2012

DEL ORIGEN DEL DINERO Y DE LAS CRISIS FINANCIERAS DEL SISTEMA CAPITALISTA CONTEMPORÁNEO

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La transferencia de las crisis nacionales a través del sistema financiero como factor del desarrollo combinado internacional y de una hegemonía perenne
Alfonso Hernando Zamudio Díaz

Prohibida la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio, sin autorización escrita del editor. Derechos reservados © 2011 Registro 10-315-407 AHZD, Segunda edición

ISBN 978-958-46-0854-3
Copyright © MMXII by AHZD 2012 Bogotá, D.C. Colombia

Para PAZL, AAZL

CONTENIDO
pág Introducción 1

1. ALGUNOS CONCEPTOS DE LA GÉNESIS MONETARIA EL DINERO DENTRO DE LAS FRONTERAS NACIONALES La problemática de respaldo, cobertura y convertibilidad Los patrones monetarios EL DINERO TRASPASA LAS FRONTERAS

4 4 10 12 13

2. DINERO Y EVOLUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN Y EL COMERCIO

16

3. DINERO Y CONCENTRACIÓN DE LA RIQUEZA INTERNACIONAL ALGUNOS CASOS LATINOAMERICANOS

32 34

4. EL PAPEL MONEDA UN FACTOR DIFERENCIAL EN EL DESARROLLO LA CONVERTIBILIDAD NACIONAL LA INCONVERTIBILIDAD INTERNACIONAL DE 1900 A 1944 LA INCONVERTIBILIDAD ENTRE NACIONES A PARTIR DE 1944 EL DINERO INTERNACIONAL LA INCONVERTIBILIDAD DEL DOLAR

46 46 51 57 60 64

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DIVERSAS PROPUESTAS ACERCA DEL ORDEN MONETARIO INTERNACIONAL EL SURGIMIENTO DE LA MONEDA COMÚN LA PERSISTENCIA DE LA DEUDA COMÚN EUROPEA

68 73 75

5. EL ENFOQUE POSKEYNESIANO DE LA LIQUIDEZ LA LIQUIDEZ KEYNESIANA LA LIQUIDEZ POSKEYNESIANA DEMANDA DE DINERO, ESPECULACIÓN Y FINANCIAMIENTO DEMANDA DE DINERO, PRECIO DE BIENES DE CAPITAL Y TASA DE INTERÉS La demanda de liquidez y el hábitat La demanda de liquidez y el desarrollo limpio LA ENFERMEDAD POR BONANZA EXPORTADORA LA VARIABLE PETROLERA EN EL SISTEMA MONETARIO MUNDIAL La interrelación del precio del petróleo con el precio del dólar El precio del petróleo Incidencia de los productos financieros El funcionamiento de las opciones financieras Comportamiento del precio en la década reciente El precio del dólar La especulación La mediación de los contratos futuros

77 77 78 79 80 82 82 84 85 91 92 93 94 97 98 99 99

iii

LA ÉTICA GLOBAL DEL SECTOR DE HIDROCARBUROS LOS MODELOS MACRO Y MICRO DE PLANEACIÓN PETROLERA LOS MODELOS DE PRECIOS Y EL HÁBITAT Rendimientos a escala y hábitat en clásicos y neoclásicos El tamaño de los mercados y el hábitat Distribución de riesgos y derivados financieros sectoriales de la energía LA IMPLOSIÓN DE LA DEUDA DERIVADA EN ESTADOS UNIDOS EL SOPORTE ESTRUCTURAL DE CONCENTRACIÓN Y DERIVADOS FINANCIEROS LOS PREVIOS INDICADORES DE UNA PROSPERIDAD ENGAÑOSA LOS GRANDES PECADOS

101 103 104 105 107 109 114 115 116 116

6. LOS EFECTOS DE LA EVOLUCIÓN DE LA FORMA PAPEL MONEDA Primera fase, antiguedad Segunda fase, el dinero Tercera fase, el metal Cuarta fase, el papel Quinta fase, los papeles. Formaciones sociales y liquidez Sexta fase, los papeles. Resumen y conclusiones

118 118 119 119 121 123 131

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Introducción

La crisis reciente del sistema económico mundial, reflejada al
inicio específicamente en su sistema financiero, ha sido vista como la más profunda y la muestra irrefutable de la inoperancia del modelo capitalista. La explosión de la burbuja hipotecaria del financiamiento a vivienda por debajo de los “primes” ha sido aceptada como el comienzo del mencionado momento en el año 2008. Como respuesta proactiva, el gobierno de los Estados Unidos pidió al Congreso un salvataje de unos US$900 billones, la Unión Europea programó una cifra similar y el mundo recomenzó su andar dentro de cierta normalidad. Las cifras e indicadores promedio de la década anterior, que habían sido precedidas de la crisis asiática de finales de los noventas, llegaron a tope en el 2008, tocaron fondo y no hay muestra de recuperación de la normalidad previa a 2011 mientras el modelo económico europeo, máximo logro de la civilización política y la organización económica, presenta fisuras. Esto sucede en un ambiente global que ha sido de incertidumbre frente a las alegrías iniciales ante la caída del muro de Berlín, las albricias al pensar en la hipotética finalización de esa incesante búsqueda de mejores formas de gobierno y de más óptimos modelos sociales de vida, del “final de la historia”. El capitalismo se erguía como ejército prepotente, los Estados Unidos representaban al guerrero con cicatrices de lides ganadas, la Unión Europea fungía de cuerpo senatorial con el espíritu demócrata del organismo que se siente orientado hacia una civilización más avanzada, los países de gran desarrollo en el Asia reconocían sus errores de batalla, Brasil, India, Rusia y China, los BRICs, alardeaban como generales formados en eficientes tácticas de confrontación y algunos países centuriones, que aún mantienen armaduras no capitalistas, marchan al compás de un ejército golpeado que, aun así, les ofrece mejores pertrechos que el enemigo supuestamente vencido. Resulta entonces que los horrores del capitalismo se le imputan al sistema financiero, en sus roles monetarios, bancarios, aseguradores y bursátiles. También se observa como cómplices a las ansias desmedidas de ganancia empresarial y al consumismo fútil e inútil concerniente a un poco ético aparato productivo. Los rastros dejados en el campo de Marte por la competencia de mercados reflejan altos índices de pobreza mundial, continentes enteros con más de un siglo de atraso relativo, ciudades megalómanas y desordenadas, tecnologías bélicas y contaminadoras, naturaleza arrasada, conflictos internos nacionales de carácter político y económico, calentamiento global auto infligido, democracias cuestionadas y, en general, el orden del caos.

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Es por ello que toda una serie de preguntas siguen teniendo vigencia: ¿Es el capitalismo inviable? ¿Son las economías europea y estadounidense, factores de esta inviabilidad? ¿Puede el capitalismo continuar con su modelo financiero? ¿Seguirá siendo la moneda norteamericana un patrón fiduciario preeminente? ¿En qué ámbito son los Estados Unidos algo que pudiera denominarse parte o todo de un imperio? En caso de que algunas de las posibles respuestas se confirmaran en la realidad histórica actual ¿Podría el “imperio” del capitalismo desfallecer con el actual ordenamiento financiero? Las respuestas a esta búsqueda intelectual parten de reconocer que el sistema monetario internacional es resultado neto en su contemporaneidad de las reformas que se iniciaron hace ya cerca de cuatro décadas. La economía de los Estados Unidos representa aún hoy en el año 2012 entre un cuarto y un tercio del producto bruto mundial, lo cual es a su vez equivalente a la producción del conjunto de países de la Unión Europea; los habitantes de Estados Unidos y de la Unión Europea representan así menos de la décima parte de la población mundial, de manera que el noventa por ciento de habitantes del globo sobrevive hoy con alrededor del cuarenta por ciento de la riqueza producida anualmente, de manera que las crisis financieras generadas en estos dos grandes centros económicos afecta no solo el presente de la humanidad sino el destino de sus generaciones futuras. Como parte de una hipotética respuesta a lo que sería el origen del factor financiero que fragiliza al sistema capitalista debe hacerse un repaso general al desarrollo del dinero mediante el análisis de sus inicios y hasta la primera mitad del siglo XX en la organización monetaria internacional, de los elementos originarios del sistema centralizado de finanzas aún prevaleciente en las naciones capitalistas adscritas al Fondo Monetario Internacional y de muchos de sus consecuentes críticos, a partir de la segunda posguerra y de la posterior aparición de fuerza gravitatorias que contribuyen a alimentar el sistema de sustracción de riqueza y puesta en riesgo de la misma. Esto permite ampliar los esquemas teóricos de la preferencia por la liquidez desarrollada por el neokeynesianismo como base explicatoria de las correlaciones de Formaciones Sociales Superiores e Inferiores. Se deduce que el sistema monetario internacional no es dependiente de una ni varias determinadas monedas patrón, como tampoco ha de suceder que un país con numerario dominante pueda ser conducido actualmente a un envilecimiento irreversible de su moneda, como sucedió en eras de imperios ya lejanos. Igualmente, una nación dominante no corre riesgos a una indefectible caída de su moneda y a un simultáneo derrumbe de su economía a causa de un fenómeno simplemente nominal.

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Se llega así a poder afirmar que una nación determinada con posición importante dentro de la canasta de valores internacionales, podrá entrar en una recomposición de la división del trabajo internacional, diversificar o, por el contrario, especializar su papel en el escenario tecnológico mundial, pero nunca ha de repetir el retroceso de algunos imperios que en la historia han sido, solo por haber seguido las reglas del actual sistema monetario mundial.

Corolario: el sistema monetario actual es la esencia del capitalismo mundial a
pesar de la existencia de controles o de la plena libertad en sus mercados, a pesar también de las crisis de sus valores morales y del deterioro de la riqueza nominal, por encima de la caída en las cotizaciones de las bolsas y de los enormes riesgos de siniestro económico en el sector asegurador y de las bancarrotas del sistema financiero. Esto se debe a la contundencia del sistema como salvaje modelo de distribución de resultados inequitativos y de protección de los caudales de explotación acumulados, que paradójicamente son la esencia del desarrollo del sistema tal como hoy se le concibe.

1. ALGUNOS CONCEPTOS DE LA GÉNESIS MONETARIA

La teoría monetaria en una economía cerrada, aquella que no
tiene transacciones con otras naciones, ha dado base para el análisis académico alrededor del papel del dinero y de sus funciones básicas. A continuación se recordarán algunos de los conceptos más elementales en la teoría del dinero, fundamentalmente aquellos que del pasado aún mantienen su validez de contraste empírico para cualquier estudioso y con apoyo en las bases estadísticas usuales y estándares dentro de la contabilidad nacional de los países. Igualmente, con el atrevimiento conceptual que conlleva asegurar que las referencias a reconocidos y tradicionales autores abstraen su connotación ideológica, se reconocen definiciones aún válidas en las fechas que corren del tercer milenio. El capítulo tiene una intención profundamente didáctica para trazar la ruta a partir de la cual se esgrimen algunas de las afirmaciones posteriores del autor.

EL DINERO DENTRO DE LAS FRONTERAS NACIONALES

Se

debe comenzar por la reiteración de algo relativamente obvio: la característica esencial del dinero es su aceptabilidad general y precisamente la confianza es lo que convierte a los billetes y monedas metálicas, de escaso valor intrínseco, en un medio de cambio. Pero, los billetes y monedas metálicas están lejos de ser la forma más importante de dinero, pues una cada vez vez mayor cantidad del stock de dinero, nacional y mundial, está conformada por "depósitos bancarios" y por los medios utilizados para transferir depósitos de un propietario a otro que son los cheques, más adecuados para montos mayores que la moneda fiduciaria, más práctica para realizar transacciones de menor calibre1. Más recientemente, el denominado dinero plástico y las transferencias electrónicas ocupan este rol protagónico en los movimientos de dinero fiduciario. Los depósitos bancarios, que representan deudas de los bancos para con sus clientes, y frente a los cuales tienen activos representados en, por ejemplo, bonos del gobierno y deuda de las empresas prestatarias, a su vez, préstamos...., de lo cual es lógico suponer que los bancos pueden en principio, contribuir al control del sistema en forma tal que regulen la cantidad de dinero al nivel que consideren deseable2. Las funciones de la moneda, han aumentado a través del tiempo pasando de ser simple punto de referencia a transformarse en medio de pago, de uso corriente en la “efectivación” de los cambios3. Estas atribuciones han ido otorgando nuevas cualidades a la moneda, pues su aceptación ilimitada requiere que sea homogénea,

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divisible, fácilmente transportable y de difícil falsificación4. En resumen, el dinero es unidad denominador común de valores, medio de pago y reserva de valor, por las funciones clásicamente atribuidas a la moneda5.
"Modernamente, los recursos monetarios sobre los cuales operan las economías, comprenden la moneda manual (papel-moneda y moneda-metal) y la moneda fiduciaria (o escritural), representada por los depósitos a la vista en el sistema bancario. Efectivamente, funcionando como reserva bajo control inmediato y dotados de poder liberador en las transacciones económicas, los depósitos a la vista pueden cumplir las funciones esenciales del instrumento monetario"6.

Hasta aquí se puede acortar el significado de algunos términos y conceptos que van aflorando en cuanto se desea definir concretamente al dinero. Si la característica esencial del dinero es tener un alto grado de aceptación general, entonces es dinero todo aquello que puede ejercer las funciones de medio de cambio general. No hay una definición más específica que es la de que el dinero no interesa tanto qué lo es, sino cómo lo es. El dinero en la actualidad, es entonces de escaso valor intrínseco, pero puede involucrar todo tipo de activos financieros usualmente configurados en documentos fiduciarios e innovaciones que harán parte de los activos del sistema en general. Es así como, tanto la llamada emisión primaria proveniente solo de bancos centrales, como la secundaria generada por el sistema financiero, son dinero y por ello no sólo el Estado sino el esquema bancario también, pueden controlar la cantidad de dinero o masa monetaria. Sin embargo, al hablar de papel moneda, se debe aclarar que:
"… frecuentemente se identifican todos los símbolos de dinero hechos de papel como papel moneda, ya sean emitidos por el Estado o por una institución particular. En realidad entre uno y otro caso hay diferencias esenciales, constituyendo el verdadero papel moneda, o moneda de papel convencional, tan sólo aquellos signos de papel emitidos por el Estado con curso forzoso (definido este como el caso en que las monedas tienen que ser recibidas sin excusa de pago de todo tipo de deudas) y que generalmente no tienen ninguna garantía metálica que los respalde"7.

La moneda denominada fiduciaria, circula sin garantía o cobertura que la respalde y sin curso forzoso, estando basada sólo en la confianza que merezca quien la emite, el cual está obligado a convertirla en moneda buena a su presentación. De ello se desprende que la fiduciaria implica crédito, es decir permite ejecutar transacciones en las cuales se verifique un lapso de discontinuidad entre la compra y la venta, La diferencia entre el papel moneda y el dinero fiduciario reside únicamente en que el primero no tiene fecha exacta de vencimiento o prescripción y el segundo si, lo que hace que este último no sea exactamente medio de pago en todo momento y en todo lugar. La función de medio de pago sólo la desempeña cabalmente el papel moneda que suele ser inconvertible. De ello se desprende que todo papel moneda es dinero, pero no todo dinero es papel moneda.

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Continuando con la definición de dinero, acerca de los puntos invariables de referencia para la diferenciación y variación estructurales de las sociedades, y más exactamente la generalización y cuantificación del poder político y económico en los sistemas sociales, el dinero fluye de:
"…dos modos principales distintos pero interdependientes”..."el económico y el político"... "se extiende lateralmente a través de un sistema de intercambio ramificado, pero que al mismo tiempo tiene un campo rígidamente restringido en el anterior sentido que es el poder económico o de "compra". Este campo potencial, se encuentra, desde luego, enormemente extendido mediante la invención cultural del dinero, que, en los presentes términos, puede ser considerado como la generalización simbólica del poder de compra, ciertamente una de las más importantes y destacadas de todas las simbolizaciones humanas"8.

Talcott Parsons, funcionalista por antonomasia, continúa expresando que la esencia de esta simbolización consiste en que “… dentro de los límites rígidamente definidos de relevancia de este tipo particular de relaciones de transacción de intercambio, una cierta cantidad de dinero "representa" o "equivale" a un complejo total de "bienes" físicos o culturales particulares o "servicios" y relaciones, para usar la terminología tradicional de la ciencia económica"9. Queda introducida así el concepto de representatividad de la riqueza que el dinero ejerce como función en su capacidad de ser medida de valor. Dicha representatividad lleva a recapacitar la creencia de que el metal era el único circulante en algún momento histórico. Acerca del sistema de patrón oro involucrado en los comienzos monetarios del siglo XX, y de las que aún pueden persistir como confusiones acerca del rol desempeñado por el dorado metal, el historiador Pierre Vilar clarifica:
"El oro y la moneda no se confunden. El oro es una materia, un mineral". Sintetizando las utilizaciones que técnicamente se han hecho de metal, y reseñando que el oro del mundo pasó entre los años 1.500 y 1.595, de ocupar un volumen de 8 metros cúbicos a uno de 1.000 (cubo de 10 metros de lado), "significa que el problema del oro no se confunde jamás con el problema de la moneda: el oro no pudo cubrir nunca la circulación total"10.

Pasa Vilar, tras su apreciación acerca del verdadero papel del oro, a la moneda que "…no es esta o aquella materia. Es algo más complejo y abstracto. Durante mucho tiempo los economistas la han definido no en función de lo que es, sino en función de aquello para lo que sirve"11. Y sirve para intermediar en los intercambios, como medio de pago para comparar entre si los bienes intercambiados, como medida de valor, y si se le conserva, como reserva de valor. Esta definición ha sido discutida con base en que una moneda puede servir de medio de pago sin asegurar universalmente las otras dos funciones. Por ello, Robertson propuso denominar moneda todo aquello que sea ampliamente aceptado como medio de pago, mientras que John Maynard Keynes

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insistió en su función de "liquidez" (una comodidad que se paga) y, Jean Marchal la definió de dos formas: como poder de compra otorgado a los agentes económicos, y como instrumento de política gubernamental12. Además, debe recordarse que como moneda han sido utilizadas varias cosas bastante distintas:
“La moneda -objeto -mercancía (desde la pimienta hasta el oro), La moneda-signo o moneda fiduciaria (el papel moneda y la fraccionaria) que deben su capacidad de pago a la confianza del público y suelen "pasar" por valores superiores a su valor intrínseco gracias a su poder de compra débase a convertibilidad o no, y, por último, La moneda-nombre (o de cuenta) que sólo ejerce ser medida del valor, es básicamente tan sólo unidad de precio”13.

Más aún, a pesar de insistir en que el dinero es más la problemática de cómo ejerce sus funciones que la composición física misma que lo represente, al interior de ésta dicotomía existió un punto de polémica ya resuelta en el debate entre metalistas y nominalistas. La definición de metalismo dada por Joseph Shumpeter era:
"… la teoría según la cual es esencial para el dinero consistir o estar cubierto por una mercancía considerada con independencia de su función monetaria. Cualquier mercancía se puede escoger sin duda para utilizar como dinero, pero la expresión teoría del dinero mercancía tiene otro sentido más: basándose en el hecho de que en los tiempos modernos sólo se han elegido para esa función el oro y la plata, se usa el término metalismo"14.

Mientras que por otro lado, bien anticipados a los actuales tiempos, como lo hicieron tácita o explícitamente Carlos Marx y David Ricardo, entre otros expresaron que el nominalismo teórico consiste en la negación de la proposición de que es lógicamente esencial al dinero consistir en oro o ser inmediatamente convertible en este metal. Del metalismo proviene una fe de carbonero que los neófitos en el campo monetario aún conservan y que se ha convertido históricamente en la base de iniquidades cometidas a la luz de emisor secundario potencial que caracteriza al sistema financiero actual. En la consecutiva creación de “derivados financieros”, no hay una explicación mejor que un desconocimiento o “neometalismo” de los débiles usuarios del sistema financiero contemporáneo. El nominalismo práctico se concreta en el principio político de no estar obligada la unidad monetaria a ser vinculada con el valor de ninguna mercancía determinada15. La polémica histórica de la "Bullion Act" en 1810, en la que el "participante más memorable fue David Ricardo, como intransigente defensor del comité del metal en barras y de lo que pronto se conocería en todo el mundo como el patrón oro" es el ejemplo explícito de metalismo Ricardiano16. Y, por otra parte, la formulación implícita del metalismo marxista que se puede argumentar en palabras de Duncan K. Foley17:

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"… Marx trató el problema de la emisión de papel moneda por el Estado sin la promesa de cambiarse el billete por oro (dinero inconvertible). Argumenta que el Estado podría cambiar oro por este papel moneda uno a uno hasta que haya colmado las necesidades de la circulación. Si el Estado continúa la emisión del papel moneda más, allá del exigido por la circulación, Marx dice que el papel moneda tendría una depreciación o pérdida del valor con relación al oro hasta que este represente la cantidad de oro justa que se requiere acorde a la ley de circulación”.

De ello se deduce la ecuación marxista, que si bien es una representación primaria del tema, o también solo una formulación de su neometalismo, es didáctica en un comienzo. Si M es la cantidad de papel moneda, y E el valor en oro de una unidad de billete, siendo V la velocidad de circulación, P los precios y T el número de transacciones, entonces, la ecuación cuantitativa se lee: EMV=P*T Según Foley “... esta ecuación tiene que determinar en este caso la tasa de cambio entre el papel moneda y el oro, y E variará inversamente con relación a M. Las diferencias fundamentales entre esta formulación y la teoría cuantitativa resultan de que la teoría cuantitativa supone que es aplicable tanto al oro como al dinero, mientras que la ley de depreciación del papel dinero, según Marx, sólo es aplicable al dinero. Además, la teoría cuantitativa da por sentado que los precios monetarios de las mercancías están determinados en el proceso de circulación mismo, en la confrontación de la masa de mercancías con la masa de dinero. Para Marx, los precios oro están siempre determinados fuera del proceso de circulación, y los precios en papel moneda están determinados en la circulación, solamente a través del establecimiento de un precio del papel moneda en términos de oro. Esta dicotomía marxista implica que el precio de los bienes se da en un mercado y los precios del papel moneda se da en dos mercados que son el moneda y el del oro. La tasa de cambio E ajusta las relaciones entre los segundos y la velocidad V, el equilibrio en el primero. Y es apenas lógico que para Marx persistiera en la forma papel moneda un medio de relación o tasa de cambio, con el valor del metal oro puesto que la génesis del dinero era para él la mercancía misma a raíz de la contradicción entre el valor de uso y el valor, que escinde al mundo mercantil en dos: todas las mercancías como valores de uso y el dinero como plasmación general del valor. El trabajo concreto contenido en el dinero sirve de forma general en que se manifiesta el trabajo abstracto, midiendo el trabajo individual contenido en una mercancía específica indirectamente por medio de la mercancía dinero18. Lo que más sencillamente son el sector real y sector nominal de los textos básicos de economía. Otro teórico, Keynes, no se desprendió de un metalismo implícito. En su capítulo sobre "La teoría de los precios", lo asevera si se tiene en cuenta al metalismo como una ligazón forzosa con cualquier mercancía:

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"O quizá pudiéramos trazar nuestra línea divisoria entre la teoría del equilibrio estacionario y la teoría del equilibrio móvil -requiriendo decir con ésta la de un sistema en que los puntos de vista cambiantes acerca del futuro son capaces de influir en la situación presente-. Porque la importancia del dinero surge esencialmente de que es un eslabón entre el presente y el futuro"19.

Keynes continuaba afirmando que aunque la teoría del equilibrio móvil debe seguirse necesariamente en términos de una economía monetaria, sigue siendo una teoría del valor y de la distribución y no una "teoría del dinero" autónoma. En Keynes aparece un factor funcional determinante del dinero, pero no una plena comprensión del mismo, lo cual llegaría con los representantes del llamado poskeynesianismo20. Para Keynes el dinero en sus atributos importantes es, sobre todo, un artificio sutil para ligar el presente con el futuro y sólo se puede examinar el efecto de las expectativas cambiantes sobre las actividades corrientes en términos monetarios. El padre del liberalismo intervencionista, algunos aplican este término a la socialdemocracia europea y no al keynesianismo del gasto propulsor, pensaba que “no podemos librarnos del dinero aun cuando aboliéramos el oro, la plata y los instrumentos de moneda corriente. Mientras exista algún bien durable, éste podrá poseer los atributos monetarios y, por tanto, dar origen a los problemas característicos de una economía monetaria"21. Se refería a su teoría de la tasamercancía como reemplazo de la tasa de interés del dinero, basada en relación señalada por Piero Sraffa en 1932 y base del neoricardianismo de los años sesentas, presentada por Keynes en su capítulo sobre "Las propiedades esenciales del interés y el dinero" donde a partir de que el dinero relaciona al mercado spot, o inmediato, con el mercado futuro, mediando una tasa-dinero de interés, la misma función puede surgir con los dos precios, donde en su función de patrón de precios, obliga a una conceptuación metalista del mismo, por tener que estar ligado a una mercancía-patrón, que permite continuar también midiendo la eficiencia marginal del capital22. En realidad el énfasis keynesiano en la tasa de interés no demuestra sino una reiterada reflexión, anticipada en su momento, acerca de un indicador de la incidencia del tiempo sobre los cambios de valores y precios, que es hoy eje fundamental de la concepción económica y del sistema financiero. Pero, el dinero en su función de medida del valor, una función muy similar a la anterior, necesita tan solo ser una unidad de medida para nominar la relación entre los precios de mercado a la vista y los futuros, lo cual confirma una conceptuación nominalista del dinero. La disquisición entre metalistas y nominalistas parece resolverse más fácilmente no a nivel de lo que es el dinero, sino de lo que son sus funciones en particular. Según su función y las circunstancias en que esta se ejerza, aparece la necesidad de indexarlo o no a una determinada mercancía que respalde el valor de la mercancía dinero. Una muestra actual de este tipo de indexaciones de origen

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metalista, pero de aplicación nominalista, son algunos de los diversos indicadores agregados bursátiles relacionados con materias primas como el Rogers International Commodity, el Dax-30 o el Standard & Poors 500, o de los indicadores cambiarios calculados con base en el comportamiento ponderado de canastas exportadoras y el valor de las monedas de los países de destino que dan como resultado tasas representativas del mercado cambiario, tan comunes actualmente como base de fijación de metas en las políticas gubernamentales. La problemática de respaldo, cobertura y convertibilidad

Para

compensión de las interrelaciones entre respaldo del dinero, cobertura de sus riesgos y convertibilidad en la materia que le respalda, debe recordarse que no es lo mismo mercancía-dinero que dinero-mercancía. La primera denominación se debe a que el uso en préstamo del objetivo físico que hace las veces del dinero conlleva un costo o interés y tiene como fórmula la metamorfosis D-D´, en la que media la tasa i de interés (D´/D = 1+i). El dinero-mercancía, por su parte y como definición, envuelve todas las formas físicas que el dinero tuvo a través de su proceso de evolución antes del surgimiento del papel moneda23, y de otros sucedáneos como son los recibos de depósito o billetes bancarios, que en su comienzo eran símbolos representativos que podían convertirse en dinero-mercancía y eran promesas ciertas de pagar en oro acuñado. Este hecho, que tuvo implicaciones importantes pues significó que los bancos que los emitían tenían la obligación de hacer frente a sus billetes en oro haciendo el papel moneda algo convertible a la vista en dinero mercancía, daba lugar a la necesidad de mantener una reserva de dinero mercancía, con el fin de que el banco que expidiera promesas de pago en forma de billetes estuviera siempre en posición de hacer frente a sus obligaciones. Surgía así el problema de asegurar su convertibilidad, es decir la posibilidad que tenía el poseedor de papel moneda de cambiar los billetes, de valor extrínseco, por dinero-mercancía, con valor intrínseco. Hasta el momento en que el billete permanecía en la circulación, el dinero mercancía que era oro en reserva dentro las arcas bancarias, hacía las veces de respaldo del papel moneda dándole su calidad de moneda fiduciaria, y representando a la vez una cobertura ante eventuales riesgos. La cobertura podía ser parcial y sólo siendo total haría un equivalente con relación unitaria entre el valor nominal del papel moneda y el respaldo real del mismo.
"La práctica fue estableciendo el mínimo de metálico que debía tenerse en reserva... Las experiencias enumeradas llevaron a la creación de instituciones que por depósitos metálicos emitían certificados reembolsables a su presentación. Estas instituciones se llamaron Institutos o Bancos de Emisión, y a los certificados se les

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llamó billetes de banco convertibles. Al aparecer la letra de cambio, los bancos de emisión comienzan a emitir billetes de banco para el descuento de dichas letras. A partir de este momento los billetes de banco tienen una cobertura metálica sólo parcial y se sientan las bases para pasar de la convertibilidad a la inconvertibilidad de los mismos"24.

Nace así el fenómeno de la inconvertibilidad con base en la esencia de una cobertura solo parcial. En cambio el papel moneda, emitido por el Estado para satisfacer sus gastos, no conoce más freno para su emisión que la magnitud de las necesidades financieras de las funciones estatales y por tanto no guarda correspondencia con las necesidades de la circulación. En su principio, los billetes de banco eran casi siempre convertibles en metálico, a veces por divisas extranjeras y además por las letras de cambio en manos del banco emisor. Pero el papel moneda estatal era, solo habitualmente, inconvertible y no estaba garantizado más que por la autoridad central o cuando más su garantía o cobertura era parcial. Cuando el papel moneda era emitido convertible y cubierto por metal en un 100%, en esencia no era papel moneda, sino un certificado de depósito, cuyos poseedores eran de hecho propietarios de una determinada cantidad de metal conservada en las arcas del Estado25. Así las cosas, la cobertura total y la convertibilidad eran reflejo de un sistema de depósitos de riqueza, mas no de un verdadero papel moneda, como en la actualidad es el dinero en todas sus formas fiduciarias.
"El billete de banco puede tener curso legal, aptitud según la ley para ser o no aceptada en los pagos, fuerza liberatoria ilimitada o no (la fuerza liberatoria es la magnitud límite de los pagos en que puede ser utilizada), y es un medio de circulación libre o facultativo, es decir no es de obligatoria aceptación. El papel moneda siempre tiene curso legal, fuerza liberatoria ilimitada y curso forzoso". Cuando "el banco le fabrica billetes al Estado y éstos les imprime curso forzoso y los hace inconvertibles. Al darse estas condiciones el billete o nota de banco no se diferencia en nada del papel moneda"26.

La masa de signos monetarios de papel que circula en un país, representa por tanto una masa determinada de dinero metálico, que no requiere ser real como reserva o garantía de cobertura. Se ha dado el caso, de países que sin ninguna reserva de metal, tienen circulando signos de papel solo representativos del valor de una determinada cantidad del metal tomado como patrón. Nunca, o muy raramente, las reservas metálicas de un país constituyen un equivalente del valor nominal total de los signos de papel circulantes en el mismo. Aún, históricamente, la cobertura era parcial, pues era imposible que el oro hubiera abarcado nunca la totalidad de la circulación de las sociedades monetarias27.

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Los patrones monetarios

Al definir qué es el patrón de precios y cuál es la función del dinero como
medida del valor, ello se resume en que es una unidad monetaria con un determinado nombre que sirve para medir el propio material monetario y los precios de todas las mercancías. Como quiera que la emisión del dinero esté concentrada en manos del Estado es el poder legislativo quien la establece en un principio, aunque luego incluirla en cada orden constitucional, a través de las décadas recientes su manejo responsable ha quedado en bancos centrales de carácter autónomo. Un poco atrás en la historia, debe recordarse que han existido toda una serie de patrones monetarios, informalmente, pero los patrones formales predominantes han sido el patrón doble y el patrón oro28. El patrón doble no fue otra cosa que la práctica de un bimetalismo en el que hubo cotizaciones oficiales de las monedas de un metal en términos del otro.... que cambiaban de tiempo en tiempo y por lo cual se hacían nuevas acuñaciones a fin de evitar que un metal más barato o sobreestimado empujase fuera de circulación a otro más caro o subestimado por razón de aquella fuerza que es conocida como la ley de Gresham29. El patrón oro30, se entiende mejor mediante las dos acepciones planteadas por Milton Friedman, adalid del monetarismo librecambista de occidente: el uso del oro como moneda, que llamó patrón oro real, y la fijación gubernamental del precio del oro, en la esfera nacional o en la esfera internacional, que denominó seudo patrón oro31. Bajo el patrón oro real, el metal puede ser medida del valor y medio de circulación. Cuando aparece la forma papel moneda como medio de circulación queda el metal únicamente desempeñando la función de medida del valor32. El papel moneda va separándose de un patrón material en cuanto los estados asumen que el medio de circulación es variable de incidencia que ejerce de medida del valor, sin que su valor intrínseco importe. Se evoluciona así durante dos siglos desde mediados del XVIII, hasta el último tercio del XX en América, en lo que era un camino trazado por los chinos a partir del siglo IX d.c., durante la dinastía Tang, quienes con los primeros bancos en los que la gente depositaba sus monedas y a cambio recibían un certificado por el importe depositado que servía como medio de pago evitaban trasladar metales. De modo que del 1751, año en que Benjamín Franklin viaja a Londres para solicitar a los miembros del Parlamento que permitiesen a sus colonias de América imprimir moneda para no depender de los envíos de las libras esterlinas que llegaban tarde o nunca y ante la negativa adquiere una imprenta con la cual imprimiría los billetes “continental” requeridos para pagar los gastos de la revolución liberatoria de los Estados Unidos, al 1792, cuando Alexander Hamilton, Secretario del Tesoro en el gobierno de George Washington, propone y logra que Estados

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Unidos adopte como moneda propia al thaler (una moneda mexicana autorizada por la corona española desde 1535), que pasa a pronunciarse “daler” y a ser denominado “dollar” por su fonética, se llegan a implementar mecanismos de no patrón metálico a partir de 1970 y de aceptación universal e internacional de las divisas o monedas de papel nacionales de algunos países con capacidad de soberanía comercial y fiduciaria. EL DINERO TRASPASA LAS FRONTERAS

En

la medida que la externalización del comercio se acrecentó en el transcurso del siglo XX y que, un tanto después, el mundo comenzó a vivir un contexto mental de necesaria interrelación de las naciones, el dinero, igualmente, trascendió fronteras con un mayor impacto en la aceleración de las transacciones económicas dentro de esta internacionalización. En dicho proceso, durante sus tres últimas décadas, se destaca el rol desempeñado por el Fondo Monetario Internacional, la banca multilateral y el auge final de las tecnologías de la información y la comunicación, TICs. Pero, un poco antes en los años sesentas a setentas, el dinero como medio de pago internacional era, con excepción de algunos países y empresas trasnacionales, un desconocido instrumento del cual pudiera esperarse algo más en términos de políticas de los gobiernos:
"Al salir de la órbita interna de la circulación, el dinero se desprende de las formas locales de patrón de precios, moneda fraccionaria y signo de valor, formas locales que habían brotado en aquella órbita, y retorna a la forma originaria de los metales preciosos, o sea, a la forma de barras. En el comercio mundial las mercancías despliegan su valor con carácter universal. Su forma independiente de valor se enfrenta con ellas, por tanto, bajo la forma de dinero mundial. Es en el mercado mundial donde el dinero funciona en toda su plenitud como la mercancía, cuya forma natural es al mismo tiempo forma de abstracto. Su existencia se ajusta por entero a su concepto"33.

En la transición del dinero únicamente aceptado en forma metálica en el comercio internacional a cuando el dinero mundial podría ser alguna divisa nacional, con valor extrínseco, función a ser desempeñada por papel moneda proveniente de una o varias potencias en particular, proceso que va de la primera a la segunda guerra mundial, se pasó a entender que la moneda internacional de papel, a diferencia del papel moneda que circula en el interior de los países, no tiene curso forzoso aunque si convertible en oro, siendo por tanto, hasta cierto punto, una moneda de papel fiduciaria34. Tal cambio paulatino tuvo como soporte táctico los efectos prácticos que tras el “clearing” internacional y otras operaciones de compensación, facilitan la liquidación de la mayor parte de las obligaciones, sin trasladar dinero físico de un país a otro, momento en el cual papeles representativos de valor sustituyen al metal en las transacciones de comercio exterior.

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De manera simultánea, el proceso por el cual ciertas divisas se instauran como único dinero mundial, debido a que la práctica del comercio y de los ajustes monetarios internacionales se "elaboró la costumbre más cómoda de establecer los precios mundiales de las mercancías, no en unidades de peso del oro, sino utilizando el patrón de precios propio de una u otra divisa nacional"35. Los comerciantes de dos naciones acordaban entre sí en cuál de las dos divisas se fijarían los precios, lo cual "no alteraba la esencia del problema, puesto que ambas monedas nacionales tenían un determinado contenido de oro o representaban parte de éste. El pago efectivo se hacía de acuerdo con la paridad monetaria existente entre las dos divisas..."36 De esta manera y de forma gradual, los contratantes de las diversas naciones pasaron a realizar sus ajustes tomando como base el patrón de precios de determinados países y haciendo los pagos en la moneda de dicha naciones, las cuales fueron monopolizando el papel divisa internacional, lo que dependía entonces del potencial económico de su país, del peso específico que ocupara en el comercio exterior y en las relaciones económicas internacionales de un grupo más o menos grande de otros países, y que de acuerdo a la conferencia monetaria de 1922 en Génova "ante el hecho de que era imposible establecer la convertibilidad en; oro de las divisas nacionales de todos los países porque las reservas de oro mundiales estaban concentradas en unos pocos de estos (principalmente Estados Unidos e Inglaterra) que eran los únicos con la posibilidad real de hacerlo" se elaboró la idea de establecer "que las reservas pudiesen estar constituidas por oro y por divisas extranjeras convertibles en oro, lo qué haría que aquellos países con stocks del metal en su poder, se convirtieran en garantes indirectos de las monedas de los demás países. Esto llevó a una situación en que el sistema monetario internacional quedara dividido en "bloques" por divisas dominantes como el dólar, la libra o el mismo oro, que con posteridad a la segunda posguerra, darían origen a las "zonas o áreas de divisas”37. Tras toda esta última descripción, se encuentra tácita la teoría de la existencia de un escalonamiento internacional de patrones, similar al que se presenta en el interior de una economía cerrada. Del patrón bimetálico entre las naciones se fue el eliminando uno de los dos metales, mediante la limitación de su poder liberatorio (limitación en el monto de las transacciones a realizar con una moneda), pasando al patrón oro, real y al seudopatrón, según el manejo del precio del oro, aclarado por Friedman, y, posteriormente, ya en economía abierta, al patrón cambio oro38. Bajo el patrón cambio oro, los países reemplazan el flujo de reservas de un metal en proceso de escasez por reservas representativas de su valor, en divisas metropolitanas. Peter Lindert, en 196939, concluía a este respecto de la siguiente forma: "Alrededor de 1910 la razón reservas de cambio extranjero a reservas en oro permanecería alrededor de 1:4, nivel prevaleciente en 1924 y 1925. La similitud en la composición de reservas lleva a no justificar la frecuente distinción entre "patrón oro

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del siglo XlX" y un "patrón cambio oro" de guerra y posguerra. La periodización histórica de las finanzas internacionales envuelta en estos cambios semánticos puede obscurecer la continuidad de la aparición del sistema fiduciario”, "fiduciario" es el término utilizado por Triffin40, para el sistema de papeles moneda clave pues implica una plena convertibilidad para las divisas utilizadas como reserva. En último término, dentro de ésta extensión de conceptos al campo internacional, la declaratoria de inconvertibilidad por parte de algunas potencias en la década de los setentas, impide la conceptualización del patrón cambio oro como un patrón fiduciario respecto del metal y aparece entonces el patrón divisa. Se establece en la práctica un curso forzoso al interior de las zonas de divisa, pues la cobertura en metálico pasa a ser nula y el respaldo es de carácter hegemónico, “…en algún grado colectivo, conciso y a nivel de opción política"41, hegemonía monetaria, y todo lo que se deriva de la práctica del poder hegemónico, que es una opción que surge gracias a otros factores complementarios como la fortaleza económica del país como divisa dominante, de su poderío bélico y del consenso político de coyuntura que, el tiempo lo prueba, se convierte en acuerdo estructural con base en la extensión general de la preferencia por la liquidez internacional hacia nuevas figuras de derivados monetarios y financieros.

2. DINERO Y EVOLUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN Y EL COMERCIO

con un ánimo descriptivo conducente a acumular evidencias en pro de la hipótesis propuesta, se hace necesario reconocer los grandes pasos que ha dado la humanidad para llegar a descubrir que el eje del capitalismo y de la democracia liberal es la figura del dinero fiduciario, no sólo al interior de cada nación, sino de manera fundamental para aquellos países emisores de divisas con amplia aceptación en el ámbito internacional. La prehistoria de la humanidad es cuantitativamente muy amplia pero cualitativamente, en el sentido de una simple enumeración de logros sin tener en cuenta su relevancia, ha sido muy corta. Algunos autores identificados con el materialismo histórico o el utopismo comunista, nos entregan excelentes y claras sinopsis históricas con gran expresión didáctica. Salvajismo, barbarie y civilización subdivididas cada una en tres estadios, inferior, medio y superior, son las épocas que a falta de una mayor riqueza de datos se pueden considerar, dice, por ejemplo, Engels42. El salvajismo en su estadio inferior muestra al hombre coexistiendo entre fieras, en los bosques, alimentándose al azar de frutos, nueces y raíces. En su estadio medio el pescado y el fuego son sus nuevos recursos, que junto a los instrumentos de tosca piedra le acompañan en sus migraciones y le permiten descubrir la caza. Hacia el estado superior inventará arco y flecha, junto con la alfarería y el pulimentó de la piedra, pero a la vez que se posibilita la construcción de piraguas empieza la residencia fija en aldeas. Ya que la barbarie, que ha empezado con la alfarería, la característica es la domesticación y cría de animales, junto al cultivo de platas. Según Lewis Henry Morgan, antropólogo, en quien el filósofo Federico Engels basa el clásico estudio citado, es en este estadio en que se presentan rasgos fundamentales de diferenciación entre los dos grandes hemisferios: el mundo oriental posee todos los animales y cereales, el occidental sólo la llama y el maíz. También aparecen diferencias de desarrollo entre las latitudes, tal como la habitación de madera al norte, mientras al sur predomina la de adobe, a la vez que "la conquista española cortó en redondo todo ulterior desenvolvimiento independiente. El Este cría para leche y carne, el Oeste cultiva, "Quizá la evolución superior de los arios y los semitas se deba a la abundancia de carne y leche en su alimentación y particularmente, a la benéfica influencia de estos alimentos en el desarrollo de los niños"43. En el estadio superior de la barbarie, que comienza fundiendo el mineral de hierro e inventando la escritura alfabética, se "supera a todos los anteriores juntos en cuanto a los progresos de la producción". Y a él, pertenecen "los griegos de la época heroica, las tribus ítalas poco antes de la fundación de

Continuando

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Roma, los germanos de Tácito, los normandos del tiempo de los vikingos". La agricultura nace con el arado de la hierro tirado por bestias que permite la gran escala y aumenta casi ilimitadamente los medios de existencia. "Antes del cultivo de los campos sólo circunstancias excepcionales hubieran podido reunir medio millón de hombres bajo una dirección central", los griegos aportan el vino, la carreta, los barcos, la arquitectura, las ciudades, la mitología. Para sintetizar, se transcribe la generalización hecha por Engels:
“Salvajismo: período en que predomina la apropiación de productos que la
naturaleza da ya hechos; las producciones artificiales del hombre están destinadas, sobre todo, a facilitar esa apropiación. Barbarie: período en que aparecen la ganadería y la agricultura y se aprende a incrementar la producción de la naturaleza por medio del trabajo humano. Civilización; período en que el hombre sigue aprendiendo a elaborar los productos naturales, período de la industria, propiamente dicha, y del arte"44.

Retrocediendo al estadio inferior de la barbarie, se encuentra que la economía doméstica es comunista, pues la propiedad es colectiva en lo que se hace o se utiliza en común. Las tribus de pastores se destacaron del resto de la masa de bárbaros presentando la "primera gran división social de trabajo", produjeron muchos más y otros víveres lo que hizo posible "por primera vez, establecer un intercambio regular de productos, pues en los estadios anteriores no puede haber sido (inter)cambios accidentales"45. La separación de las tribus pastorales del resto de las salvajes, forma las condiciones necesarias para el cambio y su institución regular entre tribus diferentes. Los rebaños empezaron poco a poco a ser propiedad privada. "El principal artículo que las tribus de pastores ofrecían a cambio a sus vecinos era el ganado, que llegó a ser la mercancía que valoraba a todas las demás y se aceptaba con mucho gusto en todas partes a cambio de ellas; en una palabra, el ganado desempeñó las funciones del dinero y sirvió como tal ya en aquella época. Con esa rapidez y precisión se desarrolló desde el comienzo mismo del cambio de mercancías la necesidad de una mercancía que sirviese de dinero46. En cambio, la propiedad privada y el dinero son elementos simultáneos en los orígenes sociales. Los dos grandes descubrimientos de este estadio son excesivamente importantes: el telar, la fundición y labrado de metales. Empieza la prolongación de la "mano universal" en fenómenos como el apalancamiento, las percusiones tipo martillo y las trampas47. Era ya conveniente conseguir más fuerza de trabajo y la guerra la suministró: los prisioneros fueron transformados en esclavos. La primera gran división del trabajo, el aumento de productividad y la consiguiente riqueza traerían necesariamente la esclavitud, apareciendo la primera gran escisión biclasista de la sociedad, explotadores y explotados. La guerra permitía transitoria división del trabajo para la producción de armas. Se escinde la producción en dos grandes ramas: la agricultura y los oficios manuales. Nace la producción mercantil, destinada al cambio, y con ella el comercio incluso por mar.

