Amo, amas

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo; amar por toda ciencia y amar por todo anhelo. Y cuando la montaña de la vida nos sea dura y larga y alta y llena de abismos, amar la inmensidad que es de amor encendida ¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

Balada en honor de las musas de carne y hueso
A Gregorio Martínez Sierra Nada mejor para cantar la vida, y aún para dar sonrisas a la muerte, que la áurea copa en donde Venus vierte la esencia azul de su viña encendida. Por respirar los perfumes de Armida y por sorber el vino de su beso, vino de ardor, de beso, de embeleso, fuérase al cielo en la bestia de Orlando, ¡voz de oro y miel para decir cantando: la mejor musa es la de carne y hueso! Cabellos largos en la buhardilla, noches de insomnio al blancor del invierno, pan de dolor con la sal de lo eterno y ojos de ardor en que Juvencio brilla; el tiempo en vano mueve su cuchilla,

el hilo de oro permanece ileso; visión de gloria para el libro impreso que en sueños va como una mariposa y una esperanza en la boca de rosa. ¡La mejor musa es la de carne y hueso! Regio automóvil, regia cetrería, borla y mucera, heráldica fortuna, nada son como a la luz de la luna una mujer hecha una melodía. Barca de amar busca la fantasía, no el yatch de Alfonso o la barca de Creso. Da al cuerpo llama y fortifica el seso ese archivado y vital paraíso; pasad de largo, Abelardo y Narciso. ¡La mejor musa es la de carne y hueso! Clío está en esta frente hecha de Aurora, Euterpe canta en esta lengua fina, Talía ríe en la boca divina, Melpómene es ese gesto que implora; en estos pies Terpsícore se adora, cuello inclinado es de Erato embeleso, Polymnia intenta a Calíope proceso por esos ojos en que Amor se quema. Urania rige todo ese sistema. ¡La mejor musa es la de carne y hueso! No protestéis con celo protestante, contra el panal de rosas y claveles en que Tiziano moja sus pinceles y gusta el cielo de Beatrice el Dante. Por eso existe el verso de diamante, por eso el iris tiéndese y por eso humano genio es celeste progreso. Líricos cantan y meditan sabios: por esos pechos y por esos labios. ¡La mejor musa es la de carne y hueso! ENVÍO: 1.907 Gregorio: nada al cantor determina como el gentil estímulo del beso. Gloria al sabor de la boca divina. ¡La mejor musa es la de carne y hueso!

Bota, bota, bella niña...
Bota, bota, bella niña, ese precioso collar en que brillan los diamantes como el líquido cristal de las perlas del rocío matinal.

inútil el progreso «yankee». en ella está la ciencia armoniosa. por ti se combate o se sueña! . la vida se soporta. tan doliente y tan corta.Del bolsillo de aquel sátiro salió el oro y salió el mal. mordisco o beso en ese pan divino para el cual nuestra sangre es nuestro vino. si te desdeña. En ella está la lira. y el espacio se llena de un gran temblor de oro. ¡Toda lucha del hombre va a tu beso. celeste carne de la mujer! ¡Carne. Gloria. Eva y Cipris concentran el misterio del corazón del mundo. en ella se respira el perfume vital de toda cosa. si alza la crin y las narices hincha y sobre las montañas pone el casco sonoro y hacia la mar relincha. Si el progreso es de fuego. ¡oh Potente a quien las sombras temen! ¡Que las más blancas tórtolas te inmolen. pues por ti la floresta está en el polen y el pensamiento en el sagrado semen! Gloria. por ti arde. ambrosía más bien. solamente por eso: roce. en ella está la rosa. que eres la existencia por quien siempre hay futuros en el útero eterno! ¡Tu boca sabe al fruto del árbol de la Ciencia y al torcer tus cabellos apagaste el infierno! Inútil es el grito de la legión cobarde del interés. Cuando el áureo Pegaso en la victoria matinal se lanza con el mágico ritmo de su paso hacia la vida y hacia la esperanza. es que ha visto desnuda a Anadiomena. ¡oh sublime. Bota. celeste carne de la mujer! Arcilla -dijo Hugo-. bota esa serpiente que te quiere estrangular enrollada en tu garganta hecha de nieve y coral. ¡oh maravilla!. ¡Carne.

