EDICION NUMERO 69

FAVOR NO TRANSPORTAR EN SHABAT

Resumen de la Parashá Génesis 12:1-17:27 Di-s habla con Avram, diciéndole "Vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré". Allí, dice Di-s, hará de Avram una gran nación. Avram y su mujer Sarai, acompañados por su sobrino Lot, viajan a la Tierra de Cnaan, donde Avram construye un altar y continúa difundiendo el mensaje de Di-s. La hambruna causa que el primer judío viaje a Egipto, donde la hermosa Sarai es llevada al palacio del Faraón; Avram se escapa de la muerte porque se presentan como hermano y hermana. Una plaga evita que el rey egipcio toque a Sarai y ella lo convence de que debe devolverla a Avram y compensarlo con oro, plata y ganado. De vuelta en la Tierra de Cnaan, Lot se separa de Avram y se establece en la malvada ciudad de Sdom, donde es capturado cuando el ejército de Quedarlaomer y sus tres aliados conquistan las cinco ciudades del Valle de Sdom. Avram sale con una pequeña banda a rescatar a su sobrino, derrota a los cuatro reyes, y es bendecido por Malki-Tzedek el rey de Salem (Jerusalén). Di-s sella el Pacto Entre las Partes con Avram, donde el exilio y la persecución (Galut) del pueblo judío le son informados y la Tierra Santa es asignada a ellos como su herencia eterna. Aún sin hijos diez años luego de su arribo a la Tierra, Sarai le dice a Avram que se case con su sirvienta Hagar. Hagar concibe, se vuelve insolente hacia su señora, y se escapa cuando Sarai la trata duro; un ángel la convence de retornar y le dice que su hijo será el padre de una nación numerosa. Ishmael nace en el año 86 de la vida de Avram. Trece años después, Di-s cambia el nombre de Avram por Avraham ("padre de multitudes") y el de Sarai por Sara ("princesa"), y promete que tendrán un hijo; de este hijo, a quien deben llamar Itzjak ("se reirá"), surgirá la gran nación con la cual Di-s establecerá Su pacto especial. Avraham es mandado a circuncidarse a si mismo y a sus descendientes como "una señal del pacto entre tu y Yo". Cortesía: es.chabad

WWW.YESHIVAVIRTUAL.JIMDO.COM

IMPORTANTE Saludos a todos. Hay diferentes vías para contactarse con nosotros por:

ANUNCIO IMPORTANTE El Boletín Semanal de la Yeshiva Virtual LatinoAmericana se pone a disposición de A.C.I.C para la publicación de eventos y actividades, con el deseo de poder colaborar en los proyectos que se programen dentro de la Asociación de Comunidades Israelitas de Colombia y sus sinagogas afiliadas. Contáctanos por el celular 316-4479782.

-. Mail: boaz_sphardi@hotmail.com -. Skipe: boaz.farinas.eisenberg -. Facebook: Regresando a las raíces -. Blog: http://yeshivavirtual.blogspot.com -. Teléfono en Colombia: 316-4479782 Nuestras clases ya iniciaron, días jueves y domingos. Tienen un valor de 25 dólares americanos y 18 dólares la inscripción.

CONTAMOS CON TU APOYO
Contamos con el apoyo de todos para poder continuar con nuestro proyecto en Ibero-América. Si deseas apoyarnos escríbenos un mail a boaz_sphardi@hotmail.com. Estamos pasando momentos en los que necesitamos el apoyo de todos.

Reflexión
¿Que pasaría si en la Yeshiva Virtual Latino-Americana en lugar de enseñar Mitzvot, Halajot, Musar y como llegar a ser un buen judío, nos dedicáramos a enseñar Kabalah? ¿Tendríamos la misma cantidad de seguidores? ¿Recibiríamos el mismo apoyo económico que recibimos actualmente? Muchos abandonaron el cristianismo y el "éxtasis" espiritual que le producía por estar "conectados con la parte mística" con "el alma de la Torah" Mientras se descuidan asunto primordiales de lo que en realidad es ser judíos...

