ETAPA INICIAL

INFORMACIÓN, MOTIVACIÓN E INSCRIPCIONES
Información y motivación Con la debida anticipación, y por los medios más eficaces a la mano, la parroquia y el colegio anuncian la iniciación de la preparación, de modo que al primer encuentro puedan asistir todos los inscritos con sus familias (al menos sus padres). La información debe ser muy clara y precisa y debe acompañarse de una buena motivación tanto para los niños y jóvenes que no han hecho la primera comunión como para las familias. Si el colegio apoya la preparación, ojalá los padres de familia reciban la información y la motivación desde las reuniones de padres que allí se organizan. Inscripciones Las inscripciones se hacen, bien sea en el Colegio, si el colegio se vincula a la preparación o en la parroquia, si las catequesis van a tener lugar en el recinto parroquial. Parece conveniente darle a la inscripción un relativo formalismo, de modo que, tanto los jóvenes como las familias vean desde el comienzo que van a iniciar un proceso serio y no algo de donde pueden entrar o salir caprichosamente. Los catequistas y los encargados de las inscripciones tengan en cuenta que quienes se van a inscribir estén ya bautizados (hasta donde sea posible pídase la partida de bautismo del niño o joven que se va a inscribir) y que estén cursando el tercero de primaria o cursos superiores. Al momento de la inscripción convendría reunir algunos datos importantes sobre la familia y las condiciones del que se va a preparar: • • • • • • • Nombres y apellidos completos. Dirección y teléfono. Nombres de los padres. Si vive, o con alguno de ellos, o con alguien distinto de los padres. Número de hermanos mayores o menores y con quién viven ellos. Si todos en la casa son católicos. Si la parroquia lo ve prudente puede solicitar un aporte simbólico como derecho de inscripción, no tanto con el fin de cobrar la preparación sino de darle un tinte de seriedad al proceso que se inicia.

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Catecismo para la Primera Comunión

UNIDAD I
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA
Esta primera unidad busca, ante todo, lograr la vinculación del padre y la madre del niño al proceso de preparación, de modo que los padres de familia puedan ser ayudados en el conocimiento y el ejercicio de su misión de primeros educadores de sus propios hijos en la fe. Familia, vida, creación Son temas introductorios no solo a la historia personal, sino a la catequesis misma. Nuestro crecimiento como personas vivas, exige una catequesis viva, que tenga en cuenta la vida, no sólo como tema de estudio, sino como experiencia personal y comunitaria. La catequesis debe llevar a decir a los niños como al apóstol Pedro en su profesión de fe: “Señor: ¿Dónde quién vamos a ir? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6, 68)

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Objetivos:

REUNION Y CELEBRACIÓN DE APERTURA

 Iniciar con una liturgia conmemorativa y una reunión general el proceso de preparación.  Presentar a las familias entre sí y conocer sus inquietudes.  Hacer una presentación general del proceso de preparación y de lo que se espera de ellos y de los niños, una vez concluida la preparación y celebrada la primera comunión.  Ayudar a los padres de familia a asumir generosamente las responsabilidades que les competen como colaboración a la preparación de sus hijos (asistir a las reuniones, adquirir las guías para la familia etc.). Eucaristía Inaugural En una eucaristía de domingo, y hasta donde sea posible, exclusiva para el grupo de niños y padres de familia, se inaugura solemnemente la preparación. Esta Eucaristía debe ser un modelo para las familias. Los catequistas de primera comunión la deben preparar con esmero y sin descuidar detalles ni signos, procurando que esa celebración deje una huella en los padres y en los niños. Si es necesario, se utilizan los fondos de las inscripciones para comprar flores y lo que se necesite para esa liturgia. Las moniciones, la homilía, las preces, deben hacer relación al momento y tocar la sensibilidad de los padres de familia. Esta eucaristía debe ser la mejor motivación para catequistas, profesores, niños y familias para toda la comunidad cristiana que vive el tiempo de preparación a estos sacramentos como una misión de todos. Encuentro de presentación Terminada la liturgia eucarística, si no hay otro lugar, los niños salen con unos catequistas para tener con ellos experiencias de recreación, conocimiento e integración. Los demás catequistas se quedan en el templo con los padres de familia o van a otro sitio adecuado. El encuentro con los padres de familia debe ser breve y muy provechoso, ya que de él dependerá en gran medida el éxito de los encuentros futuros y la colaboración que los padres de familia den a la preparación. El encuentro puede desarrollarse de acuerdo al siguiente orden del día o el que se considere más conveniente: 1. Cuestionario, presentación y diálogo Se puede empezar con el siguiente cuestionario de motivación que responden los padres de familia por grupos no muy numerosos: a. Presentación de los miembros del grupo y elección del relator

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b. Responder brevemente al cuestionario siguiente: 1) ¿Por qué quieren que su hijo haga la Primera comunión? ¿Qué importancia conceden ustedes a ese hecho? 2) Cuáles creen que, durante el tiempo de preparación, sean las funciones, los compromisos y las obligaciones de: • • • la parroquia la escuela la familia? 3) ¿En qué deberá haber cambiado la vida de los niños y del hogar, una vez que los niños hayan hecho la primera comunión? 4) ¿Con base en experiencias anteriores, cuáles sugerencias puede hacer el grupo para mejorar la preparación a los sacramentos y especialmente a la Primera Comunión? 2. Poner en común y discutir las respuestas a la encuesta. Antes de poner en común las respuestas, el moderador presenta a cada uno de los miembros de su grupo. 3. Explicación del párroco o del catequista coordinador sobre el proceso de preparación. En esta explicación deben quedar muy en claro, entre otros los siguientes aspectos: • Las etapas del proceso de preparación, • La frecuencia de los encuentros de preparación, • Las fechas de reuniones con los padres de familia y la importancia de asistir a estas reuniones. Para el próximo encuentro con los padres de familia todos deben traer el catecismo familiar y la partida de bautismo de los niños. 4. Presentar a los padres de familia el catecismo familiar y la importancia de adquirirlo para que puedan participar en la preparación de los hijos. Una manera práctica de hacer que los padres de familia adquieran el catecismo familiar es incluir su valor dentro de la cuota de inscripción, de modo que se le pueda entregar a cada familia que haya cancelado la inscripción un ejemplar y mientras ellos lo hojean se vaya haciendo la presentación. 5. La primera tarea, hasta la próxima reunión, será, que el padre y la madre de los niños lean y relean el catecismo hasta lograr familiarizarse con él. Dejar claro cuándo, dónde y a qué horas será la próxima reunión. Se les informará por escrito en el cuaderno de los niños confirmando o modificando el lugar, día y hora del próximo encuentro. 6. Insistir en la necesidad de participar en la misa de la parroquia todos los domingos, trayendo los niños a la misa y enseñándoles a participar en ella. 7. Recolección de respuestas escritas y sugerencias. 8. Canto y oración final.

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Objetivos
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LA VIDA: UN DÍA QUE COMIENZA

Que los niños descubran en la belleza de la creación las huellas del Dios creador. Que los niños valoren la vida como don de Dios y aprendan a cuidarla y respetarla. Entender la vida como una tarea que Dios pone en nuestras manos.

La vida de los niños es como una jornada recién iniciada. La noche ha pasado, se hace de día. Los bosques y los campos se despiertan. Se encienden las luces de las casas: comienza un nuevo día. Campesinos, obreros, empleados, técnicos, Todos van llegando a sus puestos de trabajo. Para ti, tu puesto es la escuela ¿qué nos traerá el nuevo día? Por la mañana los cristianos se hacen el signo de la cruz y se preparan para cumplir sus tareas; el signo de la cruz les recuerda que deben vivir su jornada en compañía del Señor. El nombre del Padre(+) y del Hijo(+) y del Espíritu Santo (+) Amén.

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Cada jornada es un nuevo don que hemos de acoger con responsabilidad y compartir con los demás: no solo hay que hacer lo que está programado sino también estar disponible para nuevos encuentros y nuevos descubrimientos Nuestra vida es un conjunto de tantas jornadas, es como un largo camino: ¿hoy qué haré? ¿a quién encontraré? En la alegría y en el sufrimiento de cada día Jesús nos llama a ser sus amigos. No importa si somos pequeños, si somos pobres o pecadores a todos se dirige el Señor; a todos dirige él su Palabra; todos podemos tener la dicha de estar con él. Aquí estoy Señor: ¿Qué quieres que haga? Lecturas bíblicas posibles: Génesis 2, 4-8; Salmo 8; Marcos 1, 16-20 Resumen
Nuestra vida es como una jornada en la que nos encontramos con Dios y estamos llamados a hacer su voluntad para ser felices. Al empezar la jornada y al comenzar cualquier actividad debemos decir: EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO. Cuando sintamos a Dios cerca, que nos habla o que nos llama debemos responderle así: “AQUÍ ESTOY, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD”. Cuando hayamos recibido algún beneficio de Dios debemos demostrar nuestro agradecimiento: “GRACIAS, SEÑOR, POR LOS BIENES QUE EN ESTE DÍA ME OTORGAS”. El mejor modo de agradecer a Dios todos sus beneficios es celebrar la Sagrada Eucaristía, o sea la Santa Misa. CANTO Copiar y aprender a cantar el siguiente estribillo: Alegre la mañana que nos habla de ti Alegre la mañana (2 veces).

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DIOS PADRE CREA LA VIDA POR AMOR

Objetivos  Descubrir a través de la naturaleza y de la vida la bondad y el amor de Dios.  Encontrar los motivos para orar y bendecir a Dios. En la actividad, en el diálogo y en el canto que acompañan esta catequesis el niño debe conceptuar y comprender el valor de la creación, no solo por lo que ella es en si misma sino porque ella y la vida, de la cual es su más alta expresión, nos hablan de un Dios que es amor: ¿para quién y por qué hizo Dios todas las cosas, el sol, la luna, el firmamento, la lluvia, las semillas y su proceso vital, las aves, los peces y todos los animales?

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Dios estaba preparando un escenario para sorprender al hombre, al que creó en el último día, con barro de la tierra y aliento de su boca: todo lo hizo Dios pensando en el hombre, porque Dios ama entrañablemente al hombre. ¿Cómo te sentirías tú si nadie te quisiera? Aún el amor de tus padres, que te hace tanta falta, ha sido puesto en ellos por Dios, que los ama a ellos y te ama a ti. Todas las formas de vida son preciosas y sorprendentes. Recordemos la belleza y la armonía de los animalitos que más te gustan, el maravilloso vuelo de las aves, las formas que van tomando las nubes en el cielo, las flores de todos los colores, etc. Todas son formas variadas de la vida. Pero entre todas la vidas, la vida humana es la más preciosa. Nosotros podemos matar un animal para comerlo o derribar un árbol para construir una casa o unos muebles, pero no podemos eliminar a ningún semejante, pues su vida es preciosa a los ojos de Dios. Cuando mamita espera un niño, te parece un milagro que en el vientre de la madre esté creciendo un niño como tú. Todo ser humano, recibe de Dios un alma inmortal que lo hace a imagen y semejanza del creador. El día en que tu mamita concibe una nueva criatura, ese mismo día Dios infunde un alma inmortal en ese hermanito o esa hermanita. Por eso la vida de otro ser humano debe ser
respetada desde el instante mismo de la concepción. Respetar la vida es amar a los otros como los ama Dios. Lecturas bíblicas posibles: Génesis 1, 1-24 Resumen DIOS PADRE CREA LA VIDA POR AMOR. La naturaleza, especialmente los seres vivos reflejan la bondad y el amor de Dios. Toda vida es hermosa y proviene de Dios, pero la vida humana es valiosísima a los ojos de Dios. Por eso la vida de mis semejantes debe ser respetada desde el instante de su concepción en el vientre de la madre. CANTO: Copiar y aprender: Cantando el universo Te ofrece su hermosura, Pues toda criatura es cántico de amor (2 v.)

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LA FAMILIA, MI COMUNIDAD DE AMOR

Objetivos  Reconocer la familia como una comunidad de amor;  Encontrar las causas de la infelicidad y las tristezas de mi familia y de otras familias;  Aprender a orar por mi familia y por las familias de mis amiguitos.

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Mi familia está compuesta por papá, mamá y hermanitos. En algunas familias encontramos también los abuelos y algunos tíos y primos. En la familia nos necesitamos los unos a los otros para poder ser felices, pero solo lo logramos si las relaciones entre los miembros de la familia son relaciones de amor y de comprensión. En la familia aprendemos que cuando nos amamos, es decir, cuando amamos a los otros y ellos nos aman, encontramos la verdadera felicidad. En cambio cuando hay discusiones, peleas y egoísmos la vida de la familia se torna muy difícil y no somos felices sino que sentimos miedo y nos ponemos muy tristes: Es que en el designio de Dios la familia es un santuario de amor: Los padres se aman entre sí y como fruto de su amor vienen los hijos a hacer más grande el amor en la familia. En muchas de nuestras familias, el egoísmo, que es el hijo mayor del pecado, ha hecho terribles estragos y nuestras relaciones ya no son siempre de amor y aunque hacemos grandes esfuerzos por amarnos y comprendernos el pecado parece ganarnos. Así hay familias en las que el padre no está ya o nunca ha estado, o en las que la madre no para en la casa sino que tiene que ir a conseguir para comer y los hijos tienen que estar todos los días bajo el cuidado de personas extrañas que no los quieren y a veces hasta los maltratan. Dios no quiere que haya familias así y por eso para ayudarnos, él mismo se ha venido y ha nacido en una familia: La sagrada familia compuesta por Jesús, la Virgen María y San José. La sagrada Familia es el modelo de lo que toda familia debe ser y por eso cuando no somos felices en la familia debemos mirar el modelo que Dios nos ha dejado y convertirnos para que seamos como ellos. Cuando dejamos entrar a Dios en nuestras familias, desaparece el pecado y entonces podemos volver a amarnos y ser felices. Hoy debo aprender a componer oraciones pidiendo a Dios y a la santísima virgen por mi familia y por las demás familias que conozco: las de mis compañeros, vecinos y amiguitos, especialmente por las que atraviesan por dificultades y no se comprenden.
Lecturas bíblicas: Lucas 2, 40-52; salmo 128 (127) Resumen Mi familia es una comunidad de amor, donde aprendo a ser feliz. Cuando el pecado afecta a mi familia y no somos felices debemos convertirnos y volver a Dios para ser otra vez felices. Dios quiso vivir en una familia: La sagrada familia de Nazaret: Jesús, María y José, la familia del pesebre. CANTO: Ama, si quieres ser feliz, Ama y todo cambiará, Ama y así comprenderás La alegría de amar. AVISO Colocar por escrito en el cuaderno o enviar un volante a los padres de familia informando los detalles sobre la próxima reunión de los catequistas con ellos. Hay que recordar que a la reunión es indispensable llevar el catecismo familiar y que hay que llevar la partida de bautismo de los niños.

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UNIDAD II
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA
Esta unidad pretende dar, con la ayuda de la familia, los primeros elementos para una lectura de la Sagrada Escritura como Historia de la Salvación. Estamos frente a una catequesis de iniciación cristiana y no se comprende una iniciación cristiana sin una iniciación a la Sagrada Escritura. En el catecismo familiar encontrarán los catequistas y los padres de familia mucho más desarrollada esta parte, en la unidad segunda. La catequesis de primera comunión, por su carácter de preparación a un sacramento, solamente da una breve iniciación que el niño profundizará en la familia, dentro del amplio espacio de la catequesis familiar. Este criterio debe ser tenido en cuenta en la reunión que se tenga con los padres de familia, antes de iniciar esta unidad, de modo que pueda diseñarse una formación en la que trabajen conjuntamente y sin repetirse, la familia y la parroquia. Se aconseja tener ejemplares de la Biblia del Niño, tanto en la casa como en la parroquia, para que los niños puedan leer en la Biblia algunos de los temas. En momentos extracatequísticos, tanto en la familia como en la parroquia, se puede recurrir a videos o programas interactivos que ayuden a los niños a profundizar los temas bíblicos.

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SEGUNDO ENCUENTRO DE PADRES DE FAMILIA
Objetivos

Orar juntos catequistas y padres de familias para fortalecer la comunión y el amor por la misión de cada uno hacia los niños que se preparan. Compartir las impresiones de los padres de familia sobre el catecismo familiar y diseñar con ellos el trabajo de preparación de los niños hasta el próximo encuentro.

Orden de la reunión Hasta donde sea posible la preside el párroco, o por lo menos inicia la oración.

1. Bienvenida y monición1.
2. acogida de los que vienen por primera vez (presentación) 3. Salmo proclamado (si se puede en una hoja para todos de modo que pueda recitarse con coros alternados). 4. Salmo cantado (se puede cantar un canto que no sea salmo, pero de inspiración bíblica). 5. Lectura de un texto bíblico: Filipenses 4,4-9 El presbítero, si está, o si no el catequista encargado de dirigir la reunión hace una breve catequesis (que no pase de 10 minutos) sobre este texto, hablando de las cualidades de la oración y de la vida cristiana. Para preparar esta catequesis es aconsejable escrutar el texto mediante los paralelos y las notas de la Biblia de Jerusalén y pedir luces y sabiduría al Espíritu Santo. 6. Oraciones espontáneas de los padres de familia y de los niños2. 7. Trabajo por grupos: Se dividen los padres en grupos de 5 a 7 personas. Cada grupo debe leer del Catecismo familiar la introducción, el prefacio y el artículo La educación de los hijos de Francisco de Paula Cardona Lira que está en los anexos. Después de la lectura deben ponerse de acuerdo en seis o más conclusiones que deben tener en cuenta de aquí en adelante al usar este catecismo. Cuando todos los grupos han trabajado se vuelven a reunir en el salón y se ponen en común las conclusiones de cada grupo. En el tablero debe quedar una síntesis de todas las conclusiones no repetidas, que sea como el compromiso asumido por los padres en esta reunión. 8. Puede seguir un comentario aclaratorio de quien dirige la reunión sobre estas conclusiones, precisando o aclarando los aspectos que sea necesario. Sobra advertir que el catequista debe ser un profundo conocedor del texto
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Esta monición debe de alguna manera hacer entender el espíritu de oración con los salmos. La reunión quiere inculcar en los padres de familia la necesidad de la oración y el uso de los salmos como oración privilegiada. También sería conveniente una breve monición a cada uno de los salmos con los que se va a orar.
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Si la reunión tiene lugar el domingo después de la misa parroquial tendrían que estar los niños en la reunión y participan en ella hasta el momento de terminar estas oraciones. En seguida salen con algunos catequistas para aprender con ellos las oraciones fundamentales como persignarse, santiguarse, Padre Nuestro, Ave María, etc. Mientras los padres se quedan para la reunión con otros miembros del equipo de catequistas.

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del catecismo familiar para que pueda orientar autorizadamente el trabajo de los padres de familia. 9. Orientaciones para trabajar con los hijos la segunda unidad. El catequista se guía por el esquema de las catequesis que trae el manual de catequesis de primera comunión para orientar a los padres sobre los temas que deben ver con los hijos. Esta segunda unidad está compuesta de nueve temas de catequesis. Durante este tiempo los niños deben trabajar con sus padres los temas III, V, VI, VIII, X y XI de la segunda parte, punto 2.4 del catecismo familiar. No se trata de agotar los temas sino de tener encuentros de oración y de explicación de la sagrada Biblia con los niños. Es, pues, necesario que en cada hogar haya al menos una Biblia. Estos encuentros familiares pueden hacerse los domingos y ojalá se hagan, no solo con el niño que se prepara, sino con todos los miembros de la familia. Los encuentros de familia no deben ser muy largos, pero sí muy vivenciales, de modo que toda la familia participe. Al principio será un poco difícil para los que no tienen experiencia pero no deben por eso desistir. Poco a poco van cogiendo experiencia y aprendiendo los mejores métodos para ser buenos catequistas de sus hijos. A veces será necesario recurrir a algún vecino católico que participe en alguna comunidad de la parroquia para que les eche una mano, preparando los encuentros, pero poco a poco los padres deben hacerlo solos, aunque los encuentros no sean perfectos. Lo más importante es la lección de fe que se les da a los hijos. En la próxima reunión evaluaremos y haremos sugerencias de acuerdo con las experiencias que nos compartan y las dificultades que se hayan presentado. 10. Ensayar un canto con los padres. 11. Pedir las partidas de bautismo y hacer las correcciones a los datos de inscripción3. 12. Avisos y sugerencias: Necesidad de ir los domingos con los hijos a Misa, prepararse para poderse confesar y comulgar con los hijos el día de la primera comunión, remitir al párroco los casos irregulares4. Día y hora del próximo encuentro de padres de familia 13. Oración final y conclusión.

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Los padres deben confrontar la partida de bautismo con el registro civil para advertir posibles incongruencias que deben ser corregidas cuanto antes. Es por el bien de los hijos para que más adelante no tengan dificultades.
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Pueden presentarse padres que quieran comulgar el día de la primera comunión de los hijos pero su situación irregular se lo impida (por ejemplo, porque viven en adulterio o unión libre). Esos casos se remiten al párroco para que les ayude y les indique lo que deben hacer.

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Objetivos
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EL PECADO DEL HOMBRE LA MUERTE CONTRA LA VIDA

Que a partir de la narración bíblica, los niños aprendan a reconocerse pecadores y necesitados del perdón de Dios. Que reconociendo las propias debilidades, pecados y defectos, aprendan a tolerar y amar a los demás cuando se equivocan o cometen pecados.

La actividad que se pide consiste en cualquier juego de tipo competitivo que haga aflorar durante el juego el egoísmo, la violencia o intolerancia y otros aspectos con los que los niños puedan reconocerse pecadores. El catequista los observa y anota comportamientos y al final, con los mismos niños, hace las observaciones sobre esos comportamientos, no con el fin de sermonear a los niños, sino de hacerles tomar conciencia de su realidad de pecadores. Como nos hemos dado cuenta en el juego, todos, niños y jóvenes, viejos y ancianos, somos pecadores y es tal nuestra condición que, aún sin darnos cuenta, nuestros pecados afloran, sea que estemos solos o sea que estemos en compañía de otras personas. Si observamos a nuestros hermanitos más pequeños nos damos cuenta de que son muy pequeñitos, casi ni hablan, y sin embargo con frecuencia son prepotentes y agresivos y si observamos a las personas adultas nos damos cuenta de cómo mienten, cómo se hacen daño, cómo hablan mal los unos de los otros, etc... Así pues, el ser humano desde su nacimiento es pecador y muchas veces se vuelve esclavo de los pecados de tal modo que aunque quiere salir de ellos, no puede y en cambio, peca aún más fuerte. La Biblia, que es la Palabra de Dios que nos ilumina, y que vamos a aprender a conocer en los próximos encuentros, nos cuenta todo lo que Dios ha hecho desde el comienzo de la historia humana, para salvar al hombre y sacarlo de esa terrible esclavitud que es el pecado. En los próximos encuentros iremos viendo paso a paso, las cosas que Dios ha hecho para salvar a la humanidad. Hoy nos detenemos en esa terrible realidad que es el pecado que nos domina y nos hace hacer lo que no queremos hacer, y por tanto nos lleva a no ser felices ya que el pecado consiste en hacer lo que desagrada a Dios. Aquí el catequista narra la historia del pecado de Adán5 diciendo cómo Dios había colocado al hombre en un jardín maravilloso donde era feliz con su mujer, Eva y con los animales y los demás elementos de la naturaleza, y cómo el demonio ha tentado al hombre y lo ha apartado del amor de Dios, haciéndole creer que Dios no le ama y llevándole a cometer muchos pecados.

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Es mejor narrar la historia que leerla. El leerla, como es larga, aburre pronto a los niños y les dificulta entender. El catequista tiene que prepararse muy bien para narrar fielmente la historia del primer pecado y para hacer entender a los niños, que no se trata de una historieta sino del modo como la Palabra de Dios nos explica el pecado y sus consecuencias. Al niño le debe quedar claro que esa historia está en la Biblia y que es necesario leerla muchas veces ya que es Palabra de Dios e ilumina nuestra vida. Si los niños tienen la Biblia del niño en la casa se les puede poner de tarea leer en la Biblia la historia de Adán y Eva.

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El pecado no solamente nos aparta de Dios, sino que nos lleva también a separarnos de nuestros semejantes (desobediencias, envidias, peleas, etc.) y del resto de la creación (destrucción de la creación). Lecturas bíblicas: Génesis 2,8 ss.; Génesis 3, 1-24 Resumen
EL PECADO Dibujo de Adán y Eva cometiendo el pecado en el paraíso. Todos experimentamos una dolorosa enfermedad que nos hace tristes e infelices: El Pecado. Todos somos pecadores, desde pequeñitos. El pecado nos separa de Dios, de los demás y de la creación. El pecado nos hace vivir tristes pues no creemos que Dios nos ama, ni podemos amar a los demás. El pecado nos roba la felicidad y la alegría. CANTO: Vengo ante ti, mi Señor Reconociendo mi culpa, Con la fe puesta en tu amor, Que Tú me das como a un niño. Que tu Espíritu Señor Inunde todo mi ser, Hazme dócil a tu voz, Transforma mi vida entera. ACTIVIDAD Leer en la Biblia del niño la historia de Adán y Eva.

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Objetivos

DIOS TRAZA UN DESIGNIO DE SALVACION

Iniciar en la lectura de la Sagrada escritura, comprendiéndola como un testimonio escrito de la Historia de la Salvación. Ubicar a los niños dentro de la historia de la Salvación como historia viva en la que Dios ha actuado, sigue actuando y seguirá actuando con inmenso amor a toda la humanidad y a cada uno de nosotros.

Después de la Oración al Espíritu santo que se puede llevar copiada para que los niños la repitan, se hace un diálogo sobre los signos y sobre el cuento de la motivación. El diálogo pretende que los niños expresen lo que ya conocen de la Biblia y puedan complementar estos conocimientos con los de la Historia de la salvación, que es la novedad en esta catequesis. Dios responde al pecado del hombre, no a la manera como responderíamos nosotros, eliminando al malo o ajusticiándolo sino con un plan de salvación. Dios

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comprende que el hombre ha sido engañado y ha contraído una enfermedad muy grave, la más grave de todas: el pecado. Cuando nosotros contraemos una gripa o tenemos un dolor de cabeza, basta con tomarse unas pastillas y cuidarse un poco y nos curamos, pero si la enfermedad es grave, como un sarampión o una varicela o una hepatitis, el tratamiento es más largo y más delicado. El plan de salvación que Dios ha diseñado demoró muchos años y siglos porque la enfermedad del pecado es muy grave. Ese plan de salvación está escrito en este libro que se llama la Biblia. La Biblia nos cuenta la historia de un pueblo que Dios escogió para preparar y llevar a cabo esa salvación destinada a toda la humanidad y a toda la creación. Por medio de un diálogo el catequista va explicando cómo está formada la Biblia (Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, Cristo, centro de la Biblia, grandes etapas de la Historia que nos narra la Biblia y dónde estamos ubicados nosotros en esa historia). El catequista elabora o hace elaborar un esquema parecido al que colocamos a continuación y hace que los niños lo pinten en una página completa de su cuaderno, después del título de la catequesis.
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DIOS HABLA A SUS HIJOS. Textos bíblicos. Estela, Navarra: Verbo divino, 1998. 96p.

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del dibujo de la creación y de Adán y Eva, ya que son temas conocidos y los niños identificarán el tema a partir de los dibujos. Este ejercicio sirve a la vez de repaso. Lecturas bíblicas: Génesis 3,13-15; Ezequiel 33,11-19; Hebreos 4,12-13; Juan 1,1-14. Resumen
DIOS TRAZA UN PLAN PARA SALVAR AL HOMBRE Gráfico del plan o Historia de la Salvación Dios responde al pecado del hombre con un amor inmenso. Dios traza un plan para salvar al hombre y surge así la historia de la salvación. La historia de la Salvación está revelada y escrita en la Sagrada Biblia. La Sagrada Biblia consta de Antiguo Testamento y Nuevo Testamento El Antiguo Testamento narra la historia de los personajes de la Biblia que prepararon la Venida de Cristo, desde Adán, hasta Juan el Bautista. El Nuevo Testamento nos cuenta la vida de Jesús y sus discípulos y nos prepara para vivir la Historia hasta el final, cuando vendrá nuestro Señor Jesucristo por segunda vez. ORACIÓN AL ESPIRITU SANTO Copiarla7 CANTO Tu Palabra me da vida, confío en ti, Señor, Tu Palabra es eterna, en ella esperaré. ACTIVIDAD Ubicar en la Biblia del niño, dónde están los personajes o acontecimientos que aparecen en el dibujo.

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Objetivos
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ABRAHAM ES LLAMADO A LA FE

Conocer la historia de Abraham Aprender vivencialmente lo que es la fe, a partir de la historia de Abraham

Después de que los niños lean en la BIBLIA DEL NIÑO la historia de Abraham8 y un equipo se ofrezca a dramatizar alguno de los episodios leídos, en un diálogo con los niños, el catequista va narrando la historia de Abraham, teniendo en cuenta las grandes etapas de su camino de fe: Su vida en Ur, su ancianidad, su soledad, su matrimonio infeliz por ser Sara estéril, la aparición de Dios que le habla, su salida de Ur, las promesas de Dios, el nacimiento de Isaac, la Alianza, el sacrificio de Abraham, etc.
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Ver anexo «Oraciones del cristiano» o catecismo familiar, o plegable «Oraciones del cristiano» DIOS HABLA A SUS HIJOS, p. 10 y siguientes.

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A partir de los hechos anteriores se puede deducir lo que es la fe, ya que la palabra de Dios que encontramos en este personaje, es fundamentalmente una palabra sobre la fe y así precisamente lo entiende la Sagrada Escritura, que tendrá siempre presente la historia de Abraham para explicarnos lo que es la fe9: La fe de Abraham es un camino siguiendo la voluntad de Dios y obedeciéndole al abandonar las falsas seguridades y los falsos dioses. La fe de Abraham es creer una promesa irrealizable para las solas fuerzas humanas. La fe es un caminar de promesa en promesa, viendo cómo Dios poco a poco va actuando en nuestra vida. La fe es confiar en que lo que nos pide Dios, aunque no lo entendamos, es siempre para nuestro bien, porque Dios nos ama. Fe es experimentar que Dios provee en los momentos más oscuros, difíciles y críticos de nuestra vida. Abraham es un modelo de fe que ha dado origen a tres grandes religiones en el mundo: la religión judía, la fe cristiana y la religión musulmana. Por eso todo ser humano sin importar su cultura o su país debe mirarse en Abraham para aprender lo que es la fe. En el nuevo testamento hay también un modelo de fe, del cual Abraham fue la figura: es la Virgen María, la Madre de nuestro Señor Jesucristo. ¿Qué parecido hay entre la Virgen María y Abraham? ¿Cómo debe ser nuestra fe, a la luz de esos dos modelos? Lecturas bíblicas: Génesis 12-21; Gálatas 3 y 4; Hebreos 11,1-20; Juan 8, 3158. (Obviamente no se trata de leerlas todas sino de seleccionar aquellos pasajes más fáciles para los niños. Los catequistas sí que deben leer y estudiar estas lecturas y sus notas y paralelos, hasta donde sea posible). Resumen
ABRAHAM, EL PADRE DE LA FE Repetir de memoria la historia de Abraham. Leerla varias veces en la Biblia del niño. ¿Qué es lo que más me impresiona de la historia de Abraham? Abraham y María son para nosotros y para todo ser humano los modelos de la fe auténtica. La fe es un caminar en la voluntad de Dios durante toda nuestra vida, escuchándole, obedeciéndole y teniendo confianza en él, aún en los momentos difíciles o en los acontecimientos que no entendemos. ACTIVIDAD Consigo una estampa de la Virgen maría y la pego en mi cuaderno. Escribo una oración pidiéndole a la Virgen María que me ayude a tener fe auténtica. Copio y aprendo de memoria la oración del Ave María. CANTO Si vienes conmigo y alientas mi fe, Si estás a mi lado, ¿A quién temeré?
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Así lo debe profundizar el catequista mirando textos y notas explicativas que hacen eco en el Nuevo Testamento, de la historia de Abraham. Ver por ejemplo Juan 8, 31-58; Romanos 4,1-25; Gálatas 4, 21-31; Hebreos 11,8-19, etc.

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Objetivos

EL EXODO DIOS LIBERA A SU PUEBLO

Conocer la historia del Éxodo de Israel desde Egipto hasta la Tierra Prometida. Aplicación en forma figurada a la situación personal y social de pecado en que vivimos. Aprender a leer la Palabra de Dios como mensaje para la vida de hoy de cada uno.

Un sociodrama y una dinámica pueden hacer comprender al niño la dureza de la esclavitud y la alegría de ser liberado. Se puede partir de dos situaciones muy actuales: El secuestro y liberación de alguna persona y el drama de las familias desplazadas que buscan un lugar donde poder vivir humanamente. Los niños, ayudados por los catequistas pueden preparar, por equipos cada una de estas situaciones y luego por sorteo presentarlas al grupo. Se hace un miniforo sobre lo que han visto. A partir de aquí, el catequista narra la historia del éxodo, conectándola brevemente con la de Abraham10 ,dejando claramente fijadas en la memoria del niño las distintas etapas y personajes: Egipto, el Faraón, Moisés, la salida, el mar rojo, el desierto, las tentaciones, la llegada a la tierra prometida11. Se puede, a continuación leer el capítulo 12 del éxodo, ambientándolo un poco dentro del contexto de la narración, o leer Josué 24,1-13, que resume todas las etapas del éxodo o se puede también hacer que los niños, por grupos pequeños lo lean en la Biblia del Niño y aprendan bien la historia. Un dibujo con las etapas y los personajes podría ayudar a reconstruir la historia y a aplicarla posteriormente a la vida. La segunda parte de la catequesis consiste en que, a través del diálogo con los niños, ellos vayan identificando sus esclavitudes, sus faraones, su moisés, las etapas de su camino de fe, etc. La catequesis debe dejar claro a los niños que Egipto significa la terrible esclavitud del pecado (concretizándolo cada uno en su historia), el Faraón es el diablo y el liberador es Jesucristo. Se puede también concretizar lo de las tentaciones, en la vida de los niños para inculcarles que su fe debe afianzarse en Jesucristo, porque solos no pueden vencer la tentación12. Necesitamos igualmente de un pueblo, una familia, una comunidad cristiana, para ayudarnos unos a otros a vencer las tentaciones. El esquema de los siete
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Es bueno que los niños entiendan que el pueblo que está esclavo en Egipto y sale para la tierra prometida bajo el mando de Moisés, es el mismo pueblo que Dios había prometido a Abraham, cuando le dijo que contara las estrellas del cielo y las arenas de la playa y que así de numerosa sería su descendencia (Génesis 15,5).
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La alianza del Sinaí será objeto de la próxima catequesis.

Para tener más claro este tema los catequistas deben leer todas las lecturas y, en lo posible, todo el éxodo. El tema de las tentaciones puede profundizarse a partir de san Mateo 4,1-11 y la nota que hay en la Biblia de Jerusalén, con todos los textos allí citados.

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Catecismo para la Primera Comunión

pecados capitales a las siete virtudes espirituales, puede ayudar al niño a concretizar el tema y a prepararse no solo cognoscitiva sino moralmente para la Eucaristía. El tema siguiente, sobre la Alianza, profundiza aún más en la Eucaristía como sacramento de la nueva alianza. ESQUEMA DE LOS SIETE PECADOS Y LAS SIETE VIRTUDES
SOBERBIA AVARICIA LUJURIA IRA GULA ENVIDIA PEREZA CARIDAD DILIGENCIA TEMPLANZA PACIENCIA

BAUTISMO
CASTIDAD

HUMILDAD GENEROSIDAD

EGIPTO

DESIERTO

ALIANZA

siete Naciones TIERRA PROMET.

PECADO PAN

VIDA CRISTIANA Eucaristía

CIELO VINO

Lecturas bíblicas: Exodo 12 y Josué 24, 1-13. Pueden ayudar a profundizar: Salmo 95, 7-11 y Hebreos 3, 7-19 Resumen
DIOS LIBRA A SU PUEBLO DE LA ESCLAVITUD Repetir la historia del éxodo. Leerla varias veces en la Biblia del niño (páginas 21-25). ¿Qué es lo que más te impresiona de esta historia? La historia del pueblo de Israel que sale de la esclavitud de Egipto y atraviesa el desierto y las tentaciones para llegar a la tierra que Dios prometió a Abraham, es la historia del cristiano que junto con una comunidad es sacado por Jesús, nuevo y definitivo Moisés, de la esclavitud del pecado y conducido a la santidad. Jesús nos saca de los pecados más grandes que son los pecados capitales y nos lleva a la vida de santidad, que se resume en siete virtudes contrarias a los vicios capitales. Este es el camino que recorremos todos desde el bautismo hasta la Eucaristía. GRAFICO QUE ILUSTRA LAS AFIRMACIONES ANTERIORES Explicar el gráfico ORACIÓN Responder a las estrofas del Cántico de Moisés con el siguiente estribillo: Mi fuerza y mi poder es el Señor, El es mi salvación. CANTO Llegará con la luz La esperada libertad (2 veces)

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Objetivos

LA ALIANZA DIOS LES DIO PAN DEL CIELO

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Conocer la antigua alianza que Dios hizo con Israel y entender a su luz la Nueva Alianza sellada en la Sangre de Jesucristo. Entender y aplicar los mandamientos de la Ley de Dios. Profundizar en el Bautismo y en la Eucaristía como Sacramentos de la Nueva Alianza.

La motivación y el signo propuestos ayudan a los niños a entender las alianzas que se hacen a nivel humano y su importancia para los aliados. Después de dialogar con los niños sobre el significado de la alianza hecha por Dios con su pueblo, en la que Dios se compromete a hacer de ese pueblo su propiedad personal y el pueblo promete a Dios seguir cuanto ha dicho en sus mandamientos, se narran las circunstancias de esa alianza en el monte Sinaí, ubicándola dentro del contexto del camino del Éxodo: Dios hace de ese grupo miserable que salió de Egipto un pueblo, y no solo los hace pueblo sino que los constituye en su pueblo en medio de todas las naciones de la tierra y lo elige para ser luz y guía de las naciones. Las cláusulas de la alianza entre Dios y su pueblo se encuentran en la sagrada Biblia y son las siguientes: el catequista lee Exodo 20, 1-17. El Catecismo de la Iglesia resume estas palabras en los diez mandamientos13 que son los siguientes: El catequista los escribe en el tablero y los va haciendo repetir de los niños, preguntándoles y explicándoles su significado. El pueblo de Israel no llegó a cumplir los mandamientos, pero tampoco reconoció su incapacidad sino que engañándose, pretendió engañar a Dios. Por eso Dios envió a su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, el único que ha cumplido a cabalidad estos mandamientos y ha hecho la voluntad de Dios. Solamente si nos unimos a Jesucristo, si nos hacemos carne de su carne y sangre de su sangre lograremos cumplir estos mandamientos. Este es el sentido de la vida cristiana: Ser nosotros mismos carne y Sangre de Jesucristo, el Hijo eterno de Dios, para poder cumplir los mandamientos de Dios. ¿Cómo es posible unirnos a Jesucristo de esa manera? Por medio de los sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía, que son para el hombre que se hace cristiano, es decir, miembro del nuevo pueblo de Dios, los sacramentos de la Nueva Alianza. Hoy, no somos capaces de cumplir los mandamientos y por eso desobedecemos y desagradamos a Dios, pero en la medida que crezcamos en la fe, viviendo nuestro bautismo y alimentándonos con la sagrada eucaristía, llegaremos a hacerlo, no por nuestras fuerzas, sino con la fuerza que nos da Cristo. Así llegaremos a ser verdaderamente cristianos.
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Ver el anexo: Oraciones del cristiano.

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Catecismo para la Primera Comunión

Vamos por eso en esta catequesis a revivir la primera parte de nuestro Bautismo. Llegado el momento de la oración final, el catequista puede llevar a los niños al templo y alrededor de la pila Bautismal, conteniendo agua bendita, en actitud de oración y tras una breve explicación, revive con los niños la primera parte del Bautismo, es decir, el diálogo entre el sacerdote y los padrinos. Las respuestas son ahora asumidas por los niños, quienes pronunciarán su compromiso personal. Este breve encuentro de oración se puede desarrollar así: Motivación. Canto, mientras se dirigen al templo14: Llegará la libertad o Iglesia peregrina. Al llegar al templo: Lectura del texto: Exodo 20, 1-17 Los niños dicen en coro los diez mandamientos, que previamente han escrito en sus cuadernos o el catequista lleva en cartelera para que todos lean en coro. Diálogo15: Catequista: Ahora pues, corresponde a vosotros, que ya desde hace tiempo venís escuchado la voz de Cristo, dar pública respuesta ante la Iglesia, poniendo de manifiesto vuestra determinación. Por eso os interrogo públicamente sobre el deseo de continuar vuestra iniciación cristiana. Catequista: Si no son muy numerosos se puede llamar por el nombre y preguntar uno a uno ¿Que [pides] pedís a la Iglesia? Niños: La fe. Catequista: ¿Qué te [os] otorga la fe? Niños: La vida eterna. Catequista: ¿Queréis renovar la gracia de vuestro Bautismo para ser admitidos al sacramento de la Santa Eucaristía? Niños: Sí queremos. Catequista: Ya que habéis escuchado la palabra de Cristo, os habéis esforzado por vivirla según los mandamientos y habéis participado en la comunión fraterna y en la
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Si la catequesis se desarrolla lejos del templo, se puede arreglar en un salón decorado a propósito, una vasija con agua que el catequista ha hecho bendecir previamente. Debe resaltar el signo y la intención bautismal a través de la decoración del salón y del lugar donde se halle el agua.
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Tomado y adaptado del ritual diocesano del bautismo de adultos, mayores de 7 años.

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oración, se os llama hoy, según vuestro deseo, a continuar el itinerario de vuestra iniciación cristiana. NIños: ¡Demos gracias a Dios! El catequista puede añadir la siguiente exhortación: Catequista: Dirigiéndose a los niños: De ahora en adelante es vuestro deber como lo es de todos nosotros que, ayudados por la gracia de Dios, que es fiel a su llamamiento, le ofrezcáis su fidelidad de modo que podáis llegar a ser verdaderamente fieles cristianos. Lecturas bíblicas: Exodo 20, 1-17; Juan 13,34-35; Juan 6, 47-58 Resumen
LA ALIANZA: DIOS DA A SU PUEBLO PAN DEL CIELO Esta es la alianza que Dios selló con su Pueblo cuando, después de haberlos sacado de Egipto, los constituyó en su Pueblo, el Pueblo elegido de Dios: Dibujar las tablas de la ley y copiar los diez mandamientos. Esos mandamientos se resumen en el amor a Dios y el amor a los hermanos, ya que Jesucristo ha dicho: “de estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas”. El amor es el mandamiento nuevo dado por Jesucristo al nuevo pueblo de Dios que es la Iglesia. ACTIVIDAD Leer en la página 25 y siguiente de la Biblia del niño. Debo aprender de memoria los diez mandamientos. CANTO Un mandamiento nuevo nos da el Señor, Que nos amemos todos, como nos ama Dios.

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Objetivos
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DIOS DA A SU PUEBLO LA TIERRA PROMETIDA

Conocer la historia de la conquista y posesión de la tierra prometida Reconocer y agradecer las promesas que Dios nos ha hecho a lo largo de nuestra vida y proclamar a Dios como el que es fiel a sus promesas. Identificar la promesa que Dios ha hecho a la humanidad y ver cómo nos hallamos personal y comunitariamente frente a ella.

La motivación y el signo propuestos quieren ayudarnos a entender en su sentido espiritual la promesa de la tierra prometida. Dice la carta a los hebreos que esa promesa es la patria celestial que los patriarcas persiguieron pero no alcanzaron a conocer mientras vivieron.

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Catecismo para la Primera Comunión

Hay que narrar la historia de la conquista de la tierra prometida por Dios a Abraham por parte de las tribus de Israel bajo el mando de Josué. Dios lleva a su pueblo, después de muchas pruebas y lo introduce en la tierra que juró a Abraham y a los demás patriarcas que les daría. El pueblo conquista la tierra y va tomando posesión de ella, pero esta tarea no era fácil. Dios no había desalojado de allí a los enemigos del pueblo de Israel, de modo que muchas veces esos enemigos se volvían fuertes y les hacían pasar malos ratos a los descendientes de Abraham. Los israelitas descubren una cosa: mientras ellos permanecen fieles a la alianza hecha con Dios, los enemigos se mantienen alejados, pero cuando los israelitas son infieles a la alianza y quebrantan los mandamientos, entonces los enemigos invaden las tierras de los hebreos y hacen estragos. Dios sin embargo, cuando los israelitas lo invocan y se arrepienten de haber sido infieles, les manda jueces y líderes que desalojan con valentía a los enemigos e Israel vuelve a estar en paz. Así van pasando los años hasta cuando Dios elige a David como rey de Israel. Con David y con su hijo Salomón, los más grandes reyes que tuvo el pueblo de Israel, la nación se une, se hace grande y poderosa hasta llegar a un grande esplendor. Esta historia es imagen de la vida cristiana. Dios no nos ha prometido una tierra física, sino una patria: la patria celestial, donde Él mismo habita en el esplendor de su gloria, con Jesucristo, con la Virgen, con los santos y con los ángeles. Allí es el lugar donde seremos verdaderamente felices y que llamamos EL CIELO. Pero para conquistar esa patria necesitamos combatir a nuestros enemigos que no son de carne y de sangre como los enemigos de Israel, sino que son enemigos muy poderosos. Así como Israel tuvo que luchar contra siete naciones enemigas, el cristiano tiene que combatir contra siete enemigos: los pecados capitales, que ya habíamos mencionado cuando hablamos del Bautismo 16. Estamos listos para entrar en el cielo cuando en nosotros haya sido destruido el pecado y vivamos las virtudes como una ronda de alabanza a Dios Padre. Como cristianos necesitamos renovar constantemente la alianza que sellamos en nuestro bautismo, renunciar a Satanás, a sus seducciones y a su obra. Nuestra vida debe transcurrir en un constante decir «no» a lo que nos aparte de Dios y un constante decir «sí» a lo que nos mantiene en unión con Dios: el cumplimiento de los mandamientos, la gracia de los sacramentos y la fuerza de la oración. Así llegamos a una vida realmente santa y virtuosa y digna de Aquel que nos ha llamado a ser sus hijos por el Bautismo. Los niños pueden leer en la Biblia del niño el tema que está en la página 29 y 30. Después el catequista explica un poco más en qué consiste cada uno de los pecados capitales y cómo hay que entrenarse en las virtudes para poderlos vencer y cómo es necesario que cada noche examinemos nuestra conciencia y reconozcamos humildemente ante Dios los pecados en que hayamos caído, pidiéndole perdón y suplicándole fuerza para podernos mantener fieles. El catequista enseña a los niños a hacer su examen de conciencia y a pedir perdón a Dios con el “Yo confieso”17 Lecturas bíblicas: Josué 24, 14-28; Deuteronomio 7,16-22
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El catequista puede mostrar nuevamente la cartelera con los siete pecados capitales y las siete virtudes. Ver el anexo: Oraciones del cristiano.

Catecismo para la Primera Comunión Resumen

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DIOS DA A SU PUEBLO LA TIERRA PROMETIDA Y A SUS HIJOS EL CIELO Dios dio al pueblo de Israel una tierra grande, hermosa y espaciosa, la tierra que había prometido a Abraham para sus descendientes. A nosotros no nos da una tierra física sino una patria maravillosa que es el cielo, la patria prometida a los que se hacen sus hijos por medio del Bautismo. Así como el pueblo de Israel luchó contra siete naciones para defender su tierra, el cristiano debe luchar contra los siete pecados capitales, para llegar al cielo prometido. Como nuestro combate no es de tipo político o militar sino que es contra los enemigos de la fe, nuestro combate es espiritual: Combatimos con la fidelidad, con la oración y con los sacramentos y reconocemos humildemente nuestros pecados ante Dios todos los días. Todos los días debemos hacer nuestro examen de conciencia y pedir perdón a Dios por nuestros pecados. CANTO Hacia ti, morada santa, hacia ti, tierra del Salvador, Peregrinos, caminantes, vamos hacia ti.

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Objetivos
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LOS PROFETAS ENSEÑAN LA FIDELIDAD Y AMOR A DIOS

Comprender el verdadero significado de la palabra Profeta. Aprender a escuchar y entender el mensaje de los profetas.

Desde pequeñitos sentimos curiosidad por saber lo que nos dicen los horóscopos porque nos preocupa el futuro y le tenemos miedo a la muerte y al mañana. Los adultos van con frecuencia a visitar a adivinos y brujos. ¿Será ese el oficio de los profetas de la Biblia? Se dialoga con los niños sobre este tema, tratando de sacar conclusiones breves y claras sobre la vocación y la misión de los profetas. No podemos confundir a los profetas del Antiguo y Nuevo Testamento con los adivinos y agoreros ni con los autores de horóscopos. La misión de los profetas es recordar al pueblo la alianza hecha con Dios e indicarle el camino para mantenerse fieles a ella. Para ello los profetas recuerdan siempre las maravillas obradas por Dios en el pasado y, cuando el pueblo o alguien del pueblo es infiel a la alianza, el profeta asume un tono amenazante a ver si el pecador se vuelve a Dios. Hay verdaderos y falsos profetas. Un verdadero profeta, no busca nada distinto a la gloria de Dios y la fidelidad del pueblo y por eso no profetiza por dinero ni por defender su puesto. Así nos dice el libro del Deuteronomio (Dt. 18,20-22). Después de leer el texto el catequista puede dialogar con los niños sobre la autenticidad de los profetas y la diferencia con los falsos profetas de nuestro tiempo.

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Catecismo para la Primera Comunión

Escuchemos también cómo Dios llamó al profeta Isaías, y la respuesta del profeta (Is. 1, 11-18). ¿Qué mensaje encuentras para ti en esta lectura? ¿Si Dios te llama, cuál es tu disponibilidad? ¿Te gustaría ser tú, también, un profeta? Todos los cristianos hemos recibido de parte de Dios un mandato a ser profetas en el día de nuestro bautismo, cuando el sacerdote después de ungirnos con el santo crisma nos dijo: “Dios Todopoderoso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo que te ha liberado del pecado y te ha dado nueva vida del agua y del Espíritu Santo, te unge con el crisma de la Salvación, para que habiendo entrado a formar parte de tu pueblo santo, permanezcas hasta la vida eterna como miembro de Cristo, sacerdote, profeta y rey”. En la Biblia encontramos el mensaje de muchos profetas; entre ellos los más conocidos son: Elías, Eliseo, Isaías, Jeremías, Daniel, Baruc, Amós. Busca en la Biblia del niño18 a algunos de estos profetas y lee su mensaje. Este ejercicio se puede hacer en pequeños grupos. Lecturas bíblicas: Deuteronomio 18, 20-22; Isaías 1, 11-28.
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Resumen
LOS PROFETAS ENSEÑAN AL PUEBLO A SER FIEL A DIOS Los profetas bíblicos y cristianos no son adivinos a agoreros que leen la suerte a las personas o predicen el futuro. La misión de los profetas es enseñar el camino del Señor y conducir al pueblo por él. Los profetas llaman con fuerza a la conversión cuando el pueblo se ha apartado de Dios por el pecado. En el bautismo he sido ungido con el santo crisma y he sido hecho profeta. Cuando celebre mi confirmación seré enviado como profeta a anunciar el Evangelio al mundo. Desde ahora debo irme preparando para esta misión. CANTO Por ti mi Dios cantando voy, La alegría de ser tu testigo Señor. ACTIVIDAD Copio en mi cuaderno la oración Yo confieso19, la aprendo de memoria y la rezo todas las noches después del examen de conciencia.

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Objetivos
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JUAN BAUTISTA PREPARA EL CAMINO AL SEÑOR

Revivir el espíritu del Adviento a la luz de la figura de Juan Bautista. Presentar a Juan Bautista como el precursor del Mesías prometido.

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Biblia del Niño, pág. 36ss. Ver el anexo: Oraciones del cristiano.

Catecismo para la Primera Comunión

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Asumir una actitud de espera ante el Señor que viene en la primera comunión.

