You are on page 1of 1
NUESTRA PORTADA La profesién de asegurador no es juego de nis. Adin cuando, aparentemente, es ia que menos nivel académico exige, nada est més distante de la realidad. Lo anterior puede parecer REAL si nos referimos a aos universitarios.Sinembargo nin- guna demanda més condiciones juntas. Podemos decir, pare empezar, que la seleccién natural se produce con el mas alto porcentaje de eliminacidn entre todas las demés profesiones.. Mientras que, pot ejemplo, la de médico es de uno entre cua~ to, la de asequtador es de algo asf como uno entre veinte,iSe requiere matricular 0 reclutar a veinte aspirantes para con seguir uno valiosat Y no es que vender sequros sea dificil. No. Por el contrat: es muy fécil.Lo que sucede es que son indis- pensables una cantided de atributos que es diffell reunir en tuna sola personazentre ottes intéligencia, buena presenta- cn, buen qusto en el vest, facilidad de expresién, prestigi, simpatfa, agudezs, lealtad, honestidad, agresividad, tactoy higiene corporsl, equilibtio mental y emacional, ecuanimidad, educacién (autodidéctice o ecadémica, no importa), ete. Los mejores vendedores entre todo los del mundo son los, agentes de segutos sinembargo el asegurador NO es un ver dedor. Patece contradictorio, pero no lo 5. £! profesional de slegutos es un prestataria de servicio yno otra cosa. Jamés ha hhabido una profedién en le que, mientras se ganan altas suas de dinero, se preste tanto servicio E! asequrador es 050, y ademés médico, amigo, contidente, érbitro y juez, consejero personal, matrimonial, familiar, polRico y comercial. €8 el hombre a quien se lame por ayuda en las emergenecias, el que localize colegios y universidades y consigue cupos al que se eva a la distribuidora cuendo se va a comprar automévil oa la agencia de propiedad raf2 cuando cssa oala de viajes cuando 2e planeen unas vacaciones; enfin, e una es- pecie de oréculo de la comunidad, un verdadero e invalueble Servidor. A nadie sele ocurtiré. llamar al vendedar de pis cinas,ce especias 0 de cocinas integtales para nada de lo enumerado aqui. El representante de sequros tiene que saber de astrologls, dietética, tennis, estrategia espacial, caballos, cine, pesca submarina, religién, polltica, negocios, erupciones de la piel, agricultura, potcentaje de oxigeno del aire a diferentes altu- ras, ia poblacién de Singapur, que hay dentro de las bolsas marsupiales de las hembras de los canguros y sobre mil cosas mAs. Debe conocer algo sobre eltalmudel catecismo y el corar} por si acaso. Debe saberse los vitimos y mejores chistes y en ‘cambio escuchar y festejar docenas de veces los mas ancia- ros y gastados. a Independientemente del estado denimo en que se encuentre no importando que tragedie pueda patar sobre su espititu, el verdadero asegurador debe mostrarse animoso y atable. No puede transmitir pesadumbre porque ninginprospectoesta interesado en este tipo de actitud ni es ventajosa pare coro nar con éxito los negocios. En sentido contrario, el asegurador debe saber disfrutar de los buerios momentos de sus clientes & identificarse y tratar de ayudarlogy consoletlos en los malos. En esta carrera, sumun de todas, los profesionales naturales saben més por instinto y I6gica que por academia. Esta mino- Ta, la del uno por veinte, probablemente se aburre en une laraa y docte céitedraen dondea losotro diecinueve, los que'se eliminaran por seleccion natural, se les salen las babas. A- prenden més en le marche, preguntando a medida que se van presentando las miltiples situaciones y se va adquirierido ‘experiencia, No hace falta decir que son estos los que se con= vierten en verdaderos maestros de nuestra industria Los agentes de sequros PROF ESIONALES, asf,con mayuscutas, no respetan en absoluto a ningun jefeWe ventas que no esté len condiciones de demostrar que es superior a ellos en capa~ cldad vendedora 0, como cosa minima pero precerie, igual. Mas no en tearfa majadera,sino en la préctica, es decit en= frenténdose a los propuestos asegurados, sorteando situa clones, CERRANDO. Le nuestra es la Unica profesién dande fa edad no influye para nada. El recién fellecido maestro Serrano, uno de los colosos, ‘autor del ibro"'Vender seguros de vida ies facil? descubrié’ su vocacién asequradora alos 54 aftost y murié a tos 73 con el manual de tarifas en las manos. Un hombre de nuestre industria no tiene horario de trabajos es el suyo IAs 24 horas del dfa los 565 dias del afio y to mismo vende en su olicina que en el cine 0 en el club. Puede sentirse fatigado después de varias jornadas, sin embargo, visita a su siguiente prospecto como si acabara de salir de la duck Es pot todo lo precedente y més, por lo que los verdaderos profesionates miran con piadosa tolerancia e indiferencia @ todos esos pobres hombres a quienes se recluta indiscrimi- nadamente, ze les dicta una larga y fetigante cétedra sin c ibrar su ralento ( que aplauden hasta que se les panen rojas las manos)y par ultimo se les entrega un manual de torifes y demas papeleria, Mision imposible. Todos los que trajinamos en este oficio sabemos que una cé- tedra, por larga y tenaz que sea, 0 una credencial, licencia 0 contrato no convierten a un hombre del montén enun profesional det seguro. Paradégicamente, al hombre valioso y con talento le basta una breve explicaciGn a laque dichoseade paso, considera una ravelacidn, y se siente lista y suficiente para salit ala calle a visitar sus ptimetos prospects. Y casi por intuicién aprende y comprende el principio ético fundamental de nuestra labor: el de anteponer los intereses de nuestros asegurades por encima de toda Es que, definitivamente, el asegurador verdadero nace. No se hace. EL PANMUNDIAL 3.