martes 16 de diciembre de 2008 ALDO NOVELLI - NEUQUÉN, PATAGONIA Tránsito y llegada El tren había agotado una porción de infinito

a cansino ritmo sobre el metal de incontables moneditas. Chirridos de acero y un pitazo inmemorial anuncian el fin de la travesía. Al bajar el último escalón la oxidada aridez del paisaje invade los ojos del viajero con el filo helado del viento del sur.

La leyenda Ella, que concibió la historia del mundo antes de que fuera mundo, que llamó rosa a la flor cuando su perfume aún no había invadido la poesía de los románticos, que bajo un cielo impresionista dijo Dios y Dios se hizo.

1

Historia El primer suspiro fue el embrión de todos los vientos que atravesaron el desierto, desde las lanzas de Calfulcurá (1) a sus ojos invadidos de infinita arcilla. Y la primer lágrima engendró el río que sació la sed de los agonistas del sur.

(1) Calfucurá (piedra azul): cacique mapuche de gran coraje, talentoso y astuto, unió a todos los caciques menores, en una confederación de pueblos aborígenes, y al enterarse que los blancos habían comenzado el exterminio de los "salvajes", inició una larga guerra contra el huinca, que culminó el 8 de marzo de 1872, cuando es derrotado en la batalla de San Carlos. El "emperador del desierto", como se lo conocía, contaba para entonces con 100 años de edad.

Dolly en las estancias del sur Un cubo mágico emite radiaciones sobre corazones oscurecidos, tipos de aire frío y negras corbatas economizan y recortan los sueños. Mientras la ciencia clona ovejas de una oreja peluda, 2

acá, en el sur de la paciencia los chicos de la calle lavan cristales ajenos para que sus dueños sigan sin ver.

Sentencia - Detendrás al viento para que maduren los frutos sentenció el viejo chacarero y el tronco se hizo férreo, recio se hizo álamo. Las manzanas fueron jugosas ambrosías el desierto transmutó en valle y quimera, se multiplicó el árbol de la tentación cual panes y peces patagónicos, y de la red delicius prohibida nacieron los hijos del viento.

Música del desierto Los ojos se diluyen en la infinita recta pintada sobre la estepa patagónica. El auto avanza devorando espejismos, un bramido sucesivo sopla entre alpatacos y jarillas. Me pongo el sombrero te miro y hago una mueca que dice - aquí estoy -, 3

sus ojos siguen reflejando grises su mano pone un casete y Bach le agrega música a los remolinos que se avecinan.

Detención obligada Un chimango vuela desde el poste y atrapa entre sus garras un grisucio ratón del monte. El griterío de loros barranqueros estremece mi espalda mientras giro la llave cruz incendiada por el sol y mis putedas. En ese punto calcinado de la ruta sobre un charquito hirviente de sudor un pensamiento me invadió: - el más hermoso canto de los pájaros tal vez sea su llamada de angustia y terror -, y un biguá estacionado sobre un matacebo me miró con cara de pocos amigos.

La tierra premeditada El viaje al valle prometido es eterno me repetía Dios sin cesar, mientras el vehículo consumía la ruta que conquistó el desierto. Ella, dormitada contra la ventanilla abrió los ojos, miró hacia fuera 4

y dijo: - la luna se está apagando -. Y las liebres patagónicas fueron metáforas al costado de la ruta.

Espejismos reflexivos A lo lejos un espejismo hecho mar y reflexión. El mar - cavilo en silencio está en las entrañas del hombre, su visión es un oleaje frío en la olvidada memoria del cuerpo. Este tenaz araucano que nunca vió el mar presiente su infinitud, su música feroz rompiendo desde un tiempo anterior, y su sabor inmemorial oculto en el triángulo secreto de cada mujer.

Al sur del Colorado (y al norte también) Hay un río de sangre que corre entre nuestros pies, y nosotros seguimos buscando estúpidamente pececitos de colores.

