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La Caída de Derik, Mary Janice Davidson

Serie Lobos de Wyndham, Volumen 3

La Caída de Derik Mary Janice Davidson
3º de la Serie Lobos de Wyndham
Argumento Cuando inesperadamente se convierte en un alpha, el hombre lobo Derik Gardner sabe que tiene que dejar su jauría, si permanece en ella, sus instintos lo llevarán a pelear y matar al alpha actual, quién es su mejor amigo. Cuando un miembro psíquico de la jauría proclama que se acerca el fin del mundo a menos que alguien haga algo porque reencarnó Morgana Le Fay, la bruja temida de las leyendas del Rey Arturo. Derik se ofrece voluntariamente para la misión. Se dirige a California y allí queda subyugado por la hermosa e inocente Doctora Sara Gunn que no entiende porque la gente repentinamente quiere matarla. Ella resulta ser su compañera, Derik no sabe si esto es debido a su mala suerte o a las manipulaciones de Sara. Con lujuria en su cerebro, él negocia con ella para llevarla en un viaje a través del país hasta Salem, con la intención de descubrir la verdad. Mientras que el metabolismo de Derik duele de tanta necesidad, Sara no puede ayudarle porque se ve afectada por la directa e impresionante pasión que él despierta en ella. Es un viaje de distancias y de descubrimiento de estas dos almas dispares que encuentran algo en común: su amor. ¿Podrán salvar al mundo y con ello su amor?

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La Caída de Derik, Mary Janice Davidson

Serie Lobos de Wyndham, Volumen 3

Índice El Pasado...........................................................................................................................4 Capítulo 1..........................................................................................................................5 Capítulo 2..........................................................................................................................9 Capítulo 3........................................................................................................................13 Capítulo 4........................................................................................................................16 Capítulo 5........................................................................................................................19 Capítulo 6........................................................................................................................23 Capítulo 7........................................................................................................................27 Capítulo 8........................................................................................................................29 Capítulo 9........................................................................................................................32 Capítulo 10......................................................................................................................33 Capítulo 11......................................................................................................................39 Capítulo 12......................................................................................................................42 Capítulo 13......................................................................................................................49 Capítulo 14......................................................................................................................53 Capítulo 15......................................................................................................................55 Capítulo 16......................................................................................................................57 Capítulo 17......................................................................................................................60 Capítulo 18......................................................................................................................64 Capítulo 19......................................................................................................................67 Capítulo 20......................................................................................................................69 Capítulo 21......................................................................................................................72 Capítulo 22......................................................................................................................76 Capítulo 23......................................................................................................................80 Capítulo 24......................................................................................................................83 Capítulo 25......................................................................................................................87 Capítulo 26......................................................................................................................91 Capítulo 27......................................................................................................................93 Capítulo 28......................................................................................................................97 Capítulo 29....................................................................................................................101 Capítulo 30....................................................................................................................105 Capítulo 31....................................................................................................................111 Capítulo 32....................................................................................................................116 Continua leyendo para obtener un adelanto especial de la siguiente novela de Mary Janice Davidson.............................................................................................................120

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está entre nosotros otra vez. Estaba vestido con un traje varios tonos más claro que el tono de su piel. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. ¿Fuiste criado por lobos? Sara Gunn. un color que todo el mundo ha visto alguna que otra vez en el fondo del frigorífico. Observaron a DOE. aparentemente.N. A decir verdad. cocinero amateur. —¿Y bien? —preguntó la enfermera. sí. Ph. Tenía una alianza de oro en el tercer dedo de la mano izquierda. Esta vez… El hombre sonrió. su presencia en el parto de DOE. nacida hacía setenta y dos minutos. Sus ojos eran de ese tono intermedio entre el gris y el marrón. Como lo había sido. Así como la violenta muerte del padre de DOE. JANE era una dulce bebé regordeta con una salvaje cresta de cabello pelirrojo oscuro. No era un contable. JANE sólo minutos antes de que la bebé se perfilara para nacer. y a nuestro Rey —contestó el hombre—. para su corriente y modesta boca. JANE. Hechicera —Uh… Derik Gardner. y sus pequeñas cejas pelirrojas se arqueaban sobre sus azules. Ella es Morgana Le Fay. R. DOE.La Caída de Derik. hombre lobo. 4 . JANE aparentemente había nacido sorprendida. y su estatura era sumamente corriente. a pesar de que no estaba casado. Usaba gafas con montura negra.D. y esta vez hará lo que no pudo hacer antes. aunque su visión era de 20/20. lo nuestro será hecho. al menos su sonrisa no resultaba atemorizadora… tenía la sonrisa amplia de una participante de un concurso de belleza. de afiliación Wyndham. DOE. Era una empleada temporal aquí en el hospital (o eso decían los que estaban a cargo de tales cosas) debido a la escasez de personal. ya que su cabello se elevaba recto desde su cráneo. DOE. mostrando una gran cantidad de dientes blancos. JANE había sido predicha seis siglos antes. por supuesto. El Pasado El hombre tenía cabello castaño corto.. muy azules ojos. —Esta vez. La enfermera le devolvió la sonrisa. Su piel era del color del chocolate barato con leche. Pero sus ojos estaban muertos. y sus zapatos nunca habían sido lustrados. Volumen 3 —¿Qué. Parecía un contable. prolijamente cortado. JANE a través del cristal por largo rato. y una corbata gris con franjas marrones. Demasiados. JANE en sí misma. —Está… ¿Están bien? Es esa… —Aquella que nos redimirá.. Abrió la pequeña y húmeda boca y dejó salir un grito que el hombre que no era un contable pudo oír incluso a través del cristal. Por el contrario. El hombre miró a través del cristal a DOE. una camisa blanca.

muchas gracias. y las cosas se ponían difíciles. —Y no pudo evitar sonreír. Lara. sólo quería… —¡Voy a salir! —Derik se movió rápido como un gato. estirándose para agarrar a Derik por el hombro—. Derik Gardner. apenas notando que su amiga Moira. ignorando la forma en que los cabellos de su nuca trataban de erizarse. pero Michael estaba cruzando la habitación con veloces zancadas. —¡Espera un segundo! —desde su habitación escuchó a su esposa murmurar. —Amigo mío —dijo—.La Caída de Derik. tan bruscamente que Michael perdió el equilibrio por un segundo—. mientras te pateo el culo. discúlpame. cayó quince pies. pero comparados con los Homo Sapiens. —Espera —dijo Michael. —¡Hey. y mientras que la casa de cuarenta habitaciones tenía más que suficiente espacio para todos ellos. nadie —nadie— derribaba al macho alpha en su propia… maldita… casa. y entonces Michael salió volando tranquilamente por el aire. ciertamente algunas cosas simplemente… no… se hacían. y la frase “peludo bastardo fascista” era pronunciada. Quiero… —No me importa lo que quieras —respondió Derik sin volverse. Los otros miembros de la Manada vivían allí por su gracia y favor. para ir a estrellarse contra la puerta del armario de los abrigos con la suficiente fuerza como para que se astillara por la mitad. Luego saltó a sus pies. y las únicas veces que subía o bajaba esas escaleras era cuando llevaba en brazos a su hija. y no podía culpar a Derik por querer salir lo más rápidamente posible. Volumen 3 Capítulo 1 El Presente Michael Wyndham salió de su habitación. que acababa de salir de la cocina. —¡Touch-ee! Hey. Michael trató de tomárselo a broma. 5 . Michael permaneció tendido sobre la espalda por un momento como un escarabajo aturdido. chillaba y saltaba para apartarse de su camino. ignorando la cuchillada de dolor que le recorrió la espalda. En algunas ocasiones había tratado de convencer a su esposa de esto. y Michael estaba decidido a llegar al fondo del asunto. y aterrizó con un sólido golpe que repercutió a lo largo de sus rodillas. Aún así. Tomó la mano de Michael y se la quitó de encima. en la planta baja dirigiéndose hacia la puerta delantera. Los hombres lobo eran fuertes. Salvo que saldrás sobre la punta de mi bota. Derik! —llamó alegremente. Mejor amigo o no. Voy a salir. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Se agarró de la barandilla y saltó. La Mansión Wyndham había sido su hogar toda la vida. No entendía como los humanos comunes podían soportar andar caminando por ahí en sus pequeños y frágiles cuerpos. tienes tanta razón. increíblemente fuertes. —Odio cuando hace eso… me provoca un endemoniado ataque al corazón cada vez que lo hace. flexionaba la mano derecha. Todo eso fue dicho en un tono apaciblemente burlón. caminó por el corredor y vio a su mejor amigo. ¿quién no lo era? Hacia un día ridículamente perfecto. había algo que preocupaba a su viejo amigo. pero sus ojos siempre se mostraban inflexibles.

pero ahora se quitaría los guantes. La absoluta sorpresa hizo que se separaran. Derik siempre era el que convencía a la gente para que no peleara. El golpe. quien le cuidaba la espalda en todas las peleas. y veremos quien va a contar costillas. —¡Basta! —Esa fue Moira. Lo miraba furioso. espantado notó que una pequeña silueta estaba entre ellos. Sólo mantente apartado. y vosotros dos. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. brillando tanto que parecía que el cabello de Derik estuviera a punto de estallar en llamas. ella tiene razón. pero no era contrincante para dos machos preparándose para luchar. habitualmente relajada con una mueca de listillo. Se veía (a Michael se le hacía difícil creerlo) malo y peligroso. no veía al amigo de su niñez. Michael fue a por su garganta. que fue lo suficientemente fuerte como para romperle la mandíbula a un hombre común. chillando desde una distancia segura—. Y Derik. y podía percibir otras personas llenando la habitación. rasgar. Derik lo bloqueó. estúpidos… idiotas… perdedores acabaran lastimándose el uno al otro! —Cállate —le dijo Derik a la mujer que. aunque vio venir el golpe. Un retador. no vería a Moira herida para completarlo—. quien amaba a Lara como si fuera su propia hija. El día ya se estaba yendo a la mierda. Derik.La Caída de Derik. Las concesiones habían sido hechas. —Y piérdete… esto no es asunto tuyo. Derik no estaba cediendo ni una pulgada. veía a un rival. y luego tú puedes pagar para hacer que arreglen los pisos. lo hacían anhelar arrancarle la cabeza a Derik. consideraba cariñosamente como a una hermana. Derik desistió en su intento de alcanzar la puerta y se volvió lentamente. quien le había salvado la vida a su esposa. o estarás contando cuantas costillas tienes rotas todo el camino hasta la sala de urgencias. Última oportunidad. —Acércate a mi otra vez. Y hasta ahí llegaba la cosa. La boca de su amigo. —Traeré la manguera —les advirtió—. pero… aún no podía creer lo que estaba sucediendo. pero se desvanecieron en un zumbido insignificante. vete —dijo Michael sin voltearse a mirarla. Fue como ver salir una luna maligna sobre el horizonte. Empujando con fuerza. Volumen 3 —No te metas conmigo —le advirtió Derik. gruñidos de advertencia salían de su garganta. Sólo… ¡no hagas eso! 6 . lucharon cuerpo a cuerpo. Moira continuaba chillando. llevemos esto afuera… ¡Oooof! No se agachó. ¡No hagas esto en su propia casa. El sol de la mañana entraba por el tragaluz. —¡Papi! ¡Detente! —Lara permanecía entre ellos. gruñidos que sólo alimentaban la furia de Michael. (¡Rival! ¡Rival por tu compañera! ¡Rival por tu cachorra! ¡Muestra la garganta o muere!). lo arrasó hacia atrás unos buenos tres pasos. Tenía lo ojos color verde césped entrecerrados. Como un bribón—. —Moira. a riesgo de sonar como un escolar. arremetía igual de fuerte. Era una fiera e inteligente mujer lobo que podía derribar un olmo si decidía hacerlo. idiota! ¡Él no se someterá. —Derik. era una tensa raya. y vas a enseñarme el cuello y disculparte. directo a la cara: un reto a muerte por el control. Una nube roja de ira flotaba sobre la visión de Michael. (habitualmente). —Tú lo empezaste. lastimar… súbitamente. Su mejor amigo… el señor simpatía en persona… estaba retando su autoridad. Debería haberse agachado. con los brazos en jarra—. provocaban que quisiera machacar.

empañando la furia. Su mirada era directa. y cuanto se parecía a su madre. congelada al pie de la escalera. a ella. ¿Ahora qué hacer acerca de ello? Se hizo un largo silencio. pero Lara plantó sus pies. Eso captó su atención. Eso le ganó un bramido de furia. la mujer más pequeña no tenía problemas para retener a Jeannie. Aunque Jeannie era bastante más alta y pesada. dejó salir un grito y se abalanzó sobre su hija. Estaba furioso. Derik! —Le dio una patada en la espinilla con el piecito. lo que él apenas notó—. pero Moira se movió con la velocidad de una serpiente y envolvió con sus brazos a la mujer más alta. ¿Qué demonios? ¡Suéltame! —No puedes intervenir. —Ya me escuchaste. Michael la ignoró. Lara? Ella no vaciló. 7 . Parecía como si nadie se atreviera siquiera a respirar. Esperaba lágrimas. Él podía quebrarla… o podía comenzar a entrenar a una líder innata. No enseñó la nuca. de cuan alta era para su edad. Estaba mirando fijamente a su rival y tratando de alcanzar a Derik otra vez. Empleó su mejor tono de Padre Enfadado—. se había retirado. pero era humana… la primera humana alpha que la Manada había tenido en trescientos años. ¡Oh. Y a su padre. pero el rostro de Lara. nuevamente. espantado. —Fue la tranquila respuesta de la rubia—. Sólo está triste y se siente atrapado. Este sería un momento que su hija recordaría aunque viviera mil años. Su cabello oscuro estaba recogido en dos coletas. Jeannie era la hembra alpha. también. un rostro rojo por la ira. Michael. cuando la voz de su hija cortó a través de la tensión como un escalpelo láser. —¿Qué? —La conmoción casi lo hace tartamudear. Déjalo. Y no voy a volver a decirlo. ¿Qué fue lo que dijiste. nadie se movía. sin tener en cuenta el drama de la escalera.La Caída de Derik. brillante… y absolutamente valiente! ¿Alguna vez él se habría atrevido a enfrentar a su padre? Se le ocurrió que el futuro líder de la Manada le estaba dando una orden. de un color castaño tan claro que eran casi dorados. Ninguno de nosotros puede. Y no demostraba desconcierto alguno. mucho más largo en retrospectiva. A Derik no le importaba. Se percató. y se dirigía hacia la puerta. Derik comenzó a adelantarse nuevamente. Detrás de él. Se inclinó rígidamente. ni siquiera la notaba. en todo caso estaba demasiado pálido. fue la cortés reverencia hacia un igual. —Moira. Jeannie. Sus ojos eran enormes. lo dejó ir. Y Derik había desistido. a la luz de los nuevos e interesantes acontecimientos. de adulto. rápidamente miró hacia abajo. —Dije que lo dejaras. Y papi. Volumen 3 Su hija se hallaba protectoramente delante de Derik. su Lara! ¡Inteligente. tú detente. No desea herirte. tenía la mirada fija en Michael: ardiente e inflexible. ni que interfiriera con la ley de la Manada que era tan antigua como la familia del Hombre. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Esto no era… debía… ella no podía… Pero el orgullo se estaba alzando. —¡Basta. Moira obedecería casi cualquier orden que Jeannie le diera… pero no dejaría que la mujer se pusiera en peligro.

Su hija. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Habían notado que era terriblemente inteligente. y pedirle consejo a su esposa. pero tener tan profundo sentido de lo que era correcto y lo que… Jeannie interrumpió sus pensamientos con el típico tono reticente de disgusto. Su hija. No se atrevía a ir tras Derik en ese preciso momento… era mejor tomarse un tiempo para que se le enfriara la sangre. Que lo enfrentó y le demandó que lo dejara estar. —Se volvió y caminó hacia las escaleras. que había saltado interponiéndose entre dos hombres lobos encolerizados. 8 . Su hija. Michael tenía la intención de llegar a su dormitorio donde podría pensar en todo lo que acababa de ocurrir. ¡Cristo! ¡Ni siquiera eran las ocho de la mañana! —Mikey… qué… demonios… Y Lara.La Caída de Derik. Pero estoy segura que puedes explicármelo. y miraba fijamente a Lara. tomando la mano de Jeannie en su camino hacia arriba. Todos la estaban mirando fijamente. Volumen 3 —Una mente más sabia ha prevalecido. Y yo sin mi guía de Si Te Casaste con un Hombres Lobo… Entonces cerró la puerta del dormitorio y se puso a pensar en el lugar que ocupaba dentro de la Manada. y en las esperanzas que abrigaba de no tener que matar a su mejor amigo antes de que se pusiera el sol. Moira había aflojado la sujeción sobre su esposa. Gracias. —Esto no puede ser bueno. que acababa de cumplir cuatro años. dejando a los demás atrás. boquiabierta. Se le ocurrió que el vestíbulo principal nunca había estado tan silencioso. Lara. defendiendo a su querido amigo. y el que ocupaba su hija. Usa tus manos como títeres.

No tenía ningún problema con Michael. sabes que no deberías usar términos tan indefinidos — bromeó—. Derik cerró la mano en un puño y se golpeó el muslo. Debía disculparse. No era un… un mono. Debes hablar claramente. —¡Idiota! ¡Capullo! ¡Imbécil! —¡Oh!. Moira —se quejó. —¡Estaba apuntando a tu ojo. pero no pudo evitarlo: sintió que sus labios se retiraban para enseñar los dientes. Como también provocar una pelea. Se volvió forzando una sonrisa… y el terrón de tierra lo golpeó justo en medio de la frente. Sí. miembro de la Manada Wyndham. Volumen 3 Capítulo 2 Derik escuchó pisadas y aminoró el paso. imbécil! —Bueno. por lo que no podía estar seguro. Reñir estaba por debajo de su nivel. Lo que dolió. y tan borracho de luna como él mismo. o habría verdaderos problemas. 9 . Ese era su problema. Se lo debía a su amigo. y aún peor. realmente dejarle saber a las personas lo que piensas. sin importar cuanto se le atragantaran las palabras. era hora de detenerse y pensar con la cabeza en vez de con el temperamento. Le debía respeto al gran hombre.La Caída de Derik. recónditamente contento de que el momento de exponer la garganta hubiera sido aplazado un poco—. Habían perseguido juntos. Quienquiera que se estuviera aproximando estaba a favor del viento. Podrías haberme sacado un ojo. y además completamente adulto. matado juntos. ¡Tienes suerte de que Jeannie no te disparara! No quería. Habían defendido juntos a la Manada. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. tú. y le pateó violentamente la espinilla. Por lo que se disculparía. cariño. Lo haría. —Podría haberlo vencido. pero apostaba que era Michael. No le estaba siguiendo el juego. no el de Michael. Absolutamente Pero le sentaría como mierda en la boca. Mike y él habían crecido juntos. y tenía que planear como arreglarlo. la broma no cuajó. Era un hombre lobo. y la tierra voló por todos lados. pero a menos que estuviera dispuesto a nadar hasta Londres. Sus madres frecuentemente los habían puesto a dormir la siesta en la misma cuna. Explotó. Ya no. ¡En frente de Lara! Tienes suerte de que Michael no te haya arrancado la cabeza. no sólo amor fraternal. Moira alzó las manos al cielo. —¿Cómo pudiste arriesgar la vida de esa forma? Casi tenemos una lucha por la supremacía en el vestíbulo principal… en frente de todos tus amigos. Moira tenía las uñas de los pies como las de un perezoso. Marchó el resto del camino hacia él. Habían experimentado su primer cambio el mismo mes del mismo año. se veía bella como el infierno con los pantalones cortos color caqui y la camiseta color lavanda. pronto. Casi había llegado a la playa. Y se lo demostraría. se había comportado mal. Y se disculparía. Derik se volvió a mirar el océano y sacudió la cabeza ante ese maldito desenlace de los acontecimientos. Era sólo que no le gustaba que Michael fuera el jefe. recordaba que Mike había estado encantado y aterrorizado a la vez. peleando por el gusto de hacerlo. amaba al gran zopenco. Moira. estúpido. cazado juntos.

—¿”Ewww”? —Cariño. —¿Estás molesto porque tengo un compañero y tengo sexo con él prácticamente todas las veces que tengo la oportunidad… —¡Aagghh. Ante esto. Bueno. no tienes que provocarte un vómito para que entienda lo que quieres decir. pero pertenece a Michael. Comenzó a pasearse. De igual forma que él es de ella. pero yo nunca… nunca. eso es todo. terrible. si? Susurró una traicionera voz interior. Sólo deseo pelear todo el tiempo. No tenía una respuesta para eso. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Realmente no te puedes imaginar a ninguno de ellos con otra persona. no lo hago. ja? Tienes una forma muy curiosa de demostrarlo. ¿Ah. ¿verdad? Por suerte para el mundo. asquerosa teoría. demonios. —De acuerdo. Moira. hola. por favor. bien. —Si eso desviara tu mente fuera de ese rumbo… —advirtió. Bueno.. me gusta y todo eso. y se quedó pensativa. pensé en ti de esa manera. resolvamos esto. esta delicada mujer. —¿Estás enamorado de Jeannie? —Qu… ¡no! —De acuerdo. —Bueno. gilipollas. es una teoría. Quiero decir. Cada problema podía ser fragmentado en ecuaciones. había adivinado donde se escondía Bin Laden. totalmente preparado para meterse un dedo en la garganta. Gerald se ha ido. —No sé lo que me pasa —dijo apagadamente—. de un azul tan claro que parecían color lavanda. pero podría estrangularlo justo en este momento sólo para ver como se hinchan sus globos oculares. Era una explicación.. entonces —continuó imparcialmente—. no! Desafortunadamente continuó. y por lo tanto resuelto. Derik… Michael trajo la paz. capturamos al monstruo que había estado matando a esas pobres muchachas… nunca ha habido una mejor época para ser un hombre lobo. asemejándose a un pequeño general rubio. los globos oculares de Moira se hincharon un poco. tan querida para él como lo era Michael. van a explotar! Ella enarcó las cejas. ¿Querida para ti. Él sonrió a pesar de sí mismo. ¡Uf! ¿Ya dije nunca? —Está bien. Todo lo que sale de la boca de Michael me molesta. —Una mala. —Bueno. Moira la genio de las matemáticas. eres demasiado bella para ser real. Entonces ¿Por qué te estás esforzando tanto para estropearlo todo? La miró. agujero de araña. ¿puedes? Moira se detuvo y le sonrió. y cuarenta y ocho horas después. atroz.La Caída de Derik. mis tímpanos. Volumen 3 —¿Qué esta mal contigo? Has estado como un oso hambriento todo el verano. tienes razón en eso. 10 . cálmate. Entrecerró los ojos. uno de los miembros del gabinete era un hombre lobo. ya sabes… si desearas a la compañera de otro hombre. ¿Estás enamorado de mí? —¡Ewww. crecimos juntos. ¡Puaj!. Cariño. Eres como la hermana que nunca deseé tener. pero se recuperó rápidamente. Este es un buen momento para nosotros. Nunca. Moira le había enviado un e-mail. —No. Lo quiero.

y tú lo escucharás. me las arreglaré. —Jesús. Ella se mordió el labio inferior por un momento. qué cosa? —prácticamente gruñó. pareciendo pensativa—. luego adoptó una expresión demasiado inocente lo cual lo hizo ponerse en guardia instantáneamente. dándose cuenta de que Moira y él estaban nariz-con-nariz. —Pero lo soluciona todo. estaba segura que estabas buscando pelea porque sentías la necesidad de establecerte con una compañera. es mi problema. La última vez que había tenido esa expresión. —Sabes. Demonios. realmente odio ese término. Además. Así que es eso. De hecho. —Bueno. Él es nuestro líder. 11 . —¡Dije que puedo encargarme de esto yo solo! —¿No quieres su ayuda? Saltó a sus pies tan velozmente. Moira se emparejó con un mono — canturreó Derik. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. y… bueno. y estando rodeado de parejas estables. sé como te sientes. Apretó los dientes irritado. Nos dirá que hacer. ni siquiera he cumplido los treinta aún… —Bueno. había alentado a Lara a cortar su suéter de cachemira para hacer suaves títeres. preciosa. —Moira. —Es mutuo. Lo hizo. —Lo siento. no lo llames así! Dios. No necesito que Michael meta su hocico donde no le llaman. en este momento no soy una muy buena compañía. —¿Me pregunto cuándo ocurrió? —¿Cuándo ocurrió. no lo es. —No entiendas esto de la manera equivocada ni nada de eso. Me sentía muy sola antes de que llegara Jared. —¿Parezco como si quisiera pasar el resto del día dentro de un pulmón artificial? Dejando de lado a los humanos que hay en nuestras vidas… el asunto es que. Te dirá como solucionar tu problema. y te sentirás mejor. me encantaría encontrar a la chica adecuada y tumbarla… —Y cuidarla y amarla —añadió Moira secamente. dulzura. chico listo. —¡Cállate. sea cual sea el problema. así que simplemente debería dejarme en paz! —Ah —dijo en voz baja—. —Moira se emparejó con un mono. no podía soportar estar con Michael o Jeannie. Volumen 3 Se dejó caer sobre la arena para verla pasearse. Tan nariz-con-nariz como podían llegar a estar. de cualquier forma… él era un pie más alto. Probablemente debería ir a dar una caminata. podemos ver si Michael… —Déjalo fuera de esto. —Te reto a que lo utilices delante de Jeannie —bromeó. no el suyo. —…pero tengo tiempo. —Cuándo te convertiste en alpha. Me imaginé que ese también podría ser tu problema. debido a que ver su felicidad me hacía sentir peor. eso es todo… —Hizo una pausa. retrocede antes de que te muerda la barbilla.La Caída de Derik. ¿Acaso debo escribírmelo en la frente? ¡Sea lo que sea. No me malentiendas. que a un humano le hubiera parecido que se había tele transportado. pero si pusieras tu lengua en mi boca probablemente vomitaría. deberíamos hablar con Michael.

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—No seas ridícula —dijo automáticamente, aunque interiormente podía sentirse a sí mismo asintiendo. —Oh —dijo mirándolo—, y lo sabías, por supuesto. Seguro. Lo sabías, pero lo ignorabas, porque no querías lastimar a nadie, y no querías dejarnos. ¿Por qué querrías hacerlo? Has vivido aquí toda tu vida… todos lo hemos hecho. Este es el hogar. La miró fijamente. Moira, tan hermosa y lista y de aspecto desvalido… Moira, la persona más intuitiva que hubiera conocido en su vida. —A veces me asustas, ¿lo sabías? Esbozó una amplia sonrisa. —Por supuesto. —Su sonrisa se desvaneció—. Sólo me molesta no haberme dado cuenta antes. Pero Derik… como sabes perfectamente bien, una Manada no puede tener dos alphas. Sencillamente no puede ser. Es por eso que se lucha por la supremacía. Es por eso que te tienes que ir. Ahora. Hoy. —Pero Moira, yo… —Ahora. Hoy. Antes de que empeore y hagas algo que todos lamentaremos, para siempre. —Suavizó su brusco tono y gentilmente le tocó la frente—. Porque si tú o Michael mueren… ninguno de nosotros podrá soportarlo. No añadió lo que ambos sabían. Si Michael mataba a Derik, ella se iría. Y si Derik mataba a Michael, ella lo mataría, o al menos trataría de hacerlo, y se iría. ¿Se sostendría la Manada? Seguro. Habían estado juntos durante siglos y habían pasado por cosas mucho peores que disputas entre machos alpha. ¿Permanecería la Manada siendo un lugar de amor y alegría? No. No se atrevía a decir ni una palabra. Ella estaba señalando justas verdades, su especialidad, y aunque apenas podía soportar oír las palabras, había ignorado el problema por demasiado tiempo. Pero si hablaba, probablemente rompería a llorar como un niño y los avergonzaría a ambos. No había llorado desde que su madre había muerto, pero en los últimos meses esos pensamientos habían anidado en su corazón. —Derik, el lobo en ti quiere la Manada. Pero el hombre en ti nunca se perdonará a sí mismo si la toma. Aún no dijo nada, pero se acercó, y apoyó la frente en el hombro de ella. Permanecieron de esa forma, inmóviles en la playa, por un largo tiempo.

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Capítulo 3 —AAAAAAGGGGGG… —Realmente lo siento… —…gggggggggggghhhhhhhhh… —…pero la transmisión está completamente hecha polvo… —…gggggggggggghhhhhhhhh… —…y tendremos que quedarnos con el coche al menos por una semana… —…gggggggggggghhhhhhhhh… —…mientras trabajamos en él… —…gggggggggggghhhhhhhhh… —…costará un poco más que el presupuesto que le dimos… Cristo, señorita, tome aliento, ¿quiere? Sara Gunn se apoyó contra algo grande y grasiento, no contra el mecánico, y se concentró en no desmayarse. ¡Transmisión nueva! ¡Ochenta tropecientos dólares por el arreglo, y además no tendría coche al menos por una semana! Ahora lo único que le faltaba era que el mecánico le sacara los ojos y le hiciera ponerse al día con su colada, y el día estaría completo. —Podríamos haberlo percibido antes si le hiciera más de dos cambios de aceite al año —dijo el mecánico (tenía bordado “Dave” en el bolsillo de la camiseta), con un deje de reproche en la voz. En su camiseta decía “Pregúnteme como ahorrar en su próximo cambio de cubiertas” escrito en un color amarillo que provocaba migrañas. Sara detestaba recibir sermones de hombres que llevaban instrucciones en la ropa. —Odio traer mi coche al garaje —murmuró. Podía sentir el frío y húmedo sudor, provocado por el pánico, comenzar a gotear entre sus omoplatos. —¿Cómo es eso? —¡Por qué siempre me dan noticias costosas! —dijo bruscamente—. Mire. Lo siento. Sé que no es culpa suya. Fue la conmoción, y no me gustan las sorpresas. —¿Cómo puede sorprenderse? Su coche es automático, pero no cambia de marcha a no ser que pise el acelerador al menos por diez segundos… —Bueno, arrancó bien, así que no pensé mucho en ello. —Y el control automático de velocidad se le atranca todo el tiempo… ¿no dijo que el coche la condujo por una zona escolar a setenta millas por hora? —Hey, eran las diez de la noche de un domingo, ¿vale? No es como si hubiera habido niños en los alrededores. —Él le frunció el ceño y ella se sonrojó—. Bueno, por eso lo traje. —Lo que quiero decir, es que no tiene motivos para horrorizarse a causa de que sea un problema costoso. Es exactamente lo mismo que una chica que se encuentra un bulto en el seno pero no va al doctor de senos y luego se enoja cuando él le dice que tiene cáncer —pronunció Dave—. Me pasa todo el tiempo. —En primer lugar, es la peor analogía que he escuchado en mi vida. Segundo, no le pago para que me sermonee. —En realidad no me ha pagado por nada —señaló con una mueca. Podía ser bonita, si te gustaban altas, esbeltas, curvilíneas y pelirrojas, las que sin duda a él le gustaban—. Nop, ni un centavo.

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La Caída de Derik, Mary Janice Davidson

Serie Lobos de Wyndham, Volumen 3

—Bueno, voy a hacerlo, ¿De acuerdo? Demonios, ustedes chicos podrían ir a Harvard gracias a mi estúpida transmisión. Cuando dijo “estúpida” pateó la rueda trasera de su coche. —¡Ja! Harvard. Podría haber ido —le confió—, pero no quería vivir en la otra costa. —Confíe en mí, está sobrevalorado. Sara suspiró y se paso los dedos por el largísimo flequillo. Si el cabello tan largo como para sobrepasar la barbilla se podía considerar un flequillo. —Bueno, mientras esté haciendo la cosa de la transmisión, vea que puede hacer con el reloj. Se apaga cada vez que enciendo las luces. —¿Lo hace? —Sí. Pero en cuanto apago las luces, vuelve a funcionar, salvo que entonces está mal, y tengo que ajustar la hora hasta la próxima vez que enciendo las luces. Y también, perdí el encendedor… —¿Cómo puede haber perdido…? —Simplemente miré hacia abajo un día y había desaparecido, ¿comprende? ¿Por qué no trae un reflector y me lo apunta a los ojos? De cualquier forma, de vez en cuando saltan chispas del encendedor, lo que me distrae bastante. —Me imagino. —Mi bocina tampoco funciona. —Bueno, ¿Cómo pasó eso? Ignoró la pregunta. —Además, la radio sólo sintoniza estaciones locales de música pop. Lo que no sería tan malo, pero pasan cerca de seis canciones de Lenny Kravitz por hora. —Suspiró otra vez—. Solía gustarme Lenny Kravitz. Dave parpadeó lentamente, como un lagarto. —¿Por qué no se ha comprado un coche nuevo? —Era el coche de mi madre —dijo simplemente—. Adoraba la destartalada cosa. —Oh. Se mordió el labio inferior por un momento. Todo el mundo en la ciudad sabía lo que le había pasado a la señora Gunn. Nadie hablaba acerca de ello. Se hubiera sentido apenado por ella aunque no fuera una tremenda belleza. Y Sara era hermosa, con esos cristalinos ojos azules y la ondeante melena de rizos rojos. Su piel era perfectamente blanca, como crema fresca… no tenía ni una peca a la vista. Se imaginaba que si algún día pisaba una playa tropical estallaría en llamas. —Mire, Dra. Gunn, siento ser el portador de malas noticias y todo eso, pero tendré su coche listo lo más pronto que pueda. No debería llevar más que unos pocos días. —¡Unos pocos días en el purgatorio! —gritó, sobresaltándolo. Este era otro rasgo de la Dra. Gunn. Estabas teniendo una conversación perfectamente normal con la mujer, cuando de repente empezaba a gritar. Era cierto lo que decían del temperamento de las pelirrojas, eso era un hecho. —Mientras tanto, tengo uno de repuesto que le puedo dejar por…  al menos cuarenta por día, o su jefe lo mataría. Bueno, treinta. Veinticinco con noventa y cinco centavos y esa sería la oferta final …por nada. En consideración a que se llevó una impresión tan fuerte y todo eso. Ella sonrió y él casi se cae sobre la pila de neumáticos. Era hermosa cuando estaba enfurecida y quejándose y siendo una molestia. Era
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Davey. A la mierda con él. Le devolvió la sonrisa. por el préstamo gratuito. y no tenía ni idea de que era irresistible hasta para las piedras. Gunn como de que te crezcan tetas y salgas volando. Sus hoyuelos saltaban a la vista. a los mecánicos enamorados. —Tal vez después de que su coche esté reparado. Valía el intento—. 15 . ocasionalmente estridente. La llamaré cuando tenga una idea de cuanto demorará. Tiene un temperamento como el de un hurón rabioso. viejo amigo? Tienes tantas oportunidades con la Dra. Su jefe iba a estrangularlo como a un gallo cuando descubriera lo que había hecho. Gunn era inteligente. sus ojos se contraían en los extremos y te hacía preguntarte que gusto tendría su boca. inquieta. ¿podríamos ir a cenar juntos? —¡Por supuesto! Y yo invito. Terminó dándole el mejor coche de repuesto que tenía un Dodge Stratus 2004 plateado. —No es el primero que veo. De la forma en que le sonreía a sus alumnos. a sus colegas. —Gracias —suspiró. Volumen 3 absolutamente magnífica cuando sonreía. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. ¿Qué estás haciendo. Ehh. La Dra. —Eso será genial. —Uh… gracias.La Caída de Derik. —Gracias otra vez. Siento lo del berrinche. —dijo con absoluta admiración. Dave —dijo con verdadera calidez—. Le sonrió otra vez.

el bebé será una niña. tú. algunas de ellas moderadas. ¿podrían los hombres lobo tener poderes mentales además de físicos? Era un absoluto misterio. ¡ha! Algunas mayores… será mejor que os mantengáis lejos de Nueva York el 11 de Septiembre del 2001. Y por aquí. y después de un momento la mujer más alta apartó la mirada. y luego cayó desmayada. Cuando recuperó la consciencia. No había sido una adolescente fácil. no podía Cambiar. se casará para el verano y será padre antes de Pascua. la Manada esperaba mucho de sus híbridos. es mi aspecto. Nunca se desviaba ni siquiera un poquito. Oh. tanto por la tremenda presión ejercida sobre ella. Volumen 3 Capítulo 4 —Tienes que salvar el mundo. Ser incapaz de Cambiar había sido una carga tremenda para ella de niña. —Michael va a dejar embarazada a alguien hoy.. De hecho. Esa fue la primera de docenas de predicciones. Oh. —De quienes. pero nadie le gustaba mucho. Sus padres intentaron. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —¡Una búsqueda! Justo lo que necesitas. es perfecto. Derik luchó por evitar que la mandíbula se le cayera. Nadie estaba seguro de si era cuestión de crianza o genética y gran cantidad de suerte o la dieta omnívora. y la epidural no funcionará con la futura madre. se preparó unas tostadas y huevos escalfados. tenía razón. Antonia tenía unos enormes ojos oscuros y piel cremosa. largas piernas y la figura de una modelo de bañador. con las cejas arqueadas.. en realidad. aunque tenía la fuerza extraordinaria y la velocidad común a su raza. en realidad —corrigió Moira.. —¿Yo? —Sí. Moira retrocedió. Nadie había visto nada parecido.. ¡perfecto! —¿Una búsqueda? ¿Es que te parezco un Hobbit? ¿Yo tengo que salvar el mundo? —¿De qué? Antonia sonrió burlonamente. además de ser excepcionalmente fuertes y excepcionalmente rápidos. ¡Hey! Para asombro de todo el mundo. y fracasaron en ocultar su desesperación. Antonia la fulminó con la mirada. pero los hombres lobo.. —solía decir con frecuencia con una amarga sinceridad—. las tías buenas abundan.La Caída de Derik. Nadie estaba seguro de qué significaba.. eran excepcionalmente agradables a la vista. Moira va a liarse con otra intervención. como por lo que nunca se decía o insinuaba. pero eso no la hacía destacar. Nunca se equivocaba. Antonia era una de esos raros híbridos entre mujer lobo y humano. Nadie tenía ni idea de qué era Antonia hasta que despertó en la mañana de su decimoséptimo cumpleaños. Nacida de padre humano y madre mujer lobo.. Era cierto.. se quitó el huevo del cabello y dijo a sus atónitos padres. 16 . —De quién. —Lo único que tengo a mi favor. —añadió pensativamente—. cerebro de mosquito. ¿podrías ponerte a ello ahora mismo? Moira dio palmadas.