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"Los metales preciosos empezaban a convertirse en la mercancía moneda, dominante y universal; sin embargo, no se acuñaban aún y sólo se cambiaban al peso"48. El jefe militar, el consejo y la asamblea del pueblo constituían los órganos de la democracia militar salida de la sociedad gentilicia, era militar porque la guerra y su organización constituían ya funciones regulares de la vida del pueblo: el saqueo se había constituido en industria permanente, la adquisición de riquezas era ya uno de los primeros fines de la vida, y en medio preferido al trabajo productivo. Se acentúa la oposición entre campo y ciudad, dominando el primero a la segunda en la antigüedad, y viceversa en la Edad Media, añadiéndose una tercera gran división del trabajo, creando una clase de mercaderes, que no se ocupa de la producción sino del cambio logrando un dominio cada vez mayor de la producción, "hasta que acaban por dar a luz un producto propio: las crisis comerciales periódicas", con ella apareció el dinero metálico, la moneda acuñada, nuevo medio para que el no productor dominara al productor y a su producción. Se había hallado la mercancía por excelencia, que encerraba en estado latente todas las demás como medio mágico que podía transformarse a voluntad en todas las cosas deseables y deseadas. Continúa Engels con sus profecías trasmilenio: Quien poseía dicha mercancía era dueño del mundo de la producción, el mercader, en cuyas manos el culto del dinero estaba bien seguro. "… de entonces acá, nunca se ha manifestado el poder del dinero con tal brutalidad, con semejante violencia primitiva, como en aquel período de su juventud. Después de la compra de mercancías por dinero, vinieron los préstamos y con ellos el interés y la usura"49. Desde las antiguas Grecia y Roma, se sustentaba legalmente al acreedor usurero y aparece la riqueza territorial. "El régimen gentilicio era ya algo caduco. Fue destruido por la división del trabajo, que dividió la sociedad en clases, y reemplazado por el Estado"50, no como un poder impuesto desde fuera a la sociedad sino resultado de las contradicciones internas de ella misma, ya dividida en clases irremisiblemente antagónicas y cuyos intereses económicos en pugna sólo pueden ser amortiguados por un "orden" superior que se aparta cada vez más de sus orígenes sociales. Crece la fuerza pública, ya no el pueblo armado de manera cívica, que mediante contribuciones se ha de mantener con los impuestos. No hay mejor descripción del origen de la deuda estatal, por ello Engels: "Con los programas de la civilización, incluso los impuestos llegan a ser poco; el Estado libra letras sobre el futuro, contrata empréstitos, contrae deudas de Estado"51. "... y el moderno Estado representativo es el instrumento de que se sirve el capital para explotar el trabajo asalariado”. Aunque adquiere cierta independencia momentánea respecto de las dos clases... aparece la forma más elevada de Estado, que es la república democrática:

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"En ella la riqueza ejerce su poder indirectamente, pero ello mismo de un modo más seguro... bien por corrupción directa de los funcionarios... o bajo la forma de alianza entre el gobierno y la bolsa. Esta alianza se realiza con tanta mayor facilidad, cuanto más crecen las deudas el Estado y más van concentrando en sus manos las sociedades por acciones, no sólo el transporte sino también la producción misma, 52 haciendo de la Bolsa su centro" .

Sorprende un tanto la manera imprevista como aparecen estas referencias premonitorias del papel de la deuda pública, de la sociedad anónima y del mercado bursátil juntos en el mercantilismo previo al capitalismo de los siglos XVII y XVIII, en análisis de hace ya 125 años. El productor directo ha sido separado de su producto mediante el cambio, las mercancías no pasan de mano, sino de mercado en mercado, gracias al dinero y al mercader, el producto domina al productor, dice Engels. No obstante cabe reconocer que tales frases, en boca de generaciones de hoy, encierran un poco agradecido desconocimiento histórico a los avances que dichas instituciones han aportado al desarrollo social global. Resumiendo: la civilización aparece con la introducción de:
"1) de la moneda metálica, y con ella del capital en dinero, del interés y de la usura; 2) de los mercaderes, como clase intermediaria entre los productores; 3) de la propiedad privada de la tierra y de la hipoteca; y 4) de trabajo de los esclavos como 53 forma dominante de la producción" .

Muchos factores importantes implícitos en la descripción del autor, son distintivos de la aparición de la civilización y también de su decurso. El Estado como fuerza cohesiva de la sociedad, la herencia, testamentos, o disposición de bienes después de la muerte, la introducción de "los rudimentos de la maquinaria, con ellas las actividades industriales, el arte militar, las técnicas del mar, el derecho"54, y a los aspectos violentos y originarios del sistema capitalista que envuelven todos estos hechos recortados, la plena evidencia analítica de "la llamada acumulación originaria"55. En todos estos aspectos, el papel del dinero ha sido básico y determinante como el medio social de mayor sutileza, uno de los que abre la civilización, para la estratificación de clases aunque como expresa el filósofo Engels:
“… nada más necio que concebir la formación originaria del capital como si significara la acumulación y la creación de las condiciones objetivas de la producción -alimentos, materias primas, instrumentos - para ofrecérselas luego a los trabajadores desposeídos. Lo que sucedió fue en cambio, que la riqueza monetaria contribuyó en parte a separar de estas condiciones la capacidad de trabajo de los individuos en condiciones de trabajar. El resto de este proceso de separación se dio sin intervención de riqueza monetaria" ..."cuando esta formación originaria del capital hubo alcanzado un cierto nivel, la riqueza monetaria pudo insertarse como mediadora entre las condiciones objetivas de vida, ahora liberadas y las fuerzas de trabajo, también liberadas pero disueltas y aisladas, y con unas pudo comprar las otras"56.

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Entrada la civilización, son muchos los núcleos sociales que han podido trascender histórica y geográficamente. Esta importante incidencia se traduce en manifestaciones económicas, políticas y culturales suigéneris, como lo son las diferentes formas de dominación de otros pueblos con el ejercicio del imperio, entre estos el egipcio en el África (3050-31 a.c.), en Europa el griego (V-VII a.c.), romano (27 a.c.-476 d.c.), bizantino (IV-XV d.c.), otomano (XIII-XX d.c.), holandés (XVII-XX d.c.), itálico (1861-1947 d.c.), portugués y español (XV-XVII d.c.) o el inglés (XVI-XX d.c.). Son muchos los estados multinacionales, multirreligiosos y multiétnicos, denominados como imperios, pero interesan para efectos del tema monetario, precisa y principalmente, solo aquellos que además de haber ejercido su hegemonía mediante la guerra, hicieron reparto de colonias y/o utilizaron la influencia de su capital financiero sobre la soberanía de otros pueblos. La base económica del Egipto antiguo fue la agricultura, en la cual el faraón y los grandes señores eran los dueños de la tierra. Servidumbre y esclavismo eran las fuentes de mano de obra cuyo origen solía ser la guerra. El riego de la tierra era oficio del Estado, para cultivo de frutas, cereales y legumbres, y la ganadería sólo existía para vacas y asnos de tiro. Mientras la producción era sólo artesana y familiar, las grandes industrias consistían en la construcción de pirámides, templos y edificios funerarios, para la cual la explotación de canteras y minas pertenecía al Estado. Ciertos útiles y joyas de los encontrados en los entierros funerarios, eran destinados a las clases elevadas y constituían motivo de exportación estatal. "Egipto es el caso más típico de economía dirigida en la historia humana"57. El comercio interior egipcio era casi inexistente y el exterior estaba controlado consistiendo este en productos agrícolas, metales y objetos de lujo excedentes que se cambiaban por madera, metales y perfumes. Cobre y oro, del Sinaí y Nubia. Los metales preciosos no circularon mucho y la mayor parte fueron atesorados en templos y tumbas, pero en el comercio exterior se utilizaban lingotes de oro, cobre y raramente plata desde 1.000 a.c. Sin embargo, el encerramiento, la estatización y la autarquía fueron las características de esta sociedad con población semiservil, sin necesidades y dedicada a una agricultura próspera que proveyó luego al imperio romano occidental, de alimentos en cantidad indiscriminada que permitió la prevalencia bélica de este último en sus finales hacia 476 d.c. Los pueblos Mesopotámicos, por su parte, Babilonia y otros, fueron constituidos en imperio por Hammurabi 2.000 a.c., y sus fundamentos económicos vitales procedían también de la tierra, y del riego. La referencia más antigua del uso de moneda metálica, o mejor, de metales como medio de cambio, específicamente de la plata, existe en el Código de Hammurabi de 1870 a.c.58. En los griegos, quienes supeditaban lo económico a lo moral y político, el trabajo manual aunque no despreciado gozó de poca estima social y fue destinado a esclavos. Atenas alcanzó desarrollo industrial y comercial, ejercicios en cambio prohibidos a los espartanos cuya agricultura servil era practicada por ilotas. El

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desprecio a la propiedad privada concatenaba con la subordinación al Estado fuerte. El desarrollo económico no fue pues favorecido debido en gran parte a la diversidad política interna que afectando a las colonias impedía la formación de grandes mercados. La base alimenticia estaba constituida a grandes rasgos por la leche de cabra, la vid, el almendro y la importación de cereales. En Atenas, sin embargo, es donde el aprecio al trabajo manual permite la formación de pequeña propiedad y como resultado el derecho hereditario. Es la necesidad de importación de granos, y pescado, la que estimula cierto desarrollo comercial e industrial, a cambio de vino y aceites, y naviero. Atenas es así la conquistadora del transporte mediterráneo oriental, con el que a cambio de protección militar logró privilegios comerciales y jurídicos, agregando cerámica, joyas y armas a su exportación, cubriendo su déficit comercial, que a pesar de todo existía, con moneda de plata procedente de las minas más ricas de la antigüedad, entre ellas, Laurión, y que convertida en tedracma o estátera, fue la más cotizada de la época en el Mediterráneo. El comercio terrestre, entonces, no existió prácticamente en Grecia, pues el transporte en carreteras tenía un nivel más rudimentario que el alcanzado por la marina, a raíz de cuyos desarrollos vistos, se crea la Bolsa Mercantil, del Pireo59, el Deigma, donde los mercaderes sitúan, aún hoy, sus bienes en búsqueda de demandantes.

Grecia

contó a nivel interno con una división monetaria poco práctica y complicada. Sólo a nivel externo, como se ha mencionado, el desarrollo monetario iba a la par del avance de las relaciones mercantiles, originando el nacimiento de ligas, convenciones y federaciones políticas y bélicas a nivel de comunidad, como la Liga de Corinto y sus colonias occidentales, Liga Beocia y Liga Ateniense. La formación de grandes fortunas era obstaculizada en gran parte, además, por el equilibrio social democrático existente. Solamente Atenas conoció la simiente de los hoy denominados banqueros, cambistas con operaciones limitadas, que recibían depósito, giraban, prestaban, no gozaban de estimación social e incluso algunos eran esclavos60. El Estado griego exportaba moneda producto de sus minas en arriendo, pero no percibía ingresos fiscales de ningún tipo, por lo cual podría afirmarse que su mantenimiento procedía del trabajo esclavo y de algunos impuestos pagados únicamente por extranjeros ejerciendo su oficio en el interior. Su gasto estatal, iba destinado primordialmente al embellecimiento de ciudades, y su construcción, mecenazgo de grandes artistas. La economía griega es diferente en la llamada época Helenística, que cubre la etapa de su conquista de Oriente.

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Entre los siglos lll y l a.c. las riquezas atesoradas por Persas y Egipcios, sirven de incentivo para el desarrollo de una etapa en que la construcción urbana y la colonización mediante ciudades fundadas convertidas en focos industriales y comerciales como Seleucía, Antioquia y Alejandría, que posteriormente son asiento de inmigración técnica y artística griega en Oriente. Seleucía hacía las veces de “clearing house” del comercio asiático. El período helenístico, conoce una gran expansión monetaria, que hasta ese momento se ceñía a las necesidades del comercio exterior. Alejandro incautó lingotes de oro y plata, riquezas palaciegas laminadas en oro, y las acuñó provocando una verdadera revolución monetaria, que si bien vitalizó la industria y el comercio, perjudicó los beneficios bancarios, cuyos intereses cobrados no pasaron nunca de un rango de 10-12%61. El bimetalismo predominó, la plata por su abundancia en el comercio exterior, el oro y el cobre internamente. Egipto, Siria y Asia Menor coexistieron competitivamente como sistemas monetarios con el griego, los precios mantuvieron constantemente elevación hasta lll d.c. niveles que no fueron superados posteriormente. El grano llegó a actuar como depósito bancario importante en oficinas del Estado, también ahora recaudadores de impuestos. Los griegos exportaron el servicio bancario, privadamente a Alejandría y Bizancio. El crédito en gran escala se presenta sólo para el comercio marítimo. El mundo económico romano, a finales d.c. y principios a. c., retorna la actividad hacia Occidente durante seis siglos. La guerra permanente y el soldado de profesión eran alimentados por el premio de la propiedad en tierras, bienes y personas conquistadas. La defensa, organización, administración y transporte bélicos iban de España al África, hasta Siria y Egipto, fueron mantenidos por ingresos fiscales derivados de la confiscación colonial. El alejamiento del trabajo productivo y las políticas contracepcionistas, fueron razones principales en el debilitamiento económico posterior, junto con una inflación monetaria fruto de los elevados pagos al ejército. Aunque se intenta una intervención estatal mediante fiscalización de cosechas e imposición de tributos en dinero y especie, acompañadas de expropiación de minas, canteras, arsenales y fábricas, todo lo cual no contuvo la decadencia ni el final de su predominio. La producción agrícola fue siempre descuidada y cuando no, al rendimiento fue notablemente escaso. La propiedad era latifundista, pero el trigo importado del África más barato, pues un tercio del proveniente de Egipto entraba como tributo, el Senado concedía la tierra pública privilegiada a pocos. Oriente mantuvo su adelanto sobre Roma en la industria y Alemania, sobre su metalurgia y el vidrio.

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La explotación minera del imperio romano provenía de España: plata, oro, cobre, estaño, hierro, plomo eran explotados mediante esclavitud por arriendo a los publicanos privilegiados. En el bajo imperio, se recurrió al monopolismo estatal y al dirigismo en astilleros, telares y tintorerías. Pero el aprovisionamiento directo por parte del ejército, no permitía sino el aprovisionamiento local de supervivencia con los excedentes dejados, eliminando en dos aspectos la posibilitación de grandes mercados: el ejército volante tomando de toda parte, y la consiguiente segmentación de los mercados que se restringían al abastecimiento local. Su balanza comercial fue siempre deficitaria, compensándose con la exportación de metales preciosos y plata, de la cual casi la mitad pasaba por el Mar Rojo hasta Arabia, la India y China incluso. El Forum de Roma fue una especie de Bolsa Mercantil y financiera en la que operaban cambistas, principalmente griegos y alejandrinos. El imperio contó con tasas de interés de un promedio del 22%, a veces 20%, y la República alcanzó el 48%. La acuñación romana data del siglo IV a.c. en bronce y a partir del siglo I a.c. el denario de plata era la base de su sistema monetario, cuya relación con el oro fue siempre favorable fluctuando entre 1:9 y 1:12. El Senado tuvo el privilegio de acuñación del sextercio, pieza patrón de bronce, medida de valor y moneda de cuenta. La moneda conoció disminuciones del contenido metálico, como la autorizada por Trajano para nivelar la relación con el oro, en un 15%. El siglo ll vio devaluar el denario hasta un 50% con fines de solventar los gastos militares; Caracallas acuñó el Antonianus en reemplazo del denario, con un 55% de su contenido metálico, pero con el doble de su valor legal. Las manipulaciones de esta moneda llegaron a ser catastróficamente inflacionistas hasta hacer desaparecer al mismo Antonianus, a la moneda de cobre y permitir la circulación de monedas de muy baja ley en zinc, estaño y plomo. Su resultado fue de: precios exorbitantes como el de los cereales egipcios que entre 255 y 271 d.c., subieron hasta 2.100%62. El Estado romano empezó a contrarrestar infructuosamente pagando al ejército en especie. La moneda de oro llegó a valer 20.000 veces más que la moneda de cobre, zinc, estaño o plomo, denominada pieza de vellón, mientras su tasa legal de cambio era de sólo 500 veces. Dioclesiano y Constantino intentaron reformas al sistema monetario, acuñación del solidus, de oro, y del argenteus, de plata, con una relación 1:25. Tal reforma fue más o menos duradera hasta el siglo Xl, y había sido acompañada con penalización de muerte a los especuladores de mercancías mediante listas de precios y salarios máximos. Lactancio acepta que en la práctica hubo muertes más no resultados, lo que parece comprobarse con los precios escritos del trigo en la provincia egipcia: año 200 a 312 se multiplicaron por 30, y del 314 al 334, 260 veces. En 344, se cotizaba 6.680 veces el precio de sólo 14 décadas atrás. Entre los siglos V y Xl, el mediterráneo fue dominado por Bizantinos, Musulmanos y Carolingios. Hasta el siglo Vll, los bizantinos llegaban desde Rusia

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hasta España e Inglaterra incluso. Dificultades internas del imperio, invierten el sentido del comercio a favor de Venecia. Los Sirios entraron a competir utilizando básicamente la red fluvial entre el Ródano, Loira, Sena, Mosela y Escalda, Rhin y el Danubio. El saqueo marítimo musulmán incentivó la utilización de tales vías. Carlomagno introduce moneda sana, además de unificación de pesos y medidas, renovándose el tráfico marítimo. El burgo empieza a nacer del implemento de mercados. La ciudad en España y Alemania data un poco más tarde, de los siglos Xl-Xll 63. El esclavo era la mercancía predominante en el comercio del siglo lX, ampliándose su mercado con la invasión musulmana y distinguiéndose las ciudades de Praga, Maguncia, Verdún un poco al oriente, mientras occidente centraba tal comercio en los burgos de Venecia, Génova y Barcelona. Los friones, germanos, tomaron también el camino del mar al igual que los normandos, mientras la población creció hasta el siglo XlV, cuando la peste según datos de algunos autores alcanzó a finiquitar casi en una mitad la población. Una aproximación poblacional en términos de habitantes en algunas ciudades de los siglos X a XIV, sería la siguiente, según Vásquez de Prada64

Habitantes 10 a 20.000 20 a 30.000 25 a 35.000 30 a 40.000 40 a 50.000 50 a 100.000 300.000 600.000 900.000

Ciudades Nuremberg, Estrasburgo, Augsburgo, Ulm, Francfort, Rostock, Danzing, Ginebra, Zurich, Basilea. Lovania, Bruselas, Lieja, Granada, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Toledo, Valladolid. Rouen, Toulouse, Lubeg, Praga. Colonia, Londres, Barcelona. Génova, Verona, Palermo, Bolonía, Padua, Roma. Milán, Venecia, Paría, Nápoles, Florencia. Antioquía. Alejandría. Córdoba

La ciudad en su primera etapa da a la actividad mercantil y artesana una relativa libertad, reservando a sus ciudadanos el derecho al comercio. Obliga al pago de derechos de tránsito de mercancías y a la intermediación de los burgueses en las transacciones de extranjeros, un tipo de proteccionismo con el cual ayudó a constituir mercados locales. Se crearon lugares específicos de contratación, y hasta mercados específicos para cada producto sostenidos por un impuesto especial, con controles al acaparamiento, a la especulación, al fraude de pesas y medidas, además de control de calidad y sellos de garantía, reglamentación de precios principalmente de mercaderías de primera necesidad, y salarios establecidos. Las corporaciones y gremios empezarían a verse algunas veces afectadas por tales controles, lo que originaría los primeros conflictos en la ciudad.

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Los municipios llegaron a mantener el control también de las actividades monetarias y sus acuñaciones, con el fin de evitar mutaciones y devaluaciones impuestas por príncipes y señores, pues eran consideradas totalmente nocivas al tráfico mercantil. Durante el siglo Xll, la ciudad acabó adquiriendo el derecho de acuñación, comprándolo o arrendándolo al Soberano. El Tesoro de la ciudad fue adquiriendo derechos de establecimiento de impuestos directos e indirectos, predominando con el tiempo los segundos. Italia, España y Alemania instauraron la Deuda Pública, la emisión de empréstitos, en un 75% con fines militares de defensa. En no pocas ocasiones se llegó por parte de los municipios a suspensiones de pago65. Las alianzas entre ciudades, con fines comerciales en gran escala, no tardaron en llegar y dichas alianzas de corporaciones de distintas ciudades, denominadas hanseáticas, les permitió afirmarse en mercados exteriores, y defenderse de instrucciones militares. El siglo XlV es el siglo genovés, pues venciendo a los musulmanes se establecen en costas asiáticas, a pesar de la presión turca que a su vez los vencería en el XV. Su comercio con el Oriente favoreció con especias, tejidos, piedras preciosas, alumbre, metales, pieles, pescado, vino y esclavos a Europa. Como también sus colonias norafricanas abastecerían el oro de las casas de moneda occidentales66. Las ferias de Messines, Brujas, Colonia, Londres, York o Champagne, racionalizaban el tráfico de mercancías de tal manera que mediante cuentas de contabilidad se lograba reducir lo más posible las transacciones monetarias. Al saldar se expedía una letra de feria, pagadera en la siguiente, o en su defecto numerario. La Hansa de Londres, la Hansa de varias ciudades, ambas corporaciones de burgos, las utilizaban hasta que el oro genovés-africano y la revolución del mercado de los metales preciosos, junto a la industrialización del paño italiano, provocaron perturbaciones monetarias y quiebras, aprovechadas por París y Avignon, Ginebra y Fráncfort, como también de Brujas, luego, principal centro internacional de mercados en la Edad Media. Nace allí la Bolsa en 134967 , donde se regían los intercambios por cambistas y banqueros que llegaron a influenciar políticamente por sus préstamos a príncipes y soberanos. Brujas integraría luego la Hansa de las ciudades teutónicas, de origen noreuropeo, que llegó a integrar unas noventa, de las cuales Novgorod y Londres hicieron también parte importante. En 1478 se cierra con la pérdida de Novgorod debido al avance competitivo ruso. La Europa occidental contaba en el siglo XVl con una población aproximada de 60 millones de habitantes, cuyo sustento se derivaba pobremente de la agricultura, bien como siervos de la nobleza o como trabajadores independientes. El restante 15% de la población se ocupaba como artesano, tendero o criado de la nobleza, el clero y los mercaderes eran las clases sociales con el poder político y económico. La tasa de crecimiento poblacional solo era de alrededor del 1%, superando este crecimiento solamente hasta el siglo XVlll.

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La industria prácticamente no existía, siendo la manufactura artesanal con aprendices, o doméstica campesina, la predominante en tejidos de lana. La división del trabajo era impuesta por el mercader quien compraba las materias primas, las distribuía por hogares y labores, las recogía y vendía finalmente. Luego aparecería la factoría en la que además aportaría la maquinaría, el local y subdividía el trabajo. El ingreso promedio alcanzaba únicamente para los bienes de subsistencia más inmediatos y tenía como radio de acción las poblaciones y zonas rurales muy próximas. El comercio a mayor escala, lo hemos visto, estaba destinado a zonas más costeras y productos más elitistas para el lujo de la población relativamente rica. El descubrimiento por Vasco de Gama de una ruta Oceánica hacia la India y las Islas de las Especias a través del Cabo Buena Esperanza en 1498, permitiría a Portugal y luego a Holanda, rivalizar con Venecia y desplazarla con navíos a menores costos de operación. El descubrimiento de América, y la posterior conquista de México y Perú, desencadenarían al mayor flujo histórico de valores artísticos en metales precisos y oro y plata en bruto que reforzarían el poderío español por más de un siglo, para luego rezagarse por deficiencias estructurales en su aparato productivo que le impedían atender el nuevo flujo comercial que fue realmente aprovechando por otras fuentes europeas. Los precios conocieron un exorbitante crecimiento, los salarios no, hasta alrededor de 1650, lo que estimuló gran acumulación de capital y desarrollo comercial, que por otra parte eran complementados por la expansión inglesa, francesa y holandesa en Norteamérica. El ascenso burgués al poder es lógicamente su consecuencia inmediata. El positivismo desencadenado por el renacimiento sentó las bases de la ciencia moderna, multiplicando los inventos y coadyuvando al nacimiento de muchas pequeñas industrias. El azúcar llegó a convertirse en artículo corriente, y junto con la melaza el ron, que se convirtieron en pilares comerciales de las Indias, conjuntamente también con el tráfico de esclavos negros durante 300 años a partir de 151068. El otro gran fenómeno no político que completa el cuadro de desarrollo que bajo este esquema consiste en la aparición de poderosos Estados nacionales en la Europa Occidental. Los reyes ingleses y franceses, la nobleza feudal de Castilla y Aragón, los duques de Borgoña, con poder siempre en constante entredicho, fueron reemplazados por la significación política, ahora sí, de nombres como España, Inglaterra y Francia. Se generaliza entonces el uso del dinero y la economía monetaria, el alquiler de ejércitos mercenarios reemplaza la formación de fuerzas feudales armadas, mediante los impuestos en dinero. Los inventos de la pólvora, el mosquete y el cañón complementan el relevo de una clase por otra. Enrique Vll, Enrique Vlll e Isabel I en Inglaterra; Luis Xl en Francia; la unión de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en España, cimentan y consolidan los respectivos Estados casi definitivamente, Holanda y su República, un siglo después

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luego de una rebelión continuada contra Carlos V69 . A pesar de estos aspectos positivos "la guerra era una relación casi normal entre los Estados nacionales. De 1494 a 1559 se luchó casi todos los años en algún lugar de Europa; el siglo XVll gozó sólo de siete años de paz, e Inglaterra estuvo en guerra 84 de los 165 años transcurridos entre 1650 y 181570. La ambición personal de los monarcas y la intolerancia religiosa son causas primordiales de ese estado de cosas. Pero, la visión estática del mundo ponía su parte:
"… dentro del Estado, el mercantilismo persiguió pro consiguientes fines totalmente dinámicos. Pero lo importante es que esto tropezaba con un concepto estático de los recursos económicos totales del mundo; fue esto lo que creó aquella desarmonía fundamental que alimentó las interminables guerras comerciales. Ambos elementos juntos implicaban que la población de un país determinado podía cambiar y era capaz de progreso, pero solo mediante adquisiciones en otros países. Esta era la tragedia del mercantilismo. Tanto la Edad Media con su ideal estático universal como el laissez-faire con su ideal dinamismo universal, evitaban esa consecuencia"71.

Por ello, sólo Holanda con autoridades débiles y descentralizadas que aportaban libertad de expansión se hizo el país más rico de Europa, mientras Inglaterra, Francia y España con monarcas únicos se preocupaban por sus rivales como de obstáculo de progreso. Junto a ello el objetivo de enriquecer al Estado era un fin nacional primario. Holanda y Países Bajos conservan aún hoy en el tercer milenio, su conocimiento de conjugación de mercados en la Unión Europea, siendo epicentro e intersección del comercio exterior de muchos de los países miembros con el resto del mundo. En ese momento histórico del renacimiento cultural, la teoría de la balanza cambiaria positiva inmanente al mercantilismo, como única fuente de metales preciosos necesarios a las naciones sin yacimientos y bajo economías monetarias, apalancaba toda esta visión del mundo en la cual el superávit comercial, transfigurado como metal en reservas se consideraba el objetivo concreto de la riqueza de las naciones. La piratería, el comercio ilícito y los descubrimientos geográficos iban encaminados a lograr este fin. Ya en el siglo XVlll, se fomentaba a las manufacturas eximiéndolas de impuestos, subsidiándolas o mediante inversiones estatales, como en el caso de Luis XlV influido por su ministro Colbert en Francia. Para mediados del siglo llega la revolución industrial apoyada inicialmente en la máquina de vapor y las industrias textil y del hierro ya no fueron las mismas pues se desencadena la necesidad de aprovechar un gran flujo de energía bajo un mismo techo. Se agrupa a los trabajadores bajo una nueva disciplina fabril, desapareciendo el artesano doméstico paulatinamente como proletario industrial, lo cual se convierte en el empuje final al definitivo desarrollo de las ciudades72.

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En 1815 Europa se componía a grandes rasgos de una Inglaterra en la que aún la aristocracia latifundista dominaba en el Parlamento pero en la que la clase burguesa adquiría influencia política gracias a su emprendedora acción y a cambios revolucionarios en las tecnologías del hierro y textil de algodón. En la Europa continental propiamente, la división interna en pequeños reinos persistía aún para Francia, Alemania e Italia, la primera con un feudalismo recién erradicado, pero aún vigente y vacilante en los otros países. En este punto de la historia, Londres se convierte en el epicentro mercantil y financiero mundial, junto a un desarrollo rápido y vertiginoso en Europa Occidental como también en las colonias americanas, gracias al paulatino rompimiento de las restricciones comerciales. El hierro inglés se convertía en máquinas innovadoras, la lana en paños iba desde Shanghai hasta Buenos Aires, saliendo de los puertos ingleses. La relación 2:1 entre campo y ciudad de la isla se invierte con el agolpamiento de la población en la ciudad industrializada, y la producción inglesa era poco más de la mitad mundial. Continúa la construcción de barcos en ascenso y surge arrasador el ferrocarril en 182573 y el barco de vapor en 1865 como solución de transporte marítimo en el cual el 60% correspondía al predominio inglés. Llegando a un 75% en 1900. Sin embargo, la independencia comercial inglesa era relativa pues dependía de materiales y alimentos como madera de construcción, algodón, harina, trigo y carne del extranjero: Argentina, Australia, Suráfrica y muchos otros países empiezan a mostrar una especialización creciente como exportadores a Europa. De todos los mercados especializados que se desarrollaron en la Gran Bretaña, cuando esa nación alcanzó una posición de preeminencia comercial e industrial, ninguno era tan importante en su aportación a la primacía del país como el mercado monetario de Londres, que fue el perfeccionamiento gradual de los servicios bancarios y financieros que hizo de la libra Esterlina una verdadera moneda mundial, y del mundo entero una zona de esta divisa74 . Los 60 bancos más fuertes de los 600 particulares que funcionaban por la época en Inglaterra se encontraban en Londres y financiaban el consumo local, la redistribución y la exportación mediante el descuento de las letras de cambio expedidas en todo el país y que finalmente se convertían en depósitos londinenses. Desarrollo en los cuales era poco el oro y las monedas que circulaban en cualquier sentido ciudad-provincias, realizándose la mayoría de las transacciones mediante compensación mutua. Aparece por tal motivo el corredor de letras que con su agencia estaba dispuesto a facilitar el dinero hasta la redención de las letras giradas de las provincias o viceversa, y que con el tiempo se independiza asumiendo tal riesgo por su propia cuenta y no sólo intermediando con los bancos que poseían liquideces temporales. Las casas de aceptación eran organizadas por conocedores del medio mercantil que con base en su conocimiento del crédito de cada persona, estaban en capacidad de avalar ante terceros cualquier letra de cambio, fiando su redención.

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Con el tiempo tales casas invertirían en ferrocarriles extranjeros, descartando sus propias transacciones mercantiles y especializándose en el negocio de la aceptación, además del de la emisión de valores. Estas casas alcanzaron injerencia internacional, y monopolizaron hacia 1850 el negocio de las divisas extranjeras, la compra y venta de letras y giros en monedas extranjeras, unas labores que posteriormente permitieron pasar a manos de bancos extranjeros que se radicaron en Londres luego de la guerra franco-prusiana. En el centro de este sistema bancario se encontraba el Banco de Inglaterra que, aunque particular, ejercía hacia poco más de un siglo funciones de banco central, pues se hacía cargo de los negocios gubernamentales y había sido apoyo del Estado en las guerras napoleónicas; mantenía la única reserva de oro importante en el reino y guardaba en forma de depósito una gran parte de las reservas de los demás bancos londinenses. Debe anotarse que ciertas facultades que los bancos centrales desempeñaban en ese momento, el banco de Inglaterra se negó a realizarlas, o bien las realizó muy responsablemente quizá debido a la mentalidad de empresa privada que le correspondía. Durante las primeras crisis en las que las reservas en oro y monedas salían caudalosamente de los bancos, se negó a ser prestamista de última instancia en lugar del gobierno, en algunas otras circunstancias similares expidió letras de Tesorería a los comerciantes en apuros a cambio de bienes en garantía o logrando compromisos de indemnización por parte del gobierno en los casos que su emisión iría a exceder del límite legal. Es decir, que en ese momento la política del banco de Inglaterra transcendía funciones de banco central dirigidas aún hacia los comerciantes y banqueros de otras naciones. Cuando los bancos restantes se encontraban en situaciones de iliquidez a causa de embarques de oro a otros países que agotaban sus reservas, acudían al banco de Inglaterra el cual por medio, básicamente de instituciones de descuento, les proveía de fondos de corto plazo. De allí surge el diseño del indicador de la tasa Libor (London InterBank Offered Rate), que junto con la Prime Rate norteamericana, siguen siendo de las más importantes en el mercado global como orientación de los capitales internacionales. Ya que la demanda de exportaciones inglesas era muy grande, y la libra esterlina valía como el oro, se prefería aceptar y girar letras de cambio en dicha moneda para financiamiento de exportaciones e importaciones inglesas y de buena parte del resto del mundo. Ello se debió a factores determinantes como la posición preponderante exportadora - importadora de Gran Bretaña en el mundo., a su posición como gran inversionista mundial y a la estabilidad del valor de la libra esterlina con relación al oro gracias a su total sujeción "al patrón oro desde 1821 hasta 1914" 75.

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El capital inglés no sólo ayudó a poner en marcha la revolución industrial en Europa, sino que ayudó a "inaugurarla" en los países de ultramar como Estados Unidos, Canadá, Australia, Argentina, entre otros. Su principal contribución consistió en proporcionar lo que se ha llegado a llamar capital social fijo, o sea los servicios que la industria y la agricultura necesitaban para su funcionamiento, tales como la infraestructura en ferrocarriles, carreteras, puertos, plantas de energía eléctrica o sistemas telegráficos, todo ello mediante inversión directa o inversión en cartera. Los sectores de minería, finanzas y plantaciones, fueron otros objetivos de su expansión. Dos tercios de sus inversiones fueron destinadas a las colonias, propias o ajenas, mientras que sólo el tercio restante fue absorbido por Europa. Luego de 1850 Francia y Alemania entraron a jugar parte con algo de retraso en las inversiones mundiales orientadas hacia América Latina, Estados Unidos, Europa Suroriental, Rusia y, lógicamente, en sus correspondientes zonas de influencia. La gran mayoría de los fondos de referencia provenían del ahorro privado, aunque el Estado aportaba partes relativamente pequeñas. A la vez que el ánimo de lucro empujaba básicamente a los inversores, el país se aseguraba los abastecimientos indispensables de materias primas y productos alimenticios, a los que las inversiones como los ferrocarriles y, en general, las comunicaciones los abarataban. Las inversiones localizadas en colonias y países en creciente desarrollo provocaron grandes afluencias migratorias de mano de obra entre 1820 y 1930, de la cual más del 60% la recibió Norteamérica76. Ya entrado el siglo XX, el renacimiento del nacionalismo alemán y el creciente desarrollo de los Estados Unidos, empiezan a retar la supremacía de Inglaterra. A este respecto, una de las falacias más burdas del proteccionismo mercantilista se pone falsamente en boca de Abraham Lincoln:
"Yo no conozco mucho acerca de aranceles, pero todo lo que sé es que cuando compramos en el extranjero artículos manufacturados, nosotros obtenemos los artículos y el extranjero se lleva el dinero, pero cuando compramos en el país los artículos manufacturados, obtenemos ambas cosas; los productos y el dinero"77.

Sin embargo puede tomarse dicha referencia con la misma intención, quizá, que Ellsworth y Clark, para destacar que este punto de vista representa la forma más torpe del mercantilismo haciendo énfasis en el dinero como una forma de riqueza.
"Sólo nos parece necesario indicar que en el comercio internacional los productos se pagan con productos y que la moneda internacional únicamente circula para desempeñar la función de reajustar las perturbaciones del intercambio. Nuestra moneda - es decir, la moneda de nuestro país - no le será de ninguna utilidad al extranjero a menos que la gaste en nuestro país"78.

No obstante, el sistema monetario llegó a un momento histórico, a partir del cual en las últimas cuatro décadas la preeminencia de algunas monedas determinantes del circulante mundial, siendo divisas patrón, configurarían un

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anacrónico derecho señorial que hace real la aclaración de Ellsworth y Clark: la importancia de una masa monetaria nacional en manos de otras naciones reside en que dicha moneda le será más útil a su portador si la gasta favoreciendo las balanzas comercial y de pagos de éste mismo emisor. Cuando este obvio mecanismo de hegemonía tienda a agotarse a través de una ruta de pisos críticos del pendular ciclo del sistema, vendrán innovaciones financieras diseñadas y desarrolladas al interior de las metrópolis, que buscarán extender la capacidad que el sector nominal de las economías tiene de desvirtuar los conceptos de riqueza real, concentrando sus beneficios, destruyendo empresas con la malversación del ahorro global y distribuyendo los riesgos tomados por sus propios creadores en contra de los ingenuos capitales privados y públicos de economías de menor desarrollo, en medio de la obnubilación globalizadora de un sistema que convierte la libertad de mercados en desleal arma competitiva y en un sofisma basado en la limitación del albedrío de las naciones.

3. DINERO Y CONCENTRACIÓN DE LA RIQUEZA INTERNACIONAL

Una importante etapa del desarrollo financiero es aquella en la
que funcionó el mecanismo básico mediante el cual las reservas nacionales representadas en oro físico se convierten en aval de los sistemas monetarios que estaban en proceso de construcción bajo el patrón cambio oro, lo que a su vez permitiría concentrar dicha riqueza mundial en las arcas metropolitanas, cimentando así la posición monetaria posterior de dependencia para muchos países y el atesoramiento hegemónico de la riqueza inicial en metal por parte de otros, muy pocos, los constructores del sistema. Este proceso ratificó históricamente al interior de las naciones y en el campo internacional que la relación entre dinero y riqueza es similar a la que existe entre métrica y cantidad medida. No se puede confundir dinero con riqueza79, pero aun se le sigue confundiendo. Siendo el dinero todo aquello que pueda ejercer las funciones de medio de cambio general, el oro y los demás metales preciosos sólo han sido una de las formas que históricamente han ejercido tal función. Son estos metales los que de manera más idónea han podido ejercer dicha función, pues hubo congruencia entre sus propiedades naturales y sus funciones. El origen histórico de la forma dinero está estrechamente ligado con el origen de la forma mercancía y del cambio. Por ello, no es posible el análisis del intercambio de mercancías abstraído de la existencia del dinero. La elección de la sustancia dinero es producto de circunstancias históricas y de las propiedades particulares de ciertos productos: uniformidad, divisibilidad, durabilidad y alta relación de valor por peso80. La problemática de la relación entre dinero y riqueza la podemos enfocar en dos sentidos. El primero acerca de cómo el dinero en general influye en la riqueza, en su disgregación y en su concentración, y el segundo en cuanto a cómo sería el oro, caso particular del dinero, manejado como riqueza y como pilar básico de un sistema monetario. En el primer caso la complejidad es mayor pues se trata de identificar los mecanismos mediante los cuales el dinero puede ejercer de instrumento de manipulación del campo económico real, aunque el segundo análisis del oro como dinero y riqueza simultánea lleva a aclarar muy concretamente algunos de los primeros mecanismos.

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El paso del patrón oro al patrón cambio oro, se efectuó en circunstancias en las que el imperio era británico en lo comercial y por ende en lo monetario. El problema no estaba implantado en la necesidad de imponer una divisa, la libra esterlina, u otra como el dólar a nivel de zonas de influencia. El mundo reclamaba a la libra casi unánimemente, pero dos centros eran ya simultáneamente influyentes en las finanzas internacionales, Londres y Nueva York. El problema que se presentaba era la escasez del metal oro por baja producción con relación a la demanda en auge de un mundo bajo su patrón monetario. "Durante muchos siglos, la disminución en el contenido metálico de las monedas constituyó la válvula de escape más importante frente a las dificultades provocadas por un crecimiento no paralelo de la oferta de oro y plata con las necesidades monetarias de los países"81. La estabilidad que el sistema monetario había logrado mantener frente al oro en las principales economías occidentales se había logrado gracias al desarrollo del papel moneda y de los depósitos bancarios, lo cual estabilizaba el régimen monetario más en lo nacional que en lo internacional, ya que el problema consistía ahora en cómo mantener estabilidad cambiaria convirtiendo la emisión interna en dinero aceptable en el campo internacional. Al introducirse el patrón cambio oro se produce "la economía en el uso de existencias escasas de oro efectuada mediante el desplazamiento gradual de las monedas de oro de circulación entre el público a las reservas del sistema bancario y, posteriormente, de la circulación privada y las reservas bancarias a las reservas de una sola institución nacional, es decir, la tesorería o el banco central"82. Este remedio se realiza conjuntamente con otro consistente en la "drástica devaluación de las monedas con respecto al oro, con la consecuente revaluación de las reservas de oro en términos de las monedas nacionales", pero la medida más importante frente a la escasez del metal se configura en la "dependencia mucho mayor sobre monedas claves-principalmente libras esterlinas y dólares como componentes adicionales de las reservas monetarias mundiales"..."En 1928, aproximadamente la mitad de las reservas mundiales se concentraban en sólo dos países, Francia y Estados Unidos, mientras que las reservas de oro del Banco de Inglaterra (US$750 millones) constituían menos de la cuarta parte de los depósitos en libras y billetes mantenidos, en cuentas de extranjeros en Londres. De esta manera, el uso creciente de las divisas como remedio a la falta de liquidez mundial bajo el nuevo patrón de cambio oro habían debilitado fatalmente la posición de reservas del país sobre el cual dependía principalmente el sistema para su continuo funcionamiento"83. Al no existir un consenso acerca del sistema de ajuste en los tipos de cambio, la única manera de asegurar suficientemente las reservas consistió en requerir las divisas sustentadas en un mayor poderío comercial y una mayor fortaleza monetaria en cuanto a respaldo y convertibilidad.

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El oro era entonces necesario en el proceso de aceptación de una divisa como reserva internacional. Londres había disminuido su cobertura hasta límites inmantenibles con relación a su preponderancia. Nueva York la aumentaba por diferentes métodos. Las misiones Kemmerer se multiplicaban. La inconvertibilidad de una divisa en decadencia, la libra, iría acompañada por el fortalecimiento de otra gracias a sus posibilidades de conversión, el dólar. A manera de ejemplo, algunos países como México, Perú o Argentina, demuestran el mecanismo mediante el cual el hemisferio fue siendo parte clave del domino del dóla en el ámbito monetario. ALGUNOS CASOS LATINOAMERICANOS

En

México, como en todo caso de subdesarrollo, la reorganización de un sistema monetario nacional debía preceder a su entronque con un sistema internacional. La revolución mexicana, como la mayor parte de los enfrentamientos políticos con el carácter de lo hoy denominado conflicto interno, había contribuido a un caos monetario interno. Los abusos cometidos en la implementación de papel moneda con el fin de solventar los gastos de guerra, había llevado a "la ruina de un excelente patrón oro mexicano"84. El precio en oro del papel moneda emitido entre enero de 1915 y mayo de 1916 había bajado a una séptima parte, de 14,31 a 2,2985, y el gobierno declaraba:
"El Departamento de Finanzas no olvida que el papel moneda emitido por el Gobierno Constitucional es un préstamo hecho por el pueblo mexicano en días de gran necesidad, en épocas de lucha en pro de la libertad y representa por tanto una sagrada obligación que ningún gobierno honesto podría negarse a cumplir y es una de las primeras obligaciones y más justas que la revolución debe pagar"86.

Reconocía el gobierno que era su obligación, reconocer, conservar e incrementar el valor del papel moneda emitido. Para ello crea en abril 3 de 1916 un Fondo de Garantía o Fondo Regulador de la moneda fiduciaria que será formado con lo que se "obtenga por impuestos ordinario y extraordinario, préstamos y otros recursos que decida el ejecutivo"87. "La sustitución de nueva moneda en cambio de la antigua requiere algún tiempo al Gobierno, quien no la puede imponer tan rápidamente sin garantizarla con una reserva de oro que está conformado mediante fondo de garantía que toma cierto tiempo"88. Por otra parte, declaraba el ministerio de finanzas:

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"Mucha de la antigua moneda fue encontrada en manos de la gente más pobre mientras las menores cantidades de este dinero las poseían los grandes negociantes. Es por ello que, para proteger a los pobres de esta injusta actitud por parte del gran capital, debe usar todo su poder para mantener el valor al antiguo dinero para lo cual pide su apoyo"89.

