Alice Walker

El color púrpura

Alice Walker El color púrpura
Dedicado al espíritu Sin cuya asistencia ni este libro ni yo hubiéramos sido escritos

Enséñame a hacerlo como tú Enséñame cómo hacerlo Stevie Wonder

No se lo cuentes a nadie más que a Dios. A tu mamá podría matarla.

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Alice Walker

El color púrpura

Querido Dios: Tengo catorce años. Soy. He sido siempre buena. Se me ocurre que, a lo mejor, podrías hacerme alguna señal que me aclare lo que me está pasando. La otra primavera, poco después de nacer Lucious, los oía trajinar. Él le tiraba del brazo, y ella decía: Aún es pronto, Fonso. Aún no estoy bien. Él la dejaba en paz, pero a la otra semana, vuelta a tirarle del brazo. Y ella decía: No puedo. ¿Es que no ves que estoy medio muerta? Y todas esas criaturas. Ella se había ido a Macon, a que la viera la hermana doctora, y me dejó al cuidado de los pequeños. Él no me dijo ni una palabra amable. Sólo: Eso que tu mamá no quiere hacer vas a hacerlo tú. Y me puso en la cadera esa cosa y empezó a moverla y me agarró los pechos y me metía la cosa por abajo y, cuando yo grité, él me apretó el cuello y me dijo: Calla y empieza a acostumbrarte. Pero no me he acostumbrado. Y ahora me pongo mala cada vez que tengo que guisar. Mi mamá anda preocupada, y no hace más que mirarme, pero ya está más contenta porque él la deja tranquila. Pero está demasiado enferma y me parece que no durará mucho. Querido Dios: Mi mamá ha muerto. Murió gritando y maldiciendo. Me gritaba a mí. Me maldecía a mí. Estoy preñada. Me muevo con lentitud. Antes no vuelvo del pozo, el agua ya se ha calentado. Antes no preparo la bandeja, la comida ya se ha enfriado. Antes no arreglo a los niños para ir al colegio, ya es la hora del almuerzo. Él no decía nada. Estaba sentado al lado de la cama. Le cogía la mano y lloraba y repetía: No me dejes, no te vayas. Cuando lo del primero, ella me preguntó: ¿De quién es? Yo le dije que de Dios. No conozco a otro hombre y no supe qué decir. Cuando empezó a dolerme y a movérseme el vientre y me salió de dentro aquella criatura que se mordía el puño, me quedé pasmada. Nadie vino a vemos. Ella estaba peor cada día. Un día me preguntó: ¿Dónde está? Yo le dije: Dios se lo ha llevado. Pero se lo había llevado él. Se lo llevó mientras yo dormía. Y lo mató en el bosque. Y matará a este otro, si puede. Querido Dios: Dice que está harto de mí. Dice que estoy mala y que no hago más que fastidiar. A la otra criatura también se la llevó. Era un niño. Pero me parece que no lo mató. Creo que lo vendió a un matrimonio de Monticello. Yo tengo los pechos llenos de leche y se me sale y siempre
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El color púrpura

estoy mojada. Él pregunta: ¿Por qué no vas más decente? Ponte algo. ¿Qué quiere que me ponga? No tengo nada. Ojalá encuentre a alguien y se case. Mira mucho a mi hermana pequeña, y ella está asustada. Pero yo le digo: Yo cuidaré de ti. Si Dios me ayuda. Querido Dios: Ha traído a casa a una chica de por la parte de Gray. Es poco más o menos de mi edad, pero se ha casado con ella. Está siempre encima de ella y la pobre anda de un lado a otro, como si no supiera lo que le pasa. A lo mejor pensó que lo quería. Pero es que aquí somos tanta gente. Y todos necesitamos algo. A Nettie, mi hermanita, le ha salido un pretendiente que es casi igual que nuestro papá. También es viudo. A su mujer la mató al volver de la iglesia un amigo que tenía. Pero él sólo tiene tres hijos. Vio a Nettie al salir de la iglesia, y ahora todos los domingos por la noche tenemos en casa a Mr. ———. Yo le digo a Nettie que siga con sus libros. Porque ella no sabe lo que es tener que cuidar a unas criaturas que ni siquiera son tuyas. Y mira lo que le pasó a mamá. Querido Dios: Hoy me ha pegado porque dice que en la iglesia le guiñé un ojo a un chico. Algo que me entraría, porque de guiñar, nada. Y es que a los hombres ni los miro, la verdad. A las mujeres sí las miro, porque a ellas no les tengo miedo. Pensarás que porque me maldijo le guardo rencor a mi mamá. Y no. Yo compadecía a mamá. El querer creer lo que él le contaba es lo que la mató. A veces todavía mira a Nettie, pero yo siempre me pongo delante. Ahora le digo a mi hermana que se case con Mr. ———. Pero no le digo por qué. Le digo: Cásate, Nettie y disfruta de la vida por lo menos un año. Después, seguro que se queda embarazada. Pero yo, ya nunca más. Una chica me ha dicho en la iglesia que para quedar embarazada has de tener el mes. Y yo ya no lo tengo. Querido Dios: Por fin Mr. ——— ha venido a pedir la mano de Nettie. Pero él no la deja marchar. Dice que es muy joven y que no tiene experiencia. Que Mr. ——— tiene demasiados hijos. Además, está el escándalo que dio su mujer al morir asesinada. ¿Y lo que se murmura de él y de Shug Avery? ¿Qué hay de eso? Le he preguntado a nuestra nueva mamá por Shug Avery. ¿Quién es? Dice ella que no lo sabe, puro que se enterará. Ha hecho más que eso. Ha conseguido un retrato. Es el primer retrato que veo de una persona de verdad. Dice que Mr. ——— sacó
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La verdad es que nunca me había fijado en esa otra. Y ella también lloraba en su cuarto. la próxima vez que venga. pero sabe trabajar. Yo me traje a una que estaba fresca y ahora siempre está enferma. Pero a Nettie no pienso dársela. Pues. Mr. No parece ni pariente lejana de Nettie. Estaba tan asustada que tuvo que salir a vomitar. supongo que lo habrá pensado mejor. de la sorpresa. como cocinera no vale nada y ya está embarazada. Mr. Está tocada. Ni ahora ni nunca. Yo le dije que podía arreglarme y me fui a mi cuarto. ——— dijo: Es que mis pequeños necesitan una madre. quiero que estudie. y salí con unas plumas y unos zapatos de tacón alto de la nueva. que viste que tira de espaldas. Es fea. Ya puedes hacerle lo que quieras. que no tendrás que vestirlo ni darle de comer. manifestó. y se ríe. Al fin y al cabo es la mayor. ——— seguía sin decir nada. y baila. No pienso darle a Nettie. Querido Dios: Le dije que me tomara a mí en lugar de Nettie cuando nuestra nueva mamá se puso enferma. Él me pegó por vestirme de descarada. Mr. Y diez mil veces más bonita que yo. Allí estaban ellos. me decían sus ojos. Es muy joven y no sabe nada de la vida. Yo saqué la foto de Shug Avery y la miré a los ojos. Sonríe enseñando los dientes y está subiendo a un coche. Tiene que ser la primera en casarse. Shug Avery es la mujer más bonita que he visto en mi vida. Mr. Y es limpia. Llevaría su ajuar. Pero no salió por el porche. Él dijo: No. Y un poco tristes. Y he soñado con Shug Avery. le echa un vistazo. Tampoco es muy lista y. decía él. Por fin Nettie lo había visto claro y la mamá nueva también. Y me enreda a las otras chicas. Además. mamá. Pero será una buena esposa. Carraspeó. Dos veces. había dejado de llorar. eso ya lo sabrá usted. a veces pasan estas cosas. Sí. Yo estaba en la cama llorando. Es fea. tiene usted que vigilarla o 4 . Pero sus ojos están serios. Y la vaca que ha criado en el corral. Mr. Tiene que ser maestra. La verdad es que tengo que sacarla de casa. Mr. Nada de pensarlo mejor.Alice Walker El color púrpura algo de la cartera para enseñárselo a mi padre y que el retrato cayó al suelo y fue a parar debajo de la mesa. Ya es muy mayor para estar viviendo aquí. ——— vino a casa por la noche. Nettie iba de la una a la otra. ——— no decía nada. Lleva unas pieles y la cara pintada y el pelo brillante. dijo él hablando muy despacio. Además. y he pasado la noche mirándolo. No está fresca. Los críos la molestan. pero me lo volvió a hacer. decía él. Pero puede llevarse a Celie. Pero tampoco es tan importante que la mujer esté fresca. Él me preguntó que de qué le hablaba. se lo advierto. Dios la ha arreglado. Yo. ——— dijo algo por fin. Más bonita que mi mamá. Le digo que si puedo quedarme con el retrato. ——— dijo: Bueno.

otra cosa: cuenta mentiras. la Piña y la Tamarinda. Porque Colón viene de cola. y ahora tiene que dar clase para ganarse la vida. Mr. preguntó Pa. Aquí la lista es Nettie. contestó él. Se quedó soltera por chismosa. Pero cuando Pa me llamó y ella vio lo estrecho que me estaba el vestido. Si yo me casaba. Miss Beasley vino a casa a hablar con Pa. Un día. Toda la semana estuve vomitando y guisando caza. Los indios lo recibieron tan bien que él se llevó a su tierra a unos cuantos para que sirvieran a la reina. decía Nettie llorando. dijo Pa.Alice Walker El color púrpura regalará todo lo que tenga en casa. Dice Nettie que Colón vino en tres barcos que se llamaban la Guinda. ——— colgando sobre la cabeza. no había conocido a nadie que deseara aprender tanto como Nettie y yo. Ninguno quiso cargar con ella. ¿Y quién va a hacerle caso a Miss Beasley?. Yo sólo pensaba en Nettie. Querido Dios: Tardó en decidirse toda la primavera. a lo mejor podíamos escapar. ——— preguntó: ¿Cuántos años tiene? Casi veinte. Nettie adora a Miss Beasley. No le importó que a mí me gustara ir. Nettie estaba conmigo en la puerta. porque sabíamos que. Pa se levantó y se fue con ellos. Nettie no entendía nada. Con lo bruta que eres no te sirve de nada ir a la escuela. mi padre me sacó de la escuela. Pero Pa. sin soltarme la mano. Pero Nettie no daba su brazo a torcer. si queríamos marcharnos. Las dos le dábamos de firme a los libros de Nettie. Cuando lo del primer embarazo. si Celie también es lista. Yo iba toda compuesta para el primer día de clase. cada uno con su escopeta. Dice que no hay en el mundo nadie como ella. Y. Nettie pronto me dejó atrás en lo de estudiar. de marzo a junio. Eso ya lo sé. Al poco llegó un grupo de hombres blancos. le contesté. con eso de la boda con Mr. Yo eso de Colón lo había aprendido ya en primer grado. Yo tampoco. Pero puede trabajar como un hombre. Lo decía sin levantar los ojos de la escopeta que estaba limpiando. Pero es difícil estudiar. Yo ya sé que no soy tan bonita ni tan inteligente como Nettie. Hasta Miss Beasley lo dice. Lo único que sabíamos nosotras era que yo me había puesto muy gorda y siempre estaba mareada. Pero a ella no lo parezco tonta. Dice Nettie que para recordar quién descubrió América no tengo más que pensar en la cola. Le dijo que. desde que era maestra. teníamos que aprender mucho. se calló y se fue. Y es que nada de lo que me decía se me quedaba en la cabeza. ella podría vivir con nosotros y. si él seguía tan enamorado de ella. Pero no le dije 5 . Y también fue lo primero que se me olvidó. Un día quiso convencerme de que la Tierra no era plana.

Como si nada. Él se quedó igual que antes. dijo Pa volviendo a abrir el periódico. Tu hermana está pensando en casarse. Entonces vino uno de los pequeños. Pa sacudió el periódico. Para que salga cabello nuevo. Me ha abierto la cabeza de una pedrada y me he manchado el vestido de sangre. A las chicas no las habían peinado desde que murió su mamá. Querido Dios: Yo estaba en la ciudad. pienso en Nettie y en si estará segura. no tres. Es cariñosa con los niños. ——— con cara de cansado. Resulta que tiene cuatro hijos. que no te va a morder. La mujer que lo ayudaba se había marchado. y lloran. Y su mamá había dicho basta. Yo no lloro. Así que me he atado un pañuelo a la cabeza lo mejor que he podido y después de hacer la comida —aquí hay fuente. ——— dijo que si lo de la vaca seguía en pie. me tiró de la falda y lile preguntó si le daba compota de moras de la alacena. Nunca la he oído gritarles. me parece que Lucious. Luego pienso en Shug Avery y en que a ella le haría esto mismo y que quizás a ella le gustaba. Entonces vi a mi niña. Yo me acerqué a la escalera. Pero él dice que cortar el pelo a las mujeres trae mala suerte. Le paso un brazo alrededor del cuello. El sol me daba en los ojos. dijo Pa. pero no mucho. Querido Dios: He pasado todo el día de la boda escapando del hijo mayor. dijo Pa. le dije. Él seguía a caballo y me miró de arriba abajo. dos chicos y dos chicas. Yo salí a la puerta.Alice Walker El color púrpura lo plana que yo la veía. Una tarde vino Mr. Yo me di la vuelta. ——— compraba en la tienda. con él encima. que es gordito y juguetón y siempre está comiendo. porque me daba miedo el caballo. y una cocina de leña que parece un armario— me he puesto a desenredar pelos. esperando en el carro. Anda. Sí. Y chillan. ¿Qué haces ahí?. Su papá le ha dicho: Eh. Mientras estoy en la cama. me pregunta. Ellas se duermen llorando. Las niñas tienen seis y ocho años. Tiene doce años. dijo. ——— quiere verte otra vez. tú. date la vuelta. Su mamá murió en sus brazos. Y preguntó: ¿Puedo veda otra vez? Pa me llamó: Celie. eso no se hace. Y les da todo lo que le piden. mientras Mr. Pero de ahí no ha pasado. Y él contestó: Esa vaca es suya. Eso es lo malo. En seguida supe que era 6 . en lugar de pozo. Mr. Yo he dicho que habría que afeitarles la cabeza. y él no quiere una mamá nueva. Mr. He terminado a las diez. Acércate. Y me llaman asesina.

No está. Su papá estará orgulloso. rasga sin medir. cuando le parece que tiene los cinco metros. Saca un carrete de hilo y lo arrima a la tela. ni siquiera en la iglesia. formando pliegues. ———. Si es mía. por favor. Él se pone a silbar. Lo dice como si fuera a llorar. Yo le bordé Olivia en toda la ropa. No tengo nada que ofrecer y me siento pobre. Ella cogió todo cuando se llevó a la niña. chica? Yo le digo: No. regular. tira la pieza en el mostrador. le dice. ———? ¿Quién es? Ella me mira como diciendo: ¿Y a ti qué te importa? El Reverendo Mr. ———. dice él. la deshace y. lo noto aquí dentro. como si no le interesara nada de aquello. Me mira. como de enfadada. Tiene mis mismos ojos tal como están ahora. No toques nada. Nunca había visto tanta aglomeración. Los hay muy bien vestidos. Ella sonríe. El carro de mi marido está ahí mismo. Las señoras tienen mucho polvo en la ropa. Voy a hacer vestidos para las dos. Otros. señor. se llamará alivia. y también estrellitas y flores. Ella dice: Mr. Miramos a toda la gente que ha venido a la ciudad. Más igual que nosotros mismos. señor. ¿Quién es su papá? Me sale sin darme cuenta. señor. chica. Se ríe un 7 . digo y ayudo a la mamá a ponerse la tela cerca de la cara. Como si ya hubiesen visto todo lo que yo he visto y estuvieran pensándolo. contesta. Una señora la llevaba de la mano y las dos vestían igual. Póngame cinco metros. dice. ¿te la llevas o no?. Y se vuelve de cara al dependiente. Cuando pasaron por mi lado le hablé. Ella sube. Salgo tras ella. Muchas gracias. Será un dólar treinta. ¿Mr. ¿Quién no está?. ¿Quieres hilo? Ella contesta: No. Este color le va bien. pero de fijo no puedo saberlo. Bajo del carro y me voy detrás de Olivia y de su nueva mamá. Ella pasa la mano por el canto del mostrador. La niña me miraba y ponía hociquito. señor. Su mamá pide tela. Me pregunta por mi marido. No está. y la señora me contestó muy amable. Ella mira a un lado y al otro. Él le quita la tela de la mano. Coge los dos dólares y le devuelve un cuarto. ahora que ya sé del suyo. Hay otros clientes esperando. Ella contesta: Sí. Seguro que es mía. me dice. El Reverendo ———. pregunta él.Alice Walker El color púrpura ella. digo. ¿Necesitas algo. que entran en una tienda. Era igual que yo y que mi papá. Él se llevó el carro. Bueno. ¿no te parece? Sí. Es bonita. me dice. Pero no es el nombre de mi padre. Ella tenía dos meses. Ahora tendrá unos seis años. Olivia bosteza. No se puede coser sin hilo. pregunto. A ver si por fin alguien se ha enterado.

riendo como una idiota? Querido Dios: Ha venido Nettie. Luego me dice. Y ella aún le gusta. como si estuviera muy enterada. ¿Cómo se llama?. Es como si la sonrisa me partiera la cara. Nuestra mamá nos lo daba. sí?. dice ella. Es muy guapo. Muchas gracias por su hospitalidad. 1 Viejo. Sólo un viejo 1 tendría unos ojos así. ———?. No lo hay más guapo en todo el Condado. Por la noche. Mire esos ojos. Se me para el corazón. (N. ——— son todos muy listos. Nettie se ha empeñado en enseñarme lo que pasa en el mundo. Casi me dan ganas de morirme al pensar que pueda acabar casada con alguien como Mr. Cada vez que ellos hacen algo para llamar su atención. me dice. contesta. Yo estoy siempre tan cansada que ni pensar puedo. Y que cuando sean mayores le zumbarán. Pero lo he dicho de forma irreflexiva. Y puede que hasta lo maten. pelando guisantes y dando clase de gramática a los niños. pero ruines. digo. Con ellos él no se mete. Se ríe. O enseñándome a mí lo que ella cree que tengo que saber.) 8 . del T. ¿Cuánto tiempo tiene su niña?. ——— sale de la tienda y sube al carro. Olivia. ¿Qué tal vas tú con Mr. le pregunto. Casi todos me parecen iguales.Alice Walker El color púrpura poco al decirlo. Dice que sintió dejar a la nueva mamá. Los hijos de Mr. Y es buena maestra. No sabía que se hubiera casado. pregunto como si no me importara. Yo las veo irse y sonrío. old en inglés. ¿Ah. escribiendo y tratando de hacemos pensar. dice acariciándole el pelo. me pregunta. Va a cumplir siete años. ni blanco ni negro. ¿Cuándo los cumple? Piensa un poco y me dice que en diciembre. Y él se calla. — —— en la cocina de una señora blanca. Celie quiero lo otro. Por eso la llamo ol'Livia. Veo un carro y un hombre grande. con un látigo en la mano. vestido de negro. Yo le contesto que se llama Mr. él se esconde en el humo de la pipa. él se sienta en el porche con la ropa de los domingos. ———. Mr. si ella no se llama así? No hay más que verla. estudiando. Los chicos no tienen que preocuparse. dice ella. Se sienta y dice muy despacio: ¿Qué haces ahí. pero que tenía que irse. Mal que me pese. Se escapó de casa. ¿Por qué Olivia. Ella está allí conmigo. La llamamos Pauline. Es en noviembre. dice. Se pasa el día leyendo. Ya encontrará quien la ayude con los pequeños. Mira. digo yo. Mala facha no tiene. muy seria: Pero yo la llamo Olivia. Pero eso se ve. ahí viene el Reverendo ———. Pero por algo le pusieron Patient de segundo nombre. lo sé. Andan siempre Celie quiero esto.

con diarrea. Celie. Quizás ella la ayude. le dice él a Nettie. Y no digamos con Mr. Dice que lo único que siente es tener que dejarme. Es como verte enterrada. dijo una. Todo hay que decido. pregunté yo. Y ese pelo. Por la mañana. tus dientes. Al principio. Pero él se cansó pronto. Y esa piel. empecé a sentirme guapa y lista. ———. Y entonces me decía: tu piel. Peor. Y ella: Muchas gracias. Mandan ellos. Siempre tiritando de fiebre. tu pelo. pregunté yo. Y yo no sé pelear. en la cama. Pero ella. Tiene que marcharse. Después se quedaba como si nada. Le digo que pregunte por su esposa. ella no quería estar aquí. Pero eso no es excusa. Y sin peinar. Cuando no es una cosa es la otra. Y entonces nos abrazamos. ella sonreía un poco. Pero le digo: Quita. Ésta se llama Carrie y la otra. Pero lo único que puedo darle es el nombre del Reverendo ———. pienso yo. Lo único que sé es ir viviendo. Annie Julie para la casa era un desastre. Me da mucha pena dejarte aquí con todos esos críos. Le digo: Escribe. Es la única mujer a la que he visto con dinero. D-i-o-s. se alegra. dijo ella. Kate. le digo yo. Es bonito ese vestido. Mientras pueda decir D-i-o-s. con neumonía. se lo digo a Nettie. sabré que hay alguien conmigo. ¿Y a dónde irá?. no tendría que trabajar. estando enterrada. Se supone que cuando una mujer contrae matrimonio ha de tener la casa decente y la familia aseada. ¿Y dónde quería estar?. con lombrices. mujer. Pero ella duro con que tienes que pelear y tienes que pelear. No se debe hablar mal de los muertos. me dice. Ni tocados podías. eso sí. ¿Qué? Que escribas.Alice Walker El color púrpura Tú no te dejes avasallar. Y con hambre. Una noche. Al poco tiempo. Eso es asunto suyo. Pero nunca me ha escrito. Y dice ella: Sólo la muerte podría impedírmelo. Y así todos los días. Porque. con la gripe. me dijo: Bueno. Han venido de visita sus hermanas. ya hemos hecho por Nettie todo lo que podíamos. Muchas gracias. La verdad es que tienes la casa muy limpia. Después fruncía el ceño. en lugar de enfadarse. pero las cosas como sean. me dijeron. 9 . Que sepan quién manda aquí. Muy bien vestidas. Son bonitos esos zapatos. En su casa. Cada piropo me pasaba a mí. dijo la otra. Y si venías a esta casa en invierno te encontrabas a todos los críos resfriados. dijo la primera. Y esos dientes. Pero siempre a mi lado. dice Nettie.

Para mí es como una reina y le digo a Kate: Algo color púrpura. Pero. Sin nadie con quien hablar y nadie a quien visitar. Pero ellas se callan. Cómprale algo de ropa a Celie. Tú mereces más. buena con los niños y buena cocinera. Es soltera. Bueno. dijo Carrie. A eso me refiero. Shug Avery. Y éste me lo hacen a la medida. Shug Avery es como el betún. Demasiado chillón. ¿Necesita algo?. Shug Avery. Yo escucho. Hacía como si no supiera lo que era una cocina. Creo que te sobra razón. Yo digo azul. Esta vez vino sola. tienes que ayudar a Celie a traer agua. Muy sana. Y ella dice: No. Y ella era joven y bonita. Es como si mirara al suelo. Nunca pisaba la suya. Tendrá unos veinticinco. Nuestro hermano no hubiera podido encontrar otra mejor. con cosas rojas. Mucho rojo. Era muy negra. Kate me lleva a la tienda. Harpo. Harpo. dice ella. Pues que él la trajo a esta casa y luego siguió corriendo tras Shug Avery. no encontramos nada púrpura. Yo me quedo pensando en cómo lo intentó. Me pongo colorada y tartamudeo. Dicen que anda por ahí tratando de cantar y que lleva unos vestidos con las piernas al aire y adornos en la cabeza con bolitas colgando. Podemos elegir entre marrón. dice Kate resoplando. ———. Kate ha vuelto. No tan bonita. Celie es una buena mujer de su casa. Harpo es el mayor. Y. Ya eres un hombre y es hora de que ayudes. empezaron a venir críos. a mí también me tiene harta. nada. le dice presurosa a Mr. 10 . dicen sus ojos. Luego. Yo pienso qué color se pondría Shug Avery. Lo único. no le gustará el rojo. con los ojos brillantes y la lengua larga. Pruebo de decirle a Kate lo que siento. Un escándalo. el pelo. como un escaparate. Me gustaría hablar también de Shug Avery. A lo mejor es verdad. dijo Carrie. preguntó Carrie. Lo del escándalo lo dirás por él. ¿A qué te refieres?. ¿Es que necesita ropa?. A nuestro hermano le gustan así. pienso.Alice Walker El color púrpura Pues yo bien los tocaba. Celie. Está bien. Él me mira. dijo Kate. dice ella. El estaba días y días sin aparecer por aquí. pregunta él. dijo Carrie mirándose en el espejo. granate y azul marino. por más que miramos. No hay más que mirada. Parece más joven que yo. estoy harta de oír hablar de ella. dijo Kate. si es guisar. No recordaba haber estrenado un vestido en mi vida.

¿Casaros?. Sólo que a ellos casi nunca les pega. ¿Y para qué? Yo no lucho. Me pega como pega a los niños. le salen disparadas las lágrimas. ¿Dónde os veis?. supongo. Alto. dice él. y yo soy un hombre. vaya.Alice Walker El color púrpura Son las mujeres las que tienen que trabajar. 11 . Y. Celie. al mover la cabeza. Me dice: Celie. Sí. dice. Querido Dios: Harpo le pregunta a su papá por qué me ha pegado. No he hablado con su mamá. Hacerme madera. Mr. le digo. Pero sigo viva. Tú no tienes edad. Dobla el periódico sujetándolo con la barbilla. No acaba de lo decirlo. es tozuda. me dice. ¿Eh? Una chica. pregunto. Ella luchó y se escapó. además. Tienes que luchar tú misma. contesta. eres un árbol. Pienso en Nettie. Así he sabido que los árboles tienen miedo a los hombres. ¿Y su papá? Tampoco. Vamos a casamos. Yo tengo diecisiete y ella quince.. ¿Qué? Que para trabajar están las mujeres. muerta. Me dice Harpo: Estoy enamorado. Porque así nací. Hablan un rato y ella entra temblando. trae la correa. Los niños están en el pasillo. Y decirme: Celie. Ah. Ahora mismo coges ese cubo y lo traes lleno de agua. le contesto. yo me quedo donde me mandan. Está tan furiosa que. Él me mira de través y sale dando un tropezón. Tienes que luchar. ¿Y qué dice su mamá?. pregunto. ——— llama a su hermana. ¿Y qué dice ella? Es que no hemos hablado. A todas las mujeres habría que. Me recuerda a Pa. con unos ojos grandes y redondos. ——— dice: Porque es mi mujer. mirando por las rendijas de la puerta. Ya podemos casarnos. Baja la cabeza. Harpo me dice: ¿Por qué eres tozuda? No me pregunta: ¿Por qué te casaste con él? Eso no lo pregunta nadie. Le oigo murmurar a Mr.. ——— que está en el porche. Mr. en la calle. Yo la veo en la iglesia y ella a mí. Celie. Yo no puedo hacerla por ti. No es feo. Tú eres un pequeño mamarracho. Yo no contesto. Yo no puedo hacer más que procurar no llorar. Tengo que marcharme. flaco y negro como su mamá. como hace siempre.

Dios. y cómo me gustaría ir. Y me dice: Lava esto. ni a beber. Tráeme esto. ¿Y dónde está su padre. planchando y sacando pañuelos. No a bailar. Querido Dios: ¡Shug Avery viene a la ciudad! Viene con su orquesta y cantará en el «Lucky Star» de Coalman Road. Shug Avery. Cualquier mujer se sentiría orgullosa. ¿Pasa algo?. le pregunto. le digo. Estuvo llorando. Flojo. Tráeme lo otro. Cuando se despertó yo estaba ya en el campo. él ya está en el porche afeitándose porque allí hay más luz. Luego durmió el resto del día y toda la noche. Shug Avery había venido para el fin de semana. ni a jugar a las cartas. Plancha esto otro. Tiene la boca abierta. Busca lo otro. Vengan todos. ¿Es que no puedo arreglarme un poco? Cualquier otra estaría contenta. Triste. Llevaba tres horas recogiendo algodón cuando llegó él. ——— va a ir a verla. Yo le guiño el ojo y ella hace como si no se atreviera a mirar. se mira. Querido Dios: Mr. Ni tan sólo a oír cantar a Shug Avery. enseñando todos los dientes. ¿A qué te refieres? Pues a que estás muy bien. Busca esto. Yo ando de un lado a otro zurciendo. No nos dijimos nada. te dice. ——— estuvo fuera todo el sábado por la noche. me dice. Cansado. Él volvió a casa arrastrando los pies y se tumbó en la cama. tan contenta. ¿Qué dices? Me mira furioso. se desnuda y vuelve a vestirse. todo el domingo por la noche y casi todo el día lunes. la Abejita Reina ha vuelto a la ciudad. Parece que me quema: Es de color de rosa. Mr. un gorro como de jefe indio. ¿De verdad lo crees tú así? Es la primera vez que me lo pregunta. Si estoy contenta. Él tiene más de cinco docenas en el baúl. Con verla me conformaba. anímense. Ha estado limpiándose los zapatos.Alice Walker El color púrpura ¿Sabes si le gustas? No lo sé. de pie al lado de un piano con la mano en la cadera y doblando el codo y. mientras tanto? En el rincón del amén. Me deja tan pasmada que. Todos los árboles desde el desvío de la carretera y la tienda lo tienen pegado. Se pone fijador en el pelo y se lo quita con agua. iluminándolos. cuando le digo que sí. 12 . escupiendo y frotando con un paño. en la cabeza. Todo el día he llevado el anuncio en el bolsillo. Se viste delante del espejo. Encuentra un agujero en el calcetín y gime.

Yo estoy color café tostado y él está como una chimenea por dentro. No me esperes. Deja caer la azada en la tierra. Harpo lo pasa mal con las pesadillas. Entonces me dice: Tú vuelve al trabajo. da media vuelta. la 13 . le pregunta Harpo a Mr. de noche. su padre se levanta por la mañana. En seguida se amilana. un poco de vino. se sienta en el porche y se queda pasmado. ¿Por qué tú ya no trabajas?. Si una mariposa se para en la barandilla. Y a Harpo le duele. la mira. Su papá le dice: Hay que hacerlo. ——— coge la azada y empieza a cavar. Para algo estás tú aquí. Yo le sigo por si está enfermo. ——— le dice entonces: Que la mataron. ———. Harpo lleva ya una temporadita cortejándola. le pregunta a su padre. dice su padre. Pero. ¿no? Lo dice para mortificarlo. Tiene el cuerpo fuerte pero el carácter débil. dejando la puerta abierta para oírlo todo. sale al porche de delante. Cuando dan las nueve. Dice que él se sienta en la sala con ella y que el papá se queda en el rincón hasta que todos se sienten fatal. No tengo por qué hacerlo. Mr. bebe un poco de agua y. ¿Qué tiene de malo mi mamá?. Luego. ——— contesta: Por tu mamá. el que dicen que era su amigo. Un día sí y otro también. Querido Dios: Harpo no se da mucha más maña que yo en eso de plantarle cara a su padre. por lo demás. ¿Cómo estaba vestida? ¿Sigue igual que en la foto que yo guardo? ¿Cómo lleva el pelo? ¿Qué clase de lápiz de labios usa? ¿Peluca? ¿Está gorda? ¿Está flaca? ¿Suena bien? ¿Cansada? ¿Enferma? ¿Qué hacíais vosotros mientras ella cantaba por aquí y por allí? ¿Os echaba de menos? No hacía más que bailarme preguntas en la cabeza. se sienta en el porche y se queda pasmado. Sudamos de tanto cavar la tierra y de tanto arar. coge la pipa. Ve a su mamá corriendo por el prado hacia la casa. Como serpientes las notaba. Yo rezaba pidiendo fuerzas y me mordía la lengua. Se le está poniendo cara de mujer. se pone un vaso de agua fresca. Harpo es casi tan alto como su papá. Da tres o cuatro golpes y para. Querido Dios: El papá de la chica de Harpo dice que Harpo no es lo bastante bueno para ella. Y. De día. ———.Alice Walker El color púrpura Pero yo tenía un millón de preguntas. se va a la casa. inquiere Harpo. Mr. no se mueve. Él y yo nos pasamos todo el día en el campo. por si fuera poco. Harpo se queja de lo mucho que tenemos que cavar. Tiene los ojos tristes y cavilosos. Mr. Mr. ¿Por qué no soy lo bastante bueno?. sigue enamorado. le entrega el sombrero a Harpo.

Luego. No hace más que pensar en Sofia Butler día y noche. Pero en el hablar también. Habla con Mr. Y a los niños también. dice él. si la mataron. Mr. Ella lleva de la mano a Harpo. voy a ser uno más de la familia. me dice. Dice que no soy lo bastante bueno para entrar en su casa. pero no siento nada por ellos.———no les deja casarse. mamá. Todos dicen lo buena que soy con los hijos de Mr. Yo los vi venir de lejos por la carretera. dice. tanto si soy lo bastante bueno como si no. Él es su padre y a lo mejor tiene algún buen consejo que darte. Mi sitio está con mis hijos. No la tiene. Es como dárselas a otra madera. bebiendo toda la noche con chicos que le doblan la edad. que es algo vino a una mesa o a un armario. Y ella le dice: No. O no lo tiene. No hay sitio para ti. Ella no tiene la culpa. Y le dispara un tiro en el estómago. Eso me despierta. lo primero que sé es que está embarazada. Y los dos corren y corren. Harpo se despierta temblando. que lloran como si su mamá acabara de morirse ahora mismo. ellos tampoco me quieren. Clara de piel. ———. Y muy clara. le digo. no lo soy. ———decía que quería verla. Harpo la trajo a casa. Pero. Si Mr. Venían cogidos de la mano. por buena que yo sea. Dar a Harpo palmaditas en la espalda no es ni como dárselas a un perro. ¿cómo puede estar embarazada? Harpo se encoge de hombros. menos te tragará ahora. Eres una golfa. —No. Es muy lista. ¿En el hablar? —No. pero no a un árbol. No la tiene. Tú eres mía. Hummm. Cuando nos casemos. ———. Y empieza a gritar: Mamá. Enciendo la luz y le doy palmaditas en la espalda. Mr. No quieren atender. Y su papá venga a fumar en pipa. yo tengo derecho a permanecer con ella. digo. Harpo me ha contado todo su asunto amoroso. no podría marcharse de casa. Es que. Harpo la abraza y le pone la cabeza en las rodillas. como el 14 . Ella cae en tierra y el hombre se va corriendo. Harpo pone cara triste. De todos modos.Alice Walker El color púrpura alcanza. pienso. de otro modo. Las niñas están siempre cara a la carretera y Bub anda por ahí. ¿Dónde pensáis vivir? Tienen una casa muy grande. me dice. Es muy bonita. si ella está embarazada. ——— no te tragaba antes de que estuviera embarazada. A veces nos libramos de su padre. dice. Él la agarra por el hombro y le dice: Tú no puedes dejarme ahora. Aparte Harpo. ninguno trabaja. Si tan lista es. Soy buena con ellos.

———? El cubo está en la repisa del porche. tú quédate. recogido en un montón de trenzas. ella un poco por delante. yo y el niño estaremos esperándote. Bueno. Y dice él: Tu padre te ha echado de casa. y sana. señor. ——— no dice nada. dándose aire con el pañuelo. dice ella. Le dice: Parece que te has metido en un lío. Él se queda como flotando entre los dos y luego se sienta. pero no dice nada. Llegan al porche. Se alisa el vestido sobre el vientre con la palma de la mano. Harpo se levanta para ir con ella. fuerte. Ella parece sorprendida. pregunta él. 15 . y fuerte. ¿Y eso cómo lo sabe él? Lo sabe y basta. A Sofia se le enciende la cara. Mr. Harpo la ve clara por lo muy negro que es él. dice. No es tan alta como Harpo. Pero se ríe y mira a Harpo que está sentado con la cabeza baja y las manos entre las rodillas. casi reventado el vestido. No. Harpo sigue sin decir nada. Harpo. Ahora me vaya mi casa. Yo lo miro y me parece que una sombra le cruza por la cara. dice él. pero cantidad. comenta. ———? Él no contesta a la pregunta. Mrs.Alice Walker El color púrpura que va a la guerra. Él es muy joven y muy confiado. dice. yo le hablo y acerco unas sillas. Nada de líos. No tiene más ropa ni más comida que la que usted le compra. Cuando seas libre. Y me dice: ¿Podría darme un vaso de agua. Vivo con mi hermana y su marido. Luego se pasa otra vez las manos por el vientre y se marcha. Ella dice: ¿Para qué necesito yo casarme con Harpo? Él vive todavía con usted. Yo saco un vaso del armario y le echo el agua. Sólo la mira de arriba abajo. Mr. Harpo mira a su papá como si ahora le viera por primera vez. Tiene una piel castaña y brillante. Se pone de pie. no vivo en la calle. se le pone tirante la piel de la frente y se le levantan las orejas. Supongo que vivirás en la calle. Debe de estar de siete u ocho meses. Una chica bonita como tú puede hacerle cargar con cualquier cosa. Embarazada sí. peto mucho más ancha. Harpo. No. Es una muchacha grande. Ella se la bebe casi de un trago. No. Mr. como el color de los muebles buenos y el pelo rizado. he tenido mucho gusto. Qué calor. Ellos dicen que puedo seguir en su casa hasta que me muera. sana. Ella se sienta. ——— dice: No vayas a creer que voy a dejar que mi chico se case contigo sólo porque estás embarazada. Las muchachas de hoy son de cuidado. pero no me parece tan clara. como si su mamá la hubiera criado con cerdo. Ella dice: ¿Cómo está usted. Se trajinan al primero que llega. ¿Quién es el padre?. dice ella.

Levanta al niño corno si nada. clavando. Él coge al niño. El marido de la hermana fue el padrino. Está en el porche. Pero es fuerte. es que no para. Y ella entra conmigo en la casa. Querido Dios: Harpo quiere saber qué puede hacer para que Sofia atienda. a buscar hilo para unas sábanas que está haciendo. sentados. Y una cocina para guisar y calentar. con el niño en brazos. voy a hacer huelga. Su padre la usaba de cobertizo. Nunca hace lo que yo digo. 16 . Tiene un poco de vientre yeso le da un aire de fuerza. Sin hablar. con Mr. Tiene músculos en los brazos. Mr. Me ha pedido que le haga unas cortinas y yo se las he hecho con tela de saco de harina.Alice Walker El color púrpura Harpo sigue sentado. Anda siempre cavando. Harpo me dijo: Mis Celie. Otra de las hermanas se escabulló de casa para hacer de madrina. Harpo ha arreglado la casita del arroyo para él y su familia. Querido Dios: Harpo se ha traído a casa a Sofia y al niño. se ríe y mira a su papá que está en el porche. un tocador. Otra hermana tenía en brazos al niño. Y siempre replica. Te parece que tiene que hacer papilla todo aquello en lo que se siente. Y en las piernas. desde que está aquí Sofia. No sacaremos mucho este año. ella hace otra. arando. Contrajeron matrimonio en casa de la hermana de Sofia. arrancaba dos mazorcas de maíz y dejaba que los pájaros y el gorgojo se comieran doscientas. Cuando me levanto por la mañana me parece que ellos dos siguen allí sentados. Pero sigue grande y fuerte. Pero. ——— echa una bocanada de humo y le dice: Ya veo que te tiene dominado. le pellizca la barbilla. Tiene una cama. Sofia paró la ceremonia para darle de mamar y acabó diciendo: Sí. ——— le dice: Si yo le digo una cosa. un porche y una puerta trasera. Sofia se ha quedado en la mitad. Pero Harpo está en el cobertizo y Mr. sentados. Se iba al campo. le da un beso. en el arroyo. Dice que como la criatura no hacía más que llorar. Y no trabajaba. ——— está afeitándose. pero es cómoda. Ahora el papá de Harpo le paga por trabajar. la tierra es verde y fresca. ¿Hacer qué? No trabajar. Ahora tiene ventanas. Por fin yo ceno y me voy a la cama. Sólido. Le dice a Harpo: Ten al niño. La casa no es grande. un espejo y sillas. Y allá abajo. Dice que Harpo no trabajaba todo lo que debía y que quizá cobrando se tornaba más interés. cantando y silbando. quiero. Sin moverse. Él y su papá siguen sentados.

con los niños. no hace más que arreglarse delante del espejo y vestir a los niños. Pienso en esto cuando Harpo viene y me pregunta qué puede hacer para que ella atienda. tiene toda la cara señalada. tropecé con la puerta del corral. Hay que hacerles saber quién es el que manda. Por lo visto. dice en voz baja. Entonces. ni que han pasado tres años y él sigue cantando y silbando. Yo pienso que cada vez que Mr. durante la tormenta. digo yo. Y anoche. el labio partido. Luego. Los dos niños estaban haciendo pastelillos de barro en el arroyo y no se movieron ni levantaron la cabeza. Además. Yo no le digo lo feliz que es. a todo esto. contesta ella. Y yo le digo: Tienes que estar conmigo. anda rígido y le duelen las muelas. Estaban pelando como dos hombres. Pégale. A mí me agrada Sofia. ———no contesta. Yeso como mejor se consigue es con una buena paliza. Y de pena. Todos los muebles de la casa estaban patas arriba. Abrí la puerta con precaución. pensando en ladrones. Es muy testaruda. Harpo se mira las manos. señor. Querido Dios: Justo cuando iba a gritarles Hola desde la entrada del patio. ———. Chupa la pipa y echa humo. Tu sitio está aquí. todo a un tiempo. Y si ellos preguntan dónde está esto o lo otro. Cuando vuelvo a ver a Harpo. asesinos. un ojo hinchado. Él dice: Ha sido la mula. cuatreros o duendes. pero no es en nada como yo. pregunta Mr. Y. me pregunta. ¿Nunca les has pegado?. Si está hablando y entran Harpo y Mr. con todo eso no creo que hayas tenido tiempo para ver si podías meter en vereda a Sofia. Harpo?. ella sigue hablando como si nada. las 17 . le pregunto. ——— me llama y yo doy un brinco ella me mira con cara de sorpresa. Pues no. al llegar a casa. ¿Qué te ha pasado. Tú eres mi mujer. El espejo estaba rajado. cortado. a mí me parece que lo dice como si estuviera orgulloso. ¿cómo quieres que te haga caso? Las mujeres son como los niños. Pues me llevo a los niños. Necesita que le bajen los humos. Y sigue hablando. Bueno.Alice Walker El color púrpura La verdad. Mr. le digo. Sofia es muy suya. Pero siguió probando. Yo le digo que no puede estar siempre yendo a casa de su hermana. no les quedaba ni un plato sano. me pillé la mano al cerrar la ventana. le digo. Pero eran Harpo y Sofia. No. ¿Quieres venir?. Sigue tirando de la pipa. me golpeé en el ojo y me arañé la barbilla. El otro día se me desmandó en el campo y cuando por fin conseguí enderezarla me había cascado de lo lindo. ———. El ruido sonó dentro de la casa y me acerqué al porche corriendo. oí estrellarse algo contra el suelo. les dice que no lo sabe.

¡cras!. ——— empieza a quejarse del precio del petróleo. Ella se queda en combinación pero ni pestañea. Le dijiste a Harpo que me pegara. hasta que Mr. Me había portado mal con el espíritu de Sofia. al verla a ella. Y me dice: La verdad. Si alguna vez protesta para defender a sus hijos. pensé que ninguno 18 . Mi papá la tiene en un puño. Son tuyas. pero al levantarse le pega en las partes privadas con las dos manos. más se enfada él. No sé cuánto rato llevarán así. ¿Y no te he ayudado? Abrió el fardo. Querido Dios: Hace más de un mes que duermo fatal. Ellos no me ven. Una vocecita me dice: Algo malo habrás hecho. Él manda en todo. Él trata de agarrarla por el cuello desde atrás pero ella lo tira por encima del hombro. vino a casa con un fardo. me pregunto. un dólar por el alquiler. Él cae. luego echo en la almohada unas gotas de Hamamelis de Virginia y cierro las cortinas para que no entre la luna. ni cuándo terminarán. Recé para que ella no se enterara. Pero nadie lo diría. Él le da un puñetazo en el estómago que la hace doblarse gimiendo. Doy media vuelta y me marcho. Se pegan. Al principio me levantaba y bebía un poco de leche. Nunca se rebela. Mi papá odia a los niños. ¿Qué me pasa?. Toma. Cuanto más protesta ella. Me gusta serte útil. Es el espíritu de alguien con quien te has portado mal que no te deja en paz. Nada más oírlo. Sofia. ¿Por qué lo hará? Ella coge un tronco de la estufa y le sacude entre los ojos. Me queda levantada todo lo tarde que puedo. es peor. Luego. hechas trizas y el colchón de la cama. A veces consigo dormir un par de horas. Sofia y los dos niños se van a casa de la hermana de Sofia a pasar el fin de semana. No sé nada de su familia. me dio por contar postes y. Me parece que sé por qué. le digo. Él trata de darle un bofetón. luego tomó un baño caliente con leche y sal de Epsom. Me dijo: Quiero que sepas que yo esperaba que tú me ayudarías. la agarra por la falda y tira fuerte. encima de la cocina. El sábado por la mañana temprano. me despierto. por leer la Biblia. Tenía debajo del ojo un pequeño corte azul y rojo. Pero se enteró. Harpo. Pero. Hago todo lo que puedo. Aquí tienes tus cortinas y aquí el hilo. reventado. Él rueda por el suelo. me recuerdas a mi mamá.Alice Walker El color púrpura cortinas. más tarde. Pero cuando parece que ya tendría que haber cogido el sueño. con los que tiene. saludo con la mano a los niños al pasar por el arroyo y regreso a casa. Quizá. oigo el carro. Se lo dijo Harpo. Ella nunca replica. pero se lo pregunto de todos modos. Hasta que una noche me vino a la mente.

