Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia

CLAE

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia (CLAE) Con el apoyo del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA/LACRO) Consultora: Silvia Franco Supervisión técnica: Larissa Arroyo Agradecimientos: Virginia Gómez, Sonia Marchewka, Laura Sánchez, Miguel Gutiérrez, Alejandra López, Regina Fonseca, Mario Perdomo, Juan Manuel Morán y Regina Figueiredo. Así mismo, el CLAE agradece a todas las personas e instituciones miembro que han participado en la elaboración y revisión de la primera, segunda y tercera edición de las Fichas Temáticas “Promoción y defensa de la Anticoncepción de Emergencia en América Latina y el Caribe” (cuyos nombres pueden encontrar en la página web http://www. clae.info/downloads/Fichas/presentacion.pdf) por haber aportado su experiencia y conocimientos para la elaboración de estos materiales de abogacía). Edición: Marcia Ugarte

Octubre 2010

“Las opiniones contenidas en la presente publicación no reflejan necesariamente las del Fondo de Población de las Naciones Unidas, su Junta Ejecutiva ni sus Estados miembro, siendo de responsabilidad de los autores de la misma”

Contenido
1. Presentación Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia (CLAE) Objetivos del CLAE Objetivo de las Fichas para Abogacía Agradecimientos 2. Información Técnica sobre la Anticoncepción de Emergencia Métodos de Uso Nombre Comercial del Producto Dedicado Indicaciones Ventajas y Riesgos de la Anticoncepción de Emergencia La Receta Médica como Barrera de Acceso Consejería de Anticoncepción de Emergencia Eficacia de la Anticoncepción de Emergencia Anticoncepción de Emergencia, ITS y VIH Sida Conociendo el Proceso Reproductivo Mecanismo de Acción de la Anticoncepción de Emergencia 3. La Anticoncepción de Emergencia en el Contexto de Salud, Género y Derechos Sexuales y Reproductivos Salud como Obligación de los Estados Salud Sexual y Reproductiva como Igualdad y Dignidad de las Mujeres Salud como Autonomía para la Toma de Decisiones Derechos Sexuales y Reproductivos en el Contexto de los Derechos Humanos: Autonomía, Equidad y Diversidad Salud Sexual y Reproductiva y Objetivos de Desarrollo del Milenio Derecho al Progreso Científico, Salud y Anticoncepción de Emergencia Enfoque de Derechos Humanos: Focalizando en las Poblaciones en Vulnerabilidad Anticoncepción de Emergencia y Personas Desplazadas Anticoncepción de Emergencia y Violencia contra las Mujeres Anticoncepción de Emergencia y Mujeres con HIV y Sida 4. Anticoncepción de Emergencia, Adolescencia y Juventud Situación de Salud Sexual y Reproductiva de Adolescentes Servicios de Salud para Adolescentes y Jóvenes Adolescentes y Derechos a la Salud Sexual y Reproductiva y Educación Integral para la Sexualidad 5 5 6 6 6 11 12 13 14 14 15 15 16 16 17 17 19 20 20 21 21 22 24 25 25 26 27 29 30 31 32

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Integralidad y Confidencialidad en la Atención de Salud de Adolescentes Participación de Adolescentes y Jóvenes 5. Cuestiones Legales sobre la Anticoncepción de Emergencia Marco Legal de Derechos Humanos Controversias Legales contra la Anticoncepción de Emergencia Controversias sobre el Derecho de Adolescentes y Jóvenes a la Sexualidad Oposición a la Anticoncepción de Emergencia en Municipios, Estados/Provincias Anulación de la Ley Mordaza en los Estados Unidos Avances en el Marco Técnico Normativo 6. Consideraciones Éticas sobre la Anticoncepción de Emergencia Estándares y Principios de Derechos Humanos como Marco Ético Principios y Reglas de la Bioética Aspectos Éticos sobre la Anticoncepción de Emergencia Objeción de Conciencia 7. Estrategias de Promoción y Defensa de la Anticoncepción de Emergencia Abogacía y Promoción de la Salud Anticoncepción de Emergencia: Un Tema de Justicia Social Rol de los Proveedores de la Salud en la Construcción de Evidencias Análisis de la Coyuntura Política para la Anticoncepción de Emergencia Construcción de Alianzas y Coaliciones Formulación de Propuesta de Abogacía sobre Anticoncepción de Emergencia Plan de Trabajo de Abogacía por la Anticoncepción de Emergencia Abogacía de Anticoncepción de Emergencia en los Medios de Comunicación Social Abogacía de Anticoncepción de Emergencia con Decisores Políticos El Campo Legal: Litigando para la Defensa y Promoción de la Anticoncepción de Emergencia 8. Anticoncepción de Emergencia y los Sistemas de Salud Nuevas Metodologías de Abogacía del Derecho a la Salud Derecho a un Sistema de Salud Equitativo, Accesible e Integrado Auditoría Social Observatorios de Salud Sexual y Reproductiva Articulación Entre Gobierno y Sociedad Civil Proceso de Normatización y la Anticoncepción de Emergencia Sistema de Suministro de las Píldoras de Anticoncepción de Emergencia y Presupuestos Públicos 33 34 39 40 42 43 45 45 46 47 48 48 49 50 53 54 54 55 56 57 58 58 59 61 62 65 66 66 67 68 69 69 70

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Mercadeo Social Fortalecimiento de Capacidades Fortaleciendo la Demanda. Información, Educación y Comunicación (IEC) 9. El Poder Legislativo y la Anticoncepción de Emergencia Promoción y Defensa de la Anticoncepción de Emergencia con el Legislativo Anticoncepción de Emergencia en las Áreas de Acción Parlamentaria Grupo Parlamentario Interamericano (GPI) en Población y Desarrollo 10. Referencias de Páginas Web 11. Referencias Bibliográficas

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1.
Presentación

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1. Presentación
Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia (CLAE)
El CLAE es una red formada por organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y profesionales que trabajan en el campo de salud, educación y derechos sexuales y reproductivos en América Latina y el Caribe. Se creó en Octubre del 2000 como una estrategia para orientar las acciones técnicas y políticas en la región de América Latina y el Caribe, destinadas a aumentar el acceso universal a la anticoncepción de emergencia, incluyendo las pastillas de anticoncepción de emergencia con base en Levonorgestrel (de ahora en adelante PAE-LNG), como parte del ejercicio de los derechos humanos a la salud. Para ello se ha propuesto promover:  El acceso a la información científica sobre PAE-LNG y sus mecanismos de acción en estrategias de promoción y atención de salud;  La inclusión de las PAE-LNG en las normas técnicas de salud sexual y reproductiva, violencia sexual y salud integral de adolescentes de los Ministerios de Salud, acorde a los avances científicos, parámetros y recomendaciones de la OMS;  La consideración de las PAE-LNG en las acciones de educación integral para la sexualidad de los Ministerios de Educación y en las herramientas de información, educación y comunicación (IEC);  La comercialización y mercadeo social de productos dedicados de anticoncepción de emergencia (de ahora en adelante AE);  El mejoramiento de los procesos de logística de los Ministerios de Salud a fin de aumentar la disponibilidad de las PAE-LNG en todos los niveles de atención de la red de servicios, incluyendo farmacias;  El diseño de campañas tendientes a que la opinión pública conozca y ejerza sus derechos al acceso universal de las PAE-LNG;  La implementación de estrategias de abogacía con legisladores, jueces y sociedad civil tendientes a garantizar el acceso a AE como parte del respeto, promoción y ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos por los Estados;  El retiro del requisito de receta médica para uso de las PAE-LNG, a fin de facilitar el acceso en situaciones de emergencia;  La disponibilidad de PAE-LNG en delegaciones de atención a mujeres, escuelas y otras instituciones a fin de garantizar su utilización de situaciones de emergencia. A nivel mundial, el CLAE coordina trabajo con el Consorcio Internacional de Anticoncepción de Emergencia -ICEC- por su siglas en Inglés [The International Consortium for Emergency Contraception] y con consorcios de otras regiones, como ECafrique, Arab World Regional Network, Asia Pacific Network on Emergency Contraception –APNEC- y East Europe, NIS & Balkan Region. EL CLAE cuenta con un Estatuto que garantiza la participación de sus organizaciones miembro en un Comité Consultivo y una Coordinación rotativa por períodos de tres años.

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Presentación

Objetivos del CLAE
Objetivo general Promover el acceso a la AE en los servicios públicos de salud de manera gratuita o de bajo costo, especialmente a la población adolescente, joven y de zonas rurales. Objetivos estratégicos 1. Apoyar la inclusión de AE en las normativas de salud reproductiva/planificación familiar/ violencia sexual/adolescencia en las instancias de gobierno. 2. Monitorear y abogar por el cumplimiento de la normatividad, el acceso y la disponibilidad de la AE en los países de la región. 3. Diseminar información científica, actualizada y oportuna sobre la AE a todos los países de la región, incluyendol método Yuzpe y productos dedicados, dentro de una perspectiva de género a todos los sectores sociales y económicos de la población.

Objetivo de las Fichas para Abogacía
El siguiente documento se orienta a la diseminación de información sobre las pastillas de anticoncepción de emergencia con base en Levonorgestrel (PAE-LNG), sus mecanismos de acción y sus fundamentos legales, económicos y de salud, para promover el acceso de las mujeres a las PAE-LNG sin discriminación por edad, etnia/raza, orientación sexual, condición socio-económica o de salud, como otra opción para el ejercicio los derechos humanos vinculados con la sexualidad y la reproducción. Busca generar estrategias de abogacía [advocacy] para la promoción y defensa de la AE, desmitificando las falacias y errores que circulan en la opinión pública. Se orienta a promover la formulación de acciones normativas, legales y jurídicas por parte de los y/o las funcionarias de gobierno, legisladores, legisladoras, jueces y juezas para garantizar el acceso universal de la AE como parte del ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos. Pretende motivar a la sociedad civil a participar del monitoreo social del acceso a las PAE-LNG, como parte de los compromisos asumidos por los Estados en los tratados y pactos internacionales de Derechos Humanos, especialmente en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), la CEDAW y la Convención de los Derechos del Niño.

Agradecimientos
Las fichas de abogacía fueron elaboradas por Licda. Silvia Franco, Consultora, con la supervisión técnica de Licda. Larissa Arroyo, coordinadora de CLAE en el período 2010-2013. Retomaron y actualizaron los contenidos en las fichas temáticas “Promoción y Defensa de la Anticoncepción de Emergencia en América Latina y el Caribe” que fueron producidas en 2004 con el apoyo de Family Care International –FCI- y la IPPF/WHR y otras organizaciones del CLAE. Se agradece la información brindada por Virginia Gómez de la Torre Bermúdez, de Fundación Desafío de Quito, Ecuador; Sonia Marchewka de PSI Paraguay S.A., Laura Sánchez Mantilla, de Fundación Cepam de Guayaquil, Ecuador; Miguel Gutiérrez Ramos, de Pathfinder International, Oficina de Perú/ Instituto de Salud Popular (INSAP); Alejandra López Gómez, de MYSU Mujer y Salud de Uruguay; Regina Fonseca, Centro de Derechos de Mujeres de Honduras; Mario Perdomo, de APLAFA de Panamá. Se agradece también el apoyo técnico de Juan Manuel Morán Faúndes que brindó información legal y la revisión técnica de Regina Figueiredo, Instituto de Saúde, Secretaria de Estado da Saúde de São Paulo, Brasil. 9

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Así mismo, el CLAE agradece a todas las personas e instituciones miembro que han participado en la elaboración y revisión de la primera, segunda y tercera edición de las Fichas Temáticas “Promoción y defensa de la Anticoncepción de Emergencia en América Latina y el Caribe” (cuyos nombres pueden encontrar en la página web http://www.clae.info/downloads/Fichas/presentacion.pdf) por haber aportado su experiencia y conocimientos para la elaboración de estos materiales de abogacía). Este documento fue elaborado con el apoyo de UNFPA, en el marco del proyecto regional UNFPACLAE, que incluye además la elaboración del documento “Puesta al día sobre los mecanismos de acción de la Anticoncepción Oral de Emergencia” y la creación de un índice para la auditoría social sobre cumplimento de compromisos internacionales sobre AE.

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2.
Información técnica

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2. Información Técnica sobre la Anticoncepción de Emergencia
Las pastillas de anticoncepción de emergencia con base en Levonorgestrel (PAE-LNG) son un importante logro científico que aumenta las opciones de las mujeres para ejercer sus derechos sexuales y reproductivos. Las PAE-LNG son un método anticonceptivo hormonal post-coital. Son una segunda opción para evitar un embarazo no planificado o cuando falla un método anticonceptivo y resultan clave para impedir un embarazo después de una violación. Evitan que se produzca la concepción si se utiliza en las 120 horas (5 días) posteriores a una relación sexual sin protección, aunque su eficacia disminuye en forma importante a medida que aumenta el tiempo entre la relación sexual sin protección y la toma. No se ha comprobado efectos abortivos y los estudios clínicos demuestran que el uso posterior a 120 hrs no tiene resultados. Fueron utilizadas por primera vez en Holanda en la década del 70 en un caso de violación de una adolescente de 13 años, situación en la que un médico le indicó altas dosis de estrógenos. Actualmente las PAE-LNG se comercializan en más de 80 países del mundo y su uso está recomendado en las normas técnicas de salud sexual y reproductiva de los Ministerios de Salud de la mayoría de los países de la región latinoamericana. Se han conocido con el nombre de “píldora del día después”. Teniendo en cuenta que en los últimos años ha existido un gran número de investigaciones y desarrollo sobre las tecnologías anticonceptivas y que las políticas y prácticas en algunas países no se adaptaron a la evidencia científica, la Organización Mundial de la Salud actualizó en 2005 los Criterios Médicos de Elegibilidad de Métodos Anticonceptivos, haciendo uso de revisiones sistemáticas de la información clínica y epidemiológica más reciente realizadas por un comité científico de alto nivel (OMS, 2005). La información siguiente se basa en dicho documento técnico y en la evidencia científica difundida por la Federación Internacional de Obstetricia y Ginecología (FIGO) (OMS, 2005), el Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (FLASOG) (Távara Orozco, 2010) y el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER) (Díaz, S. & Croxatto, H., 2009). NOTA: Si bien existen otros métodos que son considerados también como anticoncepción de emergencia, este documento hace referencia exclusivamente a las pastillas de anticoncepción de emergencia con base en Levonorgestel (PAE-LNG), siendo una tarea del CLAE el apoyar y fomentar el derecho de las personas al acceso de las PAE-LNG.

Métodos de Uso
Las PAE-LNG utilizan las mismas hormonas que los anticonceptivos hormonales de uso regular. Inicialmente se usaron altas dosis de estrógenos, pero hoy se utilizan dos métodos con dos tipos de hormonas: • • Levonorgestrel; Levonorgestrel + estrógenos (método Yuzpe).

a) Régimen de Levonorgestrel (LNG)

Se utiliza el Levonorgestrel en una sola toma de 1.5 mg para mujeres de todas las edades, incluyendo adolescentes. El Levonorgestrel es un tipo de hormona: la progestina o progesterona.

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Información Técnica • El producto dedicado (específico) viene en cajas con una pastilla de 1.5 ó con dos pastillas de 0.75 mg, que deben tomarse juntas (antes se recomendaba la toma de cada pastilla separada por un intervalo de 12 horas). El Levonorgestrel tiene menos de la mitad de hormona activa que la que contiene un ciclo de anticonceptivos hormonales de uso regular. El Levonorgestrel no presenta los riesgos para la salud ni los efectos secundarios y molestias que pueden tener los estrógenos. Puede reemplazarse por 25 pastillas de Levonorgestrel de 0.03 mg que se usan como anticonceptivo hormonal en la lactancia. El Levonorgestrel no produce interacción con antirretrovirales (ARV) por lo que es de elección en mujeres con VIH Sida y en casos de violación donde se utilice también profilaxis de VIH Sida e Infecciones de Transmisión Sexual, así como en situaciones de salud en donde están contraindicados los estrógenos, como las enfermedades tromboembólicas
Se utilizan dos dosis de 0.10 mg de Etinilestradiol junto con 0.50 mg de Levonorgestrel en

• • • •

b) Régimen Combinado Levonorgestrel + estrógenos (Método Yuzpe)

dosis única. Si la presentación del medicamento estuviera en dos comprimidos, en ingestión separadas por un intervalo de 12 horas. Existen productos dedicados (específicos) que contienen la dosis exacta. Si no estuvieran disponibles, pueden usarse 4 pastillas de anticonceptivos hormonales combinados de uso regular, que contengan 0.03 mg de Etinil-estradiol y 0.15 mg de Levonorgestrel por cada una de las dosis.

• •

En los dos métodos es fundamental la toma de las PAE-LNG lo más pronto posible, después de la relación sexual sin protección y antes de las 120 horas (5 días), dado que disminuye su eficacia anticonceptiva a medida que pasa el tiempo (Ver Eficacia de las PAE-LNG pág. 12). País
Argentina Bolivia Brasil Chile Colombia Ecuador El Salvador Guatemala México Nicaragua Paraguay Perú

Nombre Comercial del Producto Dedicado Nombre del producto
Norgestrel-Max; Postino-1; Postinor-2; Segurite; Segurite 1.5. Glanique-1; Glanique-2; Ibex; Inmediat-N; Pilem; Postinor-2; Tace. Diad; Dopo; Minipil-2; Nogravide; Pilem; Poslov; Post; Postinor-2; Postinor; Pozato-2; Pozato; Previdez; Prevyol-2 ; Uni; Uno. Escapel-1 ; Escapel-2; Optinor; Pregnon; Poslov; Post Day; Tace (0.75 mg); Tace (1.5 mg). Emergyn; Norlevo; Post Day; Postday; Postday 1; Postinor 2; Postinos 1; Prikul; Tace. Glanique; Glanique- 1; Postinor-2; Pregnon; Tace. Vermagest; Postinor-1 (en proceso de registro). Postinor 1; Postinor 2. Alterna; Cerciora-T; Dreams; Glanique; Hispratel; Ladiades (2 tabletas y unidosis); Postday; Postinor-1; Postinor-2; Silogin y Vika Glanique; Hispratel; Post Day; Postinor 2; PPMS; Silogin; Vika. Control-1; Imediat-N; Postinor-1 (en proceso de registro); Postinor-2; Pregnon; Pronta. D´Sygient; Dia Post-1; Emkit; Escapel (1.5 Mg LNG); Glanique-1; Glanique ; Impreviat (P.S); Inmediat; Lenor 72; Nogestrol; Norlevo; Pill 72; Pillex; Postday ; Postinor- 1; Postinor-2; Pregnon; Prevemb; Safex; Tibex; Velor 72. Evitaren; Imediat-N Postinor-2; Prikul; Secufem.

Uruguay

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Indicaciones
Las PAE-LNG son adecuadas para todas las mujeres en edad fértil, cualquiera sea su edad (OMS, 2005). Están indicadas para prevenir un embarazo no planificado después de mantener relaciones sexuales no protegidas por cualquiera de las siguientes situaciones: • • Cuando no se ha usado ningún método anticonceptivo; Cuando hubo fallas o accidentes en el uso del método anticonceptivo: rotura o deslizamiento del condón; mal cálculo de los días infértiles; deslizamiento del diafragma; expulsión del DIU; omisión de 3 días en la toma de píldoras anticonceptivas; después de 14 semanas en la inyección de progestina de acción prolongada; En casos de violación.

Las PAE-LNG están aprobadas por la OMS, la Federación Internacional de Obstetricia y Ginecología (FIGO), la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (FLASOG) y los organismos de regulación y fiscalización de medicamentos de la mayoría de los países del mundo, incluyendo la FDA [Food and Drugs Administration] en los Estados Unidos. Han sido usadas por más de 35 años y existe una gran cantidad de investigaciones que demuestran su eficacia y su seguridad.

Ventajas y Riesgos de la Anticoncepción de Emergencia
No existen condiciones de salud de la mujer que impidan el uso de PAE-LNG, dado que según afirma la OMS, las ventajas de su uso siempre superan a los riesgos de salud teóricos o probados (OMS, 2005). Tiene menores riesgos que los anticonceptivos hormonales de uso regular, por cuanto las PAE-LNG requieren sólo una toma en un tiempo limitado (OMS, 2005).
Ventajas
No aumenta el riesgo de embarazos ectópicos. No afecta la futura fertilidad.

Detalles
Las tasas de embarazo ectópico son menores o comparables a las tasas de la población general (Cleland, K., 2009). Se eliminan del organismo a los pocos días, sin afectar los futuros embarazos (Norris Turner, A. & Ellertson, C., 2002, Liskin, L. & Rutledge, A.H., 1984). No hay diferencias en las tasas de aborto espontáneo, peso al nacimiento, malformaciones, o en la razón de sexos al nacer (Zhang, L., et. al. (2009). Se han usado por más de 35 años, sin haber aumentado el riesgo de padecer cáncer (ACOG, 2005). El Levonorgestrel puede ser utilizado sin problemas con otras medicaciones, especialmente con anti-retrovirales, tanto en mujeres con VIH Sida, como para profilaxis en caso de violación. El Levonorgestrel no presenta riesgos de accidentes cerebrovasculares ni tromboembolia como los estrógenos. En estudio en 73.302 mujeres y 100.615 dosis prescritas sin que se reportaran casos de enfermedad tromboembólica (Vasilaskis, C., 1999). No impide la implantación del óvulo ni daña el feto en desarrollo (De Santis, M., 2005, CLAE &FLASOG, 2008, Ortiz, M.E., 2004, Muller, A.L.. 2003). El conocimiento sobre las PAE-LNG, como sobre cualquier otro método anticonceptivo, no disminuye la edad de inicio de relaciones sexuales en adolescentes y jóvenes ni aumenta la frecuencia de relaciones sexuales (Graham, A., 2002).

No afecta la salud del feto.

No produce cáncer No causa efectos cruzados con otras medicaciones, ni con ARV. No presenta efectos cardiovasculares asociados.

No causa abortos.

No aumenta las relaciones sexuales sin protección.

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Información Técnica No se han reportado efectos negativos por el uso reiterado. Sin embargo, no se recomienda su toma en forma regular, dado que tiene menor eficacia que un método anticonceptivo moderno. El uso reiterado puede también hacer disminuir su eficacia.
Riesgos Leves sangrados irregulares (en la mitad del ciclo), molestias abdominales, cefalea, fatiga, nauseas, vómitos. No previene las ITS, VIH Sida. No previene de futuras relaciones sexuales sin protección. Tiene menor eficacia que un método anticonceptivo hormonal de uso regular. Indicación El Levonorgestrel produce menos molestias que el método Yuzpe (Who, 1998). El uso de condón es la manera comprobada de prevenir ITS, VIH Sida y esto es particularmente importante en los casos de violación. Una mujer adulta o adolescente puede quedar embarazada si tiene relaciones sexuales después de la toma de PAE-LNG. Se requiere el uso de anticoncepción regular para prevenir futuros embarazos. Por cada relación sexual sin protección es necesario tomar una nueva dosis de PAE-LNG según las indicaciones. No debe ser usado como anticonceptivo regular, dado su menor efectividad que los anticonceptivos hormonales. Su uso reiterado no genera problemas de salud.

La Receta Médica como Barrera de Acceso
La OMS recomienda el uso de las PAE-LNG sin receta médica (OMS, 2005), dado que se requiere su uso pocas horas después de la relación sexual sin protección y la receta médica aumenta las barreras del acceso. Además, se ha demostrado que las indicaciones son sencillas, no requieren supervisión para su uso correcto. Las investigaciones han evidenciado que las adolescentes y jóvenes que recibieron múltiples suministros de PAE-LNG en una misma oportunidad, no usaron las píldoras repetidamente en vez de métodos anticonceptivos de rutina (Weiss, D.C., 2008).

Consejería de Anticoncepción de Emergencia
La consejería/orientación sobre las PAE-LNG debe estar presente en toda consejería sobre métodos anticonceptivos regulares, brindando información científica y clara y apoyando el proceso de decisión de las mujeres, adultas o adolescentes. Frente a la necesidad de uso de las PAE, la consejería/orientación debe incorporar información sobre métodos anticonceptivos regulares para futuras relaciones sexuales. Una mujer que requiere PAE-LNG en forma reiterada, está evidenciando que necesita una mejor y más profunda consejería/ orientación sobre anticoncepción de uso regular y sobre prevención de ITS, VIH Sida. Es necesario tener presente que las PAE-LNG no previenen ITS, VIH Sida y que el uso reiterado de PAE-LNG puede disminuir su efectividad. Las PAE-LNG son una estrategia clave para reducir la incidencia de embarazos y abortos inseguros entre adolescentes y jóvenes, al inicio de su vida sexual, cuando por su vulnerabilidad, pueden vivir situaciones de mayor riesgo reproductivo. En algunos países se ha implementado con éxito desde los Ministerios de Salud o desde las ONGs líneas telefónicas para asesorar y apoyar el proceso de toma de decisión sobre anticonceptivos regu15

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia lares. Tal es el ejemplo de la línea telefónica pionera “Cuenta Conmigo” inagurada en 1997 en Costa Rica desde el Programa de Salud Integral de Adolescentes; el Programa Gente Jóven de Mexfam en México, la Fundación María Aguare en Guayaquil Ecuador, que trabaja con víctimas de la violencia y más recientemente el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable en Argentina. Todas las personas, mujeres y hombres, especialmente quienes usan métodos de barrera como el condón, deben conocer el uso apropiado de las Pastillas de Anticoncepción de Emergencia (PAE-LNG), y tenerlas disponibles. Las y los adolescentes y jóvenes cuyo método anticonceptivo de preferencia es el condón, deben recibir consejería sobre las PAE-LNG junto con los otros métodos anticonceptivos, a fin de saber cuál es la conducta apropiada en casos de fallas o accidentes en el uso del método En casos de violencia sexual está indicada la atención psicológica y el apoyo profesional para las acciones legales correspondientes.

