EDUCACIÓN FRUSTRADA Joaquín Córdova Rivas Despacio que llevo prisa.

Quién sabe quién lo diría, pero no erraba en advertir que a las cosas que urgen también hay que darles tiempo para que maduren, que cuando alg o se hace al aventón, con el pretexto de la premura, se tardan más porque, frecuente mente, hay que regresarse para corregirlas. Pero no solo se pierde tiempo, hay q ue agregar la desconfianza que produce algo mal hecho, la pérdida de energía, el des encanto. Así está nuestra manoseada reforma educativa. Y es que en principio se olvidó el detalle más importante, que cualquier cambio de ese tamaño necesariamente involucra al verb o convencer. Nadie se ha tomado la molestia de convencer a los maestros de la pertinencia de los cambios propuestos, no solo en los contenidos de las materias, en su organiz ación, en su fallida integración en un nivel ?el de educación básica? y en el amontonami ento de programas, en la implementación de la obligatoriedad de la educación media s uperior ?preparatoria o bachillerato?, también en la elección del modelo de competenc ias , que muestra graves carencias teóricas y que se presume, falsamente, como ideológ icamente neutro. Y no es que los maestros se resistan nada más por molestar, si no que la falta de convicción lleva a traducir lo nuevo para meterlo en los moldes vie jos. Es decir, cambia en algo el lenguaje pedagógico, pero las prácticas en el aula siguen siendo las mismas y hasta peor, terminan revolcadas. Lo que sí se increment a hasta la asfixia es el trabajo administrativo con el pretexto de medirlo todo, controlarlo todo, de asegurar una calidad importada del lenguaje empresarial y qu e poco tiene que ver con un contexto educativo. La uniformidad es otro factor que se quiere hacer pasar como deseable. Al contra rio de lo que recomiendan otras reformas educativas aparentemente exitosas, que buscan alimentarse de la diversidad y que la promueven, aquí buscamos que todos lo s maestros hagan lo mismo, vean los mismos contenidos, en el mismo orden, evalúen de la misma forma y propongan las mismas actividades obteniendo los mismos resul tados. Por eso el afán de estandarizar las planeaciones, para facilitar, de rebote , el control de directivos que carecen de conocimiento pedagógico y de contenido d e las materias, pero que son buenos para palomear listas de cotejo. Esta esquizofrenia educativa se resuelve fácilmente mediante el uso abusivo de lib ros de texto que, como complejas recetas, pretenden elaborar productos de alta c ocina sin más ingredientes, recursos ni conocimientos que las hojas en que están imp resos. Un negociazo para los nuevos mercaderes de la educación y una manera subrep ticia de privatizarla. Y aquí reside otro problema mayor, no solo educa la escuela, también los medios de c omunicación, también las familias integradas o no, también las cúpulas eclesiásticas y emp resariales, también los partidos políticos y las instituciones públicas. Pero la refor ma solo se refiere a la escuela, exentando de responsabilidad al resto de los pe rsonajes. Lo publicó Fabrizio Andraella ?http://www.jornada.unam.mx/2013/02/10/sem-fabrizio. html? apenas el pasado 10 de febrero: A lo largo de la historia, los sujetos enca rgados de educar a las nuevas generaciones han sido los padres, los sabios, los gurús, los eclesiásticos, los filósofos y los preceptores. Ahora, los maestros son ree mplazados por los programas televisivos y los sitios web. Esta aseveración aparent emente exagerada e inverosímil se sustenta en el simple hecho de que el único conoci miento que nos moldea y nos acompaña por mucho tiempo es el conocimiento que nos f ascina. Por eso el maestro verdadero es quien sabe despertar y alimentar la pasión . El conocimiento se filtra en el alma solamente a través de la seducción, y hoy en día el adolescente encuentra al seductor de su intelecto más en las tardes frente a las pantallas que en las mañanas frente a las pizarras .

Es que las palabras pasión y seducción están prohibidas en nuestras aulas, pareciera q ue el aprendizaje no tiene nada que ver con los sentimientos y emociones, con la curiosidad y la fascinación. Ya no somos educadores, nos hemos quedado como simpl es administradores de programas y contenidos que nos son completamente ajenos y peor, nos son indiferentes. Y eso lo están aprovechando unos medios de comunicación que producen telebasura. No es teoría, es la constatación cotidiana de una devastación mental: No es difícil imagi nar cuál es el papel de la televisión en esta envilecida desviación de la curiosidad h acia lo inútil. Puedo afirmarlo con amarga certeza, ya que tengo frente a los ojos las ruinas morales y los escombros antropológicos de veinte años de televisión italia na sometida al dominador de la política de mi país. Los italianos hemos comido feliz mente la basura mediática vomitada en nuestros hogares: barata, alegre, sexy, amer icanizada. Así, los valores inyectados en nuestro cerebro han destruido todos los elementos comunitarios, depositando en los corazones y en las cabezas solamente aspiraciones individuales . Nuestro duopolio televisivo y sus tentáculos en el resto de los medios de comunicación no se salvan, ni tantito, de esa crítica, por eso bus can desviar la atención hacia temas que son importantes, pero no los únicos, ya hast a se ampararon a nombre de un interés general del que carecen pero pretenden enarb olar. Todo para que nadie se fije en las distorsiones educativas que producen, i ntencionalmente o no. No es mala idea presionar para que la reforma educativa, una en serio, incluyent e y convincente, incluya a los medios de comunicación, finalmente son concesionari os que deben cumplir con un fin social que insisten en ignorar, para privilegiar sus intereses.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful