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Normal nº1

Un mundo de hadas frente al ataúd un rosario roto sobre la mesa de luz la llave del piano, la corbata siempre azul sólo Radicura para el bien de la salud la licorería dentro del placard para ahogar los tiempos que ya nunca vendrán y te miré cuando llegabas al normal… 1 nunca sabe uno buscará, lleno de esperanzas los caminos del azar uno Normal 1 siempre volverá si uno se mirase desde afuera sin piedad… sin llorar, sin bondad, sin jamás dejarse engañar sin hablar, sin pensar sin tocar las flores del mal… algo llegó a su fin y no hay caso… debería romper la ilusión no volveré a salir de tu mano todo pasó por un Marshall… Cuando el uniforme generaba frenesí… cuando la bandera idolatrada cuando la Fernández se peinaba el peluquín… cuando no creíamos en nada… cuando vos cruzabas esas piernas para mí… cuando simplemente me mojaba… Ringo ya afinaba el tambor de Let it be mientras todo esto se esfumaba…

Estudiemos las palabras del autor en una entrevista de la revista La Maga del miércoles 26 de octubre de 1994 para anclar unas referencias y dar un propósito a nuestra interpretación de ésta canción:

“(…) el Normal nº1 -que es una escuela en Rosario que estaba en la esquina de mi casa- lo terminé en los finales del viaje. Agarré una cosita que había hecho en Buenos Aires, en una época antes de los demos y una música que había hecho hace dos años y me pareció que tenían que ver y que servían de tela para poder contar algo (…)”

Sin duda este relato en la canción Normal nº1 está dirigido a la memoria nostálgica de un estudiante con la escuela Rosarina, como hemos mencionado anteriormente en el encuadre teórico/metodológico. Las experiencias en este fragmento están narradas en una suerte de enumeración, figura retorica de adición a nivel semántico. Un claro modelo que agrupa distintos elementos lógicamente relacionados entre sí. Éste ejemplo de figura retorica ya lo hemos sugerido en Mariposa Tecknicolor (cfr.: Mayordomo 1990: 141).

Cuando el uniforme generaba frenesí… cuando la bandera idolatrada cuando la Fernández se peinaba el peluquín… cuando no creíamos en nada… cuando vos cruzabas esas piernas para mí… cuando simplemente me mojaba…

El resultado en este relato es la melancolía. Bien lograda su presencia, está trabajada desde la progresión análoga entre el texto y la música de la canción. Ahora vayamos a un pedazo de la biografía de Páez redactada por el periodista Horacio Vargas para aclararnos un poco mejor las motivaciones de Fito por dar a conocer esa melancolía que atraviesa el disco:

-¿Hay melancolía en el nuevo disco? -Eso está, es así. Y ahí sí nos metemos con una cosa esencial de la Argentina…

¿De la Argentina nostálgica o melancólica? Sirvámonos de un material extraído de la revista First de diciembre de 1994, una nota que María Esther Gilio le realizó al cantautor y así comprender con mayor exactitud la visión de la Argentina que nos está describiendo:

-Pasemos a una de tus más bellas canciones, “Y dale alegría a mí corazón”. Al final de una de las estrofas decís: “Bebamos y emborrachemos la ciudad”. Me gustaría cómo ves a esta ciudad borracha ¿Cómo la imaginás? -Creo que Buenos Aires borracha, sería una ciudad muy nostalgiosa, poco entregada al cuerpo, poco entregada a la fiesta. Nada que ver con Río, por ejemplo. Río, en la semana de

carnaval, es una ciudad que saca para afuera toneladas de alegría -dice Fito y se pone de pie, abre los brazos, mira hacia afuera, hacia el verde del botánico, mojado por la lluvia, que de golpe ha cesado, dejando paso al sol, tan fuerte que hace centellear el verde. Un vapor caliente sube desde el parque y Fito dice, mirando todo esto, que, “a veces, el mundo es una fiesta”-. -¿Sí, una fiesta? - Sí, claro, una fiesta. Por un rato, una fiesta. -Volvamos a Buenos Aires borracha. -No la veo alegre. No veo la fiesta de los muertos, de México, ni la borrachera de la puna, en carnaval.