Se queda mirándome. Una cosa horrible. con mis primos y con mis tíos. Pero antes que consentir que me pegue. Tampoco podía enfadarme con mi papá. porque por algo era mi papá. Doce. Lo pienso. me ponía enferma. cada vez que me enfadaba o empezaba a enfadarme. No mientas. ¿Y qué es lo que hago? Pelear. lo mato. Pelear con mi papá. Me daban ganas de vomitar. te la tengo. dice suspirando. Pero bastante me ha castigado el Señor. ¿Cuántos tiene?. Entonces. Una chica no está segura con tantos hombres en la familia. Bueno. Tú me tienes compasión. dice la Biblia. Yo he cazado con arco y flechas. pregunto. Me enfadaba con mi mamá porque me hacía trabajar mucho. digo. le digo. Luego vi que estaba enferma y no pude seguir enfadándome. pero nosotras siempre nos ayudamos. No lo dije en serio. ¿por qué lo dijiste? Me miraba a los ojos sin pestañear. Al Señor no le gustan las cosas feas. ¿Y vosotras? Nosotras somos seis. Honrarás padre y madre. Si antes estaba furiosa. 19 . bien lo sabe Dios. Luego. Lo dije porque soy una estúpida. pero no lo bastante fuerte como para hacerles daño. Pronto empecé a no sentir nada. Quiero a Harpo. No hablo de los dos que tuvo conmigo. Pues es lo que más abunda. pase lo que pase. Domino el temblor que me empezó cuando la vi venir y le digo: Me avergüenzo de mí misma. ¿Cuántas chicas?. Cuando nos peleamos todos es un espectáculo. Yo nunca he pegado a nadie. Los chicos también. con mis hermanos. me dice. me dice. ahora está triste. He tenido que pelear toda la vida. Uf. Esto hace que la conversación entre por otro camino. Se pone la mano en la cadera. como si lo que le digo le quitara el viento de las velas. Lo dije porque tú haces lo que yo no puedo hacer. respirando hondo. Ya lo sabes. me pregunta. Seis chicas y seis chicos. ¿Y qué haces cuando te enfadas?. Cinco. Mi papá tuvo seis con mi mamá antes de que ella muriera y otros cuatro con la mujer que tiene ahora. Pero nunca pensé que tendría que pelear en mi propia casa. No se lo dije. No recuerdo cuándo fue la última vez que me enfadé.Alice Walker El color púrpura debía de asustarse de nada. A veces dos de los chicos se unen a nosotras. si quieres un hijastro muerto sigue aconsejándole así. pregunta. ¿no es verdad? Ella lo piensa y dice despacio: Sí. le digo. cuando estaba en casa les daba en el trasero a los pequeños si no se portaban bien. porque te tengo envidia. cansada. Todas las chicas son anchas y fuertes como yo.

Yo corro a buscar mi libro de patrones. Nos reímos tanto que tenemos que sentamos en el escalón. El cura me llama Hermana Celie. Pero es mi marido. Harpo ha venido corriendo desde su casa. Alguien debió salir en su defensa. creo yo. Mr. En el invierno. y bebe ginebra. que fuma. ¿Nada de nada? Bueno. El cielo es para siempre. Ayudo al cura. que canta por dinero y roba maridos. Me ven batallar con los hijos de Mr. Sin decir nombres. mientras yo ando de un lado al otro trabajando. ——— y pensar en el cielo después. lagarta y mujer de la calle. Esta vida acabará pronto. Cruzaba y descruzaba las piernas y miraba por la ventana. las mismas que le sonríen han dicho amén a todo. Querido Dios: Shug Avery está enferma. ——— con disimulo. no. Entonces tengo que hablar con el Sumo Hacedor. Su mamá dice que ella ya se lo había advertido. Casi nada me parece divertido. eres tan piadosa como largo es el día. ——— se queda siempre sentado atrás. Mujer de la calle. Engancha el carro. pongo el vino y lavo el mantel del altar. Luego. y su papá que es una perdida. digo. Vamos a hacer retazos para colcha con estas pobres cortinas. Me río. me miran y miran. Todos sabíamos por dónde iba. Él hace como si yo no existiera. dice ella. me ocupo de que no falte leña para la estufa. tratando de llevarlos a la iglesia y procurando que se estén quietos una vez dentro. Yo quería preguntar de qué. Pero eso me hace gracia. me dice. ———. y en toda la ciudad no hay quien quiera tener en casa al Ruiseñor de Oro. claro. Luego habla con las otras mujeres y con sus maridos. Las mujeres le miran y le sonríen. pécora. limpio el suelo y las ventanas. me dice. pero tampoco hacía falta. le ha dicho. 20 . pero no me he atrevido. Pero cuando hemos vuelto a casa. yo he mirado a Mr. Me encojo de hombros. Algunas estaban en casa las dos veces que fui de parto. Cuando les parece que no las veo. cerca de la puerta. Hablaba de una descocada de faldas cortas. Tendrías que abrirle la cabeza a Mr. ¿Adónde vamos?. Ha hecho un sermón refiriéndose sólo a ella. Las mujeres de la iglesia a veces son amables conmigo y a veces. quizá de la tuberculosis o de alguna porquería de mujeres. Hermana Celie. Una mujer ha dicho en la iglesia que se estaba muriendo. Hasta el cura ha tenido que hablar de Shug Avery ahora que está enferma. ——— se pone bastante difícil. Pero él se ha callado. Y la ha llamado desvergonzada. No saben qué pensar. Yo procuro llevar la frente alta lo mejor que puedo.Alice Walker El color púrpura Sofia frunce el entrecejo. pregunta Harpo. él ni siquiera se ha parado a cambiarse de ropa y ha empezado a dar voces llamando a Harpo. Cuando ha dicho eso. Ella se ríe. Ahora duermo como un bebé. a veces Mr.

pregunta Harpo. Cuando he sacado un brazo y la cabeza. ¿Quién es?. le dice otra vez. Yo no me muevo porque no puedo. la mira a ella. Además. De cerca. Está tan elegante que parece que hasta los árboles se ponen de puntillas para verla mejor. Baja por su propio pie. apoyándose en Harpo y Mr. dice Mr. los zapatos viejos y con lo que huelo? Estoy fuera de mí. de prisa. al mirar la carretera. oigo gritar a Mr. ———. Luego. veo venir el carro. Lleva vestido de lana roja. Harpo al otro lado. sombrero brillante con unas plumas que parecen de cola de gallo curvadas sobre una mejilla y bolso de piel de serpiente. Me quedo plantada en medio de la cocina. Prepara el cuarto de los invitados. La cabeza me da vueltas. quiero gritar. Con la ayuda de Dios. Mr. Pero no digo nada. ———. Al cabo de cinco días. Harpo y Sofia están en el patio. En las escaleras. Se me dispara el corazón y lo primero que se me ocurre es cambiarme el vestido. Mr. Harpo. veo todo el polvo amarillo que lleva en la cara y los labios pintados de rojo. Y viste que tira de espaldas. el carro ya ha parado en el patio. la casa. De prisa. ¿de qué iba a servirme otro vestido con este pelo todo revuelto y este pañuelo lleno de polvo. Es como si no le quedara mucho tiempo en este mundo y ya se hubiera arreglado para el otro. La ventaja de que no trabaje cuando está en casa es que no le echamos de menos cuando no está. Está cubierto con una especie de toldo hecho de mantas viejas o algo así. no sé qué hacer. mirando dentro del carro con la cara muy seria. ——— se va en el carro. Vamos. tiene la cara triste. es Shug Avery. Harpo engancha los caballos y los dos se quedan hablando un momento al lado del granero. una vieja amiga de la familia. Ayúdame a llevarla a la casa. Salgo a la puerta.Alice Walker El color púrpura Engancha el carro. Me 21 . ——— me mira y dice: Celie. Necesito verle los ojos. Vuelvo a ponerme el vestido y me limpio como puedo el sudor y el polvo de la cara. le dice él. ¿Shug Avery? Harpo me mira. me parece que el corazón se me va a salir por la boca. Luego. No es mía. Cuando veo asomar un pie de la mujer. a juego con los zapatos. con todo el pecho lleno de collares negros. Pero sé que no es así. ¿Sí? pregunto tropezando con la escoba que tenía en la mano cuando vi venir el carro. Pero ya es tarde para eso. No parece ser muy dueña de sus pies. ———. sujetándola con un brazo y agarrándose a la barandilla con la otra mano. Lo único que se me ocurre es: ¡Quién se lo iba a imaginar! Celie. No está acostada. Ahora la veo tropezar entre los dos hombres. Sofia y los niños nos miran desde el patio. Celie te pondrá bien. dentro. Y tampoco me han avisado. La que tenía que haber sido tu madre.

Sin tabaco. Luego caigo. podría matar de una mirada a una serpiente que se cruzara en su camino. Los ojos. oyéndola respirar. Entonces ella levanta los ojos. Él me mira como si pensara que cavilo algo malo. demasiado pronto. Los labios son como ciruelas negras. Un hombre. larga y 22 . ——— no fuma. Me mira de arriba abajo y se ríe bajito. Le noto cansado. Pera. Está más enferma que mi mamá cuando se murió.. Sólo deseo saber lo que le pasa. pone los ojos en blanco y se ríe. Mr. No servirá de nada. Suelta mi jodida mano. Nunca había visto a nadie tan enfermo. Pero ella es más atravesada que mi mamá. habla claro. Pues sí que eres fea. se levanta polvo. digo. Se pasa las horas en ese cuarto. dice. pero basta para que él no se acerque a la cama. No bebe. ella se despierta por la noche y ni lo ve. mordiendo la pipa. Le miro a la cara. su cara es tan negra como la de Harpo. Pero no le coge la mano. triste y veo que tiene la barbilla débil. yeso la hace vivir.Alice Walker El color púrpura parece que cuando le haya visto los ojos mis pies se despegarán del suelo. ——— está a su lado de día y de noche. Pero él está allí. Si no la quieres. Casi ni come. brusco. ¿ya mí qué me pasa? La primera vez que vi todo el cuerpo de Shug Avery. A pesar de estar enferma. en lo oscuro. Querido Dios: Shug Avery no es que sea mala. sucia. Querido Dios: Han tenido tres hijos. Es como un ronquido de muerte. Albert es el nombre de pila de Mr. le pregunto. lejos de la lámpara. Cuando se la quita. Lo mira. dice como si no se lo hubiese creído hasta ahora. Tiene la nariz larga y afilada y la boca grande y carnosa. A veces. Tengo yo más barbilla que él. Sí que la quiero. me dice. Ella no le deja. grandes. Se queda sentado en un rincón. pero si es eso lo que piensas. Muévete. le dice. ¿me has oído. ———. Y ruines. Nadie defiende a Shug. digo. Albert? Yo me pregunto quién será Albert. y a él le da apuro bañarla. Mr. A lo mejor imagina que va a empezar a pensar cosas que no debe. Y su ropa está sucia. Yo necesito a un hombre. ¿Qué te pasa? ¿Estás chiflado? No quiero a mi lado a un mequetrefe que no supo decir que no a su papá. No acaba de hablar.. No es una gran risa. me dice él. brillantes. Debajo de los polvos. Y le viene una agüilla a los ojos. Por la fiebre. Lo que pasa es que está enferma. Lo primero que ella le dijo: No quiero oler a cochina pipa. ¿Qué tiene?.

Parece nerviosa. me pregunta. Sí. No echo de menos nada. café. Aun así. té? Se ríe. negra y delgada. Me tiemblan las manos y se me corta la respiración. señora. 23 . que me asusta. dice. Jamón. Me recuerda a un niño tratando de divertirse con un juguete que no sabe manejar. Pasa las hojas de prisa. cereal. mantequilla. ¿Cuántos? Y no me digas sí. Cortante. que bailan en el techo de los coches o que se tiran a las fuentes. galletas. ¿Puedo sentarme a desayunar contigo?. Luego. le pregunto. huevos. Menos a Sofia. ¿Has tenido hijos?. Está más débil que una gata recién nacida. Me mira de un modo extraño. ¿Y nada más? ¿No hay zumo de naranja. Echo por encima jugo del jamón y revuelvo los huevos con el cereal. Unto una galleta con una buena capa de mantequilla. Bebe café y fuma su cigarrillo. Está mirando una revista. me pregunta. fresas con nata. tostadas. Aunque ahora no soy más que un saco de huesos. dice. No. jalea y mermelada. No quiero tu maldita comida. Nunca. se me figuró que me había convertido en hombre. que no soy tan vieja. pera tiene una lengua de hierra. A los niños los soporta. Pero tiene algo. Le pongo el café y enciendo el cigarrillo. rechina los dientes y mira al techo. Yo no discuto. Algo que me llama. Querido Dios: Le pregunto a Shug Avery qué quiere de desayuno. Yo le froto la piel como si rezara. ¿Dónde están? No lo sé. No tarda nada en perfumar el cuartito. se pone una mano en la cadera y me mira parpadeando. le contesto. ¿Qué miras?. ¿Nunca habías vista a una mujer desnuda? No. leche. mientras la lavo. Sólo una taza de café y mis cigarrillos. y ella es tan gordita y tan loca que se me antoja una hermana. Lleva un camisón blanco de manga larga y la mano. pregunto. haciendo olitas. ¿Los echa de menos?. Ella se encoge de hombros. que se levantan el collar de cuentas con un dedo. Yo muerdo una jugosa loncha de jamón curado en casa. con sus pezones de ciruela negra iguales que sus labios. ¿Qué tienes?. señora. Tiene mujeres blancas que se ríen. Ella dice: Anda. que toma el cigarrillo es normal. no sé si serán las venas pequeñas y finas que se ven o las grandes y gruesas que procuro no mirar. mira bien. señora. Es un jamón que cuando lo cueces se huele en un kilómetro a la redonda. pomelo. le digo. Dos. pero yo tuve que irme.Alice Walker El color púrpura negro. Los míos están con su abuela. Si no me vigilo cogeré esa mano y me meteré sus dedos en la boca.

Mira el fondo de la taza. Se ha quedado mirando los árboles 24 . No has descansado hasta meterla en tu casa. Yo le digo: No hay ser viviente que pueda oler el jamón curado en casa sin probado. como buscando algo sólido. Ha cogido un cigarrillo y ha empezado a cantar bajito. Miedo.Alice Walker El color púrpura Ella. Habla de esas cosas que dice el señor cura que es pecado escuchar. Si está muerto puede que resista la tentación. me dice. ¿Qué canción es ésa?. Mr. O como si fuera mi mamá. pero no es seguro. fuma que te fuma. Querido Dios: Hoy Shug Avery ha estado un rato sentada en la cama. ——— se ríe. Y me entusiasma hasta el último rizo. seco. rascando. ——— no le ha contestado. Es algo que se me ha ocurrido. Guardo todo el que ha quedado en el peine. Querido Dios: Esta noche se ha presentado en casa el papá de Mr. Mr. Así me hacía mi mamá. le pregunto. Después ha cedido y se ha apoyado en mis rodillas. Y no digamos cantarlas. Algo que me he inventado. He tenido miedo. Ella hace como si nada. Así da gusto. corto y encrespado que he visto nunca. Tiene el pelo más enredado. o como si fuera Olivia. ———. Algo que tú. Ella ha seguido cantando. ——— me pregunta cómo he conseguido que comiera. me bebería un vaso de agua. rascando. parece que un ratón ha estado mordisqueando la galleta y una rata se ha llevado el jamón. Al principio me decía: Date prisa y acaba pronto. Es bajito. ha dicho ya desde el peldaño. y la que tengo aquí al lado de la cama no está fresca. Por fin dice: Celie. Carraspea mucho. Cuando vuelvo y cojo la bandeja. peinando y sacudiendo suavemente. Me ha parecido bastante atrevida. La peinaba como si fuera una muñeca. Le veo algo extraño en los ojos. ¿verdad?. decía. O quizá la abuela. Y se tapa los ojos con las manos. Peinando y sacudiendo. Mr. me has ayudado a sacarme de la cabeza. Le he lavado el pelo y la he peinado. Yo dejo mi bandeja en la mesita y salgo a buscar agua. En seguida ha ido al grano. Cualquier día me hago una redecilla o un postizo. dice que está cansada y cierra los ojos. calvo y con gafas de oro. como si todo lo que dice tuviera que anunciarse y habla doblando el cuello hacia un lado. dice. Me alarga el vaso.

tiene el pelo crespo y unas piernas que son dos palos de béisbol. ——— gruñe por lo bajo. Se cruzan nuestras miradas. cada uno de sus hijos tiene distinto padre. ———. dice y deja una cajita en la barandilla. Mr. ———. le digo. Trae el sombrero de Pa. Pero esto no me lo dice a mí. Se lo traigo. esta casa es mía. Tu hijo Harpo está viviendo en una casa mía. El viejo Mr. ——— volviéndose de cara a su papá. De eso respondo yo. ¿Dónde la tienes?. me dice. Luego le dice muy triste: Tú no puedes comprenderlo. dice el viejo Mr. voy a su cuarto y cierro la ventana. pregunta arrimando una silla. ———: Me gustaría saber qué tiene esa Shug Avery. ¿Dónde está el Dulce Ruiseñor? Tengo una cosa para ella. ——— carraspea. Si el viento trae basuras. todos los hijos de Shug Avery tienen el mismo padre. Yo quiero a Shug Avery. te compadezco. las quemo. Ahora duerme. Los dos vemos cómo el viejo Mr. Se levanta para irse. Me da el vaso. Mira. ni siquiera es limpia. Debí casarme con ella cuando podía hacerlo. también. Es todo muy bajo y muy liado. ——— carraspea. ensayando la cancioncita. Estas tierras son mías. un buen pico de mi dinero. La próxima vez que venga le echaré un poco de pipí de Shug Avery en el agua. dice el viejo Mr. Yo me quedo en la puerta. ———. Es alto y gordo y parece un oso pardo. ——— no se mueve de la silla. Mr. Además. ¿Le apetece un vaso de agua fresca? Por la ventana oigo tararear a Shug. Yo echo una gota de saliva en el agua del viejo Mr. ——— vuelve la cabeza despacio y mira cómo bebe su papá. Está bien. No hay muchas mujeres que admitan en su casa a la fulana de su marido. Lo dice a Mr. dice Mr. Nunca habíamos estado tan cerca. Y desperdiciar tu vida. ——— no contesta. Eso. ——— se aleja por el camino. Albert?.Alice Walker El color púrpura del pozo y el tejado de la casa de Harpo y Sofia. la corto. A ver si le gusta. ¿Qué es de vuestra vida. Ha pasado mala noche. dice Mr. Ni siquiera se sabe quién fue su padre. ———. El viejo Mr. pregunto yo acercando una silla. ———le decía a Mr. Eso a mí no me importa. junto a la barandilla. Se 25 . ¿No quiere sentarse?. Celie. Con disimulo. El viejo Mr. Mr. me dice. pregunta sonriendo. carraspeando. Si en mi tierra nace mala hierba. ———. Y su mamá lava ropa de los blancos. Mr. Dicen que tiene el mal de las mujeres. en mis tierras. Es negra como la pez. Mr. La siguiente visita es su hermano Tobias.) Y. Celie. (Aquí Mr. ——— es pequeño como su papá. Su hermano es mucho más alto. Siempre la he querido y siempre la querré. ——— me mira. Ya lo estás viendo.

———. Ella da unas puntadas largas y torcidas que. No aparenta más de diez años. y también a mitad de camino entre lo bueno y lo malo. Aunque tú no lo creas. A él no lo mira. lo sostiene a la luz. En el suelo tengo una cesta llena de retales. Se alisa el bigote y se lame los labios. Sofia y yo estamos haciendo otra colcha de retazos. dice ella.Alice Walker El color púrpura pasa una mano por el pelo que lleva planchado con pomada. dice él. dice Tobias. Las mujeres no son todas iguales. Coge un retal cualquiera del cesto. sí. Yo y Mr. Ella me mira y resopla. entre Shug Avery y Mr. Tiene mucho más que Margaret. ¿Qué tendrá que ver el mundo con nada? Entonces me veo allí sentada. Lleva una bata de flores que le he hecho yo y nada más. y es como ver abrirse una navaja. Mis campos y los de Harpo son los que más rinden. frunce el entrecejo. Me ahorraría un montón de dinero. lo creo. Oh. ¿Qué cuentas de bueno. Shug está a mitad del camino entre la salud y la enfermedad. Sonríe. Bien. Miss Celia. le digo. se limpia en el pantalón y luego lo sacude marcando la raya. El viejo Mr. Miss Celie?. mira quién ha venido hoy. Nosotros 26 . Margaret cogería esa aguja y te cosería la nariz. Canastos. dice Tobias. ¿Desde cuándo? Hará un par de meses. Está flaca como un fideo y en su cara todo son ojos. ——— ha vendido parte de su propiedad y no le queda ya mucho más que las casas y los campos. me dice. Pero no puedo demostrarlo al mundo. Me he enterado de que Shug Avery está aquí. Siempre tan atareada. me pregunta. Tobias. dice. me pregunta. no sé por qué. Acerca una silla y se sienta a mi lado. Pero eso es porque no tienes sentido común. Es la primera vez que pienso en el mundo. como si aún tuvieran mucho. bien. Todo lo que yo hago lo encuentras bonito. He unido cinco piezas cuadradas y las extiendo en la mesita que está situada al lado de mi rodilla. dice Mr. me recuerdan su canción. Pero hoy está de malas. haciendo colcha. Eso demuestra que no hay que hacer caso de lo que se oye por ahí. Los más de los días ahora nos enseña el lado bueno. Muy bonito. Para ser la primera vez no está mal. ——— la miramos y los dos nos levantamos para ayudarla a sentarse. No mucho. Tobias y su papá siempre están hablando de dinero. Entonces oigo caer para atrás la silla de Tobias y él dice: Shug. Yo junto retales y miro los colores. Le doy los retales que estoy pegando y empiezo otra costura. ¿Cómo diablos se cose esto?. se hurga en la nariz. oí decir que se estaba muriendo. Ella se ríe y yo bajo la cabeza. ———. con el pelo recogido en trencitas. Ojalá Margaret se pareciera a ti.

si no? Claro que hay personas que comen porque la comida les sabe buena.Alice Walker El color púrpura tres contra Tobias y su cochina caja de bombones. mira al patio y luego deja la aguja y pregunta: ¿Por qué come la gente. no es la solitaria. levanta la cabeza. ¡No! Como te digo. A ésos les gusta hacer trabajar la boca. Él no está desnutrido. ¿Y no se te ocurren más razones? Bueno. Miss Celie. La tenemos en el porche. Su papá no ha lavado un plato en su vida. no está segura de qué. pero cada día se oyen cosas nuevas. Cuando salimos al campo creí que se caía. pero hay gente que lo dice. Y luego están los glotones. Es un dibujo muy bonito que se llama Favorito de la Hermana. Y se bebió dos vasos grandes de suero de manteca. le digo. puedes decírmelo? Pues. hartas de comida y gozando del calor. Se suponía que él estaba lavando los platos. ¿Harpo? Está comiendo cada día más. ¿Tú crees? Pues parece que le gusta. ¿No tendrá la solitaria? Ella frunce el entrecejo. Y esta mañana. Los dejaba limpios. Tendría hambre. En la casa no se oye nada más que las moscas que vuelan de un lado al otro. los trabajos de la casa le gustan más que a mí. después no podía ni moverse. Querido Dios: Sofia y yo trabajamos en la colcha. y yo no pierdo ocasión de coser el retazo amarillo. A Sofia le da algo vueltas en la cabeza. Anoche. si no. sí. La solitaria te da hambre y Harpo come hasta cuando no tiene hambre. después de cenar. dice. ——— y Shug se han ido paseando hasta la carretera. de tanto comer. Si la colcha sale bien. No. ¿Y para qué. pero no. para vivir. Yo no. No tanto. cose un rato. Claro. donde está el buzón. Ella lo piensa. Se inclina sobre la labor. Por primera vez en mi vida me siendo a gusto. Mr. puede que me la quede para mí. Vosotros trabajáis mucho. con el desayuno. pero con la boca. Y eso. también pueden darse casos de estar desnutrido. mientras yo bañaba a los niños antes de acostarlos. Me gustaría tenerla. A lo mejor no quiere lavar platos. con la cena. ¿Quién? Harpo. Shug Avery nos ha dado su vestido amarillo para retales. se comió una fuente de galletas él solo. se apoya en el respaldo de la silla. Cuando Sofia dice MALDITO es que algo anda mal. Yo prefiero estar en el campo y con 27 . a lo mejor se la regalo. Oyéndolas zumbar me entra sueño. maldito si no se comió seis huevos. por los retales amarillos que parecen estrellas. A decir verdad. ¿A la fuerza? Eso es muy raro.

me gusta la cuajada. tarde y noche. no se cocinó ni un huevo. sale y dice: Adiós. al lado de la mesa. Él no contesta. Sube por la escalera al tejado y empieza a clavar clavos. Lo demás. Miss Celie. le miro bien. no. Ya. buscando una cuchara para la cuajada. dice: Perdón. ¿Para cuándo lo esperas?. Pero a él le encanta guisar. Tienes buen apetito. Le sirvo un bol. No sería por falta de ganas. Salimos al porche y él se sienta con los pies en la barandilla. Miss Celie? Quiero decir un buen hombre según se mire. Mientras estuvo en casa. Bueno. Miss Celie?. guisa muy bien. pero ya sabes cómo es Mr. ¿Tienes suero de leche? Tengo cuajada. Bueno. Guisar. Es que no hace tanto que pasó la hora de comer y ya tienes hambre. Come de pie. Oh. No hace más que pensar en la comida mañana. la coge y la miga en el tazón. Los martillazos resuenan en el patio como disparos. le pregunto. le preguntamos. Pase lo que pase. la próxima vez que veas a mi marido. ¿eh?. Miro al otro lado del patio y veo a Sofia arrastrando una escalera y la apoya en el costado de la casa. Come. Nada más vedo entrar. responde con la boca llena. Harpo no para de comer. Come. ¿Qué tienes de comida. Claro que tampoco falta mucho para la cena. Harpo come y la mira. Mr. yendo derecho al horno. Saca un trozo de pollo frito y se corta un pedazo de tarta de arándano que hay en el aparador. limpiar y arreglar la casa. me pregunta. Él revuelve en el cajón. Sigue flaco. Lleva unos pantalones viejos de Harpo y un pañuelo en la cabeza. Ve una rebanada de pan de maíz en la repisa. ¿Te encuentras bien. Y cómo no iba a fijarme. ¿Sofia no te da de comer?. dice ella. Lleva el tazón y la cuchara a la cocina. ¿Por qué lo dices?. Tiene mucha afición a la cocina.Alice Walker El color púrpura los animales. se diga lo que se diga. digo oyéndole masticar. fíjate en si come algo. abulta la mitad que Sofia. Me recuerda a un cerdo en el comedero. Empieza a parecer que está en estado interesante. Y lo único que le crece es la barriga. Luego eructa. Incluso partiendo leña. 28 . Come las sopas arrimando el tazón a la barbilla. Es la primera noticia. ———. ——— es un buen hombre. venga quien venga. Tres o cuatro horas. Él no contesta. digo. pero por debajo del mono se le marca la tripa.

si él trata de meterse con ella. trabajadora. ¿Sigues incordiando a Sofia? Es mi mujer. Él se suena y me mira con unos ojos casi cerrados de lo hinchados. señora? Mr. Yo le doy un pañuelo. Él me mira lo mejor que puede con sus ojitos entornados. Harpo. buaa. Pienso en Sofia. en cuanto ella recupere su peso. Le quito el pañuelo y me vienen ganas de echarle a puntapiés. ——— ni él me quiere a mí. Sofia te ama. Querido Dios: Harpo está con nosotros este fin de semana. no. Eso no quiere decir que debas andar siempre mareándola. Sofia es de ésas. ni rencorosa. dice. si se lo pides bien. por más que yo le diga. es cariñosa con los niños y es bonita. te pega. le digo. Me intriga Sofia. piadosa y limpia. Y cuando no haces lo que dice él. es una buena esposa. también. me dijo un día. Yo cazaba con arco y flechas. Ella hace siempre lo que le viene en gana. No sé qué más puedes pedir. Y cuando lo hago. dice él. Tenía la cabeza entre las manos y las lágrimas y los mocos le caían por la barbilla. tú lo haces. buaa. ni vengativa. No es ruin. buaa. Ha sido Sofia. Buaa. lo aplasta. oí que alguien lloraba. Seguramente. Además. Pero tú eres su mujer. y ella lo llama Albert y le dice sin rebozo que le apesta el calzoncillo. ¡Señor! Cuando Pa te dice que hagas esto o lo otro. sacudiéndole por un hombro. Yo no quiero a Mr. pero se decide por la verdad. ——— y Shug y yo nos habíamos acostado. le digo. Y la mujer tiene que respetar al marido. Y cuando voy a pegarle. como tú a Pa. buaa. ¿Qué te ha pasado en los ojos?. Él dice. Él va a inventar algo. con lo enclenque que es él. 29 . El viernes por la noche. le pregunto. ¿Respeta Shug Avery a Mr. ———? Ella es la mujer con la que él quería casarse. hipando: Quiero que me obedezca. Sofia te quiere y tú quieres a Sofia. Sofia te quiere. como Sofia lo es mía. Harpo estaba sentado en la escalera.Alice Walker El color púrpura Él no dice nada y coge otra tajada de pastel. Pues Sofia. Él está con la cabeza gacha y cara de retrasado. ella me hincha los ojos. cuando Mr. Yo me casé con él porque mi padre me obligó. A algunas mujeres no se les puede pegar. ¿Sí. Eso. estará encantada en hacer lo que tú quieras. ——— se casó conmigo para que cuidara de sus hijos. Cuando dice que no lo hagas no lo haces. llorando como un crío. Y. Buaa.

Parece que está echando toda la tarta que ha comido en un año. Sólo si pienso en Shug siento algo ahí abajo. vamos. Yo la miro despacio. ¿Qué ibas a hacer si no? Al marido de mi hermana lo han llamado a filas. Ahora sólo pido que me deje en paz. Desde que nos casamos no hace más que pensar en hacerme obedecer. Lo peor es que él ni lo nota. Nos sentamos en un columpio. Él no quiere una esposa. Y es como correr hasta el borde de la carretera y que la carretera se eche para atrás. Él la ha dejado en una granjita. Ella pone cinco vasos para ellos y dos para nosotras. Pero a lo mejor luego vuelve a las andadas. Cuando se queda vacío. le pregunto. Pero ya no. yo perdía la cabeza. zis. Saca el cuerpo por el lado de la escalera y vomita sin parar. Mamá. A mí me gustaba eso. ¿Y sabes qué es lo peor?. no parece tener más señales. Aparte un cardenal en la muñeca. Espera un poco. Antes. dice. lo hace pedazos. Algo así me figuraba yo. zas. Está en el tajo. Yo me acuerdo de mi hermana Nettie. Pero lo digo sólo por decir. le digo. Sólo de verle acostar a los niños me encendía. limonada. Yo podría ir a vivir con ella y llevarme a los niños. Y me acuerdo tan a lo vivo que hasta me duele. Ya no come tanto.Alice Walker El color púrpura Cuando empiezo a hablar del peso. le digo. mamá. lo acuesto en la cama que está al lado del cuartito de Shug y se duerme al momento. ¿Cómo van las cosas entre tú y Harpo?. Tiene que dar tanto gusto que no sé si podría resistirlo. Era yo la que le hacía correr a casa. Pero es tu marido. Lo que él quiere es ser tan fuerte como tú. Sofia sigue hablando y mira su vaso frunciendo el entrecejo. Y se pone a vomitar. Empiezo a cansarme de Harpo. Bebe un sorbo de limonada. Pone en el tajo un tarugo de madera y zis. 30 . me dice. saca el aire poco a poco. Ahora siempre estoy cansada. zas. le digo. me dice. Alguien a quien acudir. Ellos no tienen hijos y Odessa adora a los niños. Él quiere un perro. partiendo tablillas. Los niños vienen corriendo. ——— viene. a la sombra. de madera que ella hizo el verano pasado y colgó en el porche. Mr. me pregunta. me dice. Querido Dios: Voy a ver a Sofia y la encuentro reparando el tejado. Vamos. Tienes que vivir con él. Suelta el hacha y me dice si quiero limonada. Luego. No me interesa. Harpo se echa a llorar otra vez. Ella sorbe el aire entre los dientes. A lo mejor te vuelve a gustar. Y cuando lo tengo encima me pongo a pensar que ahí es donde quiere estar a todas horas. Las malditas goteras. cuando él me tocaba. Ya no me gusta dormir con él. Yo no sé nada de eso. se despacha y a los diez minutos ya estamos durmiendo los dos.

Todos nos reímos. 31 . Bueno. me dan ganas de matarlo. Todas las hermanas de Sofia moviéndose al mismo tiempo hacen temblar la casa. vienen en dos carros para llevarse a Sofia. vuelve al tajo y sigue partiendo maderas para el tejado. ¿Tú no vienes? No. dice Sofia. la de los niños. Él le quita algo del pelo. Luego. me dice. ¿Por qué no viene papá?. En el fondo. Está tejiendo una red para pescar. aprieta y se tira un pedo. bum. pero el frío aprieta y puede que ella y los niños tengan que dormir en el suelo. pregunta la niña mayor. Él es así. a veces. me cansa. ¿Vas a dejada marchar?. como si le tuviera sin cuidado. pero es que. mira al arroyo y silba una canción. Papá tiene que quedarse a cuidar de la casa. Necesito unas vacaciones. dice Sofia. bum. ¿Dónde vamos?. dice Harpo. ——— están sentados en la escalera. De vez en cuando. Una mañana temprano. ¿qué te parece? La chiquita se sienta.Alice Walker El color púrpura Él lo pasa tan ricamente. El niño se va hacia la pequeña que gatea por el suelo y le dice: Papá no viene. Shug y Mr. Coco y Boo. Me siento a su lado en la escalera. Pero también da pena. pregunto a Harpo. dice. sigo queriéndolo. pisadas de pies fuertes y macizos. Miramos por el camino hacia la casa. un espejo y una mecedora. El niño se para delante de su padre y lo mira fijo. Ella no tiene mucho equipaje: su ropa. como si nada. Ni lo que yo sienta. palpa el pañal y va a cambiarla. ¿Papá no viene? No. Y los niños. En el último minuto. dice mirando de través a los carros de las hermanas. A ver a tía Odessa. Harpo está sentado en la escalera. No sé cómo será la casa de su hermana. No importa lo que yo piense. ¿Cómo quieres que yo se lo impida? Que se vaya. fuertes y sanas como amazonas. Y a cuidar de Dilsey. a lo mejor no me voy. pregunta ahora uno de los niños. Todas son grandes. comparado con su silbido normal. Querido Dios: Tiene razón Sofia en lo de sus hermanas. se queda quieta. Pero eso no es nada. Ella ha dicho que se va. bum. Bosteza. Harpo la levanta. decido regalar a Sofia la colcha. Dentro suenan. Él me mira como si hubiera que ser tonto de remate para preguntar eso. Éste es un silbido extraviado en una jarra. pero una jarra hundida en el fondo del río. Resopla y dice: Al verle hacer eso. un colchón que hizo este invierno.

Harpo está sentado detrás del mostrador y escucha a Swain. que es astuto. Así no se molesta a la gente con la música. se pasa el día en la calle. Se seca los ojos con el pañal usado. Sin decir nada. 32 . Yo le pregunto qué hace. me contesta. ¿Dónde van a dormir? Harpo dice: No volverán. todo es clavar y desclavar. fuera de la circulación. Querido Dios: Hace seis meses que Sofia se fue y Harpo parece otro. A veces viene a ayudarlo su amigo Swain. Querido Dios: La primera semana no vino nadie. Cada una de las hermanas lleva a un niño entre las rodillas. Otra. estoy aprendiendo muchas cosas. ¿Y eso tú cómo lo sabes?. y los dos trabajan hasta muy tarde. Por fin da la niña a Sofia. Imagina que ella y los niños vuelven el día menos pensado. el baile y las peleas. pero ahora todas las noches. ¿Qué va a decir Sofia de lo que estáis haciendo con su casa?. La tercera. coge una bolsa con los pañales y la comida. cuando vuelve del campo. Un club nocturno. mientras clava unas tablas para el mostrador. ¿Qué estáis haciendo?. Una de las cosas que ha aprendido es que él es un tío listo. Él siempre tan casero. menos las dos que guían las mulas. dice Swain. Yo no sé nada de los otros. uno. dice Harpo. Miss Celie. Los clubs tienen que estar apartados. No había oído tantos martillazo s desde que se marchó Sofia. dice Harpo. Se la ha llevado a un extremo del porche. salen del patio y se van por el camino que pasa por el lado de la casa. Sólo ha sido aire. dice Sofia. Pero él la cambia de todos modos. La segunda. Ni con las muertes. siempre con Swain. Luego. ¿Tan lejos? No más lejos que los otros. que puede hacer dinero. me da un abrazo lo mejor que puede con la niña y demás y sube al carro. que se la cuelga del hombro con un pañuelo. Sólo he oído hablar del «Lucky Star». reúne a todos los demás y les manda decir adiós a papá. É no contesta y sigue trabajando. pregunto. que toca el organillo. No me dice quién es su maestro. tres o cuatro. Y otra. ——— ha tenido que gritarles que paren de una vez tanto jaleo. Y la Policía no sabe dónde buscar. Mr. pregunto.Alice Walker El color púrpura No está sucia. pregunto.

gracias. Las mujeres casadas no van a esos sitios. Pero Celie irá. cuando cree que no lo veo. dice. ——— no hace más que gruñir. dice Shug mientras yo le aliso el pelo. Shug. Shug. No. yo no le consiento a mi mujer. dicen todos riéndose. Todavía lleva sus batitas y yo aún le trenzo el pelo. ¿Crees que el Dulce Ruiseñor querría cantar para nosotros? No lo sé.. tiene pastas. creíamos que habías muerto. Ya está mucho mejor y la oigo cantar a todas horas. Entonces él se calla.. Hemos venido a ver si eras tú de verdad. Harpo y Swain piden a Mr. Mr. A veces. Por fin voy a ver trabajar a Shug Avery. Shug. ———los viejos carteles que guarda en el baúl.Alice Walker El color púrpura Tiene refrescos. pero empieza a tenerlo largo y quiere alisárselo. Y así sin parar. Por fin voy oírla. Harpo me saluda con desde dentro. Mientras se viste. Por fin voy a ver trabajar a Shug Avery. va mirando a Mr. Imagina que se me rompe el vestido. Mr. Los tres bajamos a casa de Harpo. Va a llevar un vestido rojo muy ceñido al cuerpo. tiene pan de molde. Mr. Imagina que me encuentro mal mientras estoy cantando. Harpo no sabe qué pensar de Shug. comparado con los sitios en los que ella ha trabajado. le contesté. niña. Yo 33 . Yo bajo hasta la casa y me quedo en el patio. Luego. Mr. Shug empieza cantando una canción de una tal Bessie Smith. Un día me dijo: Nadie se molesta en venir hasta aquí sólo para oír a Swain. entre el desvío que va a nuestra granja y la ciudad. ——— y yo nos sentamos a la misma mesa. tiene parrilla. me asomo. Mr. con unos tirantes finos como dos hebras de hilo. Yo tomo un refresco. ——— baja de vez en cuando a tomar un refresco y escuchar a Swain. ——— bebe whisky. A lo mejor se alegra de volver a trabajar. Pasa. Dice que Bessie es una vieja amiga. El primer sábado por la noche viene tanta gente que no caben todos dentro. Tiene un rótulo que dice «Harpo's» clavado a un lado de la casa y otro. Miss Celie. Se llama la canción Un buen hombre es difícil de hallar. ———. mi mujer no hace lo otro. ——— no quería que fuera. Mientras la canta. pero que a lo mejor les obsequia con una canción. se la queda mirando sin pestañear. Pero no tiene clientes. Casi la mitad la saludan así. Por fin condenada mujer. Tachan «Lucky Star» de Coalman Road y ponen «Harpo's» de la Plantación ——— y luego los pegan en los troncos de los árboles de la carretera. ¿Por qué no se lo preguntas? Shug dice que el local no es gran cosa. Miss Shug también va. Eso de que ella diga todo lo que le pasa por la cabeza sin preocuparse de los buenos modales lo deja con la boca abierta. le digo. en la carretera. Mi mujer no hace eso.

Con fuerza. Ella me pone una mano en el hombro. El otro día me dijo: Bueno. Pero es natural. Yo gozo Shug. Y Mr. 34 . Y me da vergüenza. parece que la casa de Sofia se ha llenado de luciérnagas.Alice Walker El color púrpura también lo miro. con su vestido rojo y sus zapatos rojos y su ondulado y brillante. Y Shug sólo goza mirando a uno de nosotros. La miro a ella y voy tarareando la música. cuando estaba enferma. A él. Me da rabia la facha que tengo y el vestido que llevo. me parece que ha llegado el momento de que me vaya. le pregunto. Ella y Swain suenan divinamente. como hace en casa. Las primeras noches cantaba bien. y más mesas fuera. Shug sólo piensa en bajar allí. Él me pega cuando tú no estás. Ahora canta en casa de Harpo todos los fines de semana. Está bonita la casa de Harpo. Entonces. — —— mira la piel negra y reluciente de Shug. Hay mesitas en toda la sala. Ahora la oyen hasta los del patio. Luego. ¿Cuándo te irás?. Para lo pequeño que es hay que ver cómo se hincha. Yo miro a Shug y siento que se me encoge el corazón. ¿por qué me duele el corazón? Bajo la cabeza y por poco no meto la nariz en el vaso. Se sienta a mi lado en el banco. Junio. Mirando desde mi hogar. No puedo creerlo. Habla de un hombre que le hace daño. con velas hechas por mí. como si le fallaran las piernas. Miss Celie. Me duele tanto que tengo que ponerle la mano encima. En cuanto se hace de noche. En mi armario no hay más que ropa para ir a la iglesia. Ella canta y él toca el organillo. Entonces oigo mi nombre. Pero yo no escucho la letra. Empieza tarareando. Junio es buena época para irse por ahí. Antes de que pueda darme cuenta. A primero de mes. Ella vuelve a decir mi nombre. lo mismo daría que me metiera debajo de la mesa. Me siento lo mismo que cuando se fue Nettie. Querido Dios: Shug no tardará en marcharse. las lágrimas se me juntan debajo de la barbilla. le digo. Miss Celie. ¿Quién? ¿Albert? Mr. Para el caso que me hacen. Yo lo sabía. Pero ya está fuerte y sana otra vez. Shug dice Celie. porque ella me ayudó a sacármela de la cabeza. al lado del arroyo. pero con la voz un poco floja. Es la primera vez que alguien hace algo y le pone mi nombre. Yo la miro. Él gana buen dinero y ella también. Él goza mirando a Shug. Dice que ésta se llama La canción de Miss Celie. Parece que no cabe en la silla. se pone a cantar. No digo nada. ———.

Se despacha. ¿te importa si Albert se acuesta conmigo? Yo pienso que me trae sin cuidado con quién se acueste Albert. ¿Todavía lo quieres?. Miss Celie. Querido Dios: Ahora que todos sabemos que ella se irá pronto han empezado a dormir juntos. me sube el camisón y allá va. charlando y rebullendo hasta la mañana. las cosas vinieron rodadas. Y. me da un beso en el hombro y se levanta. Podrías quedar otra vez embarazada. dice. ¿Tampoco con el papá de tus hijos? Nunca. Él mismo puede decirte lo poco que me gusta. Nunca me pregunta lo que siento. Muchas veces hago como si no estuviera. Eso es lo que a mí me parece. y él ni nota la diferencia. Ahora uso la esponja y esas cosas. No pienso dejarte hasta estar segura de que Albert no ha de volver a pegarte. tengo que reconocer que me encanta. me contesta. ¿A ti no? No. Pero tiene cosas que me gustan. Miss Celie. Tengo lo que se dice una debilidad por él. Pero me lo callo. abrazándome. Luego. ¿A ti te gusta acostarte con él? Sí. Tú aún eres virgen. Y se calienta y se calienta 35 . Vamos. lo dices como si hiciera sus necesidades encima de ti. habría sido con él. pero casi todas. Se despacha. Ella se ríe.Alice Walker El color púrpura ¿Por qué te pega? Por ser yo y no tú. No todas las noches. Celie. vuelven los dos juntos. tarde. le digo. Después se acuestan hasta que ella tiene que volver a trabajar. me dice. Nos quedamos así quizá media hora. Él baja a casa de Harpo a oída cantar. ¿Qué? Mira. Lo pequeño que es. un bruto. pregunto. de viernes a lunes. y se quedan riendo. Luego. ¿Nunca te ha gustado?. me pregunta como si no pudiera creerlo. por lo que me cuentas. da media vuelta y a dormir. De haberme casado. Él no me explicó nada. tienes un granito que se calienta cuando haces eso que tú sabes con alguien. Y que me hace reír. Eso me dijo Shug. Es incapaz de saber lo que quiere. Y. Cómo huele. ¿Por qué iba a gustarme? Se me echa encima. Se dejaron llevar de los sentimientos. Miss Celie. Oh. a mirada. Ella me preguntó: Dime la verdad. Se despacha. sencillamente. Se queda seria. Ya no. ahí abajo. Pero no tiene carácter. en el minino. ni nada. La primera vez.

me dice. Me subo el vestido y las miro. Pero hace como si de verdad se alegrara de veda. mira también las tetas. Me quedo parada. Que vienen Albert y Harpo. mientras Shug estaba cantando hot. Y hasta me alegro de volver a ver a Mr. con pinta de boxeador. ¿quién te parece que entró en «Harpo's»? Pues. dice. cuánto pelo! Unos labios negros y. Pero. —-—. Yo me subo los calzones y me bajo las faldas. dentro. Querido Dios: Una noche. no puedo menos que echarme la colcha por la cabeza y acariciarme el granito y las tetas. Lo mejor de tener hijos es darles de mamar. 36 . Nos vamos corriendo a mi cuarto. Me echo en la cama. Tan bien vestida para ir a casa de Harpo. Pero lo he sentido. Ella se ríe. me levanto el vestido y me bajo los calzones. tan fresca y lustrosa. Y te da miedo mirarte el minino. riendo. como siempre. ¿Dónde está el granito? En lo alto. Quédate conmigo mientras miro. digo. Tú vigila desde la puerta. más que eso. me dice desde la puerta. No hay enemigo a la vista. De acuerdo. Pongo el espejo entre las piernas. caricias con los dedos y con la lengua. Lo miro y lo toco con el dedo. con el espejo en la mano. Y con lo guapa que te has puesto. Venía con ella un tipo alto y cuadrado. Y yo también me creo. Le da la mano. dice. Y a veces. llorando. Oh. Quizá. Me parece que hemos estado haciendo algo malo. Ella. No. digo. Me acuerdo de cómo chupaban mis hijitos. Y me acuerdo del gustillo que me daba. Aunque él no aprieta mucho. A que es más bonito de lo que pensabas.Alice Walker El color púrpura y por fin estalla. Ella me dice: Toma este espejo y míratelo. y perfumada. como dos niñas traviesas. me grita. Puestas a mirar. Esa parte que sale un poco. No gran cosa. le digo. Miss Celie. Cómo me alegro de volver a verte. como una rosa húmeda. Y es mío. ni más ni menos que Sofia. le digo. ¿Es que te da vergüenza hasta mirarte?. Eso es lo bueno. No me importa ni pizca que te acuestes con él. pero lo bastante para saber que es ahí donde hay que tocar. Seguro que nunca te lo has visto. me pregunta. Siento un temblorcito. ¿Un granito? ¿Los dedos y la lengua? Lo que yo tenía caliente y a punto de estallar era la cara. Y seguro que tampoco has visto a Albert. cuando los oigo juntos. Y ella me cree. ¡Uf. Besos. Pero hay más cosas buenas.

Pues la mía sí se acabó. Y siento que se me endurecen los pezones. Aquí no habrá bastante con los bomberos. Me deja pasmada. Chica. Sonríe muy simpático. ay. y a veces hasta de hacer. Os presento a Henry Broadnax. con su amiguita de piel amarilla. ¿Qué haces tú aquí?. Tienes un local muy bonito. le dice. que parece de hombre. Está mirando a Sofia como si fuera un fantasma. Shug lleva un vestido dorado que deja fuera casi media teta. dice Buster. Pero el vestido es fuerte. Shug viene a nuestra mesa y abraza a Sofia. Las mujeres siempre hablan del pelo y de la salud. Bub no hace más que entrar y salir de la cárcel. Si su abuelo no fuera el tío de color del sheriff que es igualito que Bub. estás imponente. dice ella. me dice. admirando los detalles. Shug. Buen amigo de la familia. Dice Harpo: Es un escándalo que una mujer con cinco hijos ande de noche por los clubes. Ahora me doy cuenta de que Shug tiene una manera de hablar. Miss Celie. Hay que llamar a la Policía. Hay que ver lo bien que está Sofia. Harpo. Yo también. ——— dice a Sofia en voz baja: ¿Dónde has dejado a tus hijos? Mis hijos están en casa. ¿Dónde están los tuyos? Él no contesta. Ponme una copita de aguardiente. Veo a Harpo al otro lado de la sala. ——— pero que ha vuelto a empezar ahora con Shug. dice Sofia. Tú pareces estar dispuesta para otros cinco. bien lo sabe Dios. He venido a oír a Miss Shug. Las dos chicas se quedaron embarazadas y se marcharon. Los hombres dicen estas cosas a las mujeres. Después de cinco años. Luego me digo que se acabó con Mr. Ahora tengo seis hijos. De los niños vivos y de los muertos y de si les han salido los dientes. Ella sacude la cabeza y mira hacia Harpo. y nosotros seguimos escuchando la canción. chica. pienso. a estas horas ya lo habrían linchado. Mucho gusto. Eso tú lo sabes. El boxeador coge una silla. dice él. Ninguna le dice a la otra que está imponente. Ay. Mira alrededor. estás imponente. Toma algo fresco. pregunta Harpo. Y hasta el granito se levanta.Alice Walker El color púrpura Arrima una silla. Seis. le digo cuando Shug acaba de cantar. susurra ella. chica. Mr. le digo con el pensamiento. le dice Shug. cualquier mujer estaría ajada. Todos los hombres tienen los ojos puestos en el escote de Shug. ay. Todo el mundo le llama Buster. se sienta a caballo y abraza a Sofia como si estuviera en su casa. Estás imponente. 37 . La vida no se acaba cuando una se va de casa. Todo el mundo parece estar esperando que algo se rompa. Miss Celie.

Una mujer tiene que distraerse de vez en cuando. Sofia empieza a estar harta de Squeak. La amiguita de Harpo los mira desde el bar con malos ojos. Trata de soltarse. Ésta es mi casa. le dice. dice. no puede. Se han quedado a un paso de nuestra mesa. Sofia se levanta riendo y le pone los dos brazos al cuello. tienen que dejar de bailar. dice Shug. ¿Qué es eso de que ésta es su casa?.Alice Walker El color púrpura Los ojos de Sofia se ponen fríos y lo miran de arriba abajo. toma impulso y le salta dos muelas a Squeak. yo se lo noto en las orejas. Harpo mira al boxeador. dulce y todo lo que quieras. para terminar de una vez: Por mí. La llama Squeak1. pero igual que yo. Una se le ha quedado clavada en el 1 Quejido. Es una muchacha tranquila. Por mí no hay inconveniente. dice Sofia. Eso terminó. del T. Nada que oponer. Sofia da media vuelta para marcharse. le dice a Sofia. Pero Squeak le da un bofetón. Déjalo tranquilo. Squeak mira a Sofia. dice Harpo. Pero ella dice. ¿Lo has oído. que rueda por el suelo.) 38 . Tú te quedas. Tú ya sabes quién es. zorra? Esto. Ella te dejó. dice Squeak. Ahora abulta tanto como ella. dice Sofia. Ohoo. mil rayos. se fue de casa. pregunta Squeak con su vocecita rota. (N. de beber whisky hecho en casa y comer restos de asado. Ella cierra el puño. Una mujer tiene que estar en su casa. dice ella. Yo no me meto en los asuntos de Sofia. Si es mi hombre. Harpo respira con alivio. Por fin. Él hasta le ha puesto mote. Me conformo sólo con quererla y llevarla adonde ella quiera ir. Se van bailando muy despacio. Vamos a bailar. Pero Squeak le da en el hombro una y otra vez. ¿Quién es ella?. dice Squeak. pero Harpo la tiene bien agarrada. Harpo empieza a dar vueltas. Se le van para atrás. a Sofia. Ahí va a pasar algo gordo. pregunta Harpo. Pronto Squeak se arma de valor y se les acerca. encantada. Harpo la agarra del brazo. El boxeador echa la silla atrás y coge el vaso. para que Sofia no la vea. Siempre hace lo que dice Harpo. ¿Es que un hombre no va a poder bailar con su propia esposa?. Pero me gusta más de bar. señalando con la barbilla. Desde que Harpo dejó de atracarse de aquel modo ha engordado bastante. dice. ¿Por qué lo habrá hecho? Y es que Sofia no se rebaja a dar cachetes de señora. Ésta es tu casa.

¿Te gustaría trabajar para mí de criada? Sofia contesta: Mierda. Llévate de aquí a esa zorra. golpeando el suelo con el pie y mirándola con una media sonrisa. oímos el motor de un coche. Entonces Squeak empieza a dar de puntapiés en la espinilla a Harpo. lo otro. ——— y yo. como gente bien. El alcalde mira a Sofia. Al poco. Squeak se acerca al rincón en el que estamos Mr. le dice. Miss Mille sigue sobando a los niños y luego mira a Sofia y al boxeador. detrás de su mujer. cariño. me pregunta. Se para y acaricia la cabeza a uno de los pequeños. Sofia vuelve a la mesa a buscar al boxeador. Yo no insisto. Squeak arrima una silla y me mira fijo. Pero ahora llora. le digo. él la suelta. enciende un cigarrillo. Harpo y Sofia se quedan mirando a Squeak. se pasea. ¡Qué niños tan guapos!. hurgando en su bolso. La pobre Squeak da vueltas alrededor de él. ¡Y qué dientes tan blancos y tan sanos! Sofia y el boxeador callan. ¿En la cárcel? Me mira como si le hubiera dicho en la Luna. no. pasaban por allí el alcalde y su esposa. grita. empuja a un lado a su mujer. ¿Cómo te llamas de verdad?. Sofia está en la cárcel. Saca la bayeta. pregunto. Cariño. dice la esposa del alcalde. Harpo la mira sin verla y echa humo. ¿Por qué está en la cárcel? Por insultar a la esposa del alcalde. Millie. Obliga a Harpo a que te llame por tu nombre. Entonces le dice a Sofia: Llevas muy limpios a esos niños. ¿Qué lo pasa a Harpo. esto. el boxeador y los niños habían ido en coche a la ciudad. arrullándola como si fuera una criatura. Siempre preocupándote por la gente de color. Querido Dios: Harpo parece abatido. Mira el coche del boxeador. saca el pecho 39 . limpia el mostrador. El alcalde también espera. Desde que le han puesto las dos muelas de oro siempre se ríe. mientras la sangre y la saliva le bajan por la barbilla. Miss Celie?. esperando a que pase. mira por la ventana. le dice. Sofia. se agacha y acuna en sus brazos a la pobre Squeak. Luego le cuento lo que nos ha dicho una hermana de Sofia. En aquel momento. Me mira con extrañeza. pero me parece que no oyen lo que dice. ¿Cómo dices? Mierda. tratando de adivinar qué le pasa. Se apearon en una calle. Los dos se van sin mirar atrás.Alice Walker El color púrpura labio y la otra ha ido a parar a mi vaso. Mira el reloj de pulsera de Sofia. Mary Agnes. Harpo sigue agarrando el brazo de Sofia. Y qué cara de listos. Entonces quizá se fije en ti aunque tenga problemas. Vamos. no. me contesta. Por fin. Así están quizá medio minuto.

le diremos lo loca que está. Está hinchada de pies a cabeza. esperando. Squeak salta de la silla como si tuviera un muelle. pero Sofia le dijo: No. Cuando veo a Sofia. Además. Y dile también que tiene suerte de estar viva. con una lengua como mi brazo. a todo esto. Entre todos dieron una buena paliza a Sofia. ——— dijo: Si llegamos a verla. No. Tengo los ojos llenos de agua y un nudo en la garganta. Pero no. Siempre que Mr. Tú ya sabes lo que pasa cuando a Sofia le dan un bofetón. se va detrás del mostrador y se abraza a Harpo. Bub ha tenido tantos líos y se parece tanto al sheriff que él y Mr. Desde antes de que se casaran. Squeak se queda blanca como una sábana. ——— se tratan casi como si fueran de la familia. Del susto. ———. agua de hamamelis y pongo manos a la obra. dice. no. lleva a los niños a casa. dándoles de coscorrones y Sofia empezó a pelear de verdad. Sofia viene de gente que no está bien de la cabeza. sacaron a los niños de encima del alcalde. lo matan. Sí. un camisón. El sheriff se quedó pensando en las mujeres que él conoce y le dijo: Sí. Le han abierto la cabeza y le han roto las costillas. Hace doce años que se lo digo a Harpo. Los dos se quedan un rato llorando. No hace falta continuar. Y tiene el cuerpo color de berenjena. La pobre Squeak está encogida. ——— no se olvide de que es de color. le dijo el sheriff.Alice Walker El color púrpura y dice: ¿Qué has dicho a Miss Millie. Squeak está sentada en el borde de la silla. no me explico por qué sigue viva. en eso tienes razón. ——— contestó: Sí. El ayudante de color me trae agua para que pueda lavada y empiezo por las dos rajitas de sus ojos. dijo Mr. Yo no puedo decir más. Él quería pelear. los policías lo encañonaban con los revólveres. saco un peine y un cepillo. De todos modos. ¿lo sabes. Tiene un corte en la nariz y un ojo cerrado. ———. ——— fue a ver al sheriff para pedirle que nos dejara ver a Sofia. pregunté a Odessa. por poco se me cae el maletín. No es culpa suya. señor. el sheriff ya sabe lo que son las mujeres. El sheriff le dijo: La mujer de tu hijo está loca. No puede hablar. Entonces llegaron los policías. 40 . ¿sabes? Mr. Y Mr. la hermana de Sofia. chica? Le he dicho: Mierda. que le asoma entre los dientes semejante a un pedazo de goma. dice Mr. ———. ¿qué hacía el boxeador?. Eso que no se te olvide. dice Mr. lo dejo en el suelo de la celda. Y. Entonces él le da una bofetada. lo sabemos. Sofia lo tiró al suelo de un puñetazo. temblando. Eran seis. No puedo seguir. no? Mr. Al menor movimiento.

———. te desnudan y te hacen dormir en el suelo de cemento y a oscuras. La comida mata de puro mala. Mr. Aquí todo apesta. No pueden creer que sea la que insultó a la mujer del alcalde y pegó al alcalde. Pero doce años es mucho tiempo para seguir siendo buena. La mejor que han tenido. A Odessa le dices que me acuerdo mucho de ella. pregunta. La buena conducta no es lo bastante buena para ellos. dice Harpo. Éramos yo. el boxeador. Cuando dice eso de que todos se han ido a casa menos tú. dice Harpo. ¿Qué podemos hacer?. dice. como llovidos del cielo. Dale las gracias a Squeak. Sofia no lo resistirá. todos los hijos de Harpo y Sofia. hasta el aire. sugiere Harpo. Podríamos robar dinamita a los que construyen el puente y hacer saltar el edificio. Yo ya la he visto un poco ida. moscas. Dormida y despierta. Tenemos que hacer algo. Harpo gime. Está bastante atropellada. Sueño con matar. paseando el ojo malo por toda la habitación. ———. Y pronto. Es algo que parece sacado de una canción. dice Shug. desde que le han caído encima. Cuando me mandan algo. Yo no puedo ni abrir la boca para decir lo que siento. dice Mr. de cinco a ocho. sueño con matar. ¿Y cómo lo resistes?. Y las cosas que cuenta. ———. si dices algo. Vamos a veda dos veces al mes media hora. lavando ropa. ¿Cómo están los niños?.. dice Harpo. Obedezco al momento. dice. Uniformes de presidiario y montones de sábanas y de mantas. dice Mr. pero aguanta. Miss Celie. Nosotros no decimos nada. me acuerdo de ti y hago como si yo fuera tú. Como no te arrastres sobre el vientre lamiéndoles las botas. Estamos tratando de pensar. 41 . Entre Squeak y Odessa salen adelante. Odessa y otras dos hermanas de Sofia. A lo mejor te sueltan por buena conducta. Querido Dios: Después de cenar nos hemos quedado sentados a la mesa. Y.. hablando. le preguntamos. dice Mr. Miss Shug jura. Bien. Harpo. Lo dice con rabia. Hay cucarachas. Despeinada y con la combinación colgando. ———. Está amarilla y desmejorada y tiene los dedos como salchichas. ——— sorbe el aire entre los dientes.Alice Walker El color púrpura Querido Dios: Han puesto a Sofia a trabajar en la lavandería de la cárcel. Shug. piojos y hasta un par de serpientes. Soy una buena reclusa. ni se fijan en ti. Ha venido de Memphis sólo para ver a Sofia. ¿Y si voláramos la cárcel?. Se ríe. Todo el día. ratones. Squeak. dice. pero no se queja. Mr. pregunta Squeak. Dios. Cállate.

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Ya lo tengo, dice el boxeador. Le pasamos una pistola de contrabando. Bueno, o una lima, dice después, frotándose la barbilla. No, no, no, dice Odessa. Si se va de ese modo, saldrán tras ella. Yo y Squeak nos callamos. No sé qué pensará ella, pero yo pienso en los ángeles, en Dios bajando del cielo en un carro y llevándose a Sofia a casa. Los veo como si los tuviera delante. Los ángeles, todos blancos, con el pelo blanco y los ojos blancos, como albinos. Y Dios todo blanco también, parecido a un señor un poco grueso que trabaja en el Banco. Unos ángeles tocan los platillos y otro, la trompeta. Dios lanza por la boca una nube de fuego y, de repente, Sofia está libre. ¿Quiénes son los parientes negros del alcaide?, pregunta Mr. ———. Nadie contesta. Luego, el boxeador pregunta: ¿Cómo se llama? Hodges, dice Harpo. Bubber Hodges. Es hijo del viejo Henry Hodges, dice Mr. ———. De la casa Hodges. ¿Y tiene un hermano que se llama Jimmy?, pregunta Squeak. Sí, dice Mr. ———. Su hermano se llama Jimmy. Se casó con la chica Quitman. Su padre es dueño de la ferretería. ¿Los conoces? Squeak baja la cabeza y murmura algo. ¿Qué?, pregunta Mr. ———. Muy sofocada, Squeak vuelve a murmurar. ¿Él es tu qué?, pregunta Mr. ———. Mi primo. Mr. ———la mira. Por parte de su papá, dice ella. Mira con disimulo a Harpo y luego al suelo. ¿Él está enterado?, pregunta Mr. ———. Sí. Tuvo tres hijos con mi mamá. Dos más pequeños que yo. ¿Y eso lo sabe su hermano?, pregunta Mr. ———. Una vez estuvo en casa con Mr. Jimmy y nos dio un cuarto de dólar a cada uno. Dijo que tenemos aire de familia. Mr. ——— echa la silla atrás y mira a Squeak de arriba abajo. Squeak se pone su grasiento pelo detrás de las orejas. Sí, dice Mr. ——— acercando la silla. Tiene un aire. Pues tendrás que ir tú. ¿Ir adónde?, pregunta Squeak. A ver al alcaide. Es tu tío. Querido Dios: Entre todos vestimos a Squeak como si fuera una blanca, pero la ropa no le pega. Llevaba un vestido almidonado, zapatos de tacón alto y un sombrero viejo que habían regalado a Shug. Le dimos un gran monedero y una Biblia pequeña. Le lavé el pelo para quitarle toda la grasa y la peiné con dos trenzas en lo alto de la cabeza. La dejamos tan limpia que olía como un suelo recién fregado. ¿Qué le digo?, preguntaba. Tienes que decirle que estás viviendo con el marido de Sofia y que
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su marido dice que no la castigan lo bastante. Que ella se ríe de los guardianes y que lo pasa .tan ricamente. Que está contenta, con tal de no tener que hacer de criada de una blanca. Ay, Dios mío, ¿cómo vaya tener valor para decir eso? Cuando él te pregunte quién eres, haz que se acuerde. Di lo mucho que significó para ti aquel cuarto de dólar. De eso hace más de quince años. Él no se acordará. Hazle notar el aire de familia, dice Odessa. Entonces seguro que se acuerda. Dile que a ti te parece que hay que hacer justicia. Que se entere bien de que vives con el marido de Sofia, dice Shug. Y, sobre todo, que es feliz donde está, que lo peor que podría pasarle es que la hicieran servir de criada a una blanca. No sé, no sé, dice el boxeador. Todo eso me suena a La cabaña del tío Tom. Vete a saber, dice Shug. Por algo lo llamaban tío. Querido Dios: La pobrecita Squeak volvió a casa cojeando y sin el sombrero. Traía el vestido roto y había perdido un tacón. ¿Qué te ha pasado?, le preguntamos. Ha visto el aire de familia. Y no le ha gustado ni pizca. Harpo subía las escaleras, viniendo del coche. A mi mujer la pegan, a mi chica la violan, decía. Me gustaría volver con una pistola, prender fuego a todo y asar esos canallas. Calla, Harpo, dijo Squeak. Yo lo contaré. Lo contó. Dijo: Nada más verme en la puerta, se acordó de mí. ¿Qué te dijo?, preguntamos. Dijo: ¿Qué buscas aquí? Yo le contesté: He venido porque me gusta que se haga justicia. Y él, otra vez: ¿Qué buscas? Entonces yo le dije lo que vosotros queríais, que Sofia no tenía el castigo que merecía, que una chica fuerte como ella se lo pasaba muy bien en la cárcel, que lo que más le reventaba era pensar que pudieran obligarla a hacer de criada de una blanca. De ahí vino todo, le dije. La esposa del alcalde preguntó a Sofia si quería ser criada suya, y Sofia le contestó que nunca querría ser nada suyo, y menos la criada. ¿Ah, sí?, me dijo, sin quitarme los ojos de encima. Salió de detrás de su mesa y se puso a mi lado. ¿Tú de quién eres hija? Yo le dije el nombre de mi mamá, el de mi abuela, el de mi abuelo. ¿Quién es tu padre?, me preguntó. ¿De quién has sacado esos ojos? Yo no tengo padre, le digo. ¿No nos hemos visto antes? Sí, señor, le digo. Un día, hará unos diez años, cuando yo era niña, usted me dio un cuarto de dólar. Yo se lo agradecí mucho. No me acuerdo, dice.
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Usted vino a mi casa con Mr. Jimmy, un amigo de mi mamá. Squeak nos mira uno a uno. Respira hondo. Murmura. ¿Qué dices?, pregunta Odessa. Sí, si no nos lo cuentas tú, ¿quién va a hacerla?, dice Shug. Me quitó el sombrero, dice Squeak. Me mandó desabrocharme el vestido. Baja la cabeza y se tapa la cara con las manos. Dios mío, dice Odessa. Y eso que es tu tío. Dijo que si fuera mi tío no me haría eso. Que sería pecado. Pero que así era sólo fornicar un poco. Que todo el mundo lo hace. Mira a Harpo. Harpo, le dice, ¿me quieres por mí misma o sólo por mi color? Yo te quiero a ti, Squeak, dice Harpo, que se arrodilla y trata de abrazarla por la cintura. Entonces ella se pone en pie. Me llamo Mary Agnes, dice. Querido Dios: A los seis meses de haber ido a sacar a Sofia de la cárcel, Mary Agnes empezó a cantar. Al principio cantaba las canciones de Shug y después las que ella misma inventaba. Tiene una voz de esas que una nunca hubiera pensado que pudieran servir para cantar. Es finita y chillona, como de gato. Pero a Mary Agnes le tiene sin cuidado. Muy pronto nos acostumbramos y luego llega a gustarnos la mar. Harpo no sabe qué pensar. Tiene gracia, nos dice a Mr. ——— y a mí. Así, tan de repente. Se podría comparar a un gramófono, que lo tienes ahí, en un rincón, mudo como una tumba, luego le pones un disco y empieza a vivir. ¿Sabes si guarda rencor a Sofia por haberle saltado las muelas?, pregunto. Está enfadada, sí, pero, ¿de qué le va a servir? No es mala y sabe que Sofia está pasándolo mal. ¿Cómo se comporta con los niños?, pregunta Mr. ———. Todos la quieren. Como nunca dice que no a linda. Oh, oh, digo. Además, Odessa y las otras hermanas de Sofia están siempre a mano para poner orden. Ésas educan a los niños a lo militar. Squeak canta: They calls me yellow like yellow be my name They calls me yellow like yellow be my name But if yellow is a name Why ain't black the same

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Se ha hincado un clavo oxidado en el pie. del T. Su hermanita viene a verle llorar. Estamos sentadas en unos cajones viejos. Viene hacia nosotras hecho una fiera y da un puntapié a Sofia. pregunto. Siempre sale en su defensa. Cuando le habla es como si esperara lo peor. Sofia está vigilando a los niños mientras juegan a pelota. Anda. Así debe de ser. Habría que matar a demasiados. Tres años después de pegar al alcalde. que trata de cogerla con los ojos cerrados. Querido Dios: Hoy me dijo Sofia: Es que no lo entiendo.Alice Walker El color púrpura Well. she try to ruin my game 1. El pie. Quería darle una patada a Sofia. Miss Millie la mira por el rabillo del ojo y se lleva a Billy. hacia la puerta de atrás. Sofia murmura por lo bajo: Yo estoy aquí para vigilar. 1 Me llaman amarilla / como si amarilla fuera mi nombre / Pero si amarilla es nombre / por qué no puede serlo negra / Bueno. no liquidemos a alguno que otro.) 45 . con el tiempo. dice el chico. ella trata de arruinarme el juego. No hace ademán de cogerla. Son más que nosotros. recuperó el color y el peso y vuelve a ser la misma de antes. En la parte de abajo asoman unos clavos oxidados que hacen crujir la madera cada vez que nos movemos. Tiene miedo de Sofia. tíramela. el pelo castaño y ojos azul cielo. salió de la lavandería. en el fondo del patio de Miss Millie. (N. negra / Señor. pregunta ella. if 1 say H ey black girl Lord. dice el niño con las manos en las caderas. Sofia ni se da cuenta. El niño le tira la pelota a su hermana. Tiene unos seis años. digo a Sofia. que anda cojeando. ¿Es que no oyes lo que te digo?. ¿Ha sido Sofia?. grita el chico. Entonces contesta la niña: Billy se lo ha hecho él sólo. tú. Tírame la pelota. ¿Qué pasa?. Pero no te diré que. Él se pone muy rojo y llama a gritos a su mamá. dice Sofía. pero ella quita la pierna y el chico da un grito. porque le rezuma sangre por el zapato. Parece cariñosa esa pequeña. La pelota viene rodando hasta los pies de Sofia. ¿El qué? Por qué no los hemos matado a todos. Es tan sorda para la niña como para su hermano. Nunca se le acerca. Se queda a unos pasos de nosotras y hace seña a Billy de que se acerque. La niña los sigue y nos dice adiós con la mano. no para tirar pelotas. le digo. si yo digo Eh. Sólo que ahora siempre piensa en matar a alguien. La niña adora a Sofia. Miss Millie viene corriendo.

46 . me pregunta. me dejan que venga a veras una vez al año. Me pregunto cómo puede haber venido al mundo.Alice Walker El color púrpura ¿Quién? Ella frunce el entrecejo. Es alto. Tiene que estar siempre reluciente. La niña. Patosos y desgraciados. puedo enseñarle. No tiene ni un amigo. Si eso no es ser una esclava. Se ponen muy pesados con la columna. Es la primera risa que le oigo en tres años. sin ni una sola marca de dedos. estás loca de remate. No me dejan ver a ningún hombre. mamá. ¿Cómo se llama? ¿Eleanor Jane? Sí. cuando el coche llevaba ya dos meses parado en el patio. Da muestras de gran enfado. ¿Por qué no? Me hacen dormir en un cuartito del sótano que no es mayor que el porche de Odessa. cuando vuelve de la ciudad. con los negros eso es algo que nunca hay que preguntarse. Tienen la cara de querer hacernos creer que la esclavitud falló por culpa nuestra. Todos los días. Después de cinco años. Como si nosotros no hubiéramos tenido el talento necesario para hacer que funcionara. No me dejan ver a mis hijos. Miss Celie. Sofia sigue con su historia. Y un día. le compró el coche. me dice. El alcalde ——— le compró un coche a Mis Millie. ni mucho más caliente en invierno. Lo que a mí me pasma es que algo de lo que ellos hagan pueda durar ni un día. dice Sofia. viene y me dice: Sofia. porque ella decía que si la gente de color tenía coches ella no podía ser menos. Siempre estábamos rompiendo las asas de la azada y soltando a las mulas en el trigal. Y dice Sofia. le digo. señora. señora. No digas como una esclava. contesta Sofia con extrañeza. Una prisionera. pero en la cara se le nota que se alegra de ser su madre. él la mira a ella. Son torpes. Entra uno de los hijos de Sofia. ya me dirás tú lo que soy. ¿Crees que podrías enseñarme?. Mira. Ella se ríe. Miz Millie? Ella se levanta del sofá hecha una furia y se mete en el baño dando un portazo. ¿tú sabes conducir? Seguramente se acordaba de haberme visto bajar del coche de Buster Broadnax. guapo y muy serio. Conque yo le digo: Sí. Sí.. Sí. el mayor. dice. Tengo que estar día y noche a lo que me manden. pero dijo que él no la enseñaba a conducir. si éste es igual al coche en el que yo aprendí. Querido Dios: Esta Sofia haría reír a las piedras cuando se pone a hablar de esa gente para la que trabaja. luego mira el coche por la ventana y le dice: ¿Lo pasas bien con tu coche. Yo estoy frotando como una esclava esa columna que tienen al pie de la escalera.

de manera que tampoco se enteran. Y luego también los pequeños. Pero.Alice Walker El color púrpura Y ya nos tienes a Miz Millie y a mí carretera arriba y carretera abajo. me dice: Te acompaño a ver a tu familia. Sí. Por fin. Volveré a recogerte a las cinco. En cuanto preparo el desayuno y pongo la mesa y friego los cacharros y barro el suelo —y antes de ir a recoger el correo al buzón que está en la carretera— doy a Miz Millie su lección. Miz Millie nos mira. sí. de manera que apenas pude volver la cabeza para decir: Sí. me puse delante. Hace tiempo que no ves a tus hijos. Bueno. Primero yo conduzco y ella mira. más o menos. Arriba y abajo por la carretera. Es muy bonito todo esto. saca la cabeza por la ventanilla y me dice: Sofia. Los dos mayores. Marion dice: Esa señora blanca sigue ahí fuera. llevándome hacia la casa. sólo puedes quedarte hasta la noche. yo estaba tan acostumbrada a ir sentada a su lado para enseñarle que. Bueno. Me parece que no se dan cuenta que yo venía en la parte de atrás. Cinco años. Al volver a casa. a no ser que una de ellas esté enseñando a la otra a conducir o a limpiarlo? Ya bajo del coche y me meto atrás. Ella sube delante. señora. al cabo de quince minutos. Y allá vamos por la carretera. naturalmente. señora. Está bien. me dice cuando entramos en la carretera del Condado de Marshall. Anda. Prepara tus cosas ahora mismo. Con un risita. Y cuando salen Odessa y Jack yo ya he bajado del coche. Eso es lo malo. de modo que no saben quién soy. Sí. Los niños tiraban de mí. ¿no es verdad? Sí. Entramos en el patio y todos los niños se acercan al coche. dice Jack. Pronto es Navidad. carraspeando. Puedes quedarte todo el día. señora. ¿A mi casa? Sí. No hacemos más que besamos y abrazarnos todos. Haz la maleta. ella prueba a conducir y yo miro. Así. camino de casa de Odessa. con el tiempo llegó a cogerle el tino. Para un día no necesito más que lo puesto. ¿Alguna vez has visto a una persona blanca y otra de color sentadas de lado en un coche. O quizá esté enferma. Ella se quedó al lado del coche. por fin. se soltó. y se me echan al cuello. le digo. Por fin. Fíjate dónde te has sentado. Donde siempre. Es una vergüenza. Tú nos has dicho varias veces 47 . El viento le revuelve el pelo. Ella vuelve a carraspear y a reír. y me pareció oír cómo se alejaba el coche. sin más. dice Odessa. esto es el Sur. Luego. sube. Nadie les ha dicho que yo venía. Y un día. dice Sofia. me dice: Sofia. Puede espere para acompañarte. señora.

Ella. Y descolorido. y a que no sabes lo que pasaba. De este modo yo pensaba poder pasar un poco más de tiempo con mis hijos. Sé que se abrazan. Y luego estuvo varios meses diciendo lo desagradecida que soy. Va siempre con abrigo de piel y vestidos de seda y satén y sombreros dorados. Antes de que pueda darme cuenta de dónde ha salido. Odessa podría ir con ustedes. Doy la vuelta al coche y trato de explicárselo. Sale disparado a la puerta. Por fin. En fin. el Sofia. Lo dejo por imposible y me ato un pañuelo. Sofía. con los niños y Jack y Odessa mirando desde el porche. Albert. él me tiene abrazada. A las cinco de la tarde. me dice. Pues que ella sólo sabía ir para delante. La mañana de Navidad oímos un motor en la puerta y nos asomamos. y que en Navidad pensaba traérnoslo ¿Qué será?. No se preocupe. No se oye nada. me dice. yo no puedo ir en una furgoneta con un hombre de color al que no conozco. ——— decía que sería un coche para él. ah. Shug. Pero ella dice: Es que a ella tampoco la conozco. Pero me encuentro delante de un hombre de dientes grandes que lleva tirantes rojos. Miss Celie. Querido Dios: Shug nos escribió que tenía una gran sorpresa para nosotros. Oh. Había estado con mis hijos quince minutos. Ay. y allí había demasiados árboles. Oigo a Shug que grita: Oh. Tiene la nariz colorada y está furiosa y frustrada. el coche se queda mudo. Los blancos son un prodigio de aflicción. me dice. ¿cómo se hace para que este cacharro para atrás? Yo meto la cabeza por la ventanilla y le digo lo que tiene que hacer. Es ésa de ahí delante.Alice Walker El color púrpura que no tienen mucha salud. Shug gana mucho dinero. Pero ella no se aclara. que Jack y yo tuvimos que llevarla a casa en la furgoneta y luego Jack me acompañó a la ciudad a buscar a un mecánico. nos preguntábamos. arreglándome el pelo. mi abuela. Yo me quedo delante del espejo. yo llevaba el coche de Miz Millie de regreso a casa. Muy crespo para liso y muy liso para crespo. Vuelvo al coche. Miss Celie. Entonces subo a la parte de atrás y le enseño cómo tiene que mover la palanca. Salgo a la puerta. Mr. he oído tantas cosas de ti que 48 . dice Mr. el marido de Odessa. la acompañará a su casa en la furgoneta. le digo. Jack. con medio cuerpo dentro del coche. Se ha parado el motor. Pero no nos movemos. de los nervios. ——— poniéndose los pantalones. Él dice: Shug. Muy largo para corto y muy corto para largo. no hace más que calar el motor. digo abriendo los brazos. dice Sofia.

Mi marido. Se quedó sin aceite y se cascó el motor. Del que tengo en casa. Conoce a Sophie Tucker. te cubriría de besos en lugar de golpes y trabajaría de firme por ti. limpiamos la casa. Se ríe. Mira a Mr. Él y Grady. Debajo de mi coche. No me gusta su tipo. Me figuro que la mía no está mucho mejor. Se le ha puesto una cara de fin del mundo. ¿Y en la cama. Tiene más de cien vestidos preciosos y una habitación llena de zapatos. ———. azul oscuro y delante pone «Packard». Él vino a arreglarlo. quiero que aprendas a conducir mientras estamos aquí. cuando no tiene nada mejor que hacer. No encontramos dónde parar. conoce a Duke Ellington y conoce a un montón de gente de la que nunca había oído hablar y lo que gana. Sólo algún que otro cachete. Nos miramos y no hizo falta más. Si tú fueras mi mujer. le coge del brazo y le da un apretón. Es un coche grande. Yo y Shug guisamos. Shug nos mira con una enorme sonrisa. charlamos. ni sus dientes. Pero aquí estamos. Ya no me pega tanto desde que tú le dijiste que parara. me dice. me dijo. Tiene una bonita casa en Memphis y otro coche. digo. ni su ropa. Ya somos dos. De mí no le hablo. charlamos. No sabe ni qué hacer con todo el dinero que gana. Él prueba de darle al granito. adornamos el árbol. le pregunto. Mr. 49 . Tú y Albert sois ahora como de la familia. Cuando veníamos para acá creí que nos detenía la Policía. ¿Qué hay de comer? Querido Dios: Mr. desde que me dijiste que te pegaba y que no quiere trabajar empecé a mirarlo de otro modo. Viene y me da un largo abrazo. nos despertamos por la mañana. dice. Y hasta me parece que huele. ———. dice ella. y él baja la cabeza y le da un beso. os lleváis mejor? Lo intentamos.Alice Walker El color púrpura me parece que ya somos viejos amigos. Te presento a Grady. ——— está dolido. ——— no ha hecho más que beber toda la Navidad. Aún no acaba de decirlo. pero es como si tuviera los dedos secos. Bah. charlamos. los dos. Se acerca a Grady. Además. charlamos. No adelantamos gran cosa. dice Shug. A Grady le compra todo lo que se le antoja. esa vieja historia terminó. ¿Dónde lo encontraste?. Por fin parece que Shug se fija en mí. lo abraza y lo mira como si fuera guapo. Grady conduce como un loco. Miro a Mr. señoras casadas. Albert. Hemos estado toda la noche en la carretera. Ella canta por todo el país. Y hambrientas. Y aquí está mi regalo de boda. Todo el mundo la conoce y ella conoce a todo el mundo. Dos señoras casadas. yo ya sé que Grady no me cae bien.

Pero allí no iba nadie más que mamá. Aquello hacía daño. me dice Shug. que después de aquello. digo. ——— me trajo aquí para que cuidara a sus condenados hijos. me dice. Y también de hacer el amor. vino él. ¿sabes? Yo iba a cumplir catorce años. no suyo. Después. Oh. Me quedo callada. Se entraba por una pasarela. Y después me obligó a seguir cortándole el pelo. le digo a Shug. agarraba las tijeras y me ponía a corta cortar y hasta que me decían basta. Entonces empiezo a llorar. le digo. Mientras yo le arreglaba el pelo él me miraba de un modo extraño. Me pregunta: ¿Qué pasó con el papá de tus hijos? Las niñas dormíamos en un cuartito aparte. Ni siquiera se me había ocurrido pensar que los hombres tuvieran una cosa tan grande ahí. negros y suaves. Y Nettie. Y él. Pero siempre se lo había cortado en el porche. Querido Dios: Mr. Ya sabes cómo le gusta cortar el pelo a la gente. No me preguntó nada de mí. Fuera de la casa. Hablamos de unas cosas y otras. Traía las tijeras. Tiene frío sola en la cama. nunca más me miró a los ojos.Alice Walker El color púrpura ¿Todavía eres virgen? Supongo que sí. Luego mamá preguntó cómo había ido a parar su pelo al cuarto de las niñas. Y entonces él le dijo que yo tenía un novio. A mí nunca me han 50 . No llores. Mr. me echaba a llorar. Miss Celie. Shug está tan quieta que parece que se ha dormido. oyendo respirar a Shug. Mi hermana Nettie se escapó de casa. Y mucho más cuando empujaba y se hinchaba. le digo. La luz de In lámpara hace brillar sus brazos. un cepillo y un taburete. Y la sangre que me goteaba por las piernas manchándome las medias. Y empieza a besar el agua que me baja por el lado de la cara. Siendo aún una mocosa. pero yo no sabía por qué. No llores. El dolor y la sorpresa. dice Shug. Y yo que pensaba que sólo los blancos hacían esas barbaridades. Sí me gustaba. Es como si todo volviera a pasarme mientras estoy en brazos de Shug. Por eso yo era la encargada de cortarle el pelo. a pesar de que yo llevaba la cabeza vendada. cada vez que le veía venir con las tijeras. el peine y el taburete. Celie. Nada más verlo me dio miedo. hasta que me agarró entre sus piernas. Él también estaba un poco nervioso. que había visto entrar a un chico por la puerta de atrás. ——— y Grady se han ido en el coche. Y venga a llorar. abrazándome. si él nunca entraba allí. Un día en que mamá había salido. Mi mamá se murió. y Shug me pregunta si puede dormir conmigo. Se me echó encima y venga a joder y joder. el peine. Y que el pelo era del chico. Miro a Shug con disimulo. Shug no dice hacer el amor dice una palabrota. Joder.

con todos los niños alrededor. ——— vuelven al amanecer. yo hago también como si fuera una niña perdida. de espaldas a mí y yo. Ya están aquí. ¿Qué cómo es? Pues como dormir con mamá. Y Shug se da la vuelta. me dice. Aunque gaste el dinero de Shug como si lo ganara él. Entonces la beso yo y también digo: Hum. Yo no soy tu jodida mamá. Entonces se levanta un poco y me da un beso en la boca. mamá. no es con mala intención. Pero hay una cosa que no soporto. y Shug le toma el pelo y él dice: Oh. Yo y Shug dormimos como leños. aunque lleve tirantes rojos y corbatitas de mariposa. eso hasta yo lo sé. a Mary Agnes: Tú tendrías que cantar en público. y es que llame «mamá» a Shug. Piensa que porque no puede cantar alto y fuerte como Shug nadie va a querer escucharla. Memphis. ———. Miss Celie. Entonces siento algo suave y húmedo en el pecho. ya está roncando. pregunta Shug. Shug dice a Squeak. Tennessee no es el Norte. ——— se echa a mi lado. Antes de tocar la sábana. le digo. dice como sorprendida. sólo que yo no recuerdo haber dormido nunca con ella. Querido Dios: Grady y Mr. Y seguimos besándonos hasta no poder más. Harpo hace la cena y yo y Mr. perdón. Al rato. pero dormir con Nettie no era tan bueno. Ella. Yo te quiero. abrazada a su cintura. le digo. Yo tampoco. Es algo caliente y blando. borracho. Y Mary Agnes dice: Nooo. Como cuando le pone ojos tiernos a Squeak. ¿Y de esos sonidos que suenan bien y que no son los sonidos que tú imaginabas que podía hacer la gente? ¿Y qué 51 . Hum. Es como estar en el cielo y es muy distinto a dormir con Mr. Despierta. Muy bueno. Pasa a la otra habitación y se mete en la cama con Grady. Y un poco como dormir con Nettie. Las dos se sientan en la sala de Odessa. Los grandes pechos de Shug parecen flotar como pompas de jabón sobre mis brazos. algo que parece la boca de los hijos que perdí. Aunque trate de hablar con acento del Norte. ——— y el boxeador aplaudimos. Sugar. ¿Qué me dices de esas voces tan graciosas que se oyen en la iglesia?. Pero Shug asegura que se equivoca. Yo no sé mucho de esto.Alice Walker El color púrpura querido. Luego nos tocamos. Shug hace buenas migas con Squeak y trata de ayudada a cantar. A veces viene Swain con la guitarra. Pero él no hace caso. Yo deseo querer a Grady. me abraza y salta de la cama. le dice Shug. y cantan y cantan. Mr.

pero Albert me dijo que nunca más volverías a saber de mí y. le dice Shug a Mary Agnes: Al oírte cantar. con los ojos redondos y alegres. Oooooh. Y te diré más. ¿Estás segura?. dice Shug. Pero. No sé si me gustaría que ella cantara. con la esperanza de que mi carta se cuele entre las felicitaciones o de que Albert. Además. Querida Celie: Estoy segura de que crees que he muerto. Y que Olivia está bien y tu hijo. tampoco esta carta la recibirás. el baile y la jodida? Shug se ríe. pero si consigues que te escuchen la primera mitad de una canción ya los tienes en el bolsillo. la gente se pondrá a pensar en una buena fallada. dice Mary Agnes. Seguro que sigue siendo Albert el que va a recoger el correo al buzón. Grady? Grady la mira un poco cortado. Ahora ya sólo te escribo en Navidad y Pascua. Tu hermana que te quiere. Pero eso. te va a entrar el dinero a espuertas. ¿No te parece. Regresaremos todos a casa antes de un año. Nettie Una noche. Shug me pidió que le hablara de Nettie. pregunta Mary Agnes.Alice Walker El color púrpura me dices de esto? Y se pone a gemir. Te pone los pelos de punta. a ti no se te escapa ni una. Con esa piel amarilla. puesto que yo tampoco he tenido noticias tuyas. por si te llega esta carta. ¿qué dices? Esa mujer que tienes ahora actuando parece que esté en la iglesia. en realidad. imagino que así será. Pero. Mis Shug. Que no se te olvide. de todos modos. Querido Dios: Esta carta la tenía yo en la mano. si las panteras cantasen. Pero. Y no es así. volverá locos a los hombres. Y si te presento yo. Tengo tantas cosas que contarte que casi no sé ni por dónde empezar —y. y ni los ángeles pueden remediarlo. cambiando de color. también. suena a pantera. si vistes a Mary Agnes como es debido. a lo que nosotros cantamos le llaman música del diablo. Los negros no tienen modales. La gente no sabe si ponerse a bailar o darle el pésame. una noche tú y yo cantamos en casa de Harpo. en la cama. Sonríe. probablemente. con el espíritu de las fiestas. que 52 . dice Harpo. Mira. Hace muchos años que te escribo. ese pelo liso y esos ojos castaños. ¿Qué? ¿Es que te da vergüenza mezclar el canto. más les valdrá escuchar con respeto. Suena a muerte rondando. quiero decirte que te quiero mucho y que no estoy muerta. se compadezca de nosotras. Porque a los diablos les encanta joder.

De manera que 53 . van juntos a casa de Harpo y juntos se acercan nI buzón. I Porque es la única persona a la que tú has querido. Y por aquí todos los sellos son como sellos. con mis oraciones. y sellos con cacahuetes. ——— quería conquistarla. él decidió que Nettie debía irse. pienso si habrá carta. entonces. cuando Albert y yo vamos hasta el buzón. cocos. Y lo bien que hablaba. ¿Por qué quieres saber todas esas cosas de Nettie?. Querido Dios: De la noche a la mañana. ¿Era alta o baja?. ——— vuelven a ser uña y carne. Shug se ríe mucho de todo lo que dice él. Y cariñosa. le digo. Shug y Mr. dice. ——— vuelve del buzón. Y lo que me quería. Todos los días. Él se consuela con la hierba y yo. que ella le dijo que no y que. El sábado por la mañana. Ella iba a la ciudad. Pero cuesta trabajo. Dice Shug si no estará en algún sitio donde haya sellos de correo raros. Hombres blancos con pelo largo. Tampoco sé dónde África. Grady y yo estamos hundidos. ¿Cómo es tu hermana Nettie? ¿Es lista? ¿Que si es lista? ¡Dios mío! Más lista que la primera. Yo estuve hablando hasta que me quedé sin voz. Cuando era niña leía los periódicos como si nada. Nunca has visto una muchacha más cariñosa. enseñando cantidad de dientes y teta. Un día le pedí que me dejara ver los sellos. Yo le digo que Mr. Yo y Grady procuramos hacer como gente civilizada. ¿Y adónde fue? No lo sé. y me contestó que después me los enseñaría. Venía con sellos de la reina de Inglaterra. árboles del caucho y ponía África. Se sientan juntos en la escalera. bajita y. Cada vez que oigo reír a Shug me entran ganas de estrangularla y darle un bofetón a Mr. para qué te voy a contar. aparte de mí. me contesta. Pero nada. Shug me puso la carta de Nettie en el regazo. hace ella. ¿Nunca supiste nada de ella? No. Pero no lo hizo.Alice Walker El color púrpura cómo es y dónde está. Con una mirada tan dulce. Lo dice con cara de estar cavilando. ¿Qué clase de vestidos llevaba? ¿Cuándo era su cumpleaños? ¿Cuál era su color favorito? ¿Sabía guisar? ¿Y coser? ¿Cómo tenía el pelo? Quería saber todo sobre Nettie. he visto una carta con los sellos muy raros. Y. Lo que habré sufrido toda esta semana. Yo no sé dónde está Inglaterra. Él nunca dice nada y se la guarda en el bolsillo de dentro. cuando Mr. pregunta Shug. si es los números. le pregunto. Fuera de aquí. Hum. gordita. Pues me parece que en uno vi a una mujer blanca llenita. A veces. Tiene que haber muerto.