5

Pillán quitral (El fuego sagrado) (Leyenda Tehuelche - Patagonia chileno-argentina) El que siempre existió, vivía rodeado por densas y oscuras neblinas allí donde se juntan el cielo y el mar, hasta que un día, pensando en su terrible soledad, lloró y lloró por un tiempo incontable... y así sus lagrimas formaron a Arrok, el mar primitivo... El eterno Kóoch al advertirlo dejó de llorar, y suspiró... Y su suspiro fue el principio del viento... Entonces Kóoch quiso contemplar la creación: se alejó en el espacio, alzó su mano y de ella brotó una enorme chispa luminosa que rasgó las tinieblas. Había nacido el Sol. Con él la sagrada creación tuvo la primera luz y el primer fuego, y con él nacieron las nubes... Y los tres elementos del espacio armonizaron entonces sus fuerzas para admirar y proteger a la tierra de la vida perecedera que Kóoch había hecho surgir de las aguas primeras. Andando el tiempo Elal, el héroe-dios, el nacido de la Nube cautiva y el cruel gigante Nóshtex, creó a los Chónek (hombres) de la raza tehuelche en las tierras del Chaltén... y fue su organizador, protector y guía. Y entre otras muchas cosas, como Elal viera que sus criaturas tenían frío y oscuridad, cuando el Sol no estaba en el Cielo, les enseño a hacer fuego, el mismo que les permitiera vencer a la nieve y al frío en las laderas del Chaltén, el que brota cuando golpean ciertas piedras... Dicen que a partir de entonces los tehuelches ya no temieron a la oscuridad ni a las heladas porque eran dueños del secreto del fuego, y el fuego era sagrado para ellos porque se los había dado su padre creador...

Vocabulario Kóoch: Cielo, espíritu grande, bueno y creador. Elal: Héroe mítico. Noshtex: Padre de Elal.

6

Chónex: Hombre. Autodenominación de les Tehuelches como "nosotros los hombres". Chaltén: Volcán. "Montaña que fuma".

Cacería Hubo un tiempo que fue hermoso... rodaban bolitas de vidrio por la pendiente y se perdían entre piedras rojas y verdes, después corríamos por los montes de jarilla hasta alcanzar al terrible dragón que escapaba entre los matorrales desprendiendo la cola. Otras veces, horqueta en mano pecho hinchado iniciábamos la cacería más peligrosa, como viejos baquianos de 11 años acompañados por Capitán el más valiente del grupo, seguimos el rastro alámbrico de la serpiente, rodeabamos el monte de alpatacos y con el espanto hecho valor le clavábamos la horqueta, las manos retemblando uno la cabeza el otro la cola gritos desesperados al de la bolsa y atada con una soga más larga que nuestro terror emprendíamos el retorno triunfal con una culebra de 17 centímetros. Y como en la bucólica canción ...fui libre de verdad.

7

Análisis científico de la influencia del viento sobre la luna El viento sopló con violencia en la mañana sopló y sopló toda la tarde y al llegar la noche él miró por la ventana y me dijo con ingenua picardía - la luna está toda despeinada y desde ese momento toda la poesía del mundo fue una leve brisa diluyéndose en el vendaval de la memoria.

Memoria La memoria de un tiempo anterior en las tierras del salvaje y la masacre no se renueva en tramposas páginas de historia. Mi arcillosa memoria, me habla de un niño jugando a las escondidas con las sombras de una infancia que huía a carcajadas, o en medio de una desolada calle entre cardos rusos gigantes matar a Butch Cassidy (1) en duelo memorable. Otra tarde, pelear con dragones mitológicos con la espada de un álamo moribundo, o ser el gran bailarín Rojitas (2) y hacerle cien goles imposibles a un arco de tamarisco y matacebo. 8

La memoria de ese salvaje que fui no sabía de increíbles dinosaurios carnívoros ni de los vengadores de una patagonia trágica, tan solo dejó algunos corazones con nombres olvidados en la corteza de un viejo coihue, y unas cuantas piedritas de tardías payanas sobre la tierra calcinada de Challacó (3).

(1) Butch Cassidy: pistolero 'norteamericano' , que escapando de sus perseguidores y en sus raid de asaltos a los bancos, en el año 1900 llegó hasta las tierras de Chubut, provincia sureña de la Patagonia Argentina. (2) Rojitas: habilidoso jugador del club Boca Juniors de Argentina, que fuera un crack en la década del '70. (3) Challacó (olla de agua): antiguo campamento petrolero, con una veintena de casas, una escuelita rural de dos aulas y una plaza de tierra. Hoy, uno de los tantos caseríos fantasmas de la patagonia.

9

Roxana Heise Venthur -Concepción, Chile Relinchos Malsanos

A campo traviesa galopo tu recuerdo de potro indomable; la eternidad en mis ancas y el futuro fósil de tu amor en las entrañas. Veneno, jamás dejé de reír en tu epopeya de olvido involuntario, pues soy la yegua que parió el tormento de tu alma, cuando andabas por ahí peinando la muñeca, de tanto buscar y buscar un sentido inexistente. Percherón, el escupo de tus faltas fue destiñendo el pelaje que sostenía tu agobio, cuando noche tras noche te apareabas por error en la juerga de la vida, dejándome apestada de relinchos malsanos y carreras perdidas para siempre. No te culpo, cómo hacerlo, el Derby del amor no estaba en tu destino. Me acorralaste hasta el día en que vencí tu resistencia para abrir de par en par el corralón de mis desdichas y escapar...en honor al linaje que me habita.