La definición de la Real Academia de la Lengua Española para nostalgia es “tristeza taciturna originada por el recuerdo”; y para melancolía es “tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, que quien la padece no encuentra gusto ni diversión en nada”. La diferencia entre ambas es que en la nostalgia, la tristeza es causa de un acontecimiento pasado que sobrecarga a quién la padece en un presente; en cambio en la melancolía no se define con claridad de dónde proviene ese malestar. Sólo es un malestar que provoca tristeza. Vemos que el factor condicionante en la nostalgia es el tiempo, y en el recuerdo manifestado como un ideal de alegría del que se desprende la comparación con ese pasado reflejado en el presente. En cambio, la melancolía permitiría una tristeza sin tipificaciones de alegría. No habría institucionalizaciones de la alegría como ideales. Es una tristeza que está buscando nuevas formas de representación de alegría. Evidentemente, y volviendo a la canción, el autor trazaba un panorama conceptual en sus encuentros con las ciudades. La búsqueda de emparentar a cada una con algo especial que la identificara, y en eso: tenemos por resultado a la nostalgia para la Argentina ¿A qué Argentina hace referencia, si la puna se ubica dentro del noroeste argentino también? Evidentemente cada región tiene sus prácticas y sus costumbres, y al litoral urbanizado le ha tocado la pena por comparación con algún tiempo mejor. Fito la ha logrado canalizarla en sus canciones ¿Sera que en las grandes urbes el individuo refuerza su sentimiento de soledad y sus inseguridades en comparación con algún tiempo donde estuvo más contenido y acompañado? ¿Serán aquellas las razones de la nostalgia urbana del litoral Argentino? Cómo saberlo, no podemos afirmarlo. Sí podemos decir que el artista ha logrado enfocar su mirada en aquella emoción con la que decide describir a Rosario, y a Buenos Aires como nostalgiosas. Aún así, desde el texto de la canción Normal nº1 los recuerdos no son solamente recuerdos nostalgiosos. No evocan a un tiempo pasado como mejor. Buscan recordar para replantearse un hoy que ya no es ayer. El

relato pretende reconstruir un presente con elementos del recuerdo. Es decir, con tristeza, sí. Pero para encontrarse con una nueva subjetividad producida desde ese malestar. Un nuevo relato que reconstruye su subjetividad. El artista entra en las telarañas del recuerdo pero para reconstruir un relato de aquellos años desde su actualidad. Busca la posibilidad de la una nueva emoción dentro de su recuerdo. Un recuerdo que como dice desemboca en la pasión de un relato. “[…] sería tonto pensar en la certeza del origen de las cosas, o en el origen de los recuerdos. Uno piensa que tuvo la vida que tuvo. O uno se acuerda lo que cree que tuvo […] Porque incluso podes contar otra cosa, incluso puede ser mentira todo1".

Continuemos con la parte instrumental del Circo Beat. En la misma biografía, Vargas le hace esta pregunta al compositor, con referencias a la composición del disco integralmente:

-¿Y musicalmente cómo suena? -Suena a tango, Beatles.

Un sonido conciso, como la respuesta de la pregunta. Y con respecto a la ciudad Vargas relata de las palabras de Fito:

Si Rosario tiene cosas agradables trató de recuperarlas en este disco. Cuando le contó su proyecto a su amiga Liliana Herrero, coincidieron en que se trataba de una búsqueda de la quintaesencia, de lo que perdura a través del tiempo en un lugar, cómo eso se mantiene. Ir a su encuentro, si es que hay algo de eso. No lo sabe y entiende que tiene por lo menos su vida para probar eso. Lo que puede plasmar es fuerte y forma parte de su existencia, lo que de alguna manera es hablar de todos los que viven aquí, emparentándolos por historias similares. Le parece demasiado pretencioso que lo ubiquen como el explorador que va detrás de <<lo rosarino>>. En todo caso se conforma con dar con su experiencia en Rosario. Por otro lado también tenemos la referencia de que la canción está hablando de él, y de su experiencia con el colegio Normal nº1, a partir de las deixis que se pueden ver en el texto. Como por ejemplo: 1 nunca sabe
1 Desgravación de la entrevista televisiva: http://www.youtube.com/watch?v=dMnzxmN6f8s

uno buscará, lleno de esperanzas los caminos del azar uno Normal 1 siempre volverá si uno se mirase desde afuera sin piedad… El término deixis proviene de una palabra griega que significa “mostrar” o “indicar”, y se utiliza en este caso para referirse a la función de los pronombres personales y demostrativos que vinculan los enunciados de la canción con las coordenadas espacio-temporales en la producción de estos enunciados (vid.: Lyons, 1977). En éste caso nos encontramos frente a una figura retorica de dicción: la antanaclasis. Se constituye un juego de palabras entre el sema “uno”. Representa un /yo/ que se enuncia como una supuesta tercera persona en ciertas ocasiones, como también al colegio Normal nº1, en otras. En esta figuración se repiten significantes idénticos que pertenecen a palabras distintas por sus significados (cfr.: Mayordomo 1990, 140).