¿Dónde ha quedado tu sonrisa pequeña y triste? ¿Dónde ha quedado la risa de los niños? En las escupidas de los barrotes.

En aquel claustro maloliente. En el aroma a pólvora de tu escopeta. En tu comida falsa. En tu comida en lata, en caja. En el perfume de tus billetes. En la navidad, en los regalos comprometidos. Cabello de angel, sueño de luna. Hemos llenado la casa del árbol de murciélagos, sin saber como hablarles, como sujetarlos, como hacer para sacarlos. Hoy los niños ya no juegan. Su casa está llena de murciélagos que no saben hablar.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful