1 LA PERSPECTIVA INTERPRETATIVISTA Débora Egea

La perspectiva interpretativista emergió como reacción al intento de desarrollar una ciencia natural de los fenómenos sociales. Tiene como rasgo principal el hecho de que se centra en el actor social y trata de comprender su punto de vista. Pone a la persona en el centro de la escena, quien construye, interpreta y modifica la investigación. Las teorías interpretativistas buscan la comprensión, a diferencia de la descripción, el fundamento de esta comprensión radica en que lo que utilizamos para lograr comprender a la cultura ajena es una extrapolación de la propia psique hacia la psique de aquellos a los que se trata de comprender. El primer paso al estudiar algún grupo humano es involucrarse con el mismo, estudiarlo desde adentro, hacerse parte de él para comprenderlo, tomando distancia, pero sólo con el propósito de no perder imparcialidad. Las teorías interpretativistas en antropología planteaban que los hechos humanos no se rigen por movimientos mecánicos ni por fuerzas externas al individuo, como postulaba el positivismo, sino por las significaciones que los individuos van asignando a sus acciones. Estas significaciones no pueden ser observadas por el investigador, para poder conocerlas necesita de nuevas técnicas y métodos. El investigador debe eliminar sus visiones etnocéntricas ya que el orden simbólico existente varia de pueblo en pueblo y tiene su propia lógica, la cual el investigador debe comprender (Guber 2005).

En cuanto al trabajo de campo, las teorías interpretativistas incorporaron técnicas basadas en la participación, ellas sirven para recrear, a través de la experiencia, distintas formas de vida. Clifford Geertz, por ejemplo, trata de romper con la observación distante y curiosa del antropólogo que analiza la escena desde fuera y propone la inmersión en el ambiente, el autor lo hace proponiendo como vehículo a la propia vivencia humana y cercana, lo que denomina “captar la perspectiva del nativo”.

2 Por otra parte, los cambios en los métodos del trabajo generaron el reconocimiento de la subjetividad del investigador, en el que se tiene en cuenta el punto de vista del sujeto. Según esta teoría el investigador aspira a ser uno más, reviviendo la cultura desde adentro, viviendo las mismas experiencias que sus informantes, esta presencia directa, según los interpretativistas, es lo único que garantiza una comunicación real entre antropólogo e informante. Al asumir el rol del otro, se puede comprender, la vida y las definiciones de la otra persona.

Geertz, por ejemplo, analiza la naturaleza simbólica de los rasgos culturales, esto es, los significados que tienen en el entorno donde se producen y tienen validez o constituyen identidad; lo que denomina las estructuras simbólicas.

Las críticas que se hicieron a la corriente interpretativista son, en primer lugar, contradecir sus propios postulados al evitar los condicionamientos que operan sobre el investigador, condicionamientos sociales, políticos, y culturales. Otra crítica es que la experiencia personal del investigador no alcanza para hacer evidente y compartible el saber alcanzado en el campo. Por otra parte, parece dudosa la afinidad humana entre informantes e investigador y que la presencia directa en el campo sea garantía suficiente para explicar algo tan complejo como los sentimientos presentes en la práctica social. Otra critica es que el investigador nunca podrá transformarse en uno más de la comunidad ni en un agente neutro de observación, pues accede al campo desde su propia historia cultural y teórica, y no se puede entrar el la mente de otra persona. Los informantes por su lado, no actúan de la misma forma entre ellos y con el investigador, esto complica mucho las conclusiones que pueda sacar el antropólogo.

Los aportes principales del interpretativismo son la incorporación de los aspectos subjetivos del investigador como herramientas genuinas y legitimas del conocimiento; el trabajo de campo como experiencia de organización del conocimiento; la importancia de las técnicas ligadas a la participación; y la recuperación para el conocimiento antropológico y social del punto de vista de

3 los informantes (Guber 2005). La vocación esencial de la antropología interpretativa no es dar respuestas a nuestras preguntas más profundas, sino darnos acceso a respuestas dadas por otros.