Shug pone la mano en la navaja y dice: De todos modos. Será mejor que tú duermas en otro sitio. Cuando yo iba a darle un beso.) 54 . pero tan ruin. Pero. volvía la cara. ni nada. Para que yo haya tenido tres hijos con Albert. No seas pesada. Con el pensamiento lo veo caer muerto de mil maneras. Me la quita y la echa en el cajón. apelativo cariñoso. Mr. Harpo y Swain. azúcar. ——— mira atrás. Empiezo a pensar si no me habré muerto. En el Sur. Deja eso. sólo me sale un gruñido. es contagioso. no parece estar bien afilada. Se ríe. ya tenía que ser fantástico. ¿cómo ha podido hacer eso? Él sabe qua Nettie lo es todo para mí. Estoy helada. Es tan dulce que todos la llaman Shug 1. Cuando llega la noche no puedo ni hablar. Uf. venían las señoras de la parroquia. Él anda todo el día con la carta en el bolsillo. A mi papá sí le gustaban mis besos. Las mujeres siempre estáis cortando aquí y allí y echando a perder el filo. ni lloro. empezaban con que había llegado la hora de arrepentirme de mis pecados. Además. Entonces oigo reír a Shug. Venía la comadrona. Lillie. me habla. me encuentro detrás de su silla. De tanto vigilado empieza a darme vueltas la cabeza y. estaba 1 De sugar. Cada vez que abro la boca. dice a Mr. Y todos los tuvo en mi casa. Él ha guardado todas tus cartas. Charla y ríe con Grady. con una navaja abierta en la mano.Alice Walker El color púrpura sigo sin saber dónde Nettie. venía el cura. Mr. Tartamudeo. Volvemos a cerrar el sobre y lo metemos en el bolsillo de Mr. Shug me tiene abrazada y. dice Shug. digo. pero Albert es muy quisquilloso con su navaja de afeitar. sin saber cómo. me decía. Y era fantástico. como si viera algo muy gracioso. pero ella no lo veía con buenos ojos. con lo débil de carácter que es él. sí que puede. De manera que cuando conocí a Albert y caí en sus brazos nadie pudo arrancarme de ellos. Shug les dice a todos que tengo fiebre y me acuesta. ———. yo te he pedido algo para recortar este clavo. Shug dice que no tiene ni idea. Seguramente. del T. Nooo. ——— puede ser ruin. Durante todo el día hago como Sofia. Pero yo era muy bruta para arrepentirme. Ella no podía sufrir todo lo que supusiera tener que tocar a otra persona. ———. Lo que a mi mamá más le disgustaba de mí era lo empalagosa que soy. dice. sin decir ni media palabra. y aprende a llevar el coche de Shug. (N. Lillie es el verdadero nombre de Shug. Sí. ———. hablo sola y ando de un lado al otro de la casa deseando matar a Mr. de vez en cuando. me dice. Ella se queda conmigo toda la noche. Y cuando dolía tanto que yo ya no sabía ni quién era. Yo no duermo. pero que ya nos enteraremos.

Albert la pegaba. yo voy a dormir con él. Pero él también dormía con Annie Julia. A veces me pregunto que pensaría mientras se moría. Ahora mismo estoy en paz. Después no había más remedio que echarse donde fuera. Annie Julia y yo fuimos juntas al colegio. Le gustaba beber. me preguntó. si es bailar. Y empezaron a llegar Harpo y los demás. Todo lo negra que tú puedas imaginar y con una piel como la seda. Y ella no tenía nada. De la sorpresa. cuando llegué a esta casa. Y una de las razones por las que ellos decían que no debía casarse conmigo era que yo tenía hijos. Donde ahora me encuentro. y luego dice: Y lo hice. Los ojos enormes. Albert bailaba como nadie. casi ni lo sentí. Yeso le decía también su hermano. Te trataba 55 . Pero él es débil. Follábamos tanto y tan a la descarada que era casi como profanar el acto. ni nadie. Si son suyos. Aquí no está Albert. cuando me enteré de que se casaba con Annie Julia. Pobre Annie Julia. Si hasta yo la quería. Y es que Albert tenía que saber tan bien como yo que hacía falta amar mucho para quererse como nosotros. ni siquiera aprecio por él. Me echaron de casa y me fui a vivir con la hermana alegre de mamá. Y era tan ruin y estaba tan rabiosa que andaba por ahí diciendo: No me importa con quién se haya casado.Alice Walker El color púrpura loca por Albert. ¡Lo que me habrá hecho reír! ¿Por qué no tiene ya aquella gracia? ¿Por qué casi nunca se ríe? ¿Por qué ya no baila? ¡Dios mío. ¿Y eso cómo lo sabemos nosotros?. Y ella venía a pedirle dinero para comprar la comida de los niños. Celie!. dice: Qué sorpresa. ni está Shug. dice. le dije al viejo Mr. Pero nada en cantidad. Albert trató de luchar por nosotros. No tenía ninguna posibilidad. Albert era realmente gracioso. Los niños la tenían esclavizada. Deja de hablar un minuto. Siento unas gotas de agua en la mano. pero entre todos le hicieron polvo. dice Shug. Decía mamá que mi tía era igual a mí. Y buena de verdad. Y lo divertido que era. Daba de comer a cincuenta hombres y se tiraba a cincuenta y cinco. me dice. dice Shug. Luego. pienso. Shug habla y habla. todo es tranquilidad. La última criatura fue el colmo. ¿qué le ha pasado al hombre que yo quería? Se calla un rato. Yo no tengo ganas de hablar. Y. Nuestro amor era de esa clase que no cabe mejor. Yo sé lo que estoy pensando. le gustaba pelear y se volvía loca por los hombres. Ella era muy bonita. Eso pensaba yo. A veces pasábamos más de una hora bailando el «moochie» sin parar. fui muy mala contigo. No podía creerlo. ¿Por qué le haría tanto daño? A veces. Luego. Era cocinera. Luego. mantenía a Albert fuera de su casa una semana. como dos lunas. ———. en Memphis. Su papá le aseguraba que yo era un pingo. ella s entendía con el que la mató. dice. lo mismo que mi mamá. Trabajaba en un parador. En nada. Su familia se desentendió de ella en cuanto se casó.

con la ayuda de Dios. sacamos las cartas y volvemos a dejar los sobres dentro del baúl. Y yo no quería que nada se opusiera a eso. Nettie. Al cabo tuve que pararme a descansar. No creo que mire mucho en este rincón del baúl. Querida Celie. Y todo porque Albert se había casado contigo. Hay sobres gruesos y sobres delgados. me alcanzó y quiso entrar en conversación. ¿comprendes?. le hice daño y lo 56 . Pero es que. nosotras abrimos el baúl. Él lo tiene siempre cerrado. Todo lo que es importante para Albert va al baúl. y yo me siento en la cama. él me siguió a caballo. Ya sabes cómo lo hace. Pero. Bueno.Alice Walker El color púrpura como si fueras una criada. porque la Naturaleza ya nos había emparejado. Con el vapor. andando. Es una mala persona. Porque yo no conozco al Albert que no baila. con la espalda apoyada en las almohadas. debía de ser sólo cosa del cuerpo. vamos abriendo los sobres uno tras otro. decía la primera carta: Tienes que rebelarte y dejar a Albert. y cosas así. Entramos en el cuartito donde duermen Shug y Grady. abiertos y sin abrir. Querido Dios: Ahora que sé que Albert me esconde las cartas el. donde nadie podía vernos. yo nunca quise casarme con Albert. dice ella. Enciendo el fogón y pongo la tetera al fuego. que no habla de nada. me parece que también sé dónde están. me dice Shug. Cuando me fui de vuestra casa. Miss Nettie. Y me alegro. Vamos a tu cuarto. que te pega y que esconde las cartas de tu hermana Nettie. en realidad. que casi nunca se ríe. Ella se sienta en una silla. Manojos y manojos de cartas. juntos. Sí. con todas las cartas de Nettie esparcidas alrededor. pero los fardos me pesaban y el sol era muy fuerte. Una noche. postales guarras y. dice Shug. Cogeremos las cartas y dejaremos los sobres donde están. al lado de la cama. pregunto a Shug. Hoy estás muy guapa. porque sois un buen ejemplo de lo que eso tiene que ser. Sólo quería que él me eligiera a mí. Yo apretaba el paso sin mirarlo. Aquí está el matasellos. Éstas son las primeras. Deja que yo te las ponga por orden. pero Shug puede conseguir la llave. ¿Quién es ése? Yo pienso que no sé nada de nada. las cartas de Nettie. Lejos de la casa. y entonces fue cuando él se apeó del caballo y trató de besarme y de arrastrarme hacia el bosque. ——— y Grady están fuera. Encontramos un montón de ropa interior de Shug. yo luché con él y. lo que para nosotros era tan bueno. escondidas debajo del tabaco. pero aquí no. Están en su baúl. Muy sencillo. mientras Mr. La Naturaleza había dicho: Vosotros dos. ¿Qué hacemos?.

Pero la pena me ahoga. al lado de la iglesia en la que predica Samuel. pero dice que no puede interponerse entre marido y mujer. conseguí llegar a la ciudad en el carro de no sé quién. Te quiero con toda mi alma. de la Sociedad Misionera Americana y Africana. La niña se llama Olivia. Yo también temblaba de rabia.Alice Walker El color púrpura obligué a soltarme. Pero él estaba furioso y me dijo que por lo que le había hecho. Un fuerte abrazo. Son muy religiosos y se portan admirablemente conmigo. me dio apuro pedírselo. pero no quiero que sepa dónde estoy. Escríbeme en cuanto puedas. Y cuál no sería mi sorpresa cuando salió a abrirme una niña que tenía tus mismos ojos y tu misma cara. ——— sólo para saber cómo estás. Al fin. para que no me sienta extraña y sola. La única persona que podría ayudamos es Pa. Esa misma persona me indicó la casa del Reverendo ———. Y sé el mucho trabajo que te dan los hijos de Mr. Tiempo atrás ayudaban a los indios del Oeste. después de lo bien que se han portado conmigo él y Corrine. La señora que viste en la ciudad se llama Corrine. La siguiente decía: Querida Celie: Supongo que aún es pronto para recibir carta tuya. Pero me acuerdo mucho de ti. ———. Pero te echo tanto de menos. ¿Y qué va a ser de nosotras cuando me haya ido? ¿Cómo vamos a saber la una de la otra? Corrine y Samuel y los niños forman parte de un grupo de personas que se llaman misioneros. El marido se llama Samuel. A cada minuto. Celie y no hago más que pensar en que tú te sacrificaste por mí. Creo que Albert me dijo la verdad y que no te da mis cartas. Además. y ahora asisten a los pobres de la ciudad. La siguiente decía así: Querida Celie: Es para volverse loca. Pienso en ti todos los días. Viven en una bonita casa. Digo «dedicamos» porque ellos siempre me incluyen en todo lo que hacen. Y es que no encuentro trabajo en la ciudad y vaya tener que marcharme. Nettie. Pregunté a Samuel si querría haceros una visita a ti y a Mr. nunca más volvería a saber de ti ni tú sabrías más de mí. y mucho menos sin conoceros. Te abraza Nettie. El niño se llama Adam. y dedicamos mucho tiempo a las cosas de la iglesia. Así se preparan para la labor que se 57 .

Y cuando ya lo tenían todo preparado para el viaje. te he escrito una carta casi cada día. Al mismo tiempo. se quedaron con un pasaje libre. No sé si conocerás a la mujer del alcalde. Ni pensaba en África como en un lugar real. Te mando sellos. Un día en que fui a la ciudad con Corrine vimos a la esposa del alcalde con su criada. cuando llegamos. Eso pensaba cuando las rompí y te las mandé con las olas. Pero. Celie. Nettie. Te quiere. sé que tú seguirás escribiéndolas. Estoy tan sola. pero también hablaban de todo el bien que podían hacer por aquellas gentes martirizadas de las que ellos descendían. Como debe ser una familia. encerrada en mí misma. estaba tan triste que las rompí todas y las tiré al mar. cuando dejo de escribirte me siento tan mal como cuando dejo de rezar. sin nadie que pudiera aprovecharlo. si Albert no te da mis cartas. Le hablé y me pareció que eso la violentaba. yeso que ellos de África saben mucho más que Miss Beasley y que todas las maestras. De qué sirve escribir. La última persona del mundo a la que te imaginarías sirviendo a alguien. Y tanto si Dios lee cartas como si no. y mucho menos a alguien así. y la criada la esperaba en la calle con los paquetes. por más que Samuel y Corrine y hasta los niños estaban siempre hablando de esta tierra. ahogándome con mis pensamientos. muy larga. porque en el poco tiempo que llevamos juntos han sido para mí como una familia. Escríbeme si puedes. quiero decir. La esposa del alcalde entraba y salía de las tiendas. La siguiente carta. yeso me basta. decía: Querida Celie: En el barco que nos traía a África. a pesar de que te dabas cuenta de que escribías muy mal. Pero yo ni había soñado siquiera con venir a África. Pero tenías que haber visto a la criada. comprando. Hasta Corrine y Samuel se lo imaginaban así a veces. Me horroriza la idea de separarme de ellos. yo seguía sin encontrar trabajo. El haber venido a África se debe a que una de las misioneras que tenía que acompañar a Corrine y Samuel para ayudarlos con los niños y con la escuela se casó inesperadamente con un hombre que no quería que viniera a África. Pero he cambiado de parecer. las misiones en África. Parece un gato mojado.Alice Walker El color púrpura sienten llamados a realizar. Ahora comprendo lo que sentías. Gentes que necesitan a Cristo y ayuda médica. Recuerdo que un día dijiste que te daba tanta vergüenza tu vida que no podías hablar de ella ni con Dios y que por eso tenías que escribirla. fechada dos meses después. porque hizo como si se 58 . De todos modos. Miss Beasley solía decir que África era un lugar lleno de salvajes desnudos.

Parece ser que pegó al alcalde y. Celie. Y el haber mantenido vivo el deseo de saber. Por eso.Alice Walker El color púrpura desvaneciera. pero no se lo dije. Pero con la condición de que me enseñaran todo lo que ellos sabían para hacer de mí una buena misionera y una persona a la que pudieran llamar amiga sin sentir vergüenza. yo dije que sí. empecé a hacer preguntas sobre África y a leer todos los libros que tienen Samuel y Corrine. leyendo y estudiando. «Dios« les envió a Olivia y Adam. dicen ellos. Y yo estudio. después. Su única pena era no tener hijos y entonces. Luego. Y cómo nos hacían trabajar. Celie. ya escribir con letra clara. Celie. Pero. ¿no te parece? Y. Samuel y Corrine me contaron lo que se decía acerca de por qué era la criada del alcalde. ¡Oh. en el mundo hay gente de color que quiere que nosotros sepamos! ¡Que progresemos y veamos la luz! No todos son ruines como Pa y como Albert. más grandes que Milledgeville y hasta que la misma Atlanta? ¿Que los egipcios que construyeron las pirámides y conquistaron a los israelitas eran gente de color? ¿Que Egipto está en África? ¿Que la Etiopía de que habla la Biblia era toda África? Estuve leyendo y leyendo hasta que me parecía que se me iban a salir los ojos de la cabeza. Yo deseaba decides: «Dios» os ha enviado a la que es su hermana y tía. Leí que los africanos nos vendieron porque amaban más al dinero que a sus hermanos. esos niños que «Dios» les envió son tus hijos. Y ahora «Dios» me ha puesto a su lado para que los cuide y los quiera. en África. 59 . Para que deposite en ellos todo el amor que siento por ti. ni unos vencidos como mamá. Es un milagro. y entonces empezó mi verdadera educación. Pasé toda la noche pensando en ello. cuando Corrine y Samuel me preguntaron si querría ir con ellos para ayudarlos a construir una escuela en medio de África. hace miles de años. podrás creer cualquier cosa. un milagro que no podrás creer. A la mañana siguiente. Corrine y Samuel han cumplido su palabra. Nettie. Leí cómo nos llevaron a América en barcos. si puedes creer que estoy en África —y es verdad que estoy—. había grandes ciudades. Y están siendo educados en el amor. Ellos aceptaron. y es el haberme enseñado a aprender por mí misma. Con mis conocimientos no se hubiera llenado ni un dedal. ¿Sabías que. Fue algo rarísimo. seguramente. ¡Y pensar que Miss Beasley decía que yo era la chica más lista que ella había tenido en su clase! Pero una cosa le agradezco. Celie. Un abrazo. Sí. el alcalde y su mujer la sacaron de la cárcel para que les sirviera de criada. Yo no sabía que fuera tan ignorante. la caridad cristiana y el temor de Dios. Corrine y Samuel forman un matrimonio maravilloso. noche y día. Tú le dices hola a una mujer real y al instante desaparece y en su lugar queda sólo la forma.

Negros que van a África. Todo el mundo tiene grandes esperanzas en lo que puede hacerse en África. Cuando le contestamos que a África. Y tienen retretes aparte. que se llama Harlem. Fue duro tener que decir adiós a la congregación parroquial. con la falda larga y sesgada. aprendiendo y estudiando formamos como una rueda. Trajes de chaqueta. uno verde aceituna y otro gris. Con decirte que. Celie. Nueva York es una ciudad hermosa. Por eso dice la Biblia que Jesús tenía el pelo como lana de cordero. si Etiopía es toda África. A mí nunca se me había ocurrido. la gente blanca blanca vivía en otros sitios. para llevar con blusas de algodón y zapatos cerrados. Corrine compró tela para hacerme dos trajes de viaje. Celie. si te fijas sólo en el texto. Encima del púlpito se leía: Etiopía levantará los brazos hacia Dios. pero. e incluso del tren que nos llevó hasta allí? Nosotros viajábamos en asientos. en aquel tiempo. no hubieran cabido todos sus donativos para nuestra empresa. ¡Hay más de cien iglesias! Y fuimos a todas ellas. La lana de cordero no es lisa. Viven en una comunidad hermosa y digna. y no se cansan de dar cuando se pronuncia la palabra «África». y por eso piensas que todos los personajes de la Biblia eran blancos. Celie. Celie. se nos quedó mirando molesto e intrigado. He visto a más negros en coches fantásticos de los que creí que pudieran existir. Sólo los blancos pueden viajar en las camas y comer un el restaurante. ¿Qué no podría contarte de Nueva York. Son las ilustraciones lo que te engaña. Pero. ¡Pero. qué emoción! Oye. un blanco nos preguntó adónde íbamos. Ni simplemente ondulada. Llegamos a Nueva York cansados y sucios. no me siento como una criada. Todos los etíopes de la Biblia eran gente de color. Ya no me queda nada por ver. pero está perfectamente claro. Allí todos son blancos. Y la gente de color es dueña de todo un barrio. A pesar de trabajar para Corrine y Samuel y cuidar de los niños. Samuel y Corrine y los niños y yo nos presentábamos ante cada congregación y a veces nos quedábamos con la boca abierta por la generosidad y la bondad de esa gente de Harlem. En el andén de Carolina del Sur. si llegamos a pasar el sombrero. Hasta los niños nos daban sus 60 . Y viven en casas que son mejores que las de los blancos de nuestra tierra. le dijo a su esposa. Supongo que eso se debe a que ellos me enseñan y yo enseño a los niños y enseñando. donde nos bajamos del tren para respirar un poco y sacudimos el polvo y la tierra de la ropa. ¡hay camas en el tren! ¡Y restaurante! ¡Y retretes! Las camas salen de la pared por encima de los asientos y se llaman literas. Pero fue también un acto alegre. Piensa lo que eso significa. Porque quieren a África y no pierden ocasión de ayudar.Alice Walker El color púrpura La carta escrita a continuación decía así: Querida Celie: Antes de salir de la ciudad.

Somos negros. Celie. La Sociedad está dirigida por blancos y no dijeron que África les importara ni poco ni mucho. de la emoción. De allí vinieron los blancos de nuestra tierra. pero sus ojos son castaños. un tal Daly. un médico (¡de color!) nos reconoció y la Sociedad Misionera de Nueva York nos dio medicamentos para nosotros y para la aldea a la que nos dirigimos. porque nunca habla por hablar ni busca desanimarte. No somos blancos. Hay una misionera blanca no muy lejos de nuestra aldea que lleva veinte años viviendo en África. pero en seguida se rehizo y nos recordó que nosotros tenemos una gran ventaja. Samuel también se había quedado un poco triste. Hasta que le ves los ojos. salvo el alzacuello blanco. El barco. Hubieras tenido que verlos. que es el que habla la gente de la región. No puede haber en el mundo criaturas más hermosas. pero no vi ninguno. habla su lengua. Adam y Olivia no podían apartar de ellos la mirada. En las paredes había retratos de blancos. comer no podía. Pero ahora deja que te hable del barco. a desayunar. pero de diferentes clases. Ahora en. Dice ella que una margarita africana y una margarita inglesa son flores las dos. Y que nosotros y los africanos trabajaremos por un objetivo común: el bien de los negros de todas partes. Comer. Salí de la Sociedad bastante decaída. Y es negro. las comidas. El hombre nos mira como si pensara que no podemos ser tan buenos con los africanos como esa mujer. ¿O era Stanley? Yo buscaba un retrato de la mujer. Nos invitaban a cenar. Nettie. El hombre de la sociedad nos dijo que esa mujer tiene tanto éxito en su labor porque no trata de proteger a los nativos como si fueran niños. Harlem está de moda que los niños lleven pantalones bombachos recogidos debajo de la rodilla y las niñas. te parece taciturno y hasta huraño. Yo aumenté dos kilos sólo de probar. Y qué bien vestidos. como los mismos africanos. Y. Tu hermana. Corrine es muy afortunada de tenerlo por marido.Alice Walker El color púrpura monedas. y casi siempre viste de negro de la cabeza a los pies. a almorzar. a pesar de que ella cree que son una especie totalmente distinta de lo que ella llama europeos. Luego. Y todos tienen retrete dentro de casa. ni herirte. ¡tenía tres pisos de altura! Teníamos habitaciones (camarotes) 61 . dulces y profundos. negro. pasamos dos semanas estudiando el dialecto olinka. Cada vez que dice algo te da seguridad. Querida Celie: Samuel es muy alto. decían. No somos europeos. Un tal Speke. que se llamaba Málaga. Además. ¡Y gas o luz eléctrica! Bueno. Para los niños de África. un tal Livingstone. Nos dijeron que los nativos la quieren mucho. sino que hablaron del deber. luego. diademas de flores en el pelo. Los europeos son blancos que viven en un lugar llamado Europa.

Estuve estudiando a Inglaterra en el mapa. Todos usábamos las mismas tazas y platos. platos. En Inglaterra nuestro trabajo empezó a perfilarse más claramente. A. Las parroquias de Inglaterra también nos ayudaron mucho y hombres y mujeres blancos. Portugal y Dakar. el 12 de septiembre... Y uno olvida con facilidad que. los africanos tenían una civilización mejor que la europea (desde luego. Y no saben leer ni escribir. aun a pesar mío. estatuas. en África no hubieran sido tan duros los tiempos. que es un país lleno de blancos. ¿Por qué nos vendieron? ¿Cómo pudieron hacer eso? ¿Y por qué nosotros seguimos queriéndolos? Éstos eran mis pensamientos mientras caminábamos por las frías calles de Londres. Inglaterra. y es todo tan bonito que cuesta trabajo creer que la gente que lo hizo no exista todavía. cestos. máscaras. ¡Y lo que se han traído! Pasamos toda una mañana en un museo lleno de joyas. pasteles y. Hoy el pueblo de África —después de asesinar o vender a las más fuertes de sus gentes— sufre enfermedades y vive sumido en la confusión espiritual. Me preguntaba si algunos de sus padres o abuelos habrían sido 62 . en tiempos. Liberia.Alice Walker El color púrpura con camas. a la China y sabe Dios. Senegal. ¡Dos semanas tardamos en cruzarlo! Y llegamos a Inglaterra. estar en la cama. espadas. de no ser por ellos. mi principal trabajo consistiría en atender a los niños y llevar una o dos clases de párvulos. ¡Oh. trajes y hasta tumbas de todos los países en los que han estado. en realidad. ánforas. el 24 de julio y llegamos a Monrovia. desde luego. De África tienen miles de vasijas. Zarpamos de Southampton. Celie. alfombras de piel. Millones y millones de africanos fueron capturados y vendidos a los traficantes de esclavos: ¡tú y yo. pues es un país africano «fundado» por ex esclavos de América que volvieron a África a vivir. tan pulcra y serena y. Hicimos escalas en Lisboa. que parecían iguales a los de nuestra tierra. en medio del océano! ¡Y el océano! Más agua de la que puedas imaginar. muebles. Celie! Ciudades enteras fueron destruidas por los cazadores de esclavos. Hay bocadillos. Creen en el demonio y adoran a los muertos. El «té» de los ingleses es. pues hace ya más de cien años que los ingleses envían misioneros al África. Rogers). a la India. algunos muy agradables. esto no lo dicen ni siquiera los ingleses. de todos modos. un picnic dentro de casa. con su propia Sociedad Misionera y Antiesclavista. Pero los ingleses dicen que no existe. pero Samuel respondía que tenía mucha voluntad y que. Monrovia era el último lugar en el que íbamos a hallarnos entre gente como la que estamos acostumbrados a tratar. Aunque. hace varios siglos que sufren tiempos duros. nos invitaron a sus reuniones y a sus casas a tomar el té y charlar. «Tiempos duros» es una frase que los ingleses usan mucho al hablar de África. sentí la esperanza de que trabajando de firme y con buen criterio se puede hacer mucho por África. té caliente. sino que lo leí en un libro de un tal J. Y nos embarcamos rumbo a África. Todos decían que yo parecía muy joven para ser misionera.

Ojalá pudieras estar conmigo y yo contigo. junto con hombres de color que parecen blancos. Y ese brillo. Celie. Te quiere tu hermana. Porque el negro es tan negro que hace que se te nuble la vista. de puro negros. con todas sus sedas y sus perlas. También hay puñados de blancos en Monrovia y el presidente. Como dice la gente de nuestra tierra. se desentendían de ti como de los franceses blancos que viven aquí. Yo no vi a ninguno de esos «nativos» en su Gobierno. ¿Te haces una idea. no parecen contentas. sin embargo. toda la gente de color son nativos. para los blancos. que no quieren trabajar para la prosperidad del país. Celie. después de la primera impresión de África. Sólo les interesaba la venta de su mercancía.Alice Walker El color púrpura vendidos en Monrovia y qué sentirían al regresar aquí a gobernar y manteniendo estrechas relaciones con el país que los compró. Fue la primera vez que oí esa palabra de labios de un negro. Nettie. carraspeó y dijo que había querido decir «nativos» de Liberia. A su lado. pero los hay a bandadas. visitamos una de las grandes plantaciones de cacao que hay aquí. Celie? y es que parecía que estaba viendo negros por primera vez en mi vida. Y. delgados. Hasta donde alcanza la vista. trata de imaginar toda una ciudad llena de negros azulados. El presidente Tubman habló bastante de sus esfuerzos por el desarrollo del país y de sus problemas con los nativos. en realidad. tiene a varios en su Gobierno. los senegaleses que vi en el mercado no me gustaron. con trajes azul eléctrico con dibujos como los de las colchas. Corrine y yo parecíamos muy poca cosa. Y es algo fantástico. Querida Celie: Fue algo muy curioso parar en Monrovia. No sé por qué. Celie. recibida en Senegal. Ni punto de comparación con las alegres maestras que vimos casi por casualidad llevar u sus clases a nadar a la playa. y allí la gente habla su propia lengua. Pero. de cuello largo y espalda recta. Son negros como esos que te hacen decir: «Fulano. Y no todos son misioneros. que se apellida Tubman. Si no les comprabas. Yo sabía que. de tan negro es azul. parece fosforescente incluso a la luz del sol. Dice Samuel que se parece mucho a la Casa Blanca (donde vive nuestro Presidente). Y ninguna de las esposas de sus ministros podría pasar por «nativa».» Y brillan. La capital de Senegal es Dakar. Altos. Antes de continuar viaje. luminoso como de luna. Al día siguiente de llegar a Monrovia. tomamos el té en el palacio presidencial. Pero me parece que las mujeres que vimos en el palacio presidencial dedican mucho tiempo a vestirse. yo no esperaba ver blancos en África. y francés. todo son árboles 63 . Nunca había visto gente tan negra. tengo que terminar. Luego. El sol ya no es tan fuerte y tengo que prepararme para las clases de la tarde y el servicio de vísperas. que supongo que lo llaman senegalés.

Pero la luz atrae a los insectos. mientras todos duermen. Lo mismo sintieron Corrine y Samuel. al día siguiente. han vuelto Mr. dice Shug. que viven en casas de piedra. quería añadir: Ni siquiera a mí. Oh. Nettie regresa pronto. No sé si podré resistir las ganas de matarlo. cantan. hasta en la cabeza y en la planta de los pies. los campos de cacao no son suyos. porque están demasiado cansados para hacer otra cosa.. Sabía muy bien la clase de imbéciles que tenía delante. Son de gente que vive en un lugar llamado Holanda. con los niños colgados a la espalda. 64 . Recuerda que Él dijo: No matarás.. me dijo ella. No hagas que tenga que verte como nosotros vemos a Sofia. del presidente Tubman. como una gran campana que me hacía vibrar. ——— no es Cristo. Ni siquiera. Me va a ser muy duro. ¿podré contártelo todo algún día? No me atrevo a preguntar. ¿Te he hablado ya de lo que sentí al ver la costa de África por primera vez? Algo retumbó dentro de mí. Y vaya gracia si ahora que vuelve a casa tú haces un disparate. con aldeas construidas en medio de ellos. Lo mismo que hacemos nosotros en nuestra tierra. Otra vez tengo que dejarte. el mucho llorar y tener que sonarme la nariz y adivinar lo que querían decir muchas palabras que no sabíamos. Lo dejo en manos de Dios. Cuando íbamos por donde ella llega a África. Pero. con cubos llenos de semillas (que. en mi alma. Ni yo tampoco. Celie. en los ángulos de los campos. Nada de matar. a pesar del cansancio. tardamos mucho tiempo en leer las dos o tres primeras cartas. Seguramente. Tu hermana que te quiere. ¿Podrás aguantarte?. Los que fabrican el chocolate holandés.Alice Walker El color púrpura de cacao. ——— y Grady. Y hay capataces encargados de vigilar que la gente trabaje do firme. Tengo picaduras por todo el cuerpo. Y tuvo que aguantar. me pregunta Shug. digo mientras Shug vacía la maleta para guardar en ella las cartas. le digo. Los tres nos arrodillamos en cubierta y dimos gracias a Dios por habernos permitido ver la tierra por la que suspiraban nuestros padres. Tú eres muy importante para Nettie. También fue duro lo que hizo Cristo. Te escribo a la luz de la lámpara. ¿Por qué canta la gente cuando está cansada?. que me comen viva. Celie. Seguramente. Además. Querido Dios: Entre la impresión. Pero Mr. les servirán para llevar el almuerzo) y algunas mujeres. Nettie. le pregunté a Corrine. Y. Celie. Vimos a familias enteras volver a casa del trabajo.

Tendríamos que hacer algo diferente. Me mira de arriba abajo y dice: Vamos a hacerte unos pantalones. Nettie no es la única persona en quien tienes que pensar. se está bien. ¿Como qué? Pues. le digo.. Revuelven platos y abren y cierran la puerta de la alacena. yo y Shug. Se siente algo. lo ha conseguido. Si matas a Albert. por más que me gusta mirada. ya sabes cómo son. No como ahora. Nooo. piensa un poco en mí. mis pechos siguen blandos y el granito no sube. 65 . Pero ella dice: No. ¿Para qué quiero yo unos pantalones? No soy un hombre. Uf. la pena. Puede que no. Ya es mejor que nada. Querido Dios: Dormimos como dos hermanas. No te pongas soberbia. dice Shug. ¿Sí? Sí. es la rabia. Ahora sé que estoy muerta. Por más que me gusta estar con ella. me parece que me sentiré mucho mejor si lo mato. A ti los vestidos no te hacen ningún favor. De momento no necesito más. las ganas de matar lo que te hace sentir así. Nada más pensado me asusta. ——— no querrá que su mujer lleve pantalones. El tipo no te acompaña. como muerta. Nadie se siente mejor por matar a alguien. Celie. Y. digo. Ahora estoy vacía. ¿Qué dices? ¿Es que yo no soy nadie? Celie. sólo tendré a Grady. Era muy gracioso. Yo solía ponerme los pantalones de Albert cuando éramos novios. Aún no me explico cómo no te pisas la falda o te la pillas con el arado. Me gusta que durmamos abrazaditas. ¿Y de qué los hacemos? Tendríamos que agenciarnos un uniforme del Ejército.Alice Walker El color púrpura Oímos a Grady y a Mr. simplemente. Y. un día. dice Shug. Pero Mr. Bueno. si eres tú la que hace todo el trabajo? Es un escándalo. No hay que apurarse. mientras estés aquí. de algún modo. Son momentos de calma. Sí. me dice.. Y le encantaba verme con pantalones. Sí. y no me gusta ni pizca. Me lo imagino. verte arar con vestido. Haz que Albert me deje dormir contigo desde ahora. Da gusto. Era como enseñar un trapo rojo a un toro. No. Todo se arreglará. ——— en la cocina. ¿Y por qué no. él se puso mi vestido. Me río al pensar en los grandes dientes de Grady.

Pienso: Cuando ella llegue. durante la estación en que llegan los barcos. Es como estar guisando en una cocina pequeña con un fogón muy grande. En cuanto hubieron sacado al pobre Samuel una propina. que es muy distinto de la forma en que nosotros lo hablamos. tienen los dientes más fuetes. Se llama Joseph. Está bien. El incesto entra en el plan del diablo. Y. no se preocuparon de ayudamos a bajar y algunas de las cajas las dejaron en el agua. resulta familiar. Es bajo y grueso. Ya 66 . que Joseph dijo que era excesiva. Con nuestros enseres llenamos tres canoas y en la cuarta pusimos las medicinas y el material para la escuela. después de todo. Durante el viaje. Querida Celie: Un africano de la aldea en la que vamos a instalarnos fue a recogernos al barco. Celie. Y gratis. Querido Dios: Desde que sé que Nettie vive. ¿se encontrarán bien aquí? Dice Shug que los hijos del incesto se crían idiotas. Viene y me da un abrazo. Me da vergüenza. Por eso. Y. ya que el dolor de muelas no me dejó. pudimos escuchar los cantos de los remeros. blancos y limpios que puedas imaginar. Me pregunto cómo serán. yo pensé mucho en dientes. Siento más vergüenza que amor. Ella no dice nada. Calor. escribe. le digo. pienso. lo que aquí se llama pidgin. Pero yo pienso en Nettie. no negros como los senegaleses. eran canoas. Una vez en las canoas. Nos ayudó a bajar del barco nuestras cosas y a cargarlas en las barcas que habían ido a buscarnos. hechas de troncos vaciados. El puerto es bonito. Más calor que en julio. Desde hoy. la verdad. pero. El de Jack. en agosto y julio. Habla un poco de inglés. Cuando me dio la mano sentí algo blando y húmedo que parecía que iba a caerse al suelo y yo casi me agacho a recogerla. como las de los indios que se ven en los grabados antiguos. que hicieron una carrera hasta la orilla. Ella y yo y nuestros dos hijos. Más calor que en agosto y julio juntos. he empezado a pisar más fuerte. a pesar de todo. todos los días leeremos las cartas de Nettie y coseremos. Hace calor aquí. Nos prestaban muy poca atención a nosotros y a nuestra carga. Celie. son de color chocolate oscuro. nos iremos de aquí. Es el marido de Odessa. los remeros hacen buen negocio. En realidad. incluido Joseph.Alice Walker El color púrpura Buena tela. pero poco profundo para barcos grandes. empezaron a gritar a otro grupo de gente que en la orilla esperaban ser trasladados al barco. Estos remeras eran todos mucho más altos y musculosas que Joseph y todos ellos. Cuando llegamos a la orilla. Pero se me hace duro pensar en ellos. Con una aguja en la mano en lugar de una navaja. con unas manos que parece que no tienen huesos.

Salían de unas chozas redondas cubiertas de algo que me pareció paja. nos miraron los zapatos. Joseph contrató a varios porteadores entre los jóvenes que haraganeaban por allí. Joseph nos dijo lo que teníamos que comprar. azadas. no encontramos ninguna. Nosotros miramos a Joseph. rectos y fuertes. hachas. naturalmente. sierra y hacha. Pero entonces me fijé en los suyos. hamacas. Y les están grandes. Él nos dijo que se portaban de aquel modo porque todos los misioneros que habían tenido hasta entonces eran blancos y que. Pero los dientes de los africanos me recuerdan los de los caballos. machetes y otras herramientas. Tan grandes son que parece que los han edificado. Y helechos. Algunos de los hombres 67 . La «ciudad» del puerto tiene el tamaño de la ferretería de nuestro pueblo. Ellos la cortan. pero algunos de los puestos los tienen alquilados los africanos. Luego. que me daba verglienza. Los hombres clavan las estacas y a veces ayudan a hacer las paredes con barro y piedras del río. después de tres noches de arrastrar la falda por el suelo. gracias a Dios. creían que todos los misioneros eran blancos y viceversa. Y enredaderas. Sólo unos lagartos con joroba. Una olla grande para hervir el agua y la ropa y un barreño de cinc. Nunca has visto tanta curiosidad en una cara como había en las de la gente de la aldea. Y animalitos. Dentro hay puestos de telas. por lo grandes. Yo creí que nunca me vería libre de las agujetas en las caderas por haber hecho todo el viaje en una hamaca. cocinando en los fuegos de campamento. martillo. Al principio no hacían más que mirar. la dejan secar y la colocan superpuesta para que no deje pasar la lluvia. también hay serpientes. Me recuerdan a la gente de nuestra tierra. Bueno. Toda la gente de la aldea salió a recibirnos. una o dos de las mujeres empezaron a tocar la tela de nuestros trajes. Después se acercaron un poco más —sin decir ni una palabra todavía— y nos tocaron el pelo. Mosquitera. petróleo para lámparas. sí. mosquitera. sacas a relucir la barbacoa. Me pregunto si será por el agua. pero. Esto es trabajo de las mujeres. Allí casi todo el mundo tiene los dientes mal puestos y ennegrecidos. Casi todos estaban tan sucios que parecía que los cerdos habían estado arrastrándolos por la pocilga. Luego. A veces. Unos árboles enormes. Lámparas y petróleo.Alice Walker El color púrpura sabes lo picadas que las tengo. por fin llegamos. El local está dirigido por un blanco. Ranas. clavos. La barbacoa. fanales. del tamaño de un brazo que aquí la gente caza para comérselos. camas plegables. ¿Tú sabes lo que es la jungla? Pues árboles y árboles y más árboles. Como en el puerto no había donde dormir. para que hagan algo. También en Inglaterra me llamó la atención la dentadura de la gente. si se trata de una cosa importante. El mío estaba tan sucio. no tienes más remedio que ponerte a hablar de carne. y en seguida nos pusimos en camino hacia Olinka. pero es una hoja que crece por todas partes. Les encanta la carne. de un pedazo especial que tienes reservado y. A toda la gente de la aldea. a cuatro días de marcha por la jungla. Según Joseph.

los hombres delante y las mujeres y niños detrás. Allí tomamos nuestra primera comida. Joseph dijo que no. me recordaron a los miembros de las juntas diocesanas de nuestro país. Y otras muchas cosas. y estuvimos debajo del dosel de hojas hasta las nueve. Habíamos llegado sobre las cuatro. durante casi todo el tiempo. Joseph contestó que eran de Corrine. También plantan ñame. Todos nos reímos por cortesía. Casi en volandas. pollo y guisado de cacahuete. Cultivan enormes campos de cazabe. hace mucho tiempo. Pero las mujeres nunca habían ido hasta allí y el único blanco que habían visto era el misionero al que habían enterrado hacía un año. que yo era sólo otra misionera como Samuel y Corrine.Alice Walker El color púrpura habían estado en el puerto y habían visto al comerciante. unos ancianos que. La mujer nos miró y dijo algo más. donde nos sentamos en el suelo. un hombre de la aldea quiso cultivar más tierra de la 68 . Nosotros volvimos a mirar a Joseph. hacia un lugar sin paredes pero con techo de hojas. Nosotros miramos a Joseph. nerviosos. Él dijo que la mujer creía que se parecían a mí. por lo que sabían que los blancos podían ser otras cosas además de misioneros. Ahora había ya mucha animación y pequeñas cabecitas empezaban a asomar por detrás de las faldas de sus madres y los hombros de sus hermanas. y Samuel miró a Corrine. Pero los niños y yo ya estábamos bebiendo. Otro dijo que la noche anterior había soñado que los nuevos misioneros serían negros y que dos de ellos serían mujeres. Otra mujer preguntó entonces si también yo era esposa de Samuel. algodón y mijo. Samuel preguntó si habían visto a la misionera blanca que vivía a treinta kilómetros del poblado y Joseph dijo que no. que treinta kilómetros por la jungla es un viaje muy largo. Los hombres se alejaban de la aldea hasta unos quince kilómetros cuando salían a cazar. unas trescientas personas. empezaron a cuchichear ruidosamente. porque alguien nos había puesto los vasitos de barro en la mano y nosotros. comido con los dedos. Dijo que la mujer quería saber si los niños eran míos o de Corrine o de las dos. empezamos a beber si más. El acto más importante de la ceremonia de bienvenida se refería a las hojas del techo. Una mujer hizo una pregunta. ¿Bebían vino de palma los misioneros negros? Corrine miró a Samuel. estuvimos escuchando cantos y contemplando danzas que levantaban mucho polvo. Luego alguien dijo que nunca habría imaginado que pudiera haber misioneros negros. Los habitantes de la aldea creen que sus antepasados han vivido siempre exactamente en este mismo sitio. Luego. fuimos conducidos por entre las gentes de la aldea. que les dan buenas cosechas. Pero. con sus pantalones holgados y unas chaquetas relucientes y deformadas. Y el lugar ha sido bueno para ellos. Uno de los habitantes de la aldea recitó su historia y Joseph fue traduciendo lo que decía. Pero una vez. pero las mujeres se quedaban cerca de sus chozas y sus campos.

la consideran sagrada. Puesto que en aquella época él era el jefe de la aldea. dentro de 69 . El día en que todas las chozas volvieron a tener techo. mujeres y niños y les producía fiebre. Sus esposas fueron entregadas a otros hombres. Pero a los olinkas nos gusta mucho. Después. traficar con los blancos de la costa. Joseph dijo: El misionero blanco que teníamos antes no nos permitía celebrar esta ceremonia. hombres. La gente se inclinaba a su paso. en la aldea siguió muriendo la gente. desde entonces. al mirar por encima de las cabezas de los niños. ahora crecían el cazabe. Hasta sus mismas esposas lo sentían y trataron de protestar. al fin. Y. Los niños fueron los primeros en enfermar. Deseaba recolectar mayores cosechas para. tan grande como una habitación. pero. fue apropiándose poco a poco de las tierras comunales y tomando más y más esposas para que las cultivaran. Ya sabemos que la hoja de los techos no es Jesucristo. Muchos se fueron para no volver. corrieron a los antiguos campos de la hoja para techos y se pusieron a buscar las viejas raíces. Durante aquellos cinco años. simplemente. El viento era tan fuerte que desprendía las piedras de la pared. Cinco años tuvieron que transcurrir para que la hoja de los techos volviera a darse en abundancia. Era nuestro techo. Cuando pasó la estación de las lluvias. Cuando dejó de llover. Era un regalo para nosotros.Alice Walker El color púrpura que le correspondía. Nadie recordaba un tiempo en el que no hubiera habido gran abundancia de hoja para el techo. Durante seis meses. Pero llegó la estación de las lluvias y una fuerte tormenta destrozó el techo de todas las chozas. se celebró una fiesta con cantos y bailes y con el relato de la historia de la hoja de los techos. en la aldea no quedaban más que la mitad de sus habitantes. Al jefe lo obligaron a marcharse de la aldea con todos sus utensilios. La lluvia caía como dardos. nadie les hizo caso. Allí donde antes solía haberlas y donde las hubo desde el principio del tiempo. pero como eran perezosas mujeres. Pero el jefe llegó a apoderarse de tanta de aquella tierra que hasta los ancianos de la aldea empezaron a inquietarse. Pronto la aldea empezó a morir. Terminado el relato. vi venir lentamente hacia nosotros una cosa puntiaguda de color pardo. Su codicia iba en aumento y. La gente rezaba a sus dioses y esperaba con ansiedad que cambiara la estación. Otros fueron devorados por los animales. Pero de aquellas grandes cantidades que antaño crecieran allí apenas quedaban unas docenas. los compró con hachas y tela y cacerolas que obtenía de los comerciantes de la costa. Luego cayeron del cielo unos granos helados que golpeaban a todos. arañando el barro de las paredes. el mijo y el cacahuete. Y él. Entonces los habitantes de la aldea descubrieron con espanto que ya no había hojas para el techo. con lo que le sobrara. los padres. empezó a cultivar también la tierra en la que crecía la hoja para el techo. Muchos más cayeron enfermos. haciéndolas caer en las ollas. los cielos y los vientos castigaron al pueblo olinka. que avanzaba sobre una docena de piernas.

