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Número 17, ENERO-MARZO, 2012

Carta del director

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Entrevista al Rector de la Universidad de 7 El Salvador (UES), Ing. Mario Roberto Nieto Lovo, y a su Vicerrectora Académica, MSD. Ana María Glower de Alvarado, con motivo de los 171 años de fundación de la UES Entrevista con el Vicerrector Administrativo 27 interino, Lic. Salvador Castillo, con motivo del 171 aniversario de la Universidad de El Salvador Entrevista con la Secretaria General, Dra. 33 Ana Leticia de Amaya, con motivo del 171º aniversario de la Universidad de El Salvador Entrevista con el Presidente de la AGU Ing. 39 Carlos Villalta, con motivo del 171º aniversario de la Universidad de El Salvador

Escuela de Ingeniería Eléctrica: un largo 47 proceso para la graduación Carlos EugEnio MartínEz Luchas por la autonomía universitaria en El Salvador: las elecciones universitarias del año 1950 Alexis Alfredo MejíA sAlAzAr Por una praxis de los Derechos Humanos que dignifique a los universitarios rené ChACón «El collar mágico». Cuento inédito sAlArrué nuestros ColAborAdores 103

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Universidad de El Salvador

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La revista más antigua de El Salvador Fundada el 5 de mayo de 1875 Director fundador: Doctor Esteban Castro

Carta del director
171 años de la Universidad en El Salvador y en el planeta

Un aniversario más de la Universidad de El Salvador (UES) celebramos el 16 de febrero, en medio de importantes eventos que marcan la historia de nuestra universidad, del país y del globo terráqueo. Este año la UES inicia una nueva gestión, que gobernará la Institución hasta el 2015, presidida por su Rector, Ingeniero Mario Roberto Nieto Lovo así como por su Vicerrectora Académica, Maestra Ana María Glower de Alvarado. También la Asamblea General Universitaria (AGU) tiene una nueva gestión que durará los próximos dos años, bajo el liderazgo de su Presidente, Ing. Carlos Villalta. A nivel nacional, en marzo se celebran elecciones municipales y de diputados que marcarán el rumbo que llevará el país los próximos ocho años, toda vez que los resultados de las elecciones a diputados y alcaldes, cuyo mandato llegará hasta 2015, también incidirán en el futuro presidencial de la nación, que se decidirá en las elecciones de 2014, para el quinquenio que culminará en 2019. A nivel planetario, la crisis económica que vive el sistema es cada vez más asfixiante. No se trata ya de solo una crisis del modelo neoliberal capitalista sino del mismo sistema capitalista, que ha entrado en estado de coma irreversible. Bastaría que China, con una propuesta de sistema socialista muy sui generis, cambiase su sistema de transacciones financieras del dólar estadounidense al yuang chino para desatar una verdadera catástrofe financiera global. Los enormes problemas económicos a raíz de la crisis del Euro y de la

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Unión Europea, son un termómetro de que la actual coyuntura mundial está muy lejos de ser controlada por medio de recetas cortoplacistas como recortes sociales y de salud en los presupuestos estatales o por medio de parches como compra de deuda externa o supresión del Estado de Bienestar europeo. El presente número dedicado a los 171 años de la UES se inicia con entrevistas a las nuevas autoridades de nuestra alma máter, donde no solo exponen su plan de trabajo, visiones, sueños y perspectivas, todo desde un punto de vista ecuánime y con los pies sobre la tierra, sino también toman posiciones frente a aspectos muy sensibles de nuestra comunidad como es el tema de la autonomía universitaria. Se incluyen en la presente entrega de nuestra revista dos valiosos artículos: «Por una praxis de los Derechos Humanos que dignifique a los universitarios», escrito por el Lic. René Chacón, Ganador del Certamen sobre los Derechos Universitarios 2010 promovido por la Defensoría de los Derechos Universitarios, y «Escuela de Ingeniería Eléctrica, un largo proceso para la graduación», del Dr. Carlos Martínez, docente de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura. También se destaca el artículo «Luchas por la autonomía universitaria en El Salvador: las elecciones universitarias del año 1950», del joven Alexis Alfredo Mejía Salazar. Una primicia y un regalo de lujo para La Universidad y para nuestros lectores constituye el cuento inédito de Salarrué, «El collar mágico», llegado a nuestra redacción gracias a los buenos oficios de los amantes y especialistas de la literatura salvadoreña. Invitamos a docentes, investigadores, estudiantes y trabajadores administrativos, así como a todos los miembros de la comunidad universitaria, a que nos envíen sus colaboraciones a la redacción de nuestra revista, con el objetivo de volver más incluyente y democrática esta revista que como su nombre lo indica, pertenece a toda la comunidad universitaria. «HACIA LA LIBERTAD POR LA CULTURA»

David Hernández

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Entrevista al Rector de la Universidad de El Salvador (UES), Ingeniero Mario Roberto Nieto Lovo, y a su Vicerrectora Académica, MSD. Ana María Glower de Alvarado, con motivo de los 171 años de fundación de la UES

Recién se inicia una nueva gestión de las autoridades de la Universidad de El Salvador, a cuya cabeza se encuentra el Rector, Ingeniero Mario Nieto Lovo, y la Vicerrectora Académica, MSD. Ana María Glower de Alvarado. Con motivo del 171 aniversario de la fundación de nuestra alma máter, hemos creído conveniente ofrecer a nuestros lectores, en palabras de sus autoridades, sus principales puntos de vista, proyecciones, planes y expectativas para los próximos cuatro años, a través de esta entrevista. A pesar de tener agendas muy apretadas y acuciadas por la premura del tiempo y las obligaciones académicas, en la presente entrevista las máximas autoridades de la Universidad ofrecen un panorama general, y minucioso, sobre los principales retos que tiene ante sí dicha gestión. El actual Rector, Ingeniero Mario Roberto Nieto Lovo tiene una brillante carrera en el quehacer académico universitario, pues ha sido docente de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura durante muchos años, y su decano en los últimos dos períodos administrativos (2003-2011), con una impecable gestión que ha posicionado a su Facultad como uno de los mejores modelos, tanto administrativos como académicos, de nuestra Universidad. Ana María Glower de Alvarado tiene más de tres décadas de experiencia docente en el idioma inglés en las tres carreras que ofrece el Departamento de Idiomas de la UES. Entre 1996 y 2003 fue directora del

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Departamento de Idiomas de la Facultad de Ciencias y Humanidades; ha sido decana de la Facultad de Ciencias y Humanidades para el período 2003-2007; miembro de la Asamblea General Universitaria, del Consejo Superior Universitario y de otros organismos de dirección universitarios. Transcribimos aquí sus puntos de vista y consideraciones sobre el pasado y el futuro de nuestra casa de estudios. Revista «La Universidad» (RLU): Distinguidas autoridades, Rector Ingeniero Mario Roberto Nieto Lovo, Vicerrectora Académica de la Universidad de El Salvador, Maestra Ana María Glower de Alvarado, ¿podrían esbozarnos las políticas de la Universidad de El Salvador que su gestión ha trazado? Ing. Mario Roberto Nieto Lovo, MSD. Ana María Glower de Alvarado (MRNL-AMG): Las políticas esbozadas para la gestión 2011-2015 se resumen en los siguientes puntos: En lo relativo a la docencia buscamos fortalecer la calidad de los servicios académicos que ofrece la Universidad de El Salvador; garantizar una formación profesional y humana de excelencia, acorde con las demandas regionales, nacionales e internacionales; mejorar la

vinculación entre las tres funciones básicas de la Universidad: docencia, investigación y proyección social; continuar con el equipamiento y actualización de laboratorios y centros informáticos; ampliar la oferta de la modalidades en línea, semipresencial para los estudios de pregrado, postgrado y de extensión; establecer un conjunto de acciones para el mejoramiento continuo de los planes y programas de estudio; utilizar nuevos métodos y metodología de enseñanza, así como el empleo de nuevas tecnologías de información y comunicación. También buscaremos consolidar los programas de inglés en los diferentes pensa de estudios, a nivel presencial y a distancia; afianzar la consolidación del Centro de Enseñanza de Idiomas Nacionales y Extranjeros, con la incorporación de otros idiomas tales como portugués, ruso, italiano y el dialecto chino mandarín, con el fin de cubrir aspectos referentes a convenios internacionales firmados por la UES. Vamos a ofrecer a los docentes en servicio de la UES formación continua, para lo cual prepararemos relevos docentes convirtiéndolo en un proceso sistematizado y eficaz; y vamos a establecer como requisito esencial para el personal docente con aspiraciones a ingresar a la UES, que debe poseer estudios de postgrado.

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En lo relativo a los procesos académicos y administrativos buscamos mejorar de forma permanente la calidad y pertinencia del servicio de educación que se oferta; realizar la revisión y el ajuste curricular de los diferentes pensa de estudios, de manera que faciliten la transversalidad en las distintas carreras y programas que ofrece la universidad y la movilidad del estudiante; revisar los instrumentos de evaluación del desempeño docente, manteniendo su actualización permanente y generar así una cultura de autoevaluación para todas las instancias de la universidad. Asimismo buscamos modernizar la estructura universitaria a través del mantenimiento de la modernización académica y pedagógica a nivel curricular, considerando los acelerados cambios del conocimiento, las tecnologías y las necesidades del saber de las organizaciones; crear nuevas carreras acordes al nuevo contexto mundial y las demandas y requerimientos de la sociedad; establecer programas permanentes que integren y articulen las funciones, docencia, investigación y proyección social con proyección a la comunidad, desde una perspectiva interdisciplinaria; fortalecer la calidad de nuestros programas y servicios académicos, a través de alianzas y convenios de intercambio y cooperación acadé-

mica, con instituciones de educación universitaria e investigación, empresas, organizaciones civiles y con otros organismos nacionales e internacionales. Un aspecto fundamental de nuestra gestión es el deporte, para el cual propugnamos gestionar actividades académicas deportivasrecreativas, dirigidas a la comunidad UES en general y su entorno, respondiendo a las necesidades de desarrollo científico-deportivosocial, a nivel regional y nacional; desarrollar programas deportivosrecreativos que impacten la cultura organizacional, dirigidos a todos los miembros de la comunidad universitaria, promoviendo el sentido de pertenencia y la identidad institucional; lograr la participación de la mayor cantidad de miembros de la comunidad en actividades físicas, recreativas y deportivas; vincular las políticas de extensión con los demás programas desarrollados por la universidad, a través de prácticas deportivas científico-recreativas, favoreciendo la discusión y difusión de nuevos conocimientos; establecer programas permanentes que integren y articulen las funciones de enseñanza con proyección a la comunidad. en conjunto con organizaciones de la sociedad civil y organismos del Estado; fortalecer la calidad de los programas deportivos de la UES, a través de alian-

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Sede de la UES a partir de 1879, situado al costado norte del Palacio Nacional.

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zas y convenios de intercambio y cooperación con instituciones de educación universitaria, empresas, organismos de la sociedad civil y organismos del Estado; fomentar la participación del capital humano de la institución en proyectos deportivos, recreativos de higiene y salud y proyectar la universidad hacia las comunidades a través de eventos académicos deportivosrecreativos. En lo referente al arte y cultura estamos interesados en promover los valores culturales de todos los integrantes de la comunidad universitaria y formar integralmente al estudiante mediante la transmisión de conocimientos relacionados con las diferentes manifestaciones del quehacer cultural; fortalecer el contacto con las comunidades; promover internamente la cultura; ofrecer alternativas interculturales; optimizar la evaluación de los integrantes de las agrupaciones culturales; extender el trabajo cultural hacia las comunidades internas de la UES; crear la orquesta universitaria, grupos de danza folklórica y contemporánea, el coro universitario, la compañía de teatro, etc.; incrementar el número de integrantes de las agrupaciones culturales; aumentar la oferta cultural; reactivar el taller de artes visuales; reactivar los talleres literarios; extender el trabajo cultural

hacia las comunidades externas a la UES; fomentar la producción inédita de la Secretaría de Arte y Cultura; realizar producciones de alto impacto, en resumen, lograr mayor proyección del quehacer cultural universitario. En cuanto al sistema bibliotecario tenemos como objetivos las siguientes políticas: consolidar la infraestructura normativa y tecnológica de la biblioteca, mediante el desarrollo de contenidos y la alfabetización informacional de los usuarios para acceder y consultar los recursos de información y conocimientos disponibles y contribuir a la generación de conocimientos de la comunidad universitaria como de la sociedad civil en general; contribuir con la formación profesional e integral, de la comunidad universitaria con la prestación de servicios para acceder y consultar información acorde a sus demandas; consolidar la capacidad instalada de la biblioteca para incorporar las nuevas formas de gestión del conocimiento; formular las políticas de canje de publicaciones seriadas con las revistas académicas de la UES; establecer vínculos de intercambio con bibliotecas y centros de documentación universitarios e institucionales públicos y privados. Referente a la investigación, la cual deberá ser el eje principal del quehacer académico uni-

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versitario consideramos fortalecer la investigación interdisciplinaria, acorde con las necesidades regionales, nacionales e internacionales; fomentar el espíritu científico y de investigación que contribuya a los altos fines académicos de la UES y del país, favoreciendo la creación y el desarrollo de ambientes académicos, donde se propicie la discusión y difusión de nuevos conocimientos; promover la apertura de programas de postgrado, es decir, doctorados maestrías y especializaciones con pertinencia social que respondan a las necesidades y exigencias nacionales e internacionales, tanto bajo la modalidad presencial como semipresencial. Todo ello permitirá consolidar la excelencia académica del pregrado y los postgrados en investigación y docencia y en la calidad científica de los trabajos de grado y tesis doctorales, incorporando a los docentes y a los tutores que lo ameriten a los programas de formación para investigadores; estimular la producción científica, humanística y tecnológica con la finalidad de generar nuevos conocimientos a través de los centros de investigación; optimizar la consolidación de la investigación científica del postgrado; consolidar la cultura de la autoevaluación con visión de largo plazo encaminada a fortalecer el compromiso institucional

de mejorar continuamente la calidad de los centros de investigación y de los programas de postgrado de la UES; fomentar y consolidar los convenios ya existentes entre los centros y líneas de investigación y los programas de postgrado con otras instituciones a nivel regional, nacional e internacional; crear grupos interinstitucionales de líneas de investigación, mediante convenios entre universidades regionales, nacionales e internacionales. Dentro de esta misma área estratégica debe de tenerse presente consolidar la integración de la investigación del pregrado y del postgrado en centros de investigación, cuyos miembros gestionan las líneas en las cuales se insertan dichos proyectos; promover la formación de investigadores; fortalecer la vinculación de los investigadores de los Centros de Investigación y la docencia del postgrado mediante la producción de conocimiento científico, actualización e investigación, por lo cual, los docentes deben ser investigadores activos; establecer alianzas estratégicas mediante mecanismos que permitan la generación, transferencia y divulgación de la ciencia y tecnología a fin de lograr el fortalecimiento y actualización de las líneas de investigación adscritas a los programas de postgrado y centros de investigación.

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Una de las aristas básicas de nuestra gestión es la proyección social y extensión universitaria, para lo cual planeamos las siguientes políticas: establecer la vinculación interinstitucional Universidad-Empresa-Estado, para orientar la cooperación a nivel local, regional, nacional e internacional; generar renovados procesos de vinculación entre la universidad y las organizaciones del medio socio-productivo, tanto público como privado, a través de mecanismos institucionales eficientes de cooperación, aplicando procesos interactivos y creativos, creando nuevos espacios de colaboración e influencia mutua, que propicien la definición de estrategias comunes; promover la apropiación social del conocimiento, la democratización de las tecnologías de información; y sobre esta base, generar nuevos conocimientos como aspectos claves que contribuyan a la transformación social e integración al medio, de manera consciente y comprometida con las problemáticas locales, regionales, nacionales e internacionales; propiciar investigaciones orientadas a la solución de problemáticas sociales, acordadas conjuntamente con los actores sociales a partir de la identificación de situacionesproblema; desarrollar procesos de enseñanza-aprendizaje a través de

prácticas en proyectos que permitan la incorporación de la extensión en los currículos de las carreras de pregrado y postgrado. Tenemos como objetivo primordial vincular las políticas de extensión cultural y deportiva con los demás programas desarrollados por la universidad; desarrollar escenarios para la integración de la investigación, la docencia y la extensión; promover la experticia institucional en materia de innovación, gestión y transferencia de conocimientos tecnológicos, técnicos y empresariales, para satisfacer a través de servicios académicos las demandas de empresas, organizaciones civiles, instituciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, en el marco de las leyes y demás regulaciones regionales, nacionales e internacionales. RLU: ¿Qué motivos de reflexión, de cara a los próximos cuatro años, les inspira el aniversario de la fundación de la Universidad de El Salvador? MRNL-AMG: A 171 años de la fundación de la UES debemos hacer las siguientes reflexiones: en primer lugar no debemos perder de vista que nuestra universidad debe estar al servicio de la población más vulnerable de nuestro

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país y sobre todo defender la educación pública como única opción para miles de jóvenes que sienten el deseo de realizar estudios superiores y acceder a una mejor calidad de vida. Pero todo ello tiene sus demandas: la sociedad demanda una educación superior que forme profesionales de alto nivel en diversas áreas, que posean conocimientos sólidos en las disciplinas correspondientes, que adquieran las destrezas intelectuales y prácticas para el autoaprendizaje, que detenten los elementos de madurez profesional para la toma de decisiones y que compartan los valores fundamentales de la civilización y de la convivencia humana. Los estudiantes tienen derecho a una preparación que los dote de competencias y actitudes adecuadas para trabajar e influir en un mundo que transita por importantes cambios y que haga posible su pleno desarrollo personal. La Universidad debe jugar un papel crucial en el desarrollo de la investigación científica, por lo que debemos fortalecer nuestro desempeño en este terreno. Esto implica esforzarnos por situar nuestros proyectos de investigación en las fronteras del conocimiento, buscar que sus resultados tengan aplicaciones oportunas al desarrollo regional y nacional, y que sus logros científicos alimenten

innovaciones en la enseñanza profesional e impacten la calidad de la educación universitaria. Todo ello precisa la construcción de redes de intercambio y relaciones más productivas con el mundo de la investigación en sus distintos campos y una mayor atención al establecimiento de colaboraciones estratégicas con otras instituciones, organismos y la sociedad en general. Los desafíos de nuestro entorno han cambiado y son más exigentes: la educación superior en todo el mundo se está transformando con base en reformas sociales, económicas, políticas, tecnológicas. Esto significa que las instituciones tradicionales ya no son poseedoras del monopolio de la formación, que se exigen nuevas formas de enseñanza e investigación y nuevas modalidades de extensión. La sociedad recuperó capacidades para emprender acciones que antes solo se podían organizar desde la Universidad. Nos enfrentamos hoy con un ambiente más crítico, más competitivo, más diverso. Debemos encontrar respuestas creativas frente a las nuevas condiciones de competencia y de responsabilidad para fortalecer la legitimidad y el valor social de la educación superior. Enfrentamos una creciente competencia, frente a la cual debemos definir nuestro propio rumbo. Debemos identifi-

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car nuestras ventajas competitivas para concentrar nuestros esfuerzos en lo pertinente y con mayor impacto. Este es el reto que tenemos como universitarios de la única universidad pública del país. RLU: ¿Cuáles son sus perspectivas a corto, mediano y largo plazo en el quehacer de la comunidad universitaria? MRNL-AMG: En cuanto a los retos y desafíos que tiene la UES en este momento, el comienzo de un año —particularmente cuando se trata de una nueva gestión— es tiempo oportuno para reflexionar con amplia perspectiva sobre el futuro que nos espera y que a la vez nos desafía. Para quien vive el comienzo del año 2012, esta es una ocasión única, para conmemorar los ciento setenta y un años de existencia de la Universidad de El Salvador, lo cual es importante, ya que son 171 años de estar formando profesionales en las distintas ramas del conocimiento para nuestra sociedad. Para la comunidad universitaria, para la ciencia y la cultura debe ser también un evento muy especial. Dichas circunstancias nos hicieron pensar, cuando fuimos invitados a responder, que era el momento adecuado para expresar clara y sencillamente las persuasiones fundamentales

con que miramos los retos del futuro de la universidad. Por muchos años hemos venido defendiendo la educación superior pública y la humanización de la misma; sin embargo, la investigación, la docencia, la proyección social y el compromiso social con los más vulnerables de nuestro país, es nuestro compromiso primordial, desde donde nos encontremos, sin dejar de visualizar que el factor determinante en el desarrollo económico y social en todas las regiones del mundo es la universalización de la educación. Dentro de ello, debemos hacer especial énfasis en el papel de las universidades, no porque la Universidad puede hacerlo todo, sino porque lo que la Universidad debe hacer es absolutamente imprescindible. Hay que hacer posible lo necesario, y la Universidad es en ello insustituible. Como equipo sostenemos que el elemento más dinamizador de los factores en el siglo XXI será el conocimiento, y que eso les da a la ciencia y a la tecnología una centralidad motora en todo el proceso de desarrollo, que no se tienen en otras visiones de ese fenómeno. Hemos identificado algunos retos de la universidad y nuestra intención es contribuir a la aclaración de las exigencias de la realidad actual:

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1. El reto de construir una sociedad justa basada en el conocimiento: posiblemente el desafío que más englobe a nuestras universidades en el siglo XXI sea el de contribuir significativamente a construir una sociedad basada en el conocimiento, que afronte con eficacia y equidad los grandes problemas de la región. 2. Afianzar la identidad cultural de nuestro país en un mundo globalizado: en efecto, la función universitaria de preservación, difusión y creación de cultura incide profundamente en la concepción y valoración de sí mismas de las respectivas sociedades, mientras las publicaciones universitarias, la conceptualización de fenómenos y valores, la creación de discursos, modos de pensamiento y entornos intelectuales impactan continuamente la conciencia colectiva. 3. Transformar los sistemas educativos en los diversos niveles: en nuestra región se ha venido produciendo un consenso cada vez más generalizado de que la educación es, simultáneamente, crucial para el crecimiento económico, clave para mejorar la equidad social y necesaria para la participación de los ciudadanos en la vida política

de todos los países. 4. Prolongar la educación durante toda la vida: si uno observa las tendencias de mediano y largo plazo, como debe hacerse cuando se trata de los sistemas educativos, es evidente que el desarrollo tecnológico continuamente hace obsoletas las anteriores formas de trabajar, exige adaptarse a nuevas técnicas y valora la capacidad de aprender muy por encima de las destrezas específicas para el manejo de determinadas máquinas, especialmente las destrezas manuales que pueden ser sustituidas por nuevas máquinas. 5. Emplear eficazmente los nuevos medios tecnológicos: las nuevas tecnologías de la información y de las telecomunicaciones ofrecen un potencial enorme de transformación de los sistemas educativos de todo el mundo, todavía no realizado. Dice un proverbio africano que «hace falta toda una aldea para educar a un niño». 6. Hacer buena investigación científica y tecnológica: el desarrollo científico y tecnológico del mundo es un fenómeno de rápida acumulación de conocimiento y de generación y difusión de sus aplicaciones productivas, que se logra me-

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diante una actividad sistemática de alto nivel de uso de las capacidades de la mente, conocida como investigación y desarrollo experimental. 7. Vincular a las universidades con la sociedad y el sector productivo del país: de manera genérica, las empresas existen en cualquier sociedad para producir bienes y servicios que satisfagan necesidades humanas. En la medida en que dicha producción requiere conocimientos y habilidades que son creados en y por las universidades, en última instancia la cooperación entre ambos tipos de entidades redunda en un mayor nivel de satisfacción de necesidades de la sociedad y de sus miembros. 8. Contribuir a la integración de América Central a través de la educación. Aunque viejo y trillado, sigue siendo cierto el dicho de que la unión hace la fuerza. Es demostrable en teoría económica del comercio internacional que los espacios económicos amplios no solo permiten aprovechar economías de escala que no están al alcance de países pequeños y aislados sino que pueden conducir a un mayor grado de especialización y eficiencia productiva que las que son po-

sibles en economías reducidas y cerradas. 9. Cumplir bien las funciones universitarias tradicionales docencia, investigación y proyección social; pero también el compromiso social que debemos tener con la sociedad al realizar estas funciones. RLU: ¿Podrían esbozar las líneas estratégicas del Plan de Trabajo? MRNL-AMG: Podemos resumir las líneas estratégicas en los siguientes apartados: Uno de los temas estratégicos es la docencia en la educación superior; esto quiere decir, desarrollar las bases de la formación científica de la investigación y la proyección social de tal manera que en su desarrollo se viabilicen los objetivos, la misión y la visión de la UES en su compromiso con la sociedad salvadoreña. Otro es la acreditación de los programas de estudio y el apoyo a los estudiantes y egresados para que logren su certificación profesional; fomentar a la formación docente y disciplinaria de la planta académica y revisión de los mecanismos de reconocimiento a la tarea académica. Es importante también la organización curricular: mejorar nuestra organización y modelo

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Arriba: Facultad de Medicina durante los años setentas. Abajo: Facultad de Medicina en la actualidad.

académicos, centrados en el estudiante garantizando la flexibilidad curricular, la innovación educativa y la permanente revisión de planes, programas y contenidos que aseguren que nuestros egresados tengan, además de los conocimientos, las competencias y valores que demanda la sociedad moderna, considerándolos como parte de la comunidad universitaria. Para ello es necesario planificar a corto, mediano y a largo plazo el desarrollo académico de la UES a través de un cambio curricular holístico que concluya con un modelo educativo de la UES y con cambios sustanciales en las actuales estructuras curriculares, metodologías innovadoras, cambios en los sistemas de evaluación, etc. También se buscará estructurar los planes de estudio en función de un solo modelo de organización curricular, constituido por cinco ejes formativos: Eje de Formación Común; Eje de Formación Básica; Eje de Formación Profesional; Eje de Integración y Eje de Práctica Profesional. Los ejes formativos deben ser flexibles, de tal manera que el estudiante pueda seleccionar, en cierta medida, las asignaturas de cada eje que mejor se ajusten a su interés profesional.