Monterey. Si no lo haces. Excepto que con menos harina. —Era la media hermana del Rey Arturo —explicó Antonia—. California. Ten cuidado. —Bueno. querida. Ya había dicho adiós a Moira y Jeannie. Y Morgana Le Fay está en Monterey Bay. —Uh-huh.. explicando que el mundo se acabaría a menos que Derik se presentara en el 6 de Fairy Lane. y entonces Moira dijo. creo que será mejor que busquemos a Michael y Jeannie. —Creo. —El rastro hasta ella —repitió Moira—. ¿es en serio? —No. —¿Vas a ir entonces? Derik se enderezó sobre su equipaje. —Supongo que me haré el rubio tonto —dijo. —Te lo estoy dejando a ti —dijo Michael seriamente—. ¿de qué demonios estás hablando? —An-TO-Ni-a. ¿verdad? 17 . tan pronto como fuera posible. dentro de una semana ninguno de nosotros estará aquí. Silencio mortal. —¿La reencarnación de la hechicera más poderosa en la historia de la literatura. ¡Sí!. —Se ha reencarnado y va por ahí con el nombre de Dra. —Eres poeta.. De hecho. Sabes que Jeannie vuelve a estar embarazada. pero esto es relevante. Antonia había pasado de ser Nadie en la Manada a Semidiós de la Manada. Déjamelo a mí. California. Y ahora aquí estaba. Me gustan las historias tanto como al que más. El mundo se va a acabar. Otro breve silencio. Había tirado unas pocas cosas en la maleta y ya estaba listo para marchar. de su muerte.. Volumen 3 Y de un día para otro. Derik no discutió. Michael se aclaró la garganta en el umbral. será mejor que me ponga en movimiento. Toni... Iba a coger el jet Wyndham hasta San José. —Sí. roto por un gemido de Moira. manteniendo una audiencia en el solarium. Tienes que ir allá y ocuparte de ella. o podía prever tu muerte y olvidarse de advertírtelo.La Caída de Derik. Si la hacías cabrear. por despecho. Esto será como la vez que estuve de acuerdo en ocuparme del catering de tu ceremonia de emparejamiento. evitando el codazo de Moira—. Más que listo. destinada a destruir el mundo en los próximos días? No tiene la más mínima posibilidad —se jactó. y todos estamos jodidos. le alivió ver el fantasma de una sonrisa en el rostro de Michael—. Ni idea. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. me lo he inventado porque quiero atención —exclamó ella—. podía ser que no ocurriera nada. No dejes que acabe contigo.? —He seguido el rastro hasta ella. Fascinante. Derik parpadeó. y no se sorprendió al ver que ambas mujeres le ignoraban... y desde allí cogería un coche alquilado hasta la península de Monterey. —Chicos. ya me voy. ¿sabéis quién es Morgana Le Fay? Moira asintió. indirectamente. Por una vez. —Oh. Sara Gunn. También era una poderosa hechicera.. Antonia. ¿por. Tuvo una aventura incestuosa con su hermano y fue la responsable. a menos que el miembro de la Manada que responde al nombre de La Roca ponga su culo en movimiento. y no lo sabías —se burló Derik.

... —Eso pensaría cualquiera. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.. Y. 18 . su risa sonando más como aullidos que otra cosa. Pasé el peor de los ratos fingiendo estar sorprendido cuando finalmente se decidió a compartir la noticia. —Eso es molesto —estuvo de acuerdo Derik.... que todo lo que tengo y amo está en tus manos. ese eres tú.. Apostaría mi vida en ello —hizo una pausa—..será mejor que te libres del hábito de exponer la garganta tan pronto como sea posible. sus anteriores acciones. —No es culpa tuya que puedas olerlo en ella —dijo él.Estoy apostando mi vida en ello. ¿significaba eso que tenía que tratar a su mejor amigo como si fuera algo que rascarse de la suela del zapato? —Uh.. Derik se sintió demasiado honrado como para hablar por un momento. así que por lo que a mí concierne. estás en camino a salvar al mundo... No te preocupes. Michael sonrió de nuevo. pero su amigo tenía demasiado tacto como para decirlo. Recordó sus anteriores palabras.. perplejo. pero cómo voy a salvar el mundo. cruzó la habitación.. Por mucho que deseara su propia Manada. —.. y sintió arder el rostro de vergüenza. Michael le aferró el hombro y volvió a tirar de él hacia arriba. —No hagas eso —dijo tranquilamente—. —Sí.. Derik hizo una pausa. ser su propio dueño. gracias. si alguien puede salvar el mundo. un poco. la pizarra está limpia entre nosotros.. era la conclusión obvia de esa declaración. y entonces la mierda voló por todas partes. está en mi naturaleza. De cualquier manera. jefe.. no le digas que lo sabías antes de que te lo dijera —dijo Michael apresuradamente—. Moira dice que podrías ser un alpha. lo hago.. o al menos.. —Bueno. y empezó a agacharse. En primer lugar. —se colgó la mochila al hombro. Volumen 3 Él asintió. por supuesto. preparado para exponer la garganta. y ambos hombres estallaron en carcajadas. Todos lo sabían. supo que no estaba sorprendido..La Caída de Derik. —No lo hago. pero antes de irme. ¿vas a dejarlo correr? —Esa es precisamente la clase de tío fenomenal que soy —dijo Michael solemnemente. por amor de Dios.... —Así que. —que no hayamos solucionado las cosas. la cuestión es. Es una pena. Bueno.. Pero bueno.. Ya que estoy bastante seguro de que nunca se equivoca en nada. Además. casi tuvimos cha cha cha hoy.

y su proximidad al océano significaba que el aire estaba cargado de cientos y cientos de tentadores aromas. Jesús!. Cuanto más rápido lo hiciera. Ante el pensamiento de lo que estaba en juego en este corto día de viaje. Moriría por ella en un minuto de Nueva York. con asientos tapizados en cuero y un soberbio sistema de sonido. aunque brevemente. Mierda. nunca experimentaría su primer Cambio. sabía que probablemente fuera demasiado viejo para tales tonterías. Y este era sublime… de un azul eléctrico que te hacía llorar los ojos.. alegría de alegrías. de la forma en que lo era su padre ahora. había encontrado una estación de radio que pasaba rock de los ochenta. su mente no hubiera podido abarcarlo. como en que estupendo era encontrar una estación de radio de los ochenta tan lejos de casa. 19 . su corazón dio un vuelco. Podía tratar. Amaba a esa pequeña traviesa como si fuera su propia cachorra. Nunca tendría una cita. Siempre había pensado en sí mismo como en un tipo tranquilo (a pesar de los últimos acontecimientos) y si alguien le hubiera dicho que iba a ser responsable de salvar al mundo… no a la Manada. No era que estuviera terriblemente ansioso por volver a casa… la mansión contenía su particular colección de problemas. Sabía que debería estar concentrado en salvar el mundo. pero hasta ella podía ser confundida y abrumada. esa era la mitad de la diversión de un convertible! En ese preciso instante estaba oliendo sal marina-lilasalquitrán caliente-impermeables-caca de ciervo-mapaches-gaviotasplumas… ¡Ohhh! Ahora le estaba llegando un tentador soplo de pescadoocéano-césped-prados-segadoras-zarigüeyas exhaustas-pollo frito y… ¡Gracias. pero al mundo. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. “Addicted to Love” de Robert Palmer le estaba volando la cabeza. Nunca crecería para ser su jefa. Pero si metía la pata. Derik amaba los convertibles. Pero no podía evitarlo. pero no puedo ponerme a pensar en nada de eso hasta que salve el mundo.La Caída de Derik. más rápido regresaría a casa. ¡Mierda.. coches geniales y películade-la-semana. unos 70 grados y estaba soleado. tierra de chicas hermosas. Estoy en California. Lo hizo ser consciente. y luego se desviaría y pensaría en algo estúpido. Decirle adiós a Lara lo había conseguido. Le retorcería el cuello a cualquiera que la lastimara y le quebraría la espina dorsal a cualquiera que la hiciera llorar. Inhaló hondo y vertiginosamente trató de procesarlo. porque. o a sus amigos más cercanos. si esa tipa Morgana se le escapaba. Volumen 3 Capítulo 5 La Península de Monterey Sabía que lo hacía parecer superficial. sudor de chicas y perfume Dune. Lara nunca llegaría a primer grado. casi se había puesto a llorar cuando le dijo adiós. La nariz de Derik era un instrumento de increíble precisión. al mundo entero… bueno. El clima era magnífico. Derik se imaginaba que podías darte cuenta que tu vida estaba jodida cuando te sentías casi contento de poder usar la excusa de tener que salvar el mundo como distracción.

—Claro. aunque probablemente esa no fuera la mejor forma de arreglar las cosas. todo acabaría. sentía como si debiera expresar todo lo que dijera en forma de pregunta. y Lara se quedaría sin padre. y el Pato Lucas. aunque no precisamente fascinante. ese molesto dum-DUM-dum-dum… dum-DUM-dum… dumDUM-dum-dum-DUM! Dah-dum-dah-dum-dum. Nota para sí misma: Aféitate las piernas más seguido cuando estés corta de pantimedias. 2 Snooze: Botón de repetición de alarma en los despertadores. Traje: de lino color crema. Sintió un ¡zzzzzzzzzzzz! Y luego la uña del dedo gordo rasgó un surco a través de su último par de pantimedias. finalmente había tenido la oportunidad de mandarle un 1 Sam Bigotes o Yosemite Sam personaje de la serie animada de los Looney Tunes. ¿Por qué será que cada vez que se me hace tarde todo sale mal? Aún peor ¿Por qué estoy hablando conmigo misma? — Se sacó el instrumento de torturas hecho en nylon del pie y lo tiró sobre el hombro para que aterrizara en el piso—. miró a través de la cocina. Volumen 3 Bueno. Es un pistolero malhumorado enemigo de Bugs Bunny. que podía ver la separación entre el primer y segundo dedo. y él sería el líder de la Manada. —refunfuñó—. Que suerte. niña! —se dijo a sí misma—. entonces… —…Afuera hace un tiempo magnífico. ¡Al fin! David. sencillamente nunca volvería a casa. Mejor ser un (cobarde) solitario que arriesgarse a que pasara eso. y Mike estaría muerto. 20 . Bueno. y exhaló un suspiro de alivio al ver el coche que le prestarían. y entonces él probablemente se iría a un rincón y se volaría los sesos. Maldijo el último apasionamiento de su madre por Alex Trebek y Jeopardy. eso era todo. Un día perfecto para salir con las piernas descubiertas. no tenía tiempo de maquillarse. Sara Gunn metió el pie en su segundo par de pantimedias de la mañana e. Oyó el timbre. ¡Para nada patético! Deslizó los pies en un par de zapatos de tacón bajo y distraídamente se miró de soslayo en el espejo. Ojos: grandes y azules e inyectados en sangre… pues maldita fuera la maratón de Viaje a las Estrellas: Espacio Profundo Nueve. Piel: demasiado pálida. Cabello: presentable. su mecánico. Si se enfurecía y las cosas se le iban de las manos. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. No confiaba en sí mismo cuando estaba con Mike. —¡Muy mal. Nunca volveré a ver los veinticinco otra vez… ni los veintiocho. Piernas: descubiertas. Mike y él arreglarían las cosas. Mucho mejor. y nunca me las arreglaré para mudarme fuera de la casa de mi madre. —¡Ya voy ! —se apresuró a salir del dormitorio. increíblemente. pero definitivamente no eran la barba de Sam Bigotes 1. le pasó lo mismo. Cada vez que tenía una visita. La próxima vez no le des al botón de snooze2 tantas veces.La Caída de Derik. lo que significaba que en una hora sería un desastre todo arrugado. Un poquito pinchuda. De otra forma… de otra forma. y Jeannie se quedaría viuda. Se pasó la mano por la pierna izquierda. Pies: estrechos y metidos en zapatos tan cavados. si vamos a ello. recogido con una de esas grandes pinzas negras que parecían un aparato de tortura medieval. Dum-DUM-dum-dum… dum-DUM-dum… dum-DUM-dum-dum-DUM! Dah-dum-dah-dum-dum. Tenían que hacerlo. Gunn.

delicioso. oh! ¡Está hablando! —… casa equivocada. La camiseta tenía el confuso logo de “Martha es la mejor” en brillantes letras blancas. y mientras pasaba junto a él para cerrar la puerta con mosquitero. Podría hacer una fortuna haciendo comerciales de Chiclets. ¡como si lo necesitara!.La Caída de Derik. Sus ojos eran del brillante verde de las hojas mojadas. Volumen 3 coche en préstamo para que usara. Bueno. Se molestó al darse cuenta que su pulso se había acelerado. ¿Cómo volverá al garaje? Entró. notó. para ser franca. He estado esperando que trajeran el coche provisorio. el traje arrugado y el cabello desordenado. prácticamente llenaba el marco de la puerta. volvió a hacerse evidente otra vez. Los otros profesores me acusaran de haber entrado en la crisis de la edad media un poco temprano. Estaba levemente bronceado y tenía el aspecto de un hombre que se siente en casa tanto acampando en el bosque. cuando todo lo que ha hecho es hacer sonar el timbre un par de veces y permanecer allí parado. está en la casa correcta. que revelaban unas piernas muy musculosas que terminaban en pies absurdamente largos. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. inquieta y parecía hecha para sonreír. apreciando sus piernas al descubierto. Había chocado la trompa del otro coche que le había prestado… ¿Era su culpa que no pudiera conducir un coche con palanca de cambios? Abrió la puerta de golpe. Es increíblemente infantil que estés jadeando por este hombre. o encorvado sobre una computadora. pero ¿Qué puedo hacer? Entre. —Lamento haberla molestado. —No. —Señaló con la cabeza el pequeño y llamativo convertible azul—. los zapatos ajados. Era. del trigo maduro. El tipo probablemente comiera la carne cruda. ¡Él… oh. que debo haber llamado en la casa equivocada. debería dejar de 21 . se ordenó a sí misma. eran también bastante largas. —Gracias a Dios que… —Guauu. mientras la mirada la recorría de la cabeza a los pies. Llevaba pantalones cortos color caqui. Sus dientes eran perfectamente rectos. Ni siquiera abrió la boca y prácticamente te estás derritiendo en un charco en tu propia puerta. haraganeando junto a una piscina. Contrólate. —¿Qué fue lo que dijo? —Dije. Tenía hombros de nadador y hasta podía ver la definición de los músculos de su estómago a través de la camiseta verde que llevaba puesta. Ella no era una mujer pequeña en lo absoluto. y brillaban con alborozo y vibrante buen humor. metidos sin medias en un par de desgastados mocasines. Su boca era amplia. segadoramente blancos. Y era un llamativo coche en préstamo. Era para el Homo Sapiens lo que el baño caliente de chocolate para un helado de vainilla: un completo y total perfeccionamiento del original. Una cabeza entera más alto que ella. Su sonrisa se hizo más amplia. con dedos de puntas cuadradas y cortas uñas romas. Le estaba sonriendo a ella. Sus manos. los mendigos no podían ser… etcétera. de… de algo realmente maravilloso. cuán grande era. de hecho. Miró fijamente al hombre que estaba parado en su porche delantero. y se veían afilados. Su cabello rubio era del color del sol.

La siguió al porche. Bueno. Magnífico. —¡Hasta luego! Arrancó el coche sin ningún problema  antes había oído la frase “el ya motor ronroneó como un gatito” pero nunca lo había experimentado hasta ahora y salió de la entrada para autos. Porque obviamente ha habido un error. Saludó con la mano al hombre que debería haber sido su chico de la piscina. Él miró alrededor de la cocina. Se lo dije. Olía a jabón y a hombre. y soltó el pedal. Volumen 3 lado los croissants de chocolate. Captó su aroma y casi ronronea. pero no muy brillante. Siento el malentendido. haré eso. gracias por traerme el coche… nos vemos. pero él la hacía sentir completamente diminuta. —dijo con una evidente impaciencia. pero ¿podría decirme cual es la casa del número 6 de Fairy Lane? —Es esta. mirándolo con anhelo. En un mundo perfecto. así que si puede arreglar que alguien lo venga a buscar… —Sí. Un gran y nítido macho. en vez de verse pesaroso. —Escuche. nadie es perfecto—. En vez de ello. —Dígamelo a mí. 22 . ¡Qué raro! Pero no tenía tiempo para ponerse a meditar sobre ello. no quiero interrumpirla. Bueno. —Fue un placer conocerla. estaba llegando tarde al trabajo y él tenía que pedir un aventón hasta su lugar de trabajo—. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. que se veía como si estuviera bañado por el sol. está en el sitio adecuado. interesantemente. —dijo. Estoy llegando tarde a mis rondas. el sería el chico de la piscina. sonaba extrañamente aliviado.La Caída de Derik. —Pero.

se recordó. ¿Cómo lo sabes? ¿No pronuncio las r? El muchacho ignoró la pregunta. De ningún modo esa monada distraída era Morgana Le Fay. la manera en que mucha gente elevaba una sola ceja. Un adorable cachorro respondió en la puerta. O eso. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Alguna vez deberías intentar ir a verlo. un ordenador. Era demasiado extraño. Simplemente no era capaz de decir “salvar el mundo”. ventanas colocadas en el techo. Terry. enséñale a Derik el estudio. Volumen 3 Capítulo 6 Derik fue al refugio más cercano. —El niño se abrazó y sonrió—. si no se equivocaba. —¿Y vives con Michael Wyndham? ¿El líder de la Manada? Derik miró al niño. Los hombres que tenían una Manada… que dirigían una Manada… eran simplemente… diferentes. Y como solía pensar de la misma forma sobre el padre de Michael. —Iba a tener que llamar a Antonia e intentar entender este lío. Y lo había sido. vivir en una mansión con todos los jefes lobo. Hasta que se le había metido en la cabeza la idea de que podía ser un jefe lobo. todos lo sabían—. un teléfono y una televisión. Derik lo siguió al estudio. Mucho más. Dieciocho era condenadamente pronto. —Uh-huh.La Caída de Derik. Iré a ver si necesita un guardaespaldas. El niño agarró un puñado de masa y desapareció por un pasillo. —Hola —dijo Derik—. vivo con ese tipo. —Es genial —admitió Derik. —Sí. sin embargo. Era difícil de explicar. el que estaba un edificio más abajo del acuario. ¿Cómo te llamas? —Derik. Realmente es un tío genial. Estoy… eh… en medio de una especie de misión para… um… no importa. hasta que lo había jodido. Eso era pura admiración de héroe. Terry. Entra. Y podían hacerte como ellos. —¿Era? ¿Es? Salvar al mundo primero. —Bueno… ¡Hola! —dijo ella. ¿Necesita ayuda? —Sólo un teléfono privado. 23 . Derik siguió al niño a una cocina que olía a masa de galletas. —Muy bien. o estaba acostumbrada a extraños hombres lobo apareciendo en su puerta. Luego puedes preocuparte por ello—. Derik entendió completamente a qué se refería el muchacho. —Vale. realmente lo miró. un niño de unos ocho años con grandes ojos oscuros y cabello negro. Michael es mi mejor amigo. Estúpido. —La mayoría de edad. parecía saber todo sobre ello. Era un talento. que tenía suelo de parqué. para los hombres lobo. —Sí. este es mi hijo. ¿Están tus padres en casa? —Sí. claro. Me llamo Marjie Wolfton. —¿Eres de Massachussets? —preguntó Terry. o tal vez Lara lo necesite. Marjie. De ningún modo—. y su mujer es súper guay. y encontró a la señora de la casa hasta el cuello de galletas de sirope de caramelo. ¡No puedo esperar! Seguro que es guay. su saludo un suave balbuceo del Medio Oeste —. —Iré cuando tenga veinte.

como recibimiento—. lo será. Ahora es mi turno. D… —¡Lara! No me importa si tu padre lo hace todo el tiempo. —¿Qué? ¿Antonia? ¿Cómo supiste que era… —No sé tú —dijo—. ¿Puedes conectarme a la casa de Antonia. vamos. y es tan linda. 3 Universidad del Sur de California. —¿Una galleta? —preguntó Marjie alegremente cuando Derik entró a zancadas en la cocina. —¡Y las galletas casi listas! ¡Así que ven aquí! Derik se partió de risa cuando el niño puso los ojos en blanco y se marchó. Es una boba. Claro que sí. Mamá quiere que me quede aquí y vaya a la USC3. Terry se encogió de hombros. —Bueno. Por no mencionar que es realmente una cabeza hueca. D… —¡Lara! ¡No! ¡No te atrevas a saltar desde ahí… no te atrevas! ¿Hola? —Um. pero yo no tengo mucho tiempo para preguntas tontas. justo cuando acabe mi galleta de sirope de caramelo —dijo con sequedad. —Eh. Quiero decir. Jean. ¿Cómo te va? ¿Ya salvaste el mundo? —Estoy en ello. ¿alguna vez había sido tan joven? Claro que sí: Michael y él y Moira habían sido prácticamente compañeros de camada. soy yo. ¡Tu padre es un idiota! Y si crees que voy a perder la tarde llevándote a Urgencias… ¿hola? —¡Soy Derik! —gritó—. Ahora vuelve allí y haz tu trabajo. Pero no me importa. mientras esperas a cumplir veinte. Así que lleva tu trasero de vuelta y encárgate de ella. y colgó. Tío. Creo que tienes los cables cruzados. Papá dice que debo aspirar a ser más que un “figurante”. las galletas están casi listas —murmuró. se volvieron enormes—. 24 . —Muy bien. con esta.. —Esa es Morgana Le Fay —dijo Antonia. Jesús. a ver si te conviene. por favor? —Vale. si quieres.. Cogió el teléfono y marcó el número principal de la mansión. Eso sería genial. ya grandes. soy yo. —¿Qué piensan tus padres de tu ambición? —Oh. Terry olisqueó el aire. cerrando la puerta tras él. Conectándote… ¡Lara!. —Además. Y ya sabes lo que dicen sobre el demonio y las caras agradables. —El niño apartó a sus padres con un gesto de la mano en la descuidada manera de los preadolescentes—. Muchas gracias. —¡Oh. —¡Terry! Sal de ahí y deja que el hombre tenga algo de privacidad. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. deja de gritar. sí. las cosas que solían hacer… era un milagro que la madre de Michael no los hubiera ahogado a todos. —Esto es un asco —le dijo a la línea vacía. Es ella. —Imposible. ¡Ahora mismo! —Hubo un suave y zumbante silencio. o lo que sea. sonando abrumada. Es una criatura indescriptiblemente malvada y hay que evitar que destruya el mundo. Además. deberías ver a esa chica! De ninguna manera puede ser ella. así es como los llama. puedes pasar un año o dos en la universidad. y luego otro teléfono sonó. Volumen 3 —Hablaré bien de ti. —¿Lo harás? —Los ojos del niño. me estás aburriendo un montón. —Residencia Wyndham —respondió Jeannie. Jeannie. Están haciendo lo que quieren.La Caída de Derik.

Se apresuró por el vestíbulo principal. era sólo una criada glorificada con un diploma extra. El cargador cayó de la pistola del tercer hombre.. y entonces el vestíbulo se inclinó locamente. Se golpeó fuerte. ¿Ahora tenían monjes en el hospital? ¿Monjes vestidos de rojo? ¿Cómo un gran lápiz de labios? ¿Monjes armados? Siendo una ávida aficionada de películas. algo que Sara nunca había visto antes… ¡un día de estrenos! No sabía que los cargadores podían caerse de las pistolas. Su barba. y chorreando sangre. y el aparcamiento era del tamaño del campus de una pequeña universidad. Cummings odiaba que el personal llegara tarde para las consultas de pacientes. Sara reconoció las pistolas Beretta nueve milímetros cuando las vio. La mayoría de los días se deslizaba sobre ella como agua por un pato. El hombre con la túnica se agachó. pero este lo había hecho. Era el contexto. la criatura indescriptiblemente malvada. y Sara se dio cuenta de que era él quien la había golpeado. cabello y cejas blancas tenían su habitual desorden caótico. como mucha gente a su alrededor. ella… —¡Sara Gunn! Estaba justo a punto de entrar en el ascensor cuando escuchó su nombre y apartó el pie de un tirón. así que para un gilipollas de la vieja escuela como Cummings. claro. Escuchó una explosión apagada a su izquierda y se encogió. pero no le dio importancia. Y aunque era la Dra. sin que nadie los tocara. y ¿cuánta gente podía decir esto en su vida. El Dr. y Sara realmente podía escuchar su sangre golpeando el suelo. y se quedó tan sorprendida. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. tirando el brillante letrero amarillo de PRECAUCIÓN. demasiado fuerte. estaría chillando y cayéndose al suelo. pero la pistola había fallado y el cañón implosionó. pero se quedó observando. su hospital. túnicas rojas sueltas. era simplemente… raro. Y ahora estaba mirando al cañón de más de una pistola. que ahora necesitaba volver a ser fregado. Ver a hombres con túnicas (¡un gran lápiz de labios!). temerosa de mirar su reloj y ver lo tarde que llegaba. Si tuviera algo de sentido. gritando y tambaleándose. simplemente deslizarse y caer con un golpetazo al suelo.La Caída de Derik. sino que tuvieron varias? Todo eso era… El que estaba más cerca de ella se resbaló en el suelo recién fregado. cuando sabía que le esperaba una reprimenda. algo que no le gustaba condenadamente nada. Se giró y su cerebro procesó la media docena de hombres vestidos con… ¿podía ser?. —Cruz de Cristo —gruñó el Dr. Había perdido todo interés en ella. las cejas en particular 25 . en el hospital. El aspirante a pistolero empezó a gritar con la cara llena de sangre. portando armas. se fijó en la furgoneta cuando estaba aparcando su compacto. el más grande en doscientas millas. Sara escuchó el húmedo ruido seco cuando su cuello se rompió. cuando alguien por debajo de ella le golpeó los pies. Yacía en el suelo al lado de ella. Volumen 3 Cogió seis. pero los días como éste. su doctorado era en enfermería. no sólo tuvieron una pistola apuntándoles. y mucha gente iba y venía del hospital. Gunn. Monterrey no era una ciudad tan grande. Sara Gunn. Cummings. El Monterrey Bay General era un hospital clínico. Seguro. aunque Dios sabía que muy a menudo los tenía esperando.. que se congeló donde estaba.

eso estaba muy bien. Dejo el hospital quince minutos y todo el condenado lugar se desmorona. magnificada en el vestíbulo. Sabían… sabían mi nombre. no lo vas a hacer. compañía de comida rápida. Es la última vez que intento tomar café entre consultas. muy pálido. —Lo anotaré en mi Palm Pilot —dijo ella. —Siento haber llegado tarde —le dijo ella al azulejo. poder e invulnerabilidad que les otorga y al efecto entumecedor que tiene sobre la mente. 5 La PCP (fenciclidina) es una droga adictiva que distorsiona las percepciones visuales y auditivas. Hay gente que atribuye su abuso continuo a los sentimientos de fuerza. Era mejor que estar chillando—. Volumen 3 recordaban a un par de grandes orugas albinas luchando. lanzándole una mirada extraña. fue el fundador de la Kentucky Fried Chicken (KFC). ¡Maldito Dr. Cummings! O bendito. era tan fuerte como un adicto a la PCP5. —Realmente afortunada —le dijo. mejor para mí. y luego la volvió a escuchar. —Suerte para ti —dijo el Dr. —Voy a vomitar. Puedes vomitar después. —¿Sabes por qué intentan matarte? —No tengo ni idea. 26 . que había un policía aquí. Llegamos tarde a las consultas. Vio a los dos últimos hombres caer. —Uh-huh. Parecía un Coronel Sanders4 cabreado—. —Se dio cuenta de que estaba existiendo en una bola de calma auto-inducida. famosa por su "receta secreta" de pollo frito. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. creo. y vio al agente de policía parado en la ventanilla de Información. —La agarró del codo. Nunca podía decidir qué era. Cummings—. pero el impulso ya estaba pasando. con su pistola en mano. para un hombre de casi sesenta años. y la puso de pie de un tirón. Bueno. Escuchó una explosión terrorífica. —No. Después la empujó al ascensor—. 4 El Coronel Sanders.La Caída de Derik. Pero la cosa es que no están teniendo mucha suerte.

Voy a pasar a tomar un trago antes de hacer nada. no lo vas a creer! —gritó mientras él se levantaba. pero luego descartó la sensación. si tengo que… ¿el vodka va bien con helado de vainilla? —¿Sara Gunn del 6 de Fairy Lane? —Sí. asintiendo abatido. y tal vez tome dos tragos. no le importaba. Se sintió momentáneamente intranquila. 27 . y además. Yo… oh. Él bajó la mirada hacia ella. Sabes quién soy.. Y no tengo ni idea que porqué está aquí. ¿Vale? 6 Screwdriver. Sin decir una palabra. Sara detuvo el descapotable soltando humo. Le agarró la camisa con los puños y lo sacudió. —Llamaré al taller por ti y haré que venga alguien a recogerte. No era justo. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. con la mano en el mentón. mierda. Por lo menos. pero puedes tener tu coche de vuelta. recordó sus modales. me importa una mierda. Estaba sentado en los escalones delanteros. —¡No lo vas a creer. se precipitó por la puerta y corrió hacia él. que se traduciría por destornillador. ¿No me queda hielo? Oh.La Caída de Derik. y el Dr. Los relámpagos no iban a alcanzarla dos veces ese día. Volumen 3 Capítulo 7 El chico de la piscina todavía estaba allí cuando volvió a casa. De alguna manera. su mecánico lo conocía. es una bebida alcohólica con vodka y zumo de naranja. pero tengo que decírtelo. No tenía ni idea de porqué todavía estaba allí. buscando con la mano la botella de vodka Grey Goose en el congelador. ¿Nadie podía darle un aventón? ¿Tenía noticias sobre su coche?. necesitaba hablar con alguien. justamente ese día—. Posiblemente media docena—. con el día que he tenido. Posiblemente más de uno. a quién le importa. Un screwdriver6. —¡Un montón de extraños con túnicas vinieron hoy al hospital e intentaron matarme! ¡Había pistolas por todas partes! —Lo creo —dijo él. Ya hemos pasado por esto. ¡Qué día más loco! E incluso decir “día loco” no le hace justicia. Tardíamente. ¿O necesitas que te lleve? ¿Se supone que me tengo que quedar con el azul? Es un buen coche. —Espera —ante su orden. ¿Eres Sara Gunn? —¿Qué? Por supuesto que lo soy. obviamente esperándola. Cummings no era precisamente una persona cálida y protectora. pero realmente no es mi estilo. Aunque francamente. Lo beberé solo. no lo vas a creer —balbuceó de nuevo. —¡Y yo llegué tarde a las consultas! Y entonces tuve que hablar con la policía durante lo que pareció una eternidad. —No lo vas a creer. conocía a este chico. Vamos. Este Ken andante serviría perfectamente.. era justo lo que necesitaba. Estaba usando las llaves con torpeza. la siguió al interior. ¿quieres una bebida? Porque yo voy a tomar una. Después de la mañana que había tenido. y al final consiguió abrir la puerta de la cocina. Como si necesitara esto. Sí. con poco zumo de naranja. y tan. Estaba bastante segura. ella se quedó (atípicamente) en silencio—. —Él era tan guapo. tan tonto.

moviéndose tan rápido que ella no se dio cuenta de que lo había tomado hasta que vio que estaba sujetando el inalámbrico.La Caída de Derik. todavía sujetando el teléfono. Raro. No dolerá. —Llamaré al taller. Estiró la mano hacia el teléfono. a la vez que se ruborizaba—. y sus hermosos ojos verdes se estrecharon hasta parecer láseres enojados. Y eso ya es decir mucho. Era como ver una película casera. —Doctora Gunn —dijo ella automáticamente. y entonces pequeñas piezas de plástico cayeron como lluvia en sus azulejos. Simplemente quédate quieta. —¿Qué no dolerá? Las manos de él se dirigieron a la garganta de Sara. y al siguiente estaba justo delante de ella. —¿Crees que podrías disminuir la condescendencia un poco. señorita Gunn? Ya recibo suficiente de eso de mi amiga Moira. Más que yo. —Realmente siento mucho esto —dijo aburrido—. Lo siento —añadió—. Es sólo que parecías… confuso. acelerada. ¿Ya había empezado a beber? Él cerró el puño. Volumen 3 Él le frunció el ceño. Él le sacó el teléfono de la mano. 28 . Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. ¡Raro! En un segundo había estado parado en la puerta de la cocina.

Realmente le gustaba. —Realmente no importa. Entonces había estado defendiendo la Manada. 29 . basados en las ilustraciones de Sam Butcher. no le tenía miedo. Eres… supongo que eres muy peligrosa. pero ella se tropezó cuando él estiró la mano hacia su cuello. y ambos habían sido hombres lobo renegados. La figurita Precious Moment7 de cinco pulgadas de alto le golpeó la frente justo por encima del ojo derecho y explotó. Apestaba a tensión. todo terminaría para ella en medio segundo. ella no estaba jodiendo a alguien peligroso. y se habría sentido tentado a hechizarla para coger una agradable habitación de hotel durante el día y… La alcanzó en el vestíbulo. él no estaba defendiendo territorio. También entendía que esta mujer era una amenaza para su familia. Eso había sido algo totalmente diferente.La Caída de Derik. Le gustaba su descaro. ¡Ahora céntrate en el juego! Lo intentó. lárgate de mi casa! Agarró una estatuilla que estaba en un estante por encima de su cabeza. claro que lo hizo. Realmente lo hizo. Intelectualmente. Demonios. Lo siento mucho. —Añadió débilmente. No le gustaba mucho matar. pero no lo suficientemente rápido. Realmente le dolió. sólo había matado a dos personas en toda su vida. —¿Qué te pasa? —chilló. Esto también es defender la Manada. y volvió a fallar. se dirigió con pasos lentos y pesados tras ella. Volumen 3 Capítulo 8 En el último segundo. Si pudiera rodear su cuello con las manos. algo que era lindo en sí mismo. para toda su forma de vida. incluso conociéndola desde hacía tan poco. Intelectualmente entendía que este tipo de cosas iban en contra de sus ecuánimes principios. se imaginó que era la atractiva personificación femenina de una profesora despistada. Su corazón estaba tan poco metido en ello. Sin mencionar que Sara Gunn era una autentica monada. Ella lo esquivó. —¡Gilipollas! ¡No tienes ni idea! ¡Ahora. No estaba sintiendo ninguna de las cosas que debía sentir para aceptar el hecho de romperle el cuello a una persona. Otra vez intentó golpearla. compañero. se escabulló de su agarre como una trucha resbaladiza. Bien. y adoraba la forma en que olía: como rosas envueltas en algodón. su atolondrado buen humor. ¿Es que todo el mundo en esta ciudad se ha vuelto loco hoy? —Algo así. y él la esquivó. y había sido completamente diferente a romperle el cuello a esta pobre chica. Volvió a alcanzarla. estaría en el cielo antes de escuchar el chasquido. y sus manos se cerraron en el aire. ella había desaparecido como una flecha por el pasillo. Es mejor que lo creas. estrés y furia—. Cuando se sacó los trocitos del cabello y se limpió la sangre de la ceja. que habría sido divertido si no fuera tan condenadamente deprimente. Lo siento. Le dio patadas desde el suelo y se alejó arrastrándose. Pero tengo que hacer esto. y le golpeó la barbilla con bastante fuerza para una humana. Con expresión sombría. Sus ojos eran brillantes y salvajes. Como era doctora. Otro tiempo y lugar. Pero no estaba enfadado con ella. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. 7 Precious Moments es la marca de una serie de objetos para regalo y figurillas de porcelana. ni siquiera en el mismo universo de lo que estaba intentando ahora.

Realmente Sara le gustaba por ello. ronca de todos los gritos histéricos 30 . Salvo que no estaba tan asustada como furiosa. una copia en tapa dura del libro Apocalipsis de Stephen King… ostras. lo que hacía que tuviera tendencia a ignorarla. sólo para ser golpeado en el rostro por una caja de tampones. ya estaba bien. Sara se agachó como un gato. Oh. ella se tropezaba o lo hacía él. que ahora estaba vacío de cosas que arrojar… finalmente se había quedado sin munición. —¡Fuera! —No puedo —dijo. Esquivó más o menos dos de cada tres. que era cierto. Sabes. lanzándole misiles y chillando como una alarma de incendios. ¿Cómo es que no es un cadáver? Su voz interior sonaba extrañamente como Michael. Cada vez que se acercaba. te estás acercando.. ¿Exactamente qué.La Caída de Derik. Ella se había subido al tocador. lanzándole una botella de perfume. Cualquier otra mujer —¡persona! — se habría estado quejando en un rincón y suplicando por su vida. ¿tienes que jugar primero al gato y al ratón? ¿Asustarla más de lo que está? Estúpido. En lugar de atemorizarse. Le dolía la cabeza. en la parte de arriba de la cabeza esta vez. también. Había ropas en casi todas las superficies. pero eso todavía lo dejaba vulnerable hacia: un bote de Nivea. se acabaría en… —¡Jódete! —Bien. dete! —gritó ella. debido a todos los trastos sobre el suelo. Al instante. Esta vez la esquivó. Bueno. si sólo te quedaras quieta durante un minuto. uno al que le quedaban varios golpes en sus garras. pero ¡vamos!. Normalmente. Era rápido. Volumen 3 y esta vez él se tropezó. y la botella se hizo añicos detrás de él. en su terror y enfado. la funda de un DVD (Vértigo). pero estaba fundamentalmente enojada. Los blancos misiles salieron en una explosión de la caja y cayeron como lluvia sobre el suelo. no sólo en la de abajo. eres un hombre lobo en la flor de la vida.. yo tampoco me quedaría quieto para eso. aunque tontamente. estaba bien? Nada. Entonces se dio cuenta de que simplemente era una desordenada. ¿cuánto pesaba eso? ¿Te has dado cuenta de que no has sido capaz de matarla? Sin duda. Vale. La siguió a un dormitorio y se vio momentáneamente sorprendido por el completo caos… parecía que alguien había sido asesinado allí. y no podía decir de qué color era la alfombra. No más hacer el tonto. un mando a distancia. una corriente subterránea bajo su rabia. y él estornudó. —Hijo de perra —dijo con voz rasposa. No había sido capaz de matarla. Pero se dio cuenta. un vaso vacío que olía como agua rancia y flores muertas. eso es comprensible. Ninguna maldita cosa. el vestíbulo apestó a lavanda. Aún así. era un poquito más rápida. Quiero decir. cayendo con suficiente fuerza como para hacer sonar sus dientes. y era difícil pensar. Había muchas cosas para arrojar. y volvió a estornudar—. Se puso en pie. ella debería haberse tostado hacía unos tres minutos. Está bien —añadió con dulzura. y la puntería de ella era espantosa. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. podía oler el miedo. —¡Piér. ¿harás algo de una vez? ¡Deja de retrasar esto! Ya es bastante malo que la tengas que matar. Cristo. pero Sara. o Sara le acertaba con otro misil.

todavía no —dijo él. el dolor en su cabeza aumentó. abrumadora. la chilló. No podía sacarse el olor de cedro quemado de la nariz… estaba prácticamente atragantándolo. Era extremadamente desagradable. No he hecho nada para merecer esto… —Bueno. Pero antes de que pudiera quejarse. Ostras. y la habitación se inclinó. con sorpresa. ¡parecía como si su cráneo se estuviera desgarrando! Y entonces empezó a sentirse mareado por primera vez en su vida. nada de nada. ¿Semental rubio? —se sintió absurdamente halagado. hay cuerpos muertos en mi lugar de trabajo. Su furia era intensa. y el loco semental rubio ayudante de mi mecánico está intentando matarme! ¡Hijo de perra! —Ha sido un mal día para ambos —admitió entonces—. 31 . De repente. —¡Jodéte! ¡Quiero que te largues y me dejes sola! Gritó la última parte. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. la rugió. tengo un roto en la camiseta. Volumen 3 —. o explicar.La Caída de Derik. —… ¡y ahora mira este desorden! ¡Peor de lo habitual! ¡Mi casa está destrozada. todo se empezó a oscurecer. Y entonces no supo nada.