Eficacia de la Anticoncepción de Emergencia
El tratamiento iniciado dentro de las 72 horas después del coito sin protección reduce el riesgo de embarazo por lo menos en un 75%. La eficacia de las PAE-LNG se reduce considerablemente a medida que pasa el tiempo entre la relación sexual sin protección y la toma.
Régimen
Sin ningún método Levonorgestrel Método Yuzpe (Combinado)

Tasa de embarazos antes de las 72 hs
8% 1.1% 2.6%

Fuente
The Lancet 352; 428, 1998 Curr Opin Obstet Gynecol 12; 175, 2000 Engl J Med 327; 1041, 1992

Eficacia Estimada de la Anticoncepción de Emergencia (Embarazos que se evitarían según día de uso) (Díaz, S., 2009)
Día 1 a 3 Día 4 Día 5 Levonorgestrel 91% - 69% 83% 31% Día 4 a 5 Día 1 a 3 Método Yuzpe (Combinado) 72.8% (uso correcto) 66.5% (uso típico) 77.2% (uso correcto) 54.6% (uso típico)

Anticoncepción de Emergencia, ITS y VIH Sida
Las PAE-LNG no protegen contra ITS/ VIH. Si existe riesgo de ITS/VIH (incluso durante el embarazo o el posparto) se recomienda el uso correcto y consistente de condones, ya sea solos o en combinación con otro método anticonceptivo. No existen contraindicaciones para una mujer con VIH y Sida que esté tomando Anti-retrovirales (ARV). Por el contrario, si la mujer ha optado por evitar un embarazo, las ventajas de tomar PAE-LNG son mayores que las de un aborto inseguro. 16

Información Técnica

Conociendo el Proceso Reproductivo
Existe gran desconocimiento sobre el complejo proceso de reproducción, situación que ha permitido

que circulen mitos y falacias sobre las Pastillas de Anticoncepción de Emergencia confundiendo, a veces intencionalmente, a la opinión pública. Es importante saber que la fecundación y la implantación no ocurren en el mismo tiempo que el coito, sino que, por el contrario, se requieren complejos mecanismos hormonales para que sea posible, lo que lleva varios días (Távara Orozco, L., 2010). Otro tanto ocurre con la implantación del huevo. El ciclo reproductivo de la mujer dura aproximadamente 28 días y se extiende desde el primer día de la menstruación hasta el último día previo a la siguiente menstruación. Alrededor de la mitad de este ciclo se produce la ovulación, es decir, la liberación de un óvulo desde uno de los folículos ováricos. El óvulo es captado por las trompas de Falopio y comienza a recorrer un camino hacia el cuello del útero por acción de las contracciones y movimiento de las cilias de las trompas. Este proceso dura aproximadamente 24 horas y es el tiempo en que el óvulo puede ser fecundado. A su vez los ovarios liberan estrógenos y progesterona que estimulan y preparan el endometrio (pared interior del útero) para recibir un posible huevo fecundado. Si no hubo fecundación ni implantación, se producirá la menstruación. El coito permite que los espermatozoides sean introducidos en la vagina junto con un volumen importante de líquido seminal. Para poder fecundar un óvulo los espermatozoides tienen que ser transportados hasta las partes más altas de la cavidad uterina, y lo hacen en dos tiempos diferentes. Un primer grupo ascenderá rápida e inmediatamente después del coito, pero no tendrá poder fecundante. Otro grupo de espermatozoides se almacenan en el cuello del útero (en las criptas del cuello) y en contacto con los fluidos del cuello uterino (moco cervical) maduran y sufren cambios metabólicos y estructurales en su cubierta y en su membrana. El proceso se llama “capacitación“ de los espermatozoides, dura de uno a cinco días y se produce por acción del moco cervical femenino durante el período periovulatorio. Sin dicha capacitación, los espermatozoides no tienen posibilidades de fecundar a un óvulo. La fecundación se produce en la trompa de Falopio, en la parte más alta de la cavidad uterina. Los espermatozoides capacitados ascienden a las trompas por oleadas por acción de las contracciones musculares producidas por los estrógenos y el movimiento de las cilias. La cantidad de espermatozoides que alcanza el lugar para producir la fecundación es muy inferior a la que ha sido depositada por la eyaculación. La mayoría de los espermatozoides se pierde o sufre deterioro durante este proceso. Cuando los espermatozoides se encuentran próximos al óvulo se produce otro importante cambio estructural y metabólico llamado “reacción acrosómica”. Esta reacción es clave también para que el espermatozoide pueda fecundar al óvulo y ella es posible también por la acción del moco cervical. A partir de la fecundación se requiere de tres a cuatro días para que el huevo fecundado descienda de las trompas de Falopio para llegar al endometrio e implantarse.

Mecanismo de Acción de la Anticoncepción de Emergencia
Es un proceso complejo que depende del momento del ciclo reproductivo en que se produzca la relación sexual sin protección. Cuando la relación sexual sin protección ha sido después de la ovulación, el riesgo de embarazo es mínimo. Si la relación sexual sin protección se produjo antes de la ovulación, requiere suficiente tiempo: cuanto mayor tiempo, mayores posibilidades de interferir la ovulación (CLAE & FLASOG, 2008). Las pastillas de anticoncepción de emergencia tienen dos mecanismos de acción comprobados por la evidencia científica 1. Interfieren en la ovulación, retrasando el proceso siempre que la relación sexual haya tenido lugar un tiempo antes de la ovulación (Croxatto, H.B., 2001, 2002, Durand, M., 2001). 17

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia 2. Interfieren en la migración de los espermatozoides. Aumenta la acidez (Ph) del fluido uterino, lo que inmoviliza los espermatozoides. Además, aumenta la viscosidad del moco cervical impidiendo que los espermatozoides asciendan hasta las trompas de Falopio. Podrían también alterar las posibilidades de los espermatozoides de unirse al óvulo, debido a la mayor producción de una sustancia (glicodelina-A) (Kesserü, E., 1974). Antes del año 2000 la literatura científica planteaba la probabilidad de un tercer mecanismo de acción vinculado con la modificación del endometrio. Este efecto ha sido la base para las controversias legales realizadas por los grupos anti-derechos en contra de las PAE-LNG, por la supuesta interferencia con la implantación de un hipotético huevo fecundado (cigoto). Se ha comprobado con amplísima evidencia científica que las PAE-LNG, ya sea en forma pura o combinada con estrógenos (método Yuzpe), NO PRODUCEN ninguna modificación del endometrio y por lo tanto no pueden interferir el proceso de implantación del cigoto después de la fecundación (Noe, G., 2009, Von Hertzen, H., 2009, OMS, 2005, Távara Orozco, L, 2010).

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3.
La Anticoncepción de Emergencia en el Contexto de Salud, Género y Derechos Sexuales y Reproductivos

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3. La Anticoncepción de Emergencia en el Contexto de Salud, Género y Derechos Sexuales y Reproductivos
La autonomía de las personas para tomar decisiones relativas a su sexualidad y reproducción es parte de sus Derechos Humanos e impacta notablemente en la vida de las mujeres, de las y los adolescentes, y en el desarrollo social, político y económico de los países. Así ha sido reconocido por la comunidad de países en la Cumbre del Milenio (Naciones Unidas, Nueva York 2000 y 2005), cuando los Estados se obligaron mutuamente a garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva, como una estrategia para reducir la pobreza y alcanzar el desarrollo. La Anticoncepción de Emergencia se encuentra dentro de los avances científicos que contribuyen al logro del derecho a la salud en condiciones de dignidad, autonomía y equidad. La falta de cumplimiento de este derecho puede ser considerado como una grave situación de discriminación contra las mujeres, ya que compromete su vida, su salud física y psicológica y su desarrollo social.

Salud como Obligación de los Estados
Definir a la salud como un Derecho Humano básico, significa considerar que los Estados se han comprometido a través de sendos tratados, pactos y convenciones, a respetar, proteger y hacer efectivo “el disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”, así como a rendir cuentas a sus ciudadanos y a la comunidad internacional sobre su realización progresiva (Pacto Internacional de los Derechos Económicos Sociales y Culturales, Art 12, 1976). Salud es según los conceptos de la OMS un estado de equilibrio bio-psicosocial que trasciende la ausencia de enfermedades y problemas para ser considerado como bienestar integral. Por cuanto los Derechos Humanos son invisibles e interdependientes, el derecho a la salud implica el ejercicio de otros derechos humanos, como el derecho a la educación, a un empleo digno y a recursos económicos suficientes para la vida y desarrollo. Dicho en términos de salud pública, implica trabajar sobre los determinantes sociales de la salud, generadores de desigualdades injustas.

Salud Sexual y Reproductiva como Igualdad y Dignidad de las Mujeres
Dentro de esta perspectiva, la salud sexual y reproductiva es una obligación que los Estados han asumi-

do para la dignidad e igualdad entre mujeres y hombres. Este compromiso se realizó en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y consiste en: “adoptar todas las medidas apropiadas en la esfera de la atención médica, garantizando el acceso universal a servicios apropiados para el embarazo, parto y post parto y planificación familiar” para erradicar la discriminación contra las mujeres (CEDAW, Art. 12, 1981). Este compromiso implica la adopción de medidas apropiadas no sólo de carácter legislativo, sino también administrativo, presupuestario y económico, dentro del límite máximo de recursos disponibles, como lo indica la Observación General Nº 24: Mujeres y Salud, de 20ª sesión del Comité de CEDAW, 1999: “el acceso a cuidados de salud, incluida la salud reproductiva, es un derecho básico y es fundamental para la salud y la igualdad de las mujeres Los Estados miembros son responsables de asegurar la eliminación de todas las barreras al acceso de las mujeres a los servicios de salud, la educación y la información, inclusive en el área de la salud sexual y reproductiva priorizar la prevención de los embarazos no deseados a través de la planificación de la familia y de la educación sexual y reducir las tasas de mortalidad materna mediante servicios para una maternidad segura y atención prenatal” 20

La AE en el Contexto de Salud, Género y Derechos Sexuales y Reproductivos Sin embargo, en América Latina y el Caribe todavía más de la mitad de los embarazos no son planificados y sólo el 65% de las mujeres en edad fértil casadas o en unión, utilizan métodos anticonceptivos modernos. Este dato muestra importantes variaciones según el país. Así, el 62% de los embarazos en el Caribe, el 63% en América del Sur y el 43% en Centroamérica, incluido México, no son planificados. En 2008, cerca de 24% de las mujeres (23 millones) quería evitar quedar embarazada y no usaba ningún método anticonceptivo o estaba usando un método tradicional (métodos de abstinencia periódica y el método de retiro, entre otros). A su vez, cerca de 3.6 millones de mujeres en la región acuden cada año al aborto inseguro como método de evitar un embarazo no planificado (Guttmacher Institute & UNFPA, 2009). En adolescentes de 15 a 19 años casadas o en unión sólo el 54% usa métodos anticonceptivos modernos. La situación se complica si se consideran las jóvenes de 15 a 24 años solteras. Entre el 30 y 50% de las jóvenes mujeres de 15 a 24 años no utilizan ningún método anticonceptivo. La necesidad insatisfecha de anticoncepción es mayor en mujeres de áreas rurales (Guttmacher Institute & IPPF, 2010).

Salud como Autonomía para la Toma de Decisiones
La salud ha sido definida como el poder y la autonomía para la toma de decisiones en la declaración de la Carta de Ottawa (OPS/OMS, 1986), cuando expresa “la salud es el resultado de los cuidados que uno se da a sí mismo y a los demás, la capacidad de tomar decisiones y controlar la propia vida y de asegurar que la sociedad en que uno vive ofrezca a todos sus miembros la posibilidad de gozar de bienestar”. La salud es, desde este concepto, una construcción social. Es por lo tanto una obligación de los Estados garantizar el acceso a información y opciones acordes al avance del conocimiento científico, como respeto a esa autonomía. Así fue indicado por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en la Observación General 14 (2000): Art. 12 “El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud incluye el derecho a controlar la propia salud, el propio cuerpo y la libertad sexual y reproductiva Los Estados miembros están obligados a adoptar medidas para mejorar la salud infantil y materna, los servicios de salud sexuales y reproductivos, incluido el acceso a la planificación de la familia... los servicios obstétricos de urgencia y el acceso a la información, así como a los recursos necesarios para actuar en respuesta a esa información”.

Derechos Sexuales y Reproductivos en el Contexto de los Derechos Humanos: Autonomía, Equidad y Diversidad
Los derechos sexuales y reproductivos siempre han formado parte de los pactos y tratados de Derechos Humanos en todos los compromisos asumidos por la comunidad internacional. Fueron también el foco de la Primera Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (El Cairo, 1994): Párrafo 7.3 “El derecho básico de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el número de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre éstos, y a disponer de la información y los medios para ello, y el derecho a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva.” La Conferencia de Beijing los integró al derecho de las mujeres a gozar de una vida sexual plena, sin discriminación ni violencia, con responsabilidad conjunta con la pareja: “los derechos humanos de las mujeres incluyen su derecho a tener control sobre las cuestiones relacionadas a la sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva, y decidir libremente a respecto de esas cuestiones, sin estar sujetas a la coerción, a la discriminación o a la violencia. Las relaciones sexuales y la reproducción, incluido el respecto a la integridad de la persona, exigen el respecto y el consentimiento recíprocos y la voluntad de asumir conjuntamente la responsabilidad de las consecuencias del comportamiento sexual“. 21

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia A partir de estas dos conferencias, la toma de decisiones en el campo de la sexualidad y reproducción debe ser considerada más allá de lo biomédico y poblacional, para abarcar también las desigualdades injustas de poder de las mujeres basadas en su género, en su etnia/raza, edad y condición socioeconómica, entre otras discriminaciones. A fin de evitar caer en el error de pensar que los derechos sexuales y reproductivos son un invento reciente sin fundamento alguno, como expresan ciertos grupos anti-derechos, la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) ha consensuado una declaración donde explica que “los derechos sexuales son derechos humanos vinculados con la sexualidad y emanan de los derechos a la libertad, igualdad, privacidad, autonomía, integridad y dignidad de todas las personas” (IPPF, 2008). Esta declaración expresa que los derechos sexuales están incluidos en: 1. Derecho a la igualdad, a una protección legal igualitaria y a vivir libres de toda forma de discriminación basada en el sexo, la sexualidad o el género; 2. El derecho de todas las personas a la participación, sin importar su sexo, sexualidad o género; 3. Los derechos a la vida, libertad, seguridad de la persona e integridad corporal; 4. Derecho a la privacidad; 5. Derecho a la autonomía personal y al reconocimiento ante la ley; 6. Derecho a la libertad de pensamiento, opinión y expresión; derecho a la asociación; 7. Derecho a la salud y a los beneficios del avance científico; 8. Derecho a la educación e información; 9. Derecho a elegir si casarse o no y a formar y planificar una familia, así como a decidir si tener o no hijos y cómo y cuándo tenerlos; 10. Derecho a la rendición de cuentas y reparación de daños.

Salud Sexual y Reproductiva y Objetivos de Desarrollo del Milenio
El acceso a la salud sexual y reproductiva de las personas tiene efectos directos en el desarrollo y en la reducción de la pobreza. Diversos estudios han dado ejemplos claros sobre de estos vínculos (UNDP, 2006, CEPAL, 2007), además de estar incluidos como una meta específica para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). De acuerdo a una reciente publicación del Instituto Guttmacher y UNFPA (2009), si en América Latina y el Caribe se satisficieran las necesidad de anticoncepción moderna de las mujeres, los embarazos no planificados disminuirían en un 67%, de casi 10 millones a 3 millones; los abortos inseguros se reducirían de 3.6 millones a 1.2 millones y la cantidad de mujeres que necesita atención médica originada por procedimientos inseguros descendería de 1.5 millones a menos de 0.5 millones. La mortalidad materna se reduciría en un 64% pudiendo salvar 70,000 vidas por año: 10,000 de mujeres y 60,000 de recién nacidos. La disminución de los embarazos no planeados, a su vez, reduciría los gastos del Estado en salud, educación, agua, saneamiento y otros servicios públicos. En las y los adolescentes, la disminución de embarazos no planificados mejoraría sus opciones educativas y laborales, lo que a su vez contribuiría al desarrollo social y económico al aportar al fortalecimiento del capital humano. Desde el punto de vista individual, el impacto de evitar embarazos no deseados es equivalente a un aumento del ingreso per cápita de entre un 10 y 20%, lo cual demuestra que alcanzar condiciones de vida más digna para las mujeres es también una forma de impulsar el desarrollo social y económico de los países. 22

La AE en el Contexto de Salud, Género y Derechos Sexuales y Reproductivos Se suma a estos argumentos económicos la constatación de que el acceso a salud sexual y reproductiva de las mujeres puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte o la discapacidad. Según palabras del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud, no existe entre los hombres de 15 a 44 años una causa de muerte o discapacidad que pueda afectarles de igual manera, como lo hace la mortalidad por maternidad con las mujeres (Naciones Unidas, 2006). En América Latina y el Caribe mueren cada año 130 mujeres por cada 100,000 nacimientos. Esta cifra resumen esconde las importantes desigualdades que existen entre los países en el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, la calidad de estos servicios, así como el acceso a anticonceptivos, control prenatal, parto por personal capacitado y atención de emergencias obstétricas y aborto. Estas desigualdades se muestran en la siguiente tabla:
Mortalidad Materna en países de América Latina y el Caribe. 2005

País

Razón MM
670 470 290 290 280 240 210 170 170 170 150 150 130 130 110 77 72 60 57 52 45 45 30 20 18 16 16 16 130

Haití Guyana Bolivia Guatemala Honduras Perú Ecuador El Salvador Jamaica Nicaragua Paraguay República Dominicana Colombia Panamá Brasil Argentina Suriname México Venezuela Belice Cuba Trinidad y Tobago Costa Rica Uruguay Puerto Rico Bahamas Barbados Chile AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE – TOTAL

Fuente: OMS-UNICEF. Estimaciones de mortalidad materna 2005. Información revisada el 12/09/2009. CEPAL. (2010). El Progreso de América Latina y el Caribe hacia Objetivos de Desarrollo del Milenio. Desafíos para lograrlos con igualdad.Santiago: CEPAL.

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia A su vez, la mortalidad materna pone de manifiesto desigualdades crónicas al interior de los países en materia de género, que al interactuar con otras inequidades como las de etnia/raza, edad y nivel socioeconómico, constituyen una trampa mortal para las mujeres que viven en condiciones de vulnerabilidad. Un estudio sobre el avance de los ODM realizado por CEPAL (2010) muestra cómo, si bien la mortalidad materna afecta a todos los estratos sociales, carga su mayor peso en las mujeres más pobres y con limitado acceso a servicios de salud, como las pertenecientes a pueblos indígenas y las que viven en áreas rurales. El informe menciona la preocupación por el estancamiento en la reducción de mortalidad materna en los 90, la necesidad de mejores herramientas para control y registro y mejores estrategias para combatir sus causas. Las causas obstétricas directas son las responsables del 78% de los casos de muerte materna: entre ellas el 23% por enfermedad hipertensiva, 18% por hemorragias del embarazo, parto y puerperio, 11% por aborto y 5% por sepsis y otras infecciones puerperales. El 21% restante son complicaciones de embarazo, parto y puerperio y 2% a causas no especificadas. No se incluyeron en estas causas las muertes por VIH Sida. Dentro de las causas de mortalidad materna, el aborto inseguro está posiblemente registrado por debajo de su verdadero nivel, debido a las limitaciones legales que tiene en la región. Sin embargo, y aún con subregistro en países como Argentina, el aborto inseguro cobra una importancia crucial, por cuanto representa más de la tercera parte de las muertes maternas. La educación integral para la sexualidad y el acceso a anticoncepción han demostrado ser eficientes estrategias para prevenir el aborto inseguro. Según el informe de CEPAL citado, la proporción de demanda insatisfecha de planificación familiar se ha reducido en la región, así como las brechas según residencia rural-urbana y el nivel educativo. Sin embargo, persiste el desafío de reducir las desigualdades sociales en relación con el acceso de anticonceptivos modernos, educación sexual y la fecundidad adolescente. Sobre la epidemia de VIH y Sida, el documento de la CEPAL muestra que en 2008 se registraron 170.000 nuevas infecciones en jóvenes y adultos y 6.900 en niñas y niños, lo que llevó el número de personas que viven con VIH en la región a cerca de 2 millones. La prevalencia en personas de 15 a 49 años se estimó en un 0.6% para 2008 (ONUSIDA/OMS, 2009). Si bien la epidemia se caracteriza por concentrarse en hombres que tienen sexo con hombres, trabajadores sexuales y usuarios de drogas inyectables, se advierte un aumento de la epidemia entre las mujeres, las y los jóvenes y las poblaciones indígenas. La proporción de mujeres con VIH es de aproximadamente el 34% de la población con VIH en América Latina y el 48% en el Caribe. Se registra también un mayor número de casos en poblaciones indígenas y jóvenes en circunstancias difíciles, como adolescentes que viven en la calle y jóvenes fuera del sistema de educación formal (ONUSIDA/OPS/UNICEF, 2009). Los pueblos indígenas y afrodescendientes representan el 40% de la población de la región y tienen poco acceso a información y servicios de prevención, a los que se potencia sus condiciones de pobreza, analfabetismo, prácticas migratorias (Winkler D.R., & Cueto S., 2004, CEPAL, 2005). Esta situación muestra la importancia que la anticoncepción de emergencia forme parte de las opciones reproductivas de las mujeres, especialmente aquellas que viven en condiciones de vulnerabilidad por inequidades sociales.

Derecho al Progreso Científico, Salud y Anticoncepción de Emergencia
Otra obligación de los Estados vinculada con la salud sexual y reproductiva, los métodos anticonceptivos modernos y especialmente la anticoncepción de emergencia, es la relacionada con el derecho de toda persona a gozar de los beneficios del progreso científico, asumida en la firma del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1976) y su respectivo Protocolo Facultativo, donde se menciona que: Art. 15 .1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a: b) Gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones Entre las medidas a adoptar por los Estados para garantizar el pleno ejercicio de este derecho se encuentran las necesarias para la difusión de los resultados de la ciencia. 24

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Enfoque de Derechos Humanos: Focalizando en las Poblaciones en Vulnerabilidad
América Latina es la región del mundo de máxima desigualdad en donde, de acuerdo a declaraciones de la CEPAL, es necesario trabajar en la reducción de las inequidades para poder avanzar hacia el desarrollo. Trabajar con el enfoque de derechos humanos implica, entre otros aspectos, dar prioridad a las personas que viven en condiciones de mayor vulnerabilidad. Y tal como ha sido reconocido en sendos documentos de Naciones Unidas, la mayor violación de derechos es la pobreza. Es necesario considerar especialmente el acceso salud sexual y reproductiva y, en nuestro caso, a la anticoncepción de emergencia, de las y los jóvenes, las poblaciones afrodescendientes, los pueblos indígenas, las poblaciones desplazadas, las víctimas de la violencia, la trata de personas, las y los migrantes y adolescentes viviendo en situación de calle. Son en general estas mujeres las que, en función de la doble moral que existe respecto a la salud sexual y reproductiva, ven aumentadas las brechas de desigualdad por carecer de recursos económicos que permiten a otras mujeres acceder al costo de los productos en una farmacia o un médico particular.

