compilado por Orlando Oramas León Jorge Legañoa Alonso

HUGO CHÁVEZ FRÍAS

Orlando Oramas León Jorge Legañoa Alonso CUENTOS DEL ARAÑERO © Copyright 2012 Vadell Hermanos Editores, C.A. rif: J-07521580-0 nit: 0448791076 Valencia: Calle Montes de Oca, Edif. Tacarigua, piso 6 Teléfonos: (0241) 858.5969 - 858.5945 (fax) Caracas: Peligro a Pele el Ojo, Edif. Golden, Sótano, La Candelaria Teléfonos: (0212) 572.3108 - 572.5243 e-mail: edvadell@gmail.com www.vadellhermanos.com Hecho el depósito de Ley Depósito Legal: lf51120128002737 isbn: 978-980-212-561-6

Orlando Oramas León Jorge Legañoa Alonso

Gabriel González

Omar Cruz

Ernesto Niebla Chalita Impresión: Editorial Melvin C.A. Impreso en Venezuela Printed in Venezuela Agradecimientos especiales a Prensa Presidencial.

Si uno pudiera volver a nacer y pedir dónde, yo le diría a papá Dios: Mándame al mismo lugar. A la misma casita de palmas inolvidable, el mismo piso de tierra, las paredes de barro, un catre de madera y un colchón hecho entre paja y gomaespuma. Y un patio grande lleno de árboles frutales. Y una abuela llena de amor y una madre y un padre llenos de amor y unos hermanos, y un pueblito campesino a la orilla de un río.

cual anticipo de este libro que muestra a Chávez contado por sí mismo. y la imaginación encandilaba a aquel muchacho que se subía al palo más alto del patio. las Fuerzas Armadas. oteando un horizonte en el que luego redescubrió a Bolívar por los caminos de la Patria. pero feliz”. Más de 300 ediciones del programa Aló Presidente alimentaron la presente compilación. “el último hombre a caballo” y su escapulario más que centenario.PRÓLOGO “Permítanme siempre estas confidencias muy del alma. a los héroes. la vívida estampa de cientos de miles de hogares humildes de los pueblitos del llano. la “mamavieja”. por allá. decía la abuela. “Pobre. con el topochal a mano. los amigos de la niñez. el culto a los próceres. al soldado”. el béisbol. Es un viaje que inicia en sus raíces en Sabaneta de Barinas. “Por aquí pasó Zamora”. a las amplias masas excluidas. porque yo hablo con el pueblo. se nutre de sus orígenes y carga con ellos a través de los años. IX . De entonces el Chávez sensible. Son muchas las pasiones que se desbordan en el discurso del líder bolivariano: la familia. aunque no lo estoy viendo. al amigo. sentados por allí. Así comienza “Cuentos del Arañero”. páginas con visos autobiográficos y la impronta de quien ha marcado la historia reciente de Venezuela. que absorbe cual esponja. yo sé que ustedes están ahí. observador. la familia. el amor infinito a Venezuela y. No al Presidente. las vicisitudes y etapas de una vida de batalla. Y la abuela Rosa Inés. en aquella casita de palma y piso de tierra. Maisanta. oyendo a Hugo. sobre todo. que enrumba desde las leyendas familiares. a Hugo el amigo. Por aquellos días se fue forjando el apasionamiento por la historia.

combates. que se apropió del nombre. de la disciplina. el presente y el porvenir. abrimos el maletero con un destornillador y conseguí un poco de libros de Marx. sembrar la semilla del Movimiento Bolivariano que tuvo su juramento en el Samán de Güere y el bautismo de fuego el 4 de febrero de 1992. Chávez dialoga. Y ello no hubiera sido posible sin su paso por el cuartel. Aquel “Bachaco” o “Tribilín” llegó a la Academia Militar. los sueños se ensancharon catando de las tradiciones. el pensamiento y la obra del Libertador. lo leí aquí: ‘Tiempo de Ezequiel Zamora’. Chávez es un investigador e historiador que trasciende los moldes de la academia. más que todo. junto al uniforme. tutea. con una visión de interconexión entre el pasado. comenzó a hablar con los soldados allá”. corrupto. contradicciones. de la camaradería y. El Presidente de Venezuela cuenta como nadie la historia nacional. superpone historias. Pero. lo despojó de la coraza pétrea de las esculturas. de las injusticias vividas y confrontadas en el cumplimiento del servicio. en La Marqueseña. se adelanta a veces. exigiendo respeto. Lo limpiamos. la explica. Tierras mágicas signadas por senderos de leyendas. de Lenin. Hablar quiere decir forjar conciencias. un Mercedes Benz negro. aunar voluntades. como alguna vez le espetó. a un gobernador adeco. se sumergió junto a él y lo hizo sustancia en el torrente de la gente. con la ilusión de ser pelotero de Grandes Ligas. Así lo encontramos de subteniente en 1975. cual soldado de las “tropas del Ejército Libertador de Venezuela”. rompe la lógica gramatical sujeto-verboX . cuando el “Por ahora” dio la pauta al devenir. de ese gran revolucionario Federico Brito Figueroa. narra al detalle. en las “antiguas tierras del Marqués de Boconó”.Porque Hugo Chávez Frías trajo de regreso a Bolívar. hurga en sus protagonistas. Aquel subteniente Chávez comenzó a leer aquí. Barinas. en Caracas. lo bajó de los pedestales inmóviles de las plazas. conseguí este libro por allá. sangre derramada y también por lo real maravilloso: “Aquí descubrí un carro un día entre el monte. con una perspectiva transformadora. va atrás. la interpreta. batallas.

que fue creciendo de cuento en cuento. forjador de conciencias. sobre todo. allá en la casa de piso de tierra de Sabaneta. sobre todo. Llanero de pura cepa. ta”. “A la tragavenado la colgaron del techo y la cola pegaba en el suelo. Él asegura que no exagera. pone a pensar y convence. ta. pues. al menos sobre las historias que involucran a ambos. ¡claro!. de un fenómeno de la comunicación directa. pero canta bonito’”. O aquel caimán del Arauca. las estrofas del cantar folclórico venezolano. el silbido de la tragavenado. confesó públicamente. del que ha sido campeón promotor. del líder político. su técnica narrativa. Pero también el XI . educador. del declamador.predicado. “Ra. meterle a los gringos cuatro batallones por el flanco. “Ass”. Los “rellenos” ocurren. ‘Chávez canta mal. Lo cierto es que resulta difícil encontrar a otro jefe de Estado que entone más en público. “Ta. rememora para asegurar: “estoy vivo de broma”. Se trata. enseña. acuña que su amigo venezolano “rellena”. vuela lejos la chapita. baladas de moda y. pero a continuación acotó: “como dijo el llanero aquel. las canciones. ra. las coplas. hasta rancheras. con la cual mantiene en vilo. El del presidente. sin lugar a dudas. Entonces la narración gana en intensidad porque el que la cuenta lo hace como si la estuviera viviendo en tiempo real. cercana. Evo habla que habla. estuvo a punto de devorarlo en su cuna. permanente con su pueblo. Y. el lenguaje. De la mano del sonido están también los corridos. y orgulloso de serlo. suena cuando su padre bocha la bola criolla. cuando la narración le concierne personalmente. “Yo canto muy mal”. El grueso era como el de un caucho de carro”. ra”. desde el himno nacional. “Cuarenta y cinco metros de largo conté yo a pepa de ojo”. Así llegan los sonidos: “Pac”. Es parte de su estilo. según sus propias palabras. en medio de la credulidad-incredulidad del auditorio. del poeta. “Pum”. Cantor de pueblo. “Uuuh”. quien lo conoce bien. los fantasmas de Sabaneta. pero Fidel Castro. polemiza. Como la serpiente que. Chávez es también un fabulador. “Uju”. sorpresa.

sudo con ella. Sobre ello. el arañero de Sabaneta. “arrejuntar”. nos dará fuerzas para luchar mil años si hubiera que luchar”.del ciudadano de a pie y más. porque solo ese dolor. “jalamecate”. la nefasta herencia de la IV República. lloro con ella y me consigo. relación entrañable de una sensibilidad superior. que muere porque el capitalismo y los gobernantes a su servicio se la negaron. se ríe de sí mismo. y más. se lamenta el Presidente. del veguero de campo adentro. Pero “Cuentos del Arañero” es también algo muy serio. aunque algún diccionario no los reconozca: “jamaqueo”. y yo quiero sentir ese dolor. De ahí el uso diáfano de vocablos que forman parte del habla popular. le duele el dolor del pueblo. está la masa del pueblo y yo me echo encima de la masa. entre muchos otros. preguntaba un amigo al conocer de la idea del libro. “firifirito”. “Como siempre. Pero mejor que lo cuente Chávez. celebra el chiste sobre su persona. allí está el dolor. “kilúo”. ¿Es cómico?. Porque allí está el drama. “choreto”. “espatilla'o”. Chávez sufre en sus páginas. unido con el amor que uno siente. me abrazo con ella. pero también arranca carcajadas del auditorio cuando pone al adversario en el centro de su colimador. “esperola'o”. Desde esos tiempos la amistad con Fidel. Orlando Oramas León Jorge Legañoa Alonso Junio de 2012 XII . exclama por aquellos días. Chávez es dicharachero. del niño que agoniza sin atención médica. “¡Es el infierno aquí!”. habría mucho que decir. Ya lo dijo en alguno de sus alocuciones: “Revolución es amor y humor”. que en los primeros años de su gobierno se consigue la tragedia por doquier.

HISTORIAS DE FAMILIA .

todos limpian 3 . que hace un año fui también a darle una corona a mi abuela. sentados por allí. Tiene techo rojo la casa. por allá. mira. y él llegó: “Chávez. un “firifirito”. El niñito tiene casa. Ellos viven de eso. que están ahí. aunque no lo estoy viendo. con una sonrisa de oreja a oreja: “Chávez. limpiando tumbas. tengo casa. yo vivo limpiando tumbas y no tengo casa”. Yo dije: “Por favor. yo sé que ustedes están ahí. Ayer me dijo. dándole con cariño a un pedacito de monte que había al lado de la tumba de la vieja: “Presidente.HISTORIAS DE FAMILIA C O N F I D E N CI A S Permítanme siempre estas confidencias muy del alma. y llegó el señor. hermano. Bueno. También me dio mucha alegría ver de nuevo. cada vez la nombra. ¿cómo se llama el niño? No recuerdo. “Claro que la quise y la quiero. al soldado. ayer fui a visitar la tumba de mi abuela Rosa. a Hugo el amigo. un hombre joven. porque yo hablo con el pueblo. con una pala y unos niños. con su mamá y su papá y dos niñitos más. oyendo a Hugo. usted la quiso mucho. allá se le ve el techo”. a Rosa Inés”. ella está por dentro de uno”. Y me dijo el señor. No al Presidente. yo quiero ir solo con mi padre a visitar a la vieja. gracias. bonito alboroto y la gente en un camión y las boinas rojas. ¿verdad?”. Allí llegamos. al amigo. No quería ir en alboroto porque siempre hay un alboroto ahí.

mi mamá está pasando hambre”. y me daban de ñapa una barquilla. porque él me dijo con aquellos ojitos: “Chávez. de Rosa Inés Chávez. toronjas. a ese pueblo que es Sabaneta de Barinas. me dijo tantas cosas con aquellos ojitos que me prendió el alma. Y ya tiene casa el niño y se le ve el techo rojo. chico. y me conformaré con una cosa muy sencilla. De ahí salía con mi carretilla llena de lechosa y de naranjas a venderlas en la barquillería. de piso de tierra. mangos. hagan un estudio social. Ahí aprendí a sembrar maíz. de aguacate. Yo nací en la casa de esa vieja. son tantos los que no tienen casa ¡Dios mío! ¡Ojalá uno pudiera arreglar eso rápido para todos los niños de Venezuela! Le pedí al general González de León y al gobernador que se unieran para atender el caso de ese niño. de muchos pájaros que andaban volando por todas partes. de semerucos. pero otro día voy”. Cuando yo muera quiero que me lleven allá. pared de tierra. y bueno. no tengo casa. como la abuela Rosa Inés. mandarina. Era una casa de palma. de naranjos. Bueno. de maizales. yo quiero estudiar”. de alerones. Así se llamaba la heladería. Había un matapalo en el patio 4 . “Chávez. visítame”. Era mi premio y una locha para comprar qué sé yo qué cosas. “Allá está. L A S P R O P I A S R A Í CE S La abuela Rosa Inés decía: “Muchacho.C ue n tos de l Ar añ e r o tumbas. ¡Ojalá pueda visitarlos algún día! Ahí estuvimos rezando delante de la tumba de la abuela. no te encarames en esos árboles”. Y yo le dije: “No tengo tiempo papá. de rosales. Chávez. miren. a luchar contra las plagas que dañaban el maíz. de ahí vengo. Y les dije. Yo me subía arriba. Chávez. unas palomas blancas. a moler el maíz para hacer las cachapas. Esa vez lo agarré y le dije: “¿No tienes casa?” ¡Claro!. Era un patio de muchos árboles: de ciruelos.

que quedaba cerquita de la casa. Yo prefería ser Barú que Tarzán. uno sabía que ya iban a apagar la planta. Él pasaba todas las noches a las ocho en punto.Hugo Chávez F r í as donde me crié. Claro. como cuando uno está por allá y le tocan la corneta. el otro que le decíamos “El Chino”. Ella nos regañaba mucho. El hombre de la selva. salía con las manos en la cabeza: “¡Muchacho. échanos los cuentos”. bájate de ahí. era un patio hermoso y uno se subía en todos esos árboles. Y uno la buscaba: “Abuela. El único que no se subía era el “Gordo Capón”. así que ese era cuarto bate aunque se ponchara. y era como un reloj. rur. El matapalo era el más alto y uno buscaba las ramas más altas porque había unos bejucos y allá abajo un topochal. Y ella hablaba de un cabo Zamora y de un Chávez. mira que el Diablo anda suelto!” A veces a mí me daba miedo porque uno pensaba que el Diablo andaba suelto de verdad. barúuu. Recuerdo que apagaba una primera vez. se “espatillaba” contra los topochales y mi abuelita. ese era el aviso. nos bajaba de los árboles. Era como la retirada. Uno se lanzaba barúuu. rur. Cuando pasaba don Mauricio Herrera en una bicicleta. cuando se iba la luz de la planta eléctrica de Sabaneta. que en paz descanse. ya estaban las velas prendidas o las lámparas aquellas de kerosene. “Ahí pasó don Mauricio”. Después venían dos apagones. Claro. Barú era africano. es como un colchón. y la abuela lista con sus cuentos. ¿Tú sabes lo que yo hacía? Me lanzaba con mis hermanos y Laurencio Pérez. pero en la noche nos sentaba en el pretil de la casa de palma. era el dueño del único bate y la única pelota Wilson. pobrecita. abuelo de ella. te vas a matar. El “Gordo Capón” no podía subirse. Y como las matas de topocho tienen el tronco blando y esponjoso. y ya la tercera era que se iba la luz en el pueblo. Uno caía. que se fue con el cabo Zamora y no 5 . Cristo anda suelto también y Cristo siempre le gana al Diablo como Florentino le ganó al Diablo.

pero cuando voy a buscar la historia en los libros resulta que no eran ningunos malucos. nos sentamos ahí y yo puse a Alí Primera: “Soldado. la forma de la prosa incluso. Fue nuestra primera maestra. ya de teniente. Ella tenía esa inteligencia innata de nuestro pueblo y oía el canto de 6 . que aquel si fue maluco. cuando. y del verso de cuando en cuando. Recuerdo que desde niño oía comentarios entre las abuelas: “Cónchale. la buena ortografía. porque yo soy que si el acentico. no cometer ni un error. YO VENDRÍA A BUSCARTE Mi abuela Rosa Inés nos enseñó a Adán y a mí a leer y a escribir antes de ir a la escuela. un tal Pedro Pérez Delgado. usted inventa mucho”.C ue n tos de l Ar añ e r o regresó más nunca. esos son los cuentos pero que vienen de las propias raíces. Dejó los muchachos chiquitos y la mujer se quedó sola con los muchachos vendiendo topocho y pescando en el río. Quizás de ahí viene mi pasión por la lectura. de que hubo un maluco. usted no sirve para eso”. llegué un día a la casa con otros cadetes. También oía los comentarios de mis abuelas. las Frías. por la buena escritura. dejó la mujer sola y le dejó los hijos”. ya yo militar: “Huguito. Entonces yo tenía la idea de que eran malucos. el abuelo de mi abuela se fue con un tal Zamora y no vino más nunca. quien también tuvo dos muchachos con Claudina Infante y se fue. vuelca el fusil contra el oligarca”. Y a mí me gustaba el Ejército. Esas son las leyendas. de vacaciones. la comita. eran unos soldados. Algunos me sufren. Huguito”. El abuelo por los Chávez. Las letras redonditas que ella hacía. Dígame después. usted sálgase de ahí. Ella decía: “Tienes que aprender. abuela?” “Usted es muy ‘disposicionero’. Estaban los muchachos chiquiticos y más nunca volvió. Ella me decía. y le preguntaba: “¿Por qué no sirvo para eso.

ya no tenía cura. ya tenía la noticia: “Ha muerto la abuela”. Pero no. Se fueron los compañeros y me dijo: “¿Se da cuenta? Usted se va a meter en un lío. El día primero me voy a visitar a mi coronel Hugo Enrique Trejo en Macuto. En la tarde me fui a Villa de Cura a visitar a mi tía abuela Ana. Huguito. Entonces me dijo: “Váyase el 5 de enero cuando lleguen los demás”. en la Academia. la abuela. Ella me descubrió antes de tiempo. está muy mal y no le quedan muchos días de vida. por eso le escribí estas líneas: 7 . Así que la sembramos al día siguiente. Recuerdo que tenía guardia el 31 de diciembre en Fuerte Tiuna. en la puerta grande que da hacia las columnatas. A las 12 de la noche nos asomábamos ahí el grupo de oficiales a darnos el abrazo. Y el buen coronel me dijo: “Chávez. El 31 hubo reunión de oficiales despidiendo el año y me dio pena pero le dije a mi coronel Tovar: “Mi coronel. que quizás con tanta pastilla me voy a curar’”. Estando allá salí a afeitarme. Huguito. un abrazo y las lágrimas y recuerdo que me dijo: ‘¡Ay!. la hija de Pedro Pérez Delgado. el gran líder militar de los años ‘50. que es mi mamá vieja. tan pronto regresen los que están de permiso de segundo turno”. Cuando regreso. ¡Ay!. orientador. Murió aquel 2 de enero. Me acabo de despedir de ella hace dos días. necesito un permiso. ya se estaba yendo. la sembramos en medio de retoños y de amaneceres el año 1982. a oír los rumores de la alegría y la esperanza de un pueblo que se renueva cada 31 de diciembre. sabíamos que se iba. me intuyó. Me gustaba mucho pararme en el Gran Hall. Y le expliqué: “Mi abuela. porque yo estoy oyendo esa música y usted se la pone a sus compañeros. Ahí estuvimos conversando el primero. Ya yo estaba comprometido con la Revolución. Él tenía una casita allí. vaya”. para regresar en la tarde a la Academia. ese fue como otro padre mío. y ver el jolgorio en la soledad. no llores. Yo era jefe de deportes y no había en ese momento ningún gran compromiso deportivo. Huguito”. a ver los cohetes de los cerros de El Valle. porque estaba muy mechudo —como decimos—.Hugo Chávez F r í as Alí Primera.

y hallaría consuelo en tu amor de madre. y crecerá la paja bajo tu maizal. y te contaría de mi desengaño entre los mortales. con Zamora al frente. ¡Ah!. y entonces en tu casa vieja tus blancas palomas el vuelo alzarán y bajo el matapalo ladrará “Guardián”. y la de tu historia. como en otros tiempos tus campos regó. llegaría a tu tumba y la regaría con sudor y sangre. y por sus riberas se oirá el canto alegre de tu cristofué y el suave trinar de tus azulejos y la clara risa de tu loro viejo. al fin de mi vida yo vendría a buscarte. también el ciruelo junto al topochal. y entonces. y el catire Páez. colocar en tu tumba una gran corona de verdes laureles: sería mi victoria y sería tu victoria y la de tu pueblo. y enrojecerá el semeruco junto a tu rosal. 8 .C ue n tos de l Ar añ e r o Quizás un día mi vieja querida. y entonces por la madrevieja volverán las aguas del río Boconó. o quizás nunca. llegue tanta dicha por este lugar. la de la casa del semeruco. LA NEGRA INÉS Yo tuve una abuela que le decían la Negra Inés. y me arrullarías con tu tierno canto y me llevarías por otros lugares. y un gran cabalgar saldrá de repente y vendrán los federales. y entonces la sonrisa alegre de tu rostro ausente llenará de luces este llano caliente. eso suena a recuerdo bonito. profundo y lejano. y las guerrillas de Maisanta. y entonces tú abrirías tus brazos y me abrazarías cual tiempos de infante.. Una negra despampanante. Han pasado casi cien años y todavía la recuerdan poetas del llano: la Negra Inés. mi vieja. cerca de la iglesia. con los brazos en alto y como alborozo. y los mandarinos junto a tu piñal. con sus mil valientes. solamente entonces.. dirija mis pasos hasta tu recinto. con toda su gente. mamá Rosa mía. y crecerá el almendro junto al naranjal. famosa en todo el llano.

Aunque quizás yo nunca sabré el nombre de aquel abuelo africano. Tuvieron a Rosa Inés y a Ramón Chávez. Estaba muy enfermo en un chinchorro y me dice: “Huguito. Yo lo llevo y le digo: “Tío. Y no. y el pobre niñito aquel. mézame al niño”. guindado sobre la cama. que estaba allá atrás. Yo estaba en un chinchorro. como decían antes. aquí es”. Él no veía y cayó. de Rosa Inés. salió disparado como bala humana. que nació entre india y negra. Yo lo vi morir. El tío Ramón me hacía los papagayos. ¡mira!. que era de los Mandingas. pues. ya estaba muerto mi tío Ramón Chávez. mi tío. fue un italiano que se levantó a la Negra Inés y vivieron un tiempo juntos. es que era verdad. ayúdame a ir al baño. de tierra. Mi mamá lo que oyó fue el chillido mío y salió corriendo a ver. Un día ella estaba en la cocina. que era yo. Menos mal que las paredes eran de barro. Cuando vino un médico. Adán tenía año y piquito. Así que yo termino siendo un Mandinga. que consiguieron no sé dónde. el excusado. es verdad. 9 . Y el Adán.Hugo Chávez F r í as Dicen que la Negra Inés. mi bisabuela. porque cuando cien personas dicen lo mismo en un pueblo pequeño. era hija de un africano que pasó por aquellos llanos. en la esquina allá. No es que dicen. tiene un ataque”. YO ESTOY VIVO DE BROMA Cuenta mi madre que estoy vivo de broma. y el piso también. de meses. Ese fue Adán. que además era “kilúo”. mamá Rosa. él siguió y llegamos casi a la cerca. Porque. llorando y mi mamá le dice a Adán: “Vaya. que lo recuerdo. Mi mamá me consiguió allá orinadito y todo. Resulta que el chinchorro estaba como lo ponemos en el campo. La Negra era la madre de mi abuela Rosa Inés Chávez. Él me meció. pero verticalmente. yo chiquitico. el papá de mi abuela. Murió de un ataque. lo agarró por la cabuyera y haló el chinchorro. de bromita estoy vivo. Salí corriendo a llamar a la abuela: “Mamá Rosa.

mi padre era más duro conmigo. Todo oscuro. mi abuela me consolaba: “¡Ay. Lloré mucho. Mi papá nos llevaba. Así tenía que ser. Mi papá no había llegado. Cuando ve algo debajo de mi cuna. que en paz descanse. SACA VEINTE O CONSIDÉRATE RASPA’O Cuando mi padre era mi maestro de cuarto grado. fíjate. “Chucho. Adán estaba con mi abuela en el otro cuarto. 10 . era ir a ver “Tin Tan”. el Cine Bolívar de Sabaneta. No olvido que me perdí la película “Neutrón”. Mi mamá oye un ruido en la oscuridad que hace: “¡Asss. porque no saqué 20 en un examen.C ue n tos de l Ar añ e r o Después a los pocos días cuenta mi mamá que ella estaba ahí como a medianoche. quien mató la culebra con un machete o un palo. asss!” Ella pela por la linterna y alumbra. con mayor rigor que las otras. no sé cuál. Llamó a mi tío Ramón Chávez. pero cuando yo no sacaba veinte. Y una de las motivaciones que uno tenía. El Roto”. compadre! Mi mamá me agarró y salió disparada. El grueso era como el de un caucho de carro. que costaba un real. Me dijo: “Cuando tú no saques 20 considérate raspa’o”. Se había comido ya varias gallinas y andaba buscando un bachaquito. tratamiento igual. no iba al cine. “El Águila Negra”. pero no. Yo a veces reclamaba justicia. el fin de semana. A la tragavenado la colgaron del techo y la cola pegaba en el suelo. el sábado. todas esas películas de aquellos años en el único cine que había por todos esos pueblos. Yo estoy vivo de broma. Yo estaba en la cuna. me consta que revisaba mi prueba una y tres veces. Huguito!”. Era una culebra que tenía azotada a la conejera de mi abuela. ¡era una tragavenado. Fue una gran enseñanza para mí y mis hermanos.

Desde niño. pues. Entonces vendía mis arañas ahí donde estaba el mercado y la concentración. A las muchachas yo les cantaba. Y la abuela: “¡Huguito. Todas las tardes. pa’ las muchachas buenamozas”. En el bolo yo vendía la mitad. Arañas calientes. Si había un entierro entonces yo aprovecharía ¿verdad? Pero no. Mi papá jugaba bolos porque él es zurdo y lanzaba bien. Y le agregaba coplas: “Arañas calientes pa’ las viejas que no tienen dientes”. Dígame si salía por ahí Ernestina Sanetti. con mi bichito aquí: “Arañas calientes”. a las cinco. en la Plaza Bolívar. más o menos. En cambio. se veían allá los hombres del pueblo. Porque en los días normales yo vendía no más de veinte arañas dulces. y había que tocarlas duro los días de fiesta. hay que buscar más lechosa!”. cosas así. A la salida de la misa estaba yo. no sé qué más. Allá estaba a lo mejor una señora acomodando una tumba. Mi abuela terminaba las arañas y yo salía disparado. para montarme en la montaña 11 . Ernestina Sanetti. Yo la ayudaba. Mi abuela se levantaba muy temprano. cómo colocarlo en un mercado. tengo noción de lo que es la economía productiva y cómo vender algo. pa’ no sé qué. le comía las paticas a las arañas. Más de una vez mi papá me regañó: “¿Qué haces tú por aquí?” “Vendiendo arañas. Y le regalaba una a Hilda. Me quedaban por lo menos dos lochas todos los días. papá”. ¡Cómo olvidar las fiestas de Sabaneta! Yo era monaguillo. yo le cantaba. ¡ah!. La concentración. eran dos bolívares con un real. que me gustaba aquella muchachita. ya casi se me olvidaron las coplas. en las fiestas se vendían hasta cien arañas diarias. a lo mejor un entierro. Yo inventaba. ¿Pa’ dónde iba a coger? ¿Pa’l cementerio? Estaría loco. de las bonitas del pueblo. ¿pa’ dónde? Pa’l Bolo.Hugo Chávez F r í as EL ARAÑERO Ustedes saben que yo vendía arañas. araña dulce. “arañas sabrosas. y después pa’l cine. tocaba las campanas. Telma González. mire.

majarete. ¡Imagínense un sueldo de cien bolívares! Mi abuela hacía dulces. hasta allá en el río. PERO FELIZ Hace poco estábamos comiendo mangos con el Gobernador en la casa del Rey. como decíamos. el bodeguero. Vendíamos muchas frutas porque el patio. y uno vivía las ilusiones del mes de octubre. yo vendía más rápido y le pagábamos la locha o el bolivita que nos había dado fia’o Luis Alfonso. vengo a fiar un bolívar de plátano”. Y él anotaba ahí. GENTE HONRADA Recuerdo que compraba a veces a crédito. un monopolio. había que buscar lechosa no sé. porque se vendía mucho. Sí. Nosotros vivíamos de lo que nos daba mi papá. Y entonces le 12 . vendíamos arañas. porque estábamos pasando por una situación difícil. que era maestro por allá en un monte. tabletas. donde compré toda la vida: “Luis Alfonso. Dígame en las fiestas patronales. dulce de coco. allá en Jamaica. era un patio lleno de árboles frutales de todo tipo y de eso vivíamos. y además no teníamos competencia. De cuando en cuando iba un elefante. Me gustaba ir al circo y ver a las trapecistas bonitas que se lanzaban. ¡No! Estábamos en emergencia. La única casa donde se hacían arañas en este pueblo era la casa de Rosa Inés Chávez. Mi abuela hacía doble dulces. Había mucho mango. Yo le decía a Luis Alfonso. donde yo fui un niño feliz. La gente humilde es honrada. Pero luego me ponía las pilas. Había tiempos difíciles cuando la abuelita no podía hacer el dulce. y frutas. un tigre en una jaula. POBRE.C ue n tos de l Ar añ e r o rusa y la vuelta a la luna aquella.

una gorrita. De cuando en cuando alcanzaba para un pan de azúcar. y a comer. me iba directo del liceo al estadio “La Carolina”.Hugo Chávez F r í as contaba al Gobernador que fui un niño pobre. de los que estábamos practicando. que se quedaba cuidando la casa. vale!. y la casa estaba sola. Ella le hablaba a la Virgen de la Soledad. a “Pancho” Bastidas. Pero después. L OS F A N T A S M A S D E S A B A N E T A Estaba recordando a mi compadre Alfredo Aldana. camarita. Eso está rodeado de mangos y mangas y esa era la cena de nosotros. y uno agarraba una maceta y a tumbar manga. al “Chiche” Frías. alguna visita a los vecinos. LA VIRGEN DE LA SOLEDAD Recuerdo mucho a mi abuela Rosa Inés cuando llegábamos a la casa de palma grande. A mí lo que me daban era una locha diaria para ir al liceo. Mi abuelita abría la puerta y siempre decía: “Buenos días o buenas noches. Era muy fresca. le encomendaba la casa. Yo era un niño como de diez años. donde yo nací. cuando salíamos en la tarde. Éramos muy pobres. La manga grandota. con eso uno se tomaba un fresco y a lo mejor se comía un pedacito de pan. en Sabaneta. donde hoy funciona un estadio de fútbol muy bueno. Virgen de la Soledad”. de esos con azuquita. dulcito. Pero veníamos de alguna actividad. pero feliz. Yo me iba por los montes a comer mangos. Yo iba con mi maletín y mis guayitos viejos de jugar béisbol: mi guantecito viejo. naranjas y ciruelas. en Barinas. una camiseta. “Cigarrón” Tapia. ¡Qué divino. ellos eran unos zagaletones de catorce y 13 .

Una noche le pusieron una vela. Ella estaba muy asustada: “¿Te das cuenta?. Eso se me grabó para siempre. Nunca se me olvida una frase de ese discurso que escribió mi padre: “La bandera que Miranda trajo y que Bolívar condujo con gloria”. por el cementerio. ¡ahí están los muertos!”. Uno sabía que eran ellos. salían con la sábana blanca por Sabaneta haciendo ¡uuuuuuh!. Estaba en sexto grado y me pusieron a leer unas palabras. Y ese mismo año. Tuve que decirle la verdad: “No. 14 . Creo que fue mi primo Adrián Frías. a darle la bienvenida al obispo González Ramírez. corriendo por la plaza. por la orilla de la madrevieja a mi pobre viejita. donde hice mi primaria. cuando llegó el primer obispo a Sabaneta de Barinas. Después que Mauricio Herrera. Eran malos. algo así se llamaba. cuestiones hasta de amores. Los fantasmas de Sabaneta. me correspondió leer también un discurso en la Plaza Bolívar. En las noches se ponían una sábana blanca. entonces ponen una vela para que la gente se asuste y no se acerquen al patio”. abuela. porque mi primo “Chiche” Frías era uno de ellos. a nombre de los muchachos del Colegio Julián Pino. era otro que a veces se disfrazaba. que en paz descanse. Pues pusieron una vela en el patio de la casa vieja de mi abuela. apagaba la planta eléctrica de mi pueblo.C ue n tos de l Ar añ e r o quince. traviesos. En ese tiempo más de un fantasma de esos brincaba una cerca. EL PRIMER DISCURSO Recuerdo la primera vez que di un discurso. Yo los veía. es que los muchachos quieren llevarse un saco de naranjas. un 12 de marzo de 1966. de Sabaneta de Barinas. pero yo callaba.

Él ve que la señora viene pa’ la casa. una oficina. A veces la familia sufre el impacto de todo esto. A Nacho. Y Adelis estaba chiquitico. Entonces llega una señora que vivía en la calle. Adelis estaba por la ventana del cuartico. Ustedes saben que yo soy feo. Ofasa atiende a la humanidad”. unas botas de goma ahí. le decían “Ofasa”. Había otros que se peinaban de medio lado y no sé qué más. Ahora casi no tengo tiempo. Creo que era de los yanquis. no estoy seguro. nueve años. allá en Barinas: “Ofasa lo visitará en su casa”. porque era una agencia de ayuda humanitaria y había propaganda por radio. Tendría como ocho. mamá Rosa. Y a mi hermano menor. ¿Saben por qué? Ofasa era una cosa internacional. Además. A Adán le decían “Macha macha”. en Barinas. Por eso le decimos “Ofasa”. Al negro Argenis le decían “El Indio” o “Curicara”. Hay que ver cuando nos reuníamos. agarrarle la 15 . Nacho era flaquito y paletú'o. ahí viene Ofasa!” Porque por radio él oía: “Ofasa lo visitará en su casa. él era el triple de feo que yo. Él era muy meti’o y quería estar en todo. una indigente que andaba pidiendo ropa y comida por las casas. En las fiestas uno tenía que hacer esfuerzos. A mí me decían “Tribilín” o “Bachaco”. Adelis. y mi abuela Rosa ahí limpiando. A Aníbal le decíamos “Boca'e bagre”. uno siempre con la misma ropita.Hugo Chávez F r í as OFASA Cuentos de familia. “Ofasa atiende a la humanidad”. ASUNTO IDEOLÓGICO Como un amigo nuestro allá en los años ‘60. Sospecho que era algo raro. Uno tenía que hacer un esfuerzo muy grande para acercarse a una muchacha y sacarla a bailar. Desde aquí un saludo y un recuerdo a mis hermanos. y entonces le dice: “¡Mamá Rosa. “Churro mogotero”.

decía alguna página de aquellas. pues. Me prometió un amigo francés conseguirme una de la época. Entonces él decía: “Yo no bailo con ninguna muchacha hasta que no se defina ideológicamente”. Luego consiguió un puestico de maestro por allá en un monte. Eso venía desde mucho antes del año 1958. pero entonces se inscribió en los cursos de mejoramiento del magisterio. no había liceo en Barinas. porque se perdieron esos libros. al mismo Adán se le perdió en estos huracanes que se llevaron muchas cosas. decían por radio. un esfuerzo grande aquel. Después no sé.C ue n tos de l Ar añ e r o mano. Cuando el terremoto de Caracas mi papá estaba aquí y lo lloramos mucho: “Se acabó Caracas”. Y él estaba comenzando por los caminos del marxismo. Pero ahí había muchas recomendaciones: filosofía. éramos unos niños. Y llevó una enciclopedia. Después llegó un telegrama al otro día: “Estoy vivo. por allá en Los Rastrojos. que la apliqué toda mi vida. “Quillet”. Teníamos catorce años. era como mi Internet entonces. Yo era un niño y me bebía aquellas páginas. Y una de las recomendaciones que había allí. una cosa buena que había. Entonces mi papá venía a Caracas en agosto y traía libros. Yo 16 . era la siguiente: “Usted piense”. Y los rumores allá en Sabaneta: “Caracas se acabó”. El último que vi lo tenía mi hermano Adán. EL PENSAMIENTO Mi papá empezó a dar clases de primaria. No todo lo pasado fue malo. historia. hijo de un marxista muy respetado. matemática. estoy bien”. un profesor barinés. ¡Ah!. Tenía sexto grado. creo que francesa. Pero mi amigo. que era el triple de feo que yo. sospechaba que las muchachas no iban a bailar con él o aceptarle una conversación.

caminando por esas costas de ríos. dijeron por Radio Barinas que hay una rebelión militar”. porque estoy segura de que ese está ahí”. Llegó alguien en bicicleta a decirle: “Mire. vecinos que tenían allí también un ganadito. por allá en bicicleta. No estés ahí como si fueras un árbol. Ellos ya intuían. para no pasar por este mundo así como si fuera una nube que pasó. Me queda todavía un poquito. mi mamá desde que le dijeron se puso a rezar. unas amigas. mi vieja. cuando Cecilia. Si estás en la mañana limpiándote los dientes. En cambio. Los muchachos le dijeron: “Don Hugo. ¿usted no cree que Huguito esté metido en eso?”. lavando la cochinera: “No.Hugo Chávez F r í as lo apliqué. Eran unos muchachos. ¿no? Mientras mi papá decía: “No. con sus cochinos y cuatro vacas. porque me conocían de tanto hablar en la cancha de bolas. Mi papá les dijo. a bañarnos en el río. Lo que son las madres. piensa. tranquilo que ese no se mete en nada de eso”. ¡ Q U E NO M E L O M A T E N ! En La Chavera estaba mi padre el 4 de febrero de 1992 en la mañana. Si estás “pitchando” en el béisbol. las hallacas y la mazamorra que me trajiste. piensa. El pensamiento es clave para entender lo que uno está viviendo. Ellos me conocen desde hace tiempo. porque yo siempre en vacaciones iba a La Chavera a jugar bolas criollas. “¡Que no me lo maten!. don Hugo. voy poco a poco. Si estás disfrutando con unos amigos. Te quiero. Mi mamá se puso a rezar “porque ahí tiene que estar Huguito”. en el río. como todos los días. ¡Muy sabrosa la delicada!. la vecina. 17 . No le doy a nadie. que no piensa. que hay una rebelión militar. llamó a mi mamá: “Mira Elena. Elena. ese no se mete en eso”. piensa lo que estás haciendo: “Me estoy limpiando los dientes”. que unos militares se alzaron”. no.

dejó los cochinos. Algo importan18 . lo admiro y. la u. lo trajimos esa madrugada a Caracas y llegó una doctora a hacerle preguntas. E L V I E J O CO M O U N G U E R R E R O El día jueves en la noche mi padre sufrió un accidente cerebro vascular. la o. por allá en los llanos. la e. cumpliendo con sus labores allá de gobernador de Barinas. la i. viviendo con la misma angustia existencial que vivimos nosotros ante la tragedia de los campesinos. Las mismas que junto a las de mi madre y su amor. Él andaba fundando comités bolivarianos por los pueblos y buscando firmas para la libertad. por la mano de Dios. y cumpliendo con sus responsabilidades.C ue n tos de l Ar añ e r o LOS DEDOS DE MI PADRE Acabo de hablar con mi padre y a mi padre lo amo. hasta el 4 de febrero en la mañana. las mismas que me enseñaron a escribir la a. dejó cuatro vacas flacas. además. Incluso escribí un poema llamado “Los dedos de mi padre”. Y perdió tres dedos porque se desprendió la carrucha en esos ríos donde no ha llegado la mano del desarrollo y todavía se pasan en carrucha. me enteré y lo lloré. lo metí en este lío. Dejó las gallinas. Mi padre Hugo de los Reyes Chávez. Fue sorprendido. que viniera al mundo junto con mis hermanos. no de su hijo. una emboscada de la vida como yo la llamo. El viejo como un guerrero se paró. Estaba criando cochinos y gallinas ponedoras desde hacía varios años. un maestro jubilado. Recuerdo que hablaba de las manos de mi padre. hicieron posible. dejó un fundito que le costó toda su vida de maestro y se fue a la batalla. sino de los soldados. Se la pasa por los pueblitos atendiendo a la gente. que se perdió porque me allanaron a los pocos días y se llevaron los manuscritos. en el pie de monte. Yo estaba prisionero.

sí / y de eso no me quejo / porque traigo mi sombrero / porque traigo mi sombrero de paja y con barboquejo. Después le dice la doctora: “¿Pero tú silbas y cantas también?”. de ahí nació mi pasión por el béisbol. llegó la doctora. daban serenatas y a veces los viernes llegaba a medianoche. Él sacaba la bola por un lado. papá tenía veinte años. Y le cantó esa vieja canción a la doctora. Lo recuerdo también de bochador de bolas criollas. el mayor. Yo lo veía muy preocupado. En las Frías eran casi puras hembras ¿no?. ay. “¿Qué quieres que te silbe?”. “pac”. Cuando nació Adán. con la zurda. un caserío que se llama Los Rastrojos. Imagínate tú. era maestro de escuela y vendía carne por los campos en un burro negro. en un peladero de chivo. ahí guapeando. jugaba en el equipo “Los Centauros” de Sabaneta. “¿Tú sabes silbar?”. jugaba béisbol. pero por dentro con una gran esperanza al verlo con aquella picardía. Yo nací al año siguiente. Somos seis varones en fila india. mi mamá diecisiete. Nació Rosa Virginia. y Dios mediante se está recuperando. Papá se la trajo en el anca del burro y se casaron. y le cantó una canción. mi terrón de azúcar. “Sí”. y buenas mozas. UN PEDAZO DEL ALMA Yo fui padre la primera vez a los veintiún años. Es una tonada hermosa que termina diciendo: A mí me dicen llanero. como a las cuatro de la mañana. Yo era muy niño y él tenía un amigo llamado John que tenía una guitarra y ellos cantaban. jugando primera base. a las cuatro de la mañana. Ahí nació mi mamá. en las costas del Caño de Raya. Papá fue parrandero. una canción viejísima. le dijo.Hugo Chávez F r í as tísimo es que papá nunca perdió la conciencia. chico. Papá es zurdo. A mi papá lo recuerdo. Conoció a mi mamá que nació y se crió en un campito más adentro del pueblo. Pero esa madrugada. Fue creciendo Rosa y vino María 19 .

Tenía un Fairlane 500. que podían ir a la escuela. al ipsfa. Nunca olvidaré. muchos sin atención de ningún tipo”. No tenía ni carro. en algún borde y les decía: “Miren. Además fue un parto un poco difícil el de Rosa Virginia. Yo había 20 . muchos sin padre. fui preparando a mis hijos para lo que vino después. que fue muy doloroso. en aquellos cerros. su madre. Me lo prestó el subteniente Chávez Tovar. un compañero del batallón blindado Bravos de Apure. echarles la bendición. la negrita Rosa. como una bala a Caracas. Pero allá arriba. Le dije al Comandante de batallón: “Deme un permiso que mi mujer va a parir”. que Dios me la bendiga. darles un beso. porque uno deja un pedazo del alma. Nació en Maracay. Yo veía que ellos tenían vivienda. ustedes tienen suerte. me paraba en la autopista. los llevaba al Hospital Militar. Tienen un padre que puede. Es decir. yo era teniente apenas. vean cómo andan los niños.C ue n tos de l Ar añ e r o y después Huguito. con una carta del Comandante para aligerar. más o menos. porque soy militar profesional y tenemos un sistema de seguridad social que los atiende a ustedes. rápido. dejar la mujer y salir con un fusil en la oscuridad. como padre. Nancy. proporcionarles un sustento. Recuerdo que cuando veníamos a Caracas. a buscar real. la noche del 3 de febrero de 1992: dejar la casa. Y me vine en la mañanita a Caracas. ¡Eso es terrible!. a la que recuerdo con mucho cariño. mi niña. porque no tenía para pagar el parto y el seguro no me cubría sino una pequeña parte. pero yo decía: “Estos no son los únicos niños del mundo”. Así que me vine. mi primera esposa. Si se enfermaban. ROSA VIRGINIA Mañana 6 de septiembre cumple años Rosa Virginia Chávez Colmenares. Los veía a ellos muy pequeños. dejar los hijos dormidos.

que en ese tiempo se podía apostar. en pleno invierno. hermano. “LA BRAZO LOCO” María Gabriela nació en aquella sabana de Barinas. con sus brincos. Ella ondea así. tuve que parármele al frente: “Atiéndame que es urgente”. lo cobré a las 11:30 en el mismo banco del ipsfa. el de Nazareth. Una vez se cayó de un guayabo allá en Elorza y se le zafó el brazo. Había un coronel ahí que no me quería atender o estaba muy ocupado. María siempre allí. seis mil bolívares para pagar la clínica. Yo había apostado que era macho. tu compañía en los desiertos. siempre estaba alguien allí. Nunca uno anda solo. con su alegría. Perdí una botella de whisky. directo a la clínica. te hubiera demandado!”. Yo no tenía pa’ pagar esa botella. Claro. Tenía como siete años. y en ese día tan especial siempre íbamos en su cumpleaños a los desfiles y las cosas del Día de la Bandera. un chequecito. se la tomaron ese mismo día. Por fin me dieron el cheque. como la bandera. “¡Papá. Prendo ese carro y llegué Maracay en menos de una hora. Y lo primero que me dijo: “Perdiste la apuesta”. 21 . Llego y me meto y hasta me pararon firme. Cuando voy entrando por el pasillo largo de la clínica veo al mayor Richard Salazar. quedé endeudado. Tu infancia más lejana. incluso Jesús siempre anda con nosotros. Un día le dije: “Yo te iba a poner María Bandera”. ya estaba la negrita Rosa Virginia chillando allí felizmente. libre como el viento. y un grupo de oficiales. Entonces ella asociaba todo aquel colorido a su cumpleaños. Tuve que traérmela en un camión. le había comprado un bate de béisbol. Porque María salió así. que era segundo comandante del batallón. Cuántos recuerdos.Hugo Chávez F r í as pedido un crédito personal. y es más. hasta Barinas. nunca fue un desierto. Bueno. sus cosas.

me llegó el mensaje: “Parió macho”. Por allá. así que le decían “la brazo loco”. como siempre. Después fue que se le abrió mucho el píloro. llegó otro capitán a relevarme y agarré un autobús de Carora hasta Barquisimeto. porque era blanquito mi muchacho. N A CI Ó H U G U I T O Recuerdo cuando nació mi hijo Huguito. Por fin no hizo falta. Eso lo aprendí esa vez. Nancy se fue a parir a Barinas y yo andaba en una comisión con unos tanques. con aquel brazo que le bailaba. Lo vine a conocer a los tres días porque estaba yo. en medio de un tierrero. que es como una válvula que está al final del esófago. Allí un primo me llevó hasta Barinas. Celebré entre tanques de guerra y entre soldados el nacimiento. mi mamá. unos tanques y unos soldados. parecía una pelota blanca. y a todos los muchachos de Venezuela. porque el niño nació con el píloro pegado. entregado a mi vida de soldado. La operaron en Barinas y le pusieron el brazo en su sitio. en maniobra. Llegué a Barinas y consigo a la familia triste. Luego. Me dieron permiso. está más alto que yo. Al tercer día fue que pude salir. ¡Que Dios lo bendiga!. comía mucho y se puso como Juan Barreto. No la lanzaba derecho. dije desde allá en un mensaje a la mamá y a la abuela.C ue n tos de l Ar añ e r o Yo con aquella niña por aquellos caminos intransitables. “Se llamará Hugo Rafael”. Ella me lanzaba de regreso y la pelota salía hacia los lados. El muchacho chiquitico y lo iban a operar. 22 . que es Hugote ya. no hubo operación. yo le pichaba a Huguito y María “quechaba”. Yo le decía: “Tú eres brazo loco”.

El general republicano le respondió: — “¿Está mi hijo ahí?”. Lo llaman por teléfono y el general enemigo le dice: “Mire. Eso fue lo que les dejé. Un día amenazaron que si yo seguía haciendo lo que estaba haciendo. Estaban de doce años. solos. 23 . cuídense”. Entonces reuní a las dos mayores. Yo les mandaba una platica. Porque ya era la edad de salir de noche. porque Huguito tenía diez. ¡póngame a mi hijo!”. porque empezaron a llegar amenazas cuando no tenía forma de protegerlos. Un general español defendiendo una plaza. Bueno compadre. ni al qué harán. morirá su hijo”. iban a secuestrar a una de mis hijas. Un día les conté algo a mis hijos. A mis hijas les dicen de todo. el novio y la adolescencia. Igual les dije: “Muchachas. y la fuerza enemiga le capturan un hijo adolescente. Y me fui por los caminos a cumplir con lo que tenía que cumplir. con mi hijo. Nancy con sus tres muchachos en Barinas. no tenía más nada. aquí lo tengo. mis padres. ¡ríndase!”. Esa época tan bella. a mí no me importa. — “¡Sí!. y ellos lo saben. aquí tengo a su hijo preso. Alguien dijo: “El que tiene un hijo tiene todos los miedos del mundo”. Ahora el Estado está obligado a protegerlos. Y recuerdo que a mis dos muchachas grandes les conté algo que leí. y una casita por allá que pudimos medio acomodar. No le tengo miedo al qué dirán.Hugo Chávez F r í as NO LES TENGO MIEDO ¡Ah!. quince años. hasta a la más chiquita. No me importa nada. pues. — “¡Por favor!. y esa edad tan difícil. pero tan peligrosa al mismo tiempo. con ellos. es una obligación constitucional. general. Dios me cuide los hijos y los hijos de todos nosotros. Yo andaba por las calles. me di cuenta de algo que yo no había descubierto: el miedo a los poderes fácticos. entonces. ¡Ríndase! Si no se rinde. se meten con ella. Vean los periódicos. de algo muy cierto que ocurrió en la guerra española. los grandes. y me divorcié.

— “Hijo. escribí esto”.C ue n tos de l Ar añ e r o — “¡Aquí está!. Eso es profundo. Hizo un dibujo así como unas rayas. pero perfecto. nadie se me acercaba. una vez de un trapo rojo. un símbolo. pero los lavaremos”. como un río. Luego un momento muy difícil del Movimiento Bolivariano. — “¡Papá!”. Un día. un carrito así. y abajo una leyenda: “El río corre duro pero es bajito y los ‘jices’ pasarán”. poemas y cosas muy hermosas. Huguito. ¡Así tenemos que ser los verdaderos revolucionarios! EL TRAPO ROJO Cuando estaba en Yare. cami24 . del alma. Hubo una infiltración. una traición de alguien que habló. ¿Te acuerdas María? Porque en la cárcel. Y después decía la leyenda: “Y saldrán con barro. en que yo había sido detenido una vez y me mandaron a Oriente. LAS CUENTAS DE ROSINÉS Ustedes saben quién me imita a mí. Es que ella escribe del alma. Se para y saluda: “Permiso. persecuciones. Entonces. Y una cosa muy hermosa. cuando ellos se iban. me dice: “Papá. ¿de dónde sacas tú eso?” Fue un mensaje al padre que llegó un poco cabizbajo. mi comandante en jefe”. Ella dice que sigue viendo ese trapo rojo. y un jeep. Yo viajaba de Maturín en mi carrito viejo. Fíjate tú. Yo leí y le dije: “Dios mío. qué alma. cansado. una vez que vine a la casa. solo hasta la casa. En ese tiempo andaba como con lepra. María me escribió cartas. Rosinés. andábamos en dificultades. mucha vigilancia. El Movimiento se vino abajo y había desconcierto. óigalo”. muchacho. ¡muere como un hombre!”. yo sacaba un trapo rojo por la ventana.