Vicio

Llevas un maletín negro y una miradas de esas que: ¡hay, cómo te digo!... Me esperas desde hace doce minutos (si no lo sabré), y cuando me ves, una mirada de esas me deja algo aturdida. Ya era hora que esto terminara, sin duda, en eso coincidimos plenamente, pero cuando algo se convierte en vicio resulta difícil dejarlo. El maletín negro te acompaña a la habitación y yo subo contigo. Te digo que ya, que bueno, pero recuerda: esta es la última vez. La primera vez fue en aquel balcón, mientras mi abuelita dormía la siesta bajo los efectos de unos sedantes. Luego fue en aquel parque, escondidos tras los matorrales, mientras un fetiche disfrutaba de la escena (no quiero recordar). Ahora tú, descarado, me pides que lo hagamos como la última vez pero variando la forma, esto es, 10

más y más rápido, y yo me niego a pensar que hayas evolucionado tanto en este burdo oficio de autogratificación. El maletín negro descansa sobre mis muslos, mientras un poco de licor me moja los tobillos desnudos. ¡Había que brindar esta vez! Después de todo, puede ser la última y ya, Todo lo disfrutado se quedará rondándonos la mente como un fantasma de aquellos que ayudan a vivir. Coges el maletín, retiras el contenido con una cara de esas que me dan miedo. Retrocedo un poco, y me quito la ropa procurando no arrugar las prendas. Es entonces cuando envuelves mi cuerpo con los billetes y me rellenas los pechos y caderas con sublime maestría. Porque en esto sí eres un experto. Tomamos la última copa y la dejamos allí, junto al maletín prolijamente limpiado y al nombre falso que dimos en portería, que seguro coincidirá con el del próximo huésped. Finalmente caminamos por la avenida, como una pareja de enamorados, mientras la conciencia me oprime las sienes y yo me pregunto por enésima vez, si esta será la última.

Destino Vienes como siempre, a las diez y quince, con aquella tenida de payaso dominguero y un saxo bajo el brazo por si cae algo. Reímos por las calles como dos perros vagos y la luz de los faroles comienza a iluminarnos. Dices que sí, que esta noche será la vencida, que hay amigos influyentes por ahí, apostando por ti y yo me río: te digo que es por un chiste que recordé, y me guiñas el ojo alegremente, como diciendo: vale, esta será la vencida. Pero aunque niegas reconocerlo, sabes que tu destino es tocar en los burdeles, oliendo a sexo barato y cigarrillo trasnochado; viéndome sólo a mi, cuando el frío de todos los inviernos te desgarre la garganta de tanto darle y darle, de esperanza en esperanza. Me preguntas qué me pasa, no entiendes que estoy divagando. Dices que aún vale la vida, porque estoy a tu lado, y me das justo en el pecho de loca desvergonzada. Aseguras que algún día el mundo verá tu talento, y te aplaudo en la avenida haciéndote una reverencia. La calle nos pertenece, mi bufón de pacotilla: mira como todos vienen a escucharte, y te 11

dejan monedas que recojo en mi sombrero, y te aplauden cuando gritas: ¡esta será mi noche!, yo quisiera llorar, pero prefiero lanzarme alrededor de tu cuello y besarte con locura, como en un fin de mundo. La gente nos aclama, en un enorme alboroto. Los vecinos se aproximan, si hasta la policía aparece de improviso. Cuando lleguemos al bar y aparezcan los amigos...los amigos aquellos... Agacho la cabeza mientras entramos al carro policial. Le pido al matón aquel que nos deje en libertad y te devuelva el saxo, pero dice que no, por ofensas a la moral...Ofensas a la moral...ofensas a la moral...quién mejor que nosotros puede saber de eso, respondo en voz bajita, sólo por no atormentarte, pues sigues reza que reza: cuando lleguemos al bar y aparezcan los amigos...los amigos aquellos...entonces será mi noche. ¡Basta Rubén!- te suplico- ¡Basta de darle a los sueños!-. Sólo me respondes: Juan..., y quedas como volando...

RESEÑA Roxana Heise nació en Victoria (Chile) el 20 de abril de 1964. Sus textos han sido publicados en la revista "Escribir y Publicar" de Editorial Salvat, revista periférica (Portugal), Repertorio Latinoamericano (Argentina), Revista Nitecuento, Gibralfaro.org, El Escribidor, Revista ADES, Divague.com, ALMIAR, Revista Libre Internacional, Los Nóveles, Mis escritos.com, Revista Expresiones, Boletín de literatura Aledaños, Culturízate.com, Bestiario, revista de contos. etc. El año 2001 obtuvo mención de honor en concurso de cuentos breves "Alfred Hitchcock". Seleccionada para antología “Los magos del cuento”, ediciones El salvaje refinado, U.S.A 2001. Finalista año 2004 concurso “Civilia, todos somos diferentes”, publicada en antología “Libertad bajo palabras”. Traducida al portugués por Fernando Gouveia para revista periférica (octubre 2004). Seleccionada en concurso del Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura. (Chile - junio 2006) con novela “Frenético Sosiego”, la cual fue publicada en formato tradicional y distribuida en bibliotecas públicas del país. 12

Actualmente es traducida al polaco por los investigadores literarios: Mieszko A. Kardyni y Pawel Rogozinski,

Esther Mora, San Pedro de la Paz, Chile Ella, La Maja Para ti mi casa la construí con puertas fáciles, sólo mueves un biombo de flores y pasas. Te diriges al cuarto que te apetezca, La ventana que te saludará es amplia. También es para ti. Desde allí contemplarás el paisaje más hermoso que recuerdes y que por cierto puedo pintar, para ti. El sillón mullido te hará señas y te envolverá tibiamente como mujer perfumada y felina, te invitará a recordar algún momento sensual, te invitará a leer o lo que quieras, allí está para ti luego si deseas comer algo lo que no te hace daño está en mi cocina compuesta de vegetales como en una selva estiras la mano y tienes la fruta tienes el pan cultivado por mí amasado por mí para ti. 13

Ahora si deseas dormir o escuchar música nuestros gustos son similares. El dormitorio está plagado de estrellas matutinas y nocturnas, la luna más esplendorosa te espera y si no deseas nada de aquello cierras la cortina pesadamente oscura de la noche, la paz sobrevendrá a esta pieza de meditación y extravíos amorosos en un sueño profundo y reconfortante como el de un niño acariciará tus sienes. El baño aunque la austeridad es mi sello he dejado jabones exóticos y sales aromáticas por si deseas bañarte, y toallas muy suaves para esa piel que cubre lo mío. hay cuatro llaves una con agua de mar, otra con agua de la tierra, otra proviene de vertientes andinas y de cataratas australes. El patio está lleno de árboles frondosos, sacados de ese cuento que leías en tu niñez, de quintas que soñaste con producir, pobladas de flores y pájaros. Hay silencio, una pileta pequeña, arrullo y ruidos por doquier si lo deseas, es para ti. Disculpa, Voy a estar ausente, Mi presencia estará no sé exactamente en que sueño pero éste, te lo regalo.

14

Ah, se me olvidaba las paredes, encontrarás pinturas, homenajes a tu obra y algunas fotos de mi rostro que te gustó alguna vez. Otra cosa, si sientes soledad no tienes más que desearlo y vendrá a hacerte compañía, ella La Maja..

Trenes sin estación No hay. No existe más que el amor que se puede escribir. Para vivirlo se expande el universo ante tu paisaje ante los fuegos, esos dos fuegos ante tu estatura. Es tuya tu figura pero ahora me pertenece tomo posesión de tu territorio amor. Te tomo al amarte ahora cuando los trenes han quedado sin estación y sólo hay un lamento de árboles latiendo. El río baja hacia la oscuridad de la noche así como mi sangre hacia tu molécula más íntima que te mueve hacia mi como planta sedienta.

15

Frenos pondré no resultan al restallar las estrellas y las cosquillas que guarda mi falda no puedo olvidar que mañana no existiremos y que quedará de la inmanencia del tiempo? en que tuvimos en la mano todas las respuestas al por qué estamos aquí. La realidad fugaz y esquiva como un sueño que no alcanzo me dice que tú eres en esos caminos solitarios el abrigo, el puente, el contacto con el cielo, en que yo mínima y oscura busco a ciegas una salida pero me dejas sola y no hay nada que repare tu ausencia.

