DELITOS CONTRA EL EQUILIBRIO VITAL DE LA NATURALEZA

La preocupación por el deterioro del Ambiente a un ritmo acelerado teniendo como causa principal las diferentes actividades humanas realizadas en busca del desarrollo, ha generado la preocupación de científicos y de juristas que han reconocido la necesidad de activar los diferentes mecanismos de control social, entre los cuales se encuentra el derecho en sus diferentes vertientes: Constitucional, Administrativo, Civil y Penal. Las propuestas fueron realizadas en las sucesivas reuniones internacionales en los años 1972 en Estocolmo – Suecia, 1992 en Río de Janeiro – Brasil y 2002 en Johannesburgo – Sudáfrica, siendo acogidas estas propuestas en las constituciones de la mayoría de los países del mundo y evolucionando a través de estos años.

En suma, debemos señalar que en lo que respecta a la cuestión de la regulación de los delitos ambientales dentro de la legislación latinoamericana, ésta todavía se encuentra en pañales; toda vez que aún no se ha tomado una conciencia real de la problemática ambiental que aqueja a nuestras sociedades, y que de no ser frenada conllevaría a futuro, quizá, a la desaparición de la vida tal y como la conocemos.

Para empezar con el análisis a los delitos contra el equilibrio vital de la naturaleza, es necesaria una definición de delito ambiental y para mí la más certera es la siguiente de POSTIGLIONE, citado por JAQUENOD DE ZSÖGÖN, en su tratado de Derecho Ambiental, sostiene que al hablar de delito ambiental, hace referencia a ilícito ambiental, y lo define diciendo que es en general el "Hecho antijurídico, previsto por el derecho positivo, lesivo del derecho al ambiente, o sea al aspecto esencial de la personalidad humana, individual y social, en relación vital con la integridad y el equilibrio del ambiente, determinado por nuevos trabajos o acciones sobre el territorio y por alteraciones voluntarias, químicas o físicas o por cualquier otro atentado o perjuicio, directo o indirecto, o en uno o más componentes naturales o culturales y las condiciones de vida de los seres vivientes.

los daños o perjuicios causados por una persona física a través de una persona jurídica deberán ser afrontados por ambas. . parte. pues las personas morales carecen de voluntad propia y no es sino a través de las personas físicas como actúan. pues de aceptarse tal argumento los delitos que llegaran a cometer los sujetos que ocupan los puestos de los diversos órganos de las personas morales quedarían impunes. sus actividades pueden sancionarse mediante reglas de responsabilidad penal solidaria. pues su actuación es a través de personas físicas. PERSONAS MORALES. Amparo directo 1042/81. Semanario Judicial de la Federación. ya que las sanciones deberían ser para la persona moral. 30 de septiembre de 1981. RESPONSABILIDAD PENAL DE LOS REPRESENTANTES DE LAS. En tal sentido. No puede admitirse que carezcan de responsabilidad quienes actúan a nombre de las personas morales. responden en lo personal de los hechos delictuosos que cometan en nombre propio o bajo el amparo de la representación corporativa.En lo referente a las personas jurídicas. Es por esto que los directores. Unanimidad de 4 votos. vols. primera sala. la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reiterado la siguiente postura. 2a. lo cual es un absurdo lógica y jurídicamente hablando. séptima época. Por consecuencia. gerentes. 151-156.1 1 Suprema Corte de Justicia de la Nación. administradores y demás representantes de las sociedades.

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