Anticoncepción de Emergencia y Personas Desplazadas
Según lo planteado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la salud reproductiva se encuentra entre los elementos clave que permiten que las y los refugiados accedan al bienestar y dignidad que merecen. Sin embargo, es relativamente reciente la inclusión de este componente de la salud dentro de las normas de ayuda humanitaria por gran número de organizaciones de cooperación internacional y la provisión de anticonceptivos ha mejorado notablemente desde la década de los 90. Las personas desplazadas y refugiadas modifican sus opciones en sexualidad y reproducción durante un período corto, para volver al poco tiempo, a las preferencias que tenían antes de abandonar sus hogares. Sin embargo el acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva, especialmente de anticoncepción, está generalmente más limitado. Por otra parte, la violación y otros tipos de agresión sexual han sido utilizados con frecuencia como armas de guerra para desmoralizar a las poblaciones atacadas y hasta con propósitos de modificar la composición racial. Las mujeres refugiadas, niñas, adolescentes y adultas, sufren también violencia sexual por parte de los soldados, los guardias fronterizos y otros refugiados (ACNUR, 2009). Lo mismo ocurre con las niñas, adolescentes y mujeres migrantes y deportadas. Junto con el trauma psicológico que produce la violencia de todo tipo, incluyendo la sexual, las consecuencias se evidencian en embarazos no deseados, abortos, mortalidad materna, incremento de la epidemia de ITS y VIH Sida. Es una cuestión de derechos humanos asegurar a estas personas en la prevención de la violencia y el acceso a métodos anticonceptivos, prevención de ITS y especialmente anticoncepción de emergencia, como una forma de ampliar las opciones para el logro del derecho a la salud. En América Latina y el Caribe, además de las situaciones de guerra, los desastres naturales producto del cambio climático han generado una gran población de desplazados en países como Colombia, Haití y Guatemala por mencionar sólo algunos (PNUD, 2009). Se suma a las condiciones de vulnerabilidad la discriminación por género, edad, raza/etnia y condición socio-económica que potencia el sufrimiento. Son éstas las poblaciones que toda política pública debiera priorizar, facilitando el acceso de tecnologías anticonceptivas eficientes y oportunas. Los servicios de salud sexual y reproductiva que incluyan anticoncepción de emergencia son prioritarios para las mujeres, adultas y adolescentes desplazadas. El Comité de CEDAW ha establecido en la Recomendación General Nº 24 (1999) lo siguiente: Art. 12. 16. “Los Estados Partes deben velar por que las mujeres en circunstancias especialmente difíciles, como las que se encuentren en situaciones de conflicto armado y las refugiadas, reciban suficiente protección y servicios de salud, incluidos el tratamiento de los traumas y la orientación pertinente” 25

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Anticoncepción de Emergencia y Violencia contra las Mujeres
Las PAE-LNG están especialmente indicadas frente a situaciones de violencia sexual y/o violación, como medida de prevención de daños físicos, psicológicos y sociales. En tal sentido han sido incluidas en las normas técnicas de los Ministerios de Salud de diversos países, aunque aún queda mucho por hacer para que los Estados garanticen el suministro eficiente y oportuno en los servicios de salud. Las barreras de acceso a las PAE-LNG de tipo legal, presupuestaria o logística, podrían ser consideradas otra forma de violencia contra las mujeres que las obliga a una fecundidad no deseada o a correr los riesgos de un aborto inseguro y/o mortalidad materna. Las mujeres adolescentes y adultas, por su condición de género son generalmente víctimas de violencia sexual y relaciones sexuales forzadas dentro de su hogar. Según datos de la OPS/OMS, en diez países de América Latina y el Caribe, entre el 15% y el 71% de las mujeres está sujeta a alguna forma de violencia sexual o física por parte de sus parejas. Las mujeres víctimas de violencia física tienen mayor riesgo de tener relaciones sexuales forzadas, por lo que se requiere una consultoría/orientación cuidadosa sobre Anticoncepción de Emergencia en mujeres víctimas de la violencia (IPPF/RHO, 2010). La Convención de Belem do Pará define la violencia contra la mujer como: Art 1 y 3 “cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como privado.” En el Art. 7 los Estados se obligan a adoptar medidas contra prácticas violentas hacia las mujeres por parte de los agentes estatales, actuar con diligencia en la prevención, investigación y sanción de la violencia; incluir normas legislativas, tanto penales como civiles, administrativas o de cualquier tipo; modificar o abolir todo tipo de regulación legal que implique violencia hacia las mujeres, incluyendo la modificación de prácticas jurídicas o consuetudinarias y establecer procedimientos legales y judiciales que sean justos, eficaces para la víctima, la reparación del daño y la persecución del victimario (Advocacia Cidadã pelos Direitos Humanos. (2003). El Comité de CEDAW en la Observación General Nº 24 recomienda a los Estados lo siguiente: Art. 12. 24. k) Los Estados Parte establezcan o apoyen servicios destinados a las víctimas de violencia en el hogar, violaciones, violencia sexual y otras formas de violencia contra la mujer, entre ellos refugios, el empleo de trabajadores sanitarios especialmente capacitados, rehabilitación y asesoramiento. m) Los Estados Partes aseguren que se tomen medidas para impedir la coacción con respecto a la fecundidad y la reproducción, y para que las mujeres no se vean obligadas a buscar procedimientos médicos riesgosos, como abortos ilegales, por falta de servicios apropiados en materia de control de la natalidad. o) Los Estados Partes garanticen que en las zonas rurales los servicios para víctimas de la violencia sean asequibles a las mujeres y que, de ser necesario, se presten servicios especiales a las comunidades aisladas”.

Anticoncepción de Emergencia y Mujeres con VIH y Sida
Las mujeres con VIH Sida deben recibir consejería sobre las PAE-LNG, por cuanto tienen alto riesgo de embarazo no planificado por fallas en el uso del condón, ya sea mecánicas o por alternarlo con otros métodos de baja eficacia, como el coito interrumpido. Un estudio realizado por Regina Figueiredo (2007) en mujeres con VIH Sida entre 19 y 65 años usuarias en Santo André, Estado de São Paulo, Brasil es elocuente en este sentido. Después de conocer 26

La AE en el Contexto de Salud, Género y Derechos Sexuales y Reproductivos su situación de infección de VIH, sólo el 62,8% de las entrevistadas decidió utilizar condón masculino. De ellas, el 77,2% exclusivamente, 13% asociado con píldora o inyecciones hormonales y 9,8% alternando su uso con coito interruptus, tabletas espermicidas o duchas vaginales. El uso de otros métodos anticonceptivos además del condón masculino buscaba evitar la reinfección, o la infección de sus parejas, pero también se orientaba a una mayor eficacia anticonceptiva, ya que el 78,7% de las entrevistadas dijo que el condón no le daba la seguridad necesaria. El 38% de las entrevistadas dijo haber tenido fallas en el uso del condón, lo que sumada a las fallas ligadas por haber alternado con otros métodos, fueron responsables de 40% de los casos de embarazo no planificado, en el 24% de las entrevistadas y del 22% de los abortos provocados. Sin embargo, los servicios de salud no identifican el riesgo de embarazo no planificado en estas mujeres y no brindan consejería sobre anticoncepción, ni indican o entregan PAE-LNG. De las entrevistadas, sólo el 51,4% conocía las PAE-LNG y el 2,7% las había utilizado. Se requiere incluir las PAE entre las opciones anticonceptivas a ofrecer a mujeres con VIH Sida, reforzando la selección del condón. Las pastillas de anticoncepción de emergencia (PAE-LNG) son un avance científico que contribuyen a garantizar los derechos humanos de las mujeres a la sexualidad. Contribuyen a disminuir el aborto inseguro, la mortalidad materna y el embarazo no planificado, especialmente en las adolescentes y en mujeres víctimas de una violación o viviendo en condiciones de vulnerabilidad como desplazadas y migrantes. Es obligación del Estado garantizar el acceso a las PAE-LNG como otra opción anticonceptiva especialmente a aquellas mujeres que suman a su condición de género otras inequidades como etnia/raza, edad y condición socio-económica, ruralidad, determinantes sociales que impactan en forma desigual en acceso a información y servicios de salud de calidad.

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4.
Anticoncepción de emergencia, juventud y adolescencia

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4. Anticoncepción de Emergencia, Adolescencia y Juventud
Las PAE-LNG son especialmente importantes en la salud sexual y reproductiva de adolescentes y jóvenes por

varios motivos:

a) Adolescentes y jóvenes son quienes más barreras encuentran en el acceso a métodos anticonceptivos y a orientaciones para vivir su sexualidad en forma saludable; entre otros aspectos, por la estigmatización que sufren por parte de proveedoras y proveedores de salud en servicios y farmacias; b) Adolescentes y jóvenes tienen mayor posibilidad de cometer fallas o accidentes en el uso de anticonceptivos; c) El condón es el método anticonceptivo indicado preferentemente para adolescentes y jóvenes debido al riesgo de ITS y VIH Sida, y su uso típico tiene un porcentaje de fallas posibles; d) Adolescentes y jóvenes tienen mayor posibilidad de tener relaciones sexuales no planificadas, porque están iniciando su vida sexual y todavía aprendiendo a evitar riesgos y negociar su prevención; e) Adolescentes y jóvenes tienen riesgo de ser víctimas de la violencia sexual. La falta de conocimiento, junto a una cultura retrograda que niega la sexualidad de las y los adolescentes, continúan siendo una importante barrera de acceso a las PAE tanto en adolescentes como adultas, lo cual demuestra la necesidad de implementar estrategias de información, educación y comunicación (IEC) de PAE-LNG, específicas para adolescentes, docentes y proveedoras y proveedores de salud. Según información de la Encuesta de Demografía y Salud llevada a cabo en 2007 para un estudio realizado en las y los adolescentes alumnas/os de escuelas de la Ciudad de Nueva York, se mostró que menos de la mitad de ellas/os habían escuchado hablar de las PAE, a pesar de la extensa campaña publicitaria que existe en los Estados Unidos (Who, 2010). La situación seguramente es peor en América Latina y el Caribe dónde los indicadores de necesidad insatisfecha de anticoncepción son muy altos. De acuerdo a las Recomendaciones para la Atención Integral de Salud de las y los Adolescentes (OPS/OMS; UNFPA; CENEP, 2000) elaboradas por OPS/OMS-UNFPA: adolescentes y jóvenes tienen derecho a recibir consejería/orientación sobre uso de las PAE-LNG junto con los restantes métodos anticonceptivos, cualquiera sea la opción que desee utilizar como anticoncepción. El uso de las PAE-LNG debe formar parte del conjunto de contenidos de la educación integral de la sexualidad a la que tienen derecho la adolescencia y la juventud.

Situación de Salud Sexual y Reproductiva de Adolescentes
En Latinoamérica y el Caribe viven 45 millones de adolescentes. Una de cada cuatro adolescentes ha iniciado su vida sexual, la mayoría de ellas con falta de conocimientos adecuados sobre métodos anticonceptivos y lugares donde conseguirlos y con gran desigualdad de poder para tomar decisiones sobre su vida sexual y reproductiva. El 11% de las adolescentes solteras son sexualmente activas y desean evitar un embarazo. El 15% de las adolescentes están casadas o unidas. Mientras el 20% de las adolescentes casadas o unidas desean un embarazo, el 80% de las adolescentes casadas desean evitar el embarazo en los siguientes dos años. De este grupo y aún queriendo evitar un embarazo, el 39% no utiliza ningún método anticonceptivo, el 9% utiliza métodos tradicionales (abstinencia periódica o retiro) y sólo el 52% usa métodos anticonceptivos modernos. De las adolescentes casadas que quieren evitar el embarazo, el 48% tiene necesidades insatisfechas de anticoncepción. Aunque la fecundidad de adolescentes de 15 a 19 años muestra una tendencia descendente en los últimos 30

Anticoncepción de emergencia, adolescencia y juventud 30 años, la disminución ha sido menor que la fecundidad de mujeres de otras edades. Como resultado, la proporción de embarazadas adolescentes atendidas por el sector salud va en aumento representando el 18% de todos los nacimientos y en algunos países llega a ser la cuarta parte de todos los embarazos que atiende el sistema de salud. Se estima que en América Latina y el Caribe nacieron en 2008 2 millones de hijos de madres adolescentes y 1.2 millones fueron embarazos no planificados. El 51% de los nacimientos no planificados corresponden a adolescentes casadas o unidas, lo cual demuestra que las adolescentes casadas son un grupo para focalizar para facilitar el acceso a anticonceptivos modernos. El 75% de los embarazos no planeados ocurrieron en adolescentes que no usaban ningún método anticonceptivo, el 8% usaban métodos tradicionales (abstinencia periódica o retiro) y sólo el 17% estaban utilizando métodos anticonceptivos modernos (Guttmacher Institute & IPPF, 2010). El embarazo a edades tempranas impacta de tal modo la vida de las y los adolescentes y de sus familias, que afecta el desarrollo de ellas, sus parejas y sus familias de origen, especialmente sus madres, quienes se ven obligadas a brindar apoyo emocional y económico para el embarazo y posterior crianza del niño, sea que la adolescente decida unirse con su pareja o mantenerse soltera. Existe también un mayor riesgo de mortalidad materna en embarazadas adolescentes, situación que tiene múltiples determinantes, entre los que está la malnutrición, la falta del oportuno acceso al sistema de salud y las desigualdades de poder por género y edad. Según la recopilación realizada por la CEPAL (2010) de la información entre 2004 y 2008, la fecundidad en adolescentes de 15-19 años por cada mil nacimientos resulta mayor en algunos países de Centroamérica como Nicaragua, Honduras y Guatemala. Venezuela también es uno de los países con mayores tasas y ha tenido una tendencia creciente en los últimos años en este indicador.
Fecundidad en Adolescentes de 15 a 19 años Países de América Latina y el Caribe. 2004-2008
Países Nicaragua Honduras Venezuela Ecuador República Dominicana Guatemala Guyana Bolivia Panamá Colombia México Haití Costa Rica El Salvador Suriname Paraguay Argentina Jamaica Puerto Rico Uruguay Perú Brasil Barbados Chile Cuba Trinidad y Tobago Tasa por 1000 Nacimientos 119,0 107,9 100,8 100,0 98,0 92,1 90,0 89,0 83,2 80,6 80,3 68,6 68,5 67,5 65,9 65,0 64,9 60,3 60,1 59,6 59,0 56,0 52,5 50,6 44,1 32,5

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Se suma a esta realidad el crecimiento de los embarazos en menores de 15 años, que no son registrados por la mayoría de los países de la región. La necesidad de visibilizar esta compleja situación hace que la CEPAL proponga una modificación del indicador de fecundidad adolescente para abarcar desde los 13 años (CEPAL, 2010). El embarazo en adolescentes menores de 15 años es una indicador proxi de situaciones de abuso sexual y violencia. Se confirma cuando es posible analizar la diferencia de edad de la pareja, que en altos porcentajes supera los 5 años de edad de la adolescente. Las causas del embarazo en adolescentes son múltiples y se asocian con determinantes sociales como baja escolaridad, pobreza, mandatos y estereotipos de género que impulsan a la maternidad y las uniones tempranas, abuso y la violencia sexual. El embarazo en la adolescencia interfiere en el desarrollo, en las posibilidades educativas y por lo tanto laborales de las y los jóvenes. Es por lo tanto una cuestión de salud pública y de desarrollo social y erradicación de la pobreza, tal como ha sido considerado por los Estados en el compromiso de los ODM. Servicios de Salud para Adolescentes y Jóvenes Adolescentes y jóvenes tienen derecho al acceso a servicios de salud de calidad. La atención de salud debe incluir un paquete de servicios sobre desarrollo físico, psicológico y social, con énfasis en salud sexual y reproductiva y VIH Sida, incluyendo uso de condón y métodos anticonceptivos. Para ello es necesario reducir las barreras que el sistema de salud crea para el acceso de adolescentes, basadas en estigmatizaciones y estereotipos de género y edad. Es necesario también que las y los proveedores de salud tengan competencias sobre aspectos legales, enfoque de equidad de género, comunicación y calidad de la atención de adolescentes. Adolescentes y jóvenes no son un grupo homogéneo, sino que viven en un mundo diverso e injusto que determina diferentes experiencias sexuales, expectativas y conductas. Requerirán por lo tanto de diferentes modelos de servicios según sus necesidades. OPS/OMS, UNFPA y UNICEF han consensuado el concepto de servicios amigables para adolescentes con las siguientes características: a) Accesibles geográficamente, en el primer nivel de atención, en la comunidad, vinculados con clubes, escuelas, organizaciones juveniles; b) Accesibles en sus horarios de atención, flexibles y adaptados a las necesidades de las y los adolescentes de esa comunidad; c) Gratuitos o accesibles económicamente; d) Accesibles culturalmente, adaptados a los gustos y perfil de las y los adolescentes; e) Con enfoque de género: sensibles a reflexionar y visibilizar los estereotipos de género, estigmatizaciones y mandatos sociales, tanto del equipo de salud como de las y los adolescentes. f) Sustentables, articulados con proyectos preventivos en propuestas autogestionadas por la comunidad; g) Con capacitación permanente del equipo de salud y propuestas de mejoramiento de la calidad de atención; h) Evaluables periódicamente, con la participación de adolescentes, familias y otros proveedores de la red y organizaciones de la comunidad. De acuerdo a las Recomendaciones para la Atención Integral de Salud de las y los Adolescentes (OPS/OMS; UNFPA; CENEP, 2000), el o la proveedora de salud debe promover en toda consulta con adolescentes: 32

Anticoncepción de emergencia, adolescencia y juventud a) Autonomía para la toma de decisiones libres y responsables; b) Comunicación entre padres e hijos; c) Defensa de los derechos de las y los adolescentes; d) Fortalecimiento de la conciencia ciudadana y solidaria de las y los jóvenes; e) Escolarización y capacidad de construir de proyectos; f) Autoestima; g) Fortalecimiento de la actitud crítica frente a los medios masivos de comunicación; h) Sexualidad libre y responsable, independientemente de la orientación sexual; i) Hábitos saludables en la recreación; j) Garantizar la confidencialidad; k) Desarrollar su trabajo en el marco de consentimiento informado, negativa fundada; l) Ejercer una actitud vigilante y crítica de su propio accionar con relación a las conductas discriminatorias, sobre situación social, raza, religión, orientación sexual y género. Adolescentes y Derechos a la Salud Sexual y Reproductiva y Educación Integral para la Sexualidad Existen razones epidemiológicas que demuestran la necesidad de priorizar en los servicios de salud la atención sexual y reproductiva de adolescentes, incluyendo la anticoncepción y prevención de VIH y Sida. A su vez existen argumentos legales y éticos. La salud y educación para la sexualidad son derechos humanos y, como tales, generan obligaciones entre los Estados y las y los ciudadanos. El Art. 24 de la Convención de los Derechos del Niño, estableció. “1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud. 2. Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en particular, adoptarán las medidas apropiadas para: a) Reducir la mortalidad infantil y en la niñez; b) Asegurar la prestación de la asistencia médica y la atención sanitaria que sean necesarias a todos los niños, haciendo hincapié en el desarrollo de la atención primaria de salud; e) Asegurar que todos los sectores de la sociedad, y en particular los padres y los niños, conozcan los principios básicos de la salud y tengan acceso a la educación pertinente y reciban apoyo en la aplicación de esos conocimientos; f) Desarrollar la atención sanitaria preventiva, la orientación a los padres y la educación y servicios en materia de planificación de la familia”. A fin de precisar el alcance del derecho a la salud de niñas, niños y adolescentes, el Comité de los Derechos del Niño, en la Observación General Nº 4: La Salud y el Desarrollo de los Adolescentes, en el Contexto de la Convención sobre los Derechos del Niño Par 11. CRC/GC/2003/4 estableció: “La realización del derecho a la salud de los/las adolescentes depende del desarrollo de servicios de salud sensibles a sus necesidades, que respeta el derecho a la confidencialidad y la privacidad, incluyendo servicios de salud sexual y reproductiva apropiados”. “En virtud del artículo 3, 17 y 24 de la Convención de los Derechos del Niño, los Estados deben proveer a los adolescentes información sobre salud sexual y reproductiva, incluyendo planificación familiar y anticonceptivos, los peligros de la maternidad temprana, la prevención del HIV y la prevención de las enfermedades transmisibles por vía sexual”. Más recientemente la Convención Iberoamericana de los Derechos de la Juventud, que entró en vigor en 2008 al ser ratificada por los Parlamentos de Ecuador, Honduras, República Dominicana, España, Costa Rica y Uruguay y en San José, Costa Rica, vinculó el derecho a la educación sexual, con el derecho a la educación integral: 33

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia “Art. 23. 1. Los Estados Parte reconocen que el derecho a la educación también comprende el derecho a la educación sexual como fuente de desarrollo personal, afectividad y expresión comunicativa, así como la información relativa la reproducción y sus consecuencias. 2. La educación sexual se impartirá en todos los niveles educativos y fomentará una conducta responsable en el ejercicio de la sexualidad, orientada a su plena aceptación e identidad, así como, a la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, el VIH (Sida), los embarazos no deseados y el abuso o violencia sexual. 3. Los Estados Parte reconocen la importante función y responsabilidad que corresponde a la familia en la educación sexual de los jóvenes. 4. Los Estados Parte adoptarán e implementarán políticas de educación sexual, estableciendo planes y programas que aseguren la información y el pleno y responsable ejercicio de este derecho”. La educación integral de la sexualidad como factor de la calidad educativa forma parte también de la Declaración de Jomtien (Conferencia de Educación para todos), la Declaración de Dakar (Conferencia Educación para todos), los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” (México 2006) y las recomendaciones del Informe del Relator Especial del Derecho a la Educación, 2009.

Integralidad y Confidencialidad en la Atención de Salud de Adolescentes
Los tres principios básicos que debe respetar todo servicio de salud para adolescentes en la atención de calidad son: a) b) c) Integralidad; brindan atención preventiva y clínica a los aspectos bio-psicosociales y de aprendizaje. Confidencialidad; hay normas claras sobre el respeto a la privacidad de la consulta, la forma y oportunidad para comunicar información. Consentimiento: las y los adolescentes tienen derecho a tomar sus propias decisiones sobre las propuestas de tratamiento y especialmente en métodos anticonceptivos.

El respeto a la confidencialidad de la atención de adolescentes tiene basamentos éticos, legales y técnicos. A pesar de ello, los grupos anti-derechos han concentrado sus objeciones a los servicios de salud para adolescentes y especialmente al acceso de las PAE-LNG en la negación del derecho a la confidencialidad en la atención. El respeto al principio de secreto profesional es clave en la atención de salud, que ha sido acordado a nivel internacional en las siguientes declaraciones: Los Doce Principios de Provisión de Atención de la Salud en Cualquier Sistema Nacional de Salud. 17° Asamblea Médica Mundial, New York 1963. Enmendada Por La 35 Asamblea Médica Mundial, Venecia 1983. Principio 6: “La naturaleza confidencial de la relación médico-paciente debe ser reconocida y observada por todos aquellos que participan en el tratamiento y control de un paciente, y debe ser también debidamente respaldada por las autoridades”. Declaración De La Asociación Latinoamericana De Medicina (ALANAM) Sobre Ética En Medicina. Aprobada La Asociación Latinoamericana de Academias de Medicina, Quito 1983. Ética Médica en Relación a Personas Individuales: “El secreto profesional es una exigencia ética reconocida universalmente. Conspiran contra ella: la intervención de personal auxiliar de diversa formación técnica, los mecanismos administrativos que facilitan la difusión de las informaciones y otras veces los imperativos legales”. No obstante el acto médico es “una confianza que se entrega a una conciencia y debe ser escrupulosamente mantenido dentro de las más severa discreción. Declaración De Lisboa: Los Derechos Del Paciente. XXXIV Asamblea Médica Mundial, Lisboa 1981 “El paciente tiene el derecho de esperar que su médico respete la índole confidencial de todos los datos médicos y personales que le conciernen...” 34

Anticoncepción de emergencia, adolescencia y juventud La confidencialidad y privacidad en la atención está también garantizada como un derecho humano en el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos.
“Art 17. 1 Nadie será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domi-

cilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y reputación. 2. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o esos ataques”.

Este derecho fue ratificado para las niñas, niños y adolescentes en la Convención de los Derechos del Niño. “Art 16. 1. Ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio, o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación. 2. El niño tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o ataques”. El Comité de los Derechos del Niño, en la Observación General Nº 4: La Salud y el Desarrollo de los Adolescentes en el Contexto de la Convención sobre los Derechos del Niño Par 11. CRC/GC/2003/4 estableció a su vez: “Los profesionales de la salud tienen la obligación de observar la confidencialidad de la información médica en lo que concierne a los adolescentes. Esa información solo puede ser revelada con el consentimiento del adolescente o en las mismas situaciones que se permite la excepción a la confidencialidad para los adultos. Los(as) adolescentes que puedan considerarse con suficiente madurez podrán requerir tratamiento, además de servicios confidenciales”. A su vez es claro que las y los adolescentes con frecuencia concurren solos a los servicios de salud y las y los proveedores tienen la obligación ética y legal de atenderlos cuando solicitan atención, a riesgo de ser acusados de abandono de personas, según lo establece la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), en función del interés superior del niño: “Art. 3.1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño”. Desde el punto de vista técnico, la confidencialidad ha sido reconocida como un elemento clave para la calidad de atención. En tal sentido, la Asociación Americana de Medicina afirmó que “la confidencialidad en la consulta médica para adolescentes es crítica para mejorar su salud” Council on (Scientific Affairs & AMA, 1993). Algunos estudios han demostrado que la falta de confidencialidad en la consulta es una barrera de acceso a la atención, limitando a las y los adolescentes a conversar cuestiones relevantes para su salud, como la salud sexual y reproductiva o el consumo de sustancias. Algunos estudios en los Estados Unidos indican que más de la mitad de las adolescentes mujeres usuarias de servicios de salud sexual y reproductiva dejarían de acudir si se hiciera obligatoria la notificación a sus padres y/o madres; la mayoría usaría métodos anticonceptivos menos efectivos o abandonaría el uso de cualquier método; el 12% dejaría de solicitar servicios para diagnóstico y tratamiento de ITS, lo cual redundaría en un aumento de riesgos en salud. Empero, sólo el 1% afirma que dejaría de tener relaciones sexuales (Sigman, G., 1997). De acuerdo a las Recomendaciones para la Atención Integral de los y las Adolescentes de OPS/ OMS-UNFPA (2000), las y los proveedoras de salud no sólo deben asegurar la confidencialidad, sino también promover que las y los adolescentes tengan diálogo con sus padres, invitan a los padres y madres a dialogar a los servicios y recomendar a los y las adolescentes que busquen el apoyo de sus padres y madres en ocasiones en donde la información a ellos es indispensable. En esos casos se apoya a las y los adolescentes a decidir con quién quisieran compartir la información y cuál es el momento necesario para ello. 35

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Algunos grupos anti-derechos sostienen que la confidencialidad en la atención de adolescentes vulnera el derecho de los padres a la patria potestad. Esto es una falacia basada en un error conceptual, ya que la patria potestad no es un derecho de los padres, sino una obligación de estos a orientar y proteger a sus hijas e hijos para asegurarles el ejercicio de sus derechos humanos. Y de existir alguna situación en la que pudieran los derechos de los padres o tutores entrar en conflicto con los derechos de las y los adolescentes, es la primacía del interés superior del niño el principio que debe orientar la conducta de los proveedores de salud y los educadores (Morlachetti, A., 1999, Provincia de Buenos Aires, Ministerio de Salud, 1999). Así lo ha aclarado la Convención de los Derechos del Niño: “Art 5. La Convención reconoce las responsabilidades, derechos y obligaciones de los padres (o de cualquier otra persona encargada legalmente del niño) “de impartirle, en consonancia y con la evolución de sus facultades, dirección y orientación apropiadas para que el niño ejerza los derechos reconocidos en la presente Convención”. El Comité cree que los padres o cualesquiera otras personas legalmente responsables del niño están obligadas a cumplir cuidadosamente con sus derechos y obligaciones de proporcionar dirección y orientación al niño en el ejercicio por estos últimos de sus derechos”. En relación al consentimiento también la Convención de los Derechos del Niño obliga a las y los proveedores de salud a promover la decisión de adolescentes y jóvenes y consultarles en los temas de salud, especialmente en los relativos a anticoncepción. “Art 12: 1. Los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio, el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño. 2. Con tal fin, se dará en particular al niño la oportunidad de ser escuchado, en todo procedimiento judicial o administrativo que afecte al niño. Art 13. 1. El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño”.