16

ACCESORIOS DE LA MUERTE Van-Ra –LOTA, CHILE Las mamparas. Los timbres. Las campanillas. Las manillas. Las bisagras. Las puertas. Las cerraduras. Los llaveros. Las llaves. Los pestillos. Las ventanas. Las cortinas. Los seguros. Las persianas. Los vidrios. Los pasillos. 17

Los cuadros. Las baldosas. Los interruptores. Las ampolletas. Los enchufes. Las escaleras. Los muebles. Las camas. Los closet. Las toallas. Los colgadores. Los sillones. Las sillas. Los ventiladores. Los paños de aseo. Los plomeros. Los escobillones. 18

Las enceradoras. Los destornilladores. Los alargadores. La linterna. La parrilla. La manguera. La regadera. El basurero. El WC. El estanque. La tina. El lavamanos. La máquina de afeitar. Las cremas. El rusch. El rimel. El cole. 19

El pinche. La peineta. Los cepillos. La pasta dental. El shampoo. La cartera. El maletín. Los celulares. Las agendas. Las billeteras. Las chequeras. Las tarjetas. El cinturón. Los zapatos. Los tacos. Los cordones. La camisa. 20

La blusa. El sostén. Los botones. Las corbatas. Las cadenas. Los relojes. Las pulseras. Los anillos. Los aros. Los calcetines. Las medias. Los calzones. Los calzoncillos. Los fósforos. Los cigarrillos. Los vasos. El whisky. Los condones. 21

Los sexos. El lápiz. El block. La firma. La enfermedad. La muerte.

Qué es poesía 1. Forma poética que expresa tradicionalmente un sentimiento intenso o una profunda reflexión, ambas ideas como manifestaciones de la experiencia del yo.

2. La poesía, en suma, a diferencia de la ciencia o de la prosa, parece obedecer solo ciertas leyes: sus propias leyes. La poesía en suma es indefinible. Cada poema es una unidad autónoma e independiente, dependiente del poeta. Es un ideal perseguido o una realidad conseguida. Como en el amor, el primer impulso interior te lleva a escribir o a enamorarte, pero luego hay que reflexionar y trabajar ese amor o esa creación poética. 22

Juan de Mairena dijo: “Hemos de hablar modestamente de la poesía, sin pretender definirla, ni mucho menos obtenerla, por vía experimental, químicamente pura” Juan Ramón Jiménez apostilló: “La poesía, principio y fin de todo, es indefinible. Si se definiera, el definidor sería el dueño de su secreto, el dueño de ella, el verdadero, el único dios posible. Y el secreto de la poesía no lo ha sabido, no lo sabe, no lo sabrá nunca nadie, ni la poesía admite dios alguno, es diosa única de dios, por fortuna para Dios y para los poetas” Vicente Aleixandre decía: que la poesía “era conocimiento implacable” Giacomo Leopardi: “la poesía es perderse en lo infinito” Pedro Salinas: “la poesía es encontrar la esencia de la realidad, descubriendo el tiempo y sus interrogantes” Cesar Vallejo, decía: “Un poema es una entidad vital mucho más organizada que un ser orgánico en la naturaleza. Si a un poema se le mutila un verso, una palabra, una letra, un signo ortográfico, muere.” Saint-John Perse la definía como “la ciencia del ser”. Antonio Machado lo hizo “como la palabra esencial: inquietud, angustia, temor, resignación, esperanza, impaciencia contada con signos del tiempo y revelaciones del ser en la conciencia humana”. Juan Ramón Jiménez afirmaba “que la poesía es el encuentro después del hallazgo” Leopold Sedar Sénghor (poeta senegalés) “la poesía es el ritmo en la palabra que tiene por objeto expresar la densidad de un misterio en el primer momento inefable. Es una forma de economía y de sustitución de pudor que traduce 23

mejor la rica profundidad de la emoción-idea, como cuando se dice menos para decir más” Boris Pasternack también dice: “la poesía es la musicalidad de las cosas que discurre a ondas para recrear con la palabra imágenes visuales” Octavio Paz en su obra “La casa de la presencia” dice: “la poesía es conocimiento, salvación, poder y abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos; alimento maldito. Aísla; une. Invitación al viaje; regreso a la tierra natal. Inspiración, respiración, ejercicio muscular. Plegaria al vacío, dialogo con la ausencia: el tedio, la angustia y la desesperación la alimentan. Oración, letanía, Epifanía, presencia. Exorcismo, conjuro, magia. Sublimación, compensación, condensación del inconsciente. Expresión histórica de razas, naciones, clases. Niega a la historia: en su seno se resuelven todos los conflictos objetivos y el hombre adquiere al fin conciencia de ser algo más que tránsito. Experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no-dirigido. Hija de azar; fruto del cálculo. Arte de hablar en una forma superior; lenguaje primitivo. Obediencia a las reglas; creación de otras. Imitación de los antiguos, copia de lo real, copia de una copia de la Idea. Locura, éxtasis, logos. Regreso a la infancia, coito, nostalgia del paraíso, del infierno, del limbo. Juego, trabajo, actividad ascética. Confesión. Experiencia innata. Visión, música, símbolo. Analogía: el poema es un caracol en donde resuena la música del mundo y metros y rimas no son sino correspondencias, ecos, de la armonía universal. Enseñanza moral, ejemplo, revelación, danza, dialogo, monólogo. Voz del pueblo, lengua de los escogidos, palabras del solitario. Pura e impura, sagrada y maldita, popular y minoritaria, colectiva y personal, desnuda y vestida, hablada, pintada, escrita, ostenta todos los rostros pero hay quien afirma que no posee ninguno: el poema es una careta que oculta el vacío, ¡prueba hermosa de la superflua grandeza de toda obra humana!” 24

