El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach

Ap´stolos Doxiadis o
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Toda familia tiene su oveja negra; en la nuestra era el t´ Petros. ıo Sus dos hermanos menores, mi padre y el t´ Anargyros, se aseguraron de ıo que mis primos y yo hered´ramos sin cuestionar la opini´n que ten´ de ´l. a o ıan e —El in´til de mi hermano Petros es uno de los fiascos de la vida —dec´ u ıa mi padre cada vez que se le presentaba la ocasi´n. o Durante las reuniones familiares —que el t´ Petros ten´ por costumıo ıa bre evitar—, el t´ Anargyros acompa˜aba la menci´n de su nombre con ıo n o gru˜idos y muecas de disgusto, desd´n o simple resignaci´n, dependiendo de n e o su humor. Sin embargo, debo reconocerles algo: en el aspecto econ´mico los dos o lo trataban con escrupulosa justicia. A pesar de que ´l no asum´ ni una e ıa m´ ınima parte del trabajo y las responsabilidades de dirigir la f´brica que a los tres hab´ heredado de mi abuelo, mi padre y el t´ Anargyros siempre ıan ıo entregaban al t´ Petros su parte de los beneficios. (Esto se deb´ a una ıo ıa fuerte lealtad familiar, otro legado com´n.) u El t´ Petros, a su vez, les pag´ con la misma moneda: dado que no hab´ ıo o ıa tenido hijos propios, cuando muri´ nos dej´ a nosotros, sus sobrinos, v´stagos o o a de sus magn´nimos hermanos, la fortuna que hab´ estado multiplic´ndose a ıa a en su cuenta bancaria y que ´l pr´cticamente no hab´ tocado. e a ıa A m´ en particular, su ((sobrino favorito)) (seg´n sus propias palabras), ı u me dej´ el legado adicional de su magn´ o ıfica biblioteca, que por mi parte don´ a la Sociedad Hel´nica de Matem´ticas. S´lo me qued´ dos libros: el e e a o e volumen diecisiete de Opera Omnia, de Leonhard Euler, y el n´mero treinta u y ocho de la revista cient´ ıfica alemana Monatshefte f¨r Mathematik und u Physik. Estos humildes recuerdos ten´ un significado simb´lico, ya que ıan o delimitaban las fronteras de la historia esencial de la vida del t´ Petros. ıo El punto de partida es una carta escrita en 1742, contenida en el primer volumen, en la que el desconocido matem´tico Christian Goldbach hace al a gran Euler una peculiar observaci´n aritm´tica. Y su fin, para decirlo de o e alg´n modo, se encuentra en las p´ginas 183-198 de la erudita publicaci´n u a o

El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o

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alemana, en un estudio titulado ((Sobre sentencias formalmente indecidibles de Principia Mathematica y sistemas afines)), escrito en 1931 por el todav´ ıa desconocido matem´tico vien´s Kurt G¨del. a e o

Hasta mediados de mi adolescencia s´lo vi al t´ Petros una vez al a˜o, o ıo n durante la tradicional visita del d´ de su santo, la fiesta de san Pedro y san ıa Pablo, el 29 de junio. La costumbre hab´ sido impuesta por mi abuelo, y ıa como consecuencia de ello se hab´ convertido en inviolable en una familia ıa tan apegada a las tradiciones como la nuestra. Todos viaj´bamos a Ekali, que a hoy es un suburbio de Atenas pero en aquellos tiempos parec´ un caser´ ıa ıo aislado en la selva, donde el t´ Petros viv´ solo en una casa peque˜a, ıo ıa n rodeada de un gran jard´ y un huerto. ın La actitud desde˜osa de mi padre y el t´ Anargyros para con su hermano n ıo mayor me hab´ intrigado enormemente durante la infancia, hasta converıa tirse poco a poco en un aut´ntico enigma. Tan grande era el contraste entre e el cuadro que pintaban de ´l y la impresi´n que yo me hab´ hecho a trav´s e o ıa e de nuestro escaso contacto personal, que incluso una mente tan inmadura como la m´ se ve´ empujada a especular al respecto. ıa ıa En vano observaba al t´ Petros durante nuestra visita anual, buscando ıo en su apariencia o conducta se˜ales de inmoralidad, indolencia u otro rasgo n reprobable. Sin embargo, sal´ bien parado de cualquier comparaci´n con ıa o ´ sus hermanos. Estos eran impacientes, a menudo francamente groseros en su trato con la gente, mientras que el t´ Petros era diplom´tico, considerado ıo a y siempre ten´ un brillo afable en sus hundidos ojos azules. Los dos m´s ıa a j´venes fumaban y beb´ mucho, pero Petros no beb´ nada m´s fuerte que o ıan ıa a agua y s´lo inhalaba el aire perfumado de su jard´ Adem´s, a diferencia o ın. a de mi padre, que era corpulento, y de t´ Anargyros, que era directamente ıo obeso, Petros luc´ una saludable delgadez, producto de una vida f´ ıa ısicamente activa y abstemia. Con los a˜os, mi curiosidad fue en aumento. Sin embargo, para mi gran n desconsuelo, mi padre se negaba a darme cualquier informaci´n sobre el t´ o ıo Petros, m´s all´ de la estereotipada y desde˜osa cantilena seg´n la cual era a a n u ((uno de los fiascos de la vida)). Fue mi madre quien me puso al corriente de sus actividades diarias (no pod´ calificarse de ocupaci´n): se levantaba ıan o por la ma˜ana al despuntar el alba y pasaba la mayor parte de las horas n diurnas trabajando afanosamente en el jard´ sin ayuda de un jardinero ni ın, de ninguna de las m´quinas modernas que podr´ haberle ahorrado esfuera ıan zos (sus hermanos atribu´ equivocadamente este hecho a su taca˜er´ ıan n ıa).

—¡Qu´ jugador! —exclam´ el invitado con admiraci´n—. ıa El otro d´ vi a tu hermano Petros en el club. el t´ Petros iba de vez en cuando a un club de ajedrez en ıo Patissia.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. el clima n ın. ıa En ese punto mi padre cambi´ de tema. Buscaba una oportunidad para examinar el interior de la casa. los se˜ores Karo y Cann. Me la facilit´ alguien a ıo o quien mi padre hab´ invitado a cenar. o El comentario despert´ mi curiosidad de inmediato. a padre—. El t´ Petros no ten´ vida social. o alquimia o algo peor. salvo por la invasi´n o e o anual de la familia. decidido a desvelar el misterio del t´ Petros. Me venci´ con una Karoıa o Cann —anunci´ nuestro convidado. De vez en cuando iba a ((otro sitio)). jam´s recib´ visitas. n . Qu´ es una Karo-Cann? e Nuestro convidado explic´ que se refer´ a una jugada de apertura de o ıa ajedrez que llevaba el nombre de sus inventores. a ıa ıo ıa Por las noches permanec´ en casa y —en este punto mi madre baj´ la voz ıa o y continu´ casi en susurros— ((se enfrascaba en sus estudios)). taban alrededor de una mesa que hab´ dispuesto en un peque˜o patio ıan n pavimentado. donde beb´ y manten´ conversaciones triviales mientras ıan ıan los dos hermanos m´s j´venes se esforzaban (aunque sin mucho ´xito) por ser a o e corteses con el homenajeado. donde indefectiblemente derrotaba a sus contrincantes. Su casa era una aut´ntica ermita. pero una vez al mes visitaba una peque˜a ıa n instituci´n filantr´pica fundada por mi abuelo. o —¿Estudios? ¿Qu´ estudios ? —S´lo Dios lo sabe —respondi´ mi mae o o dre. ya ser´ un gran maestro. empujando mi infantil imaginaci´n a invocar visiones de esoterismo. que mi madre nunca especific´. o —¿Qu´ quiere decir? —interrump´ gan´ndome una mirada furiosa de mi e ı. o La reuni´n familiar anual se celebraba en el jard´ Los adultos se seno ın. Mis primos y yo jug´bamos entre los ´rboles a a del huerto. En cierta ocasi´n. pero me llev´ una gran decepci´n cuando mi t´ se˜al´ un pee o ıo n o que˜o excusado contiguo al cobertizo del jard´ Al a˜o siguiente. Poco despu´s una informaci´n inesperada me ayud´ a identificar el mise o o terioso ((otro lugar)) que frecuentaba el t´ Petros. ped´ pero ıo ı miso para usar el lavabo. a la que ofrec´ sus servicios o o ıa gratuitos de tesorero. Ap´stolos Doxiadis o 3 En raras ocasiones sal´ de casa. n Por lo visto. Si participara e o o en los torneos oficiales.

Sin embargo. ya que de pronto se abr´ ıa ıan nuevas posibilidades especulativas. ı Una vez m´s recurr´ a la estratagema del lavabo. en el suelo. dispusieron en semic´ ırculo y nos sentamos como deudos en un velatorio de provincias. no obstante. De modo que all´ era donde el t´ Petros se sentaba cada ı ıo noche. que no me atrev´ a pedir explicaciones. sobre ella n hab´ un tablero de ajedrez con las piezas colocadas como si hubiera una ıa partida en curso. ¿O no? No deb´ precipitarme a sacar conclusiones... Al principio escog´ el camino m´s f´cil para responder mis dudas sobre su ı a a contenido: —¿Qu´ son todos esos libros. hab´ innumerables ıa vol´menes por todas partes. El elemento m´s destacable de la estancia a donde est´bamos sentados. Aparte de que todas las paredes visibles de la u sala. viejos —respondi´ ´l en tono vacilante tras echar una r´pida o e a mirada a mi padre. como si acabara de mentar la soga en casa del ahorcado. Casi ıa todos eran viejos y ajados. que el propietario n o e no lo usaba para recibir visitas. era la abrumadora presencia de libros. aquel que lo hac´ tan diferente del sal´n de a ıa o nuestra casa. Los unicos muebles e a ´ que al parecer se utilizaban todos los d´ eran el desvencijado sill´n que ıas o estaba junto a la chimenea y una mesa peque˜a situada a su lado.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Tom´ el libro que estaba arriba de todo ıa e . el pasillo y el vest´ ıbulo estaban forradas de estanter´ desde el suelo ıas hasta el techo. Tambi´n era obvio. Junto a la mesa. —Son. Ap´stolos Doxiadis o 4 cooper´ con mi curiosidad. En esta ocasi´n el t´ a ı o ıo Petros me acompa˜´ a un retrete situado junto a la cocina. Mientras ´l no e regresaba al sal´n. solo y fuera de la vista de los dem´s. estaba inapropiaıa a damente colocado mirando a una pared. t´ Petros? —pregunt´. haciendo un r´pido reconocimiento. en la mayor parte del suelo hab´ altas pilas de libros. hab´ una pila de libros y ıa revistas de ajedrez. aprovech´ la oporo a e tunidad que yo mismo hab´ creado. Entraron las sillas del jard´ las ın. Los estudios que hab´ mencionado mi madre deb´ de ser estudios ıa ıan de ajedrez. e ıo e Se produjo un silencio tenso. parec´ tan nervioso mientras buscaba la ıa respuesta y su sonrisa era tan forzada. Aunque hab´ un sof´. Una tormenta de verano oblig´ a mi t´ a abrir o o ıo las puertas y a conducirnos a un lugar que a todas luces el arquitecto hab´ ıa dise˜ado como sal´n. Yo mir´ alrededor.

Sin duda. a familiarizado. Quiso la suerte. como +. la mayor parte de las p´ginas estaban plagadas a de misteriosos s´ ımbolos que jam´s hab´ visto: ∀. y intercalados con n´meros y ı a u letras latinas y griegas. pues no casaban con la actitud desde˜osa o n de sus hermanos. mi curiosidad por la cara oscura y desconocida del t´ Petros fue aumentando de manera progresiva hasta rayar en la obıo sesi´n. Para colmo. ¡Como si lo ıo)) que le preocupara fuera mi peque˜a infracci´n del savoir-vivre! n o En los meses siguientes. Mi mente racional super´ las fantas´ cabal´ o ıas ısticas: ¡eran libros de matem´ticas! a Aquel d´ me march´ de Ekali totalmente abstra´ en mi descubrimiento. En mi caso. pues ´sta fue primero a ´l. o un matem´tico que hab´ devorado centenares de impresionantes libros. Entre ellos disa ıa √ tingu´ algunos m´s inteligibles. y para conseguirlo llevaba un tiempo urdiendo un plan del estilo de las aventuras de mis h´roes literarios favoritos. n e e o para decirlo de una manera gr´fica. o su alma gemela griega. un idioma con el que no me encontraba. Matem´ticas y ajedrez: en una de esas disciplinas estaba la solua ci´n al misterio que rodeaba a mi t´ pero ninguna de las dos ofrec´ una o ıo. el ((heroico Ni˜o Fantasma)). Planifiqu´ hasta el ultimo detalle una n e ´ incursi´n en casa de mi t´ durante una de sus expediciones a la instituci´n o ıo o filantr´pica o al club de ajedrez. Por desgracia esa e taba en alem´n. Recuerdo que en horas de clase dibujaba compulsivamente en mis o cuadernos garabatos que mezclaban los s´ ımbolos matem´ticos con los del a ajedrez. a Necesitaba descubrir la verdad. que no me viese obligado a cometer un delito para satisfacer mi curiosidad. Lo mirara como lo a e ı mirase. La respuesta que buscaba lleg´ y. fue como un inesperado mazazo en la a cabeza. e un proyecto digno de los Siete Secretos de Enyd Blyton. Ocurri´ como sigue: o . con el fin de encontrar pruebas palpables o de sus supuestas faltas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ıa e ıdo indiferente a la rega˜ina que me dio mi padre en el camino de regreso a n Atenas y a sus hip´critas reprimendas por mi supuesto ((comportamiento o grosero con mi t´ y mis ((preguntas de curioso metomentodo)). sin embargo. ser un jugador de ajedrez con el nivel de un gran maestro. no lo a ıa clasificaban autom´ticamente como uno de los ((fiascos de la vida)). y ∈. ∃. Mahoma no tuvo que ir a la monta˜a. =. esos campos de inter´s (¿o se trataba de algo e m´s que inter´s?) no eran censurables por s´ mismos. ıa explicaci´n del todo satisfactoria. ni me encuentro. Ap´stolos Doxiadis o 5 en la pila m´s cercana del pasillo y lo hoje´ con rapidez.

Tres d´ despu´s ıas e de la llamada telef´nica. son´ el tel´fono y o e atend´ ı. n e S´ —respondi´ el hombre—. ¿No o e ıa es ´sa la residencia de la familia Papachristos? e Tuve una s´bita inspiraci´n y me dej´ guiar por ella. ı o ¡Profesor! Perm´ ıtame. ¿Puedo hablar con el profesor. para ir de e . No tuve que esperar mucho. no me hab´ dado cuenta de que se refer´ al profesor Papachristos ıa ıa —dije con voz obsequiosa—. Deber´ haber preguntado antes. Sin embargo. mientras estaba solo haciendo los deberes. —Ah.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ı —Creo que se equivoca de n´mero. ıa o o pero yo ya hab´ recuperado la compostura y no iba a dejarme vencer f´cilıa a mente. pero como a e el profesor no tiene tel´fono —lo cual era verdad— recibimos las llamadas e para ´l —mentira flagrante. e —En tal caso. Ver´. cuando mis padres se fueron a dormir. o e a Durante los d´ siguientes fing´ una enfermedad para estar en casa a la ıas ı hora en que pasaba el cartero. Queremos enviarle una o invitaci´n de la Sociedad Hel´nica de Matem´ticas. correg´ al que llamaba. ´sta es la casa de su hermano. Tambi´n recibimos su correo. u ı u —Ah. ¿podr´ darme su direcci´n? —pregunt´ mi interlocutor. ıa Entonces tenga la bondad de darme su direcci´n. Ap´stolos Doxiadis o 6 Una tarde. Esper´ hasta o ıa e despu´s de medianoche. por favor? e a Al principio. Al profesor Papachristos. Buenas tardes —dijo una desconocida voz masculina—. sin pensar. Llamo de la Sociedad Hel´nica de Matem´ticas. Al profesor le gusta preservar su intimidad —repuse con altaner´ ıa—. Aqu´ no hay ning´n profesor. querido lector. disimul´ mi sorpresa para no desaprovechar una e oportunidad inesperada. el uso de un desfasado clich´ verbal e en una historia por lo dem´s ins´lita: el auricular estuvo a punto de ca´rseme a o e de la mano. u o e —¿Acaso se refiere al se˜or Petros Papachristos? —pregunt´. ten´ en mis manos el precioso sobre. lo siento —respondi´ ´l—. e Hab´ dejado al pobre hombre sin alternativa.

n e eran un misterio absoluto para m´ ı. Ap´stolos Doxiadis o 7 puntillas a la cocina y abrir el sobre con vapor (otra lecci´n aprendida de o mis lecturas infantiles). boy scout. Podr´ haberla enviado por correo. con la carta de la Sociedad Hel´nica de Matem´ticas a buen recaudo e a en mi bolsillo. Encontr´ a mi t´ con las mangas de la camisa remangadas. .. o a Nos sentir´ ıamos muy honrados. Se sorprendi´ de verme.. si usted pudiera asistir y dirigir unas palabras a la Sociedad. a´n recorn u dado y homenajeado doscientos cincuenta a˜os despu´s de su nacimiento. pero en lugar de asistir a la reuni´n semanal tom´ un autob´s para o e u Ekali. removiendo la tierra del huerto. e ı? o Le entregu´ el sobre cerrado. Tus padres deben de estar a n preocupados. estimado profesor. casi sin mirar el ıas sobre—. En cuanto a las haza˜as del tal Leonhard Euler.. a a Universidad de M´nich u Distinguido catedr´tico: a Nuestra asociaci´n est´ preparando una sesi´n especial o a o para conmemorar el ducent´simo quincuag´simo aniversario e e del nacimiento de Leonard Euler con una conferencia sobre ((L´gica formal y los cimientos de las matem´ticas)). El domingo siguiente por la ma˜ana sal´ de casa con mi uniforme de boy n ı scout. n o — ¿Sabe tu padre que has venido? —Eh. r. e No deber´ haberte tomado tantas molestias —dijo.. e ıo un viejo sombrero en la cabeza y una pala en las manos. e —Entonces ser´ mejor que te acompa˜e a casa. o —¿Qu´ te trae por aqu´ —pregunt´. —Sonri´ con cordialidad y ıas o a˜adi´—: Muchas gracias. no —balbuce´. De modo que el hombre a quien mi padre calificaba de ((uno de los fiascos de la vida)) era catedr´tico de An´lisis en la Universidad de M´nich (el siga a u nificado de la peque˜a r que segu´ al inesperado y prestigioso t´ n ıa ıtulo todav´ ıa se me escapaba).El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Desplegu´ la carta y le´ e ı: Se˜or Petros Papachristos n Catedr´tico de An´lisis.

no me parece justo llamar ((fiasco)) a un catedr´tico de An´lisis de una universidad importante. a a —Catedr´tico de An´lisis. Todav´ echando humo por las orejas. bido. nunca me lo has prohiı. pronunci´ sentencia por lo que caıa o lific´ de ((abominable acto de inexcusable desobediencia)). necesit´ excusarme. ıo. Yo no pod´ creer o ıa la severidad del castigo: durante un mes tendr´ que permanecer confinado ıa en mi habitaci´n a todas horas. mi padre no se habr´ enfadado tanto. o a o —¿Crees que deber´ subir a excusarte? ıa —No. retirado —gru˜´ mi padre. Ingenuamente solt´ toda la verdad. que mi madre le rog´ que o o pensara en su tensi´n arterial. Quiso mi maldita suerte que mi padre e llamara al club para pedirme que recogiera algo en el camino de vuelta. qu´? Aun as´ es tu hermano. salvo las que pasaba en el colegio. desvelando el misa a no terio de la letra r. la temporada apropiada para podar los ´rboles y los grupos a de boy scouts. mi t´ ¿Acaso es tan grave que le haya llevado e ı ıo. o o e o como el tiempo. ¡Nunca! —Pero ¿no sabes nada de ´l? ¿No te he hablado mil veces de mi hermano e Petros? —Pues s´ me has dicho mil veces que es uno de los ((fiascos de la vida)). Mont´ en su viejo y desvene o o cijado ((escarabajo)). ¿y ı. ıa —¿No te he prohibido expresamente mantener cualquier clase de relaci´n o con ese tipo? —grit´. sin preocuparse por las botas embarradas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. a Sin embargo. Si hubiera mentido diciendo que hab´ o o ıa faltado a la reuni´n para fumar furtivamente en el parque. ıa con ´l ni con mi madre ni con ninguna otra persona! e . t´ gracias. o incluso para o visitar una casa de mala nota. padre —respond´ y era verdad—. e Result´ ser la peor decisi´n posible. y entonces le informaron de mi ausencia. una carta al pobre? Y ahora que lo pienso. Me dej´ en la esquina m´s pr´xima a mi casa. pero ´l insisti´. pero ´l desvi´ el tema hacia asuntos irrelevantes. Ap´stolos Doxiadis o 8 Le dije que no era necesario. y se le puso la cara tan roja. De hecho. Hasta o me servir´ las comidas all´ ¡y no se me permitir´ comunicarme oralmente ıan ı. No ser´ necesario. o —No. y partimos hacia Atenas. En el camino trat´ m´s de una vez de empezar una conversae a ci´n acerca de la invitaci´n.

Lo primero que dijo fue que el castigo que me hab´ ıa impuesto era ((quiz´s un tanto exagerado)) y que lo retiraba y me ped´ a ıa disculpas por sus modales y su conducta. Yo estaba sentado ante mi escritorio. a ıan lo anim´ a seguir los dictados de su coraz´n. esperar que yo entendiera o n o ı e algo que nunca se hab´ tomado la molestia de explicarme. y en el bachillerato dominae ba con incre´ pericia abstracciones de ´lgebra. me habl´ de s´ mismo. pese a carecer de instrucci´n formal. sin precedentes y totalmente impropia de ´l. ıa o En este punto se desvi´ de la historia. En la escuela primaria hab´ impresionado a a ıa sus maestros con su facilidad para la aritm´tica. o matr´ ıcula de honor a los diecinueve a˜os. Era e ıa ıa il´gico. o u en calidad de catedr´tico. o obedeciendo sus ´rdenes. a A ultima hora de esa misma noche mi padre llam´ por dos veces suave´ o mente a la puerta y entr´. Quer´ hablarme de su hermano mayor. que lo preparar´ para trabajar a su lado en el negocio familiar. En lugar de orientar a Petros hacia disciplinas m´s a pr´cticas. geometr´ y trigonometr´ ıble a ıa ıa. y. Por lo tanto. Jam´s me hab´ ıa a ıa hablado sinceramente del problema del t´ Petros y hab´ llegado el momenıo ıa to de corregir su ((penoso error)). Sin que yo lo animara en modo o alguno. Durante el a˜o siguiente hizo el n n doctorado y entr´ a formar parte del claustro de la Universidad de M´nich. e a a ıa Yo escuchaba con los ojos como platos. a una edad preo o coz Petros se matricul´ en la Universidad de Berl´ donde se licenci´ con o ın. convira n ti´ndose en el hombre m´s joven que jam´s hab´ ocupado ese puesto. Ap´stolos Doxiadis o 9 Sub´ a mi habitaci´n para empezar a cumplir mi condena sinti´ndome un ı o e M´rtir de la Verdad. Parec´ sereno. del t´ Anargyros y de los sentimientos de o ı ıo ambos hacia Petros. —No parece la historia de ((uno de los fiascos de la vida)) —observ´.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. leyendo. mi abuelo. e —Todav´ no he terminado —me advirti´ mi padre. era todo o´ a ıdos. e intu´ por su expresi´n que algo hab´ cambiado. ni siquiera lo salud´. la cama. Los dos hermanos menores hab´ seguido los progresos ıan . Esto es lo que me cont´: o Desde la m´s tierna infancia el t´ Petros hab´ demostrado un prodigioso a ıo ıa talento para las matem´ticas. Se sent´ delante de m´ en o e o ı. a la asombrosa edad de veinticuatro a˜os. Su padre. Comprend´ que su arrebato de ira hab´ sido injusto. Yo. a˜adi´. ı o ıa ıa incluso arrepentido. ıa claro est´. y naturalmente coincid´ con ´l. demostr´ ser un o o hombre progresista.

. Y te advierto que no soy yo quien lo considera as´ sino los Evangelios. ¡Ese es el quid de la cuesti´n! Ya no era o o un gran matem´tico. a escribirle cartas de cortes´ (((Querido hermano. Ap´stolos Doxiadis o 10 de ´ste con orgullo. aunque sus conquistas no fueran tan espectaculares como las del genio de su hermano. casi un gemido: —Tu t´ hijo m´ cometi´ el peor de los pecados. Cuando se declar´ la guerra. no. esos delitos son simples travesuras comparados con el suyo.. estamos bien. pas´ a o o ser considerado un enemigo extranjero y tuvo que marcharse de Alemania. ¿C´mo es posible? e e o Sigui´ una pausa larga y significativa. ıo ıan e ni siquiera cuando a´n viv´ en la casa familiar. o e —¿Para qu´? —pregunt´—. dicho sea de paso.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. a ambos les iba muy bien en el colegio. como Inglaterra o Estados Unidos. a Mi padre me interrumpi´ con un gru˜ido de asentimiento. ni de ıo o ninguna otra clase. e o a otra universidad importante? Si era un matem´tico tan brillante. ı. o se comport´ en las pocas reuniones familiares como un aut´ntico extra˜o: o e n distra´ ıdo. pues mientras ellos jugaban u ıa con los amigos Petros permanec´ en su habitaci´n resolviendo problemas de ıa o geometr´ Cuando se march´ a estudiar fuera del pa´ el abuelo los obligaba ıa. pap´? ¡Cu´ntame! ¿Rob´ o mat´ a alguien? e a e o o —No. ansioso. cuando e Grecia entr´ en guerra con Alemania y ´l se vio obligado a regresar. claramente impaciente por volver a lo que fuera que estuviese haciendo. acompa˜ado o n n de una fuerte palmada en su propio muslo. ıa e a las que ´l respond´ de uvas a peras con un lac´nico agradecimiento en e ıa o una postal. Mi padre y el t´ Anargyros no hab´ pasado mucho tiempo con ´l. ıo. Mi padre se inclin´ hacia m´ con la frente fruncida en un ıan o ı gesto ominoso y sus siguientes palabras salieron en un murmullo. En 1925. nunca hab´ estado muy unidos. En ning´n momento se hab´ sentido celosos. lo que me indic´ que hab´ o o ıamos llegado a un punto cr´ ıtico de la historia. o —Pero ¿qu´ hizo.. cuando toda la familia viaj´ a Alemania para verlo.. etc´tera))). al fin y e u ıan al cabo. Despu´s de eso no volvieron a verlo hasta 1940.. el punto exacto en que las cosas se pondr´ feas. ¿Para alistarse? e e —¡Desde luego que no! Tu t´ nunca tuvo sentimientos patri´ticos.. ıo.. a —¿Qu´ quieres decir? —pregunt´—. Sin embargo. o ıs. —¿Y por qu´ no se march´ a otro sitio. ´ —¡Precisamente! —exclam´—. Desde la infancia. Petros hab´ sido un soıan ıa litario.

El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. tom´ algo sublime. un acertijo absurdo. sencillamente fant´stico! a Mi padre me fulmin´ con la mirada. o Ante el inesperado giro teol´gico del relato. me puse en guardia. a ser el de siempre. un problema matem´tico. —¿Un acertijo? ¿Como los crucigramas? No. aunque aun as´ seguir´ siendo in´til. ¿Te a ıcil a haces una idea? Los mayores genios del planeta no han logrado resolverlo. lo desaprovech´. Ap´stolos Doxiadis o 11 el propio Dios nuestro Se˜or: ((¡No blasfemar´s contra el Esp´ n a ıritu!)) Tu t´ ıo Petros ech´ margaritas a los cerdos. ce˜udo. ¡es magn´ ıfico. quiz´ ser´ ((magn´ a ıa ıfico)) o ((sencillamente fant´stico)) o lo que t´ quieras. pero no cualquier problema. a o n . ¡Nunca! ¡Nada! ¡Cero! Finito! Kaputt! a —Pero ¿por qu´? —pregunt´. porque su ilustr´ ısima excelencia estaba obsesionada por ((la conjetura de Goldbach)). e e Ah. conjetura de Goldbach es el problema m´s dif´ de las matem´ticas. ¡Y procedi´ a desperdiciar su vida entera en el intento! o El razonamiento me confundi´. padre —dije—. ¿sabes cu´l es el secreto de la vida? —pregunt´.. algo que no le interesa a nadie salvo a un pu˜ado n de ociosos aficionados a los juegos intelectuales. ¡Pero no lo hizo! Empezaba a impacientarse conmigo. —Hijo. En teor´ la a ıa. pero el listillo de tu t´ decidi´ a los veinti´n a˜os que ´l lo conseguir´ ıo o u n e ıa. grande y sagrado y o o lo profan´ con absoluta desfachatez. o ´ —Un momento. naturalmente! —respondi´ mi padre—.. ¿Ese es su crimen? ¿Buscar la soluci´n o del problema m´s dif´ de la historia de las matem´ticas? ¿Hablas en serio? a ıcil a Vaya. o —Si hubiera conseguido resolverlo. ¿Te lo imaginas? El muy ingrato no hizo ning´n trabajo util en el u ´ campo de las matem´ticas. inaudito talento para las ıa matem´ticas! El muy idiota lo desperdici´. El don grande y unico o ´ con que Dios lo hab´ bendecido: ¡su prodigioso. lo arroj´ a la a o o o basura. o —¿Qu´ cosa exactamente? e —¡Su don. —¿Qu´? e Bah. desde a u ı ıa u luego.

no lo s´. Mi descubrimiento me hab´ dejado at´nito. que de hecho era un pariente cercano. ¿en qu´ se diferenciaba mi t´ de Le´nidas y sus tropas espartanas a e ıo o protegiendo las Term´pilas? Los ultimos versos del poema de Cavafis.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. No sab´ qu´ era exactamenıa o ıa e te la famosa conjetura de Goldbach (sin duda estar´ fuera del alcance de ıa mi intelecto) y en su momento no me interes´ en averiguarlo. ten´ a ıan hijos y dirig´ el negocio de la familia. aunque uno supiera o que era desesperada. por el contrario. ¿Acaso la decisi´n de librar la Gran Batalla. que o ´ hab´ aprendido en el colegio. se me antojaron ideales para describir al t´ ıa ıo Petros: . hab´ luchado durante ıo o ıa a˜os en los confines de la ambici´n humana. sino que. Pueden ser f´cia les o dif´ ıciles. Lo que me e fascinaba era la idea de que mi cordial. no era el rasgo que defin´ al h´roe rom´ntico ideal? ıa e a Es m´s. tu car´cter y aptitudes. pero sus palabras causaıa ron exactamente el efecto contrario: en lugar de predisponerme contra su descarriado hermano mayor. como un Prometeo redivivo. me empujaron hacia ´l. ¡se hab´ pasado la ıa vida tratando de resolver uno de los problemas m´s dif´ a ıciles de la historia de las matem´ticas! Mientras sus hermanos estudiaban. lo elevaba a la m´s alta cumbre de la a excelencia. se esforzaba por o e echar luz sobre el m´s oscuro e inaccesible rinc´n del conocimiento. dependiendo de las circunstancias. retra´ y aparentemente modesto ıdo t´ era en verdad un hombre que. El secreto de la vida es fijarse siempre metas alcanzables. Ap´stolos Doxiadis o 12 —No. a o El hecho de que hubiera fracasado en su intento no s´lo no lo rebajaba o ante mis ojos. a pero ¡siempre deben ser al-can-za-bles! De hecho. en la madurez. creo que colgar´ un ree trato del t´ Petros en tu habitaci´n con la inscripci´n: ¡no seguir este ıo o o ejemplo! Mientras escribo esto. e Antes de revel´rmelo se son´ la nariz con estruendo en un pa˜uelo de seda a o n con sus iniciales bordadas. se casaban. Ese hombre a quien conoc´ n o ıa desde siempre. Era evidente que o ıo mi padre me la hab´ relatado como advertencia. o la procreaci´n y el ocio. desaprovechando su vida junto con ıan el resto de la humanidad an´nima en las rutinas diarias de la subsistencia. por decisi´n propia. como si de repente se e hubiera convertido en una brillante estrella en mi firmamento. me resulta imposible describir la desaz´n que produjo en mi esp´ o ıritu adolescente esta primera aunque tendenciosa e incompleta versi´n de la historia del t´ Petros. ´l.

Aunque las matem´ticas del o a bachillerato no me ayudaban a descifrar su significado preciso. a y entonces los persas finalmente podr´n a pasar por el estrecho desfiladero. el matem´tico griego a de fama internacional. e como muchos en efecto prev´n.. Cuando lleg´ el siguiente informe escolar o ´ y mi padre vio que mis notas en Algebra. adem´s de despertar mi curiosidad. por cierto. el nombre de la conferencia —((L´gica formal y los cimientos de las matem´ticas))— me o a hab´ intrigado desde el momento en que hab´ le´ la invitaci´n. no podr´ dirigirse a nosotros debido a una ligera a indisposici´n. Pero el mayor honor recae en aquellos que prev´n. pero. que hasta entonces encontraba bastante aburridas. de la de mis primos. mencion´ su nomo bre con especial respeto: —Por desgracia. me hab´ inspirado pena a ıan (una reacci´n muy diferente. o . pero entonces o ıa descubr´ que no estaba dispuesto a hacer excepciones ni siquiera por las ı matem´ticas. Aun antes de o´ la historia del t´ Petros. a El primer conferenciante. lleno de expectaci´n. ıa do. ¿las matem´ticas? a Mientras el p´blico y los conferenciantes ocupaban sus lugares.. que se hab´ o ıan adherido por completo al desprecio de su padre). enarc´ las cejas en un gesto de perplejidad y me o dirigi´ una mirada extra˜a. Yo ya sab´ que nunca aceptaba invitaciones.. y una a notable mejora en mi rendimiento. Hab´ ıa ıa ıdo o ıa o´ hablar de ((recepciones formales)) y de ((simple l´gica)). En cuanto me enter´ de e la verdad —y aunque se tratara de una versi´n llena de prejuicios— elev´ a o e mi t´ a la categor´ de modelo. e que Efialtes el Traidor aparecer´ al fin.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ıo ıa La primera consecuencia fue un cambio en mi actitud ante las clases de Matem´ticas. el profesor Petros Papachristos.. Hasta es posible que sospechara algo. el presidente de la Sociedad. pero no o n pod´ enfadarse: ¿c´mo iba a re˜irme por destacar en el colegio? ıa o n En la fecha en que la Sociedad Hel´nica de Matem´ticas iba a celebrar e a el doscientos cincuenta cumplea˜os de Leonhard Euler me present´ en el n e auditorio antes de hora. pero ¿c´mo se ıdo o o combinaban los dos conceptos? Hab´ aprendido que los edificios ten´ ciıa ıan mientos. no asisti´.. Ap´stolos Doxiadis o 13 . los comentarios despectivos de ır ıo sus hermanos. esper´ en u e vano ver la figura delgada y asc´tica de mi t´ Como deber´ haber imaginae ıo.. Geometr´ y Trigonometr´ hab´ ıa ıa ıan subido a sobresaliente.

el teorema de los n´meros primos. el aleph. En cierto punto.. la conferencia sobre ((los fundamentos de las n teor´ matem´ticas seg´n la l´gica formal)) obr´ su poderosa magia sobre ıas a u o o mi alma adolescente precisamente porque no revel´ ninguno de los secretos o que hab´ presentado: no s´ si habr´ tenido el mismo efecto si hubiera ıa e ıa explicado sus misterios de manera exhaustiva.. Ap´stolos Doxiadis o 14 Sonre´ con suficiencia. a o o Por extra˜o que parezca. m´s axiomas. A pesar de la ausencia del t´ Petros.. pruebas de completitud. pero antes de que lograra concentrarme. orgulloso de ser el unico en el p´blico que sab´ ı ´ u ıa que la ((ligera indisposici´n)) de mi t´ era un subterfugio. e . el ´lgebra de Boole. a la paradoja de Russell. un ıan e ıso majestuoso reino po´tico inaccesible para el profano. Euclides. La moraleja de la tarde emergi´ con claridad cristalina: las matem´ticas eran una disciplina o a infinitamente m´s interesante que resolver ecuaciones de segundo grado o a calcular el volumen de s´lidos. me qued´ hasta el final de la confeıo e rencia. G¨del. una excusa para o ıo preservar su tranquilidad. aunque misterioso. las insignificantes tareas que realiz´bamos en o a el colegio. cautiv´ndome con su sublime musicalidad: el problema a del continuo. en medio de a tan embriagadoras olas. se suced´ ıan interminablemente. todos s´ ımbolos de un mundo que. cuando el conferenciante principal subi´ al estrado y empez´ a hablar o o de ((los fundamentos de las teor´ matem´ticas seg´n la l´gica formal)). tuve la fugaz impresi´n de o´ las importantes pao ır labras ((conjetura de Goldbach)). Euler. los sistemas abiertos y e u cerrados. desde el principio se me antoj´ casi sagrado a causa de su o inconmensurable sabidur´ Los nombres m´gicos. Zen´n. pruebas de consistencia. mi esp´ ıritu se deleit´ en la poco familiar dicha o de definiciones y conceptos desconocidos. el programa de Hilbert. Leonhard Euler hab´ marcado un hito en la historia con sus ıa descubrimientos en pr´cticamente todas las ramas de las matem´ticas). Por fin entend´ el cartel ıa situado en la entrada de la Academia de Plat´n: Oudeis ageometretos eiseto o (((prohibida la entrada a los ignorantes en geometr´ ıa))).. Sus practicantes viv´ en un aut´ntico para´ conceptual. razonamiento inductivo. Gottlob Frege. conjunto de conjuntos. Cantor.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Luea a go. la m´quina de Von Neumann. A pesar de que no entend´ m´s que algunas ı e ı a de sus primeras palabras. Escuch´ con fascinaci´n un breve resumen de la vida del homenajeado e o (al parecer. me ıas a u o sum´ en un estado de ´xtasis. nunca o´ ıa. a ıdos. verificabilidad y noverificabilidad. el tema hab´ tomado nuevos derroteros m´gicos: los axiomas de Peano paıa a ra la aritm´tica.

ıo. a Mi entusiasmo no produjo una reacci´n inmediata. podr´ dirigir los estudios hacia mi verdadero ıa Destino.. Mi padre se jact´ de ello ante el t´ Anargyros. en la fiesta de san Pedro y san Pablo. Me estrea o mec´ al pensar que aqu´l deb´ de ser el aspecto que ten´ mientras luchaba ı e ıa ıa por desvelar los misterios de la conjetura de Goldbach. (Por suerte. .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ese a˜o. pero prosegu´ de acuerdo con mis planes: o ı —He sido el primero de la clase. tuve la oportunidad de posponer el momento de revelar a mi padre la terrible verdad —pues as´ la calificar´ ´l— durante ı ıa e unos a˜os m´s. con el Atl´ntico entero entre yo a y la autoridad de mi padre. a a o ıo ¡como si pudiera haber hecho otra cosa! Yo hab´ terminado mi pen´ltimo a˜o de bachillerato y mis padres hab´ ıa u n ıan decidido que estudiar´ en una universidad estadounidense. —¿Qu´ sabes de matem´ticas. Mi t´ permaneci´ cao ıo o llado e impasible. Fue all´ y entonces cuando decid´ convertirme en maı ı tem´tico. t´ Petros. En n a cierto momento llev´ al t´ Petros aparte e impulsivamente le confes´ mis e ıo e intenciones. jovencito? —pregunt´ tras un breve silene a o cio. No me gust´ su tono. no pude resistirme m´s.) o De hecho. mis dos primos ya hab´ escogido una carrera n a ıan que garantizaba al negocio familiar una nueva generaci´n de empresarios. a Al final de ese curso lectivo me otorgaron un premio por tener las notas m´s altas en Matem´ticas. mir´ndome fijamente con expresi´n muy seria. —T´ estoy pensando en estudiar Matem´ticas. Ap´stolos Doxiadis o 15 Aquella velada en la Sociedad Hel´nica de Matem´ticas fue un momento e a crucial de mi vida. lo distraje durante un tiempo con vagos comentarios sobre mis intenciones de estudiar Econ´micas mientras urd´ mi plan: una vez que o ıa estuviera matriculado en la universidad. ¡Me han dado el premio del ıo instituto! Por unos instantes pareci´ sopesar esa informaci´n y luego se encogi´ de o o o hombros. Puesto que el ıa sistema en ese pa´ no exige declarar el principal campo de inter´s del alumno ıs e en el momento de matricularse..

Fui a verlo pocos d´ despu´s.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.. ıa Balbuce´ una sucesi´n de lugares comunes. o —No iba a proponerte una partida. que no deber´ tomar sin medio ıas tarla antes. Lo unico que s´ es que ıo. Antes de humillarme a´n m´s. —T´ no puedo explicar el porqu´ con palabras. —Veamos. Mira. a Otra inflexi´n cargada de significado. la medicina y la exploraci´n espacial. S´ muy bien que e perder´ ıa. en cuanto consegu´ una buena coartada. pero no me pidas que juegue. innecesariamente—: Ser´ preferible que no se lo dijeras a n o ıa tu padre. ıo o —Si te interesan las aplicaciones pr´cticas. Ap´stolos Doxiadis o 16 —Es una decisi´n importante —dijo—. las verdaderas matem´ticas no tienen nada que ver con las a aplicaciones pr´cticas ni con los procedimientos de c´lculo que aprendes en a a . s´lo quiero darte un ejemplo que como prendas. decid´ que a u a ı no estaba a su altura y lo admit´ ı. ¿por qu´ no estudias ingea e nier´ O f´ ıa? ısica. Supuse que lo entender´ a ıas. e ´ e ´ quiero ser matem´tico. ¿qu´ son las matem´ticas en tu opini´n? —pregunt´. ıas e ı El t´ Petros me condujo a la cocina y me ofreci´ una bebida fr´ hecha con ıo o ıa cerezas ´cidas de su huerto. o o El t´ Petros frunci´ el entrecejo. Era evidente que ´l no ten´ en gran o e ıa estima esa ((clase)) de matem´ticas. Luego se sent´ frente a m´ con aspecto solemne a o ı y profesional.. por favor. ¿Por qu´ no vienes a verme una tarde y hablamos del asunto? e —Luego a˜adi´. Petros sonri´. como que era ((la m´s sue o a blime de las ciencias)) y ten´ maravillosas aplicaciones en el campo de la ıa electr´nica. Esas ciencias tambi´n est´n relacionadas con cierta clase de e a matem´ticas. e a o o El ´nfasis en la ultima palabra suger´ que cualquier respuesta que le diera e ´ ıa ser´ equivocada. El reflexion´ por unos o instantes y al cabo pregunt´: o —¿Sabes jugar al ajedrez? —Un poco.

