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HERNAN CASCO PAGANO

Doctor en Ciencias Jurídicas


Profesor Titular de Derecho Procesal Civil en la Facultad de Derecho
y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción
Presidente de la Comisión Nacional de Codificación

CODIGO
PROCESAL
CIVIL
COMENTADO Y CONCORDADO

SEXTA EDICION

TOMO I LIBROS I y II
ARTICULOS 1 AL 438

LA LEY PARAGUAYA S.A.


Asunción Paraguay
-

2004
Para mis alumnos, afectuosamente:

“Leer, estudiar, comprender las fórmulas en que se definen los


conceptos indispensables, para conocer teóricamente el proceso, no es
un placer. El placer vendrá más tarde, en la época de la cosecha; pero
es necesario saber merecerlo” (Carnelutti).

“El puro teórico en el procedimiento es algo que carece de


sentido; pero el puro práctico es una desdicha” (Chiovenda).
Prólogo (*)

En un ambiente proclive a honrar y enaltecer a las personas más por lo


que tienen que por lo que son, la labor intelectual constituye una actividad
que debe ser particularmente meritada, por las dificultades que conlleva, los
sacrificios que su pone, y la soledad en que se desenvuelve.

El Profesar Hernán Casco Pagano, restándole muchas horas a un


merecido descanso, dedicó tiempo y sacrificio para realizar este trabajo que
hoy estamos prologando.

Comentar un Código no es como alguna vez se ha pensado, una tarea


simple. Por el contrario, debe establecerse un armónico relacionamiento entre
lo uno y lo múltiple. Los criterios lógicos, racionales o doctrinarios que
sustenten la explicación de un artículo tienen que guardar coherencia con el
comentario de todos los otros que sean similares o análogos o concordantes.

Couture comentaba que cuando finalizó la redacción de su ante-


proyecto de Código, tuvo la sensación de que había concluido una obra de
precisión, un reloj, y que le embargó el temor de que por algún error en que
pudiese haber incurrido, el reloj se parase en cualquier momento. Esa misma
aprehensión puede atenazar el espíritu de quien comenta un Código Procesal.

Un Código de Procedimientos Civiles es —o debería ser— un me-


canismo jurídico donde cada pieza en particular ocupe un lugar exactamente
predeterminado y realice una función precisa en concordancia con la función
del todo. Si así no ocurre, o el Código está mal, o se lo está utilizando mal. De
ahí que el comentarista tiene la grave misión de buscar una explicación
inteligible y coherente, que facilite su recta y sencilla interpretación y
aplicación.

(*) El Prólogo corresponde a la primera edición de esta obra.


El Profesor Casco Pagano ha encontrado ese hilo conductor que
constituye la estructura sustancial subyacente, que anuda en lo esencial las
distintas partes del Código.

Si nos pidieran que sinteticemos en tres palabras lo sustancial de ese


cuerpo jurídico, es posible que pensemos en los operadores jurídicos, las
formas y el tiempo.

Abstracción hecha de los terceros, los operadores son el juez y los


respectivos abogados que como apoderados o patrocinantes, son los que en
realidad “hacen” el proceso, aun cuando teóricamente sus actos, sus fines y los
medios de que se valen, se atribuyan a los respectivos clientes.

Si los jueces no cumplen con los “deberes” que les impone el Código (ej.
Art. 15) y la Corte Suprema no ejercita —a ese respecto— adecuada y
eficientemente su facultad-deber de superintendencia (ej. Arts. 422 último
párrafo; 232 “d” COJ), el Código Procesal se convierte en un instrumento
perverso donde naufragan los mejores derechos y se otorga carta de
ciudadanía procesal a la desidia grave, cuando no a la corrupción.

Los abogados tienen la responsabilidad de actuar en juicio con “buena


fe” y no ejercer abusivamente los derechos. (Ej. Art. 55 en concordancia con 52
y 52). Si ellos violan los deberes que les impone la ley, y no son corregidos por
los jueces, el proceso lejos de ser un medio para la justa solución de la litis, se
convierte en una trampa donde el derecho —que se ha puesto en la punta de la
espada— termina pisoteado por quienes demuestren mayor aptitud para las
malas artes procedimentales, el engaño y la vileza.

El Dr. Hernán Casco Pagano ha captado el fondo de este problema,


como se desprende de la lectura de sus comentarios a los Arts. 75 al 18 del
CPC, circunstancia que nos complace sobremanera, pues la meditación de tales
comentarios puede servir a jueces y abogados, para mejorar el servicio de
justicia, y a la justicia.

Las “formas” procesales son también otro factor importante que


posibilita el cumplimiento de los fines del proceso, a saber, el cumplimiento de
la voluntad de la ley y la satisfacción de los legítimos intereses de las partes.
Sin “formas” suficientes y eficientes, el proceso sería sim-
plemente un pantano donde se hundirían aquellos legítimos intereses, y la
voluntad de la ley quedaría incumplida. Esto también lo observó el Profesor
Casco Pagano, al comentar el Art. 104.
Finalmente, en cuanto al tiempo, el comentarista nos dice, con re-
ferencia a los plazos para dictar sentencia, y comentando el Art. 162, que:
“Sanción en caso de incumplimiento. Los jueces tienen el deber de dictar las
resoluciones que correspondan dentro de los plazos legales...” “Para que lo
mencionado en el numeral anterior pueda efectivamente cumplirse, y no quede
en “letra muerta”, tiene que funcionario dispuesto en el Art. 197 del CO], que
establece la obligación de los jueces y tribunales de elevar trimestralmente a la
Corte Suprema de Justicia un informe en que consignarán el número de los
juicios y procesos iniciados y finiquitados y de las sentencias y resoluciones
dictadas, con el agregado de si lo fueron en el plazo legal o —en su defecto—
la razón o motivo del incumplimiento”.

Jueces, abogados, forma y tiempo, son realidades procesales que se


integran y armonizan configurando un todo que tiene por finalidad hacer
operativos los derechos y garantías constitucionales. Toda Constitución
termina, acaba, donde se incumple la ley procesal.

Este mensaje inserto en el comentario al Código Procesal, obra del


apreciado y joven maestro del Derecho, Prof. Dr. Hernán Casco Pagano,
constituye por sí sólo suficiente carta de presentación de esta obra cuyo
prólogo se nos ha encomendado, encomienda que nos llena de satisfacción y
nos honra sobremanera.

Prof. Dr. Hugo Allen


Palabras del Prof. Dr. Antonio Tellechea Solís pronunciadas en el
acto de presentación de la primera edición de este libro *

El acto del cual estamos participando, corresponde no sólo a la


presentación de una obra jurídica; considero, que su trascendencia va mucho
más allá, en cuanto significa un verdadero homenaje al Derecho Paraguayo,
sobre todo y especialmente, a la Ciencia Jurídica Procesal, homenaje
proveniente de uno de sus pocos calificados cultores, el PROFESOR DR.
HERNAN CASCO PAGANO.
Es que esta obra, “CÓDIGO PROCESAL CIVIL COMENTADO Y
CONCORDADO”, en dos Tomos, que lleva el sello de la Editora LA LEY,
constituye un aporte muy importante y valioso al Derecho Procesal Paraguayo,
el cual tiene un protagonismo muy activo y relevante en el funcionamiento del
Orden Jurídico de la República.
Nuestro Derecho Procesal, en efecto, estaba necesitado de un aporte
como éste, donde se dan y reúnen expresiones de in no sólo con responsable
dedicación, sino también con un reconocido nivel de excelencia.
Y el Código Procesal Civil necesitaba del trabajo de un experto que
realizara un minucioso y amplio análisis de sus disposiciones, sometiéndole a la
lupa proporcionada no solamente por la más seria doctrina y la más reconocida
jurisprudencia, sino también por una práctica forense elaborada por realidades
aleccionadoras provenientes de la casuística.

*
El Prof. Dr. Antonio Tellechea Solís. Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y
Diplomáticas de la Universidad Católica y actual Rector, tuvo a su cargo la presentación de la
primera edici6n de esta obra en el acto llevado a cabo el 7 de Julio de 2995 en el salón
Centenario del Rectorado de la Universidad Nacional de Asunción.
¿Qué nos trae y qué nos ofrece este CODIGO PROCESAL CIVIL
COMENTADO Y CONCORDADO DE HERNAN CASCO PAGANO?
Les invito a abrir este valioso libro y a introducirnos imaginariamente en
él, para recorrer sus páginas y poder apreciar de esa forma, todo su rico
contenido y la magnitud del trabajo tan felizmente realizado por el Profesor
Casco Pagano.
Apenas iniciado nuestro cometido, podemos observar que cada artículo
del Código Procesal Civil, trae al pié del mismo, sus antecedentes, sus
concordancias y luego, el comentario y las notas del autor de la obra, con
muchas valiosas citas doctrinarias.
Los ANTECEDENTES NACIONALES se refieren al Código de
Procedimientos Civiles y Comerciales de 1883, el Anteproyecto del Código
Procesal Civil del Profesor Juan Carlos Mendonça de 1973 y el Proyecto de
Código Procesal Civil de la Comisión Nacional de Codificación, en el que el
profesor Hugo Allen, tuvo una muy importante y destacada participación.
Las CONCORDANCIAS, hacen referencia a las disposiciones de la
Constitución de la República, a varios Tratados Internacionales, especialmente
los de Montevideo, a la Convención Interamericana de Panamá de 1975, al
Pacto de San José de Costa Rica. Así-mismo, al Código de Organización
Judicial, al Código Civil, a la Ley de Procedimientos para la Justicia de Paz y su
modificación, al Código del Menor, a la Ley de Quiebras, a la Ley de
Honorarios de Abogados y Procuradores, al Código Procesal Penal, al Código
Procesal del Trabajo, a la Ley N° 45/91 de Divorcio Vincular, al Código Elec-
toral, a la Ley N° 1/92 de Reforma del Código Civil, a la Ley N° 284/71 de
Tasas Judiciales, a la Ley N° 434/94 sobre Obligaciones en Moneda Extranjera,
a la Ley N° 131/91 de Enjuiciamiento de Magistrados Judiciales, a la Ley N°
204/93. También se dan referencias respecto de numerosas Acordadas de la
Corte Suprema de Justicia, así como desde luego, a los propios artículos del
Código Procesal Civil.
Como ANEXO, la obra trae los textos de la Constitución de la República,
del Código de Organización Judicial, de la ley de Arancel de Honorarios de
Abogados y Procuradores y de la ley que Regula el funcionamiento del Jurado
de Enjuiciamiento de Magistrados.
La Bibliografía citada al final de la obra, asegura el respaldo de la
doctrina procesal de más alto rango al minucioso y paciente trabajo del autor
El Prólogo de la obra, ha sido escrito por un eminente procesalista
paraguayo, el Profesor Dr. Hugo Allen, Titular de la Cátedra en la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional y considero que vale la
pena citar un párrafo del mismo, que dice: “Jueces, Abogados, Forma y Tiempo,
son realidades procesales que se integran y armonizan configurando un todo que
tiene por finalidad hacer operativos los derechos y garantías constitucionales.
Toda Constitución termina, acaba, donde se incumple la ley procesal”.
Y ya informados de los presupuestos generales de la obra, vamos
llegando a su parte substancial, en la que, el art. 1, merece un amplio
comentario, referido éste, sobre todo, al PROCESO, SUS CAUSAS, SUS
CLASES Y SU FINALIDAD.
El art. 2, sobre la COMPETENCIA DE LOS JUECES, da lugar a un
amplio y exhaustivo comentario, que abarca las RELACIONES ENTRE LA
JURISDICCIÓN Y LA COMPETENCIA, las relaciones y diferencias entre
ACTOS JURISDICCIONALES, ACTOS LEGISLATI VOS Y ACTOS
ADMINISTRATIVOS. Desarrolla igualmente el comentario al art. 2, los ternas
de los ELEMENTOS DE LA JURISDICCIÓN, EL DERECHO A LA
JURISDICCIÓN Y LA UNIDAD DE LA JURISDICCIÓN. Determina los
conceptos de COMPETENCIA RELATIVA Y ABSOLUTA Y FORMULA
LAS REGLAS GENERALES DE LA COMPETENCIA.
Los comentarios que formula el autor al art. 3, están referidos
al PRINCIPIO DE LA IMPRORROGABILIDAD DE LA COMPETENCIA, a
la PRORROGABILIDAD DE LA COMPETENCIA TERRITORIAL, a la
PROHIBICIÓN DE LA PRORROGABILIDAD DE ELLA A FAVOR DE
JUECES EXTRANJEROS, a las DISPOSICIONES DEL TRATADO DE
MONTEVIDEO DE 1940, sobre el tema. En verdad, nos hubiera gustado que el
autor fijara su posición expresa sobre la prorrogabilidad de la competencia
territorial a favor de jueces extranjeros, en cuestiones de índole patrimonial no
afectadas por el Orden Público, sobre todo, porque ella tiene que ver
fundamental-
mente con las cuestiones relativas a los contratos internacionales, los cuales
acusan ya una práctica que da cifras importantes, la que con motivo del
funcionamiento del Mercosur, así como con la posibilidad de la incorporación
de nuestro país a otros procesos de integración, habrá de aumentar
considerablemente. Ante esas situaciones, la norma específica del art. 3 queda
desfasada. Es claro, que implícitamente, por lo que manifiesta bajo el rubro de
Tratado de Montevideo, Casco Pagano parece adherir al criterio de que la
prorroga mencionada, es admisible en las acciones personales de índole
patrimonial, que dicho sea de paso, es el criterio que particularmente
sustentarnos y que reconoce como fundamento el orden de prelación de las
leyes constitucionalmente establecido.
A esta altura de mi exposición y en homenaje a la tranquilidad y sosiego
de todos Uds., les cuento, que no pienso hacer un examen de la obra,
recorriendo la misma, artículo por artículo, como parecería que estuviera
dispuesto a hacerlo, por el carácter de mi análisis hasta el momento, pues, como
son casi 840 artículos, piensen Uds. cuánto tiempo tendrían que soportarme y si
tendrían capacidad de paciencia y fuerzas.
Queremos referirnos ahora, al comentario del art. 15, que corresponde a
LOS DEBERES DE LOS JUECES. Aquí el autor formula opinión sobre el
EQUILIBRIO ENTRE LAS ATRIBUCIONES DEL JUEZ Y LAS
FACULTADES DE LAS PARTES EN EL PROCESO CIVIL; sobre el
CUMPLIMIENTO DE LOS PLAZOS LEGALES PARA DICTAR
RESOLUCIONES; sobre el DEBER DE FUNDAR LAS RESOLUCIONES;
sobre la necesidad de RESOLVER CONFORME A LA LEY y sobre los
PRINCIPIOS PROCESALES FUNDAMENTALES, como los de
CONGRUENCIA, INMEDIACION, IGUALDAD, ECONOMIA PROCESAL.
También se refiere el autor al protagonismo que otorga el Código Procesal Civil
al juez, otorgándole la Dirección del Proceso, para que este, de su mano firme,
alcance su fin.
Al comentar el art. 16, referido a la RESPONSABILIDAD CIVIL DE
LOS JUECES, el autor trae a colación la RESPONSABILIDAD PENAL y la
RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA de los Jueces.
Además, determina cuales son los ACTOS EXENTOS DE TALES
RESPONSABILIDADES.
Interesantes consideraciones formula el autor al comentar el art. 105, que
se refiere al IDIOMA que debe ser utilizado en los actos procesales. Luego de
criticar la expresión “idioma español”, sosteniendo que debería ser “idioma
castellano”, el autor cita las concordancias que deben ser tenidas en cuenta,
como las provenientes del Código Civil y del Código de Organización Judicial y
desde luego, teniendo en cuenta la disposición contenida en el art. 140, que
establece como idiomas oficiales el castellano y el guaraní. El artículo
mencionado prevé la designación de un Traductor Público matriculado, sólo si
la persona que no conoce el idioma castellano no puede expresarse en guaraní.
Sin embargo, si un absolvente, tuviera que ser preguntado y debiera responder
en guaraní, porque sí conoce ese idioma, como en este caso la norma no habla
de la intervención del Traductor Público, suele ocurrir que ni los Abogados ni el
Juez ni el Secretario hablan o conocen el guaraní. La cuestión, todavía merece
estudios y ajustes.
El comentario que sigue al art. 159 del Código, referido a la
SENTENCIA DEFINITIVA DE PRIMERA INSTANCIA, trae acotaciones
valiosas sobre Principios básicos que hacen a la misma, como los de
Congruencia y la aplicación lura Novit Curiae. Hace el autor, la clasificación de
las Sentencias en sentido general, en declarativas, de condena y constitutivas,
además de otra de carácter especial, en Determinativas y Cautelares. Comenta
igualmente, la llamada ABSOLUCION DE LA INSTANCIA, la que no es
admitida en nuestro derecho.
Al referirse a los PLAZOS PARA DICTAR RESOLUCIONES, previstos
en el art. 162, Casco Pagano señala acertadamente, que debe funcionar lo
dispuesto en el art. 197 del Código de Organización Judicial, que establece la
obligatoriedad para los Jueces y Tribunales, de elevar trimestralmente a la Corte
Suprema de Justicia, un informe con la mención de las resoluciones dictadas y
si ellas lo fueron dentro o fuera de los plazos legales establecidos en el Código.
Importantes son las consideraciones formuladas por el autor respecto de
la PERTINENCIA Y ADMISIBILIDAD DE LA PRUEBA, conceptos que a
menudo suelen ser confundidos en el diario trajín forense. Una amplia
exposición sobre casos concretos de inadmisi-
Bilidad de las Pruebas, hace el autor, citando normas del Código Civil, Código
Procesal Civil y Ley Nº 45/91, de Divorcio Vincular.
El art. 301 del Código, que trata de la ABSOLUCION DE POSI-
CIONES POR OFICIO, es objeto de un muy interesante comentario, en cuanto
a la interpretación de este artículo que funciona en forma concordante con el art.
341. Casco Pagano sostiene que la interpretación que debe darse a la norma es
de carácter estricto.
Los Procesos de Ejecución son objeto de certero análisis en el Tomo II,
al comenzar los comentarios al Libro III del Código, en cuanto a sus
GENERALIDADES. CONCEPTO Y SISTEMA. Resalta la autonomía de los
Procesos de Ejecución, de acuerdo con su contenido específico.
Dentro de esta clase de procesos, hace una pormenorizada referencia al
JUICIO EJECUTIVO, a sus caracteres y estructura, a sus requisitos generales y
a las OBLIGACIONES EN MONEDA EXTRANJERA, a partir de la vigencia
de la Ley NE 434/94. Dedica igualmente, un espacio importante a los TITULOS
EJECUTIVOS QUE NECESITAN SER COMPLETADOS.
Merecen destacarse los conceptos vertidos sobre la HIPOTECA
CAMBIARIA Y LOS PAGARES HIPOTECARIOS, figura jurídica, esta
última, que a veces, resulta controvertida.
Otro tema, muchas veces confuso y conflictivo, el del TERCERO
POSEEDOR, es desarrollado con mucha claridad.
El timbrazo que Uds. mentalmente me están haciendo escuchar, me
indica que el tiempo prudente de esta exposición esta llegando a su término, por
lo que quiero pasar a referirme al autor de esta magnífica obra jurídica, no sin
antes, expresar que resultan muy oportunos y orientadores, los conceptos
vertidos en la obra, sobre la EJECUCION Y EFICACIA DE LAS
SENTENCIAS DICTADAS POR TRIBUNALES EXTRANJEROS, SOBRE
LA IMPUGNACION DE INCONSTITUCIONALIDAD Y SOBRE LAS
LLAMADAS SENTENCIAS ARBITRARIAS. No menos interesantes, resultan
las notas sobre los temas de INTERVENCION JUDICIAL Y
ADMINISTRACION JUDICIAL, dentro de las MEDIDAS CAUTELARES,
sobre todo, en cuanto a la forma en que deben ser realizadas las mismas y las
condiciones personales que deben ser exigidas a los Administradores e Inter
ventores Judiciales.
Este es, el Libro que hoy presentamos, en una nada pretenciosa
descripción somera y si, muy modesta, para permitir apreciar las cualidades de
una obra, que, teniendo el carácter de una calificada expresión de la Ciencia
Jurídica, tiene la virtud de su accesibilidad, hasta para el estudiante de Derecho,
porque en buena medida, a el esta dirigida ella, aunque tiene la alcurnia
conceptual proveniente del pensamiento y de la pluma de un gran jurista.
Ese gran jurista, es el Prof. Dr. Hernán Casco Pagano. Hombre joven,
talentoso, con loable espíritu de investigación, abogado profesional de nota, de
aquellos que supieron ganar renombre, no con actuaciones ni casos estridentes
ni espectaculares, sino con una tenaz e inclaudicable contracción al trabajo
serio, diligente, responsable y capacitado. Un abogado que procura practicar
aquellos Mandamientos geniales de Couture. Su personalidad se ve enriquecida
por la práctica de la docencia, primero secundaria, luego universitaria, desde
hace ya muchos años y si todavía algo podría faltarle, es poseedor de una
enorme e inagotable capacidad de trabajo. Esta obra, es sólo una prueba más de
ello, porque hemos tenido la oportunidad de trabajar con él y cerca de él,
cuando La Ley Paraguaya editó el Código Civil con Leyes Complementarías,
Índice Analítico, Fuentes y Concordancias con los arts del Código de Vélez.
Pero nosotros conocemos a Hernán Casco Pagano, desde hace muchos
más años, cuando era apenas un “mitaí” que vivía en nuestra vecindad y cuyo
padre, un gran señor, era amigo de nuestra familia. Pasaron los años, que pronto
pasan y cuando desempeñábamos la función de Presidente del Tribunal de
Apelación en lo Civil y Comercial, Primera Sala, un joven abogado, un poco
tímido (quien no, en esas circunstancias) pidió in voce, un muy respetuoso
urgimiento en una cuestión donde se enfrentaba a dos famosos y prestigiosos
abogados de gran experiencia. El examen de la cuestión de-terminó las razones
jurídicas muy bien expuestas por aquel flamante Abogado, quien ya mostraba
pasta y notable criterio jurídico entonces, Hernán Casco Pagano.
Como Profesor, su palabra clara y fácil, son las de los que saben mucho,
su excelente comunicación con sus alumnos, no excluye la exigencia
insoslayable que debe darse en la cátedra, y para felici-
-dad de sus alumnos, es un profesor investigador, sagaz, inquieto, de aquellos
que dedican a su labor docente, más horas fuera de la clase que en la clase
misma.
CODIGO PROCESAL CIVIL COMENTADO Y CONCORDADO, es,
simplemente, una obra no útil, UTILISIMA Y ABSOLUTAMENTE
NECESARIA, elaborada con la seriedad científica e intelectual de un verdadero
jurista.
PROFESOR DOCTOR HERNAN CASCO PAGANO, un autor de gran
mérito, una verdadera reserva jurídica y moral para la República. Su jerarquía
en todos los órdenes da lustre a la cátedra universitaria.
He sido honrado por este joven y querido amigo, talentoso jurista, al
concederme el privilegio de presentar esta estupenda obra jurídica. Lo he hecho
con un inmenso placer, aunque no podría asegurar que lo hice con la debida
solvencia y con el brillo que merece este trabajo extraordinario.
Termino exaltando la circunstancia tan auspiciosa y tan feliz de trabajos
como este, elaborados con fe, con amor al Derecho, con desinterés, con enorme
vocación de servicio, Porque, digámoslo de una vez, esta clase de trabajos no
reporta grandes beneficios materiales. Esta clase de trabajos sólo produce
capitalización, en beneficio de toda la Nación y sólo se anota en el acervo moral
de su autor.
No puedo dejar de comentar un vital factor coadyuvante en la ímproba y
formidable tarea jurídica del autor, el que proviene de su hermoso entorno
familiar integrado por una esposa y compañera estupenda y unos hijos que, con
la enorme alegría que le dan, sirven para romper ese esquema serio y formalista
en el que a veces nos vemos envueltos los que estamos permanentemente en el
quehacer jurídico.
Públicamente expreso mis felicitaciones al Dr. Casco Pagano y mi
gratitud, como hombre de Derecho, por habernos regalado esta gran obra
jurídica.
Principales abreviaturas
Antec. Antecedentes nacionales.
Conc. : Concordancias internas y externas.
CN Constitución Nacional de 1992.
CN/67 Constitución Nacional de 1967.
CNC : Proyecto del Código Procesal Civil de la Comisión
Nacional de Codificación.
PM Anteproyecto del Código Procesal Civil del Prof.
Juan Carlos Mendonça.
CPCC Código de Procedimientos Civiles y Comerciales
de 1883.
CPC : Código Procesal Civil.
COJ Código de Organización Judicial.
CC : Código Civil.
CT Código del Trabajo.
CPT Código Procesal del Trabajo.
CP Código Penal.
CPP : Código Procesal Penal.
CODIGO PROCESAL CIVIL
COMENTADO Y CONCORDADO

LIBRO I

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

TITULO I

DE LOS ORGANOS JUDICIALES

CAPITULO 1

DE LA JURISDICCION Y COMPETENCIA

SECCION 1

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

ART. 1. APLICACION DE ESTE CODIGO. Las disposiciones de este


Código se aplicarán a los procesos que deban sustanciarse ante los jueces y
tribunales de la jurisdicción civil y comercial.

Antec.: CNC 1.- PM 1.-


Conc.: CPC 207; 820; 836.-

El Código Procesal Civil de la República del Paraguay (Ley 1337/88) fue


sancionado por el Congreso el 30 de Octubre de 1988 y promulgado por el
Poder Ejecutivo el 4 de Noviembre de 1988.
Esta edici6n es conforme al texto oficial publicado por el Ministerio de
Justicia y Trabajo en el año 1989.
1. JURISDICCION CIVIL Y COMERCIAL: La materia sobre la que
recae el fuero civil y comercial abarca el Código Civil y sus leyes
complementarias y afines.
En caso de duda sobre la naturaleza del acto debe estarse por la
competencia civil en razón de tratarse del fuero común.

2. PROCESO: El vocablo proceso deriva del latín "processus" que


significa avance progreso, recorrido a seguir hacia un fin propuesto o
determinado.
La doctrina dominante concibe al proceso como una relación jurídica.
Para COUTURE, el proceso es el conjunto de relaciones jurídicas entre las
partes, los agentes de la jurisdicción y los auxiliares de ésta, regulado por la ley
y dirigido a la solución de un conflicto susceptible de ser dirimido por una
decisión pasada en autoridad de cosa juzgada.
ALLEN por su parte expresa: Sabemos que definir es limitar o delimitar
el objeto pensado y a este efecto discernir sus elementos inteligibles. La
definición busca explicar la naturaleza de una cosa o la significación de un
término. Los seres pueden ser explicados y definidos a partir de sus cuatro
causas, vale decir la causa material y la causa formal, la causa eficiente y la
causa final.
Estimamos que la causa material del proceso es la pretensión. La materia
sobre la cual se “trabaja” en el proceso es la pretensión (del Actor y del
Demandado o sólo la del Actor). Al promover una demanda se deduce una
pretensión, al contestarse la demanda se contesta una pretensión. La prueba
versa sobre los hechos que fundamentan la pretensión. La sentencia resuelve so-
bre la pretensión.
La causa formal del proceso o sea la estructura jurídica que adopta la
pretensión desde que se la deduce hasta que la Sentencia resuelva sobre ella, es
la particular forma de debate adoptada por la respectiva Ley procesal.
La causa eficiente o sea quién «hace’» el proceso, es doble. Por un lado
las partes, y por otro el Juez. Las partes son su causa eficiente dispositiva, o sea
aquella que da a la materia procesal una cierta disposición que le otorga la
debida aptitud para que
finalmente el Juez resuelva. En cambio el órgano jurisdiccional (Juez o
Tribunal) es la causa eficiente perfectiva, vale decir aquella que proporciona a
la materia procesal (pretensión) su última perfección (pretensión juzgada). El
Juez requiere de la actividad de las partes, y las partes requieren de la actividad
del Juez. Pero ambos tipos de actividad no están en el mismo plano. La
actividad jurisdiccional debe ser estimada en una escala jerárquica superior.
Es indudable que las partes son causa eficiente del proceso, ya que sin un
Actor que promueva una demanda, el Juez no puede realizar acto jurisdiccional
alguno. Tampoco puede juzgar sin haber dado previamente la oportunidad al
demandado para que se defienda. Si la cuestión es de hecho, no puede por sí y
ante sí allegar las pruebas al proceso.
Pero por otro lado, una demanda promovida, una demanda contestada y
una demanda probada, requieren ese toque final que solo el Juez le puede dar, es
decir la Sentencia. Sin ella el proceso no concluye, será un proceso en
“hacerse”, pero no un proceso terminado. El juez perfecciona el edificio
procesal cuando resuelve en definitiva sobre la pretensión.
La causa final es aquel objetivo en vista al cual se mueve la causa
eficiente. Pero como en el proceso tenemos dos causas eficientes,
necesariamente debe haber una doble finalidad. Lo que mueve a las partes a
actuar es su interés particular. Lo que mueve al Juez, es la actuación de la
voluntad de la Ley, (preservación, mantenimiento o restablecimiento del orden
jurídico).
En conclusión, puede intentarse una definición real del proceso diciendo
que es: una pretensión jurídicamente conformada según la ley procesal, por la
actuación dispositiva de las partes, y perfectiva del órgano jurisdiccional, con el
fin de satisfacer los legítimos intereses de las partes y la actuación de la
voluntad de la Ley, finaliza el autor.
SATTA sostiene que el proceso no puede ser definido sino por sí mismo
porque, a la par de la acción, constituye un “unicum” en el mundo del Derecho
y como también sólo por sí mismo puede ser definida la norma que lo regula.
Por mi parte, entiendo que el proceso es un método de deba te, regulado
por la ley, para resolver un conflicto de intereses.
El precepto procesal utiliza la palabra proceso en sentido multívoco,
haciendo extensiva la aplicación de las normas dei Código Procesal Civil a
todos aquellos procesos, juicios, causas, litigios y pleitos que por efecto de la
sanción y promulgación del Código Civil, vigente desde el 1 de enero de 1.987
(que unifica los contratos y las obligaciones civiles y comerciales), deben ser
substanciados ante los jueces y tribunales de una única jurisdicción civil y
comercial.

3. FINALIDAD: El proceso tiene un doble fin que consiste en hacer


efectiva la voluntad de la Ley (función pública) y satisface los legítimos
intereses de las partes (función privada).
Se suele decir que las normas procesales son instrumentales en el sentido
que se hallan destinadas a hacer efectivos los derechos consagrados en la
Constitución y en las leyes materiales. Dice DE LA COLINA que al aplicarse
las leyes del Código Procesal, es necesario guardarse de considerarlas como
objeto principal, cuando no son sino un medio de esclarecer y facilitar la marcha
de la justicia Las formalidades del juicio no son trampas armadas a la buena fe,
sino instrumentos con que se busca la seguridad de los intereses en conflicto,
con lo que queda dicho que los jueces no deben ampararse en vanas sutilezas
para negar su apoyo a legítimos derechos. En caso de duda, la solución que se
impone es la que favorece esos derechos, facilita el descubrimiento de la ver-
dad, tiende a la pronta terminación del pleito, hace económica y sencilla la
práctica de una diligencia, etc… Lo mismo si se trata de llenar una laguna o
suplir una deficiencia de la ley, concluye.
En verdad, y de acuerdo con CARNELUTTI, el proceso no tendría razón
de ser sin el derecho material ni este tendría fuerza para existir sin el proceso. El
derecho procesal es, como el derecho material, autónomo desprendido como
rama del tronco común del derecho que es uno sólo.
Su finalidad -expresada líneas antes— como dice ALLEN, no se halla
subordinada jurídicamente a ninguna otra finalidad, sal-
vo la común finalidad de todo el derecho de ser instrumento de valores
jurídicos. O, corno expresa la Constitución, al señalar que la misma se sanciona
“con el fin de asegurar la libertad, la igualdad y la justicia” (Preámbulo CN).

4. DERECHO PROCESAL: 4.1. Concepto: Es la rama autónoma de la


ciencia jurídica que trata la función jurisdiccional así como la naturaleza, los
límites, la forma y la extensión de la actividad del órgano jurisdiccional, de las
partes y de los terceros en el proceso.
4.2. Contenido: El contenido del derecho procesal comprende el estudio
de la jurisdicción, de la acción y del proceso, que constituyen la trilogía
estructural de la ciencia procesal.

5. NORMA PROCESAL; Es la regla jurídica que contiene facultades,


poderes, deberes y cargas procesales relativos al juez ya las partes y que los
vinculan entre sí. Dice SATTA: la norma procesal es la norma reguladora del
proceso, lo cual es una tautología pero sublime.
5.1. Eficacia de la norma procesal en el espacio: La ley procesal rige en el
territorio del país que la dictó, con independencia del lugar donde se constituyó
la relación material o la naciona1i~ dad de las partes. En consecuencia, se rigen
por la “lex fori” la organización y la competencia de los órganos judiciales y los
diversos actos del proceso.

6. PRINCIPIOS PROCESALES; Toda norma tiene su fundamento en


un principio jurídico del cual deriva y constituye su consagración práctica.
COUTURE dice “Toda ley procesal, todo texto particular que regula un
trámite del proceso es, en primer término, el desenvolvimiento de un principio
procesal” y CARNELUTTI expresa “Los principios son las leyes de las leves”.
Son proposiciones fundada-mentales que, por tener dicho carácter, dominan
sobre otras disposiciones.
Los principios procesales son las “ideas fuerza” del proceso, por ello en
el comentario específico de la norma inserté —en numerosos casos— el
principio procesal al cual la misma responde. Sólo a modo ejemplificativo
pueden verse los siguientes (los números que figuran en primer lugar
corresponden a los Artículos
del CPC y lo que sigue a los numerales en los que se comentar dichos
Artículos):

Doble instancia 2 n. 6.4. Continencia de la


causa 2 n. 6.6. Improrrogabilidad de la
competencia 3 n. 1.
Perpetuatio iurisdiccionis 4 n. 4; 5 n. 1; 36 n. 2.2.; 230 n. 2.
Imparcialidad del juez 15 n. 1.
Congruencia 15 n. 5; 159 n. 3.
Inmediación 15 n. 6; 153 n. 2; 252 n. 1; 264 n. 1; 265 n. 3.
Concentración 15 n. 7.1; 153 ~. 3; 252 n. 1; 319 n. 3.
Economía procesal (Celeridad) 15 n. 7.2; 89 n. 3; 187 n. 1; 188 n. 1,
190 n. 1; 228 n. 2; 319 n. 3; 392 n. 1; 406 n. 1; 420 n. 2.
Igualdad (Bilateralidad, Contradicción) 15 n. 1; 185 n. 1; 220 n. 2.
221 n. 2; 222 n. 1; 301 n. 1; 442 n. 1; 572 n. 1; 586 n. 7; 693 n. 4.
Autoridad 17 n. 1.
Perpetuatio legitimationis 50 n. 1. 2.
Libertad de representación 57 n. 1.
Moralidad (Buena fe, Lealtad, Veracidad) 51 n. 1; 56 n. 1; 62 n. 1
120 inc. b)n. 2.2.; 190 n. 1; 219 n. 3; 228 n. 1; 304 n. 2; 305 n. 1; 446 n
1; 702 n. 1.
Dispositivo 98 n. 4; 219 n. 6.
Iniciativa 98 n. 4.1.
Preclusión 16. 2o. p. n. 1; 103 n. 1 al 4; 145 n. 1; 460 n. 5. 6.
Legalidad (Especificidad) 111 n. 5.
Finalidad 111 n. 6; 114 n. 1; 144 n. 2.
Trascendencia 111 n. 7.
Protección 112 n. 1.
Defensa en juicio 113 n. 2; 222 n. 1; 235 n. 1; 461 n. 2; 526 n. 3.4.
Convalidación o Subsanación 113 n. 4; 114 n. 2; 144 it 2.
Iura novit curiae 159 n. 4; 243 n. 4.2; 460 n. 5.4.
Adquisición procesal 243 n. 9.
Eventualidad 190 n. 1; 223 n. 3.1; 227 it 2; 394 n. 2; 460 n. 5.4.
Amplitud de la prueba 246 n. 2; 251 n. 1; 303 n. 1.
Razonabilidad 227 n. 4; 283 n. 1; 420 n. 2.3.3; 507 n. 1; 585 n. 2; 613
n.3.
Humanización del proceso 454 n. 1; 455 n. 1.1; 482 n. 1; 484 n. 2;
507 n. 1; 592 n. 3; 692 n. 1; 698 n. 1 al 3; 716 n. 1 al 4.
Supremacía de la Constitución Libro IV Título I n. 2; 546.n. 1; 547
n. 1; 563 n. 1.
Transitoriedad 564 n. 1.

7. CLASES DE PROCESOS. REMISION: Véase Comentario al Art.


207 del CPC, numeral 1.

8. APLICACION SUPLETORIA: Las disposiciones del Código Procesal


Civil de acuerdo a lo dispuesto en el Art. 836 del CPC, serán aplicables
supletoriamente en los procesos sustanciados en otros fueros, v.g.: penal,
laboral, contencioso-administrativo, del menor, electoral, etc.
También, en virtud del Art. 820 del CPC, sus disposiciones son aplicables
supletoriamente al proceso arbitral.

ART. 2.- COMPETENCIA DE LOS JUECES. La competencia del juez o


tribunal en lo civil y comercial se determinará con arreglo a lo dispuesto por
esta ley, por el Código de Organización judicial y leyes especia1es.

Antec.: CNC 2.- PM 2.-


Conc.: CN 15; 16, 2a. p.; 17, inc. 3) irt fine; 132 al 136; 247; 248; 259;
260; 265; 273.- CPC 3 al 14; 28; 100, inc. b); 121, inc. b); 210; 216, 238, inc.
a), 271, 503, 508, 521, 533, 550, 566, 603, 613, 620, 685, 703; 733; 758; 812;
817.- COJ 5 al 36; 38 al 40; 42 al 45; 47 al 49; 53 al 60.- CC 61; 62; 2347;
2449, la. p.- CPP 31 al 45.- CPT 35; 37.- Ley 1680/01 Código de la Niñez y la
Adolescencia 158 al 161; 169.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de
Justicia 1; 3; 4; 11 al 18; 20 al 25; 27.- Ley 154/69 de Quiebras 26; 176; 177.-
Ley 635/95 que
reglamenta la Justicia Electoral 1 al 3; 6; 14 al 18; 83.- Ley 45/91 de Divorcio
Vincular 2, 17.- Acordada N° 10/95 que reglamenta el funcionamiento de la
Corte Suprema de Justicia.

1. JURISDICCION Y COMPETENCIA: Dice ALSINA que el Estado no


se limita a establecer el derecho, sino que garantiza su cumplimiento, este es el
contenido de la función jurisdiccional.
El Art. 5 del COJ define la jurisdicción cuando expresa: “La jurisdicción
consiste en la potestad de conocer y decidir en juicio y de hacer ejecutar lo
juzgado”.
La jurisdicción judicial es la facultad conferida a los jueces para
administrar justicia en las controversias con relevancia jurídica.
La jurisdicción es un atributo de la soberanía, de allí que todos los jueces
integrantes del Poder Judicial tienen jurisdicción, pero no todos tienen
competencia para conocer y decidir en un determinado asunto.
La competencia consiste en el límite de la jurisdicción. El Art. 7 del COJ
expresa: “Los jueces y tribunales ejercerán jurisdicción dentro de los límites de
su competencia”.
LASCANO define la competencia como la capacidad reconocida a
ciertos Jueces para ejercer jurisdicción en determinados casos.
La competencia es el ámbito de atribuciones del órgano. La .regla es que
la competencia sólo puede ser ejercida por sus propios agentes, en consecuencia
no corresponde la representación o el mandato, salvo que la ley expresamente
así lo autorice. Dentro de la competencia es un deber del agente ejercer sus
atribuciones, en tanto que los derechos y las obligaciones pueden no ejercerse o
no cumplirse.
Todos los jueces que integran el Poder Judicial están dotados de
jurisdicción. Pero no todos los jueces tienen competencia La potestad de juzgar
(jurisdicción) esta limitada por la Constitución y por la ley atendiendo a la
materia (civil, laboral, penal, contencioso-administrativo. del menor, electoral,
etc.)…al territorio: al valor o cuantía; al grado; al turno y a la conexidad.
1.1. El acto jurisdiccional, el administrativo y el legislativo:
Por las distintas consecuencias que de su correcta distinción se derivan
tiene una importante significación práctica diferenciar el acto jurisdiccional, el
acto legislativo y el acto administrativo.
L1.1. El acto jurisdiccional: Juzga la conducta frente a la norma abstracta.
Tiene carácter de cosa juzgada y es por tanto irrevisible. La sentencia se refiere a
un caso concreto y no obliga sino a quienes intervinieron como partes en el
juicio.
1.1.2. El acto legislativo: Establece una norma abstracta destinada a regir
la conducta; presenta los caracteres de ser general, abstracta, obligatoria y
coercitiva.
1.1.3. El acto administrativo: Es por esencia siempre revisible, por el
órgano judicial.

2. ELEMENTOS DE LA JURISDICCION: Los elementos de la


jurisdicción, uniformemente reconocidos, son:
2.1. Notio: Es el derecho de conocer una cuestión determinada.
2.2. Vocatio: Es la facultad de obligar a las partes a comparecer a juicio
dentro del plazo legal.
2.3. Coertio: Es la posibilidad de recurrir a la fuerza para lograr el
cumplimiento de las medidas ordenadas dentro del proceso, al efecto de hacer
posible su desenvolvimiento. Pueden ser sobre las personas o sobre las cosas.
2.4. Iudicium: Consiste en la facultad de dictar sentencia poniendo
término a la litis con carácter definitivo, es decir, con efecto de cosa juzgada.
2.5. Executio: Es el poder para ejecutar las resoluciones judiciales,
mediante el auxilio de la fuerza pública. También se denomina “imperium”.
Los elementos de la jurisdicción están fijados en la ley con prescindencia
de todo caso concreto.
La competencia, en cambio, debe determinarse en relación a cada caso
concreto. Siendo así, ante un caso litigioso deberá empezarse por examinar la
competencia por razón del territorio, y
dentro de ella la competencia por razón de la materia teniendo en cuenta el
monto del litigio, para saber si es de mayor o menor cuantía y la fecha de la
promoción de la demanda, para considerar el turno judicial

3. DERECHO A LA JURISDICCION: Es la facultad que tiene toda


persona de poder ocurrir ante el órgano judicial en procura de justicia como
consecuencia de la prohibición de hacerse justicia por mano propia (auto tutela).
Dispone la Constitución: «Nadie podrá hacer justicia por sí mismo ni reclamar
sus derechos con violencia, pero se garantiza la legítima defensa» (Art. 15 CN).
El juez debe ser el “juez natural”, es decir, los tribunales preexistentes
establecidos por la ley, en forma objetiva y con carácter permanente. En este
sentido el Art. 16, 2a. p., de la Constitución, establece: “Toda persona tiene
derecho a ser juzgada por tribunales y jueces competentes, independientes e
imparciales”.

4. UNIDAD DE JURISDICCION: El concepto unitario de jurisdicción en


el sentido de que ésta constituye la función pública de dirimir conflictos de
intereses, significa que el Estado a través del Poder Judicial debe tutelar el
derecho subjetivo, realizando a la vez el derecho objetivo, decidiendo la
controversia e imponiendo el cumplimiento de su decisión.
Ni el Poder Legislativo ni el Poder Ejecutivo cuando resuelven cuestiones
o juzgan (juicio político) emiten sentencias en el sentido y con los efectos que
éstas tienen en el ordenamiento jurídico. La Constitución es clara al respecto,
dice el Art. 248, ler. p.: «Queda garantizada la independencia del Poder Judicial.
Sólo él puede conocer y decidir en actos de carácter contencioso».
El juez como órgano del Estado, imparcial e independiente, es el único
capaz de decidir los conflictos en que es requerido a instancia de parte.
Para el justiciable, titular del interés en conflicto, la jurisdicción
constituye el único medio permitido para obtener el reconocimiento de su
derecho, corno consecuencia de la prohibición de la auto tutela.
5. COMPETENCIA RELATIVA Y ABSOLUTA: La competencia
territorial es relativa y por ende renunciable por las partes, en razón de que
básicamente se halla determinada por el domicilio de la persona (forum rei) ola
situación de la cosa (forum rei sitae).
En cambio la competencia por razón de la materia, el valor, el grado y el
turno es absoluta porque esta fundada en una división de funciones que por
afectar al orden público no puede ser modificada por las partes ni por el juez.

6. CLASES DE COMPETENCIA: El legislador teniendo en


consideración variados elementos y criterios distribuye la función jurisdiccional
entre los diversos órganos encargados de ejercerla.
6.1. Competencia por razón del territorio: La competencia territorial tiene
en cuenta el territorio del Estado, el cual es dividido en áreas, de allí nacen las
diversas circunscripciones judiciales dentro de las cuales los jueces que la
componen ejercen la plenitud de su competencia.
El Art. 26 del COJ preceptúa que la Corte Suprema de justicia ejercerá
“jurisdicción” en toda la República. Cabe puntualizar que el Artículo utiliza el
término jurisdicción con el sentido y alcance de competencia.
La competencia territorial está determinada por los límites de cada
circunscripción judicial, establece el Art. 13 del COJ
La competencia en razón del territorio esta basada en la división del
trabajo y por ella las personas se encuentran sometidas a la de su domicilio y las
cosas a la del lugar de su situación.
Para determinar cual es el juez competente por razón del lugar se debe
fijar en la clase de «acción» que se intenta promover. El término acción no se
halla aquí expresado en su sentido técnico-procesal, es decir, como el poder
jurídico que tiene todo sujeto de derecho, de acudir a los órganos
jurisdiccionales para reclamarles la satisfacción de una pretensión, según
COUTURE, como la facultad que se otorga a la persona para exigir del Estado
su intervención a los efectos de obtener la solución de una cuestión litigiosa,
como dice la Corte Suprema de Justicia en la S.D. No. 42
del 11 de Abril de 1988, sino como equivalente de los derechos personales o
reales invocados por las partes como fundamento de sus pretensiones.
La pretensión, materia de la acción que se intenta, puede referirse a un
derecho personal o a un derecho real. Los derechos personales son los que
autorizan a una persona a exigir a otra el cumplimiento de una obligación de dar,
hacer o no hacer. Los derechos reales son los que permiten usar, gozar o
disponer de cosa propia o ajena.
De acuerdo con el Art. 17 del COJ: En las acciones (pretensiones)
personales será competente el juez del lugar convenido para el cumplimiento de
la obligación (forum solutionis), y a falta de este, a elección del demandante, el
del domicilio del demandado (forum rei), o el del lugar del contrato (forum
contractus) con tal que el demandado se halle en el aunque sea accidentalmente.
A su vez, el Art. 16 del COJ establece: En las acciones reales sobre
inmuebles será competente el juez del lugar de situación (forum rei sitae). Si el
bien raíz estuviera ubicado en más de una circunscripción judicial, la
competencia pertenecerá al juez de aquella donde se hallare su mayor parte. Si
los inmuebles fueren varios y situados en distintas circunscripciones, será
competente el juez del lugar de situación del inmueble de mayor valor.
Cuando se ejerzan acciones reales sobre muebles, será competente el
juez del lugar donde se hallen (forum rei sitae), o el del domicilio del
demandado (forum rei), a elección del demandante.
6.2. Competencia por razón de la materia. La competencia _por razón de
la materia: civil y comercial, penal, laboral contencioso-administrativo, de la
niñez la adolescencia, electoral, etc. esta fundada en la naturaleza del derecho
que se aplica a la cuestión sometida a los jueces.
6.3. Competencia por razón del valor. La competencia por razón del
valor o cuantía tiene su razón en que los pequeños litigios no deberían
sustanciarse con las formalidades y los plazos con que se sustancian intereses de
mayor importancia. De allí el límite de la competencia por el monto o cuantía de
la causa que
origina la división entre jueces de paz, jueces letrados y jueces de primera
instancia.
La cuantía del juicio fija el límite de la competencia entre la justicia de
paz (hasta el equivalente a 60 jornales mínimos), la de menor cuantía, (entre la
cantidad de 60 y 300 jornales mínimos), y la de primera instancia (desde 300
jornales mínimo). Las dos primeras tienen limitada su competencia por razón de
un monto máximo y la última por un monto mínimo. Esto es sin perjuicio de
señalar que los jueces de paz y de la justicia letrada también tienen restringida su
competencia por otras cuestiones, relacionadas con la materia del juicio.
La Corte Suprema de Justicia podrá modificar por Acordada la cuantía
atendiendo a los indicadores económicos, preceptúa el Art. 685, in fine, del
CPC. Las regias de competencia por razón de la cuantía están dadas en el Art.
15 del COJ.
6.4. Competencia por razón del grado: La competencia por razón del
grado o funcional se da en los sistemas judiciales que, como el nuestro, cuentan
con una doble o triple instancia. Supone la existencia de tribunales superiores e
inferiores, donde aquéllos - cuando se interponen los recursos pertinentes -
tienen la función de revisar las resoluciones dictadas por éstos. “La competencia
en razón del grado esta determinada por las instancias judiciales, en la forma y
medida en que están establecidos los recursos en las leyes procesales” (Art. 26
COJ).
En nuestra estructura jurisdiccional rige el Principio de la doble
instancia, según el cual toda cuestión litigiosa puede ser examinada
sucesivamente por dos órganos jurisdiccionales distintos y, eventualmente,
tres. Sólo de manera excepcional una resolución judicial no es susceptible de
doble examen.
La organización del Poder Judicial de la República reconoce tres grados;
a) Jueces de Paz. Jueces Letrados y Jueces de Primera Instancia;
b) Tribunales de Apelación y;
c) Corte Suprema de Justicia.
Si la cuestión radicase originalmente ante un Juzgado de Paz, el juez de
Primera Instancia en los casos pertinentes - actúa como órgano jurisdiccional de
segundo grado.
6.4.1. Competencia de los Tribunales de Apelación en lo Civil y
Comercial (Segundo grado): La competencia de los Tribunales de Apelación
está delimitada en el Art. 32 del COJ. Los Tribunales de Apelación conocerán,
en sus respectivos fueros:
a) de los recursos concedidos contra las Sentencias Definitivas y
Resoluciones recurribles de los Jueces de Primera Instancia, de los Jueces
Letrados y de los Jueces de Instrucción. Las decisiones en los recursos contra las
Resoluciones de los Jueces Letrados y de los Jueces de Instrucción causarán
ejecutoria; también la sentencia que se dicte en el Amparo (Art. 581, in fine
CPC).
b) de los incidentes que se promuevan durante la substanciación de los
juicios, causando su resolución ejecutoria;
c) de los recursos por retardo o denegación de justicia de los Jueces de
Primera Instancia, de los Jueces Letrados y de los Jueces de Instrucción;
d) de las recusaciones e inhibiciones de los mismos jueces;
e) de las cuestiones de competencia relativas a los Jueces de Primera
Instancia, a los Jueces Letrados y a los Jueces de Instrucción;
f) de los recursos de reposición contra las providencias dictadas por el
Presidente y de aclaratoria de las Sentencias y Autos interlocutorios dictados por
el Tribunal; y,
g) los Tribunales de Apelación de las circunscripciones judiciales del
interior del país tendrán en sus respectivos fueros la superintendencia y potestad
disciplinaria sobre los juzgados y oficinas del Poder Judicial.
h) por vía de recurso, de las resoluciones denegatorias de inscripciones y
anotaciones en la Dirección de los Registros Públicos y por vía de consulta de la
que le formulare la Dirección (Art. 34 COJ); así como la apelación de las
resoluciones del Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial referentes a
las quejas sobre las actuaciones de los Escribanos (Art. 149 COJ).
i) la inspección de las oficinas de los Notarios Públicos (Art. 33 COJ).
Las resoluciones del Tribunal de Apelación del Trabajo causan ejecutoria
en los supuestos contemplados en los incs. a), b) y c) del Art. 35 del Código
Procesal del Trabajo.
6.4.2. Competencia de la Corte Suprema de Justicia (Tercer grado): El
Art. 28 del COJ atribuye competencia en única instancia a la Corte Suprema de
Justicia, respecto de los siguientes casos:
a) de las acciones y excepciones para declarar la inconstitucionalidad de
las leyes y la inaplicabilidad de las disposiciones contrarias a la Constitución
Nacional;
b) del recurso de Habeas Corpus; el Art. 133, ler p. de la Constitución, por
su parte establece: Esta garantía podrá ser interpuesta por el afectado, por sí o
por interpósita persona sin necesidad de poder por cualquier medio fehaciente, y
ante cualquier Juez de Primera Instancia de la circunscripción judicial
respectiva.
c) de la nacionalidad y su pérdida;
d) de los pedidos de exoneración del Servicio Militar Obligatorio;
e) de las contiendas de competencia entre los Tribunales y Juzgados
inferiores o entre éstos y los Tribunales Militares o los funcionarios del Poder
Ejecutivo;
O del enjuiciamiento y remoción de los Jueces y Magistrados Judiciales,
Miembros del Ministerio Público y de la Defensa Pública, Auxiliares de la
Justicia de Menores y del Síndico General de Quiebras, conforme a las
disposiciones de este Código. Compete también a la Corte Suprema de Justicia
enjuiciar por el mismo procedimiento a los Abogados y Procuradores para la
cancelación de la Matrícula, y a los Escribanos Públicos para la suspensión y
destitución. La cancelación de la Matrícula de los Rematadores, Oficiales de
Justicia, Traductores y demás peritos será reglamentada por la Corte Suprema de
Justicia. El procedimiento será sumario, con audiencia del interesado. El Art.
253 de la Constitución dispone: “Los magistrados judiciales sólo podrán ser
enjuiciados y removidos por la comisión de delitos, o mal desempeño de sus
fun-
ciones definido en la ley, por decisión de un Jurado de Enjuiciamiento de
Magistrados. Este estará integrado por dos ministros de la Corte Suprema de
Justicia, dos miembros del Consejo de la Magistratura, dos senadores y dos
diputados; estos cuatro últimos deberán ser abogados. La ley regulará el
funcionamiento del Jurado de enjuiciamiento de magistrados”.
g) de la recusación, de la inhibición e impugnación de inhibición de los
Miembros de la misma Corte Suprema de Justicia, del Tribunal de Cuentas y de
los Tribunales de Apelación;
h) de los recursos de reposición y aclaratoria, y de los pedidos de
ampliatoria interpuestos contra sus decisiones;
i) de las quejas por denegación de recurso o por retardo de justicia
interpuestas contra el Tribunal de Cuentas y los Tribunales de Apelación.
La Corte Suprema de Justicia entenderá por vía de apelación y nulidad:
a) de las sentencias definitivas dictadas por el Tribunal de Cuentas y de
los Tribunales de Apelación que modifiquen o revoquen las de primera
instancia, conforme a las disposiciones de los Códigos Procesales y a las leyes
respectivas;
b) de las resoluciones originarias de los Tribunales de Apelación en lo
Civil, Comercial, Criminal, de Cuentas y del Trabajo;
c) de las sentencias de los Tribunales de Apelación que impongan pena
de muerte o penitenciaría desde 15 a 30 años, las que no causarán ejecutoria sin
el pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia. Contra estas sentencias se
entenderán siempre deducidos los recursos de apelación y nulidad aunque las
partes las consientan.
La Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia, dispone:
Art. 3: Deberes y atribuciones. Son deberes y atribuciones de la Corte
Suprema de Justicia, en pleno:
a) Interpretar, cumplir y hacer cumplir la Constitución, la ley, el
reglamento interno, las acordadas y resoluciones; y velar por el cumplimiento de
los deberes establecidos para los jueces;
b) Dictar su propio reglamento interno, las acordadas, y todos los actos
que fueren necesarios para la mejor organización y eficiencia de la
administración de justicia;
c) Designar de las ternas respectivas, a los miembros de los tribunales,
jueces y agentes fiscales;
d) Suspender preventivamente, por sí o a pedido del Jurado de
Enjuiciamiento de Magistrados por mayoría absoluta de votos de sus miembros,
en el ejercicio de sus funciones, a magistrados judiciales enjuiciados, hasta tanto
se dicte resolución definitiva en el caso, sin perjuicio de las medidas que puedan
ser adoptadas con motivo del ejercicio de facultades disciplinarias;
e) Recibir en sesión plenaria o por intermedio de su Presidente o de
cualquiera de los vicepresidentes, el juramento o promesa de magistrados
judiciales, agentes fiscales y de otros funcionarios previstos en la Constitución o
las leyes;
f) Designar a los Miembros de la Corte Suprema de Justicia que
integrarán el Consejo de la Magistratura y el Jurado de Enjuiciamiento de
Magistrados;
g) Conocer y decidir en la recusación con causa, excusación e
impugnación de excusación de sus ministros, cuando éstos actúen en pleno.
Toda excusación deberá ser fundada. En ningún caso se admitirá la recusación
sin expresión de causa;
h) Conocer y decidir de conformidad con la ley, en única instancia, en los
conflictos de jurisdicción; en las contiendas de competencia entre el Poder
Ejecutivo y los Gobiernos Departamentales, entre éstos entre sí; entre los
Gobiernos Departamentales y las Municipalidad, y las suscitadas entre éstas.
Igualmente decidirá las contiendas de competencia entre los fueros civil y
militar;
i) Conocer y decidir en procedimiento sumarísimo en los recursos y
acciones que se interpongan o promuevan contra las resoluciones del Tribunal
Superior de Justicia Electoral, de acuerdo con el artículo 275 de la Constitución
y en los casos previstos en la legislación electoral;
j) Elaborar el anteproyecto de presupuesto del Poder Judicial;
k). Presentar en el mes de febrero una memoria de las gestiones realizadas
durante el año anterior, sobre el estado y las necesidades del Poder judicial, a los
Poderes Ejecutivo y Legislativo;
1) Iniciar y presentar proyectos de ley que tengan relación con la
organización y funcionamiento de la administración de justicia y de los
auxiliares de la justicia;
m) Conocer en las cuestiones que deriven del derecho de asilo y en los
casos de adquisición y readquisición de nacionalidad, así como sobre la
suspensión de la ciudadanía;
n) Designar a los funcionarios y empleados del Poder Judicial;
ñ) Nombrar, a propuesta del Consejo de Superintendencia de Justicia, al
Superintendente General de Justicia;
o) Remover al Superintendente General de Justicia;
p) Los demás deberes y atribuciones que establezcan la Constitución o la
ley, y no correspondan a los de alguna de sus salas.
Art. 11: Competencia. Son deberes y atribuciones de la Sala
Constitucional los siguientes:
a) Conocer y resolver sobre la inconstitucionalidad de las leyes y de otros
instrumentos normativos, declarando la inaplicabilidad de las disposiciones
contrarias a la Constitución en cada caso concreto y en fallo que sólo tendrá
efecto con relación a ese caso; y,
b) Decidir sobre la inconstitucionalidad de las sentencias definitivas o
interlocutorias, declarando la nulidad de las que resulten contrarias a la
Constitución.
Art. 13: Excepción de inconstitucionalidad. La Sala Constitucional tendrá
competencia para conocer y decidir en las excepciones de inconstitucionalidad
que se interpongan en cualquier instancia, de conformidad con lo establecido en
el artículo precedente y en las leyes procesales.
Art. 14.: Competencia. Son deberes y atribuciones de la Sala Civil y
Comercial los siguientes:
a) Conocer y decidir de las cuestiones de naturaleza civil y comercial que
sean recurribles ante la tercer instancia, conforme con las disposiciones de las
leyes procesales; y,
b) Revisar las resoluciones dictadas por los Tribunales de Apelación en lo
Laboral en los términos del artículo 37 del Código Procesal del Trabajo.
Art. 15: Competencia. Son deberes y atribuciones de la Sala Penal los
siguientes:
a) Conocer y decidir las cuestiones de naturaleza penal, correccional y
tutelar del menor que sean recurribles por ante la tercera instancia, conforme con
las disposiciones de las leyes procesales;
b) Revisar las resoluciones dictadas por las salas del Tribunal de Cuentas;
c) Supervisar los institutos de detención y reclusión, sin perjuicio de la
competencia de la Corte en pleno;
d) Conocer y decidir sobre los pedidos de extradición, por vía de revisión
en los casos previstos en la legislación penal;
e) Elevar dictamen al pleno de la Corte para que ésta informe al Poder
Ejecutivo sobre los casos previstos en el artículo 238, inciso 10) de la
Constitución;
f) Conocer y decidir de las sentencias de los Tribunales de Apelación que
impongan penas de penitenciaría de quince o más años, las que no causarán
ejecutoria sin el pronunciamiento de esta sala; y,
g) Conocer y resolver, en instancia original, los habeas corpus, sin
perjuicio de la competencia de otros jueces.
Art. 18: Recurso de Casación. La Corte Suprema de Justicia entenderá en
los recursos de casación que se planteen en los juicios, a tenor de las leyes de
procedimiento que rijan la materia.
Art. 27: Cuestiones no previstas. Las cuestiones no previstas en la
presente ley serán resueltas por la Corte Suprema de Justicia en pleno, en su
reglamento interno o mediante acordadas.
El Código Procesal del Trabajo, preceptúa:
Art. 37: La Corte Suprema de Justicia conocerá:
a. Los recursos de apelación que se interpongan contra las resoluciones
originarias de los tribunales de apelación del Trabajo;
b. Las contiendas de competencia entre los tribunales y jueces del Trabajo
y los de la justicia ordinaria;
c. Las quejas por denegación o retardo de justicia contra los tribunales de
apelación del fuero laboral; y
d. Las recusaciones e inhibiciones de los miembros de dicho organismo y
las de sus propios miembros.
Por su parte el Art. 259 de la Constitución, establece: “Son deberes y
atribuciones de la Corte Suprema de Justicia:
1) ejercer la superintendencia de todos los organismos del Poder Judicial
y decidir, en instancia única, los conflictos de jurisdicción y de competencia,
conforme con la ley;
2) dictar su propio reglamento interno. Presentar anualmente, una
memoria sobre las gestiones realizadas, el estado, y las necesidades de la justicia
nacional a los Poderes Ejecutivo y Legislativo;
3) conocer y resolver en los recursos ordinarios que la ley determine;
4) conocer y resolver, en instancia original, los hábeas corpus, sin
perjuicio de la competencia de otros jueces o tribunales;
5) conocer y resolver sobre inconstitucionalidad;
6) conocer y resolver en el recurso de casación, en la forma y medida que
establezca la ley;
7) suspender preventivamente por sí o a pedido del Jurado de
Enjuiciamiento de Magistrados por mayoría absoluta de votos de sus miembros,
en el ejercicio de sus funciones, a magistrados judiciales enjuiciados, hasta tanto
se dicte resolución definitiva en el caso;
8) supervisar los institutos de detención y reclusión;
9) entender en las contiendas de competencia entre el Poder Ejecutivo y
los gobiernos departamentales y entre éstos y los municipios; y
10) los demás deberes y atribuciones que fije esta Constitución y las
leyes”
Con relación a la inconstitucionalidad los Arts. 259, inc. 5) y 260 de la
Constitución, estatuyen: «De los deberes y de las atribu-
ciones, Son deberes y atribuciones de la Corte Suprema de Justicia: 5) conocer y
resolver sobre inconstitucionalidad;...”.
“De los deberes y de las atribuciones de la Sala Constitucional. Son
deberes y atribuciones de la Sala Constitucional: 1) conocer y resolver sobre la
inconstitucionalidad de las leyes y de Otros instrumentos normativos, declarando
la inaplicabilidad de las disposiciones contrarias a esta Constitución en cada
caso concreto y en fallo que sólo tendrá efecto con relación a ese caso, y
2) decidir sobre la inconstitucionalidad de las sentencias definitivas o
interlocutorias, declarando la nulidad de las que resulten contrarias a esta
Constitución.
El procedimiento podrá iniciarse por acción ante la Sala Constitucional de
la Corte Suprema de Justicia, y por vía de la excepción en cualquier instancia, en
cuyo caso se elevarán los antecedentes a la Corte».
La Acordada N° 10/95 que reglamenta el funcionamiento de la Corte
Suprema de Justicia, preceptúa:
Art. 17. La Corte en pleno conocerá de:
a) Las contiendas de competencia entre el Poder Ejecutivo y los
Gobiernos Departamentales, entre éstos entre sí; entre los Gobiernos
Departamentales y las Municipalidades, y las suscitadas entre éstas;
b) La determinación del fuero, en caso de contienda de competencia entre
el fuero civil o militar;
c) La recusación o excusación de sus Ministros. En la hipótesis de que el
inhibido o recusado fuere el Presidente de la Corte, lo sustituirá el
Vicepresidente lo.;
d) Los asuntos sometidos a la Corte en pleno a petición de cualquier
Ministro;
e) Todas aquellas cuestiones que por la Constitución o las leyes no
tuvieren específica asignación de competencia a alguna de sus salas.
Art. 18. La Sala Constitucional de la Corte conocerá de:
a) Aquellas cuestiones sometidas expresamente a su competencia por la
Constitución Nacional (art. 260) ola Ley (arts. 11 y 13 de la Ley 609);
b) Los casos de objeción de conciencia o de exoneración del Servicio
Militar Obligatorio;
c) Los recursos deducidos en los juicios de amparo constitucional.
d) Los recursos interpuestos contra fallos de los Tribunales Militares (art.
174 CN).
Art. 19. Serán tramitados ante la Sala Constitucional:
a) La adquisición de nacionalidad paraguaya;
b) Readquisición y pérdida de nacionalidad;
c) Suspensión de la ciudadanía;
d) Los recursos que establezca la ley y las acciones de incons-
titucionalidad deducidos contra decisiones del Tribunal Superior de Justicia
Electoral.
e) Cuestiones que deriven de la concesión del derecho de asilo.
Art. 20. Las cuestiones mencionadas en el artículo anterior serán
tramitadas ante la Sala Constitucional, y el Presidente de ésta, antes del
llamamiento de autos o del dictamiento de la sentencia o decisión, comunicará
los asuntos en trámite en la primera sesión ordinaria de la Corte, para su
tratamiento y decisión.
Art. 21. La Sala Civil y Comercial de la Corte conocerá de:
a) Las cuestiones mencionadas en el artículo 14 de la Ley 609;
b) Las cuestiones derivadas del arbitraje comercial nacional o
internacional, así como las de ejecución de sentencias extranjeras.
Art. 22. La Sala Penal conocerá de:
a) Las cuestiones indicadas en el artículo 15 de la Ley 609;
b) El otorgamiento de la libertad condicional.
65. Competencia por raz6n del turno: La competencia por razón del turno
tiene su fundamento en la división del trabajo y en el interés práctico, ya que la
posibilidad de la actuación conjun-
ta y a un mismo tiempo de todos los jueces derivaría, cuando menos, en un
desorden administrativo. Es potestad de la Corte Suprema de Justicia, en virtud a
lo dispuesto en los Arts. 21 y 29, inc. h) del COJ, establecer el turno de los
Juzgados y Tribunales.
6.6. Conexidad: La conexidad, es una excepción a las reglas de
competencia, no obstante se halla incluida como tal en el Art. 11 del COJ.
De acuerdo con COLOMBO existe conexidad cuando causas
sustancialmente diversas tienen en común el título, el objeto o ambos; o cuando
el objeto o el título de una de ellas tiene con el título o el objeto de la otra una
relación tal que las decisiones que hubiesen de recaer en las distintas causas
deban tener el mismo fundamento, y éste no pudiera ser admitido o negado en
unas v viceversa, sin que exista contradicción y, eventualmente, imposibilidad
de ejecución.
En razón de esta vinculación estas cuestiones deben corresponder a la
competencia del juez que entiende en una de ellas, considerada la cuestión
principal, aún cuando la otra por su naturaleza o monto sea de la competencia de
otro juez.
El principio que fundamenta este desplazamiento de la competencia por
conexidad es el denominado Principio de continencia de la causa, según el cual
las pretensiones conexas entre sí deben debatirse en un mismo juicio y ser
decididas, en tanto sea posible, en una misma sentencia., v.g.: es competente
para entender en la tercería el juez de la ejecución, aunque aquélla por su cuantía
corresponda a Otro juez; el juicio ordinario posterior al ejecutivo previsto en el
Art. 471 CPC, debe promoverse ante el mismo juez que intervino en la
ejecución; la demanda reconvencional debe deducirse ante el juez de la demanda
original, según el Art. 238, inc. a) del CPC.
6.7. Fuero de Atracción: El fuero de atracción es una particular cualidad
de los procesos universales, es decir, de aquellos en que se tratan cuestiones que
afectan la universalidad de un patrimonio, a los efectos de su transmisión o
liquidación, para que todos los procesos que se vinculan con ése patrimonio se
tramiten y
decidan ante el juez competente para conocer en el proceso universal.
El fuero de atracción sólo procede en las demandas de contenido
patrimonial y tiene por finalidad facilitar la ordenada liquidación del patrimonio
en beneficio de todos los interesados y una correcta administración de justicia.
Los procesos universales que, de acuerdo con nuestra legislación, ejercen
fuero de atracción son: Sucesión, Disolución de la comunidad conyugal y
Quiebra.
6.7.1. Sucesión. Remisión: En las sucesiones es competente el juez del
lugar del último domicilio del causante (Art. 2449, la. p. CC). Véanse
comentarios al Art. 733 del CPC a los que me remito.
6.7.2. Disolución de la comunidad conyugal. Remisión: En este tipo de
juicio es competente el juez del último domicilio conyugal. Se considera último
domicilio conyugal el lugar en que por acuerdo de los cónyuges estos hacen vida
en común (Art. 14, ler. p. Ley 1/92). Véanse comentarios al Art. 620 del CPC a
los que me remito.
6.7.3. Quiebra: Es competente para conocer de la quiebra el juez de
primera instancia de la justicia común del lugar donde el deudor tuviese su
negocio, su sede social o su domicilio. Si tuviese varios establecimientos, lo será
el juez del lugar donde el deudor tenga la administración o negocio principal. En
el caso de que no tuviese ningún establecimiento o no pudiese determinarse el
lugar del asiento principal de sus negocios será competente el juez de su
domicilio real o el del legal, en su caso» (Art. 176 Ley 154/69).
Son de competencia del juez que entiende en la quiebra:
1) Las demandas contra el deudor respecto de sus bienes o contra la masa,
aún las ya iniciadas.
2) Las acciones de revocación.
3) Las acciones emergentes del concordato homologado.
4) Las acciones de restitución.
«Los juicios promovidos por o contra el fallido que tengan contenido
patrimonial s2rán continuados por el síndico o contra él. Se exceptúan los juicios
relativos a bienes o derechos cuya administración y disposición conserve el
fallido» (Art. 84 Ley 154/ 69).
La quiebra no ejercerá fuero de atracción sobre el juicio ejecutivo
prendario (Art. 2347 CC). Las ejecuciones hipotecarias promovidas por las
Sociedades de Ahorro y Préstamo para la vivienda no son atraídas por el fuero
de atracción de la quiebra, de acuerdo con el Art. 115 de la Ley 325/71.

7. JUSTICIA LETRADA: En lo que atañe a la justicia letrada, creada por


la Ley 879/81 (Código de Organización Judicial), el Art. 43, de conformidad en
el Art. 685, 3er. p. del CPC, previene:
«Los Juzgados Letrados conocerán, siempre que la cuantía de la demanda
no exceda del equivalente a trescientos jornales mínimo legal para actividades
diversas no especificadas en la Capital de la República, en los siguientes juicios:
a) los asuntos civiles y comerciales y las demandas reconvencionales;
b) los juicios sucesorios; (derogado por el Art. 685, 20 p., in fine del
CPC); y
c) las demandas por desalojo, rescisión, cumplimiento, cobro de alquileres
y demás cuestiones vinculadas al contrato de locación.
Entenderán en todos los casos de informaciones sumarias de testigos»
(modificado por el Art. 685, 2° p. del CPC).
El Art. 685, 2o. p. del CPC al establecer la competencia por razón de la
materia de los jueces letrados, dispone: «Por razón de la materia, los jueces
serán competentes para conocer y decir en todos los asuntos civiles y
comerciales y en todos los casos de informaciones sumarias de testigos, a
excepción de aquellas que deban plantearse con motivo de juicios que no fueren
de su competencia. Son incompetentes para entender en los juicios de convo-
cación de acreedores y quiebras, los relativos a la posesión y propiedad del
inmueble, salvo aquellos que se planteen con motivo
de una tercería de dominio, los juicios laborales, de amparo, las cuestiones
vinculadas al derecho de familia y los juicios sucesorios”.

8. JUSTICIA DE PAZ: El Código de Organización Judicial (Ley 879/81)


modificó y derogó parcialmente la Ley de procedimientos para la Justicia de Paz
de 1.898, estableciendo las siguientes reglas de competencia:
“Los Juzgados de Paz en lo Civil, Comercial y Laboral conocerán:
a) de los asuntos civiles, comerciales o laborales en los cuales el valor del
litigio no exceda del equivalente de sesenta jornales mínimo legal para
actividades diversas no especificadas en la Capital de la República, con
exclusión de los que se refieran al estado civil de las personas, al derecho de
familia, convocación y quiebras, y acciones reales y posesorias sobre inmuebles,
y sucesiones;
b) de las demandas por desalojo, por rescisión de contratos de locación
que sólo se funden en la falta de pago de alquileres y de las reconvencionales,
siempre que en todos estos casos no se exceda de la cuantía atribuida a su
competencia; y
c) de las reconvenciones que se encuadren dentro de los límites de su
competencia” (Art. 57 COJ).
“Competerá además a los Juzgados de Paz en lo Civil, Comercial y
Laboral:
a) practicar las diligencias que les fueren encomendadas por los Juzgados
y Tribunales.
b) realizar el inventario de los bienes de las personas fallecidas sin
parientes conocidos o con herederos ausentes o menores de edad que no tengan
representantes legales, y disponer la guarda de los mismos.
c) certificar la existencia de personas y sus domicilios;
d) comunicar a los Juzgados Tutelares los casos de abandono material o
moral, malos tratos y orfandad de menores;
e) autenticar firmas; y,
f) ejercer funciones notariales dentro de su jurisdicción, siempre que no
existan en ellas Escribanos Públicos con Registro” (Art. 58 COJ). Este inciso se
halla modificado por el Art. 1 de la Ley 903/96. (Ver Art. 107 del COJ).
Los Jueces de Paz en lo Civil, Comercial y Laboral conocerán de las faltas
e instruirán sumarios en los casos de comisión de delitos cuando en su
jurisdicción no hubiere Juez de Paz en lo Criminal o Juez de Instrucción (Art. 59
COJ).
El juez de paz del lugar en que se encuentren los bienes hereditarios
realizará el inventario y avalúo de los mismos, cuando el juez competente le
otorgue comisión al efecto (Art. 758 CPC).

9. CODIGO DE ORGANIZACION JUDICIAL: Las principales reglas de


competencia se hallan establecidas en el Código de Organización Judicial (Ley
879/81 y su modificación por la Ley 963), cuyo texto se encuentra transcripto en
el Anexo al Tomo II de esta obra.

ART. 3.- CARÁCTER DE LA COMPETENCIA. La competencia


atribuida a los jueces y tribunales es improrrogable. Exceptúase la competencia
territorial, que podrá ser prorrogada por conformidad de partes, pero no a favor
de jueces extranjeros, salvo lo establecido en leyes especiales.

Antec.: CNC 3.- PM 3.- CPCC 2.-


Conc.: CPC 2; 4 al 8; 224, inc. a); 703.- COJ 6; 14; 16; 19.-CC 61;
62; 884, inc. c); 1560; 2346; 2347; 2449.- Ley 154/69 de Quiebras 176; 177.-
Tratado de Montevideo (1940) 56.- Ley 489/95 Orgánica del Banco Central del
Paraguay 2, 3er. p.-Ley 597/95 que aprueba el Protocolo de Buenos Aires sobre
Jurisdicción Internacional en Materia Contractual.-
1. PRINCIPIO DE LA IMPRORROGABILIDAD DE LA
COMPETENCIA: El precepto consagra el Principio de la improrrogabilidad de
la competencia. Siendo la jurisdicción un atributo de la soberanía, no pueden
quedar sometidas a la voluntad de las partes las cuestiones referentes a la
competencia de los jueces y tribunales.
1.2. Carácter: La competencia debe ejercerse por sus propios agentes y no
por representación o por mandato, salvo que exista expresa autorización de la
Ley.
Dentro de la competencia es un deber del agente ejercer sus atribuciones,
a diferencia de los derechos y obligaciones que pueden dejar de ejercerse.
La competencia, por regla general, es una cuestión de orden público y
tiene carácter absoluto, salvo la territorial, que es relativa. Véase comentario al
Art. 2 del CPC, numeral 5.

2. PRORROGABILIDAD DE LA COMPETENCIA TERRITORIAL:


La prórroga de la competencia territorial es procedente tratándose de
pretensiones fundadas en derechos personales o reales. Conforme a la moderna
doctrina procesal también alcanza a la generalidad de los juicios, salvo aquellas
cuestiones en que la ley específicamente lo impida como sería el caso del Art.
2449 del C. Civil para las sucesiones, por aplicación del fuero de atracción; la de
los Arts. 2346 y 2347 deI C. Civil para la Prenda con Registro y la de los Arts.
176 y 177 de la Ley 154 de Quiebras.

3. PROHIBICION LEGAL: La imposibilidad de la prórroga de la


competencia territorial a favor de jueces extranjeros se basa en el hecho de que
la soberanía nacional no podría permitirlo.
A los particulares les está vedado crear a su arbitrio jurisdicciones
territoriales o delegar las establecidas con arreglo a los principios de derecho
internacional ya que de admitirse, como sostiene PODETTI, implicaría Sustraer
por ese medio de la competencia de los jueces nacionales asuntos que conforme
a las reglas de derecho nacional e internacional les corresponde.
4. TRATADO DE MONTEVIDEO: El Tratado de Derecho Civil
Internacional de Montevideo de 1940 en el Art. 56 admite la prórroga sólo en
las acciones personales de índole patrimonial.

5. TRATADO DE ASUNCION: Por Ley N° 597/95 el Paraguay aprobó


el Protocolo de Buenos Aires de fecha 5 de agosto de 1994 sobre Jurisdicción
Internacional en Materia Contractual. Dicho Protocolo forma parte integrante
del Tratado de Asunción por cuya virtud fue creado el Mercosur.
En la mencionada Ley se establece cuanto sigue:
“El presente Protocolo se aplicará a la jurisdicción contenciosa
internacional relativa a los contratos internacionales de naturaleza civil o
comercial celebrados entre particulares personas físicas o jurídicas:
a) Con domicilio o sede social en diferentes Estados Partes del Tratado
de Asunción;
b) Cuando por lo menos una de las partes del contrato tenga su
domicilio o sede social en un Estado Parte del Tratado de Asunción y además
se haya hecho un acuerdo de elección de foro a favor de un juez de un Estado
Parte y exista una conexión razonable según las normas de jurisdicción de este
Protocolo” (Art. 1, Ley 597/95).
“El ámbito de aplicación del presente Protocolo excluye:
1. Los negocios jurídicos entre los fallidos y sus acreedores y demás
procedimientos análogos, especialmente los concordatos;
2. Los acuerdos en el ámbito del derecho de familia y sucesorio;
3. Los contratos de seguridad social;
4. Los contratos administrativos;
5. Los contratos laborales;
6. Los contratos de venta al consumidor;
7. Los contratos de transporte;
8. Los contratos de seguros;
9. Los derechos reales - (Art. 2, Ley 597/95).
“En los conflictos que surjan en los contratos internacionales en materia
civil o comercial serán competentes los tribunales del Estado Parte a cuya
jurisdicción los Contratantes hayan acordado someterse por escrito, siempre
que tal acuerdo no haya sido obtenido en forma abusiva» (Art. 4, Ley 597/95).
«En ausencia de acuerdo tienen jurisdicción a elección del actor:
a) Los jueces del lugar de cumplimiento del contrato;
b) Los jueces del domicilio del demandado;
c) Los jueces de su domicilio o sede social cuando demostrare que
cumplió con su prestación» (4rt. 7, Ley 597/95).
«Las personas jurídicas con sede en un Estado Parte, que celebren
contratos en otro Estado Parte, pueden ser demandadas ante los jueces de este
último” (Art. 11, Ley 597/95).

6. LEY 489/95 ORGANICA DEL BANCO CENTRAL DEL


PARAGUAY: En virtud de esta Ley en los contratos internacionales de
carácter económico o financiero en los cuales sea parte, el Banco Central del
Paraguay podrá someterse al derecho o a tribunales judiciales o arbitrales
extranjeros.

7. VIAS PARA DENUNCIAR LA INCOMPETENCIA: La parte que


considera que la demanda ha sido promovida ante juez incompetente puede
deducir la excepción de incompetencia prevista en el Art. 224, inc. a) del CPC
por cualquiera de las dos vías establecidas en el Art. 8 del CPC: la declinatoria
o la inhibitoria.

8. DOMICILIO ESPECIAL: De acuerdo con el Art. 62 del C. Civil la


constitución de un domicilio especial en un acto jurídico implica la prórroga de
la competencia territorial. Es de advertir que el C. Civil utiliza en dicho
Artículo la expresión “jurisdicción”, como sinónimo de competencia.
ART. 4.- PRÓRROGA EXPRESA O TÁCITA DE LA COMETENCIA
TERRITORIAL. La prórroga puede ser expresa o tácita.

Será tácita respecto del actor, por el hecho de haber entablado la


demanda; respecto del demandado, por haberla contestado o dejado de hacerlo,
u opuesto excepciones previas, sin articular la declinatoria.

Una vez prorrogada la competencia, queda definitivamente fijada para


todas las instancias del proceso.

Antec.: CNC 4.- PM 4.-


Conc.: CPC 2; 3; 5 al 7; 230.- CC 62; 884, inc. c).

1. MODALIDADES: La primera parte de la norma establece las


modalidades que puede adoptar la prórroga de la competencia territorial
expresa o tácita.
La prórroga expresa esta fundada en la conveniencia e interés de las
partes y en el supuesto de que todos los jueces de la República ofrecen
idénticas garantías para los justiciables, además de que con ello no se vulnera
el orden público.
La prórroga de la competencia territorial es comunmente utilizada en
ciertos tipos de contratos, como los llamados de adhesión o por la constitución
de un domicilio especial a tales efectos (Art. 62 CC).
La prórroga de la competencia territorial pueda concertarse incluso una
vez promovida la demanda, durante la sustanciación del proceso

2. FORMA DEL ACUERDO: El convenio en el que se pacta la prórroga


de la competencia debe ser escrito y expreso, con la determinación precisa del
juez o tribunal a quien se someten las partes.
El acuerdo debe ser claro de suerte que no pueda dar lugar a dudas o
vacilaciones en su interpretación y aplicación.

3. FUNDAMENTO DE LA PRORROGA TACITA: La prórroga tácita


se funda en la presunción de que el actor por el hecho de promover la demanda
ante un cierto juez, que no es el competente, acepta la competencia del mismo.
En el caso del demandado, en que acepta la competencia del juez si
contesta la demanda o deja de hacerlo u opone excepciones previas sin
articular la declinatoria,

4. PRINCIPIO “PERPETUATIO IURISDICTIONIS”: La parte final del


Artículo sub examine consagra el Principio de la “perpetuatio iurisdictionis”,
en virtud del cual la competencia debe mantenerse firme y es inatacable una
vez que queda consentida o establecida. El Art. 230 del CPC establece al
respecto: ‘Una vez firme la resolución que desestime la excepción de
incompetencia, las partes no podrán argüir la incompetencia en lo sucesivo, ni
podrá ser ella declarada de oficio».
No obstante la vigencia del mencionado principio procesal, la
incompetencia absoluta puede articularse en cualquier etapa del proceso, v.g.:
cuestiones de exclusiva competencia de la Corte Suprema de Justicia.
Véase comentario al Art. 5 del CPC numeral 1.

ART. 5.- COMPETENCIA NACIONAL. La competencia del juez


paraguayo subsistirá hasta el fin de las causas iniciadas ante él, aunque
cambien durante el proceso las circunstancias que determinaron inicialmente
su competencia.

Antec.: CNC 5.- PM 5.-


Conc.: CPC 2; 4, in fine; 7; 230.- COJ 19; 20, 2° p.
1. PRINCIPIO «PERPETUATIO IURISDICTIONIS»: Este artículo
tiene su fundamento en el Principio de la «perpetuatio iurisdictionis» (Ver
comentario al Art. 4 del CPC numeral 4), en cuya virtud todo proceso debe ser
terminado donde ha comenzado.
La situación de hecho existente y la legislación vigente en el momento
de la promoción de la demanda determinan la competencia del juez o tribunal,
no teniendo consecuencias a su respecto los sucesivos cambios que podrían
producirse en aquéllas.
Siendo así, la competencia del juez o tribunal es inatacable y debe
permanecer firme aunque varíen las circunstancias que la hayan fundado, V.g.:
variación del objeto litigioso o del domicilio del demandado.
Fiel al mencionado Principio el Art. 20, 2° p. del COJ, dispone: “El
cambio de domicilio o residencia del tutor o curador, o del menor o incapaz,
no altera la competencia”.

ART. 6.- COMPETENCIA DE JUECES COMISIONADOS.


Los jueces comisionados para la práctica de diligencias determinadas, podrán
resolver los incidentes y peticiones que se plantearen con motivo de su
realización. Los recursos interpuestos contra las resoluciones dictadas por ellos
se concederán sin efecto suspensivo.

Antec.: CNC 6.- PM 7.- CPCC 3.-


Conc.: CN 247, 2º p.- CPC 2; 128 al 130; 265; 400, 2a. p.; 758.-COJ 6,
2° p.- Tratado de Montevideo (1940) 3; 4; 11.- Convenciones Interamericanas
de Panamá (1975).-

1. CARACTER DE LA COMPETENCIA: El carácter indelegable que


posee la competencia es de su misma esencia y naturaleza en razón de que
emana de la soberanía. Debe ser ejercida por quien se halla investido de esa
facultad y deber por la Constitución (Art. 247, 2° p. CN).
La competencia debe ser ejercida por sus propios agentes y no por
representación o por mandato, salvo que exista expresa autorización de la Ley.
En materia de competencia es un deber del agente ejercer sus
atribuciones, a diferencia de los derechos y obligaciones que pueden dejar de
ejercerse.
Véase el comentario al Art. 3 del CPC numeral 1.

2. ACTOS QUE PUEDEN REALIZAR LOS JUECES COMI-


SIONADOS: Es sabido que muchas veces el juez o tribunal competente no
puede realizar por sí mismo actos procesales de distinta índole que han de
tener lugar fuera de su circunscripción, tales como: notificaciones,
diligenciamiento de pruebas, etc. En estos casos debe valerse de otros jueces.
Dichos jueces, denominados jueces comisionados o exhortados, sólo
pueden realizar el acto o diligencia que precisamente se les encomienda y sin
que ello suponga delegación de competencia sino simple cooperación o auxilio
judicial.
El juez comisionado debe limitarse a cumplirla solicitud (oficio o carta
rogatoria) dentro de los límites fijados por ella y no tiene más facultades que
las que el juez comisionante le delega o las que sean implícitas para la útil
ejecución de las medidas requeridas.
La facultad conferida por el Artículo sub examine a favor del juez
comisionado para conocer y decidir en los incidentes y peticiones que se
dedujeren, no obstante hallarse basada en el Principio de economía procesal,
no debe ser violatoria de las reglas mencionadas precedentemente.

3. EFECTO DEL RECURSO: La última parte de la norma al prever el


efecto no suspensivo del recurso, establece una excepción a la regla de que la
concesión de los recursos es con efecto suspensivo.

4. TRATADO DE MONTEVIDEO: De acuerdo con los Arts.


3 y 4 del Tratado de Montevideo de 1940 los exhortos y cartas
rogatorias deben estar debidamente legalizados. Pero si se cursan por vía
diplomática o por conducto de los cónsules, no necesitarán legalización de
firmas, de conformidad al Art. 11 del citado Trata do.

5. CONVENCIONES INTERAMERICANAS DE PANAMA:


La República del Paraguay tiene suscriptas y ratificadas las Convenciones
Interamericanas de Panamá acordadas durante la Primera Conferencia
Interamericana Especializada en Derecho Internacional Privado (CIDIP-l),
convocada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) llevada a
cabo en la Ciudad de Panamá del 14 al 30 de Enero de 1975, entre las que se
encuentran las referidas a los Exhortos o Cartas Rogatorias. Recepción de
Pruebas en el extranjero y Régimen legal de los Poderes a ser utilizados en el
extranjero.

ART. 7.- DECLARACIÓN DE INCOMPETENCIA. Toda demanda


debe interponerse ante juez competente, y siempre que de la exposición del
actor resulte no ser de la competencia del juez ante quien se deduce, deberá
dicho juez inhibirse de oficio, sin más actuaciones, mandando que el
interesado ocurra ante quien corresponda, salvo lo establecido por los artículos
3º y 4°.

Antec.: CNC 7.- PM 8.- CPCC 4.-


Conc.: CPC 2 al 5; 8; 34; 216; 224, inc. a); 230; 232.-

1. PRESUPUESTO PROCESAL: La competencia del juez o tribunal es


un presupuesto procesal, de allí que si no la tuviere en el caso concreto
sometido a su conocimiento debe inhibirse de of ido, de lo Contrario no habría
proceso válido y las actuaciones serían nulas.
La competencia debe resultar claramente del escrito de manda, no
siendo así el juez mandará que el actor exprese lo necesario a este respecto, de
acuerdo con el Art. 216, 2° p. del CPC.

2. OPORTUNIDADES PARA PRONUNCIARLA: El Articulo


comentado se refiere a la competencia por razón de la materia valor o grado.
En cuanto a la competencia territorial ésta sólo podrá pronunciarse
cuando el demandado intervenga, quien, como dije al comentar el Art. 4 del
CPC, puede prorrogarla tácitamente al no denunciar la incompetencia. Esta es
la primera oportunidad que tiene el juez para declarar su competencia.
La segunda oportunidad tiene el juez al resolver la excepción de
incompetencia que puede oponer el demandado (Art. 224, inc. a) CPC). De allí
en más las partes no podrán discutir cuestiones de competencia como tampoco
podrá ser declarada de oficio de acuerdo con el Art. 230 del CPC.

3. EFECTOS DE LA DECLARACION DE INCOMPETEN


CIA: La parte final de la disposición en concordancia con el Art. 232, ler. p.
del CPC, establece que declarada la incompetencia el interesado está facultado,
silo quisiere, para promover de nuevo su demanda ante el juez tenido por él
como competente y sin perjuicio de que de resultar éste incompetente vuelva a
producirse de nuevo el fenómeno analizado.

4. DUDA SOBRE LA COMPETENCIA. REMISION: Véase el


comentario al Art. 216 del CPC numeral 2 al que me remito.
SECCION II

DE LAS CUESTIONES DE COMPETENCIA

ART. 8.- VÍAS PARA PROMOVERLAS. Las cuestiones de


competencia podrán promoverse por vía de declinatoria o de inhibitoria,
indistintamente.

En uno y otro caso, la cuestión sólo podrá promoverse antes de haberse


consentido la competencia de que se reclama.

Elegida una vía, no podrá usarse la otra.

Antec.: CNC 8.- PM 7.- CPCC 346, ler. p.; 348, 2o y 3er. p.; 350.-
Conc.: CPC 2 al 7; 9 al 14; 216; 223; 224, inc. a); 230 al 232; 464; 703.-

1.- CUESTIONES DE COMPETENCIA: La competencia de los jueces


y tribunales es un presupuesto de la validez del proceso. De ello surge la
necesidad de resolver las situaciones en que se niega la facultad de un cierto
juez de conocer y decidir en un juicio determinado. Dicha circunstancia
origina las denominadas cuestiones de competencia, que tratan de evitar el
nacimiento de un proceso cuyas actuaciones puedan ser objeto de nulidad, pro-
duciéndose, consecuentemente, un dispendio de la actividad jurisdiccional.

2.- VIAS PROCESALES: El precepto establece las dos vías aptas para
lograr el objetivo enunciado:
2.1. La declinatoria: Debe promoverse como excepción previa ante el
mismo Juez que comenzó a conocer la causa, pidiéndole la parte que lo
considera incompetente que así lo declare.
2.2. La inhibitoria: La parte debe presentarse ante el juez que crea
competente pidiéndole que se dirija al que estima no serlo para que éste se
declare incompetente.

3. DECLARACION DE OFICIO: El juez puede, también, de oficio


declararse incompetente al promoverse la demanda (Arts. 7 y 216, 2o. p. del
CPC).

4. PROHIBICION: La disposición comentada prohíbe expresamente la


posibilidad del empleo simultáneo o sucesivo de la declinatoria e inhibitoria.
Siendo así, escogida una de las vías procesales no puede posteriormente ser
reemplazada por la otra, ni ser empleadas en forma sucesiva.

5. MEDIDAS CAUTELARES DICTADAS POR JUEZ IN-


COMPETENTE: Las medidas cautelares decretadas por un juez incompetente
serán válidas siempre que hayan sido dictadas con arreglo a las disposiciones
de este Código, y sin que ello importe prórroga de su competencia para
entender en el juicio que deba iniciarse en adelante, de acuerdo con el Art. 703
del CPC. En el juicio ejecutivo si se declara la incompetencia el embargo
trabado se mantendrá con carácter preventivo durante quince días contados
desde que la resolución quede firme, si dentro de dicho plazo no se reiniciare
la ejecución se producirá la caducidad automática (Art. 464 CPC).

ART. 9.- OPORTUNIDAD PARA PROPONER LA DECLINATORIA


O LA INHIBITORIA. La declinatoria se sustanciará como las demás
excepciones previas, ante el juez que haya comenzado a conocer y, declarada
procedente, se estará a lo dispuesto por el artículo 7º
La inhibitoria podrá plantearse hasta el momento de oponer excepciones
o de contestar la demanda, ante el juez que la parte considere competente,
cualquiera sea su fuero, debiendo presentarse copia de la demanda y de los
documentos acompañados a la misma.

Antec.: CNC 9.- PM 9.- CPCC 346, 2o. y 3er. ps.; 349.-
Conc.: CPC 7; 8; 10 al 14; 186 al 189; 222; 223; 224, inc. a); 229 al 232;
460, 3er. p.; 683, inc. f); 686, inc. b).

1. OPORTUNIDAD PARA DEDUCIR LA DECLINATORIA:


La declinatoria se opone como excepción de previo y especial pro-
nunciamiento, dentro del plazo de dieciocho días para contestar la demanda, o
reconvención, en el proceso de conocimiento ordinario (Arts. 222; 223; 224,
inc. a); 234 CPC)
En el juicio ejecutivo la excepción se debe oponer dentro de los cinco
días de notificada la citación para oponer excepciones (Art. 460, 3er. p. CPC),
En el Proceso de conocimiento sumario las excepciones dilatorias se
opondrán conjuntamente con la contestación de la demanda, pero serán
resueltas con carácter previo (Art. 683, inc. f) CPC).
En los Juicios de menor cuantía las excepciones dilatorias se opondrán
con la contestación de la demanda y, previo traslado, serán resueltas en la
sentencia definitiva, como primer punto de la misma (Art. 686, inc. b) CPC).
Si la excepción de incompetencia es declarada procedente, el interesado
podrá ocurrir ante el juez que corresponda y que él cree que será ahora
competente (Arts. 7, in fine y 233, ler p. CPC).

2. OPORTUNIDAD PARA DEDUCIR LA INHIBITORIA: La garantía


de la defensa en juicio supone la posibilidad que tiene toda persona de ocurrir
ante el órgano jurisdiccional que él considera competente para que le imparta
justicia. Por ello, la inhibitoria se plantea ante el juez que el demandado estima
competente. Podrá hacerlo hasta el momento de oponer excepciones o de
contestar la demanda.
A diferencia de la declinatoria, en lugar de deducirse ante el juez que
comenzó a conocer la causa, la inhibitoria se promueve ante el juez que es
considerado competente por el demandado, pidiéndole que se dirija al que
estime no serlo para que éste se declare incompetente.
El demandado debe abstenerse de presentarse a tomar intervención en el
juicio iniciado ante el juez considerado incompetente, pues con ello consentiría
la competencia que esta negando al deducir la inhibitoria.

ART. 10.- TRÁMITE Y DECISIÓN DE LA INHIB1TORIA.


Entablada la inhibitoria, el juez la hará saber al magistrado cuya separación de
la causa se reclama; correrá vista de ella al Agente Fiscal por tres días, y
dentro del mismo plazo resolverá la cuestión.

Si se declarare competente, librará oficio al otro juez, acompañando


testimonio del escrito en que se hubiese planteado la cuestión, del dictamen
fiscal, de la resolución dictada y de las demás actuaciones y documentos que
estime necesarios.

Solicitará, asimismo, a dicho juez que, separándose de la causa, le remita


los autos o, en caso contrario, los eleve al tribunal competente, conforme a lo
dispuesto en el artículo siguiente. La resolución del juez ante quién se planteo
la inhibitoria sólo será apelable si él se declarase incompetente.

Antec: CNC 10.- PM 11.- CPCC 346, 3er. p.; 351; 352.-
Conc.: CN 259, inc. 9).- CPC 7; 8; 9, 20 p.; 11 al 14; 125, in fine; 5; 396.-
COJ 28, inc. 2).- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, inc.
h).
1. FORMALIDADES: Al oponer la excepción de incompetencia
utilizando la vía de la inhibitoria ante el juez que la parte crea competente, en
el respectivo escrito deberá efectuar una relación de la causa, preferentemente
acompañando la copia del escrito de demanda y cualquier otro antecedente de
hecho o de derecho que sirva para fundamentar la competencia del juez ante
quien se deduce la excepción.

2. INTERVENCION FISCAL: La intervención fiscal es obligatoria en


la inhibitoria.

3. CONTIENDA DE COMPETENCIA: La contienda de competencia


se puede producir en dos maneras: cuando ambos jueces se declaran
competentes para entender en la causa, en este caso la contienda es positiva o
cuando ambos jueces se declaran incompetentes, en cuyo caso la contienda de
competencia se denomina negativa.
3.1. Contienda positiva: La contienda de competencia positiva se
produce cuando en una cuestión de competencia planteada por vía inhibitoria,
el juez requerido se niega a separarse del conocimiento de la causa. En el
incidente de acumulación de procesos se plantea la contienda positiva cuando
el juez requerido no acepta la competencia del juez requiriente (Art. 125 CPC).
3.2. Contienda negativa: La contienda de competencia es negativa
cuando en una cuestión de competencia promovida por vía declinatoria ha
prosperado la excepción o mediando declaración de oficio del juez
declarándose incompetente para conocer la causa, el actor promueve
nuevamente la demanda ante otro juez, considerado por él competente, y éste
también se declara incompetente.

4. APELACION: La resolución del juez ante quien se planteó la


inhibitoria será apelable si él se declara incompetente.

5. CONTIENDA DE JURISDICCION: A diferencia de la denominada


contienda de competencia que supone una controver-
sia exclusivamente entre órganos del Poder Judicial, la llamada contienda de
jurisdicción se refiere a un conflicto entre un órgano jurisdiccional judicial y
otro con jurisdicción no judicial en el que ambos se consideran competentes
para conocer un determinado asunto.
En los casos de contienda de jurisdicción debe entender en única
instancia la Corte Suprema de Justicia, conforme al Art. 28, inc. e) del COJ,
que en forma inapropiada y comprensivamente habla de contiendas de
competencia refiriéndose, también, a las contiendas de jurisdicción.
El Art. 259, inc. 9) de la Constitución atribuye a la Corte Suprema de
Justicia competencia para “entender en las contiendas de competencia entre el
Poder Ejecutivo y los gobiernos departamentales y entre éstos y los
municipios.”
Por su parte, la Ley que Organiza la Corte Suprema de Justicia le otorga
a la Corte atribución para: Conocer y decidir de conformidad con la ley, en
única instancia, en los conflictos de jurisdicción; en las contiendas de
competencia entre el Poder Ejecutivo y los Gobiernos Departamentales, entre
éstos entre sí; entre los Gobiernos Departamentales y las Municipalidades, y
las suscitadas entre éstas. Igualmente decidirá las contiendas de competencia
entre los fueros civil y militar (Art. 3, inc. h) Ley 609/95).

ART. 11.- TRÁMITE DE LA INHIBITORIA ANTE EL JUEZ


REQUERIDO. Recibido el oficio, el juez requerido correrá vista a la otra parte
y al agente fiscal por el plazo de tres días, y se pronunciará, dentro de tercero
día, aceptando o rechazando la inhibición.

Sólo en el primer caso su resolución será apelable. Ejecutoriada ésta


remitirá la causa al requiriente, emplazando a las partes para que comparezcan
ante él a ejercer sus derechos.
Si mantuviese su competencia, enviará en el día, sin otra sustanciación,
las actuaciones a la Corte Suprema de Justicia, para dirimir la contienda y lo
comunicará en el mismo plazo al requirente para que remita las suyas.

Antec.: CNC 11.- PM 12.- CPCC 354; 355.-


Conc.: CPC 2; 7; 8; 9, 2o. p.; 10; 12 al 14; 396.- COJ 28, inc. e).

1. OPCIONES DEL JUEZ REQUERIDO. TRAMITE: El precepto


confiere al juez requerido para que se inhiba de entender en el proceso dos
posibilidades, entre las que debe optar luego de correr vista la otra parte y al
agente fiscal por el plazo de tres días:
1.1. Aceptar el requerimiento: En esta hipótesis debe remitir los autos
al juez tenido por competente y emplazar a las partes para que comparezcan
ante él a ejercer sus derechos. La resolución que dicte en este supuesto será
apelable en relación y con efecto suspensivo.
1.2. Rechazar el requerimiento: En este caso deberá en el día y sin otra
sustanciación elevar las actuaciones a la Corte Suprema de Justicia
comunicando lo actuado, también en el día, al juez que efectuó el
requerimiento para que éste, a su vez, remita las actuaciones producidas ante
su juzgado a la Corte Suprema de Justicia al efecto señalado en la ley.

2. FACULTAD DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: La


Corte Suprema, en uso de las atribuciones que le otorga el Art. 28, inc. e) del
COJ, dirime las contiendas de competencia que se susciten entre los jueces.
ART. 12.- TRÁMITE DE LA INHIBITORIA ANTE LA CORTE
SUPREMA DE JUSTICIA. Recibidas las actuaciones, la Corte correrá vista al
Fiscal General del Estado por tres días y resolverá la contienda dentro de los
cinco días siguientes. Devolverá las actuaciones al juez que declare
competente e informará al otro por oficio.

Antec.: CNC 12.- PM 13.- CPCC 357.-


Conc.: CPC 2; 9, 2º p.; 10; 11; 13; 14; 134; 145.- CO) 63, inc. b).