¡Porque en ti existe el placer de vivir hasta la muerte ante la eternidad de lo probable…! ¿Cómo decía usted. néctar.. amigo mío? ¿Cómo decía usted.. va a perderse en el mar del desengaño. Cuando cantó la culebra. cuando gimieron las flores. Cuando llegues a amar. uniéndose al confluente del desvío. y fueron dos esterlinas los ojos de Satanás.. Cuando cantó la culebra. y en donde se hace la más cara cosa que es reír y llorar a un tiempo mismo. Cuando llegues a amar. y una estrella lanzó un ¡ay!. cuando el diamante echó chispas y brotó sangre el coral. Corolario: el amor es un abismo de luz y sombra. sabrás que en este mundo es el dolor más grande y más profundo ser a un tiempo feliz y desgraciado. labor gozosa para el fuerte. si no has amado. amigo mío? ¿Qué el amor es un río? No es extraño. poesía y prosa. entonces la pobre niña perdió su virginidad. Es ciertamente un río que. Ánfora. cuando trinó el gavilán. .. dulzura amable.Pues en ti existe Primavera para el triste.

De invierno En invernales horas. dulce mariposa invisible. Y encuentras sombra y duelo. . es que vivir sin él es imposible..Lo peor. lo más terrible. mírame con su mirar risueño y en tanto cae la nieve del cielo de París. dulce mariposa invisible que desde los abismos has venido a ser todo lo que en mi ser nervioso y en mi cuerpo sensible forma la chispa sacra de la estatua de lodo! Te asomas por mis ojos a la luz de la tierra y prisionera vives en mí de extraño deseo. Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño. te reducen a esclava mis sentidos en guerra y apenas vagas libre por el jardín del sueño. rozando con su pico la falda de Alençón. voy a besar su rostro rosado y halagüeño como una rosa roja que fuera flor de lis. no lejos de las jarras de porcelana china que medio oculta un biombo de seda del Japón. te sacudes a veces entre imposibles muros. Sabia de la Lujuria que sabe antiguas ciencias.. descansa en el sillón. dejo mi abrigo gris. Medio apelotonada. Divina Psiquis. entro. ¡Divina Psiquis. Que sombra y duelo encuentres bajo la viña en donde nace el vino del Diablo. sin hacer ruido. envuelta con su abrigo de marta cibelina y no lejos del fuego que brilla en el salón . abre los ojos. El fino angora blanco junto a ella se reclina. y más allá de todas la vulgares conciencias exploras los recodos más terribles y obscuros. mirad a Carolina.

. el hada Harmonía.. Era un aire suave de pausados giros. ¡oh. a Juan que nunca supo del supremo contacto. entre la catedral y las paganas ruinas repartes tus dos alas de cristal. En el kiosco bien oliente besé tanto a mi odalisca en los ojos. Y de la flor que el ruiseñor canta en su griego antiguo. ritmaba sus vuelos. oh alma mía! -como decía aquel celeste Edgardo. a posarte en un clavo de nuestro Señor.Te posas en los senos. Era un aire suave de pausados giros. e iban frases vagas y tenues suspiros entre los sollozos y los violoncelos. Mariposa!. que los besos que la he dado devolverme no podría ni con todos los que guarda la avarienta de la niña en el fino y bello estuche de su boca purpurina. que entró en el paraíso entre un son de campanas y un perfume de nardo-. Entre la catedral y las ruinas paganas vuelas.. junto a los ramajes. te posas en los vientres que hicieron a Juan loco e hicieron cuerdo a Pablo.. ¡oh Psiquis. vuelas. y en la boca y las mejillas. y a Juan ante quien Hugo se queda estupefacto.. A Juan virgen y a Pablo militar y violento. Sobre la terraza. de la rosa. en la frente. En el kiosco bien oliente. a Pablo el tempestuoso que halló a Cristo en el viento. diríase un trémolo de liras eolias. tus dos alas divinas.

