chilean poetry

rodrigo arroyo castro
Editorial F U G A

Chilean Poetry Rodrigo Arroyo © Editorial FUGA © I.S.B.N. Registro de Propiedad intelectual Impreso en Valparaíso, Chile. www.editorialfuga.cl

A mis padres

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from the labyrinth .

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siempre hubo que decir algo.Hubo que decir algo. hubo que decir que hubo un escrito sobre la mente y luego hubo que decir Juan Luis Martínez .

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-ars poetiquelos poemas son juegos de figuras. tropos y metáforas. Caballos perdidos en el laberinto. .Moldes para armar una figura.

Nos quitamos el pronombre la pluralidad y los dineros. Entramos de incógnito al laberinto. retornamos. y no a lo mismo.No hemos muerto y lo deseamos. .

o comernos las manzanas. barrer los caminos equivocados. vivir en una habitación que ya no existe. los poemas los finales la puerta de entrada. por las municiones en el suelo. por las palabras que no sirven. Quería preguntar por la hora. y se repiten. Las vueltas en vano. .El humo esconde un rostro e indicios de alguna tierra que prefiero olvidar. Las cosas simples: esperar que el sol traspasara los muros. las salidas falsas. de salida. cajones y repisas de una casa que ya no existe. El humo cubre los pequeños ruidos. El humo camufla nuestros objetos. cerraduras. o pensar cómo hubiera sido una victoria. los principios. Tendría que acordarme cómo eran las cosas antes de esconder la ballesta.

y lo que puede simular. Lo difícil no es buscar la salida. las películas o el barroco. o botar la manzana de la cabeza. ampolletas. tantas vueltas desgastan lentamente el aire que se cuela por las esquinas. si no se dice no importa. o escribirlo. rocas que se ven negras a lo lejos. es el error de haber sonreído en medio del combate. en el mapa. el arte contemporáneo. Hacer un mapa es preparar una simulación. .Un mapa es como la sombra de una palabra grande. es lo que es. Imaginamos que las palabras. es saber desde la entrada. Quedan pocos días. lo que falta hay que imaginarlo. las sombras. el verdadero problema es que las luces son oscuras y no podemos ver la revolución. los laberintos no necesitan tantas bifurcaciones. desde un tiempo nadie viene a estas palabras. Quizás podríamos dejar las sospechas esta tarde. Es la rabia. grandes o pequeñas. es preparar la destrucción de las vías. Ampolletas iluminan un cuarto vacío. nos servirían para algo: regresar del exilio imaginario. la salida. Cables.

un postlaberinto. . Los ladrillos desmoronándose aún. letreros.Una claridad tardía. un neolaberinto Otra nueva contradicción: ventanas y salidas de emergencia. ¿De qué nos olvidamos? Derrotas. Ficciones. Grifos. Silencios El ir y venir tras sombras desaparecidas en un fondo negro. Barroco y neobarro(so)co. el ir y venir de esta escritura. No podemos ver ventanas oscuras en sus muros asoleados. líneas. dudar si estamos fuera o dentro del camino. la caída que siempre llega. los ladrillos desmoronándose aún. Un laberinto no es un territorio.

las rayamos y seguimos perdidos dibujando una silueta. en la pared. .Olvidamos las derrotas. un débil sonido de mi cuerpo ilumina las paredes.

Existe una sospecha. las salidas verdaderas puedan ser falsas. no ha muerto el surrealismo –ArtaudAparecen fantasmas.Pendientes. silenciosa –Thoreaupasa el viento pasa el viento. . de que el laberinto es una declaración de guerra. no se ha esclarecido el misterio del caballo.

siempre hay una cosa dentro de otra. Tras estas paredes hay un precipicio sin salida. una palabra dentro de otra.Precipicios nos dijeron. . y un silencio dentro de un sonido. Ya lo ves. una caja dentro de otra caja.

Tendremos que afirmar la manzana en la cabeza. perdiéndose todo el misterio de escoger el camino a la salida.Supe que caerían lentamente las paredes. Hay ahí. como un dibujo que va desde la cocina al baño. cuando movías los ojos en silencio. cubriendo anteriores agujeros. pude ver la trayectoria de las balas. . Esto y mucho más pude ver. adherida a los muros de esta casa. una línea de humo que no se lleva el viento.

sino. ni ponerlas en el cielo.Al final. no podría ser de otro modo. en los sonidos. nos hundimos en ellas. Se esparce todo en la página . la vejez del viento caería sobre cada historia. con nuestra debilidad. es camino cada palabra. pero las palabras son para guardarlas en este cuerpo zurcido son para llorar la soledad. tartamudeando cada vez que zurcimos nuestros agujeros. volamos a tropezones con los muros. Al final nada importa. Lloramos. y cierto dolor llega a ser invisible. No pudimos con el dibujo de un fusil. y todos los versos no sean más que lamentos sin sentido. como queriendo entrar sin haber dicho la contraseña como queriendo adivinar el porqué tanta insistencia en los significados. porque ya no sabemos decir nuestras heridas. Quizás el silencio era una pista para hallar la salida de esta hoja. y tantos cuerpos perdidos. así también las palabras no son para decirlas. El espacio que creímos invisible es un camino más para elegir. lloramos amargamente la pérdida de nuestro reflejo. la derrota. la salida no es para salir por ella. Duele un poco. A cierta hora tardía notamos las fisuras.

La radio transmitiendo de otra cosa. los miedos –againUna bella historia hecha de palabras. cuál será el próximo movimiento. de fotografías. ¿Cuántas veces tendrás que morir para entenderlo? .La misma posición. La ropa tendida. El mismo golpe en el suelo. esperando que el cielo no nos caiga encima. cuál será el movimiento. las luces tendidas. buscándonos balas aún en la oscuridad. simulando ser una realidad simulada. Los soldaditos saliendo del caballo. hojas sueltas. No puedes sacarte la bala con los dedos. un espejismo o solamente otra pose. los codos tendidos. Somos un puñado de gestos frente al reflejo en la ventana. que las paredes lo contengan. La incógnita de no saber qué olvidar. Pero se halla extinta la muerte y solamente dejamos de respirar. La lluvia.

recuerda que fue aquello que viste y dime cómo podría imaginarlo. Es difícil callar diciendo.No podría salvarte ni un poco. me sigues. cayendo fuera cada cosa. más que nada el cuerpo sabría resentirse. desgarrarse y encogerse tras las paredes. ¿Cómo se recibe una palabra? . ¿O tengo que decirlo de otra forma? Sería como cercenarte a oscuras. donde penden cuadros idénticos y el viento choca ennegreciendo lentamente la pared. Vamos.