Después de un largo tiempo en que el pueblo de Israel pasó por muchas pruebas a causa de las naciones que lo invadían y lo explotaban, estando bajo el dominio del Imperio Romano, apareció un profeta en el desierto de Judea anunciando la conversión e invitando a un bautismo de penitencia para el perdón de los pecados. Hacía mucho tiempo que no aparecía un profeta y los Judíos anhelaban escuchar a un profeta pues llegaron a pensar que Dios los había abandonado; y por eso se alegraron mucho y acudían en grandes cantidades al desierto para escuchar a ese profeta y pedir el bautismo de penitencia. Ese profeta se llamaba Juan Bautista que fue también el precursor del Mesías. Escuchemos esta lectura en la cual le preguntan a Juan si él era el Mesías; veamos lo que el responde: Juan 1, 19-38. Juan Bautista al igual que los demás profetas, anunciaba al pueblo la conversión, y aunque sus palabras eran muy duras, el pueblo lo escuchaba y le obedecía, porque estaban sedientos de la palabra de Dios. Por eso Juan Bautista señala con humildad hacia Jesús diciendo al pueblo: Es a ese a quien Ustedes deben seguir pues él es el Salvador cuya venida estábamos esperando desde la caída de Adán. El es el Cordero de Dios que viene a librarnos del yugo del pecado. Estas catequesis de preparación a la primera Comunión tienen la misma misión de Juan al Bautista: Prepararte para la venida del Señor el día de tu primera comunión y llamarte a la conversión para que obedezcas los mandamientos de Dios. Lee en la Biblia del niño el testimonio de Juan el Bautista. 20 Esta actividad puede realizarse en pequeños grupos. Lecturas bíblicas: Lucas 3,1-18; Juan 1, 19-38. Resumen
JUAN BAUTISTA PREPARA LOS CAMINOS DEL SEÑOR Juan Bautista es el gran esperado por los judíos, pues detrás de él viene el salvador del mundo. Juan Bautista es el último de los profetas del Antiguo Testamento y tiene la misión de preparar los corazones para acoger al Salvador que viene. En Adviento y en Cuaresma revivimos a Juan Bautista y por eso son tiempos especiales para la conversión. También las catequesis de preparación a los sacramentos son la voz de Juan Bautista que nos prepara a recibir al señor de todo corazón. CANTO Ven, ven, Señor, no tardes, Ven, ven que te esperamos; Ven, ven, Señor no tardes, Ven pronto, Señor. LOS CINCO PASOS QUE DEBO DAR PARA PREPARAR LA VENIDA DEL SEÑOR: Examinar mi conciencia y reconocer mis pecados, Sentir dolor por haber ofendido con ellos a Dios que es tan bueno
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Biblia del Niño Pág. 54

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Catecismo para la Primera Comunión

Proponerme, con la ayuda de Dios, y agradeciéndole su bondad, una enmienda de mi vida. No quiero caer más en el pecado. Confesarme de todos los pecados que he hecho, ante el sacerdote. Cumplir la penitencia que el sacerdote me imponga al confesarme. ORACIÓN Copiaré y aprenderé el acto de contrición.21

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Objetivos
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JESÚS NACE EN EL HOGAR DE NAZARET

Revivir las celebraciones del tiempo de navidad Tomar conciencia de la Iniciación Cristiana como preparación para abrir un lugar a Jesús en la propia vida. Afirmar nuestra fe en Jesucristo como verdadero hombre: Dios que se hace hombre por amor a la humanidad.

Los niños pueden dividirse en cinco o seis equipos (en cada equipo debe haber niños y niñas) todos los equipos deben leer detenidamente las páginas 49 a 54 de la Biblia del niño. Luego a cada equipo se le asigna uno de los números para que hagan una dramatización de la escena y luego den un pequeño mensaje a los demás niños, de lo que esta escena significa hoy como palabra de Dios para nosotros. El catequista asesora la preparación pero dejando la iniciativa a los niños, aunque no lo hagan tan perfecto. Se trata es de que repasen e interioricen lo que han escuchado tantas veces en la novena de navidad y aprendan a transmitirlo con sus propias palabras. El catequista toma atenta nota de los mensajes que cada equipo ha redactado y resalta lo más importante de cada mensaje sin salirse del contexto del tema del encuentro. Los mensajes se escriben en una cartelera para que luego cada niño los anote en su cuaderno. Se debe inducir la conclusión de manera que a todos quede claro que el nacimiento de Jesús es el cumplimiento de las promesas hechas a Abraham, a David y a los padres bíblicos y el cumplimiento de todo lo que anunciaron los profetas. Jesús, nacido en Belén, a quien conoceremos mejor en la siguiente unidad, es la respuesta de Dios para todos los hombres y mujeres de todos los tiempos: Jesús es la palabra de Dios que se ha hecho carne. Se pueden escoger una o dos de las representaciones y organizarlas mejor, para presentarlas a los padres de familia como motivación en la próxima reunión. Se preparan además algunos cantos para la próxima reunión. Lecturas bíblicas: Las que hacen los niños de la Biblia del niño y Juan 1,1-18 Resumen
JESÚS NACE EN EL HOGAR DE NAZARET
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Ver el anexo: Oraciones del cristiano.

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Jesús nace entre nosotros, porque Dios quiere comunicarnos su amor a través de él. Jesús es el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento. Jesús es el cumplimiento del anuncio de los profetas. Debo preparar un lugar a Jesús para que nazca en mi corazón. COPIO AQUÍ LOS MENSAJES QUE LOS NIÑOS REDACTAMOS EN EL ENCUENTRO: CANTO: Un villancico ORACIÓN Copio y aprendo el Ave María AVISO PARA LOS PADRES DE FAMILIA El próximo _________ tendremos encuentro en ____________ a las _____________. Lleven anotadas las dificultades que hayan tenido con el uso del CATECISMO FAMILIAR. Deben traer el CATECISMO FAMILIAR a la reunión.

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Catecismo para la Primera Comunión

UNIDAD III
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA

En la tercera unidad el tema central es la persona de Nuestro Señor Jesucristo y por tanto el desarrollo del Kerigma. El cristianismo se llama así porque tiene como centro a Jesucristo. De la misma manera cristiano es el que conoce a Jesús. El catequista y los padres de familia deben en primer lugar preguntarse qué tan cristianos son y qué tan importante es para ellos Cristo, en este momento de su vida. ¿Soy verdaderamente cristiano? ¿Me interesa que mi hijo (mis hijos), mis estudiantes, sean auténticos cristianos?. En los distintos encuentros vamos entrando en contacto con la persona fascinante de Jesús y algunos aspectos de su evangelio como palabra de vida: Su personalidad, su influjo sobre las personas que las transforma radicalmente, sus milagros, su predicación, los misterios de su pasión, resurrección y glorificación. Ojalá que el desarrollo de esta unidad provoque en los niños un deseo ferviente de seguir a Jesús hasta las últimas consecuencias, en lo que consiste verdaderamente el ser cristiano. Se sobreentiende que con estos siete encuentros no solo aprenderemos a conocer la persona de nuestro Salvador, sino también el Nuevo Testamento, especialmente los Evangelios. La unidad es una introducción al Nuevo Testamento, libro por excelencia del cristiano. Con estas catequesis los niños se preparan para ser asiduos lectores del Nuevo Testamento durante los años que vienen.

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TERCER ENCUENTRO DE PADRES DE FAMILIA
Objetivos

Anunciar con fuerza el Kerigma, de modo que cada asistente renueve su encuentro personal con Jesús como Señor y salvador. Revisar con los padres de familia el trabajo realizado en la unidad anterior: Logros y dificultades. Preparar con los padres los encuentros de familia de la próxima unidad.

De acuerdo con el tema de la unidad que viene, este encuentro es esencialmente cristológico y kerigmático. Si en el encuentro se anuncia fuertemente a Jesucristo, proclamando el kerigma, el trabajo que hagan los padres de familia con sus hijos durante los próximos días será también para ellos un encuentro maravilloso con Jesús y no solo el cumplimiento de un deber o de un requisito para que los niños hagan la primera comunión. Desarrollo del encuentro 1. Oración breve del catequista 2. Canto de motivación (Jesucristo me dejó inquieto o Resucitó) 3. Preguntas de motivación. a. ¿Qué mensaje te deja el canto que acabamos de cantar? b. ¿Quién es Jesucristo para ti, un personaje del pasado o alguien que está vivo? ¿Qué importancia le das a él, realmente en tu vida? c. ¿Alguna vez en tu vida te has encontrado con Jesucristo? 4. Lectura: Romanos 8, 1-7 y 28-39 5. Momentos de silencio y reflexión 6. compartir el eco personal a la palabra. Terminado este eco los niños salen con algunos de los catequistas para preparar y ultimar detalles de la escenificación escogida en el último encuentro de catequesis. Cuando los padres terminen su reunión, los niños los sorprenderán con la representación de la escena escogida. 7. Predicación: Anuncio del Kerigma. Más adelante anexamos un modelo de catequesis de proclamación del Kerigma en el cual se pueden inspirar los catequistas para hacer con fuerza su anuncio. 8. Reunión por grupos para compartir y organizar las experiencias de catequesis familiar. Los padres deben compartir muy sinceramente en el grupo sus experiencias de manera que entre ellos se ayuden a mejorar el trabajo de la catequesis familiar. Al final deben hacer una síntesis de logros y dificultades para compartir en la plenaria. 9. Plenaria: Logros y dificultades en el desarrollo del catecismo familiar. 10. Indicaciones para el catecismo familiar hasta el próximo encuentro. El catequista se guía por el esquema de las catequesis que trae el manual de catequesis de primera comunión para orientar a los padres sobre los temas que deben ver con los hijos. Esta tercera unidad está compuesta de siete temas de catequesis. Durante este tiempo los niños deben trabajar con sus padres los temas XII, XIV, XV, XVI, XX y XXII de la segunda parte, punto 2.4 del catecismo familiar. No se trata de agotar los temas sino de tener

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encuentros de oración y de explicación del Nuevo Testamento con los niños. Es, pues, necesario que en cada hogar haya al menos una Biblia. El personaje central de estos encuentros es la persona, la vida y el mensaje de Nuestro Señor Jesucristo, razón por la cual nos hemos centrado en él en este encuentro. En la próxima reunión evaluaremos y haremos sugerencias de acuerdo con las experiencias que nos compartan y las dificultades que se hayan presentado. 11. Actividad presentada por los niños a sus padres. Uno de los catequistas o uno de los niños que se exprese bien. Hace una breve presentación de la escena que se va a representar, diciendo fundamentalmente que los niños son capaces de muchas cosas si son ayudados y formados en la fe por sus padres y sus catequistas y que por eso es necesario que los padres dediquen más tiempo, ellos personalmente, a la formación en la fe de los hijos. 12. Oración final (puede ser participada y espontánea) y despedida. Día y hora del próximo encuentro de padres de familia. MODELO DE PREDICACIÓN DEL KERIGMA22
El Kerigma es el anuncio gozoso de Nuestro señor Jesucristo muerto y resucitado y ahora glorificado, constituido Señor del cielo y de la tierra y de todos los poderes que esclavizan a los hombres, especialmente el pecado y la muerte. El kerigma es el centro de la evangelización y de la vida cristiana ya que la fe nace de haber escuchado este gozoso anuncio y haberlo acogido con inmensa alegría en el corazón. El kerigma es una etapa importantísima e insustituible del proceso de evangelización. Esta catequesis no pretende dar una charla o una ilustración sobre el kerigma o sobre su importancia en la vida cristiana ya que debemos partir de la base de que el cristianismo no es algo que se aprende en los libros. No es estudiando las verdades de la fe como se suscita en nosotros la fe, sino que como dice San Pablo: La fe nace de la predicación y la predicación es el anuncio de la Buena noticia de Jesucristo (Rm. 10,17). Además lo importante es el contenido de la noticia, no quien dé la noticia. El cristianismo no es una filosofía, ni un código de máximas para la vida feliz. La Biblia y el Nuevo Testamento no son un libro que estudiándolo como una enciclopedia de la fe nos vaya haciendo expertos en la vida cristiana. El cristianismo es una buena noticia, una noticia que se nos pone delante como un hecho irrefutable. Una noticia que tiene poder para realizar lo que anuncia. El cristianismo no es una filosofía con la que uno puede estar de acuerdo o no. El cristianismo no son teorías discutibles. El cristianismo nace de un hecho histórico: la encarnación, la muerte y resurrección de Jesucristo a quien Dios ha constituido nuestro Señor y nuestro Salvador. El cristianismo nace en una persona humana el día en que esta dé crédito a la noticia que los testigos de ese hecho histórico que ha cambiado sus vidas vienen a anunciarle. En esta catequesis, decíamos, no se pretende dar una conferencia sobre el kerigma sino hacer resonar delante de esta ese Kerigma, esa buena noticia. Hoy cada uno de nosotros necesita que esa noticia sea nuevamente proclamada. Hoy quiero ser un testigo que proclama con fuerza y con la energía y la convicción de que soy capaz, la buena noticia de Jesucristo Nuestro Señor. El ha transformado mi vida, le ha dado un nuevo sentido. El haber escuchado un día que Dios me amaba tanto que había dado a su Hijo único para redimirme de mis pecados y

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Tomado de DIÓCESIS DE VALLEDUPAR. Preparar, vivir y celebrar el gran Jubileo: Encuentros de preparación. Valledupar, 2000. p. 10-14. Algunas notas al pie de página han sido añadidas como ayuda para esta reunión de padres de familia de niños de primera comunión.

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esclavitudes; este anuncio ha tenido el poder de alegrar mi vida de abrir un nuevo horizonte23. La palabra kerigma viene de una raíz griega (KEROS), que significa cuerno y evoca algo que en muchos de nuestros pueblos hasta no hace mucho tiempo de vez en cuando se vivía. Recordemos cómo se daban las grandes noticias hace algunos años en los pueblos: un empleado de la alcaldía salía recorriendo las calles de la población tocando fuertemente una tambora. La gente se agolpaba a su alrededor y él proclamaba con voz potente y muy clara la noticia que venía de la alcaldía o de la presidencia de la república u otra noticia que interesaba a toda la población. Eran los famosos «bandos» que seguramente muchos de ustedes aún recuerdan. Pues bien, en la antigüedad, en Grecia y en el imperio romano, se tenía la misma costumbre: Un pregonero salía por los caminos del país o de la provincia haciendo resonar con mucha fuerza un cuerno (KEROS) y cuando la gente se congregaba anunciaba a todos con gran fuerza y con toda claridad el mensaje que el emperador mandaba a sus súbditos. El tiempo de gracia como el jubileo o el año sabático o la fiesta del perdón era anunciado en la antigüedad con el sonido de un cuerno (Lev. 25,9; Joel 2,1 y las notas). La noticia que el pregonero traía generalmente suscitaba reacciones en los habitantes: estas reacciones eran fundamentalmente de acogida si la noticia era buena o de rechazo si la noticia amenazaba los intereses de las personas que la escuchaban. Una noticia siempre suscita estas reacciones y lo mismo sucede con la noticia del Kerigma: o se acoge y nuestra vida cambia radicalmente, o se rechaza y seguimos en nuestros sufrimientos y angustias: Es decir: la Buena noticia o se cree o se rechaza, pero no hay otra alternativa. Una noticia que afecta a un grupo de personas no las podrá dejar en la indiferencia. Nosotros escuchamos todos los días en los noticieros cantidad de noticias casi todas malas y el bien parece no ser noticia, por eso nuestros oídos se han cerrado al anuncio del Kerigma. Yo los invito a que hoy abramos el oído y escuchemos atentamente la proclamación del kerigma como buena noticia que cambie y transforme nuestras vidas. ¿En qué situación está hoy la humanidad, en qué situación estamos nosotros, tú y yo, para que necesitemos escuchar la buena noticia? ¿Nos interesa esa noticia? Si examinamos atentamente la historia actual de la humanidad, si abrimos las páginas de los periódicos, si sintonizamos los noticieros y los programas de radio y televisión nos encontramos con toda clase de situaciones de muerte que llenan de angustia a la humanidad: Asesinatos, guerras, secuestros, crímenes, pornografía, violencia, violación de los derechos humanos, destrucción de los recursos naturales, revoluciones, guerras, aborto, desintegración de la familia, pérdida de los valores y del sentido de la moral. Esto en la sociedad; y en las personas, angustias de todo género, miedos, resentimientos, deseos de venganza, represión, tristeza, soledad, alcoholismo, drogadicción, abandono, obsesiones de suicidio, falta de autocontrol y otra cantidad de males que nos aquejan y que no sólo nos afectan personalmente sino que como miembros de una sociedad se vuelcan sobre todo el conglomerado social. Nunca el hombre había gozado de tanto progreso y de tantas comodidades y bienestar como en nuestro siglo; nunca antes, como en nuestros días, había llegado tan alto la humanidad en el dominio de la naturaleza y de la creación y en el auge de la medicina y en el lujo de las comodidades, nunca antes había tenido tantas posibilidades de realizar una existencia cómoda y serena sobre la tierra, y —por paradoja— nunca se había llegado tan lejos en las injusticias, en la refinación de los crímenes, la cantidad de enfermedades nuevas fruto de una manipulación incontrolada de la genética y de la vida, sin contar la cantidad de males nuevos en el campo social e internacional (Red. Hominis Nº 15 y 16). ¿Cómo es posible que el hombre haya avanzado tanto en el campo de la ciencia y la técnica y a la vez haya caído tan bajo en el campo de la moral y de las virtudes? ¿Cómo salir de estas situaciones que no son abstractas sino que cada uno de los aquí presentes
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Se puede ilustrar esta afirmación con algunos hechos de vida, brevemente.

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y cada uno de los habitantes de nuestras parroquias estamos sufriendo en mayor o menor escala en forma de miedos, de injusticias, de incapacidad para amar o para perdonar? ¿Estaremos condenados a cargar con ese precio y a pagar con él los costos del progreso y del bienestar que la ciencia y la técnica nos han traído? Aquí es donde el cristianismo comienza a ser noticia, ya que el anuncio de Jesucristo, o mejor aún, el acontecimiento de Jesucristo es para la humanidad la repuesta a esta situación que hace sufrir a nuestros hermanos los hombres, que nos hace sufrir a nosotros, a ti y a mí, sin que la ciencia ni la técnica ni la filosofía ni las ideologías tengan para nosotros la respuesta. La respuesta es JESUCRISTO, buena noticia para toda la humanidad, para los hombres concretos que somos tú, yo, nosotros, nuestras familias, las personas que viven a nuestro alrededor y que nosotros somos testigos de cuánto sufren y cuánto necesitan a alguien que los saque de sus situaciones de esclavitud (Rm 1,21-32; Hb 2,14-15). La ciencia y la técnica, las comodidades y el bienestar de nuestra sociedad han logrado mejorar nuestras condiciones de vida pero no han logrado dar respuesta a los angustiosos interrogantes de la humanidad: ¿Por qué el sufrimiento? ¿Por qué la muerte? ¿Por qué el pecado? ¿Qué sentido tiene nuestra vida? ¿Vivimos solo para vegetar y después morir o hay de verdad otra vida después de esta? si la hay cómo es esa vida? La muerte es el final de todo y luego nos podrimos en la tierra?. Ni la ciencia ni la técnica han logrado darnos una respuesta y en cambio el tiempo libre del que podemos disfrutar gracias a la técnica y a las comodidades actuales, nos apremia a dar respuesta al aburrimiento que una vida ociosa va produciendo en nosotros. El cristianismo, Buena noticia para el hombre, es la respuesta a todos esos interrogantes, es la noticia que la humanidad en general y los hombres concretos: tú, yo, todos nosotros, tus vecinos, tus compañeros de trabajo estamos esperando. El hombre por el miedo que tiene a la muerte se ha hecho esclavo del señor de la muerte, es decir del diablo (Heb. 2,14 y ss.) y ha quedado sometido a esclavitud, de modo que aún cuando quiere hacer el bien, aún cuando está lleno de buenas intenciones, las cosas le salen mal, es el mal el que se le presenta (Rm. 7, 14-25). El miedo a la muerte nos lleva a obedecer al señor de la muerte, es decir a llenar nuestros vacíos con acciones de pecado, pero entre más pecamos más recibimos la paga del pecado que es la muerte (Rm 6, 20-23) y por tanto más miedo sentimos y más pecamos en una cadena interminable. Esa es la explicación de por qué muchas veces con buenas intenciones nos dirigimos hacia una persona en busca de diálogo y nos responde agresivamente, entonces nos llenamos de soberbia y a dos que ella nos dé nosotros le respondemos con cuatro. El pecado forma una cadena que va creciendo porque nadie quiere quedarse con él y hacerlo morir en él. Si a mí me hacen una yo hago otra más grande: El que me la hace me la paga y si no me la puedo desquitar con él me desquito con alguien y ese alguien se desquita con otro, y así sucesivamente... Por eso el pecado va creciendo y poco a poco va destruyendo las personas y las sociedades. Jesucristo ha muerto por nuestros pecados: El ha cargado con todas nuestras violencias y pecados. El no ha devuelto el mal que le hemos hecho sino que lo ha asumido todo en su cuerpo de carne sepultándolo e impidiendo que el pecado continuara la cadena de destrucción que había iniciado y que nos estaba destruyendo (Col 2, 13-15). Nuestros pecados le han matado y él ha sepultado en su cuerpo nuestros delitos, nuestros crímenes, nuestras injusticias y pecados. Pero él no se ha quedado en la muerte sino que ha resucitado. “Muriendo destruyó la muerte y resucitando restauró la vida” 24, de modo que la muerte ha sido vencida con su muerte y ya no nos puede asustar ni esclavizar. Ya no necesitamos pecar por miedo a la muerte porque Jesucristo con su resurrección le ha quitado todo poder a la muerte. El que se une a Jesucristo y entra con él en la muerte experimenta que la muerte no tiene ningún poder y ya no siente miedo.
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Prefacio de pascua.

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La primera consecuencia es que se siente perdonado por Dios ya que el pecado nos había hecho enemigos de Dios. Pero si la muerte ha sido vencida el pecado ha sido perdonado, por tanto en Jesucristo se restablece la comunión y la reconciliación con Dios (2 Cor 5, 16-21). En Jesucristo, en su cruz, han sido restablecidas las buenas relaciones del hombre con Dios que habían sido rotas en Adán (Ef 2, 14-22). La segunda consecuencia es que cesando la cadena del pecado que nos obligaba a devolver mal por mal, golpe por golpe, venganza por venganza, ahora que la cadena ha sido interrumpida porque Jesucristo no ha devuelto mal por mal sino que ha absorbido todo el mal que los hombres le han hecho a Dios, podemos de nuevo en Jesucristo comunicar con los hermanos: De nuevo es posible el amor, un amor que es capaz de devolver bien por mal, un amor que es capaz de amar al enemigo ya que Dios nos ha amado a pesar de que éramos enemigos suyos. Amaos los unos a los otros como yo os he amado. En esto conocerán todos que sois discípulos míos (Jn 13, 34-35; Mt. 5,38-45). La tercera consecuencia es que conociendo un amor tan grande, que va más allá de la muerte y del pecado, podemos por la invitación del evangelio convertirnos y celebrar esa conversión. La prueba de que un hombre ha creído el kerigma es que abandona sus pecados, pues ya ha conocido el amor; la prueba de que un hombre ha creído la buena noticia es que se reconcilia y pide perdón a sus enemigos abandonando todo sentimiento de venganza. Ahora es posible no solo el amor a Dios sino el amor al hermano aunque el mal que me haya hecho mi hermano haya sido inmenso: Ahora no es mi enemigo sino mi hermano: Ahora es posible una familia verdaderamente cristiana, ahora es posible la experiencia de la comunidad porque tenemos la fuerza para perdonar y los motivos para amar. Otra prueba de que un hombre ha acogido la buena noticia es que se incorpora a la Iglesia, Sacramento de Salvación, comunidad de los convertidos y reconciliados. La consecuencia de esta nueva vida es el amor, un amor que todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, todo lo excusa, y por tanto un amor capaz de reconstruir las relaciones rotas anteriormente con el esposo o la esposa, con la familia, con la sociedad y consigo mismo ( 1 Cor 13, 4-7). La cuarta consecuencia es la alegría y la fiesta: Haber conocido un amor tan grande lleva a vivir los sacramentos no como leyes que se deben cumplir sino como verdaderos encuentros con la salvación ofrecida por Dios y verdaderos encuentros con la comunidad de amor, con los hermanos; los sacramentos se convierten en acción de gracias a la intervención de Dios en la vida. La quinta consecuencia es que quien ha experimentado un amor así no puede soportar ver a su alrededor hermanos que sufren angustias y miedos a causa de sus pecados. Ese hecho no lo deja frío sino que, si es necesario abandonar cosas que antes parecían importantes, ahora que se ha convertido en testigo de un amor tan grande, las abandona para ir donde ese hermano que sufre, a contarle lo que Cristo ha hecho con él, y que está vivo y resucitado en la Iglesia. Nace el testimonio , la evangelización, no como un compromiso forzado sino como un acto de agradecimiento con Cristo que lo ha salvado y como una prueba de amor al hermano que se está perdiendo en su tristeza y en sus pecados. Es imposible que quien ha conocido un amor tan grande y se ha adherido a la verdad de la buena nueva no se convierta a su vez en testigo de aquello que lo ha salvado25. Esta es la raíz de toda evangelización y por eso estamos nosotros aquí como evangelizadores. Es imposible evangelizar eficazmente con verdadero entusiasmo si no se ha escuchado y no se ha creído el Kerigma. La Virgen María ha escuchado el Kerigma, la buena noticia, de que en su seno se gestaría un hijo, Jesucristo, y se ha creído esta palabra que ha realizado lo que el ángel le anunciaba. Evangelizar no es un compromiso forzado o forzoso sino algo que brota espontáneamente de quien ha sido encontrado por el anuncio de la Buena noticia. La
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Ver Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi (E.N.), número 24.

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evangelización no puede convertirse en una exigencia, en algo que se debe hacer a la fuerza, porque hemos perdido la gratuidad de la Buena nueva. Todo esto, después de haberlo acogido lo podemos vivir en el sacramento del Bautismo y en el sacramento de la reconciliación y penitencia que es como un segundo bautismo... y ¡lo vamos a vivir en alguno de nuestros encuentros! 26 Será una muy grata sorpresa para ustedes.

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Objetivos
 

ESTE ES MI HIJO AMADO ESCUCHADLE

Suscitar las condiciones interiores para un encuentro con Jesús, a través de la Palabra, los signos o imágenes, la oración y la catequesis. Encontrar en las primeras experiencias de Jesús que nos narran los Evangelios, un modelo para nosotros encontrarle y seguirle. Afirmar nuestra fe en Jesucristo como verdadero Dios: Jesús es el Hijo de Dios.