coronado por hojas de viña. con un candelabro prendido en la diestra volaba el Mercurio de Juan de Bolonia. ¡Amoroso pájaro que trinos exhala bajo el ala a veces ocultando el pico.cuando acariciaban los sedosos trajes sobre el talle erguidas. sobre un rico zócalo al modo de Jonia. una flor destroza con sus blancas manos. pues son su tesoro las flechas de Eros. La divina Eulalia. boscaje que cubre la amable glorieta donde han de estrecharla los brazos de un paje . El teclado armónico de su risa fina a la alegre música de un pájaro iguala. como blanca góndola imprima su estela. vierte viva luz extraña. sobre el quieto estanque. la divina Eulalia. ríe la divina Eulalia. reía en su máscara Término barbudo. vestida de encaje. risas y desvíos daba a un tiempo mismo para dos rivales: el vizconde rubio de los desafíos y el abate joven de los madrigales. ríe. Cerca. fugaces gavotas. y como un efebo que fuese una niña mostraba una Diana su mármol desnudo. es maligna y bella. un coro de sones alados se oía. se asoma a sus húmedas pupilas de estrella el alma del rubio cristal de Champaña. la marquesa alegre llegará al boscaje. cuando mira. y el ebúrneo cisne. bajo el ala aleve del leve abanico! Cuando a media noche sus notas arranque y en arpegios áureos gima Filomela. ¡Ay de quien sus mieles y frases recoja! ¡Ay de quien del canto de su amor se fíe! Con sus ojos lindos y su boca roja. galantes pavanas. ríe. Al oír las quejas de sus caballeros. cantaban los dulces violines de Hungría. el cinto de Cipria. Es noche de fiesta y el baile de trajes ostenta su gloria de triunfos mundanos. ríe. ríe. la rueca de Onfalia. Tiene azules ojos. Y bajo un boscaje del amor palestra. las blancas magnolias. ríe. que desdenes rudos lanza bajo el ala. La marquesa Eulalia. La orquesta perlaba sus mágicas notas. Con los staccati de una bailarina v las locas fugas de una colegiala.

ríe.. junto a los rivales. ¿ Fue acaso en el tiempo del rey Luis de Francia. sobre el tacón rojo lindo y leve el pie? ¿O cuando pastoras de floridos valles ornaban con cintas sus albos corderos y oían. la ternura y el huso..que siendo su paje será su poeta. cristalina. alma franca. y el arrullo sincero y el trino. y de los compases el ritmo seguía. ¡A la hora del alba y de la tarde.. lo que Dios te propuso. con dedos de ninfa. la divina Eulalia. sol con corte de astros en campos de azur. las declaraciones de sus caballeros? ¿Fue en ese buen tiempo de duques pastores. ríe.. divinas Tirsis de Versalles. alma sororal. de amantes princesas y tiernos galanes. Sé conmigo un amigo. cuando los alcázares llenó de fragancia la regia y pomposa rosa Pompadour? ¿Fue cuando la bella su falda cogía. cuando entre sonrisas y perlas y flores iban las casacas de los chambelanes? ¿Fué acaso en el norte o en el mediodía? Yo el tiempo y el día y el país ignoro. bailando el minué. Al compás de un canto de artista de Italia que en la brisa errante la orquesta deslíe. a la hora y a tiempo. la divina Eulalia. cristalina. Franca. . alma obscura y tan blanca. con el grano de trigo y la copa de vino. pero sé que Eulalia ríe todavía ¡y es cruel y eterna su risa de oro! Franca. entre la neblina de mi dolor y de mi mal! Alma pura. ríe. sé lo que debes ser.

Ite. virgen como la nieve y honda como la mar. y la ciencia del vivir y la virtud de esperar. con tu rueca y tu huso. hecha toda de amor y de dolor y espuma. sé suave.. con tus cantos de España. y a mi soberbia lira.. que te juntas a mi vida rara. sé para mí un ave que fuera una mujer. como se debe ser. missa est A Reynaldo de Rafael Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa. su espíritu es la hostia de mi amorosa misa. es tu dulce deber. ¡tú que vienes de campos remotos y ocultos! Francisca. sé suave. .. y a mi soñar difuso. sé una flor y mi vida perfuma. sé una flor cual mi sutil amor. Francisca. Francisca. Francisca. ante Verlaine y Hugo. Francisca.al despertar y del soñar y el beso! Alma sororal y obscura. sé mujer.. sé un ungüento como mi pensamiento. y alzo al son de una dulce lira crepuscular.. Saber amar y sentir y admirar como rezar. Francisca. ante mi bella mentira..

en un paso rítmico y felino a avances dulces. e iniciaban propósitos obscenos azúcares de fresa y miel de higo. gesto de profetisa. niña bella? Tengo mucho que contar: de una sirena del mar. A un lado de la silla gestatoria estaban mis bufones y mis mudos… ¡Y era toda Selene y Anactoria la bailarina de los pies desnudos! La cabeza de Rawí I ¿Cuentos quieres. en sus pechos había dos escudos… Constelada de casos y de cosas… La bailarina de los pies desnudos.Ojos de evocadora. l a enamorada esfinge quedará estupefacta. Y he de besarla un día con rojo beso ardiente. ágiles o rudos. sus labios son los únicos labios para besar. con algo de animal y de divino la bailarina de los pies desnudos. apagaré la llama de la vestal intacta. Su falda era la falda de las rosas. en ella hay la sagrada frecuencia del altar. apoyada en mi brazo como convaleciente. ¡y la faunesa antigua me rugirá de amor! La bailarina de los pies desnudos Iba. de un ruiseñor y una estrella. su risa es la sonrisa suave de Monna Lisa. . Bajaban mil deleites de los senos hacia la perla hundida del ombligo. de una cándida doncella que robó un encantador. de un gallardo trovador y de una odalisca mora. me mirará asombrada con íntimo pavor.