Es el polo opuesto al hombre u ıa o pr´ctico. —¿Qui´n te ha hablado de la conjetura de Goldbach? —pregunt´ en voz e o baja. no quiero trabajar en la empresa de la familia. Estudian conceptos intelectuales abstractos que.. a Aunque el t´ Petros permaneci´ impert´rrito. al menos mientras el matem´tico est´ ocupado con ellos. —Es precisamente lo que busco. —Me parece bien dije. a alguien preocupado por la creaci´n de o belleza y la b´squeda de armon´ y perfecci´n. Su mano dej´ de temblar. que no lo lograste. No ıo quiero ser ingeniero.. not´ un ligero temblor en ıo o e e su mano... no guardan relaci´n alguna con a a o el mundo f´ ısico y sensorial. claro est´. t´ Petros —repuse con entusiasmo—. buscando una figura a´n m´s aborrecible en su escala de valores—. o . en otras palabras. el hombre de u a a negocios.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Si me contaba aquello con el fin de desanimarme hab´ escogido el camino ıa equivocado... Ap´stolos Doxiadis o 17 el colegio. el pol´ a ıtico o. —¿S´lo eso? o —Y. desde un punto de vista psicol´gico. —Los matem´ticos —prosigui´— encuentran el mismo placer en sus esa o tudios que los jugadores de ajedrez en el juego. —hizo una pausa. pero en mi entusiasmo hab´ sido lo bastante imprudente para o ıa solt´rselo. De hecho. el ingeniero. ¡como hiciste con a u la conjetura de Goldbach! ¡Caray! ¡La hab´ fastidiado! Antes de salir hacia Ekali hab´ decidido ıa ıa que no har´ ninguna referencia a la conjetura de Goldbach durante la conıa versaci´n. —Mi padre —murmur´. e —¿Y qu´ te dijo exactamente? e —Que intentaste resolverla. el verdadero matem´tico se parece a un poeta o a un como a positor musical. Quiero enfrascarme en las verdaderas matem´ticas igual que t´.

t´ a ıo? Titube´ un momento.. a u Mi t´ sonri´. o e —¿Y cu´l es? a Me dirigi´ una mirada de perplejidad por ignorar lo obvio. en los que la diligencia siempre tiene una compensaci´n. una tragedia viviente.. el matem´tico nace. desde luego! La aptitud natural en su m´xima expresi´n. —dijo—. si uno no es el mejor. no es nada. no basta con tener buenas intenciones. es una tragedia andante. te pido que me hagas la firme promesa de que no te convertir´s en matem´tico a menos que descubras que tienes un a a talento extraordinario. En consecuencia. Este campo a no es como otros. jovencito. ¿Aceptas? .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. yo no tengo la menor intenci´n de ser un o matem´tico medio. Un ingeniero de caminos. a Si no tienes esa aptitud especial en los genes. igual que en el arte o en los u a deportes. pero mediocre al fin. ıo o —Al menos en eso te pareces a m´ Yo tambi´n era demasiado ambicioso. trabajar´s en vano durante toa da tu vida y un d´ acabar´s siendo un mediocre. un abogado o un dentista que sea sencillamente eficaz puede tener una vida profesional creativa y satisfactoria.. como si estuviera pens´ndolo. Por fin dijo: o a —No quiero verte haciendo unos estudios que te conducir´n al fracaso a y la desdicha. ı. Quiero ser un n´mero uno. sino a un investigador). —Pero t´ —lo interrump´ ıo ı—. o Para llegar a la cima en el mundo de las matem´ticas necesitas algo m´s. Un mediocre distinguido. Sin embargo. no se hace. un matem´tico medio (natua ralmente. ¿Qu´ te parece si hacemos un trato? e —¿Qu´ clase de trato? e —Esc´chame: yo creo que en matem´ticas. Ap´stolos Doxiadis o 18 —¿Nada m´s? a —Nada m´s. no me refiero a un profesor de secundaria. e —¿ Cu´l es el trato. Nuna o ca lo olvides: Mathematicus nascitur non fit. ıa a quiz´. a a una condici´n absolutamente imprescindible para el ´xito. a Lo mir´ fijamente a los ojos.. e Pero ver´s. a —Mmm. o —¡Talento.

el primero de octubre. pero me fascinaban los retos. o —¿Eso significa que aceptas el trato? Solt´ un profundo suspiro. Ser´n casi tres meses. No cualquiera puede rea ıcil o solverlo. u a —¿Tanto? —Bueno. pero si tienes dotes para ser un gran matem´tico. t´ o ıo? —No puedes ni necesitas hacerlo —respondi´ con una sonrisita artera—. Ap´stolos Doxiadis o 19 Aquello me desconcert´. el problema ser´ dif´ —contest´—. a e e El t´ Petros entorn´ los ojos mientras sopesaba la cuesti´n. podr´ juzgar mejor si tienes madera de gran u e e matem´tico. lo conseguir´s. a Ignorante de m´ pens´ que en tres meses era capaz de resolver no uno ı. o —Pero ¿c´mo puedo determinar eso. e —¡Lo acepto! Sin pronunciar una palabra. el t´ Petros se march´ y al cabo de unos ıo o instantes regres´ con l´piz y papel. y dijo: a a .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. —Lo prometo —dije. digamos que hasta el comienzo del curso lectivo. de mao a o tem´tico a matem´tico. deber´s prometer que no pedir´s ayuda a nadie ni consultar´s a a a libros. o Lo har´ yo. Me mir´ fijamente. e —¿T´? u —S´ Te pondr´ un problema que te llevar´s a casa y tratar´s de resolver. ıo o o —Mmm. ı. e a a Seg´n lo que hagas con ´l. Adopt´ una actitud expeditiva. e sino cualquier n´mero de problemas matem´ticos. a La propuesta me inspir´ sentimientos contradictorios: detestaba las prueo bas. Bien.. a a Naturalmente. —¿Cu´nto tiempo tendr´? —pregunt´..

13 y as´ sucesivamente. Supongo que ya sabr´s algo sobre n´meros priı a u mos.. ıo o ı d´ndome tambi´n el primer ejemplo de las verdaderas matem´ticas. ... Piensa en la lecci´n que se oculta o tras esto: a veces las cosas parecen sencillas s´lo en retrospectiva. ı Parec´ satisfecho con la exactitud de mi definici´n. el t´ Petros escribi´ para m´ la prueba de nuestro sabio antecesor. Quod erat demonstrandum. ¿No te lo han ense˜ado en el colegio? ı. 29 Mi t´ sacudi´ la cabeza con expresi´n de disgusto ante la baja calidad ıo o o de la ense˜anza de matem´ticas en Grecia... seg´n demostr´ por primera vez Euclides en el siglo iii antes u o de Cristo. muy simple. ¿cu´ntos n´meros primos hay? De pronto. t´ —dije. La serie finita lleva a una contradicci´n. 3. o Yo no estaba de humor para filosofar. me a u sent´ un ignorante. ı —¿Cu´ntos? a —S´ cu´ntos. 5. Usando el m´todo de reductio ad absurdum. te lo dir´ porque vas a necesitarlo: los n´meros primos e u son infinitos. Lo que sin embargo es contrario a nuestra hip´tesis previa —cono cluy´—. ıa o —¡Estupendo! Ahora dime. —Eso es fant´stico.. ı 11. ¿no?—¡Desde luego. 2. 7. ¡Es tan simple! o —S´ —respondi´ con un suspiro—. fascinado por el ingenio de la demostraa ıo ci´n—. a e a —. de reducci´n al absurdo. Con r´pidos y vigorosos trazos en el papel y unas pocas palabras aclaraa torias. ergo los n´meros primos o o u son infinitos. pero no se le ocurri´ a ı o o nadie antes de que Euclides lo demostrara. Ap´stolos Doxiadis o 20 —He aqu´ el problema. Su prueba es una joya por su belleza y simplicidad. n a —De acuerdo. a n —No. Luego. Por ejemplo. t´ Un n´mero primo es un entero mayor que 1 que no ıo! u tiene divisores aparte de s´ mismo y de la unidad. en primer lugar e o da por sentado lo contrario de lo que desea probar. es decir que los n´meros u primos son finitos.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.

o a no lleg´. ıo o —¡No es tan sencillo! Para cada caso en particular que puedas considerar. Sin embargo. Lo recuerdo perfectamente: todo entero ıo e par mayor que 2 es igual a la suma de dos primos. bi´ en un papel y luego lo ley´ en voz alta. o o —Quiero que intentes demostrar —dijo— que todo entero par mayor que 2 es igual a la suma de dos primos. puesto que los n´meros pares son infinitos. ni tan lleno de confianza. lo conseguir´ —afirm´—. expectaci´n y gloriosa esperanza. Te ver´ el primero de e octubre con la soluci´n. a a ıcil Me puse en pie. t´ Ponme el problema que tengo que resolver. aunque cuanto mayor es el n´mero m´s complicado es el c´lculo. rezando con fervor por una inspiraci´n repene o tina que me permitiera vencerlo con una soluci´n instant´nea. ni antes ni despu´s. 8 = 3 + 5. Tendr´s que hallar una demostraci´n general. es e obvio. es imposible enfocar u el problema caso por caso. —¡Eh! ¿No te llevas el papel con el problema? Soplaba una brisa fresca y aspir´ el aroma de la tierra h´meda. o de la cocina. . 10 = 3 + 7. Mientras me dirig´ hacia la puerta del jard´ me llam´ por la ventana ıa ın. Sin u a a embargo. o —No lo necesito. Empezar´ a trabajar de ıcil e e e inmediato. Reflexion´ por un instante. me he sentido tan dichoso como en ese e breve instante. t´ —grit´—. 4 = 2 + 2. Primero lo escriıo. ¡S´lo podr´s ser matem´tico si o o a a resuelves el problema! Me esperaba un verano dif´ ıcil. y me limit´ a decir: o e —¿Eso es todo? T´ Petros sacudi´ un dedo a modo de advertencia. Creo que e u nunca en mi vida. —Por dif´ que sea. Ap´stolos Doxiadis o 21 —Sigue. 6 = 3 + 3. etc´tera. 14 = 7 + 7. 12 = 7 + 5.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. y a o sospecho que eso te resultar´ m´s dif´ de lo que crees. o Su severo recordatorio me lleg´ cuando ya estaba en la calle: o —¡No olvides nuestro trato! —grit´—.

Busqu´ infructuosamente. pero todos pod´ expresarse como la o ıan suma de dos primos. en todas las parejas posibles. Est´s de vacacion o a nes y has venido aqu´ a descansar. para confirmar que el principio era verdadero. pens´ durante unas pocas ıas e e horas felices que lo ten´ que hab´ llegado a la soluci´n. pregunt´ndome si el t´ Petros me habr´ tendido una trampa a ıo ıa pidi´ndome que demostrara algo obviamente falso. jugar o visitar el ıa teatro al aire libre. enfocando el a problema desde todas las perspectivas posibles. ıa o e p´ginas con mi razonamiento y se las envi´ a t´ Petros por correo expreso. cari˜o. ı Sin embargo. lo cual es obvio. T´matelo con calma. cuando estaba demasiado cansado para el razonamiento deductivo abstracto. Mi t´ me importunaba con su bondad ıa natural. en los calurosos meses de julio y agosto mis padres siempre me despachaban a casa de mi t´ materno en Pylos. Despu´s de innumerables e e divisiones hab´ creado una tabla de los primeros cien n´meros primos (una ıa u 1 versi´n primitiva y casera de la criba de Erat´stenes ) que luego proced´ a o o ı sumar. En alg´n momento de mediados de agosto. a e ıo Llevaba apenas unos d´ saboreando mi triunfo cuando el cartero me ıas trajo un telegrama: Lo unico que has demostrado es que todo n´mero par puede ´ u expresarse como la suma de un primo y un impar. Eso significaba que estar´ ıo ıa fuera de la vista de mi padre y no tendr´ el problema adicional (como si el ıa que el t´ Petros me hab´ dado no fuera suficiente) de hacer mi trabajo en ıo ıa secreto. garabateando una p´gina tras otra. inventado por el matem´tico griego Erat´stee u a o nes. probaba casos espec´ ıficos. Ap´stolos Doxiadis o 22 Por suerte. Stop. despu´s de trasnochar innuu e merables d´ y tomar infinidad de caf´s griegos. En cuanto llegu´ a Pylos desplegu´ mis papeles sobre la mesa del e e comedor (en verano siempre com´ ıamos fuera) y declar´ a mis primos que e hasta nuevo aviso no estar´ disponible para ir a nadar. . A menudo. yo hab´ decidido que no descansar´ hasta la victoria final.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. con m´ ınimas interrupciones. un n´mero que u no cumpliera la condici´n requerida. —Te esfuerzas demasiado. dentro de esos l´ e ımites. 1M´todo para localizar los n´ meros primos. Empec´ a trabajar en el problema de la ma˜ana a la e n noche. ıa ıa Trabajaba incesantemente. Llen´ unas cuantas ıa.

¿Has e a resuelto el problema? —No —respond´ La verdad es que no lo he hecho. la prueba del enunciado. no estaba haciendo progresos. esta vez empleando el m´todo de reductio ad absurdum. pocos d´ antes de empezar mi ultimo curso ıas ´ lectivo. no ten´ ninguna curiosidad o e ı. Lo unico que quer´ o ´ ıa era olvidar cualquier cosa relacionada con los n´meros. m´s evidente parec´ expresaba a a ıa una verdad fundamental con respecto a los enteros. nos conduce al siguiente. por no mencionar los primos. —¿Y bien? —me pregunt´ el t´ Petros en cuanto nos sentamos.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. taciturno y desmoralizado. Lo ultimo que deseaba en ese momento era describir mis fallidos intentos o ´ escuchar c´mo ´l los analizaba para m´ Es m´s. Recuerdas nuestro trato. El t´ Petros hab´ dicho que la demostraci´n de Euclides de la infinitud de ıo ıa o los n´meros primos era la unica herramienta que necesitaba para encontrar u ´ la prueba. ı—. la materia prima del universo matem´tico. Ap´stolos Doxiadis o 23 Tard´ una semana en recuperarme de mi primer fracaso y el primer golpe e a mi orgullo.)) Cuanto m´s trabajaba en el problema. deso ıo pu´s de que yo rechazara con frialdad su brebaje de cerezas ´cidas—. pero me recuper´.. e ((Supongamos que existe un n´mero par n que no puede expresarse como u la suma de dos primos.. Sin embargo. ya fueran pares o u impares. y no lo hice. a Pronto empec´ a preguntarme sobre la forma precisa en que los n´meros e u primos est´n distribuidos entre los dem´s enteros o el procedimiento por el a a cual.. fui otra vez a Ekali. A finales de septiembre. o a ¿verdad? . Pero el t´ Petros no estaba dispuesto a dejarme escapar f´cilmente. y aunque con cierto desaliento reanud´ el e e trabajo. Sin embargo. me ı o mantuve fiel a mi promesa de no buscar ayuda externa. Entonces. dado un cierto n´mero primo.. Sab´ que esa u ıa informaci´n me habr´ resultado extremadamente util en mi tarea y en un o ıa ´ par de ocasiones sent´ la tentaci´n de consultar un libro. ıo a —Entonces la cuesti´n est´ zanjada —dijo—. a ıa por descubrir la soluci´n.

si eso te a complace.. —Ahora har´s la firme promesa de que no te convertir´s en matem´tico. ¡sino de que cumplas tu trato! ¡Tienes que jurarme que te mantendr´s alejado de las matem´ticas! a a Mi malestar se convirti´ de pronto en aut´ntico odio. Te juro que me mantendr´ alejado ıo e de las matem´ticas. e o a —¡No tan r´pido! a Con un movimiento r´pido sac´ un papel del bolsillo. lo despleg´ y me lo a o o puso delante de la nariz. te har´ la firme promesa de no convertirme en matem´tico. ¿Est´s satisfecho? a a Me puse de pie. o e —Muy bien.. esforz´ndome por aparentar indiferencia—. El ıo. estaba convencido de que me consideraba veno cido). por la presente prometo solemnemente que. Dec´ lo siguiente: ıa Yo. e a Su voz se volvi´ dura. ¡El trato era que a o u menos que resolvieras el problema. jovencito..El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. y dado que no he resuelto el problema. por alguna raz´n. . u e trato era que no me convertir´ en matem´tico a menos que resolviera el ıa a problema. t´ —dije con frialdad—. Ap´stolos Doxiadis o 24 Encontr´ exasperante esa necesidad de ratificar formalmente su victoria e (dado que. cruel incluso cuando dijo: o —No se trata de que me complazcas. dando ´nfasis por segunda vez a las mismas palabras. —Desde luego. a a a —Se interrumpi´. a ıa) —Claro —repuse.. habida cuenta que no he demostrado una capacidad superior para las matem´ticas y en virtud del acuerdo hecho con mi t´ Petros a ıo. —¡No! —me interrumpi´ con s´bita vehemencia—. estando en plena posesi´n de mis fao cultades. no iba a darle el gusto de que me viera humillado. el abajo firmante. har´ la firme promesa de no convertirte ıas en matem´tico! a Lo mir´ con expresi´n ce˜uda. t´ y estoy seguro de que t´ tambi´n lo recuerdas. e o n —Exactamente —convine—. o e como si su vida (o m´s bien la m´ dependiera de ello. Sin embargo. pero ´l alz´ la mano en un adem´n amenazador.

saqu´ sobresaliente en ambas). Sin duda. —¿Qu´ sentido tiene esto? —gru˜´ ya sin esforzarme por disimular mis e nı. Entonces me detuve.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. u a n 2De acuerdo con el sistema de estudios estadounidense. En el momento de matricularme declar´ que pensaba e hacer la licenciatura en Econ´micas. u No vi al t´ Petros ni habl´ con ´l durante mi ultimo curso en el instituto. ıo e e ´ y en el mes de junio siguiente busqu´ una excusa para faltar a la visita e familiar a Ekali. e a saqu´ mi bol´ e ıgrafo y firm´. e —¡Firma! —orden´ mi t´ o ıo. Aparte de las asignaturas obligatorias. puede cambiar de opini´n hasta el principio del tercer a˜o. a Lo mir´ con incredulidad. Sin darle tiempo a decir nada m´s. frustraci´n y e e n a o verg¨enza. si lo hace. le arroj´ el e a e papel y corr´ hacia la puerta del jard´ ı ın. pero yo ya estaba en la calle. hab´ perdido todo deseo de convertirme en ıa matem´tico. por lo que mi rendimiento en los estudios sigui´ siendo o excelente. no hice e ning´n otro curso de Matem´ticas en mis primeros dos a˜os. —Firma —respondi´ sin conmoverse—. sujetando la estilogr´fica suspendida en el aire. o Corr´ y corr´ hasta que dej´ de o´ ı ı e ırlo. una elecci´n que acat´ hasta el tercer o o e 2 a˜o de carrera . C´lculo Elemental n a ´ y Algebra Lineal (dicho sea de paso. mi experiencia del verano anterior hab´ tenido el resultado que ıa el t´ Petros hab´ deseado y previsto. nunca estudiar´ en una instituci´n de educae o ci´n superior con el fin de obtener un t´ o ıtulo en Matem´ticas a ni tratar´ por ninguna otra v´ de desempe˜ar una profesi´n e ıa n o en el campo de las matem´ticas. me derrumb´ y llor´ como un ni˜o l´grimas de ira. En consecuencia. ¡Un trato es un trato! o Dej´ su mano extendida. sentimientos. Ap´stolos Doxiadis o 25 Papachristos. Al margen de mi obligaci´n de cumıo ıa o plir con mi parte del ((trato)). me admitieron en una de las mejores universidades estadounidenses. y todav´ sin ıa aliento. Afortunadamente. los efectos secundarios no fueron extremos a ni mi rechazo total. o n . —¡Espera! —grit´. un estudiante puede hacer los dos primeros cursos en la universidad sin la obligaci´n de declarar un campo de especialidad o o.

El campo al que pertenece el problema es Teor´ de ıa N´meros. sin embargo. t´ no estar´ aqu´ cenando contigo. y aunque oficialmente todav´ n ıa no hab´ terminado la licenciatura. Sammy. La realidad. mienn tras cen´bamos en el comedor de la universidad para conocernos mejor. me sent´ encantado. estoy seguro de a que podr´s probar con facilidad que todo n´mero par mayor que 2 es la a u suma de dos primos. no es tan fiable como las matem´ticas y las a cosas salieron de otra manera. Convencido de que a esas alturas todas las ıa heridas causadas por mi breve y traum´tica historia de matem´tico hab´ a a ıan cicatrizado. ya ser´ ıo. le a dije con naturalidad: —Puesto que eres un genio de las matem´ticas. Ap´stolos Doxiadis o 26 La brillante (al menos al principio) estratagema de t´ Petros se hab´ ıo ıa basado en la aplicaci´n del determinismo absoluto de las matem´ticas a mi o a vida. o un muchacho canijo de Brooklyn. Sammy la confirm´ con sus siguientes palabras: o . desde luego. Se ech´ a re´ o ır. ıa ı ıa catedr´tico. que s´lo se ense˜aba en las asignaturas optativas para aspirantes u o n a la licenciatura en matem´ticas. a Antes de que terminara de hablar. Hab´ corrido un riesgo. con apenas diecisiete a˜os. pero lo hab´ calculado bien: ıa ıa las probabilidades de que yo descubriera la identidad del problema que me hab´ asignado en los primeros y elementales cursos universitarios de Maıa tem´ticas eran m´ a ınimas. el Nobel de las maa a ıa tem´ticas. En nuestra primera noche juntos.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. famoso entre los estudiantes del primer ciclo porque era un prodigio de las matem´ticas. adivin´ la o e horrible verdad. —Si pudiera probar eso. en un instante de revelaci´n. incluso divertido. siempre que cumpliera mi promesa. El primer d´ de mi tercer a˜o me informaron de que el Destino (¿qui´n ıa n e si no puede disponer coincidencias semejantes ?) hab´ decidido que comıa partiera mi habitaci´n de la residencia universitaria con Sammy Epstein. al descubrir la identidad ı de mi nuevo compa˜ero de cuarto. Sammy obtendr´ su t´ a ıa ıtulo ese mismo curso. todas las asignaturas que cursaba perıa tenec´ al doctorado. terminar´ mis estudios (y tal vez ıa mi vida) sin descubrir la verdad. De hecho. quiz´s incluso tendr´ la medalla Fields. ya hab´ empezado a trabajar en su tesis ıan ıa doctoral en Topolog´ Algebraica. En consecuencia. era razonable suponer a que.

a . nunca hab´ probado el alcohol. Aparte de un vaso de whisky que hab´ bebido con ıa mi padre para celebrar ((entre hombres adultos)) mi graduaci´n del instituto o y de los obligatorios sorbos de vino para brindar en la boda de un pariente u otro. depresi´n y aceptaci´n. ira. Por lo tanto. la carta de Christian Goldbach. u Lo afirm´ por primera vez un matem´tico llamado Goldbach en una carta o a dirigida a Euler3. nadie ha conseguido formular una prueba general. si u esto es verdad. Ten´ diecinueve a˜os y hasta entonces hab´ llevado una vida protegida ıa n ıa de los peligros del mundo.. pero yo no o a o e estaba en condiciones de dar explicaciones. A´n ten´ la esperanza de haberle u ıa entendido mal. porque ya hab´ pasado a e ıa la fase de la ira. y 2 es el unico n´mero primo par). No escuch´ las palabras siguientes de Sammy. o —No. ir´nicamente. la primera fue la que dur´ menos. ¡no es posible! —tartamude´ en cuanto Sammy hubo terminado e de pronunciar las horribles palabras. es que todos los n´meros pares son la suma de dos primos. Aunque se ha demostrado que es verdad incluso en n´meros u primos alt´ ısimos. Ap´stolos Doxiadis o 27 —La afirmaci´n que acabas de hacer es la conjetura de Goldbach. ¡Hijo de puta! ¡Que Dios lo o e condene! ¡Que se pudra en el infierno! Mi nuevo compa˜ero de cuarto. contiene la conjetura de que ((todo entero puede expresarse como la suma de tres n´meros primos)). No obstante. ¡Lo es! La e o conjetura de Goldbach. totalmente estupefacto ante el hecho de n que una hip´tesis de teor´ de n´meros pudiera provocar semejante arrebato o ıa u de pasi´n mediterr´nea. ¡uno de o los problemas irresueltos m´s dif´ a ıciles de todos los campos de las matem´tia cas! Mis reacciones pasaron por las fases denominadas (si no recuerdo mal lo que aprend´ en Psicolog´ Elemental en la universidad) ((las cuatro etapas ı ıa del duelo)): negaci´n. o o o De ellas. —¡ Maldito cabr´n! —exclam´ en griego—. que as´ se llama la hip´tesis. pues nunca ha sido ı o demostrada. fechada en 1742.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. en el caso de los enteros pares uno de esos tres primos ser´ el 2 (la suma a de tres primos impares ser´ necesariamente impar. o u Sin embargo. incluso entre los matem´ticos.. un hecho poco conocido. me rog´ que le contara qu´ me pasaba. El a ´ u corolario l´gico de lo anterior es que todo entero par es la suma de dos n´meros primos. las exorbitantes cantiıa dades que inger´ esa noche en un bar cercano a la universidad (empec´ con ı e 3De hecho. —¿Qu´ quieres decir con que no es posible? —pregunt´—. no fue Goldbach sino Euler quien formul´ la conjetura que o o lleva el nombre del primero.

o e e a perversos que pudiera concebir la imaginaci´n humana. Estaba tendido en la cama de mi e habitaci´n. Despu´s (por e ıas e lo visto el torrente de alcohol me arrastr´ por toda la etapa de la ira). Sospecho que fue a ultima hora de la tarde del d´ siguiente ´ ıa cuando empec´ a recuperar la conciencia. (No tuve suficiente valor para buscarla entre los papeles de mi t´ muchos a˜os despu´s. De hecho. o ıan Humillado. luego pas´ al bourbon y termin´ con ron) deber´ multiplicarse e e ıan por un n importante para ilustrar el efecto que causaron. pidi´ndole que cumpliera mi ultima voluntad y la enviara. ya que mi ropa estaba cubierta de v´mito ıa o y apestaba a alcohol. En l´ o ıneas generales le dec´ que hab´ destruido mi vida y que.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. condena ni blasfemia. cuando heıo n e red´ sus archivos. inclinado sobre los libros. Durante dos d´ y sus e o ıas noches permanec´ hundido en un sill´n de la sala de estudiantes de nuestra ı o planta. vulgaridad. n Tard´ dos d´ en recuperarme de una espantosa jaqueca. M´s tarde. Gru˜´ y ´l se acerc´ a explicarnı e o me lo sucedido: unos compa˜eros me hab´ encontrado inconsciente en el n ıan jard´ enfrente de la biblioteca. Cuando iba por el tercer o cuarto vaso de cerveza. en ella no faltaba e ninguna maldici´n. o entr´ en la siguiente fase del duelo: la depresi´n. ıan ıa. ya en la fase de o ı ıo a certeza fatalista de mi muerte inminente y antes de perder el conocimiento. o e ´ La amnesia parcial que envuelve los acontecimientos de esa noche ha nublado para siempre el contenido detallado de la carta. luchando con mis desquiciae a ı das pesadillas. . m´dico no hab´ tenido dificultades para diagnosticar mi estado. Me hab´ llevado a la enfermer´ donde el ın. cuando regresara ıa ıa a Grecia lo matar´ aunque s´lo despu´s de torturarlo con los m´todos m´s ıa. escrib´ al t´ Petros. por lo poco que recuerdo. en la residencia estudiantil. entregu´ la carta al camarero con su direcci´n y lo que quedaba de mi asige o naci´n mensual. mirando sin ver las im´genes en blanco y negro de la pantalla del a televisor. e ıa no hab´ necesitado examinarme. balbuce´ que era la primera vez. Ap´stolos Doxiadis o 28 cerveza. ante su escritorio. Mi nuevo compa˜ero de cuarto.) No obstante. o No s´ cu´nto tiempo permanec´ inconsciente. e —La culpa es de la conjetura de Goldbach —murmur´ y volv´ a sumirme e ı en el sue˜o. y todav´ en relativa ıa posesi´n de mis facultades. obviamente preocupado por el futuro n de nuestra convivencia. en consecuencia. me pregunt´ si esas cosas me ocurr´ a menudo. y Sammy tambi´n se encontraba all´ o e ı.

no fue el simple impulso de socorrer a un u ıa a ser humano en crisis lo que lo empuj´ a asumir la responsabilidad. de mi temprana fascinaci´n por el t´ Petros y mis e o ıo descubrimientos graduales sobre sus haza˜as. sus n libros. con sus peque˜os o n ojos entornados en un gesto de intensa concentraci´n. Se lo cont´ todo.. e —As´ que ya te has matriculado. demostrando un o esp´ ıritu de camarader´ que no casaba en absoluto con la imagen arquet´ ıa ıpica del matem´tico egoc´ntrico y distra´ a e ıdo. Tres noches despu´s de mi borrae chera. ¿no? ı Negu´ con la cabeza. Una cosa est´ clara: con e a a independencia de cu´l fuera su motivaci´n.. Mencion´ mi decisi´n inicial de e o estudiar matem´ticas y la discusi´n que hab´ tenido con el t´ Petros una a o ıa ıo tarde de verano tres a˜os antes. ıas o asuntos urgentes en lugar de sentarte todo el d´ delante de la caja tonta? ıa Seg´n me confesar´ m´s tarde. Ap´stolos Doxiadis o 29 Fue Sammy quien me sac´ de mi voluntario letargo. ı Sammy me escuch´ sin interrumpirme una sola vez. en la cocina de su casa de Ekali. bebiendo caf´. o ı o a —¿Sabes que ma˜ana es el ultimo d´ para matricularse? —pregunto con n ´ ıa severidad. Finalmente n describ´ nuestro ((trato)). la invitaci´n de la Sociedad Hel´nica de Matem´ticas y su c´tedra en o e a a M´nich. o e e Le habl´ de mi familia. ıo Comenzamos a hablar en el comedor. Sin su comprensi´n y su apoyo o o no habr´ sido capaz de traspasar un l´ ıa ımite crucial. dudo que alguna vez hubiera perdonado al t´ Petros. —Mmm. Le repet´ el breve resumen que mi padre hab´ hecho de su vida. —murmur´. Y lo que quiz´ sea m´s a a importante. de u ı ıa sus precoces ´xitos y del misterioso (al menos para m´ papel de la conjetura e ı) de Goldbach en su posterior y triste fracaso. se plant´ delante de m´ y se qued´ mir´ndome fijamente. e —¿Por lo menos has decidido qu´ asignaturas elegir´s? Volv´ a negar con e a ı la cabeza y ´l frunci´ el entrecejo. y continuamos a durante toda la noche en nuestra habitaci´n. mientras cen´bamos. de sus dotes de ajedrecista.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. la larga charla que mantuve esa a o noche con Sammy cambi´ el curso de mi vida. e o —No es asunto m´ pero ¿no crees que deber´ prestar atenci´n a esos ıo. sino que o la curiosidad por descubrir la relaci´n entre su nuevo compa˜ero de cuarto o n y el c´lebre problema matem´tico era irresistible. S´lo cuando llegu´ al o o e final de la historia y expliqu´ el problema que mi t´ me hab´ pedido que e ıo ıa .

o ¿por qu´ hablo en pasado? —pregunt´ con una sonrisa de oreja a oreja—. es un psic´paa o o ta! S´lo una mente perversa puede concebir una estratagema para hacer que o un colegial pase el verano entero tratando de resolver la conjetura de Goldbach convencido de que s´lo le han puesto un ejercicio dif´ ¡Qu´ cerdo! o ıcil. Lo importante es que recobres tu entusiasmo. ıa a o presa de una s´bita c´lera: u o —¡Qu´ cabr´n! —exclam´.. —Tonter´ —replic´ con firmeza–. Ap´stolos Doxiadis o 30 resolviera para demostrar que ten´ madera de matem´tico. ¡Vamos. Retomar´ mi vida en el punto en que la hab´ dejado cuando ıa ıa . ¿qu´ demonios es eso de ((ser el n o a e mejor)) y ((no un mediocre distinguido))? Podr´ haber sido un gran. (A diferencia de m´ ´l se hab´ criado en una sociedad que ı. n —No me refiero a eso. e o ¡Todav´ puedes ser un gran matem´tico! Alc´ la vista. ¡yo te ayudar´! e e Fuera despuntaba el alba y hab´ llegado el momento de la ultima y ıa ´ cuarta fase que completar´ el proceso de duelo: la aceptaci´n. dando un pu˜etazo e o n en mi escritorio. la pasi´n o que sent´ por las matem´ticas antes de que tu t´ la destruyera desvergonıas a ıo zadamente. Toda persona tiene derecho a arriesgarse a sufrir la decepci´n que o escoja —a˜adi´ con vehemencia—. e —Ese hombre es un s´dico —prosigui´ Sammy—. conseguir´s recuperar ıas o a el tiempo perdido. e ıa no esperaba que los hijos cumplieran las expectativas de los adultos de su familia. —Se ıas interrumpi´ en mitad de la frase. ¡lo sabes! e —¡En absoluto! El plazo para matricularse para la licenciatura termina ma˜ana. puedes hacerlo. e o o —Lo mismo digo —apunt´. Un momento. Cre´me. boquiabierto de asombro—. ıa a e —¿Qu´ dices. Sammy estall´. o o —Puede que sus intenciones no fueran tan malas —murmur´—. sorprendido. Adem´s. Sammy? Es demasiado tarde. Si te esfuerzas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach... e Los remordimientos que sent´ a causa del feroz vocabulario que hab´ ıa ıa usado en mi delirante carta al t´ Petros hicieron que por un instante intenıo tara defenderlo y buscar una justificaci´n l´gica para su conducta.)—. Quiz´ cree a y´ que estaba protegi´ndome de una decepci´n mayor.. El ciclo hab´ ıa o ıa terminado. o e o —¿Con qu´ derecho? —pregunt´ Sammy en voz alta. Ya he perdido demasiado tiempo haciendo otras cosas y.

Borel. Lebesque. de mis diversas asignaturas. a Hice una apuesta conmigo mismo sobre si tratar´ de defenderse o si se ıa limitar´ a re˜irme por el tono de mi carta. Opt´ por la segunda posibilidad ıa n e y perd´ ı. No mencion´ el telegrama a mi compa˜ero de cuarto ni volv´ a pensar en e n ı ´l. Ap´stolos Doxiadis o 31 el t´ Petros. Bolzano. Tichonov et al. ya me costaba o ıa demasiado esfuerzo dominar los teoremas de Lagrange. lleg´ un teleıcil o grama del t´ Petros. Introducci´n al Algebra Moderna y Topolog´ General. Fatou. declar´ mi nuevo campo de especialidad: Matem´ticas. empezaba a aceptar la idea de Sammy seg´n la cual a u la conducta de Petros hacia m´ demostraba se˜ales inconfundibles de deı n mencia. Introducci´n al An´lisis o a o a ´ Complejo. la curiosidad fue m´s fuerte. e Sammy y yo tomamos un suculento desayuno en el comedor y luego estudiamos la lista de asignaturas de la facultad de Matem´ticas. Cuando encontr´ el aviso no tuve duda alguna sobre ıo e la identidad del remitente y al principio consider´ la posibilidad de no ir a e buscarlo. Cauchy. El telegrama rezaba: Comprendo muy bien tu reacci´n. durante la etapa m´s ıas e a dif´ en mis esfuerzos por penetrar en esta nueva disciplina. Tom´ notas y a primera hora de e la tarde me dirig´ a la secretar´ y rellen´ el formulario de matr´ ı ıa e ıcula para el semestre que empezaba: Introducci´n al An´lisis. o ıa Naturalmente. mediante su cruel estratagema. Tampoco ten´ el menor deseo de descubrirlo. Weierstrass. e . Adem´s. Stop. Heine. e a Pocos d´ despu´s de que empezaran las clases. Me explic´ el a o contenido de cada una igual que un ma´ experimentado presentar´ las ıtre ıa mejores opciones de una carta de platos.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. me hab´ desviado del camino ıo ıa que entonces consideraba mi aut´ntico destino. En ese entonces yo no sab´ nada del teorema de la incompletitud de ıa Kurt G¨del. El ultimo mensaje lo demostraba: ¡pretend´ justificar su canallada ´ ıa mediante un teorema matem´tico! Las obsesiones de ese viejo desgraciado a ya no me interesaban. Para entender mi o conducta tendr´ que familiarizarte con el teorema de la ıas incompletitud. Sin embargo. Stop.

Ap´stolos Doxiadis o 32 Pas´ las vacaciones de Navidad estudiando con Sammy en la biblioteca e de la facultad de Matem´ticas4. a —Claro que lo soportar´ —le respond´ entre risas—. ha sido fundamentalmente una investigaci´n o bibliogr´fica. Sammy? Es un hecho probado que fue profesor de An´lisis en la a Universidad de M´nich. as´ que no aburrir´ al lector o a ı e con detalles de mis progresos en el campo de las matem´ticas. ıo . pero ¿qu´ queda ıa ı e por decir? Sammy sac´ un papel del bolsillo y lo despleg´. e e —No imagines nada inmoral. S´lo encontr´ tres art´ a o e ıculos firmados por ´l. sobre la conjetura de Goldbach ni e nada remotamente relacionado con ella. pero nada. a podr´ decir que avanzaba sin prisas pero sin pausa. Yo no entend´ c´mo ese hallazgo lo induc´ a acusarlo de impostor. como si hubiera un acuerdo t´cito entre los dos. o —¿Soportar´ volver a hablar de tu t´ —pregunt´.) En consecuencia. ¡No es ning´n impostor! u u ´ El se explic´: o —He consultado los ´ ındices bibliogr´ficos de todos los art´ a ıclos publicados en revistas matem´ticas de este siglo. no hab´ o ıa ıamos vuelto a tocar el tema. o o —He hecho algunas pesquisas discretas sobre el tema —confes´. s´lo contar´ mi ıa o e propia historia en la medida en que sea relevante para ilustrar la del t´ Petros. a —¿Y? —¡Y he llegado a la conclusi´n de que tu querido t´ Petros es un impostor! o ıo —¿Un impostor? —Era lo ultimo que esperaba o´ de ´l. a Sammy me invit´ a celebrar la Nochevieja con ´l y su familia en Brooklyn. ¿C´mo te atreves a e o decir eso. Despu´s de aquella ıas ıo? o e primera conversaci´n que hab´ durado toda la noche. (Para satisfacer al curioso.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. de inmediato salt´ en su defensa—. o e Bebimos bastante y est´bamos achispados cuando me llev´ aparte a un a o rinc´n tranquilo. o —¿Qu´ clase de ((pesquisas discretas))? —pregunt´ sorprendido. ni una sola palabra. ıa o ıa 4El principal objetivo de esta narraci´n no es autobiogr´fico. y puesto que la ´ ır e sangre siempre tira.

No hab´ nada que publicar. Para darte un ejemplo que seas capaz de comprender. Por a eso he empleado una palabra tan fuerte como ((impostor)). o e a lo que quiso decir es que precisamente cuando los grandes matem´ticos proa curan resolver grandes problemas es cuando nacen las grandes matem´ticas. es muy probable que haya inventado la historia de la conjetura de Goldbach para justificar su inactividad en el campo de las matem´ticas. Ver´s. no lo s´. dado que nunca hab´ publicado nada. otro c´lebre problema a´n por demostrar? o e u —No. a los as´ llamados ((resultados intermedios)). ¡Me parece perfectao ıa mente comprensible! Sammy sonri´ con desd´n. u Sin embargo. Bueno. sin descubrir en el proceso ni un solo resultado intermedio de alg´n valor. e u —Declar´: ((¿Por qu´ iba a matar a la gallina de los huevos de oro?)) Ver´s. o e Eso es porque no tienes la menor idea de c´mo se hacen las cosas en el o mundo de la investigaci´n —explic´—. no pod´ haber consagrado su vida a batallar con un ıa gran problema.. para el t´ Petros las matem´ticas lo han e ıo a sido todo en su vida... —Pero es absurdo —protest´—. ¡su unico inter´s y pasi´n! ¿Por qu´ iba a abandonarlas ´ e o e y buscar excusas para su inactividad! ¡No tiene sentido! Sammy sacudi´ la cabeza.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o En esencia. el argumento de Sammy era el siguiente: un matem´tico proa fesional de primer orden.. el problema a es tan c´lebremente dif´ que nadie pod´ culparlo si no lo resolv´ e ıcil ıa ıa. aunque los problemas iniciales ı sigan sin resolver. el campo de la teor´ de series finitas proviene de los intentos de Evariste ıa Galois de resolver la ecuaci´n de quinto grado en su forma general. y seg´n todos los indicios el t´ Petros lo hab´ u ıo ıa sido en su juventud. o . como la conjetura de Goldbach. ¿Sabes qu´ contest´ David Hilbert o o e o cuando sus colegas le preguntaron por qu´ no hab´ intentado probar la e ıa hip´tesis de Riemann. Instr´yeme. forzosamente deb´ ıa ıamos llegar a la conclusi´n (y en este particular Sammy aplicaba una forma o de reductio ad absurdum) de que ment´ y jam´s hab´ intentado probar la ıa a ıa conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 33 —¿De qu´ te extra˜as? Mi t´ es el primero en admitir que no consie n ıo gui´ probar la conjetura. —Pero ¿con qu´ fin iba a mentir al respecto? —le pregunt´ a mi amigo e e con perplejidad.

su pariente ı a cercano y su v´ ıctima. La rabia que hab´ sentido al descubrir que ıo o ıa me hab´ tendido una trampa empuj´ndome a probar la conjetura de Goldıa a bach dio paso a sentimientos m´s ben´volos. Ap´stolos Doxiadis o 34 —Me temo que la explicaci´n es bastante deprimente. mi actitud hacia e o el t´ Petros volvi´ a cambiar. Hab´ a n ıa llegado el momento de que el acusado hablara en su defensa. despu´s de unos coo e ıa e e mienzos tan brillantes. su unico ´ talento. o —No es que en un momento dado tu t´ Petros haya querido abandonar ıo las matem´ticas. estaba en deuda conmigo.. ¡Pobre t´ Petros! Cuanto m´s ´ ıo a pensaba en ello. m´s me enfurec´ con el an´nimo ((distinguido catedr´tico)) a ıa o a que se hab´ atrevido a formular cargos tan graves contra alguien a quien ıa ni siquiera conoc´ y sin contar con la m´ ıa ınima informaci´n. etc´tera) como a los an´lisis despectivos del e a ((distinguido catedr´tico)) y de Sammy. ¿Con qu´ derecho lo acusaba tan a la ligera e de ser un ((impostor))? Llegu´ a la conclusi´n de que deb´ e o ıamos dar al t´ Petros la oportunidad de ıo defenderse. Mi t´ me hab´ pedido que me informara ıa ıo ıa . porque se apresur´ a a˜adir—: ¡Sin o o n mencionar la identidad de tu t´ naturalmente! —A continuaci´n resumi´ la ıo. su unica fuente de dicha en la vida. El e u n agotamiento y las crisis nerviosas son el destino de muchos genios precoces. Ahora se sumaba un elemento a e de compasi´n: qu´ terrible deb´ de haber sido para ´l. a Despu´s de mi conversaci´n con Sammy en Nochevieja. o o teor´ del ((distinguido catedr´tico))—: Es probable que en alg´n punto preıa a u vio de su trayectoria tu t´ perdiera la capacidad intelectual o la fuerza ıo de voluntad (o bien ambas cosas) para continuar con las matem´ticas. ıa u no hab´ olvidado el contenido. de responder tanto a las burdas generalizaciones de sus hermanos (((uno de los fiascos de la vida)). Era evidente que Sammy hab´ contemplado la desoladora probabilidad ıa de que ese lamentable destino tambi´n pudiera ser el suyo. sentir que empezaba a perder su gran don. ıa Aunque hab´ roto su telegrama de disculpas en fragmentos min´sculos. Es que fue incapaz de continuar. Me la sugiri´ un o o distinguido catedr´tico de la facultad con quien discut´ el caso.. ´ste es un problema bastante com´n entre los ni˜os prodigio. Tambi´n me o e irritaba la actitud de Sammy. incluso con tristeza. Por a desgracia. Huelga decir que decid´ que la persona m´s cualificada para escucharlo era yo. Ten´ que prepararme.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. —Debi´ de a ı o ver indicios de desolaci´n en mi cara. pues pronunci´ su e o conclusi´n con solemnidad. el presuntuoso ni˜o prodigio. Al fin y al cabo.