Por supuesto la idea no me gusta mucho. “no. O sea lo que ella estaba pensando era tirarse conmigo de un avión. 3 1 D E DI C I E M B R E E N F A M I L I A Tenía varios años que no pasaba el 31 con toda la familia. “Bueno. “Tendrás que esperar a que cumplas dieciocho años”. mi vida. Aquí está uno de los culpables. Ella tenía como siete años. porque ella tenía unos perros allá. “¿Y tú podrás saltar?”. yo no sé”. “Bueno. ganando tiempo. los hijos. nietos. Le dije: “Yo no sé. ¿cuánto te queda a ti de presidente?. matemática—. se lanzaron sin avisarme a mí. segundo grado. Yo le dije. “Bolas criollas que te gustan tanto”. como siempre. Se para otra vez: “Papi. La María. yo quiero ser paracaidista”. compadre. no. Desde hace 25 . etcétera. “No nos tiraremos de un avión. empezando en la escuela. o sea que faltan once años para que yo pueda saltar en paracaídas?”. Yo le dije: “Tendrás que esperar a ser mayor de edad”. a lo mejor. la carajita. 2021 será”. pero eso es la cuenta que tú estás sacando”. “¿cuántos años tendrás tú?”. Se puso a sacar la cuenta.Hugo Chávez F r í as nando por entre unos árboles. o jugar…” “¿Qué?”. mi hija. fue la que se lanzó de un avión. andaba vestida de soldado. chico. once años”. o sea que cuando yo cumpla dieciocho a ti te quedan como tres de Presidente”. y especialmente con los viejos. pero podremos jugar dominó. ¿hasta el 2021?”. los hermanos. Seguimos caminando y al rato se para: “¿Papi. me dijo: “Papi. Ahora Rosinés me dice que quería ser paracaidista y ella estaba sacando la cuenta —fíjate. Le llegué de sorpresa a mi hermano Adán a su casa y estaban. jugando dominó. sesenta y pico de años?”. Sacó la cuenta: “Oye. te quedan a ti trece años. “¿cincuenta. y aquella sobrinera. Y seguimos caminando con unos perros. más o menos por ahí.

contra dos de mis hermanos. apareció otro 26 . quiten los muchachos. tú pides acá. “¡Epa!. El gobernador de Lara. Tenía como cinco años que no jugaba una partida de bolas criollas en ese sitio tan querido. mi vida. mi amigo. Yo no sé jugar. y también les ganamos en bolas criollas. un muchacho de quince años que acaba de ir a la selección nacional de béisbol. y el brindis del futuro. sabe qué piedras tiene este. el brindis de lo que va a ser Venezuela y será. cuando tú aprendías a caminar y andabas por este mismo patio queriendo agarrar el mingo”. los niños se meten. quedó escrito allá. por lo que pudo haber sido y no fue. Tú sabes. nuestro amigo Reyes Reyes y yo. con los muchachos también. decía mi mamá. teníamos tanto tiempo sin jugar. Mis hermanos juegan mucho dominó. cuando la mano ya lleva tres o cuatro vueltas. A paso de vencedores les metimos el primer zapatero del siglo. Luego estuvimos brindando en la noche del 31. A mí me tocó jugar con mi hermano Argenis. a visitar una pequeña finquita que tiene mi padre desde hace más de veinte años. Claro. Por fin. Adán era el pitcher contrario. apártenlos”. Él cuenta cuántas pintas han salido y cuántas no han salido. y lo ganamos aplicando el “suicidismo”. qué tiene el otro y el otro. Agarramos el palo de la escoba de la casa. No había chapitas. cómo pasa el tiempo! Yo te vi así. Allí echamos una partida de bolas criollas. Jugué unas partidas de chapita también. Me conseguí un viejo amigo. Yo le decía a Rosa Virginia: “¡Mira. Éramos tres equipos. como la nieta. “No me vayan a partir la escoba”. ¡pregúntale a Adán! Es más. ¡Fíjate que ahí también ganamos! Tuvimos suerte ese día. como siempre. un match. mi hijo Hugo y mi sobrino Ernesto las fueron a buscar al pueblo de Camiri. Pero uno de mis hermanos. Yo juego un estilo de dominó que bautizaron allá como “suicida”. Tenía varios años que no jugaba. Hicimos un tú pides allí.C ue n tos de l Ar añ e r o quince o veinte años es la partida de dominó en la tarde. El día primero me fui. hicimos una buena partida. mi hermano Adelis y mi sobrino Aníbal.

en las aguas del río Pagüey. Claro que yo andaba tratando de pasar como desapercibido. No hubo jonrones ese día. Bueno. de mis hermanos. bañándose en un agua muy fresca. tuve que bajar a saludarlos con la familia. ¡paf!. de mi nieta. para que tú veas. familias enteras se van en caravanas de camiones. Tenía varios años que no me sentía. ¿cómo puedo decirlo? Sí. pero muy cerca de la ciudad de Barinas. 27 . si pasaba más allá era jonrón. Esa orilla de río es un bosque muy tupido. a la orilla de un río. Como una magia. que desde hace muchos años la gente llama “La Isla de la Fantasía”. ya en la vía hacia San Cristóbal. lejos del mundanal ruido. caminando por un bosque de la mano de mis hijos. de amigos y de amigas. alguno me vio y empezaron: “¡Chávez! ¡Chávez!”. triple. Y fuimos a la orilla del río. Ese ya no es el Santo Domingo ni el Boconó. Pero perdimos una partida de dominó la noche del 31. La gente lleva chinchorros y pasan todo el Año Nuevo a la orilla del río. ganamos en bolas criollas. unos topochales. Ahí van muchos niños. Nos fuimos a explorarlo por un caminito. Ganamos en chapita. me olvidé de todo eso y volví a ser el niño aquel. Estamos hablando del Pagüey. Porque ahí hay una islita muy bella en el río Pagüey.Hugo Chávez F r í as palito por allá y empezó la partida. Triple era si la chapita caía sobre el techo. Tres en base y me pongo yo. de carros. de mis viejos. el muchacho aquel que anda por dentro. Pregúntale a Adán. En el día fue que ganamos. Yo me olvidé de presidente. Había muchos niños bañándose. y llegamos al río.

CRÓNICAS DE PELOTA .

no aparecía la pelota. pues uno da carrera y carrera hasta que aparezca. y ya él era un muchacho de catorce. ¡pum!.CRÓNICAS DE PELOTA BATEAR PA'L TOPOCHAL A veces uno era palo y palo. así que también bateaba para ese lado del topochal. Como yo soy zurdo también aproveché la regla esa. ¿no? En la pelota sabanera a veces uno metía 40 carreras. Adrián era vivo porque. el equipo se desmoraliza. Una vez anoté como 12 carreras. Cuando un equipo está perdiendo diez a cero. como de diez y once años. Por eso pusieron el nocaut. Uno bateaba con una tablita así. había caído encima de una mata de topocho y mi hermano Adán buscando la pelota. mi primo. bateaba para el lado del topochal. al que llaman “el Guache”. le entran a palo a todos los pitchers. como es zurdo. pa'l topochal. Adán también es zurdo. Adrián Frías. pues. Nosotros éramos una pila de carajitos. 31 . Aquellos juegos se convertían en una masacre. era el más grande de todos nosotros e impuso la norma de que cuando la pelota se pierde en el topochal.

José Tartabul y César Tovar que en paz descanse. Entonces al “Látigo” Chávez lo traen a relevar. Tenía. jugando contra el Caracas. Nos poníamos en grupo los vecinos a oír el juego. a quien yo admiré tanto y que murió el año 1969 cuando iba hacia las Grandes Ligas. El “Látigo” tenía 23 años cuando cayó aquel avión. Detrás del ejemplo del “Látigo” Chávez. De vez en cuando trotaba con el equipo Magallanes. Y el “Latiguito” los ha ponchado a los 32 . Una noche. Era un muchacho. Al “Látigo” Chávez lo operaron de una calcificación en el codo del brazo de lanzar. en todo el Caribe. en Puerto Rico. furibundo magallanero. veinte años tenía. Así que en esa temporada no jugó. Aquella noche fue de gloria para nosotros los magallaneros y especialmente los chavistas. Uno oía los juegos por un radiecito de pila. Isaías Chávez. A mí se me vino el mundo. comenzando el ‘68. creo que en un quinto ining tres en base tenía el Caracas y venía la toletería. Un señor puertorriqueño me dijo: “Yo no recuerdo como se llamaba aquel muchacho. allá en Ziruma. bueno y no volvió. a lo Juan Marichal. Era un domingo. Mi papá pues. pero le decíamos ‘el Juan Marichal venezolano’”. Yo le seguía la pista al “Látigo” en una revista que llamaban Sport Gráfico. porque levantaba muchísimo la pierna. Allá se ganó el apodo del “Látigo”. estábamos ahí en la placita Rodríguez Domínguez oyendo el juego. Así que lo extrañamos mucho el año ‘68. en 1967. en Dominicana. en Margarita. Ese era el trío. Caracas tenía tres en base sin out. Iba al dogout y aparecía por ahí. Se fue para siempre. Resulta que traen al “Látigo”. Imagínate tú: Víctor Davalillo. caraquistas y magallaneros.C ue n tos de l Ar añ e r o EL “LÁTIGO” CHÁVEZ Nunca olvido que ese fue uno de mis sueños. vecinos y amigos. me levanté un poco tarde. Venía de un nacional de béisbol donde representó al Distrito Federal. Ahí estábamos todos. En ese tiempo uno no veía televisión. catorce años y el sueño de ser como el “Látigo” Chávez.

Hugo

Chávez F r í as

tres en fila. Nunca lo olvidaré. Nosotros pegamos gritos aquella noche. Terminamos peleados con los caraquistas en la esquina.

CAIMANERA EN EL BARRIO COROMOTO Nosotros teníamos el equipo de béisbol de la Rodríguez Domínguez e íbamos a jugar los fines de semana al barrio Coromoto, más allá del aserradero. Pero ese era un campo, un peladero ahí y aquel tierrero compadre, como talco, la tierra floja. Porque pasaban muchos camiones por ahí, roleros. Viene un tipo del barrio Coromoto, uno altote, y batea un rolling. Yo agarro el rolling, pero él sale corriendo arrastrando los pies. Claro, esa era la técnica. Aquel tierrero y uno no veía la primera base, un desastre. Yo lancé a primera pero él iba corriendo levantando tierra. La primera base no vio el tiro y la pelota se fue. Él siguió levantando polvo, y segunda, tercera. Llegó a home, anotó en carrera. Imagínate tú, el barrio Coromoto. Nunca se me olvidan esas tremendas caimaneras. Ahí jugábamos todo el día sábado y domingo.

ANOTEN ESE ZURDO Recuerdo cuando decidí venirme a la Academia Militar a probar suerte en la vida, porque quería ser pelotero profesional. Resulta que me vine sin permiso de mi papá. Él quería que estudiara en la ULA, en Mérida, que era más cerca de Barinas. Yo quería ser ingeniero también. Pero agarré un maletín viejo donde metí los spikes, el guante y la camiseta de Magallanes, vieja y raída que me ponía de vez en cuando. Y me vine a Caracas a buscar a Chicho Romero, un tío político que estuvo casado muchos años con una 33

C ue n tos de l Ar añ e r o

tía mía, hermana de mamá. Luego se separaron y él se vino a Caracas pero tío se quedó para toda la vida. Llegué a buscarlo a La Castellana, la casa estaba sola, así que me quedé ahí esperando que alguien llegara. Llegó mi tío como a las cuatro horas, andaba de chofer. Me dio un abrazo y preguntó que hacía por ahí. Esa noche dormí en el carro de esa familia, en el asiento de atrás, porque no había habitación disponible. Me trataron muy bien, me dieron comida. Al día siguiente Chicho me llevó a la Academia Militar y presenté mi exámen. ¿Sabes a quién conocí ese día? A Héctor Benítez, que es para mí un padre. Siempre lo veo, estuvo en Cuba en el juego que hicimos. Héctor fue, precisamente, quien me anotó en una lista ese otro día que Chicho me lleva porque yo tenía una materia reprobada en quinto año. Venenito ayudó a eso, el profesor de química. Saqué nueve en el examen final, así que en la Academia no aceptaban con materia raspada. Pero nos probaron en el béisbol. Héctor Benítez era coach de bateo del equipo de la Academia. Yo tuve suerte. Me lanzaron tres rectas pegadas y metí tres líneas hacia la banda derecha. Recuerdo que Héctor Benítez dijo: “Anoten ese zurdo”. Anotaron al zurdo Hugo Chávez y por eso entré yo a la Academia Militar de manera temporal, mientras reparaba la materia.

J U G A N D O CH A P I T A Yo era recluta, cadete de primer año. Eso fue como en noviembre o diciembre de 1971. Salí de permiso un día. Era nuevecito y flaquito. La gorra me quedaba grandota y me tapaba hasta las orejas. Entonces uno agarraba un libre en El Valle, donde hoy están esos edificios. Ahí no había edificios, eran casas y edificios pequeños. Longaray se llama eso. Por ahí pasaban los taxis. Uno 34

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se paraba ahí vestidito de azul, impecable, con los guantes blanquitos y sacaba la mano al primer taxi que pasaba. Y yo perdido en Caracas, pero me iba a casa de mi tío Chicho Romero, que era chofer de un por puesto, de una camioneta. Vivía con su mujer en la calle Colombia, de Catia, cerca del mercado. En una casita que tenía una habitación, y un cuartico allá atrás. Ahí llegaba yo. Me iba de azul y le dije al señor: “¿Cuánto me lleva hasta Catia en la calle Colombia?”. “Cinco bolívares, vamos, un cachete”. Uno se montaba atrás, se quitaba los guantes, y mirando hacia los lados, viendo a Caracas. Andaba asustado, era un veguero, pero del monte adentro. Yo vine a sentarme a ver televisión ahí, chico, en esos años. Pues entonces pasaba por el Cementerio General del Sur, miraba la tumba del “Látigo Chávez”, me la imaginaba. El chofer, en vez de tomar la autopista por los túneles, se metió por la avenida Nueva Granada hasta el cine Arauca. El viejo cine Arauca donde yo iba con una novia que después tuve por ahí, en Prado de María. Ahí no había elevado, cruzamos a la izquierda. Yo iba ahí, mirando hacia los lados, nuevo, perdido, muy curioso. De repente veo a un muchacho jugando chapita. Y me digo: “Yo conozco a ese tipo”. Jorge Ramírez, mi amigo, cuarto bate de nuestro equipo junior en Barinas, en Nacionales. Zurdo, primera base y se había graduado conmigo cuatro meses antes de bachiller. Se vino a Caracas a estudiar creo que Farmacia, estaba esperando cupo. Y le digo al taxista: “Señor, ¿usted se puede devolver?” Dimos la vuelta por detrás de los edificios, ahí está la Gran Colombia, pasamos de nuevo y le digo: “Párese aquí, por favor”. Y me quedo mirando otra vez al muchacho, y me digo: “Sí, éste es Jorge Ramírez, no tengo dudas”. “Señor, usted me puede esperar aquí, pero un minuto”. “No vaya a durar mucho, nuevo”, me dijo. Uno era tan nuevo que hasta los choferes le decían a uno nuevo. Le llego a Jorge y me le pongo de frente. Él no me conocía, chico. Yo estaba mucho más flaco de tanto trotar y hacer educación 35

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física, estaba huesudo y con la gorra esa que me tapaba hasta las orejas. ¿Qué me iba a reconocer? Y me dice Jorge: “Y tú, ¿qué quieres?”. “Jorge, ¿no me conoces?”. Me quito la gorra, y me dice: “¡Hugo!”, y nos damos un abrazo. Él no sabía que yo era cadete. “¿Qué haces?”, “¿dónde estás?”. No, “en la Academia Militar”. “¿Tú de militar?”. “Sí, vale, es que yo quiero jugar pelota aquí”. “Yo también vale, yo voy a jugar pelota en alguna parte”. Éramos unos “fiebruos” y estaba jugando chapita. ¿Tú sabes lo que yo estaba haciendo a los diez minutos? Con un blue jeans que me prestó, unas botas de goma del hijo mayor de Josefa –a la que conocí ese día y a su esposo, tía de él–, pues jugando chapita en el edificio Aroa. Ahí pasé cuatro años jugando chapita, saliendo con los amigos, caminando hasta la esquina de la panadería, la heladería allá, la licorería en la esquina que después a los años mataron al señor para atracarlo. Bueno, yendo al Cine Arauca, caminando por esos barrios.

CHAMPION ESTAFADOR Una vez en un torneo Interfuerzas quedé champion estafador. ¡Fíjate tú!, me robé como siete bases en un torneo. Yo era rápido de piernas en eso de salir a robar. Mi hija Rosa Virginia estaba presente el día de las premiaciones. “Teniente Hugo Chávez”. Salgo yo, y mi hija me pregunta: “Papá, ¿qué es eso de estafador?, ¡explícame!, ¿cómo es eso de estafador y no estás preso?”. ¡Imagínate tú!, tuve que explicarle a mi negrita varias veces hasta que entendió. A mí me encantaba que Encarnación Aponte me diera seña a robo cuando estaba en primera base, abriendo bastante ahí. Seña de robo cuando el pitcher levantaba un poquito el spike y se disparaba uno para segunda base. Una vez, una sola vez me robé el home. Recuerdo que fue en un campeonato nacional. Goyo, ¿recuerdas? En Barinas, 1976. 36

Hugo

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Jugábamos contra Aragua. Yo era ya subteniente; estaba en tercera base y el juego empatado. Encarnación Aponte, el manager, me dice: “Coge bastante, Chávez, que el catcher está medio descuidado”, por no decir otra palabra. Resulta que estaba bateando Goyo Morales, era el short stop de nosotros, buen pelotero. Yo abro bastante y cuando el pitcher lanza, agarro bastante terreno y vuelvo a agarrar terreno. En una de esas, cuando el catcher va a devolverle al pitcher, se le cae la pelota como a un metro del home. Yo me voy disparado para home y me deslizo. El catcher busca la pelota y se lanza tapando el home. Y hay una foto de ese robo del home. Aparece el umpire, que era un amigo que le decíamos “El Ganso”, y Goyo Morales está con el bate así, con el casco puesto, mirando la jugada. Y al fondo de la foto, detrás en la tribuna aparecen sentadas mi madre y mi novia Nancy Colmenares, mi primera esposa, madre de mis tres hijos mayores, a la que saludo afectuosamente. Es una foto así como para la vida. Nunca la había visto hasta que Goyo Morales me la regaló un día en Barinas, como diez años después: “Mira, Hugo, esta foto, qué foto”. Allá la tengo guardada, Goyo, muchas gracias, recuerdo de toda la vida.

¡STRIKE! Imagínate que el bateador esté ahí parado y el cuento que yo echo de un mayor. Él “pitchaba” y cantaba. A mí me ponchó una vez allá en los paracaidistas. Una bola por aquí, él mismo cantaba strike, y uno reclamaba. “Mi mayor cómo va a ser eso strike”. “Strike, capitán, batee si puede”. Después le metí un foul. Y en dos strikes, un piconazo, pero todo el mundo vio que picó la bola antes del home, porque era softbol bombita, además era caliche. Yo estaba cazándolo para meterle una línea entre dos, entre right y center 37

La enterraron. Y yo. y aquel caballero dijo: “Strike. Entonces le dije a Nancy: “Esconde la pelota”. Iban a allanar la casa para llevarse la pelota. ¿Saben por qué?. Mi esposa se la llevó para la casa y andaban buscándola. salúdalos”. EL GRAN AUSENTE Fue unos meses después del 4 de Febrero. La pelota se la llevaron no sé para dónde para esconderla. Después la pelota se perdió. Hubo Juegos Interfuerzas en agosto del ‘92. Me dijo mi esposa entonces: “Mira que hay unos juegos y me invitaron que fuera”. un poco de gente y una persona: “¡Chávez. Hace poco por allá en Mariara. Me enteré por el periódico. lleva a los niños. Se había perdido. Jugaron en Maracay.C ue n tos de l Ar añ e r o field. “Que es una falta de respeto”. una pelota con el trofeo “El gran ausente”. iba por una calle en un camión. que usted va a ponchar a uno así. Pero la pelota picó como medio metro antes del home. 38 . Eran todos los del equipo de softbol. ponchado”. es el árbitro el que tiene que cantar”. Yo coloqué el bate en el medio del home y me retiré. estaba preso. porque el gobierno se enteró de la pelota. Entonces pasó algo muy bonito. Volvió después de quince años. Tenía como ocho años. usted tiene que esperar. mira lo que te mandaron”. Allá tengo esa pelota. “Papá. aquí está la pelota!”. me dijo: “Falta de respeto es la suya. esa es una historia. lo que me provocó una reprimenda. Yo me puse a llorar de emoción. para dar de baja a los que firmaron. ¿Y tú sabes lo que hicieron? Ese otro domingo llegó corriendo a la cárcel mi hijo Hugo. que iba a todos los juegos. Y le dije: “Anda. No.

Y Pompeyo me dijo: “Vamos a ganar este juego así. Me tocó la maravillosa oportunidad de ser su coach y asistente. “Mira. aquel que va allá es el center field. bateo. ¿Jugar contra Pompeyo? Miren. Entonces me dijo Pompeyo: “Así no se puede ganar. tiene buen brazo”. rolling al short. De repente con dos outs. ¡pum!. Más no puedo”. 39 . Un toque de bola. batea la recta de afuera”. Llegamos al séptimo ininng cero a cero. Y señas: “Afuera”. pero ¡¿tres horas?! Y era para conversar. y comiendo caramelos. Y perdimos el juego tres a dos. el pitcher agarra. un hit and run. mirando al adversario. un squeeze play suicida. cómo trascender lo individual. una mano aquí. Uno se acostumbró siempre a una hora antes. “aquel es el primer bate. Mejor “pitcheo”. sabía cómo motivar a un equipo a dar la batalla. Hicimos después dos carreras a punto de toque de bola. si el juego es a las diez de la mañana. así que era una batalla muy dura. ¡hay que ponerse las pilas! Fue manager del equipo de béisbol de la UCV durante muchos años y en la Academia Militar nos tocó jugar contra ellos. Y el catcher. allá afuera. tiro malo a primera. Cualquier jugada era posible. casi ganamos el juego. su maestría. otra mano por el otro lado. impresionante pelotero. bueno.Hugo Chávez F r í as POMPEYO DAVALILLO Recuerdo a Pompeyo Davalillo. deben tenerme el equipo a las siete en el terreno. Se nos cayó la defensa. en cada lanzamiento miraba a Pompeyo y era él quien le decía: “Curva”. Era el líder ahí en el dogout. Nunca olvido a Pompeyo y sus jugadas. En una ocasión nos enfrentamos a un equipo que era mucho mejor que el nuestro. con jugadas. Era impresionante. Era el juego final de un campeonato militar. mejor defensa. toque de bola. dos horas antes. aquel hombre dirigía el equipo lanzamiento por lanzamiento. Y hablando con el pitcher y con el catcher. robo de bases. Se ponía la mano en la rodilla. chiquitico. aquí era adentro. Y él me decía: “Chávez. tira mal a segunda.

y regresaba rápido. y se volvía loco todo el mundo. y me dijo: “Mira. cualquier cosa tú te vas para home. sabe que las piernas mías se mueven rápido y el home en softbol está muy cerca. Tres en base. ni que tú metas tercera. sin out. yo estaba en tercera con el empate y había un out. Quedamos empatados contra la Unellez de Barinas. anotas aunque sea con un piconazo. me dice: “Chávez. hermano. así que regreso a pisar la base para hacer “pisicorre”. lanzamiento y agarro tres pasos. que es una fiera. robo retardado. Lanzaron dos veces a tercera. Yo estoy a cuatro pasos cuando veo la línea. venía el coronel Maneiro. Él me conoce. Así que como él me dio esa orden… El pitcher lanza y yo tres o cuatro pasos. un “rolincito” al pitcher. ya el otro equipo está temeroso. es un movimiento de devolverse a pisar y volverse atrás. quieto en tercera. Pompeyo. Piso la almohadilla pero. triple robo. yo salgo igual. hombres en segunda y primera. Pompeyo Davalillo hacía eso. cuarta. que va. chico”. pero corta y de frente. cuidado. Un día mandó triple robo retardado. retroceso. ¡terror!. el otro equipo se aterrorizaba. toque de bola. En una de esas. A veces incluso rompiendo las reglas. Resulta que el bateador mete una tremenda línea hacia el right field. mandaba a hacer el robo retardado. Y además. ERROR MENTAL Estábamos perdiendo por una. Doble robo. yo lo que quiero es jugar dominó.C ue n tos de l Ar añ e r o y todo el mundo quedaba sorprendido. Con un estratega como ese. Chávez. Cuidado. Pompeyo Davalillo no quiso ir a la fiesta después del juego de softbol. te vas para home”. ¿Aquí juegan dominó también? Y se fue por allá a jugar dominó y perdió hasta la cartera. Tenía mi distancia bien medida para regresar rápido. que cualquier cosa puede ocurrir. que estaba en 40 . le metí hasta mocha.

Le tiré una curva a Joselo que todavía está haciendo “cui cui”. en una ocasión le toqué la bola por tercera y me embasé. Bueno. Yo halo la pelota hacia la banda derecha pero nunca aprendí a darle a la recta de afuera hacia tercera base. Pues. o sea cerraban el cuadro por ese lado. y yo venía a batear. Estaba Antonio Armas. y el tercera base de la Marina que mide como dos metros. y la segunda más acá. que es un genio del béisbol. cuando estén en tercera base. vean bien. Entonces Pompeyo Davalillo. Un choque triple y yo quedé debajo de los dos. Una de mis debilidades como bateador es que nunca aprendí a batear hacia la banda contraria. Yo le estaba dando no hit no run hasta el quinto inning que viene Remigio y me metió una línea por encima de segunda. cuando jugábamos nosotros contra la UCV. así que los muchachos que juegan al béisbol. Ponía al tercera base a jugar en el “short”. Pensé que me iban a entrar a palos. Viene como una tromba y nos conseguimos en la tercera base: yo que había regresado a pisar para hacer “pisicorre”. porque sé que tú eres muy hábil para batear la bola afuera hacia la banda contraria. ¿Te acuerdas? Traté de lanzarte pegado. y el “short” sobre la almohadilla de segunda. Maneiro que venía sin freno. Víctor Davalillo. en la Academia Militar. Pompeyo me quitaba la tercera base. LA BANDA CONTRARIA Recuerdo que estaba lanzando en el Universitario a un equipo de Grandes Ligas ya retirado.Hugo Chávez F r í as segunda e hizo “pisicorre”. se metió Joselo. 41 .

Salió a pitchear uno con una barriga grandota y una chiva postiza. Comandante”. Nos paramos en la puerta. Estábamos dándoles batazos por todos lados y adelantó la emboscada para el segundo inning. Ustedes no me van a creer. no le puedes dar un pelotazo a Chávez”. ¡Estaba muy bravo! “Hasta hoy lo respeté a usted”.C ue n tos de l Ar añ e r o P E L O T A E M B O S CA D A Esa noche veníamos juntos en el carro. Como cuatro cajas le trajo. ya vestidos con el uniforme de béisbol. ¿quién será?”. Las relaciones se arreglaron cuando vino con un montón de pelotas en una caja y le dice a Fidel: “Fírmeme todo eso”. pero yo le metí un hit a José Ariel Contreras. íbamos a entrar al estadio cuando Fidel me dijo: “Hasta aquí llega mi caballerosidad. de aquí en adelante defiéndete como puedas”. ¿no? Y oigo que le dice Fidel: “Mira. ¡fuaz! No la vi. Pero Fidel se vio obligado a adelantarla. 42 . me acerco a ver qué es lo que van a hablar. le dijo a Fidel. Fidel y yo. te recomiendo que hagan carreras en los primeros innings”. ¿Te acuerdas de Germán Mesa? Una barba así… Y una barrigota. Yo lo veo que sale y digo: “Este gordo barrigón. Me pongo a batear ahí y cuando lanzó la primera recta. Eso yo lo analizaba y le daba la vuelta: ¿Qué me querrá decir éste con eso? ¡Claro! Tenía la emboscada preparada en el cuarto inning. Él me había dicho: “Mira. Y lo de Kindelán en primera. Y eran como 90 millas. Chávez. Yo lo veo. ¡Y cómo estaba de bravo Remigio Hermoso! Remigio tomó en serio todo eso y se peleó conmigo como seis meses. Fidel Castro pide tiempo –esto es verídico– y viene a hablar con el pitcher. Y dice Contreras: “Eso es lo más lento que yo puedo lanzar una pelota de béisbol. ¿no le puedes tirar más suave a Chávez?. y era nada más y nada menos que este Contreras con una almohada por barriga.

DEL CUARTEL .

ya. Primero los sábados había trote a las cinco de la mañana. de los dos fusiles: el FAL. Si sacaba sucio. quitarle la corredera. se quedaban encerrados. Después del trote uno limpiaba el fusil. Uno le metía al fusil un guaralito por el ánima. Y había que limpiar el conjunto móvil. Había que limpiar el dormitorio y ponerlo brillante. Y otra vez “ra. El FN-30 es mucho más sencillo. ras” con un poquito de aceite para evitar que la pólvora se coma el cañón por dentro. Tenía que estar brillante como un espejo. 45 . Había que limpiarlos los dos. las medias. arreglar los libros.DEL CUARTEL L O S C E N I CI E N T O S Uno salía el sábado si pasaba la revista de la limpieza de armamento. Porque por ahí te van a pasar revista con un punzón y un algodón”. la sacaba por aquí y le daba. Después de todo eso. aunque el FAL es el más complicado por las piezas modernas que tiene. nuevo. “No se te olvide. “¡Nuevo. ra. uno no salía para la calle. a veces al cerro. limpie el ánima que no se vaya a comer la pólvora el cañón!”. el de desfile. limpiar el guardamano por dentro. ¡Ay. A uno le pasaban revista de las franelas dobladitas. que es el de combate y el FN-30. Así que después de pasar el trote. había que limpiar el escaparate y arreglarlo. a mediodía estaba uno rompiendo la marcha a la calle. la limpieza y la revista del armamento. yai!. Los últimos veinte no salían para la calle.

una franelita. Yo no tenía una locha. arepa al fren. Me quitaba el uniforme. Pero resulta que a los cadetes las muchachas nos llamaban “Los Cenicientos”. me voy! Voy a vestirme de azul y a buscar un carrito y vámonos!”. En la noche una rumbita. antes de entrar a la Academia. sobre todo cuando sabía que quien estaba de guardia en la prevención era un alférez buena gente. Aquel alférez me mandó a que me devolviera y que tenía que llevarle una arepa. Entonces a jugar chapita en la esquina con los muchachos. Pero si era un alférez severo. antes de cruzar el puente donde se acababa la libertad. ¿Saben por qué? Había un alférez en la prevención que era un inmoral. y 46 . a las once de la noche. tú sabes. Había que estar allá en la Academia a las doce de la noche. alguna cosita por allá.” A veces uno se llevaba una arepa escondida en la gorra o por allá adentro. como la Cenicienta. ¿Por qué?. Varias veces pasé arepa de contrabando.. una gorrita para que no me vieran el corte. en la tarde del sábado. Entonces no había lío. uno: “¡Ay. L A A R E P A D E E L CA V I A R ¿Quién se acuerda de aquella arepera? ¡El Caviar! Se acabó El Caviar. Así que cuando uno estaba cogiendo calor. ni loco uno llevaba una arepa. unas botas de goma. porque teníamos que irnos poco antes de la medianoche.C ue n tos de l Ar añ e r o Entonces yo agarraba un taxi y me bajaba en la calle Brasil de Catia. vale. nuevo.. fin del permiso. que lo conocían a uno por el corte de pelo. un blue jeans. de dónde iba a sacar yo para comprar arepa. Más de una vez tuve que darle como cien vueltas al patio. Viene un alférez de la prevención y me dice: “Mire. Uno venía de la calle y con el único bolívar que le quedaba había pagado el carrito y llegaba a comer una arepita ahí en El Caviar. De vez en cuando una friíta ¿no?.

este tema de los rumores y como un rumor y otro bien planificado. una capucha ahí. hacía brujería en la sala. allá”. Willy Mora. porque no daban permiso para vestirse de civil. nos hicimos amigos. leer. Él era más antiguo. Él cantaba ahí los sábados y domingos cuando salía de permiso. 47 . Hay muchos ejemplos que uno ha vivido. Varias veces salimos por Caracas de permiso.Hugo Chávez F r í as si hubiera tenido tampoco le compro la arepa. A veces Willy. o de un grupo humano o de un país completo. Le decíamos Willy Mora. puede alterar la paz. Entonces. Coincidimos en el pelotón. a una fiesta. y me gustó siempre el trabajo de cartelera desde niño. en Plaza Venezuela. Sacábamos un periodiquito con un multígrafo. EL RUMOR DE LA MUERTA ¡Mire!. porque yo dibujaba más o menos. Jugaba la “ouija”. Cantaba muy bien. la tranquilidad de un pueblito. Willy Mora cantaba en una discoteca llamada La Cueva del Oso. Él cantaba muy bien. Willy Mora dice: “Le doy un saludo a los brigadieres que están de civil. Me gustó siempre todo eso: escribir. Willy Mora era un personaje. Uno iba de vez en cuando. las ideas pues. No dibujaba nada. Yo les voy a contar uno: Cuando éramos cadetes había uno llamado José María Morales Franco. Él era el jefe de la sala de periódicos. pero era muy creativo. me mandó a darle la vuelta al patio. Bueno. un cadete muy famoso. Tenía su show con la “ouija”. Allá está en Maturín. Nos llamaba a los nuevos y salía con una capa negra. Yo le guardo mucho afecto y recuerdos. en las noches. Una noche estoy allí cuando veo a alguien que sale cantando en liquiliqui. de manera perversa. una novia por ahí. como cien vueltas di por la arepa esa. Éramos de la sala de periódicos. dibujar. pidió la baja de teniente. Yo estaba de civil sin permiso.

pasando revista.. y en la escuela militar de aquellos años la cosa era más rígida. un cuento. Una vez lo pusieron a cantar en la clausura de unos juegos inter institutos. Uno tenía que estar pendiente del techo. y les juro que monté guardia electrizado por el miedo. De repente se quita la capa. Decía que al que le llegara cerca estaba raspado. Lo llamaban los alfereces: “Mira. yo creo que me equivoqué de carrera. Luego echaba el cuento toda la mañana. las heridas. Rosa dame de tu boca. Primero uno lo tomaba como un chiste. Pero él iba cantando. “Miren como estoy frío. Tenía cara de horror. dame todo tu sueño. Vino con un cuento de que una muerta salía en la reja de la enfermería. nuevo. esa furia loca que mi amor provoca”. Y me digo: ‘¿Será que estoy dormido. se venía por el techo. De ahí salió para el calabozo Willy Mora. parece que ahí se murió alguien 48 . Llegó al pelotón una madrugada y se armó un alboroto. y al brigadier. o será mi brigadier Izaguirre Guarisma?’”. colorado. Era un brigadier que se encamaraba en los techos y pasaba revista. a veces. El general se puso rojo. ¿no? Pero él insistió tanto y después eso corrió como pólvora. “Es verdad. Nos levantó a dos o tres de nosotros. Yo una vez le dije: “Mi teniente. donde yo monté mucha guardia. Ese era Sandro. Salió con una capa y comenzó a cantar: “Ay Rosa. ese era feliz. mi alférez. Porque es una cosa oscura y como es la enfermería.” Él bailaba.C ue n tos de l Ar añ e r o Varias veces estuvo arrestado.. ¿te acuerdas de Sandro? “Ay Rosa. me acaba de salir la muerta”. se movía mucho. dueño de tu amor quiero ser. A mí me tocó montar guardia tres días después en la bendita reja esa. usted se equivocó de carrera”. porque él. Él decía: “Mire. Además tenía una gran capacidad histriónica. la lanza al público y le cayó encima al general. yo estaba así con mi fusil caminando. yo no he debido ser militar”. y de repente siento como un silbido que pasa: ¡pis! Di la vuelta y está bajando una nube blanca. ¿cómo es el cuento?”. Willy Mora un día inventó algo. ay dame de tu ayer. después despertó al otro.

que nadie montara guardia solo.Hugo Chávez F r í as una vez. “esa debe ser la de la lavandería”. Empezaron los cuentos. “no. Segundo. “Le cambio esta exquisita ensalada de espinacas por 49 . Parecía aquello un seminario. Era una cosa horrible. cayó muerta”. inmoral. ahí se murió una señora hace como veinte años de un infarto. muchas charlas. Me acuerdo que nos llevaron a todo el batallón a recorrer los pasillos y el cura. ¡pam!. por allá. Entonces en la lavandería decían. le cambio este pote delicioso. viejito ya. Íbamos a comer. Dice que vio a la muerta. en el gimnasio le echó un tiro a un brigadier que andaba pasando revista. ¿Saben en qué terminó todo? Como dos semanas después. Todos íbamos rezando. Ahí en la reja esa se hizo una misa para que llegara la calma al batallón de cadetes. El brigadier Rondín andaba pasando revista por los puestos. tenía muchas espinacas y toda esa cosa. que a lo mejor es no sé quién”. en la madrugada. y le echó un tiro. Aquello generó un estado de pánico en las noches. para echarle cosas al cuento: “No. exquisito”. el nuevo estaba lleno de miedo y entonces vio. por allá en el terreno. otro cadete de segundo año. todas las luces prendidas. recluta. y otras que no recuerdo. no de un tiro. El pánico prende como la candela. A los pocos días llegó corriendo a la prevención. Primero dieron la orden de que no se apagaran las luces de noche. Y además de todas estas medidas. parecíamos monaguillos o seminaristas. un estado de pánico en las noches. sin casco y sin fusil. sino de a dos. se murió de un infarto. Un nuevo. adelante echando agua bendita. No estoy exagerando nada de esto. REBELDE ANTE EL ATROPELLO ¡Era un lujo la leche condensada! Recuerdo una vez un superior mío. abrimos la ración y me dijo: “Mire.

¡Ah! Aquí está. hasta que se le olvidó. 50 . Número de orden: 35. “Tendrás que quitármela”. Siempre fui rebelde ante los atropellos. Nombre: Chávez. Vean ustedes que yo no estoy inventando. la metí en el bolsillo. esta es mi ración de combate. Hugo Rafael. se sobrepuso a eso. De ningún tipo. Agarró la granada. me tuvo obstinado como dos meses. Ese muchacho estaba recién graduado de subteniente. vean mi firma en ese tiempo. “Alza'o no. Vean. novedosa. Nro. se la metió detrás de la pierna. ¿Sabe lo que hizo el muchacho?. Era campeón de lanzamiento de granadas. siendo un oficial muy joven. se arrodilló. 24. usted está alza’o”. A CT O H E R O I C O Hay un amigo que. Urbanización: Rodríguez Domínguez. Estos son los documentos del examen de admisión. LA SEMILLA Aquí en la Academia me gané mi diploma de contrainsurgencia. ni nadie debe aceptarlo. No me la va a quitar usted”. calificaciones. este es mi derecho. hizo un acto heroico. una pierna casi completa y hoy día es comandante de un batallón. “Nuevo. no tenía tiempo de lanzarla a ningún lado. exámenes de heces. ¡Ah!. El muchacho perdió un brazo. allí la apretó con las dos manos. Una firmita ahí. manzana P. Uno nunca aceptó atropello. se agachó. se acuclilló y explotó. diecisiete años.C ue n tos de l Ar añ e r o ese pobre pote de leche condensada”. Tiene gran espíritu de superación. Miren aquí esta hoja del laboratorio en Barinas: Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Barinas. un atleta. Me negué. curso de armas de apoyo. una granada de mano se le cayó a un soldado en el medio de un grupo como de cien soldados. Una vez.

de la compañía Mobil. vean ustedes: “Tribilín”. “¿cuál?”. Y salí perfecto pues: orina. ¡Claro!. Silverio Martínez. frente amplia. la llenaron en agosto. laboratorio. Fíjate. cejas regulares”. aquí dice: “Profesión: estudiante. una compañera de quinto año. Prieto Figueroa fundó el MEP y mi padre fue de los fundadores de aquellas corrientes del magisterio mepista. Vicente Sangroni era el manager del equipo del Banco Obrero. pues. y se hizo un árbol. ¡Ras!. datos complementarios: “¿Ha sido usted detenido?” “¿Pertenece o perteneció a algún partido político?”. ¡Irene!. ¡Ah!. Aquí están los equipos de béisbol con los que jugué en Barinas antes de venir aquí: Club Béisbol Mobil. Luego ustedes aquí me pusieron “Furia”. entrando aquí. exámenes de RX. amigo de mi padre. Irene Rosales. lo echaron del partido porque era un revolucionario. Así que ya yo tenía mi semillita por ahí. Hablaba de los cuentos que le echaba su abuela del 51 . cuando al viejo Prieto los adecos le robaron las elecciones internas. Porque me la pasaba cantando un corrío del Carrao de Palmarito. Movimiento Electoral del Pueblo. nariz perfilada. roble y samán. Color: moreno. barba escasa. otro vecino. Club Deportivo Banco Obrero. este fue mi último equipo. mi padre fue de los fundadores del MEP en Sabaneta. Por aquí me pedían referencias. vean ustedes esto aquí abajo. bembón. pero esa semillita aquí afloró.Hugo Chávez F r í as de sangre. Aquí está la hoja de historial personal. Alias o apodo. No sé qué más. Vean ustedes. Religión: católica. simpatizaba en el bachillerato con el MEP. Club de Béisbol Juvenil IND. Yo estuve muy enamorado de Irene. el “Corrío de Furia”. LA MARQUESEÑA “Por el camino de La Marqueseña se fueron”. labios gruesos”. Alejandro Pellechea era un vecino de allá de Barinas. decía mi abuela Rosa Inés. Hugo Escalante. “cabello castaño.

“Que tu papá está preso. Mi padre estuvo preso una vez en este sitio. de subteniente. abrimos el maletero con un destornillador y conseguí un poco de libros de Marx. luchadores sociales. Ahorita vi los restos de lo que fue la Plaza Bolívar. Aquí aprendí a manejar en una camioneta vieja del Ejército. de Lenin. Según las leyendas. lo leí aquí: “Tiempo de Ezequiel Zamora”. En La Marqueseña los soldados decían que en esta montañita salía un muerto. Llegué al Batallón de Cazadores Cedeño y me mandaron aquí. Sospecho que andaba parrandeando una noche por Barrancas y lo agarraron. Lo limpiamos. lo tienen por guerrillero”. yo vine con ella. líderes estudiantiles. Aquí conseguí un carro un día entre el monte. Aquí funcionó un teatro antiguerrillero. hubo sitios de tortura. Es posible que esté enterrado por aquí. gritando: “Tierras y hombres libres”. que en paz descanse. Cuando aquí la Fuerza Armada era otra 52 . íbamos a pescar al río. “elecciones populares” y “horror a la oligarquía”. de ese gran revolucionario Federico Brito Figueroa. Aquel subteniente Chávez comenzó a leer aquí. conseguí este libro por allá. Esto era un antiguo helipuerto. un busto de Bolívar. que pasaba por debajo de todos los ríos y llegaba a Barinas. fue aquí.C ue n tos de l Ar añ e r o general “Cara'e Cuchillo”. Al bachiller Rodríguez lo agarraron por allá por Libertad. creo que con el compadre Juan Guédez. de aquellas que parecían una diligencia. comenzó a hablar con los soldados allá. en 1975. amaneció aquí. lo trajeron para acá y más nunca lo vieron. que pasó por Sabaneta un día. Este hato debe su nombre a que durante la colonia eran las tierras antiguas del marqués del Boconó. el marqués del Boconó tenía un túnel aquí en La Marqueseña. en el mes de mayo de 1859. Ezequiel Zamora pasó por esta misma tierra. Es posible que en esta montaña haya más de un enterrado. por ahí trotábamos montaña arriba. Una noche. Mi mamá vino a traerle una arepa. Por cierto. el primer cargo de comando que yo tuve. un Mercedes Benz negro.

LOS MATARON Recuerdo de subteniente una discusión con un coronel que estaba ya en situación de retiro. Y yo les doy la bienvenida: “Como no. “Vamos a pernoctar aquí”. pero era jefe de inteligencia de un área. desapariciones. Entonces me dijo: “Mire. que esos no son venezolanos. Aquí vinieron los estadounidenses a instalar equipos de comunicaciones. Centro de Operaciones Número 2 en San Mateo de Anzoátegui. una Aviación y una Guardia Nacional que han vuelto a retomar sus raíces originarias. cuando fue utilizada por la oligarquía venezolana. amarrados. tenemos una Marina. Yo no conocía a aquel coronel. Hoy no están para atropellar al pueblo sino para luchar junto al pueblo por la liberación de Venezuela y por el desarrollo de Venezuela. fue venir a custodiar unos equipos en La Marqueseña. por allá en Oriente. tenga mucho cuidado con estos equipos de radio –eran unos mamotretos gigantescos–. acomódense 53 . por aquellos gobiernos traidores subordinados al imperialismo. subteniente. Allá arriba en el cerro había otro y aquí había una sala de comunicaciones. pasé aquí como seis meses. a dirigir torturas. Ahí llegó una noche. para gloria de nuestra Fuerza Armada y de nuestras raíces militares. eran grandes equipos de comunicaciones. oficial de comunicaciones.Hugo Chávez F r í as cosa. Mi jefe vino un día a pasarme revista. Yo era jefe de un pequeño puesto de comunicaciones. esos equipos son norteamericanos”. para gloria de nuestras tradiciones libertadoras. tenemos un Ejército. y con otros civiles de Inteligencia. Vi con estos ojos como trajeron a dos o tres señores flaquitos. tenemos otra Fuerza Armada. se identificó. Cuando me puse a ver el inventario. La primera tarea que me dieron siendo subteniente. era un capitán. Ahora.

porque lo 54 . que “se suicidaron”. y me inspiré en Martí aquel mediodía. Me pareció aquello tan inhumano. Éramos capitanes y como no escribí discurso ni nada. EL JURAMENTO Habrá que recordar a toda Venezuela que José Martí fue un infinito bolivariano. Los vi flacos. pálidos. “Son guerrilleros”. vamos a darle algo de comer”. allá hay una carpa. Después que nos vamos a descansar. “No. vigilante y ceñudo. Y repetí: “¡Pero así está Bolívar en el cielo de América. a quien llamábamos cariñosamente el “Tigre Manrique”. Le estaban dando con un bate de béisbol envuelto en un trapo. ¿no podrá soltar a esos señores que están amarrados. venían golpeados ya. sentado aún en la roca de crear. le pregunté. vamos a hacer un café. a los pocos días llegó la noticia. y se le ocurre al coronel Manrique Maneiro. “¿Y que son?”. campesinos golpeados. Tuve un lío grande esa noche con aquella gente y. torturados. Por eso recuerdo aquel 17 de diciembre de 1982. Incluso le dije: “Mi coronel. unos señores amarrados. Yo pensé en mis adentros: “No tienen ninguna pinta de guerrilleros. por lo menos para que coman?”. con el inca al lado y el haz de banderas a los pies. Estaba el Regimiento de Paracaidistas en formación para conmemorar el día de la muerte de Bolívar. las alimentó. allá en la querida Maracay. las actualizó después de la caída de Bolívar y del proyecto bolivariano. cuando veo.C ue n tos de l Ar añ e r o aquí. me paro frente al escuadrón. que les den la comida en la boca”. oigo los gritos. Le dije entonces a mi comandante: “Los mataron”. calzadas aún las botas de campaña. todo el cuadro de oficiales. así está él. Ah. Y en la noche oigo los gritos. todas las tropas. decirme que pronuncie las palabras de ese día. amarillos. Recogió las banderas de Bolívar. lo que están es desnutridos”.

aunque no lo escribió. Diez años después vino la rebelión bolivariana del 4 de febrero. y recuerdo que el coronel Manrique. que paraba los huesos y los pelos. Entonces salta Felipe Acosta Carlez y le responde: “Mire. sólo que era 1982. sólo que tenemos en la memoria muchas cosas. Se armó una situación muy tensa. ¡Mentira!. y ahí comenzó el discurso: “¿Cómo no va a tener Bolívar que hacer en América con tanta miseria. Y Bolívar. ¡setenta años antes que Martí!. cuando vio que la situación se ponía tensa con los capitanes por aquí. Esa misma tarde nació el Ejército Bolivariano Revolucionario. de Martí. “Huele a 55 . Y agregó algo que no se lo creyó ni él mismo: “Señores oficiales: todo lo que el capitán Chávez ha dicho yo lo asumo. Eso no está grabado. Estábamos ahí todos. porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!” Eso lo escribió Martí. lanzó la profecía. Pero no murió. No se veía todavía. entonces mandó silencio y dijo: “¡Que esto no salga de aquí!”. sin hacer está hoy. desigualdad?” Por ahí me fui. Lo repetimos aquel día. unos mayores por acá. porque como anoche le dije que hablaría hoy. Éramos cuatro: Felipe Acosta Carlez. lamentablemente. ¡qué iba a estar yo diciendo nada! Ahí murió aquello. nos invita a trotar. como el campesino cuando huele la lluvia más allá del horizonte. todos lo asumieron disciplinadamente. Nos fuimos al Samán de Güere y lanzamos el juramento aquel. Minutos más tarde viene Acosta Carlez. mi mayor. parte de todo ese proceso que brotó del fondo de la tierra y de la historia venezolana. Y dice un mayor: “Chávez. Cuando termino las palabras había un frío expectante. ni lo escribí. buen jefe. adivinó al imperio.Hugo Chávez F r í as que él no dejó hecho. pero él lo adivinó. Jesús Urdaneta Hernández. todo eso de Bolívar. ningún político es el capitán Chávez. me lo dijo en mi oficina”. pareces un político”. más bien ahí nació. Raúl Isaías Baduel y este humilde servidor. con tanta pobreza. lo que pasa es que así hablamos los oficiales bolivarianos y ustedes se mean en los pantalones”. un teniente coronel por allá.

SALIÓ BONITO Me ha gustado siempre el teatro. Fue una cosa de lo más difícil. mi general?” “Bueno. sólo vamos a recordar la frase: “Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados por la providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad”. para formar un grupo de teatro.C ue n tos de l Ar añ e r o lluvia”. ¡vaya qué genio el de Bolívar!. Escogimos soldados. Buscamos en la autobiografía 56 . Bolívar olió el imperialismo. hay un problema grave. el primer gran antiimperialista. ¿Sabes de dónde? De “Las sabanas de Barinas”. Resulta que aquí se le olvidó al coronel. seleccionar la mejor obra de teatro histórico para un concurso en Caracas. Y faltaba como una semana para el concurso nacional. Aquí llegó esta directiva. decía mi abuela Rosa Inés. conspirando. déme un subteniente (yo sabía que tenía mucha habilidad). porque ya andaba en la revolución. Y. Ya de capitán era conocido por declamador. Hicimos una obra. hicimos el guión. no se hizo nada”. que yo había leído. junto con Martí y todos aquellos hombres. haciendo reuniones. hace como seis meses. me dice el general: “Yo no sé cómo vas a hacer. Un día me llama un general: “Chávez preséntate urgente aquí. “¿Seguro. Era 1826. Lo hacía adrede porque era parte del proceso de creación de un movimiento revolucionario dentro del Ejército. arpas y coplas. llaneros todos. y unos soldados”. En más de un lío me metí por canciones revolucionarias. improvisador y animador de elección de reina y todas esas cosas. el arte. a San Juan de los Morros. un libro del capitán Vowel. Me utilizaban para muchas de esas cosas. pensando en el futuro. Me presento. Con la cultura logramos muchísimo. entonces. Impresionante.” Yo pensé que era algún lío. le dije. pero tú vas y presentas una obra de teatro en Caracas dentro de una semana”. dice: “Mira Chávez.

que estaba sentado ahí. Él dice que las mujeres le cantaban a Bolívar. un subteniente. llaneros. unas lanzas. donde trabaja mi hermano Argenis. Hicimos la obra. Yo hice de Páez. ¡Un poco de vegueros pa’ Caracas. y ahí en “Las sabanas de Barinas”. Esa obra fue un impacto. y salía otra: “Mi general Bolívar. cuando se encontraron Bolívar y Páez en el Hato Cañafístola. Y unas coplas y salió una muchacha a cantarle a Bolívar. Vine corriendo aquí y le dije: “Ayúdame”.. Y salía otra. ganaste tercer lugar. un proyector que en una pared reflejaba unas sabanas y unas nubes que se movían. ¿Cómo se llamó la obra? “El genio y el centauro en Cañafístola”. compadre! Entonces. venía de Guayana y se encontró con Páez.Hugo Chávez F r í as de Páez. unos fusiles viejos. que puse de Bolívar. Y un poco de soldados ahí. quien peleó a la orden de Páez y conoció a Bolívar. yo pensé que ibas a quedar de último”. decía una muchacha que le cantaba a Bolívar: “Mi general Bolívar. tiene en la espada un letrero grabado: ¡Muera la España!” Bueno. Buscamos un vestuario. El enemigo habla por una frecuencia. El general me dijo: “Chávez. te pido que de tus oficiales me deis marido”. le dije. EL “NUEVO” BOBO Yo que estudié las comunicaciones militares. hay una cosa que llaman “radioescucha”. relájense! Vamos.. aparecen algunos de los versos que dice el capitán inglés. pa’ Caracas”. que yo les hice ejercicio: “¡Relájense. tiene en la boca un clavelito encarnado que me provoca”. por Dios. Bolívar. Escribió sus memorias después que se fue a Inglaterra. “Mi general Bolívar. Sí. muy alegres. tercer lugar de la caballería”. y salió bonito. 57 . pero le metimos arpa. 1818. aquello fue una cosa. entonces. Nosotros pusimos unas muchachas caraqueñas que conseguimos en el teatro Teresa Carreño. “¡No!. le metimos de todo.

Casi que nos capturan. O uno ve mucha actividad. Entonces buscaban agarrarlo a uno y le quitaban el fusil. algo va a pasar. el otro no podía capturar al enemigo. compadre!”. Me gustaba ser enemigo para montar operaciones nocturnas. íbamos a almorzar la sardinita. como una vez un nuevo que era un bobo. que eran cadetes también. a descansar un ratico. la cosa. Estábamos en una maniobra y el alférez le dice: “Mira. nuevo. vamos a oír. Uno no entiende normalmente lo que ellos dicen. incendios había. las últimas tres horas éstos han hablado diez veces más de lo que hablan todos los días. era por Oriente. Entonces uno tiene que prender la alerta: “¡Epa!. Íbamos a comer en una quebradita. pues todo eso es científico. porque uno capturaba. las botas. algo está pasando porque están hablando demasiado”. códigos. ponte tú: “Oye. ¡muévanse! Mire. póngase allá en ese cerrito para que cuide”. los tanques están prendidos! Mira. y de repente nos rodean y nos caen a gas lacrimógeno y nos quitan todo.C ue n tos de l Ar añ e r o bien. Estábamos abriendo la ración de combate. algo está pasando que están hablando tres veces más de lo que hablaron los días anteriores o el promedio histórico”. emboscadas y tal. ¡ay. cuidado. tenía que ir por una ruta. Uno a lavarse la cabeza. en una 58 . a mí me gustaba mucho ser enemigo. ¡Ah!. veníamos de una marcha por ahí. porque hablan en clave. sobre todo con gas lacrimógeno. siempre los prenden a las nueve de la mañana para probarlos y están prendidos a las cuatro de la mañana. Porque había enemigo simulado en la zona. Uno se aflojaba las botas de campaña. Corrimos y corrimos y paramos por allá. un calorón. ta ta. “¡Oye. vean. a lo mejor están preparando un ataque y están coordinando mucho. Entonces al nuevo bobo lo ponen allá arriba. el atún. Ah bueno. uno gozaba mucho de enemigo. Pero el solo hecho de que la frecuencia de comunicaciones se incremente en un período tal. el enemigo estaba libre. prendieron los tanques antes del amanecer. pero que atacaban. En cambio. por la mesa de La Tigra.

Y lo hice con un espíritu humorístico muy grande. Chávez”. “Es que viene la Inspectoría del Ejército y la grama tiene que estar verde. Entonces uno oía por radio: “Cadavérico. No. Y unos soldados echándole agua. P Í N TA L O D E V E R D E Eso fue en Barinas en 1976.” Entonces el nuevo dice: “No. Era gas lacrimógeno que nos estaban tirando. Yo era subteniente y le decía: “Mi capitán pero estamos en verano”. nuevo. “Ah. pero pensé que era humo del incendio”. “ C A DA V É R I C O . llamadas de atención y tenían razón. H A B L A P A P O ” Yo era subteniente y me correspondió hacer unas Instrucciones Operativas de Comunicaciones en un batallón. y no te dije. un capitán que era gordo le puse “Papo”. cayeron sobre mí las consecuencias. Un nuevo bobo. Resulta que lo agarraron como a un bobo. Un capitán me decía: “Usted tiene que poner esa grama verde”. “Mira. Porque al capitán X que era un flaquito y fumaba mucho le puse “Cadavérico”. El otro... Cuando estos oficiales se dieron cuenta de que yo me los estaba vacilando. que estamos en 59 . Y el nuevo venía por allá. el bobo. que más seca se ponía porque se quemaba con el vapor del llano.Hugo Chávez F r í as palmera me acuerdo. Cadavérico habla Papo”. mi capitán. tanto que me enredé la vida con varios superiores. Después lo soltaron y andaba descalzo. por qué tú. es que yo vi. usted tiene que explicarle al Inspector que venga. ¿estamos completos?”. Lo hice para darle humor al ejercicio que teníamos. y el alférez lo quería matar. Eso andaba escrito y los operadores lo cargaban. a aquella grama. Y le decía: “Pero.