1. INTERVENCION DEL FISCAL GENERAL DEL ESTADO:


El precepto dispone que una vez recibidas las actuaciones, la Corte correrá
vista al Fiscal General del Estado por el plazo de tres días perentorios e
improrrogables (Art. 145 CPC).
La intervención del Fiscal General del Estado, que también se halla
requerida en virtud del Art. 63, inc. b) del COJ, se entiende necesaria porque
se trata de una cuestión que afecta al orden público.

2. RESOLUCION: El pronunciamiento de la Corte Suprema resolverá la


cuestión en definitiva, debiendo devolver las actuaciones al juez que haya
declarado ser el competente, informando lo resuelto al otro juez mediante
oficio.

ART. 13.- SUSPENSIÓN DEL PROCEDIMIENTO. Desde que se


promueva la inhibitoria y hasta que se la decida, ambos jueces suspenderán el
procedimiento sobre lo principal, y sólo podrán ordenar medidas precautorias y
otras diligencias, de cuya omisión pudiera resultar perjuicio irreparable.

Antec: CNC 13-. PM 14.- CPCC 356.-


Conc; CPC 9, 2° p.; 10 al 12; 181; 691 al 706.-
1. FUNDAMENTO: La suspensión del proceso, que impone la norma
procesal, obedece a la circunstancia de que lo actuado ante el juez
incompetente sería nulo.

2. MEDIDAS PRECAUTORIAS: Los jueces sólo en casos urgentes y


graves, podrán otorgar medidas precautorias u ordenar diligencias a fin de
prevenir algún perjuicio irreparable para las partes.

ART. 14.- CONTIENDA NEGATIVA Y CONOCIMIENTO


SIMULTÁNEO. En caso de contienda negativa o cuando dos o más jueces se
encontraren conociendo de un mismo proceso, cualquiera de ellos, de oficio o
a instancia de parte, podrá plantear la cuestión de acuerdo con el
procedimiento establecido para la inhibitoria.

Antec.: CNC 14.- PM 15.- CPCC 359; 360.-


Conc: CPC 9, 2o. p.; 10 al 13.-

1. CONTIENDA NEGATIVA Y POSITIVA. REMISION: La contienda


negativa se produce cuando dos jueces se declaran incompetentes para conocer
la causa.
Cuando dos jueces se encuentran entendiendo un mismo proceso, la
contienda se denomina positiva. (Ver comentario al Art. 10 del CPC, numeral
3., al que me remito).
En ambos supuestos cualquiera de los jueces, de oficio o a instancia de
parte, puede plantear la inhibitoria que se resolverá por el trámite previsto en
los Arts. 10 al 13 del CPC.

2. FUNDAMENTO: La disposición procesal pretende evitar que se


produzca una privación de justicia, en la primera hipótesis; y en la segunda, el
despropósito que implica tramitar una misma cuestión ante dos jueces distintos
por el peligro que supone el probable dictado de dos sentencias contradictorias.
CAPITULO II DE

LOS JUECES

SECCION 1

DE SUS DEBERES Y FACULTADES

ART. 15.- DEBERES. Son deberes de los jueces, sin perjuicio de lo


establecido en el Código de Organización Judicial:

a) dictar las sentencias y demás resoluciones dentro de los plazos


fijados por la ley, decidiendo las causas según el orden en que se hayan puesto
en estado;

b) fundar las resoluciones definitivas e interlocutorias, en la


Constitución y en las leyes, conforme a la jerarquía de las normas vigentes y al
principio de congruencia, bajo pena de nulidad;

c) resolver siempre según la ley, sin que le sea permitido juzgar del
valor intrínseco o la equidad de ella;

d) pronunciarse necesaria y únicamente sobre lo que sea objeto de


petición, salvo disposiciones especiales;

e) asistir a las audiencias de prueba y realizar personalmente las


diligencias que este Código u otras leyes ponen a su cargo, con excepción de
aquellas en que la delegación estuviere autorizada;

f) dirigir el procedimiento, debiendo, dentro de los límites


expresamente establecidos por este Código:
1. concentrar, en lo posible, en un mismo acto o audiencia, todas las
diligencias que sean menester realizar;
2. vigilar que en la tramitación de la causa se obtenga la mayor
economía procesal; y
3. mantener la igualdad de las partes en el proceso; y

g) procurar, en cuanto sea compatible con el ejercicio de sus


atribuciones, especialmente en los juicios referentes a las relaciones de familia,
que los litigantes pongan término a sus diferencias mediante avenimiento
amigable. A este efecto podrán convocarlos a su presencia en cualquier estado
del juicio.

La infracción de los deberes enunciados en los incisos b), c), d) y e) de


este artículo, causará la nulidad de las resoluciones y actuaciones.

Antec.: CNC 15.- PM 16.- CPCC 50; 51; 60; ler. y 2o. ps.; 64; 65; 216;
266.-
Conc.: CN 16; 46; 47; 132 al 137; 248; 250 al 255; 256, 2o. p. CPC 7;
16 al 19; 23, in fine; 56,2° p. 2º p.; 111 al 117; 153, inc. a); 156; 159; 160 al
163; 170; 216; 289, in fine; 313; 333, in fine; 337; 350; 364; 367; 371; 423;
563; 582; 632, inc. b); 692.- COJ 196 al 199; 232, inc. b); 233; 234; 236 al
239; 241.- CC 6, 2o. p.- CP 300 al 305; 113.- CPP 123.- Ley 1680/01 Código
de la Niñez y la Adolescencia 167.- Ley 609/95 que Organiza la Corte
Suprema de Justicia 3, incs. a) in fine, c), e); 4; 20 al 25; 27.- Ley 834/96
Código Electoral 92; 93; 96, inc. a); 151; 2o. p.- Ley 635/95 que Reglamenta
la Justicia Electoral 7; 10; 11; 19; 44; 46.- Ley 45/91 que establece el Divorcio
Vincular del Matrimonio 5, 3er. p.- Acordada N° 10/95 que Reglamenta el
funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia.

1. EQUILIBRIO ENTRE LAS ATRIBUCIONES DEL JUEZ Y LAS


FACULTADES DE LAS PARTES EN EL PROCESO CIVIL;
El Artículo consagra un conjunto de principios y normas que establecen los
deberes y derechos del juez. Regula la actividad de éste
en el proceso, con el objeto de preservar la inviolabilidad de la defensa en
juicio de las personas y de sus derechos y garantizar el dictado de una
sentencia justa.
El Código Procesal Civil sigue la tendencia de la ampliación de los
poderes del juez, con lo que se separa de la concepción anterior imperante
durante la vigencia del Código de Procedimientos Civiles y Comerciales de
1883, el cual, como se sabe, tuvo su antecedente en la Ley de Enjuiciamiento
Civil Española de 1855 que consagraba la llamada corriente “privatista” de la
Escuela Clásica de filiación civilista que considera la litis como una cuestión
de derecho privado y el proceso un instrumento para la protección del derecho
subjetivo.
La corriente “publicista” considera la litis como un fenómeno social
cuya solución interesa a la sociedad como garantía de una pacífica
convivencia. Siendo así, el proceso constituye un medio idóneo para la
actuación del derecho objetivo y en él el juez tiene facultades para conocer la
verdad real y no quedarse sólo con la verdad formal, para ello debe tener la
posibilidad de dirigir el proceso a fin de evitar que la mala fe o la negligencia
desemboquen en un pronunciamiento injusto.
No obstante la ampliación de los poderes del juez en el proceso civil, no
puede llegar a menoscabarse los derechos de las partes, soslayando el Principio
de contradicción, esencial en el proceso civil, que se funda en los Principios de
igualdad de las partes y de imparcialidad del juez. En virtud de este último
Principio, el juez no puede asumir la posición de parte porque no sería
imparcial al reunir en si las calidades de parte y juez al mismo tiempo. A su
vez, debe ser imparcial, porque no debe tener ningún interés personal en la
cuestión sometida a su decisión y, también, debe ser independiente, vale decir,
no subordinar su actuar a la voluntad de las partes o de terceros. El proceso,
dice CALAMANDREI, -se hace con hombres y para hombres-, habría que
encontrar entonces el justo medio aristotélico entre el juez espectador y el juez
dictador, es decir, el juez director del proceso. Se debe tratar de obtener un
razonable equilibrio entre las atribuciones del juez y las facultades de las
partes.
2. CUMPLIMIENTO DE LOS PLAZOS LEGALES PARA DICTAR
RESOLUCIONES (inc. a)): El CPC establece en el Art. 162 los plazos para
dictar resoluciones: providencias, interlocutorias y sentencias definitivas, en
concordancia con el Art. 199 del COJ que impone a los jueces dictarlas dentro
de los plazos fijados en la ley y si así no lo hicieren la Corte Suprema de
Justicia los emplazarán a hacerlo dentro de un plazo perentorio, bajo aperci-
bimiento de ser suspendidos por quince días sin goce de sueldo, siendo la
reincidencia en el curso del mismo año causal de enjuiciamiento.
Para que lo aquí expresado pueda funcionar debidamente habría que dar,
también, cumplimiento a lo preceptuado en el Art. 197 del COJ, que dice:
«Los Jueces y Tribunales elevarán trimestralmente a la Corte Suprema de
Justicia un informe en el cual consignarán el número de los juicios y procesos
iniciados y finiquitados, y de las resoluciones y sentencias dictadas. Los jueces
en lo criminal deberán expresar en dicha relación el estado de los procesos».
Cuando se trata de dictar sentencia el juez debe respetar el orden en que
los juicios se han puesto en estado. No obstante, cuando mediare una atendible
razón de urgencia, como serían los casos de prestación de alimentos,
honorarios, cuestiones de competencia, medidas precautorias, interdictos e
incidentes, podrá excepcionalmente disponer la resolución preferente de estas
cuestiones alterando el orden querido por la ley.
La Corte Suprema de Justicia en ejercicio del poder de superintendencia
tiene atribución para dictar disposiciones para la ordenada tramitación de los
juicios y el pronunciamiento de los fallos en los términos de ley (Art. 232, inc
b) COJ).

3. DEBER DE FUNDAR LAS RESOLUCIONES (inc. b)): Los jueces


deben cumplir inexorablemente con éste imperativo que es de rango
constitucional en nuestro derecho positivo. El Art. 256, 2o. p., la. p. de la
Constitución, dispone «Toda sentencia judicial debe estar fundada en esta
Constitución y en la Ley».
Ello es consecuencia del sistema democrático de gobierno en el que la
soberanía reside en el pueblo y los jueces administran justicia como
depositarios de parte de esa soberanía.
Los jueces no pueden ser irresponsables, se debe tener la posibilidad
cierta de controlar sus actos, su honestidad y su capacidad y una de las formas
de conseguirlo es imponiendo la motivación de las sentencias, por ello el
principio se halla consagrado en las Constituciones de los Estados
democráticos.
La decisión no sólo debe ser justa sino que debe demostrar que lo es.
Debe - como quiere CALAMANDREI - justificar la razonabilidad de la orden
frente a los justiciables, en el sentido de que es derivación razonada del
derecho vigente y no el mero producto de la voluntad discrecional del juez.
El deber de fundar los fallos que tienen los jueces constituye una
garantía Contra la arbitrariedad judicial, sancionada con la nulidad y pasible,
en su caso, de revisión por inconstitucionalidad.

4. RESOLVER CONFORME A LA LEY (inc. c)): Tiene su fundamento


en la máxima latina “dura lex sed lex”, según la cual la misión del juez es
aplicar la ley, cualquiera sea su opinión particular que sobre ella pueda tener.
El juez debe juzgar de acuerdo con la ley, pero no le es dado juzgar la
ley. Ello no significa que deba siempre aplicar la ley literalmente, sino
interpretarla de acuerdo con los principios de hermenéutica jurídica. Pero
donde la ley es clara y precisa no caben interpretaciones que, en tales casos,
sólo sirven para desvirtuar el propósito del legislador.
El juez al aplicar la ley debe observar lo dispuesto en el Art. 137 de la
Constitución, que dice: “De la Supremacía de la constitución. La ley suprema
de la República es la Constitución. Esta, los tratados, convenios y acuerdos
internacionales aprobados y ratificados, las leyes dictadas por el Congreso y
otras disposiciones jurídicas de inferior jerarquía, sancionadas en su
consecuencia, inte-
gran el derecho positivo nacional en el orden de prelación enunciado.
Quienquiera que intente cambiar dicho orden, al margen de los
procedimientos previstos en esta Constitución, incurrirá en los delitos que se
tipificarán y penarán en la ley.
Esta Constitución no perderá su validez si dejara de observarse por actos
de fuerza o fuera derogada por cualquier otro medio distinto del que ella
dispone.
Carecen de validez todas las disposiciones o actos de autoridad opuestos
a lo establecido en esta Constitución. Esta norma concuerda con lo dispuesto
en el Art. 6, 2o. p. del C. Civil, que expresa: “Si una cuestión no puede
resolverse por las palabras ni el espíritu de los preceptos de este Código, se
tendrán en consideración las disposiciones que regulan casos o materias
análogas, y en su defecto, se acudirá a los principios generales del derecho”.

5. PRINCIPIO DE CONGRUENCIA (inc. d)): El juez debe observar el


Principio de congruencia que consiste en la obligada conformidad de la
sentencia con la demanda en cuanto a las personas, el objeto y la causa. El juez
no puede apartarse de los términos en que ha quedado planteada la litis en la
relación procesal. Como expresa el aforismo, el juez debe resolver “secundum
allegata et probata”.
La decisión debe, además, resolver todas las pretensiones fundamentales
y conducentes a la solución del pleito; es decir, debe ser plena.
El Principio de congruencia se vulnera, causando la nulidad de la
sentencia, cuando el juzgador decide:
5.1. Ultra petita: otorgando al actor más de lo que pidió, excediéndose
en los límites de la controversia.
5.2. Citra petita: omitiendo resolver pretensiones o cuestiones que deben
ser objeto de fallo.
5.3. Extra petita: resolviendo sobre cuestiones no alegadas, o
modificando o alterando en aspectos esenciales las pretensiones de las partes.
6. PRINCIPIO DE INMEDIACION (inc. e)): En virtud de la vigencia
del Principio de inmediación se pretende que el juez tenga una permanente
vinculación con los sujetos y elementos que intervienen en el proceso, a los
efectos de conocer e interiorizarse personal y directamente de todo el material
de la causa.
En las audiencias se desarrolla una de las principales partes del proceso
una vez trabada la litis: la prueba. LASCANO dice que la asistencia personal
del juez a la audiencia tiene una importancia capital, y razón tiene pues si el
juez no ve y oye directamente a las partes, a los testigos, a los peritos, etc, no
puede adquirir la impresión directa y personal imprescindible para apreciar en
su justo valor los elementos de convicción producidos.
Pero bien se sabe que en la realidad la mayor de las veces se quebranta
el Principio de inmediación produciéndose una delegación indebida de
atribuciones, generalmente en el actuario o en otros funcionarios inferiores,
quienes son los que efectivamente llevan a cabo las audiencias. De este modo,
la asistencia del juez a las audiencias de prueba se convierte en excepción. No
obstante, la falta es sancionada por la ley con la nulidad del acto.

7. DIRECCION DEL PROCESO (inc. f)): La norma otorga al juez, en


términos generales, la facultad de dirigir el proceso que, como anota
LASCANO, no sólo importa procurar que se observen los trámites legales, si
no que se haga en forma ordenada y eficiente para que se cumpla el fin del
proceso.
7.1. Principio de concentración: El apartado 1 del inc. f), se basa en
el Principio de concentración, en virtud del cual la actividad procesal, sobre
todo en la recepción de las pruebas, se debe efectuar en una o en sucesivas
audiencias, a los efectos de que el juez adquiera una visión de conjunto que, al
permitirle una mejor apreciación de los hechos, influirá en la correcta decisión
de la causa.
Concentración es lo opuesto a dispersión, en el que cada acto procesal
tiene un momento particular y las audiencias de prueba se realizan separadas e
inconexas entre sí.
7.2. Principio de economía procesal: El apartado 2., del inc. f), enuncia
la vigencia del Principio de economía procesal. CHIO-
VENDA considera este principio como uno de los dos en los que se resumen
todos los demás principios.
Conforme enseña GUASP el Principio de economía procesal gira en
torno a tres aspectos fundamentales: economía de tiempo, economía de
esfuerzos y economía de gastos.
7.3. Principio de igualdad: El apartado 3. del inc. f) se funda en el
Principio de igualdad, que tiene rango constitucional al estar consagrado en los
Arts. 46 y 47 de la Constitución que, respectivamente, establecen: “De la
igualdad de las personas. Todos los habitantes de la República son iguales en
dignidad y derechos. No se admiten discriminaciones. El Estado removerá los
obstáculos e impedirá los factores que las mantengan o las propicien.
Las protecciones que se establezcan sobre desigualdades injustas no
serán consideradas como factores discriminatorios sino igualitarios”.
“De las garantías de la igualdad. El Estado garantizará a todos los
habitantes de la República:
1) la igualdad para el acceso a la justicia, a cuyo efecto allanará los
obstáculos que la impidiesen;
2) la igualdad ante las leyes;
3) la igualdad para el acceso a las funciones públicas no electivas, sin
más requisitos que la idoneidad, y
4) la igualdad de oportunidades en la participación de los beneficios de
la naturaleza, de los bienes materiales y de la cultura”.
El derecho de igualdad se encuentra establecido como «desideratum»
del pueblo paraguayo en el Preámbulo de la Constitución, la cual es
sancionada con el fin de asegurar la libertad, la igualdad y la justicia».
Para que se cumpla el fin del proceso -dice LASCANO- es necesario
empezar por colocar a las partes en un pie de perfecta igualdad.
Los litigantes sin excepciones deben hallarse en el proceso en absoluta
igualdad de condiciones. La tolerancia de cualquier desigualdad atenta contra
los Principios de defensa en juicio y de moralidad. El proceso -expresa
CARNELUTTI- debe estar funda-
do e inspirado en el criterio de igualdad substancial y no solamente formal de
las partes.
La igualdad en el proceso importa la necesidad ineludible de escuchar a
la otra parte de acuerdo con la máxima «auditur altera pars». Toda pretensión o
petición formulada por una parte debe ser debidamente comunicada a la
Contraria para que preste su consentimiento o manifieste su oposición.
Escuchar a la otra parte es el principio que en el derecho angloamericano
y alemán se denomina “bilateralidad de la audiencia” y que se resume en la
frase de que “cada uno debe tener su día en el tribunal”.

8. FACULTAD CONCILIATORIA DEL JUEZ (inc. g)): El juez posee


la facultad, no el deber, de procurar un avenimiento amigable, es decir, obtener
la conciliación de las partes.
La conciliación puede ser total o parcial en tanto la controversia se
elimine en todo o en parte. Al producirse la homologación de la conciliación
por el juez adquiere autoridad de cosa juzgada, conforme al Art. 170 CPC.
Como se sabe, el proceso sustituye la autotutela de los derechos.
Mediante él el Estado resuelve un conflicto, sin olvidar que todo proceso
conlleva una carga para la comunidad, y constituye para las partes una fuente
de demoras, incertidumbre y gastos mantener en vigencia la controversia hasta
la Sentencia. Siendo así, es del interés de todos que se trate de lograr el
avenimiento de las partes en el litigio.
El auto que ordena el comparendo de conciliación es inapelable por
tratarse de una facultad privativa del juzgado y por no causar gravamen
irreparable.

9. NULIDAD: El 2° párrafo del precepto sanciona con la nulidad la


violación de los deberes establecidos en los incs. b), c) y d) del Artículo
comentado, sea en las actuaciones o en las resoluciones. Véanse los Arts. 111
al 117 y 313 del CPC.
ART. 16.- RESPONSABILIDAD CIVIL. El incumplimiento de los
deberes o el ejercicio irregular de las facultades que las leyes imponen u
otorgan a los jueces, los hará incurrir en responsabilidad civil.

La cosa juzgada o la preclusión no obstan a la demanda de


responsabilidad.

Antec.: CNC 16.- CPCC 59.-


Conc.: CN 39; 106; 136; 225; 253 al 256.- CPC 15; 44; 103; 788.-COJ
14, 2o. p.; 199; 232 al 234; 241.- CC 1833 al 1835; 1840; 1841; 1845; 1855 al
1857.- Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de Magistrados.- Ley 609 /95 que
Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, incs. a), in fine, d); 4; 20 al 25; 27;
10.-

1. CONCEPTO: Se entiende por responsabilidad a la situación jurídica


derivada de una acción u omisión ilícitas, que consiste en el deber de reparar el
daño causado. Los jueces no están excluidos del principio en virtud del cual
todas las personas deben responder por sus actos. Los mismos no se hallan
exentos de responsabilidad, antes bien son tanto o más responsables que el co-
mún de las personas en su carácter de funcionarios públicos.
La responsabilidad de los jueces deriva del incumplimiento de sus
deberes o del ejercicio irregular de sus facultades. En consecuencia, no son
responsables cuando su conducta se ha ajustado a lo que disponen las leyes.
El incumplimiento o el ejercicio irregular, el hecho o la omisión,
cualquiera de ellos pueden producir la responsabilidad. No es indispensable
que exista dolo, es decir, incumplimiento deliberado, basta la simple culpa o
negligencia para que se produzca la responsabilidad del juez, conforme a los
principios generales de la responsabilidad civil consagrados en nuestra
legislación en los Arts. 1833, 1834, 1842 y 1845 y pcdtes del C. Civil.
El segundo párrafo de la norma, con toda lógica, dispone que la cosa
juzgada o la preclusión no obsten a la demanda de respon-
sabilidad. Con esto el legislador pretendió que sobre el tema no quede ninguna
duda.

2. DISTINCION: Corresponde distinguir la responsabilidad de los


jueces por los actos ejecutados con motivo del ejercicio de su función pública
y los que son ajenos a él.
En la primera hipótesis, el juez responde como funcionario público; en
la segunda, como simple particular. En aquélla, la responsabilidad personal del
funcionario es sin perjuicio de la responsabilidad subsidiaria del Estado, de
acuerdo al Art. 106 de la Constitución, que dispone: “Responsabilidad del
funcionario y del empleado público. Ningún funcionario o empleado público
esta exento de responsabilidad. En los casos de transgresiones, delitos o faltas
que cometieren en el desempeño de sus funciones, son personalmente
responsables, sin perjuicio de la responsabilidad subsidiaría del Estado, con
derecho de éste de repetir el pago de lo que llegase a abonar en tal concepto”.
Esta disposición constitucional concuerda con lo dispuesto sobre el particular
en el Art. 1845 del C. Civil, que preceptúa: “Las autoridades superiores, los
funcionarios y empleados públicos del Estado, de las Municipalidades y de los
entes del Derecho Público serán responsables en forma directa y personal, por
los actos ilícitos cometidos en el ejercicio de sus funciones. Los autores y
copartícipes responderán solidariamente. El Estado, las Municipalidades y los
entes de Derecho Público responderán subsidiariamente por ellos en caso de
insolvencia de éstos”.
De acuerdo con el precepto constitucional la responsabilidad del
funcionario público funciona en primer término, y la del Estado en forma
subsidiaria, vale decir, en segundo lugar para garantizarla y hacerla efectiva en
el supuesto de que aquél no pueda resarcir el daño o sea insuficiente el
resarcimiento.

3. ACTOS EXENTOS: La solución de los pleitos, la valoración de la


prueba y la interpretación de la ley son materias opinables. Siendo así, no se
podría hacer responsables a los jueces
de una decisión razonablemente fundada en la Constitución y en la ley, de
acuerdo a lo establecido en el Art. 256, 2o. p. de la Constitución, aunque la
misma haya sido objeto de recursos y revocada por errónea por el superior.
Las injusticias o los errores que un juez pueda cometer en un proceso
deben ser corregidos del modo indicado en el Código Procesal: mediante los
recursos. Estos son los medios para impugnar las decisiones judiciales y
conseguir la reparación de los agravios y perjuicios ocasionados. En estos casos,
el juez no incurre en responsabilidad haya hecho o no uso el agraviado de esos
recursos.
No obstante, puede acontecer que el recurso no sea el remedio apropiado
en razón de que el mandato judicial ya se cumplió (v.g.: medidas cautelares) o
es improcedente porque la decisión es irrecurrible (v.g.: resoluciones de 2a.
Instancia que no admiten recursos o de la Corte Suprema de Justicia). En estos
supuestos el juez incurrirá en responsabilidad civil por tratarse, en la primera
hipótesis, de un hecho consumado; o, porque la autoridad de la cosa juzgada o la
preclusión en su caso, en la segunda, impedirán la reparación del agravio en el
mismo proceso y, en consecuencia, el juez y el tribunal, en su caso, estarán
obligados a hacerlo.
Si se causa un daño ilegítimo, ni la cosa juzgada, ni la preclusión será
impedimento para que se reclame la reparación y el resarcimiento.

4. COMPETENCIA: Las demandas resarcitorias deben ser promovidas


ante el fuero civil y comercial, que es el tenido por competente en estos casos.
El Código de Organización Judicial por su parte, dispone: En las acciones
contra funcionarios públicos, derivados del ejercicio de sus funciones, será
competente el juez de su domicilio legal (Art. 14, 2o. p. COJ).

5. RESPONSABILIDAD PENAL: Los jueces también están sujetos a la


responsabilidad penal derivada de la comisión de delitos calificados como tales
en el Código Penal y que pueden ser:
a) Delitos comunes.
b) Delitos comunes, agravados por la calidad de funcionario público, v.g.:
falsedad.
c) Delitos peculiares a los funcionarios públicos, v.g.: producción de
documentos públicos de contenido falso (Art. 250 CF), prevaricato (Art. 305
CF), cohecho (Arts, 300 y 301 CP), exacción (Art. 312 CF), etc...
Las sanciones pertinentes se hallan prescriptas en el Código Penal, siendo
competentes los juzgados ordinarios de la justicia criminal.

6. RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA O DISCIPLINARIA:


Lo expresado precedentemente es sin perjuicio de la responsabilidad
disciplinaria a la que se hallan sometidos los jueces en virtud de los Arts. 259,
inc. 1), ler. p. de la Constitución y 232 al 234 del COJ y que lo hacen pasibles
de amonestaciones, apercibimientos, multas hasta 30 jornales mínimos y
suspensión temporaria que no exceda de un mes.

7. ENJUICIAMIENTO DE MAGISTRADOS: La comisión de delito o el


mal desempeño de las funciones, definidas en la Ley 1084/97 que regula el
procedimiento para el enjuiciamiento y re-moción de magistrados por el Jurado
de Enjuiciamiento de Magistrados, dará lugar al enjuiciamiento de los miembros
de los tribunales de apelación y de cuentas, de los tribunales electorales, de los
demás jueces y de quienes ejercen el Ministerio Público como agentes o
procuradores fiscales.
El texto de la Ley 1084/97 puede consultarse en el Anexo al Tomo II de
esta obra.

ART. 17.- FACULTADES DISCIPLINARIAS. Los jueces y tribunales


deberán sancionar en resolución fundada las faltas o incorrecciones que los
litigantes, sus abogados o procuradores u otras personas cometan en juicio, en el
diligenciamiento de sus
mandatos u órdenes, o con motivo del ejercicio de sus funciones, contra su
autoridad o dignidad, contra el respeto debido a los funcionarios, a los otros
litigantes, sus representantes o patrocinantes. Además de las sanciones previstas
en el Código de Organización Judicial, los jueces y tribunales mandarán testar
en los escritos presentados las palabras o frases ofensivas o indecorosas, y
excluirán de las audiencias a quienes las perturben con su comportamiento
incorrecto. Serán apelables el apercibimiento, la multa y el arresto, conforme a
lo dispuesto por el artículo 400, segundo párrafo*. El arresto sólo podrá ser
domiciliario o cumplido en e) local del juzgado tribunal.

Antec.: CNC 17.- PM 17.- CPCC 53; 54; 56; 57.-


Conc.: CN 256,2° p. in fine.- CPC 15; 18; 23, in fine; 43; 53, inc. c); 67;
106; 119; 153; 395; 400, ler. p...- COJ 94, ler. p; 232, incs. a) y c); 236; 237.-
Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de Magistrados 28.-

1. PRINCIPIO DE AUTORIDAD: Las facultades disciplinarias que la


ley otorga al juez tienen su fundamento en el Principio de autoridad de que se
halla investido por su posición de preeminencia en el desarrollo del proceso.

2. OBJETO: La potestad judicial se halla dirigida a sancionar la conducta


indebida en que pueden incurrir las partes, los auxiliares de la justicia y demás
personas en los procesos, que implique faltar al deber de respeto debido a la
autoridad o dignidad de los magistrados, funcionarios, litigantes y abogados,
como así también la alteración del buen orden y del decoro a los que debe su-
bordinarse la actuación de las personas ante los estrados judiciales.
Estas facultades del juez tienen en mira garantizar el buen funcionamiento
de la administración de justicia. Las mismas no deben confundirse con la
atribución, que también tienen los jue-

*
El Art. 17 se remite al Artículo 400. segundo párrafo debiendo ser al primer párrafo del Art.
400 del CPC.
ces, para sancionar la mala fe y el ejercicio abusivo del derecho, que analizaré al
referirme al Art. 54 del CPC.

3. ALCANCE: Las facultades disciplinarias deben ser ejercidas


prudentemente por los jueces y sin que impliquen menoscabar el derecho de
defensa.
El derecho de criticar las resoluciones judiciales que se consideren
injustas o erróneas tiene rango constitucional, en virtud de su consagración en el
Art. 256, 2o. p., in fine de la Constitución, que dice: “La crítica de los fallos es
libre.’, y tampoco puede ser coartado ni menguado.

4. PALABRAS OFENSIVAS: Las palabras o frases ofensivas son


aquellas que persiguen una finalidad agraviante tanto respecto de los jueces
cuanto de la parte contraria, funcionarios o auxiliares.
Testar significar aquí tachar, borrar con el objeto de suprimir parte de lo
que se ha escrito. El juez puede disponer, en forma autónoma o conjuntamente
con otra medida disciplinaria, que se testen o borren las palabras o frases
ofensivas o indecorosas de los escritos presentados. Los tribunales superiores
tienen facultad para ordenar la medida con relación a escritos presentados ante
jueces inferiores.
Del mismo modo, el juez puede excluir de las audiencias a quienes las
perturben con su comportamiento incorrecto.

5. SANCION. CARACTER: La determinación de la sanción o corrección


disciplinaria que corresponde aplicar en cada caso constituye una situación de
hecho que el juez debe apreciar según las Circunstancias.
El juez no puede decretar otras sanciones disciplinarías distintas a las
establecidas en la ley y las mismas no tienen el carácter de pena con el alcance
establecido por el Código Penal.
Las sanciones se aplican, mediante resolución fundada, a los litigantes,
sus abogados o procuradores u otras personas que incurran en incorrecciones.
6. APELACION: La apelación de las resoluciones que aplican sanciones
disciplinarias de apercibimiento, multa y arresto se otorga con efecto
suspensivo.
Las sanciones disciplinarias no pueden cumplirse mientras no queden
firmes, no obstante lo señalado en la norma que erróneamente se remite al
“artículo 400, segundo párrafo” cuando evidente y lógicamente debió serlo al
primer párrafo del Art. 400 del CPC.

7. CODIGO DE ORGANIZACION JUDICIAL: El Art. 236 del COJ,


concordante con el precepto, establece: -Los Tribunales y Juzgados podrán
sancionar con apercibimiento, multas o arrestos, las faltas que los litigantes, sus
abogados o procuradores u otras personas cometan contra su autoridad o decoro
en las audiencias, en los escritos, en el diligenciamiento de sus mandatos u
órdenes, o en cualquier otra circunstancia con motivo del ejercicio de sus
funciones.
Las multas no podrán exceder de treinta jornales mínimo legal para
actividades diversas no especificadas en la Capital de la República ni el arresto
de veinte días. Este último podrá ser domiciliario.
Los Jueces de Paz podrán aplicar apercibimiento y multas hasta quince
jornales mínimo legal para actividades diversas no especificadas en la Capital de
la República.
El importe de las multas será depositado en el Banco Central del
Paraguay en una Cuenta especial abierta a la orden de la Corte Suprema de
Justicia, y destinado a mejoras en la administración de justicia».
Por su parte el Art. 232, incs. a) y c) del mismo Código, disponen: «La
Corte Suprema de Justicia ejerce superintendencia y potestad disciplinaria sobre
todos los Tribunales, Juzgados y demás oficinas del Poder Judicial.
La superintendencia comprende las siguientes atribuciones:
a) Dictar los Reglamentos internos de la Administración de Justicia, para
asegurar el orden, disciplina y buen desempeño de los cargos judiciales;
c) Cumplir y hacer cumplir dichos reglamentos y disposiciones;
establecer y aplicar medidas disciplinarias en los casos de infracción;”.

ART. 18.- FACULTADES ORDENATORIAS E INSTRUCTORIAS.


Los jueces y tribunales podrán, aún sin requerimiento de parte:

a) remitir el expediente a la Corte Suprema de Justicia, ejecutoriada la


providencia de autos, a los efectos previstos por el artículo 200 * de la
Constitución, siempre que, a su juicio, una ley, decreto u otra disposición
normativa pueda ser contraria a reglas constitucionales;

b) decretar que se traiga a la vista testimonio de cualquier documento o el


original, cuando lo crean conveniente, para esclarecer el derecho de los
litigantes, sea que se halle en poder de las partes o de terceros;

c) ordenar con el mismo objeto otras diligencias necesarias, respetando el


derecho de defensa de las partes;

d) exigir confesión judicial a cualquiera de los litigantes sobre hechos que


estimen de influencia en la causa y no resulten probados, o cualesquiera
explicaciones que juzguen pertinentes;

e) disponer en cualquier momento la comparecencia de los peritos o


testigos para interrogarlos acerca de sus dictámenes o declaraciones; y

*
El artículo 200 mencionado en la norma corresponde al Art 260 de la Constitución de 1992.
f) ordenar cualquier pericia, informe, reconocimiento, avalúo u otras
diligencias que estimen necesarias.

Antec.: CNC 18.- PM 18.- CPCC 58; 178; 193.-


Conc.: CN 137; 247; 259, inc. 5); 260, inc. 1).- CPC 16; 289; 333; 337;
343; 350; 364; 367; 369; 371; 383; 432, in fine; 538; 550.- Ley 609/95 que
Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, inc. a); 11; 27.-

1. FACULTADES ORDENATORIAS: Las facultades de orden se


encuentran en el inc. a) de la norma, que exige al juez remitir el expediente a la
Corte Suprema de justicia siempre que entienda que una ley; decreto u otra
disposición normativa es inconstitucional, a los efectos de que esta se pronuncie
al respecto, de conformidad al Art. 259, inc. 5) y al Art. 260, inc. 1), de la
Constitución. Este último dispone: “De los Deberes y Atribuciones de la Sala
Constitucional: 1) conocer y resolver sobre la inconstitucionalidad de las leyes y
de otros instrumentos normativos declarando la inaplicabilidad de las
disposiciones contrarias a esta Constitución en cada caso concreto y en fallo que
sólo tendrá efecto con relación a ese caso.”.

Cuando se habla de la “Supremacía de la Constitución” se quiere hacer


notar su carácter de norma primera y fundamental del ordenamiento jurídico, tal
como lo declara el Art. 137, 1ª p., de la Constitución, que dice: “De la
Supremacía de la Constitución. La ley suprema de la República es la
Constitución» y, en el 4o. p.: «Carecen de validez todas las disposiciones o
actos de autoridad opuestos a lo establecido en esta Constitución».
El juez antes de aplicar una norma para resolver un litigio debe hacer un control
de su adecuación a las normas constitucionales, si aquélla no se adecua o en la
duda debe remitir el expediente a la Corte Suprema.
Siendo así, y como consecuencia del Principio de supremacía, los jueces,
cualquiera sea su fuero o jerarquía, y con motivo de los casos Concretos
sometidos a su decisión deben preservar el orden jerárquico de las leyes,
subordinándolas a la Constitución, de
conformidad al Art. 241, ler. p. de la misma, que dice: «De la función y
composición. El Poder Judicial es el custodio de esta Constitución. La
interpreta, la cumple y la hace cumplir>.
El control de constitucionalidad, función del Poder Judicial, se halla
encomendado en nuestro ordenamiento jurídico exclusivamente a la Corte
Suprema de Justicia a través de la Sala Constitucional prevista en el Art. 260 de
la Constitución y en los Arts. 11 al 13 de la Ley que Organiza la Corte Suprema
de Justicia (Ley 609/95).
Se consideran otras facultades ordenatorias de los jueces, v.g.:
habilitación de días y horas inhábiles, disponer la notificación por cédula de
ciertas resoluciones, convocar a los litigantes en los juicios de familia para
procurar que pongan término a sus diferencias, etc...

2. FACULTADES INSTRUCTORIAS: La facultad instructoria del oficio


se refiere a la potestad que tiene el juez de producir prueba en el proceso con
independencia de la voluntad de las partes.
Los incs. b), c), d), e) y f) se refieren a las denominadas “diligencias para
mejor proveer”. En primer lugar, conviene resaltar, a los efectos de su correcta
interpretación y aplicación, que no queda derogado el Principio dispositivo que
rige nuestro proceso civil y que asigna a las partes y no a los órganos
jurisdiccionales la actividad necesaria para iniciar, impulsar, renunciar y
terminar el proceso.
Siendo así, debe tenerse presente la vigencia de dos principios que limitan
el ejercicio de estas facultades atribuidas a los jueces: el Principio del derecho
de defensa y el Principio de igualdad de las partes en el proceso.
La facultad de dirección del procedimiento que tiene el juez no importa
sustituirse en los derechos y cargas de las partes, consecuentemente no puede
suplir la omisión o negligencia de las partes reemplazando a éstas.
El juez o tribunal debe tratar de esclarecer el derecho de los litigantes,
pues como lo establecía la Ley 2 del Título IV de la Partida III “la verdad es
cosa que los juzgadores deben catar por sobretodas las otras cosas del mundo, e
por ende, cuando las partes contienden sobre algún pleyto de juyzio, deben los
juzgadores ser acuciosos en pensar de saber la verdad del, por quantas maneras
pudiesen”.
Pero ello no significa modificación del régimen de aportación de los
hechos ni de ofrecimiento y producción de la prueba en general, que
constituyen cargas de las partes; ni que el juez pueda probar hechos no
invocados por las partes, o introducir un nuevo punto en el debate.
La norma habla de “esclarecer el derecho de los litigantes” lo cual
supone la existencia de una duda, resultante de la insuficiencia del material
probatorio aportado por las partes, es decir, debe existir lo que se llama un
principio de prueba.
La facultad del juez para producir pruebas sólo se diferencia con la de
las partes por el origen, pero no en su producción, valoración y eventual
revocación cuando con ella se intenta suplir pruebas no ofrecidas o no
producidas por las partes. Las mismas pueden ordenarse en cualquier estado de
la causa y las veces que el juez estime necesario.
Al juez civil le esta vedado realizar una labor de investigación - propia
del juez penal - de allí que las facultades instructorias no pueden tener por
objeto suplir el error, la omisión ni la inactividad de las partes.
Una antigua jurisprudencia de nuestros tribunales dice: Es facultad
privativa de los jueces y tribunales disponer medidas para mejor proveer, pero
no deben estas ser decretadas para suplir la negligencia de las partes (Rep.
Laconich, p. 36).
SECCION II

DE LAS INHIBICIONES Y RECUSACIONES

ART. 19.- DEBER DE EXCUSACIÓN. Los jueces deberán excusarse


cuando se hallaren comprendidos en alguna de las causas previstas por este
Código.

Antec.: CNC 19.- PM 19.- CPCC 326.-


Conc.: CN 16, 2a. p...- CPC 20 al 22; 586, 2o. p.; 783.- COJ 200 al
206.- CPT 16.- Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de Magistrados 7; 9.- Ley
609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, inc. g); 10.- Ley 635/95
que Reglamenta la Justicia Electoral 6, inc. e); 8; 12; 20; 42.- Ley 1879/02 de
Arbitraje y Mediación 14; 15.-

1. GARANTIA CONSTITUCIONAL: El régimen legal previsto en esta


Sección del Código se funda en la garantía constitucional consagrada en el Art.
16 de la Constitución, de que toda persona tiene el derecho de ser juzgada por
jueces independientes, e imparciales. La previsión legal está dirigida a evitar
cualquier: sospecha sobre la objetividad de la actuación judicial.

2. EXCUSACION. CONCEPTO: Excusarse significa apartar-. se el juez


espontáneamente del conocimiento de un proceso de su competencia, en razón
de existir una causa de impedimento legal. La excusación constituye un deber
pero también un derecho de todo juez.

3. RECUSACION. CONCEPTO: La recusación es la facultad acordada


a las partes para, mediante su separación, impedir que un juez (o ciertos
auxiliares de la jurisdicción) intervengan en un proceso.
4. EFECTO: Tanto la recusación como la excusación provocan una
alteración en el régimen de la competencia de los jueces por razón del turno,
produciéndose un desplazamiento de la competencia.

5. ALCANCE El precepto impone al juez el deber de apartarse


espontáneamente del conocimiento del proceso cuando se hallare comprendido
en alguna de las causas establecidas en el Art. 20 del CPC. Del mismo modo,
el Art. 21 del CPC le acuerda el derecho de hacerlo «cuando existan otras
causas que le impongan abstenerse de conocer en el juicio, fundadas en
motivos graves de decoro o delicadeza».

ART. 20.- CAUSAS DE EXCUSACIÓN. Es causa de excusación la


circunstancia de hallarse comprendido el juez, o su cónyuge, con cualquiera de
las partes, sus mandatarios o letrados, en alguna de las siguientes relaciones:

a) parentesco por consanguinidad dentro del cuarto grado, o del segundo


por afinidad;

b) interés, incluidos los parientes en el mismo grado, en el pleito o en


otro semejante, o sociedad o comunidad, salvo que la sociedad fuera anónima;

c) pleito pendiente, comprendidos dichos parientes;

d) ser acreedor, deudor o fiador;

e) ser, o haber sido, denunciante o acusador, o denunciado o acusado


ante los tribunales;
o haber sido defensor, o haber emitido opinión o dictamen, o dado
recomendaciones acerca del pleito, antes o después de comenzado;

g) haber recibido el juez, su cónyuge, sus padres o sus hijos, beneficio


de importancia de alguna de las partes, antes o después de empezado el pleito,
presentes, dádivas o favores, aunque sean de poco valor;

h) ser o haber sido tutor o curador, o haber estado bajo la tutela o


curatela;

i) amistad que se manifieste por gran familiaridad o frecuencia de trato;


y

j) enemistad, odio o resentimiento que resulte de hechos conocidos.

Antec.: CNC 20.- PM 20, ler. p..- CPCC 310.-


Conc.: CPC 19; 21; 22; 38; 39; 42; 352, 2o. p.,- CPP 50.- Ley 1084/ 97 de
Enjuiciamiento de Magistrados 7.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema
de Justicia 3, inc. g); 10.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 42.-

1. CARACTER DE LA ENUMERACION: La norma procesal


establece en 10 incisos los muy variados motivos que pueden dar lugar a la
recusación o excusación. La enumeración no es taxativa ya que el Art. 21 del
CPC admite la posibilidad de otros motivos de excusación y, por extensión, de
recusación.
COUTURE distingue las causas que provocan una incapacidad absoluta
del juez (.”Iudex inhabilis”) para intervenir en los asuntos de su competencia
de las que sólo provocan una sospecha o temor de imparcialidad (“iudex
suspectus”).
2. ALCANCE: Las causales, según el precepto, se extienden también al
cónyuge del juez, mientras no se halle divorciado y comprende a las partes, sus
mandatarios o letrados.

3. PARENTEZCO (inc. a)): El parentesco se determina por las normas


del Código Civil establecidas en los Arts. 249 y siguientes. Debe incluirse
también aquí como causal válido el parentesco por adopción.

4. INTERES. SOCIEDAD (inc. b)): El interés en el pleito o en otro


semejante puede ser directo o indirecto y existe siempre que el juez o los
parientes comprendidos con él, puedan beneficiarse o perjudicarse con el
resultado del mismo. El precepto excluye a las sociedades anónimas
(asociaciones de capital) de la causal de excusación porque las mismas se
constituyen “intuitu rei” y no “intuitu personae”.

5. PLEITO PENDIENTE. (inc. c)): Cualquiera sea la situación procesal


del juez, o la de sus parientes, como actor o demandado y la naturaleza del
proceso.

6. ACREEDOR, DEUDOR O FIADOR (inc. d)): Las circunstancias


señaladas son personales, consecuentemente no incluye a los parientes.

7. DENUNCIA O ACUSACION (inc. e)): La denuncia o acusación


debe versar sobre la autoría, complicidad o encubrimiento en la comisión de un
delito, cualquiera sea su naturaleza.

8. PREJUZGAMIENTO (inc. f)): Las circunstancias descriptas en este


inciso configuran la causal denominada “prejuzgamiento”

9. BENEFICIO (inc. g)): Se refiere no sólo a beneficios de o den


material sino cualesquiera otros que objetivamente apreciados puedan
comprometer la gratitud del juez.
10. TUTELA. CURATELA. ADOPCION (inc. h)): A los su-puestos
mencionados expresamente en el inciso debe agregarse el haber sido adoptante
o adoptado.

11. AMISTAD INTIMA (inc. i)): No basta la simple amistad


consecuencia de una relación de conocimiento.

12. ENEMISTAD MANIFIESTA (inc. j)): Deben resultar de actos


directos y manifiestos.

ART. 21.- OTROS MOTIVOS DE EXCUSACIÓN. El juez también


podrá excusarse cuando existan otras causas que le impongan abstenerse de
conocer en el juicio, fundadas en motivos graves de decoro o delicadeza.

Nunca será motivo de excusación el parentesco con otros funcionarios


que intervengan en cumplimiento de su deber.

Antcc.: CNC 21.- PM 21.- CPCC 326.-


Conc.: CPC 19; 20; 22.- Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de Magistrados
7.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, inc. g); 10.- Ley
635/95 que Reglamenta la Justicia Electora]
42.- Ley 1752/01 que modifica la Ley de Enjuiciamiento de Magistrados 14,
inc. u).-

1. CARÁCTER: Las razones que puedan dar lugar a estos otros motivos
de excusación no son limitadas. Pueden adquirir los más variados matices en
razón de que finalmente, serán la consecuencia de la mayor o menor
sensibilidad y estimación del juez en relación con las personas y el “thema
decidendum”.
Cuando la causal alegada haya sido la de decoro y delicadeza debe
fundarse en hechos y situaciones concretas y estar expresados en la resolución
respectiva, dispone el Art. 14, inc. u) de la Ley 1752/01.
2. OBJETO: El fin perseguido por la norma es asegurar a las partes el
máximo de imparcialidad.
ART. 22.- OBLIGACIÓN DE MANIFESTAR LA CAUSA DE LA
EXCUSACIÓN. El juez deberá manifestar siempre circunstanciadamente la
causa de su excusación. Si no lo hiciere, o si no fuere legal la invocada, el juez
o conjuez reemplazante deberá impugnarla, pasando directamente el incidente
al superior, quién lo resolverá sin sustanciación en el plazo de cinco días.

Antcc.: CNC 22.- PM 23.- CPCC 326, ler. p..


Conc.: CPC 15, inc. b); 19 al 21; 24.- Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de
Magistrados 7.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, inc.
g); 10.- Acordadas de fecha 7 de Junio de 1913 y 6 febrero de 1952.-

1. EXPRESION DE LA CAUSA DE EXCUSACION: La norma quiere


que el juez invoque concretamente la causa que traduce su separación del
proceso, consecuentemente debe detallar los hechos de los que resultará
configurada alguna de las causales previstas en la ley.

2. IMPUGNACION: La segunda parte del Artículo establece el trámite


en el supuesto de que la excusación fuere impugnada por el juez o conjuez
reemplazante en los supuestos de que la resolución carezca de fundamentos o
se reputase ilegal la causa invocada.

3. COMPETENCIA: El juez o tribunal superior jerárquico es el


competente para entender en el incidente.

ART. 23.- PROHIBICIÓN DE DESIGNAR PROFESIONALES


COMPRENDIDOS EN CAUSAL DE EXCUSACIÓN. Fuera
de las oportunidades previstas en el artículo 27, las partes no podrán nombrar
durante la tramitación de la causa apoderados o
patrocinantes que se hallaren respecto del magistrado en una relación notoria
para obligarle a inhibirse por cualquiera de las causas enumeradas en el
artículo 20.

Los jueces y tribunales cancelarán todo nombramiento o patrocinio que


se haga, infringiendo esta prohibición.

Antec.: CNC 2.- PM 24.- Ley del 22 de Noviembre de 1890,4o.


Conc: CPC 17; 20; 27.- COJ 236.-

1. FUNDAMENTO: La disposición trata de evitar que por este medio


los litigantes de mala fe, en forma maliciosa designen apoderados o letrados
comprendidos con el juez competente en alguna causal de excusación para, de
este modo, obligarlos a separarse de la atención de la causa. Mediante este
método los litigantes inescrupulosos tratan de producir una “cadena de
inhibiciones” para llegar a algún magistrado que consideran más dócil a sus
pretensiones, apartando del caso a aquellos que sean reconocidos y
consagrados como dignos.

2. SANCIONES: La medida que adopte el juez, consistente en la


cancelación del nombramiento o patrocinio, puede ir acompañada de otra
sanción, prevista en los Arts. 236 del COJ y 17 del CPC que estatuyen la
posibilidad de aplicar apercibimientos, multas y arrestos a las faltas que
cometieren los litigantes, sus abogados y procuradores en cualquier
circunstancia con motivo del ejercicio de sus funciones.

ART. 24.- RECUSACIÓN SIN EXPRESIÓN DE CAUSA. El actor o


demandado podrá recusar sin expresión de causa una sola vez en cada juicio a
un juez de primera instancia, de los tribunales de apelación y de la Corte
Suprema de Justicia.
Cuando sean varios los actores o los demandados, cualquiera de ellos
podrá usar de esta facultad. Su ejercicio no obstará a la recusación con causa.

Antec.: CNC 24.- CPCC 308.-


Conc.: CPC 20; 27; 586, 2o. p.; 783.- Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de
Magistrados 7.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, inc.
g); 10.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 42, 2o. p.; 54.-

1. FUNDAMENTO: La recusación sin expresión de causa constituye


una garantía de imparcialidad respecto de situaciones de difícil previsión en el
texto de la ley. Tiene la loable finalidad de sustraer a los litigantes de la
potestad de los malos jueces.

2. LEGITIMACION. PROCESOS EN QUE PROCEDE; La recusación


es una facultad inherente a la calidad de parte por lo que corresponde su
ejercicio a todo el que este investido de dicha calidad en el proceso principal o
en los incidentes y no 5610 al actor o demandado, como en forma restrictiva
pareciera indicar el Artículo sub examine.
La recusación (sin o con expresión de causa) puede ser ejercida por los
representantes legales o apoderados de las partes, sin que sea necesario poder
especial o cláusula específica inserta en el poder general.
Procede, al igual que la recusación con causa, en toda clase de procesos
sean ellos contenciosos, voluntarios, ordinarios, ejecutivos, singulares o
universales.

3. LIMITACION: El ejercicio del derecho de recusar sin expresión de


causa tiene los siguientes límites:
3.1. En relación a los jueces: En primera instancia y en los tribunales de
apelación: sólo un juez.
3.1.1. Inadmisibilidad: La Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de
Magistrados, la Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Jus
ticia, la Ley 1680/01 Código de la Niñez y la Adolescencia y la Ley 635/95
que reglamenta la Justicia Electoral prohíben expresamente la recusación sin
expresión de causa de los miembros del Jurado de Enjuiciamiento, de los
ministros de la Corte Suprema, de los jueces y miembros de los tribunales de la
niñez y la adolescencia y de los magistrados del fuero electoral,
respectivamente.
Los secretarios únicamente podrán ser recusados por las causas previstas
en el artículo 20 del CPC (Art. 39 CPC).
3.2.En relación a los juicios: Una sola vez en cada juicio.
En el juicio de Amparo no procede la recusación, sin perjuicio del deber
de excusación que tienen los jueces (Art. 586, 2o. p. CPC).
3.3.En relación a la oportunidad procesal:
3.3.1. El actor, al entablar la demanda o en su primera presentación.
3.3.2. El demandado, en su primera presentación antes o al tiempo de
contestar la demanda, o de oponer excepciones en el juicio ejecutivo, o de
comparecer a la audiencia señalada como primer acto procesal.

4. CARACTER: La recusación sin expresión de causa es independiente


de la recusación con causa. De ello resulta que se pueda deducir cualesquiera
una de ellas, habiéndose hecho uso o no de la otra, mientras la intervención del
juzgado no esté consentida, salvo el caso de causal sobreviniente que siempre
da opción a deducir la recusación con expresión de causa.

ART. 25.- TRÁMITE Y OPORTUNIDAD DE LA RECUSACIÓN SIN


EXPRESIÓN DE CAUSA. Si el recusado fuese un juez de primera instancia,
inhibiéndose, pasará las actuaciones, sin más trámite, a más tardar dentro del
día siguiente, al juez que le sigue en orden de turno. El secretario de la causa
podrá pedir al juez recusado que lo separe también de ella, debiendo sustituirlo
uno de los Secretarios del juez subrogante.
Si se tratare de un miembro del tribunal de apelación o de la Corte
Suprema de Justicia, se separará en la misma forma, y los autos pasarán a)
Presidente del tribunal, o al Vicepresidente, en su caso, a los efectos
correspondientes.

Tanto en un supuesto como en otro, no se suspenderán el trámite, los


plazos ni el cumplimiento de las diligencias ordenadas.

Esta facultad deberá ser ejercida en las oportunidades previstas en los


dos primeros párrafos del artículo 27.

Antec.: CNC 25.-


Conc.: CPC 24; 27; 38.- COJ 200 al 206.- Ley 1084/97 de
Enjuiciamiento de Magistrados 7; 9.- Ley 609/95 que Organiza la Corte
Suprema de Justicia 3, inc. g); 10.

1. TRAMITES: Si el recusado fuere un juez de primera instancia, el


precepto previene que se pasen las actuaciones (el expediente) sin más trámite
“a más tardar dentro del día siguientes”, vale decir, el juez recusado debe
apartarse de seguir entendiendo en la causa donde se produjo la recusación en
forma inmediata; absteniéndose de seguir entendiendo en la misma.
El secretario del juez recusado tiene, a su vez, la facultad de solicitar a
éste que lo separe también de la causa. En este caso el mismo será reemplazado
por un secretario del juzgado del juez subrogante, con lo cual la tramitación del
proceso, sin duda, tendrá mayor celeridad.
Cuando la recusación se produce en la Corte o en un tribunal los autos se deben
pasar de inmediato al Presidente del órgano respectivo para que se pueda
cumplir con el trámite necesario para la pronta integración con el respectivo
sustituto.

2. EFECTO: El hecho de haberse producido la recusación no implica


que se suspenda el proceso. Por ello la norma previene
que no se suspende el trámite de la causa, los plazos ni el cumplimiento de las
diligencias ordenadas por el Juez recusado.

3. OPORTUNIDAD: El cuarto párrafo del Artículo sub examine indica


que la recusación sin expresión de causa debe deducirse en las oportunidades
que señala el Art. 27 del CPC, en consecuencia:
3.1. El actor: Debe ejercer el derecho de recusar sin expresión de causa
al entablar la demanda o en su primera presentación.
3.2. El demandado: En su primera presentación, antes o al contestar la
demanda, o al oponer excepciones en el juicio ejecutivo, o con motivo de
comparecer a la audiencia señalada como primer acto procesal.

ART. 26.- CAUSAS DE RECUSACIÓN. Son causas de recusación las


previstas en el artículo 20.

En ningún caso serán causas de recusación los ataques u ofensas


inferidos al juez después que hubiese comenzado a conocer del asunto.

Antec.: CNC 26.- PM 26.- CPCC 3IO.


Conc.: CPC 19 al 23; 24, in fine; 27 al 36; 586, 2a. p...- Ley 1084/ 97 de
Enjuiciamiento de Magistrados 7.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema
de Justicia 3, inc. g); 10.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 42.

1. REMISION: La disposición en su primer párrafo hace remisión


expresa a las causales de excusación previstas en el Art. 20 por lo que vale aquí
lo expresado en oportunidad del comentario al mencionado Artículo.
2. ALCANCE: El precepto, sin duda, hace alusión a la recusación con
expresión de causa, la cual, a diferencia de la recusación sin expresión de
causa, puede ser ejercida las veces que las mismas sobrevengan o lleguen a
conocimiento de las partes en el curso del proceso. Tampoco se halla limitada
en cuanto al número de veces en cada juicio o en cuanto a uno sólo de los
integrantes de los órganos colegiados.
El derecho de recusar con expresión de causa puede ser ejercido las
veces que existan las causales de recusación previstas en la ley.
El derecho de recusar con expresión de causa no es excluyen-te del
derecho de recusar sin expresión de causa, como tampoco la recusación sin
expresión de causa excluye la recusación con expresión de causa (Art. 24, in
fine CFC).

3. REQUISITOS: La causal de recusación debe ser invocada


concretamente, ser real, seria y no creada artificiosamente.
Los vicios procesales y los errores de hecho y de derecho de las
resoluciones, en que puede incurrir el juez, no constituyen causas de
recusación, pudiendo dar lugar a los recursos correspondientes.

4. ATAQUES U OFENSAS INFERIDOS AL JUEZ: La segunda parte


de la norma, previene el supuesto de que por este deleznable medio de atacar u
ofender al juez natural de la causa se pretenda maliciosamente apartarlo de su
conocimiento, con el objeto de obstaculizar el proceso o encontrar otro juez
más condescendiente.
La norma tiene similar sentido que la del Art. 23 del CPC ya comentado,
por lo que sirven también las apreciaciones vertidas en oportunidad del
tratamiento del mismo.
ART. 27.- OPORTUNIDAD. El actor deberá ejercer la facultad de
recusar al entablar la demanda o en su primera presentación; y el demandado,
en su primera presentación, antes o al tiempo de contestarla, o de oponer
excepciones en el juicio ejecutivo, o de comparecer a la audiencia señalada
como primer acto procesal.

Los jueces de la Corte Suprema y de los tribunales de apelación,


únicamente podrán ser recusados dentro de tercero día desde la notificación de
la primera providencia que se dicte.

Si la causal fuere sobreviniente, sólo podrá hacerse valer dentro de los


tres días de haber llegado a conocimiento del recusante y antes de quedar el
expediente en estado de sentencia.

Dentro del mismo plazo podrá recusarse al juez o miembro de un


tribunal que intervenga en el proceso en substitución de un magistrado
recusado, cuya designación se hará-saber por cédula.

Antec.: CNC 27.- PM 27.- CPCC 308; 311.-


Conc.: CPC 20; 26; 28 al 36; 133, inc. 1).- Ley 1084/97 de En-
juiciamiento de Magistrados 7; 9.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema
de Justicia 3, inc. g); 10.-

1. CARACTER: La norma hace referencia a la oportunidad procesal en


que debe ser deducida la recusación y el carácter preclusivo esta determinado
en el Art. 30 del CPC que, en su parte pertinente, dispone .si el mismo fuere
presentado fuera de las oportunidades previstas en el articulo 27, la recusación
será rechazada sin darle curso, por el tribunal competente para conocer de
ella».

2. OPORTUNIDAD: El ejercicio de la recusación con expresión de


causa no se encuentra limitado a la primera presentación.
La finalidad del instituto autoriza a que una misma parte pueda deducirla las
veces que se produzcan alguna de las situaciones previstas en el Art. 20 (Véase
comentario al Art. 26 del CPC, numeral 2.).

3. LEGITIMACION: Debe recordarse que la recusación es una facultad


inherente a la calidad de parte, de allí que corresponde su ejercicio a todo aquel
que con dicha calidad intervenga en el proceso.
Puede ser ejercida también por los apoderados o representantes legales,
sin necesidad de facultad o poder especial, por cuanto el poder conferido para
un juicio autoriza para ejercer todos los actos del proceso, salvo que en virtud
de lo establecido en el Art. 884 del C. Civil se requiera poder especial.

4. NOTIFICACION: La última parte del Artículo establece que la


notificación de la resolución que designa el juez reemplazante que entenderá en
el juicio en sustitución del recusado o inhibido deberá practicarse por cédula,
en la forma prescripta en este Código. Consecuentemente, no corresponde la
notificación automática ni por ningún otro medio por tratarse de un mandato
expreso de la ley de conformidad al Art. 133, inc. 1) del CPC.

ART. 28.- TRIBUNAL COMPETENTE PARA CONOCER DE LA


RECUSACIÓN. La competencia para resolver la recusación de los Jueces y
miembros de los tribunales, se regirá por lo dispuesto en el Código de
Organización Judicial.

Antec.: CNC 28.- PM 28.- CPCC 312; 313.-


Conc.: COJ 28, inc. g); 32, incs. c) y d).- Ley de Procedimientos para la
Justicia de Paz del 14 de Noviembre de 1.898.- Ley 1084/ 97 de
Enjuiciamiento de Magistrados 7; 9.- Ley 609/95 que Orga-
niza la Corte Suprema de Justicia 3, inc g); 10.- Ley 635/95 que Reglamenta la
Justicia Electoral 6, inc. e).-

1. COMPETENCIA DE LA CORTE SUPREMA: La disposición remite


la cuestión a lo dispuesto en el Código de Organización Judicial, el cual
dispone en el Art. 28, inc. g) que la Corte Suprema de Justicia conocerá, en
única instancia: <de la recusación, de la inhibición e impugnación de
inhibición de los miembros de la misma Corte Suprema de Justicia, del tribunal
de cuentas y de los tribunales de apelación».

2. COMPETENCIA DE LOS TRIBUNALES DE APELACION: Del


mismo modo el Art. 32 del citado Código expresa que los tribunales de
apelación conocerán, en sus respectivos fueros: “d) de las recusaciones e
inhibiciones de los mismos jueces”, siendo los mismos los que el inc. c)
establece: “Los jueces de Primera Instancia, los jueces Letrados y los jueces de
Instrucción”.

3. RECUSACION DE LOS JUECES DE PAZ: El juez de Primera


Instancia del respectivo fuero del juez de Paz recusado ejerce competencia para
entender en las recusaciones deducidas contra éste.
De acuerdo con el Art. 59 de la Ley s/n del 14 de noviembre de 1898 de
Procedimientos para la Justicia de Paz es competente para entender en los
casos de recusación de los jueces de Paz de la Capital el juez de Primera
Instancia de turno respectivo, a quien el juez recusado elevará los antecedentes,
con el acta de recusación y el informe que creyere debe dar al efecto.

ART. 29.- FORMA DE DEDUCIRLA. La recusación se deducirá ante la


Corte Suprema de Justicia o tribunal de apelación, cuando se tratare de uno de
sus miembros, o ante el juez recusado.
En el escrito se expresará la causa de la recusación y se propondrá y
acompañará, en su caso, toda la prueba de que el recusante intentare valerse.
No se admitirá la prueba confesoria.

Antec.: CNC 29.- PM 29.- CPCC 315; 3I6.


Conc.: CPC 20; 26 al 28; 30 al 36; 187, 2o. p.; 219; 277.- Ley 1084/97
de Enjuiciamiento de Magistrados 7; 9.- Ley 609/95 que Organiza la Corte
Suprema de Justicia 3, inc. g); 10.-

1. ANTE QUIEN SE DEDUCE: El primer párrafo de la norma


establece ante que órganos judiciales se deduce la recusación distinguiendo si
se trata de los ministros de la Corte Suprema. de los miembros de los
tribunales de apelación o de los jueces.
Si se trata de la recusación de los miembros del tribunal de apelación
podrá producirse cuando los autos pasen a la cámara respectiva para la
resolución de algún recurso, sea que se trate de sentencia definitiva, auto
interlocutorio o providencia.
Ante la Corte Suprema de Justicia se deducirá la recusación
dependiendo de que se trate de una cuestión en que deba entender la misma en
única instancia, en cuyo caso debe ser en la primera presentación -salvo causal
sobreviniente- o con motivo de la interposición de algún recurso cuya
resolución compete a este órgano judicial.

2. FORMA: El segundo párrafo del precepto se refiere a la forma de la


presentación propiamente dicha, cuando ella se realiza con expresión de causa.
El recusante debe señalar el motivo de la recusación, a fin de que el juez
recusado se encuentre en condiciones de ejercer su defensa, y ofrecer, con el
primer escrito, toda la prueba de que intente valerse; la razón se encuentra en
el hecho de que el juez recusado, de acuerdo con el Art. 34 CPC, debe
informar sobre los hechos alegados.

3. PRUEBA: El recusante debe ofrecer y, en su caso, acompañar toda la


prueba de que intente valerse.
Los testigos no podrán ser más de cuatro por cada uno, recusante y
recusado, conforme a lo estatuido en los Arts. 32 y 187 del CPC.
En cuanto a la prueba documental, si el recusante no la tuviere a su
disposición la deberá individualizar indicando su contenido, el lugar, archivo,
oficina pública o persona en cuyo poder se encuentre, de acuerdo con el Art.
219 deI CPC.
El in fine de la norma declara inadmisible en rigor la prueba de
absolución de posiciones; en razón de que la confesión del recusado podrá
producirse, o resultar, (y será válida) en el informe que presente.

ART. 30.- RECHAZO SIN SUSTANCIACION. Si en el escrito


correspondiente no se cumplieren los requisitos del artículo anterior, o si el
mismo fuere presentado fuera de las oportunidades previstas en el artículo 27,
la recusación será rechazada, sin darle curso, por el tribunal competente para
conocer de ella.

Antec.: CNC 30.- PM 30.- CPCC 316, ler. p.


Conc.: CPC 27 al 29.- Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de Magistrados
7; 9.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia 3, inc. g); 10.-

1. RECHAZO «IN LIMINE»: El tribunal competente para entender en


la recusación debe rechazar “in limine” el pedido en los siguientes supuestos:
1.1. Cuando el escrito en que se deduce la recusación no contenga la
expresión de la causa de la recusación y tampoco se acompañe la prueba de
que el recusante intente valerse (Art. 29, 2o. p. CPC).
1.2. Cuando la presentación sea extemporánea, vale decir fuera de las
oportunidades previstas en el Art. 27 del CPC.
2. TRIBUNAL COMPETENTE: La norma se refiere en el in fine al
tribunal competente, debiendo entenderse por tal al órgano judicial unipersonal
o colegiado que de acuerdo con la ley ejerza competencia para conocer y
decidir la cuestión.

ART. 31.- RECUSACION DE UN MIEMBRO DE LA CORTE


SUPREMA O DE UN TRIBUNAL DE APELACION. Deducida la recusación
en tiempo y forma, si el recusado fuere un juez de la Corte Suprema, se le
comunicará aquella, para que dentro de tercero día informe sobre los hechos
alegados, y se integrará la Corte en la forma prescripta para la sustitución de
magistrados, a fin de resolver el incidente, sin perjuicio de que prosiga la
instancia hasta llegar al estado de sentencia.

Si el recusado fuere un miembro del tribunal de apelación, se remitirá a


la Corte, dentro de los tres días, el escrito de recusación, acompañado de un
informe sobre los hechos alegados. En este caso, si fuere necesario, se
integrará el tribunal en la forma prescripta por la ley, a objeto de que continúe
la sustanciación de la instancia, hasta llegar al estado de sentencia.

Si el recusado reconociere los hechos, la Corte lo tendrá por separado de


la causa, quedando integrado el tribunal con el miembro subrogante. Si los
negare, con lo que exponga se formará incidente que tramitará por expediente
separado.

Antec.: CNC 31.- CPCC 317; 318.-


Conc.: CPC 20; 26 al 30; 32 al 36.- Ley 1084/97 de Enjuiciamiento de
Magistrados 7; 9.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de Justicia 3,
inc. g); 10.- Acordadas N° 4 de fecha 31 de enero de 1919 y N° 9 de fecha 9
de junio de 1964.-
1. CONDICION DE ADMISIBILIDAD: El primer análisis que
corresponde realizar es que el escrito de recusación haya cumplido las
condiciones de oportunidad y forma, pudiendo ser rechazado “in limine”, de
acuerdo con el Art. 30 del CPC.

2. INFORME: La presentación debe ser comunicada al juez o jueces


recusados a fin de que presenten su informe escrito sobre las causas alegadas
en los plazos previstos, los que no son perentorios e improrrogables para los
jueces, de acuerdo con el Art. 145 del CPC, lo cual constituye, en este caso,
una imprevisión legal.

3. SUBSTANCIACION DEL PRINCIPAL: Tanto ante la Corte


Suprema de Justicia como ante los tribunales de apelación la recusación de sus
miembros no implica que la causa principal se paralice. La misma debe
continuar su trámite con los restantes jueces hábiles, si existe mayoría
absoluta. Por ello dispone el Artículo: <si fuere necesario se integrará el
tribunal».
El órgano judicial debe estar plenamente integrado en oportunidad de
pronunciarse en el incidente de recusación o en la cuestión principal.

4. SUBSTITUCION: Para conocer el modo en que se debe realizar la


substitución de los ministros de la Corte Suprema y de los miembros de los
tribunales de apelación y de cuentas, consúltese las Acordadas No. 4 del 31 de
enero de 1919 y No. 9 del 9 de junio de 1964.

ART. 32.- APERTURA A PRUEBA. La Corte Suprema recibirá el


incidente a prueba por diez días. Recusante y recusado no podrán ofrecer más
de cuatro testigos cada uno.

Antec.: CNC 32.- PM 33.- CPCC 319.-


Conc.: CPC 20; 26; 28; 29; 33; 186; 187, 2o. p.; 314.- Ley 1084/ 97 de
Enjuiciamiento de Magistrados 7; 9.- Ley 609/95 que Organiza la Corte
Suprema de Justicia 10.

1. CARACTER: De los términos de la norma se colige que el incidente


de recusación debe ser abierto a prueba. Consecuentemente no queda librada al
criterio judicial la apertura o no a prueba del incidente en los casos en que se
haya impugnado a alguno de sus ministros o a algún miembro del tribunal de
apelación.

2. PLAZO: El plazo de prueba será de diez días perentorios, salvo la


correspondiente ampliación del mismo por razón de la distancia para las
diligencias que deban practicarse fuera del asiento del tribunal, de acuerdo con
el Art. 149 del CPC.

3. NÚMERO DE TESTIGOS: No podrán ser ofrecidos más de cuatro


testigos por cada uno recusante y recusado.

ART. 33.- RESOLUCIÓN. Vencido el plazo de prueba y agregadas las


producidas, se dará vista al recusante y recusado por tres días, en el orden
indicado, y se resolverá el incidente dentro de cinco días. La resolución que
recayere será irrecurrible.

Si la recusación fuese desestimada, la Corte lo hará saber al Tribunal


para que el recusado continúe entendiendo. Si se hiciese lugar a la recusación,
también lo hará saber para que siga entendiendo el miembro subrogante, en su
caso. Si no se hubiese integrado el Tribunal, se lo integrará en la forma
prescripta por la ley.

Antec.: CNC 33.- PM 34.- CPCC 321 al 325.-


Conc.: CPC 20; 26 al 29; 31; 32; 35; 387.- Ley 1084/97 de Enjui-
ciamiento de Magistrados 7; 9.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de
justicia 10.

1. VISTA: La vista que previene la norma se corre por su orden al


recusante y al recusado a fin de que puedan formular las consideraciones que
merezca la prueba producida por ambos.

2. CARACTER: La resolución de la Corte Suprema que decide el


incidente de recusación-es irrecurrible, sea cual fuere el sentido de la misma.
No obstante es admisible contra ella el recurso de aclaratoria por motivos
obvios, y dada la finalidad de dicho remedio procesal.

3. EFECTOS: Los efectos de la resolución obviamente varían de


acuerdo con el sentido de la misma:
3.1. Si la Corte desestima la recusación, el recusado continúa
entendiendo en la causa.
3.2. Si la Corte Suprema hace lugar a la recusación, el tribunal queda
integrada se lo integra, en su caso, con otro miembro denominado subrogante.
En ambos casos la Corte hará saber su decisión al tribunal para
procederse conforme a los términos de su decisión.

ART. 34.- RECUSACIÓN DE JUECES DE PRIMERA INSTANCIA.


Cuando el recusado fuere un juez, remitirá al tribunal de apelación, dentro de
los tres días, el escrito de recusación, acompañado de un informe sobre los
hechos alegados, y pasará el expediente, sin más trámite, al juez que le sigue
en orden de turno, para que continúe su sustanciación. Igual procedimiento se
observará en caso de nuevas recusaciones.
Antec.: CNC 34.- PM 35.- CPCC 322.-
Conc.: CPC 20; 26 al 30; 35; 36; 219.- COJ 200; 201; 205.- Acordada
No. 14 de fecha 20 de Agosto de 1964.- Acordada N° 30 de fecha 7 de marzo
de 1990.-

1. REQUISITOS: Como condición de admisibilidad el recusante debe


presentar la recusación por escrito ante el juez recusado. En dicho escrito debe
expresar la causa de la recusación, debiendo proponer y acompañar, en su
caso, toda la prueba de que intente valerse.

2. INFORME: El juez impugnado dentro del plazo de tres días de


deducido el incidente de recusación debe elevar los autos al tribunal de
apelación competente con un informe detallado y categórico sobre las causas
que hayan sido alegadas, acompañando el escrito de recusación presentado. La
elevación del incidente al superior corresponde aún en el supuesto de que el
juez admita como ciertas las causales invocadas porque el órgano competente
para entender y resolver la cuestión es el tribunal de apelación.

3. REMISION DEL EXPEDIENTE: El juez recusado deberá, a su vez,


de inmediato y sin más trámite, remitir el expediente al juez que le sigue en
orden de turno, a fin de que este continúe con la tramitación de la causa
principal porque desde que se produjo la recusación queda impedido de
intervenir en dicha causa.
Véase el comentario al Art. 39 deI CPC numeral 4 en relación al
Actuario que debe continuar en la causa.

4. RECURSOS: En el supuesto de que el juez recusado se niegue a


elevar al superior el incidente o a remitir el expediente principal al juez que le
sigue en orden de turno, procederá la interposición del recurso de apelación, y
en el caso de ser denegado, el recurso de queja por recurso denegado.

5. SUBSTITUCION: Consúltese la Acordada No. 14 del 20 de Agosto


de 1964, sobre sustitución de jueces de la. Instancia. Véanse los Arts. 200, 201
y 205 del COJ en el Anexo al Tomo II.
ART. 35.- TRÁMITE DE LA RECUSACIÓN. Elevados los
antecedentes, el tribunal de apelación, siempre que del informe del juez
resultare la veracidad de los hechos, que configure causal de recusación lo
tendrá por separado de la causa.

Si los negare, el Tribunal podrá recibir el incidente a prueba, y se


observará el procedimiento establecido en los artículos 32 y 33.

Antec.: CNC 35.- PM 36.- CPCC 323.-


Conc.: CPC 29; 30; 32; 33.-

1. ADMISIBILIDAD: Elevados los antecedentes el primer estudio que


debe hacer el tribunal de apelación será constatar si se cumplieron los
requisitos de oportunidad y forma de la presentación, en caso contrario deberá
rechazar sin substanciación el pedido formulado, de acuerdo con lo prevenido
en el Art. 30 del CPC.

2. SEPARACION INMEDIATA: Si del informe del juez recusado


resultare la veracidad de los hechos alegados por el recurrente como causal de
recusación, el tribunal deberá separarlo de la causa, quedando el expediente
radicado ante el juez subrogante.

3. APERTURA A PRUEBA. TRAMITE: En el caso que el juez


recusado negare las causales de recusación el incidente podrá ser abierto a
prueba por el término perentorio e improrrogable de diez días, con su
correspondiente ampliación en razón de la distancia en el supuesto previsto en
el Art. 149 del CPC.
No podrán ofrecerse más de cuatro testigos por cada uno, recusante y
recusado (Art. 32 CPC). No es admisible la prueba de absolución de
posiciones (Art. 29, in fine CPC).
EJ procedimiento a ser observado en el caso de que el incidente se abra
a prueba, será el establecido en los Arts. 32 y 33 del CPC, a cuyos comentarios
me remito.
ART. 36.- EFECTOS. Si la recusación fuere desestimada, se hará saber
al juez subrogante, a fin de que devuelva los autos al juez recusado. Si fuere
admitida, el expediente quedará radicado ante le juez subrogante con noticia al
juez recusado, aunque con posterioridad desaparecieren las causas que la
originaron.

Antec: CNC 36.- PM 37, ler. y 2o. PS.- CPCC 324.-


Conc.: CPC 32 al 35.- COJ 200 al 203; 205.- Acordada N° 30 de fecha
7 de marzo de 1990.

1. RECUSACION DESESTIMADA: Si la recusación fuere


desestimada, los autos serán devueltos al juez recusado para que éste continúe
con la tramitación del proceso, en razón de haber cesado la suspensión de su
competencia, producida con motivo de la recusación planteada.

2. ADMISION: Si fuere admitida la recusación el juicio quedará


definitivamente radicado ante el juez subrogante, aunque posteriormente
desaparecieren las causas que motivaron la separación, esto en razón del
Principio <perpetuatio jurisdictionis> por cuya virtud la competencia una vez
que se encuentra consentida o establecida se mantiene firme e inalterable,
siendo inatacable.
De lo resuelto deberá notificarse al juez recusado.

3. SECRETARIA: En los casos de recusación admitida o inhibición de


los jueces, los actuarios deberán remitir los expedientes al juez subrogante,
quien determinará la secretaría de su juzgado en que radicará la causa
(Acordada 30/90).
CAPITULO III

DE LOS SECRETARIOS

ART. 37.- DEBERES. Sin perjuicio de los deberes y obligaciones


establecidos por este Código y otras normas legales, los secretarios deberán:

a) remitir los expedientes a los representantes del Ministerio Público,


cuando legalmente proceda;

b) dejar constancia de los escritos cuando éstos fueren presentados fuera


de plazo o sin copias, si éstas son exigidas por la ley; y

c) suscribir certificados y testimonios ordenados por el juez.

Antec.: CNC 37.- PM 40.-


Conc.: CPC 16; 38; 39; 107; 118; 120, inc. c); 128; 129; 133, 2o. p.;
150; 153, inc. f); 155; 156, in fine; 175; 263; 290; 311; 368, 2o. p.; 379; 397,
2o. p.; 402, ler. p.; 424; 451; 632, inc. b); 758; 789 al 791.- COJ 186; 187; 238;
239; 241.- CP 300 al 303; 313.- Ley 609/95 que Organiza la Corte Suprema de
Justicia 3, inc. h); 4; 20 al 25; 27.- Acordadas No. 6 de fecha 15 de Marzo de
1937 y No. 1 de fecha 5 de Febrero de 1951.-

1. CONCEPTO: El secretario o actuario es el funcionario judicial que


tiene como principal cometido oficiar de auxiliar del juez, refrendando y
autenticando las actuaciones y ejerciendo la jefatura de la oficina judicial o
secretaría.
Etimológicamente el vocablo secretario deriva del latín “secretum”
(secreto) de allí que se lo conozca como confidente, depositario de secretos.
Los secretarios son los principales auxiliares de los jueces y tribunales,
constituyéndose en los colaboradores más importantes y directos de los
mismos.

2. FUNCIONES: Las funciones de los secretarios están especificadas en


la ley, si bien es cierto que la mayor de las veces desempeñan indebidamente
funciones que exceden el marco de las mismas para de hecho participar de
Otras v.g.: tomando declaraciones en audiencias llevadas a cabo en las
secretarias por ante sí, las cuales están heridas de nulidad.
Los principales actos que le están encomendados son los de
documentación, colaborando de este modo en la organización del proceso:
recepción de escritos poniendo los cargos, notificaciones, redacción de oficios,
custodia de los sellos, documentos y expedientes, foliar estos últimos, etc...
Les corresponde, a su vez, refrendar con sus firmas las actuaciones y
resoluciones del órgano judicial.
Tienen en el ejercicio de sus funciones responsabilidad propia y los
actos en los que participa con su firma constituyen instrumentos públicos de
acuerdo con el Art. 375, incs. b) y d) del C. Civil.
La norma comentada - como ella misma indica - debe ser completada
con las disposiciones de los Arts. 186 y 187 del COJ, que establecen:
Art. 186: <Los Secretarios son los jefes de sus respectivas oficinas y
tienen las siguientes obligaciones:
a) asistir diariamente a su oficina, mantenerla abierta para el servicio
público y permanecer en ella las horas indicadas en el horario respectivo;
b) recibir los escritos y documentos que presenten los interesados y poner los
cargos con designación de fecha, hora y si llevan firma de Abogado en su
caso, y otorgar los recibos respectivos siempre que fuesen solicitados;
c) presentar sin demora a los Jueces los escritos, documentos, oficios y
demás despachos referentes a la tramitación de los asuntos;
d) organizar y foliar los expedientes a medida que se forman;
e) asistir a las audiencias, acuerdos o informaciones orales,
consignando, en su caso, el tiempo de su duración y redactando las actas,
declaraciones, informes, notas y oficios;
f) dar cuenta a los jueces del vencimiento de los plazos que determinan
la prosecución de oficio de los asuntos o causas;
g) refrendar las actuaciones, providencias, resoluciones y sentencias
expedidas por los Jueces y Tribunales;
h) hacer saber las providencias, resoluciones y sentencias a las partes
que acudiesen a la oficina a tomar conocimiento de ellas, anotando en el
expediente las notificaciones que hicieren;
i) guardar la debida reserva de las actuaciones cuando lo requiera la
naturaleza de las mismas, o sea ordenada por los Jueces y Tribunales;
j) dar conocimiento de los expedientes o procesos archivados en sus
oficinas a las personas que, teniendo interés legítimo, lo solicitaren;
k) custodiar el sello de los Juzgados o Tribunales, así como los
documentos y expedientes que tuvieren a su cargo, siendo responsables de su
pérdida, uso indebido, mutilación o deterioro;
l) tener a su cargo la urna para sorteos y llevar en buen orden los libros
que prevengan los reglamentos;
ll) intervenir en el diligenciamiento de las órdenes judiciales referentes a
la extracción de dinero u otros valores de los Bancos;
ñ) dar debido cumplimiento a las demás órdenes expedidas por los
Jueces o Tribunales; y,
n) desempeñar las funciones indicadas en las leyes y acordadas».
Art. 187: “Los Secretarios tienen la obligación de presentar a la Oficina
de Estadística los documentos que deben anotarse en la misma.
Los expedientes o escritos se presentarán en la fecha expresada en los
cargos, y las sentencias definitivas o interlocutorias, se presentarán
inmediatamente después de firmadas y numeradas”.
3. CADUCIDAD DE LA INSTANCIA: Es obligación del secretario en
cuya oficina radiquen los autos, dar cuenta al juez o tribunal respectivo que ha
transcurrido el plazo señalado en el Art. 172 del CPC, dispone el Art, 175, 2a.
p. del CPC.
Véanse las Acordadas No. 6 del 15 de Marzo de 1.937 que reglamenta
los nombramientos y permisos y No. 1 del 5 de febrero de 1.951 sobre la
redacción a máquina de los mismos.

4. INTERPRETACIÓN: El inc. b) de la norma procesal preceptúa


que los secretarios deberán “dejar constancia de los escritos cuando estos
fueren presentados fuera de plazo”. Esta disposición debe concordarse con la
del Art. 150 in fine, que establece que “no serán admitidos” los escritos que se
presentaren fuera del plazo, en el sentido de que esta última norma es la que
debe prevalecer y los secretarios deberán devolver los escritos extemporáneos
dejándose constancia de esta circunstancia en el expediente.

ART. 38.- EXCUSACIÓN. Los secretarios, si tuvieren algún motivo


legítimo de excusación, deberán manifestarlo al juez o tribunal, y éstos los
separarán de la causa, dando intervención a quien deba sustituirlo, sin perjuicio
de lo dispuesto en el artículo 25.

Antec.: CNC 38.- PM 41.- CPCC 32.


Conc.: CPC 19 y sgtes; 37; 39.- COJ 204.- CPP 51.- Acordada N° 4 de
fecha 31 de Enero de 1919.-

1. REMISION: Los secretarios, al igual que los jueces, deben separarse


por propia iniciativa de todos aquellos asuntos en que existan motivos de
excusación. La norma pretende que los litigantes tengan absoluta garantía y
tranquilidad en la tramitación de los procesos.
Se aplican aquí en lo pertinente las disposiciones del Código Procesal
Civil referidas a la excusación de los jueces. Consúltese, además, la Acordada
No. 4 de fecha 31 de Enero de 1.919 sobre substitución de magistrados y
funcionarios.
ART. 39.- RECUSACIÓN. Los secretarios únicamente podrán ser
recusados por las causas previstas en el artículo 20. Deducida la recusación, el
juez se informará sumariamente sobre el hecho en que se funda, y sin más
trámite dictará resolución, que será irrecurrible. En caso de que se haga lugar a
la recusación, el juez o tribunal dispondrá la intervención de quién deba Susti-
tuirlo.

Antec.: CNC 39.- PM 42- CPCC 327.-


Conc.: CPC 20; 34; 37; 38.- COJ 204.- CPP 51.- Acordada N° 30 de
fecha 7 de marzo de 1990.

1. RECUSACION CON EXPRESION DE CAUSA: La recusación


permitida por la norma es sólo la que lleva la expresión de la causa que la
motiva. Siendo así, no se admite la recusación sin causa de los secretarios.

2. TRÁMITE: Deducida la recusación del secretario quedará de


inmediato separado del expediente, por la aplicación analógica del Art. 34 del
CPC, referida a los jueces.
La recusación del secretario no impide la tramitación de la causa, la cual
debe continuar su curso con el secretario reemplazante.

3. RESOLUCION: La resolución que se dicte será irrecurrible, pero es


admisible el recurso de aclaratoria dado el fin práctico que persigue dicho
remedio procesal.

4. ACORDADA Nº 30/90: La Acordada de la Corte Suprema de Justicia


N° 30 de fecha 7 de marzo de 1990, dispone que “Los Señores Actuarios, en
los casos de recusación admitida o inhibición de jueces, deberán remitir los
expedientes al juez subrogante, quien determinará la Secretaría de su juzgado
en que radicará la causa”.
TITULO II

DEL MINISTERIO PÚBLICO


Y DEL MINISTERIO DE LA DEFENSA PÚBLICA

ART. 40.- INTERVENCIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO.


El Ministerio Público ejerce la acción civil conforme con lo dispuesto por la
Constitución y las leyes. El juez que entiende en una causa en que deba ser
parte un representante de dicho Ministerio, dispondrá que se le notifique en la
forma establecida por este Código. La falta de intervención del Ministerio
Fiscal en los procesos en que es parte, acarreará, a su pedido, la nulidad de las
actuaciones.

Ant cc.: CNC 40.- PM 43 al 45.-


Conc.: CN 136, in fine; 266 al 272; 274.- CPC 41 al 45; 111; 113, in
fine; 118, 1cr. p.; 134; 152.- COJ 61 al 69; 70 al 82; 238; 241.- CC
359.- CPP 52 al 57.- Ley 1680/01 Código de la Niñez y la Adolescencia 162
al 164.- CM 235, incs. a) y b); 236 y sgtes.; 318 y sgtes. Ley 154/69 de
Quiebras 178; 218.- Ley 45/91 Divorcio vincular 15.-Ley 609/95 que Organiza
la Corte Suprema de Justicia 3, incs. c), e).- Ley 834/96 Código Electoral 96,
inc. a).- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 21 al 24.- Ley 860
que modifica y amplía la Ley 879 Código de Organización Judicial.- Acordada
N° 53 del 26 de noviembre de 1.985-

1. CARÁCTER. FUNCION: Nuestra Carta fundamental incorpora el


Ministerio Público al Poder Judicial con las características de una magistratura
particular, con autonomía funcional y administrativa. En el proceso civil
cumple una función de cooperación con la función judicial coadyuvando para
su mejor desenvolvimiento.
En la legislación y en la doctrina moderna la tendencia propende a la
eliminación de su actuación dentro del proceso civil, porque su función estaría
sobrepuesta a la judicial en razón de que los jueces tienen sus mismas
facultades, salvo el Ministerio Pupilar y el de Defensa Pública, pero no así en
el proceso penal en el cual se considera valiosa.
Los funcionarios que integran al Ministerio Público no tienen dentro del
proceso civil facultades de decisión, ya que ellas corresponden de manera
exclusiva al juez o tribunal.
La Constitución en el Capítulo III Poder Judicial, Sección 1V, trata el
Ministerio Público, estableciendo su función y composición en el Art. 266, que
reza: <El Ministerio Público representa a la Sociedad ante los órganos
jurisdiccionales del Estado, y gozando de autonomía funcional y
administrativa en el cumplimiento de sus deberes y atribuciones. Lo ejerce el
Fiscal General del Estado y los agentes fiscales en la forma determinada por la
ley.
En el Art. 268 de la Constitución se establecen sus deberes y
atribuciones del siguiente modo:
i) velar por el respeto de los derechos y de las garantías constitucionales;
2) promover acción penal pública para defender el patrimonio público y
social, el medio ambiente y otros intereses difusos, así como los derechos de
los pueblos indígenas;
3) ejercer acción penal en los casos en que, para iniciarla o proseguirla,
no fuese necesaria instancia de parte, sin perjuicio de que el juez o tribunal
proceda de oficio, cuando lo determine la ley;
4) recabar información de los funcionarios públicos para el mejor
cumplimiento de sus funciones, y
5) los demás deberes y atribuciones que fije la ley.

2. DIVISION: El Ministerio Público comprende: el Ministerio Fiscal, el


Ministerio de la Defensa Pública y el Ministerio Pupilar.
2.1. El Ministerio Fiscal: Este ministerio tiene varias ramas:
Civil y Comercial, Criminal, Laboral, del Menor, de Cuentas y Electoral. Esta
división no responde a una concepción distinta de sus funciones, sino a
consideraciones prácticas.
El Ministerio Fiscal en lo Civil y Comercial debe velar por el respeto de
las leyes que regulan la capacidad y el estado de las personas. También de las
reglas que determinan la competencia de los jueces y otras que afectan el
orden público y que, por ende, no pueden quedar al arbitrio de los particulares.
Para las atribuciones del Fiscal General del Estado y de los agentes
fiscales de cuentas, en lo civil y comercial, del trabajo, en lo criminal y de los
procuradores fiscales, véanse los Arts. 63 al 69 del Código de Organización
Judicial. El Art. 274 de la Constitución establece las fiscalías del fuero
electoral lo que se halla regla mentado en los Arts. 21 al 24 de la Ley 635/95
que Reglamenta la Justicia Electoral. El Art. 218 de la Ley 154/69 dispone que
en caso de impedimento el Síndico General de Quiebras, sea sustituido por el
Fiscal General del Estado. La Acordada N° 53 de fecha 26 de noviembre de
1985 establece que en las circunscripciones judiciales del interior de la
República la sindicatura en las convocatorias de acreedores y quiebras es
ejercida por los representantes del Ministerio Público de su respectiva
jurisdicción.
2.2. El Ministerio Pupilar: Se refiere a la representación de los menores
e incapaces en los procesos, el velar por sus personas, sus derechos y sus
bienes.
Se encuentra a cargo de los Auxiliares de la Justicia de Menores
previstos en el Art. 235, incs. a) y b) del Código del Menor (Ley 903/81) y de
la Dirección General de Protección de Menores, organismo administrativo
dependiente del Ministerio de Justicia y Trabajo, con las funciones y
atribuciones previstas en los Arts. 236 y sgtes. y 318 y sgtes., del Código del
Menor (Ley 903/81).
2.3. El Ministerio de la Defensa Pública: Esta desempeñado por los
Defensores y Procuradores de Pobres, Ausentes e Incapaces mayores de edad,
los Abogados del Trabajo, los Defensores de Pobres en el fuero penal, y los
Auxiliares de la Justicia de Menores, según el Art. 70 del COJ. La Defensoría
de la Niñez y la Adolescencia depende del Ministerio de la Defensa Pública
(Arts. 16 al 163 Ley 1680/01). Véase los Arts. 70 al 82 del Código de
Organización Judicial.
3. NULIDAD: La omisión de la intervención del Ministerio Público
produce la nulidad de las actuaciones, que puede ser declarada en cualquier
estado del juicio. No obstante, se trata de una nulidad relativa -como son todas
las procesales- por lo que si el representante del ministerio no solicita su
declaración o si ratifica tácita o expresamente lo actuado queda subsanada.

4. NOTIFICACION: Los representantes del Ministerio Público y


funcionarios judiciales, dispone el Art. 134 de este Código, quedarán
notificados el día siguiente de la recepción del expediente en su despacho, sin
perjuicio de los Otros medios de notificación estatuidos en este Código y que,
también, son de aplicación a los mismos (Art. 134 CPC).

ART. 41.- LOS PLAZOS PARA EL MINISTERIO PÚBLICO.


El Ministerio Público debe cumplir los actos procesales en los mismos plazos
que las partes, salvo disposición de leyes especiales.

Antec.: CNC 41.- PM 47.


Conc.: CPC 40; 45; 134; 145; 147; 149 al 151.-

1. CARACTER: Los plazos son perentorios e improrrogables para las


partes y, también, para el Ministerio Público y demás funcionarios judiciales,
de acuerdo con el Art. 151 del CPC.
Los jueces son los únicos que escapan a esta regla general establecida en
el Art. 145 del CPC.

2. NOTIFICACION: Los representantes del Ministerio Público y demás


funcionarios judiciales quedarán notificados el día siguiente de la recepción
del expediente en su despacho (Art. 134 CPC), sin perjuicio de los demás
medios de notificación legislados
en el Código Procesal Civil y que se aplican también a los mismos. Véase el
comentario al Art. 151 deI CPC.

ART. 42.- EXCUSACIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO. Los


representantes del Ministerio Público podrán ser recusados y deberán
excusarse por las causas previstas en este Código para los jueces. El trámite
será el previsto para la recusación de los jueces.

Antec.: CNC 42.- PM 48.- CPCC 330.-


Conc. CPC 19 al 30; 32 al 36; 40; 45.-

1. REMISION: Por disposición expresa del presente Artículo se aplican


a los casos de excusación y recusación, con causa o sin expresión de ella, de
los integrantes del Ministerio Público las normas establecidas en este Código
para los jueces, a cuyas disposiciones y comentarios me remito.

2. COMPETENCIA: Al no existir normas expresas dentro del


ordenamiento jurídico vigente, atributivas de la competencia para entender y
decidir en las cuestiones de recusación de los miembros del Ministerio
Público, por interpretación sistemática y analógica de las normas de la
Constitución, del Código de Organización Judicial y del Código Procesal
Civil, considero que la Corte Suprema de Justicia es el tribunal competente
para conocer la recusación del Fiscal General del Estado y que los tribunales
de apelación de sus respectivos fueros son, a su vez, los competentes para
entender en las recusaciones de los miembros del Ministerio Fiscal, Ministerio
de la Defensa Pública y Ministerio Pupilar o de Menores.
ART. 43.- EJECUCIÓN DE MULTAS. La ejecución de las multas
impuestas por los jueces y tribunales, estará a cargo de los agentes fiscales,
quienes deberán iniciarla dentro de los treinta días de notificada la resolución
firme que las impuso.

Antec.: CNC 43.- PM 49.-


Conc.: CPC 17; 519; 520, inc b); 521 y sgtes.-, COJ 233; 234; 236.-

1. LEGITIMACION PROCESAL: La norma encarga a los agentes


fiscales que lleven adelante el respectivo proceso para el cobro de las multas
procesales aplicadas por los jueces y tribunales, dentro de sus atribuciones
legales, mediante su tramitación por el procedimiento establecido para la
ejecución de sentencias de tribunales paraguayos, previsto en el Capítulo 1,
Título V, Libro III de éste Código.
El fiscal que debe tener a su cargo el ejercicio de la acción es el del
respectivo fuero del juez que impuso la multa.

2. COMPETENCIA: El juez competente para entender en la ejecución


será el juez de la causa.

3. PLAZO: El agente fiscal deberá promover la ejecución dentro del plazo


de treinta días contados desde que se haya notificado al afectado al pago la
resolución firme que impuso la multa.

4. CODIGO DE ORGANIZACION JUDICIAL: Los Artículos del COJ,


que hacen relación al tema, establecen: <Los Tribunales y Juzgados podrán
sancionar con apercibimiento, multas o arrestos, las faltas que los litigantes, sus
abogados o procuradores u otras personas cometan Contra su autoridad o decoro
en las audiencias, en los escritos, en el diligenciamiento de sus mandatos u
órdenes, o en cualquier otra circunstancia con motivo del ejercicio de sus
funciones.
Las multas no podrán exceder de treinta jornales mínimo legal para
actividades diversas no especificadas en la Capital de la República ni el arresto
de veinte días. Este último podrá ser domiciliario.

Los Jueces de Paz podrán aplicar apercibimientos y multas hasta quince


jornales mínimo legal para actividades diversas no especificadas en la Capital de
la República.

El importe de las multas será depositado en el Banco Central del Paraguay


en una Cuenta especial abierta a la orden de la Corte Suprema de Justicia, y
destinado a mejoras en la administraci6n de justicia». (Art. 236 COJ).

Del mismo modo, el Art. 233 del COJ dispone: «La Corte Suprema de
Justicia sancionará los actos ofensivos al decoro de la Administraci6n de Justicia,
la desobediencias de sus mandatos y la negligencia en el cumplimiento de sus
deberes de los Miembros de los Tribunales, Jueces, Defensores y empleados
subalternos, imponiéndoles medidas disciplinarias, que podrán consistir en
amonestaciones o apercibimiento, en multas hasta treinta jornales mínimo legal
para actividades diversas no especificadas en la Capital de la República y
suspensión temporaria que no exceda de un mes».

A su vez, el Art. 234 del citado COJ, prescribe: «Los Tribunales y


Juzgados en su respectivo orden jerárquico, podrán sancionar disciplinariamente
las mismas faltas. Los Jueces pueden ser pasibles de apercibimiento o multas que
no excedan de quince jornales mínimo legal para actividades diversas no
especificadas en la Capital de la República y los empleados subalternos de las
mismas sanciones o la de suspensión temporada aplicada por la Corte Suprema
de Justicia».
ART. 44.- RESPONSABILIDAD POR DOLO O FRAUDE.
Los representantes del Ministerio Público serán civilmente responsables cuando,
en el ejercicio de sus funciones, procedieren con dolo o fraude.

Antee.: CNC 44.- PM 50.-


Conc.: CN 39; 106; 136; 255; 266.- CPC 16; 45.- COJ 235; 241.-CC 1834;
1845.- Ley 131/93 de Enjuiciamiento de Magistrados.

1. DOLO O FRAUDE: Los representantes del Ministerio Público son


funcionarios públicos, precisamente judiciales, entendiéndose por estos a toda
persona que desempeña una función pública cualquiera sea su jerarquía.
El Art. 106 de la Constitución establece al respecto: «De la
responsabilidad del funcionario y del empleado público. Ningún funcionario o
empleado público está exento de responsabilidad. En los casos de transgresiones,
delitos o faltas que cometiesen en el desempeño de sus funciones, son
personalmente responsables, sin perjuicio de la responsabilidad subsidiaria del
Estado, con derecho de éste a repetir el pago de lo que llegase a abonar en tal
concepto
Responden, en consecuencia, por el cumplimiento irregular de sus
obligaciones legales. El incumplimiento, puede ser por acción u omisión.

2. CULPA O NEGLIGENCIA: Resulta lógico sostener que de acuerdo con


los principios generales y las disposiciones legales existentes en la materia, la
responsabilidad civil de los representantes del Ministerio Público se extiende -
además de los casos de dolo o fraude- a los daños producidos por culpa o
negligencia.
Así como los sujetos del proceso están sometidos a la responsabilidad
aquiliana -que es la establecida en el Código Civil como regla general- los
funcionarios del Ministerio Público también lo están.
3. CUMPLIMIENTO DE ORDENES: Debe señalarse que la circunstancia
de que el funcionario público haya obrado en cumplimiento de órdenes
superiores, no excusa, en principio, su responsabilidad, pues cuando las mismas
han sido impartidas en violación de la ley no obligan al subordinado, y menos
aún en el caso de estos funcionarios ya que de acuerdo con el Art. 266 de la
Constitución, gozan de autonomía funcional y administrativa.

4. REMISION: Téngase, en lo pertinente, por repetido en esta parte lo


comentado en oportunidad del tratamiento del Art. 16 de éste Código, acerca de
la responsabilidad civil de los jueces, al que me remito.

5. ENJUICIAMIENTO: Los que ejercen el Ministerio Público como


Agentes o Procuradores fiscales pueden ser enjuiciados por ante el Jurado de
enjuiciamiento de magistrados por la comisión de delitos o el mal desempeño de
las funciones definidas en la Ley 131/93 de Enjuiciamiento de Magistrados, cuyo
texto se encuentra en el Anexo al Tomo II.

ART. 45.- REPRESENTANTES DEL MINISTERIO DE LA DEFENSA


PÚBLICA. Las disposiciones antecedentes serán aplicables en lo pertinente a los
representantes de la Defensa Pública.