¿encogiéndose? Encogiéndose y retrayéndose. Volumen 3 Capítulo 9 Más animada que asustada. Incluso su ojo estaba… En realidad. Pero no pensaría en eso ahora. La esclerótica estaba inyectada en sangre. ¿Qué le había hecho? Es como el violador que estuvo esperándome. la cosa parecía una calabaza reventada. Sara acabó de atar al Psicópata Gilipollas a la silla de la cocina con el último rollo de cinta aislante (algo imprescindible en cualquier caja de herramientas de una mujer soltera). agonizante. Encontró el bolso. igual que gajos parduscos de naranja. pero no estaba demasiado preocupada acerca de que el idiota se escapara de la silla. cosa que no le gustaba en absoluto. parecía un poco mejor. Totalmente dilatada. le sacudió la suciedad. Había intentado matarla. y su respiración era jadeante. Entonces se apartó. y lo rojo se estaba quitando. se preguntaba si se iba a levantar alguna vez. y se inclinó sobre el Psicópata Gilipollas.. se estaba muriendo delante de sus ojos... seguía perdiendo todas las jodidas cosas. pero eso no significaba que quisiera que se muriera en su cocina. Lo sentía débil. y él se movió. y ahora pagaba por eso. tenía el color del yeso de la cocina. Pobre tonto del culo. y fue a coger el bolso.. y entonces toda la perfecta pupila se fijó en ella. Lo que ocurrió antes no era importante para este pobre cabrón. De hecho.. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. también... 32 . y la pupila parecía estar. y ella tropezó hacia atrás tan rápido que se cayó sobre otra silla y se quedó tendida en el suelo.. Suponía que debía buscar un teléfono y llamar al 911. paso por encima de la maceta caída. Brevemente deseo un teléfono móvil. y volvió a la cocina.. y su cuerpo estaba flojo. lo miró durante un largo minuto.. desapareciendo.La Caída de Derik. Menos rojo. Le levantó uno de los parpados e hizo una mueca… la pupila estaba dilatada.

Fui enviado en una misión a… matarte. Porque estás destinada a destruir el mundo. y eso era decir poco. Es un indicio de aneurisma. luego notó los pedazos del auricular desparramados por todas partes en el suelo. a ti. pero de cierta forma estoy contento. ¿Qué hacía en el suelo? —¿Qué estás haciendo en el…? —Eso fue rápido —dijo ella. Y te lo dije. Oye. —Empezó a levantarse. cómo hiciste para estar mejor? —estalló. sabía que lamentaría haberle prestado el teléfono de su dormitorio a uno de sus anteriores pacientes. —¡Y vaya que lo estaba! No había podido matarla. Amarrado a una de las sillas de tu cocina. estabas realmente jodido. —No. haciendo gestos hacia los rollos vacíos que estaban en el mostrador—. pero con prestar nunca significaba prestar.La Caída de Derik. ¡Y algo nuevo por cada cosa que se haya roto! Lo sabía. Escucha. —Cinta aislante —dijo ella. quiero decir. ¿sabes lo qué eso significa? —Bueno —dijo—. —Seguro. Esto es algo nuevo. Ahora vuelve a dormir así puedo llamar a la policía. —¡Maldición! Me olvidé de eso. hombre. Él se retorció. y con seguridad no la podría romper. ¿Cómo. y después… —Me curo muy rápido. —Es una suposición correcta. y cabreada. despertándose—. —Lo deduje —dijo secamente—. encontrando que no estaba. mi familia me envió aquí. Específicamente. por todo el desorden en tu casa. Antonia no estaría complacida. tío. Volumen 3 Capítulo 10 —Bien —dijo Derik. Lo cual es imposible. pero en ese momento no le importaba—. Aún estaba viva. Y es mi trabajo detenerte. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. pero le llevaría algún tiempo. por todos los intentos de asesinato. Alargó la mano hacia el teléfono. Me tienes amarrado —observó—. 33 . Él parpadeó bajando la mirada hacia ella. Rose era tan dulce. ¿comprendes? ¿Sangrado cerebral? En otras palabras nada bueno. Excepto que no pude. está bien. y probablemente estúpido. En un minuto estabas frío. Podía conseguir aflojar sus ataduras. Jodida situación —. Tenías las pupilas dilatadas. y él realmente estaba feliz por ello. Eso fue embarazoso Ella gateó alejándose de él completamente sorprendida. Perdona. casi jadeado—. no suena muy agradable. entonces se dio cuenta de que no podía hacerlo… que demonios—. ¿Tendrías algo para comer? —¿Se supone que ahora tengo que alimentarte? ¿Después de que intentaras matarme? —Estoy hambriento —gimoteó él —Díselo al juez. —Tan imposible como que tú aún estés con vida. Nunca debe faltar una en cada casa. Ni lo estaría Michael. Me tendrás que comprar un teléfono nuevo. me curo rápido. siempre significaba dar. y aliviado. Era extraño. —Cállate. Era como si hubiera estado muriéndose por hacer la pregunta—. Pero te pusiste mejor mientras te observaba. tengo que decirte algo —Hombre. —Puedes no creerme —le dijo—. ¡Ella era diabólicamente inteligente! La cinta era resistente. Psicópata Gilipollas. Ah. escucha.

—¿Yo soy una mala chica? —Sí. Sara Gunn no estaba donde estaba por ser una idiota. Volumen 3 —Y tú estás predestinado a una buena dosis de Thorazine8. como si oyera una voz de una dimensión lejana. ¿De qué estas hablando? —No sabes nada sobre el grupo de dementes vestido con túnicas rojas que intentaron matarme en el trabajo. ¿Cómo si no lo supieras? —No lo sé —dijo él pacientemente—. Cosas extrañas… probablemente dices eso porque tú estuviste detrás de eso. tan pronto como tiro algo lo necesito otra vez… que estupidez. estaba intentando matarte. viéndose un poco alarmada—. —¡Auchh! —Bien. No estoy loco. Nunca tiro nada. pero no puedo decir que me sorprenda. estás predestinada a destruir el mundo. 8 Ansiolítico. si puedo evitarlo. —No. —Mi metabolismo es rápido. siéntate tranquilo. con falso entusiasmo. en voz alta. —¿De verdad? —preguntó ella. —Seguro —se mofó él—. Y quizás yo… yo me he equivocado con respecto a tus ojos. No podía culparla por eso—. Se retorció un poco más y la cinta le arrancó los vellos del brazo. ¿Comprendes? Sin importar que pensara que mi así llamada misión sagrada apestara. apenas podía despegar los ojos de él. De ella. y ella continuaba apartándolo con fuertes sacudidas de cabeza. —Dijo esto último con total escepticismo. De hecho. —Tío. —Eso era una suposición. muy rojo.. 34 . aunque entiendo muy bien por qué piensas eso. California. después del día que he tenido. —Sonaba casi… ¿admirada? Pero aún parecía cabreada. —Oh. Aquí suceden cosas extrañas todo el tiempo. ¿No crees qué eso es un poco extraño? —No. —No pude matarte.. hacer un diagnóstico erróneo no me sorprendería para nada. Vamos. —¿No te han pasado cosas así antes? ¿Días extraños? ¿Extraños apareciendo de la nada tratando de hacerte daño? No puedo creer que mi familia sea la única que sepa de ti. —¿Lo habré tirado? No creo haberlo hecho. Este amenazaba continuamente con caerle sobre el rostro. —Pero parecía turbada. —Esto es California —dijo ella. Y ni siquiera es un año electoral. De hecho. —Sí. pareciendo más que turbada.. Mira. tan pronto como lleguen los agradables hombres de las batas blancas. y no pude hacerlo. estoy segura. no La dimensión Desconocida. Porque debes hacerlos todo el tiempo. creo que tú eres un poco extraño. ¿Cuánto tiempo has estado sin comer? —Dos horas. pasándose los dedos por su cabello rojo. eres la chica mala. calmante. —Pero frunció el ceño. —No importa. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —¿Y morirme de hambre? Olvídalo. pero se imaginaba que la Dr. —Escúchame. —Una eternidad. debes tener algo por allí..La Caída de Derik. Ahora… ¿Qué diablos hice con mi antiguo teléfono? — reflexionó. por el amor del Dios. eres bastante caradura. Era la cosa más brillante de la habitación. —¿Detrás de qué? —Oh. una que concordaba completamente con él—.

por lo menos considera la posibilidad. ¡vete a la mierda! —le espetó. Morgana Le Fay no fue necesariamente mala. sí —admitió ella. pero otra vez parecía ligeramente turbada. Ella levantó las manos al cielo. Segundo… —¿Cómo sabes eso? —Hice algunos estudios sobre ella en el colegio. lo cual casi hizo que él se echara a reír —. ¡Jodida cinta! ¿Por qué no podía utilizar una vieja y simple cuerda. Volumen 3 Se tocó el pecho. desatarme. retorciéndose otra vez. por el amor de Cristo. —Está bien. —¿Yo? —Síp. francamente—. —Creo que lo sabría si tuviera otro nombre. la escogiste a ella. Así que deberías hacer tres cosas: Alimentarme. —¿Cómo me has llamado? —Morgana. Lo siento. —Oh. —¡Por favor! ¿Esto es lo mejor que puedes inventar? Él se encogió de hombros. —Mira. —Esa es la verdad. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. que ha regresado para destruir el mundo. Dime.La Caída de Derik. Apuesto a que tu curso optativo en el colegio tuvo algo que ver con ella. Estaba demasiado confundida y curiosa. quiero decir? ¿Y que sucedió con 35 . hablando retóricamente. Segundo… —Uh-huh. —Bastante débil —le dijo—. ¿pero aun así cruzo todo el país sólo para destrozar tu casa? —Esa es la teoría que tengo. Eres una bruja mala. Ese es tu otro nombre. Trae a la poli. sino también otro grupo de asesinos? ¿Aspirantes a asesinos. parecía atónita. como su ex-novia? —Ya es suficiente —dijo ella finalmente—. pero sin convicción real. Pero no se movió. —Primero que todo. —No me llames así —dijo automáticamente. ¿Y hoy no sólo yo estoy aquí. vivas y muertas. Escúpelo todo. ¿Por qué vendría aquí? Vivo en Massachussets. —Tampoco creo que tengas que hacerlo en ese orden —agregó. De todas las personas en el mundo. el lugar donde vives… ¿esta lleno de un montón de médicos? ¿Y de pequeños frascos de píldoras? —Muy graciosa. Lo que con su fino oído era imposible. Tú eres la reencarnación de Morgana Le Fay. no lo sabes. Le miró fijamente. —Bien. Morgana. Llamaré a la policía. —Obviamente. Morgana. y él podía oler que no lo haría. tanto como podía al estar momificado con la cinta del modo en que lo estaba. Quiero decir. Es por lo que fui enviado a hacerte echar una siesta en el polvo. —Muchas personas hacen el curso optativo acerca de la historia europea. He tenido suficiente de la basura esa del “misterioso extraño que intenta matarme y después se hace el enigmático”. y salir como el demonio de esta casa. Apuesto que ese grupo de bichos raros fue enviado a hacer lo mismo. Y en cuanto a escoger a Le Fay para el tema de investigación… yo y cerca de otras tropecientas personas lo han hecho en distintas épocas —dijo. como si escuchara algo que él no podía oír. Ahora mismo.

agarró un cuchillo de una balda. Entonces ¿Por qué no me lo dices? ¿Qué ha sucedido antes de hoy? ¿Cómo es que eres tan afortunada? —No lo sé. 36 . Mi mamá solía llamarme “su golpe de suerte”. —Determinar la verdad —repitió ella—. Ella fue cortando en pedazos otra manzana con rápidos y enfadados movimientos. se dirigió hacia el mostrador. —Y otras personas están afuera buscándome por la misma causa. pero gracias a Dios. poniendo los ojos en blanco 9 Bocadillo de mantequilla de cacahuete. —Ya que vamos a hablar durante un rato. —Mira. un pequeño problema. su olor y el toque de su piel en los labios estaban causándole. sino que debo irme. después de tragar. Él observó el cuchillo con un poco de nerviosismo. si se cabreaba lo suficiente como para clavárselo en el ojo. uhm. Volumen 3 ellos? ¿Cómo es que no estas muerta? ¿Los eludiste a ellos y a mí? —No hemos establecido que tú no seas uno de ellos —indicó—. Mejor dicho. Le llenó la boca con más trozos y aunque el comer rodajas de manzana jamás antes le había parecido erótico. lo siento. También la mía. —Conmigo —dijo. —¿Sí? ¿Dónde está ahora? —Muerta. Se movió en la silla y deseó poder cruzar las piernas. Caminó con fuerza hacia él y le llenó la boca con tres pedazos. o algo así? —¡Otra vez con la comida! Tienes mucha caradura. Siempre lo he sido. —Calculo que hay más en esto de lo que se ve. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. eso sí qué es gracioso. te pones a flipar en cuanto te sugiero que tal vez hay más en ti de lo que parece a simple vista —dijo con la boca llena de manzana—. Sus ojos azules se entrecerraron y se le arrugó la frente—. —lo cual para mi está muy bien. se veía gravemente mona mientras sopesaba los hechos. Así que alguien te ha enviado a matarme porque soy la reencarnación de Morgana Le Fay.La Caída de Derik. Se curaba rápido. y cortó rápidamente la fruta en pequeños trozos. Así que no debo llamar a la policía. sacó una manzana del tazón. ¿sabes? Así que deberíamos irnos y ver si podemos determinar la verdad. —Bueno… —Frunció el ceño. me lo imagino. por muy cerca que estuviera la luna llena. ¿Entonces lo harás? —No puedo creer esto —murmuró. pero había lesiones cerebrales que no podían ser curadas. Sí. —Fgggs —dijo él. probablemente nunca aullaría a la luna otra vez. no te pongas nerviosa— ¿Tienes una manzana? ¿O quizás puedas prepararme un PB&J9. —Sí. Apuesto a qué eso sucede mucho a tu alrededor. —De nada. —Dios. —Oh. —Él asintió. Él no respondió porque en realidad no había sido una pregunta. mientras aún masticaba—. Sólo lo soy. —Oh. Y ellos debieron tropezarse con algo de mala suerte. Siempre he tenido suerte… pero no creo que eso pruebe nada. eso es lo que me estás diciendo. tenemos tantas cosas en común —dijo. Hagámoslo inmediatamente. ¿Alguna vez te lo han dicho? —En casa casi todos los días. seguro. un gran problema.

—Sí. —¡Mierda santa. déjame adivinar. ehh. una vez dormí más de la cuenta y perdí el autobús. —Por amor de Dios. esa es tu magia. Eres jodida y fenomenalmente afortunada. —En realidad —dijo. Volumen 3 y empujando otro pedazo de manzana en su boca. Muchos son afortunados.. pero era sorprendente—. por todos los diablos! ¿Y te atreves a decirme que estoy loco? —Eso no quiere decir nada —insistió. cayendo. me dio un horroroso aneurisma cerebral. Que conste que aún pienso que estás loco. Un par de veces —dijo a regañadientes. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. uno menor que no debía haberle causado ningún problema. —Cuatro veces —murmuró. —El grupo en el hospital. Escúchate a ti misma. y murió. Y. teniendo ataques al corazón en el lugar… y tú saliste de allí sin un rasguño. —Por el amor de Cristo. —¿Brutalmente apuñalado? —No. en verdad la tienes. Y un año obtuve un reembolso de impuestos cuando necesitaba algún dinero extra… Pero todo el mundo obtiene devoluciones de impuestos..? —Infarto de miocardio. sí. —Eso puede que sea verdad.M. hace un par de años hubo un violador en serie en esta área. mucho menos dos veces. —¿Qué es un I. —Si tú lo dices. —No hay cosas tales como la magia.. —Es el destino. tuvo un I. La miró boquiabierto.. —No me digas. pero por alguna razón. ¿Qué me dices de eso? —¿Una feliz coincidencia? —sugirió. —Okay. mientras esperaba para… para… bueno.. Golpeándose las cabezas. También de decir que. la autopsia indicó que sufría de un defecto congénito al corazón.La Caída de Derik. Todo el tiempo. tengo suerte de estar vivo! —Bien.. pero nunca he conocido a una persona que haya ganado la lotería. Eso es. Un ataque al corazón —dijo impacientemente. y la mitad las personas a bordo murieron. Una vez gané la lotería cuando necesitaba unos cuantos miles de dólares para pagar el último trimestre en la escuela. el premio era exactamente la cantidad que necesitaba. —Pero esa especie de duda infernal estaba otra vez en su rostro—. —Le metió otro pedazo de manzana en la boca —. Sara. ¿Más de una vez? —Tiendo a conseguir… ganancias imprevistas… cada vez que tengo poco dinero. ehhh. este chocó. Esto era mucho más grave y más inquietante de lo que jamás hubiera soñado—. en el preciso momento en que necesitabas quitarme del camino. —¡Oh. Morgana. 37 . Eran como Los Tres Chiflados… o la cantidad que fueran. gané la lotería. supongo —dijo.M. —¡Deja de llamarme así! —…quizás puedas explicar cómo. aclarándose la garganta—. pero cuando regresé lo encontré muerto en la cocina. —¿Tú qué? —Sabía que no mentía. mascando. —¡Jesucristo! —Fue todo lo que pudo decir. de algún modo entró a mi casa mientras estaba en el colegio.

Aunque irritante—. —gruñó.— Sólo tengo tu palabra que no lo intentarás otra vez. —¿Qué? No creo que pueda soportar más revelaciones surrealistas… —Soy un hombre lobo. Mira vamos a investigar un poco. —Así que ¿cómo es que cualquiera que pueda ver el futuro. Por supuesto. Y como dije. Derik Gardner. 38 . ¿te parece? —¡Bien! —Dijo con falso entusiasmo—. —Entonces agarra bien tu sombrero. Lo observó con recelo.. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. dice que vas a hacer justamente eso? ¿Eh? ¿No crees qué eso es extraño? ¿Eh? —Eso no es la única cosa que creo es extraña. Y no. —¡Maldita sea! ¿Qué te acabo de decir? 10 Famosa serie televisiva de misterio y suspense de la década de los 70. totalmente incapaz de matar a una enfermera.La Caída de Derik. asumiré que así es como los chicos malos supieron que tenían que venir tras de ti. Una enfermera con un doctorado. Estoy segura que la policía te dejará salir en un dos por tres.. —Bien. ¿verdad? —Esta es la conversación más surrealista que jamás haya tenido —comentó —. pero aún así. No como cualquier otro miembro de la Manada lo sabría. mi palabra tiene valor. Ooobvio. Lo cuál era de cierta forma genial. no quieres destruir el mundo. Creo… —¿De lo que podemos oler? —Nada. duro hombre lobo. olvídalo. Esto lo hacía más difícil. que ella no podía saber eso. Volumen 3 —Deberíamos ir a las peleas alguna noche. —Por supuesto que debemos. —Averigüemos exactamente que es lo que se supone que harás. ¿Deseas ser Nancy Drew o un Hardy Boy10? Él ignoró el sarcasmo… había tenido años de práctica con Moira. Quiero decir. Ella se rió de mala gana. —¡Oh. vamos! ¿Después de todo esto aún llamaras a la policía? ¡Debemos salir de aquí! —¡Intentaste matarme! —le recordó… ¡cómo si lo necesitara! nunca lo superaría. hay más de lo que podemos oler. bombón.

Sospechó que estaba luchando por una causa perdida. —Intentar matarte —la corrigió. —Más como un rey.. —Pronto seré uno con menos pelo. que casi da un paso atrás—. y demonios. ¿pero a quién le importaba?—. a mi también me caes bien… —Agregó. —Mira. Podía sentir la barba en su mentón mientras le colocaba más trozos de manzana en la boca. Podría sentarme en su regazo y hacer… hacer… cualquier cosa. Se movió en la silla y dio un respingo. un destello blanco. se estaba excitando al darle de comer en la boca al Hunka-Hunka. —¿Qué? —preguntó ella. oler la fragancia de manzana en su aliento.La Caída de Derik. jamás. Auch. ¿está bien? —Sara trató de no mostrar cuan desconcertada estaba. aquí la protagonista le cambia por Hunka Hunka Ardiente Chiflado. podía… Podría hacerle cualquier cosa. —Dije que uno de los miembros de mi Manada me informó de lo que ibas a hacer. creo que así lo llamarías. —¿Ahh sí? —Sip. me envió aquí para que me hiciera cargo de ti. pero qué sé va a hacer. —Yo paso. él es genial. que locura. en caso que nadie te lo haya dicho. esos incisivos se veían afilados. así que tuve que irme antes de matarlo. Está atado.12 —Suena como si fuera un príncipe real —murmuró ella. Y por cierto. y mi… mi jefe. PTI. 39 . Derik se encogió de hombros. —¿Tanto te quejas? Prueba una depilación en el área del bikini. —Es probablemente igual de malo que cuando dejaste la ciudad para matarme a mí. Eres. Era tan asombroso. en realidad. muy mona. Es decir. sin duda. Burning Looney11. ¿no es verdad? 11 Hunka Hunka Burning Love Hace referencia a una canción de Elvis Presley que sería algo así como Hunka Hunka Ardiente Amor. Luego sonrió. una cosa a la vez. preguntándose si había verificado su cordura en la puerta. Es mi mejor amigo. pero pisoteó con fuerza esa emoción. realmente cualquier cosa… Sentir su… su… Él no puede detenerme. Ella sospechaba que estaba dolorido… en verdad había mucha sangre seca en su frente y tenía manchas por toda la camisa. Y no en un buen sentido. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Sus labios estaban moviéndose. tratando de no mirarle fijamente la boca. ¿Eres una pelirroja natural? Lo eres. Volumen 3 Capítulo 11 —Soy un hombre lobo —repitió el magnífico demente. Sentía pena por él. Más tonterías sobre (la verdadera tú) Morgana Le Fay.. Como si su día no hubiera sido lo suficientemente desquiciado. 12 PTI: Para tu información. podía sentir el calor de su rostro. mostrando un montón de dientes. Era definitivamente la conversación más surrealista que hubiera tenido. lo cual no tenía sentido. —Eso es bastante malo —admitió ella. no podría imaginar nada peor que matar a un amigo.

. 40 . sip. y se había ido. Creo que nunca he estado tan incómodo en mi vida. verdad? Él lanzó el sofá aproximadamente un pie al aire. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.. o algo como eso. Estas extremadamente confundido aunque seas magnífico. Esto no quiere decir que tú… tú… tú… ya sabes. —Lo siento —dijo él alegremente—. Ahora suelta mi sofá —suplicó ella.. Él suspiró y fue hacia la sala de estar. —No me hagas favores —chasqueó ella—.La Caída de Derik. se agachó. para… apartarlo. —Dilo —cantó él. y su boca.. Su mente trató de procesar su velocidad y no pudo hacerlo. Esta bien. he tenido… suficiente. bombón? —¿Ahhh? —preguntó. y ¡luego él… él estaba de pie! De nuevo: ¡Él estaba de pie! —¡Ahhh! —dijo. —¡Ahhh! —Y tiró de ella acomodándola en sus brazos—. Sencillamente. —dijo ella. —¡Ah-mmm! —y luego su boca estuvo sobre la suya. también —le aseguró—. lo sostuvo con una mano. para llamar a la policía. ¿Cómo hizo…? ¿Cómo hizo para desgarrar toda esa cinta…? además. tenía techos altos. levantando una temblorosa mano hacia la boca. moviéndose exquisitamente sobre los labios de ella. esa era la intención. quizás no. Así que si no tienes inconveniente… e incluso si lo tienes… — entonces hizo algo como completo encogimiento del cuerpo. Sólo había parpadeado. buscando la mejor posición para encajar contra él y olía delicioso. —¿No me harás hacer malabares. no pudo. el brazo de la silla también estaba roto. apartarlo. y su aliento sabía a manzanas y. cogió el sofá. lo lanzó otra vez. ¡Ahhh! Inclinó la cabeza sobre ella. y ella oyó que la cinta se rompía. yo. y hablaremos algo más. cabezas juntas y dilucidar qué es qué. está bien! Eres un hombre lobo. yo creo que eres una hechicera horrorosamente peligrosa predestinada a destruir el mundo. y yo soy una hechicera demente. He esperado por esto aproximadamente… mmm… las últimas cuatro horas. oh Dios.. Ahora iré a la habitación trasera. olía como el bosque en primavera. se levantó. salvo que en ese instante se había puesto de puntillas. ups. Ahora esta fuera de mi organismo. alcanzándola. porque era la única cosa que podía pensar. —¿Ponerme peludo y aullar a la luna una noche al mes? —Bueno… —Mira. Y baja esa cosa. lo cual era extraño y… ¡La estaba agarrando! Mejor dicho.. Afortunadamente. ¡Así qué! ¿Qué hacemos a continuación... —Creo que debemos colocar nuestras. su boca era caliente. —Así que haces ejercicio —dijo con los labios entumecidos—. de la misma manera en que ella sostendría una bandeja. ¡Ni siquiera le faltaba el aliento! —Sólo bájalo. —No eres un hombre lobo. Y ella se aferraba a sus hombros. Volumen 3 —Olvida eso —dijo ella severamente—. y. —No creo que tenga el espacio suficiente. Tomándola por los brazos. ¿Está bien? —Diiiiiiloooo… —¡Está bien. —Ohh. y yo. Él interrumpió el beso y estaba parado a tres pies de ella. si bien. Nunca lo había visto moverse. lo agarró.

qué dices? —Digo que ambos estamos locos. No puedo creer… —¿Qué? —Olvídalo —¿Oh. —Tu Manada. averigüemos quiénes son los verdaderos chicos malos. —¿Formar un equipo? —¿Por qué la idea era a la vez emocionante y atemorizante?—. —Gracias por la información. —Así de simple. —Así que pensé. y salvemos el mundo. en que formemos un equipo. Así de simple ¿eh? Le sonrió y. Sé que no lo soy. Y tú estabas bastante afectada por algo cuando llegaste. ahora qué? —Bien. pero estaba dispuesto a hacerlo.La Caída de Derik. verdad? —Sip. el tipo más sonriente que hubiera conocido.. no podría. —Eso es lo que ellos me dicen. no pude. —Con cuidado lo bajó y lo colocó donde lo había encontrado—. —Se presionó la frente con la palma de la mano—. Sólo que… No vayas a volar el planeta en el ínterin. —Pero tú no me matarás —Bien… —él extendió las manos disculpándose—. —Con M mayúscula. Quizás sufría de un leve retardo. 41 . me gustas. de hecho. Te lo dije. también. Quizá porque no mostraba todos los dientes. —Bien. cuando él estaba al otro lado de la habitación. Volumen 3 —Está bien. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. eso te lo puedo decir aquí y ahora. Es decir… sería absolutamente embarazoso. —Fenomenal —murmuró ella. porque de cierta forma tengo el deseo de ser mi propio dueño. Era. Pero. ves. —Mmm. ¿Bueno. de una manera rara. Y en el caso de que nadie te lo haya dicho nunca. ¿vale? Nunca podría superarlo. Era más fácil ser valiente… en fin sonar valiente. un aneurisma duele como la mierda. No puedo creer que no llame a la policía. —¿"Ellos" son…? —Mi Manada. —¿Pero y si eres tú el verdadero chico malo? —Bien. Es decir. Me ayudará personal y profesionalmente. En primer lugar. No puedo creer que este considerando esto. te ayudaré a encontrarlos. eso? No te preocupes por eso. Me sentía mal por ello. —¿Quiénes te enviaron aquí para impedir que destruya el mundo? —Sip. —¿Por qué? —preguntó suspicaz. realmente no podría. —Cruzó los brazos sobre el pecho. Así que.. no me entiendas mal. ¿Entonces. ¿Qué tal otro beso? ¿No? Aguafiestas. Apuesto a que te encontraste con los verdaderos chicos malos. no destruiré el mundo. —Realmente eres extraño —le informó. —Eso me viene bien. la expresión no era alarmante. —Estaba extrañamente alegre. y creo que esta es la oportunidad de mostrar lo que puedo hacer. ¿De hombres lobo.

Francamente. Pero era suficiente para hacerle preguntarse—. crecido allí. se había enamorado allí. —Por supuesto —dijo entre dientes. ¡Estúpida! Él sólo le había contado toda la absurda historia. se había forjado allí. Se había instruido allí.”tú estas destinada a destruir el mundo”. No sé como andan por ahí en esos cuerpos tan frágiles. De acuerdo. Excepto para él. Encontrado a un padre allí. De cualquier forma. Sabía un montón de chismes sobre mi familia de los que nunca habló..  te preocupes No —De acuerdo —dijo ella muy nerviosa—. Lo que no deberías hacer en absoluto.La Caída de Derik.  Pobrecitos. trabajado allí. ya es bastante raro que saques la cabeza del coche como un gran… bueno. descubierto que era una huérfana allí. y más de una vez.. Entonces. trabajado allí. —Más bien completamente imperturbable todo el tiempo. ya sabes. Sara contempló el edificio de ladrillos. Quizás ella no retenía los hechos porque no podía tragárselos. había sido abandonada allí. trabajado allí. —Te acostumbras. puedo evitarlo. —Oh —aquello sonaba casi. y cuidó de mí después que ella. Supongo que iremos donde tu digas. —Perdona —se hizo atrás mientras metía la cabeza en el coche No .. Quiero decir. —Lo olvidé —dijo abruptamente— ¿Cuál es tu apellido? ―Gardner. MB General había sido su hogar por siempre. lo encontraremos y veremos que tiene que decir. Era absolutamente perfecto que debieran pasar por allí primero. Es algo así como mi mentor. —Sip. después que ella murió. supongo que ya conoces mi nombre. si has nacido en uno de estos cuerpos. Otra vez. —Gira a la izquierda en el semáforo. ustedes son megafrágiles. y quizás nos figuremos donde ir desde aquí. trabajado allí. —¿Estas bien? —le preguntó—. Pero ¿tienes que hacerlo mientras estás conduciendo? —No —dijo malhumorado. pero por lo menos. no era una reacción típica. Parece como si estuvieras a punto de saltar del coche —aparcó—. Vamos a localizar al Doctor Cummings. 42 .. —Mira. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.. y el Monterey Bay General surgió ante ellos.. normal. ¿De acuerdo? ¿Estas de acuerdo? —Tú eres la bruja asesina —dijo tranquilamente—. Lo hizo. Este lugar huele genial. Mi madre y él eran buenos amigos. Volumen 3 Capítulo 12 —Preferiría que no lo hicieras. aún no estaba segura si le creía toda esa cosa de.. era más interesante que andar dando vueltas por el taller de su mecánico. ¿Y no se había recuperado terriblemente rápido del ataque de la mañana? Había estado más fastidiado que asustado. al menos Derik no había intentado matarla. él siempre ha sido bueno en las crisis.. dormido allí. y él. Seguro y normal—. Bueno.  Sacudió la cabeza.

—¡Tómalo con calma! —Levantó las manos en el aire—. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.La Caída de Derik. Hay un par de cabellos blancos en tu hombro izquierdo. ¿Ok? sólo caaalmate. ó no habrá Milk-Bones13 para ti esta noche Él gimió. eso es todo. ¿Ok? —El doctor Cummings me derribó en el vestíbulo —admitió—. —¿Contigo? —No. porque los asesinos nos hacían llegar tarde para los grandes recorridos. era agradable. —No empieces con bromas de perros. mejor vamos a hablar con este tipo. ¿de acuerdo? —Eso depende de ti —dijo ella con engreimiento—. —¿Has estado siguiéndome? Él la miró con curiosidad. Así que relájate. No. que estaría encantado.. Era de lejos el hombre más grande que había en el vestíbulo del hospital. Cada mujer en el vestíbulo había estado mirándolo fijamente. no te enfades. y Derik se le ponía a la par—. como todos llamaban a las oficinas de los médicos del quinto piso. Volumen 3 —Deja de hacer eso. lo que causó que varias cabezas femeninas se volvieran en su dirección. —¿Eso es todo?  Apuñaló el botón del quinto piso. No te estaba siguiendo. Eso es furtivo. O de la ciudad. No.  ¿Eso te va a sacar de quicio? No es peor que intentar matarte. —¿Cómo es? —Como un enfadado coronel Sanders Derik resopló. Sí. Ahora vamos..  han tratado de hacerlo antes. Y sabía. Era agradable tener ventaja con alguien tan bien parecido. —¿Tiene el cabello blanco y una barba blanca? ¿Y come toneladas de Corn Nuts14? Ella lo miró fijamente y casi no entra en el ascensor. Puedo oler a ese tipo. En serio Sara. Casi estoy acostumbrada a ello. el doctor Cummings en ti. El ligero pánico de Derik era algo divertido. —¿En serio? —Sí. Derik era un poco mas grande que la vida. mientras avanzaba por el Guante. Pero me Ya saca jodidamente de quicio ser seguida dijo bruscamente—. —Huh. la cual se abultaba y ondulaba en interesantes direcciones. Me refiero a que tú tienes el mismo olfato que yo. —Debe haberte abrazado o asido o algo. 13 14 Milk Bones : galletas para perros Corn nuts : cereales 43 . era molesto. El Doctor Cummings probablemente estará en su oficina. Derik frunció el ceño. —Estoy segura —dijo con sequedad.. Posiblemente del hospital. Mierda. deshonesto y desagradable. sencillamente sabía. no tienes que seguir a nadie. El puro impulso la llevó a su lado. Uno de Aquellos Tipos nunca se daban cuenta de lo bien que se veían.. Era molesto. y él ni siquiera se había dado cuenta. era un poco más grande que su camiseta. Estaba algo cabreado.. quizás podamos reclutarlo. demonios. que él era uno de Aquellos Tipos.

maravilloso. Encarecidamente considera asesinarlo. —¿Te doy la impresión de que me gusta el filete servido a la tártara? —dijo Cummings bruscamente—.. —Esta puerta dice Dr. —Y que ha sido enviado para asesinarme para que no pueda destruir el mundo. Si quieren engañar al Homo Sapiens. Michaels —señaló Derik. querida. Volvió a pensar en ello.. ¿O es Enfermera Gunn. hombre lobo. —Váyase o lo despediré. No tengo nada más que decir aparte de esto. Ahora mismo —se volvió hacia Sara que estaba intentando desesperadamente seguir la conversación—. se paran. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Su Alteza —dijo .. Empezó a hablar. Eres la hermana de un rey. Golpeó dos veces. Y decepcionado. sin levantar la vista de la revista—..  Estoy sorprendido de que el chico esté todavía vivo —dijo el doctor Cummings. El Doctor Cummings gruñó y comenzó a manotear el montón de Lancet15 del último año. señalando a Derik. Doctora? No dejes que la puerta aplaste tu minúscula cabeza al salir. pero así son las cosas. girando hacia Sara—. licántropo? —preguntó el doctor Cummings con engañosa cortesía. Un rey muerto hace siglos. Su Alteza. una invitación para que Sara siguiera hablando. No tengo dudas. mira. —Este hombre de aquí —dijo Sara. Y con respecto a ti. —¿Dónde está tu padre. Es la Doctora Enfermera Gunn. Volvió a gruñir. enfoquémonos en el tema. Esta escrito en ustedes. Volumen 3 Ella se detuvo fuera de la oficina de Cummings y alzó la mano para llamar. y se dejó caer en la silla más cercana—. debería agregar. Derik casi se cayó de la silla —¡Amigo! ¿Cómo lo sabe? Usted también es de una Manada. um. amigo —dijo Derik. ¿Qué estás haciendo con esta… esta gentuza? Engañada por su excesiva hermosura.  Guárdate las manos para ti. Es una de las muchas maneras en que el doctor Cummings intenta asegurarse que los internos no le molesten.La Caída de Derik. sintiéndose estúpida— que tendría Y usted que decir acerca de eso. —Esta es otra —explicó ella y abrió la puerta. se mueven y corren completamente diferente que el resto de nosotros. Está en un gran problema Cummings. Ella parpadeó. —Él está. —Mmm. ¿te parece? Y no me llames eso. El Doctor Cummings encontró el ejemplar que quería y se recostó hacia atrás en la silla. Dijo: —¿Su Alteza? —Bien. —Oh. os aconsejaría que no caminaran por ahí midiendo a todo el mundo como si quisieran descubrir a qué saben. Escupe lo que sabes. y no son buenos maridos. Cambió de opinión. Volvió a cambiar de opinión nuevamente.  Oh. me dice que soy Morgana Le Fay. Los hombres lobo no son nada salvo problemas. —¡Eso no es verdad! —replico Derik con vehemencia.  yo me preguntaba —continuó ella. Los depredadores caminan. que estaba abiertamente fascinado por las rizadas cejas de Cummings—. Sara se quedó boquiabierta. Pero volvamos 15 Lancet : revista médica especializada de gran prestigio 44 .

Sin importar lo que viera. Te encontré en este hospital y entablé amistad con tu madre. no hay porque avergonzarse…  Derik —estaba exasperada. Se fue a la tumba pensando que eras como cualquier otra niña. una vez que encontramos a la chica adecuada. Amigo! Derik se frotó la frente Estas pidiendo un ataque al . Empiece ahora. —No hables de la madre de Sara de esa manera gruñó Derik. Comience con “me trasladé a la Bahía de Monterrey y conocí a tu madre antes de que nacieras” y termine con “y entonces tú y el hombre lobo entraron en mi oficina”. ni siquiera la conozco y toda esta historia me cabrea mucho. No tiene nada que ver con salvar al mundo. cachorro.  ¿Mi madre?  Sara tosió y lo intento de nuevo ¿Mi madre estaba al tanto .  ¿Quieres que le arranque los pulmones por ti?  Preguntó Derik alegremente. la mayoría de los chicos que conozco realmente quieren una hembra. pero no quiso creerme.  ¡Oh.  siento  Lo murmuró ella. ¿Podemos centrarnos con este asunto de Su Alteza? ¡Y usted! — El doctor Cummings se estremeció cuando ella agitó un dedo hacia él—. Acaba con lo que estaba diciendo. 45 . Entonces tú y el hombre lobo vinisteis a mi oficina. cachorro y me veo como si estuviera preocupado por irritar a alguien que lame sus testículos durante la luna llena. Empiece a hablar. Te  Chicos.. Quiero decir.  Inténtalo. y niños.La Caída de Derik. Sin importar lo que hicieras. que no me llamaras así. El doctor Cummings hizo un sonido. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Ahora los Elegidos de Arturo están intentando asesinarte. No estabas escuchando.  Mira. corazón o qué revienten tus pulmones..  Volvió a recoger la revista. los humanos son diferentes de la Manada. basta ya  dijo ella bruscamente.  ¡Sí!  Agregó Derik. Pero no hay muchos de los nuestros.  El Doctor Cummings hizo una pausa Una agradable mujer dijo al fin pero . Doctor. licántropo. quiero decir una esposa. Realmente lo quieren. Monterrey porque por mi don supe que Morgana Le Fay iba a nacer aquí en setenta y dos horas.. así que muchas veces no lo piensan dos veces antes de establecerse. de hecho. nosotros también somos buenos esposos.  me levantes la voz. Y lo hizo. (¿a quién le importaba?) y divertida con su angustia—.  Bien. No fue un sonido de aliento. no muy inteligente. Volumen 3 a eso por un segundo. Sabes. . qué te exploten los ojos o algo así.  mantuve a salvo todos estos años y te he cuidado desde que tu madre Te murió. Como dije antes tu madre rehusó creer la verdad.  Este es un país libre. decidida a que fueras como cualquier otra niña. Él aspiró por la nariz.  No Cummings miró a Sara Me trasladé a . y me prohibió decírtelo. un rasgo que he discutido contigo antes. y bueno. Le expliqué a tu madre quien eras. y hay toneladas y toneladas de sus chicos. Doctora Gunn.. Estaba. Obstinadamente no se permitió creer.  dije. de esto?  No.

volvió al Cabo a vivir alegremente atrapando conejos con los dientes.  Echó una significativa mirada a Derik.. había rumores de que era gay. quién . y así lo hiciste sin una pregunta ni un murmullo. cerrándose y relajándose Ó mejor dicho. Volumen 3 A Derik se le salieron los ojos de las órbitas y Sara se tragó una carcajada. Yo  Así que. Bien. A lo que me refiero es a que. doctor Cummings ¿Por qué usted? ¿Por qué que ha perseverado tanto?  Para protegerte del ocasional imbécil que quisiera matarte a causa de quién eres. fumar estaba prohibido en el hospital. Sólo el Doctor Cummings se atrevía a intentarlo. .  no me lamo las. Por supuesto. cuando parecía que el Doctor Cummings no tenía nada más que decir. exactamente?  ¿Y Preguntó con aspereza el Doctor Cummings. compañero.  ¿Dónde está ahora?  Preguntó Sara.  ¡Uh-huh! Estoy intentando salvar al mundo. está bien  dijo levantando las manos Permanezcamos centrados. y en definitiva fue por eso por lo que cayó en la batalla. Los Elegidos de Arturo 46 .  murmuró Derik. Sara exasperada dijo:  quiénes son ellos? ¿Y  Probablemente una pandilla de perdedores. y estaba sola. que Arturo fue traicionado por su medio hermana. Había sido desterrada de tu Manada por alguna razón trivial.. Nunca había visto al Doctor Cummings en compañía de nadie excepto su madre. interesada a pesar de ella misma. Seguramente conozco a su familia. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. la perdonó por su increíblemente pequeña trasgresión y se fue.  Pasé algún tiempo  años en compañía de una dama licántropo.La Caída de Derik. Morgana Le Fay. Tu alpha te dio orden de ponerte en marcha.  los tipos de esta mañana? ¿Y  lo dije. y empezó a buscar a su alrededor un paquete de cigarrillos. mmm.  cuál es tu objetivo en nuestra bella ciudad.  ¡No lo hizo! Es decir. De hecho. Cummings? El Doctor Cummings se encogió de hombros.  es asunto tuyo. Te Hubo un largo silencio y. ¿Y qué infiernos sabe usted sobre eso. Típica conducta de la Manada. cuyas manos estaban cerrándose y relajándose.  Los Elegidos de Arturo  dijo Sara.  Ok.  ¿Quién era?  Preguntó Derik—.  Un nuevo líder de la Manada ascendió al poder. Cummings se encogió de hombros y encendió un cigarrillo. porque tus propias razones para estar aquí no están precisamente libres de reproche. decidí venir por mí mismo. por supuesto. Estoy seguro de que puedo adivinarlo. Se dio cuenta al instante que el gran semental rubio no estaba acostumbrado a tratar con humanos cincuentones repartiendo gilipolleces. yo que tú no señalaría No con el dedo a los Elegidos de Arturo. Sabes. los Elegidos de Arturo.  Partidarios fanáticos de la leyenda del Rey Arturo. eras. Lo menos que necesito es tener que lidiar con la aflicción de engreídos humanos entrometidos. intentando de nuevo que volvieran al tema ¿Cuál es su historia? . Que salieron tras de ti sólo porque pueden hacerlo.

