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EL COMERCIO lunes 18 de abril del 2011

LU N E S, 1 8 D E A B R I L D E L 2 0 1 1

wsjamericas.com

Los fabricantes japoneses miran al exterior
El aumento del factor riesgo, tras el terremoto, promete acelerar la diversificación de la producción industrial del país
Por Chester Dawson TOKIO—El impacto inmediato en la economía del terremoto y del tsunami de Japón fue obvio cuando se vieron imágenes de edificios destruidos y localidades enteras que habían sido arrasadas. Más de un mes después, la producción sigue enfrentando problemas como trabajadores desplazados o heridos, fábricas dañadas, infraestructura inutilizable y una escasez de electricidad causada por una crisis de energía nuclear. Con el tiempo, mucho de esa capacidad será restaurada. Pero algunos efectos persistirán a medida que las empresas del sector manufacturero —afectadas por una escasez de componentes— diversifican sus operaciones fuera del país. Entre quienes tienen la mira puesta en el exterior están las propias compañías japonesas. “El terremoto y el tsunami han elevado el factor riesgo de Japón”, sostiene Heizo Takenaka, quien fue ministro de Economía del país a comienzos de la década del 2000. “Eso probablemente motivará a más compañías a trasladar fábricas al exterior”. Japón, por supuesto, ha convertido en un arte su habilidad para sobrellevar tragedias inimaginables. La recuperación del país tras el terremoto de Kobe en 1995 fue más rápida de lo que había estimado la mayoría de los expertos. Pero la escala del desastre del 11 de marzo ha sido mucho mayor. Takenaka calcula que Japón perdió

Panorama fabril
Manufactura en el mundo
Cuota de actividad fabril en algunos países, como % del PIB
País Cuota del total del valor agregado

Manufactura en el Japón
Como porcentaje de toda la actividad económica de valor agregado 50% 40 30 20 10 0 1970 80 90 2000 09

Tendencia tercerizadora
Fabricación japonesa en el extranjero como porcentaje del total 20% 15 10 5 0 AF1990 95 2000 05 10*

China Rep. Dom. Japón Guatemala Alemania México Costa Rica Perú Brasil Colombia Rusia

42,1 23,6 20,2 19,2 19,1 18,9 18,1 15,9 15,5 15,3 15,1

Nota: Años fiscales terminan el 31 de marzo; * estimado; Fuentes: Naciones Unidas (manufactura); Instituto de Investigación Eco. y Social, Japón (producción externa)

alrededor de 5% de sus existencias de capital en el terremoto más reciente, comparado con 2% en el sismo de Kobe. La radiación que se está propagando desde la planta nuclear Fukushima Daiichi no tiene precedente. Y Japón tiene menos capacidad de repuntar debido a que su carga de deuda es mayor, sus competidores asiáticos son más dinámicos y su población se está contrayendo. Las nuevas restricciones causadas por el terremoto, como cortes de electricidad periódicos durante semanas pico en el verano y el invierno de este año, se suman a las penurias. Renesas Electronics Corp., de Japón, uno de los mayores fabricantes mundiales de microprocesadores, ya terceriza la producción de alrededor de 8% de sus semiconductores. Antes del terremoto, la empresa planeaba aumentar esa proporción a 25% para el 2013, la mayoría a plantas fuera de Japón. Ahora, la compañía planea exceder

esa meta. Renesas dice que está en conversaciones para que sus chips microcontroladores para automóviles, ahora fabricados en Japón, se produzcan en una planta en Singapur perteneciente al fabricante estadounidense Globalfoundries Inc. Renesas teme perder su cuota de 40% entre las mayores automotrices globales que están buscando en todo el mundo fuentes alternativas de suministros. Naturalmente, las compañías japonesas más expuestas son las que están más cerca del epicentro del terremoto, en la región de Tohoku, en el nordeste del país. Horio Seisakusho Co., un fabricante de varios productos electrónicos con sede en la ciudad de Ishinomaki, es una operación de 52 trabajadores que domina 30% del mercado de unidades ópticas que leen Blu-ray y otros videodiscos digitales. La compañía, que tiene dos plantas de componentes electrónicos en China, dice que no posee planes

de transferir más producción al exterior. Pero Horio Seisakusho siente la presión y no está solo. “Hay muchas compañías pequeñas en la zona, y algunos de sus dueños me dicen que les preocupa perder negocios para siempre si se atrasan en los planes de entregas”, dice el director general, Masahiko Horio. El traslado de producción puede ser difícil, especialmente para productos sofisticados que dependen de una concentración de habilidades, herramientas especiales y capacidad que será difícil de reproducir, dice Karl Roberts, codirector de la sección de alta tecnología de la firma de consultoría de gestión AlixPartners. Pero casi todas las compañías afectadas por la alteración en los suministros elaborarán planes de largo plazo para reducir el riesgo. Nissan Motor Co., donde cuatro de los cinco puestos en la junta directiva están ocupados por no extranjeros, fabricaba en Japón

apenas 25% de sus autos y ha prometido trasladar más producción fuera del país. El año pasado, la compañía transfirió la fabricación de su subcompacto Micra a Tailandia y otras partes. En el 2012, Nissan planea llevar la producción de su vehículo Rogue a Mississippi, Estados Unidos. Tras el terremoto, los gerentes indicaron que intensificarán las gestiones para trasladar la producción y la tercerización al exterior. Nissan dijo el 1 de abril que importaría temporalmente motores V6 de una planta en Tennessee, para reemplazar la producción cesante de una fábrica afectada por el terremoto en Iwaki, al menos provisionalmente. “Creo que hay algunos sectores donde la industria japonesa debería trasladar la producción al extranjero”, dice Yoshio Ishizaka, ex ejecutivo de Toyota Motor Corp. y asesor de la automotriz. Analistas del sector dicen que esta automotriz

puede cerrar una o más plantas en Japón. La compañía señala que no tiene dichos planes. Pero la capacidad interna de Toyota antes del terremoto superaba en casi un millón de autos su compromiso de producir un mínimo de tres millones de vehículos en Japón, dice Koji Endo, analista del sector de Advanced Research Japan, con sede en Tokio. Menos de un mes antes del terremoto, Toyota completó la construcción de su planta más reciente, la número 17, en la prefectura central de Miyagi. La compañía evalúa la apertura de la planta. Incluso compañías japonesas ubicadas lejos del epicentro del terremoto y de la opinión pública están pensando trasladar sus negocios al exterior. A cientos de kilómetros de la región golpeada por el desastre, en Kyushu, Nakayama Iron Works Ltd. ensambla trituradoras de piedras, cintas transportadoras y maquinarias de reciclado de asfalto para la construcción de carreteras. La compañía, de 103 años y 146 empleados, depende de proveedores en China, Malasia y Taiwán, donde ya obtiene algunos componentes, para llenar la brecha en partes cruciales que ya no provienen del norte de Japón. “Hemos enviado generadores extras que teníamos para las tareas de rescate y ofrecimos alojar evacuados en nuestras instalaciones”, dice Hiroshi Nakayama, director general de la compañía. “Pero tenemos que estudiar el uso de más componentes extranjeros si la escasez persiste”.