Antec.: CNC 45.-


Conc.: CPC 40 al 44.-

1. REMISION: El Ministerio de la Defensa Pública, conjuntamente con el


Ministerio Pupilar o del Menor y el Ministerio Fiscal integran el Ministerio
Público, siendo esta división fundada exclusivamente en razones de orden
práctico y no en consideración a sus funciones, de allí que las prescripciones del
presente Título, en lo pertinente, sean aplicables a sus representantes, por lo que
la remisión a lo que tengo expuesto al comentar cada uno de sus Artículos se
impone en este caso y así lo hago.
TITULO III

DE LAS PARTES, SUS REPRESENTANTES


Y DE LOS TERCEROS

CAPITULO 1

DE LAS PARTES

1. CONCEPTO: De acuerdo con la opinión doctrinaria más aceptada parte


es toda persona física o jurídica que en nombre propio o en cuyo nombre,
pretende la actuación de una norma legal y aquél respecto del cual se formula la
pretensión.
GUASP dice que se considera parte <el que reclama y frente a quien se
reclama la satisfacción de una pretensión en un proceso determinado>.
Consecuentemente, tiene calidad de parte quien como actor, demandado o tercero
interviniente, comparece ante los órganos jurisdiccionales peticionando una
sentencia favorable a su pretensión.
Me permito transcribir, por su indudable valor, lo que CALAMANDREI
expone sobre el particular: “Para entender el concepto de parte tal como, de
conformidad con la tradición, está acogido en nuestro derecho positivo, hay que
partir de esta premisa elemental: que la cualidad de parte se adquiere, con
abstracción de toda referencia al derecho substancial, por el sólo hecho, de
naturaleza exclusivamente procesal, de la proposición de una demanda ante el
juez: la persona que propone la demanda, y la persona contra quien se la
propone, adquieren sin más, por éste sólo hecho, la calidad de partes del proceso
que con tal proposición se inicia; aunque la demanda sea infundada,
improponible o inadmisible (circunstancias todas ellas que podrán tener efecto
sobre el
contenido de la providencia), basta ella para hacer que surja la relación procesal
cuyos sujetos son precisamente las partes. Las partes son el sujeto activo y el
sujeto pasivo de la demanda judicial”.
Más adelante agrega: “Las partes como sujetos de la relación procesal no
deben confundirse con los sujetos de la relación sustancial controvertida, ni con
los sujetos de la acción: si frecuentemente estas tres cualidades coinciden, toda
vez que el proceso se instituye precisamente entre los sujetos de la relación
sustancial controvertida, legitimados para accionar y para contradecir sobre ella,
puede ocurrir que la demanda sea propuesta por quien (o contra quien) en
realidad no esté interesado en la relación sustancial controvertida o no esté
legitimado para accionar o contradecir; y, sin embargo, aún en ese caso, quien ha
propuesto (o contra quien se ha propuesto) la demanda sin derecho o sin
legitimación, será igualmente parte en sentido procesal”.
Posteriormente explica: “En efecto no hay que olvidar que, para proponer
una demanda en juicio, no es necesario que el pro-ponente tenga realmente el
derecho que alega o la legitimación para accionar que afirma: en el momento en
que se inicia el proceso, el derecho y la legitimación son simples afirmaciones,
no todavía hechos comprobados, y el proceso se instruye, precisamente, para
llegar a comprobar si existe el derecho afirmado y si el sujeto activo del proceso
está o no legitimado para hacerlo valer. La relación procesal se constituye y la
calidad de parte se adquiere independientemente de la efectiva existencia del
derecho y de la acción: aun quien propone una demanda sobre una relación
sustancial inexistente o sobre una relación ajena frente a la cual está él
desprovisto de legitimación activa, o contra una persona que no es legítimo
contradictor en orden a aquella relación, da vida a una relación procesal en la
cual independientemente de la que habrá de ser la decisión de mérito, adquiere
sin más calidad de parte quien propone la demanda y la persona contra la cual se
propone”.
Tiene calidad de parte quien interviene o figura en el proceso como sujeto
activo (actor) o pasivo (demandado) de una pretensión, independientemente de
que tenga o no el carácter de sujeto legitimado para obrar o para contradecir en el
concreto proceso de
que se trate. ROSEMBERG dice: “Actor es quien afirma el derecho material; y
demandado aquel contra quien se lo quiere hacer valer”.
Lo que caracteriza a la parte es su sujeción a la relación procesal. Siendo
así, no reviste calidad de parte en el proceso el representante legal o
convencional porque no actúan en su interés sino en el de su representado.

2. CAPACIDAD PARA SER PARTE: La capacidad para ser parte


consiste en la aptitud que tiene una persona para ser titular de derechos y deberes
procesales. La capacidad para ser parte coincide con la capacidad de derecho.
Tiene esta capacidad toda y cualquier persona, física o jurídica. La
primera, desde su concepción hasta su muerte y la segunda, sea de derecho
público o privado, desde que adquieren personalidad hasta su disolución. Cabe
aclarar que algunos entes sin personalidad pueden actuar en Juicio, v.g.: simples
asociaciones, masa de la quiebra, etc...

3. CAPACIDAD PROCESAL (Legitimatio ad processum): La capacidad


procesal es la aptitud para realizar personalmente o por medio de un mandatario
convencional actos procesales válidos. La capacidad procesal es coincidente con
la capacidad de hecho.
De lo expresado surge que la capacidad de la persona constituye un
presupuesto de validez del proceso, por ello si falta esta capacidad puede
oponerse la excepción previa de falta de personería (Art. 224, inc. b) CPC).

4. LEGITIMACION PROCESAL (Legitimatio ad causam):


La capacidad para ser parte y la capacidad procesal constituyen aptitudes
jurídicas genéricas que habilitan para intervenir en cualquier proceso. No deben
confundirse con la legitimación procesal que es la condición jurídica específica
referida a la concreta materia sobre la que versa el proceso. La falta de
legitimación fundamenta la oposición de la excepción de falta de acción (Art.
224, inc. c) CPC).
5. TERCEROS: Se denominan terceros a todos los sujetos que de alguna
forma intervienen en el proceso sin ostentar la calidad de parte.
Pueden distinguirse dos clases de terceros:
5.1. Aquellos que son absolutamente extraños al proceso, v.g: testigos,
peritos, rematadores, tasadores, etc...
5.2. Los que se encuentran expuestos a ser alcanzados por los efectos del
proceso. Estos últimos pueden participar en el curso del mismo, espontáneamente
o a raíz de una citación judicial, en cuyo caso se convierten en partes procesales.

6. IMPORTANCIA: La innegable importancia práctica del concepto


«parte» queda patente cuando lo relacionamos con la recusación de los jueces y
magistrados, la litispendencia, la cosa juzgada, las costas procesales, la prueba de
confesión, etc...

ART. 46,- COMPARECENCIA EN JUICIO. La comparecencia en juicio


se regirá por lo dispuesto en el artículo 87 del Código de Organización Judicial.
Las personas jurídicas sólo podrán intervenir mediante mandatario profesional
matriculado.

Antec.: CNC 46.- PM 51.- CPCC 9; 10.-


Conc.: CPC 47; 57; 58; 73; 224, inc. b).- COJ 87; 88.- CC 28y sgtes.; 91 y
sgtes.- Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 6.-
Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 40; 41.-

1. CONCEPTO: Se entiende por comparecencia al hecho de presentarse


ante los órganos de la jurisdicción con ocasión del proceso o de algún acto del
mismo.

2. DERECHO DE COMPARECER: Toda persona tiene el derecho de


comparecer ante el órgano jurisdiccional para defender sus derechos.
2.1. Si tiene capacidad de hecho, la cual, de acuerdo con el Art. 36 del C.
Civil, «consiste en la aptitud legal de ejercer uno por sí mismo o por sí solo sus
derechos. Este Código - continúa la norma - reputa plenamente capaz a todo ser
humano que haya cumplido veinte años de edad y no haya sido declarado
incapaz judicialmente, - podrá hacerlo:
2.1.1. Personalmente con patrocinio de abogado, conforme al Art. 87, la. p.
del COJ., que expresa: «Toda persona física capaz puede gestionar
personalmente en juicio, bajo patrocinio de abogado, sus propios derechos y los
de sus hijos menores, cuya representación tenga»; o,
2.1.2. Delegando esa intervención en un tercero que actúa en su nombre y
representación (Representación convencional).
2.2. Si se trata de un incapaz de hecho, que son aquellos que el Código
Civil enumera en los Arts. 37: «Son absolutamente incapaces de hecho: a) las
personas por nacer; b) los menores de catorce años de edad; c) los enfermos
mentales; y d) los sordomudos que no saben darse a entender por escrito, o por
otros medios», y 38: «Tienen incapacidad de hecho relativa, los menores que
hayan cumplido catorce años de edad y las personas inhabilitadas judi-
cialmente»-, la ley manda que intervenga en su nombre y representación su
representante legal.
Dicho representante de este modo viene a integrar la capacidad del incapaz
de hecho (Representación legal o necesaria).

3. PERSONAS FISICAS: El Art. 87 del COJ, dispone: «Toda persona


física capaz puede gestionar personalmente en juicio, bajo patrocinio de abogado,
sus propios derechos y los de sus hijos menores, cuya representación tenga.
Fuera de estos casos quien quiera comparecer ante los Juzgados y Tribunales de
la República debe hacerse representar por procuradores o abogados matricula-
dos».
Del mismo modo el Art. 88 deI citado Código establece: «Los Jueces y
Tribunales no darán curso a los escritos que se presentaren sin cumplir este
requisito. Quedan exceptuadas las actuacio-
nes ante la Justicia de Paz y las del recurso de Habeas Corpus, y de Amparo, y
otros casos establecidos por leyes especiales”.
Como podemos notar el mencionado Art. 87 del COJ se refiere a toda
persona física, capaz, - entendiéndose por tal a la capacidad de derecho
genéricamente considerada, - como apta jurídicamente para actuar como parte en
un proceso (Véanse los Arts. 28 y sgtes. del Código Civil).

4. PERSONAS JURIDICAS: Las personas jurídicas - legisladas en los


Arts. 91 y sgtes del C. Civil - deben ser necesaria y obligatoriamente
representadas, cuando deban comparecer ante los jueces y tribunales, por
procuradores o abogados matriculados a quienes sus respectivos órganos de
gestión, instituidos en sus leyes o estatutos, deben otorgar el correspondiente
mandato.

ART. 47.- CONSTITUCIÓN DE DOMICILIO. Toda persona que litigue


por su propio derecho, deberá constituir domicilio dentro del radio urbano de la
ciudad o pueblo que sea asiento del juzgado o tribunal. Este requisito se cumplirá
en la primera intervención o presentación.

Antec.: CNC 47.- PM 52.- CPCC 11.-


Conc.: CPC 46; 48 al 50; 57; 118, ler. p.; 133; 215; 436; 460, 4o.p.; 490;
491; 792.- CC 52 al 62.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 40.-

1. DOMICILIO: 1.1. Domicilio real: El C. Civil en el Art. 52 define el


domicilio real de las personas corno el lugar donde se tiene establecido el asiento
principal de su residencia o de sus negocios.
1.2. Domicilio legal: El Art. 53, 1er. p. del C. Civil conceptúa el domicilio
legal del siguiente modo: “es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en
contra, que una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus
derechos y el cumplimiento de sus obligaciones”.
1.3. Domicilio especial: El Art. 62 del C. Civil, se refiere al domicilio
especial, diciendo: “Sin perjuicio de lo establecido en el artículo anterior, se
podrá elegir en los actos jurídicos un domicilio especial para determinados
efectos, y ello importará prorrogar la jurisdicción”. Como ya advertí
anteriormente con motivo de considerar éste Artículo del C. Civil el vocablo
«jurisdicción» que emplea se halla utilizado como sinónimo de competencia que
es el término correcto.
Las tres clases de domicilios mencionados tienen importantes
consecuencias procesales, v.g.: deben ser considerados a los efectos de establecer
la competencia, en el domicilio real deben notificarse determinados actos
procesales (absolución de posiciones), etc...

2. DOMICILIO PROCESAL: Diferente a los domicilios mencionados en


el numeral anterior es el domicilio procesal o «ad litem», al que se refiere el
Artículo sub examine, el que se constituye a los efectos del proceso, por y para
éste, teniendo validez exclusivamente para las actuaciones producidas en dicho
proceso.
En el juicio ejecutivo la intimación de pago importará, asimismo, el
requerimiento para que el deudor dentro del plazo de tres días constituya
domicilio bajo apercibimiento de tenerlo por constituido en la secretaría del
juzgado, de acuerdo con el Art. 460, 4o. p. del CPC.
La carga de constituir domicilio en el Jugar asiento del juzgado se extiende
también al comprador del bien subastado y al comprador en comisión de
conformidad a los Arts. 490, ler. p. y 491, 2o. p. del CPC.
La falta de cumplimiento de la carga de constituir domicilio procesal en la
primera intervención o presentación trae aparejada la consecuencia prevista en el
Art. 48 del CPC, al cual me remito.
En el procedimiento ante la tercera instancia, si el tribunal cuya resolución
es impugnada fuere de alguna de las circunscripciones judiciales del interior, el
recurrente deberá Constituir domicilio en la capital en el acto de recurrir y la otra
parte dentro del quinto día de concedido el recurso. Véase el comentario al Art.
436 del CPC.

ART. 48.- FALTA DE CONSTITUCIÓN DE DOMICILIO. Si no se


cumpliere con lo establecido en el artículo anterior, o no compareciere quién
haya sido debidamente citado, quedará legalmente constituido su domicilio en la
secretaría del juzgado o tribunal y automáticamente notificado de los actos
procesales que correspondan, en la forma y oportunidad determinadas por el
artículo 131.

Antec.: CNC 48.- PM 53.-


Conc.: CPC 46; 47; 49; 50; 131; 436; 460, 4o.p.; 490; 792.-

1. CARGA PROCESAL. REMISION: La constitución de un domicilio


procesal y la comparecencia en juicio constituyen cargas procesales cuyo
incumplimiento trae como consecuencia la constitución automática del domicilio
en los estrados judiciales. Véase el comentario al Art. 47 del CPC numeral 2.

2. CARÁCTER: No se requiere la intimación previa porque de acuerdo


con la norma la constitución del domicilio en la secretaría del juzgado o tribunal
se produce por ministerio de la ley, salvo lo dispuesto en el Art. 68 del CPC para
la resolución que declara la rebeldía de la parte con domicilio conocido
debidamente citada, que no respondiere al emplazamiento o abandonare el juicio
después de haber comparecido, la cual debe ser previamente notificada por
cédula en el domicilio.
3. EFECTO: En el domicilio que se tiene constituido en los estrados
judiciales se practicarán las notificaciones de las resoluciones en forma
automática de acuerdo con los términos del Art. 131 del CPC.
Resulta contrario al sentido de la norma la práctica incorrecta de algunos
juzgados de obligar a la contraparte de aquella que omitió la carga de constituir
domicilio que notifique por cédula las resoluciones, haciendo pegar las mismas
en las paredes o puertas de la secretaría.

ART. 49.- SUBSISTENCIA DEL DOMICILIO. Los domicilios a que se


refieren los artículos anteriores subsistirán para todos los efectos legales, hasta la
terminación del juicio, mientras no se constituya o denuncie otro. Todo cambio
de domicilio deberá notificarse por cédula a la otra parte. Mientras esta diligencia
no se hubiere cumplido, se tendrá por subsistente el anterior.

Antec.: CNC 49- PM 54, ler. y 3er. p.- CPCC 13.-


Conc.: CPC 46 al 48; 50; 57; 133, inc. 1); 792.-

1. DOMICILIO PROCESAL Y REAL: El Artículo menciona


4os domicilios a que se refieren los artículos anteriores», en tanto los Arts. 47 y
48 sólo se refieren al domicilio procesal. Sin duda la norma alude también al
domicilio real, el cual debe ser denunciado por quien interviene en juicio en
nombre propio o en representación de otro, además de constituir el procesal.
El domicilio real se denuncia, el domicilio procesal se constituye.

2. CAMBIO DE DOMICILIOS: El domicilio procesal subsiste mientras


no se constituya uno nuevo y el real también mientras no se denuncie su cambio.
Se mantienen inalterables hasta la terminación del juicio por sentencia o
resolución o por los otros modos de terminación pre
vistos en la ley, y siempre que no deban llevarse a cabo medidas de ejecución, en
cuyo caso continúan vigentes hasta su completa culminación.

3. NOTIFICACION: La constitución o renuncia posterior de un domicilio


procesal o real diferente, que debe ser notificado por cédula, obviamente deja sin
efecto el anterior. Mientras no se produzca la notificación del cambio de
domicilio queda subsistente el anterior.

4. EDIFICIOS INEXISTENTES O DESAPARECIDOS: El Proyecto


Mendonça en el Art. 54, 20. p trataba la situación especial de los edificios
inexistentes, deshabitados o desaparecidos, o cuya numeración se alterare o
suprimiere y no se hubiese constituido un nuevo domicilio, en cuyo caso,
indicaba que con el informe de notificador se debía observar lo dispuesto sobre la
constitución del domicilio en la secretaria del juzgado o tribunal.
Menciono lo anterior por la indudable importancia práctica que reviste la
efectiva solución de estos supuestos en que entran tallar la negligencia o mala fe
que no deben ser óbices para la marcha normal del proceso.

ART. 50.- MUERTE O INCAPACIDAD. Comprobado el fallecimiento o


la incapacidad de quien actuare personalmente en juicio, el juez suspenderá la
tramitación de éste hasta que comparezcan a tomar intervención los herederos o
representantes legales, a cuyo efecto el juez los citará en sus domicilios, si fueren
conocidos, o por edictos, en caso contrario.

Antec.: CNC 50.- PM 55.-


Conc.: CPC 46; 47; 49; 64, incs. c) y e); 65; 133, inc. 11); 140.- CC 63;
67; 73; 89; 90; 524 y sgts.; 1006; 2000; 2443; 2446.
1. MODIFICACION DE LAS PARTES DEL PROCESO: Se produce
cuando se opera un cambio en la composición de las partes originarias del
proceso como consecuencia de su reemplazo por otra persona distinta.
A los efectos de una mayor comprensión corresponde formular el siguiente
distingo.
1.1. Sucesión de parte: Durante la tramitación del proceso pueden
producirse el fallecimiento (real o presunto) o la incapacidad de alguna de las
partes, en cuyos supuestos se suspende la tramitación del mismo, sin que ello
importe la interrupción del juicio.
Ocurrida alguna de las circunstancias señaladas, el proceso queda
suspendido, no pudiéndose ejecutar en el mismo, actos válidos -salvo los que
tengan por objeto alguna medida precautoria hasta tanto se notifique al sucesor o
representante para que dentro del plazo que el juez le fije comparezca a tomar
intervención asumiendo la calidad de parte.
Producida la muerte de alguna de las partes el heredero del causante ocupa
su lugar en el proceso, continuándose con el la tramitación del proceso, de
acuerdo con el Art. 2446 del C. Civil que dice: “Desde la muerte del causante,
sus herederos le suceden en sus derechos efectivos y en los eventuales. Son
poseedores de lo que su autor poseía aun antes de ejercer efectivamente el dere-
cho sobre las cosas hereditarias. El heredero que sobrevive un sólo instante al
causante transmite la herencia a sus propios herederos”.
Silos herederos son varios y la herencia se encuentra en esta-I do de
indivisión todos los herederos tienen el derecho de asumir la calidad de parte en
lugar del causante, en este caso deben unificar su representación siempre que ello
sea posible de conformidad al Art. 65 del CPC.
La doctrina (CARNELUTTI) considera que la sucesión universal tiene
incidencia procesal no sólo en el caso de fallecimiento, sino en general cuando se
produce la extinción de la parte, v.g.: fusión de sociedades.
Las personas jurídicas extinguidas continúan teniendo capacidad para ser
partes porque la extinción o disolución de las mismas no produce la pérdida de su
personalidad jurídica, la cual continúa subsistiendo al sólo efecto de concluir las
operaciones pendientes y de liquidar el correspondiente patrimonio, de acuerdo
con el Art. 1006 del C. Civil.
Del mismo modo si la parte se torna incapaz le substituye su representante
legal prosiguiéndose el juicio.
El precepto procesal contempla sólo el caso de la parte (activa o pasiva)
que actúa personalmente en el proceso, pues la muerte o incapacidad de la parte
representada en juicio por apoderado constituye un supuesto distinto
contemplado en el Art. 64, inc. e) del CPC. También es distinto el hecho de la
muerte o inhabilidad del apoderado contemplado en el mencionado Art. 64, inc.
f) del CPC.
1.2. Substitución de parte: Se produce en el caso de la substitución a título
singular de la parte, que se origina como consecuencia de la enajenación o cesión
de la cosa o derecho en litigio.
Producida la enajenación del bien objeto del pleito el enajenante o cedente
continúa actuando en el proceso en nombre propio y con un interés ajeno, el del
adquirente. Este no puede intervenir como parte principal sin el consentimiento
de la otra parte (Principio <perpetuatio legitimationis>), en razón de que la sen-
tencia que se dicte debe referirse al momento en que se trabó la litis por demanda
y contestación, no pudiendo los hechos posteriores modificarla o alterarla, salvo
que exista conformidad de las partes originarias y se produzca la exclusión
(extromisión) del sustituido por el sustituyente. En este sentido el Art. 90, 3a. p.
del CPC, establece: “Mediando acuerdo de parte, podrá operarse la substitución
procesal del citante por el citado, cuando aquél fuere el demandado”. Véase el
comentario al Art. 95 del CPC numeral 1.
En el supuesto de que la contraparte se oponga a la intervención del
adquirente o cesionario como parte principal, el proceso debe continuar con el
enajenante o cedente, quien asume la calidad de substituto procesal, dado que al
producirse la transmisión del bien o derecho litigioso perdió su calidad de titular
de la rela-
ción jurídica substancial. Siendo así, carece de facultades para realizax- cualquier
acto procesal que importe una disposición del derecho del sustituido v.g.:
allanamiento, desistimiento, confesión.

2. EFICACIA DE LOS ACTOS PROCESALES ANTERIORES:


Cualquiera fuere la forma de modificación de las partes del proceso (sucesión o
substitución), el reemplazante se incorpora al proceso en el estado en que éste se
encontraba en el momento de su intervención, siendo eficaces todos los actos
cumplidos hasta ese momento.

CAPITULO II

DE LOS DEBERES DE LAS PARTES

ART. 51.- BUENA FE Y EJERCICIO REGULAR DE LOS DERECHOS.


Las partes deberán actuar en juicio con buena fe, y no ejercer abusivamente los
derechos que les conceden las leyes procesales.

Anfec.: CNC 51.- PM 56.- CPCC 53, in fine.


Conc.: CPC 52 al 56; 62, inc. a); 300.-CC 299, inc. c); 372; 1994.-CPP
112.- Ley 635 que Reglamenta la Justicia Electoral 43, in fine.-Ley 1084/97 de
Enjuiciamiento de Magistrados 17; 22; 34.-

1. PRINCIPIO DE MORALIDAD: La norma procesal se halla basada en


el Principio de moralidad, comprensivo de los Principios de buena fe, lealtad,
veracidad y probidad, que consiste en el conjunto de reglas de conducta
presididas por el imperativo ético a que deben ajustar su actuación en el proceso
todos los que en él intervengan: jueces, partes, terceros, abogados, procuradores,
funcionarios judiciales, etc...
2. OBJETO: El presente Capítulo II tiene como propósito adecuar el
proceso a la naturaleza de sus fines, evitando actuacione5 arbitrarias, maliciosas
o temerarias. Constituye la innovación más trascendente y de mayor importancia
que trae este Código Procesal cuyo mérito, además, consiste en haber
ensamblado un sistema orgánico de Artículos que comprende este Capítulo II del
Título III, y que también se consubstancia y engrana con el Principio de buena fe
que campea a todo lo largo y ancho del nuevo Código Civil que lo consagra y lo
enarbola como bandera y lo defiende como un escudo, en congruencia con aquél
“equilibrio” del cual hablé al comentar el Art. 15 del CPC, todo lo cual busca
armonizar la actuación de los jueces y de las partes en un contexto de eficiencia,
responsabilidad y moralidad.
Los litigantes y sus abogados tienen la obligación de actuar en juicio con
buena fe y no ejercer abusivamente los derechos, por una parte, y por la otra, los
jueces tienen, también, el deber de prevenir y sancionar todo acto contrario a la
lealtad, probidad y buena fe.

3. MORALIZACION DEL PROCESO: El Código Procesa Civil no


permaneció ajeno al movimiento doctrinario y legislativo encaminado a
moralizar el proceso, mediante el combate a la inmoralidad, la deslealtad, la
improbidad, en suma ala mala fe. Todo ello, finalmente, no viene a ser otra cosa
que la ancestral lucha entre el bien y el mal, conforme podemos comprobar ya
existente en textos jurídicos de antigua data como la Partida 3, Título XXII Ley
8, que decía: “Los que maliciosamente, sabiendo que no tienen derecho a una
cosa, mueven pleitos a otros sobre ella causándoles gastos y molestias, es
conveniente no quedan sin pena para escarmiento de los demás”.
La vigencia de la regla moral en el proceso impide la utilización del
mismo con fines fraudulentos. El Principio de la defensa en juicio, esgrimido por
algunos, no debe hacernos olvidar que proceso es un debate dialéctico, en el cual
el contendor tiene derecho a utilizar todos los medios legales posibles sin violar
nunca imperativo ético.
ART. 52.- MALA FE. Reputase litigante de mala fe, a quién:

a) omita o altere manifiestamente la verdad de los hechos;

b) provoque o consienta el diligenciamiento de medidas cautelares


decretadas a su pedido, en forma evidentemente innecesaria o excesiva y no
adopte en tiempo oportuno medidas eficaces para evitarlo; y

c) use el proceso con el fin de conseguir un objeto o beneficio ilícito.

La enumeración precedente es taxativa.

Antec.: CNC 52.- CPCC 53. in fine.


Conc.: CPC 51; 53 al 56; 140, ler. p. in fine; 202; 446; 698, la. p.; 792.-
CC 372.- CPP 114.-

1. CONCEPTO: La mala fe procesal consiste en la conducta legalmente


sancionada del que actúa en juicio convencido de su sinrazón, en daño de la
justicia.
La mala fe procesal se sintetiza en la conciencia que tiene el <improbus
litigator> de su propia sinrazón.

2. ENUMERACION: Nuestra ley procesal no ha recurrido aquí a un


<standard jurídico> para precisar la figura sino que, por el contrario, en una
enumeración que la califica expresamente de taxativa, expone en tres incisos los
casos en que queda configurada la mala fe procesal.
2.1. Omisión o alteración de la verdad: La omisión o alteración de la
verdad de los hechos puede producirse en cualesquiera de las distintas etapas del
proceso: demanda, contestación, reconvención, oposición de excepciones,
prueba, incidentes, etc., v.g. la atribución de un domicilio manifiestamente falso
o que dice ignorar (Art. 140, 2o. p. CPC), la negativa de la autenticidad de la fir-
ma, que luego resulta auténtica (Art. 446 CPC), etc...
2.2. Medidas cautelares: Las medidas cautelares decretadas en los procesos
deben razonablemente estar acordes con el fin que persiguen, sin que con ellas se
tengan que producir innecesariamente daños que pudieron ser evitados.
La justa medida es aquí la regla. No debe pecarse por exceso, porque ello
producirá un daño que como tal debe ser reparado; ni tampoco por omisión, en
cuyo caso la medida cautelar resultaría inocua.
2.3. Fraude procesal: Existe fraude procesal, en términos generales, cuando
se utiliza el proceso con el propósito de obtener un provecho ilícito. El tercer
inciso de la norma se relaciona y refiere al tema del fraude procesal, que trato al
considerar el Art. 409 del CPC, al que me remito.

ART. 53.- EJERCICIO ABUSIVO DE LOS DERECHOS. Ejerce


abusivamente sus derechos, la parte que en el mismo proceso:

a) haya promovido dos o más impugnaciones de inconstitucionalidad,


rechazadas con costas;

b) haya promovido y perdido tres incidentes con costas;

c) fuere sancionada más de una vez con medidas disciplinarias; y

d) formule pretensiones o alegue defensas que, juzgadas, resulten


manifiestamente desprovista de fundamento o innecesarias para la declaración o
defensa del derecho.

Antec.: CNC 52.- PM 103.- CPCC 53, in fine.-


Conc.: CFC 17; 51; 52; 54 al 56; 180; 192; 202; 215; 223; 235; 439; 460,
511, 519, 527, 538, 556, 565, 624, 636, 640, 642, 646, 653, 673,
683; 686.- CC 372.-

1. CONCEPTO: Existe abuso del derecho (en sentido procesal) cuando de


manera excesiva y vejatoria so pretexto de ejercer un derecho procesal, se causa
un perjuicio, sin que ello sea necesario para el ejercicio de la defensa.
A los litigantes no le esta permitido la utilización arbitraria de los medios
procesales que la ley les otorga, contraponiéndolos a los fines del proceso,
obstaculizando su curso, dilatándolo sin fundamento o faltando a los deberes de
lealtad, probidad y buena fe.
El abuso puede darse por acción y por omisión. Lo comete aquél que se
resiste indebidamente a una pretensión legítima, o deduce excepciones sin
exteriorizar el menor propósito de probarlas, o incidentes que tengan por único
fin la obstrucción sistemática del curso del proceso.

2. ENUMERACION: La norma en los incisos a), b) y c) hace referencia a


concretas y taxativas condiciones que se deben cumplir para que la conducta del
litigante pueda hallarse incursa en la causal de abuso del derecho. En el inc. d),
sin embargo, se establece un <standard jurídico> (patrón axiológico), un elástico
arbitrio librado a la interpretación judicial.
La inconducta, en cualquiera de las formas previstas, debe darse en un
mismo proceso.

ART. 54.- OPORTUNIDAD PARA SOLICITAR LA DECLARACIÓN.


En cualquier etapa del proceso y en cualquier instancia, antes que se dicte
resolución, podrá requerirse que en la decisión el magistrado se pronuncie sobre
la mala fe o el ejercicio abusivo del derecho.
Antec.: CNC 54.-
Conc.: CPC 51 al 53; 55; 56.-

1. OPORTUNIDAD: La norma establece un momento tope para que la


parte que se sienta afectada por la mala fe o el ejercicio abusivo del derecho
utilice la facultad conferida: antes de que se dicte resolución en el proceso.

2. DISTINCION: Deben diferenciarse dos supuestos de inconducta: la


prevista y sancionada en el presente Capítulo y la que se halla regida por el
Art. 17 del CPC.
La causa o motivo que origina la sanción procesal o pena es distinta en
ambos supuestos.
2.1. En el primer supuesto, corresponde que el juez analice la conducta
procesal del litigante en su conjunto (uso del proceso con el fin de conseguir
un objeto o beneficio ilícito, formulación de pretensiones o defensas que
juzgadas resulten manifiestamente desprovistas de fundamento o innecesarias
para la declaración o defensa del derecho, etc.) o que constate el cumplimiento
de las condiciones precisamente determinadas en la ley (haber promovido dos
o más impugnaciones de inconstitucionalidad rechazadas con costas, haber
deducido y perdido tres incidentes con costas, etc.)
La sanción de la mala fe o abuso del derecho funciona a pedido de parte
y el juez debe considerarla con motivo de resolver el incidente o la cuestión
principal.
2.2. En el segundo supuesto, la inconducta está referida a las medidas
disciplinarias; es decir, a las faltas o incorrecciones cometidas por los
litigantes, sus abogados o procuradores u otra; personas contra la dignidad o
autoridad del magistrado, los otro litigantes, abogados o procuradores, o
funcionarios, o a la alteración del buen orden y decoro que debe guardarse en
las actuaciones judiciales.
La sanción por las faltas o incorrecciones son aplicadas generalmente de
oficio por el Juez, si bien es cierta que las mismas pueden ser denunciadas por
el afectado. Por lo general son establecidas en una resolución expresa y
fundada referida exclusivamente
al tema, que puede dictarse en cualquier etapa del proceso en forma
independiente de la cuestión principal o incidental.
Por regla general, en caso de duda el juez debe abstenerse de: aplicar
sanciones. La resolución debe ser fundada y tener apoyo en las constancias de
autos.

ART. 55.- RESPONSABILIDAD CONJUNTA. Los profesionales que


hayan intervenido como apoderados o patrocinantes, serán responsables
conjuntamente con sus representantes (*) patrocinados, por las consecuencias
emergentes de la admisión de la mala fe o del ejercicio abusivo de derechos,
salvo que de las constancias de los autos respectivos resulte que el motivo en
el cual se fundó la imputación, no le sea atribuible y así se declare.

Antec.: CNC 55.-


Conc.: CPC 51 al 54; 56; 196.- COJ 94.- CC 372; 495 y sgtes.; 510.-
Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 31.-

1. OBJETO: La norma persigue el loable fin de moralizar el ejercicio de


la profesión de abogado, imponiéndole a éste la responsabilidad conjunta con
su representado o patrocinado por las consecuencias de la declaración de la
mala fe o del ejercicio abusivo del derecho.
Los abogados deben ser los primeros colaboradores del juez en el
juzgamiento de los juicios para que el proceso pueda efectivamente servir a la
tutela de los derechos con el dictado de una sentencia justa. Siendo así, no
resultaría admisible la alegación del desconocimiento de la falsedad o
inexistencia de los hechos decisivos para la resolución de la causa.
Todo esto sin detrimento de la misión institucional del abogado que es
la de defender. Para ello podrá utilizar ampliamente los atributos de su
habilidad y talento, debiendo contar con amplias

*
En la redacción del Art. 55 del CPC donde dice; representantes; debe
decir; representados.
oportunidades para cumplir su función. Esta es la razón de que en caso de
duda el juez debe optar por abstenerse de aplicar sanciones.

2. MORALIZACION DEL EJERCICIO DE LA ABOGADA:


En esta misma línea de moralización del ejercicio profesional del derecho se
inscribe la Ley 1376, Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores,
cuando en el Art. 31 prescribe: “No procederá la regulación de honorarios en
favor del profesional apoderado o patrocinante de la parte que hubiera
incurrido en plus petitio manifiesta, declarada en la sentencia. Tampoco
procederá la regulación cuando por resolución fundada, el juez o tribunal
califique de negligente la conducta observada por el profesional, lo reputase
litigante de mala fe o que hubiese ejercitado abusivamente los derechos. A los
efectos de la regulación no serán considerados los escritos o trabajos
notoriamente inoficiosos”.
El abogado debe significar con su actuación que es una garantía para el
debido ejercicio y cumplimiento de los derechos y no un mero instrumento
para lesionar los legítimos derechos de las personas.

3. OBLIGACION SOLIDARIA: La obligación que resulta de la


admisión de la mala fe o del ejercicio abusivo del derecho es solidaria, de
acuerdo con el Art. 1841 del C. Civil. En consecuencia, los profesionales que
han intervenido en el juicio -como apoderados o patrocinantes- responden
solidariamente con sus representados del pago de la totalidad de la misma.
Para que los profesionales puedan quedar eximidos de la obligación son
necesarias dos condiciones: a) que no le sea atribuible el motivo que sirvió de
fundamento a la imputación, v.g.: el abogado actuó en base a datos o
documentos suministrados por su cliente que no resultaron verdaderos o
auténticos y b) que exista declaración judicial expresa que -en atención a lo
anterior- así lo establezca.
El que pagó la totalidad tendrá acción de repetición contra los otros
responsables, siendo entre los mismos la obligación simplemente
mancomunada (Arts. 495 y sgtes. del C. Civil).
ART. 56.- SANCIONES EN CASO DE MALA FE O EJERCICIO
ABUSIVO DE LOS DERECHOS. Sin perjuicio de otras sanciones que pueda
prever la ley, la admisión de mala fe o del ejercicio abusivo de los derechos
importará una presunción «juris tantum» contra la parte a la que se imputen,
cuando haya duda sobre el derecho invocado, o insuficiencia de prueba.

Aunque la parte culpable de mala fe o ejercicio abusivo de los derechos


resulte vencedora en lo principal, serán a su cargo las costas del proceso. Los
jueces y tribunales, al regular los honorarios de los letrados de la parte
contraria, los aumentarán hasta el cincuenta por ciento, según la gravedad de
los hechos. La parte perjudicada podrá, además, responsabilizar a la otra por
los daños y perjuicios, conforme con lo dispuesto por el Código Civil.

Antec.: CNC 56.- PM 103.-


Conc: CPC 51 al 55; 192; 193; 196; 300.- COJ 94.- CC 372; 1833 y
sgtes.- CPP 114.- Ley 635 /95 que Reglamenta la Justicia Electoral 43, 2a, p.

1. PRINCIPIO DE MORALIDAD: La firme intención del legislador de


moralizar el proceso se manifiesta en toda su amplitud en la norma que nos
ocupa.

2. FUENTE DE CONVICCION JUDICIAL: El Artículo sub examine


en su primer párrafo establece que la inconducta procesal será fuente de
convicción judicial, mediante el establecimiento de una presunción iuris
tantum que afecta a la parte declarada Litigante de mala fe o abusiva en el
ejercicio del derecho.
La inconducta procesal cuando reviste las características de gravedad y
ejercicio sistemático, pasa a constituirse en un fuerte indicio de la sinrazón de
la pretensión sostenida y origina el funcionamiento de la presunción. Siendo
así, en caso de duda sobre el derecho invocado o insuficiencia de prueba el
juez deberá resol-
ver la materia del pleito en contra del litigante que actuó de mala fe o incurrió
en el ejercicio abusivo del derecho.
No obstante, cualquier actuación no puede ser considerada inconducta.
Así, no será suficiente el mero vencimiento, ni la sola Circunstancia de que
una pretensión no fuere acogida para que se configure la mala fe o el ejercicio
abusivo del derecho, sino que es necesario el haber tenido una actuación
procesal sin apoyo fáctico o jurídico, que se traduzca en pretensiones o
defensas cuya injusticia o falta de fundamento no puedan soslayarse de
acuerdo con una mínima pauta de razonabilidad.

3. COSTAS: La disposición procesal, en el segundo párrafo, primera


parte, consagra otra consecuencia: las costas del juicio estarán a cargo del -
improbus litigator- aunque el mismo sea el vencedor del pleito.
Además, sin requerimiento de parte, al regular los honorarios, el juez
tiene el deber -de acuerdo a la importancia y gravedad de los hechos
violatorios del Principio de moralidad- de imponer como agravante un
aumento de hasta el cincuenta por ciento de los honorarios de los letrados de la
parte contraria, cuya determinación se deja librada al arbitrio del juez o
tribunal dentro del tope legal mencionado.

4. MONTO DE LOS DAÑOS Y PERJUICIOS: El in fine de la norma


deja abierta a la parte perjudicada la facultad de reclamar, mediante el proceso
de conocimiento ordinario, la fijación del monto indemnizatorio. La
pretensión se referirá exclusivamente al “quantum”, en razón de que el hecho
generador del derecho quedó establecido e inmutable al ejecutoriarse la
resolución condenatoria.
4.1. Competencia: En virtud de la conexidad existente, el juez
competente debe ser el de la causa en la que se declaró la mala fe o el ejercicio
abusivo del derecho.
CAPITULO III

DE LA REPRESENTACION PROCESAL

ART. 57.- JUSTIFICACIÓN DE LA PERSONERIA Y CONS-


TITUCION Y DENUNCIA DE DOMICILIO. La persona que se presente en
juicio por un derecho que no sea propio, deberá acompañar con su primer
escrito los documentos que acrediten el carácter que inviste, cumplir con lo
dispuesto en el artículo 47 y denunciar el domicilio real de la persona
representada.

Antec.: CNC 57.- PM 59.- CPCC 14.-


Conc.: CN 15; 16; 17, inc. 5; 133.- CPC 46 al 49; 58 al 66; 118; ler. p.;
792.- COJ 87; 88.- CC 343 al 349; 700, inc. f) la. p.; 880 y
sgtes.- Ley 1/92 de Reforma Parcial del C. Civil 38, la. p.- Ley
635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 40; 41.- Ley
1376/88 Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 6.-
Ley 154/ 69 de Quiebras 33.-

1. PRINCIPIO DE LIBERTAD DE REPRESENTACION: La


Constitución y los Códigos Procesal Civil y de Organización Judicial
sustentan el Principio de la libertad en materia de representación. Siendo así,
las personas capaces pueden hacerse o no representar en juicio.
Cuando la persona física actúa por sí (en ejercicio de su propio derecho)
el patrocinio de abogado es obligatorio para todo asunto judicial o
administrativo y “ni los jueces o tribunales, ni las autoridades administrativas,
darán curso a presentación alguna que. no se ajuste a lo dispuesto en este
artículo”, expresa el Art. 65 de la Ley 1376 de Arancel de Abogados y
Procuradores concordante con el Art. 88 del COJ, que exceptúa de dicho
patrocinio obligatorio a
“las actuaciones ante la Justicia de Paz y las del recurso de Habeas Corpus y
de Amparo y otros casos establecidos por leyes especiales”.

2. REPRESENTACION CONVENCIONAL: La representación


convencional queda configurada cuando la parte 0pta por hacerse representar
por otra persona en el proceso, lo cual es jurídicamente posible en virtud de lo
dispuesto en el Art. 343, la. p. de C. Civil, que expresa: “Podrán celebrarse por
medio de representantes los actos jurídicos entre vivos”.
La representación en juicio en forma exclusiva deberá ser ejercida por
abogado o procurador matriculado, de acuerdo con los Arts. 6, de la Ley
1376/88 y 87, 2° p. del COJ. Este último preceptúa: “Fuera de estos casos (se
refiere al supuesto de la persona física que bajo patrocinio de abogado realiza
la gestión personal de sus derechos, o de sus hijos cuya representación tenga)
quien quiera comparecer ante los Juzgados y Tribunales de la República
deberá hacerse representar por procuradores o abogados matriculados”.
La representación convencional se halla regulada por las disposiciones
que atañen al mandato en los Arts. 880 y sgtes., del C. Civil. El poder debe ser
formalizado en escritura pública, de conformidad al Art. 700, inc. f) la. p. del
C. Civil, salvo que la ley autorice Otra forma de instrumentación para
determinados asuntos, v.g.: juicios laborales, convocatorias de acreedores y
quiebras, etc. Tampoco será necesario el otorgamiento de poder cuando se
trate de deducir la garantía constitucional del 1-jabeas Corpus, de conformidad
al Art. 133 de la Constitución.

3. REPRESENTACION LEGAL: La representación legal se produce


cuando existen personas físicas procesalmente incapaces, por estar sometidas a
una incapacidad de hecho.
Las mismas deben actuar en juicio a través de los representantes
necesarios que la ley les otorga: padres, tutores o curadores; estos pueden, a su
vez, designar representantes convencionales.
El Código de la Niñez y la Adolescencia dispone que la Defensoría de
la Niñez y la Adolescencia será parte esencial y legítima en
los juicios de patria potestad, tutela y adopción. En los demás procesos
judiciales en que hubiere que precautelar intereses del niño o adolescente,
deberá intervenir cuando éste no tuviere defensor particular (Art. 162). (Ver
Arts. 158 al 166 de la Ley 1680/01).

4. PERSONAS JURIDICAS: Las personas jurídicas u otras entidades


colectivas, aunque tienen capacidad procesal, necesariamente deben ser
representadas cuando deban actuar en juicio (Art. 87, 2a. p. del COJ) por
procuradores o abogados matriculados, los que deben hallarse debidamente
apoderados por los órganos de gestión instituidos en sus leyes o estatutos. En
dicho mismo sentido el Art. 46, 2a. p. del CPC, dispone: “Las personas jurí-
dicas sólo podrán intervenir mediante mandatario profesional matriculado”.

5. COMUNIDAD CONYUGAL: La representación legal de la


comunidad conyugal corresponde a ambos cónyuges conjuntamente, de
conformidad al Art. 38, la. p. de la Ley 1/92 de Reforma Parcial del Código
Civil.

6. PERSONERIA: En materia procesal se denomina persone-ría (voz


derivada de personero que significa representante) al derecho que tiene una
persona de realizar en nombre propio o en nombre de un tercero actos
procesales válidos en un proceso.
Cuando una persona se presenta en un juicio por un derecho ajeno, sea
que ejerza una representación legal o convencional, debe acompañar con su
primer escrito los documentos que acrediten el carácter que invoca, a los
efectos de intervenir en representación de la parte en el proceso.
La presentación de los documentos puede ser suplida con la mención del
lugar en el que se encuentren y el pedido de que se recaben copias
autenticadas, que deberán ser adjuntadas al proceso.

7. CONSTITUCION Y DENUNCIA DE DOMICILIOS. REMISION:


La parte final de la norma se refiere al cumplimiento de
lo dispuesto en el Art. 47 del CPC relativo a la constitución de un domicilio
procesal, debiendo, también, denunciar el domicilio real de la persona
representada, cuestiones estas a las que me he referido con motivo del
tratamiento de los Arts. 47 al 49 del CPC, a lo que me remito.

ART. 58.- PATROCINIO OBLIGATORIO. EXCEPCIONES.


El patrocinio obligatorio se regirá por lo dispuesto en los artículos, 87 y 88 del
Código de Organización Judicial.

No será necesario el patrocinio letrado cuando se actuare para la


recepción de órdenes de pago y para solicitar declaratoria de pobreza.

Antec.: CNC 58.- PM 68.-


Conc.: CPC 46; 57; 59 al 66; 589; 604; 792.- COJ 87; 88.- Ley 1376/88
Arancel de Abogados y Procuradores, 6.-

1. REGLA GENERAL: De acuerdo al carácter público que ostenta el


proceso, el Artículo consagra como regla la obligatoriedad de la defensa
letrada, lo cual resulta necesario y conveniente para coadyuvar al normal y
eficiente desarrollo de las actuaciones procesales.
El Art. 6 de la Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y
Procuradores, dispone: “Es obligatorio el patrocinio de abogado en todo
asunto propio judicial o administrativo, la representación por mandato será
ejercida por abogado o procurador matriculado. Ni los jueces o tribunales, ni
las autoridades administrativas, darán curso a presentación alguna que no se
ajuste a lo dispuesto en este artículo”.
Señala COUTURE que un buen abogado ahorra al juez la más enojosa
de todas sus fatigas: la de desentrañar del fárrago de cues-
tiones torpemente propuestas por el litigante, que no sabe cómo defenderse,
aquellos puntos que son esenciales en la decisión. Por eso -continúa- el mejor
abogado es, sin duda, aquel capaz de hacer de sus escritos lo que un autor
llama «el proyecto de sentencia que su parte espera.
La norma menciona los Arts. 87y 88 del COJ, a los cuales me referí al
comentar el Art. 57 de este Código, al que me remito.

2. EXCEPCIONES: La segunda parte del Artículo, establece dos


casos de excepción a la regla del patrocinio obligatorio:
2.1. Para la recepción de órdenes de pago, indebidamente denominados
en nuestro medio «cheques judiciales».
2.2. Pan solicitar declaratoria de pobreza, lo que se justifica por motivos
obvios.
2.3. De igual manera, de acuerdo con el Art. 88, 2a. p. del COJ, quedan
exceptuadas de este deber «las actuaciones ante la Justicia de Paz y las del
recurso de Rabeas Corpus y de Amparo y otros casos establecidos por leyes
especiales».

ART. 59.- FALTA DE FIRMA DE LETRADO. Se tendrá por no


presentado y se devolverá al interesado, sin más trámite el recurso, todo
escrito que debiendo llevar firma de letrado no la tuviere.

Antec.: CNC 59, 1er. p. la. p.- PM 69, 1er. p. 1a. p.


Conc.: CPC 57; 58; 106.- COJ 87; 88; 792.- Ley 1376/88 Arancel de
Honorarios de Abogados y Procuradores 6.

1. OBJETO: La obligatoriedad de la firma de letrado - que implica el


asesoramiento técnico profesional -tiene por objeto asegurar el buen orden y la
eficiente substanciación de los procesos.
2. SANCION: La norma procesal establece la sanción aplicable a la falta
de cumplimiento del patrocinio obligatorio dispuesto por nuestras leyes
procesales. Dispone que sin más trámite ni recurso se devuelva y se tenga por
no presentado todo escrito que se presente en juicio sin firma de letrado.
Su presentaci6n en la forma apuntada, consecuentemente, no producirá
ningún efecto procesal. v.g.: suspensión o interrupción de los plazos.

3. ALCANCE: El precepto rige cuando la parte actúa personalmente,


vale decir, sin apoderado y, con mayor razón, cuando lo hace mediante
mandatario.

ART 60.- REPRESENTACIÓN SIN MANDATO. En casos urgentes


podrá admitirse la comparecencia en juicio sin los instrumentos que acrediten la
personalidad, pero si no fueren presentados y no se ratificare la gestión dentro
del plazo de treinta días, será nulo todo lo actuado por el gestor y éste pagad las
costas causadas, sin perjuicio de la responsabilidad por los daños ocasionados.
Para asegurar su responsabilidad, el gestor debe ofrecer caución suficiente y
formalizará en el plazo que le fije el juez.

Antec.: CN/67.- CNC 60.- PM 61.-


Conc.: CN 133; 134.- CPC 57; 61; 145; 704.- CC 347; 1808 al 1815.

1. CONCEPTO La disposición se refiere a la actuación de la persona,


denominada gestor (“falsus procurator” o gestor oficioso), que sin tener
mandato o siendo este Insuficiente, interviene en un juicio o realiza actos
procesales en representación de otro.
La institución tiene su antecedente en el Derecho Romano en donde era
conocida con el nombre de «cautio de rato et grato» (de aprobación y
agradecimiento) de donde pas6 a la antigua legislación española de las Partidas
y ahora es admitida en nuestro derecho procesal, si bien antes la Constitución de
1.963 ya la había recepcionado en los Arts. 77 y 78 para los casos de Habeas
Corpus y Amparo, lo cual se mantiene en la actual Constitución en los Arts. 133
y 134.

2. REQUISITOS: El Artículo sub examine exige el cumplimiento de


dos extremos:
2.1. Urgencia: Sólo puede ser admitida la representación sin mandato en
los casos urgentes. La urgencia del caso debe tener carácter objetivo, debiendo
surgir manifiesta sin que sea necesario producir prueba al respecto. La
interpretación, por tratarse de una norma de excepción, debe ser restrictiva.
2.2. Caución: Es requisito inexcusable el ofrecimiento de una garantía o
cauci6n suficiente, la cual será calificada por el juez quien, a su vez, fijará el
plazo dentro del cual deberá efectivizarse. Véase comentario al Art. 704 del
CPC.

3. ALCANCE: Puede darse en cualquier clase de proceso y es aplicable a


cualquier tipo de representación sea ella voluntaria o necesaria. Rige tanto para
la iniciación del proceso como para cualquier otro acto procesal en un proceso
en Marcha.

4. PLAZO; El plazo de treinta días señalado por la norma comentada


para presentar los documentos que acrediten la personalidad y la ratificación de
la gestión realizada, es un plazo procesal perentorio e improrrogable.

5. RATIFICACION: Mediante la ratificación la parte asume y hace


propios los actos ejecutados por el gestor que actuó sin poder suficiente. La
ratificación equivale a la representación, dispone el Art. 347, la. p. del C. Civil
en concordancia con el Art. 1814,
1a. p. de dicho cuerpo legal, que preceptúa: “La ratificación del interesado
produce los efectos del mandato conferido al tiempo de La iniciación de la
gestión”.
La consecuencia de la falta de ratificación será la nulidad de lo actuado
que como toda nulidad procesal es relativa, siendo a cargo del gestor las costas
causadas como resulta lógico suponer, y sin perjuicio de la responsabilidad por
los daños causados.
Si la gestión es ratificada, el gestor tiene derecho a hacer regular y cobrar
honorarios.

ARt 61.- EFECTOS DE LA PRESENTACIÓN DEL PODER Y


ADMISIÓN DE LA PERSONERÍA. Presentado el poder y admitida su
personería, el apoderado asume todas las responsabilidades que las leyes le
imponen y sus actos obligan al poderdante como si él personalmente los
practicare.

Antec.: CNC 61.- PM 62.- CPCC 16.-


Conc.: CPC 55; 56; 62; 63; 64, inc. 2); 244, inc. b); 792.- COJ 96.C.C.
880 y sgtes.

1. EFECTOS: En el proceso civil el mandato judicial produce efecto


desde que el mandatario se presenta al juicio. Procesalmente la presentación del
apoderado en el juicio significa la aceptación del mandato.
Siendo así, la citación y el emplazamiento para contestar la demanda
realizados al apoderado del demandado que aún no ha comparecido al juicio no
produce efectos en su contra.
El poder debe ser suficiente. Si no lo es la ulterior ratificación del
poderdante suple la deficiencia, aunque no exime el pago de las costas, cuando
ello dió motivo a la excepción previa de falta de personería (Art. 224, inc. b)
CPC), no obstante ésta no haya prosperado como consecuencia de la
ratificación.
La presentación del mandato a los autos exterioriza la aceptación del
mismo, por parte del apoderado, de conformidad a lo dispuesto en el Art. 881
del C. Civil aplicable al caso, que expresa:
"La aceptación del mandato puede resultar del cumplimiento de los actos
encomendados al mandatario. Se la presumirá cuando aquél a quien se propone,
reciba el instrumento de un poder para cumplirlo, o los objetos o valores que se
refieren a él, sin declinar el ofrecimiento. Si el negocio encargado al mandatario
fuere de los que por su oficio o su modo de vivir aceptare regularmente, deberá
tomar, aun cuando se excusan, las providencias conservatorias urgentes que
exige el negocio".

2. PERSONERIA: La admisión de la personería del apoderado en el


proceso se produce con el dictado de la providencia que constituye al
compareciente en calidad di apoderado o, en el caso de haberse controvertido su
presentación, cuando queda firme la resolución desestimatoria de la excepción
dilatoria de falta de personería, que hubo de haberse opuesto con carácter previo
(Art. 224, Inc b) CPC).

3. CONSECUENCIAS: El apoderado, una vez cumplidas las condiciones


requeridas por el Articulo: presentación del poder y admisión de la personería,
asume las responsabilidades contenidas en el Art .62 del CPC y en el Art. 96 del
COJ, que dispone: "Los abogados y procuradores responderán a sus mandantes
de los perjuicios que les causaren por falta, descuido, negligencia o infidelidad
en el desempeño de su mandato".
A su vez, será conjuntamente responsable con su representado, cuando
haya intervenido como apoderado o patrocinante, por las consecuencias
emergentes de la admisión de la mala fe o del ejercicio abusivo de derechos, de
acuerdo con las previsiones establecidas en los Arts. 55 y 56 del CPC, a los que
me remito.
ART. 62.- DEBERES DEL APODERADO. El apoderado tiene la

obligación de:

a) cumplir los deberes establecidos para las partes; y

b) seguir el juicio mientras no haya cesado su personería. Hasta entonces


las citaciones y notificaciones que se le hagan, incluso las de sentencias
definitivas, tendrán la misma fuerza que si se hicieren al poderdante, sin que le
sea permitido pedir que se practiquen con éste. Exceptúanse los actos que por
disposición de la ley deban ser notificados personalmente a la partes.

Antec.: CNC 62.- PM 63.- CPCC 16, in fine; 17.-


Conc.: CPC 51 al 56; 61; 63; 64, inc. e); 133.- COJ 96.- CC 1833 y
sgtes.- CP 306; 313.-

1. PRINCIPIO DE MORALIDAD: El Artículo contiene dos reglas de


distinta naturaleza. La primera, contenida en el inc. a), se halla constituida por
la exigencia de observar una determinada conducta, en virtud de la cual el
apoderado debe actuar en juicio de buena fe y no abusar del derecho; vale
decir,, tiene el deber de cumplir, en el ejercicio de su función, con el Principio
de moralidad, el cual está compuesto por los de lealtad, probidad y veracidad.

2. CARGAS PROCESALES: La segunda regla, proviene del Inc. b) que


le impone el deber de seguir la tramitación del proceso mientras subsista su
personería y se refiere a las cargas procesales cuyo cumplimiento constituye un
Imperativo de su propio interés, v.g.: interponer los recursos pertinentes contra
las resoluciones que la sean desfavorables; presentar escritos con su firma;
oponer excepciones, cuando correspondan y sus contestaciones; presentar
alegatos; expresar agravios; redíctar los pliegos de posiciones e interrogatorios;
y, en general, cumplir en los plazos y con los requisitos legales los actos
procesales a su cargo.
El incumplimiento de tas cargas procesales tiene el efecto de producir
consecuencias desfavorables a su derecho.

3. DEBERES: El apoderado y el patrocinante tienen deberes con:


3.1. Su cliente, a quien debe orientar y asistir, de acuerdo con la técnica
jurídica que aconseje la naturaleza de la cuestión. Debe poner toda su capacidad
y diligencia en la defensa de los intereses de su representado.
El abogado responderá a su mandante por el mal ejercicio de sus
funciones profesionales, de acuerdo con los términos del Art. 96 del COJ, que
dice: "Los abogados y procuradores responderán a sus mandantes de los
perjuicios que les causaren, por falta, descuido, negligencia o infidelidad en el
desempeño de su mandato".
Véase los Arts. 306 y 313 del C. Penal.
3.1.1. Naturaleza de la responsabilidad: La responsabilidad de los
abogados y procuradores respecto de sus clientes es contractual, sea su
actuación judicial o extrajudicial.
En relación a los daños que su actuación pueda producir a terceros su
responsabilidad tiene carácter extracontractual.
3.1.2. Obligación de medio: El abogado que asume la dirección de un
juicio no compromete una obligación de resultado. No garantiza el resultado del
pleito.
Su obligación es de medio, que consiste en poner toda su ciencia y
diligencia en la defensa del derecho de su cliente.
3.2. El órgano jurisdiccional, observando una conducta coherente con el
buen orden del proceso y la autoridad, la dignidad y decoro debidos al órgano
judicial.
3.3. La parte contraria, debiendo actuar siempre con buena e, lealtad y
probidad y evitar el ejercicio abusivo de los derechos.

4. CADUCIDAD DE INSTANCIA. REMISION: Véase comentario al


Art. 172 del CPC numeral 8.

5. NOTIFICACIONES: Él in fine del Artículo, menciona la excepción a


la regla de que las citaciones y notificaciones en el proceso se deben realizar
con el apoderado. Se refiere a los su-
puestos en los que por disposición de la ley las mismas deban ser efectuadas
personalmente, consecuentemente si se las practica con el apoderado carecerán
de validez. v.g. reconocimiento de documentos y firmas, absolución de
posiciones, etc...

ART. 63.- ALCANCE DEL PODER. EJ poder conferido para un proceso


determinado, cualesquiera sean sus términos, comprende la facultad de
interponer recursos legales y seguir todas las instancias. También comprende la
facultad de intervenir en los incidentes y de ejecutar todo acto procesal, excepto
aquellos para los cuales la ley requiera facultad especial, o se hubieran
reservado expresamente en el poder.

Antec.: CNC 63.- PM 64- CPCC 18.-


Conc.: CPC 61; 62; 224, inc. b); 792.- CC 343 al 349; 884; 904.-

1. ALCANCE: El Artículo se aplica a:


1.1. Los poderes generales: Otorgados para intervenir en todos los
procesos iniciados o a iniciarse por o frente al mandante.
1.2. Los poderes especiales: Que se confieren para uno o más procesos
determinados.

2. EXCEPCIONES: Los casos de excepción contemplados en la norma


son:
2.1. Cuando la ley previene los supuestos en que es necesario poder
especial o cláusula especial, v.g.: transigir; prorrogar competencia
(«jurisdicción» dice el texto legal); renunciar al derecho de apelar; renuncia
gratuita; remisión; quita de deudas, a no ser en caso de concurso del deudor;
recibir en pago lo adeudado al mandante, a menos que el cobro pueda
considerarse como medio para ejecutar el mandato; etc. (Art. 884 CC).
2.2. Cuando el poderdante en e) poder se hubiera reservado expresamente
el ejercicio de determinados actos procesales.
3. REMISION: Son aplicables a la representación judicial las
disposiciones del derecho común sobre la materia, establecidas en los Arts. 343
al 349 y 880 y sgtes., del C. Civil. Consecuentemente, la ratificaci6n equivale a
la representación (Art. 347, la. p. CC); el mandatario podrá sustituir en otra
persona La ejecución del mandato, respondiendo de la persona que hubiese
elegido cuando no se le acordó aquella facultad (Art. 904 CC).

ARt 64.- CESACIÓN DE LA REPRESENTACIÓN. La representación


de los apoderados cesa:

a) por revocación expresa del mandato en el proceso. En este caso, el


poderdante deberá comparecer por sí o constituir nuevo apoderado sin
necesidad de emplazamiento o citación, so pena de continuarse el juicio en
rebeldía. La sola presentación del mandante sin pedir reconocimiento de
personería, no revea el poder;

b) por renuncia, en cuyo caso el apoderado deberá, bajo pena de daños y


perjuicios, continuar con las gestiones hasta que hubieren vencido el plazo que
el juez fijare al poderdante para reemplazarlo o comparecer por sí. La fijaci6n
del plazo se hará bajo apercibimiento de continuarse el juicio en rebeldía. La
resolución que así lo disponga deberá notificarse por cédula en el domicilio real
del mandante;

c) por haber cesado la personalidad con que litigaba el poderdante;

d) por haber concluido la causa pan la cual se otorgó el poder;


e) por muerte o incapacidad sobrevintente del poderdante. En tales casos
se suspenderá la tramitación del proceso. El apoderado seguirá en ejercicio por
el plazo que le fije el juez, a su pedido.

Cuando el fallecimiento o la incapacidad hubiera llegado a conocimiento


del mandatario, éste deberá hacerlo presente al juez o tribunal dentro del pino
de diez días, bajo pena de perder el derecho de cobrar los honorarios que se
devengaren con posterioridad.

En la misma sanción Incurrirá el mandatario que omita denunciar el


nombre y domicilio de los herederos o del representante legal, si los conociere;
y por muerte o inhabilidad del apoderado. En tales casos, se suspenderá la
tramitación del juicio y el juez fijará al mandante un plazo para que comparezca
por sí o por nuevo apoderado, bajo apercibimiento de continuar el juicio en
rebeldía.

Antec.: CNC 64.- PM 65.- CPCC 19 al 21.-


Conc.: CPC 50; 68; 133; 146; 792.- CC 61 al 63; 65; 66; 133; 909 y
sgtes.

1. REVOCACION (inc. a)): La revocación se produce cuando por la


voluntad unilateral del poderdante se priva de eficacia al mandato otorgado.
La revocación debe ser expresa e inequívoca y debe darse en el proceso.
No es aplicable a la revocación judicial la revocación tácita del mandato
prevista en el Art. 914 del C. Civil.
Producida la revocación el poderdante tiene el deber de comparecer
personalmente o designar nuevo apoderado. Si así no lo hiciere el juicio
proseguirá en rebeldía, aplicándose las disposiciones de los Arts. 68 y sgtes., del
CPC.
Cuando el poder es otorgado a varios apoderados en forma conjunta,
separada, alternativa o indistinta la presentación de uno, no importa la
revocación del poder del otro.

2. RENUNCIA (inc. b)): Renunciar significa abandonar o dejar


voluntariamente una cosa o derecho que se tiene.
No obstante la renuncia, la que debe notificarse por cédula en el
domicilio real del mandante, el apoderado, bajo pena de daños y perjuicios,
debe continuar los trámites del proceso hasta que hubiera vencido el plazo
judicial fijado bajo apercibimiento pan que el mandante reemplace al
mandatario o comparezca personalmente. Si así no lo hiciere el proceso
continúa en rebeldía de acuerdo con el Art. 68 y sgtes., del CPC.

3. PERSONALIDAD (inc. c)): La personalidad procesal es la capacidad


civil de la parte para estar en juicio.
De la ley substancial resulta quiénes tienen y quiénes carecen de la
cualidad necesaria para poder actuar en un proceso.
La personalidad puede estar referida a las personas físicas o a las
jurídicas.

4. JUICIO (inc. d)): La causa -sinónimo de proceso, juicio, pleito, litis-


concluye normalmente con el dictado de la sentencia. También, puede terminar
por otros modos distintos: allanamiento, desistimiento, caducidad de instancia,
etc...
La norma se refiere al poder otorgado para aduar en un determinado
juicio.

5. MUERTE O INCAPACIDAD DEL PODERDANTE (inc. e): La


muerte o incapacidad sobreviniente del poderdante produce la suspensión del
proceso. La muerte o incapacidad del poderdante debe estar comprobada en
autos. La norma establece el deber a cargo del mandatario de hacer saber al juez
o tribunal de la causa el hecho producido dentro del plazo de diez días de haber
tenido conocimiento del mismo. Del mismo modo, debe de-
nunciar -si conoce- el nombre y el domicilio de los herederos o del
representante legal del fallecido o incapacitado.
La omisi6n de los deberes enunciados precedentemente hará perder el
derecho de cobrar los honorarios que se devengaren con posterioridad.

6. MUERTE O INHABILIDAD DEL APODERADO (inc. f)):


La muerte o inhabilidad del apoderado es otro de los casos de suspensión del
proceso. La cesación del mandato se produce «ipso facto» en razón de haber
perdido capacidad procesal la persona con quien debe entenderse la
substanciación de la causa.
La suspensión de los plazos se produce desde el momento en que acaeció
la muerte o inhabilidad, Son susceptibles de nulidad las actuaciones producidas
antes del vencimiento del pino acordado al poderdante para comparecer por sí o
por nuevo apoderado. Si así no lo hiciera se seguirá el juicio en rebeldía, de
acuerdo con el Art. 68 y sgtes., del CPC.

ART. 65.- UNIFICACIÓN DE LA REPRESENTACIÓN. Cuando


actuaren en el proceso diversos litigantes con un interés común, el juez, de
oficio o a petición de parte, y después de contestada la demanda, les instará a
que unifiquen su representación siempre que haya compatibilidad en ella, que el
derecho o el fundamento de la demanda sea el mismo o Iguales las defensas A
este efecto fijará una audiencia dentro de los diez días. La inasistencia de los
Interesados se tendrá como negativa a la unificación.

No habiendo acuerdo unánime, la unificación podrá disponerse con


respecto a las partes que estén conformes con ella.
Producida la unificación, el representante común tendrá, respecto de sus
mandantes, todas las facultades y obligaciones inherentes al mandato.

Anta.: CNC 65.- PM 66.


Conc.: CPC 2; 15, Inc. f); 61 al 64; 66; 604.-

1. CONCEPTO: La unificación de la representación se produce cuando


varios actores o varios demandados (litisconsorcio activo o pasivo) vinculados
por un interés común designan un apoderado único para que éste asuma la
representación de todos los que se encuentren en igual posición procesal.

2. FUNDAMENTO: El fundamento del Instituto procesal radica en


obtener celeridad, economía y unidad de dirección en el proceso a fin de evitar
la profusi6n de trámites y el desorden y confusión procesal.

3. OPORTUNIDAD: En cualquier momento del juicio, después de


contestada la demanda, el juez, de oficio o a petición de parte, Instará a la
uniflcaci6n de la representación.

4. REQUISITOS:
4.1. Pluralidad de litigantes: Se requiere que en el proceso existan varios
Litigantes.
4.2. Interés común: Es una condición esencial que debe existir para que
sea admisible. Consiguientemente, no corresponde la unificación de la
representación de los litigantes por el sólo hecho de encontrarse en una misma
posición procesal (compartes), sino que hayan deducido pretensiones o defensas
comunes (litisconsortes).
4.3. Compatibilidad: Debe haber compatibilidad entre quienes invocan el
interés común, vale decir, armonía. En caso contrario, el juez debe tener el
arbitrio de denegar la unificación.
4.4. Igualdad: Deben ser iguales el derecho invocado o el fundamento de
la demanda o las defensas opuestas.

5. AUDIENCIA: A los efectos de la unificación de la representación el


juez fijará una audiencia dentro de los diez días, a la que convocará a las partes.
Si los interesados no concurrieren, la Inasistencia se tendrá como
negativa a la unificación, continuándose la tramitación de la causa como se
venia haciendo.
Si en la audiencia no existe unanimidad, el juez podrá disponer la
unificación sólo en relación a las partes que hayan manifestado su conformidad.

6. PODER: No es necesario el otorgamiento de nuevo poder por cuanto la


representación emana directamente de un precepto legal.

7. FACULTADES Y OBLIGACIONES DEL REPRESENTANTE


COMUN: Producida la unificación de la representación, el representan te
común tendrá respecto de sus mandantes todas las facultades y obligaciones
inherentes al mandato (Arts. 61 y 62 CPC).

ART. 66.- REVOCACIÓN. Efectuado el nombramiento común, podrá


revocárselo por acuerdo de las mismas partes o por el juez, a petición de alguna
de ellas, siempre que en este último caso hubiere motivo que lo justificare. La
revocación no producirá efectos, mientras no tome intervención el nuevo
mandatario.

La unificación se dejará sin efecto, cuando desaparecieren los requisitos


en que ella se fundó.

Antec: CNC 66.- PM 67.-


Conc.: CPC 65; 792.-
1. REVOCACION POR PEDIDO DE TODAS LAS PARTES:
El nombramiento del apoderado común puede ser revocado por acuerdo de las
mismas partes que concurrieron a su nombramiento, sin necesidad de que se
exprese motivo alguno.
Sólo se requiere un escrito en el que se designe otro representante o se
exprese la revocación, pudiéndose, si se desea, solicitar al juez la fijación de
una nueva audiencia para efectuar una nueva designación.

2. REVOCACION POR PEDIDO DE ALGUNA PARTE:


Cuando la revocación sea solicitada por alguna de las partes, el motivo de
revocación debe justificarse, debiendo el juez conferir traslado, a los demás
litisconsortes.
Admitida la revocación, se deberá observar el mismo procedimiento para
la designación del nuevo representante.

3. CESACION DE LA UNIFICACION: El 2o. párrafo del Artículo se


refiere al supuesto de que la unificación de la representación haya perdido su
razón de ser, lo cual acontece cuando desaparece uno de los requisitos queridos
por la ley para su procedencia. (Véase el comentario al Art. 65, numeral 4., al
que me remito).
En este supuesto, el juez, de oficio a petición de parte, dejará sin efecto la
unificación de la representación.

ART. 67.- DIGNIDAD DEL ABOGADO. Deberá guardarse a los


abogados, en su actuación profesional, el mismo respeto y consideración
debidos a los jueces.

Anta.: CNC 67.- PM 70.-


Conc.: CN Preámbulo; 1, 2o. p. in fine; 4, 4a. p.; 33, 2o. p.; 46, 1a. p.-
CPC 17.- COJ 89; 90; 95; 233 al 235.- Pacto de San José de Costa Rica 11.
1. FUNCION DEL ABOGADO: De acuerdo con el precepto procesal el
abogado en el ejercicio de su profesión debe exigir y se le debe guardar la
misma consideración debida al órgano judicial. La disposición no debe
entenderse con un alcance meramente protocolar.
Conviene, no obstante, destacar que la dignidad y el respeto no provienen
del ejercicio del cargo o funci6n. A ellos sólo se acceden por el estudio, el
trabajo y la recta conducta.
La funci6n del abogado es una de las más nobles que existe. A él se le
encarga defender ante los tribunales la vida, la libertad, el honor y el patrimonio
de las personas.
La utilidad e importancia de su función en la sociedad esta fuera de toda
duda, dada la naturaleza y complejidad de las cuestiones jurídicas y la versación
especial que su atención requiere.
No obstante, en la realidad, la norma, hasta hoy, ha tenido poca
repercusión. La culpa también la tenemos los propios abogados, pues todo
finalmente viene a ser una cuestión de educación, en los unos y en los otros,
para que por este medio, se otorgue al abogado el trato, la consideración y el
respeto que se merece en su actuación profesional.

2. MEDIDAS DISCIPLINARIAS: Las denuncias acerca de la violación


de lo prevenido en esta norma por las partes, los funcionarios judiciales o los
terceros involucrados en el proceso o actuación en que se produzca, deben ser
dirigidas al juez o tribunal de la causa o a la Corte Suprema de Justicia, en su
caso, para que el órgano judicial, en uso de su potestad disciplinaria, disponga
las medidas o aplique las sanciones que pudieran corresponder.
CAPITULO IV DE

LA REBELDIA

ART. 68.- DECLARACIÓN DE REBELDIA. La parte con domicilio


conocido, debidamente citada, que no respondiere al emplazamiento, o la que
abandonare el juicio después de haber comparecido, será declarada en rebeldía,
a pedido de la otra.

Esta resolución se notificará por cédula. Las sucesivas resoluciones


quedarán notificadas por ministerio de la ley.

Antec.: CNC 68.- PM 71.- CPCC 368.


Conc.: CPC 46; 50; 64, inc. b); 69 al 75; 131; 133.-

1. CONCEPTO: La rebeldía se produce, en general, cuando la parte no


comparece al proceso dentro del plazo de la citación o lo abandona después de
haber comparecido.
El instituto procesal de la rebeldía, legislado en el presente Capitulo del
Código Procesal Civil, no debe confundirse con la omisión del litigante de
realizar un concreto acto procesal dentro del plazo que la ley determina, v.g.:
contestar un traslado, etc. en razón de que esa actitud sólo implica la pérdida de
la facultad de ejecutar dicho acto en lo futuro, por la vigencia del Principio de
preclusión.

2. REQUISITOS: Del contenido de la norma se infieren los requisitos


que son necesarios para la declaraci6n de rebeldía o con-turnada, ellos son:
2.1. Notificación válida de la demanda por el modo que la ley establece
(cédula, oficio o exhorto), a una persona cierta y
con domicilio conocido. Si se trata de una persona incierta o cuyo domicilio se
ignora corresponde la notificaci6n por edictos y su incomparecencia no acarrea
la declaración de rebeldía sino la designaci6n del defensor oficial para que lo
represente en juicio.
2.2. Incomparecencia dentro del emplazamiento o abandono del proceso
después de haber comparecido, sea el actor o el demandado. Si el demandado
comparece pero no contesta la demanda no se lo puede declarar rebelde, ello sin
perjuicio de la pérdida de la facultad de contestar que no ha ejercido.
El abandono del proceso posterior a la comparecencia puede darse
cuando se produce el fallecimiento o incapacidad de la parte que actúa
personalmente (Art. 50 CPC) y citados los herederos o representantes a estar a
derecho no comparezcan en el plazo que el juez les fije. Si no se conociere el
domicilio de éstos, se les citará por edictos, vencido el cual, si no comparecen,
se designará el defensor oficial.
Se opera también en los casos en que cualquiera de las partes actúe por
medio de representante y se extinga la representación por revocación del
mandato (Art. 64, inc. a) CPC);o, por renuncia (Art. 64, Inc. b) CPC) o, por
muerte o incapacidad o inhabilidad del poderdante o apoderado (Art. 64, incs.
e) y f) CPC).
2.3. Pedido de la otra parte. Para que proceda la declaración de rebeldía,
de acuerdo con el Artículo sub examine debe mediar el correspondiente pedido
de la parte adversa, consiguiente no puede ser declarada de oficio.

3. FALTA DE CONSTITUCIÓN DE DOMICILIO: La rebeldía no queda


configurada si el demandado comparece y no constituye domicilio, porque en
este caso el Incumplimiento de la carga produce el efecto de que su domicilio
queda constituido en la secretaria del juzgado, de acuerdo con el Art. 48 del
CPC.

4. LITISCONSORCIO: En el supuesto de litisconsorcio la rebeldía se


opera en forma independiente con relación a cada uno de los litisconsortes,
salvo el caso de litisconsorcio necesario.
5. NOTIFICACION: La resolución que declare la contumacia debe
notificarse por cédula en el domicilio real o procesal, según sea el caso. Las
demás resoluciones que se dicten en el juicio quedan notificadas los días martes
o jueves, o el siguiente día hábil si alguno de ellos fuere feriado, en forma
automática, de acuerdo con el Art. 131 del CPC.

ART. 69.- EFECTOS. La rebeldía no alterará el curso regular de)


proceso. La sentencia será pronunciada según el mérito de la causa, pero en
caso de duda, la rebeldía declarada y firme constituirá presunción de verdad de
los hechos lícitos afirmados por quién obtuvo la declaración.

Serán a cargo del rebelde las costas causadas por su rebeldía.

Ant cc.: CNC 69.- PM 72.- CPCC 369.-


Conc.: CPC 15, inc. b), c), f); 68; 70 al 75; 192.-

1. CURSO DEL PROCESO: De acuerdo con el precepto procesal la


rebeldía no altera el curso regular del proceso, porque la rebeldía no importa un
castigo al contumaz, ni el pronunciamiento ha de ser necesariamente
desfavorable al rebelde.

2. PRESUNCIÓN: La condena al rebelde no resulta ineludible ni es de


aplicación automática. No obstante, quien no comparece, en principio, es
porque no quiere hacerlo; consecuentemente, dicha actitud debe constituir un
indicio de falta de derecho o de razón respecto de la causa, de allí que en caso
de duda la rebeldía produce la presunción de legitimidad del derecho de la con-
traparte, que prescribe la ley y que el juez debe tener en cuenta al sentenciar.
La norma, no obstante, condiciona la eficacia de la presunci6n a la licitud
de los hechos, lo cual significa que las pretensiones deben ser lícitas, en el
sentido de que tengan respaldo y fundamentaci6n jurídicos.
Véase el numeral 1 del Art. 70 del CPC.

3. PRUEBA: La unilateralidad del trámite en rebeldía no constituye óbice


para que el acto; en su caso, cumpla con la carga de la prueba y para que el juez
certifique la regularidad sustancial de la pretensión.

4. SENTENCIA: la ausencia de controversia en el proceso seguido en


rebeldía no exime al juez del deber de dictar una sentencia justa.
La condena del contumaz no puede ni debe resultar de su sola ausencia
sino de la necesaria concordancia de esos hechos y el derecho aplicable.

5. COSTAS: El segundo párrafo del Artículo se refiere a la imposición de


las costas causadas por la rebeldía en concreto, es decir, los gastos devengados
exclusivamente a la otra parte por la incomparecencia o el abandono. Las
mismas tienen carácter diferente a las costas de todo el proceso, que deben
imponerse de acuerdo con las reglas establecidas en los Arts. 192 y sgtes., del
CPC.

ART. 70.- APERTURA A PRUEBA Y PRACTICAMIENTO DE


DILIGENCIAS. A petición de parte o si el juez lo creyere necesario, recibirá la
causa a prueba, o mandará practicar las medidas autorizadas por este Código,
tendientes al establecimiento de la verdad de los hechos.

Antec.: CNC 70.- PM 73.- CPCC 370.-


Conc: CPC 18; 68; 69; 73; 75.
1. APERTURA A PRUEBA: La declaraci6n de la rebeldía no constituye
una causal que determine la configuración de una presunción «iuris tantum»
acerca de la verdad de los hechos expuestos por la otra parte.
Siendo así, la presunción desfavorable, que genera la declaración de
rebeldía debe ser corroborada a través de la prueba sobre los hechos en que se
halla fundada la pretensión u oposición en su caso. De allí que la rebeldía no
altere substancialmente las reglas relativas a la distribuci6n y producción de la
prueba.
A diferencia del sistema legal aplicable a los casos normales en los que la
existencia de hechos controvertidos exige la apertura de la causa a prueba, de
conformidad al Art. 243 del CPC, en el proceso en rebeldía la causa se abre a
prueba, a petición de parte o de oficio, si el juez lo creyere necesario.
El juez, de conformidad con la norma del Art. 18 del CPC, puede ordenar
la producción de los medios probatorios tendientes al esclarecimiento de la
verdad de los hechos, dada la ausencia de contradicción, que es característica de
este tipo de proceso.
Si la parte ha acompañado con sus escritos respectivos de demanda o
contestación la prueba documental que acredite suficientemente su derecho, el
juez, evidentemente, se halla facultado para obviar la etapa probatoria.

2. COMPARECENCIA DEL REBELDE: En la hipótesis de que


producida la apertura a prueba comparezca el contumaz, éste se encuentra
facultado a producir la prueba necesaria a su derecho, siempre que se encuentre
en la oportunidad procesal pertinente.

ART. 71.- NOTIFICACIÓN DE LA SENTENCIA. La sentencia se hará


saber por cédula al rebelde.

Antec.: CNC 71.- PM 74.- CPCC 371.


Conc.: CPC 68, 2o. p.; 133.
1. NOTIFICACION POR CEDULA: En el proceso en rebeldía sólo la
resoluci6n que la declara y la sentencia se notifican por cédula (Art. 133 CPC).

2. NOTIFICACION AUTOMATICA: Con excepción de las resoluciones


mencionadas en el numeral precedente, todas las demás que se dicten en el
proceso en rebeldía se notificarán en forma automática de los días señalados en
la ley (Art. 131 CPC).

ART. 72.- MEDIDA PRECAUTORIA. Declarada la rebeldía de un


litigante, podrá decretarse, si procediere y la otra parte lo pidiere, la medida
precautoria apropiada para asegurar el objeto del juicio o el pago de las costas.

Antec.: CNC 72.- PM 75.- CPCC 372.


Conc.: CPC 68; 74; 691 y sgtes.; 693, inc. c); 709, inc. a) y 2o.

1. FACULTAD DE LA PARTE: Como consecuencia de que la rebeldía


crea, en principio, una presunción de verosimilitud del derecho de la parte
contraria, la norma permite que a pedido de parte se dicte la medida precautoria
que sea eficaz para preservar el derecho que se trate.

2. PROCEDENCIA: La medida precautoria solicitada sólo será decretada


por el juez cuando la misma resulte procedente, teniendo, en consecuencia, la
facultad de denegarla.
Si La petición de la medida proviene del actor su fin será preservar el
objeto del juicio, siendo preciso atender la clase de pretensión deducida. Si la
solicitud proviniere del demandado la misma tendrá como objetivo asegurar el
pago de las costas del juicio debiendo para ello calcularse los gastos y
honorarios en relación al valor debatido en el proceso.
3. CONTRACAUTELA: No obstante la presunción de la verosimilitud
del derecho, el otorgamiento de la medida cautelar se halla supeditado al
cumplimiento del requisito de la prestación de contracautela por parte del
peticionante de acuerdo con el Art. 693, Inc c) del CPC, salvo que se trate de
embargo preventivo, en cuyo caso el juez no debe exigir contracautela (Art. 709
2o. p. CPC).

ARt 73.- COMPARECENCIA DEL REBELDE. Si el rebelde


compareciere, cualquiera fuese el atado del juicio, cesará el procedimiento en
rebeldía, será admitido como parte y se entenderá con él la sustanciación del
proceso.

Antec: CNC 73.- PM 76.- CPCC 373.


Conc.: CPC 46; 68 al 70; 74; 75.- COJ 87.-

1. FECTOS DE LA COMPARECENCIA: La declaración de la rebeldía


no impide ni supone que el contumaz no pueda comparecer al juicio en el que
así fue declarado.
Su comparecencia hace que cesen los efectos de la rebeldía declarada.
Siendo así, debe ser tenido como parte y substanciarse con él el proceso.
Desde dicho momento el régimen normal de notificaciones comienza a regir.

2. ACTOS ANTERIORES: Los efectos de la declaración de rebeldía


producidos en el proceso quedan firmes. Consecuentemente, el rebelde deberá
continuar el proceso en el estado y en la etapa procesal en que se encuentre "in
statu et terminis”, no pudiendo retrogradar el proceso.
ART 74.- SUBSISTENCIA DE LA MEDIDA PRECAUTORIA. La
medida precautoria decretada de conformidad con el artículo 72 continuará
hasta la terminación del juicio, a menos que el interesado justificare haber
incurrido en rebeldía por causa que no estuvo a su alcance vencer.

Serán aplicables las normas sobre ampliación, substitución o reducción


de las medidas precautorias.

Las peticiones sobre procedencia o alcance la medid precautoria se


tramitarán por incidente, sin detener el curso de proceso principal.

Antec.: CNC 74.- PM 77.- CPCC 374; 375.


Conc.: CPC 72; 73; 180 y sgtes.; 691 y sgtes.

1. FUERZA MAYOR: La disposición contempla, en su primer párrafo,


el supuesto de aplicación, - excepcional por cierto -, de razonable criterio de
que por causa de fuerza mayor, se incurrió en rebeldía, la cual debidamente
acreditada por el interesado hace procedente el levantamiento de la medida
precautoria decretada.

2. VICISITUDES DE LAS MEDIDAS CAUTELARES: el segundo


párrafo de la norma, siguiendo con la razonabilidad, declara aplicables las
previsiones del Código Procesal Civil referidas los supuestos de ampliación,
substitución o reducción de las medidas cautelares contempladas en los Arts.
696 y 698 del CPC, que se hallan fundadas en el carácter provisional de las
mismas, en cuya virtud tienen justificación mientras duren las circunstancias
que Las determinaron, quedando librada la cuestión al prudente arbitrio
judicial.

3. INCIDENTE. El último párrafo del Artículo indica el trámite


Incidental a los efectos de la substanciación de las cuestiones referidas a la
procedencia o alcance de las medidas cautelares. La
tramitación se hará por pieza separada y sin que ello obste el curso del
principal, conformé al Art. 182 del CPC.

ART. 75.- PRUEBA EN SEGUNDA INSTANCIA. Si el rebelde hubiere


comparecido después de vencido el plazo para el ofrecimiento de prueba y
recurriere de la sentencia, a su pedido se recibirá la casa a prueba en segunda
instancia, siempre que concurran las condiciones establecidas pan ello.

Antec.: CNC 75.- PM 78.- CPCC 376.-


Conc.: CPC 73; 430.-

1. REQUISITOS: El Artículo resulta aplicable cuando se cumplen los


requisitos señalados en el mismo.
1.1. Comparecencia del rebelde después de vencido el plazo de
ofrecimiento de prueba.
1.2. Haber recurrido de la sentencia.
1.3. Pedido del interesado.
Los extremos señalados precedentemente deben ser cumplidos para la
procedencia de la apertura a prueba en segunda instancia.

2. CONDICIONES DEL ARt 430 DEL CPC: El in fine de la norma


dispone, a su vez, que dicha apertura a prueba se producirá siempre que
concurran las condiciones establecidas para ello, lo cual remite la cuestión a lo
dispuesto en el Art. 430 del CPC que establece los casos en que resulta posible
la apertura a prueba de la causa en segunda instancia, que dispone:
“ a) si se alegare algún hecho nuevo conducente al pleito, que hubiese
ocurrido o hubiese llegado a conocimiento de las partes después de la
oportunidad prevista en el artículo 250; y
b) si por motivos no imputables al solicitante, no se hubiese practicado
en primera Instancia la prueba por él ofrecida”.
CAPITULO V

DE LA INTERVENCION DE TERCEROS
Y DE LAS TERCERIAS

SECCION I

DE LA INTERVENCION DE TERCEROS
EN LA RELACION PROCESAL

1. GENERALIDADES: Nuestro proceso, de acuerdo con su origen


romano, es singular, en el sentido de que de ordinario se tramita entre dos
partes: el actor y el demandado, y sólo a ellos se refiere y afecta la sentencia.
No obstante, la complejidad de las relaciones jurídicas hace que la litis pueda
afectar también a los terceros, en cuyo caso estos pueden tener un interés
legítimo en el modo como dicha litis será decidida. Según CARNELUTTI debe
entenderse por litis un conflicto actual de intereses. Entre proceso y litis existe
la misma relación que se da entre continente y contenido. De allí que un
proceso puede contener una o más litis.
Se denomina tercero, en sentido general, a quien no es parte en el
proceso y, en consecuencia, no puede resultar afectado por sus efectos.
También se denomina tercero a aquél que sin ser actor o demandado
adquiere la calidad de parte en un proceso ya iniciado pretendiendo una
sentencia favorable a su interés.
La pretensión que deduce el tercero en el proceso puede ser coincidente
con la de uno de los litigantes (coadyuvante) o contraria a las pretensiones de
las partes originarias (excluyente).
La intervención de terceros puede darse en toda clase de procesos y no
esta limitada al proceso de conocimiento ordinario.
El tercero cuando su intervención es procedente, pasa a actuar
directamente en el proceso que siguen el actor y el demandado, sin promover
otro proceso nuevo o distinto y la sentencia que se vaya a dictar en ese único
proceso decidirá también la suerte de las pretensiones del tercero.
2. PRESUPUESTOS DE LA INTERVENCION: El tercero podrá
intervenir en un proceso siempre que se cumplan determinados
presupuestos. Ellos son:
2.1. Que exista un proceso pendiente sustanciándose ante el órgano
jurisdiccional.
2.2. Que el interviniente sea efectivamente un tercero en la relación
procesal, es decir que no sea parte originaria en el proceso.
2.3. Que el tercero demuestre tener un interés jurídico en la cuestión
debatida en el proceso.
2.4. Que la pretensión del tercero sea conexa con el objeto, la causa, o
ambos elementos, o exista afinidad, para que pueda ser sustanciada y resuelta
conjuntamente con las pretensiones de las partes originales.

3. CLASES DE INTERVENCION: De acuerdo con la forma en que se


produce, la intervención del tercero puede ser:
3.1. Voluntaria, que se divide en:

3.1.1. Coadyuvante; y ésta en:


3.1.1.1. Adherente simple o Accesoria.
3.1.1.2. Adherente autónomo o Litisconsorcial.
3.1.2. Excluyente.
3.2. Forzosa u obligatoria.
3.3. Necesaria (Véase Art. 101, 2° p. CPC).

4. INTERVENCION FORZOSA: La institución procesal de la


intervención forzosa u obligada tiene lugar cuando el juez, a pedido de parte o
de oficio, ordena la citación de un tercero, a fin de que la sentencia que vaya a
dictarse produzca sobre éste el efecto de la cosa juzgada. Son casos de
intervención forzosa:
4.1. La «litis denuntiatio»: cuando la parte en caso de ser vencida podría
tener una acción contra el tercero, v.g.: evicción (Art. 1759 CC).
4.2. La «laudatio auctoris»: cuando el poseedor demandado denuncia el
nombre de aquel por quien posee (Art. 2419 CC).
4.3. El llamamiento del tercero pretendiente: cuando el demandado por
la entrega de una cosa o el pago de una deuda llama al tercero que también
pretende ser propietario o acreedor (Art. 584, inc. d) CC).
4.4. La llamada en garantía: cuando el llamante se encuentra en el juicio
por una obligación del llamado, como el fiador respecto del deudor (Art. 1456
CC).
ARt 76.- INTERVENCIÓN VOLUNTARIA. Los que sin ser parte en un
proceso tuvieren en él un interés legítimo, podrán intervenir en el mismo
cualquiera fuere el estado y la instancia en que se encontrare.

Antec.: CNC 76.- PM 79.-


Conc.: CPC 77 al 79; 90.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia
Electoral 41, inc. b) in fine.-

1. CONCEPTO. CLASES: La intervención voluntaria es la que queda


configurada por la libre y espontánea decisión del tercero.
Puede ser de dos clases, según lo establece la Sección I del presente
Capítulo del Código: coadyuvante o excluyente.

2. INTERVENCION COADYUVANTE; La intervención es


coadyuvante cuando consiste en apoyar la pretensión de una de las partes
originarias (actor o demandado).
La intervención coadyuvante - de acuerdo con la doctrina y la legislación
comparada - puede asumir dos modalidades:
2.1. Intervención adherente simple o accesoria: En la cual el tercero hace
valer un derecho conexo con el debatido entre el actor y el demandado,
apoyando a uno de ellos pero sin autonomía de actuación, vale decir, su
actuación procesal se halla subordinada a la parte principal a la cual coadyuva.
2.2. Intervención adherente autónoma o litisconsorcial: En la que el
tercero invoca un derecho propio frente a alguna de las partes originarias. El
tercero actúa como litisconsorte de la parte a quien adhiere, con la consiguiente
autonomía de gestión procesal.
2.3. Remisión: Véase comentario al Art. 78 del CPC, al que me remito.

3. INTERVENCION EXCLUYENTE. REMISION: La intervención


del tercero es excluyente cuando su actuación pretende un derecho
incompatible con el de las partes originarias. Véase el comentario al Art. 79 del
CPC.

4. CARACTER DE LA INTERVENCION: La determinación del


carácter procesal de la intervención del tercero en el proces-
resultará de la ley substancial. En algunos casos su participación en el proceso
será la de mero coadyuvante sin autonomía (Art. 78 CPC); en otros, tendrá
calidad de parte autónoma y su carácter será el de litisconsorte con las mismas
facultades procesales de la parte principal (Art. 76 CPC); o, su intervención
será autónoma excluyente (Art. 79 CPC).
De lo expuesto se puede colegir la diferencia que existe entre esta figura
jurídica y la tercería. Véase el comentario al Art. 80 del CPC, numeral 8.

ART. 77.- PROCEDIMIENTO PREVIO A LA INTERVENCION.


El pedido de Intervención se hará con los requisitos de la demanda, en lo
pertinente, y se presentarán los documentos y ofrecerán las demás pruebas de
los hechos articulados. Será sustanciado en forma preliminar con un traslado a
las partes, para que en el plazo de cinco días expresen si aceptan o se oponen a
la intervención.
La resolución del juez que deniegue la Intervención será apelable en
relación y sin efecto suspensivo.

Antec.: CNC 77.- PM 80.-


Conc.: CPC 76; 78; 79; 215; 219; 400, inc. b); 402; 432 al 434.-

1. REQUISITOS: El Artículo refiere las condiciones que debe cumplir


quien pretende tomar intervención en un proceso en calidad de tercero, el cual
debe extremar la fundamentación de su actuación, en razón de que la
participación de un tercero distinto a las partes originarias del proceso tiene
carácter excepcional. Le corresponde acreditar “prima facie” la seriedad de su
pretensión.
El tercero, en lo pertinente, deberá cumplir con los requisitos exigidos en
el Art. 215 del CPC para la presentación de la demanda.
Debe acompañar toda la prueba documental que obre en su poder o, si no
tuviera a su disposición, individualizarla, indicando su contenido, lugar,
archivo, u oficina pública o persona
en cuyo poder se encuentre, de acuerdo con el Art. 219 del CPC. Por motivos
de economía procesal deberá, a su vez, ofrecer todas las demás pruebas de que
intente valerse.

2. TRASLADO: De la presentación y de los dçcumentos acompañados


por el tercero, el juez deberá correr traslado a las partes originarias para que
manifiesten si aceptan o se oponen a la intervención del tercero.

3. RESOLUCION: La resolución que el juez dicte admitiendo o


denegando la intervención del tercero será recurrible. Si la admite, porque su
participación, obviamente, puede traer aparejada un perjuicio para las partes
originarias si ella es infundada o improcedente. Si la deniega, porque el tercero
podría verse afectado en el ejercicio de la legítima defensa o la sentencia ca-
recería de efectos a su respecto.
El recurso se dará sin efecto suspensivo, lo que significa que el trámite
continuará ante el juez de la causa, debiéndose elevar las compulsas pertinentes
del expediente al superior, de acuerdo con el Art. 400, inc. b) del CPC.

ARt 78.- INTERVENCIÓN COADYUVANTE. El tercero coadyuvante


se reputa una misma parte con aquel a quién ayuda, debiendo tomar el proceso
en el estado en que se hallare.
No puede hacer retroceder ni suspender su curso, ni alegar, ni probar lo
que estuviere prohibido al principal.

Antec.: CNC 78.- PM 81.-


Conc.: CPC 76; 77; 94, in fine; 95; 172, 2o. p.- Ley 635/95 que
Reglamenta la Justicia Electoral 41, inc. b) in fine.

1. CLASES: La intervención coadyuvante tal como lo exprese al


comentar el Art. 76, numeral 1., puede ser de dos modos:
1.1. Adherente simple o accesorio: En la que el tercero pretende hacer
valer un derecho conexo al derecho de una de las partes principales.
Puede intervenir en esta calidad el tercero para quien constituye
condición favorable a su derecho la sentencia que se dicte en favor de la parte a
la que coadyuva, v.g.: el fiador, que interviene en la demanda que se le
promueve al deudor por él afianzado; el acreedor, que interviene en la demanda
que promueve su deudor (Art. 94, in fine CPC).
1.2. Adherente autónoma o litisconsorcial: En la cual el tercero invoca
un derecho propio frente a una de las partes originarias: actor o demandado.
El tercero que interviene de este modo pudo haber sido parte principal en
el proceso en que actúa como tercero y la sentencia que se vaya a dictar en
dicho proceso, haya tomado o no intervención como tercero, le afectará
directamente, v.g.: demanda de nulidad de una asamblea de accionistas
promovida por un accionista; citación de evicción (Art. 90 CPC).

2. INTERVENCION ADHERENTE SIMPLE O ACCESORIA:


El Artículo sub examine se refiere a la primera de las intervenciones
mencionadas en el numeral 1 precedente, porque de sus términos se colige que
el tercero tiene una condición accesoria y subordinada a la actuación de la parte
principal a la que coadyuva, al no poder alegar ni probar lo que a ella le
estuviere prohibido.
Puede, sin embargo, ejercitar todos los actos procesales que se traduzcan
en asistir a la parte que él coadyuva, siempre que ésta no se oponga a ello.

ARt 79.- INTERVENCION EXCLUYENTE. Cuando la intervención


fuere excluyente y el proceso se estuviere sustanciando en primera instancia, se
suspenderá su curso, y tramitada aquélla en la forma que corresponda, hasta
quedar en el mismo estado, continuarán ambos por el mismo trámite para
resolverse en una sola sentencia.
Si el proceso se hallare en segunda instancia, se tramitará en pieza
separada con ambos litigantes, sin suspenderse el curso de aquél; pero se
suspenderá la sentencia hasta que queden en el mismo estado y se resolverán
juntos.

Antec.: CNC 79.- PM. 82.


Conc.: CPC 76; 77.-

1. CONCEPTO: La intervención voluntaria se denomina excluyente o


agresiva cuando el tercero pretende un derecho frente a las partes originarias.
Su pretensión se contrapone a la de los litigantes originarios: actor y
demandado, v.g.: las partes principales discuten acerca de la propiedad de un
bien y el tercero interviene en el proceso alegando ser el propietario de dicho
bien.

2. CARACTER: La calidad con que el tercero interviene en el proceso es


distinta a la de los otros contendientes. Es una tercera parte.
La intervenci6n excluyente tiene carácter exclusivo e independiente y
está dada por la incompatibilidad del derecho del tercero con el que se ventila
en el proceso.
CHIOVENDA dice que es una simple facultad del tercero concedida con
el fin de prevenir el daño que, de hecho, podría recibir por la victoria de una
de las partes del pleito principal, y también con el fin de evitar una duplicidad
inútil de juicios y la contradicción de las sentencias.

3. FORMA: La demanda que promueve el tercero excluyente se dirige


contra las otras partes del proceso en trámite, pretendiendo en todo o en parte
el bien que constituye el objeto de la litis.
El tercero excluyente o agresivo promueve una demanda independiente
contra el actor y el demandado, pasando las partes originarias a ser
litisconsortes.

4. EFECTOS: El Articulo sub examine distingue la instancia en la que


se encuentra substanciándose el proceso.
4.1. Si se halla en primera instancia: Se suspenderá su curso, hasta que la
nueva litis y la original queden en el mismo estado, para continuarse
conjuntamente a fin de dictarse una sola sentencia.
4.2. Si el proceso se encuentra en segunda instancia: La nueva litis se
tramitará en pieza separada con ambos litigantes, sin suspenderse el curso de la
litis principal, pero se suspenderá el dictado de la sentencia para poder
resolverse juntas.

SECCION II

DE LAS TERCERIAS

ART. 80.- FUNDAMENTO DE LA TERCERÍA. La tercería debe


fundarse en el dominio de los bienes embargados, o en el derecho que el
tercero tenga de ser pagado con preferencia al embargante. Podrá deducir
también tercería de dominio el que tenga un derecho sobre un bien incorporal o
el titular del derecho real desmembrado.

Una y otra deben sustanciarse en piezas separadas, con el embargante y


el embargado, por el procedimiento establecido para los incidentes, salvo que,
por la complejidad del asunto y excepcionalmente, el juez disponga que se
sustancie por el trámite del procesó ordinario.

Ambas tercerías no se excluyen y pueden ser ejercidas conjuntamente en


forma subsidiaria.

Antec.: CNC 88.- PM 85.- CPCC 463; 466.-


Conc: CPC 81 al 86; l80 y sgtes.; 207.- CC 434; 435; 436.- Ley 1376/88
de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 38.

1. CLASES: La norma establece las clases de tercería que pueden darse


de acuerdo con el fundamento de la pretensión: La tercería de dominio y la
tercería de mejor derecho.
1.1. Tercería de dominio: Es aquella en la cual el tercero pretende que se
declare su dominio sobre el bien que es objeto del proceso principal, pidiendo
se deje sin efecto el embargo trabado sobre el mismo, cualquiera sea éste:
inmueble, mueble, derechos intelectuales o industriales, etc...
La promoción de la tercería de dominio no tiene carácter obligatorio para
el titular del dominio. Este, por el hecho de haberse transferido el bien en el
juicio principal, no pierde la facultad legal que posee de reivindicarlo frente al
tercer adquirente, si se cumplen las condiciones legales para el efecto.
1.2. Tercería de mejor derecho: Es aquella en la cual el tercero no
pretende el dominio del bien en litigio, sino un derecho preferente de pago
frente al que aducen los litigantes. Su pretensión esta dirigida a que con el
producido de la venta del bien subastado se le pague antes que al embargante.

2. JUICIOS EN QUE PROCEDE: Las tercerías, conforme al Artículo,


pueden deducirse en toda clase de juicios en los que el tercero se vea afectado
en sus derechos, siempre que se produzcan las condiciones requeridas por la
ley v.g.: juicio ejecutivo, juicio de quiebra donde se ordenó la venta del bien de
un tercero, etc.

3. ADMISIBILIDAD: Para que pueda promoverse la tercería debe existir


un embargo efectivamente trabado, no es suficiente que se lo haya decretado.
Además, debe cumplirse con el requisito de admisibilidad previsto en el Art. 82
del CPC.
Son asimilables al embargo las medidas judiciales que sean equivalentes
al mismo en sus efectos, v.g.: secuestro de bienes.
No corresponde deducir tercería contra la inhibición de bienes o la
anotación de la litis. En la inhibición debe demostrarse que el inhibido no es el
deudor, lo que requiere un trámite más simple. En la anotación de litis, el
objeto es distinto, ya que en esta se pretende que el adquirente del bien
afectado por la anotación de la litis no pueda ampararse en su buena fe, para
tratar de evitar los efectos de la sentencia.

4. SUBSTANCIACION: El Artículo sub examine establece que la


tercería debe substanciarse por el trámite establecido para los incidentes,
regulado en los Arts. 180 y sgtes., del CPC, en pieza separada con el
embargante y el embargado.
Por motivos excepcionales que requieran un mayor debate y prueba el
juez puede disponer que se substancie la tercería por el trámite del proceso de
conocimiento ordinario.

5. PARTES: En la tercería el actor es el tercerista y los demandados son


todas las partes del juicio principal (actor y demandado) que pasan a tener el
carácter de litisconsortes.

6. NOTIFICACIÓN: Los demandados por el tercerista pueden oponer


excepciones, salvo la incompetencia y el arraigo, y reconvenir. La promoción
de la tercería debe notificarse por cédula en virtud de lo dispuesto en el Art.
185, 2o. p. del CPC, en el domicilio constituido por las partes en el proceso.

7. RECUSACION: EJ tercerista podrá recusar con causa o sin expresión


de causa, de acuerdo con las reglas establecidas en los Arts. 20 y sgtes., del
CPC.

8. PROMOCION SUBSIDIARIA: El tercer párrafo de la norma,


establece algo que resulta razonable: las dos tercerías pueden ser ejercidas
conjuntamente en forma subsidiaria, en razón de que las mismas no se
excluyen.
9. TERCERIA E INTERVENCION DE TERCEROS: Finalmente, cabe
volver sobre el distingo necesario que debe hacerse entre tos institutos
procesales de la tercería y la intervención de terceros. El tercerista promueve
un juicio contra el demandante y el demandado que son partes en un proceso
substanciado entre ellos y la sentencia que se dicte en el mismo no le va a
afectar. Permanece indiferente al resultado de la litis.
En cambio, en la intervención de terceros, el tercero asume la calidad de
parte en el proceso y queda vinculado a la sentencia, que vaya a dictarse.

ART 81.- OPORTUNIDAD EN QUE DEBEN DEDUCIRSE.


Pueden deducirse hasta tanto no se haya efectuado la subasta de los bienes, o
no se haya hecho pago al acreedor, según sea de dominio o de mejor derecho.