Y dicho esto, podemos añadir que: La poesía puede o no puede contar cosas, pero nunca transmite información al modo de la novela o la prosa poética. No es narradora de hechos, sino de emociones. Por ello se trabaja con imágenes que generen exaltación o emociones que susciten sensaciones de todo tipo, desde el placer al dolor. La poesía es un metalenguaje donde lo que destaca es cómo están dichas las cosas, al margen del tema tratado que, muchas veces o la mayoría de ellas, no es lo importante. A través de la poesía se investiga la realidad y se comunica. Colmamos nuestras aspiraciones estéticas, superamos las limitaciones de la vida finita, dominamos la muerte e intentamos ingresar en la eternidad, ya que se centra en el interior de la persona y no en el exterior. El poeta ingresa en otra dimensión distinta a la realidad para trasformarla y expresarla de distintas formas líricas. El yo dialoga con el tu que ocupa el lugar del mundo objetivo, existiendo una íntima correspondencia entre el yo y su desdoblamiento en el tu.

Fuentes: http://www.alipso.com/monografias2/POESIA_LIRICA/ http://es.geocities.com/luvar2006/sobre_poesia.htm miércoles 10 de diciembre de 2008 ¿QUE ES UN POEMA? Primero que nada hay que tener en cuenta que un texto no es un poema. Un poema es una creación, un texto puede ser una mezcla de cosas sin sentido, un tratado de biología o de química, una descripción de algo, y servirse de un lenguaje cercano a la poesía, pero el poema, aún pareciendo no tener ningún 25

sentido, siempre lo tiene. Y su acercamiento con la poesía es mucho más que un acercamiento, es una fusión. El sentido del poema puede ser localizado por el lector, sin tener éste que ser un especialista de la literatura, un filosófo o un profesor de letras del cuarto año de Bachillerato o de Cátedra de Letras de la más prestigiosa universidad del Nuevo Mundo. Un poema se hace con las palabras, pero no es palabra ni es signo, es algo que hace del signo y de las palabras su punto de partida. Un poema es un espacio en el tiempo de las palabras que no pueden las palabras ocupar por completo. El poema es eso que una vez escrito, re-escrito, leído y releído, te deja y te quita un nuevo sentido de la vida. Y cuando no crea en ti ningún tipo de estremecimientos, ningún tipo de sorpresas, ni te mueve a pensar siquiera cinco segundos en una sola línea de lo que te dice, entonces no es un poema, sino un texto con hermosas palabras, pero sin creación. Cuando Bretón dice "La Belleza será convulsa, o no será", nos está revelando que esa convulsión de la Belleza ha de ser inventada. Crear algo es hacer su presencia, traer esa cosa que no está, hacerla viva. Algunos poetas prefieren usar palabras poco común porque creen que esto es lo fundamental. Hacer que un grupo de palabras se convierta en un poema es algo más que buscar un diccionario y dejarlo vacío. El sinsentido y la arbitrariedad en la poesía, suelen ser accidentes de gran impacto, cuando se producen con un sentido artístico inusual. Algunas veces leemos y releemos un poema buscando esa cosa que parece estar sugerida o dicha de alguna forma. Porque el poema se compone de palabras y líneas de palabras, que están limitadas a decir lo que el poema te dice, no ganas con suponer que te dice otra cosa que no te dice, ni tampoco ganas creyendo que te sugiere otras cosas que no te sugiere. Si quieres ser subjetivo en la lectura que haces, 26