De una a cuatro hace demasiado calor para moverse. que allí estábamos nosotros. ¿Por qué Tashi no puede venir a la escuela?. Todos son niños. Tashi. aritmética y la Biblia. geografía. le pregunté. pero no me siento como una criada. Sólo por su marido puede ser algo. mientras ellos lloran y patalean. Me gustaría saber qué piensas tú de todo esto. Algunos de los niños mayores ya tienen la costumbre de asistir a la escuela de la misión. digo con el pensamiento mientras rezo las Vísperas. incluido Adam. Pues yo no soy madre de los hijos de nadie y. Pero no te apures. querida Celie. Enseñamos a los niños inglés. Cuando pregunté a una madre por qué pensaba así. A las cuatro damos clase a los niños mayores y. siempre estoy escribiéndote. Nettie. Es verdad que trabajo más de lo que nunca imaginé. me sentía tan repleta de pollo y guisado de cacahuete. E imagino que tú me contestas: Querida Nettie. alivia es tan terca y tan despejada como tú y más lista que todos juntos. Cuando le dije que los olinkas no son partidarios de educar a las niñas. me 70 . que barro la escuela y arreglo la iglesia después de la función. Querida. cuando me despierto por la noche o al hacer la comida. de puré de mijo y fruta. Y no es que sean malos con ella. Esto es mi vida. yo estaba tan cansada. tomamos un desayuno ligero. porque está donde se hacen «cosas de hombres». y empezamos las clases. me preguntó. Querida Celie: Hace mucho tiempo que no he tenido un rato para escribirte. atendemos a los adultos. mientras escuchaba aquellos cantos. me viera de ese modo. Catherine tiene una hija. que juega con Olivia después de clase. ¿no es Dios? De manera. Es sólo que hacen como si no la vieran. que encontraba perfectamente natural todo lo que decía Joseph. La madre de sus hijos.Alice Walker El color púrpura su modestia. Me sorprendió que esa mujer. por la noche. tenía tanto sueño. me dijo: Una mujer no es nada por sí misma. que se llama Catherine. a leer y escribir. A las once nos vamos a almorzar y hacemos los trabajos de la casa. Querida Celie. Nos levantamos a las cinco. frente al dios olinka. haga lo que haga. Y. aunque algunas madres se sientan a coser detrás de sus chozas. historia. A algunos los traen sus madres a rastras. Adam es el único niño que habla con Olivia en la escuela. Sólo la sirvienta de misionero. pero los pequeños. soy alguien. Celie. Celie. Te manda un cariñoso abrazo tu hermana. Pero siempre. No eres mucho. Olivia es la única niña. sin embargo. Los olinkas no creen que se deba educar a las niñas. Celie. ¿Y qué puede ser?. no.

pero es porque me preocupo mucho por ellos. pero no le he dicho nada. Pero a los demás no nos afecta. los insectos. que mana incluso en la estación seca. que es nutritiva pero no muy apetitosa. Las mujeres del pueblo se turnan para prepararnos la comida y unas son más limpias y cuidadosas que otras. también. Porque ése es el más alto honor que pueden imaginar. he notado un cambio en Corrine. Los niños suelen llamarme «mamá Nettie». Tashi. Celie. Bueno. Es como si alivia recelara de la comida de esas mujeres por lo desgraciadas que parecen y lo mucho que trabajan. viajarás y conocerás a muchas personas más importantes que el jefe. qué no quieren que los negros estudien. le digo. Serás maestra o enfermera. tiene pesadillas. Y otra cosa. Creo que deberíamos procurar no tomar prestada la una ropa de la otra. Es muy viva. Todas las picaduras se le infectan y supuran y por las noches le cuesta trabajo dormir con los ruidos de la selva. le he dicho. Aunque son muy desgraciadas y trabajan como burros. me ha dicho. Encantada. Él se pasea de un lado al otro todo el día. a veces. piensan que ser esposa del jefe es un gran honor. que la asustan. ella nunca toma prestado nada mío. Es sólo una broma y todas la quieren mucho. Nunca he tratado de ponerme en el lugar de Corrine. pregunta Olivia. sosteniéndose la barriga y charlando y bebiendo vino de palma con el hechicero. No acaba de acostumbrarse a la comida. Esto me ha mortificado un poco. me parece que algo la atormenta. cuando Tashi termina todos los trabajos que le manda su madre. Corrine me ha dicho esta mañana: Nettie. ¿Por qué me dicen que voy a ser esposa del jefe?. ella y alivia vienen a mi choza y alivia le explica todo lo que ha aprendido. Todo lo demás le resulta hostil. A alivia le sienta mal todo lo que preparan las esposas del jefe. con la rapidez del rayo: Son como los blancos de nuestra tierra. ¿Y Tashi?. Ella cree que. por su culpa. Me alegro de que lo hayas mencionado. para evitarles confusiones a esta gente. No está enferma y trabaja tanto como siempre.Alice Walker El color púrpura respondió. Casi desde que llegamos. le digo. siempre le hablan del día en que ella sea también esposa del jefe y hermana de ellas. Tú serás una mujer cristiana y valerosa. que procede de una fuente distinta. ni siquiera jugando. Y ayudarás a tu pueblo. Ahora para alivia sólo Tashi es África con la que soñaba mientras cruzaba el océano. pero no me gusta que digan eso. Por la tarde. Y sigue tan dulce y cariñosa. Por ejemplo. me pregunta. Pero. Cuando la ven. El jefe es gordo —y reluciente y posee unos enormes dientes muy blancos. me parece que deberíamos llamarnos unos a otros hermano y hermana. porque no hay mucho 71 . A algunos no acaba de entrarles en su cabeza que tú no eres otra esposa de Samuel y no me agrada. Samuel lo atribuye al agua que usan. Y no dejes que los niños te llamen «mamá Nettie».

a un lado. Daría cualquier cosa por un retrato tuyo. Nettie. donde te escribo. que es cuadrada. Están disgustados porque su hija pasa mucho tiempo con alivia. Ninguna de las chozas de la aldea tiene ventanas. Querida Celie: Han venido los padres de Tashi. ¿Tashi es holgazana en casa?. La tía se negó a casarse con el hombre elegido para ella. la imagen de Cristo en el altar. de María. Y volví a guardarlos. También tengo un escritorio. Me gustaría que pudieras ver mi choza. al contrario. durante la estación seca—. No quería obedecer al jefe. que es mucho más callada y que piensa demasiado. Y alfombras de las paredes y me hicieron sentirme pequeña y desgraciada. mi choza es redonda. En el baúl tengo retratos y estampas donados por las sociedades misioneras de Inglaterra y América. El padre miró a la madre. Tashi 72 . aunque se me inunde la casa todos los días. dijo ella.Alice Walker El color púrpura que tomar. Soy yo la que siempre se pone cosas de ella. índigo y corteza de árbol. Oh. los arrimé a las telas. Pero voy a tener una ventana. ¿Eres la misma de siempre?. le pregunto. cálido y hogareño. en la iglesia. una cama de campaña. con una mosquitera que le da aspecto de cama de novia. aunque Samuel y Corrine tienen cuadros y crucifijos también en su choza. Me encanta. De Stanley. He colgado en las paredes platos. no. Mide veinte pasos de diámetro y me hace sentir como el pez en el agua. muy alegre. que tejen a mano y tiñen con bayas. Celie. de la Crucifixión. y cuando les hablé de la ventana a las mujeres. Hasta la imagen de Cristo. Dicen que ha cambiado. pregunté. de los Apóstoles. En el centro de la choza tengo mi fogón de parafina y. y de la iglesia. Retratos de Cristo. Tu hermana. partiendo nueces de cola y riendo. Se pasaba el día echada. De Schweitzer. Celie. Todo. que generalmente queda bien en todas partes. para ver el efecto. una lámpara y un taburete. desde luego y. Pero un día. aquí resulta extraña. A diferencia de la escuela. El suelo está cubierto con unas preciosas esteras de junco. Que se está convirtiendo en otra. que empieza a parecerse a una tía que fue vendida al tratante porque no se adaptaba a la vida de la aldea. que no tiene paredes —por lo menos. Parece ser que en la estación de las lluvias iba a resultar muy poco práctica la ventana. En la escuela tenemos cuadros y fotografías. Cuadros de Cristo. ellas se rieron de buena gana. Sí. Puede que alguna vez los cuelgue. Livingstone. barro. Los olinkas son famosos por sus telas de algodón. con paredes y con techo de hojas. Creo que es suficiente. Querían saber qué hacen en mi choza alivia y Tashi mientras las otras niñas ayudan a sus madres. Sólo me falta una ventana. esteras olinka. me contesta.

ha ocurrido otras veces. Aprende todo lo que le enseño como si ya lo supiera. Y. como dicen ellos. No te ofendas. dije yo. El mundo está cambiando. Lo sabemos porque le enviamos mujeres. o enfermera. pero es como si estas cosas no llegaran a su espíritu. La próxima vez que Tashi aparezca en tu puerta. ¿Y qué sois vosotros?. Y hace las cosas más de prisa. es un gran atrevimiento. Además. Sabemos que en el mundo hay lugares en los que las mujeres viven de modo distinto a las nuestras. dijo el padre. Tashi sabe que está aprendiendo una forma de vida que no vivirá. les dije. Aquí esas cosas no las hacen las mujeres. caeréis enfermos. dijo. La madre parecía extrañada y asustada. Pero no lo dije. No podréis resistir nuestro clima. si no morís. Ya no es un lugar sólo para hombres. Nosotros nunca las dejaríamos ir a vagar por el mundo como hacen las americanas. pero tampoco es el mismo año tras año. respondí. pensé. Y ni siquiera miran a las mujeres cuando ellas hablan. Un padre. El padre. mirando al suelo. pero nuestro pueblo siente compasión de las mujeres como tú. nos la mandas a 73 . furioso. sí. pero no queremos esa vida para nuestras hijas. Tres adultos y los niños. Nosotros respetamos a nuestras mujeres. Nosotros estamos aquí. Oh. Un tío. la hermana Corrine y yo deberíamos marcharnos.Alice Walker El color púrpura trabaja más que las otras niñas de su edad. Pero la vida cambia. La forma en que los hombres hablan a las mujeres me recuerda a Pa. los cristianos. Yo pensé: Ajá. preguntó escupiendo en el suelo. El único que se queda es el comerciante de la costa. Incluso en Olinka. Siempre hay alguien que cuida de la mujer olinka. Vosotros. Mantienen la cabeza baja. nosotros no somos tan ignorantes. Así que tanto los hombres como las mujeres me compadecen y desprecian. Cuando vengan las lluvias. probablemente alguno de vosotros morirá. dijo el padre de Tashi. Un hermano o un sobrino. Podría ser maestra. ¿Y qué puedo yo decides? Lo mismo hacíamos nosotras con Pa. No. «Mirar a un hombre a la cara». Pero las mujeres tampoco lo miran a la cara. ¿O enseñar sólo a los niños? Sí. Podría ayudar a la gente de la aldea. Pero es porque quiere pasar la tarde con alivia. Te escuchan sólo lo preciso pura darte órdenes. luego enfermáis y os volvéis a Inglaterra o adonde sea. no. llegáis aquí. Entonces. que son expulsadas nadie sabe de dónde a un mundo desconocido en el que tienen que luchar solas. os esforzáis por hacernos cambiar. Tashi es muy inteligente. Le miran a los pies o a las rodillas. me dijo como si mi pregunta fuera una sugerencia. hermana Nettie.

al cabo de dos meses. siento un gran cariño por ellos. nueces de cola y vino de palma. se despide de ti esta pobre mujer desheredada que tal vez perezca durante la. Por muy desanimada que me sienta —y a veces lo estoy de verdad— un abrazo de Olivia o de Adam basta para ponerme otra vez en disposición de seguir funcionando. en cuclillas. Ahora. mi querida Celie. Pero ahora. Querida Celie: Al principio. Yo también sonreí. los golpes y el arrastrar de la madera no paran. cazabe. Olivia debe recibir su educación para la vida allí donde pueda hallarla. Te abraza. Nettie. estación de las lluvias. o los niños. Como un zumbido bajo. Adiós. pero yo me siento más 74 . a pesar de que los obreros de la carretera son de otra tribu de más al Norte.Alice Walker El color púrpura casa. y su lengua es algo diferente. Pero hay que reconocer que son muy listos y aprenden en seguida. en la clase de la tarde. dijo el padre. ñame asado. o yo. todos los días les han ofrecido leche de cabra. al verlos. Les llena de admiración la habilidad de los hombres para la caza y la capacidad de las mujeres para cultivar sus campos. Y todos los días huele a humo. Luego. Adam y Olivia son casi tan altos como yo y progresan en sus estudios. Pero resulta difícil imaginar la vida sin los niños. Ellos aman el clima de simplicidad que existe en la aldea y les encanta vivir en chozas. era un rumor muy lejano. yo no la entiendo. los habitantes de la aldea se reúnen al borde de los campos de cazabe. hemos estado enfermos. El tiempo se mueve despacio. aunque los olinkas no parecen tener dificultad para comunicarse con ellos. todos los días. Ni mucho menos. que no es poco. Parece imposible que llevemos aquí cinco años ya. casi imperceptible. Su madre y yo no estamos tan compenetradas como antes. Cada día hay picnic y estoy segura de que se han iniciado muchas amistades. Luego dijo sonriendo: Olivia puede veda allí y aprender lo que tiene que hacer una mujer. masticando nueces de cola y haciendo dibujos en el suelo. uno de los chicos gritó al entrar: ¡Se acerca la carretera! ¡Se acerca la carretera! É y su padre habían ido a cazar al bosque y la habían visto. mijo molido. pero pasa de prisa. unos sentados en taburete y otros. para contemplar las obras de la carretera. Hoy. Desde que empezó a verse la carretera. Por lo menos. próxima a la costa. empezó a oler a humo. se oían hachazos y el roce de troncos arrastrados. Y. Porque no vayas a creer que se acercan a los obreros de la carretera con las manos vacías. Adam tiene una especial predisposición para los números y Samuel anda preocupado porque dice que muy pronto le habrá enseñado ya todo lo que sabe. En Inglaterra conocimos a misioneros que habían enviado a sus hijos a estudiar en su país. Esta invitación es una espléndida oportunidad. Más adelante. durante los que Corrine.

a veces. Será un buen ejercicio. y ahora Catherine es ya como una de nosotros. nunca lo conseguiría. de vez en cuando. Y nosotros tres nos parecemos cada vez más. Al decir nosotros me refiero a los niños y a mí y a Samuel. Olivia dice que los cuentos que ella sabe no pueden compararse con los de Tashi. en su calidad de ministro cristiano. Y esto es lo que menos me gusta de ellos. por ser niña. Yo las animo a ella y a Olivia a que las escriban en olinka y en inglés. y no consintió que Samuel lo visitara. Las mujeres se pintan la cara de blanco. Samuel habla a menudo de esta amistad entre las mujeres. y cuando fui a visitarla me dijo claramente que deseaba que Tashi siguiera estudiando. al pie de un árbol gigante. Fue muy amargo para mí. Es a través del trabajo como las mujeres llegan a conocerse y apreciarse. Él se negó a tomar la medicina que usamos nosotros. Esos ratos son una delicia. pasan la noche en mi choza. Pero los niños siguen viniendo y. pero el marido no comparte la amistad de las mujeres. Y lloró cuando Olivia le dijo que su abuela había trabajado como esclava. De vez en cuando. No reconocen ninguna responsabilidad. Se ha convertido en hombre honorario). Pero entonces empezamos a hablar de la forma en que los cuentos del pueblo de Tashi habían llegado a América. Tashi se sienta con nosotros y nos cuenta las historias que las madres olinka cuentan a sus hijos. tiene la obligación de predicar el mandamiento de la 75 . Ella aún está de luto y apenas sale de su choza. pero dice que no piensa volver a casarse (como ha tenido cinco hijos varones. Porque las mujeres comparten un marido. Pero la muerte del padre ha hecho que se sienta más unida a su madre. puesto que Corrine casi nunca viene a verme. Dijo que eso daba a los habitantes de la aldea una idea equivocada. se envuelven en ropas blancas parecidas a sudarios y lanzan agudos gritos. Hace cosa de un mes. Pero en la aldea nadie quiere oír hablar de esclavitud. Sin duda es bastante complicado. Un día empezó a contar el Tío Remus ¡Y resultó que Tashi conocía la versión original! Se quedó muy compungida. cuando sus padres quieren estar solos. perdimos al padre de Tashi. Asamos cacahuetes en mi cocina. Catherine se hizo amiga de las demás esposas de su marido. Fue el primer funeral olinka al que asistí. y Tashi quedó fascinada. Durante la última estación de las lluvias. sin comprender que. ya que aprecio mucho la compañía de Samuel y. Es la más trabajadora de todas las viudas del padre de Tashi y sus campos son un modelo de limpieza. Porque Samuel. Tashi estaba muy triste. Durante toda su vida ha tratado de complacer a su padre. Corrine me pidió que no invitara a Samuel a entrar en mi choza si no estaba ella. no voy a tener con quien hablar en plan de amistad.Alice Walker El color púrpura afín a ellos que nunca. ahora puede hacer lo que quiera. Quizá yo pueda ayudarla en su trabajo. Envolvieron el cadáver en una lámina de corteza de árbol y lo enterraron en la selva. Por el trabajo. Y esto es algo que preocupa a Samuel. Enfermó de malaria y ninguno de los remedios que le preparó el hechicero le hizo el menor bien. nos sentamos en el suelo y estudiamos mapas de todos los países del mundo. productividad y hermosura.

naturalmente. los constructores no hacían más que hablar de la rapidez con que los olinkas podrían ir a la costa de ahora en adelante. Por lo menos. como ocurre entre los olinkas. en especial si. Nettie. o sea. así son los olinkas. Al caer la tarde. Queridísima Celie: Quería escribirte antes de Pascua. ella puede ser condenada a muerte. el marido tiene sobre la esposa el poder de la vida y de la muerte. muchos fueron invitados a la aldea y hubo fiesta hasta la madrugada. De manera que hace un año que no te escribo. querida Celie. Ante todo. Feliz Navidad para ti y los tuyos. Aquí. y los olinkas. Sus vidas discurren en torno al trabajo. Tendrías que ver cómo le admiran. hace nueve meses. a veces. cómo les llenan de vino de palma y golosinas. Si un hombre acusa de hechicería o infidelidad a una de sus esposas. Y. Y un niño grande puede ser peligroso. riendo y mirando con disimulo a las mujeres olinka. pues una de las mujeres teme ser acusada de hechicería por las otras o por el marido. a los niños y a las demás mujeres (porque una mujer no puede tener a un hombre como amigo. Y. que siempre están dispuestos a celebrado todo. no hay amistad que valga.Alice Walker El color púrpura Biblia que dice: un marido y una mujer y él se da cuenta de que las mujeres son amigas y harían cualquier cosa por las demás —no siempre. desde luego. charlan y ríen y cuidan de los hijos de las otras. en el continente «negro». se superaron a sí mismos preparando una fiesta para los obreros que durante todo el día estuvieron charlando. en bicicleta. desde que nosotros estamos aquí ello no ha sucedido. Por eso. Algunas fueron prometidas al nacer a hombres mayores o ancianos. debo hablarte de la carretera. la carretera llegó a los campos de cazabe. Por fin. creían que la carretera se construía para ellos. Por la carretera asfaltada se tardan sólo tres días. pero yo estaba pasando por un mal momento y preferí no darte noticias tristes. las mujeres halagan al marido. Pero la mayoría de las mujeres están poco con sus maridos. si no quiere ser objeto de murmuración y ostracismo). que tienen que estar contentas con esta situación. cómo elogian hasta sus actos más insignificantes. gracias también a la intervención de Samuel). No es de extrañar que muchos hombres sean infantiles. mucho 76 . el ponche de frutas. Pero Tashi nos ha contado casos bastante recientes que dan horror. ¡Y no permita Dios que enferme el hijo de una favorita! Entonces. cantos y con una comida en la que no faltará la sandía. eso sí. la celebramos con oraciones. Yo creo que los africanos se parecen mucho a los blancos de nuestra tierra en lo de pensar que ellos son el centro del universo y que todo se hace para ellos. ¡ni la barbacoa! Que Dios te bendiga. Gracias a Dios (y. pero más a menudo de lo que cualquier americano podría esperar—. Pero.

lo enviaron a la residencia del gobernador. una gran casa blanca. los olinkas se alzaron en armas. y nuestro jefe trató de contestarle en la misma lengua. Bien. la caza. Desde luego. pero la aldea parece haber sido acuchillada por esa carretera de asfalto que la atraviesa de parte a parte. tienen que pagar un impuesto. para usar el agua. Los gigantescos árboles de caoba. Fue muy triste. el jefe creyó que los que le hablaban de la fábrica de goma estaban equivocados. Inermes —en realidad. La conversación debió de ser patética. Lucharemos contra el hombre blanco. veían cómo eran destruidos sus campos y sus mismos hogares. Todas las chozas que estaban en su trayectoria fueron arrasadas. Y es que parecía un disparate. con banderas en el patio. Y. a la mañana siguiente de «terminada» la carretera —por lo menos. Celie. la iglesia y mi propia choza. volvía con noticias aún más alarmantes. no saben pelear y desde los tiempos de las guerras tribales no han vuelto a pensar en ello—. todos los árboles. desde el punto de vista de los olinkas.Alice Walker El color púrpura menos. ¡Tenían que construir otros cuarenta y cinco kilómetros de carretera! Y cruzando la aldea de Olinka. decidido a pedir explicaciones y reparaciones. Celie. que tampoco les pertenece. y órdenes de disparar. Luego. Cuando saltamos de la cama ya habían entrado en el campo que Catherine acababa de sembrar de ñame. La gente se sentía engañada. el jefe quedó asombrado al ver a cientos y cientos de habitantes de las aldeas talando la selva a ambos lados de la carretera y plantando árboles del caucho. Menos mal que pudimos salvar nuestras cosas. quien cuando tiene que decir «English» dice «Yanglush». pertenece ahora a una fábrica inglesa de goma. Nuestro jefe no sabe más que cuatro frases que aprendió de Joseph. La carretera no se desvió ni un palmo del plano que seguía el capataz. Todo el territorio. el jefe se puso en camino hacia la costa. puesto que ya había llegado a la aldea— cuál no sería nuestra sorpresa al ver que los obreros volvían al trabajo. Los olinkas ya no son dueños de su aldea y han de pagar alquiler y. y allí habló con el blanco que manda. Al principio. Desde luego. Pero el jefe no reía. la gente se reía. Pero aún faltaba lo peor. Celie. Dos semanas después. Pero el hombre blanco no está solo —dijo el jefe. en unas horas desaparecieron la escuela. Pero los constructores tenían rifles. decían. en Olinka nadie tiene bicicleta. Ellos han estado aquí siempre. Al acercarse a la costa. Han traído a sus 77 . Cuando descubrió las intenciones de los constructores. Al principio. por lo menos en lo que se refería a la aldea de los olinkas. pero uno de los obreros la tiene y todos los hombres olinka se la envidian y hablan de comprarse una. incluida la aldea de los olinkas. toda la selva se destruía y la tierra quedaba lisa y desnuda como la palma de la mano. Él es quien dio las órdenes a los constructores. un hombre que sólo conoce a los olinkas por el mapa. Hablaba en inglés.

Un día. acusadora y también compasiva. Corrine.) Dios es testigo de que ésta es la verdad. Tu hermana. Si quieres mucho a una persona. La gente vive como avestruces. Trae la Biblia. Volveré a escribirte cuando las cosas empiecen a ir mejor. gruñen. Hemos construido otra iglesia y otra escuela y yo tengo otra choza. me dijo. puse la mano encima y juré. tumbada en la cama.Alice Walker El color púrpura soldados. Esto fue hace varios meses y hasta ahora todo sigue igual. Muchos misioneros han muerto de ellas. Los muchachos aceptan ya a Olivia y a Tashi en la clase y las madres han empezado a mandar a la escuela a las niñas. Hasta estas mujeres notaron el parecido el día en que llegamos. esta idea ha estado martirizándola todos estos años! Conocí a Samuel el mismo día que a ti. Y esperamos. ¡Piensa que Adam y Olivia son hijos míos! ¡Y que Samuel es su padre! ¡Oh. Pero las mujeres van a su aire y quieren a sus hijos. ¿Cuándo conociste a mi marido?. lo cual la mortifica. Entonces ella llamó a Samuel y le hizo jurar que no me había conocido antes que a ella. le dije. sin pisar la carretera si pueden evitarlo y sin mirar nunca hacia la costa. ha sido muy difícil. he tenido que encargarme de todo su trabajo y. ¿Quién va a querer a una esposa que sepa tanto como su marido?. A los hombres no les gusta. Nettie. Corrine ha estado muy enferma de fiebres. cuidarla a ella. Desde que Corrine se puso enferma. Créeme ahora. me dijo. te lo ruego. Entonces comprendí lo que ella sospechaba. Entretanto. me preguntó. me preguntó. Querida Celie: Todo este año. Pero ella me miraba sin pestañear. Será de vivir juntos. le repliqué. Como si estuvierais hechos por un mismo molde. Celie. Yo cogí la Biblia. mientras la cambiaba. ¿Y te ha preocupado eso durante todo este tiempo? Yo trataba de echado a broma. Tú sabes que nunca te he mentido. Incluso a las niñas. desde Pascua. Quiera Dios que así sea. Ya habrás notado cómo se parecen algunos matrimonios ancianos. además. (Aún no me he acostumbrado a decir siempre «hermana». acabas pareciéndote a ella. Corrine. ¿Por qué se te parecen mis hijos?. ¿De verdad crees que se me parecen tanto?. 78 . me lanzó una mirada larga. Pero los niños están muy bien.

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Él me dijo: Te pido perdón por esto, hermana Nettie. Discúlpanos, por favor. En cuanto Samuel hubo salido de la habitación, ella me obligó a subirme el vestido y se incorporó en la cama para mirarme el vientre. Me sentí avergonzada por ella, y humillada, Celie. Pero lo peor es su manera de tratar a los niños. No quiere ni verlos y ellos no pueden entenderlo. ¿Y cómo van a entenderlo si ni siquiera saben que son adoptados? Durante la próxima estación, se plantarán árboles del caucho en toda la aldea. Los territorios de caza de los olinkas ya han sido destruidos y los hombres tienen que ir cada vez más lejos para encontrar piezas. Las mujeres se pasan el día en el campo, cultivando la tierra y rezando. Cantan a la tierra y al cielo, al cazabe y al cacahuete. Son canciones de amor y despedida. Todos estamos muy tristes, Celie. Espero que la vida sea para ti más feliz. Tu hermana, Nettie. Querida Celie: ¿Imaginas? ¡Samuel también creía que los niños eran míos! Por eso me instó a venir a África con ellos. Cuando me presenté en su casa, él pensó que yo iba siguiendo a mis hijos y, con lo bueno que es, no tuvo valor para cerrarme la puerta. Si no son tuyos, ¿de quién son?, me preguntó. Pero también yo tenía varias preguntas que hacerle. ¿Dónde los encontraste?, le pregunté. Y, Celie, entonces él me contó una historia espeluznante. Espero que estés preparada para oída, pobrecita. Había una vez cerca de la ciudad un granjero acomodado que era dueño de las tierras que cultivaba. Era nuestra ciudad, Celie. Como la granja le iba tan bien y todos los asuntos que emprendía prosperaban, el hombre decidió abrir una tienda y probar fortuna vendiendo granos y frutos secos. El negocio rendía tanto que él convenció a sus dos hermanos para que lo ayudaran a llevado y, a medida que pasaban los meses, los beneficios crecían más y más. Entonces los comerciantes blancos hicieron causa común y empezaron a quejarse de que todos los negros fueran a comprar a la tienda de aquel hombre y que a la herrería que había puesto detrás de la tienda fueran incluso los blancos. No podían tolerarlo, de manera que, una noche, quemaron la tienda, destruyeron la herrería, sacaron a la calle al hombre y a sus dos hermanos y los colgaron. Aquel hombre tenía una esposa a la que adoraba y una niña de dos años. La mujer volvía a estar embarazada. Los vecinos le llevaron a casa el cadáver de su marido, mutilado y quemado. Ella, al verlo, estuvo a punto de morir. Entonces nació su segundo hijo, otra niña. Aunque la viuda recobró la salud del cuerpo, su espíritu quedó dañado
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para siempre. Ella seguía haciendo la comida para su marido, y siempre estaba hablando de los grandes proyectos que tenían. Los vecinos, aun sin proponérselo, la rehuían cada vez más, en parte porque los planes que les contaba eran inconcebibles para la gente de color y en parte porque les daba pena verla refugiarse en el pasado. Pero era hermosa y aún tenía sus tierras, aunque no quien se las cultivara. Y es que ella seguía esperando que su marido volviera a terminar la cena que ella le había preparado y a trabajar sus campos. Muy pronto, no hubo en la casa más comida que la que llevaban los vecinos y lo que ella y las niñas recogían en el huerto. Cuando la segunda niña era aún muy pequeña, llegó a la ciudad un forastero que en seguida empezó a dedicar muchas atenciones a la viuda y, al poco tiempo, se casó con ella. Casi en seguida, la mujer quedó embarazada, a pesar de que su salud mental no había mejorado. A partir de entonces, sus embarazos se sucedían año tras año y ella estaba cada vez más débil y más desequilibrada hasta que, muchos años después de casarse con el forastero, murió. Pero, dos años antes de morir, tuvo una niña que no pudo criar por estar ya muy débil. Y luego un niño. Estas dos criaturas se llamaban Olivia y Adam. Hasta aquí, la historia de Samuel, casi palabra por palabra. El forastero que se casó con la viuda era un hombre al que Samuel había conocido antes de encontrar a Cristo. Cuando el hombre se presentó en casa de Samuel, primero con Olivia y, después, con Adam, Samuel no sólo se sintió incapaz de rechazar a los niños, sino que le pareció que Dios había escuchado sus oraciones y las de Corrine. No dijo nada a Corrine acerca de aquel hombre ni de la «madre» de los niños para no entristecerla. Pero entonces aparecí yo de improviso. Samuel, recordando que su antiguo camarada siempre había sido un granuja, sacó su conclusión y me acogió en su casa. Por cierto, a decir verdad, esto siempre me intrigó, pero yo lo atribuía a su caridad cristiana. Una vez Corrine me preguntó si me había escapado de casa. Pero yo le dije que ya era una muchacha mayor, que mi familia era muy numerosa y muy pobre y que ya era hora de que trabajara para ganarme el sustento. Cuando Samuel acabó de contarme todo esto, yo tenía la blusa empapada en lágrimas. Entonces me sentí incapaz de decirle la verdad. Pero a ti sí te la digo, Celie. Y rezo con toda mi alma para que, por lo menos, esta carta llegue a tus manos. ¡Pa no era nuestro pa! Tu hermana que te quiere, Nettie. Querido Dios: Se acabó, dice Shug. Haz las maletas. Tú te vienes a Tennessee conmigo.
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Pero yo estoy atontada. Mi papá, linchado. Mi mamá, loca. Mis hermanos, sólo hermanos a medias. Mis hijos, no son hermanos. Pa, no es mi pa. Debes de estar durmiendo. Querida Nettie: Por primera vez en mi vida, he querido ver a Pa. Conque yo y Shug nos hemos puesto nuestros pantalones nuevos de flores azules a juego y nuestros sombreros de primavera, también a juego, sólo que el de ella tiene rosas rojas y el mío, amarillas, nos hemos metido en el «Packard» y allá nos hemos ido Han puesto carreteras de asfalto por todo el Condado y te haces treinta kilómetros sin darte cuenta. Desde que salí de casa, había visto a Pa una sola vez. Un día, yo y Mr. ——— estábamos cargando el carro a la puerta del almacén. Pa iba con Ellen, que se había parado a sujetarse la media. Ella tenía el cuerpo doblado hacia delante y se anudaba la media por encima de la rodilla y él, a su lado, golpeaba la grava con la punta del bastón, pero con cara de querer golpearla a ella. Mr. ——— se acercó a ellos todo sonrisas, con la mano extendida, pero yo seguí cargando el carro, sin apartar los ojos de las marcas de los sacos. Nunca se me habría ocurrido pensar que querría volver a vedo. Era un claro día de primavera, un poco fresco, como suelen ser los días por Pascua. Lo primero que nos llama la atención al doblar por el sendero es lo verde que está todo, como si las otras tierras aún no se hubieran calentado y las de Pa ya estuvieran templadas y en sazón. Al borde del camino todo son lirios, junquillos, margaritas y toda clase de flores silvestres. Luego, oímos cantar a los pájaros a todo lo largo del seto que también sacaba florecitas amarillas que olían como la hiedra de Virginia. Era todo tan distinto del resto de la región por la que habíamos venido que las dos nos quedamos calladas. Ya sé que te sonará raro, Nettie, pero parecía que hasta el sol brillaba de otro modo. Todo esto es muy bonito, dijo Shug. No me habías dicho lo bonito que era. No era tan bonito. En Pascua siempre había inundaciones y los niños nos resfriábamos. Además, no salíamos de la casa y puedes estar segura de que la casa no es ninguna preciosidad. ¿No lo es?, pregunta ella mientras damos la vuelta a una ancha curva que yo no recordaba y vamos n salir delante de una gran casa amarilla de dos pisos, con los postigos verdes y un tejado muy inclinado de tablas verdes. Nos hemos equivocado de camino, digo riendo. Esta es una casa de blancos. Pero era tan bonita que paramos el coche y nos quedamos mirándola. ¿Qué árboles son ésos tan floridos?, pregunta Shug.
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No lo sé. Me parece que hay melocotoneros, ciruelos, manzanos y puede que cerezos. Pero bonitos lo son. Todo en derredor de la casa no había más que árboles en flor. Y más lirios y junquillos y rosas. Y todos los pájaros del Condado, sentados en las ramas de los árboles, descansando en ruta para la ciudad. Después de estar un rato mirando la casa, digo: Parece que no hay nadie. Habrán ido a la iglesia, dice Shug. Es domingo y hace muy buen tiempo. Vámonos antes de que vuelvan sus dueños, quienquiera que sean. Pero ahora, de repente, mis ojos tropiezan con una higuera conocida. Un coche sube por el camino, y el que viene en el coche no es otro que Pa, con una jovencita al lado que parece su hija. Él baja del coche, da la vuelta y le abre la portezuela a ella. La muchacha viste que da gusto verla, traje de color de rosa, sombrero rosa, zapatos rosa y un bolso rosa colgado del brazo. Miran nuestra matrícula y se acercan al coche. Ella se coge de su brazo. Buenos días, dice él, acercándose a la ventanilla de Shug. Buenos días, contesta ella, despacio, y me doy cuenta de que ella esperaba otra cosa. ¿Puedo servirlas en algo? No se ha fijado en mí, pero probablemente aunque me viera no me reconocería. ¿Es él?, me pregunta Shug por lo bajo. Sí. Lo que nos asombra a Shug y a mí es lo joven que está. Sí, parece mayor que la muchacha que está con él, a pesar de que ella se vista de mujer, pero parece joven para tener hijos mayores y hasta nietos que casi son hombres y mujeres. Pero entonces me acuerdo de que no es mi papá, sólo el papá de mis hijos. ¿Qué hizo tu mamá?, me pregunta Shug. ¿Robarlo de una cuna? Pero tampoco es tan joven. Le he traído a Celie, dice Shug. Su hija Celie. Quería verle para preguntarle un par de cosas. Él hace memoria. ¿Celie?, dice, como preguntando: ¿Y quién es Celie? y luego: Vamos a sentamos en el porche. Daisy, avisa a Hetty que la comida se retrasará. Ella le aprieta el brazo, se empina y le da un beso en la barbilla. Él la sigue con la mirada mientras ella se aleja por el sendero, sube la escalera y entra por la puerta principal. Luego, nos lleva hasta el porche, arrima unas mecedoras y dice: Bueno, ¿qué queréis? ¿Están aquí los niños?, pregunto. ¿Qué niños? Se ríe. Ah, se fueron con su mamá. Ella me abandonó para volver con su gente. Sí, es natural que te acuerdes de May Ellen. ¿Por qué se fue? Él vuelve a reír. Verás, era demasiado vieja para mí. Luego, la muchacha vuelve a salir y se sienta en el brazo de su sillón. Él no para de acariciarle el brazo mientras habla con nosotras.
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Es Daisy, dice. Mi nueva esposa. No parece tener más de quince años, dice Shug. No los tengo, dice Daisy. Es extraño que tu familia te diera permiso para casarte. Ella se encoge de hombros y mira a Pa. Trabajan para él, dice. Viven en sus tierras. Ahora su familia soy yo, dice él. Siento tanto asco que casi me dan arcadas. Nettie está en África, digo. Es misionera. Me decía en una carta que tú no eres nuestro Pa. Bueno, ahora ya lo sabes. Daisy me mira con cara de lástima. Es muy propio de él no habértelo contado, dice. Él me dijo que había criado a dos niñas que ni siquiera eran suyas. Y yo no lo creí, hasta ahora. No; él no les contó nada, dice Shug. Qué buen corazón, dice Daisy, dándole un beso en la coronilla. Y él sigue acariciándole el brazo, mientras me mira sonriendo de oreja a oreja. Tu papá no sabía defenderse, me dice. Los blancos lo lincharon. Era una historia muy triste paro contársela a unas niñas. Cualquiera hubiera hecho lo mismo que yo. O puede que no, dice Shug. Él la mira, me mira y se da cuenta de que ella lo sabe. Pero, ¿qué le importa a él? Pero yo sé lo que hay que hacer, yo los conozco bien. Para ellos lo más importante es el dinero. Nuestra gente, en cuanto se acabó la esclavitud, se negó a dar nada más al blanco, y en eso se equivocó. Porque algo tienes que darle. O tu dinero, o tu tierra, o tu mujer, o tu trasero. Así que yo empecé por ofrecerle dinero. Antes de plantar una semilla, me aseguraba de que éste y el de más allá sabía que una de cada tres semillas se plantaba para él. Y, antes de moler un grano de trigo, lo mismo. Y cuando volví a abrir la tienda de tu papá, contraté a un blanco para atenderla. Y lo contraté con el dinero de los blancos, yeso fue lo mejor de todo. Hazle ya tu pregunta al hombre de negocios, dice Shug. Se le enfría la comida. ¿Dónde está enterrado mi papá?, pregunto. Es lo único que quiero saber. Al lado de tu mamá, dice él. ¿Tiene lápida? Me mira como si estuviera loca. No se pone lápida a los linchados, me dice. Como si eso lo supiera todo el mundo. ¿La tiene mamá? No. Cuando nos vamos, los pájaros siguen cantando dulcemente, lo mismo que cuando llegamos. Pero, en cuanto salimos a la carretera principal, parece que se callan de golpe. Cuando llegamos al cementerio, el cielo está gris. Andamos de un lado al otro, buscando y buscando a Ma y Pa, esperando encontrar un trozo de madera que diga algo. Pero no hay
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Querida Celie: Esta mañana desperté con el propósito de contárselo todo a Corrine y Samuel. Pero Corrine no estaba convencida. Reza por nosotros. Y me da un beso. le dije entonces. me dice Shug. Ella volvió la cara hacia la pared. Yo no mentí. Yo soy la tía de los niños. Y. dijo Samuel. Traté de hacer que Corrine recordara aquel día. si no cree en nosotros ni puede volver a sentir algo por los niños. seguimos dando vueltas y más vueltas hasta que nos entra vértigo y en el sitio en d que casi nos caemos. susurré: Ya viste mi vientre. y que me mandaste a su casa porque ella era la única mujer a quien habías visto disponer de dinero. ¿por qué no lo dijiste? Vamos. Entonces me acordé de lo que me habías contado. Si los niños eran hijos tuyos. Corrine. Está cada día más débil y. Su madre es mi hermana mayor.Alice Walker El color púrpura más que hierbajos. dijo Samuel. Nettie juró sobre la Biblia decirme la verdad. Comprendí que no era bien recibida. volviéndome de espaldas a Samuel. querida». Corrine. como les ocurre a las mujeres de la aldea. Samuel ya me lo contó. a Samuel y a Olivia en la ciudad cuando ella compraba tela para hacer unos vestidos. y mintió. la desconfianza es algo terrible. Y también lo es el daño que podemos causar al prójimo sin querer. con la herradura en la mano. ¿Y qué sé yo de embarazos? ¿Quién me dice que no se pueden borrar todas sus huellas? Es imposible borrar las marcas de la dilatación y siempre queda algo de vientre. 84 . ¿Quién va a creeros ya? Debes creer a Nettie. Oh. Shug encuentra una vieja herradura y. Déjate de «vamos. Corrine. pero no lo conseguí. Celie. Decir la verdad a Dios. querida. cizaña y flores de papel descoloridas en algunas tumbas. aunque lo de Pa contigo le había horrorizado. le dije. Entré en su choza y arrimé un taburete a la cama de Corrine. Entonces les conté toda la historia. Celie. clavamos la herradura en la tierra. Nettie. de que habías visto a Corrine. temo que vamos a perderla. he venido a deciros la verdad a ti y a Samuel. Nosotras somos ahora nuestra única familia. Está tan débil que lo único que puede hacer es poner cara de pocos amigos. Habéis contado tantas mentiras tú y Samuel.

le decía yo. No toques mis cosas. Aún no me he muerto. dijo Samuel. te abraza tu hermana. Y cómo era la tela de los vestidos que ella y Olivia llevaban cuando las conocí. ¿Te acuerdas de cuándo compraste esta tela?. Y sólo en eso pensaba y de eso hablé con Samuel camino de casa. Aquella muchacha era igual que Olivia. a pesar de todo. ¿Recuerdas el poste donde se ataban las caballerías delante de la tienda de granos de Finley? ¿Recuerdas cómo olía a cáscara de cacahuete? Ella me dijo que recordaba todo esto. Mi hermana se alegró de ver a Olivia contigo. aprovechando los vestidos que se les habían quedado pequeños a los niños y prendas viejas suyas. 85 . Yo me daba importancia porque había estudiado en el Seminario Spellman y él me trató como a una negra cualquiera. Así que traté de olvidada rápidamente.Alice Walker El color púrpura Querida Celie: Todos los días de esta semana he tratado de hacer que Corrine recordara el día en que te vio en la ciudad. ¿Y de esta pájaro de cuadros? Ella resiguió el dibujo con el dedo y se le llenaron los ojos de lágrimas. mientras trataba de recordar cuál era la primera que le vi hacer. miró a Samuel. Yo abrí su baúl y empecé a sacar colchas. no llores. hablando poco. De saber que vivía. Y. Sólo me permití pensar en la grosería del dependiente. con dibujos de animales. ¿Recuerdas la calle mayor de nuestra ciudad?. dijo. Estoy segura de que. ¿cómo se llama? ¿Celie? Ni por asomo. Lloraba con gran desconsuelo. Y así nos quedamos. por la noche ella despertó. Pero. comprenderá que alivia (si Adam no) es hija tuya. ¡Pobre mujer! . hasta que Corrine se durmió. pájaros y personas. señalando un cuadro de flores. dijo: Te creo. Dicen ellos que alivia se parece a mí. Ajá. Nettie. dije cuando encontré la que buscaba. Yo las iba mirando a la luz una a una. Entonces pienso en las colchas. cogidos de las manos. cómo me dolió! Estaba furiosa. ¡Oh. Ella creía que sus dos hijos habían muerto. Celie. pero es porque yo me parezco a ti. le pregunté. me dijo. le pregunté. Muy apenada. Samuel y yo le cogíamos las manos. pero no haber hablado con nadie allí. murió. Cuando Corrine las vio. Tuve miedo de que quisiera recuperada. Olivia tiene tu misma cara y tus mismos ojos. si recuerda tu cara. Los hombres olinka hacen unas colchas preciosas. No llores. No de tu hermana. empezó a hacer una colcha alternando las figuras aplicadas con muestras de nueve piezas. extendiéndola sobre la cama. Me asombra que Corrine no se diera cuenta del parecido.

toda esta aldea. A él levanto muchas veces la mirada. No creo que pasaran ni una sola noche separados desde que se casaron. y para Olivia es muy importante que no se la considere distinta a las demás. Y los blancos se sentaron a comer sin reparar en la comida. Samuel anda como perdido. Los niños quedaron anonadados por la muerte de su madre. el rito que aquí se practica para celebrar la pubertad es tan sangriento y doloroso que he prohibido a Olivia hasta pensar en él. Sabían que estaba enferma. ¡Aprendí tanto de ella! Nunca la olvidaré. su saber y su afán por hacer el bien. se apresuraron a preparar comida para ellos. mi vida aquí es sólo trabajo. Celie. con su innata hospitalidad. para no violentar a Samuel. pero Samuel sí. ¿Te acuerdas cómo me asusté la primera vez? Creí que me había cortado. mirando sobre todo los pozos. Todo aquello que la vida depara a la mujer en su juventud me lo he perdido. Gracias a Dios que tú estabas allí para tranquilizarme. Y amigas. con la ilusión de que. Y tú. pero las costumbres no mueren fácilmente. ni hijos. acaso vea tus ojos reflejados en su inmensidad. dos hombres blancos estuvieron un par de horas dando vueltas por la aldea. Enterramos a Corrine según la costumbre olinka. un día. al vapor que desprende mi ropa y al encharcamiento de las axilas y de los muslos. Oh. al pie de un árbol grande. ya que la mayor parte de los huertos que daban sus frutos en esta época del año han sido destruidos. El cielo que nos cobija es lo único que tenemos en común. que tantas penalidades están sufriendo. Echamos mucho de menos su dulce compañía. grandes y límpidos. Dijo 86 . pero no se puede hablar con una muchacha olinka de sus cosas íntimas sin que sus padres se ofendan. tus queridos y hermosos ojos. Y el dolor de cabeza. a la humedad e. No he tenido vida propia. A los olinkas no se les oculta que nada bueno puede venir de las personas que destruyeron sus hogares.Alice Walker El color púrpura Querida Celie: Cuando empiezo a pensar que ya me he acostumbrado al calor. entonces me viene la regla. Ni marido. hermana? Tantos años sin una sola palabra tuya. Esto no me parece bien. ni más amigo que Samuel. Y los olinkas. Tash¡ y Catherine. trabajo y ansiedad. trabajo. Olivia empezó a tenerla a poco de morir su madre. Fue una extraña procesión: todos nosotros. Pero no. Ahora han venido los ingenieros a inspeccionar el territorio. pero no asocian la idea de la muerte con sus padres ni consigo mismos. que piensan que una mujer que tiene la regla no debe mostrarse en público. ¿cómo estás. Y tengo hasta una familia. Yo no hablé con los hombres. Y no digamos a la gente de la aldea. a pesar de la poca que queda. De todos modos. envuelta en tela de corteza. Ayer. a los niños ni a mí misma. con trajes blancos y la cara pintada de blanco. A mí no me ha dicho nada y yo no sé cómo sacar a relucir el tema. tengo unos hijos. incluso. los calambres y el cansancio. Pero tengo que disimular. Adam y Olivia. Yo imagino que ella y Tashi se atienden mutuamente.

por lo que me alegro de poder usar las cosas de Corrine. Antiguamente llevaban muy poca ropa. Tu hermana Nettie. como horrorizada. No me gustaba ver a Samuel hablar con ellos: Ni con el que estaba pendiente de cada palabra. Yo me moría por hablar de nosotras. le digo. sin forma alguna. un poco más joven. ni con el de la mirada ausente. me pregunta Shug. Al fin comprendió y confió. decía. fumaba y miraba a lo lejos— y el otro. ¿Qué ha hecho Dios por mí?. simientes. Él te ha dado la vida. Sí. no significa que no tenga religión. me daba escrúpulo ponérmelas al recordar que ella había dicho que debíamos dejar de llevar cada una la ropa de la otra. aunque nuestras ropas no son adecuadas para este clima. Yo debía hablar antes. kilómetros de tierra. Entonces él me pidió que le hablara de ti y las palabras me brotaban como un torrente. Un diablo como tú no va a preocuparse porque no haya Dios. Samuel me ha dado todos los vestidos de Corrine. ¿A quién? Ella me mira muy seria. ¿Estás seguro de que la hermana Corrine lo aprobaría?. ¿cómo iba a saberlo? ¡Son tantas las cosas que no comprendemos! ¡Y tanta la infelicidad que ello causa! Con todo cariño. si algo había que perdonar. y buena falta me hacían.. pregunté a Samuel. Antes de que se extinga. pregunto. salud y el 87 . Yo nunca he podido decidirme a ponerme una de esas prendas que parecen hechas para gigantes.Alice Walker El color púrpura que sólo hablaban de obreros. dije. Trata de no juzgada por sus dudas. que inevitablemente acaba prendiéndose fuego y causando multitud de quemaduras. un momento.. Y perdonó. Uno parecía indiferente a la gente que lo rodeaba —sólo comía. Querida Nettie: Ya no escribo más a Dios. estaba entusiasmado con la idea de aprender la lengua. maquinaria y cosas por el estilo. Le dije que te escribía todos los años en Navidad y en Pascua y el bien que nos hubiera hecho yendo a verte después de que yo me fuera. Sólo porque esté siempre incordiándolo como mucha gente que nosotras conocemos. Ahora lamenta haberse mantenido al margen. te deseo feliz Navidad. pero las damas de Inglaterra introdujeron el «mamá Hubbard». una especie de bata larga y ancha. ¡Si entonces hubiera sabido lo que ahora sé! Pero. hermana Nettie. Al mismo tiempo. ¿Y qué le ha pasado a Dios?. Un momento. lluvia. Ni lo son las que usan los africanos. ¡Celie! dice. Y el recuerdo me entristecía. Te escribo a ti.