. Incluso esta caminata interminable. Dirás. es producto de tu añoranza por ver ese tipo de cosas: todo ha sido dibujado aún antes de que lo dijeras. Las columnas no pueden retener el viento.El agua deshaciéndose en golpes contra la orilla. Igual que tantas otras cosas. se vuelan las imágenes.

Te recuerdan: los silencios no son un alejamiento de la palabra. el encogimiento de las palabras desaparece y los albatros. . Te recuerdan las falsas salidas. parecen péndulos de las nubes. las gaviotas.Cuando encallas en las rocas.

la pieza en llamas. . Hace frío. No podría decir las ausencias de los sonidos. Quizás nunca encontremos algo. Las cosas son reconocibles por sus historias. Se oye música afuera. las balas son producto de malas ficciones: el mármol caído.Deambulo solo. un lenguaje callado en sus nuevos signos. los silencios. evitando los ojos dibujados a lo largo de las paredes. . No es posible decir todo lo que se quisiera incluso para escucharlo solo.es siempre igualduele el humo en los ojos. y la verdad sea un montón de piezas.

bajo la niebla. el agua de entre las manos nos dirá de forma transparente por esas viejas preguntas en la distancia.Imagínese. Apagar los faros y buscar ese lugar difuso de lo inefable. las instituciones. dejando padre y madre. Así. casi al fin del horizonte. cuando sepamos que llueve. renunciar a toda carencia. Cortando el archipiélago. . a todo dolor. ¿Se pueden abandonar los espacios en blanco? ¿Es eso lo libre de la libertad? Seguir diciendo.

Esta. todo se repite : la idea de pensar en la falta de palabras. tiene pistas que no recogimos y se van gastando de tanto ser ignoradas. de regalo. este es el último comunicado antes de sustituirnos las identidades o perdernos en el laberinto. Tengo frío llueve estoy cansado de imaginar . Porque al final. la ballesta y dos estacas. al principio. una provisión de manzanas. ningún lado ¿Puedes morirte de mentira? Respóndeme antes de esconderte. la casa que todos podemos imaginar. Dejamos el caballo húmedo en la entrada. Todo se repite. los cuerpos sobre la mesa. todo. ¿Qué hubiésemos sido al seguir las señas? ¿Estaríamos desaparecidos aún de nosotros? Esta noche. ya hablaremos de las desapariciones. los cubiertos.

no dicen desaparecido. en la sala. las calcomanías. no dicen detenido. la transparencia. en la tráquea. con una calcomanía simulando las teclas negras. los libros. simulando. El piano sigue en el salón. los tanques. La familia lee los cambios en el aire. solo hacemos ruidos internos. en el silencio. los desvíos. las teclas blancas son simuladas por el exceso de luz en el lugar. el aire dislocándose cuando lo empujamos al caminar.La familia sentada en la puerta exterior del laberinto oye los disparos. En la ventana una piedra rasga el vidrio. Los contemporáneos tocan las teclas negras. Interpretando en silencio crepúsculos. los aviones. El estruendo molesta en el oído. Cierran las puertas. . los ojos. El piano. las ventanas. nosotros tenemos un agujero en los dedos. los colores.

Las nuevas imágenes. los márgenes. la pistola. lo que nos extravíe los falsos focos. La caída es una televisión a colores transmitiendo el recorrido de una flecha desde la ballesta. el tanque hacia un caballo de madera con un laberinto dibujado en su lomo. . Que distorsiona la verdadera humedad del agua.Púas para perpetrar el simulacro bajo una lluvia marcada por los signos del castigo de la barricada. El aguacero ha creado su doble. tal vez sea eso. el asunto de la lluvia.

. La mirada huirá de la imagen. la mirada seguirá en el suelo fuera del alcance de las copas. apoya el papel en el vidrio y aprovecha de calcar el humo de mis piernas. En ese momento: cuando empiece a arder. aún así. de los árboles. Cada hoja proyectará una luz distinta.Quémame incluso cuando haya encontrado la salida. asómate a la ventana oscura.

¿Nos deja adentro. en verdad. o afuera? ¿O es sólo un indicio de que ya es tiempo. y ser capaz de llamar una cosa por su nombre. El miedo que las huellas sean reconocidas luego de pasar el tiempo. que la huella será encontrada: no habrán nuevos caminos políticas poéticas púas. la magulladura y los dibujos de una sien amoratada. Bastaría alguien diciendo que fue un sueño la muerte. ¿Qué es una contraseña?.Si la contraseña fuese el abandono necesitaríamos heraldos de voz baja para que no entrase nadie a este páramo. Trastabillamos frente a ocasos espectaculares por no saber decir. Una vez hallada. . anunciásemos así el fin del golpe. y los deseos desaparecen tras las esquinas. más golpeados que nunca. Una preparación. una vez muertos. Si la contraseña fuese esto de ser parte de la derrota o de darnos cuenta en el camino a decir que incluso el mundo creado por nuestra palabra es finito. no nos queda sino decir que la política del recorrido es solo andar. Sabemos. que llegó la hora? Si la contraseña fuese un diálogo iniciado con las manos pisoteadas. Paredes en el laberinto. subiremos los peldaños rotos que hagan la diferencia entre estar abajo. Ignorar la bayoneta. una búsqueda de la casa que dejamos por ahí. casi con hastío. el humo. con los ojos perdiendo la línea del horizonte. pequeño.

lo que miramos desde hace tiempo ya no está. evitar el cuerpo. oír los mecanismos. la sangre brotando. no levantar la cabeza. En verdad sólo importa dar un paso después del otro. Sobrevivimos en silencio. un bote cruza vacío desde el amanecer hasta la noche. Quizás todo esto sea sólo un signo. Es cosa de hacer bien los trabajos nada más. como última caja sucia en un desván. un angosto camino empedrado. La nieve cae sin enfriarnos siquiera.y todo. tendernos sobre una esquina. o que esto ya había acabado en otra historia. . hay que hacer bien los trabajos nada más. No levantar la cabeza. dirán. sombras y maltratos. tenemos un recuerdo de lo que fuera el grito. es un amo salido desde el laberinto. las poleas. son trozos de tiza molida nada más. tenemos que ir palpando el muro para salir. todo parece estar fuera de alcance. no caer en las acequias del camino. la mirada. Sobrevivimos. Tras los muros se oye la luz en el agua del río. ante la ausencia de dolor.Las líneas no indican nada. O la ilusión tratando ser verdad. como la memoria deshaciéndose con cada piedra enumerada. la muerte. Todo parece una despedida constante. pensar que quizás fuimos porción de algún origen. así es a veces. El borde del mar se recoge como siempre. Las palabras quedan como vestigios barrocos en la ciudad. -Celan.

