“La Carcacha” “A mi me han contado los viejos que vivieron acá que ellos de muchachos siempre querían divertirse

y como tenían tiempo libre la costumbre era que los sábados y domingos se iban a las fiestas que se organizaban por Grocio Prado. Y me contaron esa gente vieja que ya murió que por acá en San Benito andaba mucho “la carcacha” después de la media noche. Dicen que este espíritu malo deambulaba por los caminos que bordean las chacras y que se les presentaba sobre todos a aquellos que venían de madrugada por los caminos oscuros y solitarios. Y cuentan que muchos tuvieron la mala suerte de encontrarse con ella causándoles mucho terror y espanto que nunca más se atrevieron a salir a media noche”. Informante: Félix Humberto Castilla Marcos

Don Humberto Castilla cuenta que muchos espíritus deambulan por los caminos solitarios de San Benito

“La Cueca” (1) “Los viejitos cuentan que por acá existe un fantasma llamado la “cueca” que se aparece en forma de una mujer vestida de blanco y que anda caminando solita por los caminos oscuros de San Benito. Antes del terremoto una noche se me dio por quedarme sentada en la puerta de mi casa y cuando ya eran como las diez y media de la noche, vi por la calle oscura, por la avenida principal, a lo lejos, que venia una mujer vestida de blanquito, como una novia. Venia caminando despacio, despacio y sentía como que tenía zapatos de madera porque cuando caminaba sonaba así: tac, tac, tac, tac. Entonces yo me dije: “¿Una mujer caminando a estas horas?”. Me quedé tiesa, mirándola cuando pasó frente a mi. Solamente sonaba tac, tac, tac, tac, tac, era como el sonido de un caballo, iba caminando, caminando y haciendo sonar sus pisadas: La mujer de blanco pasó por delante de mi casa donde yo estaba sentada tranquilita, tiesa y llena de espanto. El espectro pasó de frente y felizmente ni me miró hasta que la perdí allá por la esquina. Yo estaba que temblaba de miedo y casi sin poder hablar. Después yo le conté a mi mamá y ella me dice “Ahhhh hija esa mujer ha sido la cueca” je je je je je no lo pude creer”. Informante: Maria Yolanda Yataco Saravia.

Cuando me acercaba a la casa de mi abuela vi a una mujer de blanco sentada en un murito allá en esa entrada. cayó un bulto prieto:”!pum!” Yo con un gran valor que me di fui a verla pero no encontré ningún animal. Yo presentí algo malo y me acerqué con mucho miedo y temblando pero al verla me salieron fuerzas para decirle: “!Qué pasa acá!”… Pero la mujer vestida de blanquito seguía sentada muda. ni a la bruja. ca. Un día. Yo estaba solito. Después regreso la mirada hacia atrás y ayyyyy de mí.“La Cueca” (2) “En esos tiempos yo tenia 19 años y estaba soltero. es una muerta” Así me dijo la abuela”. Entonces. ca” Y yo dije: “Baja bruja que acá te espero”. Después. como la de un gallinazo y unos gritos feos: “Ca. cuando yo ya había avanzado un buen trecho del camino sentí el aleteo de una ave enorme.ca” casi al instante pensé: “debe ser la bruja”. Entonces la bruja comenzó a gritar más fuerte: “Ca. Eso le decía dándome mucho valor y así seguí y seguí con esa mujer persiguiéndome hasta que llegué a la casa de mi abuela casi muerto de miedo y le comienzo a contar a la abuela y ella me dice: “Manuel. opte por salir corriendo de allí pero las piernas no me respondían y pase delante de ella casi tropezando y avanzo adelante todo tembloroso a traer la banca. caminando casi en el aire. la mujer iba siguiéndome. Informante: Víctor Manuel Tasayco Paccha . solamente encontré una piedra grande y pensé: “seguro que la bruja se trasformó en piedra”. Yo pasaba rumbo a donde vivía mi abuela Fermina para traer una banca que mi padre me había encargado. ¿tú has venido por el camino pensando en una chica?” yo le respondo que si justamente porque era la hora que yo tenia que conversar con una chica pero que mi papá me mandó a traer la banca. porque se acercaba la fiesta de La Melchorita y mi papa quería hacer su negocio de raspadilla y necesitaba una banca. Entonces lo que hice fue agarrar una lampa que llevaba en mi bicicleta y comencé a hacerla sonar golpeándola con una piedra. se te presentó “la cueca” y si tú te parabas y la agarrabas se volvía un costal de huesos porque así es “la cueca”. Porque ya a mi me habían dicho que la bruja asustaba por esos sitios y yo sacando fuerzas dije: “No. Informante: Víctor Manuel Tasayco Paccha “La bruja” “Una noche yo me fui a ver a los regadores que estaban regando las parras y como a las 11 de la noche yo me regreso ya para mi casa a descansar. Entonces a pesar del miedo me di fuerzas y valor para gritar “Ven nomás que acá te espero”. Por eso yo venia rápido a traer la banca para poder encontrarme luego con la chica.ca. “Baja bruja” “Baja bruja le decía y seguía sonando yo la lampa con la piedra cuando de pronto. ca. en silencio y no me dijo nada. porque no sentí nada de pisadas. Entonces. más allá. porque me habían dicho que cuando uno lo suena cae la bruja donde va volando y yo hice eso. yo vi como volaba la maldita bruja. pero en verdad. ya entrada la noche yo iba por el camino que hoy es la calle principal de San Benito. Pongo la lampa entre mis piernas y comienzo golpearla y a sonar fuerte. mi familia me preguntó si yo había tenido miedo y les dije que yo soy varón y no tengo miedo. a mi me entró unas tembladeras fuertes en todo el cuerpo. ca. a mi no me va a asustar ninguna bruja”. Y mi abuela me dice “Aaaahhh muchacho. Yo casi al borde del terror sabia que estaba frente a un espectro y nuevamente dándome valor le dije “!Qué pasa acá!”. ca. Pero eso si.