En cuanto al tema de la universalización de la educación, se buscará ampliar la cobertura de la educación universitaria pública a través de la extensión universitaria con modalidades de enseñanza (virtual, semipresencial, a distancia) innovaciones de formación formal, de género, cultural y de capacitación. Y finalmente, un eje estratégico que no debe dejarse de lado es la investigación y el postgrado, que son pilares fundamentales de la educación superior. Una de las estrategias es promover la investigación científica y construir equipos de prestigio lo cual resulta indispensable para las dimensiones docentes, culturales, sociales y económicas de la UES. La Universidad debe estar a la vanguardia de la propagación del conocimiento y de sus aplicaciones y en el cultivo de la ciencia y sus implicaciones tecnológicas, recordando siempre que «No hay ciencia aplicada si no hay ciencia que aplicar» (Prof. Bernardo Houssay). RLU: ¿Podrían abordar para nuestros lectores temas de especial interés como la proyección social, nuevo ingreso, bienestar universitario? MRNL-AMG: En cuanto a la proyección social y la vinculación con

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la sociedad consideramos fortalecer el vínculo entre la universidad y sociedad, que por una parte enriquezca la realización de las funciones sustantivas institucionales y por otra contribuya a solucionar los problemas sociales más urgentes. Relativo al tema de nuevo ingreso, dice Fidel Castro en un discurso de la inauguración de una universidad de Cuba: «Ninguna universidad será suficiente en ninguna parte del mundo. Habrá que buscar alternativas para que mas jóvenes ingresen a la educación superior». Por lo que podríamos decir que si bien es cierto la educación superior es un derecho, también debemos ser responsables al no ofrecer educación de puertas abiertas y sin meritocracia. Para el cumplimiento de su papel crucial en orden a los cambios perentorios de la situación y tendencias actuales, es imperativo asegurar la calidad (excelencia) del profesorado y del alumnado, en virtud de lo que establece el articulo 26.1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: «Todos tendrán acceso a la enseñanza superior, en virtud de sus méritos». En lo referente a dichas alternativas consideramos poner al alcance de profesores y estudian-

tes sistemas novedosos de educación a distancia (e-learning) o clases de forma virtual, las cuales no necesitan infraestructura pesada. Se podrá aumentar la cobertura y darle más educación a más salvadoreñas y salvadoreños. Como ya decíamos anteriormente, una de las alternativas es descentralizar algunas carreras que no existen en las facultades multidisciplinarias, teniendo mucho cuidado en la factibilidad de recursos, y potenciando aquellas áreas que ayudaen a la población de ese departamento. Realizar proyectos en conjunto con el Ministerio de Educación (Mined) utilizando sus espacios para carreras técnicas a nivel universitario que tengan un estudio de mercado y que los futuros profesionales sean remunerados de una forma equitativa. Relativo al tema de bienestar universitario, por un lado tenemos el aspecto relacionado con los estudiantes. Ellos deben estar en el centro de las preocupaciones de las UES y ser considerados participantes esenciales en el proceso de renovación de la educación superior. Tenemos que impulsar el arte, la recreación y el deporte, así como toda actividad que propicie la formación integral del educando, educadores y demás personal

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de apoyo institucional y pueblo en general. Es nuestro deseo de crear la Unidad de Vida Estudiantil, la cual vendría a ofrecer programas de beneficio para toda la comunidad estudiantil, tanto recreativos, como educativos. Se deben estimular la formación de nuevos cuadros docentes dentro de un plan definido y consensuado en un proyecto de relevos docentes. RLU: ¿Podrían abordar otros puntos básicos como la mujer universitaria, las relaciones nacionales e internacionales así como la masificación de la educación? MRNL-AMG: Al respecto le desglosamos las políticas proyectadas en el área de apoyo a la mujer universitaria: un aspecto importante es mejorar la participación de las mujeres en los espacios de decisión en la UES y en otros espacios en el país. Aquí debemos de tomar las acciones necesarias para eliminar de la institución la segregación de género todavía existente en ocupaciones del sector administrativo y el sector docente. Debemos de apoyar al Centro de Estudios de Género, promoviendo formación en investigación sobre el tema de equidad de género a través del programa «Vida Mujer»,

así como gestionar la Escuela de Formación en Género para la Incidencia Política de las Mujeres en los puestos de decisión en la UES y en el país. También es de vital importancia mantener políticas de educación inclusiva para los discapacitados. Se debe impulsar un programa de becas para pregrado y postgrado fuerte, pero con estudios socioeconómicos fidedignos que nos aseguren que los estudiantes seleccionados son los mejores y que necesitan dicha becas. En lo relativo a las relaciones nacionales e internacionales: debemos establecer relaciones de cooperación e intercambio académico con instituciones homólogas a nivel nacional e internacional y que todas las facultades puedan tener acceso a programas que gestiona esta Unidad. Sobre la masificación de la educación: sin lugar a dudas, es un desafio del país para poder llegar a la universalización de la educación en un país y para todos los que tenemos que ver con la educación en todos los niveles ya que la educación es la solución para elevar el nivel de vida y cultural de la población. Sin embargo, nos enfrentamos a graves, viejos y obsoletos paradigmas, casi inflexibles, que han sido la causa del atraso

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que ha experimentado la lenta evolución del sistema educativo superior. La masificación de la educación superior, con nuevas estrategias en el trabajo docente, en la evaluación y para el apoyo a la investigación, es un paso necesario que tenemos que dar hacia el desarrollo tecnológico y crecimiento cultural de los próximos años. Sin lugar a dudas no será posible alcanzar las metas de un país en desarrollo como El Salvador sin científicos, intelectuales, y sin un elevado nivel de vida del pueblo. La educación superior es el sustento del nuevo futuro, que queremos crear, la posibilidad está en manos de quien tome las decisiones. Y seguro, que estas decisiones estarán acompañadas del Don de la Sabiduría de la Razón que pueda dar la educación superior. Sin embargo en las actuales condiciones de nuestra universidad será imposible atender la masificación de la educación y culminar con esa universalización en el país, ya que para llegar a ello habrá que contar con ciertas condiciones básicas como la de democratizar la cobertura y el acceso a una educación de calidad, innovativa, creativa y profundamente humanista, relacionada con los problemas del país.

Otro problema es el presupuesto que se asigna a la universidad. Por lo que esta a su vez asigna recursos limitados a las diferentes facultades. La infraestructura se estropea y el deterioro por obsolescencia de las computadoras en las diferentes unidades requiere enormes inversiones para mantener lo existente, más aún para innovar y para expandir el equipo y los servicios tecnológicos. Se debe considerar que el presupuesto es consumido en un alto porcentaje por los salarios. Asimismo, no hay recursos suficientes para material didáctico de tal modo que, por ejemplo, los estudiantes deben usar el 90 % del tiempo para tomar apuntes de la pizarra y trasladarlos al cuaderno. Tal estado de cosas debe ser transformado. Por lo anterior es esencial lograr, a corto plazo, el financiamiento real del presupuesto justo para la UES, el cual es el mas bajo de Centroamérica (1.6 %) del Presupuesto General. Se debe solicitar al Estado que se consigne en la Constitución un porcentaje anual hasta llegar al 6 % con lo cual creemos que la universidad podría funcionar de una mejor manera. RLU: ¿Qué opinión tienen sobre un concepto básico de la identidad universitaria como es la autonomía de la universidad?

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MRNL-AMG: El concepto de autonomía universitaria se había planteado desde el siglo XI, en universidades como la de Bolognia y luego se extendió hacia otras universidades europeas como fue el caso de las universidades de Salamanca y Cambridge, en los siglos XII y XIII. No obstante desde entonces, el concepto ha venido cambiando y con paso del tiempo ha experimentado ostensibles transformaciones. Luego, en los siglos XV y XVI surgieron más universidades, incluso en América, el continente naciente, empiezan a tomar auge este tipo de centros educativos. Los claustros del saber se consideraban recintos exclusivos donde solo asistían unos pocos y en este sentido la Universidad gozó de un estatus de autonomía per se. Con la revolución francesa se empezó a difundir la necesidad de darle más apertura a la educación superior. Con los movimientos estudiantiles de Córdoba y de la década de los años sesenta del siglo XX, las universidades latinoamericanas fortalecieron el concepto de la autonomía universitaria, enfatizando al menos cuatro criterios básicos: 1) la figura de cogobierno; 2) la posibilidad de tener estatutos propios; 3) contar con planes educativos incluyendo recursos propios de inversión que

estuvieran a salvo de los cambios de gobierno, y 4) la inviolabilidad de los edificios universitarios por parte de la fuerza pública. Hoy en día, la figura de la autonomía va más allá de estos criterios. Se caracteriza por perseguir soluciones propias para la población de estudiantes, profesores, familias y el entorno social. Pero además, a diferencia del concepto anterior, busca no solo mirar hacia adentro las necesidades existentes de las instituciones de educación superior sino que se preocupa por consultar el mandato social que le hace la sociedad a la Universidad, y la obligación que tiene la misma, de revertir conocimientos, investigaciones y aplicaciones que permitan solucionar problemas que aquejan la sociedad. Una gestión educativa autónoma y descentralizada implica que las instituciones educativas cuenten con oportunidades y capacidades para tomar decisiones y realizar proyectos educativos propios, pertinentes y relevantes a las necesidades de los estudiantes y a los requerimientos de formación ciudadana y de desarrollo local, regional y nacional. Esto significa que no basta con mirar hacia adentro, es necesario consultar las necesidades del entorno. La autonomía sugiere autorreflexión, mirar hacia adentro

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con libertad para actuar, pero con control en el proceso. Ejercer autonomía no significa caos, por el contrario, requiere articular las dimensiones de la gestión educativa, enfatizando en diferentes aspectos de los procesos educativos, de forma tal que puedan integrarse a teorías que aborden las dimensiones pedagógica, administrativa, social-comunitaria y política-educativa. Para los próximos años, la universidad debe trabajar para constituirse en la rectora de la educación superior en el pais a la que corresponda el desarrollo de la nueva cultura, la ecocultura o cultura sustentable, porque es en el nivel educativo superior donde las nuevas generaciones deben ser modeladas con apego a los paradigmas emanados de la reflexión científica, a través de planes y programas académicos transdisciplinarios, integrales y abiertos a la trascendencia. Por ello se debe de resAltAr lA defensA de lA eduCACión PúbliCA y el no A lA PrivAtizACión. El porvenir del mundo depende del futuro que seamos capaces de abrirle a la educación. La revolución de los paradigmas ofrece la oportunidad de desarrollar a través de la educación holística el potencial humano para ingresar a la sociedad creativa.

La Universidad de El Salvador debe retomar su función de liderazgo en la actual coyuntura de cambio de cultura. RLU: ¿Algo más que desearían agregar? MRNL-AMG: Nos gustaría esbozar algunas recomendaciones finales: Debemos crear el espacio nacional y centroamericano de la educación superior para la construcción gradual de un sistema homologado de educación en los países de la región. A su vez, debemos preservar el carácter de la educación como bien público con responsabilidad social; incluir con carácter prioritario la evaluación de los paradigmas educativos en la cultura de la evaluación académica; propiciar la vinculación entre gobierno, universidad y sociedad civil para impulsar la educación superior y encontrar alternativas metodológicas para darle cobertura a la masificación de la educación en todos los niveles educativos; desarrollar políticas de la educación inclusiva y para toda la vida, desarrollar planes y programas académicos con base en los postulados de la educación holística; fomentar la investigación científica en dos vías: a nivel de procesos de enseñanza-

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aprendizaje (curricular) y a nivel institucional; crear polos de excelencia educativa en regiones clave a través de los Centros de ciencia y Tecnología a nivel superior y finalmente, incluir la educación de

padres en todos los niveles como estrategia de cambio. RLU: Muchas Gracias por su fineza al conceder a nuestros lectores esta entrevista.

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Vista panorámica del edificio de rectoría y Cine Teatro.

Entrevista con el Vicerrector Administrativo interino de la Universidad de El Salvador, Lic. Salvador Castillo, con motivo del 171 aniversario de la Universidad de El Salvador

Luego de un largo proceso de elección, en el cual se agotaron las instancias de la Asamblea General Universitaria (AGU), el Consejo Superior Universitario (CSU), a propuesta del Sr. Rector, Ing. Mario Roberto Nieto Lovo, designó a principios de febrero de 2012 al Lic. Salvador Castillo como Vicerrector Interino de nuestra alma máter. El Lic. Castillo es toda una institución a nivel nacional, ha sido docente de la Facultad de Química y Farmacia, así como su decano. También ha sido vicerrector de nuestra universidad. En resumen, se trata de un profesional que ha entregado buena parte de su productiva vida académica a nuestra máxima casa de estudios con el cariño, la pasión y la crítica y autocrítica necesarias, que él ha ejercido en las diferentes corporaciones donde se ha desempeñado. Bien sea en los debates del Consejo Superior Universitario, en la Vicerrectoría, en la Decanatura o en el foro juvenil de las aulas donde ejerce su práctica docente. La presente entrevista, realiza solo días después de su nominación establece las líneas principales de su trabajo como Vicerrector Administrativo, sus visiones, sueños y esperanzas, así como una evaluación muy precisa de los diferentes tópicos de actualidad que se relacionan con la vida universitaria.

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Revista «La Universidad» (RLU): ¿Cuáles son las líneas maestras de su gestión para los próximos cuatro años en lo académico, investigación científica, proyección social y fomento de la cultura? Salvador Castillo Arévalo (SCA): Enfocando la gestión administrativa, una de las líneas más importantes en los próximos cuatro años es que el trabajo administrativo financiero debe ser un apoyo a la actividad académica y debe ser la plataforma de presentación de la universidad, en cuanto a la atención en los servicios a la comunidad y la agilización de los procesos, es decir consolidar una estructura organizacional ágil, flexible y oportuna. Si logramos alcanzar lo anterior tendremos una universidad con sólida base científica interrelacionada con el desarrollo tecnológico con enfoque crítico humanístico, fundamentada en valores éticos y estéticos. Para ello tres aspectos que deben ser considerados son: a) La imagen del servicio b) La satisfacción del estudiantes c) La calidad del servicio RLU: Recién iniciada la gestión 2011-2015 que Usted preside, qué

motivos de reflexión, de cara a los próximos cuatro años, le inspira al 171 aniversario de la fundación de la UES? Es mucho lo que se ha hecho en los 171 años de existencia de nuestra alma máter desde cuando un grupo de hombres visionarios comprendió la necesidad de una institución pública de educación superior, comprometida con el conocimiento científico de la realidad nacional e internacional desde la perspectiva de desarrollo integral. Además nuestra universidad fundamenta su identidad en el compromiso que nace de ser en la práctica la única institución con capacidad suficiente para responder a las demandas sociales. RLU: Dentro de la búsqueda y afirmación de su identidad universitaria, la UES se volvió una referente nacional a través de estos 171 años de existencia. ¿Cómo valora el rol político de la UES en la agenda nacional de los últimos años y cómo se plantea la actual gestión involucrar a la UES en la agenda de nación? SCA: El principal recurso de una nación es el talento humano y por ende ningún otro recurso equipará sus bondades, potencialidades

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y rendimientos. Es la condición indispensable de la creación, de riqueza y bienestar. Aquí se encuentra implícito lo de un presupuesto justo que es necesario enfatizar, porque la vida humana es el primer valor y la promoción del talento humano no se reduce solo a la actividad técnica sino también a las relaciones sociales y a los valores éticos. La universidad debe crear las condiciones para que el talento de nuestra nación fructifique y retorne solidariamente los beneficios de la ciencia la técnica, la reflexión crítica y los valores éticos. RLU: ¿Podría hacer un balance y una perspectiva del desarrollo académico, científico, social y cultural de la UES en los últimos años y sus perspectivas para el próximo quinquenio? SCA: Los retos a los que se enfrenta la Universidad de El Salvador en el siglo XXI implican la modificación de sus estructuras tanto académica como administrativa, lo cual pasa por la formación de un núcleo académico y de dirección comprometido con la diversificación de las fuentes de financiación, sin perder su carácter estatal, la estimulación de los procesos académicos y el fomento

de una cultura de mejoramiento continuo en la organización. En este orden de ideas, es importante la profesionalización, la dignificación y el mejoramiento de las condiciones de trabajo académico y administrativo con la garantía de un continuo relevo generacional que haga posible la continuidad de la universidad en el tiempo. RLU: ¿Cuáles son sus perspectivas a corto, mediano y largo plazo en el quehacer de la comunidad universitaria? SCA: La perspectiva más observada por parte de nuestra institución es la perspectiva del estudiante. Por lo tanto, las medidas de tipo financiero siguen siendo necesarias e importantes en nuestra institución y son necesarias debido a que el aspecto financiero limita la capacidad de la actuación del personal de la universidad, dado que supone una restricción en cuanto a los recursos disponibles para la acción operativa y la prestación de servicios. Es decir, la deuda actual del Estado con el presupuesto de la universidad es en el funcionamiento, ya que se tiene la experiencia de la reconstrucción de la universidad en la que dejamos todos los proyectos aprobados ante

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el Ministerio de Hacienda para que la siguiente gestión ejecutara esos proyectos. RLU: ¿Cómo ve el rol de la Universidad de cara al siglo XXI, teniendo en cuenta una época de gran florecimiento intelectual y académico que ya vivió la UES entre 1967-72? ¿Cree posible retomar alguno de los tantos aspectos positivos de dicha época? SCA: La revolución tecnológica empuja a que la administración necesita adaptarse a dichos cambios. El coste de la adaptación a las nuevas tecnologías también debe incluirse en el presupuesto de la universidad, lo que condiciona la actividad pública. Esto hace necesario que el sistema de evaluación no sea el mismo que el utilizado tradicionalmente. La administración basada en principios habitualmente empleados como la jerarquía y el formalismo no es capaz de adaptarse a la actual situación. Sin embargo, no se trata de una de liberalización externa de lo bueno que se vivió en esa época. Es parecido a la época que nos tocó vivir a los que pasamos de los cincuenta, añoramos el tiempo pasado.

RLU: Dentro de una perspectiva histórica, ¿qué motivos de reflexión le causa el hecho de que la UES pasara en 171 años de tener una docena de estudiantes en 1841 a más de 50,000 en 2012, y de un claustro religioso a un campus con cuatro sedes regionales? SCA: La identidad salvadoreña como la identidad de la Universidad de El Salvador no es algo estático, se construye a lo largo de la historia. La construcción de la identidad partió en buena medida de los elementos diacríticos o marcadores étnicos perceptibles. El Estado fue cambiando y simplificando las categorías étnicas de los censos, así, se sometieron y anularon otras identidades, tales como las étnicas religiosas y locales, por una identidad homogénea en las que todos sus habitantes en teoría eran iguales ante el Estado. RLU: ¿Qué opina sobre un concepto básico de la identidad universitaria como es la autonomía de la Universidad? SCA: El concepto de autonomía de la UES en el actual contexto constituye el legado de aquellas generaciones el presente de las actuales y el futuro de la nación salvadoreña.

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La autonomía depende del gobierno universitario propio e independiente, del manejo no solo de las finanzas universitarias sino ante todo, de las ideas y las prácticas de acción. Los princi-

pios rectores de la autonomía son los de ejercer la capacidad de autogobierno, los de universalidad de ideas, pluralismo ideológicopolítico, tolerancia, dignidad de la persona y reivindicación social.

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Antiguo edificio de la Facultad de Medicina conocido como «La Rotonda».

Entrevista a la Dra. Ana Leticia Zavaleta de Amaya, Secretaria General de la Universidad de El Salvador (UES), con motivo del 171 aniversario de la fundación de la Universidad de El Salvador

La nueva Secretaria General de la Universidad de El Salvador se caracteriza por ser una profesional con una intensa energía para el trabajo, así como por su responsabilidad social y académica. Con una larga trayectoria universitaria, en la cual ha ejercido por años como docente de la Facultad de Medicina, así como de decana, la Dra. Ana Leticia Zavaleta de Amaya enfrenta los nuevos retos de la actual gestión que recién inicia su período 2011-2015 como una posibilidad más de contribuir al engrandecimiento de nuestra alma máter en áreas básicas como la investigación, la proyección social, el deporte, el arte y la cultura, pero también en la excelencia académica de los docentes y en el nivel de calidad de los estudiantes. Es una tarea importantísima, hecha a la medida de protagonistas como ella, que tiene entre sus misiones no solo la autentificación de documentos oficiales y acuerdos del Consejo Superior Universitario sino también funcionar como un Sistema Central de Información Institucional. Ello desde la perspectiva del compromiso histórico de la Universidad tanto en materia de educación superior como en la agenda del país y de la sociedad salvadoreña.

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Revista La Universidad (RLU): ¿Cuáles son los intereses prioritarios de la actual gestión de cara a los próximos cuatro años? Doctora Ana Leticia Zavaleta de Amaya (ALZA): En general la gestión está interesada en dar a la Universidad de El Salvador un rostro diferente ante la comunidad universitaria y la sociedad salvadoreña. Que la universidad sea vista, que sea reconocida, como una institución rectora de la educación superior. Esta tarea no es fácil, no se logra solo con buenas intenciones, sino que se tiene que trabajar mucho en la imagen de lo que se está haciendo. Que sea coherente el discurso teórico de lo proyectado con las actividades que se están desarrollando. En lo relativo al sector docente y estudiantil, debemos potenciar la academia y la capacitación docente así como mejorar el nivel académico de los aspirantes a ser estudiantes de nuevo ingreso. Debemos darle una solución lo más global posible a esta problemática que se repite año con año, y dentro de las posibilidades que la universidad tiene, a la problemática de nuevo ingreso. Así evitamos la situación de estar con cierres del campus cada inicio año o con problemas de incertidumbre para los estu-

diantes que no quedan, a quienes hay que brindarles alternativas. En lo relativo a los trabajadores administrativos, queremos fomentar valores, en el sentido de que la UES sea una institución donde se trabaje con entusiasmo y amor a la misma, en donde potenciemos las capacidades de cada uno, siempre dentro del respeto a nuestro trabajo, a nuestra individualidad, para que podamos vivir en armonía. Debemos dejar atrás la cultura del rumor y las suposiciones que a veces se dan, midiendo la apreciación de cada trabajador en base a valores humanos y rendimiento laboral. Además tenemos como prioritario el contacto con la sociedad salvadoreña a través de la proyección social, que ya se hace a través de las distintas facultades con los trabajos en las comunidades, pero además de eso, ofrecer a la sociedad cursos libres de extensión universitaria que le den a la universidad ese contacto más directo con la gente. En lo relativo a la cultura, queremos que el Cine Teatro sea un centro de actividades culturales, que este recurso no sea solo para actividades académicas de las facultades sino que en la noche se convierta en un centro de cultura: exhibir teatro, organizar recitales de poesía, presentaciones

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de danza, conciertos de música. Es decir, que tenga otra proyección y que demuestre que la universidad está ganando liderazgo en estas áreas artísticas. En el ámbito deportivo, estamos en primera división con el equipo de fútbol (CD-UES), pero no solo eso nos interesa fomentar sino también potenciar todos los deportes, para que los estudiantes puedan tener la oportunidad de una educación integral, así como tamibén los docentes y administrativos. RLU: ¿Qué alternativas propondrían a los estudiantes de nuevo ingreso? ALZA: Los decanos y vicedecanos con sus juntas directivas en las facultades están haciendo un análisis exhaustivo de esta problemática, para resolver la cuestión de los cupos y así poder admitir más estudiantes sin que exista un deterioro de la calidad. Es decir, a partir de lo que se tiene, poder atender a los estudiantes, dentro de los rangos establecidos de los puntajes que los estudiantes han obtenido. Con los estudiantes que son admitidos hay una problemática que se debe de atender, y que depende de los cupos de cada facultad: hay facultades donde, aunque el estudian-

te haya obtenido un puntaje alto, no es admitido. Esta situación se debe a las demandas de cada facultad y a los cupos establecidos; por ejemplo en Medicina, donde hay estudiantes que quedan fuera debido a que la demanda es muy grande para ciertas carreras, en contraposición a otras especialidades donde no necesariamente existe una demanda tan fuerte y los alumnos pueden ser admitidos con puntajes menores. Es usual que en una misma facultad existan variantes para la admisión con base en los puntajes. Esto tiene que ver con la demanda, y es algo que queremos que la sociedad salvadoreña entienda, que el alcance de los puntajes obtenidos por los aspirantes de nuevo ingreso tiene que ver con los cupos de cada facultad. Todo ello depende de la carrera o de la especialidad en cada facultad y la demanda hacia estas. En cuanto a los cursos propedéuticos, con la Facultad de Ingeniería, la Vicerrectoría Académica y los vicedecanos se tiene la propuesta de un curso propedéutico a distancia, semipresencial, con el objetivo de elevar el nivel a los estudiantes que no tuvieron admisión en este año. La otra parte sería, ya conversado con el Ministerio de Educación (Mined), también ofrecer cursos

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propedéuticos a los bachilleres que el próximo año tengan interés en ingresar a la UES. Esto nos garantizaría elevar el nivel de conocimiento del estudiantado candidato a nuevo ingreso de la universidad. Independientemente de donde el estudiante proceda, todos tienen la oportunidad de aprender de manera uniforme en este país. RLU: Doctora, teniendo en cuenta su experiencia como decana y docente de la Facultad de Medicina y ahora como Secretaria General de la Universidad, ¿qué motivos de reflexión le dan estos 171 años de la Universidad de El Salvador? ALZA: Esta es otra cosa que debemos de rescatar: que nuestros estudiantes, docentes, administrativos, que toda la comunidad universitaria y la sociedad, conozcan de la historia de nuestra universidad, que es una historia de lucha, de tesón, de acompañamiento a la sociedad. Por ello queremos hacer énfasis en la celebración de este aniversario con una semana científico-cultural del 13 al 16 de febrero. Para darle a conocer a todas las facultades y a la sociedad salvadoreña la historia desde su fundación, de la universidad, los lugares donde ha

ido funcionando y evolucionando. Cómo esta universidad llegó a ser una universidad que produjo científicos, ministros, candidatos a la Presidencia, profesionales de gran altura, de los cuales muchos tuvieron que emigrar debido a los problemas políticos por su pensamiento en diferentes etapas históricas de nuestro país. A todo ello habría que agregar otros problemas que enfrentó la universidad en el transcurso de las últimas décadas, como la guerra, los terremotos, las inundaciones y todas las catástrofes naturales, que nos han conducido a la situación desfavorable en que estamos. Ello vinculado con la desventaja de que no tenemos el presupuesto adecuado para desarrollar todos los programas y proyectos que se tienen. La comunidad universitaria, con todo su potencial y su capacidad de estudiantes, docentes y administrativos, está tratando de superar estos escollos. Se le va a apostar mucho a la investigación, a la creación de ciencia y tecnología; esto pasa por capacitar tanto a los docentes como a los estudiantes, y ofrecerles medios para poder divulgar todas las investigaciones que se hacen. RLU: Sobre el tema del presupuesto de la universidad, ¿cuál es

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su opinión al respecto? ALZA: Sobre este tema ya el Señor Rector ha tomado cartas en el asunto y se han tenido reuniones con el Vicepresidente de la República y Ministro de Educación así como con el Presidente de la Asamblea Legislativa. Se ha formado una Comisión tripartita para la discusión del presupuesto, en general, ellos están abiertos a las propuestas que la UES haga de sus proyectos para ver en qué medida, ya que la crisis financiera es generalizada en el país, nos puedan ayudar a un refuerzo presupuestario. También el Ingeniero Nieto Lovo informó de la reunión de la Comisión tripartita que se tuvo la semana pasada en la Asamblea Legislativa, donde se vislumbra la posibilidad del otorgamiento de un refuerzo presupuestario para este año. No en el monto que se estaba solicitando, que era el monto que incluía investigaciones, el escalafón docente y administrativo —que incluso ya se nos quedó desfasado—, el sistema de posgrado, el sistema bibliotecario, mejorar y ampliar la infraestructura, pues si admitimos más alumnos necesitamos más espacio, más capacitación docente. Lo que se estaba pidiendo era cerca de trece millones pero al parecer no sería posible

esta cantidad, aunque ellos nos han ofrecido parte de esta suma como refuerzo presupuestario. Estamos a la espera de ello, con todos los proyectos que tenemos, para poder implementarlos en beneficio de nuestra universidad. RLU: ¿El rescate de Extensión Universitaria que plantean así como incidir en los temas de la agenda nacional nos daría la oportunidad de que la universidad salga del gueto académico en el cual se encuentra? ALZA: Esa es la idea, y ya el Señor Rector lo planteó en su discurso de toma de posesión el pasado 28 de octubre. Se trata de que la universidad debe de salir de los ámbitos del recinto universitario, fomentar el arte, la cultura, a nivel nacional, además de todo lo que ya se hace en contacto con las comunidades desde cada una de las facultades a través de sus departamentos de proyección social. En la parte de arte y cultura se piensa por ejemplo ofrecer a los estudiantes, a los administrativos y a los docentes, la participación en una rondalla, en un coro universitario, en una orquesta sinfónica. Ya que tenemos que explotar los multitalentos que tenemos en nuestra universidad.

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RLU: Otro tema recurrente es el de la autonomía universitaria, ¿qué opina al respecto? ALZA: Como autoridades tenemos que defender la autonomía universitaria. Esto pasa porque seamos los referentes para defender las causas propias de la universidad. En este sentido vamos a propiciar conseguir los recursos que la universidad necesite en sus diferentes áreas, para poder avanzar y salir adelante; así como para ponerse al frente de la educación superior del país, en el sentido de que somos la única universidad pública de la nación. RLU: ¿Desea tocar otro punto?

ALZA: Quiero hacer un llamado a la comunidad universitaria para que dejemos a un lado el pasado eleccionario y todos nos constituyamos en un solo frente que trabaje en beneficio de la institución. Porque 171 años no es una historia corta. Se trata de un largo trayecto, ya que somos una institución que creció casi con la Independencia del país. Debemos de orientarnos a una independencia cultural, debemos de transformarnos en una institución que defienda la independencia en todos los aspectos de la sociedad salvadoreña. RLU: Doctora Zavaleta de Amaya, muchas gracias por valioso tiempo al concedernos esta entrevista, que nos permite trasladar a nuestros lectores.

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Entrevista con el Ingeniero Carlos Armando Villalta, Presidente de la Asamblea General Universitaria (AGU), con motivo del 171 aniversario de la fundación de la Universidad de El Salvador

La actual Asamblea General Universitaria (AGU), cuyo mandato llega hasta el próximo año, tuvo la tarea recién el año pasado de llevar a buen término las elecciones de la comunidad universitaria para elegir las autoridades centrales, decanos, juntas directivas, representantes estudiantiles y funcionarios como la figura del Defensor de los Derechos Universitarios. Con motivo del aniversario de la fundación de nuestra alma máter, el Ingeniero Carlos Villalta hace en estas declaraciones exclusivas para la revista La Universidad, algunas conclusiones sobre dicho proceso, así como expresa sus puntos de vista sobre temas siempre actuales en la universidad como el nuevo ingreso, el presupuesto o la autonomía.

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Revista La Universidad (RLU): ¿Cuáles son las líneas maestras de la gestión de la actual AGU para el período 2011-2013, en especial a la normativa electoral? Ingeniero Carlos Villalta (CV): En el aspecto electoral, que es una de las competencias de este organismo, como Junta Directiva de la AGU nos hemos trazado la meta de en elaborar un sistema electoral pertinente y coherente para la universidad. Esta revisión del sistema electoral y de los mecanismos electorales institucionales partirá de la experiencia que hemos tenido en el último proceso electoral, que no es el más adecuado para la universidad. Esto conllevará un proceso de consulta a la comunidad universitaria, así como procesos de asesoría externa, que nos permitan orientar cuáles van a ser las reformas que el proceso electoral va a requerir. Este es uno de los pasos básicos que pensamos dar en nuestra gestión. Otra línea maestra es abrir los espacios de debate institucional. Este año vamos a organizar las «Aulas de debate», con diferentes temáticas institucionales para abrir y dejar libre el debate institucional en manos de los que pertenecemos a la corporación universitaria: estudiantes, docentes, profesionales. Este es uno de los objeti-

vos que tenemos para propiciar una generación de ideas que permita, en un momento determinado, el desarrollo institucional y la generación de crítica, una masa crítica orientada hacia situaciones coyunturales o situaciones estructurales en nuestro país. Inauguraremos estas «Aulas de debate» a mediados del mes de febrero, invitando a panelistas institucionales, nacionales e internacionales. Van a ser aulas abiertas, en las cuales esperamos la participación de los diferentes actores universitarios en los debates. Consideramos que en los mismos habrán varias etapas: una agenda comunitaria —que esperamos nos haga llegar hacia una Reforma Universitaria— y una agenda nacional —que tratará los temas de nación de coyuntura y de estructura— que nos permita generar más allá de los recintos universitarios el debate de las ideas. Y por otro lado tenemos la gestión de la información en forma interna. ¿De qué manera? La Ley de Acceso a la Información nos va a obligar a que la información institucional sea de carácter público. Para esto vamos a tener un sistema de gestión interno que permita que los miembros de la corporación tengan acceso a la información institucional del organismo de forma tal como la accesamos nosotros.

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Esto va a necesitar un proceso de reforma interna, con el cual esperamos construir un modelo de gestión de la información muy completo, con sus portales web, con acceso a una intranet que permita llegar a todos, para que se vea la transparencia, el manejo de este organismo. Tenemos por delante una gran tarea porque este organismo conlleva por ejemplo la aprobación de sus normativas, de su reglamento, de diferentes convenios. Con todo ello se busca facilitar la gestión del actual rector y de los decanos en el sentido de proveer información actualizada que les brinde una mayor operatividad en su trabajo. Ello implica entrar en una revisión de las comisiones para que estas sean más ágiles y pertinentes a la hora de elaborar sus dictámenes. RLU: ¿Cuáles son sus motivos de reflexión con relación al 171 aniversario de fundación de nuestra universidad? CV: Somos una de las pocas instituciones que tenemos vigencia a partir de la creación del Estado salvadoreño, creo que no hemos tomado la importancia, la relevancia y el protagonismo que debemos de tener como una Institución Bicentenaria. Esto básicamente se ha

puesto de manifiesto en los últimos años y en las últimas décadas, mediante una especie de oscurantismo interno que hemos tenido. No hemos visto más allá de nuestro claustro. Hemos cometido un error histórico al considerar que la universidad es el claustro del conocimiento y más allá de sus paredes no existe otra realidad. Esto contrasta con aquella Universidad de puertas abiertas, anterior a esta etapa de oscurantismo que hemos vivido. Debemos de inspirarnos en nuestras bases que hemos tenido como universidad: tener una mayor apertura al conocimiento externo nos llevará a desarrollar procesos que permitirán un desarrollo institucional. Somos la segunda institución creada después del Estado. Debemos de arraigarnos en nuestras bases, en nuestra historia, y a partir de aquí iniciar un proceso de reformas que nos conduzca a la creación y a la generación de una Nueva Universidad. RLU: ¿Podría ahondar sus considerandos en relación a la búsqueda y afirmación de la identidad universitaria y su inserción en la agenda de la nación? CV: En primer lugar, realizar una revisión de los planes estratégicos del Gobierno, para establecer si las áreas definidas son las perti-

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nentes y coherentes para nuestra nación, y a partir de allí generar ideas que permitan proponer al gobierno los cambios y modificaciones necesarios en sus políticas, así como apoyar aquellas áreas que consideremos adecuadas para el desarrollo del país. Esta es la única forma mediante la cual la universidad a través de la generación de ideas puede insertarse dentro de la agenda de la nación. Todo ello desde un punto de vista crítico. La experiencia generada permite establecer estas premisas. En los últimos ocho años en la universidad se crearon institutos de investigación como Ciencias de la Tierra, Icmares, Vulcanología, que han tenido contactos con entidades gubernamentales en áreas de conocimiento específico, esto ha permitido tener cierta incidencia en la vida institucional, nacional, en las áreas de investigación específica, llámense estas Ciencias del Mar y Vulcanología, principalmente. Esto ha conllevado a que la universidad tenga cierta relevancia en áreas específicas, pero lamentablemente esto no ha tenido un acuerpamiento institucional y legal, lo que ha impedido que estas instancias puedan desarrollarse más allá de un cierto período de tiempo. Fue un error constituir dichos institutos así, porque de-

bieron de haberse constituido de manera legal, institucionalizados, y a partir de ello empezar el desarrollo de los mismos. Deberíamos de apostarle a la creación de entes de investigación específica que permitan, en áreas en las cuales se encuentran puntos críticos o problemas específicos, darle una salida o solución a dichos problemas. Pero esto debe de ser de carácter institucional. Al final deberá de ser el resultado de un análisis o diagnóstico a nivel de la nación. Lo cual nos indicaría qué puntos críticos deberían de abordarse a través de la investigación científica de la universidad, que nos permitiría involucrarnos en la agenda de la nación. RLU: ¿Podría hacer un balance y definir perspectivas del desarrollo académico, científico y social de la universidad? CV: Nuestra universidad todavía no se ha enmarcado en lo que se denomina la gestión de la calidad. Y no debemos de confundir la gestión de la calidad en términos de la acreditación de procesos administrativos. Hay que ver la gestión de la calidad en términos de la pertinencia en relación a estándares, referentes y factores de calidad académica. Hay procesos incipientes que se han generado

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en los últimos años en la universidad evaluando y autoevaluando carreras con resultados que constituyen uno de los aportes valiosos que se han tenido en términos de sentar bases de desarrollo. Pero esto ha quedado un poco estancado. Porque el cambio de status de calidad no es fácil. Se trata de procesos largos que requieren recursos financieros, humanos, de infraestructura, formación, becas, etc. Esto ha conllevado a que en un momento determinado estos procesos se detengan principalmente por la falta de presupuesto. Hay ejemplos en Latinoamérica en los cuales facultades de universidades estatales han entrado a esos procesos de gestión de la calidad en sus carreras, que les ha permitido llevar, en un momento determinado, a que sus graduados ostenten el título con el sello de calidad. Un ejemplo, la Universidad San Carlos de Guatemala en varias carreras entró en esos procesos de gestión de calidad hace más de quince años, en estos ha logrado generar procesos de acreditación en algunas de sus carreras. Ello conllevó cambios de pensamiento, cambios de estructura, cambios de ideas, cambios para el desarrollo. Creo que nuestra universidad debe de entrar en un proceso de reforma orientada en su eje central en términos de la gestión de la calidad

académica. Muchos consideran de que estos procesos no son válidos, muchos consideran que primero deberíamos intentar acreditar la universidad. Sin embargo estos procesos muchas veces no son válidos. Podemos observar algunas instituciones educativas de nivel superior privada, que han entrado en estos procesos de acreditación institucional, pero que no generan la calidad y la pertinencia académica en sus graduandos. La universidad debe de ir más allá, debe de acreditar en términos de calidad a sus graduados, a sus egresados, de manera tal de que permita presentar, como se dice en la parte invisible del título, que es un graduado con calidad. Creo que este es el eje central del rumbo en que debería de entrar la UES en el próximo quinquenio. Hacia la acreditación de sus carreras en la gestión de la calidad, pero con estándares y referentes, por lo mínimo, regionales. O deberíamos de intentar generar acreditarnos ante instancias internacionales. Hay muchas experiencias a nivel latinoamericano en la gestión de la calidad de carreras. Por ejemplo, México tiene amplia experiencia en la acreditación de sus carreras. Uno de los requisitos que establecen los gobiernos federales de México es el apoyo financiero hacia carreras que es-

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tén en procesos de acreditación de calidad. Aquellas carreras que no están en los procesos de gestión de calidad no tienen los subsidios que les da el Estado. Si nosotros nos estableciéramos como meta que vamos hacia la gestión de la calidad de las carreras, creo que cualquier gobierno apoyaría estos procesos. Para poner un ejemplo: uno de los referentes a nivel internacional que se establecen es que por lo menos el 70 por ciento de los docentes ostenten un grado de maestría o doctorado. Para el cumplimiento de este referente mínimo se requieren recursos para la capacitación de los docentes. Pero se tienen experiencias. En otras instituciones, cuando se ha autoevaluado y se encuentra que existe un déficit enorme en este referente, se han iniciado procesos de formación docente con fondos presupuestarios en los cuales se establece un monto específico anual para la formación docente y capacitación. Y se demanda y se exige que los docentes se formen en áreas pertinentes de la carrera específica. Estos procesos orientados a formar un claustro que tenga un 80 por ciento de docentes con grado de maestría y doctorado, requieren recursos financieros y tiempo. Formar docentes con estos niveles demanda la sustitución

de ellos en el período en que se están capacitando. Pero mientras no se inicie el proceso nunca lo vamos a terminar. Creo que este es uno de los cambios estructurales que la universidad requiere. RLU: Hay dos temas recurrentes en el debate universitario: el presupuesto y nuevo ingreso. ¿Qué opinión le merecen? CV: Hay una relación íntima entre ambos temas. En términos de formación, no es lo mismo tener en un aula 150 estudiantes que tener 40. Y aquí volvemos al mismo tema, la gestión de la formación de los profesionales que estamos creando. La atención personalizada —que es la ideal—no se establece, ya que no todos tienen el mismo nivel de conocimiento, unos estudiantes requieren y demandan una mayor atención que otros. Un mayor ingreso de estudiantes requiere no solamente espacio físico, demanda recursos didácticos, recursos de infraestructura, biblioteca, equipo, mobiliario. Y aquí viene una contradicción. El Ministerio de Educación hace una evaluación nacional cada dos años de todas las universidades, y evalúa con los criterios siguientes: número de computadoras por estudiante, espacio físico deportivo, número de volúmenes en la biblioteca por es-

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tudiante. A medida que el número de estudiantes incrementa, estos índices tienden a ser menores, y se vuelve contradictorio que el Ministerio de Educación evalúe con base a estos referentes, pues cuando los resultados que se ven reflejados en los indicadores no son los adecuados, hay que preguntarse de quién es la responsabilidad en realidad: de la Universidad o del Estado. Porque esto lleva un compromiso institucional, pues al generar un mayor ingreso, si no incrementamos nuestra capacidad de trabajo, disminuimos la calidad, la cual debe de ir en forma paralela. Se está presentando como refuerzo presupuestario incrementar en forma presupuestaria el aumento del número de estudiantes admitidos. Con 35,000 estudiantes hace aproximadamente quince años, teníamos el mismo número de docentes. Ahora tenemos cerca de 57,000 estudiantes. Se ha incrementado la infraestructura pero esto no satisface la demanda. Hay algo también que recalcar en términos de relación presupuesto-nuevo ingreso: la cuota. Muchos consideran de que las cuotas estudiantiles deben de alimentar el presupuesto de la universidad. Cerca del 80 por ciento de los estudiantes aquí pagan aproximadamente cinco

dólares. Esto debería de conllevar a apoyar presupuestariamente a la universidad, sin embargo un gran porcentaje de estos ingresos se dedican a becas estudiantiles para apoyar a estudiantes de escasos recursos. Hay hacer una profunda revisión presupuestaria para orientar el presupuesto hacia aquellas áreas de desarrollo en las cuales debemos de apostarle al desarrollo institucional para incidir en los proyectos de nación. No podemos decir, primero solventemos el proceso de nuevo ingreso y después apostémosle a la calidad. Creo que no podemos nosotros admitir estudiantes más allá de lo que nuestra capacidad nos permite, pero debemos de prepararnos para absorber la mayor cantidad de estudiantes con el límite de la calidad. Esta debe de ser la prerrogativa nuestra, admitir el mayor número de estudiantes que estén en el límite de la calidad. RLU: Respecto a la autonomía universitaria, ¿qué consideraciones tiene al respecto? CV: La autonomía universitaria la quieren ver muchos como que la universidad es autónoma en el área académica, administrativa y financiera. Sin embargo se observa que todos los procesos no son como se ve en el ámbito de la auto-

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nomía. Por ejemplo, en el ámbito financiero no tenemos autonomía, estamos supeditados a la asignación de un presupuesto por parte del Estado. La autonomía en el aspecto administrativo está reñida en base a procesos y normativas como la Ley LACAP, por ejemplo. No podemos pues tener una flexibilidad autónoma completa pues estamos limitados por las leyes externas. En lo académico tenemos la libertad como para generar nuestras propias carreras, sin embargo el Ministerio de Educación establece límites de hasta dónde podemos llegar para poderla ins-

cribir. No es tanta la autonomía que tenemos en realidad. Creo que incluso deberíamos de entrar en un proceso de revisar y enmendar nuestra Ley Orgánica en lo relativo a este tema, adecuarla más. Hay situaciones en que la misma Ley Orgánica contradice normativas institucionales. Este debe de ser un tema de estudio y análisis por parte nuestra para aprovechar más la autonomía establecida en la Constitución de la República. RLU: Ingeniero Villalta, muchas gracias por su valioso tiempo.

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EscuEla dE IngEnIEría EléctrIca:
un largo procEso para la graduacIón

Carlos Eugenio Martínez Cruz

La demanda de jóvenes que solicitan estudiar en la Universidad de El Salvador ha tenido un crecimiento continuo durante la última década. La obtención de un título universitario ha demostrado ser un pasaporte casi seguro a mejores niveles de bienestar económico. En general, el salario de una persona con una credencial universitaria será mayor que el de una persona que carece de ella. Los beneficios, también, superan la esfera individual. Así, los profesionales tienen un impacto en la economía nacional, mediante la creación de negocios, y en las finanzas del Estado, mediante el pago de mayores impuestos. Pero el aliciente de poseer un título en educación superior no se ha traducido en más jóvenes

graduados. No ha sido posible que un volumen mayor de estudiantes completen la transición entre acceso a la universidad y graduación. Es sorprendente que se le haya dado más importancia al tema de acoger más estudiantes de nuevo ingreso que al problema de disminuir su fracaso, y de reducir el tiempo que lleva completar un programa de estudios. En la presente investigación se estudió el caso concreto de la carrera de ingeniería eléctrica. Su población estudiantil la sitúa en el medio, dentro de las siete carreras de ingeniería que se imparten en la UES. Como periodo de estudio se seleccionaron las dos décadas comprendidas entre los años 1989 y 2009. Dado que en el año 1989

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se introdujo un nuevo plan de estudios, se investigó únicamente a los que se formaron bajo ese programa. En el periodo analizado se graduaron 186 profesionales de la ingeniería eléctrica. Si se toma como línea base para contabilizar graduados el año 1995, se obtiene una media de 12.4 ingenieros por año. Con los datos obtenidos del campus central, se determinó que el número de graduados en ingeniería eléctrica representó el 7.3 % de los que empezaron la carrera; tardando en promedio 9.5 años. Para medir el fracaso de aquellos que abandonan y no terminan los estudios de ingeniería eléctrica, se recurrió a indicadores que miden el desempeño. Estos indicadores permiten inferir y, a veces, determinar con cierta precisión donde puede haber problemas. Entre los indicadores utilizados se encuentran: la tasa de graduados, la tasa de retención y el tiempo de finalización del trabajo de graduación. También se realizó un análisis del desempeño por asignatura de los estudiantes durante el periodo 1995-2010. Se analizaron cinco asignaturas obligatorias, dos de un año de duración, con altas tasas de reprobación. Por último, se investigó, mediante la identificación del tipo

de institución secundaria de procedencia, el tipo de formación de los que finalizaron todas las asignaturas del currículo de ingeniería eléctrica. 1. Introducción La Escuela de Ingeniería Eléctrica (EIE) de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura (FIA) fue fundada en el año 1966. Durante su existencia se han implementado dos cambios curriculares importantes. El primero, realizado en el año 1973, surgió como respuesta a las convulsiones políticas y sociales que habían conducido al cierre de la universidad un año antes. Ese currículo tuvo como base el plan de estudio aprobado en 1966 y modificado en 1970. El currículo del año 1973 fue ligeramente revisado 5 años más tarde y adoptó el nombre de plan 1978 [11, 12]. El segundo cambio importante en el currículo de la carrera de ingeniería eléctrica se dio a finales de la década de 1980. En esos años el país sufrió las consecuencias de la guerra civil. Durante cuatro años, 1980-1984, el campus universitario permaneció cerrado. La EIE, la FIA y la universidad se las arreglaron para seguir funcionando. Hacia el año 1984 el campus fue entregado nuevamente a las autoridades universitarias.

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Con la universidad abierta, volvió a surgir nuevamente la idea de la reforma. En la psique de algunos universitarios la reforma era la oportunidad de volver a empezar, de convertir la universidad en una institución de apoyo a la sociedad. Durante el segundo lustro de la década de 1980 la EIE trabajó en un proyecto tan radical como ambicioso. Uno de sus componentes incluyó una reforma del currículo, que ofrecía titulaciones suplementarias similares a las del sistema universitario anglosajón. Los estudiantes de ingeniería eléctrica podían conseguir diplomas, después de dos años de estudio, similares a los associate degree de las universidades americanas e inglesas [3]. Pero aquella propuesta no prosperó. En cambio la EIE, y la FIA en su conjunto, aprobó un programa de estudio que en estructura heredó los vicios de sus predecesores. El programa acuñó el nombre de plan 1978 Reformado (plan78R). En esencia el plan78R sigue vigente, a pesar de que en el año 1998 se realizó una ligera revisión. Por ello, aunque en los círculos oficiales quedó establecido un plan 1998, en el presente informe se le sigue denominando plan78R. En esta investigación se analizó el desempeño de los estudiantes de ingeniería eléctrica du-

rante los años 1989-2009, coincidiendo la primera fecha con el inicio del plan78R. Ese periodo de dos décadas permitió caracterizar con bastante amplitud el rendimiento de los estudiantes de ingeniería eléctrica. Además, durante ese tiempo, exeptuando los primeros dos años, la universidad experimentó mucha estabilidad política como consecuencia de la finalización de la guerra civil, en enero de 1992. En 1967 y 1969 se abrieron los campus de Santa Ana y de San Miguel, respectivamente. Desde esas fechas, se empezó a impartir parcialmente la carrera de ingeniería eléctrica en las citadas ciudades. De esa época a esta parte, los estudiantes han accedido a los estudios de ingeniería eléctrica a través de cualquiera de los tres campus. Los que se matriculan en Santa Ana y San Miguel, después de completar dos años del programa, se trasladan a San Salvador para finalizar sus estudios.1
1 No fue posible obtener información sobre el número de estudiantes de nuevo ingreso de esos dos centros de estudio. Se consultó directamente a los administradores académicos pero no se consiguió ningún resultado. Luego, se realizó otro contacto a través de la Unidad de Nuevo Ingreso del campus de San Salvador. En esta última oficina se consiguió información limitada, correspondiente a los años 2005-2010.

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Ya que la mayor parte de las asignaturas y de las actividades que competen a la EIE se dedican a estudiantes de tercer año, no resultó ser un problema muy grave el no extender la investigación a estudiar las circunstancias que afectan a los estudiantes de Santa Ana y de San Miguel. Analizar las causas generales del fracaso de los estudiantes de un sistema universitario no es una tarea sencilla, si se quiere aplicar rigor académico. Este problema es complicado, incluso en naciones donde existe una gran tradición por mantener registros de todo y, al mismo tiempo, abiertos a todos. Es muy sencillo trasladar la responsabilidad del fracaso a otros. Explicaciones que acusan a la mala calidad del sistema de educación básica son proferidas aquí y en casi cualquier otra nación. La falta de una economía adecuada que mantenga al estudiante, durante varios años de su juventud, alejado de la actividad económica también suele señalarse como una causa importante. Sin embargo, esas observaciones no conducen a soluciones prácticas. Pues, muy poco hace la universidad por incidir en el sistema de educación básica. Por otra parte, queda fuera de su ámbito el mejorar la economía de los hogares.

