DE LA SANTA Y SUPREMA CONGREGACION DEL SANTO OFICIO

DIRIGIDA A todos los patriarcas, arzobispos, obispos y otros Ordinarios locales "TAMBIÉN DEL RITO ORIENTAL"

INSTRUCCIÓN SOBRE LA MANERA DE PROCEDER EN CASOS DE SOLICITACIÓN La Prensa del Vaticano, 1962 En el modo de proceder en los casos de delito de solicitación (Este texto es) para ser almacenado con diligencia en los archivos secretos de la Curia como estrictamente confidencial. No se publicará ni añadirá ningún comentario CUESTIONES PRELIMINARES 1. El delito de solicitación toma lugar cuando un sacerdote trata de seducir a un penitente, quienquiera que este sea, ya sea en el propio acto de la confesión sacramental, como antes o inmediatamente después de la confesión, ya sea en el caso o con el pretexto de la confesión, inclusive fuera del momento de la confesión en el confesionario, o en otro lugar que no sea el asignado habitualmente para la audiencia de las confesiones, o (en otro lugar) elegido con el propósito de simular una audiencia de confesión. {El objetivo de esta seducción} es el de solicitar o provocar {al penitente} hacia actos impuros y obscenos, ya sea mediante palabras, signos, gestos, contacto físico o mensajes escritos, tanto durante como después (de que el mensaje ha sido leído), o sí él ha tenido con (el penitente en cuestión) conversaciones o interacciones prohibidas e inapropiadas de una manera excesivamente atrevida. (Constitución del Sacramento de la Penitencia, 1; en latín Sacrum Poenitentiae §1).
2. {El derecho ó deber de reportar} en primera instancia, este crimen incalificable

le corresponde a los Ordinarios locales en cuyo territorio está residenciado el acusado (véase más adelante, números 30 y 31), esto no sólo por derecho propio, sino también por delegación especial de la Sede Apostólica. Es obligación de las personas antes mencionadas y en la mayor medida de lo posible, (además de ser) gravemente implicadas por su propia conciencia, que luego de surgir casos de este tipo, tomen el cuidado de introducir, discutir y concluir (estos casos) ante su propio tribunal. No obstante, debido a razones particularmente graves, según la norma del Canon 247, § 2, estos casos podrán ser diferidos directamente a la Congregación Sagrada del Santo Oficio, u ordenados por la misma. Aunque {el derecho} de los acusados demandados, permanece intacto en cualquier instancia de juicio para recurrir ante el Santo Oficio. Aún así, esto no suspende el poder jurisdiccional del juez que ha comenzado a investigar; por lo que puede proseguir el juicio hasta su sentencia definitiva, a menos que sea establecido de que la Sede Apostólica haya ordenado a comparecer el caso ante sí misma (cf. Canon 1569).

3. En lo que corresponde al término de "Ordinarios locales" se entiende que son,

cada uno por su propio territorio: los obispos residentes, abades o nullius prelados, administradores, vicarios y prefectos apostólicos, así como todos aquellos que, en su defecto, (y en la ausencia de estos dignatarios antes mencionados) son sucesores en rango de manera temporal por prescripción de ley o por las constituciones aprobadas (Canon 198, § 1). No obstante, (esta norma no se aplica) al vicario general a excepción de (haber sido) especialmente delegado.
4. El Ordinario del lugar es juez en estas causas incluso para los asiduos

religiosos, incluyendo a los exentos. De hecho, sus superiores tienen estrictamente prohibido involucrarse en causas relacionadas con el Santo Oficio (Canon 501, §2). No obstante, sin perjuicio del derecho del Ordinario, ello no impide a Superiores, en caso de que descubran que uno de sus sujetos ha cometido un delito en la administración del sacramento de la Penitencia, la posibilidad y la obligación de ejercer una vigilancia diligente sobre la persona, para amonestarle y corregirle por medio de penitencias saludables, y en caso necesario, para retirarlo de algún ministerio. También tendrán la capacidad de trasladarlo a otro lugar, a menos que el Ordinario del lugar lo haya prohibido por que ha recibido denuncia y se ha comenzado una investigación.
5. El Ordinario del lugar puede presidir estas causas por sí mismo o

comprometerse a ser oído por otra persona, es decir, un eclesiástico prudente y de edad madura. Pero no puede hacerlo de manera habitual, es decir, por todas las causas tales, sino que puede delegar de forma escrita para cada causa individual tantas veces como sea necesario (toties quoties), teniendo en cuenta la prescripción del Canon 1613, § 1.
6. Aunque, por razones de confidencialidad, un solo juez es normalmente

prescrito para las causas de este tipo. Sin embargo, no es prohibido que el Ordinario, en los casos más difíciles nombre a uno o dos asesores de consultoría, que se elegirán de entre los jueces sinodales (Canon 1575); o inclusive tres jueces, igualmente elegidos de entre los jueces sinodales, quienes procederán en el caso según el mandato para proceder colegialmente, de conformidad con la norma del canon 1577.
7. El promotor de la justicia, el defensor del acusado y el notario, que han de ser

sacerdotes prudentes, de edad madura y buena reputación, doctores en derecho canónico o en su defecto expertos [en leyes canónicas], probados en su celo por la justicia (Canon 1589) y que no esté en ninguna desventaja para con el demandado según las normas establecidas en el canon 1613 – han de ser designados por escrito por el Ordinario. Sin embargo, el promotor de la justicia, (que puede ser diferente del promotor de justicia de la Curia), podrá ser asignado para todos los casos de este tipo, más el defensor del acusado y el notario han de ser asignados para cada caso individualmente (toties quoties). El Demandado no tiene prohibido proponer un defensor aceptable

para él (Canon 1655); no obstante, este último deberá ser sacerdote y respectivamente aprobado por el Ordinario.
8. En ocasiones (esto se refiere a su ubicación propiamente)

cuando la intervención del promotor de la justicia es requerida y no haya sido citado, o que no esté citado pero esté presente [en el proceso], las actas han de ser consideradas como inválidas [en su totalidad]. No obstante, si el promotor de la justicia se citó de manera legítima, pero no estuvo presente durante una parte del procedimiento, las Actas serán en efecto válidas, pero luego [las Actas] habrán de ser sometidas totalmente a una examinación, de modo que él sea capaz de observar y proponer, ya sea oralmente o por escrito, lo que a su juicio considere necesario o conveniente (Canon 1587). de nulidad y que haga notas en la parte de abajo de los documentos con su propia mano o por lo menos los firme (Canon 1585, §1). Sin embargo, debido al carácter especial de estos procedimientos, es necesario que el Ordinario prescinda de la presencia del notario, teniendo una excusa razonable, aceptable, como será señalada en el propio lugar de las denuncias y también en el empleo de los grados de atención o cuidado que se esperan de un notario en una situación dada. Como dicen, en el seguimiento y en la examinación de los testigos inducidos en el caso.

9. Por otra parte, es necesario que el notario presente todas las Actas bajo pena

10. No se utilizaran ayudantes menores a menos que sean absolutamente

necesarios y estos serán escogidos, en la medida de lo posible, de la orden sacerdotal y en todo caso han de ser maduros y de fidelidad probada sin excepción. Cabe señalar, sin embargo, que, si la necesidad lo exige, pueden ser nominados a aceptar ciertos actos, aun cuando sean sujetos que viven en otro territorio, o el Ordinario de ese territorio les puede pedir que lo hagan (Can. 1570, § 2), observando, por supuesto debidamente las precauciones mencionadas anteriormente y en el Canon 1613.
11. No obstante, debido a que lo que se trata en estos casos tiene que tener un

mayor grado de cuidado y observancia para que los mismos asuntos se lleven a cabo de la manera más discreta, luego de haber sido definidos y entregados a ejecución; los mismo, deberán ser restringidos por el silencio permanente (Instrucción del Santo Oficio 20 de febrero de 1867, N º 14), ) todos y cada uno de los relativos al tribunal en cualquier forma, o conocedores de estos asuntos por razón de su cargo, están obligados a observar inviolablemente la más estricta confidencialidad, comúnmente conocido como el secreto del Santo Oficio , en todas los asuntos y con todas las personas, bajo pena de excomunión automática, (latae sententiae ipso facto) y sin ningún tipo de declaración [de tal penalidad] habiendo sido asumido y reservado por la sola persona del Supremo Pontífice, excluyendo incluso la Sagrada Penitenciaría, están obligados a observar la confidencialidad. En efecto, los Ordinarios están obligados por la presente ley de observar el juramento (ipso jure), o en virtud

de su propia labor. El otro personal está obligado en virtud del juramento el cual siempre debe realizarse antes de asumir sus funciones, y que luego le son delegadas, interpoladas o informadas en su ausencia, por medio del precepto que se les impone en las cartas acerca de la delegación, la investigación o información, con mención expresa del secreto del Santo Oficio y de la censura antes mencionada.
12. El juramento que se mencionó anteriormente, cuya fórmula se encuentra en el

apéndice de esta Instrucción (Formulario A), se debe tomar una vez y para siempre por los designados habitualmente. Sin embargo, por aquellos, que se dispuso solo para algunos asuntos o casos determinados con la frecuencia necesaria (toties quoties) lo efectuaran en presencia del Ordinario o de su delegado, sobre los Santos Evangelios de Dios (también por sacerdotes) y no de otra manera, junto con la promesa adicional de llevar a cabo fielmente su función, sobre la cual, no obstante, la excomunión mencionada en la parte superior, no se extiende. Se debe evitar y se debe tener cuidado por los que presiden estos casos que nadie, incluido el personal a cargo de los que están envueltos, lleguen al conocimiento de los asuntos, excepto en la medida en que su función o tarea necesariamente lo exige.
13. El juramento de mantener la confidencialidad debe efectuarse siempre en

estos casos, también por parte los acusadores o denunciantes [el sacerdote] y los testigos. Sin embargo, estas personas, no están sujetos a censura, a menos que se les advierta de ello expresamente en las actas de acusación, denuncia o cuestionamiento. El acusado debe ser advertido más severamente, respecto a que inclusive él, juntamente con todos [los otros], especialmente si esta en observancia de confidencialidad con su defensor, también estaría bajo pena de suspensión a divinis, en caso de incurrir en una transgresión ipso facto.
14. Por último, en cuanto a la elaboración de los procedimientos, el lenguaje

utilizado, y su confirmación, su custodia y la nulidad accidental, en todos los aspectos [de estos asuntos], deberán observarse según lo prescrito por los Cánones 1642-1643, 379-80-82 y 1680 respectivamente. TÍTULO PRIMERO LA PRIMERA NOTIFICACION DEL CRIMEN
15. Debido a que el crimen de solicitación toma lugar en circunstancies poco

comunes; consecuentemente, para que no permaneciera oculto e impune y siempre con el perjuicio inestimable para las almas, ha sido necesario el obligar a la persona o a las personas conscientes del crimen [acto de solicitación], saber que el penitente solicitó, por una denuncia impuesta por la ley positiva para revelarlo. Por lo tanto:

16.

"De acuerdo con las Constituciones Apostólicas y específicamente en la Constitución de Benedicto XIV Sacramento del Pontífice Sacramentum Poenitentiae, del 1 de junio de 1941, el penitente debe denunciar al sacerdote acusado del delito de solicitación en la confesión al Ordinario del lugar o de la Sagrada Congregación del Santo Oficio en el plazo de un mes, y el confesor debe, por obligación atado gravemente a la conciencia, advertir al penitente de este deber." (Canon 904). denunciar un delito de solicitación de los cuales él o ella habrían tenido cierto conocimiento y de hecho también el deber urgente para hacer una denuncia cada vez que la persona se ve atado a hacerlo por la misma ley natural, a causa de peligro para la fe o religión, o algún otro mal público inminente.