Estando parado tomando un descanso después de regar vi como se me cruzó una sombra grande y sentí que el cuerpo se me puso frío y el corazón comenzó a latir fuerte y lo que hice fue salir corriendo de ese lugar. “Sombras en los caminos” “Cuando yo era joven me iba a regar muy de madrugada las chacras y casi siempre a mi se me han cruzado sombras por los caminos donde iba. cuando todavía no había casas por acá yo iba a regar por esta toma donde había mucho monte. Siempre he visto sombras antes cuando no había casas. Pero después que se fue poblando eso desapareció. Un día de noche.Por lo que cuentan doña Maria Yataco y don Víctor Tasayco. pero apareció la gente mala que cuando uno anda solo hasta lo pueden matar para hacerte daño”. Informante: Pedro de la Cruz Castilla . el fantasma de “la cueca” es la que más susto ha causado a los habitantes de San Benito.

entonces vi como las “chaucas” se caían del árbol.Si los campos de parras de San Benito hablaran nos contarían innumerables cuentos que ocurrieron en las noches de riego. A mi me entró mucho miedo. El cuerpo me empezó a temblar y. Esa mujer me empezó a conversar y quería agarrarme y yo no me dejaba agarrar a pesar de que estaba mareado y me decía que me quería llevar. las chaucas son unos animalitos que ven cosas del mal. “El bulto en el camino” . Ella contaba que allí siempre veía esos duendes”. Cuenta que allí. ánimas y demonios y se asustan y se caen del árbol. Cuando sucedió eso. cosas pesadas. Informante: Maria Felipa Munayco “La muchacha de blanco” “Cuando yo era joven a las dos de la mañana venia de una fiesta bien cargado de licor por ese camino que va a Saravia. Esos eran duendes pues y ella se persignaba y pasaba tranquila. había puro monte y ella dice que allí siempre se le presentaban dos chiquitos pequeñitos vestiditos de celeste que jugaban y la molestaban mucho tirándole piedritas y burlándose. que era bien pesado. Informante: Abraham Avalos Don Paulino de la Cruz en el contador de cuentos de San Benito y el que conoció en vida al caballero que pacto con el diablo. siempre veía a los duendes en ese camino por donde hoy hay una ranchería casi a la entrada de San Benito. Ella ya era muy vieja pero andaba siempre en su burrito bien mansito. Cuando de pronto salió al camino una muchacha vestida de blanco. peor me entro terror y yo comencé a correr como si el diablo me persiguiera”. “Los duendes” “Mi abuela Natividad Yataco que en paz descanse. en ese lugar. que antes era muy oscuro y silencioso. esa mujer se parecía a una conocida que yo tenia.