cuentos de dicha inmortal. IV Enfermo del corazón un gran monarca de Oriente. . escoge su voluntad de tanta hermosura en medio. y adivinando el arcano como viejo sabedor. de damas y caballeros. así. acordaron en consejo llamar con presura a un viejo astrólogo de Bagdad. miró las estrellas.» VI Luego. le dijo al monarca: «!Oh Rey! Te estás muriendo de amor. supo conocer en ellas la cuita del soberano. llegó. y me lo ha contado un persa que ha venido de Hispahán. y ante el viejo de Bagdad. de cantores y guerreros. III Dime tú ¿de cuáles quieres? Dicen gentes muy formales que los cuentos orientales les gustan a las mujeres. entre el inmenso estupor de la cortesana grey. pues sé un cuento musulmán que sobre un amante versa. si ésos prefieres verás colmado tu afán. el altivo monarca. V Emprendió viaje el anciano. cada cual dio su opinión. de señores y de esclavos. pues. cuentos bravos. y sin hallar la verdad en medio de su ansiedad. con órdenes imperiosas llama a todas las hermosas mujeres de la comarca que su poderío abarca. divinos cuentos de amores que reviste de colores la fantasía oriental. congregó inmediatamente los sabios de su nación.con sus perlas de Bassora y sus chales de Labor. II Cuentos dulces. de bosques escandinavos y alcázares de cristal.

completamente desnudas en toda su esplendidez. bocas de morir al verlas. La joven bella de tez blanca y negros ojos. allí como una áurea lluvia una cabellera rubia. . y agitada y ruborosa tiembla llena de temor cuando el altivo Señor le dice: «Serás mi esposa. allí el ardor y la gracia. VII Allí ojos negros y vivos. y mudas. tal estrella. que al verle baja la vista.. porque ella está enamorada de Balzarad el Rawí.la que deba ser remedio que cure su enfermedad. VIII Unas bellas adornadas con diademas en las frentes. y otras de marmórea tez. XI Balzarad tiene en verdad una guzla en la garganta. Emelina? No fue así: no es feliz la Reina allí la linda persa agraciada. y las siervas de Circasia con las esclavas de Nubia. con unos hilos de perlas en rojo coral cautivos. allí rostros expresivos. con riquísimas pendientes y valiosas arracadas.. de sus labios de rubí brotó un suspiró temblante. IX En tan preciosa revista. ve el Rey una linda persa de ojos bellos y piel tersa. guzla dúlcida que encanta cuando canta Balzarad. bajas las frentes. viole un día la beldad y oyó cantar al Rawí.» X Así fue. otras con telas preciadas cubriendo su morbidez. colmó los reales antojos y el Rey se casó con ella. ¿Feliz dirás. el alma del Rey conquista con su semblante la hermosa.

lívida y ensangrentada la cabeza del Rawí. y poco tiempo después el Rey se volvió a enfermar. la espalda volvió. XVI El Rey se puso a pensar en lo que la pasión es. XIII «Sí». calló. mas se vía en su mirada del odio la llamarada. en la intensidad. un grito. besando la horrible y yerta cabeza de Balzarad. falaz.» El Rey.Y Balzarad fué el amante de la celestial hurí. mudo. Fue el Rey donde la hermosura: y estaba allí la beldad fría y siniestra. avariciosa de muerte ponzoñoso filtro apura.» Y entonces de ella en la faz surgió vaga palidez. XII Por eso es que triste se halla siendo del monarca esposa y el tiempo pasa quejosa en una interior batalla. . en verdad. Del Rey la cólera estalla y así le dice una vez: «Mujer llena de doblez: di si amas a otro. fuera de sí. la venganza en que pensó. de mi destino es la ley: yo no puedo amarte ¡Oh Rey! porque adoro a Balzarad. XIV Al otro día la hermosa de parte de él recibió una caja que la envió de filigrana preciosa. entonces. XV En medio de su locura y en lo horrible de su suerte. le dijo. de su ira. «es la verdad. que estaba allí entre la caja guardada. abriola presto curiosa y lanzó. medio desnuda y ya muerta.