Participación de Adolescentes y Jóvenes
A partir de la Conferencia de Ottawa de Promoción de la Salud OPS/OMS, 1986), la educación para la salud fue redefinida como el proceso por el cual las personas adquieren poder para transformar su realidad y controlarla, asociando de esta manera los conceptos de salud con autonomía y empoderamiento (Terris, M., 1992). Para que las personas logren poder y autonomía se requiere su participación activa en la toma de decisiones lo cual es, a su vez, un derecho inherente a la dignidad humana. La participación como condición de ciudadanía, esto es como derecho inalienable, fue proclamado por la comunidad internacional en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y posteriormente en los siguientes tratados, pactos y convenciones de Derechos Humanos. A partir del año 1990 la Convención de los Derechos del Niño (CDN) resaltó la condición de ciudadanía de la Niñez y la Adolescencia: “Art 13. 1. El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño”. Más recientemente, la Convención Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes (CIDJ) subrayó la necesaria participación de las y los jóvenes: “Cap. II. Derechos Civiles y Políticos. Art. 21. Participación de los jóvenes: 1. Los jóvenes tienen derecho a la participación política; 2. Los Estados parte se comprometen a impulsar y fortale36

Anticoncepción de emergencia, adolescencia y juventud cer procesos sociales que generen formas y garantías que hagan efectiva la participación de jóvenes de todos los sectores de la sociedad, en organizaciones que alienten su inclusión; 4. Los Estados Parte se comprometen a promover que las instituciones gubernamentales y legislativas fomenten la participación de los jóvenes en la formulación de políticas y leyes referidas a la juventud, articulando los mecanismos adecuados para hacer efectivo el análisis y discusión de las iniciativas de los jóvenes, a través de sus organizaciones y asociaciones.- Capítulo III: Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Art. 22. Derecho a la educación: 1. Los jóvenes tienen derecho a la educación; 2. Los Estados Parte reconocen su obligación de garantizar una educación integral, continua, pertinente y de calidad; 3. Los Estados Parte reconocen que este derecho incluye la libertad de elegir el centro educativo y la participación activa en la vida del mismo; 4. La educación fomentará la práctica de valores, las artes, las ciencias y la técnica en la transmisión de la enseñanza, la interculturalidad, el respeto a las culturas étnicas y el acceso generalizado a las nuevas tecnologías y promoverá en los educandos la vocación por la democracia, los derechos humanos, la paz, la solidaridad, la aceptación de la diversidad, la tolerancia y la equidad de género”. La participación juvenil es una valiosa estrategia de aprendizaje social que impacta positivamente en el desarrollo de las y los jóvenes, por cuanto brinda oportunidades para el empoderamiento y la construcción de ciudadanía; genera competencias para que las y los adolescentes sean sujetos y sujetas de transformación de su propia vida y su realidad; desarrolla el sentido de pertenencia y responsabilidad social; promueve relaciones humanas más democráticas, mediante procesos de toma de decisión en igualdad de poder; genera consensos desde la diversidad, con equidad y justicia e inclusión de lo heterogéneo; promueve la flexibilidad, evitando estereotipos y fortalece las redes de afecto y aceptación que son promotoras de autoestima y resiliencia. La participación juvenil impacta fuertemente en el cambio institucional y en el desarrollo comunitario, por cuanto modifica la circulación del poder en las relaciones intergeneracionales y promueve redes de cooperación (International Youth Foundation, 2007, Comisión de Educación Sexual, 2008). Las agencias del Sistema de Naciones Unidas señalan incluso que la participación de las y los jóvenes tiene también importantes efectos sobre el desarrollo social y económico de los países (OPS/OMS, 1997). Para UNFPA la participación juvenil no sólo es el centro de todo trabajo con jóvenes (UNFPA, 2007), sino que además la agenda juvenil resulta clave para el logro de las metas de reducción de la pobreza y desarrollo social comprometidas en los ODM (UNFPA, 2006). La participación es una estrategia clave para el trabajo con adolescentes y jóvenes y un factor esencial de cada intervención. Las diversas agencias de cooperación internacional consideran clave promover la participación de las y los jóvenes en la planificación, implementación, monitoreo y evaluación de políticas y programas, como respeto a los estándares y principios de derechos humanos.

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

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5.
Cuestiones legales sobre la anticoncepción de emergencia

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

5. Cuestiones Legales sobre la Anticoncepción de Emergencia
Marco Legal de Derechos Humanos Existe en América Latina y el Caribe un amplio marco legal, basado en los Derechos Humanos, que garantiza el acceso universal a las PAE-LNG como una obligación del Estado. Los pactos, tratados y convenciones de Derechos Humanos son acuerdos, a modo de contratos, que los Estados asumen voluntariamente, convirtiéndose en obligatorios. La firma de tratados, pactos y convenciones internacionales genera tres tipos de obligaciones a la comunidad internacional: a) del Estado para con su ciudadanía; b) de las ciudadanas y los ciudadanos entre sí; c) de los Estados entre sí, mediante mecanismos específicos de rendición mutua de cuentas. A partir de las reformas constitucionales en la década de los 90, el marco legal de Derechos Humanos pasó a integrarse a las Constituciones Nacionales con una jerarquía legislativa superior a la legislación interna del país y en otros casos en el mismo rango. Cuando un Estado firma un pacto, tratado o convención internacional, se obliga a modificar la legislación interna en coherencia con el derecho internacional y si todavía existieran contradicciones entre la legislación interna y marco internacional, es éste último el que prima para la toma de decisiones jurídicas, por cuanto tiene en la mayoría de los países rango constitucional (Morlachetti, A., 1999). Como resultado del avance del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, lo que antes era un asunto interno de un país, pasó a serlo de la comunidad internacional. Los instrumentos de Derechos Humanos generan obligaciones al Estado de respetar, proteger y hacer efectivos la realización plena de los derechos humanos. Los Derechos Sociales, Económicos y Culturales se rigen por el Principio de Progresividad, es decir, los Estados tienen que velar por un progresivo avance en cuanto a la realización plena de los mismos y no son aceptables las medidas regresivas, ni la falta de recursos. El basamento legal de las PAE-LNG está integrado por los derechos consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos Pacto de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) y sus respectivos Protocolos Facultativos (1976) y para América Latina y el Caribe, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1966), conocida como el Pacto de San José de Costa Rica (1978). Se integran entre las obligaciones, las acordadas en la Convención sobre la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer (CEDAW por sus siglas en ingles) y la Convención de los Derechos del Niño, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, entre otras. Estas normas son de aplicación obligatoria para todos las y los funcionarias del Estado, por lo que también obliga a quienes trabajan en los diferentes Ministerios de Salud y Educación, por ser también funcionarias y funcionarios públicos.
Existen también declaraciones y resoluciones que ejercen amplia influencia en el acceso universal a las PAE-

LNG, pero que no son obligatorias para los Estados. Se encuentran en esta categoría las conferencias internacionales. La Primera Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) de El Cairo 1994 y la IV Conferencia Internacional sobre la Mujer, realizada en Beijing en 1995, constituyen un marco ético para la acción respecto al logro de los derechos reconocidos en los anteriores tratados. Los acuerdos alcanzados en las conferencias internacionales no son obligatorios ni generan nuevos derechos, pero reflejan áreas en las que existen acuerdos y proveen sugerencias que fortalecen la protección de los derechos, siendo también una guía y prioridad (Provincia de Buenos Aires, Ministerio de Salud, 1999).

A nivel de Naciones Unidas existen ocho órganos de los tratados, creados para supervisar la aplicación de los tratados internacionales de derechos humanos: Comité de Derechos Humanos (CCPR), Comité de Derechos Económicas, Sociales y Culturales (CESCR), Comité para la Eliminación de la 40

Cuestiones legales sobre anticoncepción de emergencia Discriminación Racial (CERD), Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el Comité contra la Tortura (CAT) y el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes - Subcomité para la Prevención de la Tortura, Comité de los Derechos del Niño (CRC), Comité para la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares (CMW), Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD). A su vez, los Comités de Tratados publican su interpretación del contenido de las disposiciones de derechos humanos, denominadas para clarificar cuestiones temáticas, alcances de los derechos o métodos de trabajo. Son importantes en relación al uso de las PAE-LNG las observaciones generales de los Comités de de CEDAW y de los Derechos del Niño, entre otras. El Comité de CEDAW ha llamado la atención a diferentes Estados por la falta de cumplimiento de los derechos reproductivos, considerada como una forma de discriminación contra la mujer. El Comité incluye como discriminatoria la falta de acceso a anticoncepción moderna y asequible y la falta de diseminación de información educacional sobre anticoncepción de emergencia. Cada vez más frecuentemente la sociedad civil es consciente de su responsabilidad en el monitoreo de la progresividad en el ejercicio de derechos humanos, exigiendo a los gobiernos que no haya retrocesos en el ejercicio de un derecho. Son atribuciones de la sociedad civil el convocar al Relator Especial de Derechos Humanos para investigar violaciones a los derechos. Los Relatores Especiales realizan observaciones a un Estado a fin de modificar situaciones que pueden impedir el ejercicio de los derechos humanos, considerando los principios de universalidad y equidad, entre otros. En tal sentido son importantes las recomendaciones emanadas de los siguientes documentos: Informe del Relator Especial sobre el derecho a la educación. Misión al Paraguay. A/HRC/14/25/ Add.2. Marzo, 2010. 69. El Relator Especial insiste en la necesidad de formular y llevar a la práctica un nuevo enfoque de la educación basado en el conocimiento y la vivencia de los derechos humanos. Con ese fin, el Relator Especial ha observado la necesidad de incluir la perspectiva de género en las políticas educativas, con el fin de ofrecer programas de educación sexual y reproductiva en el currículum educativo, considerando los altos índices de mortalidad materna, la existencia de violencia sexual y de género contra las mujeres, las niñas y las adolescentes, y la necesidad de construir relaciones humanas basadas en el respeto de todas y todos. Resolución aprobada por el Consejo de Derechos Humanos 12/27. Protección de los derechos humanos en el contexto del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). A/HRC/RES/12/27. Octubre, 2009. 6. Insta a todos los Estados a eliminar las desigualdades, el maltrato y la violencia por motivos de género; a aumentar la capacidad de las mujeres y niñas, en particular de las que se encuentren en cárceles o centros de detención, para protegerse del riesgo de infección por el VIH, principalmente mediante la prestación de cuidados y servicios sanitarios, incluidos los de salud sexual y reproductiva, y el pleno acceso a una información y una educación amplias; a asegurar que la mujer pueda ejercer su derecho a tener control sobre las cuestiones relacionadas con su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva, y a decidir al respecto en forma libre y responsable para aumentar su capacidad de protegerse de la infección por el VIH, sin coerción, discriminación ni violencia; a incorporar la promoción y protección de los derechos reproductivos a sus estrategias nacionales de lucha contra el VIH/SIDA como elementos sólidos y firmes de estas, según se los entiende en compromisos internacionales anteriores. Informe del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud. Movimiento en Pro de la Salud y los Derechos Humanos. A/HRC/4/28. Enero, 2007. 41

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia En el informe se insta a las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos a que se dediquen a cuestiones de salud y derechos humanos, como la mortalidad derivada de la maternidad, con la misma energía que combaten las desapariciones y la tortura y defienden a los presos de conciencia. En el informe también se destaca que la salud y los derechos humanos no sólo abarcan mucho terreno común, sino también se complementan y refuerzan mutuamente. Muchos profesionales de la salud, sin embargo, nunca han oído hablar del derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud. En el informe se sostiene que el derecho a la salud no puede hacerse efectivo sin la participación activa de muchos más profesionales de la salud y se formulan algunas observaciones preliminares sobre las medidas que podrían adoptarse para aumentar su participación en el movimiento en pro de la salud y los derechos humanos. Informe del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud. Mortalidad Materna. A/61/338. Septiembre, 2006. 13. El derecho al más alto nivel posible de salud entraña que las mujeres tienen derecho a servicios relacionados con el embarazo y el período posterior al nacimiento y a otros servicios e información sobre la salud sexual y la salud reproductiva. Esos derechos abarcan la realización de intervenciones técnicas clave para evitar la mortalidad derivada de la maternidad, lo que incluye el acceso a una partera capacitada, la atención obstétrica de emergencia, la educación e información sobre la salud sexual y la salud reproductiva, servicios de práctica del aborto en condiciones seguras en los casos en que el aborto no sea contrario a la ley y otros servicios relacionados con la salud sexual y la salud reproductiva.

Controversias Legales contra la Anticoncepción de Emergencia
A pesar de toda la evidencia científica que existe sobre el efecto positivo para la salud de las mujeres, del mecanismo de acción del Levonorgestrel (LNG) y del marco legal de Derechos Humanos que garantiza el derecho al acceso universal, las PAE-LNG han sido blanco de controversias legales llevadas adelante por los grupos anti-derechos. Estas acciones se han orientado a limitar la producción, comercialización y/o la provisión por parte del Estado de las PAE-LNG, aumentando con frecuencia las barreras de inequidad entre mujeres con diferente nivel adquisitivo. Con frecuencia estas acciones legales han ido en contra de las normas técnicas existentes en planificación familiar, salud sexual y reproductiva, violencia sexual y salud de adolescentes sancionadas por los Ministerios de Salud. Han vulnerado también las obligaciones internacionales de los Estados por la salud y no discriminación de las mujeres, las y los adolescentes. La mayoría de estas acciones legales contrarias al uso de las PAE-LNG se basan en la defensa del derecho a la vida no sólo de un posible feto, sino también del posible cigoto. Utilizan como argumento la incorrecta información que las PAE-LNG con base en Levonorgestrel tienen efectos sobre el endometrio, lo cual dentro del contexto de los grupos anti-derechos podría ser considerado abortivo. Para demostrarlo los grupos anti-derechos utilizan declaraciones de OMS anteriores al año 2000, época en que se consideraba la posibilidad de un hipotético efecto sobre el endometrio, que ha sido descartado la evidencia científica. Utilizan también una resolución de la FDA [Food and Drug Administration] del año 1999, que autorizaba la venta de las PAE-LNG sólo bajo receta médica. Esta resolución fue anulada en agosto de 2006 cuando la FDA autorizó la venta sin receta médica, de las PAE-LNG en los Estados Unidos. El gran dilema de las acciones legales promovidas por los grupos anti-derechos en contra de las PAELNG ha sido definir el momento de la concepción, discusión que resulta absurda, si te tiene en cuenta que las PAE-LNG no tienen ningún efecto sobre el endometrio y mucho menos sobre un hipotético embarazo. De más está decir que para que exista un aborto es necesario que previamente exista un embarazo. 42

Cuestiones legales sobre anticoncepción de emergencia Si bien los logros de los derechos reproductivos en los distintos países han sido el resultado del movimiento de abogacía del movimiento de mujeres, las acciones legales en defensa de las PAE-LNG han sido llevadas a cabo en general por los Ministerios de Salud y/o los institutos que autorizan la producción, venta y distribución de fármacos. Esta defensa de los derechos a las PAE-LNG, según opinión de Villanueva Flores (Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2008), es necesario que ponga mayor énfasis en los argumentos de derecho a la salud, ya que con frecuencia se ha basado en errores de procedimientos, como la falta de cumplimiento de los plazos o la improcedencia del recurso legal o del actor demandante. Otras recomendaciones sobre la defensa legal de las PAE-LNG se incluyen en la Ficha 7. Cárdenas y Kaufman (s.f.), al analizar las sentencias de las Cortes Constitucionales de Ecuador, Chile y Perú que prohibieron la distribución del uso de las PAE-LNG en los respectivos países, consideran que dichas sentencias son contrarias al Derecho Internacional, por cuanto nunca la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ni los tratados, pactos y convenciones han considerado como persona, titular de un derecho, a un cigoto, ni que el cuidado prenatal sea un derecho absoluto. Paradójicamente, estos tres países tampoco consideran en que el derecho a la vida sea absoluto, ya que tanto Ecuador como Perú aceptan el aborto bajo determinadas condiciones especiales, como cuando resulta producto de la violación, o cuando existe riesgo de vida para la madre, o cuando la madre es discapacitada mental y en el caso de Chile se considera la pena de muerte como una alternativa constitucional. Es notable la similitud que guardan las distintas demandas judiciales en contra de las PAE-LNG en cuanto a argumentos y procedimientos, de modo que es posible inferir un patrón común. Lo más notorio, según la opinión de Villanueva Flores (Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2008), es que se trata de presentaciones realizadas por hombres, particulares o representando organizaciones. Varios de estos casos no sólo pretenden la prohibición de fabricación, venta y distribución de las PAE-LNG, sino también de todos los métodos anticonceptivos modernos, independientemente de sus mecanismos de acción. Con lo cual queda demostrado que estos grupos fundamentalistas se oponen a que las personas vivan su sexualidad sin las consecuencias del mandato biológico de la reproducción. Si los grupos fundamentalistas tuvieran interés genuino en prevenir el aborto, se ocuparían de facilitar el acceso a todos los métodos anticonceptivos modernos que tienen alta eficacia. En todos los casos las sentencias sobre restricción de fabricación, comercialización o distribución de las PAE-LNG se centran en algunas marcas comerciales de productos dedicados. No ha sido posible que los grupos anti-derechos logren prohibir totalmente las PAE-LNG por cuanto su componente, el Levonorgestrel, se encuentran en el 70% de los anticonceptivos de uso masivo en la región y la progestina/progesterona se utiliza para evitar abortos, en vez de provocarlos. Como consecuencia de las sentencias de las Cortes Constitucionales o Tribunales contrarias a las PAE-LNG, se ha evidenciado un aumento de las brechas de inequidad, dado que las mujeres, adultas y adolescentes con recursos económicos suficientes, pueden acceder a los productos dedicados que resultan más cómodos y con menos efectos secundarios que el método Yuzpe, con frecuencia único método disponible en los servicios públicos.

Controversias sobre el Derecho de Adolescentes y Jóvenes a la Sexualidad
Las sentencias judiciales promovidas por los grupos anti-derechos contra el acceso a las PAE-LNG han sido fundamentadas en la consideración que del derecho de las y los adolescentes a la confidencialidad de la atención se opone al derecho de sus madres, padres y tutores (conocido como “patria potestad”). Las demandas cuestionan en realidad el derecho de las y los adolescentes a tener una vida sexual sin el conocimiento de las personas adultas que se encuentran a cargo de su cuidado, esgrimiendo un concepto de “patria potestad”, a pesar que el concepto, originalmente resabio de concepciones patriarcales sobre la prole, ha sido explicado en las Observaciones Generales del Comité de Derechos del Niño como una obligación de sus cuidadoras y cuidadores de garantizar el ejercicio pleno 43

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia de los derechos de niñas, niños y adolescentes, acorde al “interés superior del niño” (Ver Adolescentes y Derechos a la Salud Sexual y Reproductiva y Educación Integral para la Sexualidad en pág. 30). En tal sentido, en Chile la acción legal promovida por 34 diputados en contra del Ministerio de Salud opuesta a las Normas Nacionales de Regulación de la Fertilidad, que establecen la entrega de las PAELNG en los servicios municipales y la consejería sobre métodos anticonceptivos, incluidas las PAELNG, a adolescentes desde los 14 años. La demanda cuestiona, entre otras, la falta de conocimiento de madres, padres y tutores sobre esta acción del Ministerio de Salud. Se inició así un largo proceso legal que llevó desde 2002 hasta 2007, fecha en que se firma del Decreto Presidencial Nº 48 que aprueba las Normas Nacionales de Regulación de la Fertilidad. El Decreto establece que “la entrega de métodos anticonceptivos a adolescentes es un deber de las autoridades”, que “los padres deben acompañar a sus hijos al centro de salud, si necesitan un anticonceptivo, como parte de la educación sexual que se les debiera entregar. No obstante ello, si un adolescente requiere atención de salud en materia sexual sin la presencia de los padres, el Estado debe prestar la atención requerida”. Las Normas indican la confidencialidad en la consejería de anticonceptivos para adolescentes y en el caso de las PAE-LNG entre 14 y 18 años en forma consensuada entre las y los adolescentes y sus madres, padres y tutores. En Perú, con el fin de garantizar protección frente a la violencia sexual, se sancionó en 2006 la Ley Nº 28704, Delitos contra la Libertad Sexual, que modifica el Art. 173 del Código Penal, estableciendo la incapacidad de las y los menores de 18 años para tomar decisiones sobre la sexualidad (indemnidad sexual) y sancionando con penas de 25 a 30 años de cárcel para quienes tengan relaciones sexuales con menores de 18 años. La legislación genera contradicciones entre el Código Civil que permite a los 14 años reconocer a hijas e hijos y que a los 16 puedan casarse y firmar otros contratos, y el Código Penal que sanciona el ejercicio voluntario de la sexualidad en menores de 18 años. El Ministerio de Salud, el Colegio de Obstetras del Perú y UNFPA han planteado que esta legislación no contribuye a disminuir la tasa de embarazo en adolescentes, ni la tasa de violaciones, ni detener el inicio sexual temprano. Por el contrario, esta Ley ha aumentado las barreras de acceso temprano a la atención médica de adolescentes embarazadas, por el miedo a ser detenidas para ser investigadas por la policía. Otra consecuencia de la legislación es el aumento de barreras a la consejería sobre anticoncepción y PAE-LNG de adolescentes, con el consiguiente aumento del riesgo de embarazos no planificados, abortos inseguros y mortalidad a causa de la maternidad. En 2007, la Comisión de Justicia del Parlamento aprobó un dictamen para restituir la edad de indemnidad sexual a los 14 años, en vez de los 18 años. Sin embargo, nunca llegó al pleno del Parlamento porque generó discrepancias entre diversos sectores y organizaciones que trabajan por los derechos de los niños. Si bien la Convención de los Derechos del Niño obliga a los Estados a brindar información y servicios de salud sexual y reproductiva a adolescentes y jóvenes, garantizando integralidad, confidencialidad y consentimiento, y que el interés superior de las y los adolescentes es lo que debe orientar a madres, padres y tutores en su tarea de promover el ejercicio pleno de los derechos de las y los adolescentes, con frecuencia las y los jóvenes enfrentan situaciones de discriminación a causa de su edad, donde supuestas acciones de protección limitan el ejercicio del derecho a la salud y, por el contrario, aumentan los riesgos para su desarrollo y su vida, como las situaciones de embarazo no planificado, aborto inseguro y mortalidad a causa de la maternidad.
El Consejo de Ministros de Salud de las Américas (OPS/OMS, 1997), las Cumbres de Presidentes y Jefes de Gobierno y las Conferencias de Primeras Damas han acordado que el embarazo en adolescentes, condiciona el desarrollo de las y los jóvenes y que éste es clave para el desarrollo social, político y económico de la región. Por lo tanto la oposición que los grupos anti-derechos despliegan contra la atención de salud sexual y reproductiva de adolescentes, bajo una supuesta defensa de la ética, es en realidad una clara propuesta política respecto de limitar el desarrollo de América Latina y el Caribe.

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Cuestiones legales sobre anticoncepción de emergencia

Oposición a la Anticoncepción de Emergencia en Municipios, Estados/Provincias
En los últimos años se comenzado a hacer evidente que la estrategia de los grupos anti-derechos pretende dar batalla legal en todos los frentes. Habiendo reconocimiento a nivel nacional de los efectos positivos para la salud de las PAE-LNG, con su inclusión en las normas técnicas del Ministerio de Salud y la autorización para la fabricación, importación, venta y distribución por parte de los Institutos responsables de la calidad de medicamentos, los grupos anti-derechos han iniciado querellas legales a nivel de los municipios, las provincias o estados donde confían encontrar menor resistencia que les permita sentar jurisprudencia. Esta situación se está dando claramente en países federales como Argentina, Brasil y México donde las provincias, estados y municipios tienen mayor autonomía. A modo de ejemplo podemos citar las sentencias y procesos en curso en la Provincia de Tierra del Fuego en 2007 en Argentina. En la Provincia de Córdoba la Cámara Civil y Comercial prohibió en 2009 la distribución de las PAE-LNG en hospitales y centros de salud públicos, aún cuando siete asociaciones científicas presentaron evidencia de que el mecanismo de acción de las PAE-LNG no modifica el endometrio ni tiene efecto sobre la salud del eventual cigoto y los medios de comunicación difundieron la comunicación científica en tal sentido. Al ser las instituciones nacionales o federales las que tienen competencia para dar permiso para producción y comercialización de un medicamento, solamente las acciones a nivel provincial o estatal tienen efectos sobre los servicios públicos de esa área, y aumentan las brechas de injusticia para las mujeres adultas y adolescentes de menores recursos o en condiciones de vulnerabilidad. En Brasil, los grupos anti-derechos pretenden avanzar contra las PAE-LNG por medio de la sanción de legislación municipal. Desde que en 2001 el Municipio de Rio de Janeiro inició una acción legislativa contra las PAE-LNG, se han promovidos legislaciones municipales en los municipios de Londrinas y Maringá, Estado de Paraná, Municipio de Porto Velho, Estado de Rondônia, Estado de São Paulo, Municipio de Campo Grande, Municipio de São José dos Campos, Município de Taubaté, Município de São José do Rio Preto, Município de Jacareí, Município de Cachoeira Paulista, Município de Vargem, Município Pindamonhangaba, Município de Pirassununga, Município de Jundiaí y Município de Ilhabela Del Estado de São Paulo, Município de Joinville, Estado de Santa Catarina y Município de Olinda, Estado de Pernambuco, mostrando un patrón semejante. En todos los casos, la decisión del Tribunal de Justicia ha sido declarar inconstitucional que los municipios tomen decisiones legislativas en contra de las normativas del Estado Federal, por cuanto excede sus competencias. Resulta muy interesante seguir geográficamente los procesos municipales en contra de las PAE en Brasil. En este sentido, un estudio desarrollado por Margareth Arilha y María Teresa Citeli sobre el mapa geopolítico de las iniciativas municipales en contra de las PAE-LNG, muestra que aquellas se han producido en esos municipios de mayor riqueza, donde existen liderazgos personales o institucionales de las iglesias. En Brasil la iglesia Católica Romana es la que ha funcionado como articuladora de los grupos anti-derechos y las otras iglesias en contra de las PAE-LNG, siendo los propios obispos quienes realizaron abogacía por la legislación restrictiva de distribución de las PAE-LNG en los medios de comunicación (Arilha, M. & Citeli, M. T., 2010).

