Williams Crookes, en 1875, inventa el Tubo de Rayos Catódicos, donde se observaban haces de luces proyectadas sobre una cruz

(Cruz de Malta)

Con ayuda del tubo de rayos catódicos, Joseph Thompson en 1897 descubre unas partículas con carga negativa (parte del cátodo) y las llamó electrones.

Eugene Goldstein, en 1886, descubre los protones como materia con carga positiva, empleando el tubo de rayos catódicos modificado. A las partículas se les llamó protones.

Un modelo atómico es una representación aproximada de la estructura de un átomo. A lo largo de la historia varios científicos han propuesto diferentes modelos atómicos basándose en numerosos experimentos; los principales son los siguientes:

Modelo atómico de John Dalton (1808)
Representa al átomo como una diminuta esfera indivisible con una masa determinada para cada elemento (masa atómica).

Modelo atómico de Joseph Thompson (1897)
Representa al átomo como una esfera de carga positiva, con partículas negativas (electrones) en su interior. Este se conoce como el modelo del “panqué con pasas” (la esfera positiva sería el “panqué” y los electrones serían las “pasas”).

Modelo atómico de Ernest Rutherford (1911)
Representa al átomo con un pequeño núcleo central de carga positiva, rodeado por electrones (partículas negativas) que giran alrededor. Este se conoce como el modelo del “sistema solar” (el núcleo central sería el “sol” y los electrones serían los “planetas”).

Modelo atómico de Niels Bohr (1913)
Continúa con el modelo del sistema solar de Rutherford, pero restringe el movimiento de los electrones en ciertas órbitas definidas denominadas “niveles de energía”.

Modelo atómico de Sommerfield (1916)
Introdujo dos modificaciones básicas: Órbitas casi-elípticas para los electrones y velocidades relativistas.

Modelo atómico de Schrödinger (1916)