Medir con precisión las causas del fracaso de un sistema educativo requiere el tener acceso a información de los que no pudieron concluir sus estudios. Pero, es evidente la dificultad de acceder a esos que abandonan la Universidad. Es por ello que a través de métodos indirectos, midiendo el desempeño de los estudiantes en diferentes actividades, inferimos muchos de los problemas que inciden en el fracaso y en el abandono de los estudios. Analizar cómo se desempeñan los estudiantes de ingeniería eléctrica bajo el plan78R requirió de muchas actividades. Se realizó una extensa búsqueda en los archivos de la EIE, se realizaron algunas consultas en la administración académica de la FIA, se consultó el tesario de la biblioteca de la FIA, se discutió con colegas profesores y se realizaron varias conversaciones con funcionarios de la Unidad de Nuevo Ingreso. El análisis de los datos condujo a la creación de muchas tablas en formato de hoja electrónica. Una de estas tablas, la más extensa, se convirtió en base de datos, lo que permitió automatizar las consultas. Fue necesario la introducción de indicadores, utilizados por organizaciones internacionales que miden el desempeño de ins-

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tituciones de educación superior [9]. Uno de esos indicadores, la tasa de graduados, resultó ser de muchísima importancia. Además de medir el desempeño de los estudiantes bajo el plan78R, la tasa de graduados permitió medir, de manera implícita, el desempeño institucional. La tasa de graduados ha mostrado ser un indicador a tener en cuenta cuando se quiere comparar instituciones o diferentes programas de estudio dentro de una facultad. De utilizarse en la FIA podría medirse el desempeño de las diferentes escuelas que la conforman. Sería fácil identificar aquellos departamentos que retrasan demasiado a sus estudiantes. Otra de las contribuciones de esta investigación corresponde al indicador tasa de retención. Tal como fue introducido, ese indicador se basa en características propias de la carrera de ingeniería eléctrica. Con él es posible determinar cuál sería la cantidad de estudiantes de nuevo ingreso que debería admitirse. Con ligeras modificaciones ese indicador puede aplicarse a cualquier otra carrera de la FIA. Se realizó una revisión de los resultados de algunas asignaturas de la carrera de ingeniería eléctrica. Estas fueron seleccionadas por su alta tasa de fracaso. Al mismo tiempo, se discutieron

algunos resultados obtenidos en esas asignaturas cuando se aplican medidas sencillas como la impartición de la misma en ambos semestres del año. En el apéndice se muestran los resultados de tasa de aprobados para la mayor parte de asignaturas obligatorias de la carrera de ingeniería eléctrica. Finalmente, esta investigación incluyó un estudio sobre la formación recibida por aquellos estudiantes que finalizaron el currículo. Se logró obtener la información de más de una centena de egresados relacionada con su formación de educación media. Esto permitió medir desempeño según institución de procedencia. Además, fue posible realizar comparaciones entre diferentes grupos de estudiantes según tipo de institución (pública o privada) y según su lugar de origen (San Salvador u otro departamento). 2. Análisis preliminar Tal como se muestra en la Figura 1, el plan78R está formado por 48 asignaturas. Las asignaturas se dividen en 40 de tipo obligatorio y 8 de libre elección. Todas las asignaturas excepto una tienen la categoría de 4 unidades valorativas2 (UV). En total el programa
2 En su artículo sexto la Ley de

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Figura 1. Plan de Estudios de Ingeniería Eléctrica 1978R (incluye modificación de 1998). (a) Diagrama de precedencia; (b) descripción de esquema básico; (c) ejemplo: descripción de Electromagnetísmo I dentro del diagrama de precedencia.

de estudios tiene 191 UV. Para una mejor visualización, la Figura 1(b) magnifica el contenido presentado en cada uno de los bloquecitos que forman el diagrama de precedencia de la Figura 1(a). Como ejemplo, la Figura 1(c) muestra la asignatura
Educación Superior estableció la definición de UV como sigue: equivale a un mínimo de 20 horas de trabajo académico del estudiante, atendidas por un docente, en un ciclo de dieciséis semanas, entendiéndose la hora académica de cincuenta minutos [1].

Electromagnetismo I. Se identifica información en cuanto a prerrequisitos, unidades valorativas y posición en el plan de estudio. A primera vista resulta un programa muy rígido cargado de un excesivo número de prerrequisitos. En cuanto a recurso humano, durante el periodo de estudio, la EIE presentó dos periodos claramente identificables. El primero, comprendido entre los años 1989 y 1999, fue una época de mucha mo-

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vilidad de personal. La inseguridad dentro del campus universitario, los bajos salarios y el activismo estudiantil agrabaron aún más el problema de la deficiente plantilla con la que siempre contó la EIE. Durante ese periodo, con mucha frecuencia se dio la situación donde estudiantes enseñaron a estudiantes. Fue normal contratar instructores —estudiantes de los últimos años— para que asumieran responsabilidades docentes. También fue común verles marcharse a trabajar al sector privado después de haber estado un par de semestres trabajando como instructores. E l siguiente periodo, comprendido entre los años 1999 y 2009, se caracterizó por tener mayor estabilidad política, una subida considerablemente grande en los salarios de los profesores y un activismo estudiantil con mayor dosis de sensatez. Durante el periodo 19892011, la EIE ha visto descender su población estudiantil. El número de estudiantes decreció en un 60 %. Entre 1993 y 2007, el número de estudiantes matriculados descendió de 1001 a 447, respectivamente. Sin embargo, en los últimos años se notó un ligero incremento en cuanto a estudiantes matriculados. De 2007 a 2011, el número de estudiantes registrados en el primer semestre subió de 447 a 591, respectivamente.

Dentro de un contexto legal, la ley de educación superior estableció un mínimo de 160 UV para la obtención del título de ingeniero. Es decir: el programa de la EIE está a 20 % por encima del umbral mínimo exigido por la ley [1]. No se otorga ningún crédito por la elaboración del trabajo de graduación; y su obligatoriedad, ahora, está sujeta al coeficiente de unidades de mérito obtenido por los estudiantes a lo largo de su carrera. El primer indicador con el que se decidió empezar fue el que en un principio se denominó «eficiencia del programa de estudio». Ese indicador simplemente comparó los valores correspondientes a los estudiantes que accedieron al programa de estudios con los que terminaron, véase Figura 2(a). Los resultados obtenidos fueron muy desalentadores. En el periodo de evaluación (1989-2009) únicamente el 7.3 % obtuvo su diploma de ingeniero. Estos tardaron en promedio 9.5 años en graduarse.3
3 El valor de 7.3 % se calculó tomando como dato de ingreso únicamente los que accedieron a estudiar en el campus de San Salvador. En Santa Ana y en San Miguel también hay ingreso de estudiantes de ingeniería eléctrica, que solicitan su traslado después de completar su segundo año de estudio. No fue posible

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Figura 2. Indicadores en ingeniería eléctrica. (a) Estudiantes que ingresaron versus los que finalizaron según su año de ingreso; (b) estudiantes graduados en el periodo 1995-2009.

El número total de graduados durante el periodo de estudio fue de 186. Al dividir ese valor entre el número de años comprendidos entre el año que empezaron a graduarse (1995) y el último año de evaluación (2009) se obtiene una razón de 12.4 ingenieros electricistas por año. Las Figuras 2(a) y 2(b) muestran el número de graduados según su año de ingreso y el número de graduados según el año
tener acceso a esa información. Estimamos que su inclusión disminuiría la tasa de graduado en dos puntos porcentuales.

de graduación, respectivamente. Puede observarse una reducción muy significativa en el número de graduados en los que ingresaron entre 2001 y 2003. Hasta 2009 únicamente se graduaron 8 estudiantes de los que iniciaron en 2001; 3 de los que iniciaron en 2002; y ninguno de los que inició en 2003. Este último dato es revelador. Es decir, del grupo que inició en 2003 ninguno pudo conseguir su título después de transcurridos 7 años. Hubo que esperar 8 años para graduar los primeros dos estudiantes4.
4 Los estudiantes Carlos Ed-

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Figura 3. Indicadores en ingeniería eléctrica según año de ingreso. (a) Porcentaje de graduados en relación al número de estudiantes de nuevo ingreso; (b) tiempo promedio que llevó adquirir título de ingeniero electricista.

Durante la guerra y en medio de la convulsión política y social era justificable que a un estudiante le llevara mucho tiempo acabar la carrera. Una vez que el país superó esa etapa es válido preguntarse ¿cuáles son las causas de esta situación?
win Fuentes González y José Ernesto Pérez Brito, que tienen fecha de ingreso 2003, se graduaron hasta 2010. Se espera que en 2011, 9 años más tarde, se graduen por lo menos 6 estudiantes de los que empezaron en 2003.

3. Tasa de Graduados En la Tabla 1 se presenta el número total de estudiantes de ingeniería eléctrica graduados bajo el plan78R hasta el año 2009. Los datos fueron organizados de tal manera que cada columna representa la evolución de los graduados en el tiempo medido en años. Así, por ejemplo, de los estudiantes que ingresaron en 1989, los primeros dos graduados obtuvieron su diploma en el año 1995, mientras el último en graduarse obtuvo su diploma

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en el año 2009. El número total de graduados de los que ingresaron en 1989 fue de 19. Tal como se mostró en la Figura 2, el número de graduados comparado con el número de estudiantes que ingresó a estudiar en el programa ofrece un primer indicador de un grave problema: la baja tasa de graduados. De una manera muy simple, utilizando los datos de la Tabla 1, es posible obtener otro dato revelador: el tiempo que tardaron en graduarse. Estos resultados se ilustran con mayor detalle en las Figuras 3(a) y 3(b). En cada una de estas figuras se trazó una línea roja que representa el valor promedio. De ese par de trazos, se observó que únicamente el 7.3 % de los estudiantes obtuvo su título; para conseguirlo tardaron una media de 9.5 años. 3.1. Base de datos Utilizando el archivo de la EIE, algunos datos proveídos por la Administración Académica de la FIA, el catálogo de la biblioteca de la FIA y mucha información de elaboración propia fue posible construir una extensa base de datos. Esta cuenta con casi la totalidad de los graduados por la EIE desde su fundación en el año 1966. Úni-

camente quedaron fuera algunos pocos graduados durante el primer lustro de la década de 1980, ya que no se pudieron identificar completamente. La base de datos contiene 15 campos, a saber: nombre del estudiante, número de carné, fecha de graduación, fecha de presentación de la defensa pública del trabajo de graduación, fecha de inscripción del trabajo de graduación, fecha de ingreso a la universidad, sexo, plan de estudio en el cual se matriculó, nombre del trabajo de graduación, nombre del docente director y especialidad de la ingeniería eléctrica en el que se desarrolló el trabajo. Además, se espera poder ampliar la base de datos con información sobre el nombre de la institución de educación media de procedencia, el tipo de bachillerato, el tipo de institución (pública o privada) y finalmente, la fecha de nacimiento. La base de datos se creó utilizando el sistema de gestión de base de datos relacional de uso libre MySQL. Su utilización facilitó la realización de consultas relacionadas con la duración de procesos. Así por ejemplo, resultó sencillo calcular la tasa global de graduados, véase la Tabla 1. La comparación entre el número de estudiantes que entra a un programa y el número que se

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Tabla 1. Alumnos de ingeniería eléctrica graduados bajo el plan 78 R, periodo 1989-2009.

gradúa es un indicador importante. Sin embargo, su utilización presenta limitaciones. Por ejemplo, al hacer una interpretación más puntual sobre el grupo que ingresó en 1989 se observó que la mayor parte de los graduados tardaron entre 9 y 12 años. Como valor atípico, se observó que todavía hacia el año 2009 se graduó uno de ellos. Los estudiantes que tardan más de 10 años en obtener su título, con raras excepciones, son los que desde el principio o en diferentes periodos de su formación combinaron estudio y trabajo. Claramente, la obtención del valor promedio como medida de tasa de graduación no es un estadístico completamente útil, capaz de medir el rendimiento de los estudiantes de tiempo completo bajo el plan78R. Las últimas cuatro columnas de la Tabla 1 muestran otros indicadores, calculados a partir de consultas realizadas a la base de datos. Sobre este tema se hablará con mayor detenimiento en las próximas dos secciones. 3.2. Tasa de Graduados en Norteamérica En años recientes se ha escrito mucho sobre el fracaso de los estudiantes universitarios estadounidenses. Con severidad se ha se-

ñalado la baja tasa de graduados, calificando a la universidad pública como una de las instituciones que más daño hacen a la economía norteamericana. El periódico neoyorquino The New York Times señaló, en su edición del 9 de septiembre de 2009, que solamente el 33 % de los estudiantes que ingresaron a la University of Massachusetts, en Boston, se graduaron dentro de un tiempo de seis años5 [6]. Un año antes de la publicación realizada por el citado periódico, el economista Mark Schneider acuñó el término «fábrica de fracasos» para referirse a aquellas instituciones de educación superior que produjeron una gran cantidad de deserción y de abandono (el término en inglés utizado es college dropouts) [10]. El Centro Nacional de Estadísticas en Educación (NCES, por sus siglas en inglés) como parte del departamento de educación de los Estados Unidos es el encargado de recoger, analizar y publicar estadísticas sobre educación pública [7]. El NCES ha definido indicadores que permiten medir el sistema educativo. Esos indicadores son de gran importancia para
5 Ese resultado está muy por debajo del 93% mantenido por la universidad privada Massachusetts Institute of Technology durante toda la década de 2000.

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Figura 4. Tasa de Graduados según definición del NCES. (a) Comparación periodo 2003-2008 de tres universidades estadounidenses; (b) Comparación de cuatro universidades diferentes versus el desempeño de dos grupos diferentes de estudiantes; en color azul, estudiantes con mejor nota (SAT arriba de 3.5 puntos y GPA arriba de 1200); en color rojo, estudiantes con menor nota (SAT inferior a 3.5 puntos y GPA inferior a 1000 puntos).

los funcionarios o para los políticos encargados de tomar decisiones en materia de educación. En educación superior, el NCES definió la tasa de graduados como la tasa de estudiantes que finalizaron el programa dentro de 1.5 veces el tiempo «normal» establecido de 4 años, comparado con el número de estudiantes de nuevo ingreso y de tiempo completo en un año dado [10].

Utilizando la regla establecida por el NCES, se puede decir que para un programa de cuatro años, la TG para el año 2009 de una institución de educación superior cualquiera corresponde al número de estudiantes que obtuvieron su título ese año (2009), dentro del periodo de 6 años, dividido entre el número de estudiantes de tiempo completo que empezaron el programa en el oto-

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ño de 2003. Una pequeña variante de este indicador se utilizará para medir la TG dentro de la EIE. Instituciones independientes como The Education Trust, cuya misión es promover el éxito académico para todos los estudiantes de todos los niveles, ha realizado un esfuerzo tremendo en impulsar ideas que permitan crear oportunidades para aquellos ciudadanos que sufren diferentes grados de marginalidad. Una de esas ideas fue la creación de una extensa base de datos de acceso público llamada College Results Online (CRO, por sus siglas en inglés) [9]. CRO es una herramienta web interactiva diseñada para proveer información sobre tasa de graduados, en programas de cuatro años, de casi todas las universidades en Estados Unidos. La herramienta permite observar como la TG evoluciona a lo largo del tiempo; permite comparar TG de universidades similares con perfiles de estudiante similares; y permite evaluar el desempeño de estudiantes y de instituciones [9]. La Figura 4(a) comparó los resultados de tres universidades con diferente desempeño en cuanto a TG. Se intentó buscar cierta similaridad entre las tres instituciones. Como criterio se buscó instituciones con un abanico importante de

programas de ingeniería y con un número similar de estudiantes. Al mismo tiempo se escogieron aquellas que mostraron resultados marcadamente diferentes en cuanto a TG. De la Figura 4(a) puede observarse que el Massachusetts Institute of Technology (MIT, por sus siglas en inglés) superó con diferencia a las otras dos universidades. Así, en el año 2008 el MIT, con un tasa de 93.6 %, casi triplicó la tasa de la Devry University (34.4 %)6. Pero es válido preguntarse: ¿qué mide la tasa de graduados? Casi cualquiera puede argumentar que es incorrecto comparar las tres instituciones anteriormente citadas. El MIT es una universidad orientada a la investigación de alto nivel. Por otra parte, Devry
6 Vale la pena decir que el MIT es una universidad privada de ingenieros, con una población de 4,172 estudiantes de pre-grado. De manera similar, Devry University-Illinois es una universidad privada, repartida en tres campus dentro del estado de Illinois, con una población de 13,812 estudiantes. Por otra parte, el campus central de Ohio University cuenta con 17,384 estudiantes. Las tres universidades tienen diferentes criterios de admisión. De las tres, el MIT es la más selectiva y Devry es la menos selectiva. Tampoco se puede ignorar que la educación en el MIT es tres veces más cara (US$34,986) que la de Devry (US$13,220).

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es una institución preocupada por formar ingenieros con habilidades prácticas (ready to work). Sin embargo, vale la pena hacer énfasis en que el indicador TG mide, sobre todo, la administración de los programas y de sus recursos. Es un buen parámentro que implícitamente indica las consecuencias de una mala política de selección de estudiantes, de profesores y de funcionarios de administración universitaria. La Figura 4(b) comparó los resultados TG de cuatro universidades con diferente grado de selectividad contra dos categorías de estudiantes, clasificados de acuerdo a sus notas [6]. Las notas de los dos grupos de estudiantes se midieron mediante las pruebas SAT (del inglés, Scholastic Assessment Test) y GPA (del inglés, Grade Point Average). Se observó que un buen estudiante en una universidad menos selectiva tiene una probabilidad más baja de completar el programa de estudios en el tiempo establecido. Un buen estudiante en una mala universidad aumenta su probabilidad de fracasar en sus estudios. Un estudiante con desempeño bajo en una mala universidad simplemente tendrá muy pocas probabilidades de terminar con éxito su programa de estudio.

3.3. Tasa de Graduados en la EIE En la sección anterior se introdujo el indicador TG tal como lo estableció la NCES. Para su interpretación, dentro del contexto para el cual fue creado, se hizo necesario ilustrarlo con algunos ejemplos. En esta sección se realizará una ligera modificación del mismo. La razón principal se debe a que la duración del programa de estudio de la EIE es de 5.5 años; al mismo tiempo, el ingreso de estudiantes nuevos en el periodo 1989-2009 ha sido muy variado. Se utilizó el criterio de contabilizar únicamente aquellos estudiantes que tardaron 1.5 veces el tiempo que señala el programa de estudio. La carrera de ingeniería eléctrica tiene una duración de 5.5 años, el umbral resultante es de 8.25 años. Debido a que los valores recogidos en la Tabla 1 muestran graduados por año, se optó por definir 8 años como umbral (TG-8A). De manera similar se decidió introducir otros indicadores para seis (TG-6A), siete (TG-7A) y nueve (TG-9A) años de tiempo para completar el programa de estudios. La Figura 5 muestra los valores TG-6A, TG-7A, TG-8A y TG-9A de los estudiantes que se graduaron el año 2009. Se observó que no existió ni un solo estudian-

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Figura 5. Tasa de Graduados 2009. Las barras muestran diferentes tasas calculadas a partir del número de estudiantes graduados en 2009: seis (TG-6A), siete (TG-7A), ocho (TG-8A) y nueve (TG-9A) años.

te que hubiese acabado la carrera en el tiempo requerido (dentro del sexto año), como tampoco con un año de retraso (siete años). La Figura 5 muestra que únicamente el 3.8 % y el 6.4 % se graduó dentro de 8 (TG-8A) y 9 (TG-9A) años, respectivamente. Nuevamente, como ejemplo, considérese los resultados correspondientes a la graduación de estudiantes del año 2009. Estos resultados fueron los mismos que se mostraron en la Figura 5. En 2009 se obtuvo que TG-6A y TG-7A fueron iguales a cero. Por otra parte, 3 estudiantes (3.8 %) de los 79 que ingresaron en 2002 obtuvieron su título de ingeniero en 2009 (TG-8A = 3.8 %). Al mismo tiempo, ese año, 2009, se graduaron 3 estudiantes (2.6 %)

de los 115 que iniciaron la carrera en 2001 (TG-9A = 3.8 % + 2.6 %). Como ya se dijo, estos resultados se pueden verificar en la Figura 5. Ese resultado, tan desalentador, condujo a la pregunta de si aquello era una cuestión muy particular o era un patrón que se cumplía para todos los estudiantes formados bajo el plan78R. Se evaluó el periodo comprendido entre los años 1995 y 2009. Sobre este periodo se calcularon los índices TG-6A, TG-7A, TG-8A y TG-9A. Los resultados se muestran en las últimas cuatro columnas de la derecha de la Tabla 1; los resultados TG-8A se resaltaron usando negrita. Las Figuras 6(a), 6(b) y 6(c) muestran, mediante un gráfico de barras, la TG para siete, ocho

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Figura 6. Tasa de Graduados periodo 1997-2009. (a) TG-7A; (b) TG-8A; y (c) TG-9A.

y nueve años, durante el periodo 1997-2009. Se seleccionó como año inicial 1997 para poder estimar TG-9A, pues en ese año se graduaron estudiantes que habían estado durante 9 años, desde 1989, estudiando el programa de ingeniería eléctrica. La Tasa TG-6A no se in-

cluyó pues resultó ser igual a cero en todo el periodo. Puede observarse que la TG-7A (que bien podría usarse para medir el desempeño de los mejores estudiantes) es nula durante el periodo 2004-2009 (se exceptúa el año 2007). Si se compara el segundo lustro de la década

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de 1990 con el segundo de la década de 2000, se observa un deterioro en la capacidad de la EIE para graduar ya una muy pobre cantidad de estudiantes. Se decidió no dibujar el indicador TG-6A, pues, durante los 20 años de vigencia del plan78R ningún estudiante se graduó en 6 años. El indicador TG-8A, medido en la Figura 6(b), muestra que el mejor desempeño durante todo el periodo analizado se obtuvo en la graduación de 2009. Ese año se alcanzó la cifra de 3.8 % de graduados. Superando en poco más de un punto porcentual, los resultados de 2.1 %, 2.7 % y 2.6 % correspondientes a las graduaciones celebradas en 2006, 2007 y 2008, respectivamente. La TG-8A de 2009 está formada por los 3 graduados que empezaron a estudiar en 2002, pues nadie se graduó en seis y en siete años. De la Tabla 1 puede observarse que en términos absolutos 3 estudiantes graduados en 8 años no es un resultado excesivamente diferente a los obtenidos para otros años. Lo que eleva ligeramente el indicador es el número relativamente bajo de estudiantes que fueron admitidos el año 2002. Según se observa en la Tabla 1, el ingreso para ese año fue de 79 estudiantes.

Los resultados muestran que se mejora la TG si se incrementa el grado de selectividad—pero, no por ello debe olvidarse que una institución con mala administración causa un daño muy grande a los buenos estudiantes—. La Figura 2(a) muestra como hacia el final de la década de 1990, y durante el primer lustro de la siguiente, la cifra de estudiantes de nuevo ingreso cayó significativamente. Esa caída tiene su explicación en dos factores. Por una parte, la Escuela de Ingeniería Eléctrica se hizo menos atractiva y los estudiantes se sintieron mucho más motivados a estudiar, sobre todo, ingeniería en sistemas informáticos. Por otra parte, durante parte de ese periodo se tuvo una política más restrictiva en cuanto al acceso7. El segundo lustro de la década de 2000 vio incrementar el número de estudiantes que acceden a los estudios de ingeniería eléctrica. Ese cambio —tal como se explicará en la próxima sección— permitió hilar más fino en cuanto a dos cosas. La primera, sobre la implementación de una política honesta de nuevo ingreso.
7 Esa disminución en el número de estudiantes llevó a considerar al director de la EIE de esos años el fusionar las carreras de ingeniería mecánica y de ingeniería eléctrica.

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Figura 7: Tasa de Graduados periodo 1997-2009, según año de ingreso. (a) 7 años; (b) 8 años; y (c) 9 años. La segunda, siempre vinculada a la primera, es en cuanto a la tasa de deserción durante el primer año. Finalmente, para cerrar esta sección, en las Figuras 7(a), 7(b) y 7(c) se muestran los resultados TG-7A, TG-8A y TG-9A en el periodo 1997-2009. Pero a diferencia de los resultados anteriores, se seleccionó como línea de evaluación grupos de estudiantes según su año de ingreso. Así, por ejemplo, el grupo de estudiantes que tiene la mejor TG-8A es el que inició sus estudios en 2001 (4.3 %, 1 estudiante tardó 7 años y 3 tardaron 8 años). Tal como ya se comentó, ese resultado reflejó simplemente una

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Figura 8. Duración de los trabajos de graduación. (a) Duración en meses (la línea de color rojo representa el valor medio); (b) duración de los valores mínimo, medio y máximo.

mayor selectividad en el número de estudiantes que accedieron a estudiar ese año (115). Vale la pena realizar un comentario sobre los resultados del grupo de estudiantes que ingresó el año 2002 (79), que fue el más bajo registrado durante todo el periodo de estudio. Utilizando la misma lógica, pudo haberse esperado una TG mejor que la de los otros grupos. Sin embargo, únicamente en TG-8A se obtuvo el segundo mejor resultado. No se obtuvo ningún graduado en seis y siete años. Además, obsérvese

que el periodo de evaluación 19972009 excluyó el cálculo de la TG9A para este grupo de estudiantes8. Su cálculo requería datos del
8 Vale la pena comentar que el año 2010 se graduaron 6 estudiantes de los que empezaron en 2002. Ese resultado convierte al grupo de los que ingresaron en 2002 (79) como el grupo con una mejor TG-9A. Los estudiantes Willy A. Barahona Abarca (CUM=7.6), Carlos E. Ramírez Zamora (CUM=7.7) y Saúl E. Jaime Gómez (CUM=7.3) que, como muy pocos, egresaron sin reprobar una sola asignatura reprobaron su trabajo de

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Tabla 2. Desempeño de uno de los docentes directores en cuanto a duración de trabajo de graduación.

año 2010, que está fuera del periodo de evaluación. Debido a una mala planificación en cuanto a la elaboración de trabajos de graduación, 3 de los mejores estudiantes (que hubiesen permitido mejorar los indidicadores TG-7A y TG-8A) tardaron tres años en finalizar su trabajo de graduación, obteniendo uno de ellos su título en 2009 y dos en 2010. Con ello retrasaron su graduación en tres y cuatro años. 4. Trabajos de graduación En esta sección se analizó una de las muchas causas del excesivo retraso en la formación de ingenieros electricistas: la elaboración del trabajo de graduación. Para realizar los cálculos, esta parte de la investigación utilizó la base de datos ya comentada. Haciendo una simple diferencia entre la fecha de la presentación final del trabajo de
graduación. A los últimos dos, el proceso de realizar otro trabajo les significó un retraso total de cuatro años.

graduación y la fecha en la que se inició el mismo se obtuvieron los resultados presentados en la Figura 8(a). Se observó que durante la mayor parte de la década de 1990 un trabajo de graduación tuvo una duración promedio cercana a los 12 meses. Sin embargo, llama la atención el grave incremento que mantuvo en los años 2005-2007. Como ejemplo, tómese el año 2005. Obsérvese que en promedio los trabajos de graduación finalizados ese año tuvieron una duración de 17.3 meses. Es decir, el problema tiene su origen en el año 2003. A incios de 2008 se tomaron medidas y los resultados fueron evidentes. La Figura 8(a) muestra una reducción de seis meses del tiempo promedio que llevó a los estudiantes realizar un trabajo de graduación. De 18.2 meses obtenidos en 2007 se pasó a 12.8 en 2008. Sin embargo, no fue posible mantener una política de control y supervisión. El tema se volvió a relajar y los retrasos se volvieron a incrementar.