.. no. su pico es de ámbar. tus risas.» ¡y sabías que te adoraba ya! Después....: si. el suave crepúsculo que pasa tan breve las cándidas alas sonrosa de luz. tus quejas eran mías.Leda El cisne en la sombra parece de nieve. la Muerte. en la primera cita. buscando su pico los labios en flor.. después que la aurora perdió su arrebol. tus dedos deshojaban la blanca margarita: «Si. por ver si me querías. y viola en las linfas sonoras a Leda. el cisne es de plata. cuando cenamos juntos. Tal es. ¡como a una margarita de amor te deshojó! . Y en una tarde triste de los más dulces dias. Y luego. ¡oh flor de Histeria!. bañado de sol. en una noche alegre que nunca volverá Tus labios escarlatas de púrpura maldita sorbían el champaña del fino baccarat. la celosa. las alas tendidas y el cuello enarcado. Suspira la bella desnuda y vencida. y en tanto que al aire sus quejas se van. llorabas y reías. en las ondas del lago azulado. del alba al trasluz. olímpico pájaro herido de amor. no.. del fondo verdoso de fronda tupida chispean turbados los ojos de Pan. tus besos y tus lágrimas tuve en mi boca yo. Margarita In memoriam Recuerdas que querías ser una Margarita Gautier? Fijo en mi mente tu extraño rostro está. cuando esponja las plumas de seda. tus fragancias.

Mi nombre. fundiendo dos bronces. Rufo Galo. Yo. Yo fui llevado a Egipto. hice olvidar a Antonio. Rufo Galo. Eso fue todo. liberto. . ¿Qué más armonía? Mía: luz del día. y la imperial becerra me dio un minuto audaz de su capricho. mía: rosas. la rosa marmórea omnipotente! Eso fue todo. Su blancura y su mirada astral y omnipotente. Eso fue todo. fui soldado y sangre tuve de Galia. y yo. Mía Mía: así te llamas. Y crujió su espinazo por mi brazo. ¡Oh mirada! ¡oh blancura! y oh. llamas.Metempsicosis Yo fui un soldado que durmió en el lecho de Cleopatra la reina. (¡Oh el lecho y la mirada y la blancura!) Eso fue todo. ¿Por qué en aquel espasmo las tenazas de mis dedos de bronce no apretaron el cuello de la blanca reina en broma? Eso fue todo. La cadena tuve al pescuezo. Fui comido un día por los perros. ¡Qué aroma derramas en el alma mía si sé que me amas! ¡Oh Mía! ¡Oh Mía! Tu sexo fundiste con mi sexo fuerte. Eso fue todo. aquel lecho en que estaba radiante la blancura! ¡Oh.

árbol insigne. trino del ruiseñor primaveral y matinal. Esperanza olorosa a hierbas frescas. en intermitentes espantos. Lejano clavicordio que en silencio y olvido no diste nunca al sueño la sublime sonata. negro luto.. y los azoramientos del cisne entre los charcos. rebusca de la dicha. el horror de ir a tientas.. y la desfloración amarga de mi vida por un vasto dolor y cuidados pequeños. El ánfora funesta del divino veneno que ha de hacer por la vida la tortura interior. oscuro nido que suavizó la noche de dulzura de plata. hacia lo inevitable desconocido.Yo triste. y el falso azul nocturno de inquerida bohemia. azucena tronchada por un fatal destino... . huérfano esquife. y tu boca sin par. y el grano de oraciones que floreció en blasfemias. tus rizos. y la pesadilla brutal de este dormir de llantos ¡de la cual no hay más que Ella que nos despertará! ¡Oh mi adorada niña! ¡Oh mi adorada niña! Te diré la verdad: tus ojos me parecen brasas tras un cristal. tú triste… ¿No has de ser entonces mía hasta la muerte? Nocturno Quiero expresar mi angustia en versos que abolida dirán mi juventud de rosas y de ensueños. la conciencia espantable de nuestro humano cieno y el horror de sentirse pasajero. Y el viaje a un vago Oriente por entrevistos barcos. persecución del mal.