Síntesis de las características del enfoque interpretativo Dimensión Fundamentos Naturaleza de la realidad Finalidad de la investigación Relación sujeto - objeto Valores Teoría - practica Criterios de calidad Técnicas: Instrumentos y estrategias Análisis de datos Interpretativo (naturalista, cualitativo) Fenomenología. Teoría interpretativa Dinámica, múltiple, holística, construida, divergente Comprender e interpretar la realidad, los significados de las personas, percepciones, intenciones, acciones Dependencia. Se afectan. Implicación investigador. Interrelación Explícitos. Influyen en la investigación Relacionadas. Retroalimentación mutua Credibilidad, confirmación, transferibilidad Cualitativo, descriptivos. Investigador principal instrumento. Perspectivas participantes Cualitativo: Inducción, analítica, triangulación

Crotty (1998) considera tres perspectivas fundamentales que han dado lugar al nacimiento de la perspectiva interpretativista: la hermenéutica, la fenomenología y el interaccionismo simbólico. La gran diversidad de corrientes y escuelas que se engloban en la tradición interpretativa no impide que todas ellas compartan una serie de aspectos comunes acerca de la naturaleza de la realidad a la que se aproxima. Seguidamente vamos a exponer los supuestos básicos de las corrientes señaladas:

HERMENEÚTICA El término hermenéutica proviene del verbo griego hermeneutikos que significa interpretar, declarar, anunciar, esclarecer y, por último, traducir. Significa que alguna cosa es vuelta comprensible o llevada a la comprensión.

4 Se considera que el término deriva del nombre del dios griego Hermes, el mensajero, al que los griegos atribuían el origen del lenguaje y la escritura y al que consideraban patrono de la comunicación y el entendimiento humano; lo cierto es que este término originalmente expresaba la comprensión y explicación de una sentencia oscura y enigmática de los dioses u oráculo, que precisaba una interpretación correcta. Otros dicen que el término hermenéutica deriva del griego ermēneutikē, que significa "ciencia", "técnica", y que tiene por objeto la interpretación de textos religiosos o filosóficos, especialmente de las Sagradas Escrituras, y del sentido de las palabras de los textos, así como el análisis de la propia teoría o ciencia volcada en la exégesis de los signos y de su valor simbólico. En el Romanticismo, adquiere el carácter de disciplina filosófica. Schleiermarcher dirá que se trata de una "teoría de la comprensión". En efecto, la hermenéutica aspira a un proceso de re-creación o repetición del proceso de creación artística del texto o de la obra de arte, el intérprete habría de identificarse con el autor, congeniando con él. Schleiermarcher tiene pues, una visión subjetivista y psicologizante. Dilthley partirá desde este punto y transformará a la hermenéutica un método para las ciencias del espíritu. La comprensión adquiere así, en su última etapa, un carácter objetivo en tanto ya no se fundamenta en la "psicología comprensiva" sino que se dirige hacia las "objetivaciones de la vida", es decir, hacia las obras y valores históricos culturales que brotan de "la vida" y que han de ser otra vez captados por medio de la vivencia. Pero es con Heidegger que esta disciplina alcanza auténtica profundidad filosófica. Dirá así que la "comprensión" es una estructura fundamental del ser humano y ya no una forma particular de conocimiento. Esto significa que la comprensión es lo que hace posible todo conocimiento. La interpretación es posterior a la comprensión Dilthey considera que a partir de Bacon, el método científico de las ciencias de la naturaleza fue depurado y desarrollado en profundidad. Sin embargo, respecto a las 'ciencias del espíritu' o aquellas cuyo objeto de estudio