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Figura 9. Tasa de retención. (a) Calculada como porcentaje para el primer año; (b) nuevo ingreso versus estudiantes registrados en primera matrícula en la asignatura introducción a la informática.

La elaboración de los trabajos de graduación requiere de mucha administración. Es necesaria la coordinación entre el director, el coordinador de trabajos de graduación, los docentes directores y los estudiantes. Los resultados mostrados en la Figura 8 y en la Tabla 2 ponen en eviencia la falta de coordinación, la poca administración y, lo que es más grave, la pobre atención de la que son objeto los estudiantes. La Figura 8(b) muestra la gran disparidad en los retrasos existente en los diferentes trabajos de graduación. Tómese por ejemplo, el año 2009 dónde se tuvo un mínimo de 11.3 meses y un máximo de 24.6 meses.

Interrogado por uno de los investigadores, el docente director, cuyo trabajo tardó 24.6 meses, rápidamente contestó trasladando la culpa hacia los estudiantes: «el trabajo no pudo haberse terminado antes pues ello significaba la reprobación de los alumnos». Analizando el desempeño de este profesor en su papel de docente director se encontraron los datos mostrados en la Tabla 2. Se observa que sus dos trabajos dirigidos y finalizados en 2009 excedieron tremendamente el ya muy alto tiempo promedio de la EIE para ese año (16 meses); claramente, el desempeño de ese docente director muestra un pa-

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trón de comportamiento de un caso extremo. 5. Tasa de retención La medición realizada en la sección anterior sobre el tiempo que lleva la realización de los trabajos de graduación mostró el retraso al que se ven sometidos los estudiantes que ya son candidatos seguros a terminar la carrera. Sin embargo, el indicador TG tiene su línea base en el número de estudiantes que ingresan a un programa de estudios. Por ello se hizo necesario medir la deserción (el término en inglés es dropouts) ahí donde sea posible medirla. La deserción más importante y la que señalan los conocedores de estadísticas de desempeño de universidades es la que se da en el primer año [9]. Desde hace más de 15 años, la FIA lleva un registro de los estudiantes que se matriculan en cada uno de los dos semestres del año. El segundo semestre suele reducirse la matricula en torno al 20 %. Sin embargo, no se llevan registros de cuántos de los primerizos vuelven el siguiente año. Para medir la Tasa de Retención en el primer año (TR) se decidió utilizar como parámetro el grupo de estudiantes que se matri-

cula en la asignatura introducción a la informática (IIE). A pesar de no contar con prerrequisito, esta asignatura no puede ser inscrita en el primer año. Con lo cual tenemos garantizado que todo aquel que la inscriba es estudiante de por lo menos el segundo año. Por otra parte, ya que la mayor parte de los estudiantes son de tiempo completo, se infiere que aquel que se matricule por primera vez en ese curso será alguien que ingresó a la universidad el año anterior. Las Figuras 9(a) y 9(b) muestran los resultados para el periodo 2000-2011. Se inició en el año 2000, pues, ese año la EIE se responsabilizó de impartir a sus estudiantes dicha asignatura (separándoles de los alumnos de toda la FIA). Los resultados, de manera implícita, ofrecen mucha información sobre las decisiones relacionadas con el ingreso a los estudios de ingeniería eléctrica, tomadas a lo largo de la última década. La Figura 9(b) muestra que durante el periodo 1999-2002 la TR tuvo una caída importante. Esa caída tiene su explicación en el relajamiento en cuanto a selectividad aplicada a los aspirantes. La TR se redujo de 89.36 % a 55.6 %, en los años 2000 a 2002, respectivamente. Por otra parte, en el año 2002 se observó un endurecimiento en la selección; alcan-

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zando la TR, el año siguiente, su segundo valor más alto de la década. Este hecho recalca lo que ya se dijo, que en el año 2002 el ingreso fue más selectivo (79 estudiantes). A partir de 2003, una demanda creciente de estudiantes de la carrera de ingeniería en sistemas informáticos motivó a las autoridades de la FIA a utilizar a la EIE como puerta trasera, por la que podían entrar aquellos aspirantes cuya nota no les permitía acceder a estudiar informática. Las consecuencias fueron casi inmediatas. Durante el periodo 2004-2007 la TR ocupó de manera estable una tasa muy baja, alcanzando durante el año 2006 el valor de 49.12 %. La explicación de este fenómeno es bastante simple. Durante la segunda mitad de la década de 2000 se incrementó la presión sobre la FIA y sobre la Universidad en general para que aceptase más estudiantes. Como solución, las autoridades de la FIA admitieron estudiantes con bajo rendimiento académico en aquellas carreras (como por ejemplo la de ingeniería eléctrica) con poca demanda. El resultado de aquella decisión se tradujo en un grave descenso de la TR. En la Figura 9(a), se observa como en el año 2006 se alcanzó una TR tan baja como 49.12 %. Para ese año se contabili-

zaron 23 cambios de carrera (casi todos para la carrera de ingeniería en sistemas informáticos). Es decir el 13.5 % de los que ingresaron en 2005 a estudiar ingeniería eléctrica se cambiaron, un año más tarde, en 2006, a estudiar otra carrera de ingeniería. De lo discutido anteriormente, se puede decir que los valores obtenidos de TR para el periodo 2000-2010 sugieren que no merece la pena inflar el número de estudiantes de nuevo ingreso. Esa decisión tiene un impacto muy negativo pues, además de tener aulas abarrotadas de estudiantes, se desmejora la atención de aquellos alumnos que son fuertes candidatos a tener un buen desempeño. El análisis del desempeño de los estudiantes de ingeniería eléctrica en las diferentes asignaturas será tema de la próxima sección. 6. Análisis de asignaturas Como parte de esta investigación se hizo una extensa recopilación de los resultados obtenidos por los estudiantes de ingeniería eléctrica, en todas las asignaturas ofertadas por la EIE. El periodo analizado fue el comprendido entre los años 1995 y 2010. Todos los datos fueron tabulados en una hoja electrónica (se utilizó Calc de OpenOffice).

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A diferencia de lo que se hizo con los trabajos de graduación, aquí no se construyó una base de datos, pues no se consideró imprescindible. Bastó con los datos tabulados en la hoja electrónica para mostrar resultados utilizando una sencilla estadística descriptiva. No se analizaron los resultados de todas las asignaturas ofertadas por la EIE. Únicamente se analizaron los resultados de aquellas que se consideraron más representativas del problema a investigar: el fracaso en los estudios. Las asignaturas seleccionadas fueron: Introducción a la Informática, Programación I y Electromagnetísmo I, del segundo año; Análisis Eléctrico del tercer año; y Conversión de Energía Electromécanica, del cuarto año. No se realizó un análisis de contenidos, de sistemas de evaluación o de métodos pedagógicos. Únicamente evaluamos desempeño, como método indirecto para medir la tasa de fracaso. 6.1. Introducción a la Informática La asignatura IIE fue impartida por primera vez, bajo el plan78R, en el año 1990, por profesores de la Escuela de Ingeniería Industrial9.
9 En el plan 1978 tenía el nombre de Principios de Computación.

Diez años más tarde, la EIE decidió separar a los estudiantes de IIE del resto de la FIA. A partir del año 2000, profesores de la EIE empezaron a impartir contenidos de programación en C y C++. Han pasado ya diez años desde que se tomó la decisión de separar a los estudiantes de ingeniería eléctrica. Se considera que ese tiempo es suficiente para evaluar el trabajo que la EIE ha realizado. Al mismo tiempo es posible inferir algunas ideas sobre decisiones que trascienden al desarrollo de la misma asignatura y que tienen su origen en las políticas sobre el ingreso de estudiantes y sobre la administración de recursos. De la Figura 10(a) y 10(b) se observó una enorme cantidad de reprobados (en torno al 65 % - 70 %). Esos valores son incluso peores que los obtenidos en otras
Sus origenes se remontan a principios de la década de 1980, cuando la Escuela de Ingeniería Industrial apostó por introduccir cursos de informática en la FIA. Durante la década de 1980 se hicieron con un laboratorio que contaba con más de una docena de computadoras Commodore 64. A finales de esa misma década, la EIE obtuvo de la cooperación internacional un lote con una veitena de computadoras AT Lemmon 80286.

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Figura 10. Resultados Introducción a la Informática. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) Tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

asignaturas del primer año de ingeniería, cuya tasa de reprobación suele tener un margen más amplio, entre 50 % y 70 %. ¿Qué explicación merece esa alta tasa de reprobación? Un vistazo a lo que sucede en el desarrollo de esa asignatura revela algunas cuestiones interesantes. En torno al 10 % - 20 % de los estudiantes que se inscriben en IIE abandonan rápidamente la asignatura, no presentándose

siquiera al primer examen10. Si se analiza, por ejemplo, el desempe10 De los 143 estudiantes inscritos en el año 2011, únicamente 117 (82 %) se presentaron al primer examen. De los 143, 81 corresponden a los estudiantes que ingresaron en 2010 y de estos únicamente se presentaron a la primera prueba 63 estudiantes. De manera similar, de los 146 estudiantes inscritos en el año 2010, se presentaron al primer examen 131 (90 %).

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ño de los 145 estudiantes que se matricularon en 2010, se observa que únicamente 98 (68 %) continuaron en el segundo semestre. Hacia el año 2011, únicamente 81 (55 %) de aquellos que inscribieron la asignatura IIE eran estudiantes que empezaron en 2010. De este último grupo, únicamente 63 (43 %) se presentaron al primer examen parcial. Es decir, de 145 estudiantes que se matricularon en 2010 en la carrera de ingeniería eléctrica, únicamente 63 (43 %) tienen perspectivas de continuar con normalidad como estudiantes activos durante el segundo año. De lo anterior, es posible proponer un nuevo criterio en cuanto a admisión de estudiantes en la EIE. Este debería ser el admitir el 80 % - 90 % de los estudiantes de primera matrícula registrados en la asignatura IIE. De los datos arriba expuestos, se observó que los criterios de selección que ha utilizado la EIE son equivocados. Se ha tenido como prioridad el mantener un volumen de estudiantes de nuevo ingreso. Y una vez dentro, se les ha ignorado completamente. Por otra parte, la decisión tomada hace diez años de separar a los estudiantes de ingeniería eléctrica de la asignatura IIE permitió analizar otra cuestión sumamente im-

portante. Esa cuestión es el tema de equivalencias entre asignaturas dentro de la FIA. Resultó que durante 2000-2010 la asignatura IIE se convirtió en no equivalente a su homónima impartida a todos los estudiantes de ingeniería11. Causando con ello un grave daño a los estudiantes que de ingeniería eléctrica se cambian a otra ingeniería o viceversa. Vale la pena el hacer referencia a un importante documento publicado en marzo de 2011 por el departamento de educación de Estados Unidos [8]. El documento muestra las intenciones de la administración del presidente Barak Obama de ponerse al frente de las diferentes voces que reclaman una universidad de calidad y que mejore su Tasa de Graduados. El texto ofrece siete estrategias a seguir. Una de ellas se refiere a facilitar las equivalencias interuniversitarias. Un esfuerzo similar están realizando algunos sistemas universitarios a nivel estatal. Por
11 En junio de 2010, tres profesores de la EIE dirigieron una carta al director solicitando se reincorporara nuevamente a los estudiantes de ingeniería eléctrica con el resto de estudiantes de ingeniería. La solicitud se reenvió a la Escuela de Ingeniería de Sistemas Informáticos. Tal como era de esperarse, la respuesta del director de sistemas informáticos fue no.

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Figura 11. Resultados (1995-2010) de dos asignaturas de segundo año impartidas por la EIE. (a) Matriculados y aprobados en Electromagnetísmo I; (b) matriculados y aprobados en Programación I; (c) tasa de aprobados en Electromagnetísmo I; (d) tasa de aprobados en Programación I.

ejemplo, el sistema CUNY (del inglés City University of New York) está realizando un esfuerzo enorme por convencer a sus diferentes campus de reducir el núcleo de asignaturas obligatorias. De tal manera que sea sencillo cambiar de College o de carrera dentro del sistema [2]. La asignatura IIE solo es un ejemplo, temprano en la carrera, de más de media docena de asignatura homónimas dentro de la FIA que son intransferibles. Una reforma curricular deberá tener presente el compartir un núcleo común a todas las carreras que no retrase a los estudiantes que deseen cambiarse de carrera dentro de la FIA.

6.2. Programación I y Electromagnetísmo I Los cursos Programación I y Electromagnetísmo I pretendieron introducir contenidos novedosos en el plan78R. El primero buscó ser una extensión al curso de informática. El segundo buscó ofrecer una mejor preparación a partir de la introducción de más rigor en los contenidos, y separó a los estudiantes de ingeniería eléctrica de los que estudiaban principios de Electricidad y Magnetísmo (Fisica III) como curso obligatorio para todas las ingenierías. En un principio estas asignaturas fueron impartidas por otros departamentos. Hacia el año 1994, la EIE incorporó a un profesor que asumió la responsabilidad docente de los cursos Pro-

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gramación y Análisis Numérico. De manera similar, el curso de Electromagnetísmo I estuvo a la deriva durante los primeros años. No fue sino hasta que se dedicó a un profesor de tiempo completo que el curso tomó un desarrollo más regular. A diferencia de la asignatura IIE, las asignaturas Programación I y Electromagnetísmo I no mostraron evidencia de tasas de reprobación excesivas para el estándar de la FIA. Tampoco mostraron evidencia de una deserción desproporcionada. En las Figuras 11(a)-(d) se muestran los resultados de estas asignaturas para el periodo 1995-2010. Como puede verse de la Figura 11(c), la asignatura Electromagnetísmo I ha tenido una tasa creciente de aprobación durante el periodo 2006-2010. En el año 2010 alcanzó su tasa más alta de aprobación (78 %). Significativamente inferior, como se muestra en la Figura 11(d), la asignatura Programación I ha tenido tasas de aprobación en torno al 60 %. En el año 2010 tuvo una tasa de aprobación del 62 %. Es importante no pasar por alto que la tasa profesoralumno para estos dos cursos es de 50 a 1. Muy diferente a la asignatura IIE, donde ha sido normal tener tasas de 150 a 1. Tal como se dijo al inicio de esta sección, investigar sobre los contenidos o sobre métodos de

evaluación estuvo fuera de los objetivos de este trabajo. Únicamente se evaluó el desempeño analizando resultados en periodos extensos de tiempo. La tasa profesor alumno de 50 a 1 fue uno de los factores claves en el mejor desempeño de los estudiantes de los dos cursos analizados. Muy importante sería considerar que las asignaturas Introducción a la Informática, Programación I y Electromagnetismo I vuelvan a formar parte del núcleo de formación común de todos los estudiantes de la FIA. Vale la pena mencionar, que la separación de los estudiantes de las tres asignaturas hasta ahora analizadas ha tenido consecuencias ignoradas (además, de la no equivalencia con sus asignaturas homónimas). Tal es el caso que en los campus universitarios de Santa Ana y de San Miguel existe la carrera de ingeniería eléctrica. Los estudiantes de esos centros universitarios estudian la carrera durante dos años, luego para continuar tienen que trasladarse a San Salvador. La coordinación en cuanto a contenidos, metodología, laboratorios, discusiones y evaluaciones es inexistente entre los tres centros de estudio. Esa grave diferencia dentro de los estudiantes de la misma carrera y dentro de la FIA puede resolverse si las asignaturas

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Figura 12. (a) Estudiantes matriculados en Análisis Eléctrico I (rojo) y estudiantes aprobados (azul), estudiantes matriculados en Análisis Eléctrico II (amarillo) y estudiantes aprobados (verde); (b) tasa de aprobados en Análisis Eléctrico I (azul) versus reprobados (rojo); (c) tasa de aprobados en Análisis Eléctrico II (azul) versus reprobados (rojo).

analizadas pasaran a formar parte de un núcleo común. Ese núcleo común sería obligatorio para todos los estudiantes de la FIA (como lo

son ahora, las cuatro asignaturas de matemáticas).

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6.3. Análisis Eléctrico Este curso forma uno de las asignaturas fundamentales de la carrera de ingeniería eléctrica. Históricamente, su posición en la malla curricular se ha movido entre el tercero y el cuarto año (tal como lo definió el plan de estudios de 1970). A partir de 1973 se posicionó como un curso de tercer año. De una manera simple se puede decir que Análisis Eléctrico es un asignatura de un año de duración divida en dos partes. Las Figuras 12(a)-(c) muestran el desempeño de los estudiantes de dicha asignaturas en el periodo 1995-2010. La Figura 12(b) muestra la alta tasa de reprobados de la primera parte de esa asignatura. Así, el valor más alto de reprobación se dio en el año 1995 cuando el 79 % de los estudiantes reprobaron la asignatura. Por otra parte, el mejor resultado se dio en el año 2010, donde reprobó el 25 % del curso. En promedio, durante el periodo de estudio, Análisis Eléctrico I mostró una tasa promedio de reprobación del 60 %. De la Figura 12(a) se observó que los estudiantes matriculados en Análisis Eléctrico II superaban significativamente a los aprobados en la primera parte. Este gap se interpretó como un indicador de la alta retención que existe dentro de esa asignatura.

Vale la pena comentar que a partir del año 2009, la asignatura empezó a enseñarse en sus partes I y II de forma simultánea, repitiendo la misma medida en ambos semestres. Los resultados pueden observarse en la Figura 12(a). Se dibujó la combinación de estudiantes inscritos y aprobados para ambas partes (I y II). En los años 2009 y 2010, se observó una reducción en la diferencia entre estudiantes aprobados en la parte I y estudiantes matriculados en la parte II. Al mismo tiempo se observó un incremento en la tasa de aprobados en Análisis Eléctrico II. La reducción de este gap es un indicador de que, en términos generales, los estudiantes redujeron el tiempo en cursar la referida asignatura, interpretada como una asignatura de un año de duración. Por ejemplo, considérese el año 1995, de 81 estudiantes que se matricularon en Análisis Eléctrico I, únicamente 19 terminaron la parte II. Por otra parte, en el año 2010, de 56 estudiantes que se matricularon en Análisis Eléctrico I, 40 terminaron la parte II. El impartir Análisis Eléctrico I y II de manera simultánea en ambos semestres permitió reducir el gap de mitad de curso. De 56 estudiantes que se matricularon en el primer semestre, 40 terminaron la parte II ese mismo año. También, se notó una me-

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jora significativa en cuanto a tasa de aprobados en la asignatura Análisis Eléctrico II. Se infiere que la explicación radica en dos cuestiones. Por una parte, los estudiantes que solían repetir este curso ahora lo hacen con el antecedente de haber cursado Análisis Eléctrico I durante dos semestres continuos. Esa exposición durante dos semestres continuos al mismo contenido significó una mejoría en los resultados de Análisis Eléctrico II. Por otra parte, como se observa en la Figura 12(b) se redujo la tasa profesoralumno. La tasa profesor-alumno para el primer semestre de 2010 fue la siguiente: Análisis Eléctrico I, 56 a 1; Análisis Eléctrico II, 16 a 1. Para el segundo semestre de 2010 se tuvo: Análisis Eléctrico I, 8 a 1; Análisis Eléctrico II, 44 a 1. Ambas situaciones se han traducido en mejores resultados, que han acabado beneficiando a los estudiantes de tercer año de ingeniería eléctrica. Como un comentario final, no puede pasarse por alto que en la mayor parte de universidades de países desarrollados, el curso de circuitos eléctricos se imparte en los primeros semestres. Dentro de la malla curricular puede aparecer en el segundo o, a veces, en el primer año. Se considera necesario y de muchísima importancia para el futuro de la carrera de in-

geniería eléctrica el reducir el prerrequisito de Matemáticas IV y de Electromagnetísmo I. 6.4. Conversión de Energía Electromecánica Paradójicamente, la otra asignatura que, en la psique de los profesores y los alumnos de la EIE, forma una columna importante es el curso de Conversión de Energía Electromecánica. Curiosamente esta asignatura ha tenido más relevancia que el de Sistemas de Potencia. De manera similar a la asignatura Análisis Eléctrico, el curso Conversión de Energía Electromecánica puede interpretarse como un único curso en dos partes. También, y tal como se observó en el caso de Análisis Eléctrico, esta asignatura presenta un gap entre los que empiezan el primer semestre y los que terminan aprobando el segundo. El caso más extremo se dio el año 1997, cuando de 59 estudiantes que empezaron el primer semestre, únicamente 14 terminaron el segundo curso. Estos resultados obtenidos por un estudiante que está en la postrimería de acabar la carrera es un resultado muy negativo. En el año 2008 se intentó implantar la misma iniciativa que se aplicó al caso de Análisis

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Figura 13. (a) Matriculados en Conversión de Energía Electromecánica I (rojo) y aprobados (azul), matriculados en Conversión de Energía Electromecánica II (amarillo) y aprobados (verde); (b) tasa de aprobados en Conversión de Energía Electromecánica I (azul) versus reprobados (rojo); (c) tasa de aprobados en Conversión de Energía Electromecánica II (azul) versus reprobados (rojo).

Eléctrico. Sin embargo, la iniciativa solo duró un año. Además, no se consiguió que fuese el mismo profesor el que impartiese en simultáneo ambas partes (I y II).

El único resultado evidente que se puede notar de la Figura 13(a) es un incremento en la población de estudiantes que se matriculan en ambos cursos. Así, en 2010 la parte

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Figura 14. Tasa de Graduados 2009. Las barras muestran diferentes tasas calculadas para diferentes años: seis (TG-6A), siete (TG-7A), ocho (TG-8A) y nueve (TG-9A) años; al mismo tiempo cada barra ha sido fraccionada según el tipo de institución de educación media de procedencia.

II de la asignatura contó con más estudiantes que la parte I. Por otra parte, como consecuencia de los cambios realizados en la asignatura Análisis Eléctrico, Conversión de Energía Electromecánica registró en el primer semestre del año 2011 un número alto de estudiantes (71). Esta asignatura es impartida por un profesor a un grupo único. Es evidente que la tasa profesor alumno se ha deteriorado y probablemente los resultados seran muy poco satisfactorios. Los alumnos de Conversión de Energía son estudiantes de cuarto y quinto año. Se estima que la TG aumentaría al implantar una política similar a la de Análisis Eléctrico.

6.5. Análisis general sobre otras asignaturas Tal como se dijo al inicio de la presente sección, se dispone de un amplio registro de todas las asignaturas impartidas por la EIE durante el periodo 1995-2010. Al mismo tiempo se acotó el análisis a unas pocas asignaturas; sobre todo a aquellas que podrían tener algún impacto en retrasar la tasa de graduados de los estudiantes de ingeniería eléctrica. La presente investigación determinó por lo menos media docena más de asignaturas cuya tasa de aprobación fue muy baja. Los resultados de estas asignaturas se muestran en el apéndice. Vale la pena decir que las solución de impartir de manera simultánea las

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Tabla 3. Graduados (2007-2010) clasificados según el tipo de institución de educación media.

partes I y II de las asignaturas de un año de duración demanda duplicar el recurso humano. Por ello podría implantarse en la medida de que este se encuentre disponible. 7. Análisis según institución de procedencia En la Figura 5 se caracterizó el grupo de estudiantes graduados en el año 2009. Nuevamente, en la Figura 14 se presenta la misma información, con una pequeña variante. Se separó a aquellos cuya educación secundaria fue obtenida en una institución pública de los que la obtuvieron en una institución privada. Y es en este punto dónde vale la pena preguntarse ¿Quién es el estudiante que accede a la EIE? ¿De dónde viene? ¿Cuál es su formación previa? ¿En qué tipo de institución secundaria se educó? ¿Existe alguna relación entre el tipo de institución de procedencia y el fracaso en ciertas asignaturas del currículo de ingeniería eléctrica?