El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. el vac´ al que o ıo apuntaba parec´ tener consecuencias metaf´ricas. ¡Me preguntas si he o´ hablar del teoo ıdo rema de la incompletitud de Kurt G¨del! o —¿A qu´ rama pertenece? ¿Topolog´ e ıa? Sammy me mir´ boquiabierto. deja de hacer el payaso y h´blame de ´l. —Es m´s que posible —respondi´ Sammy—. a e e e Sammy me explic´ en t´rminos generales el contenido del gran descubrio e miento de G¨del. en ´l resid´ la explicaci´n de su despreciable conducta. Cu´ntame qu´ dice. Ap´stolos Doxiadis o 35 sobre el teorema de la incompletitud de Kurt G¨del.) ıa o En cuanto se me present´ la primera oportunidad. o o Despu´s se salt´ veintid´s siglos para hablar del ((segundo problema de Hile o o bert)) y hacer un r´pido repaso de los Principia Mathematica5 de Russell y a Whitehead. empezando con los axiomas y fundamentos y luego paıas a sando de las herramientas para una inducci´n l´gica rigurosa a los teoremas. interrogu´ a Sammy e al respecto con cuidado de que no sospechara que la pregunta ten´ algo que ıa ver con el t´ Petros. ¡Es un hecho probado! a o 5Principia Mathematica: la obra monumental de los l´gicos Russell y Whitehead. concretamente a la hora o de escoger mis asignaturas para el siguiente semestre. publicada o en 1910. que explic´ con toda la sencillez de que fue capaz. no me gustaba c´mo sonaba: ıa o el prefijo de negaci´n ((in)) estaba cargado de significado. Me habl´ de Euclides y su visi´n de la construcci´n de o o o o teor´ matem´ticas. ¡ignorante! o a —De acuerdo. a o . en la que los autores emprenden la tit´nica tarea de fundar el edificio de las teor´ a ıas matem´ticas sobre los firmes cimientos de la l´gica. ıo —¿Has o´ hablar del teorema de la incompletitud de Kurt G¨del? ıdo o Sammy abri´ los brazos en un adem´n de c´mica exageraci´n. o a o o —¡Vaya por Dios! —exclam´—. o —¿El teorema de la incompletitud? A la l´gica matem´tica. de alguna misteriosa o manera. (Aunque no e ıa o sab´ nada del teorema de la incompletitud. mir´ndolo con e a los ojos como platos. o —Pero ¿es posible? —pregunt´ cuando hubo terminado. para terminar con el propio teorema de la incompletitud.

los motivos e eran tan puros como la nieve. le di ıa o tiempo de sobra para que preparara su defensa. —Mira. t´ —dije en tono beligerante—. Aunque es verdad que mi m´todo fue cuestionable. e o la visita de un sobrino atento a su afectuoso t´ estaba equivocado. . ıo o o —No te culpo por estar furioso —dijo—. Hab´ concertado una cita con el t´ Petros por carta porque no ıa ıo quer´ pillarlo por sorpresa. alz´ las palmas de las manos hacia el cielo en un o o adem´n de resignaci´n y recit´ un popular dicho griego: a o o —Aquel que est´ destinado a ahogarse no morir´ en la cama. o —¿Tienes tiempo para escucharme? —Todo el tiempo del mundo. Sin embargo. a Se encogi´ de hombros. —¿Est´s c´modo? a o —Mucho. e te pidi´ que urdieras nuestro supuesto ((trato))? ¿Fue suya la perversa idea de o que demostrara mis aptitudes tratando de resolver la conjetura de Goldbach ? ¿ O te sientes tan en deuda con ´l porque te ha mantenido durante todos e estos a˜os que le retribuyes poniendo en vereda a su ambicioso hijo? n El t´ Petros encaj´ mis golpes bajos sin cambiar de expresi´n. —Bueno. voy a ser matem´tico. e —¡No hay nada puro en hacer que tu fracaso determine mi vida! Suspir´. sobrino favorito —era la primera vez que me llamaba as´ ı—. dentro de un a˜o recibir´ mi ıo n e diploma y ya estoy rellenando formularios para matricularme en el ciclo superior. ¿Se lo has a a contado a tu padre? ¿Est´ contento? a —¿Por qu´ ese s´bito inter´s en mi padre? —gru˜´ ¿Acaso fue ´l quien e u e nı—. Ap´stolos Doxiadis o 36 Fui a Ekali dos d´ despu´s de llegar a Grecia para las vacaciones de ıas e verano. Siguiendo con la comparaci´n judicial. Solt´ una carcajada burlona. deber´ tratar de ıas entenderme. Llegu´ a la hora acordada y nos sentamos en el jard´ e ın. ¿qu´ noticias me traes del Nuevo Mundo? e Si pensaba que iba a permitirle fingir que aqu´lla era una reuni´n social.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ıo. Te guste o no. Tu ardid ha fracasado.

El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Dedicaba mucho tiempo a crear ejercicios que. en o una aut´ntica pasi´n. as´ como los gruea ı sos vol´menes encuadernados en piel de sus diarios personales. su primer maestro. Petros los resolv´ con sorprendente e a ıa rapidez. Descubri´ sus o ıo u o dotes para el c´lculo muy pronto. el ni˜o empez´ a o n o hacer ejercicios que estaban muy por encima de las posibilidades de sus compa˜eros de clase. a El colegio al que asist´ una instituci´n francesa dirigida por jesuitas. el hermano n ıa a Nicolas se especializaba en geometr´ cl´sica (una disciplina que ya entonces ıa a estaba pasada de moda). ıa. carec´ ıan de un profundo inter´s matem´tico. he consultado su copiosa correspondencia con familiares y colegas matem´ticos. y no pas´ mucho tiempo antes de que ´ste a o e se convirtiera. desde el principio demostr´ una pasi´n especial por la teor´ o o ıa de n´meros. ya estaba tan consagrado a su tarea que o los cambios en la din´mica familiar no consiguieron distraerlo. Como la mayor´ de los matem´ticos jesuitas. sumado a la pr´ctica constante durante los a˜os de la infancia. A la m´s tierna edad llenaba las horas vac´ haciendo e o a ıas complicadas sumas. advirti´ las dotes de a o Petros y lo tom´ bajo su tutela. El hermano Nicolas. Su indiscutiu ble talento. o hac´ honor a la brillante reputaci´n de la orden en el campo de las maıa o tem´ticas. He optado por recrear o ıo su narrativa en tercera persona para presentarla de forma m´s completa a y coherente. a n . ıa Petros Papachristos naci´ en Atenas en noviembre de 1895. a pesar de ser ingeniosos y casi siempre endiabladamente dif´ ıciles. en los que u describ´ los progresos de sus investigaciones. pues fue el prio mog´nito de un comerciante hecho a s´ mismo cuya unica preocupaci´n era e ı ´ o su trabajo y de un ama de casa cuya unica preocupaci´n era su marido. al igual que aquellos que su maestro sacaba de los manuales de matem´ticas de los jesuitas. por falta de otras oportunidades de expansi´n emocional. un campo en el que los jesuitas no destacaban. y tal parece haber sido el caso de la larga relaci´n de mi t´ con los n´meros. Cuando me ha fallado la memoria. e o LA HISTORIA DE PETROS PAPACHRISTOS Mientras escribo esto no puedo fingir que recuerdo las frases y expresiones exactas que us´ mi t´ aquella lejana tarde de verano. casi siempre mentalmente. Escucha y luego juzga por ti mismo. Cuando la llegada de sus dos hermanos anim´ la vida del hogar. Ap´stolos Doxiadis o 37 Entonces pr´stame atenci´n. o Pas´ su primera infancia en una soledad casi absoluta. ´ o Los grandes amores a menudo nacen de la soledad. Con su asesoramiento. a Sin embargo.

Petros sorprend´ a los buenos de los jesuitas proporcion´ndoles ıa a la composici´n de cualquier n´mero que le sugirieran despu´s de escasos o u e segundos de reflexi´n.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. una prueba concluyente de a que el ni˜o hab´ desarrollado hasta un punto extraordinario su intuici´n n ıa o matem´tica. a a a —Pero ¿c´mo lo haces con tanta rapidez? o Petros describi´ un m´todo que a ´l le parec´ obvio. lo primero que a pens´ fue que se trataba de una maniobra proselitista. Hizo averiıa o a guaciones en los c´ ırculos pertinentes y descubri´ que en Alemania hab´ un o ıa gran matem´tico griego que tambi´n pertenec´ al culto ortodoxo. e . Puede que o el p`re Papachristos no tuviera mucho tiempo para sus hijos. e —Noventa y nueve es igual a 82 m´s 52 m´s 32 m´s 12 —respond´ ´l. pero sab´ cu´l e ıa a era su deber para con la Iglesia ortodoxa griega. tras apreno n der que todo entero positivo puede expresarse mediante la suma de cuatro cuadrados. Hab´ matriculado a su hijo ıa mayor en una escuela dirigida por extranjeros cism´ticos porque gozaba de a prestigio en la elite social a la que deseaba pertenecer. El procedimiento se basaba en saltos de l´gica que pasao ban por alto los pasos intermedios del c´lculo. Ap´stolos Doxiadis o 38 se reflej´ en una habilidad casi sobrenatural. el c´lebre a e ıa e profesor Constantin Carath´odory. o ((Los condenados papistas quieren apoderarse de mi hijo)). cuando Petros ten´ unos quince a˜os los jesuitas descubrieron que eran incapaces de resıa n ponder al continuo torrente de preguntas sobre matem´ticas de su brillante a alumno. o —¿Qu´ tal 99. l´piz y ıcil a tiempo suficiente. aunque no hab´ hecho estudios superiores. Sab´ por experiencia que uno prospera ıa ıa con mayor facilidad en el terreno para el que est´ naturalmente dotado y a no ten´ intenci´n de poner obst´culos en el camino de su hijo. a Despu´s de ense˜arle pr´cticamente todo lo que sab´ e n a ıan. el viejo Papaıa christos no ten´ un pelo de tonto. A los once a˜os. a a a ıa e —¿Y 290? —Doscientos noventa es igual a 122 m´s 92 m´s 72 m´s 42 . pero que para sus o e e ıa profesores era dif´ de entender e imposible de aplicar sin papel. cuando el director le sugiri´ que enviara a su hijo a un monasterio en Francia o con el fin de que cultivara su talento para las matem´ticas. Entonces el director decidi´ ir a ver al padre de Petros. se dijo. Pierre? —le preguntaban. Sin embargo. Sin embargo.

Luego. —No podr´s probar eso —dijo el famoso matem´tico. ¡Lo he verificado hasta el n´mero 10000! u —¿Y qu´ me dices de la distribuci´n de los n´meros primos? —pregunt´ e o u o Carath´odory—. se˜or. e observaciones relacionadas con las propiedades de los enteros. o Lo llev´ hasta la pizarra. e mo un banquero. sobre todo. Una de ellas era la siguiente: —Todo n´mero par mayor que 2 puede expresarse como la suma de dos u primos. pero parece una extrapolaci´n razonable de mis tablas. la cantidad o de primos se aproxima a n dividido por su logaritmo neperiano.. Negar a aquel chico exıa traordinariamente dotado la mejor educaci´n matem´tica podr´ calificarse o a ıa de ((negligencia criminal)). ¿Se te ocurre una forma de calcular cu´ntos primos existen e a menores que un n´mero dado n? u —No —respondi´ Petros—. Ap´stolos Doxiadis o 39 Le escribi´ de inmediato pidi´ndole una cita. Despu´s o e de una breve charla con el padre. Carath´odory har´ las gestiones necesarias para e ıa que Petros fuera admitido de inmediato en la universidad. Carath´odory se qued´ sin habla. complejas identidades algebraicas y. los recibi´ en su despacho de la universidad. Petros resolvi´ integrales. Aden o m´s. . si el padre daba su consentimiento.. a a —Todav´ no —repuso Petros—. calcul´ la suma de series y o o demostr´ proposiciones. vestido coın. Siguieno o do sus indicaciones. que llam´ o o o al padre de Petros y le dijo que someter a su hijo a dos a˜os m´s de ban a chillerato equivaldr´ a perder un tiempo precioso. pero estoy seguro de que se trata de un ıa principio general. cuando consider´ que el profesor hab´ tero o ıa minado el examen. naturalmente. pero conforme n tiende a infinito. o e Padre e hijo viajaron juntos a Berl´ donde Carath´odory. le dio un trozo de tiza y lo interrog´. e o —¡Debes de haberlo le´ en alg´n sitio! ıdo u —No. los unicos libros que hay en mi colegio son de geometr´ a ´ ıa. le habl´ de sus descubrimientos personales: complicadas o construcciones geom´tricas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Una amplia sonrisa reemplaz´ la expresi´n severa del profesor. pidi´ que lo dejara a solas con el hijo.

en cualquier momento y lugar que les permitieran pasar a o inadvertidos. dijo mi t´ con un suspiro). en su ausencia ella se volvi´ ((mucho m´s util)) para Petros (en sus propias palabras). La aventura fue breve y clandestina. o en Charlottenburg. o ıo. Petros qued´ desolado. ıa Naturalmente. ın. Isolda. Durante los meses previos al nuevo curso acad´mico. hasta el punto de que a Carath´odory empez´ a preguntarse si se habr´ equivocado en su primera e o ıa evaluaci´n del potencial del chico. Isolda le hab´ ıa ıa murmurado al o´ que lo que m´s le atra´ de ´l era su reputaci´n de Wunıdo a ıa e o derkind o peque˜o prodigio. Pero despu´s de unos pocos meses de o e tortuosa felicidad (((por desgracia. o Si la vehemencia de su pasi´n infantil por los n´meros fue en parte una o u compensaci´n por la falta de afecto familiar. La chica no dejaba de repetir que si su padre los descubr´ ıa colgar´ al joven amante por los pulgares. ın. si n o o quer´ volver a conquistar su coraz´n. Cuanto m´s se sumerg´ en el insondable mar de e a ıa conceptos abstractos y s´ ımbolos arcanos. Viv´ ıdo ıa pr´cticamente ajeno a cuanto no fuera su amada. que ten´ dieciocho a˜os. la hija mayor de la e familia. ıan a la primera vez que ella lo hab´ arrojado sobre su cama). m´s se alejaba de los dulces pero a dolorosos recuerdos de su ((querida Isolda)). no pod´ andarse con medias tintas. o ıo melanc´lica. Petros estuvo totalmente abstra´ en su amor.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 40 Mi pobre abuelo no pudo negarse: no ten´ intenci´n de cometer un delito. La prio a ´ mera vez que se hab´ acostado en la cama de ella (para ser m´s precisos. su inmersi´n en las matem´tio o a cas avanzadas en la Universidad de Berl´ fue sin duda m´s profunda debido ın a a la p´rdida de su amada. Dado que era verano. muy pocos)). ((la instrucci´n continu´ en la cama)). desv´n o el s´tano. De hecho. ıa o y mucho menos contra su primog´nito. Se ve´ a horas intempestivas y en ıan lugares ins´litos: a mediod´ a medianoche o al amanecer en el jard´ el o ıa. ıa o ıa . ıo Isolda abandon´ la casa de la familia y los brazos de su ni˜oamante para o n casarse con un gallardo teniente de la artiller´ prusiana. Entonces Petros lleg´ a la conclusi´n de que. o o o Isolda fue el primer (a juzgar por su relato) y unico amor de mi t´ ´ ıo. las clases se realizaban a en el jard´ Cuando empez´ a hacer fr´ record´ t´ Petros con una sonrisa ın. ıa Durante un tiempo. e Se hicieron las gestiones necesarias y pocos meses despu´s Petros regres´ a e o Berl´ Se instal´ en la casa familiar de un empresario amigo de su padre. se consagr´ a la tarea de ayudar al ıa n o joven invitado con su alem´n.

fingiendo simple inter´s acad´mico.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. n a Pero ¿qu´ ten´ que hacer para convertirse en un Gran Matem´tico? Muy e ıa a sencillo: ¡resolver un Gran Problema Matem´tico! a —¿Cu´l es el problema m´s dif´ de las matem´ticas. aunque no menos importante. seg´n u dijo ´l mismo. ´ la conjetura de Goldbach. . o e o e e —Te mencionar´ los tres que se disputan el primer puesto —respondi´ el e o sabio despu´s de unos instantes de vacilaci´n—: la hip´tesis de Riemann. profesor? —preguna a ıcil a t´ a Carath´dory en su siguiente reuni´n. Petros ıa sorprendi´ a su tutor terminando el trabajo en menos de un a˜o y con soro n prendente habilidad. ese breve di´logo plant´ en el ıa o a o coraz´n de Petros la primera semilla del sue˜o de probar con la conjetura. a a ıa a Incluso un joven con las prodigiosas aptitudes de Petros necesitaba tiempo y dedicaci´n absoluta para adquirir esa maestr´ o ıa. eran simples c´lculos e ıa u e a a del estilo de la cuenta de la vieja)). la topolog´ y el ´lgebra. El o n hecho de que partiera de una observaci´n que ´l mismo hab´ hecho antes de o e ıa o´ hablar de Goldbach o de Euler hizo que el problema fuera m´s precioso ır a para ´l. Su enunciado le atrajo desde el primer momento. necesitas adquirir un arsenal podee roso. No obstante. e o o el ultimo teorema de Fermat y finalmente. en esos momentos Carath´odory no le dejaba un minuto e libre para so˜ar despierto. El m´todo que present´ en la tesis para la soluci´n e o o de una variedad particular de ecuaciones (llamado desde entonces ((m´todo e Papachristos))) le dio una fama instant´nea. La combinaci´n e o de la aparente sencillez con la notoria dificultad apuntaba necesariamente a una profunda verdad. n —Antes de que puedas embarcarte en una investigaci´n original productio va —le dijo en t´rminos contundentes—. ((no ten´ ning´n inter´s matem´tico. Una vez que Petros hubo recibido su t´ ıtulo. ıa u Aunque todav´ no era una decisi´n firme. el an´lisis complejo. Sin embargo. Tendr´s que dominar a la perfecci´n todas las herramientas matem´tia o a cas del an´lisis. de acuerdo con cuyo enunciado todo n´mero par u es la suma de dos primos. ya que tambi´n resultaba util a e ´ para resolver ciertos problemas del campo de la f´ ısica. Carath´odory le encomend´ un e o problema de teor´ de ecuaciones diferenciales para la tesis doctoral. que tambi´n es uno de los grandes problemas e irresueltos de teor´ de n´meros. Ap´stolos Doxiadis o 41 Para impresionarla a una edad m´s madura deber´ hacer sorprendentes a ıa haza˜as intelectuales y convertirse en un Gran Matem´tico.

Verdadea ro maestro en su especialidad. los tres matem´ticos internacionalmente reconocidos por sus a trabajos en teor´ de n´meros eran los ingleses G. H. muchos de los cuales —como la conjetura de Goldbach— parec´ enga˜osamente simples. u Se matricul´ en un curso avanzado en la universidad. empleando los m´todos matem´ticos m´s avanzados para estue a a diar los problemas esenciales. No obstante. su estancia en Cambridge fue una preparaci´n esencial para los o largos y dif´ ıciles a˜os que siguieron. Se instal´ en un peque˜o hostal. Hardy era el prototipo del investigador matem´tico moderno. su posici´n econ´mica —o mejor dicho. Aunque no ten´ un cargo acad´mico n ıa e oficial. Pronto se e hicieron amigos y asistieron juntos a las clases de G. Asimio a o laba los conceptos con rapidez y pronto comenz´ a cartografiar el laberinto o en que estaba destinado a penetrar en poco tiempo. su padre. Petros aprenıan n di´ las t´cnicas necesarias para su trabajo y empez´ a desarrollar la profunda o e o intuici´n matem´tica imprescindible para la investigaci´n avanzada. u En efecto. se o ocup´ de que se instalara durante una temporada en la neutral Suiza. Petros. En o Z´rich. En sus clases. al fin due˜o de su destino. Ap´stolos Doxiadis o 42 Petros se doctor´ en 1916. E. Sin embargo.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o —Cuando llegu´ a Inglaterra todav´ era un principiante —record´—. preocupado o e por la inminente implicaci´n de Grecia en la Primera Guerra Mundial. Los tres estaban en el Trinity College de Cambridge. The Bishop. Poco tiempo despu´s. la de su padre— le permit´ o o ıa darse el lujo de subsistir sin ´l. Por a a ıa aquel entonces. a ıan el fervoroso deseo de Petros. H. Pronto lleg´ a la conclusi´n de que para alcanzar o o lo m´s r´pidamente posible las fronteras del conocimiento deb´ viajar. abordaba la teor´ de n´meros con brillanıa u te lucidez. la fuente de inspiraci´n de ´ste fue Ramanujan. e ıa o pero tres a˜os despu´s me march´ de all´ convertido en un experto en teor´ n e e ı ıa de n´meros. aunque Hardy desempe˜´ un papel crucial en los progresos no matem´ticos de Petros. asisti´ a clases y o o seminarios y pas´ todo su tiempo libre en la biblioteca. e o n donde por ese entonces tambi´n se alojaba Srinivasa Ramanujan. volvi´ a su primer y eterno amor: u n o los n´meros. devorando libros o y publicaciones eruditas. Hardy. Hardy y J. a o e . Littleıa u wood y el extraordinario genio indio autodidacta Srinivasa Ramanujan. La guerra hab´ dividido Europa geogr´ficamente y los submarinos aleıa a manes pr´cticamente hab´ aislado Inglaterra del continente. su absoluta indiferencia ante el peligro y sus sobrados medios econ´micos pronto lo llevaron a su destino.

y su intuici´n es prodigiosa. (A menudo exasperaba al ultrarracionalista Hardy diciendo que su amada diosa hind´ Namakiri se las hab´ revelado en un sue˜o. o —El bueno de Ramanujan ha tenido algunos ((p´lpitos)) asombrosos — a dijo—. o a imaginables. se acerc´ a Hardy y le repiti´ la frase en tono deliberae o o damente despreocupado. ıa Un d´ Petros sac´ a relucir t´ ıa. El asombro y la fascinaci´n eran las unicas reaco o ´ ciones posibles ante su misteriosa capacidad para concebir. Observar a Ramanujan hacer ejercicios matem´ticos equival´ a recibir a ıa una lecci´n de humildad. Como sol´ o ´ o ıa decir Hardy. o ımidamente el tema de la conjetura de Goldbach delante de Ramanujan. Lo hizo con cautela. Cuando tuvo la primera oportunidad. era un fen´meno unico —me cont´ con un suspiro—. o o —Pero d´ ıgame. Petros qued´ estupefacto. e La respuesta de Ramanujan supuso una desagradable sorpresa. no se jacta de ser infalible. estaba hecho de la misma madera que Arqu´ ımedes. Hardy esboz´ una sonrisa maliciosa. Sin embargo. temiendo despertar su inter´s por el problema. Sin embargo. —¿Sabes? Tengo el p´lpito de que la conjetura no se cumple en los n´mea u ros muy altos. no pod´ o ıa tomar el comentario a la ligera. en s´bitos mou mentos de inspiraci´n o epifan´ las f´rmulas e identidades m´s complejas o ıas. a diferencia de Su Santidad o el Papa. Ap´stolos Doxiadis o 43 —Ah. hasta es posible que los superara. en t´rminos pr´cticos e a la falta de instrucci´n matem´tica formal durante sus a˜os de formaci´n o a n o lo hab´ condenado a aprovechar unicamente una m´ ıa ´ ınima fracci´n de su o potencial. ¿a qu´ viene esta s´bita curiosidad por la e u conjetura de Goldbach? Petros murmur´ una trivialidad sobre su ((inter´s general por el problema)) o e y luego pregunt´ en el tono m´s inocente posible: o a . querido amigo. ¿Era posible? Viniendo de Ramanujan. despu´s de una clase. en t´rminos de aptitud para las matem´ticas Ramanujan era el e a cenit absoluto.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Newton y Gauss.) Uno no u ıa n pod´ por menos de preguntarse qu´ alturas habr´ conseguido alcanzar si la ıa e ıa extrema pobreza en que hab´ nacido no lo hubiera privado de la educaci´n ıa o que recib´ cualquier estudiante occidental bien alimentado. Luego Hardy mir´ fijamente a Petros con un brillo burl´n en los ojos.

J.. como parte de la campa˜a de solidariıa n dad de la poblaci´n civil. Ap´stolos Doxiadis o 44 —¿Hay alguien trabajando en ella? —¿Se refiere a si alguien est´ intentado probarla? Pues no. s´lo Dios sab´ ad´nde. ıa ´ ıa u Muy pronto Petros se enfrasc´ por completo en su estudio. E. ı. o o ıa o pues sus actividades estaban rodeadas por un halo de misterio. El m´todo correcto era el ((anal´ e ıtico)). La idea ıas lo asalt´ tras su inesperada entrada en el estrecho c´ o ırculo Hardy-LittlewoodRamanujan. se hab´ puesto tres a la mode en el campo de la teor´ de n´meros. a .. del problema estaba u condenado al fracaso. Al fin y al cabo. o Hubo un tiempo. Se presentaba de vez en cuando para impartir una clase o asistir a una reuni´n y luego se marchaba otra vez. Hacerlo ser´ a ıa una aut´ntica estupidez. Littlewood fue a buscarlo al hostal Bishop. —¿Es usted Petros Papachristos. en Cambridge. o Littlewood parec´ ligeramente inc´modo cuando se explic´: en esos moıa o o mento estaba al frente de un grupo de cient´ ıficos que hac´ investigaciones ıan de bal´ ıstica para la Artiller´ Real. un d´ de principios de ıa o ıa 1917. Petros a´n u no lo conoc´ y se sorprendi´ sobremanera cuando. El significado de las palabras de Hardy estaba claro: ıa el enfoque directo. le se˜al´ el cao n o mino que deb´ seguir. de Berl´ —pregunt´ tendi´ndole la ın o e mano y sonriendo con cautela—.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Littlewood no pas´ mucho tiempo en n o la universidad. o Grecia est´ de nuestra parte. e La advertencia no amilan´ a Petros. Recientemente el Servicio de Inteligencia Militar o les hab´ informado de que la gran precisi´n de tiro del enemigo en el frenıa o te occidental podr´ deberse a una nueva e innovadora t´cnica de c´lculo ıa e a denominada ((m´todo Papachristos)). que despu´s de e los ´xitos recientes de los matem´ticos franceses Hadamard y De la Vall´ee a e Pousin. por el contrario. antes de tomar la decisi´n definitiva o sobre el trabajo al que consagrar´ su vida. com´nmente llamado ((elemental)). en que Petros consider´ la posiıa o bilidad de invertir sus energ´ en un problema totalmente distinto. el alumno de Constantin Carath´odory? e —S´ el mismo —respondi´ Petros. Durante los a˜os de la guerra. e —Estoy seguro de que no tendr´ objeci´n en compartir su descubrimiento a o con el gobierno de Su Majestad —concluy´ Littlewood—. perplejo.

La prueba de la hip´tesis de Bernhard Riemann sobre los ceros de la ((funci´n ζ)) crear´ o o ıa un positivo efecto domin´ que permitir´ demostrar innumerables teoremas o ıa fundamentales de teor´ de n´meros. pues Hardy era un pacifista fan´tico y se opon´ ıa a ıa con todas sus fuerzas a que los descubrimientos cient´ ıficos se emplearan con fines militares. Ap´stolos Doxiadis o 45 Al principio Petros se sinti´ desolado. Littlewood se alegr´ mucho al enterarse de que la verdadea o ra vocaci´n de su colega griego era. Pero no fue neceıan e e sario. conten´ ıa ıa matem´ticas de sobra para las necesidades de la Artiller´ Real. las tempranas conquistas de Petros en el campo de las ecuaciones diferenciales le permitieron formar parte de una de las asociaciones m´s c´lebres en la historia de las a e matem´ticas. a Parad´jicamente. el ((m´todo Papachristos)) aliger´ de manera significativa su trabae o jo. . o e ıan ´ Despu´s de esta primera colaboraci´n. que por fortuna ten´ consigo. la teor´ de o ıa n´meros. El texto de su tesis doctoral. le pidi´ a Petros que colaborara con ´l y o e Hardy en un estudio que hab´ iniciado con Ramanujan (el pobre estaba ıan gravemente enfermo y pasaba la mayor parte del tiempo en un sanatorio). concedi´ndole m´s tiempo libre para dedicarse a sus principales intereses e a matem´ticos.) Despu´s del armisticio. Hardy. sugiri´ a Petros que aceptara una beca de investigaci´n en el a o o Trinity College y se instalara en Cambridge para convertirse en miembro permanente de su equipo de elite. uno en 1918 y otro en 1919. al igual que en su caso. En esos momentos. el epicentro de la mayor parte de los o resultados a´n por demostrar mediante el m´todo anal´ u e ıtico. Petros acept´ la propuesta (¿qu´ amıa u o e bicioso matem´tico joven no lo habr´ hecho?) y los tres publicaron juntos a ıa dos trabajos. los dos grandes especialistas en teor´ de n´meros traıa u bajaban en la hip´tesis de Riemann. en lugar de desviarlo de su camino. pues tem´ que lo obligaran a perder o ıa tiempo en problemas que ya carec´ de inter´s para ´l. (En esa reuni´n y en las posa o teriores. ´sos ser´ sus ultimos trabajos publicados. los mismos que mi amigo Sammy Epstein hab´ encontrado bajo el nombre de mi t´ en el ´ ıa ıo ındice bibliogr´fico. a En consecuencia. tanto Littlewood como Petros evitaron mencionar el tema que los hab´ llevado a conocerse. Littlewood a ıa qued´ doblemente satisfecho. ya que adem´s de su utilidad inmediata para o a la guerra.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Los u o o tres hablaron de matem´ticas durante horas. y pronto lo invit´ a una reuni´n en el despacho de Hardy. cuando Littlewood volvi´ a dedicarse por entero e o a sus actividades en Cambridge. un riguroso juez del talento e o matem´tico.

y lo reconoci´ con absoluta franqueza cuando ıo o o me cont´ su historia. la fama de ellos inevitablemente eclipsar´ la suya. Adem´s. la competencia se convierte en una aut´ntica gigantomaquia. Los problemas de ellos ser´ los suyos y. incluso los m´s puros de los a puros. Pero para que ese triunfo fuera a . cuanto mayor sea la haza˜a. o Si permanec´ en Cambridge seguir´ un camino previsible. (Naturalmente. la propuesta era muy o halagadora y la perspectiva de continuar colaborando con Hardy y Littlewood. la flor y nata. de hecho. a pesar de todo. No le cab´ duda de que juntos producir´ nuevos ıa ıan trabajos destacables que le permitir´ ascender con rapidez en la comuniıan dad cient´ ıfica. Estar a su a ıan lado no era s´lo agradable. a Petros le ca´ bien los dos hombres. o bien u no sabe de lo que habla o miente con descaro. Ap´stolos Doxiadis o 46 Petros pidi´ tiempo para pensarlo. n Mi t´ no era una excepci´n. quiz´s excepcionales. muy atractiva. Aunque es posible que los miembros con mayores inclinaciones espirituales de la comunidad cient´ ıfica sean indiferentes a las ganancias materiales. casi ıa a e trascendental.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. no hay uno solo entre ellos que no est´ guiado por la ambici´n y un fuerte af´n competitivo. trabajan motivados exa a clusivamente por la B´squeda de la Verdad en aras de la humanidad.) Aunque al embarcarse en una importante investigaci´n el o matem´tico declare que su intenci´n es descubrir la Verdad. pero ¿ser´ suya? De hecho. la idea de quedarse en Inglaterra le produc´ ıa aprensi´n. una conquista que le diera fama internacional y (esperaba) pusiera a sus pies a la despiadada M¨dchen. Si con el tiemıa po consegu´ probar la hip´tesis de Riemann (y Petros ten´ la esperanza ıan o ıa de que as´ fuera). ser´ una haza˜a importante. Despu´s de la estancia en Berl´ y el desenga˜o con su o e ın n ((amada Isolda)). ıan peor aun. m´s limitado es. El propio aire o que respiraban estaba impregnado de matem´ticas de primer orden. una conquista que sacudir´ ı ıa n ıa al mundo. Naturalmente. una lucha e entre gigantes. sino inmensamente estimulante. la aut´ntica a o e materia prima de sus sue˜os es la Gloria. ¿recibir´ siquiera la tercera parte ıa ıa del cr´dito por ella? ¿No era m´s probable que la fama de sus dos ilustres e a colegas ensombreciera su participaci´n en la empresa? o Cualquiera que afirme que los cient´ ıficos. n a Dado que los rivales para el triunfo son unos pocos elegidos. Realizar´ ıa ıa ıa buenos trabajos. los m´s abstractos y brillantes matem´ticos. pero sus progresos estar´ condicioa ıan nados por Hardy y Littlewood. e o a en el campo de las grandes haza˜as matem´ticas el n´mero de contrincann a u tes es limitado. hab´ buscado en las matem´ticas un ´xito rotundo. a Sin embargo.

Ap´stolos Doxiadis o 47 completo ten´ que ser exclusivamente suyo. ninguno m´s n e ıa a peque˜o satisfar´ su ambici´n. Y aunque Euler y a Gauss produjeron teoremas a edades avanzadas. a a los veinticuatro a˜os Petros habr´ sido un principiante con muchos a˜os de n ıa n oportunidades creativas por delante. hicieron sus descubrimientos m´s importantes en la primera juventud. sus nombres a estaban grabados en oro en las p´ginas de la historia de las matem´ticas: a a la funci´n zeta de Riemann. e n Riemann hab´ muerto a los treinta y nueve. En el de las matem´ticas. impuls´ndolo irresistiblemente a continuar. sin embargo. Petros. Otro factor en contra de su estancia en Cambridge era el tiempo. Con un poco de suerte. no parcelado y dividido en dos ıa o tres. No tard´ mucho en decidir que Hardy y Littlewood tendr´ que continuar o ıan su camino solos. Las matem´ticas son una actividad de hombres j´venes. las integrales abelianas o los grupos de Gao lois eran un legado eterno para los futuros matem´ticos. n m´s productivos estaban ante ´l. como todos los matem´ticos j´venes. si es que no desaparec´ ıan por completo. pero la chispa imprescindible para encender los majestuosos fuegos artificiales. De ellos. ¿Y cu´l ser´ ese ıa a ıa problema? Hasta el momento s´lo hab´ considerado los tres grandes interrogantes o ıa que unos a˜os antes Carath´odory hab´ mencionado al pasar. y Evariste Galois a la tr´gica edad de veinte. ıa la t´cnica y los conocimientos sobrevivir´ e ıan. A partir de ese momento no podr´ permitirse perder un solo d´ Sus a˜os ıa ıa. a ya estaba en el punto culminante de su potencialidad. Niels Henrik Abel. a los veintiıa siete. la hip´tesis de Riemann ya estaba n ıa o o .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. a e a Deb´ ponerse a trabajar en su problema de inmediato. conoc´ las deprimentes estad´ a o ıa ısticas: en toda la historia de esa ciencia eran contad´ ısimas las personas que hab´ hecho un ıan descubrimiento importante despu´s de los treinta y cinco o cuarenta a˜os. le quedaban diez a˜os para sorprender a la n humanidad (y a su ((amada Isolda))) con una haza˜a magn´ n ıfica. colosal. Se trata de una de las a o pocas disciplinas humanas (en este sentido muy parecida al deporte) en que la juventud es un requisito indispensable para destacar. En cualquier otro terreno. su fuerza comenzar´ a desvanecerse. la brillantez creativa y el esp´ ıritu emprendedor necesarios para hacer un descubrimiento verdaderamente grande (el sue˜o de probar la conjetura de Goldbach cada vez estaba n m´s presente en sus pensamientos) se debilitar´ a ıan. Calculaba que. Pasado ese tiempo. Sin embargo. como mucho.

una retribuci´n indirecta por la utilidad del ((m´todo a o e Papachristos)) para el ej´rcito del k´iser. Luego prepar´ su lugar de trabajo e o en casa. En ıa a o este sentido. ´ m´todos con que se lo abordaba tradicionalmente resultaban demasiado ale gebraicos para su gusto. No s´lo no revel´ a Hardy y a Littlewood o o que se propon´ trabajar en la conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 48 en manos de Hardy y Littlewood. deliberadamente hab´ cubierto sus hueıa llas con una estela de humo. Conoci´ a sus nuevos colegas o de la facultad de Matem´ticas y organiz´ el programa de clases con sus a o ayudantes. El a cargo de catedr´tico. como la de Berl´ o la casi legendaria de Gotinın ga. La oferta de la c´tedra de An´lisis en la Universidad de M´nich hab´ llea a u ıa gado un poco antes. y en consecuencia estar´ prudentemente lejos de los grandes centros de ıa chismorreo y curiosidad matem´ticos. sino que les indujo ıa a creer que continuar´ dedic´ndose a su amada hip´tesis de Riemann. Al marcharse de Cambridge. En t´rminos inequ´ e ıvocos orden´ a su ama de llaves. Las pocas horas de clase no constituir´ una intrusi´n demaıan o siado importante en su tiempo personal. o Lo ultimo que deseaba Petros era que otros se entrometieran en su proble´ ma. En M´nich estar´ pr´cticamente libre de obligaciones u ıa a irrelevantes. no exigir´ a Petros que perdiese e a ıa demasiadas horas impartiendo clases y le permitir´ independizarse de su ıa padre en caso de que ´ste intentara engatusarlo para que volviera a Grecia e y al negocio familiar. M´nich tambi´n era ideal: su facultad de Matem´ticas no era u e a particularmente famosa. El o veh´ ıculo mediante el cual har´ realidad sus sue˜os de fama e inmortalidad ıa n ser´ nada m´s y nada menos que la aparentemente humilde conjetura de ıa a Goldbach. ser´ un v´ ıan ınculo constante y tangible con las t´cnicas anal´ e ıticas que emplear´ en su investiıa gaci´n. ıa o . la elecci´n era bastante simple.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. donde las distracciones ser´ m´ ıan ınimas. los ıan ı. en el momento m´s oportuno. Era un puesto ideal. que una vez que entrara en su estudio no deber´ molestarlo por ninguna raz´n. y el savoir-faire cient´ ıfico y la prudencia suger´ que lo dejara all´ En cuanto al ultimo teorema de Fermat. En consecuencia. casi todos mayores que ´l. a En el verano de 1919. Petros se instal´ en un piso de la segunda planta o (cre´ que el exceso de luz era incompatible con la concentraci´n absoluta) ıa o de un edificio situado cerca de la universidad. por el contrario. una mujer jud´ de mediana edad que hab´ o ıa ıa quedado viuda durante la guerra.