Se puede iniciar comentando las impresiones que tengan los niños del encuentro pasado con los padres de familia y lo que los padres han comentado de ese encuentro. También nosotros queremos conocer mejor a Jesús y Jesús tiene interés en que nosotros lo conozcamos y nos relacionemos con él. Por eso hemos traído hoy esas imágenes que no son retratos sino imágenes de Jesús. ¿Cómo te imaginas tú que era Jesús? Trata de dibujarlo en tu cuaderno y escribe lo que más te gusta de Jesús. Luego que lo hayamos dibujado, cada uno lee lo que escribió y luego todos levantaremos nuestros dibujos y cantaremos el canto “Alto, escúchame”. Después vamos a escuchar dos evangelios en los que se nos dicen cosas muy interesantes de Jesús: Cómo fue el Jesús que conocieron los evangelistas, especialmente san Juan y san Mateo que lo conocieron personalmente y vivieron con él. Se lee Mateo 3, 13-17 y Juan 1,35-50. Se puede dialogar con los niños sobre cómo era el Jesús que conocieron los discípulos de Juan que se fueron con él y cómo era el Jesús que conoció Juan Bautista. El catequista puede concluir con dos afirmaciones fundamentales: Jesús es una persona tan fascinante que todos los que lo encuentran ya no quieren dejarlo y su vida se transforma totalmente. Jesús es el Hijo eterno de Dios Padre, sobre quien se posa el Espíritu Santo el día en que fue bautizado por Juan Bautista y que marcó el inicio de su misión. ¿Quieren ustedes, como los discípulos de que nos habla san Juan encontrar a Jesús y seguirlo de hoy en adelante? Nuestra primera comunión y nuestra
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Aunque próximamente no habrá una celebración penitencial con motivo de la primera comunión, sí se les puede exhortar a prepararse y acercarse al sacramento de la reconciliación. Uno de nuestros próximos encuentros será la celebración del sacramento de la reconciliación y lo prepararemos en el encuentro que viene. Durante las próximas catequesis profundizaremos con los hijos en la persona de Jesucristo y en el sentido de sus enseñanzas, de modo que estaremos mejor ilustrados para preparar en el próximo encuentro el sacramento de la reconciliación.

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confirmación quieren marcar ese momento decisivo de nuestra vida. Quien no esté dispuesto a seguir a Jesús no tiene por qué hacer su primera comunión. Nadie nos obliga a ser cristianos, pero quien quiere serlo que lo sea verdaderamente. Vamos a ir aprendiendo el credo que es como el himno o el símbolo de nuestra fe. En estas catequesis aprenderemos de memoria todo lo que el Credo nos dice sobre Jesucristo. Lecturas bíblicas: Mateo 3,13-17; Juan 1, 35-50 Resumen
ESTE ES MI HIJO AMADO, ESCUCHADLE Este es mi dibujo de Jesús. Al lado escribo lo que más me gusta y me llama la atención de él. Jesucristo es una persona que fascina y atrae porque es el hombre, en todo el sentido de la palabra. Jesucristo es el Hijo eterno de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre. Jesucristo me llama a seguirle incondicionalmente. ORACION La Iglesia nos enseña a identificar así nuestra fe en Jesucristo: Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. ACTIVIDAD Aprenderé de memoria estas palabras y comenzaré a estudiar el credo27. CANTO Qué alegría es ser un testigo de Dios Es sentirle por fe en el corazón Y aunque todos me digan que eso no es verdad, Yo lo siento en mi vida aún más, mucho más. AVISO Los niños deben traer una foto de ellos para el próximo encuentro.

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Objetivo

VEN Y SÍGUEME JESÚS TE HACE SU DISCÍPULO

Profundizar en el sentido del seguimiento de Jesús y en sus dimensiones bíblica, comunitaria, litúrgica, apostólica y moral.

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Ver el anexo: Oraciones del cristiano.

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Explicación del signo de motivación y de cómo se va a representar por medio de un tren al que se van incorporando poco a poco los niños (unos detrás de otros, caminando y cogidos de la cintura, mientras cantan “voy contigo Señor” o “pescador de hombres”). Terminada la motivación se hace una oración inicial y se escucha el Evangelio Marcos 1, 16-20. Se hace una ronda de respuestas a la pregunta: Jesús te llama ahora. ¿Quieres seguirlo? ¿Por qué?. Luego los niños, por turno llevan la foto que han traído, la pegan en una ficha de cartulina que el catequista les entrega, escriben en el globito la frase que han dicho en la ronda: “Jesús: quiero seguirte porque....” y pegan la ficha en la cartelera. De las respuestas que han dado los niños a la pregunta “por qué quieres seguirlo” el catequista va concluyendo algunas consecuencias del seguimiento de Jesús y preguntando a los niños si quieren seguirlo a pesar de esa exigencia. Los niños responderán en coro. EXIGENCIAS DEL SEGUIMIENTO DE JESÚS Seguir a Jesús nos exige relacionarnos diariamente con él como con un amigo, escucharlo a través de su palabra, y responderle a través de la oración. ¿Estás dispuesto a ello? Seguir a Jesús nos exige formar comunidad, como los apóstoles que Jesús iba llamando conformaron una comunidad con él, dejando todas sus ataduras y sus afectos. ¿Estás dispuesto a ello? Seguir a Jesús nos exige reunirnos con nuestra comunidad (grupo, familia, parroquia...) para darle culto, especialmente en la Eucaristía dominical. ¿Estás dispuesto a ello? Seguir a Jesús nos exige dedicar nuestra vida entera o al menos parte de nuestro tiempo libre a darlo a conocer a los demás, especialmente a quienes no lo conocen o están desanimados. ¿Estás dispuesto a ello? Seguir a Jesús implica cumplir los mandamientos, especialmente el mandamiento nuevo del amor, ya que él ha dicho, “el que me ama guardará mi palabra” y “el que no me ama no guarda mis palabras” (Juan 14, 23-24). Seguir a Jesús, por tanto, nos exige luchar contra el pecado para mantener limpio el vestido blanco y encendido el cirio que nos dieron en nuestro bautismo. ¿Estás dispuesto a ello? Si alguno no está dispuesto a seguir a Jesús con todas las consecuencias, que arranque su foto de la cartelera. Esta cartelera que ustedes mismos han elaborado quedará como testimonio durante los próximos encuentros de lo que hemos prometido, de modo que si alguno se desanima, podamos ayudarle los demás, como hacían los discípulos del Señor en las primitivas comunidades. No tengan miedo, que el Señor conoce sus dificultades, pero está dispuesto a darles fuerza. El catequista debe guardar con cuidado el trabajo hecho por los niños y colocarlo en el salón durante las próximas catequesis, al menos hasta la próxima reunión de padres de familia, en la que se les mostrará como testimonio. Lecturas bíblicas: Marcos 1,16-20; Juan 1, 35-50

Catecismo para la Primera Comunión Resumen

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TE SEGUIRE, SEÑOR, A DONDE TU ME LLEVES He colocado mi foto con una frase en la que le dije a Jesús lo siguiente. (escribirlo) El señor me llama a ser cristiano y quiero ser cristiano de verdad. Reconozco que soy débil y que el camino es difícil, pero confío en ti, Jesús. ORACIÓN Seguiré aprendiendo el Credo de Memoria. Lo recitaré muchas veces en el día hasta aprenderlo. CANTO Señor, me has llamado al oído, Sonriendo, has dicho mi nombre. En la arena ha quedado mi barca, Junto a ti buscaré otro mar.

MODELO DE FICHA Y DE CARTELERA
Frase

TE SEGUIREMOS, SEÑOR

FOTO

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Objetivos

SEÑOR HAZ QUE YO VEA

Acercarse a Jesús como aquel que cura a los enfermos y perdona a los pecadores Aproximarse al sentido de los milagros de Jesús

Esta vez se comienza, después de una oración y una monición en la que se les recuerde que seguir a Jesús exige escuchar su palabra, con la lectura de las curaciones de Lucas 5,12-14; Lucas 7,11-15 y Lucas 7,36-50. Después del Evangelio se pregunta ¿Cuál de estas curaciones te impacta más y por qué? Y luego los niños, por grupos, pueden representar escenas de curaciones de Jesús y se termina con el canto «¿Quién es ese?». Los milagros que hace Jesús son signos de su misión, así como en el Antiguo Testamento los profetas demostraban que venían de parte de Dios haciendo prodigios y señales. No podemos confundir a Jesús con uno que se la pasa curando gente para hacerse famoso, ni debemos buscarlo solo para que nos haga milagros. Todos sufrimos de una enfermedad muy grave, tan grave que ningún médico por sabio que sea, nos puede curar: esa enfermedad es el pecado. Los milagros que hace Jesús significan ese poder. Ese es el milagro fundamental que él puede hacer por nosotros ya que él ha cargado con los pecados de la humanidad y ha muerto en la cruz para librarnos de nuestros

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Catecismo para la Primera Comunión

pecados. Él ha dicho: “no he venido a buscar a justos sino a pecadores”. El ciego le pidió a Jesús que le devolviera la vista; el leproso quería quedar limpio; así mismo yo, si quiero ser curado de mis pecados debo reconocerlos y confesarlos para que Jesús me cure. En las próximas catequesis aprenderemos a hacerlo. Vamos a copiar en el cuaderno el pasaje “Jesús llama a un pecador” de la Biblia del niño (página 57) y después componemos una oración a Jesús inspirados en el tema que hemos leído. Esa oración que cada uno escriba la leeremos en el momento de la oración final y será hoy nuestra experiencia de oración. Lecturas bíblicas: Lucas 5,12-14; Lucas 7,11-15 y Lucas 7,36-50 Resumen
SEÑOR, HAZ QUE YO VEA Jesús ha sido enviado para curar a los enfermos. La más grave de todas las enfermedades es el pecado y el único capaz de curarnos es Jesús. Debo reconocer y confesar mis pecados para poder ser curado de ellos. ACTIVIDAD Escribo en seguida el pasaje de la Biblia del niño y escribo una oración a Jesús. CANTO Es Jesús, es Jesús, Dios y hombre que nos guía con su luz (2 veces).

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Objetivos

FELICES LOS POBRES DE ELLOS ES EL REINO DE DIOS

 Profundizar en la figura de Jesús pobre y hermano de los pobres a quienes él llama bienaventurados.  Aproximarse a las Bienaventuranzas y al sermón de la montaña como “carta magna” del cristianismo. Cada uno va a pensar en la siguiente frase y a tratar de encontrar una respuesta sincera: “Yo sería feliz si....” cada uno completa la frase y la comparte con lo que piensa o desea para ser feliz. En seguida hacemos la misma ronda sobre la frase: “Yo podría hacer feliz a un pobre si pudiera darle...”. Los dos ejercicios buscan que los niños digan de un modo espontáneo su respuesta, por eso se debe hacer en el contexto menos religioso posible. A partir de las diversas respuestas de los niños, el catequista suscita y modera un debate entre los niños sobre la felicidad, tratando de establecer contrastes entre felicidad y pobreza, felicidad y enfermedad, felicidad y sufrimiento, felicidad y pecado. Es importante ir orientando el debate, sin contradecir a los niños, sino obligándolos a pensar más profundamente, hacia la conclusión de que no es la riqueza, ni la ausencia de enfermedad o de sufrimientos lo que hace felices a los hombres. Para hacer feliz a un hombre o a una mujer basta llevarle a Jesucristo. Para hacer feliz a un niño basta llevarle a Jesucristo. Jesucristo es el

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verdadero camino de la felicidad y por eso ha dicho lo siguiente en uno de sus sermones más famosos, llamado el sermón de la montaña, porque fue pronunciado en la ladera de una colina, a orillas del mar de Galilea: Leer Mateo 5, 1-16 Los pobres son los preferidos de Jesús y entre los pobres Jesús prefirió siempre a los más pobres de todos los pobres: Los pecadores. La mayor pobreza, la mayor miseria de un hombre es su pecado. Jesús ha venido a buscar a aquellos que a causa de sus pecados han caído en la tristeza, la angustia y la infelicidad. Lo que hace que un hombre sea infeliz no es su enfermedad o su pobreza, o su sufrimiento. Lo que hace que un hombre sea infeliz es el pecado y por eso Jesús ha venido a destruir el pecado y con el pecado la infelicidad de los hombres. Dichosos pues los pobres que encuentran a Jesús, porque serán verdaderamente felices. Para encontrar a Jesús y formar parte de su comunidad debes reconocer tu miseria y tu pecado y abandonarte confiadamente en la misericordia de Dios que nos ha venido enteramente en Jesucristo, el salvador. Cuando una persona encuentra a Jesús, es tan feliz que no quiere que haya personas tristes ni infelices a causa del pecado o la injusticia y por eso hace hasta lo imposible para que los demás no sean tratados mal, ni sufran la violencia o la marginación. Este es el origen de la caridad y de la justicia. El que ha encontrado a Cristo lo lleva a los demás porque quiere que sean felices como él. Lecturas bíblicas: Mateo 5, 1-16 Resumen
FELICES LOS POBRES En el sermón de la montaña, Jesús resumió todo el evangelio en las Bienaventuranzas, que son las siguientes: (copiarlas en el cuaderno) El cristiano es aquel que se reconoce pobre ante Jesús y recibe un tesoro muy grande a cambio: el tesoro del Reino de los cielos. El cristiano reparte ese tesoro en las obras de misericordia que copio en mi cuaderno y me aprenderé de memoria. Nota: Las obras de misericordia, al igual que los mandamientos y los pecados capitales nos ayudan a examinar nuestra conciencia antes de confesar nuestros pecados. OBRAS DE MISERICORDIA28 (copiarlas en el cuaderno) ORACIÓN Debo orar siempre por las personas pobres y las que sufren, por ejemplo los enfermos o los desplazados y secuestrados. Hoy hagamos una oración por aquellos que cada uno conoce.. CANTO Siempre confío en mi Dios, siempre confío en mi Dios, El me conduce, no temo. Me acompaña al caminar.

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¿CON QUÉ COMPARAREMOS EL REINO DE LOS CIELOS?

Ver el anexo: Oraciones del cristiano.

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Objetivos

Acercarnos más al mensaje central de la predicación de Jesús: sus parábolas. Iniciar en una interpretación de las parábolas a partir de su mensaje central.

Se comenta con los niños la actividad de la siembra de la semilla y que expliquen ese proceso. ¿por qué se le echa tierra? ¿Qué más se le deba echar a una semilla para que no se pierda? ¿Cuáles son los cuidados que debemos tener hasta que la planta crezca y dé frutos? Etc... Se lee luego la parábola del sembrador (Mateo 13,3-9. 18-23)29. Terminada la lectura se dialoga nuevamente con los niños sobre la parábola y sobre la interpretación que le da el mismo Señor. Se ensaya a leer otra parábola y en pequeños grupos los niños intentan encontrar la interpretación que Jesús le daría30. A Jesús le gusta mucho hablar en parábolas, porque así con esos ejemplos tomados de la vida diaria de las personas, como la pesca, la siembra, las ovejas, la familia, el trigo, etc. Todos, hasta los más sencillos le pueden entender si tienen un corazón bien dispuesto. Y eso es precisamente lo que quiere Jesús: que los que tienen un corazón limpio y bien dispuesto, es decir los que piensan bien de Dios, entiendan la Palabra de Dios y la hagan crecer en ellos, mientras que los que no creen, o tienen malas intenciones en su corazón, se quedan sin entender las parábolas y toda la palabra de Jesús. Para poder entender las parábolas y en general toda la Palabra de Dios, tanto en el antiguo como en el nuevo testamento, no solo hemos de oír la palabra sino que debemos guardarla en buen terreno, cuidarla y regarla todos los días, para que dé fruto y la podamos comprender. No podemos llamarnos cristianos si no nos alimentamos diariamente de la Palabra de Dios y especialmente de la lectura de los evangelios. Lecturas bíblicas: Mateo 13,3-9. 18-23 Resumen
¿CON QUÉ COMPARAREMOS EL REINO DE DIOS? Jesús explica los misterios del Reino de Dios por medio de parábolas. El habla por medio de ejemplos y parábolas porque así hasta los niños y la gente más simple le puede entender. Para comprender las parábolas debemos tener un corazón puro y sencillo y buenas intenciones para con Dios. Los pobres de la catequesis anterior son los que mejor entienden las parábolas y por eso en ellos germina la palabra de Dios, que es la semilla del Reino.
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Antes de hacer la lectura conviene que el catequista explique por qué una semillas caen en el camino, otras en la piedra, otras entre espinos y otras en buena tierra. J. JEREMIAS, un estudioso del Nuevo Testamento, que vivió mucho tiempo en tierra santa nos explica que en tiempos de Jesús, y aún recientemente en Palestina no se prepara un terreno para sembrar, sino que en el tiempo de siembra se tira la semilla en todo el barbecho y la semilla cae en toda clase de terreno. Obviamente sólo crece aquella que cae en terreno adecuado y la demás se pierde. (JEREMIAS, J. Las parábolas de Jesús. Barcelona: Sal Terrae, 1964.
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Por ejemplo, se puede pedir a los niños que en grupos lean alguna de las parábolas que hay en la Biblia del Niño, páginas 68 a 73 y la interpreten. Luego se comparte el trabajo.

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Jesús compuso muchas parábolas como la del sembrador, la del tesoro y la perla, la de la red, la del rico malo y el pobre Lázaro, la del fariseo y el publicano, etc. ¿Qué otras recuerdo? ORACIÓN Comenzaré a aprender bien la oración del Padre Nuestro y lo rezaré tres veces al día. CANTO Cada mañana el sembrador Sembrando está en mi corazón. Cada mañana el sembrador Espera el fruto de mi amor.

ACTIVIDAD

Leeré en la Biblia del niño algunas parábolas y me las aprenderé para contarlas a otros niños. Puedo también dibujar alguna de las parábolas.

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Objetivos
 

NO HAY UN AMOR MÁS GRANDE

Profundizar en el sentido de la parábola del Buen Pastor Leer el misterio de la muerte y resurrección de Cristo a la luz de la Parábola del Buen Pastor. Entender el misterio de la muerte y resurrección del Señor, como el amor más grande que alguien haya experimentado sobre la tierra.

El catequista lleva un cuadro del buen pastor a la catequesis, hace que los niños lo interpreten, es decir se expresen libremente sobre su significado y enseña a cantar el salmo “Eres mi pastor, oh, Señor”. Luego se lee la parábola del Buen Pastor (Juan 10,11-18). Los niños la pueden volver a leer en la Biblia del Niño (pág. 69) y hacen el dibujo en su cuaderno, añadiéndole algo original o una frase que explique el dibujo. El catequista revisa los dibujos y luego pide a algunos niños que expliquen su dibujo. No hay un amor más grande que el de aquel que da la vida por las personas que ama. Jesús ha dicho esta parábola porque nosotros éramos como ovejas enfermas y extraviadas que él ha recogido y llevado a su aprisco, a su corral, para cuidarnos con amor. Eso ha hecho Jesús con ustedes y conmigo y quiere hacerlo con todos los pecadores a los que el lobo, es decir el diablo, ha dejado mal heridos después de haberlos engañado. Jesús, no solo nos recoge y nos cuida sino que da su vida y su sangre por nosotros, porque nos ama de verdad. ¿Cómo ha dado Cristo su vida por nosotros? Se dialoga un poco con los niños sobre la muerte y la resurrección del Señor, sobre la semana santa y la pascua.

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Catecismo para la Primera Comunión

Luego se invita a los niños a que escriban un pensamiento o un poema, o un acróstico, o una composición sobre el tema “no hay amor más grande”. El catequista ayuda a los más lerdos. Luego se leen los pensamientos de los niños y se hace la oración del rosario con los misterios dolorosos y los gloriosos31. Lecturas bíblicas: Juan 10, 11-18 Resumen
NO HAY AMOR MAS GRANDE En la parábola del Buen Pastor Jesús se nos presenta como el pastor que da su vida por las ovejas, que las conoce y las ama y ellas escuchan su voz. Esa parábola tiene su interpretación: Jesús ha dado su vida por mi y por toda la humanidad, porque nos ama y nos da testimonio del amor que Dios nos tiene. Jesús, buen pastor, carga sobre sus hombros la oveja herida por el pecado, porque él ama al pecador y quiere salvarlo. Leo el número 71 de la Biblia del niño (pág. 69 y dibujo el buen pastor con la oveja sobre sus hombros. Debajo escribiré un pensamiento sobre el tema “no hay amor más grande que...”. El misterio de Jesús que da la vida por nosotros lo celebramos durante la semana Santa. Recordemos las principales celebraciones de la Semana Santa. ORACIÓN Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo32 CANTO Eres mi pastor, oh, Señor, Nada me faltará si me llevas Tú. AVISO Cada niño debe traer una flor o un tallito verde para hacer entre todos un florero durante la próxima catequesis.

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Objetivos

QUÉDATE CON NOSOTROS, SEÑOR

Formar actitudes de amor, respeto y agradecimiento al Señor en los sacramentos, especialmente en su Presencia Real en la Eucaristía.  Introducir a los conocimientos sobre los principales sacramentos.  Definir y comprender mínimamente los sacramentos, y específicamente el sacramento de la Eucaristía. El catequista consigue y lleva el recipiente para que entre todos los niños armen el florero. Se debe crear una expectativa en torno a la actividad. Se les dice que
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No es necesario hacer todo el rosario, sino un Ave María después de cada misterio. Se aprovecha para que repasen el Ave maría y el Padre Nuestro y se aprendan el Gloria al Padre y los misterios dolorosos y gloriosos.
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Ver anexo: Las oraciones del cristiano.

Catecismo para la Primera Comunión

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haremos una visita a alguien muy especial. En los sitios donde no se pueda visitar el santísimo, por lo menos se hace una visita a la capilla, lugar donde semanalmente se celebra la Eucaristía.33 El florero se arma ya en el sitio pero antes de entrar para que no se provoque un desorden dentro de la capilla, lo que sería más bien una contracatequesis. Una vez armado se lleva a los niños ante el Santísimo y se coloca el florero. Se les explica qué hay allí y qué significado tiene esa presencia para la vida cristiana. Se motiva a que haya unos minutos de silencio para que cada niño, de rodillas, dialogue con el Señor y luego se canta un canto que todos sepan. Terminada la oración todos se sientan y se explica el tema de la catequesis. Jesús, después de resucitar de entre los muertos se ha ido al cielo donde está sentado a la derecha del Padre y nosotros esperamos que vendrá por segunda vez. Si embargo él está en medio de nosotros de muchas formas y sentimos su presencia. Estas presencias de Jesucristo entre nosotros tienen unos momentos privilegiados que es cuando nosotros celebramos los sacramentos y Jesús realiza con nosotros, es decir con la comunidad, momentos especiales de salvación. ¿Cuáles son estos momentos? Ya hemos vivido uno, aunque éramos muy pequeños y no nos dimos cuenta: el día de nuestro BAUTISMO. Los otros momentos son: la PENITENCIA, LA EUCARISTÍA, LA CONFIRMACIÓN, EL ORDEN, EL MATRIMONIO y cuando celebramos LA UNCION DE nuestros hermanos ENFERMOS. Esos son los siete sacramentos. Pero el más grande de todos, el que los reúne todos es el sacramento de la Eucaristía, que celebraremos con gran entusiasmo cuando comulguemos por primera vez. En la EUCARISTÍA, comemos el Cuerpo de Cristo y nos alimentamos de su Carne y su Sangre, pues él ha dicho que “quien come su carne y bebe su sangre, tiene vida eterna” (Juan 6,54). Si un cristiano no celebra la Eucaristía se muere espiritualmente. Si un cristiano va a misa pero no comulga, no se alimenta bien y se debilita mucho, poniendo en peligro su salvación. Lecturas bíblicas: Juan 6,33-38 Resumen
QUEDATE CON NOSOTROS, SEÑOR Hoy hemos armado entre todos un florero y lo hemos llevado a la capilla donde está el Señor Sacramentado a quien hemos ido a visitar. Jesús se ha quedado entre nosotros y está realmente presente en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía. Otras presencias importantes del Señor son los demás sacramentos: Bautismo, Penitencia, Confirmación, Orden, Matrimonio y Unción de los enfermos. Visitaré con frecuencia a Jesús que está presente en el Sagrario. ACTIVIDAD Dibujaré en mi cuaderno la hostia y el cáliz y escribiré por qué la Eucaristía es presencia del Señor. Visitaré con frecuencia al Señor en el Santísimo Sacramento. ORACIÓN Visitar otra vez el Santísimo Sacramento y hacer una oración para adorar al Señor allí presente.
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Es muy raro el sitio donde no haya una capilla para celebrar la Eucaristía cuando va el sacerdote. En las ciudades se lleva a los niños al templo más cercano, donde esté el santísimo Sacramento.

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Catecismo para la Primera Comunión

CANTO Dios está aquí, tan cierto como el aire que respiro, Tan cierto como la mañana se levanta, Tan cierto que cuando le hablo El me puede oír AVISO Cita para la reunión de padres de familia: Dia _ _ _ _ _ _ _ _ _ , hora _ _ _ _ _ _ _ , lugar _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ .

Catecismo para la Primera Comunión

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UNIDAD IV
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA

En esta unidad y en la próxima se acentúa el aspecto litúrgico de la preparación. Vamos a enfocar toda la atención en el sacramento de la reconciliación. Da la impresión de que en muchas partes, durante la preparación a la primera comunión, no se le da la importancia que merece el sacramento de la reconciliación o penitencia y por eso muchos católicos, de alguna manera influidos por la mentalidad protestante, han abandonado este sacramento o lo celebran fríamente, porque es un mandato, pero sin sentir y vivir toda la fuerza sacramental que él tiene. A veces también los confesores expresan la idea de que confesar niños para primera comunión es una cosa simple, no le dan importancia a la confesión de los niños, y los niños que lo captan así, difícilmente le darán importancia en adelante a este sacramento. La reconciliación está estrechamente ligada a la iniciación cristiana, ya desde los antiguos padres de la Iglesia, que la unían al Bautismo. Algunos llegaron a llamar este sacramento “el segundo Bautismo”, pues es el sacramento mediante el cual el bautizado que ha cometido pecados retorna a la gracia santificante recibida en el Bautismo. Las catequesis de esta unidad irán conduciendo gradualmente a los niños a una celebración viva del sacramento del perdón, preparando uno por uno los tres pasos sacramentales anteriores a la confesión de boca. Culminará esta unidad con una reunión en la cual se celebrará junto con los padres de familia el sacramento de la reconciliación y los niños, ya preparados harán su primera experiencia de confesión de los pecados.