17. Por otra parte, a la luz del Canon 1935, cualquiera de los fieles siempre puede

18. " No obstante, los fieles, quienes a sabiendas han desatendido el mandato de

denunciar a la persona por quien fue sujeto de solicitación, en contra de la prescripción (relacionada más arriba) del Canon 904, durante el pedido de un mes, cae en una sentencia de excomunión automática reservada latae sententiae, la cual no se suspenderá hasta que él o ella haya cumplido con su obligación o se haya comprometido seriamente a que así lo hará” (Can 2368, § 2).
19. El deber de denunciar es personal y debe ser cumplido regularmente por la

persona misma que ha sido objeto de solicitación. Pero si éste se ve impedido por las más graves dificultades de hacer esto, entonces ya sea por carta o por otra persona que le resulta favorable debe acercarse al ordinario o la Sagrada Congregación del Santo Oficio o la Sagrada Penitenciaría, revelando todas las circunstancias (Instrucción del Santo Oficio, 20 de febrero de 1967, n. 7).
20. Las denuncias anónimas son por lo general desestimadas. No obstante,

pueden tener algún valor concordante, o proporcionar la ocasión para nuevas investigaciones, si las circunstancias determinadas hacen que la acusación sea plausible (cf. Can. 1942, § 2).
21. La obligación de denunciar por parte del penitente que ha sido objeto de

solicitación, no cesa a causa de una confesión espontánea posible por el confesor solicitante, o por su traslado, promoción, o condena, o su probable restitución u otras razones de la misma índole. Solamente cesa tras la muerte de este último.
22. Siempre sucede que un confesor o sacerdote es otro delegado para recibir

alguna denuncia, junto con instrucciones sobre el procedimiento que se llevará a cabo en forma judicial. Es a partir de entonces, que esta persona es advertida expresamente que debe comunicar todo el asunto inmediatamente al Ordinario o a la persona delegada, sin guardar ninguna copia o registro para sí mismo.

23. Este es el orden normalmente a seguir en la recepción de denuncias; En

primer lugar, un juramento de decir la verdad se ha de administrar a la persona que hace la denuncia, el juramento se tomará cuando esté tocando los Santos Evangelios. La persona entonces será interrogada de acuerdo a la fórmula (Formulario E), teniendo cuidado de que se refiera, de manera breve y como corresponde, no obstante, claramente y con detalle, todo lo relacionado a las solicitaciones de las cuales ha sido objeto. Sin embargo, de ninguna manera, se le preguntará si en algún momento dio su consentimiento a la solicitación. Al contrario, ha de ser informado de que él no está obligado a reconocer el consentimiento que pueda haber dado al respecto. Las respuestas, [de manera ininterrumpida] no sólo en cuanto a su contenido sino también el propio texto del testimonio, de inmediato deben ser puestas por escrito. (Canon 1778). La transcripción completa [del testimonio] deberá ser leída con una voz clara y nítida, a la persona denunciante [el sacerdote], dándole [al denunciante] la opción de añadir, suprimir, corregir o cambiar [su testimonio]. Entonces, se puede solicitar su firma o bien, si no puede o no sabe escribir, puede realizar una "x". Mientras que él todavía está presente, deberá ser añadida la firma de quien recibe el testimonio, así como del notario, si está presente (cf. n. 9). Antes de que sea despedido, como se ha mencionado arriba, se le administrará el juramento de observancia de la confidencialidad, amenazándolo si es necesario, con la excomunión reservada al Ordinario del lugar o de la Santa Sede (cf. n. 13).
24. Aunque a veces, esta práctica común no se puede seguir por razones de

obstrucción grave, siempre y cuando las mismas estén expresamente indicadas en las actas; se permitirá que una u otra de las formas prescritas sean omitidas, pero siempre manteniendo la esencia de la misma. Por lo tanto, si el juramento no puede efectuarse sobre los Santos Evangelios, se podrá realizar bajo el mismo concepto, e incluso sólo verbalmente. Si el argumento de la denuncia no puede ser escrito ininterrumpidamente, podrá escribirse en el tiempo y lugar más oportunos por el entrevistador (quien recibe la denuncia) y posteriormente confirmado y firmado por el denunciante en la presencia de quien recibe la denuncia. Si el argumento no se puede leer al denunciante, puede ser entregado a él para que lo lea.
25. No obstante, en casos más difíciles, también se permitirá para la denuncia (tal

permiso, de haber sido otorgado al denunciante, a no ser que aparentemente el sigilo sacramental haya sido violado; y tanto en un día conveniente para cada una de las partes, como en el mismo confesionario, deberá ser leído oralmente u otorgado para ser leído y posteriormente confirmado bajo juramento, junto con la firma correspondiente o con una equis “x”) (a menos que sea completamente imposible de colocar los mismos). Mención expresa de todas estas cosas deberá hacerse siempre en las actas, como se ha señalado en el número anterior.

26. Con todo y esto, si una gravísima y absolutamente extraordinaria razón lo

demanda, entonces la denuncia podrá realizarse a través de un informe escrito por el que denuncia, siempre y cuando esta sea ante el Ordinario del lugar o su delegado y su notario, si este se encuentra presente (cfr. n.9) y posteriormente confirmada por el juramento y firmado. Lo mismo corresponde a una denuncia informal, mediante una carta, por ejemplo, u oralmente de forma extrajudicial. 27. Una vez sea aceptada cualquier denuncia, el Ordinario estará atado por una obligación grave a comunicarlo tan pronto como sea posible al promotor de la justicia, quien a su vez deberá declarar por escrito, si el delito específico de solicitación está presente en primer sentido en el caso o no, y si el Ordinario está de acuerdo con esto o no. El promotor de la justicia deberá diferir el asunto al Santo Oficio en un plazo de diez días.
28. Si, por otra parte, el ordinario y el promotor de la justicia están conjuntamente

de acuerdo, o de alguna manera el promotor de la justicia no recurre al Santo Oficio. Entonces el Ordinario, si ha determinado que el delito de solicitación específico no estuvo presente, deberá solicitar que las Actas sean puestas en los archivos secretos, o deberá usar su derecho y deber conforme a la naturaleza y la gravedad de los asuntos que han sido denunciados. No obstante, si él considera que el crimen estuvo presente, entonces deberá proceder inmediatamente con la investigación (cf. can 1942, §1). TITULO SEGUNDO EL PROCESO Capítulo I La Investigación
29. Como consecuencia de las denuncias,

cuando se tiene conocimiento del delito de solicitación, una investigación especial deberá ser llevada a cabo, a modo de aclarar en qué bases tal acusación tiene fundamento (Canon 1939, 1); esto es tanto más necesario cuando un delito de este tipo, como se ha señalado anteriormente, se comete generalmente en privado, y los testimonios directos respecto a la solicitación, raramente pueden ser obtenidos por parte de las personas agraviadas.

Una vez que la investigación ha sido abierta, y si el sacerdote acusado es un religioso, el Ordinario puede prevenir que el sea transferido antes de la conclusión del proceso. Principalmente hay tres áreas que dicha investigación debe cubrir, y estas son: a) los antecedentes del acusado; b) la solidez de las denuncia; c) otras personas que hayan sido solicitados por el mismo confesor, o en su defecto, conscientes del delito, y si alguno de ellos, como casi

siempre sucede, ha sido persuadido [para hacer la denuncia] por aquellos denunciantes.
30. Por tanto, en lo que se refiere a la primera letra (a) el ordinario,

inmediatamente después de haber recibido una denuncia de delito de solicitación, acerca del inculpado, ya sea un miembro del clero secular o regular (cf. n. 4), con residencia en su territorio, deberá tratar de indagar si otras acusaciones en su contra están registradas en los archivos, incluso acusaciones de otro tipo, y si el acusado había vivido anteriormente en otros territorios. El deberá indagar con los Ordinarios respectivos y, si [el acusado] es un religioso, también con sus superiores regulares, en caso de que ellos tengan algo que pueda agravar la situación de alguna forma. Aceptará dichos documentos, refiriéndose a ellos en las Actas como la acumulación de los hechos, ya sea para hacer un solo juicio, en razón de contenidos comunes o la conexión de causas [connexio] (cfr. Canon 1567), y así todos los asuntos serán presentados juntos; para el establecimiento y consideración de una circunstancia de agravamiento de reincidencia según el sentido del Canon 2208.
31. Si todo el asunto concierne a una persona acusada que no tenga residencia en

su territorio, el Ordinario deberá transmitir todas las actas al Ordinario del que se ha hecho denuncia, o, si no sabe quién podría ser, (transmitirá todas las actas) a la Suprema y Santa Congregación del Santo Oficio, reservándose el derecho, mientras tanto, de negar a el sacerdote acusado la facultad de ejercer los ministerios eclesiásticos en su propia diócesis o revocar tal facultad ya concedida, en caso de que el sacerdote aborde [al Ordinario para solicitar dichas facultades] o este regrese [a la diócesis del Ordinario].
32. En cuanto a lo que pertenece a la segunda letra (b), la importancia de cada

denuncia, de sus cualidades y de las circunstancias debe ser ponderadas con seriedad y precisión, de manera que sea evidente cómo las mismas ameritan credibilidad. No es suficiente que se haga de cualquier manera, sino que es necesario que esto sea tratado por medio de un sistema establecido y una manera judicial, lo que habitualmente está representado en el Tribunal del Santo Oficio por la frase "diligentias peragere" [que significa llevar a cabo todas las formalidades necesarias].
33. Para llegar a tal propósito [de llevar a cabo todas las formalidades necesarias]

una vez que el ordinario ha recibido alguna denuncia del delito de solicitación, él, ya sea personalmente o a través de un sacerdote delegado especialmente para hacerlo, convocara dos testigos por separado y con la debida discreción, a elegir en la medida de lo posible de entre los rangos eclesiásticos, pero sería mucho mejor ,por encima de cualquier excepción, que convocara a personas que estén familiarizados con ambos, tanto con el acusado como con el que denuncia. Tales personas, en presencia del notario (cf. n. 9), quien deberá

poner las preguntas y respuestas por escrito, serán puestas bajo un juramento solemne de decir la verdad y guardar la naturaleza confidencial del caso, bajo amenaza si es necesario, de excomunión reservada al Ordinario del lugar o de la Santa Sede (cf. n. 13). Entonces se le pregunta a ellos (Formulario G) sobre la vida, la conducta y la reputación pública del acusado y del denunciante, si consideran que el denunciante es digno de ser creído, o por el contrario, capaz de mentir, calumniar o perjurar, y si saben de alguna razón para que exista el odio, el rencor o la enemistad entre el denunciante y el acusado.
34. Si las denuncias son abundantes en número, no hay nada que impida que se

empleen los mismos testigos para todas ellas, o el uso de diferentes testigos para cada una, siempre y cuando, se tenga cuidado de no tener un doble testimonio en relación con el acusado y cualquier denunciante.
35. Si dos testigos no pueden ser encontrados donde cada individuo conozca a

ambos, al acusado y al denunciante, o si ellos no pueden ser interrogados al mismo tiempo sin el peligro del escándalo, o sin perjuicio para con el buen nombre que le concierne, entonces, se harán las disposiciones pertinentes de manera que las dos personas sean interrogadas por medio de un testimonio dividido [dimidiatae] (Formulario H). En otras palabras, se llevará a cabo: interrogando a dos personas acerca del acusado, y a otras dos sobre cada denunciante en particular. No obstante, las investigaciones tendrán que hacerse de otras fuentes, en cuanto a si en este caso las denuncias en contra del acusado, son por razones de odio, enemistad o cualquier otro tipo de desafección humana.
36. Si no se puede realizar la indagación por medio del testimonio dividido, ya sea

porque los testigos adecuados no se pueden encontrar, o porque existe el temor al escándalo o de la pérdida de honorabilidad, que esta falta pueda acarrear, existe la posibilidad de sustituir a los testigos; aunque con cautela y prudencia, con información extrajudicial acerca del acusado y del denunciante y sus relaciones personales, con todo esto puesto por escrito se obtendrán los mismos resultados o incluso a través de pruebas filiales que puedan corroborar o debilitar la acusación.
37. En cuanto a la tercera letra (c), si en las denuncias realizadas, lo cual no

sucede con rareza, otras personas son influenciadas o tal vez podrían haber sido objeto de solicitación, u otras que pueden [simplemente] ofrecer su testimonio acerca de lo concerniente, todos ellos deberán ser examinados por separado según el formulario judicial que se encuentra en la parte inferior (Formulario I). Deben ser interrogados por primera vez en lo que respecta a las generalidades, y luego gradualmente, como la materia se desarrolla, llegando a los detalles, tales como si fueron objeto de solicitación y de qué manera, o de cómo llegaron a conocer o a escuchar que otras personas habían sido solicitadas (Instrucción del Santo Oficio, 20 de febrero de 1867, N º 9).

38. Se

debe utilizar la mayor cautela al invitar a estas personas a esta entrevista, puesto que no siempre será oportuno el llevarlos a un lugar público como la cancillería, en especial si se trata de niñas a quienes han de someterse la examinación, a mujeres casadas, o las que son del servicio doméstico. Si aquellos que han de ser sometidos a la examinación, viven en monasterios, en los hospitales o en las casas religiosas para niñas, entonces, las personas en particular han de ser llamados con gran cuidado y en diferentes días, de acuerdo a las circunstancias particulares (Instrucción del Santo Oficio, 20 de julio de 1890).