Para contestar las interrogantes antes citadas se utilizaron los datos facilitados por la Administración Académica de la FIA, correspondientes a una lista de graduados entre los años 2007 y 2010. Esa lista incluye información de procedencia del graduado y la edad con la que obtuvo su diploma de ingeniero. No fue posible obtener una lista más amplia. Por ello se decidió construir otra lista a partir de datos del sistema de gestión de la Administración Académica (Adacad) de la FIA [4]. Esa segunda lista incluyó un periodo más amplio, comprendido por los estudiantes que han finalizado sus asignaturas y que ingresaron en el periodo 1996-2005. La primera lista contó con 40 estudiantes y la segunda, que incluye a la primera, tuvo 109 estudiantes. 7.1. Análisis de lista de graduados 20072010 La Tabla 3 muestra los resultados obtenidos a partir de los datos de la primera lista —los graduados en el periodo 2007-2010—. Con la

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Figura 15. Tasa de Graduados TG-9A, periodo 2007-2010; al mismo tiempo cada barra fue fraccionada según el tipo de institución de educación media de procedencia.

idea de tratar de encontrar algún patrón representativo, se separaron en dos grupos según el tiempo que les llevó obtener su título. El primero correspondió a los que tardaron de 7 a 9 años y el segundo los que tardaron de 10 a 11 años. Mediante el nombre de la institución fue posible determinar si correspondía a una institución de educación pública o privada. Cuando existió alguna duda sobre el tipo de institución se consultó la base de datos del Ministerio de Educación de El Salvador [5]. De la Tabla 3 se observa que en el primer grupo, base para el cálculo de la TG-9A, el 58 % de los graduados recibió su educación en una institución privada. La diferencia, el 42 %, provino de una institución del sistema público. Para el segundo grupo

se obtuvo que el 56 % y el 44 % estudiaron en una institución privada y pública, respectivamente. En ambos casos los resultados son muy similares. Sin embargo, hay una marcada diferencia en cuanto al tipo de institución privada de la que procedieron los integrantes de ambos grupos. Por una parte, de los 24 estudiantes que forman el primer grupo, 14 provinieron de una institución privada; 10 estudiaron su bachillerato en San Salvador, 6 de estos estudiaron en el colegio católico de la orden salesiana Instituto Técnico Ricaldone. Ellos representaron el 25 % del total del primer grupo, el 43 % de los que provinieron de una institución privada y el 60 % de los que estudiaron en un colegio privado capitalino. En segundo lugar, en ese mismo grupo,

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estuvieron 2 graduados del Colegio Salesiano San José de la ciudad de Santa Ana. Juntas, ambas instituciones salesianas representaron el 57 % de los provinientes de instituciones privadas. Las otras instituciones que aportaron un graduado cada una fueron: Colegio Divina Providencia, Colegio Santa Cecilia, Escuela Técnica de Mecánica de Aviación, Liceo Oriental, Instituto Católico de Oriente e Instituto Técnico de Exalumnos Salesianos (ITEXSAL). De los 10 estudiantes del primer grupo, provinientes de una institución pública, solamente uno estudió en San Salvador. Del Instituto Nacional de Santa Ana (INSA) provinieron 2 estudiantes, del Instituto Nacional Isidro Menéndez (INIM) de San Miguel provinieron 2 estudiantes y del Instituto Nacional Técnico Industrial (INTI) de San Salvador provino un estudiante. Los cinco restantes provinieron de institutos más pequeños, a saber: Instituto Nacional Thomas Jefferson de Sonsonate, Instituto Nacional de Aguilares, Instituto 14 de Julio de 1875 de San Francisco Gotera, Instituto Nacional de Usulután e Instituto Nacional José Simeón Cañas de Zacatecoluca. Por otra parte, los estudiantes del segundo grupo —aquellos que tardaron 10 y 11 años— provinieron en casi identi-

ca proporción al primer grupo. Sin embargo, puede notarse una diferencia. Las instituciones privadas de procedencia fueron de menor tradición educativa. Mientras que los estudiantes que provinieron de instituciones públicas lo hicieron desde los institutos nacionales de las ya citadas ciudades, así como de otras ciudades más pequeñas. La distribución de graduados para el grupo proviniente de instituciones privadas quedó así: Instituto Emiliani (4), ITEXSAL (1), Liceo El Salvador de Chalchuapa (1), Colego Juan Alwood de Santa Rosa de Lima (1), Instituto Migueleño de Comercio (1) y Centro de formación de ciencias comerciales (1). En cuanto a las instituciones públicas la procedencia de los graduados del segundo grupo fue como sigue: Instituto Alejandro de Humbolt de Ahuachapán (2), INIM(2) de San Miguel, Instituto Nacional Jorge Azucena Ortega de Chalchuapa (1), Instituto de la Colonia Santa Lucía de San Salvador (1), e Instituto de Tonacatepeque (1). En la Figura 15 se observa como, con una única exepción, el porcentaje de graduados en ingeniería eléctrica, durante el periodo 2007-2010, cuya institución de procedencia fue un bachillerato privado superó al de origen público. La Tabla 3 muestra, ade-

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más, resultados en cuanto a reprobación de asignaturas. Para una mejor visualización se distribuyeron, de izquierda a derecha, utilizando como línea base la de mayor reprobación. La Tabla 3 muestra que de 24 graduados del primer grupo (7-9 años) 11 reprobaron la asignaturas Conversión de Energía Electromecánica (CEE), en cualquiera de sus partes I y II. La segunda y tercera asignatura con mayor número de reprobados fue Análisis Eléctrico (AEL) y Electrónica (ELC), con 10 y 8 respectivamente. En general, se observó que el primer grupo no suele tener muchos problemas con las asignaturas Matemáticas y Física, pues juntas solo representaron 8 reprobaciones; y correspondieron a los resultados de cinco estudiantes (21 % del grupo). Todo lo contrario con el segundo grupo (los que se graduaron en 10-11 años) que presentaron muchas más reprobaciones de asignaturas del áreas básica, incluyendo asignaturas del área humanística y social. Por último, se calculó la edad de graduación para el total de estudiantes analizados en la Tabla 3. En promedio un graduado de ingeniero electricista por la EIE tiene 26.6 años, con una desviación estándar de 2 años. Si se calcula la media para los que se

graduaron en 7-9 años se obtiene el valor de 25.9 años, con una desviación estándar de 1.6 años. 7.2. Análisis de lista de egresados que accedieron a la EIE en 1996-2005 La Tabla 4 presenta el total de alumnos egresados que accedieron a la universidad en el periodo 1996-2005. Estos fueron clasificados según el número de semestres que les llevó finalizar el currículo de ingeniería eléctrica; así como por el tipo de institución de procedencia (pública o privada). Puede observarse que el primer grupo, correspondiente a los que tardaron 10-12 semestres, está formado por 23 estudiantes provinientes de una institucion privada y 16 de una pública. El siguiente grupo presenta un número ligeramente superior de estudiantes provinientes de una institución privada (13), frente a los que estudiaron en una institución pública (12). Si se juntan ambos grupos se tienen resultados muy similares a los obtenidos en la primera lista, de la sección anterior. Así, si se considera al grupo de estudiantes que tardó de 10 a 14 semestres en terminar las asignaturas, se tiene que el 56 % y el 44 % provino de institución privada y pública, respectivamente.

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Tabla 4. Estudiantes que iniciaron sus estudios en el periodo 1996-2005, distribuidos según el número de semestres que les llevó terminar el currículo de ingeniería eléctrica. También se han separado según el tipo de institución de educación media.

La Figuras 16(a) y 16(b) muestran que el 48 % provinieron del departamento de San Salvador y el resto, 52 %, de los otros. En segundo y tercer lugar de procedencia se encuentran los departamentos de San Miguel (15 %) y Santa Ana (12 %), respectivamente. De manera muy similar a los resultados de la sección anterior, se tiene que la mayor parte de los estudiantes que provinieron de instituciones públicas, en su mayoría, estudiaron en centros fuera de San Salvador. En ese sentido únicamente 3, de los 16 que conforman el primer grupo, estudió en el departamento de San Salvador: Instituto Nacional Técnico Industrial (1), Instituto Nacional de San Marcos (1) e Instituto Nacional de Aguilares (1). Tal como se dio a conocer en la sección anterior, la mayor parte de los estudiantes que provinieron de una institución privada lo hicieron de centros educativos capitalinos. En la Figura 16(a) se muestra que 42 estudiantes egresados, de un total de un total de

59, estudiaron en una institución privada de la ciudad de San Salvador. En la Figura 16(c) se muestra con mayor detalle cuáles son aquellas instituciones de las que provienen los egresados de la EIE. Puede observarse que la mayor parte de ellos lo hicieron de tres instituciones: Instituto Técnico Emiliani (29 %), Instituto Técnico Ricaldone (26 %) e ITEXSAL (19 %). Además, la Figura 16(c) permite comparar el desempeño de los egresados, según la institución privada de origen. De las tres instituciones, puede observarse un ligero mejor desempeño de aquellos estudiantes que provinieron del Instituto Técnico Ricaldone en el sentido de que estos tienen mayor número de egresados dentro del periodo 10-14 semestres. Con ese criterio, los estudiantes con peor desempeño provinieron del ITEXSAL. Las tres instituciones citadas en el párrafo anterior se ven superadas por el desempeño de los que estudiaron en el Externa-

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do San José y por las instituciones que se agruparon en la categoría otras. En esa categoría están cinco instituciones privadas que gozan de prestigio dentro del sistema educativo salvadoreño: Colegio San Francísco, Liceo Salvadoreño, Colegio Divina Providencia, Colegio Don Bosco y Colegio Cerén. En general, los resultados obtenidos son muy similares a los de la sección interior. Dado que esta segunda lista incluyó a la primera, se tiene que ha servido para confirmar lo obtenido anteriormente. 8. Conclusiones Quizá sin ninguna excepción, las discusiones que se oyen en los círculos políticos universitarios se centran en el problema del acceso; dándole a este una definición etérea, por la cual individuos de todos los sectores sociales —primando a los de las clases más bajas— pueden matricularse en la universidad. Esas discusiones excluyen completamente del concepto acceso cualquier cuestionamiento sobre el desempeño estudiantil. No se argumenta nada sobre la relación entre acceso y el cumplimiento de obligaciones inherentes a un estudiante universitario. El extremo de esta situa-

ción lo ponen las voces que, como chantajistas, reclaman del Estado más dinero a cambio de admitir más estudiantes. Tal como se ha demostrado en este estudio, la admisión de grandes volúmenes de estudiantes no garantiza graduación. No cabe duda que incrementar el número de estudiantes con una educación universitaria debe ser la política de una nación que desee superarse. Sin embargo, no se debe desviar la atención de dos cuestiones fundamentales en el desempeño de una institución de educación superior: monitoreo y resultados. Únicamente, se puede exigir resultados si se monitoriza constantemente. Exigir resultados conduciría a aplicar programas de mejoras en todas las carreras, paso fundamental cuando se busca acreditar una carrera. Vale la pena preguntarse porqué se pone un excesivo enfoque en la admisión (el cual no es más que un indicador de un recurso potencial) y no en graduación (que es una medida de capital humano disponible). Quizá, tal como se ha demostrado en esta investigación, medir admisión es muy sencillo. Por otra parte, monitorizar y medir resultados es bastante más complicado. Pero, además, más dificil es demandar responsabilidades.

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Figura 16. Distribución según insitución secundaria de procedenicia: (a) distribución según departamento (incluye separación entre públicos y privados); (b) distribución según departamento en porcentajes; y (c) distribución para San Salvador según colegio privado de procedencia.

En esta investigación se documentó el proceso que involucra a estudiantes que acceden a la carrera de ingeniería eléctrica y a estudiantes que se gradúan como ingenieros electricistas. Se identificaron factores responsables de esa transición y se señalaron sus implicaciones, ahí donde fue evidente. Es seguro que existen más indicadores pero los que se presentaron pusieron de manifiesto

el grave problema que tiene que resolver la EIE: una baja TG y un excesivo retraso en los tiempos de finalización de la carrera. 9. Agradecimientos Mis más sinceros agradecimientos a Eva Salvador, quien desinteresadamente revisó el presente informe. También, extiendo mi gratitud

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a Salvador German por sus valiosos comentarios. Al mismo tiempo, no quiero pasar por alto mi gratitud a Francisco Monroy, a Mario López y el personal de la Administración Académica de la FIA.

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Parte I APÉNDICES
A. Análisis Numérico

Figura 17. Resultados Análisis Numérico. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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B. Sistemas Digitales I

Figura 18. Resultados Sistemas Digitales I. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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C. Electromagnetísmo II

Figura 19. Resultados Electromagnetísmo II. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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D. Sistemas Digitales II

Figura 20. (a) Estudiantes matriculados en Sistemas Digitales I (rojo) y estudiantes aprobados (azul), estudiantes matriculados en Sistemas Digitales II (amarillo) y estudiantes aprobados (verde); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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E. Electrónica I

Figura 21. Resultados Electrónica I. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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F. Electromagnetismo III

Figura 22. Resultados Electromagnetísmo III. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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G. Electrónica II

Figura 23. Resultados Electrónica II. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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H. Sistemas Digitales Programables

Figura 24. Resultados Sistemas Digitales Programables. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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I. Análisis de Señales y Sistemas

Figura 25. Resultados Análisis de Señales y Sistemas. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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J. Sistemas de Comunicaciones I

Figura 26. Resultados Sistemas de Comunicaciones I. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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K. Sistemas de Control Automático

Figura 27. Resultados Sistemas de Control Automático I. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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L. Sistemas de Potencia

Figura 28. Resultados Sistemas de Potencia I. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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M. Electrónica III

Figura 29. Resultados Electrónica III. (a) Estudiantes matriculados (rojo) y estudiantes aprobados (azul); (b) tasa de aprobados (azul) versus reprobados (rojo).

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Referencias
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[7] Department of Education. http:// www.nces.ed.gov (último acceso mayo 2011). [8] U.S. Department of Education. College Competion Tool Kit. Washington, D. C., 2011. [9] College Results. http://www.collegeresults.org (último acceso mayo 2011). [10] Mark Schneider. The Cost of Failure Factories in American Higher Education. American Enterprise Institute for Public Policy Research, 2008. [11] Ricardo Villacorta Benítez. La enseñanza de la ingeniería mecánica y el desarrollo industrial de El Salvador. Asociación Salvadoreña de Ingenieros Mecánicos, Electricistas e Industriales (ASIMEI), 1972. [12] Ricardo Villacorta Benítez. La ingeniería mecánica en la Universidad de El Salvador: Enseñanza y proyecciones, de 1973 a 1978. Asociación Salvadoreña de Ingenieros Mecánicos, Electricistas e Industriales (ASIMEI), 1972.

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luchas por la autonomía unIvErsItarIa En El salvador: las ElEccIonEs unIvErsItarIas dEl año 1950 *
Alexis Alfredo Mejía Salazar

Los debates por la Autonomía Universitaria en El Salvador han tenido una fuerte connotación política en oposición a la fuerte injerencia de parte de los gobiernos de turno y del Estado en general, que siempre se ha hecho presente en la historia de la Universidad, en algunos períodos con mayor fuerza que otros. Esta injerencia se manifiesta sobre todo desde las reformas implementadas por el gobierno de Gerardo Barrios, con las que se reemplazó la fuerte presencia religiosa dentro del gobierno universitario por una influencia eminentemente política del Consejo de Instrucción Públi-

ca, bajo las directrices del Estado salvadoreño, donde además participaban las más altas autoridades universitarias. La petición por una autonomía formal empezó a tener auge hasta la década de 1920, cuando las ideas de las Reformas de Córdoba de 1918 comenzaron a tener impacto en el mundo académico latinoamericano, y por ende, el salvadoreño. La concesión formal de la autonomía a la Universidad de El Salvador fue decretada bajo la presidencia del doctor Pío Romero Bosque, en los aspectos técnico, administrativo y económico. Más

* Este ensayo es un fragmento de una investigación de mayor envergadura, llevada a cabo para la cátedra Seminario de Investigación, de la Licenciatura en Historia de la Universidad de El Salvador, ciclo II – 2011.

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sin embargo, la posibilidad de debatir y definir dicha autonomía en aspectos mucho más profundos no fue posible dado el rápido ascenso del General Hernández Martínez a la presidencia tras el golpe de estado del 2 de diciembre de 1931, que puso fin al proceso de apertura política que culminó con la obtención de la autonomía universitaria. Tras 13 años en el poder, Hernández Martínez fue derrocado en junio de 1944 mientras contaba con el apoyo de la Universidad. Como recompensa, el nuevo presidente provisional, Andrés Ignacio Menéndez, decretó un 28 de julio de 1944 la autonomía para la Universidad en los aspectos técnico, administrativo y económico. Era entonces hora de debatir y definir las ideas. Tanto los sectores académicos como estudiantiles se dedicaron a escribir artículos en sus respectivos medios de difusión que buscaban definir una idea de autonomía y una visión de la Universidad de cara al nuevo país que se les presentaba. Asimismo se proyectaban una imagen «hacia adentro» de la misma Universidad, donde los segundos exigían mayor participación a los primeros en las tareas de gobierno. El período de debates era el propicio, puesto que se encontraba en proceso de reforma los nuevos estatutos universita-

rios. Pero al no encontrar respuesta a sus demandas y sus peticiones de reforma, serían los mismos estudiantes los que tomarían la bandera de lucha y exigirían mediante acciones los cambios necesarios para transformar la Universidad de acuerdo a los nuevos tiempos. Un ejemplo de estas luchas la representa los conflictos desatados con las elecciones universitarias del año 1950, que culminaron con la renuncia del entonces rector, Carlos Llerena, y la consolidación de los grupos estudiantiles como importantes agentes de cambio. El presente artículo tiene por propósito reconstruir los hechos que giraron en torno a las elecciones universitarias del año 1950, las diferentes posturas adoptadas tanto por los administrativos como estudiantes y los programas que estos últimos tomaron como bandera de lucha para exigir cambios en la Universidad. Marco Legal Obtenida la autonomía en 1944, se puso en vigencia nuevamente los estatutos adoptados en 1927, año en que se obtuvo por primera vez la autonomía universitaria, mientras que se ordenó la redacción de nuevos estatutos que normaran y definieran la nueva Universidad.

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Según los «considerandos» de la nueva ley, publicada un 23 de mayo de 1927, se hace referencia a la conformación de una Comisión —el 23 de junio de 1925— a quien se le encomendó la formulación de las bases para la autonomía Universitaria; y estando ya dichas bases formuladas, era conveniente empezar a aplicarlas.1 Los nuevos estatutos definen a la Universidad de El Salvador como «una institución de derecho público, formada por los académicos que han obtenido u obtengan su título en la República; por los académicos o extranjeros a quienes mediante los trámites reglamentarios se conceda su incorporación y por los académicos honorarios»,2 y tiene por objetivos los siguientes elementos: a. Realizar en sus elementos superiores la obra de educación y cultura nacionales. b. Difundir los conocimientos científicos y literarios de las profesiones que se organicen. c. Expedir diplomas de competencia científica, mediante los estudios y pruebas reglamentarias.
1 «Refórmanse los estatutos Universitarios», en Diario Oficial, tomo 102, No. 115, lunes 23 de mayo de 1927, p. 866. 2 Ibíd.

d. Combatir el analfabetismo y difundir la enseñanza cívica en El Salvador.3 Como puede observarse, ya existía desde entonces un fuerte componente de función social de la Universidad para con la sociedad salvadoreña, hecho que se retomaría y profundizaría en los debates posteriores. Institucionalmente, la Universidad se componía de las Facultades de Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Medicina, Química y Farmacia e Ingeniería. En 1946 se le incorporaría la Facultad de Ciencias Económicas, y en 1949 se añadiría la Facultad de Humanidades. Hacia 1950, el Consejo Superior Directivo de la Universidad de El Salvador se encontraba en proceso de reformar los Estatutos de la Universidad, para adaptarse a los nuevos debates de la autonomía acaecidos en la época. Uno de los principales cambios tuvo que ver con que las autoridades fueran electas por el Consejo Superior Directivo de la Universidad; mientras que los estudiantes empezaron a exigir mayor participación en el gobierno.

3

Ibíd.

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Antecedentes Dentro de la coyuntura política del Estado y la sociedad salvadoreña de la época, el año 1950 se convirtió en un año de gran trascendencia para el país, puesto que se avecinaban las primeras elecciones generales para Asamblea Constituyente y Presidente de la República, tras el golpe de estado que sacó del poder a Castaneda Castro en el año 1948, y dentro de los recintos de la Universidad de El Salvador implicaba el ejercicio de uno de los derechos esenciales de los estudiantes universitarios conquistados con la obtención de la autonomía en 1944: la participación en elecciones para las principales autoridades. Las críticas hacia el gobierno salvadoreño, su aparente «distanciamiento» de los ideales defendidos en la Revolución de 1948 y la participación ineficaz de algunos egresados de la Universidad en el gobierno nacional son mencionados recurrentemente en las páginas de Opinión Estudiantil. Fijadas las fechas para el nuevo proceso electoral, las críticas por parte de la Asociación General de Estudiantes Universtiarios Salvadoreños (Ageus) por la celebración conjunta de ambos procesos electorales no se hizo esperar,4 pero
4 Cfr. «La Hora de las defini-

la atención de los estudiantes se encontraba prioritariamente en el proceso interno de elecciones universitarias, por el aumento del tratamiento de dicha temática en las subsiguientes ediciones. Con el proceso electoral se ponía a prueba la gestión del entonces Rector Carlos Llerena y de su gestión; por lo que las críticas estudiantiles al sistema universitario en general se hicieron presentes, a pesar de la buena imagen que desde antaño contaba, y generó sendos debates desde el año 1949. Se puso incluso en duda la eficacia del mismo sistema electoral debido a la indiferencia estudiantil asociada al mismo, debido a que la capacidad de decisión y participación dentro del gobierno universitario era muy mínima. La Ageus se queja de la indiferencia estudiantil que no les permite escoger funcionarios capaces para los cargos y critica además a los funcionarios que se limitan «a reunirse de vez en cuando para tratar asuntos que los resuelven según su leal saber y entender» sin tomar en cuenta la opinión estudiantil. Por lo que la propuesta final consiste en la reforma a los estatutos universitarios, pero sobre todo en
ciones: la colaboración de los universitarios y el actual Gobierno», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 32, lunes 13 de febrero de 1950), pp. 1 y 4.

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la medida que se le otorgue mayor participación a los estudiantes en el gobierno universitario; además de hacer obligatoria la participación en el proceso electoral.5 La necesidad de reformar los estatutos universitarios se convirtió en una de las principales críticas estudiantiles al gobierno de Llerena. La Universidad Autónoma de El Salvador adoptó tras la obtención de su autonomía en 1944 el estatuto que se elaboró en el año 1927 mientras se efectuaban las reformas necesarias para impulsar un nuevo estatuto que funcionara acorde con los debates propios de la época. Con las elecciones en la cercanía, la Ageus no hizo esperar el llamado de atención a las autoridades universitarias. En una nota publicada en Opinión Estudiantil del 19 de septiembre de 1949 la Ageus critica a la Comisión encargada de redactar el Anteproyecto de los Estatutos para la Universidad Autónoma por «desaparecer», por cierta cantidad de tiempo guardando distancia de aquellos «donde podrá encontrar la base de su reforma» sin presentar algo que resulte consistente y satisfactorio para los es5 Anónimo, «Con los nuevos directivos estudiantiles», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 11, lunes 6 de junio de 1949), pp. 1-2.

tudiantes. Por lo que una vez más exige una mayor cuota de participación por parte de las Juntas Directivas Estudiantiles para evitar la ineptitud en los funcionarios del gobierno universitario.6 Si bien la imagen de Llerena se encontraba reforzada por los resultados de su gestión, iniciada en 1944 y ratificada en 1946 con el beneplácito de los estudiantes,7 el panorama cambió drásticamente cuando el rector decidió postularse para la reelección en su cargo para un nuevo período. Los estudiantes de «todas las facultades» manifestaron su reconocimiento a la labor hecha por el Rector en su gestión en pro de una imagen «científica» para la Universidad, pero se negaron a brindarle su apoyo ya que se ponía en juego el principio de la alternabilidad en el poder, «una de las mejores garantías para la buena marcha de todo Estado, y por ende de toda buena Institución».8 Mientras que la rei6 Anónimo, «Necesidad de Modernos Estatutos», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 20, lunes 19 de septiembre de 1949), p. 2. 7 Cfr. Anónimo, «Nuevamente Rector de la Universidad el Dr. Carlos A. Llerena», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 34, 29 de junio de 1946), p. 2. 8 Anónimo, «Las Elecciones

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vindicación de exigir la participación estudiantil dentro del gobierno universitario seguía apareciendo dentro de sus comunicados.9 Los Hechos El 7 de junio la Ageus da cuenta de los resultados de las sesiones del Consejo Superior Directivo de la Universidad y de la ejecución de «maniobras dolorosas» encaminadas a garantizar la reelección de Llerena; por lo que, al encontrarse clara la posición del gobierno universitario, en discrepancia con la opinión de los estudiantes, los segundos amenazan con «luchar conscientemente y con fe, para imprimirle a la función universitaria en la vida del país» mediante una «acción solidaria y enérgica de parte de todo el estudiantado» de no tomarse en cuenta las propuestas de candidatos presentados.10 Se
Universitarias», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 42, viernes 23 de junio de 1950), p. 1 9 Anónimo, “Participación del Estudiante en el Gobierno Universitario”, en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 42, viernes 23 de junio de 1950), pp. 2-3. 10 Anónimo, «Conflicto Universitario», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 43, viernes 7 de julio de 1950), p. 2.

avecinaba un conflicto con las autoridades de grandes dimensiones. En decimoséptima sesión extraordinaria del Consejo Superior Directivo Universitario, efectuada el 19 de julio de 1950 se llevó a cabo el proceso de elección y nombramiento de las nuevas autoridades, la sesión se celebró de forma pública, tal como deja constar el Acta de dicha sesión. Tras darse lectura a los artículos concernientes a la elección de las autoridades universitarias en los Estatutos Vigentes, se procedió a la elección en primer término del Rector y Vicerrector, y por último efectuar las de los decanos. En la elección de rector participaron el doctor Ángel Góchez Castro, José Vicente Vilanova, Carlos González Bonilla, Julio Enrique Ávila y el entonces rector, Carlos Llerena. Este último, propuesto por el Colegio de Abogados, la Sociedad Salvadoreña de Ingenieros y la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Humanidades, obtuvo el triunfo con un total de 28 votos a favor, frente a su más cercano contrincante, Ángel Góchez Castro, quien solo obtuvo 3 votos; causando la molestia e indignación de los estudiantes presentes.11 En la elección para vicerrector re11 Acues. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, año 1950, folio 245 r.