11. el irreducible ı cuanto del sistema num´rico. Igual que e ı la investigaci´n f´ o ısica consiste principalmente en el estudio de las part´ ıculas elementales de la materia. la cantidad de n´meo u ros primos menores que un entero dado n) y las pautas de su sucesi´n. Leonhard Euler y Carl-Friedrich o Gauss. e o a Ahora podr´ planear una estrategia b´sica para su m´todo e identificar ıa a e algunos de los resultados intermedios que necesitaba demostrar. as´ como sus interrelaciones. 5. 3. 4.. 2. y despu´s de ellos los grandes matem´ticos de la Iluse a traci´n europea. por ejemplo.. tom´ su gruesa u ıa o o estilogr´fica y escribi´ en una hoja de papel blanca y nueva: a o ENUNCIADO: Todo entero par mayor que 2 es igual a la suma de dos primos. hab´ descubierto una variedad de teoremas interesantes relacionaıan dos con los primos (con anterioridad mencionamos la prueba de Euclides de su infinitud). 3.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Naturalmente. Siguiendo con la comparaci´n militar. e Los antiguos griegos.. muchos de los problemas esenciales de la aritm´tie ca avanzada se reducen a aquellos de los primos (n´meros enteros que s´lo u o pueden dividirse por 1 y por s´ mismos. Tanto en su versi´n algebraica como en la anal´ o ıtica. Ap´stolos Doxiadis o 49 A pesar de que hab´ pasado m´s de cuarenta a˜os. hasta mediados del siglo xix. Luego. su enfoque estaba basado en el m´todo anal´ e ıtico. Sin embargo. ıa ıa o El sol a´n no hab´ salido cuando se sent´ al escritorio. la teor´ de n´meıa u ros tiene el mismo objetivo: estudiar las propiedades de los n´meros enteros u o positivos (1. empez´ a hacerse una idea de las e o aut´nticas dimensiones del problema y descubri´ los atolladeros m´s obvios. a Despu´s de unos meses de arduo trabajo. se refiri´ a ´stos como ((las colinas de importancia o o e estrat´gica que deber´ tomar antes de organizar el ataque final a la propia e ıa conjetura)). 5. etc´tera). existe un entero n tal que 2n no puede expresarse como la suma de dos n´meros primos. 2n − p est´ compuesto. como Pierre de Fermat.).. como 2. mi t´ recordaba ıan a n ıo con excepcional claridad el d´ en que hab´ comenzado su investigaci´n. 7.. Las principales eran dos: su distribuci´n (es decir. las verdades m´s a fundamentales sobre ellos permanecieron fuera del alcance de los matem´tia cos. para u todo primo p < 2n. PRUEBA: Supongamos que el enunciado anterior es falso. la o .

es sumamente f´cil demostrar que para cualquier entero dado k. de hecho. (k + 2)! + (k + 2) contiene k enteros ninguno de los cuales es primo. en pares como 5 y 7.. una aproximaci´n que es o o o m´s precisa a medida que n crece) de los n´meros primos inferiores a un a u entero determinado n. era un gran misterio. digno de la m´s elevada ıa u a inteligencia: puesto que los n´meros primos son los ladrillos de los enteros y u los enteros son la base de nuestro entendimiento l´gico del cosmos. dos n´meros primos consecutivos pueden estar seu parados por centenares de miles de millones de enteros no-primos. 41 y 43 o 9857 y 9859. o Unos a˜os antes que Dirichlet. Sin embargo. Ap´stolos Doxiadis o 50 escurridiza f´rmula mediante la cual. 3. El conjunto (k + 2)! + 2. o u La aparente ausencia de un principio establecido de organizaci´n en la o distribuci´n o sucesi´n de los n´meros primos hab´ tra´ de cabeza a los o o u ıa ıdo matem´ticos durante siglos y proporcionado gran parte de su atractivo a la a teor´ de n´meros. Luego. . para emplearla con eficacia. (El s´ ımbolo k!. en 1859..El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.) 7N´ meros de la forma a + bi. los ´ te´ricos de n´meros deb´ abandonar sus t´cnicas algebraicas tradicionales o u ıan e (com´nmente llamadas ((elementales))) y recurrir a los m´todos del an´lisis u e a complejo. A menudo (quiz´s infinitamente ıa a a menudo.k + 1. que promet´ ser una herramienta o ıa nueva extremadamente util. significa el producto de todos los enteros desde e 1 hasta k. e Sin embargo. (k + 2)! + (k + 1). denominada desu de entonces ((funci´n zeta de Riemann)). (k + 2)! + 4. es decir.. seg´n una hip´tesis).. 11 y 13. uno pod´ determinar el siguiente. Sin embargo. Pocas d´cadas despu´s. En efecto. k + 2 respectivamente. ni ´l ni nadie despu´s de ´l hab´ sue e e ıa gerido siquiera una prueba.pn+1 . Sin embargo. los n´meros primos s´lo est´n separados u o u o a por dos enteros. en otros casos. ¿c´mo es o o posible que su forma no est´ determinada por una ley? ¿Por qu´ la ((divina e e geometr´ no resulta obvia en este caso? ıa)) La teor´ anal´ ıa ıtica de los n´meros naci´ en 1837. puesto que cada uno de ellos es divisible por 2. Carl-Friedrich Gauss hab´ hecho una buen ıa na tentativa con su f´rmula asint´tica (es decir. 4. en la que a y b son n´ meros reales e i es la ra´ cuadrada u u ız ((imaginaria)) de −1. el c´lculo infinitesimal aplicado al plano de los n´meros a u complejos. partiendo de un n´mero primo dado o u pn . . no lleg´ a su punto culminante hasta finales del siglo xix. con la sorprendente prueu o ba de Dirichlet de la infinitud de los primos en las progresiones aritm´ticas. es posible a encontrar una sucesi´n de enteros k que no contiene un solo n´mero primo6. Bernhard Riemann introdujo una suma infinita en el plano de los n´meros complejos7.. cuando Hadamard y De la Vall´e-Pousin consie e e guieron demostrar la f´rmula asint´tica de Gauss empleando la funci´n ζ o o o 6Digamos que k es un entero dado. tambi´n conocido como ((factorial de k)). . (k + 2)! + 3.

y cuanto m´s proo a fundizaba en la terra incognita delimitada por la conjetura. Para evitar que sus colegas sacaran conclusiones sobre la base de los libros que retiraba de la biblioteca. Al leer esto. preguntando con la mayor discreci´n posible (y con o o la excusa del supuesto ((inter´s de un colega)) en el tema) si hab´ nuevos e ıa descubrimientos al respecto. concebido por Hardy y Ramanujan. o Escribi´ a Littlewood. Esta supuesta prueba. u Fue en este momento de auge del m´todo anal´ e ıtico cuando el t´ Petros ıo empez´ a trabajar en la conjetura de Goldbach. exist´ una hip´tesis del segundo (otro de sus c´lebres ((p´lpitos))). ten´ una ıa laguna fundamental: su validez depend´ de la hip´tesis (a´n no demostrada) ıa o u de Riemann. su cautela comenz´ a o o rayar en la paranoia. m´s concienzua damente cubr´ sus huellas. no obstante. Ap´stolos Doxiadis o 51 de Riemann (un resultado conocido desde entonces como ((teorema de los n´meros primos))) el m´todo anal´ u e ıtico pareci´ de pronto convertirse en la o llave m´gica para penetrar en los secretos m´s rec´nditos de la teor´ de a a o ıa n´meros. Petros esboz´ una sonrisa de superioridad. o Despu´s de pasar los primeros meses familiariz´ndose con las dimensiones e a del problema. si consegu´ probarla. Algunos problemas c´lebres de la Teor´ de N´meros. ¡Hardy deb´ o ıa de estar muy desesperado para publicar resultados basados en premisas sin confirmar! Ni siquiera mencionaba la principal conjetura de Goldbach —((la)) conjetura. o ped´ un art´ ıa ıculo en una revista 8Esta enuncia que todo n´ mero impar mayor que 5 es la suma de tres n´ meros primos. ıa investigando la hip´tesis de Riemann. otra aplicaci´n del m´todo anal´ o e ıtico. de modo que su problema estaba seguro. decidi´ utilizar la teor´ de particiones (las distintas formas de o ıa expresar un entero como suma). Aparte del principal teorema en este campo. Con el tiempo. ´ u u . A aquellos colegas que se mostraban curiosos ıa les daba la misma respuesta enga˜osa que hab´ usado con Hardy y Littlen ıa wood: continuaba con el trabajo que hab´ hecho con ellos en Cambridge. e ıa u e hab´ una especie de prueba de lo que se conoce como la segunda (o la ıa otra) conjetura de Goldbach8. Petros ıa o e a ten´ la esperanza de que esa hip´tesis. Proteg´ la obra que le interesaba incluy´ndola en una ıa e lista de tres o cuatro t´ ıtulos irrelevantes. busc´ la manera de diso frazar sus pedidos.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o Petros condujo su investigaci´n en absoluto secreto. fuera un paso ıa o ıa decisivo hacia la resoluci´n de la conjetura de Goldbach. En ´l. Littlewood respondi´ que no y le envi´ el ultimo o o ´ libro de Hardy. en opini´n de Petros—.

evit´ deo e ıa u o liberadamente mencionar sus investigaciones sobre particiones por temor a animar a alguien a buscar posibles conexiones con la conjetura de Goldbach. En la primavera de ese a˜o. A pesar de las ´ dudas que le hab´ expresado a Petros acerca de la validez general de la ıa conjetura de Goldbach. ¡acaso su amada diosa Mamakiri le hubiera ofrecido la soluci´n en ı o un sue˜o. A finales del verano de 1922 (casualmente el mismo d´ en que su pa´ se ıa ıs vio conmocionado por la noticia de la destrucci´n de Esmirna). Ap´stolos Doxiadis o 52 cient´ ıfica con el unico fin de hacerse con el ejemplar que conten´ un art´ ´ ıa ıculo diferente. Petros tuvo o que hacer frente a su primer gran dilema. cuando lo invitaron a la gran o facultad de Matem´ticas de Gotinga para dar una conferencia en memoria a de Ramanujan sobre la contribuci´n de ´ste a la teor´ de n´meros. concibi´ una idea sorprendente. Hardy y ıa a Littlewood. se los a n consideraba aut´nticos vejestorios para las matem´ticas creativas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. y o a a Jacques Hadamard. Se sent´ en u o o o . Su intelecto ıa prodigioso era la unica fuerza capaz de disputarle su trofeo. Qui´n sabe. el unico otro especialista en teor´ de n´meros. ya no ´ ıa u eran m´s que veteranos distinguidos: con casi sesenta a˜os de edad. Sin embargo.. humilde y cort´s amigo. en un barrio pobre de Madr´s. despu´s de meses de arduo trabajo y en un e instante de s´bita iluminaci´n. Pero hase a ta el momento Ramanujan le hab´ inspirado verdadero terror. cuidadosamente escrita en s´nscrito en un pergamino! n a Pero hab´ muerto. a la saz´n reconocido como el matem´tico vivo m´s importante del mundo. quiz´s hubiese conseguido probarla a pesar de e a s´ mismo. e a la edad de treinta y dos a˜os. el que verdaderamente le interesaba y que leer´ fuera de la vista ıa de los curiosos. estaban demasiado preocupados por la hip´tesis de Riemann o para pensar seriamente en la conjetura de Goldbach. ıa u Nunca hab´ temido a nadie. si Ramanujan hubiera decidido concentrar su genio en el problema. Bajo un o o o sentimiento superficial de pesar por la p´rdida del extraordinario matem´tico e a y del afable. y no exist´ un aut´ntico riesgo de que alguien llegara ıa ıa e a la soluci´n antes que Petros. La ocasi´n fue particularmente afortunada: mientras daba un largo paseo o por el cercano Speichersee. en la intimidad de su estudio. Petros experiment´ en su fuero interno e o una absurda alegr´ al saber que aquel cerebro prodigioso ya no estaba en ıa la liza de la teor´ de n´meros. Sus dos rivales m´s cualificados. Su primera n a reacci´n ante la triste noticia lo desconcert´.. David Hilbert. incluso lo inquiet´. Petros recibi´ una breve nota de Hardy en la n o que ´ste le comunicaba la muerte por tuberculosis de Srinivasa Ramanujan.

nunca hab´ pensado ıa con seriedad en hacerlos p´blicos. De hecho. Sin lugar ıa a dudas. apenas pod´ so˜ar. de dicha ıa o absoluta. e ıa u Pero de pronto las cosas eran diferentes. repasando con atenci´n su silogismo. era probable que lo catapultara a las primeras filas de la peque˜a pero selecta comunidad internacional de n te´ricos de n´meros. aplicando el teorema previo de Hardy-Ramanujan de un modo que nadie hab´ sospechado. Sin embargo. o Cuando hubo terminado experiment´ por segunda vez en su vida (la primera o hab´ sido junto a Isolda) un sentimiento de total satisfacci´n. . conseguir´ una legi´n de ıa o colaboradores voluntarios y no remunerados. ¡Hab´ conseguido probar la hip´tesis de Ramanujan! ıa o Durante sus primeros a˜os de trabajo en la conjetura hab´ acumulado n ıa unos cuantos resultados intermedios. los denominados ((lemas)) o teoremas menores. al publicar el ((teorema de las particiones de Papachristos)) (como es natural. Hardy y Littlewood. ninu guno de ellos pod´ calificarse de descubrimiento importante. y mucho menos demostrado. su publicaci´n le garantizar´ un reconocimiento en el mundo de o ıa las matem´ticas muy superior al que hab´ obtenido con su m´todo para a ıa e resolver ecuaciones diferenciales. En otras palabras. Si bien en relaci´n con su trabajo en la conjetura o segu´ siendo un paso intermedio y no el objetivo final. la modestia le obligaba a esperar a que sus colegas le dieran oficialmente ese nombre). El problema que hab´ resuelto durante el paseo por el Speichersee ten´ ıa ıa especial importancia. ıa n e a su vez. o Luego regres´ a M´nich en el primer tren y estuvo desde el atardecer hasta o u el amanecer trabajando en los detalles. antes. se trataba de un ıa teorema profundo e innovador por derecho propio que abr´ nuevos horizonıa tes a la teor´ de n´meros. Los resultados que ´stos obtuvieran. ayudar´ a Petros en la b´squeda de la prueba de la conjetura ıan u de Goldbach. Arrojaba una nueva luz sobre el problema de las ıa u particiones. Aunque eran bastante respetables. tambi´n abrir´ camino a otros maıa u e ıa tem´ticos que sobre su base podr´ obtener nuevos resultados y expandir a ıan los l´ ımites del campo de una manera que un investigador solitario. algunos de los cuales eran de indudable inter´s. Si hac´ p´blico su descubrimiento.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. pr´cticamente al mismo nivel que sus grandes estrellas: o u a Hadamard. ni siquiera para ıa los criterios esot´ricos de alguien que se dedicaba a la teor´ de n´meros. Ap´stolos Doxiadis o 53 la terraza de un bar y tom´ notas en el cuaderno que siempre llevaba consigo. material suficiente e para varias publicaciones interesantes. por brillante que fuera.

vive en un universo totalmente inaccesible. a ıa o angustiosa ansiedad ante el paso de d´ semanas. el teorema de ıa las particiones de Papachristos permanecer´ en absoluto secreto. ¡Dios no lo quisiera!. nadie pod´ ayuıa darle a aliviar la tensi´n. No publicar´ su descubrimiento. comportarse de manera afable y conversar de temas insustanciales.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ni siquiera las peru sonas m´s allegadas pueden compartir sus penas y alegr´ pues les resulta a ıas. meses y a˜os sin llegar ıas. ıa Rememorando los viejos tiempos en mi beneficio. a u En un sentido literal. Seg´n dijo. pero Petros se hab´ aislado voluntariamente de ellos. Los riesgos eran muy superiores a los posibles o beneficios. o La soledad del investigador matem´tico no se parece a la de ning´n otro. Dado que llevaba una vida de aislamiento casi absoluto. pero entre los matem´ticos el tiempo se mide de forma diferente. n a Ahora estaba en pleno apogeo de su capacidad. Sin e e embargo. t´ Petros se˜al´ que ıo n o esa decisi´n hab´ marcado un hito en su vida. La unica comunidad a la que puede pertenecer un matem´tico creativo ´ a es la de sus colegas. casi imposible comprender su contenido. e No necesit´ pensarlo mucho. la moneda ten´ otra cara: uno de esos nuevos colaboradores ıa no remunerados (ni deseados) pod´ topar con una forma mejor de aplicar ıa sus teoremas y. cuando aceptaba una invitaci´n era un aut´ntico calvario para ´l o e e conducirse con normalidad. a partir de ese o ıa u momento las dificultades comenzaron a multiplicarse. se hab´ puesto bajo una doble presi´n. Al negarse a publicar su primera contribuci´n verdaderamente importante o a las matem´ticas. en una fase de creatividad que no pod´ durar mucho tiempo. ıa Durante sus primeros a˜os en M´nich hab´ accedido en ocasiones a aceptar n u ıa la proverbial hospitalidad de los acad´micos para con los reci´n llegados. si es que estaba destinado a hacerlo. Por el momento. A la constante. probar la conjetura de Goldbach antes que ´l. Era el momento de hacer su gran descuıa brimiento. tanto para el p´blico en general como para su entorno inmediato. Ap´stolos Doxiadis o 54 Por desgracia. n al objetivo deseado. se a˜ad´ la preocupaci´n que supon´ la posibilidad de n ıa o ıa que alguien hiciera el mismo descubrimiento y le robara la gloria. Deb´ controlar constantemente su tendencia a distraerse ıa . El reconocimiento oficial que hab´ conseguido hasta entonces (un descuıa brimiento que llevaba su nombre y una c´tedra en la universidad) no era a desde˜able.

Las preguntas a zumbaban en su mente como mosquitos: ¿obtendr´ otros descubrimientos ıa tan importantes como los dos primeros?. Naturalmente. La conjetura de Goldbach exig´ que se ıa entregara a ella en cuerpo y alma y le dedicara todo su tiempo. En su opini´n. Viv´ ıa ıa obsesionado por sus investigaciones. Huelga decir que nunca se cas´. Ning´n resultado intermedio. pero una vez m´s cono a sigui´ resistirla. Ap´stolos Doxiadis o 55 con ideas de la teor´ de n´meros y luchar contra sus frecuentes impulsos ıa u de salir corriendo hacia su casa y su escritorio. cesaron a por completo. pr´cticamente el primer paso en la madurez. De hecho. por importanu te que fuera. que en combinaci´n con el teorema de las particiones permit´ observar deso ıa de una nueva perspectiva muchos de los problemas cl´sicos de los n´meros a u primos. una edad emblem´tica para n o a el matem´tico investigador. En el verano de 1925. la explicaci´n que me dio o o al respecto —seg´n la cual casarse con otra mujer habr´ sido una traici´n u ıa o a su gran amor. La tentaci´n de publicar comenz´ a ıa e o o o ser abrumadora. empuj´ndolo de vez en cuando a crisis de p´nico y ansiedad. las invitaciones se hicieron cada vez m´s escasas y por fin. para gran alivio de Petros. ten´ ıa plena conciencia de que en su vida no hab´ cabida para otra persona. cuya presencia Petros se hab´ limitado a intuir ıa durante a˜os. El invisible reloj de arena que marcaba su apogeo creativo se convirti´ en una presencia constante en el fono do de su mente. quiz´s a causa de sus frecuentes negaıa o a tivas o su evidente incomodidad en las reuniones sociales.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. la ((amada Isolda))— era una simple excusa. Con creciente frecuencia empez´ a sentir su amenaza o o mientras estaba inclinado sobre sus papeles. su trabao jo constitu´ una aut´ntica revoluci´n. podr´ desviarlo de su objetivo original. ¡Probar´ la conjetura ıa ıa de Goldbach costara lo que costara! En noviembre de ese a˜o cumpli´ los treinta. a a Durante todos los momentos de vigilia le angustiaba la posibilidad de estar alej´ndose ya de la cumbre de sus facultades intelectuales. imagin´ndola suspendida en la oscuridad en alg´n punto por n a u encima de ´l (y catalog´ndola como ((el declive de las facultades creativas))) e a se volvi´ casi tangible. a a La espada de Damocles. Por suerte. Petros obtuvo un segundo resultado importante. ¿habr´ ıa . Nuevamente decidi´ guardar el secreto por miedo a abrir o o camino a inoportunos intrusos. extremadamente objetiva y bien informada. Lo atorment´ durante semanas. pose´ por un p´lpito que ıdo a exig´ atenci´n inmediata.

acab´ reduciendo las hoo ras de sue˜o por debajo de ese m´ n ınimo. o una peque˜a dosis de suicidio matem´tico. en su opini´n. la obsesi´n constante por la a o conjetura no le permiti´ un solo momento de paz. La necesidad de aprovechar el tiempo se convirti´ en aut´ntica obsesi´n. cada fugaz p´rdida de concentraa e ci´n conduc´ a la ominosa cantilena: ((¿He pasado ya mi mejor momento?)) o ıa En esa ´poca se produjo la breve visita de la familia que mi padre ya me e hab´ descrito. un buen presagio e llegado directamente del Para´ Matem´tico. hasta adquirir dependencia. Sin embargo. La ansiedad constante le produjo insomnio. o intrusi´n inoportuna e inc´moda. Y aunque Petros nunca tuvo o u n el honor de recibir visitas nocturnas de la Namakiri de Ramanujan ni de ninguna otra deidad que le hiciera revelaciones (un hecho que no debe sorprendernos. Estos representaban ıan complicadas y sobrenaturales pantomimas. n u ´ que aparec´ personificados como parejas de gemelos. cada insignificante error de c´lculo. y cada instante lejos de su escritorio en beneficio de los suyos era. A pesar de su total escepticismo ante los fen´men o nos sobrenaturales. dando paso a sue˜os con los n´meros pares. Petros lo vio como un hecho prof´tico. Petros sent´ que el poco tiempo que pao o ıa saba con sus padres y sus hermanos menores se lo robaba al trabajo. y comenz´ a subir las dosis de o o manera alarmante. un a˜o despu´s n e de volcarse de lleno a la conjetura empez´ a tener ocasionales sue˜os mao n tem´ticos. habida cuenta de su profundo agnosticismo). que es el come bustible de los matem´ticos.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ıso a No es inusual que los cient´ ıficos abstra´ ıdos en un problema de dif´ soluıcil ci´n contin´en elucubrando durante el sue˜o. como dar clases y dormir. Del uso ocasional pas´ al uso continuado. Con el tiempo. una especie de coro silencioso de . Al final de la visita se sinti´ m´s n a o a frustrado que nunca. De hecho. y aunque hac´ muchos a˜os que no la ve´ la consider´ una ıa ıa n ıa. un trastorno agravado por el consumo de caf´. o e o hasta el punto de que decidi´ eliminar de su vida cualquier actividad que o no estuviera directamente relacionada con la conjetura de Goldbach. y todo ello sin ning´n efecto u ben´fico. sus primeras visiones de la dicha amorosa en brazos de a la ((amada Isolda)) se espaciaron. e Por esa ´poca aproximadamente recibi´ un inesperado est´ e o ımulo en la misteriosa forma de un sue˜o. a excepci´n unicamente de aquellas que no pod´ reducir m´s all´ de un m´ o ´ ıa a a ınimo necesario. Ap´stolos Doxiadis o 56 comenzado ya el inevitable declive sin que ´l lo advirtiera? Cada peque˜o e n olvido. Conciliar o mantener el o sue˜o era cada vez m´s dif´ y a menudo ten´ que recurrir a los somn´ n a ıcil ıa ıferos.

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los n´meros primos, que eran peculiares seres hermafroditas y semihumanos. u A diferencia de los mudos n´meros pares, los primos a menudo hablaban u entre s´ casi siempre en un lenguaje ininteligible, mientras interpretaban ı, absurdos pasos de baile. (Seg´n admiti´ ´l mismo, la coreograf´ del sue˜o u oe ıa n pod´ estar inspirada en una representaci´n de La consagraci´n de la priıa o o mavera, de Stravinsk´ a la que Petros hab´ asistido poco despu´s de llegar ı, ıa e a M´nich, cuando a´n ten´ tiempo para esas banalidades.) Los curiosos u u ıa seres s´lo hablaban en casos excepcionales y siempre en griego cl´sico, acaso o a como tributo a Euclides, que les hab´ atribuido la infinitud. Incluso cuando ıa sus parloteos ten´ alg´n significado ling¨´ ıan u uıstico, el contenido matem´tico a era trivial o absurdo. Petros recordaba espec´ ıficamente una de sus frases: hapantes protoi perittoi, que significa ((todos los primos son impares)), una proposici´n claramente falsa. (Seg´n otra acepci´n de la palabra perittoi, o u o tambi´n podr´ significar ((todos los primos son in´tiles)), una interpretaci´n e ıa u o que, curiosamente, nunca se le ocurri´ a mi t´ o ıo.) Sin embargo, en unos pocos casos los sue˜os tuvieron alguna utilidad y n Petros logr´ deducir de las palabras de los protagonistas pistas que conduo jeron sus investigaciones hacia caminos interesantes e inexplorados9. El sue˜o que mejor´ su ´nimo se produjo pocas noches despu´s de que n o a e Petros obtuviera su segundo resultado importante. No fue un sue˜o espec´ n ıficamente matem´tico, sino laudatorio, y consisti´ en una unica imagen, un a o ´ reluciente tableau vivant de una belleza extraordinaria. Leonhard Euler aparec´ en un extremo y Christian Goldbach (aunque nunca hab´ visto un ıa ıa retrato suyo, supo de inmediato que se trataba de ´l) en el otro. Los dos e hombres sujetaban una corona de oro sobre la cabeza de una figura central, que era nada m´s y nada menos que ´l mismo, Petros Papachristos. La a e tr´ ıada proyectaba una aureola de luz cegadora. El mensaje del sue˜o no pod´ ser m´s claro: Petros conseguir´ probar n ıa a ıa la conjetura de Goldbach.

9En su importante obra, La naturaleza del descubrimiento matem´tico, Henri Poincar´ desa e

tierra el mito del matem´tico como ser totalmente racional. Bas´ndose tanto en ejemplos a a tomados de la historia como en su propia experiencia, hace hincapi´ en el papel del inconse ciente en la investigaci´n. A menudo, dice, los grandes descubrimientos se hacen de manera o inesperada, en una revelaci´n que se produce en un momento de reposo; naturalmente, o esto s´lo puede suceder a mentes preparadas durante meses o a˜os de trabajo consciente. o n Es en este aspecto de los mecanismos de la mente del matem´tico que los sue˜os de revea n laci´n pueden desempe˜ar un papel importante, a veces se˜alando el camino a trav´s del o n n e cual el inconsciente anuncia sus conclusiones a la mente consciente.

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Animado por el cariz glorioso de esta visi´n, volvi´ a adoptar una actitud o o optimista y se entreg´ a su tarea con renovado vigor. Concentrar´ todas sus o ıa fuerzas en la investigaci´n, decidi´. No se permitir´ la m´ o o ıa ınima distracci´n. o Los molestos trastornos gastrointestinales que padec´ desde hac´ alg´n ıa ıa u tiempo como consecuencia de la constante y autoimpuesta tensi´n (por una o misteriosa coincidencia casi todos se presentaban cuando deb´ cumplir sus ıa obligaciones acad´micas) le proporcionaron la excusa que necesitaba. Rese paldado por el informe de un especialista fue a ver al rector de la facultad de Matem´ticas y solicit´ una excedencia sin sueldo de dos a˜os. a o n Al parecer, el rector, que era un matem´tico mediocre pero un feroz a bur´crata, estaba esperando la ocasi´n para despacharse a gusto con el proo o fesor Papachristos. —He le´ la recomendaci´n de su m´dico, Herr profesor —dijo con ıdo o e aspereza—. Por lo visto, como muchos de nuestros acad´micos padece use ted de gastritis, un trastorno que no es precisamente mortal. ¿ No cree que solicitar una excedencia de dos a˜os es una medida un tanto exagerada? n —Bueno, Herr rector —balbuce´ Petros—, tambi´n da la casualidad de o e que estoy en un punto decisivo de mi investigaci´n y creo que podr´ termio ıa narla durante el per´ ıodo de excedencia. El rector pareci´ sinceramente sorprendido. o —¿Investigaci´n? ¡Vaya, no sab´ nada al respecto! Ver´, el hecho de que o ıa a no haya publicado nada en todos los a˜os que lleva con nosotros ha inducido n a sus colegas a pensar que no realizaba ninguna actividad cient´ ıfica. Petros sab´ que la pregunta siguiente era inevitable. ıa —A prop´sito, ¿cu´l es exactamente el tema de su investigaci´n, Herr o a o profesor? —Bueno —respondi´ Petros con humildad—, estoy investigando algunos o problemas sobre la teor´ de n´meros. ıa u El rector, un hombre eminentemente pr´ctico, consideraba que la teor´ a ıa de n´meros constitu´ una p´rdida de tiempo, ya que era imposible aplicar u ıa e sus resultados en las ciencias f´ ısicas. Su campo de inter´s eran las ecuaciones e diferenciales, y cuando el inventor del ((m´todo Papachristos)) hab´ ingree ıa sado en la facultad, hab´ acariciado la esperanza de publicar alg´n trabajo ıa u con ´l, algo que, naturalmente, no hab´ sucedido. e ıa

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—¿Se refiere a teor´ de n´meros en general, Herr profesor? ıa u Petros soport´ durante un rato el juego del gato y el rat´n, respondieno o do con evasivas a las preguntas sobre su verdadero objeto de estudio. Sin embargo, cuando advirti´ que no ten´ ninguna esperanza de salir airoso a o ıa menos que convenciera al rector de la importancia de su trabajo, le revel´ la o verdad. —Estoy trabajando en la conjetura de Goldbach, Herr rector. Pero por favor, no se lo diga a nadie. El rector qued´ at´nito. o o —¿Ah, s´ ¿Y qu´ tal le va? ı? e —Lo cierto es que bastante bien. —Eso significa que ha obtenido resultados intermedios interesantes, ¿me equivoco? Petros se sinti´ como si caminara en la cuerda floja. o —Bueno... eh... —Se movi´ en el asiento, sudando profusamente—. De o hecho, Herr rector, creo que estoy a un paso de la prueba. Si me concediera una excedencia sin sueldo durante dos a˜os, tratar´ de completar mi n ıa trabajo. Naturalmente, el rector conoc´ la conjetura de Goldbach, ¿qui´n no? ıa e A pesar de que pertenec´ al misterioso mundo de la teor´ de n´meros, ıa ıa u se trataba de un problema extremadamente famoso, lo que constitu´ una ıa ventaja. El ´xito del profesor Papachristos (que al fin y al cabo ten´ fama de e ıa ser un genio) honrar´ a la universidad, la facultad de Matem´ticas y, desde ıa a luego, al propio rector. Despu´s de sopesar el asunto por unos instantes, el e rector sonri´ de oreja a oreja y respondi´ que no se opondr´ a la solicitud. o o ıa Cuando Petros fue a verlo para despedirse y darle las gracias, el rector se mostr´ especialmente cordial. o —Buena suerte con la conjetura, Herr profesor. Espero que vuelva con excelentes resultados.

Tras asegurarse su per´ ıodo de gracia de dos a˜os, Petros se mud´ a las n o afueras de Innsbruck, en el Tirol austr´ ıaco, donde hab´ alquilado una caıa sa peque˜a. La unica direcci´n que dej´ para su correspondencia fue un n ´ o o

conocido tambi´n como ((teor´ de la apertura)). la llamada n a o del rey. En la infancia le hab´ ense˜ado las reglas del ajedrez ıan n y hab´ jugado algunas partidas. se produjo un cambio en la vida de Petros que tendr´ un efecto positivo en su estado de ´nimo y. pasaba las horas e previas al sue˜o aprendiendo las aperturas b´sicas. se detuvo a beber algo caliente en una cafeter´ que result´ ser el punto de encuentro del club ıa o local de ajedrez. o Una tarde. Con las ıa piezas de ajedrez dispuestas ante ´l y el libro en la mano. pero hasta aquel d´ no hab´ advertido ıa ıa ıa su profundidad. ıa ıa pero en Innsbruck no lo hac´ a causa de la conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 60 apartado de correos. reo creando los movimientos en su mente y tratando de identificar sus errores. Durante los d´ siguientes perdi´ algunas partidas m´s. All´ no tendr´ que temer las peque˜as distracciones de M´nich. De hecho. un sentimiento que lo anim´ a o o ıa o buscar nuevas victorias. mientras daba su acostumbrado paseo. Petros pidi´ prestado un e ıa o libro sobre los rendimientos del juego y compr´ el tablero de ajedrez que o segu´ usando en la vejez en su casa de Ekali. pero por fin ıas o a gan´ una y experiment´ una alegr´ inmensa. durante un tiempo se pas´ de o . Perdi´. o o Despu´s de unas pocas visitas acept´ una invitaci´n a jugar. la defensa siciliana. lo que le produc´ una profunda satisfacci´n. Uno de los miembros le habl´ del extraordinario c´mulo de o u conocimientos sobre el tema de los primeros movimientos de las partidas. Mientras beb´ una taza de chocolate caliente. en su trabajo: descubri´ el ajedrez.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Con la ayuda de estos conocimientos te´ricos empez´ a ganar con mayor o o frecuencia. y la siguiente. la Ruy L´pez. poco a poco comenz´ a apreciar la fascinante l´gica del juego. sobre todo cuando descubri´ que o su contrincante era un simple vaquero. ser´ absoluto. un e o o o hecho que acicate´ su esp´ o ıritu competitivo. En su nuevo y temporal refugio. le llam´ la ıa o atenci´n una partida que se desarrollaba en la mesa contigua y la sigui´ con o o creciente inter´s. La tarde siguiente. era un completo desconocido. Pas´ la noche siguiente en vela. consecuenteıa a mente. Aunque al principio se limitaba a observar. sus pasos lo llevaron e al mismo lugar. el gambito de la reina. ı ıa n u como un encuentro casual con un conocido en la calle o la solicitud de su ama de llaves. Con el tiempo se convirti´ en parroquiano de la cafeter´ y se uni´ al o ıa o club de ajedrez. ıa Durante su estancia en Innsbruck. a quien dej´ a cargo del apartamento vac´ El aislamiento o ıo. Siempre hab´ trasnochado. haciendo ıa o gala del fanatismo t´ ıpico de los neoconversos.

junto a un lago tranquilo o en una acera repleta de viandantes. la mente necesita tanto del esfuerzo como del ocio. se dedicaba a tareas administratie vas en la Universidad de Berl´ En cuanto a sus colegas de la facultad de ın. pero una vez que hubo acabado con las haza˜as n del ultrarracionalista Sherlock Holmes no encontr´ nada que atrajese su ino ter´s. Carath´odory. En determinado momento intent´ leer relatos polic´ o ıacos. cuando se march´ de Innsbruck era el indiscutible campe´n local. y es que mientras el cuerpo hac´ ejercicio. Ap´stolos Doxiadis o 61 la raya y rob´ tiempo a sus investigaciones matem´ticas para dedicarlo al o a ajedrez. Para asimilar el trabajo y elaborar sus resultados en un nivel inconsciente. Sin ıa u ıa embargo. o Para el t´ Petros el ajedrez hab´ sido como un regalo del cielo. Matem´ticas. A pesar de ello. A menos que el contrincante sea muy inferior a . o o El cambio que se produjo en la vida del t´ Petros como consecuencia del ıo ajedrez fue notable. Al traıo ıa tarse de un juego mental por naturaleza. de lo que ya hac´ unos diez a˜os. algunos encontraban motivo de distracci´n en la familia. a tambi´n puede volverse intolerable cuando el cerebro sufre la fatiga derivada e de un esfuerzo incesante. casi no ıa n se hab´ dado un momento de descanso o distracci´n. sin embargo.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. En cuanto a sus prolongadas caminatas vespertinas. Nau ıa da de todo esto. su mente estaba completamente abstra´ en ıda la conjetura. definitivamente e no eran un modo de relajarse. la concentraci´n es un requisito o indispensable en su pr´ctica. para un ıa o matem´tico es absolutamente esencial sustraerse temporalmente de la tarea a que tiene entre manos. Desde el momento en que hab´ decidido dedicarse a ıa probar la conjetura de Goldbach. ıa ya fuese en la ciudad o en las afueras. otros a o en los deportes o asistiendo a representaciones teatrales. pronto se disciplin´ y restringi´ esa actividad a su salida nocturna o o y a una hora aproximadamente en el estudio (para practicar una apertura o una jugada famosa) antes de irse a la cama. Todos los matem´ticos que el t´ Petros conoc´ ten´ su propia forma a ıo ıa ıan de relajarse. Del mismo modo que una investigaci´n que tenga por objeto conceptos mao tem´ticos a menudo produce efectos vigorizadores en un intelecto sosegado. y el acto mismo de caminar no era m´s que una forma de a concentrarse en su investigaci´n. por ejemplo. Sin embargo. seduc´ a Petros (al menos hasta el punto ıa de hacerle olvidar la conjetura de Goldbach). yendo a la cafeter´ cada vez m´s temprano o incluso repasando ıa a las jugadas del d´ anterior durante las horas en que a´n hab´ luz. conciertos o alg´n u evento cultural de los muchos que M´nich ofrec´ de manera constante.

Petros n tom´ una decisi´n muy importante: publicar´ sus dos descubrimientos. Al volver sobre sus pasos y e evaluar con objetividad sus conquistas. Mientras trataba de vencer a los a mejores jugadores de Innsbruck. Para su soro presa cay´ en la cuenta de que cada vez que se enfrentaba a un adversario. descubri´ que le resultaba posible olvidarse o por completo de Goldbach. a se levantaba de la cama. Pero en Innsbruck Petros hab´ ıa estudiado con calma los conocimientos que se ten´ hasta el momento sobre ıan el problema. El efecto era esa timulante. A partir de ese momento. aunque s´lo fuera por unas horas. ıa La serenidad intelectual que hab´ alcanzado en Innsbruck se tradujo en ıa un descubrimiento fundamental: la falacia de su enfoque resid´ en la adopıa ci´n del m´todo anal´ o e ıtico. e El efecto relajante del ajedrez tambi´n le ayud´ a reducir la dosis de e o somn´ ıferos. Es preciso recalcar que esta decisi´n no se debi´ a que estuviera dispuesto o o a contentarse con menos. No se sent´ derrotado ni hab´ renunciado al objeıa ıa tivo de demostrar la conjetura de Goldbach. dos cosas le parecieron evidentes: a) sus dos teoremas sobre particiones eran resultados importantes por s´ misı mos. Mientras permanec´ abstra´ ıa ıdo en ella olvidaba por completo las matem´ticas. lo que significa que su plan de ataque inicial no hab´ dado resultado. Antes de que terminaran sus dos a˜os de excedencia sin sueldo. Alekhine. Hab´ repasado los resultados obtenidos por otros matem´ticos ıa a antes que ´l y analizado sus propios progresos. se sentaba ante el tablero de ajedrez y reproduc´ ıa los movimientos de una partida interesante. La ma˜ana posterior a una partida dif´ abordaba su trabajo n ıcil con nuevos ´nimos y la mente clara. y a veces aun as´ el jugador no puede distraerse sin pagar las cone ı. Ap´stolos Doxiadis o 62 a ´l. secuencias.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ve´ emerger conexiones y perspectivas a ıa in´ditas justo cuando empezaba a temer que estaba perdiendo facultades. los p´rpados comenzaban a a a pesarle y se quedaba dormido en su sill´n como un ni˜o hasta la ma˜ana o n n siguiente. el o o ıa teorema de las particiones de Papachristos y el otro. o mientras estaba en ello no pensaba m´s que en el ajedrez. Capablanca) con una atenci´n adquirida o durante sus investigaciones matem´ticas. Ahora comprend´ que el ´xito de Hadamard y ıa e De la Vall´e-Pousin en la prueba del teorema de los n´meros primos y. b) no lo acercaban a la prueba de la conjetura. Petros se enfrasc´ en el estudio de las partidas entre grandes o ajedrecistas (Steinitz. muy e u . si una noche lo asaltaba una improductiva ansiedad causada por el trabajo sobre la conjetura y su mente fatigada divagaba y daba vueltas en interminables laberintos matem´ticos.

ıa. rebosante de salud)). o circunstanciales y por ello cambian con tanta frecuencia. un trabajo menor y orientado a las aplicaciones pr´cticas. libre de obligaciones acad´micas. se mostraba ıa indiferente ante el inter´s por el m´todo Papachristos para la soluci´n de e e o ecuaciones diferenciales. Comprendi´ que o o o aunque no hab´ conseguido probar la conjetura.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 63 especialmente. su publicaci´n dejaba de significar una amenaza o de inoportunas intrusiones en su investigaci´n posterior. (Como ya hemos dicho. Al ver una vez m´s que la a cosecha de sus diez a˜os de trabajo con el m´todo anal´ n e ıtico tomaba una forma concreta. la autoridad de Hardy. Lleg´ a la conclusi´n de o u o o que la pesada responsabilidad de redefinir el curso de la teor´ de n´meros ıa u descansaba sobre sus hombros: probar la conjetura de Goldbach mediante las t´cnicas algebraicas elementales resolver´ el asunto de una vez para e ıa siempre. o Cuando regres´ a M´nich. Petros eme pez´ de inmediato a componer la monograf´ que presentaba sus dos prio ıa meros teoremas con sus respectivas pruebas. consagrado a por la tradici´n. con un comienzo. por definici´n. Era mediados del verano y. A Petros su poderosa intuici´n le dec´ que el m´todo anal´ o ıa e ıtico se hab´ ıa agotado.) Se permiti´ incluso agradables fantas´ sobre lo que le reservaba a o ıas . Representan elecciones que son. Dado que hab´ llegado a ellos mediante el m´todo anal´ ıa e ıtico (que ya no le parec´ util ıa ´ para probar la conjetura). ıan mayor incidencia en la Verdad Matem´tica que los anualmente cambiantes a caprichos de los gur´s de la alta costura en el Ideal Plat´nico de la Belleza. ante los secretos de los n´meros. un medio y un fin. el teorema de particiones y el otro. el ama de llaves se alegr´ de ver al Herr profesor o u o en tan buena forma. hab´ hecho un excelente ıa ıa trabajo matem´tico. pero en ning´n caso puede decirse lo mismo de los m´todos emu e pleados para llegar a ellos. unas exigencias que no deber´ tener a ı. ıan En otras palabras. se hab´ dejado enga˜ar por las exigencias de la moda ıa n matem´tica (¡ s´ tal cosa existe!). Hab´ llegado el momento de poner en pr´ctica algo nuevo o. sinti´ una profunda satisfacci´n. lo hab´ desviado de su camino. Dijo que casi no lo reconoc´ pues estaba ((robusto. u o Los teoremas que se conciben mediante una prueba rigurosa son absolutos y eternos. completa. paıa a ra ser m´s precisos. algo viejo: un regreso al enfoque antiguo. presentada y ordenadamente explicada. Finalmente estaba en condiciones de dar a conocer al p´blico matem´tico u a sus dos primeros resultados. No cab´ duda de que la publicaci´n de los dos teoremas a ıa o le garantizar´ sus primeros laureles.

Con la habitual aunque ligeramente hip´crita modestia de muchos o matem´ticos al publicar resultados importantes. ¿Por qu´ no?. o o por primera vez disfrutaba de sus clases. De hecho. o ıas Se apunt´ al mejor club de ajedrez de la ciudad. Petros la hizo mecanografiar en la facultad y envi´ copias a Hardy y a Littlewood. supuestamente para que o le se˜alaran alguna incorrecci´n o le dijeran si hab´ cometido alg´n error n o ıa u deductivo poco evidente. n ıan visto el trabajo que iba a dar a conocer no conten´ la prueba de la conjeıa tura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 64 el destino. las felicitaıa ciones de las autoridades de la facultad. ya se recreaba en la admiraci´n que ıa u o les producir´ su haza˜a. se titulaba ((Algunas oba servaciones sobre el problema de particiones)). no s´lo porque los ayudantes y estudiantes comentaban o que el rendimiento de Petros hab´ mejorado. Le sorprendi´ descubrir que ıa). ¡sus dos teoremas los e merec´ ıan! Al comienzo del nuevo a˜o acad´mico (cuando todav´ trabajaba en su n e ıa monograf´ Petros se reincorpor´ a la docencia. y sobre todo. Hasta se imagin´ recibieno do honores y premios internacionales. Petros decidi´ que merec´ unas peque˜as vao ıa n caciones antes de volver a entregarse por entero a la conjetura. Casi pod´ ver las cartas entusiastas de sus colegas. propiedad de un entusiasta o n ıa de los trebejos. donde descubri´ con o o alegr´ que era capaz de vencer a casi todos los jugadores y poner en aprietos ıa a los pocos y selectos campeones a los que no pod´ superar con facilidad. en la facultad se rumoreaba que presentar´ resultados ıa extremadamente importantes. Petros termin´ su monograf´ de doscientas p´ginas poco despu´s de Nao ıa a e vidad. Aunque por lo ıa. Ubic´ el tablero que hab´ comprado en Innsbruck o ıa en una mesa peque˜a delante de la chimenea. junto a un c´modo y mullido n o . de modo que dedic´ los d´ siguientes de forma exclusiva al ajedrez. En realidad. ıa Descubri´ una peque˜a librer´ especializada. El rector de la facultad de Matem´ticas n a estaba satisfecho. porque ıa se dec´ que el profesor Papachristos estaba a punto de publicar una moıa nograf´ Los dos a˜os en Innsbruck hab´ valido la pena. El esfuerzo necesario para clarificar y explicar conceptos a sus alumnos aumentaba su propia comprensi´n y su o disfrute del material que ense˜aba. sino. ıa n Tras enviar el manuscrito. sencillamente disfrutaba imaginando la sorpresa de los dos grandes genios de teor´ de n´meros. sab´ que no hab´ incorrecciones ni ıa ıa errores. las invitaciones a hablar sobre sus descubrimientos en las grandes universidades. donde compr´ gruesos vol´menes de teor´ de aperturas y o u ıa descripciones de partidas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.

carn te´ndose con sus colegas. o a le convendr´ mantener un contacto m´s estrecho con sus colegas cient´ ıa a ıficos. Ap´stolos Doxiadis o 65 sill´n tapizado en terciopelo verde. ıo empezaba a oscurecer y el canto de los p´jaros en el huerto se hab´ ido a ıa apagando poco a poco. ¿Acaso no segu´ los avances en ese ıa campo? En cuanto al segundo teorema. cuando por fin lleg´. All´ se reun´ cada noche con sus nuevas o ı ıa amigas blancas y negras. en una de sus ultimas ´ y brillantes corazonadas. expresando su pesar a Petros por el giro que hab´ tomado los acontecimientos. era muy probable que ese ((lamentable incidente)) se repitiese. La absoluta certeza de que Hardy y Littlewood reaccionar´ con entusiasmo ante su monograf´ aumentaba ıan ıa la dicha que lo embargaba. Hardy expresaba asombro ante el hecho de que Petros no lo supiera. por lo dem´s extremadamente importantes. La reacu ci´n no era la que hab´ previsto. Si Petros hubiera llevado la vida normal de un investigador matem´tico. Ramanujan. ıo o a una bombilla desnuda que proyect´ una luz mortecina sobre el lugar donde o . que quiz´s en el futuro ıa. la respuesta. o o —Dos semanas muy felices —me dijo. Si contia nuaba con su voluntario aislamiento. ya que su publicaci´n o hab´ causado sensaci´n en el c´ ıa o ırculo de los te´ricos de n´meros y hab´ o u ıa proporcionado fama a su joven autor. Esta situaci´n se prolong´ durante casi dos semanas. Un solitario grillo romp´ r´ ıa ıtmicamente el silencio. Llevaba varias horas hablando. de las cuales adjuntaba un ejemplar. no habr´ llegado en segundo lugar a esos a ıa dos descubrimientos. asistiendo a los congresos y debates internacionales. Tambi´n le suıan e ger´ con la discreci´n propia de su estirpe y clase. El t´ Petros se levant´ y fue con paso cansino a encender una l´mpara. fue cualquier cosa menos o entusiasta y puso un s´bito punto final a la felicidad de Petros. En los a˜os siguientes Hardy y Littlewood hab´ conseguido llenar n ıan las lagunas y hab´ publicado su prueba en el n´mero m´s reciente de las ıan u a Actas de la Royal Society. Hardy terminaba su carta con una nota personal. inform´ndose de los progresos de sus investigaa a ciones y revel´ndoles los suyos. En una nota bastante breve Hardy le o ıa informaba de que su primer resultado importante (el que ´l hab´ bautizado e ıa en privado como teorema de particiones de Papachristos) hab´ sido descuıa bierto dos a˜os antes por un joven matem´tico austr´ n a ıaco. Mi t´ se detuvo en este punto del relato. hab´ propuesto una versi´n general sin demostraıa o ci´n en una carta a Hardy desde India pocos d´ antes de su muerte en o ıas 1920.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. a se˜alaba Hardy. Sin embargo.