Recordamos el duelo que significaba mirar de frente. Así nos transformamos lentamente en un objeto para mirar y ser mirado. inundándolo todo. preguntándonos que sería de esto: de la entrada y la salida del laberinto. Sin asumir que la lluvia es solo eso un cuerpo perecible que no encuentra solución en la poesía chilena. su mirada. y es una brisa helada su sonido. Los tramoyas. tal vez así se acabe este mutismo. Suenan los ojos moviéndose en la noche. Quizás eso fue lo que inició un luto. Palabras sucias en la tierra.Tendremos que despedirnos de los agujeros en las paredes con la nostalgia repartida entre las manos sucias. las paredes sin pintar. que a veces se desprende como el cemento de las junturas entre dos ladrillos de la pared. transparentándonos. de la casa Dicen que lo del laberinto fue una historia para pasar el tiempo nada más: para disfrazar la ausencia de palabras desaparecidas. Si hubiésemos saltado el muro nada más. para que no viésemos el andamio de lo real. . Fugacidad. despidiéndonos apenas del diluvio. gotas en el cielo. como echados al olvido. Tendremos que decir las cosas como no son. sin saber que el descampado es y será el mejor refugio para un objeto. pues nunca pensamos en terminar así.

El guión de esta historieta en un remake de un viejo capítulo ya olvidado. y las balas que dibujan nuestros enemigos. Los bultos en el telón son cuerpos buscando algún espacio en el relato. los golpes. la pared al laberinto. es que siempre sobran viñetas en el cómic. siempre nos emociona la metáfora del viento en los cables. En los dibujos. pareciese que deseamos huir a viva fuerza de las palabras. Las cenizas cubren un abismo –la salidaque desaparece frente al dibujo de nuestros ojos. Podemos entonces imaginar los pasos que hay entre viñeta y viñeta. La idea de salir de las viñetas crece como musgo en estas paredes. ¿Qué hubiese tenido que decir para no acabar siendo un puñado de palabras? Esto ocurre por ser paria de una poética que nunca aprendimos. la opacidad del viento no era más que tinta gris sobre el block de dibujo –decíasEl discurso poético de este cómic es la sangre que mana del héroe derrotado y tu pareces no entenderlo. el mismísimo dolor que nos enmudece atraviesa las páginas de este cómic. . es fácil: la mano crea el mapa.El guión de esta historieta es un remake de un viejo capítulo ya olvidado.

al anochecer. antes de caer. Los sonidos de las palabras dibujan laberintos que permanecen estáticos en el aire. Se cae esta ciudad sin nombre. hundiéndose en la niebla. porque se escribe al ir desapareciendo.El tránsito es una escritura que nos gusta por ser gratis. .

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a kind of muteness .

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Es lo que siempre he tenido: ninguna fe en la historia Jean Arthur Rimbaud .

Eran tierras, era tentación. El dominio de unos sobre otros pasó de ser la justa épica que esperábamos ¿Haremos una búsqueda estética, o sólo de cadáveres? Capas de tierra prensada forjan una historia clandestina. Se sabe del aire, del cielo, porque tenemos raíces para investigar. Esto no es lo mismo que un iceberg, no siempre importa la mitad oculta. ¿Cómo podríamos describirla?

Recuerdo haber ido en busca de un ejército camuflado en un coirón aprendido de los libros, de la nostalgia. Con el pasar del tiempo dibujaba coironales perdidos en la página, hasta hacer rayas y nada más. En un rincón del patio, un espejo, con púas, con charcos de sangre. Hoy en día uso lápices para anclar palabras que buscan desaparecer; no hay ejército ni siluetas. El espejo ha desaparecido, sus púas, su sangre. Ha sido arrasado el coironal, acortado las distancias, nos da vértigo el borde del precipicio.

con hierro. para nacer luego. al bajar aún más la marea. Comenzamos nuevo siglo. hasta perderseEn la tortura ibas a desangrarte y desaparecer junto a las marejadas. mirando aves negras en el horizonte. a la memoria de los muertos. los que nunca desaparecieron. queríamos cerrar el siglo.Derrotados y en el punto más bajo de la marea.con himnos. Mirando al horizonte esperábamos mientras bajaba la marea. . -El animal y la cuchilla mirándose.

bombas. volveremos para habitar los campos. como una pequeña puerta dentro de otra.El miedo que rodeaba a las palabras era pura apariencia. . La imagen del terror será reproducida con gran rapidez en la memoria –BenjaminLas calles vacías nos pertenece a todos. El cubo no nos deja ver lo que en verdad ocurre bajo puentes de indiferencia cruzan mares de significado incierto. no hay más. somos sobrevivientes de un simulacro. Sabrás que no hay misterios. La naturaleza es lo que ves fuera de este cubo. El testimonio de esta historia es una reunión de victimarios y víctimas. Bombas. Había un límite incluso dentro de los límites.

Nos educaron bajo el tótem. hórrido amor hegemónico aerolito hidalgo bullicio pleamar. Nos obligaban a padecer dolores. el espejo y el cuarto vacío donde se podía llorar solo. cerraron la ventana. No dicen nada de mi antena. sonidos. occipital. Nos educaba un policía martillando metacarpos parietales sin martillo. Agujeros. de las rayas en la cara o de la luz que se cuela entre las sombras. Carne. a decir Alejandría. piedras pómez. . Acostumbrábamos a dibujar puntos pequeños antes de encallar o dejar el archipiélago. columnas limpias. a mirar al rostro. los jardines. color carne. números.

Una cinta de Moebius puede ser la metáfora de nuestro recorrido. o nos golpeasen tan fuerte en el estómago. golpes de costillas en las culatas. el silencio es la ausencia de un adentro de un afuera.Es así la metamorfosis: el pecho golpeando insistente la cabeza de una munición. Es así la metamorfosis: un deambular por las páginas viejas de la ciudad. igual que en un cómic lleno de viñetas que no saben que decir. Como si escupiésemos alguna cosa. Silencios escritos con sangre seca. No hay lápiz que dibuje nuestra voz. . en las páginas de la ciudad. Una poética perdida más. por eso se ve como pequeños puntos en los labios.

y se van. giran.Un delirio. un leve transcurrir de reflejos. Duele un poco cuando se desprenden. . ¿Cómo dirías tu imagen sin palabras? ¿Cuándo callaremos? Quizás algún día el silencio sea ese ruido que hacen las balas al salir del cuerpo.