no me parece del todo bien. en lo que cabe. ahora que lo pienso. La gente que no me saludaba cuando yo iba con mi barriga y con los hijos de Mr. Si alguna vez escuchara a las pobres mujeres de color. sólo para ver qué dice Shug. me pregunta ella. ¿y sabes por qué? Porque no andan siempre preocupados por Dios. Aunque una sepa que no existe. en el fondo de mi corazón. Además. un padrastro que es un perro indecente y una hermana a la que probablemente no volveré a ver. Miss Celie. pues es alto y viejo. Será mejor que te calles. Conque decido mantenerme firme.Alice Walker El color púrpura amor de una buena mujer. ni cantas en el coro. Si alguna vez he encontrado a Dios en la iglesia es porque ya lo llevaba conmigo. con la barba gris y blanca. olvidadizo e indiferente. ¿Me estás diciendo que Dios te quiere sin haber hecho nada por Él? Porque tú ni vas a la iglesia. hacemos todo lo que podemos para agradarle. Eso sí que me parece una blasfemia. le contesto. Nunca me lo habían preguntado. es desconsiderado. Dime cómo es tu Dios. una vez descubres lo que te espera. Pero. Y ahora veo que no piensa. y me pilló de sorpresa. Hay otras muchas cosas que yo puedo hacer y que me figura que le gustan. Bueno. Va vestido de blanco y con los pies descalzos. le digo. tan contento de ser sordo. Ella me dice entonces: Celie. Nosotros nos preocupamos cantidad. Dios podría oírte. es duro darle la espalda: Yo soy pecadora. noo. ¿has encontrado alguna vez a Dios en la iglesia? Yo. Es que. La gente va a la iglesia a compartir a Dios. dice Shug. pues tumbarme a admirar lo que veo. Pero no creas que es fácil tratar de pasar sin Dios. Pasarlo bien. ¿qué otra cosa puedes ser? Los pecadores lo pasan mejor. Sí. Me da vergüenza. este mundo sería distinto. Ser feliz. le digo. Celie. me preocupaba mucho lo que pensara Dios. y también un papá linchado. tratando de contenerme para que no siga blasfemando. Así nací. Pero. Pero. ese Dios al que yo rezaba y al que escribía cartas es un hombre. Oh. Bueno. o a buscarlo. A no ser que lo desee. Sólo está allí sentado. Hay gente que no puede compartido porque no lo tiene. Ella habla y habla. Y lo mismo les pasa a los demás. una vez nos hemos dado cuenta de que nos quiere. ni mantienes al cura. ———. nunca me ha preocupado lo que la gente pensara de mí. si Dios me quiere. ¿Los ojos azules?. que me oiga. Nooo. En toda mi vida. nunca. De todos modos. Y. como todos los hombres. 88 . la verdad. no tengo que hacerla. le digo. puedes estar segura. una mamá loca. Pero yo blasfemo cuanto se me antoja. Sólo aun puñado de gente que espera que se les manifieste. ¿Como qué? Bueno. ni nada. Pero es lo único que tengo. No lo niego. Celie.

pregunto. ¿Y por qué? Porque es el que está en la Biblia blanca de los blancos. Entonces. dice Shug. Exacto. Todo lo que es. De una pena. A la mayoría de la gente eso le ocurre a través de una desgracia. la Biblia la escribió Dios! Los blancos no tuvieron nada que ver. Luego me dice que ese anciano blanco es el mismo Dios que ella veía cuando rezaba. Lo que yo creo. ¿Y Dios no es «Él» ni «Ella»?. Es imposible leer la Biblia sin imaginar a Dios blanco. mientras a la gente de color sólo le toca recibir las maldiciones? Nunca lo había pensado. No tengo que preguntar a Sofia. No es cosa de cine. es que ya lo has encontrado. Yo sé que los blancos nunca escuchan a la gente de color. Y a veces se manifiesta aunque tú no lo busques o no sepas lo que estás buscando. Pero. ha sido o será. Pero sólo lo encuentra aquel que lo busca dentro de sí. Es algo que no puedes separar de las demás cosas. Y cuando tú pienses así y estés satisfecha de pensar así. Cuando se sienten hechos polvo. sólo trate de ellos haciendo esto o lo otro. incluido. Mira al otro lado del patio frunciendo el entrecejo y echándose atrás en la silla. Con pestañas blancas. ¡Ja! ¿Es que el alcalde escucha a los negros? Pregúntale a Sofia. me dice. Ésa es la cuestión. claro. Lo último que desean los negros es imaginar a su Dios con el pelo crespo. porque ahí es donde vive. tendría que estirárselo. Fríos. Tú vienes al mundo con Dios. Ella se ríe. Es verdad. Cuando yo descubrí que imaginaba que Dios era blanco y hombre perdí el interés. Si esperas encontrar a Dios en la iglesia. Y con más pelo. Si acaso. Luego. Dice Nettie que ella ha leído en la Biblia que el pelo de Jesús era como la lana del cordero. al igual que todo lo que a ellos se refiere. si fuera a una de esas iglesias de que hablábamos antes. Dios es. ¿De qué te ríes? A mí no me parece gracioso. ¿Cómo te explicas que la Biblia. sencillamente. ¿Qué esperabas? ¿Que iba a parecerse a Mr. Pues Jesús. Dios. Shug es algo hermoso. ¡Shug.Alice Walker El color púrpura Entre azules y grises. o nadie le prestaría atención. dice Shug. ¿por qué da la casualidad de que se parece a ellos? Sólo que más grande. ———? Eso no sería mucho mejor. lo justo para poder decirte lo que tienes que hacer. 89 . tienes que ver a ése. Celie. Tú estás furiosa porque Él no parece escuchar tus oraciones. Parece una rosa. tú mismo. Pero grandes. puedes estar segura. suspira. ¿qué aspecto tiene? Ninguno. Yo creo que Dios lo es todo. Dios está dentro de ti y dentro de cada cual.

ni del color púrpura (¿de dónde habrá salido?). ¿Te has fijado en que los árboles. Y eché a correr por toda la casa. Está en la despensa. Y es que. ¡Shug!. 90 . Mira. hablamos y hablamos de Dios. Dios ama todo lo que amas tú. tú gozas el doble.flores. se te coloque delante el hombre. Cuando te pongas a rezar y. izas!. A mí me parece que Dios se mosquearía si. Te relajas. Celie. Y no lo es. cuando eso te pasa.Alice Walker El color púrpura Y dice: el primer paso para desterrar la idea del anciano blanco lo di gracias a los árboles. la otra gente. Ahora que se me han abierto los ojos me siento como una idiota. Y sonriendo me acarició en lo alto del muslo. Pero le gusta compartir lo bueno. dejar de notarlo. además de otras cosas. dice Shug. como dice la Biblia? Sí. Es como ya sabes qué. Pero lo que más le agrada es la admiración. Luego. estando sentada en un rincón. Al lado de la planta más insignificante del patio. Pero cualquier idiota que viva en este mundo puede darse cuenta de que Dios también quiere contentamos. Oh. un día. Cree la gente que lo único que a Dios le interesa es que lo alaben. Aunque no desaparece del todo. Tan ocupada estaba pensando en Él que no me daba cuenta de las cosas que ha hecho. menos andar. Pero es lo que dice Shug. ¿Quieres decir que Dios es vanidoso? Noo. sintiéndome como una niña sin madre. no. hacen lo mismo que nosotros. riendo y llorando. ¿Y qué hace Dios cuando se mosquea? Oh. no vieras el color púrpura. la ruindad de Mr. Todo lo que hay en el mundo desea que lo quieran. Dios lo quiso así. a Dios le gusta que la gente goce. Y. El hombre todo lo corrompe. lo que era. al pasar por un campo. en tu cabeza y en la radio. cuando te das cuenta de quo le agrada. seguramente buscar otra forma de agradarte. vanidoso. me pareció que se me abrían los ojos y me vi formando parte de todo y no separada. Trata de hacerte creer que está en todas partes y llegar a pensar que él es Dios. Luego. ——— parece achicarse. Ni de la espiga de trigo (¿cómo las hará?). ¿Piensa que sólo desea que lo quieran. pero yo aún estoy hecha un lío. Ni de las flores silvestres. ¿A Dios no le parece indecente? Noo. Entonces supe lo que era. Luego. no puedo. ¿Sí? Sí. Pero. el aire. exclamo yo. Intento sacarme de la cabeza al anciano blanco. para llamar la atención? Bueno. el viento. dice Shug. el agua o en un pedrusco. Para poder ver algo con un poco de claridad tienes que quitar al hombre de tu campo visual. te sueltas y alabas a Dios porque le gusta lo mismo que a ti. Ni de nada.. Pensé que si clavaba un cuchillo en un árbol me sangraría el brazo. Siempre está dándonos pequeñas sorpresas cuando menos lo esperamos. los pájaros. Nosotros cantamos y bailamos y hacemos muecas y regalamos ramos de . Y piensa en las flores. para hacemos querer. tú lo mandas a paseo. Es uno de sus mejores dones.

. tiene gracia. Harpo y Squeak parecían marido y mujer con muchos años de matrimonio. trabajando en la lavandería y muriéndose aprisa. ella se ríe. Pero tenemos que irnos. La única que parecía prestarle atención era Suzie Q. inundaciones y terremotos. Primero estuvo en la cárcel. pero ratas no. inquiere Harpo. si piensas de quién he estado escribiendo. Ha llegado el momento de decido. nos vamos. para que pudiera volver pronto con su familia. Que nos vamos. Tenía que dormir en un cuartito del sótano. Seis meses le descontaron por buena conducta. Terminada la cena. Todos sois estupendos. Mr. dice Grady. Sus hijos mayores ya estaban casados y se habían ido de casa y los pequeños no se acordaban de ella y no la querían. A Sofia la llamaban «señora». como si no hubiera oído nada. su marido. La mujer que viste hacer de criada del alcalde era Sofia. La Policía la metió en la cárcel por insultar a la mujer del alcalde y pegar al alcalde. Los chicos llamaban «mamá» a Odessa y «mamita» a Squeak. pregunta Harpo. Querida Nettie: Cuando digo a Shug que en vez de escribir a Dios ahora te escribo a ti. Odessa es la hermana de Sofia. conseguimos que la llevaran a casa del alcalde. Luego. Sí. pero era mejor que la cárcel. Yo ni rezo casi. Nettie no conoce a esta gente. ———. Ayer cenamos en casa de Odessa. Él te amenaza con rayos. Yo tampoco digo nada. dice Shug otra vez. Y es que lleva tanto tiempo plantado ahí delante que no hay quien lo eche. Estaba sentada frente a Sofia y no le quitaba ojo. Squeak no abre la boca y se queda con la barbilla pegada al plato. la mujer de Harpo y el propio Harpo. Sofia es la mujer de Harpo.Alice Walker El color púrpura Pero eso se dice pronto. Se pasa la mano por el estómago y mira para otro lado. Celie viene con nosotros. De todos modos. como siempre que Shug dice que se va. ¿Decir el qué?. Ella y Jack. Cada vez que pienso en un pedrusco. el hijo de Mr. manifiesta. Shug se echó atrás en la silla y encendió un cigarrillo. la pequeña de Harpo y Squeak. Espero acontecimientos. 91 . También estaban Squeak. me dice. Y. La sal de la tierra. La encontraban vieja y rara y le echaban en cara que estuviera loca por la chiquilla blanca que había criado. dice Shug. ¿Sí?. ——— pone gesto de mal humor. es para tirárselo a alguien. Sofia se sentó a la mesa como si fuera una extraña. Y entonces paleamos. la tuvieron allí once años y medio. Había moscas. Amén. Sus hijos no le hacían caso. Ella crió a los chicos. buscando con la mirada la cafetera y volviéndose hacia Grady.

¿Qué dices?. a los que ni siquiera intentaste educar. Tú echaste de mi lado a mi hermana Nettie. ¡Nettie y tus hijos!. vuestro papa. ———. Todos la miran como si les sorprendiera verla allí. ——— se levanta a medias.. Y tu cadáver me servirá de alfombra. ¿No son un portento?. Mr. 92 . Alrededor de la mesa. Entonces empieza a reír Squeak y. Es como una voz de ultratumba. Tú mejor te callas. ¿Qué es lo que te pasa ahora? Que eres un cerdo. Pero Nettie y mis hijos van a volver muy pronto. Mr. dice Harpo. Está asombrado. Tendría que pasar por encima de mi cadáver. primero por lo bajo y después a carcajadas. en buenas escuelas. Y nosotras: Hummm. ——— extiende la mano para darme una bofetada pero yo se la pincho con el cuchillo. Yo tengo hijos. más fresca que el cuajo. Mr. Sofia. con mucho aire puro y ejercicio. deseando aportar la luz. Me hicisteis pasar un purgatorio. digo. Reímos y reímos sin poder contenernos. todos se han quedado con la boca abierta. se deja caer otra vez. Erais todos peor que la peste. Peroperopero. Educados en África. Para mí es un misterio que a una mujer tenga que importarle ni un comino lo que la gente pueda pensar de ella. si así lo quieres. entre todos te daremos tu merecido. se vuelve hacia mí.. dice Shug. eso es lo que pasa. Un momento. dice Harpo. Ha llegado la hora de dejarte y entrar en la creación. mira a Shug. le digo. Así será. dice Sofia. me dice. dice Shug. vale menos que el estiércol de un caballo muerto. ¿Qué dirá la gente? Irse a Memphis. Y. dice Grady. trata de pensar como si tuvieras un poco de sentido común. Pero lleva algo de verdad.Alice Walker El color púrpura ¿Qué? Mr. la única persona de este mundo que me quería. me dice. Damos palmadas en la mesa y nos enjugamos el agua de los ojos. exclama Mr. Sofia está tan sorprendida de oírme hablar así que lleva diez minutos sin masticar. Shug me mira y nos reímos. Si no es por tu afán de dominar a Sofia. Eso que dices son disparates. Y han salido mucho mejores que esos idiotas tuyos. como si no tuviera una casa que atender. Es que una mujer que ande en lenguas de la gente no encontrará a un hombre que la quiera. pregunta Shug. Y aquí. ——— vuelve la cabeza como si le hubieran pinchado. ¿Qué dices? Celie se va conmigo a Memphis. Creí que por fin estabas contenta. ——— empieza a petardear como un motor. los blancos no la pillan. Eso es mentira. pregunta. luego. cuando estén aquí. Golfa. Albert.

Suena como si cayeran unas encima de otras. Cada vez que la niña abre la boca. Punto. Es llorona. Él está tan deshecho que no puede ni contestar. En el silencio se oye hasta cómo se pasan las brasas del fogón. Aquí hay otra persona que también se va. embustera y testaruda. dice: Esta es mi casa. y sus ojos parecen añadir: Que os jodan a todos por pensar tal cosa. Miss Sofia también. conteniendo la respiración y apretando los labios. 93 . Se ha quedado tan pasmado que empieza a chisporrotear como su papá. me dice Mr. dice él. Suficiente para estar riéndome el resto de mi vida. Yo ya he tenido mi parte de mala suerte. para dejar las cosas claras. Trae mala suerte que las mujeres se rían de los hombres. Como para todo. ¿A dónde?. dice Harpo. No soy yo. pregunta uno de los niños. dice. sin discusión. dice otro. Se llama Henrietta. dice ella. La extraña. Ni una pregunta. Me voy yo. dice Harpo. dice Squeak. dice. Quiero cantar. murmura. Pero él la quiere más que a ninguno. Entonces tercia Shug. ¿Llora mamá?. pregunta Harpo. Pobre papaíto. Squeak nos mira por debajo del flequillo. Si haces el favor. Está bien. ¿Sííí?. Alarga el brazo para coger una galleta y parece clavar mejor el trasero en la silla. Es la que está de más. dice. Pero Sofia es rápida para llorar. Ni un níquel. Basta ya. él se queda cortado. Por fin. ———. No vas a ver ni un céntimo de mi dinero. ¡Cantar!. Se queda muy erguida en la silla. No sé lo que parece. díscola. Y con esta loca he tenido yo seis hijos.Alice Walker El color púrpura Harpo mira a Squeak. Ella no se mueve. Ni tan siquiera tu raquítica mano en matrimonio. como los de la radio. ¿Alguna vez te he pedido dinero?. le pregunto. No la toméis sólo con Celie. Él mira a Sofia. Un momento. Pero ella. Se queda mirando a la más pequeña. Jack se pone a su lado. le dice. dice ella. Todos miran a Sofia con disimulo. Ni dinero ni nada. Pero ella se ríe en su cara. dice ella. Henrietta. Es como si una chispa saltara por encima de la mesa. Al Norte. Squeak. Y se sienta. Ella se levanta. Y luego: tráeme un vaso de agua fresca. dice Jack. pregunta. Su hermana Odessa la abraza. Nada. ¿Quién es el que se va?. Eso. Harpo la mira como la noche en que ella dio el puñetazo a Mary Agnes. Todo el mundo calla. Una mirada a esta mujerona de pelo canoso y ojos de fuego y te quedas sin palabras. trae el agua. se la deja al lado del plato y le da un beso en la mejilla. Cinco.

dice Squeak. si lo prefiere. Se acabó. Squeak o Mary Agnes. Mary Agnes. Anda siempre muy atropellada. dice. Adelante. insulta a su hermana. no hay forma de conseguir que el hermano pare en una Universidad. como le ha oído decir a Shug. persigue a los negros y qué sé yo cuántas cosas más. luego. dice Harpo. dice Odessa. Odessa se encoge de hombros. Al poco rato. Se llama Jolentha. Ni falta que nos hace. dice Shug. Pues ya es suficiente. la muchacha blanca que crió Sofia. Odessa. oímos lloriquear a Miss Eleanor. Y. suena un golpecito en la puerta. Dios!. la mira y pregunta: ¿Tienes que irte. ¿No quiere sentarse a tomar algo? O. dice Sofia. Sí. Prroblemasss. Se bebe mucho en esa familia. ¿Y tienes que ir tú?. dice Henrietta con acento de radio. Yo puedo darte lo que quieras. Henrietta dice que le duele el estómago y pide permiso para irse a la cama. pregunta Odessa. ¡Oh. Perdón. bajita y flaca. No he vuelto a cantar en público desde que nació Jolentha.Alice Walker El color púrpura Sííí. Sólo he venido a ver a Sofia. se ha encariñado con Sofia. mira cómo Suzie Q. Mary Agnes. exclama Shug. pero no tengo hambre. Pobre Sofia. dentro de unos minutos. apoya la cabeza en el pecho de Sofia. 94 . Por la puerta asoma una mujer blanca. ¿Podrías salir un minuto al porche. ¿qué más da? Mucho. Ya habíamos terminado. dice. Sí. dice. Squeak. Sofia se levanta y salen las dos al porche. Sofia vuelve y se sienta. Sofia está en libertad condicional y tiene que ser muy buena. Se emborracha. puedo servirle en el porche. Cuando descubre a Sofia. ¿Qué pasa?. cantar. tú no te vas a Memphis. Pero ha quedado mucho. Disgustos en la casa. ———. Oh. parece respirar más tranquila. Sofia? Está bien. Muchas gracias. dice Jack. dice Jack. Odessa y Jack se miran. A los pocos minutos. Cuando era Mary Agnes podía cantar en público. ¿Qué le pasa?. pregunta Mr. Miss Eleanor. llorar con desconsuelo. En este momento. Es Eleanor Jane. Pobre Sofia. Pobre Sofia. Además. mi vida. Deseo cantar. 174 Mira. están cenando. dice Odessa. le dice. La pequeña de Squeak y Harpo se acerca a Sofia. Suzie Q. Pero trataré de volver antes de que los niños se acuesten. Misofia? Sofia se la sienta en el regazo. pero todos la llaman Suzie Q.

¿Lo harás? Y cuida también de Harpo. Sois tal para cual. Eres flaca. ¿Qué? Ya me has oído. que no eres nada. Ella canta y tiene coraje. estuvo contando a Squeak su vida en North Memphis. porque esto que te digo no me lo estoy 95 . Yo cuidaré de esta pequeña hasta que vuelvas. Amén. eres fea. Tennessee. eres una mujer. Y es guapa. Mr. y parecía venirme de los árboles. Uno quiere portarse bien con vosotras y se lo pagáis a picotazas. Querida Nettie: Ya sabes que donde haya un hombre tiene que haber jaleo. Vamos. Se lo dije tal como me venía. le pregunto. Tampoco vas a encontrar a nadie que esté tan loco como para querer casarse contigo. eres pobre. ¿Qué harás? ¿Entrar en una granja? Se reía. ¿Han llegado más cartas de Nettie? Tampoco te las daría. Puede hablar con cualquiera. Eres rara. fallarán incluso tus sueños. Ve a cantar. dice Sofia. Y es que.Alice Walker El color púrpura Sí. ¿qué tienes tú? Eres fea. dice Squeak. Tú no puedes maldecir a nadie. Yo te maldigo. ¡Qué disparate! Eso es que no te sacudí bastante. ¿Quién te has creído que eres?. todo lo que toques se te volverá polvo entre las manos. dijo. Mírate. ——— hizo como si no le importara que me fuera. parecía que Grady estaba en todo el coche. Hasta que me hagas justicia. Y tampoco eres una gran cocinera. Te asusta abrir la boca. Cuando ella se levanta. Allí. Eres negra. ¿Qué quieres decir con eso? Hasta que te portes bien conmigo. oyéndole cómo se hacía lenguas de los clubes y de los trajes y de las cuarenta y nueve marcas de cerveza. En el Norte no hay nada para una persona como tú. Shug tiene talento. Durante el viaje a Memphis. Y esta casa no se ha limpiado como es debido desde que murió mi primera mujer. No podía acabar de dormirme. él siempre acababa al lado de Squeak. los niños saben apreciar lo bueno. hacer la comida. me pregunta riendo. De tanto oírle hablar de bebidas me entraron ganar de hacer pipí y nos metimos por una carretera del monte a orinar. Vaciar el orinal y. haz el favor. Y será mejor que te calles. todo el mundo la mira. Mientras Shug y yo dormíamos y él conducía. Ella y Sofia se miran y sonríen. por más que nos cambiásemos. en Memphis. sólo servirás para hacer de criada de Shug. ¿Ha llegado alguna otra carta?. Ya volverás. Cada golpe que me hayas dado lo sentirás en tu persona dos veces. si acaso. A lo mejor te dejan trabajar en la vía del tren. Pero.

sólo que donde se pone la paja ella tiene dormitorios y cuartos de baño y un gran salón donde a veces ensaya con su orquesta. puede que fea y no sé guisar. ——— viniendo hacia mí. Unos grandes y otros pequeños. Shug se acerca a nosotros. delante. soy negra. Debí tener te encerrada y sacarte sólo a trabajar. Verás. De barro. dice una voz a todo el que quiera oída. Se levanta en el porche un remolino que me llena la boca de tierra. echar el hormigón. Pero aquí estoy. Es como si cada vez que abro la boca me entrase el aire a formar las palabras. Mierda. y cualquier día. Me enseña los papeles. Basta. elefantes y tortugas. a mí me gusta la que tienes ahora. Ella se acuesta tarde y se levanta tarde. Querida Nettie: ¿Quieres que te cuente cómo es Memphis? La casa de Shug es grande y rosa y parece un granero. ———. me decían.. dice Shug. Me mira a la cara y dice: ¡Celie! Luego mira a Mr. Pero me molesta vivir dentro de un cuadrado. Entonces noto que Shug me sacude. desmoldar. Soy pobre. ¡Y la cama es redonda! Yo quería construirme una casa redonda. ¿De qué está hecha?. Pero no me importaría que fuera de hormigón. Esa otra parece un poco pequeña. Tiene ventanas y puertas y muchos árboles alrededor. La tierra me dice: Todo lo que a mí me hagas ya te lo han hecho a ti. También dentro de la casa. sería distinto. a la sombra.Alice Walker El color púrpura inventando yo sola. ¡Ya la arreglaré yo!. Y. No está mal. te pudrirás tú. redonda y color de rosa. Shug me ha puesto en una habitación de la parte de atrás. Tortugas y elefantes. Celie. Hay estatuas de personas a las que nunca he oído nombrar y no pienso ver en mi vida. pero todos me miraban como si fuera un disparate. dice. qué clase de 96 . me dice. Es muy grande y tiene ventanas al patio y a un arroyo con arbustos. Hablamos mucho de casas. Amén. una fuente.. Pero yo hice unos planos. Si yo fuera cuadrada. por todas partes. Y vuelvo en mí. En esa cárcel que sueñas para mí. dice. o será peor para ti. Amén. hasta en las sábanas. No puedes poner ventanas en una casa redonda. Imagino que se podrían hacer unos moldes para cada sección. Cómo se construyen. Hay elefantes en las cortinas y tortugas en las colchas. No hay tortugas ni elefantes en los muebles de su habitación. dice Mr. en la fuente y entre los árboles. Tú estás acostumbrada al sol de la mañana. amén. Cállate. pregunto. dice Shug. pero sí varias estatuas aquí y allá. Duerme entre sedas y rasos. Albert. dejarlo fraguar. Es una casa grande. que parece una fruta enorme. unir las partes de algún modo y listos. Tiene mucho terreno alrededor y un puñado de monumentos y. dice él. Su habitación está frente a la mía.

Como una cabra. Herbert Edenfall se trasladó a los Adirondacks la semana última para visitar a su madre. Shug me lee el periódico. Mr. Te los pones y vuelves a casa cojeando. Aquí. la casa parece que puede volar o nadar. Cuando te canses de estar dentro. Con unos ojos claros e inocentes. Despojos con judías pintas. y las dibuja. dice Shug. me pregunta. se sienta en la escalera de atrás canturreando y pela guisantes o limpia aves o pescado o lo que sea. Su habitación es fresca y oscura y la cama. Sí. y Mrs. dentro. Las noticias parecen siempre cosa de locos. Luego. aquí están haciendo un embalse que inundará las tierras de una tribu india que ha vivido ahí desde siempre. digo yo. Me coge el lápiz y deja la falda de madera en la sombra. geranios.Alice Walker El color púrpura madera usa la gente. cuando llega a casa. la señora viuda de Geoffrey Hood. puedes sentarte aquí. Jamón y verdura. sin buscar nunca ni un poco de paz. Y unos cuantos elefantes de piedra. Tienes razón. Mrs. Los Morris de Endover Road patrocinan un festival para la iglesia episcopal. Y. pollo y pan de maíz. Y un par de tortugas. pero vamos a ponerle un toldo. Nos quedamos abrazadas. cómo aprovechar mejor la parte de fuera. y los dibujo. ¿Y cómo sabrá la gente que tú vives en la casa?. Estas caras parecen bastante alegres. pone en marcha todos los pucheros a la vez y da la radio. para reposar la comida. Luego. El mismo actor hace de asesino y de cura. Nadie guisa como Shug cuando ella se pone a guisar. digo. Pastel al caramelo y tarta de moras. dice. que se encontraba enferma. Shug y yo nos tumbamos en su cama a escuchar música. A veces. exclamo. Mira. como si no supieran nada de los granujas de la primera página. aquí. son la misma gente. Sólo compra lo más fresco. dice Shug volviendo la página. blanda y suave. Luego. 97 . Sí. le digo. Gente que incordia y se pelea y señala con el dedo a la otra gente. ¿Y sabes lo que van a hacerle al que mató a golpes a la pareja de chinos? Absolutamente nada. Se levanta temprano y va al mercado. Y ahora van a hacer una película del hombre que mataba a sus esposas. unas macetas. Sin embargo. Nada de lo que se construya tan a lo loco puede durar. Yo me siento en la cama y dibujo una especie de falda de madera alrededor de su casa de hormigón. pero también hay cosas alegres. Cuando terminamos. La gente está chalada. Hamilton Hufflemeyer se complacen en anunciar la próxima boda de su hija June Sue. A la una todo está dispuesto y nos llama a la mesa. Y fíjate en los zapatos que se llevan ahora. dice Shug. Y nosotros comemos y comemos y bebemos un poco de vino dulce y también cerveza. Anchas y risueñas. aquí. ¡Patos!. Hibisco con corteza de sandía.

y el dibujo está siempre pimpante y alegre. le digo. Anda siempre viajando. el dibujo. Pero. ya he empezado otros pantalones. se mire como se mire. Y son muy anchos por el tobillo. me dice riendo. otra cosa. especialmente el pelo. Podría plancharte la ropa y peinarte. Ahora lleva ya dos semanas de gira. Shug vuelve a su trabajo. Oh. Además. da gloria verla. a veces durante varias semanas. Miss Celie. por todas partes. y Grady la acompañaba. ¿me dejas que me los pruebe? Son color de atardecer con motas grises. muy suave. cuando ella se pavonea con sus pantalones delante de Grady y Squeak. naturalmente. Shug come cosas indigestas y bebe cantidad y se le hincha el estómago. Y. Ella se contempla en todos los espejos de la casa. Los tengo de todos los tamaños y de todos los colores. Miss Celie. Él. Pero lo mejor que tienen es que son comodísimos. el talle. blancos la mayoría. Pero. Antes de volver a marcharse. Y. eres una perla. con ellos: Shug está que tira de espaldas. dice. por más que tenga de meterlos y sacarlos de la maleta. Cambio la tela. digo. y cuando vuelve a casa tiene los ojos vidriosos. me da un beso y se queda mirando el revoltijo. el dobladillo y el ancho de pierna. No te traje a Memphis para eso. Llevo hechos tantos pantalones que Shug se burla de mí. Te traje para darte mi amor y ayudarte a rehacer tu vida. Cuando está de viaje. le sobran kilos y está como grasienta. Llévame contigo. Squeak ha estado en muchos clubes. trabaja un poco en un huerto que tiene detrás de la casa. Para mi Shug. con pintitas rojas. de manera que si quiere ponérselos para cantar pasan por un traje de noche. Eso viene de no tener nada que hacer. Y ahora Squeak se fija en unos que le gustan a ella. puede hacer como que no se aburre. el bolsillo. tú no eres mi criada. delante de mí. estos pantalones se pueden soltar sin estropear la figura. allá en casa. Cuando vuelve a salir está 98 . Yo me paso el día en el comedor. Me quedo ahí sentada pensando en qué puedo hacer para ganarme la vida y. Eso quiere decir que come de cualquier manera y ni se fija en donde duerme. Pues bien. patrones en papel de periódico y retales. Por esos mundos no hay un sitio decente donde parar y lavarse bien. además. Son de punto azul marino. no he podido parar. Poco imaginaba yo la que iba a organizar. y yo y Grady y Squeak andamos trajinando por la casa organizándonos un poco. la tela es tan suave que apenas se arruga. le huele el aliento. Delante de desconocidos. no tendría valor paro fingir. Pero ella dice: Nooo. haciendo pantalones y más pantalones. dice: ¿Cuánto dinero te parece que vas a necesitar esta semana? Pero un día hice los pantalones perfectos. Ella llega. cuando quiero recordar. Desde que empecé. Sería como en los viejos tiempos. me dice. Yo agacho la cabeza. Hay pantalones encima de todas las sillas y colgados delante del aparador y.Alice Walker El color púrpura Pero después de unos días de guisar y limpiar la casa. cuando cantabas en casa de Harpo.

sentada en el patio. Yo sueño y sueño con los pantalones de Jack. en prueba de agradecimiento? Yo pongo manos a la obra y. mientras. Y con bolsillos grandes para meter muchas cosas de los chicos. para ella. La inmediata es que Odessa dice que. Tu hermana. pero tengo que pensar en salir a ganarme la vida. dice. Celie La Pantalonera Ilimitada. blancos. Con nuestros hijos. Y aumentemos el precio un buen pico. Tennessee Querida Nettie: Estoy contenta. Tengo amor. voy cortando y cosiendo. Shug quiere dos pares más como el primero. Y todos los de la orquesta. Nettie. estoy haciendo unos pantalones para ti. Empiezo los pantalones para Jack. Grady se la come con los ojos. Luego. canicas. tengo dinero. Cosidos a mano. trozos de cordel y monedas y piedras. Son gemelas. le digo: Mira. su mujer y a todas las amazonas de sus hermanas. Con pasacintas en la cintura. Y. Qué distintas de aquella mierda tiesa del ejército con la que empezamos. Shug palpa las telas que tengo colgadas por todas partes. Y cómodos. Tú pones la fábrica en este comedor. Cada puntada. cariñoso y callado. Y se los mando. Tienen que ser de pelo de camello. Y los termino. Ya estás ganándote la vida. Y tú vives y pronto estarás en casa. Le gustan los niños. Y. Son suaves. Luego. a la semana siguiente. Y ser lavables y más ajustados a la pierna que los de Shug. ¿Por qué no haces unos especiales para Jack. Sólo me puso una mano en el brazo y sentí como si me conociera de arriba abajo. dice. otros. Jerene y Darlene me ayudan en el negocio.. Empiezan a llegar pedidos de todas partes donde ella canta. Celie. Un día. Esto me está retrasando. airosas. vivas y alegres. Solteras. Ligeros. me gusta coser. Se adelanta a todos sus deseos. Ya no te sentirás agobiada por la ropa. tengo trabajo. para que te defiendas del calor de África. salgo de tiendas a gastar más dinero de Shug. Él es alto. traemos a varias mujeres para cortar y coser. Chica.. un beso. Eso es lo principal. Entonces recuerdo que una vez me tocó y me pareció que sus dedos tenían ojos. amigos y tiempo. me pongo a pensar en cómo habrían de ser unos buenos pantalones para Jack. Y sin malgastar ni una palabra. por si tiene que salir corriendo detrás de algún crío. Ella se ríe. Vamos a poner anuncios en los periódicos. finos. cuando vuelve a casa. Avenida de Shugar Avery Memphis.Alice Walker El color púrpura muy bien. estás lanzada. Amén. 99 . y tú te dedicas al diseño. Pronto estoy hasta el cuello. flexibles y resistentes. para que pueda tumbarse con Odessa frente a la chimenea. Respeta a Odessa.

Y voces discutiendo. ¿Y qué?. llenos de blancos que hablan de manzanas y perros. Que este acento mío huele a tierra muerta. Al pasar por delante de la casa de Mr. Darlene quiere que afine mi lenguaje. muy formal. cose bien y eso nos da de que hablar mientras trabajamos. le digo. Llevo pantalón azul oscuro y blusa de seda blanca. Ella dice que sí. pienso. pero no se lo digo. ¿Te parece que vale la pena?. Pero ella afirma que seré más feliz hablando como habla ella. buscando la forma de decirlo. Shug no se avergüenza de mí. dice Sofia. Me ha traído un montón de libros. Además. le pregunto. y un día saltaba por encima de la luna. Bueno. aun así. 100 . le dice un día. Y es que estoy distinta. Imagínate lo contenta que se sentiría Shug si tú fueras una persona instruida. como dice ella. Pero Darlene es buena persona. Ya sé que era tu madre. le digo. ——— lo veo sentado en el porche. no. Ahora te puedes callar. Celie. Todos. pues ya lo has dicho. Se prepara una taza de hierbas y dice que va a darse aceite caliente en el pelo. me dice. tu hermana. Yo soy feliz así. Yo también me notaba distinta. ¿Y qué me importan a mí los perros?. Ahora estoy haciendo unos pantalones para Sofia. como si alguien hubiese tirado una silla. Harpo dice: ¿Quién ha visto nunca a mujeres llevando un féretro? Eso es lo único que quería decir. He visto en sueños a Sofia con estos pantalones. Yo pienso que lo único que puede hacerme más feliz será volver a verte. dice Shug. Que la gente te toma por retrasada. A mí me parece que hay que ser idiota para empeñarse en que hable una de un modo que se le hace extraño. No se avergonzaría de llevarte a los sitios. Llevarán una pernera púrpura y la otra roja. hasta que pierdo el hilo y me quedo como antes. hay una casa nueva y mucho más grande. Amén. Al ir a llamar a la puerta. puede hablar hasta por señas. dice Harpo. oigo un golpe. Pero. hasta que me parece que no puedo ni pensar. ¿no te gustaría que Celie hablara bien? Por mí. Darlene vuelve a la carga. Pero yo dejo que Darlene siga con su manía. que eres muy graciosa. al lado del club nocturno. Querida Nettie: Al bajar otra vez a casa de Harpo y Sofia me acordaba de otros tiempos. Él ni sabe quién soy.Alice Walker El color púrpura Les encanta coser. Los de color piensan que estás caduca y los blancos. zapatos rojos planos y una flor en el pelo. A veces pienso en las manzanas y los perros y otras veces. empiezo a darle vueltas. Cuando me viene algo al pensamiento. Y ella no para de corregirme. Pero ella no me cree. Sugar. Sólo que.

Suzie Q. ella estará en primera fila. Harpo? Harpo me mira como si no me hubiera visto en su vida. Si en algún sitio hay una gloria. Es muy despierta. en voz baja: ¿Por qué eres así? ¿Por qué piensas siempre que hay que hacer las cosas a tu manera? Un día. llevaré el féretro. Y le gusta como canta. dice Sofia. Pero sintió mucho lo de tu mamá. además. Bueno. Yo lloraré. abriendo la puerta de par en par. Vuestro sitio está en casa. dice Sofia. dice Sofia. Sofia se ríe. La voz cantante. La mujer está muerta. pregunta. ¿Sigues comiendo? Los dos se ríen. friendo pollo. se lo pregunté a tu mamá. ¿Le ves mucho?. por lo menos la gente lo imagina. Pero quizá se le pase con el tiempo. Le encanta ponerse los sombreros y los zapatos de su madre. Oh. Su papá tardó cuarenta años en aprender a ser simpático. muy bien. dice Sofia. Pero no te empeñes en llevar la voz cantante. Ahora tiene trabajo fijo. Llora. además. si quieres. Era la peste hasta con su mamá. digo. No. Tendrías que veda con Suzie Q. ¿Cómo estás. ¿Cómo va en la escuela?. Las mujeres tienen que ser reservadas. Las mujeres son más débiles. Y supongo que lo que parecen ellos es gente del campo. Imagino que Mary Agnes no va a venir. Mamá peleó como los buenos. Miss Celie. eso es lo que pienso hacer. ¿Y qué te contestó? Me dijo que tú pensabas que tu manera de hacer las cosas era tan buena como la de cualquiera. dice Sofia. todo empezó a marchar bien. seré reservada y. Trabajando. Sofia me da un fuerte abrazo y me besa en la barbilla. Estuvo aquí hace un mes. La gente la quiere mucho. Y que. Sé que llego en mal momento. pregunta. era tuya. Siempre con carita agria. Harpo?. Oh. pero llamo. Está loca por Henrietta. dice Sofia. cuando estabas en la cárcel. Cuando se le pasó el disgusto por la marcha de su madre y se enteró de que yo era la verdadera madre de Henrietta. pregunto. Al otro lado irán tres de nuestros hermanos.Alice Walker El color púrpura ¿Vas a ayudarnos o no? ¿Qué vais a parecer? Tres mujeres altas y gordas. ¿Y Miss Shug?. Pero la gente está acostumbrada a que esto lo hagan los hombres. Luego. no se oye nada hasta que Harpo dice. cargadas con el ataúd. Canta en dos o tres clubes. 101 . Y tanto si tú nos ayudas con la comida y las sillas y demás como si no. está muy orgullosa de ella. como huele y como viste. pregunto. ¿Y cómo está Henrietta? Repelente. ¡Qué bien estás! ¿No está guapa.

102 . ¿queréis probar? Si embrutece no. Una copita de vez en cuando no hace daño n nadie.Alice Walker El color púrpura Poco más amenos. Nada tampoco. Sí. nunca había oído ese runrún. Grady lo cultiva detrás de la casa. Sofia dice: Tiene gracia. malo. ¿A qué te refieres? No sé. ¿Y qué parte se fuma? La hoja. Hace cigarrillos y los vende a diez centavos. digo. pregunta Harpo. Harpo se asoma a la ventana. le digo. ¿Qué? Todo. pregunta Sofia. horrorizada. Algo que te pone en paz con todo. Es algo que te hace sentir muy bien. Sí. Y él tampoco. De todos modos. digo. Es como el whisky. pregunta Harpo. exclama Sofia. Y espesas. Anda como ausente y habla como si estuviera borracha. pregunta Harpo. Dios sabe a lo que me refiero. Me parece que ya sé lo que es. Yo les enseño cómo hay que chupar. Eso . Nos sentamos a la mesa de la cocina y encendemos. ¿Tú lo has probado? Sí. Harpo tose. Y ver visiones. dice Sofia. Las matas son más altas que yo. pregunta Harpo. El zumbido crece aún. ¿Y se fuman ellos solos toda esa cantidad? No. más. tanto si fumo como si no. Mary Agnes ya no es la misma. ¿Tú fumas mucho de eso. dice Harpo en el funeral. le digo. Te confunde. Escucha. Nada. pero cuando eres incapaz de funcionar sin la botella. se oye un runnnnnnnn. Y siempre parece estar buscando a Grady con los ojos.tiene sentido. ¿Qué runrún?. ¿Qué clase de hierba?. O cuando quiero hacer el amor. si abusas. Nunca había oído hablar de eso. Necesitas apoyarte en alguien. dice Sofia. Te da muy mal aliento. Sofia se ahoga. Pero últimamente he notado que Dios y yo hacemos el amor muy bien. ahí vienen las amazonas. Runnnnnnnn. ¿Te parezco idiota? Lo fumo cuando quiero hablar con Dios. dice Harpo. gracias. Al poco rato. dice Sofia. Se levanta y mira por la puerta. La mayor parte la venden. Miss Celie?. dicen ellos. como a Mary Agnes. digo riendo. ¿Hasta dónde crece?. te vuelve débil mental. Vaya. Harpo tiene por lo menos dos hectáreas. ¿Y dices que crece de la tierra? Sí. ¿De dónde viene?. Nos quedamos escuchando los tres. Chica. tranquila. ¡Miss Celie!. Los dos fuman hierba. Y él hace: RUNNNNNN. Pero que. Bastante nos cuesta ya ir tirando sin ser idiotas. Tienes que saber dominarte.

Justo ahora se acerca Mr. Miss Celie.Alice Walker El color púrpura Y sus hermanos. Ha sido un entierro muy digno. dice él. Claro que con doce hijos procreando. Eso lo habréis soñado. Sólo la familia ya llenaba la iglesia. Le brilla la piel y se ha peinado. Yo no digo nada. Me alegro de que sepa lo que es eso. ———. ——— es lo limpio que va. Y limpia la casa lo mismo que una mujer. Está trabajando. Y cuántos nietos. ¿Cuánto piensas quedarte? Puede que una semana. se para. No es que vaya mucho a la iglesia. vamos a casa de Harpo. pero ya no juzga a los demás con aquella soberbia. Un canalla como él lo más que puede hacer es probar. susurro. 103 . trabaja de firme. al volver a su banco. me pregunta. habla con Sofia. Adoro a la gente. Está en el campo de sol a sol. La iglesia retumba. Pero yo me abanico y vuelvo la cara para otro lado. La gente llora. Nada les hace desviarse. Pero no habla ni anda mucho con la gente. se abanica y vigila a los niños. Querida Nettie: Lo que más me llama la atención en Mr. ¿Cómo los llamas a ellos? No lo sé. dice Harpo. —No. digo yo. Sofia me dice: No vas a creerme.. ¿Cómo estás. Todos lo hemos sentido. Porque haber traído a Sofia al mundo ya es traer. Cuando ha desfilado por delante del féretro. Después del funeral. friega los cacharros cuando termina. No sé qué pensarán sus mujeres. dice Sofia. Además.. Amén. Pero ha sentido mucho lo de la mamá de Sofia. gracias. me mira. Nooo. Y. Es verdad. ——— hace como si estuviera probando abrazar la religión. ———? Ya lo creo. mucho. Entran pisando fuerte. Sí. Hasta cocina. pero nadie mira con extrañeza a Sofia ni a sus hermanas. Celie? Muy bien. lo que es más. le da palmaditas en el hombro y. Debe de estar a punto de perder el juicio. ¿Qué dices? ¿Trabajar Mr. ¿Shug no ha venido?. Los tres apoyan en todo a las locas de sus hermanas. Depositan a la madre de Sofia delante del púlpito. pero MI. Están como siempre. Le miro a los ojos y veo que tiene miedo de mí.