NUBLADO EN BARINAS A mí me pasaron muchas amonestaciones cuando era teniente. Es que uno tiene que aprender a ver el cielo. injustas también. en el terreno. Ahora las Fuerzas Armadas no es eso. y todavía. Él tiene que entender eso”. Así navegaban los viejos navegantes. ¿Sabe la instrucción que me dio?. pero aquí no se ve nada”. Hice mi plan de lección. la apariencia. sacrificio. trabajo. servicio a la comunidad. voluntad de servicio. Casiopea. por allá me amonestaron varias veces y a veces por cosas que no se interpretaron bien. ese es el norte. Así 60 . pintarlo con spray. Entonces ve a Orión. porque uno da la clase primero en una pizarra. la proyecta hacia abajo directamente y ahí debe encontrarse la estrella Polar. pero resulta que la noche estaba nublada. “Dios mío. Uno alinea las dos estrellas anteriores de la Osa Mayor. Ahí han cambiado los patrones y procedimientos en función de lo que debe ser la Fuerza Armada: moral mística. ¡Ah!. subteniente. era invierno y la clase era práctica. porque era lo que exigían y el que hacía eso le ponían muy bien.C ue n tos de l Ar añ e r o verano y aquí en verano la cosa se pone seca. Pero a lo mejor no revisaban la moral del soldado. Lo cierto es que yo tenía una clase con mi pelotón. El cielo tiene un mapa de noche. Me llevé a los soldados al patio como a las nueve de la noche. las constelaciones. ¡Uh!. Cuando empezamos a ver arriba. A lo mejor no le hurgaban el alma para ver cómo estaba la tropa. eso tiene que estar verde”. Eso estaba tapa’íto. Una vez en Barinas tenía clase de orientación por las estrellas con unos soldados. Y si uno ve la Cruz del Sur. pintura verde. sino la forma. orientación estelar. “No. eran trece soldados. dónde está la Osa Mayor y por ahí uno se va. entonces alinea las dos estrellas verticales de la Cruz del Sur y ese es el sur geográfico.

El capitán pasó y no había nadie. Firmé mi amonestación y después. que ese día estuvo nublado en Barinas y yo no pude dar la clase. a las veinticuatro horas. Pero hubo que hacer un estudio.Hugo Chávez F r í as que suspendí la clase y retiré los soldados. El pelotón de Hugo Chávez tiene que estar en la matica de mango entre ocho y nueve de la noche. uno pasa un informe. “Fírmeme aquí”. Tú sabes que en los cuarteles eso es así. “Una amonestación”. Se aclaró y me la quitaron por fin. Yo era el teniente Hugo Chávez. “¿Qué es eso?”. 61 . recibiendo clase de las estrellas. comandante del Tercer Pelotón de Tanques de la Tercera Compañía del Batallón Blindado Bravos de Apure. Tuvimos que pedir el informe meteorológico. Pero él no vio para arriba y me amonestaron. mi capitán”. los soldados. Al otro día. el toque de diana. M E T O CA A M Í ” En Venezuela se acabó definitivamente la era de la trampa y del fraude. pasó el capitán cumpliendo su obligación a pasar revista de instrucción. Y tú sabes que no hay derecho a réplica. porque después el capitán decía que él no recordaba si era verdad lo que yo decía. me llamó tempranito. a las seis de la mañana. Nos fuimos al Plan República en el estado Cojedes. qué se yo. “Ordene. estricto. Convénzanse dirigentes adecos. y no vio al pelotón en el sitio. Aquella época en que ustedes hacían lo que les venía en gana. Claro. Al teniente Hugo Chávez le dieron varias responsabilidades. y por fin se demostró que sí. “ K I K I R I K Í . de la alimentación y alojamiento de las tropas del Batallón Blindado. les dije: “Vayan al casino”. copeyanos y sus derivados. Pero también tenía a mi cargo varias mesas de votación. que estaban allá oyendo música y a tomarse un refresco. qué se yo. una de ellas era responsable de la logística. Bueno. Era 1978. Lo vi con estos ojos. testigos.

pero a nivel nacional. ya me sentía bolivariano. en las afueras de San Carlos. Veo por allá en un cuadrito: “Murió subte62 . Uno de ellos decía: “Kikirikí. Pero yo vi. algunos votos del Partido Comunista salían. Copei. porque a los oficiales no les dejaban ni siquiera asomarse. De repente salió por allá un gallo rojo. y ellos anotando en el acta que mataba los votos: AD. el llamado Consejo Supremo Electoral todo era adeco y copeyano. me toca a mí”. Ellos abrían la caja y sacaban la tarjeta. así que quizás por eso amanecí en la escuelita con los soldados. ¡Ah! ¡El triple gallo! El comodín. Y entonces yo. esto es una verdadera burla”. era voto por tarjetas. pero esto es una burla. y eso me valió una reprimenda y casi una sanción. entonces iba alguien anotando en una pizarra. por allá en una escuelita. Y le decía a un superior que yo no podía quedarme callado ante lo que vi. porque no llegaba ni periódico en ese tiempo a Elorza. en algunas partes. El adeco. que había tomado en serio mi Constitución. Entonces el gallo terminaba siendo adeco. si acaso tenían testigos aquí en Caracas. porque siempre fui contestatario. Nos ponían como gafos a cargar el fraude. Estaba lloviendo mucho. Y al rato salía otro gallo ¿no?: “Kikirikí. yo decía: “No. AD. A mí me indignó porque hasta se burlaban. teniente. así como el bingo. el Pacto de Punto Fijo. Los partidos de izquierda no tenían dinero. Copei. se reían. EL V-100 Un día veo un periódico viejo. el copeyano. nada. mis responsabilidades de la Patria. unas cajas ahí llenas de embuste. Aquí estaba una. lo cantaban. qué testigos iban a tener. un gallo”. Entonces decían: “Kikirikí te toca a ti”. Sí. ahí en un rincón. Una mesa. vale. Los únicos testigos que había allí eran adecos y copeyanos.C ue n tos de l Ar añ e r o Y fue de las pocas que uno podía ver.

catcher del equipo de béisbol. Yo le decía “V-100”. Entonces le escribí también unas líneas: Aquí lejos del mundo aquel aquí donde solo me han dejado conversando con líbero fantasma aquí donde el Centauro en un tropel lanzó la inspiración que nos brotara en uniforme azul. Rafael. hacia el otro mundo Te fuiste “V-100” hacia el otro mundo aquí tus centauros seguimos el rumbo a tu tumba grande llegaremos juntos algún día cantaremos vivos y difuntos el canto inmortal nuestro canto profundo. Era de Acarigua. Esta mañana. Veinte años tenía.Hugo Chávez F r í as niente Rafael Moros González”. Aquí en la otra cara de la Patria aquí en las riberas del Arauca esta mañana recibí un lanzazo que me partió el alma. En la frontera. con guantes blancos una espada y una esperanza. Una granada que explotó y él murió por salvar a sus soldados. al galope con la lanza en alto hacia el horizonte del siglo XXI. 63 . por allá por Occidente. Lo lloré. Rafael Moros. porque el V-100 es un carrito de combate y él era como un carro de combate. Adelante centauros. Te fuiste. hijo mío. de mi palabra de mi siembra allá regada esta mañana supe de tu marcha.

Entonces yo lo mandé para el cipote. y no sé qué más. entre otras cosas recuerdo: “Mire. No venía a oír al pueblo. Si quiere acompáñenos”. “Yo lo hago. le dije al general. capitán. borrachos. le voy a meter una patada por el hígado.C ue n tos de l Ar añ e r o ¡RESPETE A ESTA TROPA DEL EJÉRCITO LIBERTADOR! Cuando estaba de mayor el gobernador de Apure no me quería ver ni en pintura. ¡El Ejército!. ¿como yo soy el gobernador de Apure y yo no sabía nada de este acto?. pero ese gobernador si me vuelve a hablar así. Yo no era comandante del escuadrón. Les voy a contar por qué. para que respete”. mi escuadrón era también mío. retírate”. estaba invitado. al gobernador. Además. El capitán le dice: “Mire. Eran adecos nombrados por la Presidencia. ¿no?. Entonces aterriza una avioneta y alguien dice: “Es el gobernador”. eso es embuste. Un día estábamos en el aeropuerto. me dijo un general. Entonces el Gobernador empieza a decirle al capitán: “Yo no recibí tarjeta. venía a una finca por ahí. ladrones. gobernador. era el capitán Castillo. el Ejército ese 64 . gobernador. a pesar de que ya era el jefe del Movimiento Bolivariano Revolucionario. a una ternera seguramente y a un buen whisky. Entonces yo voy con el capitán a saludar al gobernador. yo le mandé la tarjeta de invitación. “Mire. pero me meto yo: “Mira. porque tuve con él en ese tiempo varios choques. porque yo no era el jefe de las tropas. y aquellos soldados que yo quise tanto. ¿qué acto es este aquí?”. Castillo. delante de un poco de gente. “Que haga un informe”. Era un acto por el aniversario del escuadrón. pero como militar en ejercicio tenía que saludar por obligación. aquí en Elorza. A eso venían los gobernadores por aquí. es el aniversario del escuadrón. Yo estaba parado al lado. Conmigo no era. Y le solté al gobernador de todo. Fui a saludar por respeto. pero yo estaba como más antiguo. Viene el gobernador a regañar al capitán. ¡yo no encuentro qué hacer con el Ejército! El Ejército aquí no le hace caso al gobernador”.

los tanques pues. Y llegaba a atropellar a la gente. uno estuvo en los Cazadores. A mí me hubiese gustado muchísimo ser comandante de la Brigada Blindada porque ésa es mi arma. así lo dejé y me fui. Y él: “¡Ah!. por poco lo tiro al río. bandido. en las comunicaciones también estuve un tiempo. corrupto y ladrón”. “Conspirando estará usted”. pero yo le digo a este gobernador lo que hay que decirle en su cara. pero luego me hice de blindado. que Chávez tiene que irse”. y comiendo carne asada por todos lados. Usted está equivocado. son unidades especiales. Cada vez que uno lo veía por ahí era borracho en Apure. Hoy es uno de esos adecos que andan por ahí vociferando: “Que Chávez el tirano. Me llamaron y tuve que venir a dar una explicación. usted es el mayor Chávez. Entonces el gobernador me dice: “Ah. el tal mayor Chávez”. BLINDADO ¿Saben qué me gusta a mí? Un cuartel. a este borracho. Y me hicieron un informe: “El mayor Chávez allá en Apure le faltó el respeto a un gobernador”. Tuvieron que llevarse al gobernador. 65 . Yo dije: “Me van a botar de aquí. Se quedó boquiabierto. usted anda conspirando contra el Gobierno”. caballero. Y después inventaron hasta que yo andaba con la guerrilla por allá en Apure. el huracán de los blindados. hasta que tuvo un mayorcito por allá que parársele al frente: “Usted está equivocado.Hugo Chávez F r í as que está ahí. es el heredero del Ejército de Apure y del Ejército que libertó a este continente”. del Ejército. usted tiene que respetar la dignidad de estos oficiales que están aquí y de estas tropas del ejército libertador de Venezuela”. A mí me gusta la guerra rápida. Bueno. Uno es paracaidista. mi arma central. la guerra relámpago. Él iba allá y yo seguía diciéndole cosas. soy el mayor Hugo Chávez Frías”. Le dije: “El ‘tal’ mayor Chávez no.

C ue n tos de l Ar añ e r o En los blindados nos las pasábamos con José Luis. un buen amigo y un gran compañero. Un domingo José Luis y yo nos fuimos a jugar pelota y luego le dije: “Vamos para la casa chico. Yo vivía en Maracay en un ranchito. Fuimos al ranchito que no era mío. no me da pena decirlo. Entonces José Luis e Isaura estaban recién casados también. y hay un cuartico allá vacío. Entonces él me dijo: “¡¿Oye y tú vives aquí?!” “Mira yo estoy en un apartamentico. Era subteniente y estaba Nancy embarazada de Rosita. por tradición de muchos años. soldado blindado y de los buenos. A veces. Sigues los caminos de tu padre que fue un buen soldado. Nació la Rosa primero. la hija primera. y después Jorge Luis que ya es teniente. Lo que hice fue poner un cartón y ahí vivíamos en una cama. Isaura y yo”. Estábamos en el Batallón Blindado Bravos de Apure. hay mantenimiento de los tanques. somos dos. dos hijos. buen compañero ha muerto hace unos días en San Cristóbal. para los hijos y este sinfín de recuerdos. desde las siete de la mañana hasta las doce. cerca de la plaza España. cinco días de diferencia. a tomarnos una cervecita”. José Luis Vegas Rodríguez. Y los dos carajitos nacieron casi el mismo día. Teniente Jorge Luis y el otro es subteniente y otro es sargento técnico. Hijo mío. Chicho Romero vivía ahí con su esposa. Ellos habían conseguido un apartamentito por ahí en Santa Rosa. uno comía con los soldados encima del tanque. Así que nos mudamos para allá. Nancy y yo. Limpiando la grasa porque había que engra66 . Maracay. que en paz descanse y mi corazón para ti Isaura. MANTENIMIENTO DE TANQUES Todos los viernes en los batallones de tanques. ya eres teniente. todos se metieron a la Fuerza Armada. Entonces.

limpiar y revisar la munición. o nos metíamos al Caney Tropical: arpa. limpiar las orugas. los soldados como nunca. En la noche uno se llevaba a la mujer y los niños a un teatro. Entonces uno rendía más y se veía más comprometido con ese comandante. Eso era una vez en la cuaresma. porque hay que retribuir. los hijos. sacar la munición. Todo el día. en Maracay sobre todo. Los que saquen los tanques impecables se van de permiso”. vayan de cuatro. sacar la ametralladora de la torrecilla. hasta el domingo. El domingo uno se levantaba tarde a leer los periódicos.Hugo Chávez F r í as sar. cuatro y maraca. Uno parecía un rey. el domingo. la familia desde el viernes a las dos de la tarde. que es grande y largota. la munición de reserva. El viernes paso revista a medio día. limpiar el cañón. O a los niños los dejábamos con unos amigos y nos íbamos los dos a ver una película. la punto cincuenta que va por el lado del cañón. hasta la hora que ustedes quieran. limpiarla. una película. Si conseguían algo sucio. Pero cuando. a ver a José Vicente Rangel en aquel programa “José Vicente hoy”. conspirando también un poquito. porque entonces uno iba a tener para la mujer. 67 . de vez en cuando: “los señores comandantes de pelotón de tanques tienen libre el jueves después de las cuatro de la tarde. en la noche. sacarla. Claro. las reuniones del movimiento. descansando. uno se fajaba el jueves en la tarde. después de almuerzo. me llevaba a mi mujer y mis dos carajitas chiquitas. Cristóbal Jiménez. Yo jugaba ahí en doble A. Los que quieran hacer mantenimiento el jueves. Uno trataba de no fallar en nada. por ejemplo. el sábado había que venir a repetir el mantenimiento. el tubo lanza fumígeno. leyendo. Pasábamos todo el día jugando pelota en la Universidad Central. y en la tarde había revista. A mí me gustaba pintar. la novia. Naguará. que son como cincuenta granadas de 105 milímetros. el comandante García Hernández decía. Nunca faltaba a un juego de pelota los fines de semana.

pero muy avispado. “¡Aquí le ponen a los soldados no se qué!”. “¿Fabricada en qué año?”. pero los más avispados y que aprendían más rápido. mi coronel. ¿cómo se llama usted?”. Una cocina de campaña pues. Era chiquitico. “Cabo. uno mismo en el patio: “¡Condorito!” y para él era un orgullo ser “Condorito”. dice Condorito. en Maracay. no se que más. ¿de esa los carros?” “¡Noooo!. cuando era oficial de logística.C ue n tos de l Ar añ e r o CONDORITO Yo tenía un soldado que le decíamos “Condorito”. Y yo: “¿para qué tú le vas a decir que te llaman Condorito?”. El teniente no podía hablar. allá está la gasolina blanca”. tomando nota. de la blanca”. Y el coronel le dice “¿Cuánto. “¡Soldado!. el teniente lo que estaba era viendo ahí. “¿Cuántos litros de capacidad tiene el tanque de esa cocina?”. Pero él era muy salí’o: “Cabo no se que más… y me llaman ‘Condorito’. “¡Ah!. de aquellas viejas que había que echarles gasolina blanca. entre todas”. “Échele. Todo el mundo le llamaba “Condorito”. Y estaban las cocinas de campaña. mi coronel. todos eran buenos o casi todos. “Condorito” se la sabía de memoria “AXB421”. “¿Y para cuántos soldados se cocina aquí?”. En ese tiempo casi ningún soldado tenía ni sexto grado. cuánto?”. Yo nombré a “Condorito”. El coronel era un refunfuñón: “¡Cómo lo van a llamar ‘Condorito’!”. me llaman Condorito”. “En 1948”. Uno tenía que escoger los soldados más buenos. El analfabetismo arrasaba. Llegó la inspectoría y estábamos en una carpa en las afueras del batallón. “Entre todas. pregunta el coronel. “Para 328 soldados”. un depósito como de veinte litros Entonces había como diez cocinas y un coronel venía a preguntarle a “Condorito”. con un tanque. Se equivocó. de la blanca”. “Doscientos litros”. eso será entre ellos”. mi coronel”. “No. cabo del depósito. “¿Y esa cocina cómo se llama?. le digo yo. 68 . “¿Qué gasolina usa?. él me ve y yo le pelo los ojos. “Correcto”. mi coronel.

sobre todo en el primer salto. Cuando aquel bicho arranca y empieza a dar la primera vuelta en la zona de salto en la Base Libertador. donde uno no tiene casi tiempo. Nosotros saltamos primero y caímos. saltan. A mí me pasó una vez con un soldado. porque cuando uno tiene más experiencia lo tiran bajitico. venían otros aviones atrás. El de setecientos metros es muy bajo. Elevándose. a ver la segunda oleada. que no haya novedad”. Entonces veo que los soldados saltan. Madre de Dios! Cuando uno va en la puerta tiene que lanzar la guaya duro. Terrible. A mí me correspondió en uno de los saltos el número uno. porque es paracaidismo enganchado: salto a mil quinientos metros. una cosa terrible. Porque siempre es difícil que no haya un accidente. ¡Madre mía! ¡Santa María. elevándose hasta que llega a la altura. Sí. en invierno. No se les olvide gritar: “¡Jea!” Claro. “Tiene que pararse en la puerta. Saltamos sobre unas sabanas 69 .Hugo Chávez F r í as EL PRIMER SALTO Recuerdo la primera vez que me lancé en paracaídas. si no se le puede enrollar en el brazo. recogimos. ¡Ay. Ese era yo que me asustaba. Dios mío!. El avión vuelta y vuelta y un hombre guindando en el aire. y uno… “¡Dios mío!. Jamás en mi vida me había montado en un avión y tenía que tirarme por la puerta. en Palo Negro. A algunos se les queda enrollada y cuando saltan ha habido desgarramientos y cosas peores. me acordé de mi abuelita que en paz descanse. compadre”. Aquí va la guaya. Después me paré encima de la ambulancia con un binóculo. Normalmente hay un diez por ciento de lesionados. señor. Hay gente que quedó guindando del avión. cuando el maestro de salto dice: “¡Levántense!”. porque yo soy veguero. Yo era Comandante del batallón. El salto al que me refiero era en El Pao. como uno está asustado tiene que gritar duro para darse ánimo y dar ánimo a los demás. Va el avión Hércules y les confieso que el susto mío era doble.

En una época estuvo en filas revolucionarias. El primer salto fue en Barcelona. ahora está en filas contrarrevolucionarias. Y escribía “los soldados no sienten esta lucha”. y los dos se cayeron. octubre de 1977. cercas. en Cantaura. Yo dije: “Se cayó la Fuerza Aérea Bolivariana”. allá viene el Mirage. en Anaco. Mesa La Leona. Él activó el eyector y quedó guindando en un samán.. Estaba en Elorza. Porque Castro Soteldo primero se cayó en un Mirage. el “Gocho” Durán Valdés y Castro Soteldo. detrás de la guerrilla en Oriente. dos Vietnam en América Latina. lagunas. Por lo menos una copia le pido de aquel diario. “Se cayeron tres aviones”. Andábamos en el monte. Precisamente por esos días de octubre. Se cayeron tres Mirage aquella vez: el “gocho” Durán Valdés. en Santa Ana.. en un árbol. cayó. ¡Cómo hemos crecido! NI ESTO. por allá. Yo me enteré en Corozopando.. En ese momento el Movimiento Bolivariano en la Fuerza Aérea tenía tres oficiales superiores: Reyes Reyes. NI AQUELLO En un Aló Presidente hablé de un diario que creo saber quién lo tiene. Castro Soteldo y el otro no recuerdo quién era. En ese tiempo éramos apenas un grupito. en Santa Rosa. el Pata'e guarapo. se enterró de cabeza en un cementerio. Lo consiguieron guindado en un samán. Pero yo sé que esa persona guarda con respeto esas cosas. Iba pasando. de varios diarios míos. mi segundo comandante. la Vuelta 70 . Uno era el que yo llevaba en el batallón de cazadores.C ue n tos de l Ar añ e r o llenas de árboles. Recuerdo que un mayor. Bergantín. Todo el mundo dijo: “Se mató Castro Soteldo”. unos cerros. Mesa La Tigra. venía de San Fernando y compré Últimas Noticias. Les voy a decir quién sí hizo curso de paracaidista en la Fuerza Aérea: Castro Soteldo. en el diario que llevaba yo escribía la consigna: un Vietnam.

montaña por montaña. Al país lo saqueaban. aun cuando pasaron treinta años y más nunca volví por esos caminos. Entonces decía: “El Che tenía razón”. Ya era soldado cazador. Entonces. los masacraron. que lo que nosotros defendíamos era a Carlos Andrés Pérez. Me conozco todo eso como la palma de la mano. En ese octubre nos mataron siete soldados cerquita de Aragua de Barcelona. Pero me los aprendí así. ni aquello”. a través de Adán. Esa emboscada cortó de un tajo la locura mía. no. a través de ellos me fui metiendo a la 71 . Una cosa es que uno muera en combate y otra que masacres. ahora que ya estoy entrenado en guerra irregular”. Estuve a punto de brincar para la guerrilla. en una emboscada de un grupo de Bandera Roja. ¿Por qué? Porque a aquellos soldados los mataron cobardemente y entonces yo dije: “¡No! ¿Qué guerrilleros son estos?”. con Alfredo Maneiro. paracaidista. Recordaba los años de la infancia y las conversaciones de mi padre en el botiquín de Francisco Orta y decía: “¡Qué hice yo. “¡¿Qué guerrilleros van a ser estos que matan a estos pobres muchachos!?” En un volteo los agarraron. los gringos mandaban aquí. Decía: “Me equivoqué”. Entonces dije: “No. porque el plan era irme para la guerrilla con aquellos soldados. presidente de Venezuela. y empezamos a trabajar ya a otro nivel. caminando. ya sabía que estábamos defendiendo algo que no tenía razón. ni esto. Esa emboscada a mí me estremeció y me volvió un torbellino. ¡dónde me metí yo!” “Lo que me toca es brincar para allá. Ahí fue cuando juramenté al Ejército Bolivariano de Liberación del Pueblo de Venezuela y a los pocos meses me cambiaron a Maracay. explosivista. en el 77. dije. a través de Vladimir “Popeye” Ruiz.Hugo Chávez F r í as del Caro. En el 78 me reuní con Douglas Bravo. asesines a unos muchachos dormidos en un volteo. Uno estaba formado para el combate y en mi plenitud física. La emboscada me volvió un torbellino y se me perdió el camino. camino por camino. Dios mío!.

Recuerdo que defendí esto que ahora con orgullo estamos ayudando a rescatar. Y fui asumiendo que era para largo. pues. yo era un objetivo psicológico y de investigación allí en el curso. ¡oye!. palpitaba. Entonces una vez vienen esos gringos. cuántas batallas chiquitas. Esos gringos eran casi todos sociólogos. “Mira Chávez. bueno. Era parte del plan del Gobierno de aquel entonces para tratar de influir en nosotros y frenar la rebelión que ya venía. ¡Les metimos duro en el juego de la guerra! A mí me andaban vigilando. le cogí ritmo. paciencia que esto es para largo”. cuántas cosas pasaron. 72 . economista y tal. como para largo fue y como para largo será. así que calma. porque llevaron a un expositor. a vendernos a nosotros los militares la tesis de la privatización. Recuerdo en ese curso que me paré a defender a las empresas de Guayana. Estábamos haciendo el curso de Estado Mayor y trajeron como sesenta gringos. Uno luchaba en silencio ahí dentro. Era una labor de inteligencia descarada. silenciosas que nos fueron llevando a lo que nos llevó aquello. LES METIMOS DURO A LOS GRINGOS En una ocasión recuerdo que me salí de un aula militar. Era casi que abierto el enfrentamiento en las aulas. psicólogos. esto es para largo. me iban a sancionar.C ue n tos de l Ar añ e r o revolución. analistas políticos. me salgo de aquí. y nos pusieron a jugar a la guerra. disfrazados ahí. Aquí se nos irá la vida completa. Militares. ¿A qué?. A mí me ponen de oficial de operaciones de una parte. porque. en los cuarteles. con los bolivarianos. pero casi todos asimilados. Ya nos llamaban los bolivarianos. ¿no? A mí me da mucho sentimiento decir esto y recordar. y los gringos de la otra. y nos dábamos el lujo incluso de enfrentar a superiores en discusiones sobre Bolívar y la política nacional. Recuerdo lo que me dijo Alfredo Maneiro la última vez que lo ví.

como jugar un ajedrez: la audacia y la estrategia. ¿usted cómo es que se llama?”. les ganamos por nocaut. un hermano fue Jesús Urdaneta. Yo lo sabía y llegué a decirlo en alguna reunión. ra. “¿A mí?”. Es como cuando uno amó a una mujer. pero que tiene su ciencia y su arte. Y no era yo. “Yo soy el comandante Chávez”. mi compadre Ortiz. Un juego. pues. hace poco murió su papá. “Epa. Urdaneta que se le reventaban. y les metimos los tanques hasta el fondo. y les clavé cuatro batallones de tanques por un flanco. Bueno. pero mis recuerdos no me los quita nadie. Yo dije: “Voy a ser culpable de 73 . Le dije yo: “A mí me vas a ganar. así que hicimos un juego de guerra ahí y le metimos medio pa’ los frescos en el juego de la guerra. Él a lo mejor hasta se pone bravo porque yo lo nombro. Ven acá. Me dijo: “Usted es bien agresivo pa’ jugar a la guerra”. Le digo: “A que tú no le ganas a mi compadre Urdaneta”. así grandote. Estaba tomando cerveza en el casino. hasta que se rindieron pues. Entonces se me acerca uno. Entonces le dije al gringo: “Mira. “¡ra. ¡Ajá! Y todo el mundo rodeó a los dos. ra!”. Jugamos softbol y los matamos. pero fue un gran amigo. “¿quién me gana pulseando a mí?”. Lamento mucho lo que ha pasado. que en paz descanse. un coronel: “Comandante. allá en Fuerte Tiuna. me dolió mucho.. este gringo dice que te va a ganar pulseando”. compadre. Jesús Urdaneta. “¿Apostamos?”. ¡ah!. pero yo tengo los recuerdos. tú andas ahí fanfarroneando”. Tenían a un gringo ahí. Les tomamos hasta la retaguardia a los gringuitos esos. que pulseaba y le ganaba a todo el mundo. sino un equipo. Mira. Porque yo era el que tomaba decisiones operacionales. Los amigos de verdad que pasaron. compadre. ¿Quién me los va a quitar? Nadie me va a quitar mis recuerdos. pero a que no le ganas a mi compadre Urdaneta”. Estaba Ortiz Contreras ahí en ese equipo. Bueno. el viejo Urdaneta. uno los tiene aquí como recuerdo. pero no importa.. Me podrás quitar todo.Hugo Chávez F r í as delante de nosotros.

los echaba en ráfaga: ¡pun. chico. vale. los bancos junto con el sargento González Martínez. y además. Entonces Urdaneta. sin duda. Yo quiero que ese fuerte se llame José María Carreño”. ¡A este país no lo controla nadie! ¡Sólo los venezolanos podemos echar este país adelante!. A veces yo tenía que darle la orden de que no echara más chistes. ¡sólo nosotros podemos hacerlo! F U E R T E J O S É M A R Í A CA R R E Ñ O Ese cuartel se llama así porque mi general Martínez Cafasso. ¡Pum! ¡Le volteó Urdaneta la mano al gringo! Les ganamos en todito a los gringos esos. una orden”. pero aquel hombre nada. Están muy equivocados los que andan diciendo por ahí: “Una invasión gringa. mandó a hacer un busto de José María Carreño. No lo controlarían ni con un millón de botas. Porque aquel gringo era un gigante. A Urdaneta las arterias parecía que se le iban a explotar. Tinaquillo.. muy buen compañero. él firmó una resolución interna. me dijo: “Chávez.. miren. Me lo mandó para acá en una avioneta. a “culipandear”. pero como un oficial para todos. una invasión de Estados Unidos y no duraría cuatro horas la guerra”. porque vi que a los hijos de los suboficiales los trataban en mu74 . Yo me encargué de la placita. la promoción Carreño. pun. Además. Se tapaba la boca. Hasta que el gringo empezó.C ue n tos de l Ar añ e r o que se muera Urdaneta”. pero con una voluntad. Ojalá se mantenga siempre así para cosas buenas. era suboficial. Siempre quise unificar eso hace tiempo. pun! Pero muy bueno. porque uno se iba a reventar de reírse: “Sargento. comandante de la División de Caballería. no eche más chistes. O “los Estados Unidos controlarían este país sin necesidad de poner una bota aquí”. y Urdaneta es un hombre fuerte pero no es un gigante. mi promoción pasa a retiro. Yo no tenía distinciones. Unos chistes. y todos nosotros aplaudiendo.

él invitó a algunos compañeros de promoción y vinieron como doce generales de división. pero eran soldados todos. de brigada. El cura de la división vino. “Bueno. se pegó después el de la Guardia. ya no cabíamos. Se pegó primero el camión. ¿Qué es eso? Desde entonces yo tenía ese sueño que ahora veo hecho realidad: oficiales técnicos. Entonces viene Martínez Cafasso. Se pegó el otro de la Guardia. ¿dónde está el cura?”. Entonces tuve que buscar los tres Pinzgauer míos. ninguno estaba murmurando. señor cura. un Arabas lleno de generales. Cuando quedaba uno solo ya no cabíamos. dijo Martínez Cafasso. y otro camión. proceda desde aquí. “Este es Apure. ¿en qué dirección queda el escuadrón?”. mi general. mi general”. Llegaron todos en varias avionetas y un avioncito. el M35. Le dije: “Allá. un M35. en aquella mata que está allá. Y las mujeres de los suboficiales como si fueran menos también. Nos paramos en un morrito de barro. Se pegó el primero. tracción en las seis ruedas. porque ahí nos pegamos toditos un día y cada oficial traía sus niños. Llegamos 75 . Quedaban los tres míos. y dice Martínez Cafasso: “Chávez. uno que otro coronel. para el cuartel. ahí a la izquierda”. la mata de la guacharaca. Ninguno era nuevo. ¡Esa plaza se inauguró desde la mitad!. Bueno. sembramos una gramita y tal. compañero”. Teníamos que ir para el cuartel y después una ternera en el pueblo. Para que conozcan el llano en invierno. Entonces me dice Martínez Cafasso: “Chávez. estaban gozando más bien: “¿Este es Apure?”. ahí donde está el Paso de los Niños. pedí prestados los dos que tenía la Guardia. Los generales se iban pasando. pues. pero tenían fuerza en el motor. ven acá. menos que los hijos de los oficiales. eran unos camastrones. Hicimos la columna en el aeropuerto.Hugo Chávez F r í as chas partes como si fueran “subhijos”. y vienen los generales llenos de barro. “Que traigan el agua bendita” y todo. a inaugurar la plaza”. Iban a pié algunos. “¡El cura!. Como ellos se iban de baja en julio. hacemos la plaza. Viene el cura.

Recuerdos de soldados. Entonces amanecí en Maturín. me zumbé y me fui para la fiesta. No podía salir de aquí. el propio presidente Carlos Andrés Pérez dio la orden. COMANDANTE Unos meses después de “El Caracazo” caigo preso en Miraflores y me llevan al Comando del Ejército. 76 . así que aquí pasé 24. “Tiene que amanecer en Maturín”. pero nos habían acusado de que íbamos a matar al Presidente y al Alto Mando militar en la cena de Navidad de ese año. acusado de algo que no era cierto. pero qué bella prisión y que bellos meses pasé aquí. la ropa allá atrás y me vine. agarré mi perol viejo. Así se inauguró esa plaza del Fuerte José María Carreño. Wilfredo estaba de guardia esa noche. un carro que yo tenía todo “esperola'o”. A los pocos días vino mi esposa con mis hijos. Me detienen el 6 de diciembre. Recogí todas mis cosas. y a otros compañeros de los segundos comandos de batallones importantes como el Ayala y del Batallón Caracas. Y le dije: “Vengo a trabajar para acá”. “¿dónde?” Era diciembre. era el Día de Maturín. no son días de cambio. Estaba Ortiz Contreras en ese batallón del Ministerio de la Defensa. yo era jefe ya de un movimiento revolucionario. el 7 de diciembre. era Jefe de Servicio y me dice: “¿Y usted qué hace aquí?”.C ue n tos de l Ar añ e r o al pueblo con los niños al hombro. Maturín era como una prisión para mí. Pero bueno. metí un poco de cajas. Pero en la noche había un fiestón ahí. Mi jefe estaba muy afectado. Nada más lejos de nuestra intención matar a alguien. que estaban pequeños. “Tiene una hora para salir del Palacio”. Claro. “¡¿Qué?!”. porque decía que eso era mentira. pasé 31. el barro hasta la rodilla o más arriba. pero fue un invento desesperado de algunos miembros del Alto Mando y de la Disip que no conseguían cómo sacarnos de Miraflores a mí.

Argenis Lucena. Conseguí a aquel muchacho de Sabaneta que fue a un mundial de béisbol. Pero no. los carnavales. Oficiales que me dieron su afecto como el mayor Silva y muchos otros. chico. qué voy a ascender acusado de querer matar a un presidente. Yo no me iba a negar. Un día me lo consigo. para que yo firmara el acta de entrega. Un tío mío vivía aquí. el 4 de febrero de 1992. Pasé aquí unos meses verdaderamente inolvidables. Yo decía: “Bueno. Pero en verdad tenían muy vigilado cada paso que yo daba. Varios meses después estaba en Yare y llega un funcionario de la Contraloría General de la República. aquí en Maturín. ¡qué maravilla de desfile de carnaval aquí!. en la plaza del Bolívar ecuestre. jugábamos softbol. se acabó el Movimiento”. Años sin verlo. Algunos se fueron. su casa fue mi casa. al poco tiempo empezaron a llegarme los muchachos. hermano de Pancho Bastidas. DESCARGO Yo entregué mi Batallón Briceño a la Patria. por supuesto. Luego todos esos meses aquí. algunos de los muchachos murieron en la rebelión. Su casa era mi casa. en la avenida Bolívar. me voy de baja. Nunca los olvidaré. hice amigos en los barrios.Hugo Chávez F r í as Conocí y conseguí viejos amigos. los oficiales y los soldados. Sin embargo. Yo pensé que no iba a ascender a comandante. Después nos fuimos al Paso Maraquero. todos presos. en la pelota. el Año Nuevo. porque era un momento crucial. al lado de la catedral nueva. así que pasé aquí diciembre. Para salir de Maturín tenía que pedir permiso al comando superior. enero. porque era una responsabilidad 77 . de mucha reflexión. Porque al Batallón lo habían eliminado. no pudieron probar nada y finalmente ascendí. béisbol. El Batallón fue a prisión. íbamos trotando y me pasa por un lado un carro y me dicen: “¡Maisanta!” Yo volteo y era Rubén Chávez.

“entonces venga mañana”. Bueno.C ue n tos de l Ar añ e r o administrativa. yo no voy a firmar eso”. las facturas. miren. porque hubiese estado reconociendo deudas. Yo le dije. que si yo no hubiese revisado. Así que le di la bienvenida al funcionario que enviaron. si yo no hubiera revisado. a lo mejor firmo el asunto y me hubiese metido un autogol. Me dijeron que revisaron hasta las botellas. Encontramos otras cosas. revisando hasta el mínimo detalle y entonces faltaba un dinero en la cantina. El teniente no podía salir de la cárcel. si mi batallón salió a la rebelión y no volvió?” “¿Dónde comió esa gente?” “¿Cómo voy a pagar yo?” “Yo estoy preso desde aquella fecha”. bueno vayan a buscar allá al teniente que está preso en el San Carlos. “No yo no puedo dejársela”. Menos mal que uno de los compañeros de la rebelión. hasta el mes de junio de ese año ’92. o no hubiese tenido ahí a Freites. pero dio indicaciones sobre un cuaderno que él tenía en un maletín. como debe ser. Luego le dije: “No. es contable y me ayudó a revisar el acta. botella por botella. dejó una deuda. Una decía que yo tenía una deuda de no sé cuántos millones de bolívares por alimentación. Un teniente era el cantinero y fueron a revisar. A lo mejor sacan por la prensa al otro día: “Vean al comandante Chávez. Fueron a todas las casas comerciales. el sargento Freites. Recuerdo que había también unas deudas en la cantina de tropas. Mire. hubiera firmado. no pagó la alimentación. que él me mande los recaudos. me clavan la estaca. Yo le dije: “Déjeme el acta”. Claro. en su habitación. Pero me pongo a revisar el acta y había una serie de observaciones. que habla de la moral y la revolución. y en ese cuaderno estaban 78 . Volvió al otro día y seguimos revisando. a ver si estaban completas las botellas vacías de los refrescos. se cogió unos millones de bolívares”. Yo le decía a aquel caballero: “¿De dónde sacan ustedes esto?” “¿Cómo es posible que me estén achacando a mí esta deuda desde el mes de febrero hasta el mes de junio.

si yo soy un general?. Chávez. “Ten cuidado que te andan cazando y no eres venado. ¿qué es el comunismo. Un día vio el carro mío. pero es un comunista. tú hablas como un hermano mío. aparecieron las facturas y se consolidó todo y quedó todito claro. Después yo conocí a Gilberto Rodríguez Ochoa. porque tenía un jefe de buen sentido humano. no te metas para lo hondo”. “¿Qué es comunista?. Sin embargo. ¿te das cuenta?” Él me preguntó un día: “Chávez. “ESPEROLA'O” Yo vine a comprar casa cuando era mayor. Trabajábamos en el Palacio Blanco. Es médico y ese nos dejó hasta la familia y se fue con los indios de Amazonas y nadie lo sacó de allá. y me dijo: “Mira. Era un hombre extraordinario. Yo tenía confianza y le dije al general: “Me honra que usted me compare con ese hermano suyo. Se llama Gilberto”. hubo visita de familias. algún día espero conocerlo”. “¿Cómo vas a preguntar qué es el comunismo. como pocos he conocido. 79 . mi general? ¿Usted cree que es malo?” “Ay. Un día íbamos a una conferencia en Maracay. Eso se llama descargo. no te metas en esos temas. mi general” “¿Tú eres mayor y no tienes casa? “No tengo”. y eso. desprendido de todo. ¿dónde tú tienes a la negra y los muchachos?” “Están en Barinas”. humilde. me decía. “¿Dónde tú tienes casa?” “Yo no tengo casa. tomaron refrescos. alzado en armas. hubo compras. que en paz descanse. hubo ventas y el lunes él amaneció alza'o ¿Qué iba a tener tiempo de estar consolidando facturas y registrando el cuaderno? El lunes andaba con su pelotón de morteros. Chávez. hubo soldados. Resulta que ese fin de semana hubo cantina. Íbamos bajando a un acto no sé dónde y el carro mío era un catanare que tenía la lata toda carcomida. Te andan cazando porque hablas mucho”.Hugo Chávez F r í as unas facturas que él no tuvo tiempo de consolidar.

ENGUAYABADO Yo no estoy en contra de la cerveza. 80 . reuniones. yo le digo: “Sí. siéntate chico. pero bueno. “Bueno. Entonces. Entonces veníamos bajando de un acto. uno iba a un lugar y se tomaba una cerveza. “No. porque lo poquito que me quedaba. permiso para quedarme. yo no tengo dinero”. Entonces él se empeñó en que yo comprara una casa. un carro negro grande de esos protocolares. si es que quedaba alguito. con mucho cuidado. cómo está “esperola'o” ahí en todo el frente del Palacio de Gobierno. Además. tú sabes. un bolivita. Un día me dijo: “Tú convertiste esto en una oficina de atención de los pobres. uniforme y corbata y el carrito mío estaba parado junto al suyo. Pero en el fondo él compartía aquello. viajes que no estaban en la agenda. A veces andaba sin caucho de repuesto. un traguito. porque explotaba. tiene los tres muchachos allá cuidándolos desde que nacieron”. Nunca me gustó el licor. “¿Por qué?. vámonos”. “Y. mi general. Me la pasaba echándole flit para que un zancudo no picara un caucho. papeles. no. Chávez”. Y él me dice: “Chávez. Chávez”. averigua de quién es ese carro. ¿cómo es que tú tienes un carro así. y tuviera a la familia más cerca. tú sabes”. porque mira ese carro chico. porque era el puesto asignado al ayudante. Permítame no ir al acto”. “Tengo una mujer y tres muchachos y mi esposa no trabaja. sobre todo uno que andaba en la conspiración. “Bueno. mi general. el sueldo de un oficial siempre ha sido modesto. es que ese es mi carro”. Tú le dices que ponga ese carro allá atrás o en otro lugar. chico. coordina. vámonos móntate”. uno lo ponía para la causa. El Movimiento tenía algunos gastos. mi general Trejo —lo ascendió la Revolución—. dos cervezas. Aquel buen hombre cambió de colores. El coronel Hugo Trejo.C ue n tos de l Ar añ e r o los cauchos lisos. si estamos en la hora. por respeto al ser humano.

“No. Tuve la dicha de conocerlo cuando yo era muy joven. Yo no soy contrario a eso. La orden es. puede ser de inteligencia. esas son las viejas costumbres. Imagínate tú. ¿verdad? Pregúntense ustedes. La otra entrega de mando la hice en El Pao. pero para qué cerveza. Y el que beba mucho y se rasque. Fiestas. además. Ya yo lo era. 81 . cuidado. un gasto. entonces la cerveza. Hay gente que toma eso como excusa y se la pasan es despechados. va a delatar y. Una vez me dijo: “Mira. me enseñó a ser soldado patriota. un clavo saca otro clavo. música. Ah. sobre todo en esa época. y anda haciendo alguna tarea. ese es otro que así lo llaman. Entonces el coronel Trejo decía: “Hugo. Y eso se acabó. que fueron capaces de brotar de entre el excremento y dar la batalla junto al pueblo. Bueno. qué es eso. Después inventaron el doble guayabo. ¿Para qué caña? El que esté despechado. con la tropa al frente. una parranda. con los militares no vas a poder evitarlo y si lo evitaras sería sospechoso. moralmente es un borracho”. eso se acabó. Y a la Fuerza Armada la pudrieron. Oficial que no beba es sospechoso. pues. bueno. porque ese puede andar esperando. yo no soy musulmán pues. whisky. te puede andar cazando. que estoy despechado”. Me le paré firme una vez y pasé a formar parte de su ejército.Hugo Chávez F r í as me enseñó mucho a conspirar. porque ese si lo metes a la revolución va a empezar a hablar. subteniente. como la patria toda los mantuvo siempre sanos. ayudó en amasarme. como la estamos dando. compadre. de campaña. esa que no se puede nombrar. “Estoy enguayabado”. y ponle cuidado. ¿ves? Rómulo Betancourt decía que “a los militares había que tenerlos contentos con caña. bueno. pero él me amasó. quemándonos por el sol. Hugo. Cada vez que había un cambio de jefe. Gracias a Dios mantuvo ciertos espacios. cobre y la otra c”. guayabo negro. tú tienes que ir campaneando. Así que tienes que actuar como la mayoría”. eso es peor. Y para qué fiesta pues.

¡pssst! Y luego usted se traga la candela. ya en la madrugada. usted me avisa. pero no te llegó. ¿y a usted qué le pasó?”.C ue n tos de l Ar añ e r o FLAMIJOQUER ¿No voy a conocer yo al “Búfalo” o a Briceño Araujo? Briceño Araujo era capitán de mi batallón y recuerdo que pocos días antes del 4 de febrero a él lo cambiaron para la selva. ponemos aquí una cosa. que bebemos candela. de esa agua que tiene picante. recluta. Eran cadetes y el “Búfalo” era de los duros jugando rugby contra la Simón Bolívar. Posiblemente ese diciembre estábamos a punto de estallar. Comandó la Brigada de Paracaidistas y le entregó al “Búfalo”. y le digo: “Mire. Véanle la frente al “Búfalo”. era el entrenador. Era capitán y yo comandante. mi comandante. Entonces un día yo voy de capitán a pasar revista al Hospitalito. los oficiales del batallón. y ya en la madrugada. tú estabas en un batallón no sé dónde. ¿Tú te acuerdas? Tú 82 . ¿Te acuerdas de aquel entrenador? Mackin Black Coller. enyesado por aquí. nos quedamos ahí jugando dominó un rato. Yo no te pude conseguir. segundo comandante de la División Blindada. “Soy del equipo de rugby. se le prende candela. Estábamos despidiendo a Briceño Araujo. lo llevaba un técnico ahí. ¿Ustedes saben eso? Los paracaidistas bebemos candela. todo doblado. Voy caminando por la calle donde estaba la Escuela de Blindados. cuando lo despedimos tomando flamijoquer de los paracaidistas. Recuerdo que cuando nos despedimos. Ése es el general Briceño. él me dijo: “Mire. El día de la rebelión estaba próximo. Yo tenía el equipo de rugby de la Academia. yo te mandé el mensaje. Veo ese cadete todo “choreto”. Era diciembre. yo sé. yo sé que por ahí viene una cosa. El “Búfalo” jugaba rugby. 4 de febrero. por allá. febrero. yo me vengo para acá”. choqué con mi alférez el “Búfalo”. No me deje por fuera. era como un viernes. Veo que viene un cadete nuevo en muletas. Por fin lo dejamos para enero.

con cierta habilidad que me dio la sabana y la vida. Así que yo caminaba por aquí. de un buen jefe que tuve. en el Salón de los Espejos. Esos son muchachos como hermanos. ¡Me da pena! Pero no me da pena. whisky. Yo siempre la miraba y veía en su rostro la expresión del poder. algunos los veo como hijos. son generaciones que uno ayudó algo a formar. Era un general. un poco más maduro. Me mandaron con una hojita a presentarme aquí y yo salí por allí con una caja de whisky. a este Palacio? Yo vine aquí por primera vez a buscar una caja de whisky. lo tenía Blanca Ibáñez. ¡Fíjate para lo que era este Palacio! Al teniente Chávez lo mandaron a hablar con el jefe de la Casa Militar en esta misma oficina. Vine a varias fiestas en este patio.Hugo Chávez F r í as le diste un cabezazo a un nuevo ahí. de la más costosa. pasaba por el túnel. Años después. fui haciendo amigos por aquí: los oficiales que trabajaban. El presidente Jaime Lusinchi era un hombre que no mandaba. y a los pocos días vinimos a la juramentación en este salón. como ayudante de un general. Luego. y otro oficial. El general comandante de la Brigada de Paracaidistas. la loquera que era. un viceministro. digámoslo así. E L CA R A C A Z O ¿Saben a qué vine yo aquí por primera vez. llegué ya mayor al Palacio Blanco. champaña de la buena. música. había una fiesta y faltaba whisky. Así que un día amanecí del Cajón de Arauca al Cajón del Guaire. porque había que tomar whisky. por esos pasillos. en varios eventos. porque eso refleja en mucho lo que era este palacio. las secretarias. En esos años vi con estos ojos a la mismísima Blanca Ibáñez. El poder personal. A tal nivel de degeneración habíamos llegado que todo el mundo sabía que 83 .

Así fue como. de un año para otro. en verdad. Casi todos los viernes. por un acuerdo que se hizo entre el Gobierno de Lusinchi y el sector privado. así como en las comiquitas. se la echaron encima a la República. Varias veces brindé en ese patio del Pez que Escupe el Agua. Ese acuerdo fue el que dio lugar a que Lusinchi dijera después: “La banca me engañó”. la burguesía. la burguesía. Venezuela duplicó la deuda externa pública. así se lo llevaron. esperanza de estos pueblos —dije yo—. ¿De dónde surgió? No fue que le prestaron dinero a Venezuela. Había un análisis de la sonrisa de Lusinchi y lo comparaban con la Mona Lisa. y la esposa estaba allá en La Casona. En la noche vi desde mi ventana llegar a Fidel Castro. Allá va Fidel. un afrovenezolano revolucionario. Todo eso son causas de “El Caracazo”. Y tenía aquella fama que le hicieron los que dirigieron la estrategia comunicacional. Recuerdo que el maestro John Sifontes era sargento. La República pagaba la deuda de los ricos con dólares de las reservas internacionales. del dinero del pueblo. Una noche vi cómo se llevaron al Presidente. Y aquí venía toda la alta sociedad. a brindar. compadre” y no era Magallanes precisamente. los papeles desaparecieron. La deuda que tenían los privados la asumió el Gobierno de Lusinchi y la seguimos pagando hoy. Fedecámaras. pero cómo acercármele. Pero se fue tranquilo y aquí nos quedamos nosotros. Estaban entregados a la élite económica. Estaba muy borracho. Hacían muchos negocios y fue aquellos años donde la deuda del sector privado. que sacan al borrachito dando pataditas en el aire. sino de grandes empresarios.C ue n tos de l Ar añ e r o ella era la amante del Presidente. la elite. una sonrisa misteriosa: “el Presidente más bueno y más querido”. Estaba en el movimiento porque habíamos estado juntos 84 . Viví aquí el día que ganó Carlos Andrés Pérez. había muchas fiestas entonces aquí. era como dicen en las calles “palo y palo. Les digo más. que no se quiere ir. muchos altos dignatarios de la Iglesia. No la deuda de los pobres.

y mis tres niños mayores. así que yo salía a las cinco de la mañana en mi carromato. sin gobierno. le das un saludo. “¿Le hablo del movimiento?. por supuesto. de caos moral. histórica.Hugo Chávez F r í as en Elorza. tenía un malestar. me consta. Trabajamos ese día. sin representantes. Un pueblo sin rumbo. el Pacto de Punto Fijo. porque a los dos días me llegó. Era el reparto del poder. La embajada norteamericana. me nombraron jefe de seguridad de Fidel. “Me dio un abrazo”. Llegué a volar en el avión de la embajada de los Estados Unidos. porque yo hablo con él”. Él cumplió. Se llevaron un poco de gente de Caracas. a su casa iba. Me sentía mal de salud. “El Vaporón”. el más enérgico que en tu vida hayas dado y con eso le dices todo. en Prados del Este. ¿Recuerdan ustedes los nombres de aquellos carcamales del Congreso? La mayoría eran negociantes. estructuras sociales totalmente desgastadas. Y llegó el lunes 27 de febrero. pues. Venía calentándose una situación. tenía entrada libre. un año después. para no llegar tarde al trabajo. venía de San Joaquín. Llegó un día muy contento a mi despachito en el Palacio Blanco y me dijo: “Mi mayor. A mi ascenso a teniente coronel. “¿Qué te respondió?”. Páratele firme. Llegué muy temprano aquí a Palacio. de la embajada. porque yo era audaz. Me hice amigo de los militares estadounidenses. Había que estar aquí a las siete. Ahí vivíamos con mi esposa entonces. Fedecámaras y los grandes sectores privados metían diputados y senadores. fueron a Barinas a la celebración del ascenso. fueron el coronel y los agregados militares de los Estados Unidos en el avión de la Embajada. 85 . “¿Qué le digo a Fidel?”. de la caravana”. político. andaba jugando duro dentro del Ejército. Me acuerdo de Hugo Posei. “No le puedes decir nada. En el Congreso los diputados eran puestos por los grandes medios de comunicación. tenían su cuota allí. El ejército bolivariano. Le dices que el Ejército Bolivariano lo saluda”. Me vine muy temprano para evitar la cola de aquí de los Ocumitos y la cola de Coche. Nancy.

los soldados logísticos que no son soldados entrenados. En la tarde me fui a la Universidad Simón Bolívar. Recuerdo con mucho cariño mis profesores de postgrado. incluso dijo: “Que Dios nos acompañe. Hasta a los mecánicos los sacaron y les dieron un fusil. pero no importa. algunos me critican hoy. yo acabo de ver esto. como así fue. El primero de marzo matan a Luis Felipe Acosta Carlez. yo no sé qué va a pasar aquí. Salgo al patio. Profesores algunos de izquierda. tenía lechina. los soldados corriendo y unos oficiales mandando formación y a buscar los fusiles. con balas”. Me le presento al general y me dice: “No te me acerques. estábamos haciendo el postgrado. Era ya el 28. Me senté en su oficina y veo en el televisor aquel desastre. que a mí no me ha dado eso. Lo que venía era un desastre. estaba brotando. Me vine a Palacio esa noche. Fui a buscar gasolina con un compadre que era coronel. “¡Ay. No conseguía gasolina para regresar a casa. Entré a Fuerte Tiuna y me tocó verlo en guerra. el martes en la mañana. como saqueaban. Esos son los que hacen la comida. Había un grupo de compañeros ahí a la entrada de la universidad que no tenían carro y yo les di la cola. ¿qué van a hacer ustedes?”. recuerdo aquellos debates. “¿Pero cómo lo van a parar?”. uno de los jefes del movimiento en Caracas. Esa noche no hubo clase en la universidad debido a los disturbios. Me fui a la enfermería de Palacio y me mandaron reposo. pero es la orden”. Me dijo: “Quédate ahí. Al siguiente amanecí con fiebre.C ue n tos de l Ar añ e r o ya había algún movimiento. después que dejé a mis amigos cerca de sus casas. El 27 de febrero. policías. esto y esto. y me tocó ver. sonaron 86 . Pero la orden que llegó es que todas las tropas salgan a la calle a parar al pueblo”. y es contagioso”. llame a mi general y le dije: “Mire. Y le digo: “Mi coronel. me avisas cualquier cosa”. pero la mayoría de derecha. por La Trinidad. Chávez!. estaban todas las estaciones cerradas. “Con fusiles. disparos. Vi los soldados salir. Fui por allá. los que atienden los vehículos. un casco y bastante munición. y aquí en el centro de Caracas hay humo”.

tan adoloridos después de aquella tragedia y recordábamos siempre entonces aquella centella que fue Bolívar cuando dijo: “Maldito el soldado que vuelva las armas contra su pueblo”. nos hizo sangrar. El Ejército estaba encendido de un debate interno.Hugo Chávez F r í as las dianas del 4 de febrero. sobre todo nosotros los humanistas. No. El 27 de febrero nos hizo llorar. había otros que decían: “Para eso somos nosotros”. la recuerdo a color. pero vamos a hablar en el pasillo. Nosotros teníamos mucho cuidado para la captación de gente. pero recuerdo que yo no pude ni siquiera venir a nada. hay grabadoras”. para masacrar niños. uno de los tantos niños que murieron. para eso no puede ser un Ejército. Todavía que fuera una guerrilla. Dos años atrás ya había empezado el rumor de que había un Movimiento Revolucionario y que yo era uno de los jefes. una semana de reposo. a ver qué es lo que tú me quieres decir”. me dice que quiere hablar conmigo. la sacó algún periódico. Había otros que no querían debatir. “Mi mayor. Así que teníamos un proceso muy estricto de estudio de la personalidad. Otra noche iba subiendo las escalinatas del Palacio Blanco. no podíamos equivocarnos. Recuerdo la foto de un niño bocabajo tendido. yo estaba que no podía ni hablar casi. yo quiero hablar con usted”. hombre a hombre. fue lo primero que hice. creo que no. tendría seis años. mujeres. por uno que nos equivocábamos caía un grupo o a lo mejor todo el movimiento. hombres. Le dije: No. inocente. aquí no. Él me dijo: “Mire. por ahí se dice que usted anda en un movimiento revolucionario”. once de la noche. mujer a mujer. Entonces el teniente me dice en la escalinata: “Mi mayor. “Bueno. una cosa armada. Esos eran los comentarios desde 1986. mi mayor. vamos a tomarnos un café ahí en la oficinita mía. para la incorporación. Cuando regreso a Caracas me fui a la tumba de Felipe. regresando de la universidad como a las diez. nosotros los más jóvenes. y un teniente se me acerca. Así que 87 . pero gente desarmada. desarmados. Como soldados nos sentíamos tan avergonzados.

ya bastaba.C ue n tos de l Ar añ e r o yo al teniente le dije: “No. sería lo único que justificaría mi presencia en el Ejército. compañeras. compañeros. pero le voy a decir algo. que se arrodilló ante el poder imperial de los Estados Unidos. Él ha estado aquí en la Casa Militar. sino dejarle abierta una puerta y luego estudiar al muchacho. Al final me dice: “Bueno. Ese muchacho después se fue de baja. no quiero ser soldado”. ese estallido venía fermentándose desde décadas atrás. hablo de Bolívar”. Guzmán Blanco y cuántos otros. mi mayor. 88 . por favor métanme. usted sabe. usted está equivocado. Desde el suspiro de Santa Marta este pueblo fue traicionado una y cien veces por Páez. con los mártires del pueblo. Hay que recordar lo que fue el 23 de enero y la traición al espíritu del 23 de enero. porque yo lo que viví y lo que vi. yo le perdí la pista. Ese fue “El Caracazo”. doscientos años de traición. si ese movimiento existe. La entrega de Rómulo Betancourt. porque yo en un Ejército como este. yo lo que hago es que estudio. son rumores. Así que tenía que ocurrir y ocurrió “El Caracazo”. Y por ahí me le fui para no decirle absolutamente. yo entiendo que usted no puede decirme nada.

PRÓCERES .

Y dice uno al final: “¡Carajo!. Y los viejitos se reían y hablaban de Bolívar. ¿Por qué se reían? El poeta termina descifrando la incógnita. Y detrás de las matas estaban unos viejitos. le rompía los papeles al Estado Mayor.. viene la lectura de la última proclama y un señor. Era chiquitico. no tenían dientes. dicen que era fuerte. dicen que era alto. todos de “paltó” y de levita. era flaquito. Es mentira que hablaba duro. lo que dicen éstos. ese era el verdadero Bolívar a quien también desfiguraron. viendo el acto. 91 . agachados. rindiéndole honores a Bolívar. más negro que blanco. con voz de locutor: “Colombianos. dicen que hablaba grueso. inaguantable. pero se nos metió en el alma y nos hizo libertadores”. las coronas. Se subía en las mesas. había un acto en la plaza Bolívar de Caracas y la estatua. las flores y los discursos oficiales. rememorándolo. la voz de Bolívar era chillona.PRÓCERES N OS H I Z O L I B E R T A D O R E S Bolívar era de pelo ensortijado.. habéis presenciado. Así lo dice Andrés Eloy Blanco en un poema que se llama “Los desdentados”. “¡Esto no sirve!”. y se reían. Cuenta Andrés Eloy que muchos años después de muerto el Libertador. tenía la voz chillona y fastidiosa”. El presidente. Entonces. No. Al final dijo uno de los viejitos: “Mira. No.”.

junto a Bolívar. porque él estaba entregándoles tierras a los indios. Treinta y cinco años tenía el Mariscal Sucre cuando lo mataron. alma del pueblo. Era ingeniero. Simón Bolívar dijo un día. Sucre tenía 29 años cuando se hizo inmortal en Ayacucho. Antonio José de Sucre. Le hicieron imposible la vida. Luego la Campaña del Sur. Renunció al Gobierno de Bolivia. Por eso fue que el mismo Bolívar. el cumanés.. Le dan un tiro en un brazo y queda manco. De los mejores soldados.. para lo diplomático. Había sido edecán de campo de Miranda a los 15 años. Era el alma del ejército. de su puño y letra. Le dieron un golpe de Estado. Sucre le dio la mano para levantarlo. Ayacucho. Se vino a ver a Bolívar y lo acompañó hasta la última hora. Junín.C ue n tos de l Ar añ e r o A N T O N I O J O S É D E S U CR E Ese gran mártir de América. una inteligencia muy creadora para lo militar. de los más grandes. haciendo hospitales. de los mejores revolucionarios. sistemas de riego. casi lo matan. la oligarquía boliviana. buscando agua. El último virrey de España en estas tierras capturado en Ayacucho con todos sus oficiales. Dicen que el virrey le dijo: “Tan joven y con tanta gloria”. está el alma del ejército”. además. general del Ejército Libertador en Guayana. para lo político. Todo el ejército español se entregó. de los mejores líderes. haciendo escuelas para los pobres. Humilde. arriaron la bandera de España después de 300 años de dominación. la educación. Un Gobierno muy bueno el de Sucre. la salud. llevando en sus manos la cuna de Manco Capac y a sus pies las cadenas del imperio español rotas por su espada”. haciendo caminos. Presidente fundador de Bolivia. escribió aquella frase: “La posteridad recordará al general Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí. El virrey. prisionero de Sucre en Ayacucho. a los pobres. y está escrito: “Donde está el general Sucre. con una voluntad de acero. 92 . en la gran batalla libertadora de Suramérica. llevando agua para los sitios que no la tenían. pero empeñado.

agarró la mula. en la ciudad de Recife.Hugo Chávez F r í as Memorable es la última carta de Sucre a Bolívar. mi general. el día que vino Cardoso y estuvimos todo el día juntos. Desde el Caribe hasta la Argentina el nombre de Sucre brillaba por todos lados. Estaban en revolución contra el Imperio. Dijo Bolívar. J OS É I N Á C I O D E A B R E U E L I M A Yo le comentaba al presidente Cardoso. Su brillo. no lo consigue. Era un peligro él solo. su prestigio en los ejércitos. “La ausencia de usted. una cena de Estado en honor a él. Al día siguiente. traidores lacayos que entregaron luego estos países a la garra del imperio norteamericano. lo fusilaron delante del joven que ya era oficial. mi último aliento será para Colombia y para usted”. adonde hemos estado en varias ocasiones. se fue a buscar a su mujer y a su pequeña hija en Quito. su gloria. su vida. Después de Bolívar venía él. a su esposa. cuando le informaron de la muerte de Sucre. Nacido en el estado de Pernambuco. ese día 6 de abril. Pero no le perdonaron ser leal a Bolívar y ser tan joven. Traicionaron a la revolución. Santander detrás de la emboscada. Como dijo el virrey: “Tan joven y con tanta gloria”. Este salva su vida. el balazo traicionero. Le estuve hablando un poco de un general brasileño que peleó en la Guerra de Independencia. Y ocurrió la emboscada. la noche de una cena que tuvimos allá en el Círculo Militar. estaba de cumpleaños el general José Inácio de Abreu e Lima. Sucre lo busca. Bolívar renunció. Aquel joven se vino a los veinte años desde Brasil. 93 . Su padre fue sacerdote y militar. una lapidaria: “La bala que mató a Sucre mató a Colombia y acabó con mi vida”. Adiós. Es impresionante la vida de Abreu e Lima. me ahorra las lágrimas de la despedida. Obando. se fue. entre muchas cosas. a su comitiva y al pueblo hermano del Brasil. mi general. Por cierto. Donde quiera que esté.

Ustedes recuerdan que Bolívar se fue al sur. Pero aquí en Venezuela comenzó a gestarse la traición a Bolívar. el 24 de junio de 1821. el líder aquí. cayeron a las sabanas de Apure. Fue corresponsal y redactor del Correo del Orinoco. De allí salió herido de un disparo en el pecho. Bolívar se fue a la campaña de liberación de Ecuador. porque hablaba varios idiomas. se le presenta a Bolívar y le dice que quiere ser oficial de la revolución suramericana. Páez era el jefe. quería cambiar 94 . Le pasaron la mano al Centauro. por el enemigo al que combatieron. Abreu e Lima comenzó a oler la traición. Después pelea en la batalla naval del Lago de Maracaibo. Combatió en Boyacá.C ue n tos de l Ar añ e r o se viene al exilio al Caribe y oye hablar de Bolívar en Puerto Rico. Cruzó Los Andes al lado de Bolívar. secretario privado de Bolívar. Peleó en la batalla de Las Queseras del Medio. Después remontaron otra vez Los Andes. que andaba ya con el fuego sagrado de la revolución. Estaban en plena Campaña de Oriente. batalla que liberó la Nueva Granada. ya habían liberado Angostura y estaba Bolívar convocando el Congreso de Angostura. Bajo este mismo mando se va también a la toma del castillo de Puerto Cabello. le limaron las uñas. Páez fue rodeado por la oligarquía. a sentirla. se viene a Venezuela por Angostura. Bolívar lo incorpora. pero él. y Abreu e Lima se quedó acá con Páez. redactó proclamas. en el proceso interno venezolano. bajo el mando del general Páez. dejó de ser tigre. porque quería mantener sus privilegios. le pusieron a lo mejor una buena sonrisa. se alió a la oligarquía venezolana que odiaba a Bolívar a muerte. Abreu e Lima. combatió con la espada y con la pluma. Su hermano se queda en Puerto Rico haciendo vida privada. del Perú y la creación de Bolivia. 1819. Un joven muy culto y valiente. se vinieron sobre Carabobo y luchó en la batalla de Carabobo. último reducto del poder español en Venezuela. de apenas veinticuatro años. le quitaron la lanza al Tigre de Las Queseras del Medio.

vital. No lo dejaron porque era de los de abajo. de las riquezas. digamos los mantuanos. a Páez. Boves fue el líder de una guerra de clases.Hugo Chávez F r í as de dueño. Quiso incursionar en las filas patriotas. se quedó con Bolívar y estuvo muy cerca del Libertador la noche en que trataron de matarlo en Bogotá. como dijo Pedro Zaraza: “O se rompe la zaraza o se acaba la bovera”. por los intereses. los ricos de Caracas. Hay cartas que él enviaba a Santander. que él consideraba necesaria. La historia es esta. Entonces Boves se hizo líder de los pobres y formó un ejército. personal. pero vivió aquí muchos años. desde joven. destrozó siete ejércitos que formaron los caraqueños y la oligarquía. Pedro Zaraza. era la independencia de los ricos de aquí contra España. Ese fue un general. trata de mediar. El deseo de poder y uno de los elementos fundamentales es el poder económico. Era comerciante de ganado en los llanos. grupal. Abreu e Lima. Era asturiano. Cuando aquel hombre vio que no fue posible mantener la unidad. nacional o como se quiera ver. Pero los negros y los pobres no. Y lo era para continuar la revolución de independencia. Porque en el fondo de todas las revoluciones habrá muchas causas. 95 . a Bolívar. Todavía los que mandaban eran los mantuanos. noble como era. Los realistas pensaron que iban a utilizarlo. Pero se declaró independiente. y Abreu e Lima se fue con él. para ellos adueñarse de los esclavos. en septiembre de 1828. de las haciendas. Trató de mantener la unidad. No había una revolución todavía. por las bajas pasiones. Se fue contra Bolívar. quería que los españoles se fueran. pero las económicas siempre están allí. José Tomás Boves no fue un realista en verdad. “ ¡ S E R OM P E L A Z A R A Z A O S E A C A B A L A B O V E R A ! ” Yo lo he dicho aquí. A Bolívar lo expulsaron de Venezuela.

Hay una carta que le manda al Rey de España. muchas mujeres. yo no me voy si viene Boves. Eran venezolanos contra venezolanos. de “paltó” y levita. Estaba rayada porque era la hermana del Libertador. pues”. decía. que eres hermana mía”. que fue un año desastroso por la guerra de Boves y los pobres contra ese mantuanaje. ahí mismo. La hermana mayor de Bolívar se llamaba María Antonia. Así que hasta cierto punto. se la llevan a Cuba y le asignan como una pensión. a recibirlo.C ue n tos de l Ar añ e r o Mandó largo al cipote a los jefes realistas. Los pasó a toditos por las armas. terrible aquello. los va a matar. no tiene cómo protegerla. Era una guerra de clases. a uno de ellos. Era su hermana mayor y fueron huérfanos de padre y madre. que venían replegándose. Incluso el Rey la protege. “a la colonia española. Sobre todo los que no habían apoyado a Bolívar decían: “No. Los Lanceros de Oriente salen para proteger a los del centro. Era un guerrero. Se trajo los sobrevivientes en una penosa y larga marcha hacia Oriente. en la entrada de Caracas. ella fue como su mamá en la vida. Era una mantuana de casta. creo que fue a Puerto Rico. como muchos mantuanos. Bolívar le decía: “Boves acaba con ustedes. Bolívar mandó un oficial con diez soldados y se la llevaron amarrada a un barco en La Guaira y Bolívar la mandó. y sobre todo a ti. Bolívar estaba en Caracas en el año 1814. Vino a perseguir a Bolívar. enfermos. quien tuvo que venirse a Oriente. La oligarquía caraqueña se llevó un chasco con Boves. llévenla. casi que manda a fusilar a Morales. porque quedó en la nada la María Antonia. 96 . Bolívar estaba en Caracas y vio que no podía detenerlo. Él se va. Y en efecto. La María Antonia se enfrentaba a su hermano. llegó Boves y algunos jalamecates mantuanos salieron. Bolívar le dice a María Antonia que tiene que irse de Caracas porque viene Boves. “Simón es un loco”. Se instala en Caracas y gobierna. pidiendo protección contra “el loco de mi hermano”. María Antonia se negaba a irse. María Antonia se negó. yo estoy con ellos”.

Este día de hoy o se rompe la zaraza o se acaba la bovera”. pero ahí mismo al centro. diente por diente: guerra a muerte. Así que por aquí pasó Bolívar no sé cuántas veces. “¡PRIMERA VEZ QUE ME VE LA ESPALDA UN ESPAÑOL!” El llano. Pedro Zaraza. Cuentan que estaba Pedro Zaraza con la caballería en Urica. Por aquí lo capturaron y le picaron la cabeza. también. los golpeaban y volvían. Los españoles también. vienen los Lanceros de Oriente con su caballería. Allá venía Boves. digámosle así.Hugo Chávez F r í as muchos niños. Dos horas después estaba muerto José Tomás Boves. el gran llano. ciudad heroica que resistió sitios. Bolívar tuvo que decretar la guerra a muerte porque las tropas españolas eran bárbaras. La pelea estaba muy dura y Bolívar había perdido la II República. acuchillaban. la sabana pelada. violaban. San Fernando. mataban. saqueos. y aquí San Juan de los Morros. los llaneros apureños. eran los pobres contra los ricos. Era un jacobino. La guerra se 97 . los brazos. Calabozo. Carabobo. un verdadero revolucionario. que comandaba Bolívar. la quemaron una vez los mismos habitantes para evitar que la tomaran. Y dicen que estaba Zaraza afilando la lanza. Caracas. Y allá venía Boves. Entonces. Pasaban a cuchillo a los prisioneros. todos ellos. y le dijo a su estado mayor: “Allá viene Boves. Uno de ellos llanero de estas sabanas. Zamora. contra Maturín. sale con la caballería y se arranchan ahí en unas matas en Urica. degollaban. debajo de unas matas. como quemaron a San Fernando de Apure. José Félix Ribas usaba el gorro frigio. Pedro Zaraza le partió el pecho de un lanzazo. en una caballería inclemente. bloqueos. con su ejército invencible. salen allá para proteger la retirada humanitaria. A pesar de eso nuestro Ejército y nuestra Marina se recuperaban rápido. las piernas. Valencia. quemaban. Páez. Bolívar dijo: ojo por ojo. las caballerías.

¡Hasta los niños salieron a pelear! 98 . y con la Armada. infantería. Después sitió Barcelona y la destrozó. Los húsares de Fernando VII vinieron aquí.C ue n tos de l Ar añ e r o extendía hacia el sur y desde el sur. Y mandó a uno de sus más valerosos. ese es el más grande. su gran estado mayor. artillería. porque aquí no quedarán ni cenizas”. lo demás se va a ir apagando”. porque ese es el caudillo. Y el Rey de España manda al “Nuevo Mundo”. y lo derrotaron en Matasiete los indígenas margariteños. Hay que acabar con el Ejército de Venezuela. Vinieron unidades completas de caballería. Y le respondió Francisco Esteban. El pueblo de Cartagena comía ratas y gatos. que dirigía las tropas. inteligentes e ilustrados generales: Pablo Morillo. Eran tropas como de la Guardia de Honor del Rey. y al pueblo margariteño: “Ríndase o no quedará piedra sobre piedra de esta isla infiel”. Ahí están los restos de la Casa Fuerte. un batallón de línea. ¿Recuerdan ustedes el batallón Valencey. Fue el mismo que sitió a Cartagena de Indias. Si apagamos esa candela. y lo que le recomiendan al Rey. con los caballos y todo. Morillo desembarcó. La sometió al hierro del bloqueo y Cartagena resistió. así lo llamaban. el almirantazgo y el ejército español: “Si queremos acabar con la guerra. que se replegó en orden hasta Puerto Cabello? Ese era un batallón del Rey. Entonces en España hacen una apreciación estratégica de la situación. los cañones. Quemaron a Barcelona. eso fue lo que dejaron los españoles. con sus oficiales. Si usted triunfara. hay que acabar con Bolívar. pero no se rindieron los cartageneros. Morillo recorrió todos estos mares con esa flota. la más poderosa flota que España haya enviado alguna vez a este continente. caballería. Morillo le manda una carta a Francisco Esteban Gómez. sería el rey de las cenizas. San Martín liberaba las provincias del Río de La Plata. la rodearon. el indio aquél: “Venga por mí. Después se fueron a Margarita.

los caribes. era parte de la sabana. en el fondo del mar. Y tenían uno gigantesco: el San Pedro Alcántara. estos soldados de Margarita. a la costa arauca. Eran como leones y peleaban como gigantes”. ¡Y en las sabanas. Páez era un guerrillero indomable. ¿Se hundió? ¡Lo hundieron los indios margariteños! Se tiraron al agua y lo quemaron. Hasta que se fue consolidando el ejército que peleó en Carabobo y que decidió la batalla. En cambio. Morillo empieza a sentir que esta fuerza era también como gigante. por un descuido de la cocina. Resulta que entonces Morillo viene a buscar a Bolívar. Y cuando mis tropas descansan. desembarca. se va replegando con la caballería. este pueblo de Margarita. Y dice 99 . ¡Y eran cien! Porque eran guerrillas en verdad. se replegaba. levantaban la polvareda. y los españoles creían que venían cinco mil caballos. Páez llegó a amarrarles matas de esas en la cola de los caballos. era el ejército de Apure. los tigres. no hay ataque. pasaban los ríos nadando con la cola del caballo. entonces cabalgaban por allá. de repente viene un ataque”. Morillo le escribe otra carta al Rey donde le dice: “Cuando pasamos toda la noche en vela. Hay una carta de Morillo que le dice: “Su Majestad. Cuentan los viejos margariteños de aquella época que la isla estaba rodeada de tanto barco español que no se veía el sol. que era el barco logístico. salieron casi desnudos a dar su pecho contra las mejores tropas del Rey. no se veía el horizonte del mar. pero a caballo. esperando porque creemos que nos van a atacar. Ahí debe estar. sino barcos y barcos. muy hábil.Hugo Chávez F r í as ¿Tú sabes lo que Pablo Morillo escribió al Rey de España después? Eso fue en 1817. compadre! De cualquier lado salían los caimanes. los llaneros no. sale de Margarita. Y Páez. Los españoles dijeron que el Alcántara se quemó por un incendio a bordo. muy astuto. la plaga mataba a los españoles. la caballería decidió la Batalla de Carabobo. contraatacaba. Morillo llegó a Las Queseras del Medio.

liviana. y después que la sabana está prendida. Somos los mismos.C ue n tos de l Ar añ e r o Páez: “¿Dónde estará una caballería de agua?”. día y noche. Se salvaron por un caño que tenía agua todavía. los atacó por dos flancos con unas lanzas. Se pone contra el viento. Y Páez. invencibles. es que no son ningunos salvajes. Eran indomables. del Arauca. astuto.. el Rey le reclama cómo es posible que unos salvajes lo hayan derrotado a él. Cuando el general Morillo regresó a España. disparaban y largaban los caballos más rápido con lanza larga para tratar de llegarles a los cañones antes de que volvieran a disparar. otra vez. 100 . del Meta. Cruzan el río.. le escribe aquella frase: “Catorce cargas consecutivas de caballería sobre mis cansados batallones me demostraron que estos hombres están resueltos a ser libres”. Apure y Barinas. Era una guerra de astucia. los centauros del Casanare. sobre el terreno. lo pasaron y la candela no los alcanzó. Entonces. Páez lo está merodeando y le da la vuelta. Lo cierto es que Páez destrozó a las fuerzas de Morillo en Mucuritas. en carta al Rey. que había peleado contra Napoleón y derrotado sus tropas. para que el viento le pegara en la cara a Morillo y a sus tropas. Entre ellos Francisco Farfán. Le prendió candela a la sabana. No solo los llaneros de Venezuela. Y se lanza al río Arauca con 150 jinetes. José Cornelio Muñoz. Y Morillo le dice: “Su Majestad. los rodeó de candela. también los llaneros de la Nueva Granada. como de dos metros. Y Bolívar dice: “Han ejecutado ustedes la más grande proeza militar de las naciones”: ciento cincuenta contra como cinco mil. calculó —él lo escribe en sus memorias— cuánto tiempo tardaban los españoles en recargar los cañones. Era verano. Porque los apureños hacían una lanza larga. Es cuando Morillo. Si usted me da un Páez y cien mil llaneros de Guárico. sorprenden a Morillo y es el grito aquel de “¡Vuelvan caras!”. Aquí en Mucuritas se consiguieron Páez y Morillo. enero de 1818. le pongo a Europa completa a sus pies”.

Parece que va Morillo con Bolívar caminando y un joven oficial venezolano va delante. dándoles charlas. con las armas. rápido. con buenos caballos. Y el oficial venezolano voltea y le dice: “Señor general Morillo. ni uno solo sabía por qué se llama Elorza. Morillo le ve la espalda al venezolano y dice: “¡Qué buenas espaldas tiene este mozo!. primera vez que me ve la espalda un español”. ¡Venía Bolívar.Hugo Chávez F r í as En 1820. que parece un campesino. nada. Bolívar y Morillo se sentaron allá en Los Andes. un escuadrón revolucionario donde. Bolívar”. ven que viene alguien en una mula. Regresan despavoridos: “Es Bolívar”. pregúntele al señor tal. Y van los españoles a caballo. teníamos unos esténcils y 101 . me dijeron. desde el liceo Ignacio Rodríguez. era como el reservorio histórico del pueblo. cuando llegué. Morillo manda a dos oficiales que vayan rápido a ver quién viene. ningún soldado. Morillo va con una escolta como de veinte soldados bien armados y uniformados. a buscar libros de historia y conseguimos la historia maravillosa del “Centauro de Las Queseras”: Francisco Farfán. Firmaron el Tratado de Regularización de la Guerra. ni nadie en ese pueblo sabía quién era Farfán. o será un enviado de Bolívar. Llegan al punto de encuentro. solo! A Morillo le dio una vergüenza tal que retiró rápido a todos los oficiales y se quedó solo. Nos pusimos a investigar. Entonces comenzamos desde el escuadrón Farfán. como cinco. Vaya. donde yo me la pasaba jugando béisbol. siete años de guerra a muerte. F R A N CI S CO F A R F Á N En una ocasión preguntaba a algunos amigos por qué se llama este pueblo Elorza. ningún oficial. Y se abrazan. Pero la juventud. después fui padrino de una promoción. Hicimos un librito. con un sombrerito. Es de ese día una anécdota.

cuando supieron que fue uno de los 150 lanceros de Las Queseras del Medio. Y empezaron a oír las “cadenas” en el patio. Ellos trataron de recuperar el sueño bolivariano. Por ahí. Un soldado le escribió un corrío a un sargento negro. ¿cómo ese soldado me va a estar diciendo a mí el Centauro Negro?”. sobre todo Francisco? Cuando Bolívar fue traicionado y expulsado de aquí. de los Farfanes de Guasimal. El sargento se ponía bravo. Yo le decía: “Siéntete orgulloso de que la tropa te cante. unas maracas y los soldados comenzaron a improvisar. Les leía libros e historias de aquellos años heroicos y gloriosos de esa sabana. Apareció un arpa. tomando café. vale. Sacamos unas hojitas y le pusimos al periódico “El Centauro”. como decimos los llaneros. y Páez se hace dueño de la oligarquía e instala el gobierno conservador en 1836. El corrío se llamaba “El Centauro Negro”. que eran sus antiguos soldados. cuando llegaba la noche allá en ese Cajón de Arauca tan querido y recordado. conferencias de tres y cuatro horas. Hasta buscamos después un pintor y convertimos una pared grande en un escenario. se les hinchaba el pecho de orgullo. por el viento. Allí en San Juan de Payara muere en combate Juan Pablo Farfán. Francisco Farfán se fue a Colombia. Páez se fue a pelear contra ellos. merodeó en esas fronteras durante veinte años. “Mi capitán.C ue n tos de l Ar añ e r o una máquina de escribir. Eran dos. Francisco Farfán. Salieron cantores y empezaron a salir corríos. De ahí es que a Páez le dan el nombre de “El León de Payara”. apareció un cuatro. Yo les daba “Aló Presidente” en el patio. ¿Saben lo que decía Farfán en papeles que repartían?: “¡Viva mi general Bolívar!”. Francisco y Juan Pablo. protestaba. y Páez derrotó a Farfán en la Batalla de Payara. Después le daba orgullo que le dijeran el “Centauro Negro”. ¿Saben qué hicieron aquellos centauros. eres un líder”. Cuando los soldados empezaron a saber quién era Francisco Farfán. un pequeño teatro. de guerrillero con102 . Francisco Farfán se alza contra Páez y toma San Fernando de Apure.

pistola en mano. pero también andaban a caballo. junto a un grupo largo de oficiales hombres y mujeres. Páez lo expulsa y vuelve. Páez en sus memorias le dedica un capítulo a Farfán y dice: “Era un hombre de casi dos metros de alto. de los centauros de la sabana. Hacían falta valientes para hacer la independencia y era un valiente”. El gobierno mandó a destituir y a meter preso al juez y al jefe civil de aquel pueblo por no haber hecho preso a Farfán. 103 . Páez expulsó a Farfán dos veces del ejército de Apure. Porque la Coronela se fue a caballo. Después de la batalla de Mucurita. Era coleador. La dibujaron las oligarquías que la odiaron y quedó en la historia como la amante de Bolívar. En efecto. ya anciano?: “Francisco Farfán. sable en mano. MANUELA SÁENZ La historia es muy machista y las mujeres no aparecen. estuvo cinco días parrandeando en Guasdualito. ¿Saben por qué no los condenaron? Porque demostraron que aquel era un hombre indomable y que hacían falta veinte o treinta soldados armados para someterlo. no se podía reducir físicamente. Ella no fue la amante de Bolívar. pero regresaba. Porque un día se demostró que Francisco Farfán pasó de Colombia –de Arauca donde vivía– a Guasdualito. coronel. ¿Saben lo que dice Páez en las memorias. Hasta un juicio le hicieron al juez militar de Guasdualito. y que ellos no tenían la fuerza suficiente para hacerlo. Ciertamente. capitana de los ejércitos de San Martín y coronela en Ayacucho. a rendir tropas españolas allá en el campo de Ayacucho. como Manuela Sáenz.Hugo Chávez F r í as tra el gobierno de Venezuela. Lo expulsé varias veces. lo expulsé dos veces”. a colear. nunca lo hice. un indio. varias veces pensé fusilarlo. ella fue primero “Caballeresa del Sol”. El Mariscal de Ayacucho la ascendió en el campo de batalla.

Recorrió el mundo y escribía de sus amoríos: “Conocí una mujer”. Le perdonó la vida y. pero como hay un dicho inglés que dice: “Si tu mujer te pide que te lances por la ventana. al final. un sablazo y un tiro en un brazo. Hasta Catalina. por dignidad. asao. GUARDAPELO Miranda era muy mujeriego. pues: “Vente pronto para que nos fun104 . Diego Ibarra. ¡Mentira! Él estaba vistiéndose. Ya iban al cuarto a buscarlo. la rusa. Ferguson. como que se enamoró de él o él de ella. y ella lo obligó a que se fuera por la ventana. Ella misma lo fusiló: ¡pa-pa-pa! Y le dijo a Bolívar: “Eso es lo que tú tienes que hacer con Santander. Ella los entretuvo y les dijo: “No. Después hizo un muñeco que puso en la plaza. Seguramente. Manuela era de armas tomar. está abajo en la sala de reuniones”. Somos humanos. Le brincó encima y lo arañó. Bolívar tuvo que pasar como una semana sin salir del cuarto. ellos no pensaban que eso iba a trascender. Miranda era un humano. Ustedes no saben cuando Manuela Sáenz consiguió. estaba todo arañado. y no era de ella. él no quería tirarse. lo vistió como Santander y le puso un letrero: “Santander”.C ue n tos de l Ar añ e r o Era mujer de batalla. agarrando la pistola para salir. a veces erótico. prácticamente. Bolívar era también muy mujeriego. Bolívar nunca quiso fusilar a Santander. Salió espada en mano la noche que casi matan a Bolívar en Bogotá. porque le daba pena. algunas muy eróticas. eran cosas muy privadas. Seguramente. ¡fusilarlo!”. e hirieron a otro. Mataron a su edecán. a él no lo perdonó la oligarquía santanderista. creo que fue un arete de mujer en la cama. ve mudándote a la planta baja”. la Manuela y sus cartas a Bolívar. y ella lo obligó. así. a que se tirara por la ventana. ¡Já!. Bolívar estaba casi muerto. los dos de ellos.

“¿Con quién andas?” . ¿no les parece? Guardapelo. de aquellos viejos. Cargaba este escapulario. ¡qué labios carnosos!”. viejas mujeres. Y eso lo hace humano. El papá de Pedro Pérez Delgado se llamaba Pedro Pérez Pérez. buscando papeles. Después perdí documentos. solo que una cruz de espadas. grabando cosas y además preguntándole a los viejos por estos pueblos. ¡Enreda'íto y amarillito! Adán no. de carne y hueso compadre! ¡Igualito! El pobre Bolívar no tenía estos aparaticos. Esta es una cruz. a viejos soldados. Uno andaba con un grabadorcito. Uno escribe cualquier cosa o le escriben a uno. así como melcocha. pero yo tenía como cincuenta casetes. En ese tiempo no había celulares. y le hacía entrevistas a ancianos.¡Ajá!. No. Adán tenía el pelo liso y negro. venía de las guerras de fin del siglo. ¿verdad? Bueno aquí va: Miranda guardaba vellos de pubis. Yo era bachaquito.Hugo Chávez F r í as damos como un volcán”. Mi abuela tenía un guardapelo. treinta años atrás. La otra es el escudo de la Virgen del Socorro. Más de una de esas cartas las agarró el enemigo y Manuela le escribía: “¿Por qué no vienes?”. ¿Quién fue Pedro Pérez Pérez? Yo me puse años y años a investigar esa historia. viejos hombres de comienzos del siglo pasado que todavía vivían hace veinte. MAISANTA El abuelo de mi madre llegó a Sabaneta. ¡celosa! Ella sabía. pero ¡ya va!. porque tenía el pelo enreda'o. tenía que escribir y mandar a caballo. conocía su ganado. Me escribieron hace poco por aquí: “Chávez. porque era del papá de Maisanta. Le hemos calculado como ciento cincuenta años. apenas se ve. ¡ya va! Mi abuela tenía un guardapelo y ahí tenía guardadas las mechas mías y las de Adán de cuando éramos niños. ¡Claro. 105 . pero hay conversaciones muy eróticas. guardapelo. de Pedro Pérez Delgado.

Y su caballo se llamaba Bala. investigando. Era el padre de Rafael Infante. con ellos hablé yo mucho. machete en alto a decir ¡Viva la Patria! Fueron los últimos de a caballo. Se fue a la guerra detrás de Zamora. Yo tenía esa cinta. un caballo negro. como consecuencia del fracaso del proyecto de Bolívar. ¿tú no sabes dónde está? Se la llevó el huracán. pero blanca. ¡ahora entiendo!”. Porque Pedro Pérez fue como un Emiliano Zapata. un bicho malo. Eso me lo contaba Chucho Navas en Sabaneta. pelo amarillo. poco antes de morir. Allá está. Por eso viene mi madre y su estirpe criolla. nuestro abuelo. Ese fue tu abuelo. blanco. una tarde. cuando vivía en La Marqueseña y era coronel. Y con él se fue Pedro Pérez Pérez. dije: “¿Ah?.C ue n tos de l Ar añ e r o Bueno. alto. noventa y cinco años cumplió. Yo la llamo de vez en cuando. ¿Tú sabes cómo se llamaban los perros de Maisanta? Perrondongo y La Chuta. Y tuvo dos hijos: Petra Pérez Delgado y Pedro Pérez Delgado. Fue una nueva revolución de los pobres. Pedro Pérez Pérez era un indio guariqueño. y tío Julián. la tía de mamá. fueron los últimos de la caballería que salieron lanza en mano. ya viejito. tu padre. Tú tío. era igualito al padre. Así cuenta mi tía Ana. Le decían “el americano”. como un Pancho Villa. Yo fui consiguiendo el camino. poco antes de morir. tienen la misma edad. testigo de esto es Miguelito González. un abue106 . un asesino. Mataron a Zamora en 1860 y Pedro Pérez Pérez se fue a Ospino. Él era uno de los hombres de Cipriano Castro. A mi madre le decían “la americana” cuando era niña. mamá. eran catires. ¿Y por qué Zamora se fue a la guerra? Bueno. allá se casó con Josefa Delgado. pues. y de Pedro Infante a quien yo conocí ancianito. ¡Dios mío! Adán. Eso valía oro para mí. y ahí está la historia. mi cuñado. dos perros cazadores. Hace poco la mandé a buscar para que conociera a una hija de Emiliano Zapata. Tío Julián me contó una tarde en Sabaneta. preguntando. Uno oía allá lejos que hablaban de un tal guerrillero. en Guanare.

el “Mocho” Hernández. porque me echaron los cuentos de cómo era Julia Rache. se monta en una carreta de mula con Natalio Menoni. porque cuando en 1899 Castro se vino con Juan Vicente Gómez. y se metió a la guerra. pasaron por aquí. que tenía grandes cafetales por la costa 107 . Esa revolución fracasó. a lo mejor. tenía menos de veinte años. Era 1897 /1898. se vino para los llanos. en Ospino. le metió cuatro tiros. Pedro Pérez Delgado. porque le preñó a la hermana y no reconoció la barriga. En 1896 se alzó un general que era amado por los pueblos. matado a Sucre. Descubrí la verdad ya siendo soldado. y se hizo soldado. Perdió los dedos de un machetazo en una batalla. con machete. Pedro Pérez Delgado tenía diecisiete o dieciocho años. Julia Rache. huyendo con este escapulario. Ahí se había venido porque había matado a un hombre. Era la Venezuela que buscaba caminos después de la tragedia de haber echado de aquí al padre Bolívar. Allí comenzó a trabajar con Natalio Menoni. se llamaba José Manuel Hernández. Tuvo que irse. La primera campaña electoral que hubo en Venezuela de pueblo en pueblo. que comerciaba desde Valencia por todos estos llanos. se las robaron. desde allá desde el Táchira. Maisanta vivía en Sabaneta. Y el “Mocho” Hernández ganó las elecciones.Hugo Chávez F r í as lo malo. porque si no lo matan. la dirigió José Manuel Hernández. el muchacho. se lo llevaron para Caracas. ¿Ah?. Se vino pal’ monte. Llegó a Sabaneta de ayudante de carretero. ¿qué bicho malo era? No era bicho malo. Le metió cuatro tiros a un coronel de apellido Masías. Ya había muerto el viejo Pedro Pérez Pérez. Se disfrazó de cura. viejita? ¡No la conoció! Mi abuela. ¿Papá conoció a Julia Rache. Cerca de San Carlos armó un ejército y lanzó la revolución de Queipa. el “Mocho” fue hecho preso. Era un carajito de quince años. Yo como que los hubiera conocido. y la tragedia de 1830. con 60 hombres de a caballo. Maisanta fue ascendido a coronel por el mismísimo Cipriano Castro.

leones. ahí cerquita del Pao. cayó muerto el ex presidente Joaquín Crespo. Castro era el líder. y el país entra en un caos terminal. Mire. Gómez era el que tenía dinero porque era un hacendado. y por aquí por las montañas de Mijagual. En el momento en que está montando el caballo. era jefe del ejército. surgen caudillitos por todos lados. sesenta hombres se vinieron desde territorio colombiano. ¡pum!. el ex presidente. Y aquí estoy. y me imaginaba de muchacho que vivía aquel tiempo. ¿pa’ defendé’ a los traidores o pa’ defendé al pueblo?”. donde hirieron a Castro. Cogí conciencia de qué llevo en la sangre. de San Juan Bautista. Eran hombres de batalla y él mismo se vino comandando un ejército a buscar al “Mocho” Hernández. quien entró en Caracas con 108 . los primeros tiros. Me fui consiguiendo el fuego por los caminos y de repente me hice un incendio. se alzaron por aquí y Venezuela se convirtió en un maremagnum. Hubo como cuatro guerras. Se alzó Ramón Guerra. ¡Es pa’ defendé’ al pueblo! Bueno. no era pendejo. y otro grupo de llaneros de aquí y se fue con ellos y peleó en Tocuyito. que era guerrero. Él entregó la Presidencia pero se quedó de jefe del ejército. Cuando agarré un fusil dije: “¿Pa’ qué es este fusil. Como ya iba a entrar en batalla. ¡pam!. y aquí voy. había tigres. todo eso me lo contaban. El último caudillo. cae muerto el jefe del ejército. y en ese maremagnum surgieron Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez. Joaquín Crespo. Y en la primera escaramuza. Él era el que mantenía aquel caudillaje controlado. Cuando cae Crespo. que era todo esto. el país se anarquiza. se bajó de la mula y se estaba montando en el caballo blanco alazano. jaguares. ¿y saben quién se pegó? Pedro Pérez Delgado.C ue n tos de l Ar añ e r o del Padre Vieja. Lo mató un francotirador. carajo?. Eso me fue llenando de pasión. Por aquí pasaron. que buscó un caballo. pues cuando el “Mocho” se alzó en Queipa. se alzó el otro en Guárico. a lo mejor el caballo Bala. Era una montaña impenetrable.

Pedro Pérez Delgado se llamaba Pedro Rafael. el petróleo. Por eso yo me llamo Rafael. desde Boconoíto hasta Puerto Nutria. Pasaron los años. Y así nacieron Pedro Infante y Rafael Infante. Me contaba tu tío Pedro. En diciembre se fue Castro para Europa a operarse de los riñones. de izquierda. Bueno. buscó los machetes. y Castro lo mandó como jefe civil y militar de toda esta zona. machetea’o en la costa del caño allá del Boconó. su primer nombre. uno de los líderes: Pedro Pérez Delgado. rompen relaciones Caracas y Washington. Se enferma Cipriano Castro. vino alguien a avisarle a Pedro Pérez: “Mataron a musiú Mauriello”. y lo tumbó Gómez. Esas tierras eran del viejo Severo Infante. Y además. Un italiano. Por eso es que a uno le puso Pedro. Pero nunca hubo un documento legal que reconociera el apellido y ellos se quedaron Infante. no lo tumbó Gómez. la oligarquía de Caracas contra Cipriano Castro. Pedro Pérez era coronel. los gringos contra Castro. Juan José Briceño. por mi abuelo Rafael.Hugo Chávez F r í as un tiro en la pierna. revolucionario de los Mauriello que por ahí andan. En 1903 nació el mayor de los hermanos. ¡Terminaba el siglo diecinueve! A los pocos meses. “musiú” Mauriello. Lo dejaron tirado ahí. lo tumbaron los gringos. diciéndoles: “Firmen con mi apellido. allá en Guanare. 1906. firmen Pérez”. Esa noche Pedro Pérez buscó cuarenta de a caballo. A los pocos meses en Sabaneta había reuniones. lo mataron. No les dio el apellido. Era 1899. que era Rafael. Era 1900 y Pedro Pérez se arrejuntó con tu abuela. En La Marqueseña vivían ellos. y al otro de sus hijos le puso Rafael. Los yanquis se adueñaron de Venezuela. que ellos recibían cartas que él les mandaba de las guerras de Apure. buscó los 109 . pacificador de los llanos. Y llegó 1908. anciano ya. el papá de Claudina. 1904. Y mandó un buen general a Barinas. Y así pasaron los años. 1907. aunque no lo conocí. incluyendo parte de Apure. la Claudina Infante. y tomó el gobierno. 1905. Lo mandaron a buscar.

cuando tenía apenas cincuenta años de edad. Cayó preso y. ya basta de pactos con la oligarquía. cruzó el Apure y comenzó la leyenda de Pedro Pérez Delgado. Llegó la hora definitiva de la gran victoria que este pueblo está esperando desde hace doscientos años. lo lanzó a la pared y dijo: “Maisanta. pudo más Gómez”. Y cayó muerto. y más nunca volvió a Sabaneta. no podemos optar entre vencer o morir. 110 . no sólo para mí mismo y mis compañeros. compatriotas. Nosotros estamos obligados a triunfar y nosotros triunfaremos. de la grandeza de Venezuela. que era el coronel gomecista que mandaron para sustituirlo. no sólo de traiciones. este fuego y esta conciencia estarán al servicio de la Revolución Bolivariana. Fue la vez que se disfrazó de vendedor de taparas de miel. Hasta 1922 estuvo alzado. en Puerto Cabello. de la independencia de Venezuela. Por aquí por Santa Rosa. se vino pa’ Mijagual. Lo emboscó a machete. Dicen los que estaban ahí que salió con un dolor. Por aquí cerca fue. se quitó el escapulario. ¡Llegó la hora!. Cogió camino pa’ allá. Y mientras yo viva. como dice la canción de Cristóbal Jiménez. ya basta de derrotas. de la liberación de Venezuela. Yo cuento esto no sólo para mis amigos. una batalla a machete. sino ustedes yanquis. murió envenenado en el Castillo Libertador. Ya basta. emboscó al coronel Colmenares. sepan bien qué es lo que hay aquí dentro: conciencia y fuego que nada ni nadie podrá apagar mientras viva.C ue n tos de l Ar añ e r o fusiles. No aguantaba.

HOMBRES DE REVOLUCIÓN .

HOMBRES DE REVOLUCIÓN FELIPE ACOSTA Hicimos una misa en la Academia Militar el primero de marzo. junto al pueblo. que me gritó por la ventana de la casita donde vivía con mi familia: “¡Hugo. con quien hablé después para preguntarle 113 . conciente. El “Catire” Acosta era uno de los jefes del Movimiento Bolivariano y lo mandaron a cumplir una misión por allá. vamos hasta allá a capturarlos o a neutralizarlos”. Se fue con un grupo pequeño de soldados y en el camino recibió un tiro en el pecho. en El Caracazo. en honor. Una muerte muy extraña. como muchas de esas muertes que quedaron en el camino. parece que estaban disparando desde el cerro y habían herido a un soldado por allí en El Valle. mataron al ‘Catire’ Acosta!”. a un buen soldado que se nos fue en El Caracazo. y recuerdo a una vecina y comadre. esa misma noche tomé esa frase de mi comadre. En aquella tragedia perdimos al “Catire” Felipe Acosta Carlez. que me salió del alma. Entonces. que anda recorriendo los llanos y los valles de Venezuela. esposa de un compañero de armas. Esa voz nunca la olvidaré: “Mataron al ‘Catire’ Acosta”. con lechina. in memoriam. Hay un corrío. Yo estaba muy enfermo ese día. Y él. Con el llanto y el dolor. valiente. él se metió y dijo: “No. Ya estaba muerto a esa hora del primero de marzo en El Valle. Me cuenta un sargento que iba detrás de él.

a jurar la batalla. sus nietos y bisnietos. Cristóbal Jiménez me ha honrado grabando aquel poema “Mataron a Felipe Acosta”. Siempre con su estilo. Pero muchos de los muchachos. Recuerdo cuando se juramentó en el Movimiento Bolivariano. llanero del Guárico. La señora Cecilia se llevó la niña mayor.C ue n tos de l Ar añ e r o cómo murió el ‘Catire’: “Mire. a jurar delante de su cadáver la lucha. por eso no es muerte. a la hora de cualquiera actividad estaba siempre ahí. me cuentan que fueron a ver su cadáver en el gran salón de la Academia Militar donde estaba en capilla ardiente. Siempre iba de primero en el trote. Una vez lo declamé en el teatro de la Academia Militar y me llamó un grupo de jefes militares: “Mire. Su esposa había salido a hacer mercado. Yo le tomé juramento de darle la vida a la patria y los niños vieron a su padre y levantaron la manita. Un poema y entre otras cosas anuncia lo que venía. Así que se trajo a los niños. El “Catire” Acosta era como el Negro Primero. por allá en Maracay. especialmente del Ejército. me miró y dijo: ‘Me mataron’”. a jurar la patria de nuevo. los compañeros de la promoción Simón Bolívar que le vimos siempre de primero. un poema”. “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”. “Bueno. mayor. el Comandante Acosta dio la vuelta. porque teníamos reunión y él iba a juramentarse ese día. en la carga de caballería. Yo no pude venir a su entierro. La viejita se vino del Guárico a la misa con sus hijos. con su empuje el “Catire” Felipe Acosta. en el avión para lanzarse de paracaídas. Fue un buen amigo y un gran soldado. que es también como la mía. Juraron 114 . “¿Pero qué poema es ese?”. era sábado y él se quedó cuidando los niños más pequeños. no pude despedirme físicamente. Yo fui a buscarlo a Mata Redonda. y usted por qué dice eso”. Así que la muerte de él fue vida y aliento para muchos. Y ese poema era premonitorio. con sus leales y amigos de toda la vida. Nunca lo olvidaré y se lo dije a su madre. con su alegría.

y ahí le metí entonces al poema ese pedacito: ¡Epa. compadre. no me dejes solo!”. 115 . / cien aviones de combate cuando mil paracaidistas / caigan en los terrenales y cuando hagan temblar / la tierra cien divisiones de tanques y cuando la caballería / lance su carga salvaje oigan a Felipe Acosta. porque era demasiado abierto lo que se quería decir en esos años: Quien lo mató no imagina lo que vendrá en adelante / ni la fuerza que ahora palpita dentro del alma de estos pueblos que tienen siglos con hambre / luchando a tambor batiente contra el invasor infame. / oigan su grito indomable. Recuerdo que le dije: “¡Epa. hermano Felipe Acosta! Dice el poema. son como hijos de todos. tenía como año y medio que no lo veía. Sigues aquí con nosotros. y viene un abrazo. C O R R Í O D E L CA T I R E A C O S T A Oigan a Felipe Acosta. / oigan su grito indomable en la boca del cañón / cuando se lance el ataque en la defensa enemiga / cuando la quiebre el infante cuando rompan el sonido. ¡Gloria a ti. y nos vimos aquí en Fuerte Tiuna y como siempre me grita de lejos. Me dijo: “¡Jamás te dejaremos solo!”. en una parte que se la tuve que quitar. En una ocasión.Hugo Chávez F r í as con él. no me dejes solo! / ¡No te nos vayas compadre / que el cacique Guaicaipuro reunió sus tribus del Valle / que José Leonardo Chirinos ya levantó su negraje / que Francisco de Miranda izó las velas del Leander / que Simón Rodríguez anda reventando oscuridades / No te nos vayas ahora / No te nos vayas compadre / Y ayer mismito en la tarde despertó el Catire Páez / que mi general Bolívar en junta de comandantes recibió a Ezequiel Zamora y a todos sus federales / que el cielo está encapotado anunciando tempestades / no te nos mueras ahora / no te nos mueras. / no te mataron compadre.

que vive por ahí cerca. No pudimos avisarles que 116 . a pesar de que tenía muy pocas fuerzas. Ese muchacho atacó el 27 de noviembre la cárcel de Yare. de suboficiales y de civiles que se incorporaron tratando de sacarnos. Y nosotros dentro. pernil… ¡Cuidado con el colesterol! No abuse. ¿Conoces a la señora Petra. Porque era cerca de todo. Y comenzó un ataque a Yare con un grupo de oficiales. dijimos. El mayor Edgar Lugo López. cachapas. yo sí me conozco todo eso. Y Luis Figueroa. Lugo López cogió sabana. cogió pa’ los llanos del Guárico y allá se entregó. “No. chicharrón. esperando a Diosdado”. Conseguirá unos sitios muy hermosos donde venden comida popular. ¡Boom! “Empezó la revolución”. o ellos me esperaban a mí. se fue al frente de una fuerza que se replegaba. sándwich de pernil y chicharrón. Ahí nos veíamos y nos escondíamos en casa de Lugo López. su paciencia y sus sentimientos de buen hombre llanero y de buen soldado. líder social y sigue siéndolo. me paraba a la una de la mañana a esperar a los muchachos. de allá de Guárico. o venía Blanco La Cruz de no sé dónde. que vende las cachapas? ¡Ajá!. Fue uno de los jóvenes que fusil en mano se fueron a Yare el 27 de noviembre a tratar de liberarnos de aquella prisión.C ue n tos de l Ar añ e r o P U N T O D E E N CU E N T R O Usted busca La Encrucijada de Aragua. Ese era un punto de encuentro de los revolucionarios del Movimiento Bolivariano en la primera etapa. Lo primero que sonó fue un mortero que cayó en el patio de la cárcel. ahí estaba Maracay. en La Encrucijada de Aragua. encerrados ahí en las celdas. líder estudiantil. Hay una chicha muy buena. Hugo López es un mayor llanero. Ellos no pudieron entrar y se replegaron. este muchacho que ustedes ven. A veces. Ahí nos veíamos. “¿A quién esperas?”. nunca olvidaré su amistad. A toda hora. desesperados por no poder hacer nada. fue presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela.

los hubieran masacrado. Nada. ese movimiento fue delatado. No estoy hablando antes del 4 de febrero. dijimos: “¡Llegaron!”. alguien que se reúna con Hugo Chávez en un apartamento en Caracas. Me asomé y la vi. pero la volaron. si el carro les gustó. Intentamos llamar por un radio toda la madrugada.Hugo Chávez F r í as no lanzaran el ataque. que estaba retirado y se incorporó a ese grupo de combatientes. Me quedé ronco: “Águila no sé que. estábamos muy preocupados porque ya sabíamos que los estaban esperando. once de la noche. DE AHÍ VENIMOS Recuerdo cuando nos reuníamos medio clandestinamente. sino que te miran así refunfuña’o. se lo llevaron. porque si no. Después agarraron una máquina que estaba por ahí. Cuando 117 . pero le tiraron con un cañón antitanque. y cuando sale tiene tres tipos ahí malencarados. un teniente larense. o te han “espichado” los cuatro cauchos. estaban ubicando una ametralladora en el techo. Yo preso y tirado en el suelo por la plomazón. Iba manejando la máquina como fuerza de choque. Reunirse con Hugo Chávez era como estar a las puertas del infierno. perdió un ojo. Los estaban esperando con ametralladoras y cañones antitanque. Por cierto. o te robaron el carro. Oímos los ruidos. o algo así. Los muchachos se replegaron cerro adentro. Lástima que no nos llegaron las armas. Arias Cárdenas y yo. con una chaqueta negra y un pistoletón asomándose. que no dormimos. A lo mejor. O no te dicen nada. y se armó el tiroteo ahí. Y cuando tú prendes el carro y sales a las diez. Hubo algunas bajas nuestras. Para ser más claritos en la cosa. Como a las siete de la mañana sonó el primer mortero en el patio de la cárcel. Estoy hablando del año 1996 y 1997. no nos comunicamos con nadie. llamando…”. te siguen tres motorizados hasta tu casa y te pasan muy cerca. algunos heridos.