.La mirada está hecha de objetos desperdigados en el suelo. nuestro silencio está hecho de olvido y golpes en la cara. Éramos tan revolucionarios al mirar las fotografías.

-PicabiaAsí. nuestra memoria creció en un archipiélago sin brisa. enumerando cuerpos vaciados de sentido. que un día usaríamos para continuar el simulacro. evitando huellas –Cocteau- .Aullando.

hipertextos. Sangre cayendo a raudales por la boca. efectos especiales. Luego de caer aún nos queda cielo. y un coágulo atravesado en la garganta.Hemos callado tantas veces para llegar a este final: ciudades desvencijadas. .

la mancha de sangre. Sólo digo humo sólo digo diáspora. los muertos dejan una huella. A pesar de las nubes. en algún lugar. el registro de cierta época. colecciono el the end de las películas. es eso. una discusión estética. Entretanto. y muchas otras cosas.Un imperio nubló todos estos años. .

y caja donde se guarda la música también. Somos nuestra propia definición. somos un círculo hablando a medianoche. o bucólico atardecer en el valle -CouveSomos un péndulo que alguna vez fue solo línea y recorrido. terror y llanto. . (tenemos una enciclopedia entre los párpados) Somos humo. Somos música. tonsura de estrella en la nuca. Somos llanto. somos aceite vertido en el desierto.Somos tantas cosas a la vez. fugitivos de un trazado hecho en la pared –Plinio-vara de madera ensombrecidasomos la misma ceniza que va cayendo somos la guarida de las municiones disparadas al rincón maltrecho del habla. Somos todo aquello que sobra cuando se es un todo. Somos pasajeros de cierto olvido que se nos fue dando.

que las cosas duelen sólo cuando son ficticias. como el dibujo que hicimos en tu cumpleaños. Para protegerte de las municiones de las palabras. del regreso. . Dirás que fue sólo regresarle letras a las palabras. Cubrí con nieve tu cuerpo. Agonizabas de color azul.Tuve que matarte para que no nacieras en este lugar.

Imágenes del recorrido empujadas por el viento que entra por la ventanilla abierta. Vimos caído el muro. . las torres y mucho humo.Viento negro u olvido de nosotros.

de no haber arrojado alguna piedra. Un continente lacerado bajo la superficie.Un cubo con huellas llenas de significados -GiottoNuestra rabia fuera de él. Después. huyendo de la boca abierta. o un dibujo de sangre. y bocetos inconclusos bajo la humareda. . con ciudades flotando inertes sobre el pavimento. todo parece una espera inconclusa. tras el espejo no hay reja. Después de la revisión del álbum familiar tratamos de sostener la malla y comunicarnos. de no haber roto el signo. en sus sitios eriazos. Tras la reja no hay palabras.

A veces el viento no empuja nada. con una mancha roja. No lloramos cuando era tiempo. las rocas. ahí las heridas parecen maquillaje. . derritiéndola.Un poco de nieve. Y todos están muertos. ahora tenemos que aprender los gestos desde las fotografías. A pesar de los vientos. o la herida del caballo.

No pienses que fue por escuchar. el castigo es eterno. cayendo por la palabra. .

¿Hasta qué punto se resume en los cuerpos? Quizás sea hora de reconocer que los esfuerzos fueron vanos.Esta especie de mutismo no podemos ilustrarlo con una tachadura. las fronteras. de tiempos en silencio. para tratar de matar al cazador. estética de tiempos difusos. No solo es eso. El silencio nos golpea el rostro.El hombre libre tal vez quiere caminar por callejones y pasajes. Tantas son las metáforas. No solo es pensar lo que no hicimos. saber huir a tiempo es propio de una especie de mutismo que traemos adherido. Mirar tras los balaustres esa pizca de silencio que nos queda tras las rendijas o las paredes. o cambiar la presa. encallar. por qué tan rápido se nos cayó el puño. lejos de las grandes alamedas. La ciudad inundada de signos. Asimismo. tanto el mestizaje. el mosaico y la otredad. como esos instintos viejos que ya no recordamos. Por qué no estuvimos con el realismo socialista. No decir. y mover los hilos que las luces trazan sobre las palabras. como esconderse. Se hacen solos los silencios. porque de una u otra forma es un duelo que nos corresponde. . que se vive para continuar el programa.

o mientras la palabra se hacía en silencio. o una idea de palabra. castigándonos por la derrota. Nos tenían al alcance de la mano. estoy más adentro. o una ráfaga al despertar. y volvemos a usarlas. . Podríamos tener un cuaderno para contar las palabras. Las palabras vuelven.El ladrillo cae. Se inicia la lluvia. Nos hicieron silenciosos. Algo parecido a la tristeza. Los sonidos ya sonaron. temprano. Éramos número. Solíamos oír siempre el mecanismo dentro de nuestras cabezas. en silencio. el muro se desarma. con la manzana llena de balazos. los cuerpos salen a relucir a flote. Más cerca. navegando entre la belleza derruida. Callados. Corríamos sin ningún peligro porque no escuchamos advertencias. mientras anochecía la imagen. Es la derrota. a las sombras. comenzaron con Guillermo Tell. y en la imagen anochecía. Hay necesidad. y en silencio hacíamos palabras. en las paredes. algo como signos en el llanto. Nos hicieron silenciosos. sino un cierto asco a las luces. incluso diferente. los perdigones y escribir el número. Ya no tenemos monumentos.

la ciudad que aparece tras mi cuerpo.Mi cuerpo aparece ahí sentado en la silla vieja. el frío. Esta. la ceniza cubre esta tristeza. tiene años enmoheciéndose: por el viento. la lluvia se desliza entre lo que puede ocurrir y lo que ha ocurrido. se pierde en su propio vacío. por la bayoneta. preguntándose ¿Qué será del miedo? o eso de igualdad. nadie sabe por qué llueve. la desaparición ya no está desaparecida. por una lluvia fuera de lugar. Se siente el eco de los golpes. libertad. y la piedra húmeda. Hay culpables. . No hay signo que no eclipse. Parece un dibujo extraviado. La ceniza empieza a cubrir nuestros monumentos. fraternidad y modernidad.

será negado que la muerte se hizo estética durante un tiempo. .Algún día prohibirán acordarse de babel. Cada pliegue de la página podría aún esconder significados exilios voces troqueladas. durante un país.