ıo o —¡De eso nada! Era verdad. e o e e o —¿Qu´ explicaci´n? —pregunt´ con aire ausente. m´s vale p´jaro en mano que ciento volando. perd´ el que ten´ ıa ı ıa. Puedes decirle a tu amigo y a su ((distinguido catedr´tico)) que. cuando yo era otra persona. y seg´n la cual a ıa u su supuesta dedicaci´n a la conjetura de Goldbach era una tapadera para o ocultar su inactividad. o a . —Conque ´sa es la explicaci´n —murmur´ cuando ´l volvi´ a sentarse. —¿No te arrepientes? ¿Quieres decir que no te pesa el haber dejado escapar la oportunidad de hacerte famoso. Tambi´n le habl´ de la ((teor´ del agotamiento)) que un ((distinguido e e ıa catedr´tico)) de la universidad hab´ sugerido a mi amigo. sobrino favorito. No queda nada para otros. entrando y saliendo lena ı tamente del p´lido resplandor amarillo y la viol´cea oscuridad.. incluso consider´ brevemente la o e posibilidad de suicidarme. a a a y mientras yo persegu´ a los cien. ¿no te sentiste terriblemente frustrado al reıo cibir la respuesta de Hardy? —Claro que s´ y ((terriblemente)) es la palabra m´s precisa. Por alguna raz´n. unos resultados importantes y maravillosos. Como dice el refr´n. cuando examino mi vida en retrospectiva. a sesperado. en el mundo de e ıa la ciencia no hay medalla de plata. intermedios.. en otra vida.. no me pareci´ que la resignada serenidad con que exo o pres´ esa conclusi´n fuese sincera. en efecto. ¡mucho y durante largo tiempo! S´ y obtuve resultados ı. casi parec´ a a ıa un fantasma. pero no los publiqu´ cuando deb´ y otros se me adelantaron. t´ Petros —dije—. lleno de ira. El primero en anunciar y publicar un descubrimiento se lleva toda la gloria.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.. Ap´stolos Doxiadis o 66 est´bamos sentados. —Hizo un pausa—. no me arrepiento de nada de lo que hice ni de lo que no hice. Ahora. e o o Le cont´ que Sammy Epstein no hab´ encontrado ninguna menci´n a Pee ıa o tros Papachristos en el ´ ındice bibliogr´fico de teor´ de n´meros aparte de a ıa u la publicaci´n conjunta con Hardy y Littlewood sobre la funci´n ζ de Rieo o mann. Pero eso fue entonces. T´ Petros ri´ con amargura. Estaba deı. Por desgracia. Mientras regresaba a m´ lado. frustraci´n y pena. de que te reconocieran como un gran matem´tico? a Levant´ un dedo en un adem´n de advertencia. o o —Pero. trabaj´ para probar la conjea e tura de Goldbach.

pero aun ıa e as´ no lograron que les erigieran una estatua en la majestuosa entrada. ¿sabes? No me arrepiento de nada. concluy´: o —Yo. una o especie de nota a pie de p´gina en la historia de las matem´ticas. excepto la demostraci´n de la conjetura de Goldbach. el austr´ ıaco que public´ ((mi)) teorema o de las particiones.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o mejor dicho no pasar´ a la e a e historia de las matem´ticas. a —¡Eso no es moco de pavo! T´ Petros neg´ con la cabeza. t´ t´ mismo has dicho que tus teoremas eran importanıo. ambos matem´ticos de primera. mi huerto. Tomemos como ejemplo a a a Hardy y a Littlewood. ¡Prefiero a a el anonimato total! Esas palabras reavivaron la chispa de mi admiraci´n adolescente hacia ´l o e y volv´ a verlo como el prototipo del h´roe rom´ntico. junto ı ´ a las de Euclides. Eso no me a o molesta. e Cada a˜o en el mundo se publican miles de teoremas nuevos. Ap´stolos Doxiadis o 67 —¡Un matem´tico muy bueno.. podr´ haberme llevado all´ ıa ı. nada m´s. ıo o —El ´xito en la vida se mide con la vara de los objetivos que te has fijado. o . Le brillaban los ojos cuando con una profunda vehemencia. Newton. Petros Papachristos. Prefiero mis flores. porque todav´ pienso en ´l como si me perteneciese. —Piensa en aquel joven —repuso—. Jam´s me habr´ contentado a ıa con la mediocridad. pero s´lo un n o centenar por siglo hacen historia. ¿eh. —Sin embargo. Es probable que a ellos obtuvieran un puesto en la galer´ de personajes c´lebres. mi tablero de ajedrez o la conversaci´n que estoy teniendo ahora contigo a una falsa inmortalidad. como alguien que no logr´ nada. Gauss.. quiz´.. ıa e ¿Acaso ese resultado lo puso a la altura de un Hilbert o un Poincar´? Puede e que consiguiera un peque˜o hueco para su retrato en alguna sala secundaria n del Edificio de las Matem´ticas.. u tes. pasar´ a la historia de las matem´ticas. ı e a —De modo que era una cuesti´n de todo o nada. y nada. t´ o ıo? ´ El asinti´ despacio. pero nada m´s. Esa era mi unica ´ aspiraci´n. pero no un gran matem´tico! Hab´ a a a ıa descubierto dos buenos teoremas. o o que tambi´n significaba desentra˜ar los misterios profundos de los n´meros e n u primos. un hombre que nunca public´ nada de vao lor. Arqu´ ımedes. Euler.

ge´metras algebraicos. ¿Era probable ıa que los recuerdos hubieran agravado su estado.. tan alto que su voz retumb´ eno o tre los pinos y regres´ para inquietarme. o —Wir m¨ssen wissen. Ap´stolos Doxiadis o 68 —S´ podr´ expresarse as´ ı. De inmediato se me cruz´ por la o o cabeza la sugerencia de Sammy de que podr´ estar loco. ge´metras. proclamando a las matem´ticas como el para´ de la Verdad Absoluta. te´ricos de grua o o o pos. un tronco fuerte (la demostraci´n rigurosa) ıces o y ramas que crecen constantemente y dan flores maravillosas (los teoremas). que hubieran terminado de desquiciarlo? Fue un alivio que prosiguiera en un tono m´s normal. mi querido muchacho. No o te preocupes. ¡en mi historia no habr´ ignorabimus! —Ri´ con ganas de a o su propio chiste. top´logos. a ıso El sue˜o de Euclides. la visi´n de un todo coherente y completo. n o El t´ Petros reanud´ su relato.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. algebristas y a o o u los m´s recientes analistas. —Sonri´—. Los modernos matem´ticos. ıo o El sue˜o de Euclides hab´ sido transformar una colecci´n arbitraria de n ıa o observaciones num´ricas y geom´tricas en un sistema perfectamente articue e lado. wir werden wissen! In der Mathematik gibt es kein u ignorabimus —declam´ con estridencia. etc´tera. en el que ser´ posible partir de verdades elementales aceptadas a priori ıa y progresar paso a paso aplicando operaciones l´gicas para demostrar con rio gor todas las proposiciones verdaderas. ıa ı. o o —¡Claro que s´ De hecho. e e Me ataj´ levantando una mano. se inclin´ hacia m´ y me o ı pregunt´ en voz baja—: ¿Has estudiado el teorema de la incompletitud de o G¨del? o S´ —respond´ pero no s´ qu´ tiene que ver con. el trabajo m´s importante lo hice despu´s de ı! a e aquello. Ya llegaremos a ese punto. Las matem´ticas son como un ´rbol a a con ra´ firmes (los axiomas). —¿Y ´se fue el final de tu vida creativa? ¿O alguna vez volviste a trabajar e en la conjetura de Goldbach? Me mir´ con expresi´n de sorpresa.. los practicantes de todas las nuevas disciplinas que contin´an e u . te´ricos de n´meros. ı ı—. demasiado alto para mi gusto. a —¡Debemos saber y sabremos! ¡En matem´tic´s no hay ignorabimus! Eso a a dijo el gran David Hilbert en el Congreso Internacional de Matem´ticas de a 1900.

Russell y Whitehead publicaron su monumental Prinn e cipia Mathematica. La ((completitud de las teor´ matem´tiıas a cas)) (es decir. Al fin los matem´ticos pod´ demostrar con precisi´n lo que durante milenios hab´ a ıan o ıa sido su credo fundamental e incuestionable. el hecho de que dentro de ellas toda proposici´n verdadera o es demostrable) todav´ no ha sido probada. pero entonces nadie ten´ la ıa ıa menor duda de que un d´ cercano se conseguir´ Los matem´ticos segu´ ıa ıa. En 1910. e tudiar el teorema de G¨del necesit´ informarme de sus antecedentes. o ıa antiguo sue˜o a sus ultimas consecuencias. aunque o ıa esta nueva herramienta tra´ consigo la gran promesa de una respuesta defiıa nitiva a la propuesta de Hilbert. A diferencia de Euclides. sino tambi´n a las propias teor´ ıas a e ıas. Con una sonrisa amarga Petros record´ la insistente exhortaci´n de Hardy o o a cualquiera que le importunara con hip´tesis (en especial al pobre Ramao nujan. pruebas rigurosas. que habitaban el Reino de la Verdad Absoluta. los dos l´gicos ingleses no consiguieron deo mostrar la importante propiedad. a ıan creyendo. a ıan o o que les permit´ examinar con rigor las propias matem´ticas. cea lebrado en Par´ Hilbert anunci´ que hab´ llegado el momento de llevar el ıs. la teor´ de pruebas. Ap´stolos Doxiadis o 69 emergiendo en nuestros d´ (ramas nuevas del mismo y viejo ´rbol) nunca ıas a se han desviado del camino del gran pionero: axiomas. no habr´ otro mejor que a a ıa ((quod erat demostrandum)). en matem´ticas no hay ignorabimus)) a´n constitu´ el unico a u ıa ´ art´ ıculo de fe indiscutible de todo matem´tico. En conseıa a cuencia. formas e identidades algebraicas de las dio u versas teor´ matem´ticas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. a Hardy le gustaba decir que si una familia noe ble de matem´ticos necesitara un lema her´ldico. durante el Segundo Congreso Internacional de Matem´ticas. los man ´ tem´ticos modernos ten´ a su disposici´n el lenguaje de la l´gica formal. cuando acept´ tu sugerencia de ese ıo. Sin embargo. igual que Euclides. el n´cleo de su visi´n: que en u o matem´ticas toda proposici´n verdadera puede demostrarse. a Interrump´ esta exaltada excursi´n hist´rica: ı o o —Todo eso lo s´. a o Unos a˜os despu´s. la sagrada trinidad de axiomas-pruebas rigurosas-teoremas deb´ ıa aplicarse no s´lo a los n´meros. cuya mente las produc´ como hierba en suelo f´rtil): ((¡Demu´strela! ıa e e ¡Demu´strela!)) De hecho. proponiendo por primera vez una forma totalmente rigurosa de hablar de la deducci´n. t´ Naturalmente. o e . teoremas. La victoriosa proclama que se oy´ en el congreso de Par´ ((debemos saber o ıs y sabremos.

excepto Ramanujan. o A pesar de que no hab´ conseguido demostrar la conjetura de Goldbach. hab´ dudado seriamente de ello). —¿Y entonces? —Entonces. Bien.. una ma˜ana me levant´ y e o n e me dije: ((¡Qu´ demonios! ¡La prueba sigue ah´ en alguna parte!)) e ı. antes de Kurt G¨del. puesto que la prueba exist´ no me quedaba m´s ıa. la llave sigue ah´ y si la buscamos durante el tiempo suficiente. Si crees que su memoria es irreprochable y conf´ plenamente en su honestidad. Me has preguntado de d´nde ıas o o saqu´ valor para continuar despu´s de mi gran decepci´n. nes que comprender el clima emocional en el que trabajabar los matem´ticos a en aquellos d´ felices. o —Sup´n que un amigo te dice que ha perdido una llave en alg´n lugar o u de la casa y te pide que lo ayudes a buscarla. u —¿Y si adem´s te dijera que desde ese momento nadie ha entrado en la a casa? —Entonces podr´ ıamos dar por sentado que nadie la hab´ sacado de all´ ıa ı. Como ıo heredero espiritual de Euclides. ı habida cuenta de que la casa es finita. jovencito. ´sta es la e e o e explicaci´n. su fe era inquebrantable. Mi t´ aplaudi´. a remedio que encontrarla. ¿qu´ significa eso? ıas e —Significa que en efecto ha perdido la llave en alg´n lugar de la casa. sino de psicolog´ Tieo o ıa. —¿Ergo? —Ergo..El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ıo o —¡Excelente! Es precisamente esa certeza la que reaviv´ mi optimismo. la prueba exist´ en a ıa ıa alguna parte y en alguna forma. Ese razonamiento me desconcert´. o . tarde o temprano la encontraremos. o Despu´s de recuperarme de mi primera decepci´n. ıa el t´ Petros estaba convencido de que ese objetivo estaba a su alcance. Dado que casi con seguridad la conjetura era cierta (nadie. Ap´stolos Doxiadis o 70 —No es cuesti´n de antecedentes —me corrigi´—. guiado por su vago ((p´lpito)). Prosigui´ con un ejemplo.

Los o historiadores de las matem´ticas har´ bien en recordarlo por esta raz´n. le hab´ proporcionado cierto grado de ıa paz interior. y s´lo son elementales en el sentido de que derivan de los eleo mentos de las matem´ticas. Por otra parte. o Durante cien a˜os. a la emoci´n de penetrar en territorio virgen. al revelar un elemento de vanidad en su b´squeda man´ u ıaca. (En este punto habr´ que recalcar que. Gauss y Euler. a ıan o si no por otras partes de su trabajo. en el contexto de la teor´ de ıa ıa n´meros. las operaciones aritm´ticas b´sicas y los m´todos a e a e del ´lgebra para los n´meros reales. el enfoque dominante en teor´ de n´meros hab´ sido ıa u ıa anal´ ıtico. t´ Petros. reanud´ su cruzada. si se me permite la paradoja. la palabra ((elemental)) no puede en modo alguno considerarse u sin´nimo de ((simple)) y mucho menos de ((f´cil)). Pero se recuper´. ahora convertido u o en un hombre ligeramente distinto. Sus t´cnicas dieron coo a e mo fruto los grandes resultados obtenidos por Diofanto. Euclides. Su plan de trabajo se volvi´ algo o m´s laxo y los interludios dedicados al ajedrez tambi´n ayudaron a que su a e mente se tranquilizara a pesar de los esfuerzos constantes. A pesar de la eficacia de las t´cnicas a u e . Se o arm´ de valor y. Me fulmin´ con la mirada por no ver lo evidente. El Petros Papachristos a quien se refer´ era un e ıa hombre diferente del modesto y reservado anciano a quien yo conoc´ desde ıa la infancia. o —¿Acaso hab´ en todo el mundo una persona mejor preparada para ıa hacerlo que yo. Por supuesto. o ıo El hecho de que existiera una prueba no significaba que t´ fueras capaz de u descubrirla. Petros Papachristos? Estaba claro que se trataba de una pregunta ret´rica. Al decidir recurrir al antiguo enfoque elemental. Fermat. Su infortunio. el paso al m´todo algebraico. de modo que no o me molest´ en contestarla. le hizo sentir una vez m´s el entusiasmo de un nuevo comienzo. la sensaci´n de que la vida continuaba al margen de lo que o ocurriera con la conjetura de Goldbach. hab´ tardado alg´n tiempo en recuperarse despu´s de leer ıa u e la carta de Hardy y sus desmoralizadoras noticias. mi t´ se puso a la ıo vanguardia de una importante regresi´n.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 71 —No entiendo c´mo es posible que esa certeza te consolara. con renovado optimismo gracias a la creencia de ((la exiso tencia de la prueba en alg´n lugar)). que ya hab´ decidido en e ıa Innsbruck. desde la publicaci´n de la monograf´ de Riemann a n o ıa mediados del siglo xix.

deber´ encontrar unas cuanıa tas personas en cuyos juicio e integridad conf´ Comience a compartir. Littlewood. o a Sin un intercambio constante de ideas. a las que a partir de ese momento siempre asisti´.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. m´s claros y profundos para el a matem´tico. . animando su vida mon´tona con viajes ocasionao o les. Lo invitaron a sus reuniones. o Aproximadamente un a˜o despu´s de regresar a M´nich. amigo? —le pregunt´ a Petros. o e a Littlewood se encogi´ de hombros. amigo. tercambie ideas. o —Respeto su intuici´n. el caıa tedr´tico de la Universidad de M´nich. como he o´ a e ıdo? —As´ es. Mi intuici´n me dice que la verdad expresada por la conjetura es o tan esencial que s´lo el m´todo elemental podr´ revelarla. pero usted est´ totalmente aislado. —¿Es cierto que est´ usando m´todos algebraicos. e —¿Qu´ me recomienda entonces? ¿Que publique informes semanales sobre e los progresos de mi investigaci´n? —brome´ Petros. e o —Sigo en ello. conozco el problema mejor e o que nadie. de una manera intuitiva. es posible que acabe batallando con fantasmas y que ni siquiera se d´ cuenta de ello. el m´todo elemental permanece m´s cercano a las propiedades e a fundamentales de los n´meros enteros y los resultados que se obtienen meu diante su uso son. La noticia de que estaba trabajando en la dif´ conjetura de Goldbach ıcil (esta vez filtrada por el rector de la facultad de Matem´ticas) hizo que sus a colegas lo miraran con una mezcla de admiraci´n y pena. ı Littlewood expres´ sus dudas y Petros se sorprendi´ a s´ mismo hablando o o ı libremente del contenido de su investigaci´n. hab´ tenido mala suerte al posponer a u ıa la publicaci´n de un trabajo muy importante. inıe.) a En Cambridge se hab´ corrido la voz de que Petros Papachristos. o —Despu´s de todo. Otros te´ricos de n´meros coo o u menzaron a consultarlo. Ap´stolos Doxiadis o 72 anal´ ıticas. o —¿Qu´ tal va su trabajo sobre Goldbach. se encontr´ con Littlewood. o o —Escuche —dijo Littlewood con seriedad—. durante un conn e u greso internacional. —concluy´—. Papachristos.

Poco despu´s de llegar. A menos que logre convencer a la gente de que pueden resultar utiles para probar teoremas importantes. del reconocimiento de sus colegas. u o Petros describi´ sus primeros meses en Inglaterra. como la conjetura. ´ no valen mucho por s´ mismos. llenaron sus d´ en Cambridı. lejos de asustarlo. a a Para su sorpresa advirti´ que.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Cerca de la Navidad de 1931. sacar´ poco o nada de a provecho. muy peque˜o. aunque Littlewood se mostr´ m´s entusiasmado que Hardy. desde que hab´ tomado la dr´stica decisi´n de abandonar el ´ n ıa a o m´todo anal´ e ıtico. su p´blico tendr´ que ser peque˜o. Reanud´ con ellos la correspondencia que hab´ interrumpido un par de o ıa a˜os despu´s de salir de Cambridge. Hardy deb´ de haber usado toda a ıa su influencia para conseguir esa oferta. comenzaron a ver algunas de las ventajas de su e enfoque. Sus dos distinguidos colegas. cuando la posibilidad del fracaso a´n no u lo acuciaba. s´lo podr´ o ıa consistir en dos personas: Hardy y Littlewood. aunque admirables. puesto que llevaba mucho n ıa tiempo ausente del mundo matem´tico. Aunque no lo dijo expresamente. como probablemente los m´s felices de su vida. a Si no consigue llevar este enfoque hasta el final. ya no interesan a nadie. Los recuerdos a de su primera estancia all´ quince a˜os antes. Los resultados de divisibilidad intermedios. m´s sentido le encontraba. Natuo ralmente. inn e sinu´ la posibilidad de concertar una reuni´n durante la cual presentar´ o o ıa su trabajo. combinada con la estimulante perspectiva de un intercambio creativo con los dos grandes te´ricos o de n´meros. que al principio se mostraron extremadamente esc´pticos. ı Como de costumbre. la perspectiva de discutir o los progresos de su trabajo lo llenaba ahora de placentera expectaci´n. n ıas ge del entusiasmo de la juventud. present´ un resumen de su trabajo con el m´todo e o e algebraico a Hardy y Littlewood. durante el a˜o acad´mio n e co 1932-1933. —Sin embargo. algo me dice que est´ en el buen camino —lo anim´ Littlea o wood. Petros era consciente de los riesgos que corr´ ıa. despu´s de o e m´s de una d´cada. . lo que le permiti´ disfrutar. Sab´ que. o a —Debe de saber —dijo el segundo— que est´ corriendo un enorme riesgo. La gratitud. recibi´ una invitaci´n para pasar o o el a˜o siguiente en el Trinity College. Si deb´ estar u ıa n n ıa formado por personas ((en cuyos juicio e integridad confiara)). lo indujo a aceptar la invitaci´n de inmediato. Ap´stolos Doxiadis o 73 Cuanto m´s pensaba Petros en esa sugerencia. Pas´ varias ma˜anas a e o n ante la pizarra del despacho del primero detallando sus progresos de los tres ultimos a˜os.

se representan mediante filas simples. ıa A pesar de todo. record´ndole la prueba extremadamente compleja del teoo a rema de los n´meros primos de Hadamard y De la Vall´e-Pousin. Petros confiaba en su intuici´n y achac´ la reacci´n de o o o Hardy al ((estre˜imiento intelectual de la vejez)) (palabras textuales). ıcil. por ejemplo.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. el propio Goldbach la habr´ probado. n —Las grandes verdades de la vida son simples —dijo m´s tarde a Littlea wood. todos los n´meros pares se representan en colume u nas dobles. antes ı e de que su mente empiece a pudrirse como la m´ Recuerde que a su edad ıa. 2 × 4. Durante los meses de invierno siguientes. 2 × 3. el 25. present´ sus primeros resultados. e e e Comenz´ por representar todos los n´meros compuestos (es decir. y el 35 u por filas de 5 × 7. u e . no prio u mos) mediante puntos en un paralelogramo. el nuevo enfoque provoc´ elogios burlones por parte o de Littlewood. Ramanujan llevaba cinco a˜os muerto. etc´tera. dado que no tienen divisores enteros. esta condenada conjetura es dif´ si no lo fuera. por el contrario. Dado que en lugar e o de emplear l´piz y papel us´ jud´ para trazar sus dibujos en el suelo del a o ıas despacho de Hardy. 7. Aunque ´ste admiti´ que el ((c´lebre m´todo de las jud´ e o e e ıas de Papachristos)) le parec´ de alguna utilidad. con el divisor primo m´s bajo a como base y el cociente del n´mero junto a ´l. No lo olvide. mientras tomaban t´ en sus habitaciones. e Los primos. —Jud´ —exclam´—. Papachristos. como 2 × 2. Fue en ese momento cuando tambi´n empez´ a ıo o a e o usar el m´todo que ´l denominaba ((geom´trico)).. el trabajo de mi o t´ avanz´ m´s que nunca. el u e n´mero 15 se representa por filas de 3 × 5. como altura. Ap´stolos Doxiadis o 74 —S´ —convino Hardy—. pero por favor. d´se prisa.. 2 × 5. mientras las hojas doradas ca´ al otro lado de las n ıan ventanas g´ticas. 11. Hay una gran diferencia entre los t´rminos ((eleıas! o e mental)) e ((infantil)). Petros emple´ las percepciones tomadas de esta comparaci´n elemental o o geom´trica para sacar conclusiones de la teor´ de n´meros. e ıa u Despu´s de Navidad. 5. Mediante este m´todo. por filas de 5 × 5. Hardy estaba francamente ıa molesto. Papachristos. n La primera presentaci´n de su trabajo hab´ tenido lugar a principio del o ıa trimestre de oto˜o. Por ejemplo. e ´ Este discrep´.

querido lector. en un examen m´s riguroso detect´ un error ıa a o peque˜o pero crucial. que a veces rayaban en la desesperaci´n (sobre todo despu´s de que o e Hardy se mofara del m´todo geom´trico). tendr´ que buscar ayuda con el ´lgebra en otra ıa a parte.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. dijo. ıas ıa aunque entonces no conoc´ su nombre. amigo? e ıa a Llevo un tiempo trabajando en el d´cimo problema de Hilbert. las ocasionales crisis de inseguridad de Petros. Pero no consiguieron desanimarlo. Luchaba contra ellas atribuy´ndoe las a la angustia que inevitablemente preced´ a un triunfo importante. Estaba entregado por entero a la conjee o tura. Un ultimo y en´rgico esfuerzo era lo unico ´ e ´ que necesitaba para alcanzar la percepci´n definitiva y brillante que todav´ o ıa se le escapaba. la solubilidad e de las ecuaciones de Diofanto. en el (seg´n Hardy) ((infantil)) a u m´todo geom´trico era tan grande. respaldada por un p´lpito pertinaz. Petros estaba convencido de que o se encontraba en la recta final. Incluso durante unos pocos y emocionantes minutos de una soleada tarde de enero tuvo la fugaz ilusi´n de que lo o hab´ logrado. Record´ el verano ı o e que hab´ pasado en Pylos unos a˜os antes. a Su fe. ıa . cuando yo tambi´n cre´ durante ıa n e ı unos d´ que hab´ descubierto la prueba de la conjetura de Goldbach. que muy a mi pesar en este punto del relato sent´ un estremecimiento de perversa satisfacci´n. e o ´ste rechaz´ la propuesta de plano.. a ıa los dolores de parto previos a un magn´ ıfico alumbramiento. n (Debo confesar. sin embargo. Por desgracia. Al fin y al cabo.) ıa A pesar de su gran optimismo. Entonces habr´ llegado a la gloriosa meta. ¿Cree que podr´ ıa a ıa echarme una mano? Littlewood.. Ap´stolos Doxiadis o 75 Luego le hizo una propuesta: —¿Qu´ le parecer´ hacer un poco de matem´ticas de verdad. pero me temo que necesitar´ ayuda con el ´lgebra. se hicieron m´s acuciantes que e e a nunca. antes del alba la noche es s´lo oscuridad. Tengo una idea que me gustar´ poner a ıa prueba.. Aunque la confianza de su colega en ´l halag´ la vanidad de Petros.. demasiado enfrascado en ella para ocuparse productivamente de algo m´s. que por primera vez desde que hab´ e e ıa empezado a trabajar en la conjetura Petros ten´ la sensaci´n de que estaba ıa o a un paso de hallar la prueba.

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El primer presagio de la rendici´n de Petros Papachristos, del fin de sus o desvelos por demostrar la conjetura de Goldbach, se present´ en un sue˜o o n que tuvo en Cambridge, poco despu´s de Navidad. Al principio no comprene di´ el verdadero significado de esa se˜al. o n Como muchos matem´ticos que trabajan durante largos per´ a ıodos con problemas aritm´ticos b´sicos, Petros hab´ adquirido la cualidad denominada e a ıa ((de amistad con los enteros)), esto es, un conocimiento profundo de la idiosincrasia y las peculiaridades de miles de n´meros espec´ u ıficos. He aqu´ algunos ı ejemplos: un ((amigo de los enteros)) identificar´ de inmediato como primos a los n´meros 199, 457 o 1009. De manera autom´tica asociar´ el 220 con u a a el 284, puesto que est´n ligados por una relaci´n at´ a o ıpica (la suma de los divisores enteros de cada uno es igual a la del otro). Leer´ con naturalidad a el 256 como ((2 a la octava potencia)), que como bien sabe est´ seguido por a un n´mero de gran inter´s hist´rico, dado que el 257 puede expresarse como u e o 23 + 1, y una hip´tesis sosten´ que todos los n´ meros de la forma 22n + 1 2 o ıa u 10 eran primos . Aparte de s´ mismo, el primer hombre a quien mi t´ conoci´ que poseı ıo o yera esta cualidad (y extraordinariamente desarrollada) era Srinivasa Ramanujan. Petros la hab´ visto demostrada en muchas ocasiones, y a m´ me ıa ı 11 cont´ esta an´cdota : o e Un d´ de 1918, ´l y Hardy fueron a visitar al matem´tico indio al saıa e a natorio donde estaba ingresado. Para romper el hielo, Hardy mencion´ que o el taxi que los hab´ llevado all´ ten´ el n´mero de matr´ ıa ı ıa u ıcula 1729, que ´l, personalmente, encontraba ((bastante aburrido)). Despu´s de reflexionar e e apenas unos instantes, Ramanujan replic´ con vehemencia: o —No, no, Hardy. Es un n´mero muy interesante; de hecho, es el entero u m´s peque˜o que puede expresarse de dos maneras diferentes como la suma a n de dos cubos12.

10Fermat fue el primero en se˜ alar la forma general, obviamente extendiendo las obsern

vaciones antiguas seg´n las cuales esto era as´ para los primeros cuatro valores de n; es u ı 1 2 3 4 decir, para 22 + 1 = 5, 22 + 1 = 17, 22 + 1 = 257, 22 + 1 = 65537, todos primos. Sin 5 embargo, m´s tarde se demostr´ que para n = 5, 22 + 1 es igual a 4294967297, un n´mero a o u compuesto, ya que es divisible por los primos 641 y 6700417. ¡Las conjeturas no siempre pueden demostrarse! 11 Hardy tambi´n rememora esta an´cdota en su A Mathematician’s Apology, aunque no e e menciona que mi t´ estuviera presente. ıo 12 * En efecto, 1729 = 123 + 13 = 103 + 93 , una propiedad que no puede aplicarse a ning´n u entero menor.

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Durante los a˜os en que Petros trabaj´ en la conjetura con el m´todo n o e elemental, su ((amistad con los enteros)) se desarroll´ hasta extremos extrao ordinarios. Al cabo de un tiempo los n´meros dejaron de ser para ´l entiu e dades inanimadas; cobraron vida, cada uno de ellos con una personalidad diferente. De hecho, junto con la certeza de que la soluci´n exist´ en alg´n o ıa u lugar, tal facultad reafirm´ su decisi´n de perseverar durante los momentos o o m´s dif´ a ıciles; en sus propias palabras, siempre que trabajaba con n´meros u enteros se sent´ ((entre amigos)). ıa Esta familiaridad provoc´ la afluencia de determinados n´meros en sus o u sue˜os. De entre la masa an´nima y anodina de enteros que hasta el momento n o hab´ poblado sus representaciones on´ ıa ıricas, empezaron a emerger actores individuales, incluso, en ocasiones, protagonistas. El 65, por ejemplo, por alguna misteriosa raz´n aparec´ como un caballero de la City con bomb´ o ıa ın, siempre acompa˜ado de uno de sus divisores primos, el 13, una especie de n duende ´gil y extraordinariamente veloz. El 333 era un rechoncho holgaz´n a a que le quitaba de la boca alimentos a sus hermanos 222 y 111, mientras que el 8 191, conocido como el ((n´mero primo de Mersenne)), luc´ invariablemente u ıa el atuendo de un gamin franc´s, incluso con el cigarrillo Gauloise entre los e labios. Algunas de sus visiones eran graciosas y placenteras; otras, indiferentes, y las hab´ m´s repetitivas y fastidiosas. Sin embargo, ciertos sue˜os maıa a n tem´ticos s´lo pod´ calificarse de pesadillas, si no por su cariz aterrador y a o ıan angustioso, al menos por su profunda e infinita tristeza. Aparec´ n´meros ıan u pares espec´ ıficos, personificados como parejas de gemelos. (Recordemos que un n´mero par siempre tiene la forma de 2k, esto es, la suma de dos enteros u iguales.) Los gemelos lo miraban fijamente, inm´viles e inexpresivos, pero o en sus ojos hab´ una angustia que, aunque muda, era intensa; la angustia ıa de la desesperaci´n. Si hubieran podido hablar, con toda seguridad habr´ o ıan dicho: ((¡Ven, por favor! ¡Date prisa! ¡Lib´ranos!)) e Una variaci´n de estas tristes apariciones despert´ a Petros una noche de o o finales de enero de 1933. Fue el sue˜o que m´s adelante bautizar´ con el n a ıa nombre de ((el heraldo de la derrota)). So˜´ con 2100 (dos a la cent´sima potencia, un n´mero enorme) persono e u nificado en dos jovencitas id´nticas, pecosas y bell´ e ısimas, que lo miraban fijamente con sus ojos oscuros; pero esta vez no hab´ unicamente tristeza ıa ´ en su mirada, como en las visiones anteriores de los enteros, sino tambi´n e ira, odio incluso. Despu´s de contemplarlo durante largo rato (lo que habr´ e ıa bastado para calificar al sue˜o de pesadilla) una de las gemelas neg´ con n o

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la cabeza con movimientos en´rgicos y bruscos. Su boca se crisp´ en una e o sonrisa perversa, con la expresi´n de crueldad de una amante rechazada. o ((Nunca nos alcanzar´s)), murmur´. a o En ese momento Petros salt´ de la cama, empapado en sudor. Las palabras o 99 (que es la mitad de 2100 ) s´lo pod´ que hab´ pronunciado 2 ıa o ıan significar una cosa: ´l no estaba destinado a demostrar la conjetura de Goldbach. e Naturalmente, Petros no era una vieja supersticiosa para dar cr´dito a los e augurios, pero el profundo agotamiento de tantos a˜os de trabajo infructuoso n empezaba a cobrarse su tributo. Sus nervios no eran tan fuertes como antes y el sue˜o lo inquiet´ de manera inaudita. n o Incapaz de volver a dormirse, sali´ a caminar por las oscuras y brumosas o calles para liberarse de esa angustiosa sensaci´n. o Al alba, mientras paseaba entre los antiguos edificios de piedra, oy´ que, o a su espalda, unos pasos se aproximaban a ´l. Le asalt´ el p´nico y se vole o a vi´ con brusquedad. Un hombre joven, vestido con ropa deportiva, surgi´ de o o la bruma, corriendo con energ´ lo salud´ y desapareci´ otra vez; su respiıa, o o raci´n r´ o ıtmica se apag´ gradualmente hasta que volvi´ a reinar un silencio o o absoluto. Todav´ alterado por la pesadilla, Petros no estaba seguro de si esa imagen ıa hab´ sido real o un remanente de su mundo on´ ıa ırico. Sin embargo, cuando pocos meses despu´s el mismo hombre se present´ en sus habitaciones del e o Trinity College con una misi´n fat´ o ıdica, lo identific´ en el acto como el coo rredor del amanecer. Despu´s de que se hubo marchado, Petros pens´ que e o su primer encuentro con ´l al alba hab´ sido una cr´ e ıa ıptica y ominosa advertencia, puesto que se hab´ producido inmediatamente despu´s de su visi´n ıa e o 100 , con su mensaje de derrota. del 2

El fat´ ıdico encuentro se produjo pocos meses despu´s del primero. En su e diario, Petros se˜ala la fecha exacta con un lac´nico comentario, la primera n o y ultima referencia cristiana que encontr´ en sus p´ginas: ((17 de marzo de ´ e a 1933. Teorema de Kurt G¨del. ¡Ruego que Mar´ Madre de Dios, tenga o ıa, compasi´n de m´ o ı!)) Sucedi´ a ultima hora de la tarde. Petros hab´ pasado el d´ en sus o ´ ıa ıa habitaciones y se encontraba sentado en el borde del sill´n, estudiando los o paralelogramos de jud´ que hab´ dispuesto en el suelo frente a ´l, abstra´ ıas ıa e ıdo en sus pensamientos, cuando oy´ un golpe en la puerta. o

Ap´stolos Doxiadis o 79 —¿Profesor Papachristos? Se asom´ una cabeza rubia. que al enterarse de que un importante matem´tico e a hab´ llegado al Trinity College desde Alemania no hab´ podido resistir la ıa ıa tentaci´n de pedirle ayuda para traducirlo. Turing le entreg´ la revista que conten´ el art´ o ıa ıculo que le interesaba. o La actitud del joven reflejaba una ansiedad tan infantil que Petros no encontr´ el modo de negarse. Soy estudiante de licenciatura. y salvo en el club de ajedrez de la universidad. Dado que casi hab´ terminado con el ıa trabajo del d´ le dijo al visitante que se sentara. en su estancia all´ ı. Petros ten´ una excelente memoria visual o ıa y de inmediato reconoci´ al joven corredor. a . un texto a ıcil o de matem´ticas. —Por favor. Por un instante hab´ temido que el joven desconocido quisiera u ıa sonsacarle datos sobre su trabajo en la conjetura de Goldbach con la excusa de sus dificultades con la lengua.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. al que acud´ casi cada noche. —¿C´mo ha dicho que se llama? o —Mi nombre es Alan Turing. perdone mi intromisi´n. profesor. los fundamentos de las mao tem´ticas. a Petros experiment´ un gran alivio al descubrir que no se trataba de teor´ o ıa de n´meros. o —Ser´ un placer ayudarle si puedo. —Se disculp´ otra vez por robarle su precioso tiempo para a o una tarea tan humilde. No era famoso. ¿A qu´ campo pertenece el art´ a e ıculo? —L´gica formal. abierta en la p´gina indicada. ni siquiera muy conocido. pero estoy deseso perado por obtener su ayuda. profesor —dijo—. aparte de Hardy ıa a y Littlewood. ese art´ ıculo en particular ten´ tanta ıa importancia para ´l. profesor. que le pidi´ mil disculpas por o o molestarlo. Petros se sorprendi´. Sin embargo. —¿Mi ayuda? ¿Para qu´? e —Para descifrar un texto alem´n dif´ —respondi´ el joven—. ıa. pues cre´ que su presencia en Cambridge hab´ pao ıa ıa sado completamente inadvertida. Los Grundlagen. ıa no hab´ cambiado m´s de un par de palabras con nadie.

y en especial a los te´ricos de n´meros. sino en tratar de demostrarlos. En consecuencia. consideraba que la l´gica formal. profesor..)) El autor es Kurt G¨del. el Monatshefte f¨r Mathematik und Physik —dijo Petros—. El ((problema de la completitud)) no era otra cosa que la o b´squeda de una demostraci´n formal del hecho de que todas las proposiu o ciones verdaderas son demostrables. Para sorpresa de Turing. Petros sonri´. Veamos. El dicho popular seg´n el cual ((si algo e u funciona. soy un completo ignorante. o —Estimado joven. mejor no tocarlo)) podr´ ilustrar su actitud: el trabajo de un maıa tem´tico no consist´ en reflexionar constantemente sobre las bases t´citas a ıa a e incuestionables de los teoremas. o —No me dir´ que no ha o´ hablar de este art´ a ıdo ıculo. las matem´ticas tambi´n han sido infectadas por la a e peste moderna de la superespecializaci´n. el sistema axiom´tico de o e a Peano-Dedekind. Su primea o u ra aplicaci´n es la base misma de la aritm´tica. una publicaci´n muy prestigiosa. de Viena. o ¨ Veo que el t´ ıtulo del art´ ıculo es ((Uber formal unentscheidbare S¨tze der a Principia Mathematica und verwandter Systeme)). la disciplina o o cuyo principal tema de estudio son las propias matem´ticas. Me temo que no tengo la menor o idea de lo que se hace en l´gica formal. Eso significa. ni en ning´n otro campo ajeno al m´ o u ıo. Ve´ los incansables intentos de fiıa jar fundamentos rigurosos y el examen exhaustivo de los principios b´sicos a casi como una p´rdida de tiempo. el teorema de G¨del interesa a too o dos los matem´ticos. Como la mayor´ de los matem´ticos dea ıa a dicados a la investigaci´n. ¿Es muy conocido en su o campo? Turing lo mir´ sorprendido. Petros tampoco sab´ gran cosa del sistema ıa axiom´tico de Peano-Dedekind. ıa u —Pero. ¿verdad? Petros sonri´. La Reu vista Mensual de Matem´ticas y F´ a ısica.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. . era demasiado a minuciosa y probablemente innecesaria. Sin embargo. la pasi´n de su joven visitante despert´ la curiosidad de o o Petros. fuera de la teor´ de n´meros. —¿Qu´ ha demostrado ese joven se˜or G¨del que es tan importante para e n o los te´ricos de n´meros? o u —Ha resuelto el ((problema de la complet´ ıtud)).. Ap´stolos Doxiadis o 80 —Ah.. ((Sobre sentencias formalmente indecidibles de Principia Mathematica y sistemas afines. profesor —protest´ Turing—..

la cara encendida de entusiasıa mo.. Ap´stolos Doxiadis o 81 —Muy bien —dijo Petros con amabilidad—. y de manera concluyente. incluidos ı. —No. desde luego. Acaba de decir que ese joven ha resuelto n el problema de la completitud. o —Mire. A pea sar de ello. ¡Ha demostrado que e la aritm´tica y todas las teor´ matem´ticas no son completas! e ıas a Petros no estaba lo bastante familiarizado con los conceptos de la l´gica o formal para comprender el aut´ntico significado de esas palabras. que para el investigador n o activo la completitud de las matem´ticas siempre ha sido evidente. y la prueba est´ aqu´ en estas quince p´ginas. o —No entiendo. ´ —Esa es la cuesti´n. ıa u forzosamente. Turing sacud´ la cabeza con vehemencia. se˜or Turing. me refiero a las proposiciones verdaderas.. este genio ha demostrado. contener proposiciones que no pueden demostrarse. ¡La verdad no ı a ı. tengo que decirle. que con independencia de los axiomas que se acepten. lo ha resuelto en t´rminos negativos. a siempre es demostrable! Mi t´ sinti´ un s´bito mareo. naturalmente. Sin embargo. profesor Papachristos. Petros dio un respingo. e —¿Qu´ dice? e Turing se arrodill´ junto al sill´n y se˜al´ con entusiasmo los s´ o o n o ımbolos arcanos del art´ ıculo de G¨del.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. pero contrariamente a las expectativas de todos. es agradable saber que por fin alguien se ha sentado y lo ha demostrado. verdaderas pero indemostrables. —Se refiere a las proposiciones falsas. una teor´ de n´meros necesita. ¿no? —S´ profesor. ıo o u . ¡G¨del no lo ha demostrado! o o Petros se mostr´ intrigado. Hilbert y Russell. sin menospreciar al se˜or G¨del. —¡No es posible! —S´ lo es.

no puede ser. ajeno por completo a la presencia del estudiante—: Es un esc´ndalo.. o —¿C´mo es que no me lo ha mencionado antes? —pregunt´ Petros—.. ¿Qu´ tiene eso que ver con nosotros.. a —¿Es que no se da cuenta.. o o ¿C´mo es posible que se quedara tan tranquilo conociendo la existencia de o semejante cosa? Littlewood se mostr´ sorprendido. estudia paradojas en aparencia inherentes a todos los sistemas axiom´ticos.. a o Turing sonre´ con orgullo. e —¿Sublime? Pero lo que prueba. el t´rmino que han empleado es ((sublime)). lo cual me niego a creer. Turing se march´ pasada la medianoche.. ıa. es el fin de las matem´ticas.. Es una aberraci´n. repasando la prueba paso por paso. u ´ Ese fue el principio del fin. Littlewood? A partir de ahora tendremos que preguntarnos si el teorema de la incompletitud puede aplicarse a cada proposici´n no demostrada..El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. mientras murmuraba.. De hecho. a Durante horas Petros examin´ el breve pero denso texto.. mientras Petros trataba desesperadamente de encontrar alg´n fallo en el proceso deductivo. ´ste ya estaba al corriente del teorema de la incompletitud de e G¨del.. el intrincado argumento del art´ ıculo. ¡Toda hip´tesis o conjetura importante puede o o ser indemostrable a priori! Las palabras de Hilbert de que en matem´ticas a . o o que es irreprochable. si es que en realidad lo prueba. Petros no pudo dormir y lo o primero que hizo a la ma˜ana siguiente fue ir a ver a Littlewood. lo leyeron de nuevo desde el principio. tratando de o a a absorber en un momento. o —¿Por qu´ est´ tan nervioso. tras examinar la demostraci´n de G¨del. si era posible. Tradujo mientras o Turing le explicaba los conceptos subyacentes de l´gica formal que aqu´l deso e conoc´ Cuando hubieron terminado.. Pero Rusı a sell y Whitehead han declarado. Para n su sorpresa. Ap´stolos Doxiadis o 82 —Pero. —Pas´ r´pidamente las p´ginas.. amigo? G¨del investiga algunos casos muy e a o especiales. los matem´ticos que esa e a tamos en la l´ ınea de combate? Pero no era tan f´cil tranquilizar a Petros. No es normal. ıa —As´ es como reaccionan todos los matem´ticos al principio..