Celie? Trato de imaginar lo que los años 104 . aún se podía soportar. dice Sofia. Oh. Harpo volvió a gustarme y. cuando yo me marché. una noche me acerco a la casa para decide una cosa a Harpo y me los encuentro a los dos en la cama dormidos. dice Sofia. Ah. ——— ha sido tanta sorpresa. Dice Sofia que. mientras mira hacia su casa. es un diablillo. Harpo le obligó a mandarte el resto de las cartas de tu hermana. Le parecía que los murciélagos le arañaban la puerta. Dios misericordioso! Sí. y lo corpulento que es Harpo. Entonces recuerdo que. a ver si me acuerdo qué dice Nettie que hacen los africanos. iba casi todas las noches a dormir con él. Y se va. tampoco anda muy bien de salud. ——— se queda esperando que diga algo. que mi cabeza no funciona. Mr. Parecía un tambor. Después de aquello. ya todo le daba igual. —— — estaba encogido al borde de la cama. se le hacen coágulos en las venas y se pone a morir. sin salir de casa ni dejar entrar a nadie. No puedo pensar. pero en cuanto se hacía de noche se le disparaba y se ponía a latir tan fuerte que hacía temblar las paredes. digo. pregunto. Además. mirando cada mueble sin pestañear. Aparte todo eso. Ya sabes lo pequeño que es. aún le da trabajo. Estoy haciendo memoria. Mr. ¿Y cómo consiguió recuperarse?. A renglón seguido. empezó a mejorar. Pero si te digo que fue fácil te mentiría. No creo que dure mucho. con una peste que no se podía soportar. empezamos la nueva casa. Y ahora se muere su madre. Y es que la maldad te mata. me dice. Hasta que Harpo se metió allí a la fuerza. Luego me dice: Buenas tardes. Querida Celie: Yo esperaba estar ya de regreso en casa y poder mirarte a los ojos y decirte: ¿Eres tú realmente. ¡Ay.Alice Walker El color púrpura ¿Sabes que la pequeña de Harpo y Sofia está muy mal?. Eso de hablar con Mr. Durante el día. Bueno. esa chica blanca que crió. Mr. pero es inútil. dice Sofia. Harpo. Ni siquiera sé qué decir. Es algo de la sangre. Se ríe. al poco tiempo. es muy triste para Sofia. Mr. Y que había otras cosas intentando entrar por la chimenea. ——— estaba tan débil que no pudo resistírsele. Señalo a Henrietta. en una de sus cartas. Además. Pero lo peor de todo era tener que escuchar su propio corazón. Amén. Pues no tiene mal aspecto. que está entre la gente. Nettie me hablaba de una enfermedad que tienen algunos niños allá en África. Y Henrietta es dura de pelar tanto si está bien como si está mal. donde está ella. Y Harpo tenía a su papá en brazos. Limpió la casa. no lo sabía. llevó comida y bañó a su padre. ——— vivía como un cerdo. No. por si se le acercaba. Por la noche no podía dormir. De vez en cuando.

mientras techaban los barracones con este metal frío. Que es algo que proyectamos hacer año tras año desde que murió Corrine y que hemos tenido que ir retrasando porque estamos cada vez más involucrados en los problemas de los olinkas. No hay nada más feo que la chapa ondulada. los olinkas y sus misioneros fueron conducidos a un terreno yermo. uno para los hombres y otro para las mujeres y los niños. Pero la peor de las desgracias tuvo que ver con las hojas del techo que. En el nuevo poblado. Pero Samuel dice que me quiere gordita y canosa. los constructores levantaron dos barracones. Samuel y yo decidimos que debíamos intentar remediar este último ultraje. Mientras les fue posible. esta gente adoran como a un dios y que los cobija de la lluvia y del sol. porque es el único punto en varios kilómetros a la redonda que tiene agua potable en abundancia. Aunque los olinkas ya no nos piden nada. por lo menos temporal. y cómo te peinas. tuvimos que pagar la chapa. durante un viaje que hicimos para pedir a las iglesias y a la Sociedad Misionera ayuda para los olinkas. Celie. Yo. En la estación de las lluvias. resbaladizo. los olinkas trataban de hacer como si no existieran ni la carretera ni los blancos que iban llegando. Aquel día. ahora estoy rellena y con el pelo gris. sino que enseñemos a sus hijos —puesto que ya han visto lo poco que nosotros y nuestro Dios podemos hacer—. Mientras. cuando volvamos a casa. lanzaban al aire un canto ululante de dolor que despertaba ecos en las cavernas situadas a varios kilómetros de distancia. ¿Te sorprende? Nos casamos el otoño último en Inglaterra. Luego. a pesar de que muchos de nuestros 105 . que tan flaquita era. como ya te he escrito. Pero muy pronto tuvieron que darse por enterados de su existencia. cociéndonos al sol. almacenan el agua en bidones que trajeron los constructores. duro y feo. Celie. los constructores dejaron los barracones sin techo. pero como los olinkas habían jurado no vivir en una casa que no estuviera cubierta con la hoja sagrada. A pesar de sus protestas. el río corre y ahora están intentando horadar las rocas para hacer cisternas. porque lo primero que hicieron los blancos fue decides que tenían que marcharse. Los constructores querían instalar su central en el lugar que ocupa la aldea. Y las mujeres. si te han traído algún que otro kilo y arrugas. los olinkas reconocieron una derrota. Después de unas semanas casi insoportables.Alice Walker El color púrpura han hecho contigo. en el que no hay ni una gota de agua durante seis meses al año y tienes que comprarla a los plantadores. Yeso se llevó los escasos ahorros de los olinkas y casi todo lo que Samuel y yo reservábamos para los estudios de los niños. arrasaron la aldea olinka y sus alrededores y arrancaron hasta la última mata de la hoja de los techos. una mañana nos despertamos al oír llegar al poblado un gran camión cargado de chapa ondulada.

una abuela blanca y un nieto negro no pueden pasar inadvertidos en un barco. Ahora se había retirado y volvía a Inglaterra. una gente que se niega a trabajar para los blancos y a dejarse mandar por ellos. Primeramente. Pues bien. la barbilla hundida y la voz de gargarismo. aunque no voy a aburrirte con tantos detalles. y los faroles de la calle. el pelo color de plata y hierba seca. tiene unas ideas rarísimas. Harry?. yo!. La otra me la perdí.Alice Walker El color púrpura amigos se han ido con los mbeles. construyen una carretera que llega hasta la puerta de tu casa. ¿puede haber algo más aburrido que un inglés de piel lechosa? No sé por qué. Así que a Inglaterra nos fuimos. de padres riquísimos. ella quería ser escritora y su familia se oponía rotundamente. Y a cuál más insípido. Su padre era Lord Nosecuántos de Nosedónde y siempre estaban dando o asistiendo a unas fiestas en las que nadie se divertía. y los barcos y el fuego de carbón. como llegamos a aburrirnos nosotros. sino porque en el mismo barco viajaba la misionera blanca de la que nos habían hablado años antes. más que la que acababa de estallar cuando me fui. En África. Pues hay presagios por todas partes. El niño no contestó y se puso a masticar la galleta muy serio. Ni Samuel ni yo habíamos pensado ni por asomo en la guerra. me recuerdan a los condenados champiñones. Sus padres querían casada. delgada. Además. seguía diciendo Doris a lo largo de unas cenas interminables —el capitán nos asignó la misma mesa 106 . ¿verdad. plantan en tus tierras cosas que no puedes comer y te obligan a cultivadas. y supongo que también en la India. Todo el pasaje andaba revuelto. La vida de Doris —la mujer se llama Doris Baines— es muy interesante. dándole una galleta. Ésta. nos dijo. no. Pero Harold y yo decidimos marcharnos. Adam y Olivia se lo llevaron a ver los botes salvavidas. No tienen ustedes idea. nos decía riendo a carcajadas. para construir barcos y muebles para el capitán. o pueblo de la selva. (Realmente. los grupitos de blancos se quedaban callados a su paso. no sólo porque casi se nos había olvidado ya cómo era el resto del mundo. Pero ahora se avecina una guerra grande. para instalarse allí. luego. Ella es una mujer alta. Y supongo que también en Birmania. Porque. y los copos de avena. te talan los árboles. nos dijo una noche en que cenábamos en la misma mesa. Cuando la mujer y el niño subían a cubierta a dar su paseo diario. He pasado casi toda mi vida en los trópicos. El viaje fue algo increíble. dijo ella. con los niños.) Hacían todo lo que podían para obligarme. ¡Casarme. La acompañaba un niño africano que ella decía que era ¡su nieto! Como ya te puedes figurar. Está sucediendo en toda África. Voy a cumplir sesenta y cinco. preguntó al niño. La cantidad de jóvenes intachables que vi de los diecinueve a los veinte. Va a ser terrible para Inglaterra. Nació en Inglaterra. Celie. con los ojos azules. aunque espero que podamos resistida.

Y un instituto. de sus necesidades y todas esas cosas. eduqué a las dos muchachas lo mejor que pude. que lo que yo quería era escribir libros y que no me molestaran. Pero la madre de Harry es médico y va a 107 . podría ser dueña de su tiempo! Cuidado. Les sorprendería la importancia que tiene saber escribir bien cuando uno pide dinero. nos dijo una mañana durante el desayuno. que nunca pegan a los niños. Y ellos me toleraban a su vez. para reventar a los fisgones de la oficina misionera de Londres. podría escribir. las di en matrimonio a dos sujetos que andaban siempre rondando por allí e inicié el período más feliz de mi vida. Yo les dije que la salvación de sus almas no era asunto mío. a mitad del camino de Inglaterra. Antes de un año. Al fin y al cabo. etcétera. mientras se preparaba para acudir a otra pesada cita. haciendo de abuela de sus hijos. Un momento. Allí me consideran una excéntrica aficionada a la caza mayor. En realidad. la idea de hacerse misionera le vino como una súbita inspiración una noche. tendida en la bañera. Si se metía a monja no sería dueña de nada. en un arrebato de agradecimiento. Debo confesar que. nos dijo. la envió a África (¡qué se le va a hacer!). Lo único que hacen es cortar un poco por aquí y por allá cuando llegan a la pubertad. si nadas en el río. Las envié a Inglaterra. ya que. A cambio. ni los encierran en la choza. Y una piscina. a estudiar Medicina y Agronomía. Pero. Engañó a sus padres y engañó a la Sociedad Misionera que. Bueno. Y la Virgen Santísima. escribía informes en ella. Y es que no estoy segura de que me tomaran por una mujer. Etcétera. desde luego.Alice Walker El color púrpura permanentemente—. Allí el dueño era Dios. Y la madre superiora. soy muy blanda. Aprendí su lengua a la perfección y. como abuela. de sus costumbres. Cuando regresaron. te atacan las sanguijuelas. ¡No se imaginan ustedes qué paz!. Yo diría que no sabían qué era yo exactamente. en las regiones más remotas de la India! Tenía que ser una delicia. Construí un hospital y un colegio. Soy rica y famosa. Un día. empezó a cultivar un piadoso interés por los paganitos. Tengo mucho éxito en Inglaterra y hasta en Norteamérica. el único lujo que me permití. donde Doris empezó a escribir sobre todo lo que hay bajo el sol. ¿y si se hacía misionera? ¡Sola. el jefe —seguramente por no ocurrírsele nada mejor que hacer— me obsequió con dos esposas. en un convento podría pensar. continuó noches después. Escribo con el seudónimo de Jared Hunt. no se habrán imaginado ustedes que yo prestara mucha atención a los paganos. pensando que aquel castillo era peor que un convento. ¡Claro. impresionada por su facilidad para las lenguas. Lo he aprendido de los akweanos. yo era escritora y llené resmas de papel hablando de ellos. Así que. desde entonces. de su cultura. En suma. ¿verdad? A mí me pareció que estaban bien tal como estaban. los ayudé bastante. estaba dispuesta a pagar. Y a pagar bien. mis relaciones con los paganos eran perfectas. Saqué casi un millón de libras de las arcas familiares antes de recibir ayuda de las sociedades misioneras y de los amigos ricos de mis padres.

Con nosotros es muy distinto. Se parecen más a la iglesia y a la escuela que a las viviendas. no tendríamos más remedio que unirnos a los mbeles y convencer a todos los olinkas para que nos siguieran. Muchos son ya muy viejos para volver a la selva. hace payasadas y sabe muchos juegos. es capaz de hacerse amigo de cualquiera. Miss ———. Dijo que. sin mencionar siquiera a los olinkas. Yo no podía imaginar a qué se refería. Interesado y excitado. Al llegar a Inglaterra.Alice Walker El color púrpura cambiar todo eso. me dijo. nos preguntó cuánto tiempo hacía que había muerto Corrine y por qué yo no había regresado a América inmediatamente después de su muerte. sí. Pues así era el obispo. pero no quiero cansarte. Y Olivia lo encontraba muy extraño. salvo si está con Harold. delante de nosotros. canta. Samuel y yo nos fuimos sin haber podido hablar de los problemas de los olinkas. Somos como hermanos. decía. pero no realmente alegre. si queríamos seguir en África. Ella está entusiasmada con este viaje a Inglaterra. Adam tiene una sonrisa que es un rayo de sol y unos dientes grandes y sanos como los de los africanos. Gasta bromas. Pero son cuadrados. vamos. el obispo. Cuando terminamos. Yo sentí que se me encendía la cara. Nosotros la escuchábamos en un silencio más o menos respetuoso. que le recordaban los techos de las chozas olinka. ¿Qué pensarán los nativos? ¿De qué? Vamos. Parecía querer a su abuela. Hay mujeres con niños muy 108 . Samuel estaba tan furioso que yo tenía miedo. Su madre le hablaba de los cottages de tejado de paja. sí. le pregunté. por más bronceados que estén. que es muy amante de los niños. Harold? Pueden estar seguros de que cuando llegue a Inglaterra vaya poner fin a sus condenadas usurpaciones. pero la verborrea de la señora le impedía hacer cualquier cosa que no fuera ver. El obispo sonrió con picardía. su condenada carretera y sus condenados plantadores e ingenieros ingleses que. dijo Adam. Hay que guardar las apariencias. Las apariencias. dijo Samuel. Después de escribir lo de su sonrisa. Otros están enfermos. Con picardía. ¿Y si no quieren?. oír y callar. Bueno. siguen tan aburridos. y decides lo que pueden hacer con sus condenadas plantaciones de caucho. Los chicos estaban encantados con Harold. Tendré que preguntar a Olivia qué le ocurre. Si le das media hora. ¿verdad. ni despegaba los labios. Yo soy muy rica y la aldea de Akwee es mía. a pesar de que. un hombre más bien joven y con gafas que mientras nosotros hablábamos hojeaba los informes anuales de Samuel. hubo algo más. caigo en la cuenta de que durante todo el viaje ha estado bastante apagado. Ya sabes cómo son algunas personas. Samuel y yo presentamos las quejas de los olinkas al obispo de la rama inglesa de nuestra Iglesia.

Esta sola palabra bastaba para hacemos contener la risa. ¿La selva? Corrine me hacía una mueca. tenían que saber volar. Allí conoció a Corrine. de adolescentes. le dije. O peleando con reptiles. Éste era un lugar muy interesante. Aquellas dos señoras habían corrido grandes aventuras. Samuel nació y se crió en el Norte. dejándonos a su padre y a mí con nuestros pasatiempos más sosegados. Porque. parecidos a sus patosos e ineptos hermanos de América. a través de. Ataques de leones. sosegadas y formales. O con africanos hostiles que creían que. Pero nosotros rehuíamos cuidadosamente toda comparación. inundaciones. Dos señoras muy serias y peripuestas. Fue fundado por dos misioneras 109 . donde vivía la tía Theodosia de Corrine. pero nos fascinaban sus aventuras y su manera de contadas. donde había estudiado la tía Theodosia. unos salvajes patosos e ineptos. empezábamos a sentimos como una familia. Habíamos gastado tanto en la chapa ondulada para el tejado y en los pasajes que nuestra estancia en Inglaterra tendría que ser de pobres. tomando el té sentadas en un sofá de crin con macasar de ganchillo y contando fabulosas historias.Alice Walker El color púrpura pequeños. persecuciones de los «nativos». Pero lo pasamos muy bien. Porque no sólo eran salvajes. por llevar en el vestido algo que parecían alas. nos queda un mes de estar aquí. ¡Condenadas cosas! Bueno. Quieren trabajar para los blancos a fin de poder tener estas cosas. Corrine y yo. como el de la simple conversación. Nosotros nos reíamos. O: MAPA DE AFRICA. naturalmente. ¡Cosas!. decía Samuel riendo. Las historias que contaban eran francamente increíbles. mucho. tratábamos de sintetizar aquellos relatos en historietas. Vamos a aprovechado. Y luego están los jóvenes que quieren bicicletas y prendas de vestir inglesas. llenas de puntillas. Por primera vez desde la muerte de Corrine. en Nueva York. Por supuesto. con títulos tales como: TRES MESES EN HAMACA O LAS AGUJETAS DEL CONTINENTE NEGRO. ellas no se daban cuenta de lo graciosas que eran. espejos y cacerolas relucientes. Imposible imaginadas construyendo —con sus propias manos una escuela en la selva. Samuel acompañaba a su tía Althea en todos sus viajes a Atlanta. La madre de Corrine era una hacendosa ama de casa que no simpatizaba con su intrépida hermana. además. estampidas de elefantes. Y para nosotros lo eran. Y cuando Corrine tuvo la edad. una tía que había estado de misionera en el Congo Belga con la tía de Corrine. Naturalmente. Ellos lo aceptaban ya como algo natural. sino. Pronto empezaron a salir solos a recorrer la ciudad. la envió al seminario Spellman. GUÍA DE LA INDIFERENCIA NATIVA POR LA OTRA VIDA. mientras tomábamos el té. exclamó él con repugnancia. Porque aquellas damas eran serias. contribuía a nuestro regocijo la imagen que la gente se hacía entonces de los africanos. o yo a ella. aunque nunca prohibió a Corrine que fuera a visitada. La gente decía que los niños se parecían a nosotros dos.

que siempre soñó con ayudar al prójimo. antes de que Corrine y yo nos casáramos. sabía pasar inadvertida y borrar su presencia con una rapidez asombrosa. Y ella tenía razón. Cómo nos hubiéramos reído de nosotros mismos Corrine y yo cuando éramos niños: VEINTE AÑOS DE RIDÍCULO O VIVIENDO A LA INTEMPERIE. Allí se enseñaba a las niñas a leer. Creo que esto agravó la enfermedad de Corrine. con edificios y jardines. ya estaba buscando qué podía hacer por su gente en cualquier lugar del mundo.. aunque opino que hubiera tenido que ser: NUESTRA COMUNIDAD CUBRE TODO EL MUNDO.Alice Walker El color púrpura blancas de Nueva Inglaterra que siempre vestían igual. dije yo. yo siempre percibí su cualidad de india. no tenían el menor reparo en irse a la India. y ahora comprende que nunca podrá realizar sus sueños. pero la mayoría no. etcétera Y es que hemos fracasado estrepitosamente. conocí a un muchacho que había. Recuerdo que. escribir. En Inglaterra. que antes de entrar en el seminario nunca se habían movido de su pueblo. escucharle. a Samuel no parecía violentarle hablar de Corrine. Era realmente asombroso. a servir a Dios y a la comunidad de color. Decía que los olinkas nos rechazaban. Aquí me tienes. Unos sesenta años antes de que se fundara la escuela. Muchas de las jóvenes de Spellman eran mestizas. Conocía mejor a la gente. y atribuían su piel color vainilla o cobriza y su pelo lacio a algún antepasado blanco. Ni a mí. sobre todo. en una de las reuniones que se celebraban en casa de tía Theodosia los jueves. Como por allí no quedaba ninguno. Aquellas muchachas tan educadas y modosas. A veces me parece que somos como moscas en el anca de un elefante. Por fin. estudiado en Harvard. pero yo no quería admitirlo. Se llamaba 110 . Y es que nadie atinaba en pensar en los indios. cocina. Parece todo tan disparatado. a Oriente. se hicieron pasar por gente de color y acabaron mezclándose con nosotros. los indios cherokee que vivían en Georgia fueron obligados a abandonar sus hogares y trasladarse a pie sobre la nieve a nuevos asentamientos en Oklahoma. TRATADO DE LA INOPERANCIA EN LOS TRÚPICOS. O a Filadelfia o Nueva York. porque en cuanto una muchacha salía del seminario Spellman. Algunas lo sabían.. hogar y. a África. no es que nos rechacen. Empezó a funcionar en el sótano de una iglesia y después fue trasladado a unos barracones militares. Era tan sosegada y reflexiva. Una tercera parte murieron durante el viaje. Su lema era: NUESTRA ESCUELA TODA POR CRISTO. Somos tan cómicos como Althea y Theodosia. es que nos miran con indiferencia. dijo. Sin embargo. cuando advertía que los que estaban a su alrededor eran incapaces de respetar su manera de ser. No. un hombre maduro. las dos mujeres consiguieron importantes donativos de los hombres más ricos de América y la obra creció. Ella era más intuitiva que yo. Pero muchos se negaron a marcharse de Georgia. etcétera. La misma Corrine lo creía así. Y. dijo Samuel. cálculo. costura.

Y asomaron a mis labios palabras que hacía mucho tiempo que llevaba en el corazón. Todos nos quedamos mudos y helados. Y. Samuel. dijo Samuel. como siempre. señora. los africanos no reparten medallas. pero ahora. me dijo. Se le notaba en los ojos y en su manera de moverse. hablaba de sus aventuras en África y de la medalla que le había concedido el rey Leopoldo de Bélgica. debería usted considerada símbolo de su involuntaria complicidad con un déspota que explotó. Nettie. Ni siquiera les importa que existan misioneros. Sabes que es verdad. Corrine y yo nos miramos alarmados. preguntan.Alice Walker El color púrpura Edward DuBoyce. Y. ¿es que no sabe que el rey Leopoldo les cortaba las manos a los obreros que. lo quiero físicamente. existe el afán de que nos den una medalla por lo que hacemos. si escuchan. ni nos escuchan. DuBoyce empezó a golpear el suelo con el pie. cuando les hablamos de nuestros sufrimientos. Celie. Ahora estaba llorando. en un movimiento rápido e incontrolable. ¿Por qué no recuerdas nuestras costumbres? ¿Por qué no te has quedado en América. sentí deseos de abrazarlo. No hay por qué reprocharles nada si nos miran con indiferencia. Es peor que eso. no cumplían el cupo de caucho que se les fijaba? En lugar de apreciar tanto esa medalla. por todos los medios. ¿Y cómo puedo evitarlo? Debes pensar que los africanos no nos pidieron que fuésemos. Le acaricié el pelo y la cara y lo llamé querido. No podía estarse quieto. en especial si te digo la dicha que sentí y que en los brazos de Samuel encontré el éxtasis. lo quería corno a un hermano y lo respetaba corno amigo. ¿Por qué no hablas nuestra lengua?. pero yo no me daba cuenta. Confío que la atrevida conducta no te escandalice y que no me juzgarás con severidad. ¡Pobre tía Theodosia! Y es que. es para decir tonterías. dijo cuando la tía Theodosia terminó su relato y paseaba su famosa medalla por todo el salón. Tía Theodosia. Celie. tiranizó y aniquiló a miles y miles de africanos. Y así lo hice. Oh. como 111 . Tal vez tú hayas sabido desde el principio que estaba enamorada de él. Pero ellos nos vuelven la espalda. en opinión de los capataces de sus plantaciones. Era evidente que aquel hombre ya conocía la historia y no estaba dispuesto a escuchada por segunda vez. no digas eso. era una persona muy nerviosa. Ellos ni siquiera nos ven. Edward. o quizá se llamaba Bill. eso es lo más triste. ¿no lo comprendes? Nosotros los amamos y tratamos. Ese joven. si mal no recuerdo. No hay que desesperar. queridísimo. le dije. Sí. Cuando tía Theodosia nos decía lo sorprendida y contenta que se sintió al recibir la condecoración —reconocimiento de su ejemplar. si allí todo el mundo tiene coche? Celie. pronto nos arrastró la emoción y nos venció la pasión. O. Que se reconozca nuestra labor. Y. Oh. desde luego. Señora. No nos consideran hermanos suyos. de demostrarles ese amor. en cada uno de nosotros. labor misionera en la Colonia real—.

Los chicos lo notaron en seguida. su olor. Además. Adam se alarmó. Ahora no se trataba de perseguirla por la aldea ni de enredarle hierbas en el pelo. su forma. les dijo Samuel rodeándome con el brazo. Tashi no quería. Me alegro de que no lo hiciera. después de la cena. dijo alivia. Nos dio a mí y a su padre un beso de buenas noches. Dijo Tashi que se alegraba de que ni en América ni en Europa se practicara la ceremonia de iniciación. no!. Los olinkas piensan que con ello demuestran que conservan su identidad. de Corrine y de otra persona. Amo la textura de la palma de su mano. Les expliqué lo mejor que pude lo de tu boda con Mr. 112 . su pelo crespo. Comprendo. Sus cejas. dijo/Samuel para tranquilizarlo. comparadas con esta. Pero antes tengo que contaras algo de mí. su madre. dijo alivia. Sus otras peleas no eran nada. Y les dije que yo era su tía. ¡Oh. Los chicos nos acompañaron en una sencilla ceremonia religiosa que tuvo lugar en Londres. Así tiene más valor para ella. Pero para eso sólo hay que cortar un trocito de piel. Ahora ya es muy mayor. pero consiente para complacer a su pueblo. Sus pies. Esto lo ignoraba yo. le dije. Es muy sensible y capta con tanta claridad lo que se dice como lo que se calla. exclamé. preguntó Olivia. Y es que. ¿Y si pilla una infección? Yo ya le advertí que ni en América ni en Europa la gente se corta pedazos de carne. Y aquella noche. Adam se puso furioso con Tashi. Una de las costumbres que creíamos haber ayudado a desterrar era la de marcar la cara de las muchachas. ¿Y qué ha sido de esa otra mujer. Estaba tan indignado que la hubiera pegado. su tamaño. dijo. Echa de menos a Tashi. Y también piensa someterse a la ceremonia de iniciación. ———. Amo su forma de andar. tu hermana?. Pronto volveremos a América y la buscaremos. Y amo sus ojos en los que se lee claramente la hermosura y la sensibilidad de su alma. mientras nos preparábamos para acostarnos. dijo alivia. Y entonces les hablé de ti. ella estaba decidida a marcarse la cara. Olivia me dijo qué era lo que entristecía a su hermano.Alice Walker El color púrpura a un hombre. El rosa de sus labios por dentro. No es Adam el único que echa de menos a Tashi. eso debió hacerla a los once años. cuando vinimos. Su nariz grande. porque Tashi es capaz de meterle la cabeza en el telar. Al poco rato. a pesar de que el hombre blanco se lo ha quitado todo. entró Adam para hacer otro tanto. Nos queremos y vamos a casarnos. Algunos hombres se hacen la circuncisión. Y es que estábamos radiantes. Tengo muchas ganas de volver a casa. Celie y de lo mucho que les quería Corrine. en todo caso. Pero también está furioso con ella. les dije.

Ella y Olivia se abrazaron. comprendo que no debería llamarles niños. él no quiso estrechársela. No vimos a Tashi hasta el domingo. durante nuestra ausencia. Sus amigas nos dijeron que. ¿Te he dicho ya que escribe poesías? ¿Y que canta muy bien? Es un hijo del que puedes sentir te orgullosa. su madre. por más que trataba de aparentar indiferencia. P. tienen que dolerle. Nosotros nos fuimos al nuestro. desconcertados. y empezamos a deshacer el equipaje. a mi lado. Un cariñoso abrazo de tu hermano Samuel. se mordía las pieles de las uñas. De manera que se les marca a la fuerza y. estaba plantando árboles del caucho a cierta distancia del poblado.Alice Walker El color púrpura Mamá Nettie. Olivia. D. Alguien les dijo que Catherine. una reliquia del tiempo de sus abuelos y muchos se resisten. Se les borró literalmente la sonrisa de la cara y regresaron a sus barracones. deseaba más que nunca encontrar a su amiga. muy apenada. Cuando ella tendió la mano a Adam. Marcan su identidad en las caras de sus hijos. Estaba muy delgada y con una expresión ausente y fatigada. pues ya son mayores. salieron a buscar a Tashi. Le miró las cicatrices. No habían podido hallada. todo el mundo pareció alegrarse de vernos. le contesté. Además. ¿cómo sabe uno que está enamorado de verdad? A veces no llega a saberlo. se había sometido a la ceremonia de la iniciación y del marcado facial. desanimados. en condiciones atroces. Aún tenía la cara hinchada a causa de media docena de cortes practicados en cada pómulo. Celie. estaba claro que Tashi se escondía de nosotros. me dijo sentándose en el borde de la cama. Nettie. Cuando les dijimos que nuestra petición a la Iglesia y a la Sociedad Misionera había sido denegada se quedaron muy contrariados. Adam. sin los gritos y las risas a que me tienen acostumbrada. Tashi se avergüenza de sus cicatrices y va siempre con la cabeza baja. Por desgracia. Querida Celie: Cuando regresamos a casa. Al cabo de dos días. Nosotros proporcionamos desinfectantes. Es un chico muy guapo. Tu hermana que te quiere. Pero nadie había visto a Tashi en todo el día. muchas veces. Y eso es lo que los olinkas hacen a todas las muchachas de la aldea y también a algunos muchachos. Adam se quedó petrificado al oírlo.. Una hora después volvieron. Alto. pero sin alegría.. porque están muy inflamadas. Olivia estaba muy triste. dio media vuelta y se marchó. Los niños. con los hombros anchos y una voz grave y sosegada. algodón y un lugar en el que los jó113 . Pero los jóvenes lo consideran un atraso. combinado de iglesia y escuela.

las tierras y la tienda y lo dejó todo a tu mamá. y me quedé helada. para pagar el alquiler de los barracones. me dijo. ya tienen que salir al campo. ¿Y cómo ha muerto? Pienso en una muerte violenta. Tienes mi más sentido pésame. Miss Celie. Estábamos los dos juntos en la cama. ¿Y tu hermana Nettie?. según creo. una larga enfermedad. Samuel y yo somos muy felices. entre enseñar a los pequeños. vigilar a los bebés. atropellado por un camión. a partir de ocho años. ¿Cómo puedes seguir llamándolo Pa?. Y es que. ¿Crees que ella pensará lo mismo? 114 . Mi queridísima Nettie: El que nosotras llamábamos Pa ha muerto. me pregunta.Alice Walker El color púrpura venes puedan llorar y cuidar sus heridas. Yo creí que iba a tener también la casa. me llamó a medianoche. Adam nos apremia a marchar. de todos modos. malas noticias. Y damos gracias a Dios por esta dicha. antes de dormirnos. Oigo que Daisy sorbe el aire entre los dientes. la jovencita que era su esposa. alcanzado por un rayo. Pero ella dice: Murió mientras dormía. Nettie. Ni recuerdo que mamá le nombrara nunca así. Aún mantenemos una escuela para los más pequeños. Alphonso ha muerto. pero resulta que es tuya y de tu hermana Nettie. un poco antes. Los demás. Tu hermana. me preguntó el otro día Shug. Pero todo es más agradable cuando tienes a tu lado a un ser querido con quien compartirlo. Pero la verdadera razón es que no soporta el dolor de ver a Tashi que. De modo que. No sé por qué Alphonso no te lo dijo. No queda ni un árbol cerca de nosotros. cuidar a los viejos y a los enfermos y asistir a las mujeres que dan a luz. Bueno. tu padrastro. sólo peñascos y polvo y sus compañeros están huyendo del poblado. todo pasó a ti y a tu hermana Nettie. Celie. Tu verdadero papá era el dueño de la casa. la leña y la comida. y el viaje a Inglaterra es ya como un sueño. ahora empieza a darse cuenta de la magnitud de su equivocación. Todos los días. Bueno. estamos más atareados que nunca. Ella decía siempre: Tu Pa. Gracias. Sería para hacérnoslo creer. Ya no puede seguir viviendo aquí. a abrir el testamento. no quiero nada que venga de él. Cuando ella murió. el alquiler de las tierras y comprar el agua. Ayer fuimos a la ciudad. ¿Qué dices? Tu padrastro murió hace una semana. La cuestión es que Daisy. Pero ya es tarde para llamarle Alphonso. todo el mundo tiene que trabajar. ¿Quién? Alphonso.

pregunta ella. Además. Ya puedes volver a casa porque ya tienes casa a la que volver. bosteza haciendo mucho ruido y se despereza. Es que yo nunca he tenido una casa mía. Y otras muchas cosas. porque Alphonso los compró para mí. Sí. veo algo que parece un rascacielos. digo. No seas tonta. de la buhardilla al sótano. 115 . le digo. Recorremos toda la casa. ¿Y qué vamos a vender? ¿Por qué no pantalones?. la casa que me han dejado es más grande que la de Shug. Pero tiene bonitos vestidos. me da un abrazo. me bajo y me acerco. me dice. De todos modos. le digo a Shug. cuando dejo de moverme. vi la puerta del cementerio de la gente de color. Y. Cuando Shug se da la vuelta y me pregunta quién es. echando el mal y haciendo sitio para el bien. Conque colgamos el teléfono y nos vamos en seguida a ver la propiedad. empiezo a correr por las habitaciones como una loca. ya estoy más despejada. Miembro de esto y de lo otro.Alice Walker El color púrpura Yo empiezo a despertarme. Te la dejaron tus padres. Gran empresario. Los muebles me los llevé. señor. con una tienda. baño. claro. De todos modos. Tu hermana que te quiere. Además. Daisy hace como si se alegrara de vemos. la casa vieja fue derribada para construir ésta. saca del bolso unas varas de cedro. paro el coche. Mira esto. Dios te lleva de la mano. Caritativo con los pobres y desvalidos. Estábamos en la cocina. Alphonso encargó los planos a un arquitecto de Atlanta. Ahora tienes tu propia casa. Celie. Shug sale del coche y se acerca. las enciende y me da una. Al poco. ¡Mira eso otro! Ella mira y se ríe. Y. ¡Oh. pero no. Estás de enhorabuena. No me hago a la idea de ser dueña de una casa. Luego. me parece que mientras vivió con él procuró arreglar a los suyos. pero hay baldosas en todas partes. dice. además. para nuestros hijos. Finalmente. tiene grabado el nombre de Alphonso. para tu marido y para Shug. Shug dormía. pero algo me obligó a entrar. Miss Celie. Está bien. el hijo de perra está muerto. ya tenemos casa! Una casa lo bastante grande para nosotras. ¡Dios mío!. Lleva muerto dos semanas y aún tiene flores frescas en la tumba. Yo y Nettie. me dice dándome con el pie. y todas esas baldosas las trajeron de Nueva York. Tiene dos hijos y parece que espera otro. Sólo pensarlo me asusta. En cuanto Daisy se va dejándome las llaves. el coche y Alphonso le ha dejado todo su dinero. A kilómetro y medio de la ciudad. Celie. la casa forma parte de la propiedad. Cocina. y con más tierras. la tienda. porche y alrededor de las chimeneas de los dos salones. Nettie. El cerdo del padrastro no habrá sido más que un mal olor que entra por un lado y sale por el otro. Amante esposo y padre.

tira el agua y el rollo de primavera se le abre. Ella se queda mirándolo y luego me mira a mí. Y ha quedado bonita de verdad. Me di cuenta nada más oír a Germaine. A ver. pero estuve arreglando la casa. Luego. Está tan acostumbrada a contármelo todo que no para de hablar. esto no pasa. Y con unos rizos. Se lo enseño a Shug. Estoy tratando de decírtelo. Ella es casi siempre una mujer muy segura y templada. El dedo quemado se acuerda del fuego. encontré a una señora muy agradable para cuidarla. el futuro te sonríe. y ahora veo que no acierta con los palillos. Me encantan. Oh. Pensé que sería mejor tenerla preparada. Imagino que es porque se alegra de verme y me pongo muy hueca y me doy importancia y me hincho de sopa Wonton y arroz frito. y muy cómoda. Miss Celie. ¿Qué dice?. Parece un disparate. riendo. volví a casa de Shug. Además. Ella lo mira y sonríe. desde luego. leo. dice. Pero. Hace un año. Dice así: Por ser quien eres. Y es que hace mucho tiempo que no pienso en los muchachos. dice Shug. Germaine: No sé quién le puso ese nombrecito. 116 . como con miedo. Abro el mío y lo leo. le pregunto. cada vez más entusiasmada. A mí me gusta mucho la comida china.Alice Walker El color púrpura Querida Nettie: Estoy deshecha. contraté a otro músico para la orquesta. Y en los hombres no he pensado nunca. Cuando acaba de pintarme sus pies de bailarín y vuelve con los rizos color de miel tostada. ¿quieres que vayamos a un restaurante chino para celebrar tu vuelta?. Son tan curiosos. Es pequeño y despierto. Shug ama a otra persona. me pregunta. para suerte mía. Como si yo me muriera por conocer todas sus gracias. ¿Germaine? Sí. conque allá nos vamos. riendo. Shug saca el papelito muy despacio. le tomo el papel de la mano. yo me siento como una boñiga. Estuve a punto de decirle que no. porque sólo toca la flauta. Yo me siento en paz con todo el mundo. Dice que he perdido la cabeza por un muchacho de diecinueve años. pero le va bien. Y se pone a cantar las alabanzas del chico. susurra. Me da tanta alegría verme otra vez en casa. Luego llegan los pastelitos de la suerte. que no noto lo nerviosa que está Shug. la flauta es lo que estaba haciéndole falta a los blues. Puede que si este verano me quedo en Memphis. por si veníais pronto. Un auténtico bantú. ¿y a quién iba a ocurrírsele ponerle flauta a los blues? A mí no. aunque esté furiosa. ¿Decirme qué? Estoy tan espesa que no caigo.

Alice Walker El color púrpura Basta. Los hay que podrían pasar por blancos y tienen una abuela como el betún. muerte. Ya sabes que soy muy sentimental. Celie. Juego y diversión.. me pregunta cuando llegamos a casa. No sé quién le enseñaría lo que hay que hacer en el dormitorio. Yo no digo nada. pienso. ¿Cuánto puede durar? Es un hombre. Y todos en la misma familia. Te echaba de menos. Está bien. pienso. Me parece que la sopa Wonton se me ha congelado. Y. Lo necesito. Yo no digo nada. Oh. como yo. Dios mío. Pero. Pero yo sólo la miro. ¿Por qué lo tomas así?. Celie. Siento frío. yo estaría ya en la ambulancia. Pero yo soy diferente. dice Shug. escribo en el papel. pone. Me moría de ganas de contárselo a alguien. Lo poco que recuerda de sus canciones. Aunque también los hay que son negros de verdad. Se tapa la cara con las manos y se echa a llorar.. Miss Celie. Estoy gorda. un hombre. Grady la deja cantar. Nunca sería tan idiota como para tomar en serio a ninguno. Nunca pareció importarte lo de Grady. Celie. la nada. perdona. escribo. Celie. Y hay hombres que resultan muy divertidos. Por lo menos. me dice por entre los dedos. Ya sé lo que piensas de los hombres. Me quitó un peso de encima cuando se largó con Mary Agnes. Yo agarro un papel del que uso para los patrones. un vendedor de muebles. Mary Agnes viste como nadie. Sólo seis meses para mi última aventura. aún te quiero. me hago vieja. tengo que hacértelo comprender. Pero no digo nada. que me estás matando. Soy débil. por cierto. Mira. Para. Sí. Pero. Yo no puedo hablar. Porque Grady no te ponía estrellitas en los ojos. Cállate. aun así. Ya no sabía qué hacer con él. Y cantidad de gente de color parecida a Mary Agnes. Quisiera morirme para no tener que hablar. Ahórrame los detalles. Seguramente. dice Shug. Atacando de prisa. Panamá! Y. le digo. Y escribo. Nadie me encuentra bonita más que tú. Él tiene diecinueve años. Se queda cortada. ¡Pero. Todo empezó mientras estabas en tu casa. Me noto muy lejos. Es un crío. no pido más que seis meses. Celie. ¡Jesús! No sabía hablar más que de mujeres y de hierba. se le llenan los ojos de lágrimas y arruga la cara. Si las palabras matasen. Y era mi marido. Claro que Grady era un pesado. O así lo creía yo. Ella intenta reír. ¿Quién había de decir que el pesado de Grady acabaría dirigiendo una plantación de marihuana en Panamá? Claro que ganan el dinero a espuertas. por lo que dice en sus cartas. ¿Viste que cuando se marcharon juntos a Panamá no solté ni una lágrima? ¡Y mira que a Panamá! ¿Qué vida harán allí? Pobre Mary Agnes. ¿dónde cae? ¿Está cerca de Cuba? A Cuba tendríamos de ir tú y yo. y tú eres la persona a quien se lo cuento todo. si tengo estos seis 117 . Pero.

Nos sentamos delante del fuego con Harpo y Sofia y jugamos un par de manos de whist. Pero no puedo quedarme aquí. ñames con galletas. pero ella contesta que nunca llegará ese día. Dice que le gustan. Hay en el porche dos sillas de respaldo recto. la gente hace sopa de cualquier cosa menos de suela de zapato. de 118 . vueltas de cara a la pared y. con lo que duele? Pero soy una mujer. dentro de poco. Reza por mí. y Henrietta escuchan la radio. un día camufló los ñames en manteca de cacahuete. arde de fiebre y dice que le parece que tiene la cabeza llena de blancos dando martillazos. Ñames con huevo. Shug se seca la cara y va a abrir la puerta. le digo. Te quiero. oigo arrancar un coche. me encuentro con Mr. También él se inventa recetas misteriosas. Celie. Le damos ñames todos los días. Oh. Cada vez que tiene un ataque. Pero Henrietta dice que lo huele y es capaz de tirar el plato por la ventana. De varios kilómetros a la redonda viene la gente con platos de ñame disfrazado. No me dejes. Por ejemplo. Yo quiero a ese muchacho y estoy muerta de miedo. Al poco rato. macetas de flores. tres veces más gorda y hasta tres veces más negra que él. A veces. Y. Nosotros le decimos que. estará tres meses sin probar los ñames. te quiero. Celie. Prueba de reír otra vez. Y nunca adivinarías lo que colecciona. Pero ahora la tiene siempre pintada de blanco. da unos gritos que despertarían a un muerto. Pero esta noche no viene el sueño. mientras Suzie Q. Celie. escribo. Soy tres veces más vieja. ¿vas a dejarme? Tú eres mi amiga. Lleva allí tanto tiempo que ya se parecen. ——— . Tu hermana. Tengo una angustia en el corazón que no puedo soportar. Pase lo que pase y hagas lo que hagas. ¿tú me quieres? Ahora está de rodillas. tiene todas las articulaciones hinchadas. Sabes que él me hará más daño del que yo te hago a ti. ¿Cómo puede seguir latiendo. Lo malo es que a ella no le gustan los ñames y no tiene el menor reparo en que lo notemos. Aún vive en la misma casita. Conchas. Querida Nettie: Lo único que me mantiene con vida es ver cómo pelea Henrietta con su enfermedad. A veces. después todo volverá a ser como antes. Eso ni por asomo. le digo. mientras tanto. Nosotros hacemos lo que tú dices que hacen los africanos. para disimular el sabor. Yo subo a acostarme. cuando voy a ver a Henrietta. Las tiene de todas clases. él me lleva a casa en su coche. ñames con asado de cabra. Dios.Alice Walker El color púrpura meses. Y qué manera de pelear la suya. Se quedan fuera. Y sopa. Entonces suena el timbre. llenándolo todo de lágrimas. me dice. en la barandilla. Gracias. Ella gimotea un poco y apoya la cabeza en mi sillón.

Nunca lo fuimos. pesada . Tienes muy buen aspecto desde que estuviste en Memphis. en tu casa. Celie. Le estaba diciendo a Sofia que había recibido una concha que si te la arrimas al oído puedes oír el mar. Los mires como los mires. Él espera un poco y vuelve a poner las conchas en su sitio. parecía que las olas rompían en tu oído. Fue cuando nos conocimos. Pero. ranas y nada más. todos los hombres me parecen ranas. Shug me cuidaba muy bien. ¿es que no te gusto porque soy un hombre? Me sueno. La verdad. pregunta. Me la daba. me dice. dice.Alice Walker El color púrpura tortuga. ——— ha leído cosas de él en los libros. Era grande. pero sólo pensar que alguien pueda estar embarazada me daba ganas de llorar. Dice que el barco en el que tú. digo. Tu hermana. También pide conchas que vienen en libros. Pero era tan estúpido que no me paraba a pensarlo. Aún somos marido y mujer. Así que te dabas cuenta. Ninguno de nosotros ha visto el mar. Ahora le gustan los elefantes. Bueno. ¿Y cómo te ganabas la vida? Haciendo pantalones. Y fuimos a verla. pero Mr. Pero empecé aquí. Sí. En realidad. blanca. Si les quitas los pantalones. Celie. Nooo. Y a la más mínima parecía que ibas a salir volando. como si acabara de recibirlas. No habla mucho mientras te las enseña. y las tiene por todas partes. Probé de trabajar en unos pantalones que estoy preparando para embarazadas. Cuando viniste a esta casa me recordabas un pájaro. ——— me ha dado nunca en propia mano es un telegrama del departamento de Defensa de los Estados Unidos. Ya. aquello ya acabó. me pregunta: ¿A ti te gusta algo en particular? Los pájaros. Ya me he dado cuenta de que toda la familia lleva pantalones hechos por ti. le digo. los niños y tu marido 119 . Era grande. de caracol y conchas del mar. Y entonces me echo a llorar como una tonta. Es curioso. ¿quieres decir que lo has convertido en negocio? Eso es. me encontraba tan mal que no podía hacer más que echarme a dormir. Eras tan flaca. Luego. en forma de abanico.y moteada como una gallina. Hace tiempo. Shug tenía una concha marina. por las conchas me hizo entrar otra vez en la casa. pero las va cogiendo una a una. ¿Aún le gustan las conchas?. Querida Nettie: El único papel del correo que Mr. Cuando llegué a casa. dice él. No. Él mira al suelo. Shug me ayudó a hacer el primer par. para no matarte.

Pero. Pero. Más espiritual y más íntima. hermana? Llevo casi treinta años sin saber de ti. Ahora. los plantadores les privaron de lo que les ayudaba a defenderse de la malaria. Se han ido con los mbeles. Adam y Olivia están desconsolados. A decir verdad. y sólo querían las tierras para el caucho. Nosotros. esto les alegra. ¿conservarás todavía el espíritu franco y leal de Tashi cuando volvamos a verte? ¿O lo habrás perdido a fuerza de embarazos y malos tratos de Mr. tratando de coser.Alice Walker El color púrpura veníais de África fue hundido por minas alemanas frente a las costas de un lugar llamado Gibraltar. Lo único que sabemos es que viven en plena selva. porque quieren mucho a Tashi. ¿de qué sirve coser? ¿De qué sirve nada? Seguir viviendo empieza a parecerme una carga tremenda. por haber sufrido malaria durante los primeros años de estar aquí. Quizás hayas muerto. y son muy pocas las que puedo contestar. la echan de menos y hasta ahora de los que se han ido con los mbeles ninguno ha vuelto. Samuel. hostigan a los plantadores y persiguen su destrucción o. Nosotros procuramos mantenerlos ocupados en el poblado. Además. Al arrancar los campos de ñames que cultivaban los olinkas y obligarlos a comer cosas enlatadas. temo por nuestra propia salud y la de los niños. sólo con mi querido compañero Samuel. que tenga confianza en Dios y fe en la fortaleza de mi hermana. Celie. Adam y Olivia no paran de hacer preguntas sobre ti. acogen a los fugitivos. Pero dice Samuel que. al faltarles los ñames. A veces les digo que Tashi me recuerda tu manera de ser y como para ellos no hay nadie mejor que Tashi. y como en esta época hay tanta malaria. al no 120 . ¿Y tú cómo estás. el mismo día me devolvieron sin abrir todas las cartas que te he escrito durante estos años. concebimos a Dios de otra manera. Creen que os habéis ahogado todos. los niños y yo hablábamos de ello ayer mismo y descubrimos que ni siquiera sabemos con seguridad que los mbeles existan. tal vez nos libremos. o a Cristo. por lo menos. no les falta trabajo. que me dice que no me aflija. Estoy sola. después de todos estos años pasados en África. Y. Queridísima Celie: Tashi y su madre han huido. la gente —los pocos que quedan— enferman y mueren a ritmo alarmante. La mayoría de la gente piensa que Dios tiene que parecerse a algo o a alguien: a una planta para techar las chozas. ———? Pero de esto no hablo con los niños. Tu hermana. no. en esta casa tan grande. Y ahora. pero los olinkas han estado comiendo ñames durante miles y miles de años. su expulsión del continente. A medida que se acerca el momento del regreso. para prevenir la malaria y combatir las enfermedades crónicas de la sangre. Claro que ellos esto no lo sabían.