Toda una época. No hay escuela. . el Map of Chile –Downeyno hay serpiente para pascua lama no hay leche en las tomas de terreno. Espejismos.Hay tantos sitios que desaparecieron junto a los mimeógrafos.

nuestra casa. Esta. fue construida sobre las ruinas del laberinto.huelga general. el ocaso. Es común nacer de otras historias. Sobre ceniza y casetes. Una dictadura sudamericana es una historia en el aire nada más. Hay que vengarse de todo y de todos. dices. Bombas molotov iluminan el lenguaje. Batallas campales. . De las viejas reliquias especialmente. en las confrontaciones. nos perdemos de vista.En el parpadeo. por enterrar.

la canción del niño entre balas. gritos y maleza. con la tristeza de usar la misma voz que usaron ellos. con la calma del tiempo en la mirada. entretanto. en el viaje en la caída. de no haber fabricado otro cielo para nosotros que íbamos a nacer. Ampolletas día y noche iluminando algún camino en el cielo.Caemos a una velocidad apropiada para la muerte. que la obra maestra fue y será la lección de anatomía. o un dibujo del cuerpo de cristo. un niño cantando en medio de la guerra cantando una canción de buenos y malos. aprender a gritar de un dolor desconocido. y lo digo ahora. Pero no podemos hablar de arte cuando hablamos de historia. la puta que lo parió. son la flora metálica de nuestra geografía. Caemos. Digamos entonces que el verso sea un pedazo de algo escrito al borde de los acontecimientos. como siempre. o sobre la cabeza de los ciudadanos La palabra la buena nueva oculta entre cartuchos oxidados . Antes los niños jugaban un juego de la puta madre. y no queríamos crecer con la lluvia corriendo sobre tumbas desaparecidas. o más bien caemos. la lluvia corre sobre cuerpos esparcidos en el aire. con la piel magullada y retorcida de entre las esquirlas y fragmentos nómades que vuelan sobre esta república. Cuerpos que tuvieron que aprender la muerte de memoria. porque la palabra no nos alcanza. desde el griterío hacia otra parte. o más bien viajamos. en el borde de lo que podría ser un vuelo. Quizás fuimos víctimas de un abandono que recién comienza.y los cartuchos de bala: entre roca. además sabemos. Viajamos. sobre esta democracia. Un niño cantando una canción compuesta de groserías dice.pero había uno.

still .

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Ai aia aia ia ia ia aia ui Tralalí Vicente Huidobro .

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Si dijéramos los nombres con nuestra voz. El dominio es tristeza: impide decir barroco tantas veces como sea posible. A ciegas. haríamos nuestro el susurro. Trazos grises. y no con otra. ¿Qué poética no es una columna dislocada? ¿Qué bastón erró el golpe? .

Han colgado más cables que otros años. El suelo es un dibujo lleno de sombras. es la modernidad. es la modernidad. Caen balas que creíamos perdidas ¿Qué metafísica hay en ello? .

metralletas humo.El tiempo está cerca. y mira las explosiones con el hocico meado a los pies de un muro. El caballo de madera está afuera. Metacarpos. . nuestro fracaso en las derrotas. No es derrota haber nacido después de la modernidad. llueve. creyendo que esto es un gran mundo lleno de sucesos. o aquellos susurros que dejamos flotando. una sombra que la cabeza dibuja sobre su lomo. en las victorias. No es derrota nuestro silencio. tiene clavos sueltos. cosa bella. No es derrota nuestro silencio. y una oreja astillada. O una puerta sin ventana. Los huesos se trizan entre sí. el tiempo nunca fue mucho. Afuera está nuestro caballo de madera. dicen no hay realidad real. después de las derrotas o después de cristo.

No saldré. El cielo es una política poética; y toda tierra es ella, la pieza perdida. Toda política es tratar de cambiar la presa, desviar un poco la luces, olvidar el miedo al cazador. Toda tierra es un posible laberinto, una trampa vulgar, o un dibujo sobre papel cuadriculado. No puedo oír el piano sin acordarme de los tropiezos, de la explosión interna que ilumina brevemente las paredes. Ves, la fábula se convierte en mundo. Y las paredes crecen. Desde afuera el espejo sigue igual. Somos heridos sin guerra, sin heridas, sin árboles, o ficticias líneas de horizonte para ocultarnos. Esto no es una ciudad: los cristales sucios, nuestros contemporáneos,

los autos,

las imitaciones. El cazador oculto, los horizontes –again -

el cemento, el hedor,

Dirigimos las luces y los oficios: guardar el tiempo, las virutas, las realidades. Y las palabras, y las realidades. El mar es un cementerio sin cadáveres. Ojos contenidos al sentido horizontal. ¿De que lado cayó el pedazo de muro?

El tronco cayó. Hojas quemadas flotaban aún. Las hojas nunca fueron blancas; el viento nunca demolió el silencio, y nosotros mirando apenas. Terror. La mirada rodando como cal llevada por el viento, sin fuerzas para decir algo. La mirada no es del ojo, nace y se exilia fuera de su órbita. Como cal desprendida del cuerpo lacerado, como una línea hecha de puntos pequeños sobre la hoja en blanco. Eso, entre tantas otras cosas. Piedras bajo la lluvia, la palabra territorio.

Esto que oyes es el comienzo de nuestra derrota; los silbidos de las balas se apresuran. La lluvia no era un efecto de la pintura. Movimientos telúricos, líneas, círculos y dodecaedros. Esto debiera ser algo inalcanzable, pero no lo es. La lluvia no era parte de la fotografía. Este es el lugar equivocado, lleno de trucos para retenernos: pedazos de silencio sin belleza, balazos fuera de lugar. Cortinas sucias, niebla, humo. Nadie sabe de los huesos, disparar a quemarropa o correr las cortinas al amanecer. Es el lugar equivocado, el dibujo equivocado, la palabra equivocada. Las luces no prenden, no hay puntos de fuga; no hay movimientos ni silbidos; y las balas sin salir de las pistolas.

A cambio.Carecemos de un biombo que nos separe de los enemigos. coleccionamos artefactos perfectos para asombrarse frente al abismo. .

un poema urbano o vientos de incierta significación. de el nos distanciamos. . algo así como una lejanía. Toda palabra puede ser siniestra cuando cubre sus significados. juegos entre mirada y mirada. manipulación y encubrimiento. Anda y diles. nuevos adoquines cubren viejos adoquines. De arriba parecemos una composición abstracta: es el territorio. toda palabra es incierta cuando su significación se agita entre los unos y los otros. que somos parte del olvido. Entretanto. de tragedias y polos silenciándose en la sombra. por último. esto es. o sonidos escritos en las paredes de este país. Somos consumo fácil y seguro de una muerte que nos ronda en las palabras. que somos páginas de una revista de caricaturas. Acumulación. Malentendidos. La casa que imaginamos es una manzana llena de agujeros. Y mirada. voces y silencios.Anda y diles que somos un gran poema urbano.

para poder salir. .En nuestro interior la palabra se refleja como si tuviésemos una caja con espejos. como si en la soledad del cuerpo pudiera multiplicarse.

