Corte de Apelaciones de San Miguel, 26 de julio de 2012, Rol Nº 253-2012 Amp

Ref.: Acoge amparo por jóvenes internos en Casa 5 de CRC de San Bernardo San Miguel, veintiséis de julio de dos mil doce. Vistos y teniendo presente: Primero: Que a fojas 1 comparece don Cristian Alejandro Sleman Cortés, defensor penal público, interponiendo acción constitucional de amparo en favor de los adolescentes Jonathan Daniel B.A., Hans Adán R.S., Ángelo Giovanni G.L. y John Sebastián H.D. y en contra del señor Director del Centro de Régimen Cerrado de San Bernardo don Pedro Godoy Cisterna. Argumenta que los días viernes 13 y miércoles 18 del presente mes, él y otro defensor público visitaron las dependencias del centro antes mencionado, ocasión en que acudieron, entre otros lugares, a la casa N° 5 del mismo, destinada exclusivamente a mantener a los adolescentes sujetos a la medida de separación del grupo, la que puede decretarse como medida de protección -cuando su seguridad personal se haya visto amenazada o haya sido víctima de un ataque que afecte su integridad física- o como una forma de aislar a un infractor que agredió a otro que por alguna circunstancia signifique un riesgo para la seguridad de los demás. Refiere que en la mencionada casa pudieron verificar las pésimas e inhumanas condiciones de encierro en que se encuentran los amparados, quienes fueron separados del grupo como medida de protección pues en sus dependencias de origen (donde se les asignó para cumplir sus funciones) fueron gravemente vulnerados sus derechos pues fueron víctimas de agresiones físicas y amenazas serias y verosímiles de atentar contra su vida, por parte de otros internos. Manifiesta que, durante los dos días que duraron las visitas, los adolescentes ya individualizados se encontraban todos juntos, encerrados en una celda que no supera los 6 metros cuadrados, en cuyo interior sólo había una cama de 1 plaza, un par de sillas, un televisor pequeño y un recipiente plástico donde podían orinar, manteniéndose en dicha situación desde las 10:00 y hasta las 17:30 horas aproximadamente, de manera continuada, sin salir en ningún momento de aquel lugar ni tampoco para realizar actividades propias de su plan de intervención o distraerse. Agrega que la celda en cuestión ni siquiera cuenta con ventanas y la única visión que tienen hacia el exterior es a través de la puerta, cuya mitad superior se
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encuentra enrejada, siendo esta también la única forma de ventilación de dicho lugar enclaustrado y hacinado. Señala que, después de las 17:30 horas, los amparados son cambiados a otras celdas, ubicadas también al interior de la casa N° 5, para que pernocten y, llegada la mañana siguiente, son desencerrados y pueden ducharse y desayunar en un comedor, para luego retornar a la celda ya referida, lugar donde pasan todo el día, en una rutina y condiciones enajenantes que no cambian, sin posibilidad alguna de realizar actividades propias de su proceso de rehabilitación o acceder a un patio para distraerse o permitirles un mayor espacio de circulación. Todo ello en circunstancias que allí se encuentran -paradójicamentecomo medida de protección tendiente a evitar que sean vulnerados en sus derechos a la integridad física y psíquica por parte de sus pares. Indica luego que, consultados los profesionales del CRC de San Bernardo respecto de los motivos por los cuales los amparados son mantenidos en tan vejatorias condiciones, éstos manifestaron que es la única forma de asegurar que ellos no sean agredidos por otros internos, toda vez que en la misma casa N° 5 los adolescentes amparados comparten espacios con los jóvenes agresores, lo que deriva en que, si a los primeros les permiten salir de la celda en que están encerrados todo el día, posiblemente serán agredidos por el resto de los internos que ocupan los patios, comedores y demás dependencias del lugar. Señalan también que no es posible retornarlos a sus casas de origen pues allí también existe el peligro de que sean víctima de agresiones, sin que haya espacios disponibles para segregar a dichos los adolescentes. Refiere que lo anterior evidencia que el Director del CRC San Bernardo ha procedido inadecuadamente al permitir las condiciones de encierro ya descritas, sin que puedan conformarse con la inaceptable situación de privación de libertad en que se encuentran adolescentes infractores de ley so pretexto de que no existen las condiciones de infraestructura necesarias para segregarlos correctamente. Previa cita de los artículos 6, 19 