39. Lo que se ha señalado anteriormente en relación con la manera de recibir las

denuncias será aplicado también, para cambiar lo que se deba cambiar [mutatis mutandis] en la examinación a las personas que se han presentado. 40. Si la examinación de las personas, que se corroborasen entre sí por evidencias positivas y por causa de dichas examinaciones existe un sacerdote bajo investigación u otra persona sobre la cual pesan ciertas acusaciones; entonces las denuncias que sean verdaderas, en el sentido estricto de la palabra y toda la información acerca de dichas denuncias serán investigadas en cuanto a la calificación del delito, con respecto a la reanudación de las actas anteriores y a la reanudación de los esfuerzos que deberán adoptarse en conformidad con lo indicado anteriormente.
41. Una vez, todos estos asuntos hayan sido atendidos, el Ordinario comunicará

las actas al promotor de justicia, quien revisara si todos los procedimientos se llevaron a cabo correctamente o no. Y si considera que no existe nada en contra de que las mismas sean, el a su vez, deberá declarar cerrado el proceso de investigación. Capítulo II Medidas Canónicas y la amonestación a acusados.
42. Una vez que el proceso investigativo haya sido cerrado, el Ordinario, después

de haber oído al promotor de justicia, deberá proceder de la siguiente manera:
a) Si es evidente que la denuncia carece de fundamentos, él deberá

ordenar que esto sea declarado en las Actas y los documentos de la acusación deberán ser destruidos;
b) Si las indicaciones acerca del delito son vagas, indeterminadas o

inciertas, él deberá ordenar que las Actas sean puestas en los archivos, para ser tomados nuevamente si algo sucediera en el futuro.
c) Sin embargo, si hay indicios de un delito grave, pero aun así, no lo

suficiente como para presentar un proceso acusatorio, como en el caso cuando sólo hay una o dos denuncias regulares, donde, en

efecto se ha seguido el proceso regular con diligencia pero no fueron corroboradas por que carecen de pruebas (cf. n. 36), o incluso cuando existan varias pruebas, pero con procedimientos inciertos o deficientes, se deberá ordenar que el acusado sea amonestado, por los diferentes tipos de casos de acuerdo con el (Formulario M), por una primera o una segunda vez, paternalmente , seriamente, o más seriamente de acuerdo a la norma del Canon 2307, si es necesario añadiendo, en su caso, la amenaza explícita del proceso judicial, si hubiese alguna otra nueva acusación en contra del acusado; las Actas, tal como se indicó anteriormente, deberán mantenerse en los archivos, y mientras tanto, se ejercerá la vigilancia sobre la conducta moral del acusado (Canon 1946, § 2, N ° 2);
d) Si finalmente algunos o por lo menos existen argumentos probables

para llevar a juicio la acusación, se ordenará al demandado a ser citado y ser sometido a los asuntos [que están prescritos para este juicio].
43. La amonestación mencionada en la letra anterior (c) siempre será hecha de

manera confidencial. No obstante, esta podrá hacerse por medio de una carta o por un intermediario, pero en cada caso deberá ser probado por un documento que se conservará en los archivos secretos de la Curia (cf. Canon 2309, 1 y 5), agregando la información acerca de la manera en la que el demandado la ha aceptado.
44. Si después de la primera amonestación, toman lugar otras acusaciones contra

el mismo acusado concerniente a solicitaciones, que tomaron lugar antes de esa amonestación, el ordinario deberá determinar, en conciencia y según su propio juicio, si la primera amonestación ha de ser considerada suficiente o si en cambio deberá proceder con una nueva amonestación, o inclusive emplear otras medidas (Ibídem, § 6).
45. El promotor de la justicia tiene el derecho de apelar y pronunciarse por el

acusado en contra de las prescripciones canónicas de esta clase y transmitirlo a la Congregación Sagrada del Santo Oficio en un plazo de diez días después de su difusión o notificación. En este caso, las Actas del caso serán enviadas al misma Congregación Sagrada, de acuerdo con la prescripción de Canon 1890
46. Estas medidas sin embargo incluso si ya han sido efectuadas, no extinguirán la

acción penal. Consecuentemente, si cualquier otra acusación es recibida después, se seguirá un método concerniente a tales asuntos, los cuales han dado lugar a las medidas canónicas mencionadas.

Capítulo III Los decretos de los acusados
47. Una vez que se aportan pruebas suficientes para establecer una acusación

formal, como se mencionó en el numeral 42 letra (d), los argumentos deberán ser hechos abiertamente. El ordinario después de haber observado todo y de haber escuchado al promotor de justicia, en la medida en que la naturaleza peculiar de estos casos permite, según lo previsto en el Libro IV, Título VI, Capítulo II, del Código de Derecho Canónico concerniente a la citación y denuncia de los actos judiciales, emitirá un decreto (Formulario O) citando al acusado a comparecer ante él o ante un juez a quien él haya delegado ( cf. N º 5), para ser procesado por los delitos de los cuales se le ha acusado, lo que comúnmente se conoce en el tribunal del Santo Oficio, como "someter al acusado a un procesamiento" [ Reum constitutis subiicere ]. Y él se encargara de entregar dicha información al acusado en conformidad con los principios canónicos.
48. Cuando el demandado, habiendo sido citado, ha aparecido, antes de que los

cargos sean interpuestos formalmente, el juez deberá exhortarle paternal y apaciblemente a hacer una confesión, y si el acusado acepta estas exhortaciones, el juez, convocará a un notario, (cf. n. 9), o incluso si considera más apropiado sin la intervención de este último, entonces podrá recibir la confesión.
49. En este caso, si la confesión se encuentra corroborada por las Actas y de

forma sustancial completa, habiendo sido adoptado primeramente un voto, el Promotor de Justicia pondrá el caso por escrito, omitiendo las demás formalidades (Ver más adelante, en el capítulo IV), y será capaz de concluir todo esto con una decisión definitiva, después de haber dado, al acusado la opción de aceptar la decisión propia o de presentar peticiones para que el proceso regular y completo sea llevado hasta el final.
50. Si por el contrario el acusado ha negado el delito, o ha hecho una confesión

que no es sustancialmente íntegra, o incluso ha rechazado una sentencia sumaria emitida sobre la base de su confesión, el juez, en presencia del notario, deberá leerle el decreto concerniente al numeral 47, en el cual declara abierta la lectura de cargos.
51. Una vez que la acusación se ha abierto, el juez, en conformidad con el canon

1956, teniendo en cuenta a el promotor de justicia, podrá suspender a el acusado ya sea por completo del ejercicio del ministerio sagrado o solamente de escuchar confesiones sacramentales de los fieles, hasta la conclusión del juicio. Sin embargo, si sospecha que el acusado es capaz de intimidar o sobornar a los testigos, o de otra manera obstaculice el curso de la justicia, él también puede, tras haber escuchado nuevamente al promotor de justicia,

ordenar que el acusado vaya a un lugar predefinido bajo supervisión especial (Canon 1957). Por otra parte, a cada decreto de este tipo no se le otorga un recurso de derecho (Canon 1958).
52. Habiendo tenido cuidado de esto, el procedimiento para presentar la acusación

ante el acusado se llevará a cabo de conformidad con el Formulario P, habiéndose asegurado cautelosamente y diligentemente en cuanto a no revelar la identidad del acusado y en especial la de los denunciantes, y por parte del acusado que por ningún motivo viole el sigilo sacramental. Si a medida que incrementa la declaración, surge la revelación de algo que comprometa el sigilo sacramental causando su violación directa o indirectamente, el juez no permitirá que el notario haga referencia de eso en las Actas. Si dada la circunstancia de que algo de esta índole haya sido puesto en las Actas, en cuanto sea de su atención, debe ordenarse que se suprima por completo. El juez siempre deberá tener presente que no es correcto el obligar al acusado a presentar un juramento de decir la verdad (cf. Canon 1744).
53. Cuando todos los detalles de la demanda del acusado se hayan completado y

las Actas hayan sido revisadas y aprobadas por el Promotor de Justicia, el juez emitirá un decreto concerniente a la conclusión del caso. (Can 1860), y en caso de que este sea un juez delegado, el deberá remitir todos los documentos de los procedimientos al Ordinario.
54. Si sucede, que el acusado permanece contumaz o por algunos motivos graves

las acusaciones no se puedan llevar a cabo en la Curia Diocesana, el ordinario, ahorrándose el derecho de suspender al acusado a divinis, deberá diferir el caso en su totalidad al Santo Oficio. Capítulo IV La Discusión del Caso, la Sentencia Definitiva, Y la Apelación.
55. El Ordinario, tras haber recibido las Actas, a no ser que desee proceder el

mismo a la sentencia definitiva, deberá delegar a un juez diferente en la medida de lo posible, de aquel que condujo la investigación o el procesamiento (véase. Canon 1941, §3) No obstante, el juez, quien quiera que este sea, ya sea por el Ordinario o su delegado, deberá designar según su prudente juicio, un período adecuado de tiempo para preparar la defensa y para registrar todo en un duplicado: una copia que debe darse al propio juez y otra al promotor de justicia (cf. Cánones 1862-63-64). Asimismo, el Promotor de Justicia, dentro de un periodo de tiempo previamente establecido por el Juez, deberá presentar el escrito de su propia investigación sobre el caso de solicitación requisitoria (requisitoriam), como ahora lo llaman. (cf. n. 5).
56. Por último, tras un intervalo adecuado de tiempo (Canon 1870), el juez, de

acuerdo a su conciencia ya informado de las actas y las pruebas (Canon

1869), dictará una resolución definitiva, ya sea una sentencia condenatoria, en caso de que esté seguro de que se cometió el delito, o una absolución si está seguro de su inocencia, o decidirá abandonar los cargos, en caso de que hayan demasiadas dudas por falta de pruebas.
57. La decisión será rendida según los respectivos formularios conectados con

esta instrucción y habrá de ser puesta por escrito con la adición de una resolución ejecutoria (Canon 1918). En primer lugar, el Promotor de la Justicia debe haber sido notificado con antelación, luego la decisión debe ser solemnemente conocida por el acusado quien ha sido citado a comparecer ante la presencia del juez que precede en el Tribunal, junto con la presencia del notario. No obstante, si el acusado ha rechazado la citación y no comparece ante el Tribunal, la comunicación de la sentencia se debe hacer mediante una carta, la cual será certificada como recibida por el servicio postal público.
58. Tanto el acusado como el Promotor de la Justicia, tienen el derecho de apelar

esta decisión ante el Tribunal Supremo de el Santo Oficio, si creen que han sido tratados inadecuadamente de acuerdo con la prescripción de Canon 1879, y siguiendo los diez días desde la notificación solemne de la misma. Tal apelación tiene el efecto de suspender la decisión [suspensivo], pero no será así si se otorga para una suspensión de la audiencia de confesiones sacramentales o del ejercitar el sagrado ministerio
59. Cuando la apelación se haya efectuado, el juez deberá transmitir lo antes

posible un ejemplar auténtico al Santo Oficio, o incluso la original, de todas las actas que corresponden al caso, añadiendo toda la información necesaria o que considere conveniente (Canon 1890).
60. En cuanto a la denuncia de nulidad, ya que a veces puede ocurrir, se

observara hasta el último detalle según los que están prescritos en los Cánones 1892-1897. No obstante, en lo que se refiere a la ejecución de la sentencia, también deberán ser observadas las prescripciones de los Cánones 1920-1924. de conformidad con la naturaleza de estos casos. TITULO TERCERO SANCIONES
61. "El que ha cometido el delito de solicitación..., debe ser suspendido de la

celebración de la Misa y de la audiencia de las confesiones sacramentales e incluso, deberá ser declarado incapaz de recibir las mismas, de acuerdo con la gravedad del delito. Deberá ser privado y declarado incapaz de todos los beneficios, dignidades, voz activa y pasiva, incluso en casos más graves estará sujeto a ser reducido al estado de laicicidad” [degradación]. Así como lo estipula el código del Canon2368, §1.