 Espere. Y no 16 En español en el original. Las estrellas. Si sabía que todo esto iba a ocurrir. sospecho que nunca fuiste el cuchillo más afilado en el cajón. . ¡Hombres! Que Dios no permita que consideren la historia de una forma favorable a la mujer. te pones más tonta . La secta de Arturo tiene su centro de operaciones en Salem. Sara. Fin. libros antiguos. Tus planes  Uh…  Genial. Son fanáticos. espere  protestó Derik ¿Entonces por qué no matarla cuando . ¿Tú cómo lo supiste?  Uno de los miembros de mi Manada puede ver el futuro  admitió Derik. 47 . Morgana Le Fay era probablemente una mujer totalmente agradable para su tiempo. Morgana es legendaria. Ahora veo que te he fallado.  Bueno. Un grupo terco con el que razonar. hoy en día mucha gente piensa que la maldad de Morgana fue la invención de monjes misóginos. sí.  ¿No te das cuenta. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Con mucha fuerza de voluntad. seguro. Vayan allí.  Cuida la lengua  advirtió Derik. leyendas.  gruñó el Doctor Cummings Lo juro.La Caída de Derik. todas las profecías coinciden en eso. o algo así. La secta nunca te hubiera hecho daño durante tu infancia. Sara? Tenía que esperar hasta que las fuerzas empezaran a moverse contra ti. ¿por qué no me advirtió? ¿Por qué no me habló de la secta de Arturo diez años atrás?  Correcto.  ¿Pero cómo saben que Sara es Morgana?  Igual que yo. para no destruir el mundo. Ella dijo que si no presentaba mi trasero en la casa de Sara pronto16. no un hecho. Massachussets.  Podría haberlo hecho  masculló ella. con cada año que pasa. ¿cuáles son tus planes? Derik se quedó en blanco.  Así que  dijo Derik están locos de remate. De hecho. Encantador. Sara dijo:  ¿Planes?  Para eliminar la amenaza a tu seguridad personal. porque todas las profecías dicen que no destruirás el mundo hasta que seas adulta. espere. espere. voy a hacer que te comas tus orejas. El Doctor Charlatán suspiró  Muy bien. estúpido mestizo. Porque sin duda alguna tú me habrías creído y te habrías marchado enseguida para Salem.  Espera un minuto  dijo Sara La supuesta “naturaleza diabólica” de . Era la única manera de que hubiera una posibilidad de que me creyeras. era un bebé? ¿Y salvar al mundo de esa manera?  Porque la secta no puede utilizarla si está muerta. Así pues. Arturo finalmente volverá. profecías. ¿Pero malvada. lamento decírtelo… ya sabes.  Hmm. Y  Amigo. diabólica y una hechicera oscura? Naah. Volumen 3 piensan que si se deshacen de ti. Coman un helado cubierto de chocolate caliente. Aplasten a sus enemigos.  Espere. Tanto el Doctor Cummings como Derik se encogieron de hombros. el mundo iba a estallar.  tú. Sara resistió la urgencia de elevar las manos en el aire.

Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Ahora márchense. Derik y Sara se miraron el uno al otro y se encogieron de hombros al unísono. Sugiero que no os retraséis. y es la hora de Miller.  juego si tu juegas  Yo dijo ella. Ahora sólo estoy aburrido. No es de buena . Adiós. Muchos de nosotros decidimos observar y esperar. Sólo que es esencial para la trama. No quiero entrar en el hospital otra vez y preocuparme de que los Elegidos de Arturo lastimen a los espectadores. vacaciones hace como treinta segundos. Si la mataban de niña. lo que hice. No es una elección fácil. Sara.  ¿Pero cómo pueden utilizarla para destruir el mundo? ¿Esos tipos de Arturo? Cummings se encogió de hombros. y arriesgar que el mundo sea destruido.  No. Adiós. Volumen 3 es tan fácil de matar. educación…  Todo lo que podía hacer era permanecer cerca. haciendo que Sara y Derik se sobresaltaran ¡Ahora vayan! A Salem. es hora de dejar en paz las rosquillas.  Nadie lo sabe.  te olvides de los helados con baño de chocolate caliente.  ¿Por qué?  Preguntó Sara ¿Hay algo que no nos haya dicho? . ¿Quién podría decir lo qué ocurriría? Esperar hasta que crezca.La Caída de Derik. en caso de que lo hayas olvidado.  Voy donde tu vayas.  es de buena educación matar a tipos viejos murmuró Derik en voz No baja No es de buena educación matar a tipos viejos. y con un hombre lobo como guardaespaldas. . El Doctor Cummings aplaudió bruscamente.  Que amoroso  murmuró Derik una vez estuvieron al otro lado de la puerta. No 48 . y ahora se acabó.  Massachussets dijo Sara esquivando asesinos a lo largo de todo el A camino.  bien crecidita.  Que conmovedor  dijo el doctor Cummings He aprobado tu petición de . Lo cual no me sorprendería.

—¿Pero nunca podrás ver a tus amigos otra vez? —Sara estaba teniendo problemas para dejar ese tema—. luego se metió en el aparcamiento de un supermercado. por ella. gracias —dijo ella sin convicción—. También está eso. —Sí. no puedes… quiero decir. me tenía que ir. sí. —Estoy de acuerdo. su madre... mi alpha no podrá patearme el culo. no tenía ganas de matarla. En cierto modo es una situación de ganar o ganar para mí. —Salvo por la posible muerte de billones. o. una solitaria… circunstancial. ¿Qué estamos haciendo aquí? —Tengo hambre. aquí esta Morgana Le Fay. aparentemente despreocupado. Además. —¿Así que tú… tú no puedes regresar? —Sara intentó no sonar tan horrorizada como se sentía. no todos pesamos cien libras y tenemos el metabolismo de un mono gordo. por. Si haces algo que dañe al grupo. Y enloquecedor—. El tipo no le tiene miedo a nada. Su padre había muerto el día en que ella nació. es hora de decir adiós. —¿Me estás diciendo que te meterás en líos por eso? Derik se estiró. —Bueno. —Tenemos una mentalidad de grupo —explicó él—. —Uh-huh. —Y con toda seguridad no puedo aparecerme en la mansión contigo. me imagino que es algo así: O destruyes el mundo. Derik ignoró el sarcasmo. o potencialmente pueda llegar a dañar al grupo. llevaría unas seis horas de limpieza hacer que la casa sea habitable otra vez. De todos modos. Err… ¿Te importaría decirme otra vez por qué es eso? —Pues es obvio. —¿Otra vez? —Hey. ¿Nunca más? Él bostezó. gracias por eso. “Hey. Dicho sea de paso. —No me digas qué es obvio —ordenó ella—. Volumen 3 Capítulo 13 —No podemos regresar a tu casa. ¿Tu familia? —Me iba a ir de todas formas. Bueno. contoneándose en el asiento del conductor. Tengo suficiente de eso de parte del Doctor Cummings. que tipo gruñón. 49 . —Puede ser. Sara frunció el entrecejo. Era una solitaria… bueno. Pero Derik estaba renunciando deliberadamente a su familia. mi alpha entenderá que yo tenía razón. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. o… de todas formas. no lo haces. cuando era una adolescente. Algo por el estilo. Era conmovedor. chicos. ¿pero acaso tu especie no destierra a los miembros de la Manada. se suponía que tenía que matarte. Era eso. Yo… gracias. en tal caso. —Bueno sí. digamos diminutas y pequeñitas razones? Ni que digamos de no cumplir con una misión asignada. Cristo. —Derik. —Bueno. Aprecio que hayas renunciando a tu sacrosanta misión de asesinato premeditado y todo eso. ¿verdad? — Derik dijo esto en un tono de reticente admiración—. en tal caso. ¿Qué hay para almorzar?”.La Caída de Derik. sobre lo otro… difícilmente puedo cruzar la puerta principal y decir.

retiraré algo de dinero. Volumen 3 —¡Oh. diez. —Oh —dijo ella—. Podría tener un arma. Qué hombre más molesto. Estaba muy caliente. ¿Y qué le sucedería cuando creciera la luna? ¿Entonces qué? ¿Realmente creía que se iba a volver un lobo y correría de aquí para allá haciendo pis en las tomas de incendios? —¡Mierda! —lloriqueó el muchacho. mi Manada sabrá que estas viva. la cual estaba repleta con billetes de veinte. no me lo digas. Tú… cuidado con lo que dices. El chico se detuvo por un minuto. que bonito! —chasqueó ella—. y al mismo tiempo todos oyeron el sonido de las sirenas. Parece que tenemos dinero imposible de rastrear para nuestro viaje. —Saltó dentro del descapotable. —¡Qué alivio! —Dijo ella. —Entonces. Si haces un gran retiro bancario. conteniendo una sonrisa—. a la luz del sol de California. no tarjetas de crédito. Seguro que Derik las había escuchado un minuto antes. verdes ojos. Estoy trabajando en eso. por no decir más. —Sí. mientras estas aquí. Ella miró fijamente sus verdes. totalmente asustado. siguiéndolo por la acera—. quien la atrapó por puro reflejo. Bueno. Sara abrió la bolsa. cierra el pico. —Necesitamos otro coche. sí. verdad? Las probabilidades indican que algunos chicos malos nos estarán siguiendo el rastro. Derik se golpeó la frente con el talón de la mano. Su mano hacia parecer que la de ella era pequeña. El chico. Bruja afortunada. y cinco. probablemente eso no fuera así. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Bueno. —Cómo podrían saberlo… no importa. aburrido. No tienes idea. luego empujó a Sara hacia el coche. le tiró una bolsa de papel a Sara. ¿Correcto? —¿Qué? ¿Me lo preguntas a mí? Diez horas atrás mi principal problema era encontrar un par de pantis que no tuvieran una carrera. —La agarró por el codo y la sacó del camino justo cuando un adolescente atravesaba como un rayo la puerta de una tienda. —Él tiene un arma —contestó Derik. no puedes dejar un rastro de dinero —continuó pacientemente —. Derik dio un paso hacia él… —No hagas eso —dijo Sara bruscamente—. saliendo del coche. Ambos observaron al chico abandonar corriendo el aparcamiento. el vello en sus nudillos era de un color rubio rojizo. —Auch. lo cual la sobresaltó. aprovecharé para utilizar mi tarjeta de efectivo. No podemos cruzar el país sin dinero —puntualizó ella. —No. —¿Por qué no? —¿Nos dirigimos a Salem. Um. Bien. Se sintió fascinada al notar que su dedo índice y corazón tenían el mismo largo. En serio. No tarjetas de efectivo. Su mano se cerró sobre la de ella. y entonces habrá verdaderos problemas. sorpresivamente. Asumirán que estoy muerto. 50 .La Caída de Derik. pensó Sara. —Vámonos de aquí antes que vengan los polis. y empezó a dar vueltas a su alrededor.

—Caramba. ¿sabes? No es que tú tengas precisamente mala suerte. Y temía intentar pasar un cepillo por todo ese lío cuando por fin se detuvieran. y tenerte a ti como acompañante… eso quizás llegue a los oídos equivocados. Sr. no más descapotables! —declaró Sara. —No funciona así. Tenemos que dejarlo y encontrar algún otro.La Caída de Derik. —Sí. —Está bien. Así que no hay problema en aparecer en el umbral de alguno y pedir hospedaje por una noche. necesitamos un coche. Pero de todas formas. Sólo hay cerca de trescientos mil de nosotros. —Infiernos si no lo hace. Sin cambio—. Volumen 3 —De acuerdo —dijo Sara. cuando acabó de contar el dinero. Pueden rastrearlo. hasta que apareciste. la mayor parte de la Manada no sabe en que estoy metido. Bond. —Como sea. si lo hace. no creo que eso sea muy inteligente. Ochocientos sesenta y dos dólares. No me entusiasma la idea de correr riesgos… Está bien. apuesto que esos pinos sencillamente caen ante ti todo el tiempo. —¿Entonces. ya sabes. y tomar un tren. —¿Por qué no tomamos un avión? ¿En vez de conducir cuatro o cinco días? —¿Quieres mostrar tu identificación al personal de seguridad del aeropuerto? Porque. Conduciremos un rato. luego pediremos hospedaje. Aún así. por qué? —Porque mi Manada alquiló éste para mí. podría pero prefiero no correr el riesgo que le llegue el rumor a Michael… mi alpha —explicó él—. ¿Um. No es que tuviera un cepillo. —No tengo un control consciente sobre ello —explicó. —¿Qué haga qué? —Tú sabes. y fallando. ¿Entiendes? —Apenas. Lo cual también deja fuera de la cuestión alquilar un coche. A excepción de jugar a los bolos —agregó ella pensativamente—. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. supongo que puedo robar uno… sólo que tendremos que hacerlo al menos una vez o más cada día. y estar en una situación donde tendría que pedir prestado un coche. Bien. ¿No puedes pedirle un coche a alguien de tu… umm. Sólo los de la Costa Este. Pero para hacer eso. 51 . Practica tu abracadabra y desea un coche. porque mi misión es ultra secreta… —Excelente. Soy toda una experta. Él golpeó el volante con la palma de la mano. Necesitamos… un coche… imposible de rastrear. tu familia… Manada o como sea que la llames? —Bueno. Habían dejado atrás los límites de la ciudad de Monterey. de apartarse el cabello del rostro. Creo que esto es demasiado importante como para arriesgarnos. Pero aún así. Me arriesgaría a pasar una noche o dos con algún miembro de la Manada local. Concéntrate —ordenó él—. —Mierda. pero en la vida real no podías ver debido a todo el cabello que volaba a tu alrededor. en todo el mundo. —Para… de hablar… de esa forma. hazlo. Los descapotables eran sexys y se veían genial en las películas. —Así qué. —¿Es que acaso hay tantos hombres lobo a lo largo del país? —No. pero no riesgos de esa magnitud. —¡Te lo digo ahora. nunca creí que pudiera hacer algo especial. qué? —Entonces. Odiaría joderlo debido a la mala suerte. intentando.

Hay mucho espacio para guardar nuestras cosas. entonces. eres claustrofóbico. —Por nada. Parpadeó. —Bien. Procuraremos robar una camioneta. —No. Sare-Bear. —Porque pareces una linda osita con todo ese cabello sobre la… —Para de parlotear. podemos extender sacos de dormir en la parte de atrás y echarnos una siestecita allí. ¿Cómo puede ser que no te guste la sensación del viento en el rostro? Ella apuntó hacia su cabeza. —Ay. —¿Sabes qué necesitamos? —¿Para qué no destruyas el mundo? —Además de eso. No descapotables —Bien. —¿Y qué haremos cuando alcancemos a los Elegidos de Arturo? —Primero tenemos que hacerlo —dijo él lúgubremente. la cual. —¿Qué es una supercabina? —Es una que puede llevar dos o tres personas en los asientos delanteros y a otro par en el asiento trasero.na. Y por fin dijo: —De cierto modo es brillante —Bien —dijo modestamente—. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. y si empiezas a sentir que la tapicería te agobia. Que hay de bueno en eso. pero eso es algo sencillo. Definitivamente apesta. pero eso quedó probado hace un par de horas. Tengo un doctorado. tus orejas aletearan detrás de ti… será genial. ¿Cómo es eso? —Se quejó—.. era casi el doble del tamaño usual. 17 Juego de palabras intraducible al español entre el nombre de Sara y Sare-Bear. ¡SareBear!17 —Ew. 52 . Tu cabello se despeinará por la brisa. gracias a los desordenados rizos. Necesitamos una camioneta. Ufff..da.La Caída de Derik. —Aja. Sólo que no me gusta estar encerrado en una caja de acero por horas y horas en un día. el cual es una conocida marca de ositos de peluche. Volumen 3 —Ay. puedes viajar en la parte de atrás mientras conduzco. no conduciré unas tropecientas millas… —Tres mil quinientas —dijo ella secamente. y ella no tuvo ninguna réplica para eso.. Derik. te ves mona. Porque si tengo que aguantar otro chiste sobre perros… —Y si no conseguimos una habitación de motel o no queremos detenernos por mucho tiempo.. Tendríamos que parar y usar algo de este dinero para comprar equipo de camping. —Y tú estas demente. no me llames así. Le frunció el ceño. ¿Qué? ¿Eres claustrofóbico? —No. Eso apesta. sólo es… que esa alfombra sintética… la tapicería… —se estremeció —. —¿Puedes destruir el mundo en este instante? —preguntó él—. Por. —…encerrado en una caja de acero. Una preciosa y gran camioneta con tracción en las cuatro ruedas y con supercabina.

bien. Ella se giró y le miró con suspicacia. Su traje gris estaba arrugado. Derik juró entre dientes. Estaba bla-bla-bla y quejaqueja-queja. Agarró la manilla de la puerta otra vez e intentó oler su cabello sin que ella se diera cuenta. —Uh. oh —murmuró. y la corbata le volaba por sobre el hombro con la brisa. Ahora intenta parecer que no estas robando un coche. después de aclararse la garganta e intentar sonreír. Es todo lo que te pido. y sus ojos de un azul acuoso pasaban alternativamente de fijos a huidizos. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Seguramente. lo que sea —un recuento de parrillas—antes de que el último tipo se vaya a casa? Sabrán que alguien se lo llevó en un instante. y seguro. que ella debería estar un poco agradecida. e incluso le gustaba la sombra rosada. quizás podría. —¿Esa qué estas intentando abrir? Derik resistió la urgencia de estrangular a Sara. O al menos más agradable. que Sara lo distraía bastante —ella como que obstruía su radar. Pero era irrelevante. —¿Necesitan un coche? Te diré lo que haremos. Puedes llevarte esa 53 . ¡Cómo si lo pudiera hacer mejor que un hombre lobo adulto! Ok. —Enséñame otro lugar que tenga menos control administrativo en cualquiera de esos coches. —No lo es. Era una interesante mejora frente a resistir el deseo apremiante de besarla. El tío que les había saludado parecía más nervioso que ellos… y más enfadado de lo que Derik se sentía. por así decirlo— pero eso no era una excusa. Cuando Derik percibió un olorcillo de seda quemada… el olor de la desesperación. —¿Puedo ayudarles amigos? Los dos se dieron la vuelta. Entonces para distraerla dijo: —Muéstrame otro lugar que tenga todos los coches aparcados en una hilera con las llaves puestas —extendió las manos para indicar el montón de coches de la empresa de alquiler Enterprise— ¿Eh? Muéstramelo. Volumen 3 Capítulo 14 —Esto es una locura —comentó ella. Uno pensaría. Apóyate contra la puerta. —Pero estamos robando un coche.  bueno o algo así puesto que no había intentado matarla otra vez y ya que estaba ayudándola a buscar a los Gordos y Grandes . ¿Tú no piensas que hacen un recuento de cabezas o. —¿Acabarás con esto? Disimula. Pero nooooooooo.La Caída de Derik. ¡Rosas y algodón dulce! Y ¿No se veía bonita en el descapotable con esos rizos rojos volando por todos lados? Ahora tenía la nariz bronceada. ¿Verdad? —Es sólo que es una idea sumamente descabellada —le estaba explicando como si fuera retrasado mental. y contuvo la respiración en medio de su aspiración. Perdedores de Arturo. —Así pues encontraremos otra empresa de alquiler de coches —dijo él— y robaremos de allí. el tipo se había acercado sigilosamente a contraviento. ya que le había salvado la vida. tiró del hombro de Sara para ponerla detrás de él. ¡Nada de jodidas excusas! —Sólo estamos mirando —explicó Sara. Mechones de su cabello castaño se desprendían en todas direcciones.

¿Cuáles son las posibilidades de que eso ocurra? —Aproximadamente una en tropecientas. llévensela. furgoneta roja. Y ni hablemos de sus descansos para comer. Sólo lo arreglaré en el ordenador. 54 . lo cual parecía absolutamente espantoso—. Derik casi esperaba oír un coro de ángeles cantando. —Sara le dio un codazo en el costado—. completa con una supercabina y aproximadamente catorce antenas. —Así que. luego volvieron a mirar al vendedor. —Estoy harto de este lugar —murmuró—. Han ascendido a Jim Danielson en vez de a mí. —Lo siento. Miraron la camioneta. Así que vamos. brillando casi como un espejismo. —Estas viéndote satisfecha otra vez. —Shhhhh. mientras dejaban atrás California. —Sin problemas. no queremos que te metas en problemas —dijo Sara. —Y no queremos que te acerques más —advirtió Derik. Si bien es una buena camioneta. Vamos. pero por alguna razón hoy… no. o el Santo Grial. Yo sólo… hoy no. —Deja de parecer tan condenadamente satisfecha —le dijo Derik a Sara más tarde. ¿ves? —El frustrado empleado de Enterprise sonrió abiertamente. —No. hoy no puedo hacerlo. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Lo he aguantado y he seguido aguantando. Pueden ayudarme a joder a mi jefe —miró hacia el horizonte por un momento. El tipo llega una hora tarde cada día y sale una hora más temprano. Nadie sabrá nada de esto. ¿El tipo se tira a la hija del jefe? ¿Es por eso que le ascienden a él? ¿A él? —Nosotros. Sabes conducir con una transmisión estándar. uh. Volumen 3 camioneta de allí —apuntó a una lustrosa y nuevita. —No puedo evitarlo —contestó. Son más como pequeñas vacaciones. déjale acabar. —Eso es lo que pensaba. —Una gran camioneta. ¿verdad? —Conducir un coche con marchas no es el mayor problema en esta situación —dijo Derik. pareciendo atormentado—. Ni un día más.La Caída de Derik. mira esta bien.

es mi trabajo cuidar de ti. ¿verdad? —No. —¿Necesitas cristales de sal y granos de pimienta fresca? ¿Y vainas de vainilla? —gritó—. simulando que Derik no estaba respirando con indignación a menos de quince centímetros. y eso era un hecho. En primer lugar. sin necesidad de usar jabón. una parrilla. de verdad. Si no te importa. cállate. sí. Y agarra ese spray para bichos. pero hay algunas cosas que me niego a dejar. así que. ¿Qué estoy olvidando? —El hecho de que soy un hombre lobo —murmuró Derik. Tan seguro como la mierda que no necesito las tiritas del botiquín de primeros auxilios. —Puedo ver en la oscuridad. Un largo día. ahora. un par de cuchillos afilados. no necesitamos todas estas chorradas —señaló el saco de dormir y prácticamente sorbió de la indignación—. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. me estás haciendo perder el hilo. —Ay. vuelves toda mi vida del revés. galletas deshidratadas. —Tachó unos pocos artículos más de la lista—. ¿vale? —¡Aggg! No te vas a poner de verdad ese spray. No lo olvidé. no te hinches como una cobra y me mires ferozmente. ya exhausta. —Ese fue un buen discurso —dijo él con admiración. Un jodido largo día. Pero si tengo que viajar por el campo con un extraño homicida… eso es. voy a usarlo para endulzar mi café. No puedo ver en la oscuridad. vamos. Mira. una nevera portátil. y… —Sara. ¿lo harías? Eso sería fenomenal —puso los ojos en blanco. Y te estás olvidando de mí. así que no te molestes con las linternas. linternas. ¡Pensé que estábamos recortando! —Lo estamos. entonces voy a cuidar de mí misma. —Oh. —Oh. Semental. bacon. dije homicida. —¿Por qué no me dejas eso a mí? —la miró lascivamente. —Oh. —¡Bien! —Déjalo. 55 . piensa en ello como llevar con 18 Purell es un antiséptico para las manos instantáneo. —Mmmmm. aprecio que malograras todo el plan de “Matar a Sara”. —Vale. podemos ir a la sección de comestibles para obtener perritos calientes. Creo que he sido una persona bastante amable hasta ahora.  incluso E si te importa. cubiertos. así que te diré en lo que no tienes que tirar el dinero. Mira. ¿no? Es decir. para no ser oído. sólo estoy descartándolo totalmente. pero te sigo el juego. —Echó un vistazo a su lista. un botiquín de primeros auxilios. Eso. Purell18. Volumen 3 Capítulo 15 —Valeeeee… tenemos sacos de dormir. pan. —Eres tan ordinario —le dijo—. una sartén y una olla. tenemos una suma de dinero limitada. papel higiénico. Sólo sostenlo —dijo. Sara. platos. mochilas.La Caída de Derik. ni lanzarme a una carrera mortal para coger a una gimiente presa por el cuello. Veamos. Como si el Wall-Mart no fuese bastante distracción… la sección de acampada era más grande que Yosemite. Y me gustaría estar caliente por la noche. No necesitas toda esta basura. —¿Por qué no te dan por el culo? Él se desinfló. Como he estado haciendo todo el tiempo. agua. Y me comería mi propia mierda antes que tocar uno de esos estofados de carne deshidratados.

prácticamente retorciéndose las manos. Él olfateó el bote que contenía las vainas de vainilla y lo tiró dentro del carro.La Caída de Derik. Acampar con un lobo… eso sí que iba a ser una aventura. Por no mencionar que estas vienen de México. ¿cuánto dinero nos queda? —Suficiente para conseguir huevos de granja —dijo ella. soy un maldito gran cocinero. ¿Ok? —Voy a fingir que no has dicho eso —dijo. —Seguro que lo haré. y estas cosas son un completo desperdicio en un viaje de acampada. y quiero decir. 56 . no de Madagascar. ¿qué te parece? —Una persona de imaginación limitada —admitió—. Volumen 3 nosotros un pequeño sabor de hogar para el camino. por el amor de Dios… si no paras con las bromas de perros. parar ahora mismo… —la siguió. aunque fuera momentáneamente. De todos modos. y ella escondió una sonrisa. Estaba bien tener ventaja. así que encima de todo. nena. cruzando los brazos sobre el pecho. cogiéndolos de la sección de lácteos—. Sé un buen chico y escabúllete para conseguir algo de queso Asiago. —Sara. —Di eso después de que hayas probado mi chocolate de hoguera. —Estoy pensando en ello como una maldita pérdida de espacio y dinero. —Sólo estás furioso porque nos hemos saltado el pasillo de las Milk Bones. te están timando. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —PTI. y pobres habilidades culinarias podría pensar así.

ya lo veo. Big Macs. —se miró la muñeca— las ocho y media. por eso. pero ella 57 . Ella señaló. Si se ponía más nerviosa. —Correcto. y tal vez eso llevara a algo y tal vez no. está bien. De todas formas. Media hora después… —Sólo han pasado veinte minutos. hasta unos minutos antes. —Bueno. compramos todo ese equipo de camping. Se golpeó la frente con la mano. fui capaz de seguir la conversación. Lo que era muy extraño. era. dado lo que acababa de pagar. —Ahí hay un camping. Resistió el impulso de besarla. Volumen 3 Capítulo 16 —Entonces ¿Quieres detenerte? —No me molestaría detenerme. —Es para la hija de mi amigo. Así que nos detendremos. ¡Acabamos de gastar veinte dólares en McDonalds! —Oh. —Tú. no es mi culpa. tal vez tendría que intentar matarla otra vez. —No te pregunté si te molestaría. Te pregunté… —Ya que estoy sentado al lado tuyo —le dijo. Conduciendo. Podríamos detenernos. Son más como un aperitivo que una comida real. Si la memoria no me falla alguien insistió en detenerse para poder conseguir el juguete de la Cajita Feliz. porque en realidad. —Okay. Pero en verdad. Veinte minutos después. Lo que no podía soportar. Si lo deseas. Mierda. para romper el hielo. lo compraste todo. Entonces nos detendremos. porque Sara era muchas cosas. pero estúpida no era una de ellas. comeremos. —dijo. —De hecho.La Caída de Derik. Mira. y no necesitaba otro aneurisma. Decidió besarla otra vez. y por ende más maliciosa. se besarían. Por un ratito. lo cual lo estaba poniendo nervioso a él. cuando ella se sonrojó—. una necesidad. —¿Y hacer unas hamburguesas? —¿Qué? —gritó—. —añadió. Puedo conducir toda la noche. como. Bueno. tenían su permiso para una noche de acampada y habían seleccionado un pequeño lugar que en términos generales. y dejó una marca roja. acomódate en la parte trasera y duerme. Quiero decir. —Sip. puedo continuar toda la noche. Esas cosas no te llenan. Entonces. y dormiremos. De todos modos ya salimos de California. lo que pareció doloroso. Tú. Era como si. —Está bien. Y son. —dijo glacialmente—. vamos a buen ritmo. no sabia que otra cosa decir. tal vez dormir unas pocas horas. era la primera cosa que había pasado por su mente cuando estaban decidiendo que bolsas de nylon comprar—. salía a razón de diez dólares el metro cuadrado. y porque además deseaba besarla otra vez. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. tratando de no ser brusco—. ella realmente no hubiera pensado en el hecho de que habían estado durmiendo uno junto al otro en la parte trasera de la camioneta. —se burló—. —…Ya tienes hambre otra vez. Se estaba poniendo nerviosa. —trató de no gimotear—.

suficiente! —¿Ves todos los mosquitos? —gritó—. —dijo. Punto. Pero de alguna forma. —¿Lo dices en serio? —Caminó en su dirección y él retrocedió. Una hora después. —Habla por ti. Él no podía entender como podía acurrucarse a sí misma dentro de esa pesada bolsa cuando habían ochenta grados… los humanos eran raros. —Bueno. —Debes dejar de lado el repelente de insectos. ella lo había hecho. Así que estaba este asunto… este gran asunto del que no estaban hablando. Estaba tosiendo tan fuerte que no escuchó la pregunta. Pero Sara no podía oler nada. Es un repelente de hombres lobo. se habían dado las buenas noches. era sencillamente tan hermosa que era un maldito crimen. Sus pulmones explotaron. eso es lo que era. Se inclinó acercándose—. y ahora se estaba cubriendo de la cabeza a los pies con nocivas sustancias químicas. era un riesgo biológico con piernas. así que vete a pasear. impidiendo su retirada. Final. 58 . eso fue lo que sintió. Le molestaba ahora. y lo harían. Excepto. Habían comido. —Escucha. —Bastardo afortunado. Sara… —Aún lo estaba agarrando del brazo. antes. y oh. —¿Qué? —lo estaba mirando a los ojos. sin ningún resultado. olería su interés y él olería el de ella. metido en sus bolsas de dormir. volviéndose loco lentamente. y ciertamente estaba más que dispuesto a complacerla. al menos. y… Mierda. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. amigo. pero lo tomó por el brazo. —A los insectos no les gustan los hombres lobo. vamos a pasar mucho… uh… ya sabes. Nos comerán vivos. —murmuró. así que no era como si nunca hubiera tenido este problema antes. Había tenido citas con humanas anteriormente. Excepto que saltó de la camioneta. tiempo juntos… y… y… mierda. hablando comparativamente. Se echó a reír a pesar de sí mismo. pretendía no saber que él estaba tan excitado sexualmente que estaba listo para tener sexo con su enrollado saco de dormir. se metió en una de las bolsas de dormir. ¡La nube lo estaba sofocando! —¡Suficiente. lo que de cierta forma le gustaba. Sabes. Tosió e hizo arcadas y aclaró el aire frente a él con la mano. Un gran elefante verde y sexualmente excitado. —¿Qué? —¡Es verdad! No tienes ni una marca. no le había molestado tanto. o ella sencillamente le diría: no estoy interesada. ¿Qué quería decir esto? Era el elefante en la habitación. y lo que era peor. y no lo harían. apagado el fuego. ya no se reía. aterrorizado. o tal vez solo lo eran las mujeres de la especie… bueno como sea. Porque lo había tenido. —Bosques Profundos: contra aquellos hombres lobo especialmente molestos. Y ahora el yacía junto a ella en la parte trasera de la camioneta. y sonrió por primera vez en la última media hora—. —jadeó después de unos diez minutos de continuos espasmos.La Caída de Derik. Si Sara fuera una mujer lobo. quien lo hubiera dicho. Bueno. O. El problema de la comunicación. Volumen 3 parecía esperar algo. con otras mujeres.

realmente me gustas. Así que Michael tenía mucha experiencia con el asunto de la comunicación. Salvar el mundo iba a ser más difícil de lo que había supuesto. y definitivamente creo que deberíamos follar… oh. y extrañamente eso te hace más deseable que cualquier otra hembra que haya conocido en mi vida. Y un montón de los primeros problemas eran causados porque ella tenía dificultades en adaptarse a la Manada. Nada. como humana que portaba armas. ya sabes. mierda. aunque algo aterradores. Y Jeannie. a veces. pensaba que él debería morir. Volumen 3 Trató de pensar: ¿Qué haría Michael? Al principio Jeannie había vuelto loco al pobre hombre… aún lo hacía. —Mierda. 59 . Había sido forzado a aprender.La Caída de Derik. —susurró Derik. y creo que tus poderes son geniales. Y Michael. esperaba que cogiera el ritmo. lo que sea… y luego podríamos abrazarnos y yo podría CONSEGUIR DORMIR UN POCO MALDICIÓN. —Sara. el pobre bastardo. —Escucha Sara… realmente. como alpha. —¿Sara? Un suave ronquido fue la respuesta. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. eso es lo que haría. y hueles sensacional. quiero decir hacer el amor. ¿Qué haría él? Hablaría con Sara.

Era todo un misterio. Guaghh. —le dijo—. Es demasiado temprano para esta mierda. eso es lo que te digo. Somos de dos especies diferentes. Se sopló un mechón de cabello fuera del rostro y se tomó un respiro en la lucha que mantenía con la bolsa de dormir. —¿Guaghh? Se estremeció. lo sé. No malgastes el tiempo mirándolas. ¿Cómo es que tienen hijos con humanos? Y hablando de transfusiones de sangre. y no me comería a una persona por una apuesta. ¡Un misterio!—. —¡De hecho hizo una arcada! —Bueno. eso es todo. —¿Cuántas veces tengo que decírtelo? —dijo bruscamente—. —Se sacó las manos del rostro—. —¿Qué hay de malo en comerse a una persona? ¡Deberías sentirte afortunado! No es que desee que lo hagas. ¿acaso se había levantado él del lado malo de la camioneta esta mañana? —Sólo siento curiosidad acerca de lo que pasará. Sip. No voy a destruir el mundo. no podías volver a meterla dentro del pequeño envoltorio redondo ni aunque te apuntaran con una pistola en el oído. Ni siquiera se te ocurra pensar en comerme a mí. Sabes. —se frotó el rostro con las manos y bostezó—. —De modo que… ¿Qué pasará entonces? —Sara. ¿Acaso tendrían efecto? 60 . La dieta omnívora… uffff. Eso no lo sabía. Y hombre. Sara. Además. —Muy gracioso. —Oh. no es como la gripe. Volumen 3 Capítulo 17 —Este asunto de hombres lobo. —¿Y qué pasa contigo esta mañana. Tampoco nos robamos bebés a la luz de la luna. la luna llena saldrá en un par de días. ¿Así qué todas las películas están equivocadas? —Total y completamente equivocadas. —Estoy hablando en serio. —dijo Sara abruptamente. Podría darte una transfusión de sangre. Comprabas la cosa con ese pequeño envoltorio redondo. todos podríamos estar muertos dentro de setenta y dos horas.La Caída de Derik. y ella se ofendió. tú gran gruñón rubio? Masculló algo que sonó como ¿sé qué lo harás. —Es taaan temprano… —En serio. Todos ustedes. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Derik. nadie te está pidiendo que te comas a alguien. —refunfuñó. —En setenta y dos horas. y después de que la usabas. Tú no puedes contagiarte. pero quién soy yo de todas formas? Pero ni siquiera él podía ser tan inmaduro. Y si somos de dos especies diferentes. —Haré una excepción. a no ser como entretenimiento. —Sabes terrible. y no te convertirías. ¿Qué pasa si pierdes el control y me muerdes? —¿Y qué si lo hago? —¡A qué bonito! ¿Crees que a mí me gustaría comenzar a preocuparme acerca de las lunas llenas y morder a la gente… y coger la rabia y comer comida medio cruda y tal vez contraer la Enfermedad del Hombre Lobo Loco? El se cubrió el rostro con las manos y se acuclilló cerca de los ardientes remanentes del fuego.

que tengo que dar explicaciones por ti. Gruñón McGee? ¿Aparte de un segundo. pisando el embrague y poniendo en marcha la camioneta que soltó un rugido—. —Bueno. ¿Estamos listos? Vámonos. Está bien. Y una ducha. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. pero pasa. Me fui a caminar. estoy en contra de que me maten… no soy tan irracional. —repitió—. Señor Insomne… ¡Espera! —Corrió para arrojar la última bolsa de dormir en la parte de atrás de la camioneta—. discúlpame. Volumen 3 —Sí. Así que ¿Qué sugieres? —Que actúes como mi futura compañera… quiero decir. Dormir. mi prometida. —Dije que estaba bien. o empezarán a preocuparse por mí. —¿Lista? ¿Cuál es el apuro? Y ¿Por qué estás tan quisquilloso esta mañana? —No pude dormir. Hay otro pequeño problema. —Bueno. Toda la noche. lo que era algo asombroso… su mandíbula se abría mucho más de lo que hubiera considerado posible. Sabes. —Um. No sé por qué. —Bueno. —Una posibilidad a ser evitada a cualquier costo. ahora lo sabes. —le dijo. luego se fue galopando hacia la camioneta—. Podrías ducharte para sacarte todo ese repelente de bichos… —Sí. Pero el pensamiento de tener a Sara en una cama caliente… de tener a Sara… —¿Qué? No entendí eso. y sí. Comer. —Es un buen plan. Conducir un poco más. y apenas llegó a abrir la puerta justo cuando él aceleraba. Creo. —dijo ella. —Oh. Así que. No ocurre todo el tiempo. esta bien. —accedió—. —Esa era una pequeña mentira. —Así qué ¿Cuál es el plan. no soy un condenado biólogo. Patearles el culo. nos quedaremos en un refugio. —Debo decirles algo. bueno. el asunto es.La Caída de Derik. tener cachorros con humanos. Fin. Encontrar a los Elegidos de Arturo. —Pequeño ¿Huh? —Suspiró mientras el desaceleraba y tomaba la salida 61 . tratarán de matarte. Simplemente deberemos esconder el hecho de que no nos conocemos muy bien. Tal vez manden a alguien aquí. ¡Nadie me dijo que los hombres lobo eran personas tan abominables por la mañana! —Se abalanzó. Así que pensé que esta noche podríamos quedarnos en un refugio. Detenernos otra vez. enseñando un montón de dientes. —replicó concisamente. —Bueno. cambiando a segunda mientras ella cerraba la puerta de un golpe. y un posible tercer desayuno antes de las diez de la mañana? —Conducir hasta que estemos cansados. Y deja de bostezar. —Excepto que… —¿Qué? Volvió a bostezar. —Volvió a quejarse y se puso de pie. —explicó. —Bueno. debo mantenerme en contacto con mi gente. No debían quedarse en un refugio. Porque si cualquier otro hombre lobo se llega a enterar de quien eres. No me importaría dormir con un techo sobre mi cabeza. —Se aclaró la garganta—. podía reportarse desde la carretera. —¿Huh? No importa.