un joven de estatura media con peque˜os ojos de miope o n detr´s de unas gruesas gafas. y all´ localiz´ al hombre ıa ı o que buscaba a trav´s de un acad´mico conocido de ambos. Por lo visto. —¿Es un asunto personal. Turing no lo sab´ ıa o ıa. s´lo exist´ una persona en el mundo capaz de responder a esa o ıa pregunta. y puesto que Petros no quer´ que lo vieran en la universidad. o Aunque la reacci´n serena de Littlewood deber´ haberle resultado reo ıa confortante. ıa Kurt G¨del. ¡Han sacudido el propio suelo que pisamos! Littlewood se encogi´ de hombros. Hablaron por e e tel´fono. se sinti´ m´s inc´modo o a o que de costumbre. Petros dej´ una nota a Hardy y a Littlewood en la que les dec´ que deb´ o ıa ıa atender un problema urgente en M´nich. Petros no hall´ una respuesta clara a la unica pavorosa. y le pregunt´ si hab´ investigaciones sobre el teorema de la incomo ıa pletitud posteriores a la monograf´ original de G¨del. .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o a —Necesito hacerle una pregunta estrictamente confidencial. y esa misma tarde cruz´ el canal u o de la Mancha. Por ıa. o —No veo que haya que preocuparse tanto por unas pocas verdades indemostrables cuando hay centenares de millones demostrables. Herr profesor? —Es profesional. una agradable nota de optimismo despu´s de la cat´strofe de e a la noche anterior. Ap´stolos Doxiadis o 83 no hay ignorabimus ya no tienen sentido. Al d´ siguiente estaba en Viena. pero est´ vinculado con mi investigaci´n personal y le a o agradecer´ de hecho le rogar´ que permaneciera entre usted y yo. o G¨del. lleg´ puntualmente. ıa o La pregunta era tan terrible que no se atrev´ a formularla: ¿y si el teorema ıa de la incompletitud pod´ aplicarse a su problema?. o ´ aterradora duda que lo hab´ asaltado al enterarse del resultado de G¨del. por naturaleza t´ o ımido en situaciones sociales. a o Petros no perdi´ el tiempo en pre´mbulos. a su facultad. Herr G¨del. ıa. e ıa concertaron una cita en la cafeter´ del hotel Sachen. —S´ pero ¿c´mo distinguiremos unas de otras? ı. ¿y si la conjetura de ıa Goldbach era indemostrable? Tras dejar a Littlewood fue directamente a ver a Alan Turing.

acl´reme una cosa.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Al fin y al cabo. se inclin´ hacia o adelante y lo tom´ con fuerza del brazo. eso no sucedi´ de un d´ para el otro. o —He consagrado mi vida a demostrar la conjetura de Goldbach —dijo en voz baja y apasionada—. siente. Ap´stolos Doxiadis o 84 favor... —¿Significa eso que es imposible determinar a priori qu´ proposiciones e son demostrables y cu´les no lo son? a —Que yo sepa. De repente Petros se avergonz´ de su conducta. Desde aquel o n . ¿y ahora me dice que podr´ ser indemostrable? ıa La tez de por s´ p´lida de G¨del perdi´ todo vestigio de color. Necesito ıa estar seguro.. Petros se enfureci´.. ı a o o —En teor´ s´ ıa. toda proposici´n no demostrada puede. La velada amenaza insinuada por el teorema de la incompletitud de G¨del o caus´ en Petros una ansiedad tal que poco a poco fue oscureciendo todos o los momentos de su vida hasta extinguir finalmente su esp´ ıritu de lucha. Por supuesto. pero ya era otro hombre. profesor. el o pobre hombre no era personalmente responsable de la incompletitud de las matem´ticas. Petros continu´ con o ıa o su investigaci´n durante varios a˜os. Sin embargo se contuvo. Sinti´ el impulso irresistible de agarrar al padre del o o teorema de la incompletitud por el pescuezo y golpearle la cabeza contra la brillante superficie de la mesa. pero me o o temo que por el momento no hay ma. manera de responder a su pregunta.. ser indemostrable. ı.. —¡Condenada teor´ hombre! —El grito de Petros hizo que varios distinıa. guidos clientes de la cafeter´ del hotel Sacher volvieran la cabeza—. ¡lo unico que hab´ hecho era descubrirla! Lo solt´ y mura ´ ıa o mur´ una disculpa.. ¿entiende? ¡Tengo derecho a saber si estoy desperdiciando mi vida! Le apretaba el brazo con tanta fuerza que G´del hizo una mueca de doo lor. comprendo c´mo se si.. profesor —tartamude´—. Herr G¨del: ¿hay alg´n procedimiento para detera o u minar si su teorema es aplicable a una hip´tesis determinada? o G´del le dio la respuesta que tem´ o ıa: —No. G¨del estaba temblando. o o —Co. en prino cipio.

no hab´ forma de demostrar la conjetura de Goldbach. era la del 2100 . y todo por ıa.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. una y otra vez. aquella que invariablemente lo despertaba temblando y empapado en sudor. Sus pesadillas se n poblaron de im´genes nuevas. Me dijo que hab´ una probabilidad ıa ıa real de que hubiera estado deambulando por un laberinto cuya salida nunca encontrar´ aunque dispusiese de quince vidas para buscarla. El significado del sue˜o estaba claro. ıa A su regreso a M´nich despu´s de un a˜o en Cambridge. la a ıan oscuridad devoraba gradualmente sus facciones. tan insoportable que tomaba o la forma de la indiferencia. pero no hab´ forma ıa ıa de demostrarlo) padecer amnesia. su desesperaci´n era total. A priori. cada vez m´s distantes. Altos muros se alzaba entre ´l y los n´meros pares. las dos bellas j´venes pecosas de ojos oscuros. a —Ver´s —me explic´ el t´ Petros—. no era necesario recurrir a un clarin vidente o a un psicoanalista para descifrar su crudo simbolismo: por desgracia. emıa pez´ a aceptar alguna que otra invitaci´n.. y las frecuentes apariciones e ıa de los n´meros pares intensificaban su ansiedad. un sentimiento mucho m´s tolerable. ¡Incluso era posible que la llave perdida nunca hubiera existido! La reconfortante convicci´n que hab´ respaldado sus esfuerzos durante o ıa dos d´cadas se hab´ desvanecido en un instante. entonces empec´ a pensar que hab´ malgastado mi vida persiguiendo una quimera.. Petros reanud´ la u e n o rutina que hab´ establecido antes de marcharse: las clases. de hecho. Ambas lo miraban en silencio. luego volv´ lentamente la cabeza y. la peor. que el laberinto o fuese una serie infinita de callejones sin salida! Ay. e ıa Ilustr´ esa nueva situaci´n empleando el mismo ejemplo que me hab´ o o ıa dado antes. Pero de esas visiones. una sencilla raz´n: ¡era posible que esa salida no existiera. puesto que ya no ten´ nada mejor que hacer. cuando trabajaba. el ajedrez y un ıa m´ ınimo de vida social. El hipot´tico individuo que pide ayuda a un amigo para encone trar una llave que ha perdido en su casa podr´ (o no. Regresaban pr´cticamente u a cada noche. Era la primera vez desde su m´s o o a . querido sobrino. al borde o de las l´grimas. el teorema de la incompletitud era aplicable a su problema. como a un ej´rcito derrotado y triste que se repliega en la oscuridad de inmensos e espacios vac´ ıos. todas ellas variaciones del tema del fracaso a y la derrota. el teorema de la incompletitud destruy´ la certeza que e o me hab´ animado a seguir adelante. Ap´stolos Doxiadis o 85 momento. lo hac´ con poco entusiasmo. que se e u retiraban en hordas con la cabeza gacha. llenando sus sue˜os de ominosos augurios. desde el momento en que o´ hablar a o ıo ı de ´l por primera vez. y cuando desesıa peraba.

las lav´ bien y las ıa ıas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. A partir de ese ıa momento investig´ unas pocas horas al d´ trabajando distra´ o ıa. el cansancio. ıdamente con el m´todo geom´trico. Eso significaba que resultaba imposible saber con antelaci´n si una proposici´n matem´tica determinada era demostrable. Para continuar con su investigaci´n o necesitar´ grandes dosis de optimismo y esp´ ıa ıritu de lucha. Recog´ unas pocas jud´ aqu´ y a˜ad´ algunas all´ mientras ıa ıas ı n ıa ı murmuraba entre dientes. Stop. Ap´stolos Doxiadis o 86 temprana infancia que la obsesi´n por las verdades matem´ticas no desemo a pe˜aba el papel principal en su vida. El proceso continuaba durante un buen rato. Para Petros. lo era. Kurt G¨del y ahora o Alan Turing) hab´ perdido estas dos cualidades. suspiraba y volv´ a concentrar su o ıa atenci´n en el tablero de ajedrez. en los que el tiempo o o n dedicado a su err´tica ((investigaci´n)) se fue reduciendo de manera gradual a o hasta ser pr´cticamente nulo. Turing hab´ conseguido establecer ıa que mientras una proposici´n permaneciese indemostrada. a finales de 1936. En o o a efecto. Petros recibi´ un a o telegrama de Alan Turing. si con el tiempo se probaba. Pocos d´ despu´s de recibir el telegrama de Turing (en su diario se˜ala ıas e n la fecha del 7 de diciembre de 1936). o o convirti´ en un suculento guiso para la cena del profesor. el antiguo fervor se hab´ desvanecido. ıa Stop. no exist´ manera o ıa de prever si la verificaci´n era imposible o simplemente dif´ o ıcil. Luego. el corolario de esa demostraci´n consist´ en que si tomaba la o ıa decisi´n de seguir buscando la prueba de la conjetura de Goldbach. Petros inform´ a su ama de llaves o de que ya no necesitar´ las jud´ La mujer las barri´. la mala suerte. que a la saz´n estaba en la Universidad de Prino ceton: He demostrado la imposibilidad de demostrar la solubilidad de un problema a priori. tendr´ o ıa que hacerlo por su cuenta y riesgo. o Esta situaci´n se prolong´ durante dos o tres a˜os. pero tarde o temprano se sentaba en su sill´n. o . y aunque continu´ con su indagaci´n n o o durante un tiempo. Sin embargo (con la ayuda del tiempo. Todav´ se levantaba antes del amanecer y se pae e ıa seaba por el estudio con cuidado de no pisar los paralelogramos de jud´ ıas dispuestos en el suelo (hab´ colocado todos los muebles contra la pared para ıa hacerles sitio). Exactamente: Stop.

junto con sus dos hijas. n en lugar de las matem´ticas. ¿no ıas fue as´ ı? Mi t´ esboz´ una sonrisa triste. en una evocaci´n o o o agridulce. la fuerza determinante de su vida fue la historia. o —¿Isolda? ¿Por qu´ preguntas por ella? e —Pensaba que hab´ decidido probar la conjetura para conquistarla. hab´ muerto antes en el frente. —¿Y nunca volviste a trabajar en la conjetura de Goldbach? —Nunca. proyectado por una unica bombilla. M´s all´ del peque˜o c´ a a n ırculo de p´lida luz amarilla que nos a rodeaba. a corta distancia de M´nich. la oscuridad era absoluta. m´s sublime. En 1938 la Gestapo arrest´ a su ama de o llaves y la envi´ a un ((campo de trabajo)). ¡Pobre Isolda! Muri´ durante el bombardeo de los aliados a o o Dresde. ´ ıo ıa e a En los a˜os siguientes.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Mis aspiraciones adquirieron un cariz m´s elevado. Su marido.. Sin embargo. dado que su arresto se deb´ a alg´n ((malentendido)). Sin ella o ((nunca habr´ emprendido la marcha )). e Petros asinti´. a a —Suspir´—. como les llamaban todav´ Petros o ıa. el ((gallardo teniente)) por quien me hab´ abandonado. Pocos a˜os despu´s de empezar a trabajar en la conjetura. su ren e cuerdo se desvaneci´ y ella se convirti´ en un fantasma. ıo o —Isolda me regal´ un ((hermoso viaje)). ıa ıa La ultima parte de la historia de mi t´ no ten´ mayor inter´s matem´tico.) Empez´ a comer fuera y u o . que regresar´ pronto. Ap´stolos Doxiadis o 87 El t´ Petros permaneci´ callado durante un rato. —¿Y qu´ fue de tu ((amada Isolda))? e Mi pregunta pareci´ sobresaltarlo. s´lo fue el est´ ıa o ımulo inicial.. mir´ndose las manos ıo o a con amargura. ıa ıa u (Despu´s de la guerra supo por un pariente de la mujer que ´sta hab´ muerto e e ıa en 1943 en Dachau. o —S´ ı. ya que cre´ ingenuamente. ´ —¿Fue entonces cuando te diste por vencido? —pregunt´ en voz baja. o ıa. no contrat´ a nadie para que ocupara su lugar. Los acontecimientos mundiales rompieron la a barrera protectora que hasta el momento lo hab´ mantenido a salvo en la ıa torre de marfil de sus investigaciones. como dice nuestro poeta.

ıan y dedic´ casi todo su tiempo al ajedrez. a la saz´n un distinguia o do miembro del partido nazi. que leg´ a sus tres hijos partes iguales del negocio y los prino cipales puestos ejecutivos s´lo a mi padre y a Anargyros. Por lo visto. conservar´ el privio a legio de continuar con su importante investigaci´n matem´tica)). en la avenida Reina o Sof´ con su padre. ıa sado hermano Anargyros (mis padres se hab´ mudado a su propia casa). Ap´stolos Doxiadis o 88 s´lo regresaba a casa para dormir. orden´ a Petros que solicitara de inmediato o la ciudadan´ alemana y se convirtiera oficialmente en miembro del Tercer ıa Reich. (En este caso. Petros hab´ permanecido matem´ticamente o ıa a inactivo durante m´s de veinte a˜os. que hab´ enviudado poco antes. lo despidieron de su o puesto. Tras su negativa. vale decir. o a el privilegio de que sus hermanos lo mantuvieran. Sin embargo. sino porque lo ultimo o o ´ que deseaba era volver a trabajar con ecuaciones diferenciales. Despu´s de una advertencia amistosa. la teor´ de mi amigo Sammy ıa o ıa de que mi t´ usaba la conjetura de Goldbach como pretexto para permaneıo cer inactivo result´ ser cierta. y su recientemente caıa. Mi t´ se neg´. En 1939 el rector de la facultad de Matem´ticas.) Dos a˜os despu´s muri´ el patriarca de los o n e o Papachristos. Durante los primeros a˜os de ocupaci´n de las naciones del ıs n o Eje. e o Teniendo en cuenta que. seg´n los severos criterios acad´micos con respecu e to a la publicaci´n de trabajos. pronto los gritos y las o travesuras de mis peque˜os primos se convirtieron en una molestia mucho n m´s insoportable para ´l que los ocupantes fascistas y nazis.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Sin embargo. mi abuelo ech´ mano de todas sus influencias e o o para conseguir que a Petros le ofrecieran la c´tedra de an´lisis en la Unia a versidad de Atenas. o ıa estaba en el club de ajedrez. mirando o analizando partidas. ´l la rechaz´ con la falsa excusa de que e o ((interferir´ en su investigaci´n)). o e Petros —dej´ expresamente escrito en su testamento—. . ((Mi primog´nito. Petros se convirti´ en o persona non grata. era imposible que encontrara un ema n pleo en el mundo universitario. vivi´ en la casa familiar en el centro de Atenas. el ministro de Defensa hab´ sugerido que solicitara la nacionalidad preciıa samente con ese objetivo en mente. por lo que se a e mud´ a la peque˜a y casi abandonada casa familiar de Ekali. Cuando no ten´ clases en la universidad. se march´ de Alemania. poco antes de que la declaraci´n o de guerra de Italia a Grecia lo convirtiera en un extranjero enemigo susceptible de ser confinado en un campo de concentraci´n. En septiembre de 1940. jugando. de modo que se vio obligado a regresar a su pa´ natal. aunque no por una raz´n de principios (se las ingeıo o o ni´ para pasar por la vida libre de cargas ideol´gicas). o n Despu´s de la liberaci´n.

querido muchacho! —Sacudi´ la cabeza—. tuve mala suerte! e —¿Mala suerte? ¿Porque escogiste un problema demasiado dif´ ıcil? —No —respondi´. Frunc´ el entrecejo. tan sencilla de enunciar y o a la vez tan inconcebiblemente resistente a cualquier clase de razonamiento sistem´tico. ıa mes visito la instituci´n filantr´pica fundada por tu abuelo para ayudar con o o la contabilidad. o . Veo que no o has entendido nada. y dicho sea de paso es una expresi´n demao siado suave para describirlo. dije: —Eres admirable. Sin embargo. Mis palabras. —¿No? —¡Claro que no.. todav´ con la esperanza de que me reservara e e ıa una sorpresa. sin embargo. escog´ una tarea como la de S´ a ı ısifo.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Lo hago para salvar mi alma. No hay otra a explicaci´n posible para una verdad tan esencial. Tuve la mala suerte. ¿No me has escuchado? —Exhal´ un profundo suspiro—.. una vez al ıa. ¡Yo no fracas´! e o e Ahora el sorprendido era yo. nada —concluy´ mi t´ e o ıo—. a —Despu´s.. No fracas´. as´ que despu´s de bostezar y ı e desperezarme. por si existe el m´s all´. Ah. pero en mi opini´n. ¡Sencillamente. a a Ya era medianoche y yo estaba agotado. Aunque s´lo sea por el valor y la dignidad con o que encajaste el fracaso. Ap´stolos Doxiadis o 89 —¿Y despu´s? —pregunt´. o —¿De qu´ hablas? —pregunt´—. ı —No estoy seguro —dije—. t´ ıo. Es la unica herrao o e ´ mienta que le queda al matem´tico en ausencia de una prueba. de que las tornas se volvieran inesperadamente en la ultima ´ p´gina de su historia. produjeron una reacci´n de absoluta sorpresa. Sin darme cuenta. Finalmente o o mis sospechas se confirmaron: ¡la conjetura de Goldbach es indemostrable! —¿C´mo puedes estar tan seguro? —pregunt´. de haber elegido un problema que no ten´ soıa luci´n.. Durante casi veinte a˜os mi vida n ha sido lo que ves: ajedrez y jardiner´ jardiner´ y ajedrez. pens´ que deber´ e ıa concluir la velada con una nota positiva. estupefacto ante mi incapacidad para comprender lo o evidente—. o e —Intuici´n —respondi´ encogi´ndose de hombros—.

fui incapaz de rebatir esas palabras. pero desde el punto de vista matem´tico no eres m´s que un ni˜o de pecho. era un aut´ntico gigante.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. . mientras que yo. Naturalmente. Ap´stolos Doxiadis o 90 El t´ Petros me interrumpi´ con una risita. ıa. Por lo tanto. no compares tu intuici´n e o con la m´ sobrino favorito. ıo o —Puede que seas un muchacho brillante —dijo—. en mis a a n tiempos.

ıas a Una vez m´s me enfurec´ a ı. pero no hab´ dicho una sola palabra sobre su decisi´n de disuadirme ıa o de que estudiara matem´ticas ni del m´todo que hab´ empleado para cona e ıa seguirlo. el motivo original de nuestra cita era que ´l a e se justificara. aparte de la seg´n t´ indemostrable conjetura de Christian u u Goldbach? ¡Supongo que no tendr´s la frescura de decirme que dedujiste mi a falta de talento de mi incapacidad para resolverla! Mi t´ esboz´ una triste sonrisa. Desde el primer momento pens´. Se hab´ lamentado durante horas de su ıa fracaso (aunque quiz´ deber´ hacerle la concesi´n de llamarlo ((mala suera ıa o te))). aunque la historia de su vida era un aut´ntico cuento ıa o e con moraleja: ense˜aba a un futuro matem´tico que ten´ que evitar ciertos n a ıa errores para sacar el m´ximo provecho de su profesi´n. ıo o —¿Quieres saber la verdad? —Desde luego. o El t´ Potros se encogi´ de hombros. pero no que debiera a o renunciar a ella. El t´ Petros me hab´ contado su vida con sorprendente franqueza. —¿De veras? ¿Y c´mo es posible que lo supieras? ¿Me has hecho una sola o pregunta sobre matem´ticas? ¿Alguna vez me has pedido que resolviera a un problema.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Dej´ pasar unos d´ antes de volver a Ekali. La historia que me cont´ resultaba relevante en la medida o en que explicaba su deplorable conducta al aprovecharse de mi adolescente inocencia matem´tica y asignarme la tarea de demostrar la conjetura de a Goldbach. t´ —respond´ ıo ı. en ning´n punto del largu´ u ısimo relato hab´ hecho ıa referencia a su cruel estratagema. Ap´stolos Doxiadis o 91 Mi primera reacci´n ante este extenso relato autobiogr´fico fue de admio a raci´n. ıo o . ¿Acaso esperaba que yo sacara autom´ticamente la conclusi´n de a o que su conducta hacia m´ estaba condicionada por sus tristes experiencias? ı No parec´ l´gico. Como el lector recordar´. Sin embargo. —Muy bien. ıa empez´ a desvanecerse. o ıo ıa S´lo despu´s de varios d´ cuando la opresiva influencia de su melancol´ o e ıas. advert´ que nada de lo que me hab´ dicho ven´ al o ı ıa ıa caso. y lamento decir que todav´ e ıa lo pienso. que no ten´ un don especial para las grandes matem´ticas. pero cuando lo hice le pree ıas gunt´ a bocajarro por qu´ hab´ tratado de disuadirme de que siguiera mi e e ıa vocaci´n.

a e a ıa —Si estabas tan seguro de que no ten´ aptitudes. ¡Ese fue el primer indicio! Cuanto m´s se explicaba ´l. t´ ¿por qu´ me hiciste ıa ıo. Pero t´. El requisito necesario. como sintom´ticamente la ıa a has descrito. ¡ni siquiera demostraste curiosidad por conocer la a u soluci´n! Es m´s. lo cual desde luego. ¿entiendes? Si tras comprobar que eras incapaz de resolver o el problema que te hab´ asignado. sino apasionante. aunque ni siquiera ıa a suficiente. jovencito. sencillamente lo habr´ o a ıas ´ hecho. ı —Vaya. sab´ que ocurrir´ ıa ıa ıa. para llegar a lo m´s alto es la devoci´n inquebrantable.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.. no habr´ venido ıa ıas a buscar mi bendici´n para estudiar matem´ticas. ¡La conjetura de Goldbach termin´ de confirmar mis sospechas! Si por una improbable casualidad me o hubiera equivocado con respecto a ti y de verdad hubieras estado destinado a ser un gran matem´tico. hay algo de cierto en eso de la ((expresi´n de la mirada)) o —respondi´ haciendo caso omiso de mi sarcasmo—. ¿eh? ¿Es una expresi´n en la mirada o un cierto jenesaisquoi lo que o indica a tu refinada sensibilidad que est´s en presencia de un genio de las a matem´ticas? ¿Tambi´n eres capaz de determinar el cociente intelectual de a e una persona mediante un simple apret´n de manos? o —De hecho. pues para m´ existe ı una cuarta: el talento para las matem´ticas. volv´ ansioso por aprender m´s. yo habr´ aceptado que ten´ condiciones para convertirte en ıa ıas matem´tico. pero en tu caso la fisoo nom´ no fue m´s que un factor. La rabia reprimida durante a˜os estall´. Puse a prueba tu determinaci´n. la riqueza y el enamoramiento? Bueno. y no cabe duda de que t´ puedes detectarlo con un simple visu tazo. incluso firmaste una declaraci´n escrita de tu propia ino a o competencia.. por perseverar en tu intento para bien ıas a o para mal. no habr´ sido una experiencia ((espantosa)). a que son la tos. Ap´stolos Doxiadis o 92 —¿Conoces el refr´n que dice que hay tres cosas imposibles de ocultar. m´s me enfurec´ yo. n o . De hea ıa cho. Si hubiea o ras tenido el don que te habr´ gustado tener. la experiencia no te habr´ apabullado. a Re´ con desprecio. e pasar por la espantosa experiencia de aquel verano? ¿Por qu´ me sometiste e a la innecesaria humillaci´n de pensar que era casi un imb´cil? o e —¿No lo ves? —respondi´ con alegr´ o ıa—. inspiradora y estimulante.

Sammy ya se hab´ graduado y estaba en Princeton. Un mes despu´s regres´ a Estados Unidos para mi ultimo curso de unie e ´ versidad. ıas —¿ Y qu´ pinta aqu´ Esopo? e ı Todo. mi opini´n fue premiada con una sonrisa amplia y o sincera. e ıa Era evidente que sus nervios hab´ acusado el efecto de los subgrupos de ıan torsi´n de Ωn (lo que quiera que ´stos fuesen). decidi´ que estaban verdes. ¡Qu´ maravillosa o e excusa encontr´ tu t´ para su fracaso! ¡Culp´ a Kurt G¨del! o ıo o o —¡Caray! —Sammy se ech´ a re´ o ır—. —¿Qu´? e —Deber´ entenderlo. ena ıa frascado en el problema que con el tiempo ser´ su tesis doctoral. pero como ser humano s´lo es posible calificarte con un a o cero! ¡Un absoluto zilch! Para mi sorpresa. Cuando hube terminado. ´ Deber´ constar en alg´n libro de r´cords. Comimos en una pizzer´ o e ıa situada enfrente de la universidad. Ap´stolos Doxiadis o 93 —¿Sabes una cosa. e Lo encontr´ bastante cambiado. tengo que reconocer que es una excusa original. algo con ıa un nombre ex´tico como ((los ´rdenes de los subgrupos de torsi´n de Ωn y o o o la secuencia espectral de Adams)). mucho m´s irritable que durante el a˜o en e a n que hab´ ıamos convivido. resumi´ la actitud de Petros con dos palabras: o —Uvas verdes. mi querido sobrino. Durante mi primer fin de semana libre tom´ el tren y fui a verlo. —Ay.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ten´ un nuevo compa˜ero de cuarto. ¡Ning´n otro matem´tico ha atriıa u e u a buido su incapacidad para encontrar una prueba al teorema de la incompletitud! . Esopo era griego. Me refiero a la f´bula de la zorra que al verse incapaz de alcanzar a un sabroso racimo de uvas. Tambi´n hab´ adquirido una especie de tic facial. ¡Qu´ descaro! ¡Es inaudito! Sin eme bargo. viejo cabr´n? Puede que alguna vez hayas sido un o buen matem´tico. donde le relat´ una versi´n abreviada de e o la historia de mi t´ Sammy me escuch´ sin interrumpirme con preguntas ıo. de hecho. alguien ajeno al mundo de ıa n las matem´ticas. o ni comentarios. estoy totalmente de acuerdo contigo. unica.

Podr´ haber cosechado grandes ´xitos. Algunos. nadie habr´ intentado resolver los veintitr´s o ıa e 13 problemas de Hilbert . por Gleason. As´ que se invent´ esa excusa rid´ ı o ıcula y extravagante. . hab´ dedicado a e ıa toda su vida creativa a ese unico problema. Su gran pecado fue el hybris. —Se le ilumin´ la cara cuando encontr´ la comparaci´n o o o apropiada—: Bueno.. es posible que todas las investigaciones matem´ticas. —Levant´ su o vaso de refresco parodiando un brindis—. como muchos grandes matem´ticos antes que ´l. ¡Pretend´ triunfar all´ donde Euler y Gauss hab´ fracasado! ıa ı ıan 13Los veintitr´s problemas irresueltos que David Hilbert present´ en el Congreso Internae o cional de Matem´ticas de 1900. Nagata demostr´ que el decimocuarto era falso y Deligne resolvi´ el vig´simo o o e segundo. por Davis.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. como el octavo (la hip´tesis de Riemann) a´n no a o u tienen respuesta. tu t´ debi´ de ser un matem´tico brillanıo o a te. el orgullo desmedido. como... a diferencia de ellos. yo carec´ de los conocimientos matem´ticos necesarios para comprender su ıa a veredicto instant´neo. por ejemplo. Robinson y e Matijasevic. pero en otros ha habido progresos y unos pocos han sido resueltos. Abandonar a a el estudio de un problema determinado porque podr´ ser indemostrable ıa es como. que no hay manera de determinar a priori si una proposici´n es indemoso trable. Como bien te ha dicho tu t´ gracias a Turing sabemos n ıo. Por las excusas rid´ ıculas —dijo. pero dado que. ¡es como negarse a salir a la calle por miedo a que te caiga un ladrillo en la cabeza y te mate! ))Afront´moslo —concluy´—. salvo las m´s triviales. el d´cimo. Pero si los matem´ticos enfrascados en investigaciones avanzadas a empezaran a invocar a G¨del.. se hubieran interrumpido. nadie abordar´ los problemas interesantes. Montgomery y Zippen. Ap´stolos Doxiadis o 94 Aunque las palabras de Sammy eran un eco de mis propias dudas. admitir la derrota le resultaba in´ tolerable. el quinto. o ıa ¿Que la hip´tesis de Riemann no ha conseguido demostrarse despu´s de m´s o e a de cien a˜os de ser formulada? ¡He ah´ un caso en que se aplica el teorema n ı de G¨del! ¿Y el problema de los cuatro colores? ¡Otro tanto! ¿Que el ultimo o ´ teorema de Fermat sigue sin probar? ¡Culpemos de ello al perverso Kurt G¨del! Con esa idea en mente. De hecho. a —¿As´ que crees que es imposible que la conjetura de Goldbach sea indeı mostrable? Hombre. Pero eligi´ desperdiciar su vida ıa e o fij´ndose una meta inalcanzable y tratando de resolver un problema c´lea e bre por su dificultad. y a˜adi´ en tono m´s serio—: Es obvio que para que Hardy y Littlewood n o a lo aceptaran como colaborador. ¿qu´ significa ((imposible)) en este contexto? —replic´ Sammy en e o tono desde˜oso—. tu t´ Petros sencillamente fracas´ en su e o ıo o intento de demostrar la conjetura de Goldbach.

ıa o Pero Sammy me interrumpi´: o —¿Y Teor´ de N´meros? ıa u —No. como la de seguir la tradici´n e investigar. ıa que te metieras una idea descabellada en la cabeza. —¿Qu´ te hace tanta gracia? —pregunt´ Sammy. Empec´ a enumerarlas: e —Introducci´n a la Geometr´ Algebraica. bras de mi padre.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ((El secreto de la vida. e o —La conclusi´n es que. vuelvo al punto de partida —respond´ Acabas de repetir las palaı—. Ap´stolos Doxiadis o 95 Me ech´ a re´ e ır. arrullado por el ı o familiar sonido del bol´ ıgrafo al rasguear el papel y los ocasionales suspiros o gemidos mientras batallaba con un complicado problema topol´gico.. tal a como hab´ ıamos acordado. que yo rechac´ de plano en mi adolescencia.. Tengo una sorpresa para ti. En efecto. e . e o —Que despu´s de tantos a˜os tratando de desentra˜ar el misterio del t´ e n n ıo Petros. calific´ndolas e a de filisteas y necias. ¡Es obvio que el gran sabio de la familia Papachristos no es tu t´ Petros! ıo Esa noche dorm´ en el suelo de la habitaci´n de Sammy. la gran tragedia de Petros u es que ´l no lo hizo. bles. Caminamos por una larga calle flanqueada de ´rboles y salpicada de hojas a amarillas.. Se o march´ a primera hora de la ma˜ana para asistir a un seminario y por la o n tarde nos encontramos en la biblioteca de Matem´ticas de Fine Hall. An´lisis Complejo Avanzado. o ıa a Teor´ de la Representaci´n de Grupos. hijo m´ es fijarse metas alcanzaıo. —Iremos a dar un paseo —dijo—.. o Solt´ una carcajada. Sammy asinti´ con un gesto. en efecto. he estado pensando en tus problemas con tu t´ No me gustar´ ıo. ¿Por qu´ lo preguntas? e —Bueno. las apariencias enga˜an —dijo con o n burlona solemnidad—.)) Es lo mismo que dices t´ ahora. —¿Qu´ asignaturas har´s el curso que viene? —pregunt´ Sammy mientras e a o nos dirig´ ıamos hacia nuestro misterioso destino.

Ap´stolos Doxiadis o 96 —¿La conjetura de Goldbach? ¡Nada m´s lejos de mis intenciones! a Sammy asinti´. Y aquel que est´ m´s lejos —indic´ a a a o un individuo rollizo y pelirrojo que gesticulaba con vehemencia mientras hablaba con fuerte acento extranjero con su vecino de mesa—. se˜alando a un ı? o n viejo asi´tico que remov´ su caf´ en silencio. algunos junto a las ventanas leyendo el a peri´dico a la luz mortecina del d´ y otros conversando en peque˜os grupos. e —No tocar´ un problema s´per. Porque sospecho que los griegos os sent´ atra´ ıs ıdos por los problemas imposibles.. a ıa e —¿S´ ı? —Es un premio Nobel de F´ ısica. ultradif´ o u a u ıcil! Mene´ la cabeza. ultradif´ ni con una vara de tres metros ıa u ıcil —le asegur´. ¡S´per. o ıa n Nos sentamos a una mesa peque˜a situada en un rinc´n. Hab´ ıamos llegado a un edificio grande de aspecto anodino rodeado de amplios jardines.. estaban sentados en sillones y sof´s de piel. ı. —¿Por qu´? ¿Conoces a alg´n otro? e u —A un c´lebre top´logo que est´ aqu´ el profesor Papakyriakopoulos.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. e o a ı. Es el problema n e m´s famoso en la topolog´ de baja dimensi´n. Sammy baj´ la voz. Unos quince hombres. Hace a˜os que trata de resolver la conjetura de Poincar´. es un premio . o —Me alegro. Cuando entramos. e —Es un alivio saberlo —repuso. n o —¿Ves a ese tipo de all´ —pregunt´ Sammy en voz baja. o —Tengo un permiso especial para estar aqu´ En tu honor —dijo. a Recorrimos un largo pasillo y entramos en una estancia espaciosa y oscura que ten´ el aspecto de un club de caballeros ingl´s algo decadente pero ıa e refinado. Hace m´s de sesenta a˜os a ıa o a n que se formul´ y a´n est´ por probar. —¿D´nde estamos? o —Ya lo ver´s. algunos maduros y otros ancianos.

a o —Calla.. est´ convencido de o e a . Y el de la a a pipa es Robert Oppenheimer. era evidente que se trataba de un parroquiano. e —¿El Andr´ Weil que yo pienso? e —El mismo. o o Camin´ despacio hacia la mesa donde estaban el t´ y el caf´ sin saludar a o e e nadie. Nadie le prest´ atenci´n. ¡el gran Kurt G¨del! o Me qued´ boquiabierto. Est´s en el Instituto de Estudios Avanzados.. ¿Est´ chalado o qu´? a e Sammy solt´ una risita. Se quit´ el abrigo con lentitud. —¿Director de qu´? e —De este sitio. y contrariamente a la opini´n de los m´dicos. e ´ —¡Cielo santo! ¿Ese es Kurt G¨del? Pero ¿por qu´ va vestido as´ —Por o e ı? lo visto. o Es el instrumento de perdici´n de tu t´ el hombre que le dio una excusa o ıo. El de la izquierda es Andr´ Weil. —No tengo la menor idea. nada m´s y nada menos que el padre del o a teorema de la incompletitud. e e —Adivina. para abandonar su profesi´n. el gabinete a estrat´gico de los mayores genios del mundo. visibles a trav´s del cuello. Se detuvo por un instante y ech´ un vistazo a la sala a trav´s de los gruesos cristales o e de sus gafas. Es el direcı. Ap´stolos Doxiadis o 97 Nobel de Qu´ ımica. S´ el padre de la bomba at´mica. Debajo llevaba una gruesa chaqueta o y al menos cuatro o cinco jers´is. o tor. Era un hombre escu´lido de unos sesenta a˜os y estatura mediana. —Luego me pidi´ que me fijara en dos hombres de meo diana edad que estaban sentados a la mesa contigua—. se sirvi´ una taza de agua caliente sola y fue a sentarse junto a la o ventana. pero Sammy me ataj´. e e —¿Qui´n es ese tipo? —pregunt´. ¡Mira all´ ı! Un personaje de aspecto curios´ ısimo acababa de entrar por la puerta. vestido con a n un voluminoso abrigo y un gorro de lana encajado hasta las orejas. Parece un pordiosero.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. uno de los matem´ticos vivos m´s importantes. e Iba a preguntar algo m´s.

El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o Los ejemplos de los enfants terribles que aparecieron en el relato de mi t´ —Srinivasa Ramanujan. El viento levantaba las hojas secas en remolinos alrededor de nosotros. aunque ıo o ´ no menos importante. En este sentido. o o —El moderno sumo sacerdote de la l´gica. Suspir´. el nuevo Arist´teles. —¡Pero aqu´ hace calor! ı Sammy esboz´ una sonrisa c´mica. pero no fue por culpa de las estratagemas de e a mi t´ Petros. Ap´stolos Doxiadis o 98 que tiene el coraz´n d´bil y de que ´ste se parar´ a menos que lo proteja o e e a con todas esas prendas. la verdadera o raz´n fue el miedo. para usar sus propias palabras. han llegado a saber m´s de lo que a a u a un hombre necesita saber y deben pagar por su arrogancia. lo que tem´ no era el fracaso profesional. Piensa en el ´rbol del conocimiento a b´ ıblico o en el Prometeo de vuestra mitolog´ Las personas como ´l han ido ıa. y dentro de esta clase particular de selecci´n natural. e m´s all´ que el com´n de los mortales. hab´ abordado y resuelto n ıan problemas de dificultad inconcebible e importancia colosal. ´l mismo— me indujeron a preguntarme si de verdad e ten´ posibilidades de convertirme en un gran matem´tico. Sammy expuso su teor´ ıa: —Creo que la locura de G¨del. El t´ Petros ıo me hab´ ense˜ado que en el mundo de las matem´ticas s´lo se reconoce a ıa n a o los grandes. Aunque su desprecio ((intuitivo)) de mis facultades influy´ en ıo o la decisi´n alimentando una inseguridad constante. Alan Turing. o incluso menos. ¿A cu´l de los dos debo creer? ¿A ´l o a ti? o a e En el camino de regreso a la universidad. pues no cabe duda de que padece cierta o clase de locura. no estar´ o o ıa de acuerdo con tu conclusi´n. pertinaz. ıa ıa . Eran hombres ıa a que a los veinticinco a˜os. la unica o ´ alternativa a la gloria es el fracaso. Cierto poema dice que ((la gente no soporta a demasiada realidad)) o algo por el estilo. es el precio que ha pagado por acercarse demasiado a la verdad en su forma m´s pura. yo hab´ salido a mi t´ no quer´ convertirme en una mediocridad ni acabar ıa ıo: ıa siendo una ((tragedia viviente)). Ahora resumir´ una larga historia (la m´ e ıa): No llegu´ a ser matem´tico. dado que en mi ignorancia segu´ confiando en mis aptitudes. e —Ve a saber —dije. Sin embargo. Kurt G¨del y por ultimo.

el gran Kurt G¨del o convertido en un viejo loco y pat´tico. Hardy. brillante pero abrasadora y feroz. ıa a en t´rminos comparativos eran los menos relevantes: Carath´odory y Littlee e wood. Ramanujan. Aunque todav´ admiraba el valor y la perseveu a ıa rancia que hab´ demostrado en la juventud. Hardy y Ramanujan hab´ intentado suicidarse (el primero por dos ıan veces) y Turing lo hab´ conseguido. G¨del se quit´ la vida mientras recib´ tratamiento para un trastorno o o ıa urinario en el Hospital de Princeton. ni aspiraciones. La teor´ de Sammy sobre la arrogancia de esos genios me persigui´ desde ıa o el momento en que la o´ y despu´s de mi breve incursi´n en la historia de ı. que cambiaron las matem´ticas por la teolog´ Otros a ıa. curiosamente. Por primera vez lo vi tal cual era: un desdichado recluso sin vida social. G¨del y tantos otros fueron o polillas locamente enamoradas de la luz brillante. G´del se encontraba ıa o 14 en un estado lamentable . convencido de que los m´dicos quer´ envenenarlo. pas´ los ultimos a˜os de su vida ıa o ´ n en un manicomio. ni amigos. e ıfices de la Reina de las Ciencias como polillas atra´ ıdas por una luz cruel. bebiendo agua caliente totalmente e aislado de los dem´s en el sal´n del Instituto de Estudios Avanzados. las estad´ n ıa ıo ısticas eran a´n m´s desoladoras.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. escogieron maneras de huir peligrosas e improvisadas: lo primero que me viene a la memoria es el temerario arrojo de Evariste Galois. e o las matem´ticas la acept´ sin reservas. los seis que hab´ mencionado. Sus palabras sobre los peligros de a e acercarse demasiado a la verdad en su forma m´s pura resonaban constana temente en mi cabeza. fue e sumamente original. a e ıan . que lo condujo a la muerte. a o Cuando regres´ a mi universidad. s´lo dos. como Pascal y Newton. En modo alguno era el prototipo de un hombre con una vida plena y satisfactoria. se acercaron demasiado. le´ las biograf´ de los grandes mae ı ıas tem´ticos que hab´ desempe˜ado alg´n papel en la historia de mi t´ De a ıan n u ıo. el padre de la teor´ de conjuntos. Su m´todo de suicidio. Muri´ de desnutrici´n. algunas mentes prodigiosas enloquecieron. Finalmente. 14Con posterioridad. Si a˜ad´ al t´ Petros a la lista. El proverbial ((matem´tico loco)) estaba m´s cerca a a de la realidad que de la fantas´ Empec´ a ver a los grandes art´ ıa. apenas un tercio. igual que su gran teorema. Algunos no pudieron resistir por mucho tiempo. Ap´stolos Doxiadis o 99 Todo comenz´ con la penosa visi´n del padre del teorema de la incomo o pletitud vestido con una multitud de prendas de abrigo. Turing. que mataba el tiempo con problemas de ajedrez. se les quemaron las alas y cayeron muertos. despu´s de negarse a ingerir cualquier clase o o e de alimento durante m´s de un mes. Georg Cantor. hab´ tenido una ıa o ıan vida personal que podr´ considerarse m´s o menos feliz y. no pod´ decir lo mismo de ıa ıa la manera en que hab´ decidido desperdiciar la segunda parte de su exisıa tencia. Como ya he dicho.

su felicidad fue por fin completa. tras escuchar la historia del t´ ıo Petros. incluso la peque˜a porci´n que yo aprend´ ha sido la m´s n o ı. que se alegr´ aun m´s al enterarse o n o a de que iba a pasarme a Econ´micas. Aunque mi formaci´n en o esta esfera fue escasa y s´lo equivali´ a mojarme los dedos de los pies en o o la orilla del inmenso mar de las matem´ticas. Nuestro ıo a contacto era un estimulante ant´ ıdoto contra el yugo del mundo real. decid´ abandonar el barco. Cuando empec´ a trabajar con ´l en o e e la empresa familiar. un medio que no suele ser campo de cultivo de tragedias. hab´ empezado a dudar). marc´ mi vida para siempre a o permiti´ndome vislumbrar un mundo superior. S´ hizo que la existencia del e ı. Ideal fuera m´s cre´ a ıble. y el a dominio de la clasificaci´n de grupos finitos simples no es una garant´ de o ıa ´xito en los negocios. o Sin embargo. ya hab´ solicitado plaza en la facultad de a ıa Econ´micas. debo a˜adir que nunca me he arrepentido de los a˜os en que n n albergu´ la esperanza de convertirme en matem´tico. si no en una necesidad. ıa o Mi decisi´n de abandonar la carrera de Matem´ticas fue una agradable o a sorpresa para mi padre (el pobre se hab´ sumido en una profunda desespeıa raci´n durante mis a˜os de licenciatura). Aunque en junio obtuve ı mi licenciatura en Matem´ticas. a valiosa lecci´n de mi vida. ya sin el o ıo o e menor vestigio del resentimiento que hab´ sentido hacia ´l. las visitas al t´ Petros se convirtieron en un h´bito. entre el Escila de la mediocridad por una parte y el Caribdis de la locura por la otra. pero el profano en la materia no puede ni imaginar el e placer del que se le ha privado. A pesar de este cambio radical en mi vida (¿o acaso debido a ´l?) mi e relaci´n con el t´ Petros mejor´ mucho cuando regres´ a Atenas. La amalgama de Verdad y Belleza revelada mediante la comprensi´n de un teorema importante no puede obtenerse meo diante ninguna otra actividad humana. Verlo me ayudaba a mantener viva esa parte del yo que la mayor´ de las personas ıa . despu´s de terminar mis estudios y hacer el servicio e militar. no deseaba padecer su suplicio personal. ya que e ıo nunca habr´ hecho semejante elecci´n si no lo hubiese tenido como modelo. casi tangible.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ıa Por lo tanto. Aprender matem´tie a a cas de verdad. Es obvio que uno no necesita conocer el sistema o axiom´tico de Peano-Dedekind para afrontar los problemas cotidianos. Ap´stolos Doxiadis o 100 Poco despu´s llegu´ a la conclusi´n de que aun en el caso de que poseyera e e o el gran don de esos hombres (algo en lo cual. a menos que tambi´n la proporcione e la m´ ıstica (no estoy en condiciones de saberlo). Una vez que ıa e me hube adaptado a la rutina del trabajo y la vida familiar. Siempre estar´ en deuda con el t´ Petros por esa experiencia.

como quieran llamarlo. Ap´stolos Doxiadis o 101 pierde. y el m´ u a ıo no era el ajedrez sino las matem´ticas. Sin embargo.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. sencillamente. Adem´s. yo me maraa villaba de la perspicacia de su brillante mente. ninguno de los dos quer´ hurgar en la a ıa herida). Es una partida ree ciente entre Petrosian y Spassky. el aventurero o. Una vez le pregunt´ por qu´ nunca hab´ participado en un certamen e e ıa oficial. Cada vez o a que yo mencionaba el tema. a La primera vez que me atrev´ a interrogarlo de nuevo sobre su investigaı ci´n (despu´s del largo relato de su vida. resplandec´ en e a n ıar sus hundidos ojos azules. Mientras jugaba al ajedrez con ´l tambi´n tuve ocasi´n de verlo en el papel e e o de pensador. de sus momentos de inspiraci´n. ıo o —¿Por qu´ tratar de convertirme en un profesional mediocre cuando puee do jactarme de ser un aficionado excepcional? —respondi´—. El caballo blanco en f4. Durante mis visitas a Ekali no habl´bamos mucho. Mi t´ sacudi´ la cabeza. no su talento) por el juego. El t´ Petros no ıo estaba dispuesto a dejarse empujar a otra discusi´n matem´tica. ya que encontrarnos un a medio de comunicaci´n m´s apropiado para dos ex matem´ticos: el ajedrez. n el ni˜o que llevamos dentro. o —Olvidemos el pasado y dime qu´ ves en el tablero. nunca hab´ o e ıamos vuelto a hablar sobre matem´ticas. respond´ ıa: . toda vida debe progresar seg´n su axioma b´sico.. Mis tentativas menos directas tampoco dieron resultado. de inmediato cambi´ de tema. Ante el tablero de ajedrez sus facciones se paralizaban en un o gesto de absoluta concentraci´n y su mirada se volv´ aguda y penetrante. nunca n comprend´ qu´ le aportaba a ´l mi amistad.. soo a brino favorito. de su comprensi´n inmediata o de los problemas m´s complejos. una defensa siciliana. de su poder anal´ a ıtico. por lo visto. en la madurez: el so˜ador. o las partidas m´s recientes entre los mejores jugadores del mundo. por desgracia. o a a El t´ Petros fue un excelente maestro y pronto empec´ a compartir su pasi´n ıo e o (aunque. los instrumentos con los cuales hab´ perseguido o o ıa durante dos d´cadas el m´s ambicioso sue˜o intelectual. Cuando analizaba para mi provecho las grandes jugadas. aparte de la compa˜´ que ı e e nıa afirmaba no necesitar. u olvida. o ıa La l´gica y la intuici´n.