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Catecismo para la Primera Comunión

CUARTO ENCUENTRO DE PADRES DE FAMILIA
Objetivos

Compartir las experiencias de catecismo vividas durante esta última etapa y escuchar las sugerencias de los padres a cerca del catecismo familiar. Preparar con los padres el próximo encuentro que será una celebración del sacramento de la penitencia. Resolver con los padres los aspectos prácticos del día de la celebración de las primeras comuniones. Dar indicaciones y sugerencias para la catequesis familiar de los días que vienen.

La reunión es fundamentalmente para preparar el sacramento de la penitencia, pero hay que dar tiempo también para lograr los otros objetivos de la reunión, de modo que no se vaya a improvisar la celebración, ni mucho menos la liturgia. Cada parroquia o colegio organiza de acuerdo a sus tradiciones, pero teniendo en cuenta que esas tradiciones no pueden reñir con la liturgia que es el corazón de la fiesta. No corresponde a este manual indicar cómo se debe organizar. Desarrollo del encuentro 1. Ensayo de cantos (hay que ensayar los estribillos de los cantos que se van a cantar el día de las primeras comuniones, de modo que los padres de familia participen con el canto en la celebración). 2. Oración. 3. Entrega de cuestionario sobre el sacramento de la penitencia para responder por grupos y explicación de las preguntas (si es necesario) 4. Respuestas por grupos al cuestionario. CUESTIONARIO DE PREPARACIÓN DE LOS PRÓXIMOS SACRAMENTOS Lean detenidamente las siguientes citas bíblicas y luego de meditarlas contesten a las siguientes preguntas. Un secretario toma nota en el grupo de las respuestas y las comparte luego con todos los grupos en reunión plenaria. Citas bíblicas:
1. “Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo; pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro.» (Hechos 2, 37-39) 2. Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.» (Juan 20,19-23)

Catecismo para la Primera Comunión

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Preguntas: 1. Jesucristo ha venido para liberarnos de la esclavitud del pecado. ¿Crees tú que realmente el pecado es una esclavitud y por qué? 2. ¿Si el pecado es una fuerza que nos esclaviza, qué deberíamos hacer para escapar de ella? ¿Cómo obtener ese perdón que nos ha traído Jesucristo? 3. Muchas personas rehuyen el sacramento de la penitencia (conocido como «confesión») o le dan poca importancia o lo creen innecesario. ¿Cuál es tu opinión y en qué la fundamentas? Cuando los equipos han terminado de responder, se reúnen otra vez todos y luego los secretarios ponen en común las respuestas. Alguno de los catequistas (o si es posible, el mismo párroco) da luego una catequesis de máximo media hora sobre el sacramento de la reconciliación. Anexamos a continuación un ejemplo de catequesis sobre el pecado y la reconciliación, que puede servir de inspiración para la catequesis34. 5. Catequesis sobre el pecado y la reconciliación 6. Giro de experiencias sobre los logros y dificultades que hayan tenido con el catecismo familiar. El catequista ayuda a resolver las dificultades que se presenten. 7. Lluvia de ideas para organizar los aspectos logístico y práctico del día de la primera comunión. 8. Oración y fin de la reunión. Hay que avisar el día y la hora de la próxima reunión en la cual se va a vivir el sacramento de la reconciliación. Después de la celebración se va a realizar un gesto de fraternidad compartiendo unos pasabocas. Ese ágape se hará con lo que ellos mismos traigan y quieran compartir y tiene el sentido de comunión y alegría por el perdón celebrado y por la reconciliación35. CATEQUESIS SOBRE EL PECADO Y LA RECONCILIACION36
• Lectura: Romanos 7,7-25 La misma Palabra de Dios, ya desde el Génesis (primer libro de la Biblia) nos explica por qué nos pasa lo que nos pasa y por qué es tan difícil para nosotros cumplir nuestros buenos propósitos: SOMOS ESCLAVOS DEL PECADO Y HACEMOS LO QUE NO QUEREMOS HACER37. ¡Cuántas personas como ustedes y yo, se han hecho mil propósitos de cambiar pero no han podido!. El pecado, nos decía San Pablo, nos seduce (es decir, se nos presenta como algo bueno, como el fruto del árbol que le pareció excelente a Eva) y una vez que lo hemos cometido nos mata 38: “El salario del pecado es la muerte” 39, “el día en
34

En realidad el tema de la catequesis no es el sacramento como tal, ya que esperamos que el vivirlo con fuerza y con riqueza de palabra y de signos en el próximo encuentro, sea más eficaz que una catequesis. La catequesis que se da en este encuentro gira en torno a las tres preguntas que han trabajado por equipos y tiene como línea de fondo el tema del pecado y la reconciliación.
35

Conviene pensar en realizar el próximo encuentro en día distinto a sábado y domingo y hasta donde sea posible en horas de la noche, para facilitar la asistencia de sacerdotes, por una parte, pero también de padres de familia. Cada sitio, de todas maneras se atendrá a lo que prudentemente aconsejen las circunstancias.
36

Este ejemplo de catequesis ha sido tomado de DIÓCESIS DE VALLEDUPAR. Preparar, vivir y celebrar el gran Jubileo: Encuentros de preparación. Valledupar, 2000. p. 6-9.
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Rm. 7,19 s. Rm. 7,11 Rm. 6,23

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Catecismo para la Primera Comunión

que comiereis de él moriréis” 40. Lo que hacemos cuando pecamos es lo mismo que han hecho Adán y Eva y lo mismo que hacemos cuando nos apartamos de los mandamientos de Dios. “Seréis como dioses41”. El pecado fundamental que da origen a los demás pecados consiste en creer que Dios no nos ama, que Dios quiere nuestro mal. Eso es lo que piensan muchos matrimonios en conflicto: “Dios no me ama porque me obliga a vivir con este o con esta hasta que la muerte nos separe” y lo mismo pensamos frente a la enfermedad, frente a la pobreza, frente a las dificultades que experimentamos en nuestra historia: “Dios no me ama. Si me amara, no me habría dado esta realidad. Ahora bien: Si yo de verdad quiero ser feliz debo romper con Dios, debo desobedecer a sus mandatos o de lo contrario no seré jamás feliz”. Ese pensamiento, metido por el diablo en el interior de la persona, es el que nos conduce al pecado. El pecado consiste en querer ser como Dios, es decir, en darnos nosotros mismos nuestros propios mandamientos y nuestras propias leyes, despreciando y pisoteando los mandamientos de Dios. A partir del pecado nos sentimos como dioses, pero unos dioses fracasados porque el pecado lo que hace es encerrarnos en un egoísmo terrible: No puedo soportar al otro porque el también quiere ser como Dios, es decir como yo y dos no cabemos. El egoísmo acaba por matar el amor. Antes del pecado Adán y Eva amaban y se amaban entre ellos y eran felices. Después del pecado se volvieron egoístas y profundamente infelices, incapaces de amar porque la fuente del amor es Dios y ellos han roto con él. ¿Qué es el amor? Amar es la capacidad de darse por entero al otro, aún a costa del sacrificio de mi propia vida con tal de que el otro sea feliz. Por eso dijo Adán: Esta sí que es carne de mi carne y hueso de mis huesos”. ¿Y qué es el egoísmo? Es amarme a mí mismo (primero yo, segundo yo, tercero yo y lo que sobre para mí) hasta el punto de pretender y exigir que el otro se sacrifique por mí con tal de yo estar bien. Por eso Adán acusa a Eva para salvar su propio pellejo. El egoísmo ha destruido todos los hogares que hemos conocido y que parecía que iban bien y que de pronto se han hundido. El egoísmo es la trampa mortal que nos tiende el demonio para que nos separemos de Dios y de los demás. El egoísmo y todos los pecados que de él se derivan (envidia, búsqueda de placer, violencia, infidelidad, indiferencia, irresponsabilidad, odio, venganza, etc...) nos hace profundamente desgraciados y lleva nuestra vida, nuestra familia y nuestra sociedad a la ruina. ¿Será eso lo que le pasa a mi vida, a mi familia, a mi país? La experiencia del pecado, rebeldía contra Dios, destruye en nosotros el sentido de la paternidad de Dios: nos lleva a creer que Dios no es un Padre sino un monstruo que goza con nuestro sufrimiento y por eso el pecado nos lleva a rebelarnos contra Dios y pisotear sus mandamientos.

Perspectivas de cambio
• Examen de conciencia ¿Cuáles situaciones hoy me hacen pensar que Dios no me ama? ¿En que situaciones de mi vida me descubro yo más individualista? Repasar una por una todas las situaciones de egoísmo que hay en mi vida, en mi familia, en mi país y hasta qué punto soy responsable de ellas. • Propósito de enmienda Estaré más vigilante para que esas situaciones que me llevan a ser egoístas no sean tan frecuentes en mi vida. Lucharé cuanto esté a mi alcance para superarlas con la ayuda de Dios. Buscaré más el diálogo y la confianza en mi hogar. Haré actos de amor a Dios en los momentos más difíciles de mi vida (otros, en unos minutos de silencio)
40 41

Gn. 3,3 Gn 3,5

Catecismo para la Primera Comunión
• En las fuentes de las reconciliación

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La Iglesia es la comunidad de pecadores que han sido rescatados por Cristo de la esclavitud del pecado y de la miseria de una vida desgraciada a causa del egoísmo y el desamor. La Iglesia, convocada por la fuerza de la Palabra del Señor, se constituye en testigo y pregonera de la más grande maravilla de la historia: Dios, Padre amantísimo de todos los hombres, envió a su Hijo Jesucristo, que se encarnó en el seno de la Virgen María, nació en Belén y cumplida la edad de su misión, después de ser bautizado en el Jordán salió por los campos y aldeas de Palestina anunciando la llegada de la salvación para todos los que se encontraban en el pecado. En el mundo no se ha escuchado ni se escuchará noticia más grande que esta: “no he venido a buscar a los que están sanos sino a los que se encuentran enfermos, no he venido por los justos sino por los pecadores. He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” 42. Jesucristo ha llevado su amor hasta las últimas consecuencias: hasta dar su vida por nosotros muriendo en una cruz por nuestros pecados. En su cruz quedaron clavados nuestros pecados y con sus llagas y heridas han sido curadas las nuestras. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos constituyéndolo Señor y dador de vida. En su muerte y resurrección, mediante la fe en él y el sacramento del Bautismo, nosotros tenemos acceso a esa vida en la que el hombre (Cristo) dice sí al amor de Dios y se reconstruyen las relaciones que el pecado había roto en el hombre. El creyente vuelve a tener a Dios como Padre y vuelve a salir de su egoísmo para ir al encuentro del hermano en la reconciliación. La Virgen María como nueva Eva nos engendra por la fe a esta vida nueva constituyéndose en Madre de la Iglesia y Madre de todos los creyentes. Este es el gran secreto que posee la Iglesia y que hace posible lo que a todos parecía imposible. • Consecuencias: El hombre no dudará nunca más del amor de Dios. Cristo reconstruye en el hombre la imagen del padre-Dios. El hombre se reconcilia con Dios y con sus semejantes. El egoísmo y la muerte han sido vencidos para siempre. Los matrimonios rotos se vuelven a unir. La familia se reconstruye. Los creyentes se agrupan en Pequeñas Comunidades de fe y amor (pequeñas células de Iglesia) en las cuales el egoísmo va siendo derrotado. La sociedad se regenera, pues su célula fundamental que es la familia, se ha regenerado. El mundo vuelve a ser como un paraíso. Aparece una nueva cultura y una nueva civilización: La «Civilización del Amor». • ¿Esto interesará o no a la humanidad? ¿Nos interesa a nosotros un cristianismo así vivido? ¿Cómo pasar, entonces, de nuestro cristianismo mediocre y de nuestra fe infantil a un cristianismo adulto? • Ejercicio, hasta el próximo encuentro Profundizar en esta enseñanza, especialmente en el examen de conciencia y en el propósito de enmienda, para que podamos acercarnos a confesar nuestros pecados y a recibir el perdón y la reconciliación, que Jesucristo ha venido a traernos y que vivimos por medio de la Iglesia. El próximo encuentro será maravilloso, porque tendremos ocasión de vivir el sacramento de la reconciliación en otra dimensión. Ojalá examinemos bien nuestra conciencia y nos decidamos a abandonar nuestras situaciones de pecado. • LECTURAS DE APOYO Y PROFUNDIZACION CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA Nos. 1425-1470; 1849-1853. 1865-1869. RECONCILIATIO ET POENITENTIA 14-18. 19-22.
42

Juan 10,18

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Catecismo para la Primera Comunión

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Objetivos

JESÚS ENVÍA EL ESPÍRITU QUE ANIMA LA IGLESIA

Descubrir la obra del espíritu santo en las personas, en la Iglesia y en los sacramentos Conocer al Espíritu Santo y abrirse a su acción santificadora

Después de conseguir las flores y plantas secas se amontonan en un lugar visible y se establece un diálogo. Las siguientes preguntas pueden servir de guía: - ¿Cómo sabemos que algo en la naturaleza está muerto o está vivo? - ¿Qué es lo que hace que una planta, una flor, un paisaje estén vivos? - ¿Qué es lo que produce en ellos la muerte y la sequedad? - ¿Cómo distinguir cuándo una persona tiene la vida de Dios y cuándo no? - ¿Qué o quién es el que hace que una persona tenga o no la vida de Dios? Las respuestas se pueden ir orientando de modo que se llegue al Espíritu Santo como fuente de vida en las personas. Ahora leemos lo que dice Ezequiel. Ez. 37,1-14. - ¿Qué respuesta nos da la palabra de Dios a las últimas preguntas del diálogo inicial? (se dialoga de nuevo). El Espíritu Santo da vida: como a los huesos secos, el Espíritu da carne, figura, belleza y vida a las personas que lo reciben. Se distingue entonces una persona que tiene el Espíritu Santo porque es siempre, fresca, alegre, serena, transmisora de paz y de alegría, como las plantas vivas y los paisajes que hemos observado. 2) El Espíritu Santo Santifica (hace santos) a las personas que lo reciben y son obedientes a él. Los santos, no son ni un cuadro o una estatua como las que hay en las Iglesias, sino una persona normal y corriente que se deja guiar por el Espíritu de Dios. San Francisco de Asís, San José, Santa Rosa de Lima, fueron personas normales que vivieron profundamente y llevaron a las últimas consecuencias las insinuaciones e inspiraciones del Espíritu Santo. 3) El Espíritu Santo consuela y sana a las personas y es por eso llamado el consolador o paráclito. Consuela sanando sobre todo las heridas del pecado y confirmando en el interior de cada uno el perdón de los pecados. Fruto y obra de redención en Jesucristo. 4) El Espíritu Santo infunde en el alma del creyente los siete dones y los doce frutos que vamos a copiar en nuestro cuaderno y que nos capacitan para ser testigos de Cristo en el mundo. Así como el carro no puede andar sin motor ni el motor arranca si no hay gasolina, la Iglesia tampoco funciona sin el Espíritu Santo. Por eso Jesús sopla sobre los Apóstoles para transmitirles el Espíritu que lo había animado a él durante su vida terrena y le había dado fuerza para cumplir su misión. Lo mismo le sucede a cada cristiano. Sin el Espíritu Santo somos como un carro sin gasolina que ni siquiera tenemos fuerza para arrancar, dejamos de orar, de oír la palabra de Dios y de frecuentar los sacramentos.

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El día en que Jesús recibió el Bautismo, el Espíritu Santo se posó sobre él como en forma de paloma y lo envió a proclamar la Buena Noticia de la Salvación a la humanidad que era esclava del poder del pecado. Después de su resurrección Jesús transmite ese Espíritu a los Apóstoles y estos a sus sucesores, los Obispos, los cuales lo transmiten a cada cristiano en forma plena el día de la Confirmación. A partir del día de la Confirmación cada cristiano recibe el Espíritu para dar testimonio de Jesús, para llevar la liberación a los oprimidos mediante el perdón y la reconciliación, para dar la luz a los ciegos, mediante el anuncio de la Buena Nueva. Un cristiano que no ejerce esta misión es un cristiano a quien se le acabó el Espíritu. El Espíritu Santo nos llena de valentía para salir a anunciar a Jesús a los demás. Un cristiano que siente vergüenza de hablar de Jesús o de rezar delante de los demás es un cristiano que dejó apagar el Espíritu. El Espíritu Santo da también alegría a la comunidad cristiana. Una comunidad cristiana sin alegría es una comunidad que dejó ir el Espíritu. Por eso todos los días debemos pedir al Espíritu Santo que nos asista, que nos ilumine. Debemos frecuentar los sacramentos, especialmente la reconciliación y la eucaristía y leer en familia y en comunidad la Sagrada Escritura, pues por estos medios se nos transmite el Espíritu Santo, el cual nos mantiene en la "Gracia de Dios". Lecturas bíblicas: Ezequiel 37,1-14. Resumen
El Espíritu Santo ha sido enviado a la Iglesia por el Padre y por el Hijo El anima y fortalece permanentemente la Iglesia para que pueda cumplir con entusiasmo su misión y celebrar la salvación en los sacramentos. El derrama sobre cada fiel cristiano sus dones y sus frutos, que acontinuación copio en mi cuaderno para aprenderlos, junto con la oración al Espíritu Santo. 1) LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO: SABIDURIA, FORTALEZA, CONSEJO, PIEDAD, ENTENDIMIENTO, CIENCIA, Y TEMOR DE DIOS. (Isaias 11). 2) LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO SON: CARIDAD, ALEGRIA, PAZ, PACIENCIA, COMPRENSION, BONDAD, FIDELIDAD, MANSEDUMBRE, DOMINIO DE SI. (Gálatas 5,22). ORACIÓN La Oración al Espíritu Santo43 CANTO: Espíritu Santo, ven, ven (3 veces) En el nombre del Señor Acompáñame, condúceme, toma mi vida, Santifícame, transfórmame, Espíritu santo, ven. AVISO Para la próxima catequesis los niños deben traer flores y un cirio , ojalá el cirio del bautismo.

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Ver anexo: Las oraciones del cristiano

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Catecismo para la Primera Comunión

22
Objetivos
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RENOVEMOS LA FE DE NUESTRO BAUTISMO

Renovar las promesas del bautismo Comprender el sentido de las renuncias, de los signos bautismales del agua y de la luz y de la profesión de fe.

La catequesis de hoy es eminentemente celebrativa. Por eso los signos deben ser preparados con esmero, de modo que la catequesis permita un encuentro con la fe, por medio de la celebración de la palabra y la renovación de los signos bautismales. Donde haya templo o capilla la celebración se hace alrededor de la pila bautismal. Si no hay templo o en la capilla no hay pila bautismal, arréglese un salón, destacando los siguientes signos: La Palabra (En lo posible un atril de los que usan las comunidades cubierto con un cubreatril blanco y flores); El bautismo (la pila bien adornada o, en su defecto, una vasija amplia, digna y bien decorada con buena cantidad de agua, mezclada con agua bendita)44; la luz (a ser posible el cirio pascual, o si no un cirio o un velón que sea significativo). Se colocan asientos alrededor para los niños y los catequistas y los padres de familia que deseen asistir. La catequesis sigue el siguiente orden: 1. Monición (Un catequista explica lo que se va a hacer y por qué y la razón por la cual la catequesis de hoy se hace con esos signos. Se debe hacer referencia a la condición de bautizados y a la necesidad de renovar constantemente en nosotros el bautismo). 2. Canto (Un canto que haga referencia a la condición de bautizados o al bautismo en general, por ejemplo «Iglesia soy»). 3. Oración. El catequista que preside o el sacerdote entona una oración suplicando al espíritu santo que renueve en nosotros la gracia del Bautismo). 4. Todos entonan la oración al Espíritu Santo y se sientan. 5. Lecturas: Ezequiel 36, 24-28, salmo 22, 1-6 (se puede cantar) y Juan 3,16 ) a cada lectura se le puede hacer una monición, de manera que los niños entiendan mejor y puedan expresarse cuando se les invite a participar. 6. Participación de los niños: ¿Qué mensaje has encontrado en estas lecturas para tu vida de cristiano que se prepara a la primera comunión? (se deja que los niños participen espontáneamente. Se les ayuda a hacerlo pero no se les obliga. El catequista puede ayudar con preguntas oportunas a que los niños expliquen mejor sus ideas). 7. Explicación del catequista. Esta explicación es la catequesis propiamente dicha pero debe ser muy breve y en lo posible dialogando con los niños. Se deberían abarcar, al menos los siguientes puntos. • El sentido del agua como signo del bautismo (primera lectura)
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El agua bendita es un sacramental y hace referencia sobretodo a la condición de bautizados. El sacerdote puede bendecir previamente el agua que va a ser utilizada en la catequesis, pero si puede él mismo estar en la catequesis, o bendecir el agua con los niños presentes, será mucho mejor.

Catecismo para la Primera Comunión

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• La necesidad del bautismo para entrar en el Reino de los cielos, es decir para hacernos hijos de Dios (nacer del agua y del Espíritu Santo –Juan 3,5--). • Necesidad de la Iglesia para crecer en la fe bautismal (entrar en el seno de la madre, que es la Iglesia). • Breve alusión a los signos de la celebración y su significado bautismal: Seremos rociados con agua (bendita), signo de que un día recibimos el bautismo que nos ha hecho hijos de Dios, nos ha sido dada la vida eterna, hemos sido lavados de nuestros pecados, especialmente del pecado original y se nos ha entregado un cirio encendido (gesto que haremos en seguida), signo de nuestra misión como cristianos: debemos ser luz para los demás y no oscuridad. Hemos sido bautizados, pero ¿Conservamos la gracia bautismal o la hemos ensuciado o destrozado con nuestros pecados?. La renovación que haremos de las promesas de nuestro bautismo, y que volveremos a hacer en la vigilia pascual y el día de nuestra primera comunión, tiene un sentido penitencial pues nos pide abandonar el pecado con el que hemos manchado la inocencia del bautismo y profesar nuestra fe en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo). 8. Renovación de las promesas bautismales y aspersión.


Monición. Un catequista debe hacer una monición breve y clara sobre el sentido de los ritos que vamos a renovar y que ya hicimos cuando éramos niños, o hicieron nuestros padres y padrinos en nuestro lugar45. Después, los niños encienden su cirio de la luz que se ha colocado al lado de la pila bautismal y van a su puesto. El catequista explica brevemente cómo van a responder y se hace la renovación de las promesas bautismales, con la forma breve, pues ya la monición ha explicado el contenido concreto de las renuncias. Renuncias y profesión de fe

Catequista: Renunciáis a Satanás? Niños: Sí, renuncio. Catequista: Y a todas sus obras? Niños: Sí, renuncio.
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Esta monición debe hacer alusión al sentido de las renuncias. El día de nuestro bautismo hemos renunciado a Satanás, a sus engaños y a sus seducciones. Ahora que ya somos grandecitos, nos damos cuenta de cómo Satanás nos tienta y nos engaña constantemente invitándonos a pecar, a rebelarnos contra Dios o contra nuestros padres, o a no hablarle a este o a aquel compañero o compañera, a participar en malas conversaciones, a burlarnos de otras personas, etc. La renuncia significa que cada vez que experimentamos esas tentaciones debemos decirle a Satanás, que no. Que renunciamos a esa invitación, que nos mantendremos fieles a Dios que nos ha dado mandamientos muy claros para que seamos felices (ese es el sentido de la profesión de fe). En nuestro bautismo, además, nos han ungido con óleo santo en el pecho, para indicar que Dios nos protege y nos fortalece en ese combate contra las tentaciones del demonio, y nos han ungido en la cabeza con el Santo Crisma, signo de que debemos ser santos, mantener nuestra fe y consagrar nuestros pensamientos, palabras y acciones a hacer lo que Dios nos pide en sus mandamientos y en el Evangelio.

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Catecismo para la Primera Comunión

Catequista: Y a todas sus seducciones? Sí, renuncio. PROFESION DE FE Catequista: Creéis en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y la tierra? Niños: Sí, creo. Catequista: Creéis en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre? Niños: Sí, creo. Catequista: Creéis en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna? Niños: Sí, creo. Todos los presentes: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en Jesucristo Nuestro Señor. Amén • • Terminadas estas renuncias los niños apagan sus velas y después de ser invitados por el catequista hacen sus oraciones, espontáneamente. Se concluye con un saludo de paz y el Padre Nuestro. Resumen
Copiar en el cuaderno y aprender de memoria las renuncias y la profesión de fe y narrar por escrito la experiencia que han vivido durante la catequesis. No solo describirla sino contar qué es lo que más les ha impactado y por qué. Dibujar la pila bautismal y la luz. CANTO No vayas triste, en soledad, ven con nosotros y verás A los hermanos caminando en el amor. Ven con nosotros y serás en la familia un hijo más, Iremos juntos caminando en el amor.

Catecismo para la Primera Comunión

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Objetivos
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DIEZ PALABRAS DE VIDA: LOS MANDAMIENTOS

Conocer los diez mandamientos de la Ley de Dios Aplicar correctamente estos mandamientos en las diversas circunstancias de la vida.

Se parte de las motivaciones hechas en la catequesis No. 9 sobre la Alianza. Se revisa el documento y se mira en qué se ha fallado y en qué se debe mejorar. Hoy vamos a profundizar en el significado para nuestra vida moral, de los diez mandamientos. Repasémoslos brevemente, pues los tenemos escritos en el resumen de la catequesis No. 9. Los tres primeros mandamientos se refieren a nuestra relación con Dios y los otros siete a nuestra relación con los demás. Por eso nuestro Señor Jesucristo nos habla de un mandamiento nuevo que tiene dos aspectos: El amor a Dios sobre todas las cosas y el amor a los demás como a mi mismo (Marcos 12, 2834). ¿Y por qué debemos amar a Dios sobre todas las cosas? Porque El nos amó primero y nos envió a su Hijo Jesucristo para que nos librara de nuestros pecados y de la muerte eterna que ellos nos causan (1 Juan 4,7-11). El catequista explica brevemente aplicaciones concretas de cada mandamiento con ejemplos tomados de la misma vida de los niños o de sus familias, de manera que los niños aprendan que esos mandamientos deben traducirse en comportamientos y que cuando nuestros comportamientos van en contra de los que nos dicen los mandamientos, entonces cometemos pecado46. Esta segunda afirmación la profundizaremos en la próxima catequesis. Aquí es más importante resaltar el aspecto positivo: ejemplos concretos de cómo comportarse de acuerdo a cada uno de los mandamientos. Los niños deben ser ayudados, además de los ejemplos que el catequista les ponga, con preguntas de refuerzo, en cuyas respuestas el catequista se da cuenta si los niños han entendido47. Lecturas bíblicas: 1 Juan 4,7-11; Marcos 12, 28-34 Resumen
DIEZ PALABRAS DE VIDA: LOS MADAMIENTOS Dios enseñó a la humanidad el camino de la vida y de la felicidad en los diez mandamientos. Por eso es importante que los aprenda de memoria y que los aplique correctamente en las diversas circunstancias de la vida.
46

El catequista debe prepararse leyendo varias veces en el catecismo de la Iglesia Católica los capítulos relativos a los diez mandamientos (Números 2052 a 2557). Le sirve para revisar su vida a la luz de los mandamientos y le da sabiduría para orientar a los niños y a sus hijos.
47

Tengan en cuenta los catequistas que esto es fundamental como formación de la conciencia de los niños, que es uno de sus deberes como catequista y como padre o madre de familia. Si formamos la conciencia de los niños inculcándole estos valores revelados por el mismo Dios como camino de felicidad, estamos dando nuestro mejor aporte a la paz y a la construcción de una nueva sociedad.