Anulación de la Ley Mordaza en los Estados Unidos
A nivel internacional, la anulación en enero de 2009 de la llamada Ley Mordaza Global de los EEUU por el presidente Barak Obama y los avances en materia normativa, muestran un cambio positivo en los condicionamientos que reciben los países de América Latina y el Caribe. La Ley Mordaza Global fue sancionada durante la presidencia de Ronald Reagan en 1984, anulada durante la presidencia de Bill Clinton y retomada durante la presidencia de George Bush. Por esta Ley se prohibió el apoyo técnico y financiero a organizaciones nacionales e internacionales que brindaran servicios con alguna vinculación con el aborto, tales como consejería/ orientación, derivación y atención. 45

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Esta ley tuvo gran impacto en América Latina y el Caribe por cuanto obligó a los gobiernos y ONGs que querían recibir apoyo de organizaciones de los EEUU, a suspender sus programas de salud sexual y reproductiva y educación para la sexualidad que pudieran asociarse al aborto, ya sea actividades financiadas por presupuestos públicos o con apoyo de otras agencias de cooperación internacional. De más está decir que los grupos anti-derechos acostumbran a asociar todo tipo de tecnologías anticonceptivas con el aborto. Los efectos de esta Ley Mordaza se sumaron a otras acciones en los Estados Unidos como la limitación de diseminación de evidencias científicas, la promoción de la educación sexual basada sólo en abstinencia, sin incluir educación sobre anticoncepción, la confusión a la opinión pública con falacias respecto a la eficacia del condón, la anticoncepción y especialmente las PAE-LNG. Últimamente se ha concentrado en la objeción de conciencia de los funcionarios públicos frente a la prescripción de métodos anticonceptivos, anticoncepción de emergencia y protección contra ITS, VIH Sida.

Avances en el Marco Técnico Normativo
En los últimos 10 años los países han avanzado en el desarrollo de normas técnicas en anticoncepción, planificación familiar, salud sexual y reproductiva y salud integral de adolescentes, incluyendo las PAE-LNG. Dichos documentos normativos son el basamento legal del trabajo que realizan los proveedores de salud tanto en el ámbito público como en la práctica privada. Se requieren esfuerzos adicionales para el cumplimiento efectivo de las normas citadas basados en el fortalecimiento de competencias de los proveedores de salud en los aspectos técnicos y legales y en la definición de un presupuesto específico para anticoncepción que incluya las PAE-LNG. Las acciones de auditoría social de la sociedad civil podrán contribuir a vigilar el cumplimiento de las normativas por parte del Estado a todo nivel, nacional o federal, provincial o estatal y municipal.

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6.
Cuestiones éticas sobre la anticoncepción emergencia

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

6. Consideraciones Éticas sobre la Anticoncepción de Emergencia
Estándares y Principios de Derechos Humanos como Marco Ético
Los estándares y principios de derechos humanos conforman no sólo un marco legislativo que rige las obligaciones de los Estados para con su ciudadanía y de los Estados entre sí. Conjuntamente con los acuerdos alcanzados en cumbres y conferencias internacionales, son un marco ético universal. A diferencia de los marcos valóricos confesionales, tanto los estándares como los principios de derechos humanos son obligaciones públicas, exigibles legalmente y por la que los Estados deben rendirse cuentas mutuamente. Un programa de trabajo basado en derechos humanos debe contribuir a fortalecer las capacidades para respetar, proteger y hacer efectivos los derechos humanos. Implica también contribuir a que el proceso que genera el Estado para el logro de esos estándares sea respetuoso de los principios de derechos humanos. Estos principios son los siguientes (Naciones Unidas, 2005): a) Universalidad e inalienabilidad. “Todas los seres humanos han nacido libres e iguales en dignidad y derechos”. Nadie puede renunciar a ellos en forma voluntaria. b) Indivisibilidad. No es posible lograr los derechos civiles y políticos sin los económicos, sociales y culturales. Y como consecuencia, no existe jerarquía entre los derechos. c) Interdependencia e interrelación. La realización de un derecho, depende en todo o en parte de la realización de otros. Por ej., la realización del derecho a la salud puede depender del derecho a la educación e información. d) Equidad y no discriminación. Todos los seres humanos son titulares de derecho sin discriminación por ninguna condición como raza, color, etnia, lengua, sexo, edad, nacionalidad, religión, opinión, creencias políticas o religiosas, situación de discapacidad, orientación sexual o cualquier otra condición. e) Participación e inclusión. Todas las personas y pueblos tienen derecho a la participación activa, libre y significativa en el logro del desarrollo. f) Rendición de cuentas. Los Estados y la sociedad civil son responsables de la observancia de las obligaciones asumidas en los tratados y convenciones internacionales y deben rendir cuentas sobre ello. En tal sentido, trabajar en el marco de los derechos humanos lleva a contribuir al fortalecimiento de capacidades de las y los titulares de derecho -personas adultas y adolescentes- para demandar su ejercicio pleno. A su vez también promueve el fortalecimiento de las competencias de las y los titulares de obligaciones -como por ejemplo las funcionarias y funcionarios del Estado, las y los proveedores de salud y educación- para responder a su obligación de respetar, proteger y hacer efectivo los derechos humanos. Para ello también será necesario revisar la institucionalidad que existe en el Estado para hacer posible el reclamo de un derecho, esto es, la existencia de instituciones como las defensorías de la mujer, de niñas, niños y adolescentes o de la familia que puedan respaldar a la ciudadanía en esta demanda. En tal sentido es recomendable analizar cuidadosamente las Observaciones que los Comités de Tratados han realizado sobre el avance en las obligaciones del Estado, así como los Informes de los Relatores Especiales, sobre la base de información de gobierno y sociedad civil.

Principios y Reglas de la Bioética
En el campo específico de salud, existe un marco ético a ser respetados por las y los proveedores de

salud llamado Bioética Médica (Gracia, D., 1990).

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Cuestiones éticas sobre la anticoncepción de emergencia La Bioética ha sido definida como “el estudio sistemático de la conducta humana en el campo de las ciencias biológicas y la atención de la salud, en la medida que esta conducta se examine a la luz de los valores y principios morales” (Simon & Schuster MacMillan, 1995). La Bioética parte de una perspectiva humanista, plural y democrática cuyos principales aportes conceptuales son el reconocimiento de la salud como bien social primario, el reconocimiento de la salud desde el punto de vista de la calidad de vida y el reconocimiento del concepto de sujeto moral. Incorpora no sólo las cuestiones biomédicas, sino también los aspectos psicológicos, sociales, antropológicos y axiológicos a ser considerados dentro del proceso salud-enfermedad (Cerruti, S., 2003). Existen cuatro principios de la Bioética que permiten a los proveedores de salud reflexionar sobre dilemas éticos que plantea la práctica (Gracia, D., 1989): a) Principio de autonomía. Reconoce la categoría de sujeto moral de todas las personas y por tanto, su derecho a la libertad de conciencia, a la libre expresión de sus opiniones y a la toma de decisiones en materia de salud, en un ámbito de diálogo, respeto y privacidad, que favorezca la reflexión para la toma de decisiones. b) Principio de beneficencia. Entendida como el fin que debiera motivar y guiar todas las acciones en materia de salud. Requiere, ineludiblemente, que las ideas del bien que se busca obtener con las acciones de salud, sean acordes con los deseos y valores de la destinataria o destinatario de las mismas. No puede considerarse beneficioso una acción que sea cuestionada y rechazada por quien la recibe y sea contraria a sus propias ideas sustantivas del bien. c) Principio de no maleficencia. “Primun non nocere”, que significa lo primero es no producir daño. Es un principio de máximos, en el que debe ser permanente la vigilancia para no efectuar ninguna transgresión (Gracia, D., 1991). d) Principio de justicia. Vinculado con la ética social, se fundamenta en el derecho a la salud como un bien social primario, patrimonio de todos los seres humanos. Lleva a reflexionar sobre el justo acceso a la salud, la distribución de recursos y las condiciones de inequidad existentes en los sistemas y en los recursos de salud. Se vincula con los determinantes sociales de la salud, como son la pobreza, el acceso a alimentos y saneamiento básico, el acceso a escolaridad, vivienda y empleo digno. Pero también y fundamentalmente con los sistemas de salud y su capacidad de reducir las barreras de inequidades sociales. La Bioética Médica se compone también de reglas morales, que conforman un conjunto de guías o normas para la práctica, de carácter más operativo que los principios. Hacen referencia a los deberes de las y los proveedores de salud y del sistema de salud en su conjunto para con las usuarias y usuarios del servicio. Dichas reglas son (Gracia, D., 1991): a) Veracidad. El deber de decir la verdad, sin engaños, tergiversación u omisiones. b) Confidencialidad. El deber de no revelar información obtenida en el ámbito de la prestación. c) Privacidad. El deber de resguardar la intimidad y privacidad de las personas involucradas. d) Consentimiento informado. Consiste en la expresión del principio de autonomía. Es el deber de brindar información oportuna, veraz y completa de la situación, para que usuarias y usuarios del servicio puedan tomar decisiones sobre su cuerpo y su salud, desde la comprensión y la reflexión acorde a sus propias perspectivas y valores. e) Prudencia. El deber de analizar la posibilidad concreta de beneficiar al otro, sin exponerlo a riesgos mayores (evaluación de riesgo/beneficio). A nivel de los procedimientos el discernimiento ético en salud (Gracia, D., 1989): 49

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Involucra a la vez hechos y teorías, haciendo “imprescindible la ponderación de aspectos fácticos, conceptuales y normativos, generalmente entrelazados”.

• Jerarquiza la toma de decisiones y la contextualiza en el ámbito de la deliberación entre “sujetos morales”, con la correspondiente evaluación riesgo-beneficio. • Proscribe cualquier forma de omisión, manipulación, tergiversación o coacción en materia de análisis de los hechos a considerar.

Aspectos Éticos sobre la Anticoncepción de Emergencia
La consejería sobre las PAE-LNG, por cuanto es un método anticonceptivo más con importantes consecuencias sobre la salud de las personas, se rige por los principios y normas morales de la Bioética Médica. Los programas de salud sexual y reproductiva tanto en sus consideraciones conceptuales como en su praxis, requieren la integración de la perspectiva ética como elemento que salvaguarda una relación democrática y plural, capaz de incorporar la deliberación de los dilemas éticos en la toma de decisiones clínicas (Cerruti, S., 2003). Según el principio de autonomía que determina el carácter de sujeto moral de usuarias y usuarios de un servicio de salud, una actitud ética en salud implica respetar la diversidad de valores, ideologías, confesiones, credos y religiones, que pueden tener las usuarias y usuarios de los servicios de salud, evitado que sean las y los proveedores quienes impongan sus propias valoraciones morales. Este deber de no-imposición de las creencias propias de las y los proveedores se aplica cualquiera sea el sexo, edad, etnia/raza, condición socio-económica, cultural o axiológica de usuarias y usuarios del servicio. Aún cuando se trate de adolescentes, es deber ético de las y los proveedores brindar información clara que permita la reflexión y la toma de decisiones personales sobre su propia salud. Las intervenciones de salud que respetan el principio de autonomía deben promover el desarrollo de las y los adolescentes como sujeto moral, en condiciones de tomar decisiones libres y con compromiso social, acorde a una perspectiva ética de la atención de salud. Implica tener presente en la atención de los servicios de salud el derecho de las personas a la libertad de conciencia y el principio de tolerancia, como elementos básicos de convivencia e integración social (Cerruti, S., 1998, Gracia, D., 1989). Significa respetar los derechos de las personas a decidir libre y autónomamente basándose en una información adecuada, veraz y oportuna. Implica también apoyar el desarrollo de la capacidad crítica para tomar decisiones basándose en sus propios valores culturales. Suponer que los y las proveedores de la salud son quienes inculcan en los y las adolescentes determinados comportamientos o tratamientos (tal como la provisión de métodos anticonceptivos sin consentimiento) implica la valoración del adolescente como un ser inmaduro e incapaz, al que hay que tutelar, controlar y conducir. Ello significaría arrasar con sus propios derechos, no respetar su dignidad ni su capacidad de elección y en definitiva, transformarlo en un incompetente moral (Cerruti, S., 1998). De acuerdo al principio de beneficencia, la promoción de la salud, la educación para la sexualidad debe garantizar conjuntamente el acceso prácticas y/o mecanismos de prevención. Si se fortalecen las competencias de las personas para prevenir por ejemplo un embarazo no planificado, además de información corresponde a una postura ética el brindar acceso a los recursos para ello, esto es, el acceso a métodos anticonceptivos modernos, entre ellos las PAE-LNG. Sería una trampa si conociendo las formas de prevenir un embarazo no planificado o un aborto inseguro, después de una relación sexual sin protección, se generaran barreras culturales, económicas y/o legales para el acceso a las PAE-LNG, que la evidencia científica internacional considera el método más seguro y efectivo.
De acuerdo al principio de no-maleficencia, negar atención de salud y consejería sobre PAE-LNG a adolescentes

por cuanto concurren a un servicio de salud, o están teniendo relaciones sexuales sin conocimiento de las personas que los cuidan (madres, padres o tutores), constituye una falta grave a la ética, pero también podría ser considerado negligencia o abandono de personas y llegar a tener consecuencias penales. Negar medidas preventivas a quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad y/o 50

Cuestiones éticas sobre la anticoncepción de emergencia riesgo para la salud, puede ser también considerada una acción maleficente, generadora de un daño a quienes consultan en busca de información o atención de calidad (Cerruti, 2003). Según el Principio de no-maleficencia es éticamente reprobable brindar información falaz sobre las PAE-LNG como por ejemplo que producen cáncer o aborto. Estas falacias no sólo confunden a la opinión pública con información falsa (lo cual tiene también responsabilidad civil), sino que son maleficentes, porque generan en usuarias y usuarios sentimientos de culpa, miedo y ansiedad por los posibles efectos colaterales. Esta situación viola también la Norma Moral de Veracidad, ya que pretende convencer a las personas a expensas de engaños, contrarios a la evidencia médica, imponiendo el marco valórico de las y los proveedores de salud a usuarias y usuarios, con lo cual también se viola el principio de autonomía. Según el principio de justicia, es una responsabilidad ética de las y los proveedores de salud cuidar los aspectos presupuestarios y logísticos de los métodos de anticoncepción, incluyendo las PAE-LNG, a fin de asegurar el acceso a todas las personas sin discriminación de ningún tipo, por edad, raza/etnia, condición socio-económica, ruralidad, etc. Aún más, el principio de justicia implica priorizar en quienes más lo necesitan como son las mujeres adultas o adolescentes a quienes las condiciones socio-económicas limitan su acceso. Son totalmente reprobables, desde el punto de vista ético, la doble moral que impone con frecuencia el Estado, en donde las personas con mayores recursos económicos pueden acceder a las PAE-LNG mediante la compra en una farmacia, mientras que las de menores recursos se encuentran obligadas a un embarazo no planificado y con frecuencia producto de relaciones forzadas. Quienes trabajan en el campo de la salud sexual y reproductiva debieran como primer paso para una práctica ética, tomar conciencia de la diversidad de opiniones y valores que existen, correspondiendo a una sociedad plural y democrática. Implica también tener conciencia de su propio contexto ético individual, referido a la ética personal y profesional, desde la que se respeten los derechos de las otras personas a decidir libre y autónomamente con base en una información adecuada, veraz y oportuna. En este sentido, un programa de salud sexual y reproductiva respetuoso de la ética debiera promover espacios para la reflexión acerca de las propias ideas, valores y significaciones que cada quien asigna a la sexualidad y la procreación. Ello haría posible separar los valores personales de las informaciones y orientaciones a realizar. Es obligación ética de las y los proveedores de salud conocer el alcance y los límites de su trabajo, para no imponer a otro sus propias valoraciones personales y para en caso necesario, tomar distancia de las mismas (Cerruti, 2003).

Objeción de Conciencia
Un recurso que los grupos anti-derechos esgrimen frente a las normas o legislaciones que garantizan el ejercicio de los derechos humanos a la sexualidad y el uso de las PAE-LNG, es presentarse como objetores de conciencia. La objeción de conciencia es un recurso legítimo al que pueden apelar las y los proveedores de la salud basado en el principio de autonomía, que implica el respeto a sus convicciones y valores, que lo llevan a tomar distancia de una obligación que pudiera vulnerarlos. Sin embargo nunca la objeción de conciencia debe entrar en colisión con los principios de no maleficencia y de justicia de la Bioética, que son llamados también principios de nivel 1. Es decir, que acorde al respeto a sus propias creencias y valores, las y los proveedores no deben producir, daño o generar situaciones de injusticia. Para ello las y los proveedores de salud deben tener claridad sobre la ética de la virtud que integra “el ser bueno y el actuar bien” (Cerruti, 2003). Además, es necesario tener presente que la objeción de conciencia es un derecho de las personas. No puede aducirse objeción de conciencia para una institución o un servicio de salud. Cuando existan motivos para que las y los proveedores de salud declaren objeción de conciencia, tienen la obligación ética de referir el caso a otras u otros proveedores de salud con competencias para intervenir en la situación y ofrecer atención oportuna y de calidad. 51

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Cuando se trata de las y los proveedores de salud de instituciones públicas, es necesario que tengan plena conciencia de sus deberes como funcionarias y funcionarios del Estado, en cuanto a la obligación de respetar, proteger y hacer efectivos los derechos humanos. Por lo tanto, es deseable que estas personas proveedoras de salud hayan reflexionado sobre sus propios marcos de valores antes de adquirir compromisos laborales que podrían comprometerlos con acciones penales por abandono de personas. En algunos países, como en Argentina el Ministerio de Salud está promoviendo una inscripción en un registro de objetores de consciencia, a todas las personas proveedoras de servicios de salud, que se encuentren inhibidas de indicar anticoncepción por razones éticas, a fin que las autoridades de los servicios de salud puedan determinar de qué manera cubrirán las necesidades de atención de la población.

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7.
Estrategia de promoción y defensa de la anticoncepción de emergencia

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

7. Estrategias de Promoción y Defensa de la Anticoncepción de Emergencia
Abogacía y Promoción de la Salud
La abogacía [advocacy] ha sido definida como un proceso de movilización social, orientado a promover políticas públicas. Las acciones de abogacía buscan generar un clima de opinión pública que facilite la reflexión sobre los aspectos que afectan en forma diferenciada e injusta el desarrollo humano, y a partir de esta reflexión, aumentar la conciencia sobre la necesidad de legislaciones y políticas tendientes a modificar las situaciones de injusticia. El proceso de abogacía promueve la toma de posición explícita de la comunidad y el compromiso de las autoridades para formular, sancionar o implementar políticas públicas que garanticen mayor justicia social en el ejercicio de los derechos humanos. El objetivo del proceso de abogacía es generar consensos sobre la voluntad de un cambio político que mejore el entorno de vida de las personas. La abogacía es una acción estratégica para la promoción de la salud, según lo acordó la Primera Conferencia Internacional de Promoción de la Salud realizada en Ottawa (OPS/OMS, 1986). Hace más de dos décadas que la Carta de Ottawa definió la promoción de la salud como el proceso político, de carácter multidimensional, que permite a las personas adquirir mayor control sobre los determinantes sociales de la salud. Son estos factores y/o mecanismos los que pueden ser modificados mediante políticas sociales y de salud. De esta manera, la Carta de Ottawa apela al compromiso de las y los proveedores de salud con la acción política para el logro de salud. El proceso de abogacía se basa en la construcción de argumentos. Teniendo en cuenta que las decisiones políticas pueden ser influidas por la opinión pública, las acciones de abogacía instalan un debate social sobre los valores comprometidos en implementación de las políticas públicas. Utiliza para ello argumentos, datos, informaciones y análisis de los principios de derechos humanos involucrados, para promover la reflexión sobre el impacto diferenciado de las políticas acorde a los criterios de universalidad, equidad, no-discriminación, entre otros. Las acciones de abogacía buscan también reorientar y llamar la atención de la opinión pública sobre aquellos problemas que se encuentran por debajo del umbral de conciencia social (Advocate for Youth, 1995), de modo de influir en la promoción o defensa un derecho humano.

Anticoncepción de Emergencia: Un Tema de Justicia Social
La abogacía de las PAE-LNG implica como primer paso, la construcción del problema desde un en-

foque social. Si la falta de acceso a las PAE-LNG es definida como la violación del Estado al derecho a la autonomía para la toma de decisiones en sexualidad y reproducción, que obliga a las personas de menores recursos económicos, como son en general las adolescentes y jóvenes, a correr el riesgo de muerte por un embarazo no planificado, la propuesta lógica será una política que reduzca tales desigualdades injustas. A menudo la prensa difunde explicaciones de los problemas de salud desde una perspectiva individual, que encuentra las causas en “estilos de vida”, como si fueran elecciones personales y llega en ocasiones a culpabilizar a las mujeres, especialmente a las adolescentes, por su falta de voluntad para seguir las recomendaciones preventivas. Sin embargo, la perspectiva de salud pública de OMS reconoce que son las condiciones sociales de vida las que definen las elecciones de las personas en salud (Kickbusch, I., 1986) y que, por lo tanto, la salud se encuentra determinada por condiciones como la pobreza, el analfabetismo, la nutrición y la falta de acceso a los servicios, entre otros. Las acciones de abogacía promueven en la comunidad el compromiso para cambiar estos determinantes sociales en busca de un mundo más justo. Es la definición social del problema lo que da sentido a la propuesta de cambio social por medio de 54

Estrategias de promoción y defensa de la anticoncepción de emergencia políticas públicas. Por ello el primer paso será definir el problema de la falta de acceso a las PAE-LNG como un problema social, que compromete el desarrollo social, político y económico del país y por lo tanto es responsabilidad de los representantes políticos. La definición del problema y la construcción de una propuesta de abogacía es una tarea movilizadora en sí misma, siempre que dicha explicación dé cuenta de sus causas sociales. Son las mujeres en condiciones de pobreza, pertenecientes a pueblos indígenas, afrodescendientes, migrantes, desplazadas y adolescentes, quienes tienen mayor riesgo de mortalidad por causas vinculadas a la reproducción, debido a la falta de acceso a métodos anticonceptivos modernos, educación integral para la sexualidad y servicios de salud sexual y reproductiva, lo cual evidencia una de las peores injusticias en salud de nuestra sociedad. En esta mezcla explosiva se conjugan la pobreza y exclusión social, con los prejuicios respecto a la sexualidad y los estereotipos de género y edad. Los Informes del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud, sobre el Movimiento por la Salud y los Derechos Humanos y sobre Derechos a la Salud sexual y reproductiva (Naciones Unidas, 2006) asocian la mortalidad materna con lo siguiente: a) La mortalidad materna no es sólo un tema de salud, sino de derechos humanos; mortalidad materna viola los derechos de la mujer a la vida, la salud, la igualdad y la no discriminación; b) Cada año mueren 500.000 mujeres por causas vinculadas con la maternidad, lo que equivale a una muerte por minuto. La mayoría de estas muertes podrían evitarse con intervenciones sencillas y conocidas, como el acceso a la anticoncepción moderna, incluyendo las PAE-LNG; c) Estas situaciones son escandalosas no sólo porque son muertes prevenibles, sino porque ponen al descubierto las profundas desigualdades sanitarias. La carga de la mortalidad materna recae de manera desproporcionada en las mujeres que viven en la pobreza y de pueblos indígenas, por lo que uno de los mayores retos es aumentar el disfrute del mayor nivel posible de salud a estas personas; d) Aún si se multiplicara por 10, las 2.500 personas que fueron sentenciadas a muerte en el año 2005, la magnitud del problema de la mortalidad materna superaría con creces esa cantidad de muertes que atraen la atención de las ONGs de derechos humanos. Por eso el Relator Especial convoca a las ONGs de derechos humanos a poner el mismo énfasis en la promoción y defensa del derecho a la salud, que el que tradicionalmente han puesto en la defensa y denuncia de violaciones a los derechos civiles y políticos; e) Algunas opiniones tradicionales en materia de sexualidad obstaculizan a la prestación de servicios de salud sexual y reproductiva, como el suministro de información fiable, y tienen un efecto especialmente nocivo para los adolescentes; f) La pobreza guarda relación con la desigualdad en el acceso a los servicios sanitarios y a los factores determinantes de la salud; g) Con demasiada frecuencia la mejora de los servicios públicos de salud beneficia sobre todo a los más ricos. Y una de las estrategias más efectivas para evitar la muerte de mujeres a causa de la reproducción es el acceso universal a los métodos anticonceptivos modernos y entre ellos las PAE-LNG, como segunda opción frente a una relación sexual sin protección.

