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Galende, Francisco - La Oracion Que Reconstruye Al Hombre

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LA ORACIÓN QUE RECONSTRUYE AL HOMBRE

-Los caminos de la Oración Personal

FRANCISCO

GALENDE

F., Agustino.

LA QUE AL

ORACIÓN RECONSTRUYE HOMBRE.

-Los caminos de la oración persona I.-

Imprimase: M o n . Marcos G. M c G r a t h , Arzobispo de Panamá. 24 de enero de 1979.

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"¿No te das cuenta de que vives, acaso hactualmente, fuera de tí mismo? ¿Que el mundo exterior te absorbe, te distrae, te domina? ¿Posees una celda interior en la que permaneces solo contigo mismo, y te das cuenta de lo que es más inteligente y más importante: DEFINÍ R TU IDENTIDAD?" "No quieras andar fuera; entra dentro de tí mismo: En el hombre interior mora la Verdad"

San Agustín

Hay, en nuestros días, mucha hambre espiritual. Es uno de los grandes signos del Espíritu. Y cada vez es mayor el número de los que, por experiencia o intuición, van llegando al gran descubrimient o : Que los sorprendentes avances del progreso humano, que rodean al hombre de más y más comodidades y confort, no dan, de por sí, la felicidad a que el hombre aspira. Esta, o está dentro del hombre, o habrá de resignarse a no encontrarla fuera. El espejismo de pensar que es más feliz el que tiene más o el que más sabe, se está deshaciendo, por sí solo, para multitud de personas. Por otra parte, ciertas formas de religiosidad no brindan tampoco una respuesta válida para el corazón inquieto del hombre. A fin de cuentas, dejan, tras de sí, un vacío angustioso y conducen a la frustración. La oración misma ha sido sometida a la peor de las crisis, incluso entre personas de fe profunda: Grupos Apostólicos, Sacerdotes, Comunidades Religiosas; la más de las veces, no una crisis de negación o contestación, sino la de la indiferencia y abandono, a la larga mucho más negativa. En el fondo, parece existir la impresión expresada o reprimida, de que la oración no es una respuesta para los problemas humanos de hoy; más bien los evade, y en consecuencia, ha perdido su sentido. En todo caso, muchos eluden el conflicto afirmándose que " t o d o es oración", cuando se obra por un fin justo, honesto o espiritual, y, por lo mismo, sobran tiempos exclusivos de oración. Este librito es básicamente el esquema de un seminario de oración personal 'dictado a numerosos grupos apostólicos y comunidades religiosas femeninas. En un análisis, que quiere ser objetivo, de la realidad personal y social del hombre de hoy, a la luz de la Psicología y Sociología, este libro es un llamado a la necesidad urgente de reemprender el camino de la interioridad. La auténtica renovación del hombre es una aventura de profundidad. El ser humano, o se reconstruye desde su "Centro", a partir de su "Espíritu", o no se reconstruirá jamás. No es este librito para "leerse". Es una gu ía práctica para encontrar el rumbo de la verdadera oración: la QUE RECONSTRUYE A L HOMBRE. Una oración que afecte a todo el hombre; al hombre en sí (cuerpo, mente, afectividad, conciencia y subconciencia)

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y al hombre en su relación con el mundo y con Dios. En definitiva, una oración que reintegre a todo el hombre al Plan Unitario de Dios que ha querido "REUNÍ FICAR TODAS LAS COSAS EN CRISTO, TANTO LAS DEL CIELO COMO LAS DE L A T I E R R A " (Col.1,19-20). Lo que aquí se expone es la integración de unos valores de procedencias diversas, pero que constituyen una misma realidad: —Es la oración que vivieron a profundidad los grandes contemplativos de nuestra tradición mística; —Es el modo práctico de interiorización, depurado durante milenios, por la espiritualidad oriental, tan apasionadamente estudiada hoy en Occidente; —Es, en definitiva, el camino de crecimiento y maduración personal, que llevó a tantos grandes hombres y mujeres del pasado, a una vida de plenitud y a la santidad. Hemos titulado el trabajo "La Oración que Reconstruye al Hombre". En realidad, constituye una visión unitaria y una integración de todas las dimensiones de) ser hombre, y, por lo mismo, refleja toda una ESPIRITUALIDAD, que, si bien sólo es novedad en cuanto asume algunos principios y técnicas de la Psicología Moderna y de la espiritualidad oriental, sí cuestiona a fondo el derrotero de algunos modos de vivencia religiosa, aún renovada, en nuestros d ías. Quiero hacer constancia de que este humilde trabajoviene a ser no más que la reasimilación y aplicación concreta a nuestras circunstancias pastorales, de lo más amplia y competemente espuesto por el P. Nicolás Caballero, en su obra, en seis volúmenes, " E L CAMINO DE LA L I B E R T A D " , al que nos referiremos repetidamente (1). Quiera Dios que este trabajo sea un granito más de arena en la gran tarea de forjar "hombres nuevos" para la reconstrucción de un mundo nuevo, más humano y más cristiano, y, en esa medida, más feliz. Panamá, 25 de enero de 1979 Francisco Galande, O.S.A.

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TU VIDA EN RUINAS

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/. SER FELIZ:

NECESIDAD

BÁSICA EN

FRUSTRACIÓN

no merece la pena vivir: no le encuentras sentido a tu existencia. -Experiencia de tinieblas: Hay momentos en los que todo tu horizonte se oscurece: todo es confuso, dudoso, triste, enredado. Y no ves caminos de salida. -Experiencia de esclavitud: Te sientes oprimido por las circunstancias o por las personas; no te permiten ser libre. Peor aún: te sientes oprimido interiormente; dominado por tu carácter, tus emociones, tus impulsos. Eres esclavo de t í mismo. -Experiencia de enfermedad: Te rebelas frecuentemente contra las circunstancias, las personas o las cosas, que parecen complicarte exasperantemente la vida. En ciertos momentos, sin embargo, tienes la percepción clara de que el problema está más bien dentrp de t í , no fuera: el problema eres tu mismo. El impacto de tantas decepciones te ha ¡do haciendo un resentido, un desconfiado, un pesimista, un insensible, un neurótico, un insoportable... Estás interiormente "dañado"; estás enfermo. •Experiencia de culpabilidad: Te justificas y defiendes sistemáticamente, con gran habilidad, cuando te acusan. En el fondo, te sientes culpable; no estás satisfecho de t í mismo. Un profundo sentimiento de culpa, aún subconsciente, te espolea sutilmente. Y experimentas angustia, temor, desesperanza. -Experiencia de "condenación": A veces tienes la sensación de experimentar, ya en esta vida un verdadero "infierno". Estás a punto de no aguantar más; pasas por crisis de verdadera desesperación. Llevas el infierno en el corazón: te sientes desgraciado. -Experiencia de "muerte": Una vida que no es vida. Sin entusiasmo, sin alegría, sin ilusión, sin fuerzas para seguir viviendo, sin ideales. Vives habitualmente deprimido. No experimentas " v i d a " : apenas arrastras tus huesos.

¿Eres feliz?... ¿Estás contento con tu vida?... Si nacieras de nuevo, ¿Te gustaría volver a vivir tu misma historia?... Todos tus impulsos y tendencias confluyen en esa única aspiración radical: SER FELIZ; experimentar tu existencia rebosante de vida, llena de sentido: amor, salud, gozo, seguridad, libertad, paz, fuerza, optimismo, claridad, esperanza. Y es que el corazón humano está diseñado para un amor en plenitud, para una felicidad sin límites. El hombre, por lo que hasta ahora conocemos, el único ser del universo material capaz de tener conciencia de sí mismo, del mundo y de Dios, está llamado a vivir la misma vida, el mismo amor y la misma felicidad que vive Dios. Cada ser humano, en su más profunda intimidad, es un mundo misterioso y sagrado que, cuando penetramos hasta él, nos sobrecoge y despierta nuestro respeto, cariño y simpatía. Intuimos, sobre todo, la grandeza de su misterio cada vez que descubrimos el gozo y la belleza de un amor auténtico y profundo. Entonces sentimos cerca a Dios y experimentamos en nosotros un impulso de adoración. Sin embargo, tú, que estás programado para una experiencia plena de amor y felicidad, al analizar tu vida, descubres otro misterio estremecedor: el del sufrimiento, la angustia, la decepción. Reconoces que tu historia está marcada por una cadena ininterrumpida de experiencias negativas, a veces tan relevantes que ocultan a tu vista toda belleza y toda posibilidad de alegría: -Experiencia de no-amor: Sientes que tus más "próximos" te han ido fallando, y has terminado en una enervante frustración afectiva: ni te sientes amado, ni con arrestos para amar. -Experiencia de soledad: Nadie parece sintonizar con tus problemas, ni comprenderte. Te sientes ignorado aún por los tuyos; nadie sabe valorarte en lo justo. Y te sientes SOLO aun rodeado de una multitud. -Experiencia de vacío: Te sientes inútil. No le encuentras sabor a la vida. Te parece que

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-bxperiencia de "ausencia" de Dios: Rezaste repetidamente, hasta cansarte; pero tu mismo rezo te fue decepcionando de Dios: Dios mismo te ha parecido ausente, alejado; como si no quisiera saber nada de t i . No te ha "resultado". He aqu í algunas de las m'ás comunes experiencias que envuelven, oprimen y aniquilan multitud de vidas humanas. Quizá también la tuya. Sin embargo, el plan original de Dios para el hombre fue un plan de amor, de felicidad y de armonía. ¿Por qué se frustra, en tantas personas, el plan de Dios?

do su propia IDENTIDAD, identificándose con algo extraño a sí. Gráficamente:

2. MIEMBRO ENFERMO DE UNA SOCIEDAD

ENFERMA

O

El problema es interno: es dentro de la interioridad humana, donde se forja la felicidad o la infelicidad. Sin embargo, cuando los miembros de una colectividad son interiormente insanos e infelices, proyectan de tal modo fuera de sí mismos su enfermedad interior, que ésta adquiere autonomía-externa. Tenemos entonces, como resultado, una SOCIEDAD ENFERMA. Un gran psicólogo norteamericano, Erich From, entre otros, ha analizado y diagnosticado nuestra sociedad del siglo XX, como una SOCIEDAD ENFERMA: no solo física, sino, sobre todo, mental, emocional, espiritualmente enferma. Por lo mismo, nuestra vida se desarrolla, desde su nacimiento, en una atmósfera contaminada. Tenemos todos planteado un reto: "COMO SER SANOS EN UNA SOCIEDAD ENFERMA". El primer paso a dar será tratar de conocer dónde se encuentra la raíz del mal. Necesitamos saber qué tipo de hombre está produciendo nuestra sociedad enferma, cuando el individuo no desarrolla, en sí mismo, las debidas defensas. Enumeramos y analizamos, a continuación, los síntomas de enfermedad más comunes del hombre de nuestro tiempo (tú y yo). El hombre de hoy, especialmente el de la ciudad, es: 1) Un hombre "ALIENADO":

Un hombre que es PERSONA: -Tiene su propia identidad: su propia intimidad; su propio centro. -Se relaciona con los demás y con las cosas, desde sí mismo, sin diluirse en lo exterior, sin perder su identidad. -Se mantiene consciente de sí y de su propio valor. Un hombre que se ALIENA: -Al salir fuera de sí mismo, hacia otras personas o cosas, estas: * Acaparan fuertemente su atención; *Le roban su interioridad; *Le despersonalizan; le "alienan"; *Queda "atrapado" en las cosas. Un hombre "ALIENADO": -Lo exterior ha adquirido gran importancia y fuerza para él; -Se ha identificado con lo exterior; lo exterior constituye su centro; -Ya no es él quien domina a las cosas: estas le dominan a él; -Su vida carece de "eje" propio: gira en torno a lo externo, que por lo demás él no controla. (1).

o

o

Literalmente un hombre que se ha "hecho ajeno"; que no está en sí mismo, sino "fuera; que no es "él mismo", sino que ha perdi-

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Tu y las cosas Vamos a expresar, más en concreto, el proceso de esta "alienación", a que ha ido llegando el hombre de nuestra sociedad: Al existir con las cosas: -estas atraen fuertemente tu atención; -rechazas a unas y aproximas a otras; -empiezas a vivir en las cosas y de las cosas: en ellas buscas tu seguridad, y pones tu esperanza de felicidad; -nacen en tí las actitudes, los deseos, el temor, la ansiedad, etc. -te has EXTERIORIZADO y vives dominado por las cosas.

Dios

O
1- D I O S

-Su "inmensidad" lo llena to3. TU Y LAS COSAS - IDENTIFICACIÓN -

2. TU EN DIOS

do: El está "todo en todas las cosas" (Ef. 1,23); -El era " T O D O " antes de que nada existiese; -Su Espíritu aletea por toda la creación; -Dios es el " M E D I O D I V I N O " Tu la atmósfera, en la que to(2),en Dios do nace, todo ocurre, y todo -Dios te creó " E N E L " : Tú eses. tás en Dios, y Dios está en T i ; -"En El vivimos, nos movemos y existimos" (Hech. 17, 28); -Tú estás en Dios como la esponja en el océano y el océano en la esponja (San Agustín); -Si vivieras tú solo, en Dios, tendrías: *clara conciencia de tu identidad; *clara conciencia de tu valor; *clara conciencia de la razón de tu felicidad; *permanecerías abierto a Dios

Liberación. -Necesitas reencontrarte a t í mismo; descubrir tu propia intimidad; recuperar tu identidad; -Has de sacudir tu alienante "dependencia" de las cosas. Necesitas recobrar tu autonomía, reconstruir tu personalidad; -Necesitas una liberación.

4. LIBERACIÓN

Silencio e interioridad -De este modo, vuelves al silencio, en el que fuiste creado; -Así tomarás conciencia directa de ti mismo, de tu identidad, de tu valor: conciencia de ser y estar en Dios.

5. SILENCIO E INTERIORIDAD

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Ambiente: La vuelta a las cosas -Ahora empiezas a relacionarte con las cosas y personas desde el silencio de tu interioridad; -Manejas todas las cosas con libertad, sin apegos, sin dejarte "atrapar" por lo externo. -Comienzas a ver todo más " p r ó x i m o " ; te sientes "herman o " de todas las cosas (3).

Agitación, bulla, movimiento, conflictos. Tensión, excitación nerviosa, dispersión de los sentidos. .. .

Cuerpo:

6. L A V U E L T A A LAS COSAS

A fectividad: Turbulencia y contradicción de sentimientos, emociones y apetitos. Mente: Confusión, negativismo, dispersión, duda, desorientación en el pensamiento (5).

2) Un hombre

"AUSENTE"

Vive habitualmente, o en el pasado, recuerdos y añoranzas; o en el futuro, deseos, aspiraciones, sueños, preocupaciones, temores. Rara vez V I V E N C I A su presente.

4) Un hombre interiormente

FRAGMENTADO:

I

PASADO

1

<-

->

I

FUTURO

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Ha perdido su unidad, su armonía interna. Y, en consecuencia, también experimenta fragmentada su vida externa. Vive el eterno conflicto de un DUALISMO ESPIRITUAL, zarandeado siempre entre aparentes contrarios, cuya síntesis no acaba de lograr: No ve la unidad existente entre: —Dios y el hombre; —lo divino y lo humano; —la gracia y la naturaleza; —lo temporal y lo eterno; —la oración y la acción; —lo espiritual y lo material; —la unidad comunitaria y la libertad; —etc. Cada hombre vive, en sí mismo, una exasperante guerra civil.

ANTES SE R E C U E R D A FUE

AHORA SE T I E N E ES

DESPUÉS SE DESEA SERA

(4) 3) Un hombre inundado de "RUIDO'

Ruido, agitación, velocidad, prisa, confusión en el AMBIENTE que le rodea. Nerviosismo, tensión, efervescencia en su CUERPO. Turbulencia y contradicción en su A F E C T I V I D A D . Titubeo y desorientación en su MENTE.

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5) Un hombre

"ACELERADO": 7) Un hombre sin PROFUNDIDAD:

Vive siempre de apuro. En cada momento está "ansioso^de terminar lo que está haciendo, o de llegar al término de su camino. No vivencia, en la calma, su presente. Es un hombre sin permanencia; en precipitada sucesión: disparado nerviosamente hacia adelante.^)

Vive en la superficie de sí mismo y de las cosas. Para él la única realidad existente es la "aparente". No ahonda en las cosas, ni en ios acontecimientos, ni en sus actos. Obra comúnmente por RUTINA. Pasa la vida, pero no VIVE la vida.

^'\

J
Un hombre "sin fondo". No pone "sentido", vivencia, mística en las cosas, porque dentro esté vacío

(7) 6) Un hombre "SIN SENTIDO'

Actúa mecánicamente; con frecuencia sin interesarse por el por qué y el para qué de lo que hace. No valora y discierne debidamente los estímulos que impulsan su conducta. Por ello actúa manipulado desde fuera. Y, a la larga, termina por no encontrar sentido a su vida. Gráficamente:
Esquema de su funcionamiento: Reacciona mecánicamente ante los estímulos, sin analizarlos, sin interpretarlos.

8) Un hombre sin

CONSISTENCIA:

R
ESQUEMA QUE HA PERDIDO: Los estímulos, que inciden en el cuerpo, en la afectividad o en la mente, no provocan una determinada conducta, sino después de ser analizados, interpretados, valorizados a través de la propia organización interna. En este caso, los estímulos nunca dan lugar a una reacción inconsciente y mecánica. Al contrario la atención consciente les da o no paso, de acuerdo con la valorización de la organización interna.

Carece de una riqueza propia de felicidad. Mendiga felicidad fuera de sí mismo: en cosas o personas. No tiene un EJE de seguridad personal: se agarra a asideros externos, que sucesivamente le van fallando, frustrando. No es, pues, PERSONA, en sentido propio.

UN HOMBRE GUE NO ES PERSONA: Su riqueza, su apoyo, su seguridad, su "EJE", son las cosas, en las que vive, o las persona* a que se apega. No tiene AUTONOMÍA. Es esencialmente DEPENDIENTE.

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9) Un hombre que ignora su verdadera IMAGEN: Se desconoce a sí mismo. Es un "extraño" para sí mismo. Y, a veces, un enemigo. La imagen que tiene de s í está elaborada a base de lo que hace, de lo que tiene, de lo que dice, de lo que sabe o piensa, o de lo que siente. No a base de lo que ES en su misterio profundo.
EXTRAÑO PARA SI MISMO: Su imagen original ha quedado perdida en la múltiple envoltura de: —su mente caótica y confusa; —su afectividad turbulenta; —su cuerpo tenso y nervioso;—su ambiente que le domina. El maestro J. Eckhart (1260-1327) lo expresa asi: "El hombre tiene muchas pieles en sí mismo, que cubren las profundidades de su corazón. El hombre, que conoce tantas cosas, se desconoce a sí mismo. Treinta o cuarenta pieles, como si se tratara de un ojo, tan tupidas y tan fuertes, encubren al alma. Marcha hacia tu interior y conócete a tí mismo". (Q\

bre, cada vez más alarmantemente, un "solitario". Analícese, a modo de ejemplo, hasta qué punto la televisión, la prioridad del negocio, las fiestas sociales, etc. han ido marginando la convivencia familiar, las relaciones de intimidad entre esposos y entre padres e hijos.

/1) Un hombre

VULNERABLE:

Perdida la propia intimidad, unos viven manipulados por el ambiente, sin personalidad propia. Se hacen "masa" que manejan minorías a su antojo. Otros viven de su cuerpo y para su cuerpo, afanosos de extraerle todas sus posibilidades de placer. Muchos viven casi exclusivamente de su emotividad; y otros, por fin, de sus ideas. Tener plantada la propia "tienda" en niveles más o menos superficiales (-ambiente, cuerpo, afectividad, mente), sin la debida conexión con el "centro", hace al hombre altamente vulnerable, por falta de un "eje" de seguridad personal.

SU MENTE SU AFECTIVIDAD SU CUERPO SU AMBIENTE

12) Un hombre

''ENFERMO":

JO) Un hombre

SOLITARIO:

Sale de sí mismo buscando "compañía". Pero, al perder su propia "interioridad", tampoco penetra en la profundidad de las cosas. En consecuencia, vive lejos de sí mismo, y lejos de los demás y de las cosas pues no penetra en su intimidad. Por las mismas causas es ignorado por todos, aún por los que le rodean. (9) El rumbo que va tomando la vida moderna, cada vez más fuertemente ímpactada por estímulos que arrancan al hombre de sí mismo para llevarlo lejos de su intimidad, contribuye a hacer del hom-

La larga cadena de experiencias negativas, a lo '-argo de su vida, han ido dejando huellas en su mente subconscierue. Estas huellas o heridas se comportan como patrones de comportamiento, que dan lugar a las correspondientes anomalías de conducta. Con frecuencia, ni el propio interesado sabe por qué se comporta así; en realidad, no quisiera ser así: se siente más bien víctima que causa de su conducta; experimenta contradicción interna. Está interiormente enfermo: —Dañado en sus recuerdos del pasado, que siguen condicionando su presente; —Dañado en sus fantasías y pensamientos, con frecuencia, oscuros, complicados, negativos; —Dañado en sus impulsos y tendencias, convertidos en hábitos viciosos; —Dañado en sus sentimientos y afectos, tantas veces heridos y frustrados, y ahora sin armonía ni transparencia; —Dañado incluso en su sistema nervioso, glandular o cerebral. 19

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Indudablemente, cada hombre, a pesar de todo, sigue siendo protagonista y responsable de sus actos. Pero comenzaríamos a superar los frecuentes y exasperantes conflictos de relaciones, a todos los niveles, si partiéramos del hecho de que todos, en mayor o menor grado, estamos interiormente "ENFERMOS", por ser miembros de una sociedad enferma. Entonces, más que acusación, necesitamos comprensión y ayuda los unos de los otros. ¿Pesimismo? No; seamos optimistas: ya tenemos el diagnóstico. Enseguida veremos cuál ha de ser la medicina.

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EL CAMINO DÉLA RECONSTRUCCIÓN

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/. CAMINOS

SEGUROS

3) La Autoridad y Obediencia Otras veces, la solución se busca en la fuerza, o en la autoridad, que mantengan el orden. Pero este camino lleva, con frecuencia, a nuevas roturas, a violencia en cadena, o porque la autoridad se hace "dictadura", o porque los subditos, sin más, no la acatan. 4) La Liberación Total Muchos piensan que el camino es "liberar" al hombre de sistemas y estructuras, de normas y leyes, de represiones y tabúes, de toda clase de autoridad, haciéndole responsable y protagonista de su propia suerte. El hombre ha pretendido liberarse de todo. Y se habla de democracia, de liberación económica y política, de liberación sexual, de amor libre, de liberación de la mujer, etc., etc. Pero, con frecuencia, el hombre cae esclavo de las mismas estructuras "liberadoras", o, efectivamente libre de opresiones externas, no sabe qué hacer con su libertad y cae en el "vacío", en el "sin sentid o " , en el aburrimiento de todo, o, lo que es peor, se torna angustiosamente esclavo de sí mismo. 5) El Diálogo Se busca llegar a la armonía y al consenso, en el pensamiento, en la relación y en la acción, a través de la "palabra": el diálogo. Pero la palabra resulta, con frecuencia, falsa, apasionada, interesada, egoísta, confusa..., y provoca nuevos y más exasperantes conflictos. Muchas veces, ni siquiera se logran las condiciones indispensables para llegar a unas "conversaciones de paz". En definitiva, el diálogo auténtico es posible cuando se dan ciertos presupuestos, que constituyen precisamente el problema. 6) El Amor A fin de cuentas, parece que todos conocemos perfectamente dónde está la clave de la solución de todos los problemas: la clave es el AMOR. Sin embargo, experimentados, con evidente claridad, que el amor, más que un medio, es una meta; y el problema permanece: ¿Cómo lograr amar, cuando no hay amor, sino odio; cuando no hay fraternidad, sino división; cuando no hay justicia, sino 23

Todos, solidariamente hemos contribuido, en mayor o menor grado, a la construcción de una sociedad "enferma". Síntomas: —A nivel mundial: Violencia, guerras, terrorismo, torturas, explotación y pobreza, degeneración por drogas, alcoholismo y sexo; racismo, lucha de clases, colonialismo, etc. —A nivel familiar: Incompatibilidad, infidelidad, "machísimo", divorcio, desintegración, odio, enemistades, hijos abandonados, lucha entre hermanos, etc. —A nivel personal: Soledad, vacío, tensión y ansiedad, angustia, desilusiones y tristezas, vidas sin sentido, desequilibrios psíquicos diversos INFELICIDAD. La historia humana es una cadena de continuos e infatigables ensayos, en busca de una solución al problema humano. Ensayos sistemáticamente frustrados, pues el problema humano, más bien que atenuarse, se complica más y más. Los caminos más comunes de solución han sido: 1) Las Reformas Se cambian constantemente los sistemas o "formas" de organizarse, de relacionarse, de expresarse o de actuar, en todos los niveles: familiar, religioso, social, profesional, económico, político. Pero toda reforma se "avieja" y decae antes de producir una solución satisfactoria y duradera al problema humano. Las reformas no llegan al fondo. (10). 2) Las Normas Se intenta regular el comportamiento humano, elaborando normas o leyes, que ajusten la conducta a lo considerado como bueno, justo, conveniente y verdadero. Pero estas normas entran en crisis, bien porque son abusivas y oprimen injustamente los derechos de personas o grupos, bien porque estos, por intereses egoístas, las pasan por alto o las combaten. 22

egoísmo e incomprensión; cuando no hay paz, sino violencia? Todo hombre, de buena voluntad, que se haya comprometido sinceramente en la búsqueda de un camino de solución para el problema humano, ha echado de menos un nuevo tipo de hombre: con la clase de hombres que somos, fracasan todos nuestros intentos de construir un mundo mejor. En otras palabras, hace falta una RECONSTRUCCIÓN del hombre en cuanto tal. En frase evangélica, "es necesario nacer de nuevo"; ¿Cómo? "del agua y del Espír i t u " (Ver Jn. 3, 4-7). ¿Cuál podrá ser el camino?

2. LA VERDADERA DIRECCIÓN: RUMBO A LA INTERIORIDAD

El camino de la reconstrucción del hombre es una aventura de profundidad, rumbo al "corazón" del hombre. Los problemas y conflictos externos no son sino el reflejo de un caos interno, que se origina en las profundidades de la mente humana. Abordar el problema buscando un cambio de "formas", es querer salvar el árbol, minado en su raíz, tratando sus ramas. Urge una renovación de la MENTE (Rom. 12, 2). Tratando de precisar el concepto de interioridad como camino obligado hacia una reconstrucción auténtica del hombre, hacemos algunas matizaciones: 1) Los términos "hombre interiorizado" - "hombre exteriorizado" a los que aquí estamos haciendo referencia, no coinciden exactamente con los términos psicológicos "hombre introvertido" "hombre extrovertido". El hombre "interiorizado", en su sentido auténtico, no es el que huye sistemáticamente de las cosas para recluirse en sí mismo. En realidad, el contemplativo va más hacia las cosas que el extrovertido, pero en distinta dimensión: va desde su propia interioridad, y, a través de ésta, sondea la realidad profunda de las cosas; descubre el misterio oculto tras de lo aparente; se introduce hasta el "centro" en el que convergen todas las realidades. Sabe que la auténtica realidad no es la que aparece, sino la que está oculta bajo las apariencias externas.

2) La "interiorización" no es una opción opuesta o contrapuesta a la "exteriorización", en el buen sentido de la palabra. Estaría en un error quien interpretara que estamos refiriéndonos aquí a dos tipos de personas: — Los "contemplativos", dedicados a cultivar su oración y su vida espiritual; y — Los "activos", preocupados, más bien, de hacer algo por los demás. Unos que viven hacia dentro, y otros que viven hacia fuera. No se trata de opciones distintas de vida, de acuerdo con los gustos o preferencias de cada uno. Se trata más bien de dos dimensiones esenciales de todo hombre verdaderamente "humano"; de todo aquel que quiera conocer una vida en plenitud. Si no queremos renunciar definitivamente a ser "hombres", nuestra vida ha de funcionar en una justa alternancia de estos dos momentos: — "Interiorización": Vivir la propia profundidad, y, a través de ella, vivenciar todas las cosas; — "Manifestación": Proyección al mundo y a la vida, para integrarlo todo en la unidad y en el amor. Las deficiencias en cualquiera de estas dos dimensiones, hacen inauténtica nuestra vida y conducen, a la larga,a la frustración.

INTERIORIZACIÓN

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3. RECONSTRUCCIÓN

INTERIOR

—Tu relación con el mundo (con los hombres y con las cosas). He aqu í el Plan de Dios:

Al analizar, en la primera parte, los daños y anomalías más característicos del hombre de nuestra sociedad, quedaron ya insinuadas las metas que has de proponerte en la gran tarea de tu reconstrucción personal. He aqu í estas metas: 1) Hacer SILENCIO en tu vida Necesitas, en primer lugar, suprimir el ruido que inunda tu vida entera. Si quieres conocer a Dios, y, a su luz, conocerte verdaderamente a ti mismo, necesitas silenciar todos los niveles de tu ser. Dios precisa de "desierto", para all í hablarte al corazón (Os. 2,16). Sólo en el silencio, empezarás a ver claro el camino. Necesitas hacer; —Silencio ambiental: Aprende a estarte " q u i e t o " ; aprende a "callar"; redescubre tu "soledad". —Silencio corporal: Profundiza y serena tu respiración; relaja tus tensiones; recoje tus sentidos. —Silencio afectivo: Pacifica tus sentimientos y emociones; serena tus impulsos y apetitos; depon tu agresividad temperamental. —Silencio mental: Controla tus recuerdos y fantasías; margina tus pensamientos negativos; evita tu dispersión mental. 2) REUNÍF/CAR tu interioridad:

". ..Así quiso Dios que la PLENITUD permaneciera en El. Porque en El quiso REUNÍ PICAR todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra, estableciendo la PAZ, por su sangre derramada en la Cruz" (Col. 1, 19-20).

3) Revelar tu verdadera IMAGEN Tu ser auténtico y profundo, tu " y o original", es el que Dios creo en t í : bueno, bello, armónico; obra primorosa de Dios. Dios, marcó en t í , al crearte, y de una manera indeleble, el sello de su propio ser. Lo que Dios " E S " , está de alguna manera en t í . Eres como una cebolla, deteriorada por el tiempo y los golpes. Afeada y podrida en sus capas externas, pero sana, sabrosa y bella en su núcleo interior, que hay que descubrir. He ahí tu tarea: ser lo que eres; revelar tu verdadera imagen; vivir tu originalidad (11) 4) Descubrir tu propia riqueza de FELICIDAD

Es necesario que superes la contradicción y fragmentación en que vives, para volver a la UNIDAD y A R M O N Í A interiores, en que Dios te creó. El Plan de Dioses REUNÍ FICAR todas las cosas en Cristo Jesús (Ef. 1, 10). Todas las cosas, las del cíelo y las de la tierra: nada debe quedarse por fuera. Has de integrar en maravillosa unidad: —Tu vida personal: cuerpo, mente, y afectividad; —Tu relación con Dios (religiosidad);

Tienes tu propio tesoro de felicidad. No la busques fuera; este 27

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en ti mismo: ERES TU MISMO. Tu mismo eres tu más grande V A L O R : —Por tu origen: Creado a imagen y semejanza de Dios (Gen. 1,26), eres una pequeña "reproducción" de Dios. Posees, en germen, los valores de Dios mismo; —Por tu vocación: Hecho por amor y para el amor. Vivir en plenitud es permanecer sencillamente abierto al amor y pasar la vida brindando amor; —Por tu destino: El amor pleno y sin mezclas. La COMUNIÓN con DIOS MISMO. 5) Construir tu PRESENCIA Vuelve a tu presente. No te ausentes, por sistema, al pasado y al futuro, con tus recuerdos y añoranzas. Se' consciente de ti mismo y de Dios en t i , y de la riqueza de "gracia" que te brinda el "momento presente". Irás descubriendo, cada vez con mayor evidencia, que "todo es gracia"; que, en cada una de las cosas, de los acontecimientos, de las personas que encuentras a tu paso, o te rodean, hay para t i , profundos motivos de alegría, de amor y de paz. "Dios está" todo en todas las cosas" (Ef. 1, 23), revelándote su rostro. 6) Cambiarlos CLISES NEGATIVOS de tu subconsciente

propia riqueza personal, sin estar mendigando neuróticamente felicidad fuera de ti mismo, porque en ti estás "vacío". Ser persona es desarrollar, en ti mismo, las potencialidades que programó en ti el Creador. Es ser, en verdad, TU MISMO.

4. EL CAMINO DE LA INTERIORIDAD: LA ORACIÓN SILENCIOSA

Tu mente subconsciente conserva las huellas o heridas de multitud de impactos o experiencias negativas, ocurridos a lo largo de toda tu vida, especialmente en tu niñez. Estas huellas son el agente impulsor de tus sentimientos o reacciones neuróticos, o de tu modo raro de comportarte, en ocasiones: sentimientos desproporcionados de inseguridad, ansiedad, indecisión, depresión, miedo, desconfianza, rechazos, fobias, antipatías, resentimientos, impulsos desordenados e incontrolables, etc. Necesitas sustituir estos clisés negativos por sus correspondientes positivos. Puedes hacerlo: adelante encontrarás el cómo. 7) Ser PERSONA Ser persona es tener tu propia autonomía; tu propio "eje" de seguridad; tu propia consistencia interior, sin ser manipulado por las cosas, ni vivir ansiosamente dependiente de otros. Es poseer tu

Solamente es posible reconstruir al hombre desde su más profunda intimidad: su "espíritu" (12) —No a partir del ambiente: Estructuras, sistemas, organizaciones; —No a partir de su cuerpo: actividad, palabras, sentidos, etc. -No a partir de su afectividad: sentimientos, emociones, impulsos; —No a partir de sus ideas: memoria, fantasía, entendimiento. Y es que el hombre, en definitiva, es algo más que "su nombre"; tampoco es lo que "hace", lo que "dice", lo que "siente", lo que "piensa" o lo que "sabe". Su realidad misteriosa es algo más profundo: más allá de sus acciones, de sus palabras, de sus sentimientos y de sus pensamientos. Todo esto cambia en él, mientras él permanece el mismo. El camino normal de interiorización para llegar al " y o original" y auténtico, reflejo o imagen de Dios, es la ORACIÓN SILENCIOSA. La oración, bien entendida, es, al mismo tiempo, una búsqueda de Dios y una búsqueda de sí mismo. Y en el encuentro de sí mismo en Dios, se encuentra la verdadera imagen del mundo y de los hombres, y el sentido profundo de la relación con ambos. Sin embargo, no cualquier tipo de oración conduce a la interioridad. Es preciso revisar el concepto de oración. A este fin, hacemos, a continuación, algunas reflexiones. 1) Oración expresiva y oración silenciosa Para muchas personas piadosas, orar es pedir cosas a Dios, en casos de necesidad.. Para ellas Dios es válido en cuanto resulta útil para brindarnos protección o sacarnos de apuros. Y se le olvida, en la medida en que o no se le necesita o, en este aspecto, decepciona.

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Para personas espiritual mente más maduras, orar es, además alabar a Dios, darle gracias, pedirle perdón, ofrecerse a sí mismo, comprometerse ante El, etc. Para unos y otros, orar es "DECIR" cosas a Dios; " E X P R E S A R L E " en confianza los propios sentimientos; "CONVERSAR" con El. Es decir, para una mayoría de personas de fe, la oración se agota en estos dos conceptos: —"EXPRESIÓN", oral o mental, de las propias ideas o sentimientos a Dios; - " C O N V E R S A C I Ó N " o " D I A L O G O " con Dios. Ambos conceptos son parciales y exigen matización. En primer lugar, "expresar", oral o mentalmente, nuestras ideas o sentimientos, no es demasiado importante en la oración: Jesús mismo nos advierte que, cuando oremos, no demos mucha importancia a las palabras (Mt. 6,7). Hablar ("expresar") mucho en la oración es un error, "porque antes que pidan, el Padre sabe lo que necesitan" (Mt. 6, 8). Nuestras palabras, son algo muy secundario en la oración, pues Dios "ve en lo secreto" (Mt. 6, 6). Por otra parte, tampoco la idea de "conversación" o "diálogo" se puede aplicar exactamente a la oración. Es cierto que Dios nos habla de muchas maneras: nos habla en la intimidad de la conciencia; nos habla a través de sus obras; nos habla a través de otras personas y de tantos acontecimientos providenciales de nuestra vida; nos habla especialmente a través de la palabra bíblica. Pero, de ordinario, de un modo secreto y misterioso. Cuando hablo con otra persona, la conversación resulta amena, agradable y ágil, en la medida en que el otro participa, y corresponde a mis palabras; si se calla, por sistema y no comparte, muy pronto callo yo también y me voy. Por lo mismo, si entiendo mi oración como una "CONVERSACIÓN" con Dios, permanecer en oración termina siendo una tarea fatigosa e ingrata: yo hablo, pero, de ordinario, no siento que Dios participe en el diálogo y responda a mis palabras. Y es que la misma Biblia me advierte que Dios es "un Dios escondido" (Is. 45, 15); un Dios-Misterio, que se va revelando al corazón de una manera suave y, con frecuencia, imperceptible. En realidad, la oración no es necesaria, ni principalmente, "expresiva", sino silenciosa: un sencillo y gozoso "ESTAR C O N " Dios; "PERMANECER EN EL: 30

"PERMANECED EN MI Y YO PERMANECERÉ EN USTEDES"... "Si alguien permanece en Mi y Yo en él, dará mucho f r u t o " (Jn 15,4-5). "PERMANECED EN MI A M O R " (Jn. 15, 9). La oración es, fundamentalmente, una "comunicación de presencias" (13): la conciencia serena de que Dios está aqu í y en mí, con todo lo que El ES; y la conciencia humilde de mi presencia ante El, con todo lo que yo soy o no soy. Más adelante desarrollaremos esta ¡dea. 2) El rumbo de la auténtica oración La oración, cuando se va profundizando, se va haciendo menos oración de palabras, y más oración SILENCIOSA. Su evolución normal sigue este rumbo: — De las palabras a la presencia silenciosa; —De la multiplicidad de contenidos (ideas, sentimientos, afectos...) a la simplicidad de un único contenido: el tema se va reduciendo a una sola frase o palabra, a una sola idea o afecto.
- PALABRAS "
V A R I E D A D

DE C O N T E N ! ~>C"

- ^ ^ S . L E N C . O ^ ^ UNIDAD

(14)

Los hombres y mujeres de profunda oración de nuestra tradición mística, nos hablan, por propia experiencia, de nueve etapas o grados, en el crecimiento normal de la vida de oración. En ellos constatamos que, en efecto, A MEDIDA QUE A V A N Z A LA ORACIÓN, SE V A HACIENDO MENOS EXPRESIVA, MAS SILENCIOSA. He aquí, por orden, los nueve grados de oración: 1. Oración vocal: casi exclusivamente de palabras. EXPRESIVA. 2. Oración mental: disminuyen las palabras e interviene más la mente (reflexión, meditación). 3. Oración afectiva: va silenciándose la boca y la mente, y habla más el corazón.

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4. Oración de simplicidad: Se unifican también los afectos, reduciéndose la oración a una sola frase, o palabra, o afecto; a una simple "mirada". 5. Oración de recogimiento: Entran en un grado más profundo de silenciamiento, el pensamiento, la memoria y la fantasía. No hay esfuerzo ni distracciones. 6. Oración de quietud: Se silencia también, reposando en Dios, la voluntad y la afectividad. 7. Oración de Unión contemplativa: Quedan totalmente "cautivos en Dios, con una experiencia muy profunda de unión con El, el entendimiento, la memoria, la imaginación, Id voluntad y la afectividad. 8. Oración de Unión exática, o Desposorio Espiritual: El silenciamiento del cuerpo es tan profundo que pierde incluso su sensibilidad, hata el punto de no darse cuenta aunque le puncen. 9. Oración de Unión Transformante, o Matrimonio Espiritual: Todo el ser queda anegado en Dios. Es una especie de divinización; en experiencia de San Pablo, es el "vivo yo, más bien no y o ; es Cristo quien vive en m i " (Gal. 2, 20). Así pues, es imprescindible entender que nuestra oración va siendo más auténtica, no en la medida en que vamos aprendiendo a "decir", a "pensar" y a "sentir", sino en la medida en que aprendemos a " C A L L A R " y a serenarnos en la presencia de Dios. 3) Reeduca tu RECEPTIVIDAD

tar, valorar, etc.) y de recibí,- pasivamente ideas; capacidad de emitir sentimientos (de amor, de odio, de ira, etc.) y de experimentar emociones. Es principio psicológico indiscutible que nuestra mente no puede ser "emisora" y "receptora" al mismo tiempo. (15). Si "emites", no "recibes"; si te haces receptivo, dejas de emitir (en la experiencia este hecho casi es imperceptible, por la rapidez en que se alternan, de ordinario, la emisión y la recepción). Ocurre lo que con un equipo portátil de radio: cuando tú hablas, tu receptor está cerrado y no puedes escuchar. Para oír a tu interlocutor, has de decir: "cambio" y apretar el botón que abre tu receptor y cierra el emisor. Necesitamos desarrollar y afinar nuestra capacidad receptiva. La mayoría de nosotros permanecemos con nuestro sistema emisor habitualmente abierto, mientras el sistema receptor se nos atrofia más y más, por falta de uso.

Las consecuencias son funestas:

La primera gran dificultad para entender debidamente el sentido de la auténtica oración se debe a la deformación funesta de nuestra capacidad receptiva. En la sociedad utilitarista y pragmática en que vivimos, se nos ha educado, ante todo, para saber hablar y expresarnos con corrección; para movernos con habilidad; para "hacer" y "producir". Pero apenas se nos ha educado para ser "receptores"; para ser sensibles a las "ondas" que nos llegan; para la observación atenta: para saber "escuchar". Tenemos más de radios emisores que de magnetófonos. Nuestra estructura psicosomática funciona, de modo similar a la radiocomunicación, como sistema "emisor" y como sistema "receptor". Tenemos capacidad de hablar y capacidad de escuchar; capacidad de elaborar pensamientos (deducir,-comparar, ¡nterpre-

1a) Cuando "emitimos", estamos tensos, activos; cuando nos hacemos "receptores", descansamos. Cuando no existe una equilibrada alternancia entre "emitir" y permanecer "receptivos", todo nuestro ser va acumulando tensión, cansancio, ruido, hasta una verdadera "alta tensión". Y esta se irá descargando crónicamente en forma de explosiones neuróticas, de las que serán víctimas los que nos rodean.