62. Para una correcta y práctica aplicación de las sanciones de este canon,

decretadas en contra de sacerdotes condenados por el delito de solicitación con una igual consideración para la mente del Canon 2218, §1, especialmente considerando la gravedad del delito se deberá mantener en mente: el número de personas solicitadas y de su condición - por ejemplo, si son menores de edad o especialmente consagrados a Dios por medio de votos religiosos; la forma en que se solicitan, sobre todo si podría estar relacionada con la falsa enseñanza o un falso misticismo, la depravación de los actos no sólo de manera formal, sino también material, y sobre todo la conexión de la solicitud con otros delitos; la duración de la conducta inmoral [entre ambas partes]; la repetición del crimen; reincidencia después de una amonestación, y la tenaz malicia del solicitante.
63. La pena máxima de degradación que puede añadírsele a un religioso quien es

acusado, es la reducción al estado de hermano-laico. Esto únicamente podrá ser impuesto cuando, habiendo sopesado todo, pareciera evidente que el acusado, sumergido en lo profundo de su malicia, abusando de su sagrado ministerio, aunado al grave escándalo que es perjudicial para los fieles y sus almas, existe tal grado de temeridad y habito, de modo que no hay esperanza, humanamente hablando, o casi ninguna esperanza que ya sea evidente de su enmienda.
64. Con el fin de asegurar que el efecto de estas sanciones sean más completas y

seguras, aparte de las ya propiamente impuestas se añadirán sanciones suplementarias en los casos de este tipo, tales como:
a. A todos los acusados que han sido condenados judicialmente

se han de imponer penitencias congruentes con la gravedad de las faltas cometidas, no como un sustituto de las penitencias correspondientes al Canon 2312, §1, sino como un complemento a ellas; y entre ellas, principalmente ejercicios espirituales, que se harán para un determinado número de días en alguna casa religiosa, con la suspensión de la celebración de la Misa durante ese período. (cf. can. 2313) imponer una abjuración, de acuerdo a la variedad de los casos, si existe una leve o fuerte sospecha de herejía, en la cual incurren los sacerdotes debido a la naturaleza misma del delito de solicitación, o incluso de herejía formal, en caso de que el delito de solicitación haya estado vinculado a falsos dogmas.

b. A los acusados condenados y que han confesado, se les debe

c. Aquellos que están en peligro de recaer, y por ende, convertirse en

reincidentes a mayor escala, se someterán a una vigilancia especial (Canon 2311).

d. Siempre que, según el prudente juicio del Ordinario, parezca

necesario tanto para la enmienda del delincuente, como para la remoción de la posibilidad de caer en solicitación en el futuro, para la prevención del escándalo o la reparación por ello, se deberá prescribir una orden de prohibición de permanencia en cierto lugar. (Canon 2302).
e. En cuanto a lo concerniente a la absolución de algún cómplice, tal

como lo señala la Constitución Sacramentum Poenitentiae, no existe absolutamente ninguna indicación en el foro externo eclesiástico y por ende del sigilo sacramental, entonces si existe razón para añadir una advertencia al acusado al final de la sentencia de condena acerca de que si él ha absuelto a su cómplice, entonces deberá tener tranquila su conciencia por haber recurrido a la Sagrada Penitenciaría.
65. En conformidad con las normas del Canon 2236, §3, todas estas sanciones,

una vez aplicadas por el juez ex officio, no podrán ser remitidas, salvo por la Santa Sede a través de la Suprema y Sagrada Congregación del Santo Oficio. TITULO CUARTO COMUNICACIONES OFICIALES
66. Siempre que un Ordinario acepte inmediatamente una denuncia del delito de

solicitación, él no deberá omitir decirlo al Santo Oficio. Si por casualidad se trata de un sacerdote, ya sea secular o religioso, que resida en otro territorio, deberá transmitir al mismo tiempo (como ya se ha señalado anteriormente, n.31) al Ordinario del lugar, donde el acusado está residenciado, si desconoce la dirección, deberá enviar al Santo Oficio una copia auténtica de la propia denuncia junto con los procedimientos, y en la mejor manera posible junto con información oportuna y declaraciones.
67. Cualquier ordinario que ha procedido correctamente contra algún sacerdote

que haya solicitado, no deberá omitir el informar a la Sagrada Congregación del Santo Oficio y, si se trata de un asunto en el cual está envuelto un religioso, también deberá informar al Superior General con respecto al resultado del caso.
68. Si un sacerdote condenado por el delito de solicitación, o incluso simplemente

amonestado, deberá ser transferido de residencia a otro territorio. El Ordinario a quo deberá alertar inmediatamente al Ordinario ad quem acerca de las cosas que han precedido a tal persona y acerca de su status jurídico.
69. Si por causa de solicitación un sacerdote ha sido suspendido de la audiencia

de confesiones sacramentarles pero no de la predicación sagrada, y se dirige a

otro territorio para predicar, el Ordinario de ese territorio deberá ser informado por el prelado del acusado tanto si es secular o religioso, que este no podrá realizar la audiencia de confesión sacramental.
70. Todas estas comunicaciones oficiales deberán ser hechas siempre bajo el

secreto del Santo Oficio, y, puesto que conciernen al bien común de la Iglesia en el más alto grado, es obligatorio hacer estas cosas bajo el precepto de serio pecado [sub gravil]. TITULO QUINTO EL PEOR DELITO
71. Bajo el término de "el peor delito" se entiende en este punto, que es cualquier

acto externo obsceno, gravemente pecaminoso, perpetrado o procurado de cualquier manera, por un clérigo con una persona de su mismo sexo.
72. Todo lo establecido hasta este punto sobre el delito de solicitación

es igualmente válido, cambiando sólo las cosas que necesiten ser cambiadas debido a su propia naturaleza, como el peor delito, si alguien por casualidad ante la presencia del Ordinario del lugar, sobre el cual (Dios no lo quiera) ocurre una acusación, habiendo aceptado la obligación de la denuncia por la ley positiva de la Iglesia, a menos que se una con el delito de solicitación en la confesión sacramental. No obstante, en la determinación de las sanciones contra los delincuentes de este tipo, aparte de las que se mencionan anteriormente, también deberan tenerse en consideración. Canon 2359, §2. debe haber hecho lo equivalente a lo siguiente: cualquier acto obsceno externo, gravemente pecaminoso, perpetrado o procurado en cualquier manera por un clérigo con jovencitos de ambos sexos o con animales brutos (bestialidad).

73. Para haber cometido el peor de los delitos, con efectos penales, el individuo

74. Contra clérigos acusados de estos delitos, si son religiosos exentos y a no ser

que el delito de solicitación haya tomado lugar al mismo tiempo, inclusive los superiores regulares podrán proceder al respecto de acuerdo con los cánones sagrados y sus propias constituciones, ya sea de manera administrativa o judicial. Sin embargo, ellos deberán comunicar la decisión judicial pronunciada, así como la decisión administrativa en los casos más graves a la Suprema Congregación del Santo Oficio. DE LA AUDIENCIA DEL SANTO PADRE, 16 DE MARZO, 1962 Su Santidad el Padre Juan XXIII, en una audiencia concedida a el más Eminente cardenal secretario del Santo Oficio el 16 de marzo de 1962, quien amablemente se dignó aprobar y confirmar esta instrucción, ordenando a aquellos a quienes se refiere a mantener y observar el más mínimo detalle.

Dado en Roma, en la Oficina de la Sagrada Congregación, el 16 de marzo de 1962.

Lugar para el sello

Cardenal Alfredo Ottaviani APÉNDICE

FORMULARIOS PARA SER UTILIZADAS SEGÚN LA CIRCUNSTANCIA (Omitiendo otros asuntos que puedan ser encontrados en varios lugares de entre los autores) FORMULARIO A  EL FORMULARIO PARA TOMAR UN JURAMENTO PARA ALGUIEN EJERCER SU OFICIO FIELMENTE Y GUARDAR EL SECRETO DEL SANTO OFICIO En el nombre del Señor. Yo ...compareciendo ante ... y tocando los más santos evangelios de Dios colocados delante de mí, juro y prometo cumplir con mi deber de ejercer fielmente ... Del mismo modo, bajo la pena de excomunión automática (latae sententiae ipso facto) y sin incurrir a ningún tipo de declaración, de la cual solo fuera del momento de la muerte, no podría ser absuelto por nadie excepto por el Santo Padre, excluyendo inclusive a el cardenal de la Penitenciaría, y bajo otras sanciones más graves, a disposición del Sumo Pontífice a infligirse sobre mí en el caso de transgresión. Yo prometo sagrada y solemnemente, voto y juro observar el secreto inviolable en todos los asuntos y detalles que tomarán lugar en el ejercicio del deber antes mencionado, exceptuando precisamente aquellos asuntos a final y en la terminación de esta(s) negociación(es) que podrán ser legítimamente publicadas. Además de esto, he de observar este secreto absolutamente y en todos los sentidos de todos aquellos que no tienen parte legítima en el trato de esta mismo asunto, o de que no están constreñidos con la misma obligación del juramento; ni jamás cometeré nada en contra de esta fidelidad al secreto directa o indirectamente, ya sea por medio de señales hechas con la cabeza, o de una palabra, por escrito, o de ninguna otra manera ni bajo ningún tipo de pretexto, inclusive aun para la más urgente y más grave causa con el propósito de lograr un bien mayor, a menos que el pontífice supremo me haya dado expresamente alguna facultad en particular o una dispensación.

FORMULARIO B
 Formulario de renuncia (abjuración).

Yo (nombre, apellidos, etc. de quien se abjurara, si él es un religioso, deberá indicar el nombre, etc. que utilizo en el mundo) el hijo de (nombre del padre), siendo de.... años de edad, y traído personalmente a juicio [procesado], y habiendo hecho una genuflexión ante usted (nombre, apellido, cualidades, etc. de la persona que va a recibir la abjuración), y teniendo delante de mí y tocando con mi mano los más Sagrados Evangelios y sabiendo que nadie puede ser salvo si no cree lo que la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana sostiene, cree, predica, profesa y enseña; confieso y me arrepiento de haber errado seriamente en contra de la iglesia a través del abuso y la profanación del sacramento de la penitencia y por medio de la profesión y doctrina de falsos dogmas. Ahora, afligido y arrepentido por los antes mencionados errores y herejías, persuadido de su falsedad y de la verdad de la santa fe católica, abjuro todos los errores que hice con un corazón sincero y una fe verdadera y detesto de la misma manera, en general, todos los otros errores y herejías contrarias a la Santa iglesia católica apostólica y Romana y al mismo tiempo con humildad, acepto y prometo fielmente implementar todas las penitencias que me sean impuestas por el R.P.D [El dignatario reverendo] ..., que ya se hayan impuesto o serán dispuestas y si no he resistido con firmeza en algún asunto a pesar de estas promesas y juramentos míos, (Que Dios no lo permita) yo me sujeto a todas las penalidades y castigos que han sido establecidos y promulgados por los sagrados cánones y otras constituciones generales contra los delincuentes [que han actuado] de esta manera. Así, que Dios y sus sagrados evangelios que toco con mis manos me ayude. Yo ... he abjurado, jurado, prometido lo antes mencionado y me he obligado a mí mismo que lo anterior, y en testimonio de mi buena fe en este asunto, he firmado de mi mano esta promesa por escrito de mi abjuración ++29++ que he relatado verbalmente con palabras (aquí se indica el lugar en que se ha hecho la abjuración). En este día... del mes de... del año... Firma Después que la absolución se haya impartido, el que recibió la abjuración y dió la absolución pondrá su firma aquí de la manera que se indica en el Formulario C que sigue a continuación. FORMULARIO C
 El formulario de absolución

Una vez que el penitente, este de rodillas y habiendo tocado los Santos Evangelios de Dios, ha leído y firmado el formulario de abjuración, el obispo o su delegado lo absuelve, llevando puesta al menos la estola morada, y, mientras está

sentado, recibirá el salmo Misericordioso (Miserere) o de Profundis), con la gloria del Padre (Gloria Patri). Luego, estando de pie, dirá: Kyrie, eleison, Kyrie Christie, Kyrie, eleison. Pater noster, en secreto hasta Y no nos dejes caer en tentación. Más líbranos del mal. Salva a tu pueblo, Señor. Dios mío, ellos esperan en ti. Señor, escucha mi oración. Y que mi clamor llegue hasta ti. El Señor esté con vosotros. Y con su espíritu.

