ANALITICA INTERNACIONAL

Grupo Coppan SC
Septiembre 22, 2010

Plan de Acción Mundial contra la Trata de Personas
En agosto pasado, en la Asamblea General de Naciones Unidas se dio a conocer el Plan de Acción Mundial de las Naciones Unidas para combatir la trata de personas (A/RES/64/293), que tiene como principal objetivo fortalecer las acciones internacionales para combatir este crimen transnacional. El Plan insta a los Estados a la ratificación de los instrumentos internacionales en la materia y establece el Fondo Fiduciario ONU de contribuciones voluntarias para las víctimas de trata de personas. El Plan incluye una serie de medidas urgentes para la prevención, procesamiento judicial y protección de las víctimas de trata. La trata de personas ha cobrado gran importancia en la agenda internacional en los últimos años. Los esfuerzos son relativamente recientes (el Protocolo entró en vigor apenas en el año 2000) y, por supuesto, la coordinación internacional para su combate es imperfecta por una multitud de factores legales, culturales y económicos. Debe entenderse que la trata de personas involucra a una gran cantidad de actores que se ven motivados ante una lógica de mercado y que cuestiones culturales, discriminatorias, conflictos y violencia son algunas de las causas que hacen especialmente vulnerables a niños y mujeres. El panorama mundial sobre la trata de personas es muy preocupante. Las estadísticas –producto de un esfuerzo de sistematización reciente y aún impreciso- reflejan ganancias por arriba de 30 mil mdd anuales por trabajos forzados y más de 28 mil mdd anuales por explotación sexual de mujeres y niños. Actualmente, alrededor de dos millones de personas, reportadas en 137 países, son víctimas de trata. Casi el 80% de este total son víctimas de explotación sexual. De acuerdo con UNICEF, más de un millón de niños son objeto del comercio sexual y más de 30 millones de infantes han sido objeto de abusos durante los últimos treinta años. La preocupación internacional se enfoca principalmente en la vulnerabilidad de mujeres y niños, pues aunque existen también casos de hombres estos son menos vulnerables. Además de la explotación sexual se señala el tráfico de órganos, los trabajos forzados y la servidumbre, como parte de este delito. En el ámbito internacional uno de los avances más importante para el combate de este delito ha sido la adopción de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente de mujeres y niños. En este marco se han desarrollado programas de capacitación por parte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y se formó el Grupo Interinstitucional de Coordinación contra la Trata de Personas, iniciativa mundial de la ONU

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(UN.GIFT). También se creó la figura de los Relatores Especiales sobre la venta de niños, prostitución infantil y utilización de niños en la pornografía (1990), trata de personas (2004) y formas contemporáneas de esclavitud (2007). A nivel regional, las iniciativas y compromisos han sido numerosos.1 Los problemas prácticos en el combate a la trata de personas han demostrado ser difíciles de superar. En 2009, en un debate sobre este tema en la Asamblea General, algunos de los obstáculos identificados fueron la falta de implementación de leyes nacionales contra la trata, la ausencia de medidas de prevención y de desincentivos hacia el lado de la demanda en los mercados que propician la trata, sistemas judiciales poco efectivos en la persecución y protección de las víctimas, datos insuficientes y falta de cooperación con actores no gubernamentales. Esta situación llevó en 2010 a la adopción de este nuevo Plan, iniciativa de Cabo Verde y Portugal. En reuniones previas a su lanzamiento, los delegados de estos dos países señalaron que este Plan busca ser una estrategia integral para fomentar la cooperación internacional en la materia, contribuir a una mejor implementación de los instrumentos y mecanismos internacionales y mejorar los mecanismos de intercambio de información sobre mejores prácticas en al materia. Como parte de este Plan los países se comprometieron a mostrar sus avances en la materia dentro de tres años. El Plan contiene las tres directrices - las “tres P’s”: prevención, procesamiento judicial y protección de las víctimas - bajo las cuales se enlistan una serie de medidas que los países se comprometen a cumplir. Bajo el marco de prevención de la trata de personas, se insta a incorporar el tema dentro de las políticas y programas de la ONU relacionados con desarrollo, derechos humanos, Estado de derecho, gobernabilidad, educación y reconstrucción después de conflictos y desastres naturales. Se acordó también construir una base de datos que permita realizar un análisis sistemático del carácter y alcance del fenómeno y promover campañas de concientización entre la población de riesgo y para la población en general, teniendo como eje la educación y la participación de los medios de comunicación, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado. Respecto de la protección y asistencia para las víctimas, su reintegración en la comunidad es parte fundamental del Plan a través de asegurar que los afectados sean tratados como víctimas –y no como criminales-, lo que implica que las leyes nacionales deben penalizar todas las formas de trata. Se insta también a los

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Como ejemplo, pueden mencionarse el foro Fundacional de Doha, Iniciativa árabe para el fomento de la capacidad nacional de lucha contra la trata de personas, la Declaración contra la trata de personas de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental, el Proceso de Bali sobre el contrabando y la trata de personas y la delincuencia transnacional conexa, la Coalición Centroamericana contra la Trata de Personas, el Convenio del Consejo de Europa sobre la lucha contra la trata de personas, el Plan de Acción conjunto de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental y la Comunidad Económica de los Estados de África Central de lucha contra la trata de personas, el Plan de Acción para la lucha contra la trata de personas del MERCOSUR, el Plan de Trabajo contra la trata de personas en el hemisferio occidental de la OEA y el Programa de Estocolmo para 2010-2014 la UE su Plan de Acción que crea la figura del coordinador contra la trata de personas. Recientemente fue lanzada en México la campaña “Corazón Azul” que tiene como fin sensibilizar a la población sobre la trata de personas y su efecto en la sociedad.

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Estados a adoptar medidas para que las víctimas de trata puedan permanecer en su territorio de forma temporal o permanente, dependiendo el caso. Finalmente, el Plan incluye también la persecución de los delitos de trata de personas para lo cual se destacó la aprobación e implementación de leyes para penalizar el intento de cometer un delito o participar como cómplice en la comisión, organización o dirección del acto delictivo. El Plan está estructurado para que los países de origen, tránsito y destino de víctimas de trata se comprometan a implementar las medidas señaladas y atacar así todas las aristas que conforman este delito. El Plan tiene como último punto la cooperación internacional, regional y subregional para hacer frente al problema para lo cual se buscará reforzar el Grupo Interinstitucional de Coordinación contra la Trata de Personas y el Fondo Fiduciario de la ONU de contribuciones voluntarias para las víctimas de trata de personas.

* Con la colaboración especial de Daniela González Iza y Ricardo Altamirano Escalona.