—Cualquier cosa suena mal si la dices así. —dijo bruscamente. Apuesto que sí. curvilínea. cállate. lo juro por Dios. que con la semana que estaba teniendo. —En otras palabras. engorrosa… —¿Curvilínea? —Auch. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Y otra vez. todavía estás tratando de convencerme para llevarme a la cama? Él dudó. engreída. después de considerarlo cuidadosamente. y luego decidió. —¿Qué? —Bueno. —No lo soy. son unas jodidas flores de invernadero. um. Con la semana que estoy teniendo. —¿Me estás diciendo que tengo que joder contigo para que podamos quedarnos en uno de los refugios? —Sip. es tu cabeza. ya sabes. mi gente lo sabrá. Golpeó el volante. eso es todo. sexo es todo lo que es. Dormiremos en los bosques otra vez. destruida interiormente. pero ahora que estaba al final de los veinte. que mal. no podría soportarlo. Me refiero a dormir juntos. molesta. Notó que él mantenía los ojos fijos en la carretera. y luego sacudió la cabeza. sabrán si no estamos. fastidiosa. nada de tocarnos. Cobarde. para ya con el asunto de la Reina del Drama! ¡Es sólo sexo. Y otra vez. ¡Y no puedo evitar ser una de las pocas que no se precipitaron a tu cama a los cinco minutos de haberte conocido! —¡Principios! —¿Quieres qué te encuentre un diccionario. que lo sabrán. Bueno. Homo Sapiens. durmiendo juntos. Se aclaró la garganta y luego le preguntó tímidamente: —¿No puedes… no puedes decirles que como no soy una… una mujer lobo. Se giró furiosa en el asiento para mirarle. que gimió alarmantemente. —Maldición. obstinada. desembúchalo. —gruñó. —¿Prefieres que te rompan el cuello en el refugio? —contestó igual de bruscamente. como te dije. Y una cama. principios. y francamente. Rubiecito? —Quiero que seas realista. Había salido de camping algunas veces de niña. Probablemente le había entendido mal. sólo sexo. —Bueno. —Sí. Su mente proceso eso. Así que deberemos hacerlo si vamos a seguir ese plan. bájate los pantalones y salva tu vida. seguro que podré soportarlo. como que debería sentirme insultado de que prefieras que te destripen antes que verme desnudo! —Se llaman. —El asunto es. —dijo automáticamente. su idea de dureza era un Super 8 y un secador de cabello. ¡Cómo si no acabara de comerse una libra y media de bacón!—. —Olvídalo. verdaderamente íntimos. ignorando la ola de calor que le subió a las mejillas. Bien. eres la más cabeza dura. Sara. Había estado anhelando una ducha. amigo.La Caída de Derik. uh… —¿Probar la mercadería? 62 . hombre. —Nuestra especie no hace un compromiso de por vida sin. Volumen 3 hacia un Burger King. ¡creo que eso sería preferible! —¡Oh. si nosotros no somos.

y luego Derik contestó. sip. —Pero eres bastante lindo. tendríamos que hacerlo antes de ir al refugio. —explicó. tendríamos que hacerlo antes de acudir allí. —En realidad. Bueno… ¿Cómo es un refugio? —Es una casa donde vive una familia de hombres lobo y frecuentemente acogen invitados. Entonces no sería… raro… que simplemente nos presentáramos en un lugar así y pidiéramos pasar la noche. —Sí. Hubo una larga pausa. —añadió con un murmullo. que no llevaría a una cita casual a un refugio. —Oh. o incluso haciendo una excursión al Cabo para ver a Michael y Lara. —murmuró. Gente que está huyendo. simplemente se detuvo en el aparcamiento del Burger King. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. No tenemos toda esa actitud victoriana acerca del sexo que tienen ustedes. Quiero decir… me encantaría darme una ducha. Quiero decir. lo sé. ¿verdad? ¿Para qué los otros hombres lobo se dieran cuenta que habíamos intimado? Ni que fuera asunto suyo. —De una forma altanera y absolutamente odiosa. observando como él se desinflaba un poquito—. Sería normal. —Bueno. 63 . —No. —Supongo que podemos hablar acerca de ello. Volumen 3 —Uh. —Así que. Creo. Y estamos en una misión para salvar el mundo. —¿En serio? —pareció complacido. Continuaremos acampando. —Oh. ahí tienes un buen punto. pero pensé que sería peor si no decía nada hasta que estuviéramos en la casa. —Bastardo. Él no respondió. Realmente no soy ese tipo de chica. está bien. No importa. es una cosa absolutamente normal para nosotros. entonces. Tamborileó con los dedos sobre el asiento y observó pasar el paisaje.La Caída de Derik. —Pero debemos compartir la cama. —Y a mí me gustaría que tomaras una. Se encogió de hombros. sonando casi como si se estuviera asfixiando. —No. Y el asunto es. que no debería habértelo dicho así de repente. —dijo honestamente. De hecho ella se estremeció ante el pensamiento. —Sip. —Y Lara es… —La hija de Michael. —¡Ah! Es una dinastía. o en una misión.

Básicamente permanecemos aquí esperando noticias. No me está 64 . Espeluznante. así que prepárate para una pelea. Ha tenido migraña desde que te fuiste —le advirtió Moira. —No me pedirá que ponga monedas o… —Residencia Wyndham. Aún olía fuertemente a repelente de insectos. No podía recordar haber mentido nunca antes. —Supongo que este teléfono está roto —le dijo a Sara—. —Oh. Um. —Bien. Solía usar teléfonos públicos frecuentemente. En la Manada era una pérdida de tiempo. hola Moira. Se oyó un clic cuando puso el teléfono en espera. Pero me estoy acercando. Estaba llamando. —Oh. ¿está bien? —Seguro.La Caída de Derik. ¿Supongo que una llamada por cobrar está fuera de la cuestión? —Sólo si no te importa tener un grupo de hombres lobo tras nuestro rastro. Esto me funciona algunas veces — explicó mirándolo por encima del hombro—. ¿sabes? Así que cuídate. Escucha… —¡Derik! Hey. Olería su mentira. cariño. Así que no estoy segura de que vaya a ser una buena compañía. ¿ok? —Ok. mirándolo fijamente. Además. pero el haber estado conduciendo durante horas con las ventanillas abiertas había aligerado algo el daño. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —Rastrearla ha sido un poco más difícil de lo que pensé —dijo dándole una nerviosa mirada a Sara. Las cosas por aquí están bien. muy suave. Ahora. Pero. gracias a Dios que Moira no estaba cerca de él. escuchó. lo hacía sentir como un verdadero excremento de rata—. por razones obvias. y luego. todo está bien. —¿Cómo? —¿Huh? —El teléfono —dijo Sara. Levantó el auricular. ¿me pasas con Antonia? —Seguro. con todo derecho. Díselo a Mike. por decirlo de una forma muy. —¿Y no puedes llamar desde el refugio? —En cualquier parte de la casa me oirían —admitió. lo que provocó que Derik se encogiera… Antonia ya era como un oso cuando se sentía bien—. ¿Lo entendiste? Estoy bien. luego le tendió el teléfono. No puedes usar tu móvil. ¿Dónde demonios estás? ¿Cómo te está yendo? ¿Estás bien? ¡Aquí Michael se está volviendo loco! Yo también —añadió. —Saltó de la camioneta y caminó hacia el teléfono público que había en la acera—. antes de comprarme el móvil. Sólo quería hacerles saber que estoy bien. pero aquí viene. se veía tan adorable como un diente de león rojo—. —Está llamando. probemos con esto. le patearía el culo. bueno. y habitualmente funcionaba. Al menos podía pensar en besarla sin que le vinieran arcadas… un paso crucial. cuando se desvió hacia Kwik N’Go. Y el viento le había agitado los rizos una y otra vez. Gracias a Dios. Volumen 3 Capítulo 18 Aún estaban discutiendo las ventajas de hacer el amor —o no—. se lo merecería. Tomó el auricular de su mano. ¿cómo vas a pagar una llamada al Cabo? ¿Por la gorra? No puedes usar la tarjeta de crédito. —Oh. también. —Tengo que usar el teléfono —explicó.

Ves. ¿okay? —Derik… —Eso fue más un aullido que un gruñido. Quiero decir. debo estar en la pista correcta. —Mira. ¿verdad? —Sólo haz esto por mí. —Supongo que sí —contestó. así que si nos hacemos cargo de ellos. hombre. y es precisamente esto! Por un momento se quedó sorprendido… Antonia era tan molesta. —Estás condenadamente loco. —Asustas —le dijo. Antonia… —Tú. —¡Pero ella está justo allí! —¡Obvioo! Escucha. me estás matando —se quejó—. 65 . tus visiones deben de estar mostrándote que algo está saliendo bien. —Estás hablando para tratar de salvar el culo. —Antonia. —Seguro —dijo bruscamente—. sé que Sara nunca haría algo malo a propósito. Así que escucha. Antonia. me estás matando! Por un momento le agradeció a Dios que Antonia tuviera un complejo de persecución. Tenemos un plan. ella está bien. y te dijo lo que debías hacer. —¿Y cómo en nombre de todos los demonios sabes eso? —Bueno. Quiero decir… podrías dirigir tu propia Manada. pisando terreno algo más seguro—. Pero lo presiento. No es tu decisión. así como que dos más dos son cuatro. Y tú no lo estás haciendo. Se sentiría mal y se disculparía todo el tiempo mientras le patearía el culo y lo arrastraría por la nuca para que le dieran su merecido. A mi manera. creo que los chicos malos casualmente la engañarán para que destruya el mundo. estás loco. Derik —señaló Antonia. nos haremos cargo de todo los demás. Moira. Saberlo exactamente no. —Verdad —repitió. ya que la amistad era una cosa. chimpancé. a través de dientes apretados—. o a estas alturas ya me hubieras delatado a Mike. ¿verdad? Quiero decir. pero la Manada era la Manada. si tienes una migraña no grites —le dijo razonablemente—. tan acosadora por sus visiones. estoy bien. que era fácil olvidar que aún era una jovencita. no. ¿qué demonios estás haciendo? —Salvando el mundo —replicó concisamente—. nunca jamás lo haría. sabías. Y además. ¿Verdad? Hosco silencio. Sabes. tan perra. —¿Bastante seguro? ¡Owwww! —Mira. Mi cabeza. Derik. ¡El primer favor que me pide en veintidós años. viéndose satisfecha. por ejemplo. no te dejaría a la deriva con algo así. Estoy bastante seguro de que funcionará. Y no me llames así. pero Michael es el jefe de esta Manada. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Así que deben ser los chicos malos los que lo harán. Escucha. ¡Mierda. —Sólo… no digas nada todavía. Volumen 3 pidiendo cambio ni nada. y luego—: ¿Hola? —¿Qué estás haciendo? ¡Auuuu! —Se quejó Antonia—. ¿okay? —Auu. no eres el alpha.La Caída de Derik. Era una de los pocos miembros de la Manada que realmente podría considerar ayudarlo a engañar a Michael. y vamos a atrapar a los chicos malos y salvar el mundo. ¡Maldita sea! —Bueno. o algo así. o la engañarán para que lo haga. no se lo digas a Mike.

siguiéndolo a la camioneta. qué magnífica era. idiota. 66 . parece que lo hiciste.La Caída de Derik. —Sólo quise decir que a mí también me vendría bien una ducha. imbécil… —Le cortó. nos gané algo de tiempo. gran estúpido. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. se habían pasado la tarde gritándose uno al otro entre bocado y bocado de comida rápida. y lo noqueó nuevamente. —Ya basta de echarme en cara lo mal que huelo —musitó. Gracias. —Seguro. Era la primera sonrisa del día. Duchas por todos lados. graciosa. y ¡mira lo que le estaba pidiendo! —Gracias —le dijo. pesado. La conversación había ido tan bien como podía esperarse. —Okay —dijo. De todos modos. ¿Qué te parece si vamos a buscar ese refugio tuyo? —Genial —dijo—. porque esa era su forma de decir que sí—. bonita… —Sí. tú. Te debo una. Sara le sonrió. —Me debes veinte. Volumen 3 Apenas había alcanzado la edad para votar. dejando salir un profundo aliento—. no había necesidad de alargarla.

Pero no podía parar de comerlos. pero oh.. —Lo que sea que funcione. no había esperado. Sabes que lo deseas. y dejó de discutir. eso es verdad —dijo. toda esa agua caliente. aplastando solícitamente los mosquitos que veía sobre ella. cállate. En un minuto estaba desnudo. Su vientre. Para. Quizás deberías acostarte. Ahora ven aquí. —Gimió y se frotó el vientre—. Ugh. amigo. Tenemos que hacerlo para salvar el mundo. y luego se acostó. le daré un tirón a tu correa. y ayudándola a quitarse las bragas y el sostén… —¿Qué se está quemando? —Tu sostén. y eso estaba bien… un poco incómodo. al lado del fuego. —Oh. ¡piensa en el jabón! —No puedo hacer esto —anunció—. oh. ¡Y tener una ducha! Piénsalo. Y para dormir en una cama caliente mañana por la noche. cuando quiera que pienses. se ordenó a sí misma.. Estaba agachado sobre el fuego. y gimiendo. de atiborrarte. Sara sabía que si tragaba otro dulce suave y blanco explotaría. Es como si me estuviera aprovechando. respirando como una trucha en tierra. no. Vamos a hacerlo. y jabón. Él se contoneó contra ella. porque ella sólo quería que esto acabara. …Y luego estaban revolcándose en la hierba detrás de la camioneta. Y entonces la penetró fácilmente. —Ahora estás siendo mala. pero yo seré la única —¡hurp!— en aprovecharme. no. —¡Qué romántico! —comentó él. y como resultado su rostro tenía el tono de una manzana roja. Derik estaba tratando de no reírse. pero estaba todo bien.. perdón. porque él era grande y ella no estaba lista. ¿ahora mismo? No apostaría mi granja a ello.La Caída de Derik. —Házmelo —ordenó.. Entonces aumentó la velocidad. y Sara se movió en la hierba para 67 .. se contestó. —Tienes razón en eso. hinchada. esperado esto. balanceándose sobre la punta de los pies—. —Uh. sobresalía por encima de la cintura de sus vaqueros—. Ahora desnúdate. hinchado por los malvaviscos. besándose y metiéndose mano. Dolorosamente se quitó los vaqueros. ¿Estás bien? Pareces un poco... Hagámoslo antes de que pierda los nervios. y por un momento. —No. bebido cacao y asado malvavisco tras malvavisco. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.. —Como si no te estuvieras muriendo de ganas. notando que Derik la estaba mirando con asombro—. no había esperado que fuera tan bueno. —No creo que seas capaz de hacerlo esta noche —jadeó. —¡Oh! ¿Así que así son las cosas? ¿Desnúdate? Ella alargó la mano y tocó el abultamiento en sus vaqueros. Sara olvidó su grotescamente hinchado vientre y los mosquitos picándole las piernas.. —Está bien —dijo pastosamente. Volumen 3 Capítulo 19 Habían comido (dos veces en el caso de Derik). y se quitó la camisa.. —Bien.

no. Volumen 3 darle mejor acceso. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Ella se rió. —Ohhhhhhhhhhhh —dijo Sara cuando se derrumbó sobre ella. ha estado muy bien. 68 . Luego él se puso completamente rígido. ¡Me impresionó la velocidad! —Sara. —No. —Te juro —murmuró Derik junto a su cuello—. Te juro que normalmente soy mucho mejor en esto. y le acarició la nuca. los tendones de su cuello resaltando como el acero. me estás matando.La Caída de Derik.

No me gusta hablar con señoras ancianas y gruñonas que se ven peludas cuando la luna no está llena. Sara. exactamente de la misma altura que ella. Decidí pasar. —Jon se estremeció—. ¿Derik. —dijo sacudiendo la cabeza para apartarse el cabello de los ojos. Tuvo que tragar para combatir el nudo que repentinamente se le había formado en la garganta. ¿Qué estás haciendo en Kansas? —Hola. —Se dio cuenta que Jon trataba de no arrugar la nariz y suspiró—.La Caída de Derik. —dijo sacudiendo el pulgar sobre el hombro para señalar a Sara—. hijo de puta¡ ¡Sabía que era tu olor! —No te metas con mi madre. ni con mi olor y ponme en el suelo. tú. ¿Jon? Sara le dio un codazo. Él no le hizo caso y abrazó al hombre pelirrojo que estaba en la entrada… con tanta fuerza que levantó al pobre hombre del suelo. mientras tanto. Lo menos que podía decir era que le parecía desconcertante. Volumen 3 Capítulo 20 —Hola.. soy. ¿Ahora estás aquí? ¿Y dónde está el resto de la familia? —Visitando a la madre de Shannon. Soy Jon. Sus pupilas. —le susurró. Estaba pensando en la posibilidad de aclarar todo el lío. seguro que está bien! ¿Pueden quedarse más tiempo? Derik sacudió la cabeza y condujo al hombre más bajo dentro de la casa. poder mirarlo directamente a los ojos.. 69 . Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. gusto en conocerte. Necesitamos un lugar para pasar la noche. —¡Jon. había notado clínicamente. Lo último que supe fue que te habías emparejado. después de una dudosa mirada a su alrededor. ¿puedo usar la ducha? —¿Entonces. —Tengo que ir hasta la costa. Aunque lamento que no puedas ver a mi cachorra. Los dejaré para que se pongan al día. —¡Mierda. Jon también. Bienvenidos a mi casa. qué diablos? —Derik había despachado el último de sus filetes a la tártara y ahora andaba buscando una cerveza en el refrigerador de Jon—. —replicó el otro hombre sonriendo—. —Gracias. de hecho. eran enormes. y sus ojos eran del color verde de las antiguas botellas de Coca Cola. qué diablos haces aquí? —Es una larga historia. era pelirrojo. Era un par de pulgadas más bajo que Derik. pero lo descartó como causa perdida. los siguió. Es agradable estar aquí. Es una larga historia con la cual no te aburriré. ¿Está bien? El rostro de su viejo amigo se encendió como la luna llena. Derik y yo crecimos juntos y todavía no ha aprendido modales del todo. que Shannon estaba embarazada y que habías partido para ver el mundo. ¿Todos los hombres lobo eran… tan inquietantes y carismáticos? Y ¿de ojos verdes? —Soy Sara —se las arregló para decir al final—. —Tu nombre es Derik. Quiero decir. salvo que su cabello era de un rico y profundo color caoba. —dijo Jon extendiendo la mano para estrechársela a Sara—. cortado brutalmente corto. Esta es mi prometida.

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—Escuché que tenías una niña. ¿Katie? —Mmm hmmm. Tiene mis ojos y el cerebro de Shannon, así que las cosas salieron bien. —Muy bien, —concordó, mientras continuaba revolviendo en el refrigerador —. ¿Escucha, cómo es que te marchaste en primer lugar? —¡Ah! Hola, cerveza, mi vieja amiga, he venido para beberte otra vez. Torció la tapa de la botella, destapándola, los hombres lobos desdeñaban el abrebotellas, y tomó un profundo trago. —Oh, sí, esto si es calidad. Ohh, bebé. ¿De todos modos, cómo es que te marchaste? Todos nos lo preguntamos. —Bien, ya sabes cómo es. —Jon había estado balanceándose con la silla de la cocina, ahora apoyó las cuatro patas en el suelo—. Quiero decir, tú no estas allí ahora, —señaló—. Puedes amar a la Manada, pero no necesariamente querer estar con ellos cada segundo, necesitaba un poco de espacio. La mansión, grande como es, se sentía atestada después de emparejarme. —Sé a que te refieres. Mike y yo casi tenemos una pelea enorme frente a casi toda la Manada. —¿Sobre qué? —Sobre nada. —Vamos, escúpelo. —Fue algo estúpido. —¿Tiene que ver con que ahora eres un alpha? —Preguntó Jon tranquilamente. —¿Qué, acaso Moira lo puso en el periódico? —No. Tú eres diferente. Caminas diferente, tu postura… incluso hueles un poco diferente. Apuesto a que Michael lo supo antes que tú y sólo estaba esperando a que te dieras cuenta. —Bien, casi nos arrancamos la cabeza el uno al otro. Tuve que salir de allí, antes de hacer algo realmente estúpido. Incluso para mí. Jon consideró esto en silencio, mientras Derik se terminaba la cerveza. Finalmente, dijo:  un asunto peligroso, supongo. A veces. Considérate afortunado, de que Es realmente no lucharon. Lo último que necesitas es liderar la Manada. Además, —agregó de una manera práctica— Jeannie te hubiera disparado en la cara. Derik se encogió de hombros —Y ahora estás con esa bonita pelirroja de cabello rizado. —Sí. —Humana, ¿eh? Bien, enhorabuena. —Gracias. —Perdona que te lo diga pero, no pareces un feliz futuro emparejado. —Hemos estado peleando un montón. —Por fin una verdad no encubierta—. Ella podría estar reconsiderándolo. Jon sacudió la cabeza. —Ni siquiera lo ha considerado la primera vez. ¿Hace cuanto tiempo que os conocéis? —No importa. —Así que, menos de una semana No importa, entrometido, hijo de puta. —La deslumbraste. ¿Uh?

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—Algo así, —dijo Derik sin convicción. — Ummm-humm —Bueno así fue.  Había pensado que estaría mal tratar de engañar a un miembro de la Manada, pero este era Jon. ¡Prácticamente su compañero de camada! De todos los refugios del mundo ¿Porqué tenía que haber caído en la casa de Jon?—. Esta ha sido una semana bastante estresante. —Mmm. Sabes lo que tu madre solía decir. —¿Si masticas mi parquet, otra vez, te romperé el cuello? —La otra cosa. —Sí, —dijo amargamente—. Permanece con tu propia especie. Jon extendió las manos, pero no dijo nada más.

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Capítulo 21 —¡Así que! —Dijo Sara alegremente, irrumpiendo en la sala de estar, la cual estaba llena desde el suelo-al-techo de ventanas por todo el lado oeste. Había pensado que Kansas era supuestamente sosa y aburrida, pero tenía una especie de belleza salvaje comparable a las altas praderas. ¡Y las ventanas en este lugar! A los hombres lobo no debía agradarles mucho no poder ver el exterior. ¿Bien, por supuesto qué ya sabía de esto por el Sr. “¿No podemos, por favor, conseguir un descapotable?” —¿Qué vamos a hacer? Derik, el gran zopenco, casi se cayó de la silla. —¿Qué? ¿Ahora? ¿De qué estas hablando? —Son sólo las nueve, cálmate, —le dijo ¿Chicos desean ver una película? . ¿Jugar un juego? —¿Un juego? —preguntó Jon. Era un tipo delicioso, bueno, con esa constitución y ese cabello y esos verdes, verdes ojos. No era Derik, por supuesto, ¿pero quién lo era? Él era un espectador, después de todo, mientras que Derik era un hombre de acción. Podía decir que... Jon no hablaba mucho, pero sus ojos siempre calculaban, juzgaban, sopesaban. Se compadecía del ladrón de casas que intentara entrar en este lugar. —¿Qué clase de juego? —No sé... esta es tu casa. ¿Qué es lo que tienes? —Los únicos juegos que tenemos son Candyland y Toboganes y Escaleras19, —admitió Jon. —Ah, tienes una niña pequeña, es cierto, vi los retratos en el vestíbulo. Es adorable. Adorable, con cerca de seiscientos dientes de más. En verdad una sonrisa espantosa para una niña de cuatro años. —Realmente preciosa. —Gracias. ¿No deberían chicos... um... no están cansados? ¿No desean ir a la cama? —No, —dijo Sara, en el momento exacto en que Derik dijo—: Sí. —Aja, —dijo Jon, entrecerrando los ojos en dirección a Sara—. Dime otra vez por qué ustedes chicos están… —¿Baraja de cartas? —dijo ella apresuradamente—. Debes tener una de esas por algún lugar. —¡Cierto! —dijo Derik calurosamente—. ¡Podría ir realmente por un... juego de... vide..! —¡Cartas! —dijo Sara alegremente. Jon suspiró y se levantó. —Creo que puedo encontrar uno por allí, en algún lugar. Vuelvo pronto. Una vez se fue, Derik murmuró: —Muy inteligente. —¡Shh! Creía oírte decir que él podía escuchar todo. —Puede. ¿Cuándo nos acostaremos? —Cuando dejes de ser un imbécil. —Ella miró su reloj—. Lo cual no debe tomar más que algunos años. —Muy gra...
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—dijo Jon—. Jon. ases sobre reyes. —Eso es lo que dije. —Siempre sabremos cuando tengas una buena o mala mano. —comentó ella. Quiero decir.. Regreso en un minuto. otro full. —Bastardo cachondo. puedo hablar contigo un minuto? —No. te ha tocado un full. Volumen 3 —Aquí estamos —dijo Jon con falsa cordialidad. Sara parpadeó confusa. pero tú no puedes ver las nuestras. —¡No! No te acerques a él. cállense y repartan. —dijo Jon. —¿Qué puedo decir? La dama suerte me adora. —Esto no es una buena idea. —Uno o dos juegos. nosotros tenemos cierta. —dijo Derik. sin ir con segundas. incluso tu olor cambia. y otra mano con cuatro cartas iguales. —dijo Jon.. moviéndose incómodo en el filo del sofá—. —Genial.. Tu lenguaje corporal te delata. no nos puedes engañar. —Déjame ver si lo entiendo. podríamos jugar damas. sin levantar la mirada... otra escalera de color. —Sí. —Bueno. Las cartas mataran el tiempo. estaré bien. amontonaba sus monedas de 25 centavos.. por favor. —Les dije que sería divertido. —. Considérenme advertida. —¿En qué demonios andas metido? —¡Shh! Sara lo oirá. él la ignoró y. —No seas aguafiestas. —Ahora. reinas sobre sotas. Es como jugar cartas que podemos ver. En diez manos. Aunque la tensión era suficiente densa como para nadar por ella. —dijo Derik media hora más tarde. en la oficina con la puerta cerrada. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —dijo Derik. —Ajá. deseas que vaya contigo? —dijo. Es decir. qué bien. Sara. —En serio. 73 . qué me quieren decir? —Sare-Bear. ¿Derik. —Quieres parar de llamarme así. una escalera. ¿Pero qué nos jugaremos? ¿Qué les parece por 25 centavos? —Oh... Sara. —¿Vamos chicos.. —murmuró Sara. Sólo que escuchaste mal. Luego los dos estaban en el vestíbulo. —Ahora. Lo sabríamos. ahora. Será divertido.clase de ventaja. Ases otra vez... —Oh. —Está bien. una escalera de color. —¿Uh.La Caída de Derik. pero aparte de eso. Jon se sentó en el filo del sofá y empujó la mesa de centro acercándola a ellos. No es del todo justo. cuatro ases. Quiero decir. sin dejar de actuar como el anfitrión cortés.. entregó las cartas a Sara. —Bien. mirando nerviosamente como Jon agarraba a Derik por el hombro y lo arrastraba fuera. Ahora que las damas. y luego. —dijo—. Para nada deportivo. sip.

—Bien.. —¡No! —Cristo. aún no estoy seguro de lo que sucederá. No era la primera vez que Derik daba gracias a Dios por la 74 . Quizás… Jon levantó la mirada. frunciendo el entrecejo. Derik podía sentir el latir de su corazón. —Quizá pueda ayudar. Regresaré y te contaré sobre esto. dejaría marchar. Mike también tiene una. cuando esté hecho. No deseo pelear. ocultó la mirada por un momento. Lo juro por mi vida. mi nariz no alcanza. —Mira. y lo sabes. —Como dije. No por la de tu familia. No quería que Jon estuviera cerca de Los Elegidos de Arturo cuando se desatara. No. el cual había dado un salto palpitando a unos ciento ochenta por minuto. —Júralo. crecimos juntos. ni la de Mike. Jon. ¡Había escapado de esta! Jon lo sabía. Es difícil de explicar.. Jon lo miró encolerizadamente. Tú eres como mi propia familia. permanece aquí. pero lo tengo cubierto. ¿Crees qué metería la pata si eso significara herirte. Finalmente. Nos hemos conocido por mucho tiempo para no confiar uno en el otro cuando las cosas llegan al límite. Jon se mordisqueó el labio inferior. — Creo. Hubo un largo y tenso momento. ¿Necesitas ayuda? Puedo ir contigo si. Volumen 3 —No podría oírte aún si hubiera dejado la puerta abierta. entonces está todo bien.. yendo más despacio una vez que Jon acabó con su desafío. Así que te doy el beneficio de la duda. Se frotó la nuca.  había sido un estúpido al intentar engañarlo pero el sensible bastardo lo . Tengo una familia. y no deseo llamar a Michael. apenas si se conocen. —Uh-huh. no. —Bien. Esconden algo inmenso.. o la vida de Lara… mi propia vida. luego finalmente dijo: —Bien. Jon. No están comprometidos. no lo creerías. Realmente extraño. Pero mejor dejas de jugar con tus pulgares y haces lo que jodidamente se supone que tienes que hacer. ¿Qué esta pasando? —No me creerías si te lo dijera. Der. No lo creerías. —Finalmente. o a alguien importante para ti? Nunca haría eso. Era suficiente malo que Sara y él tuvieran que estar allí—. y yo me aseguraré de ello. ambos están llenos de mierda. tampoco yo quiero pelear. pero me esta poniendo realmente nervioso.La Caída de Derik. pero Sara y yo… hacemos un buen equipo. —Derik. Derik se tambaleó por el pasillo. Pero estamos haciendo lo correcto.. una verdad. ¿Me puedes hablar sobre esto? —No realmente. y hay algo extraño en tu amiga. —comentó Jon—. y entonces Jon se relajó. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.. —Lo sé. hombre. y Derik no bajó la mirada. Cuida de tu familia. No puedo señalarlo. Quizá esto no sería tan feo. eres mi amigo. —Que conste. Derik asintió con la cabeza.. mierda. —Lo juro. Me mataría antes de hacer eso. Ella puede. y es como mi propia familia.. Jon la bajó y hablo mirando al suelo. Ella se asegurará de ello.

No fue tan difícil como creyó que sería. —dijo.. así que estaba. Y no podía evitarlo. Consiguió un atormentador destello de piel cremosa y rizos rojos. y pudo ver una pierna descubierta. No es que lo deseara. Pero hagámoslo antes que tu amigo tenga más sospechas.. —Uh... ¡Buen negocio! Aún mejor. uh... Lo hizo.Y no podía esperar. Los hombres lobo realmente tenían lo mejor… Jon sabía que Derik hacía honor a su palabra. llamando. —susurró ella—. le informó. chico.. Realmente me preocupé por ti cuando te alejó. Volumen 3 básica sensatez de Jon... —Allí estás. Lo hizo.. doblada por la rodilla.. —Bien. la pálida coyuntura invitaba a sus besos. Sara y él no tenían porque tener relaciones sexuales..  bien.. 75 . vamos. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Sip. Su dulce y maravilloso olor.. —Ven —dijo ella impacientemente—. —Entonces se ruborizó hasta la raíz del cabello—. no quise que sonara así. Antes que pierda el valor. Pagarás por esto más tarde. justo a tiempo para ver a Sara dejar caer la bata y deslizarse entre las sábanas. Estaba intentando no mecerse sobre los talones. lo cual era un fiasco para él pero bueno para ella. No dudaba de ello. antes de que ella se acurrucara bajo la colcha. Cierra la puerta. el gran aguijón de su conciencia. su voz interior. Dio unos golpecitos en la puerta y entró en la habitación de huéspedes. y en aproximadamente unos seis segundos se había quitado la ropa.. no conseguía alejar el olor de rosas de su nariz. —¿Uh? —Vamos a terminar con esto.. o tu amigo tenga alguna idea chiflada. Lo siento. como un postre. nosotros. Era como. —Ven aquí. Estaba a punto de bailar con posiblemente la mujer más peligrosa del mundo. la que sonaba irritantemente como Michael. . Oh. pagarás.La Caída de Derik. Ignoró el dolor punzante. Fue tan erótico para él como si hubiera dejado caer la sábana dejándole ver sus senos. —De acuerdo.. Salvo que mejor lo hacía.. Y su olor. Su rodilla… eso fue lo que lo mató. Porque si no. Ella apartó la colcha. y de esa forma una desagradable pelea a muerte fue evitada.

por el amor de Dios. que estaban tensos por el esfuerzo. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Se había desnudado en apenas medio segundo. La verdad era. Ahora. Eso había sido como si una mala película pornográfica cobrara vida: —Tengo un paquete para usted. y tenía toda la intención de pegarle otro mordisco.. y se agarró a sus hombros. —¿Vas a hablar durante todo el rato? Porque estoy intentando pensar en Inglaterra. mientras su lengua entraba en la boca de ella. cállate. Luego subió otra vez. para después meterse dentro de ella. Chilló por la sorpresa. —Oh Dios mío. Pero de todos modos. —Sara. Volumen 3 Capítulo 22 Estoy a punto de hacerlo con un hombre lobo. apremiante e implacable. y luego su boca estuvo sobre la suya. y. semental. estaba apartando la colcha bruscamente. Ah. —¡Oooooh. un paquete! Tráemelo aquí. por favor. ¡Un hombre lobo! Decirse a sí misma que todo esto era parte de salvar al mundo tampoco funcionó. tratando de darle un mejor acceso. rubio y delicioso. . —Lo siento. musculoso. y ahora el pubis. las su largas.. en ese instante pudo sentir su polla entre las piernas. —Lo siento. extrañamente. Un hombre lobo. Jugueteó con sus pezones hasta que estuvieron rígidos y duros. y luego gritó otra vez cuando él le pellizcó un costado del cuello. agarrándole los muslos y alzándole las piernas sobre sus hombros. Entonces dejó un rastro de besos por su garganta. esto superaba a aquello por una legua. empresa americana que se especializa en enviar paquetes por correo en todo el mundo 76 . Un gran. nunca escuchó otra vez de él. Un hombre lobo. se estremecía como si tuviera fiebre. el estómago plano. —jadeó él. y ahora era ella quien decía unos pocos: —Oh mi Dios. 20 United Parcel Service. atractivo y fabuloso pastel. El hecho de que tuvieran que hacerlo era la guinda del pastel. Se retorció debajo de él. —Oblígame. —gimió él otra vez. largas piernas.La Caída de Derik. increíblemente fuerte. Fue como si hubiera cambiado de ruta o algo por el estilo. y una muy fabulosa polla. la cual sobresalía como si fuera alguna especie de varita mágica que concedía orgasmos antes de que estuviera sobre ella. Y luego. Esto era más raro que la vez en que lo hizo con el tipo de UPS 20. Guau. —dijo él.  six-pack abdominal. Un. señora. ¡Otra vez! Sara continuó repitiéndose ese estribillo en su cabeza. naturalmente. y continuó sin funcionar. Un pastel grande. le estaba besando el estómago. besaba y tomaba grandes bocanadas de aire. luego le mordisqueó la garganta y respiraba profundamente. clavícula y senos. los voluminosos bíceps. Jesús. Probablemente lo hubiera hecho. y ella apenas consiguió un atisbo de su cuerpo absurdamente perfecto. como si no pudiera tener suficiente de su olor—. que Derik era mágicamente delicioso.

¿Nadie te lo ha dicho antes? Quiero decir. —dijo él. hueles tan bien. pero por lo menos tú no tendrás problemas. y mañana estaré flipando por esto. para inmediatamente estar en ella otra vez. tendré la necesidad de repetirlo. —Te lo juro. y así lo hacía. intercalándolos. Esto dolía. La cama se mecía y chirriaba. los músculos. Se acomodó entre sus muslos. —dijo ella secamente. también. estaba acostumbrada a más de cuarenta segundos de juego previo. para después lamerle los pezones por lo que pareció una deliciosa eternidad. verdad? Así que. —murmuró en su boca. Él bajó. —dijo ella. Había pasado mucho tiempo para ella… la noche anterior apenas contaba. —Bueno. —El desayuno será divertido. Ella se rió. lloriqueando como un animal enloquecido. Sintió el cambio en él cuando se acercó su orgasmo. eso era seguro. mientras lamía y besaba el otro. —murmuró—. después estaba estremeciéndose sobre ella. buscó su clítoris y lo lamió firmemente por lo que pareció una hora. —Oh. y de repente su lengua estuvo en su interior. no pudo evitarlo. ¿Pero al menos ya esta hecho. después añadió—: Pero sé que te gusta la idea. Deberían embotellarte. —Todo está bien. —Bastardo insufrible. La parte rara y morbosa. —Cierto. y la cama crujió—. Es decir. crees qué Jon nos oyó? Él vaciló. Soy consciente que has oído eso antes. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Y dentro de diez minutos. y ella casi se golpea contra el techo. Él enterró el rostro en su cabello y le agarró más fuerte los muslos. ummm. tras haber gemido por veinte segundos. muy profundamente. —dijo él. Él necesitaba joderla. hasta que estuvo gimiendo y retorciéndose bajo él. sugirió embotellarme. uhh. Adoraba que él la tomara. Parecía. por un segundo parecieron volverse más rígidos. sip. Le ahuecó el seno izquierdo y frotó el pulgar sobre su pezón una y otra vez. lo necesitaba. y eso era lo que obtenía. ¿Así que. acariciándole con la nariz entre las piernas. Apenas puedo esperar. ignorando el rayo de excitación que eso le provocó en el estómago—.La Caída de Derik. es escalofriante. —Buen intento. Él no contestó. seguro. —Caramba. ya rígidos por el esfuerzo. Otra extraña vacilación. hasta que estuvo arañando la ropa de cama. —Bien. aún sin mirarla—. Volumen 3 Y aquí vino la parte rara. Y ella necesitaba ser jodida. como si necesitaras hacerlo. Estaba apretada como el infierno. y no podía mirarla. —Dios. —Puedo decir con seguridad que nunca antes nadie. separando sus pliegues con la lengua. —Se estiró. él retrocedió. Él succionó su lengua por un largo minuto. Juro que generalmente no soy tan malo en la cama. Su orgasmo la golpeó como un tren de carga. simplemente se volteó y empezó a besarla de nuevo. y luego había acabado. Pero adoraba esto. está bien. que estuviera tan subyugado por ella que no pudiera hacer las cosas delicadamente. realmente bien. abriéndola 77 . —Bien. Ciertamente. saliendo de ella y besándola profunda. explorando y lamiendo.

yo no demandé ni nada. viejo amigo!—. que no. no. sencillamente me dieron un gran cheque. 78 . bueno. — agregó sombría—. le envolvió las piernas alrededor de la cintura y ya empujaba hacia arriba incluso antes que él estuviera enterrado del todo dentro de ella. —¿Qué le sucedió a tu madre? Ella entrecerró los ojos.. y después de un rato ella le suplicó. No es chistoso. —No me estoy riendo. algo que dijo el Doctor Cummings. sonando en verdad sincero—. Eso fue —Lo mejor de mi vida. y entonces habían acabado. —¿Qué? —Dije. y se sostuvo con las manos. Fue sólo. —Sabes. con fuerza. y eso fue todo. —Gracias. Cuándo otra vez la montó estaba más que lista. y le tomó cerca de diez minutos recobrar el aliento. —Oh. —Bien.. —logró decir él. fue realmente genial. Probablemente lo mejor en la vida de cualquier persona. la manera en que reaccionaste a algo que dijo. él gimió como si pudiera sentirla. —Oh. ella murió en un accidente estúpido. —Oh. —Mmm. mordiéndola muy. y lo hizo. ¿verdad? —Desgraciadamente. ¿Puedo preguntarte algo? —Mmm. En realidad.La Caída de Derik. Justo a tiempo. Ella podía venirse de nuevo si apretaba los muslos a su alrededor mientras él empujaba. cogió su mano. cruzó la calle sin ningún cuidado. Bien. Derik. y le besó la palma. pues mi madre fue arrollada por el camión de la basura. Cuándo lo recuperó. —dijo él. —Lo siento mucho. algo inesperado. —Sí. le suplicó que se corriera. Y fue culpa suya. ¡Buen trabajo. —Eres un gran mentiroso. y él le mordisqueaba el dulce lugar detrás de la oreja y la ignoraba. Quiero decir. —Oh. le dijo: —Esto no significa que estamos casados o algo parecido. sentirla corriéndose a su alrededor. Es más. Cristo. Ambos estaban tan resbaladizos por el sudor que se deslizaban uno contra el otro. muy suavemente. Volumen 3 con las manos y acariciándola con la lengua e incluso. tratando de ver su rostro en la oscuridad.. —dijo otra vez. eso era lo que él necesitaba. —dijo suavemente. es ilegal por una razón. Bien. Lo siento. ¿Qué hay acerca de tus padres? —Murieron ayudando al padre de Michael a tomar el control de la Manada. — Pausa—. —¿Por qué me preguntas eso? —No sé. para pagar el primer par de años de la universidad. —Oh. finalmente ella lo mordió en la oreja. y fueron uno a por el otro por otra eternidad. lo siento. Bien. Me hizo preguntármelo.. —Lo que fue realmente extraño fue que la ciudad pagó. ¿Vaya qué eres vanidoso? —Sara. no veía por donde iba. —Sabía que sería realmente fabuloso. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.