La explicao o ci´n de mi antiguo amigo parec´ m´s cercana a la verdad.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. destinada unicamente a protegerlo de la ´ verdad. a Sobre la base de estos datos yo estaba convencido de que la legitimidad de su excusa deb´ juzgarse mediante los estrictos criterios de la profesi´n ıa o y. La invocaci´n al teorema de la incompletitud era. para otros). pero ¿y t´ Petros? ıo Los hechos eran los siguientes: a) desde una edad temprana hab´ resuelto ıa dedicar su tiempo y sus energ´ a un problema sorprendentemente dif´ ıas ıcil. era profesor ´ ıa e adjunto en California). de acuerdo con ellos. De hecho. El desarrollo de mi propia relaci´n con las matem´ticas me hab´ ense˜ado una gran lecci´n: uno deb´ o a ıa n o ıa ser despiadadamente sincero consigo mismo en lo referente a sus debilidades. c) hab´ culpado de su fracaso a la incompletitud de las ıa matem´ticas. corroyendo las . hab´ llegado a ıo ıa ıa atribuirle un importante significado existencial. acept´ la opini´n de Sammy Epstein como incuese o tionable. una decisi´n que yo segu´ considerando o ıa noble. en efecto. El t´ Petros se hab´ mentido a s´ mismo acerca del n ıo ıa ı acontecimiento m´s importante de su vida. Yo lo hab´ ıa conseguido. Un veredicto final de improbabilidad a lo Kurt G¨del no era una o conclusi´n aceptable del intento de demostrar una proposici´n. y esa mentira se hab´ convertido a ıa en un tumor canceroso que amenazaba su propia esencia. ¿de acuerdo? na Sin embargo. aunque no por fuerza irresoluble. Aunque hac´ tiempo que no ten´ noticias de mi amigo ıa ıa Sammy Epstein (la ultima vez que hab´ sabido algo de ´l. n Mi deseo de o´ hablar del trabajo de su vida no obedec´ unicamente ırlo ıa ´ a la curiosidad. una o forma sofisticada de ((uvas verdes)). La incapacidad o ıa a del t´ Petros de hacer realidad su sue˜o no se hab´ debido a la ((mala ıo n ıa suerte)). a o era el autoenga˜o. e ıa talento para el ajedrez lograban ocultar el hecho de que estaba destrozado. catalogando la conjetura de Goldbach de indemostrable. Ap´stolos Doxiadis o 102 —Ci˜´monos al ajedrez. b) como era previsible (si no para ´l. sus repetidas negativas no consiguieron que cejara en mi empe˜o. Con los a˜os llegu´ a descubrir la profunda tristeza que dominaba la n e vida de mi t´ Ni su inter´s por la jardiner´ ni sus sonrisas afables ni su ıo. no hab´ cumplido e ıa con su objetivo. Y cuanto mejor lo conoc´ m´s me daba cuenta de que la raz´n de su estado ıa. admitidas con valor y escoger su camino en consecuencia. no olvidaba su explicaci´n del motivo por el cual o mi t´ hab´ renunciado a sus investigaciones.

se hab´ apresurado o ıan a excluirse. Dado que ´l tampoco era religioso. en un inusitado arrebato de pasi´n democr´tiıo o a ca. tambi´n advert´ en ellos cierta dosis de envidia y la imperiosa necesidad de e ı demostrar que su juicio negativo de la vida de Petros hab´ sido acertado. ı La dictadura militar que entonces gobernaba el pa´ en una campa˜a para ıs. pues nadie en´ ıo tend´ mejor la esencia de su transgresi´n. como todo o ser humano. ı Aunque nunca he sido un hombre religioso. La lista era corta. un sacerdote no podr´ haber cumplido e ıa esa funci´n. el requisito indispensable era que admitiese su responsabilidad en su propio fracaso. Pero yo. (No advert´ la arrogancia inheıa o ı rente a mi suposici´n hasta que fue demasiado tarde. sin duda. Comentarios como ((ese viejo tonto se convertir´ en el lacayo de la junta)) o ((le har´ el a a caldo gordo a los coroneles)) se repet´ constantemente en nuestras oficinas ıan comerciales y en las casas de la familia. en primer lugar figuraba el ((gran matem´tico de a fama internacional.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. profesor Petros Papachristos)). trataron de convencerlo de que rechazara ese dudoso honor. ya que la mayor´ de los futuros ıa homenajeados. o La unica persona capaz de absolver al t´ Petros era yo. ıa ı. creo que existe una gran verdad subyacente en el rito de la absoluci´n: Petros Papachristos. advertidos de la inminente distinci´n. En momentos de mayor sinceridad. sin embargo. Su gran pecado. los dos hermanos m´s j´venes (aunque ya viejos) confesaban un motivo a o menos noble: la tradicional reticencia de los hombres de negocios a que los identificaran con una facci´n pol´ o ıtica por lo que pod´ ocurrir si otra sub´ al ıa ıa poder. Mi padre y el t´ Anargyros.) Pero ¿c´mo iba a o o absolverlo si ´l no se confesaba? Y ¿c´mo pod´ inducirlo a que se confee o ıa sara si no volv´ ıamos a hablar de matem´ticas. que ya era un experto observador de la familia Papachristos. merec´ terminar su vida libre de sufrimientos innecesarios. y ´ste ıa e segu´ all´ patente sobre todo en su incapacidad para enfrentarse a s´ mismo. Pero ıa en este caso. ıa La visi´n del mundo de mi padre y el t´ Anargyros siempre hab´ estado o ıo ıa fundada en la sencilla premisa de que el t´ Petros era malo y ellos buenos. n pasar por benevolente patrona de la cultura y la ciencia propuso otorgar una Medalla de Oro al M´rito a un grupo de eruditos desconocidos que se hab´ e ıan distinguido en el exterior. hab´ sido el orgullo. un tema que ´l se negaba a e obstinadamente a tratar? En 1971 recib´ una ayuda inesperada en mi tarea. Ap´stolos Doxiadis o 103 ra´ ıces de su psique. ıo .

se celebr´ en el auditorio principal de o la Universidad de Atenas. pero no lo suficiente para acaparar todo su inter´s despu´s del suplicio por e e el que acababa de pasar. en cada ocasi´n un poco m´s ıo o a encogido en el sill´n dorado. de los fiascos de la vida)). La ceremonia de premio. e la ((mayor verg¨enza para la familia)). o ıan Despu´s de que el primer ministro (el archidictador) le entregara la Medalla e de Oro al M´rito hubo una peque˜a recepci´n durante la cual mi pobre t´ e n o ıo se vio obligado a posar para los fot´grafos entre los capitostes de la junta. a vestido con toga. Yo ya jugaba lo bastante bien para ofrecerle una resistencia decente. sin embargo. Ma˜ana saldr´ en todos los peri´dicos. semejante a un trono. Como era de prever. El rector de la facultad de F´ ısica y Matem´ticas. ıan o Yo. mientras las unicas recompensas que ellos hab´ ´ ıan obtenido por sus esfuerzos (unos esfuerzos que. se refiri´ al m´todo Papachristos para o e la soluci´n de ecuaciones diferenciales. e o —¿La ceremonia de premios? Bueno. ten´ un motivo oculto. —¿Qu´ te ha parecido ese circo? —pregunt´ alzando la vista del tablero. seg´n el t´ Anargyros (s´bitamente u u ıo u convertido al radicalismo en la vejez). Comenzamos la e partida. ejerciendo ıa toda mi influencia de ((sobrino favorito)). pero me alegro de que hayas asistido. Petros me pidi´ que lo acompa˜ase a casa o n y jugara con ´l al ajedrez ((para ayudarlo a recuperarse)). dio un peque˜o discurso sobre la contribuci´n del t´ Pen o ıo tros a la ciencia. De modo que fui a Ekali y. M´s all´ de mi convicci´n e a a o de que el t´ Petros merec´ ese honor (al fin y al cabo era justo que obtuıo ıa viese alg´n reconocimiento por el trabajo de su vida. fue algo aburrida. entre diletantes y ((hombres responsables)). que ensalz´ con rebuscadas y efusio o vas figuras ret´ricas. lo convenc´ de que desoyera los ı hip´critas llamamientos al deber democr´tico de sus hermanos y sus proo a pias dudas y aceptara la Medalla de Oro al M´rito.) Cuando todo hubo terminado. aunque procediera de u los coroneles). me llev´ una agradable sorpresa cuando o e mencion´ de pasada que Hardy y Littlewood hab´ ((recurrido a nuestro o ıan distinguido compatriota para que les ayudara a resolver sus problemas m´s a dif´ ıciles)). dicho sea de paso. En medio de estas alabanzas dirig´ algunas miradas disimuladas al ı t´ Petros y lo vi ruborizarse una y otra vez. n a o . o (Debo confesar que en este punto de la ceremonia me sent´ culpable por ı haberlo animado a aceptar ese honor. adopt´ una postura diferente.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. honrara a ((uno ıs. Ap´stolos Doxiadis o 104 una cosmolog´ en blanco y negro que s´lo distingu´ entre cigarras y hormiıa o ıa gas. tambi´n e hab´ alimentado a Petros) eran econ´micas. No les entraba en la cabeza que el gobierno oficial del pa´ fuera o no una dictadura. donde lo hab´ sentado. No obstante.

. en efecto. que es una de o las grandes conquistas de la ciencia del siglo xx. t´ —lo provoqu´—. ¿C´mo iban o a saberlo. Aunque en la universidad hab´ descubierto ıa ıa que. o De repente. Ap´stolos Doxiadis o 105 —S´ —respondi´—. dir´n que el m´todo Papachristos para la soluci´n de ı o a e o ecuaciones diferenciales est´ casi a la altura de la teor´ de la relatividad a ıa de Einstein y el principio de indeterminaci´n de Heisenberg. ¡Cu´ntas necedades dijo a el rector! A prop´sito —a˜adi´ con una sonrisa amarga—. Su sonrisa se desvaneci´. con una inesperada sonrisa en los labios.. es bueno que hayan reconocido tu trabajo con las ecuae a ciones diferenciales. a —Bueno —musit´—. n Me invadi´ un repentino sentimiento de euforia: ´sa era la oportunidad o e que hab´ estado esperando. Nadie. —S´ —replic´ con sarcasmo—. o —Bueno. n o —¿Sabes.. salvo t´. supongo que ya no lo ense˜an. t´ Petros me preıo gunt´: o —¿Lo conoces? —¿Qu´ cosa? e —¿El m´todo Papachristos para la soluci´n de ecuaciones diferenciales ? e o Me hab´ pillado por sorpresa y respond´ sin pensar: ıa ı —No.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.. una nota a pie de p´gina en el libro de los ı o a grandes fracasos matem´ticos de nuestro siglo. Me sent´ orgulloso de o´ el nombre de nuestra familia ı ır en relaci´n con algo que no fuera el dinero. tiene la culpa de que la ıo? e u gente no sepa nada de tu trabajo en la conjetura de Goldbach. no lo conozco. el m´todo Papachristos ya no se ense˜aba (el advenimiento e n . la ciencia avanza tanto gracias a los fracasos como a e los ´xitos. ¿te fijaste en el o n o significativo silencio que sigui´ a los ((ooohs)) y ((aaahs)) de admiraci´n ante o o mi sorprendente juventud en el momento en que hice el ((gran descubrimiento))? Casi era posible o´ los pensamientos de todo el mundo: pero ¿qu´ hizo ır e el galardonado durante los siguientes cincuenta y cinco a˜os de vida? n Cualquier se˜al de autocompasi´n por su parte me sacaba de mis casillas. las cosas ser´ diferentes. Adem´s. La propia historia de tu b´squeda ıan u es digna de publicarse. si no se lo dijiste a nadie? Si hubieras escrito un informe de tus investigaciones.

inquisitiva y al mismo tiempo o indecisa.. Me dirigi´ una mirada de soslayo. —¡Es absolutamente brillante. al menos a e lo suficiente para que hablara de la conjetura de Goldbach y los verdaderos motivos por los que la abandon´. vehemencia: —¡Desde luego que lo ense˜an. not´ que su ıas. se˜or Casi-matem´tia e n a co? Yo hab´ planeado mi respuesta con antelaci´n para someterlo a un chanıa o taje emocional. astuta. o e modestia no era del todo sincera—. sino a c´lculos tan sencillos como la cuenta de la vieja. ı a —Tendr´s que tener un poco de paciencia —comenz´—. t´ —exclam´ cuando hubo term nado. demostr´ una admiraci´n e o exagerada por cada paso. . a Corr´ a buscar l´piz y papel antes de que cambiara de idea. ment´ y lo hice con gran a o ıa ı. ıa —Entonces h´blame de las verdaderas matem´ticas. supongao mos que tenemos una derivada parcial en la forma de Clairaut. H´blame a a ıo a de tu trabajo con la conjetura de Goldbach. a e Contuve una exclamaci´n de triunfo. —¿Puedo preguntar cu´l es el motivo de tu inter´s. ¡as´ Ahora ı! tomamos. Ap´stolos Doxiadis o 106 del c´lculo electr´nico lo hab´ dejado obsoleto). Aunque no terminaba de seguir el hilo de su razonamiento. ıo! e —Tonter´ —Aunque rest´ importancia a mis alabanzas. Ha pasado mua o cho tiempo.. a Por fin llegaba el momento que yo hab´ estado esperando. Yo lo hab´ convencido de que acepo ıa tara la medalla precisamente con la esperanza de que el premio volviera a despertar su vanidad matem´tica y reavivara su inter´s por su arte. t´ Pero yo nunca escog´ una optativa n ıo! ı sobre ecuaciones diferenciales.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. t´ Petros. Atend´ a sus s´ ı ımbolos y explicaciones durante casi una hora. No son matem´ticas de verdad. La explicaci´n del m´todo Papachristos o o e era un excelente pre´mbulo. —Entonces toma l´piz y papel y te lo explicar´. Veamos —murmur´ mientras empezaba a escribir—.

tard´ un mes en terminarlo. un c´modo sill´n o sentados en la n o o taza del v´ter. y para ello es preciso a contar con una superficie dura. Petros fingi´ meditar mi respuesta durante algunos instantes. e ır e o . le´ el libro de Hardy y Wright s´lo con moderada n ı o atenci´n (en matem´ticas. sin perseverar hasta comprender del todo los datos que se me resist´ en un primer intento. como para o hacerme ver que no se rend´ con facilidad. que Dios lo tenga en su gloria. En este caso. —Escribe la prueba del teorema de Euler para la funci´n φ. ((moderada)) equivale a ((considerable)) en cualo a quier otro campo). en la cama. estudio del libro no era mi principal ocupaci´n. u Lo hice. cuando luch´ durante e n e tres meses para demostrarla. ıa ¿Qu´ quieres saber exactamente sobre la conjetura de Goldbach? e Me march´ de Ekali pasada la medianoche con un ejemplar de la Introe ducci´n a la Teor´ de N´meros de Hardy y Wright. leer significa entender. o e Cuando regres´ a Ekali. —En´nciame el teorema de Landau. la extensi´n o o del peque˜o teorema de Fermat.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Aun as´ y teniendo en cuenta que el ıan ı. n Tom´ papel y l´piz e hice lo mejor que pude lo que me ped´ e a ıa. coe ıo menz´ a examinarme como si fuera un colegial. —Ahora demuestra que los ceros complejos de la funci´n ζ de Riemann o tienen una parte real igual a 1/2. o —¿Has le´ todo el libro? ıdo —S´ ı. Cuando sonri´. Ap´stolos Doxiadis o 107 —¡Me lo debes. manoteando para mantenerme a flote en el insondable mar de mi ignorancia. l´piz y bastante tiempo libre. Dado a que yo no ten´ intenci´n de convertirme en un te´rico de n´meros a la avanıa o o u zada edad de treinta a˜os. t´ Aunque no sea por otra cosa. papel. t´ Petros. (Mi t´ hab´ dicho que o ıa u ıo ıa deb´ prepararme aprendiendo los ((principios b´sicos)). la ba˜era. para compensarme ıo! por aquel angustioso verano de mis diecis´is a˜os. Me ech´ a re´ y ´l me imit´. supe que yo ıa o hab´ ganado.) Deber´ se˜alar paıa a ıa n ra el profano en la materia que los libros de matem´ticas no suelen leerse a como las novelas.

e n Quiz´ se tratara de una insignificante nota a pie de p´gina en la historia de a a las matem´ticas. Sammy Epstein. despu´s de su muerte. Ya tuve bastante con la ıo e conjetura de Goldbach. Yo no hab´ nacido matem´tico y hab´ hecho a ıa a ıa bien en abandonar mis estudios. durante discusiones matem´ticas con mi antiguo compa˜ero de a n cuarto. f´cil de confundir ıa a con un funcionario retirado. desgraciadamente al menos a su ingenio y sobre todo a e su dedicaci´n y perseverancia. ¡B´scate a otro para endosarle la hip´tesis de Rieu o mann! Durante los dos meses y medio siguientes tuvimos nuestras ((diez lecciones sobre la conjetura de Goldbach)). o Durante sus lecciones fui testigo de una sorprendente metamorfosis. y entonces lo comprend´ sin la menor sombra de duda. El brillo de sus ojos y la ´ a ıntima fuerza que emanaban de su ser constitu´ pruebas concluyentes. acept´ por fin o e como verdadera la m´xima de mathematicus nascitur non fit. . Sin embargo. Yo ya hab´ tenido fugaces vislumbres de esıa ta especie. Yo no estaba hecho de la ıa o misma pasta que ´l. No era preciso entene der de matem´ticas para percibirla. Mientras avanzaba hacia mi a objetivo principal (que mi t´ admitiera la verdadera raz´n por la que hab´ ıo o ıa abandonado sus investigaciones). El verdadero a matem´tico nace. El sereno y afable anciano que conoc´ desde mi infancia. Era un aut´ntico ıan e purasangre. e ı Ante la personificaci´n de lo que yo no era en modo alguno. mientras lo escuchaba desentra˜ar n los misterios de la teor´ de n´meros observ´ por primera y unica vez en ıa u e ´ mi vida la genialidad en su forma aut´ntica y pura. no. se me ocurri´ que tambi´n podr´ alcanzar o e ıa una segunda meta en el proceso: apunt´ meticulosamente todo lo que dec´ e ıa con el fin de publicar. Lo que ocurri´ en ellas oe o est´ registrado por escrito.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 108 —¡No! ¡Otra vez. se transform´ ante mis ojos en un hombre iluo minado por una prodigiosa inteligencia e impulsado por un poder interior de profundidad insondable. t´ Petros! —exclam´—. si bien a ı ıa ıo no a su ´xito final. como las llam´ ´l. Observar a mi t´ en plena tarea era m´s que suficiente para conıo a firmar que se hab´ tratado de una decisi´n sabia. no se hace. o incluso con el propio t´ Petros. con fechas y horas. pero aun as´ ser´ un digno tributo al t´ Potros y. una breve rese˜a de su odisea. La inesperada ventaja adicional fue que el ultimo vestigio de ambivalen´ cia sobre mi decisi´n de abandonar las matem´ticas (que al parecer hab´ o a ıa estado latente en mi interior durante todos aquellos a˜os) desapareci´ por n o completo. cuando se sentaba ıo ante el tablero de ajedrez.

Yo lo mir´ en silencio. y apilado los libros en o montones a´n m´s altos alrededor del per´ u a ımetro de la estancia para dejar una amplia zona despejada en el centro. para que los vea mejor. a a Aunque los teoremas que demostr´ eran dif´ e ıciles e importantes. Ser´ entonces cuando yo tendr´ que ıa ıa atacar las defensas a las que con tanto fervor se aferraba y demostrar que su racionalizaci´n sobre la imposibilidad de probar la conjetura era una simple o excusa. sin embargo. Ap´stolos Doxiadis o 109 El contenido exacto de nuestras diez lecciones no forma parte del prop´sio to de este libro y ni siquiera har´ referencia a ´l. llegar´ o ıamos al momento crucial en que se hab´ enterado del teorema de G¨del y hab´ puesto punto final a sus intentos ıa o ıa de probar la conjetura de Goldbach. con una t´ o ımida sonrisa. sobrino favorito. atribuido o a Ramanujan. Muy pronto. Hoy. que culıo min´ con su brillante teorema de particiones (que ahora lleva el nombre del o austr´ ıaco que lo redescubri´) y con su otro resultado importante. ser´ la ultima). —Mejor que sean judiones. Cuando llegu´ a Ekali me condujo en silencio a su peculiar sal´n. ´l mismo me hab´ contado. e ıa incluidos el sill´n y la mesita del tablero de ajedrez. primero me hab´ pedido simples jud´ blancas. e a . Hardy y Littlewood. Sin decir una sola palabra tom´ la o bolsa de mis manos y comenz´ a disponer los judiones en el suelo trazando o varios rect´ngulos. aunque ıa e yo a´n lo ignoraba. En la novena clase me explic´ todo lo o que fui capaz de entender sobre sus razones para pasar del m´todo anal´ e ıtico al algebraico. segu´ y ıan ampliaban l´ ıneas de pensamiento iniciadas por otros. que Petros hab´ abandonado su investigaci´n e ıa ıa o mientras trabajaba con el ((c´lebre m´todo de las jud´ e e ıas)). Con ellas hice un buen trabajo matem´tie a co. pero luego se ıa ıas corrigi´. pero siempre dentro de las matem´ticas tradicionales. Lo unico que vale la pena e e ´ se˜alar es que en la octava lecci´n ya hab´ n o ıamos cubierto la primera parte de las investigaciones del t´ Petros sobre la conjetura de Goldbach.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o De hecho. a Mientras conduc´ hacia Ekali para asistir a la d´cima clase (que. quiz´s excelente. dijo: —Durante las clases anteriores estudiamos las primeras t´cnicas que eme ple´ para abordar la conjetura. te presentar´ mi hallazgo m´s importante y original. que e o encontr´ transformado. a e Cuando hubo terminado. Para la siguiente me pidi´ que llevara dos kilos de judiones. un avance revolucionario. quiz´s a incluso en esa lecci´n inminente. No me estoy haciendo precisamente m´s joven. Hab´ puesto contra las paredes todos los muebles. me sent´ inquieto: sab´ por lo que u ıa ´ ı ıa.

no de teolog´ ı ıa a ıa! Una vez m´s pas´ por alto mi interrupci´n. el concepto de ((n´meros o o u primos)). preıa a parando el clima para una discusi´n. una serie de sumas de elementos iguales.. La raz´n de que no haya un patr´n o o evidente en su distribuci´n es que la idea misma de multiplicaci´n (y por o o ´ consiguiente de los n´meros primos) es innecesariamente compleja. —Entonces es todav´ m´s lamentable que hayas abandonado —dije. todo lo dem´s es obra del hombre. el n´mero total u de jud´ en el rect´ngulo. Inventar a un nombre para esta repetici´n y llamarla ((operaci´n)) es una obra propia o o del diablo. yo creo que Kronecker a olvid´ a˜adir que. Mi m´todo geom´trico obedece. ¿De acuerdo? ıas a . e o —Un rect´ngulo hecho con jud´ —respond´ a ıas ı. secundario. ¿Qu´ es eso? —me pregunt´. Re´ ı. —¡Cre´ que ven´ a escuchar una clase de matem´ticas. finalmente entr´ en un e e e territorio virgen. Se trata de un concepto artificioso..)) Bueno. No me atrev´ a hacer otro comentario burl´n. La extraordinaria u a dificultad de los problemas b´sicos relacionados con los primos es sin duda a una consecuencia directa de este hecho. 3 × 5 no es m´s que 5 + 5 + 5. o el dar y el quitar. al deseo a e e de ver los primos de una manera m´s natural.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. derivado directamente de ella. adem´s de los enteros. —Se˜al´ lo que hab´ hecho a n o ıa mientras hablaba—. e e —Leopold Kronecker dijo en una ocasi´n: ((Nuestro amado Dios cre´ los o o enteros. con un producto de 35. sencillamente. —De siete filas y cinco columnas. inexplorado. Por ejemplo. el Todopoderoso cre´ la suma y la o n a o resta. lo es a´n m´s. Ap´stolos Doxiadis o 110 Con el descubrimiento de mi m´todo geom´trico. ı o Si la multiplicaci´n es antinatural —continu´—. a o o La multiplicaci´n es antinatural en el mismo sentido en que la suma es o natural. o Petros hizo caso omiso de mi comentario y prosigui´: o —La premisa b´sica de mi enfoque geom´trico es que la multiplicaci´n es a e o una operaci´n antinatural. Esta es u la premisa b´sica. o —¿A qu´ demonios te refieres con ((antinatural))? —pregunt´.

variando el ritmo de la ıa exposici´n en proporci´n inversa a su dificultad. e e a fragmentarias e incompletas hasta el punto de ser cr´ ıpticas. De repente ca´ en ıa ı la cuenta de que el aparente caos no era otra cosa que un despliegue de fren´tica actividad mental. ı. sino que su recuerdo lo hac´ henchirse de orgullo! ıa De repente contempl´ una posibilidad que nunca se me hab´ ocurrido y e ıa que instantes despu´s se transform´ en convicci´n. aunque totalmente elemental. e e o a murmuraba para s´ iba a buscar l´piz y papel a la repisa de la chimenea. Me sent´ y lo observ´: se paseaba por el sal´n modificando los rect´ngulos. nunca mediante un rect´ngulo. ((una premisa sumamente elegante)). y estaba haciendo esfuerzos desesperados por reconstruirlo. los comentarios sobre ((una prometedora l´ ınea de pensamiento)). Sin embargo. m´s a convencional.. se deten´ pensaba. tendr´ todos los enteros con excepci´n de los primos.. volv´ a modificar los rect´ngulos y apuntaba nuevos datos en el papel. s´lo es posible representaru o lo mediante una unica fila. murmuraba un poco m´s. ¡No s´lo recordaba a la perfecci´n el ((c´lebre e o o e m´todo de las jud´ e ıas)). Durante e las clases anteriores hab´ sido el maestro perfecto. a partir de cierto momento empez´ a hacer caso omiso de mis preguntas. ıa. a tomaba notas. ((un teorema profundo)) (obviamente. Poco ıa a a poco. le parec´ de gran profuno ıa didad intuitiva: si uno constru´ en teor´ todos los rect´ngulos posibles ıa. a de puntos (o jud´ ıas). y o advert´ que las supuestas explicaciones no eran m´s que fragmentos de su ı a continuo mon´logo interior. ıa o (Puesto que un n´mero primo no es un producto. De hecho. los dos hab´ ıo ıa ıamos dado por sentado . ıa. todos de su propia cosecha) hicieron que su cara se iluminara con una sonrisa de suficiencia y que sus ojos brillaran con picard´ infantil. o Al principio pens´ que su an´mala descripci´n se deb´ a que no recordaba e o o ıa los detalles del m´todo geom´trico con tanta claridad como el anal´ e e ıtico. regresaba a las jud´ miraba a un lado y a otro. consultaba algo en un libro destrozado. e o o Cuando Sammy Epstein y yo hab´ ıamos hablado del motivo por el que mi t´ hab´ abandonado las investigaciones. Al cabo de un rato comenc´ a notar un cambio en su actitud.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.) A continuaci´n ´ a o procedi´ a describir un m´todo de c´lculo para operaciones entre rect´ngulos o e a a y me dio unos ejemplos. Ap´stolos Doxiadis o 111 Luego me habl´ de lo mucho que se hab´ entusiasmado al hacer una o ıa observaci´n que. asegur´ndose siempre de o o a que entend´ un punto antes de pasar al siguiente. a medida ıa que se adentraba en el m´todo geom´trico sus respuestas se hicieron r´pidas. a ıas. Finalmente enunci´ y demostr´ algunos teoremas o o elementales.

Pero ¿no hab´ interıa pretado esos sentimientos como ((la angustia que inevitablemente preced´ ıa a un triunfo importante)). evidentemente parodiando a Littlewood. y tras repetidos fracasos hab´ quedado demaıa ıa siado cansado y decepcionado para continuar. unas palabras cuyo verdadero significado se me hab´ escapado al o´ ıa ırlas por primera vez. Entonces Kurt G¨del le hab´ o ıa proporcionado una excusa rebuscada pero oportuna. Mi t´ hab´ dicho que nunca hab´ sentido tanta inseguridad y desesperaci´n ıo ıa ıa o como durante la primavera de 1933 en Cambridge. Hab´ interrumpido el hilo de sus pensamientos y Petros tard´ unos insıa o tantes en asimilar mi comentario. El pobre hombre e n hab´ batallado y batallado. aunque mucho m´s veheo a mente de lo que yo hab´ previsto. incluso como ((los dolores de parto previos a un magn´ ıfico alumbramiento))? ¿Y lo que hab´ dicho hac´ unos instantes soıa ıa bre que aqu´l hab´ sido su ((hallazgo m´s importante y original. precisamente en el punto en el que a hab´ intuido que estaba en condiciones de resolver el problema? ıa Entonces record´ las palabras que hab´ empleado para describir el pee ıa riodo inmediatamente anterior a la visita de Turing. Luego se a . e e —He notado —dije en un tono m´s acusatorio que especulativo— que a tienes muy buen concepto del ((c´lebre m´todo Papachristos de las jud´ e e ıas)). Mi comentario produjo la reacci´n esperada. ıa —¡No podr´ probar la conjetura de Goldbach con jud´ amigo! —dijo a ıas. —Tienes un prodigioso talento para advertir lo evidente —replic´ con o groser´ ıa—. Ap´stolos Doxiadis o 112 que se trataba de una especie de agotamiento. mientras observaba el innegable entusiasmo con que jugaba con las jud´ vi un paıas. e —A diferencia de Hardy y Littlewood —a˜ad´ dando mi primer golpe n ı importante. en tono ´spero y zafio. se hubiera dado por vencido en el ıa momento m´s prometedor de su trabajo. norama nuevo y mucho m´s agradable: ¿era posible que. un caso extremo de fatiga de combate cient´ ıfica despu´s de a˜os de ataques infructuosos. un avance e ıa a revolucionario))? ¡Santo cielo! Las fatiga y la desilusi´n no hab´ sido neo ıan cesariamente las causas de su abandono: ¡era posible que le hubiera faltado valor para dar el gran salto a lo desconocido y a la victoria final! La idea me produjo tanta emoci´n que fui incapaz de seguir esperando el o momento estrat´gicamente oportuno. contrariamente a a lo que hab´ pensado hasta el momento.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Sin embargo. Claro que tengo muy buen concepto de ´l. Me lanc´ al ataque de inmediato.

Lo unico relevante en relaci´n con su concepto de tu m´todo de las jud´ ´ o e ıas es que era un gran matem´tico. Dio otro pu˜etazo. H. ¡El muy burro de Hardy! —grit´—. Hardy fuera un burro. ¡mira que llamar o ((pueril)) a mi m´todo geom´trico! ¡Como si hubiera sabido algo al respecto! e e —Vamos. se trataba de dos defectos que casaban a la perfecci´n con el pecado capital que Sammy hab´ diagnosticado: o ıa el orgullo. ıo o —¡Gilipolleces! —grit´—. Sus teoremas hablan por s´ soe ı los. pan y a un maric´n. H. Al fin y al cabo. H. ıo. ¡Demu´stralo! o e —No es necesario —repuse con desd´n—. a El t´ Petros enrojeci´. a . n a —¡Era un burro. Con el fin de empujarlo a su l´ ımite. mi querido amigo. vamos. adem´s de un sodomita! El gran G. t´ te est´s poniendo desagradable. dije en tono de indiferencia: —Las inclinaciones sexuales de G. yo estaba entusiasmado. esta vez m´s violento. Como por arte de maa gia. ¿Era posible que. Hardy no son de mi incumbencia. pueril incluso! —Furioso. un hombre totalmente nuevo acababa de materializarse ante mis ojos. o o Adem´s de sorprendido.¡De eso nada! Yo llamo al pan.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. .. ¡La a reinona de la teor´ de n´meros! ıa u Aquellas palabras eran tan impropias de ´l que me qued´ boquiabierto.. Hardy. Ap´stolos Doxiadis o 113 burl´ del segundo miembro de la inmortal pareja de matem´ticas haciendo o a una cruel imitaci´n de su afeminamiento—: ¡Demasiado elemental para su o bien. junto con el ((c´lebre m´todo Papachristos de las jud´ e e ıas)) hubiera reaparecido su antigua (quiero decir su joven) personalidad? ¿Acaso o´ por primera vez la ((verdadera voz)) de Petros Papachristos? ¿No eran la ıa excentricidad. no puedes decir que G. e e —Venga. t´ —lo re˜´ ıo nı—. rasgos m´s caracter´ o a ısticos del matem´tico a perseverante y extraordinariamente ambicioso que hab´ sido en su juventud ıa que los modales corteses y civilizados que yo asociaba con el maduro t´ Peıo tros? La pedanter´ y la malicia hacia sus colegas bien pod´ ser una faceta ıa ıan inherente a su genialidad. incluso la obsesi´n. dio un pu˜etazo en la n repisa de la chimenea—. maric´n.

pero.. o e Era entonces o nunca. Me incorpor´ de un salto... e —Ja! —se burl´ el t´ Petros—. —No la demostraste pero ¿qu´? —lo presion´—. —Pero ¡t´ no demostraste la conjetura de Goldbach. de una conclusi´n inspirada. o sin que el bueno de Littlewood ni el pobre y querido Ramanujan lo tomaran de la mano. sean cuales fueren los teoremas que e demostr´ Hardy sin duda son m´s importantes que los tuyos. ¡Yo no soy mi padre ni el t´ ıo! e ıo Anargyros ni el abuelo Papachristos! S´ algo de matem´ticas. t´ —exclam´—. ¡o de cualquier otra parte de su anatom´ ıa! Su creciente descontrol indicaba que nos aproxim´bamos a un momento a decisivo. a o ¿No puedes? ¡Es porque no hay ninguna! —Echaba humo por las orejas—. y de paso menciona un teorema que el viejo maric´n haya probado solo. o ıa a —De verdad. ¡Uvas e verdes! .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ah. ¿M´s importantes que la conjetura de Goldo a bach? No pude contener una risita de incredulidad. ¡Simples c´lculos del estilo de la cuenta o ıo a de la vieja! H´blame de una sola idea brillante. t´ —dije con la mayor altaner´ posible—. Su expresi´n delataba que hab´ o o ıa dicho m´s de lo que pretend´ a ıa. ¿recuerdas? e a ¡No pretendas que me crea esas sandeces sobre G¨del y el teorema de la o incompletitud! ¿Crees que en alg´n momento me tragu´ tu cuento de hadas u e sobre que la intuici´n te dec´ que la conjetura era indemostrable? ¡No! o ıa Desde un principio supe que era una excusa pat´tica para tu fracaso. que ibas a decir! ¿No la demostraste pero estuviste muy cerca de hacerlo? He acertado. e Se interrumpi´ en mitad de la frase. S´lo ten´ que irritarlo un poco m´s. esos comentarios ıo ıa son indignos de ti. Ap´stolos Doxiadis o 114 —¿Ah. ¿verdad? De repente me mir´ como si ´l fuera Hamlet y yo el fantasma de su padre.. Despu´s de todo.. e —¡Por el amor de Dios. o a —¿De veras? —replic´—. s´ ¿Cu´l de ellos? ı? a Mencion´ dos o tres resultados que recordaba de mis libros de texto. t´ Petros! u ıo —No la demostr´.. ¡Vamos t´ termina lo e e ıo.