Con tal fin se implementaron certificados provisionales de oro, útiles sólo en mayores transacciones, y billetes oficiales en razón de 1 a 8 de los antiguos del Ejército Constitucional, tasa "más favorable que la generalizaba de 1 a 10 por parte de algunos acampadores privados". Además se instituyó una tasa de cambio con el oro, la oficial para la nueva moneda, y una tabla general de redención de contratos en referencia al oro, la cual en cuatro años (1913-1916) pasaría de una equivalencia del 100% a cero90. Así, las grandes características del papel moneda alcanzan a quedar delimitadas: aparece, en un principio, como una necesidad estatal en períodos de crisis civiles, bélicas o de inestabilidad política; como medio de cambio se concentra en manos pobres, pues las pudientes recurren a la moneda metálica atesorada; como medida del valor, debido a su considerable depreciación, y en términos contractuales, perjudica al prestamista y favorece al prestatario; y, en últimas si hay subsanamiento estatal de pérdida real en su valor, este sólo se obtiene en forma parcial y básicamente con el objetivo de reparar la pérdida de confianza en el sistema monetario nacional. En las "proposiciones para la reorganización del sistema monetario de México" se hacen evidentes las características que rodean, no ya al contraste del papel moneda con el patrón oro a nivel nacional, sino, a la moneda de oro dentro del patrón oro, a nivel internacional, proceso que es un poco anterior. Decía Kemmerer: "La reorganización del sistema monetario de México es urgente por haber fracasado el antiguo sistema a causa de la Revolución, y porque la reciente alza en el precio de la plata ha arrojado por completo de la circulación a los pesos fuertes, y ahora amenaza seriamente la circulación de la moneda fraccionaria de plata"91. Los pesos fuertes eran monedas metálicas de plata que habían visto su precio incrementado con relación a la plata pasta en dos oportunidades entre 1905 y 1917, y en ambas la solución puesta en práctica había sido el llevarlos a los crisoles de fundición con el fin de disminuir su valor real "situación intolerable que el Gobierno mexicano, siguiendo el ejemplo de otras naciones debería remediar violentamente"92. Los dos medios prácticos aconsejados en el documento consisten: el primero en elevar el valor nominal de la moneda de oro; el segundo, en reacuñar la moneda de plata existente, reduciendo su contenido de plata. Acerca de la primera posibilidad, esta se justifica porque "mientras más valgan esta monedas como dinero en México que como plata, o como moneda en el

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extranjero, su fundición o exportación será imposible". Y, además se eliminaría el costo de reacuñación. Pero se presentarían inconvenientes como en "el arreglo de las deudas... (en el que aunque el Gobierno puede decretar su disminución proporcional al incremento del valor nominal) si los precios al por menor, los salarios, las rentas, etc., no bajasen pronta y proporcionalmente, sería penoso a un acreedor ... pues aunque el nuevo peso posea un mayor valor nominal que el peso antiguo, poseerá por de pronto un poder adquisitivo en la localidad igual o poco más"93. Se presentaban también otras dificultades como el convencimiento del público acerca de la nueva moneda, pues aun que el cambio de moneda antigua por nueva sea realmente igual, nominalmente no lo parecerá al tenerse que entregar más cantidad a cambio de una menor. Además el valor relativo de la unidad monetaria que quedaría vigente sería desproporcionado, en el contexto internacional, a las necesidades de circulación del país. El proyecto de reorganización aconsejó por tanto que las objeciones a la elevación de la unidad de valor eran tantas y tan serias que nulificaban esta posibilidad94. En cuanto a la posibilidad de reacuñación, los dos peligros principales que se presentaban eran, reducir demasiado el valor real, lo que comprometería su aceptación pública, o reducir muy poco el contenido metálico a tal punto que cualquier alza en el precio del metal obligara a reacuñar nueva y prontamente. Frente a esta situación y alternativas, se aconsejó actuar sobre el oro, e imponer un patrón oro. Con ello se pretenderían a manipular indirectamente a la moneda de plata, estandarizado al país de paso con el modelo monetario internacional predominante, a la vez que allanar el camino a los futuros desarrollos monetarios implícitos en el patrón cambio oro. Al patrón oro a instituir se le denominó Talón oro, nacionalmente. Se empezó por solicitar la derogación de la prohibición de exportar la moneda de oro mexicana95, la limitación de la moneda fiduciaria de plata, como también las de níquel y cobre, por el peligro que conllevaban de impulsar la desaparición de la reserva de oro del país y su moneda de oro de la circulación. Además se aconsejó facilitar perfectamente al público la conversión oro-plata, y viceversa como mecanismos autoequilibrados del mercado monetario, y emitir en moneda de plata tan sólo "cuando se solicite y contra depósitos de moneda de oro u oro en barras ... (ya que) como no existe papel moneda en circulación, ni cheques de banco, la demanda de medios de circulación recae casi completamente sobre el oro, dando por resultado que una gran proporción anormal de oro está en demanda en la actualidad"96. Las dos funciones básicas a desempeñar por la reserva Talón oro (compuesta de moneda nacional, barra acuñable o moneda extranjera, todas en

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oro), serían las de servir para ajuste automático de la provisión de moneda y la creación y conservación de la confianza del público en la moneda fiduciaria97. En el curso de la primera función se logra mantener la paridad del oro, sin excesos que desprecien ni escaseces que aprecien la moneda. Así las monedas de plata fiduciarias que sean convertidas en oro serán retenidas en la reserva y, disminuido su caudal en circulación, cesará por tanto el éxodo de oro. La demanda de oro para la circulación deberá ser cubierta con acuñado nacional pero "la demanda de oro para la exportación para pagos del comercio intencional - y esta demanda sobre la reserva es la que más debe preocupar al gobierno - puede ser cubierta con ganancias dando en cambio barras de oro o monedas de oro del país adonde se debe mandar dicho metal"98. El tener en reserva monedas de oro extranjeras podría servir en caso de necesidad para acuñación de moneda nacional. La redención de moneda nacional en oro debe ser incondicional y realizarse bien en moneda de oro nacional, bien en "giros de oro sobre Nueva York o Londres con la suficiente prima (sobre el tipo de cambio a la par), para cubrir los gastos de enviar barras de oro desde México a Nueva York o Londres", o bien la redención en barras99.
"En épocas de emergencias verdaderas, cuando el público está dispuesto a convertir la plata en oro para ocultarlo, es comúnmente muy difícil conseguir de los recursos ordinarios comerciales, oro bastante para exportar. Crece constantemente la convicción entre los economistas y financieros de que el lugar apropiado para el dinero de oro de un país no es en los bolsillos de la gente ni en las cajas de los comerciantes, sino en las reservas del gobierno y en la bóveda de un banco central. Solamente cuando se encuentra recogido en unas cuantas grandes reservas, está más eficazmente empleado bien sea en tiempos normales o en casos de emergencia"100.

De esta manera se aconsejaba por la época del patrón oro de este país. Más adelante, en vía de implantación del patrón cambio oro, como se verá en el caso Peruano, se añadiría la recomendación expresa de atesorar la reserva de oro en bóvedas de países extranjeros como Inglaterra o Estados Unidos. De dónde saldrían los fondos para la conformación del fondo de reserva del Talón oro queda claro en el resumen de la propuesta: En parte de las utilidades para el Gobierno salidas de la reacuñación de monedas antiguas o acuñación de nuevas (lo que implicaba una depreciación real), parte de "un préstamo inicial de 20 millones que el Gobierno podrá pagar tan luego como la reacuñación esté completa y todas las utilidades de ella hayan sido realizadas" y de "réditos obtenidos del depósito de parte de la reserva en los Bancos situados en centro financieros del extranjero" 101. Y algunos otros fondos por venta de giros sobre la reserva, como por liquidación del

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anterior fondo. Se añade además la expresa prohibición de "depositarse la reserva en bancos del país"102. De esta forma, el encausamiento del oro de la circulación pública hacia arcas públicas, el impedimento de su exportación por medios legales y extralegales, la eliminación paulatina de la importancia monetaria de la plata, soportan la instauración del patrón oro dentro de México, mientras que la conformación de una reserva del metal más que soportar la confianza interna del público, parece tener como fin el soporte de la confianza de países extranjeros acerca de la liquidez necesaria para transacciones comerciales de carácter internacional. La necesidad de afianzar la confianza internacional en la solvencia mexicana va hasta el punto de aconsejar expresamente el depósito del metal en reserva en arcas de bancos extranjeros de preferencia o, en su defecto, sólo en arcas nacionales públicas, como la Tesorería Central o el banco emisor, pero en ningún caso bancos privados deberían contar con tales depósitos. El propósito es el de centralizar el metal paulatinamente. Lo que en conjunto con la desmonetización de la plata y demás metales lleva con efectividad a la necesidad posterior de la puesta en práctica de emisión fiduciaria de papel en el plano interno, y a la posibilidad de implementación del patrón cambio oro en el plano externo, soportado en reservas metálicas ahora en bancos metropolitanos. El sistema monetario en instauración a más de sustentarse en un metal recaudado de la circulación nacional, es pagado por la misma circulación tras la imposición colectiva inherente en la depreciación metálica misma, por empréstitos extranjeros pagaderos con los beneficios estatales de esta misma depreciación, y además, por los réditos ofrecidos a cambio de los depósitos de metal en las arcas metropolitanas. En resumen, y generalizando el caso mexicano, el sistema monetario, posterior al patrón oro, el patrón cambio oro será pagado por el público nacional; se sustentará en la masa metálica concentrada en la metrópoli, de origen nacional. Y permitirá de esta manera mantener la promesa de conversión de la divisa, promesa en la cual basará su ventaja coyuntural sobre la divisa antagónica, relevándola así de su preponderancia en el mercado mundial y para, muy posteriormente, recurrir también a una declaratoria de inconvertibilidad que a pesar de todo le permitirá mantenerse mediante otros medios y otros mecanismos que quedarán esbozados un poco más adelante.

En el Perú, la creación del Banco Central de Reserva en los
años 30 se acompañó de la implementación del patrón cambio oro de una manera directa. Ya las divisas internacionales predominan como activos de reserva y la circulación del billete de banco prevalece sobre la de monedas metálicas a nivel nacional: "Cuando la Misión de Consejeros Financieros llegó al

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Perú en enero de 1931, encontró la moneda y el mecanismo bancario del país en condiciones nada satisfactorias"103. La conversión de billetes había sido suspendida y el valor oro del sol papel guardaba tendencia a la baja. El banco más grande del Perú, el “Perú y Londres”, con 19 sucursales había sido cerrado, habiendo quedado desprotegido el público. Frente a tal situación la Misión empezó por recomendar la creación de un nuevo patrón oro con algunos cambios y la reorganización del Banco de Reserva del Perú como Banco Central de Reserva cuya obligación básica sería el sostenimiento del patrón oro. En forma accesoria se reordenaba la liquidación de los bancos quebrados104. Se otorgó a dicho Banco Central el monopolio de la emisión de billetes en el Perú y se colocó a "los billetes del Banco en la forma del patrón de oro llamado "gold exchange standard", patrón de oro con base de billetes canjeables por oro o por giros pagaderos en oro girados contra países donde rige el patrón del oro"105, patrón de cambio oro que ya funcionaba en países vecinos como Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador. Los nuevos billetes serían intercambiados paulatinamente por los billetes del anterior Banco de Reserva, y la moneda fraccionaria continuaría siendo metálica. La redención de los billetes sería obligatoria en cualquiera de las dos formas siguientes, de las cuales se estimaba que la segunda sería la más importante:
“- Oro acuñado y barras de oro a base del valor intrínseco del oro fino, en términos del sol oro peruano. - Giros a la vista sobre Nueva York o Londres pagaderos en oro o su equivalente y girados contra los fondos del Banco Central de Reserva depositados en bancos acreditados ubicados en dichas ciudades, sobre cuyos giros el banco podrá cobrar premios que no sean mayores que los tipos que representarían los puntos de exportación de oro (Gold export point)"..."la circulación de monedas de oro de mano en mano es un lujo que el Perú actualmente no puede soportar"..."los billetes y la moneda feble de plata (valor nominal superior al valor real; depreciadas) desempeñan perfectamente la función monetaria indispensable para actuar como medio de intercambio en las actividades comerciales"..."Existen, sin embargo, dos maneras de usar dinero en que cabe emplear la moneda de oro y para las cuales los billetes de nada servirían o servirían menos bien que la moneda de oro... (el primero de estos usos es) para hacer pagos relacionados con los negocios y finanzas internacionales, pues el oro es la moneda del comercio y crédito internacionales. (el segundo) es que se halla la moneda de oro en forma muy satisfactoria para atesorarla...No hay que alentar sino 106 desalentar el atesoramiento del oro" .

Se aduce como argumento a favor, el funcionamiento del mecanismo autoequilibrado de los puntos de oro para la nivelación de los precios del país con la

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circulación monetaria interna y de los niveles de las mismas variables en los demás países en los que funciona el patrón de oro.
"Sin embargo para los fines antedichos, la redención hecha por medios de giros pagaderos en oro girados a cargo de fondos existentes en los principales centros financieros del mundo virtualmente equivale a la redención en oro acuñado... siempre que el premio que se cobra por el giro que entrega al banco comprador del oro colocado en Nueva York no sea mayor que el gasto en que aquel incurriría remitiendo el oro mismo desde Lima a Nueva York"107.

Se ofrece que a cambio de "mantener fuertes depósitos en el extranjero". este oro "rinde intereses" y se estima que al igual que Bélgica, Bolivia, Chile, Colombia, Grecia, Ecuador, Italia, los Países Bajos, Suecia y Suiza, el Perú generalmente "encontrará más ventajoso mantener en el exterior la mayor parte de su encaje de oro", "precisa hacer resaltar el hecho de que los únicos depósitos que se pueden considerar como parte del encaje legal del Banco son los que existen en bancos acreditados ubicados en Nueva York y Londres, aunque no se restringe la facultad del Banco de mantener depósitos en otros ciudades del exterior“108. En momentos de emergencia los créditos en el exterior deberían ser buscados preferiblemente en Nueva York y Londres donde, además, la financiación de una proporción muy elevada del comercio exterior del Perú se conseguía. Se aconseja que, en caso de una desproporcionada redención, conversión de billetes en oro, antes que inconvertir reducir la emisión en proporción a la reducción del encaje:
"No debe considerarse el encaje de un banco central principalmente como el respaldo de los billetes del banco en circulación y sus depósitos, y fundamentalmente, como la garantía de que el Banco puede hacer frente a esas obligaciones. Esta función la desempeña todo el activo del banco. El encaje del Banco Central es pues fundamentalmente el "fondo regulador" y no un "mero respaldo" de los billetes y depósitos del banco, y funciona con éxito únicamente cuando se le emplea efectivamente para aumentar o reducir el medio circulante del país"109.

Un porcentaje reducido de encaje es justificable cuando las industrias están cimentadas, sus precios son estables, el sistema financiero en general es sano, el nivel de instrucción de la población es alto, el sector público puede recurrir fácilmente a empréstitos extranjeros de emergencia y existe aún una cantidad considerable de oro en circulación. Una situación contraria y enfrentada a la necesidad de una declaratoria de no redención, significan únicamente una excesiva emisión de billetes. El encaje en el caso peruano fue recomendado en proporción de un 50% y compuesto de oro amonedado y en pasta guardado en arcas nacionales centrales o extranjeras; de depósitos pagaderos a la vista en oro o su equivalente en bancos acreditados en Nueva York y Londres y ciertas cantidades de aceptaciones

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bancarias de corto plazo en el extranjero y monedas de plata peruanas. Acerca de los depósitos de oro en bancos acreditados en Nueva York y Londres," se cree que la mayor parte del encaje en oro del Banco será guardado corrientemente en esa forma"110 En el artículo 63 del analizado proyecto se contempla la necesidad de mantener el valor del oro con relación a los billetes emitidos y la posibilidad de que el Banco efectúe operaciones de mercado en las que compre el oro con sus mismos billetes111. Los depósitos del Banco Central serán conformados por los depósitos del público, del gobierno, de los bancos asociados y de las demás descentralizaciones gubernamentales en su conjunto112. A diferencia del caso mexicano anteriormente visto, resaltan a la vista dos características que con el tiempo han ido quedando como criterio en la sistematización monetaria. La primera de ellas de nivel nacional, corresponde a la concepción del encaje como una proporción sumamente elástica del país según sus cualidades internas, lo que lo transforma en una variable con grandes posibilidades jurídicas de ser eliminada a nivel de Banco Central, abriéndose de tal manera la posibilidad de la implementación del papel moneda con posteridad al patrón oro. La segunda característica ya a nivel internacional, consiste en una proyección internacional del carácter de este encaje, ya que se acepta la posibilidad de cobertura metálica indirecta mediante divisas representativas de su valor. Es una disminución del encaje metálico internacional. Y sugiere un condicionamiento en empréstitos de emergencia y financiación comercial con los dos grandes centros bancarios de Nueva York y Londres.

En el caso de la Argentina, debe recordarse que siendo un país
de fortaleza exportadora a Europa, presentaba diferencias estructurales en lo que explicaría su evolución monetaria. Ya que la capacidad para mantener los pagos en dinero metálico por parte de una nación depende principalmente de la estabilidad de sus cuentas internacionales, así como de la sensibilidad de los rubros constitutivos de las mismas frente a las fuerzas de ajuste y las tendencias a largo plazo de la economía mundial, “son las fuerzas automáticas de ingreso las que responden a los desequilibrios en la balanza de pagos”113. El drenaje de oro debido a un déficit se podía detener de forma similar a la clásica: elevando la tasa de interés, hasta que el ingreso reajustara más permanentemente.

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El mantenimiento de la convertibilidad era vital en la historia del funcionamiento de un patrón de oro nacional, puesto que cualquier precedente en contrario podría, luego de una exportación algo excesiva de oro, desencadenar también inusitados requerimientos de liquidez metálica al interior, nacidos en la desconfianza del público. Como también habíamos visto en nuestro tratamiento de la inconvertibilidad de 1900, el éxito de un patrón oro en el sentido de poder mantener su convertibilidad dependió más de circunstancias especiales de la economía mundial que le permitieron al centro financiero dominante no haber tenido que enfrentar un severo y prolongado drenaje de reservas de oro. Era pues, el comportamiento de las cuentas autónomas de la balanza el que permitía, mediante efectos en el ingreso, renivelar frecuentemente los desfases en los pagos. También el hecho de que el tipo de inversiones y préstamos realizados con las propias exportaciones tenían alta sensibilidad, lo que no permitía sobresaltos ni desequilibrios excesivos a largo plazo. En otras palabras "si bien Gran Bretaña era indudablemente una economía exportadora era también una economía prestamista, de manera tal que un auge inducido en las exportaciones se veía acompañado a menudo por un saldo adverso en los rubros autónomos de sus cuentas internacionales (debido a los préstamos externos). Por lo tanto, y a diferencia de la Argentina que era otra economía exportadora, dichos auges iban unidos a una estrechez monetaria como en el caso de un auge en la inversión interna, en tanto que las depresiones se veían acompañadas de una abundancia monetaria, de forma que el "remedio" del patrón oro servía para amortiguar en parte estas fluctuaciones económicas"114. Una aserción concluida en el estudio tomado como referencia y que llama demasiado la atención es acerca de "parte de peso del reajuste británico era descargado sobre las industrias de exportación (particularmente las industrias de bienes de capital, en caso de que se vieran afectados los préstamos externos) más bien que sobre el Banco de Inglaterra"115. Sin embargo se citan ejemplos que parecen mostrar que otros factores inciden; en que a pesar de una contracción del crédito hacia el exterior, las exportaciones no fueron perjudicadas. Quizá tal hecho se debiera sencillamente a la suprema confianza existente en la libra. A pesar de tales pruebas en objeción, (el racionamiento crediticio en 1913 mediante elevación de las tasas, que no disminuyó el ingreso de capitales ingleses a la Argentina y mucho menos afectó las exportaciones británicas a este país) cabe repasar el mecanismo mediante el cual serían las industrias exportadoras las que recibían parte de la carga del reajuste. El mecanismo sugerido es el mismo con el que supuestamente Gran Bretaña descargaba el peso en las economías en desarrollo productoras de materias primas. Durante las crisis se aumentarían las tasas de interés, reduciéndose los préstamos al exterior, repatriando capital del extranjero a la vez que produciendo una baja en

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los precios de exportación de las materias primas exigiendo un menor egreso de pagos británicos por este concepto lo que disminuiría también las exportaciones británicas "Aunque de menor magnitud que la mejora inicial en el balance de pagos de la Gran Bretaña". El caso argentino era precisamente el contrario del británico. Era economía exportadora y prestataria. Su convertibilidad era difícil de mantener ya que si en períodos de auge emanaba ingresos de oro, en períodos de crisis exportadoras los egresos de oro se acrecentaban fácilmente por desconfianza, y además que los precios de exportación no eran de su completo dominio pues factores metropolitanos y climáticos eran predominantemente influyentes. Así que su ajuste no radicaba en el mecanismo de precios de exportación sino mejor en el del ingreso. El estudio del caso argentino es importante en cuanto a varios factores: era, entre las economías suramericanas en el año de 1913, la única que detentaba un monto de oro en bancos y circulación considerable, 3.7% del total mundial, y si se tiene en cuenta lo guardado en Bancos Centrales su participación era aún mucho mayor, un 5.5%116. Por otra parte era exportador de preponderancia mundial y su economía estaba en un nivel de entroncamiento con los países europeos y específicamente Inglaterra, que era superior al de los demás países suramericanos. Sus experiencias en manejo monetario dentro del club del patrón oro son fuente de conocimiento para sus vecinos, en tanto que también permiten el conocimiento de la Gran Bretaña en éstos aspectos. El hecho de que el área monetaria inglesa era casi tan amplia como el imperio británico permitía que todos los bancos en su esfera de influencia mantuvieran depósitos que a pesar de un déficit no eran retirados, no implicaban una pérdida de oro. A pesar de mantener la Gran Bretaña aún menor cantidad de oro en las arcas del Banco de Inglaterra que el guardado por Argentina en las suyas (3.6% contra 5.5% del total mundial), aunque su circulación interior del metal le agregaba un 6% en la participación mundial, pero quedando rezagada ante Alemania, Francia, Rusia, y los Estados Unidos, pudo manejar el patrón oro mundial que en la realidad era casi un patrón esterlina, gracias a la centralización que de las transacciones de balanza de gran cantidad de países tenía y que hacía innecesaria la salida forzosa de oro de sus fronteras, Su instrumento usual de control a las fluctuaciones del oro era la tasa de interés. Francia, Alemania y Estados Unidos con mayores reservas de oro, no competían con este tipo de instrumento, aunque estas "tres tasas europeas se movieron juntas en un 60.6% de las veces en todos los meses comprendidos entre 1879 y 1914, mientras que esta cifra disminuyó al 48.6% cuando se incluyó a los Estados Unidos"117. Otro mecanismo utilizado por el Banco de Inglaterra era aumentar el precio de compra del oro en barra o moneda extranjera o bien financiar a los importadores del metal. Las medidas de control del flujo de oro por parte del Banco de Inglaterra, sin embargo, eran igualmente flexibles para el interior que para el exterior. Francia y

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Alemania no se permitían esta flexibilidad sino únicamente para el uso interno, el control al flujo externo era total118. En medio del análisis argentino, el autor pone énfasis en que factores como la productividad, las innovaciones, el crecimiento vegetativo, la extensión de las zonas de oferta, el desarrollo de sustitutos del dinero como los cheques son factores determinantes en los precios internacionales y no los cambios en la oferta de oro, en ningún momento. La emisión de billetes bajo el patrón oro argentino durante el lapso 1900 1914 con relación a la importación neta de oro, fluctuó muy disciplinadamente alrededor de su margen potencial (aquel permitido por un patrón ortodoxamente manejado) y solamente en los últimos cuatro años se redujo relativamente hasta en un 17%119. Fue en cambio la balanza de pagos el determinante de tal disminución en la emisión. Este celoso control a la emisión tenía su raíz en el precedente de 1884 donde el patrón había sido abandonado por la suspensión de pagos en metal por parte del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Situación a la que se había llegado debido a que no se pudo recurrir a empréstitos de urgencia que hubieran salvado la situación de este año a causa de desconfianza generalizada en el manejo de la emisión, en momentos en que un déficit comercial impulsó el deseo de conversión entre el público120. Durante esta época la medida de valor internacional argentina era el peso oro, mientras que el medio de cambio y circulación interno era el peso papel. La tasa peso oro/ libra esterlina fluctuaba según los puntos del oro, mientras que la tasa interna entre peso y pesos oro fluctuaba libremente. Por tanto la tasa de cambio externo influía menos que la tasa peso papel/ peso oro en la balanza de pagos, debido al fenómeno de atesoramiento interno, y a la especulación impulsada por los mismos exportadores al requerir peso papel para la compra de oro. Así las cosas, una importación de oro apreciaba al peso papel frente a la libra esterlina, debido a la mediación del peso oro en las transacciones de los exportadores. Este mecanismo ayudaba a impulsar la exportación cuando un déficit comercial se presentaba; la salida de oro depreciaba el peso papel haciendo subir los precios de bienes exportables y de bienes competitivos de los importados 121. Alrededor de 1898 este era el mecanismo de cambio que predominaba. Los grupos con ingresos en pesos papel se vieron beneficiados y con el ciclo posterior los exportadores se perjudicaron, llegando tal situación a la expedición de la Ley de conversión de 1899, tasa fija entre peso papel y peso oro, con la que se instituyó una convertibilidad de 100 pesos papel por 44 pesos moneda sin que se depositara en la oficina de cambio el valor equivalente en oro.

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"En resumen, el fracaso de la Argentina para preservar la convertibilidad de su papel moneda en 1884-1885 puede atribuirse al balance de pagos adverso"... y al pequeño pánico que sobrevino y que presionó intolerablemente al sistema bancario, además de la desconfianza del público, implícita en la falta de una tasa peso papel/peso oro que había funcionado en forma autómata, pero que llegó a perjudicar a sectores de alguna influencia. Fueron los pesos papel de emisiones sin control institucional, lo que aisló a la Argentina del mecanismo clásico entre una salida de oro y una contratación del crédito. El ingreso interno no era casi completamente elástico al sector externo y sus fluctuaciones. Y fueron los intereses de grupos perjudicados con la apreciación contradictoria del papel moneda los que impulsaron un control de cambio interno y una estabilización del externo122. Del repaso rápido de este ejemplo argentino de patrón oro y papel moneda de circulación interna, y de las causas que llevaron a un país periférico con altísimos activos en oro a declararse en inconvertibilidad interna y contrastando dicho caso con el ejemplo inglés se concluyen básicamente dos características acerca del papel moneda y de la inconvertibilidad: La primera se refiere simplemente a la importancia del mecanismo de ajuste con relación al tipo de cambio. La segunda, en cuanto a las diferencias que conlleva ser un país prestatario o ser un país prestamista. El prestamista, ante una situación de flujos anormales de oro recurre a la contracción del crédito con relativa facilidad mediante el manejo de la tasa de interés, o ya mediante pools momentáneos con otros bancos centrales cuyos intereses también estén en juego a flujos niveladores del metal. El país prestatario encuentra por las razones mismas de la salida de metal un cierre crediticio que le hubiera permitido sobrellevar la situación que pudiera ser coyuntural. A nivel interno, el país prestamista gracias a la confianza de los capitales, a la correlación de intereses que se desarrolla por la misma razón y al relativo buen nivel del ingreso no suele tener sobresaltos de convertibilidad bancaria. Mientras que por otro lado, el país prestatario encuentra que los capitales nacionales tienen como mira los índices del exterior y el público en general desconfía con facilidad de su moneda nacional a la que relaciona muy íntimamente con el estado de la balanza externa.

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4. EL PAPEL MONEDA UN FACTOR DIFERENCIAL EN EL DESARROLLO

Algunos hechos históricos confirman que la intencionalidad
de la inconvertibilidad al interior de las naciones, como una búsqueda de fortalecimiento de los sistemas monetarios débiles, tuvo evidente orientación hacia la sujeción de éstas a favor de los intereses económicos de sistemas monetarios más desarrollados. Posteriormente, dicha inconvertibilidad, declarada a nivel internacional, buscaría cimentar el dominio monetario por parte de las metrópolis, en momentos que el sistema patrón oro mostraba debilidades en su contra. De esta forma, los procesos históricos de inconvertibilidad fueron construyendo el patrón cambio oro y luego sentando las bases del actual ordenamiento monetario mundial, como soporte de una correlación histórica entre la riqueza real y el papel moneda nominal, trazado a su vez como un eje fundamental de fortalezas y debilidades del capitalismo

LA CONVERTIBILIDAD NACIONAL

Al papel moneda en sus orígenes se le ha atribuido como predecesor inmediato el
billete de banco. En la primera mitad del siglo XVlll, los orfebres londinenses traficantes en moneda y lingotes pagaban intereses por depósitos de monedas de oro y de plata, ya que luego de fundidas como metal eran exportables si su precio resultaba más favorable internacionalmente, o vendibles como lingote internamente si el valor real del metal superaba al nominal de la moneda. Los recibos expedidos por los depositarios circulaban como medio de pago y mientras en su rotación mano a mano más tiempo usufructuaba el orfebre en la forma de intereses cobrados por los préstamos en metal que realizaba, lo mismo sucedía con el depositante quien a la vez que ganaba encontraba seguridad por el buen recaudo de sus depósitos metálicos. La práctica se extendió a través de pequeños y muchos bancos cuyos billetes, certificados de propiedad, empezaron a hacer parte del circulante de cada país. Estos billetes bancarios aunque eran meros signos de valor, dicho valor era extrínseco y se apoyaba en la promesa de conversión en metal físico, y en esto consistía su poder fiduciario.
"Este hecho tuvo implicaciones importantes. Significó que los bancos que los emitían tenían la obligación de hacer frente a sus billetes en oro. Esta situación en la cual el papel moneda es convertible a la vista en dinero mercancía da lugar a la necesidad de mantener una reserva de dinero-mercancía con el fin de que el banco

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que expide promesas de pago en forma de billetes esté siempre en posición de hacer frente a sus obligaciones”123.

Como ya hemos visto los bancos de provincia se cubrían ante la eventualidad que se acaba de expresar manteniendo depósitos en el Banco de Inglaterra, fundado en 1694, como sociedad anónima privada, que a su vez también emitía. Sin embargo, siendo la forma predecesora de nuestro papel moneda se diferencia de ella en que es una moneda fiduciaria, es decir circula debido a que la gente confían en ella por ser redimible y convertible, de inmediato, en oro o metal físico. No tiene curso forzoso pues es de libre albedrío recibirlas o no en las transacciones, aunque su cobertura no sea total; su respaldo que en sus comienzos el sistema bancario tuvo, pues cualquier tipo de desconfianza en los depositantes haciendo que demandaran en oro real el pago de sus billetes, generalmente ocasionaba crisis. Según Tessier Newlyn:
"Esta situación persistió hasta la primera guerra mundial, con excepción del período de restricción sobre los pagos en oro que operó por ley entre 1797 y 1819. Este período de papel moneda no convertible que coincidió con las guerras francesas, produjo una de las primeras inflaciones de crédito importantes, y fue seguida por una de las investigaciones más famosas, entre las muchas que se han registrado en Inglaterra, sobre la operación del sistema monetario. Esta investigación, llevada a cabo por un comité nombrado por el Parlamento, conocido por el Bullían Commitee, informó de sus resultados en 1810, y su informe culpaba de la inflación a la excesiva emisión de billetes por parte del Banco de Inglaterra, y a las emisiones excesivas consiguientes de los bancos rurales" 124.

Se empezaba a convertir en punto de preocupación pública la cuestión del control a la emisión bancaria. Sólo hasta 1946 la importancia del Banco de Inglaterra fue reconocida como la de un Banco Central, mediante su nacionalización por ley. De igual manera que, luego ha sucedido en la inmensa mayoría de naciones, con excepción de algunas decisiones en contravía dependiendo de pareceres ideológicos y de carácter político. La segunda oportunidad en que el Banco de Inglaterra no pudo atender sus pagos en especie metálica fue en 1931 en que debido a factores de posguerra se desencadenó una crisis frente a las demandas de los centros financieros internacionales, ante la cual tuvo que suspender sus pagos al igual que en 1797. Este último hecho convierte las emisiones del Banco en dinero sin relación con oro de peso y ley específicas. Con ello, las reservas en metálico quedaron haciendo frente únicamente a las demandas extranjeras, eliminándose así la presión de convertibilidad interna que paulatinamente se hubo hecho innecesaria por fuerza de costumbre. Pero, volviendo un tanto atrás, a Francia, este país no tuvo un banco central equiparable al de Inglaterra, existieron allí también bases fuertes para la iniciación del hoy denominado papel moneda. Luego del período colbertiano de 1661-1683, se

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sucede un período de guerras entre 1689-1715, la Liga de Augsburgo primero, y la de sucesión de España, luego, que acarrean gastos militares, e inflaciones monetarias por deudas estatales. Se recurría al truco de anunciar mutaciones en los valores de las monedas plata para hacerlas salir del atesoramiento, y además se emitían letras de cambio sobre el Tesoro. Recogida la plata en metálico para ser refundida, vuelta a fundir, se reemplaza por billetes de moneda que circularon como dinero constante, que teniendo un interés de beneficio no son aún papel moneda, por definición, pero ya en 1707 se les da curso forzoso, su depreciación llega a un 22%. Entre 1715 - 1716 ante el deseo de liquidar las cuentas que adecuaba el Estado francés, el Gobierno regente se dejó seducir por las ideas y proyectos del financiero escocés John Law, autorizándole el 2 de Mayo de 1716, para crear un banco privado que abarcaría el sistema de la hacienda pública e intentaría monopolizar el comercio exterior y colonial. Para constituir su capital inicial aceptó 75% de acciones pagaderas en billetes del Estado, y por otra parte emitió a su vez billetes del Estado, que luego aceptaba para pagos de impuestos. Creó una gran Compañía de Comercio para comerciar con Occidente, emitiendo acciones; compró las antiguas compañías de las Indias Orientales de China, entre otras, y se adueñó del comercio de esclavos del Senegal. Era responsable internamente de la venta del tabaco, de acuñamiento de monedas y de la recaudación tributaria. En 1718 el banco es convertido en Banco Real, del Estado y con el derecho a emitir billetes que circulan como moneda, pero reembolsables en metálico. Tal andamiaje crediticio, se caería por una venta de acciones o una requisición masiva de fondos metálicos, lo que sucedió a pesar del respaldo Estatal mediante declaración de curso forzoso, mutación monetaria y compra de acciones, todo lo cual fue fallido125. Aunque fallidas, las ideas de Law perdurarían. Para él, el dinero es la sangre del cuerpo económico y el banco central un corazón que no permite su estancamiento, cree que un papel moneda emitido racionalmente por un Banco Central, y garantizado sobre la tierra, sería más estable que el dinero mercancía. Sería Richard Cantillon, según Pierre Vilar, el verdadero precursor del papel moneda, pues aprendió de los errores de Law, haciendo fortuna. Pero es en Inglaterra en donde tiene su desarrollo esa forma de equivalencia del valor, pues en Francia los deslices de Law sembraron la desconfianza por mucho tiempo:
" Vemos que para Smith (Adam) el valor del billete depende estrechamente de la posibilidad de reembolsar - de su convertibilidad en metal. Siendo así cometió el error de hablar sin cesar del papel de banco como de un papel moneda. De hecho, lo que describe no es un papel moneda emitido por el Estado e inconvertible, sino simplemente un instrumento de crédito que no aumenta la cantidad de moneda en circulación, sino la velocidad de circulación del medio de pago... Smith critica las

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emisiones excesivas y cree, de todas formas, que la competencia entre bancos privados les obliga a no sobrepasar sus posibilidades, a ser bancos prudentes"126.

Vilar aclara que no sólo Inglaterra y Francia participaron de la innovación en materia monetaria: Amsterdam, Suecia y Hamburgo, participaron en las renovaciones bancarias, aunque no exactamente de las implementaciones estatales forzosas e inconvertibles. Argumenta como ejemplo más claro de inflación artificial a la acaecida en el siglo XVlll en las colonias inglesas de América durante la guerra de Independencia, en que los pequeños estados en lucha emitieron moneda inconvertible que se depreció rápidamente. Hecho reiterado en muchas naciones en proceso de formación y cuyas territorialidades en pugna, ligadas a feudos personales, optaban por figuras monetarias con miras al financiamiento de pequeños ejércitos particulares. Los procesos de federación, entendida como separación autonómica en sus orígenes, conllevaron el fenómeno de múltiples emisiones afianzadas simplemente en el apoyo a ideales específicos de separatismo. La federación, actualmente entendida como territorialidades separadas administrativa y presupuestalmente, pero unidas bajo un mismo concepto de nación, arrastra actualmente la figura de bancos centrales federados, pero regidos por una política monetaria común. El ejemplo clásico ya es el Federal Reserve Bank estadounidense. Pero, no solo las guerras “internas” se financiaban en los experimentos monetarios iniciales. En Europa misma en circunstancias menos excepcionales, hubo emisiones de papel moneda: en 1780 en España: para llevar a cabo la guerra de América sin cargar demasiado al contribuyente español, el gobierno obtuvo de un consorcio bancario, en el que figuraban Necker y el financiero de Bayona, Cabarrús, un préstamo de 9.000.000 de pesos, con la garantía de las futuras llegadas de plata de América, detenidas por la guerra, el cual fue colocado entre el público español en forma de "vales', es decir, de "bonos" reales, con interés ... se depreciaron durante la guerra a causa de las emisiones bastante fuertes ... Cabarrús fundó en 1782 el Banco de Estado, el Banco de San Carlos ... que reabsorbió una parte de los "vales"... la llegada de la plata mexicana restableció también la situación que dichos "vales" circularon con una prima sobre la moneda metálica. Carlos lll lo aprovechó para emitir nuevas cantidades, esta vez para realizar obras públicas (los canales de Aragón)"127. Pero teniendo en cuenta que a los mercaderes no les pareció nunca que tales "vales" fuesen papel moneda (insistamos al cansancio que este término implica no respaldo, no convertibilidad), pues una economía monetaria sólida los respaldaba, no se puede afirmar con absoluta certeza que haya existido verdadera inflación, sino un desarrollo del crédito. Vilar acepta como único caso excepcional el de América entre 1726 y 1792- 97128 .

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Otro episodio predecesor del verdadero papel moneda, corresponde a los assignats franceses que en opinión de Georges Lefebvre129, permitió la adquisición de propiedades nacionales a todo el mundo, pero desde el punto de vista financiero fue un fracaso completo. Sus intenciones eran reconocer algo de interés sobre una deuda del Estado acerca de ventas futuras de parte de sus bienes. Su desvalorización rápida no se debió a un exceso en su emisión, si no a una desconfianza del público en que el Estado no dejaría de cometer tal exceso, esto es un factor psicológico como causal. En 1793 se les da, tardíamente, curso forzoso con la amenaza de pena de muerte. El sostenimiento eventual de su precio se debía a especulaciones relacionadas con el hecho de que los metales eran reservados para uso del Estado en el comercio internacional durante la revolución. Al final, sin embargo, se reanudó la acuñación metálica. El Estado liquidó deudas gracias a un nuevo sistema fiscal simple y eficaz. La deflación fue acompañada por una recuperación en las cosechas130 . A principios del siglo XlX el bimetalismo es el sistema monetario francés, con una mezcla de metal respaldante y papel moneda, como políticas monetarias complementarias. Según Galbraith:
"La primera emisión de papel moneda la hizo la colonia de la Bahía de Massachusetts en 1690 y se la ha descrito como no sólo el origen del papel moneda en América, sino también en el Imperio Británico y casi en el mundo cristiano"131

Para tal afirmación se apoya en una cita del libro sobre historia económica del pueblo americano de Ernest Ludlow. Dicha emisión fue ocasionada por la guerra. Una expedición de soldados irregulares de Massachussets contra Quebec, justificaría con su botín la expedición, pero la fortaleza atacada no cayó. Para los pagos a los ejércitos era normalmente utilizada la emisión de billetes con promesa de pago en moneda dura, metálica, y eran aceptados posteriormente para pago de impuestos habiendo circulado durante ciertos lapsos de tiempo junto con el mismo metal. La simultaneidad de circulación de moneda dura y blanda, permitía que ésta última no se despreciara. Más billetes fueron emitidos y la conversión en metal se pospuso indefinidamente, hasta que luego de una elevación de precios, a mediados del siglo XVlll la cantidad de oro y plata por la que un billete podía intercambiarse era únicamente de un décimo de su valor cincuenta años antes que fue redimida en oro enviado por la reina Ana en agradecimiento por la contribución de los colonos en su guerra132. Nueva Inglaterra y Carolina del Sur junto con Rhode Island habían puesto en práctica emisiones similares, "sin costo alguno pero que les permitía rivalizar en el comercio", que con el tiempo perdieron todo su valor.

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John Kenneth Galbraith subraya la responsabilidad del manejo de tales emisiones, que era tal que una emisión realizada en Pensil venia en 1723 se realizó época de precios hacia la baja y comercio no próspero, pero al mejorar ambas cosas, las emisiones cesaron. Nueva York, Nueva Jersey, Delaware y Maryland lograron resultados igualmente satisfactorios. "Todos esos estados conocían la virtud de la moderación"133. Cita Galbraith también, junto a innumerables ejemplos de la buena puesta en práctica del sistema, el libro de Benjamín Franklin escrito en 1729 “A modest enquiry into the nature and necessity of a paper currency”. A pesar de todo lo beneficioso y cauto del sistema en la experiencia de las colonias inglesas en América, "no despertaron ninguna admiración alguna en la madre patria... el Parlamento prohibió la emisión de más papel en Nueva Inglaterra y, trece años más tarde, extendió dicha prohibición al resto de las colonias. Se hizo una excepción muy falta de tacto para el papel emitido en beneficio del rey, esto es, para la guerra"134. Se pensaba que la independencia misma no tenía ningún mérito si iba a dar luego a que se desencadenara la locura monetaria. Galbraith asevera, al igual que David Ricardo en sus Pamphlets and Papers, que los partidarios de la moneda dura eran los hombres adinerados que sienten aversión porque sus deudas les sean pagadas en una moneda de poder adquisitivo menor, lo que en cambio beneficia a los deudores, casi siempre gente asalariada o campesina135.

LA INCONVERTIBILIDAD INTERNACIONAL DE 1900 A 1944

Para la mayoría de los propósitos se puede considerar al patrón oro del siglo XlX
como el primer sistema monetario internacional organizado. La mayoría de los países contó para la época con moneda metálica acuñada como representativa de la moneda nacional y el tipo de cambio se fijaba para la relación de peso contenido por una moneda frente a otra, una especie de “tasa intercambiaría” de carácter físico. Este patrón nacido en 1800 exigía que cualquier moneda diferente al metal oro o metales que tuvieran una relación de cambio con este, deberían ser convertibles en oro, y que cualquier país que comprara o vendiera oro le hiciera a un precio fijo con relación a su propia moneda. Inglaterra era el centro modular de este sistema entre finales del siglo XlX y comienzos de XX. Al lograr que el oro fuera plenamente cambiable por papel moneda nacional como internacionalmente se convirtió en el centro del sistema de pagos internacional. La mayoría de los países europeos habían adoptado el patrón oro en 1875, y Estados Unidos lo hacía en 1879, patrón que rigió hasta la primera guerra mundial. Este sistema fijó los tipos de cambio136.