entonces puedes suponer que el poema te dice más de lo realmente te dice y que también te sugiere otras cosas que realmente no están sugeridas. Un poema puede tratar un tema o varios, y transmitir ideas claras o envolverlas de tal manera que el lector se vea obligado a releer ese poema tantas veces como esta complejidad resulte un obstáculo para su entendimiento. Un poema que es complejo para un lector determinado, puede no serlo para otro lector, pero en ambos casos, el lector se ve siempre involucrado en la vida del poema, porque un poema requiere siempre de la mejor atención tanto para el poeta que lo escribe como para quienes lo leen, es como ir a pescar con la mano a un río, el pescador, para poder pescar, tiene que mojarse. Un poema es una forma de hacer el mundo distinto a nuestro alrededor, hacerlo a nuestra semejanza y antojo. Un poema es un atentado contra el sentido que debe tener un poema para ser un poema y lograr que el atentado permanezca por cientos de años en la memoria del mundo como una bomba de tiempo que estallará al más leve respiro. José Alejandro Peña

José Alejandro Peña (Santo Domingo, Rep. Dominicana 1964) CATARSIS Estoy en Rusia, el país de los malos, en una calle del fin del mundo.

Tengo la piel comida de los presos del norte y una ambición de gloria y pacifismo que no conoce el hombre de estas tierras.

27

"Catarsis" llaman los sabios judíos a la serpiente que muerde mi corazón. Catarsis, el viento abre en la piedra un camino difuso. Catarsis, todo lo puse en la palabra "despertar".

VE, REGRESA

Para hacer bolillos de lodo esta mañana me basta no tener que hacerlos muy de prisa. No hay manchas de la que colgar tanto abandono.

Para ser puente que nadie cruzaría sin mis piernas 28

sólo me basta seguir el sendero que los otros eligieron para mí en sus sueños.

Ve regresa a tu silencio como de una batalla que ganaste dormido.

EL CIELO, UNA CORNEJA

El cielo ya no está tan bajo como el jueves de la crucifixión anterior cuando hasta los niños de mi edad podían tocarlo casi con mi mano

no ya la luz

29

el misterio colgando de mi ventana como un trapo viejo de Van Gogh

el infinito sólo tiene falsas puertas de acceso y un hall vengativo hacia Dios pero no tiene sangre de camello para cruzar el desierto ni tanta piedad que hiela doce vasos de sed.

Cada hombre con tal desprecio simultáneo transforma el paraíso en espejito de amaranto

simulando un ascenso inaudible de áspid manso

30

los ángeles rugen dentro de las botellas de vino a las que todos por turno venimos a orinar.

LA NUEVA INQUISICION

La luna de este jueves roja como el andamio de las pesadillas en lo vago de las plazas que mi ojo izquierdo podría desplazar

entre mi ojo derecho que oscila como una pieza instantánea 80 ambigüedades cortan el satélite

ennegrece de tanta blancura y semejanza la luz misma.

31

¿A quién vender el cielo por un pedazo de suelo sin labrar?

Un ojo se deshoja o se acalambra. Un árbol se desliza por sus ramas La lumbre es una sombra y no unos pasos...

Un pájaro se pudre por el cielo. Y es tan bello como una pelambre de mono guillotinado por los viejos de la nueva inquisición.

Betty Fernández - Lebu, Chile ENVUELTO El alma mediática enclavando una transición. Desnuda. Pies descalzos. Género celestial hurgando mi pesar. Es sabor a limón en los labios. Contemplo los ojos al espejo, una estrella fugaz rozando el rascacielos de una lágrima. 32

Mi cabello ensortijado, envuelto en una cascada de ébano, captura un clip de remembranzas. Son los ojos, los suyos que ahogan un mar de sensaciones, desvariando ya en mi alma.

SOSTENGO Contemplando la mudez de este silencio, el abanico agita el vaivén de mis sentidos. Criatura endurecida de grises. Abierta está tu cápsula intermedia. Esa espera. El asalto al hombre rodante. El montaje inicial de la ilusión. Alboroto de juegos inserto-conquista. Sostengo la secuela en suspenso. Conjugación estratégica. Pantera alistando el zarpazo. Ondeo de sonrisas egoheroicas. Enamoro por consentimiento de mi alma, como las estaciones a sus rutinas, así, con la sencillez a flor de piel. La caricia de una lágrima atenuando las pulsaciones a cerrojo, en un violento arrastre de pupilas exaltadas ante la vida. De amores que inauguro cíclica e ilusoriamente. Rastreo los espantos del dolor. Masoquista porque quiero y por qué sí. Rodeo los espejos del riesgo, sin daños a terceros, 33

con daños a primeros que patrocinan una búsqueda de violines, en apertura de melodías rupturistas.