¿Por qué Esperó Abraham?
"Y estará Mi pacto en vuestra carne como pacto eterno" (Bereshit 17:13) Nuestros Sabios Z"L dicen que los Patriarcas observaron la totalidad de la Torá. Sobre Abraham el Patriarca está dicho que incluso cumplió la práctica instituida rabínicamente del Eiruv Tavshilin (la designación de dos alimentos previo a la festividad para poder preparar de la Festividad para el Shabat inmediato). Se pregunta ¿entonces por qué no se apresuró también a cumplir un precepto tan importante como el de la circuncisión, y esperó hasta alcanzar la edad de noventa y nueve años cuando el Altísimo le ordenó circuncidarse? La respuesta está en la comprensión de la diferencia entre los preceptos que cumplieron los Patriarcas antes de la entrega de la Torá, a las mitzvot que cumplimos nosotros después de haber sido dada la Torá. Es verdad que los Patriarcas cumplieron

las Mitzvot, pero lo hicieron en el nivel de su fuerza personal. Eran Mitzvot a las que accedieron por su elevada capacidad de Tzadikim y hombres santos, pero al fin y al cabo hombres, con sus limitaciones naturales. A diferencia de ello, las Mitzvot posteriores a la Entrega de la Torá en el Sinai vienen de Di-s y por ende poseen una fuerza Divina que trasciende las limitaciones de la creación. Palos como Tefilín Hay varias consecuencias legales en la práctica judaica como consecuencia de este principio, y una de ellas es que nuestras Mitzvot santifican a la existencia material, a diferencia de las Mitzvot de los Patriarcas que quedaron sólo en el plano espiritual. Por ejemplo, cuando el judío toma cuero material y de éste hace Tefilín, ese cuero se santifica y se convierte en un elemento de Mitzvá; mientras que cuando los Patriarcas cumplieron Mitzvot con algún elemento material, la santidad no impregnó la materia del objeto y por ende no la santificó. Está explicado en el Zohar, que cuando Iaakov el Patriarca, por medio de accionar con los palos (como se relata en Parshat aietzé) hizo morar en el mundo la Luz Divina y sagrada de la Mitzvá del Tefilín. Es decir, que esa misma santidad que generamos por medio de colocarnos los Tefilín, la generó Iaakov a través de los palos. La diferencia radica en que los Tefilín siguen siendo sagrados también después de concluida su colocación, mientras que los palos quedaron simple materia como antes. Esto se debe a que Iaakov el Patriarca cumplió la Mitzvá sólo con sus fuerzas y no con la fuerza de un mandato Divino, y un ser humano no posee la fuerza de generar un cambio en la realidad terrenal transformando un objeto material en uno donde se radica de manera permanente la santidad Divina. Fuerza para los Hijos Por el otro lado, las Mitzvot de los Patriarcas poseen una virtud especial, ya que ellos nos allanaron el camino y nos brindan la fuerza para cumplir los `preceptos posteriores a la entrega de la Torá5. Sobre esto dijeron nuestros Sabios Z"L: "Los actos de los Patriarcas son una señal para los hijos". No son sólo una señal sino también un legado de fuerzas para los hijos. Es debido a ello que se precisaba que por lo menos una Mitzvá la cumplan los Patriarcas no con su propia fuerza sino con la fuerza de Hashem y por Su mandato. Esta era la Mitzvá de la circuncisión. Por eso Abraham no cumplió esta Mitzvá por propia iniciativa sino que esperó que Hashem la ordene, debido a que esta Mitzvá debía ser cumplida específicamente con la fuerza de Di-s. Un Pacto en la Carne Sobre el precepto de la circuncisión está dicho7: "y Mi Pacto estará en vuestra carne como pacto eterno". En esto se refleja el objetivo de todos los preceptos- que la santidad Divina ("Mi Pacto") impregne la existencia material ("en vuestra carne"), y permanezca ahí para siempre ("un pacto eterno"). A través de la Mitzvá de la circuncisión, todos los preceptos cumplidos por los Patriarcas pueden constituirse en señal para los hijos', y permitirnos, a los hijos, impregnar la santidad Divina en la existencia material, y así preparar al mundo entero para la completa Redención del Mashíaj. (Likutei Sijot Tomo III Pág. 757) Adaptado de la Enseñanzas del Rebe de Lubavitch