Sé que te reuniste con Chávez. meterlo en un carro. seis meses en la cárcel de Ramo Verde. si tienes celular a tu celular. que estuvieron seis meses presas. si no a tu casa. Les sembraron unas granadas y les pusieron no sé qué cosa y detrás venía una cámara de televisión y un periodista pagado por ellos mismos. Aquellas damas. Al coronel Dávila. a veces secuestro. cuando la Disip estaba en manos de. o meternos a un calabozo. TOMÁS MONTILLA Estaba recordando a algunos maestros de la primaria. estoy hablando de cosas muy reales. No estamos hablando de puros cuentos. y atiende tu señora o tu hija o tu hermana o tu mamá. De vez en cuando llegaba 118 . allá en el Helicoide. Es uno de esos maestros. por supuesto. profesores de secundaria. entonces una llamada telefónica. bueno. Él nos hablaba de la vida. Uno de ellos siempre me llamó la atención.C ue n tos de l Ar añ e r o llegas a tu casa. unos testigos: “Aquí está. porque les daba la gana. amigas. y es una voz extraña que te dice: “Te vamos a matar. de Catia. Prepárate”. Y muchas veces no solo amenazas. agárrelo y lléveselo. actual ministro del Interior. de Los Teques. de ahí venimos. conseguimos esto”. Casas allanadas. No estoy hablando de poesía. quiénes estaban ahí. Recuerdo a mi profesor de secundaria. unas granadas de mano y dos mujeres presas: “Rebelión militar”. Madres de familia. darle vueltas por Caracas ahí acostado en el piso y dejarlo en la Cota Mil. cosas reales. Creo que Freddy Bernal estuvo preso más de veinte veces en los sótanos de la Disip. preso. imagínense ustedes. un fusil. profesores. bueno. a los dos minutos abres la puerta. mire. Guerra psicológica. Imagínate tú. Y torturas. que a uno se le quedaron para siempre en el recuerdo y en el alma. agarrar a alguien.

Y sí. Era un amigo. por allá en Barinas. Nació en la montaña. o como “Torombolo”. Era Tomás Montilla.Hugo Chávez F r í as con un cuatro al salón de clases y nos daba un recital. del Liceo O’Leary. mi profesora guía de primer año de bachillerato. nuestro recuerdo y homenaje. me habló de Tomás Montilla. hablamos. que murió hace poco. que murió hace poco en Barquisimeto. Pero él salió con su cuatro a cantarle a Fidel Castro. Porque él era un revolucionario. y un compañero militar. véanle el color y la armonía de los colores”. a lo mejor huele mal. “Torombolo”. Una madrugada llegamos a su casa. sus comentarios. Es uno de esos profesores como Carmen Landaeta. El profesor Lozada. cantábamos con él cuando cumplía año uno de nosotros. cuando estábamos armando el proyecto revolucionario rumbo al 4 de febrero. Y Tomás Montilla haciendo sus reflexiones. Nos hablaba de las “basuras” de la vida: “Muchachos. véanle no el olor. nos cantaba unas canciones. Era un artista. Me dijo: “Hay que hablar con Tomás Montilla. andaba en eso: Hugo Chávez. si no pueden quitarla porque es más fuerte que ustedes. Yo tenía muchos años que no veía a Tomás Montilla. y a él. mi profesor Tomás Montilla. me enteré hace unos días. 119 . en el pie de monte. en una finca donde fuimos. Una vez lo andaba buscando. un guaro que llegó a Barinas y nos daba clases de matemática. cuando vayan por la calle y vean basura. Y con ellos llegó también este muchacho que nos tocaba cuatro de vez en cuando. Cuando vino Fidel Castro. apurados siempre. Años después nos conseguimos aquí en Guanare. ¿será el mismo?”. Nos hablaba mucho de las cosas malas y las cosas buenas de la vida. era el mismo. Ha muerto. en Guanare”. A su familia todo mi sentimiento. Yo dije: “¿Tomás Montilla? Ese fue profesor mío. un compañero. Él supo que estaba en marcha un proyecto revolucionario y supo que uno de sus alumnos de Barinas. Montilla nos deleitó un rato allá.

C ue n tos de l Ar añ e r o C A R L O S A L CA L Á Carlos Alcalá entró al Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 cuando era brigadier. Carlos Alcalá. Vi cuando pasaron allá. Al fin me convencieron. Carlos y Chacón Roa llegan a decirme: “Tenemos problemas. sin combustible se lanzaron y cayeron por allá. sacando cuentas ellos iban a llegar como a las nueve de la noche al aeropuerto de San Carlos. Recuerdo que los helicópteros nuestros de la revolución se los llevaron de Caracas para San Carlos. vienen Carlos y el Chacón. “Ustedes están locos. rebeldes al fin. rumbo a Caracas. porque ya eran como las seis de la tarde. Es el coraje y el compromiso de los hombres. estaban ya rebeldes: “Mi comandante. Mientras tomaban el aeropuerto. 120 . llegaron allá en la tarde del lunes 3 de febrero. soldado de la patria. El 4 de febrero ellos hicieron algo más allá de lo que tenían que hacer. De Maracay por tierra eran como dos horas. ¿saben lo que me dicen?. Pero no tenían equipos de visión nocturna. tomar el aeropuerto de San Carlos y volar los helicópteros. doce de la noche. sacaron los helicópteros de Caracas”. así que no. volaron sobre Caracas. Cumplieron su misión. con los paracaidistas. les di las tropas y se llevaron el helicóptero. tenemos que volar esta noche”. tomaban los helicópteros. vámonos por tierra para Caracas”. en el Country Club. Les dije que si estaban locos. No sé cómo hicieron. volaron de noche. allá van los muchachos y después. soldados de cumplir su misión. después se hizo piloto de helicóptero. Fueron a pedirme apoyo para mover unas de tropas paracaidistas. Entonces. Ya yo estaba listo. iban a despegar a las once. sin gasolina. nosotros tenemos muchos años esperando este día para no cumplir nuestra misión.

le habían raspado una materia. el retorno de Carlos Andrés Pérez el lunes en la noche.Hugo Chávez F r í as 4 DE FEBRERO El 4 de febrero de 1992 la operación fue exitosa en el Zulia. y había perdido aquella estirpe revolucionaria que todos le reconocimos durante varios años. fui uno de los que más defendió su regreso. entre otras porque en la Escuela Militar alguien nos traicionó. en Valencia también. Reingresó. fue muy exitosa en Maracay. el lunes 3 de febrero a la media noche. a quien yo quise mucho. mi ahijado. entre otras tareas. pero aquí en Caracas no funcionó el plan por distintas razones. Lo voy a decir por primera vez: el “Indio” Pérez Ravelo. especialmente una de ellas. teníamos un sistema de seguridad que funcionó casi en un cien por ciento. porque ya él estaba en el movimiento. en definitiva se graduó. desde que era cadete. El muchacho resulta que estaba de amores con la hija del director de la Academia Militar. no por mí. La decisión que el comando había dejado en mis manos estaba tomada. y empezamos a alertar a todos. era teniente y estaba aquí en la Casa Militar. bueno. pero iba muy bien en las demás y ya estaba en tercer año. solo tenía yo que pulsar un botón. él tenía condiciones y. Pero resulta que cuando el domingo por la noche le informaron a un oficial que trabajaba en la Academia Militar. Así que. hoy general. comandante de la Brigada en Paraguaipoa. El domingo íbamos informando por etapas. como un hijo en verdad y le recuerdo con afecto. tomé la decisión. que informarme de la llegada del Presidente. Yo estaba de jefe de deporte y le ayudé a redactar la carta de solicitud de reingreso. 121 . Él tenía. A ese muchacho lo dieron de baja de cadete y yo lo ayudé a ingresar de nuevo. con base en esa información y otras más. Pero el muchacho nos delató. en función de algunas informaciones que me iban llegando. pues el indio. y me lo confirmó directamente el viernes por la tarde. en verdad.

y él sabía. no sé cuántas cosas más. todo lo que él dijo le permitió al Alto Mando tomar medidas dentro de Fuerte Tiuna. no soltó más prenda. sino que cuando se dieron cuenta que era la Chester de Maracay. ¡pung!. en Caracas. a su general y suegro: “Mire. 122 . no dijo que yo era el jefe del movimiento. al soldado. que era el centro de comunicaciones. pero hasta ahí llegó. Aquí en Fuerte Tiuna dio otros nombres de algunos compañeros de él. metieron preso al sargento. estaba perfecta. No dijo todo y eso le valió que después también lo apretaran. Ellos la iban a tomar. Lo interrogaron varias veces y no dio más. la mandé de Maracay para Fuerte Tiuna. él con un pie en el infierno y el otro quizás en el purgatorio. La Chester no pudo salir de Fuerte Tiuna. en la esquina de Pepe Alemán. Yo había mandado el viernes anterior la Chester. single saivan. aquella camioneta grande de comunicaciones que era de los Paracaidistas. ni sobre Arias Cárdenas. donde está la antigua Intendencia Militar. entre dos aguas. y a mí me toca ponerlo preso a usted y yo no quiero hacer eso”. y les quitaron la camioneta y no tuvimos comunicaciones el 4 de febrero. no tenía nada. en San Juan. la iban a mover hacia el Cuartel de la Montaña. prohibieron la salida de todo vehículo militar y allá se quedaron. más bien la habíamos repotenciado. Sin embargo. hay un golpe de Estado. El jefe de esa unidad era Campos Aponte. Mentira. con una orden de reparación. comunicaciones de USB. Mandamos al sargento con los soldados. Por ejemplo. capitán de las comunicaciones de la Brigada de Paracaidistas y juntos lo planificamos. ¡Hasta con la luna se comunicaba esa Chester bolivariana! El lunes no entró a taller. las seis de la tarde. ¿Cuál era el plan? Moverla primero a donde estaba el sargento Reyna Albia. para moverla. estaba esperando la hora acordada. que nos hubiera permitido tener comunicaciones de largo alcance.C ue n tos de l Ar añ e r o claro. Y no solo eso. Luego. Le dijo a su jefe. van a tomar la Academia. cuando tuviéramos más avanzada la operación. simulando que estaba dañada la Chester.

y ¡pung!. Llegaron a la puerta del Cuartel de los Tanques. Florencio Porra Echezuría. ya de noche. 123 . ve a ver si mi comandante Chávez viene o no viene. estos tanques no tienen munición”. Tomaron el cuartel. del Ayala. ve a ver cómo sales del Fuerte. Entonces. Blanco Acosta. porque lo andaban buscando. Blanco Acosta no sé cómo salió del Fuerte en su carro. decidieron salir con las pistolas nada más. Alastre López. Pero asumieron el riesgo y se fueron en dos carros. Pero los tanques no tenían munición.Hugo Chávez F r í as Hace poco estábamos conversando con el comandante Alastre López. los andaban buscando por todo Fuerte Tiuna. un poco tarde ya. que estaba en la Escuela de Blindados. quien fue uno de los oficiales que vino con la columna de tanques de Fuerte Tiuna. después en la cárcel. Esa fue una acción suicida que tomaron Blanco La Cruz. Como diez oficiales de los nuestros tuvieron que esconderse en la habitación de Díaz Reyes. rumbo a Maracay. Ávila Ávila. Entró no sé cómo a Fuerte Tiuna. Andaban solo con la pistolita. no había celulares ni nada. Ellos no sabían incluso si nosotros veníamos de Maracay para Caracas. se vienen para acá. aquellos carros atiborrados de oficiales. Después del túnel de Los Ocumitos vio que venían unos autobuses con paracaidistas. Díaz Reyes. sacan los tanques. ya de noche. y se devolvió brincando la isla como alma que lleva el diablo. eran como las once. que estaban ahí bebiendo “güisqui”. o estamos nosotros aquí solos y nos van a agarrar aquí encerrados”. agarran jugando truco a los comandantes. y a punta de pistola someten al de guardia. al lado de la misión militar yanqui que estaba ahí. Ávila Ávila le dice a Blanco Acosta: “Mire. Todos esos cuentos me los echaron a mí. Mandaron al capitán Blanco Acosta que fuera en su carro rumbo a Maracay: “Vete para Maracay. llegó de nuevo a la habitación y les dijo: “Ahí vienen los paracaidistas y nosotros aquí encerrados”. agachados ahí. ¿Y qué dijo Blanco?: “Qué importa que no tengan munición. Ellos mandaban a alguien que se asomara a ver qué pasó.

A mí me tocaba comandar uno. Tagliaferro llega a la puerta del cuartel. pero le quitamos los tanques. pero cuando los tanques vienen saliendo. Esa era mi carrera. pero igualito le quitamos los batallones con los capitanes. dicen que ese comandante vio un tanque que se quedó ahí al frente del comando. se habían ido todos los tanques. ¡no disparen. y vámonos”. porque el Alto Mando se quedó esa noche en Fuerte Tiuna. era comandante porque el Alto Mando. pero no me dieron comando. “Mire que los radio…”. hay una del comandante del Batallón de Tanques. sale con la pistola y gritaba: “¡Soldados!. los tenientes y los sargentos. nos gritaremos a viva voz. después de mucha manio124 . Florencio Porras Echezuría. alertado del movimiento. el general Tagliaferro. hizo en la cárcel muchos de esos cuentos. Y se vinieron. un gran caricaturista. porque hasta ese día su carrera iba bien.C ue n tos de l Ar añ e r o chocaremos contra ellos. Parece que hasta un perro. en un gesto de coraje y de dignidad. soy su comandante!” Y él ahí. que es un genial muchacho y. a mi promoción no nos dieron comando de batallones de tanque. con la pistolota apuntando al tanque. Les dieron batallones a unos oficiales que ya estaban por irse del grado de teniente coronel. “Qué nos importa que no tengan radio los tanques. Después que se fueron todos. Y el tanque parado ahí. Lo recuerdo con cariño y me dio cierto dolor. y él con la pistola. porque yo era de Blindados. menos uno. como estrategia. El cañón quedó apuntando a la puerta del comando. Entre otras historias. Porque resulta que logra llegar hasta el tanque. Pero quedó uno y él iba a recuperar su tanque. que fue un buen amigo mío. Entonces. que era más antiguo que yo. imagínate tú. pues le llevaron todo el batallón. ¿qué podía hacer él? Nada. Hay muchos chistes. utilizamos la fuerza de choque”. venía con ellos. entre otras cosas. “¡No se lleven los tanques!”. que era la mascota de los soldados. Ese buen amigo. Incluso desfilaron delante del comandante de la Brigada. hay que reconocerlo. pero no lo perdonaron y le pintaron su caricatura.

Estaba rodeado. en un carro civil. soldados. El guajiro se despierta con aquel alboroto. Es que no había prendido el motor y lo dejaron.Hugo Chávez F r í as bra y gritos de “¡No disparen. mi capitán”. ¿qué hiciste que te metieron preso aquí conmigo?”. Prenden la luz del calabozo y cuando el guajiro ve que traen al general y lo meten le dice: “¡Verga. Los capitanes Valderrama. En el calabozo estaba un soldado que se la pasaba preso por faltón. guindada en mi arnés. pero Hermes Carreño le echó una ráfaga y casi se raspó ahí a Altuve y a Santeliz. que soy su comandante!”. cuando lo agarraron. bueno. Ese 4 de febrero fueron hasta el Cuartel de la Montaña Fernán Altuve Febres. con cara de susto. ¿Qué hiciste. “tú. porque tomaba mucho ese hombre. Cuando subió por fin al tanque… estaba solo. ya como tigre enjaulado ahí. comandante de la Brigada Blindada. no tenía comunicaciones y finalmente los mando a pasar. En Valencia. Recuerdo que yo cargaba una granada de mano aquí. El tanque estaba solo. Yo tenía unos guajiros. saltaban de una vez: son audaces. Yo. ¡ujú! Sí. un viejo conspirador. tienen que saltar así”. los guajiros en los paracaidistas. que era asesor del ministro de Defensa. al general. por allá. este es un día 125 . Y ellos miraban. que está ahí a la entrada al cuartel. Esos son los chistes del 4 de febrero. eran un show porque no les daba miedo nada. y se movía por aquí. me dijo: “Comandante. El guajiro no dice usted. pero cuando les tocaba. una granadita de mano defensiva. ni con la base de La Carlota. Pero entonces. indios al fin. mi general?. en la puerta del avión uno les decía: “Miren. media hora estuvo en eso. es costumbre de ellos: “Tú. sin conexión con los tanques. parece que estaba medio borracho. que tienen que pegar los codos. Porque los guajiros tutean a todo el mundo. no había nadie. mi general! Tú sí eres faltón. Cuando Altuve vio que ya tomé la decisión de rendirme. mi teniente”. sin conexión con el Zulia. Era ya medianoche. Arteaga Páez y Godoy Chávez llevaron al general al calabozo de los soldados. y Santeliz Ruiz.

algún día cometerás un pecadillo. que era jefe de la Disip y estuvo detrás de mí durante cinco años. ahora hay que tener cuidado porque la orden es que salga de aquí muerto”. Altuve y el mismo Coronel del Museo ayudaron a simular. Entregué las tropas y pedí respeto para ellos. Me conocía muy bien. armen. Chávez. yo trabajé con él y le hablé varias veces por distintas razones. Altuve fue testigo de aquel momento en que yo reuní a las tropas que tenía bajo mi mando allí en el cuartel. Yo dije: “¿Y por dónde vamos a salir para que no me cacen los francotiradores que ya han matado a por lo menos tres soldados de los míos?”. ahí en Seconasede. y ¿saben qué recuerdo? Un pensamiento rápido: “Rosita. él debe tener eso guardado”. entonces ahí me llegó la idea de la muerte. oficiales y tropa y es lo que él llama “el primer por ahora”. Cuando me dicen que la orden es matarme y los F-16 pasaban muy bajito. el sol estaba levantando.C ue n tos de l Ar añ e r o histórico. y es cuando me dice Santeliz: “Chávez. y creo que un pequeño radio que nunca sirvió para nada. Yo te agarro algún día”. sobre todo. de trabajo. porque había francotiradores rodeando aquello. que era ministro del Despacho. siguiéndome. Un día después del 4 de febrero él fue al DIM y me llama 126 . yo hoy no muero”. NO LO PARABA NADIE Carlos Andrés Pérez me conocía. y a la izquier… Quedan a la orden del coronel del Museo Histórico y sus oficiales”. Huguito. Eso fue amaneciendo ya. regáleme esa granada. Me llegó la noción de la muerte. Yo pelé por la granada y se la di. Les di un saludo a mis tropas y oficiales y mandé: “Pabellones. buscando alguna cosa y siempre me dijo cada vez que me interrogó: “Puedes irte. y Heinz Azpúrua. María. Jesús Ramón Carmona. Santeliz. con orden de que yo no saliera vivo.

que escribí 127 . o a Arias. después de discusiones y cosas. Le dije a Marisabel: “Mira esto”. inevitable. de verdad. Y de aquellas agendas. y hay una nota del mismo 3 de febrero. Si usted me hubiera agarrado preso hace un año o dos años. ZMB: Zamora. mi general —le dije yo— ni que me hubieran arrestado a mí. o al otro. le digo a Marisabel: “¡Mira como se detuvo el tiempo!”. y estudiamos su trayectoria revolucionaria. Cuando vi eso se me vino una cabalgata de recuerdos. Es un proceso imparable. buscando la otra agenda. eran las primeras siglas del movimiento en el año ’80 o el ‘81. que primero fue EBR: Ezequiel Zamora. Miranda y Bolívar.lo felicito Chávez. esto no lo paraba nadie. En las últimas hojas de la agenda un símbolo escrito en letras negras. Ayer llegué y estaban ella. Después.Hugo Chávez F r í as el general del DIM: “Mira. se impuso MBR. Yo era teniente. “¿Quería una muestra? ¿Quería un pecadillo?”. cartas. unas siglas. Ella rescató. la del ’92. “Bueno. Andábamos buscando la raíz ideológica. Claro. -dijo Heinz. Comenzamos a sacar cosas. así como de un baúl. ¿TÚ NO VES QUE SOY CHÁVEZ? Marisabel me dio una sorpresa muy profunda y grata. es que no lo iban a detener. de algún rincón. la más vieja que conseguí fue la del año ‘81. Rosinés y Raúl con unas agendas muy viejas. fotos. Al final. que quiere hablar contigo”. no pudimos detener esto”. una caja de cosas que se habían perdido. “No. fue un proceso desatado. La revolución que volvía. aquí está el general Heinz. Y en verdad era así. porque nosotros discutimos durante varios años sobre Miranda y nos fuimos a estudiar en la Colombeia y los archivos de Miranda. eso no depende de un hombre. La agenda está llena hasta el 3 de febrero. Bolívar y Simón Rodríguez. como un niño con juguetes nuevos. quizás hubiera sido hasta peor”.

Yo lo anoté. Era el coronel Garrido. Pero luego nos llevaron a los sótanos del DIM y era cada uno solo por allá. ocho 128 . se rompió el bloqueo. yo ando disfrazado”. Y me dijo un piloto: “Busquen al coronel Garrido”. Nos abrazábamos y sentíamos el dolor. o en los sótanos de la DIM cuando ya nos llevaron. nos llevaron un televisorcito y empezamos a percibir la efervescencia. presos en el Cuartel San Carlos. y todo un mensaje revolucionario. sí. Era Mahuampi que había llegado y cuando Ortiz regresó. hubiese sido mejor la muerte”. ¿Cómo olvidar aquel carnaval del ‘92. Es un billete al que le superpusieron mi rostro. Lo vi por televisión en el San Carlos: “¿Y tú andas disfrazado?”. Recuerdo la noche del 4 de febrero. me lanza por la ventanilla un papel. Más adelante. Lo agarro y era una nota escrita por Mahuampi. en unos sótanos. por fin. no tanto en el San Carlos porque estábamos juntos. pero estábamos juntos. yo veo desde mi celda que sacan a Ortiz y empiezo a gritar: “¿¡A dónde lo llevan!?”. Uno decía: “Bueno. Estábamos haciendo esfuerzos desesperados. Tengo todavía eso guardado.C ue n tos de l Ar añ e r o muy rápido: “Buscar a Garrido”. la habían botado en esos días. y uno se sentía como muerto. Y. que en paz descanse. un escrito de Mahuampi y de Miguel Ortiz. Hasta que comenzó a llegar ese pueblo. pero con una cara el niño de siete. también me dejó un escrito que alguien mandó. el grupo y la capitanada y los comandantes. Ella es socióloga y era profesora en la Academia Militar. porque andábamos en tantas cosas. aunque no me dio tiempo de buscarlo. por detrás. en una celda fría. “Sí. Le dieron permiso para entrar. Recuerdo a la viuda de mi compadre Ortiz Contreras. de última hora. Al día siguiente llegó un sacerdote a darnos un saludo y una Biblia. donde todos los niños andaban de soldados? Recuerdo una entrevista que le hizo una periodista a un niño en la calle. empezó a llegar la prensa. por garantizarnos el apoyo de la Fuerza Aérea. Después llegó la familia.

o la plaza Bolívar. tricolor de brazalete “mi comandante. Así se veía la luna en las noches claras. Y le pregunta: “¿De qué andas disfrazado?”. Estas letras se llaman “Rendición”. solo que lo pasé después a este cuaderno estando en Yare. Así se veía desde mi celda la garita del soldado que estaba aquí arriba vigilando las montañas de Yare. fratricidio ¡No! Abajo los fusiles. peligra la Patria” volaremos de nuevo como águilas paracaidistas por Venezuela. armen pabellones silencio en los cañones y un frío profundo en el corazón como de muerte. Estaba muy fresco el 4 de febrero. escribiendo. y el carajito le responde con aquella viveza y le dice: “¿Tú eres boba? ¡Tú no ves que soy Chávez!”. Vean cómo dice: Aviones rasantes. centellas enemigas miles de ojos miran inocentes niños enjaulados en latas y cartones a las faldas de la colina me escudriñan los ojos amanecidos de mi tropa rebelde rojos de boinas. estudiando y leyendo mucho. muchachos! Por ahora. Eran vistas que uno tenía. las había escrito en la DIM en un papelito. Escribí este poema con unos dibujos. suicidio sin sentido genocidio. 129 . ¡Rendición. Fue el 6 de febrero. Incertidumbre terrible. Yo pasaba las horas dibujando.Hugo Chávez F r í as años. POR AHORA Esto es de la cárcel. porque es un valle. en la celda. por varias ventanas.

C ue n tos de l Ar añ e r o

A la Luna le cantábamos también, a la Luna de Yare: Luna llena de Yare, te levantas con el don de recorrer todo con tus ojos invisibles. Jinetes negros alargados en caballos de viento te circundan, los desprecias y te alzas pretenciosa novia, eterna enamorada. Luna llena de Yare, diez rebeldes te cantan y su grito cruza espacios negros, vacíos. Oye, luna, nuestra voz de insurrección pasada y por venir. Luna aquella, tú misma, de febrero aliada sin fusiles miraste la tormenta, mil segundos en mil sitios. Luna de los valles, te fuiste enamorada de soldados danzantes hacia el norte compañera, te vi roja aquella noche de boinas luminosas hoy te cantamos cabalgando tu luz sobre caballos negros rumbo al norte, luna llena de Yare.

GUASIPATI Pasamos en San Carlos esos primeros días, que era todo un alboroto. El gobierno estaba muy nervioso, porque éramos muchos. En verdad, la del 4 de febrero es la más grande rebelión militar de toda la historia venezolana, de su tipo, pues. No se trató de una guerra, gracias a Dios. Una rebelión de un día, doce horas, pero de su tipo la más grande rebelión militar venezolana y casi diez mil soldados, centenares de oficiales. Los golpes de Estado que aquí habían dado eran general130

Hugo

Chávez F r í as

mente de un grupito, una cúpula, y esto fue una rebelión desde abajo. En esos días hay un oficial al que llamamos Guasipati, un muchacho que tiene mucha chispa y era del equipo. Lo poníamos a robar base, era rápido y faramallero, porque era malo bateando. Lo poníamos de emergente cuando queríamos agarrar una base por bola. El se agachaba, agachadito, y le daban base por bola o buscaba pelotazo. Muy mañoso y famoso en todo el Ejército. Guasipati estaba preso, a pesar de que estaba enfermo por un accidente aéreo. Sin embargo, se fue a la rebelión. Como había gente de inteligencia tratando de oír lo que hablábamos en las celdas, se ponía Guasipati detrás de una puerta por allá, simulando que estaba hablando por radio: “Tigre uno, cambio”. Y otro por allá contestaba: “Adelante, Tigre uno”. “Mira, el plan B está listo, mañana salimos de aquí”, muevan no sé qué, y los demás oyendo y pasaban la novedad. “Mire, ¿hay un plan B?”, y generaban un movimiento y toda una serie de chistes y cuentos de cosas que pasaban en la cárcel.

M I G E N E R A L P É R E Z A R CA Y Mi general Pérez Arcay nos conoció el alma a la muchachada militar de los ‘70. En una carta de Pérez Arcay, como una espada, nos dice: “Alguien tenía que hacerlo, les tocó a ustedes, muchachos, estoy con ustedes”. A Yare fue una vez a vernos en prisión. No lo dejaron entrar y se quedó parado de plantón. Le dijo a un oficial: “Capitán, soy el general Pérez Arcay, como no me dejan entrar, vine a pagar plantón frente a mi comandante Chávez, que está allá adentro”. Aquel general se paró dignamente debajo del sol durante tres o casi cuatro horas, pagando un plantón ahí, llevando sol frente a Yare, como espiando cosas. Es uno de nuestros grandes maestros: Jacinto Pérez Arcay. Por cierto, mi general, lo felicito, le 131

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parió la mujer otro hijo. ¡Ah!, mi general, por eso es que es bueno llevar el ritmo de vida que llevamos nosotros, el ritmo de vida que uno lleva, a los setenta todavía puede tener un muchacho. Él tiene varios hijos a lo largo de su larga vida. Uno de sus hijos –fíjate como es la vida– estaba en mi batallón el 4 de febrero, el día de la rebelión. Así que uno de sus hijos fue a prisión, José Rafael. Pérez Arcay iba mucho al batallón; tenía dos hijos en el Cuartel Páez de Maracay. Una noche casi que le digo: “Mi general estamos a punto de alzarnos”, sólo que la disciplina revolucionaria me impidió decírselo. Yo estaba seguro que, de decírselo, él se hubiera incorporado al movimiento revolucionario. Desde sus tiempos de teniente coronel –éramos nosotros imberbes cadetes– nos hablaba en el Patio de Armas: “Muchachos, Bolívar; muchachos, Sucre; muchachos, Miranda; muchachos, Zamora; ahí está la raíz de ustedes, muchachos militares del siglo XXI”. Hace años le nació un varón, ¿saben qué nombre lleva? ¡Jesús!; y hace otros tantos una niña que yo conocí chiquitica. Se llama Bolívar y le decimos “Bolivita”.

ELIÉCER OTAIZA CASTILLO Otaiza Castillo, este muchacho que está vivo gracias a Dios. ¡Ese muchacho es un soldado! El 4 de febrero no pudo hacer nada porque no le avisamos. Estaba lejos, en un curso. Regresó al país, al ejército y se puso a trabajar. Se metió una vez en la cárcel de Yare disfrazado de mujer, y se veía muy fea, por cierto. “¿Quién es esta negra grandota que entró aquí?” Otaiza disfrazado de mujer, en Yare, en una celda allá, y tuve que entrar yo y le dije: “¿Pero tú eres loco?”. Era teniente activo, chico, y tenía un plan para sacarnos. Le dije: “No, ya va, un momentico”, porque es un soldado combatiente y andaba encendido: “Mi comandante, lo vamos a 132

Hugo

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sacar. Tenemos tres helicópteros”. Y le dije: “No, no te pongas a inventar, que la cosa va bien. Aquí estamos tranquilos, sigan ustedes allá afuera”. Al tiempo me entero que andan formando los grupos. ¿Quién podía parar eso? Era una ría que se venía encima. El pueblo estaba encendido y los militares también. Nadie podía parar el 27 de noviembre. Otaiza es un soldado que, con su sangre, regó las calles de Caracas el 27 de noviembre. Fíjate lo que hizo junto a otro muchacho que sí perdió la vida, entrando allá al Palacio. Ellos estaban en las inmediaciones de Fuerte Tiuna en la madrugada, esperando. No tenían comando de tropa porque andaban rebeldes y los tenían muy vigilados. Unas tropas del Fuerte Tiuna que iban a salir hacia Miraflores no salieron, porque algunos oficiales develaron el plan. Estos muchachos ven que sale el sol y no había tropas, estaban solos, solos con sus fusiles y una pistola. Decidieron, cual locos patriotas, irse al Palacio de Miraflores. Y le han entrado a plomo a las puertas de Miraflores. A Otaiza le dieron cuatro tiros de fusil en el pecho. Pero es un atleta, un hombre muy joven, con gran vitalidad. Lo dejaron por muerto. Él confiesa que sintió que se moría. Los médicos del Hospital Militar dicen que llegó clínicamente muerto. Pero le vieron alguna señal, tú sabes, de posible vida, y lo metieron al quirófano, y allí está Otaiza, chico. Él pasó todos estos años estudiando, es doctor en ciencias políticas, un hombre muy inteligente. Después se recuperó tanto que fue a un mundial de natación y ganó, trajo su trofeo. Y ahora resulta que una madrugada de estas me dijo: “Mi comandante, quiero hablar con usted”. Porque él estaba en mi caravana, fíjate tú, él estaba en seguridad, había hecho cursos especiales de seguridad y es comando. Me dijo: “Mi comandante, yo me quiero ir para la Constituyente”.

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R E Y E S R E Y E S : “ M E V O Y CO N T I G O , H E R M A N O ” Luis volaba F-16, Mirage; piloto de bombarderos y de combate. Es hermano de la vida. Es de Barinas, estudiamos bachillerato juntos y nos fuimos juntos, él a la aviación y yo al Ejército. Lamentablemente, un hijo de Luis nació con problemas en el cerebro. Lo recuerdo toda su vida con ese niño, Tuto, que Dios lo tenga como angelito en la gloria. Por Tuto luchamos muchos años. Se lo llevó al exterior, le hicieron tratamientos de todo tipo, y bueno, el niño vivió feliz, eso sí, hasta los doce años, más o menos. Pero fueron años terribles. Tenía dos años cuando Tuto comenzó con su problema. Unos días antes del 4 de febrero yo le decía a Luis: “Quédate en tierra, no vueles”, porque él tenía mucho tiempo sin volar. Se fue a Estados Unidos, a trabajar allá un tiempo por lo del tratamiento del hijo. No es lo mismo agarrar un carro que volar un F-16, después de cinco años sin volarlo. Es muy peligroso. Pero él estaba entrenando escondido, se metía al simulador de vuelos de madrugada. El 4 de febrero no pudo salir a volar. Estuvo preso unos días, no le probaron que estuviera comprometido. Salió de nuevo a la Fuerza Aérea, vigilado por su hermandad conmigo. Pero regresó a trabajar con Castro Soteldo y a preparar la rebelión aérea que funcionó el 27 de noviembre. Y salió a volar ese día, en un Mirage. No pudo montarse en el F-16, porque al grupo de F-16 no lo pudieron controlar, y eso fue una de las causas de la rendición del 27. Ese grupo tiene mucho poder de combate en el aire, el F-16. Pero sí tomaron los grupos de Mirage, y él tenía muchos más años que no volaba Mirage. Ya levantado el avión, con su hijo y su problema y su mujer, mi comadre, que Dios la bendiga y todos sus muchachos, que son una extraordinaria familia, se fue. Combatió en el aire, voló sobre Caracas. Quizás lo que hizo más noble todavía fue cuando se enteró, volando, que la derrota era inminente. Él estaba pensando 134

Cuando no tuvieron más munición se fueron. 135 . me voy contigo. y ha pedido la baja. Yo lo entendía. Reyes en la frontera se devolvió. ¿Sabes lo que hizo Reyes? Llamó a sus compañeros por radio y se fueron tres Mirage a escoltar el avión. Casi lloro cuando recuerdo esto. salieron algunos heridos.Hugo Chávez F r í as dónde aterrizar y entregarse. hasta que llegaron a la frontera. salió de prisión y. Iba de primero en el curso de Estado Mayor. que se fue de baja hace una semana. al comandante Chávez. Luis salió de prisión y se dedicó a su hijo. Ellos han podido seguir con el avión de Visconti. pero supo por radio que Visconti levantó vuelo con el avión Hércules. tan hábil que se fue de nuevo por la sabana vestido de civil en un camión de ganado. Delante de la tumba de Tuto. y a todos los de Yare. desesperado. Estuvo en prisión con sus dolores. como loco. si había que tumbar ese avión con toda esa gente adentro. Se vino de Oriente cruzando las sabanas con cuatro soldados. aterrizó en Barquisimeto. iba a ascender a comandante pronto. Iban a mandar a perseguir el avión. No pudieron hacerlo. donde ellos viven y salió con los brazos en alto. Iban a los lados escoltando al Hércules de Visconti. al poco tiempo a Tuto se lo llevó Dios. me dijo: “Hugo. y asilarse. para sacarnos de allá. incluso Carlos Andrés Pérez dio la orden de que. y llegó en la noche a su puesto en Cumaná. cuando le pusimos la corona. ahora que Dios me llevó a Tuto. por supuesto que no podía pedirle que me acompañara. lamentablemente. su hijo. y los oficiales que se fueron al Perú. pensó en su familia. a Arias. Ese muchacho amaneció el 27 de noviembre allá en las montañas de Yare. que lo tumbaran. echándole plomo a Yare cuando querían sacarnos de allá. F R A N C I S C O A M E L I A CH Me refiero al mayor Ameliach Orta. hermano”. ¡Fíjate tú!.

ascendió a mayor. como tampoco le di la orden de que viniera de Cumaná a echar plomo. escamotearnos el triunfo. pero se me presentó en Miraflores y. iba de primero. por allá estaba Lucas bajo una mata de 136 . Primero. ellos tenían un plan. Estaba en curso para comandante. tumbarnos la mayor cantidad de votos. manejado por las mafias. Y siempre votaban por AD y Copei. el 27 de noviembre. entonces. El general Lucas Rincón era comandante de la División Blindada. Y yo sé lo que eso significa para un soldado. del Consejo Electoral: “¡Comandante. llegó la hora. Entonces. Aquí votaban los muertos y volvían después. Me voy!”. por allá por El Limón. En una quintica. me dijo: “¡Mi comandante. dejar el uniforme. dejando sus hijos. Entonces. y generales. El otro plan era un golpe de Estado. L U CA S R I N CÓ N Como a las siete de la noche me llama alguien. extraoficialmente. Los muertos que salían eran adecos y copeyanos. en Maracay.C ue n tos de l Ar añ e r o Nadie se enteró que había estado en Yare echando plomo. de candidato a la Constituyente. Recuerden ustedes a aquel jefe del Ejército que había. Lucas me mandó un mensaje con un oficial retirado. ganamos!”. dando una demostración más de sacrificio. Ni le di la orden. Las computadoras las manejaban ellos. a la tumba. Ayer lo conseguí allá. pero teníamos mucha tensión por el golpe de Estado que estaban montando en el Consejo Supremo Electoral. su familia. él decidió hacer eso. Y nos reunimos escondidos. jugándose su vida. Francisco Ameliach Orta. otra vez. para que la diferencia fuera muy poca y. Aquí en Maracay estaba un general que se portó muy bien. ese día. a tratar de sacarnos de Yare. Así que pasó allí. un día que vine a hacer campaña. Yo tenía certeza de la victoria. quien me conocía de tiempo atrás.

¡así mismo! Y esa fue una de las cosas que me dijo Lucas. de esos arrastrados. y Lucas era director de la Escuela Técnica. Ya ellos sabían. Era la orden que dimos al partido y a los aliados: “pueblo en la calle”. Así me lo dijo Lucas: “Mire. fuimos amigos. Así me dijo un día. porque aquel general era subalterno de Lucas. dijo: “Bueno. pero vean cómo estaban las cosas. cómo neutralizarlo. Lucas como no tenía otra alternativa. su dispositivo de seguridad. con mucha seriedad un general a un candidato. por si venía el golpe. teníamos tiempo sin vernos. El Gobierno había puesto en Valencia a un general. Yo estaba en el Batallón de Paracaidistas. Tenía la orden de mover los tanques hacia Caracas para evitar el triunfo de Chávez. Afortunadamente. donde están los explosivos. nadie. allá estaban. ganamos”. Resulta. Entonces. recibo órdenes de Caracas’”. si vienen los tanques volamos el viaducto”.Hugo Chávez F r í as limón. Me invitaba a veces a almorzar y me visitaba allá. cómo frenar el golpe. Casi todos después aparecieron en el 2002. candidato. Lo cierto es que después a mí me llaman por teléfono: “Comandante. él me dice: “Mire candidato”. Un grupo de oficiales estaba montando el contragolpe. Entonces. un coronel amigo estaba a media cuadra con un grupo de militares armados. Y me explicó lo que él sabía del golpe de Estado que estaban montando algunos generales. comandante de los tanques. que después con la victoria se les olvidó y pasó Navidad. recibía órdenes de Miraflores. ya teníamos un 137 . ¿y ustedes quitaron allá los tacos de dinamita?”. Año Nuevo… cuando alguien dijo: “¡Epa!. yo no recibo órdenes suyas. Le pusieron dinamita por debajo unos oficiales nuestros. Incluso. dirigidos desde Pdvsa y otros sectores de poder. eso tiene su seguro. Años después supe que Lucas Rincón mandó a poner explosivos en el peaje de La Cabrera. y el pueblo en la calle. pero no le hacía caso. ‘mi general. Del 4 de febrero para acá. unos tenientes y capitanes. ese general no me obedece. más nunca nos habíamos visto. del arsenal de ahí. No.

que era irreversible. Entonces. llegó la Casa Militar: “Presidente electo. Raulito. a la orden”. me prestaron un celular. no me sabía los números. No. ME IBAN A MATAR Los pobres viejos estuvieron en Palacio esa noche y mi madre me dio un mensaje de fortaleza pocos minutos antes de salir prisionero. muchas gracias. no. El coronel me da el celular prestado por un minuto. Se acabó mi libertad. me dicen: “¡Ganamos!”. “Pero. María y Hugo. pues. dales café”. pidió hablar conmigo. ni mi papá. hazme el favor completo.C ue n tos de l Ar añ e r o plan para movernos a un cuartel. llámate a alguien allá en Palacio” y la central telefónica. su mamá. Me atendieron realmente. estaba de visita aquí. con un grupo de oficiales amigos. Ahí medio guilla'o y empiezo a marcar. cuando la cosa estaba ya calentándose al rojo vivo. Recuerdo que estábamos recibiendo a Noemí Sanín. que deben recordar mi llamada. consígueme los números de la familia”. no. Yo le dije: “Soy el Presidente preso. era una casa de familia en Barinas. La victoria. “No. 138 . cuando anuncian por televisión el primer resultado. Y aquí vamos. Le dije a Marisabel: “Vete a Barquisimeto”. hasta el día de hoy. ni mi mamá. ¿con quién hablo?”. ¿dónde?”. hasta el sol de hoy. Ya estaba anocheciendo. A lo mejor no me creyeron. “Bueno. dos minutos. Los llevaron también a esconderlos en otro sitio. Rosa. No me cayó Marisabel. Salió con Rosinés. Gobernación de Barinas y el número era equivocado. Vamos para la Viñeta. Entonces. A los poquitos minutos después. Los celulares andaban muy mal. golpe y contragolpe. y yo a esas alturas no sabía nada de ellos. pero creo que no creyeron que era yo. bienvenidos. Le dije: “Mira. Y mis hijos más grandes. “Ajá. no sé qué. móntense aquí para La Viñeta”. compadre.

que Dios te cuide. Y lo cargaré para siempre. Mucho juicio. ten la calma. Diles que soy un Presidente prisionero”. no sé a quién. yo estoy bien. Jacinto Rafael Pérez Arcay. A los pocos minutos Marisabel cayó por allá. “Estamos bien. mija. a un periodista. en una playa por aquí. diles que nunca renuncié al poder que el pueblo me dio. Y los muchachos descansando. y me dijo: “Que Dios te bendiga”. dile al mundo. la Virgen del Carmen que usó Pedro Pérez Delgado. si no puedo hablar contigo más nunca. solo te pido algo. cuida a los niños. no te preocupes. ¿Qué puedo hacer?”. cuídate. papá. cuando íbamos saliendo. así como cargo el escapulario de la Virgen del Socorro. en las afueras. y qué sé yo. aquí preocupados por ti”. pero no tengo garantías de nada. María tiene mucho temple y me dijo: “Bueno. ¿Cómo estás? Otra vez preso”. un beso. llama al mundo. Uno de mis maestros y uno de los generales insignes de este tiempo venezolano.Hugo Chávez F r í as Luego cayó María Gabriela. a quien tú quieras. Le dije: “Marisabel. Lo cargaba 139 . Estamos bien. cuídate primero que nada y. No sé qué va a pasar esta noche”. escondida en casa de unos amigos. segundo. Y la pipiolita empezó a llamar gente y eso corrió por el mundo. E L CR I S T O Me traje un Cristo que me regaló ese general maestro. estaba en Barquisimeto. porque estaban sueltas todas las fuerzas de los diablos. Yo llegué a confesarme ante Dios. Me regaló este Cristo allá en Palacio. o si llega a pasarme algo incluso. Y le digo: “Dios te bendiga. escondidos. Le dije: “María. “Maisanta” o “El Americano”. Yo tenía la sensación y la certeza de que esa noche me iban a mover a otro sitio y no sabía para qué. porque estaba seguro de que me iban a matar. Estaban en casa de unos amigos. pensador general.

¡Volvió. el mal aquí. Lo designé comandante de la Brigada de Mérida. Ahí está el proyecto avanzando. hay que cantarle. etcétera. fue el primer cargo que le di. a Miraflores lo convirtió. José Vicente en un Consejo de Ministros lo despidió. y le dije yo: “No. Se la pasaba mandando a recoger la basura de las esquinas de Miraflores. GENERAL GARCÍA CARNEIRO Quiero rendir tributo a esos soldados. Allá inventó el Plan Avispa: Autoconstrucción de Viviendas Sobre Parcelas Aisladas. compañero de mi promoción. es un asesino”.C ue n tos de l Ar añ e r o así agarradito. de alguien que decía: “Hay que matarlo. le hicieron una despedida. y en los próximos días será juramentado ministro de Desarrollo Social y Participación Comunitaria. Bueno. Y oía el grito por allá. en un centro de atención social. volvió. volvió!”. quien entrega el Ministerio de la Defensa después de treinta años de servicio militar. Se la pasaba metido en los hospitales. comandante de la División. haciendo campañas de vacunación. espacios que yo quiero mucho como soldado que soy. A García Carneiro. andaba el demonio por ahí suelto. Eso se respiraba. me llamaba: “Mire que aquí falta esto”. ambulatorios. era general de Brigada en el ‘99. Había pasiones desatadas aquí. Luego. Después estuvo en la Casa Militar y un día me llegó con un proyecto para reacondicionar todo lo que es el Centro Simón Bolívar. fuerzas oscuras como huracanes circundaban estos espacios. que encarna Jorge García Carneiro. esas acumulaciones de basura. el Plan Bolívar 2000. y lo tenía aquí. inspeccionando hospitales. la Plaza O’Leary que estaba vuelta un desastre. él más que yo. andaba el mal. Eso estaba lleno de gente. Después lo mandé para San Cristóbal. campaña de salud. los pobres y él mismo 140 .

Y se lo llevó. el general García Carneiro. con un megáfono. Después lo mandé a comandar la Tercera División de Infantería. para la defensa del país. Hace como dos semanas el papá estaba enfermo y fue a visitarlo al Hospital Militar. la Disip estaba tomada por los golpistas y entonces muy hábilmente les dijo: “Vengo a buscar preso aquí a Carlos Aguilera. en alguna entrevista después del 11 de abril: “Un general con un pueblo detrás es invencible”. 12 de abril. y los escuálidos se negaban a atenderlos. primera vez que en Venezuela se hace un vehículo para nuestras tropas. pistola en mano. yo lo llamaría. A pesar de que él sacó no sé cuántos médicos escuálidos que había en el Hospital Militar. 13 de abril de 2002. Tenía razón para indignarse. doloroso del 11 de abril. 141 . Por eso se metió a fondo en el Hospital Militar. Esta frase es de García Carneiro. Bueno mandó a ese grupito para su casa y los sacó del Hospital Militar. que no querían atender a los pobres. lo recuerdo clarito. aquel día inolvidable. diciendo: ¡Viva la Revolución! Y junto con él. Me lo llevo preso”. Y ha sido. un campeón de la unidad cívico militar. que le cerraban la puerta en las narices a los médicos cubanos. Se fue para la Disip. Es para la historia este general montado en un tanque de guerra. y ahí llegó el golpe. con unos golpistas. pero con una indignación que tuve que decir: “¡Cálmate un poquito!”.Hugo Chávez F r í as atendiéndolos. que no atendían a Barrio Adentro. y todas las tareas que ha cumplido. o lo mataran. todavía quedaba un grupito y él los consiguió. Y luego. ministro de la Defensa. y de los proyectos sociales. Después se escapó de un cuarto donde lo metieron preso. Ustedes ven el proyecto Tiuna. Cuando llegó allá. Esa madrugada había unos médicos cubanos con unos enfermos. Si él les contara lo que le pasó ese día. García Carneiro fue un puntal en la resistencia. y todo para evitar que lo detuvieran allá. la mayoría de los oficiales de la Fuerza Armada. Me llamó.

pero tenía que irme. Recuerdo que vi a Danilo Anderson hablando en vivo en una rueda de prensa. Entonces. 142 . ¡pum! Se fue Danilo. gente del poder. dime que no”. “No. y empresas. sino custodiado por unos militares preñados de buenas intenciones”. por su propia sombra. Llamó Isaías Rodríguez una noche: “Presidente. presidentes que se subordinaban al Tribunal Supremo. Porque muchos dicen que Chávez está acumulando poder. Lo tenían todo en sus manos. Como uno tiene ya tantos años en esto. no le voy a meter los tanques. a veces un detalle es decisivo. Y les juro que mandé por él. Presidente. que no aparece. asambleas y congresos. derrotados por la historia. eso es lo que ellos quieren. Eso sí lo aplaudieron. por una llamada a lo mejor no lo hubieran matado. descuidado. pero lo agarraron solo. Yo le pedí que se mudara. Ellos sí acumularon poder y vaya qué poder. Arrodillados ante el imperio. “¿Y Danilo?”. “Llámenme a Danilo”. Esa es la justicia que quieren estos. ¡qué cinismo! Esa noche me llamó alguien: “Métale los tanques al Tribunal Supremo. carajo”. gobernaciones y alcaldías. Vamos a aguantar a ver quién puede más. “Que me lo ubiquen”. Por eso es que yo insisto tanto en los detalles. que no responde”. a la Corte Suprema. “No. todo el poder político. mataron a Danilo”. y me dije: “Lo van a matar”. Y salió la caravana volando hacia Maiquetía. la CVG y bancos. Empezó a señalar cosas. cuando el mismo Tribunal Supremo de Justicia tomó aquella decisión que sacudió al país: “Aquí no hubo golpe y el Presidente no estuvo secuestrado. económico. ese que uno va desarrollando. Danilo. Pdvsa.C ue n tos de l Ar añ e r o DA N I L O A N D E R S O N Todos recordamos aquí la tremendamente difícil etapa que nosotros pasamos. le pusimos una seguridad especial. “No. Aquí estamos y ellos huyendo como ratas. vi a Danilo y me llegó el instinto. no aguante eso”. no sé a dónde iba. y que iba a acusar a este y al otro. Regresamos.

Y así pasó en muchos lugares. por favor. hasta que se bajaron los soldados del tanque y se lo dejaron a ellas. no sabía que estaba en el Palacio a esa hora. vigiladas. que yo no he renunciado”. tú eres del pueblo”. otros cobardes. Ya estaban diciendo por todos lados que yo había renunciado. La primera fue mi madre allá en Palacio. llegaron dos mujeres militares. En lo personal. algunos dieron la vida. Muchos hombres cumplieron un papel. en la habitación donde me tuvieron preso desde el amanecer del 12.Hugo Chávez F r í as SALÍ RESUCITADO No estoy exagerando. iban y venían. Ellas hicieron un acta y yo les dije: “Pongan ahí. pero sobre todo en la calle. Luego ya prisionero en Fuerte Tiuna. el pueblo se fue hacia Fuerte Tiuna. aparecieron las mujeres de distintas maneras. Ya yo había decidido irme a Fuerte Tiuna. solo que no sabían manejarlo. por supuesto. ella llegó y se metió al despacho. presionadas. Estaban amenazadas. pero les permitieron entrar como para llenar un formato. Esa madrugada apareció hecha huracán y recuerdo que me dio una lección de coraje. Pero todos fueron unos traidores. Una mujer cuenta cómo un grupo de mujeres se paró frente a un tanque y empiezan a gritar: “Soldado. Un grupo de traidores andaban allí ofreciéndose para el diálogo. pero las mujeres venezolanas cumplieron el papel determinante en aquellas jornadas de los días 12 y 13 de abril de 2002 de muchas maneras. y al frente tenían unos tanques de guerra. fiscales muy jóvenes. era media mañana de aquel 12 de abril y ellas presionadas por un golpista 143 . algunos heroicos. en distintos espacios. de fuerza y de mucho amor. ahí en la Policía Militar. a lo largo de esas horas que viví. desarmados. Estábamos conversando y llegó mi madre con un mensaje de coraje. Y veía anteanoche unos testimoniales muy buenos que el Canal 8 ha preparado. Ahí se montaron. Ese cerro de El Valle se vino abajo completo.