Oh mi Dios. hay sólo una vez en la vida. Jacobs. —Y que lo digas —dijo ella. amigo. Derik aún estaba despierto. Publicada en Inglaterra en 1902. —Hubo una larga pausa. pensó. soy un hijo de puta. ¡Y su pobre madre! Estoy contento que confiara en mí. 21 "The Monkey's Paw" es un una historia corta de terror escrita por W.. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Me gustaría poder permitirme ir a la universidad.  Eso si que fue escalofriante.. y nunca tendré que decirle que lo de esta noche fue completamente innecesario. Volumen 3 —Sip. Que bonito. mi madre está muerta y la ciudad paga la escuela. y la sensación de ella. Como. y suspiró. tan fabuloso. ignorando el clamar de su conciencia. La forma en que fuiste un idiota. fue como vivir en “La Pata de Mono”21. Quizás billones morirán sólo porque tú no quieres enfrentar la música.. Mantente concentrado. Tan. Cómo sería vivir con. Bien. Oh Dios mío. ¡Pero estuvo tan bien! Y pagarás por ello. míralo de esta manera. con la pequeña mano posada sobre su pecho. la forma. eso fue tan. La forma en que no deseaste pasar otra noche en vela. su olor. Plops. ¿Qué demonios le vas a decir? ¿Y cuándo? Imbécil. Tal vez ella destruirá el mundo. Sara se durmió. tan fabuloso.. la forma en que aguantó y lloriqueó y se retorció.. Más tarde. cara de culo.. su voz interior —la voz de Michael— dijo sarcásticamente.La Caída de Derik. Imbécil. Uffff. Eres un enfermo. 79 . W. Y oh Jesús. La forma en que no le dijiste que no tenía que hacerlo.

saltó y en un segundo había rodeado la cama. —Espera a que haya tomado mi café. — Bostezó otra vez y se rascó el trasero. —¡Jesús! Dame una advertencia antes de hacer ese tipo de cosas. y cuando sonreía. Ve a ducharte. y dijo: —Me olvidaba. 80 . y deslizó una revista satinada sobre la mesa. y se enredó uno de sus rizos rojos en el dedo—. —Auchh —dijo. Asciende y brilla. por favor… —¡Son las diez de la mañana! Estoy bastante segura que los chicos buenos no remolonean en la cama. Es hora de irnos. rebotó pegándole en un ojo. pero esta era la vida real. cabeza hueca. Mejor apresúrate. —Trató de engatusarla. o se terminará todo el café. —Auch. —Deja de preguntarme eso. —¡Ohh! —¡Oh. mierda! Lo siento. Bostezó. —Aunque si juegas bien tus cartas. Recogí esto para ustedes cuando salí —dijo. ¿Dormiste bien? —¿Después de que anoche me dejaras agotada? Estoy algo sorprendida de no haberme deslizado en un coma a eso de las dos de la madrugada. realmente bien. eso dejó mucho que desear. Ella casi derrama el café. Llevaba puesta una remera de cuello V cuyo escote le atormentaba. Jon tiene una jarra entera en la cocina. —Nada de eso ahora. Además. —¿Cómo sabes eso? —Presto atención. Estaban terminando de desayunar cuando Jon chasqueó los dedos. —Ummm… ¿Puedo tomar un poco de tu café? —Toca mi taza y muere. —Como momento tierno —le informó—. Entonces sabrás lo que es bueno. —Olvídalo —le dijo—. así que sencillamente se veía realmente. le puse una tonelada de azúcar al mío. —Tomó un sorbo de café y le sonrió—. Volumen 3 Capítulo 23 Derik rodó sobre sí mismo y vio a Sara sentada al borde de la cama. —Le sonrió nuevamente. —Se levantó. Y la respuesta es no. Así que tienes que levantarte. —Es una cita —le contestó. —¿Ya destruiste el mundo? —masculló. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Suponía que si fuera una película estaría bañada por el sol y a él le parecería una diosa brillante. Eso es muy dulce. tal vez demos por terminado el día más temprano.La Caída de Derik. dándoles a los chicos malos mucho tiempo para hacer planes. y a ti no te gusta así. frotándose el rostro con la palma de la mano. regresó—. Corrió fuera de su alcance. salió de la habitación. Cuando lo dejó ir. —Ven conmigo. sus ojos se encendían y se veían como la parte profunda de una piscina en un día caluroso. luego recordó que había alguien a quien quería impresionar en la habitación y se detuvo—. —Ummm… ven aquí.

Jon resopló. supongo. —¿Qué acaba de pasar? —preguntó ella. pero pensé que era alguna cosa relacionada con hombres lobo. —¿Qué? ¿En serio? —Miró al gran y fuerte rubio que tenía enfrente—. —Difícilmente podría no notarla —le contestó—. Ni siquiera sé porque me suscribo a estas cosas. Eres un gran aficionado a lo casero. —No puedo concentrarme con ustedes dos parloteando como monos. Después no me molestarás más. refiriéndose a la camiseta negra de Derik con las letras en blanco: LIBEREN A MARTHA. Sara. pero le era difícil imaginarse a Derik con un delantal con la leyenda BESA AL COCINERO. Siempre termino comprándomelas en los kioscos. absolutamente las tenemos. Porque realmente. no tengamos toneladas de cosas en común —agregó apresuradamente. —Lo siento. hey! —Protestó Jon—. es realmente difícil esperar a que aparezcan en el correo. ¡Al fin.La Caída de Derik. también debes estar obsesionada con la cocina. ¿Estás lista para partir? Ella parpadeó. —Para su completo y absoluto asombro. toda “los hombres no deberían entrar a la cocina porque son demasiado grandes y fuertes”. —Es verdad —añadió Jon. Oh. Sara no dijo nada. Los tres permanecieron alrededor de la mesa. Ni me hagas hablar de sus galletitas de caramelo. pero es un gran aficionado a la cocina. Derik acunando la revista. tenemos algo en común! No es que como pareja comprometida. Derik cerró la revista de un golpe. a mí también me encanta cocinar. Ni aunque le fuera la vida en ello. seguido por el sonido que hizo Jon al aclararse la garganta. —Ok. Derik comenzó a hojear el último ejemplar de “Cocina Refinada”—. literalmente toneladas. —¡Hey. chicos. bueno. —Si vas a estar con Derik —dijo Jon—. Tenemos toneladas de cosas en común. ¿verdad? —No —dijo Jon mientras Derik estaba absorto con un artículo acerca del cilantro—. podía pensar en algo para decir. buena suerte. y hubo un largo e incómodo silencio. dándose cuenta de la metida de pata—. esto es lo más extraño que me ha pasado esta semana —dijo Sara. 81 . —Seguro. —Genial. ¿lo estás tú? —Cocinaré para ti alguna vez. —¿No notaste la camiseta? —añadió Jon. siempre puedo vender las repetidas en eBay. también. Cuida el lenguaje. Volumen 3 —¡Oh. rescatándola—. Hey. Derik es un cocinero asombroso. —Ese es todo un hoyo el que estás cavando con la boca —observó Derik. —Sólo la compro por los artículos —dijo Derik a la defensiva. no lo es. Sus pizzas sin tomate te harían llorar como a una niña pequeña. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. amigo! ¡Gracias! Había estado esperando por esta. No era que fuera una especie de chauvinista a la inversa. —Para nuestro eterno alivio. —¿Y me has dejado trabajar como una esclava todo este tiempo sobre una ardiente hoguera de camping? —Necesito mis instrumentos de cocina para hacer verdaderamente un buen trabajo —explicó. —Bueno.

Volumen 3 —Gracias por permitir que nos quedáramos —dijo Sara dándole un gran abrazo—. um. —Debemos ponernos en camino. —Seguro. No lo hagas. cuando quieran. Y por. Estaremos en algún parque estatal cuando se manifieste. —Al menos quédense hasta que pase la luna llena —presionó Jon—. Descansen. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —Volveremos —dijo Derik. el material de lectura. —Jon estaba mirando a Derik—.La Caída de Derik. ¿Seguro qué no quieres un par de manos extra? —Lo tenemos cubierto —contestó Derik—. Y al decir “lo tenemos cubierto” por supuesto que quise decir. Sara. —Correcto. —Pero no te preocupes —añadió Sara. Jon. delineen el resto del plan. que lo vamos planeando en el camino. 82 . —No se olviden de su promesa —dijo Jon. —En ese sentido somos como los Terminators —añadió Sara perspicazmente. Todo saldrá bien.

lo que no entiendo es… —¿Podemos cambiar de tema? —Uh… seguro. ¿entiendes? —Bueno. —Parece una persona común. si he evolucionado como un ser genéticamente superior. toma el arma. Así que ¿Qué sucede? —Es… algo complicado. y cuando Sara levantó la vista al rostro de él. espero que no. Al menos yo creo que no me las merezco. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. forzando la alegría—. Lo que es totalmente adecuado. —Oh. —Oh. Era alarmante y aún así confortante. Así que me imagino que nos mezclamos bastante bien. pero en el último par de semanas he deseado… deseado cosas que no me merezco. Entonces. Y supongo que tiene sentido. acerca de Jon. ya sabes. —Quiero decir. “Ese es un hombre lobo. —Oh. Pero a veces… a veces los alphas no nacen. —Sabes. —¡Ni siquiera estoy hablando de sentimientos. Así que. —añadió.La Caída de Derik. tenía la esperanza de que comenzaras a hablar acerca de otro tipo. Y hay toneladas de ustedes. Debemos asegurarnos de estar fuera del camino antes de que 83 . Es Michael. —No puedo regresar a casa. se hacen. notó que el fondo de sus ojos brillaba de un color verde amarillento. —comenzó a decir. habían terminado de cenar y hasta habían terminado de lavar los platos. tú estúpido! —Vio que estaba encantado por haberla importunado hasta provocarla a que le gritara—. En ese momento estaban acurrucados juntos cerca de la hoguera del campamento. pero no sólo porque tratarán de matarme. ¿sabes? Quiero decir. No hay muchos de nosotros. pareces muy preocupado de que nos encuentren. Escucha. Y me fui antes de que las cosas se pusieran… bueno. bien. a ti te veo todo el tiempo. —Derik… —Bueno… sabes lo que es un alpha. que surgiera todo este asunto de salvar-el-mundo. calla la maldita boca. Y no sé cómo ocurrió. al verlo. ¿Cual es el plan para la noche de mañana? —Antes o después de que tengamos ardiente y salvaje sexo simiesco. pum” —Cristo. ¿Vas a contestar la pregunta? —Bueno. Volumen 3 Capítulo 24 Estaban en otro camping. Muy gracioso. ¿Cuál es la verdadera razón de que estés evitando a tu familia? ¿La Manada? —¿Cómo? —Bueno. nunca pensarías. ¿verdad? ¿Cómo el jefe de un grupo? Y nuestra Manada tiene un alpha. a no ser que hagas algo que me lo recuerde. —¿Podríamos hablar seriamente? ¿Aunque sea por treinta segundos? ¿Es eso demasiado pedir para ti? —No puedo evitar preferir imaginarte desnuda que hablar acerca de nuestros sentimientos o lo que sea. Como esta mañana. —No puedo evitarlo —suspiró—. Ignoró el comentario. me asustas. me dio lo mismo. y estabas al otro lado de la habitación. Parpadeé. y me olvido de lo que eres.

¿Te acurrucarás cerca del fuego? ¿Cómo un buen muchacho? ¿Debemos detenernos a comprarte algunos Milk Bones? —Sabes. Aunque Derik estaba lejos de ser perfecto—. estoy tomando la píldora. —murmuró en su oído—. Oh. —Deslizó la mano bajo la camiseta de él. espera un minuto. —Blah-blah. maldita sea! —¿Qué? ¿Qué? —Me están comiendo viva. Al minuto siguiente. la forma en que sus tensos músculos ondeaban bajo… —¡Ouch. —Algunas personas hacen trampa en sus declaraciones de impuestos. siendo un ser genética e irritantemente superior y todo eso. Porque sonaba como… ¿desilusionado? Tal vez era una cosa cultural. deleitándose en la sensación de su duro estómago bajo sus dedos. —¿Dónde está el repelente? —¿El veneno en lata? No. lo soy. —Sip. —rogó mientras ella se levantaba para buscar el alivio—. Se dio una bofetada para espantar a un mosquito y le devolvió el beso. Mejor no seguir por ese camino. dos noches atrás hubiera estado fervientemente… bueno. Ya pensaría en ello más tarde. Es un mundo extraño. voy a… —Me refiero a los bichos. Así que. sonó como si pensara lo opuesto. uh. ¡Por favor! —Derik. Lo siento si no te gusta el olor. Que demonios. no soy tan fácil. Por favor. Dios… 84 . Y en caso de que no te hayas dado cuenta. Su camiseta de apoyo a Martha Stewart. —¿Qué? ¿Acaso quieres que me quede embarazada? —bromeó. —Oh. No sonó como si realmente pensara que estaba bien. Y si me das un minuto más. —suspiró mientras él se inclinaba y le mordisqueaba la garganta—. No. Ok. Eso está bien. —dijo. Volumen 3 baje el sol. ¿Tienes planes para el resto de la noche? —Bueno. Sara. Y asumo que no tienes ninguna enfermedad. idiota. —sugirió. Sí. Mañana seré sólo una gran picadura de mosquito. —Demonios. —¡Excelente! Oh. si quería continuar excitada—. —¿La Píldora? —Hizo una pausa en mitad de un mordisquito—. —No. lo sé. De hecho. tu dormirás. un poco… opuesta a hacer el amor con un perfecto extraño. exasperada—. Hizo una pausa y abofeteó otro vampiro volador. —anunció—. algunas personas se sentirían algo nerviosas acerca de pasar la noche en el bosque con un hombre lobo. eso es todo. ha sido una semana tremenda para mí. Yo Cambiaré. pero… —Vayamos a la camioneta. —Buena idea. Raro. estaba pensando en saltar sobre tus huesos y luego dormir una siesta. No te pongas esa cosa en el cuerpo.La Caída de Derik. Esta es la conversación más surrealista que he tenido en mi vida. A propósito. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —Oh. estaban manoseándose y gimiendo en el asiento delantero. no. —gruñó—. probablemente te traiga un par de conejos y luego me acurruque cerca del fuego blah-blah.

llórame un río de lágrimas. como verás. cariño. Oooh. —Tú pie estaba sobre mi camiseta. qué? ¿Es mi cabeza la que está en el suelo. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Está bien. ¿No es así? Y ni siquiera estás compartiendo la droga buena. —Está bien. desnudo de la cintura para abajo. Volumen 3 —Ummm… —Oh. Pienso que tu suerte va a provocar que me estallen las pelotas.La Caída de Derik. esto no está funcionando. Además. —¿Por favor? —rogó. Quiero decir. que estaba muy feliz de verla—. estás drogado? Lo estás. —¿Qué te pasa. así… oh Dios. eso está mejor. sinceramente matándome. Um. Tú ganas. levanta… un poco más. —¿Y qué? Tu erección se desvanecerá. eso es agradable… aquí… muévete hacia aquí. Realmente se veía patético—. —Ooooh. —Sonrió con picardía—. —Ah… ooooh. pero debido a su posición con la cabeza hacia abajo. —Tú eres la que posee una libreta de recetas. está bien. Él estalló en carcajadas. —Lo siento… —Así está mejor… si… um… aquí. Tal vez te pueda ayudar. —No te detengas. Estoy en una posición incómoda. ¿Te parece un misterio el motivo por el cual estoy protestando? —Lo siento. —Oh. Ve a ponerte el jodido veneno encima. Mueve tu mano una pulgada hacia la… sí. no… ¡Ouu! Él suspiró. —¿Qué? —¿Qué. sólo volvió a caer sobre ellos—. —Olvídalo. eventualmente. lo que sucede es que no le estás dando una oportunidad. —Si. y lo 85 . hombre… —se señaló la polla. Se meneó y retorció por todos lados y finalmente se encontró en una posición que no le dieran ganas de gritar de dolor. Se hubiera reído si no estuviera tan incómoda—. Sara… me estás matando. y tú estás confundido? —Se sopló el cabello fuera de los ojos. —Mmm. —Hizo una pausa. —¡Ouu! —¿Qué? —Tu pie está atorado en mi camiseta. Okay. desarreglado. Lo tomó de la base. ¿Cómo es eso? —Derik. —Sí. —¿De que estás hablando? —Estaba jadeando. Cristo —Sí. sí. Ya sabes. Y ahora tengo pasas de uva cubiertas de chocolate en el cabello. —Auch. Simplemente dejémoslo por esta noche. —Bueno. —Eso fue un ¡Ouu! —¿Qué? —La palanca de cambios se me está clavando en el cuello… así. —Auch.

—¿Podrías dejarme regodear en el momento? —suspiró. Volumen 3 acarició hacia arriba y hacia abajo. 86 . Cristo. sus caderas empujando hacia ella—. mientras él yacía jadeando y flojo como un fideo—. Literalmente. —Oh mi Dios. un poder ferozmente controlado. Oh. ¿Qué has estado comiendo? Él hizo rodar los ojos hasta que le encontró la mirada. y luego él le puso la mano en la nuca y percibió su aplastante poder. Lamió y acarició y volvió a lamer un poco más. —¡Guaghh! —dijo ella un minuto más tarde. —Ve a tirarte en el lago. luego se inclinó y lamió la gota perlada de la punta. —jadeó Derik. escuchó su gemido. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —contestó—. —No te detengas… no… no… —luego estaba latiendo dentro de su boca. no te detengas.La Caída de Derik.

—En unos cuantos minutos. me vuelves loco. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —dijo ella—. sólo matarme. incluso si la vista de esas uñas. y tan rápido como el pensamiento. Estoy cabreada otra vez. Y estaba demasiado molesta y asustada para poder apreciarla—. Sus uñas. no lo estés. pero lo hacía con demasiada frecuencia. —dijo. Seguro. —Oookay. — Comenzó a caminar hacia la camioneta. —Puedo decirte que cuando Cambie. —¡Oh mi Dios. probablemente me quede cerca. Verdaderamente podía sentir sus ojos hinchándose cuando le empezó a subir la tensión arterial. ¿Qué te parece eso? Así que termina de mirarme solapadamente. ligeramente a la defensiva—. lo tienes todo preparado aquí. Volumen 3 Capítulo 25 Sara seguía mirándole por el rabillo del ojo.. la noche en la casa de Jon. Había sido un día muy largo… y lo había pasado mirando fijamente a través de la ventana. De todas formas.. ¿verdad? Sólo permanece en la camioneta. La noche pasada… demonios. realmente. Estaba asustada. a la luna. Cambias en la puesta de sol como en un Almanaque Farmer? ¿O en la total oscuridad? Porque por si no lo sabes en este momento hay luna llena. Estaré acurrucada en mi bolsa de dormir si me necesitas. —No. su mirada se movió hacia su reloj otra vez—. la trastornaba un poco.. se mordería la mano izquierda antes que herirla.. ¿Estás bien? —Seguro. dijo: —¿Qué? —Lo siento. —Lo siento. exasperado. Sara! Era Derik. y su voz sonó. Es cuando corremos con Ella. Del ocaso al amanecer. —Bien. Así que. Seguro que lo estoy. Nunca te haría daño. me estás provocando unos endemoniados escalofríos. Ha sido una semana rara. y su cerebro intentaba ayudarla a tratar con este miedo sobrecargando su capacidad de análisis. Eso era verdad. ahora puedes irte a correr por el bosque. y dejando de lado la primera mala impresión. —Mira. advirtió indiferentemente como si estuviera drogada. —dijo. hablas en serio! Él sólo la miró. —le dijo. —Dame un respiro. y curvadas. por amor de Dios... pero no te habría dolido. era como estar drogada. —dijo naturalmente. —El cielo tenía un magnífico resplandor de rosas y rojos… toda una verdadera y asombrosa puesta de sol. —Sip. parecía que había sido hacía mil años. definitivamente te enterarás. —Dio una mirada furtiva a su reloj de pulsera. y se sintió mejor. bueno.La Caída de Derik. eran muy largas. y como en un mal sueño. —Esta bien. porque finalmente Derik. ¡Oh. —¿Qué? ¿Qué sucede? 87 . ¿como es esto. ¿ronca? Lo volvió a mirar furtivamente y notó que estaba mirando soñadoramente hacia al cielo—. No puedo evitar estar un poquito nerviosa. —Lo sé. Deja de mirar el reloj. garras. él la retuvo gentilmente por el brazo.

A la mañana siguiente Derik circundó el camping.. Si hubiera parpadeado se lo habría perdido. —dijo otra vez. —Bien —le dijo—. era asombrosamente más grande que el otro lobo. Ella era humana. 88 . Este era negro como el carbón. Ya me dijiste eso. estaba hablando con dificultad. estaba Cambiando. un lobo con el pelaje del mismo color del cabello de Derik. y la estaba alzando. cuando los botones de la cremallera del Levis salieron volando. ¡Y ellos se iban.. Eso debió ser probablemente demasiado extraño para ella. Era muy pequeño. y esto no fue su imaginación. y sorpresivamente retrocedió bruscamente. mientras se despojaba rápidamente de sus ropas. —Bien... también. y ella se agachó —hacia él— y la acarició con la nariz. Cayó sobre sus manos y rodillas. Había un lobo más pequeño en el límite de su campamento. Su boca se trasladó hacia la garganta. sus brazos la envolvían estrechamente. El lobo se inclinó hacia delante.. pero está bien. De repente estaba besándola. Derik dejó de gruñir y galopó en su dirección. casi devorándola. la única vez que lo vio desnudarse más rápido fue cuando estaban a punto de tener sexo por primera vez. y luego vio un enorme lobo observándola.. titubeando como si presintiera la frontera de su territorio. y pateó una de las llantas de la camioneta. casi jadeando—. se iban juntos! Sin siquiera mirar atrás. que le tomó un buen rato darse cuenta que algo andaba mal. más grande? ¿Era eso posible? O quizá sólo lo parecía. y advirtió que Derik estaba cómodo con su enorme tamaño. y luego escuchó un gruñido proviniendo de él y se giró tan rápido que estuvo a punto de perder el equilibrio. Porque esto era parte de quien era. y trataba de calmar a su compañero. ¿Y parecía. mmmh. —dijo. Estaba tan relajado. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Este era casi tímido. Pero era más que eso: Había querido que ella lo viera. —se dijo. un rápido beso con el hocico.. Supuso que debió haberlo previsto. realmente muy pequeño. Se olieron uno al otro. y que no tuviera miedo. retrocedía pero no escapaba.La Caída de Derik. ¿Podrías liberar mi brazo ahora? Lo hizo. esa peluda mujerzuela se fue y atrapó a su seudo asesino/novio/falso prometido. debido a que estaba tan cerca del cambio. y de tan excelente humor. Se había convertido en lobo ante sus ojos. Eso fue.. Viera todo de él. Volumen 3 —Permanece en la camioneta. Oyó algo. y su rubio cabello creció. En ese instante se dio cuenta: El otro lobo era una hembra. aunque fuera una humana extraordinaria. ¿Estaba rechinando los dientes? No.. Había pensado ir al bosque una media hora antes del ocaso para evitarle ese espectáculo. —dijo. un lobo de ojos verdes como lámparas en la oscuridad. y si no le gustaba estaban en aprietos.. atraído por el olor del tocino frito. ¿Había sido sólo anteayer? —Tranquila. interesante. sus uñas se clavaron en la tierra del camping. —Bueno. pero al final había mandado a la mierda la idea. de hecho. mierda. su lengua estaba en su boca. con los ojos amarillo-dorados de un gato moteado.

La Caída de Derik, Mary Janice Davidson

Serie Lobos de Wyndham, Volumen 3

—¿Qué esta mal? —preguntó finalmente, decidiendo coger el toro por las astas. —Nada. —Oh. ¿Estas, uhh, enfadada por algo? —No, —mintió. —Oh. —Bendito Dios, no tenía la menor idea de que hacer. Estaba mintiendo, y él sabía que mentía, y ella probablemente sabía que él sabía que ella mentía. ¿Así qué mierda?—. ¿Umm, anoche fue todo bien? —Genial. —Eso es bueno. —¿Le decía que estaba mintiendo? ¿O ignoraba el hecho que estuviera mintiendo? ¿Decírselo pero al mismo tiempo disculparla por mentir? ¿Mentir a su vez? —¿Qué? ¿Estás enojada porque no te traje un conejo? Pensé en ello, pero para ser honesto, desollar y limpiar uno sería un trabajo muy molesto, y no creí que tú... —En verdad, no me importa, Derik. —Oh. —Así que, —gruñó, atizando el fuego. —¿Así que, qué? —Él se estiró, sintiéndose agradablemente cansado—. ¿Quedó algo de tocino? —Sabes condenadamente bien que sí, —dijo bruscamente—. ¿Dónde está tu-saco-de-pelo? —¿Qué? —Se incorporó, desconcertado. No estaba bromeando. Para nada. Estaba cabreada. Olía exactamente igual que la hoguera—. ¿Qué? ¿Te despertaste con una araña sobre ti? ¿Qué pasa? —Esa furcia-llena-de-pelo con la que te fuiste anoche, como si no lo recordaras. Eso es lo qué pasa. —Furcia-llena-de-pelo… ¿Oh, te refieres a Mandy? —Mandy, —se mofó ella. —Ella no es una furcia-llena-de-pelo, —dijo a la defensiva—. Posee su propia firma de contabilidad. Y no está aquí. Se fue a casa. Sacudió la espátula hacia él, y él tuvo que eludir las gotas de grasa caliente. —Mira, todo lo que quiero es la verdad. Sólo dime la verdad, ¿Está bien? Prometo que no me enfadaré. —Pero ya estas enfadada, —dijo, preguntándose si podría arrastrarse debajo del fuego. La verdad era, que tenía una especie de morbosa curiosidad... ¿qué efecto tendría sobre él su poder si sólo estaba enfadada, pero sin necesidad de defender su vida? Quizá sólo le diera caspa, o le torciera un tobillo—. Muy, muy enfadada. —Oh, cállate. ¿Lo hicieron, allí, en el bosque? —Hacer... oh. ¡Oh! —Se rió con alivio, y después se agachó para eludirla cuando intentó pincharlo con la espátula—. Sara, por favor. Mandy tiene un compañero. Sólo nos juntamos para cazar. Recuérdalo: hay muchos más de tu especie que de la nuestra. Es realmente raro encontrarse con uno de los nuestros en el bosque. Así que trabajamos en equipo. Estaba sola, porque a su compañero le tocó quedarse en casa con los cachorros. —Hmm. —Lo estaba mirando con los ojos entrecerrados, pero podía jurar que se sentía mejor.

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Serie Lobos de Wyndham, Volumen 3

—¡No puedo creer esto! ¿Has estado rumiando sobre esto toda la mañana? —Estaba intentando parar reír; ya que esto no contribuía en nada a calmar su enfado. —¿La bruja más poderosa del mundo celosa de una contable? —No estoy celosa, —murmuró—. Sólo quería saber, eso es todo. —Bien, ahora lo sabes. Y a propósito, gracias por el voto de confianza. Sí, nosotros los hombres lobo somos tan puñeteros que lo hacemos con cualquier cosa que tenga cuatro patas. —No quise decir eso, —masculló. —Sip, seguro que no lo hiciste. —Bien, lo siento, —gruñó. —Además, ahora nunca me iría con otra hembra. Yo... —Cerró la boca con un chasquido. —¿Tú qué? —Tengo que comer algo de tocino, pronto22. ¡Me muero de hambre! —Y el Universo, —dijo Sara secamente—, se realinea. —En serio, —dijo él después de un largo momento—. Eso fue realmente ridículo. —Oh, cállate, —dijo, pero él sabía que ya no estaba enfadada. Incluso aunque no hubiera olido a rosas otra vez, le preparó toda una libra de tocino, sólo para él.

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En español en el original 90

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Serie Lobos de Wyndham, Volumen 3

Capítulo 26 Estaban en San Louis, y a decir verdad, Sara estaba condenadamente harta de la camioneta. Y harta de dormir a la intemperie. Y harta del olor a fogata del camping, de como se le pegaba a su cabello, ropa y piel. Y realmente, realmente harta del tocino. Derik, aparentemente, podía comerlo en cada comida. Ella no. Pero nada de esto interesaba, nada de esto era importante, porque, aun harta como estaba de todo el asunto, no quería que se terminara. Quería quedarse de esta manera con Derik —en este limbo de aventuras— para siempre. Porque se terminara el mundo, o no, de cualquier modo, Derik saldría de su vida. Inaceptable. Que bien, se dijo. Aplazando la salvación del mundo para poder conseguir follar unas pocas veces más. Muy bonito. —Estamos a mitad de camino —dijo Derik. —Uf. Seguro. Porque te encontrabas un amante hombre lobo todos los días. ¿Por qué no debería desear aferrarme a un poco de felicidad? Tosió. —Escucha, ¿hay un plan para cuando lleguemos allí? En cualquier caso ¿cómo hacemos para encontrar a esos tipos? Y luego, una vez que los encontremos, ¿qué hacemos? —Supuse que tu suerte nos ayudaría a localizarles. Mierda, probablemente tropezarás y te caerás sobre el líder y accidentalmente le dará una conmoción cerebral letal. En cuanto al resto... puedo encargarme del resto. —No tienes ni idea de cuál es el plan, ¿verdad? —No importa —dijo él remilgadamente, lo que la hizo soltar una carcajada. —Está bien —dijo ella—. Tenemos algo de tiempo para trabajar en ello, gracias a Dios. —Mmm. Escucha, este asunto de Morgana Le Fay... tal vez si los Idiotas de Arturo se percatan de que eres una chica lo suficientemente buena, dejarán de intentar matarte. Quiero decir, sólo contamos con la palabra del doctor Cummings diciendo que ellos son los chicos malos. —Eso y lo que vi con mis propios ojos en el hospital —indicó ella. —Ah, es verdad. Bien, como dije, tal vez una vez que averigüen que no eres mala, se olviden de todo el asunto. —Y tal vez —añadió ella perspicazmente—, conseguiré ponerme al día con mi colada esta semana. Pero probablemente no. —Bromas aparte. Todo el asunto de Morgana se debe a que era malvada, mala, bla-bla-bla, pero tú no eres así. —Todo el asunto de Morgana, como tú tan fastidiosamente lo llamas, es que Merlín la traicionó, jodió a su familia, destrozó a su familia, y después de hacer todo el daño se marchó. —Ah. —Él hizo una pausa—. ¿De veras? —Escucha, sin su interferencia, podría haber sido la gran campeona de Arturo. Realmente podría haberlo sido. Pero ha sido totalmente jodida, no sólo por la vida real sino también por la historia. Son los hombres los que escriben

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Pero si las cosas hubieran sido diferentes. —¿De verdad. y Derik se paró sobre el freno.La Caída de Derik. Alargó la mano hacia atrás. una educación normal. Soy un tremendo creyente del instinto. no estoy cabreada por ello ni nada. o todo el sistema de ordenadores de Amtrak se caerá.. agarró la gran bolsa de lona que usaban como maleta comunitaria. porque su esposa lo abandonó esta mañana. Derik lo advirtió tardíamente. en cuanto comenzamos a ver trenes? —No lo sé.. Ella se giró para mirarlo por encima del hombro. aún no nos has conducido erróneamente. —¡Oh! —Si ella hubiera tenido una vida familiar normal. porque no puedas remediar pensar todo el tiempo con tu polla… —Con tal de que no te cabrees. —¿Cuándo no tenemos pasajes? Que estoy diciendo. Le tendieron una trampa para que le destruyera. —Está bien.. —Exactamente. y estarán demasiado entretenidos como para preocuparse por dos extraños en un tren. o pretenderá que tenemos los pasajes. —¿Venga. Además —le sonrió—. ¿Quieres coger un tren? ¿Por qué no lo dijiste antes. —Bueno. y dijo—: Venga. —¿Un tren? —gritó—. Ella corrió hacia. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. La siguió mientras pasaba por la taquilla. —No puedes conducir con una palanca de cambios.. ¿esto es cómo una especie de instinto? —Exactamente. Sara medio se estranguló con el cinturón de seguridad. Estoy harta de esa camioneta —explicó. 92 . piensas que está bien? —Seguro.... entrando en la concurrida estación. No me dejaste conducir después de esa única vez.. El revisor no se fijará en nosotros. pero finalmente se libró de él forcejeando y abrió la puerta. Hombres. —Exactamente. —Uno de nosotros ha estado viajando en lugar de conducir. Quiero decir. Pero esto no es del todo cierto. Podemos viajar en él en vez de conducir. —¡También puedo con eso! —Y el coche corcoveaba todo el tiempo ¿Explícame otra vez por qué pasaba eso? ¿Y qué estamos haciendo buscando un tren? —No lo sé —dijo—. —Eso es porque tú eres un acaparador del volante. nunca lo hice. —Entonces. Así que naturalmente su interpretación del asunto. la Estación de Amtrak. Volumen 3 los libros de historia —añadió ecuánimemente—. terrible y diabólica bruja que destruyó a Arturo sólo porque podía hacerlo. fue que Morgana era una malvada. qué? —Confía en mí. —Te apuesto un millón de dólares a que podemos encontrar un tren que vaya a Boston. pero pienso que esto va a estar bien. Corrió tras ella. ¿quién sabe? —Uh —Esta es la parte donde dices: “nunca lo había visto así”. —¡Detén la camioneta! —gritó repentinamente. Y entonces ella lo hizo.

podríamos ser pisoteados por Los Elegidos de Arturo. ¿No tienes boleto ni dinero? ¡Ningún problema! —Me preguntaba si funcionaría. —Sip. —dijo ella. Preferiría quedarme en este tren para siempre antes que luchar e implantar el caos. Volumen 3 Capítulo 27 —Sabes. Todo terminado. mañana a esta hora. Eso creo. No quiero que esto termine. —Bien… eso es una granja… Y eso de allí es otra granja… Ahh. quien se apoyaba sobre un codo. medio dormidas… mmm… vacas. ¿Qué está mal? Además. y se sorprendió cuando vio que estaba llorando. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. comprobar si podía hacerlo funcionar. —¿Qué es eso de “acabo”? Fue hace media hora. —Todo estará bien. y miraba a través de la ventanilla—. acabas de comer. —Sip. —Umm… Sara… esto te sonará tonto. Yo… yo de cierta forma no quiero que termine. o que tú mueras. —Me doy por vencida. mi cabeza es un caos. es la primera vez que te veo hacerlo. sentándose en la litera junto a Sara. esas de allí son un rebaño de vacas. Era ridículo que tuviera una sonrisa tan sublime—. ¿puedes ver algo allí fuera? —Yo no puedo. no hagas esto. hay un río… Puedes ver esas luces. Y una de dos. Todo. eso es algo más preciso. —No empieces. —dijo mirando sobre el hombro y sonriéndole. —…pero en verdad estoy pasándolo en grande contigo. Me vuelvo loco cuando lo haces. ¿sabes? Quería . Hablas mucho. —Y lo hiciste. —dijo ella. sonando extrañamente neutral—. Sabes. ahora mira allí. —Todo podría terminar en sólo un día o dos —dijo ella. —¿Qué? Jesús. acariciándole la nuca con la nariz—. —Sara. Aunque en realidad.La Caída de Derik. —dijo ella. —¡Cállate! —sollozó ella—. el fin del mundo o regresamos a nuestras vidas.. no soy un atlas caminante. —Idiota. —dijo él.. cariño. mmm. Estaba harta de que mi poder. secándose los ojos—. 93 . —Dijo él con una total falta de convicción. podría acostumbrarme a esto —dijo Derik. y un poco retrasado… —Gracias por dejar que me preparara a mí misma. a través de la ventana. —Yo… Creo que lo hice… —Y dime. sin mirar a su alrededor—. la tierra esta disminuyendo. Gracias por cambiar de tema. Ven aquí y cuéntame. Oh. y definitivamente me vuelve loco. ¿Dónde infiernos estaremos? —En algún lugar del Medio Oeste. Se acomodó detrás de ella y echó un vistazo sobre su cabeza. —Que alegre pensamiento. y quizás morir o que tal vez el mundo se acabe. de todo… —Con eso lo has dicho todo —dijo ella. probablemente porque… sip. ¿verdad? Probablemente un pueblo en la margen derecha del río. mi lo-que-sea fuera pasivo. —Bien.