Rompiendo los Ídolos
“Abram tomó a Sarai su esposa y a su sobrino Lot, toda la riqueza que habían acumulado y a todas las personas que habían adquirido en Jarán; y se embarcaron rumbo a la tierra de Canaan, y fueron a la tierra de Canaan” (Génesis 12:5) Ellos llevaron a estas personas bajo las alas de la Presencia Divina: Abraham convirtió a los hombres y Sara convirtió a las mujeres (Rashi en Génesis 12:5) La historia del mundo, tal como nos dicen los sabios, está dividida en tres períodos, cada uno de una duración de 2000 años. El primero se llama “la Era del Tohu Vavohu” (del vacío y de la nada), el segundo, “la Era de la Torá” y el tercero, “la Era Mesiánica”. Los sabios identifican el inicio de la Era de la Torá con la conversión de Abraham de los adoradores de ídolos de Jarán a creyentes en Dios. Surge la pregunta: ¿Por qué vieron los sabios este hecho como el evento que dio paso a la Era de la Torá? Después de todo, la Torá precedió a la Creación y fue el plano de la Creación. Adam y Noaj aprendieron Torá mucho antes de que Abraham naciera, y Shem y Ever incluso establecieron una Ieshivá. Para responder esta pregunta, primero debemos entender el rol único de Abraham en la transmisión del conocimiento de Dios. El Raavad (Hiljot Avodá Zará 1:3) pregunta por qué sólo a Abraham, de todas las personas justas de su generación y de las diez generaciones previas, se le da el crédito de haber influenciado a las masas. Seguramente los otros también protestaban en contra de la idolatría y reprochaban a los malvados de su época. Él responde que las otras personas sabias amonestaban a sus contemporáneos, pero no eran capaces de romper sus ídolos porque los adoradores los escondían. Sólo Abraham fue capaz de encontrar los ídolos. Las palabras del Raavad son difíciles de entender. ¡¿Era acaso, nuestro patriarca Abraham solamente un mejor detective que las otras personas sabias y por eso fue capaz de descubrir los ídolos ocultos?! Más allá de eso, ¿qué quiere decir el Raavad con que ellos “escondían" sus ídolos? Nimrod y sus cómplices adoraban públicamente ídolos y los productores de ídolos, como el padre de Abraham, tenían un comercio abierto. Para entender al Raavad necesitamos un entendimiento más profundo de la antigua idolatría. Maimónides explica que la idolatría original era un error bien intencionado. Tal como uno honra a un rey al honrar a sus emisarios, así la generación de Enosh adoraba a varios fenómenos naturales, a los que Dios había investido con ciertos poderes, como medio para honrar al Creador de esos fenómenos. Su error fue que fallaron en reconocer que demostrar respeto a los emisarios del rey es sólo una forma de honrar al rey cuando él está ausente. Pero cuando él está presente, es equivalente a una rebelión. Dado que Dios siempre está presente, adorar a sus creaciones es siempre una rebelión: “No aceptes ningún otro poder en Mi presencia” (Deuteronomio 5:7) El período de 2000 años que precedió a la Era de la Torá se describe como Tohu Vavohu - una era de confusión, de luz y oscuridad mezcladas y sin una delimitación