lo Profundo (De

Oremos Dios, de quien es propio siempre tener misericordia y el tratar con paciencia, te rogamos con gran súplica que la compasión de tu santidad absuelva con clemencia a este siervo tuyo sobre quien yacen las cadenas de excomunión. Por Cristo nuestro Señor. Amén. Entonces otra vez sentado, deberá absolver al penitente aun arrodillado ante él con estas palabras: Por la autoridad Apostólica, que ejerzo en este asunto, yo te absuelvo de la cadena de excomunión, en la cual [tal vez] has incurrido, y te restituyo ++31++ a los santos sacramentos de la iglesia, a la comunión y a la unidad de los fieles, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Con estas acciones, el que ha impartido la absolución deberá imponer las penitencias saludables (en su mayor parte la penitencia de recitar determinados rezos, de realizar un poco de peregrinación piadosa, de llevar a cabo otros trabajos de la piedad, de guardar un ayuno en particular, o de dispensar limosnas en causas piadosas, etc.), y finalmente, proceder a firmar el formulario de la abjuración de esta manera: [En la ejecución de las órdenes de R.P.D (el superior reverendo) (el nombre, etc. del que le delega)] al arriba mencionado (nombre, etc., del penitente) le fue administrado por mi [el delegado] la abjuración (por ejemplo formal, o grave o leve) …y las penitencias saludables en la forma habitual de la iglesia; éstos en el día y año dados arriba. Así sea. Yo (firma de la persona que absuelve al otro)

El delegado entregará el formulario [evidentemente, esto significa el documento en sí] directamente a aquel de quien ha recibido su delegación, junto con la instrucción, y otras cartas también recibidas si las tiene, sin guardar nada en absoluto para sí mismo. FORMULARIO D  El Formulario de Delegación para recibir una Denuncia. El. ... día del mes de.... En el año.... Nosotros... delegamos con estas cartas... el recibir [sin la intervención del notario], bajo el secreto del Santo Oficio y de acuerdo con la instrucción adjunta, la denuncia que la persona nombrada se propone realizar. L.S. La firma del Ordinario del lugar que está delegando

(El Formulario E está unido a la carta). FORMULARIO E
 La manera de recibir la denuncia concerniente particularmente a la

solicitación [Nota 1. Las palabras que están incluidas dentro de los corchetes son válidas en el caso por el cual la denuncia es recibida por el delegado, o respectivamente, sin la intervención de un notario.] No obstante, si el delegado, habiendo especificado un motivo serio, no puede recibir la denuncia de dicha manera, deberá recurrir a alguna instrucción de quien ha recibido la delegación.] El notario, si está presente, o el que va a recibir la denuncia, comenzará con estas palabras o con palabras similares a estas: En el día... del mes de... del año... Por mi propia voluntad comparezco personalmente ante el suscrito (deberá encontrarse escrito el nombre, apellido, etc. de la persona que recibe la denuncia], quien a su vez, si el notario no está presente, deberá escribir: delante de mí (el que suscribe), que se efectúa en (aquí se indica el lugar y la diócesis en el que la persona que va a recibir la acción, esto es [la denuncia] vive). [Delegado especialmente sólo para esta acción por el RPD (la persona reverendo que delega)..., como [se verá] en su carta dirigida [para mí] y entregada en la fecha (Que se especifique en qué día la misma fue escrita) para apelar a la situación que se presenta] N.N. (deberá estar escrito el nombre, el apellido, el nombre del padre, el país de origen [es decir], nacionalidad, edad, situación [sin duda el tipo de

trabajo que la persona hace] y el domicilio del denunciante, y si dicha persona es religiosa, así como también el nombre por el cual era llamada esa persona en el mundo); a quien, después de haber hecho un juramento de decir la verdad, el cual hizo habiendo tocado los Santos Evangelios de Dios (los cuales deberá tocar con la mano, aun si es un sacerdote) se le explicó como indica abajo, es decir: Esta persona denunciando en el lenguaje común [ quien deberá declarar que la facultad de recibir lo que está a punto de relatar se obtuvo de parte del ordinario del lugar sin la intervención del notario para exonerar su conciencia, y por lo tanto no podrá presentarse ante el Reverendísimo Obispo en concerniente a causa justa: luego] no obstante, el deberá proseguir en narrar con palabras discretas concretas [breves] lo que pertenece a las solicitaciones hechas a el ; o cuales + +34++ fueron las palabras, los escritos o los hechos, describiendo con precisión el lugar, ocasión, tiempo y circunstancias singulares; y si en el acto de la confesión, ya sea antes o después de la absolución sacramental tomó lugar todo esto. Asimismo, identificará el puesto confesional y al propio confesor solicitante, y si entonces desconoce su nombre y apellido o lo ha olvidado , deberá describir con precisión a aquel hombre, señalando claramente todas sus características, de modo que pueda ser identificado. Aquel que recibe la denuncia, deberá tener en cuenta que debe evitar interrogar a la persona denunciada acerca de si éste dio su consentimiento o rechazó el acto obsceno en cualquier forma; ya que el testigo no está obligado a manifestar sus defectos: es más, el que denuncia será expresamente advertido que no está en la obligación de manifestar si el acto se realizó o no con su consentimiento. Con estas palabras escritas tal y como se narran y en la medida de lo posible con las mismas palabras del denunciante. Lo que sigue aquí a continuación, es suficiente sin ser requerido algo más: La interrogación: Si sabe o escuchó decir, que N…N… (Nombre de esa persona), ¿El confesor solicitó a otros penitentes cosas obscenas? El responde: (Si la respuesta fuese afirmativa, dará con el nombre y apellido de la persona y la fuente [la causa] de su conocimiento al respecto). La interrogante: En lo concerniente al buen nombre ya mencionado del confesor N.N. ¿Ha sido con usted mismo como con los demás? El responde: … La interrogante:

Si él ha hecho las declaraciones por odio o por amor, y por enemistad o por otras razones generales, etc. Él responde: Correcto (si diría que ha denunciado a fin de exonerar a su propia conciencia). Si ha transcurrido más de un mes desde que se cometió la solicitación, aparte de esto, deberá ser añadido: La interrogante: ¿Por qué entonces se demoró en denunciar los hechos aquí citados al Ordinario y la exoneración de su conciencia? El responde: Habiendo sido absueltos todos estos asuntos, se deberá leer todo lo que al denunciante se le dio por escrito o, habiendo dado una justa razón o una justa causa por escrito; el instrumento deberá ser entregado a él para que pueda leerlo en presencia de aquel que recibe la denuncia. Todos estos asuntos una vez probados y aceptados, junto con las correcciones, añadiduras y borraduras, si hay alguna. Entonces él será invitado a escribir su firma en la parte de abajo y habiéndole efectuado la toma de su juramento de guardar el secreto, deberá ser despedido. Todos estos asuntos serán descritos con estas palabras: Teniendo consigo estos asuntos y habiéndolos aceptado, el denunciante será despedido habiendo jurado guardar el secreto, una vez más, tocando los Santos Evangelios de Dios (él realizará un juramento sobre el Evangelio nuevamente). En confirmación de lo que ha sido testificado por palabra, el mismo escribirá su firma (o si no puede escribir; debido a que no sabe escribir, tal como él afirmó, (que se deje indicada la causa de esto), colocará una equis [x]). Después de que el denunciante presente haya firmado o colocado una equis (x), el notario deberá firmar, si está presente, de esta manera: Estas son las Actas firmadas por mí, el notario (y si ha sido tomado en cuenta sólo para este acto: autorizado sólo para este acto). Por último, firmará quien recibe la denuncia. L. XS. No obstante, si el notario no estuvo presente, entonces el que recibe la denuncia, deberá firmar de esta manera:

Estas Actas son firmadas por mí mismo, N.N. [delegado especial y únicamente para este acto por el R.P.D. (el reverendo encargado de delegar en persona) N.N.]. [El delegado, posteriormente entregará el acta en su totalidad directamente a aquél de quien ha recibido el mandato, junto con las instrucciones y las cartas recibidas, sin guardar nada para sí mismo]. FORMULARIO F
 Formulario para delegar la realización de la investigación.

A) Realizar la investigación completa El día... ... del mes de... del año... (Nosotros)…le pedimos que usted se encargue, con la diligencia acostumbrada, en llevar a cabo (esta investigación) de acuerdo con la instrucción fijada acerca de una falsa denuncia hecha por (por ejemplo, una mujer o unas mujeres)... ... .... en contra del sacerdote... ... ..., interrogándolas [a ellas] por separado, formalmente bajo juramento de decir la verdad y de guardar el secreto; elegir dos testigos, en la medida que sea posible del cuerpo eclesiástico, pero más importante que cualquier otra cosa [el entrevistar a alguien], que conozca bien tanto a la persona acusada como a la persona que denuncia (o, en caso de que los denunciantes sean muchos en número, que conozca al acusado y a todas los denunciantes). Si no puede encontrar sólo dos testigos que conozcan al acusado y a todos y cada uno de los denunciantes, se llamará a muchos, que puedan saber, ya que será apropiado que haya un doble testimonio en cuanto al acusado y a cada uno de los denunciantes. No obstante, usted nos hará llegar directamente y de manera segura, una copia auténtica de las Actas, junto con las instrucciones y estas cartas sin dejar nada guardado para sí mismo. L.X S. Firma del Ordinario del lugar, el encargado de delegar. El FORMULARIO G (va junto con esta carta)
B) Realizar una investigación parcial.

En el día... del mes de... del año.... (Nosotros)…le pedimos que usted se encargue de la investigación de acuerdo con las instrucciones fijadas....interrogando por separado, de manera formal y bajo juramento de decir la verdad y de guardar el secreto, a dos testigos, en la medida de lo posible, del grupo de eclesiásticos, mayormente antes que cualquier

excepción, que (por ejemplo, la mujer o las mujeres) conozcan a ambos más de cerca. No obstante, usted nos hará llegar directamente y de manera segura, una copia auténtica de las Actas, junto con las instrucciones y esta carta sin dejar nada guardado para sí mismo. L. XS. Firma del Ordinario del lugar, el encargado de delegar. (A esta carta se le adjuntará el Formulario H) FORMULARIO G
 Manera de llevar a cabo la investigación completa Nota (1)

[Nota: Lo que está incluido entre los corchetes es válido en el caso en que el trabajo sea efectuado por un delegado.] En el día... del mes de... en el año de... Después de haber sido citado, esta persona vino personalmente a mi presencia, el abajo firmante (que se coloque por escrito el lugar y la diócesis donde él se encuentra localizado) [para este único acto especialmente delegado por el R.P.D... como es evidente en las cartas dirigidas y entregadas a mí, de parte de la misma persona encargada de delegar, en esta fecha... (Deberá estar indicado en qué día fue escrita la carta) en obligación a la posición actual. N…N... (El nombre, apellidos y cualidades del testigo encuestado) quien, notificó haber tomado su juramento de decir la verdad, (incluso si es un sacerdote), habiendo tocado los Santos Evangelios de Dios, fue interrogado por mí mismo.
1. La interrogante:

Si conocía al sacerdote N. N. (Nombre, apellido y las cualidades de la persona denunciada). Él respondió: ... (Hacer saber por escrito el lenguaje usado por los testigos en dar sus respuestas). 2. La interrogante: ¿Cuál es el estilo de vida de este sacerdote, cuáles son sus costumbres, cuál es la opinión que la gente tiene [de él]?

Él responde: ... 3. La interrogante: Si conocía a N... N... (Nombre, apellido, y las cualidades del denunciante, o si hay muchos, entonces de cada uno de los denunciantes). Él responde: ... 4. La interrogante: ¿Cuál es su moral (o la de cada uno de ellos) el estilo de vida, y su opinión entre la gente? Él responde: ... 5. La interrogante: Si piensa que ¿él o ella es digno (o) de credibilidad o capaz, por el contrario, de mentir, calumniar e incluso de cometer perjurio en la corte? Él responde: ... 6. La interrogante: Si él sabe si tal vez ¿entre él y el sacerdote antes mencionados no ha existido ninguna razón para el odio o enemistad? Él responde: ... Luego, una vez debidamente leída la obra y habiéndolo llevado a tomar el juramento de guardar el secreto, que tomó como lo indica arriba, es despedido y, antes de retirarse, deberá firmar, confirmando lo que se ha dicho (o, si no puede escribir: habiendo ya asegurado que no sabe escribir (que la razón sea indicada), marcando con una equis (x). Después de que el testigo presente haya firmado o colocado una equis (x), el delegado deberá firmar de esta manera: Estas actas son firmadas por mí mismo, N…N… [Especialmente delegado sólo para este acto]. L. X S. [El delegado, posteriormente entregará el acta en su totalidad directamente a aquél de quien ha recibido el mandato, junto con las instrucciones y la carta recibida, sin guardar nada para sí mismo].

