You are on page 1of 5

Las tardes del sol, las noches del agua

Todas las tardes del sol, todas las noches del agua todas las cosas perdían color, todo en el aire flotaba niña bonita, mi amor qué es esa cabeza gacha todos preguntan qué hicimos con vos porque no come ni habla.

Algo andará pasando, andará rondando por Villaguay…

Hay un extraño fulgor entre las flores del alba ella se esconde y sus ojos no ven ya no hay registro de nada… hasta que un día después, algo cambio en su mirada sólo repite una frase en inglés, ojos de india sagrada…

Y ella no quiso ver sus caras de terror, lloraba eternamente sola I love you, love you so la desesperación, los gritos del horror Santa Rosa de Lima abandonó su corazón, Y el pueblo decidió que había una razón, Sonaron las campanas eran la fuerza de dios, el mal tomó su voz nunca aprendió el inglés, el exorcismo será hoy, I love you, I love you so I love you, I love you so…

Vayamos directamente a las palabras de Fito Páez sobre la canción en la biografía escrita por Vargas: Las tardes del sol, las noches del agua: el tema de Villaguay, donde cuenta un poco todo el clima al costado del río, y una chica que se va poniendo cada vez más ostrácica y le hacen el exorcismo porque, sin saber inglés empieza a decir: I love you (la historia aparece en los diarios, se la contó Liliana Herrero).

Cuando menciona que la chica esta “cada vez más ostrácica”, el cantautor está verbalizando literalmente lo que pasó con la muchacha, al haber sido recluida durante el tiempo que estuvo poseída. El significado de ostracismo consta en designar una especie de castigo que se tenía frente a un ciudadano no grato o peligroso para el bien común, la comunidad terminaba por desterrar a éste, por considerarlo una amenaza. El ejemplo más claro eran los infectados de lepra cuando todavía no existía cura ante tal enfermedad. En esta canción el cantautor describe perfectamente el miedo a lo desconocido, y de cómo la ignorancia frente a ciertas cuestiones sin explicación, terminan paralizando y devorándose las relaciones humanas.
(…)niña bonita, mi amor qué es esa cabeza gacha todos preguntan qué hicimos con vos porque no come ni habla.

En este extracto está planteando un “todos” que supone dar a referencia a los allegados más cercanos de la niña poseída, su familia quizás. Por otro lado tenemos la protagonista de la canción, aquella chica poseída que no come ni habla. Entre ellos yace el correlato que los relaciona: cómo esta anomalía en su comportamiento termina llamando la atención de sus seres queridos.

(…)ella se esconde y sus ojos no ven ya no hay registro de nada… hasta que un día después, algo cambio en su mirada sólo repite una frase en inglés, ojos de india sagrada…

Hay dolor en la descripción que Páez hace de ella, “se esconde y sus ojos no ven”- dice mientras algo cambia en su mirada-. Todo esto transcurre hasta que un día después ella cambió la mirada y ahora solo repite una frase en inglés, uno de los motivos que llevan a los seres queridos a deducir que su vida ya no era la misma. Todo se desarrolla en un plano lineal, progresivamente la canción va dando las pautas para poder interpretar cómo esta chica y la relación con sus allegados va rompiéndose. Pero aún hay señales de la vida que habitó ese cuerpo, algún compendio de alma que le lleva a mostrar el dolor de su espíritu por ese mal causado a la gente que ama:

Y ella no quiso ver sus caras de terror, lloraba eternamente sola I love you, love you so(...)

Pero no podía resistir su lucha interna por evitar dejar salir al demonio que la poseía, y en sus espasmos de delirios y convulsiones muestra, que su cuerpo anidado, la bestia aún insiste hablando el inglés. La canción continúa y logra conformar, en un clima solemne, otra Progresión Análoga entre el texto de la canción y la instrumentación musical. Siendo el exorcismo una ceremonia extraordinaria para la iglesia, la música hace una variación armónica y la orquestación de cuerdas de fondo comienza a elevar la intención del texto:

Y ella no quiso ver sus caras de terror, lloraba eternamente sola I love you, love you so la desesperación, los gritos del horror Santa Rosa de Lima abandonó su corazón, Y el pueblo decidió que había una razón, Sonaron las campanas eran la fuerza de dios, el mal tomó su voz nunca aprendió el inglés, el exorcismo será hoy, I love you, I love you so I love you, I love you so…