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El costo de transporte del oro marcaba los límites de fluctuaciones de las tasas de cambio, lo que diversos autores denominaron “punto oro”, como determinantes del comercio y, de alguna manera, guardaban un símil con el determinante comercial entre países, fijado por los costos de fletes de las mercancías. Pero, hasta 1914, el modelo real no funcionaba igual que el modelo teórico del patrón oro autoequilibrado y sin embargo presentó muy buenos resultados. La explicación de este buen resultado nacido de un diferente comportamiento podría tener varias razones. Una, los países implicados en el sistema tenían entre sí aproximadamente el mismo tamaño y tendencias económicas. Otra, una prosperidad mundial de 1880 a 1914 permitió que los ajustes de pagos se realizaran suavemente y en el mismo sentido que los precios y la producción progresaban positivamente, a más de que las empresas consideradas como pequeñas presentaban un cuadro relativamente competitivo. Y, en tercer lugar, las economías que presentaban divergencias con respecto a las adscritas al mecanismo, tendían a aislarse permitiendo a las restantes seguir funcionando de acuerdo con las reglas. El sistema no provocaba buenos resultados, era el buen funcionamiento de la economía lo que permitía el desarrollo del modelo patrón oro sin sobresaltos137. O, expresado de manera más simple, el modelo monetario implícito funcionaba para una parte del mundo compuesta por naciones que interactuaban con gran poderío comercial, modelo al cual no adscribían una enorme cantidad de naciones cerradas y semicerradas con esporádicos accesos al mercado mundial. El patrón oro fue abandonado en 1914 por primera vez. La libre convertibilidad fue abandonada universalmente durante y posteriormente al enfrentamiento bélico: la dicotomización del mundo comercial en amigos y enemigos obliga a vigilar con quién, qué y cuánto se comercia, y el control de cambio moneda nacional- moneda extranjera cae sistemáticamente bajo controles gubernamentales, un fenómeno que se repetiría por similares razones durante la siguiente guerra mundial. La guerra primera había ocasionado alzas grandes de precios y el metal oro aumentó en muy pequeñas cantidades durante este período de inconvertibilidad y control, además que la emisión por parte de cada país de cantidades de papel moneda fue tal que la convertibilidad interna era imposible. Las mayores inflaciones coincidían con menores stocks de oro final de la guerra. Los gastos militares actuaron para los países como extractores de metal e infladores de precios. Estas condiciones enmarcan al llamado patrón cambio oro de posguerra en el que la posesión combinada de divisas y metal era la usual reserva de los países. Los tipos de cambio continuaban dentro de los márgenes de los puntos de exportación e importación del oro. Inglaterra restableció su convertibilidad mantenida. Los gobiernos ejercieron estricto control del metal, monopolizaron sus tendencias, con el objetivo de

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resguardarlo solamente para ajuste de balanza. El nuevo sistema de tenencias en papel convertible por oro tendía a proteger los stocks del metal, proporcionando un sistema indirecto de balancear los pagos internacionales. El mantenimiento de la convertibilidad dólar-oro golpeó el sistema a favor de los Estados Unidos a comienzo de los años treinta, quedando la libra esterlina relegada a segundo término. Las dudas acerca de la posibilidad de declaratoria de inconvertibilidad por parte de algún país provocaba ataques especulativos contra su moneda, lo que obligaba precisamente a declararla, como le sucedió a Inglaterra en 1931. La declaratoria de inconvertibilidad era signo de debilitamiento económico de una nación. Los flujos de oro fueron normalmente neutralizados con el objeto de aislar la economía interna, y sus variables de empleo y producción, de los incrementos monetarios. Para lograr cierta autarquía estabilizadora en lo monetario se recurrió al uso generalizado de aranceles y paraaranceles antilibrecambistas. En América, el sistema de la Reserva Federal había sido establecido en 1915 y con ello los Estados Unidos lograban una estructura bancaria central que aglutinó mercados erráticos y un mercado de aceptaciones que empezó a competir con el londinense. La Bolsa de Valores de Nueva York adquirió importancia y manejó irrestrictamente valores extranjeros mientras los ingleses se veían abocados a fijar embargos a las emisiones extranjeras. Por otra parte dos centros de compensación obligan que a más de las compensaciones entre países se tenga que realizar una más consistente en la compensación de sus propios saldos mutuos, lo cual es signo de menor eficacia en el manejo de divisas y a la vez de una necesidad de mayores cantidades de las mismas para casi las mismas transacciones. Desde un principio, este mercado de fondos de Nueva York nació con mayores tendencias especulativas por el simple hecho de que su comercio exterior era mínimo con relación a todos sus flujos de abastecimiento y por tanto no era el comercio en sí mismo el que obraba como eje del flujo de fondos como en el caso inglés. Sin embargo, esa característica lo hacía más eficaz en las circunstancias del momento. Sin embargo ejerció muy débilmente tal función de prestamista debido a la acción especulativa de la Bolsa. Ello determinó una especialización en préstamos a largo plazo, más no a corto138. Se debe subrayar la principal característica del patrón cambio oro: el patrón quedaba supeditado a las fluctuaciones del crédito más que a las del comercio real en si, por lo que la bolsa neoyorquina entró a ser más preponderante en los flujos de pagos. Entre 1920 y 1924 las entidades de la Reserva Federal compensaron parte considerable de los grandes ingresos de oro de éstos años, lo que se atribuye a la necesidad de mantener saneada su situación crediticia interior, y para tener la seguridad de que este oro se encontraría disponible para su exportación nuevamente, cuando se presentara la necesidad, pues el oro procedía de países

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fuera del régimen de patrón oro, y cuyo comercio estaba aún desorganizado, por tanto, su movimiento se consideraba anormal139. Los bancos centrales, que existían antes en muy pocos países, empezaron a implementarse en Europa. Latinoamérica, Australia y Suráfrica. Intervención resultado un poco del mal funcionamiento anterior del laissez faire, y de la concientización acerca de ciertas interrelaciones monetario-reales en las que no se había hecho mucho hincapié, como son la influencia en salarios, precios, producción, capacidad tributaria. Esto es la capacidad tributaria viene muy al caso en esta época de posguerra, pues se estaba presentando el fenómeno de las transferencias por reparaciones de guerra, punto de polémica muy usual en debates académicos. La primera etapa del problema consistió en resolver la porción del ingreso nacional que correspondería a las reparaciones de guerra. En Alemania fue de 2.5% tal destinación. La trasferencia era la segunda parte del problema: consistía en resolver que medios utilizar para transferir tal ingreso recaudado hacia las naciones de expansión. Inicialmente se realizó en forma de bienes y servicios exportados, es decir que la balanza comercial del país, debería ser superavitaria con niveles de precios e ingresos bajos, frente a la situación opuesta para los países acreedores. Pero Alemania no tenía reservas de oro o divisas para efectuar las transferencias de poder adquisitivo. La devaluación se debía proteger como medio de hacer competitivas las exportaciones mismas, es decir, ya estabilizado el tipo de cambio, este ritmo devaluatorio no debería continuar. Tal reparación presentó una deuda continuada no representada en activos productivos. Esto abría el campo a las posteriores grandes inversiones por parte de Inglaterra, Francia y Estados Unidos, que iban básicamente a la reconstrucción de servicios públicos y construcción en general, las que no daban como resultado una producción exportable, de lo que ahora se llamarían bienes transables, lo que obligaba a solucionar deuda con deuda, único medio con el cual Alemania pudo resarcir sus deudas a los restantes países europeos y estos a los Estados Unidos140. Muchos fueron los países que se beneficiaron en su aparato productivo, de la distracción bélica de algunos países europeos en bienes diferentes a las manufacturas de uso común. Este lapso de belicismo fue entonces aprovechado por países como Japón e India. El hierro cogió auge en Alemania y Estados Unidos. Inglaterra fue por consiguiente muy afectada por disminución de sus exportaciones y pérdida de mercados, aunque ya para 1929 las incrementó en un 15% reemplazando hierro y textiles por automóviles, maquinaria y equipo eléctrico. La composición mundial de exportaciones entre preguerra y posguerra fue la siguiente141:

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Area y %, año América del Norte. Europa Asia Otros

1913 15.8 50.9 12.5 20.8

1929 19.5 47.4 14.9 18.2

Aunque la actividad económica de muchos países, incluso en Alemania había empezado a reducirse, ello no bastaba para desatar un colapso. Sólo hasta el descenso de la producción industrial estadounidense en julio de 1929 y del crack de la bolsa de valores, se desencadenó dicha crisis, comprobándose así la gran importancia relativa alcanzada por este país en el contexto mundial. Su caída en la producción industrial interna fue correlativa con su capacidad de importación142. Los restantes países, aquellos con los que comerciaba, debido al descenso de sus exportaciones y la posterior baja en importaciones, vieron decaer en sus balanzas de pagos los stocks de oro debido a grandes salidas y reducción de reservas. No había un acuerdo internacional que permitiera un control de cambios, ni una noción clara de políticas fiscales anticíclicas. Entre las pocas vías de solución existentes se contaban: adherirse al patrón oro pero controlando arancelariamente la importación; abandonar el patrón oro, pero permitir la devaluación de la moneda; o bien, controlar la balanza de pagos mediante control de cambios y medidas paraarancelarias. Europa Occidental se sometió a la primera vía: déficit y baja en reservas de oro y actividad económica, por ende deflacionista. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, productores de materias primas, por su parte, optaron por depreciar sus monedas, al igual que Australia, Nueva Zelandia, Bolivia y Venezuela. En la tercera vía, control de cambios, sólo participaron Irán y Turquía. Por tanto para 1931 el patrón oro se encontraba vigente. Al desatarse la crisis en Viena, Banco Credit-Ansalt, y trasladarse los depósitos a Alemania, este último país decretó el control de cambios para evitar la disminución inusitada de reservas, en divisas y oro. Posteriormente se suspendió la venta de oro en Alemania, Inglaterra recibió también el impacto de sus depositantes, el patrón oro fue abandonado por los ingleses y la libra esterlina, frente al libre juego de oferta y demanda, mostró la verdadera situación precaria balanza de pagos que degeneraría en una depreciación de la que fuera la más fuerte moneda del mundo. Sin embargo estabilizó dentro de ciertos márgenes gracias a juegos de mercado abierto con bonos de tesorería ingleses y otras divisas.

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Algunos países persistieron en la paridad de sus monedas frente a la libra y mantenimiento de activos de ella, con lo cual se formó el bloque monetario de la libra. Tan sólo Estados Unidos, Francia, Suiza, Bélgica y los países bajos se mantuvieron bajo el patrón metálico143. La mayoría de los restantes países pusieron en práctica, mediante control de cambios, la inconvertibilidad de sus monedas, América Latina devaluó masivamente y luego prácticamente fijaron sus tasas de cambio todos los países de dicha zona.

Resumiendo

un tanto, en 1931 se desmembra el antiguo sistema monetario en bloques de oro, de tasas fluctuantes y de tasas controladas con significación de inconvertibilidad. En 1933 el congreso estadounidense aprobaría leyes para reducir en un 50% el contenido de oro del dólar, frente a su acaparamiento. La depreciación del dólar paró en un 41% cuando el 31 de Enero de 1934 se fijó el precio del oro a US$35 la onza. El temor de la guerra, que se convertiría en realidad, llevó a países del bloque oro a exportar el metal a los Estados Unidos. Con pérdida de oro continúa Francia, luego de dos reajustes del franco, abandonando el patrón oro para adscribirse al bloque de la esterlina, mientras Europa Oriental y América del Sur comenzaban a experimentar tasas múltiples de cambio con el fin de mantener la competitividad en sus exportaciones. En 1934 Estados Unidos nacionalizó el oro retirándolo de la circulación privada y "se abandonó la convertibilidad doméstica mientras que se restauraba la convertibilidad internacional a un nuevo precio de 35 dólares la onza..."144 . Los controles de cambio y el comercio bilateral fueron el signo de los años de la segunda guerra mundial. Estados Unidos era la mayor potencia económica y el mayor acreedor, pero Gran Bretaña seguía siendo centro del Commonwealth y de la era esterlina y el país más experimentado en asuntos monetarios internacionales, por tanto los dos planes de organización monetaria presentados por estas potencias eran los más influyentes en el futuro orden y su instauración. Aún sin decidirse ello, y como uno de los resultados de la Primera Guerra, entre 1913 y 1928 se produjo la duplicación de las reservas de oro. De este aumento, la mitad provino de la nueva producción del metal y la otra parte de la contracción de oro que pasó de la circulación entre agentes económicos a concentrarse en los bancos centrales y tesorerías145.

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Desde el punto de vista de la simple instrumentación monetaria, el período que empezó con la declinación del patrón oro y la elevación del patrón cambio oro, casi lo mismo según algunos autores146, si se tiene en cuenta la composición de reservas y la proporción entre oro y divisas existente en 1910 y en 1925, según ciertas muestras estadísticas, se podría resumir, así:  La economía en el uso de escasas existencias de oro es el desplazamiento de las monedas de oro en circulación a las reservas del sistema bancario, y de ahí a las reservas de una sola institución nacional, tesorería o banco central. Devaluación de muchas monedas respecto al oro. Revaluación de las reservas en oro en términos de moneda nacional. Dependencia mucho mayor sobre monedas clave como dólar y libras esterlinas como componentes de las reservas monetarias mundiales147.

 

Y, en términos generales, las características que rodearon a la inconvertibilidad dentro de los primeros 44 años del siglo pasado son las siguientes:  Inflación de precios a diferencia del período 1821-1900 en el que a pesar del paulatino ascenso de precios estos iban muy acordes con las leves fluctuaciones del precio del oro. La inconvertibilidad se presenta debido a especulaciones contra una moneda, y se trata con su declaratoria de impedir las excesivas salidas de oro. La sujeción al patrón oro depende más de fluctuaciones crediticias que de fluctuaciones del comercio real. Se fija el precio del oro. Se da un relevo de centros financieros mundiales: Londres y Nueva York. Se implementan en gran parte del mundo los bancos centrales. Se segmentan los mercados en bloques por divisas, uno de ellos aún dentro del antiguo patrón oro.

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LA INCONVERTIBILIDAD ENTRE NACIONES A PARTIR DE 1944

Las dos guerras mundiales en cuyo interlapso se desarrolló la crisis de 1929, y el
posterior deseo de estabilización del sistema monetario internacional, a la vez que la

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reconstrucción de aquellas naciones arrasadas por la contienda, dieron origen a propuestas de varios países. Inglaterra, Estados Unidos, Francia y Canadá, lo hicieron en 1943, y de éstas las de mayor trascendencia fueron las expuestas por las dos primeras naciones a través de sus voceros John Maynard Keynes y Harry White. La primera propuesta buscaba la creación de una Unión Internacional de Pagos por Compensación, que procuraría que el dinero obtenido por las ventas de mercancías a un país pudiera gastarse en adquirir productos de cualquier otra nación, con un dinero internacional cuya unidad se denominaría Bancor, válido para todas las transacciones comerciales del mundo. Dicha unión tendría cuenta abierta para los bancos centrales de sus países miembros y el Bancor estaría equiparado a una determinada cantidad de oro, podría ser adquirido pero no convertido a este metal, con lo que se disminuiría el atesoramiento del oro por parte de los países poderosos. El sistema conllevaría cierto control de cambios, acompañado por mecanismos de estabilización interna en cada una mayor fluidez en el comercio. La unión se iniciaría determinando los montos de crédito en Bancor proporcionales al volumen que cada país miembro hubiera tenido antes de la guerra. Esta última sugerencia fue quizá la que más influencia logró en contra del plan Keynes, pues conllevaba, al parecer de algunos, el deseo de recontinuar la preponderancia perdida por Inglaterra a costa de dinero estadounidense. Estas premisas contenían el pensamiento keynesiano de sus escritos anteriores, como el preferible no ligamento de la moneda de un país al oro, con políticas nacionales que concluyeran a suplir las necesidades de la ocupación plena y la estabilidad interna de precios. La manipulación de tipos de interés a corto plazo, y el tipo de cambio futuro para inducir movimientos autoequilibrados de capital internacional. Es decir, tipos fijos a corto plazo y variables a largo, resumirían el orden monetario adecuado. El “clearing” implícito en la Unión de pagos propuesta consistía en que los superávits de un país acumularían balances a favor de Bancor y el país deficitario tendría deudas resultado de la financiación de dichos déficit de balanza mediante creación de reservas Bancor. En caso de que tales déficit superaran el monto de sus cuotas en un 50% deberían dar en prenda oro o títulos como garantía de tales préstamos. La Unión tendría considerable poder para imponer ajustes de tipo de cambio, inflaciones o deflaciones internas, o prácticas restrictivas de pagos. El oro desempeñaría papel importante, serviría para saldar desequilibrios previa convención, la Unión podría comprarlo con Bancor pero no venderlo a cambio de esa moneda. Esa convertibilidad con el metal en un sólo sentido, tendría la finalidad de eliminar al metal como eje del sistema internacional de pagos148.

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El plan White por su parte, buscaba la estabilización de los tipos de cambio de las monedas, menores desequilibrios en las balanzas de pagos, el fomento del comercio exterior mediante la paulatina disminución de las restricciones impuestas por los diferentes países, y en último término, la ayuda a las naciones afectadas por la guerra. H. Dexter White proponía la creación de un fondo internacional con las cuotas de los países miembros determinadas en base a sus reservas y rentas nacionales, y su monto aportado en oro, monedas nacionales, documentos estatales o algún otro valor similar, monto del cual dependía la cantidad de votos con que debía contar cada país. La unidad monetaria internacional sería la Unitas, con relación fija respecto al oro y convertible en ambos sentidos con el metal, pues podría venderse o comprarse el oro a cambio de las Unitas. El Fondo Internacional exigiría como obligación de los usuarios de sus créditos la continuidad de los tipos de cambio estipulados por él y modificables sólo con su autorización; la imposibilidad de realizar acuerdos bilaterales de comercio y compensación o de tipos de cambio múltiples. Todo ello implementado a nivel de leyes o decretos al interior de cada economía. El mantenimiento de la convertibilidad de las monedas participantes era implícito en dicho plan. Tendía a revivir el patrón oro en la práctica. El acuerdo final se hizo realidad a raíz de la reunión de las Naciones Unidas y Asociadas, en Bretton-Woods, localidad del Estado de New Hampshire, Estados Unidos, durante 1944. De allí nacieron los lineamientos que dieron cuerpo al Fondo Monetario Internacional, cuyos fines básicos serían los siguientes:  Lograr la convertibilidad completa y a nivel mundial de las monedas en el mercado de cambios, con lo que se restablecería el sistema multilateral de pagos que tendría así a facilitar la especialización internacional. Restaurar la razonable estabilidad de las tasas de cambio para prevenir sus efectos perturbadores, ocasionados por su inestabilidad debida a la depreciación competitiva, tal como se dio en la década de los años treinta. Combinar la estabilidad de las tasas de cambio con la independencia nacional en las políticas monetarias y fiscal149.

Ello se lograría con el derecho al uso de los créditos en fondos de la institución para corrección de desequilibrios temporales de balanza de pagos.

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Los fondos iniciales serían aportados por los miembros en un 25% de oro y un 75% restante en su propia moneda. Los poderes con que contaría la institución rectora de los destinos monetarios de las naciones, se podrían resumir en los siguientes:  Las nuevas restricciones cambiarias que una nación miembro implementara deberían tener la autorización del Fondo. A partir de 1952 las restricciones que se mantuvieren necesitarían del visto bueno de la institución para continuar. Las restricciones contra fugas de capital, especulativas o de política económica, mantenían libre albedrío. Los cambios devaluatorios mayores del 10% están sujetos a apropiación y negociación con el FMI, previo su dictamen de que existe realmente un desequilibrio fundamental de balanza de pagos.

El Fondo Monetario Internacional es en esencia entonces el plan White, presentado por los Estados Unidos a Bretton Woods, otorgamiento de créditos únicamente a instituciones oficiales, bancos centrales o tesorerías, de manera que los superávits se equilibren con los déficits de las naciones miembros mediante venta en la moneda nacional de país prestatario de la moneda necesaria para el equilibrio de su balanza. El límite para un préstamo es de un 200% de su propia cuota, pero si su aporte inicial en moneda inicial ha sido retirado por otra moneda, su potencial de extracción en préstamo es mayor. El período máximo de utilización de un préstamo es de 5 años. Las cuotas han sido aumentadas en varias oportunidades, 50% en 1959, 25% en 1965. No existe fuente automática de liquidez, todas son negociadas. El Fondo maneja prácticamente un esquema de patrón oro divisa, puesto que no "tiene ninguna estipulación especial para eliminar al oro de su posición central como la reserva última”150. En 1952 estableció los créditos stand-by, consistentes básicamente en derechos de extracción automáticos comparables a las reservas poseídas. EL DINERO INTERNACIONAL

En el marco general que rodeaba el comienzo del Fondo Monetario Internacional,
Estados Unidos estaba en la cumbre de su poderío, Europa destrozada y Japón con alto grado de inestabilidad. El dólar se encontraba apoyado por masivas cantidades de oro, el comercio floreciente y la recuperación mundial en medio de un auge cuando llega el año 1958. En tal año la recuperación había llevado ya a la creación del Mercado Común Europeo. Estos países rehacían rápidamente sus reservas de oro mientras Estados

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Unidos aumentaba sus déficits y perdía metal, aunque con ello fuera mayor también su soberanía monetaria. Los poseedores europeos de dólares aumentaron y sus bancos centrales loca cambiaban por oro. La tasa promedio de crecimiento del PNB de los países desarrollados crecía en promedio de 5%, hasta 8% en 1960. El Fondo Monetario Internacional no pudo responder a la consecuente demanda monetaria y los desequilibrios de la década llevaron a crisis monetarias del oro en el 60, del marco alemán y de la lira en el 61151. El comercio crecía en mayores proporciones que las reservas internacionales: si en 1958 estas representaban alrededor del 57% del valor de importaciones, en 1967 la relación había bajado hasta un 36%. Para evitar una regresión del progreso económico, debido a falta de liquidez, se oyeron varias propuestas:  Abandonar los tipos de cambio fijos y su sistema de paridad, lo que libraría ciertos montos de reservas que permanecían apoyando la paridad de algunas monedas. Se tenía incertidumbre acerca de los consiguientes tipos de cambio fluctuantes. Aumentar el precio del oro. Ello tenía como aspecto negativo el subsecuente beneficio de esta revaluación para algunos sectores y la expectativa negativa acerca de que fuera la primera de una serie de medidas similares. Aumentar las cuotas de los países miembros del fondo. Su objeción principal estaba basada en la desigual composición de las cuotas originales. Crear unos derechos especiales de giro para completar los activos de reserva existentes.

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El nuevo sistema de los derechos especiales de giro, DEGs, entraría a operar en 1969, a raíz de la primera enmienda del Convenio Constitutivo que a la vez creó la cuenta especial de giro152. En dicha cuenta se contabilizarían todas las transacciones realizadas en la nueva moneda. Los derechos especiales de giro se expresan en términos de una unidad de valor equivalente a 0.888671 gramos de oro fino, que era el contenido en oro que el dólar tenía en Julio 1 de 1944, además, acompañado de un incentivo para tenedores consistente en un 5% anual aproximado. En 1971 los Estados Unidos abandonaron su compromiso de comprar y vender lingotes de oro a cambio de dólares, y desde 1974 el valor de los DEGs se fija con relación al valor de una canasta de diferentes monedas que desde 1988, estuvo formada por 0,54 dólares estadounidenses, 0,46 marcos alemanes, 0,071 libras esterlinas, 0,74 francos franceses y 34 yenes. Los DEG fueorn el modelo óptimo de “papel moneda” pues sin configuración física, ni signo, ni símbolo, son unidades contables de riqueza.

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El monto de la concesión en DEGs, es proporcional a la cuota de membrecía, sin transferencia de monedas ni otros recursos, se abona en una cuenta. No son utilizados para la compra de bienes y servicios sino para subsanar desequilibrios de balanza, aunque es de libre albedrío del receptor su destinación, pues es de uso inobjetable. Previa la comunicación de requisición por parte de una nación, el Director Gerente la propone a la Junta de Gobernadores con previa aprobación por parte de los Directores Ejecutivos. Aprobada por el Fondo se procede a realizar la transferencia solicitada, a cambio de monedas convertibles de hecho que eran las de mayor representatividad como dólar, libra, franco francés, franco belga, florín holandés marco alemán y peso mexicano. Las tres primeras convertibles en oro, y las demás en dólares. La paridad de operación sería la existente entre dólar y derecho especial de giro. La nación usuaria tendría como límite estatutario no más del 70% de sus tenencias para cambio. El funcionamiento de esta moneda se asemeja mucho a un Swap de monedas en el que la compra y venta se realiza con DEG. Volviendo un poco atrás, se debe repasar ciertas características en el proceso evolutivo del sistema monetario internacional para poder entender un poco mejor los hechos de trascendencia luego de la creación del derecho especial de giro. En 1958 la mayoría de las divisas habían restaurado su convertibilidad. La "escasez de dólares" de la década del 50 era ahora un "atascamiento de dólares"153. La convertibilidad de que se habla está tratada en la acepción de compra y venta libre de divisas, no precisamente en el sentido de la obligatoriedad de liquidar moneda en metálico. Pero ambas convertibilidades se encuentran: las fuerzas de mercado llevaron a un exceso de reservas en dólares en las arcas de muchas naciones, lo que degeneró en un proceso continuado, del que habíamos hecho ya mención, de conversión de dólares por oro. Pero la convertibilidad de las monedas también originó una economía mucho más libre en el campo de las inversiones y el comercio. Gracias a la convertibilidad una empresa nacional que obtuviere ganancias en el exterior podía remitirlas en dólares a la empresa madre, o utilizar las divisas que obtuviese del modo más conveniente. No existían pasos prefijados en la conversión de las monedas que encareciesen el proceso de conversión y volvieron irracional el mercado monetario. A partir de 1958 las empresas norteamericanas comenzaron a realizar grandes inversiones en el nuevo Mercado Común Europeo, MCE.

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"Por consiguiente a los restantes elementos del déficit se sumaron los egresos de capital directo a largo plazo, lo cual acrecentó las ganancias europeas en dólares y a su vez condujo a la conversión "a oro " de más dólares excesivos. A la larga esta inversión debía aportar excelentes dividendos a la balanza de pagos de Estados Unidos, pero, como era inevitable que ocurriera, inicialmente produjo resultados contrarios"154.

El año de 1958 es decisivo en cuanto que con la restauración de la convertibilidad reveló la debilidad del dólar. En Francia se formuló una solución al problema que sería duplicar o triplicar el precio del oro, con lo que se atraería su retorno, y podría continuar así cumpliendo con la convertibilidad de Bretton Woods. La critica a los Estados Unidos consistía en que creaba déficit, exportaba inflación y adquiría activos europeos con "nuestro propio dinero", además que en caso de revaluación del oro sería el más beneficiado al obtener hasta una triplicación del valor alrededor de US$20.000 millones en oro que aún retenía (80% del stock de dos años antes). Con tal revaluación se establecería la fe en el dólar, y su respaldo en oro, inequívocamente. La convertibilidad sería indubitable. Habiéndose convertido en bandera política de De Gaulle la propuesta de revaluación, ésta fue negada por los norteamericanos, que además empezaron a menospreciar al oro tachándole de "reliquia bárbara". La campaña de John Kennedy en 1960 se centró en el problema del egreso del oro y el balance de pagos. A Estados Unidos se le contestaba pidiéndole que devaluara el dólar, para así revaluar el metal. En 1960 una crisis del oro, en que su precio subió 15% (a US$40 onza), fue controlado mediante un pool organizado por los Estados Unidos quien aportaba el 50%, para proveer de oro los mercados monetarios, y sostener el precio, pero tal medida fracasó. El período 1960-1964 fue de crecimiento norteamericano a tasas menores que las europeas. En 1959 el profesor Triffin formularía su profética advertencia en el sentido de que el sistema de cambios oro no duraría y de que era necesario crear nuevos elementos de liquidez155. El dólar aportaba liquidez sólo cuando los Estados Unidos se hallaban en déficit, y si este déficit continuaba creciendo se cuestionaba la calidad del dólar, y a medida que las cantidades pendientes aumentaran la conversión a oro destruiría el sistema de igual manera que cuando Inglaterra en 1931 era el centro del mismo. Otra polémica se centraba en los tipos de cambio, es decir acerca del perfeccionamiento del mecanismo de ajuste: los tipos de cambio automáticos, hubieran hundido el sistema al haber devaluado en el 10% que parecía estar sobrevaluado a esta fecha (1960) el dólar, y los topes impuestos en Bretton Woods impulsaban a la especulación, saltos de un tope a otro provocaban desordenamiento

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de divisas. Por tanto se pedía variaciones más graduales, mediante cambios flexibles156. De los tipos de cambio flexibles eran partidarios en el campo académico el profesor Friedman y algunos otros monetaristas. Dejar al mercado como indicador de pequeños y suaves ajustes era preferible a fijar los tipos de cambio de los cuales sus defensores argumentaban que permitían predecirlos facilitando el comercio y la inversión. Según los últimos, los precios de contratos a futuros, mercados que habían crecido enormemente en esa década, no se podrían prever con tipos de cambio fijos. En la realidad, las erogaciones debidas a la guerra de Vietnam, las erogaciones para los programas Kennedianos de la Gran Sociedad, incluyendo la carrera espacial y la llegada a la luna, así como la inflación que hubo durante el gobierno de Lyndon Johnson no permitían pensar en restablecer la situación del dólar mediante un mejoramiento en su balance comercial. La respuesta a la encrucijada se dio con el denominado un "benigno descuido"157, consistente en que se impusieron las devaluaciones al dólar y mayor flexibilidad al tipo de cambio desde mediados de 1968. Para controlar el déficit, Kennedy controlaba al capital, se reducía la salida de capitales a largo plazo, se negaba el mercado de capitales neoyorquino a los europeos, ello mediante la elevación primero a 15% luego a 30% de impuestos que reducían el interés y el rendimiento de las acciones. El éxito de la medida de préstamos bancarios al extranjero, ya hacia 1964. Los controles a los bancos no se dejaron esperar, pero la alternativa resultó ser la aparición de mercados financieros paralelos al de Nueva York. Ello sería un factor desencadenante del mercado de eurodólares, posteriormente.

LA INCONVERTIBILIDAD DEL DOLAR

Los

primeros años del DEG, representaron un período de perturbación considerable. La fuerte entrada de dólares a los Estados Unidos entre 1968 y 1969 había revertido a una tenencia en incremento de esta moneda por parte de otros países. El déficit persistente y la reducción de reservas en oro de los Estados Unidos habían despertado desconfianza en las relaciones de cambio existentes. Por ello, en agosto de 1971 el gobierno norteamericano tomó una serie de medidas que estremecieron al sistema monetario internacional:   Suspensión temporal de la convertibilidad de dólar. Recargo temporal de un 10% a las importaciones.

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 

Reducción de un 10% en la ayuda externa. Suspensión de la participación de Estados Unidos en las discusiones acerca de un acuerdo para la desvinculación de la ayuda multilateral.

Dichas medidas congelaron los dólares en poder de Europa y del Japón, como también redujeron sus exportaciones hacia Estados Unidos debido al incremento arancelario, y crearon incertidumbre en los países menos desarrollados por planes y programas que se basaban en la cooperación internacional. Todos los países industrializados, excepto Francia, siguieron tal ejemplo de inconvertibilidad158. Viene entonces el acuerdo Smithsoniano, del 18 de Diciembre de 1971 en dos puntos básicos:  Siete naciones acordaron cambiar la paridad de sus monedas en términos oro y derecho especial de giro, entre las que estaban las monedas marco alemán, florín holandés, franco belga y yen japonés. El dólar se devaluaría notablemente, la lira y la corona un poco menos. El margen arriba y abajo dentro de la paridad permitida a una moneda que era del 1% paso al 2.25, quedando la banda de fluctuación en 4.5%.

Pero dicho acuerdo no duró demasiado, a los seis meses el Reino Unido anunció que dejaría flotar la libra. En febrero de 1973, los Estados Unidos en otro 10%, llevando a Suiza, Italia y Japón a la flotación controlada. Al mes siguiente la Comunidad Económica Europea, estableció la flotación conjunta de sus monedas contra el dólar, dentro de una banda de sólo 2.25%, lo que se esperaba sería un paso final a una Unión Europea Monetaria159. La relación derecho especial de giro 1 = US$ 1, pasó en la primera oportunidad a derecho especial de giro 1 = US$ 1.20635. El llamado respaldo en oro del DEG era en realidad una garantía de que el valor en dólares se mantendría en caso de devaluación de la moneda norteamericana. Pero con las medidas tomadas, los DEG también tambalearon pues el dólar no era convertible en oro, su valor de paridad con el metal no era ya el mismo y el margen de fluctuación de paridad había sido ampliado, el valor de los respaldos monetarios se estaba afectando negativamente. Así nació la oposición a vincular el valor de un instrumento de reserva internacional a una moneda dada y por consiguiente a las políticas de su banco emisor. Entonces, se recurrió a la conformación de una cesta de monedas particulares que patronean al DEG a partir del 30 de Junio de 1974. Las monedas

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eran 16 en total, de las cuales el dólar estadinense continuaba como determinante en un 33%160. Un método similar fue el instaurado a partir del 13 de marzo de 1979 con la puesta en práctica del Sistema Monetario Europeo, SME, consistente en tipos de cambio fijos pero ajustables, en que cada moneda tiene un tipo de cambio central expresado en función de la Unidad Monetaria Europea, la European Currency Unit, ECU. Bajo este sistema una cesta de nueve monedas de los países de la Comunidad, excepto el dracma griego, el margen de fluctuación es del 2.25% más o menos, excepto la lira italiana con un margen especial del 6%. La intervención de los bancos centrales es obligatoria en el sentido de mantener los márgenes de fluctuación. La ECU iría a ser unidad de cuenta, punto de referencia como indicador de divergencia, instrumento de compensación y activo de reserva de los bancos centrales del SME, los cuales hicieron un aporte inicial que consistió en el 20% de sus reservas en oro más las tenencias en dólares según valores de mercado. Los principales objetivos del SME eran el logro de un alto grado de estabilidad en el tipo de cambio y la creación de una zona de estabilidad monetaria en Europa161. Fue así que pudo afirmarse entonces que la declaratoria de inconvertibilidad del dólar por parte de los Estados Unidos es un hito monetario que desencadenó toda una serie de cambios funcionales y estructurales, básicamente para las monedas fuertes americanas, europeas y asiáticas.

Volviendo un poco hacia los orígenes de esta crisis del Sistema
Monetario Internacional, específicamente al interior de los Estados Unidos, el período 1965-1971 es precisamente una época de desintegración del sistema, originado 20 años atrás en Bretton Woods. Las restricciones al capital anteriores a 1964 habían impulsado la velocidad de las monedas entre los países industriales. Se había aumentado el volumen de las importaciones estadounidenses y su composición162. Los Estados Unidos habían impulsado fuertemente la creación de los DEGs para atenuar la tendencia mundial a utilizar el oro y los dólares como reservas principales. Pero la medida aunque buena llegó un poco tarde en medio de un mar de dólares y cuando el problema no era tanto la creación de liquidez sino la reforma del sistema de ajuste. El cambio en la composición de las importaciones americanas aunque fortaleció ciertos rubros, como máquinas y herramientas, debilitó otros como el automovilístico. Según Sidney Rolfe, la elasticidad Demanda por importaciones/Ingreso aumentó notoriamente. El PNB y las importaciones llegaron a crecer en el mismo sentido hasta 1964 y posteriormente a pesar de un crecimiento

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del orden del 7.3%, las importaciones aumentaron más desafortunadamente hasta 13.4%, duplicándose la elasticidad163. Estos fenómenos acompañados de una inflación interna acelerada impedían el incremento de exportaciones necesario a un posible retorno al balance o al superávit externo. Sólo hasta 1968 se intentó un aumento de impuestos que se hubiera podido hacer antes con relación a Vietnam. Fue este rubro del gasto sin compensación impositiva uno de los factores básicos de la inflación que influyó en la desconfianza al dólar y en el sistema monetario industrial nacional. El costo de la guerra había sido de US$21.000 millones, o 27.000, según otro dato, que coincidencialmente es análogo al déficit de 1967 por US$23.000 millones164. Parece ser que la alternativa de un déficit fiscal fue cambiada por una inflación galopante. Los gastos en Europa no disminuyeron, el 15 de marzo de 1968 la compra de oro alcanzó proporciones frenéticas, lo que obligó a clausurar el pool creando para manipular el precio del oro y dio origen a la doble escala de precios: el oficial de US$35 onza y el fluctuante de mercado libre. El Senado aprobó en los Estados Unidos, la reducción de la cobertura oro al papel que era del 25% con el objeto de liberarlo y usarlo en el extranjero. Se puso en efecto una medida de control al capital que prácticamente había quedado pendiente. El impuesto de equiparación de intereses fue ampliado al sector bancario evitándose así la fuga mediante préstamos que hacia Europa se había desencadenado. Las empresas en Europa aumentaron entonces la demanda hacia los mercados financieros paralelos, entre ellos el eurodólar, que posteriormente, siendo tan atractivos al capital residente en Estados Unidos, lo extrajeron vertiginosamente precipitando el derrumbe de 1971165. Las medidas del acuerdo Smithsoniano serían la puesta formal en práctica de la política del "descuido benigno", puesta ya en funcionamiento desde el 68. El domingo 15 agosto de 1971 concluía formalmente el sistema de Bretton Woods166. De todo este insuceso, o suceso según el criterio, el método de ajuste fue el gran cuestionado. Las paridades fijas fueron relevadas por las tasas flotantes. Por otra parte el patrón ya no es el oro, ni el cambio oro ni el dólar. La instauración del DEG ofrece una diferente alternativa. Al DEG se le ha echado de menos como unidad de cuentas privadas167, para que coja verdadera fuerza. Sin embargo ya existen varios signos de tal función: el Fondo lo utiliza desde 1971, varios países de 1975, las tarifas aéreas de pasajeros y carga lo utilizarán; desde la reapertura del canal de Suez sus tarifas se nominan en DEG.

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Un hecho final concatenado con el tema que nos ocupa, fue la elevación cuádruple de los precios de petróleo que la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, dictó a finales de 1973. La importancia vital de esta fuente de energía ocasionó que con tal alza las balanzas de pagos de toda clase de países se vieran en problemas, en un monto de alrededor de US$60.000 millones en 1974 que significaron a la vez un superávit para los exportadores del crudo. Aunque no una perturbación estructural de balanza, si representó un caos comercial, productivo y monetario para el mundo. El reciclaje de los excesos de balanza para los países productores de petróleo no pudo realizarse por vías comerciales, ya que sólo Indonesia, con mucha población y necesidades, e Irán, de condiciones similares, lo podrían hacer. Los restantes países con excedentes por exportación de petróleo padecen en su mayoría el "efecto Kuwait" o sea que un país que obtiene una gigante renta externa, en este caso derivada del petróleo, tiene inmensas dificultades para industrializarse, a pesar de que dispone del capital liquido de manera excesiva, y para hacerlo tiene necesariamente que cerrarse al comercio internacional168. Entonces, desde 1974, el reciclaje necesario de los excedentes masivos de los países productores de petróleo para soportar los déficit de los importadores se realizó parcialmente con la inversión de esos fondos en activos a corto plazo en el mercado de eurodólares, en el mercado monetario norteamericano y en otros centros financieros, y por los bancos, recibiendo estos depósitos y prestándolos nuevamente a las naciones deficitarias. También otros países recibieron la inversión de los productores de petróleo en la forma de compra de acciones industriales 169 .

DIVERSAS PROPUESTAS INTERNACIONAL

ACERCA

DEL

ORDEN

MONETARIO

En 1983 los

analistas de diversas ideología se expresaban acerca de la crisis económica y social del mundo, específicamente en cuestiones monetarias y financieras. El socialismo expresaba en boca de líderes connotados que la economía de los países del Tercer Mundo se había visto particularmente golpeada por la desintegración del sistema de tipos de cambios fijos y la aparición de enormes déficit en las balanzas de pagos en cuenta corriente, acompañados de una inflación galopante y de escasez de recursos financieros exacerbada por un desmedido aumento en las tasas de interés con la elevación sin precedentes de la deuda externa170.

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Este escenario se imputaba al orden de cosas debido al sistema posbélico "acordado bajo presión" en 1944, tras el cual se impuso al dólar como activo de reserva fundamental equiparable al oro, y a los mecanismos de “dominación” concretados en el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, BIRF, y el FMI, con los que se procedió a la reconstrucción de Europa, la exportación de capital y la solución de gastos militares. Todo esto mediando la financiación bajo "el simple expediente de la expansión monetaria", apoyada no solo en las fortalezas del campo económico real, sino también necesitando de particulares reservas de oro que soportaran el volumen de dólares en circulación. Se pasó de esta forma al respaldo en credibilidad y en fuerza política coercitiva: "A pesar de estas circunstancias, el dólar se mantuvo sobrevalorado artificialmente hasta 1971"171, luego de lo cual tras la declaratoria de inconvertibilidad y la puesta a flotación de las tasas de cambio y el precio del oro, se inició una etapa de "desorden" y "guerra monetaria" con las importantes características simultáneas de inflación y liquidez. Dicha sobrevaloración del dólar mediando la tasa de interés interna en los Estados Unidos, en altas tasas de inflación apoyadas por formación monopólica de precios, en la brusca ampliación de gastos improductivos estatales encubrientes de las erogaciones militares, mostró la pérdida del carácter tonificante que anteriores medidas de corto inflacionista de tipo keynesiano habían tenido tanto para economías en reconstrucción como para economías en desarrollo. El FMI comenzó a ser mal visto, "Ningún organismo internacional en el cual un exiguo grupo de cinco países controle, mediante la participación en su capital, el 40% de sus votos e imponga así su voluntad a más de 110 países subdesarrollados, puede servir a los intereses de éstos"172. La dinámica de endeudamiento, a pesar de haber menguado los efectos de la crisis en los países del Tercer Mundo, mostraba ser una fuente de enriquecimiento para el capital financiero internacional si se analiza además el desenvolvimiento del servicio de la deuda173. Fenómeno visto como "paradójico mecanismo de retroalimentación”174. Castro aceptaba la necesidad de un mecanismo colectivo de control monetario mundial, similar al FMI, en reemplazo del dominio por parte del dólar y la banca transnacional. Desechaba la efectividad de estrategias keynesianas a nivel mundial mediante la emisión expansiva. Aparte de la visión crítica, pero poco especializada, si se quiere, algunos autores han esquematizaban posibilidades técnicas acerca del reemplazo del dólar como de medio de intercambio e intervención mundial175.  El dinero internacional neutral tipo DEG, debería ser afianzado en los mercados de intervención privados aportándole tanto liquidez (posibilitar la tenencia de depósitos a la vista) y rentabilidad (competitividad frente a otras tasas en los mercados financieros). Con tales características esta moneda

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neutral podría desplazar a las divisas de reserva nacionales, tales como el dólar.  La segunda solución consistiría en el obvio mecanismo internacional de compensación para el balance del flujo de una moneda. Mecanismo de “clearing” ligado a un tipo de internacionalización del trueque, excepto en las operaciones privadas en las cuales el uso de divisas continuará siendo necesario. La tercera posibilidad consistiría en un paso previo al anterior, en que se mantendría una proporción predeterminada de reservas en divisas nacionales como moneda de intervención, y los excesos de tales monedas deberían ser racionalizadas mediante el mecanismo de compensación en el cual serían reemplazados por la moneda neutral. Y viceversa. Por otra parte, en cuanto a la posibilidad de que la nueva moneda tenga también la capacidad de función de depósito de valor, se acepta su adaptabilidad, "es mucho menos probable que el oro reasuma esta función”. Su precio tiene carácter especulativo, como resultado de caprichosas oscilaciones del valor en los mercados de joyas y de otros sectores comerciales conexos.

Como el mundo necesita un depósito de valor parecería deseable que los DEGs asumieran esta función en lugar de que lo hagan el oro o una moneda nacional... la distribución general de la propiedad general de los DEGs entre individuos y bancos centrales asignaría a dicho instrumento un precio determinado por el mercado -un numerario... por referencia al cual fluctuarían las monedas- que reflejaría su auténtico valor y le permitiría convertirse en el depósito de valor que ahora no está representado por ninguna ni por el oro"176. Tal aseveración fue hecha alrededor de 1974, cuando aún no se había madurado el uso del dólar, como activo depósito de valor, y el precio del oro había llegado a fluctuar hasta un 100% de su precio de equilibrio. Además, el precio del oro ha estado sujeto a la influencia de factores políticos abundantes en el mundo actual: "En Gold 1980, se sugirió que un aumento significativo en el precio del oro ocurriría solamente si las personas que se sintieran amenazadas físicamente eran acaudaladas y además consideraban que sus tenencias de oro en el momento eran inadecuadas para enfrentar la emergencia"177. La nota referida hace alusión a momentos críticos como el de 1980 en Irán, y en general a situaciones como las que a menudo se presentan no solamente en el Medio Oriente o el África, y subrayaba tales factores políticos como los desencadenantes de precios disparados del metal y como ejemplo palpable de la acción del mismo como reserva de valor actual. Lo cual se ha corroborado en la historia reciente ante hechos derivados de conflictos internos, que al generar desplazamientos en todos los sectores sociales, se corresponden con aumentos en

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el precio internacional del oro en los mercados bursátiles, ocasionados por la necesaria salida de capitales internos a destinos seguros. En enero de 1976 se instituyeron ciertas reformas monetarias como fase transitoria de un verdadero "proceso evolutivo de reforma" del FMI. Se revisaron las cuotas de membrecía, su incremento en un 32.5%, la reafirmación de la posibilidad de utilización como monedas de intervención de las reservas del Fondo de acuerdo a sus políticas; se aprobó la subasta pública de un sexto de la reserva del Fondo en oro, se aceptó la necesidad de abolición del precio oficial del oro, se aumentó a un 75% la proporción de financiamiento compensatorio acorde con las cuotas, se legalizó la flotación de tasas como mecanismo de ajuste de mayor tendencia hacia la estabilidad, etc. Todo ello, en teoría, converge a disminuir la función monetaria del oro y aumentar la importancia como activo de reserva del DEG, aunque con fuertes dudas acerca del comportamiento inocuo de las nuevas liquideces en el proceso inflacionario178. De otra parte, Triffin enfoca fundamentalmente una reforma monetaria intencional en dos aspectos: la reforma mundial y la cooperación o integración regional179. Luego de recordar su dilema: alimentar las reservas mundiales con una escasa producción de oro a US$35 la onza ante una balanza de pagos estadounidense balanceada, o frente a un déficit de esta balanza un exceso de dólares a la vista con la imposibilidad de conversión al oro, en los años 60, encuentra que este se ha resuelto luego de 1971. Pero ello a costa del aumento del fondo común de reservas mundiales, entre 1969 y 1972 en un monto equivalente a "lo que era crecer en este corto lapso de tres años tanto como en los años y siglos transcurridos desde Adán y Eva"180. Esto paralelo a una estabilidad en términos físicos de las tenencias mundiales de oro monetizado en el período 1957-1977. Adjudica la predisposición a absorber tal monto exagerado de dólares por sus tenedores a cuatro motivaciones principales: la primera por presiones políticas, como por ejemplo desprotección bélica, la segunda, al apetito de especulación fácil que para los banqueros representaría el mercado financiero de liquideces en dólares, la tercera, al temor general de malograr el sistema monetario mundial y provocar una depresión mundial similar a la de los años treinta, y la última, a la renuencia a aceptar un alza del tipo de cambio por parte de los países que no contaban con el dólar como reserva181. Frente a tal situación la propuesta Triffin era básicamente la de aceptar mundialmente menores proporciones de respaldo en metálico (20%) frente al volumen monetario. Pasando a 1978, Triffin encuentra que el endeudamiento de Estados Unidos frente a mundo (US$285 millones) ha sido igual al monto de su deuda federal (US$279 millones) desde la declaratoria de inconvertibilidad, lo que no encuentra accidental182.