clara entre ellas. Con el pecado de Adam, los términos relativos “bien” y “mal” reemplazaron a los absolutos “verdad” y “falsedad”. Los tonos del bien y mal se convirtieron en una mezcla confusa. La Torá, en contraste, distingue absolutamente entre puro e impuro, luz y oscuridad, vida y muerte: “Ve, Yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien y la muerte y el mal” (Deuteronomio 30:15) Sólo la Torá nos permite separar la luz de la oscuridad, percibir el bien como la verdad absoluta y el mal como la falsedad absoluta. La confusión que se introdujo con el pecado de Adam se convirtió en la herramienta principal del yetzer hará (la inclinación al mal). Tal como lo explica el Baal Shem Tov, el Satán será culpado en el futuro, no por tratar de seducir al hombre para que cometa pecados (esa es su función), sino por hacer que el pecado parezca una mitzvá. Por eso, nosotros nos decimos a nosotros mismos cuando nos dormimos tarde y perdemos el rezo con minián, que nuestro sueño es una mitzvá y que nuestra intención era estudiar Torá con la cabeza despejada ese día. Ese es el Tohu Vavohu del yetzer hará. La Torá es el remedio. Los que adoraban ídolos en la generación de Abraham no escondían su idolatría físicamente, sino espiritualmente. Ellos la enmascaraban como un acto de rectitud y de honor a Dios. Creaban ideologías para camuflar sus pecados con luz y virtud. Antes de Abraham nadie había sido capaz de exponer esta falsa apariencia, de delinear la luz y la oscuridad. Esta falla les impidió ejercer todo tipo de influencia duradera en aquellos a los que amonestaban. Ellos no pudieron “romper” los ídolos. Sólo Abraham vio la luz y la oscuridad en su verdadera perspectiva y transmitió eso a las masas. Expuso al mal por lo que era y así transformó a los adoradores de ídolos en fieles creyentes. Por eso la labor de Abraham fue el comienzo de la Era de la Torá, el delineamiento de la luz y la oscuridad. Dado que la habilidad única de Abraham era distinguir entre la luz y la oscuridad, él podía recibir en su casa a los viajeros que se inclinaban ante el polvo de sus pies; y aún así encontró necesario distanciarse de su sobrino Lot. El parecido de Abraham y Lot, hizo imperativo que se separara de él para así no confundir su verdadera rectitud con la rectitud aparente de Lot. “Sepárate de mí”, le dijo Abraham a Lot, “porque somos hermanos”. Rashi explica el término “hermanos” como que “eran parecidos”. Lot era la personificación de Tohu Vavohu. Por una parte, él parecía ser recto como Abraham; horneaba matzot y recibía invitados, incluso a riesgo suyo. Pero de hecho, la confusión de la oscuridad permeaba su vida: Él eligió vivir entre las personas malvadas de Sodoma, tentado por la riqueza que vio allí. La confusión entre el bien y el mal de Lot representaba la antítesis de la misión de Abraham en este mundo. Por eso, Abraham tuvo que separarse de él. De todos los animales no casher, el cerdo siempre ha simbolizado la impureza para el pueblo judío porque precisamente, él tiene el signo externo de un animal casher, la pezuña partida. Es el pie casher lo que lo hace ser el más abominable de los animales no casher. Así también, las ideologías más peligrosas son aquellas que logran

exitosamente vestirse de un aura de piedad y rectitud, que proclaman ser el manto de la Torá y auténtico judaísmo, pero que en esencia son distorsiones totales de la Torá. Como descendientes de Abraham, que introdujo la Era de la Torá, es nuestra misión esforzarnos en el estudio de la Torá para discernir entre la verdad y la falsedad, entre la luz y la oscuridad y entre lo santo y lo profano. Cortesía: Aish-Latino