Presidente. Me querían matar en Fuerte Tiuna. Isaías Rodríguez. Yo estaba con un shorcito. una franela y descalzo. Y cuando salieron del ámbito de vigilancia y presión de los golpistas. consiguieron y le mandaron una copia al fiscal general. —dijo Isaías aquella tarde— sigue siendo el presidente”. Por tanto. ay mi comandante!. a punta de repetición. chiquiticas escribieron debajo de mi firma. pero jamás pensé que iba a conocerlo así”. Ellas se fueron. de que yo había renunciado. dije: “Bueno. las dos muchachas. Ella me vio derrotado. está bien”. Allá también me querían matar. Cristiano como soy. pero un grupo de oficiales lo impidió. una mujer joven. Entonces me llevan a una enfermería de la base naval y aparecen otra vez las mujeres: una doctora y una enfermera. es144 . Yo le veo los ojos y ella me dice de repente: “¡Ay. en verdad. más bien tenemos evidencias de que él manifiesta que no ha renunciado.C ue n tos de l Ar añ e r o que estaba viéndolas allí. porque no tenía nada. Nota: “Manifiesta que no ha renunciado”. empezaron a protegerme. La doctora salió y ella se queda. aquí. Y la enfermera. yo que soñaba con conocerlo desde niña. yo estaba como abandonado. La doctora me chequea esa madrugada. otro grupo de soldados lo impidió y obligaron más bien a los sicarios a devolverse en el helicóptero. Después me sacan de Fuerte Tiuna y me llevan en helicóptero cerca de la media noche a Turiamo. sentado ahí. preso es preso. militares las dos. ni unas chancletas. lo que tú quieras. así que firmé el acta y les dije: “Bueno. morena. Esa es una de las causas o de los disparadores de aquella rueda de prensa que el fiscal Isaías valientemente da. fíjate. chequeando lo que escribían. ¿Saben lo que hicieron? En letras minúsculas. si me tocó morir hoy. pues. entonces me sacan a Turiamo. Ellas no escribieron lo que yo les había pedido. Eso fue un mensaje que le dio como con un misil a la matriz de opinión que habían estado creando. Bueno. Y él dice: “No hemos visto la renuncia firmada del Presidente. de Barlovento me dijo que era.

ahí llegó un helicóptero. vamos al Palacio”. en los pueblos. Era tarde en la noche y cuando amanece ya yo estaba hablando con los sargentos y unos oficiales jóvenes que me custodiaban. de su fuerza. ni nada. Yo le pregunto: “¿Y tú hijo. “Tiene tres”. haciendo el plan para irnos a Maracay. de su coraje. Ella me habla y se va llorando. Después me lavé la cara. ya estaba de nuevo en Miraflores. vamos a Caracas. “Que todavía no hay control sobre las adyacencias”. sino en las calles. Fue definitivo aquel mensaje. vamos al Palacio”. de su amor. Exploté… y me metí en el baño a llorar. Eso me disparó un sentimiento especial que tenemos nosotros los revolucionarios por los niños. ¿será verdad esto?”. Fue como un milagro. Eso sí. ¿qué va a ser de los niños ahora. Y mi hijo. Entonces. y entonces dije: “¡Dios mío!. nos fuimos a La Orchila y allá fue el grupo de paracaidistas y la Fuerza Aérea al rescate. con este cuadro de escuálidos.. Venía en el helicóptero. Aquello me dio duro en el alma.. los descalzos. “A Maracay no. y de oligarcas controlando a Venezuela?. ¿qué será de mi hijo ahora?”. “Cómo se llama”. y tal. Entonces me dicen: “Vamos a Maracay”. me senté allá. retomada la fuerza.. aquella muchacha me dice: “Mi mamá lo quiere tanto. 145 . Antes de que saliera el sol por tercera vez consecutiva. se para firme y saluda”. Salí de aquel baño resucitado. en los barrios. y yo decía: “¡Dios mío!.Hugo Chávez F r í as toy listo. ¿qué va a ser de los niños venezolanos?”. no voy a pedir clemencia. la mujer venezolana dio una demostración contundente y heroica de lo que es capaz. pero en esas lágrimas me pasaban todos los niños pobres del mundo. Y no solo en mis aconteceres directos de aquellas horas. Pero no hizo falta.. porque incluso ella me dice: “¡Ay!. Y juré una vez más: “Yo tengo que volver”. sino que hay que morir de pie como murió el Che Guevara”. ni perdón. en una sillita. si me toca morir. si usted lo viera cuando usted sale por televisión. de perversos. cuántos años tienes?”. “No importa.

DEL LLANO .

Se han conseguido petroglifos 149 . Vivían de la agricultura. Bella canción esa de Barinas. tribus pacíficas. Yo lo vi. Pero vamos a refrescarnos de la historia de dónde viene este nombre. La otra vez lo comenté y me dijeron que yo estaba mamando gallo.DEL LLANO EL PATRULLERO Hay gente que no quiere creerlo. Eran tribus indígenas que habitaban este pie de monte. con la v de Venezuela. VARINÁ Barineando soy feliz en días de Semana Santa en diciembre y en verano y en las ferias y exposición de la Virgen del Pilar. pero bueno. la caza. en la lancha. es un caimán que tiene una palmera en el lomo. Yo vi al Patrullero por aquí. Veníamos una noche de Puerto Infante. Es más. con los soldados. ¿Quién ha visto piedra en el Arauca? ¿Tú has visto piedra en el Arauca? No hay piedras. entre Puerto Infante y Elorza. qué culpa tengo. y parecía una piedra. Los indios variná. la propela tocó el lomo del caimán y se dobló. Eso no me lo cree a mí nadie. era como la medianoche. Hay gente que cree que es una isla. Cuarenta y cinco metros de largo conté yo a pepa de ojo. de la pesca. cuando dije lo del Patrullero de ahí de Elorza.

de los indígenas de allá de las montañas. Han pasado 500 años. con lanzas. grito de guerra de los indios caribe. de las mentiras más grandes que nos vendieron. Claro que la desventaja era muy grande. vengan para que vean cómo muere el último hombre libre de esta tierra”. Yo soy variná y también soy un poco quiba y yaruro de ahí de los aborígenes de Apure. Lo único que me aprendí hace varios años cuando el espíritu de la infantería. El viejo Ruiz Guevara. a los indios caracas. prefirieron morir como Guaicaipuro. Entonces. Claro. la mayoría. una de las farsas más grandes de nuestra historia. Se armaron para luchar contra el invasor español. Pero defendieron su dignidad y muchos. calzadas precolombinas.C ue n tos de l Ar añ e r o por aquí en Bum Bum. a los goajiros. salió el cacique Guaicaipuro y enfrentó el pelotón español. por eso la memoria histórica de nuestro pueblo para poder comprender. le mató la mujer. la siembra y la familia. amigo de muchos años e historiador de esta tierra. del Arauca. Esas tropas españolas vinieron armadas hasta los dientes. 150 . Vivían en comunidades. caminaban por todas estas sabanas del pie de monte y llegaban hasta los pueblos de las montañas de Los Andes. Aquellos varinás fueron obligados a dejar la tierra. restos y rastros. de los tantos que tenemos. nos atropellaron. La verdad es que nos invadieron. Le dijo al pelotón español que lo rodeó. Unas calzadas muy antiguas hay por aquí. porque los variná tenían mucha influencia de los timoto cuicas es decir. cantábamos “La reina de las batallas”. Lamentablemente no he tenido tiempo de aprender algún idioma indígena. con flecha y arcos. No es éste nuestro idioma original. y los aborígenes las enfrentaron con las uñas. y les dijo: “Vengan españoles. consiguió los petroglifos de Bum Bum. las hijas. la diferencia de tecnología. Hasta que llegó aquello que a nosotros nos han presentado como el Descubrimiento. me aprendí aquello que dice: Anakarinarote aunnukon itotopaparoto mantoro. masacraron a los variná. una deuda que tengo. la calzada Páez. a los timoto cuicas. nos aniquilaron.

casi gratis. ¿Dónde está Luis Lozada? Lo tiene Dios. Elvira Bracho. usted sabe. de la patota de Jaime Lusinchi. Aquella gente no quiso colaborar con las fiestas patronales. mayor…”. una discusión muy dura en San Fernando de Apure. porque no vale la pena en un día tan hermoso como este de San José. vamos a trabajar aquí con la junta. Ya yo andaba en conflicto con el gobernador. también aquel muchacho de Maracay. no voy a nombrarlo. el gobernador y yo. Recuerdo al padre Gonzalo que era miembro de la junta de fiesta. ¡Cómo recuerdo a Luis!. como siempre: “Vamos a apoyar las fiestas. alegrando las sabanas del cielo. Nos fuimos por las sabanas a recoger vacas flacas. Decidimos traer un buen plantel de cantores venezolanos para rescatar al máximo las fiestas que habían perdido un poco y se habían comercializado mucho. Cristóbal Jiménez también vino. una vaca 151 . Reina Lucero. Carlos Becerra. Bueno. Yo le decía a los ganaderos: “Mire. una fiesta popular. Luis Lozada. un plantel de cantores. gobernador. déme la vaca más flaca que tenga”. Mis amigos de Elorza consideraron que yo podía ser el presidente de la junta de las fiestas patronales. las más tradicionales del llano. En aquel tiempo era un caballero adeco. Tuvimos un conflicto hasta personal. cuánto grito y cuánta alegría. que son las más tradicionales de Venezuela. Era 19 de marzo. Recuerdo que vino también Denis del Río. a tanta gente que colaboró: Emma Guerrero. Ahí también conocí a Luis Silva. por allá. Y la noche de gala cantó Eneas Perdomo.Hugo Chávez F r í as LA FIESTA DE ELORZA Voy a contar cómo conocí a Reina Lucero. guárdese su cheque”. Diez bolívares costaba aquello. que era mayor. Así que dije. que era sargento de la Fuerza Aérea. Le dije: “Yo no acepto condiciones. cantándole. y me vine. pero yo tengo unos amigos. bueno. Me pasó un informe que era una falta de respeto y tal. Querían imponerse. “El Cubiro”. a Joel García.

ja. que te pagué catorce mil bolívares en el aeropuerto. y la gente colaboró. porque no nos hablábamos pues. le meten la coba y me monto yo en la avioneta con el piloto que era un señor de aquí de Elorza. estaba dañado. convéncelo de que nos preste el avión. Me fui de la misa a San Juan de los Morros. ¿qué hago yo? ¿Saben lo que hice? Le quité la avioneta al gobernador. el equipo nuestro contra un equipo de la Unellez. no le digas que es para mí. Vienen estos amigos. hacíamos de todo y recogimos algún dinerito. Trajimos un equipo. Al Consejo Municipal le solicité que nos diera la chalana. Reina. Estábamos en plena misa y me le acerco a uno de los ayudantes del gobernador. muchos ganaderos. Recuerdo. imagínate tú. vino Pompeyo Davalillo a jugar softbol aquí en Elorza. rifábamos cochinos. a buscar a Reina que estaba esperando en el aeropuerto. Y Eneas Perdomo. yo no voy a hablar con el gobernador”. vinieron los paracaidistas y saltaron aquí. que era amigo mío. un precio muy especial. “Mira. gente humilde. Me dicen a las ocho o nueve de la mañana que no viene Reina. vale. Hacíamos rifas. templetes en las esquinas. aquí mismo en la casa –al frente– vendíamos cervezas. de Barinas. ja. Se me había olvidado pagarle. comandante de la División.C ue n tos de l Ar añ e r o flaca. Él nos ayudó mucho. de todo tipo de cosas. Cantó aquí como tres días. Yo había coordinado con mi jefe. cuatro pellejos. Estaba sentado en la misa el gobernador. 152 . los dos estaban esperando. de un muchacho que está enfermo. que era el general Rodríguez Ochoa. Y yo le digo: “Mira. peleas de gallo. que venía de San Juan de los Morros. se iba a ir Reina y yo no le iba a pagar. Con los muchachos del liceo cobrábamos ahí dos días a la semana la chalana. Métanle una coba al gobernador”. Dios mío. dile que es para buscar una medicina de urgencia a Mantecal. Pero me llaman en la mañana que el avión del ejército. del conjunto de Reina. En ese avión tenían que traerme a Reina y al arpista Guillermo Hernández. En ese tiempo no había puente sobre el Arauca. carne.

Me dijo Eneas Perdomo: “Parecemos unos contrabandistas brincando de una avioneta en otra”. y le digo: “Consígueme una avioneta. muertos de las risa. ¿dónde está mi avioneta?” Yo le digo: “Viene en el aire. el general de la Guardia Nacional. no cabían. Yo creo que ustedes tenían tiempo que no venían para acá. mayor. pero en otra avioneta. bueno. le echaron 153 . será el próximo año”. Y la avioneta del gobernador en la que veníamos nosotros de San Juan. Él tenía que irse a las dos de la tarde. Se fue la avioneta hasta Calabozo. vale. vámonos en el ala guindados. Reina. el jefe de no sé dónde y nos bajamos nosotros muy orondos. vámonos. yo feliz. hicimos un trasbordo en Calabozo. Yo no tenía el dinero a la mano. “No. no se preocupe”. cultural. varios años porque las fiestas se habían comercializado. Entonces viene el gobernador ya a él le habían contado y pasó todo el día esperando. Aquel hombre echaba chispas. Le digo: “Vale. a Guillermo y el grupo. él tenía el piloto al lado. ¿cuánto cobra una avioneta?”. Ahí estaba Reina y me dijo: “Bueno. yo soy el mayor Chávez. pero tiene que venir aquí y de aquí para Elorza”. dile que yo le pago eso como sea. Eran como las seis de la tarde. habían perdido un poco su raíz folclórica. pero esta noche tenemos que tocar. pero por fin llegamos después del mediodía a San Juan de los Morros. Nosotros llegamos. “Bueno. Viene y me enfrenta: “Mire. El pueblo está muy entusiasmado. tuvieron que meterse unos amigos comunes y se lo llevaron por allá. Gobernador. Llamé a un oficial amigo en San Fernando de Apure. Reina y el conjunto. no. Estaba el gobernador hecho una furia en el aeropuerto y todo el Alto Mando. me traje a la gente. Cinco mil bolívares cobraba una avioneta para ir a San Juan de los Morros. que se venga para San Juan”. diez mil bolívares.Hugo Chávez F r í as Nos agarró tormenta pasando Mantecal. se devolvió a San Juan a buscar al arpista. desde el aeropuerto de San Juan. Pero una sola avioneta y eran Eneas. aquí está la avioneta”. su hermosura”. “¿Próximo año?” “Mucho gusto.

Y le digo: “Pero. Esa noche montamos la gran noche criolla con Reina Lucero. en este Cajón de Arauca apureño. había decidido sacar a los campesinos que allí habían nacido. pero miles. a sus 154 .C ue n tos de l Ar añ e r o agua. los recuerdo a todos desde mi corazón. El general en jefe le digo yo a Eneas Perdomo. los “pisatarios” que allí tenían hasta cementerios. y nos metimos de Mantecal hacia adentro. PATA EN EL SUELO ¡Cómo han atropellado a los pobres en Venezuela!. en un jeep civil. Luis Lozada y todas las personas que ya he nombrado. El me echó el cuento y a los dos días estaba yo con el muchacho. vibraba el Arauca. Resulta que un terrateniente que tiene miles de hectáreas. ¡qué cantor era ese muchacho! Lamentablemente igual que a Luis Lozada. Recuerdo que improvisé una copla. treinta mil hectáreas. Eneas Perdomo. presenté a Eneas. de esas raíces que uno carga. digámoslo así. le dieron un disparo de escopeta”. voy a ver si la recuerdo: Vibra el cajón del Arauca / y se encabrita su lomo / porque esta noche en Elorza / Nos cantará Eneas Perdomo. ¡cómo han atropellado a los campesinos en Venezuela! Yo estaba de Capitán por allá en el Alto Apure y un soldado de mi escuadrón llegó un día: “Mi capitán. de ese amor por este pueblo. veinte. Ese es el pilar mayor. “El Cubiro”. ¿y cómo fue eso?”. Me fui de civil como cualquiera. que es el padre de todos ustedes. allá en el Alto Apure. donde habían enterrado a sus abuelos. a mi padre lo hirieron. tengo un problema. Y aquella arpa bramaba. Vino aquel muchacho que también murió: Septuagésimo. Lo cierto es que nos fuimos directo a la manga de coleo y allá comenzamos la actividad. Esa noche lleno de fortaleza.

y en el camino salían los tipos enmascarados a asustarlos y dándoles con palos a los niños. porque vengo de allí. Tampoco eran mis atribuciones. Claro. se obstina el campesino. y los jueces de Apure. pata en el suelo. Ahí es cuando ocurren las cosas que han pasado en el mundo. le llevaron medio rancho. todos de la misma patota. Aquello le costó toda su vida. le tumban el rancho. porque él salió a defender sus cochinos. pero yo me metía en esas cosas. yo nací pata en el suelo y con orgullo lo digo: soy campesino. dueño de esas tierras. ellos dentro y le tumbaron el rancho. Le mataban los cochinos al papá de este muchacho soldado y por eso fue que lo hirieron. le mataron más de treinta cochinos. Nunca llegó. agarra un machete y puede pasar cualquier cosa. enmascarados con escopetas y rifles. la Edad Media. porque no eran las de un capitán.Hugo Chávez F r í as viejos. le tumbaron el topochal con un tractor. Había contratado a un grupo de terroristas que andaban de noche. que había sido impuesto por el presidente de entonces. le golpean al muchacho y él tiene que morir callado. Ahí es cuando ocurren los problemas. le matan los cochinos. era muy amigo del gobernador de Apure de entonces. Los niños iban a la escuela a pie. Pero me quedé esperando toda la vida que llegara alguna solución. que esos ríos eran de él. a veces le violan la hija. a cinco kilómetros. aquel caballero que se llama Jaime Lusinchi. Entonces. Pero este caballero decía que esas tierras eran de él. por el abuso del poder. ¿Por qué?. yo no tenía más poder que el de investigar. los señores feudales. Así que yo comprometido estoy. De repente. ¿no? Tomé fotos y envié el informe al comando superior en el área militar. unas comunidades de campesinos en el Apure. 155 . porque la gente tiene dignidad. Toda una mafia. que esos árboles eran de él y que esa gente tenía que salir de ahí. En aquel entonces investigamos aquello. porque este caballero. al pobre campesino le meten un tiro. pues.

una rastrica. y al banco. Amigo de la infancia éramos. Yo pasé la novedad a mi comando superior. viene mi amigo. Esas riberas entre el Boconó y el Masparro. porque el maíz hay que pesarlo y aplicarle unos métodos científicos para medir su humedad. Allá fue a pedirme ayuda. su trabajo. pare los camiones de maíz ahí”. consigue unos camiones. Mira fulanito. las garantías. apoyados por corruptos del Gobierno de entonces. su capital son sus brazos y su pequeño pedazo de tierra. Pidió un crédito para sembrar cuarenta o cincuenta hectáreas de maíz. Él tenía su tractorcito por todo el esfuerzo de una vida. Logró el crédito poniendo como garantía la tierra. pero estaba bueno. un tractorcito viejo. su dignidad y su palabra. le pidieron de todo. Métase en problemas militares”. Pero aquel hombre se puso a llorar. que tres o cuatro camiones de maíz a los silos de La Veguita. capitán. Aquel hombre se llevó. su 156 . porque las tierras esas son muy buenas. la casita. Bueno. Entonces. productor de maíz. una casita rural y una familia: una mujer y cuatro o cinco muchachos. él no tiene capital. él va a pagar. tenía una tierrita que había comprado. Aquello estaba administrado por sectores privados de grandes empresas. claro todo esto es endeudándose. Él pensaba que yo. y hacen un acuerdo de caballeros. capitán. son de las mejores tierras de toda Suramérica para la agricultura. Pasa un día. podía ayudarlo. que me echó el cuento cuando yo era capitán en Elorza. alquílamelo pero yo te pago después que me paguen el maíz. tú tienes el camión. Claro.C ue n tos de l Ar añ e r o ¡AGARRA TU NEOLIBERALISMO! Les voy a contar lo que le hicieron a un amigo mío. pero no: “Ese no es asunto suyo. Recogió una excelente cosecha de maíz. Fue a visitarme un día a mi Escuadrón de Caballería Farfán. creo. los alquila. en Elorza. de allá de Sabaneta. Le dicen: “Está bien. pues.

hechos con dineros de la nación. Pasó un bojote de días. allá en Elorza una madrugada. estudiábamos juntos en los cuadernitos.Hugo Chávez F r í as calidad. le dijeron: “No chico. primero Dios. un acumulador. Pero oyendo a este hombre y recordando la infancia de los dos. y aquel hombre honesto y humilde esperando su turno. que esta fuerza no es mía. 157 . ese maíz está muy húmedo ya. Entonces. En eso es lo que me han convertido ustedes. pero de amor y de fuerza. Le quitaron la tierra porque ya venía arrastrando deudas. del pueblo. El banco le quitó la casa. con su mujer y sus muchachos. Y el hombre todos los días ahí. perdió el tractor y quedó en la calle. ni el abono. te vamos a pagar la mitad”. un gran acumulador de dolor. a ese maíz hay que descontarle la mitad. pues. íbamos a pescar juntos. es decir. ni nada. Fue así como poco a poco. que éramos amiguísimos. es de ustedes que me la transmitieron un día. pues yo miraba mi fusil lleno de impotencia. Eso fue como cuando el torero le da la última estocada. ni los camiones. cuando les dio la gana a los empresarios y a los corruptos del gobierno que allí se combinaron durante años en unos silos que son de la nación. ¿Qué provoca? Por eso es que yo les digo a los venezolanos. cuando van a pesarle el maíz. vendíamos frutas. yo estaba tranquilo de capitán. Fue así como ocurrió lo que aquí ocurrió y esa fuerza por tanto no es mía. una batería y ustedes son los que me dan fuerza a mí y Dios. Aquel hombre quedó endeudado. echándome el cuento en la ribera del Arauca. aquello no le alcanzaba ni para pagarle al banco. pues me puse a llorar con él. y que Dios ha permitido que se conserve aquí como una gran batería. de tanto llorar y de tanto oír sufrimiento. Y cuando veo a aquel hombre. con mis 120 soldados. ¡ras! Agarra tu neoliberalismo. éramos como hermanos de la vida. Él veía que salían y entraban camiones. pegado en la reja.

mi capitán. Entonces. para que no se metieran los pescadores o los campesinos. Estaba trancando el camino real. Me llega un cabo y me dice: “Mire. que para conseguir una vaca allá había que prácticamente rogarle a los ganaderos. Me decía el señor que me iba a enjuiciar. esto no es Doña Bárbara. Yo hice lo que tenía que hacer. usted no sabe. pero usted está abusando de su poder. unos pescadores.C ue n tos de l Ar añ e r o NO SON LOS TIEMPOS DE DOÑA BÁRBARA Yo en Apure enfrentaba a mucha gente de esas que tienen grandes extensiones de tierra. métale un tiro de fusil a ese candado”. a los productores. además son las Fuerzas Armadas patrullando la frontera. Nadie quería matar una vaca para 158 . trancaron el camino. porque mi comando era también un sitio de llegada de los indios. que en un motorcito iban en una lanchita para recorrer todos esos campos en invierno. “Enjuícieme. y el agua que pasa por aquí también es mía”. Yo le dije: “Usted está equivocado. los cuibas. hermanos. los yaruros quejándose del abuso. los guajiros. Tuve que mandar una máquina con unos soldados a tumbar todos esos tapones. que no podemos pasar porque hay un candado trancando el paso”. CO M O L A I N D I A Recuerdo en Elorza. Agarré por radio y dije: “Soldado. Fíjate tú. Porque ellos entonces decían: “Esta tierra es mía. E L O R Z A . una vez conseguí a unos campesinos. de la arbitrariedad durante años. un dueño de tierras quería impedir que los soldados míos pasaran por esas tierras. señor. En el verano tapaban el caño con máquina para secarlo. cuando era comandante del Escuadrón Farfán. ¿Saben lo que hacían algunos dueños de terrenos? Pasaba un caño que en invierno se hace un río. me llegaron allá al comando. En una ocasión. ni el tiempo aquel de la Edad Media”. porque usted no es dueño”.

No sabía y me lo consigo apenas llegando aquí. y yo no sabía que iba a verlo hoy. se está pensando en la máxima ganancia y no le importa a este o a aquel que la gente se alimente. el pueblo de Elorza no comía carne de res. Y anoche. quería que yo fuera su padrino. invité a mi hijo Hugo a cenar. Recuerdo que me lo llevé con mis soldados y los amigos que andaban en un bongo. y nos sentamos a hablar. pero es mi ahijado. Tanto. Lo venden mucho más caro porque le inflan los costos. navegando el Capanaparo. catorce años. pero nadie puede comerlas”. Luis Jicuture. le pasan las vacas a uno así. de las costas del Capanaparo y de todas estas tierras. Me dijo una vez un coronel que fue para allá. como uno tiene tantos. cuando había oportunidad. Y anoche lo recordamos durante dos horas 159 . esto es como la India. Era jefe de Estado Mayor de una brigada y me dijo: “Chávez. no andábamos pidiendo nada. SANTOS LUZARDO Fíjate que acabo de conseguirme a uno de mis ahijados: Santos Luzardo se llama. a unas maniobras. Ellos sacaban cuenta y ganaban más dinero con esa ganadería extensiva que no invierte casi nada. que los niños coman.Hugo Chávez F r í as vendérsela al pueblo. Imagínate tú qué nombre. y fuimos a un restaurante chino en Caracas. Es un indígena cuiba. en 1986. Nunca he olvidado a ese muchachito cuiba. Comiendo babo y chigüire. Los dos. en Barquisimeto. Entonces. No era regalada. sin escolta. allá en Carabalí. Conocí a Santos Luzardo en las riberas del Capanaparo. Desde entonces es mi ahijado del corazón. en uno de esos ratos que le robo al huracán –a veces uno le roba al huracán–. barranco yopaleño. ¿Cuántos años?. Más nunca había visto a Santos Luzardo desde 1986. sin parafernalia. Yo nunca lo bauticé en una iglesia. Es el capitalismo. porque es montar el ganado en unos camiones y venderlo en Maracay o en el centro del país.

Me cuenta que Santos Luzardo estaba lanzando flechas y alguna flecha que lanzó otro niño le dio en el ojo. por supuesto. estamos a media cuadra del sitio donde nosotros vivimos tres años. en aquellos años que aquí estuvimos. con Rosa y María. luchando y llenas de optimismo por el fu160 . a crédito. siempre andan por ahí mis hermanos los cuibas y los yaruros. día de Nuestra Señora de Las Mercedes Felicitaciones y un beso a todas las Mercedes y a las Merceditas que andan bregando. así que él tenía la vieja por allá en un cuarto. y ahí está mi compadre Luis Jicuture. Pero ese año le compré otra. Tuvo un problema en un ojo. Recuerdo que Huguito le mandó la bicicleta a Santos Luzardo de regalo. sus dudas. Yo le recordaba a Hugo su vida. con su madre. la dignidad. vamos a hacerle un estudio en el ojito a Santos Luzardo y a todos los niños que haya que atenderlos. Lo hicimos un poco. oyéndole sus angustias. compartiendo las raíces de este pueblo tan querido. hasta donde podíamos. Entonces. y con ellos tenemos un compromiso vital. seguramente a precios módicos. de padre a hijo. Tenemos que llevarnos a ese muchacho. Hugo tenía una bicicleta vieja que alguna vez le compré por allá por el ipsfa. él recordó a Santos Luzardo. He visto de nuevo a Santos Luzardo. Esa bicicleta debe estar por allá en alguna ribera del Capanaparo. y. y él se la trajo. Y un día llegó Luis con su mujer. le doy la bendición. y yo tratando de ser padre y de ser amigo en medio de este huracán. E L CU B I R O Veinticuatro de septiembre. desde que nació. son de la misma edad. Porque él se hizo amigo de Santos Luzardo. de devolverles la vida. el tiempo que estuvimos aquí en Elorza. ha perdido la vista de un ojo.C ue n tos de l Ar añ e r o de conversación de amigo a amigo. también existencial. muy modesta pero nueva. Aquí mismo.

Mi abuela Rosa Inés tenía muchos cubiros. al frente de la revolución. de los niños. allá en Barinas. de las lagunas. recogiendo de los hombres. Hay una canción de Luis Lozada. de Portuguesa. Esa es la franja que va hasta el Apure. desde 161 . recogiendo de las sabanas. desde Guachara a El Cajón. de Cojedes. Luis Lozada nació en el Rial. y arrancaba “El Cubiro”. Uno va y consigue por ahí a Santa Inés. Desde niño Luis Lozada comenzó a cantar. de toda esa pasión por lo nuestro y lanzándola con un amor gigantesco. de Guárico.Hugo Chávez F r í as turo de Venezuela. muy cerca de Santa Inés. una fuerza extraordinaria. de los palmaritales. Muy cerca de allí nació. donde fue la gran batalla en la que Ezequiel Zamora. de la esperanza. en mala hora. de la sabana inundada por el invierno. Cuarenta años pasó “El Cubiro” recogiendo de los esteros. El cubiro es un pájaro que canta. un revolucionario. en las riberas de los ríos. de la sabana reseca por el sol del verano. de los garceros. Bueno. un color muy vivo y vuelan muy alegres. no creo que la letra sea de Luis Lozada. Tenía un grito característico. derrotó a las tropas de la oligarquía en diciembre de 1859. pero especialmente vibraba en las sabanas de Barinas el grito de “Eyyy. siguiendo por el curso del río Santo Domingo. la tierra de Zamora. porque “El Cubiro” se nos fue en mal momento. al sureste de Barinas. ¿Tú conoces al cubiro? Tienes que agarrar sabana adentro. desde San Fernando hasta Guasdualito. componiendo canciones. una de las voces más recias que ha parido el llano venezolano. al sur. nuestro gran amigo. hace dos años atrás. de las mujeres. decía. Eyyy”. un hombre humilde. colorados. en la segunda década de este siglo. Yo era niño y ya se oía por todas las sabanas de Barinas. como dice el verso. pero sí la cantó. de los palmares. de Apure. “Agárreme el cubirito”. un grito que arrancaba la emoción en todos aquellos lugares que lo vieron pasar durante más de cuarenta años. Unos pájaros amarillos. la grabó y la sigue cantando.

Mercedes qué te me hiciste. y entonces se puso bravo: “¡Bueno. ¿Ustedes saben cuánto cantó sin parar? Hora y media. expresándola en poemas. 162 . volteaba y le decía al arpista: “¡Arpa. oye Mercedes.C ue n tos de l Ar añ e r o Barinas hasta El Baúl. Bueno. que era la estrella. mayor!. Recorriendo y recogiendo el sentimiento de la sabana y expresándola en canto. qué te me hiciste. llamada “Mercedes”. jugando bolas criollas. porque él tiene una canción muy vieja que grabó hace muchos años. ¡dos horas tocando! A Cristóbal. expresándola en versos. una inspiración en tu pecho. Eso es para todas las Mercedes. pero cantó como tres canciones. lo pusimos de último del programa. qué te me has hecho quiero sembrar nuevamente. Yo tuve la dicha de conocer a “El Cubiro” cuando fui presidente de las fiestas patronales de Elorza. ¿usted cree que yo soy un gallo para cantar al amanecer?”. Le regalaron un gallo y se vino con su gallo pidiendo cola desde Elorza hasta Mantecal. compadre!”. yendo hacia Barinas. Aquel hombre estaba como poseído. muy emocionado y no paraba. Estaba saliendo el sol. Pasó “El Cubiro” ocho días cantando en las esquinas del pueblo. Se tiró una cadena y recuerdo que terminaba una. Mercedes. yo estaba recordando a Luis Lozada. Lo poco que le pagábamos por sus honorarios profesionales lo gastó en el pueblo jugando gallo.

Eneas nació en El Yagual. le conozco el alma y quiero verlo pronto. Esa canción “Adiós. a orillas del río Arauca. yo no sé hace cuántos años. de las riberas del Arauca. del Apure: Pescador del río Apure pescador del río Apure con tu alma sincera y buena que te acuestas en la playa y te arropas con la arena. Barrancas de Arauca”: 163 . Desde niño lo relaciono con Florentino. improvisador y un auténtico hombre parido por la sabana. siempre me dedica una canción. Y Eneas cada vez que nos vemos por allí. Yo era niño y oía ya esas canciones. nueve arepas al Diablo. ahí bajo el sol de la sabana que te parió. por el camino. Yo creo que Eneas Perdomo le gana al Diablo cantando. Tú vas como la cotúa tú vas como la cotúa siguiendo la ribazón con palanca y canalete con anzuelo y con arpón. Me refiero a Eneas Perdomo.Hugo Chávez F r í as ENEAS PERDOMO El compositor que más conozco. Canciones que él ha compuesto. una taza de café. bueno. extrayéndolas del estero. extrayéndolas de las garzas. coplero. de los ríos. porque él sabe que yo la llevo en el alma. allá con Atamaica. cantautor. Tú te pegas allá en San Juan de Los Morros. Te imagino en un chinchorro. Es como Magallanes a La Guaira. Yo quiero verte viejo. sé que me estás oyendo. Eneas es compositor. el de Florentino y el Diablo. Ustedes tienen que verlo cantando y oírlo cantando.

dicen los llaneros. “La Llorona”. habla de todos esos fundos. Los cuentos de la sabana. no pase por ahí. por el camino donde está la manga de coleo “Mi Luna”. Uno ha visto sombras en la noche. ja. todo eso sale por ahí. fumando”. Una vez me dijo un llanero: “Capitán. barrancas de Arauca barrancas de Arauca hermosa tierra llanera remolino de agua clara ay de agua clara y en la sabana pradera. Eso queda en el Cajón de Arauca. “La Sayona”.C ue n tos de l Ar añ e r o Adiós. COMO PEZ EN EL AGUA La geografía tiene mucho que ver con esto. ja. Tú hablas de La Matica. Uno pasa por ahí a cada rato. ni “La Sayona”. ni la “Bola’e Fuego”. Yo no he visto “La Llorona”. donde salen aparecidos. la “Bola’e Fuego”. Ahí sale un muerto sin cabeza. pero hay llaneros que dicen que vieron la “Bola’e Fuego”. poeta de esos del llano. Yo conozco La Rompía. cerca de Elorza saliendo hacia el sur. Recuerdo por ejemplo El Yopito. conozco todos esos llanos como dice Cristóbal Jiménez en una canción escrita por Pedro Telmo Ojeda. Yo no sé. SOMBRAS EN LA NOCHE Estaba hablando de Guacharaca a La Rompía. ¿Por qué se llama eso La Matica? Mucha gente a lo mejor no sabe y se van borrando las cosas. Es un poema-canción. un tipo que no tenía cabeza y andaba fumando. Ja. caños y esteros y por allí cerca está La Rompía. En El Yopito hay 164 .

Ahí fue donde en 1914 se enfrentaron las fuerzas de Gómez. ¿Sabes qué conseguimos por debajo de los montes? Conseguimos el viejo camino debajo de montes y matas. Por ahí cerca anduvo Pedro Pérez Delgado en las guerrillas de comienzo del siglo. contra los generales revolucionarios que invadieron desde Colombia tratando de tomar San Fernando. ni por qué se llama La Mata del Congrio. Andábamos con un historiador apureño rehaciendo sobre el territorio hechos históricos y cosas de la geografía. Venezuela. árboles muy antiguos. porque era la frontera. Hubo un tratado bien entrado el siglo XX y la frontera se desplazó. el de Tinaquillo. y por qué la Laguna del Término. Nosotros rehicimos esa línea fronteriza.Hugo Chávez F r í as unos mangales grandísimos. Un día me llevé al Escuadrón e hicimos un juego de guerra simulando aquella batalla. De ahí para allá era Colombia y de ahí para acá. tocaba por la punta de arriba de La Mata del Congrio. Allí se enfrentaron León Jurado contra Alfredo Franco. Con un mapa. A mí me sonaba mucho El Yopito. las viejas posadas. hasta que un día. Nadie sabía. y los habitantes de El Yopito también. yo les explicaba y ya los soldados sabían. Conseguimos un día unos árboles de mango de gran grosor. allá abajo. Pero Elorza era mitad Venezuela y mitad Colombia. Ya había leído un poco de las historias del comienzo del siglo XX. debajo de los mangos y conseguimos la huella de lo que llamaban El Paso. Nos pusimos a limpiar aquella mata. hasta que me puse a investigar. 165 . Pasaba por la mitad del pueblo de Elorza. por qué el pueblo se llama así. ahí fue la batalla de El Yopito. allí en el Arauca. pasaba por la punta de arriba de la laguna del Término hasta el Meta. que quedaba más allá. comandadas por el general coriano León Jurado. Ahí paraban las caballerías durante siglos. Mucha gente no sabe todavía que por ahí pasó la frontera entre Venezuela y Nueva Granada. una escuelita y un caserío. ¡aquí está!.

todo lo que hoy es Barinas. ¿Tú sabes por qué nos llamamos Elorza? Por Andrés Elorza. con sus centauros —entre ellos Farfán— derrotó a las tropas de Pablo Morillo en persona. Ustedes ven la biografía de Páez y él dice: “Nací en Curpa. como decimos los llaneros. donde José Antonio Páez. La gran Provincia de Barinas. todo lo que hoy es Portuguesa y parte incluso. Es patrimonio nacional. que luego se llamó Estado Zamora. respirando artificialmente. ¡Oye!. ¡Oye!. mientras no sabían eran como peces en el aire. Y decir Apure es decir Barinas.C ue n tos de l Ar añ e r o Nadie sabía dónde quedaba el sitio de Mucuritas y cuando llegamos a aquel pequeño monumento que hicieron ahí. empieza la gente a conseguirse como pez en el agua. de lo que hoy es Cojedes. de los centauros también. Abarcaba todo lo que hoy es Apure. dijo alguien. provincia de Barinas”. boqueando. cubierto de monte y alguien dueño de aquello tenía trancada la entrada. capitán de las tropas de Páez. la oligarquía venezolana le quitó el nombre de Zamora y lo dividió. Es que Barinas era desde los límites de Cojedes hasta más allá del más nunca. el monumento donde fue la batalla de Mucuritas. “Esto no tiene dueño”. ¿tú sabes que esto era Colombia aquí? Entonces. que hay que ir a El Samán a buscar al dueño”. 166 . Andrés Elorza. “No. indómitos de la sabana. invencibles. No aparecía la llave. respondí. ¿tú sabes por qué el río se llama Arauca?.

ABRAZADO A LA MASA .

recorrimos caseríos. 26 de marzo de 1994. el sol encandila y la arena se recalienta. no importa. Jamás uno anda solo.ABRAZADO A LA MASA LAS CATACUMBAS DEL PUEBLO Recuerdo muy claramente el día que salí de prisión. Y desde entonces nos fuimos. Pero nos fuimos por las catacumbas del pueblo. No es que me voy. Era Semana Santa del ‘94 y allá. de noche. con un camino abierto y abriéndose hacia el horizonte. en Los Próceres. Recorrimos soledades. y un grupo de amigos puso 169 . aunque a veces el desierto aprieta. ¿Qué será de mí ahora. nervioso. pues? Lo entendí el día que salí de la cárcel. Yo estaba muy nervioso ese día. con poca gente o con mucha gente. Dios? Habíamos planificado una rueda de prensa en Los Próceres. bajo la lluvia. ¿Pa’ dónde voy a coger yo. de día. aunque a veces lo pareciera. pero con una bandera en alto. para que salgamos de los abismos. Es el mismo rumbo para que salgamos de las catacumbas. Dicen en el llano: “¿Pa’ dónde vas a coger tú con esa pata hinchada?”. bajo el sol. en los monolitos. con un proyecto largo. Y ese camino aquí nos lleva. se los confieso. para que hagamos una Venezuela verdaderamente nueva. una de las primeras preguntas que me hizo algún periodista fue algo así como esto: “¿Y ahora usted adónde va?” Recuerdo haber dicho: “Me voy a las catacumbas del pueblo”. porque en verdad uno nunca anda solo.

“¿Y qué va a hacer.C ue n tos de l Ar añ e r o una mesita allá. lo tumbaron. el fusil rodó por allá. No había nadie. Él me permitió. era un domingo y había 170 . porque yo estaba como que no quería salir. “Bueno. “Déjame bajarme aquí”. me rompieron el liquiliqui. vámonos. Y cuando volteo. se cayó. Pero yo quería como merodear por ahí no sé cuánto tiempo. Lloré allá en el samán y el roble. Yo rodé. déjame caminar por aquí”. el otro soldado. Me está llamando mi general”. incluso caminar. “No. Me puse un liquiliqui claro y salí. que detuvieron a las tres personas que estaban haciendo unas pintas. No. “Bueno. en el gimnasio de la academia me bajé. Bueno. un soldado se atravesó diciéndoles que se pararan. ahí había una moto. suerte”. un soldado. mi comandante?”. Me monto y enfilamos por Los Próceres rumbo a la alcabala que está ahí. lo que viene es una avalancha sobre mí. Tumbaron la mesa. en mi querida alma máter. C O N M I CH I V O P A ’ CA R A C A S Recuerdo una noche que llegamos a Coro. No. se los confieso. y ahí me bajé. dije: “Dios mío. Ahí entendí mi destino. no se convocó a nadie. quien era el jefe de la escolta de aquel preso que era yo. y ahora qué hago yo”. un abrazo. Nadie se enteró que venía Chávez. una avalancha. Y me fui pa’l campo de béisbol. que metieron preso a dos que estaban haciendo un volantico en no sé qué liceo en un multígrafo. Ya como a la media hora me dijo: “Mi comandante. vámonos”. Venía yo muy asustado. Un capitán. compadre. comandante. Me quité el uniforme. pa’ evitarle problemas al capitán. Lo vi clarito. me dijo un capitán de la Policía Militar. un micrófono y unos periodistas. Los compañeros militares me trajeron en una camioneta y me soltaron ahí. el micrófono. recordé muchas cosas.

Era de noche. Entonces. pues. vale. Teníamos aquella oficina. Yo estaba saliendo de la cárcel y habían hecho muchos esfuerzos por liquidarme moralmente: “el asesino”. Andaba conmigo el teniente Isea. Regresé aquí a Caracas dos días después. y no sé cuánto más. digamos. de esos sueños que uno tiene. Eso era en el ‘94. en chivo”. me sorprendió esperándome en la puerta del avión y nos dimos aquel primer abrazo. por ahí por el centro. Tenía que tener una paciencia. en burro. como 15 ó 16 de diciembre. Yo con mi liquiliqui verde que no me lo bajaba. Andábamos llamando a una marcha que nunca se dio. Me acusaron de cuanta cosa se puede acusar a un ser humano y dijeron: “Ahora si es verdad. B OR R A C H O P O L Í T I CO Hay un estado de la borrachera. Aquí casi todos los periódicos titularon con la foto a color. dos expresiones políticas. vale. Llegamos y agarramos un taxi en Maiquetía para Inorca. y se reunieron. me bajo del carro y venía 171 . “Chávez con un tiro en el ala”. aquella vez que fui a La Habana por primera vez. en el edificio Inorca. Yo decía: “En carro. Estaba flaquito. Entonces recuerdo dos expresiones de borracho que se me grabaron. primera plana y televisión. Recuerdo que dije: “Vámonos todos a una marcha para Caracas”. Conocí a Fidel. borrachos políticos. no tan avanzado. Uno. yo me encaramé en un banquito. Y entonces decía el borrachito: “Yo me llevo mi chivo pa’ Caracas”.Hugo Chávez F r í as como veinte personas en la plaza y me fui a la plaza a ver a Bolívar. Y repetían la cosa creyendo que con eso me iban a hacer daño. en que los borrachos dicen verdades. y dijeron los politiqueros esos: “Ahora sí es verdad que se acabó Chávez”. pasando hambre. un estado. Y había un bendito borracho que repetía todo lo que yo decía. lo mató Fidel”.

entonces mi esposa. pero borracho. Eso fue un desbordamiento de gente por todos lados con camisas rojas. y yo dos más. ¿sabes qué dijo?: “Chávez. Más bien me hicieron un favor de tanto pasar la foto. El dijo: “¡Caramba. parecía otro caballo más. El otro borracho que recuerdo. “Chávez. como que era imposible. Chávez” y siguió en sentido contrario al que yo iba. que era candidato a gobernador.C ue n tos de l Ar añ e r o un hombre por la mitad de la calle. empieza por “c”. Pasaron como dos o tres segundos. pero borracho. 172 . Yo le digo: “Soy Chávez. Vamos a suponer que fuera “caramba”. ¡con un sol! Iba Cristóbal Jiménez. fue como un grito de ¡se acabaron!. se acabaron los adecos!”. pero era un sol reverberante. fue un día. Pero fue como un grito de liberación. tiene cuatro letras y una “ñ”. Entonces yo voy en el caballo y un señor iba caminando. Íbamos entrando a caballo y mucha gente a pie. preocupado porque lo podía atropellar un caballo. Llegamos a la Plaza Bolívar de Guasdualito y yo no le perdía el ojo al hombre. Él venía volando ahí con su pea. hermano?”. se topa conmigo y me dice: “Tú te pareces a Chávez”. Yo volteo: “¡Ajá!. pero él insistía. Cargaba una botella en la mano y casi no podía hablar. chico. Él miró para todos lados y lanzó una expresión. Íbamos entrando a caballo en Guasdualito. y le doy la mano. por fin. ¡cuidado si te caes!”. dime. una grosería que no la puedo decir. y oigo el grito del borracho: “¡Chávez!”. ¡Viva Fidel!” Eso es lo que los politiqueros como ellos no conocen: la idiosincrasia de nuestro pueblo. La seguridad lo iba apartando porque se atravesaba y el caballo lo empujaba. Levantó como pudo el brazo con la botella y. montaba una yegua muy trotona. él daría dos pasos si acaso. y un mediodía llanero de esos de atrinca. Marisabel. ¿cómo está.

esa calaña de gente se regó por esos ríos y ¿sabe lo que le decían a los indígenas?. digna de la calaña del “adecaje” que acabó con Venezuela. “Toy asusta'o”. por cierto. que el alcalde de la zona –yo no sé quién es. la calaña esa que durante medio siglo acabó con Venezuela”. está la masa del pueblo y yo me echo encima de la masa.Hugo Chávez F r í as LA CALAÑA Los indígenas decían por allá en el Alto Orinoco. que trabajó muchos años por allá. “Sí. venga acá. el alcalde de aquella zona y los adecos andaban por los ríos llevándoles comida. yo soy Chávez”. y que si Chávez llegaba a Presidente les iba a abrir la barriga por la mitad. Fíjate tú. son esos señores. los que les han sacado el alma. Me decían. que en la campaña electoral. el arzobispo de Caracas. Los que le han abierto la barriga a ustedes. allí está el dolor. lloro con ella y me consigo. que a las mujeres embarazadas les iba a sacar los muchachitos. Tenía cinco años sin ir. el año pasado. que había un tal Chávez. que yo les iba a abrir la barriga por la mitad. los que les han destrozado el alma. “No se asuste. y yo quiero sentir ese 173 . una cosa macabra. Testigo fue monseñor Ignacio Velasco. fíjate tú esto. yo le invité y tuve el honor de ser acompañado por él. Pero hasta eso llegaban a decirle a la gente. estoy repitiendo lo que me decía la gente. que quería ser Presidente. ni de qué partido es. allá con los indígenas yanomami. Incluso me lo dijo: “Todavía estoy asusta'o. sudo con ella. Porque allí está el drama. ni cómo se llama. ni estoy hablando mal de él–. Entonces les hablaban de un tal Chávez. los indígenas. Bueno. deme un abrazo. me dijo un cacique. resulta que los adecos. ¿usted es Chávez?”. “el golpista”. ¡ES EL INFIERNO AQUÍ! Como siempre. me abrazo con ella.

Tenía un gran dolor. tiene como dos quijadas. La quijada por un ladito ahí y la cabeza desfigurada. porque ya está grande y gracias a Dios le saqué una sonrisa. Se le curó sola. y están las vísceras en la bolsa. Ayer. va a correr rápido pero va a 174 . también en brazos de la madre. Dios me permitió sacarle una sonrisa. que yo lo levanté. me miró. chico. está así y no tiene una silla de ruedas. en medio de la multitud. de gobernadores. Ustedes no me van a creer esto. y la cara desfigurada por aquí. sus ojos se me quedaron grabados en el alma. contra la ineficacia. pero yo lo vi con estos ojos. Cuando le dije eso. Él no me quería mirar. unido con el amor que uno siente. desde que nació. cuando le dije que le íbamos a dar una silla de ruedas que tenga un pito. de presidentes. una mujer con su hijo en brazos –esto es increíble. No hay que buscar mucho para conseguir la tragedia. se la abrió en dos. y por el bien de un pueblo que es un pueblo noble.C ue n tos de l Ar añ e r o dolor. Él. ¡Es el infierno aquí! Yo veo aquel cuadro dantesco y otro niño más atrás. Creo que un caballo le dio una patada y le fracturó la quijada. pero es cierto– al niño lo operaron mal hace no sé cuántos meses y tiene abierto el abdomen. porque sólo ese dolor. porque la madre no consiguió quién lo atendiera. que va a ser como un carrito. una corneta. SUS OJOS EN EL ALMA Ayer yo lloraba abrazando a un niño impedido mental. de todos. Entonces está deforme el niño. nos dará fuerzas para luchar mil años si hubiera que luchar contra la corrupción. Eso está pasando aquí delante de alcaldes. Y le dije: “Va a ser una silla rápida. valiente como el pueblo venezolano. digno. La señora anda con su niño con una bolsa plástica pegada a su vientrecito flaquito. de médicos. Estaba llorando.

Un muchacho. ¿con qué? Si ni siquiera tienen a veces para comer. Dios mío. Pero cuando ellos actuaron ya aquí le habían cortado una pierna. Un niño al que conocimos Marisabel y yo el 24 de diciembre de 1998. No sólo eso. y allí están los niños impedidos mentales que no tienen una silla de ruedas y. Por ahí comenzó un cáncer en los huesos. había avanzado mucho la enfermedad. Pero no había nada que hacer. pero no se pudo hacer más nada. Cosas de Dios. cuarto bate de un equipo de béisbol. sano se veía. Aquel niño empezó a reír y a mirar para arriba.Hugo Chávez F r í as tener frenos y tú vas a aprender a manejar tu silla. De repente. Había perdido una pierna. porque no puede pagar. no hay atención. Finalmente vino a morir aquí y hoy es un angelito. Y los médicos en Cuba decían que si se hubiese hecho exámenes un año antes. porque ¡no puede ser! Aquí se han robado tanto y se sigue gastando tanto en viajes. Hay una foto jugando al béisbol. eso va a ser un carrito”. sino cuando se le descubre una cosa grave tampoco se le atiende. UN ANGELITO Recuerdo el caso triste de un niño que finalmente murió. Y allá no pudieron hacer más nada. decimos nosotros los católicos. a lo mejor se hubiese actuado a tiempo. No olvido su sonrisa. ¿qué van a ir a la escuela?. en fiestas. le dolía mucho una rodilla. Fidel fue conmigo a visitarlo cuando estuvimos en enero de 1999. pensaban que era del juego. Un muchacho grandote. iba corriendo por segunda y se cayó. su foto de cuarto bate. Yo le pido a Dios y a todos ustedes que nos unamos. Él me contaba y el papá contaba que tenía dolores. Estaba feliz. Era una enfermedad terrible. Cuántos niños pierden la vida porque no hay prevención. un día dio un batazo. en no sé qué cosa. sus ojos. lo llevamos a La Habana y pasó tres meses allá con su mamá. 175 .

Eso es parte de los acuerdos que vamos a firmar dentro de pocos días con el buen amigo y tremendo líder de América Latina. Ella tenía un cáncer en el cerebro. Y me dicen que no le queda sino un año de vida. Voy a utilizar mucho el avión presidencial para enviar a Cuba a venezolanos. La mandé pa’ Cuba con la mamá. ¡Ah! ¡Qué dolor cuando supe la realidad! Hablé con Fidel y le hicimos un plan. Ella me dijo: “Chávez.C ue n tos de l Ar añ e r o Anuncio algunos de los detalles. Un día. ¡Ay!. La pasearon. ese es otro gran secreto. Se llamaba Génesis. allá la tengo y la tendré conmigo hasta el último día de mi vida. allá los operarán y no nos van a cobrar nada. ¿Ve?. toma mi bandera”. en un acto. GÉNESIS Es como aquella niña. un gran misterio y resulta que en este momento deben estar miles. dijo. “Seremos como el Che”. ¿A qué? Bueno. Fue feliz hasta el último día de su vida. Yo tengo hasta el video. visitando casa por casa a las personas con 176 . la hicieron pionera. y esto va a ser muy importante para nuestro pueblo. Dios? Ella me regaló una bandera. ESA FRENTE TE PALPITA La Misión José Gregorio Hernández. me llegó corriendo entre el público. Será todos los meses. aquí la llevo. que se llama Fidel Castro. ¿qué más uno puede hacer? Es un angelito que anda por ahí cuidándonos. ¿Qué hago yo por esta niña. y sobre todo gente joven. Génesis. Fue y me abrazó. les vamos a pagar con un porcentaje o algo de petróleo o de derivados del petróleo. Creo que fue en el Poliedro. porque esa bandera es ella que está conmigo. Allá está hecha bandera y aquí está hecha vida.

Me paré a saludar a una señora que estaba en la orilla de una carretera. como “pa’ relajá” el alma buscando sabana. cualquier accidente y el cerebro estaba allí desprotegido. “Muchacho. pa’ Cuba se lo mandé a Fidel. campo y unas vacas. Era campo adentro. una silla de ruedas. la mamá y el papá. Ven acá. estudiando o recibiendo implementos para poder desplazarse. ven acá”. esa frente te palpita. De repente veo al niño y le veo algo raro en la frente. el frontal. le destrozó todo esto. Veníamos de San Pablo Paeño y veo a un niño ya grandecito. en donde yo nací. etcétera. ¿no?. están sudando. medio lo arreglaron ahí y le cosieron. me metí por unos caminos que yo recordaba de toda mi vida. ya es un caballerito. Ahora muchos de ellos están caminando. El carajito salió pa´ Cuba. pues la naturaleza es sabia. un caballo lo pateó: ¡pa! Está vivo de milagro. ¡Ay! allá está. cuando era más chiquitito. Cualquier golpe. le pusieron ahí una prótesis para protegerlo. Le toqué con cuidadito así y entonces me entero. muchachos. por un llano de Apure. pero le dejaron el cerebro palpitando detrás del pellejo. Yo manejando. 177 . me bajo y sale la gente. “¡Chávez.Hugo Chávez F r í as discapacidad. El papá me cuenta que. un catirito avispa’íto así y una foto. Llanero busca sabana. Bueno. en el último cuarto de la casa. le dije a unos compañeros. se me ocurrió meterme por un camino después de un “Aló Presidente”. sin hueso. La muchacha. Por allá conseguí otros niños. Un niño sin brazos ya salió pa´ Cuba. para proteger el cerebro. “Vámonos por la sabana”. Éste es el hueso más duro que uno tiene o uno de los más duros. Llego a una casa. un correlón. compadre ¿Te acuerdas del niño sin brazos? Yo me consigo por todos lados cosas que. Dios mío! Una vez en Sabaneta pa’ dentro. muchas de las cuales estaban condenadas allá. mira!” Y viene un niño. a vivir toda su vida acostados. ¡ay. ¿quieren un fresco?”. Desde que era niño no me metía por ahí. Ahí cargábamos unos refrescos y yo le digo en la camioneta: “Miren.