2a) Permaneciendo habitualmente en "emisión", nos vamos haciendo insensibles a los valores, a la riqueza de gracia y de felicidad que nos rodea; nos empobrecemos másy masen nuestra relación con Dios, con los hombres, con el mundo: no recibimos casi nada. En realidad "todo es gracia", pero no lo captamos. Y llega un momento en el que ya no le encontramos "sabor" o la vida, con una an33

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gustiosa experiencia de hambre y sed; con una profunda sensación de "vacío". Necesitamos, pues, reeducarnos para el SILENCIO. Y en el silencio: —saber callar y escuchar; —habituarnos a la observación atenta; —vivenciar serenamente las cosas; —permanecer receptivos; —desarrollar nuestro espíritu contemplativo. Entonces un mundo nuevo irá apareciendo ante nuestros ojos, como un gran milagro. Entonces nos reencontraremos, con sorpresa a nosotros mismos, hasta ese momento "alienados" de la más auténtica realidad. Reencontraremos la vida, y encontraremos, por fin, a Dios mismo. " P A R A SER PERSONA ES NECESARIO E L S I L E N C I O " (16).

1) No existe la comunidad sin la persona El desarrollo de "lo personal" es la base insustituible para el desarrollo de "lo comunitario": - N o habrá jamás madurez comunitaria, si no hay madurez personal; —No puede haber renovación comunitaria, sin renovación personal —No es posible una auténtica "vida" comunitaria, si no hay "vida" personal, en plenitud; —No se logrará una oración verdaderamente comunitaria si no hay oración personal; —No habrá nunca una "sociedad" (comunidad) sana, si no hay personas sanas. Y es cierto, hasta cierto punto, que la comunidad enriquece al individuo. Pero es más cierto que un grupo de individuos personalmente "vacíos", sin riqueza propia, iamás pueden hacer "comunidad" en sentido auténtico: porque comunidad es poner algo en común; y un individuo "vacío" nada puede poner en común, porque nada tiene: veinticinco vacíos jamás podrán hacer un lleno. Esta es la razón del fracaso sistemático de tantos intentos de agrupación humana, comenzando por el más simple: el matrimonio. Cada persona se acerca al otro, a los otros, intentando llenar con los demás su propio vacío, y no precisamente, pata brindar a los demás una riqueza propia, que en realidad no tiene. Intentamos hacer comunidad con personas vacías, dañadas, rotas, confundidas, ruidosas... Y necesariamente las relaciones harán muy pronto crisis. En realidad, el camino de la madurez o realización humana y espiritual, es, primordialmente, una AVENTURA DE PROFUNDIDAD. Es desvelar la propia realidad profunda para desarrollarla en plenitud. Es tratar de ser lo que se ES, con autenticidad y con verdad. En un segundo momento, nos sentiremos impulsados a compartir nuestro propia riqueza personal, sin instalarnos en ella egoísticamente, y haremos "comunidad", en sentido pleno. Es urgente caer en la cuenta de que, tratar de "realizarnos" "haciendo" cosas por los demás, puede resultar una trampa: lo que '^s demás necesitan primariamente de ti, no son tus cosas ni tus actividades. Necesitan, ante todo, el don de ti mismo. En otras palabras:

5. LO COMUNITARIO

EN LA ORACIÓN

PERSONAL

Dios es un "Misterio de Comunión". Y el hombre, creado a su imagen, es asimismo un "misterio de comunión": se realiza plenamente viviendo en comunión con Dios, su creador, y con los hombres, sus hermanos. Su vida está hecha para desarrollarse en comunidad. Por esto, a muchos les cuesta entender cuál puede ser el sentido de la oración personal o contemplativa: ¿No será la contemplación un modo de "alienación" del mundo y de la vida? Así ven muchos a los contemplativos. Hay en este modo de valorar, serios errores de apreciación. En primer lugar, lo personal no se contrapone a lo comunitario: hay quien piensa que, cuanto más importancia se da a lo personal, más se disminuye la importancia a lo comunitario, y a la inversa. Esto no es exacto: lo contrario de "comunitario" es "individualista'^ "egoísta"; que no es lo mismo que "personal". El individualismo o egoísmo supone una persona "cerrada", aislada de los demás; l g "comunidad" es un conjunto de personas "abiertas", compartiendo entre sí.

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EL PRIMER GRAN APORTE QUE TU HAS DE HACER EN BENEFICIO DE LA H U M A N I D A D , ES VIVIR EN ELLA COMO UN SER ARMÓNICO, EQUILIBRADO, SANO Y REBOSANTE DE PLENITUD PERSONAL. Si esto sucede tu sola presencia, la convivencia sencilla, una palabra o un gesto, hará más bien a tu alrededor, que veinticinco programas de "acción", si ésta lleva consigo una "alienación" interna. En cambio cuando la acción humana brota de una plenitud personal, hace milagros. La oración personal silenciosa va reconstruyendo la propia persona: restaura la unidad interna, la armonía, la salud espiritual; el sentido de la vida; llena de plenitud. La oración silenciosa conduce a instalarse en el "centro" de sí mismo, en el centro del ser, donde tiene lugar el ENCUENTRO con la realidad profunda de Dios, del hombre y de las cosas. A partir de ese centro (el espíritu), todo se reconstruye y se renueva. SOLO ES POSIBLE RECONSTRUIR A L HOMBRE A PARTIR DE SU MAS PROFUNDA INTERIORIDAD: A PARTIR DE SU ESPÍRITU. NUNCA SE LOGRARA A PARTIR DE SUS NIVELES MAS EXTERNOS: pensamientos, afectividad, cuerpo, ambiente. Así pues, antes de buscar a los demás, necesitas encontrarte a t í mismo.

cesita palabras, sino en atención a los hermanos, con los que compartimos nuestra oración. Sin embargo, también la oración comunitaria, bien entendida, ha de ir dando más y más lugar al SILENCIO. En un grupo o asamblea orante, la oración debe girar normalmente en torno a la PALABRA BÍBLICA, atentamente escuchada y silenciosamente meditada por todos, antes de compartirla en oración. Una oración de grupo, en la que se multiplican excesivamente las palabras, ¡deas o sentimientos, sin amplio lugar para los silencios y la meditación, será una oración superficial, avocada irremediablemente a la rutina y al cansancio.

3) Los problemas humanos en la oración silenciosa La soledad, el silencio, un cierto aislamiento de la realidad externa, constituyen el medio natural imprescindible de la oración silenciosa o contemplativa: "Cuando vayas a orar, entra en tu aposento, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está allí, en lo secret o . . . (Mt. 6 , 6 ) . La oración silenciosa pone rumbo a la más profunda interioridad: " . . . entra dentro de ti mismo; en el hombre interior mora la Verdad" (San Agustín). Los términos de ese lenguaje, necesariamente ambiguo y limitado, con el que tratamos de describir la oración silenciosa dan pie para que muchos, familiarizados únicamente con la realidad superficial y aparente, no logren superar la impresión de que la oración interior, practicada con insistencia, lleva a una vida "egocentrista" y a un alejamiento de la realidad externa y de los problemas humanos, para sumergirse en un misticismo adormecedor y quietista. Es urgente invitar insistentemente a una visión más realista y profunda de las cosas: la oración silenciosa, bien entendida, lleva, muy al contrario, al máximo acercamiento, no sólo a sí mismo y a Dios, sino también al mundo y a los hombres. La oración silenciosa sumerge en el propio "adentro" para, desde él, empezar a comprender el "adentro" de Dios, el "adentro" de los hom37

2) Oración personal y oración comunitaria Lo dicho anteriormente tiene aplicación plena en la oración personal, si bien conviene subrayar que los grados profundos de oración silenciosa son una meta, y a ella se llega a través de un proceso gradual, en el que la oración expresiva cumple, en los comienzos, su propio papel. No se trata de eliminarla de golpe. La oración comunitaria ha de ser, por su propia naturaleza, EXPRESIVA. En ella compartimos con los hermanos nuestra fe y nuestros sentimientos de adoración, de gratitud, de gozo y alabanza, de arrepentimiento y petición, ante el Señor. Hemos de EXPRESAR entonces nuestra oración, no tanto por Dios, que no ne-

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bres, el "adentro" de toda la realidad externa, e integrarse así en la UNIDAD total. La oración interior es constructora de la verdadera unidad; llamémosla solidaridad, fraternidad, amor, armonía, o como se quiera. A través de ella se descubre la realidad total en sus justas dimensiones. Seleccionamos, a continuación, trozos de un diario en los que se vislumbra ese acercamiento, más y más profundo, a los problemas humanos, a través de la oración silenciosa: "Marzo, lunes, 13.- Internado en el hospital y en cama, me he sumergido en el silencio de la oración, con mi tema básico de este tiempo: " A B B A ; PADRE" (Rom. 8, 16). Ha sido, en un principio, una oración de ofrenda de toda mi vida con todos sus daños físicos, psicológicos y espirituales, en la confianza del hijo enfermo que clama: "Abba; Padre". Luego, me he ¡do sintiendo solidario de todos los que sufren en el hospital: de la mujercita que he oido gritar desesperadamente en un cuarto cercano; del señor que jadea y suspira angustiosamente, en el cuarto contiguo, oprimido por la sonda, el tubo de oxígeno, y de venoclisis, la inmovilidad, etc.; del otro para quien reclaman, con apremio, al doctor y éste contesta, ante mi que nada se puede hacer ya por él; está desahuciado; y concluye: ¡qué le vamos a hacer! Dios le ha llamado a su seno!... Mientra repetía mi oración: "Abba; Padre" presentaba ante El, que es Amor y Vida, Fuerza y Salud, a todos mis hermanos enfermos, adorando el misterio de Dios a través del dolor humano. Y me he sentido más hermano de todos los que sufren, confiándolos a Dios: " A B B A ; PADRE" Marzo, jueves, 23.- Después de echar un vistazo a la prensa y analizando las noticias oídas por radio, observo que predominan los acontecimientos negativos: un atraco violento en nuestra ciudad, varios robos, una violación, varios conflictos armados entre naciones, desenlace triste de un secuestro. . . A la vista de esta clase de mundo del que formo parte, y, que, de algún modo, soy solidario, he orado repetidamente: "Abba; Padre". En gesto de petición de perdón: Padre, perdónanos, pues no sabemos lo que hacemos. En gesto de acogida al Amor Salvador del Padre, y en gesto de querer .,er personalmente, elemento de unión, de fraternidad y de paz a ;(i¡ alrededor.

Marzo, miércoles 29.- Por la mañana, perdí la paciencia hablando de N., cuyo solo nombre provoca en m í fuerte rechazo y una insuperable antipatía. Siento que me ha hecho mucho daño... Provoqué una dura crítica contra él en el grupo... Y he ido turbado a mi oración. .. Me he presentado con él, en mi mente y sentimientos alterados, ante el Señor: " A B B A ; P A D R E " . . . Pedí perdón. Muy pronto fue experimentando la mirada paternal de Dios para él y para mí. He empezado a verle por " d e n t r o " , como lo ve Dios, descubriendo en él, a través de sus errores y sus daños psicológicos, de sus aspiraciones e inquietudes, de sus luchas íntimas y de sus condicionamientos... el "hijo de Dios", el hermano, más bien que "enemigo", necesitado de mi ayuda y comprensión. Y he depuesto las armas. Mañana le hablaré amistosamente. Abril, martes, 4.- Hoy visité con L. y T. el suburbio de X. Entramos en varias chabolas, observamos, conversamos con niños y mayores. .. En pocas horas, nos dejó fuertemente golpeados la visión de un mundo desoladoramente triste: viviendas deprimentes, suciedad, promiscuidad, niños desnutridos y semidesnudos, hombres sin trabajo angustiados, hombres con trabajo, pero resentidos por los salarios ridículos e insuficientes, odio profundo para la sociedad deslumbrante que los rodea y los ignora... Y nos sentimos culpables: un mundo de hermanos, esclavos de un ambiente, tan cercano a nosotros que lo rozamos a diario, pero del que nos sentimos tan lejanos y extraños... ! Hoy todo el suburbio de X. y nuestra ciudad progresista —dos mundos contrapuestos—, estuvieron presentes en mi oración: " A B B A ; PADRE". Es duro y golpeante repetir silenciosamente, desde el suburbio y con el suburbio: "Abba; Padre". Y más duro y golpeante aún repetir "Abba; Padre" desde la ciudad del progreso, que se empeña en ignorar a sus hermanos... La oración dejó clavado en mi un fuerte interrogante, que he de plantear con franqueza en mi grupo: . . . ¿Qué debemos, qué podemos hacer?

La oración silenciosa, lleva, ciertamente, a tomar en serio los problemas humanos y a dedicarles toda la atención que se merecen ante Dios. El " y o " estrictamente personal va ampliándose, en la oración, con el " y o colectivo", el " y o y mis circunstancias"; es decir, el yo orante se presenta ante Dios con toda la propia conste-

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lación reíacional, constituida por: —todas las personas, a las que me liga un amor o amistad especial; —aquellos con los que me relaciono habitualmente; —aquellos que me han hecho bien, a lo largo de la vida; —aquellos a quienes yo mismo he dañado; —aquellos, más pobres, o enfermos, u oprimidos..., más especialmente necesitados de mi ayuda.

TU MÉTODO DE ORACIÓN SILENCIOSA
PREÁMBULOS

Postura: Adopta una postura cómoda y estática, sin curvar la espalda; Respiración:.Después de expulsar todo el aire de tus pulmones, haz lentamente tres respiraciones profundas. A conlinuación, manten una respiración abdominal y rítmica. I. SILENCIAMIENTO 1) 2) 3) 4) Visualiza mentalmente movimiento; el "ruido" ambiental: ruidos, agitación,

Vivencia el silencio opuesto: SOLEDAD Y QUIETUD. Visualiza mentalmente el "ruido" dispersión de los sentidos; corporal: nerviosismo, Y tensiones,

Vivencia el silencio opuesto: RELAJACIÓN Visualiza mentalmente el "ruido" pasional, irritabilidad, agresividad;

RECOGIMIENTO. excitación ARMONÍA. emocional y

afectivo: Y

Vivencia el silencio opuesto: SERENIDAD Visualiza mentalmente miento negativo;

el "ruido" mental: dispersión mental y pensaY VIVENCIA (-pensamiento

Vivencia el silencio opuesto: ATENCIÓN positivo).

II. COMUNICACIÓN DE PRESENCIAS 1) Momento ascético: "AQUÍ ESTOY, SEÑOR". Trata de ver y reconocer, ante Dios, tu realidad negativa. Haz entrega al Señor, en gesto de renuncia, de tus debilidades y malos hábitos. Pide purificación; Momento místico: Sumérgete en la presencia de Dios: DIOS EN TI Y ¡ TU EN EL. Reposa suavemente tu mirada y tu pensamiento sobre el tema específico de tu oración. Vivencia tu COMUNIÓN con Dios.

2)

III. REVELACIÓN 1) En apertura silenciosa de fe, visualiza al Dios que mora en ti activamente, creándote, conservándote, revelando en ti su IMAGEN. El ha de transparentarse, mas y más, en ti (="Diafanía=); 2) Vivencia, en fe sencilla, el cambio que deseas, y que Dios está operandc ya en ti.

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"SEÑOR, ENSÉNANOS A ORAR" (Le. 11,1)
i

PARA 1)

ORAR: TU "DESIERTO":

CONSTRUYE

"Tú, cuando otes, métete en tu cuarto, y, con la puerta cerrada, ora a tu Padre, que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará". (Mt. 6, 6). 2) NO DIGAS MUCHAS PALABRAS:

"Y, al orar, no os pongáis a repetir palabras y palabras, como hacen los paganos, que se imaginan que Dios los escucha sólo cuando dicen largas oraciones. No hagáis eso, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis aun antes de que le pidáis nada". (Mt. 6, 7-8). 3) PARA ORAR, DI SENCILLAMENTE: PADRE" (Mt. 6, 9; Rom. 8, 15; Gal. 4, 6).

III.

EL MODO PRACTICO DE ORAR

"ABBA;

41

TU MÉTODO DE ORACIÓN

SILENCIOSA

Preámbulos: -Preparacióndel tema -La hora y el lugar de la oración. -La postura -La respiración. /. Silenciamiento 1. Del RUIDO AMBIENTAL: -Agitación -Apuro -Acción y relación 2. Del RUIDO CORPORAL: -Tensiones -Respiración agitada -Dispersión dé los sentidos 3. Del RUIDO AFECTIVO: -Excitación emocional -Agresividad 4. Del RUIDO MENTAL: -Pensamiento negativo -Dispersión mental (recuerdos, fantasías, pensamientos). //. Meditación: Comunicación de Presencias Tema: 1. Momento Ascético: Limpieza interior 2. Momento M ístico: Comunión ///. Revelación 1. Apertura de la Fe 2. Manifestación: en el ser y en el obrar. 42

i

PISTAS PA RA TU ORACIÓN PERSONA L

Los comienzos de todo caminar son titubeantes y necesitan ayuda y orientación. El niño necesita andaderas para aprender a caminar y el que está desorientado necesita de alguien que le gu íe, unas señales que le indiquen la dirección. Más tarde, cuando el niño ha aprendido a caminar por sisólo, abandona las andaderas y cuando el viajante conoce ya el camino/le sobran las señales. Necesitas aprender a orar. A continuación vas a encontrar unas pistas, que te irán indicando el camino, hasta que, habiendo logrado un profundo sentido de oración, te sea innecesaria cualquier ayuda externa.

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7. LOS PREÁMBULOS DE LA ORACIÓN SILENCIOSA
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F TRABAJO

-Preparación del tema -La hora y lugar de la oración -La postura -La respiración

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D PRÓJIMO A CRISTO B PALABRA C IMAGEN

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1) Preparación del tema

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Antes de iniciar tu oración es muy importante que hayas previsto el tema, concretado en una frase, en una palabra, en una imagen. Sólo así evitarás el riesgo de pasar tu oración divagando o en una dispersión estéril de ¡deas o sentimientos. Es conveniente asimismo estudiar previamente el tema, a la luz de la Biblia, para descubrir su significado profundo. El tema de oración puede ser muy variado: -Un objeto: una persona (vista o imaginada); una cosa (agua, mar, flor, luz, paisaje...); un acontecimiento (de la vida de Cristo, de la propia vida, de la vida de otros). -Una frase o palabra: tomada, preferentemente, de la Biblia. -Una cualidad: Un atributo de Dios: Amor, Verdad, Bondad, Padre, Pastor, Salvador, etc. O una virtud: humildad, amabilidad, fortaleza, bondad... La variedad de temas posibles de oración viene sugerida por el esquema siguiente: 44

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11. SANTIDAD

10, BELLEZA

2. FUENTE

3. SOL

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15. SEÑOR

6. AMOR

1. PADRE

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13. CREADOR

14. SALVADOR

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4. "EL QUE ES"

5. " ENMANUEL"

8. VERDAD

7. UNIDAD

Es tema de oración cada uno de los "nombres" de Dios de la columna vertical. Así mismo son "lugares", donde descubres y vives la presencia de Dios, cada uno de los conceptos de la columna horizontal. Y constituye un nuevo temario de oración la combinación de unos y otros. Así la paternidad de Dios puedes vivirla en Cristo, en la Palabra, en el prójimo, en las cosas, en un acontecimiento o en una imagen. Por lo demás, en la medida en que la oración va profundizándose, el tema de la oración tiende a ser ÚNICO, sin dejar de ser V A R I A D O . Veamos cómo: El tema tiende a ser único: El tema viene a ser como el programa personal de vida; lo que caracteriza la propia espiritualidad. A partir de él se interpreta y se vive toda la realidad. Cada uno de nuestros grandes santos desarrolló su espiritualidad en torno a un contenido fundamental de fe, que especificó su santidad. Así para San Francisco de Asís, fue la pobreza evangélica (Mt.5,3); para San Agustín, la vivencia comunitaria (Hech. 4,32); para Santa Teresita, la infancia espiritual (Mt. 18, 2); para sor Isabel de la Trinidad, la inhabitación de Dios en el alma (Jn. 14, 23 y t Cor. 6, 19), etc.

Esta unidad de contenido fundamental de fe no es un empobrecimiento espiritual. Al contrario, hace más fácil una rápida profundizacion en Dios y en sí mismo. RAZÓN: Dios está " t o d o en todas las cosas". Es como el " c e n t r o " de toda realidad. En expresión de Teilhard de Chardín, "Dios se descubre en todas partes, cuando lo buscamos en nuestros tanteos, como un medio universal, en tanto que es el PUNTO ULTIMO en el que convergen todas las realidades" (18). Sondeando en la realidad profunda y misteriosa de nuestra propia vida, o de cualquiera de las cosas creadas, nos encontramos con una única R E A L I D A D : DIOS MISMO. En él confluímos todos, nos encontramos todos y todas las cosas. Por lo mismo, para mantener en la oración un proceso de constante profundizacion, es preferible permanecer en un único tema esencial, en vez de "mariposear" en una multiplicidad inconstante de temas. Sin embargo, el tema no deja de ser VARIADO:

Porque, a fin de cuentas, un mismo tema puede integraren sí toda la realidad, y se concreta en cada cosa con matices característicos. Ejemplo: Supongamos que el tema central de la oración es LA PATERNIDAD DE DIOS: "Cuando oren, digan: PADRE..." (Le. 11,2). Este será, pues, el tema ÚNICO, que'dará unidad a toda tu vida espiritual. A través de él, re interpreta ras todas las cosas. Sin embargo, te será fácil entender que todas las cosas son "lugares" de experiencia de la PATERNIDAD de Dios. Descubres la Paternidad de Dios en Cristo, en la Palabra revelada, en el prójimo, en cada una de las creaturas, en los acontecimientos de tu vida, etc. De modo semejante, puedes meditar que Dios Padre es Fuente de vida, Sol de Justicia, Enmanuel, Amor, Veraad, Bondad, etc. En los comienzos de la vida de oración, no obstante, puede ser útil meditar libremente sobre temas-variados, en tanto se va descubriendo el tema " e j e " ' , de acuerdo con el propio carisma. 47

TEMA ÚNICO DE ORACIÓN: Se mantiene en constante profundizacion. TEMAS VARIADOS: Sin unidad, y de profundizacion más demorada.