Lo admito. sobrino favorito. ¡Fracasaste. Fracas´. fracasaste. y tienes que admitirlo de una vez por todas! Me qued´ sin aliento. deo e masiado sorprendido para decir algo m´s fuerte.)) Pero. de pronto ´l era el fantasma y yo. e El t´ Petros hab´ cerrado los ojos y por un instante se tambale´. Ap´stolos Doxiadis o 115 Abri´ la boca en un gesto de estupefacci´n... en ese momento me habr´ ıa ıa jugado cualquier cosa a que sus siguientes palabras ser´ algo as´ como: ıan ı ((Tienes toda la raz´n. o a ıas S´lo te faltaba dar el ultimo paso. lo que dijo fue: —¿Ser´s un buen chico y me traer´s otros cinco kilosde jud´ a a ıas? Me qued´ e at´nito. De hecho. yo hab´ dejado o o ıa de ser un fantasma para convertirme en una visi´n celestial. Gracias por ayudarme a reconoo e cerlo.. —Mi voz sonaba como un recitativo o ´ grave y monocorde—. o —¡S´ toda la verdad. o o Yo tambi´n sonre´ convencido en mi ingenuidad de que mi feroz rega˜ina e ı. a M´ ultimas palabras lo hicieron retroceder. t´ ¡Te lo debes a ti mismo! ¿No lo ves? ¡Te lo debes por tu o ıo! valor. n hab´ surtido efecto milagrosamente. o e —Primero... ¿verdad? ¿Qu´ pas´? ¿Se te agot´ la fuerza de voluntad o sencillamente te e o o dio demasiado miedo seguir el camino hasta el final? Sea como fuere. tu genialidad.. primero debemos terminar nuestra discusi´n —balbuce´. ¡Estuviste e ıo ı a punto de descubrir la demostraci´n! Pr´cticamente la hab´ hallado. ¡Y luego te falt´ valor! Te asustaste. t´ Petros! —prosegu´ con vehemencia—. Al parecer. querido t´ o ıo. pero se recuper´ de inmediato y de forma inesperada o su confusi´n interior se troc´ en una sonrisa afable. improductivos y solitarios! n La responsabilidad por no haber probado la conjetura de Golbach es toda tuya. Ahora puedo morir en paz.. por desgracia.. de modo que decid´ interpreıs ´ ı tar mi papel hasta las ultimas consecuencias: lo tom´ por los hombros y le ´ e grit´ en la cara: e —¡Afr´ntalo. por todos esos a˜os largos. Sencillamente no lograste probarlo. maldita sea. en tu fuero interno siempre has sabido que la culpa no fue de la incompletitud de las matem´ticas. Pens´ ıo ıa o e que iba a desmayarse. Pero entonces empez´ a a o suplicar: .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Hamlet. La conjetura de Goldbach es demostrable y t´ siempre u lo has sabido. ¡igual que la gloria habr´ sido toda tuya si lo hubieras conseguido! Pero ıa no lo conseguiste.

beber una infusi´n y cotillear sobre la o familia. —¿Cu´ndo me dar´s la pr´xima clase? —le grit´. ı. e o . Para bien o para mal.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. El t´ Petros me esperaba e a ıo en el jard´ ın. e —Es demasiado tarde —respondi´. ´ Observ´ que estaba extraordinariamente agitado. o —Gracias —dijo y empez´ a cerrar la cancela. Podemos jugar a una partida de ajedrez o.) a Cuando regres´ a Ekali era m´s de medianoche. Buenas noches. ıa e —No es preciso que hablemos de matem´ticas —dije—. supe que el experimento destinado a forzarlo a enfrentarse a s´ mismo hab´ terminado. —No —repuso con contundencia—. —Llegas tarde —fue su unico saludo. t´ ıo? ´ —¿Esas son las jud´ ıas? —S´ pero ¿qu´ pasa? ¿Por qu´ est´s tan nervioso? ı. e e a Me arrebat´ la bolsa sin responder. Fui de taberna en taberna. ı ıa Comprar jud´ secas en un pa´ en el que la gente no hace las compras por ıas ıs la noche supuso todo un reto para mis subdesarrolladas dotes empresariales. sorprendido. cantidad necesaria. aun mejor. o —¿No me dejas entrar? —pregunt´. (Con toda probabilidad fueron los cinco kilos de jud´ ıas m´s caros de la historia. a a o e Te llamar´ —respondi´ antes de entrar y cerrar de un portazo. tr´eme m´s jud´ a a ıas! Su tono era tan lastimoso que mis defensas se derrumbaron en el acto. convenciendo a los cocineros de que me vendieran parte de sus reservas. e —¿Va todo bien. —Ech´ a andar deo prisa hacia la casa. un kilo aqu´ medio kilo all´ hasta que hube reunido la ı. o Me resist´ a dejarlo hasta descubrir qu´ le pasaba. Ap´stolos Doxiadis o 116 —¡Por favor! ¡Por favor.

con distintos protagonistas. Ten´ que admitir su fracaso ıa ante s´ mismo antes de hacerlo ante m´ ı ı. ¿para qu´ quer´ otros cinco kilos de jud´ e ıa ıas? Una hip´tesis empezaba a cobrar forma en mi mente. El drama que tuvo lugar durante los postreros d´ de Petros Papachristos ıas es el ultimo en una tr´ ´ ıada de episodios de la historia de las matem´ticas que a tienen un tema en com´n: la soluci´n secreta de problemas c´lebres por u o e parte de un matem´tico importante15.. la premisa b´sica.. la clase y mi batida ıa ıo a nocturna en busca de jud´ hab´ agotado mis fuerzas. e ıa a sus fantasmas del pasado? ¿Hab´ pensado seriamente en las consecuenıa cias de mi imperdonablemente inmadura actitud? Aunque me formul´ un e sinn´mero de preguntas sin respuesta. pero el argumento principal. le hab´ dicho demasiadas o ıa cosas para que las asimilara todas de golpe. Ap´stolos Doxiadis o 117 Permanec´ unos instantes en la acera. Era evidente que el pobre necesitaba una oportunidad para reflexionar en paz. y probablemente con muchas variaciones en la trama. ıas ıan En el camino de regreso a Atenas comenz´ a remorderme la conciencia. en cuanto lo examinamos mejor descubrimos que ya ha sido representado. pregunt´ndome qu´ hacer.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. desde luego. Pero e sab´ que t´ Petros era terco como una mula. a 15Las soluciones secretas de problemas famosos halladas por charlatanes abundan. En este mundo no hay nada nuevo bajo el sol. al menos hasta la ma˜ana n siguiente. y mucho menos los grandes dramas del esp´ ıritu humano.. ¿Era posible que mi postura pree potente. . un paso imprescindiıa ıo ble en el proceso de redenci´n. o Por primera vez me cuestion´ mi actitud. si deb´ ı a e ıa intentar nuevamente hablar con ´l y comprobar que se encontraba bien. al llegar a casa hab´ conseguido jusu ıa tificar mi precaria posici´n moral a fuerza de racionalizaciones: la confusi´n o o que sin duda hab´ causado a t´ Petros era necesaria. obedeciera en realidad a la necesidad de vengare me por el trauma que me hab´ causado en la adolescencia? Y aunque no ıa hubiera sido as´ ¿qu´ derecho ten´ yo a obligar al pobre viejo a plantar cara ı. en teor´ destinada a conducir a t´ Petros a un enfrentamiento ıa ıo terap´utico consigo mismo. A fin de cuentas. pero era demasiado o absurda para que la considerara con seriedad. Incluso cuando uno de ellos parece original. Pero en tal caso. Adem´s. repite una a vieja historia..

la del ultimo teorema de Fermat) fue hallada por Andrew Wiles. b) la hip´tesis de Riemann. ante mi insistencia. despu´s de la primera edici´n de este libro. He descubierto una maravillosa prueba de ello. En el caso del ultimo teorema de Fermat. supiera o o o a su n´mero.)) ı Despu´s de la muerte de Fermat. en 1992. H. y ´ o c) la conjetura de Goldbach. En primer lugar. Sucedi´ de la siguiente manera: mientras se preparaba para cruzar el canal o de la Mancha en transbordador durante una fuerte tormenta.)) Su idea era que el Todopoderoso o o jam´s permitir´ que un enemigo declarado como ´l cosechara los beneficios a ıa e de tan elevado e inmerecido m´rito y se ocupar´ de que llegara sano y salvo e ıa a su destino para que quedara en evidencia la falsedad de su declaraci´n. con ´ la colaboraci´n de Richard Taylor en la ultima fase del trabajo.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o junto a la proposici´n 11. o La soluci´n secreta de la conjetura de Goldbach completa la tr´ o ıada. Hardy. u 16Sorprendentemente. el ateo confeso Hardy envi´ a un amigo una postal con el siguiente mensaje: ((He hallado la o demostraci´n de la hip´tesis de Riemann. denominada la ((conjetura de Taniyama-Shimura)). una idea que m´s tarde demostr´ de a o manera concluyente Ken Ribet. de hecho. o Pierre de Fermat garabate´ una nota en el margen de su ejemplar personal. un hijo de ´ste reuni´ y public´ sus e e o o notas. la soluci´n secreta fue. o ´ . La prueba crucial de la conjetura de Taniyama-Shimura (y en consecuencia. Tambi´n han sido vanos los esfuerzos de e 16 otros matem´ticos por redescubrirla . los tres problemas matem´ticos irresueltos m´s u a a famosos son: a) el ultimo teorema de Fermat. el ultimo e o ´ teorema de Fermat ha sido demostrado. n e e ıo Hac´ poco tiempo que. mientras estudiaba la Arithmetica de Diofanto. Sin embargo. o una cuarta potencia (quadatoquadratum) en dos cuartas potencias. o en general cualquier potencia superior a dos en dos potencias semejantes. a En el caso de la hip´tesis de Riemann. o o una broma metaf´ ısica de G. A la ma˜ana siguiente de nuestra d´cima clase. ((la maravillosa demostraci´n)) que o o su padre aseguraba haber hallado. Escribi´: ((Es imposible dividir una tercera en los t´rminos x e o potencia en dos terceras potencias. Gerhard Frey propuso que el problema podr´ ser reducido a una hip´tesis no demostrada de la teor´ de curvas el´ ıa o ıa ıpticas. telefone´ al t´ Petros. aunque examin´ de manera exhaustiva sus papeles no o encontr´ la demostrationem mirabilem. Ap´stolos Doxiadis o 118 Seg´n el consenso general. y nadie m´s. que se refer´ al teorema de Pit´goras expresado o ıa a 2 + y 2 = z 2 .8. pero no tengo suficiente espacio aqu´ para formularla. hab´ accedido a que le instalaıa ıa ran la l´ ınea telef´nica con la condici´n de que s´lo yo. la soluci´n secreta existi´ des´ o o de su formulaci´n: en 1637.

ıa o e ıa aunque de diferente manera. Sin embargo. Ap´stolos Doxiadis o 119 —¿Qu´ quieres? —pregunt´ en tono tenso y distante. y tambi´n para discule parme. s´lo llamaba para saludar —respond´ o ı—. le solt´ impulsivamente la sospecha que hab´ tomado e ıa forma durante la noche. Mi rid´ o ıa ıculo e ingenuo plan de obligarlo a enfrentarse consigo mismo hab´ destruido sus fr´giles defensas. Procur´ hablar e e o e con naturalidad. ¿Por qu´ no e volvemos a hablar en otro momento? La semana que viene. —Por casualidad. ¿no. ¡Como si necesitaras dec´ ırmelo! Mi t´ colg´ el auricular. ahora estoy ocupado. Con total ıa a imprudencia e irresponsabilidad le hab´ robado la justificaci´n de su fracaso ıa o que tan concienzudamente hab´ alimentado: el teorema de la incompletiıa tud. sent´ una acuciante inquietud. qui´n te ha dicho eso? —replic´ con voz ronca. reconoce que he llegado a conocerte bastante bien.. te lo dir´ en otra ocasi´n. Quise pensar que su frialdad se deb´ al hecho de que estaba enfadado ıa conmigo (a fin de cuentas. as´ que o ı antes de que colgara. —Vamos. Pero no le hab´ proporcionado nada a cambio para que preservara ıa . ¿Qu´ hab´ hecho? Era verdad que e ıa la raza humana no pod´ soportar una dosis demasiado alta de realidad: la ıa teor´ de Sammy sobre la locura de Kurt G¨del tambi´n pod´ aplicarse. Creo que anoche fui innecesariamente grosero. t´ e a ıo? Otra pausa. no habr´s reanudado tus investigaciones. e o Era evidente que estaba ansioso por terminar la conversaci´n. —Bueno —dijo al cabo de un silencio—. e o —Nada.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Hab´ apuntado directamente a su ıa tal´n de Aquiles y le hab´ dado. —Te.. ıa o ıa la chaveta! ¡Volv´ a tratar de demostrar la conjetura de Goldbach! ıa Mis remordimientos se intensificaron. Era obvio que yo hab´ empujaıo ıa do al pobre viejo m´s all´ de su l´ a a ımite. ¡Dios m´ yo ten´ raz´n! ¡El viejo hab´ perdido ıo o ıo. ı —¿Qui´n.. t´ a ıo? O´ que respiraba hondo. por ejemplo.. ten´ todo el derecho a estarlo) y que lo que hac´ ıa ıa era expresar su resentimiento. al t´ Petros. ı —¿Con qu´ est´s ocupado.

Pues ´ ¿de qu´ otra manera pod´ calificarse la intenci´n de encontrar a los setenta e ıa o y tantos a˜os la prueba que no hab´ conseguido hallar en pleno apogeo de n ıa sus facultades? ¿Qu´ era eso sino un completo desatino? e Entr´ en el despacho de mi padre con un sentimiento de profunda aprene si´n. Pero ¿por qu´ preocuparse? o e La conjetura de Goldbach ya le ha hecho todo el da˜o posible. De hecho. a ´ —Quod erat demostrandum —dije—. ıa ıa . o —Es rid´ ıculo a cualquier edad —sentenci´—. Tal como demostraba su reacci´n exı o tremista. Al contrario. el unico camino que le quedaba: la locura. estaba convencido de que incluso pod´ pasar cosas mucho peores. la conducta de su hermano mayor siempre hab´ sido o ıa an´mala y era absurdo preocuparse por una nueva muestra de excentricidad. Mi padre rest´ importancia a mis remordimientos o por haberle causado una crisis. yo no estaba tan seguro de eso. por muy rid´ ıculo que parezca en un hombre de su edad. obligatoriamente. o —De hecho —a˜adi´—. La resurrecci´n de ıan o Goldbach remover´ pasiones insatisfechas. ha vuelto a trabajar en la conjetura a de Goldbach. calific´ndolos de sandeces.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. me recuerdan a su conıas ducta cuando fuimos a verlo a M´nich al final de la d´cada de los veinte. los cambios bruscos de humor. Ap´stolos Doxiadis o 120 su deteriorada imagen de s´ mismo. se trataba de su hermano. Al fin o ıo ı o y al cabo. hab´ a ıa ıa tomado. cre´ mi obligaci´n informarle de lo sucedido. el estado que describes. u e Entonces tambi´n se comportaba como un loco. Ese es precisamente el problema. hurgar´ en heridas profundas. Ha vuelto a las matem´ticas. un hombre s´lo pod´ culparse o o ıa a s´ mismo por su estado psicol´gico y la unica raz´n externa aceptable para ı o ´ o el malestar emocional era un descenso importante en el precio de las acciones. Est´bamos en un bonito e a restaurante disfrutando de nuestra Wurst y ´l se mov´ en la silla como si e ıa estuviera sentado sobre un hormiguero. No puede n tener ninguna consecuencia peor. Sin embargo. el ensimisn o o mamiento. Despojado de su preciosa excusa. En su opini´n. con las facciones crispadas como un lun´tico. Aunque detestaba la idea de permitir que se entrometiese en mi peculiar o relaci´n con el t´ Petros. y la sospecha de una enfermedad grave era un asunto familiar. Mi padre se encogi´ de hombros. la admisi´n del fracaso (no tanto ante m´ como ante s´ mismo) o ı ı era m´s de lo que pod´ soportar. los tics nerviosos y las exigencias irracionales. De acuerdo con la a visi´n oficial del mundo de los Papachristos. la distracci´n. como ir a buscar jud´ a medianoche.

—Vamos. Cruc´ el jard´ delantero y puls´ el timbre. Desapareci´ y al cabo de unos minutos la puerta se abri´ con tu chirrido.. . se inclin´ hacia m´ y con los e o ı labios casi pegados a mi oreja murmur´: o —He vuelto a verlas. pero al fin apareci´ en una ventana y ı o mir´ con expresi´n ausente en direcci´n a m´ No hubo indicios de alegr´ o o o ı. n a e o Despu´s de mirar con nerviosismo alrededor. e ın e No obtuve respuesta. la frente fruncida en un gesto de n inquietud. querido t´ Abre la puerta a tu sobrino favorito —a˜ad´ con ıo. Sigui´ observ´ndome ıa o a con la mirada ausente. Ni siquiera estaba seguro de que me hubiera reconocido. habitualmente serena.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Estoy preocupado por ti e ıo? e —¿Por qu´? —inquiri´. me dirig´ a Ekali. —¿Est´s seguro? a —Claro que estoy seguro. al salir del trabajo. He venido a saludarte. n ı una sonrisa tonta. Al principio no entend´ ı.. Su cara. me ıo. Era evidente que no quer´ que pasara. propia de un individuo ajeno a las preocupaciones de la vida. Esa tarde. o o Mi t´ vestido con los pantalones del pijama y una camiseta arrugada. Era la primera vez que lo ve´ sin afeitar. o a con los ojos rojos por la falta de sue˜o. ni de sorpresa. p´lida. con una se˜a r´pida y en´rgica me indic´ que me acercara. El viejo ((escarabajo)) ı estaba aparcado frente a la casa. ıa —¿Qu´ te ocurre. Ni siquiera me salud´. Entonces. desenfocada. bloqueaba la entrada. as´ que grit´: ı e —¡Abre. Se limit´ a mirarme. t´ Petros! ¡Soy yo! ıo Por unos instantes tem´ lo peor. Todo e o a va bien. ıa por verme. La absurda y nueva dedicaci´n del t´ Petros al o ıo antiguo problema no presagiaba nada bueno. t´ —pregunt´—. estaba marcada por una extraordinaria tensi´n. Ap´stolos Doxiadis o 121 terribles y sin cicatrizar. o o —Buenas tardes —dije—. esforz´ndose para hablar con normalidad—.

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—¿A qui´nes? e —¡A las chicas! Las gemelas, ¡el 2100 ! Record´ las extra˜as apariciones de sus sue˜os. e n n —Bueno —dije con la mayor naturalidad de que fui capaz—. Si otra vez te has enfrascado en tus investigaciones matem´ticas, es l´gico que vuelvas a o a tener sue˜os matem´ticos. No veo nada de raro... n a Quer´ mantenerlo hablando para (de modo figurado, pero de ser necesario ıa tambi´n literal) poner un pie dentro de la casa. Empezaba a hacerme una e idea de la gravedad de su estado. —¿Y qu´ pas´, t´ —pregunt´, fingiendo gran inter´s en el asunto—. e o ıo? e e ¿Las chicas te hablaron? —S´ —respondi´—. Me dieron una... —Se interrumpi´, como si temiera ı o o haber hablado demasiado. —¿Una qu´? —pregunt´—. ¿Una pista? e e Su desconfianza se reaviv´. o —¡No debes dec´ ırselo a nadie! —me advirti´ con severidad. o —Mis labios est´n sellados —repuse. a Hab´ empezado a cerrar la puerta. Convencido de que la situaci´n era ıa o extremadamente seria y hab´ llegado el momento de tomar medidas de ıa emergencia, agarr´ el picaporte y empec´ a empujar. Cuando Petros percie e bi´ mi fuerza, se puso tenso, apret´ los dientes y se resisti´ a dejarme entrar, o o o con una mueca de desesperaci´n. Temiendo que el esfuerzo fuera demasiado o para ´l (a fin de cuentas ten´ casi ochenta a˜os) reduje un poco la presi´n e ıa n o e intent´ volver a razonar con ´l. e e De todas las cosas est´pidas que podr´ haberle dicho escog´ la siguiente: u ıa ı —¡Recuerda a Kurt G¨del, t´ ¡Recuerda el teorema de la incompletitud! o ıo! ¡La conjetura de Goldbach es indemostrable! En el acto, su gesto pas´ de la desesperaci´n a la furia. o o —¡A la mierda Kurt G¨del! —gru˜´—, ¡y a la mierda su teorema de la ino no completitud! —Con un inesperado aumento de fuerza, super´ mi resistencia o y me dio un portazo en la cara.

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Toqu´ el timbre una y otra vez, golpe´ la puerta y grit´. Prob´ con amee e e e nazas, con razonamientos y con s´plicas, pero nada funcion´. Cuando se u o desat´ una lluvia torrencial, t´ o ıpica del mes de octubre, pens´ que, por muy e loco que estuviera, el t´ Petros se compadecer´ de m´ y me dejar´ entrar. ıo ıa ı ıa Pero no lo hizo. Me dej´ fuera, cal´ndome hasta los huesos y muerto de o a preocupaci´n. o Desde Ekali fui directamente a la consulta del m´dico de la familia, a e quien le expliqu´ la situaci´n. Sin descartar por completo un trastorno mene o tal grave (quiz´ desencadenado por mi imperdonable interferencia en sus a mecanismos de defensa), el m´dico sugiri´ dos o tres problemas org´nicos e o a como causas probables de la repentina transformaci´n de mi t´ Decidimos o ıo. que a primera hora de la ma˜ana siguiente ir´ n ıamos a verlo, forzar´ ıamos la entrada de ser necesario y lo obligar´ ıamos a someterse a un examen m´dico. e Esa noche no consegu´ dormir. ı La lluvia arreciaba, y aunque eran m´s de las dos de la ma˜ana, yo segu´ a n ıa encorvado sobre el tablero de ajedrez, como deb´ de haber hecho el t´ ıa ıo Petros durante sus innumerables noches en vela, estudiando una partida del reciente campeonato mundial. Sin embargo, mi preocupaci´n por ´l me o e imped´ concentrarme. ıa Cuando alrededor de las tres de la ma˜ana o´ el timbre del tel´fono, supe n ı e que era ´l, aunque desde que le hab´ instalado el aparato nunca me hab´ e ıan ıa llamado. Me incorpor´ de un salto y atend´ e ı. —¿Eres t´, sobrino? u De inmediato advert´ que estaba nervioso por algo. ı —Claro que soy yo, t´ ¿Qu´ pasa? ıo. e —¡Debes enviarme a alguien ahora mismo! Me alarm´. e —¿A alguien? ¿Te refieres a un m´dico? e —¿De qu´ me servir´ un m´dico? ¡A un matem´tico, desde luego! e ıa e a —Yo soy matem´tico, t´ e ir´ cuanto antes —dije en tono distendido—. a ıo, e S´lo prom´teme que me abrir´s la puerta para que no pille una neumon´ o e a ıa y...

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Era obvio, sin embargo, que ´l no ten´ tiempo para bromas. e ıa —¡Demonios! —gru˜´, y luego—: De acuerdo, de acuerdo, ven, pero trae no a alguien m´s. a —¿A otro matem´tico? a —¡S´ ¡Necesito dos testigos! ¡Date prisa! ı! Pens´ que quer´ redactar su testamento. e ıa —Pero ¿por qu´ los testigos tienen que ser matem´ticos? e a —¡Para entender mi demostraci´n! o —¿Tu demostraci´n de qu´? o e —¡De la conjetura de Goldbach, imb´cil! ¿De qu´ si no? e e Escogiendo las palabras con cuidado, dije: —Mira, t´ Petros, te prometo que estar´ contigo tan pronto como mi ıo e coche me lleve hasta all´ pero seamos razonables, los matem´ticos no hacen ı; a guardia. ¿C´mo voy a conseguir a uno a las tres de la ma˜ana? Esta noche o n me comentas tu prueba y ma˜ana iremos juntos... n —¡No, no! —me interrumpi´—. ¡No hay tiempo para eso! Necesito dos o testigos, ¡y los necesito ya! —Entonces prorrumpi´ en llanto—: Ay, sobrino, o es tan... tan... —¿Tan qu´, t´ Dime. e ıo? —Es tan simple, tan simple, mi querido muchacho. ¿C´mo es posible que o en todos esos a˜os, esos interminables a˜os, no me haya percatado de lo n n maravillosamente simple que era? —Estar´ ah´ en cuanto pueda —le promet´ e ı ı. —¡Espera! ¡Espera! ¡Esperaaa! —Parec´ presa del p´nico—. ¡Prom´teme ıa a e que no vendr´s solo! ¡Trae al otro testigo! ¡Date prisa, date prisa, te lo a suplico! ¡Trae al otro testigo! ¡No hay tiempo que perder! Trat´ de tranquilizarlo. e —Vamos, t´ no puede haber tanta prisa. Sabes que la prueba no desaıo, parecer´. a ´ Estas fueron sus ultimas palabras: ´

no puede o ´ decirse lo mismo del t´ Petros. Pronunci´ sus ultimas o e ´ palabras en un estado de confusi´n terminal. atribuyendo una o a infenci´n seria a una declaraci´n hecha. brillantes como piedras preciosas. superando todos los r´cords de velocidad.) Esto es l´gico. ıa y las legumbres estaban esparcidas por la terraza mojada. Por desgracia. las chicas se encuentran aqu´ Est´n esperando para n o a ı. sin duda. Supongo que eso fue lo que indujo al o m´dico a diagnosticar de inmediato una apoplej´ Alrededor de ´l hab´ e ıa. a˜adi´—: Ver´s. en un estado de semidelirio. es extremadamente improbable que la demostrationem mirabilem de mi t´ a su famoso problema incite a una multitud de matem´ticos a ıo a reproducirla. Hay grandes probabilidades de que. En consecuencia. ¡No queda tiempo! —Baj´ la voz y o con un murmullo grave de conspirador. ajeno a toda l´gica. las n ıa piernas abiertas. Ap´stolos Doxiadis o 125 —No entiendes. como si temiera que alguien lo escuchara. (No es de esperar que se produzca un aumento en el precio de las jud´ ıas. cuando ıo me anunci´ su victoria. Cuando llegu´ a Ekali. Nuestra ultima conversaci´n telef´nica es la unica prueba de la misteriosa ´ o o ´ soluci´n de la conjetura de Goldbach por parte de Petros Papachristos. o nadie ha tenido razones para creer que no se hallaba en plena posesi´n de o sus facultades cuando formul´ su ultimo teorema.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. La cordura de Fermat nunca estuvo en entredicho. El m´dico de la familia (a quien hab´ recogido por el e ıa camino) y yo encontramos el cuerpo sin vida del t´ Petros acurrucado en ıo el suelo de su peque˜o patio. ser´ o no ´ ıa injusto en extremo calificarlo p´stumamente de charlat´n. Acababa de escampar y un aroma refrescante a tierra y pino mojados impregnaba el aire. a llevarme con ellas. Ten´ el torso apoyado contra la pared. La Noche o o de la Raz´n empa˜´ la luz de sus ultimos momentos. fijas en una maravillosa sonrisa a o de profunda y absoluta satisfacci´n. o A diferencia de la ilustre nota en el margen de Pierre de Fermat sin embargo. querido muchacho. estuviera loco de remate. n Un rel´mpago lejano ilumin´ sus facciones. o o con el cerebro afectado ya por la apoplej´ que lo matar´ poco despu´s. ya era e e demasiado tarde. la cara girada hacia nosotros como en se˜al de bienvenida. e ıa centenares de jud´ La lluvia hab´ destruido los ordenados paralelogramos ıas. ıa ıa e Por lo tanto: .

a o Tras vencer las reticencias de los mayores de la familia.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Ap´stolos Doxiadis o 126 ¿Demostr´ Petros Papachristos la conjetura de Goldbach en sus momentos o postreros? El deseo de proteger su recuerdo de cualquier intento de ridiculizaci´n me obliga a declarar con la m´xima contundencia posible que la o a respuesta oficial debe ser no. (Mi opini´n personal no incumbe a la historia o de las matem´ticas y en consecuencia me la reservo. escog´ el epitafio ı que m´s tarde se grabar´ en su tumba. debajo de las fechas que delimitaban a ıa su existencia terrenal.) a El funeral fue estrictamente familiar. aunque la Sociedad Hel´nica de e Matem´ticas envi´ una corona y a un representante. Sus palabras se suman a la colecci´n de mensajes o p´stumos que convierten al primer cementerio de Atenas en uno de los m´s o a po´ticos del mundo: e TODO ENTERO PAR MAYOR QUE 2 ES IGUAL A LA SUMA DE DOS PRIMOS .

o la conjetura de Goldbach tiene doscientos cincuenta a˜os. a finales del verano de 1992. Post Scriptum En el momento de la redacci´n de este libro. A´n no ha sido n u demostrada. . Ap´stolos Doxiadis o 127 1.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach.

as´ como al doctor Kevin Buzzard por la aclaraci´n de diversos puntos. Kali Doxiadis. e su inestimable asesoramiento en la redacci´n del libro. por ıa. ı o Naturalmente. agradecimientos Deseo expresar mi gratitud a los profesores Keith Conrad y Ken Ribet. o ´ APOSTOLOS C. DOXIADIS . cualquier error matem´tico que haya escapado a su examen a es responsabilidad m´ Gracias tambi´n a mi hermana. Ap´stolos Doxiadis o 128 2.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. que leyeron con detenimiento el manuscrito y corrigieron numerosos errores.

Formul´. Se le deben importantes contribucioa nes. Disc´ ıpulo de Euclides. Se le considera el creador de la a a llamada teor´ de conjuntos y de la teor´ de los n´meros transfinitos. Adem´s de ocupar los cargos de e a diputado (1924) y ministro de Marina (1925). como el creador de la teor´ de funıa ciones el´ ıpticas. Constantin: (1873-1950) e Matem´tico grecogermano.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. o anticip´ importantes concepciones relativas a la teor´ de conjuntos o ıa y cre´ la primera funci´n continua no diferenciable en ning´n punto. Ap´stolos Doxiadis o 129 ´ Biograf´ de Matematicos mencionados en la obra ıas Abel. Niels Henrik: (1802-1829) Matem´tico noruego. Arqu´ ımedes: (287 a. en un trabajo presentado ante la Academia o de Ciencias de Par´ el teorema que lleva su nombre. o Cauchy. adem´s de sus importantes a descubrimientos de car´cter f´ a ısico (p. desae o rroll´ un m´todo para obtener el n´mero π. fundamentales ıa para la moderna teor´ de la integraci´n. as´ como diversas contriıa o ı buciones en los campos del c´lculo infinitesimal y de probabilidades. Se le debe la introducci´n del o a a o c´lculo algebraico en el campo de la l´gica. es decir. etc. junto con Jacobi. Adem´s de o o a a sus importantes trabajos en el campo de los fundamentos de la l´gica. ıa ıa u Su obra impuls´ una revisi´n en profundidad de los fundamentos de o o las matem´ticas. C) Sabio griego. la teor´ a ıa de la medida y los problemas te´ricos relacionados con las funciones. ıs. C-212 a. a Carath´odory. bar´n Augustin: (1789-1857) o . el ´lgebra de la a o a l´gica y el c´lculo de clases conocido como algebra de Boole de las o a clases. en los campos del c´lculo de variaciones. l´gico y matem´tico checo de origen italiano. Georg: (1854-1918) Matem´tico alem´n de origen ruso. ruedas dentadas. Bernhard: ( 1781-1848) Fil´sofo. hizo importantes contribuciones a la teor´ de funciones de variable real. o o u Boole. ej. En el campo del an´lisis matem´tico est´ a a a a considerado. a Cantor. Bolzano. sin fin. polea m´vil. las leyes de la palanca) y t´cnico (tornillo.). perfeccion´ el sistema o e u o num´rico griego y realiz´ notables contribuciones en el campo de la e o geometr´ ıa. George: (1815-1864) L´gico y matem´tico brit´nico. Borel. Emile: (1871-1956) Matem´tico y pol´ a ıtico franc´s. entre otras.

o Dirichlet. 284 a. C.) o Astr´nomo. Euclides: (c. se le deben trabajos relativos. a los n´meros irracionales. Diofanto: (c. al ıa a llamado an´lisis superior. hizo contribuciones a la llamada teor´ de los tres cuerpos y. C. Adem´s de ser el prio o o a a mero en medir de forma exacta la circunferencia de la Tierra. introdujo m´todos rigurosos en el campo e del an´lisis y cre´ la llamada teor´ de las funciones anal´ a o ıa ıticas. 192 a. as´ como a una rama abstracta de las matem´ticas como ı a la teor´ de los n´meros. ciones diferenciales. 300 a. Richard: (1831-1916) Matem´tico alem´n. u Dedekind. Charles Jean Gustave Nicolas: (1866-1962) e Matem´tico belga.-c.) Matem´tico griego fundador de la escuela de Alejandr´ Adem´s a ıa. ıa u Erat´stenes: (c. Clairaut. C. Sus principales aportaciones (fundamentales a a para la f´ ısica matem´tica) se refieren a las series e integrales tria gonom´tricas y al campo de la teor´ de ecuaciones en derivadas e ıa parciales. e introductor en el campo a a del an´lisis de las nociones que permiten precisar el concepto de a n´mero inconmensurable. Gustav Lejeume: (1805-1859) Matem´tico alem´n. a la funci´n ζ de Riemann y fue autor o de un famoso curso de an´lisis. o bros de aritm´tica y uno de n´meros angulares. Alumno de Gauss. Su resultado m´s importante fue el a a teorema de los n´meros primos. a De la Vall´e-Pousin. entre otros. Autor de m´s de setecientas memorias en dia e a versos campos de la ciencia. a las ecuaciones u y funciones algebraicas. a de sus aportaciones a otros campos del saber como la ´ptica. fil´sofo. su o . 325-c. Realiz´ importantes trabajos relativos a las a o cella. Adem´s de participar en la exa o e a pedici´n a Laponia para la medida del meridiano terrestre y calcular o el regreso del cometa Halley (1758). en el campo de las matem´ticas. o u y un instrumento para resolver el problema de la media proporcional (mesolabio). Desarroll´ una teor´ e u o ıa innovadora acerca de las ecuaciones de primer grado y propuso formas de resoluci´n de las de segundo. Alexis: (1713-1765) Matem´tico y astr´nomo franc´s. 410) Matem´tico griego de la escuela de Alejandr´ Redact´ trece lia ıa. Ap´stolos Doxiadis o 130 Matem´tico franc´s. u las integrales eulerianas.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. ge´grafo y matem´tico. etc. cre´ la o criba que lleva su nombre. para la obtenci´n de los n´meros primos.

l´gico y matem´tico alem´n. Pierre Joseph Louis: (1878-1929) Matem´tico franc´s. su ıa Introducci´n al an´lisis de infinit´simos (1748) y sus Instituciones o a e de c´lculo integral (1755). Fermat. ide´ el m´todo de los m´ ıa u o e ınimos cuadrados. Entre sus creaciones destacan el principio. escribi´ un o tratado sobre la teor´ de los n´meros. Russell y Wittgenstein. Ap´stolos Doxiadis o 131 principal obra fue la llamada Elementos. recogiendo los resultados relativos a la clasificaci´n y pea o riodicidad de las integrales abelianas. Adem´s de sus importana a tes trabajos en los campos de la astronom´ y la f´ ıa ısica. cre´ la teor´ de errores. Formul´ una teor´ de las ecuaciones maa e o ıa tem´ticas. el teorema y el ultimo teorema que llevan su nombre. Carl-Friedrich: (1777-1855) Astr´nomo. cuyos trabajos tuvieron una o a notable influencia en pensadores como Carnap. su a o a a Teor´ del movimiento de los planetas y cometas y. Su principal aportaci´n se ceno tra en la importancia de los grupos en la resoluci´n de ecuaciones o algebraicas. Husserl. Gauss.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Se le reconoce el m´rito de haber expresado a e e las primeras ideas acerca del c´lculo diferencial y algunos autores le a reconocen la paternidad del c´lculo de probabilidades. consideradas cl´sicas. matem´tico y f´ o a ısico alem´n. a a Fatou. considerada la obra de geometr´ por excelencia. y que contiene el famoso postulado que lleva ıa su nombre. Leonhard: (1707-1783) Matem´tico suizo. Considerado el fundador o o a a de la l´gica moderna o matem´tica. compartida a con Pascal. Euler. Entre sus obras destacan su Tratado completo o de mec´nica (aplicaci´n del an´lisis matem´tico al movimiento). Fue el m´s famoso de la familia de matem´ticos a a a a la que perteneci´. sobre todo. se le deben importantes trabajos relativos al movimiento planetario en medios resistentes. Galois. ´ Frege. hizo aportaciones notables en el o ıa campo de las curvas y desarroll´ un m´todo general de resoluci´n de o e o ecuaciones binomias. Pierre de: (1601-1665) Matem´tico franc´s. Evariste: (1811-1832) Matem´tico franc´s. Gottlob: (1848-1925) Fil´sofo. G¨del. Kurt: (1906-1978) o . Adem´s de sus estudios acerca de las series a e a de Taylor y la integral de Lebesque.

En colaboraa ıa ci´n con Hardy y Rosser obtuvo valores asint´ticos para las series o o o productos finitos relacionados con los n´meros primos. goza de fama mundial a por la formulaci´n de sus dos teoremas de incompletitud. relativa a o los fundamentos l´gico matem´ticos.). a a funciones de Bessel y Lam´. o ıa Sus Fundamentos de geometr´ (1899) est´n considerados el punto ıa a de partida de la axiomatizaci´n de varias ramas de las matem´ticas. etc. Christian: (1690-1764) Matem´tico alem´n. u Hardy. Leopold: (1823-1891) .El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. a a ıa u cuestiones de an´lisis puro y la teor´ de funciones. y propuso la conjetura de Goldbach. Su vasta obra abarca la teor´ de n´meros. En la vasta obra que produjo gracias a su a e longevidad. que afirman o que no puede demostrarse la completitud de una teor´ matem´tica ıa a utilizando unicamente procedimientos formalizables en el seno de ´ dicho sistema. (1877-1947) Matem´tico brit´nico. En su tesis. al an´lisis funcional (t´rmino o u a e acu˜ado por Hadamard). Heinrich Eduard: (1821-1881) Matem´tico alem´n. Desarroll´ los fundamentos de la llamada teor´ de invao ıa riantes y estableci´ las bases de la teor´ de prototipos de polinomios. como por u ejemplo la serie de sus inversos. o Plante´ el problema que lleva su nombre (1742) y que fue resuelto o en 1937 por Vinogradov. o a Kronecker. Sus trabajos se centraron en la teor´ de sea a ıa ries y sus aplicaciones a la integraci´n de ecuaciones diferenciales. Su resultado m´s famoso es el e a llamado teorema de Heine-Borel. G[odfrey: . Goldbach. H[arold]]. Hadamard. destacan sus importantes investigaciones relativas a la distribuci´n de los n´meros primos. estableci´ la completitud del o a o llamado c´lculo de predicados. Heine hizo sus principales contribuciones de a a las matem´ticas en el campo del an´lisis (polinomios de Legendre. Heine. Ap´stolos Doxiadis o 132 L´gico estadounidense de origen austriaco. as´ como sus resultados relativos a la teor´ n ı ıa de n´meros. Jacques: (1865-1963) Matem´tico franc´s. a´n u no resuelta. Se le debe la formulaci´n de la noci´n de a a o o cuerpo y la creaci´n de la teor´ de los cuerpos para los n´meros o ıa u algebraicos. Sin embargo. David: (1862-1943) Matem´tico alem´n. Hilbert.

fil´sofo y escritor franc´s. a de l´ ıquidos. o Lebesque.H. Dirigi´ el Instituto o o de Estudios Avanzados de Princeton (1947-1966) y se opuso a la construcci´n de la bomba de hidr´geno. el llamado c´lculo de fluxiones (c´lculo infinitesimal. entre otros logros. Defini´ las funciones derivadas e introdujo o una notaci´n especial para expresarlas. Adem´s de sus trabajos sobre teor´ de funa e a ıa ciones de variable real. f´ a ısico. Hardy. entre otros. en a a ıa colaboraci´n con G. Considerado uno de los mayores algebristas a a del siglo xix. matem´tico y astr´nomo brit´nico. Henri: (1875-1941) Matem´tico franc´s. estudi´. como la introducci´n de un simbolisa o mo m´s c´modo para ´ste. de una generalizaci´n de la noci´n de integral que lleva su nombre. sir Isaac: (1642-1727) F´ ısico.). la construcci´n de varios ingenios mec´nicos de o a . o o Pascal. y public´ diversos trabajos basados o o en la aplicaci´n del llamado m´todo anal´ o e ıtico Hardy-LittlewoodRamanujan. por lo que fue represaliado. es autor. se le debe una obra fundamental titulada a o e Mec´nica anal´ a ıtica (1788). ıa u Lagrange. Oppenheimer. Fundament´ el an´lisis sobre una noci´n o a o m´s general de funci´n. se le deben contribuciones fundaa mentales en diversos campos de la f´ ısica (estudio del vac´ est´tica ıo. las funciones el´ o ıpticas en aritm´tica e y la teor´ de cuerpos de los n´meros algebraicos. etc. Realiz´ importantes trabajos en los camo pos de la f´ ısica at´mica y la teor´ cu´ntica. John Edensor: (1885-1977) Matem´tico brit´nico. Blaise: (1623-1662) Matem´tico. Hizo aportaciones a la teor´ de series. entre otras. Aparte de imporo e tantes resultados en el estudio de las c´nicas. Robert Julius: (1904-1967) F´ ısico estadounidense. o o Littlewood. as´ como la formulaci´n de las leyes de la gravitaci´n univera ı o o sal. Adem´s de sus aportaciones al c´lculo de vaa e a a riaciones y al c´lculo integral. Dirigi´ la creaci´n de o ıa a o o ´ la bomba at´mica en Los Alamos (1943-1945).El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. conde Louis de: (1736-1813) Matem´tico franc´s. cua a ya paternidad le disputa Leibniz) y la sistematizaci´n de la mec´nica o a cl´sica. en particular mediante el empleo de desaa o rrollos en serie de Taylor. Ap´stolos Doxiadis o 133 Matem´tico alem´n. cicloides y primeros o esbozos del c´lculo infinitesimal. Newton. Sus importantes cona o a tribuciones a los campos de las matem´ticas y la f´ a ısica incluyen.

lo que permiti´ obtener resultados notables o o relativos a los n´meros primos. Se le debe asimismo la formulaci´n de la a o llamada m´quina de Turing.El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Hizo notables contribuciones en los cama a pos de la l´gica matem´tica. Giuseppe: (1858-1932) L´gico y matem´tico italiano. Formul´ la teor´ de las funciones abelianas e introduo ıa jo la llamada funci´n ζ. etc. Poincar´. teor´ de grupos. hizo aportaciones a la teor´ de funciones y enunci´ los a ıa o fundamentos de la geometr´ diferencial para espacios de dimensi´n ıa o superior a tres. donde escribi´ importantes art´ o ıculos sobre la teor´ anal´ ıa ıtica de los n´meros. Con la ayuda de G. Alan Mathison: (1912-1954) Matem´tico brit´nico. Ap´stolos Doxiadis o 134 c´lculo (pascalinas) y la formulaci´n de las bases del c´lculo de proa o a babilidades. Adem´s de sus contribuciones a la f´ a a a ısica matem´tica. e Ramanujan.. Bertrand Arthur William tercer conde: (1872-1970) Fil´sofo. Turing. las ecuaciones diferenciales y ıa sus aplicaciones a los problemas de la mec´nica celeste. adem´s de sus aportaciones fundaıa a mentales a la filosof´ del conocimiento. la filosof´ de la ciencia. Creador del logicismo y o a o e de la llamada teor´ de los tipos. Peano. destacan sus contribuciones ıa en los campos de la matem´tica. Henri: (1854-1912) e Matem´tico franc´s. u Russell. Srinivasa: (1887-1920) Matem´tico indio. a Tichonov. teor´ de las ondas a ıa electromagn´ticas). Andr´i Nikol´ievich: (1906-1993) e a . y el estua dio de problemas de f´ ısica matem´tica (p. matem´tico y soci´logo ingl´s.H. Georg Friedrich Bernhard: (1826-1866) Matem´tico alem´n. la teor´ a ıa ıa del conocimiento. ej. cre´ un a o sistema de s´ ımbolos para la descripci´n y enunciado de las propoo siciones l´gicas y matem´ticas sin necesidad de recurrir al lenguaje o a ordinario. Es autor de contribuciones fundamentales en a e los campos de la teor´ de funciones. inteligencia artificial o a ıa y m´quinas de calcular. Hardy se traslad´ a Ina o glaterra. Adem´s de la exposici´n rigurosao a a o mente deductiva de diversos campos de las matem´ticas. Riemann. Sus descubrimientos tuvieron gran influencia en u la f´ ısica moderna (teor´ de supercuerdas) y en el campo de la esıa tad´ ıstica de los sistemas moleculares.

con las cuales reduc´ al ıas ıa absurdo las tesis que pretend´ demostrar. Adem´s de sus fundamentales o a a a aportaciones en el campo de la filosof´ est´ considerado como uno ıa. Weierstrass. 430 a. Ap´stolos Doxiadis o 135 Matem´tico ruso. ıa Sus trabajos sobre curvas algebraicas han tenido gran influencia incluso en la f´ ısica moderna. Weil . Andr´: (1906-1998) e Matem´tico franc´s. Desarroll´ un trabajo de gran rigor en el a a o campo del an´lisis y fue la cabeza de la escuela de analista que a acometi´ la revisi´n sistem´tica de las diferentes ramas del an´lio o a a sis matem´tico..El Tio Petros y la Conjetura de Goldbach. Destac´ por sus trabajos en el campo de la a o topolog´ y an´lisis funcional. 490 a. en la teor´ de ecuaciones diferenciales ıa a ıa y en problemas de matem´tica computacional y f´ a ısica matem´tica. Por ello Arist´teles le ıa o consider´ el creador de la dial´ctica. o e . a de los fundadores de la l´gica matem´tica. C.) o Principal disc´ ıpulo de Parm´nides. a ıa la teor´ de juegos y al desarrollo de m´quinas de calcular electr´niıa a o cas. Whitehead. a Von Neuman. Su nombre ha quedado indisolublemente unido a la a teor´ de funciones el´ ıa ıpticas. C. Alfred North: (1861-1947) Fil´sofo y matem´tico brit´nico. Fundamentalmena u te se le deben contribuciones muy notables a la teor´ de conjuntos.c. Contribuy´ al avance de la geometr´ algea e o ıa braica y la teor´ de n´meros estableciendo las bases de la geometr´ ıa u ıa algebraica abstracta y de la moderna teor´ de variedades abelianas. o a Zen´n de Elea: (c. cuyo pensamiento defendi´ mee o diante sus famosas apor´ (((paradojas))). Karl: (1815-1897) Matem´tico alem´n. Johann o John: (1903-1957) Matem´tico estadounidense de origen h´ngaro.

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