Rol de los Proveedores de la Salud en la Construcción de Evidencias
El rol de los profesionales de la salud, investigadores y sociedades científicas es trascendente en la explicación del problema, ya que condicionará las medidas preventivas a aplicar. Si el problema se visualiza como una elección personal, que implica conductas individuales, no se justificará una política pública para lograrlo. La delimitación del problema de falta de acceso a las PAE-LNG como un tema social, confiere significación a la propuesta de políticas públicas. Esto implica por parte de los pro55

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia fesionales de la salud y las sociedades científicas una actitud vigilante para impugnar información errónea, siendo importante que se comprometan en producir y difundir lo siguiente: a) Datos de salud desagregados según nivel socio-económico, raza/etnia, edad y género, mostrando la forma desigual en que impactan las decisiones políticas, es decir, visibilizando las brechas que se esconden detrás de los datos resúmenes; b) Datos epidemiológicos presentados en forma significativa para la comunidad, usando por ejemplo números absolutos y otras modalidades, con un análisis sobre los principios éticos comprometidos en estos resultados. En acciones municipales es importante disponer de estadísticas locales. c) Información cualitativa sobre la percepción de la comunidad sobre el problema, la forma en que repercute en su vida cotidiana y también la forma en que es percibida por los medios de comunicación; d) Información sobre los mecanismos de acción de las PEA, sus consecuencias para la salud, desacreditando las falacias que han contribuido a difundir en la opinión pública miedos y culpa. Un ejemplo en este sentido es el apoyo del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER) al Ministerio de Salud de Chile en la producción de investigaciones y en el fortalecimiento de competencias del personal de salud, que permitió contar con profesionales con conocimientos sobre PAE-LNG, incluyendo periodistas, que brindaron amplio respaldo frente a la oposición realizada por los grupos anti-derechos. Para mayor información se sugiere visitar la página web en www.anticoncepcióndeemergencia.cl.

Análisis de la Coyuntura Política para la Anticoncepción de Emergencia
Para planificar una estrategia de abogacía de las PAE-LNG, se requiere tener un diagnóstico claro de la coyuntura política en que se implementarán las acciones, los futuros posibles, los potenciales cambios a nivel de las autoridades gubernamentales, el conocimiento y opinión que tienen las autoridades o candidatas y candidatos a puestos electivos, sobre las PAE-LNG y su vínculo con desarrollo humano, y el beneficio que perciben en promover el acceso universal a las PAE-LNG en su propuesta política. Un cuidadoso análisis político, utilizando técnicas de análisis de riesgo, permitirá prever oportunidades y obstáculos en el proceso de abogacía. Se requiere también analizar las y los actores vinculados a la propuesta y seleccionar el tipo de organizaciones, instituciones y líderes comunitarios con quienes será necesaria una alianza estratégica: los grupos movilizados, los grupos oponentes, los grupos no movilizados. El mapa político debe incluir el discurso y la fundamentación de los adherentes y de los oponentes. Un análisis de los valores en que fundan su discurso los grupos opositores permitirá preparar argumentos para el debate e identificar la necesidad de alianzas estratégicas. La construcción del mapa político puede realizarse en forma retrospectiva o prospectiva, evaluando los escenarios que pueden presentarse en el futuro. Laurence Whitehead define los factores que permiten el análisis político de las instituciones: como la tradición histórica, los determinantes socioculturales, interés de sectores de poder, su lógica económica, su modelo político y características de autoridad o sustentabilidad y su historia de intervenciones en acciones coyunturales. A modo de ejemplo, algunos de los mecanismos de acción de los grupos anti-derechos, opositores al acceso universal a las PAE-LNG, han sido en América Latina y el Caribe los siguientes: a) Propuesta de un modelo de Estado teocrático regido por los principios religiosos de algunas pocas iglesias, principalmente de la iglesia Católica Romana, las iglesias Cristianas. No se trata de una reivindicación de la espiritualidad o la fe, sino de una posición política que impulsa 56

Estrategias de promoción y defensa de la anticoncepción de emergencia que las creencias religiosas (sólo algunas) deben conducir las decisiones del Estado, como ocurre en algunos países islámicos (Almond, G., Silvan, E., Appleby, S., (ed.). 2002). b) Negación de la evidencia científica, datos de investigaciones y estadísticas, priorizando las creencias religiosas por sobre los resultados de la ciencia. Esta posición de los grupos antiderechos ha hecho que sean considerados como “grupos fundamentalistas” por su radicalización religiosa. c) Uso de rótulos que provocan adhesión en la opinión pública como pro-vida, pro-familia y asocian todas las acciones de derechos sexuales y reproductivos como “cultura de la muerte” y pro-abortivas; d) Técnica de desinformación. Uso selectivo y distorsionado de los resultados de la investigación científica de mala calidad, con muestras no representativas o malinterpretación de los resultados, hechos fuera de su contexto y uso distorsionado de conceptos como equidad e igualdad de género, planificación familiar, control de la natalidad, entre otros. e) Presentación de las iglesias como sociedad civil. Siendo muchas veces grupos de alto poder económicos quienes financian la participación de sus familias y sus hijas e hijos en delegaciones de eventos internacionales abiertos a la sociedad civil, proclamando que la suya es la opinión de la mayoría de las y los jóvenes y reclamando una representatividad que no poseen. f) Victimización. Se presentan como organizaciones en defensa de la identidad cultural, en contra de las propuestas supuestamente corruptoras importadas desde fuera y financiadas por montos externos en el intento de corromper la cultura. g) Denuncia de las agencias del Sistema de Naciones Unidas como organismos cooptados por el mal, que invierten montos muy altos de dudosa procedencia para, desde teorías conspirativas, imponer a los países diversas obligaciones de derechos humanos. h) Obstaculización de procesos de implementación de decisiones de los poderes del Estado, intimidando a quienes defienden opiniones contrarias.

Construcción de Alianzas y Coaliciones
El dominio de lo político se caracteriza por los consensos y la generación de alianzas. Por lo tanto, si se pretende influenciar los procesos políticos para garantizar el acceso a las PAE-LNG, será necesario organizar una alianza, coalición o red de organizaciones que brinde apoyo y sustento a la propuesta y que pueda constituirse en grupo de presión para el cambio, devolviéndole de esta manera a la comunidad el poder para promover políticas públicas (Advocate for Youth, 1995). Para ello será necesario centrarse en los aspectos coincidentes, minimizando las posiciones que pudieran diferenciar los grupos, siempre que las mismas no conspiren contra el principio a promover o defender. Por ejemplo, se pueden generar alianzas estratégicas entre organizaciones de mujeres, organizaciones juveniles, de derechos sexuales y reproductivos, comités de niñez y adolescencia, organizaciones de derechos humanos y movimientos en pro del desarrollo económico y la justicia social, unidos por la causa, bajo la convicción que el embarazo no planificado, es un tema social que determina el desarrollo de las y los adolescentes y el desarrollo social, político y económico de un país, aunque pudieran existir diferencias en las intervenciones que llevan adelante cada uno de estos colectivos. En el caso de las PAE-LNG es también estratégico incluir en la alianza las organizaciones académicas que puedan respaldar la propuesta de abogacía con evidencia científica. Es importante organizar la coalición en su estructura y procedimientos, esto es definir el equipo de liderazgo, los equipos de trabajo, la forma en que se tomarán las decisiones, quién tendrá autoridad para negociar en nombre de la coalición, qué es lo que se está dispuesto a transigir y cuáles son los mínimos no negociables.

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

Formulación de Propuesta de Abogacía sobre Anticoncepción de Emergencia
El siguiente paso será la formulación de la propuesta de abogacía de las PAE-LNG, enmarcándola en su forma y contenido, seccionando los símbolos, imágenes o logos con los que se la presentará, los temas que incluirá, los argumentos que ofrecerá en relación a su impacto en el desarrollo y la erradicación de la pobreza y los escenarios posibles, si la propuesta no se concreta. La propuesta debe permitir visibilizar con claridad los valores que se defienden a través de una política pública a favor de las PAE-LNG y de qué manera su ausencia afecta en forma injusta a las personas según condición socio-económicas, género, etnia/raza, edad, etc. Podría ser necesario también incluir como argumento los mismos valores que sustentan los grupos opositores, pero mostrando la forma desigual en la que afectan a las personas. Por ejemplo, los grupos anti-derechos fundan su oposición a una política de anticoncepción en la defensa del valor libertad de las personas frente al poder del Estado. Plantean que las personas deben ser respetadas en su libertad sobre temas tan íntimos y personales como la salud sexual y reproductiva y por lo tanto el Estado no tiene motivos para meterse en ellos. El argumento a favor de las PAE-LNG considera que, si bien los derechos sexuales y reproductivos se basan en la autonomía de las personas para la toma de decisiones en sexualidad y reproducción, la evidencia científica y los ODM han reconocido que el uso de métodos anticonceptivos es también una estrategia en la lucha contra la pobreza y de acceso al desarrollo que el Estado debe ofrecer a todas las personas, especialmente las que más lo necesitan. Por vincularse al desarrollo social, político y económico, la salud sexual y reproductiva trasciende el campo personal e íntimo para convertirse en un hecho político, exigible a las autoridades de gobierno. Que además ninguna legislación o política pública sobre estos temas obliga a nadie a utilizar métodos anticonceptivos contrarios a sus creencias ni decisiones, sino por el contrario pone a disposición de todas las personas, principalmente las y los más pobres, opciones para evitar embarazos no planificados, abortos inseguros y muertes por causa de la maternidad, como las PAE-LNG. Por lo tanto, la prohibición legal de entrega de las PAE-LNG en los servicios públicos, limita el derecho a la libertad de las mujeres pobres, indígenas, afrodescendientes, migrantes, desplazadas y adolescentes, que se ven obligadas por este motivo a tener hijos que no desean y comprometiendo con ello su salud, su desarrollo y su vida. Formular una propuesta de abogacía de las PAE-LNG consiste en determinar qué se quiere lograr en términos de políticas públicas. Podría ser: incluir las PAE-LNG en las normas técnicas del Ministerio de Salud, o la sancionar una legislación, o definir una línea presupuestaria para la compra por parte del Estado de PAE-LNG para los servicios públicos, entre otros.

Plan de Trabajo de Abogacía por la Anticoncepción de Emergencia
Las estrategias de abogacía por las PAE-LNG requieren tiempo y constancia. Se trata de un proceso complejo que debe contar con un plan, con resultados concretos a lograr, con responsables de las distintas actividades, con recursos definidos y un sistema de monitoreo y evaluación. Un plan estratégico de abogacía por las PAE-LNG debiera incluir la definición de: a) los resultados; b) las audiencias, es decir la población que se quiere influenciar, y c) las actividades: búsqueda de información, construcción de argumentos, cartas o entrevistas a autoridades políticas, legisladores, debates con la comunidad, vocería ante los medios de comunicación, carpeta de prensa con presentación de las y los voceros, diseño de materiales de abogacía. El plan debe incluir también los mecanismos de monitoreo y evaluación sobre los procesos, los resultados y el impacto: • 58 Sobre los procesos: ¿cuántos miembros tiene la coalición? ¿cómo ha sido el funcionamiento de los grupos responsables de las actividades? ¿cómo son las relaciones con los medios de

Estrategias de promoción y defensa de la anticoncepción de emergencia comunicación? ¿cuántos artículos favorables se publicaron? ¿cuántos legisladores recibieron la información? ¿se sienten las y los jóvenes a gusto participando de la red? • Sobre los resultados: ¿tienen las autoridades políticas mayor conciencia sobre el problema? ¿cuántos políticos apoyan la coalición? ¿aumentó la conciencia y el apoyo de la comunidad? ¿cambiaron las políticas de las organizaciones/municipio/provincia sobre las PAE-LNG? ¿están las PAE-LNG disponibles para todas las mujeres en los servicios públicos de salud? ¿pueden ser conseguidas en las farmacias sin receta médica? Sobre el impacto ¿aumentó el número de adolescentes que recibe consejería en PAE-LNG? ¿aumentó el uso de PAE-LNG en mujeres en condiciones de pobreza?

Abogacía de Anticoncepción de Emergencia en los Medios de Comunicación Social
Los medios de comunicación han jugado un papel importante en las batallas legales para restringir el acceso de las PAE-LNG. Un estudio realizado por la Comissão de Cidadania e Reprodução de Brasil (Arilha, M., Citeli, M.T., 2010), muestra cómo, respondiendo al poder de los grupos anti-derechos, la prensa ha difundido argumentos falaces que identifican las PAE-LNG con el aborto y las confunden con otras técnicas de anticoncepción de emergencia. Por otra parte, estas acciones en la prensa han promovido la movilización de las ONGs y la toma de posición de autoridades, generando un fuerte debate social. Entre los resultados, cada vez que la prensa se ocupa de la anticoncepción de emergencia, las ventas de las PAE-LNG suben llamativamente, por lo que es posible deducir que la reflexión y debate siempre son positivos y motivan a las mujeres a tomar decisiones con autonomía. Es claro que los medios de comunicación social configuran el horizonte valorativo y cognitivo de las personas, construyen la agenda política, definen los límites de lo político y la forma de entender la cotidianeidad. Constituyen un espacio para la construcción de poder que es necesario utilizar estratégicamente. De allí la necesidad de un cuidadoso monitoreo de cómo las PAE-LNG son trabajadas en la prensa, tal como lleva adelante en Brasil la Comissão de Cidadania e Reprodução (CCR). Se puede consultar su página web1 y también al Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) que incorpora un trabajo de denuncia sobre espacios en la prensa o de internet violatorio de los derechos humanos de las mujeres2. Las acciones de abogacía requieren interactuar con las personas formadoras de opinión y de comunicación social, para presentar a la opinión pública el acceso universal a las PAE-LNG desde la perspectiva de derechos humanos y su impacto en el desarrollo, con datos significativos para la comunidad. Los objetivos del trabajo comunicacional son promover la movilización social, reorientando a la opinión pública sobre un problema del acceso injusto a las PAE-LNG y sus consecuencias sobre la mortalidad materna, los embarazos no planificados, el aborto inseguro entre las mujeres más pobres, en general jóvenes. Se pretende generar debate sobre las naturalizadas inequidades al desarrollo humano y promover la conciencia que el cambio implica un compromiso social. Esta acción requiere exponer a la opinión pública las raíces sociales y económicas del problema, trascendiendo las causas individuales y conductuales y movilizando los principios éticos que se violan en la falta de acceso universal a las PAE-LNG. El Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud ha llamado la atención sobre la necesidad de implementar una campaña mundial contra la mortalidad materna como violación a los derechos humanos (Naciones Unidas, 2006). Plantea que ha llegado el momento de manifestarse y reclamar contra la mortalidad materna con la misma intensidad que se denuncian las violaciones extrajudiciales, fundado en el compromiso de los Estados por el logro de los ODM para el 2015.
1 http://www.ccr.org.br/a_noticias.asp 2 http://www.cladem.org/index.php?option=com_rokdownloads&view=folder&Itemid=126

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Como los medios prestan atención durante un período corto de tiempo que, a modo de un reflector intermitente, ilumina la realidad sólo por momentos, es necesario: a) Preparar el mensaje a comunicar, esto es la propuesta acordada con un modelo de “mensaje blindado” para cuando la coalición sea entrevistada. Se recomienda que sea una sola propuesta, que reitere una y otra vez, para facilitar que la comunidad la identifique; b) Seleccionar y capacitar a las y los voceros, quienes deben disponer de la información necesaria y claridad sobre la propuesta a difundir. Las y los jóvenes son excelentes portavoces y tienen derecho a participar activamente en las acciones de abogacía, representando la percepción de las y los jóvenes de todos los sectores sociales y en interacción con adultas y adultos; c) Enviar a los medios una carta indicando quién o quiénes son las y los voceros de esta campaña, para presentarlas y presentarlos con antelación y que los medios sepan a quien pueden dirigirse en busca de opinión y datos. Las y los voceros deben contar con todos los datos disponibles y argumentos para fundamental la propuesta; d) Generar la noticia, que obligue a su cobertura periodística. Por ejemplo una maratón, un festival de rock o reggaetón realizada por jóvenes y adultos para el reclamo del derecho a disponer de PAE-LNG en el sistema público de salud, es una noticia en sí misma y sin duda, atraerá el interés de la prensa; e) Tener en cuenta que las condiciones de una noticia son sensación, conflicto, misterio, celebridad, desviación, tragedia, pero también proximidad y grado de adaptación a construcciones pre-existentes: presentar casos locales, resultados de encuestas, entrevistas a mujeres, debates en la radio, son maneras creativas de atraer la atención periodística; f) Fortalecer las competencias de las y los periodistas en temas de las PAE-LNG y su vinculación con derechos humanos, género y derechos sexuales y reproductivos. Grandes aliados son en este sentido los periodistas sensibilizados en cuestiones de género y salud; g) Realizar encuestas de opinión sobre el acceso universal a las PAE-LNG y su importancia en el desarrollo, que no sólo sirven para monitorear los avances de las acciones de abogacía sino son también una estrategia de abogacía en sí mismo. La abogacía a través de los medios de comunicación facilita la visibilidad y legitimidad de coaliciones, alianzas o redes, generando adhesiones y poder de los grupos de presión. Permite no sólo comunicar la propuesta a la comunidad, sino también generar el compromiso que la incluya como protagonista. En tal sentido ha sido un significativo avance la tecnología informática de redes sociales, como Facebook o Twitter que facilita a las y los jóvenes ser creadores de la noticia. Los medios también pueden utilizarse para difundir la producción científica que apoye la definición del problema y para dar seguimiento a los compromisos gubernamentales. Más recientemente, y con el uso de tecnologías como internet, se está desarrollando acciones de abogacía basadas en la construcción de ciudadanía global, mediante emails y redes sociales. La búsqueda de adhesiones internacionales a través de internet permite la construcción de un poder global y la generación de conciencia sobre la violación de un país a los derechos humanos reconocidos internacionalmente. Si bien la firma de compromisos en conferencias y cumbres internacionales ha permitido avanzar en el reconocimiento de los derechos humanos a nivel internacional, su implementación dentro de políticas públicas de los países depende de la exigibilidad interna e internacional. Ello requiere el conocimiento del poder de la sociedad civil para exigir el respeto a dichos compromisos. 60

Estrategias de promoción y defensa de la anticoncepción de emergencia

Abogacía de Anticoncepción de Emergencia con Decisores Políticos
El proceso de abogacía de las PAE requiere colocar la temática del acceso universal a las PAE-LNG en la agenda política e involucrar a las personas tomadoras de decisiones políticas de los diferentes poderes del Estado con la propuesta de cambio (Advocate for Youth, 1995). Para ello es necesario que la coalición haya identificado las autoridades de quien dependen las decisiones que interesa lograr, conozca sus intereses, compromisos y discursos, así como los mecanismos y fuentes de construcción de su poder. Se pueden solicitar entrevistas a funcionarias y funcionarios, escribir cartas, o utilizar los medios de comunicación para presentar una carta pública; por ejemplo, si lo que se pretende es incluir las PAELNG en las normas técnicas se puede entrevistar a las autoridades del Ministerio de Salud, dirección de región sanitaria u hospital. La entrevista debe centrar la atención sólo en un tema y plantear un encuentro de seguimiento sobre los compromisos asumidos. El proceso de abogacía requiere utilizar estrategias para influir a las diferentes audiencias mediante argumentos acorde a sus intereses. Se presentan aquí algunos de ellos: a) Argumentos Económicos Estos argumentos pueden despertar el interés de las autoridades del poder Ejecutivo, que tienen que cumplir con un presupuesto público. Pueden basarse en el costo-efectividad de la inversión en las PAE-LNG, identificando el ahorro del presupuesto público en cargas sociales para familias de madres adolescentes, que viven en la pobreza y la carga en mala salud reproductiva, en relación a la inversión pública en el acceso universal a las PAE-LNG. Para construir estos argumentos se requiere tener datos claros sobre costos de las intervenciones preventivas, aunque en su defecto, podrían utilizarse estudios internacionales. Es necesario a su vez, apelar a la responsabilidad social de las autoridades, por cuanto estas inversiones preventivas de mediano plazo, tendrán réditos más allá de un período de gobierno. Es importante incluir en los argumentos la obligatoriedad que tiene el Estado a disponer de presupuesto público para respetar, proteger y hacer efectivos los derechos humanos; que la realización progresiva de los derechos económicos, sociales y culturales implica que el respeto y protección de los derechos por parte del Estado debe incrementare y priorizarse y más significaitivamente en el terreno presupuestario y así conseguir intervenciones más efectivas para el logro de los compromisos de reducción de la mortalidad materna y el acceso universal a la salud sexual y reproductiva. El Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud ha llamado la atención en este sentido (Naciones Unidas, 2006): “19. Los Estados tienen la obligación de dedicar el máximo volumen de recursos disponibles a la realización progresiva del derecho a la salud y de adoptar medidas jurídicas y sustantivas al respecto. En muchos países, los sistemas de salud se encuentran crónicamente en una situación de falta de fondos y de colapso. Para reducir la mortalidad derivada de la maternidad es esencial que aumenten los gastos y las políticas de refuerzo de los sistemas de salud y dar prioridad a la atención de la salud materna”. b) Argumentos Legales
Las acciones de abogacía con el poder Legislativo requieren la construcción de argumentos basados en la obligación del Estado por los derechos humanos, y su compromiso en actualizar el marco legal interno, en coherencia con el marco internacional. Rocío Villanueva, en el documento del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (2008), plantea que es necesario poner mayor énfasis en los siguientes:

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia • Argumentos contra la discriminación. La ausencia de acceso universal a las PAE-LNG puede ser considerada como una situación de discriminación contra las mujeres que las expone a embarazos no planificados, abortos inseguros y muerte materna. A su vez, es discriminatorio que el producto pueda adquirirse en farmacias, pero que se prohíba su distribución en el sistema público de salud, utilizado por las mujeres que más lo necesitan. La Observación General N° 14 del Comité de CEDAW establece que Estados deben “garantizar el derecho de acceso a los centros, bienes y servicios de salud sobre una base no discriminatoria, en especial por lo que respecta a los grupos vulnerables o marginados”. Argumento de la regresividad de un derecho otorgado. Implica considerar que si el método Yuzpe ha estado disponible por casi 30 años en los Ministerios de Salud, la prohibición de los productos dedicados puede ser considerada una medida regresiva, que es violatoria de los compromisos de derechos humanos. Argumento de la pertinencia. Frente a acciones judiciales contrarias al uso de las PAE-LNG basadas en las opiniones de tribunales sobre el porcentaje de duda estadística sobre el mecanismo de acción de las PAE-LNG y el momento de la concepción, Paola Bergallo recomienda considerar que no es tarea del tribunal expedirse sobre temas bio-médicos que requieren una confirmación científica, sino solicitar a la autoridad competente se expida al respecto. La autoridad competente para la aprobación de un medicamento son institutos nacionales de registro de calidad de medicamentos, las que en la mayoría de los países se han expedido aprobando la producción y venta de las PAE-LNG en farmacias, sea en Levonorgestrel puro o mediante el método Yuspe (anticoncepción regular). Por lo tanto, ni las autoridades legislativas municipales, ni los tribunales federales o provinciales tienen pertinencia para opinar al respecto (Bergallo, P., 2010).

Un ejemplo es, en este caso de Ecuador, cuando en 2006 un fallo de la Tercera Sala del Tribunal Constitucional del Ecuador concedió la acción de amparo constitucional para la suspensión del otorgamiento del registro sanitario del producto denominado “Postinor 2” (R.Nº 0014/2005). El fallo de primera instancia fue apelado por el Ministerio de Salud Pública y pasó a conocimiento del Tribunal Constitucional. Frente a ello, CLADEM Ecuador, conjuntamente con las organizaciones de defensa de los derechos humanos de las mujeres, iniciaron una acción de abogacía para incidir sobre el proceso judicial ante el Tribunal Constitucional y presentó quejas individuales ante la Defensoría del Pueblo, Dirección de la Mujer (Sánchez Pinto, S., 2006).

