Preparación de la plata coloidal

Y ahora vamos a preparar plata coloidal con una concentración de 5 a 10 partículas por millón, que es lo recomendado utilizar como antibiótico, con tres baterías de 9 voltios (las cuadradas) unidas en serie, positivo con negativo de la próxima batería y así sucesivamente, tal como se ve en las fotos que he tomado, para alcanzar un total de 27 voltios, más o menos.

A cada uno de los dos terminales libres de las baterías uniremos los cables que a su vez irán unidos a cada uno de las varillas de plata pura (0,999), de 10 a 15 centímetros de largo y 3 milímetros de grueso, usando unas pequeñas pinzas de cocodrilo (de venta en tiendas de electrónica).

Es ideal tener separados y sujetos los alambres a una pieza rígida, para evitar que se toquen entre ellos y hagan un pequeño cortocircuito, pero lo suficientemente juntos

para que quepan ambos en el recipiente donde los vamos a introducir. Por ejemplo, podemos usar una tirita plástica, de madera o corcho (que no son conductores de electricidad) a la que le haremos dos orificios para que entren las varillas, dejando que asomen un centímetro por uno de los lados para poder pinzarlos. El recipiente debe ser de cristal y contener sólo agua destilada, de venta en farmacias.

A ojo y para una cantidad 250 mililitros (una taza grande), dejaremos las varillas de plata dentro durante treinta minutos. Lo ideal es tener un medidor de partículas por millón, que se puede adquirir en Leroy Merlín, en la sección de filtros de agua. Si ponemos una linterna detrás del vaso, podremos ver el proceso de electrolisis, donde uno de los cables irá soltando una especie de humillo rosa o amarillo y el otro burbujitas. El agua irá tomando un aspecto turbio y un sabor ligeramente alcalino al paladar. Una vez terminado el proceso, conservaremos la plata coloidal en un envase de cristal oscuro, como una botella de cerveza o similar. Pondremos un poco de nuestra plata coloidal en un envase pequeño para nuestro uso diario, como los goteros de cristal que se venden en farmacia.

10 gotas o una cucharadita debajo de la lengua, diez minutos antes de las comidas (desayuno, almuerzo y cena) las dos primeras semanas y una sola toma al día las siguientes semanas como mantenimiento, serán suficientes para nuestra salud. Las varillas de plata, que se habrán puesto oscuras, las limpiamos fácilmente con un trozo de estropajo verde y las guardamos para cuando la volvamos a usar, ya que a penas se gastan y nos durarán mucho tiempo. Podemos usar también el proceso de electrólisis para potabilizar agua de grifo o de estanque, porque lo que nos interesa es matar los gérmenes. Tened en cuenta que este tipo de aguas suelen tener un índice alto de partículas por millón en metales de todo tipo, por lo que la electrólisis será mucho más rápida. Lo notaréis porque en dos o tres minutos se pondrá turbia (haced la prueba con el agua del chorro de casa). Las varillas de plata de este post, son de 3 mm de grueso y 110 mm de largo y 0.999 de pureza. Podéis pedirle a un joyero que os la haga o comprarla en Internet. Este es el vídeo de Bob, el maestro de la plata (ya posteado anteriormente): [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=nEs8w1BXIHQ] ¡Salud!