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Esto causa para los Estados Unidos una declinación de su capacidad competitiva y para los tenedores de dólares en el mundo la necesidad de intervenir estabilizadoramente mediante los bancos centrales "al costo de emisiones de dinero de reserva "de alto potencial" (dinero primario), en sus respectivas monedas nacionales, multiplicado por sus bancos comerciales mediante las tradicionales prácticas de reserva fraccionaria" (emisión secundaria). Frente a tal situación la prescripción Triffin consistió en, sintéticamente, cuatro aspectos: el apoyo al mecanismo de tasas flotantes, la defensa del librecambio comercial pese a desajustes en la balanza cambiaria de un país la cotización de DEG con base en una canasta de mercancías y la institucionalización del DEG frente a las necesidades de desarrollo de los países en desarrollo. Pero, agregando los hechos posteriores de la elevación de los precios petroleros y del financiamiento privado de los déficits correspondientes, Triffin encuentra tal hecho como consecuencia de movimientos inflacionarios anteriormente desencadenados e incapacidad del FMI para reciclar tal flujo de dólares. Y, por tanto, aconseja el control de la liquidez mundial de los componentes oficiales de reserva no tan sólo para el oro, las divisas y el DEG, sino también incluir "el crédito adventicio de los bancos comerciales"183, tanto como la estabilización mundial de los tipos flotantes mediante la cooperación monetaria regional del tipo alcanzado en la CEE, conjuntamente con la adopción de unidades de cuenta internacionales reemplazantes de las divisas nacionales en todas sus funciones. Reemplazando la inconvertibilidad de las divisas básicamente por reembolsos en bonos tendientes a mantener los tipos de cambio. En consecuencia, las etapas previstas por Triffin en la transacción de monedas nacionales a una sola moneda son las siguientes184:  Luego de un período de cambios flexibles, imponer la unidad de equivalencia común entre las unidades monetarias nacionales y la unidad de cuenta común. Las unidades de cuenta denominadas según la unidad común circularán en sus respectivos países convirtiendo en similares los pagos nacionales y los internacionales dentro del territorio que se trate. Sustitución de las unidades nacionales denominadas en unidades comunes, por la unidad común, con la simultánea transferencia de pasivos y activos insolutos en tales unidades a un banco central u organismo mixto descentralizado. Además de unidad de cuenta, la nueva unidad sería unidad de cambio con circulación paralela a la unidad de circulación interna que no necesariamente

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sería eliminada, pues la nueva ha tenido como objetivo básico la eliminación de las divisas extranjeras en las transacciones y operaciones bancarias internacionales. EL SURGIMIENTO DE LA MONEDA COMÚN

La ECU o unidad de cuenta europea (Unité de Compte Europeenne, en francés),
que había sido creada en marzo de 1979, como resultado de una cesta de valor medio ponderado de doce monedas y que sirvió de referencia en el marco del Mecanismo de Cambio Europeo, MCE y de activo de referencia para sus bancos centrales, desaparecería una década después el 1 de enero de 1999, según el acuerdo previo del Consejo Europeo de Madrid del 15 y 16 de diciembre de 1995. A pesar de cierta oposición política a crear una nueva moneda, llega el euro con la posibilidad supuesta de que significaría, por un lado, la desaparición del marco alemán y el franco francés, de alta estimación, y por otro, que tendría que hacer frente a la libra y al yen, unas monedas consagradas por la historia y la experiencia comercial, y al dólar, la moneda dominante desde la caída del patrón oro y hegemónica desde la segunda posguerra. El escenario era de una enorme desconfianza y gran escepticismo de la comunidad internacional de expertos monetarios frente a la idea de que podría crearse una unión monetaria entre países tan dispares. Su creación por decisión política y desde arriba, hacía también pensar que podría ser un fracaso respecto a las monedas tradicionales que se habían ido imponiendo por su uso en los mercados comerciales y financieros. Algunos destacados nombres como el del nobel Robert Mundell, padre de una teoría sobre las áreas monetarias óptimas o el del nobel Milton Friedman se mostraban escépticos. Friedman vaticinó varias veces que el nuevo sistema no duraría más de cinco años y había felicitado a Otmar Issing, elegido miembro fundador del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo, BCE, sugiriendo que le habían nombrado para una misión imposible. Issing, fue persona clave en el nacimiento del euro y del BCE, luego de haber sido profesor en las Universidades de Würzburg y Frankcfort, además de consejero del Bundesbank. Otros economistas estadounidenses, como Martin Feldstein o Paul Krugman, veían enormes dificultades en la instauración del euro como moneda común sin un gobierno federal también común y un presupuesto federal al estilo de Estados Unidos, que compensase los choques asimétricos de países miembros muy dispares. De toda manera, en junio de 1989 y sobre la base del informe presentado por el Presidente de la Comisión, Jacques Delors, el Consejo Europeo de Madrid establece los principios generales para la Unión Económica y Monetaria, UEM, bajo el diseño de un proceso en varias fases185. La primera fase comienza

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oficialmente un año después y en diciembre de 1991 se firma el Tratado de la Unión Europea conteniendo la decisión de crear una Unión monetaria y adoptar los criterios de convergencia respecto a: 1) límites a la deuda pública, 2) el déficit público, 3) la tasa de inflación, 4) los tipos de interés y 5) la estabilidad en los tipos de cambio. En febrero de 1992 se firma el Tratado de Maastricht y dos años después comienza la segunda fase de la UEM en su período de transición, con la creación del Instituto Monetario Europeo en Francfort, encargado de preparar la creación del Banco Central Europeo, agregando el refuerzo de los procedimientos de coordinación de las políticas económicas a nivel europeo, promulgando la lucha contra los déficits excesivos y reiterando la política de convergencia económica de los Estados miembros, así como la proclamación de la independencia de los bancos centrales nacionales. A finales de 1995, el Consejo Europeo de Madrid adopta la designación "euro". Fija el sistema técnico para su introducción y el calendario para el paso a la moneda única. Luego de un año, el Consejo Europeo de Dublín firma un pacto de estabilidad presupuestario y de crecimiento junto al Estatuto jurídico del numerario único. Para junio de 1997, el Consejo Europeo de Amsterdam confirma dicho pacto de estabilidad y de crecimiento, aprueba los reglamentos sobre el estatuto jurídico del euro, emite la resolución sobre el “SME bis", Sistema Monetario Europeo destinado a los países que no participan en la zona euro, y hace elección del diseño de las monedas. Para diciembre de 1997, el Consejo Europeo de Luxemburgo expide la resolución sobre la coordinación de las políticas económicas, durante la tercera fase de la UEM, de supervisión multilateral, y sobre los artículos 109 y 109B del Tratado, sobre política de cambio y representación de la Comunidad a escala internacional. Durante el siguiente año el Consejo Europeo determina la lista de los países que participan en el euro sobre la base de los criterios de convergencia. Se establece el Banco Central Europeo, BCE y se nombra su comité ejecutivo. Además se inicia la producción de los nuevos billetes y monedas de la zona. A comienzo de 1999 comienza la tercera fase de la UEM convirtiendo al euro en moneda de pleno derecho dándole paso a su uso en bancos y empresas. En enero de 2002 se introduce la nueva divisa con la puesta en circulación de las monedas y billetes representativos. Finalmente, en julio 1 de 2002, se anula el estatuto de moneda legal de las monedas y billetes nacionales. De esta forma se cumplieron en el proceso de conjunción europea las etapas de liberalización de la circulación de capitales, a partir de 1990, de búsqueda de la convergencia de las políticas económicas de los Estados miembros en 1994 y de la creación de la moneda única y el Banco Central Europeo desde 1999. Así se integró la eurozona compuesta por 17 países: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal. Los 10 países de la Unión Europea

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que no adscribieron al euro como moneda única fueron: Bulgaria, Dinamarca, Reino Unido, Suecia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa y Rumania. LA PERSISTENCIA DE LA DEUDA COMÚN EUROPEA

Toda una sumatoria de acuerdos parciales dio inicio al sueño de unión monetaria
que el mundo siguió atentamente durante una década y que cuestiona ahora en sus cimientos a partir de la crisis de la eurozona cuando, fundamentalmente desde el año 2010, a pesar de los programados límites a la deuda pública y de los lineamientos trazados a los niveles de déficits públicos nacionales de los estados miembros, los embates especulativos contra los títulos de deuda de varios de estos países y los reflujos de la crisis americana, además de los turbulentos movimientos de los mercados financieros y bursátiles, han quebrado los umbrales previstos de endeudamiento, la tasa de inflación, los tipos de interés y los tipos de cambio. Los descarrilamientos de Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España (peyorativamente denominados los PIIG´s), y Hungría, hicieron de estos países los miembros más afectados, lo cual obligó a comienzo del 2011 a un acuerdo entre la unión y el FMI sobre un plan de rescate por €$750.000 y el diseño de un fondo de estabilización colectivo que contribuyera a frenar la caída de la tasa de cambio del euro con el dólar. Las naciones colateralmente más afectadas con las crisis nacionales han sido Alemania, Francia y Reino Unido, como grandes acreedores. En medio de la gran crisis de desconfianza las bolsas de Francfort, Londres, Paris, Milán, Atenas y Madrid, llegaron a desplomarse entre el 3% y el 6,6%. La caída inicial del milagro irlandés, la crisis de liquidez alemana, la burbuja inmobiliaria española, la cesación griega de pagos, dentro de los más notorios casos ,solo precedieron la caída múltiple de los superávits públicos que, respecto a PIB, fueron todos negativos a partir de 2008, 2009 y 2010 hasta tocar pisos de -15%, como en el caso de Irlanda. La financiación de salvamento provino en algo cercano a un 50% por parte de del Bundesbank de Alemania y un 25% de los bancos centrales de Luxemburgo, Holanda y Finlandia, esfuerzo enorme para responder a las presiones del señalamiento por parte de las agencias calificadoras de riesgo, básicamente unas entidades que sirven de lobbistas y como punta de lanza del capital financiero, esa no tan nueva arma en ristre dentro de la guerra de países acreedores (básicamente Alemania, Francia y Reino Unido) contra países deudores (PIIG´s), en medio de la gran crisis de desconfianza. En Europa entonces se repite el curso cíclico y pendular, extremadamente peligroso en el capitalismo de hoy, cuando la demanda de liquidez del sistema exige flujos especulativos para hacer implosión llevando a estado crítico el núcleo financiero y, a su vez, esta crisis transmitida al sector real requiere soluciones de

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deuda pública que, no yendo a la producción ni favoreciéndola como se espera, reactiva los nodos de especulación dejando los altísimos niveles de endeudamiento alcanzados para el equilibrio nominal como un pasivo de las generaciones siguientes. La agencia Moody's Corporation el importante holding de análisis y servicios financieros, fundamental calificadora de riesgo, ha calculado que al finalizar el 2010, la cifra de deuda pública con relación al PIB global llegó al 80%, incluyendo a los principales países, así como un gran número de emergentes y hasta los más pobres. Todos ellos aumentaron su endeudamiento interno y externo como estrategia para evitar caídas más profundas de sus economías con posterioridad al 2008. El FMI, advirtió el 2010 que el incremento de la deuda es una estrategia necesaria para sortear la crisis económica mundial, aunque reconociendo que se convertirá en un futuro factor de preocupación llevando a ocuparse de ciertas restricciones presupuestales, lo cual se ha cumplido transfigurado en gobernabilidad política e inestabilidad del sistema. Con ritmos febriles del 45% de aumento anual entre el 2007 y el 2010 en las cuentas fiscales de cada país, la deuda soberana llegó a superar cien veces el presupuesto del Plan Marshall de la segunda posguerra, ajustado en inflación. El 80% de la nueva deuda corresponde al G-7, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Estados Unidos, Canadá y Japón. Moody's calculó para comienzo de 2011 que la deuda emitida en el mundo con relación al PIB global llegó a 80%, frente al 63% del 2008, año de la explosión financiera.

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5. EL ENFOQUE POSKEYNESIANO DE LA LIQUIDEZ

efectos de establecer cuáles son los mecanismos internos en la oferta monetaria de cada país, aquellos que preceden y anteceden a los fenómenos observables en los flujos de capital en balanza de pagos, resulta plenamente vigente el enfoque neokeynesiano de explicación al uso de los flujos de capital de acuerdo con los componentes de la preferencia por liquidez en cada economía. Dicha explicación del funcionamiento de la liquidez parte de que el activo monetario representa varias formas específicas de oferta monetaria de carácter crediticio y dirigidas al sector productivo. Los recursos monetarios así colocados representan de esta manera un tipo de demanda de liquidez por parte del sector real. Entonces, la igualdad que se produce entre la oferta de medios de pago para compra de bienes de capital y la correspondiente demanda de liquidez es la que genera el equilibrio de dicho mercado. Este enfoque proviene como resulta obvio de la perspectiva de la liquidez que aportó John Maynard Keynes hace trescuartos de siglo. LA LIQUIDEZ KEYNESIANA

Para

Según

Keynes, la oferta monetaria de un banco central se transfiere a los inversionistas a partir de los depósitos hechos por los ahorradores, mediando la acción de intermediarios que administran los medios de pago de la economía con el manejo de los balances monetarios individuales e incidiendo en la oferta monetaria total a través del tradicional proceso de emisión secundaria con base en préstamos, esto es en el caso de intermediación pura. En el caso de la banca de inversión, dicha transferencia se realiza a través de la creación de activos financieros, de las transacciones en el mercado bursátil y del mercado de capitales en general. Se llega de esta forma a tipos de “dinero” que no son sólo un medio de pago sino un portafolio de activos financieros cuya característica esencial es ser sustitutos del mismo dinero, por ello denominados cuasidineros. Sustitución que se da en las transacciones corrientes o de consumo, que están relacionadas proporcionalmente con el nivel de ingresos poblacionales, y en transacciones especulativas y/o de precaución, que estarán relacionadas con la tasa de interés, cono lo expresan las definiciones de la demanda de liquidez en Keynes186. Esta demanda por liquidez es entonces equivalente a la misma oferta monetaria transfigurada en portafolios de activos de diferente liquidez que se hallan en posesión de los diversos agentes económicos. Lo anterior se puede describir simbólicamente como:

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M1 + M2 = L1+ L2 Es decir, los medios de pago M1 mas los cuasidineros M2, como oferta monetaria (que corresponderían en un lenguaje contable al estado de fuentes), igualan a la demanda por liquidez (un estado de usos), representada en dinero para transacciones, L1, y dinero para especulación, L2. Este último concepto ampliado de acuerdo a un proceso de intermediación financiera en una economía moderna es el que incluye los cuasidineros. En este análisis, la demanda, o preferencia por liquidez, genera un volumen de oferta monetaria, en un mercado demandado y, a su vez, la oferta de activos monetarios se transforma en una distribución del portafolio en manos de los demandantes de liquidez según sus preferencias, en un mercado ofrecido. Entendiendo por mercado demandado aquel en el cual predomina la presión de la necesidad de liquidez como determinante del volumen de medios de pago en el mercado; y, como mercado ofrecido, aquel en el cual dicho volumen está determinado por políticas restrictivas o expansivas de las autoridades del banco central. LA LIQUIDEZ POSKEYNESIANA

Según Gurley y Shaw

, en lo que ellos denominaron el enfoque de portafolio, cada agente económico posee su balance de egresos e ingresos, es decir su balance individual en sentido contable, dando como resultado que en toda economía habrá entonces en una situación determinada, una serie de resultados de agentes superavitarios y otra de deficitarios. A los primeros, un proceso de financiación interna les ha permitido satisfacer sus gastos corrientes con un flujo de ingresos corrientes, en tanto que los segundos se ven presionados a acceder a una financiación externa proveniente de fondos de alguno o varios de los agentes con excedentes de liquidez, parcialmente intermediado por el sector financiero y dado un determinado grado de no bancarización o de informalidad de la actividad crediticia. O, expresado de otra forma, a través de un principio de sustitución, en el sistema económico este mercado de préstamos, que no exige sino la intervención de dos partes, es decir un proceso de financiación externa directa, irá cambiando a un proceso en el cual un tercer agente interviene como intermediario financiero, en lo que es financiación externa indirecta. Este proceso indirecto de financiamiento tiene como su principal función lograr la minimización de todo tipo de riesgos en una economía. Una función que es responsabilidad individual frente a los asociados y aportantes del fondo prestamista y sería de responsabilidad general respecto al sistema económico como un todo. El mismo principio de sustitución ya observado en el cambio de financiación externa directa a una financiación externa indirecta, aparece en la sustitución de características de los depósitos de riqueza social. Es así como la riqueza real, representada por bienes de capital, construcciones civiles en general, automóviles,

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entre otros bienes, va siendo sustituída en el plano nominal por riqueza financiera, de acuerdo con los niveles de desarrollo social alcanzado. No obstante, la misma riqueza financiera inicialmente del lado nominal de la economía y compuesta de valores que funcionan y evolucionan de acuerdo con las denominadas innovaciones financieras, muestra también el principio de sustitución ya descrito. Dichos valores financieros o valores secundarios se sustituyen entre sí de acuerdo con factores como los diferenciales de liquidez, las tasas de interés o los niveles de riesgo cuantificados a través de indicadores provenientes del comportamiento de los diversos mercados conexos como el bursátil, el bancario, el estatal o el internacional para una determinada economía nacional. Regresando a la inicial propuesta teórica de Keynes, Hyman Minsky hizo una ampliación de las ecuaciones keynesianas de la demanda monetaria o formulación de la preferencia por liquidez propuesta por los poskeynesianos188. Partió de que la demanda de liquidez por motivo especulativo, estando relacionada con la tasa de interés, excluye el precio esperado de los bienes de capital como determinante y de esta forma les separaría en su propuesta analítica, como se explica a continuación. DEMANDA DE DINERO, ESPECULACIÓN Y FINANCIAMIENTO

De Keynes, según Minsky, quedaron por fuera de su modelo algunas operaciones
de capital destinadas a la inversión productiva, o capitalización, como es el caso de la emisión de acciones o financiación interna del sector real. Por este motivo, la función de preferencia por liquidez debería ser ampliada y expresarse como: M1 + M2 = L1 (Y) + L2 (r, Pk) En donde, la demanda de dinero para transacciones L1, es función del ingreso corriente (y), la demanda especulativa L2 es función no solamente de la tasa de interés (r), de acuerdo con Keynes, sino también del nivel de precios de los bienes de capital, Pk que, a su vez incide en el nivel de liquidez demandada por mecanismos financieros dirigidos a financiar activos de capital. Minsky ampliaría aún más esta función de preferencia por liquidez, de la siguiente forma: M1 + M2 + M3 = L1(Y) + L2(r, Pk) + L3(F) Es en esta simbolización de la preferencia por liquidez, donde aparece la función de demanda por financiamiento, L3, relacionada con el nivel de actividad de la inversión de los empresarios lo cual obliga al financiamiento de pagos futuros, F, destinados a financiación propios de la evolución de los negocios. Financiación esta, de capital de trabajo en el corto plazo, o de proyectos de inversión fija o de expansión, en el largo plazo. Paralelamente, los activos se amplían con otros papeles representados por M3, oferta monetaria ampliada en el lado izquierdo de la

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formulación. El financiamiento así expresado, puede darse por cauces externos para los agentes económicos a través del sistema financiero nacional y/o internacional, o internamente, mediante procesos de endeudamiento contra su propio patrimonio como aval, o al compartir su propiedad y control mediando apertura accionaria. Por ello, más adelante, Minsky añadiría a la demanda de dinero el nivel de los cuasidineros, que incluye acciones, bonos, certificados de depósitos (CDTs), como activos monetarios que satisfacen las necesidades de dinero con motivo especulativo y/o de precaución: M1 + M2 + M3 - M4 = L1 (Y) + L2(r, Pk) + L3(F) - L4(NM) Al adicionar la oferta monetaria M4 que supone activos de menor liquidez (o de más largo plazo), esta se corresponde con una demanda monetaria, o preferencia de liquidez L4, que se satisface parcialmente con el uso de cuasidineros NM (neomoney), lo que reduce el nivel total por lo cual se le expresa con signo negativo. Siendo la liquidez inversamente proporcional al plazo temporal de realización en efecto, un más largo plazo contribuye a reducirla a cero y generar impacto cuantitativo agregado de significación reductiva de la oferta y la demanda disponibles. DEMANDA DE DINERO, PRECIO DE BIENES DE CAPITAL Y TASA DE INTERÉS

La oferta monetaria ampliada, podría expresarse según Minsky en su ecuación de
preferencia por liquidez de la siguiente forma: M = M1 + M2 = L1(y) + L2 (i, Pk) + L3(F) - L4(CD) Es decir, la oferta monetaria total M compuesta de medios de pago M1 y cuasidineros M2 (depósitos de corto plazo), satisface necesidades de liquidez para transacciones de consumo L1, motivos especulativos relacionados a la tasa de interés y al precio de los bienes de capital L2 (entre los que se incluyen mecanismos de impulso a la inversión productiva), motivos de financiación de gastos corrientes de los empresarios L3 y manejo de valores financieros representados en los cuasidineros L4 (certificados de depósitos a término, bonos, acciones, depósitos de extranjeros en el país, entre otros). Según todo lo anterior, cuanto mayor sea la cantidad de compromisos financieros privados vencida, mayor será la tasa de interés i, debido a la presión por restructuración de deuda e intereses de mora, por ejemplo, y menor el precio de los bienes de capital Pk, dada una reducción de disponibles para su compra. También, cuanto mayor sea el volumen de cuasidineros CD en depósitos de ahorro CDT´s, y

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bonos o acciones, dados los volúmenes de dinero, ingreso, compromisos financieros e inversión, menor será la tasa de interés y mayor el precio de bienes de capital189. Por otra parte, se debe recordar que la intermediación financiera cumple unas funciones y objetivos generales que se esperan de ella en un sistema económico190, cuáles son:      Transferencia de recursos de las unidades superavitarias a las deficitarias. Homogeneización de plazos de acuerdo con los participantes en el proceso. Mayor eficiencia y costos menores en el proceso de transferencia de recursos. Diversificación del riesgo. Ofrecimiento de servicios complementarios a las necesidades directas de inversión y/o financiamiento que pueda tener un participante.

En cumplimiento de tales objetivos las entidades intermediarias financieras, dentro de las que se cuentan los bancos, se ven afectadas simultáneamente por la manera en que diversifican su portafolio. La diversificación del riesgo de acuerdo con su política de asignación de créditos, es decir del estado de usos de cada una de estas entidades, como también de la incidencia generada por los cambios en las políticas monetarias gubernamentales, afecta de manera positiva o negativa las expectativas y necesidades de rentabilidad de los ahorradores y cuentahabientes de los que derivan sus captaciones, es decir que genera cambios en los correspondientes estados de fuentes, individuales y sectoriales. Así, por tanto, la estructura financiera de dichos intermediarios crediticios puede llegar a hacer crisis dependiendo de las correlaciones entre sus estados de fuentes y de usos. Es por ello que, el concepto de fragilidad financiera191,192, supone para Minsky que la diversificación del riesgo en el manejo de capitales obtenidos a altos costos y dirigidos a actividades de inversión ineficientes puede generar crisis en la intermediación y a su vez transmitirla al sector productivo a través de determinantes de los precios de los bienes de capital. Por ejemplo, en coyunturas de boom, o ciclo económico alto, la medición del riesgo suele ser imprudente y en coyunturas de crisis, o en el ciclo económico bajo, puede generar pérdidas de control accionario de las empresas que son clientes de los préstamos o que son socios patrimoniales de las instituciones de intermediación financiera, cuando esta combinación de intermediación e inversión de capitales está permitida por la legislación específica de cada nación. También puede suceder que la búsqueda ansiosa de recursos monetarios mediante la captación de fondos a altas tasas de interés, generen desconfianza entre los emisores de los papeles negociados y fragilidad en las carteras internas de los intermediarios financieros.

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La demanda de liquidez y el hábitat

Es respecto al término Pk, bienes de capital, que Paul Davidson le compara con la
decisión de explotación de hidrocarburos193. Serán los precios de mercado los que señalen la preferencia por producción mayor o menor, es decir, el ajuste del mercado de combustibles mediante cantidades, que está relacionado con una masa monetaria dada y una tasa de interés i que habrá de tener variaciones y contempla los cambios en tasa de cambio, por ejemplo. Esto explica lo que Paul Davidson afirma acerca de la preferencia por rentabilidad L2 en sustitución de la preferencia por invertir recursos de capital L4. En este caso, la inversión en bienes como los que involucra la protección del ambiente en la actividad petrolera, hace parte de los costos de capital previstos y se condiciona con la rentabilidad involucrada. Hay protección si la necesidad de explotación expansiva lo amerita y ha de justificarlo con precios altos que compensen el costo de oportunidad, o sacrificio de reponer o mitigar los daños colaterales al hábitat. La demanda de liquidez y el desarrollo limpio

En la extensión neokeynesiana que la realidad financiera hace de la demanda de
liquidez y de innovaciones financieras que la permitan, un buen ejemplo lo dan los bonos de carbono, propuestos por la economista argentina Graciela Chichilnisky unos activos financieros que fueron creados a raíz de la implementación de los Mecanismos de Desarrollos Limpios (MDL), inscritos en el Protocolo de Kyoto de 1997 con vigencia al año 2012194. Mediante dicho ejemplo de innovación financiera se puede agregar a la ecuación de preferencia por liquidez, con el fin de incorporar esta clase de demanda internacional, un elemento L5 en función de la relación costo beneficio que hay en la decisión de contaminar o pagar que tiene las empresas nacionales y multinacionales. Dentro del acuerdo de Kyoto se buscó reducir las emisiones de varios de los más importantes gases causantes del calentamiento global como son el dióxido de carbono (CO2), el gas metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), además de gases industriales como los hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6). Con base en dicho compromiso, algunos de los países firmantes y que luego ratifican el protocolo, se plantearon diferentes tasas porcentuales de variación en función de variables económicas y ambientales, que van en su momento desde el -28% de Luxemburgo a un +27% de Portugal, por ejemplo. A dicho compromiso de carácter cuantitativo se le introdujeron ex tratado algunos tipos de innovaciones financieras. Es así como en la línea de los biocombustibles, algunas firmas europeas se propusieron construir en Latinoamérica proyectos que van desde termoeléctricas con base en derivados del carbón vegetal

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como combustible para generar electricidad a plantas siderúrgicas localizadas en diferentes puntos del hemisferio, para cumplir con el Protocolo de Kioto, hasta la emisión de los mencionados papeles financieros representativos de ahorro en unidades de carbono emitido. Al sustituir con emisiones de combustión de orgánicos las provenientes de fluorocarburos del carbón o el diesel, disminuyendo la cantidad de CO2, dicha reducción se computa en el haber de la multinacional correspondiente dentro de lo que desde la entrada en vigor del Protocolo de Kioto en 2006 se denominaron MDLs. Cada país ratificante del protocolo tiene asignadas unas cuotas máximas de emisión de gases con efecto invernadero, que no deberá sobrepasar. El objetivo para el período 2008-2012 se planteó en reducir las emisiones en un 5,2% respecto a los índices de 1990195. En el camino de cumplir dichos compromisos anuales, cada país y/o empresa diseña un Plan Nacional de Asignaciones con el fin de distribuir los derechos de emisión y cuando superan el límite asignado se ponen en funcionamiento los MDL o el comercio de emisiones que, a partir del 2001 en Bonn y Marrakech, hicieron realmente posible la aplicación del acuerdo de 1999. Cuando una empresa de un país desarrollado busca reducir las emisiones lo hace a través de un país considerado de menor desarrollo invirtiendo en energías limpias o menos contaminantes o renovables, pero a menores costos generales. De esta manera, formado un amplio mercado de emisiones, cada uno de los países que supere los límites admitidos compra derechos de emisión a países que no hayan llegado a las cuotas establecidas para ellos, permitiendo cumplir con las exigencias del protocolo, pero sin reducir la contaminación total. Igualmente, al esquivar los compromisos adquiridos mediante la compra de derechos de emisión de gases menos contaminantes, como el metano o el HCF-23, se cumple solo formalmente lo convenido en Kyoto. Este esquema que birla un tratado tan avanzado en materia de protección ambiental, crea entonces un nuevo mercado de enormes inversiones en MDL como sucedió en el 2004, cuando el incipiente juego de oferta y demanda de derechos y emisiones vendió 64 millones de toneladas de CO2. A la entrada en pleno vigor del protocolo en el 2005, se acrecentó el intercambio de opciones y futuros europeos sobre emisiones de gases contaminantes, ante todo de CO2196, dando oportunidad a que los consultores, los inversores, los brokers y el sistema bancario descubran la veta en la cual los expertos en CO2 y cambio climático se han convertido en otra especie que maneja estos nuevos derivados financieros. Para el año 2010, las inversiones alcanzaron los €200.000 millones con el agregado negativo de que las infraestructuras de MDL en países en desarrollo tienen como referente un compromiso que no va más allá de 2012. No obstante hay en curso un régimen post 2012 derivado de la XV Conferencia sobre Cambio

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Climático, de 2009, en Copenhague, Dinamarca y COP 16 en Cancún, México, del 2010, de las cuales salió el compromiso de proporcionar USD$30.000 millones de financiación rápida y de movilizar USD$100.000 millones a partir de 2020 para atender a las necesidades de los países en desarrollo y en complemento con el Plan de Acción de Bali y los cuatro elementos clave identificados allí en mitigación, adaptación, finanzas y tecnología. De este nuevo mercado mundial de emisiones surgen conclusiones ciertamente negativas en los planos monetario, financiero y ambiental. En lo monetario sorprenden las grandes cifras malgastadas en inducir comportamientos ecologistas como respuesta de las empresas y los países. En lo financiero, la insaciable búsqueda de innovaciones en derivados financieros que soslayan la práctica de los mercados reales. En lo ambiental, la aceptación de lo paradójico de las buenas intenciones de Kioto, en el sentido que ha sido imposible reducir la contaminación a escala global y se ha impuesto la política pragmática de que quien contamine, pague. De todo ello, en suma, se incrementa en el fondo global de los flujos de capital la cifra que no corresponde a actividades productivas, calculada por el Banco Internacional de Pagos para el año 2008 en un 95% de ellos como flujos de capital puramente especulativos. LA ENFERMEDAD POR BONANZA EXPORTADORA

El muy reconocido concepto económico de enfermedad holandesa

, ha logrado explicar cómo un boom exportador de productos primarios y la correspondiente afluencia de enormes volúmenes de divisas pueden inflacionar una economía en desarrollo y sin una industria fuerte, generando el deterioro ulterior de la infraestructura productiva nacional a través de los órdenes salariales y de otros precios reduciendo su previa competitividad de costos ante el mercado internacional. Los resultados de este mecanismo perverso usualmente se combaten controlando el ritmo de apreciación de la moneda local del país exportador, mediando el ahorro de los excedentes coyunturales de divisas que son propiedad de los sectores en auge para evitar los traumatismos que genera un exceso de moneda extranjera. Si no es así, las ventas al exterior se desincentivan posteriormente, las importaciones se incrementan debido a la divisa barata en moneda nacional y se provoca además un desahorro doméstico, que es esencial para mantener y elevar los niveles de inversión y sin los cuales no se alcanzan mayores tasas de crecimiento del producto nacional y la mejora de los índices de empleo. De la “Dutch disease”, se tiene suficiente documentación histórica sobre casos reconocidos en la literatura económica. Entre ellos, las consecuencias de la inflación española a través del saqueo de oro a las Américas o la fiebre del oro

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extraído en Australia durante 1859, o los casos de Australia, Azerbaijan, Chile, Filipinas, Irlanda, Nueva Zelanda y Rusia durante el año 2000. La Universidad de Cambridge ha evidenciado 118 países que desde 1970 a 2007 mostraron la incidencia de la volatilidad de precios de los commodities exportados, principalmente metales y energéticos, como factor determinante de su débil crecimiento económico posterior198. En resumen, las bonanzas de exportación y la consiguiente abundancia de divisas que entorpecen el buen funcionamiento del sistema económico debilitarán finalmente su infraestructura productiva a favor de los productores extranjeros. Pero este es un fenómeno originado en el ordenamiento monetario predominante, un sistema contrario al principal objetivo de un mercado de capitales independiente en cualquier país que desea inducir, dinamizar, incentivar la entrada de capital de inversión productiva, al aumento de empleo y al incremento del ingreso y el crecimiento económico sostenible. El hecho de que se implementen políticas de control a la entrada abrupta de flujos monetarios a una nación mediante monetización programada a moneda nacional, de que se haga convertibilidad de divisas a títulos canjeables diferidos en su maduración o que se contengan los flujos de ingreso exportador en las arcas de bancos centrales mediando bonos del tesoro nacional, o que se realicen operaciones de mercado abierto en divisas a fin de desacelerar la revaluación interna, no evita el lento pero ofensivo efecto colateral del sistema de cambios flexibles y la hegemonía ejercida a través de las divisas a favor de sus emisores. LA VARIABLE PETROLERA EN EL SISTEMA MONETARIO MUNDIAL

Como

una variante de la “Dutch disease”, que es coyuntural aunque con resultados estructurales que pueden llegar a ser nefastos, debe tenerse en cuenta la incidencia sistémica del mercado petrolero en los flujos financieros intranacionales y extranacionales. La relación entre el mercado petrolero y el financiero está confirmada por muchos estudios199, pues el petróleo y sus derivados, como commodities energéticos dominantes, son una mercancía específica y las variaciones en sus precios han tenido un impacto significativo en la economía mundial y continúan influyendo como variable independiente en la formulación de las políticas monetarias y financieras al interior de los estados nacionales. Las reservas de hidrocarburos no están distribuidas, como es obvio, de acuerdo a las necesidades de consumo de los países, lo que hace de la industria y del mercado del petróleo una actividad de alcance global, con un comercio internacional importante e intenso, cuyos mecanismos de determinación de precios han evolucionado hacia formas abiertas de mercado, con diversos participantes del lado de la oferta y de la demanda, que incluyen grandes empresas estatales, empresas multinacionales con negocios en la exploración, la

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perforación, la extracción, la producción y refinación, la distribución, así como especuladores e intermediarios financieros que compran y venden contratos que no necesariamente involucran entregas físicas del recurso. Las empresas privadas y estatales dedicadas a la exploración, extracción y exportación de petróleo crudo y aquellas que lo compran para transformarlo en derivados como gasolina, nafta, diesel, combustóleo, entre otros, constituyen la base fundamental del mercado a nivel mundial. La compraventa de crudo ha evolucionado de una estructura vertical, dominada por transacciones entre subsidiarias de una misma empresa, hacia formas efectivas de mercado con participantes diferentes del lado de la oferta y la demanda. Además, en los últimos años ha venido ganando mayor transparencia y apertura con la introducción de modalidades de compraventa tipo spot, contratos adelantados, futuros, opciones y swaps, lo que ha permitido la participación de actores no necesariamente ligados a la producción o refinación del hidrocarburo. La industria petrolera ha sido, durante el último siglo, parte importante de la economía global, pues satisface el 34,8% del consumo de energía primaria a nivel mundial y destaca tanto por el valor como por la versatilidad de su comercio 200:
“La participación del petróleo en el consumo mundial de energía primaria se ha mantenido a la baja con una tasa de reducción promedio de 1.1% a lo largo del período 1999-2009. Aunque el consumo mundial de crudo registró un incremento de 10.2% en la última década. Sin embargo, en 2009 se presentó una disminución histórica de la demanda, que acentúa la tendencia declinante surgida en 2008 a raíz de la recesión económica”201.

Dada la tendencia decreciente del petróleo, han sido el gas natural y el carbón las fuentes de energía aportantes al crecimiento agregado neto de la producción energética en la primera década del presente milenio. Los consumos fundamentales están en Estados Unidos, los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) con un consumo conjunto apenas equivalente al del primero. Japón, Arabia Saudita, Corea del Sur, Alemania, Canadá, México, Francia, Irán, Reino Unido e Italia, representan el último tercio de la demanda de estos 15 principales consumidores del mundo. Las reservas mundiales siguen concentradas en un 57% en los 25 países del Medio Oriente (península árabe y suroccidente de la Rusia actual)202. No obstante, solo una decena de países poseen el 81.2% de las reservas mundiales, entre ellos Arabia Saudita, Venezuela, Irán, Irak, Kuwait, Emiratos, Federación Rusa, Libia, Kasajstán y Nigeria 203. Dada esta estructura geofísica oligopólica, también las empresas petroleras se ubican entre las más grandes del mundo. El precio del petróleo, afectado por eventos políticos, económicos e incluso climatológicos, ha experimentado variaciones bruscas e inesperadas que han impactado a la economía y los mercados financieros internacionales, con una intensidad mayor a cualquier otra variable considerada de manera individual.

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Las economías de escala necesarias para extraer, transportar, refinar y vender en mercados internacionales, propician el surgimiento y consolidación de muy pocas empresas transnacionales que paulatinamente llegan a controlar un porcentaje importante del mercado. Siendo el precio del petróleo un elemento de negociación entre empresas oligopólicas y gobiernos nacionales, lleva en sí mismo un elemento de conflicto que es la renta petrolera. Por el lado de la oferta, las innovaciones tecnológicas en la exploración y explotación de hidrocarburos han disminuido los costos de extracción y han permitido incrementar el nivel de reservas probadas, a pesar de la intensidad de producción, aunque existe controversia en cuanto a los ritmos de esta producción en el futuro. Algunos sostienen que la producción de petróleo convencional alcanzó su máximo en la primera década del presente milenio lo que sugiere, según los autores, la posibilidad de ajustes drásticos en los precios del petróleo y tensiones en la economía mundial, a menos que se desarrollen otras alternativas en forma oportuna. Otros sostienen que los avances (en cuanto a sísmica) en cuatro dimensiones, perforación direccional, explotación en aguas profundas y la aplicación de técnicas de automatización e instrumentación, podrían incrementar los niveles actuales de producción en 20% hasta el 2020 204. Es claro que el crecimiento o no del nivel de reservas probadas dependerá de cuestiones económicas y tecnológicas, sin esperarse un agotamiento abrupto del petróleo, sino variaciones en las condiciones de mercado en función de la factibilidad económica y tecnológica de la explotación de las reservas convencionales y no convencionales del hidrocarburo y la incorporación bajo condiciones rentables de otras fuentes de energía. En todo caso, bajo condiciones alternativas de disponibilidad de reservas y crecimiento del consumo, el petróleo se mantendría como energético importante por lo menos hasta la primera mitad del presente siglo XXI. Siendo así las cosas, cabe recordar que en un mercado se determinan precios y cantidades como resultado de la interacción entre oferta y demanda, de acuerdo a un conjunto de normas formales o informales que regulan las formas de transacción y que, de acuerdo con el grado de control que se pueda ejercer sobre los precios, los mercados son perfectamente competitivos, monopólicos, oligopólicos o de competencia imperfecta. Es decir que, teóricamente, los mercados van desde aquellos en los cuales si el número de participantes es tal que ninguno en lo individual puede ejercer control sobre los precios, hay alta competencia, pero si muchos compradores/vendedores enfrentan a un único vendedor o comprador; en ambos casos el vendedor o comprador único tiene capacidad, en teoría, de fijar el precio de mercado. Pero, en un oligopolio/oligopsonio con pocos participantes comprando o vendiendo productos similares, sus estrategias de mercado están

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condicionadas por las reacciones o estrategias de sus rivales, incluyendo posibles acuerdos de cártel por encima de discursos legalistas, eticistas de la lealtad y liberales. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que los mercados pueden también clasificarse por el alcance geográfico de sus transacciones, no olvidando la variable clave de los antiguamente denominados puntos de oro, representados en los fletes. Si no existiera esta condicionante se tendría un mercado de alcance global, haciendo omisión de posibles restricciones arancelarias y paraarancelarias que pueden incluir información estratégica, regulación de contratos y arbitraje de precios. No obstante, el sistema financiero mundial ha buscado allanar las variables de costo convirtiendo la variable tiempo en condicionante del trascendente mercado energético a través de productos financieros derivados tales como contratos adelantados, futuros, opciones y swaps (intercambios). En el caso de contratos adelantados o forwards, las partes interesadas negocian los términos de la transacción en forma directa o a través de un intermediario, lo que le da flexibilidad en cuanto a volúmenes y tiempos involucrados en los contratos. En cambio, los futuros operan en ambientes organizados, con reglas específicas de operación e intermediarios autorizados (casas de compensación) que garantizan a las partes contratantes contra riesgo de quiebra, así como normas respecto del tipo de producto, tiempos de entrega, lugar de entrega y volúmenes de contrato. Todos estos tipos de contrataciones obligan a cumplir con los términos de compra o venta acordados y solamente en casos excepcionales involucra el intercambio físico de la materia sujeta a contrato, sean estos bienes, monedas o créditos, de los cuales lo que se compensa son los saldos netos. Un excelente logro de la civilización que si bien soslaya distancias y demoras, transmite de inmediato incertidumbres cuya significación está vedada al privilegiado grupo de grandes capitales y de centros bursátiles cuya arma de defensa será especulativa. Los commodities de energía, metales, alimentos, se van transformando así en commodities financieros, bursátiles y monetarios. Energéticos como el petróleo crudo, fuel oil, gas natural, etanol o la nafta; metales como oro, plata, cobre, platino, aluminio o paladio; alimentos y materias primas como la soja, el trigo, el maíz, la avena y la cebada, junto a los denominados “softs” como el algodón, el jugo de naranja, el café, el azúcar y el cacao, o las carnes bovina y porcina en pie, la manteca y la leche, todos ellos del lado real de la economía, tendrán un reflejo nominal en commodities financieros como los bonos de 30 años, el eurodollar, los Fed Funds a 30 días; en el comportamiento de índices de bursatilidad como el Dow Jones, el S&P500, el Nasdaq100, el Nikkei225 o el E-Mini Nasdaq. Pero, siempre también, en divisas como el dólar, la libra esterlina, el euro, el rand sudafricano, entre otras. En dicho mercado nominal de commodities financieros y de una serie de derivados creados para distribuir el riesgo, y a diferencia de los futuros, las

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opciones otorgan el derecho más no la obligación de llevar a cabo una compra, denominada opción "call", o una venta, opción "put", a un precio acordado hoy, o precio de ejercicio, por el pago de una prima que corresponde al precio de la opción. Las opciones pueden ser tipo "americano", que puede ser ejercida en cualquier momento antes de su vencimiento; o de tipo "europeo", si sólo puede ser ejercida en la fecha de maduración del contrato. Los swaps son otro instrumento, además de los contratos adelantados, futuros y opciones, de negociar precios para transacciones futuras que involucran en general el intercambio de posiciones entre participantes con situaciones de riesgo complementarias. Los swaps, básicamente una permuta financiera, han sido conocidos bajo diversas denominaciones tales como interest rate swap (IRS), “bono clip“, “clip“, contrato cobertura de hipoteca, cuota segura o cobertura de tipos. La combinación de una compra o venta, en el mercado al contado, y una venta o compra compensatoria para la misma parte, en el mercado a plazo, puede a veces referirse a transacciones compensatorias a diferentes vencimientos o combinaciones de ambos. Al aplicar las operaciones swaps en el mercado del energético básico, un comprador de petróleo, por ejemplo, enfrenta el riesgo de un alza en los precios y un vendedor el riesgo de una baja en los precios. Si el comprador y el vendedor entran en un acuerdo swap, el vendedor se compromete a entregar un volumen determinado de petróleo, sobre un periodo acordado, a un precio previamente especificado. Al final de los periodos de entrega acordados, se compara el precio de mercado con los precios acordados y se compensan los saldos netos de pérdida o ganancia. Si el precio de mercado resulta mayor, el comprador paga la diferencia al intermediario y éste compensa al vendedor, o viceversa si el precio de mercado es menor al acordado. Una buena filosofía de distribución de riesgos en una ruleta de dos números a la que la mentalidad jugadora o “sin aversión al riesgo” apuesta resultados inciertos. Con el traslado de fluctuaciones reales al mundo de las apuestas nominales, se intenta también distribuir las diferencias fortuitas que surgen en la geopolítica de la energía. El petróleo no es una mercancía homogénea. Existen diversos crudos marcadores del precio que se diferencian, principalmente, por el grado de viscosidad o grado API (American Petroleum Institute) y su contenido de azufre. Mientras más ligero es mayor el grado API y alta la proporción de combustibles ligeros, de mejor valor, que puede obtenerse mediante procesos simples de destilación. Por el contrario, mientras más pesado menor será la proporción de hidrocarburos volátiles (5 a 10 átomos de carbono) y mayor los requerimientos de procesos adicionales para obtener combustibles ligeros.

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Actualmente, a pesar de la variedad de crudos que se ofrecen en
el mercado, solamente algunos de ellos sirven de referencia para la fijación de precios, por ejemplo WTI, Brent o Dubai, ya sea sobre la base de características diferenciales respecto a un crudo específico o mediante fórmulas que integran una canasta de crudos. En general, se observa una no muy alta correlación entre los precios de los diversos tipos de petróleo, lo que refleja una alta elasticidad de sustitución pero también la influencia de factores específicos en condiciones locales, costos de transporte o de demanda relativa. De esta manera, en la práctica, las cotizaciones de los crudos que sirven de marcadores se utilizan como una especie de unidad de cuenta para los demás tipos de crudo en las negociaciones internacionales, tales como el West Texas Intermediate (WTI), el Brent y el Dubai, principalmente, alrededor de los cuales se ha gestado una logística en infraestructura de transporte, almacenamiento, servicios y facilidades de información, regulaciones y modalidades de contratos, que aportan eficiencia y certidumbre a estos mercados y su comercio. Además, a la entrega física (spot) de estos crudos se agregan contratos adelantados, futuros y otros derivados, que facilitan la administración de los riesgos inherentes. Pero, en medio de esta enorme red de exploración, explotación, producción y distribución mundial, también existe una inmensa cantidad de intereses nacionales privados y públicos, con implicaciones derivadas de conmociones políticas y estrategias geopolíticas La importancia del WTI o del Brent como marcadores no radica en el volumen físico de su producción y comercio, los cuales son un tanto marginales respecto del total mundial, sino en que el mercado les ha asignado una función de referente de valor para las negociaciones del resto de los tipos de crudo porque reúnen requisitos de calidad en grados API y contenido de azufre, como de cantidad en cuanto a que su volumen de barriles negociados en los mercados de futuros y contratos adelantados supera la producción mundial diaria de petróleo. El WTI no se comercializa en los mercados internacionales, solamente en el mercado de Estados Unidos compitiendo con las importaciones y representando el precio de referencia para el voluminoso mercado de consumo interno de petróleo. De toda forma, la formación del precio del petróleo se encuentra muy relacionada con los costos ambientales y de su exploración y explotación que, se reconoce de toda forma, no repone éstos costos de impactos nocivos sobre el hábitat conformando la inmensa deuda ecológica en el sector de hidrocarburos. Una deuda que surge, primero, de la obligación de pagar deudas externas y sus intereses financieros, a través del incremento de las exportaciones con la explotación de mayor volumen de recursos naturales con su creciente impacto medioambiental innegable. Deuda que, en segundo término, se debe a la llamada deuda ecológica, interpretada como la exportación mal pagada sin hacer

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internacionalización de los costos sociales y ambientales a nivel nacional en cada caso. El petróleo puede catalogarse como un bien estratégico que siempre estará infravalorado dado que no tiene en cuenta la contaminación producida en los procesos de exploración, explotación y consumo, es decir que no costea sus efectos negativos sobre el cambio climático global205. El incremento del PIB de los países, gracias a la expansión de esta industria genera, además de los beneficios como insumo dinamizador de la actividad económica unos perjudiciales efectos para la ecología, que no se pueden negar, pero que si se tuvieren en cuenta representarían una baja general del producto demostrando con ello que se vive un crecimiento no sostenible. Esto declina también en que el sobreconsumo de importantes países importadores se beneficia de un intercambio desigual y del uso gratuito de servicios ambientales del resto del mundo, principalmente de sus socios exportadores, intermediado además con la repartición de los riesgos con base en las figuras financieras derivadas. Los Costos Totales por Agotamiento del recurso (CA) y Degradación Ambiental (CDA), así se tengan en cuenta ciertos Gastos en Protección Ambiental (GPA), no están en el precio final del petróleo exportado. Es decir, que la deforestación, la degradación en la tierra, por erosión del suelo y residuos sólidos, la contaminación del agua por efluentes nocivos, los efectos en el aíre derivados del bióxido de azufre, el óxido de nitrógeno, el monóxido de carbono y las partículas suspendidas, entre otros factores contaminantes, no se tienen en cuenta en los costos del producto petrolero. Los altos niveles de deuda ecológica y el compartir los riesgos a través de las transacciones de derivados en el mercado bursátil, significan que los impactos de la industria global del petróleo debidos a la alta demanda de economía desarrolladas son trasladados a países productores y no productores, exportadores o no del hidrocarburo, bajo un precio subvalorado en el mercado real y unas tasas variables de riesgo en el mercado nominal, al igual que se está haciendo hace tres lustros con los bonos de carbono. La interrelación del precio del petróleo con el precio del dólar

Las interrelaciones entre el petróleo y una de las principales divisas mundiales,
como el dólar americano, surge del hecho que ambos son activos que se utilizan para realizar inversiones de cobertura (hedge). En el reciente tercer milenio existe una aparente correlación negativa entre ambos activos, ya que el precio récord del petróleo ha coincidido con el mínimo histórico del dólar. No obstante la correlación inversa entre el aumento del precio del hidrocarburo en el mercado de commodities y la disminución del precio de la divisa en el mercado cambiario “es relativamente reciente y está lejos de ser sistemática” 206. Resulta simplemente obvio que el dólar débil "afecta al precio del petróleo", pues “si el dólar vale

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menos, hacen falta más dólares para comprar petróleo", de tal manera que la relación entre dólar y petróleo se puede explicar quizá como una estrategia de los inversores que desean compensar las pérdidas de un mercado en el otro 207. Del mercado de commodities al de monedas o viceversa, mediando figuras fiduciarias representativas de cada uno en ambos mercados. El precio del petróleo

Respecto

a las variables que definen el comportamiento del mercado del petróleo, deben recordarse algunos conceptos elementales de la teoría económica. En un mercado determinado se determinan precios y cantidades como resultado de la interacción entre oferta y demanda, de acuerdo a un conjunto de normas formales o informales que regulan las formas de transacción. De acuerdo al grado de control que se pueda ejercer sobre los precios, los mercados se clasifican en perfectamente competitivos, monopólicos, oligopólicos o de competencia imperfecta, en una tipificación convencional. Si el número de participantes es tal que ninguno de manera individual puede ejercer control sobre los precios, se dice que existe un mercado competitivo. En el otro extremo, existe un monopolio si muchos compradores enfrentan a un único vendedor, o monopsonio si muchos vendedores enfrentan a un único comprador; en ambos casos el vendedor o comprador único tiene capacidad, en teoría, de fijar el precio de acuerdo con la demanda del mercado. En un oligopolio se enfrentan pocos participantes comprando o vendiendo productos similares o sustitutos cercanos, en consecuencia sus estrategias de mercado están condicionadas por las reacciones y tácticas de sus rivales; sin embargo, entre varias opciones es posible que los participantes formen un cártel, esto es, que establezcan acuerdos que les permitan actuar como si fueran un monopolio. La competencia imperfecta se caracteriza por muchos participantes ofreciendo productos diferenciados, pero sustitutos cercanos, de forma que la demanda por sus productos está fuertemente influenciada por las acciones de la competencia. Los mercados pueden también clasificarse por el alcance geográfico de las transacciones. Si los participantes pueden comprar o vender sin estar limitados por su ubicación geográfica o país de residencia, tendríamos un mercado de alcance global. Si existen restricciones de carácter comercial, legal o si no existe la estructura necesaria de intermediación, información, regulación de contratos y de arbitraje de precios, de forma que la participación de consumidores y productores se vea discriminada por su lugar de residencia, los mercados pueden clasificarse en nacionales o locales, dependiendo del alcance de las limitaciones mencionadas. De todo ello y de la misma forma funcionan los mercados de derivados financieros con una característica fundamental: la masa de activos

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monetarios representados en los derivados ejerce una inercia que hace mercados demandados. Los excedentes de liquidez de cualquier origen tienden a concentrarse en la compra de derivados ideados, diseñados, emitidos y ofrecidos por economías desarrolladas deslizando los riesgos hacia sus compradores. De esta forma los mercados financieros desarrollados se convierten en un tipo de sistema de referencia inercial, que puede describirse como aquel que emplea sólo fuerzas reales “sin necesidad de considerar fuerzas ficticias”. Un sistema de mercados financieros de referencia inercial se convierte en un mecanismo de acumulación a través de sus derivados financieros, que absorbe riqueza real representada en ellos hasta consumirlos parcial o totalmente a costa de quienes los detentan, inversores nacionales de menor poder en el mercado e inversores extranjeros provenientes de mercados en desarrollo. En los mercados desarrollados esta fuerza inercial se compone de fuerzas gravitatorias: unas públicas como son los títulos del tesoro (Estados Unidos, Alemania, entre otros) o accionarios de reconocidas firmas multinacionales de tradición, como también las nuevas empresas con propósitos ecologistas, de desarrollo tecnológico de punta, con múltiples objetivos como la nanotecnología, lo aeroespacial, los productos farmacológicos relacionados con el código genético, la biotecnología, las tecnologías en redes sociales, la infotecnología, la industria bélica, entre otros muchos ejemplos de sectores prometedores a los cuales no solo va dirigido el esfuerzo investigativo y académico, sino el apoyo de sectores de riqueza inversionista, si bien responsables y visionarios, con perspectiva de beneficios y capacidad de espera a largo plazo. Es así como la industria petrolera tradicional a nivel mundial, representada en empresas globales (siete hermanas, al final del siglo XX) o en un cartel de exportadores (OPEC), o en una concentración de consumidores como Norteamérica, Europa y China, ofrece una de las más importantes fuerzas gravitacionales de fuerte sustento para el mercado mundial de derivados financieros de tendencias cortoplacistas .