Queríamos olvidar que nuestra historia fue la misma que descubrimos dibujada sobre la cubierta de la mesa. empezamos a olvidar las calles de tanto caminarlas. .Cada ocasión en que pudimos mirarnos a los ojos preferimos dar vuelta la página. No fuimos capaces de apropiarnos de otros diálogos.

ciertas desapariciones del cielo o trozos de principio sueltos por ahí. de querer describir el olor de cuerpo quemado. He vigilado un cuaderno vacío . Declino el vuelo al ver alas manchadas de sangre.Después de girar sobre tantas páginas.

. con carbón. jamás pertenecemos a los materiales que nos constituyen. Eliminando quizás el vértigo que tienen las palabras.El héroe de este cómic es un dibujo preñado de tinta negra. vagamos de narración en narración. acaso desplazando cierta naturaleza que se inicia en el dibujo. Es todo parte de una historia. iniciada con el dibujo de siluetas en la pared con fuego. Nosotros en cambio.

¿Sabrá el agujero que su libertad es la tierra que ha perdido? .

Desde el paisaje. el espesor en el aire.Los cementerios. Diciendo. . Lentamente. o hilo colgando del telón. por el claro signo de las cruces: enmoheciéndose. A veces pensamos que el verso es un pedazo de algo como esquirla en vuelo desde las explosiones. Los amplios telones cubren algo. Los cementerios tienen una música que no suena. por la tierra. Desde algún tiempo todo es oscuro. los años. esperando cierta continuidad. y los reconocemos por eso. por los pájaros. entramos a la tumba. desde las nubes. entramos.

Todas las palabras son formas de poder o inventos. . mentiras pasajeras en espera de algo mejor. Y cuando las ramas secas golpean el vacío. Por eso a veces conocemos las historias por las hendiduras que dejan en el suelo. El suelo no soporta las cosas sobre sí. Quizás las cosas no existan –againy la mirada no sea más que un señuelo. chocan a ratos con una pared imaginaria. los fósforos esparcidos cuelgan de un hilo desde el techo: como en las representaciones. o los huecos que forman en las páginas en blanco.Una de las paredes del rincón termina antes de llegar al suelo. quizás la política sea decir que las cosas no existen y la poética sea decir que las cosas existen cuando quieren.

aprendida de las páginas de algún cómic. como metáforas que deben permanecer juntas para desdibujar los límites. . ver los barcos afirmados a la orilla del río. Siete vacas flacas bastan para recorrer nuestros dominios. juntando savia en el tronco. pastan en la noche. junto al barro de la orilla. Tienen huesos negros bajo huesos blancos –Rodchenkocomo una imagen rebotando en bocas entreabiertas. y dejar el resultado de las palabras.) Perplejos en la enfermedad. viejos árboles miran un hacha congelándose. aprendiendo la lengua de la súplica.(Las vacas flacas no simulan.

O por qué la iluminación genera espejismos en los significados. las coincidencias. sólo a veces. O cómo le cae la luz sobre las astillas. El caballo es una figura o es todo lo que las cosas no son y dejan en el aire los intersticios. Un mito. por ejemplo: si el caballo de madera no fuera más que un mástil derruido. enfriándonos el rostro. Y su velocidad. la forma en que lo vemos. . O esos bolsones de aire que de repente aparecen y se van. solamente sentimos las gotas mojando el ruido de los autos. no entendemos el por qué del aguacero. los símbolos de su agonía serían los mismos que los de su lectura. Es que a veces. Los mitos a veces sirven para ocultar las historias en el aire.Los mitos son como una lluvia inesperada.

repito. Se nos olvidó la historia. la historia. el cepillo de dientes en el baño.Nos fuimos tan lejos que olvidamos la historia y la herida. . repito.

.No soy lo que brota de mis huesos caídos de mi fémur infestado. Nunca fuimos mi cuerpo. Éramos. cuando se ponía todo amarillo cuando el viento no podía borrar las huellas y en la piedra llana. negro. la sombra era un gladiolo dibujado.

. su madera.Es posible oír un piano a la distancia. oír su imagen.

con focos. de las fracturas. y que cada llave nos haga desconocer el nombre de los padres. El nombre de las cosas. con luces. con cámaras. llorando.La ciudad siempre es un sueño de escape de otra gran ciudad. del decir. . La fotografía hace lo que suele hacer. círculos y golpes precipitados. Y sin embargo permanece entregada a la esperanza de desaparecer por el uso. mirando. Despidiéndose del hacer. Nadie la hizo así. Viento sur arrastrado. en el fondo la ciudad es un recipiente lleno de agua turbia esperando agitar su cuerpo y transformarse en un paisaje con una puerta llena de cerrojos. Describiendo agujeros que tengan: un recuerdo de la tierra. Es posible querer estar solo mientras el óxido acelera las cosas.

. gentes.Hay cosas. si hubiese una rendija lo suficientemente ancha todo rodaría hacia esa alcantarilla que deseamos esquivar. hechos que han quedado fuera y si algo se supiera.

Hablar es una extraña forma de poder que a veces nos recuerda el ruido de las hojas al nacer. . deseos prefiero decirme cosas desde el reflejo de la ventana o cuando miro girar la polea. mundo. al volver a la lengua. Carezco de aire. Al desplegarse.¿Nos dejamos? ¿O fue solo el revés de la luz? Esa parte que no ilumina.

El agua de la lluvia aparece como presagio misterioso de otras aguas como cielo callado esperando respuestas del idioma. de los silencios de la palabra desaparecida. la orina y el humo. Luego viene el hollín. los andamios. Los alientos negros de incomunicación y vómito. . a veces los golpes de agua producen silencios que sigilosamente inundan la ciudad como brisa marina. y oxidan los pilares. Crujidos. Es cierto.

y pareciera que la palabra se distanciara de la persona. ¿Cómo decir sin saber del margen? . cerrando surcos labrados en la mirada. Como un iceberg. A ratos ni siquiera hay ficciones. no veríamos lo que hay debajo sino fuera por las historias.A ratos se cortan los hilos. Hay un mundo circulando fuera de nuestros dominios.