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sultó electo José Vicente Vilanova, con un total de 20 votos a favor. El proceso electoral continuó con la elección de los decanos de la Facultad de Jurisprudencia y Medicina, junto con sus respectivos suplentes; mientras entraba el grupo de estudiantes para protestar por los resultados del proceso electoral.12 Al hacerse imposible la continuación de dicha sesión, se acordó suspenderla para ser reanudada en Rectoría, donde se procedió una vez más a elegir los decanos de las facultades restantes. Al finalizarse la sesión, se acordó dar seguimiento y sancionar a los estudiantes involucrados en los actos de desorden en la elección de las nuevas autoridades.13 Ante la insistencia en la reelección de Llerena y el lento avance de las reformas en los Estatutos, los estudiantes se vieron resueltos a impulsar la Reforma por su propia cuenta. El 19 de julio los estudiantes «derrocaron» a las autoridades universitarias mediante la toma del edificio central de la Universidad, ubicado en el centro de San Salvador, expulsaron a las autoridades del edificio y ocuparon sus puestos en busca de una nueva universidad. Citan como sus motivaciones la búsque12 13 Ibíd., folio 246 r. Ibíd., folio 248 r.

da de un espíritu de superación, producto de una formación humanista que los ha vuelto hombres conscientes, críticos y decididos a transformar su realidad. Comparan su «lucha reformista», como la hacen llamar, con los movimientos estudiantiles que desembocaron en las célebres Reformas de Córdoba en 1918. Culpan a las autoridades universitarias de velar por sus intereses personales que los llevan a no querer abandonar el poder y anticipan que serán tildados como «comunistas» gracias a sus acciones.14 A juzgar por una caricatura publicada unos días después de ocurridos los hechos, se sugiere que el apoyo del «pueblo», representado por el hombre campesino ubicado en la esquina inferior izquierda de la imagen, era unánime, en cuanto a los intentos reeleccionistas de Llerena y las autoridades universitarias en general, que han sido «barridas» por el movimiento estudiantil. El Consejo Superior Directivo da cuenta de los hechos en su décimocuarta sesión extraordinaria del 19 de julio de 1950, ordenando «seguir un informativo» contra los bachilleres Rodrigo Antonio Velásquez Gamero, Manuel Atilio Hasbún, Gilberto
14 «Editorial», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 45, martes 25 de julio de 1950), p. 1.

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Lara R., y otros, señalados como los principales sospechosos de los hechos de dicho día.15 Hacia el 22 de julio, en nueva sesión extraordinaria, el gobierno universitario hace conocimiento de la toma por parte de los estudiantes universitarios del edificio principal de la Universidad y el edificio de la Facultad de Ingeniería, y solicita a los custodios de los edificios, permita la salida de aquellos que así lo deseen, previa identificación y revisión para evitar pérdida de información.16 Las nuevas autoridades tomaron posesión de sus cargos el 1 de agosto del mismo año, incluidas el rector Carlos Llerena, que seguía sin contar con el apoyo estudiantil.17 Las voces a favor de dicho movimiento empezaron a hacerse presentes, en la misma edición del Opinión Estudiantil donde se encuentra el comunicado de los sucesos del 19 de julio, los estudiantes resaltan nuevamente la culpabilidad de las autoridades, convertidas en un «obstáculo para
15 Acues. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, 1950, folios 72 r – 73 r. 16 Acues. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, 1950, folios 74 r – 75 r. 17 Acues. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, 1950, folios 76 r – 77 r.

nuestras ideas renovadoras», el conflicto desatado es visto como el «preámbulo» para la consecución misma de la Reforma Universitaria que tanto solicitaron en años anteriores; se dicen un movimiento sin tendencias políticas y con el único interés por conseguir la Reforma Universitaria. Asimismo, llaman a la lucha por una autonomía reconocida constitucionalmente, un llamado a la Asamblea Constituyente, que se encontraba sesionando entonces para la redacción de un nuevo texto constitucional.18 Las críticas por parte de las autoridades universitarias también se hicieron presentes, y los intentos por ligar al movimiento con «fuerzas oscuras» como el comunismo fueron la explicación general para cortar de tajo dicho movimiento. Los estudiantes, respondiendo a dicha crítica, estipulan que «el ideal de que una Universidad debe cumplir una función social y científica a favor de las mayorías es lo que ha inspirado el movimiento reformista en que nos debatimos», y criticaron una vez más a las autoridades universitarias por velar únicamente por sus intereses personales.19 El
18 Anónimo. «Misión Universitaria», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 45, martes 25 de julio de 1950), p. 1. 19 Anónimo. «Por la Reforma»,

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2 de agosto los estudiantes publicaron un nuevo artículo en el que hacen un llamado a recordar la postura antireeleccionista de Llerena contra el gobierno de Hernández Martínez, lo cual lo llevó a apoyar de forma directa la Huelga de Brazos Caídos en 1944 y las peticiones de su renuncia inmediata; pero que ahora defiende la reelección dado que responde a sus intereses.20 El mismo día apareció un nuevo comunicado en el que se denuncia la posición del rector Llerena y el Fiscal Hayem, al hacer una petición formal para que la Fuerza Armada intervenga directamente en el conflicto universitario para expulsar a los estudiantes del edificio central, lo cual implicaría una violación a la autonomía universitaria, y los acusan de ser los provocadores de un conflicto entre ambas partes. A su parecer, el rector se ve impulsado por sus intereses personales, y por las voces disonantes de los estudiantes, que los acusan de ser «desorientados, corrompidos y manejados por fuerzas extrañas desde las
en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 45, martes 25 de julio de 1950), p. 1. 20 Anónimo. «El Dr. Llerena y sus variables actuaciones», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 46, miércoles 2 de agosto de 1950), pp. 1-2.

tramoyas».21 El así llamado «Movimiento reformista» tenía sus días contados. Hacia el 2 de agosto de 1950, el rector Llerena comunica de una reunión sostenida con miembros del Consejo de Gobierno Revolucionario para buscar la manera de recuperar el edificio de la universidad. En dicha visita, el gobierno reiteró su apoyo a las autoridades universitarias «sin perjudicar en lo más mínimo la autonomía de la institución».22 En dicha reunión se acordó aceptar la ayuda ofrecida por el gobierno, convocando a las autoridades a reunirse el día 3 del mismo mes a partir de las 8:00 a.m. para tomar posesión del edificio, entrando al mismo desde la planta alta del edificio de Correos Nacionales, para evitar así «fricciones» y «el escándalo público» que ocurriría de efectuarse por la entrada principal. Asimismo las autoridades solicitaron al gobierno que un contingente de la Policía Nacional, el Director General de la Guardia Nacional, el Director de la Policía de Hacienda y el Presidente de la
21 Anónimo, «¡Alerta, compañeros, nuestros enemigos son desleales!», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 46, miércoles 2 de agosto de 1950), p. 1. 22 Acues. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, año 1950, folio 78 r.

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Corte de Cuentas para «resguardar el orden y sellar todas las dependencias universitarias».23 Las propuestas del movimiento Dentro de los comunicados girados en la época mediante el periódico Opinión Estudiantil puede reconstruirse de forma general el listado de propuestas que desde el sector estudiantil se tenía como bandera de lucha para el movimiento que estaban llevando a cabo. Las peticiones por reformas a nivel nacional nunca fueron ignoradas, pero más que todo el movimiento buscaba una reforma dentro de la universidad, acompañada además de la apuesta por la «función social», por una participación más activa de los estudiantes dentro del gobierno universitario. Dichas propuestas se prestaban a ser escuchadas dado que se había iniciado para entonces la redacción de los nuevos estatutos universitarios. La apuesta por la función social sigue siendo la principal propuesta estudiantil, al igual que en el sector profesional y docente. En un artículo publicado el 2 de agosto de 1950, justo un día
23 Acues. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, año 1950, folios 78 r – 79 r.

antes de la desocupación forzada del edificio de la universidad, Domingo Rodríguez critica el sistema educativo nacional, pero sobre todo la educación universitaria, donde las evaluaciones cuentan con el único objetivo de «eliminar al mal estudiante», y los docentes se dedican a «dictar apuntes», desmotivando a los estudiantes a cumplir la función social a la que están llamados.24 Rodríguez considera además que el verdadero problema detrás del movimiento universitario se encuentra en las «consecuencias lógicas» de la realidad universitaria, frente a esa situación de indiferencia e indecisión frente al estudiante universitario; en franca oposición a las autoridades universitarias, que ignorando los problemas, buscan las causas en el «manejo de determinados sectores», como deja ver en su artículo.25 Por tanto, para Rodríguez, hace falta una reforma integral a nivel nacional en aquellos aspectos en los que la Universidad se ve influenciada: propone en primer lugar una reforma educativa integral, que abarque desde la parvularia hasta la educación
24 Domingo A. Rodríguez. «Movimiento Universitario», en Opinión Estudiantil, (10ª época, No. 46, miércoles 2 de agosto de 1950), pág. 3. 25 Ibíd.

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universitaria, que permita formar desde sus raíces la mentalidad y el pensamiento estudiantil, con el objetivo de formar hombres con «convicciones y principios» propios que facilite su formación universitaria y sea posible ejercer su función social respectiva, para que así también se presente la posibilidad en un futuro de ejercer política y tener un verdadero impacto en la vida nacional.26 Por último propone una reforma «social» mediante una cultura «bien servida» por la universidad misma, por lo que las peticiones al respecto giraron en torno a la universidad, su estructura y su misión. En primer lugar se solicita un aumento del presupuesto asignado para la cultura; la garantía de la autonomía universitaria en los aspectos político, económico y docente; y un «cambio de sistemas y personas» en la estructura universitaria; lo cual sugiere nuevamente esa oposición existente contra las autoridades de turno, presididas por el Rector Llerena.27 La edición del periódico del 2 de agosto es muy abundante en artículos referentes a la temática del movimiento estudiantil, pero existe uno en particular don26 27 Ibíd. Ibíd.

de se sintetiza su programa. En dicho artículo el equipo editorial habla por primera vez de una «Revolución Universitaria», un movimiento que ha venido a «destruir» una universidad de más de 100 años para construir una nueva que cumpla con sus 4 objetivos fundamentales, a saber: a. Difusión de la cultura, pero específicamente la difusión de una cultura netamente salvadoreña en todos los ámbitos de la vida nacional. b. Preparación profesional, en un sentido científico, intelectual y moral, para formar profesionales «dignos, responsables y con alto espíritu humanista». c. Investigación científica orientada a solucionar los principales problemas que aquejan a la sociedad. d. La función social universitaria como la principal propuesta de parte del sector estudiantil, y el gran aporte de los debates de la época a la consolidación de la universidad.28 En la misma edición, un artículo llama la atención a los participantes del movimiento, que aun
28 «La misión de la Universidad Salvadoreña», en Opinión Estudiantil, 10ª época, No. 46, miércoles 2 de agosto de 1950, p. 3.

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cuando se obtenga el «triunfo», la reforma «no está hecha», más sin embargo es un paso fundamental para lograr las transformaciones necesarias para el alma máter, detenidas durante varios años por las anteriores autoridades. El movimiento persigue «un nuevo rumbo en la función universitaria» que la transforme en una «superestructura humanista» en oposición a las «universidades técnicas», que solo apuestan por formar profesionales sin ningún interés social. El interés social de los profesionales universitarios es el que debe llevar a atacar el que se considera «uno de los peores males», la «incultura».29 Otra petición esencial por parte de los estudiantes aglutinados en la Ageus y que aparece recurrentemente a lo largo de sus publicaciones en Opinión Estudiantil tiene que ver con el impulso hacia una reforma administrativa, aprovechando la coyuntura de reforma de los estatutos universitarios vigentes. Con la obtención de la autonomía en 1944, se ordenó la redacción de un nuevo estatuto que regulara los principios de la autonomía universitaria, mientras tanto se optó por reconocer de forma provisional los antiguos estatutos del año 1927 para el fun29 «Nuestra Reforma», en Opinión Estudiantil, (10ª época, No. 46, miércoles 2 de agosto de 1950), p. 3.

cionamiento de la universidad. Dichos estatutos se encontraban obsoletos y no eran congruentes con los nuevos tiempos que vivía la institución, que al ser autónoma adquiría nuevas obligaciones y nuevas funciones, pero sobre todo, contaba con un aparato burocrático mayor y mayor población estudiantil que atender. Los estudiantes solicitaron recurrentemente la reforma a los estatutos, y hacia 1949 resentían que la Comisión nombrada para tal efecto no presentara aún resultados satisfactorios para todos.30 La reforma a los estatutos universitarios implicó además una propuesta propiamente estudiantil que abogaba por una mayor participación en el gobierno universitario, tanto en los Consejos Directivos como en las Juntas de cada facultad.31 La petición de participación en los organismos de gobierno en la Universidad se consideraba «legítima» y era objeto de defensa en muchos artículos estudiantiles de la época.32
30 «Necesidad de modernos estatutos», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 20, lunes 19 de septiembre de 1949), p. 2. 31 Ibíd. 32 «Participación del Estudiante en el Gobierno Universitario», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 42, viernes 23 de junio de

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La «indisciplina» que podía generar la participación estudiantil dentro del gobierno universitario parece ser la razón por la cual los involucrados en la reforma de los estatutos y los diferentes sectores administrativos y profesionales se negaban a permitir la participación estudiantil, algo a lo que los estudiantes responden haciendo una comparación con otras universidades latinoamericanas en las que «es un hecho» la participación estudiantil en el gobierno universitario. El amplio criterio en el desempeño de las labores universitarias, en la docencia y en el manejo de Institutos y Departamentos, pero que involucrara la participación de todos los sectores de la vida universitaria, entre ellos los estudiantes, debía ser la regla general para lograr decisiones consensuadas y de agrado para todos. Los estudiantes debían gozar también con voz y voto propios para opinar en los asuntos universitarios.33

Las reacciones A las 8:20 de la mañana del 3 de agosto de 1950 un «piquete» de guardias acompañados por el Gobernador departamental, el Director de la Policía Nacional, el Jefe de la Guardia y la Policía de Investigaciones, junto con Llerena y las autoridades universitarias entraron al edificio de la universidad a través de un boquete que abrieron desde la segunda planta del edificio aledaño para expulsar a los estudiantes que desde el 19 de julio tenían ocupado el recinto universitario. Los estudiantes denunciaron durante meses el sitio al edificio de la Universidad y su posterior asalto, junto con la campaña de desprestigio llevada a cabo desde hacía meses atrás, como causa de la intervención de los militares al edificio de la universidad, como una afrenta seria a la autonomía universitaria mediante una nota publicada en el periódico Opinión Estudiantil al día siguiente. Los estudiantes criticaban el «ataque por la espalda» llevado a cabo por las autoridades como un «pisoteo» a la autonomía universitaria, en un hecho que «ni en los tiempos de Osmín ni Castaneda» se había visto.34
34 Anónimo. «Fuerzas de Policía apadrinaron a Llerena en el asal-

1950), pp. 2 - 3 33 «Por una universidad al servicio de las mayorías», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 11ª época, No. 48, miércoles 16 de agosto de 1950), p. 1.

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Los participantes del acto de toma de posesión del edificio de la universidad redactaron un acta donde hicieron constar el estado en que se encontraron las instalaciones de la universidad, junto con una descripción detallada de los procedimientos llevados a cabo para recuperar el recinto. Se hizo, tal cual se había acordado, la entrada al edificio de la universidad por la planta alta del edificio de Correos «para evitar daños y el consiguiente escándalo público», y se encontró en su interior a los bachilleres Carlos Adolfo Rivas, José Omar Delgado, Salvador Enrique Jovel, Gonzalo Yáñez, Arístides Chávez Valle, Carlos Espinoza, Rafael Antonio Fonseca, Miguel Ángel Morales, Napoleón Noves Rebollo, Luis Ernesto Nuila, Rolando Amaya de León y Rodolfo Edwin Weisskopft.35 Se resalta el evidente estado de desorden en que se encontró el Paraninfo universitario «llamando especialmente la atención el hecho de que la mesa principal había sido convertida en mesa de comedor».36
to», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 47, viernes 4 de agosto de 1950), p. 1 y 4. 35 ACUES. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, año 1950, folio 80 r. 36 Ibíd.

Se encontró además material escrito donde los estudiantes habían dejado constancia de cada uno de los actos que tenían planificado ejecutar.37 El presidente de la Corte de Cuentas procedió entonces a sellar las puertas del edificio; se desalojó a los estudiantes previamente identificados, quienes se retiraron «en completa libertad».38 Las críticas hacia Llerena por el desalojo continuaron; «Este caso insólito de romper por la fuerza las paredes de nuestra Universidad ni en los tiempos de las más ignominiosas dictaduras se había visto», el hecho era visto como «las últimas convulsiones» del régimen de Llerena, el cual aún se esperaba con ansias su caída.39 El asalto fue visto además como una muestra del «mando» del Rector Llerena, un mando reforzado «a punta de bayoneta», pero la falta de autoridad del cual gozaba antes de ocurridos los hechos frente a los estudiantes era interpretada entonces como un posible hecho que ayudaría a su caída, al regir «una Universidad sin estudiantes».40
37 Ibíd., folios 80 r - 81 r. 38 Ibíd., folio 81 r. 39 «Bandoleros en la Universidad», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 10ª época, No. 47, viernes 4 de agosto de 1950), p. 2. 40 «La Cobardía». en Opinión Estu-

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Las imágenes publicadas por el Opinión Estudiantil el 16 de agosto de 1950 parecen confirmar las posiciones, tanto de las autoridades universitarias como de los estudiantes universitarios, en ellas se comprueba la presencia de los policías y militares dentro del recinto universitario, y además confirma la apertura de un «boquete» que sirvió para acceder al recinto. Tras la expulsión de los estudiantes del recinto universitario, la Ageus convocó a una «huelga» para impulsar una «Universidad sin estudiantes», y de esa manera forzar la renuncia de Llerena. La paralización de la actividad estudiantil se prolongaba ya hacia un mes cuando el 2 de septiembre apareció un nuevo artículo en el que se explicaba la decisión tomada por los estudiantes, pero además se denunciaba la intervención de los Colegios Profesionales en la búsqueda de una solución negociada al conflicto:
Nuestra Universidad está en estos momentos incapacitada para cumplir sus finalidades y no es por obcecación o intransigencia de los estudiantes, como se ha estado diciendo, sino por esas actitudes dolosas que las ex diantil, (San Salvador, 10ª época, No. 47, viernes 4 de agosto de 1950), pág. 2.

autoridades llevaron a cabo antes y después de 19 de julio; los estudiantes únicamente hemos reaccionado ante tales desmanes y puesto nuestra actividad para solucionar en forma decorosa y firme la crisis universitaria; pero antes que todo no vamos a entregar el movimiento a que lo mancillen gentes de baja condición moral, ni de arribistas que solo esperan el momento propicio para incrustar su zarpa en nuestra Casa de Estudios. Si nos hemos rebelado contra una camarilla que había hecho de la Universidad su patrimonio y un trampolín político, lucharemos contra cualquiera otra camarilla que quiera entronizarse en los puestos universitarios; y esto va contra las Directivas de algunos Colegios Profesionales.41

Los estudiantes manifestaron además su beneplácito en la intervención de los Colegios Profesionales, pero no los aceptaban por ser vistos como la «panacea»; mientras que su aparente indiferencia con el conflicto universitario en épocas anteriores los hacía dudar de sus verdaderos intereses detrás de tal petición.42 Hacia el 19 de septiembre,
41 Anónimo, “Con los enemigos de la Reforma”, en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 11ª época, No. 49, sábado 2 de septiembre de 1950), pág. 2. 42 Ibíd.

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la llamada «huelga universitaria» se mantenía en pie. En un nuevo artículo los estudiantes critican a Llerena por sembrar la «división» en los estudiantes al provocar que algunos estudiantes en Economía, Humanidades, pero sobre todo Medicina se desligaran de dicho movimiento, como segundo punto denunciaban la campaña mediática que continuaba, a pesar del tiempo transcurrido, contra los estudiantes aglutinados en la Ageus, tildados de «comunistas dirigidos por manos extrañas»; como tercer punto denuncian una vez más la afrenta contra la autonomía al permitir que las fuerzas armadas penetraran el edificio de la universidad para expulsar a los estudiantes en su interior. Resiente además las consecuencias de orden económico y social que está generando la paralización de la universidad, pero sobre todo lamenta el «problema cultural» que dicho movimiento está generando; por lo que llaman una vez más a impulsar una reforma profunda a la universidad, que debería ser extendida luego hacia la educación primaria y la secundaria.43 La «huelga» se prolongó
43 Anónimo. «Aún se mantiene la lucha», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 11ª época, No. 50, martes 19 de septiembre de 1950), pp. 1 y 4.

durante algún tiempo más a pesar de que no contó con el apoyo de todas las organizaciones estudiantiles.44 A pesar de ello, la presión sobre el gobierno de Llerena seguía siendo enorme, dada la relativa «parálisis» en la que se encontraba el alma máter desde hacía varios meses, por lo que era necesario tomar medidas inmediatas para devolver la normalidad a la universidad. Probablemente se debió a causa de este movimiento, y el impacto mediático que empezaba a tener con el paso del tiempo que el Rector Carlos Llerena puso su renuncia un 13 de septiembre de 1950, en un intento por poner fin al conflicto entre las autoridades y los estudiantes universitarios. La renuncia fue aceptada por el Consejo Superior Directivo de la Universidad, y Llerena fue sucedido en su cargo por José Vicente Villacorta, hasta entonces vicerrector, y fue investido en carácter de rector interino.45
44 La Asociación de Estudiantes de Medicina «Emilio Álvarez» decidió reanudar sus labores estudiantiles oponiéndose a las directrices de la AGEUS. Cfr. «Con las juventudes enemigas de la Reforma Universitaria», en Opinión Estudiantil, (San Salvador, 11ª época, No. 50, martes 19 de septiembre de 1950), pp. 1 y 4. 45 Acues. Libro de Actas del Consejo Superior Directivo, 1950, f. 260 r – 261 r.

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Conclusiones Desde la Huelga de Brazos Caídos de junio de 1944 se había demostrado con creces la capacidad de las organizaciones estudiantiles para crear, difundir y defender ideas a costa de sus más grandes detractores, aun si se trataba del gobierno mismo. El año 1948 fue testigo una vez más del poder de convocatoria de las organizaciones estudiantiles mediante los movimientos que culminaron con el derrocamiento de Salvador Castaneda Castro. Se había demostrado ya que las organizaciones estudiantiles conformaban una agrupación social muy fuerte, y que no podía llevarse a cabo grandes proyectos e ideas sin contar con su consentimiento, ya que de lo contrario, las críticas serían fuertes de su parte. Los debates de la época giraban en torno a la necesidad de impulsar una reforma dentro de la Universidad, que permitiera cumplir el que se consideraba el más importante de sus fines, el de la «función social». Para conseguirlo era necesario una reingeniería profunda en la estructura universitaria, que partía desde la parte humana, relacionada con la formación estudiantil; la parte administrativa, mediante una reforma de los estatutos universitarios que

otorgara mayor cuota de participación estudiantil en el gobierno universitario; y además en la parte docente, mediante la garantía de la libertad de cátedra y la apuesta por la investigación científica, siempre y cuando fuera dirigida hacia la solución de algún problema social de gran envergadura. El gobierno de Carlos Llerena contaba con una buena imagen por parte del sector estudiantil. Ratificado en su puesto en 1946, contaba con el beneplácito de la Ageus y había demostrado mediante sus reformas que el camino hacia la concreción de la autonomía estaba en marcha. Pero la imagen cambió hacia 1949, cuando a pesar de que sus últimas reformas impulsadas contaron con el apoyo de los estudiantes46 la lentitud de la reforma de los estatutos universitarios, pero sobre todo sus aspiraciones de reelección terminaron por acabar con su buena imagen, lo cual llevó a los estudiantes a ubicarse en oposición a su gobierno y sus intereses. Ante la inminente reelección de Llerena, y pese a sus voces en contra, los estudiantes deci46 La Investigación Científica se concretó con la fundación del Instituto Tropical de Investigaciones y la formación humanista de los estudiantes con la creación de la Facultad de Humanidades; ambas en 1949.

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dieron tomar medidas concretas, y buscaron en primera instancia suspender la sesión del Consejo Superior Directivo en la que se estaban eligiendo las nuevas autoridades; al no conseguirlo, el siguiente paso fue la toma del edificio de la universidad, que se mantuvo desde el 19 de julio al 3 de agosto, fecha cuando las autoridades universitarias recuperaron el edificio con ayuda del gobierno. Posteriormente, en actitud de protesta, los estudiantes «desconocieron» a las nuevas autoridades mediante una «huelga» que los alejó de las aulas universitarias por tiempo indefinido, hecho que generó la presión suficiente como para forzar al rector Llerena a renunciar a su cargo un mes después de haberlo asumido por tercera ocasión, en septiembre de 1950. Las organizaciones estudiantiles demostraron con los sucesos acaecidos alrededor de las elecciones universitarias del año 1950 que tenían la capacidad de hacer escuchar su voz y exigir las reformas necesarias para impulsar su idea de universidad y ganar mayor cuota de participación en su gobierno. Con el paso de los años, durante las décadas de los cincuentas y sesentas, el movimiento estudiantil se consolidaría aún más hasta convertirse en uno de los movimientos sociales más

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por una praxIs dE los dErEchos humanos quE dIgnIfIquE a los unIvErsItarIos*
René Chacón

Los Derechos Humanos (DDHH) son una condición necesaria para la coexistencia pacífica de todos los seres humanos en todos los países del mundo. Su declaratoria propone el cumplimiento y respeto de los derechos de todo ser humano, que sea garantizada su condición humana y pueda vivir dignamente, tal como lo plantea el artículo 1 de la Declaratoria Universal de los Derechos Humanos: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros».1
1 Declaración Universal de

Asimismo; los DDHH deben de ser concebidos como «La facultad que la norma atribuye de protección a la persona en lo referente a su vida a su libertad, a la igualdad, a su participación política y social o a cualquier otro aspecto fundamental que afecte a su desarrollo integral como persona en una comunidad de hombres libres, exigiendo el respeto de los demás hombres, de los grupos sociales y del Estado».2
Derechos Humanos, adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948 2 Una propuesta curricular para la enseñanza de los Derechos

* Ensayo ganador del Certamen organizado por la Defensoría de Derechos Universitarios, 2010.