Otra gente no quería ir a ver a don Roberto y decían “yo no voy a verlo porque dicen que tiene dos cachos”. César Munayco Saravia. le sucedió esto hace 15 años. Yo lo conocí cuando tenia entre 12 y 15 años. era como una haciendita y tenia bastantes cosas. Desde entonces. sudoroso y temblando mientras decía: “Aquí fue. Mi papa me contó que este viejo tenía un terreno por la toma del carrizo y que dicen que una candela se aparecía en ese lugar a las doce de la noche. Un día dice que César salió a las 9 de la noche y se quedó por la plaza de armas de Grocio Prado y se demoró una hora más. Dice que esto lo hacia en su chacra que hablaba y hablaba y hablaba como que estaba conversando con el diablo. Pero su casa era un caserón grande y bonito pero estaba en la chacra al fondo. Pucha que la gente se asustaba. aquí y no me dejaba pasar” Vimos que él no estaba mareado y más bien estaba aterrorizado. a esa hora se aparecía en la chacra. Era un viejito que le gustaba hacer mucho juicio. No lo dejaba pasar por ningún lado. Yo estoy seguro que tuvo pacto con el diablo. Su casa era un misterio porque a ese señor no le gustaba nada. La gente salió corriendo armados de palos y fuimos a verlo y César estaba agitado. dormía . Y toda la gente decía que estaba pactado. Y que el viejo se enteró y fue a averiguar dónde aparecía la candela. Informante: Paulino de la Cruz Castilla “Pacto con el diablo” “Mi papá me contó que antes tenía un tío que. lo peleaba y lo ganaba. ganaba todos los terrenos donde él se metía. por que si hay plata y el “hermano” viene a darnos plata a las 12 de la noche y ustedes no lo aprovechan” Así decía cuando el viejo estaba borracho. se le presentó un bulto en el camino. Entonces el hombre ya se tocó de nervios y comenzó a retroceder y retroceder sin dejar de mirar al bulto y retrocedió y retrocedió y vio que el bulto se quedó allí. veía un terreno abandonado al toque se metía. El regresaba todos los días de su trabajo en Grocio Prado a su casa en San Benito caminando por un camino largo bordeado con chacras. en Grocio Prado a todos. Y debe de ser cierto eso porque después hizo plata y hasta ahorita toda su familia tiene plata pues. Era un tipo de arranque no vacilaba en hacer sus cosas y él fue un chacarero nomás que no tenia nada y que de la noche a la mañana tuvo cosas asombrosas que no sabemos de donde obtuvo tanto dinero. mi amigo César jamás volvió a venir sólo por ese camino y también evitó volver de noche a su casa”. tenia miedo. Por cojudos están pobres. Ese viejo encontró el lugar y dicen que desde ese día el viejo dormía allí.. Fue cuando comenzó a llamar desesperado a la gente que vivía cerca. tenía su cuarto con llave y él nomás entraba a su cuarto. estoy hablando de un hecho que pasó hace como 40 años por lo menos. Se llamaba Roberto Munayco Yataco. no es temeroso y en ese momento el dijo “me quieren asustar” y entonces quiso enfrentarse al bulto y quiso pasar y el bulto se movía para allá. que se disfrazaba para hablar con el diablo a eso de las 12 de la noche. A un amigo. Mi viejo me cuenta que él mismo le había contado que había hecho pacto con el diablo y decía: “¿Por qué están pobres ustedes?. Y cuando murió el viejo Roberto dicen que la gente lo fue a ver y dicen que tenía sus cachos en su cabeza… Verdad. que él hablaba con el diablo.“Esto que les voy a contar es verídico. Andaba en su caballo con un poncho de esos ponchos grandes y no tenia miedo a nada. Yo recuerdo que venía y me decía gritando: “!Oye Paulino!” y me hacia temblar de miedo. Era un viejo que no tenía miedo a nada y murió como de 90 años y hasta más creo. Después se vino caminando como de costumbre y dice que como a 500 metros de su casa. la gente iba a verlo y se regresaba asustada. pero bien bravo. Verdad eso fue cierto. Mi papá cuenta que si lo ha visto pues. que tenia un libro de rezos para el diablo. aquí fue. según todos acá en San Benito sabían que estaba pactado con el diablo porque no podía morir.. él se iba para un costado y el bulto también hacia lo mismo. Ha dejado con billete a todos sus herederos en San Benito. Y la gente no iba. ese pata era pero bravo. Yo me encontraba en esos momentos en mi casa cuando el empezó a llamar gente. Y él no es miedoso. por la toma de Yataco.