Lo hizo. Por eso deja el tema. mordisqueándose. —Quizás deberías matarme esta noche —dijo ella en voz baja. querida niña. más animada—. Volumen 3 —Eres un pésimo mentiroso. se mecieron juntos mientras el tren atravesaba el Medio Oeste. suspirando y cerca de la culminación. su ansiedad se había transformado en lujuria. Y después de un rato. Además de sentirme realmente mal acerca de ello y no ser capaz de intentarlo otra vez. Él peor que he conocido. Sara. —Sip. —Pero no quiero que te enfades. No llegaremos a ninguna parte de esta forma. Además. intentando animarla—. Tengo que decirte esto. casi desesperadamente y él olió su temor y ansiedad. —Qué puedo decir. tienes que prometerme que no te molestarás… —No. El Homo Sapiens es la especie más falsa y rapaz sobre el planeta… —Cállate. —¿Puedes sonar más como una chica adulta? ¿Qué? ¿Qué sucede? —Tienes que prometerme que no te enfadarás. —dijo ella. realmente no pude.La Caída de Derik. no nacimos para eso. —se quejó él. persiguiéndome. —¡Tonterías! —No grites. cómo. No como tus chicos. —Si te digo algo. esto ha estado. —señaló—. estoy justo a tu lado. Idiota. —No eres malvada. —Sip. —Entonces dime. justo cuando estaba distraída —. Y salvar el mundo. —No tengo la más puta idea de lo que estas hablando. qué pasa si estas equivocado? Se arrimó más cerca de ella en la litera. Ni siquiera un poquito malvada. ferozmente. —dijo bruscamente ella—. es que quiere decir “te vas a enfadar como el infierno. bien? —Cierra la maldita boca y bésame. Tienes que prometerme que no te molestarás. —Exacto. bien. Es decir. —dijo él. —Mierda. Se despojaron de las ropas y se acercaron uno al otro. provocándose. ¿Así qué deja de llorar. ¿recuerdas? Es decir. y ella le devolvió el beso. y la tranquilizó lo mejor que pudo con su boca y manos. —Oh. ¿está bien? No he pasado por toda esta mierda para matarte ahora. y él casi se cae de la litera—. Tus chicos son todos unos expertos. así que estate alerta”. ¿Y has… has pensado sobre… quiero decir. 94 . él cerró los ojos y aspiró su perfume. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. susurrando. —¿No? —Así es. Tu corazón probablemente explotará si lo intentas. Eso es verdad. probablemente no podría. ¿Así qué cómo puedes destruir el mundo? —¿Qué si no es un acto consciente? —¿Qué si lo es? —Deja de hacer eso. En verdad. encendiendo la de él. —dijo él. Sara. —Siempre que una persona dice eso.

. O la noche anterior. sobre que mañana puede ser el gran día. mierda! —Cuando pensó en la forma en que se lanzó contra él… quitándose la vestimenta y apartando la colcha como una experimentada puta… diciéndose a sí misma que lo estaban haciendo por una buena causa… estaba furiosa y avergonzada. mi jodido saco! —Se agarraba la ingle y se balanceaba de atrás hacia adelante. qué sencillamente se la había tirado y que nunca le había dicho la verdad? Otro hecho que demostraba que era un mentiroso. ¿Y qué decía esto acerca de él. —Yo no. —Deja de quejarte —¡Auch. Ni siquiera he empezado. Luego. qué en dónde? —No teníamos que tener sexo. hipócrita y un oportunista… —¡Ayyyyyyyy!. —Es solo que. Volumen 3 —¡Pues te aguantas! —Es injusto. porque deseaba acostarme contigo.  ¿De qué te quejas? —gritó ella—. Por amor a nuestros futuros bebés. en el bosque. ¿Sara. ¡Hijo de puta! ¡Pedazo de mierda! Tú… —¡Ouu. —¿Pero lo estaba haciendo? Ciertamente estaba lo suficientemente enojada para imaginarse un desastre relacionado con una ingle. —Te dijo. —dijo él razonablemente—. tanto como la atestada litera le permitía—. —Así que quería decírtelo. ¿Está bien? Realmente. —No lo hice. Creo que mis testículos acaban de implosionar. ¡Auchhh! —¿Qué? No he puesto un dedo sobre ti. —Tomó un profundo aliento. por qué…? —Bien. No teníamos que tener sexo en lo de Jon. Sara. —¡Auchh. —¿No tuvimos qué. —Sip. 95 . que lo hiciste. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Si bien sus aullidos de dolor estaban haciendo maravillas por su humor. —Bien. auch! Oh. pero prometiste que no te enfadarías. maldición.La Caída de Derik. ¿sabes? —¿Así qué? —dijo ella enfurruñada. no estoy haciendo nada. realmente. Es el peor dolor que haya experimentado. Sara! —¡Imbécil! ¡Bicho! ¡Idiota! ¡Oh.. cielos —gimió él lastimosamente—. —Qué te sirva de lección —dijo bruscamente ella. realmente lo siento. Bastardo. Ya lo lamentaba antes de que golpearas mis pelotas. Especialmente no después de lo que dijiste. Él sabía que tú no eras realmente mi prometida. no podía dejar esto pendiente entre nosotros por más tiempo. la litera era tan pequeña que ella podía sentir su pecho alzándose—. Posiblemente más que uno. —De modo. —Mira. puedes terminar con esto? —¿Parar qué? —¡Cálmate! —suplicó—. realmente... lo siento. Bien. ughh. —Lo digo en serio. —¿Y te guardaste este pequeño dato para ti solo.

—Auch. ¿correcto? —cautelosamente se tocó a si mismo—. bueno. chica. —Pendejo. 96 . Oh. que estaba dispuesto a… —No estas ayudando a tu causa —gruñó ella. pero cuando él se acurrucó contrito detrás de ella. lo cual no era mucho.La Caída de Derik. No es mi culpa que deseara tanto follarte. Volumen 3 —Está bien. Te dije que lo sentía. Sare-Bear. —Te lo mereces —dijo ella otra vez. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Creo que estoy fuera de las Olimpiadas Sexuales por un tiempo. y se dejó caer sobre su costado. tuviste tu revancha. —Intentó convencerla—. vamos. se lo permitió. alejándose lo más posible de él.

Mike es un bruto. Pero ¿cómo demonios sabían que estaríamos aquí.. —¿En verdad? ¿Más hombres lobo? Oh. Anto. sonó como si fuera a guardar el secreto. Es decir. Puede ser por mi causa... —¡Ouu! —lloriqueó innecesariamente—.. encontrando un Kleenex. y Jeannie le apoyará. ¿no es así? Es gracioso cómo la muerte inminente apartó totalmente de mi mente a mi lengua dolorida. espiando por la ventana—. ¡Me mosdi da dengua! Derik dio la vuelta. Y terrorífico. empujando brutalmente a los pasajeros fuera de su camino y escondiéndose detrás de la ventana.. Se dio un porrazo contra la plataforma que hizo que él diera un respingo y que ella se mordiera la lengua. tirando de ella para ponerla de pie e ignorando las curiosas miradas de sus compañeros de viaje. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. pero Jeannie esta demente.. Volumen 3 Capítulo 28 —Ah. ¿Esda sandando? —No —dijo. —Tal vez. Sara. levantando la mirada desde el piso—. tratará de matarte. —¿Idiota? ¿Qué te parecería tener otro testículo roto? La estaba ignorando mientras espiaba por la ventana. tan rápido como un gato. son ellos verdad? —Arañó frenéticamente dentro de su bolsillo. Son ellos.La Caída de Derik. luego retomó la presente situación—. —¡Ne sequera da has visto! —Sara. Quiero decir por mi poder. que cayó desparramado sobre los escalones y sobre ella. ¿Es posible? ¿Tu suerte los ha atraído aquí? ¿Pero como puede ser? Si Mike te ve.. Boston. en este preciso momento. PTI. Por lo que me constaste. lo sabría. gracias a Dios. y él estaba siguiéndola tan de cerca. La cuál aún me duele una barbaridad.. cruzando los ojos intentando vérsela—. esto es tan genial. —Él atisbó a través de la ventana otra vez—. fuertemente. —¿Qué? ¿Qué está mal? ¿Son los Elegidos de Arturo? ¿Nos están esperando. en esta estación de trenes en particular. buscando sangre. si estuvieras sangrando. especialmente cuando esta embarazada. —No lo creo. Entonces ¿Por qué tu suerte te pondría en esta posición? —¿Realmente estas manteniendo una conversación conmigo? —le preguntó —. nia. Son los Elegidos. ¡Qué demonios! Había tropezado. el dulce olor de. ¿no es así? —Peor —dijo sombríamente.. idiota. ¿Ahora cuál es el problema? —¡El modema es que me topecé con mis popios ies y. ayyy! Había dicho "ayyy" porque la había agarrado por el pescuezo y arrastrándola de vuelta al interior del tren. —Ellos están a favor del viento. Es el líder de mi Manada y su esposa. —¿Qué tú qué? —¡Mi dengua! ¡Me mosdi! —Ella la sacó. —¿De qué otra forma puedes explicarlo? —Bien. —dijo Sara.. con el que dio ligeros toquecitos a su lengua. ¿O sólo estas pensando en voz alta? 97 . ¿Dónde? —Agáchate.

—Nosotros tampoco esperábamos verte —dijo Jeannie—. —Despedíamos a una amiga. Estás armada. ¿Pero qué los trae por aquí? Jeannie y Michael se miraron el uno al otro. y no soy claustrofóbica. Volumen 3 —Es que no tiene sentido —continuó—. El meollo del asunto es que estamos intentando evitar a mi Manada. Jeannie se aclaró la garganta. su glándula suprarrenal al parecer había descargado cerca de seis galones de adrenalina en su sistema que lo mantenían listo para pelear-o-huir—. —¡No la mates! —chilló. —¿Qué pasa contigo? —Preguntó Jeannie—. No puedo imaginarme que a los hombres lobo les guste volar. Me saca de quicio. también. “puedo explicarlo” —dijo Sara amablemente. —Esta es la parte donde dice. —Derik. —Todo el mundo relájese y yo lo explicaré todo. ¿Entonces qué los traería aquí ahora. Y. hoy. —Ten en cuenta cómo me refrené de olisquear tu culo. a ti también. estamos bien —dijo Sara. Sobrecogedora y hermosa. sus amarillos ojos destellando con diversión. Creo yo. Estás todo nervioso y sudoroso. incluso antes de girarse completamente. 98 .. uh. Ambos estaban consternados. Mientras tanto. me choca pensar en eso. No es que no sea agradable conocerlos. —Deja eso —dijo Sara. —Sólo… todo el mundo mantenga la calma —dijo Derik. estoy segura. —Estamos calmados —indicó Michael. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.. Derik —dijo Michael. Quiero decir. Conmoción. —Es agradable verte. yo no  nosotros no esperábamos verlos aquí. Es decir. En la estación de trenes. y alertas. o empiezo a disparar. dándole un codazo—. Entonces te vi. Michael se acercó y olfateó a Sara. con los desordenados rizos del color-del-sol que le llegaba hasta los hombros. Atrapados en un tubo de acero volando por el espacio. qué tal. Porque lo es. Hola. Las rubias cejas se contonearon sugestivamente. —¿Chicos oyeron todo eso? Ya saben ¿Lo qué estaba balbuceando mientras caminaban tras nosotros? Porque tengo algo de curiosidad. En ese preciso momento estaba mordisqueándose nerviosamente el labio inferior—. Se veía tan espectacularmente magnífica como de costumbre. No le gusta volar. que nadie entre en pánico. mirando tras él—. —Una buena amiga —dijo. lo cual me pone un poco nervioso. Usualmente eres mucho más despreocupado. Y con una amiga. —Sólo. la compañera perfecta para su alpha. Sara se estaba poniendo de pie lentamente.. así que vinimos. —Seguro como la mierda que eso espero —dijo Jeannie. justo cuando estamos a punto de ir tras los chicos malos? ¿Por qué están aquí? —¿Por qué no se los preguntas? —contestó Sara. Y. y luego miraron a Sara. Entonces hizo gestos con las manos. —Bien. ¿Sorpresa? No. Algo más. Derik estaba asombrado. —Eso tiene perfecto sentido —dijo Sara.La Caída de Derik.. —Uh. Empiezas a hablar. no estaba para nada asustada. la nariz pecosa y la mirada del color del acero.

de cinco minutos de embarazo. —O te haré comer esa imitación de Ann Taylor. supremamente impertérrita. No lo toques otra vez... con una mirada familiar en su rostro… llena de diversión y desconcierto.La Caída de Derik. Esto no tiene nada que ver contigo. sí. le había ganado de mano—. —Por eso no te disparé. —¡Ay! —Sip —agregó Michael. Si quieres saber algo. —Déjalo ya.. —Estoy demasiado nervioso para ponerme duro —murmuró Derik—. Jeannie. digamos.. sólo pregúntame. —Siete semanas. —No huele al mal —concordó Michael. —¿Eres Morgana Le Fay? —Bueno. Colorada. —¿Y qué “niños"? Sólo tienes a Lara. soy yo.. 99 . porque estás. así que cállate y cierra el hocico. Jeannie ni siquiera la miró. —¿Qué tal si en lugar de eso te pateo el culo de un lado a otro del vagón ferroviario? —No sé tú —dijo Michael a Derik—. que si pones otra vez en peligro a mi familia porque tienes una cita personal en tu agenda. ¿Okay? —respondió bruscamente. —Después. —¡Esta no es una imitación! —Asunto aparte. Para de abofetearle. Umm. frotándose la mejilla dolorida. aquí estamos trabajando para salvar el mundo. señoras. y de repente Jeannie disparó el rostro bruscamente hacia la izquierda y todo el lado izquierdo del rostro de Derik se entumeció. Lo que ella dijo. —Pero Derik. mmm. extendiendo los brazos. —Pero no es malvada —dijo Derik rápidamente. Además.. Derik se acercó para recibir el abrazo. —Empujó a Michael. Si alguien tiene derecho a pegarle. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. pero estoy experimentando un increíble grado de deseo sexual. Aliviado. —Oye. Colorada? —preguntó Jeannie. —Lo que yo deseo saber es por qué no me has dado un abrazo —dijo Jeannie. En serio. dijo más fuerte—: Ahora. Por lo menos había quitado la mano del arma y se había abotonando la chaqueta. Y agregó—: El mal generalmente huele un poquito más picante. —¡Ay! —Eso es por poner a mis niños y esposo en peligro mientras te concentras en darte un revolcón —dijo furiosa. tamborileando los dedos sobre la culata de su Glock. literalmente. habrá mucho más de esto. tuve una mala noche. lo que siempre era una buena señal. —Sip —dijo Michael. —Felicidades —dijo Sara—. muy suavemente—. basta ya. apuntando con el dedo hacia el rostro de Derik—. —¡No lo toques otra vez! —¿O qué. Pero lo que realmente deseo saber. Jeannie jadeó. Volumen 3 —Por lo que te estaré siempre agradecida —se rió Sara tontamente—. juro por Dios. señoras.

—¿Por qué no vamos a tomar algo? ¿Bajamos del tren? —Sugirió Derik. sólo sería una bonificación extra... —Me importa cuando pone a mi familia en peligro. Bueno. —Podríamos hacer eso más tarde —sugirió Sara—. —¡No me tiño el cabello! —Por favor deténganse —pidió Derik. —Mira quien habla —murmuró Michael. me daría un placer enorme.. Volumen 3 —Cierto.. —Y poniéndoos todos molestos y amenazantes. y los culos de todo el mundo. —Nunca te importó su vida sexual. —Estoy segura que puedo sacarla de en medio —anunció Jeannie. Tomada por sorpresa. Jeannie empezó a tamborilear nuevamente los dedos sobre la culata de arma. —¿Derik. aliviado. Michael frunció el entrecejo. pinchando a Sara en las costillas en el mismo instante en que Michael pinchaba a Jeannie—. y recibimos esa actitud por ello. rubia teñida y homicida.. y. —Poder dispararle a alguien —agregó Jeannie—. si te aburres. —Gracias —dijo Derik.. Y. será mejor que me dispares. no puedo? Es tan bocazas. —Inténtalo. sonriendo. y todo lo que estamos haciendo es tratar de salvar su culo. Jeannie parpadeó. —Paren —dijo Michael. ¡Seguirnos sigilosamente. —Bueno entonces —dijo Sara bruscamente—. piensas que estamos aquí por una razón? ¿Sé sincero? Porque pensamos que estábamos aquí despidiendo a una amiga debido a... ¿Crees que no intenté ponerla en el refrigerador? Es por lo que todos estamos metidos en este lío. ir a tomar un trago es tu solución para todo —chasqueó Jeannie. debido a algo más. —No funcionaría.. y se echó a reír. Sara fijó los ojos en ella y le sacó la lengua.. cruzando los brazos sobre el pecho. 100 . hablando de desfachatez —decía Sara—. —Es un agradable cambio de que yo te mate.. y tanto Jeannie como Sara cerraron la boca. dándole a su esposa un apretón. —No le dispares —ordenó Michael.. sin pedir. en vez de dedicarse a su misión! Se supone que mis hijos tienen que ser más importantes que su vida sexual. —Estoy esperaaaando —cantó Sara.La Caída de Derik. Michael sólo sacudió la cabeza. ¿Hablamos sobre esto? —Ah. —¿Ayy. fenómeno portador-de-armas. y que mi esposa dispare a tu amiga —dijo Michael. de todos modos —dijo Derik—... Derik dijo: —No le dispares. —¡Él está persiguiendo su polla. ya sabes. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.! —Nos encontramos con ustedes a las cinco de la tarde en pleno día. la frente de Jeannie se alisó.

así que la trajimos a la estación de trenes. Que no podía solucionarse. Después dijo—: Estaré bien. las mujeres con mucha fuerza de voluntad generalmente no se llevaban bien entre sí. tener algo que hacer. ¿Cómo podía haber terminado? Pero Antonia nunca se equivocaba. Michael dudó. Se pasó acostada toda la mañana y luego vino a buscarnos y nos dijo que era demasiado tarde. —Bien entonces. Deberían estar peleando. y puedes llevarte nuestro coche. Supongo que es algo que va muy mal. —Okay. bien podía irse a casa a esperar a que ocurriera. —Sip. Eso era lo que hacía un alpha cuando un 101 . —Dijo que era muy tarde. De hecho. ¿Qué te está molestando? No es que yo te esté dejando. No podía haber terminado. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Debido a Antonia… Antonia está muy trastornada. que si el mundo iba a acabar. —No. fue un alivio. pretendiendo ser educadas la una con la otra. —A mí también. Derik aún no podía superar la rareza de todo ello. —Así que —continuó Michael —me alegra que no pasáramos lo que podría haber sido nuestro último día peleando. —Sip. —Gracias. Si se basaba en sus experiencias. tomaremos uno de alquiler para el viaje de regreso. —¿Trastornada como para gritar palabrotas? Trastornada como… Mike no sonrió.La Caída de Derik. Era debido al asunto de ser el alpha… alguien debía estar a cargo. —¿No? Derik miró a Jeannie y a Sara. Derik no sabía que decir. luego lo soltó. La hacía perfecta para la Manada. Y ahora. —¿Si? —Sí. que estaban paradas en la puerta del restaurante. —Buena suerte —añadió con una total falta de convicción. Volumen 3 Capítulo 29 —Entonces tienes dinero. y luego guardó silencio por un momento. Buena suerte. —Realmente nos sobresaltamos cuando te vimos. Y será mejor que me lo digas. no era una sorpresa. pero le redituaba pocas amigas. aquí estaba su amigo. Así que todos nos quedamos reunidos en la mansión esperando que el mundo terminara… —Apuesto a que eso fue divertido. —Oh. —Mike —dijo Derik. —Sip. —Pero… oh. Su amigo se encogió de hombros. Ni siquiera habían tratado de atrapar a los chicos malos aún. Bueno. hablando acerca del fin del mundo como si fuera una cosa normal. Bueno… oh. —… y finalmente Rosie dijo que ya no podía soportarlo más. —Mike. Y casi nadie se llevaba bien con Jeannie. de todos los días.

porque sus pupilas estaban excepcionalmente dilatadas. —Por el amor de Cristo —murmuró Michael—. Volumen 3 miembro de la Manada no cumplía con lo que le habían ordenado… pateaba culos. Derik debería haber escuchado a su líder. Enfócate. así que todo estaba bien. —Parecen agradables —comentó Sara—. Deberían estar peleando. para empezar. Demonios. Ahora me siento mucho mejor. o podría no haber entendido el significado de lo que querías decir. Mantén los ojos en el balón. Y realmente no creía que esto estuviera terminado. —Es bueno que utilizaras un cliché —contestó Derik—.La Caída de Derik. órdenes y unirte a la mujer más peligrosa de la tierra… —Gracias. sería mejor que empezara a prestar atención Hasta ahora lo estás haciendo bien con eso de. y no estás preocupado acerca de que la Manada huela nuestro rastro. —Hablo en serio. De hecho. No sabía que tú lo sabías. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Ese es un buen consejo. —Él te puso en mi contra. Podemos enfocarnos en el asunto que tenemos entre manos. —Lo espero conteniendo el aliento. cuando ibas al fondo del asunto. oh. uh. desde que Michael y Jeannie se habían ido. Derik. pero bueno. —Que alivio —dijo burlonamente—. Habían estado caminando frente al Aquarium de Nueva Inglaterra 102 . Lo que estaba provocando que ella se crispara como el infierno. ¿verdad? —Verdad —dijo Derik—. hey. al menos no estaban peleando a muerte. El consejo es: mantente enfocado. lo que la puso nerviosa. ¿Cómo hace ella para soportarte? De todas formas. De hecho la razón de que ellos estuvieran aquí era… ¡Oh mi Dios! —¿Qué? —se sacudió y miró frenéticamente a su alrededor—. súper misteriosamente. Pero al menos ahora sabemos porque estaban aquí. lo que fue molesto. que era reaccionar exageradamente cuando su familia estaba en peligro. Ahora tenemos dinero. —… pero sólo tengo un consejo que darte. —Hey. —Es obvio. y debería haber una reyerta justo aquí en Milk Street. Para ser un par de lobos psicópatas asesinos. oh. pero en ese entonces no te conocía. y Jeannie debería estar haciendo lo que hacía mejor. Derik la miró. —Sí —Okay. ¿verdad? ¿Qué era demasiado tarde? ¿Qué no podía solucionarse? —Mira —estaba diciendo Mike… uh. había estado crispado como el infierno. —Sólo tenlo en mente —dijo su amigo. ¿no es así? ¡Atrapémoslos! —¡Es Rachel Ray! ¡Mira! Sara miró. —Sip. ignorar mis . ¿Qué ocurre? Esta vez realmente son los chicos malos. maravilloso líder de la Manada cuya más mínima declaración le da sentido a mi vida. y un coche. —Mantenerme enfocado. —Sé porque estaban aquí —le dijo él—. los círculos de su iris eran solo delgados aros de color verde.

aunque no se preocupaba mucho. Sara. que llevaba tan corto que en realidad nunca se desgreñaba… ¡Ni siquiera después del sexo! Lo cual era todo un logro. las camionetas. —¿Cómo puede ser que no lo sepas? —Hay una lista inmensa de hombres lobo. —Es un argumento persuasivo —admitió ella. Mabel. justo desapareciendo dentro de Legal. una perfecta coleta castaña… —¡Oh. Si logro acercarme lo suficiente como para olerla. voy a hacer esto ahora. 23 Cadena de Restaurantes. —Hizo un gesto hacia las brillantes luces—. Molesta fuerza de hombre lobo intensificada… ¡Arrgghh!—. ¡Mierda! Oh. ¡Esta es mi oportunidad! Sara estaba teniendo problemas para seguir la conversación. como si esperara que el libro apareciera de la nada—. Quiero decir. Sus dos programas… Comidas en Treinta Minutos y Cuarenta Dólares por Día. desearía tener mis libros de cocina aquí! Le haría firmar Comidas en Treinta Minutos II. lo sabré. puede firmarte los pezones. —La tomó por los brazos y la sacudió como si fuera una maraca—. —¿Tu oportunidad para qué? —De saber si es de alguna Manada. espera… ¡Ya sé! Puede firmar mi camiseta. —Inspiró profundamente varias veces para tranquilizarse—. ¡No puedo creerlo! ¡Mira! Deben estar haciendo un programa acerca de mariscos en Boston. —Se sacó la camiseta fuera de los jeans y la alisó. Le estaba resultando absolutamente imposible no estallar en carcajadas. —¿Lo es? —Mira… —le estaba agarrando los dedos. —Miró salvajemente a su alrededor. tratando de averiguarlo y no me lo quiere decir! Bastardo. absolutamente inconsciente de que su apretón era aplastante. —¿Me veo bien? —Te ves muy bonita. tengo que hacerlo. los cables y las luces. —Okay. Ve a por ella. ¿Cómo me veo? —Ya te lo dije. —Si te sacas la camiseta. ¿Te das cuenta de que Rachel Ray está en un edificio a menos de cien pies de distancia? —Esto es absolutamente lo contrario de mantenerse enfocado —le informó. Tengo que hacer esto. Es sencillamente la mejor. Pero ¿Acaso Michael no lo sabe? —No me lo quiere decir. —¡Dios. Y a la distancia. Y tengo que saberlo. —Lo entiendo. ¡Lo he perseguido por años. Volumen 3 y un Legal Sea Foods23. bueno. y vio las cámaras. evidencia de que se estaba filmando un programa televisivo. los equipos de alta tecnología. Increíblemente. Quiero decir. Dios mío! —Derik estaba hablando con gran entusiasmo—. ¿Te parece que me la puedo saber de memoria? —Supongo que no —dijo—. Le lanzó una mirada fulminante. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —Pero no lo sé con seguridad. Ningún humano común podría ser listo y encantador y un gran cocinero y hacer dos programas para una cadena de televisión. —Esto es serio. debe serlo. se estaba alisando el cabello. O los restaurantes de mariscos que hay en Boston. Debo hacerlo.La Caída de Derik. He mirado su programa desde que empezó en el canal de comida. 103 . porque era bastante extraña.

que tal vez cuando todo esto termine.La Caída de Derik. —Si por “apoyo” te refieres “hacerte burlas a tu espalda”. se sintió aliviada de notar. podría haber pasado entre ellos. Uh-oh—. Minutos más tarde. tal vez para tratar de encontrarnos con Rachel otra vez. ¿Averiguaste si era una mujer lobo? —No. lo intentaste. Sus grandes y fuertes brazos. termine de la mejor forma. Resistió la tentación de derretirse. y podría apostar que él se asombró. que esta vez lo hizo más suavemente. la besó. también. bueno —le dijo. —Oh. abrazándola—. —Se mordió el labio para no reírse. ya sabes. eso sería agradable. —Eso… es muy dulce. o su asistente. Era como un niño enamorado. más que divertida. Que idea tan increíblemente fantástica. Debe ser ella. entonces si. en serio. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Pude oler un miembro de una Manada. podría haber sido uno de los técnicos. desde el momento en que intenté matarte. Sara. para su total asombro. —Cuando dijo las palabras en voz alta. Sara. Me gustaría hacerlo. decirte. —Sip. Luego. podría ser el tipo que lleva la parte legal. —Oh. —¿Tontas? —Preguntó. Es sólo que deseo que todo esto termine. Esperaba que Rachel fuera simpática con él. Sara. —La miró. se dio cuenta que era cierto—. Cuando terminemos con todo esto. Y sólo quería decir… me refiero a. —Yo también te amo. —Bien. —Lo que quise decir es que no hay nadie con quien preferiría seguir el programa de Comidas en Treinta Minutos. estalló en lágrimas. y luego dijo—: Te amo. — Entrecerró los ojos pensativamente—. Te amé —añadió nostálgicamente—. Derik. Juntos. —No. hacer otro viaje. sólo quería decir que aprecio mucho tu apoyo. regresó. —Había demasiada gente a su alrededor —dijo malhumorado—. estoy llena de apoyo. pero no pude acercarme lo suficiente para diferenciarlo del resto… por lo que sé. Sara lo observó partir. La acunó en sus brazos. Pero seguro que es ella. —A mí me tomó un poco más —le confesó ella. Como si esta fuera exactamente la reacción que yo estaba esperando. que contigo. una mirada seria. Quiero decir. Volumen 3 —¡Genial! —Se inclinó. —Bueno. Quiero decir. viéndose tan desilusionado que enseguida supo que no había tenido la oportunidad de conocer a su ídolo. y se fue a zancadas. —Lo siento —sollozó—. podemos. para que podamos hacer cosas tontas como perseguir a Rachel Ray. ¿Cómo demonios nos metimos en esto? —¿A quién le importa? Te amo. Un niño grande y atemorizante. 104 . sin mucho esfuerzo… pero no quería asustarla o que pensara que era un acosador o algo así. —Quizás la próxima vez. y lo solucionaremos. Le tomó las manos nuevamente.

—Uh-huh. —dijo en voz alta. Le dedicó una sonrisa de disculpas y siguió el aroma de Sara hasta el otro lado de la puerta. Me parece a mí o ¿gran parte de este viaje para salvar al mundo conlleva esperar a qué algo suceda? —Sólo te lo parece. ciertamente podría rastrearla hasta Salem. que se detuvieran en Wordsworth24 y compraran un nuevo libro de cocina. ¿Bueno. Lo que era un poco tonto. 105 . después de todo. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. o algo. De nuevo. pero tal vez podía examinar la sección de Nueva Ficción y ver si Feehan tenía… Oh. mirando el Rey Arturo. Tal vez si seguimos dando vueltas. —murmuró.La Caída de Derik. así que era improbable que hubiera algún libro con información que ella no hubiera… Los Elegidos de Arturo. —le dijo. o los chicos malos hagan algún movimiento. Una misteriosa secta fundada en el año en que el Rey Arturo murió. en el instituto había hecho un montón de escritos acerca del Rey Arturo y Morgana Le Fay. A los que también se les llama la Secta de Arturo. no era esto lo que estabas esperando? ¿Qué pasara algo? —Cállate —dijo… ¡demonios. los Elegidos de Arturo creen que Arturo regresará algún día. Y si le habían lastimado un cabello… la mitad de un cabello… si la tocaban… respiraban sobre ella… pensaban en ella… Notó que la gente saltaba para apartarse de su camino y supuso que debería calmarse un poco. Acababa de sentarse allí y ya había descubierto algo acerca de los chicos malos. luego entró en la librería mientras el sostenía la puerta abierta para que pasara—. asombrando a la empleada que estaba a unos pasos de distancia. se despierte tu poder. ¡Oh! Después de un par de minutos estaba sentada en el piso de la sección de Historia. dime ¿Por qué no es penoso? —Ni siquiera sabemos donde tenemos que ir una vez que lleguemos a Salem —señaló razonablemente—. UNA HORA DESPUÉS ¡IDIOTA. Volumen 3 Capítulo 30 Sara había sugerido. —Y un infierno. estaba asustando a perfectos desconocidos y 24 Librería de la ciudad de Boston. —Hizo una pausa. Podría encontrar el rastro de Sara en una tormenta de nieve. —Bien. la Cofradía de Arturo y la Perdición de Morgana. Eso era tener suerte. Morgana Le Fay… Bueno. Sara se quedó absorta. No tenía deseos de añadir un nuevo libro a su colección de libros de cocina. y trotó hacia la sección de libros de cocina. Derik enseguida estuvo de acuerdo —¿Es muy penoso que estemos posponiendo nuestra ida a Salem? —No. muchas gracias. chicos malos. nuevamente estaba hablando en voz alta! Esa fue una mala jugada. en un intento de distraerlos de la misión y animar a Derik. pero sólo con la ayuda de su media hermana. MALDITO IDIOTA! —Debería haberlo sabido.

Lo vi. Aléjate. y a él casi se le cae el teléfono. Tengo que… —¡Calla la puta boca! Derik. era la clase de lugar donde todos los chicos malos se reunían. No se habían ido a Salem. Entonces ¿Quién lo estaba llamando? Y ¿Por qué en ese momento. Pero eso no significa que vayamos a quedarnos de brazos cruzados a esperar que llegue el fin del mundo. ¿Supongo que no habrás visto lo que le ocurrirá a Sara? —¡Mono! ¡Chimpancé! ¡Gorila! —Ahora estás siendo mala —le dijo. —¡No lo hagas! ¡Derik. y nadie querría molestarlo. —Sabemos que no te equivocas —le explicó—. Pero debo hacerlo. Antes de que pudiera decir hola. y cerró el teléfono. Caminó a zancadas por el edificio —un depósito abandonado cerca del aeropuerto de Logan. lo colgaba de su cinto en la mañana y no volvía a pensar en él. Lo dejaba cargando durante la noche. No lo hagas. Antonia estaba chillándole en el oído. ¿Antonia? ¿Poniéndose a llorar por su feo culo? —Morirás. bastante más que un poco desconcertado —. Rastrearlos —a Sara— había sido súper fácil. que los hombres lobo no eran muy aficionados a llamarse unos a otros para preguntar como estaba el clima. Un inarticulado chillido fue toda su respuesta. ya que no había sonado desde que había dejado el Cabo. Supuso que debería haber sospechado. Derik. —Aprecio la advertencia —le dijo—. Tú… — la voz de Antonia se quebró. si entras en ese edificio. Si no vuelvo a verte… —¡No! —… gracias por toda tu ayuda. y claramente estos chicos malos habían estado mirando todas las películas apropiadas— y estaba a punto de arrancar la puerta de los goznes cuando sonó su móvil. Ni siquiera habían salido de la ciudad. y ¿que es lo que él hace? ¡Se va a Boston de paseo! Ustedes pensaron algo así como que yo ocasionalmente me equivoco. no entres en ese edificio! —Cuando esto termine. Para no mencionar. Eso era sorprendente. pero estaba demasiado aliviado. morirás.La Caída de Derik. —Da la vuelta. Todo el mundo sabía en lo que supuestamente estaba trabajando. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. lo mismo que tampoco volvía a pensar en los calzoncillos una vez que se los ponía. la mayor parte del tiempo olvidaba que lo tenía en la cadera. naturalmente. —¡Tú torpe imbécil! ¡Hombres! Le dije a Michael que no se podía dar marcha atrás. A propósito. —Y gracias por tratar de salvarme. No entres. Volumen 3 realmente no debería gruñir en público. Sara está allí dentro. tenemos que sentarnos y hablar acerca de lo aterradora que eres. —le dijo. De hecho. por supuesto. cuando estaba a punto de ponerse en modo Busca y Rescata? Estornudó —el hedor a hidrocarburos en el área era realmente vomitivo— y abrió el móvil. 106 . Vete. tú y Sara se van a llevar genial. pero estaba demasiado jodidamente molesto. ¡Ahora! —No puedo.

Luego la sacudió—. —¡Aahh! —dijo. levantándola del suelo. escuchando cada palabra—. ¿Cómo para hacer magia? ¿Cómo un hechizo? —Me perdí las últimas reuniones —dijo Sara secamente—. —¿Hola-a? —gritó—. Volumen 3 Que estúpido. Sara. ¿Por qué harían eso?— y corrió hacia ella. Y no sabía si era verdad o mentira. —Bajó la voz. gracias a Dios que estás bien! —la abrazó. Derik. De todas formas. Pero sabía que usan armas. por aquella vez en el hospital… Dios. —En retrospectiva. ¡Patear algunos culos. Olvidé preguntarle como moriría. —¿Qué? ¿Tuviste? —Dijeron… dijeron que tenían francotiradores. por favor? —Lo estoy. hombre. ¿Eso ocurrió sólo a principios de esta semana? ¿Me pregunto si mi coche ya estará arreglado? —¿Quieres permanecer concentrada. Podía enfrentar la muerte. permaneciendo a salvo mientras la pelirroja estaba en problemas. si Sara estaba bien. Bastardos. —¿Ah. porque Antonia nunca se equivocaba. no podía arriesgarme. si Sara estaba bien. eso es lo que hubiera hecho! ¿Y cual es tú problema? ¿Te dije que te quedaras allí. Y tuve que ir con ellos. donde se veía una gota de sangre seca—. Eso no sonaba ni remotamente bien—. —¿Bailemos? —Dijo una voz espeluznantemente familiar—.La Caída de Derik. —¿Tu sangre? ¿Necesitaban tu sangre? —Eso no sonaba bien. oh. Voy a vomitar si no paras con eso. pensó. —¡Sara! —Esquivó a tres de los perdedores de Arturo —las túnicas color arándano eran mortalmente delatoras. supongo que lo averiguaré en unos pocos minutos. Se sentía extrañamente satisfecho acerca de ello. Pero no podía quedarse fuera en el apestoso estacionamiento. cariño. valía la pena intentarlo. Parecía un poco rebuscado. 107 . Bueno. marchándote con los chicos malos? —luego la volvió a abrazar—. No sé lo que habría hecho si te hubiera sucedido algo. Hasta podía enfrentar el fin del mundo. —Tonta. Bailemos. Sara… mi dulce. luego levantó la puerta y avergonzado la puso contra la pared. no te matarían. Oh. —Le mostró la parte interna del codo. Y moriría. así que no sé exactamente para que la necesitan. Apuntando a tu cabeza. lo que era estúpido. No creo que tú —ni siquiera tú— puedas sobrevivir a un disparo en la cabeza. Dijeron que si iba con ellos. Así que fui. ¿Y qué demonios pensaste que estabas haciendo. —luego la sacudió —. Pero tal vez Sara saldría bien de ello. entraría. y después de pensarlo un momento supo porque. si lo fui. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Así que. percatándose tardíamente de que no había estado trancada. cariño. —¿Quieres parar? —Se liberó con algo de dificultad y sopló un rizo fuera de su rostro—. Necesitaban mi sangre. De todos modos. Eso es realmente malo. y te fuiste? ¿Es que nunca viste una película de terror en tu vida? —la abrazó nuevamente—. Y ni siquiera desinfectaron el área del pinchazo. Y tal vez no. porque los Elegidos estaban justo allí. ¡Será mejor que ustedes chicos vengan a por mí! Dejen de hacer lo que sea que le estén haciendo a como-sea-que-se-llame-ella y vengan aquí. dulce tontita. Arrancó la puerta de los goznes.

compañeros? ¿Para que necesitaban su sangre? El Elegido de Arturo más bajo parpadeó. No pensé que te importara. Volumen 3 Le pasó un brazo por los hombros. —dijo un tipo con túnica. cuando tuvo la ocasión. de forma protectora. Si no hubieran tratado de matarme. aunque sabía perfectamente bien que lo estaba— que casi la aprieta otra vez—. uhm. y él estaba tan hinchado de orgullo —no sonaba asustada en absoluto. —Tu tutor es un traidor a nuestra causa y será muerto ni bien lo veamos… en cuanto terminemos con este otro asunto. luego se giró y miró con furia a los Raritos con las Túnicas. estrujándola tan protectoramente que Sara gritó—. 108 .La Caída de Derik. y aún más en el fondo donde él no podía ver. ¿Por qué piensas que nosotros estamos aquí? —Para. —¿Por qué están haciendo eso? —Preguntó Sara. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. todavía estaría en California. ¿Piensas qué deben hacer eso. Derik? —Definitivamente no. — dijo Sara—. cariño. Porque eso en realidad me acaba de deprimir como la mierda. Pero gracias de todas formas. Podía oler unos cuantos más así que miró hacia arriba… había al menos una docena en la pasarela. y la hermana de un rey. —¿Quién eres tú? A Derik casi le da un ataque. —Sabíamos que venías. —En esta encarnación. ¡La única razón por la que estoy aquí es debido a que sus Elegidos se aparecieron en mi hospital! Mi tutor me lo contó todo acerca de ustedes y nos mandó a Massachussets. —Hey. los tipos con túnicas estaban haciendo reverencias. Todos estaban haciendo reverencias. —Eres nuestro enemigo jurado —dijeron todos al unísono. Luego descubrimos que era un sucio traidor. Lo siento. Luego el que había hablado primero añadió—. —Compañero. ¿Piensas que no estábamos preparados? Tuvimos años para armarnos con formidable magia. —¿Qué hay. Sara se quedó boquiabierta. —Uhm… Soy la hija de un ejecutivo de publicidad. ¡Nunca nos hubiéramos conocido! —Deja de pensar con el pene —le siseó en respuesta. Oh. —¿El Doctor Cummings era uno de ustedes? —Solía ser uno de nosotros. ¡Estos tipos claramente tenían acceso a poderosas magias. ¿matarme? —Para tratar. al menos uno de ellos podía ver el futuro. —Soy el compañero de esta. Ay. hey —Sara hizo la señal de tiempo fuera con las manos—. y no tenían la más puta idea de quien era él! Era absolutamente vergonzoso. ahí tienes —le dijo bruscamente. ¿eh? —Murmuró Sara en respuesta—. —Soy un lamentable perdedor —murmuró Derik en su oído—. Pero también eres la hija de un rey. No creo que deban hacer eso. —añadió Derik suavemente. Extrañamente. ¡Y no pueden obligarme! —Por supuesto que no lo harás —dijo otro de los Elegidos—. y hermana de nadie. No le importaba nuestra causa. —Sólo estaba usándonos para conseguir información para uno de sus doctorados —explicó otro—. —Y no voy a destruir el mundo —añadió ella—.