178 . ¿qué tienes tú en las manos?” Las manos las tenían pegadas como los batracios. Chávez. ella en la cocina. y además en forma totalmente gratuita y con sus familiares. Y en el rostro ya le hicieron una primera cirugía. con ese grupo de venezolanos. las dos manos y llamo a la mamá: “¿Qué le pasó a este muchacho?” Cuando era bebé. el sapo. amigo y hermano. ¿Saben qué hizo? Me abrazó. lo trajimos en el Camastrón con la gente de seguridad y lo mandamos a atenderse a La Habana. ese niño estaba horriblemente quemado. una basura que estaban quemando. no podía moverlo. M Á N D A M E P A ' CU B A ! Estuvimos en La Habana en una visita relámpago y muy provechosa. Y allá me lo conseguí. ¡Ay!. y los ojos que no se le veían. pues. Se le fue el niño gateando. movió el brazo. mándame pa' Cuba!” Ese mismo día lo agarramos con su familia. mira el brazo!”. Esa visita a La Pradera y tener contacto durante varias horas junto al presidente Fidel Castro. los dedos pegados. la gente y los caballos. Cuando el agarra la lata siento algo raro en las manos. Llegó corriendo con el bracito en alto. Nos conseguimos a aquel niño de Elorza. y le quedaron ahí pega'o los deditos y él chillando. entre el tierrero. mira!”. ven acá. Ya se le ve rostro. y un brazo inmovilizado porque se le quemó. Me abrazó con el otro y dice: “¡Chávez. ella salió corriendo y ya las manos quemadas ¡Pa' Cuba lo mandé! ¡Ah. desfigurado. había una candela prendida en el patio. Lo encontramos allá en el Fundo Zamorano Santa Rita. “¡Chávez. y le paso la latica de un fresco.C ue n tos de l Ar añ e r o “Sí”. si lo vieran ahorita agarrando pelota y todo! ¡ C H Á V E Z . “¡Epa!. quienes han ido allá a recibir atención médica de alta calidad. el hombre pa’l campo y tres o cuatro muchachos. van por fases. “¡Mira. se metió.

dando los primeros pasos. Los pobres nunca tuvieron quien les atendiera sus dolores. Cantamos una canción ahí: “Traigo polvos del camino…” Se la sabe completica. enfermedades que se convirtieron en tragedias sin tener por qué serlo. le había dado una meningitis. haber pasado toda una vida luchando. Me dijo: “Yo sentía que me iba a reventar por dentro”. por supuesto. Es un herrero. hasta cantó unas canciones. yo no podía ya orinar”. Y tenía una hernia en un testículo que ya no podía ni caminar. y a trabajar con su esposa. Imagínense. su familia. quien se está recuperando. sus pesares. civiles. me comentó uno de ellos con una sonrisa. A veces. Vamos a apoyar para que este hombre salga de ahí sano. algunos se fueron postrados y ya están caminando. militares. muchachitos. Como ese otro niño. gente con problemas muy delicados. ochenta y no pueda orinar por aquella dificultad.Hugo Chávez F r í as En La Pradera nos encontramos mujeres de todas las edades. gente muy joven. chico. NADA Este caballero que fue operado anteayer en ese hospital de campaña por el Plan Bolívar 2000. sabios oligarcas. enfermo y desempleado. PARA LOS POBRES. y está vivo casi de milagro. no entendéis. Algunos tienen allá un año. como diez años”. También unos ancianos que ya no podían orinar. Y yo le pregunto: “¿Y cuánto tiempo tenías tú así?” “Bueno. Ya hicimos unos planes para activar ahí una microempresa. Imagínense ustedes la tragedia de un hombre que llegue a los sesenta. Yo le dije: “Tú no sabes una”. tiene un galpón de herrería y. 179 . tenía veintisiete años con una hernia. sus vecinos. Pero lo cierto es que llevaba veintisiete años con una hernia que le iba creciendo. pero feliz. solo porque estaban excluidos y esto es lo que vosotros. Ochenta años tiene ese hombre y me dijo así calladito en el oído: “Chávez.

nada. desde entonces andaba pendiente de una operación. una cirugía plástica. gente sin brazos. así decía mi abuelita: “Muchacho. se arreglan la nariz. Es una inflamación. gente enferma. Claro. Bueno. Hace poco me llegó una señorita llorando. se ponen así.C ue n tos de l Ar añ e r o trabajando y llegar a esa edad para cargar una cruz tan pesada. Ya deben haberla operado. por todos lados. una de ellas muy querida. él me sale así: “Chávez. porque es que tenían que ponerle una prótesis y ayer se la colocaron. Anda con un poporo aquí. la Revolución”. María se ríe. Ahorita acaba de salir un señor en la esquina cuando veníamos. Pero nosotros los pobres. hemos conseguido gente con poporos. Una prótesis que trajeron de Barquisimeto y se la colocaron a un hombre joven que me dijo: “De aquí salgo como un caballo a seguir luchando. gigantesco. Resulta que lo habían operado pero quedó casi igual. Y un joven que tuvo un accidente automovilístico hace dos años. OR F E Ó N U N I V E R S I T A R I O El 3 de septiembre de 1976. Hay que operarle su cara. tienes un poporo ahí”. Bueno. Ese es el Plan Bolívar. Afortunadamente los que tienen dinero sí pueden y se hacen sus cosas. los pobres no pueden. gente sin piernas. qué sé yo. Ella tiene derecho a ser feliz. a sonreír y a vivir plenamente. varias amigas. con una cabellera muy linda. pero un poporo grandote. trabajando y defendiendo la causa. compañera de 180 . Pero se tapaba la cara de medio lado porque se quemó. siempre lo recuerdo porque perdí varios amigos. a abrirse su cabellera. mira cómo estoy”. Aquí en el llano le decimos poporo. Quiero dar gracias a Dios que nos permite ayudar a tanta gente pobre y necesitada.

de todos los batallones de la División de Infantería. Coromoto estudiaba Farmacia. No hay 3 de septiembre que no recuerde esa tragedia. de los dieciséis. ¿El Camaro? ¡Mentira!. con su director y con sus voces. Se quedaron cantando con nosotros. Era el 3 de septiembre de 1976. “No. recuerdo que dijo 181 . ’70. su padre Abraham –el poeta Linares–. Ahí se fue todo nuestro Orfeón Universitario. era de ese grupo. Era Coromoto Linares Pinzón. y de repente nos conseguimos una laguna. Nos habíamos visto semanas antes con un grupo de amigos que cantaba en el Orfeón.Hugo Chávez F r í as bachillerato. con algunos de ellos hacíamos reflexiones políticas. “Visitantes en la noche”. su madre. Éramos subtenientes. donde íbamos a estudiar matemática. ¡qué cauchos anchos ni qué nada! Nos encunetamos. por aquellos años ’69. de esa edad tan bonita de los quince. Eran los días de aquella película “Las fresas de la amargura”. que este es un Camaro cauchos anchos”. manejando un Camaro “envenenado”. y yo: “Arleo. Agarramos una curva a mitad de camino entre San Cristóbal y Barinas. de la muy linda ciudad de Barinas. el maestro Vinicio Adames. no corras tanto que está lloviendo”. Recuerdo que con Coromoto fuimos una vez a ver esa película en el cine Verdi. ’71. Morela era su hermana mayor. Veníamos de allá. día que cayó aquel avión venezolano de la Fuerza Aérea en las Azores. A ambos nos gustaban mucho las de Charles Bronson. sobre todo en tiempos de julio para los exámenes finales. historia. A veces amanecíamos estudiando. Era una de las primeras películas con Charles Bronson. “Alguien detrás de la puerta”. El Batallón de Barinas ganó el campeonato de béisbol de San Cristóbal. Ese septiembre de 1976 recuerdo que veníamos muy alegres de San Cristóbal con el teniente Arleo Espinoza. el Orfeón Universitario y a su director. estaba ya por graduarse. de allá de Cheo Rodríguez. habíamos jugado béisbol en San Cristóbal. allá en su casa de la avenida Mérida. Vaya mi sentimiento y mi recuerdo desde el alma y la de todos nosotros a las voces que no se fueron.

Portugal. cuídate. “Chávez. Se metieron contra la oscuridad. Radio Barinas: “Última hora. Tenía que aterrizar en Santa María. ay. Eso fue en la Universidad Central de Venezuela. Contó el gobernador de las Azores que había mal tiempo y los muchachos tenían que hacer una escala allí. Las causas reales del drama jamás fueron plenamente reveladas. aquella camioneta que tuve. Un avión cayó en las Azores”. Íbamos hablando el señor.C ue n tos de l Ar añ e r o Arleo: “¡Cónchale. entre tantos dolores de un accidente aéreo en la isla Terceira del archipiélago de las Azores. “Arleo. que es la pista internacional donde siempre aterriza el “Camastrón”. así que empezamos a parar la cola. y el radiador roto. Estaba como a una hora de Barinas. ¿qué tal?”. ¿tienes la pistola?. ¡Viva el Orfeón Universitario! ¿ P O R Q U É N O L E D A L A CA R A ? En una ocasión andaba en mi burra negra. El piloto se equivocó de isla. me conocía. Era un Hércules de la Fuerza Aérea. Coromoto Linares. Me la robaron. para los muchachos. y yo dije: “La necesitaba más que yo”. Dejamos la camioneta estacionada dentro de la UCV y cuando regresamos. Dios mío!”. que se los llevó. “¡Ay. yo me llevo la mía. la familia y él prende la radio. otra vez!” “¿No te dije que no corrieras tanto. Nunca se me olvidará que me paré en la carretera y le digo: “Quédate aquí. Un recuerdo. Se detuvo un señor de Barinas en una camionetita. Se fueron a la otra isla que está más allá. que andaba detrás de nosotros y yo era precandidato. no puede ser. Arleo?” Veníamos todavía con el uniforme de béisbol del Batallón Cedeño de Cazadores. y dan la lista de los muertos. murieron los muchachos. Para mí que fue la Disip de entonces. pues. 182 . se la habían llevado. con una pista pequeña y no pudieron. yo vengo con la grúa”. voy hasta el batallón a buscar la grúa”.

Los pies sobresalían de un bojote. Vi a la mujer del carro de al lado. se calmó y se fue. Pero lo hizo y después se puso tan nerviosa que puso en peligro hasta la vida del niño. no!. Empezamos a llamar: 183 . El niño quería sacar la mano y no podía. le digo a Elías que iba conmigo: “¡Mira. Teníamos que ir directamente al hospital. El chamo halaba la mano y aquello pudo al menos haberle roto los huesitos. Yo me bajé. No me gusta. ahí en tu ventanilla. Y ahí llegaban niños pidiendo. De los Ríos. o le das algo. después no encontraba qué hacer y el niño gritando ahí. y yo le grité: ¿Por qué usted no puede darle la cara al niño?. LOS TRES REYES MAGOS Nos fuimos al hospital J. le he armado un lío a aquella señora. Apenas nos bajamos del vehículo. en toda la acera de enfrente del hospital de niños J. donde está el semáforo. pero lo hice. ¿qué es aquello?” Un bojote inmóvil y una cobija verde clara cubriendo el bojote. De los Ríos en una revista imprevista. estoy seguro que sin intención. fíjate!. M. ¿Saben lo que hizo con otro niño que estaba ahí? Como su vidrio era de botones. Yo le di algo al niño. ¿por qué le va a cerrar el vidrio así tan feo? Luego ella reconoció. Del lado izquierdo de mi ventanilla veo un carro lujoso y una dama muy elegante. y uno lo que quiere es decirle algo. por el este de Caracas. pero dije: “¡No. vamos a ver qué es eso. Entonces o tú te bajas y agarras el niño. pues el vidrio sube rápido y ella le subió el vidrio.Hugo Chávez F r í as Entonces en esa otra ocasión andaba en esa camioneta un día por ahí. M. Le agarró la mano con el vidrio. en una esquina por Chuao. ¿Qué gente está ahí?”. pero está la cola y el semáforo. cosa que a veces no hay tiempo por la dinámica de los días. Qué dilema tan grande. te lo llevas y hablas con él. un niño al lado.

le presento aquí al doctor”. ¡ah. “Vicepresidenta. ¿quién está ahí?” Y se levanta alguien rápido. un regalo de los Reyes Magos. Alegres. Eran como los tres Reyes Magos esos muchachos. Y anoche estábamos ahí. ¡Ah. Chávez”. Pero me llamó la atención la manera desinhibida con que esos muchachos hablan con cualquiera. se sentaron ahí: “Chávez. y un beso. tiene visita”. ¿y tu papá y tu mamá?” “No. Ahora el regalo es que anoche yo pude convencerlos de que se vinieran conmigo. y bueno: “Chávez. Porque yo sé que tú te la pasas por ahí con ellos y ayudando. un gordito. sin comer. ¡imagínense. “¿Cómo está Fariñas?” Me preguntaron por William Fariñas. Uno tendrá como diez años. ¡Ah. “¿por qué no pones música aquí?”. Y hablamos un rato con ellos. Son habladores. Ahí se acuestan los tres y se arropan con una cobija prestada de alguna casa de al lado. bañaditos. se sienta. amanecieron en la acera. ¿Quién sabe cuál será el problema y la tragedia? Pero. mi mamá nos botó de la casa”. ustedes!. queremos oír música. vinieron y comieron. Los tres muchachos. los niños de la calle! Durmiendo tres niños amontonados en la acera sobre unas cajas de cartón. un grupo de ministros. ¿qué hubo?”. Ahí estaban. El gordo andaba con una franela amarilla reluciente y una sonrisa de oreja a oreja. “¿Te botó de la casa tu mamá?”. el más pequeño. sin bañarse. Y yo le digo: “¿Dónde está la música?”. William!. Entonces hay uno que no se quería levantar y lo llamaba su hermanito. la vicepresidenta. el gordo tendrá unos trece. y el flaco más largo como catorce. que ellos abren y las colocan así como si fuera un colchón. me dio mucha alegría que los niños preguntaran por ti.C ue n tos de l Ar añ e r o “¡Epa. en la calle. mira. “Aquí lo que 184 . cuando me dice el teniente Andrade: “Aquí están los muchachos. “¿cómo estás?”. mucho gusto!”. no se fueron corriendo. “Bueno. “Mire. porque ahí estaban. ¡Los niños de la calle!. lo cierto es que allí estaban esos tres niños. un gordito negrito: “Somos los niños de la calle.

“No. un grupo de niños. U N A R E V OL U C I Ó N P A R A L O S N I Ñ O S Esta es una revolución de niños. así como yo cuando era niño en la sabana. “¿Por qué no estás?” Entonces dijo: “Porque mi ‘amá’ no me ha ‘inscribío’”. yo lo lavo y usted después me da lo que pueda”. se dice inscrito”. Entonces él llega corriendo y empieza a lavar el carro. bueno. Pero muy avispado. yo no estoy en la escuela”. “¿Y cuántos son?”. Dios lo cuide. en una plaza. Le dije al gordo. chico. con dos o tres personas nada más. Están aquí por un día. van a la escuela. en una de esas giras. ¿quién te dijo que lavaras el carro?”. para ver cómo arreglamos el país y lo seguimos arreglando”. me equivoqué”. Porque ellos tienen sus sitios. Él me dijo: “Yo sé donde están toditos. “Ah. “¿Tú estás en la escuela. muchos”. Andaba yo solo en el desierto. chico?” “No. “¡Ufff!. veinte. que es el líder. a Musulungo. que me ayude a buscar a los demás. chico?”. tres nuevos amigos y son magallaneros. “Pero. en Sabana Grande”. en esta revolución. hace como tres años. chico. Dios mío! Yo me acuerdo mucho de un muchachito en Zaraza. ellos van por ahí en el día y se van en la madrugada a dormir debajo de un puente. no. treinta bolívares y le brindamos una empanada ahí. no. muy avispa'íto y llegó a lavar el carro. Un diálogo con ellos y al rato se fueron. ése es el regalo que me trajeron ayer los Reyes Magos. El gordo me va a ayudar a buscarlos a todos y yo pido ayuda a todo venezolano que sepa dónde hay un niño. le dije yo. “¿Y por qué no te ha ‘inscribío’ tu mamá. con unos ojos muy avispados. mientras los ubicamos. “No se dice ‘inscribío’.Hugo Chávez F r í as estamos es trabajando. en no sé dónde. Venezuela en esta nueva etapa. Le dimos qué sé yo. un catirito bachaco. Bueno. recorriendo de pueblo en pueblo. ¡Por fin. por dos días. 185 . no puede darse el lujo de tener niños abandonados.

a su esposo que está impedido. El quiere jugar pelota. yo no estoy inscrito”. y al abuelo le cortaron las dos piernas por la diabetes. Ese muchachito está estudiando. pues. Él vivía solo con su mamá. y allá fueron. 186 . la réplica y vean. con un abrazo. “Porque mi mamá no tiene dinero y le están cobrando veinte mil bolívares y ella no tiene. SOY FELIZ TRATANDO DE AYUDAR Recibí la semana pasada a un niñito que me estaba pidiendo una pelota. no puede caminar. porque es un drama familiar. “Ok. tiene que ser. El papá se fue para otra parte lejana del país con una nueva esposa. está vieja. con un batecito y además. no voy a decir su nombre. “Siéntate ahí”. La mamá del niñito se fue con un nuevo esposo para otro lado. pasó con 19 puntos para quinto grado. seguro. la silla de ruedas no sirve. mira a Bolívar”. le conseguimos una inscripción en la liga de béisbol menor que funciona allá en Miraflores. La viejita anda buscando a ver cómo. Me imagino que sí. Ojalá ese catire hoy en día sea uno de los que se ha inscrito. Se sentaron en las sillas donde se sientan los jefes de Estado. para llevar unas cuatro empanadas y comer con mi mamá”. El niñito se fue con su pelota. porque es muy avispado y él quería ir a la escuela. Es un drama. aunque sea con una pelotica. Yo apenas ando por aquí para comer. “Chico. Bueno. Se separaron el papá y la mamá. yo soy feliz tratando de ayudar a alguien. A mí me da mucho dolor. este es el palacio del pueblo. pero alquila dos cuartos.C ue n tos de l Ar añ e r o “Sí. Por supuesto. hermano. Y la abuelita vive de alquilar dos cuartos en la casa que no es de ella. no ‘inscribío’. A la viejita vamos a ayudarla. “¿Por qué?”. le dije. se dice inscrito. Está pagando la casa alquilada. y el niñito se quedó con su abuela. Él quiere jugar béisbol. Ahí está el retrato grande de Bolívar y la espada de Bolívar. le dije yo. no vuelvas a decir eso”.

cómo te va. ese es el capitalismo. Yo lo regañé y le dije: “Tú eres un. ahora soy rico”. yo ni sabía que a él le habían prestado un tractor a crédito. toda la ganancia se la llevaba el dueño de la máquina. lo agarro por el hombro y le pregunto: “¿Qué es lo que has hecho con el tractor?.” Yo no se lo presté. Bueno no voy a decir la palabra. te doy las gracias”. ¡cuánto nos costó traer ese tractor de China! Aquí en veinte años los campesinos no tenían tractores. el tractor que me prestaste. “¿Por qué?” “No. compré una casa nueva. yo ahora no siembro. él cree que eso es bueno. y todo el dinero.”.. chico. Ahí me detengo. así como aquí. ya yo me arreglé”. Lo mismo que a él le hicieron durante mucho tiempo los dueños de la máquina. esa es la perversión del capitalismo. 187 . cómo está tu mujer. qué significa?” “Bueno. Entonces lo veo a él por allá en un alboroto de gente. y le doy un abrazo: “¿Cómo estás tú. Fíjense la parte de la conciencia. que le alquilaban el tractor y le quitaban un ojo de la cara. Ahora lo que hago es alquilar el tractor y me he ganado ya como veinte millones de bolívares. se lo prestó el gobierno revolucionario. “¿Qué es eso. de los llanos de Barinas. esa es la verdad. ¿cuántas hectáreas has sembrado?” “No. Y esos campesinos trabajando toda la vida y nunca salieron de la miseria. “¿Cómo tú vas a hacer eso?” Estaba explotando a sus hermanos porque tenía un tractor. tus hijos?” Entonces él muy alegre me dice: “Hugo. ni sabía que él había obtenido un tractor a crédito a bajo costo.Hugo Chávez F r í as C U E S T I Ó N D E CO N CI E N C I A Cuidado con el cuento aquel de un amigo mío de por allá. ni maquinarias. Yo más nunca lo había visto..

Imagínese que usted quiera orinar y no pueda. porque es la misma cara. o a los tres minutos. el amor. Esas son las cosas. yo le pregunto a los médicos. la operaron. una bendita almohada no hay. frío aquello. me dijo. Uno a veces anda por ahí corriendo a ver dónde orina. porque no aguanta. Ay. Aquella anciana con un problema renal: “Se me tranca la orina”. que Dios tenga en su gloria. de medio lado con una sonda y una bolsita. la pobre viejita. Ahora. sea quien sea. ok. pero entonces la tienen acostada en una camilla que no tiene ni colchón. Si hubieran visto cómo le cambió la cara cuando le pusimos su almohada. las mismas arrugas. La solidaridad. ¡Qué sufrimiento para una viejita! Entonces ahí la tienen de medio lado y con la cabeza doblada porque no hay una almohada. La camilla pelada. el hospital no tiene almohadas. para que vaya drenando.C ue n tos de l Ar añ e r o LA SOLIDARIDAD En cada viejita que veo también recuerdo a Rosa Inés. Dios mío. Imagínate que eso sea todos los días. Pero. se le tranca la orina. Apareció una almohada a los cinco minutos. es el mismo cabello largo y blanco. son los mismos ojos pícaros. Entonces está de medio lado porque no puede estar acostada de frente. 188 . No todo el mundo puede estar acostado con una almohada. Y le pusimos su almohada. Es la misma bondad. esos son los detalles que hacen a los grandes pueblos. ¿no hay un vecino en la esquina que pueda prestar una almohada a esta hora? Se supone que a esta hora todo el mundo está trabajando. Vayan a buscar una almohada. se le reprodujo no sé qué cosa. no está la gente durmiendo.

llamado así ¿no? En octubre del ‘92. estábamos en Yare. Cinco siglos de indígenas proscritos detrás de los montes más allá de los caminos. Me trajeron unas fotos. no puede haber privilegios”. no se preocupe. Entonces se paró un hombre como de cuarenta años y me dijo: “Presidente. perdóneme en mi atrevimiento. Supóngase que llegó usted. ALÍ PRIMERA Le escribimos a Alí Primera unos versos. y mandé a un equipo a inspeccionar. Y me dio una clase ese médico porque me dijo: “Presidente. pues. La situación allá es veinte veces más grave que la pobreza que ustedes tienen aquí”. No. porque a mí no me gusta que estén durmiendo por allá en esas situaciones que vi. en lugares sin tierra 189 . Entonces digo aquí: 500 años de marcha sin rumbo con barcos fantasmas de velas sin viento con gritos sin eco debajo de las piedras de todos los ríos sin cauce. la casa de los pobres. Bueno. En esos días se cumplieron quinientos años del “descubrimiento de América”. tenemos que dormir igual que ellos. Tiene usted razón. llega una cama con un colchón nuevo y la gente durmiendo en el colchón viejo. profesor de la verdad”. ubíquese usted en un barrio de estos. Nosotros tenemos que apoyarles en algunas cosas. a veces en el suelo.Hugo Chávez F r í as TIENE USTED RAZÓN Una vez en este mismo salón me reuní con un grupo de médicos cubanos. Yo vengo del África. donde dormíamos en la selva. Y le dije: “Tiene usted razón. médico y al día siguiente.

es como una obra de teatro. ¿Cómo se entra en la obra. Usted entró. y yo me retiré a tiempo”. Yo recuerdo mucho al escritor Arturo Uslar Pietri. Entonces él me decía: “Yo salí. ARTURO USLAR PIETRI La vida. Su rostro de tierra se vino en el Catire. decía alguien. 190 . y le pregunté: “Doctor. desde las sabanas de Carabalí y me grita su ausencia con antorchas que encienden el agua del Caño Caribe Cuiba de Apure. antes que me echen –algo así me dijo–. lo conocí y le saludé. Volveré con 500 años a cuestas. En esos días se había retirado de una columna que tenía en el diario El Nacional. el momento en que el actor entra a la obra? ¿Cómo entra? Y el momento en que el actor sale de la obra”. “Hay dos momentos muy importantes para un actor en una obra de teatro. ¿por qué usted se retiró?” “Mire. porque la vida es como una obra de teatro. como Santos Luzardo el Cuiba aquel del Capanaparo que cruza mis sueños. Vaya a ver cómo va a salir de esta obra”.C ue n tos de l Ar añ e r o en montañas sumergidas de dioses sin rostro con mirada rocosa y sonrisas invisibles. La vez que lo visité en su casa. hijo mío y sus ojos sin brillo me miran desde los barrotes. De niños sin mundo.

pues. de un hombre que ya es leyenda. hacerme algunas preguntas. Fidel no nos dio tiempo. “El coronel no tiene quien le escriba”. en enero de 1999. Y así lo hicimos. me voy mañana”. latinoamericano. en este avión no se bebe licor. No hay nada como la lectura para meterse en el mundo de lo real y también de lo mágico. inventaba cosas y se ganó la fama en su familia de ser adivino. colombiano y. premio Nobel de Literatura y para orgullo nuestro. “Yo me he 191 . “Por aquí anda Bolívar”. muy latina. Entonces una exclamación muy espontánea. unas tres horas conversando. recordando algo que le había dicho la abuela: “¿Simón Bolívar es más grande que Jesucristo?” El niño preguntón puso en dificultades al abuelo. Él tenía que ir a Barranquilla y me dijo: “Bueno. Creo que fue el mismo Fidel quien propuso: “Váyanse en el avión conversando”. Recuerdo que en algún momento quería tomarse algún licor y le dijimos: “No. “El general en su laberinto”. Me ha regalado este libro. nos vinimos de La Habana a Caracas. desde su niñez. Dice que cuando era niño ya era contador de cuentos. deme la cola. cuando pegaba el retrato del Libertador. Él dice que su abuelo era coronel y de allí a lo mejor esa novela. además. Y el niño quedó con aquello de que esos dos hombres eran los más grandes de la historia. “Este es el hombre más grande que ha nacido en la historia”. Qué gran novela. Entonces el niño se quedó pensativo y le preguntó. tremendo regalo. Nunca olvidaré cuando le conocí en La Habana con Fidel. Estábamos allí un grupo y “El Gabo” quería conversar conmigo. de lo maravilloso y sobre todo novelas como ésta. Es el realismo mágico en su máxima expresión. gran bolivariano. que respondió: “Una cosa no tiene nada que ver con la otra”. le dijo un día el abuelo al niño García Márquez.Hugo Chávez F r í as EL GABO Estuve esta madrugada hasta tarde con Gabriel García Márquez. Aquí recoge toda una vida. Pero como siempre. “Vivir para contarla”.

maravillosa novela. Es un buen conversador Chirac y un hombre muy efusivo. explicándole ideas de Venezuela para el futuro: el ferrocarril y la faja del Orinoco. la admiración de este pueblo a Gabriel García Márquez. “No. no seremos una potencia. Estuvimos hablando varias horas y le recordaba: “Dominique. Dominique de Villepin. Desde aquí mi recuerdo. que será una potencia mundial!” Yo me levanto y con humildad respondo: “Bueno. su Macondo y sus mariposas amarillas y ahora “Vivir para contarla”. la petroquímica. “¡Váyanse a sembrar papa!”. su Laberinto. la agricultura y los ríos. aquí lo que hay es jugo de guayaba”. Estábamos en un almuerzo y yo con unos mapas que siempre cargo. brindo. Y lo escribió. maravilloso ser humano el Gabo. sus “Cien Años de Soledad”. Nos tomamos como cinco jugos de guayaba entre La Habana y Caracas. que Dios lo cuide para siempre. Presidente. JACQUES CHIRAC Recuerdo mucho a un hombre que es de la derecha francesa. les dije. no te acuerdas la última visita que le hice a Chirac”. su General y su Coronel. seremos un país desarrollado”. pero no. el Orinoco. Hace poco vino por ahí nuestro también amigo. mi amigo Jacques Chirac. De repente se para Chirac y agarra la copa de vino y dice: “¡Brindo por Venezuela. fue ministro de Chirac. “¡Váyanse a sembrar maíz 192 . Todo aquello.C ue n tos de l Ar añ e r o montado en no sé cuántos aviones presidenciales y esto lo voy a escribir: “Primer avión presidencial donde no hay un whisky”. Y ripostó Chirac: “¡No le ponga límite a sus sueños!” “¡VÁYANSE A SEMBRAR PAPA!” Hace poco le disparé un cañonazo a una oficina y no quedó nadie.

porque ellos se iban a las tres de la tarde. Y esa fue la causa por la que contra Francia se fueran todas las monarquías europeas. En Inglaterra igual. como cinco funcionarios que tenían ahí veinte años y no querían procesar los papeles. Esa fue una de las razones por las que Francisco de Miranda. si es una niña que está grave. “Sí. No puedo decir que es mi amiga. Yo mismo me puse a procesar el caso: “¿Vas a ir tú a tu casa dejando esto pendiente?” “¿Quién lo va a hacer. el temor a la Revolución Francesa. porque una sola vez la 193 . Allá está una reina. A toditos les dije. LA REINA En una ocasión. Se puso a la orden de Bonaparte y montó a caballo como Mariscal de Francia. y es mi amigo. se acabó la monarquía. desafortunadamente.Hugo Chávez F r í as allá en las costas del Orinoco!. “Pero. ¿Voy a criticar yo la figura de la monarquía en España? Eso les corresponde a los españoles y españolas. la reina Isabel. una niña que hay que operar”. desde que le cortaron la cabeza a un rey. don Juan Carlos de Borbón y Castilla. Allá tienen un debate. le cortaron la cabeza en la guillotina. a defender la Revolución Francesa. Y el rey es el jefe de Estado en España. invadieron Francia. hay que operarla y necesitan dinero?”. ¿Tú lo vas a dejar ahí?”. Lo hicieron a su manera. se vino a Francia. ¿tú no ves que esto es urgente? Mira. que estaba por allá lejos. en una cumbre en Centroamérica un presidente español le pregunta a Fidel sobre la democracia. La conozco. Fidel responde: “En Cuba pudiera haber elecciones cuando ustedes elijan al rey”. porque hay mucha gente que no está de acuerdo con la monarquía. Y yo le dije: “Dame acá el papel ese que tienes ahí en la mesa. En Francia. pero aquí ustedes no sirven para esto”. que cuándo habrá elecciones en Cuba. Y lograron frenarla. Claro. es un problema de ellos. me acaba de llegar”.

estaba en el suelo. y me voy a morir sin tener casa propia. en la calle. Recuerdo que cuando me estaba bajando del carro. Era una moneda con la cara de ella. Una casualidad. Una vez me llegó una gente de Pales194 . por ventas de cualquier cosa. En una ocasión llegaron a plantearme. Dicen que es buena suerte. No tiene límite de tiempo la reelección. Una dama muy respetable. Cuando me veo con ella. un alto jefe político de un país determinado. se la doy. algunos muy valiosos. ¿ustedes saben quién es el jefe de Estado en la mayor parte de los países vecinos a Venezuela. No voy a tener carro propio. que las comisiones esas que en el mundo se pagan y se cobran. Se la dejo aquí”. vi una monedita en el suelo y la recogí. Es la descomposición. Ahora. ¿Por qué no hacen un referéndum? ME LLEVARÉ UNA ROPITA Les voy a decir algo.C ue n tos de l Ar añ e r o fui a visitar. y me la meto en el bolsillo. Ni quiero casa propia. el jefe de Estado está allá en Londres. Un regalo. No me importa. que “eso es normal”. por ejemplo. Les juro una vez más. por cierto– Yasser Arafat. “Me conseguí esto. la ambición. que me hizo llegar una vez nuestro hermano –fallecido en circunstancias extrañas. del Caribe Oriental? ¡La reina de Inglaterra! He ido a esos países. delante de Dios y delante de todos ustedes: si salgo vivo de este compromiso. Yo le dije: “No me hable de ese tema. no quiero ni hablar de ese tema”. vamos a montarnos en nuestro burrito con humildad. Los regalos que me han dado. para que ustedes vean hasta donde ha llegado el mundo. yo no voy a tener casa propia. Les pido a todos los que me puedan estar oyendo: vamos a mirar a Jesús en el burriquito. Está un Primer Ministro que es elegido por esos pueblos. ¿Con qué moral nos van a criticar a nosotros y por qué eso no lo critican? A nadie le han preguntado en esos países si reconocen como jefe de Estado a la reina de Inglaterra.

LA TRAGEDIA DE VARGAS Yo tuve un sentimiento tan hermoso cuando por fin el primer barco de la Marina pudo llegar a la orilla de la playa por Caraballeda. unos cien o doscientos metros de playa estaban bloqueados por troncos y piedras. Una cosa bellísima. no sé por qué lo agarré. Los barcos no podían llegar a la orilla. Bueno. los relojes”. que hasta me da pena ponérmelos. ¿nácar? Además. de los que caben tres mil personas. nada de esto es mío! Bueno. ¿Cómo se llama esa concha?. ¡Me pelaron!. Son barcos gigantescos. llegan a diez metros. perlas. el escudo venezolano hecho con joyas. No pude ir. Humildemente invito a todos los que estamos gobernando. eso vale millones de dólares. en Jerusalén. de dónde trajeron las piedras preciosas. por lo menos una ropita me llevaré. y con unas cuerdas la gente va entrando al barco. por ahí.Hugo Chávez F r í as tina con una invitación para pasar allá la Navidad. Por fin logramos meter el primer barco. de la violencia inyectada por los medios. se fue apartando un poco el oleaje y encalló el barco cerca de la playa. Porque esos barcos. Yasser Arafat me mandó una vez un regalo. con la explicación que mandó Arafat. por tierra imposible. Queríamos meter los barcos estos. Porque la playa estaba bloqueada. de infantes de marina más que todo. solo en helicóptero uno podía ir y venir. Dos cuerdas y los infantes de marina a la playa. azul y rojo. son colores naturales. del mar de no sé dónde. lo más cerca posible. a que hagamos lo mismo. Era 2001 cuando aquí se prendió aquel berenjenal de la locura. Y me han regalado no sé cuántos relojes. de transporte de tropas. Una vez me puse uno. ¡Ninguno es mío. Nosotros aterrizamos al instante. en una columna: “Mira a Chávez. como son planos por debajo. 195 . porque además los colores amarillo. para atracarlos lo más cerca de la playa.

porque yo sé que a la mayoría les gusta. Mentiras. cómo sobrevivió esta gente”. No solo eso. Incluso hace poco andaban tres muchachos con sus novias por allá por Caracas. haciendo una cola larguísima como de tres mil. Se pensaba que eso era una especie de camposanto. pues. ¿Sabes lo que yo vi ahí? Vida. la entereza moral. detrás de las matas. ¿a ustedes les gusta?” “Sí.C ue n tos de l Ar añ e r o cuando me informaron por radio que el barco estaba listo. y algunos con su perrito. Y aquel barco con sus puertas grandes abiertas y rumbo a la vida. Y no solo que salió la gente. Debajo de las piedras. toman nota. Era impresionante ver de dónde salía tanta gente de Los Corales y Caraballeda. No te dejes. vale. de túneles que había entre las piedras gigantescas. decían. porque ellos oyen. hombres. cada vez que tú quieras. sino verle los ojos a aquella gente. Yo dije: “Hay vida por todo esto. a los que no les gusta esto. nosotros. “y con mi viejo y con mi abuela”. ancianos. salían niños. verles la vida. chico. hazlo. debajo de los techos de las casas. Me habían dicho que ahí no había quedado nadie con vida y resulta que no. ¿cuándo hay cadena?” Yo pensé que era para criticarme y les dije: “Bueno. Dios mío. Bueno. Hace poco estábamos viendo la luna y Rosinés me preguntó: “¿A cuántos kilómetros está la luna. Yo iba manejando y me paro en el semáforo: “Chávez. Se salvarán de un pasmo. los jóvenes. verles el dolor. mujeres. pero por otra parte el optimismo. C A D E N A N A CI O N A L Mañana sí es verdad que no nos salva ni “bambarito” de la cadena nacional a las siete y media. Y es verdad. “¡Aquí estamos!”. en una esquina. queremos saber”. haciendo una cola a la vida. papá?” Me pregunta tantas 196 . cuatro mil personas que iban agarrándose unos a otros. por ahí decían que las mujeres están bravas. eso es muy bueno porque nos estás enseñando.

Estábamos sentados en un patio. ¿verdad? ¿Por qué tú ni siquiera los domingos?. Fidel Castro is my friend. se salvarán de un pasmo. Ja. en el fondo un reclamo. De repente le dice uno al otro: “Compadre. Le dije: “Sí. Un trabajador flojo. ¿what do you do? ¿Are you friend of Fidel Castro. a los que me critican. como todo niño. “Sí. pero nadie lo vio”. ¡nada! Ni hablaban de la flojera. de la madre de la flojera: “No compadre. Presidente” no descansará. “¿Y eso es verdad?”. yes. “Pero. pero no de la cadena nacional. La hora del burro. ¿cómo nació el universo?”. flojeando como a las dos de la tarde. pero allá viene una y me va a picar”. Al fin concluyó ella: “El universo sí es grande. no. pero Dios descansó el domingo. ja. Así que mañana. ¿qué trabajo le costaría a Dios hacer todas esas matas y todo esto?”. Le echaban aire y ellos no se movían. Una de ellas es que Dios lo creó. “Sí. trabajó mucho”. yes. “Aló. NO Un revolucionario flojo. el otro le dice: “¿Qué fue compadre?. Entonces. Con todos los hierros. porque tienes ‘Aló. Hay un chiste de dos compadres que estaban cada uno en un chinchorro allá. Y le traían café las mujeres y tenían que darle café en la boca. President? Y yo: yes. ¿te pico una culebra?” Y dice el otro. FLOJO. no. ja. Presidente’”. Al país hay que decirle.Hugo Chávez F r í as cosas. ¿qué será bueno pa’ la picada de culebra?”. Entonces 197 . por ahí se fue la Rosinés. he is my friend. Y ¿saben lo que me dijo?. EL QUE TENGA OÍDOS… Aquella señora del Washington Post iba preguntando: ¿What its Saddam Hussein?. yo le digo varias ideas. creo que sí.

“¿Y quién dice eso?”. el referéndum aquel?” “Claro. versiones”. Una pregunta que cruzó el espacio inmenso de la verdad y una respuesta salida de la espontaneidad del pueblo. si tiene oídos. FEMINISTA ¿Ustedes saben ese cuento de María León? “Presidente. ¿cómo está?”. tu tía de Macuro. Le preguntamos algunas cosas y yo le digo a ella: “Si tiene ojos. el pueblo es rápido y sabio. le pregunto. “¿Y por qué?”. le pregunto. Estábamos llegando a Macuro. aquí todos votamos por el SÍ”. que no sé qué cuál. ¡Sí! “¿Se dice allá en el país suyo?”. Johnny. Y yo que 198 . Venimos llegando. el comandante Johnny Yánez Rangel. “Se dice en mi país que usted eliminó la democracia”. Solo agregué: “Tome nota si usted quiere. Le pregunto: “Amigo. El campo de Macuro de béisbol lleva su nombre y además son familiares del gobernador de Cojedes. “Porque aquí lo que había era una porquería”. que las mujeres queremos desfilar en el Campo de Carabobo”. Te mandaron saludos. eso es una cosa espontánea del pueblo. un niño allí en la carretera y yo freno. “¡Hola. y le dije al señor. señora periodista”. sí. ¿usted votó por la Constituyente. hijo!” Y él sale a saludar. “¿y por qué todos ustedes votaron a favor de la Constituyente?” Y él responde cortico y rápido como es el pueblo. “¿Por qué usted votó?”. no. vea. Allá en toda la entrada estaba la familia. que no sé qué más. entre ellos un señor que es un gran pelotero de Macuro. Le digo: “Acérquese caballero. las preguntas que ellos siempre hacen.C ue n tos de l Ar añ e r o iba manejando y la periodista haciendo preguntas de todo tipo. un señor se acerca a saludar y yo aprovecho para trasladarle al pueblo la pregunta que me está haciendo ella. oiga”. Entrando a Macuro sale un grupo de personas. Se acerca este señor y la periodista preguntando sus cosas y que por qué aquí la democracia. “Allá se dice. Hola. Le dije a la periodista: “No vaya a pensar usted que esto está preparado”. No.

feminista. Maravillosas esas mujeres. aquel desfile interminable. apreta’o aquí abajo. dale y yo sudando y apreta’o. yo seré feminista. Y dale. “Eso usted lo tumba en cinco minutos”. Soy un ser humano como cualquiera de ustedes. pum. listo. la gente: “Pero sigan. Entonces. y. bueno. ¡Ah!. y dale. arreglado el problema. lo que nadie supo en ese momento? Ahora lo digo y me río. Iban seis horas ya.Hugo Chávez F r í as soy muy de las mujeres. yo miro para allá y veo grupos. María. que yo les hablara. A veces la gente se olvida de eso. Dios mío. compadre. que no fue fácil. caminen”. A veces llevaban al compañero casi a rastras. ¿cómo te digo que no?”. Yo andaba con un cólico. Pasaba una por una. para acá y aquel sudor que me corría. las que estaban en el público se metían al desfile. Yo me monto en la máquina y empiezo a sudar frío. venían de bloques. tenía diarrea. daban la vuelta por allá. ¿eh? ¿Saben lo peor. Yo no le daba donde era. Y nos llevamos para allá a un poco de gente: desfile de las mujeres. ¡qué disciplina! Ellas se paraban ahí. pero no. APURO PRESIDENCIAL Ustedes no se acuerdan de la última voladura en el túnel aquel del ferrocarril Caracas-Tuy. Yo dije: “Mira. Empieza el desfile. era un ciclo interminable. Tú te ríes. pum. Por fin llegamos a un acuerdo. A mí me llevaron a dar el último golpe con una máquina para tumbar una pared. ¿Qué van a estar caminando? ¡Tiraban flores! Cada grupo se paraba un rato al frente de la tribuna. ¡en Cadena Nacional de Radio y Televisión! 199 . y pasan grupos de mujeres. Pero iban llegando nuevas. respondo: “Pero. Es decir. pum con la máquina. entonces. Llegamos a un acuerdo que donde iban pasando y se iban parando al frente. ¿Qué es lo que estaba pasando? ¡Daban la vuelta otra vez!. tenemos que terminar esto”. y me volteaba en la silla para allá.

“¡Arranque!. ellos no sabían el drama que yo estaba viviendo. Dejé la seguridad atrás. No podía tumbar la piedra. El ministro de Infraestructura. no veía con el polvero aquel que lo tapaba todo. ¡El pobre Chávez! ¡Solo le pasa eso a Chávez! Paso toda aquella polvareda a ver qué consigo. ¿dónde me paro yo en un túnel a hacer lo que tenía que hacer? 200 . preguntándome. ¡Y las cámaras detrás de mí! Claro. alcanzó a engancharse y se subió. Me voy!” El chofer prendió el autobús bajo amenaza mía y arrancamos los dos solitos por el túnel. aunque fuera una mata de monte por ahí cerca. abran paso”. Dios mío!” Y les dije: “Señores he concluido. el general Hurtado. Y el hombre sorprendido. porque de verdad estaba pariendo. trágame tierra. los camarógrafos inocentes. Y lo que consigo al frente es como a cien periodistas enfocándome. Ellos pensaban que se la estaban comiendo. El sudor me nublaba los ojos. Le digo al chofer: “Compadre. hasta que por fin le dije al señor de la máquina: “Compadre. estoy apurado.C ue n tos de l Ar añ e r o A alguien se le ocurrió mandar cadena. Imagínese usted una cadena por radio donde lo que se oye es una máquina: pum. prenda y arranque”. en la mitad de un túnel y en Cadena Nacional de Radio y Televisión. presidente! Y yo le decía: “¡No espero a nadie. sin yo saber. compadre!” Porque. pum. Imagínense ustedes. Y yo pariendo. Me monto al autobús. Y yo: “¡Dale duro. pegando contra una pared de rocas y alguien tratando de narrar. compadre. por favor. túmbela usted que yo voy a pasarme aquí todo el día”. o le dejo aquí…” No les voy a decir lo que le dije. corriendo duro. no estaban ni los rieles y lo único que veo es un autobús. ¡Y él la tumbó en cinco minutos! Salgo yo caminando apretadito y paso por el orificio que se abrió en la pared que dividía aún el túnel. me decía: “¡Dios mío. Yo con aquel casco puesto. llévame de aquí. venía tras de mí y me gritaba: ¡Espéreme. Lo único que había era una carretera interna en el túnel. que seguridad ni qué cipote. Un muchacho de seguridad. uno con esas características fisiológicas.

él me miraba y yo. la salvación! Después yo me dije: “¡Esto le pasa sólo a Chávez. Bueno. bulldog. No sé de dónde saqué fuerzas para aguantar aquello. chicos. me la compró Bernal. ¡Eran varios kilómetros! Y por fin veo allá la salida del túnel. le digo: “ ¡Párate aquí!”. hasta la vista!”. Y les digo: “Compadre. comiendo ahí con la cabeza bajitica. compadre. Chávez!” “¡Dios mío. Entonces se me queda mirando el muchacho que trajo la sopa de chivo y unas arepas. él no aguantó y dijo: “Oye. ten piedad de mí!” Los saludé. pero con cabello largo”. “Ya vengo. Había que subir. Y en eso vienen como cuarenta trabajadores que estaban allí esperándome y gritando: “¡Chávez. Chávez. era una subida por una carreterita. además tenía un mechón por aquí como verde. además. Cuando voy llegando al tráiler. ra. No teníamos ni una peluca buena. ¡ahh. ra. “No. La peluca era muy mala. estábamos con Freddy Bernal. le grité. Por fin los llamaron. “¡Dios mío. Ya las cámaras se habían quedado atrás. como waperó. Es que los perros no conocen a Chávez y menos en una situación como esa. allá hay un tráiler de los ingenieros”. y me bajo apurado. salen cuatro perros de esos grandotes. Y llegué. una cosa de esa.Hugo Chávez F r í as Y rueda y rueda. pero de esas bichas baratas. me salvé de ellas. tú te pareces a Chávez. gigantescos. voy al baño un segundo. chico. tú estás loco. tú sabes. tuve que pararme a esperar que los amarraran. Un mechón verde 201 . Era tarde en la noche. ra. ¿dónde hay un baño por ahí?”. a más nadie en este mundo!” N I CO N P E L U CA Una vez. “Mira. ni hablaba. Cuando fuimos a pagar. espérenme aquí”. me salvé!” Cuando por fin el autobús salió del túnel. “¡Gracias compadre. Íbamos a una reunión para Falcón y yo andaba con una peluca. que Chávez ni que Chávez”.

Empezamos a conversar y esta202 . Tenía una novia y una noche fuimos a la “Hawaii Kai”. no andaba disfrazado nada. que lo anda siguiendo” ¡Qué tremenda peluca! Todo el mundo sabía que era yo que andaba con una peluca. cuando me bajo en el sitio. tú sabes. pues. andaba ahí bien agarraíto. Dios mío! Yo cuando salí de la cárcel. ¡agárrenlo!’ ¡No! Van a decir: ‘Ahí va Evo. en verdad. o medio borrachos. tenga cuidado con el carrito que es del DIM. pero así abierta por aquí. y yo me metí pa’ las cabañitas. Otro día iba yo con la peluca y un sombrero manejando por no sé dónde. parado ahí donde uno va. Y entonces llegué y. muy incómodo porque estaba en el baño. y aparece una alcabala de la Guardia Nacional en el camino. ¿verdad? Se ganó la caja de cerveza y yo tuve que beber un trago ahí con ellos. waperó se quedó. ojalá que no me pidan cédula”. peluca”. y yo incómodo. puntual. Se me quedan viendo. ¡agárrenlo!’” Me parecía mucho a Evo. a celebrar y. Yo me reía mucho porque dije: “Es peor la cosa. “Quítate eso Chávez. Entonces. Yo me disfrazo a veces para ir a un sitio de esos así. Otra vez era una reunión para darle una sorpresa a un ser de lo más amado de mi vida. y hasta le eché color con un marcador. Le dice uno al otro: “¡A que es Chávez!” Habían apostado una caja de cerveza a que era Chávez. Dios mío. bajo el vidrio y me dice el guardia: “Mi Comandante. ¿no?. Táchira creo que era. dice alguien: “Ahí va Evo”. Tiene unas cabañitas por allá. Me meto al baño y cuando estoy en el baño. la Guardia!. Me enteré que estaban reunidos en un sitio y le dije a éstos: “Vamos. me divorcié. haciendo pipí. ya era de madrugada. porque no van a decir ‘ahí va Chávez. Entonces alguien me trajo una peluca. saliendo de Carora. como de indio. pero nada. me quité la peluca. con una peluca abierta aquí en dos. Entonces. ¡Ay.C ue n tos de l Ar añ e r o que yo lo tapaba ahí. Todo el mundo te conoce”. “¡Ay. qué vas a andar tú así. claro. vienen dos tipos borrachos. ¡ras!. ¡Qué tremenda peluca!. veníamos de Maracaibo.

compadre. Nadie vio la pancarta. “No.Hugo Chávez F r í as ban tocando música. bromeando. una garota. El único que aplaudió fui yo. que la llevó Néstor Kirchner”. ¿cómo llaman?. Pero demasiado cerca. “aplaudamos. esto es un atentado”. Yo me reí mucho y aplaudí. Bueno. gracias”. no vaya a decir que estoy aquí. porque fotos y no sé qué más. Yo me controlé ahí más o menos. no se preocupe”. Era una diosa y además quería que yo bailara. Otros se quedaron ahí como paralizados. unas gaitas. ¿ah? “Lo único bueno fue la garota. “Gracias. y estábamos los presidentes alineados para la foto. el comandante…”. no me voy a referir al tema de la pancarta. estaba a punto de infarto. te lo ruego. Porque ella salió con una pancarta. mira qué belleza”. Vine yo y dije algo que no le gustó a algunos allá: “Lo mejor de esta cumbre ha sido esto”. Quiero estar un rato aquí nada más”. Bueno. sale una despampanante mujer casi desnuda. a mí una vez me llevaron a un barrio en Río de Janeiro. Pero ella estaba ahí a medio metro y aquel movimiento. dije yo después. Le dije a Lula: “Mira. no. qué voy a bailar yo contigo. Nelson Merentes era ministro. allá: “¡Saludamos y bienvenido. Me tuve que ir. Yo me puse así. me rasqué aquí. Era una escuela de samba y salieron unas garotas a bailar. De repente. Comandante. una cosa mágica. era como diciembre. pero todavía de vez en cuando me disfrazo y hasta de Evo. LA GAROTA Como una vez una cumbre de presidentes que hubo en Europa. Viene el mesonero. le dije: “Compadre. sigue tú estremeciendo al mundo”. demasiado cerca. ¡No! Al ratico estaba el animador. por favor. “No. un timbre ahí. de allá de entre los periodistas que están con las cámaras y eso. 203 . me agarraba allá.

Son los claveles que se dan en Galipán. yo no tengo la culpa de que la hayan secuestrado”. LA FELICIDAD La felicidad ja ja ja. Sí. Pregúntenle a Bianco que él ha hecho estudios de esos y que tiene todos los sábados en la noche un programa en la televisión: 204 . en el llano. uno se preocupa. “No. pobrecita. ¡Claro!. me pasó verdaíta. que tampoco tú eres de los años ‘80. ya de esa edad. A los tres días la rescatamos y. y entonces me llaman unos conocidos. estaban pidiendo plata. yo creo que él me lo dijo fue mamando gallo. verdaíta.C ue n tos de l Ar añ e r o MAMADOR DE GALLO ¿Tú sabes qué me pasó ya siendo Presidente? Secuestran aquí. Una señora como de sesenta años. ¿Quién cantaba esa canción? Hoy vuelvo a cantar gracias al amor y todo gracias al amooor. pregúntenle a los médicos. y quita el sueño.. da úlcera.. eso está escrito. ¿quién cantaba esa canción? Cómo no te vas a acordar. Creo que produce hasta impotencia la amargura. me la dio tu amor. pero el chiste es bueno y fue verdaíta. a una señora ya de cierta edad. Yo me intereso como en cualquier caso. ¡Miren!. No voy a decir nombre porque hay que respetar. Allá los amarga’os que andan todo el tiempo con la cara así y no sé qué más y ¡fuera Chávez! Qué cosa ser amarga’o. Esa es la alegría propia de nuestro pueblo. con los Claveles Galipán ahí van. no que está enferma. jo jo jo. pues. según me informaron. Pero una dama. yo viví. ¿dónde la tendrán? Unos bandidos. Oye vale. Mamador de gallo. no se pagó nada. por ahí. pero sí de que la hayas rescatado tan rápido”. conozca o no conozca a la persona. Yo llamo al marido de la señora para felicitarlo y resulta que está bravo conmigo: “Nunca te perdonaré ésta”. Y digo: “Pero qué. Y “Los claveles de Galipán”: Con los Claveles Galipán. Yadira.

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“Con sexo”. Hay que verlo y tomar notas. La felicidad ja ja ja ja, me la dio tu amor, jo jo jo. A veces ponen unos programas en algunas emisoras de música romántica y te dicen, con una música de fondo: “A continuación vamos a deleitarnos con una canción de esas que arrancan el corazón”. Y entonces ponen una canción que dice: Estoy en el rincón de una cantinaaa. Oyendo la canción que yo pedí. Me están sirviendo ahorita mi tequila y ahí va mi pensamiento rumbo a tí. O esa otra que dice, todo romanticona: Parece que fue ayer, eras mi novia y te llevaba de mi brazo. Parece que fue ayer, cuando dormido yo soñaba en tu regazo. Soy tan feliz, pues sigues siendo de mi vida la fragancia. En nuestro amor nunca ha existido la distancia, que Dios te guarde por hacerme tan feliz. Bueno, pues ponen esas canciones y entre una y otra meten el venenito. Es azul, el amor es azul. Las muchachas no saben de eso, es cosa de viejos, ja ja ja. Hay Dios mío. Soy tan feliz, pues sigues siendo de mi vida la fragancia. En nuestro amor nunca ha existido la distancia, que Dios te guarde por hacerme tan feliz. Me gusta mucho esa otra, “Candilejas”; es otra época, el siglo pasado. Ustedes no saben nada de eso porque no habían nacido: Entre Candilejas te adoré, entre candilejas yo te amé. Aunque sé que nunca volverás, entre candilejas yo te amé, entre candilejas te adoré. La felicidad que diste a mi vivir se fue, no volverá, nunca jamás, lo sé muy bien. Y aunque sé que nunca volverás yo te esperaré en aquel lugar... ¡Sí al amor!. Es más que amor, frenesí.