N° 7 y 21 de nuestra Carta Fundamental; 37 letras a) y c) y 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño; 2°, 20, 44, 45 y 49 de la Ley N° 20.084, solicita que se acoja la presente acción de amparo y disponga el traslado de los adolescentes en cuyo favor se recurre al Centro de Régimen Cerrado de Santiago o al que esta Corte determine, “considerando las condiciones internas de los centros privativos como la situación de amenaza de su integridad en que se encuentran los amparados.” (sic) Segundo: Que a fojas 10 informa don Pedro Godoy Cisterna, Director del CIP-CRC San Bernardo del Servicio Nacional de Menores, quien luego de describir la evolución que la infraestructura y
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poblamiento del referido centro a partir del año 2007 en adelante, indica que éste actualmente cuenta con 5 casas, 4 de las cuales tienen como fin la entrega de programas para el proceso de reinserción social y una quinta para la denominada “unidad de atención especial o casa N° 5”, destinada a la segregación de jóvenes. En cuanto a esta última, indica que en abril de 2011 se implementó un plan de mejoramiento, en el que se habilitó un baño de manera completa, se efectuaron trabajos de pintura general y se mejoró la distribución del espacio, de modo que pueda implementarse una rutina adecuada, agregando que la pieza de la casa N° 5 aludida por el recurrente, sostiene que ésta no es un dormitorio sino que es una habitación para que allí vean televisión los jóvenes que se encuentran en la necesidad de proteger su integridad, sin que permanezcan encerrados en tal lugar por el tiempo indicado en el recurso, ya que ellos cuentan con diversas actividades acordes a sus planes de intervención, muchas de las cuales se desarrollan en la misma casa N° 5 (apoyo pedagógico, prestaciones lúdico recreativas, atención especializada en drogas, intervención clínica y social, visitas de familiares). En cuanto a la situación de cada uno de los amparados, informa lo siguiente: 1.- Jonathan B.A.: ingresó como condenado en causa RUC 1000814184-9 y se encuentra bajo control de ejecución del Juzgado de Garantía de San Bernardo, quien no logró adaptarse a la dinámica de la unidad N° 4 y solicitó de manera voluntaria su segregación, generándose a su respecto un plan de bajadas progresivas a las que no adhirió, presentando una crisis de angustia e ideas suicidas el día 02 de abril último, lo que derivó en su atención de urgencia en el Hospital Horwitz Barak. Tras lo anterior, se solicitó al Tribunal una prórroga para la aprobación de su plan de intervención individual, a fin de contar con un diagnóstico claro de su situación de salud mental. 2.- Jhon H.D.: ingresó como condenado en causa RUC 1101125995-4 y se encuentra bajo control de ejecución del Juzgado de Garantía de San Bernardo, quien con fecha 09 de julio pasado le refirió una situación de maltrato físico y psicológico y abuso sexual a la encargada de su caso e interventora clínica, efectuándose por escrito la denuncia correspondiente e informándose todo ello al referido Tribunal y a la Fiscalía, siendo luego trasladado a la casa N° 5. Si bien el día 15 de julio último cumplió la mayoría de edad y debía por ello ser derivado a la casa N° 3, él se negó a porque teme ser vulnerado por otros jóvenes, motivo por el que se plantea un programa de bajadas progresivas a dicha unidad. 3.- Hans R.S.: ingresó en calidad de quebrantado en causa RUC 0700567823-9 del 11° Juzgado de Garantía de Santiago para cumplir
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60 días de internación en régimen cerrado, disponiéndose su incorporación a la escuela y al taller de telar, visitas cada 15 días con el responsable de su caso y atención psicológica, quien si bien en un principio presentó dificultades con sus pares, luego participó preferentemente en los talleres. Sin embargo, los conflictos suscitados en el pabellón donde pernoctaba hicieron que él solicitara su permanencia en la unidad de atención especial como una medida de resguardo de su integridad física y, si bien se han organizado bajadas progresivas a dicha unidad con el objeto de propiciar su reingreso, él se opone tajantemente a su casa de origen. Se hace presente que este joven egresa del recinto el día 22 de julio de 2012. 4.