Acá tenemos que el impulso atávico de los personajes en la ficción narrativa de esta canción, quieren remediar una cuestión que se les escapa de las manos. No tienen explicación ante semejantes actitudes de la chica. La desconocen. Dan apología a sus acciones por medio de una obra divina: Santa Rosa de Lima abandonó su corazón. Se hacen presentes en el temor a lo supremo, la indeterminada historieta entre el bien y el mal, y aquellos aturdidos seres queridos terminan obrando con los métodos de la iglesia católica más antigua. Dan sentido a esa ficción que ellos mismos engendraron, el miedo frente a lo desconocido de las actitudes en la muchacha – haber hablado en inglés, siendo que no conocía el idioma entre otras cosas – que no tenían razón en su vida cotidiana. El indicio de referencia frente a la abominación perniciosa que estaban padeciendo sus seres queridos lo da el contexto discursivo en los siguientes enunciados señalados en negrita:

(…)Sonaron las campanas eran la fuerza de dios, el mal tomó su voz nunca aprendió el inglés, el exorcismo será hoy, I love you, I love you so I love you, I love you so…(…) (…) niña bonita, mi amor qué es esa cabeza gacha todos preguntan qué hicimos con vos porque no come ni habla(…)

(…)Y ella no quiso ver sus caras de terror, lloraba eternamente sola I love you, love you so(…)

El carácter de las descripciones enunciadas parece conducirnos a un efecto de sentido que representa, en aquella frase en inglés “i love you”, una especie de maldad intrínseca para aquellos seres queridos que acompañan a la joven. Si bien “i love you” en su sentido literal expresa un enunciado de afecto, en éste contexto y debido a las referencias discursivas dentro de la canción aquella indica otra cosa. Tomemos a la canción como una estructura narrativa en sí. La misma frase sugiere aversión frente al

padecimiento de la muchacha, incluso hasta lástima y culpa. Estamos hablando de la culpa religiosa, propia de un círculo católico ortodoxo, típico de los “valores fuertes” en las localidades pequeñas. Sin duda una estructura siempre es articulada; pero aquí la articulación es interior al relato inmediato, mientras que la información del hecho puntual ocurrido en Villaguay, queda relegada fuera del enunciado, en un contexto implícito (cfr.: Barthes 1967:227). Es por eso que el suceso del exorcismo, en la canción ya no tiene relevancia más que como pieza motivadora para narrar una ficción de la que podemos decir tiene “su propia realidad”. Aquí, como en la mayor parte del disco, al referiste a ficciones, hay una diferencia que aclarar: <<entre la “enunciación subjetiva”, y la enunciación “no subjetiva” hay que tener presente que, utilizar “la tercera persona”, es la forma del paradigma verbal que no remite a una persona presente en la comunicación. Por lo que ésta queda referida a un personaje, exceptuado y situado por fuera de la alocución>> (Benveniste 1977:186). Son importantes estas dos últimas aclaraciones para comprender que ésta canción compendie en sí una ficción, con sus personajes, y su propia lógica interna. Como en una obra de teatro, o en un cuento, la canción “Las tardes del sol, las noches del agua”, si bien está inspirada en un hecho del “mundo real” que uno puede conseguir informarse de noticias archivadas: también la encontramos procesada en el discurso de Fito Páez. Circo Beat engloba el concepto de que lo tangible “del mundo real” siempre puede ser víctima del relato y la ficción. “La lingüística no podría, pues, darse un objeto superior a la frase” sostenía Barthes en su “Introducción al análisis estructural de los relatos” dándole a la frase el estatus de piedra nodal del relato. “El discurso tiene sus unidades, sus reglas, su gramática, estudiadas por la retórica. Es por eso que para reconocer la estructura del relato es imperioso darnos a la tarea de relacionar todas las frases que componen a ese discurso” (Barthes, 1970:12). A lo que agrego como condición sine qua non, la labor de enmarcarlas en un contexto referencial dentro del mismo texto. “Estructuralmente, el relato participa de la frase sin poder nunca reducirse a una suma de frases: el relato es una gran frase, así como toda frase constatativa es, en cierto modo, el esbozo de un pequeño relato” (Barthes, 1970:13).