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Catecismo para la Primera Comunión

ACTIVIDAD Copio otra vez los diez mandamientos y debajo de cada uno escribo dos ejemplos de cómo se puede vivir de acuerdo con ese mandamiento. Sería bueno hacer este trabajo en casa reunido con el papá y la mamá. Este trabajo será revisado al comenzar la próxima catequesis. CANTO: Amémonos de corazón, no de labios ni de oídos, Para cuando Cristo venga, para cuando Cristo venga Nos encuentre bien unidos (Bis).

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Objetivos
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LA CONCIENCIA Y LA VIDA DE LOS HIJOS DE DIOS

Reforzar y profundizar lo aprendido en la catequesis No. 10 Aprender a discernir la vida moral a la luz de la conciencia Preparar el examen de conciencia penitencial

En la última catequesis veíamos cómo los mandamientos nos dicen de una forma clara lo que es bueno y lo que es malo y cada uno trabajó en su casa, buscando aplicaciones en la vida concreta a esos mandamientos. Hoy, a la luz de la revisión del trabajo hecho en la casa sobre los mandamientos, la catequesis nos ayudará a entender lo que es la conciencia y nos dirá como escuchar la voz de nuestra conciencia. Siempre que vamos a realizar algo, nos preguntamos si estará bien o estará mal y de acuerdo con la importancia de lo que vamos a realizar, el sabe si estará bien o estará mal, si nos convendrá o no nos convendrá, se vuelve más problemático. ¿A quién consultamos generalmente antes de decidirnos? ¿Tenemos dentro de nosotros alguna pista que nos oriente sobre lo conveniente o lo no conveniente, sobre lo bueno o sobre lo malo? Los niños pueden participar en el diálogo sobre estas preguntas. La conclusión normal de esta discusión es que cada uno siente dentro de sí algo como una fuerza o una voz que le dice que esto que se va a hacer está bien o está mal, conviene o no conviene, e incluso algunas veces se manifiesta como una duda: ¿Estará bien? ¿Estará mal?. Esa voz que sentimos dentro es la voz de nuestra conciencia. Todos nacemos con una conciencia que nos avisa y nos previene sobre el bien o el mal de nuestros actos y necesitamos formar bien y fortalecer esa conciencia, mediante el discernimiento, que es un don del Espíritu Santo, que se hace fuerte en nosotros en la medida en que crecemos en la fe y en el conocimiento de la Palabra de Dios. Por eso cuando nuestra conciencia nos manifiesta una duda o descubrimos que hemos obrado o tomado una decisión equivocada, es importante que escrutemos la Palabra de Dios y la doctrina de la fe que la Iglesia nos transmite mediante la catequesis. El catecismo y la catequesis perfeccionan nuestra conciencia y la iluminan, al transmitirnos fielmente la palabra de Dios y formarnos en el discernimiento.

Catecismo para la Primera Comunión

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Hoy vamos a realizar un ejercicio que es necesario realizar todas las noches: Vamos a examinar nuestra conciencia a la luz de los diez mandamientos de la ley de Dios y los cinco mandamientos de la Iglesia. Si nuestra conciencia nos dice que hemos fallado en el cumplimiento de los mandamientos, entonces necesitamos convertirnos y pedir perdón a Dios por haber quebrantado sus mandamientos, que como hemos visto, son la luz que nos guía sobre lo que debemos hacer para ser felices y lograr que los demás también lo sean. Hoy haremos el examen de Conciencia y en la próxima catequesis prepararemos la petición de perdón y la conversión. Estos tres pasos es necesario darlos siempre antes de acercarnos a celebrar el sacramento de la reconciliación, mediante el cual Jesucristo nos perdona los pecados y nos reconcilia con Dios y con la Iglesia. EJERCICIO Uno por uno, el catequista va repasando los mandamientos y ayudando a los niños a examinar su conciencia. En una cartelera deben aparecer los diez mandamientos de la ley de Dios y los cinco mandamientos de la Iglesia. Para ello se puede valer de la guía para el examen de conciencia que aparece en la catequesis No. 26, escogiendo aquellas preguntas que sean apropiadas para los niños. Se comienza haciendo una oración en la que el catequista le pide a Dios luz para que los niños examinen bien su conciencia y así puedan confesarse bien y luego va leyendo pregunta por pregunta, despacio, de modo que los niños puedan identificar los hechos de su conciencia y examinarse bien. Se les puede explicar a los niños que a cada pregunta que respondan «sí» en su examen de conciencia, deben anotar un pecado para confesar. Así hay que hacer siempre que se prepara uno para la confesión sacramental. Todas las noches hay que hacer el examen de conciencia como hemos ya aprendido en la catequesis No. 10. Resumen
LA CONCIENCIA NOS MUESTRA EL CAMINO DEL BIEN Cada uno tenemos en la voz de nuestra conciencia una guía para hacer el bien y evitar el mal. La conciencia, iluminada por los mandamientos, nos indica siempre lo que debemos hacer y lo que debemos evitar y nos orienta para que nuestras decisiones siempre sean tomadas de acuerdo con los mandamientos y podamos así ser realmente felices y hacer felices a los demás. Todos los días debemos examinar nuestra conciencia y pedirle perdón a Dios por las veces que hayamos quebrantado sus mandamientos. Además de los mandamientos de la ley de Dios, nuestra conciencia debemos examinarla a la luz de las obras de misericordia y de los mandamientos de la Iglesia. También debemos preguntarnos si hemos caído en algún pecado capital. Copiar los mandamientos de la Iglesia48. TRABAJO En la casa, cada uno solo, debe hacer lo mismo que se hizo con los mandamientos de la ley de Dios, pero examinándose a la luz de los cinco mandamientos de la Iglesia y de las obras de misericordia 49, que ya tienen copiadas en sus cuadernos. También debemos examinar si hemos caído en alguno de los pecados capitales50.
48 49 50

Los encuentran en el anexo «oraciones del cristiano» y en el plegable correspondiente. Ver el anexo: Oraciones del cristiano. Catequesis No. 5 y 8.

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Catecismo para la Primera Comunión

CANTO Perdón Señor, Hemos pecado (u otra melodía del salmo 51) 2. En Dios pongo mi esperanza y confío en tu Palabra (u otra melodía del salmo 129).

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Objetivos
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SI NOS CONVERTIMOS SEREMOS PERDONADOS

Perfeccionar el examen de conciencia. Preparar la contrición de corazón y el propósito de enmienda. Prepararse para la celebración del sacramento de la reconciliación.

Esta catequesis es también celebrativa pero debe ser muy breve y ágil, de modo que los niños, sientan agrado en volver a tener la experiencia. Se puede comenzar con una oración pidiendo al espíritu Santo que nos ilumine la conciencia con el don del discernimiento y la voluntad con el don de la fortaleza, de manera que reconociendo humildemente los pecados, podamos rechazarlos de todo corazón y abandonarlos mediante el sacramento de la reconciliación. Después de la oración, el catequista o un niño que lea bien, puede leer el pasaje de Zaqueo: Lucas 19,1-10 y explica brevemente cómo Zaqueo, en cuanto recibe al Señor en su casa, reconoce sus pecados y se convierte prometiendo incluso devolver más de lo que ha quitado. Zaqueo ha hecho un perfecto acto de contrición (dolor por haber pecado) y un magnífico propósito de enmienda, es decir de no volver a cometer esos pecados y reparar los daños causados. Así debe ser nuestra contrición de corazón y nuestro propósito de enmienda y es lo que vamos a hacer en seguida. Cada niño inmediatamente, solo, dedicará un rato a repasar su examen de conciencia. Si el catequista lo cree conveniente pide a los niños que escriban los pecados que hayan cometido en una hoja y le pidan perdón a Dios. Cada niño escribirá así mismo una oración breve en la que le digan a Dios que con la ayuda de Jesús, no volverán a caer en esos pecados y en la que expresen su dolor por haberlos cometido. Se deja el tiempo que sea necesario pero insistiendo en que es algo que debe hacerse concienzudamente. Si algún niño necesita ayuda, el catequista debe estar dispuesto a prestársela. Terminado este tiempo, todos juntos rezan o cantan el salmo 51 (Perdón, Señor, hemos pecado) y rezan el acto de contrición51. Lecturas Bíblicas: Lucas 19,1-10 Resumen
CONVERSIÓN, ACTO DE CONTRICIÓN Y PROPÓSITO DE ENMIENDA Antes de confesarme debo dedicar un rato a pedir a Dios la conversión, mediante el examen de mi conciencia, el acto de contrición o dolor por haber pecado y el propósito de enmienda en el que pido a Dios fuerza para no volver a caer en el pecado.
51

Ver el anexo: Oraciones del cristiano.

Catecismo para la Primera Comunión

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TRABAJO Ayudar al Papá y a la mamá, en la casa a hacer el examen de conciencia, el acto de contrición y el propósito de enmienda, de la misma manera que se ha hecho en la catequesis. AVISOS Escribir la invitación a los padres de familia para que vengan a la celebración penitencial. Día _________, hora, ________, lugar: ____________________.52 CANTO: Hoy, perdóname. Hoy, por siempre, Sin mirar la mentira, el vacío de nuestras vidas, Nuestras faltas de amor y caridad.

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Objetivos
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CELEBREMOS EL SACRAMENTO Y LA FIESTA DEL PERDON
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Que los niños vivan por primera vez el sacramento de la reconciliación Que los padres de familia, tengan la oportunidad de prepararse mediante la celebración penitencial a convertirse y vivir mejor los sacramentos.

El esquema de la celebración penitencial es el que solemos desarrollar en las celebraciones comunitarias de la penitencia en la Parroquia y que se halla en el ritual de penitencia54. Para comodidad de los catequistas que no tienen el ritual trascribimos el esquema para que preparen bien el sacramento. Sin embargo es importante cuadrar con tiempo con el párroco o capellán el día de la celebración penitencial para que él invite más sacerdotes. Es muy importante la presencia de varios sacerdotes ese día, y uno de ellos (normalmente el párroco o el capellán) debe presidir la celebración. ESQUEMA Monición introductoria55
52

Tengan en cuenta los catequistas que no se puede decidir una fecha sin haber contado con el párroco, ya que él debe invitar otros sacerdotes. También es importante escoger el día y la hora más adecuada para los padres de familia. Téngase en cuenta que algunos trabajan durante el día y que probablemente la mejor hora para esta celebración sea después de las seis de la tarde, pero eso depende de las condiciones de cada sitio. No se debe pensar en la hora más cómoda para los catequistas, sino en la hora más cómoda para los padres de familia.
53

Esta celebración suple la reunión que se tiene con los padres de familia al comenzar cada unidad. Por eso no habrá encuentro de padres de familia para pasar a la unidad 5.
54

RITUAL DE LA PENITENCIA: Capítulo II: Reconciliación de varios penitentes con confesión y absolución individual.
55

En esta monición, el catequista alude a la preparación que han venido haciendo los niños y los padres de familia durante los días anteriores. Recuerda lo que se ha dicho sobre los mandamientos como camino de felicidad y cómo el pecado destruye en nosotros la felicidad porque destruye la vida eterna. Habla de la Misericordia de Dios que podemos vivir en el sacramento cuando lo realizamos con recta disposición e invita a los que hoy no se puedan confesar a causa de su situación irregular de vida a dejarse tocar por el amor de Dios para que ojalá pronto puedan acercarse con alegría a celebrar este sacramento.

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Catecismo para la Primera Comunión

Entrada solemne de los presbíteros y canto de ingreso56 Saludo (ver ritual) Oración presidencial (ver ritual) Lecturas57 Homilía Oración «Yo confieso» (todos pueden hacerla de rodillas) Letanía penitencial (ver ritual) Padre Nuestro Oración (ver ritual) Confesión individual y absolución individual58 Canto de acción de Gracias Oración final de acción de Gracias (ver ritual) Bendición y despedida (ver ritual) Canto final. Avisos para los próximos encuentros59 Resumen
HEMOS CELEBRADO EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN El niño debe escribir en su cuaderno su impresión sobre la celebración penitencial y debe hacer que sus padres escriban también ellos su impresión en el cuaderno del niño. CANTO Todos los cantos de la celebración penitencial deben ser ensayados a los niños y a los padres. Una manera fácil de que todos participen es ensayando solamente los estribillos para que los aprendan de memoria. Un solista hace las estrofas y todos cantan los estribillos. De esta manera el canto se oye bien y la gente participa con gusto.

Guía para el examen de conciencia60 (Se ruega leer despacio, dejando una pausa entre pregunta y pregunta).
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El salón debe estar arreglado decorosamente como para una celebración litúrgica y se deben disponer lugares apropiados para las confesiones, que no estén distantes de la asamblea. Los presbíteros deben llevar su alba y estola morada. El cubreatril debe también ser morado. El sacerdote que preside debería vestir capa pluvial morada.
57

Escoger una del antiguo testamento (estaría bien Deuteronomio 5,1-7.16-21), un salmo (puede ser el 51) y un evangelio, que puede ser el de Zaqueo (Lucas 19,1-10).
58

Los sacerdotes se ubican en sus lugares y allí atienden a los fieles. Antes se puede hacer una monición exhortando a hacer una buena confesión y a dejarse ayudar por los sacerdotes que están para ayudarnos y no para avergonzarnos. Conviene decir algo sobre la necesidad de que la confesión sacramental sea hecha al sacerdote y no dar crédito a explicaciones contrarias a este principio doctrinal. Se debe advertir que mientras unos se confiesan los demás están orando y haciendo su examen de conciencia o cumpliendo la penitencia que le han impuesto y que no es conveniente retirarse antes de la bendición final. Las confesiones deben ser muy ágiles. Los catequistas pueden ayudarse del esquema que anexamos aquí para el examen de conciencia y que puede leerse lentamente, alternando con cantos, mientras la gente se va confesando. También puede fotocopiarse y repartirlo a la gente para que prepare bien su examen de conciencia y haga una buena confesión.
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El catequista debe advertir que la preparación está ya en su recta final y por tanto es urgente ir haciendo los preparativos, especialmente para una buena liturgia de las primeras comuniones. Da las fechas próximas de encuentro e insiste en que tanto la Eucaristía que se celebrará dentro de unos días, como la convivencia de final de catequesis son muy importantes para los niños y que los padres de familia deben hacer todo lo posible por participar en una y otra. Se les invita a escribir en el cuaderno de los niños su impresión sobre la celebración y hacer que los niños escriban la de ellos y si es del caso, se les invita a un próximo encuentro en el que se compartirán las experiencias vividas.
60

Tomada de: DIÓCESIS DE VALLEDUPAR. Preparar, vivir y celebrar el gran Jubileo... Op Cit. p. 14-16.

Catecismo para la Primera Comunión ORACION PREPARATORIA:

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Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu divino Amor. Entra hasta el fondo del alma, divina Luz y enriquécenos; mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento; lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo; doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Amén. Se puede empezar con una lectura bíblica, por ejemplo Hechos 2, 22-40 que nos recuerda la predicación del Kerigma. Luego se hace una breve meditación sobre la invitación del texto a abandonar nuestros pecados en Cristo que ha sido enviado para perdonarnos y reconciliarnos con Dios. Entre uno y otro mandamiento se dejan espacios para hacer silencio o se pueden entonar cantos penitenciales. 1- Primer mandamiento: Amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con todas las obras. ¿Es Dios el primero y el único de mi vida?- ¿lo amo?- ¿le obedezco? -¿le pido y le doy gracias todos los días? ¿creo en agüeros, supersticiones, aparatos, mal de ojo, brujerías, horóscopo, lectura de naipes o de cigarrillo u otras cosas parecidas? -¿Está Dios en mi mente y en mis acciones por encima de otros afectos como mujer, hijos, madre, padre etc.? -¿Está Dios en mi vida por encima del trabajo, del dinero o de mis bienes? -¿Acepto como buena para mí la voluntad de Dios aún cuando no coincide con mis opiniones, mis ideales y mis proyectos? -¿Dudo de Dios, de su existencia, de su misericordia? -¿Soy agradecido con Dios o por el contrario, me porto con él indiferente o tibio? 2- Segundo mandamiento: ¿He jurado por cosas falsas o no seguras?- ¿He puesto a Dios por testigo de cosas sin importancia?- ¿He dicho blasfemias contra Dios, contra sus santos o contra los sacramentos? 3- tercer mandamiento: Santificar la fiestas. ¿Me acuerdo de ir a Misa y santificar los domingos y otras fiestas de guardar?- ¿Dedico esos días a la oración, a las obras de apostolado y caridad o solamente a realizar actividades, que me puedan llevar a otros vicios y pecados?- ¿Dedico las fiestas del Señor a transmitir la fe a los hijos a través de la oración en familia, el diálogo y el ejemplo?- ¿Respeto la santidad de esos días o los dedico a hacer dinero descuidando los deberes para con Dios y para con mi familia? -¿obligo a mis empleados o dependientes a trabajar en Domingo o los condiciono para que lo hagan? 4- Cuarto mandamiento: Honrar a padre y madre. ¿Amo, obedezco y respeto a mis padres y a mis superiores (profesores, jefes de personal, autoridades)?¿He descuidado a mis padres no dándoles lo necesario para su ancianidad o sus enfermedades?- ¿Los he abandonado a su suerte y a su soledad argumentando que soy una persona muy ocupada?- ¿Los maltrato con palabras altaneras; con groserías o con amenazas?- ¿Los exploto para enriquecerme a costa de ellos, de su ignorancia o ingenuidad?- los desprecio o los enjuicio inmisericordemente por sus equivocaciones o debilidades en la educación que me dieron? -¿Me he puesto injustamente a favor del uno y en contra del otro cuando han tenido diferencias o litigios entre ellos? -¿Como padre o madre, soy cumplidor de mi deber y doy ejemplo a mis hijos? 5- Quinto mandamiento: No matar. ¿He fomentado riñas, peleas o rencores entre familias?- ¿He deseado el mal para alguna persona?- ¿He alimentado sentimientos de envidia, venganza o rivalidad?- ¿He dejado a pobres o personas necesitadas, abandonados a su suerte pudiendo haberles ayudado?- ¿He peleado, usando violencia contra otras personas?- ¿Hay alguna persona a la que no saludo o no le hablo o la desprecio?- ¿castigo con ira y con violencia o injusticias a los hijos, solo por mi comodidad y no por mi deber de educarlos y corregirlos?- ¿He asesinado niños en el vientre de la madre, o, he aconsejado o ayudado a alguna mujer a hacerlo? ¿Pienso que los enfermos, los inútiles o las personas que cometen crímenes atroces deberían morir o me alegro de su desaparición?- ¿He perseguido, matado, maltratado sin

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Catecismo para la Primera Comunión

necesidad algún animal o bestia?- ¿He destruido, quemado, arrasado la naturaleza de modo irresponsable? -¿He alimentado la idea del suicidio o lo he intentado? 6- Sexto mandamiento: ¿Me he detenido en pensamientos impuros?- ¿He cometido actos contra la castidad o la pureza?- ¿He mantenido relaciones no permitidas? (con bestias, fuera del matrimonio, fornicación, prostitución, adulterio, homosexualismo, masturbación?)- ¿He usado de la sexualidad solo para mi satisfacción y placer? - ¿Me he cerrado a la vida en mi matrimonio mediante el uso de anticonceptivos químicos o artificiales?- ¿He consentido en imaginaciones o deseos de lujuria o he sido impuro con la mirada? -¿He participado en conversaciones o asistido a representaciones pornográficas?. 7- Séptimo mandamiento -¿He robado conscientemente pequeñas o grandes sumas que no me pertenecían o tiempo en mi trabajo?- ¿He usado fraude en el peso o en los precios?- ¿He dejado de pagar mis impuestos?- ¿He defraudado a los pobres con argumentos de distracción para no dar limosna?- ¿He realizado trabajos ilícitos? ¿Soy justo en el pago de salarios o deudas? -¿soy cumplido en mis promesas y en mis contratos o tratos? ¿Contrato legal y justamente a las personas? ¿Compro cosas que sé que son robadas o ilegales?- ¿Consiento en vender o comprar artículos que atentan gravemente contra la salud de las personas como menjurjes de brujería, droga, bebidas alcohólicas, material pornográfico o anticonceptivo, juegos de azar, contrabando, etc.?- ¿Pago cumplida y justamente a mis obreros o empleados o me aprovecho de su necesidad para pagar salarios de miseria?- ¿Pido prestado y no devuelvo?- ¿He retenido salarios o cosas de otros necesarias para su subsistencia?8-Octavo mandamiento: No mentir. ¿Digo mentiras incluso de esas que llamo “piadosas”?- ¿He divulgado o inventado cosas injustificadas o probables que amenazan la honra y la buena fama de los demás?- ¿He sido chismoso o chismosa?- ¿He faltado a la sinceridad con los demás?- ¿He ocultado cosas que sabía y que podrían haber ayudado, salvado y hecho justicia a otra persona?- ¿He murmurado o juzgado temerariamente a las personas o simplemente pensado mal de ellas?9-Noveno mandamiento: No desear la mujer del prójimo. ¿He sido infiel, de pensamiento o de obra, en mi matrimonio?- ¿He consentido en deseos contra el matrimonio y la unidad de la familia?- ¿He ido a lugares prohibidos arriesgando la salud y la estabilidad de mi familia?- ¿He faltado al pudor o escandalizado personas inocentes con mis actitudes o con mi morbosidad? ¿Uso modas que incitan a la concupiscencia? ¿No domino mis miradas o mis pensamientos o imaginaciones? ¿Me dejo llevar por la sensualidad, el placer o el permisivismo? 10-Décimo mandamiento: ¿He sido envidioso de la riqueza o la fortuna de los demás?¿He codiciado o abusado de cosas o dineros ajenos?- ¿He sido avariento, ventajoso o irresponsable con las cosas que me confían? ¿Me he aprovechado de la política o de los cargos públicos para defraudar al país, al departamento, al municipio o a las entidades públicas? Obras de misericordia: repasarlas brevemente e invitar a reflexionar, si hemos faltado a alguna o algunas de ellas (cfr. ANEXO: Oraciones del cristiano). Contrición o dolor profundo por haber ofendido a Dios: Leer pausadamente el salmo 50 (51) si se quiere con el responsorio: “He pecado Señor, ten misericordia de mi” (Se pueden cantar algunos fragmentos y recitar otros). Propósito de enmienda y cambio de conducta: Leer pausadamente Josué 24,14-24. Al final se hace repetir a la asamblea el siguiente responsorio. “Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses” (R/) “Al Señor nuestro Dios serviremos y su palabra obedeceremos” (R/)

Catecismo para la Primera Comunión

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UNIDAD V
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA

Esta Unidad consta de cuatro encuentros que culminan en una celebración eucarística preparada por los niños y a la que son invitados los padres de familia. Los tres primeros encuentros tocan algunos temas fundamentales en relación con el sacramento de la Eucaristía, aunque, a la hora de la verdad resulten muy elementales. El primero de ellos se refiere al relato de la Institución en el marco de la pascua judía. El segundo al tema de la Eucaristía dominical y la identidad del cristiano y el tercero a la explicación del Ordinario de la Misa. El catequista debe profundizar lo más que pueda en estos aspectos, para que con palabras adecuadas y simples pueda transmitir a los niños lo fundamental61.

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Recomendamos al catequista conseguir o fotocopiar y estudiar las ponencias del Congreso Eucarístico Diocesano celebrado en el año 2000: DIÓCESIS DE VALLEDUPAR. Congreso Eucarístico Diocesano, Junio 24 a 26 del año 2000: Cristo, Pan partido y compartido para la Vida Nueva: Ponencias y poscongreso. Valledupar, 2000. 37p.

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Catecismo para la Primera Comunión

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Objetivos
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EN LA EUCARISTÍA VIVIMOS EL NUEVO MANDAMIENTO
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Apreciar el templo y los signos del templo, como una catequesis viviente. Relacionar las fuentes bíblicas estudiadas en catequesis anteriores con las fuentes litúrgicas, en este caso, la Pascua y la Eucaristía.

Mientras van llegando todos los niños para ir al templo, se comparte la experiencia vivida en la celebración penitencial. La catequesis parte de los signos que los niños ven en el templo. La disposición del templo se constituye en un lenguaje plástico, mucho más fácil de captar que el lenguaje abstracto de los conceptos. Los catequistas han debido con anterioridad preparar muy bien el templo con todos los signos como si fuera a comenzar la celebración de la misa y todo debe ir muy bien dispuesto. Se lleva a los niños y en un diálogo muy espontáneo con ellos se va descubriendo el templo y lo que él contiene, todo dirigido a la celebración eucarística. La idea inicial que debe quedar en la mente de los niños es la de que en ese lugar ocurre algo muy especial cada que se celebra la eucaristía y ellos deben averiguar de qué se trata. Se puede dejar un tiempo para que los niños hagan todas las preguntas que se les ocurra en relación con el templo y el culto y el catequista con sus respuestas o con preguntas alternas va conduciendo a los niños al centro que es la Eucaristía. Una vez todos sentados se entona un canto pascual y se narra cómo y cuando nació la Eucaristía, recordando las catequesis No. 8, 9 y 10. El pueblo de Israel comenzó a celebrar fiesta en memoria de la obra que hizo Dios sacándolos de la esclavitud de Egipto y llevándolos a través del desierto hasta la tierra prometida, después de haber celebrado una alianza con ellos. En esa fiesta el pueblo de Israel comía un pan ázimo, es decir, sin levadura y unas hierbas amargas en recuerdo de la esclavitud de Egipto, comía un brazo de cordero que se sacrificaba en honor a Dios, para recordar cómo Dios con brazo extendido sacó al pueblo de Egipto y bebía una copa de vino en honor de la alianza y de la tierra prometida. Esa fiesta se llamó la PASCUA, que significa “pasar saltando”, porque Dios pasó la noche de la liberación saltando las casas hebreas y entrando en las casas egipcias con el castigo de las plagas. El pueblo de Israel celebraba la Pascua cada año y como prolongación y recuerdo el SHABAT (o Sábado), todas las semanas. Una noche de Pascua Jesús se reunió con sus discípulos a celebrar la Pascua y escuchemos lo que pasó: Se lee Lucas 22,1-20 y luego se comenta: Jesús le cambió el sentido a la pascua: El pan ya no significaría la esclavitud de Egipto, sino el cuerpo de Cristo que es crucificado y roto a causa de nuestros pecados, que son la verdadera y más terrible esclavitud y el vino ya no es la copa de la alianza y de la tierra prometida, sino la sangre de Cristo que nos ha bañado y nos ha purificado para hacernos entrar con él en el Cielo, nuestra verdadera y definitiva Patria.
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El Catequista puede consultar, además de las ponencias citadas en la nota anterior, el CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA, Números 1322 – 1419.