FORMULARIO H
 Manera de emprender las Investigaciones parciales Nota (1)

[Nota: Lo que está incluido entre los corchetes es válido en el caso en que la investigación sea hecha por un delegado.] En el día... del mes de... del año... Después de haber sido llamado personalmente compareció ante mí el abajo firmante (escríbase aquí el nombre, apellido, etc., de la persona que va a realizar la actividad), dicho asunto tomó lugar (que se indique el lugar y la diócesis donde se pueda localizar). Habiendo yo sido [especialmente delegado sólo para este acto por el R.P.D.... como (se puede ver) en la carta dirigida y entregada a mí de parte de esa misma persona en esta fecha (deberá expresarse el día exacto en qué fue escrita la carta) y adjunta al presente documento. N…N… (Nombre, apellido y cualidades del testigo encuestado), siendo previamente llevado a tomar el juramento de decir la verdad, (incluso un sacerdote), luego de haber tocado los Santos Evangelios de Dios, respondió lo siguiente para mí.
1. La interrogante:

Si conocía (por ejemplo, a la mujer) N... N... (Nombre, apellido y las cualidades de la persona indicada). Él respondió: ... (Esto deberá ser escrito en el mismo lenguaje utilizado por los testigos para dar su respuesta).
2. La interrogante:

¿Cuál es su estilo de vida, cuáles son sus costumbres, cuál es su reputación entre la gente? Él respondió: ...
3. La interrogante:

Si cree que él [o ella] es digno de ser creído o por el contrario piensa que él o ella es capaz de mentir, calumniar en corte e incluso de cometer perjurio? Él respondió: ... 4. La interrogante

Si tiene conocimiento acerca de si tal vez entre él o ella y el sacerdote existe o ha existido algún motivo de odio o enemistad? Él respondió: ... A continuación, el acta es debidamente leída al testigo, habiéndolo llevado a tomar el juramento de guardar el secreto, que tomó como lo indica arriba, el testigo será despedido ++41++ y antes de retirarse, deberá firmar, confirmando lo precedido (o, si no puede escribir: si no sabe escribir, como ha afirmado (la razón deberá ser indicada), lo hizo marcando con una equis (x). Después de que el testigo firmó aquí o hizo la señal de la cruz, que recibieron el testimonio, firmara de esta manera: Estos son los actos realizados a través de mí N... N... [Delegado especialmente sólo para este acto]. L.X.S. [A continuación, el delegado hará llegar el acta directamente a la persona de quien recibió la delegación junto con la instrucción y la carta, sin guardar nada en absoluto para sí mismo]. FORMULARIO I
 Manera de cómo realizar un examen por medio de Generalidades

Nota: Lo que aparece dentro de los corchetes es válido en el caso de que el examen sea efectuado por el delegado, o sin la intervención de un notario, respectivamente. Sin embargo, si el delegado, teniendo una razón grave, no puede cumplir dicha manera en la que se debe administrar una exanimación así, deberá recurrir a la persona de quien recibió la delegación para pedirle instrucciones adicionales. El notario, si está presente, de lo contrario, el que ha de realizar el examen iniciará los procedimientos con estas con palabras semejantes: En el día... del mes de... del año... Por la fuerza del decreto de RPD [Reverendísimo Obispo] (escríbase el nombre, etc. del Ordinario del lugar), entregado en la fecha de ... habiendo sido convocado compareció ante el abajo firmante (escríbase el nombre, el apellido, etc. de la persona que va a recibir el acta y aquel encargado de escribir si el notario no está presente, escribirá lo siguiente: delante de mí (el que suscribe), que se efectúa en (aquí se indica el lugar y la diócesis en la cual él designará quien va a recibir la acción). [Delegado especialmente sólo para esta acción por el RPD (la persona

reverendo que delega)..., como [se verá] en su carta dirigida [para mí] y entregada en la fecha (especifíquese en qué día la misma fue escrita). Esta persona, N.N. (deberá estar escrito el nombre, el apellido, el nombre del padre, el país de origen, edad, condición y domicilio de la persona convocada, y si dicha persona es religiosa, también el nombre por el cual era llamada esa persona en el mundo) ; a quien, después de haber hecho un juramento de decir la verdad, el cual hizo habiendo tocado los Santos Evangelios de Dios (los cuales deberá tocar con la mano, aun si es un sacerdote), se interrogó así: Se le preguntó: Si conoce o imagina la razón por la cual fue llamado para el presente examen? Él respondió: ... (Escríbase su respuesta en el lenguaje que la persona citada utiliza). Se le preguntó: ... ¿Durante cuántos años ha venido abordando el sacramento de la penitencia? Él respondió: ... Se le preguntó: Si él siempre solía recibir el sacramento de la penitencia de parte del mismo confesor o de parte de muchos sacerdotes? Así como también, si él siempre solía recibir el sacramento de la penitencia en la misma iglesia? Él respondió: ... Se le preguntó: Si de parte de cada uno de los sacerdotes a quienes esta persona confesó, recibió amonestaciones santas e instrucciones oportunas, lo cual dió edificación a la persona examinada, y lo guardó del mal. Él respondió: ... Si la respuesta es afirmativa, es decir, si él dice que siempre había guiado bien, entonces será interrogado de la siguiente manera: Se le preguntó: Si conoce o recuerda que en algún momento se haya dicho o escuchado que cierto confesor no había actuado de una manera santa y honesta con los penitentes, de modo que murmuraciones o incluso palabras despreciables se

hayan proliferado en contra del confesor: por ejemplo, la persona examinada ¿escucho cosas similares de una o de muchos penitentes, en el último año o durante los últimos cuatro o tres meses? Él respondió: ... Si después de este interrogatorio y comentario, la persona examinada continúa negándolo, permita que la acción concluya con el formulario habitual que aparece en la parte inferior de esta instrucción. Pero si apareciera algo en contra de algún confesor, concerniente a estas cosas sobre las cuales está siendo cuestionado; entonces será interrogado subsiguientemente de esta forma: Se le preguntó: Que diga el nombre, apellidos, cargo, y la edad del confesor, y el lugar o sede de su confesionario, o si éste era algún secular o un sacerdote religioso, etc. Él respondió: ... Se le preguntó: Que él diga, en orden, con sinceridad y claridad, utilizando, palabras discretas y concretas, todas esas cosas poco honorables que oyó durante la confesión sacramental, ya sea antes o después, o en la ocasión de la confesión: si se realizó algún acto deshonesto con él, ya sea por señas con la cabeza, por medio de roces acciones, etc., por parte del sacerdote. Él responde: ... En este punto, el juez, se encargará solícitamente de que la descripción esté en los mismos términos que el confesor usó; palabras obscenas, seducciones, las invitaciones para reunirse en algún lugar con propósitos inmorales y todas las demás cosas que constituyen el delito de solicitación, utilizando el lenguaje vulgar de las respuestas, las cuales han de ser registradas diligente y verazmente y en la medida de lo posible, con las mismas palabras en las que fueron ofrecidas. El deberá añadir detalles del temperamento de la persona examinada, si nota que la persona parece obstaculizada por demasiado temor o vergüenza de decir la verdad y asegurarle que todo será conservado bajo secreto inviolable. Luego deberá preguntarle desde cuando tomaron lugar las solicitaciones, durante cuánto tiempo perduraron, con qué frecuencia se repitieron, con qué palabras o actos de índole inmoral tales delitos habían sido expresados. Él evitará diligentemente el preguntar acerca del consentimiento de la persona examinada en cuanto a la solicitación y más aún, él deberá aconsejarle expresamente que no está obligado a manifestar si dio su consentimiento. Del mismo modo, se evitará cualquier

interrogatorio que pueda dar evidencia del deseo de conocer los pecados de esa persona. Preguntado: Si sabe o ha escuchado decir que el confesor antes mencionado había solicitado a otros penitentes para cometer obscenidades; de ser afirmativo, el deberá nombrarlos (ayudará a dar el nombre, apellido, etc., o al menos los mejores indicios por los cuales las demás personas solicitadas puedan ser identificadas). Él respondió: ... Se le preguntó: Si la persona antedicha sometida a examinación, ha dado testimonio por amor a la justicia y a la verdad, o más bien por otro motivo, ya sea de enemistad o de odio, etc.? Él respondió: ... Habiendo tenido cuidado de estas cosas, se le deberá leer a la persona examinada todo lo que ha sido puesto por escrito o, habiendo expresado una justa causa en las notas; el instrumento [el documento en el cual el notario ha escrito las respuestas] deberá ser entregado a él para que pueda leerlo en presencia de aquel que aceptó la examinación. Luego de todo lo aprobado y aceptado por la persona, junto con las correcciones, añadiduras y borraduras, si hay alguna; él será invitado a firmar en la parte de abajo y llevado a tomar su juramento de guardar el secreto y luego deberá ser despedido. Todos estos asuntos serán descritos con estas palabras: Habiendo recibido y aceptado estos asuntos, la persona será despedida habiendo jurado guardar el secreto, una vez más, tocando los Santos Evangelios de Dios (él realizará un juramento sobre el Evangelio nuevamente). En confirmación de lo que ha sido testificado, el procederá a firmar (o si no puede escribir; debido a que no sabe escribir, tal como él afirmó, (indíquese la causa de esto), colocando una equis [x]). Después de que la persona examinada presente haya firmado o colocado una equis (x), el notario deberá firmar, si está presente, de esta manera: Estas Actas están firmadas por mí, N.N., el notario (y si ha sido tomado en cuenta sólo para este acto: autorizado sólo para este acto). L. XS. Por último, firmará quien administró la examinación. No obstante, si el notario no estuvo presente, entonces el que administró la examinación, deberá firmar de esta manera:

Estas Actas son firmadas por mí mismo, N.N. [delegado especialmente para este acto por el R.P.D., N.N.]. [El delegado, posteriormente entregará el expediente [la documentación para la demanda] directamente a aquél de quien ha recibido el mandato, junto con la instrucción y la carta recibida, sin guardar nada para sí mismo]. FORMULARIO L
 Formulario de la propuesta a realizarse por el promotor de justicia

LA INVESTIGACION COMPLETA Habiendo hecho un breve resumen de la investigación sobre las razones de hecho y de derecho, la conclusión surgirá a través del promotor de la justicia, según sean las circunstancias, o por ejemplo como sigue: Habiendo considerado todos los hechos, pienso que deberá decidirse que el sacerdote... sea advertido (de manera simple o correcta) ó dejar que el caso sea retomado por la Curia, esto es, la Curia del diocesano y dejar que el caso sea procesado de acuerdo con la Ley (No obstante, mientras tanto,... aquí se añaden las disposiciones canónicas oportunas, si hubiera algunas, que parezcan ser necesarias de proponer al promotor). En el... días del mes de... en el año... La firma del Promotor de Justicia FÓRMULARIO M
 Formulario del decreto para constituir un recurso penal.

Nosotros (nombre, y así sucesivamente, cualidades, etc. del Ordinario del lugar), después de sopesar las acciones contra el sacerdote, N…N… (Nuestra diócesis, abadía, prelado, etc.), acerca del cual se reporta el delito de solicitación decretamos que el sacerdote antes mencionado, N…N…: sea amonestado, (paternalmente, con gravedad, etc., según la diversidad de los casos) bajo el secreto del Santo Oficio. Si tiene que añadirse alguna resolución, se añadirá: De acuerdo con la resolución; esta es que... Estos son los actos de... (La dirección del Ordinario del lugar) en el... día del mes... del año... L.X.S. Firma del Ordinario del Lugar Firma del Notario

FORMULARIO N
 El método para alertar acerca del crimen de solicitación.