El Campo Legal: Litigando para la Defensa y Promoción de la Anticoncepción de Emergencia
Apoyados en el argumento falaz que las PAE-LNG son abortivas, los grupos anti-derechos han establecido un campo de litigio legal permanente, presentando ante la justicia acciones constitucionales o de amparo en contra de la fabricación, venta y distribución de las PAE-LNG, por lo que habrá que tener preparados los argumentos legales de defensa e informar a la opinión pública sobre los resultados de la evidencia científica. Por otra parte, aunque resulta un camino tan arduo como eficaz, es posible que las ONGs asuman una posición pro-activa en el campo jurídico, iniciando acciones judiciales para el logro de políticas públicas. Estas acciones, según palabras de Paola Bergallo, se basan en las reformas constitucionales de los “90, que permiten que los tribunales funcionen como espacios de participación en búsqueda de cambios sociales, llevando adelante litigios de derecho público como parte de lo considerado “remedios judiciales” frente a la acción del Estado (Bergallo, P, 2005). Asimismo, se requiere la presentación de la acción judicial de los casos de violación de derechos y promover su seguimiento por medio de la movilización social. Implica, a su vez, contar con el apoyo, explícito o no, de otros poderes del Estado, como el ejecutivo o el legislativo, en el convencimiento 62

Estrategias de promoción y defensa de la anticoncepción de emergencia que se estará abriendo un camino para garantizar los derechos humanos consagrados en tratados y convenciones internacionales. a) Construcción de un Banco de Casos
Es necesario tener un banco de fallos judiciales a nivel internacional y nacional que puedan servir

como jurisprudencia y como ejemplos a ser presentados a los medios de comunicación en las acciones de abogacía. A su vez, los casos locales tienen gran fuerza en movilizar la comunidad, por esto es necesario tener disponible también un banco de casos locales de violación a los derechos sexuales y reproductivos, para que la opinión pública pueda percibir las formas en que cotidianamente el Estado expone a las mujeres, especialmente las más pobres, a los riesgos de vida, cuando niega el acceso universal a las PAE-LNG. Se requiere acompañar estos casos individuales con un análisis que permita evidenciar las raíces sociales del problema y la propuesta de abogacía, apelando a la comunidad para comprometerla su seguimiento. A modo de ejemplo se puede consultar el Observatorio de Sentencias Judiciales, de la Articulación Regional Feminista por los Derechos Humanos y la Justicia de Genero3. Y también el trabajo de seguimiento sobre fallos judiciales vinculado a las PAE-LNG realizado por el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) de México (2006)4. b) Recurso Jurídico de Amicus Curiae En el último tiempo las organizaciones defensoras de los derechos sexuales y reproductivos están haciendo uso de la figura de “amicus curiae”, presentando evidencia científica sobre las PAE-LNG en los juicios que existen en los países de América Latina y el Caribe. El concepto de “amicus curiae”, que traducido literalmente significa “amigo del tribunal”, admite que terceras personas, ajenas a la disputa, puedan ofrecer opiniones para la resolución del proceso, motivadas por la proyección colectiva de la sentencia. Es un instrumento de participación de los grupos de interés público, para fortalecer la toma de decisiones judiciales (Nino, C.S., 1992). El Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos establece la posibilidad de presentarse en calidad de amicus curiae ante dicho tribunal, y la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto San José de Costa Rica) permite que los Estados incorporen la figura de amicus curiae a sus procesos judiciales. A modo de ejemplo, se puede considerar ante la prohibición de la AE en Honduras en octubre de 2009, el Informe presentado ante la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas por CLADEM Honduras, Centro de Derechos de Mujeres (CDM), Colectivo Feminista Mujeres Universitarias (COFEMUN), Centro de Derechos Reproductivos, Planned Parenthood Federation of America, International División (PPFA), Consorcio Internacional de Anticoncepción de Emergencia (ICEC) y Family Care International (FCI). El documento argumenta que la prohibición a brindar información e insumos del único método que pueden utilizar las mujeres para evitar un embarazo después de una relación sexual desprotegida o producto de la violación, genera discriminación en el ejercicio de sus derechos más básicos de las mujeres como el derecho a la vida, toda vez que la falta de anticoncepción aumenta la mortalidad materna por abortos inseguros. Vulnera también el derecho a la autonomía, a decidir el número de hijos y el espaciamiento de los nacimientos, a la privacidad, a la dignidad y a la protección contra los abusos sexuales, mediante la cual Honduras se comprometió a tomar todas las medidas necesarias para promover “la recuperación física, psicológica, social y económica de las víctimas” en los tratados internacionales.

3 http://www.articulacionfeminista.org/a2/index.cfm?aplicacion=app003&cnl=41&opc=9 4 http://www.gire.org.mx/contenido.php?informacion=32

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia c) Comunicación con el Relator Especial de Naciones Unidas Existen mecanismos para monitorear las políticas públicas que implementan los derechos sexuales y reproductivos y el derecho a la salud. Tal es el caso de los Relatores Especiales/Expertos Independientes que son los encargados de vigilar los derechos humanos en los países, entablando diálogo con los gobiernos y examinando situaciones, incidentes y datos concretos con el fin de recomendar soluciones a la falta de ejercicio de los derechos humanos. Los distintos relatores tienen mandato temático, por lo que será importante tener presente al de Derecho a la Salud o Derecho a la Educación, que ha analizado el derecho a la educación para la sexualidad dentro de la calidad educativa. La sociedad civil puede comunicarse con el Relator Especial de Naciones Unidas mediante la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), enviar información o solicitar una visita de misión en relación a su mandato. Toda organización, comunidad o personas pueden presentar información al Relator Especial, sin intermediación de ONGs o abogados.
Algunos consejos prácticos elaborados por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos: • Es muy importante que la información sea lo más exacta, actual y específica posible. • La información debe incluir una detallada descripción de las circunstancias de la violación alegada. Esta debe ser breve y precisa (1-2 páginas pueden ser suficiente) y puede ser acompañada de anexos que proporcionen evidencias escritas o gráficas sobre el caso. • La calidad y el nivel de información que se proporcione son cruciales para garantizar que el Relator Especial de una rápida respuesta al caso, ya que la información incompleta requerirá posteriores investigaciones que pueden retrasar su consideración del caso. • Cualquier información adicional que se conozca del caso debe enviarse al Relator en nuevos mensajes, ya que esto es imprescindible para su intervención o en el seguimiento de las comunicaciones enviadas a los gobiernos. Información requerida a) Cuándo y dónde: fecha, hora y lugar preciso donde tuvo lugar el incidente (país, región, municipalidad y área). b) Víctima(s): Nombre y detalles completos de los individuos, pueblos o comunidades que se han visto o pueden verse afectadas o están en riesgo de sufrir los hechos alegados. c) Qué sucedió: Se deben detallar las circunstancias de la supuesta violación. Si el evento inicial llevó a otros por favor descríbalos cronológicamente. En el caso de que sea medidas generales tales como legislación o políticas nacionales, indique el estadio de desarrollo en que se encuentra y como los pueblos indígenas pueden verse afectados. d) Responsables: Se debe enviar información sobre quienes se cree que cometieron la violación. Se debe explicar si se conocen los motivos de estas sospechas y si tienen relación con autoridades nacionales. e) Acciones tomadas por las autoridades nacionales: ¿Se ha denunciado el caso a las autoridades judiciales o administrativas nacionales? ¿Qué acciones han tomado las autoridades responsables para remediar la situación? f) Acciones en el ámbito internacional: ¿Se ha iniciado alguna acción legal en algún órgano internacional o regional de derechos humanos? ¿Cuál es el estado en el que se encuentra? g) Fuente: Nombre y dirección completa de la organización o individuos que envían la información. Estos detalles son esenciales en el caso de que el Relator Especial necesite clarificación o información adicional sobre el caso. Esta información siempre se mantiene confidencial. h) Correo electrónico: srhealth@ohchr.org

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8.

Anticoncepción de emergencia y los sistemas de salud

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

8. Anticoncepción de Emergencia y los Sistemas de Salud
Nuevas Metodologías de Abogacía del Derecho a la Salud
El derecho a la salud, y especialmente los derechos sexuales y reproductivos, son asuntos muy complejos que suponen la incidencia sobre un sistema de salud integral y políticas sociales con consecuencias sobre la salud. Según el Informe del Relator Especial de Naciones Unidas, la complejidad del derecho a la salud obliga a que a la abogacía deba ir más allá de los métodos y técnicas tradicionales. Si bien el informe reconoce que las denuncias públicas, las campañas de envío de cartas y defensa de casos o el uso de slogans han sido muy eficaces, actualmente resultan insuficientes. Para que sea una realidad que las políticas, programas y proyectos garanticen el derecho a la salud, es necesario integrar la perspectiva de derecho a los procesos de formulación de todas las políticas sociales vinculadas a salud. Por ello, el Relator Especial recomienda que movimiento de defensa del derecho a la salud amplíe su campo hacia el diseño de nuevas metodologías de abogacía, tales como (Naciones Unidas, 2007): a) Un sistema de indicadores y criterios para evaluar la efectividad progresiva del derecho a la salud, teniendo en cuenta cuáles son los grupos más vulnerables y supervisando sus progresos con miras a lograr un acceso igualitario; a) Una metodología que ayude a determinar anticipadamente el impacto de determinadas políticas públicas, de manera que se puedan hacer los ajustes; b) Análisis de los presupuestarios, monitoreando las priorizaciones que el Estado realiza en función de cumplir con sus obligaciones del derecho a la salud; c) Proceso de fortalecimiento de capacidades para adoptar de manera decidida políticas que respeten las normas y prácticas internacionales de derechos humanos.

Derecho a un Sistema de Salud Equitativo, Accesible e Integrado
El derecho a la salud implica un sistema de protección de salud que garantice la igualdad de oportunidades. Dicho sistema incluye la atención de servicios de salud y el control de los determinantes sociales de la salud. En el caso de la mortalidad derivada de la maternidad, el Relator Especial del Derecho a la Salud reconoce que resulta vital para las mujeres el acceso a un sistema de salud equitativo, accesible e integrado (Naciones Unidas, 2004). Por ello, para trabajar por la abogacía de los derechos sexuales y reproductivos, lo primero es conocer claramente el sistema de salud y su funcionamiento. El CoNDeRS (Consorcio Nacional de Derechos Sexuales y Reproductivos) de Argentina recomienda conocer con claridad cuáles son las articulaciones y responsabilidades del sistema de salud a nivel municipal y provincial/estatal y los modelos de articulación de los diferentes subsectores: público, privado y de seguro de salud, ya que las recomendaciones del Ministerio de Salud generalmente obligan no sólo al subsector público, sino también el subsector privado y de seguro de salud (Consorcio Nacional de Derechos Reproductivos y Sexuales, 2005).
También es importante estar familiarizado con las tres principales obligaciones de los Estados en

relación al derecho a la salud sexual y reproductiva que son:

a) Respetar: el Estados no debe negar a las personas el derecho a decidir el número o espaciamiento de hijos; b) Proteger: el Estado tiene la obligación de evitar que terceros pongan en peligro la salud sexual reproductiva, por ejemplo mediante violencia sexual; 66

Anticoncepción de emergencia y los sistemas de salud c) Cumplir: el Estado debe incluir en sus sistemas políticos y jurídicos el reconocimiento al derecho a la salud, incluida la salud sexual y reproductiva. Esta última obligación implica la formulación de políticas, programas, normas y un sistema de suministros que garanticen que los servicios de salud sexual y reproductiva: a) estén disponibles, esto es en número suficiente; b) sean accesibles geográfica y económicamente; c) sean aceptables culturalmente, brinden acceso sin discriminación de género, edad, nivel socioeconómico, etnia/raza u orientación sexual, y d)tengan de calidad, lo cual significa sean apropiados desde el punto de vista científico y brinden un trato respetuoso hacia las personas usuarias. En el caso de las PAE-LNG, la accesibilidad depende de varios factores entre los que se encuentra su inclusión en las normas técnicas, el fortalecimiento de capacidades de las y los proveedores de salud, el empoderamiento de las personas usuarias para demandarlas y un sistema de suministros que asegure su acceso en equidad, es decir, priorice a las mujeres y las y los jóvenes que viven en condiciones de vulnerabilidad.

Auditoría Social
La auditoría social se inscribe dentro de estas nuevas metodologías de abogacía del derecho a la salud, de gran utilidad para avanzar en el acceso universal a las PAE-LNG. Alude a los procesos mediante los cuales la ciudadanía incide en la implementación de las políticas públicas para lograr una provisión de los servicios acorde a las obligaciones del Estado en derechos humanos (Acuña Alfaro, J. & González de Asis, M., s.f.) La mejora de un servicio público debe sustentarse en una respuesta eficiente a las demandas de las personas usuarias, pero también debe basarse en los estándares y principios de derechos humanos. Los procesos de auditoría social tienen como objetivo lograr un mejor acceso de la ciudadanía al diseño, evaluación e implementación de los servicios que brinda el Estado, como parte del monitoreo de la gestión pública y para colaborar con el principio de rendición de cuentas. Un proceso de auditoría social supone la existencia de una gestión pública transparente, que garantice la participación de la ciudadanía en los procesos de decisión y genere un flujo de información para rendir cuentas de su accionar. La auditoría social implica mecanismo de articulación entre gobierno y sociedad civil y supone un contacto directo entre el mecanismo auditor y la autoridad que será auditada, a fin incidir en las políticas públicas. La auditoría social además: • • • Proporciona a las organizaciones sociales y a las personas las herramientas y mecanismos para dar a conocer sus expectativas; Facilita los espacios para que las autoridades y la ciudadanía establezcan una relación de diálogo que devuelve el poder a la ciudadanía para demandar una intervención eficiente y relevante; Incorpora canales de comunicación y colaboración en términos de co-responsabilidad entre sociedad civil y gobierno, así como la participación de la autoridad en la implementación de la experiencia y la intervención de la ciudadanía en la ejecución de las soluciones planteadas.

Según el documento Diez Pasos para el Monitoreo Social (Consorcio Nacional de Derechos Reproductivos y Sexuales, 2005) existen dos tipos de monitoreo social: el realizado por cada persona, a nivel individual, y el realizado de manera sistemática por grupos de personas y organizaciones, articuladas para llevar adelante un plan organizado. En Argentina, el CoNDeRS ha creado un sistema de vigilancia social de las propuestas y metas del Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, que implica supervisar las condiciones del programa, a partir del análisis de sus fundamentos. Para organizar un mecanismo de auditoría social se requiere: 67

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia a) Acuerdos conceptuales e institucionales. Lo complejo del campo de trabajo en derechos sexuales y reproductivos es que involucra a otras organizaciones e instituciones, por lo que es recomendable establecer una alianza en la forma de un contrato informal; b) Conocimiento del sistema de salud y sus articulaciones; c) Un diagnóstico de cuáles son las situaciones que impiden el ejercicio del acceso universal a las PAE-LNG, con énfasis en las que viven las mujeres en condiciones de vulnerabilidad; d) Un plan que incluya: resultados que se pretenden lograr y con qué audiencias, en qué áreas, con cuáles estrategias, en qué período de tiempo y con qué recursos. Se recomienda que el objetivo sea accesible y acotado. El plan debe incluir, a su vez, los mecanismos de evaluación durante el proceso y al final de cada etapa. e) Métodos y técnicas para la difusión de los resultados. El objetivo es concientizar a la opinión pública y a ciertos sectores sobre aspectos relevantes del tema y facilitar la rendición de cuentas a la ciudadanía. Para ello pueden utilizarse tecnología como internet, páginas web, correo electrónico, una publicación en la prensa oral o escrita, una conferencia de prensa, afiches, volantes, entre otros (Consorcio Nacional de Derechos Reproductivos y Sexuales, 2005). A modo de ejemplo, se sugieren las siguientes herramientas: • Un cuadro sobre las acciones y propuestas presentadas por aspirantes a cargos legislativos y/o ejecutivos, a favor de las PAE-LNG. La Sociedad Norteamericana de Salud Pública [APHA American Public Health Association] incluye en su página web información a favor de la salud pública y en relación al tema priorizado para la incidencia política; Un registro cualitativo relativo a la calidad de la atención por parte de servicios y personas proveedoras de salud. Esta herramienta posibilita que las personas usuarias que concurren a servicios públicos de salud puedan opinar sobre la atención recibida; Una encuesta de evaluación que permite medir los avances o retrocesos en la constitución de una red de monitoreo en salud sexual y derechos sexuales y reproductivos. Sus resultados se pueden consultar en internet5.

Un ejemplo en este sentido es el estudio elaborado por la Fundación Desafío y Coordinadora Juvenil por la Equidad de Género en Quito, Ecuador, que a través de una investigación cualitativa con usuarias y equipo de salud muestra las barreras de acceso que ha generado el Sistema de Salud para obtener las PAE-LNG, obligando a las mujeres a pasar por un largo trámite que incluye: solicitar turno, asistir a una consulta para abrir la historia clínica, explicar los motivos de la necesidad de PAE-LNG, esperar el criterio de la proveedora de salud y finalmente solicitar la entrega en la farmacia, aumentando innecesariamente el tiempo que media entre la relación sexual sin protección y la toma, con la consiguiente disminución de la eficacia (Larrea Izaguirre, S., et.al., 2010).

Observatorios de Salud Sexual y Reproductiva
Es otra de las metodologías que permite monitorear los resultados de los procesos de implementación de políticas públicas usando información y evidencias en forma metódica. Busca articular a investigadores y tomadores de decisión por medio de la producción y sistematización de los análisis de información centrados en las personas usuarias. A modo de ejemplo, en Uruguay, el Observatorio Nacional en Género y Salud Sexual y Reproductiva de MYSU (Mujer y Salud en Uruguay) ha realizado importantes estudios sobre acceso a los métodos
5 http://www.conders.org.ar

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Anticoncepción de emergencia y los sistemas de salud anticonceptivos, incluyendo las PAE-LNG, que puede ser consultado en su página web6. Otro modelo se presenta en Guatemala gracia al Observatorio de Salud Reproductiva (OSAR) que fue creado en el Congreso de la República mediante un convenio entre diputadas, diputados y representantes de las organizaciones de la sociedad civil, en cumplimiento de su función establecida en la Constitución Política para monitorear y fiscalizar la implementación de las políticas públicas relacionadas con la salud reproductiva, a través del cumplimiento el cumplimiento de las siguientes leyes: Ley de Desarrollo Social; la Política de Desarrollo Social y Población; Ley de Acceso Universal y Equitativo a los Servicios de Planificación Familiar; Ley para el Combate del Virus de Inmunodeficiencia Humana y Sida, y los convenios internacionales. El OSAR trabaja en monitoreo y evaluación a nivel municipal y en el caso de mortalidad materna, mediante un convenio con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Se puede visitar su página web7.

Articulación Entre Gobierno y Sociedad Civil
La participación social es una obligación de derechos humanos y uno de sus principios. Para realizar el proceso de abogacía que busca incidir en las políticas y estrategias del Estado por el derecho a la salud sexual y reproductiva y, en este caso particular, por el acceso universal a las PAE-LNG, es prioritario que existan mecanismos articulación y diálogo. Por lo tanto resulta clave que las ONGs participen en las comisiones mixtas de gobierno y sociedad civil, ya sean generadas desde el gobierno o propuestas por la sociedad civil. Debido a la complejidad que tienen los derechos sexuales y reproductivos, es necesario que estos mecanismos de articulación incluyan actores de los tres poderes del Estado y del sector Salud, del sector Educación y del sector Justicia y Acción Social, además de integrantes de sociedades científicas y académicas. Por ejemplo, en Paraguay el comité de Disponibilidad Asegurada de Insumos Anticonceptivos (DAIA) es un mecanismo de articulación muy eficaz, que cuenta con la participación de cooperantes internacionales (UNFPA, USAID), instituciones de gobierno y de sociedad civil y se ocupa de complejo tema de suministros de anticonceptivos, incluyendo las PAE-LNG.

Proceso de Normatización y la Anticoncepción de Emergencia
Las normas clínicas son sistematizaciones de prácticas para los servicios de salud que ayudan a tomar decisiones a las personas proveedoras y usuarias, con criterios de calidad. Refieren a las condiciones mínimas indispensables para una atención de calidad según el nivel de complejidad del servicio de salud. Acorde a un modelo de atención preventivo, priorizan la red de servicios en el primer nivel de atención y la orientación comunitaria. La normatización es un proceso periódico que se construye entre las autoridades del sector Salud y las sociedades científicas y académicas y las ONGs. Las normas técnicas legitiman el accionar de proveedoras y proveedores de salud en el campo de la anticoncepción, y especialmente en el uso de las PAE-LNG, y obliga al Estado a suministrar los medios para su cumplimiento. A través de la participación en comisiones mixtas de gobierno y sociedad civil, las ONGs debieran vigilar que las normas técnicas para las PAE-LNG, garanticen en todos los servicios de salud los cuatro principios básicos de los derechos sexuales y reproductivos: autonomía personal, igualdad, diversidad e integridad corporal. Los distintos países de la región de América Latina y el Caribe han realizado importantes avances en materia de normatización en el uso de las PAE-LNG, incluyendo consejería para la toma de decisiones
6 http://www.mysu.org.uy/observatorio 7 http://osarguatemala.org/quiche.htm

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia e indicaciones para el uso de las PAE-LNG en las distintas normas técnicas tales como las Normas de Salud Sexual y Reproductiva (Normas de Planificación Familiar); Normas de Salud de Adolescentes; Normas de Atención a la Violencia Sexual. Algunos países como Argentina disponen de un documento normativo específico sobre Anticoncepción Hormonal de Emergencia y en otros se están haciendo esfuerzos por incluir también en las normativas sobre acciones humanitarias y de emergencias a personas desplazadas, como es el caso de Guatemala. Pero aún existe una brecha importante en cuanto a la implementación de dichas normas por varios motivos: a) Falta de sensibilidad de funcionarias y funcionarios del Ministerio de Salud sobre su responsabilidad jurídica y ética; b) Desconocimiento de parte del personal de salud; c) Mitos y tabúes respecto al uso de las PAE-LNG en adolescentes; d) No inclusión de las PAE-LNG en los procesos y materiales de educación integral para la sexualidad; e) Fallas en el sistema de suministros; f) Falta de un rubro presupuestario para anticonceptivos que incluya a las PAE-LNG; g) Adecuados sistemas de supervisión, con participación de las personas usuarias.

Sistema de Suministro de las Píldoras de Anticoncepción de Emergencia y Presupuestos Públicos
La disponibilidad de las PAE-LNG en los servicios de salud y farmacias depende de la voluntad política de prio-

rizar la adquisición de los productos por parte del Estado, plasmado en los presupuestos públicos o en la movilización de recursos de la cooperación internacional. La acción de abogacía de la sociedad civil es clave a la hora de generar esta voluntad política tanto a nivel del Estado como de las compañías farmacéuticas y la cooperación internacional. El problema de la provisión y logística de las PAE-LNG resulta complejo en la actualidad por cuanto la mayoría de los países no han logrado definir un rubro presupuestario específico para anticoncepción. El derecho a los medicamentos es responsabilidad del Estado y de las compañías farmacéuticas, ha planteado el Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud (Naciones Unidas, 2006 y 2009). “68. Independientemente de que se opte por un sistema de suministro público, privado o mixto, el Estado tiene la obligación jurídica de que exista en su jurisdicción un sistema digno de confianza, eficaz y transparente de suministro de medicamentos de calidad y asequibles. El sistema de suministro ha de ajustarse a las necesidades existentes, ofrecer una buena relación calidadprecio, entrañar una reducción de los desechos al máximo y evitar la corrupción. Es esencial que esté concebido para atender a quienes viven en la pobreza y a comunidades aisladas, así como a las elites urbanas ricas”. Es necesario tener presente que, si bien los derechos económicos, sociales y culturales son de naturaleza progresiva, dicha progresividad no aplica en el caso de los medicamentos esenciales, entre los que la OMS ha incluido las PAE-LNG, por lo que no pueden esgrimirse motivos económicos para la falta de provisión de las PAE-LNG en los servicios de salud y farmacias. Según palabras del Relator Especial del Derecho a la Salud: 70

Anticoncepción de emergencia y los sistemas de salud “El derecho a la salud incluye algunas obligaciones básicas de efecto inmediato, sin las que el derecho se vería en buena medida privado de su razón de ser. Por ejemplo, los Estados tienen una obligación inmediata de evitar la discriminación y de lograr que ciertos productos farmacéuticos” denominados “medicamentos esenciales” “estén disponibles y accesibles en todas sus jurisdicciones. Esas obligaciones básicas de efecto inmediato no están sujetas a la realización progresiva”. Por lo tanto, la primera tarea será realizar abogacía para que las PAE-LNG formen parte del listado de medicamentos esenciales que establece el Ministerio de Salud, tomando como modelo la “Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS. 15ª lista, marzo de 2007”8. El siguiente paso será generar la demanda por parte de la ciudadanía. Para ello, las ONGs debieran implementar un plan de comunicación en salud, que incluya entrevistas en radios locales y TV, afiches para ser expuestos en servicios de salud y farmacias y folletos, desplegables, etc. Es importante tener presente que estas acciones de difusión no son suficientes para facilitar el empoderamiento de usuarias y usuarios para la demanda. Se requiere también de estrategias presenciales en forma de talleres que faciliten la interacción. La siguiente etapa para asegurar el suministro de PAE-LNG a nivel de los sistemas de salud es la incidencia política con las autoridades locales, sobre su responsabilidad en las estrategias de desarrollo social, asociadas a la prevención del embarazo en adolescentes. Un estudio del Instituto Allan Guttmacher y UNFPA muestra que el uso de métodos modernos de anticoncepción, incluyendo las PAE-LNG, en adolescentes de 15 a 19 años, podría prevenir 1.100.000 embarazos no planificados en la región de América Latina y el Caribe (Guttmacher Institute & IPPF, 2010), con el consiguiente impacto en el desarrollo de las y los adolescentes, sus familias y la comunidad. La sociedad civil puede hacer un seguimiento a nivel municipal del impacto de las políticas sociales, por medio de los Índices de Desarrollo Humano (IDH), Desarrollo de Género (IDG) y Desarrollo Infantil (IDI); el IDH tiene tres dimensiones: una dimensión de salud en privación de esperanza de vida; una dimensión educación en privación de alfabetización y escolaridad y una dimensión en calidad de vida, medido en privación de ingresos o línea de pobreza. Un estudio de Dides C, Benavente M.C, Morán J.M para FLACSO y UNFPA (2010) refiere lo ocurrido en los municipios de Chile a partir del fallo del Tribunal Constitucional de 2008 que dejó en manos de las alcaldías el suministro de las PAE-LNG. Entre los resultados del estudio, el género de las alcaldesas fue un elemento importante en la decisión política de asegurar las PAE-LNG. El acceso a las PAE-LNG fue mayor en los servicios de áreas rurales y de medicina general a nivel urbano, pero la consideración de la tasa de embarazo adolescente no hizo diferencia en el criterio para la entrega de PAE-LNG. Estos datos muestran que es necesario reforzar los procesos de abogacía mostrando el argumento que los embarazos en adolescentes inciden el desarrollo social, político y económico OPS/OMS, 1997). La planificación de los sistemas de suministro debe asegurar la accesibilidad en cuatro dimensiones: a) geográfica, de modo que las PAE-LNG estén disponibles en las zonas rurales y urbanas; b) accesibilidad económica aún para las personas que viven en la pobreza; c) sin discriminación por sexo, edad, etnia/ raza, nivel socioeconómico, mediante un programa especial para que puedan acceder las poblaciones más vulnerables, y d) han de ser culturalmente aceptables y ajustarse a la ética médica e incluir al sistema de salud tradicional. Según palabras del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Salud: “Además, requiere hacer frente a factores culturales, sociales y políticos que impiden que los grupos vulnerables accedan a la atención médica en general y a los medicamentos en particular”. El Estado debe asegurar un sistema normativo para garantizar su calidad. Se recomienda la elaboración de un Manual de Suministro de Anticonceptivos: constituye una herramienta esencial para la administración y supervisión. El manual de suministros debe explicar en detalle cómo funciona
8 http://www.who.int/medicines/publications/essentialmedicines/en/index.html

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Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia el sistema de logística de anticonceptivos. Dicho manual debe incluir los siguientes aspectos: organización del sistema de suministros anticonceptivos, pautas para el almacenamiento, frecuencia de reabastecimiento, cálculo de los tiempos de espera y consumo mensual promedio, cálculo del nivel máximo/mínimo, procedimientos para la elaboración de pedidos, cronograma de pedidos y entregas, generalmente elaborado en forma anual. Un ejemplo de éxito de la incidencia política en el campo de acceso a medicamentos es el notable avance que el movimiento de personas con VIH Sida ha logrado en Brasil en cuanto al acceso a antirretrovirales a precios accesibles, flexibilizando el costo de las patentes y disminuyendo la carga impositiva del Estado.