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Después de que Cristo Resucitó, venciendo la muerte, y subió al cielo para enviarnos al Espíritu Santo, los apóstoles y los demás cristianos se siguieron reuniendo cada año para celebrar la Pascua de Resurrección y todos los domingos (ya no el Sábado) para conmemorar la resurrección del Señor que ocurrió en la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección. La Pascua cada año y la Eucaristía del domingo son las fiestas más grandes de un cristiano. Por eso haremos nuestra primera comunión en domingo y continuaremos celebrando todos los domingos la eucaristía, y alimentándonos de ella, ya que el Señor ha dicho: El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día (Juan 6,54). La catequesis puede terminar explicando a los niños los principales signos que hay en el templo y su significado eucarístico: La sede, lugar del presbítero, que transforma el pan y el vino en cuerpo y sangre de Cristo, la Palabra, desde donde se proclaman todos los domingos y todos los días las lecturas de la Palabra de Dios, el Altar, donde se celebra la sagrada Eucaristía y las bancas donde se reúne la asamblea cristiana o nuevo Pueblo de Dios a cantar las alabanzas y celebrar la resurrección. Con unos cantos eucarísticos y una oración se puede terminar. Es también conveniente ensayar con los niños algunas de las respuestas a la misa. Lecturas bíblicas Lucas 22,1-20 Resumen
EN LA EUCARISTÍA VIVIMOS PLENAMENTE EL SIGNO DEL AMOR DEJADO POR JESÚS. Jesús celebró la Pascua con sus discípulos dejándonos como memorial de su resurrección el Pan, que es su Cuerpo y el vino, que es su Sangre, con los cuales nos alimentamos para la vida eterna. No podemos dejar de alimentarnos todos los domingos del Cuerpo y de la Sangre de Cristo pues moriríamos espiritualmente. Una vez que hagamos la Primera Comunión estamos obligados a ir a misa todos los domingos y fiestas de precepto y a participar de la sagrada comunión. ACTIVIDAD Aprender las respuestas a la misa. Dibujar un símbolo que te represente la Eucaristía. Dibujaré algún signo que me recuerde la catequesis de Hoy. Cada niño debe pensar con qué signo representaría él la Eucaristía y lo dibuja. CANTO Eucaristía, milagro de amor, Eucaristía, presencia del Señor.

28
Objetivos

DIA DEL SEÑOR, DIA DE LA COMUNIDAD, DIA DE LOS DÍAS

Inculcar en los niños el sentido cristiano del Domingo como día del Señor, día de descanso y día de la Comunidad Cristiana.

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Catecismo para la Primera Comunión

Descubrir la comunidad cristiana como comunidad de salvación y comunidad eucarística.

Se parte de la comunidad cristiana representada en la catequesis No. 15 como comunidad festiva de los seguidores de Jesús, repitiendo la dinámica del tren y la ronda con un canto festivo. Nuestro Señor Jesucristo resucitó en la noche del Sábado al domingo y por eso desde el comienzo de la Iglesia, los discípulos del señor, o sea los cristianos, se reúnen todos los domingos para festejar la resurrección. Así el domingo es el día del Señor (en latín se decía «dies dominicus» y por eso en español se dice «Domingo»). El santo Padre escribió una carta muy bonita en la que nos pide a los cristianos recuperar el día domingo63. En ese documento el Papa llama al domingo, además de día del señor, día del descanso, día de la Comunidad, día del hombre, día de los días. Expliquemos brevemente cada uno de estos significados. Día de descanso. Al igual que el sábado judío. Descanso de todo trabajo, de manera que este día se consagre a Dios y los otros seis días se trabaje. Los cristianos no realizan trabajos en domingo, que les reporten ganancias en dinero y así ocupan este tiempo libre en la consolidación de los lazos familiares, en el apostolado y en las obras de caridad. Día de la comunidad. Cada cristiano es miembro de una comunidad cristiana y de una comunidad humana. El domingo vamos a la parroquia, nos reunimos con los hermanos y fortalecemos los lazos comunitarios. Día del hombre. La ley del descanso dominical nos está indicando que lo importante es la persona humana y no la economía. Los empresarios cristianos no hacen trabajar en domingo a sus empleados. El descanso es una necesidad de nuestro cuerpo y de nuestro espíritu. Día de los días. El domingo es el mayor de los días de la semana, pues es el día en que Dios desciende a nuestra historia para darle sentido. Esto ocurre sobretodo en la celebración eucarística a la que debemos prepararnos en familia para el encuentro con Dios. Hemos de cultivar una espiritualidad en la que durante la semana estemos pendientes y anhelantes del domingo, no porque no se trabaje, sino porque ese día es nuestra cita con Dios nuestro Padre, con Jesucristo, nuestro salvador y con nuestros hermanos en la comunidad cristiana. Hoy aprenderemos las respuestas a la misa, para que participemos con el canto, con las respuestas y con las actitudes corporales en todas las eucaristías y hagamos así unas liturgias vivas y atractivas, gracias a nuestra preparación para vivirlas y a nuestra participación. Si queda tiempo se ensayan algunos cantos64 para lograr una buena participación en el canto en la próxima eucaristía y que sirva de modelo para la eucaristía dominical. Lecturas bíblicas: Hechos 20, 7-12

63 64

El Catequista debe conseguir y leer esta carta sobre el Domingo. El título latino es DIES DOMINI.

Ojalá, de acuerdo con el párroco, se ensayen el prefacio, la doxología y la aclamación después de la consagración, en forma cantada, lo mismo que el Gloria.

Catecismo para la Primera Comunión Resumen

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EL DOMINGO ES: Día del Señor, Día de descanso, Día de la comunidad, Día del hombre, Día de los días. No podré faltar ningún Domingo a Misa, en la cual participaré con entusiasmo y con alegría y me alimentaré de la Palabra del Señor y de su Cuerpo y su Sangre. Trabajaré por lograr que mi familia participe más asiduamente en la eucaristía dominical. CANTO Aprender las aclamaciones y respuestas de la misa para participar en ellas cantando. ACTIVIDAD Aprender de memoria el Credo y el Gloria, para recitarlos en la liturgia Eucarística.

29
Objetivos

SANTIFICARÁS EL DÍA DEL SEÑOR

Comprender la eucaristía en su globalidad y la estructura de cada una de sus partes. Lograr una mejor y más apropiada participación, según la estructura de cada una de las partes de la Misa.

En la liturgia eucarística hay dos grandes momentos: La liturgia de la Palabra y la liturgia de la Eucaristía acompañadas de unos ritos de introducción y de conclusión: • Rito de entrada: Canto de entrada, saludo, acto penitencial, [Gloria], Oración colecta. • LITURGIA DE LA PALABRA: Lecturas, entre las que el Evangelio ocupa un lugar especial, salmo responsorial y aclamación al Evangelio; homilía [Credo]; oración universal o de los fieles. • LITURGIA DE LA EUCARISTÍA: Preparación y presentación de dones; plegaria eucarística; comunión. • Ritos de conclusión: Oración de poscomunión; bendición y envío. El catequista puede llevar estos elementos desarrollados en una cartelera bien atractiva para los niños, pero sencilla, de modo que los niños puedan copiarla en su cuaderno: ¿Cómo Participar mejor en cada uno de estos momentos?

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Catecismo para la Primera Comunión

El primer momento (ritos iniciales o de entrada) nos invita a sentirnos comunidad, a tener un mismo sentir y un mismo pensar, a no estar como espectadores que oyen misa sino como celebrantes que participan y gustan la eucaristía. Esto lo logramos preparándonos bien, haciendo lo propio de cada momento de una manera consciente, respondiendo en voz alta pero sin gritar a los diálogos con el sacerdote y cantando de la forma más apropiada a cada momento: Sea en el canto de entrada o en el canto del Señor ten piedad, o en el Gloria cuando lo hay65 El segundo momento (Liturgia de la Palabra) es fundamentalmente de escucha y de respuesta. Escuchamos la Palabra de Dios y la aplicamos a nuestra vida y a la vida de nuestra comunidad, haciéndonos eco de lo que ella nos dice y pidiéndole a Dios la fuerza para obedecer su palabra. A la primera lectura respondemos con un salmo que debería ser cantado y al Evangelio nos preparamos con la aclamación propia de cada tiempo. Respondemos con nuestro eco interior y con la obediencia a la Palabra, incluyendo la explicación que hace el sacerdote en la Homilía y con la profesión de nuestra fe, cuando está prescrito el credo. La palabra se actualiza y se hace viva en el tercer momento (liturgia de la Eucaristía), que es la respuesta de Dios a nuestro eco y la respuesta nuestra a su misericordia. La liturgia actualiza la Palabra y la Palabra nos prepara para una liturgia viva. La liturgia Eucarística es fundamentalmente oración de alabanza y bendición a Dios y en ese participar intensamente de la presencia de Cristo, él nos da su carne y su sangre y nosotros nos alimentamos de ellos para tener vida eterna. Se requieren actitudes de respeto, adoración, intimidad, oración profunda, silencio, agradecimiento, que son interrumpidos por aclamaciones de alabanza y bendición, como el santo y la doxología con el Amén del pueblo, que es el momento culmen. Cada uno de estos pasos deben ser vividos con mucha intensidad y sin dejarnos distraer por elementos exteriores o preocupaciones. Los ritos de conclusión son muy importantes porque en ellos somos enviados: Podéis ir en paz significa que se nos envía a comunicar nuestra alegría y nuestra paz a los demás hombres y mujeres: el domingo se prolonga así a lo largo de la semana, mientras nos preparamos a vivir la eucaristía del próximo domingo. LITURGIA DE LA PALABRA LITURGIA DE LA EUCARISTIA
•Preparación y presentación de dones •plegaria eucarística; •comunión.

Resumen CANTO RITOS DE ENTRADA
• Canto de entrada, • saludo, • acto penitencial • [Gloria], • Oración colecta.

CONCLUSION
•Oración de poscomunión; •bendición •envío

•Lecturas, entre

65

Hay gloria todos los domingos, solemnidades y fiestas, excepto en el tiempo de cuaresma.

ellas el Evangelio ocupa lugar especial •salmo responsorial •aclamación al Ev. •homilía •[Credo] •oración universal o de los fieles.

Catecismo para la Primera Comunión

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Repasar los cantos, especialmente el Gloria, las respuestas al prefacio, la aclamación al Evangelio, la doxología66 y la aclamación a la consagración. ORACIÓN Aprender el credo Niceno-constantinopolitano 67. TAREA Participar en una comisión de trabajo para preparar la Eucaristía. AVISO Escribir la invitación a los padres de familia para participar en la Eucaristía que prepararán los niños y que se celebrará en (lugar) _________el día _______ a las ______.68 Terminada la Eucaristía compartiremos un Ágape fraterno, por lo cual le rogamos traer algo para compartir con los demás niños y padres de familia.

30
Objetivos
 

CELEBREMOS LA FIESTA DEL AMOR

Que los niños, junto con sus familias vivan intensamente la Eucaristía, desde su preparación hasta su influjo en la vida cotidiana. Que los niños se preparen para vivir mejor la Eucaristía en la que harán su primera comunión.

El siguiente esquema puede ayudar a los catequistas que no tengan mucha experiencia a tener en cuenta los momentos en que ellos o los niños deben participar. Es muy importante leer cada una de las notas que se colocan al pie de página, que pueden ayudar a mejorar nuestras celebraciones eucarísticas, tanto las de los domingos, como las de los días de feria.
66

Deben tener en cuenta los catequistas que la doxología la canta toda el sacerdote y la asamblea cristiana responde con un solemne amén. Este amén es el que debe enseñarse a los niños e inculcarles que deben cantar con fuerza, pues es el momento culmen de la plegaria eucarística. 67 En la misa se puede utilizar el credo en cualquiera de sus dos formas: El Niceno constatinopolitano, el más largo, se utiliza a lo largo del año, los domingos, mientras que el Símbolo apostólico, o credo breve, se aconseja para el tiempo de cuaresma y pascua. Cuando hay bautismos, confirmaciones y primeras comuniones el credo es sustituido por la renovación de las promesas bautismales. 68 Tenga en cuenta el catequista que no se puede planear eucaristía sin contar con el sacerdote que la va a presidir y al que hay que advertir sobre las características de esta Eucaristía. No se trata de la primera comunión, por eso los niños que se están preparando no comulgarán en ella, pero sí es importante esta Eucaristía porque prepara a los niños a vivir intensamente la misa de su primera comunión. Hay que buscar la participación de los niños dividiéndolos en comisiones: Un grupo se encarga de preparar el sitio, otro de los signos y la decoración, otro de preparar los ornamentos y manteles, otro de conseguir y arreglar las flores, otro de arreglar el sitio para el ágape, otro de preparar moniciones y lecturas, otro de aprenderse los cantos completos para sostenerlos durante la celebración, etc. Al frente de cada grupo se coloca un catequista o un hermano de Pequeña Comunidad o de Infancia Misionera, que sepa orientar a los niños. La Eucaristía será toda llevada por los niños, aunque detrás estén los asesores listos a dar una mano, pero sin suplantar a los niños. Será para ellos y para sus padres una experiencia inolvidable y los niños tendrán ocasión de experimentar lo que es la comunidad litúrgica en la que cada uno es responsable de lo que le toque para la construcción y edificación de todos. Conviene que esta Eucaristía sea sólo para los padres de familia y los niños, de modo que se sientan más a gusto y menos nerviosos. El ideal es que sea una Eucaristía de domingo, pero donde no sea posible se busca un día entre semana, pero favoreciendo la asistencia de los Padres de familia.

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Catecismo para la Primera Comunión

Monición inicial69 Canto de entrada70 Ritos iniciales71 Monición a las lecturas72 Proclamación de las lecturas73 Salmo responsorial74 Aclamación al Evangelio75 Proclamación del Evangelio (la hace sólo el sacerdote o un diácono) Homilía Credo (si es domingo o solemnidad)76 Oración universal77 Ofertorio78 (silencio o canto) Prefacio y Plegaria Eucarística79
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Esta monición, ojalá breve, busca constituir una asamblea celebrante y debe abarcar no solo las lecturas de la misa sino los diversos momentos y las intenciones de los participantes, así como llamar a todos a una viva participación. En otros lugares se acostumbra a hacer la monición después del saludo del sacerdote, pero, sin duda, el mejor momento para esta monición es antes de iniciar el canto de entrada.
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Tiene que ser un canto muy solemne y propio para este rito, por tanto un canto que exprese el sentido de una asamblea que se reúne. Debe ser un canto que todos conozcan para que puedan participar.
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Durante estos ritos se reza el yo confieso y se canta el Señor ten Piedad y el Gloria (si está prescrito). El encargado debe estar atento, para entrar a tiempo y llevar la asamblea a participar.
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En las misas dominicales o festivas es conveniente hacer moniciones a las lecturas, bien sea una monición a cada lectura o una monición general para la liturgia de la Palabra. Si cada lectura lleva monición, esta debe ser breve, llamar la atención sobre la palabra y no sofocarla, y hecha de tal modo que todos entiendan de qué se trata la lectura que se va a proclamar y por qué es importante escucharla.
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Las lecturas, con excepción del Evangelio, son proclamadas por un lector. Este lector debe ser escogido no por capricho o autoelección sino por designación de la comunidad o de sus representantes. En esta ocasión se debe buscar uno o dos niños que lean bien y que se preparen bien sus lecturas. Téngase en cuenta que el lector debe hacerlo de tal modo que todos escuchen y entiendan la Palabra de Dios. Si no se escucha, no se crece en la fe y la Eucaristía, puede resultar pobre e inútil. En toda Eucaristía y en general en la celebración de los sacramentos, son elementos importantes la buena luz y el buen sonido.
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El llamado salmo responsorial o interleccional, debe ser cantado o por lo menos proclamado por un salmista al que la asamblea responde con un estribillo, ojalá cantado. En las asambleas eucarísticas hay que procurar que el salmista sea distinto del lector y que sepa lo que tiene que hacer y cómo debe hacerlo.
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Esta aclamación es un canto que generalmente contiene un aleluya y un estribillo. La función de este canto es acompañar la procesión del sacerdote o diácono que proclamará el Evangelio, por eso cuando se hace monición al Evangelio, esta debe ir antes de la aclamación.
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Cuando en la misa hay bautismos, confirmaciones o primeras comuniones, en lugar del Credo se hace la renovación de las promesas bautismales, para las cuales los niños deben encender sus cirios, en recuerdo de la luz que les entregaron el día del bautismo. En esas ocasiones, el rito debería acompañarse de una buena monición sobre el sentido de este rito (ver catequesis No. 22) y acompañar el rito de un canto alusivo a la luz o a la misión.
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En la Oración de los fieles hay cuatro peticiones fundamentales: Por la Iglesia, por el mundo y los gobiernos, por los pobres y por la comunidad que está reunida. A estas se pueden añadir otras peticiones. Si el sacerdote lo ve conveniente, él introduce las plegarias y un catequista bien preparado lee o hace las peticiones a las cuales responde el resto de la asamblea con una frase de petición. Se deja al final un tiempo de silencio para que cada uno participe con sus propias intenciones y el sacerdote concluya con una oración general.
78

Este momento, no es resaltado por el misal y ni siquiera se llama ofertorio sino «presentación de dones». Aunque a veces, en ocasiones muy especiales, se puede hacer una procesión acompañada de un canto ofertorial, en la que algunos fieles presentan el pan, el vino y el agua, no es muy litúrgico recargar este momento con otros elementos, como libros, flores, luces u otros, ni con discursos de presentación. Se debe mantener para este acto la sobriedad que la renovación litúrgica del Concilio ha querido imprimirle, precisamente para darle realce a lo que sí debe tenerlo, que es la Liturgia de la Eucaristía y la Comunión. La Eucaristía misma es lo que Dios nos concede ofrecerle y la comunión es Jesucristo mismo que se ofrece y se entrega totalmente a nosotros: «glorioso intercambio de dones».

Catecismo para la Primera Comunión Comunión80 Ritos conclusivos81 Resumen

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Escribiré en mi cuaderno mis impresiones sobre la Eucaristía que hemos celebrado y haré que mi padre y mi madre me dicten su experiencia o la escriban ellos mismos en mi cuaderno. AVISOS La unidad que sigue la vamos a vivir en una convivencia. No olviden los catequistas invitar de palabra y por escrito a los padres de familia. No es obligatoria para ellos sino para los niños, pero sería muy rica la experiencia si los niños son acompañados a la convivencia por sus padres. Hay que decirles que a la convivencia deben llevar Biblia, cuaderno y lápiz y algo para compartir en la merienda con los amiguitos. El tiempo que hay entre esta Eucaristía y la convivencia y entre la convivencia y la celebración de la primera comunión, hay que aprovecharlo para hacer las reuniones que sea necesario con las diferentes comisiones encargadas de preparar todo para las primeras comuniones. Es también muy importante hacer otra reunión de padres de familia ojalá con la presencia y la presidencia del sacerdote, para informar claramente sobre algunos criterios en relación con la celebración de la misa de primeras comuniones 82. Los niños deben reunirse para ensayar los cantos y la liturgia y para recibir la catequesis complementaria 83. Se puede prever, y sería conveniente que tanto a estas reuniones, como a la convivencia, vayan sacerdotes dispuestos a confesar a los niños que necesiten volver a confesarse. Esto es importante porque así los niños entienden que uno no se confiesa una sola vez en la vida sino siempre que necesite. En caso de que vayan confesores, se debe sacar un rato para motivar las confesiones y ayudar a preparar un poco a los que se vayan a confesar. CANTO En estas reuniones y en la convivencia se preparan bien con los niños y los padres de familia, los cantos que se van a hacer en la Eucaristía de las primeras comuniones 84.

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Este rito es fundamentaLmente del presidente, que eleva a Dios en nombre de toda la asamblea un canto de gloria y alabanza. El presidente es interrumpido de vez en cuando por el pueblo que explota en aclamaciones de alabanza y bendición como el santo, la aclamación después de la consagración y el amén final. Estas partes de la asamblea son muy importantes y deberían ser siempre resaltadas con el canto de toda la comunidad.
80

La comunión se expresa de varias maneras: En primer lugar elevamos a Dios la Oración del Padre Nuestro, llamada también oración dominical. Esta oración es dirigida a Dios y no a la comunidad. No se prescribe ningún gesto fuera del estar todos de pie, pero si se quiere añadir un gesto más expresivo debería ser el gesto de oración, es decir las manos levantadas. El tomarse de las manos es más bien para el momento que sigue: el del rito de paz, que puede enriquecerse con un fuerte abrazo, pero manteniendo el orden y la dignidad de la celebración. Hay que educar a los niños en este sentido. Finalmente se hace la procesión hacia el Altar para recibir el Cuerpo [y la Sangre] del Señor. Esta procesión se acompaña con un canto adecuado. Al final debería dejarse un espacio de silencio e intimidad con el Señor, para lo que hay que educar también a los niños.
81

Hay que educar a los niños y a los adultos para que no sean desesperados y muestren su afán de salir. La asamblea debería comenzar a abandonar el recinto solamente después de que el sacerdote lo haya abandonado. La salida del sacerdote se puede acompañar también con un canto adecuado.
82

En esa reunión se puede dar a los padres una catequesis basada en la catequesis No. 29 de esta cartilla y exponerles claramente los criterios litúrgicos y las disposiciones diocesanas. Véanse las explicaciones dadas para la catequesis No. 33: «Celebración de la primera Eucaristía».
83 84

Ver catequesis No. 32 Ver las indicaciones y criterios sobre el canto en la catequesis No. 33.

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Catecismo para la Primera Comunión

UNIDAD VI
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA

En esta unidad vamos a experimentar algunos modos y actitudes de oración, centrándonos especialmente en el Padre Nuestro y en los salmos, que son las oraciones preferidas del cristiano y vamos a recibir entrenamiento para la vida espiritual y la vida moral. Nosotros hemos aprendido durante las catequesis algunas oraciones como el credo, el Ave María, la Salve, etc. Pero las oraciones que Jesús prefiere que hagan los cristianos son: El Padre Nuestro, ya que con él enseñó Jesús a sus discípulos a orar, y los salmos. El mismo estando en la cruz recitó un salmo de súplica y de alabanza al Padre, enseñándonos a orar con los salmos como lo hacía el pueblo de Israel, que compuso los salmos. Aprenderemos también en qué consiste la oración y cuáles actitudes debemos tener en ella. En las catequesis complementarias se nos entrenará en comportamientos relacionados con la virtud de la religión, como la piedad, el recogimiento, la devoción, la gratitud y otras actitudes y virtudes que nuestro siglo parece haber perdido, lo mismo que a expresar nuestros sentimientos de petición, alabanza o acción de gracias a través del canto.

Catecismo para la Primera Comunión

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Objetivos
 

CONVIVENCIA INICIACIÓN A LA ORACIÓN

Entrenamiento de los niños para la oración mental y la oración vocal Iniciación a los fundamentos de la moral cristiana

AMBIENTACION Los catequistas, junto con un grupo de niños escogidos por ellos, o voluntarios, van más temprano al sitio y lo arreglan bien bonito. El arreglo del sitio es en sí mismo una catequesis sin palabras, ya que está diciendo a los niños que los sitios que los cristianos dedican a la oración, especialmente el templo y los oratorios deben mantenerse limpios, adornados con mucha sobriedad y gusto y bien iluminados. Mientras van llegando los niños con sus padres, se ensayan cantos y se hacen algunos juegos sencillos, pero evitando que los niños se disipen y pierdan el espíritu de oración que debe animar toda la convivencia. Puesto que se trata de una convivencia con niños, el catequista debe preparar juegos y dinámicas suficientes para tener ratos de esparcimiento y distensión a lo largo de la jornada. Por eso el contenido es relativamente breve. Hay que sacar otro rato para que los niños hagan su merienda, ya que no almorzarán sino terminada la convivencia. Los catequistas deben analizar si es conveniente tener el almuerzo en el sitio de convivencia, o que lleven una buena merienda y vayan a almorzar a la casa una vez que hayan terminado la convivencia. a. Primera parte: La oración de alabanza y de acción de gracias Esta primera parte vamos a hacerla de pie pues esa es la actitud del que está contento y resucitado. Hay varios modos de expresar nuestra gratitud y nuestra alabanza a Dios y eso es importante pues la oración no es solamente para pedir cosas a Dios sino también y sobretodo para agradecerle y bendecirle por todo lo que diariamente hace por nosotros. Cada uno va a pensar por un momento qué tiene hoy para agradecerle a Dios y luego lo vamos a decir en voz alta a todos los amiguitos. Se hace un momento de silencio y luego se pide a cada niño que diga sus motivos de agradecimiento a Dios. Ahora sí nos ponemos de pie y vamos a dar gracias y bendecir a Dios. Lo vamos a hacer de tres maneras. 1) Un canto de alabanza acompañado de palmas. Cantamos y aplaudimos a Dios y si tuviéramos más instrumentos los tocaríamos para agradecer al Señor. Se canta un canto de alabanza o de acción de gracias. 2) Una alabanza a Dios con nuestras propias palabras. Los niños que deseen hacen una pequeña oración de acción de gracias por los motivos que tienen para agradecer a Dios. Cuando cada niño ha terminado su oración los demás en coro dicen: "TE DAMOS GRACIAS SEÑOR". 3) Un salmo responsorial de acción de gracias. En los salmos encontramos todos los sentimientos que el hombre tiene hacia Dios. Hay muchos salmos de acción de gracias y nosotros vamos a darle gracias a Dios con uno de ellos: el salmo 148.