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2) La hora y el lugar de la oración.

3) La Postura

Toma en serio tu vida. Prográmate: En el complejo de actividades y cosas que llenan las veinticuatro horas de cada uno de tus días, necesitas reservarte siquiera una hora para tu oración. A la larga, conseguirás que toda tu vida sea, de algún modo, oración; pero a condición de que te mantengas fiel a tus "tiempos fuertes" de oración silenciosa. La hora más apropiada, dentro de tus posibilidades, es aquella en la que te sea posible hacer "soledad" en torno a t í : cuando, con toda probabilidad, nadie te interrumpa, ni te moleste. A muchos les va bien la primera hora, al levantarse, antes del comienzo del ruido y de la actividad. Hay señoras de casa que prefieren hacerla después de que los niños han ido al colegio y el marido a su trabajo, y antes de iniciar sus quehaceres domésticos. Otros muchos prefieren sacrificar algún tiempo de televisión y hacer su oración inmediatamente antes de acostarse. Ciertamente, las horas más silenciosas son las del comienzo y las del fin de la jornada, cuando aún no ha empezado el ajetreo ruidoso del d ía, o cuando ya ha declinado. También el lugar es importante. Necesitas un ambiente de tranquilidad y de silencio, donde no entren y salgan los demás, lejos del teléfono o con el mismo descolgado. Jesús mismo nos aconseja: "Cuando ores, entra en tu recámara, cierra la puerta, y ora allí a tu padre, que vé en lo secreto..." (Mt. 6,6).

Lamentablemente hemos ido perdiendo el hábito de las posturas naturales y estáticas, que nos permitan permanecer largo tiempo en calma y reposo. Las posturas artificiales a que nos someten los modernos y aparentemente cómodos sofás de nuestras salas, son, de hecho, incorrectas y antihigiénicas y nos obligan a un frecuente cambio de postura. La postura para la oración debe ser losuficientemen te cómoda y estática para permanecer, sin inquietud, largo tiempo en la oración; y correcta, de modo que no dañe la salud: la columna vertebral debe permanecer recta. La postura ideal para la oración —la más natural — es en el suelo (sobre una alfombra), con las piernas plegadas al estilo yoga. En los comienzos ayuda sentarse sobre un cojín, hasta que las piernas recobren flexibilidad. La segunda postura correcta para la oración es una silla, con respaldo vertical, de altura suficiente para que los muslos permanezcan horizontales. Si es más baja, se pueden cruzar los pies.

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SILLA MUY BAJA SILLA MUY ALTA

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SILLA CORRECTA

Ora durante un tiempo suficientemente prolongado: de lo contrario, apenas te dará tiempo a interiorizarte de verdad. Puedes dedicar tiempos de media hora a la oración; pero es preferible una hora seguida, que dos medias horas distanciadas. 48

4) La respiración La respiración revela el estado de animo e influye en él: si estás agitado, tu respiración es corta, superficial y precipitada. Y, a la inversa, si respiras profunda, larga y rítmicamente, vas serenando también tu interioridad.

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La respiración natural y correcta es la diafragmática o profunda, que permite oxigenar toda la cavidad pulmonar. Gran número de adultos han deformado la correcta respiración, y su respiración habitual es pectoral: corta y superficial; su vientre está paralizado, en el acto de la respiración. Un niño, en cambio, mientras duerme en su cunita, mueve rítmicamente, al respirar, su vientrecito. También los animales suelen respirar diafragma-1 ticamente: observemos, por ejemplo, el movimiento constante y rítmico del vientre de un gato, mientras respira, tumbado en al suelo. Modo práctico de reeducar tu respiración: Después de expulsar totalmente el aire de tu pulmón, aspira lentamente, con la boca cerrada, apoyando tu respiración, no en la nariz, sino en la base de la garganta: como si quisieras que el aire penetrara por la garganta. Sentirás cómo el vientre se te llena espontáneamente. Si apoyas la respiración en la nariz, se te ensanchará sólo el pecho, mientras el vientre se te hunde. La respiración, durante tu oración, debe mantenerse rítmica y semiprofunda. Busca tu propio ritmo respiratorio,siguiendo las pulsaciones del corazón. En el apéndice I encontrarás algunos ejercicios prácticos para reeducar tu resD i ración.

2. LA PRIMERA PARTE DE LA ORACIÓN: SI LENCIAMIENTO —"— 1) Silencio ambiental: 2) Silencio corporal: 3) Silencio afectivo: 4) Silencio mental: -agitación-, -apuro -acción y relación -tensiones -respiración agitada -dispersión de sentidos -excitación emocional -agresividad -pensamiento negativo -dispersión mental

1) El silencio ambiental Vivimos en la civilización del ruido y de la agitación. Ruidos caóticos de autos, motocicletas, fábricas, radios, cajas de música, altavoces, fiestas nocturnas. Excitación despiadada de toda clase de estímulos lanzados en competencia por la propaganda.Agitación y velocidad cada vez más acelerada y nerviosa. Vivimos en esta atmósfera y terminamos por habituarnos a vivir así: como si la vida tuviera que ser necesariamente así. Estamos tan hechos a vivir con ruido, con prisa, con agitación, que somos incapaces de estar en silencio, tranquilos, en calma. Más aún: odiamos la soledad; nos pone nerviosos el silencio. Es una lamentable deformación. Recordamos: "parase persona es necesario el silencio". También para la oración. Esta nos irá descubriendo el valor de la soledad y el silencio; pero para que ella sea posible, se precisa un mínimum de silencio, de soledad, de pacificación de todo en torno a ti y dentro de ti. El clima natural de la oración es el silencio. La Biblia abunda en testimonios de que a Dios se le experimenta en la soledad, en el "DESIERTO': -No en el huracán, ni en el temblor,nienel fuego, sino en la "suave brisa" (1Re.19,11 - 13); •No en lo espectacular y llamativo, sino "en tu aposento, a puerta cerrada, en "lo secreto" (Mt. 6, 6); -En un "lugar solitario", como Jesús (Mt.6,30 - 32; Mt. 14,23; Me. 1,35;Mc6,30-31;Lc.5,15- 16); -En el "DESIERTO": (Os.2,16); -En el silencio: Jesús, la suprema Palabra del Padre, apareció en el silencio: "Cuando un sosegado silencio envolvía todas las cosas." (Sab. 18, 14). "" Suscá tu soledad. Dios necesita el "desierto" para, en él, hablarte al corazón (Os.2,16). Deja a un lado, por un tiempo, tu agitación, tus prisas, tus trabajos, tus relaciones, para la cita con tu Dios. Palabra clave para sugerirte el silencio ambiental :

SOLEDAD

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2) El silencio corporal No es raro que tu cuerposeael primer enemigo de tu oración: no sabe estarse quieto, o está tenso y agitado. Necesitas silenciarlo." -Con una respiración tranquilizante, según explicamos anteriormente; -Con una relajación consciente: Estás habituado a vivir tenso,y, aun en los momentos de reposo, almacenas muchas tensiones en todo tu cuerpo. Colocado en la debida postura, y respirando rítmicamente, vete supervisando cada uno de los miembros de tu cuerpo, aflojándolos, soltándolos, relajándolos conscientemente; como si los desconectaras de su centro nervioso, el cerebro: En el apéndice II de este Iibrito encontrarás un ejercicio práctico para aprender a relajarte. Cuanto más relajado esté todo tu cuerpo, más receptivo estarás en la presencia de Dios (19).
-Con un profundo recogimiento de tus sentidos: Si tus sentidos

en un solo sonido o ruido y escucharlo pasivamente. El ruido, que antes te ponía nervioso,termina por irse diluyendo, y resultarte inofensivo. De manera semejante, te ayudará a serenarte la concentración pasiva en cualquier otra sensación: respiración, latidos del corazón, presión de la mano, etc. (Ver apéndice I I I ) . Palabra clave para sugerirte el silenciamiento total de tu cuerpo:

RELAJACIÓN

divagan, tu oración estará incesantemente interrumpida por distracciones. Cuida especialmente tu vista y tus oídos. -Recogimiento de la vista: A muchos les va bien cerrar los ojos, durante su oración. Para otros no es práctico por dos razones: se duermen fácilmente, o la imaginación se les suelta más. Después de algún entrenamiento, resulta más práctico concentrar la vista en un punto, seleccionado en el suelo, o bien señalado en una superficie blanca, y como a un metro de distancia. La vista debe reposar suavemente en el punto, de una manera pasiva, sin esfuerzo. Este recogimiento visual ayuda también a concentrar el pensamiento v evita más fácilmente el dormirse. -Recogimiento del oído: Los ruidos, sonidos, palabras, que estimulan nuestros oídos, nos distraen fácilmente; a veces terminan "obsesionándonos" y nos ponen nerviosos. Conviene saber que esto ocurre, ante todo, cuando escuchamos "activamente". Un cambio de actitud interna te ayudará a encontrar el silencio y la serenidad, aun en medio del ruido: Déjate invadir de una manera enteramente pasiva, por todos los sonidos que, en el momento, llegan a tu oído. No les resistas, no interpretes: sencillamente ten conciencia de ellos. Muy pronto empezarán a ser, para ti, como un agradable fondo musical, que hasta favorecerá tu oración. Puedes también concentrarte
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3) El silencio afectivo No es fácil concentrarse en una oración silenciosa, si la afectividad hasido recientemente ¡mpactada, positiva o negativamente; o si las emociones, sentimientos o apetitos están alborotados. Un conflicto afectivo reciente, un acontecimiento fuertemente agradable o desagradable, una preocupación intensa, un problema, un temor... no debidamente pacificados, hacen muy difícil la oración silenciosa. Es el nivel afectivo el nivel más difícil de serenar, cuando está "ruidoso". Veamos el modo de conseguirlo. El P. Nicolás Caballero, en su obra repetidamente citada, aplica aquí el principio, llamado en Psicología, del "paralelismo psicofísico". Según este principio, hay una interrelación estrecha entre el cuerpo y el alma (mente): los estados del cuerpo (salud o enfermedad, buena o mala digestión, tensión o relajación...) influyen en los estados del alma (alegría o tristeza, optimismo o pesimismo, euforia o depresión...), y a la inversa. En concreto, el cuerpo influye en la atente a través de la respiración y de la relajación; que afectan directamente a la afectividad. Y a la inversa. He aqu í el esquema:
AFECTIVIDAD

A
CUERPO RESPIRACIÓN RELAJACIÓN 53 MENTE

Esto es bien importante. Pues quiere decir, que, manejando cualquiera de estos niveles, podemos controlar los demás. A veces, por ejemplo, tus emociones o sentimientos, o^tus pensamientos, estarán tan agitados, que te será muy difícil controlarlos o calmarlos con la mente misma. Te será más sencillo serenar tu cuerpo, más a tu alcance: -a través de la respiración: lenta, rítmica, profunda. -a través de la relajación: de todo tu cuerpo. Entonces experimentarás, que también empieza a serenarse tu mente y tu afectividad. En ocasiones, sin embargo, necesitarás influir en tu afectividad directamente, a través de tu mente: cambiando la idea negativa que la alborota, por pensamientos positivos adecuados. Así pues, en tu camino de oración, has de pacificar: - tu inestabilidad emocional, de la cual eres "juguete"; - tu irritabilidad por motivos desproporcionados; - tu agresividad instintiva, que te mantiene a "la defensiva" ante los demás y ante las cosas. Palabra clave para sugerirte el silencio afectivo:

Un pensamiento positivo denso, que condensa toda tu riqueza y todo tu valor, y que puede centrar tu atención, es: DIOS ESTA EN MI Y YO EN EL (Jn.6,56). A través de este pensamiento, das el paso al nivel 1, sumido en un profundo sentido de PRESENCIA. (Puede ser otro pensamiento: "Todo es gracia", u otro similar). Palabra clave para sugerirte en el silencio mental:

ATENCIÓN fcn el apéndice encontrarás algunos ejercicios de silenciamjento.

3. SERENIDAD
¡.

LA SEGUNDA PARTE DE LA ORACIÓN: COMUNICACIÓN DE PRESENCIAS

4) El Silencio Mental También hay ruido en tu mente, Son ruido los pensamientos negativos, que ocupan frecuentemente tu mente y van minando tu optimismo y tu apertura a la alegría. Ruido es también la dispersión mental: esa incapacidad para concentrarte en lo que estás haciendo, porque enseguida afluyen, en tropel, a tu mente, toda una sucesión de recuerdos, pensamientos, fantasías, preocupaciones, etc., "¡deas parásitas" que hacen confusión y te quitan eficiencia. Para orar, necesitas silenciar tu mente: haciendo positivo tu pensar. Haciéndote sensible para tantos motivos de gozo y de paz, que hay en tu vida; controlando tu dispersión de pensamientos, recuerdos e ima-

Un silenciamíento, cada vez más profundo, de todo tu ser, te lleva, por sí solo, a tu "centro": al nivel del "espíritu". Es éste el "santuario interior", donde tiene lugar: - el "encuentro" de alianza: Dios y tú; - la experiencia de PRESENCIA, que te va llevando a una profunda comunicación con Dios; - la REVELACIÓN, por la fuerza de la gracia, de tu imagen original. El nivel del "Espíritu" es: El nivel de la PRESENCIA PURA: Conciencia, cada vez más sensible, de que Dios está en ti; v conciencia de que tu vida está en Dios. Como la esponja en el océano y el océano en la esponja. El nivel de la FE: Es la fe la que motiva tu oración. Permane-

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ees en ella por fe, acompañen o no los sentimientos y emociones; sin que importen mucho las ideas o las palabras; El nivel de la VOLUNTAD: El nivel del "quiero" espiritual, que es el que cuenta ante Dios. Aunque oigas la contradicción del nivel de tu mente, o de tu nivel pasional, como experimentó el mismo San Pablo (Rom.7,14 - 25 y 8,1 -3). No importa lo que "sientes", o lo que cruza por tu memoria o fantasía, cuando es clara la opción de tu voluntad ante Dios. El nivel de la PERMANENCIA: Mas allá del tiempo. En los otros niveles todo es "sucesión". En este nivel profundo, se va entrando en dimensión de eternidad; (los grandes contemplativos no sentían pasar el tiempo: dos horas de oración se les pasaban como unos minutos, o un breve tiempo de oración tenía la riqueza de varias horas). El nivel de la INVULNERABILIDAD: En este nivel se va descubriendo en Dios mismo el verdadero tesoro de felicidad, que nada ni nadie puede arrebatar. A esta profundidad, nada ni nadie puede hacer daño, y surge esa serenidad inalterable, característica de los santos. El hombre es vulnerable en sus niveles externos: si plantas tu tienda en el cuerpo, en la afectividad, o en la mente, te sentirás constantemente amenazado por los estímulos externos, que afectan a estos niveles. Si tienes plantada tu tienda en tu "centro", en tu espíritu, permanecerás inmutable: ninguna clase de estímulo externo tiene acceso a este nivel. Es la vivencia del "nada te turbe, nada te espante..quien a Dios tiene, nada le falta..." de Santa Teresa. El nivel del "YO AUTENTICO": El original, el creado por Dios, a su imagen y semejanza (Gen. 1,26 - 27). En este nivel tiene lugar el verdadero encuentro con Dios: la oración que, suavemente, va reconstruyendo tu vida. Veamos sus diversos momentos: ORACIÓN = COMUNICACIÓN — Tema Momento ascético: DE PRESENCIAS

1) La comunicación de presencias: La oración interior es, esencialmente, una "comunicación de presencias". Se va profundizando en la medida en que logras: -Construir tu propia presencia: Es desarrollar tu capacidad de mantenerte establemente "aquí y ahora", en la presencia de Dios. -Tomar conciencia de la presencia de Dios en ti y permanecer atento a El: Su presencia es la atmósfera en la cual tu vida respira, encuentra fuerza, protección, gozo, esperanza. La vivencia de esta presencia tiene matices muy diversos, según el tema, en que se medita: Es una PRESENCIA: -amorosa: "Dios es A m o r " -paternal: Dios es Padre -protectora: " Y o estoy contigo: no temas"; -saludable: El sana; -salvadora: El es el Salvador; -defuerzayvida: El es "Pan vivo", "Agua viva"; -etc. Cualquiera que sea el tema, la oración se desarrolla, fundamentalmente, sobre esta conciencia de PRESENCIA: -DIOS ESTA AQUÍ (en mi); -AQUÍ ESTOY, SEÑOR. (VerApéndicesVI y V i l ) . Dios está aquí: con todo lo que EL " E S " . Y tú estás ante EL, con todo lo que tú eres,y ha sido tu historia. Es necesario que enriquezcas debidamente esta doble expresión. Para ello conviene que revises tu concepto de Dios y el concepto de tí mismo. -Revisión del concepto de Dios: Corrige, en primer lugar, tu ¡dea habitual de un Dios lejano, que vive en el alto cielo, observando al detalle todos tus pasos. Más bien, Dios es"ENMANUEL: DIOSCON-NOSOTROS" (Mt.1,23); aún más, un Dios en nosotros: El está " t o d o en todas las cosas'' muy especialmente en cada hombre: hace del corazón del hombre su morada (Jn.14,23). Y todo tiene en El su consistencia (Col. 1,17). En segundo lugar, no limites a Dios a un ser de determinadas dimensiones, al modo del hombre. Dios es ESPÍRITU, y todo el universo está compenetrado de su presencia. San Agustín lo explica diciendo que Dios está en nosotros y nosotros en Dios, al modo como una esponja está en el océano y el océano en la esponja. 57

1)

Limpieza

interior;

2) Momento místico: Comunión.

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En tercer lugar, revisa cuál es, para t i , el contenido de la palabra " D i o s " : ¿qué te sugiere este nombre? ¿qué ideas vienen a tu mente cuando lo pronuncias? La Biblia nos aclara la idea de Dios, aplicándole otros muy diversos nombres. He aqu í algunos más importantes: a) Dios es "EL QUE ES" (Ex.3,14).Cada criatura participa del ser de un modo limitado. Dios, encambio, lo es TODO:

En el punto siguiente, hablando del tema de la oración, daremos una enumeración más completa de los "Nombres" de Dios.

Es plenitud de ser;

b) Dios es LA FUENTE DE ENERGÍA, de donde brota toda energía: -fuente de vida (Sal.35); -fuente de salvación (Is. 12,3); -fuente del Agua de la Vida (Apoc.21,5); -fuente de sabiduría (Prov.18,4); -fuente de bondad; -fuente del amor; -fuente de santidad; etc.

-Revisión del concepto de ti mismo.— Muchas personas se acercan a Dios, en la oración, con una idea totalmente negativa y pesimista de sí mismos: soy miseria y pecado; estoy corrompido; no puedo nada y valgo nada; mi vida es un desastre: no tengo remedio; Dios no puede mirarme... Se rechazan, y aun se odian a sí mismos, a veces bajo la capa de la humildad. Si tú tienes esta ¡dea de ti mismo, tu oración resultará morbosa e insana, y, en casos, perjudicial.

c)

Dios es "SOL DE JUSTICIA", que trae en sus rayos la sal u d " (Mal. 4,20). Es este un concepto especialmente rico, por nuestra experiencia directa de lo que el sol supone para la vida: es calor, luz, salud, fuerza y el que pone belleza (luz v color) en todas las cosas.

Para ser equitativo, en la visión de ti mismo, es necesario, sí, que reconozcas en t i , tu propia obra: debilidad y pecado. Pero, más aún, tienes que ser sensible para descubrir la obra de Dios en ti. Eres, esencialmente, lo que Dios hizo de t i : una obra primorosa, en la que Dios plasmó su imagen. Por hechura de Dios, eres un valor enteramente original; tienes tu propia belleza; hay en ti un potencial de amor y de bien extraordinario.

d)

"DIOS ES AMOR" (1 Jn.4,8). En latín "Caritas" (de la pa-, labra " c a r o " : de gran valor, de alto precio). Dioses una RI-. QUEZA insondable, que se da, se entrega, se hace don. Dios, se derrama sobre el mundo, en lo que EL " E S " : Luz, Belleza, Verdad, Bondad, Fuerza, Amor, etc.,muy especialmente sobre sus hijos, los hombres a quienes creó a su IMAGEN (Gen. 1,26-27). Dioses esencialmente comunicable; es esencialmente CREADOR: genera, en torno a Sí, lo que El es: -Su amor engendra amor; -su bondan crea bondad; -su belleza crea belleza, etc.