Incidencia de los productos financieros

El tiempo también es un factor importante en el funcionamiento de los mercados.
En las últimas tres décadas, se ha experimentado un auge de productos financieros derivados: contratos adelantados, futuros, opciones y swaps. El factor común de ellos es la negociación de condiciones de pago o precios hoy para transacciones en el futuro. En el caso de contratos adelantados o forwards, las partes interesadas negocian los términos de la transacción en forma directa o a través de un

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intermediario, lo que le da flexibilidad en cuanto a volúmenes y tiempos involucrados en los contratos. En cambio, los futuros operan en ambientes organizados, con reglas específicas de operación e intermediarios autorizados (casas de compensación) que garantizan a las partes contratantes contra riesgo de quiebra, así como normas respecto del tipo de producto, tiempos de entrega, lugar de entrega y volúmenes de contrato. En los contratos adelantados y futuros las partes se obligan a cumplir con los términos de compra o venta acordados, pero solamente en casos excepcionales esto involucra el intercambio físico de la materia sujeta a contrato (bienes, monedas o créditos); en general, lo que sucede es que se compensan los saldos netos.

El funcionamiento de las opciones financieras

Con un ánimo eminentemente didáctico y complementario, conducente a hilar
ciertas reglas explicatorias alrededor de los derivados financieros en el mercado mundial, deben recordarse algunos de los elementos básicos de su funcionamiento bursátil. La opción financiera, también conocida como opción de compra, es un contrato que da a su comprador el derecho, pero no la obligación, a comprar o vender bienes o valores, en apuesta al comportamiento de su precio en una fecha futura determinada. Las opciones son aquellos instrumentos financieros que otorgan al comprador el derecho y al vendedor la obligación de realizar la transacción a un precio fijado y en una fecha determinada. Es muy utilizada por los “brokers” para acciones de cobertura de riesgos 208. El comprador de una opción cuenta con la posibilidad de obtener una ganancia ilimitada conociendo, o presumiendo que conoce, de antemano el nivel de la posible pérdida. El vendedor, a cambio del riesgo que asume, recibe una comisión. Así, el vendedor puede calcular desde el principio su ganancia máxima, mientras que el resultado de la transacción a favor o en contra del comprador dependerá de las fluctuaciones del mercado. La operación con opciones permite obtener ganancias, siempre y cuando se acerte en las previsiones acerca de las condiciones futuras del mercado, independientemente de que sea una época de una extraordinaria subida o bajada de precios, o de un periodo de estabilidad de las cotizaciones. El mecanismo de funcionamiento estándar de una opción financiera prevé que el comprador de la opción, a cambio de pagar una comisión o prima, adquiera el derecho, pero no la obligación, de realizar una transacción de compra (opción “call”) o de venta (opción “put”) de un instrumento dado a un precio determinado

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(nivel “strike”). La transacción se realiza en la fecha de vencimiento de la opción. No obstante, el propietario de esta, en cualquier momento, tiene la posibilidad de revender en el mercado el instrumento adquirido, como sucede en las denominadas opciones americanas. En la opción denominada europea solo se puede hacer ello al vencimiento en la fecha final del contrato. Si el comprador no ejerce su derecho a ejecutar la opción, la comisión constituirá el beneficio del vendedor, quien a su vez se obliga a mantener un depósito por un importe porcentual del valor nominal de la opción abierta hasta la fecha de su vencimiento. La opción “call” que es el derecho a comprar un activo subyacente a un precio determinado en un momento definido en el futuro implica que cuanto más al alza se encuentre el mercado el día de su vencimiento, mayor beneficio para el tenedor de la opción. Si el precio de mercado resulta inferior al nivel de ejecución, el tenedor obtendrá como pérdida el valor total de la prima. En la opción “put”, como derecho a vender un activo subyacente a un precio determinado en un momento definido en el futuro, por el contrario, cuanto más a la baja este el mercado el día de su vencimiento, mayor beneficio para el tenedor de la opción y en caso que a la fecha de ajuste, el precio de mercado sea mayor al precio de ejecución, el tenedor pierde el valor total de la prima. Al elegirse una situación en la cual el “strike” es aproximado al precio del subyacente, se habla de la compra de una opción ATM (“at the money”), “a dinero”209. Si se elige un “strike” alejado y por encima del precio actual del activo la opción es OTM (“out the money”). El comprar la opción con un precio “strike” inferior al precio del subyacente, se trata de una ITM, “In the Money”. Debe recordarse que el Valor Intrínseco en estas operaciones es la diferencia de precio, en un momento del tiempo, entre el strike (precio de ejercicio) y el valor del subyacente. En una compra con un “strike” €12 que posteriormente cotiza a €15, el valor intrínseco de la opción es de €3, equivalente al beneficio. En una opción ITM el valor intrínseco es positivo (hay beneficio). Será ATM (At the Money) cuando dicho valor intrínseco coincida aproximadamente con la cotización del subyacente (próximo a 0). Será OTM (Out the Money) cuando el valor intrínseco sea 0, comprando strike a cuando cotiza el subyacente a menos, sin generar beneficio. El valor extrínseco hace referencia a las condiciones externas derivadas de características del subyacente y que afectan su precio. Como se mencionó antes, el valor del subyacente determina el valor extrínseco de la opción. Los condicionantes de este valor son los riesgos D, G, V, T, R210: DELTA: es la relación con el precio del subyacente en la cual el precio de la señal o entrada (prima) será inferior frente a un precio pactado también inferior. Luego, el primer factor que afecta a la prima de la opción es el precio del

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subyacente, en el que existe una relación directa: a más precio mayor valor de la prima y viceversa. “Delta”, es un ratio de relación, o sensibilidad, entre la evolución del precio de la prima y la evolución del precio del activo subyacente. Evidentemente como la relación de los dos factores es directa, la Delta será positiva en este caso. Por ejemplo, una delta con valor 0,50 indicará que con movimientos del subyacente, el valor de la prima variará en un 50% 211. GAMMA: el riesgo de tiempo, otro parámetro de las opciones, que es una segunda derivada matemática que relaciona las variaciones que se producen en la “Delta” de las opciones según varía el precio del subyacente. Es decir, “las variaciones de la variación”, parámetro que indica el “riesgo” asociado a las opciones. Los valores altos, positivos o negativos, indican riesgos altos para esa opción. VEGA: la volatilidad, es un factor determinante de las opciones relacionado con que la compra efectiva se realizará en una fecha futura, por tanto el valor del subyacente puede variar con el transcurso del tiempo, lo que afectará a su vez al valor de la prima. Si fluctúa mucho su precio, es decir que los precios se mueven en función de importantes bandazos (mucha volatilidad) o, por el contrario, los precios son aburridamente estables y apenas presenta variación de un período de tiempo a otro212. A más volatilidad mayor precio hay que pagar por la prima de esa opción, y viceversa. THETA: se relaciona con el plazo de vencimiento, un factor que afecta a las opciones financieras condicionado por la fecha en el que el activo subyacente será objeto de propiedad. Cuanto más tiempo se demore la compra, desde que se ha dado la señal o entrada (se ha pagado la prima), que será mayor cuanto más tiempo falte al vencimiento. La sensibilidad de la prima al paso del tiempo conlleva que a más cercano vencimiento de la opción menor valor del riesgo T. RHO: un último factor que, en menor medida, afecta al precio de la prima es el tipo de interés. Al comprar una opción, se obtiene el derecho sobre un bien para un tiempo futuro, lógicamente sin desembolsar la totalidad del dinero, sino una parte menor de tal forma que se ahorran los intereses del resto del valor del bien hasta la fecha de vencimiento. Cuando se adquieren opciones el comprador se beneficia al no tener que pagar intereses por lo que la sensibilidad del precio de la prima respecto a la variación de los tipos de interés, es positiva. Este factor Rho es el que menos afecta, teniendo escasa importancia en el precio de la opción. En resumen, el precio del activo, el tiempo (theta), la variabilidad (delta y gamma), y en menor medida los tipos de interés (rho); son los parámetros que definirán el precio de la prima de la opción en lo que se denomina Valor Extrínseco. Si se calculan de manera conjunta el Valor Extrínseco y el Valor Intrínseco se obtiene el precio de la prima o precio teórico213.

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Comportamiento del precio en la década reciente

Al comenzar el año 2000, la situación de las reservas petroleras de México y
Norteamérica, así como la declinación de su producción, contribuía a que la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, recuperara el control del mercado internacional. Esto se podía comprobar cuando, ante una reducción a la producción inferior a la acordada, los precios llegaban a valores cercanos a los US$ 35 barril y se esperaba una estabilización en una franja entre US$ 20 - 25 barril214. Luego, a raíz de conflictos bélicos en uno de los países productores, se encuentra en US$ 31 barril215. En general, se puede afirmar que sin razones exógenas o con ellas, el precio predominante fluctúa arriba de la franja de estabilización. La elasticidad precio de la oferta petrolera es alta. Con la reducción de tan sólo 1,5 millones de barriles por día de la OPEP, el precio del petróleo pasó del nivel más bajo al más alto del período 1985-2000: de US$ 10,50 a US$34,50 barril, reflejando sobreoferta ante precios bajos y reducción de inventarios por una menor oferta de petróleo en el caso de los precios altos 216. Por otra parte, en las zonas estratégicas del mundo se observaba una situación especialmente grave en Norteamérica, pues las reservas de México y la reducción de las de los Estados Unidos, mostraron reducción de un 38,52%. Estados Unidos registra una disminución en la producción interna y un incremento de las importaciones, en especial de origen OPEP, durante 1990-2000. Por ser Estados Unidos el mayor consumidor del mundo, estas tendencias tienen un impacto en el mercado y una presión alcista en el precio. “Los angustiosos llamados de los países industrializados para que en la Conferencia de la OPEP, correspondiente a Marzo del 2000, se incremente la oferta mundial de petróleo, lo demuestran”217. Se debe tener en cuenta que la oferta de petróleo se encuentra bajo el control de los países de la OPEP y, por tanto, era de esperar que la actividad exploratoria se adelantara en los países no OPEP, buscando que los nuevos hallazgos no se sometieran a restricciones en su producción, lo cual significaba que en la zona de influencia de los Estados Unidos, países como México, Colombia, Perú, Brasil y Argentina serían los destinatarios de tales inversiones en exploración. Por la época, se preveía que eran necesarias nuevas reservas de petróleo y gas en países diferentes a las ya disponible en los países OPEP, dado que entre estos se encontraban los hostiles a los Estados Unidos, tales como Irak, Irán y Libia.

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Ya en el 2008, los mercados internacionales del hidrocarburo, como siempre, estuvieron afectados por fenómenos de orden natural y de orden político. Las reuniones de la Opep, el huracán Ike y su impacto sobre la infraestructura petrolera del Golfo de México, entre otros, preveían que no se redujera la producción de crudo, como lo habían sugerido países miembros de esta organización, como Venezuela e Irán, lo cual generaba presiones a la baja en la cotización del crudo. Pero. la decisión que tomó la Opep de reducir la oferta de petróleo, generó presiones al alza en el precio del crudo a mediados de septiembre del 2008, luego de la crisis de liquidez del sistema financiero, con basamento en la crisis de hipotecas subprime estadinenses. El precio máximo que llegó a presentar la cotización del barril de petróleo Brent fue de USD$99.44 el barril, mientras que el WTI registró un máximo de USD$102,89, luego del difícil día 15. Dicho comportamiento de los precios internacionales del crudo generó un incremento en la volatilidad de los activos financieros, en especial en los títulos de renta variable y en las monedas de los países emergentes, las acciones se impactaron con repetidas caídas en la cotización del crudo y sobre los índices bursátiles, en especial en Estados Unidos. Los títulos de las empresas relacionadas con el sector energético presentaron importantes desvalorizaciones. Por su parte, en los países emergentes la expectativa de una menor entrada de divisas, debida al menor precio de sus exportaciones y a la caída de la inversión extranjera directa en el sector de hidrocarburos, ocasionó desvalorizaciones en sus monedas. “De este modo, la caída en el precio del petróleo WTI desde su máximo histórico de USD$147.27 barril, alcanzado el pasado 11 de julio (2008), se ha visto reflejado en una desvalorización promedio de las monedas latinoamericanas de 6,30%, de acuerdo al índice Laci que mide el comportamiento promedio de estas monedas218. Sin embargo, el comportamiento en el precio del petróleo se predecía cada vez más estable, debido a que gran parte de las posiciones en el mercado de futuros que habían tomado agentes especuladores ya habían sido cerradas en posiciones largas en contratos de petróleo. Se predecía también, que la menor presencia de agentes especuladores en el mercado de petróleo debería generar estabilidad en el precio de este commodity, y a su vez debería redundar en una mayor estabilidad de los mercados financieros internacionales, en especial de las monedas de países emergentes 219. El precio del dólar

Uno

de los primero elementos que relaciona al hidrocarburo principal con la divisa predominante en los mercados occidentales se debe al hecho de cotizar el petróleo en una moneda única, así los compradores o vendedores exijan o concerten pagos en otra moneda. Los países exportadores de petróleo reciben ingresos en dólares, o en euros, y utilizan diferentes monedas para importar bienes y servicios de varios países, pero una modificación en el tipo de cambio del

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dólar afecta el poder adquisitivo y, por lo tanto, su ingreso real. Las compañías petroleras internacionales venden la mayor parte de su petróleo en dólares, pero operan en varios países y pagan algunos de sus costos en monedas locales, por tanto, el valor del dólar afecta su estructura de costos y rentabilidad, afectando a su vez la reinversión en exploración, desarrollo y mantenimiento. Los analistas afirman que, en el corto plazo, la depreciación del dólar no afecta la oferta y la demanda, pero sí afecta la especulación y la inversión en los mercados de futuros del petróleo 220. El resultado es que si el dólar baja, las materias primas incluyendo el petróleo, atraen a los inversores e invertir en futuros se vuelve tanto una cobertura contra un dólar devaluado, como una de inversión que podría generar una ganancia sustancial, especialmente en el escenario mundial donde la capacidad excesiva de producción petrolera se desvanece mientras la demanda aumenta y las tasas de interés bajan, con un mercado inmobiliario y una industria bancaria en crisis221. La especulación

Según

los expertos la especulación es una característica complementaria al crudo desde tiempos inmemoriales, primero de forma rudimentaria, ahora de forma sofisticada. La rapidez que aportan las Tecnologías de Información y la comunicación (TICs) han acelerado el conocimiento de las señales en los mercados y los flujos de información en tiempo real, de manera que los períodos de auge en el precio de las materias primas, fundamentalmente los commodities, como destino de cobertura de los inversores en tiempos de crisis en simultánea con la depreciación del dólar han convertido al barril de petróleo en objetivo de las apuestas222. La “depreciación” del dólar se entiende como su bajo valor relativo en los mercados informales y la “devaluación” como su detrimento respecto a las demás monedas en los mercados oficiales de los países con políticas cambiarias definidas. La mediación de los contratos futuros

De la manera llana el futuro es un producto financiero de apuesta a acertar el
valor futuro de lo que se compra. No solo se utilizan en el sector petrolero, también en los demás commodities, metales preciosos como el oro, la plata, el platino, en otros energéticos como el carbón o el gas natural, algunos metales industriales, por ejemplo el cobre, níquel o zinc; en productos agrícolas: como el trigo, maíz y soya y ganado en pie, entre otros. Dado que el mercado ve muy claro que estos productos financieros derivados contribuyen a formar el precio final del producto, en este caso el crudo está sometido a la presión de estos futuros, que en muchos casos requieren sólo un pequeño desembolso para garantizar la compra. Los inversores que más especulan, con pequeñas inversiones adquieren el derecho de

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compra de un determinado número de barriles. Juegan a que el precio suba “para aumentar la rentabilidad de su inversión, que deshacen en función de los vencimientos del producto, ya que nunca su finalidad es adquirir el barril”223. La “Wolff’s Guide to the London Metal Exchange”, en el caso de los mercados de metals, define el “Contango” como “la situación en la que el precio de un metal para entrega futura es mayor que el precio contado de ese metal” y la “Backwardation”, como la situación en que el precio de un metal para entrega futura es menor que el precio de contado 224. Estos efectos ayudan a definir lo que sucede en el mercado petrolero, pues el precio del futuro es superior al precio al contado del barril, la rentabilidad del futuro está asegurada y el inversor no tiene que ingresar al mercado de crudo. “la especulación de los productos financieros sobre el petróleo pueden comerse entre el 30% y el 50% del coste del barril. Hay casos paradójicos: un barril cuesta extraerlo en Arabia Saudí unos seis euros, pero al salir al mercado internacional la especulación financiera puede inyectarle un sobrecoste de entre 30 y 40 dólares, según estimaciones medias” 225. Desde los pequeños inversores hasta los brokers especializados, los gestores de fondos, las agencias de trading y los propios países productores, que culpan a la especulación de las fuertes subidas, también invierten parte de sus excedentes en el mercado de futuros. Pero en casos como la China, India u otros países emergentes no productores y no exportadores, pero sí importadores, “adquieren futuros con vencimientos a dos, cuatro, seis y ochos años, ya no para especular sino para garantizarse que tendrán petróleo disponible cuando lo necesiten, caso en el cual dichos derivados financieros futuros sí acabarán en la compra del barril”226. Paralelamente, la capacidad excedentaria del mercado mundial está en mínimos y la OPEP no está dispuesta a inyectar más producción. La entrada de algunas fuentes alternativas y la alta dieselización, en Europa, hace que la gasolina suba y presione el precio del crudo al alza. A todo ello se agrega la tradicional tensión geopolítica en los grandes productores; las refinerías obsoletas, que no pueden refinar destilados medios y crudos de peor calidad; y el petróleo cada vez más profundo y con mayor coste de extracción 227. La situación actual representa que los consumos fundamentales están en Estados Unidos, los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) con un consumo conjunto apenas equivalente al del primero. Japón, Arabia Saudita, Corea del Sur, Alemania, Canadá, México, Francia, Irán, Reino Unido e Italia, representan el último tercio de la demanda de estos 15 principales consumidores del mundo. Las reservas mundiales siguen concentradas en un 57% en los 25 países del Medio Oriente (península árabe y suroccidente de la Rusia actual) 228. No obstante, solo una decena de países poseen el 81.2% de las reservas mundiales, entre ellos Arabia Saudita, Venezuela, Irán, Irak, Kuwait, Emiratos, Federación Rusa, Libia, Kasajstán y Nigeria229. En todos ellos se presenta conmociones

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políticas que generan incertidumbre suficiente para alimentar el ánimo de los especuladores financieros en los mercados a futuro. Es así como, por ejemplo, en Colombia la correlación entre el valor del dólar, representado por la tasa de cambio en pesos, y el precio internacional del barril de petróleo (Brent), fue directa hasta aproximadamente el año 2003. Posteriormente, en los últimos ocho años, la relación entre el precio de la divisa dólar y el precio del hidrocarburo han mantenido una tendencia inversa; en la medida que el petróleo sube la tasa de cambio ha mostrado una depreciación. La explicación fundamental parecería estar en el auge inversionista de carácter especulador en innovaciones financieras que apuestan al futuro precio del crudo, pero igualmente a la depreciación de la divisa luego del “salvataje” posterior a la crisis del 2008 realizado con base en una baja constante de la tasa de intervención y a la emisión monetaria consecuente de la moneda de los Estados Unidos. LA ÉTICA GLOBAL DEL SECTOR DE HIDROCARBUROS

No obstante la determinante incidencia de hidrocarburos en la preferencia por
liquidez y la oferta monetaria ampliada del mundo, se debe reconocer que las empresas involucradas en la actividad de producción y comercialización de hidrocarburos y sus derivados son organizaciones preocupadas por la protección ambiental y la racionalización del consumo de los recursos naturales. De hecho, son las organizaciones que pueden detectar los nodos de la red de impacto y cuentan con los recursos necesarios para minimizar costos y mitigar sus efectos. Es así como las principales firmas del sector diseñan Códigos de Conducta y Práctica Ambiental que contienen estrategias de:            Disposición y tratamiento del agua producida Manejo de residuos líquidos de refinerías Manejo de residuos sólidos de refinerías de petróleo Tratamiento y eliminación de desperdicios de perforación de exploración y producción Control y mitigación de los efectos ambientales producidos por la deforestación y la erosión Retiro de servicio y reacondicionamiento de tierra de superficie en instalaciones de producción y refinamiento de petróleo Reducción y control de emisiones gaseosas de refinerías de petróleo Control de contaminación de tanques de almacenamiento de petróleo subterráneos Conducción de auditorías ambientales para operaciones petroleras en tierra Proceso de evaluación de impacto ambiental Normas para la administración ambiental del diseño, construcción, operación y mantenimiento de oleoductos

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 

Quemado de gas residual en instalaciones de exploración y producción Establecimiento de programas de contabilización y reducción de residuos y pérdidas de producto en refinerías de petróleo

Que, en general, deben hacer parte de sus estudios de impacto ambiental, EIA, previos a cada nuevo proyecto y obligatorios en la mayor parte de las naciones cuyos estados cuentan con códigos ambientales establecidos para sus relaciones jurídicas con todas las actividades servoproductivas. Igualmente, en específico, el sector petrolero diseña guías ambientales como, por ejemplo:                Conducción de auditorías ambientales para operaciones de la industria petrolera Costos ambientales Desarrollo de mapas de sensibilidad ambiental para la planificación y respuesta ante derrames de hidrocarburos Administración y planificación de contingencias ante derrames de hidrocarburos Control de la contaminación de tanques de almacenamiento sobre la superficie Evaluación y administración de riesgo de derrames de hidrocarburos Revisión de métodos de limpieza de agua subterránea que ha sido contaminada por productos de petróleo Elaboración de los términos de referencia para la evaluación de impacto ambiental de proyectos de la industria petrolera y para auditorías de las actividades de la industria de petróleo y gas. Metodologías de inventarios de emisiones atmosféricas en la industria petrolera Implementación de programas de gestión de energía en la industria del petróleo y del gas. Auditorías de energía en instalaciones de petróleo y gas downstream y upstream (flujos de salida y contracorriente). Control de la contaminación proveniente de terminales marítimas. Control de la contaminación proveniente de las operaciones de exploración y producción costa afuera. Estimación de índices de energía para instalaciones petroleras y de gas upstream y downstream Evaluación de proyectos relacionados con la energía Por otra parte, se implementan Informes técnicos del tipo:      Métodos de monitoreo de la calidad del aire Métodos de monitoreo para evaluar la calidad del aire urbano Calidad del aire ambiente urbano Modelado de trayectoria de derrames de hidrocarburos Tecnologías vehiculares y emisiones

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  

La influencia de los combustibles de vehículos en las emisiones atmosféricas Impactos del cambio de combustibles en las operaciones de refinerías y las emisiones atmosféricas Opciones de estrategias de control de emisiones atmosféricas

La industria petrolera también prevé el efecto de sus actividades en el recurso humano en términos de salud ocupacional y seguridad industrial, incluyendo lesiones, enfermedades y fatalidades, criterios de evaluación ergonómica, creando áreas funcionales de gestión ambiental y de salud y seguridad en la industria petrolera y del gas, realizando análisis internacional de los riesgos para la salud y metodologías para evaluar y controlar los riesgos ocupacionales psicosociales, diseñando la gestión de seguridad de procesos e instalaciones críticas y los sistemas de administración del riesgo y de cánones de seguridad.

LOS MODELOS MACRO Y MICRO DE PLANEACIÓN PETROLERA

Debe reconocerse igualmente,

que en la industria petrolera se desarrollan modelos de planeación del sector energético como instancias de formulación de las políticas energéticas, o para evaluar el impacto de dichas políticas sobre el medio ambiente en términos de desempeño, que son utilizadas en el diseño de estrategias de reducción del consumo de combustibles fósiles mitigando las emisiones sobre el ambiente, o para determinar la demanda y oferta de energía, los requerimientos de inversión y los costos de operación que, sin embargo, no contemplan los ya anotados costos de agotamiento CA, degradación CDA y gastos de protección GPA, como componentes del precio final. Entre estos modelos, se distinguen los de tipo Top-Down (arriba-abajo), o macro, y Bottom-Up (abajo-arriba), o de enfoque micro230. En ellos se encuentran ventajas y desventajas, tales como: Los modelos Top-down explican el equilibrio general y las variables explicativas de la demanda energética son los indicadores económicos. No calculan costos de inversión, mantenimiento u operación y las variables explicativas son las demandas estructurales energía construídas a partir de los usos finales de cada sector. Pero falta retroalimentación entre los sectores económicos y requieren mucha información de tipo ingenieril, con un desarrollo, mantenimiento y operación que resulta complejo y requiere de programas, equipos y personal especializados. Se pueden perder racionalidad y causalidades tecnológicas.

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Los modelos Botton-up también parten de equilibrio general. Si calculan costos considerando las interacciones entre los factores económicos y las cantidades y precios de los combustibles, con manejo de información macroeconómica de cada sector y tipo de combustible. Sí calculan los costos de inversión, mantenimiento y operación. Consideran los impactos sobre los bienes y servicios de la economía, la demanda y los precios de los combustibles, de un cambio en las variables que los interrelacionan. Estos modelos estiman la demanda sectorial de energía a partir de sus usos finales, la demanda total es el agregado de las demandas sectoriales, la oferta total se iguala a la demanda total, la oferta total se desagrega por tipo de energético, con el consumo total de cada energético se calculan las emisiones, pero tienen las mismas restricciones que los top-down. Modelos macro o micro, la economía petrolera mundial no incluye variables ambientales y ecológicas en la determinación de sus resultados de precios y cantidades, solo las tiene en cuenta extramodelo como un conjunto de variables intervinientes mas no independientes al modelo de un precio dependiente. LOS MODELOS DE PRECIOS Y EL HÁBITAT

Existen tres hipótesis que vinculan el medio ambiente con el sistema de precios,
el tamaño del mercado y el crecimiento de largo plazo, respectivamente. Dos de ellas apegadas a la teoría neoclásica, y la segunda, referida a un enfoque clásico que hace posible la relación entre el tamaño de mercado y el hábitat en condiciones de competencia que perfecta, ofrecen resultados de equilibrio general que divergen de aquellos propios de la teoría tradicional 231. En todo caso se comprueba la imposibilidad de que el mercado represente alguna solución factible a los problemas de destrucción del hábitat y a la mitigación o reversión de los daños provocados. El análisis neoclásico de los problemas medioambientales no arroja resultados muy diferentes a los que se consiguen en el estudio de cualquier mercado o mercancía, siendo tratados los problemas de medio ambiente como un caso particular de la asignación de recursos escasos a fines alternativos en el cual los mercados actúan libremente en la asignación de recursos del y hacia el hábitat, con un resultado que debería ser eficiente tanto para éste como para la sociedad. Siendo así, cuando los neoclásicos tratan de mercados distorsionados por la intervención pública debido a rigideces, imperfecciones o problemas de información, recomendarán que los gobiernos asuman la responsabilidad de redistribuir los costos de la restauración y preservación del medio ambiente entre los consumidores, valiéndose su función impositiva y reguladora hasta lograr condiciones competitivas.

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Según los clásicos, haciendo al lado un tanto la posición de privilegio del estado dentro de una perspectiva liberal, conciben la asignación de recursos al medio ambiente como un problema de búsqueda de un subsistema de precios que asegure que todos los usuarios o consumidores del hábitat paguen la parte de su reposición que les corresponda. Se supone que tras una evaluación contable y arbitraria de los recursos naturales, por parte de algún cuerpo institucional ad hoc, se determinan las cuotas de recuperación en las que la sociedad debe incurrir para restaurar y preservar su medio ambiente. La lógica de la teoría neoclásica tiene problemas cuando incorpora el hábitat como agente activo en la producción y por tanto en la formación de precios. La viabilidad de la economía de mercado se ve cuestionada, y las soluciones no parecen ser tan obvias para el hábitat como las que resultan de esta teoría en el caso de cualquier objeto económico. Un sistema de libre mercado vería amenazada su viabilidad si fuera conducido a restaurar el hábitat que consume en los procesos de producción y consumo, y un sistema de mercado con intervención del gobierno sólo podría reducir parcialmente o desacelerar el deterioro del hábitat, incurriendo en costos crecientes en términos de bienestar, sin lograr revertir el problema. La reversión del deterioro sólo sería posible si se diera un cambio en los patrones de consumo, en la tecnología de producción y en la organización social en torno a la producción y a la satisfacción de las necesidades.

Rendimientos a escala y hábitat en clásicos y neoclásicos

Los

rendimientos a escala en las funciones de producción neoclásicas son fundamentales para garantizar la viabilidad de una economía. En un sistema plenamente competitivo, de mercados completos, en el cual los factores productivos son remunerados según su productividad marginal, la garantía para que los productores realicen ganancias positivas se encuentra en la existencia de rendimientos decrecientes a escala. En tal caso, al vector de precios vigente, los productores ganarán un volumen de beneficios igual al producto generado menos el destinado a la remuneración de los factores. Si las funciones de producción son homogéneas de grado positivo mayor que cero y menor que uno, la suma de las elasticidades del producto respecto a cada uno de los factores será igual al grado de homogeneidad de la función de producción, de manera que el producto generado, multiplicado por uno menos el grado de homogeneidad, mostrará el volumen real de los beneficios logrados durante el proceso económico. En la teoría neoclásica, si los factores productivos son remunerados según sus productividades marginales, los beneficios dependen estrictamente de los rendimientos a escala, por tanto si éstos son decrecientes los beneficios son

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positivos. Se trata de un residuo técnico del proceso de producción a los precios vigentes. Los rendimientos a escala decrecientes en la teoría neoclásica resultan de la hipótesis de la existencia de algún factor de producción limitado e indivisible, no explícitamente reconocido en el modelo. Se trata de recursos empleados para beneficio de la economía a cuyo nombre ningún agente reclame una remuneración específica. De otra parte, el enfoque clásico así como la mirada neoclásica al hábitat contemplan el total de CA y CDA, más GPA, de manera similar y, por tanto, dado el origen técnico de las ganancias y a la causa de los rendimientos a escala decrecientes, una ecuación de mercado implica que los beneficios alcanzan su máximo cuando se anula la remuneración al hábitat por su contribución a la producción. Sea el concepto de hábitat como factor productivo, es un ente económico pasivo, incapaz de tomar decisiones por sí mismo y objeto de transformaciones como resultado de la conducta de los agentes económicos. Esto implica, que el hábitat participa pudiendo o no ser remunerado por los agentes económicos de conducta racional. Bajo esas condiciones, el hábitat es un factor con una parte fija e indivisible, en el corto plazo, y otra parte perfectamente divisible y variable. La parte variable, es una función dependiente de la capacidad autónoma de reproducción del propio hábitat y de la reproducción inducida por los agentes económicos racionales. Habrá necesidad de que una parte del producto generado en el sistema se destine a la restauración (producción) del hábitat consumido durante un periodo de producción. En un ambiente competitivo eso sólo será posible si los productores deciden mantener sin cambio la remuneración a los factores productivos y sacrificar una parte de sus beneficios en aras de la producción de hábitat. Sin embargo, la racionalidad de los productores implica que éstos destinen una parte del producto a fines ajenos a su programa económico sólo si los beneficios resultantes de ese programa alternativo son iguales o mayores a los que obtienen actualmente. Los productores sólo sacrificarán una parte de sus beneficios si tal decisión implica ganar más que lo cedido al hábitat o por lo menos lo mismo232. Sin embargo, al ser la no remuneración del hábitat el origen mismo de los beneficios, reproducirlo significará para los agentes productores privados, ganancias nulas o inferiores a las actuales. El sistema se enfrentará así a la disyuntiva de reducir las ganancias en proporción a la reducción del consumo de hábitat o encomendar la reproducción del hábitat a un agente representante del interés social, para que en nombre de todos reduzca las ganancias de los productores respetando las tasas de remuneración de los factores, y redistribuya recursos hacia el hábitat como fin de interés social.

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Todo lo anterior resulta en que bajo rendimientos a escala decrecientes y ambiente competitivo, atender la restauración del hábitat parece sólo ser posible con intervención pública. Solo cabría alguna posibilidad de lograr incrementos en la productividad total de los factores respecto al hábitat como resultado de la innovación tecnológica, que fueran suficientes para que la restauración se sustente en sacrificios tales en la tasa de crecimiento de largo plazo del producto que aseguren que el bienestar social se mantenga en los niveles actuales, sin crecer, pero fundamentalmente sin decrecer. Lo cual equivale a comprometer gran parte del futuro de la humanidad en reponer lo destruido. El tamaño de los mercados y el hábitat

El tamaño de los mercados se ha convertido en una señal y factor determinante
del desarrollo económico de las sociedades nacionales, por eso mismo la globalización se ha planteado franquear dicha barrera con la conformación de mercados ampliados y libres flujos de poder de compra, de mercancías y de factores. A medida que el tamaño del mercado aumenta, crece la irreversibilidad del consumo neto de hábitat y decrece el bienestar social por impactos de largo plazo sobre el mismo. Para que la reversión del consumo neto de hábitat sea socialmente rentable, la relación entre el sacrificio de bienestar por la reversión debe ser estrictamente inferior a la pérdida de bienestar por su consumo neto. Sin embargo, los esfuerzos de reposición del hábitat no logrará dicho objetivo sin cambios severos en la tecnología, los gustos y preferencias. Si al consumidor se le imponen políticas de reposición que superen las tasas de consumo del medio ambiente, su bienestar debería disminuir más drásticamente que por el solo consumo de hábitat. Para reducir los costos de la reposición del hábitat habría que frenar los incrementos en el bienestar, reorientar la tecnología y el producto incrementado a futuro hacia el hábitat, y reducir la tasa de crecimiento del tamaño de mercado por debajo de la tasa de crecimiento de la reposición, con lo cual se lograría frenar el deterioro, pero no revertirlo. El crecimiento de largo plazo supone que la solución de los problemas de corto plazo se corresponde con la desregulación, y llega a su expresión más avanzada una vez que la presencia económica del gobierno alcanza los límites de la nulidad. En la medida en que se acepte la hipótesis de rendimientos a escala decrecientes a nivel global, será resultado natural que la evolución de las economías subdesarrolladas hacia las desarrolladas sea más acelerada cuanto mayor la distancia que las separe y el límite de largo plazo del crecimiento lo ha de imponer el hábitat. Antes de que se verifique el estado estacionario de la economía, el hábitat registrará el suyo y la única posibilidad de expandir dicho límite se encuentra en la reorientación de la tecnología hacia ese objetivo, y en el

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incremento sustancial de la tasa de recuperación del hábitat, con la consecuente disminución de la propensión a consumir y de las tasas de acumulación del sistema. Bajo el supuesto de la existencia de un sistema global plenamente competitivo, en el cual los problemas de asignación de corto plazo han sido resueltos por el mecanismo de los precios, sus posibilidades tecnológicas corresponden a una función de producción Cobb-Douglas expresada como sigue: Q = KαHßT(1-α-ß) Donde: K = capital H = hábitat T = fuerza de trabajo Con 1 >(α+ß)> 0, sus posibilidades de crecimiento estable de largo plazo se pueden analizar con base en la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo T, la propensión al ahorro; la tasa de recuperación del hábitat; la tasa de consumo de hábitat y la tasa de depreciación del capital; Las funciones de crecimiento del capital y del hábitat, se correlacionan ambas con unidad de trabajo. Al igualar cada una de estas funciones a cero, se determina el equilibrio estacionario del sistema en cada una de ellas. Para que el equilibrio estacionario sea posible en el sistema, en un estado que asegure que el consumo por habitante alcanzará su máximo, es necesario que el estado estacionario en el sistema global presente una propensión a ahorrar que supera a la tasa de recuperación del hábitat y que la tasa de consumo de hábitat sea mayor que la de depreciación del capital. En este “filo de la navaja” de Solow, es evidente que hay oposición entre el nivel de la propensión a consumir y la restauración del hábitat para expandir las fronteras de la acumulación, lo que implica que lograr la recuperación del hábitat solo es posible con una reducción en la propensión a consumir o una disminución en la tasa de ahorro, que equivalga a la propensión a invertir y a la dinámica de acumulación. También puede pensarse en reducir de manera combinada la tasa de consumo de hábitat y la de ahorro para incrementar la inversión por parte del agente que debería asumir la responsabilidad de la sustentabilidad, quizá el estado. Los beneficios, búsqueda sin equa non de las empresas, serán positivos sólo bajo la hipótesis de que no se remunere a ese factor oculto que es el hábitat, o lo que es lo mismo ganar significa consumir más hábitat que el que se repone. Pero, en competencia imperfecta los productores procurarán maximizar sus beneficios extraordinarios siempre que puedan mantener el precio de algún factor por debajo de su nivel competitivo. Por ejemplo, cuando haya poder de

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negociación favorable, el trabajo logrará niveles de remuneración superiores a su productividad marginal. Los costos del capital en bienes durables de las empresas, sumados al costo medio del trabajo, garantizarán conjuntamente su reproducción y posibles beneficios positivos. De esta manera, el costo del hábitat puede o no formar parte de los costos. Si se integra a los costos fijos las empresas podrán estimar arbitrariamente el valor del hábitat consumido durante la producción y también arbitrariamente cubrir una parte del mismo con cargo a sus beneficios. Si el valor del hábitat consumido por una empresa se suma a sus costos variables, y lo evalúa a un precio inferior al de su reproducción, habrá posibilidad de beneficios positivos pero inferiores a los máximos posibles. Es decir que en competencia competencia imperfecta el hábitat tiene menor probabilidad de ser repuesto que bajo un sistema de competencia perfecta, y bajo la hegemonía del sistema de mercados su consumo será mayor que su reproducción. Nicholas Kaldor expresaba ya hace cuatro décadas que el análisis económico es alternado y pendular entre la idea de una economía de mercado como un sistema autorregulable y siempre en equilibrio y, por otro lado, la visión de un sistema en el cual la falta de mecanismos autorreguladores y los shocks incesantes conducen a la existencia casi permanente de estados de desequilibrio233. Michal Kalecki, por su parte, salió del ámbito de los supuestos irreales de la macroeconomía dominante y propuso un modelo de demanda en una estructura económica semimonopólica sobre la base de los principios marxistas234. Distribución de riesgos y derivados financieros sectoriales de la energía

En

tal contexto teórico las empresas petroleras de toda índole, privadas o públicas, sin haber enfrentado el desafío real de preservación del hábitat, se han adentrado al terreno de dar solución en apariencia temporal pero en esencia estructural al problema de asegurar el recorrido del filo de la navaja en Cobb Douglas agregando una variable nominal a las variables de capital, hábitat y trabajo. Esa variable es transfiguración de los réditos fijos de capital en tasas de beneficio variable mediando la atomización de la propiedad, A más accionistas asociados menor la dependencia de índices de incremento creciente en las tasas de utilidad. El capital como un ente autónomo queda así libre de buscar su asignación en un amplio portafolio de demandas por inversión en los demás sectores de la economía. Sin embargo, la figura de sociedades abiertas por acciones, que data de 1407 con el Banco de San Jorge, en Genova, o del siglo XVII, con la conformación de la sociedad de Indias holandesas, como se desee, no es la misma del mundo contemporáneo cuyo funcionamiento se condiciona a mercados primarios y secundarios de carácter bursátil y a “cadenas” de distribución de riesgos basadas en figuras financieras derivadas. Con ello las innovaciones del mercado nominal permiten evadir la egótica búsqueda de

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ganancia individual mediando la necesidad de una mayoritaria propiedad de empresas particulares, para reemplazarla por la difuminación del riesgo entre un cada vez mayor número de agentes económicos. Es de esta forma que el concepto de democratización de la propiedad oculta sentimientos no responsables y poco éticos de inversores nada interesados en las formulaciones de equilibrio entre factores del tipo Cobb Douglas. Prima más una serie de nuevas estrategias de shifting de los riesgos, de especular de manera periódica y programada en contra de competidores que detentan paquetes accionarios de igual o distinta empresa emisora. El agente especulador, en un principio de los tiempos destinado a optimizar la asignación de excedentes de recursos provenientes de sectores ubicados en la senda del steady state y orientarlos hacia nuevos sectores con requerimientos de liquidez, es ahora un jugador independiente de los demás stakeholders. No es un cointeresado del hábitat ni del crecimiento económico de sectores o actividades específicas del sector real, sino del limbo nominal de la bursatilidad especulativa, de ese mal denominado intermediario del mundo financiero. De regreso un momento al mundo del petróleo, puede recordarse que, cerca de los años ochentas del siglo pasado, este recurso era la bandera política de mayor importancia para muchos países en desarrollo que le traducían como riqueza extraída por tecnología foránea, que generaba debates sobre expoliaciones, nacionalismos, imperios y pobreza nacional, todo conjugado en una gran problemática previa al concepto contemporáneo de globalización y dentro de la ola teórica de los nuevos órdenes económicos internacionales, NOEI, ya antiguos. Posteriormente, pasadas las olas revolucionarias en países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, amainadas las reivindicatorias a sangre y fuego y las crisis de deuda de las tres últimas décadas del siglo XX, así como de los flujos de petrodólares que significaban excedentes rentando en los bancos internacionales de países europeos sin poder aplicar a la inversión productiva de países de menor desarrollo, la situación continuó cambiando. En varios países petroleros se pasó de contratos de concesión a nacionales y extranjeros, a contratos de asociación con empresas extranjeras, orientando la discusión al plano de cuánto correspondía a la forma jurídica doméstica y cuánto al capital inversionista proveniente del exterior. Surgían preguntas sobre la injusta parte que correspondía al propietario de la tierra de la cual brotaba el petróleo, sin reconocer los enormes costos de exploración, explotación y distribución del producto, sumado a investigación y desarrollo tecnológicos, fueran estos aportaciones internas o de otros países. Entrado el tercer milenio, éstas no son las polémicas que priman y el panorama es en apariencia claro y se le contrapone a una nueva visión ecológica de mitigación de impactos en las sociedades desarrolladas y no desarrolladas, en

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que a la par, el sector petrolero mundial ha hecho desarrollos enormes en el control de sus flujos y diseño de indicadores de todo tipo. El precio mundial del hidrocarburo se fija por rendimiento y costos totales, por la densidad del crudo extraíble en proporción galones de combustible/barril, pero también, se tiene en cuenta el costo de extracción en el golfo de Venezuela, en el Mar del Norte de Inglaterra, en el Golfo Pérsico o en el Cáucaso, como unos de los diversos marcadores de costo para definición del precio internacional. Precio este que se afecta por conflictos internacionales, especulación bursátil en mercados spot o a futuro o resultados de corto plazo en las diversas relaciones de pozos exitosos a no productivos en cada uno de los países que pesan en el panorama de la energía basada en hidrocarburos. Siendo así, los indicadores internacionales deben seguirse de manera inteligente por los responsables de la política energética en un país, pues así como se puede afectar el estado de resultados también el balance energético del país. Por ejemplo, puede darse una condición de enormes ingresos por problemas en el norte de África (como está sucediendo), en que la incertidumbre en la provisión u oferta del mercado genera altos precios del barril (mayor ingreso en el estado de resultados), pero simultánea a una infructuosa búsqueda de nuevos pozos fértiles (baja relativa del activo en el balance). Esta nueva situación parece estar obligando a estandarizar las condiciones de manejo de la política de precios del combustible al interior de cada nación y a tener en cuenta el comportamiento de los precios internacionales en el manejo interno del precio de la gasolina consumida en cada nación (estado de resultados), aunque paralelo a la observación del manejo de la propiedad de las principales empresas productoras (activo en el balance). Esto se ha traducido en Latinoamérica, por ejemplo, aunque el petróleo sigue siendo propiedad de los estados, en que se han creado muchos mecanismos legales para que las petroleras extranjeras sean las principales beneficiarias de la actividad desarrollada. En Argentina y Bolivia las empresas estatales desaparecieron y hoy ambas empresas pertenecen a la privada Repsol. La soberanía del Estado sobre los recursos hidrocarburíferos, como en México, Venezuela y Brasil, encuentra empresas transnacionales trabajando bajo distintos formatos contractuales, en los que el país recibe regalías menores del 20% por su crudo. A esto se suma la presencia de empresas de servicios petroleros, muchas de ellas también transnacionales, que son las encargadas de realizar casi todos los trabajos operacionales. Con la globalización de la economía mundial la soberanía del Estado se limita a asegurar legalmente los derechos de las empresas transnacionales y se dictan leyes para favorecerlas en proyectos mineros o petroleros, primando los intereses económicos de las empresas 235. En México por ejemplo, desde la nacionalización del petróleo en 1938, sólo PEMEX ha explotado crudo en ese país. A pesar de ello, los contratos para diversas actividades petroleras, eran realizados por diversas empresas de

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servicios, la mayoría extranjeras, pero nunca por más de dos años. En el 2000, se ofreció a empresas extranjeras 7 bloques en la zona de Burgos, bajo la figura de contratos multiservicios. Bloques otorgados a Repsol YPF, Petrobras, Teikoko de Japón, D&S Petroleum de México y Tecpetrol de Argentina. Sin embargo, los bloques siguen perteneciendo al Estado y los contratos multiservicios permiten a las petroleras privadas realizar todas las actividades de prospección sísmica, perforación, desarrollo y construcción de gasoductos. Venezuela en 1996 inicia una apertura petrolera, obedeciendo a las imposiciones del Fondo Monetario Internacional y varias empresas transnacionales han empezado a operar en la Amazonía, como ExxonMobil mediante Memorandum de Entendimiento con Lagoven, empresa estatal venezolana, por 35 años. Convenio con ConocoPhillip, consorcio formado con Total-Statoil-Norsk Hidro, con Arco (BP). PdVSA da en concesión a ChevronTexaco y ConocoPhillip un campo mar afuera en el Caribe llamado Plataforma Deltiana. Otras empresas han firmado contratos de riesgo con Lagoven como Veba, Nippon Oil, Elf, Maxus (Repsol YPF), Occidental, Inelectra y Amoco (BP). El estado ha entregado mediante contrato de concesión la operación de 20 campos marginales con las operadoras Perez Companc (Petrobras), Total, Teikoku, BP y Shell. Concesiona con Lousisiana Land and Exploration, Benton Oil and Gas Co., Norcen Energy, en el territorio de los indígenas Warao. Desde la revisión de todos los contratos petroleros en agosto del 2003, para ganar términos más favorables para el Estado, se afirmó que los contratos con firmas extranjeras, especialmente las relacionadas con las exportaciones de Orimulsión, emulsión que puede ser transportado por ductos, serán respetados. El régimen jurídico actual permite violaciones al derecho de propiedad en pro de la justicia social. En Perú, se otorgaron prebendas y exoneraciones tributarias, a través de normas como la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Ley Marco para el Crecimiento de la Inversión Privada. Existen facilidades para obtener derechos de servidumbre sobre las propiedades territoriales de terceros y para la obtención de la propiedad de las tierras a través de la expropiación, además de estabilidad jurídica y tributaria; exoneración de impuestos a la importación de insumos y a la repatriación de utilidades; reducción del impuesto a la renta; privatización y liberalización del comercio de hidrocarburos; desregulación del mercado de consumo de combustibles; subasta de las empresas estatales, derogación de normativa de protección laboral, aumento de la superficie de concesiones para exploración y explotación; y para la utilización de recursos del medio y aguas; limitaciones y restricciones al establecimiento de nuevas áreas naturales protegidas; derogación de la prohibición constitucional de otorgar a extranjeros concesiones a 50 Km. de las fronteras. Desde el 2003 el gobierno cambió el sistema de regalías, dando a las empresas dos opciones, una que depende de la producción y otra de las ganancias.