La mujer tomó al bebe entre sus brazos. la bruja comenzó a bajar mientras que el señor preparó su segadera. Donde le contaban que estaba el enemigo se iba solito a dormir para encontrarlo”. el señor rápidamente sacó su segadera. la pareja fue en su auxilio y buscando entre las matas de caña de carrizo encontraron a un bebe que lloraba con desesperación. Dice que cuando lo apagó con el poncho. a una pareja de esposos siempre les gustaba pasear a altas horas de la noche. este señor salió a regar después de media noche y cuando este señor estaba en medio de las parras. el diablo y el buscaba como sea al diablo. la mujer decide entonces darle pecho. pucha fue a ver el poncho y vio que todo era oro. Lo que pasó fue que el alma de la muchacha estaba condenada y el señor la liberó de la bruja”. Un día dice que a las 12 de la noche se aparece la candela y el viejito estaba preparado con su poncho y en eso cuando aparece la candela él con su poncho ¡pum! Lo tapa la candela con el poncho. junto a un árbol de pacae. se le apareció la bruja sentada en una rama del árbol. Al bajar la bruja del árbol el señor le muestra la segadera y la bruja se convierte en el espíritu de una mujer joven que se desvaneció mientras se perdía en el aire. quiero verte”. Entonces. Mirando el árbol el señor le dijo: “Bruja baja de ese árbol. lo acarició delicadamente y trató de calmarlo meciéndolo con cariño. “Cuentan que hace mucho tiempo. en San Benito. Una noche. Entonces. De inmediato. Entonces. continuaron su camino con el bebe lactando entre sus brazos. porque dicen que la bruja le tiene miedo a las cosas de acero. al ver esto. Pero el bebe no paraba de llorar y. Un día al encontrarse por este sitio escucharon la voz de un niño que lloraba mucho. “Se cuenta que por la acequia de Ñoco. Informante: Karen Guzmán Marcos El duende travieso de la acequia de Ñoco. porque quería encontrarlo porque quien asusta es el enemigo. Pero cuando la mujer siente que el bebe muerde fuertemente su pecho mira por segunda vez el rostro del bebe y nota que éste . Informante: Paulino de la Cruz Castilla La bruja del pacae. un vecino que tenia su chacra en San Benito. Y donde le contaban que asustaban él iba a ver.preparado para encontrar la candela.

gallinita pues don Nicodemo gallinita pue” y don Nicodemo les dijo: “Yo quiero que ustedes sepan lo que han comido. La mujer queda petrificada y el bebe empezó a reír. Informante: Rubén Arias Ramos. Entonces. Informante: Paulino de la Cruz Castilla “Los vecinos cuentan que una noche un joven pasaba con su bicicleta casi a medianoche por Yataco. El viejo mataba sus chanchos. pollos y a las doce de la noche la banda y gente cantidad. El día de la fiesta preparó una gran sala y empezó a hacer pasar a sus invitados y también a los gorreros que sabia que le iban a gorrear. Y dicen que los gorreros estaban asombrados y felices mientras comían y comían. Cada año cuando celebraba su cumpleaños mucha gente llegaba a gorrear la comida. detrás de estas matas de caña. Pucha que los patas salieron corriendo de la cocina. El joven lleno de espanto comenzó a embalar con su bicicleta pero el caballo lo persiguió por todos lados y no lo . Dice que aquí había un viejito llamado Nicodemo. Pero el viejito repetía: “Y eso les pasó por gorreros”. Y dice que cuando estaban comiendo el viejo decía: “Ya su cachina. Como estaban con hambre toditita la comida se lo volaron y todavía le hacían cachita a los demás que todavía no les servían. Así fue como todo Grocio Prado se enteró y decían: “Ese viejo es un cochino”. Junto con su esposo huyeron de aquel lugar dejando atrás al travieso duende”. Rubén Arias cuenta que por la acequia de Ñoco. Dice que comienza a dar a los gorreros el caldo y después el segundo con unas presazas. cuando de pronto se le apareció un caballo negro que llevaba arrastrando gruesas cadenas que producían un sonido espeluznante al chocar con el suelo. El banquete Esto fue cierto. Un día antes se fue a la playa y se trajo como dos sacos de patillos. sus gallinas. para que vean lo que han comido”.tiene unos dientazos grandes y puntiagudos. don Nicodemo les dice “!Quieren más!” y algunos volvían a repetir. Entonces. La cachina pasaba y todos quedaron forraditos con cachina y todos brindaban por don Nicodemo. Para un lado puso a sus amigos y para el otro lado a los gorreros. el caballo comenzó a corretear al joven que estaba en su bicicleta. denles su cachina. Y cuando terminan de comer. su cachina” porque después le contó a mi papa que tenia miedo de que el patillo le haga daño a sus comensales. En la cocina les enseña todas las cabezas de patillo. recién ella se da cuenta que el bebe era un duende y la mujer grita desesperadamente dejando caer al duendecillo que se revuelca de risa. Y decían: “Pucha que el viejo se ha portado mejor que otros años”. Unos se metían el dedo en la boca para arrojarlo pero no podían porque ya habían tomado cachina en cantidad. la bajada de San Benito. Cada uno con su platazo y gritando “¡Qué viva el santo!” y todos los gorreros respondían “!Qué viva!”. Y cuando terminaron de comer y algunos ya estaban un poco huasca don Nicodemo les dice: “¿Ustedes saben lo que han comido?” Algunos dijeron: “Claro don Nicodemo. suelen aparecer y molestar los duendecillos en San Benito. vamos para la cocina. Ese año el viejo fue muy astuto. porque mi viejo me lo contó. porque la gente del viejo estaban todos aparte.

botando espuma por la boca y sin poder habla. Desde esa fecha el muchacho quedó medio tartamudo” . Hubo un momento en que el joven logró escapar por un camino que cruza una chacra y llegó a su casa aterrorizado.dejaba pasar.

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