Apenas si sabemos dar cuenta de los detalles o cierta naturaleza. .Siempre nos estamos despidiendo caminamos dentro de la casa. Intentamos ver el aire de rincón en rincón.

No fue necesario inventar o negar las pocas cosas que dijimos. en cada interruptor o bajo ese gran poema que debiera terminarse de escribir. Todo se remite a una polea plástica a punto de partirse. la historia es una imagen en el agua. Como sea. o al interruptor dibujado en la pared. . oculta dentro de la indecible transparencia. es la muerte. las luces. Todo está así porque detrás de las paredes. Por decir cosas nuevas.Se ve desde lejos el inicio del fuego. o dentro del tronco de los árboles. La historia también es una pérdida asumida. hay un mecanismo que no se detiene.

sin el margen? ¿Diríamos de sus esquirlas acaso? .¿Qué habría sido de la explosión encallada en la ribera.

. musgos azulados. por algunos. el silencio. tienden a caer: aparentando. la casa desmoronándose en sí misma. Signos barrocos adornando una fachada gris.Tantos años esperando una lluvia como ésta. el agua. fingiendo humedad. El agua contra el vidrio empañado. y destruir los dibujos de las prótesis. las cosas. la derrota. Las columnas amenazan con caer. quizás sea fácil decirlo: la derrota. La lluvia se filtra por las rendijas. La noche es un despilfarro de sombras. señalamos el temblor de las nubes con la punta del dedo. Y del mismo modo que en las pinturas.

estratos e insectos por la ventana. . rondar por los pilares negros de la casa que vimos quemarse. Entran cúmulos.Mantener el grito. se pueden escuchar los otros ruidos: los balazos las tronaduras las caricias los pasos la mirada del caballo. y nada más. Se ve humo. El grito decae.

La visión es importante para engaños y olvidos. para continuar en ruta. . La lengua y el dinero. antes de partir: las piernas no nos sirven. Solo entonces imagino cómo fue tal como me habían dicho que sería.

El día que recuerdes mi palabra volverán de a poco las sirenas. El día que recuerdes mi palabra recordarás también que un poema no depende de su economía de palabras. recuerdo u orden de fusilamiento a medianoche. del predicado. de su olvido en la repetición o su cercanía con el cuerpo. comunicado ruido de sirenas caminata por el laberinto. poética. . cavarás un agujero en la cola del piano y recordarás que el problema era el exceso de maquillaje y de hendiduras en el rostro. El problema era que no decían nada de los caídos del sujeto. del dinero. Un poema no depende de ser poema poesía.

. Perdida. dejando astillas. de la garganta abierta. Nos ahogamos tan rápido que se nos va el placer del grito. volviendo a la mano.Hay que recoger la ceniza de las naves quemadas. A veces esperamos sentir voces zozobrando nada más. Somos fantasmas atravesando púas en la noche. Volviendo a las preguntas: -¿Qué diálogo inconcluso pretendemos alargar?Tenemos tantas ideas para perder por ahí. palabras enterradas cerca del oído. Tenemos mil dobleces en la mirada. quizás.

a la distancia desde lejos. cúmulos. todos los rostros son iguales. olvidándome de mí de tanto andar diciendo. las marcas del fuego. arboledas. . Desde los grises del paisaje. los estallidos. en la distancia. trozos de aire esparcidos entre las hojas. por eso nos perdemos. Signos flotando en la mano cerrada. De nosotros. El musgo cubre las piedras. Y caminamos como siluetas. Vahídos. Los castigos caen sobre el musgo de las piedras. Deletreando.A veces escribo así. desde la niebla. en la niebla. Tras los árboles. tienen la misma diferencia. casi olvidando la palabra entera de tanto dividirla.

de la máquina. Y no me dejaban ver los muertos.La televisión encendida. . la lluvia antes de los disparos o esa pregunta repetida sobre la voz. Metían ruido. Creí escuchar voces en el viento hablando de sí mismas y su desaparición. gotas de lluvia una pierna desnuda sobre la pared.

los marcos y los dientes. sin salir de ahí. aparecí sentado en el espejo. el contorno de mi cuerpo el espejo. siempre aprendía.Frente al espejo. imitando el modelo de un incendio. . dibujaba un país cuando aún quedaban llamas paralíticas sobre la mesa. Pasaron los años. roto en la esquina de la pieza. Un relámpago iluminó los muros. En la pared. la luz quemó el mantel y el dibujo parecía terminado. el enemigo siempre se aparecía. Un relámpago cegó el lugar. Brillaban los cubiertos. calentando el aire.

Quizás podamos decir que siempre fue igual. que no podríamos haber sido de otra forma. el labrado barroco en el filo de la espada. todo ruido nos traerá a la memoria el desvanecimiento. los círculos vistos desde abajo. entonces comprendemos que la división de las líneas punteadas era ficticia.Las paredes. que la voz a veces suena como un ruido destemplado. La pérdida de continuidad: los grandes mares sin olas. Cuando no escuchemos los sonidos o los silencios que acompañan al pavor. Que solo desde los vértices podíamos ver el rumbo de las cosas. la modernidad. hojas negras. nubes indescriptibles. toda anotación será un desvío. . las mismas historias. La mecánica nos recuerda la fraternidad perdida. Los tablados crujen con los diálogos los fiordos se desarman. los antiguos proyectiles.

Como pasar por todas las esquinas aguantando.Escribo. . de ir negando poco a poco la mano que dice escribir. gastando la vereda de tanto repetir el recorrido. Por qué es la única forma de despedirse en silencio. Sin pensar siquiera en esas palabras que señalan la mudez.

un agujero en el piso. en la palma de tus manos. Seguir en ruta es hundir más la astilla dentro del reflejo. o rostros heridos en medio del trigal. de pura necesidad. no habrá a quién culpar. porque nunca sabremos quién es el sujeto: quién habla. bala ni geografía . Los difuntos son esa posible historia imposible de narrar. Y sí. Nuestro certificado de muerte es una sombra con otra sombra dentro de sí.No hay puerta. Lo único que posees. Porque no es lo mismo. Soñando lejanía. Será tierra oscura arrinconada en una casa vieja. y que me costó dejarte. Esto se perderá. sientes nostalgia de todo lo que pudo ser: los fragmentos de tiempo que pudieron tener significados. cólera y púas tienen acorralado al ciruelo. adentro. Y mi recuerdo será tu propia vida: recuerda. Despertar y seguirnos mutuamente será también compartir esta voz. porque tarde o temprano eso ocurre. y brasas a punto de extinguirse. cayendo lentamente por el muro: formando un charco. o poner la piedra frente al agujero que ha formado. de tanta cal. . o una sien apretada al cañón. de tanta pintura. Las manchas de sangre seca. Debes olvidar la enciclopedia: los trazados. Quién huye.no hubo laberinto – No se busca aquí si no hay certeza del objeto perdido. Aún más oscura. de pura soledad. imaginar una palabra que estar solo. Cuando pienses en mí y te mires al espejo verás mi figura y sabrás que somos la misma persona. aún más. acumula espacios en blanco. porque el rincón nunca fue margen y la casa nunca fue el centro. Esto se perderá. las figuras. simula. es la cicatriz rodeada de ceniza.