ÉXITOS DE SIEMPRE Por ahí conseguí a mi hija María, hace unos días, muerta de la risa, pero muerta de la risa. “María, ¿de qué tanto tú te ríes?”. “Papá, que estoy oyendo el último disco grabado por ti”. “¿Cómo?” “Sí, éxitos de ayer de Chávez”. La Teresita Maniglia ha montado un 205

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disco, vale, como yo canto en estos programas. Yo canto muy mal, pero créanme que lo hago igual. No importa. Entonces la Teresita grabó y aparecen unas rancheras. ¡Ah! que yo cantaba no sé qué más, entonces yo canto una ranchera, “México lindo y querido”, y ella le pone música de fondo. De repente estoy cantando yo, pero pésimo, y además, para mayor agresión le da continuidad a la canción en la voz de Vicente Fernández. ¡Imagínate!, el contraste entre Vicente Fernández y el desastre de mis canciones. Bueno, y las canciones llaneras y no sé qué más. Por ahí anda ese disco, “Éxitos de Siempre”, Hugo Chávez. Y María muerta de la risa.

CONSTANZA Y OUMARÚ Había una vez una niña llamada Constanza. Constanza tiene diez años y vive en una bonita urbanización de Caracas. En la mañana se mete bajo la ducha y en quince minutos gasta unos cien litros de agua. ¿Qué te pareció? Ella vive con papá, mamá y sus dos hermanitos. La madre gasta ochenta litros de agua al día en sus labores domésticas, y quinientos litros a la semana para lavar la ropa. Cada día Constanza y su familia gastan unos dos mil litros de agua potable; en un mes sesenta mil litros; en un año más de ochocientos mil litros. Colorín, colora’o, el cuento se ha terminado. Este es otro cuento. Oumarú es un niño de diez años que vive en un continente llamado África. En la aldea donde vive Oumarú no hay ningún río. Muy temprano, él y su mamá salen de la casa con unos recipientes que llevan sobre sus cabezas. Comienzan una caminata de siete kilómetros que les lleva a un riachuelo. Entre ida y vuelta tardan unas cuatro horas. Oumarú y su mamá se bañan en el riachuelo y la madre aprovecha para lavar la ropa. De regreso, bajo el ardiente sol, traen unos seis litros de agua no potable. Con 206

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esa pequeña cantidad de líquido cocinan los alimentos, sacian su sed y hacen las tareas domésticas. Caminan unas mil trescientas horas al año para buscar agua; en un año consumen unos dos mil litros. Al otro lado del mundo una niña llamada Constanza y su familia gastan esa misma cantidad en un solo día. ¿Qué les parece? Colorín, colora’o el cuento se ha terminado. Bueno esto tiene que ver un poco con las realidades del mundo. Termino el comentario diciendo lo siguiente: uno que ha tenido la ocasión de visitar países como Arabia Saudita, Irán, Irak, Libia, para ellos un pocito de agua vale oro. Nosotros fuimos favorecidos, por la mano de Dios y de nuestra naturaleza, que tenemos ese gran Orinoco, Apure, Arauca, Capanaparo, Caroní, Caura, y grandes lagos. Somos uno de los países que tiene más agua dulce en el mundo. No la malgastemos. Cuidémosla y cuidemos con ello el equilibrio en el mundo.

LLEGÓ EL MEME Yo no sé hasta dónde hubiese llegado mi estado de salud aquella madrugada en que me picó un gusano. No le hice caso, incluso, más bien lo aparté. Puse el gusanito por allá, pobre gusano, parece que tenía frío y yo le puse la mano a un lado, a una piedra y, ¡tan! Apenas sentí como la picada de un zancudo. Pasan como diez minutos y comienzo a sentir un dolor muy intenso. Pocos dolores en mi vida he sentido así. Y se fue paralizando la mano. Yo todavía la movía, me golpeaba la mano, cuando siento que entonces comienza el veneno a subir por acá, me llega por aquí, ahí me preocupo. Yo siento que se me va durmiendo el brazo, me llega al hombro y empieza a extenderse así al pecho, menos mal que era del lado derecho. Como yo fui enfermero en la Academia Militar, a uno le daban un curso de un mes para ir a una maniobra. Yo andaba con 207

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un maletín, con una cruz roja. El que se me atravesara lo inyectaba o le mandaba una pastilla negra que me dieron ahí. Eso sirve para todo. Entonces tengo nociones de primeros auxilios que a uno le dan en el Ejército. Cuando yo sentí que esto empezó a pasar para acá, dije: “¡Ay, mamá!” Si me agarra la vía respiratoria y se tranca uno aquí, puede haber un paro respiratorio y más acá está el corazón. Entonces fue cuando llamé a los muchachos que estaban de guardia y apareció Barrio Adentro, apareció el “Meme”. Él llegó corriendo allá. No lo conocía, yo estaba retorciéndome del dolor, agarrándome aquí, buscando hielo. Eran ya como las dos de la madrugada, y llegó Meme. “¿Y qué le pasó, Presidente?”. “¿Y quién eres tú?”. “El Meme soy yo”, me dijo. “¿Y de dónde vienes tú, Meme?” “No, yo soy médico cubano”. “Muchacho, ¿y cómo te consiguieron?”. “Bueno, yo estaba por allí en una reunión, es que ando con un grupo allá en el hotel”. Y allá llegó Morales y se lo trajo. Inmediatamente le dije: “Mire, me picó un gusano”, y pasó esto, ta, ta. Me inyectó, me aplicó hielo, primeros auxilios, pues, y se detuvo el avance. Yo no sé hasta dónde eso ha podido llegar.

CON VERRUGA Y TODO Es tremenda película, la recomiendo. Yo veo mucha película de madrugada, me acosté como a las tres pero a las seis ya estaba despierto. Ahora, fíjense, ¿qué pasó? El niño incluso admira al ladrón. El juego es de robar bancos y mientras tú mates más y más sangre haya, más puntos ganas, eres campeón. Mientras más policías mates y mientras más dinero robes. ¡Díganme ustedes, si esos no son los videojuegos que juegan los niños! Sí, yo a mi hijo, hace varios años —todavía estaba pequeño— lo conseguí un día jugando. Me senté a ver y le dije: “Oye, pero qué jueguito”. Incluso 208

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un día él me llamó y me dijo: “Papá, conseguí uno donde tú eres el blanco”. ¡Hicieron un juego donde Chávez era el blanco! ¡Había que matar a Chávez, con verruga y todo!

L OS J A M A Q U E O Yo tengo una dicha, que la gente no me dice Presidente, sino Chávez. Y de repente me dicen: “¡Eje!, Chávez”. Así me dicen y yo respondo igualito, así como uno gritaba en el llano de una esquina a otra. De repente, hay un autobús lleno de soldados y tú sabes que el reglamento dice que el soldado ve al Presidente ¡Alto!, y frente. Si el Presidente viene caminando, darle el frente al Presidente y saluda de una vez, firme como una espiga. Ahora los soldados hacen igualito que la gente: “¡Eh, Chávez!” y sacan el casco así por la ventana del autobús y yo, feliz, les grito: “¡Ey!”, y les digo: “Bueno, vale, ustedes están muy tiesos”. “¿Qué pasó?” y me les meto y los ‘jamaqueo’.

PATARUCOS Les doy la bienvenida a los candidatos presidenciales que están saliendo. Ojalá que no salgan “patarucos”, que no vayan a salir corriendo, como un gallo que tenía mi papá. Eso fue en Santa Rosa de Barinas, en unas fiestas patronales. A mi papá le prestaron un gallo, no era de él, mi papá nunca tuvo gallos. Entonces va con el gallo y uno ilusionado. Y Papá: “Este gallo no pierde, este gallo es bueno, me lo prestó mi compadre Julián”, y no sé qué más. Había un gallo apureño ahí que se veía bueno. Vengo yo y apuesto el bolivita, el único que tenía para la fiesta, para comprar helado y dulces y el algodón, ese de azúcar, y montarme en la rueda de la 209

y que hagan lo normal. ¡No! 210 . Vamos hasta el final. Apenas mi papá se agacha y pone el gallo. volverá Tarzán y puede ser que vuelva Kalimán. hasta el día. ¡El gallo de nosotros pegó un solo brinco y salió de la gallera. una cosa de esas. El gallo pasó la esquina.C ue n tos de l Ar añ e r o luna. Volverá Rintintín. ojalá que los candidatos no vayan a hacer como el gallo aquel de mi papá. esa gente. Por eso más nunca volverán. no volverá. volverá Supermán. “¡párate gallo!”. yo pensé que ya le saltaba encima. Bueno. NO VOLVERÁN Imagínense que esa gente regresara a gobernar el país. sería el caos más grande. chico! Hubo que perseguirlo por la calle. Pero.

FIDEL .

sigue siéndolo. Me quedaba afuera jugando metras. Romulero con Chávez. a media cuadra. Y unos amigos de mi papá se fueron para la guerrilla. cuando comencé a oír hablar de un tal Fidel. tú sabes.FIDEL UNO BARBUDO Yo era un niño de ocho años. Uno estaba ahí. El padrino de mi hermano Nacho se fue para la guerrilla. Era parrandero. Y mi papá andaba con el grupo aquel que se salió de Acción Democrática y formó el MEP. mi mamá a veces se ponía brava. ¿no? Y la casa de mi abuela. en Los Rastrojos. de uno barbudo. Él me dijo en estos últimos años: “Hugo. y la casa se la pasaba llena de amigos. yo vivía en la casa de mi abuela. que era adeco y trabajaba en Barinas. Mi papá se la pasaba parrandeando en el botiquín de Francisco Orta. mi papá. jugaba bolas criollas. en un pueblo muy pequeño. tenía muchos amigos. a mí me gustaba ir con él. Era deportista. yo sigo siendo romulero. Porque en mi casa. muy dinámico siempre. pero ahora estoy contigo”. y daban serenatas. el Movimiento Electoral del Pueblo. maestro. Llegaba mucha gente. era romulero. Un tal John con una guitarra. que quedaba ahí. Recuerdo que al médico del pueblo se lo llevaron preso y después se fue para la guerrilla. como dos casas en una. mi tío Marcos Chávez. quizá menos. jugaba softbol. pero escuchaba lo que allí hablaban los 213 .

después del desfile que hicimos el 4 de febrero. caminando por Miraflores. vino el Príncipe de España. que pase”. y vi la foto de Fidel. y digo: “¡Dios mío!. un funcionario de Cancillería —ni siquiera el Canciller— despidiendo a Fidel en el aeropuerto. Fidel. ¿qué fue? ¿Qué llamadas hay por ahí?”. me decían: “Esto es lo que está en la agenda”. Yo lo veo que se monta en el avión. Cuando yo era niñito en esta misma casa oía hablar de un tal Fidel y ahí va Fidel. Consigo como tres o cuatro llamadas de Fidel Castro. tu entrada por Sabaneta y cuando te vi entrando —te agachaste— a la casita pequeña donde nosotros nos criamos. Hablaban de un tal Fidel. Cuando yo recibí el Gobierno. bueno. el 2 de febrero. 214 . allá cuando entregamos el estandarte a los batallones de paracaidistas. casi que vino Carlos Andrés Pérez. llego a la central telefónica y está un muchacho medio dormido: “¡Epa!. “esto fue lo que se coordinó”. que habían eliminado el batallón Briceño. que pase”. bueno. Llego aquí y prendo el televisor después del desfile. de una guerrilla. Fidel llamando. Fidel con su uniforme. Y me pongo a leer el libro de llamadas. yo era un nuevo: “Ah. “Que ahí llegó Menem”. Pues. ese es Fidel Castro”. merodeando por ahí. Recibí en ese despacho a no sé cuántos presidentes. Yo era un ingenuo. que quería hablar algo conmigo.C ue n tos de l Ar añ e r o Orta. Y resulta que me entero. vino Menem. Y yo decía: “Increíble. NO QUERÍAN QUE VIERA A FIDEL Una madrugada. Fidel estuvo aquí hasta el 4 de febrero. Vino el colombiano. pero es cierto. era el secretario de la OEA. Fidel estuvo aquí todos estos días y yo no lo he recibido”. Era Menem. está bien. Sencillamente no querían que yo recibiera a Fidel. y veo que está alguien. vino la Presidenta de Guyana. “Ah. ¿Cuántos años después? Medio siglo después. ¡Imagínate los años que han pasado! Yo recuerdo.

hablamos a veces horas y horas. en verdad. Fidel Castro me envió un papelito hecho a mano. porque no hay mucho tiempo de seguir hablando”. a la hora de las reuniones de presidentes. no te vayas a inmolar”.Hugo Chávez F r í as era el establishment. hasta que empezaron a llegar compañeros. 215 . y perseguido y dominado el pueblo chileno. diciéndome: “Chávez. al golpe del 11 de abril y al contragolpe revolucionario EL ÚNICO DIABLO Yo. guerrillero al fin. solo que yo —veguero al fin— me fui dando cuenta. Habían tumbado casi todas las líneas telefónicas del Palacio. era casi imposible llamar por teléfono a nadie. pero yo sabía que me estaba hablando de Allende porque Fidel vivió el drama de Chile y el golpe. logró conectarse y pudimos hablar el 11 de abril. Recuerdo la primera Cumbre de presidentes en la que coincidí con Fidel. Hasta que ese jueguito llevó a la confrontación inevitable. Él no nombró a Allende en sus palabras. Recuerdo las palabras de Fidel. y también empecé a hacer mi jueguito. Los dos estábamos como que desentonábamos. siento que ya no soy el único diablo en estas cumbres”. antes de yo ir a Fuerte Tiuna y ser hecho prisionero. la Revolución Chilena. Fue en el ‘99 y después de una intervención que hice. Pero Fidel. Entonces me dijo: “Chávez. Porque ustedes saben que cuando él y yo nos pegamos a hablar. y el dolor de saber y de ver muerto a Allende. Chávez. me sentía muchas veces como un solitario. Recuerdo clarito que me dijo: “Una última cosa. ESTO NO TERMINA HOY Yo no sé cómo hizo Fidel el 11 de abril para lograr romper el cerco comunicacional cuando el golpe.

menos de la próstata”. pero sin interrupciones. ¡pum!. y otro grupo más. Chávez”. Fidel se enteró de que yo estaba en un chinchorro. en La Habana. un vino cubano. nos traen papeles. que esto no termina hoy”. nos moriremos de cualquier cosa. él como siempre. dos días. y Fidel mandó uno de sus médicos que tiene con él muchos años.” Bueno. me levanté a los pocos días. “¿Cuántas tropas tienes?”. unos duermen un rato. tres días. no nos paramos a nada. Ustedes saben a qué hora nos paramos. Por casualidad. Creo que andaba también enfermo un poco del alma. echa'o. Recuerdo que me puso la mano aquí y me dijo: “Chávez.C ue n tos de l Ar añ e r o Un día. cuando el golpe. hablamos desde las tres de la mañana —no vayan ustedes a pensar que estoy exagerando—. dónde esto. caminan. nos fuimos a Palacio y empezamos a las tres. una mesita. se levantan otra vez. Les dijo: “Ustedes no se vienen de allá hasta que Chávez no se pare del chinchorro ese que tiene guindado”. a las doce del mediodía nos paramos. “¿cuántas armas tienes?. como decimos en el llano. Yo aterricé como a las dos.. Porque no nos paramos a pesar de que nos tomamos varias copitas del buen vino cubano ese. después del golpe y todos aquellos largos días de mucha tensión. van. dónde está aquello”. Entonces esa noche del 11 de abril. Y llegaron: “Que tenemos una orden. No le faltó razón. estaba esperándome en el aeropuerto. pero hay momentos que no aguanta más. bueno y él pensando allá con su experiencia.. dos sillitas y nos sentamos los dos solos. no te inmoles. un día. Y los compañeros por allá. Y me dijo: “Una última cosa te voy a decir. HASTA QUE SE LEVANTE A veces uno aguanta calla'o. no nos vamos de aquí hasta que usted. Me preguntó varias cosas. Hay un momento en el cual yo enfermé. me dijo: “No hay mucho tiempo de hablar. 216 .

YO LE TIRÉ PIEDRAS A FIDEL ¿Tú sabes ese cuento? Yo le tiré piedras a Fidel. ¿verdad?. Entonces yo andaba con un dolor. sino somos dos tipos que andamos por ahí”. “¿Qué?. por aquí. Allá está Fidel viéndonos. salí a caminar por aquí”. El sol se ocultaba. Y Fidel habla que habla. Chávez. duro. porque no quería dejar de hablar. Fidel no nos pela. Por fin le explicaron que es una muela. Y mandó a buscar fotos y un video. no somos presidentes. Fidel nos observa tanto que el año pasado tuve un problemita en una muela. llamó para acá y como aquí está Barrio Adentro. andas por ahí”. bueno. ¿dónde estás tú ahora?”. ALLÁ ESTÁ VIÉNDONOS Fidel seguro nos está viendo. A veces ustedes me ven aquí sentado y no saben las procesiones que uno carga por dentro. y es que tú y yo. hasta que Dios quiera. Pero tengo que estar siempre aquí y siempre con ustedes. Bueno. Estaba dando una clase de la soya y 217 . “Ah. Fidel se dio cuenta y preguntó allá: “¿Qué le pasa a Chávez?”. que no aguanta la muela. “¿Qué le pasa a Chávez que anda con una risa rara?”. El presidente Fernando Henrique y yo teníamos que ir a Boa Vista en helicóptero. una molestia que duró como una semana. yo también ando por aquí. que no sé qué más. explíquenme”. Y me dijo para despedirse: “Bueno. “No. Pero ustedes saben que yo no puedo pararme. “Algo le pasa a Chávez”.Hugo Chávez F r í as “ DO S T I P O S Q U E A N D A M O S P O R A H Í ” Lo que me dijo Fidel un día por teléfono: “Chávez.

te ponchas. “se llevó un pelito ahí”. yo le digo a Fidel: “Bueno. pero sales corriendo para primera”. setenta y cinco años. él batea y se queda parado. ¡Paqui!. Reconozco cinco años después que fue bola. ¿how are you? En verdad eso fue bola. Los niños chiquiticos aprietan duro. Fue por el pecho. “espérate. una señora clase. la avenida 218 . ellos no sueltan. la barba”. “Me dijeron que batea muy duro. Pero es que el tiempo no daba. Fidel. PARARME EN UNA ESQUINA Ahorita. base por bolas. que tenía como tres meses le engarzó la barba. Es verdad. Es verdad. él estaba dando una clase. cuando me bajé del carro. al revés que tú. Estaba cumpliendo años Fidel ese día. Porque Fidel conoció a Manuelito chiquitico y lo cargó. había un poste amarillo y miré la calle larga que va para allá. Hasta que le pegué en un tobillo y le dolió. Fidel le dijo: “Tú eres un tipo de cuidado”. Y me dijo: “Eso es lo que tú cuentas. y el carajito. Bueno.C ue n tos de l Ar añ e r o de la vaca mecánica. pero no corre para primera”. chico. Cuarta bola. Entonces. Y… “con cuidado ahí”. Hace poco me preguntó cómo está “el tipo de cuidado”. CH I C O Fidel. allá en la esquina. en la próxima te poncho. F U E B O L A . era muy alta y Fidel estaba agachadito. fue bola. Lo levantó así. Fidel. “que me va arrancar”. Fue un 13 de agosto. Hace poco Fidel me llamó y me dijo: “Mira. le pegaba. y yo empiezo a tirarle piedritas. que no sé cuántos litros de soya producía. le agarró aquí la barba y no soltaba. pero tú sabes que no fue así”. ¿cómo está tú nieto Manuelito?”. que tú no bateas. juega béisbol. porque dejó de hablar. aquella que Brasil le mandó una vez a Cuba.

Y el Evo otra vez: no sé qué más. ta. ta. ta. El director. Así están Diosdado y Elías. aquello full. Ustedes dos tienen mucho que hablar. y le dijo: “Mire. Yo que le estoy diciendo: “Evo. Raúl.Hugo Chávez F r í as Panteón. después de que le hizo no sé cuántas preguntas. porque Fidel nos está mirando mucho”. Raúl 219 . que estaba sentadito ahí. ¿te acuerdas cuando nos botaron a los tres de la escuela?”. Fidel. Ya Fidel no aguantó más. mandó a buscar a don Ángel. una pregunta sencillita. Entonces. ta. ta. y dice Fidel: “Oye. Y yo: ta. porque yo lo conozco. ¡qué tal! ¿Dónde está Fidel? Allá está. Entonces. ta. vamos a ponerle cuidado a Fidel”. y dice: “Ustedes dos tienen mucho que hablar. a mirar la gente pasar”. estábamos echando cuento. Más tarde hablamos. ¿Sabes a quién recordé? A Fidel. porque nos estaba mirando a cada rato hablando ahí. el padre. él dice: “¡Ay!. rápido. tomando nota a unas cosas. el cura. hágame el favor y se lleva a estos tres niños que son los tres más grandes bandidos que han pasado por este colegio”. ¡ajá! EL BANDIDO Hace poco estábamos allá el día del cumpleaños de Fidel. Y yo: ta. ¿qué opinas tú?”. No le pelaba la vista a Fidel. ta. ¿no?. yo por acá y Fidel ahí. cómo añoro pararme en una esquina. tienen mucho que hablar. ¿Qué hubo? ¿How are you? Un día Gabriel García Márquez lo entrevistó y le dijo: “Mira. Y Evo a cada rato: “Chávez. no hablemos. Fidel. VAMOS A PONERLE CUIDADO Le dije a Evo como diez veces: “Evo. señor. más tarde hablamos”. Estaba Fidel en pleno discurso en la Plaza de la Revolución. ¿qué es lo que tú más añoras en tu vida?”.

allá arriba en una azotea. compadre! Ese se llama el Gallo Rojo. Uno salió herido. ese no se mete con nadie. ¡GALLO VIEJO. escribiendo. compadre. una 220 . venceremos!”. casi sin interrumpirlo. él.C ue n tos de l Ar añ e r o dice: “Chávez. cantó el gallo viejo. él dice: “Bueno. Entonces. ya no sirves para nada”. un gallo rojo. ¿quién queda?”. quién sabe”. se lo llevaron. Entonces. Fidel. y el que respondió fue su hijo. pero peleaban entre ellos. el hijo. Yo estuve oyéndolo más de seis horas. y le digo: “Gallo viejo. VENCEREMOS! A mí me regalaron dos pollitos. estudiando. Salieron tremendos gallos. ¡Si ustedes vieran mi gallo. al pensamiento. El bandido. canta”. es un gallo viejo. La sabiduría le ha crecido como la barba blanca. ese sí estaba cantando. Ayer yo estaba peleando con él porque ya no quiere cantar. compadre. Ramón es el mayor. cada día es más sabio. Volteo yo y le digo: “¡Ese gallo viejo. gallo viejo!. la probabilidad indica que a lo mejor. me fui caminando. Cuando voy saliendo del patio. canta”. ¿Quién queda?. Entonces. Ese gallo se llama Fidel. compadre. no volvió. porque estaba haciendo ejercicios. empecé a cantarle “kikirikí”. Yo le dije: “Oye. así chiquiticos. El otro está allá. UN SABIO Fidel que está viendo todo. “Fidel. hace como tres años. ojalá que tú me sobrevivas. Y ahí se puso a cantar. Fidel. yo era el chiquitico. ya no está directamente en la calle. Cómo cantaba ese gallo. Y yo le digo al gallo viejo: “¡Ah. allá. Está es pensando. Ahora dedicado a la reflexión. que vivas más que nosotros”. saca la cuenta. y no cantó.

“no quieren”. Es decir. transferir con la misma intensidad el beneficio social. de salud. todo lo que hemos logrado. que hace diez años había en Venezuela seiscientos mil estudiantes universitarios. una cifra. Entonces. ¿ves? Y tiene también mucho de que algunos es que no saben. sobre todo en tan poco tiempo como la Revolución Bolivariana”. Hay que aprender.”. Y me dijo: “He sacado una conclusión. tú dijiste en el discurso. y analizado por su propia letra. logró tanto por su pueblo en lo social. Le dije: “Tú tienes autorización para decirme lo que tú quieras”. y saca su papel.. hoy hay dos millones cuatrocientos mil”. les voy a decir esto porque es una crítica. Me dijo: “Tú dijiste en tu discurso una frase. cuatro días esperándome. la conclusión es dura: que no queremos. Él me lo dijo con mucho respeto: “Chávez. Y peló por el discurso. y compare con el pasado. notas y números. Un sabio. al capital político. cada vez que yo voy para allá. ¿qué pasaría si la contrarrevolución vuelve al gobierno en Venezuela? 221 . el discurso mío lo tenía completico. se pone a trabajar tres. Y algo más importante. Y me dijo: “Dos cosas inicialmente”. los avances sociales en estos diez años. un crecimiento de cuatrocientos por ciento. todo lo que hemos logrado.. pero él tiene razón. ¿Sabes qué me dijo Fidel? Bueno. Ninguna Revolución que yo conozca. y un resumen. La frase suena duro. Me dijo: “Mira. una conclusión que he sacado. Pero él tenía una lista larga de avances en educación. y yo me siento obligado a hacerla pública. que la gente perciba todo lo que la Revolución ha venido transfiriéndole al pueblo. ¿Saben cuál es la segunda? Así me lo dijo: “He concluido que ustedes no quieren sacarle provecho político a estos avances sociales”. un comentario.Hugo Chávez F r í as pregunta. Eso es cierto. ni la cubana. ¿tú me permites que te diga crudamente dos o tres cosas?”. Chávez. Y él hace notas. Fidel hace notas. Uno puede pensar que es que no podemos.

nos condenan. Entonces. Tú me dijiste un día que todo lo que tú me dijeras. tú sabes: “Chávez. a nombre de todo el pueblo venezolano. Rememorando tu discurso. lo escribes o lo dices. tu defensa. después de siete horas. y tal. y así la mirada. que no te lo confundan más. parece un águila. Él me dijo cuando nos despedíamos. que no te lo dividan más. Cada vez que voy y vengo es alimentado. Pero esa mirada a mí nunca se me olvida. Perdóname Fidel que yo eche estos cuentos. dijo: “No. Porque él los ve desde allá y sabe a veces hasta más que yo de corrientes internas. hace poco tú dijiste algo que a mí me honra muchísimo y me compromete mucho más. dijiste: “Si el presidente Chávez lo aprueba. y desde mi alma. Él dice que yo a veces le agrego cosas. Yo quiero. allá está la batalla. hice lo que iba a hacer”. Ahorita le dije: “No. decirte que me honras con 222 . une a tu pueblo. y la nariz tú sabes. ¡la historia nos absolverá!”. Te queda largo camino por delante. el abrazo y la mirada de águila. Tú dijiste en el discurso del 26 de julio. ABSUELTO POR LA HISTORIA Fidel Castro. “Chávez. a menos que fuera secreto. anda. yo puedo contarlo: “Haz con eso lo que tú quieras. como un dinamo. Y afirmaste: “No importa. une a los que están por ahí peleando”. por secreto de Estado. precisamente comentando que nos acusan a ti y a mí de desestabilizar el continente.C ue n tos de l Ar añ e r o A V E CE S R E L L E N A S A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. respondo”. Y las dos manos aquí en los hombros míos. ya yo cumplí lo que tenía que hacer. anda a la batalla. A Fidel lo que es de Fidel. condenadnos. yo no le agrego”. de andar haciendo travesuras. sino que a veces rellenas”. Cada vez que voy me lo repite. no le agregas. como tú quieras”.

descansa. campesino que soy. y yo. tú no tienes escapatoria. para compartir este día contigo. más”. “Un ratico más. porque este es un día de esencias. Fidel Castro tuvo razón hace cincuenta y dos años. decirte que.Hugo Chávez F r í as todo eso. T Ú N O T I E N E S E S CA P A T O R I A Fidel es uno de los que más me ha hablado de eso en todos estos años y ahora. estar a la altura de la esperanza y del amor de un pueblo. tras siete horas. anda. ¡pero yo no! ¡Ojalá. José Arcadio Buendía: inventó la máquina del tiempo. Dale café”. ¡Ajá! Estaba preñada mi mamá cuando tú dijiste eso. “¡Dios mío!. “Cien años de soledad”. hoy más que ayer. en esencia. “Dame café”. saca papeles. Pero al mismo tiempo. Ojalá que este humilde soldado. no. cuando yo no había nacido. Un ratico más es de dos horas más. Por eso me traje mi uniforme de campaña. Fidel afirma. yo tengo cincuenta y uno. como yo no la tuve”. Bueno. en justicia. Dios quiera! Ojalá pudiera sentir algún día que he sido merecedor de esa frase de Fidel Castro. Siete horas. Fidel Castro ya ha sido absuelto por la historia. lo razona así. tú inventaste la máquina del tiempo y me metiste a mí. y por esto y por esto. Ahora tú me has incorporado. ve. y como humilde soldado que es lo que soy en esencia. aunque tú lo apruebes o no lo apruebes. Fidel. Como hacía aquel personaje de la novela de García Márquez. lo que soy es un soldado. Pero más que eso debo decir lo siguiente. que le dije: “Fidel. tú. 223 . Me dice: “Chávez. por los pueblos. inventó un rayo como un arma de guerra y fundó Macondo. Y además es que lo razona. Tú dijiste eso hace cincuenta y dos años. algún día pueda ser absuelto por la historia. Me dijo: “No. yo voy a descansar también”. siéntate un ratico más”. una hora y la otra hora y la otra hora. dijiste aquello cuando yo no había nacido.

y la historia lo demuestra: “Mira el caso de Pinochet. dice una película por ahí. “Hace rato —me dice— que yo puse distancia con el enemigo. y sobre todo gente muy joven. la guerra tuya es muy distinta a la mía. Tú no. LA CASA DEL CHE Dígame cuando fuimos con Fidel a la Universidad de Córdoba. Entonces. Me dijo también lo siguiente: “Es bueno que le digas a tus cuadros. sobre todo algunos que pudieran dejarse llevar por ideas”. Aquí hicimos la nuestra. dile al Congreso. tú lo tienes ahí al lado. ¡Qué cosa tan extraordinaria. el ataque de los paramilitares. una cosa por si no se han dado cuenta. Tú Miami está allá Chávez”. convives”. “Durmiendo con el enemigo”. No. Le dije a 224 . si es que la contrarrevolución logra arrebatarte a ti. yo no. esto suena duro. ahí no perdonaron a nadie”. Me dice: “Yo no sé cómo hubiera hecho si me hubiera tocado la tuya. Me dijo: “Mira. yo soy nada más así chiquitico. la persecución y el arrase será general. Pero hay un serie de consideraciones que él expone y yo he terminado compartiéndolas. sacarte a ti de ahí y arrebatarle al pueblo el poder. Aquí mis enemigos más acérrimos se fueron. el tema del agua. ¿verdad? “Está ahí. las siete bases militares. pero la tuya es más difícil por esa razón”. como si yo fuera muy grande.C ue n tos de l Ar añ e r o que si Hugo Chávez desaparece. los temas que nos afectan. Allá tú los tienes en tus narices. Dios mío!. Chávez. la inseguridad. ¿verdad? Fidel que ve al enemigo batallando sin descanso. algo que yo aprecio de aquí. Yo no quise hablar mucho. Dice lo siguiente. al partido. entonces es una guerra muy distinta”. estos temas eléctricos. él dice: “Chávez. tengo una distancia. etcétera. aquella masa de gente. están en Miami. Ahí no van a perdonar a nadie”. que a mí me obligan a estar aquí yo no sé por cuánto tiempo más. Lo sabrá Dios y lo dirá el pueblo.

porque la estaba masacrando. Él es el “papaúpa”. y la señora dice: “Esta casa la construyeron para los gerentes del ferrocarril en 1914”. el preguntador infinito que es Fidel Castro. pero había que darle la entrada a Fidel.. quién fue el primer habitante. Pero lo cumbre fue cuando yo tuve que intervenir en defensa de la señora. porque yo le pregunté no sé qué cosa. aquella noche en Córdoba. sus reflexiones. esta es la foto del Che”. muy cerca de Córdoba.. allá en Alta Gracia. Entonces estaba allí la señora de la casa donde vivió el Che. Y la señora buscando las respuestas ahí. Viene el muy fastidioso de Fidel. como que fue en un Aló Presidente. Como la señora le respondía todo. soplaba mucha brisa fría. Pasamos la tarde en la casa donde vivió el Che. pasamos un rato inolvidable. inolvidable. en otro momento memorable. Fidel quería era saber cuándo construyeron la casa. ella quería explicar las cosas del Che Guevara. la construyeron. que hoy es un museo. para. Hablé una hora. viendo la campiña argentina. “¿para qué la construyeron?”. le dijo: “¿Cuánto 225 . Y la señora explicando: “Mire. ¡Y estaba haciendo un frío terrible!. y no sé qué más. amigos de la infancia. Entonces. De ahí no se movió nadie. Recorrimos juntos una hora por carretera. no. Él quiere saber de todo. ¿cómo tú le vas a preguntar eso?”. Como me dijo una muchacha un día: “¡Usted me quiere raspar!”. Cuando usted conozca a Fidel Castro. Y la señora empieza: “Bueno. de manera inclemente. explicándonos. con una gran capacidad.”. le va a hacer cien preguntas en los primeros cinco minutos. Entonces. apareció un grupo de amigos del Che.Hugo Chávez F r í as Fidel: “Aquí tienes que hablar tú”. fuimos a la casa donde se crió el Che Guevara. y mucha gente. Tres horas habló Fidel. de dónde es la madera con la que la construyeron. Al día siguiente. gran coherencia en sus ideas. y le pregunta lo impreguntable. Fidel le preguntó: “¿Y esta casa la construyeron en qué año?”. Yo le dije: “Pero. Fidel le pregunta. él tenía que buscar la manera. pero Fidel.

Fidel andaba con gorrita roja. El regalo de mi cumpleaños me 226 . él estaba era con la pobre señora. era bravo el niño. haciendo preguntas: “¿Cuánto costaba el pasaje de Buenos Aires a Córdoba?. ¿ah? ¡Qué cara!. ¿no? Fidel es un detallista insigne. ¡mira!. Ahí fue cuando yo intervine. está viva. Me mandó un mensajero con esta nota. Fidel andaba con una gorrita de esas que andan por ahí. ahí dormía cuando era niño. de mucho sentimiento. díganos: ¿Cuánto vivió el Che aquí?. inolvidable. Mira la cara que tiene el Che. vale. La abracé y le dije: “¡Déjala!”. ¡que eso es intervencionismo. pero deja quieta a la pobre señora”. la chiquita. chico! Tú no puedes meterme en las cosas de Venezuela”. ahí va. Mira. Ahí está la señora. No voy a mencionar lo que dice porque estamos ya en campaña electoral. yo estoy tratando ahí de desviarlo. Esa es la cama del Che. Entonces. REGALO DE CUMPLEAÑOS Dos días antes de su repentina enfermedad recibí esta nota de Fidel en Moscú. porque es un preguntador que no tiene límites. Y Fidel es implacable. ¿Tú la has visto? Yo le dije: “Fidel. Ahí anda. Casualidades. ¿a qué velocidad iba?” Mira a la mamá del Che. Le dije: “Bueno. Ahí está preguntándole. no aguanté más. Fidel buscando la vuelta pa’ preguntar.C ue n tos de l Ar añ e r o costaba el pasaje en ferrocarril —¡en aquel tiempo!— de Buenos Aires a Córdoba?”. La otra niña. tenía como cinco años. Ahí está la embajadora de Argentina en Venezuela. mira la cara de esa mujer. míralo. le dije: “No. grandioso. chico. Aquí vivió el Che. esa es la casa del Che Guevara. déjala que nos explique aquí. ¿no? ¡Qué carácter! Esa es la hermana mayor. pero él no. Señora. ¿dónde dormía? Llévenos. Ese fue un día memorable. Mira. Porque ella estaba ya preocupada con tantas preguntas. ¿cuántos vagones tenía el ferrocarril?. mira. vale”. ya murió.

Nosotros 227 . yo no como mucho. casi que un castigo. Ustedes saben que yo estaba en Buenos Aires con un mal de estómago el día que salí por ahí. ¡Hasta la victoria siempre! Fidel Castro. esa sí me cayó muy bien. aquí me pone: Espero que hayas podido dominar tu feroz apetito —¡feroz apetito!—. haciendo un esfuerzo. creo que fue en el avión. cuando iba caminando con Kirchner. Saludos a todos. Él tiene la falsa idea de que yo como mucho. No. a las 7 y 38. perdona la caligrafía. julio 25 del 2006. Feliz sobrevuelo por encima de esa encendida región del Oriente Medio. No sé qué me cayó mal. una crema de arroz fría. cosas que no puedo leer aquí. Yo estaba en Vietnam. eso es termina un evento y va el otro. me puso a tomar crema de arroz fría y después el “tsunami”. él me receta y me dio una cosa que él prepara.Hugo Chávez F r í as llegó a Moscú el día de mi cumpleaños. ¡pero terrible! andaba grave. tiene que llegar el día. En la mañana me mandó para el desayuno otro “tsunami” y otra crema de arroz fría. y preserves lo más posible tu bienestar. Entonces. y al día siguiente para otro país. Él mandó a alguien a llevarme mi regalo y me lo entregaron el 28 de julio con una carta. pero él la sabe preparar y la carga ahí. no un día o tres días después. Un abrazo. Él es así. en la noche veo a Fidel. una gira. Y otra. Entonces. Te escribo estas líneas sentado en la cama y sin sueño. Me tomé dos “tsunami”. Tú sabes que ahí uno no descansa. Entonces. ME SORPRENDIÓ LA ENFERMEDAD A mí me sorprendió la enfermedad de Fidel. que llama “tsunami”. que es imprescindible para el éxito de la gira. un millón de felicidades por tu cumpleaños. y además una nota de puño y letra.

Y Adán se quedó en el hotel haciendo las llamadas. pero no oigo la causa. al Tío Ho. voy al baño. Entonces. una cena nos ofreció. pero por supuesto. tal. a las siete de la mañana. al camarada.. prendo el televisor y veo al asistente directo de Fidel. y le dije: “Adán.. leyendo algo. Nos tocaba volar como catorce horas hasta África. Empiezo a llamar. muy preocupado todos esos días y noches de la gira. me estoy vistiendo. Y le dije: “Tú me alcanzas más adelante y me dices algo. ¡Cónchale! ¡Dios mío!. quédate. porque yo tengo que irme”. 228 .C ue n tos de l Ar añ e r o llegamos a Vietnam. Así que yo llegué a la plaza aquella de los mártires y después nos fuimos a ver al camarada Ho Chi Minh. Iba por la mitad. Bueno. Los muchachos se llevaron un equipito que tú lo conectas con el televisor y tú ves en la pantalla grande Venezolana de Televisión en vivo. Pero. y tal. ¿cómo me voy. Yo oigo cuando leen: “Le transfiero el poder. las reuniones con el presidente y salir de Vietnam. pasamos el día con el Presidente. andaba mi hermano Adán con nosotros en la gira. para rendir honores al Monumento de los Mártires y después ir al mausoleo donde tienen a Ho Chi Minh. yo no te quiero ver así. y ya no tenía tiempo porque tenía que salir de inmediato. como tú sabes. Después. así que yo pendiente del país. Cuando me estoy poniendo la camisa ahí. prendo el televisor. en vivo. por Internet. por favor”. Imagínate el impacto mío cuando veo a Ho Chi Minh. peor para mí. intacto lo tienen. con esta angustia? ¿Qué pasó en Cuba? Yo no sabía más nada. después yo pude hablar con algunos de los compañeros en Cuba y me quedé un poco más tranquilo. Fidel!” Y Adán llegó luego y me explicó. Y nos fuimos a descansar un poco como a la media noche. Estaban dando “La Hojilla”. Pero muy temprano había que estar ya listo. porque digo: ¡Dios mío! ¿Qué pasó aquí? Yo dije: “Es que estoy soñando”. eran las seis de la mañana en Hanoi. y yo en la cabeza: “¡Dios mío. que es embajador en La Habana.”. Bueno. así que no oí lo primero. me levanto.

será un Aló Presidente especial. ¿qué velocidad tú crees que trae el agua allá en la cascada?”. “¿Y la temperatura del agua?”. Calcula tú”. la tensión de los cables. y yo te mandé a llamar a ti (gobernador Francisco Rangel). esa vez me tenía loco a preguntas. porque él quería saber. Fidel. en cuánto salió construir cada torre. me dijo: “Chávez. primero el tendido eléctrico. cuántas torres. Él empezó a preguntar y a preguntar. mete el dedo en el agua y dice: “No. ¡Ah!. Hay que recordar que Fidel. Entonces. chico. Pero después me dice: “¿Y qué profundidad tendrá este lago?”. en cuánto salía el kilómetro de cable. 17. y después tú mandaste a llamar a un técnico. ¿Qué voy yo a saber? “Pero calcula. navegando en la canoa. Bueno. Bueno. Ahí le respondimos casi todas las preguntas. y a cuánto le vendíamos a Brasil el kilovatio por hora. dedicado a tu cumpleaños. Me dieron ganas de empujarlo al agua.5 grados”. Él estuvo preguntando cuánto valía un kilovatio. bueno. que lo inauguramos el día siguiente. tú haces así y más o menos calculas. cumplió setenta y cinco. no es muy difícil. echa un cálculo allí de cuando viene cayendo el agua. “Tendrá como 15 metros”.Hugo Chávez F r í as ¡ E L C OL M O D E L O S CO L M O S ! El próximo domingo es trece. será como 20 grados”. no sé. ochenta años. precisamente aquí en el estado Bolívar. yo inventando. Pero cuando íbamos en el lago. ¡El colmo de los colmos! ¡El preguntador sin fin! TE EXHORTO A QUE CONTINÚES A veces uno se cansa. cuántos cables eran. respondí. me dijo: “Debe venir como a 300 kilómetros por hora y cuando está llegando abajo 350”. “Bueno. y Fidel se enteró que yo hice algún comen229 .

Aproveché un momentico y pasé por allá. Aparece un hombre con una mula. allá en aquella montaña está nuestra escuela”. “Bueno. me mandó un mensaje: “Quiero verte”. Ellos hicieron la carreta de palo y una vieja mula de esas buenas pa’ allá. Pero imperturbable se bajó de la mula. “Regresamos esta tarde”. eso fue lo que me hizo que me parara. Estoy seguro que no. por aquí” “¿Y para dónde van?”. di unas vueltas por un pueblo y qué cosa no. muchachos!”. de lucha. Eran como las ocho de la mañana “¿Y a qué hora es la presentación del trabajo?” “A mediodía nos citó el profesor” “¿Cuándo regresan?”. porque es un pueblo que está bloqueado por los yanquis. ¿Sabe lo que me dijo? Como si me hubiera leído no sé. Y Fidel se enteró. Estaba mi hijo conmigo. Me sorprendí de la imperturbabilidad de aquel ser humano. En eso estoy hablando con los muchachos y oigo un ruido en la montaña. me dicen los muchachos. le sabotean muchas cosas. Les niegan muchas cosas. Chávez. ustedes saben. Unos muchachos muy jóvenes en una carreta tirada por una mula. chico. no tanto físico. en el monte que viene. cuando estoy parado hablando con unos muchachos que iban en una carreta. bloqueado duro. porque uno se acuesta un ratico y pone los pies pa’ arriba. y los muchachos cuando me vieron se sorprendieron mucho. Pero antes de ver a Fidel. mira. un tecnológico “y tenemos que ir a presentar un trabajo”. ¿Saben? Ver al pueblo luchando aquí o allá en cualquier parte. yo no sé si fue que Fidel lo mandó. Aquel hombre me dijo: 230 . Él baja en la mula y me ve: “Chávez”. nos dimos la mano. cosa natural y “¡Epa. yo me paro: “¡Epa.C ue n tos de l Ar añ e r o tario de un cansancio como espiritual. “Chávez”. “¿qué hace por aquí?”. Esa es voluntad de superación. Por ahí no hay transporte. qué hace!”. El hombre aquel no. Y me dicen: “Allá. El cansancio espiritual es el más duro. montaña pa’ arriba. Nosotros veníamos en carro. pa’ arriba compadre.

es lo que se me ocurre decirte”. 231 . Y después Fidel me lo repitió: “Te exhorto a que continúes”. Dios te puso aquí en esta esquina y llegué yo y eso fue lo que me salió del alma. Y yo le digo: “¿De dónde tú sacas ese exhorto?” “No sé. en tu lucha no tienes derecho a cansarte. Te exhorto a que continúes”. Y entonces me dijo: “Soy pastor evangélico. Te exhorto a que continúes”.Hugo Chávez F r í as “Chávez.

pero feliz / 12 La Virgen de la Soledad / 13 Los fantasmas de Sabaneta / 13 DEL CUARTEL El primer discurso / 14 Los Cenicientos / 45 Ofasa / 15 La arepa de El Caviar / 46 Asunto ideológico / 15 El rumor de La Muerta / 47 El Pensamiento / 16 Rebelde ante el atropello / 49 ¡Que no me lo maten! / 17 Acto heroico / 50 Los dedos de mi padre / 18 La semilla / 50 El viejo como un guerrero / 18 La Marqueseña / 51 Un pedazo del alma / 19 Los mataron / 53 Rosa Virginia / 20 El juramento / 54 “La brazo loco” / 21 Salió bonito / 56 Nació Huguito / 22 El “Nuevo” bobo / 57 No les tengo miedo / 23 “Cadavérico.ÍNDIC E CRÓNICAS DE PELOTA Batear pa'l topochal / 31 El “Látigo” Chávez / 32 Caimanera en el barrio Coromoto / 33 HISTORIAS DE FAMILIA Confidencias / 3 Anoten ese zurdo / 33 Las propias raíces / 4 Jugando chapita / 34 Yo vendría a buscarte / 6 Champion estafador / 36 La Negra Inés / 8 ¡Strike! / 37 Yo estoy vivo de broma / 9 El gran ausente / 38 Pompeyo Davalillo / 39 Saca veinte o considérate raspa’o / 10 Error mental / 40 El arañero / 11 La banda contraria / 41 Gente honrada / 12 Pelota emboscada / 42 Pobre. habla Papo” / 59 El trapo rojo / 24 Píntalo de verde / 59 Las cuentas de Rosinés / 24 Nublado en Barinas / 60 31 de diciembre en familia / 25 PRÓLOGO/IX 233 .

me toca a mí” / 61 El V-100 / 62 ¡Respete a esta tropa del ejército HOMBRES DE REVOLUCIÓN Felipe Acosta / 113 libertador! / 64 Corrío del Catire Acosta / 115 Blindado / 65 Punto de encuentro / 116 Mantenimiento de tanques / 66 De ahí venimos / 117 Condorito / 68 Tomás Montilla / 118 El primer salto / 69 Carlos Alcalá / 120 Ni esto. hermano” / 134 Francisco Ameliach / 135 Lucas Rincón / 136 PRÓCERES Me iban a matar / 138 Nos hizo libertadores / 91 El Cristo / 139 Antonio José de Sucre / 92 General García Carneiro / 140 José Inácio de Abreu e Lima / 93 Danilo Anderson / 142 “¡Se rompe la zaraza o se acaba Salí resucitado / 143 la bovera!” / 95 “¡Primera vez que me ve la espalda un español!” / 97 Francisco Farfán / 101 DEL LLANO Manuela Sáenz / 103 El Patrullero / 149 Guardapelo / 104 Variná / 149 Maisanta / 105 La fiesta de Elorza / 151 234 . ni aquello / 70 4 de Febrero / 121 Les metimos duro a los gringos / 72 Fuerte José María Carreño / 74 No lo paraba nadie / 126 Comandante / 76 ¿Tú no ves que soy Chávez? / 127 Descargo / 77 Por ahora / 129 “Esperola'o” / 79 Guasipati / 130 Enguayabado / 80 Mi General Pérez Arcay / 131 Flamijoquer / 82 Eliécer Otaiza Castillo / 132 El Caracazo / 83 Reyes Reyes: “Me voy contigo.C ue n tos de l Ar añ e r o “Kikirikí.

no / 197 El que tenga oídos… / 197 Feminista / 198 Apuro presidencial / 199 Ni con peluca / 201 La garota / 203 Mamador de gallo / 204 La felicidad / 204 Éxitos de siempre / 205 Constanza y Oumarú / 206 Llegó el Meme / 207 Con verruga y todo / 208 Los jamaqueo / 209 Patarucos / 209 No volverán / 210 . como la India / 158 Santos Luzardo / 159 El Cubiro / 160 Eneas Perdomo / 163 Sombras en la noche / 164 Como pez en el agua / 164 ABRAZADO A LA MASA Las catacumbas del pueblo / 169 Con mi chivo pa’ Caracas / 170 Borracho político / 171 La calaña / 173 ¡Es el infierno aquí! / 173 Sus ojos en el alma / 174 Un angelito / 175 Génesis / 176 Esa frente te palpita / 176 ¡Chávez. nada / 179 Orfeón universitario / 180 ¿Por qué no le da la cara? / 182 Los Tres Reyes Magos / 183 Una Revolución para los niños / 185 FIDEL Soy feliz tratando de ayudar / 186 Uno barbudo / 213 Cuestión de conciencia / 187 No querían que viera a Fidel / 214 La solidaridad / 188 El único diablo / 215 235 Tiene usted razón / 189 Alí Primera / 189 Arturo Uslar Pietri / 190 El Gabo / 191 Jacques Chirac / 192 “¡Váyanse a sembrar papa!” / 192 La Reina / 193 Me llevaré una ropita / 194 La tragedia de Vargas / 195 Cadena nacional / 196 Flojo. mándame pa' Cuba! / 178 Para los pobres.ÍNDIC E Pata en el suelo / 154 ¡Agarra tu neoliberalismo! / 156 No son los tiempos de Doña Bárbara / 158 Elorza.

chico / 218 Pararme en una esquina / 218 Vamos a ponerle cuidado / 219 El bandido / 219 ¡Gallo viejo.C ue n tos de l Ar añ e r o Esto no termina hoy / 215 Hasta que se levante / 216 “Dos tipos que andamos por ahí” / 217 Allá está viéndonos / 217 Yo le tiré piedras a Fidel / 217 Fue bola. venceremos! / 220 Un sabio / 220 A veces rellenas / 222 Absuelto por la historia / 222 Tú no tienes escapatoria / 223 La casa del Che / 224 Regalo de cumpleaños / 226 Me sorprendió la enfermedad / 227 ¡El colmo de los colmos! / 229 Te exhorto a que continúes / 229 TESTIMONIO GRÁFICO 236 .

TESTIMONIO GRÁFICO

C ue n tos de l Ar añ e r o

En Barinas, junto a su hermano mayor, Adán Chávez. 238

Hugo

Chávez F r í as

El arañero de Sabaneta.

239

C ue n tos de l Ar añ e r o

Con los hijos mayores (Hugo, María Gabriela y Rosa Virginia) en el Balcón del Pueblo. El “arañero” en Sabaneta con sus amigos Iglesis, Lucio y Dinora.

En la escuela “Julián Pino” de Sabaneta. 240

Hugo

Chávez F r í as

Con los hijos mayores (Hugo, María Gabriela y Rosa Virginia) en el Balcón del Pueblo.

Caimanera en Fuerte Tiuna, junto a su hija Rosinés —a la izquierda— y su nieta Gabriela. 241

C ue n tos de l Ar añ e r o Familia Chávez en Miraflores con sus padres. Detrás. 242 . hijos y nietos. Argenis. los hermanos Adán. Adelis y Aníbal. de izquierda a derecha. Ignacio (“Nacho”).

243 .Hugo Chávez F r í as Aquel “Bachaco” o “Tribilín” llegó a la Academia Militar con la ilusión de ser pelotero de Grandes Ligas.

244 .C ue n tos de l Ar añ e r o El “nuevo” Tribilín.

245 . El Alférez Chávez animando elección de Reinas.Hugo Chávez F r í as El “arañero” Brigadier (segundo a la derecha. arriba).

cuatro y maracas… 246 .C ue n tos de l Ar añ e r o Arpa.

Hugo Chávez F r í as “Furia”… 247 .

con sus padres. 248 .C ue n tos de l Ar añ e r o El día que se graduó de la Academia Militar.

249 .Hugo Chávez F r í as El Subteniente… El Teniente.

primero a la derecha abajo.C ue n tos de l Ar añ e r o El zurdo Hugo Chávez. XIV Juegos Inter-Institutos Militares. marzo de 1972. miembro del equipo de la Academia Militar. ¡Quieto en tercera! 250 .

Hugo Chávez F r í as ¿Bola o strike? 251 .

C ue n tos de l Ar añ e r o Rostro de El Libertador. 252 . obtenido a través de reconstrucción facial en tercera dimensión.

“el último hombre a caballo” (a la derecha).Hugo Chávez F r í as En maniobras militares. Pedro Pérez Delgado. 253 . cuando se forjaba el movimiento revolucionario. Maisanta.

C ue n tos de l Ar añ e r o En la cárcel de Yare. 254 .

Hugo Chávez F r í as Pese a los barrotes. 26 de marzo de 1994. 255 . “Recuerdo muy claramente el día que salí de prisión. continuaron los aprestos revolucionarios. (…) Recuerdo haber dicho: ‘Me voy a las catacumbas del pueblo’”.

la hicieron pionera. 256 . “A Génesis la mandé para Cuba.C ue n tos de l Ar añ e r o Al rescate de las víctimas de la tragedia de Vargas. Fue feliz hasta el último día de su vida”. La pasearon. Diciembre de 1999.

257 .Hugo Chávez F r í as Abrazado a la masa A ritmo de joropo.

C ue n tos de l Ar añ e r o “Yo lo que soy es un soldado” Con los estudiantes. 258 . Hugo Jr y el Pastor de la montaña cubano.

Argentina. 259 .Hugo Chávez F r í as En la casa del Che en Córdoba. el 22 de julio de 2006. “Tú y yo somos dos tipos que andamos por ahí”.

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