- Ángelo G.L.: ingresó en calidad de quebrantado en causa RUC 0900916855-6 del Juzgado de Garantía de San Bernardo para cumplir 60 días de internación en régimen cerrado, disponiéndose en su orden de ingreso que a su respecto debían adoptarse todas las medidas de resguardo necesarias por cuanto el adolescente señaló haber sido agredido en la casa N° 4 en quebrantamientos anteriores, razón por la que se dispuso su permanencia en la casa N° 5. Si bien desde su ingreso él ha manifestado su intención de cumplir en el CRC de Santiago, al tratarse de un quebrantamiento por 60 días, no se cumplen las condiciones para su traslado. A partir del día 17 de julio se implementó un plan de bajadas progresivas a la unidad N° 4 durante la jornada de la mañana y al cabo de 15 días, previa evaluación, debiera incluirse en la jornada de la tarde, todo ello a fin de resguardar su integridad física y psicológica. Concluye señalando que no es efectivo que los jóvenes se encuentren encerrados en los términos descritos en el recurso y si bien las condiciones de infraestructura históricamente con menores a la cantidad de jóvenes condenados que alberga el CRC de San Bernardo y, en el caso particular de los amparados, se ha realizado planes de intervención y seguimiento, los que han sido informados al Tribunal de ejecución y la medida de segregación adoptada a su respecto es absolutamente temporal y pretende dar solución a la situación que atenta contra la integridad de aquellos adolescentes, a través de herramientas consistentes en bajadas progresivas o un potencial traslado a otro centro si las condiciones son favorables para ello; todo ello con la finalidad de resguardar su integridad física y psicológica y cumplir progresivamente con sus planes de intervención individual, los que incluyen actividades diarias y tareas para el logro de los objetivos planteados, sin que se pretenda aislar a los referidos jóvenes. Por último, señala que, dadas las condiciones del centro que dirige y de los demás de la Región Metropolitana, las deficiencias de infraestructura y la sobrepoblación han derivado en que la Dirección
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Regional y Nacional de SENAME busquen incesantemente nuevas alternativas para entregar mejores prestaciones a los jóvenes condenados y así resguardar sus derechos fundamentales consagrados en la ley, la Convención de los Derechos del Niño, los tratados internacionales ratificados por Chile y el reglamento que regula los centros cerrados del SENAME. Tercero: Que a fojas 98, a petición de esta Corte, rola informe del Juez del Juzgado de Garantía de San Bernardo, don Claudio Ortega Loyola, quien asumió funciones en la Sala especializada de responsabilidad penal adolecente de dicho tribunal, desde el mes de julio del presente año. Que, con ocasión de las visitas semestrales efectuadas a dependencias del CRC San Bernardo, ha constatado y dejado registro en el acta respectiva, de una serie de situaciones en la sección denominada “casa cinco. A saber, el informe correspondiente al primer semestre del año 2011, da cuenta de la inexistencia de separación entre adultos y adolescentes, que se emplaza en un espacio reducido en el que confluyen los internos, sin áreas verdes, ni lugares propios de recreación, a lo que se suma la inexistencia de actividades recreativas, de formación o capacitación. Que, con ocasión de las visitas efectuadas por el juez, siendo la última el 20 de julio pasado, el mismo día de interposición del recurso, pudo constatar la permanencia de un número elevado de adolecentes en dicha unidad, que en algunos casos se ha tornado prologada, no existiendo actividades acordes a la concreción del plan de intervención individual. Sostiene que la casa cuenta con una capacidad para diez jóvenes, pero se ha constatado, en reiteradas ocasiones, que este número es altamente superado, tal como se dejó constancia en los informes semestrales y actas de visitas semanales, sin perjuicio de lo cual, en la visita realizada el día 20 de julio del año en curso se verificó una disminución en los números de los adolecentes, pero una mantención de las condiciones ya descritas, esto es, ausencia de actividades en función del plan de reinserción social y una carente infraestructura. Agrega que hay permanencias prolongadas y existencia de adolecentes enviados a dicha sección, sin mayores fundamentos, motivo por el cual, se ofició al Sr. Director de dicho centro a fin que informara los motivos por los cuales se había procedido a la segregación de los amparados B.A., R.S., G.L. y H.D., informando que los motivos se referían a un trastorno adaptativo severo con falta de control de impulsos; quebrantamientos de condena; y situación de vulneración, respectivamente, según consta en el informe de rolante a fojas 74 y siguientes.