Y agazapados desde nuestra propia tumba seguimos mirando. sin palabras. . Una ciénaga olvidada. sólo mirando. Las balas parecen salir de la órbita de nuestros ojos.Cuando descubres que estás muerto brota un quejido. Y todo. todo es un conjunto de imágenes que nunca vivimos: casas derrotas vaivenes semáforos palmeras vidrios tabiques cenefas automóviles nieve leche negra. derramada. y todo lo que podemos ver es una ciénaga de metáforas. Otra vez.

.Camino a casa el tendido eléctrico arma viñetas en el cielo. Llueve se humedecen los postes. las ficciones aparecen enmarcadas por cables que cuelgan de los edificios.

. en la hierba. basta una madre sujetando un saco de hojas. No hay necesidad de padre para ello. y dibujarlas cuando empiezan a caer. Basta ver como el viento las mueve en la calle: en los tejados.Un retrato es detener las hojas impulsadas por el viento.

Volteo la página. Has olvidado tu propia historia: los amaneceres. la furia. deambulamos por las páginas viejas de la ciudad como péndulos moviéndose en la noche. veo como sufres –los gritos. Arden los vidrios. El silbido que temías roza tu cuerpo.veo los gritos. Es el castigo. La tumba nos recuerda. la sequía es parte del recuerdo. veo una viñeta. y la aparición de llagas en tu cuerpo. No hay diálogo posible. el horror. –againEl horror es un diluvio que inunda las viñetas. Se humedece la calle.Cenizas en la ruta. se humedece el habla. cayendo derretidos sobre hojas secas. Tu sangre inexistente mancha mi dedo al cambiar la página. Fantasmas poblando un valle abandonado. .

silbidos de la muerte que ronda en esta casa y las otras. . los mensajes: todas las noches que uno puede recordar todos los trozos de árbol muerto.Otra vez aparecen las viñetas.

correction .

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Debo enfrentar de nuevo al río. Jorge Teillier .

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amenazándonos con una muerte que ronda en las palabras. ¿Haremos una búsqueda estética. las torres y todas las vanguardias. También vimos sonidos escritos en las paredes de este país. es así. Hay tantos sitios que desaparecieron junto a los mimeógrafos que nos empezó a dar vértigo el borde del precipicio. o dibujo coironales perdidos en la página. Vimos caído el muro. o los sonidos de las palabras que dibujan laberintos al salir de la boca. el tránsito es una escritura que nos gusta por ser gratis. Hasta hacer rayas y nada más . Entretanto. pero al entender la amenaza.Vagamos de narración en narración. comprendimos que el dominio de unos sobre otros dejaría de ser la justa épica que esperábamos. tal como héroes perdidos de algún cómic. colecciono el the end de las películas. o sólo de cadáveres? Más temprano que tarde prohibirán acordarse de babel.

No hubo heridos ni quemados en la página blanca del cuaderno vacío. no hubo mano para recoger la piedra. o una pequeña puerta dentro de otra. . El humo es un eco inasible e inefable que resuena por calles vacías a fin de cuentas esta historia es una reunión entre victimarios y víctimas. El suelo es un dibujo lleno de sombras. igual que el estallido de las bombas. El miedo que rodeaba a las palabras era pura apariencia. El ahogo es un silencio que nos delata como presa. es la modernidad.¿Será posible desaparecer cuando se es parte de una historia. He vigilado todo este tiempo un cuaderno vacío. Un silbido atraviesa la imagen de tus dedos palpando el mar. caen balas que creíamos perdidas ¿Qué metafísica hay en ello? Se bifurca la mirada que nos sostenía unidos. Es la modernidad. somos sobrevivientes de un simulacro nada más. he visto colgar más cables que otros años. como un límite dentro de los límites. cuando las palabras que nos pueden salvar nos delatan? Las calles vacías nos pertenecen a todos.

en la caída de los pinos. y nada más. pero sin salir de ella. rododendros de papel. Su memoria se esconde tras el vaho que dejan las palabras. ahora es un graffiti.Donne. en una caja oscura. que diluye lo que fuimos. . arrastrando cardos a los límites de la ciudad. Tras los adjetivos que nos definían cae una leve lluvia. No hay campanas . La escritura tiene sus límites en la sofocación en la barbarie.Un archipiélago es un páramo modelado con cierto rocío proveniente de los acantilados. los peces grandes llevan ceniza adherida en sus escamas. ceniza sobre ceniza. más bien hay música cercada por la reja de este archipiélago. sí. Hay cierta música perdida en la memoria. los peces chicos agonizan junto al trozo de pino navideño. ¿Qué justicia se halla entre la ceniza arrastrada por el viento? Entretanto. Páginas negras soportan letras blancas. Toda pared fue refugio más que límite. a la salida de este archipiélago. HemingwayLa justicia es un ave cayendo al pasar los años el archipiélago fue un país fracturado su memoria es cal arrastrada por un viento entumecido somos ahora una desvinculación tardía de las hienas. Es el pasado. Yendo y viniendo con la brisa. esa que nos afirma el cuerpo al momento del adiós. piedra sobre piedra. la hilera de hornos o los cadáveres sobre canchas de tierra. maquetas y bocetos de flores crecen tras ventanas falsas. es también una ciudad desconocida. o un lugar donde fuimos jóvenes tantas veces.

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Jorge Polanco. Tipografías: Time s New Roman. Ismae co n lo fó c h i l e a n p o e t r y rodrigo arroyo castro. Verónica Castro. Eduardo Jeria. Agradecimientos: Editorial FUGA.Este libro se terminó de imprimir en el mes de marzo del 2008 en Editorial FUGA.. Agenci FB. . AndrésFlorit. Equipo editorial: Angela Barraza Risso. Arturo Ledezma. Para su composición se utilizaron Papeles: Roneo de 80 grs. Cristián Gómez O. y papel hilado de 80 grs. l Gavilán. Guido Arroyo. Courier new.

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