En cuanto a aquellos que han sido denunciados una o dos veces por el horrible delito de solicitación en su mayor parte, habiendo realizado los esfuerzos oportunos, se decretó que: Ellos deberán ser advertidos ( de manera simple o correcta) y bajo el secreto del Santo Oficio. La persona a quien corresponde o se le asignó el deber de impartir una amonestación de este tipo, convocará al sacerdote acusado, con la circunspección apropiada y le insistirá con palabras serias, más o menos de acuerdo a la circunstancia y según el contenido de la decisión, pero de una manera paternal, evitando ya sea de manera directa o indirecta, el revelar quien lo ha denunciado, con estas palabras: "Ha llegado a los oídos de las autoridades eclesiásticas, dentro del tribunal sagrado de penitencias, que él no siempre actuó de manera prudente y pura, de modo que no sin méritos se teme que él, con un esfuerzo impetuoso, trató de convertir el sacramento de la reconciliación en la perdición de las almas. Por lo tanto, es de su gran interés que evite cuidadosamente estas cosas en el futuro, para que las autoridades eclesiásticas no sean obligadas a proceder de maneras más seberas". Guárdese en su mayor medida y por todos, el secreto del Santo Oficio en lo que compete a este asunto. Si la advertencia se hiciere a través de una carta, el método de amonestación se deberá hacer de esta manera. [No obstante, el delegado dará esta amonestación, en un momento oportuno, informándole de quien ha recibido el mandato de darle los resultados, al mismo tiempo que le transmitirá todos los documentos, si tiene alguno, y no mantendrá nada para sí mismo.] FORMULARIO O
 El Formulario de Decreto de la Presentación de Cargos

Los formularios aquí propuestos no son definitivos, evidentemente; ellos podrán variar de acuerdo con las diferentes circunstancias. Por lo tanto, los mismos son propuestos a manera de ejemplo. A) PARA HACER UNA ACUSACIÓN SIMPLE El reverendo... deberá ser procesado en la Curia diocesana por todos los asuntos interpuestos en su contra y se deberá abrir un caso de acuerdo a la ley. Estas son las Actas (firmadas en) (la dirección del Ordinario del lugar) En el... días del mes de... en el año de....

Firma del Ordinario del lugar Firma del notario b) PARA HACER UNA ACUSACION AÑADIENDO LAS SALVEDADES CANÓNICAS El reverendo... deberá ser procesado en la Curia diocesana por todos los asuntos interpuestos en su contra y que se haga un juicio conforme a la ley. Sin embargo mientras tanto, (por ejemplo, suspéndasele el permiso de la celebración de la Misa, o de ejercer los ministerios sagrados y oficios espirituales. El deberá irse de este lugar... e ir a un lugar... donde deberá permanecer bajo una vigilancia especial, etc.). Estas actas están firmadas (como arriba) en el... días del mes de... en el año... L.X.S. Firma del Ordinario del Lugar Firma del Notario FORMULARIO P  Modo de realizar la acusación. N. B., de acuerdo con la norma del artículo 52, no es obligatorio que los acusados hagan un juramento de decir la verdad. El notario iniciará el proceso: "En el día... del mes de... del año... Después de haber sido citado, el reverendo N…N... compareció personalmente ante el abajo firmante (escríbase el nombre, apellido, etc. de esa persona que está realizando la acusación) [delegado especialmente para esta acción], siendo: Interrogado sobre su nombre, apellido, los padres, la patria, la edad, condición, etc. Él respondió: ... (El notario redactará en el lenguaje nativo y en la medida que pueda, con las mismas palabras que utiliza el acusado en sus respuestas.) Se le preguntará: Si él sabe o tal vez se imagina la razón por la cual ha sido citado? Él respondió: …

(Se proseguirá de esta manera hasta el final, anotando las preguntas individuales y sus respuestas respectivas). Si la respuesta de acuerdo a este interrogatorio ha sido afirmativa, el juez invitará al acusado a explicarlo todo sinceramente por separado, de lo contrario, se le amonestara severamente, con el fin de que siendo afligido por su propia conciencia, el acceda a admitir tener cargos de conciencia acerca de algún delito. Y, si a continuación, respondiere afirmativamente; de acuerdo a lo anterior, se le invitará a confesar su propia culpa con humildad y sinceridad, expresando el nombre de los que transgredieron con él y las palabras o los hechos u otras circunstancias de importancia que constituyen el caso y la individualidad de los crímenes solicitados. Y puesto que es difícil para él ser capaz de recordar todo desde el principio, el juez podrá dejar a un lado el espacio de dos o tres días, durante los cuales el acusado pueda examinar su propia conciencia con diligencia en oración y lágrimas, así como también, darle la opción de dar su confesión por escrito, la cual recibirá el juez formalmente en las acusaciones siguientes: El juez recibirá formalmente, o si es por escrito, aceptará de su manos el cuaderno en el que se contenga, y se la entregará al notario, quien hará una nota del asunto, por ejemplo, en esta forma: “El acusado me entregó un cuaderno que contiene su confesión, ya que ha afirmado haberla hecho por escrito, la cual comenzó ... ( el anotará las primeras palabras de la documento), y terminó con ... (el anotará las últimas palabras); la cual yo acepté y firme con la letra A ( marcará la página con esta u otra letra del alfabeto) y he insertado en las Actas." Este método siempre deberá ser utilizado todas las veces que cualquier documento de cualquier tipo recibido del acusado deba ser insertado en las Actas. Después de esto, el juez delegado comparará la confesión que ha sido hecha ya sea por escrito o verbalmente con las denuncias registradas en las Actas y si no encontrase en ella nada que haya podido suprimir las afirmaciones, que haya sido omitido o dejado fuera, deberá proceder a las últimas preguntas. No obstante, si consiguiere cualquier cosa en las mismas que el acusado no haya confesado del todo o que carece de integridad en su confesión, sólo hará mención de ello, como se indica a continuación. Sin embargo, si el asunto sigue siendo negativo en contra del acusado, el juez le interrogara de manera más detallada, en cuanto a si él tiene conocimiento acerca de que delitos el Tribunal Supremo está llevando a cabo en su contra. Si no lo sabe, entonces él enumerara los delitos de este tipo (herejía, solicitación de manera grave, el peor delito [pederastia], la violación del sigilo, etc.) Luego se le preguntará si ha solicitado cualquiera de estos delitos: si responde afirmativamente, se le invitara a una confesión espontánea, como antes; de lo contrario, se le leerá el decreto por el cual se expidió el mandato para que él fuese procesado. Luego se le pedirá que narre la historia de su propia vida y su carrera: donde nació, donde fue educado, si fue ascendido en cualquier grado académico u otros grados de honor, donde vive, que oficios y obligaciones se le habían

asignado y otros asuntos de la misma naturaleza. Por último, se le preguntará si tiene algún enemigo, quiénes son y cuál es la causa de su enemistad. Previo a hablar de las denuncias individuales con el acusado convocado, el Juez, habiendo precedido con estas preguntas generales, le interrogará acerca de los rasgos distintivos de las personas, los lugares, las circunstancias y los momentos recalcados en la denuncia y lo que pueda demostrar su verdad probable o falsedad: por ejemplo, donde está ubicado el lugar del confesionario en la iglesia o las habitaciones de la casa Sacerdotal; si recibe a los penitentes antes o después de la confesión en casa, con el fin de impartir consejos; si puso libros a su disposición, etc.; y esto dio la oportunidad de hablar un largo rato con una mujer en casa o en la sacristía después de la confesión a puertas cerradas; si esto aconteció en tal o cual día y en tal pueblo o ciudad, etc. Entonces el Juez le indicara al acusado (Siempre manteniendo en secreto el nombre de la persona que le denuncio), cada denuncia. Pero en efecto no lo hará, de una manera global o combinada. Dará a conocer todas y cada una de las denuncias distintivamente por partes, leyéndoselas claramente al acusado, a modo de presentar ante él toda la denuncia y luego individualmente en secciones tal y como ha sido revelado en cada denuncia. El juez comenzará por los hechos y las palabras de menor gravedad y poco a poco procederá a los más graves; no omitiendo probar algún dicho o hecho que no sea delictivo. Si hay algo confirmado por los denunciantes, de modo que, una vez que el acusado haya admitido esto, si quizás más adelante el acusado es corrompido, se pueda demostrar que las palabras o los hechos delictivos han estado tan unidos que la autoridad pública de la Iglesia no puede considerar algunas de estas palabras o hechos delictivos como verdaderos y otros como falsos. Y en caso contrario, los esfuerzos serios [diligentiae], “favorables para el que demanda y no favorables para el acusado”; La información que no es favorable para él no deberá ser presentada en su contra o información que no se considera favorable para él. Sin embargo, por razón de asociación [connexio] o contenido [continentia], el Juez, también expondrá al acusado los delitos que no pertenecen al Santo Oficio, por los cuales ha sido denunciado y por los cuales aún no ha ido a juicio. Simultáneamente, deberán ser probados los argumentos contrarios sobre los que el acusado tal vez se ha basado, ya sea en pretextos, evasivas y respuestas sin sentido. Las declaraciones de todas las denuncias una vez completadas, si en realidad existen más denuncias y el acusado continua en negación; el juez no deberá omitir el declarar ante él que en inconformidad con sus negaciones se han pronunciado más denuncias en número, efectuadas en diferentes tiempos y reportadas por

distintas personas quienes tienen testimonios fidedignos, son de buen nombre, en todos los aspectos dignos de confiabilidad; quienes son incapaces de calumniar o de cometer perjurio; verdaderamente no se conocen el uno al otro, y por lo tanto es imposible una conspiración. Tampoco se ha alegado enemistad o algún estado humano patológico como la razón para acusar a [este] sacerdote. Es únicamente con el fin de cumplir con esta obligación ineludible que han tomado el consejo de su propia conciencia. Habiendo interpuesto estas cosas, el juez interrogará al acusado en cuanto a lo que él mismo siente sobre el sexto precepto del decálogo y el sacramento de la penitencia. Si él considera que es lícito para el confesor actuar de tal manera con los penitentes, a fin de que a partir de ciertos documentos (o de su propia confesión, si lo ha hecho) se pueda demostrar que él en realidad actuó [de esta manera]. Si tal vez piensa que todas sus acciones no eran en ninguna manera pecaminosa; si estaba familiarizado con la Constitución Apostólica de Benedicto XIV s. m., que comienza así: "El sacramento de la Penitencia" y con las sanciones con las cuales esta Constitución y de los santos cánones amenazan a los confesores practicantes del ministerio sagrado que han abusado de su sagrado ministerio para destrucción de las almas; y por último, si él puede ofrecer algo para ser exonerarse. Después de esto, el juez le preguntará si debe continuar con este proceso aquí y ahora siendo legitimado o por el contrario, el acusado tiene alguna objeción que hacer en contra de éste. Si estaría satisfecho con ser asistido por un defensor ex officio [del tribunal], o si desearía nombrar su propio defensor por sí mismo en caso de que insista en que se haga una excepción. Si tal vez querría repetir la examinación de los denunciantes. Si él respondiere afirmativamente a esta última pregunta, o si de alguna manera tiene algún dato que ofrecer en su propia defensa, por el cual los testigos deban ser escuchados (o si por otra parte surgiere una dificultad grave e imprevista), la presentación de cargos deberá ser suspendida. Después de que los denunciantes hayan sido examinados una vez más o los testigos hayan sido escuchados, deberá ser retomada la acusación. De estas personas el juez obtendrá nuevas declaraciones y una vez habiendo realizado formalmente la segunda investigación, iniciará oficialmente, otra vez la presentación de los cargos. Una vez se haya atendido las atestiguaciones de las denuncias, se deberá entregar al promotor de justicia el texto de las denuncias, quien las examinará y declarará si tiene alguna nota que hacer al respecto, o si hay nuevas enunciaciones o nuevos pasos que deben tomarse. La lectura de los cargos, no se concluirá por el juez, a menos que primero se haya dado un consentimiento expreso por el promotor de la justicia.

Al final de cada sesión se deberá leer al acusado todo lo que se ha presentado en forma escrita por el notario y una vez que el acusado haya aprobado y aceptado estas declaraciones, junto con todas correcciones, adiciones y supresiones, si las hay, entonces se le invitará a escribir su firma y después de haber sido gravemente advertido de mantener el secreto, el acusado será despedido. El notario procederá a describir todo esto en estas palabras: "Después de haber recibido y aceptado todo esto, el acusado, antes de ser despedido, fue advertido acerca de mantener el secreto y antes de que se fuera, firmó en confirmación de lo que dicho”. Después de que el acusado haya firmado, el notario firmará en esta manera: "estas Actas son firmadas por mí, notario N…N… (Y si ha sido autorizado únicamente para este acto)”. Luego firmará el juez asignado. Sin embargo, puesto que se necesita no sólo de una única audiencia para la lectura de cargos para llevar los muchos asuntos a su exitosa culminación, sino de varias audiencias. Cada una deberá abrirse y concluirse de la misma manera. En cada audiencia, deberán estar en la parte inferior de cada página las firmas del acusado, el notario y el juez; al final de cada audiencia el juez citara al acusado, indicándole la fecha de la siguiente audiencia, la cual el notario anotará de esta manera: "Después de haber sido informado y habiendo aceptado todas estas cuestiones, el acusado ha sido citado para el día... del mes de... para comparecer nuevamente y ha sido despedido tras haber sido amonestado, etc”, como se especifica en la parte de arriba. No obstante, en la siguiente audiencia, la primera pregunta será: si el acusado por su cuenta tiene algo que agregar, quitar o corregir a las cosas que fueron tratadas en la audiencia anterior y luego de que su respuesta ha sido transcrita, se continuará con la audiencia desde el punto en el que el interrogatorio anterior terminó. Nótese bien – Sería superfluo señalar que el juez, antes de llegar a la acusación, debe fielmente sujetar todo el proceso informativo a su examinación, obviamente, también todas las denuncias formales e informales y el material no relacionado con el Santo Oficio; sus exámeninaciones sobre la moral y la veracidad de los demandantes, las investigaciones e informaciones sobre la vida, la moral y el buen nombre del acusado, además de cartas de amor que quizá fueron escritas por él, etc. Para que así el mismo juez tenga a mano todos los elementos para debilitar las negaciones del acusado y con los cuales pueda refutar sus afirmaciones arbitrarias. El admitir parcialmente, puede obligar al acusado a admitir más asuntos. FORMULARIO Q  Formulario de Petición por el Promotor de Justicia
A) En el caso de proponer un aplazamiento.