5 se encuentra en la realidad histórica y cultural, aún no fue descripto un método adecuado. Así como estas ciencias estuvieron primero subordinadas a la metafísica, luego fueron reducidas por los positivistas que intentaron adaptaras al método de las ciencias de la naturaleza ignorando la especificidad de su objeto de estudio. En esta línea, Dilthey elaborará los conceptos centrales del historicismo: El objeto de estudio de las 'ciencias del espíritu' es la realidad histórico social, que se compone de individualidades que solo pueden conocerse a través del método biográfico. El método de las ciencias naturales no puede captar este objeto de estudio, se necesita pues, la aplicación de instrumentos específicos como los son la vivencia, la expresión y la comprensión. Los tipos son las únicas formas de generalización legítimas dentro de las ciencias del espíritu. Estas se basan en las diversas formas de expresión de vivencias semejantes. A partir de un examen histórico, Dilthey señala tres tipos de visiones: Naturalismo: Es un enfoque materialista que postula explicaciones causales y mecanicistas de la realidad. En consecuencia, es anti-espiritualista. Idealismo de la libertad: La persona, la libertad y la trascendencia divina, es el centro a partir del cual concibe el mundo. Idealismo objetivo: Es una perspectiva panteísta en la cual prevalece la idea del todo y la unidad del universo. Finalmente, cabe señalar que Dilthey apunta que toda comprensión es comprensión histórica: todos sus desarrollos metodológicos conducen a considerar la vida como una realidad radical e irreductible a cualquier otro tipo de realidad y solo comprensible desde sí misma. La historia, construye estructuras y conexiones dinámicas centradas en sí mismas, de allí, se concebirá el carácter relativo de los valores y de la verdad: todo valor y toda concepción del mundo debe ser juzgada de acuerdo a su contexto histórico. Cabe destacarse que Dilthey destacó puntualmente que no debía interpretarse este método como un escepticismo en función de la verdad

6 FENOMENOLOGÍA MOVIMIENTO FILOSÓFICO
DEL

SIGLO XX CARACTERIZADO POR SU PRETENSIÓN DE

RADICAL FIDELIDAD A LO DADO, A LO QUE REALMENTE SE OFRECE A LA EXPERIENCIA, PARA DESCRIBIR LOS RASGOS ESENCIALES, LAS ESENCIAS DE LAS DISTINTAS REGIONES DE LA REALIDAD QUE EN ESTA ACTITUD SE MUESTRAN. La fenomenología aspira al conocimiento estricto de los fenómenos. Esta última palabra puede inducir a error pues con frecuencia la utilizamos para referirnos a las apariencias sensibles de las cosas, apariencias que no coinciden con la supuesta realidad que debajo de ellas se encuentra. La fenomenología no entiende así los fenómenos, pues para esta corriente filosófica los fenómenos son, simplemente, las cosas tal y como se muestran, tal y como se ofrecen a la conciencia. El lema de este movimiento es el plegarse a las cosas mismas, el ser fiel a lo que realmente se experimenta, de ahí que propugne la intuición como instrumento fundamental de conocimiento. La intuición es la experiencia cognoscitiva en la cual el objeto conocido se nos hace presente, se nos muestra “en persona”, experiencia opuesta al mentar o referirse a un objeto con el pensamiento meramente conceptual. A diferencia de las corrientes empiristas, la fenomenología no limita la intuición al mundo perceptual sino que acepta varias formas de darse las cosas, varias formas de intuición: cada objetividad se muestra de distinto modo a la conciencia, en función de su propio ser o esencia: las cosas físicas se hacen presentes a nuestra conciencia de otro modo que los objetos matemáticos, las leyes lógicas, los valores estéticos, los valores éticos, o las propias vivencias. La virtud del buen fenomenólogo es su perfección en el mirar, el saber disponer adecuadamente su espíritu para captar cada tipo de realidad en lo que tiene de propia. Junto con esta tesis, es común al movimiento fenomenológico la idea de que en el mundo hay hechos, pero también esencias. Los hechos son las realidades contingentes, las esencias las realidades necesarias; la tarea de la fenomenología es descubrir y describir las esencias y relaciones esenciales existentes en la realidad, y ello en cada uno de los ámbitos de interés del