Antec. : CNC 81.- PM 86.-


Conc.: CPC 80; 82; 83.-

1. OPORTUNIDAD: El precepto procesal establece el límite final de


tiempo en que pueden deducirse las tercerías.
1.1. Tercería de dominio: Debe promoverse hasta tanto no se haya
efectuado la subasta o remate del bien. A este efecto debe entenderse que se
realizó la subasta cuando haya finalizado el acto material del remate, siendo
indiferente que el rematador haya presentado su Informe o el juez haya
aprobado el remate.
1.2. Tercería de mejor derecho: Podrá promoverse mientras no se haya
hecho pago al acreedor. El pago se tiene por hecho cuando la suma de dinero
producto de la subasta se encuentra efectivamente depositada a la orden del
juez, independientemente de que el acreedor haya o no retirado la misma.
ART. 82.- ADMISIBILIDAD. No se dará curso a la tercería, si no se
probare con Instrumentos fehacientes la verosimilitud del derecho que se
invoca, o se prestare garantía suficiente para responder a los perjuicios que
pudiere causar la suspensión del proceso principal.

Antec.: CNC 82.- PM 82, 2o. p..


Conc.: CPC 80; 81; 83; 86; 219.-

1. REQUISITO DE ADMISIBILIDAD La promoción de la tercería esta


condicionada a un requisito de admisibilidad de la pretensión consistente en
que el tercerista debe probar “prima facie” con instrumentos fehacientes la
verosimilitud del derecho que invoca o prestar garantía suficiente para
responder por los perjuicios que causare a las panes la suspensión del proceso
principal.
El tercerista deberá acompañar la prueba instrumental o individualizarla,
indicando el lugar donde se encuentre, conforme al Art. 219 del CPC.
La garantía podrá ser real o personal, quedando librada al prudente
arbitrio judicial.

2. OBJETO: La disposición procesal tiene como propósito evitar que la


promoción de tercerías se convierta en un medio indebido de paralizar la causa
principal y concuerda con la norma del Art. 86 del CPC encontrando ambas su
fundamento en el Principio de moralidad, que debe regir el proceso evitándose
la inconducta procesal.

ARt 83.- SUSPENSIÓN DEL PROCESO PRINCIPAL. La tercería de


dominio suspende, hasta que sea resuelta, la ejecución de la sentencia del
proceso en que se deduce.

Si la tercería fuere de mejor derecho, seguirá el proceso hasta la


realización de los bienes embargados, suspendiéndose el pago
hasta que aquélla se decida, salvo que se diere caución suficiente a las resultas
de la tercería.

SI el tercerista no prosiguiese los trámites de la tercería, el juez deberá, a


pedido de parte, emplazarlo por cinco días, bajo apercibimiento de tenerlo por
desistido de la acción. Este emplazamiento será notificado por cédula.

Antec.: CNC 83.- PM 87.- CPCC 464; 465.-


Conc.: CPC 80 al 82; 86; 133.-

1. TERCERÍA DE DOMINIO: Si la tercería es de dominio, se suspende


la substanciaci6n hasta que sea resuelta, en razón de que si el tercerista prueba
que el dominio del bien en litigio le corresponde, se estaría transfiriendo un
bien ajeno respecto del juicio principal.

2. TERCERIA DE MEJOR DERECHO: Si es de mejor derecho, el


proceso continúa. Sólo se suspende el pago de la suma de dinero producto de la
subasta, hasta que se decida el Incidente, salvo que se diere caución suficiente a
las resultas de la tercería promovida. El precio de la subasta queda en
indisponibilidad, pendiente del resultado de la tercena.
El Artículo faculta a que el tercero, a fin de evitar perjuicios
innecesarios, pueda solicitar y obtener el levantamiento de la medida cautelar,
que de ordinario será el embargo, dando garantía suficiente a criterio del juez.
La garantía deberá comprender el capital, los intereses estimados de
acuerdo con la duración del juicio y las costas para el caso de que resulte
vencido.

3. EMPLAZAMIENTO: El tercer párrafo de la norma, establece la


posibilidad de que el tercerista negligente, a pedido de parte, sea emplazado
por cinco días para continuar el trámite, bajo
apercibimiento de tenerlo por desistido de la acción. La previsión tiene por
finalidad evitar la falta de actividad del tercerista, por las consecuencias
negativas que produce y que conspiran contra los Principios de economía,
moralidad y celeridad procesales.

ART 84.- LEVANTAMIENTO DE EMBARGO SIN TERCERÍA. Sin


perjuicio de lo dispuesto en los artículos precedentes, toda persona está
autorizada a pedir en calidad de tercero perjudicado por el embargo, el
levantamiento liso y llano del mismo, acreditando fehacientemente su posesión
actual, en conformidad con el título de propiedad que exhibiese, según la
naturaleza de los bienes.

Antec.: CNC 84.- PM 88.-


Conc.: CPC 80 al 83; 717.

1. VÍA EXCEPCIONAL: La disposición confiere al tercero perjudicado


por el embargo la vía excepcional, instituida por razones de celeridad y
economía procesal, de solicitar el levantamiento «liso y llano» del mismo,
cuando acredite «prima facie» con los documentos que acompañe la propiedad
del bien objeto de embargo.

2. PROCEDENCIA: La procedencia del pedido del tercero resultará de


que acredite en forma efectiva y fehaciente su derecho, de acuerdo con el título
de propiedad que debe acompañar con su presentación.
La prueba, en consecuencia, debe surgir inequívocamente de los
elementos de juicio exhibidos por el peticionante y ser definitiva pan resolverse
sin más trámite.

3. TERCERIA: Si la solicitud no fuere admitida por el juez, el tercero


podrá promover el correspondiente Incidente de tercería.
ART. 85.- AMPLIACIÓN DEL EMBARGO. La deducción de cualquier
tenerla seré bastante fundamento para que se amplíe y mejore el embargo, si el
actor lo solicitare.

Antec.: CNC 85.- PM 89.- CPCC 467.-


Conc.: CPC 80; 696.-

1. AMPLIACION O MEJORA DEL EMBARGO: La ampliación o


mejora del embargo podrá ser solicitada por el actor por el sólo hecho de la
deducción de la tercería, subsistiendo dicha posibilidad hasta tanto no se decida
la cuestión.
El pedido puede consistir en solicitar: que se amplíe la cuantía del
embargo o su mejora, extendiéndolo a otros bienes del deudor.

2. RESOLUCION: El pedido debe ser resuelto por el juez sin


substanciaci6n; es decir, no corresponde conferir traslado del mismo.

ART. 86.- COLUSIÓN ENTRE TERCERISTA Y EMBARCADO. SI


hubiere indicios o presunciones de colusión entre tercerista y el embargado, el
juez, en resolución fundada, ordenará la remisión de los antecedentes a la
justicia penal.

Antec.: CNC 86.- CPCC 468.- DL 5679/38,35.


Conc.: CPC 17; 51 y sgtes; 80; 82.- COJ 236.-

1. CONCEPTO: Se entiende por colusión procesal la connivencia


maliciosa de un litigante con otro o con terceros con el propósito de perjudicar
a su adversario o a un tercero en el proceso
2. EXISTENCIA DE INDICIOS O PRESUNCIONES: La norma no
requiere que se haya probado el entendimiento malicioso, basta que hayan
surgido indicios o presunciones para que el juez, en resolución fundada, en
cualquier etapa del proceso, ordene la remisión de los antecedentes a la justicia
penal.
La medida que adopte el juez de acuerdo con el Artículo sub examine es
sin perjuicio de las demás que correspondan en virtud del Principio de
moralidad conforme a los Arts. 51 y sgtes., del CPC y de acuerdo con las
facultades disciplinarias de que se hallan investidos los jueces según el Art. 17
del CPC.

SECCION III

DE LA CITACION DE EVICCION

ART. 87.- OPORTUNIDAD. Tanto el actor como el demandado, podrá


pedir la citación de evicción. El primero, al deducir la demanda; el segundo,
dentro del plazo fijado para la contestación de la demanda, según el proceso de
que se trate.

La resolución que la ordenare se dictará sin sustanciación previa, y sólo


la denegatoria será recurrible sin efecto suspensivo.

Antec.: CNC 87.- PM 90.-


Conc.: CPC 88 al 92; 215; 234; 400, 2º. p.- CC 584, inc. d); 1456 y
sgtes.; 1759 y sgtes; 2419.-

1. CONCEPTO: La evicción es un caso de intervención forzosa que se


produce por el llamamiento (litis denuntiatio) que hace el demandado al
enajenante del bien objeto de la litis a los efectos de ser defendido en el
proceso y, subsidiariamente, dejar expedita la acción regresiva de conformidad
al Art. 1770, Inc. a) del C. Civil.
2. OBJETO: El Código Civil define la evicción en el Art. 1759,
diciendo: «Habrá evicción cuando quién adquirió bienes a título oneroso o los
dividió con otro, fuere en virtud de fallo judicial y por causa ignorada, anterior
o contemporánea a la transferencia o divisi6n, privado total o parcialmente del
derecho adquirido.
Responderán tanto quién transmitió o dividió los bienes, como los
antecesores en el título traslativo del dominio.
Si la sentencia fuere arbitral, sólo producirá efecto en el caso de que el
enajenante hubiese firmado el compromiso». El Art. 1769 preceptúa que el
enajenante debe «salir en defensa del adquirente» citado por éste. Los casos y
modos de la responsabilidad por evicción se encuentran reglados en el Código
Civil en los Arts. 1759 al 1788.
Mediante la evicción se protegen dos categorías de intereses: el Interés
de quien recibió el bien objeto del pleito y el de quien lo transmitió.
El adquirente tendrá la posibilidad de defender la integridad de su
derecho (Art. 1769 CC) y, subsidiariamente, dejar expedita su acción regresiva
(Art. 1770, inc. a) CC). El que transmitió el bien, podrá defender
personalmente el derecho transmitido, a fin de evitar la acción regresiva.

3. IMPORTANCIA: La denuncia de la litis (litis denuntiatio) constituye


una carga procesal para el adquirente, cuyo incumplimiento lo expone a la
eventualidad de ser vencido cuando vaya a ejercer la acción regresiva contra el
enajenante. De allí la importancia de la citación y de que sea oportuna, en
razón de que no habrá responsabilidad por la evicción, si el vencido en juicio
no hubiere citado de saneamiento al enajenante o lo hiciere después del plazo
señalado por la ley procesal, conforme al Art. 1770, inc. a) del C. Civil.
No obstante, aunque se haya omitido la citación, el enajenante deberá
responder por la evicción, si el vencido en juicio probare que resultaba inútil
citarlo por no haber oposición justa que hacer al derecho del vencedor o razón
para interponer o mejorar el recurso (Art. 1770, inc. c) CC).
4. OPORTUNIDAD: El Articulo otorga al actor y al demandado la
facultad de pedir la citación de evicción. El primero, al promover la demanda.
El segundo, dentro del plazo fijado para la contestación de la demanda. Vale
decir, en la oportunidad procesal que permita al citado de evicción realizar
todos los actos conducentes a la defensa.

5. COMPETENCIA: El juez competente será el del juicio principal.

6. RESOLUCION: El juez admitirá la citación cuando el pedido fuere


procedente el que se hará lugar sin substanciación; vale decir, sin correr
traslado a la contraparte, en razón de que esta no puede oponerse a la citación.
Sólo la resolución que deniegue el pedido será recurrible, sin efecto
suspensivo, es decir, la resolución se cumple interín se substancia el recurso
interpuesto.

7. INTERVENCION FORZOSA. REMISION: Véase comentario


obrante en el numeral 2 de la Sección I del presente Capitulo V.

ARt 88.- NOTIFICACIÓN. Al citado se le notificará en la misma forma


y pino establecidos para el demandado. No podrá invocar la improcedencia de
la citación, debiendo limitarse a asumir o no la defensa. Si no la ejerciere, su
responsabilidad se establecerá en el juicio que corresponda.

Antec.: CNC 88.- PM 99.-


Conc.: CPC 87; 89 al 91; 222.-

1. NOTIFICACION: La citaci6n de evicción será notificada por cédula


al enajenante en su domicilio real. Será carga del citante
activar las diligencias necesarias para la notificación del citado (Art.89 CPC).

2. CARÁCTER DE LA CITACION: La parte contraria no puede


oponerse a la citación, porque la misma no constituye una demanda contra el
citado, sino un aviso que se le formula para que, silo desea, tome intervención
en el proceso.

3. INTERVENCION DEL CITADO: El citado no puede invocar la


improcedencia de la citación. Debe limitarse a asumir o no la defensa. Tiene un
plazo de dieciocho días para intervenir en el proceso, de acuerdo con lo
dispuesto en el Art. 222 del CPC, aplicable al caso.

4. CONSECUENCIA DE LA INACCION DEL CITADO: Si el citado


no comparece o habiendo comparecido no asume la defensa, podrá sufrir la
acción regresiva en un proceso posterior para determinar su responsabilidad.

ART. 89.- EFECTOS. La citación solicitada oportunamente suspenderá


el curso del proceso durante el plazo que el juez fijare. Será carga del citante
activar las diligencias necesarias para la notificación del citado. El plazo para
oponer excepciones previas y la sustanciación de éstas no quedarán
suspendidos.

Antec.: CNC 89.- PM 92.


Conc.: CPC 87; 88; 126; 146; 223 y sgtes.

1. SUSPENCION DEL TRAMITE DEL PROCESO: De acuerdo con la


norma la solicitud de la citación suspende el curso del proceso durante el plazo
que el juez fijare.
2. CARCA PROCESAL: Es una carga procesal del citante realizar las
diligencias necesarias para obtener la notificación del citado, en lo cual debe
demostrar la debida diligencia (Art. 88 CPC). Véase el numeral 1 del Art. 88
del CPC.

3. OPOSICION DE EXCEPCIONES PREVIAS: El pedido de citación


no suspende el plazo para oponer las excepciones previas del Art. 224 del CPC,
ni su substanciación, lo cual tiene su razón en el Principio de economía
procesal, a fin de evitar demoras.

ART. 90.- DEFENSA DEL CITADO. Si el citado asumiere la defensa,


podrá obrar conjunta o separadamente con la parte que solicitó la citación, en el
carácter de litisconsorte. Podrá oponer las excepciones previas que no hubiesen
sido deducidas por el citante o contestar la demanda. Mediando acuerdo de
partes, podrá operarse la substitución procesal del citante por el citado, cuando
aquél fuere el demandado.

Antec.: CNC 90.e PM 94


Conc.: CPC 76; 88; 91; 101.

1. ACTITUDES QUE PUEDE ASUMIR EL CITADO: En esta norma y


en la siguiente, se contemplan las distintas actitudes que puede asumir el citado
y las consecuencias procesales que de ellas derivan.

2. LITIACONSORCIO: En el supuesto del Artículo, el citado comparece


y asume la defensa del citante como parte coadyuvante, porque viene a
defender él derecho que tiene el demandado de conservar el bien por el cual se
le demanda.
Con esta calidad tiene las mismas facultades procesales del chante; en
consecuencia, podrá contestar la demanda, deducir ex-
cepciones, oponer defensas, proponer diligencias probatorias incluso distintas a
las del citante.
El litisconsorcio formado entre el citante y el citado tiene carácter
necesario, porque entre el adquirente y el enajenante existe una única relación
jurídica que como tal no puede ser objeto de decisiones distintas.

3. SUBSTITUCION PROCESAL: El in fine del precepto establece otra


posible opción, en cuya virtud el citado podrá, a su vez, con acuerdo de las
partes y cuando el citante fuere el demandado, sustituir procesalmente al
mismo con lo cual éste quedará excluido de la causa. Véase el comentario al
Art. 50 del CPC numeral 1.2.

ART. 91.- ABSTENCIÓN Y DEMORA DEL CITADO. Si el citado no


compareciere o habiendo comparecido se resistiere a asumir la defensa, el
juicio seguirá con quien pidió la citación, salvo los derechos de éste contra
aquél.

Durante la sustanciación del juicio, las dos partes podrán proseguir las
diligencias pan obtener la comparecencia del citado. Si éste se presentare fuera
del pino fijado por el juez, tomará la causa en el estado en que se encontrare.

Antec.: CNC 91.- PM 93.-


Conc.: CPC 87 al 90.-

1. OTROS SUPUESTOS: La disposición establece las otras posibles


actitudes que puede asumir el citado, además de las que contempla el Artículo
90 del CPC.
2. INTERVENCION FACULTATIVA: El citado puede no parecer o
habiendo comparecido negarse a asumir la defensa del citante, en cuyo caso el
juicio seguirá con quien pidió la citación, en razón de que la citación no es una
demanda sino un aviso para que el citado, silo desea, tome intervención en el
juicio.
Siendo facultativa la intervención del citado, no puede obligársele a
comparecer, tampoco procede que se lo declare rebelde. Salvo los derechos del
citante contra el citado, el cual podrá ser pasible de una acción regresiva en un
proceso ulterior

3. COMPARECENCIA EXTEMPORANEA: Si el citado comparece


fuera del plazo del emplazamiento, vale decir, en forma extemporánea, debe
tomar la causa en el estado en que se encuentre, "in statu et terminis", sin que
el proceso pueda retrogradarse, por la vigencia del Principio de preclusión.

ART. 92.- CITACIÓN DE OTROS CAUSANTES. Si el citado


pretendiere, a su vez, citar a su causante, podrá hacerlo en los primeros cinco
días de haber sido notificado, sin perjuicio de la carga de proseguir el proceso
por sí. En las mismas condiciones, cada uno de los causantes podrá requerir la
citación de su antecesor inmediato. Será admisible el pedido de citación
simultánea de dos o más causantes.

Los causantes citados podrán contestar la demanda dentro del plazo que
el juez les fijare, pero tomarán la causa en el estado en que se encuentre.
Tendrán derecho a prueba, en segunda instancia, siempre que no hayan podido
producirla en primera.

La citación que se hiciere sin la antelación necesaria para que el citado


pueda comparecer antes de la sentencia de primen Instancia, será ineficaz.
Antec.: CNC 92.- PM 95.-
Conc.: CPC 87 al 91, 430.- CC 1769.

1. FACULTAD DE CITADO: El citado de evicci6n tiene la facultad de


citar en el plazo señalado en el Artículo a su causante y éste, a su vez, al suyo y
así sucesivamente hasta llegar al enajenante originario, dado que las
obligaciones sustanciales alcanzan a Los anteriores transmitentes. La norma
procesal es de por sí explicativa, lo que obvia mayores comentarios.

2. REMISION: En estos casos corresponde observar las reglas ya


examinadas en los Arts. 87,88 y 89 del CPC, a las que me remito.

SECCION IV

DE LA ACCION SUSROCATORIA

ART. 93.- PROCEDENCIA Y TRÁMITE. El ejercicio de la acción


subrogatoria no requerirá autorización judicial previa. Se sustanciará por el
trámite que corresponda a la naturaleza y valar de las obligaciones que se
atribuyen al demandado, con las modificaciones que prescriben los artículos
siguientes.

Antec: CNC 93.- PM 96.


Conc.: CPC 94 al 97.- CC 446 al 449.-

1. CONCEPTO: La acción subrogatoria se produce cuando, en virtud de


la ley, se faculta para intervenir en un proceso como parte legítima a una
persona ajena a la relación substancial controvertida, aunque jurídicamente
vinculada por un derecho u obligación de garantía a uno de los integrantes de
dicha relación.
La Sección IV del Código legisla bajo el titulo De la Acción
Subrogatoria, otro de los modos en que se puede producir la intervención del
tercero en el proceso, la que resulta del ejercicio de un derecho establecido en
la ley substantiva. En efecto, el Art. 446 del C. Civil establece «Los
acreedores, aun eventuales, pueden ejercer todos los derechos y acciones de su
deudor, relativos a los bienes de éste, pero sólo cuando el obligado dejare de
hacerlo y con citación del mismo, para que tome parte en el juicio».
La acción subrogatoria constituye un supuesto de substitución procesal,
que se produce cuando la ley legitima a una persona para demandar al deudor
de su deudor.

2. DENOMINACIONES: La acción subrogatoria recibe diversas


denominaciones.
2.1.Subrogatoria, porque el acreedor actúa como subrogado en los
derechos de su deudor.
2.2 Oblicua, porque tiene por objetivo sólo la Incorporación al
patrimonio de su deudor de los bienes o derechos, respecto de los cuales el
acreedor ejercerá posteriormente sus derechos.
2.3.Indirecta, porque no es ejercida directamente por su ti-halar, sino por
el acreedor de éste.

3. CARÁCTER DE LA INTERVENCION: En la acción subrogatoria el


substituto (acreedor) interviene en el proceso reclamando la protección judicial
en nombre e interés propio, aunque en virtud de un derecho vinculado a una
relación jurídica ajena. Como expresa CARNELUTTI, al explicar la figura de
la substitución procesal, «cuando la actividad procesal de una persona distinta
de la parte se debe no a la voluntad de este, sino al estímulo de un interés
conexionado con el interés en litigio».

4. CARACTER: La acción subrogatoria tiene carácter conservatorio, se


dirige a lograr la Incorporación de bienes al patrimonio del deudor.

5. AUTORIZACION JUDICIAL: La disposición procesal indica que el


ejercicio de la acción subrogatoria no requerirá autori-
zación judicial previa, esto en razón de que se basa en un derecho acordado por
el Código Civil que los jueces no pueden negar, si se cumplieron los requisitos
legales.
La innecesariedad de la autorizaci6n judicial previa se refiere también a
que al actor no le es necesario demostrar que su deudor carece de otros bienes
susceptibles de embargo o su insolvencia; ni que el acreedor ha sido
judicialmente subrogado en los derechos de su deudor.

6. REQUISITOS: Para el ejercicio de la acción subrogatoria el actor


deberá demostrar:
6.1. Que es titular de un derecho contra el deudor, lo cual le acordará
legitimación procesal.
6.1. Que el deudor ha sido negligente en el ejercicio de sus derechos o
acciones, lo cual le otorga interés procesal.

7. RECHAZO "IN LIMINE": La falta de los requisitos señalados


precedentemente autoriza al juez para rechazar «in limine» la pretensión
deducida, porque los mismos constituyen presupuestos de admisibilidad de la
pretensión.

8. JUICIOS EN QUE PROCEDE: El ejercicio de la acción subrogatoria


es aplicable a todo tipo de proceso, de acuerdo con la naturaleza y valor de la
pretensión que se promueve desde el punto de vista de su finalidad. Puede ser
de conocimiento (Art. 207 CPC), ejecutivo (Art. 439 CPC), división de cosas
comunes (Art. 680 CPC), de menor cuantía (Art. 684 CPC), etc...

9. EXCLUSIONES: De conformidad al Art. 447 del C. Civil quedan


excluidas del ejercicio de la acción subrogatoria: «a) el derecho de
administración y disposición de los bienes;
b) las facultades inherentes a la capacidad jurídica, y también al estado
en las relaciones de familia, aunque tuvieren efectos patrimoniales; y
c) los derechos y bienes inembargables por disposiciones legales».
ARt 94.- CITACIÓN. Antes de correrse traslado al demandado, se citará
al deudor por el plazo de nueve días, durante el cual éste podrá:

a) formular oposición, fundada en que ya dedujo la demanda con la


manifiesta improcedencia de la subrogación y

b) interponer la demanda, en cuyo caso se le considerará como actor y el


juicio proseguirá con el demandado.

En este último supuesto, así como cuando el deudor hubiere ejercido la


acción con anterioridad, el acreedor podrá intervenir en el proceso en la calidad
de tercero coadyuvante.

Antec.: CNC 94.- PM 97.


Conc.: CPC 76; 78; 93; 95 al 97; 133; 135 y sgtes.- CC 447; 448.-

1. OPORTUNIDAD. PLAZO: La oportunidad en que ha de hacerse la


citación al deudor será antes de correrse traslado de la demanda al demandado.
El plazo de la citación y emplazamiento es de nueve días.

2. JUEZ COMPETENTE: La acción subrogatoria debe promoverse ante


el juez que hubiese sido competente en el supuesto de que la pretensión hubiera
sido deducida directamente por el deudor.

3. NOTIFICACION: La notificación al deudor deberá ser hecha por


cédula (Art. 133 CPC) en su domicilio real o por edictos, en su caso (Art. 140
CPC), conforme a los principios generales que rigen la materia.

4. ACTITUDES DEL DEUDOL La norma establece las posiciones que


puede asumir el deudor
4.1. Oponerse: La oposición deberá estar fundada en:
4.1.1. Que ya promovió la demanda. En este caso deberá denunciar el
juzgado y secretaria donde se tramita la misma.
4.12. La manifiesta improcedencia de la subrogación. v.g.: por ser
alguno de los derechos excluidos del ejercicio de dicha acción establecidos en
el Art. 447 del C. Civil.
4.2. Promover la demanda: En este caso se le considerará como actor y
el juicio proseguirá con el demandado.
4.3. Adherirse: A la demanda ya promovida por su acreedor contra el
demandante.
4.4. La prevista en el Art. 95 del CPC: A cuyos términos me remito.
4.5. No comparecen En este supuesto se produce la substitución procesal
entre el substituto y el demandado, con prescindencia del titular del derecho.

5. INTERVENCION COADYUVANTE: En los casos mencionados en


los incisos a) y b) del Artículo sub examine, el acreedor pierde el carácter de
parte principal, aunque está facultado para intervenir como tercero
coadyuvante de su deudor, de acuerdo con los Arts. 76 y 78 del CPC.

ART. 95.- INTERVENCIÓN DEL DEUDOR: Aunque el deudor, al ser


citado, no ejerciere ninguno de los derechos acordados en el artículo anterior,
podrá intervenir en el proceso en la calidad prescripta para los terceros
interesados.

Antec. CNC 95.- PM 98.-


Conc.: CPC 76; 78; 94; 96; 97.-

1. SUBSTITUCIÓN PROCESAL Cuando se produzca el supuesto


señalado en el Artículo, corresponde que el juez reconozca la calidad de parte
actora al acreedor (substituto) y conferir trasla-
do de la demanda al demandado, el cual puede oponer las excepciones previno
defensas que estime que corresponden tanto contra el substituto (actor) como
contra el substituido (deudor) y reconvenir.
Producida la substitución la relación procesal queda establecida entre el
substituto y el demandado, con prescindencia del titular del derecho. El
substituto es el «dueño» del pleito correspondiéndole el ejercicio de todos los
derechos y obligaciones que hubieran correspondido al titular del derecho,
salvo las excepciones que comentaré al tratar el Artículo siguiente.

2. LITISCONSORCIO: No obstante haber el deudor adoptado la actitud


señalada en el Artículo, no queda excluido del proceso, en razón de que él es el
titular de los derechos o acciones reclamados en el juicio, consecuentemente
puede intervenir en él en calidad de litisconsorte del actor, de acuerdo con el
Art. 78 del
C.P.C.

ARt 96.- OBLIGACIÓN DEL DEUDOR. En cualquiera de los casos


previstos por los artículos anteriores, el deudor estará obligado a absolver
posiciones, reconocer documentos y prestar la colaboración necesaria, con los
mismos efectos y apercibimientos que las partes.

Antec.: CNC 96.- PM 99.-


Conc.: CPC 93 al 95; 276 y sgtes.; 307.-

1. REGLA GENERAL: Según la regla existente en materia de


substitución procesal las facultades procesales del substituto no son totales.
Existen ciertos actos que, conforme a la ley, sólo son eficaces cuando
emanan del titular de los derechos o acciones, tales como:
desistir, allanarse, renunciar. Estos actos importan una disposici6n de los
derechos del deudor que el acreedor no puede realizar.
También existen otros actos que por su carácter no pueden ser realizados
por un tercero que no sea el titular del derecho, como el reconocimiento de
documentos y la absolución de posiciones.

2. OBLIGACION DEL DEUDOR: De acuerdo con el precepto procesal


y no obstante las consideraciones mencionadas precedentemente, en los casos
de incomparecencia o litisconsorcio el deudor pueda ser llamado a absolver
posiciones o reconocer documentos, con los mismos efectos y apercibimientos
que las partes.

ART. 97.- EFECTOS DE LA SENTENCIA. La sentencia hará cosa


juzgada en favor o en contra del deudor citado, aunque no hubiere
comparecido.

Antec.: CNC 97.- PM 100.


Conc.: CPC 93 al 96; 156; 159; 162, inc. c); 163; 164; 385.

1. COSA JUZGADA : De la correcta aplicaci6n de los Principios


procesales que rigen el instituto de la substituci6n surge claro que la sentencia
que se dicte hará cosa juzgada respecto del actor (substituto) y del deudor
(substituido), del demandado y de todos los que hayan intervenido
(litisconsortes) en el proceso.

2. DEUDOR QUE NO COMPARECIO: La norma incluso va más allá y


establece que la sentencia también hará cosa juzgada «en favor o en contra del
deudor citado aunque no hubiere comparecido», en razón de que si no
compareció a pesar de haber podido hacerlo, él es el único responsable de las
consecuencias que pueden producir el no ejercido de una facultad procesal.
TÍTULO IV

DEL EJERCICIO DE LA ACCION

CAPITULO I

DE LAS NORMAS GENERALES

ARt 98.- PRINCIPIO DE INICIATIVA EN EL PROCESO.


La iniciativa del proceso incumbe a las partes. El juez sólo lo iniciará cuando la
ley lo establezca.

Antec.: CNC 98.- PM 101.-


Conc.: CN 15; 40, la. p.- CPC 99; 103; 179; 209; 215; 439; 503;
508; 511; 519; 550; 567; 589; 597; 603; 613; 621; 640; 642; 646; 653;
656; 669; 673; 680; 683; 686; 691; 707; 718; 721; 723; 725; 727; 728;
731.

1. ORIGEN: La acci6n surge como una necesaria consecuencia de la


prohibición que tienen las personas de la autodefensa de sus derechos, lo cual
constituye uno de los basamentos del Estado moderno. Se halla consagrado en
el Art. 15 de la Constitución, que expresa: «Nadie podrá hacerse justicia por sí
mismo ni reclamar sus derechos con violencia, pero se garantiza la legítima
defensa».
Según CALAMANDREI «en compensación de la prohibición impuesta
al Individuo de hacerse justicia por si mismo, le está reconocida la facultad de
dirigirse al Estado para obtener justicia contra el obligado: al faltar el
voluntario cumplimiento del obligado, el titular del derecho se dirige al Estado
a fin de que, como garante de la observancia del derecho, convierta la
obligación en sujeción. Esta facultad de invocar en beneficio propio frente al
Es-
tado la prometida garantía de la observancia del derecho es, en un cierto
sentido, la acción».

2. SIGNIFICADO. CONCEPTO: Etimológicamente acci6n significa:


obrar, actuar.
En el Derecho Procesal el vocablo acción tiene varios significados:
acción como sinónimo de derecho, acción como sinónimo de pretensión,
acción como sinónimo de provocar la actividad jurisdiccional, acción como
sinónimo de vía procesal mediante la cual se debate un asunto sometido a la
jurisdicción y acción como sinónimo de demanda.
Para COUTURE «la acción es el derecho abstracto de obrar; poder
jurídico que tiene todo sujeto de derecho, consistente en la facultad de acudir
ante los órganos de la jurisdicción, exponiendo sus pretensiones y formulando
la petición que afirma como correspondiente a su derecho». Y añade, “La
acción es el poder jurídico de hacer valer la pretensión. Ese poder jurídico
existe en el individuo, aun cuando la pretensión sea infundada”.
ALSINA dice «la acción es un derecho público subjetivo mediante el
cual se requiere la intervención del órgano jurisdiccional para la protección de
una pretensión jurídica».
Por su parte ALLEN, expresa que la acción es el derecho subjetivo de
peticionar a la jurisdicción con un contenido pretensional. Y agrega, la acción
puede existir sin derecho material, pero nunca sin pretensión. Para ejercitar
válidamente una acción la misma debe tener un contenido pretensional y
cumplirse las formalidades exigidas en la ley.
Quien invoque un interés legítimo, jurídicamente protegido, tiene
legitimación procesal para ejercer una acción judicial como actor, demandado
o tercerista.

3. PRETENCIÓN: La pretensión procesal no debe ser confundida con la


acción. La pretensión es lo que se exige de otro. Como expresa CARNELUTTI
“exigencia de la subordinación de un interés ajeno al interés propio”.
La pretensión -dice GUASP- es una declaración de voluntad, no una
declaración de ciencia ni de sentimientos, porque en ella se expone lo que un
sujeto quiere y no lo que sabe o siente.
La pretensión es lo que el actor desea obtener vale decir, lo que quiere y,
en consecuencia, pide. Se formula contra el demandado por medio del juez.
La pretensión consiste para ALLEN -siguiendo a COUTURE en la auto
atribución de un derecho material con la alegación de que ha sido violado,
desconocido, impedido, etc. y la correspondiente manifestación de voluntad
requiriendo una concreta tutela jurídica.

4. PRINCIPIO DISPOSITIVO: Realizadas las consideraciones


precedentes corresponde ahora saber qué significa el Principio de iniciativa en
el proceso que consagra el Artículo. Dicho principio procesal deriva del
Principio dispositivo en virtud del cual la actividad jurisdiccional no puede
funcionar de oficio y requiere siempre la actividad de parte para iniciar,
impulsar o, eventualmente, terminar el proceso.
De acuerdo con el Principio dispositivo los jueces y tribunales no
adoptan medidas ni dictan resoluciones si no existe petición de parte, salvo
caso de excepción. Constituyen casos de excepción entre otros: las facultada
ordena tonas e instructorias de los jueces (Art. 18 CPC); las medidas
disciplinarias (Art. 17 CPC); el interrogatorio al absolvente (Art. 289, in fine
CPC); la prueba testifical (Art. 337 CPC); la prueba pericial (Art. 350 CPC);
las reproducciones y exámenes (Art. 364 CPC); el reconocimiento judicial
(Art. 367 CPC); la prueba de informes (Art. 371 CPC).
El Principio dispositivo se manifiesta particularmente en tres aspectos de
la actividad procesal.
4.1. En la Iniciativa: Donde rige la regla "nemo ludex sine actore". Sin
iniciativa de parte no hay demanda y, en consecuencia, no puede haber
proceso.
4.2. En el impulso: El proceso sólo se desarrolla a petición de parte de
acuerdo con la regla "nec procedat iudex ex officio".
4.3. En la disponibilidad del derecho subjetivo material:
Mediante el ejercicio o no de una acción, su renuncia, desistimiento, etc., es
decir solicitando o renunciando a la tutela jurisdiccional del Estado. Dentro de
este específico campo tiene un ámbito casi absoluto, sólo limitado por el orden
público y el eventual perjuicio a terceros.
El Principio dispositivo es opuesto al Principio inquisitivo o de
oficialidad. Los mismos responden a dos concepciones distintas del proceso
con predominio de la actividad de las partes (dispositivo) o del juez
(inquisitivo o de investigación). En este último el juez debe investigar la
verdad material con prescindencia de la actividad de las partes. Siendo así,
puede iniciar de oficio el proceso, investigar los hechos, producir pruebas, en
suma utilizar todos los medios necesarios para la averiguación de la verdad.
Constituyen algunos ejemplos del régimen inquisitivo en nuestro Código las
previsiones de los Arts. 18; 289, in fine; 337; 350; 364; 367; 371; etc...
Puede decirse que no existe en las legislaciones la vigencia plena de uno
u otro de dichos principios, sino de ambos, con predominio del uno sobre el
otro. No hay proceso exclusivamente dispositivo o inquisitivo.

5. FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL: La acción tiene fundamento


de rango constitucional en nuestra legislación, en virtud de lo preceptuado en el
Art. 40, 1a. p. de la Constitución, que legisla el derecho de peticionar a las
autoridades.

ART. 99.- ACCIÓN PURAMENTE DECLARATIVA. El interés del


que propone la acción podrá limitarse a la declaración de la existencia o no
existencia de una relaci6n jurídica, o a la declaración de autenticidad o falsedad
de un documento.

Antec.: CNC 99.- PM 102.-


Conc.: CPC 98.- CC 241; 308; 356; 383.
1. CONCEPTO: La acción (pretensión) puramente declarativa es aquella
que sólo tiene por objeto obtener la declaración de la existencia o inexistencia
de un derecho, poniendo de este modo fin a una situación de incertidumbre en
las relaciones jurídicas.
El que promueve una pretensión de sentencia puramente declarativa de
certeza sólo quiere saber -dice CHIOVENDA- que su derecho existe, o quiere
excluir el derecho del adversario; pide al proceso la certeza jurídica y no otra
cosa.
En el Código Civil se pueden encontrar varios supuestos de acción
declarativa, v.g.: reclamación de filiación (Art. 241), nulidad de actos jurídicos
(Art. 356), falsedad de instrumento público (Art. 383), etc...

2. PROCEDENCIA: La pretensión puramente declarativa procederá


siempre que el actor tenga interés en un pronunciamiento judicial: positivo,
cuando se busca el reconocimiento de la existencia de una relación jurídica o
negativo cuando se persigue que se declare que no existe determinada relación
jurídica.
Dicho interés se dará cuando exista una inseguridad objetiva acerca de la
existencia, alcance o modalidad de una relación jurídica, de un derecho o sobre
la identidad de sus sujetos activos o pasivos. En principio, los hechos, aunque
puedan ser jurídicamente relevantes, no podrían ser objeto de una acción pura-
mente declarativa.
La promoción de la acción se halla supeditada a que no exista otro
remedio legal idóneo utilizable por el actor, por ello es subsidiaria.

3. UTILIDAD: La declaración de la existencia o inexistencia de un


derecho en un caso concreto asegura el correcto des envolvimiento de las
relaciones jurídicas, previniendo la consumación de actos ilegítimos al proveer
a las partes de una norma, con la fuerza de la cosa juzgada, que determinará su
conducta posterior.
4. SENTENCIA MERAMENTE DECLARATIVA: La sentencia
puramente declarativa tiene carácter preventivo, pretende salvar una situación
de incertidumbre o falta de certeza que, eventualmente, podría traducirse en un
perjuicio.
Dice ALSINA «toda sentencia, aún la condenatoria es declarativa, en
cuanto contiene un reconocimiento del derecho del actor; y con mayor razón lo
es la absolutoria en cuanto niega fundamento a la pretensión. El derecho, que
en un momento determinado se presenta incierto, adquiere certidumbre
mediante la demanda, y la norma abstracta se convierte así en prescripción
concreta. Pero la acción de condena requiere un hecho contrario al derecho, y
por eso la sentencia condenatoria tiene una doble función: no solamente
declara el derecho, sino que también prepara la vía para obtener, aún contra la
voluntad del obligado, el cumplimiento de una prestación. En cambio la
sentencia meramente declarativa no requiere un estado de hecho contrario al
derecho, sino que basta un estado de incertidumbre sobre el derecho, y por eso
no obliga a nada, sino que se limita a declarar o negar la existencia de una
situación jurídica; vale decir, que no es susceptible de ejecución, porque la
declaración judicial basta para satisfacer el Interés del actor».
La sentencia meramente declarativa produce los efectos de la cosa
juzgada. Siendo así, la pretensión debe formularse precisamente entre las
personas que resultan titulares de la relación jurídica substancial para que
aquélla vincule efectivamente a las partes. De promoverse contra un tercero, la
declaración será insuficiente para el efecto señalado.
Véase comentario al Art. 159 del CPC, numeral 5:1.
CAPITULO II

DE LA ACUMULACION
Y CONCURRENCIA DE ACCIONES

ART. 100.- ACUMULACIÓN OBJETIVA DE ACCIONES. El


actor podrá acumular, antes de la notificación de la demanda, todas las
acciones que tuviere contra una misma persona, siempre que

a) no sean contrarias entre sí, de modo que por la elección de una quede
excluida la otra, salvo el caso en que se promueva una como subsidiaria de la
otra;

b) correspondan a la competencia del mismo juez y

c) puedan sustanciarse por los mismos trámites.

Antec.: CNC 100.- PM 104.- CPCC 75.

Conc.: CPC 2; 159, inc. c); 217; 224, incs. a), e); 237.

1. CONCEPTO: La acumulación de acciones tiene lugar cuando el actor


reúne en una misma demanda, en las condiciones establecidas por la ley, varias
pretensiones contra el demandado.
La norma utiliza el vocablo acción como sinónimo de pretensión; podrá
entonces decirse que el demandante puede reunir en su demanda todas las
pretensiones que tenga contra el demandado para que se tramiten en un mismo
proceso y se resuelvan en una sola sentencia.
Del mismo modo, es admisible que el demandado en la reconvención
ejerza todas las pretensiones que tenga contra el actor, que será el demandado
en la reconvención (Art. 237 CPC).
2. CARACTER: La acumulación objetiva de acciones (pretensiones) con
figura el caso de un proceso con pluralidad de objetos.
Es facultativa para el actor.

3. OPORTUNIDAD: El actor podrá formalizar la acumulaci6n hasta


antes de la notificación de la demanda.

4. FINALIDAD: La acumulación de pretensiones se encuentra basada en


el Principio de economía procesal, llene como finalidad obtener una mayor
celeridad, ahorrar gastos - de tiempo y dinero - y el dictado de una sola
sentencia.

5. REQUISITOS:
5.1. No contradicción de las acciones (pretensiones) (inc. a)): que las
acciones (pretensiones) no sean contrarias entre si, de modo que por la elección
de una quede excluida la otra, salvo el caso en que se promueva una pretensión
como subsidiaria de la otra.
Lo que la ley prohíbe en realidad es la acumulación de las pretensiones
en carácter de principales, pero nada impide -como la misma norma lo indica-
que sean deducidas en forma subsidiaria.
Siendo así, pueden distinguirse los siguientes modos de acumulación:
5.1.1. Acumulaci6n sucesiva: Cuando una de las acciones (pretensiones)
es propuesta con la condición de que antes sea acogida la otra de la que tomará
vida; de modo que desestimada aquélla, ésta queda de hecho excluida.
5.1.2. Acumulación eventual: Cuando la acción (pretensión) sólo será
considerada por el juez cuando la otra acción (pretensión) fuere desestimada.
5.12. Acumulación alternativa: Cuando varias acciones (pretensiones)
son propuestas para que una u otra sea estimada.
5.2. Unidad de competencia (inc. b)): Las acciones (pretensiones)
deben corresponder a la competencia de un mismo juez.
Se debe considerar a cada acción (pretensión) tomada aisladamente, para lo
cual ha de tenerse en cuenta las reglas que regulan la competencia.
Se considera que no procede la acumulación si consideradas las acciones
(pretensiones) aisladamente corresponden por su valor a distintos jueces. v.g.:
la. Instancia y Justicia letrada, salvo que emanen de un mismo título o relación
jurídica en cuyo caso se produce una excepción a las reglas de competencia
(conexidad).
5.3. Unidad de trámites (inc. c)): Las acciones (pretensiones) deben
poderse substanciar por los mismos trámites, siendo improcedente la
acumulación de una acción ejecutiva a una ordinaria, o esta a otra que se
substancie por un procedimiento especial, a menos que el actor renuncie al
proceso ejecutivo o especial y opte por el proceso ordinario.

6. PROCEDENCIA: La acumulación de acciones (pretensiones) es


procedente aún cuando las mismas tengan diverso origen. Siendo así, pueden
emerger de un derecho original como adquirido por cesión. Pero no será
admisible acumular una demanda de divorcio, en que es competente el juez en
lo civil y una demanda por tenencia de menores en la que será competente el
juez de la niñez y la adolescencia.
La acumulación objetiva de acciones (pretensiones) será admisible
formalmente también en los procesos sumarios, de ejecución y de menor
cuantía siempre que se cumplan las condiciones requeridas por la ley para su
procedencia.
Cuando se hayan acumulado acciones en violación de las previsiones del
Artículo sub examine, el demandado podrá oponer la excepción de defecto
legal en la forma de deducir la demanda (Art. 224, inc. e) CPC) o la de
incompetencia, en su caso (Art. 224, inc. a) CPC).

ART 101.- ACUMULACIÓN SUBJETIVA. Podrán varias panes


demandar o ser demandadas en un mismo proceso, cuando las acciones sean
conexas por el titulo, por el objeto o por ambos elementos a la vez.

Cuando la sentencia no pudiere pronunciarse útilmente más que con


relación a viñas personas, éstas habrán de demandar o
ser demandadas en un mismo proceso. Si así no sucediere, el juez, de oficio o a
solicitud de cualquiera de las partes, ordenará, antes de dictar la providencia de
apertura a prueba, la integración de la litis dentro de un plazo que señalará,
quedando en suspenso el desarrollo del proceso, mientras se cita a quién o
quienes hubiesen sido omitidos.

Antec: CNC 101.- PM 105.


Conc.: CPC 2; 100, incs. b) y c); 90, 1 a. p.; 121; 172, 2o. p.; 201; 298.-
COJ 17, 2o. p.- Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y
Procuradores 24, 1er. p.

1. CONCEPTO: La acumulación subjetiva de acciones (pretensiones) se


produce cuando varias personas en un mismo proceso actúan unidas como
actores o demandados.

2. CLASES: En la acumulación subjetiva la relación procesal se


desenvuelve con la presencia de varios sujetos. Puede ser:
2.1. Activa: Cuando existe pluralidad de actores.
2.2. Pasiva: Cuando hay pluralidad de demandados.
2.3. Mixta: Cuando existe pluralidad de actores y demandados.

3. FUNDAMENTO: La figura procesal analizada se funda en e]


Principio de economía procesal y sobre todo en razones de política procesal a
fin de evitar el pronunciamiento de sentencias contradictorias, lo que
produciría lo que se da en llamar el «escándalo jurídico», cuando un juez dice
una cosa y otro juez otra cosa distinta.

4. ADMISIBILIDAD: Además del requisito explícito de la norma, en el


sentido de que las acciones (pretensiones) sean conexas por el título, por el
objeto, o por ambos elementos a la vez, corresponde para su admisibilidad que
puedan substanciarse por el mismo trámite (unidad de trámite) y que la
competencia corresponda al mismo juez (unidad de competencia).
Las acciones (pretensiones) son conexas por el título, v.g.: cuando varios
contribuyentes demandan por repetición de un impuesto; o cuando varios
damnificados por un acto Ilícito, o por un accidente, demandan al causante. Lo
son por el objeto, v.g.: en los casos de solidaridad de la obligación o
copropiedad. Y por el Título y el objeto, v.g.: reivindicación contra varios
poseedores de un mismo inmueble o desalojo promovido por el propietario
contra varios inquilinos.

5. LITISCONSORCIO. CONCEPTO: Se denomina litisconsorcio a la


actuación conjunta de más de dos sujetos en el proceso (proceso con pluralidad
de partes). Son litisconsortes aquellos que asumen la misma posición en el
proceso corriendo igual suerte.
La voz litisconsorcio deviene de la locución latina «litis consortium»; de
«litis»: pleito, litigio judicial, juicio (conflicto de intereses) y "consortium":
comunidad de destino.

6. LITISCONSORCIO FACULTATIVO. LITISCONSORCIO


NECESARIO. INTEGRACION DE LA RELACION PROCESAL:
De lo establecido en los párrafos primero y segundo de la norma surge la
distinción entre el litisconsorcio facultativo y el litisconsorcio necesario.
El litisconsorcio es facultativo cuando depende de la conveniencia y
voluntad de las partes. Es necesario cuando se halla impuesto por la ley o surge
como una consecuencia obligada de la relación substancial.
6.1. Litisconsorcio facultativo: En el litisconsorcio facultativo existe una
relación procesal única y autonomía de los sujetos procesales (compartes). Los
actos de cada litisconsorte son independientes en sus efectos de los demás
litisconsortes, sin que redunden en provecho ni en perjuicio de los demás. Es
decir, son compartes (tienen idéntica situación procesal), pero no son litis-
consortes (no tienen comunidad de destino, no corren igual suerte en el
proceso). De allí que las resoluciones que recaigan en el proceso puedan ser
diferentes pan cada uno de ellos.
Los que son litisconsortes y los que son compartes ocupan una misma
posición en el proceso, pero mientras para los litisconsortes los efectos de los
actos procesales son idénticos, para los que son compartes no lo son, porque se
trata de un supuesto en que existe pluralidad de partes proveniente de
pretensiones conexas por el titulo, por el objeto o por ambos elementos a la
vez.
Como consecuencia de esa autonomía procesal, el juez deberá ser
competente para entender en las acciones (pretensiones) que correspondan a
cada litigante; cada uno de ellos deberá tener capacidad procesal para actuar en
el juicio; cada uno puede adoptar una actitud distinta de la de los demás:
allanarse, oponer excepciones, defensas, etc.; la rebeldía de uno no perjudica a
los otros; unos pueden apelar y otros consentir la sentencia; en la prueba de los
hechos individuales debe estarse a la producida por el litigante al que se
refiere; si lo es de un hecho común debe ser examinado respecto de todos; la
caducidad de la instancia que se produzca para uno no afecta a los otros. En la
prueba de confesión de acuerdo con el Art. 298 del CPC: «La confesi6n del
litisconsorte no perjudica a sus compartes». De este regla se deduce que uno de
ellos puede exigir la absolución de posiciones de su comparte.
6.2. Litisconsorcio necesario. Integración de la relación procesal: El
segundo párrafo de la norma trata el llamado litisconsorcio necesario u
obligatorio, que se produce cuando entre varios sujetos existe una relación
substancial única e inescindible.
Configuran casos de litisconsorcio necesario: la demanda de filiación
matrimonial, que debe intentarse contra el padre y la madre; la demanda por
simulación de un acto jurídico, que debe promoverse contra todas las partes
que lo realizaron; la demanda de nulidad de un acto jurídico, que debe
intentarse contra todos sus otorgantes; la demanda de división de condominio;
etc…
El proceso debe integrarse de oficio o a solicitud de cualquiera de las
partes, con todos los sujetos que correspondan en razón del vinculo de derecho
material que los une, porque si la sentencia fuera pronunciada sólo con
respecto a alguno de ellos, no resultaría útil o no sería posible obtener su
ejecución.
La integración dé la litis deberá producirse antes de que se dicte la
providencia de apertura a prueba, dentro del plazo que el juez señale, quedando
suspendido el curso del proceso mientras se cita a quienes corresponda.
Si la falta de integración de la litis se adviene en el momento de dictar
sentencia o hallándose el expediente en segunda o tercera instancia, la
demanda debe ser rechazada, incluso de oficio y aunque la parte interesada no
haya hecho petición al respecto; sin que tal decisión produzca cosa juzgada en
cuanto al fondo de la cuestión. Si se dictó sentencia puede peticionarse su
nulidad por la parte excluida mediante la promoción del incidente de nulidad o
de un proceso autónomo.
En el litisconsorcio necesario los efectos que se producen son diferentes
a los del litisconsorcio facultativo (compartes), de allí que los actos de uno
benefician o perjudican a los otros según las prescripciones de las leyes
substantivas.
La prueba deberá analizarse en su conjunto y sólo se tendrá por
acreditado un hecho cuando lo fuere respecto de todos; si uno sólo interpone un
recurso los demás se ven afectados por sus consecuencias; la caducidad no
puede oponerse si no se produjo para todos; el allanamiento, desistimiento,
transacción o renuncia deben ser realizados por todos. Vale decir, todos son
considerados como uno sólo.
La sentencia que vaya a dictarse será oponible a quienes no hayan sido
parte en el juicio, a pesar de haber sido citados, de tal modo se evitará la
nulidad del proceso.

7. COMPETENCIA: Con relación a la competencia en las acciones


personales se aplica el Art. 17, 2º. p. del COJ, que dice: «Si hubiere varios
coobligados, prevalecerá la competencia del juez ante quien se instaure la
demanda».

8. COSTAS: De conformidad al Art. 201 del CPC, «En los casos de


litisconsorcio las costas se distribuirán entre los litisconsortes, salvo que por la
naturaleza de la obligación correspondiere la condena solidaria. Cuando el
interés que cada uno de ellos represente en el juicio ofreciere considerables
diferencias, deberá el juez distribuir las costas en proporción a ése interés».
TITULO V

DE LOS ACTOS PROCESALES

1. ACTO PROCESAL Y HECHO PROCESAL: De acuerdo con


ALLEN, el proceso es el resultado de dos elementos que se complementan y
combinan: la relación procesal (que nace cuando dos o más personas llevan
una controversia ante los estrados judiciales) y el procedimiento (entendido
como el conjunto de formalidades a que deben someterse el juez y las partes en
la tramitación del proceso).
La relación procesal -dice- es una relación compleja, que a la luz de un
análisis estructural se nos presenta como una serie de posiciones jurídicas
activas y pasivas que se suceden del inicio al fin del proceso. Así, la sentencia -
última fase del procedimiento supone la instrucción (que es el grupo de actos
anteriores) y del mismo modo, la instrucción supone la introducción (demanda
y contestación). Ahora bien, del modo en que se produce el paso de una de esas
posiciones jurídicas a la otra, surge el concepto de “hecho procesal” que es una
especie del género “hecho jurídico”. Y, como ocurre con los hechos en general,
también los hechos procesales pueden ser o no consecuencia de la voluntad de
una persona: en la primera hipótesis tenemos Acto, y en la segunda, Hecho (en
sentido estricto).
Son actos procesales, v.g.: la demanda, el interrogatorio de un testigo,
las resoluciones, etc... Son hechos procesales, en sentido estricto, el decurso de
un plazo que tiene por consecuencia la preclusión; la muerte de una de las
partes; los acontecimientos que caracterizan a la fuerza mayor (como una
declaración de guerra); etc.
2. CONCEPTO Los actos procesales son aquellos hechos voluntarios
que tienen por efecto directo e inmediato la iniciación, el desarrollo o la
extinción del proceso.

3. NATURALEZA JURIDICA: El acto procesal es un acto jurídico que


se caracteriza por ser procesal la situación jurídica que por él queda
constituida, modificada o extinguida. Es una especie del género acto jurídico.
Son actos jurídicos los actos voluntarios lícitos que tengan por fin
inmediato crear, modificar, transferir, conservar o extinguir derechos (Art. 296
CC).
Lo que distingue al acto procesal -dice ALVARADO VELLOSO- es que
tiene vida y eficacia sólo dentro del proceso, siendo su finalidad posibilitar el
dictado de la sentencia.
El C. Civil dispone que son instrumentos públicos las actuaciones
judiciales practicadas con arreglo a las leyes (Art. 375, inc. d) CC).

4. CLASIFICACION: Los actos procesales pueden clasificarse en


4.1. Actos de parte Los principales actos de parte son los constitutivos de
la relación procesal (demanda y contestación).
A las partes corresponde la afirmación de los hechos y su prueba. Los
actos atinentes a tal propósito, realizados por aquéllas en el proceso, llámanse
actos de postulación.
4.2. Actos del órgano jurisdiccional: El principal acto procesal del
órgano jurisdiccional es la sentencia que pone fin al litigio. Los actos que el
juez realiza mientras llega el momento de dictar aquélla tienen el nombre de
actos de decisión, v.g.: las providencias, los autos interlocutorios, etc…
4.3. Actos de instrucción: Son ejecutados -dice ALSINA- mediante la
actividad de las partes, del juez y de los auxiliares del tribunal, v.g.: traslados,
notificaciones, etc…
CAPITULO I

DE LAS FORMAS PROCESALES

SECCION I

DE LOS ACTOS EN GENERAL

ART. 102.- FORMAS DE LOS ACTOS PROCESALES. Los actos del


proceso para los cuales la ley no requiere formas determinadas, pueden
cumplirse en el modo más idóneo para que alcancen su finalidad.

Antec.: CNC 102.- PM 113.-


Conc: CPC 103 al 111.-CC 23; 277 al 284; 296 al 304; 375, inc. d).-
CPP 115 al 122.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 40.-

1. ELEMENTOS DEL ACTO PROCESAL: El acto procesal es una


manifestación de voluntad y como tal consta de dos elementos: el objetivo
(forma) y el subjetivo (contenido).
La forma (elemento objetivo) es aquella por la que se exterioriza la
voluntad. El contenido (elemento subjetivo) supone un proceso psicológico,
que puede o no dar como resultado la revelaci6n de la voluntad.

2. CONCEPTO: Las formas procesales son las condiciones de lugar, de


tiempo y de medios de expresión a las que deben someterse los actos
procesales, expresa CHIOVENDA.
El C6digo Civil dispone en el Art. 279: “Ningún acto tendrá el carácter
de voluntario, sin un hecho exterior por el cual la vo-
luntad se manifieste". Como dice CARNELUTI1 la forma es el corpus” del
acto. O, como expresa GUASP, la exteriorización de todo el acto y de su
contenido; la revelaci6n hacia afuera de su existencia.
La ley requiere un hecho exterior que materialice lo que está contenido
en la voluntad y desde este punto de vista, todos los actos tienen una forma. En
ciertos casos ella se halla impuesta por la ley como condición para su
existencia (ad solemnitatem), en otros para su prueba (ad probationem), y en
algunos queda librada al arbitrio de quien ejecuta el acto. El art. 302 del mismo
Código, preceptúa: “En la celebración de los actos jurídicos deberán observarse
las solemnidades prescriptas por la ley. A falta de regla es-pedal, las partes
podrán emplear la formas que estimen convenientes”.

3. IMPORTANCIA: La lealtad en el debate, la igualdad en la defensa y


la rectitud en la decisión -dice ALSINA- exigen que el proceso de desenvuelva
con sujeción a reglas preestablecidas.
Del mismo modo, ALLEN opina: “una institución como el proceso,
concebida y desarrollada como el marco para la soluci6n de conflictos,
contendría en sí su propia destrucción si en ella no se observan lo que en
lenguaje común se llama “reglas de juego”. Esta necesidad de un método
determinado de antemano, ha sido sentida en toda época, y lo que los hombres
han hecho es adaptar las formas a las exigencias de cada tiempo y lugar,
mediante reglas que van desde las rudimentarias ceremonias de la Roma anti-
gua hasta los más elaborados principios de la legislación moderna, habiendo
sido caóticos los experimentos que, como en la Francia del siglo XVIII,
trataron de abolir las formas procesales entonces vigentes”.
Las formalidades judiciales -dice MONTESQUIEU- son el precio que
cada ciudadano paga por su libertad.
Las formas, al igual que el proceso, no tienen un fin en sí mimas. Ellas
han sido concebida para servir un ideal: la Justicia. Siendo así, debe evitarse el
mal uso que a veces se hace de ellas,
como dice CHIOVENDA frecuentemente con espíritu incierto y formalista
derivado de la mediocre cultura y elevación de las personas llamadas a
utilizarlas.
En razón de que las formas procesales no constituyen un fin en sí mismas,
el sistema de nulidades procesales, que el Código Procesal Civil establece, esta
dirigido precisamente no a asegurar la observancia de las formas, sino el
cumplimiento de los fines específicos a ellas confiadas por la ley.

ART. 103.- PRINCIPIO DE PRECLUSIÓN. Clausurada una etapa


procesal, no es posible renovarla, aunque haya acuerdo de partes. Por la cosa
juzgada se opera la preclusión del proceso.

Anta.: CNC 103.


Conc.: CPC 16; 98; 114, inc. e); 145; 409.-

1. CONCEPTO: Las diversas etapas del proceso se desarrollan en forma


sucesiva mediante la clausura definitiva de cada una de ellas. De este modo, no
es posible regresar a etapas y momentos procesales ya extinguidos y consumados
impidiéndose, en consecuencia, realizar actos propios de una etapa cuando ya se
ha pasado a la siguiente.
De acuerdo al Principio de preclusión (opuesto al Principio de sentencia
libre y discrecional), el proceso se divide en etapas, v.g.: demanda, contestaci6n,
prueba, alegatos y sentencia, cada una de las cuales supone la clausura de la
anterior sin posibilidad de renovarla.
La preclusión, según COUTURE, se define generalmente como la pérdida,
extinción o consumación de una facultad procesal.

2. EFECTO: La preclusi6n produce el efecto de que los actos cumplidos


dentro de la etapa pertinente adquieren carácter firme.

La preclusión se opera por imperio de la ley, en forma automática, sin que


sea necesaria petición alguna ni declaración judicial al respecto.
3. MODOS: La preclusión puede operarse de tres modos distintos:
3.1. Por no haberse observado el orden u oportunidad que la ley establece
para la realización de un acto.
3.2.Por haberse cumplido una actividad incompatible con el ejercicio de
otra.
3.3.Por haberse ejercido ya una vez, validamente, una facultad.

4. PRECLUSION, CARGA E IMPULSO PROCESAL: Los conceptos de


preclusión y carga procesal se halla estrechamente relacionados entre sí. La
carga procesal es una conminación o compulsión a ejercer un derecho cuyo
cumplimiento se halla impuesto como «un imperativo del propio interés». Pero si
la preclusión no tuviera vigencia, la carga procesal perderla sentido, puesto que
el no ejercicio oportuno del derecho carecería de consecuencias jurídicas
desfavorables.
La preclusión también se halla íntimamente vinculada a la instituci6n del
impulso procesal, en razón de que éste no tendría objeto sin la preclusión, porque
si pudiesen repetirse los actos procesales en cualquier momento, el proceso no
habría de desarrollarse, no avanzaría.

ART. 104.- FORMAS RENUNCIABLES. Las partes no pueden dar un


procedimiento especial, distinto del legal, para sustanciar judicialmente el
proceso en que intervengan, pero pueden renunciar a trámites o diligencias
particulares, establecidos en su Interés exclusivo.

Antec.: CNC 104.- PM 114.-


Conc.: CPC 102; 105; 106; 152; 245.- CC 302 al 304.
1. SISTEMAS: Se conocen tres sistemas de regulación de las formas
procesales:
1.1. Sistema de legalidad o de regulación legal.
1.2. Sistema de la soberanía del juez o de regulación judicial, v.g.:
facultades ordenatorias e instructorias (Art. 18 CPC); ordenar la apertura a
prueba en los incidentes y en las excepciones (Art.186 y 229 CPC); fijar el
término ordinario de prueba, dentro del plazo máximo de cuarenta días (Arts.
253 CPC) y el extraordinario (Art. 255 CPC); disponer diligencias de prueba
(Art. 337,350, 362, 367, 371, etc. CPC); eximir de costas al vencido (Art. 193,
ler. p. CPC); habilitar días feriados y horas inhábiles cuando los asuntos de su
competencia así lo requieran (Art. 196, 2ª p., COJ); disponer notificaciones por
cédula (Art. 133, inc. II) CPC); etc...
1.3. Sistema de la libertad de formas o de regulación convencional. Esta es
la menos frecuente, pudiendo citarse: la facultad de las partes para prorrogar la
jurisdicción territorial (Art. 3, 2a. p. CPC); la de comparecer en juicio
personalmente (si son personas físicas) o por medio de representantes (Art. 87,
COJ); pedir que la causa se falle sin abrirse a prueba, declarando la cuestión de
puro derecho (Art. 245 CPC); ponerse de acuerdo en la designación de peritos
(Art. 346, inca), la. p. CPC); recusar a los jueces (Art. 247 sgtes. CPC);
interponer recursos (Art. 386y sgtes. CPC); someter sus controversias a la
decisión de jueces árbitros o arbitradores, sea que dichas controversias hayan
sido o no deducidas en juicio, y cualquiera sea el estado de éste (Art. 48, COJ);
etc...
La regulación de las formas procesales no es exclusiva del legislador, del
juez o de las partes. Si bien el legislador establece las normas, estas no pueden
prever todas las situaciones posibles en el proceso. Siendo así, al juez le son
acordadas facultades más o menos amplias para dirigir la marcha del proceso,
para poder abrir posibles omisiones del legislador y otorgar a aquél mayor fle-
xibilidad.
No obstante, cuando media acuerdo de partes y no se lesiona el interés
público, la regulación legal y la judicial ceden ante la regulación convencional,
en razón de que la intervención del Estado en la composición de la litis es
subsidiaria, hallándose subordi-
nada a que las mencionadas condiciones no se cumplan (acuerdo de partes y no
lesión del interés público).
Lo que no debe olvidarse -conviene recalcarlo- es que la ordenada
regulación de las formas procesales constituye una manera de garantizar el
adecuado cumplimiento de los fines del proceso.

ART. 105.- IDIOMA. DESIGNACIÓN DE TRADUCTOR O


INTÉRPRETE. En todos los actos del proceso se usará el idioma» español.
Cuando éste no fuere conocido por la persona que deba prestar declaración y ésta
no pueda expresarse en guaraní, el juez o tribunal designará un traductor público.
Se nombrará intérprete cuando deba interrogarse a sordos, mudos o sordomudos
que sólo pueden darse a entender por lenguaje especializado. Únicamente podrán
agregarse a los autos documentos redactados en lengua extranjera, cuando fueren
vertidos al español por traductor público.

Antec.: CNC 105.- PM 115.-


Conc.: CN 140.- CPC 106; 299.- COJ 139; 141; 173.- CC 375 al 377;
390; 391; 399, la. p.; 2646.- CPP 115 al 119.- Ley 1879/02 de Arbitraje y
Meditación 25.-

1. IDIOMA CASTELLANO: Las actuaciones judiciales deben ser


redactadas en idioma español (castellano), dispone la norma en concordancia con
el Art. 140 de la Constitución que establece: «El Paraguay es un país
pluricultural y bilingüe. Son Idiomas oficiales el castellano y el guaraní. La ley
establecerá las modalidades de utilización de uno y otro. Las lenguas indígenas,
y las de otras minorías forman parte del patrimonio cultural de la Nación».
Los Códigos Civil y Procesal Civil cuando mencionan el idioma
«español» indudablemente se refieren al idioma castellano, originario de Castilla
(España), en razón de que también los idiomas catalán, gallego, etc., son tan
españoles como el castellano.
2. INSTRUMENTOS PUBLICOS: Las actuaciones realizadas en el
proceso tienen carácter de instrumentos públicos de acuerdo con el Art. 375,
incs. b) y c) del C. Civil. Como tales deben redactarse en castellano, conforme a
lo dispuesto en el Art. 390, la. p., del C. Civil.

3. TRADUCCION: Los instrumentos públicos o privados otorgados en


otro idioma que no sea el castellano para su agregación a los autos deben estar
debidamente traducidos por traductor público matriculado (Art. 173 COJ).

4. TRADUCTORES O INTÉRPRETES: Cuando la persona que deba


declarar no conozca el idioma castellano y no sepa expresarse en guaraní, se
deberá utilizar los servicios de un traductor público.
De igual modo, será necesario un intérprete, cuando sea un lenguaje
especializado, v.g.: sordomudos, sordos o mudos.
En dichos supuestos, el intérprete o el traductor deberán contar con título
habilitante y estar matriculados.

5. MATRICULA: El Art. 173 del COJ, dispone: «Actuarán como


traductores e intérpretes en los juicios las personas que se inscriban en la
matrícula respectiva, habilitada por la Corte Suprema de Justicia, la que
determinará los requisitos de su inscripción».

ART. 106.- ESCRITOS Y FIRMA A RUEGO. Los escritos podrán ser


mecanografiados o manuscritos en tinta oscura e indeleble, debiendo ser
firmados por las personas que en ellos intervinieren. Cuando un escrito fuere
firmado a niego del interesado, el secretario deberá certificar que el firmante,
cuyo nombre expresará, ha sido autorizado para ello en su presencia, o que la
autorización ha sido ratificada por él.
Antec.: CNC 106.- PM 116.- CPCC 26.-
Conc.: CPC 17; 59; 105; 150.- COJ 121; 137; 144.- CC 43; 399; 402; 405.

1. ESCRITURA: El lenguaje que de ordinario debe utilizarse en la


realización de los actos procesales es el escrito.
Los escritos podrán ser mecanografiados o manuscritos con tinta obscura e
indeleble, debiendo ser firmados por las personas que en ellos intervienen,
dispone la primera parte de la norma.

2. FIRMA: Un requisito de fundamental Importancia es la firma, el Art.


399 del C. Civil declara -refiriéndose a los instrumentos privados- que «será
indispensable para su validez, sin que pueda ser substituida por signos, ni por
iniciales de los nombres o apellidos..
La firma se define como el trazado gráfico que contiene habitualmente el
nombre, apellido y rúbrica de una persona, con el cual se suscriben los
documentos para darles autoría y obligarse a lo que en ellos se dice.
El Art. 43 del C. Civil dice al respecto: «Toda persona tiene derecho a
suscribir con su nombre sus actos públicos y privados, en la forma que
acostumbre a usarlo. También tiene derecho a adoptar la firma que prefiera».
Siendo así, el escrito carente de firma será un acto jurídicamente
inexistente y ajeno, como tal, a cualquier posibilidad de convalidación posterior.
2.1. Firma de letrado. Remisión: Véase comentario al Art. 59 del CPC al
que me remito.

3. RECONOCIMIENTO DE DOCUMENTOS SUSCRIPTOS CON


INICIALES O SIGNOS: Al respecto dispone el Art. 405 del C. Civil: «Ninguna
persona que hubiere suscrito con iniciales o signos un Instrumento privado podrá
ser obligada a reconocerlos como su firma, podrá, empero, reconocerlos
voluntariamente, y en tal caso, las Iniciales o signos valdrán como su verdadera
firma».
4. FIRMA A RUEGO: La segunda parte del Artículo sub en-mine se
refiere a la firma a ruego, la cual es la que a pedido de quién no sabe o no puede
firmar, pone un tercero, con su nombre y grafía propios, obligando con ello al
solicitante, siempre que el secretario certifique que el firmante cuyo nombre
expresará - ha sido autorizado para ello en su presencia o que la autorización a
sido ratificada por el Interesado.
El Art. 144 del COJ se refiere al supuesto de la Impresión digital, la cual -
establece-, es «sin perjuicio de la firma a ruego».
En efecto, dispone: «Si los otorgantes no supieren firmar, o se hallaren
Impedidos de hacerlo, deberán estampar su impresión digital, preferentemente la
del pulgar derecho, en el lugar destinado a la firma, sin perjuicio de la firma a
ruego que establece el Código Civil. Si existiere impedimento absoluto para
poner la impresión digital el Notario deberá consignarlo en el cuerpo de la
escritura».

ART. 107.- COPIAS. De todo escrito de que deba darse traslado, de sus
contestaciones y de los documentos con ellos agregados, deberán acompañarse
tantas copias firmadas como partes Intervengan. Esas coplas serán entregadas a
las mismas al notificárseles la providencia que recaiga. La no presentación de las
copias hará que no corra el plazo para contestar el traslado y, si no se subsana la
omisión dentro de tercero día de haber sido intimada, de oficio o a petición de
parte y bajo apercibimiento, se tendrá por no presentado el escrito o el
documento, en su caso.

Antec.: CNC 107.- PM 117.- CPCC 22 al 24.-


Conc.: CPC 37, inc. b); 108; 133, Inc. h); 135; 2o. p.; 215; 219; 221; 236;
460, 2o. p.- Ley 1680/01 Código de la Niñez y la Adolescencia 171, 2º p.

1. CONCEPTO. FUNDAMENTO: La copia es la reproducción fiel de un


documento original. La regla que establece la nor-
ma se funda en los Principios de lealtad y buena fe y constituye un arbitrio
destinado a facilitar el ejercicio de la defensa en juicio.

2. REQUISITOS: Las copias deben ser iguales al texto original de los


escritos o documentos a los cuales corresponden, debiendo acompañarse un
número equivalente al de las personas que actúan en calidad de parte contraria,
salvo que intervengan bajo una representación común.
Las copias pueden ser manuscritas, mecanografiadas, fotocopiadas o de
cualquier otra forma, siempre que reproduzcan fielmente el original.
Las copias deben estar firmadas, siendo suficiente que lo sean una sola vez
y no en cada una de las fojas. Podrán ser firmadas, de manera indistinta por las
partes o sus representantes, apoderados D patrocinantes.

3. DENUNCIA: Las copias deben entregarse al destinatario al


notificársele la resolución que recaiga. Si así no fuere hecha la parte internada
deberá denunciar este hecho al juzgado, pidiendo la interrupción del plazo para
contestar el traslado.

4. EFECTO DE LA NO PRESENTACION: La no presentación de las


copias, luego de la intimaci6n y el apercibimiento hechos de oficio por el juez o
a pedido de parte, dentro del plazo de tercero día, hará que el escrito o el
documento, en su caso, se tenga por no presentado.

5. DEBER DEL SECRETARIO: El Art. 37, inc. b) del CPC estatuye,


entre los deberes de los secretarios: "dejar constancia de los escritos cuando éstos
fueren presentados fuera de plazo o sin copias, si éstas son exigidas por la ley;".
ART 108.- COPIAS DE DOCUMENTOS DE DIFÍCIL RE-
PRODUCCIÓN. No será obligatorio acompañar la copia de documentos cuya
reproducci6n fuere dificultosa por su número, extensión o cualquier otra razón
atendible, siempre que así lo resolviere el juez, a pedido formulado en el mismo
escrito. En tal caso, el juez arbitrará las medidas necesarias para obviar a la otra
parte los inconvenientes derivadas de la falta de copias.

Cuando con una cuenta se acompañaren libros, recibos o comprobantes,


bastará que éstos se presenten numerados y se depositen en la secretaría para que
la parte o partes interesadas puedan consultarlas.

Antec.: CNC 108.- PM 118.-


Conc.: CPC 18, inc. f); 107.

1. EXCEPCION A LA REGLA DE ACOMPAÑAR COPIA:


La disposición establece las excepciones a la regla general establecida en el Art.
107 del CPC, referente a la carga de acompañar copia.

2. DOCUMENTOS DE DIFICIL REPRODUCCION: En el


primer párrafo, el Articulo sub examine se refiere a cualquier documento de
difícil reproducción, en cuyo caso deberá solicitar la exoneración la parte
interesada en el escrito respectivo y el juez resolverla de acuerdo con su prudente
arbitrio.

3. UBROS, RECIBOS O COMPROBANTES: En el segundo párrafo, el


precepto se refiere a los libros, recibos o comprobantes, bastando que los mismos
estén numerados y se depositen en secretaría.

4. FACULTAD DEL JUEZ: Una medida que el juez puede arbitrar para
obviar la falta de copias - en los supuestos señalados en la norma - podría
consistir en la entrega de los originales, previa individualización y bajo recibo; a
lo que el juez se halla habili-
tado porque el Art. 18, Inc. f) in fine del CPC expresamente le autoriza, en
cumplimiento de sus facultades instructorias.

ART. 109.- DIAS Y HORAS RABILES. Los actos procesales se


practicarán en días y horas hábiles, bajo pena de nulidad. Son días hábiles todos
los del año, menos los exceptuados por la ley y las acordadas que dicte la Corte
Suprema de Justicia.

Antec.: CNC 109r PM 119r CPCC 7.- Ley 1110/85, 9.


Conc.: CPC 110; 111; 145; 147; 153; 268; 585.- COJ 196, 2o. p. 362;
363.- CC 341; 342.- CPP 120; 121.- Acordada N° 2 del 25 de marzo de 1970.-

1. DIAS HABILES: Son días hábiles todos los del año menos los
exceptuados por la Ley y los que disponen las Acordadas de la Corte Suprema de
Justicia, expresa la 2a. parte de la norma procesal.
Son días hábiles procesales todos los días de la semana, con excepción de
los sábados y los domingos. Siendo así, en el computo de los plazos procesales
no se cuentan los días sábados, domingos y feriados (nacionales o judiciales,
estos últimos dispuestos por Acordada de la Corte Suprema de Justicia).

2. HORAS HÁBILES: La norma de modo inexplicable no establece cuales


son las horas hábiles. Tampoco existe una Acordada de la Corte Suprema de
Justicia que regule la cuestión. El Art. 119, 2a. p., del Proyecto Mendonça
disponía al efecto: «Son horas hábiles las comprendidas dentro del horario
establecido por la Corte Suprema de Justicia para el funcionamiento de los
tribunales; pero respecto de las diligencias que los jueces, funcionarios o emplea-
dos deban practicar fuera de la oficina, son horas hábiles las comprendidas entre
la siete y las doce y. las quince y las dieciocho».
Siendo así, deben tenerse por horas hábiles las comprendidas entre la
salida y la entrada del sol, porque esta es la costumbre
procesal existente en la materia, porque una interpretación histórica así lo
aconseja y porque ante un vacío legal debe considerarse la plenitud hermética del
ordenamiento jurídico, que consiste en el carácter esencial que tiene todo
ordenamiento jurídico de constituir una estructura total, continua y cenada que
excluye la posibilidad de la existencia de lagunas en la ley (Arg. Art. 6 CC).
Deben distinguirse:
2.1. Las actuaciones en el expediente: En este supuesto son hábiles las
horas de funcionamiento de los tribunales, sin perjuicio de la habilitación de las
horas inhábiles.
2.2. Las actuaciones fuera del expediente: Hasta que no se modifique el
Art. 109 del Cito se dicte la Acordada correspondiente, son hábiles las horas de
los días hábiles, o de los habilitados, desde la salida hasta la puesta del sol, v.g.:
diligencia que debe cumplir el secretario, el oficial de justicia, el ujier
notificador, el perito, etc...

3. FERIA JUDICIAL: La feria judicial se halla legislada en los Arts. 362 y


363 del Código de Organización Judicial, que disponen: «Se establece el mes de
enero como feria judicial (Art. 362 COJ). La Corte Suprema de Justicia
determinará la forma en que debe atenderse durante la feria el despacho de los
asuntos urgentes, según las leyes de procedimientos. La feria no regirá para los
jueces de Paz y de Instrucción Criminal» (Art. 363 CO».
La habilitación de la feria tiene carácter excepcional y se la decreta con el
fin de evitar la frustración de un derecho o que se produzcan perjuicios
Irreparables o para el cumplimiento de medidas ya ordenadas.
Las Acordadas s/ n de fecha 26 de Diciembre de 1930, No. 1 del 6 de
enero de 1940; No. 23 del 26 de Diciembre de 1940 y 21 del 30 de Diciembre de
1942, se refieren a los asuntos que pueden tramitarse durante la feria judicial.

4. EFECTO: La norma impone la sanción de nulidad a los actos procesales


que no se practiquen en horas y días hábiles.
5. HABILITACION DE HORAS Y DÍAS INHÁBILES: El Código de
Organización Judicial en el Art. 196, 2o. p. dispone «Los jueces podrán habilitar
días feriados y horas inhábiles cuan do los asuntos de su competencia así lo
requieran».
Esta disposición constituye un complemento del Artículo sub examine y
tiene por objeto permitir que se practique una diligencia urgente a fin de evitar
que se frustre un derecho o se ocasione un perjuicio.
La habilitación requiere que el juez o la parte acrediten la existencia de
justa causa y peligro de producirse un perjuicio. La habilitación se otorga
exclusivamente para el caso particular de que se trata.
Cuando se produce la suspensión del plazo para alegar los jueces podrán
habilitar días y horas inhábiles para la recepción oportuna de la prueba (Art. 268
CPC).
En el juicio de Amparo durante su substanciación y en la ejecución de la
sentencia que se vaya a dictar quedarán habilitados días y horas inhábiles por
imperio de la ley (Art. 585, ler. p. CPC).

ARt 120.- HABILITACIÓN TÁCITA. La diligencia iniciada en día y hora


hábil, podrá llevarse hasta su fin en horas inhábiles sin necesidad de que se
decrete la habilitación. Si no pudiere terminarse en el día, continuará en el
siguiente hábil, a la hora que en el mismo acto establezca el juez o tribunal.

Antec.: CNC 110.- PM 120.-


Conc.: CPC 109; 147; 153; 335; 585; 686, inc. h).- COJ 196, 2o. p.

1. OBJETO: La disposición se funda en el Principio de economía procesal


y tiene por objeto la agilización del proceso y evitar los perjuicios que pudieran
causar la interrupción, permitien-
do, de este modo, mediante la habilitación tácita, que concluya la diligencia que
no pudo el día inicialmente fijado en forma automática, es decir, sin necesidad de
pedido, substanciación, ni resolución. Se debe labrar acta con constancia del
estado de la diligencia y la fijación del día y hora habilitados para su
prosecución, notificándose en el mismo acto a las partes intenivinientes.
El precepto constituye un complemento de lo dispuesto en los Arts. 109
del CPC y 196, 2o. p. del COJ.

2. ALCANCE: La habilitación tácita de las horas inhábiles debe referirse y


limitarse a la diligencia concreta de que se trate, v.g.: una diligencia de embargo
iniciada en hora hábil puede proseguir hasta su conclusión en hora inhábil.

SECCION II

DE LA NULIDAD DE LOS ACTOS PROCESALES

ARt 111.- PROCEDENCIA DE LA NULIDAD. Ningún acto del proceso


será declarado nulo si la nulidad no está conminada por la ley. Podrá, no
obstante, pronunciarse la nulidad, si el acto carece de un requisito formal o
material indispensable. Si el acto ha alcanzado su fin, aunque fuere irregular, no
procederá su anulación.

Antec.: CNC 111.- PM 121.- CPCC 238.


Conc.: CPC 109, la. p; 112 al 117; 138; 144; 156, 2a. p-; 193; 563.-CC 27;
355 al 371; 377; 378.- CPP 165 al 171.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia
Electoral 45.-
1. CONCEPTO: La nulidad es la sanción por la cual la ley priva a un acto
jurídico de sus efectos normales cuando carece de un requisito formal o material
indispensable para su validez.
La función específica de la nulidad no es asegurar el cumplimiento de las
formas, sino de los fines asignados a éstas por el legislador.
Las nulidades procesales se producen por carecer el acto de los requisitos
formales Indispensables o por falta de elementos esenciales que le configuran y
hacen imposible que cumpla su objeto o fin.

2. FINALIDAD: La finalidad de las nulidades procesales es asegurar la


garantía constitucional de la defensa en juicio.
Como expresa ALSINA «Donde hay indefensión hay nulidad, si no hay
indefensión no hay nulidad».

3. CARÁCTER: En materia procesal no son aplicables las disposiciones


del Código Civil, en razón de que en el proceso los actos afectados de nulidad
pueden ser convalidados por el consentimiento expreso o tácito de las partes.
La declaración de nulidad no procede si la parte interesada consintió en
forma expresa o tácita el acto irregular, en razón del carácter relativo que
revisten las nulidades procesales.

4. ALCANCE Dice PODETTI, los vicios de los actos procesales, sea en


cuanto a la capacidad, legitimación y voluntad de los sujetos, sea a su licitud, sea
a las formas indispensables prescriptas por la ley y al tiempo de su
cumplimiento, pueden originar la nulidad del acto.

5. PRINCIPIO DE LEGALIDAD: Llamado también de especificidad,


según el cual no hay nulidad sin ley específica que la establezca. Proviene del
derecho francés, de allí que se dice: «Pas de nullité sans texte» (no existe nulidad
sin texto legal).
Siendo así, no son admisibles nulidades por analogía o extensión,
debiendo aplicarse a los casos que sean estrictamente indispensables.

6. PRINCIPIO DE FINALIDAD: El cual se sobrepone al mencionado


precedentemente, en su virtud no existe nulidad por la nulidad misma, vale decir
en el sólo beneficio de la ley.
El Articulo sub examine incorpora al Código, en cuanto al régimen de la
nulidad de los actos procesales, el Principio de finalidad o finalista por cuya
virtud las formas procesales no tienen un fin en sí mismas. Su razón de ser
consiste en asegurar a los litigantes la libre defensa de sus derechos y una
sentencia justa.
La misión de la nulidad no consiste en asegurar la observancia de las
formas procesales, las cuales no tienen un fin en sí mismas, sino asegurar el
cumplimiento de los fines a ellas confiados por la ley. Las formas constituyen el
medio o instrumento de que el legislador se vale para hacer electiva la garantía
de la defensa en juicio. En los casos en que esa garantía aparezca violada la nu-
lidad debe ser declarada, aunque se carezca de texto expreso de la ley.
En materia de nulidades procesales campea el Principio de la
instrumentalidad de las formas, en virtud del cual la posibilidad de la invalidez
de los actos del proceso debe juzgarse teniendo en cuenta, en primer lugar, la
finalidad que en cada caso concreto el acto esta destinado a lograr, de manera
que el mismo, aunque irregular, no será nulo si ha cumplido su objeto, su fin.

7. PRINCIPIO DE TRASCENDENCIA: Para que el pedido de nulidad sea


procedente al solicitarse su declaración deberá expresarse el perjuicio sufrido y
el interés personal de la parte en obtener su declaración.
Según la expresión francesa «Pas de nullité san grief» (no hay nulidad sin
perjuicio), no pueden sancionarse con la nulidad los actos que aunque irregulares
porque se han apartado de lo que la ley manda en relación a los mismos, no han
producido un real y
concreto perjuicio a quien la invoca. La declaraci6n de la nulidad, en estas
condiciones, carecería de utilidad, en razón de que las nulidades procesales no
tienen por finalidad satisfacer meros aspectos formales, sino reparar los
perjuicios efectivos surgidos del acto irregular.
Véase el comentario al Art. 112 del CPC numeral 3.

8. NULIDADES IMPLICITAS; Son las que provienen de la violación de


normas prohibitivas, lo cual trae aparejada la posibilidad de declarar la nulidad
del respectivo acto (nulidad virtual), v.g.: normas legales imperativas que
contienen expresiones tales como “en ningún caso”, “es inadmisible”, “no será
permitido", etc.
Cabe advertir que esta regla se halla atenuada por la vigencia de los
Principios finalista y de trascendencia.

9. CLASIFICACION DE LAS NULIDADES PROCESALES:


En nuestro derecho vigente las nulidades procesales pueden clasificarse del
siguiente modo:
9.1. Actos inexistentes: El acto es inexistente cuando carece de un
elemento constitutivo, esencial para su configuración jurídica, exista o no
perjuicio para las partes.
Es, en cierto modo, el problema del “ser o no ser” del acto. No se refiere a
su eficacia sino a su vida misma. Una sentencia dictada por una persona que no
es juez no es una sentencia sino una “no sentencia”. No es un acto, sino un
simple hecho, expresa COUTURE.
Un proceso promovido por una persona imaginaria (que no exista) es un
“no proceso”. En el supuesto de la sentencia, la misma será nula si quien la dicta
carece de competencia para esa causa; será inexistente si quien la pronuncia
carece de poder jurisdiccional. Véase el comentario del Art. 144 del CPC
numeral 2.
Los actos inexistentes:
a) No pueden ser convalidados.
b) Requieren declaración judicial, porque la inexistencia no excluye la
realidad del acto. La inexistencia no es física sino jurídica.
92. Nulidades insanables o absolutas: Cuando existe una norma expresa
que consagra la nulidad absoluta. v.g.: Arts. 248 CN y 116 CPP. Se hallan
previstas por el legislador -dice COUTURE atendiendo a las exigencias políticas
y sociales de una situación determinada.
De manera similar a los actos inexistentes, las nulidades insanables no
pueden ser confirmadas pero, no obstante, requieren declaración judicial.
9.3. Nulidades esenciales o principales; Son las que afectan el derecho de
defensa en juicio.
a) Pueden declararse de oficio o a petición de parte.
b) Pueden ser convalidadas expresa o tácitamente.
c) Se presume el perjuicio.
9.4. Nulidades secundarias, Son las que privan a las partes de una facultad
procesal.
a) Sólo son declarables a petición de parte.
b) Sólo proceden cuando exista interés y se acredite el perjuicio.
c) Son siempre convalidables.

ART. 112.- PRUNUNCIAMIENTO DE LA NULIDAD. La nulidad sólo


será declarada a instancia de la parte perjudicada por el acto viciado, si no
contribuyó a éste, salvo los casos en que la Ley establezca la nulidad de oficio.

Antec.: CNC 112.- PM 122.


Conc.: CN l6.- CPC 40; 111: 113 al 117; 193; 563.- CC 298, 1a. p.- Ley
154/69 de Quiebras 202.

1. PRINCIPIO DE PROTECCION: En virtud de este Principio que se


funda en el de moralidad, la nulidad sólo será declara-
da a petición de la parte perjudicada por el acto viciado, sino contribuyó a éste.
En el proceso existe la necesidad de obtener actos válidos y firmes, dice
COUTURE.
La declaración de la nulidad debe ser la «ultima ratio» a la que debe
recurrirse cuando no exista modo de subsanarla, porque debe tratarse de proteger
la validez del acto en razón de que toda declaración de nulidad es, como regla,
disvaliosa.

2. CONSECUENCIAS: La vigencia del Principio de protección produce


las siguientes consecuencias:
2.1. No puede impugnarse por nulidad si no existe un interés legítimo que
reclame protección.
22. No puede ampararse en la nulidad el que ha contribuido al acto nulo
sabiendo o debiendo saber el vicio que lo invalidaba, por la aplicación de la regla
"nemo auditur turpitudinem suam allegans" (nadie escucha a quien alega su
propia torpeza).
2.3. De acuerdo con los Principios de buena fe y lealtad que presiden el
proceso el que realizó un acto nulo no puede tener el beneficio de aceptarlo si le
favorece o negarlo si le es desfavorable.
2.4. Las nulidades procesales deben interpretarse y aplicarse en forma
restrictiva, en base al Principio de conservación.
2.5. Sólo pueden invocar la nulidad constituida en protección de los
incapaces éstos o sus representantes legales, de conformidad con el Art. 298, la.
p. del C. Civil, que dice: «La incapacidad de una de las partes no puede ser
invocada en provecho propio por la parte capaz».
2.6. Necesidad de declaración judicial: pan que un acto procesal sea
considerado nulo debe existir una resolución judicial que así lo declare.

3. PROCEDENCIA: El interesado en la declaración de nulidad deberá


demostrar (Principio de trascendencia):
3.1. El perjuicio que ha sufrido, el cual debe ser cierto, concreto e
irreparable.
3.2. El interés jurídico que procura subsanar con la declaración de la
nulidad, indicando las facultades, defensas o pruebas de las que se le habría
privado.
Véase comentario al Art. 111 del CPC numeral 7.

4. DECLARACION DE OFICIO: La nulidad que puede ser declarada de


oficio por el juez o tribunal es la que viola las garantías procesales contenidas en
la Constitución en el Art. 16 que dice; "La defensa en juicio de las personas y de
sus derechos es inviolable. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por
tribunales competentes independientes e imparciales".
En cualquier supuesto in que se viole la garantía constitucional de la
defensa en juicio haya o no sanción expresa de nulidad - el juez debe declararla.
La indefensión es la máxima nulidad que puede darse en un proceso. (Véase
comentario al Art. 113 del CPC).

ART. 113 NULIDADES DECLARABLES DE OFICIO. La nulidad será


declarada de oficio cuando el vicio impida ant pueda dictarse validamente
sentencia definitiva, y en los demás casos en que la ley lo prescriba.

Antec.: CNC 113.- PM 122, 2o. p..


Conc.: CN 16; 248, ler. y 2o. p.; 256, 2o. p..- CPC 15, incs. b), c), d) y e);
40, in fine; 109, la. p.; 111; 112; 114 al 117; 133, 2a. p.; 144, 1a. p; 156, 2a. p.;
420; 563.- CC 359; 384.- Ley 154/69 de Quiebras 202.

1. DECLARACION DE OFICIO: La norma establece los su-puntos en


que la nulidad podrá ser declarada de olido; es decir, sin necesidad de que se
produzca petición de parte.
Las formas del proceso son el medio que utiliza d legislador para hacer
efectiva la garantía de la defensa en juicio; consecuen-
temente, cuando ésa garantía es violada debe declararse la nulidad aunque se
carezca de un texto letal expreso.

2. PRINCIPIO DE LA DEFENSA EN JUICIO. OTROS CASOS EN QUE


NO PODRÁ DARSE SENTENCIA VALIDA:
2.1. La nulidad de oficio, en primer lugar, habrá de declarar-se cuando el
vicio impida que pueda dictarse validamente sentencia definitiva, lo que se dará
cuando se viole el Art. 16 de la Constitución, que dispone: «La defensa en juicio
de las personas y de sus derechos es inviolable. Toda persona tiene derecho a ser
juzgada por tribunales competentes, independientes e imparciales».
La norma constitucional consagra el Principio de la defensa en juicio de
los derechos de las personas, la cual debe darse en el marco de un «debido
proceso» (due process of law), siendo su violación la máxima nulidad posible, la
cual debe ser declarada de oficio por los jueces o tribunales al tener
conocimiento de ello por cualquier motivo o razón.
El C. Civil en el Art. 359, estatuye: «Cuando el acto es nulo, su nulidad
debe ser declarada de oficio por el juez, si aparece manifiesta en el acto o ha sido
comprobada en juicio. El Ministerio Público y todos los interesados tendrán
derecho para alegarla. Cuando el acto es anulable, no podrá procederse sino a
instancias de las personas designadas por la ley».
2.2. Tampoco podrá dictarse una sentencia válida: Cuando se violan las
normas referentes a la competencia, si con ello se compromete la organización
del Poder Judicial (v.g.: sentencia dictada por juez recusado); o, se altera el
Principio constitucional de la jurisdicción (v.g.: sentencias dictadas por quién
carece de jurisdicción, Arts. 247, 2o. p. y 248, ler. p. CN); o, en general, cuando
el juez constate defectos en la constitución de la relaci6n procesal.

3. NULIDAD EXPRESA: El in fine de la norma procesal hace relaci6n a


los casos en que la ley expresamente prescribe la nulidad, v.g.: sentencia dictada
sin fundar (Art. 15. inc. b) CPC) o no resuelta conforme a la ley o la
Constitución (Art. 15, inc. c) CPC y 256, 2o. p. CN); actos procesales llevados a
cabo en días y horas
inhábiles (Art. 109, la. p. CPC); notificación realizada en contravención a las
normas legales (Art. 144, la. p. CPC); resoluciones judiciales que carecen de
requisitos esenciales (Art. 156, 2a. p. CPC); eximición de costas al litigante
vencido sin expresar las razones en que se funda (Art. 193 CPC); declaración de
oficio de la inconstitucionalidad de las resoluciones judiciales por la Corte
Suprema de Justicia (Art. 563 CPC); etc...

4. PRINCIPIO DE CONVALIDACION O SUBSANACIÓN:


Lo dicho, sin embargo, es sin perjuicio del Principio de convalidación, en razón
de que en el proceso no existen nulidades absolutas y por ende todas son
susceptibles de convalidación, salvo las denominadas nulidades insanables
previstas por el legislador «atendiendo a las exigencias políticas y sociales de
una situación determinada» (COUTURE) (Véase comentario al Art. 114 del
CPC, numeral2).

5. INTERVENCION DEL MINISTERIO PUBLICO: La falta de


intervención del representante del Ministerio Público no produce la nulidad de
oficio del proceso, la misma sólo puede decretarse a su pedido y es convalidable
(Art. 40, in fine CPC).

ART.114.- SUBSANACIÓN DE LA NULIDAD. Las nulidades quedan


subsanadas:

a) por haber cumplido el acto su finalidad, respecto de la parte que pueda


invocarla;

b) por confirmación expresa o tácita del respectivo litigante, sin perjuicio


de lo establecido en el artículo anterior. Se entenderá que media confirmación
tácita cuando no se promueve incidente de nulidad dentro de los cinco días
subsiguiente al conocimiento del acto viciado: y.

c) por la cosa juzgada.


Antec.: CNC 114.- PM 123.- CPCC 241.-
Conc.: CN 248, ler. Y 2o. p.- CPC 15, 2o. p.; 103; 111 al 113; 117; 191;
313; 409.- CC 366 al 371.-

1. PRINCIPIO FINALISTA (inc. a)): En materia procesal civil rige este


Principio, en virtud del cual no corresponde la declaraci6n de nulidad del acto -
aunque fuere irregular - si el mismo a servido para alcanzar el fin propuesto por
la ley. Véase el comentario al Art. 111 del CPCP, numeral 6.

2. PRINCIPIO DE CONVALIDACION (inc. b)): En virtud de este


Principio las nulidades procesales se subsanan por el consentimiento expreso o
tácito, en razón de que no existen nulidades absolutas, siendo todas relativas.
La confirmaci6n del acto procesal nulo puede darse en forma expresa o
tácita. El incidente de nulidad es la vía procesal idónea para impugnar los vicios
de las actuaciones procesales, el cual debe deducirse dentro de los cinco días
subsiguientes al conocimiento del acto viciado, no haciéndolo así la Irregularidad
del acto queda cubierta por el consentimiento tácito de la parte. La nulidad, en-
tonces, quedará convalidada porque vencido el plazo de impugnación entrará a
operar el Principio de preclusión procesal, que impide retrogradar el proceso.
No obstante la vigencia, en general, del Principio de convalidación de los
actos procesales nulos, el mismo cede ante la existencia de una norma
legislativa expresa que consagre la nulidad absoluta.
El Art. 248 de la Constitución consagra un supuesto de nulidad
"insanable", vale decir absoluta, que tiene como consecuencia que la cosa
juzgada carezca de virtualidad suficiente para subsanarla. Los dos primeros
párrafos de la norma constitucional preceptúan: «Queda garantizada la
independencia del Poder Judicial Sólo el puede conocer y decidir en actos de
carácter contencioso. En ningún caso los miembros de los otros poderes, ni
funcionarios podrán arrogarse atribuciones judiciales que no es-
tén expresamente establecidas en esta Constitución, ni revivir procesos
fenecidos, ni paralizar los existentes, ni intervenir de cualquier modo en los
juicios. Actos de esta naturaleza conllevan nulidad insanable».
Otro tanto puede decirse en los casos de ausencia de presupuestos
procesales, como la capacidad de las partes o cuando esta referida a los actos
procesales inexistentes. COUTURE dice: «La inexistencia del acto procesal
plantea un problema anterior a toda consideraci6n de validez del mismo. Es, en
cierto modo, el problema del «ser o no ser» del acto. No se refiere a la eficacia,
sino a su vida misma. No es posible a su respecto hablar de «desviación», ya que
se trata de algo que ni siquiera Ita tenido la aptitud para estar en el camino. Una
sentencia dictada por quien no es juez no es una sentencia, sino una «no
sentencia» (Nichturteil). No es un acto sino un simple hecho».
CARNELUTTI por su parte dice: «Si nulidad equivale a ineficacia,
difiere en cambio de inexistencia, que no se refiere a los efectos jurídicos, sino al
acto mismo; inexistencia, expresa no el acto que no produce efectos, sino un no
acto, o sea negación del acto». Luego agrega: «es nulo, el acto que no produce
efectos jurídicos, pero que en ciertas condiciones podría producirlos; es inexis-
tente un acto, cuando no puede producir efectos en ningún caso».
En el caso de la sentencia será nula o inexistente dependiendo: en el
primer caso, si quien la dicta no tiene competencia para esa causa; en el segundo,
si quien la pronuncia carece de poder jurisdiccional. Véanse los comentarios a
los Arts. 111 del CPC numeral 8 y 113 del CPC numeral 4.

3. COSA JUZGADA (inc. c)): Los actos jurídicos, en general, son


susceptibles de revocación o de modificaci6n cuando no responden a los fines
que se tuvieron en cuenta al formularlos. Así un contrato se rescinde y se
sustituye por otro; una ley se deroga y se dicta otra. Pero este pensamiento no
puede ser aplicado en materia de sentencias, en razón de que su peculiar
naturaleza se halla prevista para darle certeza y estabilidad a las relaciones
jurídicas (COUTURE).
Conviene -señala el autor mencionado- que las sentencias sean justas. Pero
al lado de la necesidad de justicia aparece la necesidad de firmeza. La necesidad
de firmeza exige que se declare de una vez por todas cual es la justicia, o sea
cual es el derecho que el Estado reconoce. Las sentencias deben ser justas, pero
una forma de injusticia consiste en que se invierta la vida entera para llegar a la
sentencia definitiva.
Por razones de política procesal el Código otorga a la cosa juzgada el
efecto de subsanar cualquier nulidad procesal. Debe, sin embargo, tenerse en
cuenta que en caso de indefensión absoluta la cosa juzgada no produce el efecto
señalado permitiéndose su posterior cuestionamiento (véase comentario al Art.
117 del CPC numeral 1). Lo mismo, cuando se trata de la nulidad insanable pre-
venida en el Art. 248 de la Constitución.
En otro orden, pero vinculado a la cosa juzgada, véase el comentario al
Art. 409 del CPC que legisla la acción autónoma de nulidad.

4. PRECLUSION: El consentimiento de la providencia que llama autos


para sentencia tiene la virtualidad de convalidar los vicios procesales anteriores
que se pudieron producir en el proceso, precluyendo el derecho del interesado
para impugnarlos.

ARt 115.- EXTENSIÓN DE LA NULIDAD. La nulidad de un acto no


importa la de los actos precedentes. Tampoco la de aquellos posteriores que no
dependen de él ni son su consecuencia.

La nulidad de una parte del acto no afecta a las otras que son independientes
de aquella parte.

Antec.: CNC 115.- PM 124.-


Conc.: CPC 111 al 114; 116; 117.-CC 356; 361; 365.-
1. EFECTO DE LA DECLARACION DE NULIDAD: El efecto de la
declaración de nulidad de un acto procesal es privarle de su eficacia jurídica para
el objeto que perseguía, teniéndolo por no realizado. Siendo así, la nulidad
consiste en la sanción establecida en la ley en virtud de la cual se priva a un acto
de sus efectos.
El Código Civil, en relación al alcance de la nulidad pronunciada por los
jueces, dispone que vuelve las cosas al mismo original estado en que se hallaban
antes del acto anulado, e impone a las partes la obligación de restituirse
mutuamente todo lo que hubieren recibido en virtud de él, como si nunca hubiere
existido, salvo las excepciones establecidas en este Código, expresa el Art. 361
del citado cuerpo legal.

2. ACTOS PROCESALES ANTERIORES, POSTERIORES E


INDEPENDIENTES: El proceso se halla constituido por una serie de actos
vinculados entre sí y, también, de algunos independientes. Siendo así, conviene
distinguir, a los efectos del Artículo sub examine los actos anteriores, posteriores
y los independientes y determinar los efectos que sobre los mismos produce la
declaración de nulidad.
2.1. Actos procesales anteriores o independientes del acto anulado: En
primer lugar resulta lógico que la nulidad de un acto no alcance a los actos
procesales anteriores al mismo ni, de igual modo, a los que son independientes
del anulado en razón de no ser consecuencia de él y de tener existencia propia,
v.g.: la nulidad de una audiencia de prueba no afecta a las otras audiencias.
2.2. Actos procesales posteriores al acto anulado: De acuerdo con la regla
«quod nullum est nullum producit effectum» la nulidad del acto procesal produce
sus efectos y alcanza a todos aquellos actos posteriores o sucesivos al acto
anulado que no sean independientes del declarado nulo. Véase el comentario al
Art. 117 del CPC, numeral 3.

3. ACTO TOTAL O PARCIALMENTE NULO: La nulidad del acto


puede ser total o parcial. Si fuera sólo de parte del acto, no afectará a las demás
partes que sean independientes.
4. RESOLUCIONES POSTERIORES AL ACTO ANULADO:
Dispone el Art. 117, 2a. p. del CPC que cuando las actuaciones fuesen declaradas
nulas, quedarán invalidadas las resoluciones que sean su consecuencia. Anulado
un acto del procedimiento, es como si se produjera la rotura de una cadena,
quedan sin efecto los actos posteriores. Véase el comentario al Art. 117 del CPC
numeral 3.

