Crónica de una Visita Esperada Son las 5 de la tarde del 31 de diciembre.

He estado

organizando mi escritorio, oyendo música y leyendo algunos archivos mientras espero la visita. Habíamos quedado de vernos en mi casa en la mañana, pero llamó justo antes excusándose por razones cotidianas familiares. Pensaba que me diría que no nos podíamos ver, pero dijo que luego me llamaba. Así que aquí estoy aún esperándola evocando todo en mi memoria. No la había vuelto ver de cerca hace casi cuatro años. Apenas hace pocos meses me la encontré en una de las redes sociales por medio de un comentario a una foto de un conocido en común. Por curiosidad quise saber algo más de ella, así que la agregué enviándole una solicitud que aceptó pocos días después. Era simple, la conocía y solo quería saber someramente qué hacía en sus actualizaciones. Alguna vez vi una foto muy natural. No sé quién haría la toma a unos ocho o diez metros de distancia, pero era desprevenida. Me llamó la atención que ella estaba mirando cómo salió una foto en su

La invité a tomar algo mientras caminamos hacia el Parque Gaitán. Por supuesto el deseo de explorar bailar salsa juntos se cumplió. Eso era una coincidencia porque del mismo modo yo fui de blanco. Esperamos el comienzo efectivo de la rumba luego del brindis y el vals de los nuevos esposos. Pero eso quedó en el intento. Ella. también estaba invitada y tenía la curiosidad de bailar conmigo salsa. Lo cierto es que llegué a la fiesta de celebración de aquel matrimonio y me gustó verla en un traje blanco. Estuvimos en la misma mesa. Apenas llegamos a la avenida Hasta aquí nada del otro mundo. pues en los últimos diez semanas cruzamos dos férrea tres personas se quisieron ir e inmediatamente el resto también se fue y solo quedamos ella y yo. . la chica de la foto desprevenida en el Embarcadero Turístico de Girardot. Un “Me gusta” en la foto y un comentario señalando que se veía linda. junto con unas ocho personas más. pero decidimos compartir un rato en una discoteca ubicada en un segundo piso. Salimos del lugar hacia las dos y media de la madrugada en compañía de otros conocidos con la intención de seguir la rumba en otro lado a dos cuadras de allí.celular. veces unos breves saludos en el chat. ella en un lado y yo en el otro. Sin embargo para mí se veía sencillamente linda. Dizque no se defendía. Hace un mes recibí la invitación a un matrimonio entre una licenciada y un militar. no le avisaron para que sonriera.

conocerla más. Escogió consumir el perro caliente y nos sentamos. Habían salido algo tarde en la noche. eran las cuatro y media al regresarme en taxi. De vez en cuando había un efecto de susto que la alertaba y algunos comentarios se compartían. En menos de una semana quedamos de ir al cine. La dejé en su puerta. salimos caminando por el Parque Simón Bolívar y miramos la iluminación navideña y seguimos el sendero a su casa. mi expectativa acercó el zoom hacia el interrogante de si tenía novio. no le dije nada solo seguí conversando con ella mientras llegábamos caminando a su casa a unas nueve cuadras. Reafirmo: hasta aquí nada del otro mundo. la próxima invita ella. ella estaba junto a sus compañeros de trabajo. nos vimos para rumbiar un rato.Ella se tomó dos Redds y yo una Smirnoff. Cuando ella llegó entramos rápido. Aquí sí el asunto cambió. Me atreví a comprar dos gaseosas y un cubo de maíz pira y un perro. Llegó la hora de la película y ella no llegaba. Pidió un taxi que se demoró y la retardó por 20 minutos. quería volver a verla. Al término de la función. Al cabo de unos días. Esta vez invité yo. vi a su espalda el negro intenso y brillante de su cabello largo y un jean que le ceñía muy bien su derrier. Al final bailamos al ritmo del vallenato suave y Pero el contacto con ella dejó de ser completamente desinteresado y . Contemplé la esperanza que no fuera la única vez que la acompañara así. conocer más de su vida.

casi con la majestuosidad de una reina. Bailamos muy poco. Por fin llega y baja con un vestido rojo y su maquillaje la hace ver lo más natural posible. De nuevo nos vimos anoche para bailar. ¿Qué pensará ella de mí? ¿Con qué ojos me ve? Confío que le gusto. Mi familia la observa con gusto y a primera vista causa una buena impresión. Nos fuimos a la casa de ella caminando y llegamos casi a las 4 de la mañana. Algún malentendido entre dos mesas cercanas nos hizo salir en un momento para evitar involucrarnos. La sigo esperando y me timbra el celular. pienso cómo cambiaron las cosas. Me devolví feliz. estaba con más compañeros de trabajo. que le llamo la atención.nuestras sienes se juntaron y sus brazos por unos minutos alrededor de mi cuello bastaron para sentirme plácidamente atraído. mucho para verse más bonita. Qué bien! Coge un taxi. . se demora pero llega. Ahora que la estoy esperando. Es ella. le doy las indicaciones y la espero fuera de mi casa. pero para mí era suficiente verla y estar ahí. Se las presento y la hago seguir a mi escritorio. Llegué tarde porque tuve una reunión acostumbrada de fin de año. al menos para mí. No necesita Disimulo mi satisfacción y mi sorpresa de verla así. Al despedirme le dije que si quería ver una película conmigo y que podíamos disfrutar en su casa o en la mía. Prefirió la última opción y acordó llegar a media mañana.

ya casi llegamos… . Alisto mi moto y la llevo. ¿Cómo reaccionará? No sé. Pero se da cuenta y me pregunta qué miro. Mientras ella sentada observa hacia otro lado la contemplo.vemos algunas cosas que tengo en mi computadora. En el recorrido tengo en mente no regresar a casa sin decirle que me gusta y que si tengo intenciones con ella. Los minutos pasan rápido y ya debe irse. Le muestro algunas cosas de mi perfil de red social. No le digo nada. Vamos a ver qué pasa. Al menos estoy seguro que no tomará una negativa actitud. Quiero ser oficialmente su pretendiente. solo sonrío.

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