Una vez se tiene como premisa un breve resumen y la investigación sobre las razones de hecho y de derecho, teniendo estas conclusiones, por ejemplo: Habiendo tenido todo en cuenta, creo que debe ser decidido que al reverendo... le

sea permitido retirarse con una amonestación grave. El proceso permanece en vigor por la misma razón y propósito. El objetivo es (por ejemplo) que sea vigilado con más diligencia; que se le abstenga cualquier facilidad con las mujeres, también por medio de censuras eclesiásticas y si algo obsceno (o algo no acorde con el estado sacerdotal, etc.) se observó en su estilo de vida, él será llevado al tribunal de inmediato. En el día.... del mes de.... del año..... Firma del Promotor de Justicia
B) En el caso de proponer una condena

Todo lo tenido como premisa anteriormente, etc. .... Creo que debería ser decretado que habiendo impuesto penitencias congruentes (o penitencias graves) y saludables, entre las que habrán ejercicios espirituales de... días a hacerse en una casa religiosa, durante los cuales él permanecerá suspendido de la celebración de misa. El reverendo... debe ser despedido con (aquí será expresado de acuerdo a la prescripción del Canon 2368, 1, así como las sanciones suplementarias que se necesiten imponer). Si por casualidad él ha absuelto a su cómplice, deberá sanar su conciencia por medio de un recurso a la Sagrada Penitenciaría. En el día.... de.... del mes en el año.... Firma del Promotor de Justicia
C) En el caso de proponer una absolución

.... Creo que debería ser decretada: que la inocencia de la persona acusada se desprende de las Actas, y por lo tanto, el reverendo... deberá ser despedido una vez que haya sido absuelto. FORMULARIO R
 Formulario de rendir una sentencia condenatoria en casos donde el

acusado sigue siendo negativo. Nosotros (señálese el nombre, apellidos, cualidades, etc. del Juez – Ordinario o del delegado). Ya que ... (el nombre, apellido, nombre del padre, edad, condición, etc. del acusado y si es religioso, también deberá añadirse el nombre que utilizó en el mundo) no tuvo miedo de abusar del sacramento de la penitencia con palabras y actos acerca de los cuales se trata en las Constituciones Pontificias y en especial en la Constitución de Benedicto XIV, cuyas primeras palabras son Sacramento del Pontífice [Sacramentum Poenitentiae], diciendo y haciendo estas cosas ... (aquí, sumariamente y en palabras prudentes y discretas, se deberá decir cómo y con

qué frecuencia, etc., el acusado cometió la falta); Y, ya que, debido a todos estos asuntos que han sido denunciados ante nuestro tribunal, ha sido debidamente citado en el día de hoy (que se haga señal del día y el mes de la cita), con un proceso adecuado constituido en su contra, ha sido acusado en estos días (especifique los días); sin embargo, sigue siendo negándolo. Con todo y esto, el acusado ha sido condenado por el asunto. Por lo tanto, aunque haya afirmado que siente haber actuado correctamente en cuanto a la fe y la doctrina católica (suponiendo que evidentemente el asunto fue realmente así) y el defensor de la acción judicial no fue remisivo a su deber de promover y sostener las defensas adecuadas para el acusado; Sin embargo, habiendo sopesado todo correcta y seriamente, nosotros, el Juez -Ordinario o su delegado, en este día (indíquese el día en que la sentencia es dada), creemos y estamos convencidos por los hechos y las pruebas que la sentencia que sigue debe ser dictada. Por lo tanto, habiendo invocado el nombre de Dios, y la de la santísima y siempre Virgen María, la Madre de Dios y de nuestro Señor Jesucristo, emitimos esta nuestra sentencia definitiva, la cual sujeta para la emisión del tribunal, con estas páginas, en el caso que ha sido llevado ante nosotros entre (Nombre, apellido, etc. del Promotor de Justicia) promotor de justicia ante este tribunal y ... (nombre, apellido, etc. del acusado, citado anteriormente), decimos, decretamos, declaramos y sostenemos que ... (se repite el nombre, apellido, etc. del acusado), debido a los asuntos por los que ha sido acusado, ha sido declarado culpable del delito de solicitación tocante a asuntos obscenos (Y de dogmas falsos), por lo que ha merecido la censura y las sanciones que se han dicho, legislado y promulgado contra tales delincuentes. Por lo tanto, para que no sea que los errores y fallas antes mencionados permanezcan sin castigo y con el fin de que el acusado se apresure a vivir en el futuro más cautelosamente y ser un ejemplo para los demás, nosotros consiguiente lo condenaremos... (Añádase la parte dispositiva de la decisión.) Así mismo se le imponen estas saludables penitencias... (que sea dicho que penitencias se imponen). Así que decimos, discernimos, declaramos, ordenamos y definitivamente creemos y tenemos la intención y el deseo de su ejecución, como hemos ordenado acerca de este hecho de esta manera y con esa forma que por ley podemos y debemos decretar. Al mismo tiempo, ordenamos para este propósito con la presente carta, que el acusado en esta fecha... sea citado para escuchar la lectura y transmisión de esta nuestra decisión. Así declaramos (el acta deberá cerrarse con una indicación del lugar y día en el que se publicará). L.X.S.

Firma del Juez del Ordinario o de su delegado Firma del notario FORMULARIO S  Manera de Entregar una Sentencia Condenatoria en casos donde el acusado ha confesado sus delitos. Nosotros (señálese nombre, apellidos, cualidades, etc., del Juez Ordinario o su delegado). Ya que... (nombre, apellido, nombre del padre, edad, condición, etc. del acusado, y, si es un religioso, añádase también el nombre por el cual se le conoce en el mundo) no tuvo miedo de abusar del sacramento de la penitencia con palabras y actos acerca de los cuales se trata en las Constituciones Pontificias y en especial en la Constitución de Benedicto XIV, cuyas primeras palabras son Sacramento del Pontífice [Sacramentum Poenitentiae], diciendo y haciendo estas cosas ... (aquí, sumariamente y en palabras prudentes y discretas, se deberá decir cómo y con qué frecuencia, etc., el acusado cometió la falta). Ya que, debido a que ha sido denunciado ante nuestro tribunal por todos estos asuntos, y un proceso regular se ha creado en su contra, fue citado debidamente para esta fecha (deberá señalarse el día y el mes de la citación), fue procesado por estos días (dicho sea de qué días); confesó esto y esto (aquí deberá resumirse su confesión). Por lo tanto, aunque ha afirmado que sentía que actuó correctamente en cuanto a la fe y la doctrina católica (y suponiendo, evidentemente que éste sea verdaderamente el caso), y su abogado de defensa, de acuerdo con su deber, no fue negligente en promover y mantener las respectivas defensas. Sin embargo, habiendo sopesado todo correcta y seriamente, nosotros, el Juez -Ordinario o su delegado, en este día (indíquese el día en que la sentencia es dada), creemos y retenemos por los hechos y las pruebas que la sentencia que sigue debe ser dictada. Por lo tanto, habiendo invocado el nombre de Dios, y el de la santísima y siempre Virgen María, la Madre de Dios y de nuestro Señor Jesús, con esta sentencia definitiva, que publicamos aquí sentados ante el tribunal de este registro público en cuanto al caso procesado en nuestra presencia entre D. .. (Nombre, apellido, etc. del Promotor de Justicia) Promotor de Justicia en este tribunal y.... (nombre, apellido, etc., de los acusados citado anteriormente), decimos, decidimos, declaramos y creemos que ... (se repite el nombre, apellido, etc. del acusado), debido a los asuntos acerca de los cuales ha confesado, ha sido declarado culpable del delito de solicitación tocante a asuntos obscenos (Y de dogmas

falsos), por lo que ha merecido la censura y las sanciones que se han dicho y promulgado contra tales delincuentes por los sagrados cánones. Por lo tanto, para que no sea que los errores y fallas antes mencionados permanezcan sin castigo y con el fin de que el acusado se apresure a vivir en el futuro más cautelosamente y ser un ejemplo para los demás, nosotros lo condenaremos de esta forma... (Añádase la parte dispositiva de la decisión.) Así mismo, como penitencias saludables se le impondrán... (que sea dicho que penitencias se imponen). No obstante, por causa de que el acusado confesó espontáneamente los errores y fallas antedichas y con humildad pidió perdón por ellos, queremos, por otra parte, absolverlo de cualquier excomunión en la que quizá haya incurrido, siempre y cuando primeramente dé evidencias de que con un corazón sincero y fe reales se retracta de esos errores y detesta sus fallas. Así ordenamos por esta nuestra sentencia que él actúe de acuerdo con la manera y forma indicada por nosotros. Y así decimos, decretamos, declaramos, ordenamos, creemos definitivamente y tenemos la intención y deseamos ordenar la ejecución, referente al hecho, ordenando de una mejor manera y de acuerdo con esa forma de la cual podemos y debemos hacer uso por ley, al mismo tiempo disponer con la presente carta que el acusado sea citado en este día... para escuchar la lectura y sea informado de esta nuestra sentencia. Así declaramos (el acta deberá cerrarse con una indicación del lugar y el día en el que éste se dio a conocer). L.X.S. Firma del Juez Ordinario o su Delegado Firma del Notario FORMULARIO T  Manera de declarar solemnemente sobre la Promulgación y Notificación de la Sentencia en los casos de Solicitación. El notario debe comenzar el acto, con estas palabras: Por la fuerza del decreto de la fecha (especifique el día en el cual fue dada la sentencia) dado por ... (nombre, apellido, etc., del juez), en presencia de la misma persona en (deberá indicarse la ubicación), con el notario presente, N.N. compareció personalmente (nombre, apellido, nombre del padre, edad, condición, etc. del acusado, y, si fue un religioso, también deberá añadirse el nombre que usaba en el mundo), a quien fueron leídos los siguientes asuntos por el juez antes mencionado sentado ante el tribunal: Aquí el documento será leído en su totalidad palabra por palabra según las cuales se ha dado la sentencia.

Luego se añade: En el día... del mes de... en el año.... con estos escritos se ha promulgado la sentencia antes mencionada (Nombre, etc. del juez) sentado ante el tribunal (lugar donde se realizó), y por su lectura en voz alta e inteligible a la persona presente (el nombre, etc., del acusado) quien escuchando y no contradiciendo; (si hubiera confesado, deberá ser añadido: estando dispuesto, haciendo una genuflexión ante el juez, tocando los Santos Evangelios de Dios colocados ante él, abjuró los errores antes mencionados (herejías y todos los otros errores en general y herejías contrarias a la santa, católica y apostólica Iglesia Romana), como en el itinerario de su abjuración, por el cual prometió su abjuración, estando aún arrodillado; fue absuelto en la forma habitual de la iglesia de la sentencia de excomunión y se reconcilió con la Santa Madre Iglesia, habiendo realizado oraciones y ceremonias usuales y acostumbradas ) - y se ordenaron para él penitencias saludables contenidas en dicha sentencia. Habiendo recibido todas estas cosas, fue despedido, bajo juramento de observar el secreto y tocando los santos evangelios de Dios en confirmación de lo antes presentado y previo a su firma y a la mía. Firma del acusado Estas Actas han sido firmadas por mí mismo, N…N... el notario (y si ha sido autorizado sólo para este acto: únicamente autorizado esta Acta). Por último, Firma del Juez