7 filósofo (mundo ético, estético, religioso, lógico, antropológico, psicológico,...). Cuando el fenomenólogo describe lo que ve no se preocupa por el aspecto concreto de lo que ve, intenta captar lo esencial; así, si se preocupa por estudiar la voluntad, no intenta describir los aspectos concretos presentes en un acto voluntario real sino la esencia de la voluntad y sus relaciones esenciales con otros aspectos de la subjetividad como el conocimiento o la libertad. La fenomenología considera que además de la intuición empírica o percepción existe la intuición de las esencias o formas universales de las cosas. La intuición en la que se hace presente lo universal recibe el nombre de intuición eidética. El tema de investigación más característico de la fenomenología es la conciencia; se entiende por conciencia el ámbito en el que se hace presente o se muestra la realidad; la realidad en la medida en que se muestra o aparece a una conciencia recibe el nombre de fenómeno. La característica fundamental que la fenomenología encuentra en la conciencia es la intencionalidad en el lenguaje ordinario llamamos intencional a la conducta hecha mediante un acto de voluntad, a la conducta deliberada; en fenomenología la intencionalidad es una propiedad más básica: se refiere al hecho de que toda conciencia es conciencia de algo, todo acto de conciencia es siempre una relación con otra cosa, un referirse a algo. La conciencia no se limita al conocimiento: puedo conocer un árbol, puedo percibirlo o pensar en él, pero también puedo vincularme con él mediante otros modos de conciencia: puedo desear estar a su sombra, o imaginarlo con más hojas que las que tiene, o temer que se pueda secar, y tal vez hasta lo puedo amar u odiar. La percepción, el recuerdo, la imaginación, el pensamiento, el amor, el odio, el deseo, el querer, son distintas formas de darse el vivir de la conciencia. Una importante tarea de la fenomenología es la descripción de los tipos distintos de vivencias, de sus géneros y especies, y de las relaciones esenciales que entre ellas se establecen. La fenomenología no es un movimiento homogéneo pues se han dado distintas interpretaciones, tanto en la caracterización del auténtico método fenomenológico como en las tesis doctrinales en las que hay que concluir; las

8 dos variantes principales son la fenomenología realista para la que los fenómenos conocidos son reales e independientes de nuestra mente, y la fenomenología trascendental, un nuevo idealismo para el cual la realidad es una consecuencia de los distintos modos de actuación de la conciencia pura o trascendental. El fundador de este movimiento es Edmund Husserl (18591938), y los representantes más importantes Alexander Pfänder (1870-1941), Max Scheler (1874-1928), Dietrich von Hildebrand (1890-1978), Martin Heidegger (1889-1976), Jean-Paul Sartre (1905-1980) y Maurice MerleauPonty (1908-1961).

INTERACCIONISMO SIMBÓLICO Es una corriente de pensamiento microsociológica, relacionada también con la antropología y la psicología social, que se basa en la comprensión de la sociedad a través de la comunicación y que ha influido enormemente en los estudios sobre los medios. De acuerdo con Herbert Blumer, acuña el término interaccionismo simbólico en 1938, sus principales premisas son: 1. Las personas actúan sobre los objetos de su mundo e interactúan con otras personas a partir de los significados que los objetos y las personas tienen para ellas. Es decir, a partir de los símbolos. El símbolo permite, además, trascender el ámbito del estímulo sensorial y de lo inmediato, ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la imaginación y la fantasía. 2. Los significados son producto de la interacción social, principalmente la comunicación, que se convierte en esencial, tanto en la constitución del individuo como en (y debido a) la producción social de sentido. El signo es el objeto material que desencadena el significado, y el significado, el indicador social que interviene en la construcción de la conducta.

9 3. Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los significados en los procesos interpretativos en función de sus expectativas y propósitos. Otras premisas importantes son: que la distinción entre conducta interna y externa presupone que el individuo se constituye en la interacción social (formación del yo social autoconsciente), y que no es posible entender el yo sin el otro ni a la inversa, y que los grupos y la sociedad se constituyen sobre la base de las interacciones simbólicas de los individuos al tiempo que las hacen posibles. En conclusión, el interaccionismo simbólico, partiendo de un método de estudio participante, capaz de dar cuenta del sujeto, concibe lo social como el marco de la interacción simbólica de individuos, y concibe la comunicación como el proceso social por antonomasia, a través del cual, se constituyen simultánea y coordinadamente, los grupos y los individuos. La interacción de los individuos y los grupos y el significado de los símbolos analizados por la observación participativa y documental (método de documentación) y cómo los cambios de símbolos cambian las personas y su comportamiento, sin hacer mucho énfasis en el uso de las variables, sino en las personas que manejan el significado de los símbolos como proyectos de convivencia, principalmente el lenguaje en los sistemas simbólicos captando significados por interacción. Su diseño es mixto o fijo —longitudinal— sucesivas medidas de lo mismo y flexible —triangulación -varios métodos para lo mismo—, estudios de casos comparando cuestiones. Sus métodos de investigación preferentes son cualitativos —símbolos, contenidos y palabras. Interacciones simbólicas entre personas en la acción social con una perspectiva o enfoque psicosociológico en el microclima de las comunidades típicas medias. Concretamente por ejemplo efectúa análisis de contenido categorizando frecuencias en

documentación (análisis de contenido de documentos variados): libros, películas, periódicos, etc. El tipo de método preferido es la observación participante con procedimiento empírico/inductivo con entrevistas entre

10 semiestructuradas y mixtas, en períodos únicos 'sincrónico' o varios 'diacrónico'. Un caso de investigación pudiera ser el juego de los niños en las escuelas y calles en Brasil. La interacción simbólica y la sinergia ayudan a una mejor comunicación. La interacción simbólica es importante y puede en muchos casos llegar a reemplazar la comunicación verbal o a reemplazar palabras, estos símbolos pueden ser llamados también gestos que se usan para comunicarse. Muchos lo usan como palabras claves, y diferentes grupos sociales tienen símbolos entre ellos al expresarse, muchas veces solo determinados grupos que vivieron determinada etapa o momento reconocen con facilidad símbolos y son usados frecuentemente por estos miembros o amigos. La sinergia es la suma de las partes y como resultado obtenemos el todo más la suma de las partes esto quiere decir que al relacionarlo con la interacción simbólica y la comunicación verbal obtenemos una muy completa comunicación entre receptor y emisor. En muchos casos se utiliza sólo la interacción verbal mas no la simbólica y el mensaje que emite en emisor puede llegar a ser confuso para el receptor, ya que influye mucho cualquier tipo de gesto facial o de interacción simbólica que el emisor proyecte, éste puede llegar a influir al mensaje de manera equivocada muchas veces, y no se logra la comunicación ni el mensaje adecuado. En resumen, cuando usamos la sinergia en cuanto a la interacción simbólica podemos comunicarnos sin dejar dudas ni problemas al momento de expresarnos, no habrá dudas de nuestra actitud o predisposición sobre determinado tema, y tendremos éxito al hacer de nuestra idea o mensaje un resultado limpio de dudas y malentendidos.

11 Referencias

GUBER, Rosana (2005): El trabajo de campo etnográfico, trayectorias y perspectivas. En: El Salvaje Metropolitano. Reconstrucción de conocimiento social en el trabajo de Paidós Estudios de Comunicación, Buenos Aires, Barcelona, México. GEERTZ, Clifford (1994): Desde el punto de vista del nativo: sobre la naturaleza del conocimiento antropológico. En: Conocimiento local. Ensayos sobre la interpretación de las culturas. Barcelona, Gedisa.

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