Cuando volvamos a América. Querida Celie: Anoche tuve que interrumpir la carta porque Olivia entró a decirme que Adam ha desaparecido. Pero. me pregunto. Están informados de todo. hemos de hablar despacio de todo esto. desde luego. Pero. como nunca la conociste.. los olinkas saben que un día nosotros nos iremos. en tu caso la felicidad fue un camelo. Queridísima Nettie: A veces pienso que Shug nunca me ha querido. Y las estrellas. Corrine tenía ideas muy concretas sobre lo que había que enseñar a los niños y procuraba que cada libro bueno que se anunciaba en el periódico pasara a formar parte de su biblioteca. Hablo mucho sola. Y seremos pobres. Los labios. Tiene que haber ido a buscar a Tashi. Como puedes imaginar. ni figura graciosa. después de criarse aquí? Cuando los imagino en América. Y es que. me digo. aquí hay pocas diversiones. A no ser el corazón. Tu hermana. y tardaremos muchos años en poder comprarnos una casa. Y la Tierra. en la que cada cual sea impulsado a buscar a Dios por sí mismo y en la que su creencia en que esto es posible sea robustecida por nosotros como creyentes. 121 . Celie. ni nada que sea joven y fresco. que no para de sangrar. Enseñamos a los niños pasajes de las obras de Shakespeare: Adam está admirable de Hamlet. en el monólogo «Ser o no ser». El pelo. Ni rizos color de miel. aparte lo que se refiere alodio a los negros. creías que ya te tocaba y que iba a durar. aparte las que mantenemos con Catherine y Tashi. Y.. Lo peor que hemos tenido que sufrir aquí es la indiferencia y cierta superficialidad en nuestras relaciones personales. porque. que se trasluce claramente en todas las noticias. acusando la edad como el de cualquiera. Nettie. Me miro desnuda al espejo. o jugamos con los niños a juegos africanos. La nariz. Más ingenuos.Alice Walker El color púrpura atribuirle una apariencia. en esto no tiene nada que ver el color. nos sentimos libres. Y quizá Samuel y yo fundemos en nuestra comunidad una iglesia sin imágenes. Nada especial. dejé de alisármelo. corto y encrespado. delante del espejo. como tantas. Leemos periódicos y revistas de América. Reza para que no le pase nada. La piel. los veo mucho más jóvenes que aquí. unos labios. desde que Shug me dijo que le gustaba así. El cuerpo. Y es que. Celie. y ellos tienen que quedarse. Pero me preocupa su independencia de criterio —en esto son muy africanos—. al fin y al cabo. su franqueza y su subjetividad. Hasta pensabas que los árboles estaban contigo. oscura. Celie. y no creo que les choque la sociedad norteamericana. mírate ahora. ¿Cómo reaccionarán ante la hostilidad de la gente. ¿Qué podía querer?.

vino corriendo. De aquella canción un poco perversa que ella cantaba. ¿Cómo vas a estar muerta. para mí. me dijo: Celie: me alegro de haber aprendido por fin a vivir en este mundo una vida natural. ——— no puede creer que yo haya tenido hijos. Esta señora es mi esposa. Y dos. Una. ¿Con quién puedes tú haber tenido hijos?. Me acuerdo de los vestidos que le hacías a Shug. recibo postal de Shug. A veces. le dice al hombre. De los buenos ratos que pasamos en el club de Harpo. Y hasta pruebo de llegar a nuestros hijos. Y Mr.Alice Walker El color púrpura Cuando Shug se fue. quiero 122 . Entonces ya te gustaba coser. cuando me canso de hablar conmigo. Y no lo odio por dos cosas. ——— parece ser el único que comprende lo que siento. Es decir. Pero no lo odio. Me parece algo nuevo. Ella y Germaine. le digo. ¿Os acordáis de cómo me incordiaba cada vez que había disgustos en su casa? Pues luego me mareaba también cuando le pasaba algo bueno. Sofia sigue teniendo problemas con esa familia. Nettie. Sé que me odias por haberte apartado de Nettie. De vez en cuando. Es que ahora te escucha cuando le hablas y un día. me dice. Se te hará raro que no lo odie. me pregunta. Nettie. Oh. No tenéis idea de lo que he pasado con esa chica. después de todo el mal que ha hecho. me pregunta. pero. ¿Y te acuerdas de la noche en que Sofia le saltó las muelas a Mary Agnes?. Además. No es sólo que trabaja y se organiza y aprecia esas cosas que Dios se permitió el capricho de hacer. Y el otro desaparece. ——— mueve la cabeza. Saben que quiero a Shug. Mr. tomamos algo fresco y nos ponemos a hablar de cuando vivíamos con Shug. Y no creo que tú hayas muerto. Y ahora ella ha muerto. pero piensan que las mujeres queremos así sin más y que cualquiera que esté a mano puede servir. De cuando la trajo a casa enferma. Sofia y Harpo no se cansan de buscarme novio. ahora seas algo distinto y tenga que hablar contigo de otro modo. lo mismo que Dios. dice Sofia. que él también quería a Shug. sin venir a cuento. si aún te siento? Puede que. Cuando pescó al que se casó con ella. ¿Quieres decir que él ha sabido siempre que te desgració? Mr. Nos sentamos. problemas con Miss Eleanor Jane. ¿Cómo voy a olvidarla? Pero de las desgracias de Sofia no hablamos. Sofia. Todavía no podemos reímos de eso. Y nunca morirás. te hablo a ti. me dice. No hay día que vaya a casa de Harpo en que no me presenten a un agente de seguros o un corredor de algo. adiós felicidad. Además. Es que Shug sabía llevar la ropa. parece que ahora trata de ser de otra manera. en Nueva York. Con mi padrastro. Mr. que Shug lo quería. ——— tiene que venir al rescate. no has muerto. en California o visitando a Mary Agnes en Panamá.

Tiene una cabeza larga y estrecha. Y no por Henrietta. Mi papá no ha conocido a otro más listo. El dice que quería alistarse. Ellos miran las fotos de los chicos y me dicen que están muy bien con el uniforme. y Henrietta. Sale corriendo hacia el coche y vuelve con una cacerola de atún. además. Miss Eleanor Jane me ha hablado mucho de usted. Pero no pregunto. que miran casi sin parpadear. Porque el ejército tiene que vestirse para luchar en Europa.Alice Walker El color púrpura que conozcas a Stanley Earl. O los vomitaría. Bueno. bomboncito. Y antes de que yo pudiera abrir la boca. dice Sofia. Dan una música ramplona de blancos que no sé a qué suena. chocaron Miss Eleanor Jane y Sofia. El pequeño Reynolds Stanley Earl era una casita gorda y blanca con muy poco pelo. Claro que a Henrietta no le digo quién los ha traído. pregunta Miss Eleanor Jane a Sofia. pregunta Stanley Earl. Le entusiasma tener un nieto que es su vivo retrato y. por fin. Henrietta pone la radio muy alta en la otra habitación y tengo que hablar casi a gritos para que me oigan. Stanley Earl chasquea los dedos y lleva el ritmo con uno de sus enormes pies. Alemania o al Pacífico. Por eso salimos tan buenos. ¿Dónde combaten?. Me gustaría saber si le ha dicho que me obligaban a dormir en el sótano. Se puede decir que Sofia me crió. Procuro ser educada y simpática. Es que por aquí a casi todos nos han criado personas de color. dice Sofia. Miss Eleanor Jane sonríe. como pelusa. le dice a Miss Eleanor Jane. en voz baja: Le he traído unos ñames tan bien escondidos que ni los olerá. tenía a Stanley Earl en mitad de la sala. le digo: No. que no puede ver a Miss Eleanor Jane ni en pintura. a quien su mamá siempre estaba restregando por las narices de Sofia. Y luego. Y se ríe. tenemos que ahuecar. si a Francia. Y para mí eso vale mucho. Ella se levanta. Me pregunta si sé adónde los destinarán. Anda. Fue por el hijo de Miss Eleanor Jane. dice tendiéndome la mano con una gran sonrisa. con el pelo muy corto. en Georgia. pero pronto los mandarán a ultramar. hay que decir en honor de Miss Eleanor Jane que sus platos casi siempre engañan a Henrietta. dice Miss Eleanor Jane. No sé qué hubiéramos hecho sin ella. Ahora están aquí. Y es tan listo. Sofia?. Porque saldrían por la ventana. Mi papá está loco por él. Pero me parece que. lleva su mismo nombre. ¿Cómo está Henrietta?. pienso. Me guiña un ojo. como si la hubieran pinchado. Santo Dios. Henrietta pone la radio a tope. ¿No es un encanto el pequeño Reynolds?. ¿Cómo está. y los ojos azul celeste. Lástima que no luche en África. pregunta. Sofia no dice nada y sigue planchando unos vestidos de Suzie Q. Y la mamá de Stanley Ear! dice que es más despierto que Stanley Earl cuando 123 . pero que tiene que quedarse a dirigir la fábrica de algodón de su papá. como si tirara para la Marina. Como no sé dónde está ninguno de esos sitios.

No se puede negar que está gordo. tienen que sacarte un elogio aunque haya que matar a alguien. dice Miss Eleanor Jane. Ha estado tratando de averiguado desde que nació. Sofia suspira. Lo único que ahora podemos hacer es reír. Y. dice Sofia. Sofia vuelve a doblar las cosas y se queda al lado de la tabla. lista. No puede estar más rollizo. agarrando la plancha.Alice Walker El color púrpura tenía su edad. Ya es tarde para llantos. Sofia no hubiera aguantado en casa de su papá. Si no es por ella. Todavía no anda y ya está enredándome la casa. Usted es la que no lo quiere porque se parece a su papá. Sofia está muy callada esta mañana. ¿Yeso qué? Sofia nunca quiso estar allí. Cuando se empeñan. Miss Eleanor Jane. Pero tú ya sabes que hay blancos que no pueden dejarte en paz. como si hablara con Reynolds Stanley. dice Eleanor Jane. Eleanor Jane se echa a llorar. Ella siempre le tuvo cariño a Sofia. dice Sofia dando la vuelta al vestido que está planchando. Sofia tampoco dice nada. dice Sofia. Y alto. 124 . Va a tener frío este verano. Yo y Henrietta las miramos. Sólo me gustaría que no estuviera siempre incordiando. Ni dejar a sus propios hijos. dice Sofia. A mí me da igual. suelta la plancha y mira a Miss Eleanor Jane y a Reynolds Stanley. No quiero a Reynolds Stanley Earl. vuelve a preguntar. Y muy guapo. ¿No es un encanto?. ¿No es el niño más listo que has visto nunca? Tiene una buena cabeza. guapo. ¿Le he pedido yo que viniera? ¿Qué me importa a mí que sea un encanto? ¿Es que lo que yo piense de él va a influir en su manera de tratarme cuando sea mayor? Tú no lo quieres porque se parece a mi papá. Él se la frota y dice: Yiii. Ahora ya lo sabe. Y no se puede decir que tenga mucho pelo. jugando a cartas. Es un sonido que tiene mucho del genio de antes y también del de ahora. Él la mira con sus grandes ojos redondos. Miss Eleanor Jane en seguida pone a Reynolds Stanley en el suelo y él empieza a gatear y a tirar cosas. Mírelo. dice Sofia. dice. Dobla el vestido y lo pone encima de una silla. Henrietta y yo estamos en un rincón. señora. inocente. pero las dos oímos el ruido que hace la plancha cuando Sofia la deja. Henrietta hace como si Miss Eleanor Jane no existiera. dice Miss Eleanor Jane. Sofia es el tipo de mujer que hace que cualquier cosa que tenga en la mano parezca un arma. Yo no lo quiero ni lo odio. Y muy listo. No. Es una criatura preciosa. Se va derecho al montón de ropa planchada y se lo echa encima. Lo levanta y le da un beso en la cabeza. ¿Es que no lo quieres?. Hay gente que le da mucha importancia al tamaño de la cabeza. Y se ríe. dice Miss Eleanor Jane. Ya está. le pregunta a quemarropa a Sofia. Por fin Eleanor Jane lo nota. además.

Luego. Sofia se lo lleva. usted era la única que me trataba con humanidad. dice Sofia. Pues a mí me parece que lleva un siglo en esta casa. 125 . dice Sofia. Yo soy su madre. pregunta Sofia. ¿Y qué ejército va a ayudarla?. le muerde la pierna y Henrietta coge una galleta del alféizar de la ventana y se la da. Usted puede quererlo cuanto se le antoje. ¡Pero si es un niño!. Pero también era la única a la que yo trataba así. Me parece que él prefiere a su fábrica. Pero se está muy quieta y le deja explorar. como si esto lo explicara todo. ¿Qué quiere de mí? Yo le tengo afecto a usted porque. Aún no tiene un año y sólo ha estado aquí cinco o seis veces. Reynolds Stanley ha venido hasta el catre de Henrietta y trata de montársele en el pie. El parece querer mirar dentro de sus ojos. que era el preferido de papá. si es un bebé. Mi hermano lo ve más que yo. Vaya a vivir con ellos. Y no siento nada por ese niño. le estoy diciendo que yo no voy a poder querer a su hijo. dice Sofia. Y cuando Reynolds Stanley sea mayor. No les gusta más que a mí. Tiene familia en Atlanta. Así es como vive la gente de color. La primera palabra que él diga no la habrá aprendido de usted. pregunta Miss Eleanor Jane. A todas las otras mujeres de color que conozco les gustan los niños. A mí me gustan los niños. Pero prepárese a sufrir las consecuencias. No te entiendo. pero a sus parientes no puedo darles más que lo que ellos me den a mí. Quizá debería usted dejarlo. Mamá sólo quería a Junior. A usted le tengo buena voluntad. ¿qué quiere que le contesten? Hay gente de color que les tiene tanto miedo a los blancos que hasta diría que le gusta la desmotadora. Luego. Tú eres muy rara. No. ¿Me estás diciendo que no voy a poder querer a mi propio hijo?. Ahora tiene usted a su marido.Alice Walker El color púrpura ¡Siempre incordiando! Sofia. y no permitiré que trate mal a la gente de color. Mis Elanor Jane se echa el pelo atrás. A las diez de la noche todavía está allí. se le sienta en el pecho y se ríe. Eso no. El pequeño Reynolds Stanley babea en la cara de Henrietta. Es una barbaridad. Yo pensaba que tú eras la única persona que me quería. trabajando. Póngase a trabajar. coge una carta y se la da a morder. tratando de darle un beso. y hace como si no la hubiera oído. Y cuando no trabaja se va a jugar al póquer con los amigos. Yo estoy viendo que ella lo va a dejar tonto de un manotazo. Pero si es usted tan indiscreta como para preguntarles eso. de todas las personas que vivían en casa de su papá. Pero todas esas mujeres de color que dicen que les gusta Reynolds Stanley mienten. exclama Miss Eleanor Jane. él será uno de ellos. Yo tengo mis problemas.

le digo yo. que a él le molesta mucho. Lo llaman el blanco negro. Todo el que no sea indio los tiene sin cuidado. Él se daba cuenta de cómo me gustaba comprarle ropa y arreglarle el pelo. dicen ellos). tenían mucho cariño que repartir. Ahora. Me apena verlo sufrir. que parece de barro (de adobe. como si no tuviera otro sitio adonde ir. Me molesta a mí. Los otros dos están vivos y han prosperado. tu hermana está demasiado loca para matarse. Pero a todos nos dieron estudios. Su mujer. dice. ella me dio muchos años buenos. con uno de mis hijos. dice Henrietta. Están tan hundidos que todo 10 que les digan los de fuera los deja fríos. Bueno. Lo dice con mucha pena. Gracias por todo lo que ha hecho por nosotros. hijo. Sí. Cuando se han ido Miss Eleanor Jane y Reynolds Stanley. recibió de ellos mucho cariño. Y esa gente de color que dice que todos tenemos que amamos los unos a los otros es que no se ha fijado en lo que dice. por lo que ya supondrás que estoy muy a gusto (sonríe). dice Sofia. cantando canciones y escribiendo versos. Vive en una casa como hay tantas por aquí. a pesar de todo. No me lo dijo para molestarme. Alguien les ha contado que llevo mala vida. Él dice que se le hacía extraño que su mamá (mi mamá) fuera tan vieja y ella y el abuelo.Alice Walker El color púrpura No me molesta. Pero. me hizo ver que el saber de mis hijos me haría sentirme mejor. hacen como si no lo oyeran. Ella y Germaine viven con uno de sus hijos. Mi hijo es maestro y trabaja en la reserva india. pero ya he estado a morir antes de ahora. Sencillamente. dice Miss Eleanor Jane. aquí no nos quieren. tomando al niño en brazos. Hace ya nueve o diez años que murieron. Los dos primeros meses fueron un infierno. dice: En semejantes momentos es cuando veo que este mundo no lo hicimos nosotros. dice Sofia. a qué negado. 126 . tan serios y estrictos en sus costumbres. Me hacía cosquillas. Ella tampoco está muy contenta y tiene agüilla en los ojos. ellos. Además. Arizona. pero no quieren verme. me escribió: Yo y Germaine estamos en Tucson. Ahora procuro que mi corazón aprenda a no desear lo que no puede tener. Éste dijo que quería ver a su mamá. Fue Germaine quien tuvo la idea de buscar a mis hijos. Cora Mae. Tienen dos hijos. Querida Celie. Y de esto andaban escasos. Tuve una estupenda amiga que se llamaba Shug. en su nueva vida. Tiene una palabra para eso. Pero yo necesitaba cariño y tolerancia. Davis y Cantrell. Hay veces que me pongo a morir. está aprendiendo cosas nuevas. ¿y qué pasó? Tuve una estupenda hermana que se llamaba Nettie. ¿Y ahora qué? Bien. De todos modos. por más que trata de explicarles lo que siente. Tuve unos estupendos hijos que se criaron en África. dentro de lo que cabía. pero es la vida. Este hijo con el que vivimos se llama James. Pero ya han pasado los seis meses y Shug no ha vuelto. me dice.

lo único que hay que hacer es ir viviendo. Cuando la miras a los ojos. Me gustaría viajar con ella. Reconozco que soy bastante despegada. El otro día. Y yo la echo de menos. Y a correr mundo en compañía de quien se le antoje. Y yo empecé a adquirirla cuando le dije a Shug que era verdad que te pegaba porque tú eras tú y no eras ella. caiga quien caiga. Si una mula pudiera decir a la gente 127 . Tiene que vivir su vida y ser ella misma. dice él. Más tarde o más temprano. No me sorprende que tú quieras a Shug Avery. Dice que Shug tiene más hombría que muchos hombres. A veces me enfado y me dan ganas de arrancarle el pelo. Y. Él dice que la quiere por su clase. Pues Harpo no es así. Ya lo sé. de los indios y de las montañas. yo los recibiría a los dos con los brazos abiertos. porque es sincera y leal. Eso le dije yo también. dice él. Yo he amado y he sido amado. le digo. Lo mismo que Sofia. Amén. pese a todo. dice. sí. Cuando se trata de lo que dos personas hacen con su cuerpo. Lo que más me gusta de Shug es lo que ha vivido. Porque yo sé lo que es. Para eso. La experiencia. Mr. Yo la he querido toda mi vida. Y bendigo a Dios por haberme dado suficientes luces para saber que al amor no hay quien lo pare. Tanto echo de menos su amistad que. Cartas largas. por lo profundo y lo sensato. ¿Quién te ha abierto los ojos? Nadie. Dice lo que piensa. Pero tampoco como las mujeres. ¿Quién soy yo para decirle a quién ha de querer? Lo mío es querer y nada más. todos acabamos por tenerla. te lo suelta. Y que ahora sabe. El que yo la quiera no le quita ningún derecho. me parece a mí. y no te lo reprocho. ———. o moriría en el intento. te das cuenta de que ha estado donde ha estado y ha visto lo que ha visto y ha hecho lo que ha hecho. hablando de cosas que ella creía haber olvidado. dice él. Shug es de las que pelean. Y entonces dice algo que me choca.Alice Walker El color púrpura Tú sabes que yo casi nunca me acordaba de mis padres. la opinión de cualquiera vale tanto como la mía. Yo. Pero si hablamos del amor. Querrás decir que no son como tú ni como yo. por más que algunos gruñan y protesten. Es verdad. Es diferente. aunque se trajera a Germaine. Mr. Lo único que me duele es que no dice nada de volver. pero doy gracias a Dios de que por lo menos ella pueda hacerlo. Lo que le pasa a Shug es que es muy mujer. y del desierto. ahí no valen opiniones. Lo mismo que Sofia. Ni tú tampoco. pienso mucho en ellos. Sofia y Shug no son como los hombres. Oh. dice él. ——— me preguntó por qué quería tanto a Shug. Puede que cuando vuelva les lleve unas flores a la tumba. Pero ahora que han muerto y veo lo bien que les va a mis hijos. dice Mr. Ellas hacen su voluntad. ahora me escribe casi todas las semanas. ——— piensa que esto es propio de hombres. Pero luego pienso que también Shug tiene derecho a la vida. como no andes listo.

Yo no podía creerlo. ¿Por qué se lo diría? Por lo que ella me ha contado. su familia hizo como si la hubieran echado a un pozo. yo lo comprendía. si pueden elegir. Era un escándalo. que los dos llevan unas túnicas largas. Me dijo: Albert. Eso tendrías que decírselo a los africanos. dos viejos estúpidos. yo doblé el cuello que tenía rígido y me apoyé en su hombro. Aquí nos tenéis. Hombres y mujeres no deben vestir igual. Pero Shug a ti te defendió. No comprendía cómo tú y Shug podíais llevaros tan bien. Y no eres muy limpio. Tú haces el amor como los conejos. llega un momento en que todos hemos de empezar a cambiar si queremos mejorar. me consumía. 128 . La borraron del mapa. Pero mi padre era el que mandaba y me casó con quien quiso. Ellos usan la ropa que les es más cómoda con el calor de África. como vestidos. Aunque tanto a los hombres como a las mujeres les gustan los vestidos bonitos. Celie. ¿Y qué tiene de malo? ¿Es que sus hermanos no la quieren? Son unos imbéciles. Pero ella no se lo dijo a nadie. arrugaba la nariz. Al rato. No sabe ni joder. lo diría. Que cualquiera puede llevarlos. Pero cuando empecé a ver que os pasabais el día peinándoos la una a la otra. y se quedó muy quieto. dijo Shug.Alice Walker El color púrpura cómo la tratan. Después de casarla. Yo quería a Shug. qué? Es la primera vez que piensa en lo que hacen los africanos. allí en el porche. Y nuestra propia persona es lo que tenemos más a mano. Ella todavía te quiere. has maltratado a alguien a quien quiero. Me apena que te dejara. Los pantalones tienen que llevados los hombres. privados del amor. ¿Decirles. no merece la pena. pero ella hablaba en serio. Eso fue el día que vino a verme y me encontró cosiendo y me preguntó qué tenían mis pantalones de particular. Y te pegué más de una vez. dijo Mr. Perdona. Tampoco tenía a quién. Celie. Como yo era antes. Hemos terminado. Los misioneros tienen ideas propias. ———. claro. Yo traté de echado a broma. Yo no la quería. Otras veces me pregunta por mis hijos. Pero hay mujeres a las que les gusta oír decir a su hombre que pega a su esposa porque no es la otra. Eso le ocurría a Shug con Annie Julia. Mientras te trató con desprecio. pero es la verdad. le pregunté. yeso me dolía. Recuerdo lo que sentí cuando me dejó a mí. como a un hermano. que se consuelan el uno al otro a la luz de las estrellas. pensaba yo. le digo. los africanos llevan mucha ropa o muy poca. ¿Cómo puedes querer a esa tonta de Celie?. Y es que estábamos locos el uno por el otro. Y el muy granuja me abrazó. Pero. Te hubiera matado. Al decido. Entre los dos destrozamos a mi primera mujer. Bueno. Sí. Le he dicho lo que tú me cuentas. Es fea y flaca y no te llega ni a la suela del zapato.

A Adam le pusieron otro nombre nada más llegar. Cuando era chico. ——— me mira pensativo. Pero nada de pantalones. Así que Adán ni siquiera fue el primer blanco. Anda. charlar y fumar una pipa. trajo al mundo ese niño descolorido. Hasta que. Yo te enseñaré. donde viven Nettie y los niños. Y de mucho antes. ¡Que me aspen! Y. antes de Adán. ¿Y ese Adán de los africanos. Pero no el primer hombre.Alice Walker El color púrpura Antes dijiste túnica. Mr. no es feo. Y. porque ella siempre estaba cosiendo. me gustaba coser con mi mamá. pero. una mujer a la que mataron en seguida. Al principio pensaron que era por algo que la madre había comido. como si le interesara mucho. los hombres también cosen. enhebra la aguja. en realidad. Dicen ellos que es una tontería creer que uno sabe quién fue el primer hombre. cuando ocurrieron estas cosas. un día. me dice. Decían que los misioneros que habían estado allí antes de que llegaran Nettie y los demás les contaron la historia de Adán según los blancos y todo lo que saben los blancos. los negros tienen lo que se llama albinos. Dicen que. ¿Sí? Sí. por aquel entonces. por los misioneros blancos. Así que cuando los olinkas se enteraron. Dice Nettie que los africanos son olvidadizos. le digo. Túnica. otra cosa: no les gusta lo que es diferente. Pero luego nació otro niño blanco y algunas mujeres empezaron a tener gemelos. Ahora nos sentamos en el porche a coser. está pensando en el sesgo de la puntada siguiente. Es que no sé. si te fijas. mira los diferentes colores de hilo que tenemos. aún hoy. En realidad. ——— frunce el entrecejo. porque después de expulsar de la aldea a los niños olinka blancos no habían vuelto a acordarse del asunto. todos eran negros. Dice que 129 . en África. Y. ¿Tú sabías que en África. Bueno. Y la gente mataba a todos los niños blancos y a los gemelos. ayúdame a pegar estos bolsillos. que un blanco hubiera durado poco. le digo. Aquí nadie se reirá de ti. en África no había blancos. la gente cree que los blancos son hijos de los negros? Noo. Mr. O sea. No son tan atrasados como los de aquí. Pero ellos ya conocían la historia de Adán según los negros. La gente se reía. lo mismo da. quién era? El primer hombre blanco. tú ya sabes que. vestido. Pero a mí me gustaba. de la historia de Adán y Eva y de cómo Dios los echó del Edén. se moja el dedo y hace un nudo. Pero los blancos nunca han tenido hijos negros si antes no ha habido algún negro de por medio. Y se le está poniendo una cara muy expresiva. Pero todos se fijaron en el primer hombre blanco por ser blanco. Ellos quieren que todo el mundo se parezca y obre del mismo modo. Fue sólo el primer blanco al que no mataron. se quedaron muy intrigados.

Todos tienen un rey en el cuerpo. sin duda. como ellos nos aplastan hoy a nosotros. blanco quiere decir desnudo. más limpia y más rápida que han visto. Pero hay más. Y que matarán también a gente de color. Apuesto a que hoy aún hacen lo mismo. o corno hijos de una madre. Lo demuestra la historia de Adán y Eva. Cuando los misioneros les hablaron de que Adán y Eva estaban desnudos. ———. Piensan que. dice Mr. por más que nos esforzábamos. Los blancos juraron vengarse de sus padres. esos africanos son tremendos. que la fruta nunca cae lejos del árbol. en su lengua. Bueno. ———. ————. 130 . no acertábamos. y que los negros no pueden estar desnudos porque no son blancos. dice Mr. los que después nos convertimos en esclavos. Claro. ya conoces a los negros. Eso es lo que dicen los olinkas. cuando se haya ido el más grande de todos ellos. los olinkas casi se ríen en su cara. No hay quien los gobierne. por lo que cuenta Nettie. Es posible que nazcan niños con dos cabezas y los de una cabeza los echen. a propósito de la serpiente. Y dicen también que así como conocen la historia de antes de que empezaran a llegar los niños blancos. A tantos matarán que la gente los odiará corno ellos nos odian hoy a nosotros. seguro. Dicen que quién sabe si no será un pariente y que. Y. Y ellos se convertirán en la nueva serpiente. cuando el más grande de los blancos ya no esté en la Tierra. sean como sean y hagan lo que hagan. Y todos los blancos serán aplastados por los que no sean blancos. Y algunos olinkas piensan que todo esto se repetirá una y otra vez sin acabar nunca. Y que cada millón de años pasará algo en la Tierra y la gente cambiará de aspecto. Estaban tan furiosos porque les habían echado y les habían dicho que estaban desnudos que decidieron aplastamos allí donde nos encontraran. ¿Sabes quién dicen ellos que es la serpiente? Nosotros. ———. Sí. Porque. Exacto. otra cosa. Dicen que seguirán estando tan furiosos porque se les echara que empezarán a matarse unos a otros. Y mucho más cuando los misioneros trataron de hacer que se vistieran. digo a Mr. No se puede con ellos. Parece ser que. Pero estaban totalmente equivocados. Y. pregunta él. me pregunta Mr. Decían que basta mirar a un blanco para saber que está desnudo. Los olinkas la adoran. Pero otros no piensan así. conocen también el futuro. Pero ya sabes lo que dice la Biblia. nos echaron por nuestro modo de obrar. la única manera de evitar que alguien le toque hacer de serpiente es que todos acepten a todos como hijos de Dios. Lo que hicieron los olinkas es echar a sus propios hijos porque eran diferentes. ¿Qué?. como a una serpiente.Alice Walker El color púrpura los africanos echaron a los olinkas blancos por su aspecto y a todos nosotros. Los olinkas explicaban a los misioneros que habían sido ellos los que habían echado de la aldea a Adán y Eva por estar desnudos. ¿Tú crees?. es la cosa más lista. Oh.

según Adam. Se lo prometiste a tu madre. por más que el telegrama decía que te habías ahogado. Hay varias granjas. por lo que Adam decidió acompañadas al campamento de los mbeles. Es un lugar tan profundo que. ¿Y qué nombre le pusieron a Adam? Algo así como Omatangu. pero es alguien con quien poder hablar.Alice Walker El color púrpura . decía Tashi. a su madre y a varias personas del poblado que iban con ellas cerca de la aldea en la que había estado la misionera blanca. Y guerreros —hombres y también mujeres— que salen en misiones de sabotaje contra las plantaciones de los blancos. Lo que yo he tardado en descubrir lo agradable que es charlar contigo. hubo otros muchos. dice. Sabe Dios. muertos de sueño. Porque. Celie. en este cañón viven un millar de personas de varias docenas de tribus africanas. sólo puede verse desde el aire. Exhaustos y apestosos. dice Mr. Tu hermana. Y se ríe. Claro que te casarás. Y yo se lo prometí también. 131 . Tendrías que haberlos visto cuando llegaron al poblado. respondió Adam airadamente pero bostezando. una enfermería y un templo. y tampoco Catherine. pero está al otro lado del continente. ¡Adam y Tashi han vuelto! Adam alcanzó a Tashi. Y. ——— Nettie asegura que eso de pensar se les da muy bien. Según Adam. Pero discutiendo. de varios miles de hectáreas de ancho y más profunda que la grande. ¡Aquello es un Jugar extraordinario!. yo sigo recibiendo tus cartas. Pues bien. antes del primer hombre. existe una enorme depresión del terreno llamada la Gran Fosa. Querida Celie: Después de dos meses y medio. Significa hombre que no está desnudo. una escuela. que abarca millones de hectáreas . Celie.. Pero piensan tanto en los miles de años que sus apuros les cuesta vivir de un año para otro. Ya sé que él no es Shug. porque —o poco conozco a Adam y Tashi— o mientras estuvieron allí no pensaban más que el uno en el otro. No te creas que porque he vuelto voy a casarme contigo. Pero todo esto debía de parecerles más hermoso al contado que mientras lo vivían. En África. Sólo que ésos no sabían que eran hombres. pero Tashi no quería ni pensar en volver. Venían sucios come. Hay hasta un negro de Alabama: Adam lo jura. hay otra «pequeña» fosa en nuestro lado. cerdos y con todo el pelo enmarañado. cercano al primero que hizo Dios que supo lo que era. Ya sabes lo que tardan algunos en enterarse de las cosas. y aun así debe de parecer un cañón cubierto de vegetación. Esa gente debe de tener mucho tiempo para pensar.

Adam anunció su propósito de casarse con Tashi. naturalmente. Querida Nettie: Últimamente. Te abraza tu hermana. Entonces habló Adam. después de que Adam y Tashi durmieran durante casi todo el día. Son tan felices. tan felices. y mucho menos a las mujeres. ni hermano. hermana. ni madre. Tashi y Adam Omatangu. Olivia corrió a abrazar a Tashi y empezó a preparar comida y un baño. Pidió perdón a Tashi por su estúpida reacción ante las marcas y por la repugnancia que sintió por el rito de iniciación al que ella se sometiera y le prometió que en América tendría patria. Al día siguiente. Yo te querré. Olivia fue madrina de la novia y un amigo de Adam —un hombre demasiado viejo para irse con los mbeles—. nos explicó sus razones. Que había visto las revistas que recibimos de América y sabía que los negros norteamericanos no admiraban precisamente a los que tenían la piel tan oscura como ella. celebramos consejo de familia. Nettie. dijo. marido. Dice que cuando le contó que mi hermana y su familia habían desaparecido. Y entonces no tendría patria. Oh. Samuel los casó. dijo Olivia. Dentro de unas semanas estaremos todos en casa. Celie. Celie. a ella y a los hijos que ella y Adam pudieran tener. puesto que muchos de los nuestros habían ido a unirse a los mbeles y los plantadores estaban trayendo a obreros musulmanes del Norte. tribu. por las marcas que tenía en las mejillas. Luego. ni marido. me da miedo que Adam se enamore de una de esas mujeres de cara desnuda y me deje. los norteamericanos la mirarían como a una salvaje y la despreciarían. Pero tendrías una hermana. nuestro muchacho se presentó a nosotros con unas marcas en las mejillas idénticas a las de Tashi. hermano y amante y que estaba decidido a correr su misma suerte. con su sencillez y su franqueza habituales. y toda la gente que quedaba en el poblado vino a desearles felicidad y abundancia de hojas para el techo. Partimos inmediatamente después de la boda en un camión que nos llevó a un puerto natural en el que embarcamos. habíamos decidido volver a casa dentro de unas semanas. ella y Germaine se fueron derechos al Departamento de 132 . Se blanquean la cara. Anoche. La principal era que. y se cuecen el pelo para parecer desnudos. Mr ——— habla mucho con Shug por teléfono. ni tribu. Tashi anunció su propósito de no casarse. el padrino. agregó.Alice Walker El color púrpura En América nadie me querrá. Además. Nosotros les dijimos que. padres.

¿Cómo pudo una mujer como Sofia trabajar para la chusma blanca?. dice Sofia. para esa gente los de color no cuentan. Que lo deje. Están pasando muchas cosas. dice Harpo. Sofia echa la cabeza atrás. Además. De todos modos. Creí que ya no os hablabais. La primera vez que se lo dijo a Sofia. Tampoco en el de Defensa. Y yo aplaudo todos tus juicios. Pero. Lo sabe. es que por fin se le ocurrió preguntar a su mamá por qué entré a trabajar en su casa. pregunta ella. pero he puesto a Sofia para que atienda a los clientes de color. ¿qué ha pasado?. Que dice Shug que la mata pensar lo que yo estaré sufriendo. El blanco que trabajaba para Alphonso sigue de encargado. siempre me tienes a mí. para enterarse de lo ocurrido. Mientras. porque hace como si no le importara si compras o no. Pero no creo que dure mucho. Miss Eleanor Jane se encargará de Henrietta y ha prometido llevarle algún plato especial cada dos días. No saben nada. ¿Por qué iba a molestarme? A ella le gusta. ¿Y qué? Yo sé que vienes camino de casa. si no comprende que tiene que juzgar por sí misma. dice Harpo. dice Sofia. Oh. Sofia ha buscado quien me ayude a cuidar a Henrietta. Es una guerra muy grande. En la vida todos acabamos por aprender algo. ¿Lo sabe su familia?.Alice Walker El color púrpura Estado. he contratado a Sofia para la tienda. ni han sabido. si los hombres de la casa están en contra. pregunto. le pregunto. Ya las conoces. Pero. ni sabrán. Y están como ya te puedes figurar. Luego. 133 . Pero en el Departamento de Estado no sabían nada. Ella bate los ñames con todo lo que puedas imaginarte. Además. lo dejará. Porque los blancos tienen muchas máquinas en la cocina. Puede que yo tenga noventa años cuando llegues. Sofia es muy buena para la venta. Pregunto a Harpo si le molesta que Sofia trabaje. dice Harpo. ¿Cómo puede una mujer blanca trabajar para unos sucios negros. Se ríen los dos. asusta al encargado blanco. si te decides a comprar. Bueno. Supongo que barco más o menos no les importa. La semana pasada hizo helado de ñame. No está trabajando por mi salvación. De acuerdo. no sabrá ni lo que es vivir. Sí. pero espero verte un día de éstos. Y. dice Sofia. Y yo puedo arreglarme muy bien en casa. Él tiene la costumbre de tutear y llamar «tiíta» o algo parecido a las mujeres negras. porque nunca han tenido en las tiendas a nadie que los sirva y los trate con amabilidad. No es pesada. ¿Y trae a Reynolds Stanley? Henrietta dice que no molesta. Se acerca y le da un beso donde le cosieron la nariz. te da un poco de conversación amable. gruñen. ella le preguntó si la hermana de su mamá se había casado con un negro.

Harpo me quiere. traté de hacer algo por mis hijos. preguntándonos por las cosas grandes. hombre o mujer o planta. Y. Y. le digo. Pero no tuve a Shug Avery. Y mangas holgadas. Shug me escribe que vuelve a casa. Por qué sufrimos. para mí. sorprendido. Me robaba dinero. ¿Qué crees tú? Yo creo que estamos aquí para cavilar. Dan pena. Y no podía comprender qué hacíamos en este mundo si la vida no servía más que para damos malos tragos. Tuve a Annie Julia. A ella la ha querido mucha gente. Por qué somos negros. Las chicas. esta vez en cuerpo y alma y yo le he dicho: Noo. De dónde vienen realmente los hijos. con la religión. Y Shug tuvo a Grady y quién sabe a cuántos. siguen sin gustarme las ranas. una liada con los hombres. Si sientes pena es que no eres tan malo como crees. creo. Sí. cuando me sentaba en mi porche. sencillamente. los demás empiezan a sentido por ti. dice. En fin. hundido. Vamos a ver. Y a esos condenados chiquillos. Pero ella salió mejor librada. seguramente. más amor siento. se emborrachaba y se tumbaba a dormir en el porche. Ha de tener bolsillos. Para preguntar. Yo empecé a aprender hace muchos años. Pero sobre las grandes te quedas como al principio. mirando por encima de la barandilla. Mr. Y cuanto más cavilo y me pregunto. Después a ti. pero podemos ser amigos. Ella sabe corresponder. No se puede hablar con ellas. Y hasta ese diablo de Henrietta me quiere un poco. Es verdad. es un misterio tan grande como el del hombre en la Luna.——— mientras cosíamos en el porche. si te preguntas por qué eres negro. Bub estuvo conmigo un par de semanas. Empiezas haciéndote una pregunta y luego te salen quince. y. ——— me ha pedido que vuelva a casarme con él. La gente con corbata parece como si los fueran a linchar. casi por casualidad. No tardé en darme cuenta de que no sabía nada. Y Sofia y los niños. dice. Y debe ser una camisa que se lleve sin corbata. pero ya era tarde. Por qué somos hombres y mujeres. Es difícil no querer a Shug. a mí sólo Shug. Si abren la boca es para quejarse. Shug Avery era lo único que yo le pedía a la vida. ——— está muy atareado diseñando una camisa que vaya con mis pantalones. cuando he descubierto que también puedo vivir contenta sin Shug. cuando Mr. a b fuerza has de preguntarte por qué estás aquí. Y que. ya sabes lo que pasa. Estaba hundido.Alice Walker El color púrpura A propósito de aprender. Pero es porque sabe que. y la otra. Y entonces. Me preguntaba por qué necesitamos amor. Un día me dijo Mr. 134 . encontramos respuesta para las pequeñas. ¿no es vida esto? Estoy tan serena. Cuando tú te fuiste.

Ahora es como alguien de la familia. 248 Me mira divertida. te eché de menos más que a mi mamá. dice bajando del coche. Vamos a verlo. Que quizá se 135 . menos el suelo. Moviendo las mecedoras y espantando las moscas con el abanico. Sabes cómo me gusta el rosa. Shug tiene celos. Ella se va derecha a la rana púrpura que tengo en la repisa. pregunta Albert mirando a la carretera. Nos abrazamos. Querido Todo. Shug ha dicho que no piensa volver a cantar en público. Cosemos y charlamos. apoya la cabeza en mi pecho y lanza un suspiro muy largo. Nos reímos. ¿Y de qué va la charla? ¿Qué te parece?.Alice Walker El color púrpura Si viene. pregunto. Yola miro. Queridas estrellas. Querido Dios. O callados. ¿Qué es esto? Una figurita que Albert talló para mí. Se ve volar el polvo. queridos árboles. después de cenar. Como un hijo. a no ser alguna noche en casa de Harpo. querida gente. Si no. He pedido elefantes y tortugas. pienso. dice al ver su habitación. O un nieto. De lo mucho que te queremos. vestida como una artista de cine. Vamos adentro. En la Universidad. Celie. en la puerta. querido cielo. Tu hermana. dice. él y Shug estamos sentados en el porche. En Wilberforce. Todo en mi cuarto es púrpura y rojo. Ella sonríe. y sé que habrá intentado algo. Pero lo nuestro acabó. le digo. le digo. Aquí está. pintado de amarillo chillón. ¿Y Germaine?. Querido Dios: Gracias por traerme a casa a mi hermana Nettie y a nuestros hijos. Ganas me dan de inventar un cuento para mortificarla. le digo. ¿Quién viene?. Hablamos de ti. con lo guapa que te has puesto. Charlando. Y entonces caigo en que puede que ésta sea la lección que yo tenía que aprender. Pero no lo hago. yo feliz. ¿Qué habéis estado haciendo Albert y tú? No mucho. Conozco bien a Albert. Yo. La casa está preciosa. No podía permitir que se desperdiciara todo ese talento. ¿Dónde está tu cuarto? Al fondo del pasillo. contenta. Celie. Oh.

como cuando éramos pequeñas. Vacilo entre Shug y Albert. Miran la casa. nuestros hijos. Pero conduce muy de prisa. Abrazo a Tashi. pregunta Henrietta en son de queja. Luego. El patio. y la mayoría de 136 . El coche se ha parado debajo de los árboles del patio. una mujer bajita y llena. Es como si se me hubiera atascado la cabeza. dice Harpo. y da gusto estar en el porche con Albert y Shug. Olivia y Adam. rodeados de cajas. muy despacio. Y empiezan a subir por el sendero. Un hombre alto con el pelo blanco y alzacuellos. al abrazarme. Cuando Nettie pisa el porche. coso retales. Dentro de una semana. Nettie no me suelta. dice señalando arriba. Pero no es Harpo. Ellos se quedan parados al pie del sendero. Pasa un rato. Quiero hablar y no me vienen palabras. digo. dice Albert. Yo hablo de Henrietta. Es Nettie. Y abrazo a Samuel. Es muy loca conduciendo. frunciendo los labios. Estamos tan débiles que. el cuatro de julio. mi marido. dice Albert poniéndose de pie. De Sofia. ¿Por qué tenemos que celebrar siempre una reunión familiar el cuatro de julio. dice Shug. Vemos cantidad de piernas alrededor. Y Tashi. la esposa de Adam. y bajan unas personas vestidas como los viejos. me parece que me voy a morir. a ver qué sale. Las dos nos echamos a llorar y avanzamos la una hacia la otra con los pies torpes. Los coches de Shug y de Albert. Y yo digo: Nettie. Albert me sujeta del brazo. Todos dicen: Encantado. Luego. Un hombre joven y alto y dos mujeres jóvenes de aspecto robusto. Yo y Nettie por fin nos levantamos. Pero. con el calor que hace?. El del pelo blanco le dice algo al chófer. y yo abrazo a mis hijos. Ellos nos miran. Podría ser el cartero.Alice Walker El color púrpura retire. Samuel. Los campos. Shug y Albert. De cómo van las cosas. caemos de rodillas. Shug y Albert empiezan a repartir abrazos. maletas y bultos de todas clases. Hace fresco para últimos de junio. Podría ser Sofia. Voy a levantarme y casi me caigo. pensamos celebrar una reunión familiar en el jardín de mi casa. Yo señalo a los míos. ella dice: Celie. Por la fuerza de la costumbre. digo. Yo estoy tan asustada que no sé qué hacer. ¿qué nos importa? Nos quedamos abrazadas en el suelo. Yo tengo el corazón en la garganta y no puedo moverme. Porque el cuatro de julio los blancos andan muy atareados festejando su independencia de Inglaterra. Ojalá se mantenga fresco el tiempo. y el coche se va. Del jardín y de la tienda. Shug me da la mano. Albert le pide que se pruebe la nueva camisa. Podría ser Harpo. con unas trenzas grises en lo alto de la cabeza. Nettie se tambalea entre Samuel y el que tiene que ser Adam.

Todos están como embobados con Tashi. desde luego. Así tendrá quien cuide de Suzie Q. y a Albert. Ella y Sofia preparan la ensalada de patatas.. tímida. Yo tampoco lo era. Hacen una hermosa pareja. y a Nettie. Y somos tan felices. dice. pero ya nos vamos acostumbrando. y a Shug. fumando tanta hierba.com 137 .Alice Walker El color púrpura los negros no tienen que trabajar y pueden festejarse unos a otros. y a Sofia. Dice que tiene muchas canciones nuevas y que aún puede cantar. preguntamos. la autora y médium DESCARGADO DE: http://visualbook. él no es un buen ejemplo para una niña. y a Jack y Odessa como si fuéramos muy viejos y no supiéramos muy bien lo que pasa. De las marcas no dicen nada. Todos nos reímos y le damos otro pedazo. Agradezco a todos los del libro que hayan venido. Mary Agnes ha venido a recoger a Suzie Q. Harpo. ¿Cuál es la comida que prefieren en África?. no sabía que estuvieras tan enterado de historia. En realidad.W. Amén. ni mucho menos. Hablan un poco raro. dice Mary Agnes bebiendo limonada. Al cabo de un tiempo de estar con Grady no podía ni pensar. A. y a Harpo. Yo me siento un poco rara con mis hijos. mientras ella trabaja. dice que barbacoa. Ha dejado a Grady y va a vivir en Memphis con su hermana y su mamá. Pero a mí no me parece que seamos viejos. Además.blogspot. y a Samuel. Y veo que nos miran a mí. Ella. como si pensaran que eso es asunto personal. Ah. pero lo que sí dicen es que no imaginaban que las señoras africanas estuvieran tan bien. Y es que son ya muy mayores. yo nunca me había sentido tan joven.

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