—Escupió la palabra como otra persona hubiera pronunciado “violador de niños”… Él será el más grande entre nosotros. Están salpicando mi sangre por toda la mesa. Sin tu interferencia. ¡Por amor de Dios. A alguien se le olvidó tomar su medicina hoy. que habían estado moviéndose ansiosamente durante la conversación. hombre —murmuró Derik—. muchísimas gracias. tendría que crecer. seguro —dijo otra túnica. —Eso es un alivio —dijo el más meloso—. mujer. Él… ¡No! ¡Estará! ¡Muerto! —Ah. y luego añadió—. —dijo Derik—. No tiene sentido. —acordó Sara—. Vayan. Magia. sí. Derik. Pero ¿Cómo harán que aparezca Arturo? Aún si lo clonaran. Quiero decir. pueden irse. y todavía no creo en ella. ni nada. el Rey Arturo. sin levantar la mirada. —Uh. puaj! Mira. de alguna forma. si no necesitan más de su sangre… —Sí. —Sí. —Extremadamente amable —dijo Sara. sabes que a veces es necesario lastimar a un paciente para sanar a otro. Hace que todo esto sea mucho más fácil. Elevará a Inglaterra a alturas que hasta ahora sólo han sido soñadas. —dijo uno de ellos. Además. Derik y Sara se miraron el uno al otro. 109 . sólo estás parada a diez pies de distancia. Volumen 3 —Sip. Un humo que tenía un funesto olor estaba saliendo de varios vasos de precipitados. —Ay. ¿verdad? —Tu sangre traerá de regreso a Su Majestad. cállate —dijo Derik —Arturo —el fallecido Rey Arturo— no puede simplemente aparecer. —¿En serio? —preguntó Sara finalmente. y suspiró—. soy una enfermera! —Entonces como enfermera —dijo uno de los que estaba en la pasarela—. —Uh… ahora estamos hablando teóricamente. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. ¿Cómo es que no lo saben? —Mierda. Unos pocos de los tipos con túnica que estaban en un rincón. Es realmente exasperante en ese sentido. ¡Oh. — Estaba razonando Sara en voz alta—. sabías —dijo uno de ellos—. No conozco ningún hechizo. yo no lo sabía hasta hace unos pocos días atrás. eso suena bastante acertado. —Aunque fue amable de su parte al prevenirnos —dijo Derik. uno no tan frívolo—. no puedo hacer magia. En caso de que ustedes chicos no estuvieran escuchándola cuando lo dijo la primera vez. Luego dijo en voz más alta—: ¿Quieren decir que no harán que yo destruya el mundo? ¿Van a usar mi sangre para —no sé— clonar o resucitar a un nuevo Arturo? —Bueno. ¿Qué pensaste que íbamos a hacer? —Pero Sara no hace magia. ¡El color de la cosa iba a juego con el arándano de las túnicas! —No saben nada acerca de tu suerte —susurró Derik—. ¡Asqueroso! Y no veo ni un cartel de peligro biológico. —dijo Sara.La Caída de Derik. sí. A no ser… —¡Doseda nosefta kerienba! —…a no ser que ellos sepan algún tipo de hechizo mágico —terminó. ¡Qué fastidio! Soy de California. ahora revelaron una pequeña mesa de laboratorio en la que habían estado trabajando. No aparecería así… —Podemos oírte. —Probablemente más de un día.

Y ella es una engañosa hechicera. tienes que admitir. —¿Qué hacemos? —Preguntó Sara.. Volumen 3 —¿Vayan. Quédate aquí.La Caída de Derik. Pensándolo bien. —Le agarró la mano. ¿ok? ¿Qué sugieres? —¡Detener el hechizo en el que están trabajando! —No sé si meternos con ellos cuando están en la mitad de una práctica de magia negra sea la mejor idea… —Es cierto. supongo que no. sería bastante interesante hablar. Tal vez si tratan de apuñalarme. una filosofía mía. con el cual. —Tengo que admitir. —dijo Derik de mala gana. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. —Ni siquiera si es el Rey Arturo. Es. y comenzó a avanzar ¡Hey! ¡Chicos! ¡Los de las túnicas! ¡Detengan lo que . como. Trataron de volarle la cabeza en el hospital. —Así que ¿Nos vamos? —Soltó Sara—. —dijo Derik—. que acababa de notar. Los tipos con túnica estaban tomando turnos para mover cosas sobre la mesa de laboratorio. El Sorprendentemente Razonable Tipo con Túnica se encogió de hombros. Está bien. como en partir? ¿O vayan. ¿Podemos irnos así no más? No hubo respuesta. —Ese era mayormente el plan de Bob. ven conmigo. —No viajamos a través del país para que puedan robarme unos pocos centímetros cúbicos de sangre y luego nos echen. ¿O sí? —Yo. mientras murmuraban cánticos. ¿Nos vamos? No podemos irnos así sin más. luego cuando ella gritó otra vez. Que no vi venir esto. apretándole la mano—. Era el último componente. dado que mató accidentalmente a todos los chicos malos. —Lo cual. estoy de tu parte. Nosotros somos los chicos buenos. ¡Se supone que nosotros salvamos al mundo de ellos! —Hey. — explicó el Sorprendentemente Razonable Tipo con Túnica—. pero ¿ahora la dejan ir? —Sólo necesitábamos un poco de sangre para completar el hechizo. Sara.. como en que esperemos tranquilamente en un rincón hasta que vengan y nos maten con un hacha? —Esto no tiene sentido. No queríamos correr ningún riesgo. puedas darles un sangrado cerebral o algo. pero no creo que nada bueno pueda salir de tratar de levantar a los muertos. están haciendo! 110 . Pasamos años reuniendo los otros ingredientes. Sara señaló el pentagrama delineado en lo que parecía ser tiza verde. aflojó el apretón. —dijo Derik—. supongo que no era el peor plan.

¡Qué semana! Nada estaba saliendo en la forma en que lo había planeado. y se movió hacia ella con la rápida e inhumana rapidez de una serpiente. y mientras se apresuraba a ayudarlo. o rompía sus extremidades como su madre solía romper los muslos de un pollo. Repentinamente. se elevó de la mesa. Cuando cundió el pánico había sido separada de Derik. El aire se había hecho más pesado. Los gritos de los Elegidos casi ahogan los ruidos del cristal rompiéndose. o —sonaba tonto— pero su espíritu se había hecho más pesado. No hubo dolor cuando los envolvió a ella y a Derik. y se esforzó por no vomitar. sacándose las manos… ¿de que servían?—. Fue tan repentino… un minuto había vidrio roto y pandemónium y gritos.La Caída de Derik. y Sara casi se echa a reír.. El moGhurn se veía como un demonio cruzado con un olmo.. y la burbuja siguió creciendo. Qué día. Derik se abalanzó hacia delante. el sonido de cartílago desgarrándose y quebrándose dentro de la carne. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. algo de lo cual la secta estaba tratando de huir. y los tiraba contra el suelo. arrojando tipos con túnica como si fueran piezas rojas de ajedrez. ¿Era eso una buena cosa. muerto. todos ellos. el sonido era tan enfermizo que hacía que le dolieran los dientes. Con cada palabra dicha se hacía más grande. sacudiéndose los vidrios y la sangre de la camiseta. y al siguiente se sintió tan pesada que tuvo dificultades para respirar. pero el sonido continuó y se dio cuenta que estaba sonando dentro de su cabeza. había sido conjurado por su sangre. la mesa de laboratorio se cayó. El mundo aún era de un color verde claro —era como estar atrapada en una burbuja de mucus— pero ahora había comenzado un siniestro tarareo. y clara como el vidrio. Tenía un rostro. Esto es malo. y ojos y brazos. de un color verde venenoso. Vio al moGhurn tratar de alcanzarla. Vio a Derik. envolviendo a los que cantaban mientras crecía. todo terrible… no podía pensar en nada adecuado para describirlo. Volumen 3 Capítulo 31 —Modesa noeka birienza doseda nosefta kerienba modesa noeka… —Eso es totalmente lo opuesto a “detengan lo que están haciendo” —dijo Derik. y luego ella se inclinó y miró fijamente el suelo verde. —¡No terminamos! ¡No terminamos! —Déjame adivinar —dijo. Algo había aparecido. pero estaban atrapados dentro de esta burbuja verde todos juntos. o una mala cosa? Una burbuja. —¿Qué demonios es un moGhurn? ¿Y adonde van todos ustedes? —Había algo en la burbuja con ellos. hacían un sonido parecido. ni tampoco ningún olor. Sara se llevó las manos a los oídos. la desesperación y las exaltadas esperanzas. o algo así. multitud de túnicas por todas partes. y era terrible. y como dato gracioso. el mundo se puso verde. y ahora la mirada muerta del moGhurn cayó sobre ella. Barría miembros de la secta con sus… ¿brazos? ¿ramas?. Retrocedió tanto como se lo permitió la burbuja y vio… vio… Vio a la secta asesinada. —¡El moGhurn! ¡El moGhurn! Derik estaba de pie. y entonces la burbuja 111 .

Derik estaba dándole puñetazos a la burbuja tratando de salir.La Caída de Derik. Derik. Oh. con la costa este. Sola en el mundo. Sara. luego la tiró. Cuanto más destrozaba. Si esta extraña burbuja verde de mierda se llega a romper. Esto le llevó al demonio aproximadamente dos horas y media. El moGhurn mató a todo el mundo en el área de Boston. y la burbuja estuvo de regreso. corre como el demonio. Pasados otros treinta días. que se distrajo exactamente en el momento adecuado. Una hipodérmica vacía en medio de todo el vidrio roto y la sangre. idiota! —Gritó—. vio lo que quería. perdonada por el moGhurn. y el moGhurn todavía estaba hambriento… esta vez. hasta la niña que había nacido cuarenta minutos antes. ¡Tú pedazo de mierda! ¡Tú pesadilla agrandada salida de una película de Tim Burton! ¡Tú frondoso hijo de puta! ¡Suéltalo o te mataré. estaba sola. ¡Maldita fuera! Esa escalofriante velocidad de hombre lobo a veces podía ser un verdadero dolor en el culo. —¡Y un infierno! —Respondió gritándole—. impulsó la aguja hacia delante. ¿Lo sacudió como un muñeco? ¿A su Derik? ¿A su Derik? —¡Saca tus ramas de árbol de encima de él! —Rugió. mal. luego lo retiró. Una embolia instantánea. mal. Adiós mundo cruel. Presionó el émbolo. había terminado con Massachussets. —La besó con fuerza. caminando enérgicamente hacia el demonio—. El moGhurn se quedaba dentro. Todavía había chicos malos vestidos con túnicas corriendo a su alrededor… aunque muchos de ellos estaban muertos. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. quien lo capturó y lo sacudió como un muñeco. Norteamérica era historia. mal. No más suerte. Afortunada. Ella no había tenido la intención de hacerlo. Anduvo a tientas. Salvo por ella. por favor. te lo juro. Sara parpadeó. pero igualmente todo el mundo estaba muerto. afortunada Sara. te lo juro! 112 . ¡Tengo que hacerlo! El tironeó de la aguja que tenía clavada en el dorso de la mano. en una semana. complacido de estar libre. y nunca sabrás lo valiente que fui. Justo en el corazón. luego saltó sobre el demonio. luego la empujó hacia atrás—. Derik estaba corriendo directamente hacia el moGhurn. Morgana Le Fay había triunfado. desde el hombre más anciano de la residencia para ancianos de Chelsea. ¡Corre! Quería gritarle pero no tenía aliento… le había sido arrebatado por lo que estaba viendo. ¿Dolían las embolias? No había mejor momento que el presente para descubrirlo. Apretando los dientes. y entonces… —¡Ay! La mano de Derik. más fuerte se volvía —ya no había burbuja verde para mantenerlo restringido— y en un mes. se olvidó de ella y salió al mundo. Volumen 3 estalló en una hazaña de asombrosa e improbable suerte… y el nudoso moGhurn. y su recompensa era un mundo muerto. Mal. cruzada protectoramente sobre su pecho. En un día. derribando Elegidos fuera de su camino como si fueran bolos de boliche. y saltó hacia ello. —¿Se supone que debemos asustarnos de un Olmo mutante? —gritó. Todo estaba verde. —¡Derik. plan. ¡Mala Sara! Ningún suicidio en el día de hoy.

flojo. ahora. Sola con tropecientas personas en el mundo. dudó. tú gran tonto… no se suponía que murieras. ¿Acaso no tienes entrenamiento? ¡Ponte a trabajar! Pero su cuello… su cuello está… ¡Ponte a trabajar! Correcto. no dentro de una hora. y se cayó. ahora. El moGhurn lanzó a Derik a un lado como a un cartón de leche vacío. Dejó de bombear y lo atrajo nuevamente a su regazo—. y la sangre. Uno y dos y tres y cuatro. Yo. y se dio cuenta que el pie le dolía como el infierno. Uno y dos y tres y cuatro. no estés muerto. Oh. Tanteó buscando el pulso. pero no la estaba viendo. sabía que la mataría.. Pero no tú. y corrió por todo el lugar como un malvado tornado con hojas. sus pies. sus medias. No te atrevas. seguro que tenía el cuello roto. y lloró ante su querido y golpeado rostro. sólo está clínicamente muerto! Que. que estaba tendido contra un rincón todo encogido y apaleado. Nada. el axis25 probablemente también el atlas26. idiota? 25 26 Axis: Segunda vértebra cervical. —¡En este instante! ¡No mañana. toda la sangre. corriendo hacia Derik. Luego la burbuja se reventó. Uno y dos y tres y cuatro. Eso fue tan sorprendente como gratificante. Atlas: Primera vértebra cervical. y gritó y se sacudió. y de hecho estaba sangrando bastante. ahora. Como si pudiera contentarme con un tipo común después de esto. y se retorció como si estuviera siendo cortado con una motosierra. —Sara… —Ahora estoy sola —jadeó. Sus ojos estaban abiertos. apenas sintiendo los cortes del vidrio a través de sus zapatillas. por la forma en que su cabeza había caído demasiado hacia atrás en sus brazos. ¡Estúpida. Derik. Se arrodilló junto a él. Lo dejó sobre el piso de cemento y comenzó a masajearle el pecho. de que cualquiera. ahora! Se irguió sobre ella. Volumen 3 Pisoteó con fuerza los vasos de precipitados rotos. Nunca tú. ¿a quién le importaba?. espantoso y terrible ruido— y aturdido se apartó de ella. La cosa gritó —un horrible. No lo estés. Cayó en sus brazos y lo sintió flojo y deshuesado lo cual la asustó más de lo que la había asustado el demonio.. Estaba estirándose para alcanzarla y sabía que no era oponente para él. —Oh. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. No lo hagas. y luego se encogió dentro de sí mismo y desapareció. Oh. y derribó algunos tipos con túnica.La Caída de Derik. —¿A quién le importa? —musitó. y ¿donde demonios voy a encontrar a alguien como tú? —Sara… —¿Qué? —Sollozó. 113 . y cuando se inclinó hacia ella hizo lo único que podía hacer: lo pateó. podría… podría… podría herirlo aún más si lo muevo y luego le dio la vuelta. pero sobre el miedo estaba la furia… verdadera y oscura furia. y dentro de su horrible puño Derik se balanceaba. no te atrevas a dejarme. cualquier cosa tratara a su amor de esa forma. Estaba asustada. y ella lo vio todo rojo. Y dos y tres y cuatro—. —Derik —dijo suavemente. no encontró nada. pero eso estaba bien porque parecía que Derik también estaba muerto. ¿Qué. Literalmente vio todo rojo. Gritó. bien. y el resto del mundo… era una leve posibilidad. Y uno y dos y tres. así que.

limpió la sangre de su barbilla y luego con una mueca. Creo que eso debo agradecértelo a ti. tu hechicería. pensó clínicamente. bueno. fue tan rápido! —Sip. túnicas chamuscadas. —Se frotó el ojo que aún estaba ensangrentado. no lo sé. Lo estaba palpando. e incluso goteaba sangre de su ojo derecho como oscuras lágrimas. emocionada. —Sólo deseo un trago —gimió—. Derik. Probablemente no.La Caída de Derik. Era un milagro que tuviera el suficiente aire para poder hablar. Oh. me envolvió con una funda mágica o lo que sea. Tal vez tu poder cómo que me envolvió. Y pienso que tú también tuviste algo que ver en ello. deja que vaya a sacarles algunas túnicas a esos idiotas muertos. Estoy dolorido. pero primero necesito una camiseta nueva. —Cállate la boca de una maldita vez. —Es bastante jodidamente torturante —admitió. oh. O algo así. —¿Duele? —Lloró. aquí apesta. Creo que tu poder. De como ya había estado muerto y ella lo había traído sólo por suerte y algo de habilidad en bruto. —Sara. lo siento tanto. —Buena forma… de hacer sentir a un tipo… útil —jadeó. al caos de cuerpos muertos. y mesas derribadas—. mi Dios. debes estar congelado. Casi estalla en lágrimas nuevamente… no tenía idea de lo mal herido que estaba. —Qué basurero —dijo con disgusto mirando a su alrededor. —Oh. No puedo creerlo. y realmente me gustaría salir de este piso asqueroso —dijo bruscamente—. me curo rápido. de vida. he tenido un mal día. Posiblemente diez. —¿Lo es? O Dios. cariño. Derik —le dijo apaciguándolo. El derecho estaba completamente despejado. —le puso los pulgares en los párpados inferiores y los estiró hacia abajo. —Lo pateé y se murió —sollozó. y cuando dejó de hacerlo notó que ahora estaba despejado—. me hace cosquillas. ¡Oh mi Dios! ¡Tan rápido. ¡Que día! Vámonos a la mierda de aquí. Quiero decir. irritado. ¡No puedo creerlo! ¡Fue tan rápido! —Como dije. Qué fastidio. y tosió y ahora había más sangre. ese demonio arbolado. —¿En serio? Consideremos esto en profundi… —Más tarde. Él rotó el cuello sobre los hombros. vidrios rotos. —Sólo quédate quieto. Detén eso. como mucho. como un abrazo de suerte. Dios. Volumen 3 —¿Dónde está el tipo malo? —El blanco de sus ojos era de un color rojo sangre. Qué día. —¿Yo? —jadeó. Ayúdame a levantarme. El daño que podía ver ya era lo suficientemente malo… no podía imaginarse lo que había pasado internamente… hígado aplastado. normalmente no sería capaz de curarme tan rápido. La esclerótica de ambos ojos era de un perfectamente saludable tono rosa—. la conmoción mantendría gran parte del dolor a raya. Ya te lo había dicho. era aterrador. —Sonrió con picardía— Te abrazaría yo a ti. De que sólo tenía minutos. —Sip. Derik. Ayúdame a levantarme. Y probablemente calzoncillos nuevos… esa cosa. Su ojo izquierdo todavía estaba inyectado en sangre. pero eso fue extra especial. como un hombre tratando de aliviar el tortícolis. como si antes no hubiera habido la suficiente. una forma de vida superior. se enderezó entre sus brazos. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. 114 . y luego volvió a toser. —Sólo… solo quédate ahí tumbado quieto hasta que llegue la ambulancia. Oyó el crujido del aire liberándose de los huesos. Pulmones colapsados. Ayuda que no haya pasado mucho tiempo desde la luna llena.

Volumen 3 —¿Y qué hay con los Elegidos de Arturo? —Le preguntó. —Más aterradora que los impuestos. cariño. —Tienes razón —dijo después de un minuto—. Nunca había estado en una habitación llena de cuerpos muertos… no desde la escuela de enfermería. y luego tú lo jodiste antes de que pudiera hacer otra cosa. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.La Caída de Derik. —¿Qué pasa con ellos? Todos están muertos. Por suerte. el demonio los mató a todos. La tomó de la mano y la guió fuera del depósito que honestamente ella había pensado que se convertiría en su tumba. 115 . casi en un susurro. Yo soy aterradora.

haciendo rodar los grandes ojos oscuros―. ―Estás resplandeciente. para no tener que escuchar nada más de esto. y una pequeña y despampanante rubia estaba trepando sobre él como un mono. ―¿Y por qué hice eso? ―Protestó en voz alta―. y Mike nos dará un RV como regalo de bodas. Antes de que agarre este tenedor y me lo clave en el oído. ―terminó en un murmullo. —Esa es la propuesta de matrimonio menos convincente que he escuchado nunca. los restos de un espléndido almuerzo se extendían ante ellos. en realidad. abandonó la pose arrogante―. y su hija Lara. Es lo que hago. riéndose y diciendo una y otra vez. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham.La Caída de Derik. recogiendo la jarra de limonada. Sara nunca hubiera creído que alguien que lucía como una modelo de trajes de baño podría ser tan hosca. ¿Chicos? ¿Qué sigue? —Um. varios otros a los que perdió la pista. mientras Antonia increíblemente esbozó una sonrisa. se encogió. ―Bueno. quien tenía los insólitos ojos castaño-amarillo del padre y la agresividad de su madre. ―dijo Sara. Salieron del coche. Sara? ¿Sara? ¿No es cierto? Serás mi compañera. pero no le importó. ―Entonces les dijiste que veníamos. Volumen 3 Capítulo 32 —Supongo que la pregunta “¿estarán sorprendidos de vernos?” ha sido respondida ―comentó Sara mientras se acercaban a la Mansión Wyndham. ―Cuando no dijo nada. Antonia. Jeannie estaba besando y abrazando a Derik. y la pequeña rubia era Moira. ¿eh? ―Preguntó Derik. —dijo Sara. Sara se encontró siendo alzada y abrazada por Michael y otros varios hombres ridículamente guapos que nunca había conocido antes. Una enorme pancarta con la leyenda “BUEN TRABAJO SALVANDO AL MUNDO” colgaba atravesando la puerta de entrada.. quien era tan ridículamente guapa como el resto de ellos.  dijo Antonia. y luego vamos a conducir alrededor del país buscando a Rachel Ray. y oh. porque si bien eran todos extraños. pero estarás de acuerdo con ello. ¿No es así. ―¡Lo hiciste! ¡No puedo creer que lo hicieras! Luego las presentaciones: Michael y Jeannie (a quienes ya conocía). ―Gracias por toda tu ayuda. fue exactamente como regresar a casa. ―¿Entonces? ―Apuntó Michael—. sirviéndose un vaso y apurándolo en seguida. ―Es por los vómitos. porque no tenía idea. Antonia gruñó. Embarazo. Estaban sentados en una magnífica terraza interior. ―comentó Sara. ―Sip. nos casaremos en un par de días.. ―le replicó ella. Como si no tuviera que orinar lo suficientemente seguido. 116 . dile que sí. ―dijo Michael automáticamente. ¿no? ¿Sara? ―Oh. ―No te enfurezcas. —Entonces. ¿qué es lo próximo para vosotros dos? ―Preguntó Jeannie. al tiempo que un desfile vertiginoso de gente salía a raudales por las puertas de la casa… la mansión. Cristo.

Antonia! —Hey. que estabas condenado a morir… pero no por mucho tiempo. Sara. Cummings. es un cambio refrescante. y repentinamente hay un demonio devorador de mundos en tu depósito. ¿quieres decir que el motivo de que mi coche se averiara también era parte del gran plan? ―El universo es un lugar misterioso. Cometes un desliz. aburrida. ―No importa. metiéndose el último tomate cherry en la boca. Pregúntale. no podía contarte todo el asunto. ―No. Todo lo que pasó esta semana. Tu me enviaste allí a… ―Encargarte de ella. 117 .. Pero el hechizo se arruinó ―lo que cualquier seguidor de Embrujadas podría decirte— y luego estaban metidos de cabeza. —Del cual se libró Sara. —Todavía no lo entiendo. Le agarró la manga. lo cual apaciguó a Derik aún más. Los Elegidos de Arturo.. ―dijo Derik. imbécil. ―Derik estaba tan furioso como Sara nunca lo había visto. Supongo que mi sangre ¿se deshizo de eso? ¿Porque mi sangre lo conjuró? ―¿Es que parezco como si llevara puesto el sombrero de brujo de Merlín? ―refunfuñó Derik―. el Doctor. atontado zoquete. Como en “cuida de ella”. ―les dijo. mordiendo la pata de pollo por la mitad y chupando la médula ruidosamente. ―dijo Antonia. así podría destruir al moGhurn cuando se manifestara. Sara se rió. No digo que alguna vez pudieras llegar a ser lo suficientemente inteligente para saber lo que yo sé… —¡Maldita sea. pero quería que te mantuvieras cerca de cualquier manera ―explicó Antonia―. hicieron el demonio a propósito? ¿No? ―No. Pero suena como un buen plan. ―Ahora espera un minuto. Sara logró disimular un estremecimiento―. Probablemente no estaríamos sentados aquí ahora mismo si hubieras sabido lo que yo sabía. Hubiera sido agradable que me hubieras consultado. Quiero decir.La Caída de Derik. fue un accidente. sabía que no podrías liquidarla. calmándose―. Tonto imbécil. no porque estuvieras destinado a matarla. Al apogeo. tómate un tranquilizante. Los chicos malos. ―Y antes de que se me olvide. Sin mencionar. Arruinaste el hechizo. ¿recuerdas? Con tu sangre.. fue lo que vosotros debíais hacer. El mundo se ha salvado porque estabas predestinado a enamorarte de ella. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. pero él se alzó sobre Antonia ignorando el tirón de Sara―. Estaban tratando de traer a Arturo de regreso. tú lo hiciste. Deberíais haberlo visto. ¿quién te dijo que fueras a su casa y la mataras? ―¿Qué? Quiero decir. Volumen 3 ―En realidad. no sabía qué hacer. Probablemente pueda explicar todo el asunto. Pienso que lo pateé… todo el asunto es una especie de borrón. ¿Tengo que explicártelo con marionetas? Mira. ―confesó Sara―. Busca a tu mentor. ―Estaba tan asustada. ese es el problema de andar jodiendo con magia negra. ―Y toda esa tontería de “todo sucede por una razón”. Derik. Luego se inclinó hacia adelante y atravesó a Derik con la mirada. ―dijo Antonia. y luego le dijo a Derik―. te dije que te encargaras de ella. ―comentó Michael. Me dijiste… ―Bueno. tratando de obligarlo a sentarse. Todo eso condujo al gran enfrentamiento. ―Felicitaciones. Mantenlo en el anzuelo. por decirlo así.. ―¿Qué? ¡Espera un maldito minuto! Nunca me dijiste que cuidara de ella.

―Ah. ―continuó Moira. yo no voy a desafiar al destino. hombres ―agregó Moira.. ―Oh. ―le dio una mirada afectuosa a su esposa―. ―dijo secamente Antonia. Mierda. ―Realmente bueno... ―continuó Moira―. y luego hubiera tenido que ponerme realmente duro con él. ¿cómo te sientes? 118 . bueno. eso es bueno. ¡Te hubiera zurrado! ―Y luego te habría partido la columna vertebral. porque estarán viajando. ―¿Qué? ―dijo Michael―. ha sido solucionado. inclinándose hacia delante y besándolo en la mejilla―. ―dijo Moira―. Todo eso le sonaba como una cantidad de tonterías de hombres lobo. —Supongo que no puede. negando con la cabeza. quién a su vez la miró despectiva―. ―musitó―. Sara decidió que le gustaría la pequeña rubia si la mujer no fuera tan condenadamente guapa. era interesante estar por aquí. Milagro. ―Ahora ya no tiene importancia.La Caída de Derik. Ya no más. Probablemente —. no sólo hace que Derik no tenga que probar nada. ―No funciona así exactamente. Así que el problema. ―¿Qué asunto del alpha? —Preguntó Sara. ―dijo Michael―. ―dijo Sara.. por lo que parece vosotros ni siquiera vais a estar mucho tiempo por aquí. —Tal vez puedas salir y tener una aventura por ti misma. Al menos cuando pensábamos que el mundo iba a llegar a su fin. Disculpen. ―Es que parte del problema de ser un alpha es el abrumador deseo de probarlo. visiblemente incómodo. o lo que sea. Y hubiera odiado tener que hacerlo. ―murmuró Antonia―. esencialmente. ―le dijo Sara a Jeannie. ―explicó Moira―. ―dijo Derik. ―Derik es también un alpha. Mas tarde haría que Derik lo repasara con ella. ―Es un jodido milagro que todo haya acabado bien. estoy aburrida. sino que además está unido a una compañera que es muy posible que sea el ser más poderoso sobre el planeta. Gracias a Dios. Derik. ―¡Estás drogado! ¡Estás realmente colocado. compañero! Tienes que saber que totalmente te hubiera. ―¿De qué estáis hablando vosotros dos? ―preguntó Sara. ―sugirió Sara. quien acababa de regresar y estaba alcanzando su tercer vaso de limonada―. Pues bien.. Está bien. sip. Y luego—. en realidad. porque nuestra Manada ya tiene un alpha. mirando ceñuda a Antonia. —Sip. ―dijo Sara. por ejemplo. ¡Gracias a Dios estaba casada! ―De cualquier manera. lo cual para nosotros generalmente significa problemas. ―¿Qué has estado esnifando. ―Entonces. ―Ah. ―Pateándolo. ―Dios. porque le habría roto todos los dientes... Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. ―¿Conoces a alguien más que pueda deshacerse de un demonio pateándolo? ―preguntó Antonia bruscamente. Tengo que ir al baño. Mi especialidad. ―Al menos el asunto del alpha se ha resuelto. ―dijo Jeannie. tratar de ganar las siguientes elecciones para alpha.. ―De cualquier manera. compañero? Hubieras estado tan acabado si hubiera decidido darte un mamporro. ―dijo Sara modestamente. sacudiendo la cabeza. Tanto internamente ―sentirse alpha y sentir la necesidad de probarlo― y externamente. Volumen 3 Derik se sentó.

hola. entonces. —Bueno. Todo el asunto me pone los pelos de punta. felicitaciones. ―¿…y es cierto que ustedes dos viajan a través de todo el país yendo a programas culinarios y cosas por el estilo? —Sí. eso es cierto. ―Tu plato es delicioso. sólo para que lo sepas. Quiero decir. Me quedo en el RV. radiante―. ―Ah. ―¿Y ésta es tu esposa? ¿Sara? ―Sip. dichosa de mí. en realidad no lo hemos hecho últimamente. Sara ―dijo seriamente―. ¡estupendo! Y es muy tierno. que Sara es un nombre adorable. y estoy aquí hoy en el festival anual de la serpiente de cascabel de San Antonio con Derik Gardner. lo entiendo. Lo sé. ―¡Oh. 119 . tan crujiente y doradito y tan. Aún no he comenzado a anhelar carne cruda… gracias al cielo. ―Si.. Gracias. ―Pues bien. ¡de rechupete! ¿Quién hubiera pensado que algo hecho de serpiente podría verse tan delicioso? Quiero decir. ¡Felicitaciones Derik! ―Gracias. Rachel. ―¿Ayudas a Derik a atrapar las serpientes de cascabel? ―Dios. Porque… porque no estábamos seguros de lo que iba a suceder. y a propósito. Rachel. Volumen 3 ―Oh. al menos desde mi punto de vista. Soy Rachel Ray. Y creo. ―Estás en lo cierto acerca de eso.La Caída de Derik. lo hago... suena a guaaagggh. o una trampa? ―Algo por el estilo. ―Gracias. ¿atrapas la serpiente tu mismo? —Sí. quien ha ganado el primer premio con su maravilloso plato. bueno miren eso! Supongo que llamarás a eso el efecto recién casados. ―dijo Antonia. Rachel. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Y BIENVENIDOS A “CUARENTA DÓLARES AL DIA”. porque Sara estaba demasiado sofocada para decir algo. pero tenéis que probarlo.. Realmente no sabe a pollo en absoluto. sabes. ―Voy a vomitar. bien. ―dijo Derik. ―HOLA. mira eso. Derik. Derik ha aparecido de la nada y ha destronado al campeón del año pasado con su extraordinario plato. ―Gracias. Rachel. Rachel.. ―¿Están pensando en algún nombre? Jeannie dejó el vaso y sacudió el cabello rubio para apartarlo de su rostro. Rachel.. tal parece que consigues participar de los resultados de su trabajo.. lo cual estuvo bien. mientras lo hace. ciertamente les está resultando bien hasta ahora. ―Eso es asombroso. Entonces. Rachel. Claro. ―Sip. no. ―Pues bien. ¿usas una red. lo sé. ―Pero supongo que ahora volveremos a ello. Pastel Hojaldrado de Serpiente de Cascabel..

y con el equipo nuevo. La mujer era alta. Entonces.. y después presentaremos a un nuevo miembro esta noche.. hola a todos. Hubo una pausa cuando bajó. ojos prácticos— Mujeres 10. murmurando por lo bajo— Jodidas lentas noticias de día. —Bien. exactamente lo que el hombre había dicho.. bien. dadme una buena guerra en cualquier momento. —No filmaremos aquí afuera. estables. escasa y oliendo a café. entraremos en la sala de reuniones.. ¿estás seguro de que no hay problema? El representante. Incluso su traje parecía estar libre de hilos o costuras. Y utilizaremos todo eso. Volumen 3 Continua leyendo para obtener un adelanto especial de la siguiente novela de Mary Janice Davidson Ni Muerta ni Apreciada —De acuerdo.. un montón de inquieto silencio y miradas cruzadas. Sutil... Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. Mucho beber café y poca charla. Iba vestida con un traje 120 . ¿No se suponía que la segunda A era por Anónimos? —De acuerdo todo el mundo —dijo el representante.. uno amortiguado. Sobrios... La asombraba que hubieran aceptado las cámaras. Charley conocía su trabajo. capullo. alguien esta noche podría ver que no todos somos delincuentes con abrigos de paño y quizás vengan por aquí. después un susurro. —¡Bien por ella! —siseó la reportera. Miró de soslayo a la audiencia por un momento.. chicos. que era calvo y sin sudor como un huevo. Después una joven en mitad de la veintena se puso de pie tras el pequeño podium. unió las manos con una palmada y asintió lentamente. Todos recordaréis que el Canal 9 venía esta noche para ayudar a concienciar. Curiosamente. un montón de mordisquear queso y galletas saladas.. Debería ser dentro. —Esto es una mierda. —¡Oof! Estúpidos escalones.. La sala de reuniones parecía y olía como miles de otras. Hay médicos. ¡de acuerdo! Pongámonos a ello. Respetables. fue relativamente rápido y tranquilo. instalarlo fue no solo como la seda. Risitas. Parecían. Yo empezaré.. su cabeza estaba justamente bajo el "no fumar" de esa señal. Soy Betsy. de pie en la parte delantera de la habitación— Coloquémonos y empecemos.. lo que la colocaba alrededor del metro ochenta. coloquémonos aquí. —La gente necesita ver que no somos un atajo de perdedores fumadores en cadena que tienen miedo de salir fuera. ninguno de los ocupantes de la habitación les miró directamente. No he tomado un trago en tres días y cuatro horas. —Yo estoy embriagado —replicó Charley. como si la luz fluorescente le hiriera los ojos. —Soy James —continuó el representante. Hay —la miró fijamente con pálidos ojos azules. Charley ¿está bien aquí? ¿Tienes buena luz? El camarógrafo levantó la mirada. —Bueno. y después dijo con una voz completamente mesmerizante..La Caída de Derik. —La reportera se giró alejándose del representante de Alcohólicos Anónimos. pensó la reportera para sí misma. abrumado. Hay abogados.

¡Algunos de los hombres parecían tener lágrimas en los ojos! Charley. te controla.. Un espontáneo y casi salvaje aplauso. Alguien con un problema. Quería que Charley captara a la mujer caminando hacia la parte trasera de la habitación. ―Y. quiero decir. incluso atractiva cara. con suerte cero. puedo volver a quedar con él y conseguir mi dosis en vez de eso. Controla totalmente tu vida. Eso es todo. Volumen 3 chaqueta verde musgo del tipo que se abotonaba hasta la barbilla y no necesitaba una blusa debajo. gracias a Dios. si voy a desayunar con mi amiga. pero ellos creen que simplemente debería asumirlo. puedo encontrar un callejón por ahí. solo por si acaso. y es en todo lo que pienso. um. había dejado de asentir. como sea. La reportera hizo que Charley hiciera una panorámica. lo que vosotros llamaríais. Así que aquí estoy. siempre está ahí. facilitadores —Más asentimientos por todas partes—. Me despierto. —De acuerdo. ¡Lo eran! ¿Qué hacía esta mujer para ganarse la vida? Ella misma había pagado casi trescientos pavos por el par que tenía en su armario. La ropa ricamente coloreada compensaba excelentemente la delicada palidez de su piel y hacía que sus ojos verdes parecieran enormes y oscuros. pero estaba tan atento a la mujer como podía. Ninguno de ellos podía figurarse como una mujer podía simplemente desaparecer de una pequeña sala de reuniones... —He intentado parar.. —Mantén el objetivo enfocado —murmuró la reportera. —Silencio. No estaba segura de que el representante fuera a dejar que todas sus caras fueran mostradas en las noticias de las diez. ¿esos eran unos Bruno Maglis? La reportera se acercó más.. como dije. —Es solo que. 121 . Y mis nuevos amigos no lo ven como un problema en absoluto. Y pensé en venir aquí. pero cuando volvió a enfocar. —Es solo que. hasta el hombro y ondulado. con adorables mechas rojas y doradas que enmarcaban su cara. Sus pómulos eran planos afilados en una interesante.. a lo bruto. Todo el mundo estaba asintiendo con más fuerza. pero no así. Y he hablado con algunos de mis amigos de ello. pero quería la película en la lata. como hojas en medio del bosque. pensé que quizás vosotros chicos tendríais algunos trucos o algo que pudiera utilizar para dejar de beber.. Mary Janice Davidson Serie Lobos de Wyndham. soy Betsy. ¡Qué presencia! ¡Qué ropa! Qué. Como por ejemplo. Empiezas a planear acontecimientos alrededor de cómo puedes beber. Quiero decir. mientras ella va a la parte alta de la ciudad. Silencio mortal. Desaparecida. pero simplemente me pone enferma.. ella se había ido. vi en la Web que. creí que quizás venir aquí y hablar de ello ayudaría. Sus dientes eran muy blancos y centelleaban cuando hablaba. —No estoy acostumbrada a esto —continuó la mujer— Quiero decir. La reportera y su camarógrafo buscaron a la magnífica desconocida durante diez minutos. Supongo que son. estoy acostumbrada a desear cosas. Un gran problema. obteniendo la reacción de la multitud. si quedo con otro amigo para cenar. Una oleada de risas. Mierda. y todavía pienso en ello. Me voy a la cama. O... así que añadió— En realidad eso es todo...La Caída de Derik. Su pelo era rubio dorado. La reportera notó que la audiencia estaba tan absorta como lo estaba Charley.