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En cuanto a la falta de actividades en dicha casa, sostiene que existen permanencias prologadas sin haber intervención intensiva a fin de dar cumplimiento a los planes decretados para los adolecentes, apreciándose que aquellas son escasas, limitándose a lapsos inferiores a sesenta minutos en un día, concluyendo que dicha sección se encuentra diseñada para permanencias transitorias, pero en la práctica, se ha constatado, en gran cantidad de casos, incluida la situación de los recurrentes, que se excede el plazo de permanencia, circunstancia que a la fecha no ha cesado. Cuarto: Que, al informe referido precedentemente, se acompañaron los siguientes documentos: informes de visitas semestrales correspondientes al primer y segundo semestre del año 2011 y primer semestre del año en curso; actas de visita semanal de 13 y 20 de julio del presente año, oficios remitidos al recurrido y actas de audiencias a las que hace referencia en su informe. Quinto: Que del mérito de los antecedentes reunidos en autos, en especial lo informado por el señor Juez del Juzgado de Garantía de San Bernardo, encargado de la Sala Especializada de Responsabilidad Penal Adolescente se tiene por establecido lo siguiente: a) Que el Centro de Régimen Cerrado de San Bernardo, en su casa N° 5 denominada unidad de atención especial, no cuenta con una separación entre adultos y adolescentes, se emplaza en un espacio reducido, sin áreas verdes, ni lugares propios de recreación; b) Que existe un número elevado de adolescentes en dicha sección, en algunos casos con una permanencia prolongada, no existiendo actividades acorde a la concreción de sus respectivos Planes de Intervención Individual; c) Que la casa cuenta con una capacidad para diez jóvenes, constatándose en reiteradas ocasiones que este número es altamente superior, según consta en los informes de visitas semestrales y actas de visitas semanales acompañados en autos; d) Que se verificó que existen adolescentes que se envían a dicha sección sin existir mayores fundamentos para ese efecto, lo que deriva en la ausencia de actividades en función de sus planes de reinserción social; e) Que dicho Centro no cuenta con intervenciones intensivas a fin de dar cumplimiento a los planes decretados para los adolescentes, apreciándose que aquéllas son escasas, limitándose a lapsos inferiores a 60 minutos en un día, lo que claramente amenaza y vulnera los derechos e integridad de los adolescentes y; f) Que los jóvenes materia del amparo, esto es Jonathan B.A., Ángelo G.L. y Jhon H.D., han permanecido allí desde el 27 de marzo, 19 de junio, 6 de julio del año 2012, respectivamente y el joven Hans R.S.
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ingresó el 23 de mayo, egresando del recinto el día 22 de julio, ambas fechas del presente año. Sexto: Que en resumen dada la situación del lugar en que permanecen los adolescentes Jonathan B.A., Jhon H.D. y Ángelo G.L. y período en que éstos fueron allí internado, se colige que se encuentran en grave riesgo físico y psicológico que amenaza su seguridad individual, correspondiendo a esta Corte adoptar las medidas necesarias para resguardarlos en la forma que se dirá en lo resolutivo de este fallo, en cumplimiento además a lo dispuesto en el artículo 37 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Y visto, además, lo dispuesto en el artículo 21 de la Constitución Política de la República y 37 de la Convención sobre los Derechos del Niño, se resuelve: I.- Que se acoge la acción constitucional de amparo interpuesto a fojas 1 por don Cristian Alejandro Sleman Cortés, en favor de los adolescentes Jonathan B.A., Jhon H.D. y Ángelo G.L., sólo en cuanto el Centro de Régimen Cerrado de San Bernardo, deberá tomar las medidas necesarias para evitar que los actos y circunstancias que se describen en los considerandos quinto y sexto precedentes, se repitan, velando por la seguridad e integridad física y psíquica de los amparados y especialmente para el fomento de sus sentidos de la dignidad y el valor, tratándoseles con la humanidad y el respeto que merecen. II.- Que se rechaza la acción constitucional de amparo en favor del adolescente Hans R.S., por cuanto dicho joven egresó del recinto antes referido con fecha 22 de julio del año en curso. Regístrese, comuníquese a la institución recurrida y, en su oportunidad, archívese. ROL N° 253-2012 – AMP Pronunciado por la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones de San Miguel, integrada por los Ministros señor Roberto Contreras Olivares, señora María Soledad Espina Otero y Abogado Integrante señor Eugenio Ramírez Cifuentes. Certifico que alegó por el recurso el abogado Cristian Sleman Cortés y contra el mismo la abogado Lilia Munizaga Mellado. San Miguel, 26 de julio de 2012.

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