Sin embargo, esta IMAGEN de Dios en t i , afectada por el pecado original, y restaurada por la gracia de Cristo, la tienes, quizá, envuelta en las capas sucias de tus pecados actuales: pensamientos negativos, ¡deas confusas, tendencias descontroladas, afectos caóticos, desorden, rotura, pecado. Hay que limpiar la "cebolla" para que aparezca de nuevo su belleza original. (Ver Apéndice V). Toda tu tarea espiritual tiene como meta desvelar esa IMAGEN que Dios imprimió en t i , de modo indeleble, al crearte, y que Cristo restauró con su gracia salvadora. He aquí lo que se pretende en esa comunicación de presencias, mantenida en tu oración. En el gráfico que sigue, se esclarece, se algún modo, el contenido de la COMUNICACIÓN DE PRESENCIAS, que constituye fundamentalmente la oración silenciosa.

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2) El tema de la oración: La conciencia de PRESENCIA se concretiza en el tema elegido para la oración. Así, si el tema es, por ejemplo, "Dios es A m o r " , en la oración se vive esta comunicación de Presencias: -Dios está aquí: su PRESENCIA amorosa me envuelve.... -Aquí estoy, Señor: con desoladora experiencia de no - amor.... El tema es la fuente de inspiración constante de la oración. Sobre él reposa suavemente la ATENCIÓN, mientras se repite con lentitud, tratando de sondear más y más el misterio divino, oculto en el mismo. Para muchos es práctico tener, ante la vista, la palabra, la frase o la imagen, tema de su oración. A otros les es suficiente visualizarla mentalmente. 3) El momento ascético: Limpieza interior: La comunicación de presencias lleva, por sí sola, necesaria y espontáneamente, a un primer sentimiento ante Dios: A la necesidad de una LIMPIEZA INTERIOR, más y más perfecta. Ante el contraste de lo que Dios " E S " y lo que yo soy, queda de relieve mi larga historia de debilidad y de pecado. Y ante el afán creciente de un mayor acercamiento a Dios, suenan las palabras que Moisés escuchó, al acercarse a Dios, misteriosamente presente en la zarza que ardía: "Despójate de tus sandalias, porque la tierra que pisas es sant a " (Ex.3,5). La conciencia de pecado, que caracteriza este momento de oración, se concreta en tres sentimientos principales: Sentirme,ito de culpa, que origina un estado de intranquilidad consciente o semi-inconsciente; sentimiento de enfermedad, de rotura o deformación internas, que ocasiona una cierta insatisfacción radical; sentimiento de opresión o esclavitud interior (reacciones, tendencias, hábitos viciosos, difíciles de controlar), que dan lugar a un estado de ansiedad o sentimiento de angustia, en ciertos casos no fáciles de disimular. En esquema:
I
J

"

'

r -Sentimiento de CULPA

— ,

1 Intranquilidad; > Insatisfacción; ^ Ansiedad; angustia.

Conciencia 1
de J -"ENFERMEDAD" interior

PECADO

)
L -"ESCLAVITUD" interior

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La actitud de oración es abrirse, en la humildad y la confianza, a la acción salvadora, sanadora y liberadora de un Dios (Cristo), que es Amor, Fuente de Vida y de Salvación, y "Sol que trae en sus rayos la salud" (Mal.4,20); en un gesto de arrepentimiento y de afán de limpieza y purificación. Esta necesidad de una cada vez más profunda limpieza interior se refiere, no solamente al pecado moral, que da lugar al sentimiento " n o r m a l " de culpa, sino también a sus consecuencias (enfermedad y esclavitud interiores), que, a su vez, se convierten en raiz y fuente de caídas morales. De ordinario, cuando deseamos una sincera conversión en nuestra vida, pretendemos únicamente un cambio de "conducta", comportamiento con Dios, con los demás y con nosotros mismos). En realidad, las manifestaciones de la conducta no son, las más de las veces, sino los síntomas de unos daños psicológicos muy hondos en nuestra personalidad. Un conocimiento cada vez más transparente de nosotros mismos ha de llevarnos adescubrir esos daños y buscar, ante el Señor, su sanación. W. R. Parker reduce a cuatro los principales y más comunes agitadores del inconsciente personal, que él llama "los cuatro demonios", y que es necesario desenmascarar, aislar y expulsar de nuestro interior. He aqu í los "cuatro demonios": 1.EI sentimiento neurótico de TEMOR: Temor al fracaso, al sexo, a la defensa de sí mismo, a confiar en los otros, a pensar, a hablar, a la soledad, etc. 2.EI sentimiento neurótico de INFERIORIDAD: Timidez, suceptibilidad, deseo de llamar la atención, de aislarse, tiranía, proyección, compensación, etc. 3..El sentimiento neurótico de CULPA: Sentimiento de culpa desproporcionado o sin causa evidente. 4.El sentimiento de no-amor: ODIO: Indiferencia, antipatía, rechazo, resentimiento, irritabilidad, hostilidad, agresividad, odio. (21). He aquí nuestro posible "reino interior". Si Jesús dijo: "El reino de los cielos dentro de ustedes está" (Le. 17,21), también es cierto que el "reino del infierno" puede estar dentro de nosotros: " E l infierno futuro, del cual habla la teología, no es peor que el infierno que nosotros mismos hacemos en el mundo cuan62

o, corí frecuencia, modelamos nuestro carácter en mala forma" (22). Precisamos una voluntad muy honesta de ver loque realmente hay en nuestra mente, sin asustarnos ni autocondenarnos enfermizamente, y tratar de expulsar cuanto antes los "demonios" que encontremos. En este proceso ascético hacia una total sanación y liberación interiores es importante dar todo su valor a la pedagogía, tan recomendada por los maestros de la vida espiritual, de la "lucha contra el defecto dominante". En efecto, nuestro complejo mundo interior de ¡deas, sentimientos y tendencias, suele girar en torno a una ¡dea, sentimiento o tendencia central, que viene siendo el eje, cabeza o líder de nuestro mundo interno. Si logramos destronar ese defecto "líder", habremos debilitado notablemente el complejo de fuerzas negativas que nos esclavizan interiormente. Por lo mismo, es importante programar la oración, durante un período determinado, en orden a superar ese defecto o debilidad moral, o esa anomal ía o daño psicológico que domina negativamente tu vida. (En el número 6 de este capítulo se explicará más concretamente cómo hacer). 4) El momento místico : COMUNIÓN: En el momento ascético la comunicación de presencias es vivida como una alternancia constante entre la mirada a Dios, a quien se descubre como Fuerza, como Salvador, como Protector, como Luz, etc., y la mirada a sí mismo, débil y pecador, necesitado de la Fuerza de Dios. En la medida en que el süenciamiento de la primera parte, y la limpieza y liberación del momento ascético, van siendo más y más profundos, la mirada se va centrando en Dios, descansando en su presencia. En el momento m ístico tienes la impresión, no de que tú te vas acercando más y más a Dios, sino más bien de que Dios mismo te toma; de que su presencia te compenetra; de que El está verdaderamente en ti y para ti. Para ello, es necesario que sepas esperar la hora de Dios; entre tanto permanece ante El, en fe, como una estatua:' El dará vida a la estatua, a su tiempo.' Puedes predisponerte, sin embargo, para la oración profunda de " c o m u n i ó n " , con tu propia actitud de oración. Para ello:

H

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-Manten tu conciencia (atención) reposando suavemente sobre la frase o palabra, tema de tu oración; por ejemplo:

4) LA TERCERA PARTE DE LA ORACIÓN:

REVELACIÓN

"ABBA; PADRE

1)Apertura de fe 2)Manifestación:en en el obrar el ser y

-Repite lentamente, sin esfuerzo, como queriendo profundizar más y más en su misterio, esa palabra o frase;(puedes hacerlo al ritmo de la respiración (23). -Permanece más bien receptivo; en apertura de fe. Tu oración irá simplificándose progresivamente, hasta ir reduciéndose a: -Un " M I R A R " silenciosamente el objeto de la meditación. Un " V I V E N C I A R " más y más lo que meditas, penetrando hasta la profundidad íntimadel objeto; -Un "ESTAR CON' r el Señor; reposaren El; -Un "PERMANECER EN E L " (Jn.15,4 y 9), consciente de que "en El vivimos, nos movemos y existimos" (Hech. 17,28). Y experimentar que El permanece en t i ; -Un "ESTAR A T E N T O " ; "asistir" a esa comunicación de presencias; permanecer consciente de la presencia activa de Dios en ti, mientras tú te pierdes en El; -Un "ESTAR A B I E R T O " , en actitud de fe, ante Dios, para que el disponga de ti. No es fácil lograr esta simplificación, por algún tiempo. Más bien, en una primera etapa, más o menos prolongada, tu meditación será una cadena multiforme de pensamientos, o de sentimientos. No es todavía oración "intuitiva", sino "discursiva". Tu fidelidad a la oración irá, poco a poco, aquietando tu mundo interno, y empezarás a experimentar la verdadera COMUNIÓN con Dios: hasta sentirte UNA MISMA COSA CON EL.

Dios es "Fuente de Energía", de salud y de vida. No se puede permanecer mucho tiempo ante El, sin beneficiarse de su energía saludable. Dios es "contagioso": El tiende a transferir lo que El ES a quien se le acerca. Por eso, si sabes " E X P O N E R " tu vida, en una apertura de fe y con fidelidad, ante este "SOL DE JUSTICIA Y S A N T I D A D " , que es Dios mismo, su IMAGEN se irá reproduciendo en t i , a manera de un nuevo nacimiento. Aquí, más que en nada, tiene aplicación el dicho: "Dime con quién andas y te diré quien eres". En la etapa precedente (COMUNIÓN), tu mirada ha estado centrada en Dios, a través de alguno de sus atributos. Ahora tu mirada vuelve nuevamente hacia t í mismo para reconocerte a la luz de Dios; para descubrir ante El tu IMAGEN original: la que salió de las manos de Dios, restaurada luego por Cristo. Ejemplo:
Si tu tema de oración ha sido: "DIOS ES AMOR", ahora vuelves la mirada a ti mismo para descubrir que también tú, por hechura de Dios, eras un "misterio de amor": creado en el amor y para el amor. Un amor quizá perdido, deteriorado, frustrado, que ahora, en tu contacto con Dios, su fuente ha de regenerarse y revelarse. Por eso oras:

REVELA, EN MI, TU IMAGEN,

SEÑOR

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65

Es necesario que lo bueno que Dios imprimió en t i , se irradie, se manifieste, se haga bondad para los que te rodean. De este modo, la oración constante, que es como hacer puente con la "Fuente" de tu ser, Dios, que es Salud y Vida, Fuerza y Luz, Gozo, Salvación, Liberación..., va reconstruyendo tu vida; va revelando tu imagen original, el " h i j o de Dios" que hay en t i : " L a Creación entera aguarda ansiosa la manifestación de los hijos de Dios... "(Rom.8,19). Esta etapa de tu oración ha de concluir en dos actitudes, que proyectarán toda su fuerza hacia un cambio total en tu vida: 1) Apertura de Fe: La fe hace maravillas. Y, cuando hablamos de fe, nos referimos a la teológica o sobrenatural; pero también a la psicológica o natural. La primera es fe en Dios, por lo que El es y puede, la segunda es fe en t í mismo, a causa de Dios: por lo que El ha hecho de t i ; por las potencialidades que él te ha dado. Ambos matices de la fe no se contradicen, sino que se complementan: nuevamente aquí lo humano y lo divino, lo natural y lo sobrenatural han de actuar en "alianza". Es el plan de Dios. " T o d o es posible para el que cree"(Mc.9,23). "Cuanto pidan en la oración crean que ya lo han recibido y lo obtendrán" (Me. 11,24). Es necesario vivir conscientemente esta fe. Por ello, especialmente cuando tu oración hace énfasis en el momento ascético, es importante que tengas prevista tu PROGRAMACIÓN PARA EL CAMBIO. Esta consiste en precisar en términos bien concretos el "pensamiento de fe" que exprese el cambio que se está operando en tu vida. Si, por ejemplo, es la agresividad temperamental el defecto dominante que estás tratando de superar, el "pensamiento de fe" podría ser en estos términos: Día a día, mi vida está cambiando: Mi vida se va haciendo silenciosa y serena: vivo en armonía con todas las cosas...

Repite suavemente, insistentemente este pensamiento duran-, •. te la oración, y luego, a lo largo del día. Déjate compenetrar por ella, con una fe inquebrantable en que la gracia del Señor está haciendo realidad tu sueño. 2) Manifestación, en el ser y en el obrar: Tu oración, hasta este momento, ha sido todo un proceso de interiorización. La riqueza y la fuerza interiores, que irás acumulando, se expresará espontáneamente en cambios videntes en tu modo de ser y en tu conducta: tu mente se irá haciendo más y más PROFUNDA; tu mundo afectivo y pasional se irá pacificando hasta una equilibrada ARMONÍA; tu cuerpo mismo irá liberándose de sus tensiones para disfrutar de una SERENIDAD habitual; aprenderá a VIVENCIAR tu trabajo, tus quehaceres, tus relaciones. Son los frutos espontáneos de una vida silenciosa. Ábrete a esta proyección de tu oración, en un compromiso Sincero de fidelidad ante el Señor.

5. OBSERVACIONES
3 v A H ":¡

FINALES

f Antes de dar por terminada la explicación del método de oración silenciosa, creo importante añadir algunas observaciones sobre los siguientes j u n t o s :

-Simplificación del método de oración; -Cualidades esenciales de la oración silenciosa; -La oración permanente.

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1) Simplificación del método de oración Una vivencia espiritual, de ordinario admirablemente sencilla en sí misma, resulta, sin embargo, difícil de explicar: el lenguaje es más estrecho y limitado que la vivencia. Es muy posible que la oración, tal como la acabamos de explicar, aparezca, en una primera impresión, a muchas personas, como algo difícil y complicado. En realidad, la oración silenciosa viene a ser notablemente más sencilla que la oración expresiva. Es explicable, sin embargo, que a algunos les resulte, en los • comienzos, un tanto difícil traspasar esa "barrera del sonido" entre la teoría y la práctica y entrar en la verdadera " o n d a " de la oración silenciosa debido a los cien hábitos defectuosos con los que ocurren a ella: deformación de la respiración, de las posturas, prisa permanente, excitación, tensiones, incapacidad de atención y concentración, etc. En la medida en que estos hábitos se van reeducando todo va haciéndose más simple. Para una visión sintética de lo que es, esencialmente, la oración silenciosa, añadimos el siguiente esquema:

2) Cualidades esenciales de la oración silenciosa Para que verdaderamente surta los efectos de una auténtica' reconstrucción interior, la oración silenciosa ha de ser: *Una oración HONESTA: Supone un sincero querer superar los aspectos negativos de nuestra personalidad. Para ello, la oración ha de llevar a un conocimiento transparente de sí mismo, •desenmascarando los numerosos mecanismos de autoengaño, que tienden a ocultarnos, o a hacernos pasar por alto, las verdaderas motivaciones —"demonios"— que agitan nuestra interioridad y nos impulsan al mal. La oración ha de ser un "acto de entrega de nuestras cargas y de nuestros "demonios". Estos últimos se disolverán en proporción con nuestra voluntad de ser íntegros" (24). En la medida en que seamos capaces, a través de nuestra entrega, de crearen nosotros un vacío, Dios estará dispuesto a llenarlo por completo. La naturaleza, según las teorías físicas, aborrece el vacío. También la gracia ocurrirá de inmediato a llenar el vacío que provoque nuestra limpieza interior, nuestra renuncia y nuestra entrega. *Una oración POSITIVA: Es erróneo hacer girar nuestra oración en torno a un contenido negativo. Orar, centrando nuestra atención, bajo capa de humildad, en nuestros defectos y miserias, hace de nuestra oración algo morboso y contraproducente. La oración que reconstruye al hombre es la que se nutre constantemente de "alimento positivo". Veamos cómo, en efecto, la oración se mantiene positiva en la dinámica que anteriormente hemos explicado: -momento ascético: tu mirada se dirige tanto hacia tu propia realidad negativa, como a Dios, supremo Valor positivo. Pero esa mirada a t í mismo ha de ser más bien transitoria: su objetivo es realizar la "entreqa t o t a l " y reposar por fin en solo El. -momento místico: Tu mirada se centra ya en solo Dios, mientras tu yo se va desdibujando más y más para perderse en El. -revelación: Tu mirada regresa a t í mismo, pero para descubrir en ti el rostro de Dios, su " I M A G E N " , y vivenciar ya, en fe sencilla, lo que Dios deseahacer de ti y ya está haciendo.

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Silenciamiento:
Contruir tu "desierto interior"

EN MI SE HACE COMPLETO SILENCIO

H.Meditación: Vivenciar, atenta y silenciosamente, el tema

"ABBA. PADRE'

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Visualizar y vivenciar, viouaiii.cn y v i v o i i ^ i a i , en fe sencilla, el cambio deseado.

v OÍA A OÍA MI VIDA ESTA ' CAMBIANDO....

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*Una oración RECEPTIVA: En ella no importa tanto lo que tú digas o hagas, cuanto lo que Di os quiere decirte y necesita real ¡zar en ti. Alguien afirmó: "Por un alma que exclama "Habla, Señor, que tu siervo escucha", hay diez que dicen "Oye Señor, que tu siervo habla", y no descansan" (25) • Tu oración será más y más receptiva en la medida en que: -logres un silenciamiento más profundo de todo tu ser; -hagas un vacío, una limpieza y una entrega más total de todo lo negativo de tu personalidad; -vivencies, en fe sencilla, el cambio que deseas: "cuando oren, crean que ya han recibido y lo conseguirán" (Mc.11,14). *Una oración practicada con FIDELIDAD: La oración ha de ser tarea de todos los días. "Aquellos que la utilizan como llanta de repuesto, solamente cuando se presenta una emergencia, suelen ser decepcionados en sus resultados" (26). Necesitas hacerte tu programa de "tiempos fuertes" dedicados a la oración, con un serio compromiso de fidelidad, y procurar que un profundo sentido de oración vaya inundando todo tu vivir. IV. La oración permanente v Tu oración no debe quedar "encerrada" en los "tiempos fuertes", que le has dedicado en tu programa. Tu oración ha de ir irradiándose a toda tu vida, hasta que ésta sea, verdaderamente, una "vida de oración": orar te será entonces algo tan espontáneo, sencillo y habitual como respirar. Por el momento, es importante que busques, repetidamente, a lo largo del d ía, momentos breves para descender de nuevo a tu "desierto interior", y revivir la Presencia de tus tiempos fuertes de oración; busca, de vez en cuando, tu " m i n u t o de soledad": mientras descansas, interrumpiendo tu trabajo; durante la espera en cola ante una ventanilla de oficina; mientras se abre el semáforo, etc. Toda tu vida será "oración" cuando hayas logrado un profundo SENTIDO DE PRESENCIA: de esa presencia de Dios que te envuelve y te protege: "PERMANEZCAN EN MI Y YO PERMANECERÉ EN USTEDES...; PERMANEZCAN EN MI AMOR"(Jn.15,4 y 9). 70 3) LOS EFECTOS de la ORACIÓN SILENCIOSA

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/. LA ORACIÓN QUE LIBERA Y SANA La historia de cada ser humano cuenta, en mayor o menor grado, con una larga cadena de experiencias negativas que han ¡do dejando su impacto en la mente subconsiente y se comportan como patrones de comportamiento enfermo: impulsos o sentimientos neuróticos de inferioridad, de temor, de culpa, rechazos, odios, resentimientos, fobias, obsesiones, etc. Esta realidad interna, carente de unidad, de armón ía y de salud, es la verdadera fuente de nuestras multiformes experiencias de infelicidad, aún cuando, de ordinario, tenemos la impresión de que la raíz y causa de nuestros sufrimientos y problemas está en las circunstancias que nos rodean. La oración silenciosa, tal como la hemos venido describiendo, contiene siempre, en sí misma, una respuesta positiva para toda experiencia humana de infelicidad, en cualquiera de sus formas. Es una oración que sana y libera interiormente. Para entender más fácilmente el proceso dinámico de liberación de una situación grave de infelicidad, presentamos aquí un caso concreto: Ernestina lleva quince años de casada con Diego. Tienen ambos tres hijos de su matrimonio, si bien Diego tiene dos más con otra mujer, con la que se relaciona desde hace cinco años. Ernestina fue muy feliz, al lado de su esposo, durante los diez primeros años de su matrimonio, salvo algunas crisis surgidas frecuentemente entre ambos, más o menos fuertes, pero pasajeras. El problema permanente comenzó cuando ella descubrió que su esposo le era infiel. Ya anteriormente había notado en él un cambio negativo: se había ¡do volviendo frío e indiferente con ella; manifestaba frecuentemente mal humor, sin motivos proporcionados; todo en ella parecía verlo defectuoso y reprochable, etc. Ernestina veía, angustiada, que, entre ella y su esposo, se iba abriendo un abismo infranqueable: se sentía desoladamente solitaria. Para colmo, el mayor de sus hijos, de trece años, era todo un problema: inquieto y siempre descontento en casa, con un rechazo manifiesto por sus padres, era incorregiblemente conflictivo en el colegio, del que, por fin, fue expulsado. Cuando Ernestina, por lo demás una mujer de fe y piadosa,se presentó para exponerme el problema, decía no poder aguantar ya más: sufría de continuas jaquecas, no dormía bien, el médi72

co acabada de diagnosticarle una úlcera péptica y, mientras relataba esto, estaba visiblemente nerviosa, las manos le temblaban, estaba en una postura tensa y en sus ojos revelaba un extremado cansancio. Una vez que terminó de desahogarse, le rogué: Siéntese cómoda, por favor; relaje sus tensiones y tranquilícese. Los problemas que usted está viviendo son verdaderos problemas, pero, a pesar de todos ellos, usted puede vivir, si en verdad lo quiere, una paz profunda en su corazón y ser una mujer interiormente serena y feliz. Ha recibido usted de Dios, por naturaleza, un rico potencial para una vida positiva y llena; y su fe abre su vida a los recursos omnipotentes de la gracia: " T o d o es posible para el que cree" (Mc.9,22). Vamos a comenzar orando unos momentos para poner toda su vida en las manos del Señor ydescansar en El, que ordena todas las cosas para el bien de los que lo aman (Rom.8,28). Después de la oración, expliqué a Ernestina el siguiente tratamiento, en tres partes, que ella aceptó iniciar de inmediato:

Tratamiento psico-esp ¡ritual de san ación y liberación

"^Preparación: discernimiento de la realidad El primer paso necesario hacia una sanación y liberaciones corregir los errores de visión de la realidad: El sentimiento de felicidad o de infelicidad proviene propiamente, no de la realidad externa que nos ha tocado vivir, sino de la manera personal de verla o interpretarla, sea ella positiva o negativa: una misma e idéntica realidad provoca en unas personas tristeza, angustia, desesperación, mientras para otras es ocasión de paz, serenidad y aun gozo y esperanza; -La felicidad o infelicidad es algo que nace y permanece "dentro de nosotros": consiste en el modo cómo nos dejamos-"afectar" por los estímulos externos; y esto depende de nuestro propia organización interior: si en nuestro interior hay orden y armonía, vivimos en calma y en paz aun en medio de las másame73

nazadoras tormentas; si hay desorden y confusión interiores, de tal modo éstos se proyectan fuera que, aun lo bello y positivo de la realidad externa se ve pesimistamente. -En síntesis, la felicidad oinfelicidad es algo que se construye "dentro de nosotros", sea cual sea la realidad que nos rodea. La calidad de " f e l i z " o " i n f e l i z " de la realidad externa es proyección de nuestro estado interior, que, a su vez, se reafirma al chocar fuera con su propia imagen. Según esto, traté de hacer entender a Ernestina que, para sentirse serena y feliz no podía esperar a quesu situación circunstancial cambiara (su marido y su hijo); sino más bien había de iniciar un cambio en su modo de ver y de interpretar esos problemas. Para ello le expliqué el triple tratamiento, tal como a continuación se indica. DTratamiento de "SILENCIO"

DIOS ME AMA zC El tiene un Plan de Amor para mi oe vida. La cruz forma parte de este plan; ». por ella Dios busca para mi un bien ,, m a y o r . . . .