Te llamas Te nombro En desorientada agitación. Impulso izquierdo Manipula el efecto sensorial, Funde en laberintos El recorrer vertiginoso. Viento, rompiente, hielo, Escarchando lo razonable. Mi lengua en deshielo. Tartamudeo. Es simple. Tete-tete Te amo. Tristán Tus manos revolotean el espacio. Juegan acompañando al sonido. La gravedad de tu voz, vehículo que conduce ideas Al sendero real de la perfección. Deshaces y armas al viento de este Lebu Que golpea en susurros de aire. Te detienes y el tráfico gentil también. Un sello Vigila tu guarida impenetrable. Percibo el brillo de tu alma escondida. no entiendo. 34

Como puedes aislar su luz A los cimientos de un mundo expectante, Que recrimina tu egoísmo Y me hace acreedora de un rayo; mi dermis traspasada, el corazón atrapado, mirada recluida ante un milagro. tu luz, un rayo, el milagro de tus ojos. tus ojos tristán tus ojos

0000000000015 ¿Qué noche amarilla duerme un 30? ¿Quién desconecta el armario de su nube de estrellas? ¿Quiénes transpiran agitados de vino oscuro? ¿Dónde acuden tambaleantes? ¿Adónde surgirá su guarida transplantada de bohemia? ¿Cuándo conoceré el arquetipo monótono? ¿Cómo auspiciar el pecado derivado de tu bóveda? ¿Por qué acaparas súbditos fieles a tu religión? ¿Cuál es el escaparate, la luz que debo encender para dispersar? ¿Cuáles son los títeres anunciados en tu función? ¿Cuánto pagarás por un baile ensangrentado? ABURRES CON TU PAUSA ESCÓNDIDA ¿Acaso ingieres una pesada dosis de cianuro negro? ¿Querrá expirar tu compañera arcaica? ¿Vendrán los sonidos a apagar tu silencio de estación? ¿Seremos una señal enviada para vigilar tu pasar? ¿Sonarán las cortinas cuando caiga tu desprendimiento? ¿Desde qué punto ramificas tu cuasidelito? AUDAZ INGENIERO EN MAQUETAS OSCURAS.

35

Erika - Barcelona, España Deseos Mírame a los ojos, la mirada es un camino de mundos eternos. Paz de grandes cascadas, deseos añorados a la luz del alba. Esencia constante, donde las manos buscan caricias que son sinceras. Y ahora somos dos, navegamos en la inmensidad Alberto de Jesus Goicouria - Santa Fe, Argentina Derramo en aguas toda esperanza... Derramo en aguas toda esperanza. Quien me ve intuye lo que pienso y calla. Cargo con el rostro doliente. Afligido a la luz del alba me pregunto: ¿es acaso la vida para unos pocos?. En silencio quizás padezca la respuesta, más no sé, soy incertidumbre, una gota del llanto divino. Herido estoy de desvelo... Herido estoy de desvelo, 36

Tímida la luna me observa. Quisiera saber que ve. Mas allá del suelo mis pies no llegan, Me vierto como vino en la copa Y naufrago en lo que no conozco de mi. Soy mi propio desconocido, El limite en la nada.

Calla el poeta... Calla el poeta... Quizás en busca de Sentido.

Traza el maestro la vía segura, quien sigue no es alumno, sino mendigo.

No hay arcoiris que sea puente, calla el desnudo corazón y de felicidad tiembla, da gracias y como niño atento escucha.

Otro, el mundo será quien me esculpa, provocando con sublime seducción amorosa del mismo modo que al principio.

37

Oxido en la mirada... Oxido en la mirada impregnada de nostalgiosos ayeres. Los tiempos jóvenes han culminado. Poco recuerdan aquellos ojos que han bebido polvo del viento, que recrean y repiten como por vez primera lo que no ha de ser olvidado: la vida no es un secreto. Con pesada armadura el tiempo viste, lerdos reaccionan los reflejos. Cada movimiento es un ritual de gracia, la beldad también se ha comprimido. Como una flor marchita, el cuerpo ya curvo inocentemente contempla su tumba.

SILVIA RODRIGUEZ - Talca, Chile ESPERANDO EL POSTRE Se ama vertiginosa. Sin paracaídas se deja caer sobre sí misma y vuela por acantilados sedosos. Coloniza sus tierras indómitas, se viola una y otra vez hasta reconocerse. Se somete. Se escudriña. Se somete al fin al yugo de su fantasía. Un tanto agitada, se lava las manos y acude majestuosa. Altiva, a la mesa del restaurante donde el garzón sirve el postre. 38