La Universidad 121

Sin embargo, hoy en día, en plena primer década del siglo XXI, los DDHH son violados en muchas sociedades y el ser humano no vive con dignidad, pues la mayoría de Estados no se preocupan por cumplir las condiciones necesarias para que sus ciudadanos vivan en forma digna; y nos encontramos en un escenario mundial en el cual predomina la pobreza, la injusticia social y económica, la explotación, la marginación, la niñez desamparada, el analfabetismo, la insalubridad, salarios de hambre, desempleo, guerras de intervención en nombre de la democracia, carencia de hospitales, salud y medicinas; y muchos otros males más que denigran la condición humana. Situación que es resultado del injusto sistema económico gobalizador, impuesto a nuestros países, el cual estimula la avaricia, el individualismo y el egoísmo. Así mismo se ha privatizado y mercantilizado la salud, la educación, los recursos naturales de los pueblos, y los bienes y servicios de los Estados, lo cual ha traído como consecuencia directa que miles de millones de personas alrededor del mundo vivan en condiciones denigrantes de su calidad humana, pues la vida misma
Humanos en la Educación Universitaria. Cuaderno 14. CSUCA. p. 48-49

ha sido mercantilizada; mientras que solo unos pocos gozan de una adecuada condición humana. De ahí entonces que sea importante reflexionar de la práctica de los DDHH en nuestra sociedad, no porque sean los DDHH la panacea para resolver todos los males que aquejan a nuestra sociedad; sino porque son un instrumento que coadyuvaría a lograr mayor igualdad y justicia para nuestro pueblo. Sin embargo, mientras los ciudadanos no conozcan que son los DDHH y cuáles son sus derechos, no podrán exigir al Estado el cumplimiento de lo que estipula el artículo 1 de nuestra Constitución, el cual reza de la siguiente manera:
Art. 1. - El Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado, que está organizado para la consecución de la justicia, de la seguridad jurídica y del bien común. Asimismo reconoce como persona humana a todo ser humano desde el instante de la concepción. En consecuencia, es obligación del Estado asegurar a los habitantes de la República, el goce de la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social.3 3 «Constitución de la Repúbli-

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Si se llevara a la práctica dicho artículo en nuestro país, otras serían las condiciones de vida de la mayoría de nuestros compatriotas. En este contexto, en el cual se violan los derechos humanos en nuestro país, se sitúa la Universidad de El Salvador, la cual se caracteriza por ser una institución del Estado que goza de autonomía universitaria; sin embargo, como institución estatal está propensa a que sus funcionarios, tanto autoridades y profesores como trabajadores no docentes puedan cometer hechos violatorios de DDHH, pero a la vez «como institución de Educación Superior, la Universidad cumple una función primordial, en la creación de una cultura democrática, de la paz y la tolerancia».4 De ahí entonces que la Universidad juegue un papel importante en la promoción y difusión de los DDHH, pues según el Art. 26 inciso 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se plantea que «La educación tendrá
ca de El Salvador». En Recopilación de Leyes Universitarias. Defensoria de los Derechos Universitarios. 4 Exposición del rector de la Universidad Nacional de Costa Rica en el Tercer Seminario «La Enseñanza de los Derechos Humanos en la Educación Superior en centro América», Costa Rica, 1997

por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los Derechos Humanos y a las libertades fundamentales favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones...».5 Asimismo, la Ley Orgánica de la Universidad de El Salvador en el artículo 3, referido a los Fines de la Universidad, establece en el literal d) «Propender, con un sentido social-humanístico, a la formación integral del estudiante»;6 y en literal e) «Contribuir al fortalecimiento de la identidad nacional y al desarrollo de una cultura propia, al servicio de la paz y de la libertad».7 Pero además dicha normativa universitaria, en el Artículo 5, que establece las Características de la educación universitaria, plantea en el segundo párrafo que:
La enseñanza universitaria será esencialmente democrática, respetuosa de las distintas concepciones filosóficas y científicas que contribuyen al desarrollo del pensamiento humano; deberá buscar el pleno desarrollo de la personalidad del educando, 5 Declaración Universal de Derechos Humanos. Op. cit 6 Artículo 3. «Son fines de la Universidad». Ley Orgánica de la Universidad de El Salvador. 7 Ibíd.

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cultivará el respeto a los derechos humanos sin discriminación alguna por motivos de raza, sexo, nacionalidad, religión o credo político, naturaleza de la unión de los progenitores o guardadores, o por diferencias sociales y económicas; y combatirá todo espíritu de intolerancia y de odio.8

Asimismo, el Artículo 55 de la Constitución de la República hace referencia a inculcar el respeto de los Derechos Humanos a través de la educación, planteando lo siguiente:
Art. 55. - La educación tiene los siguientes fines: lograr el desarrollo integral de la personalidad en su dimensión espiritual, moral y social; contribuir a la construcción de una sociedad democrática más próspera, justa y humana; inculcar el respeto a los derechos humanos y la observancia de los correspondientes deberes; combatir todo espíritu de intolerancia y de odio; conocer la realidad nacional e identificarse con los valores de la nacionalidad salvadoreña; y propiciar la unidad del pueblo centroamericano…9 8 Artículo 5 «Características de la educación». Ley Orgánica de la Universidad de El Salvador. 9 «Constitución de la Repúbli-

La Universidad, como institución educativa debe de incorporar en su currícula universitaria la enseñanza de los DDHH, ya que «El conocimiento de los DDHH aportan información alrededor de la cual el estudiante genera cognición que trasciende hacia sus acciones, sus sentimientos y sus valores»; 10 de esta manera estaría contribuyendo a que sus futuros profesionales conozcan y practiquen los DDHH, para ir creando una cultura de paz en nuestro país y no solo «limitarse a la formación de simples ‘operarios calificados’ pues se caería en un peligroso descuido de la dimensión humana»;11 situación que actualmente se refleja en la mayoría de las carreras que sirve la universidad, en donde la formación humanística está relegada a un tercer plano, no es considerada importante ni útil y se ha descuidado este aspecto fundamental en la formación del futuro profesional; ello ha traído como consecuencia la formación de un profesional «técnico» apático de la
ca de El Salvador», Op. cit. 10 Alejandrina Mata «Los Derechos Humanos como criterio de calidad en la Educación Superior». Reconocer todas las voces de la historia p. 122 11 Emilia Fonseca. «Derechos Humanos y Diversidad Cultural en la Educación». En Reconocer todas las voces de la historia, p.13

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problemática social y económica que vive el país, asimismo carente de valores y solidaridad humana; sin embargo «las universidades públicas tienen la responsabilidad de buscar formas novedosas de organización y de inserción de la visión humanística en toda la actividad académica de la institución»,12 responsabilidad que debe de implementarse para hacerle honor a al Artículo 26, inciso 2 de los Derechos Humanos, mencionado anteriormente, y para que no se continúe con la enajenación social que actualmente caracteriza a la mayoría de las carreras no humanísticas en nuestra universidad. Replantear la visión humanística en la universidad, conlleva a la vez «destacar el tema de los Derechos Humanos en la formación universitaria, como factor que responde a esta necesidad recíproca de humanizar al ser humano para que a su vez sea corresponsable del resto de la humanidad»13 ya que dicha formación humanística permitiría que la Declaración Universal de los Derechos Humanos no se vea como cosa del pasa12 Gabriel Macaya Torres. «El humanismo Frente a la reinante intolerancia finisecular». Educación Superior, Cooperación Internacional y Desarrollo Humano Sostenible. p. 50 13 Alejandrina Mata S. Op.Cit. p.121

do, sin valor alguno, sino como un legado histórico vital para el logro de la dignidad humana, tal como lo señala Emilia Fonseca: «La formación humanística de los y las profesionales universitarios, es la única manera de lograr que la Declaración Universal de los DDHH no sea una declaración meramente retórica».14 Ahora bien, si la Universidad es considerada como la rectora de la educación superior, la conciencia crítica de la sociedad y la formadora de los futuros profesionales que se integrarán a la sociedad, ya sea en puesto públicos o en la empresa privada, es necesario que dichos profesionales conozcan y practiquen los Derechos Humanos, pues de esta forma la Universidad estaría aportando a la sociedad salvadoreña un beneficio de gran alcance que coadyuvaría a la construcción de una sociedad más justa, más democrática, más libre y más humana. En esta dirección, el CSUCA y la Unión Europea desarrollan desde 1994 el programa «La Enseñanza de los Derechos Humanos en la Educación Superior», con el objetivo de «lograr que los y las futuros profesionales universitarios centroamericanos conozcan sobre Derechos Humanos y coadyuven a la creación de una cultura de
14 Emilia Fonseca Op. Cit. P. 13

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paz, respeto y solidaridad»;15 sin embargo; a pesar de ese magnífico esfuerzo del CSUCA, en la Universidad de El Salvador aún no se ha logrado sistematizar e incorporar en las diferentes carreras la enseñanza de los DDHH, situación que justifica más la necesidad de incorporar su enseñanza, pues incorporarla en el currículo universitario «estimula la formación de valores y sentimientos que pueden impactar el desarrollo profesional desde una perspectiva humanista, solidaria y responsable»,16 a la vez hay que visualizar «el aspecto de los Derechos Humanos como un criterio de calidad en la educación universitaria».17 Como se puede observar, existen razones de peso para que en la Universidad se enseñen los Derechos Humanos; y una más es la que se encuentra en el artículo «El reto educativo de los DDHH», donde Carlos Tunnermann hace el siguiente planteamiento «si nos preguntamos porqué las universidades deben involucrarse en la enseñanza de los DDHH, responderíamos: porque la vigencia de los Derechos Humanos es fundamental para la vida de los pueblos, para su bienestar y desarrollo, y
15 «Prefacio». Reconocer todas las voces de la historia…. p.7 16 Alejandrina Mata. Op. Cit. p.10 17 Ibíd.

para la consolidación de la paz y la democracia».18 Pero Tunnermann ahonda más en su planteamiento y de manera crítica afirma «pero la universidad no puede limitarse a incluir en su quehacer docente la enseñanza de los Derechos Humanos. Ella debe ser el centro por excelencia de la praxis de tales derechos, ejemplo de su ejercicio pleno y responsable. Esto significa que la vida universitaria cotidiana debe estar inspirada en el más estricto respeto de los Derechos Humanos».19 La cita anterior, conlleva a realizar un análisis retrospectivo de la Universidad de El Salvador con respecto a la praxis de dichos derechos y reflexionar sobre las siguientes preguntas ¿Es la universidad el centro por excelencia de la praxis de los DDHH en El Salvador? ¿La vida cotidiana universitaria esta inspirada en el respeto de los DDHH? ¿Existe violación de los DDHH en las UES? ¿Quiénes son los sujetos violadores de DDHH en la UES? ¿Cuál es el sector universitario más violador de Derechos Humanos? ¿A qué sector universitario se le violan más frecuentemente sus derechos? ¿Quién vela por el cum18 Carlos Tunnermann. «El Reto Educativo de los Derechos Humanos». Los Derechos Humanos Evolución Histórica. 19 Ibíd.

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plimiento de los Derechos Humanos en la universidad?, y finalmente, ¿a quién recurrir cuando mis Derechos Humanos son vulnerados? Para responder a estas interrogantes partamos de la siguiente pregunta ¿pueden los miembros de la universidad ser sujetos violadores de Derechos Humanos? Ya se manifestó anteriormente que todos los trabajadores universitarios pueden cometer hechos violatorios de DDHH, ya que solamente son sujetos violadores de DDHH los funcionarios públicos que trabajan para el Estado; es decir que la violación de los DDHH solo se da a partir del Estado y sus funcionarios. Ahora bien, los universitarios somos parte de una colectividad en donde se establecen relaciones de poder entre dichos miembros, en dichas relaciones de poder los profesores se vuelven sujetos propensos a violar los Derechos Humanos de los estudiantes en su relación con ellos durante el proceso enseñanza-aprendizaje. Asimismo, las autoridades universitarias pueden violar los DDHH de los estudiantes, de los trabajadores no docentes y de los propios docentes, por el lugar que ocupan en la relación de poder que se da entre ellos. Además, los trabajadores

no docentes pueden ser sujetos violadores de DDHH de los estudiantes, ya que los trabajadores en la relación con el estudiante representan al Estado, es decir, son funcionarios públicos. En este contexto, diariamente en los recintos universitarios son violados los DDHH de diversas formas, por los sectores anteriormente mencionados; siendo el sector estudiantil en primer lugar a quien más se le vulneran sus derechos y los profesores universitarios quienes más violentan los derechos de los estudiantes de diversas formas. Como ejemplo tenemos: el maltrato verbal, la negativa a hacerles las pruebas o exámenes, no hacer revisión de los exámenes, no atender las consultas de los estudiantes fuera de clase, no entregar notas a tiempo, sacarlos o expulsarlos del aula, no dejarlos entrar a clase, no darles asesoría u orientación, no dar clases con excelencia académica, no permitir en la clase que el estudiante se exprese y emita juicios críticos o puntos diferentes al del profesor, chantaje por notas, acoso sexual, exámenes represivos, bajarles punto de sus notas, evaluaciones subjetivas o de contenidos no desarrollados, amenazas intimidatorias, etc. La mayoría de las veces el estudiante no denuncia cuando

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se violan sus DDHH, ya sea por desconocimiento de que existan o por temor o miedo hacia el docente, pues cree que el docente lo aplazará o se vengará más adelante, quedando muchas veces sin hacerse justicia el hecho violatorio y pisoteada la dignidad del estudiante y dejando impune el hecho. Al no haber denuncia, el docente continúa violando los derechos de los estudiantes, lo cual no debería ser una práctica cotidiana en esta universidad; la docencia universitaria debe de caracterizarse como una profesión respetuosa de los Derechos Humanos de los estudiantes y de las demás personas, pues no hay profesión más digna que la de enseñar, la de formar a los futuras generaciones no solo en los aspectos técnicos y científicos de una especialidad, sino también formarla en su dimensión humana, que sea respetuosa y tolerante con los demás, que desarrolle y practique los valores humanos de solidaridad, fraternidad, justicia, convivencia pacífica y democrática; pero si quien ejerce la docencia universitaria no tiene una praxis de todos estos valores, difícilmente cumplirá con esta misión humana de la enseñanza y su practica pedagógica se estancará en la instrucción sin desarrollar la dimensión educativa, eje primordial e imprescindible de la practi-

ca docente. Como puede notarse, a pesar de que la universidad es el máximo centro de estudios superior, cotidianamente se violan Derechos Humanos; pudiera parecer que la vida cotidiana universitaria no está inspirada en el respeto de los DDHH debido a que hay ciertos miembros de su comunidad universitaria que violan derechos universitarios o humanos. Existe a la vez, en la universidad, la Defensoria de los Derechos Universitarios, la cual tiene como atribuciones principales «conocer de las violaciones que cualquier autoridad universitaria cometa a los derechos de los miembros de la comunidad universitaria, por actos u omisiones, garantizando la defensa o restauración de tales derechos para quien resultare afectado y asesorar jurídicamente a los miembros de la UES en peticiones y defensa de sus derechos ante cualquier autoridad».20 Asimismo, juega un papel importante en la promoción y educación en los derechos y deberes de los universitarios; la cual no es bien vista por algunos
20 Defensoría de los Derechos Universitarios. Informe sobre la situación de los Derechos Universitarios y el trabajo del Defensor de Derechos Universitarios. Ciudad Universitaria, marzo de 2010, p. 2

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docentes y autoridades, pues consideran que protegen mucho a los estudiantes. Es a esta instancia que acuden los universitarios cuando sienten que sus Derechos Humanos o universitarios están siendo violentados. Así, según el Informe del año 2009 sobre la situación de los derechos universitarios, publicado por la Defensoría de Derechos Universitarios, en lo referido a los aspectos por los cuales los miembros de la comunidad universitaria acudieron para recibir asistencia y asesorías jurídicas a la Defensoría de Derechos Universitarios, el informe los divide por sectores y plantea los siguientes aspectos: a) Sector Docente:

— Mala evaluación académica de su desempeño docente. b) Sector Estudiantil:

Los estudiantes acudieron a dicha instancia por quejas vinculadas con la situación académica, tales como: — Violaciones al derecho de revisión en las distintas pruebas evaluadas. — Terceras matrículas — Retiros de asignaturas — Cambios de carreras — Falta de calidad académica en algunos docentes c) cente Sector Administrativo no do-

— Falta de conocimiento para la interposición de recurso. — Sanciones aplicadas por las Junta Directivas de las Facultades, sin debido proceso. — No aplicación de las prestaciones económicas laborales. — No pago de salarios devengados. — Acoso laboral por parte de algunos funcionarios universitarios. — Afectación de derechos universitarios, a gozar del beneficio de becas externas e internas.

— La no aplicación de prestaciones laborales. — Aplicación de sanciones sin el debido proceso — Retraso en el pago de horas extras — Mala aplicación de descuentos por llegadas tardías — Exclusión de planilla de pago, etc. 21 Los aspectos anteriores ponen en evidencia que los Derechos Universitarios o Humanos fueron irrespetados por algunos funcionarios de la UES durante el 2009,
21 Ibíd., pp. 4-5

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llegando la Defensoría a atender 102 asistencias22 (consultas o quejas que hacen los miembros de la comunidad a la Defensoría, sin que se llegue a denuncia para la apertura de expediente de investigación de violación a un Derecho Universitario o Humano). De estos casos, el 88% corresponde a las nueve facultades y a las Oficinas Centrales, destaca en primer lugar la Facultad de Ciencias y Humanidades con un 39%, dato que es paradójico en su quehacer académico, pues en esta se considera como objeto de estudio las diversas ciencias humanísticas, totalmente relacionadas con el ser humano, su historia, su pensamiento, su comportamiento, su relación con la sociedad, su educación, el arte y la cultura. En lo que se refiere a los sectores que acudieron por asistencia a la Defensoría, se observa que fue mayoritario el sector estudiantil (con un 70 % de asistencia), lo cual confirma que es el sector más vulnerable en cuanto a violación de Derechos Universitarios y Humanos. En cuanto al número de denuncias, se interpusieron 84 denuncias23 en el año 2009; siendo nuevamente el sector estudiantil quien más denunció la violación
22 23 Ibíd., p. 6 Ibíd., p. 42

a sus Derechos Universitarios o Humanos, sin embargo no en todos los hechos denunciados hubo resolución con responsabilidad, ya que en «muchas ocasiones son las mismas partes las que por la modalidad de la conciliación resuelven los asuntos… otras veces la o el denunciante decide no dar continuidad a su denuncia… y en otras, la autoridad denunciada resuelve inmediatamente a favor del o la denunciante».24 Por otra parte, de las 84 denuncias interpuestas, los profesores universitarios fueron los más denunciados, con un 44 %, un 32 % correspondió a los funcionarios y el 24 % restante a los órganos de gobierno, siendo el Campus o Sede Central donde más denuncias se presentaron, con un 82.14 % del total de denuncias. En el año 2010, hasta la actualidad se han recibido un total de 63 denuncias, siendo la facultad de Medicina, con un total de 29, la más denunciada, según lo manifestó la Lic. Claudia de Zambrano25, Defensora Adjunta de los Derechos Universitarios; la cantidad de denuncias de este año a nivel de toda la universidad muestra
24 Ibíd., p. 12 25 Entrevista con Claudia de Zambrano, Defensora Adjunta de los derechos Universitarios. 2 de diciembre 2010.

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una leve disminución con respeto a las 84 interpuestas en el año 2008. Es de rescatar que en el apartado VI: «Consideraciones y Recomendaciones» de dicho informe, el Defensor de los Derechos Universitarios señala:
… sin embargo sigue existiendo cierta preocupación por aquellos funcionarios y juntas directivas de algunas facultades que siguen empeñadas en seguir violando los Derechos Universitarios de todas/os las/os, Universitarias/os, especialmente en lo referente a la retardación de justicia y al derecho de respuesta al que tienen derecho todas/os las/os miembros de la comunidad universitaria y que la constitución de la República y la legislación universitaria les garantiza, es por ello que hago un llamado a que rectifiquen su posición y no continúen con actitud de irrespeto a la Ley.26

tura de difusión de ellos en la universidad en general ni en los planes de estudio de las diferentes carreras que se imparten en las diversas facultades. Este hecho exige que se incluyan como asignatura obligatoria en todas las carreras de la universidad, lo que coadyuvaría a fomentar una cultura de paz que beneficiaría a la universidad y a la sociedad salvadoreña en general Para terminar hago un llamado a los universitarios para que conozcamos nuestros Derechos Humanos, los practiquemos y hagamos las denuncias respectivas cuando creamos que se nos están violentando.

Pueden verse entonces que en la Universidad de El Salvador hay una constante violación a los DDHH, que pueden estarse generalizando por el desconocimiento que tenemos los universitarios de los mismos, pues no hay una cul26 Nelson Boanerges López Carrillo, Defensor de los Derechos Universitarios. Informe.

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El collar mágIco
Cuento inédito

Salarrué

El Sagatara se enfermó de un mal extraño y claramente se veía que iba a morir. Y los siete sabios más grandes de Dathdalía en conciliábulo decidieron que no podría curar de su extraño mal sino con la medicina que aconsejara el oráculo del Monte XIII. Consultóse al oráculo, pues, y el oráculo dijo sin entrar en por menores que curaría únicamente con una gota de vino azul. Y aquí empezó la búsqueda sin tregua de aquel vino hasta entonces desconocido. La prescripción era harto sencilla y parecía fácil de ponerse en cumplimiento, pero no resultó así cuando después de ciegas deliberaciones, nadie, ni siquiera alguno de los siete sabios pudo decir cuál era ese vino. Sin embargo, después de algún tiempo el Sagatara mismo tuvo un sueño muy raro, de esos sueños a colores con carácter simbólico que precisan alguna mente intuitiva que pueda descifrarlos. Ni los sabios de ciencia, ni los sacerdotes, ni los sabios de magia, ni los sabios de oportunidad pudieron ofrecer una explicación que arrojara algunas luces al sueño del Sagatara. Pero el poeta Yanka-Suri se apersonó ante la cámara donde yacía postrado Sagatara. Y pidió verle, y cuando él se lo hubo concedido pidiendo le refiriera en todos sus detalles el sueño que parecía ofrecer un camino al fin para dar con el misterioso vino azul. Y el Sagatara, haciendo un esfuerzo sonreído, dijo a Yanka Suri: —Fue así: paseaba por uno de los rincones más apartados de mi jardín mu-

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rado cuando de entre unas huertas de girasoles, vi asomar la cara bella y sonriente de una mujer. Tenía todo el aspecto que se atribuye a las alestareas de cuerpo sutil que vuelan sin alas entre las frondas y se aparecen y desaparecen a voluntad. «Sagatara», me dijo, «no te sorprenda mi presencia, traigo para ti un presente muy lindo con gran valor simbólico y es esta joya». Y diciéndolo desplegó ante sus dedos un pequeño collar de piedras luminosas. «Este es el collar que llevarás en tu garganta durante algunos días para poder curar, pues de él irradia un poder mágico». Y acercándose me puso el collar en el cuello con sus propias manos. «Está formado por seis piedras distintas de distinto valor y de distinto color, de izquierda a derecha, sobre tu cuello son: la primera una perla, la segunda un zafiro, la tercera un topacio, la cuarta un rubí, la quinta una esmeralda y la sexta un ópalo. Todas ellas como si fueran letras de un alfabeto misterioso, encierran el nombre de una séptima piedra que tienes que encontrar y añadir al collar». Y diciendo estas últimas advertencias abrió ambas manos en señal de adiós y desapareció. En aquel instante mismo desperté recordando el sueño en todos sus detalles, lo que me da confianza de poder por su medio descubrir el secreto de la séptima piedra y del vino azul que, estoy seguro, está relacionado con ella. Yanka-Suri pidió permiso al Sagatara de retirarse diciendo que esperaba traerle a la mañana siguiente la explicación del sueño. Llegó la mañana y Yanka-Suri, fiel a su promesa, entró en la cámara del enfermo y ofreció el fruto de sus meditaciones nocturnas sobre el sueño del collar. «El collar de piedras preciosas — dijo —está formado en medida por seis gotas de un líquido distinto: La perla, que es la primera, es una gota de leche del seno materno y simboliza el amor maternal, el zafiro que le sigue es una gota de rocío, símbolo de la pureza e ingenuidad de la niñez que refleja el azul del cielo diáfano, la tercera es una gota de miel, símbolo de la dulzura de existir, de la juventud ilusionada y dichosa y de la luz del sol temprano. La cuarta es una gota de sangre, símbolo de la vitalidad en la madurez y del amor conyugal procreados, la quinta es una gota de lluvia y refleja el verdor del ramaje que es la plenitud de la existencia, es símbolo de esperanza de realización de todos los anhelos mejores del hombre; y la sexta es una gota de sudor que guarda como el ópalo algo turbio y amargo que nace del esfuerzo del traba-

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jo, de la lucha contra toda resistencia a nuestros anhelos». El Sagatara estaba maravillado y comprendía que el poeta había dado, en realidad, con la verdadera solución de su sueño. «Y — preguntó impaciente— ¿tienes alguna idea de cuál será la séptima piedra que debemos añadir al simbólico collar de mi sueño?» «No puede ser sino el diamante— dijo Yanka-Suri— que es como un resumen de todas las otras piedras y las supera en cualidad y en símbolo, pues es sin duda alguna una lágrima». «¡¿Una lágrima?!» murmuró asombrado el Sagatara. «¡Una lágrima!, que es el símbolo del amor universal y la sabiduría: la gota de leche, la gota de miel, la gota de sangre, la gota de agua y la gota de sudor que recibieron el espíritu en ellas y se sublimizaron por él hasta trocarse en vino: el vino azul que es agua espiritual y que embriaga de piedad, que es el verdadero amor, el único amor integral y eterno».

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nuEstros colaboradorEs

Carlos Eugenio Martínez Cruz Es profesor en la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de El Salvador (UES). Graduado de ingeniería eléctrica por la UES (1996), posee un Doctorado en Multimedia y Comunicaciones por la Universidad Carlos III de Madrid, España (2007). Alexis Alfredo Mejía Salazar Estudiante egresado de la carrera de licenciatura en historia de la Universidad de El Salvador. René Chacón Docente de la Facultad de Odontología, ganador del Certamen organizado por la Defensoría de Derechos Universitarios 2010 con el ensayo que se presenta en esta ocasión. Salvador Salazar Arrué, conocido como Salarrué (1899-1976) Es uno de los más importantes escritores de El Salvador.

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