Cuando Ernestina regresó, diez dias después, me confió que los cuatro primeros dias le fue bastante difícil calmarse y ser fiel al compromiso. No obstante, poco a poco fue advirtiendo que, de cada ejercicio, sal ía descansada y con una serenidad y paz cada vez más profundas. Empezaba a ver su realidad personal y familiar con otra luz, y se le notaba un optimismo y una esperanza luminosos. Pasamos, entonces, al segundo tratamiento:

Ernestina comprendió, sin dificultad, que lo primero que necesitaba con urgencia era un tratamiento de silenciamiento interior: se sentía agitada y cansada; visiblemente nerviosa y tensa; turbulenta en sus sentimientos y emociones y mentalmente confusa y negativa. Esta inundación de " r u i d o " en todo su ser la incapacitaba para ver serenamente la realidad, en sus justas dimensiones. En consecuencia aceptó hacerse un programa de silenciamiento, durante diez dias, que precisamos así: Tres veces al día, y cada vez que algún percance la excite especialmente, buscará, en su recámara, unos veinte minutos de soledad y practicará el siguiente ejercicio: 1.Postura: cómoda y estática, sentada o acostada de espaldas sobre una alfombra, tal como se ha explicado en el cap ítulo 111,3) de este librito; 2. Respiración: diafragmática y rítmica (ver apéndice I); 3. Ejercicio de silenciamiento, tal como se explica en el apéndice IV.

Mantener la mirada tranquila y atenta a este pensamiento posivo: 74

2)Tratamiento de "EXPOSICIÓN" Con esta nueva disposición de serenidad y de silencio interiores, Ernestina estaba preparada para revisar su actitud ante los problemas familiares, e, incluso,para abrirles caminos de solución: a) Un cambio de actitud: Ernestina cayó fácilmente en la cuenta de que había llegado a una situación de verdadera desesperación interior porque miraba a su esposo e hijo como "enemigos" invencibles de su propia felicidad (de ella), y, en consecuencia, sus relaciones habituales con ellos eran de agresividad, siempre a la defensiva. Ahora empezó a considerarlos, más bien, como victimas de fuerzas negativas, necesitados de ayuda, más bien que de ataques. Ella, renovando su amor y comprensión, asumía, pues, la tarea paciente de ayudarles. Emplearía la táctica de la " n o violencia": serenidad, paciencia y amor. Con esta táctica Santa' Mónica hizo de su furibundo y temible esposo, un santo: San Patricio; y de su hijo, descreído y extraviado, un gran Padre de la Iglesia: San Agustín. b) Oración silenciosa: Activando el rico potencial desu fe, Ernestina se hizo un nuevo programa de oración personal silenciosa.

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para "EXPONER" ante Dios, Fuente de Salud, de Vida y de Poder (ls. 12,3; Sal. 35,10; Jer.2,13) y Sol de Justicia, que trae en sus rayos la Salud (Mal.3,20), todos sus problemas y angustias. Procuré iniciarle brevemente en la oración de "comunicación de presencias", animándola a presentarse Ante Dios—"aquíestoy, Señor"— con toda su carga de experiencias negativas, para vivenciar al Dios presente, en su actitud siempre de acogida y de amor con el hombre pecador, negativo y agresivo incluso con Dios mismo. Le sugerí, entonces, algunos temas de oración para vi vencí artos sucesivamente, durante un período de quince días, según explicamos en el capítulo III, número4 de este libríto, anteponiendo siempre la práctica de silenciamiento del tratamiento anterior. He aquí algunos temas: .••••O".;, ¡u,1.DIOS ES AMOR (1 Jn.4,8); " -:; " n ' o:: 2.TU ERES BONDAD, SEÑOR (Salmo 118); r""";i ""' 3.ABBA, PADRE (Rom.8,16) y parábola del hijo pródigo (Le. 15,11 yss.) 4.PADRE, PERDÓNALES, porque no saben lo que hacen (Lc.23,33) 5.TU ERES, SEÑOR, "FUERZADESALVACION"(Lc.169). La actitud fundamental de esta oración para Ernestina se concentraba en estos aspectos: -vivenciar cuál es la actitud de Dios con el hombre, cuando éste es malo con Dios; -vivenciar, en concreto, la actitud y paternal de Dios respecto de su esposo ehijo; -identificarse con esta actitud de Dios y asumirla en la nueva relación con su hijo y esposo. Ernestina fue comprobando, con sorpresa, que, en la medida en que ella se ¡ba serenando y haciéndose más paciente y positiva, aun siguiendo todavía los problemas, todo en casaiba entrando en un clima de calma; los conflictos disminu ían y se abría un horizonte cada vez más esperanzados Aún más, Ernestina víó desaparecer insensiblemente sus jaquecas, empezó a dormir normalmente y su úlcera péptica se encontraba en un proceso rápido de sanación. Al finalizar los quince días de su experiencia de oración, Ernestina se sentía feliz: sus problemas se iban suavizan:

do, y aun cuando éstos se repetían, todo parecía haber cambiado en su vida. Entonces pasamos al tercer tratamiento.

3)Tratamiento de "FE" A estas alturas, Ernestina había comprendido claramente dos cosas: a) que su cambio personal de actitud, ya no de impaciencia, amargura y agresividad, sino de serenidad, de paciencia y de amor, habían empezado a tener un impacto admirablemente positivo en el ambiente familiar; b) que ella había de ser, en manos de Dios, el instrumento de "salvación" de su hijo y esposo, con las armas de la "no-violencia": comprensión, amor, diálogo oportuno, esperanza y oración.

Ciertamente, había renacido en ella la fe y la esperanza. Se le animó, pues, a que viviera más y más conscientemente su fe, de acuerdo con las palabras del Señor: "Cuando oren, crean que ya lo han recibido y lo obtendrán" (Me. 11,24). Así pues, a los dos tratamientos anteriores, que debían continuar, se añadió el de VIVENCIAR, en fe sencilla, la nueva situación deseada:

DÍA A DÍA MI VIDA PERSONAL Y FAMILIAR ESTA CAMBIANDO. Una paz inalterable va inundando mi vida y mi hogar. Mi esposo y mi hijo están en manos del Señor, que los ama, y están reencontrando el camino... Dios está con nosotros . .

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'•"'• Algunos meses después, se constataba, en efecto, un cambio notable en la conducta del hijo y del esposo, a los que Ernestina' convenció suavemente para que tomaran parte en un retiro espiritual. Fue un nuevo punto de partida hacia una paz y armonía familiares cada día más profundas.

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2. HACIA UNA VIDA

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Cuando una vida está interiormente en ruinas (vacío, ruido, fragmentación, ausencia, etc.), el desmoronamiento trasciende, sin poderlo remediar: afectará al propio carácter, así como al trabajo y a las relaciones. De manera similar, cuando una vida se ha reconstru ido interiormente, la armonía y riqueza interior trascienden necesariamente a la conducta exterior. En el gráfico que sigue, se insinúan las dos dimensiones esenciales del hombre que es "PERSONA", en el auténtico sentido de la palabra: -Interiorización; -Manifestación.

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Es claro que una oración que no afectara, a la larga, positivamente al ser (carácter) y al obrar (conducta) del que ora, sería una oración mal enfocada, estéril también en la interioridad. Precisaría una profunda revisión. Por otra parte, afirmar que uno está hecho para la "vida activa" y no para la contemplativa, equivaldría a afirmar que unos están hechos para vivir como "personas", y otros como "muñecos" manipulados desde fuera. Interiorización y manifestación; contemplación y acción, son las dos alas imprescindibles de una vida rica y enriquecedora, consistente, unificada y unificante, armónica y sana; una vida que engendre " v i d a " y bienestar en torno a sí. A continuación analizamos algunas de las manifestaciones más importantes de una vida interiormente llena.

-Invulnerabilidad: Habituado a vivir en tu profundidad, los estímulos externos te afectan mássuperficialmente; ahora los valoras en su verdadera dimensión, y no dejan "herida" en ti. Has ido descubriendo la hermandad de todas las cosas y vives en sinton ía con toda la creación. Tu agresividad temperamental se ha ¡do convietiendo en sinton ía universal, en "ÁGAPE".

3. LOS EFECTOS DE LA ORACIÓN SILENCIOSA EN EL PROPIO CARACTER Son muchos los cambios que una vida de oración silenciosa va operando, de una manera suave y gradual, en la propia personalidad. He aquí algunos: 1) Un nuevo estilo de vida: una vida "SILENCIOSA"

2) Una vida UNIFICADA Ves tu propia vida y todas las cosas desde su "centro". Y experimentas cómo todo va quedando admirablemente integrado en el único plan armónico de Dios: -tu mundo interior: mente, afectividad, cuerpo, ambiente; todo va integrándose en una pacífica unidad; -vas, descubriendo, asimismo, la armonía existente entre aparenees contrarios: oración y acción; lo espiritual y lo material; el amor a Dios y el amor a los hombres; la preocupación por lo espiritual y el compromiso por lo temporal, etc.

La oración silenciosa va suprimiente poco a poco, todos los ruidos de tu vida: tensión, agitación, aceleración, nerviosismo, turbulencia afectiva, confusión mental, etc. En consecuencia todo tu vivir va quedando provechosamente afectado por ese "si lencio" que se expresa en: -Serenidad inalterable: en tu modo de pensar, de hablar, de actuar. En tu mundo interior se hace BONANZA, que se irradia también exteriormente. -Receptividad y vivencia: Eres más sensible para la belleza y riqueza que te rodea. La superficialidad y rutina en que discurría, habitualmente tu v i d a l a cesando, y empiezas a VIVENCIAR cada momento de tu vida: tu trabajo, tus relaciones, los acontecimientos de cada día, las cosas. Cada vez descubres, con mayor evidencia, que " t o d o es gracia", que, en cada detalle que observas con atención, hay motivos para el gozo, para la admiración y para la alabanza a Dios. 80

3) Una interioridad SANA Y RENOVADA El contacto permanente con Dios, cuya presencia te envuelve como Salud y Fuerza, Luz, Amor, Gozo y Vida en plenitud..., ha ido eliminando las sombras, los daños y conflictos de tu afectividad y de tu mente. Tu subconsciente se ha reconstruido con la nueva visión de la fe, de seguridad, de esperanza, que tu encuentro diario con Dios te ha ido abriendo, y experimentas una vida plenamente positiva. Ha renacido en ti, con fuerza, el optimismo, la paz profunda, la alegría de vivir.

4) Una vida en PLENITUD Que es experiencia plena de amor, de comunión, de luz, de libertad, de salud, de gozo y paz, de salvación, de vida llena de sentido, de presencia de Dios. Has ¡do dejando atrás las desoladoras experiencias negativas, de que hablábamos al comienzo de este libro: experiencia de no-amor, de soledad, de tinieblas, de vacío, de esclavitud y culpabilidad; de condenación, de muerte, de enfermedad y de ausencia. Has renacido a una nueva vida.

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4. LOS EFECTOS DE LA ORACIÓN SILENCIOSA • EN LA CONDUCTA

Renovada tu interioridad, queda también transformada tu conducta: tu relación con Dios, tu relación con el mundo, y tu relación con los hombres.

1) En tu relación con Dios: Una nueva RELIGIOSIDAD. Ahora tu relación con Dios no se reduce a una oración empujada por el "ambiente"-, o de palabras o fórmulas, o de sentimientos o bellas ideas. Es una oración desde tu "centro", desde el espíritu, donde vives a profundidad tu comunión con Dios: permaneces en El y El en ti (Jn. 15,5). Ahora experimentas la verdad de las palabras de Jesús: ". . . y de su seno brotará como un manantial de agua viva" (Jn.7,38). Y este río de AGUA V I V A va revitalizando y dando una nueva luz y color a tu religiosidad: oración, sacramentos, prácticas piadosas, meditación de la Palabra bíblica, actividades apostólicas, etc. Más aún, sientes que todo es, para ti, religioso: todo tu vivir queda maravillosamente integrado en la vivencia de tu fe. 2) En tu relación con el mundo: una nueva visión de los valores Todas las cosas las sientes más cerca, diríamos, más "hermanas". Desde tu interioridad unificada, cada cosa adquiere su verdadero color: los valores temporales son para ti verdaderos valores, sin que por eso "atrapen" tu atención hasta convertirse en ídolos". Tu trabajo, tu ACCIÓN, pierde, así, la agitación, el nerviosismo, la preocupación, la prisa, el "ruido", y se convierte en una fuente de riqueza para ti y para los demás. Por la comtemplación, tu acción gana en intensidad, en profundidad y en eficiencia. Santa Teresa de Jesús, la mujer contemplativa por excelencia, fue, paradójicamente, extraordinariamente "activa" (-"la monja andariega"). 82

3) En tu relación con los hombres: una nueva FRA TE RNI DAD. Para tu oración personal, buscas "soledad"; te aislas de los hombres. Pero vuelves a ellos más hombre: con una nueva luz, con una nueva riqueza que brindarles, con un nuevo amor. En tu oración silenciosa has aprendido a darte , como se da Dios, y a "escuchar", a hacerte receptivo a los otros. De este modo, al mismo tiempo que te ñas ido descubriendo a t í mismo, en tu encuentro con Dios, has ido descubriendo también al "hermano" en cada uno de los que te rodean. Tu relación con los demás es más "silenciosa", más profunda, más rica, más "en el o t r o " , más cordial, más comprometida, Mhora te acercas a los otros no para "realizarte" a t í mismo; no para "mendigar", sino para "brindar". (Nuestros grandes antos -personas de profunda oración- irradiaban vida, gozo, animación, esperanza... con su sola presencia). En esta relación con los hombres renovada, es importante subrayar dos aspectos: -Un nuevo amor: El espíritu contemplativo sondea más y más el misterio del otro; empieza a conocerle desde su profundidad, y no solo a través de sus manifestaciones más externas: conducta. Y en el espejo de la propia intimidad, todo hombre refleja de alguna manera el rostro de Dios y resulta "amable". Entonces se ama al otro, no ya por motivaciones externas (por el deber, por Dios), sino por él mismo, por su propio valor. -Una nueva capacidad de compromiso: Este descubrimiento del "hermano", en cada hombre, al vislumbrar, en su profundidad, la belleza del "hijo de Dios" que lleva dentro, lleva, cuando lo piden las circunstancias, a la solidaridad con el que sufre, con el marginado, con el. que es víctima de la injusticia, , con el desposeído, con el oprimido en cualquier aspecto. Es el COMPROM ISO nacido de un amor fraterno que impulsa a la entrega y al sacrificio, si es nacesario. Y un amor, por los demás, que incluye al que ocasiona la injusticia, el sufrimiento y la opresión, tan necesitado de ayuda interior, como sus víctimas. Un amor que clama por la paz, jamás por la violencia. -Una nueva fuerza de testimonio evangélico: todo cristiano ha de ser TESTIGO Y MISIONERO del Evangelio. Muchos tratan de serlo con la palabra, o comprometidos en actividades apostólicas diversas. La palabra y la acción apostólicas adquieren toda su fuerza cuando brotan de una vida interiormente fecunda y re83

bosante; cuando no hay contradicción, sino verdad y coherencia entre lo que se "expresa" y la realidad profunda que se insinúa; cuando se brinda no sólo una enseñanza, o unas actividades, o unas cosas, sino en ellas y por ellas, ante todo, un "espíritu". Y éste, o se posee realmente, o es vanal y contraproducente pretender simularlo. Para terminar, creo importante hacer una anotación sobre la actitud interior, en la que es legítimo esperar que una vida de oración silenciosa produzca efectivamente los cambios a que hemos aludido en este capítulo. La actitud interior correcta no es la de un pasivismo "quietista", que espera que la oración produzca, "modo mágico", los efectos deseados. Dios actúa en el hombre, en su providencia ordinaria, en alianza con el hombre; caminando al ritmo del hombre; sin pretender llevarle adonde el hombre no está dispuesto a ir. Por ello, tu verdadera actitud interna, en la oración ha de expresarse: -en una tendencia clara y decidida al logro de esa reconstrucción de tu ser y de tu conducta, que hemos descrito; -en un compromiso responsable de " ponerse en camino": de poner los propios débiles recursos para que esa transformación sea una realidad. En otras palabras, es en el "ENCUENTRO" de la acción de Dios y de la acción del hombre, donde se producen los milagros portentosos de la gracia de Dios. Dios es Fuerza ilimitada, en sí mismo; una gran batería eléctrica es también una fuente poderosa de energía: pero sólo actúa en el contacto de un conductor positivo (gracia divina), con el polo negativo (voluntad del hombre). Tu verdadera actitud interior en la oración ha de tener dos matices: -actitud de fe (en la acción de la gracia); -actitud de fidelidad (respuesta a lo que Dios espera de ti). En síntesis: "La verdadera relación entre la oración y la conducta no consiste en que la conducta sea lo supremamente importante y la oración tan sólosirva como ayuda;sino que la oración es lo más importante y la conducta sirve de comprobación" (27) . 84

V. LOS CAMINOS

DEL

ESPÍRITU

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1. LA RECONSTRUCCIÓN INTERIOR: UN PROCESO EN PACIENTE ESPERA Dios, en su providencia ordinaria, no actúa "modo mágico". Más bien, interviene en el hombre suave, paciente y respetuosamente; pero eficientemente, cuando encuentra apertura y fidelidad. Hay personas que, llevando apenas veinte días o un mes de oración, se sorprenden y se descorazonan porque siguen cayendo en los mismos defectos que antes. Advertimos a estas personas dos cosas: 1) Que la decisión sincera, llevada a la práctica, de permanecer fiel a un programa de oración, es ya un cambio muy importante en la propia vida. Esta fidelidad iniciaun proceso de cambio en las propias actitudes, no siempre claramente perceptible, pero real. 2) Que la lucha contra un defecto dominante suele tener una primera atapa ardua, durante la cual los tiempos fuertes de oración en torno al mismo, no son sino cortes aislados, que de momento no trascienden. Pensemos, por ejemplo, en la IRA, defecto dominante habitual, que se presenta en tu vida como una I ínea continua. Durante tu oración te tranquilizas, te pones en ruta de serenidad. . ., pero, con frecuencia, cinco minutos después de terminada tu oración te has puesto iracundo con alguien:

el Señor nos invita a "ser perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto" (Mt.5,48). Y "Sed santos como Yo soy Santo" (1 Ped. 1,16). Lamentablemente los logros no son de todos. Porque buscamos afanosamente lo que seduce a nuestra mente; lo que halaga a nuestro sentimiento; lo que deleita a nuestos sentidos; lo que nos sugiere el ambiente. Unos viven con su MENTE; otros viven con su A F E C T I V I D A D ; otros con su cuerpo y para su CUERPO. Otros, por fin, se dejan "llevar" por el AMBIENTE. Conocerlas maravillas del ESPÍRITU exige una especie de " m u e r t e " : silenciamiento del ambiente, del cuerpo, de la afectividad, de la mente, que, de ordinario, tenemos en plena actividad, y nos produce el espejismo de que eso es "vida". El camino es conquistar el " c e n t r o " de nuestro ser: penetrar en nuestro espíritu. Sólo en él, entramos en comunión con Dios. Cristo nos advirtió que el Reino de los cielos padece violencia, y que son los esforzados los que se lo arrebatan (Mt.11,12). El punt o de partida es un "querer" sin titubeos. Santa Teresa lo expresa así: ". . . Digo que importa mucho y el todo ( . . . ) una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella (el Agua de Vida), venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, travaje lo que setravajare, murmure quien murmure, siquiera llegue allá, siquiera me muera en el camino o no tenga corazón para los travajos que hay en él; siquiera se hunda el mundo. . ."'(28) •El camino tiene sorpresas y experiencias maravillosas, y tiene momentos oscuros. Hay períodos desoí radiante y desconcertantestormentas. Hay momentos de luz y momentos de sombras. Pero la meta es gloriosa. Podemos prevenir tres etapas en el recorrido de los caminos de la oración: 1)Primera etapa: LOS COMIENZOS: Pasado el entusiamo de la novedad y curiosidad de los primeros momentos, la fidelidad y la oración se hace dura. Porque: -se hace, a veces, difícil La tarea de silenciar nuestros "ruidos" interiores, a los que estamos habituados; -no acompaña el sentimiento y la emotividad; -no estamos educados para la "mirada" sencilla, para la concen87