ART. 116.- RENOVACIÓN DE LOS ACTOS ANULADOS,


El juez que pronuncia la nulidad deberá disponer, cuando sea posible la
renovación de los actos a los cuales alcanza la nulidad, ordenando las medidas
necesarias para el efecto.

Antec.: CNC 116.- PM 125.


Conc.: CPC 18; 103; 115.-

1. FACULTAD JUDICIAL La nulidad es una sanción grave en cuya virtud


se priva de eficacia a los actos realizados con violación o apartamiento de las
formas o requisitos señalados en la ley para su validez.
Por ser la nulidad disvaliosa, es preferible no declararla. (Principio de
conservación de los actos procesales), pero si se tuvo que llegar a ello deberá
como lo hace la norma otorgarse al juez facultad para que, en determinadas
circunstancias y de ser ello posible, ordene la renovación del acto nulo. Es lo que
CHIOVENDA denomina “remedio de la (rectificación) renovación”, v.g.: hacer
que se reitere, conforme a las formalidades procesales, la notificación anulada.
La disposición se funda en el Principio de economía procesal y es aplicable
siempre que con ello no se violen los superiores Principios de la defensa en juicio
y de la igualdad de las partes en el proceso. Su correcta aplicación quedará
librada al prudente arbitrio judicial.
2. RENOVACION Y PRECLUSION: La renovación del acto declarado
nulo no será posible cuando ha transcurrido el plazo perentorio que se tenía para
hacerlo. Como señala PODETTI, cuando al declararse la nulidad se haya operado
la preclusión por haber expirado el plazo para ejercer dicha facultad, como sería
el supuesto de la declaración de nulidad de un medio de prueba que se produjo
por su ofrecimiento extemporáneo, consecuentemente el acto no podrá repetirse.

ARt 117.- MEDIOS DE IMPUGNACIÓN. La nulidad de los actos


procesales podrá pedirse ponía de incidente o de recurso, según se trate de vicios
en las actuaciones o en las resoluciones, El incidente se deducirá en la instancia
donde el vicio se hubiere producido.

Cuando las actuaciones fueren declaradas nulas, quedaran también


invalidadas las resoluciones que sean su consecuencia.

Antec.: CNC 117.- PM 126.- CPCC 241.-


Conc.: CN 132; 260, inc. 2).- CPC 15, 2o. p.; 111 al 116; 180 al 191; 313;
404 al 409; 463; 556.

1. INCIDENTE: El incidente es la vía idónea para impugnar las


irregularidades en las actuaciones. Esta regla se repite en el Art. 313 del CPC,
que dice: «La impugnación de actuaciones judiciales, integrante de los autos., se
hará por la vía del incidente de nulidad».
1.1. Reparación de la nulidad en la instancia en que se produjera El
incidente (Arts. 180 al 191 del CPC) de nulidad -como quiere la norma- deberá
ser deducido en la instancia donde el vi-do se ha producido, en raz6n de que la
providencia de “autos para sentencia> una vez firme produce el efecto de
convalidar las even-
tuales nulidades procesales anteriores a su pronunciamiento. Véase el comentario
al Art. 114 del CPC numeral 4.
El incidente de nulidad deberá ser promovido dentro de los cinco días
subsiguientes al conocimiento del acto viciado (Art. 114, inc. b) 2a. p. CPC).
1.2. Caso en que se haya dictado sentencia: Después de haber recaído
sentencia en el juicio, en primera o segunda instancia, cualquiera sea la
naturaleza del mismo (ordinario, sumario, especial) es procesalmente admisible
el incidente de nulidad de actuaciones cuando el vicio es tal que ha impedido la
defensa en juicio, porque, en tal caso, la preclusión o la cosa juzgada sólo son
aparentes.

2. RECURSO: El recurso de nulidad es la vía procesal hábil cuando se


trata de vicios de las resoluciones. Deberá interponerse ante el juez que dicté la
resolución irregular y fundarse por ante el superior (Arts. 404 al 408 CPC).
El plazo para su interposición será de cinco días para la sentencia definitiva
y de tres días para las otras resoluciones (Art. 405, in fine y 39ó CPC).

3. INVALIDACION DE LAS RESOLUCIONES POSTERIORES AL


ACTO ANULADO: El segundo párrafo de la norma sub examine consagra una
regla procesal de indudable utilidad, que viene a ser consecuencia del Principio
de economía procesal y de la regla «quod nullum est nullum producit effectum>,
en cuya virtud declarada la nulidad de las actuaciones, quedan invalidadas
también las resoluciones que sean su consecuencia.
La dinámica del proceso trae consigo la propagación de la nulidad,
denominada «nulidad en cascada», la que se halla regida por las siguientes
reglas:
a) Que el acto sea posterior y no anterior, porque la nulidad produce sus
efectos hacia adelante, no hacia atrás.
b) Que el acto posterior sea dependiente del que se anuló y no
independiente de este.
Con esta disposición, de indudable practicismo, se evitará la aberrante
práctica, mucho tiempo vigente en nuestros tribunales, de exigir que, al mismo
tiempo de deducir el incidente de nulidad, se interpongan los recursos de nulidad
contra las resoluciones posteriores a la actuación impugnada ya que de lo
contrario según dicha teoría - ellas quedarían firmes.

4.OTRAS VIAS DE IMPUGNACION DE LAS NULIDA


DES: Otros medios de impugnación de las nulidades procesales son:
4.1. La excepción: La excepción de incompetencia (Art. 224, inc. a) CPC),
por medio de la cual se logra que el juez se declare incompetente en el caso
concreto de que se trata, y la excepción de falta de personería (Art. 224, inc. b)
CPC), en el demandante, en el demandado o sus representantes, por carecer de
capacidad civil para estar juicio o de representación suficiente, constituyen me-
dios idóneos para hacer valer la nulidad del procedimiento.
En el juicio ejecutivo, la excepción de nulidad (Art. 463 CPC), tiene por
objeto impugnar la validez de los actos procesales anteriores a la citación para
oponer excepciones.
4.2. La acción autónoma de nulidad (Véase comentario al Art. 409 CPC).
4.3. La inconstitucionalidad (Arts. 132; 260, inc. 2), CN). Referida
precisamente al supuesto legislado en el Art. 556 CPC a cuyo comentario me
remito.
CAPITULO II

DE LOS EXPEDIENTES

ARt 118.- RETIRO DE EXPEDIENTES. Los expedientes permanecerán


en secretaría a disposición de las partes y únicamente podrán ser retirados bajo la
responsabilidad de los representantes del Ministerio Público, abogados
patrocinantes, apoderados, peritos o escribanos, cuyos domicilios deberán
consignarse en el libro de recibo respectivo, en los casos siguientes:

a) para alegar de bien probado y fundar y contestar recursos de apelación y


nulidad;

b) para practicar liquidaciones y pericias, partición de bienes sucesorios,


operaciones de contabilidad, mensura y deslinde, división de bienes comunes,
cotejo de documentos y redacción de escrituras pública; y

c) cuando el juez o tribunal lo dispusiere por resolución fundada.

En los casos previstos en los dos últimos incisos, el juez fijará el plazo, que
deberá constar en el recibo, dentro del cual deberá ser devuelto el expediente.

Antec.: CNC 118.- PM 127.- CPCC 27 al 29.-


Conc.: CPC 119; 120; 132; 309; 343; 379, 2° y 3er. p.; 395; 404; 656; 669;
680; 765; 766.- COJ 186; 187.- Acordada N° 9 de fecha 28 de Diciembre de
1934.
1. CONCEPTO: Se entiende por expediente el legajo de actuaciones o
piezas escritas que registran los actos procesales realizados en un juicio,
ordenadas cronológicamente y foliadas en forma de libro y provistas de una
carátula destinada a su individualización.
Se usa en el lenguaje forense el vocablo expediente como sin6nimo de
proceso, juicio, litigio.
Los actos del proceso quedan documentados en el expediente: escritos de
las partes, resoluciones del juez, actuaciones de los auxiliares, terceros y
secretarios, todo en un sólo cuerpo, que puede tener varios tomos de acuerdo a la
cantidad de fojas, debiendo tener foliatura seguida.

2. CUSTODIA: Su custodia y responsabilidad corresponde al secretario, de


acuerdo con el Art. 186, inc. k) del COJ, que dispone «Los secretarios son los
jefes de sus respectivas oficinas y tienen las siguientes obligaciones:..... ... k)
custodiar el sello de los Juzgados y Tribunales, así como los documentos y
expedientes que tuvieren a su cargo siendo responsables de su pérdida, uso
indebido, mutilación o deterioro».

3. LIBRE ACCESO A LOS EXPEDIENTES: El libre acceso al expediente


es un derecho que le corresponde no sólo a las partes sino a cualquier persona,
porque ello interesa a la buena marcha de la justicia y porque el juicio no es
secreto sino público.
Siendo así, los ciudadanos deben poder acceder a las actuaciones de un
proceso siempre que se realice en la secretaria y en presencia del funcionario
judicial responsable. En un proceso casi totalmente escrito como es el nuestro, es
una manera de que el pueblo pueda controlar la actuación de sus jueces

4. RETIRO DE LOS EXPEDIENTES: El retiro de los expedientes, en


algunos casos, y su exhibición, en todos los casos, resulta imprescindible para el
ejercido de la defensa en juicio.
La disposición regla los casos en que los expedientes pueden ser retirados
de la secretaria del juzgado o tribunal donde se hallan en custodia. Esos casos son
los siguientes:
4.1. Para alegan A tuyo efecto, una vez agregados los cuadernos de prueba
al expediente el secretario entregará el expediente a los letrados, por su orden y
por el plazo de seis días a cada uno, sin necesidad de petición escrita y bajo su
responsabilidad, para que presenten, si lo creyeren conveniente, un escrito
alegando sobre el mérito de la prueba.
El sólo transcurso del tiempo sin que la parte que retiró el expediente lo
haya devuelto, le hará perder el derecho de alegar sin necesidad de intimación,
porque se trata de un plazo perentorio e individual y una carga (imperativo de su
propio interés) cuyo incumplimiento en tiempo y forma trae aparejada, como
consecuencia en forma automática, -en este caso- la pérdida del derecho.
4.2. Para fundar y contestar recursos: Las mismas considera-dones
expresadas precedentemente son de entera aplicación en el segundo supuesto del
inc. a) de la norma, referido a la facultad de la parte de retirar el expediente
cuando se trata de fundar y contestar los recursos de apelación y nulidad.
4.3. Para realizar ciertos actos procesales: Cuando la producción de ciertos
actos procesales que por razones de complejidad, u otros motivos valederos,
justifiquen que sean retirados de la secretaria.
4.4. Por orden judicial: Los jueces o tribunales, cuando a su criterio pueda
corresponder por otros motivos o razones, están facultados para ordenar, por
resolución fundada, la entrega en préstamo de los expedientes.

5. PLAZO PARA LA DEVOLUCION: En todos los casos en que la ley no


tenga previsto un plazo determinado, el juez deberá fijar el plazo de devolución,
de acuerdo con La importancia y complejidad de la diligencia.
6. RECIBO: La entrega del expediente en préstamo debe hacerse bajo
recibo extendido en el libro correspondiente, donde deberá consta: la fecha del
retiro; datos personales del que retira (nombre y apellido, profesión, domicilio y
número de cédula de identidad); individualización del expediente (carátula,
juzgado o tribunal, secretaría, número de fojas) y firma de la persona autorizada
por la ley para efectuar el retiro.

7. ACORDADA Nº 9 DEL 28.12.34: Acerca de las normas que deben


observar los actuarios en la formación de los expedientes y en la tramitación de
los mismos, consúltese la acordad Nº 9 del 28 de Diciembre de 1934.

ART 119.- DEVOLUCIÓN. SI vencido el pino no se devolviere el


expediente, el juez o tribunal deberá intimar su inmediata devolución a quien lo
retuviere, y si ésta no se efectuare, mandará secuestrar el expediente con el
auxilio de la fuerza pública, sin perjuicio de remitir los antecedentes a la justicia
penal.

Antec.: CNC 119.- PM 128.-


Conc.: CPC 118; 120; 133, inc. e); 721.-

1. INTIMACION: El mecanismo de la norma procesal establece el


requisito previó de la intimación a la persona que retiro el expediente a fin de que
proceda a su inmediata devolución. La intimación deberá ser bajo apercibimiento
de que en caso de incumplimiento se ordenará el secuestro del expediente con el
correspondiente auxilio de la fuerza pública y sin perjuicio de remitir los
antecedentes a la justicia penal, a fin de que se investigue si se dieron algunos de
los supuestos tipificados en el Art. 237 del C.
Penal, al que me referí con motivo del comentario al Artículo anterior, o se
cometió algún otro delito.

2. NOTIFICACION: La notificación de la intimación deberá realizarse por


cédula (Art. 133, inc. e) CPC) en el domicilio registrado en el libro de retiro de
expediente que debe coincidir con el domicilio procesal constituido o el real
denunciado, en su caso.

3. SECUESTRO: El secuestro del expediente no devuelto ordenado por el


juez deberá ser diligenciado por un oficial de justicia, comisionado al efecto con
las facultades legales necesarias pan que la diligencia no quede frustrada.

4. INCONDUCTA PROCESAL: Las medidas aludidas deben ser sin


perjuicio de las unciones disciplinarias que correspondan aplicar, en su caso, y,
también, de que el juez analice si con la inconducta procesal dada y de la que
resulte culpable la parte o su representante pueda desencadenar las consecuencias
de las figuras de la mala fe o abuso del derecho en el proceso.

ART. 120.- PROCEDIMIENTO DE RECONSTITUCIÓN.


Comprobada la pérdida de un expediente, el juez ordenará su reconstitución, la
que se efectuará de la siguiente forma:

a) el nuevo expediente se iniciará con la providencia que disponga la


reconstitución;

b) el juez intimará a las partes para que dentro del plazo de cinco días
presenten las copias de los escritos, documentos y diligencias que se encontraren
en su poder. De ellas se dará vista a las partes, por el mismo plazo, a fin de que se
expidan acerca de su autenticidad;
c) el secretario apegará copia de todas las resoluciones correspondientes al
expediente perdido, destruido o desaparecido que obren en los libros del juzgado
o tribunal. El juez ordenará la agregación de copias de los actos y diligencias que
obraren en las oficinas o archivos públicos; y

d) el juez podrá disponer, sin sustanciación ni recurso alguno, las medidas


que consideran necesarias.

Antec.: CNC 120.- PM 129.-


Conc.: CPC 18; 37; 118; 119; 133, inc. e); 235, inc. a); 304; 307, 1er. p.

1. RECONSTITUCION TOTAL O PARCIAL: La reconstitución de un


expediente puede ser
1.1. Total: Cuando afecte a todas las piezas integrantes del expediente.
1.2. Parcial: Cuando sólo afecte a alguna de sus partes, v.g.: incidentes,
cuadernos de prueba, etc...
La reconstitución no requiere la reproducción íntegra de las actuaciones
cumplidas en el expediente perdido, destruido o desaparecido, siendo suficiente
la remisión de los elementos que a juicio del juez sean suficientes para la
tramitación y resolución de la causa.

2. REGLAS: La disposición contempla las reglas para la re-constitución de


los expedientes, las que deben observarse en el supuesto de haberse comprobado
la pérdida de un expediente judicial, la cual se puede producir: por haber
desaparecido de la oficina judicial en la que se hallaba; por no haber sido
devuelto por la persona que lo retiro a pesar de la intimación y el secuestro or-
denados; o, por haberse producido su destrucción por cualquier causa especial,
v.g.: incendio, etc.
2.1. Dictado de una providencia, en virtud de la cual se ordena la
reconstitución del expediente y se disponen las medidas y diligencias necesarias
a tal fin.
La resolución puede ser dictada a pedido de parte o de oficio por el juez
competente de paz, de la justicia letrada o de primera instancia que se hallaba
atendiendo la causa, aunque el expediente perdido, destruido o no devuelto se
encontrare ante la Cámara de Apelación o la Corte Suprema de Justicia.
2.2. La intimación a que alude el inc. b) del Artículo, debe notificarse por
cédula de acuerdo a lo dispuesto en el Art. 133, inc. e) del CPC. En virtud de la
vigencia del Principio de buena fe y lealtad las partes y sus apoderados o
patrocinantes, deben presentar las copias de los escritos, documentos y
diligencias que se hallen en su poder, es decir, tanto de las propias como de las
recibidas en virtud de los traslados.
De las correspondientes presentaciones se deberá dar vista a la contraria,
para que ésta se pueda expedir acerca de la autenticidad de las mismas. Debe
aplicarse, por analogía, lo dispuesto en los Arts. 235, inc. a) 1cr. p. y 3O7 del
CPC, acerca de la carga procesal de impugnar y probar en caso de negarse la
autenticidad de los documentos, entendiéndose que el silencio o las respuestas
evasivas o la negativa meramente general, podrá estimarse por el juez para tener
las copias como auténticas.
2.3. El secretario deberá obtener, de los libros que debe llevar, las copias
de las resoluciones correspondientes al expediente, así como de los oficios,
exhortos y comunicaciones que se hayan cursado. Del mismo modo, el juez
requerirá copias del Archivo de los Tribunales y de otras reparticiones u oficinas
públicas o privadas.
2.4. El último inciso de la norma es complemento de los anteriores,
teniendo el juez facultad para ordenar cualquier otra medida o diligencia que sea
necesaria al fin propuesto, en virtud de sus facultades ordenatorias (Art. 18 CPC).
23. El juez como último acto debe dictar la correspondiente resoluci6n en
la que se deberá tener por producida la reconstitución debiendo a partir de la
misma continuarse el proceso por el trámite habitual. El procedimiento de
reconstitución no configura un nuevo juicio, por ende en el supuesto de que
aparezca el expediente corresponderá estarse a sus constancias.

3. INVESTIGACION JUDICIAL En los supuestos de pérdida,


desaparición, destrucción, falta de devolución u otros similares, el juez, de oficio
o a pedido de parte, debe dictar las medidas y actos necesarios para comprobar o
hacer que se investigue la posibilidad de la comisión de algún delito, sin perjuicio
de las sanciones disciplinarias que puede aplicar y las demás consecuencias de la
conducta indebida o ilícita de las partes, de sus representantes y de los
funcionarios judiciales y auxiliares.

CAPITULO III

DE LA ACUMULACION DE LOS PROCESOS

ART. 121.- PROCEDENCIA. Procederá la acumulación de procesos


cuando hubiere sido admisible la acumulación subjetiva de acciones de
conformidad con lo prescripto en el artículo 101y, en general, siempre que la
sentencia que haya de dictarse en uno de ellos pudiere producir efectos de cosa
juzgada en otro u otros.

Se requerirá además:

a) que los procesos se encuentren en la misma Instancia;


b) que el juez a quien corresponda entender en los procesos acumulados
sea competente por razón de la materia; y

c) que puedan sustanciarse por los mismos trámites. Sin embargo, podrán
acumularse dos o más procesos de ejecución sujetos a distintos trámites, cuando
su acumulación resultare indispensable en razón de concurrir la circunstancia
prevista en la última parte del primer párrafo. En tal caso, el juez determinará el
procedimiento que corresponda imprimir al juicio acumulado, atendiendo a la
mayor amplitud de la defensa.

Antec.: CNC 121.- PM 131.- CPCC 75.-


Conc.: CPC 2; 101; 122 al 127; 566, In fine; 738.

1. CONCEPTO: La acumulación de procesos consiste en reunir dos o


más procesos en trámite, con el objeto de que todos ellos constituyan un sólo
juicio y sean terminados por una sola sentencia.
La acumulación se verifica por la unión material de dos o más expedientes,
que por tener pretensiones conexas, no pueden ser substanciados separadamente
sin correr el grave riesgo de que se dicten sentencias contradictorias o de
cumplimiento imposible.

2. FUNDAMENTO: La institución se funda en las siguientes razones:


2.1. Evitar el dictado de decisiones contradictorias, lo cual constituiría un
«escándalo jurídico».
2.2. La posibilidad de que las sentencias puedan ejecutarse.
2.3. Cumplir con el Principio de economía procesal.

3. PROCEDENCIA: De la disposición examinada surge que la


acumulación de procesos corresponderá cuando:
3.1. Sea admisible la acumulación subjetiva de acciones (pretensiones),
siempre que las mismas sean conexas por el título, por el objeto o por ambos
elementos a la vez (Art. 101 CPC).
32. El actor, titular de diversas pretensiones conexas, no haya hecho uso
frente al demandado de la facultad de realizar la acumulación objetiva de
acciones (pretensiones) (Art. 100 CPC), promoviendo varias demandas
3.3. El demandado en lugar de deducir reconvención en el mismo proceso,
deduce otro juicio con una pretensión conexa a la promovida por el actor contra
él.

4. REQUISITOS: La segunda parte de la norma establece los requisitos


necesarios para que pueda producirse la acumulación de procesos.
4.1. Unidad de instancia: El inc. a) Indica que todos los procesos deben
encontrarse en la misma Instancia, vale decir, pueden acumularse en cualquier
instancia (primera, segunda), pero no será posible si estuvieren en instancias
distintas.
4.2. Unidad de competencia: El Inc. b) declara que la acumulación de
procesos no puede alterar la regla de la competencia en razón de la materia, pues
la misma se funda en consideraciones de orden público, que no pueden ser
soslayadas ni por las partes (aunque exista acuerdo) ni por el juez.
4.3. Unidad de trámites El Inc. c) establece la unidad de trámites corno
condición para la debida substanciación de los procesos acumulados, por obvias
razones de orden procesal.
No obstante, si se trata de procesos de ejecución, sujetos a distintos
trámites y concurriera la circunstancia prevista en la última parte del primer
párrafo del Artículo sub examine, es decir, cuando la sentencia que haya de
dictarse en uno de los procesos sea susceptible de producir efectos de cosa
juzgada en el otro u otros, procederá la acumulación, en cuyo caso el juez
determinará el procedimiento atendiendo a la mayor amplitud de la defensa en
juicio.
ART 122.- REGLAS DE LA ACUMULACIÓN DE PROCESOS. La
acumulación se hará sobre el expediente que estuviere más avanzado, pero
cuando no fuere posible establecerlo o se encontraren en la misma etapa procesal,
se hará sobre el más antiguo. Si los jueces intervinientes en los procesos tuvieren
distintas competencias por razón del monto, la acumulación se hará sobre el de
mayor cuantía.

Antec.: CNC 122.- PM 132.-


Conc.: CPC 121; 123 al 127; 566, 2o. p; 738.

1. PROCESO MAS AVANZADO: La disposición tiene por objeto fijar


cual será el juez que en lo sucesivo será el competente para dictar la sentencia
única.

Al efecto mencionado establece las reglas, basadas en el buen orden


procesal, para obtener la acumulación. La acumulación de procesos en principio
debe producirse sobre el expediente que estuviere más avanzado.

2. PROCESO MÁS ANTIGUO: Excepcionalmente, cuando no pueda


establecerse cual es el proceso más avanzado o se encontraren en la misma etapa
procesal, la acumulación se hará sobre el proceso más antiguo, debiendo
entenderse por tal aquel que fue primeramente notificado, porque desde ese
momento quedó trabada la relaci6n procesal.

3. PROCESO DE MAYOR CUANTIA: El in fine de la norma prevé el


caso de procesos en que los jueces ejercen distintas competencias por razón del
valor o monto de los juicios, v.g.: jueces de paz, jueces de menor cuantía, jueces
de primera Instancia. En esta hipótesis debe prevalecer el fuero de mayor cuantía.

4. JUICIOS SUCESORIOS. REMISION: Véase comentario al Art. 738


del CPC, al que me remito.
ART. 123.- MODO Y OPORTUNIDAD DE DISPONERSE.
La acumulación se ordenará de oficio o a petición de parte formulada por vía de
excepción de litispendencia o de incidente. Este podrá promoverse en cualquier
instancia o etapa del proceso, hasta el momento de quedar ejecutoriado el
llamamiento de autos para sentencia.

Antec.: CNC 123.- PM 132.-


Conc.: CPC 121; 122; 124 al 127; 224, inc. d); 180 y sgtes.; 460; 462, inc.
c); 650; 4o. p.; 683, inc. f).

1. MODOS: La norma procesal establece los modos mediante los cuales


puede obtenerse la acumulación de procesos: a petición de parte o de oficio.
1.1. Petición de parte: Cuando es a pedido de parte, las vías procesales
hábiles serán la excepción de litispendencia o el incidente de acumulación.
1.1.1. La excepción de litispendencia (Arts. 224, Inc. d); 462, inc. c) y 683,
inc. f) del CPC). Esta excepción guarda afinidad con la figura de la acumulación
de procesos aunque no se trata de las mismas situaciones. Para que proceda la
litispendencia deben concurrir las tres identidades: sujeto, objeto y causa,
debiendo deducir la excepción dentro de los dieciocho días de plazo para con-
testar la demanda o reconvención si se trata de un Proceso de conocimiento
ordinario (Art. 223 CPC); o, de nueve días si es sumario (Art. 683, inc. a) CPC);
o, de los cinco días de la citación para oponer excepciones si es en un juicio
ejecutivo (Art. 460 CPC).
1.1.2. Incidente: El incidente de acumulación de procesos se podrá
plantear después de vencido el plazo para deducir la litispendencia o cuando,
aunque no se reúnan las condiciones de ésta (las tres identidades), la acumulación
fuere posible fundada en la conexidad de los procesos.

2. OPORTUNIDAD: La segunda parte del Artículo sub examine, indica la


oportunidad en que podrá producirse la acumula
ción: en cualquier instancia o etapa del proceso, pero sólo hasta el momento en
que la causa quede en estado de sentencia.

ART 124.- RESOLUCIÓN DEL INCIDENTE. El incidente podrá


plantearse tanto ante el juez que el interesado estime deba conocer en definitiva,
como ante el que deba remitir el expediente.

En ambos casos, el juez solicitará a la vista el otro expediente y luego de


oír a las partes, resolverá la cuestión, expresando los fundamentos de su decisión,
y haciéndola conocer al juez que tramitaba el otro proceso, si hiciere lugar a la
acumulación. La resolución que recayere será recurrible, sin perjuicio de lo
dispuesto en el artículo siguiente.

Antec.: CNC 124.- PM 134.-


Conc.: CPC 121 al 123; 125 al 127; 158.-

1. FACULTAD DEL INTERESADO: La norma concede al intensado en


obtener la acumulación de los procesos la opción para ocurrir a deducir el
respectivo incidente ante:
1.1. El juez que estime debe conocer en definitiva
1.2. El juez que debe remitir el expediente.

2. TRAMITE El juez ante quien ocurra el intensado deberá, previamente,


examinar los procesos de que se trate, debiendo para ello traer a la vista los
mismos. Evacuada la vista y siempre que «prima facie» resulte admisible el
pedido, deberá oír a las partes para luego pronunciar su decisión, expresando los
fundamentos de la misma.

3. RESOLUCION: La resolución que hace lugar al pedido de acumulación,


debe hacerse saber al juez del otro proceso.
La decisión será recurrible en cualquiera de los casos; vale decir, tanto si
hiciera lugar como si desestimara el pedido de acumulación.

ART. 125.- CONFLICTO DE ACUMULACIÓN. Sea que la acumulación


se hubiese dispuesto de oficio 04 pedido de parte, si el juez requerido no
accediere, planteará contienda de competencia.

Antec.: CNC 125.- PM 135.-


Conc.: CPC 11 al 14; 121 al 124; 126; 127.

1. OPORTUNIDAD: El juez requerido puede plantear la contienda de


competencia a la que se refiere el Artículo, cuando el juez requiriente haya
resuelto definitivamente la acumulación y comunicado a aquél la correspondiente
decisión.
Siendo así, resultará extemporánea la contienda de competencia planteada
en oportunidad del pedido de remisión a la vista del expediente.

2. SUBSTANCIACION: La contienda de competencia, una vez planteada,


se substanciad por las previsiones contenidas en los Arts. 11 al 14 del CPC, a las
que me remito.

ART. 126.- SUSPENSIÓN DE TRÁMITE. El curso de todos los procesos


se suspenderá, si tramitasen ante un mismo juez, desde que se promoviere la
cuestión. Si tramitasen ante jueces distintos, desde que se comunicare el pedido
de acumulación al juez respectivo. Exceptúanse las medidas o diligencias de cuya
omisión pudiere resultar perjuicio.
Antec. CNC 126.- PM 136.-
Conc.: CPC 13; 89; 121 al 125; 127.

1. SUSPENSION: La promoción del pedido de acumulación de procesos


produce efectos suspensivos en relación al curso de todos los procesos
involucrados.
Debe distinguirse cuando la petición se realiza ante el mismo juez, en cuyo
caso se opera desde que se la promueve y cuando se la formula ante distintos
jueces, en cuyo caso la suspensión se produce desde que se comunica el pedido
de acumulación, solicitando la remisión a la vista del expediente.

2. EXCEPCION: La suspensión del curso de los procesos no alcanza a las


medidas o diligencias de cuya omisión pudiere resultar perjuicio, v.g.: medidas
precautorias.

ART. 127.- SENTENCIA ÚNICA. Los procesos acumulados se


sustanciarán y fallarán conjuntamente, pero si el trámite resultare dificultoso por
la naturaleza de las cuestiones planteada, podrá el juez disponer, sin recurso, que
cada proceso se sustancie por separado, dictando una sola sentencia.

Antec .: CNC 127.- PM 137.-


Conc.: CPC 121 al 126; 159; 384; 385; 650, in fine.-

1. EFECTOS: Los efectos principales que la acumulación de procesos


produce son:
1.1. Suspensión del trámite del proceso más avanzado: Decretada la
acumulación que - en principio - debe darse sobre el proceso más avanzado se
suspenderá la tramitación de éste hasta que el otro (u otros) proceso se encuentre
en la misma etapa procesal.
1.2. Substanciación separada: Cuando el trámite conjunto resulta
dificultoso por la naturaleza de las cuestiones planteadas el juez podrá disponer,
sin admitirse recurso alguno, la substanciación separada de los, procesos. En este
caso, se suspenderá la tramitaci6n del proceso más avanzado cuando éste se
encuentre en estado de dictar sentencia, a los efectos de que el otro (u otros)
proceso llegue a dicha etapa.
1.3. Sentencia única: La norma procesal estatuye, como efecto
fundamental de la acumulación de procesos, el dictado de una sentencia única, la
cual debe resolver la totalidad de las cuestiones que se hayan planteado en los
procesos acumulados.

CAPITULO IV

DE LOS OFICIOS Y EXHORTOS

ART. 128.- DE LOS OFICIOS. Toda comunicación entre jueces se hará


mediante oficio. Podrá entregarse al interesado, bajo recibo en el expediente, o
remitirse por correo. En los casos urgentes podrá expedírsela telegráficamente.

Se dejará copia fiel en el expediente de toda comunicación que se libre.

Antec.: CNC 128.- PM 138.-


Conc.: CPC 6; 37; 102; 129; 130; 456, 2o. p.; 476, incs. d), e); 480, 2o. p.;
505.- COJ 186, incs. c), e) y g).- Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios y
Procuradores 66.-

1. CONCEPTO: Se denominan, en forma genérica, oficios las


comunicaciones escritas libradas por los jueces.
Los jueces de la República, cualquiera fuere su circunscripción judicial, su
fuero o su categoría, se comunican entre sí mediante oficios.
De la misma forma deberán ser hechas las comunicaciones que envíen a
las reparticiones públicas o privadas, cuando corresponda.

2. FORMA: La ley no prevé una forma especial que deba guardar la


redacción del oficio, por lo que corresponde atenerse a lo preceptuado en el Art.
102 del CPC, que dice: «Formas de los actos procesales. Los actos del proceso
para los cuales la ley no requiere formas determinadas, pueden cumplirse en el
modo más idóneo para que alcancen su finalidad».
Los oficios deben estar firmados por el juez y refrendados por el secretario
(Art. 186, inc. g) del COJ).
El segundo párrafo de la norma prevé la exigencia de dejar copia fiel en el
expediente de los oficios y exhortos remitidos por el juez o tribunal.

3. POLITICA PROCESAL: La disposición prescribe dos medidas de


política procesal tendientes a obtener celeridad:
3.1. Entregar el oficio al interesado para que éste lo diligencie, bajo recibo
y dejándose una copia del mismo en el expediente.
32. Expedir el oficio telegráficamente.

ART. 129.- DE LOS EXHORTOS. Las comunicaciones dirigidas a


autoridades judiciales extranjeras se harán mediante exhortos.

Tales comunicaciones, así como las que se reciban de dichas autoridades,


se regirán por lo dispuesto en los tratados y acuerdos internacionales. A falta de
éstos, y cuando se trate de
exhortos recibidos de autoridades extranjeras, se aplicarán las siguientes reglas:

a) se requerirá que estén debidamente legalizados y autenticados por un


agente diplomático o consular de la República;

b) si el juez paraguayo accediere a su cumplimiento, serán diligenciados


con arreglo a las leyes nacionales; y

c) los que fueren librados a petición de parte interesada, expresarán el


nombre de la persona encargada de su diligenciamiento, quien deberá abonar los
gastos que demande. Los que ocasionen los dirigidos de oficio, se harán sin
costo para el exhortante.

Antec.: CNC 129.- PM 139.-


Conc.: CPC 37; 102; 128; 130; 143; 294, 3er. P.- COJ 186, incs. c), e) y
g).- CPP 146.- Tratados de Montevideo de 1889 y 1940.- Ley 613 /76 que
ratifica la Convención Interamericana de Panamá de 1975 sobre Exhortos o
Cartas Rogatorias.- Ley 270/93 que aprueba el Protocolo sobre Cooperaci6n y
Asistencia Jurisdiccional en materia Civil, Comercial, Laboral y Administrativa.

1. CONCEPTO: Los exhortos o cartas rogatorias son las comunicaciones


escritas que un juez dirige a otro juez extranjero requiriéndole la colaboración
necesaria para el cumplimiento de una diligencia del proceso o poniendo en su
conocimiento determinadas resoluciones.
La norma precisa que las comunicaciones dirigidas a autoridades
judiciales extranjeras se harán mediante exhortos. Siendo así, esta denominación
constituiría la especie del género oficio, el cual -como indica el Art. 128 del
CPC- es la denominación que la ley adopta, para las comunicaciones entre
jueces nacionales.

2. FORMA. REMISION: Se aplica a los exhortos en cuanto a las formas,


lo que tengo expresado cuando analicé el Art. 128 del CPC, numeral 2., al que
me remito.
3. TRATADOS Y ACUERDOS INTERNACIONALES: La disposición
en su segundo párrafo, realiza una remisión expresa a los Tratados y Acuerdos
Internacionales firmados y ratificados por la República a fin de aplicar sus
disposiciones referidas a la materia. Véanse los Tratados de Montevideo de 1889
y 1940; la Ley 613/76 que ratifica la Convención Interamericana de Panamá de
1975 sobre exhortos o cartas rogatorias y la Ley 270/93 que aprueba el Protocolo
de Cooperación y Asistencia Jurisdiccional en materia Civil, Comercial, Laboral
y Administrativa, denominado Protocolo de Las Leñas.

4. REGLAS APLICABLES A LA RECEPCION DE EXHORTOS DEL


EXTRANJERO: Cuando se trate de exhortos recibidos de autoridades
extranjeras y no existen Trata dos o Acuerdos internacionales suscriptos por la
República, se aplican las siguientes reglas:
4.1. Autenticación y legalización (Inc. a)): Los exhortos deben estar
debidamente legalizados y autenticados por el agente diplomático o consular del
Paraguay del país remitente, lo que constituye un requisito de admisibilidad del
exhorto.
4.2. Diligenciamiento (inc. b)): El diligenciamiento de los exhortos será
realizado con arreglo a las leyes nacionales del tribunal exhortado, lo cual es una
consecuencia de la aplicación de la regla denominada «lex fon», que rige la
materia.
4.3. Designación de la persona encargada: Los exhortos librados a
petición de parte deben expresar el nombre de la persona encargada de su
diligenciamiento, la que, a su vez, debe abonar los gastos que demande, con
excepción de los librados de oficio que se harán sin costo para e] exhortante,
esto último, conforme a las reglas internacionales de cooperación y auxilio que
rigen al respecto.

ART. 130.- PLAZO PARA EL LIBRAMIENTO DE OFICIOS Y


EXHORTOS. Los oficios y exhortos serán librado, dentro de tercero día de
ejecutoriada la resoluci6n que los ordena.
Antec.: CNC 130.- PM 140.- CPCC 124.-
Conc.: CPC 109; 128; 129; 145; 147; 456, 2o. p.

1. REGLA GENERAL: La norma establece un plazo único para el


libramiento de los oficios y exhortos de tres días.
Dicho plazo legal comenzará a correr a partir de que quede firme la
resolución que ordena el libramiento del respectivo oficio o exhorto.

2. EMBARGO DE INMUEBLES Y BIENES REGISTRABLES:


Los oficios que se libren al Registro para hacer efectivo el embargo sobre
inmuebles y muebles registrables serán librados dentro del segundo día de la
providencia que ordene la medida cautelar (Art. 456, 2o. p. CPC).

CAPITULO V

DE LAS NOTIFICACIONES,
CITACIONES Y EMPLAZAMIENTOS

ART. 131.- NOTIFICACIÓN AUTOMÁTICA. Salvo los casos en que


proceda la notificación por cédula, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo
siguiente, las resoluciones quedarán notificadas en todas las instancias el día
martes o jueves inmediatamente subsiguiente a aquél en que fueron dictadas, o el
siguiente día hábil, si alguno de ellos fuere feriado.

No se considerará cumplida la notificación si el expediente no se hallare


en secretaría y se hiciere constar esta circunstancia en el libro que se llevará a
ese efecto.
El interesado podrá exigir que dicha constancia sea consignada en el acto
y en su presencia y el secretario deberá hacerlo inmediatamente.

Antec: CNC 131.- PM 141.- CPCC 32.- Dto. 5679, 1o.; 2o.- Ley 1110/85,
lo.
Conc.: CPC 48; 132; 145 al 151; 585, 1er. p. 794; 795.- COJ 186, inc k).-
CPP 151 al 164.- Ley 154/69 de Quiebras 179; 181.- Ley 635/95 que
Reglamenta la Justicia Electoral 40; 47.-

1. CONCEFTOS DE NOTIFICACION, CITACION Y EM


PLAZAMIENTO: La notificación es el acto mediante el cual se hace saber a las
partes o a los terceros una resolución judicial u otro acto de procedimiento.
Como el presente Capitulo V del Código se refiere, también, a las
citaciones y emplazamientos, siguiendo a COUTURE, daré un concepto de los
mismos.
En virtud de la citación, se requiere a alguien para que concurra a realizar
un acto procesal determinado.
El emplazamiento consiste en un llamamiento con plazo, realizado por el
juez, para que una persona comparezca en un proceso a manifestar su defensa o
a cumplir con lo que se le mandare.

2. FUNCIONES: La notificación tiene una importancia trascendental en el


proceso pues cumple una doble función:
2.1. Asegurar la vigencia del Principio de bilateralidad.
22. Determinar con precisión el punto de referencia para el cómputo de los
plazos procesales «dies a quo>, a fin de poder cumplir dentro de los mismos un
acto procesal o impugnar una resolución.

3. REGLA GENERAL: El Articulo establece, como regla general en


materia de notificaciones, el sistema de la notificación automática o por
ministerio de la ley.
Siendo así, por el hecho de haber tomado intervención en un proceso y sin
necesidad de llenar ninguna formalidad, se produce
la notificación de las resoluciones judiciales que en el mismo se pronuncien el
día martes o jueves inmediatamente subsiguiente a aquel en que fueron dictadas,
o el siguiente día hábil, si alguno de ellos fuere feriado.

4. CONDICIONES: Para que una resolución judicial quede notificada en


forma automática deben cumplirse dos condiciones:
4.1. Que sea el día indicado en la ley: martes o jueves. Si fuesen feriados,
el siguiente día hábil.
En razón de que la notificación se produce «ministerio legis» los días
establecidos expresamente en la norma, no es necesaria la fijación de dichos días
por el juez o tribunal.
La resolución dictada en uno de los días establecidos por mandato legal:
martes o jueves, quedará notificada el siguiente día de notificaciones. v.g.: la
resolución dictada el día martes queda notificada el siguiente día de notificación,
es decir, el jueves.
Si el día indicado en la ley: martes o jueves, fuera feriado, la resolución
quedará notificada el siguiente día hábil, es decir, el miércoles o el viernes, en su
caso.
4.2. Que el expediente se encuentre en secretaría: La notificaci6n
automática se funda en la presunción de que el expediente estuvo en secretaría y
pudo haber sido revisado por el interesado.
De allí que no se considerará cumplida la notificación si el expediente no
se hallare en secretaria, por el motivo que fuere y se hiciere constar esta
circunstancia en el libro que se debe llevar a ese efecto en las secretarias de los
juzgados y tribunales.
El libro mencionado sirve para dejar constancia escrita de que el
expediente no se encuentra en secretaría, debiendo ser suscripta por el
compareciente y el secretario, a quién corresponde dar autenticidad a dicha
diligencia, ya que él es el encargado de la custodia de los expedientes en virtud
del Art. 186, inc k) del COJ.
La notificación, en consecuencia, recién se producirá el siguiente día
establecido en la ley y siempre que en dicha ocasi6n el expediente se encuentre a
disposición del interesado en secretaria o éste omita dejar constancia de lo
contrario.
5. NOTIFICACION POR CEDULA DE RESOLUCIONES QUE
DEBEN SERLO POR AUTOMATICA: Las resoluciones que deben notificarse
por automática no pueden ser notificadas por cédula, salvo resolución judicial
que así lo establezca. De lo contrario se estaría vulnerando sin motivo la ley y el
derecho de las partes de conocer las reglas del proceso ya que las mismas no
pueden ser cambiadas sin desmedro de la igualdad y la defensa en juicio
El litigante debe saber qué hacer, cómo hacer y cuándo hacer. La pérdida
de un derecho procesal puede traer aparejada la pérdida de un derecho material,
por ello dicha notificación es nula de acuerdo con el Art. 144, 1er. p. del CPC.
Siendo así, la resolución de que se trate quedará efectivamente notificada
solamente el día fijado en la ley.

6. PLAZO EN DIAS: En los plazos por día, aquel en que se produce la


notificación no se cuenta a los efectos del cómputo. Tampoco los inhábiles (Art.
147, 1er. p., in fine CPC).

7. PLAZO EN HORAS: Si el plazo es en horas se contará de momento a


momento (Art. 147, 2° p. CPC).
Si se trata de un plazo por hora en los casos de notificación automática, el
plazo se computa desde la última hora de funcionamiento de las oficinas del
Poder Judicial del día martes o jueves, en su caso.

ART. 132-. NOTIFICACIÓN TÁCITA. El retiro del expediente importará


la notificación de todas las actuaciones cumplidas y las resoluciones dictadas en
el mismo.

El retiro de copia de un escrito, por una parte, su apoderado, o letrado,


implica notificación personal del traslado que se hubiere conferido de aquél.
Antec.: CNC 132, 2a. p..- PM 142.- Ley 1110/85, 2°.-
Conc.: CPC 118; 133, 2o. p.; 134; 144, 2o. p. la. p.

1. FUNDAMENTO: La notificación tácita se funda en la presunción de


que quien retira un expediente judicial se ha interiorizado íntegramente de su
contenido.

2. RETIRO DEL EXPEDIENTE: El retiro del expediente de la secretaría


del juzgado o tribunal realizado por las partes o sus representantes o el tercero,
en su caso, importa la notificación de todas las actuaciones cumplidas y las
resoluciones dictadas.

3. RETIRO DE COPIA: El segundo párrafo de la norma hace alusión al


retiro de la copia de un escrito, dándole el efecto y la consecuencia de la
notificación del traslado del mismo, lo cual resulta del todo obvio por un
elemental principio de lealtad y en base, además, de la presunción que mencioné,
ya que si lo hace será con el propósito de enterarse de su contenido,
cumpliéndose de tal suene el fin de la institución.

4. REMISION: Otro caso de notificación tácita es el contemplado en el


Art. 144, 2o. p., 1a. p. del CPC, al que me remito.

ART. 133.- NOTIFICACIÓN POR CÉDULA Y PERSONAL


Serán notificadas por cédula en el domicilio del interesado las siguientes
resoluciones:

a) la que dispone el traslado de la demanda, de la reconvención y de los


documentos que se acompañan a sus contestaciones;
b) la que ordena la apertura a prueba, la que considera innecesaria la
apertura a prueba y la que declara la cuestión de puro derecho;

c) la que orden absolución de posiciones;

d) las que se dictan entre el llamamiento de autos y la sentencia y las


pronunciadas en los casos previstos por el artículo
163;

e) la que ordenan intimaciones, o la reanudación de los plazos


suspendidos o reiniciación de los interrumpidos, aplican correcciones
disciplinarias, o hacen saber medidas precautorias, o su modificación o
levantamiento;

f) la providencia que tiene por devueltos los autos;

g) la primera providencia que se dicte después que un expediente haya


estado paralizado o fuera de secretaría más de tres meses;

h) las que disponen traslados o vistas de liquidaciones;

i) las que disponen la citación de personas extrañas al proceso

J) las sentencias definitivas y las resoluciones con fuerza de tales;

k) la providencia del tribunal que dispone fundar el recurso interpuesto, y


su traslado;

l) las demás resoluciones de que se haga mención expresa en la ley; y

11) las que disponga el Juez o tribunal.


Si el Interesado consintiese en notificarse personalmente, será innecesaria
la notificación por cédula. Para que la notificación personal tenga valor, deberá
ser refrendada por el actuario o el oficial de secretaría, con indicación de fecha y
hora.

Antec.: CNC 133.- PM 143.- CPCC 34; 78, 1er. p.- Ley 1110/ 85, 3º, 5º,
6°.- Dto. 5679, 4o.
Conc.: CPC 27; 37; 49; 62, inc. b) in fine; 64, inc. b); 68; 71; 83; 88; 134
al 139; 185; 236; 262; 385; 451; 460, 2° p.; 534; 548; 585; 608; 614; 623; 631;
694, 1er. p.; 739; 741, inc. a); 749; 759; 768; 770.- COJ 186, inc. h) 188; 189.-
Ley 1680/01 Código de la Niñez y la Adolescencia 173.- Ley 154/69 de Quiebras
180.- Ley 635/95 que Reglamenta la Justicia Electoral 52, 2o. p..

1. SISTEMAS: La disposición establece dos sistemas de notificación,


cada uno de los cuales tiene su propio régimen: la notificación por cédula y la
notificación personal.

2. NOTIFICACION POR CEDULA: Es la que se practica por medio de


los auxiliares judiciales designados por la ley denominados ujieres en el
domicilio procesal o real de las partes o sus representantes.
La norma establece una enumeración taxativa de los casos en que procede
la notificación por cédula, tratando de evitar con ello la indebida proliferación de
este tipo de notificaciones que se opone al Principio de celeridad de los procesos.
No obstante los casos de notificación por cédula establecido en el Artículo
sub examine, el Código en otros previene también este medio de notificación,
cuando entiende que es el medio más idóneo para cumplir con la función de
poner en conocimiento una resolución judicial.
Algunos ejemplos de otros supuestos de notificación por cédula son los
previstos en los Arts. 27; 49; 64, inc. b); 68; 71; 83; 88; 185; 236; 262; 548; 608;
614; 623; 631; 694; 739; 741, Inc. a); 749; 759 y 768 del CPC.
3. NOTIFICACIÓN PERSONAL: Es la que se produce voluntariamente
por el interesado en el expediente, dejándose constancia escrita de la fecha, hora
y resolución que se notifica, firmada por el interesado y refrendada por el
secretario o el oficial de secretaria.
La notificación personal es un derecho opcional que tiene el litigante. No
puede ser compelido a realizarla por el funcionario. La ley le otorga la opción de
notificarse personalmente de las resoluciones que deben notificarse por cédula.

ART. 134.- NOTIFICACIÓN AL MINISTERIO PÚBLICO Y


FUNCIONARIOS JUDICIALES. Los representantes del Ministerio Público y
funcionarios judiciales quedarán notificados al día siguiente de la recepción del
expediente en su despacho.

Antec.: CNC 134.- PM 143, 2o. p. 1a. p..- CPCC 34, in fine.Dto. 5679,
9o.- Ley 1110/85, 8°.
Conc.: CPC 41; 131 al 133; 144.- Ley 154/69 de Quiebras 179, 181.

1. REGIMEN DE NOTIFICACIONES: Los representantes del Ministerio


Público y los funcionarios Judiciales se hallan sometidos al régimen legal de
notificación automática, establecido en el Art 131 del CPC.

2. RECEPCION: Las resoluciones que deban ser notificadas


personalmente o por cédula a los representantes del Ministerio Público y a los
funcionarios judiciales se efectuará mediante la recepción del expediente en su
despacho. Los mismos quedarán notificados del contenido íntegro del expediente
el día siguiente de la recepción de los autos en su despacho. Debe entenderse por
despacho para el caso analizado la secretaría que depende del funcionario, de allí
que la recepción del expediente en dicho lugar por el
funcionario acreditado tiene el mismo efecto que hubiera tenido la recepción
personal del expediente por el interesado.

3. REGIMEN DE LOS PLAZOS: En virtud a lo dispuesto en el Art. 41


del CPC, los representantes del Ministerio Público deben cumplir los actos
procesales en los mismos plazos procesales que las partes salvo disposición de
leyes especiales.

ART. 135.- CONTENIDO DE LA CÉDULA. La cédula de notificación


contendrá:

a) nombre y apellido de la persona a quien se notificará o designación que


corresponda y su domicilio;

b) proceso en que se practica;

c) juzgado y secretaría en que tramita, o tribunal, en su caso;

c) transcripción de la parte pertinente de la resolución; y

e) objeto, claramente expresado, si no resultare de la resolución


transcripta.

En el caso de acompañarse copias de escritos o documentos, la cédula


deberá hacer mención precisa de aquéllas.

Antec.: CNC 135.- PM 144.


Conc.: CPC 107; 108; 133; 136 al 139; 144.

1. CONCEPTO: La cédula es un documento emanado del órgano judicial


que se redacta en doble ejemplar y contiene diversa enunciaciones tendientes a
individualizar a su destinatario y dar-
le la posibilidad de adquirir un efectivo conocimiento de la resolución que se le
comunica.

2. CONTENIDO: La disposici6n enumera en cinco incisos el contenido


que deberá tener la cédula de notificación:
2.1. Si se trata de una persona física, deberá constar el nombre y el
apellido. Si es una persona jurídica se debe poner su denominación o razón
social. Si son varias personas deberá mencionar el nombre y apellido de todas
ellas.
2.2. Individualización del juicio, con la mención de la carátula del
expediente en el que se dictó la resolución que se notifica.
2.3. El juzgado o tribunal y la secretaría respectiva, en que se tramita el
proceso. El error de indicar el juzgado, tribunal o secretas donde radica el
expediente es causa de nulidad de la cédula.
2.4. Las sentencias y autos interlocutorios se notifican transcribiendo sólo
la parte dispositiva de los mismos. Las providencias deben transcribirse
completas o sólo la parte que concierne personalmente al destinatario, en su
caso.
2.5. El objeto, claramente expresado, cuando el mismo no resulta o no
puede colegirse de la resolución que Se transcribe.

3. COPIAS DE ESCRITOS O DOCUMENTOS: De acuerdo con el 2°


párrafo del Artículo sub examine, la cédula debe tener la mención precisa de los
documentos o copias de escritos que se acompañan con ella, con la indicación
del número de fojas y constancia de su entrega al destinatario.
ART. 136.- QUIÉN DEBE PRACTICAR LA NOTIFICACIÓN.
Las notificaciones por cédula serán practicadas por los ujieres.

Antec.: CNC 136.- PM 145.- CPCC 35.- Dto. 5679, 5o.-


Conc., CPC 133; 135; 137; 138.- COJ 188; 189.

1. NOTIFICACION POR CEDULA: La disposición se refiere a las


notificaciones por cédula, cuyo diligenciamiento corresponde practicar dentro de
la circunscripción territorial del órgano judicial del cual emana la resolución que
se notifica.

2. UJIER: El ujier es el funcionario judicial encargado de practicar las


notificaciones y demás diligencias y órdenes emanados de los jueces y
secretarios.
El Art. 188, 2o. p., del COJ., establece: «Los ujieres, al practicar las
notificaciones, observarán estrictamente las disposiciones de las leyes procesales
y de este Código. Los ujieres serán responsables civil y penalmente de las
irregularidades cometidas en el cumplimiento de sus funciones, sin perjuicio de
ser sancionados por la Corte Suprema de Justicia».
Del mismo modo, el Art. 189 del citado Código, preceptúa «Son
atribuciones y funciones de los ujieres:
a) asistir diariamente a la oficina;
b) recibir de los secretarios las cédulas para practicar las notificaciones en
el domicilio de las partes, dejando constancia de su diligenciamiento en el
original de las mismas;
c) devolver, debidamente diligenciadas, las cédulas recibidas para
practicar las notificaciones;
d) dar cuenta a los secretarios de los Inconvenientes que se les presenten
en el desempeño de su cargo o en el cumplimiento de las órdenes que reciban;
e) anotar en un libro, con intervención de los secretarios, las cédulas
recibidas o devueltas; y,
f) cumplir las órdenes emanadas de los jueces y secretarios».
ART. 137.- ENTREGA DE LA CÉDULA AL INTERESADO.
La cédula de notificación se expedirá por duplicado. Al pie del ejemplar que será
agregado al expediente, constará el día, la hora y el lugar en que se hubiere
practicado la diligencia, con las firmas del destinatario y funcionario notificador.
Y si aquél no quisiere o no pudiere firmar, se hará constar esta circunstancia en
la cédula.

Antec.: CNC 137.- PM 146.- CPCC 39.- Dto. 5679,70.-


Conc: CPC 117; 133; 135; 136; 138; 180y sgtes.- COJ 189.- CC 383.

1. FORMALIDADES: La norma se refiere a las formalidades que debe


observar el ujier encargado de diligenciar las cédulas de notificación.
El duplicado de la cédula reviste el mismo carácter y tiene igual
presunción de autenticidad que el original. Al pie del ejemplar que será agregado
al expediente el ujier debe hacer constar el; día, la hora y el lugar en que se
practicó la diligencia con las firmas del destinatario y el funcionario notificador.
Si el destinatario no quisiere o no pudiere firmar, no podrá ser compelido a ello,
limitándose el notificador a dejar constancia de ello en la cédula.

2. NULIDAD DE LA NOTIFICACION: La notificación es un acto


ejecutado por un funcionario público en ejercicio de sus facultades legales. Las
manifestaciones vertidas por el ujier en el original y en el duplicado de la cédula
equivalen a las mencionadas en el Art. 383 del C. Civil con relación a los
instrumentos públicos. Siendo así, hacen plena fe -hasta tanto sea declarada su
falsedad- de la existencia material de los hechos que el notificador afirma haber
cumplido personalmente o que han pasado en su presencia, pero no de la
veracidad de las manifestaciones que le formulen terceras personas.

3. INCIDENTE: El pedido de nulidad de la cédula de notificación debe


substanciarse por el trámite del incidente (Arts. 180 y
sgtes. del CPC), en consideración a que se trata de una actuación procesal que
tiene relación con el proceso.
La cédula de notificación es un documento producido por un funcionario
judicial en el proceso y para el proceso y no fuera de él, como seria el caso de
una escritura pública, en cuyo caso se deberá promover la redargución de
falsedad mediante un proceso autónomo o incidental (Art. 308 CPC).

ART. 138.- ENTREGA DE LA CÉDULA A PERSONA DISTINTA.


Cuando el notificador no encontrare en su domicilio a la persona a quien va a
notificar, entregará la cédula a otra persona de la casa, departamento u oficina, o
en su defecto, al encargado del edificio, y procederá en la forma dispuesta en el
artículo anterior. Si no pudiere entregarla, la fijará en la puerta de acceso
correspondiente a los lugares mencionados.

En los casos previstos en los incisos a) y c) del artículo 133, si no pudiere


entregar la cédula al internado, dejará aviso de que volverá al día siguiente
precisando la hora, y si tampoco entonces pudiere hacerlo, procederá en la forma
arriba indicada.

Antec.: CNC 138.- PM 147.- CPCC 40.


Conc: CPC 111; 133; 135 al 137.- CC 278, inc. a).

1. ENTREGA DE LA CEDULA: El ujier en el acto de la notificación


debe entregar la copia de la cédula, con los documentos que se acompañen si los
hubiere, al destinatario, salvo que no lo encontrare presente en su domicilio en
cuyo caso entregará la cédula a otra persona de la casa, departamento, oficina, o
encargado del edificio, procediendo en la forma dispuesta en el Art. 137 del
CPC.

2. AV1SO: Cuando se trate de la notificación del traslado de la demanda,


de la reconvención y de los documentos que se acom-
pañen a sus contestaciones, como así también la que ordena absolución de
posiciones y no se encontrare presente el destinatario, el ujier suspenderá la
notificación y dejará aviso de que regresará al día siguiente, precisando la hora.
Sólo cuando se haya cumplido con el aviso previo se podrá actuar de la manen
señalada en el 1er. párrafo de la norma.
Es nula la notificación practicada en ausencia del destinatario sin haber el
ujier dejado el aviso de que volvería al día siguiente.
La disposici6n tiene por objeto que la cédula de notificación sea recibida
personalmente por el destinatario, pero si ha mediado el aviso previo -en los
casos en que la ley indica- o si no estuviere presente el destinatario, la
notificación se llevará a cabo con las otras personas mencionadas en la norma,
las que deben ser mayores de catorce años que es la edad a partir de la cual los
actos lícitos se reputan hechos con discernimiento, de acuerdo con el Art 278,
inc. a) del C. Civil.

3. FIJACION DE LA CEDULA EN LA PUERTA: Si por cualquier


motivo no pudiere el ujier hacer entrega de la cédula, deberá dejar fijada la copia
de la misma en la puerta de acceso correspondiente a los lugares mencionados en
la 1a. p. del 1er. p. del precepto analizado.

ART. 139~- NOTIFICACIÓN POR TELEGRAMA O CARTA


CERTIFICADA. Las resoluciones que deban notificarse por cédula, también
podrán notificarse mediante carta certificada del actuario con aviso de retorno, o
por despacho telegráfico cola-donado, cuando así lo dispusiere el juez o tribunal,
a solicitud de parte, agregándose copla al expediente.

La notificación que se practicare por telegrama colacionado contendrá las


enunciaciones esenciales de la cédula. El telegra-
ma se emitirá en doble ejemplar, uno de los cuales, bajo atestación, entregará el
secretario para su envío, y el otro, con su firma se agregará al expediente.

La constancia oficial de la entrega del telegrama o carta en el domicilio


del destinatario establece la fecha de notificación.

Los gastos de ate tipo de notificación, no se incluirán en la condena en


costas.

Antec.: CNC 139.- PM 148.-


Conc.: CPC 133; 135; 137, la. p.; 585.- Ley 635/95 que Reglamenta la
Justicia Electoral 52, 2o. p.

1. SUBSTITUCION DE LA NOTIFICACION POR CEDULA: La norma


dispone que las resoluciones que deban notificarse Por cédula enumeradas en el
Art. 133 del CPC, también podrán notificarse por estos otros dos tipos de
notificación:
1.1. Carta certificada del actuario con aviso de retorno.
1.2. Telegrama colacionado.

2. REQUISITOS: La disposición permite la sustitución sin limitaciones


del sistema de notificación por cédula, por alguno los medios mencionados
precedentemente, siempre que se cumplan las siguientes condiciones:
2.1. Pedido de parte.
2.2. Disposición del juez o tribunal.

3. FORMALIDADES: Las formalidades que deben guardar-se para ambos


tipos de notificación son análogas:
3.1. Contener las mismas enunciaciones que la cédula (Art.
135 CPC).
3.2. Redactarse en duplicado (Art. 137,1° p. CPC).
3.3.Agregar un ejemplar al expediente, como así también el acuse de
recibo de la carta, en su caso.
4. FECHA DE LA NOTIFICACION: La constancia oficial de entrega de
la carta o telegrama en el domicilio del destinatario establece la fecha de la
notificación.

5. GASTOS: Los gastos de estos tipos de notificación están a cargo de quien


lo solicite, consiguientemente no se incluyen en la ordena en costas.

6. UTILIZACION: Cabe señalar, por último, que estos tipos de


notificación, hasta la fecha, son de escasa utilización en los procesos.

ART. 140.- NOTIFICACIÓN POR EDICTOS. Además de los casos


determinados por este Código, procederá la notificación por edictos cuando se
trate de personas inciertas o cuyo domicilio se ignorase. En este último supuesto,
deberá justificarse previamente, y en forma sumaria, que se han realizado sin
éxito, gestiones tendientes a conocer el domicilio de la persona a quien se deba
notificar. Si resultare falsa la afirmación de la parte que dijo ignorar el domicilio,
se anulará a su costa todo lo actuado con posterioridad, y será considerado
litigante de mala fe.

El plazo para ejecutar el acto de que se trate, empezará a computarse desde


el día siguiente al de la última publicación.

La publicación de edictos se acreditará acompañando el primero y último


ejemplar de la publicación y el recibo de la imprenta.

En todos los casos las partes interesadas propondrán dos diarios en los
cuales se harán las publicaciones. El juez señalará, además, cuando la ley no lo
fijare, el número de publicaciones y el plazo dentro del cual el acto deba
cumplirse.
Antec.: CNC 140.- PM 149.- CPCC 81.- Ley 662, 20.-
Conc.: CPC 52; 135; 141; 142; 144; 146; 614, in. c); 632, inc. a) 2a. p.;
657, inc. b); 741, inc. b); 749.- Ley 154/69 de Quiebras 182.-

1. CONCEPTO: La notificación por edictos, a la que se refiere el Articulo,


es la que se practica mediante avisos insertos en los diarios dando difusión a una
resolución judicial a fin de lograr la comparecencia al proceso de personas
inciertas o cuyo domicilio se ignore.

2. PROCEDENCIA: La notificación por medio de edictos es procedente


cuando se trata de:
2.1. Personas inciertas: Entendiéndose por tales aquellas cuyos nombres y
domicilios desconoce el actor, v.g.: herederos de determinada persona,
propietario o poseedor de un cierto inmueble, etc...
Los edictos sirven también para dar a conocer a un número indeterminado
de personas la realización de un acto ordenado judicialmente respecto del cual
pueden tener interés, v.g.: mensuras; subastas judiciales; etc...
2.2. Personas cuyo domicilio se ignore: Puede darse también el caso que se
individualice a la persona que corresponda notificar pero se ignora su actual
domicilio.
Constituye un requisito de admisibilidad de la notificación por edictos de
las personas cuyo domicilio se ignore que se justifique previamente y en forma
sumaria la imposibilidad de determinar su domicilio, siendo admisible todo tipo
de prueba, v.g.: información sumaría de testigos.
Si fuese falsa la afirmación de que se ignoraba el domicilio, se anulará a
costa del peticionante todo lo realizado con posterioridad a la notificación y será
considerado litigante de mala fe de acuerdo con el Art. 52 del CPC.

3. COMPUTO DEL PLAZO. PUBLICACION: La norma contiene,


además, la indicaci6n precisa del momento desde el cual comenzará a
computarse el plazo (dies a quo): el día siguiente de la última publicación.
Los edictos pueden publicarse los días hábiles como los inhábiles, en este
caso corresponde tener por notificada la resolución el primer día hábil inmediato
a la fecha de la última publicación.
La forma de acreditar la realización de la publicación será acompañando y
agregando al expediente el primer y el último ejemplar del diario donde consten
las publicaciones y el recibo correspondiente.
Es facultad de la parte proponer los dos diarios en los que habrán de
hacerse las publicaciones. Dichos diarios deben ser de gran circulación, en razón
de que el propósito de la ley es que llegue efectivamente a conocimiento del
intensado.
Corresponde al juez señalar cuando la ley no disponga el número de
publicaciones y el plazo dentro del cual el acto debe cumplirse.

ART. 141.- EMPLAZAMIENTO Y CITACIÓN DEL DEMANDADO


POR MEDIO DE EDICTOS. Cuando la persona a que se refiere la primera parte
del artículo anterior fuere el demandado, los edictos se publicarán por quince
veces. Antes, se pedirá informe al Registro de Poderes, acerca de si tiene
apoderado. SI lo tuviere, se le dará intervención, y si no quisiere o no pudiere
intervenir, estará obligado a manifestar, si sabe, el domicilio de su mandante.
Sólo después de practicada esta diligencia, se dará lugar a la publicación de
edictos, bajo apercibimiento de designarse como representante al Defensor de
Ausentes.

Antec.: CNC 141.- PM 150.- CPC 81, 1er. p..


Conc.: CPC 140; 142; 144.-

1. NOTIFICACION POR EDICTOS AL DEMANDADO: El precepto


contempla la situación especial referida a la citación y emplazamiento del
demandado, cuyo domicilio se ignore, por medio de edictos, cuando es la
primera notificación que se produce en el proceso, para que tome intervención
en el mismo con el objeto de ejercer su defensa.

La citación por edictos no Importa la notificación del traslado de la


demanda al demandado, sino sólo la resolución judi-
cial que dispone la carga procesal de comparecer ante el juez de la causa.

2. INFORME DEL REGISTRO DE PODERES: Por la importancia del


acto, la norma contempla el cumplimiento de formalidades especiales. Dispone,
en primer término, como condición de admisibilidad, que se solicite informe al
Registro de Poderes a fin de conocerse si el demandado tiene o no apoderado.
Si tuviere se le deberá dar intervención. Si el apoderado no quisiere o no
pudiere intervenir, deberá manifestar, si sabe, el domicilio de su mandante.

3. PUBLICACION: Cumplida la diligencia mencionada en el numeral


precedente, se ordenará la publicación de edictos por quince veces, debiéndose
cumplirse las formalidades establecidas en el Art. 140 del CPC, a cuyo
comentario me remito.

4. DESIGNACION DEL DEFENSOR DE AUSENTES: La publicación


se hará bajo apercibimiento de designarle como representante al Defensor de
Ausentes con quien se entenderán las actuaciones del proceso.
No corresponde, consecuentemente, el juicio en rebeldía legislado en los
Arts. 68 y sgtes. del CPC, el cual se halla contemplado para otros supuestos
legales.

ART. 142.- FORMA DE LOS EDICTOS. Los edictos contendrán las


mismas enunciaciones de las cédulas, con transcripción sumada de la
resolución.

Antec.: CNC 142.- PM 151, 1er. p..


Conc.: CNC 135; 140; 141; 144; 614, inc. c); 632, inc. a); 657, inc. b);
741, inc. b); 749.-

1. CONTENIDO. REMISION: Con excepción del domicilio y, en su


caso, del nombre de la persona a quien se pretenda notificar, los edictos deben
contener las enunciaciones previstas en el Art. 135 del CPC, ya comentado y al
que me remito.

ART. 143.- EMPLAZAMIENTO A PERSONA QUE RESIDE FUERA


DEL PAÍS. Cuando la persona residiere fuera del país, el juez fijará el plazo en
que haya de comparecer, atendiendo a la distancia y a la mayor facilidad de
comunicaciones y librará exhorto a la autoridad judicial del domicilio del
emplazado.

Antec.: CNC 143.- PM 153.-


Conc.: CPC 128 al 130; 146, la. p.- Tratados de Montevideo de 1889 y
1940.- Ley 613/76 que ratifica la Convención Interamericana de Panamá sobre
Exhortos o Cartas Rogatorias de 1975.-

1. EXHORTO: La notificación del emplazamiento para tomar


intervención en un proceso realizada a una persona residente fuera del país
deberá hacerse por exhorto dirigido, con las formalidades requeridas, a la
autoridad judicial del domicilio del emplazado.
Los exhortos se regirán por lo dispuesto en los Tratados y Acuerdos
internacionales. A este respecto deben tenerse en cuenta: a) La Convención
Interamericana sobre exhortos o cartas rogatorias, ratificada por la Ley 613/76
de la República, suscripta durante la Primera Conferencia Interamericana
Especializada de Derecho Internacional Privado, convocada por la
Organización de Estados Americanos (OEA), en la Ciudad de Panamá en el
mes de Enero de 1975, que en el Art. 2, inc. a), al establecer el alcance de la
Convención, dispone su aplicación para: «La realización de actos procesales de
mero trámite, como notificaciones, citaciones y emplazamientos en el
extranjero».
b) Los Tratados de Montevideo de 1889 y 1940.
Véanse los comentarios vertidos en ocasión del tratamiento de los Arts.
128 y 129 de este Código, a los que me remito.

2. FIJACION DEL PLAZO: El juez está facultado a fijar un plazo


judicial (Art. 146 CPC) dentro del cual el notificado deberá comparecer a estar
a juicio.
Para la fijación del plazo el juez deberá tener en cuenta:
2.1. La distancia.
2.2. La facilidad de las comunicaciones.
La previsión legal resulta lógica porque no es igual que la persona resida
en una ciudad fronteriza o en un país de otro continente.

ART. 144.- NULIDAD DE LA NOTIFICACIÓN. La notificación que se


hiciere en contravenci6n a lo dispuesto en los artículos anteriores será nula, sin
perjuicio de la responsabilidad del funcionario que la practicó.

Sin embargo, siempre que del expediente resultare que la parte ha tenido
conocimiento de la resolución que la motivó, la notificación surtirá sus efectos
desde entonces. El notificador no quedará relevado de su responsabilidad.

Antec.: CNC 144.- PM 154.- CPCC 41.


Conc: CN 106.- CPC 111 al 117; 180 y sgtes.- COJ 188, 2o. p.
239.

1. NULIDAD: La inobservancia de las formalidades establecidas en el


presente Capitulo referidas a los requisitos de forma a los cuales deben atenerse
las distintas clases de notificaciones legisladas trae aparejada la nulidad de las
mismas.
Cabe recordar que en materia de nulidades procesales no cabe la nulidad
por la nulidad misma, vale decir que quien alega la nulidad de la notificación
debe expresar el perjuicio sufrido y el interés qué pretende subsanar con su
declaración, señalando las alegaciones o defensas de los que se vio privado a
raíz de la misma, siempre -como indica PODETTI- que el perjuicio o el interés
no se presuman, v.g.: cuando se trata de la nulidad del traslado de la demanda o
de la reconvención o de una resolución susceptible de recursos.
Véanse los numerales 1 y 2 del Art. 137 del CPC a Los que me remito.

2. PRINCIPIOS FINALISTA Y DE CON VALIDACION: Debe tenerse


en cuenta, no obstante lo dicho, el Principio de Finalidad que rige en materia de
nulidades procesales, establecido en el Art. 111, in fine del CPC, en virtud del
cual no se declarará la nulidad si el acto ha alcanzado su fin, aunque fuere
irregular.
Por ello, en concordancia con la norma mencionada, el segundo párrafo
del Articulo sub examine, alude al hecho de que siempre que del expediente
resultare que se ha tenido conocimiento de la resolución, la notificación surtirá
sus efectos.
La determinación del <conocimiento» constituirá una cuestión de hecho
que queda librada al prudente arbitrio del órgano judicial.
Tampoco debe olvidarse que toda nulidad procesal puede convalidarse
por la confirmación expresa o tácita de la parte a quién perjudique, de acuerdo
con el Art. 114, inc. b) del CPC.

3. RESPONSABILIDAD DEL FUNCIONARIO QUE PRACTICO LA


NOTIFICACION: El funcionario que realizó la notificación al margen de los
requisitos impuestos en la ley, se haya declarado o no la nulidad, es pasible de
la responsabilidad disciplinaria pudiendo, a su vez, configurarse la
responsabilidad civil por los daños y perjuicios ocasionados y, si corresponde
según el caso, también la responsabilidad penal agravada por su condición de
funcionario público.

4. IMPUGNACION. VIA PROCESAL: La nulidad de la notificación,


por tratarse de una actuación procesal, debe deducirse por la vía del incidente
de nulidad (Véase comentario al Art. 137 del CPC, numeral 2, al que me
remito).
CAPITULO VI

DE LOS PLAZOS PROCESALES

1. CONCEPTO: Pino es la medida de tiempo señalada para la


realización de un acto o para la producción de sus efectos jurídicos.
Los plazos procesales son los lapsos, establecidos en la ley, fijados por
los jueces o convenidos por las partes para la realización de los actos
procesales. Dentro de los pinos deben cumplirse las cargas procesales si no se
quien padecer las consecuencias de su incumplimiento. El tiempo crea,
modifica y extingue derechos procesales.
El plazo que corresponde a las partes para el ejercido de su defensa es un
elemento que integra el Principio de su inviolabilidad.
La diferencia que existe entre plazo y término consiste en que este es el
último momento de duración del plazo, el instante en que fenece (“dies ad
quem”).

2. CLASIFICACION: Los plazos pueden ser clasificados en:


2.1. Legales: Cuando expresamente los establece la ley, v.g.: plazo para
contestar la demanda (Arts. 222y234 CPC).
2.2. Judiciales: Son los fijados por el juez o tribunal, v.g.: plazo
extraordinario de prueba cuando la misma haya de producirse fuera del
territorio de la República (Art. 255 CPC).
2.3. Convencionales: Son los fijados de común acuerdo entre las partes,
siendo necesario petición escrita y resolución judicial, v.g.: abreviación
convencional del plazo (Art. 148 CPC).
2.4. Perentorios: Son aquellos que vencidos producen la caducidad del
derecho, sin necesidad de actividad alguna ni del juez ni de la parte contraria.
23. No perentorios: Cuando se necesita una actividad de la parte
contraria para producir la caducidad del derecho procesal. El acto puede ser
ejecutado, no obstante la expiración del plazo, mientras no se produzca la
actividad de la parte solicitando el decaimiento del derecho, «actitud dice
ALSINA -que se concreta en la expresión no muy exacta, pero ya corriente, de
acusación de la rebeldía».
2.6. Prorrogables: Cuando pueden ser prolongados por resolución
judicial mediante petición oportunamente realizada, es decir antes de haber
vencido el plazo. El plazo acordado por el juez corre seguidamente al plazo
originario sin solución de continuidad.
2.7. Improrrogables: Cuando no pueden extenderse expresamente. Todo
plazo perentorio tiene a su vez el carácter de ser improrrogable. Pero no todo
plazo improrrogable es perentorio, pudiendo prolongarse de hecho y cumplirse
el acto omitido con posterioridad a su vencimiento hasta tanto la parte contraria
denuncie dicho vencimiento.
2.8. Individual: Es el fijado sólo a una de las partes para realizar un
determinado acto procesal, computándose independientemente para cada parte
a quien afecta, v.g.: plazo para contestar la demanda (Art. 222 y 234 CPC).
2.9. Común: Cuando dentro del mismo la posibilidad de realizar actos
procesales comprende a las dos partes, v.g.: plazo ordinario de pruebas (Art.
253 CPC). Los plazos comunes comienzan a correr desde la última notificación
efectuada, venciendo para todas las partes en el mismo momento.
2.10. Ordinario: Se halla fijado en la ley para los casos comunes sin
entrar a considerar ninguna circunstancia especial, v.g.: plazo ordinario de
prueba y plazo para su ofrecimiento (Art 253 CPC).
2.11. Extraordinario: Se otorga en atenci6n a determinadas circunstancias
de acuerdo con las cuales se establece su duración, v.g.: plazo extraordinario de
prueba (Art. 255 CPC), emplazamiento a persona que reside fuera del país (Art.
143 CPC).
3. SUSPENSION E INTERRUPCION: La suspensión y la interrupción
de los plazos son dos conceptos que deben tenerse datos. Siendo así, es preciso
distinguirlos:
3.1. Suspensión: Un plazo se suspende cuando en determinado momento
queda detenido por un lapso y luego prosigue. No se computa el período de la
detención pero si el anterior a ella, el cual se suma al posterior para obtener el
total del plazo.
Dice PODETTI suspender implica privar temporariamente de efectos a
un plazo, sin utilizar a sus fines, un lapso del mismo.
La suspensión puede producirse de hecho cuando por determinadas
circunstancias procesales se hace imposible el cumplimiento dé los actos del
proceso, v.g.: cuando el expediente es remitido al tribunal de apelación en
razón de haberse concedido un recurso de apelación o nulidad y resulta
materialmente imposible la ejecución de otros act6s en la instancia original.
La suspensión puede hallarse prevista expresamente en la ley, v.g.:
incompetencia por inhibitoria (Art. 13 CPC), intervención excluyente (Art. 79
CPC), tercería del dominio (Art. 83 CPC), citación de evicción (Art. 89 CPC),
acumulación de procesos (Art. 126 CPC), alegación de hechos nuevos (Art.
250 CPC), recurso de aclaratoria (Art. 388, 2o. p. CPC) y, en general, en todo
incidente que impida la continuación del proceso principal (Art. 181 CPC).
La suspensión podrá ser decretada por el órgano judicial cuando se
produzca un acontecimiento previsto en la ley que determine que el juez deba
resolverlo, v.g.: fallecimiento o incapacidad de la parte que actúa
personalmente en el juicio (Art. 50 CPC), muerte o inhabilidad del apoderado
(Art. 64, inc. f) CPC), muerte o incapacidad sobreviniente del poderdante (Art.
64, inc. e) CPC), pedido de suspensión del plazo para alegar (Art. 267CPC) o
cuando por motivos graves exista imposibilidad de obrar, v.g.: revolución,
guerra, huelga general, etc..
También podrá operarse por acuerdo de partes, v.g.: suspensión del
trámite del juicio acordada por las partes (Art. 152 CPC).
Véase el comentarlo al Art. 152 del CPC numeral 3.
32. Interrupción: Un plazo se interrumpe cuando ocurre un hecho que
tiene por efecto borrar la parte del plazo que ha corrido hasta ese momento. El
plazo transcurrido no se computa. El plazo comienza a correr de nuevo, v.g: la
deducción de una excepción previa interrumpe el plazo para contestar la
demanda (Art. 223, 2o p., CPC), la declaración judicial de la nulidad de un acto
procesal (notificación nula), la integración definitiva del tribunal arbitral (Art.
783, 4o. p. CPC).
La interrupción puede acontecer en virtud de la ley -como en los
ejemplos mencionados precedentemente-, de hecho o por resolución judicial.
Será de hecho cuando en virtud de un determinado acto se purga un lapso
anterior de inactividad, v.g.: interrupción del plazo de caducidad de la
instancia.
La interrupción podrá decretarse judicialmente cuando se den las
circunstancias señaladas en el supuesto de la suspensión, v.g.: revolución,
guerra, huelga general.

4. NOTIFICACION: Las resoluciones que disponen la reanudación de


los plazos suspendidos o la reiniciación de los interrumpidos serán notificadas
por cédula o personalmente (Art. 133, inc. e)y 2o. p .CPC).

ART. 145.- CARÁCTER. Los plazos legales y judiciales son perentorios


e improrrogables para las partes.

Vencido un plazo procesal, el juez dictará la resolución que corresponda.

Los plazos perentorios fenecerán por su solo transcurso, sin necesidad de


petición de parte ni declaración judicial.
Antec.: CNC 145.- PM 155.- CPT 76; 79.
Conc.: CPC 107, 3a. p.; 103; 109; 146 al 151; 174; 175; 222; 253; 255;
796; 797.- COJ 186, inc. f).- CC 334 al 342; 1390 al 1392.- CPP 129.- Ley
154/69 de Quiebras 186.- Ley 635/95 que Reglamenta La Justicia Electoral 39,
2o. p.; 44.- Ley 489/95 Orgánica del Banco Central del Paraguay 105.- Ley
1084/97 de Enjuiciamiento de Magistrados 21, Inc. c).

1. REGLA GENERAL: La norma establece la regla general de que para


las partes los plazos legales y judiciales tienen el carácter de perentorios e
improrrogables.
Para que se produzca el efecto preclusivo que tiene el plazo perentorio no
se requiere ni pedido de parte ni resolución del juez. Los plazos perentorios,
como expresa la norma, fenecen por su sólo transcurso.
Vencido el plazo ya no podrá llevarse a cabo el acto procesal para el cual
estaba previsto. Véase el comentarlo al Art. 103 del CPC.
Con el carácter perentorio otorgado a los plazos la ley busca obtener
celeridad procesal, por ello el órgano judicial, sin necesidad de que medie
petición alguna de parte, debe dictar seguidamente la resolución que
corresponda para la marcha ininterrumpida del proceso, de acuerdo con el 2o.
p. del Artículo sub examine, que claramente dispone: Vencido un plazo
procesal, el juez dictará la resolución que corresponda.

2. OBLIGACION DEL SECRETARIO: En forma concordante y


complementando la disposición comentada el Código de Organización Judicial
dispone al referirse a las obligaciones de los secretarios, que los mismos deben
dar cuenta a los jueces del vencimiento de los plazos que determinan la
prosecución de oficio de los asuntos o causas (Art. 186, inc. f) COJ).
ART. 146.- FACULTAD DEL JUEZ PARA FIJAR PLAZOS. CASOS
DE OMISIÓN. Además de los casos en que este Código autoriza al juez a fijar
plazos, podrá hacerlo cuando no estuvieren expresamente establecidos,
atendiendo a la naturaleza del proceso y a la importancia de la diligencia. Si no
lo hiciere, el acto de que se trate deberá ejecutarse en el plazo de cinco días.

Antec.: CNC 146.- PM 156.- CPCC 25.


Conc.: CPC 18; 64, incs. b) y f); 118, 2a. p.; 140, in fine; 143; 145; 147 al
151; 159, inc. f); 216, 2° p.; 225, 2o. p. la. p.; 253, ley. p.; 55; 267; 304, 2a. p.;
348, inc. d) 1a. p.; 374, in fine; 415, 2o. p.; 468; 74.- CC 6, ler. p.

1. FIJACION POR EL JUEZ: La norma consagra una atribución del juez,


disponiendo que cuando el Código no fije expresamente el plazo dentro del
cual debe cumplirse determinado acto el juez «podrá» hacerlo.
La disposición debió haber dicho «deberá» hacerlo, en razón de que,
además de ser una facultad del juez es, también, un deber. Facultad, en cuanto
puede establecer el número de días que con-cede de acuerdo a la naturaleza del
proceso, la importancia de la diligencia y otras circunstancias que deben quedar
a su prudente arbitrio evaluar. Deber, en el sentido de que se trata de una impo-
sición legal necesaria para la marcha del proceso (Arg. Art. 6, ler. p. CC).
Algunos supuestos de fijación judicial del plazo, son:
1.1. Apoderado: 1.1.1. Renuncia: Plazo al poderdante para reemplazar al
apoderado o comparecer por sí (Art. 64, inc. b) CPC). 1.1.2. Muerte o
inhabilidad del apoderado: Plazo para el mandan-te comparezca por sí o por
nuevo apoderado (Art. 64, inc. f) CPC).
1.2. Notificación: Emplazamiento a persona que reside fuera del país (Art.
143 CPC).
1.3. Expedientes: Préstamo: Plazo para la devolución (Art. 118, 2o. p.
CPC)
1.4. Sentencia: Plazo para su cumplimiento (Art. 159, inc. f) CPC).
13. Demanda: Plazo para que el actor exprese lo necesario a fin de
esclarecer la competencia del juez (Art. 216, 2o. p. CPC).
1.6. Arraigo: Pino dentro del cual debe arraigar el actor (Art.225, 2o. p.
la. p. CPC).
1.7 Prueba: 1.7.1. Fijación del plazo ordinario dentro del limite legal
(Art. 253, ler. p. CPC). 1.7.2. Fijación del plazo extraordinario (Art. 255 CPC).
1.7.3. Suspensión del plazo para alegar (Art. 267 CPC). 1.7.4. Juicio ejecutivo
(Art. 468 CPC).
1.8. Exhibición de documentos: (Art. 304, 2a. p. CPC).
1.9. Peritos: Plazo para expedirse (Art. 348, inc. d) la. p. CPC).

2. OMISION. REGLA GENERAL: En los casos en que, por cualquier


motivo, el juez no haya fijado el plazo, la norma, salvando la laguna legislativa
y la inactividad del órgano judicial, establece un plazo de cinco días, como
regla general, para la ejecución del acto de que se trate.

3. TERCEROS: El juez cuando fije un plazo que tenga relación con un


tercero que no interviene o no se encuentra vinculado al proceso (tercero en
sentido estricto) deberá:
a) Precisar la naturaleza del plazo (civil o procesal).
b) Determinar su carácter (perentorio, prorrogable, etc.).
c) Establecer si es en horas, días o meses y su número.
Si el juez no cumple estos extremos se entenderá que el plazo es civil y
no perentorio, siendo continuo y completo por lo que se computarán también
los días y las horas inhábiles, de acuerdo con las previsiones de los Arts. 341 y
342 del C. Civil. La transcripción de dichos Artículos se encuentra en el
comentario al Art. 147 del CPC.
ARt 147.- CÓMPUTO DE LOS PLAZOS. Los plazos empezarán a
correr para cada parte desde su notificación respectiva, y si fueren comunes,
desde la última notificación que se practican. No se computará el día en que se
practique esa diligencia, ni los días inhábiles.

Si se tratan de un plazo en horas, se contará de momento a momento.

Antec.: CNC 147.- PM 157.- CPCC 42.- Dto. 5679, 3o.-


Conc. CPC 109; 110; 131 al 134; 139; 140; 145; 146; 148 al 151.- COJ
362; 363.- CC 334 al 342.- Ley 1879/02 de Arbitraje y Mediación 6.- Acordada
No 2 de fecha 25 de marzo de 1970.-

1. DIES A QUO: La norma precisa el momento desde el cual el plazo


comienza a correr a los efectos de su cómputo (“dies a quo”). El precepto
comprende todos los plazos, sean ellos legales, judiciales o convencionales.

2. PLAZO INDIVIDUAL Y PLAZO COMUN: El primer párrafo de la


disposición distingue el plazo individual del plazo común. El plazo individual
corre para cada parte en forma independiente desde su respectiva notificación,
v.g: plazo para contestar la demanda (Art. 222 y 234 CPC), para interponer un
recurso (Art. 396 CPC) o para alegar (Art. 379 CPC).
El pino común comienza a correr por igual para todos, desde la última
notificación practicada, venciendo igualmente para todos el mismo día, v.g.:
plazo ordinario de prueba (Art. 253 CPC).

3. PLAZO EN DÍAS: Los plazos en días se consideran completos,


comienzan a la medianoche del día en que se produjo la notificación y terminan
a la medianoche del día de su vencimiento.
En el cómputo no se tiene en cuenta el día que se practica la notificación.
También quedan excluidos los días inhábiles, que son los fijados en la ley, v.g.:
domingos y feriados; los que establezca la
Corte Suprema de Justicia por Acordada, (v.g.: los días sábados) y la feria
judicial del mes de enero (Arts. 362 y 363 COJ).

4. PLAZO EN HORAS: El segundo párrafo del Artículo aclara que si se


trata de un plazo en horas correrá de momento a momento, vale decir, desde la
misma hora en que se produjo la notificación, venciendo al terminar la última
de las horas fijadas. Véase el numeral 7 del comentario al Art. 131 del CPC.
El plazo en horas corre ininterrumpidamente, pero si media un día
feriado no se tienen en cuenta las horas del mismo.

5. PLAZO EN MESES: En los plazos por meses no se excluyen los días


inhábiles porque así lo aconsejan razones prácticas referidas a la comodidad y
certeza en el computo, v.g.: caducidad de instancia (Art. 173 CPC). Los plazos
fijados en meses o años terminan el día que los respectivos meses tengan el
mismo número de días de su fecha. Si el mes en que ha de comenzar un plazo
contare con más días que el mes que ha de terminar, el último día del plazo será
el último día del mes (Arts. 339 y 340 CC).

6. HABILITACION TACITA. REMISION: Véase el Art. 110 del CPC


al que me remito.

7. NORMAS DEL CODIGO CIVIL: El Código substancial regula la


materia en los Arts. 334 al 342. Tienen relevancia procesal, particularmente los
siguientes:
Art. 337: «Si el plazo se fijare por meses o por años, se contará el mes de
treinta días, y el año de trescientos sesenta y cinco días, por el calendario
gregoriano».
Art. 338: «Los plazos de días se contarán desde el día siguiente al de la
celebración del acto.
Si el plazo está señalado por días a contar desde uno determinado,
quedará éste excluido del cómputo.
El plazo incluye el día del vencimiento. Si fuere domingo o feriado, el
cumplimiento tendrá lugar el primer día siguiente que no lo sea».
Art. 339: «El plazo establecido por meses o por años concluirá al
transcurrir el día del último mes que tenga el mismo número que aquél en que
comenzó a correr el plazo». 4
Art. 340: «Cuando el plazo comenzare a correr desde el último día de un
mes de más días que aquél en que terminare el plazo, éste vencerá el último día
de este mes».
Art. 341: «Todos los plazos serán continuos y completos, debiendo
siempre terminar en la media noche del último día.
Se computarán los días domingos y feriados, salvo disposición expresa
en contrario».
Art. 342: «Las disposiciones de los artículos anteriores serán aplicables a
todos los plazos señalados por las leyes, por los jueces o por las partes en los
actos jurídicos, siempre que en las leyes o en esos actos no se disponga de otro
modo».

ART. 148.- ABREVIACIÓN CONVENCIONAL. Las partes podrán


acordar la abreviación de un plazo mediante una manifestación expresa por
escrito.

Antec. : CNC 148.- PM 158.-


Conc: CPC 145 al 147; 149 al 151; 261.-

1. FUNDAMENTO: El Artículo se funda en el Principio de celeridad


procesal y resulta del todo lógico en razón de que las partes abreviando los
plazos, pueden llegar lo cuanto antes a la conclusión de la controversia que
produjo el litigio.

2. REQUISITOS: La norma concede a las partes la facultad de abreviar


los plazos procesales para lo cual deben cumplirse los siguientes requisitos:
2.1. Acuerdo expreso manifestado al órgano judicial por escrito.
2.2. Resolución judicial al efecto, la que debe establecer claramente el
lapso de la abreviación, por elementales razones de certeza y seguridad.
ART. 149.- AMPLIACIÓN. Para toda diligencia que deba practicar dentro
de la República y fuera del lugar del asiento del juzgado o tribunal, quedan
ampliados los plazos fijados por este Código a razón de un día por cada
cincuenta kilómetros, pan la región oriental, y de un día por cada veinticinco,
para la región occidental.

Antec.: CNC 149.- PM 159.- Ley 909/63.-


Conc.: CPC 145 al 147; 150; 151; 254; 557, 2° p.- Ley 635/95 que
Reglamenta la Justicia Electoral 39, 2o. p. in fine.

1. AMPLIACION DEL PLAZO EN RAZON DE LA DISTANCIA: La


norma contempla la ampliación automática del plazo en razón de la distancia
solamente para los actos o diligencias procesales que deban cumplirse dentro del
territorio de la República pero fuera del asiento del juzgado o tribunal.
La ampliación es de un día por cada cincuenta kilómetros en la región
oriental y un día por cada veinticinco kilómetros en la región occidental o chaco.

2. CARACTER: La ampliación se produce por ministerio de la ley en


forma automática, sin necesidad de petición de parte ni declaración judicial.
No corresponde confundir el plazo de ampliación, que el precepto
establece, con el plazo extraordinario de prueba. El plazo de ampliación es un
plazo legal que funciona «ministerio legis». El plazo extraordinario de prueba es
judicial y exige el cumplimiento de determinados requisitos para que proceda su
concesión (Arts. 255 al 260 CPC).

3. DEROGACION: La descentralización judicial de la República,


mediante la creación y funcionamiento de las nuevas circunscripciones judiciales
que abarcan todo el país, así como la ampliación de las vías de comunicación
hacen razonable pensar en la derogación de esta disposición procesal que tuvo su
importancia en otro momento histórico de la República. La Ley 635/85, que Re-

glamenta la Justicia Electoral, expresamente dispone -en este sentido- que no


habrá ampliación de los plazos procesales en razón de la distancia.
4. TABLA DE DISTANCIAS: La Corte Suprema de Justicia mandó
elaborar a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones una tabla
de distancias, a los efectos de dar certeza sobre este importante aspecto.
En la tabla se consignan las distancias existentes entre la Capital y diversas
localidades del interior de la República. Las cifras que figuran en primer término
corresponde a los kilómetros, las segundas están en leguas. Cuando se consignan
tres cifras la del medio es el complemento en metros de la primera.
La Corte deberla actualizar la tabla que cuenta con sus buenos años, al
punto que varias localidades han cambiado de nombre y otras muchas ni siquiera
figuran en la misma.

Tabla de distancias entre la Capital y distintos puntos de la República

Acahay, 103; 400; 23,7 Capitán Bado, 574; 132,7


Alberdi, 183; 42,2 Caraguatay, 95; 21,9
Altos 28; 800, 6,6 Carapeguá, 84; 19,4
Ayorros y Esteros, 91,21 Carayaó, 160; 36,9
Atyrá, 68; 15,7 Carmen del Paraná, 334; 77,1
Ayolas, 558; 121,8 Cerrito, 395; 91,3
Belén, 333,77 Colonia Fram, 342,79.5
Bella Vista, 569; 131,5 Colonia Nueva Italia, 40; 9,2
Benjamín Aceval, 42 9,7 Colonia M. J. Troche, 185; 971,43
Borja, 170; 39,3 Colonia Hohenau, 408; 94,3
Caacupé, 54; 12,5 Colonia Nva. Germania, 226; 61,5
Caaguazú, 214; 49,5 Coronel Bogado, 321, 74,2
Caacupé, 141; 32,6 Coronel Maitines, 130,30
Caazapá, 210; 48,5 Coronel Oviedo, 134; 300; 31
Caballero, 101; 23,3 Caraguaty 316; 73
Capiatá, 20; 4,6 Desmochado, 341; 78,7
Eusebio Ayala, 72; 16,7 Mariano Roque Alonso, 18; 4,2
Emboscada, 37; 8,5 Mariscal Estigarribia, 805; 186
Encarnación, 370; 85,7 Mbocayaty, 164; 37,8
Escobar, 83; 19,2 Mbuyapey, 158; 36,7
Femando de la Mora, 6; 800; 1,6 Natalicio Talavera, 180; 300; 41,5
Florida, 161; 37,2 Ñemby, 185; 42,7
General Artigas, 291; 77,2 Paso de Paula, 360; 83,5
General Delgado, 287; 76,3 Patiño, 36; 8,3
General E. Aquino, 200; 46,2 Paraguari, 64; 14,8
Guarambaré, 31; 800; 7,4 Pedro González, 338; 78
Guazú-cuá, 334; 79,5 Pedro Juan Caballero, 572; 132,8
Herrera Vega, 425; 98,5 Pirayú, 57; 300; 13,3
Hiaty. 141; 32,6 Piribebuy, 75; 17,3
Hohenau, 408; 408; 94.3 Puerto Elsa, 6; 1,5
Horqueta, 353; 81,5 Quiindy, 109; 25,2
Igatimí, 337; 78 Kuyquyó, 148; 34,2
Isla Pucú, 83; 19,2 Roque González, 97; 22,2
Isla Ombú, 316; 73 San Bernardino, 49; 600; 11,5
Itá, 36; 500; 8,4 San Cosme, 356; 82,3
Rapé, 141; 32,5 San Estanislao, 236; 54,5
Itacurubí de la Cordillera, 87; San Joaquín, 272; 72,8
600; 20,3 San José de los Arroyos, 102 23,6
Itacurubí del Rosario, 192; 44,3 San Juan B. Misiones, 196; 84,8
Itauguá, 30; 6,9 San Juan Nepomuceno, 254; 54,7
Iturbe, 183; 42,3 San Juan Neembucú, 355; 82
Jesús y Trinidad, 398; 91,9 San Lorenzo, 12; 500; 2,9
Juan de Mena, 131; 30,2 San Miguel, 178; 41,2
La Colmena, 140; 32,5 San Pedro del Paraná, 279; 64,5
Lambaré, 6; 5; 1,5 Santa Elena, 96; 800; 22,4
Laureles, 409, 94,4 Santa Maria, 217; 50,2
Lima, 287; 500; 66,4 Santa Rosa, 248; 57,3
Limpio, 23; 500; 5,4 Sapucai, 91; 21
Loreto, 322, 74,4 Santiago, 292; 67,5
Luque, 15; 3,5 Santísima Trinidad, 6; 800; 1,6
Maciel, 198; 45,7 San Ignacio, 226; 51,2
Sosa, 218; 50,5 Yabebyry, 290; 67
Tebicuary, 126; 29 Yaguarón, 48; 300; 11,2
Tacuara, 332; 76,6 Yataity. 161; 37,2
Tacuatí, 393; 91 Ybycuí, 120; 300; 28,4
Tobatí, 69; 16 Ybytumí, 110; 25,4
Unión, 210; 48,5 Yegros, 232; 53,6
Valenzuela,:103; 23,9 Ygatimí, 356; 82,3
Villa Elisa, 13; 3 Yhú, 269; 62,3
Villa San Pedro, 211; 48,7 Ypacaraí, 36; 800; 8,5
Villarrica, 175; 800; 40,7 Ypané, 25; 200; 5,8
Villeta, 45; 200; 10,5 Yuty, 261; 60,3
25 de Diciembre, 283; 55

ARt 150.- RECEPCIÓN DE ESCRITOS POSTERIORMENTE AL


VENCIMIENTO DEL PLAZO. Los escritos dirigidos a los jueces y tribunales
podrán presentarse hasta las nueve horas del día hábil siguiente al último día del
plazo fijado. Los que se presentaren después no serán admitidos.

Antec.: Poder Legislativo.


Conc.: CPC 37, inc. b); 102; 106; 145 al 149; 151.- CC 341, ler. p.; 342.-

1. CARGO. CONCEPTO: El cargo es la constancia firmada que el


funcionario judicial competente estampa al pie de los escritos presentados en su
oficina dejando consignados la fecha, la hora, la persona que lo suscribe o remite
y los recaudos acompañados.

2. DEROGACION DEL «CARGO NOTARIAL»: La norma suple la


utilización del denominado «cargo notarial» (establecido por Acordada No. 22 de
fecha 18 de Diciembre de 1908), en cuya virtud los escritos que se pretendían
presentar el último día del plazo fuera del horario de oficinas del Poder Judicial,
se podían presentar ante un notario público quien asentaba el cargo, com-
prometiéndose éste a presentar el escrito en la secretaría del juz-
gado o tribunal correspondiente, pudiendo hacerlo hasta las nueve horas del día
siguiente hábil, todo ello fundado en que el plazo recién se considera
efectivamente vencido a la medianoche del último día (Art. 341, 1er. p. CC).

3. OBJETO: El precepto procesal al establecer el plazo de gracia cumple


igual objetivo que el mencionado en el numeral precedente y, a su vez, evita a las
partes gastos y molestias innecesarios.

4. INADMISIBILIDAD: De acuerdo con el in fine del precepto procesal


los escritos presentados después de la hora señalada no serán admitidos,
debiendo dejarse constancia de su presentación tardía y rechazo.

ART. 151.- EXTENSIÓN A LOS FUNCIONARIOS PUBLICOS. El


Ministerio Público y los funcionarios que a cualquier título intervinieren en el
proceso, estarán sometidos a las reglas precedentes, debiendo expedirse o ejercer
sus derechos dentro de los plazos fijados.

Antec.: CNC 151.- PM 161.- Ley 1110/85, 8o.


Conc.: CPC 41; 145 al 147; 149; 150.- CPP 131.-

1. ALCANCE: Los plazos son también perentorios e improrrogables para


los representantes del Ministerio Público y los funcionarios públicos judiciales o
de cualquier naturaleza, sin distinción del título o carácter con el que intervienen
en los procesos.
Siendo así, las reglas del presente Capítulo VI del Código Procesal Civil
les son enteramente aplicables, debiendo cumplir los actos procesales a su cargo
dentro de los mismos plazos que las partes, salvo disposición de leyes especiales
(Art. 41 CPC).
3. FUNDAMENTO: La norma busca la agilización del proceso y se funda
en el Principio de igualdad que debe regir para todos los que intervienen en el
proceso sean partes, terceros, funcionarios o representantes del Ministerio
Público.
Dice LASCANO: «Los funcionarios públicos por lo mismo que tienen
una representación oficial, deben ser los primeros en cumplir la ley. Su desidia o
abandono no puede ser tolerado ni amparado so color de que directa o
indirectamente defienden intenses generales».

CAPÍTULO VII

DE LA SUSPENSION ACORDADA

ART. 152.- TIEMPO Y FORMA EN QUE PUEDE ACORDAR-SE LA


SUSPENSIÓN. Las partes pueden convenir en la suspensión de los trámites del
proceso durante un tiempo no superior a seis meses. De esta facultad no podrán
usar más que una vez en cada instancia.

El acuerdo deberá constar por escrito, contener la conformidad de los


mandantes y del Ministerio Público, en su caso, debiendo ser homologado
judicialmente.

Antec.: CNC 152.- PM 162.-


Conc.: CPC 40; 89; 173.-

1. SUSPENSION E INTERRUPCION DE LOS PLAZOS: Los plazos


procesales pueden ser susceptibles de suspensión o interrupción. Los conceptos
de suspensión e interrupción de los plazos los he dado con motivo del comentario
realizado al Capítulo VI, numeral 3, al cual me remito.
2. SUSPENSION DEL PLAZO: La suspensión se produce cuando el
plazo queda detenido por un cierto tiempo y luego vuelve a proseguir. En la
suspensión no se computa el lapso transcurrido durante el detenimiento del plazo,
pero si el anterior el cual se suma al posterior para obtener el total del plazo.

3. CLASES DE SUSPENSION: La suspensión del plazo puede ser en


virtud de la ley, de hecho, por resolución judicial o por acuerdo de partes.
3.1. Suspensión por virtud de la ley: Cuando una norma así lo
establezca en forma expresa, v.g.: incompetencia por inhibitoria (Art. 13 CPC),
intervención excluyente (Art. 79 CPC), tercena de dominio (Art. 83 CPC),
citación de evicción (Art. 89 CPC), incidente de acumulación de procesos (Art.
126 CPC), alegación de hechos nuevos (Art. 250 CPC), recurso de aclaratoria
(Art. 388, 2o. p. CPC) y, en general, la promoción de todo incidente que impida
la consecución del proceso principal (Art. 181 CPC).
3.2. Suspensión de hecho: Se produce cuando materialmente resulta
imposible continuar el trámite del proceso, v.g.: cuando en razón de haberse
concedido un recurso de apelación el expediente es elevado a la instancia
superior, consecuentemente resultará imposible la realización de ningún acto en
la Instancia inferior.
3.3. Suspensión por resolución judicial: Ocurre cuando se produce un
acontecimiento previsto en la ley que determina que el juez deba resolverlo, v.g.:
fallecimiento o incapacidad de la parte que actúa personalmente en el proceso
(Art. 50 CPC); muerte o inhabilidad del apoderado (Art. 64, inc. f) CPC); muerte
o incapacidad sobreviniente del poderdante (Art. 64, inc. e) CPC) o cuando exista
imposibilidad de obrar como consecuencia de motivos graves; v.g.: guerra,
revolución, huelga general, etc..
3.4. Suspensión por acuerdo de partes: El Articulo analizado concede
expresamente a las partes la facultad de acordar la suspensión de los trámites del
proceso durante un tiempo máximo de seis meses. Esta suspensión podrá ser
usada sólo una vez en cada
instancia, procurando de este modo no prolongar en demasía la substanciación
del proceso.
La medida se justifica cuando es necesario obtener un paréntesis en la
contienda judicial, durante el cual las partes podrían negociar con mayor calma la
solución de la controversia.
Véase el Capítulo VI, numeral 3.1.