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Catecismo para la Primera Comunión

En este salmo invitamos a todo el universo a bendecir al Señor, creador de todo cuanto existe; cantamos en él las grandezas de Dios proclamadas por la naturaleza y por los seres vivientes. Todos los seres, hasta los ángeles del cielo son invitados a entonar un cántico de alabanza al Supremo Hacedor. El catequista lee una estrofa en su libro y los niños responden en voz alta (o si es posible cantando) un estribillo de alabanza, por ejemplo «alabado seas mi Señor, alabado seas mi Señor». PAUSA Se deja un tiempo de descanso antes de pasar a la segunda parte. b. Segunda parte: Oración de petición y de súplica A Dios se le puede pedir todo lo que queramos o necesitemos para nosotros mismos, para nuestros familiares y amigos. Más que pedir cosas, que hoy las tenemos y mañana se acaban, debemos pedirle a Dios lo que verdaderamente necesitamos y sirve para nuestra salvación. Se pide a los niños que piensen en silencio qué es lo que necesitamos verdaderamente para nuestra salvación; Se les invita a decir en voz alta lo que pensaron y se les ayuda a expresarlo mejor. Al final debería resultar que necesitamos muchas cosas: el perdón de Dios, la fe, la perseverancia, el amor a su palabra, descubrir nuestra vocación, etc. Entre las muchas posibilidades de oración de súplica vamos a hacer un ejercicio de petición de perdón a Dios. Lo haremos en la misma forma que en la primera parte: cantaremos un canto, haremos un breve examen de conciencia y luego expresaremos nuestras súplicas de perdón y concluiremos con un salmo de petición de perdón. 1) Canto de petición de perdón: Lo haremos de pie pero sin acompañamiento de palmas para expresar así el sentimiento de súplica. Se puede cantar "hoy perdóname" (No. 192) u otro similar. 2) Puestos de rodillas expresaremos (los que deseen) una oración de petición de perdón, pero antes haremos un minuto de silencio para que cada uno piense de qué tiene que pedir perdón a Dios. Pasado el minuto, se les invita a ponerse de rodillas explicándoles que esa es la actitud del penitente, del que se humilla ante Dios porque necesita su misericordia y su perdón. Estando de rodillas se deja que los que quieren hagan en voz alta oraciones de súplica de perdón, a las cuales todos responden diciendo: "TE LO PEDIMOS SEÑOR" o "PERDONANOS SEÑOR". 3) Salmo del reconocimiento del pecado: Vamos a rezar el salmo 32 que forma parte de un grupo de siete salmos llamados penitenciales. Este salmo refleja la experiencia amarga de alguien que vivió en el pecado, reconoce su error y pide perdón a Dios. A lo largo del salmo el que lo reza va experimentando el perdón y la misericordia y por eso el salmo termina con una nota de alegría y de acción de gracias. El catequista lee despacio el salmo y los niños responden a cada estrofa con un estribillo o un versículo cantado, por ejemplo: "PERDON, SEÑOR, HEMOS PECADO". MEDIA HORA DE DESCANSO c. Tercera parte: El Padre Nuestro

Catecismo para la Primera Comunión

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1) Se puede comenzar esta parte aprendiendo a cantar el Padre Nuestro. 2) Reflexión por grupos: Se divide a los niños en pequeños grupos, cuidando de que en cada grupo quede un líder. Después que se reúne el grupo leen despacio Mt. 6,7-15 y 25-33. Lo leen hasta que todos los niños del grupo puedan decir con sus propias palabras lo que acabaron de leer. Después desarrollan las siguientes preguntas y el líder toma nota de las respuestas: -¿Qué te dice a ti el Señor en esta lectura en relación con la oración? -¿Después de la lectura qué piensas cuando ves las aves del cielo y las flores en el campo? -¿Cómo debe orar un cristiano que tiene enemigos? 3) Puesta en común y diálogo sobre las diferentes respuestas. 4) Catequesis sobre el Padre Nuestro: El catequista la prepara con base en el CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA (Números 2759 – 2865)85 Nota: Si a la convivencia asisten padres de familia se hacen grupos de adultos aparte de los grupos de niños, pero las preguntas pueden ser las mismas. La convivencia puede terminar pidiendo a cada asistente que cuente brevemente lo que ha experimentado y cómo le ha parecido la convivencia. Rezan todos juntos el Padre Nuestro, cantan un canto de alabanza y así termina la convivencia.

32
Objetivos
 

CATEQUESIS Y ENCUENTROS COMPLEMENTARIOS

Reforzar los contenidos que el catequista piense que hayan quedado flojos. Reforzar los contenidos de espiritualidad y de moral y las actitudes, especialmente frente a los lugares y los objetos sagrados.

Los temas que se pueden abordar en estas catequesis son: • Enseñar a los niños las cosas que hay dentro del templo, hacerles aprender los nombres (Dónde está el altar, cómo se llama Esto, Qué hay en el Sagrario, por qué se llama así el Santísimo...). Esta debe ser no una sino varias catequesis de tipo práctico en las que se les va enseñando el nombre de las cosas, su significado en la liturgia, el cuidado y el respeto con el que se deben tratar y por qué. • Durante estas últimas catequesis se debe enseñar a los niños el sentido y el culto de las imágenes sagradas, especialmente del santo Cristo y de la Santísima Virgen María. Se puede contar la vida del santo patrono o la tradición
85

No se trata de que el catequista repita lo que dice el catecismo, ya que los niños no le entenderían casi nada. Se trata de que el catequista estudie el catecismo, consulte y medite las citas bíblicas que allí aparecen y trate de adaptar al lenguaje de los niños una explicación sencilla pero fiel al catecismo. El mismo catecismo trae al final un resumen de las afirmaciones fundamentales de una catequesis sobre el Padre Nuestro.

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Catecismo para la Primera Comunión

de la imagen que allí se venera, por ejemplo nuestra Señora de la Candelaria, El santo Ecce Homo, etc. • Hay que ir induciendo en los niños con mucha firmeza el respeto y el silencio dentro del templo. No entrar a él como si fuera un supermercado, habituarlos a hacer genuflexión y hacer bien hecha la señal de la cruz al entrar y al salir y a estar en silencio de adoración por algunos minutos ante el Señor Sacramentado. • Se podría hacer en el templo una corta celebración de palabra y un tiempo de adoración al Santísimo Sacramento, enseñándoles a distinguir entre la santa Misa y la celebración de Palabra y observando los comportamientos para corregirlos al salir del templo. • Se debería hacer una catequesis sobre el santo rosario inculcando en los niños esta devoción y rezándolo luego con ellos. • Finalmente hay que dedicar buenos ratos a que los niños aprendan muy bien a participar en la santa misa con gestos, palabras y actitudes. Hacer alguna práctica de cómo se recibe el Cuerpo del Señor, evitando que a ellos les parezca que el catequista celebró la misa y les dio la comunión. Las respuestas del pueblo a la misa, el Gloria y el Credo, deberán ser muy bien aprendidos. Se pueden enseñar cantos para participar en la Eucaristía y especialmente los cantos propios de la asamblea como el Gloria, el Santo, el Cordero de Dios, la aclamación al evangelio, la introducción al prefacio, la aclamación después de la consagración y el amén de la doxología. Se puede también enseñar a participar con alguna de las plegarias eucarísticas para la misa con niños para después de la primera comunión tener algunos encuentros con los niños en los que el párroco celebre la eucaristía para ellos solos.

Catecismo para la Primera Comunión

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UNIDAD VII
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA
Esta unidad está constituida únicamente por la celebración de la Eucaristía en la que los niños que se han venido preparando hacen su primera comunión y por tanto se convierte en unidad culminante del proceso de iniciación, meta a la que los niños, sus familias y las personas interesadas en su educación, aspiraban a llegar. Es pues evidente la importancia que tiene este momento para los niños y para la Comunidad cristiana a la que, en virtud de este sacramento, los niños son incorporados como miembros adultos y esta importancia debe llevar a preparar una liturgia viva, atractiva, entusiasta, en la que no hay que descuidar ningún detalle, de acuerdo con los recursos disponibles y la creatividad de las personas.

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CELEBRACIÓN SOLEMNE DE LA PRIMERA EUCARISTÍA

Se deben tener en cuenta, ante todo, los criterios litúrgicos para celebrar una Eucaristía, hermosa, pero sin demasiados adornos que opaquen la liturgia como tal. Para preparar esta Eucaristía invitamos a releer la catequesis 30 con todas sus notas, ya que en ellas encontramos los criterios litúrgicos fundamentales para cada momento de la celebración. Además de lo dicho en la catequesis 30, esta Eucaristía de primera comunión puede tener otros elementos particulares:  El arreglo del templo o capilla donde se realizará la celebración, debe ser decoroso y sobrio. Decorar no significa convertir la capilla en un pesebre o en una selva. La decoración debe tener en cuenta los espacios litúrgicos y favorecer la participación de todos, cada uno en lo que le corresponde. Lo importante son las personas, no las flores o los adornos. Los cantos, deben ser de tal índole que manifiesten y favorezcan la participación de toda la asamblea cristiana de acuerdo con las disposiciones de la santa Madre Iglesia y de la Diócesis86. Los cantos de la celebración deben venirse ensayando con los niños, con sus familias, y si el colegio quiere participar en la celebración y preparación, con los compañeros y profesores del colegio, de tal modo que todos participen con el canto y lo hagan lo mejor posible. El canto se puede sostener, claro está, con instrumentos que no apaguen las voces, como el órgano, la guitarra, y una discreta percusión. Las fotografías y registraciones de video, no están prohibidas, ya que es justo que los niños tengan un bonito recuerdo de un momento tan importante en su vida, pero esto no es excusa para que la toma de fotografías o las filmaciones, conviertan la celebración en un mercado y la celebración litúrgica, que es lo fundamental, quede aplastada. Los fotógrafos deben ser pocos y los familiares de los niños deben abstenerse de hacerle competencia a los fotógrafos. Una comisión de las que se han formado puede dedicarse a buscar, con el consejo del párroco o capellán, la mejor forma de afrontar este problema. Una manera práctica es someter la toma de fotografías y de imágenes a concurso para seleccionar cuatro o cinco fotógrafos y dos camarógrafos que se encarguen del servicio. Así se evita que haya más fotógrafos que niños y se favorece el orden. Con estos fotógrafos seleccionados se deben tener reuniones para explicarles el sentido de la liturgia y los momentos en que podrían hacer las tomas sin estorbar el desarrollo de la liturgia87. Los niños que van a hacer su primera comunión podrían entrar procesionalmente con el sacerdote al iniciar la celebración, mientras se canta el


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Este criterio es válido no solamente para la misa de primeras comuniones sino para toda celebración litúrgica. Es un error y un gasto innecesario, traer coros u orquestas muy refinadas, pero que vienen a lucirse ellos en la celebración y no a favorecer la participación de todos los fieles. Las parroquias deben preocuparse por formar laicos con el carisma del canto que presten un servicio, de acuerdo con los criterios y disposiciones de la Iglesia para el canto litúrgico. Las orquestas y coros refinados estarían muy bien para otros momentos, como el desayuno o la fiesta familiar, pero rara vez prestan un buen servicio litúrgico. 87 Téngase en cuenta este criterio para otro tipo de celebraciones litúrgicas en las que la gente acostumbre a tomar fotografías.

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canto de entrada, y ser acogidos con un aplauso una vez terminado el canto de entrada.  Evítese recargar el ofertorio de elementos innecesarios. Véase al respecto la nota al pie de página No. 75 en la catequesis No. 30. Después de la homilía hay dos momentos que son de especial participación de los niños y de la asamblea: La profesión de fe y la oración de fieles. La profesión de fe la hacen los niños, renovando la fe de su bautismo, como en la noche de pascua. Este rito ya se había vivido con los niños, pero conviene ensayarlo nuevamente para que en esta eucaristía sea hecho con mayor conciencia. Antes de renovar la fe bautismal conviene hacer una monición sobre el significado de las renuncias y la profesión de fe88 y el sentido de la luz que se enciende. Después de la monición, los niños, que previamente han ensayado el rito, van encendiendo ordenadamente sus cirios89 y cuando han terminado toda la asamblea se pone de pie. El sacerdote inicia con la invitación y formula las preguntas:

Celebrante: Ahora, antes de recibir el Cuerpo y la Sangre del Señor, renovad la fe que profesasteis en el Bautismo o que, juntamente con la Iglesia profesaron vuestros padres y padrinos. Celebrante: ¿Renunciáis a Satanás, es decir: —al pecado como negación de Dios, —al mal, como consecuencia del pecado, —a la violencia como opuesta a la caridad? Niños: Sí, renuncio. Celebrante: ¿Renunciáis a sus obras, es decir: —a buscar las satisfacciones corporales y los deleites de los sentidos, —a la injusticia, la violencia, la venganza, la discriminación, —a la falta de fe y de confianza en Dios? Niños: Sí, renuncio. Celebrante: ¿Renunciáis a sus seducciones, es decir, — a encerraros en el egoísmo, —a consideraros mejores que los demás, —a creeros que no necesitáis de la conversión?
88 89

Véase la catequesis No. 22 con sus notas al pie de página Unos catequistas preparados con anterioridad ayudan a algunos niños a tomar su luz del cirio pascual y estos niños van pasando la luz a los demás niños. Mientras se encienden las velas se puede entonar un canto alusivo al momento.

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Niños: Sí, renuncio.
Pueden escogerse otras fórmulas más breves del ritual de bautismo de niños. Por ejemplo: Celebrante: Renunciáis a Satanás? Niños: Sí, renuncio. Celebrante: Y a todas sus obras? Niños: Sí, renuncio. Celebrante: Y a todas sus seducciones? Niños: Sí, renuncio.

PROFESION DE FE Celebrante: Creéis en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y la tierra? Niños: Sí, creo. Celebrante: Creéis en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre? Niños: Sí, creo. Celebrante: Creéis en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna? Niños: Sí, creo. Todos los presentes: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesaren Jesucristo Nuestro Señor. Amén Los niños apagan cuidadosamente su cirio y continúa la Oración de fieles. En la Oración de fieles, así como en el «Acuérdate, Señor»90, hay que tener intenciones especiales por quienes hacen su primera comunión.

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Propio del presbítero, especialmente en la plegaria Eucarística II

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UNIDAD VIII
INTRODUCCIÓN CATEQUÉTICA
La celebración de un sacramento y especialmente de la primera comunión que es un sacramento de Iniciación Cristiana, nos obliga, pastoralmente a buscar cauces formativos para que los niños, con el apoyo de la familia y de la escuela, donde sea posible la colaboración de la escuela, continúen su formación como personas humanas y como cristianos. Esta es la etapa más difícil pues supone abandonar la mentalidad del “por fin terminamos” y pensar en el “¿Y ahora qué sigue?”. En primer lugar, la parroquia debe seguir reuniendo el grupo de niños, e implementar con ellos los programas del catecismo parroquial91. Los niños se siguen reuniendo semanalmente para continuar su formación mediante la catequesis, hasta los 12 años, cuando entrarán a la pastoral juvenil o vocacional. En segundo lugar se prevé la formación de grupos de Infancia misionera, sea en la parroquia o sea en el Colegio. Y, por supuesto, continuará el catecismo familiar que se ha venido formalizando con estos encuentros de primera comunión hasta cuando sea lo normal en la diócesis. Las parroquias deben llevar un censo de los padres que están haciendo la catequesis familiar con sus hijos y convocarlos de vez en cuando a reuniones, en las que compartan sus experiencias y puedan ser ayudados por los encargados de la catequesis familiar de la parroquia.

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DIÓCESIS DE VALLEDUPAR. Catecismo para niños I, II y III. Son tres ciclos de catequesis desescolarizada, que funciona en las parroquias de modo paralelo a la catequesis presacramental y complementa la formación cristiana recibida en el hogar.

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ITINERARIOS DE FORMACIÓN CRISTIANA

34. La formación cristiana, después de la primera comunión El ideal es que esta formación sea hecha en forma coordinada por la parroquia, la escuela y la familia, de manera que logre ser fuerte y eficaz. Seguramente no se dan en este momento las condiciones más adecuadas para ese ideal, pero hacia allá hay que tender, especialmente trabajando la Pastoral Familiar y la Pastoral Educativa y comenzando por los colegios confesionales católicos, diocesanos y parroquiales. Para iniciar el camino hacia ese ideal, se deben procurar tres rieles formativos: El catecismo parroquial, la catequesis familiar y la formación de Pequeñas Comunidades infantiles o Infancia Misionera. Veamos en síntesis cada una de ellas: El Catecismo Parroquial Este programa, iniciado en la Diócesis en 1995, comprende tres ciclos anuales, con una duración de dos años en cada ciclo, a partir de la edad en que los niños logran un cierto nivel de comprensión en lectoescritura (6 años, o primero de primaria, aproximadamente) y se desarrolla en las parroquias con una reunión semanal. El programa de catecismo parroquial surgió como una respuesta al cambio del sistema escolar y del concepto y contenidos de la Educación Religiosa Escolar. Si la ERE ya no es catequesis sino ERE, significa que los niños no se pueden quedar sin la catequesis y que la parroquia y la familia deben asumir esa responsabilidad: la parroquia mediante el catecismo parroquial y la familia mediante la catequesis familiar. Todas las parroquias deben pues abrir anualmente los programas de catecismo parroquial si quieren ser fieles a su misión. De la calidad de la catequesis dependerá la calidad de la vida cristiana y la principal responsabilidad es de la parroquia: el párroco y los catequistas. b) La catequesis familiar Las parroquias deben promover y extender asimismo, a través de la Pastoral Familiar, el Catecismo familiar, es decir, la transmisión que los padres de familia, primeros catequistas de sus hijos, deben hacer de la fe. La parroquia debe formar a los padres de familia para ese ministerio y debe brindarles los instrumentos más adecuados, como se ha venido implementando en este nuevo programa de preparación a la primera comunión. Con los primeros padres de familia que se lancen a esta tarea, se deben formar grupos de apoyo que se reúnan y con la asesoría de la parroquia, vayan mejorando el programa y se encarguen de formar más grupos de padres de familia a lo largo y ancho de la parroquia. c) La Infancia Misionera Esta obra, dependiente de las Obras Misionales Pontificias, está presente en casi todas las parroquias del mundo y en muchos Colegios y Escuelas. En la Diócesis, la Infancia Misionera depende del delegado diocesano para las Misiones, a quien

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los colegios y parroquias interesadas pueden elevar la solicitud para iniciar los grupos de Infancia Misionera. La Infancia Misionera desarrolla unos programas formativos muy interesantes y muy apropiados para los niños a través de reuniones de estudio, convivencias, congresos y actividades misioneras. La Diócesis de Valledupar ha acogido esta obra como camino adecuado para la formación permanente de los niños y por eso es aconsejable vincular a los niños que acaban de hacer su primera comunión a la Infancia Misionera. Si el Colegio donde estudia el niño no acoge el programa de Infancia Misionera, los catequistas deben tomar la lista y direcciones y teléfonos de los niños y enviar el reporte a las parroquias: “Tales niños que residen en esa parroquia y viven en tales direcciones, acaban de hacer su primera comunión”. En la reunión que sigue a la primera comunión una de las cosas urgentes que deben hacer los catequistas es inculcarles a los niños la necesidad de presentarse a su parroquia, hablar con el párroco o la persona encargada y continuar allí su formación, pero los catequistas no pueden dejar esto en manos de los niños o de las familias, sino apersonarse para que se realice. Mientras no lo hagan así no pueden pensar que han concluido bien su misión. Los niños serían acogidos por su parroquia en una celebración solemne, varias veces en el año y serían integrados a la Infancia Misionera de la parroquia o a las Pequeñas Comunidades Infantiles Diocesanas. d) Las Pequeñas Comunidades Infantiles Diocesanas (PCID) Algunas parroquias han iniciado este interesante programa pastoral, que pretende integrar en estilo y en identidad la pastoral de niños a la Pastoral de PCED de adultos. Desde pequeños los niños se van sintiendo ya miembros de una Pequeña Comunidad y esta identidad asegura su identidad con la Parroquia y con la Diócesis. ¿Cuál itinerario formativo seguirán las PCID? Por ahora la formación se realiza combinando y fusionando la Infancia Misionera con el Catecismo Parroquial en un solo programa, de tal modo que en una reunión se estudia el catecismo y en la siguiente se trabajan las cartillas de Infancia Misionera. Los niños se siguen identificando con la Infancia Misionera y como tales aparecen a nivel universal, pero intensifican su formación desarrollando los programas diocesanos de Catecismo Parroquial. e) Preparación para la Confirmación La Iniciación Cristiana no ha concluido, pues todavía falta la confirmación que se celebrará al año siguiente, o sea cuando los niños hacen cuarto de primaria. La parroquia y los catequistas de primera comunión, tienen que estar pendientes para que los niños se inscriban a tiempo para prepararse a la Confirmación. La pertenencia a la Infancia Misionera o a las Pequeñas Comunidades Infantiles, no exime a los niños de la preparación específica para este sacramento.

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ANEXO
ORACIONES DEL CRISTIANO
GLORIA AL PADRE Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo Como era en el principio ahora y siempre y por los siglos de los siglos. AMEN PADRE NUESTRO Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. AMEN. AVE MARIA Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. AMEN LOS SACRAMENTOS Los 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. sacramentos son siete: Bautismo Confirmación Confesión Comunión Unción de los enfermos Orden Sacerdotal Matrimonio 3. 4. 5. LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. Amar a Dios sobre todas las cosas No tomar el nombre de Dios en vano Santificar las fiestas Honrar al Padre y a la madre No matar No cometer actos impuros No hurtar No decir falsos testimonios ni mentir No consentir pensamientos ni deseos impuros 10. No codiciar los bienes ajenos MANDAMIENTOS DE LA MADRE IGLESIA

1.
2.

Participar en la santa Misa todos los domingos y fiestas de guardar. Confesarse al menos una vez al año, o cuando se esté en peligro de muerte o en pecado mortal. Comulgar al menos por Pascua de resurrección. Ayunar y guardar la abstinencia cuando lo prescribe la santa Madre Iglesia. Pagar a la Iglesia el diezmo de todas las entradas económicas.

LAS OBRAS DE MISERICORDIA Las Obras de Misericordia son catorce. Siete espirituales y siete corporales: Las espirituales son estas:        Enseñar al que no sabe Dar buen consejo al que lo necesita Corregir al que se equivoca Consolar al triste Perdonar las ofensas Sufrir con paciencia los defectos de los demás Rogar a Dios por los vivos y los muertos Visitar a los enfermos Dar de comer al hambriento Dar de beber al sediento Ayudar a los presos Vestir al necesitado Dar posada al peregrino Dar sepultura a los muertos

CREDO Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. AMEN

Las corporales son estas:       

ACTO DE CONTRICION Jesús, mi Señor y Redentor. Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta

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hoy, y me pesa de todo corazón porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. AMEN YO PECADOR Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen a los Ángeles, a los Santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios nuestro Señor. PECADOS CAPITALES Y VIRTUDES Contra Contra Contra Contra Contra Contra Contra orgullo humildad avaricia generosidad lujuria castidad ira paciencia gula templanza envidia caridad pereza diligencia no me dejes, Madre mía.

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CANTICO DE ZACARIAS (Lc. 1,68-79) Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro Padre Abraham para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios. Nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. ORACION AL ESPIRITU SANTO Ven Espíritu Santo Llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu divino amor. Envía Señor tu Espíritu, y serán creadas todas las cosas Y renovarás la faz de la tierra. Oh Dios que iluminaste los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo: haz que seamos dóciles a sus inspiraciones, para que podamos apreciar siempre el bien, recibir su consuelo en las penas, su fortaleza en los momentos difíciles y su entusiasmo para obrar el bien. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. AMEN

LA SALVE Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, Vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas Ea, pues, señora, abogada nuestra vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. BENTIDA SEA TU PUREZA Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial princesa Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión,

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CONTENIDO
Página PREFACIO INTRODUCCIÓN RESUMEN PANORÁMICO DEL PROCESO DE PREPARACIÓN ETAPA INICIAL: Información, motivación e inscripciones UNIDAD I Introducción catequética 1. Reunión y celebración de apertura 2. La vida: Un día que comienza 3. Dios Padre crea la vida por amor 4. La Familia: mi comunidad de amor UNIDAD II Introducción catequética Segundo encuentro de padres de familia 5. El pecado del hombre: la muerte contra la vida 6. Dios traza un designio de salvación 7. Abraham es llamado a la fe 8. El Éxodo: Dios libera a su pueblo 9. La Alianza: Dios les dio pan del Cielo 10. Dios da a su pueblo la tierra prometida 11. Los profetas enseñan la fidelidad y el amor a Dios 12. Juan Bautista prepara el camino al Señor 13. Jesús nace en el hogar de Nazaret UNIDAD III Introducción catequética Tercer encuentro de padres de familia 14. Este es mi Hijo amado, escuchadle 15. Ven y sígueme: Jesús te hace su discípulo 16. Señor, haz que yo vea i ii vi

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Catecismo para la Primera Comunión 17. 18. 19. 20. Felices los pobres: de ellos es el Reino de Dios ¿Con qué compararemos el reino de los cielos? No hay un amor más grande Quédate con nosotros, Señor

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UNIDAD IV Introducción catequética Cuarto encuentro de padres de familia 21. Jesús envía el Espíritu, que anima la Iglesia 22. Renovemos la fe de nuestro bautismo 23. Diez palabras de vida: Los mandamientos 24. La conciencia y la vida e los hijos de Dios 25. Si nos convertimos, seremos perdonados 26. Celebremos el sacramento y la fiesta del perdón UNIDAD V Introducción catequética 27. En la Eucaristía vivimos el nuevo mandamiento 28. Día del Señor, día de la Comunidad, día de los días 29. Santificarás el día del Señor 30. Celebremos la fiesta del amor UNIDAD VI Introducción catequética 31. Convivencia de iniciación a la oración 32. Catequesis y encuentros complementarios UNIDAD VII Introducción catequética 33. Celebración solemne de la Primera Eucaristía UNIDAD VIII Introducción catequética 34. Itinerarios de formación cristiana ANEXO Las oraciones del cristiano

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