Mercadeo Social
Consiste en acciones para facilitar el acceso a las PAE-LNG desde el punto de vista económico y geográfico. Requiere implementar acciones de abogacía con las compañías farmacéuticas, productoras o importadoras de las PAE-LNG, tal como ha sido la exitosa campaña que realizó PROFAMILIA (Asociación pro Bienestar de la Familia) de Colombia. Estas intervenciones requieren el conocimiento por parte de las ONGs de los mecanismos comerciales y movilización de fondos para distribuir las PAE-LNG a un precio que no es competitivo en el mercado. Deben acompañarse de una campaña de difusión en los medios de comunicación social para que exista conocimiento en la comunidad sobre las ventajas y calidad del producto. A su vez, y como resultado de los mecanismos de articulación con el Ministerio de Salud, algunas ONGs que brindan servicios de salud podrían establecer acuerdos para la consejería y la entrega de PAE-LNG, junto con acciones de investigación-acción que puedan servir al programa gubernamental.

Fortalecimiento de Capacidades
Las iniciativas de fortalecimiento de capacidades es parte del proceso de coordinación interinstitucional e intersectorial que las ONGs podrían implementar, incorporando información científica sobre las PAE-LNG a todas las acciones de capacitación que realizan las ONGs. Las acciones debieran considerar al menos cuatro grandes sectores: a) El sector Salud: incluyendo los programas de salud sexual y reproductiva, los programas de salud de adolescentes, programas de ayuda humanitaria a emergencias, servicios de salud de los tres niveles de atención, con énfasis en el primer nivel, el sistema de atención de emergencias (guardias hospitalarias), los proveedores de subsistema de seguro de salud y privados, el sistema de terapeutas tradicionales (comadronas, parteras empíricas, curadores y sanadores tradicionales); b) El sector Educación: incluyendo los programas de educación integral para la sexualidad en todos los niveles educativos, carrera y centros de formación docente; programas de educación vocacional; programas y proyectos de educación no formal; universidades y centros de formación de las carreras de Enfermería, parteras/matronas, Bioquímica y Farmacia, Medicina, Psicología y Derecho; c) El sector de Justicia y Seguridad: incluyendo servicios de atención a víctimas de la violencia; delegaciones de la mujer; defensorías de la mujer; defensorías de la niñez, adolescencia y familia; carrera de formación de jueces y magistrados. d) Consejos profesionales de Bioquímicos y Farmacéuticos, Enfermería, Parteras/matronas, Medicina, Psicología y Derecho. 72

Anticoncepción de emergencia y los sistemas de salud Los contenidos de las capacitaciones debieran contextualizarse entre los siguiente aspectos: sexualidad humana, el proceso reproductivo, mecanismo de acción de las PAE-LNG, indicaciones de uso y eficacia de éstas, prevención de ITS, VIH Sida y las PAE-LNG, derecho a la salud, derechos sexuales y reproductivos, incluyendo adolescentes, equidad de género y edad, bioética en la atención integral de salud sexual y reproductiva, comunicación con adolescentes, consejería/orientación y empoderamiento para la toma de decisión de las usuarias sobre métodos anticonceptivos, incluyendo las PAE-LNG, prevención y asistencia en violencia de género y violencia sexual, y el rol de los hombres en la anticoncepción. Se sugiere una formación teórico-práctica que facilite el diálogo interpersonal y utilice técnicas activas en grupos de discusión, role-playing, entre otras, para las y los proveedores logren objetivar sus marcos valóricos y la forma en que éstos se expresan en el vínculo con las mujeres y las y los adolescentes. A modo de ejemplos se puede mencionar el caso de México donde el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Seguridad Social (IGSS) capacitaron más de 20.000 proveedores de salud. El equipo de Population Council distribuyó folletos informativos a más de 1.000 químicos-farmacéuticos y más de 3.000 gineco-obstetras privados. A su vez, puso más de 1.000 insertos en publicaciones dirigidas a ambos grupos y elaboró folletos informativos para mujeres agredidas sexualmente. En Brasil se realizó una intensa campaña de capacitación a personal proveedor de salud, del subsector privado a través de seminarios que contaron con el apoyo financiero de las compañías farmacéuticas y asistencia técnica de Population Council. Por su parte BENFAM (Bem-Estar Familiar no Brasil), Núcleo de Estúdios para a Prevenção da AIDS (NEPAIDS), PIWH y la Universidade de São Paulo, contribuyeron a capacitar a proveedores de salud. En Nicaragua, las actividades de capacitación incluyeron a personal de las farmacias. IXCHEN, miembro de la Comisión Nacional de Anticoncepción de Emergencia trabajó con PATH un proyecto orientado a aumentar los servicios para jóvenes en farmacias, incrementar la disponibilidad de PAE-LNG en farmacias, mejorar la calidad de la información en farmacias sobre PAE-LNG y otros métodos anticonceptivos, desarrollar vínculos entre las farmacias y los proveedores de servicios de salud para jóvenes. La abogacía por las PAE-LNG también debiera considerar la necesidad de incidir en el incremento del número de proveedores de salud y en la mejora de las condiciones de trabajo, incluyendo el nivel de remuneración, mediante el incremento de los recursos del sector Salud, tal como ha recomendado el informe del Relator Especial del Derecho a la Salud (Naciones Unidas, 2009).

Fortaleciendo la Demanda. Información, Educación y Comunicación (IEC)
Lecciones aprendidas indican que mientras los servicios de salud inciden sólo el 25% de los resultados en salud, las acciones de auto-cuidado y cuidado mutuo, tienen un peso promedio mucho mayor, por cuanto el 50% de los resultados en salud corresponden a condiciones del ambiente social y económico (The Canadian Institute for Advance Research, 2002). A partir de la Primera Conferencia Internacional de Promoción de la Salud (Ottawa, 1986), la educación para la salud fue redefinida como el proceso por el cual las personas adquieren poder para transformar su realidad y controlarla (Terris, M., 1992, Kickbusch, I., 1986). Para que las personas logren poder y autonomía se requiere su participación activa lo cual es, a su vez, un derecho inherente a la dignidad humana. Educación e información en salud pública es parte del derecho a la salud y por lo tanto debe ser considerada por las ONGs en sus acciones estratégicas por el acceso universal de las PAE-LNG. Implica la organización de iniciativas comunitarias auto-gestionadas con talleres de por lo menos 30 horas, con metodologías participativas, que faciliten la toma de conciencia y el diálogo entre las y los participantes (tipo JOCCAS). 73

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia Las propuestas de actividades de educación de joven a joven y las iniciativas de educación comunitaria que promueven el diálogo intergeneracional, entre mujeres y sus hijas sobre enfoque de género y derechos sexuales y reproductivos, han resultado de alta eficacia. Para el trabajo con adolescentes y jóvenes es importante considerar los cuatro objetivos que propone Siecus para la educación integral de la sexualidad (Siecus Publications, 1997): a) Proveer a adolescentes y jóvenes correcta información sobre sexualidad humana; b) Proveer a adolescentes y jóvenes competencias para cuestionar y evaluar sus propias actitudes; c) Apoyar a adolescentes y jóvenes para desarrollar competencias interpersonales, como la comunicación, la toma de decisiones y asertividad con habilidades para manejar las presiones de sus pares y parejas; d) Ayudar a adolescentes y jóvenes a evaluar responsablemente sus relaciones sexuales, y decidir sobre un conjunto de alternativas, entre las que se incluye la abstinencia, la anticoncepción y el condón. Las estrategias educativas debieran complementarse con actividades de difusión por los medios de comunicación: entrevistas radiales, afiches, folletos, cartillas para servicios de salud y farmacias, spots televisivos y radiales. Los mensajes deben ser claros, directos y brindando recursos para la ampliación de la información, como teléfonos y páginas web, que resultan claves a la hora de obtener información en una emergencia. Las líneas telefónicas de consejería para adultas y jóvenes son otra estrategia de alta eficacia. Un ejemplo en tal sentido es la experiencia del Programa Gente Joven de Mexfam en México con su página web interactiva, con seguimiento que realiza un grupo de profesionales a las preguntas que generan las y los jóvenes. La iniciativa incluye también una línea telefónica para consejería sobre PAELNG y anticoncepción regular a jóvenes. El campo de la educación en salud es un campo que las ONGs han trabajado intensamente, por lo que la experiencia acumulada puede brindar infinidad de ejemplos y potenciar estas sugerencias.

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9.
El poder legislativo y la anticoncepción de emergencia

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia

9. El Poder Legislativo y la Anticoncepción de Emergencia
El trabajo colaborativo de las ONGs con legisladoras y legisladores ha sido una estrategia de gran efectividad para impulsar políticas de Estado en materia de derechos sexuales y reproductivos. Así lo ha reconocido el informe de UNFPA sobre los logros de los 15 años posteriores a la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (Cairo+15) (UNFPA, 2006). El poder Legislativo, como representante de la ciudadanía, tiene una función expresa de impulsor y tomador de decisiones en legislaciones orientadas a la construcción de un Estado de derecho, como promotor del diálogo con la ciudadanía para recabar sus necesidades en materia de políticas públicas y en la vigilancia y control de las acciones del Ejecutivo que comprometan la universalidad, equidad y no-discriminación en el ejercicio de los derechos. La función del poder legislativo consiste en instrumentar la consagración de derechos, promover la actualización del marco legal interno, definir la asignación de fondos del presupuesto público, y auditar la implementación de políticas públicas que realiza el poder Ejecutivo. Sostener un vínculo entre las ONGs y el Congreso puede ayudar a conocer el panorama político y social, desde la visión de legisladoras y legisladores comprometidos con el derecho a la salud y los derechos sexuales y reproductivos, saber cuáles pueden ser los obstáculos, oportunidades y actores relevantes para avanzar en el acceso universal a las PAE-LNG. A través de la comisiones de trabajo del Congreso, legisladoras y legisladores pueden influir en sus colegas con información relevante sobre las PAE-LNG y sus consecuencias en el desarrollo humano; pueden también generar audiencias públicas como espacio para la reflexión de la sociedad civil sobre la necesidad de uso de las PAE-LNG y la asignación de recursos presupuestarios para ello, y a su vez, pueden facilitar alianzas dentro de las comisiones de trabajo del Congreso, movilizando a otras personas de decisión política y atrayendo el interés de la prensa para visibilizar las acciones de abogacía. Es necesario tener presente que en Estados federales, como el caso de Brasil, Argentina o México, los Congresos provinciales o estatales y el legislativo municipal (Consejos Deliberantes Municipales) tienen también gran peso político y autonomía. En los últimos años, y con la influencia creciente de los grupos anti-derechos, líderes de las iglesias locales y los legislativos provinciales, estatales y municipales están llevando adelante acciones legislativas para restringir el uso de las PAE-LNG. Se trata de acciones que buscan limitar políticas públicas del orden nacional o federal y que reclaman para el municipio un poder que ha sido considerado anticonstitucional por los tribunales, por cuanto excede la competencia municipal. Sin embargo, es importante que las ONGs tengan presente que es a este nivel donde los líderes de las iglesias y los grupos anti-derechos tienen más influencia sobre el Legislativo, por lo que la acción de abogacía debe incluir el nivel nacional, provincial o estatal y municipal.

Promoción y Defensa de la Anticoncepción de Emergencia con el Legislativo
Existen algunas intervenciones específicas que pueden desarrollar las ONGs para la abogacía con el poder legislativo en la promoción y defensa del acceso universal a las PAE-LNG, como todo trabajo de abogacía requiere un análisis previo de la coyuntura política y un mapeo de actores para poder establecer una alianza o coalición, que funcione como grupo de presión para promover o defender políticas públicas. Un ejemplo de éxito en este sentido fue la acción política desarrollada en Brasil en el municipio de Jundiaí, Estado de São Paulo, contra una legislación restrictiva de las PAE-LNG que había sido aprobada mediante la acción conjunta del Legislativo y el Ejecutivo municipal. Una alianza de diez organizaciones defensoras de los derechos sexuales y reproductivos, asociaciones científicas, partidos políticos presentaron en 2008 al Ministerio Público una propuesta de Acción Directa de Inconstitucionalidad, con el argumento que la legislación municipal viola derechos garantizados en la Constitución y la división de poderes al excederse el municipio en su competencia. Intervinieron en 76

El poder legislativo y la anticoncepción de emergencia dicha alianza la Comissão de Cidadania e Reprodução (CCR), Comitê Latino-Americano e do Caribe para Defesa dos Direitos da Mulher (Cladem - Brasil), Instituto Antígona, Federação Brasileira de Ginecologia e Obstetrícia (Febrasgo), Dr. Aníbal Faúndes, Ipas, Rede Brasileira de Promoção de Informações e Disponibilização da Contracepção de Emergência (Rede CE), Jornadas pelo Aborto Legal e Seguro, Católicas pelo Direito de Decidir, y Rede Nacional Feminista de Saúde e Direitos Sexuais e Reprodutivos. La presentación tuvo una amplia cobertura periodística en los medios de comunicación. El proceso judicial en el Estado de São Paulo terminó declarando la inconstitucionalidad de la legislación municipal en 2009 y obligando al municipio a aceptar las normativas federales sobre el uso y distribución de las PAE-LNG. Si bien este caso se trató de un exitoso proceso de defensa, es importante que las ONGs consideren la importancia estratégica que tiene el diseño de iniciativas de abogacía para la sanción de legislación que impida que gobiernos más conservadores pretendan volver atrás en cuanto a la obligatoriedad del Estado en la consejería y entrega de PAE-LNG en los servicios públicos. A modo de ejemplo, en Chile, la Cámara de Diputados aprobó en enero de 2010 las modificaciones que el Senado había hecho al proyecto sobre Orientación, Información y Prestaciones en materia de Regulación de la Fecundidad, que permite la entrega de PAE-LNG, contra un fallo anterior que prohibía la entrega en el sistema público de salud generando inequidad. Intervinieron en el largo proceso de abogacía los centros de investigación como el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva junto con el Ministerio de Salud brindando información científica sobre el mecanismo de acción de las PAE-LNG. En Argentina, mientras se encontraba en debate en las provincias de Tierra del Fuego y Córdoba la legislación restrictiva de distribución de las PAE-LNG en los servicios públicos, el Ministerio de Salud Pública de la Nación aprobó una resolución que incorpora las PAE-LNG al Programa Médico Obligatorio, para ser cubierta por los seguros de salud, y la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados avanzó en el respaldo legislativo a la distribución de las PAE-LNG firmando un predictamen al proyecto de ley que solicita la inclusión expresa de la prescripción y suministro de PAE-LNG en la Ley Nacional de Salud Sexual y Reproductiva. Por cuanto el Poder Legislativo es representante de la ciudadanía, las ONGs pueden: a) Solicitar entrevistas para la abogacía e información científica sobres las PAE-LNG y sus consecuencias sobre el desarrollo social, político y económico del país. Es importante que las ONGs tengan el apoyo de personas de la ciencia y la academia que brinden legitimidad y la aporten información científica reciente; b) Preparar una carpeta de abogacía para legisladoras y legisladores con información científica sobre las PAE-LNG, planteando claramente la necesidad de un proyecto de ley que brinde apoyo legislativo y presupuestario, basado en argumentos legales de derechos humanos y ejemplos de legislaciones en otras partes de la región de América Latina y el Caribe; c) Llamar la atención de legisladoras y legisladores sobre proyectos de ley que hayan sido presentados y que sean violatorios del derecho a la salud y los derechos sexuales y reproductivos y que es necesario neutralizar; d) Ofrecer un grupo de trabajo entre las ONGs, sociedades científicas y académicas y las personas asesoras de legisladoras y legisladores para revisar el diagnóstico de situación del acceso a las PAE-LNG, sus obstáculos y limitaciones, especialmente en poblaciones más vulnerables por condición socio-económica, edad, pertenencia a pueblos indígenas o afrodescendientes, ruralidad, entre otros; e) Ofrecer datos para comunicarse con legisladoras y legisladores de otros países que puedan ampliar la información y necesidad de sanción de una legislación y presupuesto para las PAE-LNG, incluyendo la participación en el Grupo Parlamentario Interamericano de Población y Desarrollo; 77

Carpeta de abogacía sobre anticoncepción de emergencia f) Ser un puente para el consenso entre los diferentes bloques parlamentarios y los dictámenes de las Comisiones de Salud, Mujer, Familia, Niñez y Adolescencia, para integrar los aportes de legisladoras y legisladores para la sanción de una ley; g) Reunir firmas para la presentación de un proyecto de ley por parte de la ciudadanía. La acción de búsqueda de firmas es en sí misma una actividad de abogacía que puede desarrollarse con jóvenes, incluyendo alumnas y alumnos de las escuelas.

Anticoncepción de Emergencia en las Áreas de Acción Parlamentaria
Legisladoras y legisladores pueden impulsar acciones en el ámbito legislativo y en la sociedad en general vinculada al acceso universal a las PAE-LNG, tales como: a) Presentar proyectos de ley de apoyo legal y presupuestario que respalde el acceso universal a las PAE-LNG y la educación integral para la sexualidad; b) Ampliar alguna iniciativa ya presentada como proyecto de ley en el Congreso. Los congresos tienen una página web con información de proyectos de ley y datos sobre su estado parlamentario. Esta información puede ser importante para saber a quién o quiénes es necesario entrevistar para brindar información científica. c) Modificar legislaciones discriminatorias para las mujeres, las y los adolescentes, respecto a sus derechos sexuales y reproductivos; d) Convocar a reuniones, encuentros, ruedas de prensa, para llamar la atención de la opinión pública sobre la necesidad de apoyo al acceso universal de las PAE-LNG; e) Convocar a audiencias públicas para debatir con la ciudadanía, incluido jóvenes y mujeres de pueblos indígenas y afrodescendientes, la necesidad de apoyo legal y presupuestario a las PAR-LNG; f) Movilizar a integrantes de otros bloques parlamentarios o comisiones de trabajo, o del Ejecutivo para respaldar un proyecto de ley o defender los derechos sexuales y reproductivos; g) Participar en Observatorios que monitoreen las metas de los Programas de Salud Sexual y Reproductiva, respecto al acceso universal de las PAE-LNG h) Fiscalizar los presupuestos públicos para las PAE-LNG.

Grupo Parlamentario Interamericano (GPI) en Población y Desarrollo
El Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo (GPI) está conformado por una red regional de grupos parlamentarios abocados a este campo, e integrado por parlamentarias y parlamentarios de la región. Cada uno de sus miembros trabaja en alianza y entre sí sin que su ideología partidaria interfiera, con la finalidad de promover leyes y políticas que garanticen el desarrollo equitativo de las mujeres, hombres, adolescentes, niñas y niños basándose en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994), la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995) y los ODM (Nueva York, 2000). Existen grupos parlamentarios en varios países de América Latina y el Caribe con los que el UNFPA colabora estrechamente (UNFPA, 2006). Cada uno de estos grupos parlamentarios debe ser representativo de su parlamento y debe contar con un mínimo de tres integrantes, incluyendo hombres y mujeres, de diferentes partidos políticos. Estos grupos han definido una misión, un plan de acción y una estructura de coordinación y secreta78

El poder legislativo y la anticoncepción de emergencia ria local y se reúnen en forma periódica. Puede visitarse su página web9. El GPI concentra sus actividades en torno a los siguientes temas prioritarios: • Interacción con otros parlamentarios a nivel nacional y regional, inclusive mediante la creación o la revitalización de grupos nacionales sobre población y la activa participación en la labor de grupos regionales; Seguimiento de los adelantos en los países en cuanto al Plan de Acción de Cairo y los ODM; Necesidad de información que tienen parlamentarias y parlamentarios; Definición de estrategias a fin de contrarrestar la oposición al programa de la CIPD; Necesidad de capacitación, reuniones, giras de estudio de parlamentarias y parlamentarios; Abordaje de las disparidades regionales en la aprobación de leyes relativas a la CIPD; Promoción del aumento de las consignaciones presupuestarias para temas de la CIPD; Profundización de la conciencia de parlamentarias y parlamentarios sobre las cuestiones de género y equilibrio entre los géneros; Fortalecimiento de la aplicación de leyes y políticas, y Aumento del apoyo financiero y material a las actividades de parlamentarias y parlamentarios.

• • • • • • • • •

9 www.gparlamentario.org

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10.
Referencias

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10. Referencias de Páginas Web
Organización o Programa
Apprende Bolivia Apprende, Perú Articulación Regional Feminista por los Derechos Humanos y la Justicia de Genero. Observatorio de Sentencias Judiciales Asociación Argentina de Protección Familiar (AAPF) Asociación Chilena de Protección a la Familia (APROFA) Asociación de Mujeres en Salud, Costa Rica Asociación Demográfica Costarricense Asociación Madreselva, Derechos Humanos y Salud Integral, Costa Rica Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (APLAFA), Panamá Asociación Uruguaya de Planificación Familiar (AUPF) BALANCE, Promoción para el Desarrollo y Juventud, México Bem-Estar Familiar no Brasil (BEMFAM) Casa de la Mujer, Rosario, Argentina Centro de Derechos de Mujeres, Honduras Centro de Derechos Reproductivos [Center for Reproductive Rights] Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, Perú Centro de Medicina Reproductiva de Adolescentes Centro de Mujeres Ixchen, Nicaragua Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (PROMSEX), Perú CISTAC, Bolivia Colectiva por el Derecho a Decidir, Costa Rica Comissão de Cidadania e Reprodução Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) Consorcio Internacional sobre Anticoncepción de Emergencia Consorcio Latinoamericano sobre Anticoncepción de Emergencia Consorcio Nacional de Derechos Sexuales y Reproductivos, Argentina (CoNDeRS) Copprende, Ecuador ELIGE, México Engender Health Family Care International (FCH), Family Health International (FHI)

Página web
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http://www.articulacionfeminista.org/ http://www.aapf.com.ar/ http://www.aprofa.cl http://casaames.com/ http://www.adc-cr.org/ http://madreselva-madreselva.blogspot.com/ http://www.aplafa.org.pa/ http://www.aupf.org.uy http://www.redbalance.org/ http://www.bemfam.org.br/ http://www.nodo50.org/mujeresred/argentinacasa_de_la_mujer/ http://www.derechosdelamujer.org/ http://www.crlp.org/ http://www.flora.org.pe/ http://www.cemera.uchile.cl/ http://www5.ibw.com.ni/~ixchen/ http://www.promsex.org/ http://cistac.org/ http://www.colectiva-cr.com/ http://www.ccr.org.br/ http://www.cladem.org/ http://www.cecinfo.org/ http://www.clae.info/ http://www.conders.org.ar/ http://www.plenasexualidad.com/ http://www.elige.net/01Wqueeselige.html http://www.engenderhealth.org/ http://www.familycareintl.org/ http://www.fhi.org/

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Organización o Programa
Population Council, México Population Services International (PSI) S.A., Paraguay Profamilia, Colombia Profamilia, República Dominicana Programa para una Tecnología Apropiada en Salud (PATH) Prosalud Interamericana, USA Prosalud, Chile Prosalud, Venezuela Puntos de Encuentro, Nicaragua Red de Salud de las Mujeres de Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC) Red Latinoamericana y Caribeña de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos (REDLAC) Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos Rede Brasileira de Promoção, Informação e Disponibilização da Contracepção de Emergência, Brasil Reprolatina, Brasil Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva (SHSSR) A.C, México Sociedad Paraguaya de Estudios sobre Sexualidad Humana (SPESH), Paraguay UNFPA, Oficina de México Unidad de Atención Sicológica, Sexológica y Educativa para el Crecimiento Personal A.C., (UNASSE) México

Página web
http://www.popcouncil.org/esp/americas/mexico. html http://www.psi.org/ http://www.profamilia.org.co/ http://www.profamilia.org.do/ http://www.rhoespanol.org/ http://prosaludinteramericana.org/english/ http://www.prosaludchile.org/ http://www.prosalud.org.ve/ http://www.puntos.org.ni/ http://www.reddesalud.org/espanol/ http://www.joveneslac.org/portal/ http://www.wgnrr.org/ http://www.redece.org/ http://www.reprolatina.org.br/ http://www.unasse.com/ http://www.estudiosdesexualidad.org/ http://www.unfpa.org.mx/ http://www.unasse.com/

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Referencias

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Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia
“Las opiniones contenidas en la presente publicación no reflejan necesariamente las del Fondo de Población de las Naciones Unidas, su Junta Ejecutiva ni sus Estados miembro, siendo de responsabilidad de los autores de la misma”

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