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Niñería de Recordar

Quizo la vida hoy


que yo te viniera a contar
la historia de hace tiempo atrás
me vinieron a cantar
Era un juglar pequeño
mas bien algo tristón
Que sin querer queriendo
Con el tristar de su poesía
Hirió mi corazón

Había una vez


un niño
de rostro sonrozal
que dedicaba sus ratos de ocio
al inocente juego de
JUGAR

Lo acompañaban EN TAL TAREA


días de lluvia del sur
y
un perro de triste mirar
que al caminar por el patio mojado
solía siempre chocar
con las varas de coligue
donde la madre solía colgar
la ropa que al otro día
el niño tenía que usar

El niño gustaba de jugar


con el único regalo
que le vinieron a entregar
una noche de diciembre
de un calor infernal
una señora de
una junta..
de una junta vecinal
Eran
unos
soldaditos de plásticos que
enterrados en el barrial
de un patio pequeño
de un patio LETAL
Gustaban de contemplar
la inocencia del niño
cuando les ordenaba
MARCHAR

Inocencia
del no saber
Inocencia del jugar
LA ECUACIÓN QUE DA
UNA
ternura a rabiar

Más
un día
SIN AVISAR
vinieron a tocar
la puerta de madera desvencijada
por donde
se podía entrar sin golpear

No se presento el señor
más dijo que se venía a quedar
Que había una lección
Que él debía enseñar

La madre agacho la cabeza


cuando vio su mirar
la cual en silencio le dijo
“Mu jer ... .al niño ho y… . m e l o he de llev ar .. ... ... ”
Me contaron que era EL
Señor hambre.
.!!Que.....el sabía! de ese jugar
…de esos soldaditos!
y de su INOCENTE TAREA
de entretener
a un niño solitario
en su destinado crecer

¡! Él también
dijo a mamá
que
quería jugar
que en la guerra en ese barrial
había una pequeña cosa
que el CAPITAN ¡
a su diminuta edad tenía
que
EXPERIMENTAR !!

Ordeno a los soldaditos


con voz dura
¡ FORMAR !
que algo él
les venía a COMUNICAR

Con tono marcial les dijo:

“Ya no habrá más guerra en este barrial!


Ya no habrá candidez
ni ternura en su enterrar!”
Se dirigió al niño y le dijo:

Niño:
“Jugastes a matar
Jugastes a guerrear
por ello
con el dolor de tu estomago
me haz de pagar”

Los soldaditos
bajaron sus bazucas
calmaron su marchar
y se dirijieron por ultima vez
a su pequeño capitán

Mi Capitán - Niño:

“Sabemos que usted


ya no volverá
que al lugar adonde va
ya no hay vuelta atrás
No se olvide de nosotros
de nuestra plástica
lealtad
ni de su barrial.
ni de sus triunfos inocentes
que le logramos dar
ni de su perro de triste mirar.
que con sus ojos lacónicos
cuidaba su ropa y de su jugar
Ya es hora de marchar
ya no es hora de jugar.
ahora es......
hora de
luchar
sabemos que usted
mi capitán
al final
usted
ha de ganar”

Y así
ese niño de 8 años
vio como su inocente y cándida niñez
dio paso abruptamente
a una melancólica y solitaria
adultez

.......Y colorín colorado este cuento me ha...........


torturado

Ultimo Bando:

Me han comunicado
que la caja de cartón
donde los soldaditos
habían quedado
un ratón del bando contrario
se los había devorado
No hubo defensa
no hubo cuidado
Ahora solo viven
en el estomago
de un ex - ratón hambreado

en el recuerdo
inocente de un niño - hombre
y su tiempo pasado

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