No te decorazones: tu fidelidad a la oración y tu fe ante el Señor, irá quebrantando cada vez más eficazmente tu hábito negativo. Es necesario que sepas esperar: Dios tiene tu hora y actúa a su modo, pero eficazmente. Jesús nos previene:

"CON VUESTRA PACIENCIA DOMINAREIS VIDA" (Lc.21,19).
2. LUCES Y SOMBRAS

VUESTRA

Las grandes metas sugeridas en este libro, a las que conduce la oración silenciosa, son PARA TODOS. Dios nos ha creado para volar como águilas, no para arrastrarnos como reptiles. A todos

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tración, para el silencio, para la apertura de fe; -nos seduce el movimiento y la acción; -tenemos la sensación de estar perdiendo el tiempo. . . 2) Segunda etapa: AVANZANDO: Llega un momento en que la práctica fiel de la oración va haciéndonos fácil lo que, en la primera etapa, suponía gran esfuerzo. Poco a poco, vamos adquiriendo el sentido de la oración silenciosa, y todo se va haciendo suave y prometedor. Cada nueva experiencia nos apasiona más y anhelamos seguir avanzando. Hemos entrado en la " o n d a " ; hemos encontrado el rumbo y nos sentimos felices. 3) Tercera etapa: LAS TORMENTAS: Cuando Dios llama a gran altura a un alma y ésta empieza a responder, Dios empieza en ella un proceso de una cada vez mayor purificación interior. Por ello, la prueba forma parte del PLAN DE DIOS. Se trata de la incorporación a la "muerte" de Cristo, a la que El se refirió cuando dijo: "Si el grano de trigo no cae en tlerray MUERE, permanece solo.." (Jn.12,24). Los grandes contemplativos nos hablan de LAS NOCHES, en los caminos del Espíritu: La "noche del sentido" y la "noche del espíritu", pruebas duras para un alma, ya a estas alturas, ansiosa de Dios. De estas pruebas, vividas en la fidelidad, el alma sale maravillosamente purificada. Así pues, hemos de contar con las dificultades. Pero no deben asustarnos, porque, en el camino, no avanzamos solos. Siempre escuchamos en la intimidad de nuestro espíritu, las palabras del Señor: " Y o estoy contigo; no temas" (Jer.46,28). 3. LAS PRUEBAS DE LA FIDELIDAD

a la profundización; por ello es preferible una hora seguida que dos medias horas separadas. Es importante prevenir las piedras de tropiezo en las que gran parte de personas caen y abandonan el camino; y gracias a las cuales, muchas otras maduran su fidelidad y avanzan rápidamente. He aqu í las principales pruebas de la fidelidad: 1) Fe Débil: -No me convence del todo: motivación insuficiente para en-, tender que la oración personal pueda merecerla pena, o pueda ser eficiente para reconstruir tu vida. Interés insuficiente, porque tu corazón está más bien en otras cosas (Le.12,34). 2)EI "ruido" ambiental: -No tengo tiempo. La agitación, el movimiento, el activismo, las relaciones te arrastran seductoramente, y te arrebatan la calma imprescindible para orar; -Ale interrumpen constantemente: Te pones a orar, pero te han interrumpido varias veces, o hacen excesivo ruido a tu alrededor. 3)El "ruido" corporal: -Me siento incómodo. Estás nervioso, tenso y no logras aquietarte. Te sientes incómodo y prefieres moverte, hacer algo. 4)EI "ruido" afectivo: — Estoy preocupado. Una experiencia emotiva fuerte, positiva o negativa, te absorve fuertemente y hace muy difícil tu oración. -No estoy de humor para orar: El impacto de algún conflicto de relaciones, un problema que tienes entre manos, fuertes sentimientos de inseguridad, de angustia, de temor, de culpabilidad, pasiones desordenadas, etc., asumen el liderazgo de tu mundo interior y te roban la calma que necesitas para orar.7 5) El "ruido" mental: -Me distraigo constantemente: Tratas de concentrarte, pero mil "ideas parásitas" dispersan ininterrumpidamente tu atención, y terminas por concluir que no merece la pena permanecer ahí. 6) La prueba de la "ausencia": -No siento nada: Dios parece ausente. Experimentas una desoladora aridez interior. Todo tu ser parece arder, ansioso de

La clave del éxito, en los caminos del Espíritu, supuesta naturalmente la Fe, es la FIDEL I DAD a la oración. No basta proponerse hacer oración de vez en cuando, cuando se tiene "ganas" o no hay nada que hacer. Es necesario programarse: determinar el lugar, la hora y duración de la oración, y asumir seriamente el compromiso ante Dios y ante la propia conciencia. Y permanecer fiel, cueste lo que cueste: "Los violentos son los que arrebatan el Reino" (Mt.11,12). El tiempo de oración debe ser suficientemente largo para dar lugar

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salir y de moverse. 7) La prueba de la impaciencia: -No pasa nada: Llevas dos, cuatro, seis. . . meses orando, y no adviertes cambios evidentes en tu vida. Y concluyes: no avanzo, no progreso: estoy perdiendo el tiempo. Esto no tiene sentido. 8) La prueba del "fuego": -He pecado: Tanto orar y . . . ha caído de nuevo. Tu experiencia de pecado, en contraste con tu afán de espiritualidad, te desmoraliza. En realidad, te ibas sintiendo "bueno", y descubres con sorpresa, que eres "pecador". Tu orgullo reacciona sutilmente con profunda depresión y desaliento y con una mal. disimulada frustración de la oración. Todas estas dificultades,'y algunas más, pondrán a prueba, frecuentemente, tu fidelidad a la oración. Es necesario que estés prevenido: esas, y otras muchas pruebas, forman parte del proceso de reconstrucción que Dios va realizando en ti. Muchas veces, a causa de las dificultades, tendrás la impresión de que tu oración no ha sido oración. Es una apreciación falsa: más bien, tu fidelidad a la oración, cuando no es consolador orar, cuando no se siente nada ni parece pasar nada, es la que madura verdaderamente tu fe, y te va purificando de las motivaciones incorrectas, que, a veces, te impulsan a orar. El Señor te previene: " L o purificará como se hace con Ja plata; lo pondré a prueba como se prueba el o r o " (Zac.13,9). Toma en serio tu vida. Estás programado para una vida plena y feliz. Remontándonos a los comienzos de tu existencia, Dios codificó en tu célula originaria —el zigoto — todas las complejas maravillas de tu cuerpo orgánico: con sus características específicas, con su maravillosa unidad y armonía; con su propia belleza; con posibles ilimitadas habilidades. De manera semejante, Dios ha programado potencialidades insospechadas: -en tu mente (alma): Con capacidad de conocer y dej amar. Por ella tienes conciencia de ti mismo, del mundo y de Dios. Y.por ella puedes ser señor de la vida y del universo (ver Gen.1,28). La ciencia nos dice hoy que el común de los hombres no desarrolla ni un diez
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por ciento de las posibilidades de su mente. -en tu espíritu: con potencialidades verdaderamente divinas. Refleja, en sí mismo, el rostro de Dios (ver Gen. 1,26), y por él estás llamado a vivir la misma vida y felicidad de Dios. El pecado del hombre consiste en un empeño irreductible de autodestrucción: atenta contra su cuerpo (incorrecciones y excesos en la comida, la bebida, abuso del sexo, drogas, vicios varios); atenta contra su mente, envenenada por un negattvismo tenebroso, y confundida por la dispersión de pensamientos y la ausencia de discernimiento; atenta así mismo contra su afectividad, enturbiada por las emociones y pasiones descontroladas. Y atenta, por fin, contra su espíritu, perdido y ahogado en la maraña de tanta energía negativa. En consecuencia, el hombre se hace agresivo también con los demás, y se vuelve, incluso, contra Dios. He ahí su tragedia. Felizmente Dios no es "agresivo". Dios sigue siendo para el hombre PRESENCIA AMOROSA; Atmósfera de Energía saludable, de Fuerza positiva que quiere comunicarse para reconstruirle y renovarle, para desplegar en él todas sus potencialidades. Ponte en camino: cuentas con la Fuerza de Dios. Si estás hecho para volar como águila, no te resignes a arrastrarte por tierra, como las serpientes. Mira a las alturas y lánzate al vacío, sin frenarte con paralizantes "peros". Alguien escribió acertadamente: "Para el que quiere, mil objecciones no llegan a constituir una sola duda. Para el que no quiere, mil razones no bastan para formar una certeza".

Ql

/. EJERCICIOS DE

RESPIRACIÓN

1. Respiración diafragmática o abdominal Es la respiración natural y correcta que debiéramos mantener tanto en la vigilia como durante el sueño. Para reeducarnos para esta respiración, proponemos el siguiente ejercicio: -Postura: tumbado de espaldas, con la cabeza sobre un pequeño cojín. Los brazos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba. Las piernas pueden estar estiradas y ligeramente separadas, o bien encogidas, con las plantas de los pies sobre el suelo.

POSTURAS

DE

ESPALDAS

APÉNDICES: RECURSOS A U X I L I A R E S DE LA ORACIÓN SILENCIOSA

a)Expulsa lentamente todo el aire de tus pulmones; b)Aspira ahora suavemente, por la nariz, apoyando tu respiración en la base de la garganta (tráquea). Tu vientre se irá inflando, mientras el pecho permanece inmóvil; c) Expulsa muy suavemente el aire Para comprobar si la respiración es correcta puedes poner la palma de tu mano sobre el vientre, y experimentar su movimiento ascendente y descendente. -Variantes: Este ejercicio puede hacerse también parado, con los pies juntos y I os brazos caídos a lo largo de los costados. Para ayudar la aspiración se despliegan los brazos, hasta ponerlos en cruz con las palmas de las manos hacia arriba,llevando éstas por el centro del cuerpo, pegados los dorsos; al aspirar te elevas de puntillas. Espiras suavemente al bajar los brazos a su posición inicial.

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2. Respiración de recogimiento Es la misma respiración diafragmática, pero larga, lenta, rítmica: con una "longitud de aliento" muy reducida. Cuanto más disminuye la longitud del aliento, la respiración es de mayor calma, serenidad y quietud. Ejercicio: -Postura: cómoda y estática, de meditación. Siempre erguida,sin oprimir el vientre.

RETENCIÓN 2

a) Expulsa el aire de tus pulmones hasta que notes que tienes ya que esforzarte para echar más. Pero no te esfuerces; b) Inspira lo más lentamente posible, sin estuerzo; manten el aliento; c) Expulsa el aire, lo más lentamente que puedas, procurando que el aire no se te escape. -Ritmo: En los comienzos puedes medir el ritmo de acuerdo con las pulsaciones del corazón. Puede ser: -inspiración: 4 pulsaciones; -retención: 2 n -espiración: 4 n O bien otro ritmo, en esta misma proporción. 3. Respiración relajante -inspiración: 3 -retención: 1 o bien: -espiración: 12

//. EJERCICIO DE RELAJACIÓN Consiste en descargar toda la tensión neuromuscular, almacenada en cada uno de los miembros de tu cuerpo. Lo vas a conseguir gracias a la fuerza que tiene tu mente para "dar forma" a tu cuerpo: tanto para tensar como para relajar cada uno de sus miembros. Se trata de silenciar, de serenar enteramente tu cuerpo, como si quedara desconectado de su centro nervioso: del cerebro. Ejercicio: Recorre, con tu atención consciente, cada uno de los miembros de tu cuerpo, a partir de los pies ,viv¡endo, en cada uno de ellos, el contraste de "tensión-relajación". -Idea dominante: Mis pies (piernas, rodillas. . .), están perfectamente RELAJADOS; sueltos; desconectados del cerebro. a) Pies, tobillos, piernas: Estira las puntas de los pies y contrae los músculos de las piernas, dejándolas tensas. Deja ahora que pies y piernas queden repentinamente flojos, perfectamente sueltos. b) Rodillas y muslos: Muévelos o apriétalos uno contra el otro. Manten la tensión y suéltalos; experimenta su total relajación. c) Músculos del vientre: Tensa las paredes abdominales como si alguien tratara de golpearte en el estómago. Manten la tensión. Luego suelta el abdomen y experimenta la relajación.

d) Músculos de la espalda; los hombros y el tórax: Echa fuertemente los hombros hacia atrás y el pecho hacia adelante,
l a n t é n la tensión mientras inspiras profundamente. Espira suavemente y relájate. e) Los brazos y las manos: Aprieta fuertemente los puños y tensa ambos brazos, al tiempo que inspiras. Espira y suéltalos totalmente.

-inspiración: -retención: -espiración:

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f) Músculos del cuello y de la nuca: Mueve la cabeza hacia adelante, hacia atrás y en rotación, tensando los músculos del
cuello. Aflójalos, relájalos. g) Músculos de la cara: Es el almacén más cargado de tensiones: las expresiones de la cara están íntimamente ligadas a las emociones: -Levanta y tensa las cejas y músculos de la frente. Relájalos. -Cierra los ojos, apretando los párpados. Suéltalos. -Aprieta las mandíbulas y los labios, en fuerte tensión. Relájalos. -Presiona la lengua contra los dientes cerrados y hacia atrás, sintiendo toda su tensión. Luego suéltala y relájala. Reposa unos momentos en la conciencia de perfecta RELAJACIÓN de todo tu cuerpo: Todo mi cuerpo reposa cómodamente. Abandonado a sí mismismo. Desconectado del centro de alerta: del cerebro. Mi sangre corre libremente por mis venas. Me siento liberado de mi cuerpo. Notas: 1.—La postura correcta para hacer en toda su profundidad este ejercicio es la de tumbado de espaldas, con los brazos a lo largo de los costados. Pero' puede hacerse, asimismo, en la postura estática de meditación. 2.—Con la práctica, la relajación se va haciendo más y más sencilla; entonces, para disponerse a \a oración, bastará hacerse una sugerencia con una breve formula condicionante, repetida unas diez veces. Por ejemplo ésta: TODO MI CUERPO ESTACOMPLETAMENTE RELAJADO. ///. EJERCICIOS DE APERTURA Y RECEPTIVIDAD La apertura y receptividad consiste en: -tomar conciencia de un objeto, de un paisaje, de un detalle, con atención tranquila y casi pasiva, sin prisa, sin fijar el pensamiento en otra cosa; dejando que el objeto entre dentro de ti tal cual es, sin esfuerzo, sin modificaciones subjetivas. Es mirar cono mira un niño de pocos años. -observar y vivenciar las sensaciones, de fuera para adentro, sin frustrarlas por la distracción, ni alterarlas porpensamien96

tos subjetivos. -Es dejar obrar a la naturaleza; al mundo objetivo creado por Dios, que entra en ti con todas sus bellezas Si sabes recibirlo en tu interior, te alegrará y apaciguará el azul del cielo, la paz de la noche estrellada, la hermosura y variedad de las flores, la frescura del aura matinal, el susurro de la fuente, el silbido del viento, el verdor de los campos, el . trinar de los pájaros, los cantos de los niños inocentes" (29) El P. Nicolás Caballero nos explica, más concretamente qué es la apertura y receptividad. Consiste en ir disminuyendo lentamente ese mundo intermedio que interponemos entre el yo y el objeto; entre yo y Dios, de manera que sea el objeto, o Dios, el que nos llega directamente, sin distorsiones; y no unos símbolos, unos sentimientos o unas ideas del objeto o de Dios. He aquí el esquema: Yo—> Mundo interior compuesto por todo el peso de lo corporal, de lo afectivo y de lo mental Dios

En otras palabras, estar abierto, receptivo, será:

Tomar conciencia observar en silencio

sin frenar nada

sin forzar nada

sin juzgar nada

sin comparar nada

sin exclamaciones

\f la presencia a la que intentamos abrirnos (30)

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EJERCICIOS 1. Sensaciones Conscientes a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: rítmica y profunda c) Relajación y silenciamiento total d) Ahora hazte receptivo a alguna de estas sensaciones: 1) Vista: Aplica tu vista a una flor, a una fuente, a un paisaje, a un objeto cualquiera, con atención tranquila y casi pasiva, sin prisa, dejando que el objeto entre dentro de ti tal cual es, sin esfuerzo, sin modificaciones subjetivas.

3) Un sentido de presencia y plenitud: Toma conciencia y observa silenciosamente que Dios te está llenando por completo. Siente que estás sumergido en Dios: "Dios es mi y yo en El". Abandónate a esta presencia. Deja que ella te invada del todo. No la resistas. (32) IV. EJERCICIOS DE SILENCIAMIENTO En los comienzos de tu vida de oración, el silenciamiento (primera parte de la oración), tendrá que ser una tarea lenta y, a veces, difícil, por vivir habitualmente dominado por el " r u i d o " . Con la práctica habitual, te irá siendo cada vez mássensillo el lograr, en ti mismo, un profundo silencio interior. Entonces te bastarán, quizá, dos minutos, para hacer "desierto" en tu vida, y disponerte para la oración. A continuación te presento tres ejercicios, sucesivamente más sencillos, para silenciar cada uno de los niveles de ruido interior. Ejercicios l.—a) Niveló: -visualiza mentalmente el ruido ambiental: agitación y prisa; -sugiérete silencio y calma: SOLEDAD -visualiza menialmente el ruido corporal: b) Nivel 4: tensión nerviosa y dispersión de los sentidos; -sugiérete serenidad y recogimiento: RELAJACIÓN, -visualiza mentalmente el ruido afectivo: excitación emocional, irritabilidad, agresividad; -sugiérete tranquilidad y paz:PACIFICACIÓN. -visualiza mentalmente el ruido mental: pensamiento negativo,dispersión desordenada de tus pensamientos; -sugiérete un pensar atento, positivo, unificado: Ejemplo: "TODO ES G R A C I A " "DIOS ESTA EN MI Y YO EN E L " :

2) Oído:Concentra tu atención en un sonido próximo o lejano. Déjate penetrar por él, con naturalidad,sin duscurrirsobre su causa. Mantente mero receptor del ruido; percíbelo con placer y descanso. Puedes- también hacer el ejercicio abriéndote simultáneamente a todos los ruidos que llegan a tu oído. Te ayudará hacerlo con los ojos cerrados. 3)Respñ-ación: Siente la propia respiración, el aire que entra, el pecho que se llena, etc. (31) 2. Presencia de Dios a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: rítmica y profunda c) Relajación y tranquilización total d) Ahora, tomando conciencia de que Dios está "aquí y ahora", haz reposar tu atención, en actitud receptiva, en: 1) Una frase: " S i , Padre"; "Hágase tu voluntad"; "Señor, aquí estoy para hacer tu voluntad". . . Deja que la frase te penetre, te invada. Déjala que resuene dentro de ti mismo, y ábrete a esta presencia de Dios, de momento aún " n o clara". 2) Una imagen: Un crucifijo u otra imagen religiosa. Obsérvala atentamente, relajadamente, sin hablar interiormente. Deja que ella vaya penetrando más y más en t i , hasta hacerse profundamente presente.

c)

Nivel 3:

d)

Nivel 2:

2.—Piensa que vas a descender a tu "santuario interior" por una escalera de cinco peldaños, correspondientes a los cinco nive99

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les, a que venimos aludiendo. A medida que desciendes cada peldaño, vas ordenándote el silencio interior característico de ese nivel: 5 SOLEDAD RELAJACIÓN PACIFICACIÓN ATENCIÓN ^ 3.— Repite lenta y suavemente, diez o quince veces, una fórmula condicionante que te vaya surgiendo un silenciamiento cada vez más profundo. Puede ser una de éstas: TODO MI SER ESTA EN PROFUNDO SILENCIO. EN MI INTERIOR SE HACE "DESIERTO". ESTOY COMPLETAMENTE T R A N Q U I L O . A medida que vas repitiendo la frase siente que tu silencio y calma interiores se hacen más profundos. V. EJERCICIO PARA ORIENTARSE HACIA EL YO PROFUNDO: EL CENTRO INTERIOR a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rítmica c) Relajación: soltar todas las tensiones d) Ahora, con los ojos cerrados y con la menve atenta, concéntrate en la comprensión interna de estas ideas: Yo no soy lo que tengo; Yo no soy lo que hago; Yo no soy mi cuerpo; Yo no soy mis sentimientos, ni mis afectos, ni mis mis gustos o disgustos Yo no soy mis pensamientos, ni mis recuerdos, ni mis fantasías. Deja que estas verdades te penetren: todo esto es periférico y ajeno a mi yo auténtico. Todo eso pasa, mientras y o permanezco. e) Centra ahora tu mirada atenta, mentalmente, en esta pregunta: 100