4. REQUISITOS: El segundo párrafo de la norma contiene las


formalidades que deben cumplirse para su admisibilidad:
4.1. Constar por escrito.
4.2. Contener la conformidad de los mandantes y del Ministerio Público,
en su caso.
4.3. Homologación judicial.

CAPITULO VIII

DE LAS AUDIENCIAS

ART. 153.- REGLAS GENERALES. Las audiencias, salvo disposición


expresa en contrario, se ajustarán a las siguientes reglas:

a) se llevarán a cabo con la asistencia del juez y, tratándose de un


Tribunal, con la del Presidente de éste, o el miembro designado por él;

b) serán públicas, a menos que los jueces o tribunales, atendiendo a las


circunstancias del caso, dispusieren lo contrario mediante resolución fundada;

c) serán señaladas con anticipación no menor de tres días, salvo que


razones especiales exigieren mayor brevedad, lo que deberá expresarse en la
resolución
d) se celebrarán con cualquiera de las partes que concurran;

e) empezarán a la hora designada y los citados sólo tendrán obligación de


esperar treinta minutos. Esta tolerancia está dada exclusivamente a favor del juez
o tribunal; y

f) el secretario extenderá acta haciendo una relación de lo ocurrido y de lo


expresado en la audiencia, conservando en cuanto fuere posible el lenguaje
empleado. El acta será firmada por el juez o miembro del tribunal, en su caso, los
comparecientes y el secretario, debiendo consignarse, cuando ocurra, la
circunstancia de que los comparecientes no han querido o podido firmar.
Si éstos agregaren o rectificaren algo, se hará constar en el acta.

Antec.: CNC 153.- PM 163.- CPCC 51; 121; 122, 1er. p.; 133; 134, 1er. p.;
183, 1a. p. 1er. p.- Ley 662, 3o.- Dto. 3524,31.-
Conc.: CPC 1; 15, incs. e) y f); 17; 37; 109; 110; 154; 155; 252; 262; 284;
290; 319; 368, 2o. p.; 573; 608, in fine; 643; 647; 654; 670; 686; 739; 759; 768;
771.- COJ 196; 186, inc. e).- CPP 122.- Ley 1680/ 01 Código de la Niñez y la
Adolescencia 174; 178; 179.

1. CONCEPTO: La audiencia es el acto mediante el cual el juez o tribunal


escucha las declaraciones de las partes, testigos, peritos, etc., en el proceso.
El vocablo audiencia proviene del latín «audio» que significa oír,
escuchar.

2. PRINCIPIO DE INMEDIACION: La audiencia tiene la importancia de


poner en vigencia el Principio de inmediación, en virtud del cual el juez se pone
en contacto directo con las partes, los testigos, peritos, etc, a fin de tener una
impresión directa y de primera mano de la cuestión ventilada en el juicio. Con
ello existe una mayor probabilidad de que se dicte una decisión justa.

3. PRINCIPIO DE CONCENTRACION: El Código como regla establece,


a su vez, el Principio de concentración de las au-
diencias (Art. 15, inc. f) 1. CPC), a fin de que las mismas en cada proceso se
realicen en lo posible en un sólo día y de no poder ser de este modo, en días
consecutivos.

4. REGLAS: La norma establece las reglas generales a las que deben


ajustarse las audiencias.
4.1. Presencia del juez (Inc. a)): La presencia del juez, o tratándose de un
tribunal la del presidente de éste o el miembro que él designe, constituye una
garantía para su normal desarrollo y la seriedad de la que debe estar investido el
acto. Las audiencias llevadas a cabo sin este requisito, en las secretarias y por
ante el secretario u otro funcionario de secretaria, pueden impugnarse por
nulidad.
4.2. Publicidad (inc. b)): La publicidad en el proceso constituye una de las
mayores garantías para una buena administración de justicia, porque permite el
control del público sobre el desempeño de los jueces. Es una consecuencia del
sistema democrático de gobierno. El pueblo tiene el derecho de saber como los
jueces resuelven los aspectos más valiosos de la vida: el honor, la propiedad y la
libertad. La excepción a la regla tiene aplicación generalmente en las cuestiones
de familia, v.g.: divorcio, nulidad de matrimonio, filiación, insania, etc., estando
su apreciación librada al criterio judicial.
4.3. Plazo (inc. c)): El plazo de anticipación con que han de Ser señaladas
las audiencias no debe ser menor de tres días, salvo resolución fundada en la que,
por motivos especiales, se abrevie dicho plazo.
4.4. Asistencia (inc. d)): Las audiencias deben llevarse a cabo
:con cualquiera de las partes que concurran, en razón de que ni la
contraparte ni la justicia deben cargar con la negligencia ni el desinterés de la
contraria, debiendo el proceso seguir su curso.
4.5. Inicio: (inc. e)): La puntualidad a todos beneficia y debe ser la regla.
Los citados a las audiencias no tienen porqué soportar 1argas esperas, teniendo el
deber de esperar no más de treinta minutos. El in fine aclara que dicha tolerancia
horaria está dada en beneficio exclusivo del juez o tribunal.
4.6. Acta (inc. F)): Las declaraciones verbales producidas en las
audiencias como regla general deben constar en el acta correspondiente. El acta
deberá reproducir lo ocurrido en el acto y lo expresado por las partes o los
terceros intervinientes. La redacción del acta estará a cargo del secretario del
juzgado o tribunal, debiendo ser firmada por éste y los comparecientes.
El secretario hará constar también en el acta todo lo que se agregue y
rectifique y la circunstancia, cuando ocurra, de que alguien no haya querido o
podido firmar.

ART. 154.- VERSIÓN TAQUIGRÁFICA Y GRABACIÓN. A pedido de


parte, a su costa, o de oficio y sin recurso alguno, se ordenará que se tome
versión taquigráfica de las audiencias o que se la registre por cualquier otro
medio técnico. El Juez nombrará a los taquígrafos o adoptará las medidas
necesarias para asegurar la autenticidad del registro y su documentación. Las
partes podrán pedir copias del acta de registro.

Antec.: CNC 154.- PM 164.-


Conc.: CPC 153; 155.-

1. REGISTRO DE LAS AUDIENCIAS: La disposición prevé la


posibilidad de que a pedido de parte y a su costa o de oficio y sin recurso alguno,
en cualquiera de los casos, se tome versión taquigráfica o se registren por
cualquier otro medio, v.g.: grabaciones, videos, etc., las audiencias.

2. OBJETO: Con el precepto se trata de obtener una mayor fidelidad de la


realización del acto y evitar las demoras que ocasiona el método tradicional de
verter en una hoja mediante el empleo de la máquina de escribir el desarrollo y
las declaraciones de la audiencia.
3. FACULTAD DEL JUEZ: El juez tiene la facultad para nombrar al
taquígrafo o a la persona que tenga a su cargo el registro correspondiente
debiendo, a su vez, adoptar las medidas necesarias para asegurar la autenticidad
del registro y su documentación.
Si se emplea taquígrafo, la versi6n original como la traducción deben
firmarse en el acto y agregarse al expediente. Si se utilizan grabaciones, (cintas,
videos), las mismas deben conservarse en sobre cerrado firmado y custodiado por
el secretario.

4. COPIAS: Las partes tienen derecho a obtener copias de los registros


efectuados, a su costa.

ART. 155.- REALIZACIÓN DE LA AUDIENCIA EN CASO DE


IMPEDIMENTO DEL JUEZ. En caso de cualquier impedimento del juez que ha
fijado una audiencia, éste habilitará hora para su realización en el mismo día. Si
ello no fuere posible, el secretario llevará el expediente al juez que le sigue en
orden de turno para que practique la diligencia ordenada.

Antec.: CNC 155.- PM 165.


Conc: CPC 37; 153.- COJ 196, 2o. p.- Acordada No. 3 del 19 de febrero
de 1924.-

1. OBJETO El prop6sito que persigue la norma es evitar las demoras,


inconvenientes y gatos que supone la no realización de una audiencia en el día y
a la hora fijados, lo que conspira contra la marcha normal del proceso.

2. REALIZACION DENTRO DEL MISMO DIA: Fundado en elementales


razones de economía y celeridad procesales, el Artículo establece que si por
cualquier impedimento el juez que fijó
la audiencia no puede, llevarla a cabo, la realizará ese mismo día en otra hora que
se habilitará a ese efecto.

3. REALIZACION POR OTRO JUEZ: Si ello no fuera posible, v.g.: por


ausencia del juez, el secretario debe llevar el expediente al juez que le sigue en
orden de turno, a fin de que éste practique la diligencia ordenada.

CAPITULO IX

DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES

ARt 156.- FORMA DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES.


Los jueces y tribunales dictarán sus resoluciones en forma de providencias, autos
interlocutorios y sentencias definitivas. Son requisitos esenciales de toda
resolución la indicación del lugar y fecha en que se dicte y la firma del juez y
secretario. 1

Antec.: CNC 156.- PM 166.- CPCC 30.-


Conc.: CPC 15; 37; 105; 109; 112; 113; 157 al 164; 384; 423; 806. COJ
41; 186, inc. g).- CC 375, incs. b) y d).- CPP 124; 127; 128.- Ley 609/95 que
Organiza la Corte Suprema de Justicia 2, 2° p.- Acordada de fecha 23 de Octubre
de 1.927.-

1. CONCEPTO: La resolución judicial es el acto procesal emanado de los


órganos de la jurisdicción mediante el cual se decide la causa o cuestión sometida
a su conocimiento.

2. CLASES: La norma con templa tres tipos de resoluciones judiciales, las


que se diferencian entre si por su forma, su objeto y su naturaleza:
1.1. Providencias: Resuelven cuestiones de simple impulso procesal (Art.
157 CPC).
1.2. Autos interlocutorios: Resuelven cuestiones incidentales que surgen en
el desarrollo del proceso (Art. 158 CPC)
1.3. Sentencias definitivas Ponen fin al juicio (Art. 159 CPC).

3. FORMALIDADES: En relación a la forma todas las resoluciones


judiciales se deben ajustar a los requisitos generales establecidos en la segunda
parte del Artículo sub examine.
3.1. Redacción por escrito: En idioma castellano (Art. 105 CPC), incluso
las que se dicten durante una audiencia.
3.2. Indicación del lugar y fecha en que se dicten: Deben pronunciarse en
día hábil (Art. 109 CPC) dentro del plazo legal Art. 162 CPC) en la sede donde
funciona el órgano competente, aunque excepcionalmente puedan dictarse fuera
de dicho recinto, v.g.: en un reconocimiento judicial el juez pueda emitir una
resolución en relación a cualquier cuestión que pueda surgir con motivo de la
diligencia practicada fuera del asiento del juzgado.
3.3. Firma del juez y secretario: Cuando se trate de órganos unipersonales,
o de los miembros del órgano colegiado o del precedente del mismo, en su caso
(Art. 423 CPC). Las resoluciones judiciales, en nuestro derecho procesal, deben
ir autorizadas por el secretario. El COJ establece a este respecto en el Art. 186
que los secretarios tiene la obligación de: “g) refrendar las actuaciones,
providencias, resoluciones y sentencias expedidas por los jueces y tribunales”.
3.4. Número de ejemplares: A los expresados requisitos debe agregarse que
por Acordada s/n de fecha 28 de Octubre de 1.927 se dispuso que las sentencias
definitivas e interlocutorias deberán ser escritas en tres ejemplares de un mismo
tenor.

4. NULIDAD DE OFICIO: La falta de los requisitos de lugar fecha del


dictado de la resolución judicial y de la firma del juez y secretario, que la
segunda parte del artículo sub examine considera esenciales, autoriza la
declaración de oficio de la nulidad de acuerdo con los Arts. 111, 2o. p.; 112, in
fine y 113, in fine del CPC.
5. INSTRUMENTOS PUBLICOS: Las resoluciones judiciales son
instrumentos públicos, de acuerdo con el Art. 375, incs. b) y d) del C. Civil.

ARt 157.- PROVIDENCIA. Las providencias sólo tienden al desarrollo del


proceso u ordenan actos de mera ejecución y no requieren formalidades
especiales ni substanciación previa.

Antec.: CNC 156.- PM 167.-


Conc: CPC 156; 162, inc. a); 390; 395.- COJ 41.- CPP 124, 1er. p.

1. CONCEPTO: La norma brinda un concepto preciso de lo que se


entiende por providencia. Su principal característica es que se dictan sin
substanciación, es decir sin que exista una controversia previa.
Providencia viene de proveer, suministrar, conceder, y el juez lo que hace
al dictar una providencia es acceder a la petición que le formula la parte o actuar
de oficio, cuando corresponde, con el objeto de lograr el impulso procesal
necesario para que el proceso continúe su marcha, v.g.: la providencia que tiene
por promovida la demanda y confiere traslado de ella al demandado, la que fija
fecha para la realización de una audiencia, etc…

2. CLASES: Las providencias pueden ser de dos clases:


2.1. Simples.
2.2. Que causan gravamen irreparable: Se entiende por gravamen
irreparable el perjuicio o agravio que produce una resolución judicial que no es
susceptible de reparación por alguno de los medios de impugnación en el curso
posterior del proceso o en la sentencia definitiva (Art. 395, in fine CPC). En este
sentido causaría gravamen irreparable una resolución que impida el ejercicio de
una facultad o de un derecho procesal o aplique una sanci6n, v.g.: las
providencias que declaran la causa de puro derecho, no admiten una prueba,
imponen una corrección disciplinaria, disponen una medida cautelar, etc...
Las providencias requieren fundamentación cuando causan gravamen
irreparable.

3. PLAZO PARA DICTARLAS: Las providencias deberán dictarse dentro


de los tres días de presentadas las peticiones por las partes, o inmediatamente si
deben ser dictadas en una audiencia o revisten carácter urgente (Art. 162, inc. a)
CPC).

4. EFECTO: Las providencias sólo tienen efecto preclusivo, haciendo


imposible el regreso a etapas ya concluidas.

5. RECURSOS: Las providencias son susceptibles del recurso de


reposición (Art. 390 CPC). Son apelables sólo cuando causen gravamen
irreparable (Art. 395 CPC).

ARt 158.- AUTOS INTERLOCUTORIOS. Los autos interlocutorios


resuelven cuestiones que requieren sustanciación, planteadas durante el curso del
proceso. Además de los requisitos enunciados en el artículo 156, deberán
contener:

a) los fundamentos;

b) la decisión expresa, positiva y precisa respecto de las cuestiones


planteadas; y

c) el pronunciamiento sobre costas.

Antec. CNC 158.- PM 168.


Conc: CN 256, 2o. p. 1a. p..- CPC 15, inc. b); 156; 159; 162, inc.
b); 189; 192; 193; 206; 395, 2a. p.; 423; 435; 683, inc. g).- COJ 41.-CPP 124, 2°
p. 125.- Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 9.-
1. CONCEPTO: La norma define los autos interlocutorios diciendo que
son aquellas resoluciones «que resuelven cuestiones que requieren
sustanciación, planteadas durante el curso del proceso». Los autos
interlocutorios (Al.) deciden los incidentes surgidos durante el juicio, v.g.: los
que resuelven una excepción previa, un incidente de suspensión del término
para alegar, una recusación con causa, etc...

2. CLASES: Los autos interlocutorios pueden ser de bes clases:


2.1. Autos interlocutorios simples.
2.2. Autos interlocutorios que causan gravamen irreparable.
(Art. 395, 2a. p. CPC).
2.3. Autos interlocutorios con fuerza de definitiva: Ciertos autos
interlocutorios si bien no constituyen una sentencia definiti- va en sentido
formal, sin embargo producen sus efectos en la medida en que atacan la
pretensión, impidiendo que se la pueda volver a plantear en otro proceso o,
como dice COUTURE, «hacen imposible de hecho y de derecho la prosecución
del proceso», v.g.: los AI que resuelven hacer lugar a las excepciones de falta
acción, cosa juzgada, transacción, pago, conciliación, desistimiento de la acción
y prescripción (Art. 224 incs. c), f) y g) CPC).

3. FORMALIDADES: Los autos interlocutorios además de los requisitos


formales y comunes a todas las resoluciones judicial les (Art. 156, 2a. p. CPC),
han de reunir los otros tres que señala el Articulo sub examine: a) los
fundamentos; b) la decisión expresa, positiva y precisa respecto de las
cuestiones planteadas; y c) el pronunciamiento sobre costas. Todo lo cual
explicaré al tratar el Art. 159 del CPC, referente a la Sentencia definitiva, a
cuyo comentario me remito.

4. PLAZO: Salvo disposición en contrario, deberán dictarse dentro de los


diez o quince días de quedar el expediente en estado de resolución, según se
trate de juez o tribunal (Art. 162, inc. b) CPC).
5. EFECTOS: Los autos interlocutorios hacen cosa juzgada material y
sólo producen efectos preclusivos. Siendo así, una vez ejecutoriados no puede
volverse a plantear la cuestión decidida dentro del proceso en que fueron
dictados, pero sin que produzcan efectos fuera del proceso.

ART. 159.- SENTENCIA DEFINITIVA DE PRIMERA INSTANCIA.


La sentencia definitiva de primera instancia, destinada a poner fin al litigio,
deberá contener, además:

a) la designación de las partes;

b) la relación sucinta de las cuestiones de hecho y de derecho que


constituyen el objeto del juicio;

c) la consideración, por separado, de las cuestiones a que se refiere el


inciso anterior. El juez deberá decidir todas la pretensiones deducidas y sólo
sobre ellas. No está obligado a analizar las argumentaciones que no sean
conducentes para decidir el litigio;

d) los fundamentos de hecho y de derecho;

e) la decisión expresa, positiva y precisa, de conformidad con las


pretensiones deducidas en el juicio, calificadas según correspondiere por la ley,
declarando el derecho de los litigantes, y, en consecuencia, condenando o
absolviendo de la demanda o reconvención, en su caso, en todo o en parte;

f) el plazo que se otorgue para su cumplimiento, si ella fuere susceptible


de ejecución; y

g) el pronunciamiento sobre costas.


Antec.: CNC 159.- PM 169.- CPC 64; 218; 219.
Conc.: CN 256, 2o. p. 1a. p.- CPC 15, incs, a) al 4); 54; 99; 127; 145;
156; 160; 161; 162, inc. c); 163; 192 al 206; 384; 385; 423; 435; 469, 2a. p.;
470; 517; 519 y sgtes.; 576; 578; 580; 627; 628; 631, in fine; 651; 680, 2o. p.;
686, inc. i); 693, inc. g); 709, inc. c); 742; 806.-COJ 9; 41.- CC 6; 300; 342;
2o.p.-
562; 1871, CPP 124, 4° y 5° pfos.; 125.- Ley 1376/88 de Arancel de
Honorarios de Abogados y Procuradores 9.-

1. CONCEPTO: La sentencia definitiva es aquella que, normalmente,


decide sobre el mérito de la causa y mediante la cual se pone fin al proceso.
Las sentencias por lo general deciden -en palabras de PODETTI- «el
fondo de la controversia». Aunque, también es cierto que en ciertas ocasiones
revisten el carácter de sentencias los autos interlocutorios que ponen fin al
juicio, pero no deciden sobre el fondo mismo del derecho substancial debatido,
v.g.: los que resuelven una excepci6n previa fundada en la ausencia de un
presupuesto procesal, como serían la incompetencia del órgano judicial o la
falta de capacidad de las partes o la falta de acción (Art. 224, incs. a), b) y c)
CPC). En estos supuestos se dice que la interlocutoria tiene «fuerza de
definitiva» (Véase Art. 158 CPC, numeral 2.3.).

2. FORMALIDADES: El Articulo establece las formalidades que debe


reunir la sentencia definitiva de primera Instancia destinada a poner fin al
litigio, las que además de las comuna a todas las resoluciones judiciales (Art.
156, 2a. p. CPC) - son:
2.1. La designación de las partes (inc. a)): Deberá constar en forma
expresa, con sus nombres y apellidos completos, porque la decisi6n final sólo
puede referirse a las partes en litigio, estableciendo los límites subjetivos de la
cosa juzgada.
Si las partes actúan a través de representantes se hace constar esta
circunstancia. Si la representación es convencional se puede sólo mencionar
que lo hace por apoderado.
2.2. La relación sucinta de las cuestiones de hecho y de derecho (inc. b)):
Constituyen el objeto del juicio. El juez debe reali-
zar un resumen de los hechos expuestos en la demanda y en la contestación y
reconvención, en su caso. No es necesario referirse a todos detalladamente sino
a los que tengan relación con el objeto del juicio.
Es indispensable establecer el objeto de la demanda porque constituye
uno de los elementos de la cosa juzgada. El objeto de la demanda -como dice
CHIOVENDA- es «un bien de la vida» que puede ser una cosa material o
inmaterial, un hecho, una abstención o simplemente una declaración. Se resume
en la «pretensión jurídica» del actor.
2.3. La consideración por separado de las cuestiones de hecho y de
derecho (inc. c)): Se refiere a las cuestiones de hecho y de derecho
mencionadas en el inc. b) de la norma, atendiendo a la circunstancia de que el
actor pudo haber acumulado varia demandas, o que la demanda promovida
suscite varias cuestiones, o haya habido reconvención.
El juez deberá decidir todas las pretensiones deducidas y pronunciarse
sólo sobre ellas (Art. 15, inc. d) CPC).
La sentencia sólo puede tomar en cuenta los hechos alegados por las
partes y sólo puede referirse a la prueba rendida en autos: «secundum allegata
et probata», bajo pena de nulidad (Art. 15 CPC). El juez no está obligado a
analizar las argumentaciones que no sean conducentes para decidir el litigio.
Debe considerar solamente las argumentaciones de las partes que hacen a lo
esencial de las pretensiones; no es imprescindible la consideración de todas,
bastando las fundamentales.
Los hechos ajenos a la relación procesal y a las partes no deben ser
considerados.
Los elementos de prueba que deben ser tenidos en cuenta por el juez en
la sentencia deben ser los esenciales, los decisivos; no es necesario el examen
de absolutamente todas las pruebas.
2.4. Los fundamentos de hecho y de derecho (inc. d)): Esto es, la
motivaci6n de la sentencia.
La Constituci6n impone que toda sentencia judicial debe estar fundada
en ella y en la ley (Art. 256, 2o. p. la. p. CN).
Es un deber del juez cuya inobservancia esta conminada .bajo pena de
nulidad (Art. 15, inc. b) y 2o. p. CPC).
La sentencia debe ser fundada en el sentido de que no debe ser arbitraria
y aún siendo justa ha de demostrar que lo es. El juez debe convencer de que es
justo.
Dice CALAMANDREI: la sentencia ha de ser fundada por que ha de
justificar la razonabilidad de la orden frente a los justiciables, en el sentido de
que es derivación razonada del derecho vigente y no el mero producto de la
voluntad discrecional del juez.
La sentencia debe ser un juicio sobre las alegaciones, la prueba y el
derecho aplicable que produzca la seguridad de imparcialidad, independencia y
justicia.
Enseña COUTURE: «El juez es un hombre que se mueve dentro del
derecho como el prisionero dentro de su cárcel. Tiene libertad para moverse, y
en ello actúa su voluntad; pero el derecho le fija muy estrechos límites, que no
le está permitido ultrapasar. Pero lo importante, lo grave, lo verdaderamente
trascendental del derecho no está en la cárcel; esto es, en los limites, sino en el
hombre”.
2.5. La decisi6n expresa, positiva y precisa (inc. e): De conformidad a las
pretensiones deducidas enjuicio, calificadas según correspondiere por la ley.
La decisión del juez debe ser expresa, que no deje lugar a duda. No
puede dejar de fallar por obscuridad o insuficiencia dé la ley. El Art. 6 del C.
Civil al respecto establece: «Los jueces no pueden dejar de juzgar en caso de
silencio, obscuridad o insuficiencia de las leyes. Si una cuestión no puede
resolverse por las palabras ni el espíritu de los preceptos de este Código, se
tendrán en consideración las disposiciones que regulan casos o materias
análogas, y en su defecto, se acudirá a los principios generales del derecho». El
Art. 9, 2° p., del COJ concuerda con este articulo y agrega que se «tendrán en
consideraci6n los precedentes judiciales».
Tampoco los jueces pueden resolver en forma condicional o de un modo
parcial.
2.6. El plazo que se otorgue para su cumplimiento, si fuera susceptible
de ejecución (inc. f)): La norma preceptúa que la sentencia definitiva contenga
el plazo dentro del cual el vencido debe cumplir la prestación a su cargo. El
plazo que contiene la resolución se halla supeditado al prudente arbitrio
Judicial, de acuerdo a las circunstancias del caso. De ordinario los jueces fijan
un plazo de diez días para el cumplimiento de lo resuelto.
2.7. El pronunciamiento sobre costas (inc. g)): Las costas constituyen
la condena que, de ordinario, se Impone a la parte vencida en el juicio.
Comprende las costas propiamente dichas, que son los gastos causídicos
en general derivados de la tramitación de la causa, v.g.: estampillado, tasas
judiciales, etc.; y los costos, que son os honorarios de los profesionales que
intervienen en el Juicio.
La Ley de arancel de honorarios de abogados y procuradores, establece:
«En todos los procesos, el juez, de oficio, regulará los honorarios al dictar
resolución definitiva, procederá de igual todo, en las cuestiones incidentales»
(Art. 9, Ley 1376/88).
No obstante la omisión de regular honorarios no es motivo de nulidad de
la sentencia, dado que puede practicarse ulteriormente cuando sea requerida.

3. PRINCIPIO DE CONGRUENCIA: La sentencia debe ser congruente


consigo misma (interna) y con la litis (externa). Con-puente, significa -
siguiendo a GUASP e «la conformidad que debe existir entre la sentencia y la
pretensión o pretensiones que constituyen el objeto del proceso, más la
oposición u oposiciones en cuanto delimitan ese objeto».
El juez no puede apartarse de los términos en que ha quedado planteada la
litis en la relación procesal, salvo los casos de consolidación (“ius supervinius”)
o extinción del derecho. Las pretensiones de las partes y los poderes del juez —
quedan fijados en la demanda y la contestación y, en su caso, en la
reconvención (Art. 15, inc. d) CPC).
El principio de congruencia exige, bajo pena de nulidad, que la sentencia
guarde una rigurosa adecuación a los sujetos, el objeto y la causa de la
pretensión y de la oposición (Art. 15, inc. b) y 2o. p. CPC).
Como consecuencia de lo dicho:
3.1. La sentencia sólo puede y debe referirse a las partes en el juicio, los
sujetos de la relación procesal.
3.2. La sentencia debe recaer sobre el objeto reclamado en la demanda,
comprendiendo la cuestión principal y los accesorios. Su omisión produce la
nulidad de la resolución cuando no pueda ser reparada por vía de apelación.
Siendo así, sería nula la sentencia que:
3.2.1. Omite decidir alguna cuestión planteada (Citra petita).
3.2.2. Excede los limites de la controversia, v.g.: otorgando al actor más
de lo que pidió (Ultra petita).
3.2.3. Resuelve puntos no alegados (Extrapetita).
3.3. La sentencia debe pronunciarse con arreglo a la causa invocada en la
demanda, es decir, la “causa pretendi”, que consiste en el fundamento, la razón,
el motivo, el interés material o moral de la pretensión deducida en el juicio. El
hecho jurídico que se invoca como fundamento de la pretensión. También el
título en cuya virtud se actúa que es diferente del anterior porque consiste en el
hecho constitutivo del derecho, v.g.: si el actor reclama una cosa a título de
locador, el juez no puede mandársela entregar a titulo de dueño.
La causa constituye un elemento de la cosa juzgada, conjuntamente con
los sujetos y el objeto.

4. PRINCIPIO IURA NOVIT CURIAE: Al Principio «iura novit curiae»


se refiere el inc. e) del precepto cuando, en relación a las pretensiones, expresa
que serán «calificadas según correspondiere por la ley». Esto significa que el
juez tiene suficiente libertad para calificar la pretensión y determinar la norma
que corresponde aplica con independencia del criterio de las partes.
En virtud del Principio mencionado se otorga al órgano judicial la
facultad de calificar la relación jurídica sin atenerse a la particular apreciación
de las partes y elegir la norma que resulte adecuada para decidir la cuestión
planteada.
5. DECLÁRACION DEL DERECHO: La sentencia debe declarar el
derecho de los litigantes, es decir, determinar el derecho para su aplicación. El
juez al sentenciar debe situarse en el día de la promoción de la demanda, como
si la misma es pronunciada en dicho momento, ése es el motivo, la razón, del
carácter retroactivo de la sentencia que siempre es declarativa de derechos.
Todas las sentencias contienen una declaraci6n del derecho como
antecedente lógico de la decisión, pero cuando se trata de determinar las
distintas clases de sentencias atendiendo al derecho material o substancial que
ellas ponen en vigor, se dividen en:
5.1. Sentencias declarativas: Son aquellas que reconocen un derecho,
expresando en forma precisa su existencia o inexistencia, v.g.: las que declaran
la falsedad de un documento, la inexistencia de una obligación o la absolutoria
que desestima la demanda.
Todo acto de incertidumbre jurídica que no tenga otro medio de solución
que no sea un fallo judicial, justifica una acción declarativa y una sentencia de
esa naturaleza (Art. 99 CPC).
5.2. Sentencias de condena: Son todas las que imponen el cumplimiento
de una prestación a cargo de una de las partes en el proceso, que puede ser de
dar, de hacer o de no hacer.
5.3. Sentencias constitutivas: Son las que constituyen o crean un estado
jurídico nuevo no existente antes o modifican o extinguen el estado
preexistente. v.g.: las sentencias de divorcio, filiación, insania, separación de
bienes, etc...
Además de los mencionados constituyen otros tipos de sentencia:
a) Sentencia determinativa: Por cuya virtud se integra la relación
jurídica, v.g.: obligaciones en las que se demanda que el juez fije el plazo a una
obligación sin plazo (Art. 562 CC).
El fallo -dice COUTURE- hace cesar el estado de indeterminación,
substituyéndolo por otro determinado y específico, regulando la forma concreta
de su ejercicio.
b) Sentencia cautelar Es la que sin pronunciarse sobre el mérito de la
causa ordena una medida de seguridad o cautela tendiente a garantizar, a
asegurar, por anticipado el resultado del litigio.
6. ABSOLUCION DE LA INSTANCIA: La sentencia debe estimar o
desestimar la demanda o reconvención en todo o en parte, porque en nuestro
derecho no se admite la absolución de la instancia, en cuya virtud la sentencia no
condena ni absuelve al demandado por insuficiencia o por falta de prueba (salvo
los casos que la doctrina denomina frustración de la sentencia de mérito), y deja a
salvo el derecho del actor para hacerlo valer en otro juicio sobre la misma
cuestión, lo cual será nulo.

7. DECLARACION SOBRE MALA FE O EJERCICIO ABUSIL VO


DEL DERECHO: Si se solicitó que la decisión contenga el pronunciamiento
sobre la mala fe o el ejercicio abusivo del derecho, corresponde al juez al dictar
sentencia determinar si la parte, su representante o ambos conjuntamente
incurrieron durante el proceso en los tipos de inconducta mencionados (Art. 54
CPC).

8. ESTRUCTURA DE LA SENTENCIA: La sentencia de primera


instancia se compone de tres partes que se relacionan con los requisitos
intrínsecos analizados y que conforman la estructura de la sentencia.
8.1. Resultados: Constituyen una exposición referente a los sujetos activo y
pasivo de la pretensión y a las cuestiones planteadas por éstos.
Establece el límite subjetivo y objetivo, dentro del cual debe pronunciarse
el juez. Puede contener también una breve relación de los trámites llevados a
cabo.
8.2. Considerandos: Aquí el juez debe, exponer los motivos o fundamentos
que lo llevan a aplicar la norma adecuada pan resolver la cuestión controvertida
en el juicio.
8.3. Fallo o parte dispositiva: En el que el juez resuelve estimar o
desestimar las pretensiones.

9. PRESUPUESTOS DE UNA SENTENCIA FAVORABLE:


Se denominan de este modo a aquellos que son necesarios para que la pretensión
sea admitida en la sentencia.
9.1. Derecho: La situación concreta que la demanda plantea debe estar
amparada en una norma legal.
Siendo así, la falta de derecho resultará:
9.1.1. De la inexistencia del hecho capaz de originar una relación jurídica,
es decir, el hecho constitutivo afirmado por el actor no existe
9.1.2. De la existencia de un hecho impeditivo, modificativo extintivo, es
decir las excepciones en sentido substancial.
El juez debe tener en cuenta:
a) La existencia de una ley (norma abstracta) que contemple la precisa
situación jurídica del caso.
b) Si los hechos Invocados por las partes corresponden a la categoría de los
considerados por dicha ley
c) Si tales hechos han sido debidamente probados.
9.2. Calidad: (<legitimatio ad causam>). Es la condición jurídica en que se
halla una persona con relación al derecho que invoca en el proceso, en razón de su
titularidad o de otra circunstancia que justifica su pretensión.
Dice CHIOVENDA: “Con ella se expresa que, para que el juez estime la
demanda, no basta que considere existente el derecho, sino que es necesario que
éste corresponda precisamente a aquél que lo hace valer y contra aquél contra
quién es hecho valer, o sea, considere la identidad de la persona del actor con la
persona a cuyo favor está la ley (legitimación activa) y la identidad de la persona
del demandado con la persona contra quién se dirige la voluntad de la ley
(legitimación pasiva)”.
9.3. Interés: Sin interés no hay acción. El interés es la medida de la acción.
Debe existir un interés jurídicamente protegido, vale decir un interés legítimo.
Consiste en el hecho de que el actor sufrirá un perjuicio sin la intervención del
órgano judicial.
El interés puede ser patrimonial o moral, teniendo el primero de los
nombrados, por lo general, un contenido económico v.g.: el pago una obligación,
aunque puede tener otro objeto, v.g.: la destrucción de una obra. Es moral,
obviamente, cuando carece de un contenido patrimonial v.g.: la acción del
cónyuge para que el otro deje de usar su apellido.
10. COSA JUZGADA. REMISION: Véase comentario al Art. 163 del CPC
numeral 4.

ART. 160.- SENTENCIAS DEFINITIVAS DE SEGUNDA Y TERCERA


INSTANCIA. Las sentencias definitivas de segunda y tercera instancia deberán
contener, en lo pertinente, las enunciaciones y requisitos establecidos en el
artículo anterior, y se ajustarán a lo dispuesto en los artículos 423 y 435, según el
caso.

Antec.: CNC 160.- PM 170.-


Conc.: CN 256, 2° p. la. p.- CPC 156; 159; 161; 162; 203; 206; 423; 435;
519 y sgtes. COJ 37.-

1. REQUISITOS. REMISION: Las sentencias definitivas dictadas en


segunda o tercera instancia, se hallan sujetas a los requisitos comunes a todas las
resoluciones judiciales, que fueron comentados en ocasión del análisis del Art.
156 del CPC, al que me remito.
Además, deben contener en lo pertinente, las enunciaciones y requisitos
establecidos en el Art. 159 del CPC, exigidos para las sentencias definitivas de
primera instancia, a cuyos comentarios me remito.

2. ESTRUCTURA. REMISION: El carácter colegiado que revisten los


órganos judiciales de segunda y tercera instancia determina, no obstante, algunas
variantes sobre todo en la estructura de las resoluciones y al proceder previo al
pronunciamiento de las mismas. La norma hace una expresa remisión a los Arts.
423 y 435 del CPC., por lo que me remito a los comentarios vertidos con motivo
del tratamiento de los mismos.
ART. 161.- MONTO DE LA CONDENA AL PAGO DE FRUTOS,
INTERESES, DAÑOS Y PERJUICIOS. Cuando la sentencia contenga condena
al pago de frutos, intereses, daños y perjuicios, fijará su impone en cantidad
líquida o establecerá por lo menos las bases sobre la que haya de hacerse la
liquidación.

Cuando no fuere posible lo uno nilo otro, por no haber hecho las partes
estimación de los frutos, intereses o daños y perjuicios, éstos podrán ser fijados en
otro proceso, siempre que se hubiere hecho la reserva correspondiente.

Antec.: CNC 161.- PM 171.- CPCC 220; 221.-


Conc.: CPC 159; 160; 215, 2o. p.- COJ 15, inc. c).- CC 421; 423; 450 al
453; 1833 al 1871.-

1. CONDENACIONES ACCESORIAS: La condena al pago de frutos,


intereses, daños y perjuicios constituyen condenaciones accesorias sobre las que
el juez debe emitir pronunciamiento siempre que haya habido el correspondiente
pedido en la demanda.

2. PROCEDENCIA: Son requisitos:


2.1. Petición: Debe existir la correspondiente solicitud. El juez no puede
condenar al pago de los mismos si no fueron objeto de petición en la demanda.
2.2. Estimación: Apreciación o evaluación de los mismos. Existe cantidad
líquida cuando la sentencia condena a abonar una suma determinada de dinero o
cuando el monto de la liquidación, aunque no estuviere fijado numéricamente, sea
susceptible de determinarse por una simple operación aritmética. En caso
contrario la sentencia deberá establecer las bases sobre las que haya de hacerse la
liquidación.
Si no fuere posible establecer la cantidad líquida ni las bases para la
liquidación, en razón de que las partes no realizaron la correspondiente
estimación, la disposición le acuerda el derecho de promover otro proceso a dicho
efecto, pero supeditado al re-
quisito de admisibilidad consistente en haber hecho la reserva del derecho
correspondiente.
2.3. Justificación: Mediante la prueba pertinente. El Art. 452 del C. Civil,
dispone: «Cuando se hubiese justificado la existencia del perjuicio, pero no fuese
posible determinar su monto, la indemnización será fijada por el juez».

ART. 162.- PLAZOS PARA DICTAR LAS RESOLUCIONES.


Las resoluciones serán dictadas en los siguientes plazos:

a) las providencias, dentro de los tres días de presentadas las peticiones por
las partes, o inmediatamente, si debieran ser dictadas en una audiencia o
revistieren carácter urgente;

b) las interlocutorias, salvo disposición en contrario, dentro de los diez o


quince días de quedar el expediente en estado de resolución, según se trate de juez
o tribunal; y

c) las sentencias definitivas, salvo disposición en contrario, dentro de los


cuarenta o sesenta días, según se trate de juez o tribunal. El plazo se computará
desde que el llamamiento de autos para sentencia quede firme.

Antec.: CNC 162.- PM 172.- CPCC 216, 2o. p.; 266.


Conc.: CN 106; 253.- CPC 15, inc. a); 16; 157 al 160; 189; 467; 469; 554,
3er. p.; 560, 1er. p.; 576; 580; 625, 2o. p.; 629, 2o. p.; 683, inc. g); 686, incs. c) e
i); 690, inc. c); 771; 797, 3er. p.- COJ 197; 199; 232, inc. b).- Ley 600/95 que
deroga el Art. 580y modifica el Art. 582 del Código Procesal Civil.- CPP 131;
142.-

1. PROVIDENCIAS (inc. a)): En relación a las providencias, la norma


dispone el plazo general de tres días. No obstante, cuan-
do deban dictarse en el curso de una audiencia o tengan el carácter de urgentes,
deberán ser dictadas de manera inmediata.

2. AUTOS INTERLOCUTORIOS (inc. b)): Cuando se trata de autos


interlocutorios (o sentencias definitivas) debe distinguir se que los mismos sean
pronunciados por el órgano judicial unipersonal o colegiado, concediéndose un
plazo más extenso en este último supuesto, obviamente, porque la cuestión deberá
ser estudiada por un mayor número de jueces.
En las Interlocutorias el plazo se computará desde que el expediente quede
en estado de resolución.

3. SENTENCIAS DEFINITIVAS (inc. c)): Son válidos aquí los


comentarios realizados con motivo del análisis del numeral 2, relativo a los autos
Interlocutorios, a los que me remito. El plazo, para dictar sentencia definitiva se
computa desde que la providencia que dispone llamar autos para sentencia queda
firme.

4. PROCESO DE CONOCIMIENTO SUMARIO: En este tipo de proceso


el plazo para dictar sentencia será de veinte o treinta días y para dictar autos
Interlocutorios de cinco o diez días, según se trate de juez o tribunal (Art. 683,
inc. g) CPC).

5. JUICIO EJECUTIVO: El plazo otorgado por la ley al juez para dictar


sentencia en el juicio ejecutivo es de diez días (Arts. 467 y 469 CPC).

6. AMPARO: Ver Arts. 576 y 580 deI CPC, este último derogado por la
Ley 600/95.
.
7. DESALOJO: El plazo para que el juez dicte sentencia en el juicio de
desalojo es de diez días (Art. 625, 2o. p. CPC). El tribunal deberá hacerlo dentro
del plazo de quince días (Art. 629, 2o. p. CPC).
8. JUICIOS DE MENOR CUANTIA: Cuando la cuestión fuere declarada
de puro derecho el juez dictará sentencia en el plazo de diez días (Art. 686, inc. c)
CPC) y en el plazo de quince días cuando se abrió la causa a prueba (Art. 686,
inc. i) CPC).

9. INTERDICTOS: El juez debe dictar sentencia en el plazo de diez días


contados desde la realización de la audiencia. El tribunal deberá fallar en el plazo
de quince días (Art. 645 CPC).

10. SANCION EN CASO DE INCUMPLIMIENTO: Los jueces tienen el


deber de dictar las resoluciones que correspondan dentro de los plazos legales
(Art. 15, inc. a) CPC), y a pesar de que estos no son perentorios e improrrogables
para los mismos, su falta de cumplimiento hará que la Corte Suprema de Justicia
los emplace para hacerlo dentro de un plazo perentorio que fijará al efecto, bajo
apercibimiento de ser suspendido por quince días, sin goce de sueldo, siendo la
reincidencia en el curso del mismo año causal de enjuiciamiento, de acuerdo con
el Art. 199 del COJ. Lo dicho, además, de la responsabilidad civil prevenida en el
Art. 16 del CPC.

11. INFORME TRIMESTRAL: Para que lo mencionado en el numeral


anterior pueda efectivamente cumplirse y no quede en «letra muerta» tiene que
funcionar lo dispuesto en el Art. 197 del COJ, que establece la obligación de los
jueces y tribunales de elevar trimestralmente a la Corte Suprema de Justicia un
informe en el que consignarán el número de los juicios y procesos Iniciados y
finiquitados y de las sentencias y resoluciones dictadas, con el agregado de silo
fueron en el plazo legal o en su defecto la razón o motivo del incumplimiento.
ARt 163.- ACTUACIÓN DEL JUEZ POSTERIOR A LA SENTENCIA.
Pronunciada la sentencia concluirá la competencia del juez respecto del objeto del
juicio y no podrá sustituirla o modificarla. Podrá, sin embargo:

a) ejercer la facultad que le otorgue el artículo 387;

b) ordenar, a pedido departe, las medidas precautorias que fueren


pertinentes;

c) disponer las anotaciones establecidas por la ley y la entrega de


testimonios;

d) resolver acerca de la admisibilidad de los recursos y rectificar la forma


de su concesión, de oficio o a petición de parte;

e) regular honorarios profesionales; y

f) ejecutar oportunamente la sentencia.

Antec. CNC 163.- PM 173.- CPCC 223.


Conc.: CPC 385 al 389; 395; 396; 399; 5l9 y sgtes.; 709, inc. e);
810.- Ley 1.376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores, 9.-

1. CONCLUSION DE LA COMPETENCIA DEL JUEZ El litigio, la


controversia concluye con la sentencia. Pronunciada la sentencia queda, en
sentido estricto, suspendida la competencia del juez respecto del objeto del juicio,
la que es recuperada por el mismo a los efectos de su eventual ejecución cuando
se encuentre firme.
De manera similar, pero incorrecta, dispone el Art. 386 del CPC: «Una vez
pronunciada y notificada la sentencia concluye la jurisdicci6n del juez respecto
del pleito y no puede hacer en ella variación o modificación alguna». Dos son las
impropiedades que esta norma contiene: a) la primera, consistente en que es la
competencia y no la «jurisdicción» la que concluye, pues de ser esto así el
juez dejaría de ser juez; b) la segunda, al establecer el requisito de la notificación
(como estaba en su fuente originaria el Art. 223 del CPCC) lo cual, como se sabe,
no hace a la validez de la sentencia sino a su eficacia. La sentencia vale por sí
misma con prescindencia de su notificación.

2. VARIACION DE LA DECISION: El juez una vez dictada la sentencia


no puede variar o modificar su decisión. En las leyes 3 y 4, título 22, Partida III,
ya se establecía que una vez que el juez hubiere «bien o mal juzgado non lo puede
toller, ni mudar».

3. PODERES DEL JUEZ DESPUES DE DICTAR SENTENCIA: No


obstante lo mencionado en el numeral 1, el juez conserva ciertos poderes que
hacen al perfeccionamiento e integración de la sentencia, ellos son:
3.1. Recurso de aclaratoria (inc. a)): El juez puede ejercer la facultad que le
otorga el Art. 387 del CPC para aclarar, corregir o subsanar omisiones de la
sentencia, sin alterar lo substancial de la decisión. Podrá aclarar sus resoluciones
aunque hubiesen sido notificadas. El error material podrá ser subsanado por el
juez aun en la etapa de ejecución de sentencia.
3.2. Medidas precautorias (inc. b)): El juez podrá ordenar, a pedido de
parte, las que fuesen pertinentes, v.g.: embargo preventivo, aunque la sentencia
estuviere recurrida (Art. 709, inc. c) CPC), secuestro, inhibición general de
bienes, intervención judicial, etc…
3.3. Anotaciones y entrega de testimonios (inc. c)): Las anotaciones
establecidas por la ley y la entrega a las partes de los testimonios de la sentencia
necesarios para el ejercicio de sus derechos.
3.4. Recursos (inc. d)): El juez podrá conceder recursos, determinando sus
modalidades. El juez resuelve acerca de la admisibilidad de los mismos (Arts. 395
y 396 CPC) y rectifica la forma de la concesión de los recursos (Art. 399 CPC).
3.5. Regular honorados profesionales (inc, e)): De oficio en todos los
procesos al dictar resolución definitiva. Procederá de igual
modo en las cuestiones incidentales (Art. 9 Ley 1376/88 de Arancel de
Honorarios de Abogados y Procuradores).
3.4. Ejecutar las sentencias (inc. f)): De acuerdo con lo reglado en los Arts.
519 y sgtes del CPC. El vencido en juicio tiene la obligación de cumplir las
condenaciones que la sentencia le imponga, en su defecto el vencedor tiene la
denominada «actio iudicati» en cuya virtud el vencedor puede ejecutar lo resuelto.
Cabe además señalar que de acuerdo con el Art. 385 del CPC, la sentencia
debe ser notificada de oficio dentro de tercero día.

4. COSA JUZGADA: Antes de concluir el comentario a este Artículo, por


la trascendencia que posee considero oportuno referirme a la cosa juzgada.
4.1. Concepto: La cosa juzgada es la autoridad y eficacia que adquiere la
sentencia judicial, cuando no proceden contra ella recursos ni otros medios de
impugnación y no puede ser revisada en otro proceso posterior.
4.2. Clases: Hay que distinguir entre:
4.2.1. Cosa juzgada material: En virtud de la cual la sentencia es
irrecurrible e inmutable. Los caracteres de la cosa juzgada material son: la
inmutabilidad y la coercibilidad. Además, otorgan a las partes la defensa de cosa
juzgada: «excepcio rei judicata». (Art. 224, inc. f) CPC).
4.2.2. Cosa juzgada formal: Por la que la sentencia se vuelve inimpugnable
(irrecurrible) en virtud de haberse agotado los recursos o porque se halle
consentida, v.g.: la sentencia dictada en un juicio ejecutivo hace sólo cosa juzgada
formal, permitiendo su ejecución. Pero carece de cosa juzgada material, porque en
el pro-ceso de conocimiento ordinario posterior, que puede promover el
ejecutado, puede modificarse la sentencia.
Es posible que exista sólo cosa juzgada formal sin cosa juzgada material.
Pero no puede haber cosa juzgada material sin cosa juzgada formal, en razón de
que ésta constituye un presupuesto de aquélla.
4.3. Decisiones que hacen cosa juzgada: Las decisiones que hacen cosa
juzgada son las pronunciadas en juicio contradictorio. Las dictadas en
procedimientos voluntarios, de alimentos, las sentencias cautelares, etc., no hacen
cosa juzgada.
4.4. Parte de la sentencia que hace cosa juzgada: Si la parte dispositiva de
la sentencia contiene todos los elementos necesarios para establecer los límites
objetivos y subjetivos de la cosa juzgada será autosuficiente y sólo ella hará cosa
juzgada.
En cambio, si la parte dispositiva carece de algún elemento habrá que
recurrir a los motivos de la sentencia, porque se considera que el juez se remite a
sus fundamentos.
4.5. Impugnación de la cosa juzgada por terceros La posibilidad que tienen
Los terceros para impugnar la cosa juzgada surge cuando La sentencia fue
obtenida fraudulentamente.
En caso de fraude procesal (dolo, fraude, colusión) corresponde ejercer la
Acción autónoma de nulidad (Art. 409 CPC) por los terceros perjudicados a fin de
obtener la invalidez de los actos ilícitos cubiertos de formas procesales.
4.6. Diferencia con la Preclusión: La preclusión impide que en el mismo
juicio se vuelva a discutir algo superado. La cosa juzgada impide que en otro
proceso se vuelva a decidir la cuestión ya resuelta (“non bis in idem»).

ART. 164.- PUBLICIDAD DE LA SENTENCIA. Las sentencias de


cualquier instancia pueden ser dadas a publicidad salvo que, por la naturaleza del
juicio, razones de decoro aconsejaren su reserva, en cuyo caso así se declarará. Si
afectan la intimidad de las partes o de terceros, los nombres dé éstos serán
eliminados de las copias para la publicación.

Antec.: CNC 164.- PM 174.- CPCC 260.-


Conc.: CN 22.- CPC 153, inc. b); 158 al 160.- CC 2179, 3er. p.
1. PUBLICIDAD: En determinada época de la historia de la humanidad el
proceso era secreto hasta para las partes. En la actualidad, sin embargo, nadie
duda del tremendo valor que la debida y correcta publicidad de las sentencias
tiene para una buena administración de justicia. Mediante ella se somete al
control de la opinión pública la conducta de los jueces. La Constitución establece:
“La publicación sobre procesos judiciales en curso debe realizarse sin
prejuzgamiento. El procesado no deberá ser presentado como culpable antes de
sentencia ejecutoriada” (Art. 22 CN).

2. IMPORTANCIA: Las sentencias judiciales deben ser ampliamente


divulgadas al efecto de que la sociedad pueda formarse un exacto concepto de la
actuación de sus jueces y porque ello también contribuye a la divulgación del
derecho, elevando, de este modo, la cultura jurídica del pueblo.

3. CUESTIONES INTIMAS. BUEN NOMBRE: No obstante lo dicho, las


cuestiones íntimas, las que afectan a los niños y adolescentes o aquellas en que el
decoro exija prudencia, o que pueden perjudicar el buen nombre de los litigantes
o encausados, deben mantenerse en reserva y no deben ser publicadas. Al efecto,
el C. Civil dispone: “Las sentencias judiciales pueden ser libremente
reproducidas, siempre que su publicación no perjudique el buen nombre de los
litigantes o encausados” (Art. 2179, 3er. p. CC).
CAPITULO X

DE OTROS MODOS
DE TERMINACION DE LOS PROCESOS

Los modos de terminación de los procesos pueden ser divididos en


legislados y no legislados.
1. El modo ordinario de extinguirse el proceso es la sentencia, pero además
de ella existen otros legislados en la ley que conducen al mismo resultado, aunque
sus efectos pueden ser distintos.
El allanamiento, la conciliación y la transacci6n ponen fin al proceso
impidiendo su ulterior renovación.
El desistimiento en algún caso tiene el mismo efecto que los anteriores y en
otro posibilita la nueva promoción de la misma pretensión en otro proceso
posterior.
La caducidad de la instancia, producida por el transcurso del tiempo y la
inactividad de las partes, no impide un nuevo proceso que tenga por objeto la
misma pretensión.
Otro supuesto es el que se halla legislado en la Ley que establece el
divorcio vincular del matrimonio al preceptuar que la conciliación de los esposos
pone término al juicio (Art. 14 Ley 45/91)
2. Un modo no legislado de terminación del proceso es el que doctrina
denomina sustracción de materia, que acontece cuando la materia justiciable
llevada ante el poder judicial para su conocimiento y decisión desaparece por
razones ajenas a la voluntad de las partes.
CARNELUTTI dice que la extinción de la parte hace desaparecer la razón
del proceso, lo que se produciría en el supuesto de que durante la substanciación
de un juicio promovido para declarar insana a una persona esta fallece. En casos
como este el proceso no podría proseguir, siendo imposible que el juez (lato
sensu) pueda dictar un pronunciamiento de mérito sobre la pretensión.
SECCION I

DEL DESISTIMIENTO

ART. 165.- FORMAS DEL DESISTIMIENTO. Puede desistirse de la


acción o de la instancia. Toda expresión de desistimiento debe formularse
especificando concretamente su contenido.

Antec.: CNC 165.- PM 175.


Conc.: CPC 166 al 168; 197; 224, inc. g); 320; 322; 325; 500; 541; 544;
575.- CC 10; 648, 1cr. p.

1. CONCEPTO: El desistimiento, en general, consiste en la renuncia del


derecho a realizar un acto jurídico.
2. CLASES: El desistimiento, conforme a la norma, puede ser de dos
modos:
2.1. Desistimiento de la acción: No requiere conformidad de la parte
contraria. Se suele denominar también desistimiento del derecho.
2.2. Desistimiento de la instancia: Requiere la conformidad de la
adversa. Se conoce también con el nombre de desistimiento del proceso.

3. FORMA: El desistimiento por la importancia que reviste exige, y a


fin de evitar toda duda acerca de su alcance, que su con tenido sea manifestado
expresamente.
El C. Civil dispone: La renuncia general de las leyes no produce efecto
alguno; pero podrán renunciarse los derechos conferidos por ellas con tal que
sólo miren el interés individual y que no esté prohibida su renuncia (Art. 10
CC).
Estas distintas formas del desistimiento tienen sus particulares requisitos y
efectos que examinaré con motivo de los comentarios a los Arts. 166 y 167 del
CPC, a los que remito.

4. EXCEPCION DE INCONSTITUCIONALIDAD. REMISION: Véase


comentario a los Arts. 541 del CPC numerales 1 al 4y 544 del CPC numeral 2.

5. JUICIO DE AMPARO. REMISION: Véase comentario al Art. 575 del


CPC numeral 1.

ARt 166.- DESISTIMIENTO DE LA ACCIÓN. En cualquier estado de la


causa el actor puede desistir de la acción que ha promovido. Este desistimiento
impide renovar en el futuro el mismo proceso e implica la renuncia al derecho
respectivo. El juez se limitará a examinar si el desistimiento procede por la
naturaleza del derecho en litigio y a dar por terminado el proceso en caso
afirmativo.

Para desistir de la acción no es necesaria la conformidad de la parte


contraria.

Anta.: CNC 166.- PM 176.-


Conc.: CPC 165; 168; 197, la. p; 224, inc. g); 240, 2o. p.; 544, 575.- CC
10.

1. CONCEPTO: El desistimiento de la acción es el acto realizado por el


actor en cuya virtud manifiesta expresamente su voluntad de renunciar al derecho
material invocado por él en el proceso.

2. EFECTOS: El desistimiento de la acción, llamado también del derecho,


impide renovar en el futuro el mismo proceso.
No necesita la conformidad de la parte contraria, porque no siendo viable
ejercer de nuevo la misma pretensión en otro proceso ésta no tendría interés en
oponerse al mismo.
Pronunciada la sentencia el juez mandará archivar los autos.

3. FACULTAD DEL JUEZ: El desistimiento de la acción no obliga


necesariamente al juez a pronunciarlo, lo cual ocurrirá cuando: se refiera a
derechos indisponibles o se encuentre interesado el orden público o el
peticionante carece de facultad para desistir.

4. COSTAS: Cuando el desistimiento fuere de la acción, las costas del


proceso correrán a cargo del actor (Art. 197, la. p. CPC).

ART. 167.- DESISTIMIENTO DE LA INSTANCIA. El desistimiento de


la instancia puede formularse en cualquier grado del proceso.

El desistimiento de la primera Instancia pone las cosas en el estado que


tenían antes de la demanda y no impide renovar el proceso en otra oportunidad. El
desistimiento de la segunda o tercera instancia significa la renuncia al recurso
Interpuesto y deja firme la sentencia impugnada. No puede desistirse de la
primera Instancia después de notificada la demanda, sin la conformidad de la
parte contraria expresada por escrito.

Antec.: CNC 167.- PM 177.


Conc: CPC 165; 168; 197; 2o. p..- CC 10; 648, 1er. p..

1. CONCEPTO El desistimiento de la instancia es el acto realizado por el


actor mediante el cual expresa su voluntad de poner fin a la instancia.
Consiste solamente en el abandono de la instancia sin afectar el derecho
material que el actor puede volver a invocar en un pro-
ceso posterior, salvo que se haya operado la prescripción porque de conformidad
al Art. 648, ler. p. del C. Civil: “La interrupción (de la prescripción) causada por
la demanda se tendrá por no sucedida si el juicio terminare por desistimiento del
actor, por perención o por sentencia definitiva absolutoria del demandado».

2. REQUISITO: El desistimiento de la instancia requiere la conformidad de


la parte contraria cuando se ha producido después de la notificaci6n de la
demanda, porque desde ese momento el demandado queda vinculado al proceso y
podría tener interés en que el conflicto se decida como había quedado trabada la
relación procesal, por los errores que pudo haber cometido el actor o porque le
convenga que exista cosa juzgada sobre la litis.

3. DESISTIMIENTO PRODUCIDO DESPUES DE LA NOTIFICACION


DE LA DEMANDA: Si el actor desiste después de notificada la demanda, se
debe correr traslado al demandado, a quien el juez, en atención a la facultad
concedídale por el Art. 133, inc. 11) del CPC, deberá notificar por cédula.
El demandado al contestar el traslado podrá:
3.1. Expresar su conformidad: Si el demandado expresa su conformidad
con el desistimiento de la instancia formulado por el actor esta se extingue.
Si se produce en la primera instancia se ordena el archivo del expediente y
las cosas quedan en el estado que tenían antes de la demanda.
Si se produce en la segunda o en la tercera instancias, queda firme la
sentencia Impugnada, porque implica la renuncia al recurso interpuesto.
3.2. Oponerse: Si el demandado se opone, el desistimiento carece de
eficacia, debiendo proseguirse los trámites normales del proceso.

4. COSTAS: La resolución que el juez dicte haciendo lugar al


desistimiento debe imponer las costas del juicio al actor, de acuerdo con el Art.
197, 2a. p., del CPC.
ART. 168.- PODER ESPECIAL. Para desistir de la acción o de la instancia
se requiere poder especial, o la conformidad del mandante expresada en el escrito
respectivo.

Antec. CNC 168.


Conc.: CPC 165 al 167; 169, 3er. p.; 544.- CC 10; 884, inc. d).

1. FORMA: El representante convencional del actor debe contar con poder


o cláusula especial para poder formular el desistimiento, sin distinguir que el
mismo sea de la acción o de la instancia, ya que el acto comporta una renuncia
(Arts. 10 y 884, inc. d) CC), salvo que el mandante manifieste su conformidad en
forma expresa en el escrito de desistimiento.

SECCION II

DEL ALLANAMIENTO

ART. 169.- OPORTUNIDAD Y EFECTOS. El demandado podrá allanarse


a la demanda en cualquier estado de la causa interior a la sentencia.

El juez dictará sentencia conforme a derecho, pero si estuviere


comprometido el orden público, el allanamiento carecerá de efectos y continuará
el proceso según su estado. Si el allanamiento fuere parcial, el proceso continuará
respecto de la pretensión controvertida.

Regirá para el allanamiento lo dispuesto en el artículo anterior.

Antec.: CNC 169.- PM 178.-


Conc.: CPC 168; 198; 202, ter. p.; 540; 544.
1. CONCEPTO El allanamiento consiste en la declaración de voluntad que
formula el demandado en virtud del cual se aviene o conforma con la pretensi6n
del actor deducida en la demanda.
El allanamiento importa el reconocimiento del derecho material invocado
en la demanda y consecuentemente la renuncia a oponerse a la pretensión del
actor.
Siendo así, el allanamiento debe ser entendido como una sumisión a la
pretensión del actor, pero no al derecho, el cual el juez, por la función específica
que tiene de aplicarlo, se halla ajeno a la voluntad de las partes y libre, en
consecuencia, para aceptarlo o negarlo.

2. EFECTOS: Tiene como principal efecto producir la extinción del


proceso en el que se formuló el allanamiento del demandado, no obstante, no
exime al juez del deber de dictar sentencia conforme a derecho y si estuviere
comprometido el orden público carecerá de efectos y el proceso continuará según
su estado, todo lo cual es razonable porque el juez no puede prescindir del orden
jurídico vigente acogiendo un acto que carezca de fundamento jurídico, o que
verse sobre derechos indisponibles les o se trate de un proceso simulado o
fraudulento.

3. CLASES: El allanamiento puede ser de dos clases:


3.1. Total.
3.2. Parcial: En el caso de que existan en el proceso acumulación de
pretensiones y el demandado se allane a algunas y se oponga a otras. También en
el caso de litisconsorcio activo cuando se allane a la pretensión de cierto actor
pero no a la del otro.

4. COSTAS: Las costas en el allanamiento deben ser soportada por el


demandado, salvo que se dieren algunas de las circunstancias previstas en el Art.
198 del CPC al que me remito.
Cuando de los antecedentes del proceso resultare que el demandado no ha
dado motivo a la interposición de la demanda y se allanare dentro del plazo para
contestarla, el actor será condenado en costas (Art. 202, 1er. p. CPC).
5. PODER O CLÁUSULA ESPECIAL. REMISION: De acuerdo con el
3er. p. de la norma, se aplica al allanamiento lo estatuido en el Art. 168 del CPC
aL cual, y a su comentario, me remito.

6. EXCEPCION DE INCONSTITUCIONALIDAD. REMISION: Véanse


los comentarios a los Arts. 540 del CPC numérales 1 y2 y544 del CPC numeral 3.

SECCION III

DE LA CONCILIACION

ART. 170.- EFECTOS. Los acuerdos conciliatorios celebrados por la


partes ante el juez y homologados por éste, tendrán autoridad de cosa juzgada. Se
procederá a su cumplimiento en la forma establecida para el trámite de ejecución
de sentencia.

Siendo parcial el acuerdo, se lo ejecutará en lo pertinente, continuando el


proceso en cuanto a las pretensiones pendientes.

Antec.: CNC 170.- PM 179.- CPCC 65.


Conc: CPC 15, inc. g); 199; 224, inc. g); 519 y sgtes.; 610, 2o. p.- Ley
45/91 del Divorcio Vincular, So., 3er. p.

1. CONCEPTO: La conciliación es el acuerdo o avenencia producida en el


proceso, en virtud del cual las partes ponen fin al conflicto que motivó el pleito.

2. CLASES: De conformidad al 2° p. de la norma la conciliación puede ser


total, en cuyo caso el proceso termina, o parcial. En este supuesto el acuerdo
conciliatorio se ejecuta en lo pertinente,
debiendo continuarse el proceso en relación a las pretensiones pendientes que no
integraron el acuerdo conciliatorio.

3. COSA JUZGADA. El Artículo sub examine establece que el acuerdo


celebrado entre las partes ante el juez, en la audiencia convocada al efecto, y a la
que deberán concurrir personalmente y si lo desean acompañados de sus
representantes convencionales, una vez homologado, tendrá fuerza de cosa
juzgada.

4. EJECUCION: Para asegurar el cumplimiento de lo acordado, el


precepto permite la utilización del trámite estatuido para la ejecución de
sentencias (Art. 519 y sgtes. CPC).

5. INICIATIVA: La iniciativa para obtener la conciliación podrá


proceder no sólo de las partes, sino también del juez el cual deberá, sobre todo
en las cuestiones de familia, propender al arreglo amistoso de las controversias.
Es en este sentido que el Art. 5o., 3er. p., de la Ley 45/91, que establece el
divorcio vincular, -dispone: «Antes de dar trámite al juicio de divorcio por
presentación conjunta, el juez escuchará separadamente a las partes procurando
su reconciliación y fijando un plazo de 30 a 60 días dentro de cual convocará a
las partes a una audiencia para que se ratifique o no en su voluntad de
divorciarse. En caso negativo se archivará el expediente y de lo contrario se dará
el trámite correspondiente al juicio». Véase, además, el Art. 15 inc. g) del CPC.

6. COSTAS: Las costas en la conciliación serán impuestas en el orden


causado, salvo convenio de panes al respecto (Art. 199 CPC).

SECCION IV
DE LA TRANSACCION

ART. 171.- FORMA Y TRÁMITE. Las pares podrán hacer valer la


transacción del derecho en litigio con la presentación del convenio o suscripci6n
del acta ante el juez. Este se limitará a examinar la concurrencia de los
requisitos exigidos por la ley para la validez de la transacción, SI estuvieren
cumplidos, la homologará; en caso contrario, la rechazará y el proceso
continuará su curso.

Antec.: CNC 171.- PM 180.


Conc.: CPC 199; 224, inc. g); 462, inc. h); 519; 520, inc. a) y sgtes.- CC
884, inc. c); 1495 al 1506.-

1. CONCEPTO: La transacci6n es un modo de terminación del proceso


por el cual las partes mediante concesiones reciprocas se avienen a poner fin al
litigio o lo previenen.
El Código Civil dispone en el Art. 1495: «Por el contrato de transacción
las partes, mediante concesiones recíprocas, ponen fin a un litigio o Lo
previenen. Por medio de ella se pueden crear modificar o extinguir, además,
relaciones jurídicas diversas de las que fueron objeto del litigio o motivo de la
controversia». En los siguientes Artículos dicho Código regula la capacidad de
las partes, el objeto, los efectos y la anulabilidad.

2. FORMAS: Dos son los modos por los que puede tener lugar la
transacción en el proceso:
2.1. Por la presentación del convenio respectivo al juez de la causa.
2.2. Por la suscripción ante el juez, en la correspondiente audiencia, del
acta que contenga la transacción.
El juez se debe limitar a comprobar si se han cumplido con los requisitos
exigidos por la ley substancial, en cuyo caso dictará resolución homologatoria.

3. PROCEDENCIA Constituyen requisitos para la procedencia de la


transacción:
3.1. La capacidad de las partes.
3.2. La suficiencia de las facultades de los representantes o apoderados.
3.2. La disponibilidad de los derechos a los que se refiere.

4. FACULTAD DEL JUEZ: Si se trata de cuestiones que no pueden ser


objeto de transacción, v.g.: las que versan sobre las relaciones de familia, o
sobre derechos o cosas que no pueden ser objeto de los contratos, o que
interesen al orden público o a las buenas costumbres (Art. 1497 CC), el juez
rechazará la transacción y el proceso continuará su curso.

5. EFECTOS: La transacción produce los siguientes efectos:


5.1. Extingue los derechos y obligaciones que las partes hubieren
renunciado (Art. 1501 CC).
5.2. Extingue el proceso promovido a raíz del derecho litigioso.
5.3. Autoriza la oposición de la excepción previa correspondiente (Arts.
224, inc. g) y 462, inc. h) CPC).
5.4. La resolución que la admite tiene para las partes y sus sucesores la
autoridad de la cosa juzgada (Art. 1501 CC).

6. PODER ESPECIAL: La transacción, de conformidad al Art.


884, inc. c) del C. Civil, requiere poder o cláusula especial para poder efectuarla
en nombre de otro.

7. EJECUCION: El juez competente para el cumplimiento de la


transacción homologada es el del juicio donde ella se produjo,
siendo el proceso aplicable el de la ejecución de sentencias (Art. 519 y sgtes.
CPC}.

8. COSTAS: Las costas en la transacción serán soportadas en el orden


causado, si no existiere acuerdo entre las partes sobre su imposición (Art. 199
CPC).

SECCION V

DE LA CADUCIDAD DE LA INSTANCIA

ART. 172.- PLAZO. Se operará la caducidad de la instancia en toda clase


de juicio, cuando no se instare su curso dentro del pino de seis meses. Dicho
pino será el fijado por las leyes generales para la prescripción de la acción, si
éste fuere menor.

El impulso del procedimiento por uno de los litisconsortes beneficia a los


restantes.

Antec.: CNC 172.- PM 181.- Ley 664/24 de Perención de instancias.


Conc.: CPC 162, inc. b) la. p.; 173 al 179; 200; 214; 447; 464;
700.- CC 634; 657; 668.- Ley 1462/35 que establece el Procedimiento para lo
contencioso-administrativo 8o.- CPT 217 al 223.-

1. CONCEPTO: La caducidad de la instancia es un modo de terminación


del proceso producido por la inactividad de las partes durante el plazo señalado
por la ley.
A los efectos de una mejor comprensión del Instituto procesal sub
examine conviene saber lo que debe entenderse por instancia y por impulso
procesal.
1.1. Instancia: Se denomina instancia a cada una de las etapas o grados
del proceso. Al conjunto de actos procesales que se suceden desde la iniciación
del juicio, la deducción de un incidente o la Interposición de un recurso, hasta la
resolución que se pronuncia sobre los mismos.
1.2. Impulso procesal: Se entiende por tal a toda actividad de la partes o
del juez tendiente a hacer avanzar el proceso a fin de que se vayan cumpliendo
las diferentes etapas que lo integran para poder llegar a la resolución final.

2. DENOMINACION: El Código adopta la denominación caducidad, en


substitución de perención, que era utilizada por la Ley 664/24 de Perención de
Instancias.

3. FUNDAMENTO: El instituto de la caducidad de instancia se funda en


la presunción de abandono de la instancia producida por la inactividad procesal
y en la necesidad de evitar la prolongación indefinida de los juicios.

4. PROCEDENCIA: Los extremos necesarios que deben reunirse para


que la caducidad de instancia sea procedente son:
4.1. Existencia de una instancia principal o incidental.
4.2. Inactividad procesal absoluta o in idónea.
4.3. Transcurso del plazo fijado en la ley.

5. PLAZO: De acuerdo con la norma procesal el plazo para que la


caducidad de la instancia se produzca es de seis meses.
La caducidad se podrá producir también en el plazo correspondiente a la
prescripción de la acción, fijado en la ley substancial, cuando el mismo fuere
menor al plazo de seis meses señalado en la ley procesal, v.g.: la acción
redhibitoria, para dejar sin efecto el contrato de compraventa y la acción para
que se reduzca el precio por vicio redhibitorio (Art. 668 CC).
En el Amparo el plazo de caducidad es de sesenta días hábiles, contados
a partir de la fecha en que el afectado tomó conocimiento del acto, omisión o
amenaza ilegítimo (Art. 567, 2o. p. CPC).
En el procedimiento establecido para lo contencioso administrativo rige
un plazo de caducidad menor: tres meses, de acuerdo con el Art. 8 de la Ley
1462 del 18 de Julio 1935. También en el proceso laboral (Art. 217 CPT, Ley
742/61).

6. LITISCONSORCIO El segundo párrafo del Artículo contempla el


supuesto de litisconsorcio, y se funda en el principio de que la existencia de
partes múltiples no altera la unidad de la relación procesal, que no puede
dividirse en base al número de sujetos que actúan en una misma posición
procesal.
La indivisibilidad de la instancia rige cualquiera sea la clase de
litisconsorcio voluntario o necesario y de la naturaleza del derecho invocado,
v.g.: obligaciones solidarias o simplemente mancomunadas, divisibles o
indivisibles.
La caducidad se refiere a la instancia procesal no al derecho substancial.
Los actos de impulso procesal llevados a cabo por uno cualesquiera de lo
litisconsortes, consecuentemente, tienen la virtualidad de interrumpir para todos
el curso de la caducidad.

7. PROCESOS EN LOS QUE SE OPERA: La caducidad, como regla


general, se opera en toda clase de juicios ordinarios, ejecutivos, sumarios, de
menor cuantía, etc., así como en los incidentes que en ellos se deduzcan, con
excepción de los supuestos establecidos expresamente en el Art. 176 del CPC.

8. RESPONSABILIDAD PROFESIONAL: Los abogados y


procuradores que dejan caducar la instancia son responsables ante sus clientes
por los daños y perjuicios ocasionados si ello implica la prescripción de la
acción. En cualquier caso son responsables de las costas. Véase el comentario al
Art. 177 del CPC numeral 2.
ART. 173.- CÓMPUTO. El plazo se computará desde la fecha de la
última petición de las partes, o resolución o actuación del juez o tribunal que
tuviere por objeto impulsar el procedimiento. Correrá durante los días inhábiles,
pero se descontará el tiempo en que el proceso hubiese estado paralizado o
suspendido por acuerdo de las partes o por disposición judicial y, asimismo, si el
expediente hubiere sido remito a la vista por petición de un juez o tribunal.

Antec.: CNC 173.- PM 182.-


Conc: CPC 163, la. p.; 172; 174 al 179; 412.- CC 337; 339 al 342.-

1. COMPUTO DEL PLAZO: La norma transcripta establece las


circunstancias a partir de las cuales comienza a correr el plazo de caducidad:
última petición de las partes, o resolución, o actuación del juez o tribunal que
tuviere por objeto impulsar el procedimiento.
En el cómputo pan establecer la caducidad se tienen en cuenta los días
inhábiles, separándose la norma de la regla general establecida en el Art. 109 del
CPC, lo cual halla su fundamento, según PODETTI, en la razonable extensión
de los plazos de caducidad y en la mayor comodidad para efectuar su cómputo.
Consecuentemente, deberán ser computados los días de la feria judicial, los
feriados y los asuetos judiciales establecidos por la Corte Suprema de Justicia.
Sin embargo, no cabe computar los días que el proceso hubiese estado
paralizado o suspendido por acuerdo de partes o por disposición del órgano
judicial o si el expediente fue remito a la vista por pedido de un juez o tribunal.
1.1. Partes: Para las partes el «dies a quo» comienza desde la promoción
de la demanda, no siendo necesaria su notificación; la contestación; la oposición
de excepciones previas; el ofrecimiento de prueba; etc.
1.2. Resoluciones: En cuanto a las resoluciones judiciales, la caducidad se
opera desde el pronunciamiento de las
mismas, conforme a lo establecido en los Arts. 163, ler. p. y 173, la. p. del CPC.
1.3. Recursos: Con relación a los recursos el plazo de caducidad de la
instancia comienza a correr desde su interposición, al recurrente corresponde
urgir y, en su caso, interponer el recurso de queja por retardo de justicia (Art.
412 CPC).
Si el recurso fue concedido desde dicho momento queda abierta la
instancia superior y, consecuentemente, comienza a correr el plazo de caducidad
de la misma, aunque el expediente permanezca en la instancia inferior.

2. ACTOS INTERRUPTIVOS DE LA CADUCIDAD: La inactividad en


el proceso debe ser continuada durante todo el plazo fijado en la ley,
consiguientemente, las peticiones formuladas por las partes, las resoluciones o
actuaciones del órgano judicial que resulten adecuadas para impulsar el
desarrollo del proceso, tendrán como efecto la interrupción de la caducidad y
determinará el inicio de un nuevo plazo.
No configuran, en cambio, actos interruptivos, por carecer de idoneidad
para producir la interrupción de la caducidad, las peticiones ineficaces o
extemporáneas, v.g.: el pedido de desglose de un poder; la constitución de un
nuevo domicilio; la renuncia al patrocinio letrado; el pedido de regulación de
honorarios por parte de un perito; etc...

ART. 174.- CARÁCTER DE LA CADUCIDAD. La caducidad se opera


de derecho, por el transcurso del tiempo y la inactividad de las partes. No podrá
cubrirse con diligencias o actos procesales con posterioridad al vencimiento del
pino, ni por acuerdo de las partes.

Antec: CNC 174.- PM 183.-


Conc. CPC 145; 172; 173; 175 al 179; 214; 447; 464; 700.
1. CARACTER. El Artículo transcripto, que constituye el eje del instituto
de la caducidad de instancia, establece que la caducidad se opera de derecho.
Operar de derecho significa que se produce sin petición de parte ni declaración
del juez.
Rige desde el mismo momento en que se produjo y no podrá ser
convalidada por la actuación posterior de las partes.
Este carácter que el Código atribuye a la caducidad procesal no es de
aceptación uniforme en la legislación comparada, en razón de la vigencia de la
regla procesal contraria existente en la materia -a la que adhiero- en virtud de la
cual la actividad posterior de las partes purga la caducidad de la instancia.

2. EFECTO: La disposición establece que la caducidad producida de


derecho hace que se retrotraiga al mismo día del vencimiento del plazo,
independientemente de la voluntad de las partes y por el sólo transcurso del
tiempo.
Siendo así, surte pleno efecto desde el momento mismo en que se operó y
aunque las partes continúen el trámite del juicio, lo actuado no purga y, por
ende, será nulo, debiendo cargar las consecuencias de su propia negligencia.

ART. 175.- PROCEDIMIENTO. La caducidad será declarada de oficio o


a petici6n de parte por el juez o tribunal. Es obligación del secretario en cuya
oficina radiquen los autos, dar cuenta al juez o tribunal respectivo que ha
transcurrido el plazo señalado en el artículo 172.

Antec.; CNC 175.- PM 184.-


Conc.: CPC 37; 145, 2o. p.; 172 al 174; 176 al 179.- COJ 186, inc
1. REQUISITOS: La norma, no obstante el carácter de la caducidad que
opera de derecho, requiere que la misma sea declarada por el Juez. El
pronunciamiento judicial, se podrá producir de oficio o a petición de parte.
Una vez declarada judicialmente la caducidad, la misma adquiere carácter
de orden público y no puede ser convalidada por la realización de actos
procesales posteriores, cualesquiera que sean, ni por acuerdo de las partes.

2. OBUGACION DEL SECRETARIO: La segunda parte del Artículo,


concordante con el Art. 186, inc. f) del COJ, impone al secretario la obligación
de dar cuenta, de avisar, al juez o tribunal de que ha transcurrido el plazo fijado
en la ley, a los efectos de que se dicte la resolución pertinente.

ART. 176.- IMPROCEDENCIA. No se producirá la caducidad:

a) en los procedimientos de ejecución o cumplimiento de sentencia;

b) en los procesos sucesorios » en general, en los ‘voluntarios, salvo que


en ellos se suscitaren controversias; y

c) cuando los procesos estuvieren pendientes de alguna resolución y la


demora en dictarla fuere imputable al juez o tribu-rial.

Antec.: CNC 176.- PM 185.-


Conc.: CPC sgtes.; 519 y sgtes.; 656y sgtes.; 669 y sgtes.; 731 y sgtes.
1. CASOS DE EXCEPCION: La norma establece las excepciones a la
regla general, establecida en el Art. 172 deI CPC, en virtud de la cual la
caducidad de instancia se opera en toda clase de juicios, especificando aquellos
en los que no procede.

2. PROCEDIMIENTO DE EJECUCION O CUMPUMIENTO DE


SENTENCIA: En tos procedimientos de ejecución (ordinarios) o cumplimiento
(ejecutivos) de sentencia, fundado según ALSINA y PODETTI en el hecho de
que la instancia se extingue a raíz de adquirir carácter firme la sentencia
definitiva.

3. PROCESOS sucesorios y voluntarios: Para que la caducidad se pueda


producir es necesario que exista instancia, una litis - dice ALSINA sometida a la
decisión judicial, consiguientemente no puede haber en los procedimientos de
jurisdicción voluntaria como las sucesiones, mensuras, deslindes, etc., a menos
que se conviertan en contenciosos.

4. PROCESOS PENDIENTES DE RESOLUCION: Si el proceso


estuviere pendiente del dictado de alguna resolución y la de-mora fuere
imputable al juez o tribunal, cualquiera sea la clase de resolución que
corresponda, no correrá el plazo de caducidad. La carga del litigante -dice
SENTIS MELENDO- termina donde empieza el deber del juez.
No obstante, a la parte incumbe urgir el dictado de la resolución y en caso
negativo interponer el correspondiente recurso de queja por retardo de justicia
previsto en el Art. 412 del CPC.
ARt 177.- CONTRA QUIÉN SE OPERA. La caducidad se operará
también contra el Estado, los establecimientos públicos, los menores y cualquier
otra persona que no tuviese la libre administración de sus bienes, sin perjuicio
de la responsabilidad de sus administradores y representantes.

Antec. .: CNC 177.- PM 186.


Conc.: CN 106.- CPC 16; 172 al 176; 178; 179.-CC 91; 92; 1833; 1834;
1840; 1845.-

1. REGLA GENERAL: De acuerdo con el precepto legal la caducidad se


opera contra el Estado, sea que actúe como persona de derecho público o
privado, sus diversas reparticiones centralizadas (Ministerios) y
descentralizadas, autónomas, autárquicas de economía mixta (Ande, Antelco,
Corposana, Banco Central del Paraguay, Petropar, etc.), las Municipalidades, las
Universidades, etc...
También se produce contra los menores de edad y cualquier otra persona
que no tuviese la libre administración de sus bienes. Siendo así, la regla general
parece no admitir excepciones en relación a las personas a quienes afecta la
caducidad de la instancia.

2. RESPONSABILIDAD: No obstante, resulta razonable el in fine de la


norma, que establece que la caducidad producida es sin perjuicio de la
responsabilidad de los administradores y representantes por cuya negligencia se
operó la caducidad, cuando ello tenga como consecuencia un perjuicio. Véase el
comentario al Art. 172 del CPC numeral 8.
No será necesaria la existencia de dolo, es decir incumplimiento
deliberado; bastando que haya existido culpa o negligencia para que se produzca
la responsabilidad que se regirá por las reglas generales consagradas en los Arts.
1833, 1834, 1842, 1845 y ccdtes del C. Civil.
ART. 178.- RESOLUCIÓN. La resolución sobre la caducidad será
apelable. En tercera instancia será susceptible de reposición.

Antec.: CNC 178.-


Conc.: CPC 174; 175; 179; 200; 390; 395.-

1. APELABILIDAD: Cualquiera sea el sentido del pronunciamiento


judicial declarando o no la caducidad de la instancia será susceptible del recurso
de apelación (Art. 395 CPC).
2. REPOSICION: En tercera instancia, al no ser viable la apelación, el
medio de obtener la revisión será el recurso de reposición (Art. 390 CPC).
3. COSTAS. El Art. 200 del CPC distingue, a los efectos de la imposición
de las costas del juicio, que la caducidad se haya producido en primera
instancia, en cuyo caso son a cargo del actor. Si la caducidad se opera en
segunda o en tercera instancia, el recurrente será el obligado al pago de las
costas.
En materia de incidentes se aplica el principio de que son a cargo del que
lo dedujo y lo dejó caducar.

ART. 179.- EFECTOS DE LA CADUCIDAD. La caducidad operada en


primera instancia no extingue la acción, que podrá ejercerse en un nuevo juicio,
ni perjudica las pruebas producidas, que podrán hacerse valer en aquél.

La caducidad operada en instancias ulteriores acuerda fuerza de cosa


juzgada a la resolución recurrida. La caducidad de la instancia principal
comprende la reconvención y los incidentes; pero la de éstos no afecta la
instancia principal.

Operada la caducidad, la demanda se tiene por inexistente a los efectos de


la interrupción de la prescripción.
Antec.: CNC 179.- PM 188.-
Conc.: CPC 98; 172 al 175; 177; 178; 180; 237.- CC 648, 1er. p.
1. EFECTOS: La caducidad produce diferentes efectos de acuerdo con la
instancia en la cual se haya operado.
1.1. Caducidad producida en primera instancia: No extingue la acción,
que podrá ser ejercida en otro nuevo juicio. La declaración de caducidad no
afecta al derecho material invocado por el actor como fundamento de su
pretensión.
El Art. 648, ler. p. del C. Civil, en concordancia con el tercer párrafo de la
norma, establece que la interrupción de la prescripción causada por la demanda
se tendrá por no sucedida si el juicio terminare por desistimiento del actor, por
perención (caducidad) o por sentencia definitiva absolutoria del demandado.
1.2. Caducidad operada en segunda o tercera instancia: Otorga la cualidad
de cosa juzgada a la sentencia objeto de recurso. Debe recordarse que el plazo
de caducidad comienza a correr desde la fecha de la interposición o concesión
del recurso, según el caso, de allí que si el expediente no fue elevado
corresponderá al juez original resolver la cuestión. Véase el comentario al Art.
173 del CPC numeral 1.3.

2. CADUCIDAD DE LA INSTANCIA PRINCIPAL: La caducidad de la


instancia principal comprende los incidentes de la misma y la reconvención,
porque ésta última no puede resolverse con total independencia de la pretensión
originaria respecto de la cual debe ser conexa (Art. 238 CPC). Pero la caducidad
de la reconvención o de los incidentes no afecta al proceso principal.

3. CADUCIDAD DEL INCIDENTE DE CADUCIDAD: La caducidad


del incidente de caducidad no tiene implicancia alguna en razón de que en
nuestro proceso la caducidad se opera de derecho de acuerdo con el Art. l74 del
CPC.

4. PRUEBAS: Las pruebas producidas en el proceso en que se operó la


caducidad pueden utilizarse sin restricciones en el nuevo proceso, en atención al
Principio de economía procesal y al distingo que se hace entre actos de
procedimiento y actos en el procedimiento. La caducidad extingue los primeros,
pero no los segundos.
TITULO VI

DE LOS INCIDENTES

ARt 180.- PRINCIPIO GENERAL. Toda cuestión accesoria que tenga


relación con el objeto principal del proceso constituirá un incidente y si no se
hayan sometido a un procedimiento especial, se tramitará en la forma prevista
por las disposiciones de este Título.

Antec.: CNC 180.- PM 189.- CPCC 339.-


Conc.: CPC 8y sgtes.; 24y sgtes.; 53, inc. b); 63; 77; 80y sgtes.; 87y
sgtes.; 93 y sgtes.; 121 y sgtes.; 144; 179, 2o. p.,l8l al 191; 194; 267; 280; 292;
308; 342; 497; 540; 547; 586; 593; 615, 2o. p.; 670; 672, 2o. p.; 675; 676; 686,
inc. g); 687; 740; 748; 755, in fine; 756, 2o. p.; 764; 798.- CC 1530, 3er. p.- Ley
1376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 22.- Ley 635/95
que Reglamenta la Justicia Electoral 48.-

1. CONCEPTO: Se denominan incidentes a todas las cuestiones


accesorias que se suscitan en ocasión de un proceso con el cual tienen conexión
y que se deciden por un auto Interlocutorio.
Los incidentes constituyen instancias accesorias con relación a la
instancia principal. Siendo así, el juez competente para conocer en ellos es el
juez del proceso principal y la caducidad de la instancia principal tiene como
efecto la del incidente (Art. 179, 2o. p., 2a. p. CPC).

2. LEGITIMACION: Los incidentes pueden ser promovidos por:


2.1. Las partes (actor o demandado) del juicio principal.
21. Los representantes de las partes, v.g.: regulación de honorarios
profesionales.
21. Las terceros, v.g.: tercerías de dominio y de mejor derecho (Art. 80,
2o. p. CPC).

3. PERSONERIA: El poder otorgado para intervenir en el pleito


principal comprende la facultad para intervenir en los incidentes suscitados en el
mismo (Art. 63 CPC).

Es obligatorio el patrocinio letrado para la promoción de los incidentes


(Art. 6, Ley 1376/88).

4. CLASES: Una de las clasificaciones que según la doctrina puede


hacerse de los incidentes los distingue en:

4.1. Autónomos o Nominados: Son objeto de una particular regulación


legislativa en atención a su naturaleza, estableciéndose reglas propias para su
substanciación, v.g.: Cuestiones de competencia promovidas por vía de
inhibitoria (Arts. 8 y sgtes. CPC); Recusación (Arts. 24 y sgtes. CPC);
Intervención de terceros (Art. 77 CPC); Citación de Evicción (Arts. 87 y sgtes.
CPC); Acción subrogatoria (Arts. 93 y sgtes. CPC); Acumulación de procesos
(Arts. 121 y sgtes. CPC); Excepción de inconstitucionalidad (Arts. 538 y sgtes.
CPC); etc...

4.2. Genéricos o Innominados: Son los que tienen un trámite común para
su substanciación, con prescindencia de la materia que constituye su objeto. Se
hallan regulados en el presente Título VI del Código y sus normas son de
aplicación supletoria a los incidentes autónomos o nominados.

5. INCIDENCIA: Debe, a su vez, distinguirse entre Incidente e incidencia


siendo esta última también una cuestión accesoria pero que por su extrema
simplicidad no requiere substanciación, v.g.: el tercero perjudicado por la traba
Indebida de una embargo sobre
sus bienes puede solicitar y obtener directamente y sin más trámite su
levantamiento, pudiendo el juez, incluso decretar la medida de oficio y
obviamente sin que sea necesaria la promoción de la tercería (Art. 717 CPC).

6. ABUSO DEL DERECHO: La promoción y la pérdida de tres


incidentes con costas por la parte en un mismo proceso, constituye ejercicio
abusivo del derecho, con las consecuencias y sanciones que la declaración
judicial conlleva (Art. 53, inc b) CPC).

ART. 181.- SUSPENSION DEL PROCESO PRINCIPAL. Los incidentes


que impidan la continuación del proceso principal se sustanciarán en los mismos
autos quedando entretanto suspendida la tramitación de aquél.

Se entiende que impide la prosecución del principal toda cuestión sin


cuya resolución previa es imposible, de hecho y de derecho, continuar
sustanciándolo.

Antec.: CNC 181.- CPCC 340; 341.-


Conc.: CPC 89; 101, 2o. p.; 126; 180; 182 al 191; 558, ler. p. in fine.-

1. REQUISITOS: El incidente deducido tendrá el efecto de suspender el


curso del juicio principal, cuando:
1.1. La ley procesal lo prevenga, v.g.: el incidente de acumulación de
procesos (Art. 126 CPC); el litisconsorcio necesario (Art. 101, 2o. p. CPC); la
citación de evicción (Art. 89 CPC).
1.2. El juez lo declare, por ser indispensable por la naturaleza de la
cuestión planteada, v.g.: el incidente que impugna la nulidad de la notificación
de la demanda.
La suspensión se decretará cuando realmente a criterio del juez existan
razones fundadas de hecho y de derecho que hagan Indispensable la suspensión
del trámite del juicio principal.

2. SUBSTANCIACION: El incidente suspensorio se substanciará en los


mismos autos, mientras el trámite del principal queda suspendido.

ART. 182.- INCIDENTES QUE NO SUSPENDEN LA PROSECUCIÓN


DEL PROCESO. Los incidentes que no obsten a la prosecución del proceso
principal, se sustanciarán en pieza separada, sin suspenderse el curso de aquél, y
el juez los resolverá en el plazo de diez días.

Antec.: CNC 182.- CPCC 342.-


Conc.: CPC 31; 51; 53, inc. b); 180; 183 al 191.-

1. REGLA GENERAL: La regla general en la materia, y lo que


comúnmente debe ocurrir, es que la deducción de un incidente no traiga
aparejada la suspensión del trámite del proceso principal.

2. FUNDAMENTO: El fundamento de la regla mencionada es evitar que


se constituyan en un medio fácil y abusivo para obstaculizar y obstruir el curso
del proceso principal.

3. SUBSTANCIACION: Los incidentes que no suspenden la prosecución


del proceso deben substanciarse por «pieza o cuerda separadas; vale decir,
deberá formarse un expediente o legajo anexo al principal.
ARt 183.- REQUISITOS. El que planteare el incidente deberá fundado
clara y concretamente en los hechos y en el derecho, y ofrecer toda la prueba de
que intentare valerse. La prueba documental deberá acompañarla, y si no la
tuviere, deberá individualizarla, indicando su contenido, el lugar, archivo,
oficina pública o persona en cuyo poder se encuentre.

Antec.: CNC 183.- PM 192.-


Conc.: CPC 107; 180 al 182; 184 al 191; 215; 219; 235; 303.- Ley
1376/88 del Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 6.-

1. LEGITIMACION: Como he mencionado en el numeral 2 del Art. 180


4el CPC, cualquiera de las partes (actor o demandado) puede promover un
incidente. También los terceros, quienes deberán tener capacidad para ser
partes, capacidad procesal y hallarse legitimados con relación a la cuestión
jurídica que es objeto del incidente.

2. ADMISIBILIDAD: El incidente debe estar fundado clara y


concretamente en los hechos y en el derecho. La omisión del deber de fundar
producirá el rechazo «in limine» del Incidente deducido.
El que promueve el incidente debe acreditar, también, el «interés»
procesal que posee para deducirlo.

3. FORMA: El incidente se debe promover por escrito, Salvo que se lo


formule en una audiencia, en cuyo caso será oral y actuado, ante el juez del
proceso principal, dentro del plazo que establece la ley.
El escrito de deducci6n del incidente deberá guardar en lo atinente las
formas de la demanda (Art. 215 CPC), y su contestación, las de ésta (Art. 235
CPC).

4. PRUEBA: Con el escrito en el que se lo deduce, el incidentista deberá


ofrecer toda la prueba de que intente valerse, debien-
do acompañar la prueba documental y sí no la tuviere habrá de individualizarla,
indicando su contenido, el lugar, archivo, oficina pública o persona en cuyo
poder se encuentre, en concordancia con lo dispuesto para la demanda (Art. 219
CPC).

5. COPIAS: Deben acompañarse copias firmadas del escrito de


promoción y de los documentos acompañados, a los efectos de conferirse el
traslado correspondiente (Art. 107 CPC).

6. PATROCINIO LETRADO: Son obligatorios, a su vez, el patrocinio


letrado y el cumplimiento de todos los restantes requisitos de carácter general
(Art. 6, Ley 1376/88).

ART. 184.- RECHAZO “IN LIMINE”. Si el incidente fuere


manifiestamente improcedente, el juez deberá rechazarlo sin más trámite,
mediante decisión fundada. La resolución será apelable sin efecto suspensivo.

Antec.: CNC 184.- PM 193.-


Conc.: CPC 51; 53, inc. b); 54 al 56; 180; 183; 398; 4002° y 3er. p.

1. INCIDENTE MANIFIESTAMENTE IMPROCEDENTE: Si en la


deducción del incidente no concurrieren los requisitos a los que se refiere el Art.
183 del CPC, el Artículo sub examine dispone que, por ser manifiestamente
improcedente, deberá ser rechazado, sin más trámite por el juez en resolución
fundada.
Una de las mayores causas de las prolongaciones injustificadas del
proceso constituye la promoción de incidentes improcedentes, mediante la
formulación de supuestas y artificiales cuestiones incidentales, por ello los
jueces no deben hesitar en rechazarlos cuando son formulados con Intenciones
meramente dilatorias.
2. PERDIDA DE TRES INCIDENTES CON COSTAS: La promoción de
incidentes que hayan sido perdidos con costas en tres oportunidades por la
misma parte en un mismo proceso, da lugar a la declaración del ejercicio
abusivo del derecho y a imponer las sanciones que la ley establece a la parte y a
sus abogados, de acuerdo con los Arts. 51; 53, inc. b) y54 al 56 del CPC, a
cuyos comentarios me remito.

3. APELACION: El in fine del Artículo establece que la resolución que


rechaza «in limine» la promoción del incidente catalogo improcedente, será
apelable sin efecto suspensivo, vale decir, que mientras se substancie el recurso
se cumple la resolución apelada (Art. 400,2° y 3er. ps. CPC).

ART. 185.- TRASLADO Y CONTESTACIÓN. Si el juez admitiere el


incidente, dará traslado por cinco días a las partes, quienes al contestarlo
deberán ofrecer sus pruebas, procediendo con la documental del modo indicado
por el artículo 183.

El traslado se notificará por cédula dentro de tercero día de dictada la


providencia que lo ordenare.

Antec.: CNC 185.- PM 194.


Conc.: CPC 133; 145; 180 al 183; 186 al 190; 219; 235; 303.- Ley 154/69
de Quiebras 187; 189.-

1. TRASLADO: Si el incidente es admisible - porque así lo haya


entendido el juez ante quien se lo promovió o por resolución del tribunal, en el
caso de haber habido apelación y revocación de la resolución que lo declaró
improcedente- el juez deberá correr traslado a la parte contraria por el plazo de
cinco días perentorios e improrrogables (Art. 145 CPC), de acuerdo con el
Principio de bilateralidad.
2. NOTIFICACION: La notificación del traslado del incidente se hará por
cédula, dentro de tercero día de dictada la providencia que lo ordene (Véase Art.
183 CPC, numeral 3).

3. CONTESTACION: Al contestar el incidente se deberán guardar los


requisitos exigidos pan la promoción del mismo y que son similares a los que se
deben cumplir con motivo de la contestación de la demanda (Art. 235 CPC).
Con la contestación se podrá denunciar la ausencia de un requisito de
admisibilidad, v.g.: falta de personería, falta de acción, etc., que el juez no haya
advertido, lo cual será decidido en oportunidad de resolverse el incidente, de
acuerdo con el Art. 188 del CPC.

4. PRUEBA: Al contestar el traslado del incidente se deberá ofrecer toda


la prueba de que se intente valer. Si fuere documental deberá acompañarse y si
no la tuviere habrá de individualizarse en la forma prevenida en el Art. 219 del
CPC.

ART. 186.- PRUEBA. Vencido el plazo, haya o no contestación, el juez


abrirá el incidente a prueba, por no más de diez días, silo estimare necesario. En
caso contrario, resolverá sin más trámite.

Antec.: CNC 186.- PM 195.- CPCC 90.- Dto. 5679, 28.- Conc.: CPC 145;
149; 180; 183; 185; 187; 189; 229; 251; 254; 256; 280.- Ley 154/69 de Quiebras
187, 2o. p. in fine; 188.-

1. FACULTAD DEL JUEZ. PROCEDENCIA: La norma transcripta


acuerda al juez la facultad de abrir o no a prueba el incidente.
La apertura a prueba procederá siempre que existan hechos controvertidos
que a criterio del juez ameriten su probanza, háyase o no producido la
contestación del incidente.
Si no se han ofrecido pruebas o si el juez no estimare necesaria la apertura
a prueba, éste resolverá el incidente sin más trámite; vale decir, sin ninguna
posterior substanciaci6n.

2. PLAZO: El plazo de prueba no podrá exceder de diez días. Son


aplicables los preceptos procesales referentes a la ampliación de los plazos de
acuerdo con los Arts. 149 y 254 del CPC y el plazo extraordinario (Art. 256
CPC) con su correspondiente adecuación en este último supuesto.

3. PRUEBA: Son admisibles todos los medios de prueba y rigen para su


diligenciamiento las reglas generales vigentes en la materia, por tanto, v.g.:
serán irrecurribles las resoluciones del juez que ordenen diligenciamiento de
prueba (Art. 251 CPC).

4. ABSOLUCION DE POSICIONES: Si antes de la contestación de la


demanda se promoviese algún incidente, podrán ponerse posiciones sobre lo que
sea objeto de aquél (Art. 280 CPC).

ART. 187.- PRUEBA PERICIAL Y TESTIMONIAL. La prueba pericial,


cuando procediere, se llevará a cabo por un solo perito designado de oficio,
salvo que, por la importancia del asunto, el juez estimare conveniente nombrar
más de uno.

No se admitirán más de cuatro testigos por cada parte y las declaraciones


no podrán recibirse fuera de la sede del juzgado, cualquiera fuere el domicilio
de aquéllos.

Antec.: CNC 187.- PM 196.-


Conc.: CPC 180; 185; 186; 314 y sgtes.; 343 y sgtes.- Ley 154/ 69 de
Quiebras 187, 3er. p. in fine.-
1. PERITO UNICO. PLAZO. REMISION: Cuando la prueba pericial
resulta admisible, debe ser llevada a cabo por un solo pedido, nombrado de
oficio por el juez. Salvo que por la naturaleza e importancia del asunto -lo que
no debe necesariamente confundir-se con cuantía o monto- sea necesario, a
criterio del juez, nombrar otros.
Para el diligenciamiento de la prueba pericial se deberán guardar las
reglas generales que para este tipo de prueba se hallan legisladas en los Arts.
343 y sgtes del CPC. Corresponderá al juez de acuerdo con la naturaleza del
asunto y el Principio de celeridad fijar el plazo para que se expida el perito.

2. NUMERO DE TESTIGOS. DECLARACIONES. REMISION: Si se


trata de prueba testimonial no podrá admitirse más de cuatro testigos por cada
parte.
Las declaraciones testificales deberán efectuarse en la sede del juzgado,
cualquiera sea el domicilio de los testigos, en consecuencia no serán aplicables
los Arts. 338 y 256, inc. b) del CPC, en su caso.
Son aplicables todas las disposiciones referentes a esta prueba regladas en
los Arts. 314 y sgtes del CPC.

ART. 188.- CUESTIONES ACCESORIAS. Las cuestiones que surgieren


en el curso de los incidentes se decidirán en la interlocutoria que los resuelva.

Antec.: CNC 188.- PM 197.-


Conc.: CPC 180; 185 al 187; 189.-

1. FUNDAMENTO: La disposición tiene su fundamento en el Principio


de celeridad que la ley requiere para la substanciación y decisión de las
cuestiones incidentales.
2. RESOLUCION: El precepto establece que las cuestiones accesorias
que surjan en el curso de los incidentes, no darán lugar a un incidente especial y
se decidirán al resolverse el incidente (Véase el Art. 185 del CPC, numeral 3).

ART 189.- RESOLUCIÓN. Contestado el traslado o vencido el plazo, sin


que ninguna de las partes hubiere ofrecido prueba, y si no se la ordenare de
oficio, o recibida la prueba, en su caso, el juez, sin más trámite, dictará
resoluci6n.

Antec.: CNC 188.- PM 198.-


Conc.: CPC 145; 158; 162, inc. b); 180 al 182; 186; 188; 19Z l94.
Ley 154/69 de Quiebras 188.-

1. RESOLUCION SIN MAS TRAMITE: La norma dispone que


cualquiera haya sido el modo en que se haya producido la substanciación del
incidente, v.g.: contestación o no; prueba ofrecida u ordenada de oficio; apertura
a prueba o no; el juez, sin más trámite, dictará resolución.
La expresión «sin más trámite» significa que seguidamente, sin correr
vistas o traslados y sin substanciación alguna, debe decidirse el incidente.