www.radioyeshiva.listen2myradio.com
Los votantes judíos de Florida, pendientes de cada palabra sobre Israel
Votantes judíos como Charles Ash serán clave en las elecciones presidenciales de noviembre en el reñido y crucial estado de Florida, donde hoy se analizarán con lupa los comentarios de los aspirantes a la Casa Blanca sobre Israel. El presidente de EEUU y candidato a la reelección, Barack Obama, y su rival, Mitt Romney, se verán hoy las caras en la Universidad Lynn de Boca Ratón, en el sur de Florida, durante su tercer y último debate televisado, centrado exclusivamente en política exterior. Israel acaparará, junto con Irán, uno de los seis segmentos del debate de 90 minutos y expertos como Diana Negroponte, del centro Brookings Institution en Washington, aseguran que "lo que se diga esta noche tendrá repercusiones domésticas y puede ayudar a ganar votos entre los judíos de Florida", uno de los "estados bisagra" que entregarán a Obama o Romney las llaves de la Casa Blanca. Los judíos representan alrededor del 3,4% de la población de Florida, pero su alta participación ciudadana los lleva a tener un peso de hasta el 8% en el electorado, según el Proyecto de Demografía Judía de la Universidad de Miami. El soleado estado sureño, que aporta más del 10% de los 270 votos electorales necesarios para ganar la Casa Blanca en el sistema de representación indirecta de EEUU, está todavía en el aire. Según Real Clear Politics, que realiza una media de las encuestas en el país, Romney encabeza ligeramente la intención de voto, con un respaldo del 48,7%, frente al 46,6% de Obama. Esa diferencia está dentro del margen de error de los sondeos, de ahí que cada voto cuente. "Si los demócratas no logran alrededor del 70% del voto (de los judíos del sureste de Florida) no ganarán en el estado", dijo al diario Sun Sentinel el politólogo de la Universidad Lynn Robert Watson, autor del libro "Israel y el legado de Harry Truman". Y Obama, que logró un aplastante apoyo de alrededor del 80% de los judíos de Florida en el 2008, parece haber perdido parte del encanto de entonces. Un sondeo realizado en septiembre por el Comité Judío Estadounidense cifra el apoyo al presidente entre los judíos de Florida en el 69%, frente al 25% de Romney y el 5% de indecisos. Entre esos votantes está Charles Ash, un pequeño empresario que sirvió en el Ejército de Defensa de Israel y dice tener "sentimientos muy fuertes sobre las relaciones entre EEUU e Israel". Ash, como otros electores judíos en esta parte del país, resiente el que Obama no se reuniese con el primer ministro Biniamín Netanyahu durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York el mes pasado pero volverá a respaldar a Obama en noviembre.

"Creo que fue un error pero la relación de Obama con Netanyahu es todavía muy estrecha", dijo Ash, quien comparte con la actual administración la opinión de que el problema nuclear iraní y su amenaza para la seguridad de Israel deben solucionarse por la vía diplomática. Distinta opinión tiene Phil Warheit, un judío jubilado de 72 años, quien cree que "al Gobierno de Obama no le importaría si Israel desapareciese de la faz de la Tierra" y quien pese a haber votado por demócratas como Bill Clinton en el pasado, apoyará "sin dudarlo" a Romney en estas elecciones. "No es una cuestión de si Romney es o no la persona correcta. Obama es el hombre equivocado", dice Warheit. "Los judíos estadounidenses tienen un problema: sus padres y abuelos votaron a los demócratas y ellos siguen haciendo lo mismo", concluye el empresario jubilado, en referencia a la tendencia tradicional de los electores judíos a respaldar a los correligionarios de Obama. El presidente, que tendió la mano al mundo musulmán durante su discurso en El Cairo (Egipto) en junio del 2009, no logró que ese gesto disminuyese el resentimiento hacia Occidente e Israel y que, como consecuencia, Jerusalén se mostrase más proclive a hacer concesiones para lograr la paz en la región. El resultado, como recuerda la revista The Economist en un especial sobre las elecciones de EEUU este mes, es que los árabes lo acusan de seguir siendo pro-israelí y los israelíes, a su vez, de haberlos abandonado. EFE