QUIEN SOY YO ?
Trata de "mirar" dentro del vacío que se produce una vez hecha la pregunta; Deja que esa pregunta se hunda profundamente en tu conciencia. Procura sumergirte en ella, abandonarte a ella, sin intentar dar una respuesta "prefabricada"; dejando que el vacío que sigue a la pregunta vaya poco a poco devolviéndote el eco. desde el fondo; (33) Escucha ". . . con ese deseo de comprender, de penetrar, de buscar dentro. . . .con unasimple mirada que busca penetrar, que busca entrar, llegar al centro de la respuesta". (34) Al principio no se advierte nada; simplemente una oscuridad, un vacío que sigue a la pregunta sin que nada venga detrás. Pero ". . .a medida que se insiste mirando así. . Jo que primero parecía una sensación difusa se va aclarando, va adquiriendo consistencia y fuerza" '35) VI. EJERCICIOS PARA CONSTUIR LA PROPIA PRESENCIA La oración necesita la presencia deí hombre y la presencia de Dios. Ha de apoyarse: -en una persona consciente de su propia realidad interior; con una conciencia de que " y o estoy aqu í y ahora, como un todo, sin fragmentación"; -en un Dios, cuya realidad para mi debe ser lo más cercana y segura posible. (36) Construir la propia presencia es : "Construir un Yo profundo, que me permita estar totalmente aquí y ahora, con Dios". (37) Veamos una serie de ejercicios prácticos que el P. Caballero nos presenta para aprender a construir la propia presencia : 1. Ejercicio para "dejar de lado" todas las cosas a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rítmica c) Relajación y tranquilización d) En una actitud interior de "dejar ir. . . ", de "dejar estar. . . " ; no aferrarse a nada, como quien suelta todo, repetir despacio, mentalmente, estas o parecidas palabras:

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Yo dejo de lado; -lo que me preocupa ahora mismo; -mis actividades y relaciones; -mis recuerdos agradables o penosos; -mis deseos, ambiciones, angustias y temores; -mis cuidados y preocupaciones por el futuro; -mis proyectos, de orden espiritual o material; -mis deseos de éxito y mis temores de fracaso.. (38) Ahora permanezco en calma, en inalterable paz. 2. Ejercicio para aprender a "estar" Se trata de estar aquí y ahora, sin calificativos de si soy alto, bajo, o listo o tonto, o querido u odiado. Se trata de llegar a "estar", consciente de que "existo" s'\n historia (sin pasado) y sin proyectos (sin futuro). a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rítmica c) Relajación y tranquilización d) Concéntrate en la conciencia de que "estoy existiendo". Sin decirlo interiormente, sino solo tomando conciencia de ello, sin verbalizarlo. Puedes también concentrarte en tu repiración. Escúchate a ti mismo respirar, que es como escucharte "existir". (39) 3. Ejercicio para expansionar la propia presencia Tiene como objetivo llevar la propia conciencia, el Yo profundo, el espíritu, más allá de los estrechos I imites del cuerpo, de, la afectividad y de la mente. Dios ha hecho tu espíritu amplio como el universo; tu yo profundo, en realidad, "no tiene lugar"; está, podemos decir, "en todas partes". Busca, pues, las bases "extratemporales" y "extraespaciales" de tu espíritu. a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rítmica c) Relajación y tranquilización

4. Ejercicio para "vivenciarse en Dios". Se trata de darse cuenta de que tenemos otra forma de existencia más allá de los meros condicionamientos que nos imponen el cuerpo, la afectividad y la mente, con todas las circunstancias ambientales de nuestra vida. a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rítmica c) Relajación y tranquilización d) Dirige tu conciencia "expansiva", amplia, sin I imites de lugar, a Dios: Existo y vivo en Dios. Reposa en El; trata de sentirte en Dios: "en Dios vivimos, nos movemos y existimos" (Hech.17,28). Después puedes hacerlo en Jesús: Existo y permanezco en El (Col.1,17) (41) EJERCICIOS PARA CONSTRUIR LA PRESENCIA DE DIOS Afirma el P. Caballero: ". . . Se trata de "experimentar" la presencia de Dios y no solamente de especular sobre ella. . . Conectar nuestra conciencia con Su presencia. El ya está presente, como el sol en la ventana; es preciso levantar la persiana y dejar que entre hasta el fondo de la habitación. Dejar que nos dé el Sol "cara a cara" (42) , "Tomar conciencia significa: "Mirar limpiamente, tranquilamente, serenamente su presencia, o hacia el lugar donde El se manifiesta, e intentar, al mismo tiempo, penetrar más adentro, hasta lo invisible". Sintéticamente, tomar conciencia es: -mirar atentamente -mirar "adentro" -intentando " i r más allá" (43). 1. Ejercicio para tomar conciencia de Dios presente aquí y ahora a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rítmica c) Relajación y tranquilización d) En clima de serenidad y de calma, presta atención a la realidad de que Dios está presente "aqu í y ahora", -puedes hacerlo verbalizando mentalmente una frase: "Dios está aquí"; " y o estoy en Dios";etc. En este caso, repítela despacio, observando atentamente Vil.

d) Trata de "vivenciar" esta realidad: estoy presente en todas partes.
De momento no trates de sentirte presente en nada concret o ; más bien, vivenciarte presente en el universo entero. Después intenta realizar un gesto de apertura a todo: abrirte a todo cuanto existe. Que todo quepa dentro de ti (40).

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lo que dices intentando penetrar las palabras, ir más allá de las mismas; -puedes tomar conciencia sin verbalizar nada: en "observación silenciosa de lo que es"; manten la atención todo el tiempo que puedas y deja que la realidad se imponga, vaya ganando planos de profundidad (44) 2. Ejercicio para tomar conciencia de Dios presente aquí y ahora (variante del anterior) Se trata de repetir la frase "Dios está aquí" u otra al ritmo controlado de una respiración serena y tranquila. Así pues, después de la debida postura y relajación: a) Expulsa todo el aire de los pulmones, sin violencias, sin forzar nada. Todo ha de resultar natural, tranquilo; b) Al "inspirar" suavemente el aire: repite mentalmente, (o toma conciencia sin verbalizar nada) la frase "Dios está aquí"; c) Al exhalar el aire: repite de nuevo la misma frase, o toma conciencia de esa realidad sin decir nada mentalmente.

a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rítmica c) Relajación y tranquilización d) Elige una palabra, por ejemplo: " P A D R E " . Repítela haciéndote la idea de que cada repetición es un poco más atenta; así: -Padre! (atento) -Padre! (más atento) -Padre! (más. . . ) -Padre! (más. . .) (46)

4. Ejercicio para tomar conciencia de la presencia de Dios en las cosas Dios está "todo en todas las cosas" (Ef.1,23). Constituye su realidad profunda. Con frecuencia, por falta de atención, vemos sólo lo superficial, lo trivial de las cosas; como quien mira un paisaje a través de un cristal: si la atención queda captada por el cristal, el paisaje se va perdiendo, desdibujando; en la medida, en cambio, que profundiza en el paisaje, ve menos el cristal (47) Este ejercicio es para habituarse a penetraren el misterio de Dios, presente en cada cosa. a) Postura: cómoda y estática b) Respiración: diafragmática y rírmica c) Relajación y tranquilización. d) Concentra tu mirada en un objeto: una flor, una piedra, una planta, etc. e) Al mirar el objeto, manten la conciencia de que "Dios está ahí". Deja que la conciencia se haga lo más lúcida posible: la trivialidad del objeto se irá iluminando; irá tomando aire de misterio, de presencia, de divinidad. Si se impone la presencia, desvinculada del objeto, como algo libre e independiente, manten la presencia de Dios, sin el objeto. Esto es mejor que lo anterior. (48) 105

O así:

(45)

3. Ejercicio para despertar la atención a Dios presente Es un ejercicio para ir desarrollando una mayor capacidad de atención a Dios.

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NOTAS Estos y similares ejercicios, que a muchas personas pueden parecer raros, triviales y aun ridículos, cuando se los considera desligados de sus bases y motivaciones psicológicas y teológicas, tienen, de hecho una seria importancia para la reeducación de nuestros hábitos deformados y, en consecuencia, para la reconstrucción de nuestra personalidad.
Cfr. C A B A L L E R O , Nicolás, C M F , EL C A M I N O DE L A L I B E R T A D (6 volum.), V o l . 1 : Una sociedad de sonámbulos satisfechos, EDICEP, Almirante Cadarso, 1 1 , V a l e n cia - 5 , España, 2 A Edición, PP. 8 5 - 8 6 . T E I L H A R D DE C H A R D I N , E L M E D I O D I V I N O , Taurus Ediciones, S.A., M a d r i d , 1965, pág. págs. 118 ss. Cfr. C A B A L L E R O , N. o . c , vol. 1 , pags. 201 -208. Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , v o l . 4 : La O r a c i ó n , pág. 119. C A B A L L E R O , N., o b . cit., v o l . 2 : P A R A SER PERSONA ES N E C E S A R I O EL S I L E N C I O , pag. 29ss. Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , v o l . 1 , pags. 75-78 y 87-92. I b i d e m , pag. 1 0 6 - 1 1 1 . Citado por P A R K E R , W.R. y JOHNS, E. St., L A O R A C I Ó N EN L A PSICOTERAPIA, Edit. Pax-México, Librería Carlos Cesarman, S.A., México 1 , D.F., 2a Edic. 1973, pag. 205. Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , V o l . 2, pags. 39-40: "Un hombre aislado: Crea su propio m u n d o , definido por sus cosas, por sus personas, por sus sentimientos, por sus ¡deas y se aisla del resto de las cosas, personas, sentimientos e ideas".

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(10) Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , V o l . 2 , pag. 85-86. (11) El P. Caballero, habla de las dos maneras posibles de concebir el trabajo de la propia transformación: Para unos consiste en un "¡r logrando algo que no se tiene"; es una espiritualidad que tiende a acumular virtudes, basándose en la ascética de la voluntad entendida como fuerza. Otros, en cambio, entienden este trabajo como " u n expresar lo que ya t e n g o " . Si estoy en gracia tengo a Dios todo. Entonces no tengo que " l o g r a r l o " ; tengo que " e x p r e s a r l o " . Así pues, el auténtico trabajo para ser santo y para ser persona consiste en "dejar que aparezca lo santo que soy, dejar que aparezca apersona que s o y " . , V o l . 1 , pags. 190-193. (12) En este trabajo, nos referimos frecuentemente al " E s p í r i t u " (en griego bíblico " P n e u m a " ) como realidad distinta de\alma -afectividad y mente- (en gr. " p s i j é " ) , y del cuerpo (en gr. " s o m a " ) . Diversos pasajes de la biblia parecen referirse a esta t r i ple d i s t i n c i ó n , en la composición del ser " h o m b r e " . Ver, por ejemplo, 1Tes. 5 , 2 3 ; Heb. 4 , 1 2 . Como aplicación concreta, los tres términos griegos con los que se designa el amor: " e r o s " (amor del cuerpo), " f i l i a " (amor del a l m a " y " á g a p e " (¿mor del espíritu), parecen corresponder claramente a la triple composición del ser humano. (13) C A B A L L E R O , N., o . c , v o l . 4 , pag. 231ss. (14) Cfr. I b i d e m , pag. 320.

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(15) E! P. Narciso Irala, s.j., en su exitoso libro C O N T R A L C E R E B R A L Y EMOCIO N A L , Edit. El Mensajero del Corazón de Jesús, 27a. e d i c , Bilbao, 1960, pags. 37ss. expone sintéticamente la docírjna psicológica de que la actividad de nuestra mente es doble: "receptora" del mundo exterior mediante sensaciones conscientes, y "emisora" de imágenes, ideas o raciocinios, elaborados consciente o ¡ncosncienternente. Y asienta el axioma de que "simultáneamente no podemos ser plenamente receptores y emisores". En consecuencia, " c o n un pequeño entrenamiento, está siempre en nuestra mano hacernos meros receptores, aun bajo el influjo de preocupaciones y f o b i a s " y conseguir el "descanso y control cerebral por medio de la rec e p t i v i d a d " (pag. 53). (16) C A B A L L E R O , N., o . c , vol. 2 : P A R A SER PERSONA ES N E C E S A R I O EL S I L E N C I O (subtítulo de este volumen). (17) Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , vo!. 4 , pag. 221ss.

(25 P A M E L A G R E Y , cit. por Parker, W.R., o . c , pag. 123 (26 P A R K E R , W.R., o . c , pag. 102 (27 W I L L I A M T E M P L E , Arzobispo de Canterbury, (1881-1944), cit. por Parker, W.R.,
o . c , pag.216.

(28 S A N T A T E R E S A DE JESÚS, Caminos de Perfección, cap. 35. (29 I R A L A , Narciso, S.J., C O N T R O L C E R E B R A L Y E M O C I O N A L . . . , pag. 38-39. (30 C A B A L L E R O , N. o . c , vol. 4 , pag. 2 5 5 .
( 3 i ; Cfr. I R A L A , N., o . c , pags. 3 9 - 4 1 . (32 ?Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , v o l . 4 , pags. 257-260.

(18) T E I L H A R D DE C H A R D I N , EL M E D I O D I V I N O . . . . pag. 119. (33 (19) En psiquiatría es de gran aplicación el principio de que la relajación profunda (s¡¡enciamiento físico y psíquico) hace extraordinariamente sensible y receptivo nuestro subconsciente. Este es como el sistema automático de nuestro c o m p o r t a m i e n t o : "Cada persona reacciona frente a su medio ambiente de acuerdo al t i p o de subconsciente que se ha formado previamente" (B. E d w i n ) . Silenciando profundamente el cuerpo y la mente es fácil reacondicionar el subconsciente, cambiando los hábitos mal condicionados por otros buenos. De manen similar, podemos decir que un silenciamiento profundo de todo nuestro ser hace más sensible y receptivo nuestro espíritu a la acción de la gracia de Dios. Por ello, Dios necesita el " d e s i e r t o " para hablarnos al corazón. (20) C A B A L L E R O , N . , o . c , vol. 3, pag. 112 (21) P A R K E R , W.R., o . c , pags. 5 2 - 7 1 . (22) W I L L I A M James, psicólogo y filósofo americano, citado por Parker, W.R., o . c , pag. 4 1 . (23) El precioso l i b r i t o , de autor a n ó n i m o , R E L A T O S DE UN P E R E G R I N O RUSO, enseña la siguiente práctica de oración interior: " . . . Represéntate así t u corazón, vuelve tus ojos como si lo miraras a través de t u pecho y escucha con tus oídos cómo trabaja palpitación tras palpitación. Cuando te hayas acostumbrado a esto, esfuérzate por ijustar a cada palpitación de t u corazón, sin perderlo de vista, las palabras de la oración. Es decir, a la primera palpitación d í o piensa: Señor; a la segunda: Jesús; a la tercera: Cristo; a la cuarta: Tened piedad; a la q u i n t a : de mí. Y repite este ejercicio con f r e c u e n c i a . . . Después, cuando ya estés habituado a esta actividad, comienza a i n t r o d u c i r en t u corazón la oración de Jesús y a hacerla salir al mismo tiempo que la respiración; es decir, al inspirar el aire d i o piensa: Señor Jesucristo; y al espirarlo: Tened piedad de mi'... Con la ayuda de Dios, llegarás así a la acción constante de la oración en el interior del c o r a z ó n " (Relatos de un Peregrino Ruso, Librería Parroquial, Glorieta de Clavería, 5 3 , México 16 D.F., pag. 103). Este inspirado l i b r i t o es, todo él, un tratado sobre la oración interior y silenciosa del corazón. (24) P A R K E R , W.R., o . c , pag. 106.

Ibidem, pags. 93ss.

(34; A . B L A Y , Maha-Yoga, la investigación de la realidad del y o , Viladrau (Gerona), Cedel, 1965, pp. 2 0 - 2 1 . Cit. por Caballero, o . c , v o l . 4 , pag. 9 9 .

(35 A. BLAY, Tantra Yoga, Barcelona, Toray, 1968, p. 178. CIT. Por Caballero, o . c , vol. 4, pag. 99. (36 Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , vol. 4 , pag. 8 4 (37 I b i d e m , pag. 87 (38 Cfr. I b i d e m , pag. 128-129. (39 Cfr. I b i d e m , pag. 129. (40 Cfr. I b i u e m . p a g . 134-135. (41 Cfr. I b i d e m , pag. 137-138. (42 Cfr. I b i d e m , pag. 2 2 0 . (43 Cfr. I b i d e m , pag. 2 2 4 . (44; Cfr. I b i d e m , pags. 225-226. (45 Cfr. I b i d e m , pags. 226-228. (46; Cfr. I b i d e m , pags. 228-229.
(47 48) Cfr. C A B A L L E R O , N., o . c , vol. 4 , pag. 2 0 3 . I b i d e m , pags. 229-230.

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ÍNDICE 1. Los preámbulos de la oración silenciosa 1) La preparación del tema 2) La hora y el lugar de la oración 3) La postura 4) La respiración 2. La primera parte de la oración: Silenciamiento 1) El silencio ambiental 2) El silencio corporal 3) El silencio afectivo 4) El silencio mental 3. La segunda parte de la oración: La meditación 1) La coomunicación de presencias 2) El tema de la oración 3) El momento ascético: limpieza interior 4) El momento místico: comunión 4. La tercera parte de la oración: Revelación 1) Apertura de fe 2) Manifestación 5. Observaciones finales 1) Simplificación del método de oración 2) Cualidades de la oración silenciosa 3) La oración permanente LOS EFECTOS DE LA O R A C I Ó N S I L E N C I O S A 1. La oración que libera y sana 2. Hacia una vida reconstruida 3. Los efectos de la oración silensiosa: en el propio carácter 1) Un nuevo estilo de vida: una vida silenciosa 2) Una vida unificada ' 3) Una interioridad sana y renovada 4) Una vida en plenitud 4. Los efectos de la oración silenciosa: en la conducta 1) En tu relación con Dios: una nueva religiosidad 2) En tu relación con el mundo: una visión de los valores 3) En tu relación con el hombre: una nueva fraternidad LOS C A M I N O S D E L E S P Í R I T U 1. La reconstrucción interior: un proceso en paciente espera 2. Luces y sombras 3. Las pruebas de la fidelidad A P É N D I C E S : RECURSOS A U X I L I A R E S DE L A O R A C I Ó N S I L E N C I O S A 1. Ejercicio de Respiración 2. Ejercicio de Relajación 3. Ejercicio de apertura y receptividad 4. Ejercicio de silenciamiento 5. Ejercicio para orientarse al yo profundo: El centro interior 6. Ejercicios para construir la propia presencia 7. Ejercicio para construir la presencia de Dios 44 44 48 49 49 50 51 52 53 54 55 57 61 61 63 65 66 67 67 68 69 70 71 72 72 80 81 81 81 82 82 82 83 85 86 86 88 ...92 93 95 96 99 100 101 103 107

T U V I D A EN R U I N A S 1. Ser Feliz: Necesidad básica en frustración 2. Miembro enfermo de una sociedad enferma El tipo de hombre que nuestra sociedad producá 1) Un hombre alienado 2) Un hombre ausente 3) Un hombre inundado de ruido 4) Un hombre interiormente fragmentado 5) Un hombre acelerado 6) Un hombre sin sentido 7) Un hombre sin profundidad 8) Un hombre sin consistencia 9) Un hombre que ignora su propia imagen 10) Un hombre solitario 11) Un hombre vulnerable 12) Un hombre enfermo EL C A M I N O DE LA R E C O N S T R U C C I Ó N 1. Caminos inseguros: 1) Las Reformas 2) Las Normas 3) Autoridad y Obediencia 4) Liberación Total 5) El diálogo 6) El amor 2. La verdadera dirección: Rumbo a la interioridad Dos momentos de una vida en plenitud: -Interiorización -Manifestación 3. Reconstrucción interior: 1) Hacer silencio en tu vida 2) Reunificar tu interioridad 3) Revelar tu verdadera imagen 4) Descubrir tu propia riqueza de felicidad 5) Construir tu presencia 6) Cambiar los clises negativos de tu subconsciente 7) Ser persona 4. El camino de interiorización: LA O R A C I Ó N S I L E N C I O S A 1) Oración expresiva y oración silenciosa 2) El rumbo de la auténtica oración 3) Reeduca tu receptividad 5. Lo comunitario en la oración personal 1) No existe la comunidad sin la persona 2) Oración personal y oración comunitaria 3) Los problemas humanos en la oración silenciosa EL M O D O P R A C T I C O DE O R A R Pistas para tu oración personal: El método

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Este libro se terminó de imprimir en los Talleres Diálogo, de la Ciudad de Panamá el 30 de abril de 1979, con un primer tiraje de 3,000 ejemplares.

RENOVACIÓN CARISMATICA CATÓLICA Apartado 879-Zona 9 A Panamá, Rep. de Panamá

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