2. CONTENIDO: La resolución deberá contener:


2.1 .Decisión fundada, expresa, positiva y precisa sobre la cuestión
incidental (Art. 158 CPC).
2.2. Pronunciamiento sobre las cuestiones accesorias, mencionadas en el
Art. 188 del CPC.
2.3. Imposición de las costas, aplicándose el Art. 194 del CPC, el cual
remite la regla general del Art. 192 del CPC, en cuya virtud corresponden
aunque no hayan sido solicitadas y su pago esta a cargo del vencido, salvo
cuando se tratare de cuestiones dudosas
de derecho; vale decir, cuando existió fundamento razonable para promover el
incidente en razón de que las normas aplicables no estaban exenta de dudas y se
trataba de una cuestión opinable.

ARt 190.- TRAMITACIÓN CONJUNTA. Todos los incidentes que por


su naturaleza pudieren paralizar el proceso, cuyas causas existieren
simultáneamente y fueren conocidas por quien los promueve, deberán ser
articulados en un mismo escrito, siempre que sea posible su tramitación
conjunta. Se desestimarán sin más trámites los promovidos con posterioridad.

Antec.: CNC 190.- PM 199.- CPCC 345.-


Conc.: CPC 100, inc. c); 180; 181; 184 al 189; 191.-

1. PROMOCION CONJUNTA El precepto establece el deber de


promover conjuntamente y en un mismo escrito todos los Incidentes que por su
naturaleza pudieran paralizar el proceso, fundado en los Principios de
eventualidad, economía, celeridad y lealtad procesales.

2. REQUISITOS: El Articulo sub examine establece las condiciones de


necesario cumplimiento para que sea posible la promoción conjunta. Ellas son:
2.1. Que tengan la virtualidad de paralizar el proceso principal.
2.2. Que las causas de los mismos coexistan.
2.3. Que sean del conocimiento de quien los promueva.
2.4. Que puedan tramitarse conjuntamente.

3. RECHAZO DE OFICIO: SI no se observare lo dispuesto


precedentemente el juez deberá rechazar de oficio los incidentes
extemporáneamente deducidos.
4. DEDUCCION POR SEPARADO: Los incidentes que por su
naturaleza no pudieren paralizar el proceso o se originaren en cuestiones que no
coexisten y van surgiendo sucesivamente o que no son conocidos o no pueden
substanciarse conjuntamente, pueden ser deducidos por separado.

ARt 191.- PLAZO PARA LA PROMOCIÓN DEL INCIDENTE. Cuando


no tuviere plazo expresamente establecido, el incidente deberá ser promovido
dentro de los cinco días de conocida la causa en que se fundare.

Antc.: CNC 191.- PM 200.


Conc.: CPC 114, inc. b) in fine; 117; 145; 180 al 190; 313.-

1. REGLA GENERAL: Si la ley no establece un plazo específico para la


promoción del incidente - como sería en los casos de los incidentes
denominados autónomos o nominados a los que me referí al comentar el Art.
180 de este Código - el mismo, de acuerdo a la presente disposición, deberá ser
promovido en el plazo de cinco días, de conocida la causa en que se fundare.
El plazo establecido en el Artículo constituye la regla general y el
momento desde el cual se lo computa constituirá una cuestión de hecho cuya
apreciación, finalmente, corresponderá hacerla al juez o tribunal que entienda en
la cuestión.

2. RECHAZO «IN LIMINE»: El plazo para su deducción es perentorio e


improrrogable por lo que la promoción extemporánea del incidente producirá el
rechazo «in limine» del mismo, de acuerdo con el Art. 184 del CPC.
TITULO VII DE

LAS COSTAS

ART. 192.- PRINCIPIO GENERAL. La parte vencida en el juicio deberá


pagar todos los gastos de la contraria, aun cuando ésta no lo hubiere solicitado.

Antec.: CNC 192.- PM 2Q1, la. p.- CPCC 222, ler. p.


Conc.: CPC 56, 2o. p.; 69, 2o. p; 158, inc. c); 159, inc. g); 160; 193 al
206; 260; 319, in fine; 355; 408; 450; 457; 474; 495; 502; 587; 612; 655; 700;
799 al 805.- COJ 15, inc. c).- CPP 261 al 272.- Ley 1376/88 de Arancel de
Honorarios de Abogados y Procuradores 9; 31.- Ley 1879/02 de Arbitraje y
Mediación 49 al 52.-

1. CONCEPTO: Se denomina costas a los gastos en los que las partes


incurren como consecuencia de la substanciación de un proceso.
Antiguamente se distinguían las costas, que eran todos los gastos
propiamente dichos, y los costos referidos a los honorarios profesionales.
Actualmente no se los distingue y el Código tampoco lo hace englobando
ambos en un sólo concepto: costas (Art. 206 CPC).

2. REGLA GENERAL: La norma establece la regla general que rige la


materia: las costas son a cargo del vencido, quien por el he-cito objetivo de la
derrota debe pagar todos los gastos del juicio.
El vencimiento constituye el principio y el fundamento de la imposición
de las costas.

3. IMPOSICION DE OFICIO: La otra regla, acorde con la moderna


doctrina procesal, es que se imponen de oficio por el juez o tribunal, aunque no
haya mediado solicitud de parte.
El pronunciamiento sobre las costas debe integrar la sentencia y así lo
disponen los Arts. 158, inc. c); 159, inc. g) y 160 del CPC.
La Ley de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores dispone
que en todos los procesos el juez de oficio regulará los honorarios al dictar
resolución definitiva, procederá de igual forma en las cuestiones incidentales
(Art. 9, Ley 1376/88).
Según expresa CHIOVENDA, el vencedor no debe cargar con los gastos
que han ocasionado el reconocimiento de su derecho, porque de ser así este
quedaría disminuido. Dice: «La necesidad de servirse del proceso para obtener
razón no debe volver-se contra quien tiene la razón».

4. CARACTER: Las costas, en principio, no son una sanción impuesta a


la mala fe, temeridad o culpa del litigante que perdió el juicio, sino que tienen
por objeto el resarcimiento de los gastos.
Constituyen una institución procesal con individualidad propia y no son,
por eso, un accesorio de lo resuelto en la sentencia. Responden a un interés
distinto al del fondo del juicio.
Adquieren el carácter de pena cuando el juez las impone en los casos de
mala fe o abuso del derecho (Art. 56, 2o. p., CPC); cuando son a cargo del juez,
con motivo de la declaración de nulidad de una resolución, salvo que la otra
parte se hubiese opuesto a la declaración de nulidad (Art. 408 CPC); cuando se
las imponen al perito removido del cargo (Art. 355 CPC); cuando existe
pluspetitio (Art. 196 CPC); cuando el testigo no comparece a declarar (Art. 319
CPC); cuando se imponen al que obtuvo una medida cautelar antes del proceso
y caducó el plazo para promover la demanda respectiva (Art. 700 CPC); cuando
en la subasta el postor sea remiso (Art. 495 CPC).

5. QUIENES DEBEN PAGARLAS: Las costas, en general, son a cargo


de las partes del juicio, precisamente se aplican a la parte vencida; es decir, a la
que obtuvo un pronunciamiento judicial adverso con prescindencia de la calidad
con que estuvo investida en el proceso.
No están eximidos del pago de las costas el Estado, las Municipalidades,
los incapaces, etc...
Sin embargo, no se las aplica a los representantes legales, procuradores,
apoderados, patrocinantes, funcionarios judiciales, salvo los casos de excepción
previstos en la ley.

6. PROCESO ARBITRAL. Véase la Ley 1879/02 de Arbitraje y


Mediación.

ARt 193.- EXENCIÓN. El juez podrá eximir total o parcialmente de las


costas al litigante vencido, siempre que encontrare razones para ello,
expresándolas en su pronunciamiento, bajo pena de nulidad.

Se tendrá en cuenta, además, lo dispuesto por el artículo 56.

Antec.: CNC. 193.- PM 201, ley. p.- CPCC 222, 2o. p.


Conc.: CPC 56; 111; 194; 195; 198; 224, inc. c); 233; 404; 587, 1er. p.

1. FACULTAD DEL JUEZ. EXENCION TOTAL O PARCIAL:


No obstante la consagración de la regla general de que las costas se imponen a
la parte vencida la misma no es absoluta. Siendo así, la norma transcripta
concede al juez la facultad de apreciar las causas de eximición y eximir de las
costas al vencido, en todo o en parte, cuando exista mérito para ello.
La disposición importa una atenuación a la regla que sólo tiene en
consideración el hecho objetivo de la derrota para aplicar las costas. Acuerda al
juez el arbitrio pan establecer la exención, el que debe ser ejercido
restrictivamente y sobre la base de que existan circunstancias que
manifiestamente tomen Injusta la imposición de costas.
2. RESOLUCION FUNDADA: La imposición de las costas es la regla,
la exoneración es La excepción, por ello debe ser fundada. El juez deberá
expresar en su pronunciamiento los motivos o razones que tuvo en cuenta para
exonerar las costas, bajo pena de nulidad.

3. CAUSALES DE EXONERACION: La disposición no contiene una


enumeración de las circunstancias que el juez debe tener en cuenta para
exonerar las costas, salvo las disposiciones de los Arts. 195 y 198 del CPC,
supuestos del vencimiento reciproco y allanamiento, a los que me referiré luego.
La doctrina y la jurisprudencia, no obstante, consideran como causales de
exoneración de las costas las siguientes:
3.1. Razón fundada para litigar: Constituye un concepto clásico, que debe
tener como fundamento la circunstancia de que la parte actuó con razonable
convicción acerca del derecho que le asista para pleitear; es decir, de buena fe.
FERNANDEZ dice que hay razón para litigar, cuando «se debaten
cuestiones dudosas, cuando el vencido ha esgrimido una argumentación jurídica
más o menos valedera y sólida, o cuando se trate de la aplicación de leyes
nuevas, cuya interpretación es todavía dudosa, no solamente para los
magistrados, sino para los litigantes y para la gente del foro».
3.2. Ley nueva o modificada: Las costas en este caso deben imponerse, no
obstante, si la solución es legalmente clara.
3.3. Controversias o cuestiones dudosas de derecho: Siempre que existan
divergencias notables de doctrina y jurisprudencia.
3.4. Obligación jurídica de someter la cuestión a la decisión judicial, v.g.:
la excepción de falta de acción deducida como previa para poder invocarla en la
contestación de la demanda (Arts. 224, inc. c) y 233 del CPC).
ART. 194.- INCIDENTES. En los incidentes regirá lo establecido en el
artículo 192, pudiendo eximirse de las costas únicamente cuando se tratare de
cuestiones dudosas de derecho.

Antec.: CNC 194.- PM 202.


Conc.: CPC 53, inc. b); 192; 193; 195; 198.-

1. PRINCIPIO GENERAL. REMISION: La disposición hace una expresa


remisión al Art. 192 del CPC, que establece la regla general en materia de
imposición de costas, con la salvedad de que las mismas pueden ser eximidas
por el juez cuando se trate únicamente de una cuestión dudosa de derecho.

2. EXENCION. CRITERIO JUDICIAL: La ley con el propósito de evitar


la proliferaci6n de incidentes, sobretodo aquel promovido de mala fe y con
abuso del derecho, estatuye un régimen de mayor severidad y de carácter
restrictivo. Siendo así, «únicamente» exime la aplicación de las costas en los
incidentes cuando La cuestión de derecho sea dudosa, lo que constituye un
concepto elástico que deberá quedar sometido al prudente arbitrio judicial.

3. ALLANAMIENTO Para que se produzca un incidente debe haber


habido oposición. Siendo así, no pueden imponerse las costas al litigante que se
allana a la pretensión del contrario, siempre que no haya dado motivo a la
substanciación del incidente.

4. EJECUCION: Las costas impuestas en los incidentes, que comprenden


los honorarios, pueden ser exigidos sin esperar la decisión final de la causa.
ART. 195.- VENCIMIENTO PARCIAL Y MUTUO. Si el resultado del
pleito o incidente fuere parcialmente favorable a ambos litigantes, las costas se
compensarán, o se distribuirán por el juez, en proporción al éxito obtenido por
cada uno de ellos.

Antec.: CNC 195.- PM 203.-


Conc: CPC 192 al 194; 196; 612.-

1. COSTAS POR SU ORDEN: Cuando en el juicio principal o en el


incidente no hubiere vencedor ni vencido, las costas se deberán imponer por su
orden. Esto significa que cada parte asume el pago de los gastos y honorarios en
que incurrió con motivo del pleito o incidente, salvo las comunes que deben ser
soportadas por mitades. Siendo así, existe compensación cuando se imponen las
costas en el orden causado, consecuencia de la recíproca victoria o derrota de las
partes.
En el juicio de separación de cuerpos por mutuo consentimiento las costas
se imponen en el orden causado, salvo convención en contrario (Art. 612 CPC).

2. COSTAS PROPORCIONALES: Si el actor, o reconviniente, no triunfa


totalmente en sus pretensiones o sólo prospera una de las defensas opuestas por
el demandado, o reconvenido, las costas deberán distribuirse en proporción al
éxito obtenido por cada parte.

ART. 196.- PLUSPETICIÓN INEXCUSABLE. El litigante que


incurriere en pluspetición inexcusable será condenado en costas.

Si ambas partes incurrieren en pluspetición, regirá lo dispuesto en el


artículo anterior.
No se entenderá que hay pluspetición, cuando el valor de la condena
dependiere legalmente del arbitrio judicial o de rendicl6n de cuentas, o cuando
las pretensiones no fueren reducidas en la sentencia en forma considerable.

Antec.: CNC 1%.- PM 204.-


Conc.: CPC 56, 2o. p.; 192 al 195; 202; 206.- Ley 1376/88 de Arancel de
Honorarios y Procuradores, 31.-

1. "PLUSPETITIO": Consiste en el exceso en la petición y cuando ella


fuere inexcusable, determina la imposici6n de las costas a quien incurri6 en
dicho supuesto.
Debe tenerse en cuenta que la simple falta de coincidencia entre lo
reclamado y lo otorgado en la sentencia, la mera desproporción, no configura
«pluspetitio» a los efectos de la aplicación de las costas, v.g.: cuando el actor a
los efectos de la promoción de una demanda de indemnizaci6n de daños y
perjuicios hace una estimación aproximada de los mismos la cual al final pudo
haber resultado exagerada.

2. INEXCUSABILIDAD: La «inexcusabilidad» de la pluspetición queda


configurada cuando existen elementos de juicio para acreditar la mala le del
pluspeticionante o que descarten la razonable probabilidad de haber incurrido en
error.

3. CASOS EN QUE NO EXISTE PLUSPETICION: El tercer párrafo de


la norma, se refiere a los supuestos en que no habrá pluspetición. Ellos son:
3.1. Cuando el valor de la condena dependiera legalmente del arbitrio
judicial, v.g.: monto de la indemnización de los daños y perjuicios, o de la
rendición de cuentas (Art. 673 CPC).
3.2. Cuando las pretensiones no fueren reducidas en la sentencia en
forma considerable, lo cual queda librado al prudente arbitrio judicial.
4. ABOGADOS, PATROCINANTES Y APODERADOS: Los efectos de
la «pluspetitio» alcanzan al abogado, patrocinante o apoderado, de la parte que
hubiera incurrido en pluspetitio manifiesta, declarada en la sentencia, quien
perderá el derecho de obtener la regulación de sus honorarios profesionales de
acuerdo con el Art. 31 de la Ley 1376/88.

ART. 197.- COSTAS EN EL DESISTIMIENTO. Cuando el


desistimiento fuere de la acción, las costas del proceso correrán a cargo del
actor. Cuando lo fuere de la instancia, el que desistiere correrá con las
ocasionadas en la misma.

Antec.: CNC 197.- PM 205.-


Conc.: CPC 165 al 167; 206; 541; 544; 575.-

1. DISTINCION: La norma distingue las hipótesis de que el desistimiento


fuera de la acción o de la instancia, para sobre dicha base y con indiscutible
lógica establecer quién carga con las costas.
1.1. Desistimiento de la acción: Se encuentra regulado específicamente en
el Art. 166 del CPC, siendo las costas en este supuesto a cargo del actor.
1.2. Desistimiento de la instancia: Se ocupa el Art. 167 del CPC, siendo a
cargo de quien desistiere las ocasionadas en la misma.

2. REMISION: El comentario al presente Artículo debe completarse


necesariamente con lo que tengo expuesto con motivo de análisis de los Art. 165
al 168 del Código, a los que me remito.
ART. 198.- COSTAS EN EL ALLANAMIENTO. No se impondrán
costas al vencido:

a) cuando hubiere reconocido oportunamente como fundadas las


pretensiones del adversario, allanándose a satisfacerlas, a menos que hubiere
incurrido en mora o que por su culpa hubiere dado lugar la reclamación; y

b) cuando se allanare dentro de quinto día de tener conocimiento de los


títulos e instrumentos tardíamente presentados.

Para que proceda la exención de costas, el allanamiento debe ser


incondicionado, oportuno, total y efectivo.

Antec. : CNC 198.- PM 207.Conc. : CPC 169; 193; 202; 206.-

1. EXENCION: En el allanamiento la parte reconoce y se somete a las


pretensiones del adversario, expresando su propósito de no litigar. Ello por
consiguiente constituye el fundamento de la eximición de las costas.

2. OPORTUNIDAD: La primera condición que debe cumplirse para la


exención de las costas es que el allanamiento haya sido oportuno. Pero, aun
cuando el allanamiento haya sido oportuno la exoneración no procederá en el
caso de que el demandado ya se hallare en mora al momento de iniciar la
demanda o que por su culpa hubiera sido necesaria la promoción de la misma o
la articulación de la defensa, en su caso.
Además de oportuno el allanamiento debe ser incondicionado, total y
efectivo, dispone el 2o. párrafo del Artículo sub examine, de tal suerte que
produzca efectivamente la terminación del proceso.
ART 199.- COSTAS ENLA TRANSACCIÓN Y CONCILIACIÓN. Si el
juicio terminare por transacción o conciliación, las costas serán impuestas en el
orden causado, salvo lo que convinieren las partes.

Antcc.: CNC 199.- PM 209.-


Conc.: CPC 170; 171; 195.-

1. IMPOSICION: En los supuestos de conciliación y transacción las


costas se imponen en el orden causado, salvo, claro esta, la facultad que tienen
las partes de acordar expresamente la forma en que las mismas serán soportadas.

2. ORDEN CAUSADO: En el orden causado significa que cada parte


debe afrontar el pago de las costas que haya producido su actuación procesal, y
las comunes se dividen en partes iguales.,

3. REMISION: Véanse los comentarios a los Arts. 170; 171 y


195 del CPC, a los que me remito.

ARt 200.- COSTAS EN LA CADUCIDAD DE INSTANCIA.


Si la caducidad se hubiere operado en primera instancia, las costas serán a cargo
del actor; si se hubiere producido en segunda o tercera instancia, serán a cargo
del recurrente.

Antec.: CNC 200.- PM 210.-


Conc.: CPC 172; 206.-

1. DISTINCION: La norma hace un necesario distingo entre la caducidad


operada en primera instancia y la operada en segunda o tercera instancias para,
de acuerdo con ello, establecer que las costas serán a cargo del actor en el
primer supuesto y a cargo del recurrente en el segundo, lo cual es del todo
razonable.
2. RESPONSABILIDAD PROFESIONAL REMISION: Véase comentario al
Art. 172 numeral 8.

3. REMISION: Véanse los comentarios vertidos con motivo del


tratamiento del Art. 178 del CPC, al que me remito.

ART. 201.- LITISCONSORCIO. En los casos de litisconsorcio las costas


se distribuirán entre los litisconsortes, salvo que por la naturaleza de la
obligación correspondiere la condena solidada.

Cuando el interés que cada uno de ellos representare en el juicio ofreciere


considerables diferencias, debed el juez distribuir las costas en proporción a ese
interés.

Antec.: CNC 201.- PM 210.-


Conc.: CPC 101; 192; 193; 195; 203, 2o. p.; 206.-

1. IMPOSICION: El importe de las costas debe dividirse en partes


iguales por el número de litisconsortes, siendo cada uno responsable del pago de
su parte.
Esta regla, sin embargo, tiene dos excepciones:
1.1. No se aplica cuando La responsabilidad solidaria de los
Litisconsortes deriva de la naturaleza de la obligación controvertida en el juicio,
v.g.: obligados solidarios de una obligación cambiarla (letra de cambio, cheque
o pagaré a la orden).
1.2. Tampoco corresponde su aplicaci6n si el interés que cada uno de los
litisconsortes representa en el juicio fuere considerablemente diferente,
debiendo, en consecuencia, el juez distribuir las costas en proporción a dicho
interés.
2. LITISCONSORCIO FACULTATIVO: Si el litisconsorcio es
facultativo (Art. 101, 1er. p. CPC) el contenido de la sentencia puede ser
diferente para cada uno de los litisconsortes. Siendo así, las costas se aplicarán a
los vencidos de acuerdo con el principio general, salvo las causas de
exoneración.

3. LITISCONSORCIO NECESARIO: En el supuesto de litisconsorcio


necesario (Art. 101,2° p. CPC) la sentencia deberá tener el mismo contenido y
alcance para todos, en cuyo caso se procederá en principio de acuerdo a la regla
general, salvo, que existan causales de eximición.

ART. 202.- COSTAS AL VENCEDOR. Cuando de los antecedentes del


proceso resultare que el demandado no ha dado motivo a la interposición de la
demanda y se allanare dentro del pino para contestarla, el actor será condenado
en costas.

El vencedor será asimismo condenado en costas en los casos previstos en


los artículos 52 y 53.

Antec.: CNC 202.- PM 211.-


Conc.: CPC 52; 53; 56, 2o. p.; 196; 198; 206.- CC 372.-

1. ABUSO DEL DERECHO: La condena en costas al vencedor configura


una sanción al ejercicio abusivo del derecho de acción por parte del actor, el
cual se halla consagrado específicamente en el Art. 53, inc. d) del CPC que
dispone «Ejerce abusivamente sus derechos, la parte que en el mismo proceso:
... d) formule pretensiones o alegue defensas que, juzgadas, resulten
manifiestamente desprovistas de fundamento o innecesarias pan la deciaraci6n o
defensa del derecho», en concordancia con el Art. 56, 2º p. del
CPC que preceptúa «Aunque la parte culpable de mala fe o ejercido abusivo de
los derechos resulte vencedora en lo principal, serán a su cargo las costas del
proceso. Los jueces y tribunales, al regular los honorarios de los letrados de la
parte contraria, los aumentarán hasta el cincuenta por ciento, según la gravedad
de los hechos. La parte perjudicada podrá, además, responsabilizar a la otra por
los daños y perjuicios, conforme con lo dispuesto por el Código Civil». Todo lo
cual, a su vez, de acuerdo con lo que dispone el Art. 372 del C. Civil.

2. COSTAS AL ACTOR: El Articulo preceptúa que las costas del juicio


serán a cargo del vencedor cuando, a pesar de que la demanda haya sido
estimada, la promoci6n de la misma no habría sido necesaria para el
reconocimiento del derecho del actor, por haber podido éste lograr igual
resultado, sin necesidad de recurrir al órgano jurisdiccional, v.g.: pago por
consignación cuando el demandado se allana y niega que se hubiese opuesto al
pago y el actor no prueba dicha circunstancia.
El reconocimiento oportuno, dentro del plazo para contestar la demanda,
además de los requisitos de ser incondicionado, total y efectivo, son los demás
extremos con que debe contar el allanamiento para que se produzca la inversión
de la regla general y las costas se puedan imponer al actor.

ARt 203.- COSTAS EN SEGUNDA INSTANCIA. Pan la aplicación de


las costas en segunda instancia se observarán las siguientes reglas:

a) si la sentencia fuere confirmatoria de la de primera instancia en todas


sus partes, las costas del recurso serán a cargo del apelante;
b) si la apelación prosperare totalmente, el vencido será condenado a
pagar todas las costas del juicio;

c) si el recurso prosperare parcialmente, las costas se abonarán en forma


proporcional;

4) si ambos litigantes hubiesen recurrido y ninguno de los recursos


prosperare, las costas se abonarán en forma proporcional y

e) si se declarase desierto el recurso y hubiere lugar a la imposición de


costas, éstas serán a cargo del apelante.

Sin embargo, el tribunal podrá eximir las costas al vencido en la forma


prevista en la segunda parte del artículo 201.

Antec: CNC 203.- PM 212.-


Conc.: CPC 192; 193; 195; 201, 2° p.; 205; 206.-

1. REGLA GENERAL: La circunstancia de que el recurso haya


prosperado o no determinará la calidad de vencedor o vencido de la parte en
segunda o tercera instancia.

2. RECURSO DESESTIMADO (inc. a)): Cuando el recurso es


desestimado en todas sus partes la sentencia de primera instancia pasa en
autoridad de cosa juzgada, debiendo el vencido pagar todas las costas del juicio,
en razón de que la sentencia del superior ha reconocido la justicia del fallo.

3. RECURSO QUE PROSPERA TOTALMENTE (inc. b)):


Cuando el recurso prospera totalmente, el vencido en segunda instancia debe
cargar con todas las costas del juicio, tanto las de primera como las de segunda
instancia, ya que técnicamente no existen dos resoluciones, porque la sentencia
de primera instancia se considera como no pronunciada.

4. RECURSO QUE PROSPERA PARCIALMENTE (inc. c)):


Si el recurso prospera parcialmente se aplican las reglas del vencimiento mutuo
y según el caso las costas se compensarán aplicándose en el orden causado o se
distribuirán en proporción al éxito obtenido por cada parte.

5. VENCIMIENTO MUTUO (inc. d)): Si ambos litigantes han recurrido


y ninguno de los recursos prospera existe vencimiento mutuo en segunda
instancia y las costas de dicha instancia se abonan en el orden causado.

6. RECURSO DECLARADO DESIERTO (inc. e)): Cuando se declara


desierto el recurso y hubiere lugar a la imposición de costas, las mismas se
imponen al recurrente, - «apelante» - dice el inciso.

7. EXIMICION. REMISION: El Tribunal, de acuerdo con el 2° p del


precepto, podrá eximir las costas al vencido, en la forma prevista en la 2a. p del
Art. 201 del CPC, a cuyo comentario, precisamente al numeral 1 me remito.
Véase, a su vez, el comentario al Art. 193 del CPC numerales 1 al 3.

ART 204.- APELACIÓN DE LAS COSTAS: Cuando la apelación de la


sentencia lo fuere solamente respecto de las costas, el recurso será concedido en
relaci6n y sin efecto suspensivo en cuanto al principal.

Antec.: CNC 204.- PM 212, 2o. p.


Conc.: CPC 395; 398; 400; 401; 432 al 434.- Ley 1376/88 de Arancel de
Honorarios de Abogados y Procuradores 10.-
1. FORMA Y EFECTO DE LA CONCESION DEL RECURSO: De
acuerdo con la norma cuando se recurre de la sentencia sólo en la parte que se
refiere a las costas, el recurso deberá ser concedido en relación y sin efecto
suspensivo en cuanto al principal, lo que equivale a decir que se cumplirá la
pertinente parte de la resolución, debiendo seguirse las pautas establecidas en el
Art. 400 del CPC.
La disposición es enteramente concordante con la norma del Art. 401 del
CPC, que dispone «Apelación de condenaciones accesorias. Cuando la
sentencia definitiva recaída en proceso de conocimiento ordinario fuere apelada
únicamente en lo relativo a condenaciones accesorias, el recurso se concederá
en relaci6n y con efecto suspensivo».

2. SUBSTANCIACION: Se aplican las reglas de los Arts. 432 al 434 del


CPC, que establecen el trámite para la substanciación del recurso otorgado en
relación.

ARt 205.- COSTAS EN TERCERA INSTANCIA. Conforme a los


principios enunciados precedentemente, la Corte Suprema de Justicia aplicará
las costas de la instancia o del pleito, según sea el caso.

Antec.: CNC 205.- PM 213.-


Conc.: CPC 192 al 204; 206; 435; 560.-

1. REMISION: La redacción del Artículo transcripto conduce


necesariamente a tener que remitirme a lo expuesto con motivo de los
comentarios realizados a los Artículos pertinentes del presente Título VII.
ARt 206.- ALCAÑCE DE LA CONDENA EN COSTAS. La condena en
costas comprenderá todos los gastos ocasionados por la sustanciación del
proceso.

Antec.: CNC 206.- PM 214, lcr. p..


Conc.: CPC 192 al 203; 205.- Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios de
Abogados y Procuradores 11.-

1. OBLIGACION DE PAGAR LAS COSTAS. ALCANCE: La condena


en costa origina una relación de crédito por la cual la parte vencedora resulta
acreedora de la parte vencida por todos los gastos ocasionados para la
substanciación del proceso, incluso los honorarios de su abogado y procurador.
Lo dicho es sin perjuicio de la obligación de la parte hacia sus propios
abogados y procuradores por el importe de sus honorarios, de acuerdo con el
Art. 11 de la Ley 1376/88, que sobre el particular dispone: «Los honorarios
regulados dan acción al profesional para exigir el pago, a su opción, a la parte
condenada en costas o a su mandante. Este último podrá repetir de aquella lo
que hubiese pagado, subrogándose en los derechos del profesional».
La obligación de pagar los gastos del juicio - o del incidente que pesa
sobre el vencido deberá, no obstante, circunscribirse a aquellos en que
necesariamente debió incurrir para obtener una decisión favorable a su
pretensión u oposición.
GOLDSCHMIDT dice que las costas son debidas «en cuanto hayan sido
producidas por actos necesarios en una gestión procesal normal» y, añado, que
sean consecuencia directa de la substanciación del proceso.

2. CONTENIDO DE LAS COSTAS: Las costas judiciales comprenden


los gastos que necesariamente ha debido efectuar el litigante para hacer triunfar
su derecho:

2.1. Poder especial, no el general.


2.2. Tasas judiciales.
2.3. Papel sellado, pero no el estampillado de los documentos, v.g.:
pagarés.
2.4. Fotocopias.
2.5. Publicación de edictos.
2.6. Diligenciamiento de exhortos y oficios.
2.7 Gastos del embargo u otras medidas cautelares.
2.8. Publicación de avisos de remate, comisión del rematador y viático de
secretaría.
2.9. Honorarios de abogados, procuradores, peritos, depositarios,
interventores, oficiales de justicia, traductores, intérpretes, etc.
2.10. En general, todos los que guarden relación con el juicio y de los que
no se pudo prescindir sin poner en peligro el éxito del pleito (CHIOVENDA).
LIBRO II

DEL PROCESO DE CONOCIMIENTO ORDINARIO

TITULO I
DE LA CONSTITUCIÓN DE LA CAUSA

CAPITULO I

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

ART. 207.- REGLA GENERAL. Las contiendas judiciales que no tengan


establecido un procedimiento especial, se tramitarán conforme a las normas del
proceso de conocimiento ordinario.

Antec.: CNC 207;- PM 215.- CPCC 67.-


Conc.: CPC 1; 80; 208; 238, inc. c); 409; 440; 471; 501; 518, 3er. p.; 524;
745, in fine; 836.- Ley 1680/01 Código de la Niñez y la Adolescencia 170.- Ley
1376/88 de Arancel de Honorarios de Abogados y Procuradores 27, inc. b); 32.-
Ley 1879/02 de Arbitraje y Mediación.

1. CLASES DE PROCESOS: Los procesos pueden clasificar-se teniendo


en cuenta diferentes criterios. Esto como consecuencia de que la relación
procesal puede desarrollarse de distintas formas según la naturaleza del derecho
que se pretende, lo que da lugar a procesos de distinta configuración, dice
ALSINA.
1.1. De acuerdo con su estructura: Los procesos se dividen en:
1.1.1. Procesos de conocimiento ordinario: Véase comentario al numeral
2 de este Artículo.
1.12. Procesos especiales: Son los legislados para determinados asuntos
que por la simplicidad de las cuestiones o por la urgencia que requiere su
solución, tienen un trámite breve y sencillo, v.g.: rendición de cuentas, mensura,
deslinde, división de cosas comunes, etc…
1.1.3. Procesos sumarios: El conocimiento del juez se limita a la
constatación de los requisitos exigidos por la ley para la procedencia de la
acción, sin entrar al examen de la relación de derecho substancial en que se
fundan. Es un conocimiento puramente procesal, v.g.: juicio ejecutivo,
ejecución de sentencias, etc… El proceso o juicio sumario es un tipo dentro de
los procesos especiales.
12. De acuerdo con la finalidad de la pretensión: Los procesos pueden
ser:
12.1. Procesos de conocimiento: En los cuales el juez se informa
plenamente de la relación jurídica. Pueden ser: de conocimiento ordinario o de
conocimiento sumario.
1.2.2. Procesos de ejecución: El conocimiento del juez se limita a
constatar el incumplimiento de la obligación.
Como expresa CARNELUTTI, la clasificación del proceso se funda en la
diferencia entre declaración y actuación de las relaciones jurídicas. Hay casos en
que basta que una relación sea declarada para que se logren los fines del
derecho, y otros en los cuales es necesario, en cambio, que se actúe, esto es que
se ajuste a la situaci6n jurídica la situación material. En el primer caso, el tiende
a que el juez declare lo que debe ser, en tanto que en el segundo, el proceso
tiende a que el juez ordene que se haga lo que se debe hacer.
1.2.3. Procesos cautelares: Estos procesos son complementarios de los
demás procesos. Tienen por objeto asegurar el resultado práctico de la
sentencia, de tal suerte que por el tiempo transcurrido entre la iniciación del
proceso y su resolución no quede frustrado el derecho del actor.
1.3. En relación al contenido: Los procesos se distinguen en:
1.3.1. Procesos universales: Son aquellos en los que a un mismo tiempo
se tratan diferentes acciones pertenecientes a diversas personas, a fin de obtener
la liquidación y distribución de un pa-
trimonio, v.g.: juicio sucesorio, juicio de quiebra, disolución de la comunidad
conyugal.
1.3.2. Procesos singulares: En estos procesos se debate la pretensión de
una persona relativa a un objeto determinado, contra otra persona. La
acumulación de acciones, por la existencia de varios actores o demandados
(acumulación subjetiva) o de varias pretensiones (acumulación objetiva) no
hace que el proceso deje de ser singular porque se lo considera como una unidad
jurídica.
1.4. En atención al medio de expresión: En relación a la forma
predominantemente utilizada, los procesos se dividen en:
1.4.1. Escritos: Con predominio de la escritura sobre la oralidad, v.g.:
Procesos del fuero civil y comercial.
1.4.2. Orales: Donde prima la oralidad sobre la escritura, v.g.:
Procesos del fuero laboral (Art. 256 CN).
Nuestro Código Procesal Civil teniendo en cuenta la forma en que se
estructuran los procesos los divide en: Proceso de Conocimiento Ordinario
(Libro II), Proceso de Ejecución (Libro III), Juicios y Procedimientos Especiales
(Libro IV) y Proceso Arbitral (Libro V), este último derogado por la Ley
1879/02 de Arbitraje y Mediación.

2. PROCESO DE CONOCIMIENTO ORDINARIO: El Proceso de


conocimiento ordinario es el proceso tipo de carácter general. Es el que ofrece
mayores garantías para el ejercicio de los derechos en raz6n de que en él los
plazos son más extensos, se permite un mayor debate, la prueba es amplia y es
libre la impugnación de las resoluciones.
La norma procesal civil transcripta establece un proceso tipo, el Proceso
de conocimiento ordinario, a fin de evitar la multiplicidad de procesos
especiales, por cuyo trámite debe sustanciarse cualquier cuesti6n que en el
Código Procesal Civil no tenga previsto un procedimiento especial.
2.1. Estructura: El Proceso de conocimiento ordinario, siguiendo a
GUASP, se estructura del siguiente modo:
2.1.1. La etapa introductoria o expositiva: que comienza con la
promoción de la demanda.
2.11. La etapa probatoria: que es normal pero no esencial ya que sólo
procede cuando se aleguen hechos conducentes y controvertidos.
2.1.3. La etapa decisoria: que comienza con la providencia de autos y
concluye con la sentencia definitiva.

ART. 208.- APLICACIÓN SUBSIDIARIA. Las disposiciones de este


Libro son aplicables subsidiariamente a los procesos especiales.

Antec.: CNC 208.- PM 216.-


Conc.: CPC 207; 439; 538; 556; 565; 589; 597; 603; 613; 621; 635; MO;
642; 646; 653; 656; 669; 673, l er. p. in fine; 683; 686; 731; 836.-Ley 1462/35
que establece el Procedimiento para lo contencioso-, administrativo 5.-

1. REGLA GENERAL: Las disposiciones del presente Libro II del


Código Procesal Civil, referido al Proceso de Conocimiento Ordinario, por ser
el proceso tipo, de carácter general y el más detallado en su regulación legal, se
aplica en forma subsidiaria a todos los procesos especiales, en cuanto no se
oponga a las particulares disposiciones que rigen a éstos.
Consecuentemente, el proceso ordinario es el proceso común a cuyas
previsiones y reglas deben someterse todas las controversias que no tengan
señalado un procedimiento expresamente determinado en la ley.

2. APLICACION SUPLETORIA DEL CODIGO PROCESAL CIVIL:


Por similares razones el Art. 836 del CPC también preceptúa que los principios
y normas del presente Código - en el que el Proceso de conocimiento ordinario
se halla más ampliamente regulado - serán aplicados supletoriamente en los
procesos substanciados en otros fueros.
CAPITULO II

DE LAS DILIGENCIAS PREPARATORIAS

ART. 209.- QUIÉNES PUEDEN PEDIRLAS Y QUÉ DILIGENCIAS


PUEDEN PEDIRSE. Los que pretendan demandar podrán pedir, antes de la
demanda:

a) que la persona contra quien haya de dirigirse la demanda, preste


declaración jurada sobre hechos relativos a su personalidad, o acerca del
carácter en cuya virtud posee la cosa objeto de la acción y cuyo conocimiento
sea necesario pan el ejercido de la misma;

b) que se exhiba la cosa mueble o se reconozca judicialmente el


inmueble, que hayan de ser objeto del pleito;

c) que se exhiba algún testamento, título, libros y papeles de comercio u


otro documento original que sea necesario para entablar la demanda en los casos
en que esa exhibición corresponda de acuerdo con las leyes;

d) que el tutor, curador o administrador de bienes ajenos, presente las


cuentas de su administración;

e) que se haga nombramiento de tutor o curador, para el juicio de que se


trate y

f) que se cite pan el reconocimiento de la obligación de rendir cuentas.


El juez accederá sin sustanciación alguna a las diligencias solicitadas,
salvo que las considere notoriamente improcedentes.

Antec.: CNC 209.- PM 217.- CPCC 68; 70.-


Conc.: CN 33.- CPC 56; 210 al 214; 224, incs. b) y c); 270, 2o. p.; 623,
673, 683, 749.- CC 41, 282, 2o. p., 1938.- Ley No. 1034/83 del Comerciante 95
al 104.-

1. CONCEPTO: Las diligencias preparatorias son aquellas medidas


previas al proceso que tienen por objeto asegurar la precisión de las pretensiones
del actor, mediante el conocimiento de hechos o informaciones indispensables
para que el proceso pueda quedar desde el inicio constituido regularmente.
Mediante las mismas se trata de obtener el conocimiento de elementos de
juicio que puedan hacer posible una adecuada fundamentación, necesaria para
que el proceso esté bien constituido; como también, el mejor ejercicio de la
pretensión u oposición.
Las diligencias preparatorias pretenden la obtención de datos
imprescindibles que sin la intervención judicial serían imposibles de lograr, a fin
de que el futuro proceso este regularmente constituido, para su normal
substanciación.
1.1. El pedido de diligencias preparatorias puede ser hecho por el
actor -como dice la norma y, también, por quien razonablemente crea que será
demandado en razón de la vigencia de los Principios de igualdad y de
razonabilidad. En suma, por todo aquel que ha de ser parte en un juicio aún no
iniciado.

2. JUICIOS EN QUE PROCEDE: Son admisibles, en general, en los


procesos de conocimiento ordinario y sumario. La preparación de la acción
ejecutiva realizada en el juicio ejecutivo tiene otro carácter porque su objeto es
completar el título ejecutivo.

3. OPORTUNIDAD: Las diligencias preparatorias son previas a la


demanda, suponen un proceso aún no iniciado. No configuran un acto
introductorio de la instancia principal.
Siendo así, no corresponde la reconvención, el domicilio real debe ser el
que se tenga en el momento de la notificación del traslado de la demanda, etc...

4. ENUMERACION: La norma realiza una amplia enumeración de los


distintos supuestos de diligencias preparatorias, que no debe considerarse
taxativa.
4.1. Declaración jurada (inc. a)): La declaración jurada puede versar
sobre:
4.1.1. Hechos relativos a la personalidad del futuro demandado: En este
caso el futuro actor debe solicitar al juzgado que disponga que el futuro
demandado preste declaraci6n jurada sobre hechos relativos a su personalidad.
Por personalidad debe entenderse la referida a la capacidad, a la legitimación
procesal como a la representación, v.g.: la edad de una persona, el nombre de su
representante legal, la identidad del propietario de un inmueble, la del heredero
de una determinada persona, etc…
Personalidad procesal dice GUASP, es la aptitud jurídica para ser titular
de los derechos y de las obligaciones de carácter procesal que a las partes se
refieren.
4.1.2. Carácter La segunda parte del inciso sub examine, se refiere al
carácter en cuya virtud el futuro demandado posee la cosa objeto de la acción y
cuyo conocimiento es necesario para la promoción de la demanda, v.g.: carácter
de propietario de la cosa o de inquilino del inmueble, etc…
Las diligencias preparatorias tienen aquí como principal objetivo evitar
las excepciones de falta de personería o de falta de acción (Arts. 224, incs. b) y
c) CPC).
4.1.3. Forma: 4.1.3.1. Escrita: La declaración jurada puede llevare a cabo
en forma escrita, en cuyo caso el juez fijará un plazo dentro del cual la persona
requerida deberá responder el cuestionario que al efecto deberá ser presentado
por el peticionante al juzgado.
4.1.32. Oral: También podrá hacerlo en una audiencia que el juez fijará al
efecto.
4.1.4. La declaración jurada no constituye «strictu sensu» una absolución
de posiciones, dado que el declarante no reviste la calidad de parte, pero sus
resultados son similares en virtud de las consecuencias que trae aparejado el
silencio dentro de nuestro régimen legal, de acuerdo con el Art. 282, 2o. p., del
C. Civil, que dice: «El silencio será juzgado como asentimiento a un acto o a
una pregunta, cuando exista deber legal de explicarse, o bien a causa de la
relación entre el silencio actual y la conducta anterior del agente. La
manifestación de voluntad sólo se presume en casos previstos expresamente por
la ley».
Ahora bien, si los hechos tácitamente admitidos son desvirtuados
posteriormente mediante la prueba en contrario que se produzca en el juicio, el
que calló habría incurrido en inconducta procesal, que como tal se halla prevista
y sancionada en la ley (Arts. 52, inc. a) y 56 CPC).
4.2. Exhibición de muebles y reconocimiento de inmuebles (inc. b)):
4.2.1. Exhibición de muebles: La «actio ad exhibendum» tiene por objeto
que el peticionante se pueda cerciorar de que la cosa se encuentra efectivamente
en poder de una persona y verificar, consecuentemente, su identidad.
El juez de acuerdo con la naturaleza de la cosa mueble objeto de la
diligencia puede disponer que la exhibición se realice en sede judicial o en el
lugar donde se encuentre.
El Art. 1.938 del C. Civil, establece al respecto: «El poseedor de cosas
muebles debe exhibirlas ante el juez en la forma establecida por la legislación
procesal, cuando la exhibición fuere pedida por quien invoque un derecho sobre
la cosa. Los gastos serán a cargo del que la pidiere».
4.2.2. Reconocimiento de inmuebles: También procede el
reconocimiento judicial del inmueble que haya de ser objeto del pleito, v.g.:
para saber si existen ocupantes precarios o subinquilinos, a fin de que se les
notifique oportunamente de la demanda pata que la sentencia que se dicte tenga
efectos contra ellos (Art. 623 CPC).
4.2.3. Acta: Corresponde labrar un acta de la diligencia que se efectúe
sea de exhibición de cosa mueble o reconocimiento judicial, en la que consten
las circunstancias observadas por el juez.
4.3. Exhibición de documentos (inc. c)): La exhibición de documentos
originales, testamentos, títulos, libros y papeles de comercio participa de la
naturaleza de la «actio ad exhibendum».
Sólo procederá en los casos que pueda corresponde de acuerdo a las
leyes, v.g.: documentos comunes, documentos de una sociedad de la que el
peticionante es socio, etc.
4.3.1. Libros de comercio: Con relación a la exhibición de los libros de
comercio véase lo dispuesto en los Arts. 95 al 104 de Ley del Comerciante No.
1534/83.
4.3.2. Documentos privados: No corresponde la exhibición de papeles y
documentos privados que pueda ser violatoria del derecho a la intimidad de las
personas de acuerdo con el Art. 33 de la Constitución que establece: «Del
derecho a la intimidad. La intimidad personal y familiar, así como el respecto a
la vida privada, son inviolables. La conducta de las personas, en tanto no afecte
al orden público establecido en la ley o a los derechos de terceros, está exenta de
la autoridad pública. Se garantizan el derecho a la protección de la intimidad, de
la dignidad y de la imagen privada de las personas».
4.4. Cuentas de administración (inc. d)): Los administradores de bienes
ajenos, los tutores y curadores deben llevar las cuentas de la administración de
los bienes y negocios que se encuentren a su cargo. Cuando no le sea posible al
interesado acceder por medios extrajudiciales a dichas cuentas el juez lo
ordenará cuando ello sea imprescindible, lo cual queda librado al prudente cri-
terio judicial.
4.5. Tutor o curador especial (inc. e)). Se refiere al nombramiento para la
persona incapaz de un tutor o curador «ad litem», con quien habrá de entenderse
el proceso de que se trate. El juez debe designar la persona que ejercerá la
función de curador especial.
Procede el nombramiento de un tutor o curador «ad litem», en los casos
en que los menores o incapaces deban demandar o ser
demandados a o por sus padres, tutores o curadores (Art. 41 CC); o que se
niegue el consentimiento al menor adulto para entablar un juicio contra un
tercero.
4.6. Rendición de cuentas (inc. f)): El objeto de La diligencia consiste en
obtener la simplificación del futuro proceso, en razón de que si el citado
reconoce su obligación de rendir cuentas, el interesado podrá obtener la
rendición de cuentas reglada en los Arts. 673 y sgtes y 683 y sgtes del CPC.

5. ADMISIBILIDAD: El juez admitirá o rechazará el pedido cuando Lo


considere notoriamente improcedente sin substanciación, siendo en este último
caso recurrible (Art. 213 CPC).

ART 210.- JUEZ ANTE EL CUAL DEBE INTERPONERSE EL


PEDIDO. El pedido de diligencias preparatorias deberá interponerse ante el juez
que sería competente para conocer de la demanda.

Antec.: CNC 210.- PM 218.-


Conc.: CPC 2; 209; 211 al 214; 271.

1. JUEZ COMPETENTE: De acuerdo al Principio de conexidad, las


diligencias preparatorias deben solicitarse al juez que hubiera sido el
competente para conocer la demanda principal, aunque, como resultado de las
mismas la demanda deba promoverse finalmente ante un otro juez que sea el
competente al momento de la iniciación del juicio.

2. EFECTO: Las medidas preparatorias no fijan la competencia. La


competencia del juez que tuvo a su cargo las diligencias preparatorias cesa al
concluir las mismas.
ART. 211.- REQUISITOS. Las diligencias preparatorias se pedirán
expresando claramente el motivo por el cual se solicitan y las acciones que se
van a deducir, designando a la persona que haya de ser demandada, con
indicación de su domicilio, para proceder a su citación.

Antec.: CNC 211.- PM 218.


Conc.: CPC 133, inc. II); 209; 210; 213 al 215; 272.-

1. FORMA.: Las diligencias preparatorias deberán ser solicitadas por


escrito, guardando los requisitos exigidos por la ley para el escrito de demanda
(Art. 215 CPC).

2. CONTENIDO: Corresponde al solicitante expresar el motivo por el


cual se las solicitan y enunciar las pretensiones (acciones) que se van a deducir.
Del mismo modo, se deberá indicar con precisión la persona contra la que
se dirige y su domicilio real a los efectos de la notificaci6n, que deberá ser por
cédula (Art. 133, inc.
II) CPC).

3. ADMISIBILIDAD: Las diligencias preparatorias -dice GUASP-


constituyen un verdadero proceso de carácter especial, en el que deben
examinarse la competencia, la legitimidad de las partes y los presupuestos
objetivos (posibilidad física o jurídica de realizar la diligencia, contenido,
formas, etc.).
Las diligencias preparatorias deben admitirse dentro de ciertos límites y
siempre que sean necesarias a fin de no afectar los Principios de igualdad y
lealtad mediante la obtención por vía judicial dé informaciones sin el debido
contradictorio.
ART. 212.- REALIZACIÓN COMPULSIVA DE LA DILIGENCIA Y
RESPONSABILIDAD DEL REQUERIDO. La orden de exhibición del
documento o de la cosa mueble o de reconocimiento judicial del inmueble que
haya de ser objeto del pleito podrá llevarse a efecto compulsivamente y si no
fuere posible, por haber el requerido ocultado, destruido o dejado de poseer el
documento o la cosa mueble, será responsable de los daños y perjuicios
causados.

Antec.: CNC 212.- PM 221, 1 er. p.


Conc.: CPC 209 al 211; 213; 214; 721.-

1. FACULTAD DEL JUEZ: La norma transcripta con el objeto de que la


diligencia preparatoria no se vea frustrada por la voluntad unilateral del
requerido, prevé la posibilidad de que el juez, compulsivamente mediante el
dictado de la resolución que corresponda, (v.g.: secuestro del documento o la
cosa mueble, orden de allanamiento, etc.) desapodere de la tenencia o posesión
o permita el acceso al inmueble de quien injustificadamente se resiste al cum-
plimiento de la orden judicial.

2. INTIMACION: La diligencia admitida por el juez deberá contener la


intimación para que se permita el acceso al inmueble o se exhiba el documento
o cosa mueble, y sólo en el supuesto que no se cumpla la intimación,
corresponderá la intervención del oficial de justicia para hacer efectivo el
apercibimiento decretado.

3. RESPONSABILIDADES: El in fine del Artículo prevé la


responsabilidad civil por los daños y perjuicios causados, la que correspondería
además de la penal, cuando hubiere lugar a ello por configurar el hecho un
delito.
ART. 213.- RECURRIBILIDAD DE LA RESOLUCIÓN. El auto que
resuelva la admisión de las diligencias preparatorias será irrecurrible, pero podrá
apelarse del que las deniegue.

Antec.: CNC 213.- PM 222.-


Conc.: CPC 209 al 211; 214; 273.-

1. RESOLUCION QUE ADMITE DILIGENCIAS PREPARATORIAS:


La resolución del juez que admita las diligencias preparatorias será irrecurrible,
en razón de que la misma no causa gravamen irreparable (Art. 395, in fine
CPC).

2. RESOLUCION QUE DENIEGA DILIGENCIAS


PREPARATORZAS: La resolución que dicte el juez denegando la diligencia
preparatoria podrá ser objeto de recursos, de conformidad con el in fine de la
norma.

ART 214.- VALOR DE LAS DILIGENCIAS PREPARATORIAS. Las


diligencias pedidas por el que pretenda demandar, perderán su valor si no se
entabla demanda dentro del plazo de quince días de practicadas.

Antec. : CNC 214.- PM 223.-


Conc.: CPC 145; 174; 209; 447; 700.-

1. CADUCIDAD La disposición establece un plazo de caducidad de


quince días, el cual tiene su fundamento en que el transcurso del tiempo sin la
actividad procesal que corresponde denota falta de interés y, además, en el
hecho de que el solicitado no puede quedarse indefinidamente con la
incertidumbre y zozobra que conlleva el anuncio de la posible promoción de una
demanda en su contra.
CAPÍTULO III DE

LA DEMANDA

1. CONCEPTO: Son incontables las definiciones que sobre la demanda


han dado los autores de Derecho Procesal.
En sentido general, demanda -dice ALSINA- es toda petición formulada
por las partes al juez en cuanto traduce una manifestación de voluntad
encaminada a satisfacer un interés.
En sentido procesal, - según COUTURE -, la demanda es el acto procesal
introductivo de instancia por virtud del cual el actor somete su pretensión al
juez, con las formas requeridas por la ley, pidiendo una sentencia favorable a su
interés
Es el acto procesal por el cual se pretende el otorgamiento de la tutela
jurídica a través de la sentencia, dice CARNELUTTI.
Es el instrumento mediante el cual se expone ante el juez la pretensión,
expresa SENTIS MELENDO.

2. EPECTOS: La demanda por el sólo hecho de su presentación produce


los siguientes efectos:
2.1. Queda abierta la instancia y el actor tiene la carga de proseguirla.
2.2. Queda fijada la competencia del juez con relación al actor.
2.3. El juez asume el deber de:
2.3.1. Conocer la demanda o rechazarla de oficio.
2.3.2. Pronunciarse sobre su competencia.
2.4. Limita los poderes del juez quien en la sentencia debe atenerse a los
términos de la demanda, bajo pena de nulidad.
2.5. Caduca la facultad del actor de recusar sin expresión de causa.
Cuando la demanda es admitida por el juez surgen los siguientes efectos:
2.6. Nace el estado de litispendencia.
2.7. El juez debe juzgar en la sentencia la preterísi6n promovida,
debiendo colocarse el día de la promoción de la demanda cuando decida la litis,
por el efecto retroactivo que tiene la sentencia la cual debe ser pronunciada
como si hubiese sido el momento mismo de la interposición de la demanda.
La demanda al ser NOTIFICADA produce los siguientes efectos:
2.8. Extingue el derecho del actor de modificar la demanda y ampliar o
restringir sus pretensiones.
2.9. Precluye el derecho del actor de desistir unilateralmente de la
instancia.
2.10. Interrumpe el curso de la prescripción (adquisitiva y liberativa),
aunque el juez ante quien se la promovió sea incompetente.

3. IMPORTANCIA: La demanda es el acto central del proceso y el


primero, salvo las diligencias preparatorias si las hubo. De los efectos señalados
surge la fundamental importancia que la misma posee dada su profunda
influencia en la constitución y posterior desarrollo del proceso. Por ello su
redacción y formulación requieren sumo cuidado y atención ya que constituye la
base del juicio y de ella depende en gran medida el éxito de la pretensión
deducida.

4. FINALIDAD: Mediante la demanda, como resultado de la prohibición


de la autotutela (Art. 15 CN), se somete un conflicto a la decisión del Estado
para que éste por el órgano jurisdiccional (Poder Judicial) decida mediante un
debido proceso, en forma de-Unitiva la controversia.

5. ACCION Y PRETENSION. REMISION: Sobre los conceptos de


acción y de pretensión véase el comentarlo al Art. 98 del CPC numerales 2 y3.
ART 215.- FORMA DE LA DEMANDA. La demanda será deducida por

escrito y contendrá:

a) el nombre y domicilio real del demandante;

b) el nombre y domicilio real del demandado;

c) la designación precisa de lo que se demanda;

d) los hechos en que se funde, explicados claramente;

e) el derecho expuesto sucintamente; y

f) la petición en términos claros y positivos.

La demanda deberá precisar el monto reclamado, salvo que al actor no le


fuere posible determinarlo al promoverla, por las circunstancias del caso, o
porque la estimación dependiere de elementos aún no definitivamente fijados y
la promoción de la demanda fuere imprescindible para evitar la prescripción de
la acción. En estos supuestos, no procederá la excepción de defecto legal.

Antec.: CNC 215.-PM 224.- CPCC 72.-


Conc.: CPC 27; 46; 47; 53, inc. d); 57; 59; 60; 77; 87; 105, la. p.; 106;
107; 133, inc. a); 140; 141; 179, 3er. p.; 205, ler. p.; 211; 440; 552;
558, 4º p.; 669; 833.- COJ 15, inc. g).- CC 452.-

1. FORMA: La forma de la demanda es la que corresponde a todo acto


procesal escrito:
1.1. Redacción por escrito: (Art. 215, ler. p., la. p. CPC). No se requieren
fórmulas sacramentales, basta con que sus términos sean claros y precisos.
1.2. Idioma español: (Art. 105, la. p. CPC). La norma debi6 decir idioma
castellano, que es el que corresponde.
1.3. Mecanografiada o manuscrita con tinta oscura e indeleble: (Art. 106,
la. p. CPC).
1.4. Firma: (Art. 106, ler. p. CPC).
1.5. Copias: (Art. 107 CPC).
2. CONTENIDO:
2.1. Nombres y domicilios:
2.1.1. Del demandante o actor Individualización del demandante con sus
nombres y apellidos, denuncia del domicilio real y constitución del procesal.
2.1.2. Del demandado: Individualización del mismo con sus nombres y
apellidos y denuncia del domicilio real, legal o especial según el caso.
2.2. Determinación de la cosa demandada: Designación precisa de lo que
se demanda. El objeto de la pretensión. Lo que se desea que se resuelva
favorablemente en la sentencia.
El «bien de la vida» que se pretende, como dice CHIOVENDA.
2.3. Exposición de los hechos: Los hechos en que se funde la demanda
explicados claramente. Los hechos son el fundamento y sustento fáctico de la
pretensión.
El Código sigue básicamente la teoría de la substanciación sintetizada en
el aforismo «da mihi factum, dabo tibi jus» (denme los hechos, yo te daré el
derecho), diferente a la teoría de la individualización que se apoya más que en
los hechos en la determinación de la relación jurídica. Ambas tienden a
conseguir la individualización del objeto del litigio. La de la substanciación a
través de los hechos, la de la individualización a través del derecho. La demanda
-dice PAIREN CUILLEN- debe ser fácticamente substanciada y jurídicamente
individualizada.
2.3.1. Importancia: La exposición de los hechos tiene capital importancia
porque:
2.3.1.1. El demandado tiene la carga de reconocer o negar ca-
tegóricamente cada uno de los hechos expuestos en la demanda (Art. 235, Inc.
a) CPC).
2.3.1.2. Sobre los hechos alegados por el actor, y en su caso por el
demandado, deberá versar la prueba (Art. 247, ler. p. CPC).
2.3.1.3. La sentencia sólo podrá hacer mérito de los hechos alegados por
las partes (Art. 159, incs. b) y c) CPC).
2.3.1.4. Autoriza la excepción de defecto legal cuando no sean clara y
precisamente expuestos (Art. 224, inc. e) CPC).
2.4. Fundamento jurídico: El derecho debe ser expuesto sucintamente. Se
debe invocar y pedir la aplicación de las normas legales que avalan la
pretensión.
2.5. Petición: La petición en términos claros y positivos, formulada con
precisión en el petitorio. Contribuye a determinar el objeto del litigio.
Puede sen
2.5.1. Principal: Referente a lo que se reclama al demandado.
2.5.2. Accesoria: Como los daños y perjuicios, los intereses, las costas.
2.6. Determinación del monto: La demanda deberá precisar el monto
reclamado.
Como regla general la estimación debe ser exacta y obligatoria, salvo que
al actor no le fuera posible determinar al promover la demanda: a) por las
circunstancias del caso; o, b) porque la estimación dependiere de elementos aún
no definitivamente fijados y la promoción de la demanda fuere imprescindible
para evitar la prescripción de la acción. En cualquiera de los casos de excepción
mencionados no procederá la excepción de defecto legal, concluye el Artículo.
Siendo así, la falta de determinación sólo puede ser admitida de manera
excepcional cuando para establecerlo se necesite actividad probatoria o cuando
su determinación derive de elementos aún no fijados y la promoción de la
demanda sea imprescindible a fin de evitar que la acción prescriba.
Por su parte el Art. 15, inc. g) del COL establece que cuando el valor de
la cosa objeto de la demanda no pueda ser determinado, el actor deberá
manifestarlo bajo juramento sin perjuicio del derecho del demandado a declinar
la jurisdicción.
A su vez, el Art. 452 del C. Civil, dispone: «Cuando se hubiese
justificado la existencia del perjuicio, pero no fuese posible determinar su
monto, la indemnización será fijada por el juez».

3. REQUISITOS FISCALES: Tasa judicial: Ley 284/71 y su


modificación por Ley 1.165/85; Ley 669/95 que modifica los gravámenes
específicos establecidos en la Ley 284/71, de tasas judiciales.
ARt 216.- RECHAZO DE OFICIO DEL ESCRITO DE DEMANDA. Los
jueces podrán rechazar de oficio los escritos de demanda que no se ajustaren a
las reglas establecidas, expresando el defecto que contengan.

Si no resultare claramente de ellos que son de su competencia, mandará


que el actor exprese lo necesario a este respecto.

Antee.: CNC 216.- PM 225.- CPCC 76


Conc.: CPC 2; 7; 209, in fine; 215; 552; 570.-

1. RECHAZO «IN LIMINE»: Cuando la demanda no reúne los requisitos


establecidos en el Artículo anterior o cuando de la exposición del actor resulte
no ser de la competencia del juez ante quien se deduce (Art. 7 CPC) éste podrá
rechazarla de oficio "in limine", expresando el defecto que contengan.

2. DUDA SOBRE LA COMPETENCIÁ: En el supuesto de que la


competencia del juez ante el que se promovió la demanda no resulte clara, el
mismo tiene el deber de solicitar del actor que éste exprese lo necesario al
respecto, a fin de salvar la cuestión. Esta situación, es, desde luego distinta a la
expuesta en el primer párrafo de este comentario, por cuya virtud el juez debe
rechazar «in limine» la demanda cuando la incompetencia surja manifiesta de la
propia exposición de los hechos.

3. CUESTIONES O CASOS NO JUSTICIABLES: La cuestión no


justiciable es aquella que no puede ser llevada ante el Poder Judicial para su
correspondiente consideración y resolución. Este supuesto es denominado por la
doctrina “defecto absoluto en a facultad de juzgar” o “improponibilidad objetiva
de la acción”, y fue REDENTI su precursor.
Lo mencionado podría parecer un contrasentido en razón de que el Poder
Judicial, como regla general, se halla constituido pre-
cisamente para conocer y decidir todos y cada uno de los conflictos con un
interés jurídico.
La excepción a dicha regla general estaría dada por los supuestos en que:
3.1. La pretensión se encuentre dirigida a obtener un pronunciamiento
exclusivamente de índole moral, científico o académico.
3.2. La cuestión no justiciable se halle legislada en forma expresa en la
Constitución o en la Ley, v.g.: el Amparo no podrá promoverse en la
tramitación de causas judiciales, ni contra actos de órganos judiciales, ni en el
proceso de formación, sanción y promulgación de las leyes (Art. 134, 4o. p.
CN); la acción de nulidad de un matrimonio no podrá intentarse sino en vida de
los esposos (Art. 188, la. p. CC); la nulidad del contrato de sociedad, para exi-
mirse de las obligaciones que él les impone, no puede ser alegada por los socios
frente a terceros de buena fe (Art. 962 CC); las entidades del sistema financiero
no podrán solicitar convocación de acreedores ni su quiebra, ni ser declaradas
en quiebra a pedido de terceros (Art. 133, ler. p. Ley 861/96); la investigación
de la maternidad no se admitirá cuando tenga por objeto atribuir el hijo a una
mujer causada, salvo que el hijo hubiera nacido antes del matrimonio (Art. 234,
3er. p. CC); etc..
3.3. La configuración de no justiciable surja de modo implícito de la
norma constitucional o legal, v.g.: cuestiones referentes a la autonomía
municipal o universitaria, cualidad de la cosa juzgada.
La promoción ante los tribunales de una cuestión no justiciable autoriza
el rechazo “in limine” de la acción, en razón de que la justiciabilidad del caso
sometido al conocimiento de los jueces es un presupuesto para el ejercicio de la
función jurisdiccional. En este sentido el Art. 12 de la Ley 609/95 establece que
la Corte Suprema de Justicia no dará trámite a la acción de inconstitucionalidad
en cuestiones no justiciables. También, el rechazo debe producirse cuando se le
advierta, en el curso del proceso o en el momento de fallar.

ART. 217.- MODIFICACIÓN DE LA DEMANDA. Antes de ser


notificada la demanda, el actor podrá modificar el escrito inicial, y ampliar o
restringir sus pretensiones.

Antec.: CNC 217.- PM 226.-


Conc. CPC 218; 250; 458.-

1. REGLA GENERAL: El actor después de promover la demanda, pero


antes de ser notificada, puede modificarla.
Sólo después de notificada la demanda no se podrá variar los términos de
la misma, salvo el desistimiento.
Después de trabada la relación procesal la demanda no podrá ser
modificada, en razón de que en ése momento queda fijado el contenido de la
controversia y la sentencia ha de referirse necesariamente a lo expuesto por las
partes en sus respectivos escritos de demanda y contestación, bajo pena de ser
incongruente.

2. FUNDAMENTO: En razón de que el actor dispone de la acción,


puede retirarla o modificarla a voluntad, ampliando o restringiendo sus
pretensiones.

3. HECHO NUEVO: Cuando con posterioridad a la contestación de la


demanda o reconvención, ocurriere o llegare a conocimiento algún hecho nuevo
que tuviere relación con la cuestión que se ventila, las partes podrán alegarlo, -
en las condiciones establecidas en el Articulo 250 del CPC - siempre que con
ello no se varíen los fundamentos de la demanda y contestación.

ART. 218.- AMPLIACIÓN DEL VALOR RECLAMADO. El actor


podrá, asimismo, ampliar el valor de lo reclamado, si antes de la sentencia
venciesen nuevos plazos o cuotas de la obligación objeto de la litis.
Si la ampliación se fundare en hechos nuevos alegados con posterioridad
a la contestación de la demanda o la reconvención, serán apiladas las reglas del
artículo 250.

Antec.: CNC 218.- PM 227.-


Cone.: CPC 235; 237; 250; 458.- COJ 15.

1. FUNDAMENTO: La norma transcripta, que permite al actor ampliar


el valor de lo reclamado, cuando se produzca el vencimiento de nuevos plazos o
cuotas de la obligación que es objeto de la litis, se funda en razones de
economía procesal. De este modo se hace extensivo al Proceso de conocimiento
ordinario lo dispuesto por similares razones para el Proceso ejecutivo en el Art.
458 del C.P.C.

2. HECHO NUEVO: La alegación de hechos nuevos permitida por el


Art. 250 del CPC será factible siempre que con ello no se varíen los
fundamentos de la demanda y contestación y concurran los demás requisitos
fijados en la norma precedentemente mencionada.

ARt 219.- AGREGACIÓN DE LA PRUEBA DOCUMENTAL. El actor


deberá acompañar con la demanda la prueba documental que tuviere en su
poder. Si no la tuviere a su disposición, la individualizará indicando su
contenido, el lugar, archivo, oficina pública o persona en cuyo poder se
encuentre.

Antec.: CNC 219.- PM 227.- CPCC 73.


Conc.: CPC 77; 98; 105; 107; 183; 185; 187; 220; 221; 227; 237, la. p;
236; 303 al 305; 308; 428; 460, 3er. p; 569, 2o. p.; 624; 683, inc. c).- Ley
1680/01 Código de la Niñez y la Adolescencia 171.- Ley 1879/02 de Arbitraje y
Mediación 26, 1er. p. p.
1. DISTINCION: Se debe distinguir el documento del instrumento. El
documento es toda representación objetiva de una idea, la que puede ser
material o literal, v.g.: un monumento.
El instrumento es el documento literal, escrito, destinado a constatar una
relaci6n jurídica o una manifestación de voluntad susceptible de producir
efectos jurídicos. Siendo así, el documento es el género y el instrumento la
especie.

2. REGLA GENERAL: La norma prescribe -como regla general- que el


actor al promover la demanda debe acompañar la prueba documental que
tuviere en su poder.
La misma carga procesal tiene el demandado que ha de cumplirla cuando
contesta la demanda (Art. 236 CPC) y cuando, en su caso, reconviene (Art. 237,
la. p. CPC).
Igual carga tiene quien deduce una excepción previa (Art. 227 CPC) o un
incidente (Art. 183 CPC). También en el proceso de conocimiento sumario
(Art. 683, inc. c) CPC) y en el juicio ejecutivo cuando se oponen excepciones
(Art. 460, 3er. p. CPC).
La prueba documental que deberá acompañarse va más allá de los
instrumentos públicos o privados del C. Civil, se extiende a todo objeto en el
que los hechos se encuentren registrados, testimoniados, pudiendo ser de
distintas clases y tipos.

3. FUNDAMENTO: La exigencia de adjuntar al escrito de demanda -y a


los escritos de contestación, reconvención, excepción e incidente- toda la
prueba documental que se tuviere, esta fundada en el Principio de moralidad y
buena fe que debe regir el proceso, en cuya virtud el mismo debe substanciarse
con lealtad y no puede constituirse en una trampa donde pueda sucumbir la
verdad.

4. EXCEPCIONES: Las partes tienen la carga de presentar todos los


documentos que tengan en su poder o a su disposición. Las excepciones a e5ta
regla general están establecidas en la ley. Ellas son:
4.1. Documentos no tenidos a disposición: Se deberá individualizarlos,
indicando su contenido, el lugar, archivo, oficina pública o persona en cuyo
poder se encuentren (Art. 219, 2o. p. CPC).
4.2. Documentos posteriores a la demanda o desconocidos:
Se deben seguir las reglas establecidas en el Art. 221 del CPC, al que me
remito.
4.3. Documentos anteriores: Se agregarán bajo juramento de no haber
antes tenido conocimiento de ellos y se seguirán las pautas del Art. 221 del
CPC.
4.4. Hechos no considerados en la demanda: Cuando en la contestación
a la demanda o a la reconvención, en su caso, se alegan hechos no considerados
en el escrito de demanda o reconvención, el actor podrá agregar documentos
dentro de los cinco días de notificada la providencia respectiva, sin
substanciación (Art. 220 CPC).

5. EFECTO DE LA NO PRESENTACION: La consecuencia del


incumplimiento de la carga de acompañar los documentos, en la oportunidad
procesal que la ley establece, es que no deben ser admitidos posteriormente y si
lo fueren debe solicitarse su desglose de los autos, oponiéndose a su agregación.

6. AGREGACION TARDIA: En razón de la vigencia del Principio


dispositivo en el proceso civil, la parte podrá aceptar, en forma expresa o tácita,
la agregación tardía de documentos que haga la contraparte, en caso contrario,
deberá oponerse a la agregación, por extemporánea.

7. IDIOMA: Todo instrumento que no se halle redactado en idioma


español (castellano) debe traducirse por traductor matriculado para que sea
viable su agregación a los autos (Art. 105, in. fine CPC).
ART. 220.- HECHOS NO CONSIDERADOS EN LA DEMANDA.
Cuando en la contestación de la demanda se alegaren hechos no considerados
en ésta, el actor podrá agregar, dentro de los cinco días de notificada la
providencia respectiva, la prueba documental referente a tales hechos, sin otra
sustanciación.

Antec.: CNC 220.- PM 229.-


Conc.; CPC 219; 221.-

1. CONCEPTO: Hechos no considerados en la demanda, significa hechos


distintos a los expuestos en los escritos de demanda o reconvención, que
producen la carga de la prueba para el actor.

2. FUNDAMENTO: La norma se funda en el Principio de igualdad de las


partes en el proceso.

3. EFECTOS: Con motivo del análisis del Art. 219 del CPC que
configura la regla general en materia de agregación de la prueba documental-
señalé que uno de los supuestos de excepción a dicha regla era precisamente el
contemplado en el presente artículo; en cuya virtud, cuando en la contestación
de la demanda, o reconvención, en su caso, se alegaren hechos no considerados
en dichos escritos, el actor podrá sin substanciación alguna; vale decir, sin
correr traslado, dentro de los cinco días de la notificación de la providencia
respectiva, agregar la prueba documental referente a tales hechos.

4. HECHO NUEVO: A diferencia del hecho no considerado en la


demanda, el hecho nuevo es aquel que teniendo relación con la cuestión
debatida en el proceso se produce o recién es conocido por quien lo alega
después de trabada la relación procesal con los escritos de demanda y
contestación (Art. 250 CPC).
ART. 221.- DOCUMENTOS POSTERIORES O DESCONOCIDOS.
Después de contestada la demanda, no se admitirán al actor sino documentos de
fecha posterior o anteriores bajo juramento de no haber antes tenido
conocimiento de éstos. En tales casos se dará vista a la otra parte, quien deberá
cumplir la carga impuesta en el artículo 235, Inciso a).

Antec.: CNC 221.- PM 230.- CPCC 74.


Conc.: CPC 133, inc. a); 219; 235, inc. a); 308; 433, inc. a).

1. AGREGACIÓN: Otro de los supuestos de excepción a los que me


referí con motivo del comentario al Art. 219 del CPC -que consagra la regla
general en materia de agregación de la prueba documental en el proceso- es el
considerado en el presente Artículo.
Por el mismo, se acepta que el actor pueda agregar:
2.1. Documentos de fecha posterior.
22. Documentos anteriores bajo juramento de no haberse antes tenido
conocimiento de los mismos.

2. VISTA: En cualesquiera de las hipótesis mencionadas prece-


dentemente, se deberá cumplir con el Principio de bilateralidad y se dará vista a
la otra parte a fin de que esta pueda reconocer o negar la autenticidad de los
documentos que se le atribuyen o la recepción de otros documentos, pudiendo
su silencio o sus respuestas evasivas estimarse como que hubo reconocido o
recibido los documentos, según el caso (Art. 235, inc. a) del CPC).

3. NOTIFICACION: La notificación de la vista deberá realizarse por


cédula de acuerdo con el Art. 133, Inc. a) del CPC.
ART. 222.- TRASLADO DE LA DEMANDA. Presentada la demanda en
la forma prescripta, el juez dará traslado de ella al demandado, citándolo y
emplazándolo para que la conteste dentro del plazo de diez y ocho días.

Ant ec.: CNC 222.- PM 231.- CPCC 77.


Conc.: CPC 88; 107; 133, inc. a); 140 al 142; 145; 149; 234; 554, 1er. p.
in fine.-

1. FUNDAMENTO: A los efectos de cumplir con los Principios de la


defensa en juicio y de bilateralidad de la audiencia o contradictorio, el juez,
mediante el traslado de la demanda, pone en conocimiento del demandado las
pretensiones del actor.
El traslado constituye al mismo tiempo un derecho y una carga para el
demandado, porque al tener noticia de la promoción en su contra de la demanda
surge para él la carga de comparecer y con-testar la misma dentro del perentorio
e improrrogable plazo que le fija la ley.

2. CITÁCION Y EMPLAZAMIENTO: Al demandado se lo cita y se lo


emplaza para que conteste la demanda dentro del plazo de dieciocho días.
La citación es al acto en virtud del cual se dispone la comparecencia de la
parte o del tercero ante el juez para que practique un acto en un momento
determinado.
El emplazamiento es el acto por el cual el juez fija un plazo, un espacio
de tiempo, para que la parte o un tercero ejecute un acto procesal.

3. AMPLIACION DEL PLAZO: El plazo para contestar la demanda es


ampliado «ministerio legis» en razón a la distancia, de acuerdo con una
opinable interpretación del Art. 149 del CPC que realizan algunos tribunales.
Véase el Art. 149 del CPC numeral 1.
4. MODALIDADES DE LA CITACION Y DEL EMPLAZA
MIENTO:
4.1. Demandado con domicilio en la sede del juzgado: Se le notifica por
cédula (Art. 133, inc. a) CPC), dejándosele aviso en caso de no encontrársele
presente (Art. 138, 2o.p. CPC).
4.2. Demandado con domicilio fuera de la sede del juzgado:
4.2.1.Si se halla domiciliado en el país, se libra oficio dirigido al juez del
lugar (Art. 128 CPC) para que éste, a su vez, proceda a la notificación.
4.2.2.Si esta domiciliado en el extranjero, se libra exhorto, a los mismos
efectos (Art. 143 y 129 CPC).
4.3. Demandado incierto o con domicilio ignorado: Se le notifica por
edictos (Arts. 140 al 142 CPC) para que comparezca a estar a derecho:
4.3.1. Si comparece, se le corre traslado de la demanda.
4.3.2. Si no comparece, se le nombra defensor en la persona del
representante del Ministerio de la Defensa Pública.
Es requisito el previo informe del Registro de Poderes acerca de si el
demandado tiene apoderado (Art. 141 CPC).

5. PLAZOS PARA CONTESTAR LA DEMANDA:


5.1. Demandado notificado en la sede del juzgado: Dieciocho días
perentorios e improrrogables (Art. 145 CPC).
El plazo para contestar la demanda es individual aunque sean varios los
demandados.
5.2. Demandado notificado fuera de la sede del juzgado:
5.2.1. Domiciliado en la República: El plazo se amplía en razón de la
distancia, un día por cada 50 kilómetros en la región oriental y un día por cada
25 kilómetros en la región occidental o chaco (Art. 149 CPC).
5.2.2. Domiciliado en el extranjero: El juez fija el plazo en razón de la
distancia y a la facilidad de las comunicaciones (Art.
143 CPC).
5.3. Notificación por edictos: En el caso del demandado notificado por
edictos, el plazo comienza a correr desde el día siguiente de la última
publicación (Art. 140 CPC).
CAPITULO IV

DE LAS EXCEPCIONES PREVIAS

ART. 223.- FORMA DE DEDUCIRLAS, PLAZOS Y EFECTOS. Las


excepciones que se mencionan en el articulo siguiente se opondrán únicamente
como de previo y especial pronunciamiento, en un sólo escrito, y dentro del
plazo pan contestar la demanda o la reconvención, en su caso.

La oposición de excepciones interrumpirá el plazo para contestar la


demanda.

Antec.: CNC 223.- PM 232.- CPCC 84; 87.-


Conc.: CN 16, la. p.- CPC 53, inc. d); 89, in fine; 145; 190; 222; 234;
240; 683, Inc. f).- CC 706.- Ley 1376/88 de Arancel de Honorarios de
Abogados y Procuradores 23.

1. CONCEPTO: La excepción, en sentido general, es toda defensa


procesal que el demandado opone a la pretensión del actor, negando los hechos
en que se funda la demanda, desconociendo el derecho que de ellos derive, o
limitándose a impugnar la regularidad del proceso.
Siendo así, la excepción es el poder jurídico que tiene el demandado para
oponerse a la acción promovida por el actor contra el. La excepción es la acción
del demandado "reus in exceptione actor est". (ULPIANO).
En sentido estricto, la excepción es la defensa dilatoria, perentoria o
mixta mediante la cual el demandado denuncia la falta de un presupuesto
procesal o pide el rechazo de la pretensión o la extinción de la acción.
Toda demanda -dice COUTURE- es una forma de ataque; la excepción
es la defensa contra ese ataque por parte del demandado. Si la acci6n es el
sustituto civilizado de la venganza, la excepción es el sustituto civilizado de la
defensa.
La excepción tiene fundamento constitucional en el Art 16, la. p. de la
Constitución que establece: «La defensa enjuicio de las personas y de sus
derechos es inviolable».

2. CLASES: Las excepciones en nuestro derecho procesal y


considerando su vinculación con el proceso, pueden ser:
2.1. Excepciones dilatorias: Son las defensas que se fundan en la omisión
de un requisito procesal. Versan sobre el proceso y no sobre el derecho material
alegado por el actor. Por lo general son el medio de denunciar la falta de un
presupuesto procesal.
Están dirigidas: a impedir un proceso nulo (incompetencia, falta de
personería); o inútil (litispendencia); o a corregir errores que obstan a la
decisión (defecto legal); o a asegurar el resultado del juicio (arraigo); o
constituyen un obstáculo para el proceso (convenio arbitral).
Las excepciones dilatorias se oponen como de previo y especial
pronunciamiento. Vale decir, deben substanciarse y resolverse antes de
proseguirse el trámite del proceso principal el cual queda interrumpido. Deben
decidirse previamente a toda cuestión.
2.2. Excepciones perentorias: Son aquellas en cuya virtud el demandado
se opone a la pretensión del actor. No son defensas sobre el proceso, sino sobre
el derecho.
Pueden ser opuestas como previas (Art. 224 CPC) o al contestar la
demanda (Arts. 233 y 235 CPC).
En el primer caso, son de previo y especial pronunciamiento y al Igual
que las dilatorias deben tramitarse y resolverse con carácter previo, quedando la
substanciación del proceso principal interrumpida, v.g.: falta de acción
manifiesta; pagó, conciliación, desistimiento de la acción, y prescripción
cuando pueden resol-verse como de puro derecho, y las defensas temporarias
consagradas en las leyes generales.
En el segundo caso, se oponen al contestar la demanda, no suspenden la
marcha del proceso y se resuelven en la sentencia definitiva. En las excepciones
perentorias se distinguen las que atacan el derecho (exceptio iure), v.g.: pago; y,
las que atacan los hechos (exceptio facti), v.g.: error, dolo, fuerza y temor.
La enumeración de las excepciones perentorias - a diferencia de las
dilatorias - no es taxativa. En términos generales puede decirse que las
excepciones perentorias coinciden con los modos generales de extinción de las
obligaciones.
La excepción de falta de acción cuando no fuere manifiesta o cuando
fuere opuesta como previa y el juez no la admite ni la juzga por considerarla no
manifiesta, podrá ser opuesta por el demandado al contestar la demanda. Igual
cosa acontece con las excepciones de pago, transacción, conciliación,
desistimiento de la acción y prescripción, cuando no pudieren resolverse como
de puro derecho.
2.3. Excepciones mixtas: Se oponen como previas y se deciden como
tales, tienen de común con las dilatorias que intentan evitar un proceso nulo o
inútil y se diferencian de las perentorias en que no buscan un pronunciamiento
sobre la existencia o inexistencia del derecho, sino el reconocimiento de una
situación jurídica que hace innecesario entrar a analizar el fondo mismo del
derecho, v.g.: cosa juzgada, transacción.

3. OPORTUNIDAD: De acuerdo con la ley procesal las excepciones


pueden oponerse en forma previa o al contestar la demanda.
3.1. Excepciones previas: Son las enumeradas en el Art. 224 del CPC.
Deben deducirse todas a un mismo tiempo, en un sólo escrito (Principio de
eventualidad), dentro del plazo para contestar la demanda, o reconvención; es
decir, dieciocho días contados del día siguiente de la notificación del traslado de
la demanda o reconvención, en su caso.
3.1.2. Efecto: La oposición de las excepciones previas produce la
interrupción del plazo para contestar la demanda, el que comenzará a
computarse de nuevo una vez resuelta y rechazada la excepción.
3.2.Al contestar la demanda:
3.2.1. Defensas generales: Todas las defensas que no tengan el carácter
de previas se oponen al contestar la demanda, se tramitan conjuntamente con el
principal y se resuelven en la sentencia definitiva.
3.2.2. Palta de acción: Cuando no fuere manifiesta o cuando opuesta
como previa no haya sido admitida ni juzgada como previa, por no ser
manifiesta.
3.2.3. Pago, transacción, conciliación, desistimiento de la acción y
prescripción: Cuando por existir hechos que deben ser probados no pueden
resolverse como de puro derecho.

ART. 224.- EXCEPCIONES ADMISIBLES. Sólo serán admisibles como

previas las siguientes excepciones:

a) Incompetencia;

b) falta de personería en el demandante, en el demandado o sus


representantes, por carecer de capacidad civil para estar en juicio, o de
representación suficiente. El demandante hará valer esta excepción por la vía
del recurso de reposición;

c) falta de acción cuando fuere manifiesta, sin perjuicio, en caso de no


ocurrir esta última circunstancia, de que el juez la considere en la sentencia
definitiva;

d) litispendencia. La acción intentada ante un tribunal extranjero no


importa litispendencia;

e) defecto legal en la forma de deducir la demanda;

f) con juzgada;
g) pago, transacción, conciliación, desistimiento de la acción y
prescripción, cuando pudieren resolverse como de puro derecho;

h) convenio arbitral;

i) arraigo; y

j) las defensas temporarias que se consagran en las leyes generales.

Antec.: CNC 224.- PM 233.- CPCC 85; 96.-


Conc.: CPC 2 al 14; 15, inc. b); 46; 60; 89, in fine; 107; 121; 123; 159;
166; 170; 171; 212; 215, 2º. p; 219; 225; 226; 230; 232, ler. p.; 233; 235, ler. p.
la. p; 390 al 392; 703; 737; 774 y sgtes...- CC 1471, 2° p.; 2455.-

1. CARACTER: La norma transcripta establece que sólo serán admisibles


como excepciones previas la que se indican en la enumeración legal, en
consecuencia, el carácter de la enumeración es taxativo.

2. FUNDAMENTO: Su fundamento se encuentra en la circunstancia de


que todas ellas, en caso de prosperar, hacen innecesaria la tramitación del
proceso por cuanto no seria posible obtener una decisión sobre el fondo de la
cuestión.

3. ENUMERACION:
3.1. Incompetencia: La competencia del juez o tribunal es un presupuesto
sin el cual no puede existir relación procesal válida.
Del Art. 7 del CPC surgen dos imperativos: a) Toda demanda debe
Interponerse ante juez competente y b) Si el juez considera que no es
competente debe inhibirse de oficio.
La excepción de incompetencia es el medio en virtud del cual el
demandado declina -de allí el nombre Declinatoria (Art. 8 CPC).
la competencia del juez ante quien el actor promovió la demanda porque
considera que de acuerdo a las reglas de competencia, establecidas en la ley, no
es el competente para entender la controversia.
Si la excepción es declarada procedente, el interesado podrá recurrir ante
quien corresponda (Art. 232, 1er. p. CPC).
Si la excepción es rechazada, las partes no podrán volver a cuestionar la
competencia en lo sucesivo ni podrá ser declarada de oficio (Art. 230 CPC).
La medida cautelar decretada por juez incompetente será válida si fue
dictada con arreglo a las disposiciones que rigen la materia y sin que ello
importe prórroga de la competencia para entender en el juicio que deba iniciarse
(Art. 703 CPC).
En relación a la denominada incompetencia absoluta véase el comentario
al Art. 4 del CPC numeral 4.
3.2. Falta de personería. La personería o personalidad, constituye otro
presupuesto de validez del proceso (legitimatio ad processum).
La falta de personería puede producirse por dos motivos:
3.2.1. La ausencia de capacidad civil de la parte para estar en juicio
(Falta de Personalidad).
Si las partes carecen de capacidad procesal no habrá relación procesal
válida y la sentencia que se dicte carecerá de eficacia. Siendo así, la excepción
procede siempre que cualesquiera de las partes carezcan de la aptitud necesaria
para actuar en el proceso personalmente, v.g.: menor de edad, insano, quebrado,
etc... Véase el comentario al Art. 46 del CPC al que me remito.
3.21. La falta, defecto o insuficiencia de la representación legal o
convencional (Falta de Personería).
Los representantes, sean necesarios o convencionales, deben acompañar
con el primer escrito los documentos que acrediten el carácter que invisten,
salvo que se indique donde se encuentran individualizándolos suficientemente
(Art. 219 CPC), en cuyo supuesto se podrán posteriormente agregar al
expediente; o, se trate de un caso urgente, en cuya hipótesis se aplican las reglas
del Art. 60 del CPC.
Las deficiencias del poder quedan subsanadas por medio de la
ratificación del mandante o la presentación de un nuevo poder; en este supuesto,
la excepción no procederá, pero las costas se impondrán al que dió motivo a la
excepción.
En el In fine del inc. b) se aclara que si es el demandante quien intenta
valerse de la excepción la vía que debe utilizar será el recurso de reposición
(Arts. 390 y sgtes. CPC).
La falta de personería puede manifestarse en cualquier momento,
debiendo el juez considerarla porque carece de razón dictar una sentencia que
no podrá ser cumplida.
3.3. Falta de acción: La calidad para obrar (legitimatio ad causam) es la
condición jurídica en que se halla una persona con relación al concreto derecho
que invoca en el proceso, en razón de su titularidad u otra circunstancia que
justifica su pretensión.
La falta de dicha calidad se denuncia mediante la excepción de falta de
acción (sine actione agit).
En el desarrollo de este tema seguiré las ideas de ALLEN, para quien:
«deben distinguirse las siguientes situaciones cuando la falta de acción es
opuesta con carácter previo:
1. Si la falta de acción es manifiesta, patente, indudable, así se declarará y
firme que fuese la resolución, la litis habrá concluido definitivamente, sin
llegarse a la etapa de contestación de demanda.
2. Por el contrario si resulta manifiesto que se tiene acci6n, se rechazará
la excepción y no se podrá volver a deducirla en la contestación de la demanda,
porque a su respecto existirá cosa juzgada.
3. Si faltan elementos de juicio para decidir si existe o no existe acción,
vale decir si el caso es dudoso:
3.1. El juez deberá señalar los elementos de juicio o de prueba que a su
criterio faltan y que le impiden adquirir certidumbre; obre la existencia o
inexistencia de la falta de acción.
Esto es así porque en esta hipótesis el problema radica en que el material
probatorio o de convicción no alcanza a producir en el juez la debida
certidumbre para juzgar sobre el fondo. En consecuencia, el juez declarará
formalmente inadmisible la falta
de acción, por insuficiencia de pruebas o material de convicción. La
declaración de «inadmisibilidad formal» ni juzga ni prejuzga sobre si existe o
no falta de acción. Solamente significa que al juez le faltan -en ese momento-
elementos de convicción suficientes que lleven a su ánimo la certidumbre sobre
la existencia o inexistencia de acción.
La última parte del artículo ("sin perjuicio... de que el juez la considere
en la sentencia definitiva") debe ser concordada con los arts. 233 y 235 del
CPC. En este punto nuestro legislador se salió de su modelo argentino, donde
no existe e1 equivalente del citado art. 233. Obsérvese que este artículo deja a
cargo del demandado hacer valer o no, entre otras, y en la contestación, la
excepción comentada.
Si el demandado no la opone, el juez no podrá pronunciarse ya sobre ella,
porque tiene prohibido decidir «extrapetita». En cambio, si el demandado
vuelve a deducirla al contestar la demanda, entonces el juez tendrá la obligación
de pronunciarse sobre el fondo de esa cuestión, fondo que no fue materia de
resolución en la excepción previa en la que sólo se pronunció sobre la
inadmisibilidad formal.
Esto es así en razón de lo que establecen los Arts. 233 y 235 del CPC, el
juez carece de facultad para pronunciarse de oficio (en la sentencia definitiva)
sobre la falta de acción, en el supuesto de que en la excepción previa la hubiese
declarado inadmisible desde el punto de vista formal.
3.2. Cuando el juez no se pronuncia sobre el fondo de la excepción previa
(sólo declara la inadmisiblidad formal) no hay cosa juzgada y además la parte
puede volver a proponer la misma excepción en la contestación de la demanda
según se dijo más arriba. Depende de que considere que los elementos de juicio
mencionados por el juez al declarar inadmisible la excepción, puedan ser
producidos y agregados al proceso con la contestación o en la etapa de pruebas.
3.3. Apelabilidad e inapelabilidad de la resolución: La declaración de
inadmisibilidad formal, como no causa estado y puede
ser reabierto el tema en la contestación, es inapelable (por no causar gravamen
irreparable)».
3.4. Litispendencia: Es un principio del Derecho Procesal, procedente del
Derecho Romano, que toda acción se extingue con su ejercicio. Siendo así, en
presencia de dos demandas corresponde establecer si se trata de acciones
distintas o si es la misma acci6n promovida dos veces. Para ello debe utilizarse
el método de las tres identidades: sujeto, objeto y causa, a fin de saber si en los
procesos coinciden o no las circunstancias mencionadas.
Existe Identidad de sujetos cuando las personas (físicas o jurídicas) que
intervienen como partes son las mismas en ambos juicios. Hay identidad de
objeto cuando el bien pretendido en ambas acciones es Idéntico. La causa
consiste en la invocación de un concreto hecho jurídico que constituye el
fundamento de la pretensión, v.g.: en el juicio de reivindicación la causa es el
dominio que se invoca.
La finalidad de la excepción radica en la necesidad de evitar que una
misma pretensión sea objeto de un doble proceso con el riesgo posible de que
recaigan sentencias contradictorias.
Debe tratarse de otro juicio pendiente; vale decir, que, cuando menos, se
haya promovido y notificado la demanda.
La litispendencia puede ser considerada en cualquier estado del proceso,
incluso de oficio.
No existe litispendencia cuando el proceso concluyó con sentencia firme,
o se declaró la caducidad de la instancia, o se produjo el desistimiento, o se
ordenó el archivo del expediente, o se declaró la nulidad de todo lo actuado.
La excepción de litispendencia es también la vía hábil para obtener la
acumulación de procesos (Art. 123 CPC) cuando ella es procedente (Art. 121
CPC). En esta hipótesis no existe la triple identidad pero por ser conexos los
procesos y para no dividir la continencia de la causa, lo cual hará que las
sentencias fueran contradictorias y de cumplimiento imposible, se permite la
acumulación. Hay continencia (un todo único) de causas cuando una causa
(contenida) es idéntica a una parte de otra (continente).
Los efectos de ambos institutos procesales son distintos: la litispendencia
tiene como consecuencia dejar sin efecto el juicio iniciado con posterioridad a
fin de evitar el escándalo jurídico de dos sentencias contradictorias.
En la acumulación de procesos como resultado de la conexidad ocurre un
desplazamiento de la competencia y se deciden los procesos en forma
simultánea, con el mismo fin de evitar sentencias contradictorias.
La norma fina liza estableciendo que la acción Intentada ante un tribunal
extranjero no importa litispendencia.
3.5. Defecto legal: Se configura la excepción de defecto legal (obscuro
libelo) cuando el escrito en que se promueve la demanda adolece de obscuridad,
omisión o imperfección, por no ajustarse a las formas establecidas en la ley.
El demandado tiene el derecho de conocer con exactitud quién lo
demanda, qué se le demanda y porqué se lo demanda. De no ser así, se vería
imposibilitado de ejercer debidamente su defensa porque no podría reconocer o
negar los hechos y el derecho invocados por el actor en su demanda.
La redacción del escrito de demanda no exige formalidades
sacramentales de allí que para que sea procedente la excepción debe afectar el
derecho de defensa del demandado, privándolo de oponerse adecuadamente a la
pretensión o dificultándole la producción de la prueba.
De acuerdo con la jurisprudencia procede la excepción de defecto legal
cuando: no aparecen debidamente Individualizados los nombres del actor o
demandado; o se demanda a dos personas distintas utilizando el y/o, v.g.: se
demanda a Juan y/o Pedro; no se denuncia el domicilio real del actor, salvo que
surja del poder o de los otros documentos acompañados; el actor no indica la
«cosa demandada» o no precisa o estima el monto reclamado (Art. 215, 2o. p.,
CPC); no se puede conocer el tipo de pronunciamiento que se pretende; no se
acompaña la traducción de los documentos presentados en otro idioma que no
sea el castellano o no se encuentran legalizados.
En cambio no procede la excepción cuando el actor ha omitido o se ha
equivocado en la mención de las normas legales en que funda su pretensión,
porque en virtud del Principio «jura novit curiae» el juez suple esta clase de
deficiencias (Art. 15, inc. b) CPC).
Esta excepción es de puro derecho, en consecuencia no es necesaria la
apertura a prueba. Si el actor subsana el defecto dentro del plazo de quince días,
la demanda continuará su trámite pero se le impondrán las costas; en caso
contrario, el juez ordenará el finiquito y archivo del expediente (Art. 232 CPC).
3.6. Cosa juzgada: La cosa juzgada es una cualidad de la sentencia firme
por la cual es inmutable e inimpugnable en cuanto a las cuestiones que decide.
Véase el comentario al Art. 163 del CPC numeral 4, al que me remito.
Para que la excepción sea procedente es necesario que la pretensión
(acción) actual y la pretensión (acción) juzgada sean idénticas por concurrir las
tres identidades: sujetos, objeto y causa.
En el sentido mencionado guarda semejanza con la litispendencia, pero se
diferencian en que aquélla supone un proceso terminado y ésta un proceso en
trámite.
3.7. Pago: El pago es el acto mediante el cual el deudor o un tercero
satisface la obligación cancelándola. El Art. 547 del C. Civil establece «La
obligación se extingue por el cumplimiento de la prestación».
La obligación puede ser de dar, de hacer o de no hacer. Siendo así y de
haberse cumplido por el demandado la obligación reclamada por el actor
carecería de sentido y de razón la tramitación de un proceso en tales
condiciones.
La prueba del pago corresponde a quien lo invoca, de acuerdo al
principio general en materia de prueba, pero en las obligaciones de no hacer es
el acreedor quien debe acreditar que la obligación ha sido incumplida,
produciéndose la inversión de la carga de la prueba.
Considerando que el pago es un acto jurídico puede ser probado por
cualquier medio de prueba admitido por la ley. Sin embargo, cuando la
excepción tiene carácter previo sólo podrá ser acreditado mediante la prueba
documental correspondiente, que
de ordinario será el recibo, esto por expresa disposición del Art. 228 del CPC
que establece como requisito de admisibilidad.
De no contar el excepcionante con la prueba instrumental pertinente
podrá oponer la excepción en oportunidad de contestar la demanda (Arts. 233 y
234 CPC).
3.8. Transacción, Conciliación y Desistimiento de la acción:
Los casos mencionados constituyen otros tantos modos de terminación de los
procesos cuya eficacia equivale a la cosa juzgada. Siendo así, serán procedentes
cuando concurran en ellos las tres identidades de la acción (pretensión): sujetos,
objeto y causa, en el proceso concluido y en el proceso actual. Podrán oponerse
como previas cuando pudieren resolverse como de puro derecho, en caso
contrario, es decir, si existen hechos que probar se opondrán al contestar la
demanda. Véanse los comentarios realizados a los Arts. 166, 170 y 171 del CPC
a los que me remito.
3.9. Prescripción: La prescripción liberatoria es el modo de extinguirse
los derechos y las obligaciones, derivado del no uso o ejercicio de los mismos
durante el plazo señalado en la ley. Así lo establece el Código Civil, que dice:
«Todo aquél que estuviere obligado al cumplimiento de un hecho o a abstenerse
de él, podrá eximirse de su obligación fundado en el transcurso del tiempo, con-
forme con las disposiciones de éste Código. No estarán sometidos a
prescripción extintiva los derechos derivados de las relaciones de familia» (Art.
633 CC).
La excepción de prescripción puede referirse a una cuestión de puro
derecho, v.g.: cuando se controvierte exclusivamente sobre el cómputo del
plazo para que se opere la prescripción, en cuyo caso se opondrá como previa.
También puede relacionarse con los hechos y debe abrirse a prueba
cuando, v.g.: se cuestiona la existencia y efectos de un acto interruptivo de la
prescripción, en cuyo caso se opondrá al contestar la demanda.
3.10. Convenio arbitral: Es el acuerdo de voluntad mediante el cual las
partes convienen en someter una cuestión litigiosa a la decisión de árbitros,
arbitradores o amigables componedores, prescindiendo de la justicia ordinaria.
De acuerdo con el Art. 2 del COJ: «El Poder Judicial será ejercido por...
los Jueces Árbitros y Arbitradores»; vale decir que los mismos integran y
forman parte del Poder Judicial de la República. El Libro V del Código
Procesal Civil (Arts. 774 y sgtes. CPC) regula el Proceso Arbitral a cuyos
comentarios me remito.
La excepción procede cuando la demanda se plantea ante La jurisdicción
ordinaria con prescindencia de la jurisdicción arbitral que era competente en
razón del convenio, o de la cláusula especial, suscripta por las partes.
Si la demanda es promovida ante un juez del fuero ordinario y la parte se
somete voluntariamente a su competencia, se entiende que ha renunciado al
derecho que tenía de que la cuestión sea sometida a la jurisdicción arbitral
pactada.
3.11. Arraigo: Consiste en la radicación. En el Derecho Procesal significa
propiedad de bienes raíces, seguridad o cautela que debe prestar el actor que no
tiene domicilio ni bienes registrados, casa de comercio o establecimiento
industrial de valor suficiente en la República, para cubrir el pago de las costas a
que pueda ser eventualmente condenado en el proceso (cautio proexpensis).
Véanse los comentarios a los Arts. 225 y 226 sgtes del CPC.
3.12. Defensas temporarias: Las defensas temporarias o previas que se
consagran en las leyes generales actúan como excepciones dilatorias porque
producen el efecto de rechazar la acción deducida sin extinguirla.
Las defensas temporarias buscan poner de manifiesto la falta de
cumplimiento por el actor de las cargas que Las leyes le imponen como
condición previa para el ejercicio de ciertas pretensiones. Siendo así, las
mismas impiden que el juez pueda substanciar el proceso y emitir un
pronunciamiento sobre el mérito de la causa. Pero una vez satisfechas las cargas
el actor podrá de nuevo intentar su demanda.
3.12.1. El beneficio de excusión: Se halla consagrado en el Art.
1.471, 2o. p., del C. Civil, y constituye una defensa temporaria.
Dicha norma preceptúa: «Las partes pueden convenir sin embargo, que el fiador
no sea obligado a pagar antes de la excusión de los bienes del deudor principal.
En tal caso, el fiador que sea de-
mandado por el acreedor y quiera valerse del beneficio de excusión, debe
indicar los bienes del deudor principal que deben ser sometidos a ejecución».
3.12.2. Los días de llanto y luto: Es una defensa previa estatuida en el
Art. 2455 del C. Civil, que dice: «Hasta transcurridos nueve días desde la
muerte del causante, los acreedores o legatarios no podrán intentar acción
alguna contra la sucesión. Puado este término podrán ellos pedir la facción de
inventario judicial, con intervención de los demás interesados. Se citará de
oficio y por edictos a todos los que puedan tener interés, quienes podrán
participar en el inventario a medida que se presenten. El inventario quedará
terminado dentro de los den días de la apertura de la sucesión, sin perjuicio de
la prórroga que podrá ser concedida por el juez según lo prevenido en el
artículo anterior».
Por su parte el Art. 737 del CPC dispone que “los acreedores sólo podrán
iniciar el juicio sucesorio después de transcurridos treinta días desde el
fallecimiento del causante”.

ART. 225.- PROCEDENCIA DE LA EXCEPCIÓN DE ARRAIGO Y


CAUCIÓN. Procederá la excepción de arraigo, por las responsabilidades
inherentes a la demanda, si el demandante no tuviere domicilio en la República.

El juez decidirá el monto y la clase de caución que deberá prestar el actor


y determinará, prudencialmente, el pino dentro del cual deberá hacerlo. Vencido
éste sin que se hubiese dado cumplimiento a la resolución, se tendrá por no
presentada la demanda.