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En Brasil, al igual que en otros países donde el petróleo fue nacionalizado, hoy se han otorgado una gran cantidad de concesiones de petróleo y gas. Petrobras es la empresa con mayor participación en la explotación de petróleo y gas, junto con Shell y ChevronTexaco. En el Ecuador, la apertura petrolera se inició desde la década de los ochenta, siendo Occidental la primera empresa en firmar un contrato de servicios para explotar el bloque 14 en territorios indígenas Kichwa y la Reserva Biológica Limoncocha. Gran parte de la Amazonía ecuatoriana ha sido abierta a la inversión extranjera. Petroecuador, estatal con el 80% de la producción nacional, comparte con Encana, Occidental, Agip, Repsol YPF, CGC y Petrobras. Algunos campos marginales han sido entregados a la inversión privada de Tecpecuador, PetroSud, Palo Alto, Digoil. El Gobierno licitó varios campos explotados por la empresa estatal. CGC (de Argentina) en la comunidad de Sarayacu ha desencadenado una de las luchas más pertinaces en contra de la actividad petrolera en un territorio indígena del Ecuador. Argentina presenta problemas legales para legalización de servidumbres que han ocasionado paros de producción en pozos de Petrobras, por la oposición de familias propietarias a la negación del pago de servidumbres por parte de esta empresa. El elemento jurídico se ha resuelto con compromisos de pago del canon de servidumbre a las familias propietarias, cuyos signatarios han sido las empresas petroleras, los movimientos políticos de paisanos y el oficial Ministerio de la Producción. En Bolivia las leyes nacionales de medio ambiente y de hidrocarburos obligan a las empresas a realizar consultas y actas de acuerdo con las comunidades afectadas por las concesiones hidrocarburíferas de bloques licitados a 40 años de plazo. En dicho panorama del tercer milenio, los estados nacionales contribuyen ya, sin escatimar su legislación interna favorable, a facilitar las estrategias vendedoras, reductoras de costos y promotoras de utilidades competitivas para las sociedades anónimas que, a su vez, permiten con esta figura social prevalente la “democratización” de la propiedad, más que con dicha intención con la de permitir que el mercado bursátil ejerza su función de distribuidor del riesgo allende las fronteras y distantes los emblemas nacionales de los intereses de inversionistas especuladores anónimos sin bandera definida. Sólo aquellos con interés “entrepreneur” primigenio tratarán de mantener una mayoría de títulos para conservar la propiedad representada en gestión administrativa bottom-up, de toda forma siempre condicionada por los intereses estratégicos de tipo top-down.

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LA IMPLOSIÓN DE LA DEUDA DERIVADA EN ESTADOS UNIDOS

La

explosión financiera mundial detonada en el 2008 ha sido localizada con origen en la crisis inmobiliaria de los Estados Unidos, fundamentalmente porque siempre habrá necesidad de un start analítico. No obstante hay documentos que plantean que la idea de dar esta explicación al mundo fue el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Henry Merritt Paulson Jr. Pero más allá dela crisis de la deuda hipotecaria fue el detonante de una implosión financiera que el sistema no se esperaba, pero que anticipaba perfectamente. Los estudiantes y los expertos en áreas como Administración, Contaduría, Derecho, Matemáticas y Economía habrán de aprender del 2008, que las crisis contemporáneas ponen en entredicho a los intelectuales de las primeras universidades del mundo, de ellas Harvard, MIT, Columbia, Berkeley, entre otras. Hace tres décadas, en Estados Unidos el gobierno Reagan desreguló el sistema permitiendo que los bancos invirtieran sus activos en papel bursatilizables y con ello entremezcló las liquideces de diversa función. Los flujos de L2 y L3 se combinaron con L4, y generaron un nuevo componente de la función de liquidez: la preferencia L5 dependiente de una rp de prima de riesgo y del Pd, los precios de derivados financieros, los Collateralized Debt Obligations, CDO. A nivel político, luego Bush I, Clinton I-II y Bush II, sostendrían la política no regulatoria y la no supervisión de los mercados de futuros y de estos mercados de derivados, aligerando la libertad de rp y de Pd, en el planteamiento minskyano reformulado. De ello es una clara explicación su trascendencia en la crisis del 2008 en el centro de Nueva York, que se generalizó a crisis mundial impactando primero a la China y a muchos países al otro lado del globo, para luego rematar en la Unión Europea, continuar mostrando réplicas del “moneymotion” en el mercado de alimentos y en la estabilidad de países norafricanos y nórdicos. En el mediano plazo en Latinoamérica, lo que provoca un miedo anticipatorio del conocimiento de los efectos de los derivados. Los Estados Unidos, la meca de Wall Street, conocieron de manera anticipada lo que sucedería con la política de especulación bancaria y de libertad de derivados. El Procurador de Nueva York, Eliot Spitzer, y luego Gobernador, además de potencial Presidente de los Estados Unidos, ejerció de arúspice de los malos manejos de L5 por parte de Wall Street. Toda su carrera personal fracasaría por conspiración en contra suya. George Soros y William Ackman, gurús de las finanzas mundiales lo entendieron bien desde un comienzo. Economistas como Nouriel Roubini,

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Raghuram Rajan (Jefe de economistas del FMI) y Simon Johnson. También, Jeffrey Lane, Kenneth Rogoff (FMI, Harvard), Lawrence McDonald, Martin Feldstein (FMI, Harvard), Harvey Miller o Michael Greenberger (un errado analista de la situación de Islandia, que cambia de manera tendenciosa el título de su documento de “Estabilidad…” por “Inestabilidad…” en su propio currículo personal) y el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn. Todos ellos conocieron de las implicaciones factibles en el manejo que se le estaba dando a la política financiera en Estados Unidos con relación a los derivados. Muchos personajes como Barney Frank, Charles Morris, Daniel Alpert, Glenn Hubbard (Columbia Business School), Laura Tyson (Berkeley, control a derivados en la SEC), Christine LaGarde. Henry Paulson, Secretario del Tesoro para George W. Busch, Ben Bernanke, el Presidente de la Federal Reserve Bank desde el 2006, Larry Summers (Presidente de Harvard y Secretario del Tesoro en la segunda administración Clinton), T.M. Geithner (Secretario Del Tesoro para Barcka Obama), Frederic Mishkin (FED, U. de Columbia), impulsaron desde sus posiciones intelectuales, políticas y gubernamentales la libertad de derivados aceptada por Ronald Reagan, George Busch, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. EL SOPORTE FINANCIEROS ESTRUCTURAL DE CONCENTRACIÓN Y DERIVADOS

En el momento que el mundo miraba hacia la crisis iniciada en 2008 ¿cuál era la
estructura institucional básica que amparaba la aparición de la oferta de derivados financieros en Estados Unidos? Gran parte de la debilidad del sistema financiero expandido a través de la preferencia por liquidez L5, fue precisamente la enorme concentración del sistema financiero en las siguientes (15) entidades: (5) Cinco bancos de inversión: Goldman Sachs, Merryl Lynch Lehman Brothers, Bear Sterns, Morgan Stanley (2) Dos conglomerados financieros: Citigroup y J. P. Morgan (3) Tres aseguradoras de valores: AIG, MBIA y AMBAC (3) Tres calificadoras de riesgo: Moody´s, Standard & Poors y FITCH (2) Dos titularizadoras de dudas hipotecarias: Federal National Mortgage Association (FNMA) conocida por su “Fannie Mae” y Federal Home Loan Mortgage Corporation (FHLMC), llamada “Freddie Mac”.

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Esta estructura financiera especulativa amparaba una cadena que llevaría a un doble efecto, de implosión y posterior explosión, aceptando la conveniente explicación política del secretario del Tesoro Paulson: Compradores de vivienda ----------> Prestamistas ----------> Banca de inversión ----------> inversionistas especuladores LOS PREVIOS INDICADORES DE UNA PROSPERIDAD ENGAÑOSA

Dada

la estructura financiera sensible en Estados Unidos y su cadena de explosión e implosión, así a la inversa para dar algún sentido de hipótesis a la explicación Paulson, los indicadores “fundamentales” mostraron un comportamiento de “bomba de tiempo” que se amparó en las interesadas y engañosas calificaciones otorgadas por Moody´s, Standard & Poors y FITCH a las demás entidades de dicho sistema: 1) Crecimiento de hipotecas entre 2000 y 2003: 4 veces 2) Crecimiento de préstamos subprime entre 2002 y 2006: 3 veces 3) Crecimiento de beneficios de corporaciones a través del mundo entre 2000 y 2006: 5 veces 4) Crecimiento de bonos por comisiones a “traders” de Wall Street entre 2000 y 2007: 3,5 veces 5) Crecimiento de hipotecas entre 2000 y 2003: 4 veces 6) Crecimiento del apalancamiento de los bancos de 2:1 a 33:1 7) Crecimiento de deuda personal percápita de 15% a 45% en préstamos para salud, educación y vivienda 8) Disminución de impuestos por Busch II se fueron en 98% al 1% de los grupos poderosos LOS GRANDES PECADOS

Los enormes pecados cometidos en el plano monetario por parte de los grandes
centros de gestión de la riqueza nominal en el mundo, fundamentalmente Wall Street, pueden ser sintetizados así:

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1) El diseño de innovaciones financieras denominados derivados o CDO (Collateralized Debt Obligations). 2) La invención de SWAPS o seguros de impago de deuda por parte de AIG (sólo US$500.000 millones en Gran Bretaña). 3) La incorporación de los activos de los Fondos de Pensiones a la “cadena alimenticia”236. 4) Los pagos exorbitantes a los Chief Executive Officer, CEOs de las entidades financieras ya nombradas. 5) El paso de los CEOs a ocupar cargos del gobierno en la Secretaría del Tesoro, en la presidencia de la Federal Reserve Bank, en la comisión de vigilancia de los mercados de derivados, en el comité de control a mercados de futuros y en la misma U.S. Securities and Exchange Commission, SEC, entidad pionera creada después de la crisis de 1929 para control del sector financiero. Su Director Christopher Cox en el 2005 expresaba abiertamente que “la libertad de inversión y la no regulación al sistema financiero “han dado origen a la mayor prosperidad de la historia”.

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6. LOS EFECTOS DE LA EVOLUCIÓN DE LA FORMA PAPEL MONEDA

evolución histórica de los medios de intercambio ha sobrellevado una serie de efectos en la sociedad, dentro de un amplio espectro de bondades y desgracias, que permite establecer el proceso sistémico longitudinal mediante el cual el dinero ha evolucionado hasta haberse convertido en la mayor invención civilizadora de la humanidad, pero a su vez en la causa de muchos de sus males y en eje de las crisis capitalistas. Primera fase, antiguedad

La

En la comunidad primitiva siendo el trueque la forma de cambio entre mercancías,
se engendra al dinero como objeto concreto en su forma relativa y en su forma equivalencial del valor. Al no existir una forma concreta ajena a las dos formas del valor representadas en las mercancías en proceso de cambio, la función de equivalencia es bipolar e inmediata, pues cada mercancía refleja en su contraria la proporción de valor existente entre las dos, importando básicamente su valor de uso. Al equiparar unos con otros en el cambio, como valores, sus diversos productos, lo que hacen las personas es comparar entre si sus diversas cuantías como trabajo humano, sin saberlo. Siendo así, el valor es una relación entre dos personas, encubierta por una envoltura material237, Los primeros cambios de productos tuvieron lugar de una manera muy reducida e irregular, debido al bajo desarrollo de las fuerzas productivas y a la poca posibilidad de disponer de excedentes de los cuales sus poseedores pudieran prescindir, al menos temporalmente, hasta que el cambio se efectuase238. En esta forma simple del valor que relaciona a dos mercancías concretas en el mercado, ambas representan papeles diferentes, pues una va al mercado a cambiarse por la otra y al hacerlo en proporción de aquella, demuestra lo que vale en término de cantidad y calidad de su valor de uso. La primera mercancía es la que expresa su valor y la segunda sirve para expresarlo mediante su valor de uso. La primera mercancía es la forma relativa del valor, mientras la segunda corresponde a su forma equivalente239. En este primer escalón del desarrollo la primera es forma relativa o "activa" y la mercancía es forma equivalencial del valor o "pasiva" se relacionan240. El valor de cambio en el mercado, no es una cualidad material sino social. Esta intensificación y profundización muestra que la forma relativa del valor se ha desarrollado, pues ya no expresa ocasionalmente su valor en una sola mercancía, sino que lo hace en otras muchas lo que objetiva su valor como igual al de todas con las cuales se cambia como un desarrollo del valor.

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Segunda fase, el dinero

El trueque como modo de cambio es una fase cuatitativamente larga en la historia,
pero cualitativamente corta en el proceso de desarrollo del dinero. En esta fase se harán activas e inmanentes las funciones de la forma dinero. Lo nuevo, con respecto a las formas que le preceden, consiste en el surgimiento de una sola forma de expresar el elemento común a todas esas mercancías, que es el trabajo contenido en ellas. Son las formas incipientes de propiedad comunal, de especialización tribal del trabajo y de producción destinada específicamente para el cambio, las que obligan a referenciar más concretamente el valor relativo entre las mercancías, lo que lleva a abstraer esta relación en una tercera mercancía. Dicho procesos de desarrollo de las formas del valor al interior del proceso de cambio conlleva también principios de cambio en las formas de propiedad. Cuando los medios de producción fueron de carácter comunal, la división social del trabajo por sí sola no provocaba el cambio de mercancías a su interior. Cuando aparece la propiedad privada sobre los medios de producción junto con la división social del trabajo, el cambio se convierte en una necesidad241. El cambio obedece así a una ley del valor trabajo, puesto que si alguna de las partes accede a entregar a la obra una mercancía que obtenga mayor trabajo a cambio de otra con menor valor, perdería objetivamente. Es ya claro en esencia, que el origen de la función de medida del valor del equivalente general es expresar indirectamente, como dinero, el tiempo de trabajo socialmente necesario encerrado en las mercancías y ejercer su importante función de medio de circulación242. Tercera fase, el metal

En esta fase el dinero adquiere rasgos propios y una autonomía como mercancía
independiente de aquellas, el trabajo y los bienes intercambiables, que generaron la necesidad de su creación. La mercancía que hace las veces de forma general, o equivalente general del valor, adquiere un nuevo valor de uso, ajeno a su valor de uso natural y más cercano a su función social de intermediario de cambio. La cotidianeidad en el nuevo valor de uso la hace aparecer como una propiedad material más, inherente casi que exclusivamente a esta mercancía. Dicha apariencia alcanza su punto culminante cuando su función de equivalencia general se fija definitivamente en una mercancía con cualidades materiales específicas que la hacen más apropiada para ello. El oro, como ejemplo paradigmático, surge como una forma dinero.

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El dinero como se infiere de todo lo expuesto, no es más que una mercancía que, además de su valor de uso natural inherente a sus propiedades materiales, adquiere, en el proceso de desarrollo del cambio, un valor de uso social que es el de servir de equivalencia general de todas las demás mercancías. Este valor de uso social está determinado en gran parte por sus propiedades materiales, sus cualidades de maleabilidad, no perecibilidad, belleza física, inercia química y alta densidad, no es inherente, aunque así lo aparente. El valor de las mercancías expresadas en el dinero y cualquiera de sus formas físicas es lo que constituye su precio243, 244. Lo nuevo de esta forma del valor reside en que el papel de forma general del valor como dinero lo desempeña ahora un valor de uso que reúne las mejores características para expresarlo, una mercancía que reúne las mejores cualidades para ello245. Aunque el oro no es una perfecta medida del valor, con ciertos supuestos logra ser la aproximación más cercana que pueda teóricamente concebirse, a una medida estándar del valor aunque como expresó en su momento David Ricardo “ni el oro ni cualquier otro bien nunca podrán ser una medida perfecta del valor para todas las cosas; … con mucho los efectos más importantes son ocasionados por las variables cantidades de mano de obra requeridas para la producción; y por tanto, si se supone que esta importante causa de variación no existe en la producción del oro, se tendrá probablemente la aproximación más cercana que pueda teóricamente concebirse a una medida estándar del valor"246. Las características físicas presentes en la forma dinero, establecen una nueva magnitud de representación del valor. La incorruptibilidad y la divisibilidad le permiten saltar barreras de tiempo tanto en lapsos largos como cortos, mientras que la divisibilidad y la densidad le permiten una más intensa "agilidad" espacial siendo fácilmente transportable. La posibilidad de salvar estas barreras espacio-temporales durante el proceso de cambio se traducen en una mayor fluidez de las transacciones en el mercado y permiten concebir una nueva magnitud que es la velocidad de circulación. Esta velocidad de circulación tiene dos límites: una infinita velocidad que sería la de un cambio inmediato en el que la moneda no tendría papel alguno que desempeñar, y una rapidez infinitamente lenta en la que cada elemento de riqueza tendría su doble monetario. Entre estos dos extremos hay velocidades variables a las que corresponderán las cantidades de monedas que las hacen posibles, lo que hace que las dos magnitudes, velocidad y cantidad del dinero tengan una relación de carácter inverso. Es decir que la moneda tiene la posibilidad de representar más riqueza no solamente aumentando su velocidad de circulación, sino también haciéndose presente en mayor masa. La magnitud velocidad y la función de medio de pago son los indicadores de índole monetaria que a partir de la presente fase ejercen de signos de posibles crisis. Dada la separación en el tiempo de las dos fases del

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proceso de cambio, cuando se utilizaba el dinero, implica que entre ambas pueda transcurrir un determinado lapso de tiempo, lo que hace posible que se pueda vender sin comprar de inmediato conllevando a la posibilidad de la crisis247.

Cuarta fase, el papel

El

metal se transfigura en papel. El ejercicio de la función de medio de pago presupone la existencia del crédito, formalizado posteriormente en dinero-crédito que representa una promesa de conversión en equivalente general, mediando un determinado plazo en el tiempo, y es usualmente hecho de papel. La forma dinero del valor representada en metal ha pasado por varias etapas. Lingotes toscos sin cuño ni sello alguno, a los cuales en cada transacción se hacía necesario pesar, contrastar y comprobar; luego los lingotes previamente pesados, cortados y sellados, dando fe de su calidad y contenido, lo que origina la moneda acuñada. Por último se adopta la forma circular común con figuras grabadas en anverso y reverso testificando emisor, peso y calidad248. Deviene la acuñación, que al igual que la fijación del patrón de precios se convierten en una incumbencia de los Estados249. Aunque los soberanos concedían a particulares este privilegio, se presentaba el fraude de la ley en el metal, definida como la rebaja de la relación entre el peso de metal fino contenido en la moneda y su peso bruto. El fraude se presentaba por desgaste físico del metal debido al uso cotidiano que rebaja el peso real respecto del nominal acuñado y también era deliberado mediante una rebaja del contenido físico respecto a la ley nominal inscrita en ella. Los autores imputan uno u otro tipo de fraude a diversas razones: Ricardo habla del señoreaje como el caso inverso, en que el costo de acuñación eleva el valor contenido por una pieza acuñada respecto de una que no lo es, aunque ambas representen el mismo valor nominal y de esta forma causar una pérdida en quien la libera por el hecho del simple trabajo de acuñación250, obligando por tanto a que la autoridad rebajara la ley contenida en el metal acuñado para compensar tal pérdida, ante la imposibilidad de darle un valor nominal y mayor que la evacuaría del mercado frente a valores reales, mayores sin costo de acuñamiento. El fraude es una de las razones por las que el nombre de la unidad de medida o patrón de los precios se va divorciando poco a poco del nombre de la unidad o patrón de peso, que inicialmente había tomado "en la circulación las monedas se desgastan produciéndose un divorcio entre el título y la sustancia metálica, entre el contenido nominal y el contenido real, hallándose en la circulación monedas de nombre igual pero con distinto valor real por ser distinto su grado de desgaste"251. Sintetizando: unos autores opinan que a causa del desgaste físico se produjo la necesidad de ocasionar el fraude deliberado; otros concluyen que uno y otro se

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deberían a la merma en la producción de los yacimientos de metales nobles y su correspondiente escasez. En tanto que otros rechazan los factores anteriores como origen del fraude, considerándolo deliberado a manera de impuesto subrepticio y medio de solución de las necesidades soberanas y/o del Estado, fundamentalmente en épocas de guerra y con destino a solventar los gastos bélicos. La causa de la "desmonetización" ha sido básicamente el desgaste físico, y ello sanciona y reconoce "la tendencia natural del proceso de circulación a convertir la esencia de oro de la moneda en apariencia de oro... en símbolo de la cantidad de metal que oficialmente contiene. Aparece ya implícita la posibilidad de sustituir el dinero metálico, en su función monetaria, por contraseñas hechas de otro material o por simples símbolos252. Se generan así las condiciones para la implementación del papel moneda, una moneda signo pariente cercano de las formas escriturales y fiduciarias, nacidas del dinero- crédito fiduciario, es decir, con promesa de pago posterior en metálico, junto con la costumbre de acuñamiento del metal que identifica tanto a la autoridad como al valor específico contenido en él, y con el fraude por desgaste del metal que obligan su reemplazo por meros símbolos de su valor. Se llega así a la posibilidad de lograr que la forma dinero del valor desaparezca de una gran parte de las transacciones, reemplazándole por dinerocrédito, o por papel moneda. Acelerar su circulación también se obtiene agilizando las transacciones mediante un símbolo suyo, con mayor densidad y divisibilidad de valor: el dinero-crédito o la forma papel moneda. Los esquemas ricardiano y marxista de formas representativas del valor no alcanzan a explicar las situaciones de índole monetaria actual, sin tener en cuenta los desarrollos de la forma papel moneda. Frecuentemente se identifican todos los símbolos de dinero hechos de papel como papel moneda, ya sean emitidos por el Estado o por una institución particular. En realidad entre uno y otro caso hay diferencias esenciales, constituyendo el verdadero papel moneda o moneda de papel convencional tan sólo aquellos signos de papel emitidos por el Estado, con curso forzoso y que generalmente no tienen ninguna garantía metálica que los respalde.

Este

papel moneda no siempre ha seguido directamente a la circulación de las monedas metálicas, sino que lo ocurrido más frecuentemente es que otro tipo de signo de papel, el billete o nota de banco, haya sido su predecesor inmediato253. El curso forzoso es definido como el caso en que las monedas deben recibidas sin excusa en pago de todo tipo de deudas, y el respaldo como característica ineludible de la moneda de papel ya que ésta es sólo una persona de pago posterior en metálico. A este se agregan el curso legal y la fuerza liberatoria ilimitada. Lo que habitualmente sucedía, provocado fundamentalmente por épocas

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de crisis y de guerras, es que los billetes de banco pasan a ser emitidos no sólo para servir a sus operaciones comerciales, sino para facilitarle adelantos al Estado para que pudiera sufragar sus gastos. El banco le fabricaba billetes al Estado y éste les imprimía curso forzoso y les daba inconvertibilidad. Tanto la forma papel moneda como la moneda de papel ya sea billete de banco, moneda escritural y/o fiduciaria son meros símbolos circulando con un valor extrínseco a ellos, cumpliendo a cabalidad la función de medios de circulación pero con imposibilidad de ser medida de valores, función que sigue siendo exclusividad de la forma dinero mercancía real. Quinta fase, los papeles. Formaciones sociales y liquidez

Una de las funciones del dinero como equivalente general del valor es que a partir
de su función de medio de reserva o conservación del valor es objeto de atesoramiento. Entre el momento de la venta de una mercancía y el momento en que el vendedor concurre de nuevo al mercado como comprador de otra u otras mercancías que necesite para su consumo, transcurren, por lo general, un intervalo variable de tiempo. Durante este período de tiempo el dinero obtenido, producto de la venta hecha, no pasa de unas manos a otras como intermediario en el cambio sino que está en manos de su tenedor simplemente como un valor en general, como algo capaz de convertirse en cualquier mercancía, capaz por tanto de satisfacer cualquiera mercancía o de satisfacer cualquiera de las múltiples necesidades de su dueño. Por consiguiente, en el transcurso de este período, el dinero no solo está cumpliendo la función de medio de circulación sino de un medio de conservación del valor de la mercancía vendida, el cual, posteriormente, representa a cualquier mercancía y por ello se halla en este sentido atesorado. La función como medio de atesoramiento es la expresión de uno de los actos sociales base del intercambio mercantil que es de la conservación de los valores en su forma general. El dinero en el acto de atesoramiento no debe estar presente de manera ideal sino física, lo que no cambia aún con el predominio de moneda de papel representativa del valor. El dinero como capital, surge cuando se dan las condiciones históricas necesarias y comienza a funcionar en calidad de tal. Si del intercambio de valores diversos de uso, su resultado final es el dinero, de este mismo resulta se presenta el capital. No se distinguen de momento, más que por su diversa forma de circulación254. Esto es, la diferencia entre el esquema de metamorfosis M-D-M, respecto de aquel en que el dinero se transforma a capital en el esquema D-M-D´. Ricardo y Marx lo explicaron con el hecho de que la M intercambiada era

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representativa de fuerza de trabajo, acumulando plusvalía y permitiendo convertir D en D´. De esta manera, la acumulación de capital presupone la plusvalía, esta a su vez la producción capitalista y la existencia en manos de los productores de mercancías de grandes masas de capital y fuerza de trabajo, en un círculo del cual se sale dando por supuesta una acumulación "originaria" anterior a la acumulación capitalista y denominada "previous acumulation" por Adam Smith, punto de partida del régimen capitalista de producción255. La previa acumulación de capital, primordialmente lograda por medios violentos, servirá de punto de partida, facilitando la existencia de propiedad privada en un proceso que empezó implicando dinero, o riqueza en formas de equivalencia de su valor en apariencia emergida de la circulación, que lo convierten en capital prestable, acumulable o invertible. Tras un salto temporal enorme con intención didáctica, es de ese momento histórico al que se refiere Milton Friedman cuando expresó que "Aquel era un verdadero patrón oro. El oro circulaba en la forma de moneda acuñaba y en la forma de certificados de oro. El oro es ahora (1967) una mercancía cuyo precio está sostenido por la acción gubernamental... lo mismo que el de la manteca. El oro ya no determina la cantidad de moneda"256. Siendo a su vez la masa metálica con una magnitud independiente, en el sentido que su incremento depende menos del esfuerzo de explotación que del azar natural, su relación de ajuste con la masa de moneda de papel se realiza mediando la velocidad de circulación. Ricardo lo escribió como “se desprende que no es necesario que el papel moneda sea pagadero en especie para asegurar su valor; todo lo que se necesita es que su cantidad sea regulada de acuerdo con el valor del metal adoptado como patrón. Si éste fuera oro de un peso y ley determinados, el papel podría incrementarse con cada baja en el valor del oro o, lo que por sus efectos viene a ser lo mismo, con cada alza en el precio de los productores"257. No obstante en este texto no se supone, por una parte, a la masa monetaria en su totalidad, y si, por otra parte, a la masa como variable y a la velocidad como constante. La velocidad es magnitud que a nivel agregado aparece como constante, aunque en el largo plazo tenga tendencia creciente, y en el corto plazo, si decrece, puede significar atesoramiento. El juego entre masa monetaria y velocidad de circulación se refleja en el producto o en los precios, con diferencias en el sentido de causalidad, según el caso. Bajo el sistema patrón oro su importancia radicaba en que el valor fluctuante del metal era el índice de control único a las emisiones ilimitadas de dinero-crédito,

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impidiéndole llegar a convertirse en papel moneda. El patrón oro convertible era la mayor protección que se pudiera ofrecer al público en ese estado de desarrollo de las formas del dinero. En el "ablandamiento" de la forma dinero se reconoce un pragmatismo, que según David Ricardo consistía en el reemplazo de la moneda "dura", metálica de oro, por el papel moneda, con inconvertibilidad y la práctica de emisiones ilimitadas que se estaba presentando por razones de costos bélicos. Un fenómeno con precedente histórico en el fraude deliberado del metal. Si el patrón oro ideal aseguraba que el valor representado por la masa monetaria en circulación era equivalente al precio librecambio del oro en arcas, se imposibilitaba la comisión de un fraude por parte de la autoridad que detenta el privilegio de emisión frente al público. Pero existiendo la inconvertibilidad y el libre precio del oro, ante una ilimitada emisión para "financiación de Estado" se concreta un nuevo fraude deliberado de forma impositiva y subrepticia. Su diferencia con el mismo fenómeno en la forma física del metal consiste en que mientras ambos hacen "socialización" de la pérdida representada por el gasto estatal entre los poseedores de la forma equivalencial, el último concreta, con la declaración de inconvertibilidad, un atesoramiento. Este hecho puede ser definido así, pues el Estado volverá a poner en circulación el oro, de manera parcial o total, según las necesidades de la circulación y el cambio, exista convertibilidad o inconvertibilidad. En la primera oportunidad, por conversión a parte de los tenedores de papel moneda; en la segunda, por monetización en emisiones restringidas. Pero, cualquiera que sea la causa y las circunstancias de reposición, ésta "revela" el atesoramiento, como también una capitalización, tras esta acumulación del sistema monetario. Siendo, según Friedman, el seudopatrón258, la existencia de un "patrón" oro con precio "fijado" del mismo, dicha revelación se repite aunque bajo mecanismo diferente. La reposición en circulación implica una presión a la baja en el precio del mercado del metal, que sin una disminución correlativa en la masa monetaria conlleva un decremento real extra en su valor nominal. Esta es la segunda etapa del fraude en este caso: la primera mediante los billetes deficitados o emitidos sin respaldo metálico, la segunda en las eventuales reposiciones del metal en el mercado. Esta segunda, revela además la capitalización que tal atesoramiento representó. El monto del fraude en la primera etapa es igual a la relación entre emisión deficitada y emisión con respaldo. La capitalización está representada por el monto, a precio de mercado, del stock de reserva en metal. El monto de la ganancia por capitalización, está dado por el producto de la cantidad puesta en circulación, vendida, al precio de mercado alcanzado, ya que su costo inicial puede ser considerado cero, pues ha sido resultado de la no conversión.

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Bajo el seudopatrón, la reposición parcial puede tener fines especulativos frente a un elevado precio de mercado del oro; ante cualquier nivel de precio del metal el resultado es el mismo: un capital incrementado para el Estado. Pero, al rescindir esta obligación, de acuerdo con Ricardo el inconvertir259., el juego especulativo se trastoca siendo el Emisor quien recibe los beneficios. Y, extendiendo esta reflexión, Robert Triffin la lleva hasta concluir que "La evolución de los sistemas monetarios nacionales, e internacionales desde el dinero mercancía hasta el dinero fiduciario"260, puede ser enmarcada tras una ley del desarrollo, desigual y combinado. Dicha ley según George Novak "es una fusión de dos leyes íntimamente relacionadas... las distintas proporciones en el crecimiento de la vida social... y la correlación concreta de estos factores desigualmente desarrollados en el proceso histórico"..."Es obvio que estas dos leyes, estos dos aspectos de una sola ley, no actúan al mismo nivel. La desigualdad del desarrollo procede cualquier combinación de factores desarrollados desproporcionalmente. La segunda ley crece sobre y depende de la primera. Y a su vez ésta actúa sobre aquella y la afecta en su posterior funcionamiento"261. Por tanto, con referencia al campo estrictamente monetario, los sistemas nacionales e internacionales evolucionan bajo esta ley. "Cuando dos sociedades cuya evolución es desigual se ponen en contacto, no tienen la misma concepción de la moneda ni del valor... Pero cuando los intercambios son continuos, la moneda acaba traduciendo relaciones de valor”..."sobre la existencia de economías monetarias desarrolladas y de economías en que la moneda tiene un papel débil o nulo...la evolución hacia las formas monetarias clásicas es lenta y desigual y la masa, el uso y la circulación de moneda dependen a la vez del estado de la economía y de la estructura de la sociedad"262. En este punto, el interés debe centrarse en aquel modo de intercambio entre naciones o civilizaciones, en que ambas conceptúen la forma equivalencial de la mismas manera. Ricardo lo aclara expresando que “No podrá nunca determinarse el cambio por la estimación comparativa del valor del dinero en cereales, vestidos o cualquier otro artículo, sino mediante la estimación del valor de la moneda de un país, en comparación con la moneda de otro"263.Lo que origina la necesidad de una tasa de cambio. Teniendo ya el valor una forma de dinero, este es trasladable entre las naciones debido a ser medida universal del valor y trasladada por ser depósito de valor. En anteriores épocas “el valor del dinero en los diferentes países se regulaba principalmente por la distancia a que estaban las minas de las cuales se extraían los metales preciosos; pero al desarrollarse la destreza y la sociedad, y al sobresalir algunas naciones en la manufactura de algunos artículos en particular, aún sin dejar

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de tenerse cuenta la distancia, el valor de los metales preciosos será regulado principalmente por la superioridad de éstas manufacturas"264. Pero no solo la superioridad de las mercancías, sino los costos de transporte han incidido de forma directa sobre la tasa de cambio, determinando los puntos de exportación e importación del oro. Un tipo de comercio así presentado resulta objetivo a nivel monetario, pues la apreciación de la forma dinero es similar para las naciones que comercian. Este comercio sería subjetivo cuando dicha apreciación de la mercancía, metal o papel, que sirve de equivalente en el cambio internacional es diferente. Una de las partes la aprecia únicamente por sus características fenomenológicas y no por la esencia de medio de cambio que la contraparte ve en ella, lo cual se habrá de reflejar posteriormente en innovadoras formas de papeles fiduciarios. Cuando el comercio exterior se realiza bajo la apreciación que se ha denominado objetiva de la forma equivalencial, el mecanismo monetario se acoge a un esquema de ventajas comparativas ricardiano con una ecuación cuantitativa simple de patrón oro. Este sistema monetario internacional define naciones superavitarias y deficitarias en la posesión de metal. Para el papel moneda, este mismo mecanismo es también válido, con patrón oro. Las primeras acotaciones que se pueden realizar a la luz del análisis hecho hasta ahora, son:  La forma dinero del valor, metálica, implica la inexistencia de ningún tipo de imposición subrepticia entre naciones, pues su tráfico se efectúa en barras o lingotes o monedas de ley convenida. Sólo el comercio con apreciación subjetiva de la moneda aporta las condiciones para crear parte de la acumulación inicial del sistema monetario, la otra parte de ella es origen interno de cada nación bajo los mecanismos impositivos que ya fueron descritos. El comercio definido como objetivo en el plan monetario sólo se da bajo un verdadero patrón oro. De modo que la moneda de papel bajo un seudopatrón, el papel moneda y la tasa de cambio subjetivan el comercio.

Puede entonces ahora realizarse una tipificación con fines metodológicos dos tipos de formación social desde el punto de vista monetario; superiores o inferiores.

Las Formaciones Sociales Superiores (FSS) son aquellas que
se encuentran en una fase superior de la evolución de las formas equivalenciales del valor, con respecto a las

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formaciones sociales inferiores (FSI) que entran en contacto con ellas, incluso en el plano comercial. El comercio subjetivo se puede suponer solamente entre FSS y FSI, mientras bajo comercio objetivo la relación se presenta entre formaciones de un mismo nivel de desarrollo monetario, FSS-FSS o FSI-FSI, o entre formaciones de las cuales una asume objetivamente la forma equivalencial del valor que la otra le enseña o le impone, FSI-FSS. En principio, la forma dinero aparece al interior de las FSI, representada por los signos emitidos en las FSS. De modo que la forma metropolitana suple en principio la necesidad de una moneda nativa al interior de las FSI. Esta internalización de la moneda metropolitana, se apoyó en relaciones de poder colonial o imperialista. Esto representa el origen de lo que posteriormente sería un patrón cambio oro basado en moneda fiduciaria nacional como reserva internacional, además que inició, en muchos casos, el sistema monetario nacional al interior de las colonias, formalizando el proceso evolutivo del dinero mercancía al dinero fiduciario en el ámbito internacional, creándose la posibilidad de concesión a las FSS del privilegio de emisión de papel moneda con aceptación internacional. Samir Amín lo dijo de manera escueta pocos años después de que el mundo había entrado en fase generalizada de inconvertibilidad:
"Las modalidades de la institución del patrón divisa fueron variadas, ya que pasaron de la circulación pura y simple del billete de banco de la economía dominante... a la emisión de una moneda local confiada a un banco de emisión, en el cual las transferencias eran libres y a tasa fija,... la integración monetaria y bancaria a través de los bancos comerciales del país dominante- que surgen del banco central de éstos países- se yuxtapone a la circulación de billetes emitidos en última instancia por este banco central"265.

Era una época de tasas fijas y sistemas de patrón de divisas numerosos. La esencia del mecanismo era, sin embargo, la misma en todas partes: un organismo acepta cambiar a tasa fija y en cantidades ilimitadas la moneda local contra la divisa dominante y viceversa. Con un claro ejemplo, útil acá, Amin afirmaba que “la moneda local ya no constituye una moneda diferente de la divisa dominante. Esta divisa es la que circula en realidad bajo un nombre diferente en la economía subdesarrollada... cada vez que un individuo o un banco desea moneda local, invierte esterlinas en Londres mientras que el Board le remite billetes locales en el lugar. La reserva (el activo del Board) aumenta, el pasivo (la circulación local) también. Así los dos puestos, activo y pasivo, evolucionan conjuntamente. Si los dos puestos no son rigurosamente iguales es porque el valor de los bonos del Tesoro que constituyen la reserva del Board fluctúa sobre el mercado"266.

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De un tiempo no tan antiguo, el siglo pasado, las piezas de plata acuñadas allí de curso legal contra las esterlinas depositadas en Londres, circulaban y luego se decidió imprimir el billete de banco esterlina ya no sobre plata sino en papel. En el caso egipcio, con su oro hubiera podido crearse un sistema autónomo y cuando se decidió crearlo después de la segunda guerra mundial, Egipto fue obligado a pagar la creación de una cobertura de oro para su moneda, ya que Gran Bretaña se negó a hacer la operación inversa, es decir, a convertir en oro los Bonos del Tesoro que habían sido intercambiados contra oro. Paso lo mismo en los países que, como las colonias de África, no tenían stocks de oro. El Currency Board estaba dotado desde el comienzo con una reserva de esterlinas pagadas por la misma colonia, hasta que la circulación fue equivalente al 100% de oro, es decir, pagada en valores reales (exportaciones) hasta el día en que toda la circulación fue cubierta, no sucediendo lo mismo cuando el Board se contenta con hacer el intercambio sin aumentar unilateralmente sus reservas267. En resumen, para la circulación de la moneda metropolitana FSS, al interior de la FSI, ésta debería lograr una cobertura del 100% de la emisión en metal oro que va a las arcas de la metrópoli directamente, cuando la colonia posee por cualquier medio el metal. En caso de no contar con stocks físicos de ésta forma del valor, consigna en la metrópoli una determinada porción del ingreso por exportaciones hasta lograr "pagar" el 100% de la cobertura para su circulación interna. Siendo las exportaciones valores reales, equivale tal pago al envío de valores equivalentes al oro. Tal proceso concretó la "compra" de un derecho al sistema monetario indígeno mediante un comercio exterior objetivo con extracción imperialista de "superávits" comerciales a las FSI, dentro de los cuales puede contarse la mercancía oro misma, cuando la economía, periférica posee yacimientos. Se reproduce de esta manera a escala internacional el fenómeno de la acumulación inicial, la previa acumulación de Adam Smith, del sistema monetario ya analizado a nivel nacional. Con la visión de estos mecanismos se complementa uno de los significados de la tasa de cambio, como una relación resultante entre el volumen aproximado de metal oro en posesión de un país frente al poseído por el otro, en ésta época de transición. La tasa de cambio se convierte así en un índice relativo de riqueza y, siendo así, la suma de los tipos de cambio de las FSI que conforman una zona monetaria, es respecto de la FSS de la cual son satélites monetarios, una representación de la proporción por unidad de riqueza de ésta, que aquellas poseen: FSS ≈≡ FSI1 + FSI2 + FSI3 + FSI4 +… FSIn La relación entre la tasa de cambio de un país y los precios internacionales de sus mercancías es, por tanto, un hecho fetichizante. En la primera fase de este proceso evolutivo, "la forma equivalencial parece deber su calidad de expresar el

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valor de otras a sus propias características materiales, y no a su relación con las demás mercancías”268. Esta cualidad es función que la forma papel moneda, siendo sólo signo de un valor extrínseco, no debe a sus propias características de valor, pero a la que puede aportar la multiplicación de su representatividad, y por tanto, a través de la tasa de cambio lograr que la riqueza de la FSS aumente nominalmente con relación a las diversas FSI de su zona monetaria, lo cual se puede expresar así: FSS > FSI1 +… +FSIn, de otro modo, FSS > ∑ FSI 1, n Ello se traduce en la baja de la relación de intercambio de las FSI, si sus precios internacionales permanecen constantes y, como mecanismo de ajuste, reconocen este como un hecho. Dados los mecanismos del sistema monetario internacional, la forma papel moneda, bajo un patrón divisa, lo cual supone la eliminación histórica del valor del oro como referencia, en conjunto con la simultánea inconvertibilidad del papel moneda, y formalizando lo que Serge denominó "derecho señorial"269, todo ello para las FSS que conformaban, y conforman, zonas monetarias de predominio de una divisa patrón se concreta el rompimiento del supuesto del librecambio internacional. El tipo de cambio de una FSI, que representa la alícuota de su riqueza monetaria frente a la FSS correspondientes, se incrementa si su comercio se realiza hacia ésta, y decrece si lo contrario, obligando así, por fuerza de la competitividad de sus precios mediada por el mecanismo de ajuste devaluatorio, de origen exógeno básicamente a comerciar en dicha dirección, haciéndose incrementar nominalmente su alícuota dentro de la zona y convirtiéndose en participe de un proceso de condicionamiento comercial sucesivo y alternado. En la función de dicha alícuota, la variable precio es dependiente de la variable exógena representada por el volumen de la masa monetaria emitida por la FSS correspondiente. La diminución en el stock de papel moneda internacional, en un escenario de escasez de divisas, rebaja la competitividad de las FSI por la relación entre exportaciones e importaciones, una elasticidad de balanza comercial, que los empujará a obtener por otras vías, por ejemplo, de empréstito, el derecho al uso de la divisa. El proceso, en un momento histórico no muy lejano, succionó en periodos de escasez de divisas, los restantes stocks de metal que aún permanecían en posesión de las FSI, reaprovisionando el atesoramiento logrando por las FSS. Tras este orden monetario se escudó la posibilidad de manipular hasta niveles inconcebibles las economías FSI con fines extractores de plusvalía y anticíclicos, tras el respaldo de un seguro en caso de crisis final: el atesoramiento metálico concentrado en arcas de las FSS se puede concretar en capital y en poder. No obstante, ante la pregunta de si el metal oro conlleva para un sistema monetario transacciones trascendentales o no, o si el metal es la espina dorsal del

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sistema en la actualidad, la respuesta es de carácter negativo. Pero en un hipotético escenario lejano y crítico para una FSS, la respuesta es positiva. Sexta fase, los papeles. Resumen y conclusiones

El patrón cambio oro fue el primer escalón que condujo hacia la inconvertibilidad
como eliminación final del respaldo que el dinero requirió en su comienzo respecto a los metales valiosos. La escasez del metal y la necesidad de liquideces del sistema eran aspectos contradictorios y polares uno al otro. La moneda de papel tenía que suceder a la moneda de metal y el papel moneda a la moneda de papel y el papel moneda inconvertible al papel moneda convertible a oro. Es interesante la primera relevación, que correspondiente a la fase quinta. Luego, vine la prevalencia de papeles convertibles y la importante extensión de los mecanismos de la función de demanda y oferta de liquidez, explicada muy bien por el neokeynesianismo. Debe hacer un recuento de lo previamente acontecido. Cuando el oro era el eje mismo del sistema monetario nacional y gracias a su condición suigéneris de dinero-riqueza, eje también ya no de un sistema como tal aún no conformado, sino de las relaciones monetarias internacionales la moneda era función dependiente de la variable de la producción del metal. Al dejar de serlo por muchas razones la moneda, la masa monetaria, es dependiendo no ya de una variable inherente a la naturaleza sino a la condición humana. Si el incremento de precios era antes un manómetro que si subía luego bajaba y viceversa, probablemente, ello permitía creer únicamente en los factores de la producción y sus relaciones como las únicas variables macroeconómicas. Pero luego hubo que agregar al dinero mismo. Las alzas persistentes de los precios tras la implementación total del papel moneda lo sugerían, y sus indicadores como la tasa de interés, su masa y el encaje bancario empezaron a ser obligados índices de análisis además de instrumentos de política gubernamental. De una esquemática relación entre la contracción monetaria, la baja de precios y el estancamiento, se pasó luego a otra también esquemática entre el exceso de emisión, la inflación de precios y signos de crecimiento económico exorbitantes, en los casos de reconstrucción económica, para llegar a una mezcla de estancamiento con inflación, de altísimas liquideces ante aparentemente paradójicas elevadas tasas de interés y de deudas y déficits necesarios para un "normal" desarrollo en la marcha económica. De la misma manera a través del proceso evolutivo de la moneda mercancía a la moneda fiduciaria, como alguien las ha denominado, las funciones del dinero eran básicamente las de medio de pago, denominador común y reserva de valor,

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pero adentrados en el proceso de desarrollo del dinero fiduciario mismo, entre sus fases de convertibilidad e inconvertibilidad y el paso de la aceptación nacional a la internacional, empiezan a definirse como sus principales funciones la de liquidez y la de ser instrumento de política gubernamental. Este proceso de aceptación de nuevas funciones es correlativo a la aceptación de ciertos fenómenos como estructurales tales como la inflación y la crisis. Dentro del marco específico del desarrollo del dinero sin valor intrínseco, la moneda de papel y el papel moneda, se ha pasado de la cobertura total en metálico a la inexistencia de cobertura. El relevo del dinero metálico por la moneda de papel había resuelto el problema de la aceptación de valores extrínsecos en el dinero a cambio del dinero con valor intrínseco. De ser riqueza en sí, a representarla únicamente. La aceptabilidad general es la característica central de la problemática del relevo entre formas del dinero. Mientras en sus comienzos históricos, el dinero pudo no ser necesario al interior de una comunidad (trueque), al exterior de ella solamente se podían efectuar transacciones mediante una forma de gran aceptabilidad (ganado u oro). Ya en el extremo histórico actual, habiendo recorrido un gran proceso evolutivo, al interior de las naciones se intercambia mediante el papel moneda mientras al exterior de las mismas se ha llegado de la aceptación internacional de las mismas a la aceptación de una simple contabilidad de compensación. No olvidando dentro de tal afirmación, que combinadamente al interior de las naciones muchas transacciones se realizan contablemente, y que en el exterior aún se realizan esporádicos traslados de metales preciosos, y de papel moneda. El antiguo debate entre metalistas y nominalistas, tiende a resolverse a favor de los segundos definitivamente. Los modelos explicativos metalistas al estilo de teóricos como Smith, Ricardo o Marx no perdiendo vigencia radican más su importancia como teoría didáctica frente a modelos nominalistas como los de Shumpeter o Galbraith, o a modelos intermedios de gran validez como el Friedmaniano y el Keynesiano. Ricardo defendía una correspondencia biunívoca entre el nombre y el metal: Smith hacía lo mismo y Marx se flexibiliza un poco mediante una tasa de cambio de papel moneda por metal. Shumpeter y Galbraith desligan al dinero de la riqueza metálica. Este es sólo representativo de aquella. Keynes y Friedman sostienen o buscan ataduras entre el metal u otra riqueza y el papel. El desarrollo último ha llevado en la práctica a la indexación del dinero con cestas de mercancías y con cestas de dineros o cestas de monedas. De la exigencia de moneda metálica bajo el dominio del derecho privado, se pasa a la posibilidad de monedas de papel con baja cobertura bajo la protección del derecho público. Sólo a partir de la implementación plena de Estados nacionales se posibilita legalmente la deuda pública, las formas impositivas de la moneda, el curso forzoso, el poder

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liberatorio ilimitado y la autoridad como respaldo parcial del valor de la moneda fiduciaria. Pero si el derecho privado tenía a la moneda dura como un mecanismo de defensa de la propiedad y encontraba en la moneda blanda una prerrogativa para los desposeídos mediante generosas emisiones, el derecho público implementa de esta forma de dinero un instrumento manipulable por el Estado en beneficio o en detrimento de una clase a costa de otras, en una paradójica aplicación fiscal de la política monetaria. A través de la historia las sociedades autárquicas con yacimientos de metales preciosos, acentuaban su independencia exportando esta riqueza natural a cambio de faltantes internos, pero a costa del desarrollo de su aparato productivo, en un símil de la contemporánea “dutch disease”. Otras sociedades aportaban protección militar a cambio de mercancías. La nación con poderío bélico y metalífero gozaba de supremacía y podía permitirse "lujos" tales como un mayor desarrollo cultural y artístico, pero el incremento de sus gastos bélicos y lo improductivo de ellos llegaba a ser uno de los factores de su decadencia. Ciertas civilizaciones tras la incautación y acuñación de metales que no producían conocieron exorbitantes inflaciones que contribuyeron a su decadencia. La manipulación monetaria mediante la depreciación del metal también provocó estos fenómenos. Tras el nacimiento de las ciudades mercantiles, uno de los objetivos monetarios básicos era precisamente del control de la acuñación para protegerse de las veleidades monetarias de los soberanos. Las imposiciones fiscales tienen como una de sus raíces históricas la necesidad de suplementar los gastos bélicos y surge así la manipulación monetaria como una de las formas más antiguas de tributación forzada. Bajo tal orden monetario, era el mercantilismo en sus aspectos monetarios la escuela más lógicamente explicativa. Resultaba siendo un soporte filosófico para la piratería, el comercio ilícito y, más positivamente, los descubrimientos geográficos. La moneda de papel también nace con el signo de la guerra y el deseo de manipulación de la riqueza mediante los signos monetarios. Las ideas de John Law responden un tanto al deseo de atraer riqueza hacia el Estado y otro tanto a las necesidades de desarrollo inherentes a la naciente burguesía. Pero no es en Francia, la cuna de la moneda del papel, sino Inglaterra el país donde madura esta forma de dinero. El máximo nivel de desarrollo alcanzado por esta forma de equivalencia del valor a través del Banco de Inglaterra es, en el entorno nacional, llegar a un nivel mínimo de encaje de seguridad frente a la emisión bancaria, y en lo internacional lograr la aceptación de una divisa nacional, por primera vez, en un ámbito casi universal.

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Es alrededor suyo que el mundo conoce un siglo de muy perfecto patrón oro, pero este logro monetario no lo es tanto y se debió ante todo a características especiales del aparato productivo en los países que integraron dicho sistema. La inconvertibilidad respecto al oro de la moneda de papel y del papel moneda, tiene su primera fecha de aparición en el final del siglo XVlll y comienzo del XlX. Indiferentemente de otras razones, puede hacerse una síntesis diciendo que dicha inconvertibilidad se presenta para el papel moneda por motivos de la guerra, que obligando a la protección de los stocks de riqueza representada en metal empujaba a emitir papel sin respaldo, que obligando a la protección de representada en metal empujaba a emitir papel sin respaldo, que luego era de muy difícil convertibilidad ya en épocas de paz. Para la moneda de papel la inconversión fue temporal y se presentó debido a que las emisiones que sin respaldo se hicieron, lo fueron con promesa de futuros stocks de metal que luego sí ingresarían a las arcas de la entidad emisora. Las emisiones de papel moneda anteriores a dicha época no obligaron a la inconversión pues el tacto con que fueron realizadas impidió su necesidad. Posteriormente en el ámbito nacional una declaratoria de inconvertibilidad se presenta por desconfianza del público frente a crisis de balanza externa que al ser ligadas con el valor de la moneda empujan a insistentes demandas de dinero metálico de las arcas estatales. O bien, escaladas especulativas externas contra el papel moneda nacional ante rumores de una posible declaratoria de inconvertibilidad frente a crisis de balanza, que empujan a su declaración en el nivel interno, para poder responder la demanda externa precipitada. Luego se puede sintetizar la evolución de toda convertibilidad, y complementariamente de toda inconvertibilidad, diciendo que la primera debe anteceder necesariamente en lo interno para que una moneda nacional pueda ser divisa internacional, y la segunda siempre fue declarada antes al interior de la nación para responder la demanda externa hasta los límites posibles en que no se perdiera la confianza internacional. Es decir, el papel moneda nacional no goza de la confianza de otras naciones si su convertibilidad no ha sido puesta a prueba en la circulación nacional y, a toda declaratoria de inconvertibilidad internacional, ha antecedido la inconversión interna del papel moneda. El sistema patrón oro cae al comienzo de la primera guerra mundial. El cambio de moneda nacional por extranjera empieza a quedar bajo control gubernamental. La declaratoria de inconvertibilidad de una divisa, la libra, y la desconfianza consiguiente, colapsa el sistema monetario en favor de otra divisa, el dólar, que ha mantenido su conversión incólume. El patrón cambio oro que había entrado a regir estaba ahora sujeto más a las fluctuaciones del crédito que a las del comercio real, entra en vigencia por la

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necesidad de economía en el uso de las existencias de oro; metal en circulación pasa a las reservas del sistema bancario y de allí a una institución central. Las monedas se devalúan frente al oro ante la necesidad de revaluar las existencias de éste. Aparejados al nuevo patrón cambio oro aparecen dos fenómenos de precios: su inflación, y la fijación del correspondiente al oro. Y tres cambios de estructura: Nueva York releva a Londres como epicentro financiero mundial; los bancos centrales son implementados en muchos países del mundo y, se segmentan los mercados monetarios en bloques de divisas. Por otra parte, el crecimiento proporcional mayor del comercio frente al crecimiento de las reservas internacionales, se convierte en una característica que se acentuará posteriormente con la implementación de cuentas DEGs o Ecus. A partir de los sesentas del siglo anterior, la mayoría de divisas son aún convertibles unas por otras, lo que facilitará las remesas en dólares desde cualquier nación del mundo hacia los Estados Unidos, facilitándose así la acción de las multinacionales norteamericanas. Con ello se facilita la posibilidad de inversión en Europa y específicamente en el nuevo Mercado Común Europeo. Se allana el camino a un flujo excesivo de divisa dólar, que junto a su posibilidad de ser convertida a oro, revelaría posteriormente su punto débil. Junto con el déficit en dólares, se exporta inflación. La problemática del momento es entonces flexibilizar el mecanismo de ajuste mediante tasas más graduales, que además permitan prever los precios en mercados futuros con menor incertidumbre. A partir de 1964, entran en funcionamiento mercados financieros paralelos al de Nueva York con base a los altos volúmenes de la divisa dólar en circulación. Para 1971, el desmoronamiento del sistema no se lleva consigo al dólar mismo: a través de devaluaciones masivas, de fijación de bandas de fluctuación de las paridades de su reemplazo como moneda patrón a cambio de cestas de monedas, su preeminencia se mantiene. Varias son las explicaciones de su sostenimiento y vigencia. Amenazas de desprotección bélica por parte de Estados Unidos a ciertos países poseedores de volúmenes considerables en dólares, acompañadas por el apetito especulativo de los banqueros privados hacia el mercado financiero de liquidez en dólares y el temor de una nueva crisis mundial de grandes proporciones, explican de manera inmediata el mantenimiento de esta divisa. La esencia del dinero se hará patente, pues tras el logro de su aceptabilidad generalizada entre naciones su función de medio de intercambio se convierte en primordial internacionalmente y a favor del emisor. Se ha creado de esta manera una nueva variable macroeconómica en el control de las reservas: el crédito adventicio de los banqueros comerciales. Con el advenimiento del papel moneda no convertible en las transacciones económicas internacionales se entroniza la especulación a escala mundial.

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Al haber sido desintegrado el sistema de tipos de cambio fijos, aparecen como un fenómeno común los grandes déficits, la inflación galopante y la escasez de recursos financieros adecuados y como respuesta, la elevación sin precedentes de la deuda externa. Los bancos mundiales, multilaterales aparecen como verdaderos mecanismos de dominación, y la incertidumbre reina con las fluctuaciones de las tasas de cambio. La formación de los precios es prácticamente monopólica, el librecambio es solo un lugar de referencia. Los gastos estatales se acrecientan debido a las grandes erogaciones militares y las medidas inflacionistas han dejado de ser tonificantes del desarrollo. En los diferentes foros y por los diferentes tratadistas se escuchaban hace tres décadas ciertas necesidades como inaplazables a mediano plazo:           La pronta revisión de las cuotas de membrecía como también de las modalidades de crédito y de votación en los principales bancos mundiales. La renegociación y hasta el perdón de las deudas externas de muchos países. El reemplazo definitivo del dólar y de la banca transnacional por monedas tipo DEG y bancos centrales de composición democrática. El aporte de liquidez como depósito a la vista y de rentabilidad competitiva en los mercados financieros para la moneda mundial. La creación de un gran mecanismo de compensación para las monedas, ligado a una internacionalización del trueque. El perfeccionamiento del mecanismo de ajuste de tasas flotantes de cambio. Defensa del librecambio comercial de los países pese a desajustes en su balanza cambiaria. La utilización de la unidad monetaria internacional, el DEG, ahora en las políticas de desarrollo de los países en desarrollo. Control de todas las liquideces mundiales: el oro, las divisas, los DEGs e inclusive el crédito adventicio de la banca internacional privada. La creación de una unidad de cuenta como común o la implementación del DEG como unidad común de cuentas, que paulatinamente llegaría en el largo

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plazo a sustituir las unidades nacionales que estén siendo denominadas en dicha unidad común.  La instauración definitiva de un gran banco central u organismo mixto descentralizado que con mecanismos internos de corte democrático, sustituyera a los bancos mundiales existentes.

Y algo de todo ello se cumplió. Llegó el Euro y el Banco Central Europeo, pero las cuotas de membresía de organismos multilaterales poca proporción guardan con los niveles de endeudamiento público de los países, no hubo y no puede haber condonación de deudas externas, como tampoco hay reemplazo del dólar. Mucho menos el euro ha podido exigir montos paralelos de liquidez a la vista y de rentabilidad competitiva, pues la situación es la contraria, con una M1 en divisas que lo incluyen como a otras monedas, pero acompasado y en desproporción a un M5 de nuevo cuño. La preferencia por la liquidez se ha ampliado ahora sin límites a nivel mundial: M1 + M2 + M3 - M4 - M5 = L1(Y) + L2(r, Pk) + L3(F) - L4(NM) – L5 (rp, Pd) Se adiciona ahora la oferta monetaria M5 que supone activos de mucha menor liquidez (o de muy largo plazo), emitidos con la única función de especular a futuro y sin fronteras nacionales, aunque ello no se considere en un principio. Esta oferta se corresponde ahora con una demanda monetaria, o preferencia de liquidez L5, que se satisface parcialmente derivados financieros, los Collateralized Debt Obligations, CDO, en función de rp de prima de riesgo y de sus precios, Pd, lo que reduce el nivel total por lo cual se le expresa con signo negativo, pues implica atesoramiento temporal. Siendo la liquidez inversamente proporcional al plazo temporal de realización en efectivo, a un mayor largo plazo contribuye a reducirla a cero y genera impacto cuantitativo agregado y significativo que reduce la oferta y la demanda disponibles en dinero (L1; M1). Los mecanismos de compensación monetaria se han transfigurado, de alguna forma, en una forzada negociación de compensación de deuda pública a través de peligrosos flujos de incremento de M5. Junto a ello, la cerrada defensa del librecambio a pesar de desajustes en balanza comercial se disfraza de tratados de “libre” comercio en la esfera occidental y de internacionalización de los flujos de capital de riesgo en contra de los ahorros de países en desarrollo, mediando la apertura de sus pequeños mercados bursátiles hacia las sucursales del casino internacional del corte de Wall Street. El DEG solo funge de unidad de cuenta interna en el FMI, pero es el euro la moneda que se ha entronizado a la par del dólar, aunque flotando en la vaporosa demanda M5 europea que ha contribuído a su reconocida e inesperada crisis de la segunda década del milenio.

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En resumen, a grandes zancadas históricas, de 1975 a 1980, se cumple un período en el cual el Estado rige la economía en gran parte del mundo, suben y bajan los precios internacionales del petróleo comienza a configurarse un escenario de crisis con las políticas de mantenimiento a flote de las economías con gasto público y deuda externa. Para 1981 a 1985, en muchos países se procedió a la nacionalización de la banca, simultánea a la bonanza petrolera que conllevó el fenómeno holandés para muchas economías que fueron hacia la bancarrota y el endeudamiento sin precedentes. Las monedas flotantes generaron escenarios de devaluación, rompiendo la confianza entre gobiernos y empresarios. Con el reaganismo estadounidense y el thatcherismo británico las firmas de primero y segundo orden (carnívoros y carroñeros) de la cadena trófica empresarial, la misma cadena de explosión e implosión, escalaron lugares y compartieron honores en el Top Ten del ranking de Expansión empresarial. A partir del período 1985 – 1990, el endeudamiento y los estados incapaces para la administración, redujeron el peso de las empresas estatales y paraestatales, se abrieron casas de bolsa, se fomentaron las sociedades anónimas e impulsaron aún más las bolsas de valores y se inició el camino hacia la competencia internacional en valores especulativos. Entre 1991 y 1995, hay un auge de tratados de libre comercio, arriba el imperio de la tecnología en información y comunicación, TICs, se produce la bonanza de algunas de las empresas pioneras en internet. De 1996 a 2000 a la par que se da el crack en las bolsas de Asia, Rusia y Brasil, así como la inversión especulativa, el endeudamiento y la crisis de la banca da duros golpes a las empresas más grandes del mundo. La globalización está en ascenso y las empresas se asocian para fortalecerse bajo su modelo defensivo en los grupos y los holdings. Las nuevas tecnologías y telecomunicaciones empujaron a las empresas puntocom y caen los indicadores de las acciones tecnológicas, como Nasdaq. Para el comienzo del milenio, de 2000 a 2005, la transición política soporta el nuevo modelo financiero y tecnológico, goza de una visión engañada de la prosperidad con base en derivados y cierra los ojos a lo que vendría indefectiblemente a partir del 2008. En Estados Unidos el partido demócrata regresa al poder a comienzo de 2009, con una esperanzada votación para rehacer el sistema. Sin embargo, reintegra a sus cargos a los artífices de la infraestructura institucional financiera que ha llevado al nuevo orden financiero de explosión e implosión, además de renombrar a funcionarios que aparecen como responsables de la caída del

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sistema y del soporte teórico, ideológico y político de sus fallas. Nada ha de cambiar. Se reactiva el soporte a la no regulación a las inversiones del sistema, que se mantiene como una política gubernamental sosteniendo la política de CDOs, entendiendo quizá que es el arma defensiva más potente con que cuentan los Estados Unidos para distribuir el riesgo de sus errores de política financiera entre todos quienes detentan sus activos financieros alrededor del mundo, desde moneda, pasando por treasure biiles y acciones privadas, hasta derivados colaterales. Bajo el gobierno demócrata desde el 2009 los grandes grupos concentradores en el sistema financiero han adquirido a otra entidades y aumentado su tamaño y poder. Se observa que los principales funcionarios del gobierno en la Secretaría del Tesoro, en las diversas Comisiones, en la misma Securities and Exchange Commissión, SEC, y en la dirección de la Reserva Federal, entre otras, que se mantienen como las grandes defensoras de la no regulación. Estos mismos funcionarios provienen de los CEOs de las quince o más entidades dominantes en el sistema financiero de los Estados Unidos, las mismas que fueron beneficiarias del “salvataje” fenomenal por valor de unos US$4 trillones de dólares entre Unión Europea y Estados Unidos, y que ya finalizando el 2012 no han trascendido como impulsadores keynesianos de los flujos reactivantes del sector real globalizado. La alta élite académica de las primeras universidades de Estados Unidos (y del mundo), los decanos de Administración de Negocios, Economía, Derecho y los profesores eméritos de las mismas facultades, presuntos nobeles, ganan ingresos extras a sus cargos docentes con el sector privado representado en las mismas grandes entidades financieras antes mencionadas por valores que fluctúan entre US$100.000 y US$500.000 al año y con fortunas personales de entre US$15 millones y US$50 millones, que no se conciben con su tarea intelectual “aparentemente desinteresada”. Esta misma élite de pensadores ha defendido la no regulación y se ha equivocado de manera flagrante en los diagnósticos contratados por países. Un ejemplo es el de Islandia270, que de ser una “utopía de país” entre los más ricos del mundo y ejemplo para otros muchos, pasa al empobrecimiento en el breve plazo de una década, a causa de los dictámenes de política económica tergiversados a favor de la explotación minera, del libre comercio de capitales, de los grandes endeudamientos individuales para adquirir empresas en funcionamiento, de la apertura de sociedades a la inversión anónima y de su bursatilización a través de las bolsas del mundo y de los “grados de inversión” engañosos dados al país por parte de las grandes calificadoras de riesgo. De esas

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mismas calificadores de riesgo que tenian en A2 y AAA a las empresas que se fueron a pique en la reciente gran crisis, y a muchas otras que se hundieron en el mundo bursátil con anterioridad al septiembre negro del 2008.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

* Más adelante, se verá de manera clara cómo incide en esta figura la prevalencia cada vez mayor de transacciones electrónicas, comunes en las relaciones interempresariales e interpersonales. 2 BROOMAN, F.S. Macroeconomía. España Aguilar, Biblioteca de Ciencias Sociales. 1969. pp. 250-251. 3 CASTRO, A. y LESSA, C. Introducción a la economía, un enfoque estructuralística. México, Siglo XXl, 1971. p. 103. 4 * El denominado dinero plástico, derivado de la configuración física de tarjetas sistematizables, de crédito o débito, con mayor o menor información incorporada en chips, como soporte parcial o completo en transacciones electrónicas, mantienen estas características fundamentales. 5 Ibíd., p. 104. 6 Ibíd., p. 105. 7 PÉREZ GONZÁLEZ, Humberto. Economía Política del Capitalismo. Bogotá, UNINCCA 1980, p. 39. 8 PARSONS, Talcott. El sistema social. Madrid, Revista de Occidente, Biblioteca de la Revista de Occidente. 1976, p. 122. 9 Ibíd., p. 123. 10 VILAR, Pierre. Oro y moneda en la historia, 1450-1920. España, Ariel, 1981. pp. 23-24. 11 Ibíd., p. 24. 12 Ibíd., p. 25. 13 Ibíd ., pp. 25-28. 14 SHUMPETER, Joseph. Historia de análisis económico. España Ariel, 1982. p. 337. 15 Ibíd ., p. 338. 16 GALBRAITH, John Kenneth. Dinero: 1976. pp. 48-49. 17 DUNCAN K, Foley. Hacia una teoría marxista del dinero. Instituto de estudios matemáticos en las ciencias sociales, U. de Stanford, U. Nacional de Colombia. Depto. de Economía. Traducción en mimeo de Eduardo Laslar y Mauricio Pava, p. 5. 18 MARX, Carlos. El capital. México- Bogotá, V (1), 1977. pp. 1-47. 19 KEYNES J. Maynard. Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. F.C.E. 1974, p. 261 20 * Es decir, fundamentalmente con Hyman Phillip Minsky a mediados del siglo pasado. 21 Ibid., p. 261. 22 Ibíd., pp. 198-199. 23 TESSIER NEWLYN, Walter. Teoría monetaria. México, F.C.E, pp. 15 y ss. 24 PÉREZ GONZÁLEZ, H. Op. cit., p. 40. 25 Ibíd., p. 41. 26 Ibíd., p. 42. 27 VILAR, P. Op. cit., pp. 23-24. 28 KEMMERER, Edwin Walter. Oro y patrón oro. Buenos Aires, Suramericana, 1947. pp. 24 y ss. 29 *Sir Thomas Gresham, en el siglo XVI, estimó que las personas se deshacían primero de sus monedas “malas” y ahorraban las “buenas”. Pagaban con las de mayor depreciación para guardar las más apreciadas. Así, con el tiempo, la buena moneda desaparecía de las transacciones en el mercado. 30 Ibíd., pp. 19-23 31 FRIEDMAN, M. Dólares y déficit. Buenos Aires, Emecé, 1971. pp. 291-292. 32 DUNCAN K, F. Op. cit., p. 6, y MARX, Carlos, Op. cit., p. 85.
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MARX, C. Op. cit., p. 99. PÉREZ G, H. Op, cit., p. 65. 35 Ibid., p. 66 36 Ibíd ., p. 66. 37 Ibíd ., pp. 67 y ss. 38 TRIFFIN, Robert. El oro y la crisis del dólar, el futuro de la convertibilidad. México, F.C.E., 1962. pp. 84 y ss. 39 LINDERT, Peter, Key currencies and gold 1900-1913. Princeton University, New Jersey, Estudies in international Finance No. 24, August 1969, p. 76. 40 TRIFFIN, Robert. El sistema monetario internacional. Buenos Aires, Amorrortu, 1970. p. 182. 41 DUNCAN K, Foley. Op. cit., p. 3. 42 ENGELS, Federico. El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Moscú, Progreso, 1974. pp. 217 y ss. 43 Ibíd., p. 221. 44 Ibíd., p. 222. 45 Ibíd., p. 335. 46 Ibíd., p. 336. 47 DUCASSE, Pierre. Historia de las técnicas. Argentina, Eudeba, Biblioteca Cultural No. 29. 1973. 48 ENGELS, Op. cit., p. 338. 49 Ibíd., p. 341. 50 Ibíd., p. 343. 51 Ibíd,. p. 345. 52 Ibíd., p. 347. 53 Ibíd., p. 350. 54 DUCASSE, Op. cit., pp. 20-80. 55 MARX, Carlos. El capital. México-Bogotá, F.C.E., 1977. pp. 607-649 56 MARX, Formaciones económicas precapitalistas. Bogotá, Oveja Negra, 1974. p. 83. 57 VÁSQUEZ DE PRADA, Valentín. Distorsia económica mundial. Madrid, Rialp, 1961. p. 21. 58 KEMMERER, Edwin Walter. Oro y patrón oro. Suramericana, 1947. p. 20. 59 VÁSQUEZ DE PRADA, Op. cit., p. 42. 60 Ibíd., p. 45. 61 Ibíd., p. 56. 62 Ibíd., p. 78. 63 Ibíd., p. 121. 64 Ibíd., p. 121. 65 Ibíd., p. 128. 66 Ibíd., p. 186. 67 Ibíd., p. 191. 68 ELLSWORTH, P.T. y CLARCK LEITH, J. Comercio Internacional. México, F.C.E. 1981, p. 19. 69 Ibíd., p. 21. 70 HEATON, Herbert. Economic History of Europe. Nueva York, Harpe and bros. 1936. Citado por Ellsworth, p. 228. 71 HECKSCHER, August. Mercantilism. George Allen and Urwin Ltda. Londres, 1936. Citado por Ellsworth, pp. 2526. 72 ELLSWORTH, Op. cit., p. 52. 73 Ibíd., p. 215. 74 Ibíd., pp. 217.218 75 Ibíd., p. 222.
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Ibíd., p. 227. Ibíd., p. 283. 78 Ibíd., p. 283. 79 BRAUDEL, Fernando. Civilización material y capitalismo. Barcelona, Labor, Biblioteca Universitaria. 1974. p. 339. 80 DUNCAN K, Foley. Hacia una teoría marxista del dinero. Instituto de estudios matemáticos en las ciencias sociales, Universidad de Stanford, Universidad Nacional de Colombia. Departamento de Economía. Traducción en mimeo de Eduardo Laslar y Mauricio Pava, p. 3. 81 TRIFFIN, Robert. El oro y la crisis del dólar, el futuro de la convertibilidad. México, F.C.E. 1962, p. 85. 82 Ibíd., p. 85 83 Ibíd., p. 86. 84 KEMMERER, Edwin Walter. Inflation and revolution. México, Experience of 1912-1917. Princeton University Press, New Jersey, U.S.A. 1940, p. 9. 85 Ibíd., p. 46. 86 Ibíd., p. 69. 87 Ibíd., pp. 75-76 88 Ibíd., p. 82. 89 Ibíd p. 83. 90 Ibíd., pp. 95-105-151. 91 KEMMERER, Edwin Walter. Sistema monetario de México. Comité de reorganización admistrativa y financiera. República Mexicana. Palacio Nacional, 1917, p. 7. 92 Ibíd., p. 8. 93 Ibíd., p. 18. 94 Ibíd., p. 17. 95 Ibíd., p. 28. 96 Ibíd., p. 29. 97 Ibíd., p. 37. 98 Ibíd., p. 49. 99 Ibíd., p. 51. 100 Ibíd., p. 57. 101 Ibíd., p. 69. 102 Ibíd., p. 70. 103 PERÚ. BANCO DE RESERVA DEL PERÚ. Misión de constitución económica. Proyecto de ley para la creación del Banco Central de Reserva. Lima, Perú. Imprenta Torres Aguirre, 1931, p. 7. 104 Ibíd., p. 8. 105 Ibíd., p. 81. 106 Ibíd., p. 86-87. 107 Ibíd., p. 88. 108 Ibíd., p. 89. 109 Ibíd., p. 108. 110 Ibíd., p. 112. 111 Ibíd., p. 183. 112 Ibíd., p. 194. 113 FORD, Alec George. El patrón oro 1880-1914, Inglaterra y Argentina. Instituto Torcuatto di Tella. Buenos Aires, 1966. p. 315. 114 Ibíd., p. 315. 115 Ibíd., p. 319.
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Ibíd., p. 58. Datos citados de J.M. Keynes, en Treatise on money. Ibíd., p. 52. 118 Ibíd., p. 56. 119 Ibíd., p. 167. 120 Ibíd., p. 231. 121 Ibíd., p. 250. 122 Ibíd., p. 253. 123 TESSIER NEWLYH, Walter. Teoría monetaria. México. F.C.E. pp. 18-19. 124 Ibíd., p. 20. 125 VILLAR, Pierre. Oro y moneda en la historia 1450-1920. España, Ariel, 1981. pp. 340-345. 126 VILAR, Pierre. Oro y moneda en la historia 1450-1920. España, Ariel, 1981. pp. 340-345. 127 Ibíd., p. 412. 128 Ibíd., p. 413. 129 Ibíd., p. 435. 130 Ibíd., p. 439. 131 GALBRAITH, John Kenneth. Dinero: de dónde viene... a dónde va. México, Diana, 1976. pp. 61-62. 132 Ibíd., p. 63. 133 Ibíd., p. 64. 134 Ibíd., p. 66. 135 Ibíd., p. 55- 68. 136 ROLFE, Sidney. Oro y poder mundial, el dólar, la libra y los planes de reforma. Buenos Aires, Troquel, 1968. pp. 68-70. 137 Ibíd., p. 73. 138 ELLSWORTH, P.T. Y CLARCK, Leith, J. Comercio Internacional. México, F.C.E. 1981. pp. 455-456. 139 Ibíd., p. 457. 140 Ibíd., p. 463. 141 Ibíd., p. 465. 142 Ibíd., p. 471. 143 Ibíd., p. 476. 144 ROLFE, Op. cit., p. 77. 145 TRIFFIN, Robert. El oro y la crisis del dólar. El futuro de la inconvertibilidad. México, F.C.E. 1962. p. 85. 146 LINDERT, Peter H. Key currencies and gold 1890-1913. New jersey, Princeton University, Estudies in International finance No. 24, August, 1969. 147 TRIFFIN, Op. cit., pp. 85-86. 148 ROLFE, Op. cit., p. 88. 149 ELLSWORTH, Op., p. 504. 150 ROLFE, Op. cit., p. 93. 151 ANIF. Cartea financiera No. 22. Bogotá, V (3): 2, Mar. 1976. pp. 19 y ss. 152 F.M.I. Finanzas y desarrollo. A 40 años de Bretton Woods. Hitos. V (21): 1, Marzo 1980. pp. 26-27. 153 ROLFE, Sidney y BURTLE, James. Sistema monetario internacional, Desarrollos y perspectivas. Buenos Aires, Troquel, 1976, p. 101. 154 Ibíd., p. 102. 155 Ibíd., p. 108. 156 FRIEDMAN, Milton. Dólar y déficit. Buenos Aires, Emecé, 1971. pp. 255 y ss. 157 ROLFE, Y BURTLE, Op. cit., p. 112. 158 ANIF, Op. cit., p. 23. 159 ELLSWORTH Y CLARCK, Op. cit., p. 518.
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ANIF, Op. cit., p. 25. MUNGERER, Horst. Principales acontecimientos en el sistema monetario europeo. Finanzas y desarrollo. V (20): 2, jun. 1983. pp. 16-19. 162 ROLFE Y BURTLE, Op. cit., p. 115. 163 Ibíd., p. 117. 164 Ibíd., p. 121. 165 Ibíd., p. 125. 166 Ibíd., p. 131. 167 VAN DEN, Boogaerde. El derecho especial de giro privado. Finanzas y desarrollo. V (21); 2, Jun. 1984. pp. 2022. 168 KALMANOVITZ , Salomón. Neoliberalismo y monetarismo en Colombia. Bogotá, Impresora Gráfica, En Revista Nueva Crítica. Año 1. No. 1 Nov. 82 Feb. 83, p. 33. 169 ELLSWORTH Y CLARCK, Op. cit., p. 520. 170 CASTRO RUZ, Fidel. La crisis económica y social del mundo. Bogotá, Oveja Negra, 1983. p. 79. 171 Ibíd., p. 81. 172 Ibíd., p. 87. 173 Ibíd., p. 91. 174 Ibíd., p. 93. 175 ELLSWORTH Y CLARCK, Op. cit., pp. 526-527. 176 ROLFE, Op. cit., p. 180. 177 NUEVA FRONTERA. Manual de servicios financieros internacionales. Oct. 1981. Instrumentos generales de interés. p. 33. 178 ANIF, Op. cit., p. 27. 179 TRIFFIN, El oro y la crisis del dólar: el ayer y el mañana. Boletín CEMLA, V (25): 6, Nov-Dic., 1979. p. 341. 180 Ibid., p. 341. 181 Ibíd., p. 344. 182 Ibíd., p. 346. 183 Ibíd., p. 347. 184 Ibíd., pp. 352-358. 185 ISSING, Otmar. The birth of the Euro. Cambridge University Press, 2008, p. 202-296 186 KEYNES, John Maynard. Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero.Fondo de Cultura Económica, 11o. edición, México, 1983, pp. 176-177 187 GURLEY, John G. y Shaw, Edward S. Financial intermediaries and the saving-investment process. Journal of finance, vol. 11, Mayo 1956, pp. 257-266, citado por Serrano, Javier. Mercados monetarios y de capital. Universidad de los Andes, 1989, p.32 188 MINSKY, Hyman. El financiamiento capitalista y el precio de los bienes de capital. Capítulo IV, fotocopia, pp. 83-87 189 Ibid, p. 86 190 SERRANO, Javier. Mercados monetarios y de capital. Universidad de los Andes, 1991, p.3 191 MINSKY, Hyman Stabilizing an unstable economy. McGraw-Hill, 2008. Primera edición, Yale University Press, 1986 192 CHICA A., Ricardo. Los elementos básicos del marco analítico poskeynesiano para el análisis de la financiación de la inversión.Revista Desarrollo y Sociedad, No. 14. Uniandes, Mayo 1994, p.111 193 Davidson, Paul. Oil Conservation: Theory vs. Policy. Journal of Post Keynesian Economics, 1979 194 Naciones Unidas. Protocolo de Kioto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, 1998 195 INTI. Instituto Nacional de tecnología industrial. Bonos de carbono, mayo de 2005
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Ibid. The Economist. The Dutch Disease, noviembre 26 de 1977. Recursos de gas descubiertos en 1959 en los Países Bajos y su efecto sobre la economía: Neary, Peter J. y Corden, W. Max. Booming Sector and Deindustrialisation in a Small Open Economy. The Economic Journal 92, December: 825–848; Corden, W. Max. Boom Sector and Dutch Disease Economics: Survey and Consolidation. Oxford Economic Papers 36: 362. 198 CAVALCANTI, Tiago; Mohaddes, Kamiar; Raissi, Mehdi. Commodity Price Volatility and the Sources of Growth, Cambridge Working Papers in Economics, 2011. 199 VILLAVICENCIO, Walter J. Smith y Meza Arévalo, Humberto. El mercado petrolero internacional. MBA Universidad Nacional Autónoma de Honduras, 2006 200 SENER. Prospectiva del mercado de petróleo crudo 2010-2025, Secretaría de Energía México 2011, p. 17 201 Ibi., p. 22 202 Ibid., p. 25 203 Ibid., p. 30 204 ANDERSON, 1998. citado por Villavicencio, ibid. 205 http://www.quanta.net.py/userweb/apocalipsis/Deuda_Externa/body_deuda_externa.htm 206 AFP. La tormentosa relación entre un petróleo por las nubes y un dólar débil. Disponible en: ElEconomista.es. Febrero de 2008, p. 1 207 Ibid. 208 CNMV. Guía informativa Comisión Nacional del mercado de valores, Barcelona, 2006, pp. 25 y ss. 209 Rankia. Estrategias con opciones financieras (1). Disponible en: http:// www.rankia.com/ articulos/ 210075estrategias-opciones-financieras-i 210 Ibid., Condicionantes del valor de la prima en las opciones financieras 211 Ibid. 212 Ibid. 213 Ibid. 214 GALÁN Sarmiento, Antonio. Al Petróleo Colombiano le llegó la hora. http: // www. fendinal. org. co/ Estacion2_ AL% 20PETROLEO %20 COLOMBIANO. htm, Federación Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo, Fendipetróleo, agosto 11 de 2003. 215 COTIZACIÓN de agosto 27 de 2003 216 GALÁN, op. cit 217 Ibid. 218 Periódico Portafolio. Precios del petróleo siguen siendo el 'driver' de los mercados internacionales. Sección Economía, 17 de septiembre de 2008 219 Ibid. 220 AlHAJJI, A.F. ¿Cómo afecta el dólar débil los precios del petróleo? Economista especializado en energía, y profesor en la Ohio Northern University.Copyright: Project Syndicate, 2008. 221 Ibid. 222 MONTAÑO, Baltasar. Claves para entender las subidas de su valor ¿por qué la especulación está disparando el precio del petróleo? Disponible en: elmundo.es, mayo de 2008 223 Ibid. 224 MARTUL, Ramón. Los contangos y las backwardations. Disponible en: www.gremirecuperacio.org/ 15revista-ficha. asp?ficha=495 225 Montaño, op. cit. 226 Ibid. 227 Ibid. 228 SENER. Prospectiva del mercado de petróleo crudo 2010-2025, Secretaría de Energía México 2011, p. 25 229 Ibid., p. 30
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Experiencias mexicanas con los modelos bottom-up. Lic. José Alberto Garibaldi Fernández Director General de Información y Estudios Energéticos México, D.F., 21 de Noviembre de 2002 231 NORIEGA, Fernando A. Tres hipótesis sobre la economía del medio ambiente. En: www. hemerodigital. unam.mx/ ANUIES/ unam/ problems/ 115-116/sec_8.html 232 Ibid. 233 BÉNARD, JEAN ;Y Kaldor, Nicholas. Programación del Desarrollo Económico. Fondo de Cultura Económica, México D. F., Mexico, 1965 234 KALECKI, Michal. Impuesto al gasto, . Fondo de Cultura Economica, Buenos Aires, 1963 235 El Observatorio del Petróleo es una organización crítica de la inversión extranjera y de las relativa sujeciones del aparato estatal en cada país a los intereses de las empresas privadas del petróleo. Para aportes respecto a los cambios concretos de las relaciones legales entre estados y empresa petroleras se puede ver OILWATCH. Impacto ambiental de la explotación petrolera en América Latina, 2005. Disponible en: www.scribd.com/doc/11560761/Articulo-Sobre-La-LEY-de-Servidumbre-en-Hidrocarburos 236 Término acuñado por Charles Ferguson, en su documental ganador del Oscar 2011 “Inside Job”, para referirse a la que en este documento se ha denominado cadena de explosión e implosión. 237 LENIN. Obras escogidas, Moscú, Progreso, 1981. p. 37. 238 ASCUY, Antonio. La producción mercantil y la mercancía. Armadillo, Tomado de la Revista Economía y Desarrollo Nos 31 y 32. U. de la Habana. Sep. – Oct - Dic., 1975. p. 49. 239 MARX, Op. cit., p. 15. 240 ASCUY, Op. cit., p. 60. 241 ASCUY, Op. cit., p. 7. 242 PÉREZ GONZÁLEZ, Humberto. Economía política del capitalismo. Bogotá, UNINCCA, 1980, p. 35. 243 Ibíd., p. 19. 244 MARX, Op. cit., p. 35. Describe estas fases como las formas que van de I a V. 245 ASCUY, Op. cit., pp. 77-78 246 RICARDO, David. Principios de economía política y tributación. F.C.E. 1976. p. 34. 247 PÉREZ GONZÁLEZ, Op. cit., p. 36. 248 PÉREZ GONZÁLEZ, Op. cit., p. 20. 249 MARX, Op. cit., p. 83. 250 RICARDO, Op. cit., p. 265. 251 PÉREZ GONZALEZ, Op. cit., p. 34. 252 MARX, Op. cit., p. 84. 253 PÉREZ GONZÁLEZ, Op. cit., p. 39. 254 Ibíd., p. 107. 255 Ibíd., p. 607. 256 FRIEDMAN, Milton. Dólares y déficit. Argentina, Emecé, 1971, pp. 276-277. 257 RICARDO, Op. cit., p. 264. 258 FRIEDMAN, Op. cit., 292. 259 RICARDO, Op. cit., p. 265. 260 TRIFFIN, Robert. El sistema monetario internacional Buenos Aires, Amorrortu, 1970. pp. 180 y ss. 261 NOVAK, George. La ley del desarrollo desigual y combinado de la sociedad. Argentina, Pluma, 1973. 262 VILAR, Pierre. Oro y moneda en la historia 1450-1920. Ariel, 1981. p. 30. 263 RICARDO, Op. cit., p. 112. 264 Ibíd 265 SAMIR, Amin. La acumulación escala mundial. Buenos Aires-Argentina. Siglo XXXl, 1975. p. 408. 266 Ibíd., pp. 426-428. 267 Ibíd., pp. 426-428.
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AZCUY, Op. cit., p. 63. SERGE, C.K. Se benefician los Estados Unidos del "derecho señorial? París, mimeo traducción U. Nacional. 270 Claramente explicado en “Inside Job”, documento fílmico que sustenta varios de los datos acá expuestos.
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