Antec.: CNC 225.- PM 234.- CPCC 86.-


Conc.: CPC 145; 146; 224, inc. i); 226; 232, 3er. p.- CC 1457.-Ley
270/93 que aprueba el Protocolo de Cooperación y Asistencia Jurisdiccional en
materia Civil, Comercial, Laboral y Administrativa.
1. REGLA GENERAL: La norma establece la regla en cuya virtud la
excepción de arraigo será procedente cuando el actor no tuviere domicilio en la
República. Dicha regla tiene las excepciones que consagra el Art. 226 dei CPC.
La Ley 270/93 que aprueba el Protocolo, suscrito en Las Leñas, sobre
Cooperación y Asistencia Jurisdiccional en materia Civil, Comercial, Laboral y
Administrativa, establece: «Ninguna caución o depósito, cualquiera sea su
denominación, podrá ser impuesta en razón de la calidad de ciudadano o
residente permanente en otro Estado Parte. El párrafo precedente se aplicará a
las personas jurídicas constituidas, autorizadas o registradas de acuerdo a las
leyes de cualquiera de lo Estados partes» (Art. 4).

2. DOMICILIO: El domicilio debe ser actual y efectivo fuera de la


República, de modo que la simple residencia o el encontrarse accidentalmente
en el lugar del juicio no obsta a la procedencia de la excepción. A contrario
sensu, es improcedente cuando el actor se ausenta transitoriamente del país,
pero conserva su domicilio en la República.

3. CARGA DE LA PRUEBA: La carga de la prueba de los hechos


configurativos del arraigo corresponde al excepcionante, consecuencia de la
regla general en materia de pruebas.

4. CAUCION: El juez interviniente tiene la facultad de fijar el monto y


la clase de caución o garantía que deberá prestar el actor.
La garantía podrá ser:
4.1. Real: Hipoteca, prenda, embargo, depósito de dinero o valores a
nombre del juicio y á la orden judicial.
4.2. Personal: En este supuesto el fiador debe reunir las condiciones
exigidas en el Art. 1457 del C. Civil, que dispone: «La fianza puede ser
convencional, o legal. Cuando sea impuesta por la ley, el fiador debe estar
domiciliado en el lugar del cumplimiento de la obligación principal, y ser
abonado, por tener bienes rafees conocidos, por gozar en el lugar de un crédito
indisputable de fortuna. Los jueces pueden admitir en vez de ella prendas o
hipotecas suficientes».
El monto o valor de la garantía debe estar acorde con las eventuales
costas (gastos y honorarios) que puedan imponerse como consecuencia del
proceso iniciado.
Dicho monto no se extiende a los daños y perjuicios que pudieran ser
consecuencia del proceso.
5. EFECTO DEL INCUMPLIMIENTO: El juez tiene la facultad de fijar
el plazo dentro del cual el actor debe cumplir con la garantía, vencido el cual,
sin que se hubiera dado cumplimiento a la resolución, la demanda se tendrá por
no presentada y se deberán imponer las costas al demandante.

ART 226.- IMPROCEDENCIA DE LA EXCEPCIÓN DE ARRAIGO.


No procederá la excepción de arraigo:

a) si el actor tuviere en la República bienes registrados, casa de comercio


o establecimiento industrial, de valor suficiente como para cubrir las costas del
juicio, según la apreciación del juez:

b) si la demanda fuere deducida como reconvención, o por demandado


vencido en juicio que autorice la promoción del proceso de conocimiento
ordinario;

c) si la competencia de los jueces de la República procediere


exclusivamente en virtud del fuero de atracción de los juicios universales;

d) si se hubiere pactado la competencia de los jueces de la República; y

e) si el actor nacional ejerciere una función oficial en el extranjero.

Antec.: CNC 226.- PM 235.-


Conc.: CPC 224, inc. i); 225; 226; 237; 626, 2o. p.- Ley 270/93 que
aprueba el Protocolo de Cooperación y Asistencia Jurisdiccional en materia
Civil, Comercial, Laboral y Administrativa.
1. ENUMERACION: La norma transcripta en sus cinco incisos enumera
las hip6tesis en las que el arraigo no procederá. Siendo así, no podrá ser exigida
por el juez al actor como requisito de viabilidad de la acción.
En los supuestos enumerados por el Art. 226 del CPC se considera que
existe garantía suficiente para cubrir la responsabilidad por las costas que
pudieran devengarse en el juicio o que por las circunstancias particulares del
caso que la ley previene no debe pedirse arraigo.

2. CARÁCTER DE LA ENUMERACION: La mayoría de las soluciones


legales descriptas en el precepto fueron consagradas por la jurisprudencia, por
lo que raz6n existe para sostener que la enumeración legal no es taxativa.
Siendo así, el juez debe eximir de la caución siempre que las condiciones
económicas del actor hagan presumir el cumplimiento de las costas que se
pudieran devengar con motivo del pleito.

3. DESALOJO: En el juicio de desalojo por expresa disposición legal no


es admisible la excepción de arraigo (Art. 626, 2o. p. CPC).

4. PROTOCOLO DE LAS LEÑAS: Las personas físicas o jurídicas


pertenecientes a los países miembros del Mercosur como residentes o
ciudadanos se hallan exoneradas del arraigo (Arts. 3, 4 Ley 270/93).

ART. 227.- PLANTEAMIENTO DE LAS EXCEPCIONES Y


TRASLADO. Con el escrito en que se opusieren las excepciones, se agregará
toda la prueba documental y se ofrecerá la restante. De todo ello se dará
traslado al actor por seis días, quien deberá cumplir con idéntico requisito.

Antec.: CNC 227.- PM 236.- CPCC 89.-


Conc.: CPC 107; 131; 145; 149; 219; 223; 224; 228; 277; 303; 314; 343;
367; 371.
1. OPORTUNIDAD: El demandado debe oponer las excepciones previas
dentro del plazo pan contestar la demanda o reconvención, que es de dieciocho
días perentorios e improrrogables (Art. 145 CPC).
Dicho plazo, que es individual, comienza a computarse desde el día
siguiente de la notificación del traslado de la demanda o reconvención.
Corresponde la ampliación del plazo en razón de la distancia (Art. 149
CPC).

2. FORMA: Las excepciones se opondrán por escrito y si fueran varias


deberán deducirse conjuntamente en un sólo escrito de acuerdo con el Principio
de eventualidad (in eventum) consagrado en el Art. 223, ler. p. del CPC.
El excepcionante tiene la carga procesal de agregar toda la prueba
documental y ofrecer, además, la restante prueba (Art. 183 CPC). Deberá
acompañar copias (Art. 107 CPC).

3. TRASLADO: El traslado de las excepciones opuestas al actor es por el


plazo perentorio e improrrogable de seis días. Este deberá cumplir con el
mismo requisito exigido al excepcionante referente a la agregación de la prueba
documental y al ofrecimiento de la restante.

4. NOTIFICACION: La excepción se notifica por cédula en virtud de la


remisión expresa a las disposiciones que regulan los incidentes que efectúa el
Art. 229 del CPC y atendiendo al Principio de razonabilidad que debe regir la
interpretación y aplicación de las leyes que hace necesario que así sea dada la
innegable transcendencia que para la suerte del proceso tienen las excepciones.

ART. 228.- REQUISITO DE ADMISIÓN. No se dará trámite a las


excepciones mencionadas en los incisos d), f), g) y h) del artículo 224, si no se
acompañare la prueba documental que las justifique, o, en su defecto, no se
indicare el expediente o protocolo en que consten.
Antec.: CNC 228.- PM 237.
Conc.: CPC 183; 219; 223; 224, incs. d), E), g) y h); 227; 303.

1. ADMISIBILIDAD: Con el propósito de preservar la buena fe que


debe presidir el proceso la norma exige al excepcionante la agregación de la
prueba documental que justifique la existencia de litispendencia, o cosa
juzgada. También en los casos de pago, transacción, conciliación, desistimiento
de la acción y prescripción, cuando pudieran resolverse como de puro derecho.
Lo mencionado constituye requisito de admisibilidad y no debe darse
curso a la excepción deducida si así no lo hiciere el excepcionante.

2. FUNDAMENTO: El precepto transcripto trasluce la intención de


evitar que las excepciones previas constituyan un medio que, utilizado por los
litigantes maliciosos, sirva para obstaculizar indebidamente el proceso. El actor
ante la prueba que el excepcionante acompañe puede allanarse, con lo cual se
evita innecesarias demoras que atentan contra el Principio de economía
procesal. Del mismo modo, el oponente no podrá aventurarse a deducir la
excepción sin contar con la prueba documental necesaria.

ART. 229.- APERTURA A PRUEBA. Si el juez lo estimare necesario


abrirá a prueba la excepción y se procederá conforme a lo dispuesto para los
incidentes en general. En caso contrario, dictará resolución sin más trámite.

Antec.: CNC 229.- PM 38.- CPCC 90.- Dto. 5679, 28.-


Conc.: CPC 145; 186 y sgtes.

1. FACULTAD DEL JUEZ: La norma establece que es facultativo del


juez abrir o no la excepción a prueba, aunque las partes lo soliciten, debiendo
procederse conforme a lo dispuesto para los incidentes (Arts. 186 y sgtes.
CPC).
2. PLAZO: El plazo de prueba no podrá ser mayor de 4iez días (Art. 186
CPC). Es perentorio e improrrogable (Art. 145 CPC).

3. PRUEBAS: Son admisibles todos los medios de prueba admitidos en


el proceso de conocimiento ordinario. Se aplican las reglas generales en materia
de prueba, con las restricciones establecidas en el Art. 187 del CPC para la
prueba pericial y testimonial.

4. RESOLUCION: Si no dispusiera la apertura a prueba por no estimarla


necesaria, el juez deberá dictar resolución sin más trámite.

ART. 230.- EFECTOS DE LA RESOLUCIÓN QUE DESESTIMA LA


EXCEPCIÓN DE INCOMPETENCIA. Una vez firme la resolución que
desestime la excepción de incompetencia, las partes no podrán argüir la
incompetencia en lo sucesivo, ni podrá ser ella declarada de oficio.

Antec.: CNC 230.- PM 239.- CPCC 88, 2o. p..


Conc.: CPC 7; 216, 2o. p.; 224, inc. a).

1. OPORTUNIDAD: El juez sólo tiene dos ocasiones para pronunciarse


sobre su competencia: al promoverse la demanda (Arts. 7 y 2l6, 2o.p., del CPC)
y al resolver la excepción de incompetencia (Art. 230 CPC).

2. EFECTO: Una vez firme la resolución que desestime la excepción de


incompetencia, ésta no podrá deducirse por las partes ni ser declarada de oficio,
en razón de la vigencia del Principio “perpetuatio iurisdictionis”, por cuya
virtud la competencia se mantiene firme y es inatacable una vez que resulta
consentida o establecida.
ART. 231.- RESOLUCIÓN Y RECURSO. El juez resolverá
previamente la incompetencia y la litispendencia. En caso de declararse
competente, resolverá al mismo tiempo las demás excepciones previas que se
hubieren opuesto. La resolución será apelable en relación, salvo cuando se
tratare de la excepción prevista en el inciso c) del artículo 224, y el juez hubiere
resuelto que la falta de acción no era manifiesta, en cuyo caso, y sin perjuicio
de lo establecido en dicho inciso, la decisión será irrecurrible.

Antec.: CNC 231.- PM 240, ler y 2o. p.- CPCC 94; 95.
Conc.: CPC 224; 395; 396; 398; 432 al 434.-

1. RESOLUCION: La primera parte de la norma consagra la solución


Lógica porque si el juez no es competente o existe litispendencia no podrá
pronunciarse sobre las demás excepciones.
De no producirse los supuestos de incompetencia o litispendencia el juez
deberá pronunciarse al mismo tiempo; vale decir, en una sola resolución, sobre
las demás excepciones previas que se hubieren opuesto.

2. APELACION: La resolución del juez será apelable en relación en el


plazo de tres días (Art. 396 CPC).

3. FALTA DE ACCION: Si el juez resolviere que la falta de acción no es


manifiesta, por falta o Insuficiencia del material probatorio necesario para
acreditar esta condición, la decisión será irrecurrible, sin perjuicio de que el
demandado pueda, si quiere, deducir la excepción al contestar la demanda, de
conformidad a los Arts. 233 y 235 1er. p. del CPC.
Pero si el juez juzgó la excepción de falta de acción porque encontró que
la misma era manifiesta, la resolución será recurrible ante el superior. Véase el
comentario al Art. 224 del CPC, numeral 3.3.
ART. 232.- EFECTOS DE LA ADMISIÓN DE LAS EXCEPCIONES.
Una vez firme la resolución que admita la excepción de incompetencia, el
interesado podrá recurrir ante quien corresponda.

En caso de las excepciones previstas en los incisos b) y e) del artículo


224, el juez ordenará el finiquito y archivo del expediente, siempre que no se
justificare la personería o no se subsanare el defecto dentro del plazo de quince
días.

Si la excepción fuere de arraigo, se estará a lo dispuesto por el artículo


225.

Antec.: CNC 232.- CPCC 4.-


Conc.: CPC 7; 192; 224; 225, 2o. p.

1. INCOMPETENCIA: Si la excepción de incompetencia fuere


procedente, el juez deberá archivar los autos. El interesado, silo quisiere, podrá
recurrir de nuevo ante el juez que considere competente para entender en el
pleito que de nuevo promueva.

2. FALTA DE PERSONERIA, DEFECTO LEGAL Y ARRAI GO: Si


se admite la excepción de falta de personería, el actor dentro del plazo de
quince días debe justificar la personería, en caso contrario el juez ordenará el
finiquito y el archivo del expediente. Igual solución y efecto corresponde en el
supuesto de defecto legal, si no se subsana la deficiencia del escrito de
demanda en el plazo mencionado.
Para el arraigo véase lo dicho con motivo del comentario al Art. 225 del
CPC numeral 5.
Las costas, en estos supuestos, se imponen al que dió motivo a la
excepción.

3. LITISPENDENCIA: Cuando la litispendencia es la consecuencia de


la identidad de los tres elementos de la acción (sujetos,
objeto y causa) el juez debe finiquitar el proceso y archivar el expediente.
Cuando es deducida para obtener la acumulación de procesos en razón
de conexidad, el juez debe enviar el expediente al juez donde tramita el otro
proceso o solicitar la remisión del otro proceso cuando él se crea competente, a
fin de acumulados para tramitarlos por ante sí.

4. COSA JUZGADA, PAGO, TRANSACCION, CONCILIACION,


DESISTIMIENTO DE LA ACCION, FALTA MANIFIESTA DE ACCION Y
PRESCRIPCION: Estas excepciones tienen el carácter de perentorias y, como
tales, producen la extinción de la acción o el rechazo de la pretensión,
correspondiendo el finiquito del juicio y el archivo de los autos. La misma
solución y efecto cabe en el supuesto de la cosa juzgada (excepción mixta).

5. DEFENSAS TEMPORARIAS: En ciertos supuestos se procederá al


archivo del expediente (Beneficio de excusión) o se interrumpirá el
procedimiento hasta que se cumpla el plazo querido por la ley (Días de llanto y
luto).

ART 233.- FACULTAD DEL DEMANDADO. El demandado podrá


hacer valer, en la contestación de la demanda, como medios generales de
defensa, las excepciones destinadas a producir la extinción de la acción o el
rechazo de la pretensión, que no hayan sido admitidas y juzgadas como
previas.

Antec.: CNC 233.- PM 242.- CPCC 100.


Conc.: CPC 224, incs. c) y g); 234; 235, ler. p...

1. REGLA GENERAL: La norma consagra la regla de que tolas aquellas


excepciones perentorias - que tienen por efecto extinguir la acción o rechazar
la pretensión - que no hayan sido admiti-
das y juzgadas como previas, el demandado puede -si quiere- oponerlas en
oportunidad de contestar la demanda. También podrá oponerlas directamente
como medios generales de defensa, aunque no las haya deducido como previas.

2. FALTA DE ACCION, PAGO, TRANSACCION, CONCILIACION,


DESISTIMIENTO DE LA ACCION Y PRESCRIPCION: El precepto tiene
especia) aplicación en los casos de:
2.1. Falta de acción, cuando fuere considerada no manifiesta (Art. 224,
inc. c) CPC).
2.2. Pago, transacción, conciliación, desistimiento de la acción y
prescripción cuando, como consecuencia del material probatorio aportado. no
pueden ser consideradas como de puro derecho (Art. 224, inc. g) CPC).
Véanse los comentarios al Art. 224 del CPC numerales 3.3., 3.7., 3.8. y
3.9 a los que me remito.

CAPITULO V

DE LA CONTESTACION DE LA DEMANDA

1. CONCEPTO: La contestación de la demanda es la respuesta que da


el demandado a la pretensión del actor contenida en la demanda.
La contestación significa para el demandado la facultad de pedir la
protección jurídica del Estado y el ejercido de una acción. La contestación es la
forma civilizada que asume la defensa.

2. IMPORTANCIA: Con la contestación se integra la relación procesal,


se fijan los hechos sobre los que versará la prueba y se establecen los límites de
la sentencia.
De allí la importancia que asume la demanda en la constitución y en el
desarrollo del proceso.
3. POSICIONES PROCESALES DEL DEMANDADO: El demandado
ante la notificación de una demanda puede:

3.1. COMPARECER: a estar a derecho y optar por:


3.1.1. Oponer excepciones:
3.1.1.1. Previas (Art. 224 CPC).
3.1.1.2. Defensas generales: Se deducen al contestar la demanda.
3.1.1.2.1. Excepciones destinadas a producir la extinción de la acción o
el rechazo de la pretensión, que no hayan sido admitidas y juzgadas como
previas (Art. 233 CPC).
3.1.1.2.2. Excepciones o defensas que no tengan el carácter de previas
(Art. 235, ler .p. CPC).
3.1.2. Contestar la demanda: En cuyo caso podrá:
3.1.2.1. Reconocer los hechos y negar el derecho (Cuestión de puro
derecho, Art. 241 CPC).
3.1.2.2. Negar los hechos y el derecho.
3.1.2.3. Admitir las pretensiones del actor (Allanamiento, Art. 169 CPC).
3.1.2.4. Reconvenir (Art. 237 CPC).
3.1.3. No contestar la demanda: En este supuesto caduca el derecho de
hacerlo después, autorizando a interpretar su silencio como un reconocimiento
de la verdad de los hechos pertinentes y lícitos (Art. 235, inc. a) CPC).

3.2. NO COMPARECER: En esta hipótesis, habrá que tener en cuenta la


clase de notificación que se practicó.
3.2.1. Notificación por cédula o personal: autoriza el proceso en Rebeldía
(Art. 68 CPC).
3.21. Notificación por edicto: se le designa defensor en la persona del
Representante del Ministerio de la Defensa Pública (Art. 141 CPC).
ART. 234.- PLAZO PARA CONTESTAR LA DEMANDA. El
demandado deberá contestar la demanda dentro del pino de diez y ocho días.

Antec.: CNC 234.- PM 243.- CPCC 99.-


Conc.: CPC 68; 133, inc. a); 141; 143; 145; 149; 169; 222 al 224; 233;
235; 237; 241; 538, ler. p.; 554, ler. p. in fine.

1. CARATER: El plazo para contestar la demanda es individual, aunque


existan varios demandados con distintos domicilios y fueran notificados en
diferentes épocas o momentos. Además, es perentorio (Art. 145 CPC).

2. REMISION: Véanse los comentarios vertidos en el comentario al Art.


222 del CPC, numeral 5 a los que me remito.

ART. 235.- CONTENIDO Y REQUISITOS. En la contestación opondrá


el demandado todas las excepciones o defensas que, según este Código, no
tuviere carácter previo, sin perjuicio de la facultad consagrada en el artículo
233.

Deberá, además:

a) reconocer o negar categóricamente cada uno de los hechos expuestos


en la demanda, la autenticidad de los documentos acompañados que se le
atribuyeren y la recepción de las cartas, telegrama e instrumentos a él dirigidos,
cuyas copias se hubiesen acompañado. Su silencio, sus respuestas evasivas, o la
negativa meramente general, podrán estimarse como reconocimiento de la
verdad de los hechos pertinentes y lícitos a que se refieren. En cuanto a los
documentos, se los tendrá por reconocidos o recibidos, según el caso.

No estarán sujetos al cumplimiento de la carga mencionada en el párrafo


precedente, el defensor en ejercicio de una función pública y el demandado que
interviniere en el proceso como sucesor a título universal de quien participó en
los hechos o sus-
cribió los documentos o recibió las cartas o telegramas, quienes podrán reservar
su respuesta definitiva para después de producida la prueba;

b) especificar con claridad los hechos que alegare como fundamento de


su defensa; y

c) observar, en lo concerniente, los requisitos prescriptos en el artículo


215. Será aplicable lo dispuesto en el artículo 219.

Antec.: CNC 235.- PM 244.- CPCC 100; 101.-


Conc.: CPC 53, inc. d); 218, 2o. p.; 224; 233; 234; 236; 237; 250; 305;
307 al 312; 558, 4o. p.; 709, inc. b).- CC 282, 2o. p.

1. PRINCIPIO DE LA DEFENSA EN JUICIO: La norma consagra el


Principio de la defensa en juicio, en forma amplia: “opondrá el demandado
todas las excepciones o defensas”

2. CARCA PROCESAL: Lo que distingue y caracteriza al contenido de


la contestación de la demanda es la carga procesal que tiene el demandado y
que consiste en reconocer o negar categóricamente cada uno de los hechos
expuestos en la demanda.
Consecuencia lógica de lo anterior es, también, la carga que pesa sobre el
demandado en el sentido de tener que reconocer o negar, en la misma forma, la
autenticidad de los documentos acompañados que se le atribuyen y la
recepción, no el contenido, de las cartas, telegramas e instrumentos a él
dirigidos cuyas copias se hubiesen acompañado.
2.1.Las excepciones a la regla mencionada son:
2.1.1. El defensor en ejercicio de una función pública.
2.2.2. El demandado que interviene en el proceso como sucesor a título
universal de quien participé en los hechos o suscribió o recibió los documentos,
en razón de que los mismos pueden carecer de la información necesaria para
asumir una determinada conducta. No obstante, una vez producida la prueba
deberán dar su respuesta definitiva.
2.2.El efecto del incumplimiento de la carga impuesta como imperativo
legal es que el silencio, las respuestas evasivas o la
negativa meramente general, podrán estimarse, por el juez o tribunal, como
reconocimiento de la verdad de los hechos pertinentes y lícitos y en cuanto a los
documentos se los tendrán por reconocidos o recibidos. Todo lo cual concuerda
con el Art. 282, 2o. p. del C. Civil, que dice: «El silencio será juzgado como
asentimiento a un acto o a una pregunta, cuando exista deber legal de
explicarse, o bien a causa de la relación entre el silencio actual y la conducta
anterior del agente. La manifestación de voluntad sólo se presume en los casos
previstos expresamente por la ley».

3. NEGATIVA GENERAL DE LOS HECHOS: No se admite la


negativa general de los hechos, como una consecuencia de la teoría de la
substanciación que rige, en nuestro proceso para el actor y el demandado (ver
comentario al Art. 215 CPC, en especial el numeral 2.3.).
No obstante, hay que distinguir los hechos esenciales, que constituyen el
fundamento de las pretensiones, y los accidentales que por sí mismos no
inciden en la decisión.

4. EFECTOS: La contestación de la demanda produce los siguientes


efectos procesales:
4.1. Culmina la etapa introductoria del proceso, debiendo el juez
proceder de acuerdo con la situación procesal planteada, en consecuencia
declarará la cuestión de puro derecho (Art. 241) o abrirá la causa a prueba (Art.
243) o dictará sentencia si existe allanamiento (Art. 169), etc.
4.2. Queda integrada la relación procesal y centrados los términos de la
litis fijándose la cuestión litigiosa.
4.3. Establece en forma definitiva la competencia del juez.
4.4. Caduca para el demandado la posibilidad de recusar sin expresión
de causa.
4.5. Constituye la última oportunidad para que el demandado oponga,
como medios generales de defensa, las excepciones que no hayan sido
admitidas y juzgadas como previas (Art. 233).
4.6. Se determina la prueba y se precisa la carga de la misma.
4.7. Quedan establecidos los límites de la sentencia definitiva.
5. FORMA Y REQUISITOS. REMISION: A la forma y demás requisitos
de la contestación se refieren los incs. b) y c) del Artículo que se remiten a las
reglas prescriptas para la demanda (Art. 215 CPC) y la carga de la agregación
de la prueba documental (Art. 219 CPC), a cuyos comentarios me remito.

ART. 236.- TRASLADO DE DOCUMENTOS. Si el demandado


presentare documentos, se dará traslado de los mismos al actor, quien deberá
responder dentro de seis días.

Antec.: CNC 236.- PM 245.- CPCC 103, ler. p..

Conc.: CPC 107; 133, inc. a); 107; 219; 303.

1. PRUEBA DOCUMENTAL: La norma prevé la situación de que al


demandado al contestar la demanda agregue la prueba documental, en cuyo
caso en cumplimiento del Principio de bilateralidad se dará traslado al actor por
el plazo de seis días.

2. TRASLADO. NOTIFICACION: La resolución que ordena el traslado


se notifica por cédula en el domicilio constituido (Art. 133, inc. a) CPC)
acompañándose las respectivas copias (Art. 107 CPC).

3. CONTESTACION: La contestación del actor debe referirse


concretamente a la prueba documental siendo aplicable «mutatis mutandi» lo
dispuesto en el Art. 235, inc. a) del CPC, referente a la carga de reconocer o
negar categóricamente la autenticidad o recepción de los documentos, en su
caso.

El actor en su responde, obviamente, no podrá introducir nuevas


cuestiones, ni variar o modificar las pretensiones de su demanda.
CAPITULO VI

DE LA RECONVENCION

ART. 237. OPORTUNIDAD DE LA RECONVENCIÓN. En el escrito


de contestación de la demanda, deberá el accionado deducir reconvenci6n, en
la forma prescripta para la demanda, si se creyere con derecho a proponerla.

No haciéndolo entonces, no podrá deducirla después, salvo su derecho


de hacer valer sus pretensiones en otro juicio.

Antec.: CNC 237.- PM 246.- CPCC 102.-


Conc.: CPC 100; 129; 179, 2o. p.; 215; 218, 2o. p.; 226, inc. b); 234;
238; 250; 308; 538, 2o. p.; 544.- Ley 597/95 que aprueba el Protocolo de
Buenos Aires sobre Jurisdicción Internacional en Materia Contractual.

1. CONCEPTO: La reconvención o demanda reconvencional es la


pretensión que el demandado deduce al contestar la demanda, por la cual se
constituye en demandante del actor, a fin de que se decidan las dos
pretensiones en una sola sentencia.
La reconvención constituye una pretensión autónoma promovida por el
demandado que tiene por objeto obtener una sentencia favorable, que puede no
implicar, necesariamente, el rechazo de la pretensión del actor esgrimida en la
demanda.
La reconvención es un supuesto de acumulación objetiva de acciones
(pretensiones) en la que se acumulan pretensiones autónomas del actor y del
demandado (Art. 100 CPC).
2. CARÁCTER: El demandado ejercita una acción independiente, de allí
que la suerte que pueda correr la demanda no tiene consecuencia sobre la
reconvención. Tanto el actor (reconvenido) como el demandado
(reconviniente) son demandantes, pudiendo acumular todas las acciones que
posean, mediante la «acumulación objetiva de acciones». (Art. 100 CPC).
La acción introducida por el reconvintiente puede ser acogida o
desestimada con prescindencia de lo que pueda acontecer con la acción del
actor.
La demanda reconvencional es facultativa para el demandado, quien
puede ejercer su pretensión por separado en otro proceso.

3. OPORTUNIDAD: La oportunidad para deducir la reconvención, que


tiene el demandado, es al contestar la demanda; ni antes ni después.

4. FORMA: La reconvención se deduce por escrito, guardando todos los


requisitos exigidos para la demanda (Art. 215 CPC), incluso la agregación de
la prueba documental (Art. 219 CPC), además de los requisitos de
admisibilidad establecidos en el Artículo 238 del CPC, porque la reconvención
importa la promoción de una nueva demanda independiente, de allí que el
segundo párrafo de la norma reconoce el derecho que tiene el demandado de
interponer sus pretensiones en otro juicio.

ART. 238.- REQUISITOS PARA QUE PROCEDA LA RE-


CONVENCION. Para reconvenir, es necesario que la acción que se ejerce en
la reconvención:

a) sea de la competencia del juez que entiende en la demanda. La


materia civil y comercial no se considerará diferente a este respecto;
b) tenga su origen en la misma relación jurídica en que se origina la
ejercida en la demanda, o sea conexa con ella; y

e) sea promovida en proceso de conocimiento ordinario.

Antec.: CNC 238.- PM 247.-


Conc.: CPC 207; 237; 683, inc. b).

1. COMPETENCIA: Como consecuencia lógica de la existencia de un


único proceso «simultaneus processus». Existe un sólo proceso y pluralidad de
litis, el juez que entiende en la demanda debe ser competente para entender en
la reconvención.
La reconvención, importa una derogación de las reglas de competencia
territorial, consecuentemente no puede el actor oponer al reconviniente la
excepción fundada en el distinto domicilio o en distinta cuantía si son conexas.
Tampoco procede la excepción de arraigo contra el reconviniente (Art. 226,
inc. b) la. p. CPC).

2. IDENTICA RELACION JURIDICA O CONEXIDAD: La demanda


reconvencional debe tener su origen en la misma relación jurídica en que se
funda la ejercida en la demanda o ser conexa con ella, v.g.: demanda de
divorcio por cierta causal (abandono) y reconvención por otra (injurias),
demanda por nulidad de acto jurídico y reconvención por simulación, demanda
por reivindicación y reconvención por prescripción, etc…
Pretensiones conexas quiere decir interdependientes o provenientes de la
misma relación jurídica. La interdependencia de las pretensiones supone que el
resultado de una puede producir cosa juzgada en la otra.

3. PROCESOS DE EJECUCION, SUMARIOS Y ESPECIALES: La


acción reconvencional sólo puede ejercerse en un proceso de conocimiento
ordinario, cualquiera sea el objeto de la demanda. Sin embargo, el Art. 683 inc.
b) del CPC considera admisible la reconvención en el Proceso de conocimiento
sumario, si se cum
plen los requisitos establecidos en los incs. a) y b) del presente articulo.
No se admite en los procesos de ejecución, sumarios y especiales,
porque la sumariedad que hace a su naturaleza quedarla desvirtuada.

ART. 239.- RECONVENCIÓN DE LA RECONVENCIÓN. No se


admitirá la reconvención de la demanda reconvencional.

Antec.: CNC 239.- PM 248.


Conc.: CPC 237.-

1. REGLA GENERAL El reconvenido (actor) no tiene la facultad de


deducir, a su vez, una demanda reconvencional.
Por imperativo legal no existe la reconvención de la reconvención
“reconventio reconventionis”, a fin de preservar el desenvolvimiento ordenado
y regular del proceso.

2. EXCEPCION: ÁLSINA dice que esta regla debe sufrir


necesariamente una excepción en los casos de conexidad para evitar que se
divida la continencia de la causa, v.g.: cuando en la reconvención se pide el
cumplimiento del contrato y el reconvenido solicita la rescisión del mismo.

ART. 240.- NORMAS APLICABLES. Propuesta la reconvención,


regirán las normas relativas a la demanda, las excepciones previas y la
contestación de la demanda.
El desistimiento de la acción no impedirá la prosecución del juicio en
cuanto a la reconvención.

Antec.: CNC 240.- PM 249.


Conc: CPC 166; 192; 215; 223; 224; 234; 308.-

1. CAPACIDAD PROCESAL. PODER ESPECIAL: La reconvención


puede ejercer todo aquel que tenga capacidad para estar en juicio (legitimación
ad processum).
Si se actúa en virtud de una representación convencional se necesita
poder o cláusula especial para reconvenir.

2. CALIDAD: El que demanda por un derecho propio no puede ser


reconvenido como representante de otra persona.
Tampoco el que demanda en representación de otro puede ser
reconvenido por una obligación personal.
La reconvención no puede fundarse en un derecho ajeno. Se trata de una
cuestión de calidad (legitimatio ad causam) que es un requisito de la admisión
de la acción en la sentencia y puede dar lugar a la excepción de falta de acción
(sine actione agit).

3. REMISION: Por ser una acción independiente se aplican a la


reconvención todas las reglas estatuidas para la demanda (Art. 215 CPC), las
excepciones previas (Arts. 224; 233 y 235, 1er. p. CPC) y la contestación
(Arts. 234 al 236 CPC). Por dicha misma razón el desistimiento de la acción no
impide la substanciación y decisión de la reconvención.

4. COSTAS: Las costa deben aplicarse a la parte vencida en cada una de


las pretensiones (Art. 192 CPC).
CAPITULO VII

DE LAS CUESTIONES DE PURO DERECHO

ART. 241.- DECLARACIÓN DE PURO DERECHO. Si el demandado


reconoce los hechos afirmados por el actor, el juez declarará la cuestión de
puro derecho.

Antec.: CNC 241.- PM 250.-


Conc.: CPC 234; 235; 242; 381; 382.- CC 7, 3er. p; 22.-

1. CONCEPTO: La cuestión controvertida en el juicio se declara de puro


derecho cuando el demandado reconoce el o los hechos afirmados por el actor,
pero niega o desconoce que exista una norma jurídica que lo tutele o que tenga
el alcance que se le atribuye.
Se produce cuando existe acuerdo en relación a los hechos o se
manifiesta que no existe prueba que diligenciar, pero se controvierte el derecho
atribuyéndose a las normas aplicables una consecuencia jurídica distinta.
La declaración de una cuestión como de puro derecho esta fundada, más
que en la inexistencia de hechos controvertidos, en circunstancia de que la
causa no necesita ser abierta a prueba para ser debidamente resuelta.

2. CARACTER: La declaración de puro derecho tiene carácter


excepcional, por ello en caso de duda debe estarse por la apertura de la causa a
prueba.

3. APELACION: La resolución del juez que declara la cuestión de puro


derecho debe estar fundada, siendo apelable porque conlleva una denegación
tácita de abrir la causa a prueba.
4. REMISION: Véase comentario al Art. 243 del CPC numeral 4.2.
referente a la aplicación de la ley extranjera. Véase comentario al Art. 381 del
CPC numerales 1 al 3.

ART. 242.- NUEVO TRASLADO. Al declarar la cuestión de puro


derecho, se conferirá un nuevo traslado a las partes por su orden, con lo que
quedará conclusa la causa para definitiva.

Antec.: CNC 242.- PM 251.- CPCC 104, in fine.


Conc.: CPC 133, inc. b); 145; 146, in fine; 241; 381; 382.-

1. REPLICA Y DUPLICA. PLAZO: En las cuestiones declaradas de


puro derecho el juez conferirá un nuevo traslado a las mismas por su orden
para que las partes presenten, silo quisieren, sus escritos de conclusión.
La resolución que declara la cuestión de puro derecho se notifica por
cédula a las partes en su domicilio constituido (Art. 133, inc. b) CPC). La
resolución es recurrible por las partes.
El plazo para presentar el escrito, que se llama réplica para el actor, es de
cinco días para éste (Art. 146, in fine CPC).
Del escrito de réplica se corre traslado a la parte demandada que tiene
cinco días para presentar su escrito, que se denomina dúplica.

2. CONTENIDO: En los escritos de réplica y dúplica sólo le está


permitido a las partes formular consideraciones de orden jurídico, a los efectos
de manifestarse sobre el derecho aplicable al caso y su interpretación.
En estos escritos se debe tratar de rebatir los argumentos de derecho de la
contraria, con los aportes jurisprudenciales y doctrinales pertinentes, sin que se
altere la forma en que quedó constituida la relación procesal con los escritos de
demanda, contestación y reconvención y su contestación, en su caso.
El pleito obviamente no se abre a prueba y con los escritos de réplica y
dúplica mencionados, o una vez vencido el plazo que se tenía para
presentarlos, quedará la causa conclusa para definitiva (Art. 381 CPC).
TITULO II

DE LAS PRUEBAS

CAPITULO I

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

ART. 243.- APERTURA A PRUEBA. El juez recibirá la causa a


prueba, aunque las partes no la pidan, siempre que se hubieren alegado hechos
conducentes acerca de los cuales aquéllas no estuvieren conformes.

Antec.: CNC 243.- PM 252.- CPCC 105.


Conc.: CN 17, inc. 8r CPC 215; 235; 249; 625.- CC 7, 3er. p.; 22,
1842.- CPP 172 y sgtes.- Tratados de Montevideo de 1889 y 1.940.- Ley
891 /81 que aprueba y ratifica la Convención Interamericana del año
1.979 sobre Prueba e Información acerca del Derecho Extranjero.

1. CONCEPTO: El concepto prueba ha sido definido por los autores de


diferentes maneras.
Es la demostración de la verdad de un hecho realizada por los medios
legales (CARNELUTTI).
Es la verificación de las afirmaciones formuladas en el proceso,
conducentes a la sentencia (SENTIS MELENDO).
En general, dicen de todo aquello que sirve para averiguar un hecho,
yendo de lo conocido hacia lo desconocido. Forma de verificación de la
exactitud o error de una proposición (COUTURE).
Es la verificación judicial, por los modos que la ley establece, de la
verdad de un hecho controvertido del cual depende el derecho que se pretende
(ALSINA).
Todo proceso controvertido requiere, como regla general, la apertura de
la causa a prueba, como un modo de garantizar el de-
recho de la defensa. En caso de duda debe estarse por la apertura a prueba.
La norma se refiere a la alegación de «hechos conducentes». El hecho
conducente es aquel que tiene trascendencia para la decisión del litigio.

2. IMPORTANCIA: A nadie puede escapar la fundamental función que


desempeña la prueba en el proceso. Todo derecho nace, se transforma o
extingue como consecuencia de un hecho, y a las partes, en primer término y
de manera principalísima, corresponde producir la prueba de los hechos
alegados que sean conducentes para que en la sentencia el juez deduzca el
derecho que surja de ellos.

3. VERDAD REAL (Material o Absoluta) y VERDAD FORMAL


(Relativa): Probar es demostrar la verdad. Esta verdad debe ser la material, la
que guarda conformidad con lo realmente acontecido; la verdad verdadera.
Pero la verdad del proceso muchas veces no coincide con la verdad real,
en el sentido de que ella es consecuencia del material probatorio del expediente
que puede ser insuficiente o no corresponder a la realidad.
A las partes incumbe la prueba de los hechos. El juez tiene la atribución
de comprobar si la verdad legal que proviene del expediente se ajusta a la
verdad real que emerge de los hechos, a fin de que la verdad sea una sola la
verdad verdadera.

4. OBJETO DE LA PRUEBA:
4.1. Prueba de los hechos: El objeto de la prueba son los hechos que las
partes alegan como fundamento de sus pretensiones.
Para SENTIS MELENDO se prueban afirmaciones (no hechos); se
acreditan hechos para probar afirmaciones.
El hecho jurídico -según COUTURE - es el evento constituido por una
acción u omisión humana, involuntaria o voluntaria (en cuyo caso se le
denomina acto jurídico), o por una circunstancia de la naturaleza, que crea,
modifica o extingue derechos.
Los hechos sobre los que debe versar la prueba en el proceso son los
controvertidos y conducentes. Siendo así, la prueba tendrá por objeto la
demostración dé la existencia -o de la inexistencia-de los hechos con el fin de
formar la convicción del juez.
4.2. Prueba del derecho: El juez debe conocer el derecho “lura novit
curiae” El derecho, normalmente, no se prueba, se interpreta.
La ley extranjera puede ser aplicada cuando las partes lo soliciten, en
cuyo caso el juez podrá aplicarla de oficio, siempre que no se oponga a las
instituciones políticas, las leyes de orden público, la moral y las buenas
costumbres-, sin perjuicio de que las partes prueban su existencia y contenido.
Aun así, la ley extranjera no se aplicará cuando las normas del Código
Civil sean más favorables a la validez de los actos (Art. 22 CC).
De acuerdo con los Tratados de Montevideo de 1889 y 1940, el derecho
de los países signatarios no necesita ser objeto de prueba.
Por la Ley 891/81 el Paraguay aprobó y ratificó la Convención
Interamericana del año 1.979 sobre Prueba e Información acerca del Derecho
Extranjero.

5. LA COSTUMBRE: «El uso, la costumbre o práctica no pueden crear


derechos, sino cuando las leyes se refieran a ellos» (Art. 7, 3er. p. CC).

6. HECHOS QUE NO NECESITAN PROBARSE:


6.1. Hechos confesados o admitidos por las partes: Existe confesión
cuando se reconoce expresamente un hecho. Existe admisión cuando se guarda
silencio o se dan respuestas evasivas.
6.2. Hechos notorios: «notoria non egent probatione». Los hechos
notorios no necesitan ser probados, dispone el Art. 249, 2o. p., 1a. p. del CPC.
El hecho notorio es aquel cuyo conocimiento forma parte de la cultura
normal propia de un determinado circulo social en el momento de la decisión
que se pronuncia (CALAMANDREI).
Es aquel cuya existencia es conocida por la generalidad de los
ciudadanos en el tiempo y en el lugar en que se emite la decisión
(CARNELUTTI).
Su característica es el dominio público, es decir que nadie lo pone en
duda. Pueden referirse a acontecimientos políticos, históricos, atmosféricos,
etc... El concepto de notoriedad se halla limitado en el tiempo y en el espacio,
ya que lo que pudo ser notorio hace cincuenta años hoy puede haber dejado de
serlo.
El juez debe tener por cierto un hecho notorio aunque las partes no lo
hayan invocado, se cumple con ello -dice COUTURE- dos fines de política
procesal: a) ahorro de esfuerzos y b) prestigiar a la justicia, evitando que esta
viva de espaldas al saber común del pueblo.
La calificación de un hecho como notorio corresponde al juez (Art. 249,
2o. p. in fine CPC).

7. HECHOS PRESUMIDOS POR LA LEY: La persona a quien


beneficia una presunción legal «iuris tantum» no necesita probar el hecho
sobre el cual dicha presunción recae. Se tiene por existente el hecho presumido
siempre que se halle acreditado el hecho que es su antecedente, v.g.: acreditado
el matrimonio la ley presume que los hijos son matrimoniales.
La presunción produce el efecto de invertir la carga de la prueba. El Art.
1842 del C. Civil, que regula la responsabilidad del principal por el acto ilícito
de su dependiente, consagra la regla de la inversión de la carga de la prueba.

8. CARGA DE LA PRUEBA. REMISION: Véase comentario al Art.


249 del CPC, al que me remito.

9. PRINCIPIO DE ADQUISICION PROCESAL: Es un Principio


fundamental en el régimen probatorio. Del hecho de que las actividades
procesales pertenecen a una relación única dice CHIOVENDA - deriva otro
Principio imperante y es que los resultados de las actividades procesales son
comunes a las partes v.g.:
Presentado un documento, ambas partes pueden deducir de él conclusiones en
beneficio propio.
ART. 244.- OPOSICIÓN. Si alguna de las partes se opusiere dentro de
tercero día, el juez resolverá lo que sea procedente, previo traslado. La
resoluci6n s6lo será apelable si dejare sin efecto la apertura a prueba.

Antec.. CNC 244.- PM 253.- CPCC 106.


Conc.: CPC 133, inc. b); 146; 241; 243; 395; 396.-

1. CASOS: Las partes tienen la facultad de oponerse a la apertura de la


causa a prueba cuando:
1 .1.Consideren que no existen hechos controvertidos o conducentes.
11. Hay conformidad en que la causa se substancie como de puro
derecho.

2. OPOSICION: La resolución del juez que abre la causa a prueba es


irrecurrible, pero la parte disconforme puede formular su oposición dentro de
tercero día de la notificación de la providencia, que debe llevarse a cabo por
cédula en el domicilio constituido (Art. 133, inc. b) CPC).

3. TRASLADO. RESOLUCION: Del pedido el juez correrá traslado por


el plazo de cinco días (Art. 146, in fine CPC) y dictará resolución, la que sólo
será apelable si decide no abrir a prueba el juicio.

4. APELACION: La apelación deberá interponerse en el plazo de tres


días de la notificación por cédula de la providencia que declar6 innecesaria la
apertura a prueba (Art. 133, inc. b) CPC).

5. INTERRUPCION DEL PLAZO PROBATORIO: La oposición


interrumpe el plazo de prueba, porque -conforme señala ALSINA- se trata de
una contingencia incompatible con la eficacia del tiempo ya transcurrido.

ART. 245.- PRESCINDENCIA DE APERTURA A PRUEBA POR


CONFORMIDAD DE PARTES. Si dentro de tercer día de quedar firme la
providencia de apertura a prueba todas las par-
tes manifestaren que no tienen ninguna que producir, o que ésta consiste
únicamente en las constancias del expediente o en la documental ya agregada y
no cuestionada, el juez conferirá nuevo traslado, por su orden, quedando la
causa conclusa para definitiva.

Antec.: CNC 245.- PM 254.- CPCC 108.-


Conc.: CPC 18; 133, inc. b); 146, in fine; 381; 382.-

1. CASOS: La causa quedará conclusa para definitiva, si dentro del


plazo de tercero día de quedar firme la providencia de apertura a prueba, todas
las partes manifiestan:
1.1. Que no tienen ninguna prueba que producir.
1.2. Que estas consisten únicamente en las constancias del expediente o
en la prueba documental ya agregada y no cuestionada.

2. TRASLADO. NOTIFICACION: Antes de la declaración, deberá el


juez correr un nuevo traslado por el plazo de cinco días (Art. 146, in fine
CPC), a las partes por su orden; vale decir, primero al actor, después al
demandado.
La notificaci6n se realizará por cédula (Art. 133, inc. b) CPC).

3. FACULTAD DEL JUEZ: No obstante lo expresado, el juez en uso de


sus facultades instructorias establecidas en el Art. 18 de éste Código podrá
ordenar las diligencias que crea necesarias para esclarecer la verdad de los
hechos controvertidos.

ART. 246.- MEDIOS DE PRUEBA. El juez podrá disponer a pedido de


parte el diligenciamiento de los medios de prueba no previstos en la ley,
siempre que no afecten la moral, la libertad personal de los litigantes o de
terceros, o no estén expresamente prohibidos para el caso.

Los medios de prueba no previstos se diligenciarán aplicando por


analogía las disposiciones de los que sean semejantes, o en su defecto, en la
forma que establezca el juez.
Antec.: CNC 246.- PM 255.-
Conc.: CN 17, inc. g).- CPC 276 al 302; 303 al 313; 314 al 342; 343 al
363; 364 al 366; 367 al 370; 371 al 378.

1. MEDIOS NO PREVISTOS: A pesar del titulo del Artículo


transcripto, en realidad la norma se refiere a los medios de prueba no previstos
o no tipificados en el Código.
Los medios de prueba tipificados en el Código Procesal Civil son:
Confesoria (Arts. 276/302 CPC); Documental (Arts. 303/313 CPC);
Testimonial (Arts. 314/342 CPC); Pericia] (Arts. 343/363 CPC);
Reproducciones y Exámenes (Art. 364/366 CPC); Reconocimiento judicial
(Arts. 367/370 CPC); Informes (Arts. 371/378 CPC).

2. PRINCIPIO DE LA AMPLITUD DE LA PRUEBA: La disposición


se funda en el Principio de la amplitud de la prueba que establece la
admisibilidad de otros medios de prueba que aunque no hayan sido
expresamente consagrados en la ley, no están proscriptos del proceso y cuya
eficacia, como elementos de convicción, queda sometida a la apreciación de
los jueces de acuerdo a las reglas de la sana crítica.
El juez podrá disponer a pedido de parte el diligenciamiento de los
medios de prueba no previstos en la ley, siempre que se cumpla con los
requisitos de admisibilidad, que en definitiva no son otros que los mismos
presupuestos de todos los medios de prueba estén o no previstos en la norma:
que no afecten la moral, la libertad personal de los litigantes o de terceros o no
estén expresamente prohibidos para el caso.
Sobre los medios de prueba no previstos el Art. 17 de la Constitución
establece: «En el proceso penal, o en cualquier otro del cual pudiera derivarse
pena o sanción, toda persona tiene derecho a:... inc. g) que no se le opongan
prueba obtenidas o actuaciones producidas en violación de las normas
jurídicas».

3. PRUEBA PRECONSTITUIDA: Los medios de prueba no previstos


en el mayor de los casos adquieren la forma de prueba
preconstituida, que es aquélla que se produce o prepara de antemano, con el
objeto de emplearla en un eventual juicio que pudiera surgir.

4. IMPORTANCIA: Los medios de pruebas no previstos tienen un


futuro asegurado en el campo probatorio, dado que el incontenible y constante
avance de la tecnología permite pensar que los mismos se convertirán en
medios más seguros y eficaces que muchos de los otros medios tradicionales
Sostienen algunos que las pruebas de grabaciones, películas, fotografías,
videos, etc., deberían ser desechadas porque podrían prestarse a trucos o
combinaciones para alterarlos. Con dicho criterio también habría que desechar
la prueba testimonial, la pericial, la de confesión o la instrumental porque bien
se sabe que existen falsos testigos, peritos corruptos, confesiones que no son
verdaderas e instrumentos adulterados.
El Artículo sub examine constituye un acierto y los únicos que pueden
objetar su utilización como medios de prueba son aquellos que transitan los
caminos apartados de la senda de la ley.

5. APLICACION ANALOGICA: El segundo párrafo del precepto


establece que en el diligenciamiento de los medios de prueba no previstos se
aplicarán, por analogía, las disposiciones de aquellos medios de prueba
legislados que tengan mayor semejanza o, en su defecto, en la forma que
disponga el juez.

ART. 247.- PERTINENCIA Y ADMISIBILIDAD DE LA PRUEBA.


Sólo deberán producirse pruebas sobre hechos que hayan sido articulados por
las partes en sus escritos respectivos. Las que se refieran a hechos no
articulados serán desechadas en la sentencia definitiva, salvo lo dispuesto
respecto de los hechos nuevos alegados.
No serán admitidas pruebas que fueren prohibidas por la ley,
manifiestamente Improcedentes, superfluas o meramente dilatorias; si lo
hubieren sido, no serán consideradas en la sentencia.

Ant te.: CNC 247.- PM 256.- CPCC 109.


Conc.: CPC 215; 219; 235; 250; 253, 2o. p.; 285 inc. a); 315; 316; 373;
574, 3er. p.- CC 172; 410.-

1. PERTINENCIA: La prueba impertinente es aquella que por no


corresponder a los hechos articulados por las partes en los es-altos de demanda,
contestación, reconvenci6n y su responde -salvo los hechos nuevos (Art. 250
CPC)-, debe ser desechada por el juez en la sentencia definitiva.
La pertinencia de la prueba se refiere a la idoneidad o eficacia de los
medios probatorios. Un medio de prueba es pertinente cuando resulta idóneo,
eficaz, para acreditar un hecho.
La prueba deberá ser valorada por el juez al dictar sentencia, en cuya
oportunidad se pronunciará sobre la impertinencia de la prueba.

2. ADMISIBILIDAD: La admisibilidad de la prueba se vincula con el


objeto de la prueba y guarda estrecha relación con el Principio de legalidad.
Siendo así, no será admisible una prueba: a) que atente contra la moral,
la libertad o la dignidad de las personas; b) que se halle prohibida por la ley; c)
que sea extemporánea; d) que sea innecesaria, superflua o meramente dilatoria.
La inadmisibilidad de la prueba se producirá, entre otros, en los
siguientes casos: Art. 410 del C. Civil, “La carta, que por su contenido sea
confidencial a criterio del juez, no podrá ser utilizada por un tercero en juicio,
ni con asentimiento del destinatario, y será rechazada de oficio.”; Art. 315 del
CPC sobre testigos excluidos; Art. 316 sobre oposición a la prueba testimonial
que no fuere admisible; Art. 373 del CPC, sobre prueba de informe que substi-
tuye otro medio probatorio; Art. 219 del CPC, referente a la opor-
tunidad para la agregación de la prueba documental; Art. 253, 2o. p. del CPC,
sobre el plazo para el ofrecimiento de la prueba en el proceso de conocimiento
ordinario; Art. 574, 3er. p. del CPC, sobre prohibición de la absolución de
posiciones en el juicio de Amparo; Art. 172 del C. Civil y Art 26 de Ley 45/91
de Divorcio Vincular del Matrimonio, sobre prohibición de la prueba de
confesión; etc…
La prueba inadmisible deberá ser rechazada «in limine» por el juez. En
el supuesto de que así no lo haya hecho, no deberá ser considerada por él en la
sentencia.
La inadmisibilidad de un medio de prueba puede dar lugar a la
formación de un incidente que deberá ser resuelto antes de dictarse la sentencia
de mérito.

ART. 248.- CONSTANCIAS DE EXPEDIENTES. Cuando la prueba


consistiere en constancias de otros expedientes judiciales o administrativos no
terminados, la parte agregará los testimonios o certificados de las piezas
pertinentes, sin perjuicio de la facultad del juez de requerir dichas constancias
o los expedientes, en oportunidad de encontrarse la causa en estado de dictar
sentencia.

Antec.: CNC 248.- PM 257.


Conc.: CPC 372, 2o. p..- CC 22.

1. OFRECIMIENTO: Las constancias de los expedientes judiciales y


administrativos pueden ser ofrecidas como prueba.
La norma se refiere a los expedientes no terminados porque tratándose
de los concluidos nada impide que se agregue los origina les.

2. EXPEDIENTES EN TRÁMITE: En relación a los expedientes en


trámite, resulta lógico que para evitar su paralización sólo sea admisible el
pedido y agregación de los testimonios o certificados de las piezas pertinentes
de los mismos, autorizándose al juez
que se encuentra por dictar sentencia a requerir el envío de los originales de las
constancias o del expediente a ese efecto y por breve tiempo.

ART. 249.- CARGA DE LA PRUEBA. Incumbirá la carga de la prueba


a la parte que afirme la existencia de un hecho controvertido o de un precepto
jurídico que el juez o tribunal no tengan el deber de conocer.

Los hechos notorios no necesitan ser probados; la calificación de los


mismos corresponde al juez.

Antec.: CNC 249.- PM 258.


Conc.: CPC 243.

1. REGLA GENERAL: En el régimen dispositivo que rige nuestro


proceso civil la formación del material de conocimiento en el proceso
constituye una carga para las partes y condiciona la actuación del juez, en
raz6n de que no puede en la sentencia referirse a otros hechos que no sean los
alegados y probados por aquellos “secundum allegata et probata”.
Cada parte debe probar el presupuesto de hecho de la norma que invoca
como fundamento de su pretensión o defensa.

2. CONCEPTO: Cada litigante, cualquiera sea su posición procesal,


debe acreditar los hechos y circunstancias en los que funda sus pretensiones o
defensas.
En el proceso civil probar es vencer y la carga es un imperativo del
propio interés.
Dice GOLDSCHMIDT que la carga procesal consiste en la necesidad de
realizar determinado acto para evitar que sobrevenga un perjuicio procesal.
La prueba de los hechos alegados es una condición para la admisión de
las pretensiones. Consiste en una carga no en una obligación para las partes.
Depende de su actividad, (onus probandi), de su diligencia. Su no producción
supone un riesgo del cual puede derivarle un perjuicio.

3. PRUEBA DEL DERECHO: El derecho nacional vigente debe


conocer el juez (jura novit curiae), pero el derecho extranjero no está obligado
a saber. Su existencia y vigencia debe ser probada por la parte que pretende su
aplicación.
En cuanto al modo de probar - cuando el juez no lo aplique de oficio -
puede serlo por todos los medios de prueba -con exclusión de la testifical-, por
el dictamen de juristas eminentes o del cónsul del país respectivo o por el
reconocimiento de aquél a quien se opone. Ver comentario al Art. 243 del
CPC, numeral 4.2.

4. HECHOS NOTORIOS. REMISION: Sobre los hechos notorios véase


el comentario del Art. 243 del CPC numeral 6.2., al que me remito.

ART. 250.- HECHOS NUEVOS. Cuando con posterioridad a la


contestación de la demanda o reconvención ocurriere o llegare a conocimiento
de las partes algún hecho que tuviere relación con la cuestión que se ventila,
podrán alegarlo hasta seis días después de notificada la providencia de apertura
a prueba. Del escrito en que se alegue se dará traslado a la otra parte, quien
dentro del plazo para contestarlo, podrá también alegar otros hechos en
contraposición a los nuevos aducidos. En este caso, quedará suspendido el
plazo de prueba hasta la notificación de la resolución que los admita o los
deniegue.
En los supuestos mencionados en los párrafos precedentes, las pruebas
podrán recaer también sobre los hechos nuevos invocados.

Será irrecurrible la resoluci6n que admitiere hechos nuevos.

Antec.: CNC 250.- PM 259.- CPCC 110; 111.-


Conc.: CPC 107; 145; 146, in fine; 218, lo. p.; 221: 235; 237; 247, 1cr.
p. in fine; 430, inc. a); 432; 437, 1er. p. in fine 624, 2o. p..

1. CONCEPTO: El hecho nuevo es aquel que teniendo relación con la


cuestión controvertida en el proceso se produce o recién es conocido por quien
lo alega después de trabada la relación procesal por demanda y contestación o
reconvención en su caso.
Si el hecho alegado no se halla comprendido en los términos en que
quedó trabada la relación procesal, corresponde que sea desestimado por
cuanto se refiere a una causa nueva y no a un hecho nuevo.
El hecho nuevo supone la incorporación al proceso de nuevos datos
fácticos que, sin alterar los elementos constitutivos de la pretensión, tienden a
confirmar, complementar o desvirtuar la causa.
2. ADMISIBILIDAD: La norma establece los requisitos necesarios para
que pueda admitirse la alegación de hechos nuevos:
2.1. Que el hecho se haya producido con posterioridad a la contestación
de la demanda o reconvención, es decir después de la constitución del proceso.
2.2. Que siendo el hecho anterior sea conocido por las partes recién
después de la demanda o reconvención. La contraparte puede contradecir la
supuesta ignorancia.
2.3. Que el hecho tenga relación con la cuestión que se ventila. En la
sentencia el juez debe resolver el juicio originalmente promovido, por tanto el
hecho nuevo debe referirse necesariamente a las pretensiones deducidas, sin
alterar o modificar los elementos fundamentales de la acción.
2.4. Que el hecho se alegue hasta seis días después de notificada la
providencia de apertura de la causa a prueba. Es un plazo individual para cada
parte, la que debe proponer el hecho nuevo en el plazo mencionado de seis
días, que se computa desde que fue notificada del auto de prueba. No puede
admitirse un hecho nuevo fuera del plazo señalado en la ley, salvo su
consideraci6n en la segunda instancia.

3. SUSPENSION DEL PLAZO DE PRUEBA: El plazo de prueba del


juicio se suspende hasta la notificación de la resolución que admita o deniegue
los hechos nuevos. La resolución que se dicte es irrecurrible en el supuesto de
que los admita.

4. SUBSTANCIACION: El trámite consiste en correr traslado por el


plazo de cinco días a la contraparte quien podrá, a su vez, alegar otros hechos
en contraposición a los nuevamente alegados. La prueba podrá recaer sobre los
hechos nuevos invocados y admitidos.

5. PRUEBA: Los hechos nuevos integran el objeto de la prueba siempre


que sean conducentes y contradictorios (Art. 243 CPC).

6. RECURSOS: Sólo la resolución que admite el hecho nuevo es


irrecurrible, porque se funda en la amplitud del debate.

7. HECHO NUEVO EN SEGUNDA INSTANCIA: Es admisible


cuando el recurso procede de acuerdo con los términos del Art. 430, inc. a) del
CPC.

ART. 251.- INAPELABILIDAD DE LA PROVIDENCIA QUE


ORDENE PRUEBA. Será inapelable toda providencia que ordenare diligencia
de prueba dentro del periodo respectivo.

Antec.: CNC 251.- PM 260.- Ley 662/24, 2o.


Conc.: CPC 246; 247, 2o. p.; 316.-
1. FUNDAMENTO: La norma transcripta que declara la inapelabilidad
de toda providencia del juez que ordene diligenciamiento de prueba dentro del
periodo respectivo, se funda en el Principio de la amplitud de la prueba y en
razón de que el mérito de las mismas será recién apreciado en la sentencia.

2. APELABILIDAD: A «contrario sensu» y fundado en el Principio de


la defensa en juicio, toda resolución judicial que no admita alguna diligencia
de prueba es recurrible por ante el superior.

ART. 252.- FIJACIÓN Y CONCENTRACIÓN DE LAS


AUDIENCIAS. Las audiencias deberán señalarse dentro del período de prueba
y, en lo posible, simultáneamente en ambos cuadernos.

Se concentrarán en la misma fecha o en días sucesivos, teniendo en


cuenta la naturaleza de las pruebas.

Antec.: CNC 252.- PM 261.-


Conc.: CPC 15, inc. f) 1; 153; 155; 319.-

1. PRINCIPIO DE INMEDIACION: Constituye un deber del juez,


estatuido en el Art. 15, inc. f) 1 del CPC, la concentración en un mismo acto o
audiencia de todas las diligencias que sea menester realizar, lo cual contribuye
en grado sumo a la vigencia del Principio de inmediación, de capital
importancia en materia de pruebas.
Si el segundo párrafo de la norma fuera cumplido en la práctica (cosa
que no ocurre), redundará en una mejor justicia, porque de este modo se
contribuirá a la agilización de los trámites y, también, a un pronunciamiento
más ajustado a derecho.
ART. 253.- PLAZO ORDINARIO DE PRUEBA Y PLAZO PARA
OFRECIMIENTO DE ELLAS. El plazo será fijado por el juez y no excederá
de cuarenta días.

Las pruebas deberán ofrecerse dentro de los primeros diez días, salvo lo
dispuesto para la prueba documental y la de absolución de posiciones.

Antec.: CNC 253.- PM 262.- CPCC 112.-


Conc.: CPC 145; 149; 219; 244; 254; 261; 267; 277; 380.- Ley 1680/01
Código de la Niñez y la Adolescencia 177.-

1. DURACION: El plazo ordinario de prueba tiene una duración máxima


de cuarenta días. El juez esta facultado para fijarlo, pudiendo tener una
duración menor.
El plazo ordinario podrá clausurarse anticipadamente: a) por acuerdo de
partes o b) porque todas las pruebas se hayan producido (Art. 261 CPC).

2. CARACTER DEL PLAZO: El plazo ordinario de prueba es común.


Comienza a correr para todos por igual desde el día siguiente de la notificación
a las partes de la providencia que ordenó la apertura a prueba.
Rige, a su vez, la regla de la ampliación del plazo en razón de la distancia
(Art. 149 CPC).

3. OFRECIMIENTO: La regla general indica que el ofrecimiento de la


prueba en el proceso de conocimiento ordinario debe realizarse dentro de los
primeros diez días de haber quedado firme la providencia que abrió a prueba la
causa.

4. REGIMEN ESPECIAL: Un régimen especial, sin embargo, se halla


previsto para el ofrecimiento de la:
4.1. Prueba documental: la cual debe ajustarse a las previsiones del Art.
219 del CPC y acompañarse con los escritos de demanda, contestación y
reconvención y su responde, salvo que no se la
tuviere a disposición, en cuyo caso deberá individualizarse indicando su
contenido, el lugar, archivo, oficina pública o persona en cuyo poder se
encuentre.
42. Absolución de posiciones: la que deberá ser ofrecida por las partes
dentro de los veinte primeros días del plazo probatorio (Art. 277 CPC).

ART. 254.- PLAZO ORDINARIO AMPLIADO. Cuando las pruebas


deban practicarse en la República, pero fuera del asiento del juzgado o tribunal,
se estará a lo dispuesto por el artículo
149.

Antec: CNC 254.- Ley 909/63.-


Conc: CPC 149; 253; 625.-

1. PROCEDENCIA: La ampliación del plazo de prueba en razón de la


distancia, se halla prevista para el caso del diligenciamiento de medios
probatorios en territorio de la República pero fuera del asiento del juzgado o
tribunal.
Se opera por mandato expreso de la ley «ministerio legis»,
consecuentemente, no se necesita pedido de parte ni resolución del órgano
judicial.

2. REGLA GENERAL: La regla general en la materia esta consagrada


en el Art. 149 del CPC que dispone la ampliación de un día por cada cincuenta
kilómetros en la región oriental y un día por cada veinticinco kilómetros en La
región occidental o chaco.
La ampliación del plazo debe estar referida y beneficia sólo a la
diligencia probatoria de que se trate.
ART. 255.- PLAZO EXTRAORDINARIO DE PRUEBA. Cuando la
prueba haya de producirse fuera de la República, el juez señalará el plazo
extraordinario que considere suficiente, atendiendo a las distancias y a la mayor
o menor facilidad de las comunicaciones.

Antec: CNC 255.- PM 263.- CPCC 115.-


Conc: CPC 256 al 260; 683, inc. d).

1. PROCEDENCIA: El plazo extraordinario de prueba se concede para


la prueba que haya de producirse fuera del territorio de la República.

2. REQUISITOS: Es menester que medie pedido de parte y


pronunciamiento judicial fijando el pino, el cual queda sujeto al arbitrio judicial
atendiendo a las distancias y a la mayor o menor facilidad de las
comunicaciones.
Sólo procede en el proceso de conocimiento ordinario (Art. 683, inc. d)
CPC), y deben llenarse los siguientes requisitos de admisibilidad:
2.1. Que se solicite dentro de los diez primeros días de notificada la
providencia de apertura a prueba.
2.2. Que se indique con precisión la prueba cuyo diligenciamiento se
solicita. Si es testifical, se indicarán los nombres y domicilios de los testigos.
Cuando deban testimoniarse documentos, se mencionarán los archivos o
registros donde se encuentren.

ART. 256.- REQUISITOS PARA LA CONCESION DEL PLAZO


EXTRAORDINARIO. Para la concesión del plazo extraordinario se requerirá:

a) que se lo solicite dentro de los diez primeros días de notificada la


providencia de apertura a prueba; y
b) que en el escrito en que se pida se indiquen las pruebas que hubieren
de producirse y, en su caso, el nombre y domicilio de los testigos y los
documentos que deban testimoniarse, mencionando los archivos o registros
donde se encuentren.

Antec.: CNC 256.- PM 264.- CPCC 115.-


Conc.: CPC 129; 130; 145; 255; 257 al 260; 317.-

1. PLAZO: El plazo de diez días para solicitar la concesión del plazo


extraordinario de prueba es perentorio e improrrogable (Art. 145 CPC).
Comienza a computarse desde la notificación de la providencia de apertura de
la causa a prueba.

2. MEDIOS DE PRUEBA: El plazo extraordinario procede para el


diligenciamiento de cualquier medio de prueba, debiendo el solicitante indicar
las pruebas que quiera producir.
En el caso de prueba testifical deben señalarse el nombre y domicilio de
los testigos o indicarse los datos necesarios para que puedan ser
individualizados, de acuerdo con el Art. 317 del CPC.
Si se trata de documentos que deban testimoniarse, vale decir, obtener
testimonios, se debe individualizarlos mencionándose los archivos o registros,
públicos o privados, donde se encuentren.

ART. 257.- FORMACIÓN DEL CUADERNO, RESOLUCIÓN Y


RECURSO. Cumplidos los requisitos del artículo anterior, se formará cuaderno
por separado y el juez resolverá sin sustanciación alguna.

La resolución que conceda el plazo extraordinario será inapelable. La


que lo deniegue será apelable, pero únicamente se elevará al Tribunal el
respectivo cuaderno.
Antec: CNC 257.- PM 265.- CPCC 116.- Ley 662/24, 17.
Conc: CPC 251; 256; 395; 432.-

1. CUADERNO DE PRUEBA: El juez, si considera cumplidos los


requisitos de admisibilidad establecidos en el Art. 256 del CPC, formará
cuaderno por separado y resolverá el pedido sin substanciación; vale decir, sin
correr ningún traslado.

2. RESOLUCION: Si el juez concede el plazo extraordinario de prueba


la resolución es inapelable, porque no queda comprometida la defensa en juicio
y porque el Principio de la amplitud de la prueba así lo indica (Art. 251 CPC).

3. RECURSO: Si el juez deniega el plazo extraordinario su resolución


será apelable, porque podría producir la privación de la prueba, lo cual irrogará
un grave perjuicio para la parte. En este supuesto se elevará al tribunal
únicamente el respectivo cuaderno, con lo que el proceso principal se seguirá
substanciando normalmente.
La apelación se concede con efecto suspensivo y en relación (Art. 432
CPC).

ART. 258.- MODO Y CÓMPUTO DEL PLAZO EXTRAORDINARIO.


El plazo extraordinario de prueba empezará a contar-se desde el día siguiente al
de la notificación de la resolución que lo hubiere concedido.

Antec.: CNC 258.- PM 266.- CPCC 117.-


Conc.: CPC 255 al 257.-

1. CARACTER DEL PLAZO: El plazo extraordinario de prueba corre


en forma independiente y paralela al plazo ordinario, co-
menzando a computarse desde el día siguiente de la notificación de la
resolución que lo concede.

2. ALCANCE El plazo extraordinario de prueba beneficia sólo a la parte


que lo solicitó y obtuvo y sólo en relación a la prueba para cuyo
diligenciamiento fue solicitado.

ART. 259.- PRUEBA PENDIENTE DE PRODUCCIÓN. Cuando


hubiere transcurrido el plazo extraordinario sin haberse diligenciado la prueba
para cuya producción se concedió, y el proceso se encontrare en las
condiciones a que se refiere el articulo 379, se procederá en la forma dispuesta
por éste, y el juez podrá dictar sentencia definitiva, salvo que considere que
dicha prueba reviste carácter esencial para la decisión de la causa.

Si se hubiere pronunciado sentencia en primera instancia, y deducido


contra ella recurso de apelación, la prueba podrá ser agregada en la alzada,
mientras en ésta no se hubiere dictado sentencia.

Antec.: CNC 259.- PM 267.-


Conc.: CPC 255; 258; 266; 379.-

1. DECISION ANTICIPADA. REQUISITOS: El juez puede anticipar su


decisión, no obstante estar pendiente la prueba para cuyo diligenciamiento se
concedió el plazo extraordinario, si concurren los siguientes requisitos:
1.1. Plazo extraordinario vencido, lo cual se produce de pleno derecho.
12. Que el proceso se encuentre en las condiciones, previstas en el Art.
379 del CPC; es decir, en estado de alegar.
1.3. Que la prueba pendiente de producción fuera de la República no sea
esencial para la decisión de la causa.
2. AGREGACION EN SEGUNDA INSTANCIA: Si el juez dictó
sentencia en primera instancia y ésta fue objeto de recursos, la prueba podrá ser
agregada en segunda instancia siempre que no se hubiere dictado sentencia en
la misma.

3. SUSPENSION DEL PLAZO PARA ALEGAR: No corresponde la


suspensión del plazo para alegar para el diligenciamiento de pruebas
beneficiadas con el plazo extraordinario.

ART. 260.- CARGO DE LAS COSTAS. Cuando ambos litigantes


hubieren solicitado pino extraordinario, las costas serán satisfechas en la misma
forma que las demás del pleito. Pero si se hubiere concedido a uno solo, y éste
no ejecutare la prueba propuesta, abonará todas las costas, inclusive los gastos
en que hubiere incurrido la otra parte pan hacerse representar donde debieron
practicarse las diligencias.

Antec.: CNC 260.- PM 268.- CPCC 118.-


Conc.: CPC 192; 255.-

1. SUPUESTOS LEGALES: La norma distingue dos supuestos:


1.1 Que ambos litigantes hayan solicitado el plazo extraordinario: en
cuyo caso las costas siguen el régimen de la regla general existente en la
materia, el vencido las paga (Art. 192 CPC).
1.2. Que a uno sólo de los litigantes se le haya concedido el plazo y éste
no haya producido la probanza: se le imponen todas las costas, inclusive los
gastos en que incurrió la otra parte con dicho motivo.
ART. 261.- CLAUSURA DEL PERÍODO DE PRUEBA. El período
probatorio podrá ser clausurado antes de su vencimiento, habiendo
conformidad de partes, o si todas las pruebas hubiesen sido producidas.

Ant ec.: CNC 261.- PM 270.-


Conc.: CPC 243; 253; 255.

1. CLAUSURA ANTICIPADA: Fundado en el Principio de economía y


celeridad procesales, la clausura anticipada del plazo probatorio podrá ser
decretada por el juez en tos siguientes casos:
1.1. Cuando las partes han manifestado su conformidad.
1.2. Cuando no exista prueba pendiente, porque todas fueron producidas.

ARt 262.- NOTIFICACIÓN DURANTE EL PERIODO DE


PRUEBA. Toda diligencia de prueba deberá notificarse dentro del día siguiente
a la fecha de la resolución que la ordene. Entre el día de la providencia y el que
se designe para recibir la prueba, deben mediar por lo menos dos días, salvo
que la ley disponga lo contrario o que el juez abrevie dicho plazo por motivos
urgentes y justificados. En este último caso la parte contra la cual se pide la
prueba será notificada en el día, personalmente o por cédula.

Antec.: CNC 262.- PM 271.- CPCC 120.


Conc.: CPC 133; 153; 170; 253; 263; 282; 321.-

1. NOTIRCACION POR CEDULA: La norma establece, en su primera


parte, que las diligencias de prueba deberán notificarse dentro del día siguiente
a la fecha de la resolución que la ordene. Se refiere a la notificación por cédula
en el domicilio de las partes, esto es así porque, en casos como este, se debe
propender a la in
terpretación que mejor garantice el ejercicio del derecho de defensa, v.g.:
absolución de posiciones (Art. 133, inc. c) CPC), citación de testigos (Art. 321,
la. p. CPC).

2. REGLA GENERAL: La regla general en materia de notificaciones


establecida en el Art. 131 del CPC, que dispone la notificación automática, es
de estricta aplicación en el período de prueba, salvo lo manifestado en el
párrafo precedente.

3. INTERVALO: La segunda parte del precepto sub examine establece


que entre el día de la notificación de la providencia y el que se designe para
recibir la prueba debe mediar, cuando menos, dos días, salvo disposición legal
en contrario o que el juez abrevie el mismo por razones justificadas y urgentes,
en cuyo caso la notificación deberá llevarse a cabo personalmente o por cédula
(Art.
133 CPC).
La disposición consagra una excepción a lo establecido en el Art. 153,
inc. c) del CPC para las audiencias en general, en el que se prevé una
anticipación no menor de tres días, salvo circunstancias especiales.
El Articulo comentado debe aplicarse en exclusividad en el plazo de
prueba en razón de su ubicación dentro del Capítulo de las pruebas y porque el
Art. 153 del CPC, como el mismo establece, rige: «salvo disposición expresa
en contrario».
Dicha norma la del Art. 153 del CPC en consecuencia, será aplicable,
v.g.: en las diligencias ordenadas por el juez o tribunal «para mejor proveer»,
en uso de sus facultades instructorias (Art. 18 CPC); en las fijadas con el fin de
lograr la conciliación de las partes (Art. 170 CPC); etc…

4. DEROGACIÓN: Esta norma, por su confusa redacción que ha dado


origen a interpretaciones diversas y conflictivas, debería ser derogada en la
reforma que se haga del actual Código Procesal Civil. Desde luego, el Proyecto
de Reforma del mismo, a cuya elaboración he contribuido como integrante de
la Comisión encargada de su redacción, así lo ha hecho.
ART. 263. CUADERNO DE PRUEBA. Se formarán cuadernos
separados de las pruebas de cada parte, que se agregarán al expediente al
vencimiento del plazo probatorio.

Antec.: CNC 263.- PM 272.


Conc.: CPC 37; 379.-

1. OBJETO: La disposición prevé la formación de los denominados


cuadernos de prueba cuyo objetivo es hacer más ordenada la producción y
documentación del material probatorio. La formación de los cuadernos es tarea
y responsabilidad de los secretarios.
2. CONTENIDO: Los cuadernos de prueba serán uno para cada parte. Se
constituyen con los escritos respectivos de ofrecimiento de la prueba.
En ellos el juez debe dictar las correspondientes resoluciones de
admisión (o rechazo) de las pruebas para su diligenciamiento, señalar las
audiencias y cumplir las demás diligencias.

3. AGREGACION: Vencido el plazo de prueba y realizado el informe


del secretario sobre las pruebas producidas por las partes, el juez ordenará la
agregación de los cuadernos de prueba al expediente principal (Art. 379 CPC).
La agregación deberá ser hecha por su orden, primero el del actor, luego
el del demandado; cuidándose de foliar el expediente con numeración corrida
en su parte superior, en razón de que la de los cuadernos de prueba debe
hacerse en la parte inferior de cada foja.

ART. 264.- PRUEBA DENTRO DEL RADIO URBANO. Los lunes


asistirán a las actuaciones de prueba que deban practicarse fuera de la sede del
juzgado, pero dentro del radio urbano.
Antec.: CNC 264.- PM 273.- CPCC 122, ler. p.
Conc.: CPC 15, inc. e); 112; 153, inc. a); 265; 266.-

1. DEBER DE ASISTIR: La norma, en concordancia con los Art. 15, inc. e) y


153, inc. a), del CPC, basada en el Principio de inmediación, impone a los
jueces el deber de asistir a las actuaciones de prueba que deban practicarse
fuera de la sede del juzgado, siempre que sean dentro del radio urbano.

2. NULIDAD: La inasistencia del juez podría producir la nulidad de la


diligencia, siempre que la misma no quede subsanada, en razón del carácter
relativo que las nulidades procesales tienen en nuestro Código Procesal Civil
(Art. 112 CPC).

ART. 265.- PRUEBA FUERA DEL RADIO URBANO. Cuando las


actuaciones deban practicarse fuera del radio urbano, pero dentro de la
circunscripción judicial, los jueces podrán trasladarse para recibirlas, o
encomendar la diligencia a los de las respectivas localidades. Si se tratare de
reconocimiento judicial o prueba pericial, los jueces podrán constituirse en
cualquier punto de la República donde debe tener lugar la diligencia.

Antec.: CNC 265.- PM 374.- CPCC 123.-


Conc.: CPC 6; 264; 266; 343 y sgtes.; 367 y sgtes.

1. OPCION: La norma contempla la situaci6n referente a las actuaciones


de prueba que deban practicarse fuera del radio urbano, pero dentro de la
circunscripción judicial del juez o tribunal que ordenó la medida, otorgando al
juez la alternativa siguiente:
1.1. Trasladarse al lugar del diligenciamiento para recibirlas
personalmente.
1.2. Encomendar su diligenciamiento a las autoridades judiciales de las
respectivas localidades.

2. FACULTAD LEGAL: La segunda parte del Articulo concede al juez


la facultad de constituirse en cualquier punto de la República donde deba tener
lugar la diligencia, cuando se trata de:
Reconocimiento judicial o Prueba pericial, pudiendo, en virtud del texto legal,
ejercer facultades jurisdiccionales fuera de los límites territoriales de la
circunscripci6n judicial en la que ejerce su competencia.

3. FUNDAMENTO: La razón de ser de la norma radica en la


importancia que adquiere la percepción directa por el juez (Principio de
inmediación) en el diligenciamiento de las pruebas mencionadas.

ART. 266.- DILIGENCIA. Las medidas de prueba deberán ser pedidas,


ordenadas y practicadas dentro del plazo. A los internados incumbe urgirlas
para que sean diligenciadas oportunamente.

Antec.: CNC 266.- PM 270, ler. p..- CPCC 119.-


Conc.: CPC 149; 247; 253 al 255; 267; 268.-

1. REGLA GENERAL: La norma establece, en su primera parte, la regla


de que las pruebas deben ser pedidas, ordenadas y practicadas dentro del plazo
probatorio.
A las partes incumbe la carga de ofrecer las pruebas en la oportunidad
señalada en la ley y de realizar todos los actos necesarios para que se
diligencien dentro del plazo de prueba.
Al juez corresponde, a su vez, el deber de admitir la prueba, salvo que
sea inadmisible (Art. 247, 2o. p. CPC), y ordenar su practicamiento dentro del
plazo.
2. URGIMIENTO: La segunda parte del Artículo consagra la clásica
figura de la diligencia y su contrapartida la negligencia, en materia de pruebas.
Dispone que a los interesados en las respectivas pruebas corresponda urgirlas
para que sean diligenciadas oportunamente, vale decir, dentro del plazo.
La parte tiene la carga no sólo de ofrecer y practicar la prueba sino
también de urgir convenientemente su practicamiento cuando no se la puede
diligenciar por motivos ajenos a su voluntad.
El urgimiento no debe consistir en la presentación de un simple escrito
donde así se lo diga al juez, sino que debe ser eficaz, indicando cual es el
obstáculo que impide su practicamiento y cuales son los medios propuestos
para superarlo y llevar a cabo la diligencia probatoria. Véase el comentario al
Art. 267 CPC, numeral 4.

3. NEGLIGENCIA: La negligencia consiste en el abandono, omisión o


falta de diligencia en la realización de la prueba en que incurre la parte que no
la produjo en la oportunidad debida.
Si la parte demostrare negligencia en el practicamiento de las pruebas se
producirá la caducidad de la prueba.

ART. 267.- SUSPENSIÓN DEL PLAZO. La parte que hubiese mostrado


diligencia en el ofrecimiento y producción de sus pruebas, podrá solicitar
dentro de tercero día de notificada la providencia que declaró cerrado el
período de prueba, la suspensión de la etapa procesal siguiente, por un plazo
máximo de veinte días en el proceso de conocimiento ordinario y de diez días
en los procesos especiales e incidentes, a fin de producir las pruebas
pendientes.

Antec.: CNC 267.- PM 276, 2o. p..- CPCC 8.- Dto. 5679/38, 38.-
Conc.: CPC 253; 266; 268; 380.
1. FACULTAD DE LA PARTE DIGEGENTE: La norma consagra la
facultad, a favor de la parte diligente en el ofrecimiento y producción de sus
pruebas, de poder solicitar y obtener la suspensión de la etapa procesal
siguiente a fin de poder producir las pruebas pendientes.

2. TRAMITE La solicitud respectiva deberá formularse al juez de la


causa dentro del plazo de tres días de notificada la providencia que declaró
cerrado el periodo de prueba. Del pedido se correrá traslado a la parte contraria
quien en el plazo de tres días deberá manifestar su conformidad u oposición al
pedido, debiendo manifestar en este último supuesto los motivos (Art. 380, 2o.
p.
CPC).

3. RESOLUCION. APELACION: El juez resolverá el incidente dentro


del plazo de diez días (Art. 162, inc. b) CPC).
La resolución será recurrible por ante el superior, debiendo concederse
en relación y con efecto suspensivo.

4. PLAZO: Si el juez considera procedente el pedido acordará un plazo


máximo:
4.1. de veinte días en el proceso de conocimiento ordinario.
4.2. de diez días en los procesos especiales e incidentes.

5. REGLAS: Algunas reglas que deben ser tenidas en cuenta en la


institución estudiada, son:
5.1. La negligencia debe ser examinada en relación a cada prueba.
5.2. Sólo beneficia a la prueba para la cual fue solicitada.
5.3. El juez no puede suplir la negligencia de las partes.
5.4. La prueba de que se trate debió ser convenientemente urgida
mediante su oportuna y, además, precisa individualización, con indicación de
los obstáculos que impidieron su diligenciamiento y señalando los medios
propuestos para superar aquéllos y poder practicar la diligencia.
5.5. En caso de duda debe estarse por la realización de la prueba.
No obstante la enumeración efectuada no debe perderse de vista que la
figura que nos ocupa debe ser analizada y valorada dentro del contexto de cada
juicio y atendiendo las circunstancias particulares de cada concreto caso.

6. REMISION: Véase el comentario al Art. 380 del CPC al que me


remito.

ART. 268.- HABILITACIÓN DE DIAS Y HORAS INHABILES. Si se


suspendiere el plazo respectivo, los jueces pondrán la máxima diligencia en la
recepción de las pruebas, habilitando días y horas inhábiles cuando ello fuere
necesario para que aquellas se realicen.

Antec.: CNC 268.- CPCC 8.-


Conc.: CPC 109; 110; 266; 267; 380; 585.- COJ 196, 2o. p..

1. FACULTAD DEL JUEZ: A los efectos de la realización de la prueba,


para cuyo practicamiento se suspendió la etapa procesal siguiente y a fin de
evitar nuevos pedidos de suspensión del plazo probatorio con la consiguiente
demora del proceso, la norma faculta al juez a habilitar los días y horas
inhábiles necesarios para que las pruebas se realicen, lo cual es concordante
con lo dispuesto en el Art. 196, 2o. p. del COJ, que dice «Los jueces podrán
habilitar días feriados y horas inhábiles cuando los asuntos de si competencia
así lo requieran».
ART. 269.- APRECIACIÓN DE LA PRUEBA. Salvo disposición legal
en contrario, los jueces formarán su convicción de conformidad con las reglas
de la sana crítica. Deberán examinar y valorar en la sentencia todas las pruebas
producidas, que sean esenciales y decisivas para el fallo de la causa. No están
obligados a hacerlo respecto de aquéllas que no lo fueren.

Antee.: CNC 269.- PM 278.- CPCC 205.- Ley 662/24, 5.-


Conc.: CPC 246; 247, 2o. p.; 287, in fine; 302; 342; 360.- CC 706; 1213;
2621; 2o. p.; 2622.- CP 175.

1. CONCEPTO: La apreciación de la prueba consiste en el acto por el


cual el órgano judicial estima el mérito o valor de la prueba producida sobre los
hechos controvertidos en el juicio a fin de formar su convicción.
Mediante ella se determina la eficacia concreta de la prueba.

2. SISTEMAS. SANA CRITICA: Tres son los sistemas de valoración de


la prueba:
2.1. Prueba legal: Llamada también tasada o tarifada en la que La
valoración está impuesta por la ley. Resulta independiente del criterio del juez,
v.g.: presunciones «iure et de iure» o cuando la ley establece una forma
determinada de prueba: contratos que tienen por objeto más de diez jornales
mínimos legales (Art. 706 CC); donaciones de inmuebles con cargo y las que
tiene por objeto prestaciones periódicas o vitalicias (Art. 1213 CC);
testamentos (Arts. 2621, 2o. p. y 2622 CC); la confesión espontánea prestada
en juicio hará plena prueba (Art. 302, 2o. p. CPC).
2.2. Libres convicciones: El juez al valorar la prueba no esta sujeto
obligatoriamente a ninguna regla que haya sido directa o indirectamente
indicada en la ley. La libertad de apreciación del juez es amplia y no se
encuentra restringida ni limitada.
2.3. Sana crítica: La valoración de la prueba en este sistema excluye la
discrecionalidad judicial irrestricta. En su apreciación el juez debe fundarse en
los principios de La lógica y de La expe-
riencia, es decir, en los principios extraídos de la observación del normal
comportamiento humano confirmado por la realidad.
El sistema de la sana critica es el seguido como regla general <salvo
disposición legal en contrario», dice la norma- por nuestro Código Procesal
Civil.

3. PERTINENCIA: La segunda parte del Artículo establece cuales son


las pruebas que deben ser objeto de valoración, disponiendo que sean aquellas
esenciales y decisivas para la correcta decisión de la causa.
El juzgador deberá dejar de lado la prueba que fuere innecesaria,
superflua o inconducente (Art. 247, 2o. p. CPC).
En virtud de lo expresado, los jueces no tienen el deber de valorar una
por una y exhaustivamente todas las pruebas rendidas en autos.

4. OPORTUNIDAD: La oportunidad para apreciar la prueba se produce


con motivo de dictar la sentencia o resolución, en su caso.

CAPITULO II

DE LAS PRUEBAS ANTICIPADAS

ART. 270.- QUIENES PUEDEN PEDIRLAS Y QUE PRUEBAS


PUEDEN PEDIRSE. Los que pretendan demandar o crean que van a ser
demandados, podrán pedir, antes de la demanda:

a) que se verifique un reconocimiento judicial de los lugares o las cosas


que habrán de ser motivo de prueba en el juicio y que están expuestas a
transformarse o desaparecer en breve plazo;
b) el reconocimiento de la firma de un documento privado emanado del
que habrá de ser adversario o de sus causantes a título universal o singular;

e) que se reciba declaración de algún testigo de muy avanzada edad, o


que se halle gravemente enfermo o próximo a ausentarse de la República; y

d) el reconocimiento pericial del estado, calidad y cantidad de cosa de


fácil descomposición, o que no pueda ser efectuado durante el juicio en
condiciones convenientes.

El juez admitirá sin sustanciación alguna las pruebas solicitadas, salvo


que las considere notoriamente improcedentes.

Antec.: CNC 270.- PM 279 Conc., CPC 209, 2o p., 271 al 275; 307, 314
y sgtes., 343 y sgtes, 364y sgtes.; 367y sgtes.; 371 y sgtes.

1. FINALIDAD Las diligencias anticipadas de pruebas tienen por objeto


el diligenciamiento de las mismas antes de iniciarse el juicio. Tienen la
finalidad preservarlas o conservarlas, atendiendo a que su practicamiento en la
etapa procesal oportuna po-dría a ser difícil o imposible por existir un serio
riesgo de que desaparezcan.

2. QUIENES PUEDEN SOLICITARLAS: Las medidas de ase-


guramiento o preservación de pruebas podrán ser solicitadas tanto por el que
pretende demandar como por el que cree que será demandado.
El juez admitirá sin substanciación el pedido formulado, vale decir, sin
correr traslado, salvo que las rechace de oficio por considerarlas Inadmisibles o
improcedentes.
3. ENUMERACION LEGAL: La enumeración legal no es taxativa.
Siendo así, se podrá pedir y ordenar otros medios de prueba que puedan
resultar idóneos al objeto propuesto, v.g.: prueba de informes, reproducciones y
exámenes.
Sin embargo, no será admisible la absolución de posiciones, porque la
misma sólo puede producirse entre las partes de un proceso ya iniciado.
3.1. Reconocimiento judicial: De los lugares o cosas que están expuestos
a transformarse o desaparecer. El juez deberá constituirse en el lugar del
inmueble o en el sitio en que se encuentre la cosa mueble si no es posible su
exhibición en la sede del juzgado, debiendo labrarse acta detallada del estado y
condiciones en que se encuentren.
3.2. Reconocimiento de la firma: De un documento privado, para lo cual
el juez podrá fijar un plazo o señalar una audiencia a los efectos de que se
reconozca o se niegue la autenticidad de la firma del documento de que se trate.
3.3. Declaración de testigos: De muy avanzada edad, gravemente
enfermos o próximos a ausentarse de la República. En estos casos el juez
deberá señalar una audiencia, notificando por cédula al testigo, salvo el
supuesto en que el juez debe trasladarse al lugar donde se encuentre el testigo
por ser éste muy anciano o encontrarse enfermo.
3.4. Reconocimiento pericial: De cosas de fácil descomposición o que no
pueda ser efectuado en el juicio en condiciones convenientes. El juez nombrará
un perito cuando se requiera conocimientos técnicos, en caso contrario bastará
con el reconocimiento judicial previsto en el inc. a) de este Artículo.
ART. 271.- JUEZ ANTE EL. CUAL DEBE PRESENTARSE EL
PEDIDO Y VALOR DE LAS PRUEBAS ANTICIPADAS. El pedido de
pruebas anticipadas deberá presentarse ante el juez que sería competente para
conocer de la demanda.

Las pruebas así obtenidas no perderán validez por la circunstancia de


que el pleito radique en definitiva ante otro juez, ni por el transcurso del
tiempo.

Antec.: CNC 271.- PM 280.


Conc.: CPC 210; 270; 272.-

1. COMPETENCIA: El Artículo transcripto es similar al Art. 210 del


CPC con el que concuerda, y se halla fundado en idéntica razón de conexidad,
en virtud de la cual el pedido de diligenciamiento anticipado de pruebas deberá
efectuarse ante el juez que sería el competente para conocer la demanda
principal, aunque finalmente se la tenga que radicar ante otro juez que fuere el
competente al momento de promoverla.

2. VALIDEZ DE LA PRUEBA: El segundo párrafo de la norma


consagra la validez de las pruebas llevadas a cabo en forma anticipada aunque
el proceso radique ante otro juez o haya transcurrido el tiempo, fundado en la
distinción que debe hacerse entre “actos de procedimiento” y “actos en el
procedimiento”.

ART. 272.- REQUISITOS. El que solicite pruebas anticipadas deberá


acreditar el motivo por el cual teme la pérdida de la prueba. Además, deberá
expresar claramente las acciones que se propone deducir o el litigio cuya
iniciación teme, designando el adversario, con indicaci6n de su domicilio, para
proceder a su citación.
Si la urgencia del caso no permite la citación de parte, las pruebas se
realizarán con intervención del Ministerio de la Defensa Pública.

Antec.: CNC 271.- PM 281.-


Conc.: CPC 133, inc. 11); 211; 270; 271; 273 al 275.-

1. FORMA. REQUISITOS: El que vaya a solicitar el diligenciamiento


anticipado de medios de prueba deberá dirigirse por escrito al juez indicando
claramente el motivo de su petición.
Además, deberá expresar las acciones (pretensiones) que se propone
deducir o el litigio cuya iniciación teme, todo a los efectos de que el juez pueda
hacer lugar a lo solicitado si de dichas referencias resulta admisible el pedido.
A su vez, deberá individualizar al adversario en el futuro litigio,
indicando el lugar de su domicilio real a los efectos de su notificación y
citación.

2. NOTIFICACION: La notificación deberá efectuarse mediante cédula,


de acuerdo con el Art. 133, inc. 11) del CPC.

3. OMISION DE LA CITACION: El segundo párrafo admite la omisión


de la citación en casos de urgencia, debiendo realizarse la diligencia, en este
caso, con intervención del Ministerio de la Defensa Pública, a través del
Defensor de Ausentes.

ART. 273.- RECURRIBILIDAD DE LA RESOLUCIÓN. El auto que


admita las pruebas anticipadas será irrecurrible, pero podrá apelarse del que las
deniegue.

Antec.: CNC 273.- PM 282.-


Conc.: CPC 213; 251; 270; 272; 274; 275.-
1. IRRECURILIBILIDAD: La resolución que el juez dicte haciendo
lugar al diligenciamiento de prueba anticipada será irrecurrible, en razón de que
la misma no causa gravamen irreparable.
La norma es concordante con el Art. 251 del CPC, que declara la
inapelabilidad de toda providencia que ordena diligenciamiento de prueba
dentro del periodo respectivo.

2. APELACION: El in fine del Artículo prevé la posibilidad de la


recurribilidad de la resolución que deniegue el pedido. Lastimosamente la
probable demora que tendrá el dictado de la resolución definitiva hará que no
se pueda cumplir con el fin que la institución del diligenciamiento de pruebas
anticipadas tuvo en miras al establecerla.

ART 274.- PROCEDIMIENTO. Las pruebas que se solicitaren


anticipadamente, se practicarán conforme a las reglas que este Código establece
para cada una de ellas, con las modificaciones a que se hallen sujetas en el
presente Capitulo.

Antec.: CNC 273.- PM 282.-


Conc.: CPC 270; 272; 273; 275; 307; 314y sgtes.; sgtes.; 364 y sgtes.;
371y sgtes...

1. REMISION: La norma transcripta prevé la aplicación de las reglas


comunes a los medios de prueba en general que deberán ser utilizadas en el
diligenciamiento de las pruebas anticipada. En consecuencia, me remito a los
comentarios vertidos con motivo del tratamiento de los mismos.
ART. 275.- PEDIDO INCIDENTAL DE PRUEBAS ANTICIPADAS.
En los casos previstos por el artículo 270, los litigantes también podrán pedir el
anticipo de diligencias probatorias, después de trabada la litis.

Antec. CNC 275.- PM 284.


Conc.: CPC 270; 272 al 274.-

1. INCIDENTE: El Artículo contempla la posibilidad de que algunos de


los supuestos que hacen factible el diligenciamiento anticipado de pruebas se
den una vez iniciado el proceso pero antes de haberse llegado a la etapa
probatoria.

2. REQUISITOS: En este caso el interesado deberá deducir el respectivo


incidente solicitando el diligenciamiento anticipado de la diligencia probatoria
que se propone. En el supuesto de la norma las pruebas podrán ser producidas,
siempre que se acrediten las condiciones exigidas por la ley para su
admisibilidad.

CAPITULO III

DE LA PRUEBA CONFESORIA

ART. 276.- CONCEPTO Y CLASES DE CONFESIÓN. Reviste el


carácter de confesión la manifestación de una parte de ser cierto un hecho
contrario a su Interés y favorable a la otra.
Ella puede ser Judicial o extrajudicial. La judicial, espontánea o provocada.
Esta última resultará de posiciones o preguntas puestas o dirigidas por la parte
contraria, que ofreció en tiempo este medio de prueba, o de interrogaciones del
Juez.
Antec.: CNC 276.-
Conc.: CPC 96; 227; 277 al 302; 429; 598, ler. p. in fine; 709, inc. b).

1. CONCEPTO: La confesión consiste en la declaración que una


persona hace de un hecho susceptible de producir consecuencias jurídicas a su
cargo.
La confesión siempre ha sido considerada como la prueba más completa
«probatio probatissima», la reina de las pruebas «regina probationum». Se
funda en la presunción de veracidad del confesante, por ello se dice: a
confesión de parte relevo de prueba.

2. CLASIFICACION: La segunda parte del Artículo clasifica la


confesión en: judicial o extrajudicial; pudiendo ser la judicial espontánea o
provocada.
2.1. Judicial: Es la que se presta durante el curso del proceso de acuerdo
con las reglas legales. La prestada ante juez incompetente es válida siempre que
haya sido entre las mismas partes.
2.2. Extrajudicial: Se produce fuera del proceso, pero su existencia puede
ser invocada en juicio como un hecho que deberá ser objeto de prueba.
2.3. Espontánea: Es la que se efectúa sin previo requerimiento de la parte
contraria o del juez. Se puede prestar en cualquier etapa del juicio y no requiere
formas especiales.
2.4. Provocada: Se produce mediante posiciones o preguntas de la parte
contraria o del juez.
Otras clasificaciones, además, la dividen en:
2.5. Expresa: Es la prestada en forma categórica, v.g.: reconocimiento de
los hechos expuestos en la demanda; allanamiento; absolución de posiciones.
Hace plena prueba y es irrevocable, salvo error o violencia (Art. 297 CPC).
2.6. Tácita: “ficta confessio”: Se produce cuando la ley considera
reconocido un hecho, aunque no haya habido un reconocimiento expreso. Tiene
los efectos del reconocimiento expreso, salvo prueba en contrarío.
2.7. Simple: Cuando se reconoce un hecho sin agregar ninguna
circunstancia que modifique sus efectos.
2.8. Calificada: Cuando se reconoce el hecho peto se le atribuye distinta
significación jurídica, lo que hace que se modifiquen sus efectos.
2.9. Compleja: Cuando se alega un hecho destinado a destruir sus
efectos, pero que puede ser separado del hecho principal. Se propone un hecho
extintivo, restrictivo o modificativo.
2.10. Verbal o escrita: Por la forma en que se produce, en una audiencia
o mediante la presentación de un escrito judicial o un instrumento donde
conste.
2.11. Divisible o indivisible: Cuando sus efectos son susceptibles de
separarse. La simple y la calificada por lo general son indivisibles. La compleja
puede ser divisible (Art. 296 CPC).

3. REQUISITOS: Los requisitos de la confesión judicial son:


3.1. Subjetivos (relativos a la persona):
3.1.1. Ser parte en el juicio.
3.12. Tener capacidad:
3.1.2.1. Personas físicas: mayor de edad y no haber sido declarado
incapaz judicialmente (Art. 36, 76, 86 y sgtes. CC).
3.1.2.2. Personas jurídicas: (Arts. 91, 92 sgtes. y ccdtes. del CC).
Los representantes legales o necesarios de los incapaces y de las
personas jurídicas pueden confesar por sus representados (Arts. 281, inc. a) y
283 CPC).
3.2. Objetivos (referentes a los hechos):
3.2.1. Hechos contrarios al interés de quien confiesa y favorable a la
otra.
3.2.2. Hechos relativos a la actuación personal del confesante
realizados u omitidos o que sean de su conocimiento. En este último supuesto
la confesión no versará sobre el hecho sino sobre el conocimiento que tenga de
su existencia mediante su actuación personal.
3.2.3. Hechos controvertidos: no admitidos expresamente ni legalmente
presumidos, conducentes, eficaces para la decisión de la causa.

ART. 277.- DE LA CONFESIÓN PROVOCADA. Cada parte podrá


exigir dentro de los veinte primeros días del plazo probatorio, que la contraria
absuelva posiciones relativas a la cuestión que se ventila.

Se considerará también parte contraria al colitigante que asumiere o


sostuviere en el proceso actitudes o pretensiones contrarias a las de su
comparte.

Ant ec.: CNC 277.- PM 285.- CPCC 126.-


Conc.: CPC 29; 96; 180; 224; 253, 2o. p.; 270, inc. b); 275; 276; 278 al
302; 429; 460; 466, 1er. p. in fine; 574. 3er. p.; 598, 1er. p. in fine; 602; 624,
1er. p.; 684. Inc. a).

1. ABSOLUCION DE POSICIONES: La absolución de posiciones es


el medio por el cual a pedido de parte o de oficio se trata de obtener la
confesión de una parte en el proceso de acuerdo con las reglas legales.

2. OPORTUNIDAD: Las oportunidades para producir la prueba


confesoria mediante la absolución de posiciones son:
2.1.Antes de contestar la demanda: En las excepciones previas (Art. 224
CPC) e incidentes (Art. 280 CPC).
2.2.Después de contestada la demanda:
2.2.1. Como pedido incidental de pruebas anticipadas (Art.
275 CPC).
2.2.2. Dentro de los veinte primeros días del plazo probatorio, cada parte
podrá pedir que la contraria absuelva posiciones.
También podrá hacerlo el juez de oficio, en este caso, las posiciones
serán formuladas en forma interrogativa y no afirmativa.
2.3. Otros supuestos: En los incidentes (Art. 180 y sgtes. CPC); en el
juicio ejecutivo (Art. 460, 466, ler. p. In fine CPC); en el proceso de
conocimiento sumario (Art. 683, Inc c) CPC); en los juicios de menor cuantía
(Art. 684, inc a) CPC); en los juicios especiales, v.g.: alimentos (Art. 598, ler.
p. CPC), litis expensas (Art. 602 CPC), desalojo (Art. 624, 1er. p. CPC), etc…
En estos supuestos, con los escritos de promoción y contestación respecti-
vamente, debe ofrecerse la prueba de absolución de posiciones que se intentará
producir.

3. COLITIGANTE. La segunda parte del Articulo se refiere a la


posibilidad de que el colitigante que asumiere o sostuviere actitudes o
pretensiones contrarias a su comparte pueda hacerle absolver posiciones a éste,
en razón de que tienen la misma posición procesal (actores o demandados) pero
no corren la misma suerte en el proceso (litisconsortes), debido a la autonomía
procesal con que actúan (Art. 298 CPC).

ART. 278.- POSICIONES EN PRIMERA Y ULTERIOR INSTANCIA.


Las posiciones podrán pedirse una vez en cada instancia.

Antec.: CNC 278.- PM 286.- CPC 138.-


Conc.: CPC 2