amada míaI Es el dulce tiempo de la primavera. vi frotar de lo verde dos manzanas lozanas. El gran bosque es nuestro templo. ser en la flauta Pan.un antiguo argonauta. y amando a Pan y Apolo en la lira y la flauta. y enarcan sus ramas como para que pase una reina. erectos senos eran las lozanas manzanas del busto que bruñía de sol la Satiresa: Era un Satiresa de mis fiestas paganas. Mira en tus ojos los míos. que hace brotar clavel o rosa cuando besa. soberbias. Palabras de la Satiresa Un día oí una risa bajo la fronda espesa. a la vasta selva. cuando tú pasas agitan de los himnos de esa lengua sus hojas verdes y trémulas. y furiosa y riente y que abrasa y que mesa. . Van mis rimas en ronda. Primaveral Mes de rosas.la ensangrentada huella del filo de un puñal. a recoger miel y aromas en las flores entreabiertas. "Tú que fuiste -me dijo. Amada. ¡Oh. allí ondea y flota un santo perfume de amor. ven. sabe que está el secreto de todo ritmo y pausa en unir carne y alma a la esfera que gira. altas. como Apolo en la lira". y las encinas robustas. con los labios manchados por las moras tempranas. alma que el sol sonrosa y que la mar zafira. El pájaro vuela de un árbol a otro y saluda tu frente rosada y bella como a un alba.

y ría. Allá hay una clara fuente que brota de una caverna. Dame que aprieten mis manos las tuyas de rosa y seda. con el alma de los cálices y el aroma de las yerbas. con sus alas cristalinas las irisadas libélulas... sino. pondré en mis rimas la palabra más soberbia de la frase de los versos de los himnos de la lengua. Su aliento nos da en un soplo fecundo la madre tierra. ligeras. Ríen al son de la espuma. rosas y estrellas. que en la selva su polvo de oro tamiza. ¡Oh. enamorada y regia. ¡Oh.da al viento la cabellera. y saben himnos de amores en hermosa lengua griega. y te diré esa palabra empapada en miel hiblea. tú no oirás notas ni trinos. Van en sus grupos vibrantes revolando las abejas como un áureo torbellino que la blanca luz alegra. que en glorioso tiempo antiguo Pan inventó en las florestas. ¿Ves aquel nido? Hay un ave. En la garganta el gorjeo. y muestren tus labios su púrpura húmeda y fresca. entre las hojas espesas. . amada mía! Es el dulce tiempo de la primavera. Amada. escucharás mis canciones fija en mis labios que tiemblan. Ella tiene el buche blanco. Yo voy a decirte rimas. y que bañe el sol ese aro de luz salvaje y espléndida. ama mía! Es el dulce tiempo de la primavera. Oye: canta la cigarra porque ama al sol. entre polvo cristalino esponjan sus cabelleras. él tiene las plumas negras. hienden la linfa serena. tú vas a escuchar risueña. y sobre el agua sonora pasan radiantes. donde se bañan desnudas las blancas ninfas que juegan. si acaso algún ruiseñor viniese a posarse cerca y a contar alguna historia de ninfas. las alas blancas y trémulas. Son dos: el macho y la hembra.

¡oh. Clara está la mente mía de llamas de amor. Quiero beber del amor sólo en tu boca bermeja. y una hermosa copa de oro. con su desnudez divina y en actitud cinegética. ni la copa donde Cipria al gallardo Adonis ruega. real. para que bebiese el vino que es propicio a los poetas. y sería vano intento el tornar mi mente obscura si me enciende el pensamiento la locura. y cuando nos transfigura nos enciende el pensamiento la locura. amada mía! Es el dulce tiempo de la primavera. ¡Oh. orgullosa. el Amor es violento. En el ánfora está Diana. El ave incuba el trino. No pidas paz a mis brazos que a los tuyos tienen presos: son de guerra mis abrazos y son de incendio mis besos. No quiere el vino de Naxos ni el ánfora de asas bellas. El nido es cántico. esbelta. la base henchida de perlas. . Mi dulce musa Delicia me trajo un ánfora griega cincelada en alabastro. Bendito el calor sagrado que hizo reventar las yemas. ¡Oh. de vino de Naxos llena. amada míaI Es el dulce tiempo de la primavera.y los picos que se chocan como labios que se besan. señora. de la lira universal el ave pulsa una cuerda. poetas!. Que el amor no admite cuerdas reflexiones Señora. Y en la copa luminosa está Venus Citerea tendida cerca de Adonis que sus caricias desdeña.

.como la tienda del día o el palacio de la aurora. como en el santo Cantar: Mel et lac sub lingua tua. Mas. con la tempestad del alma relampagueó el pensamiento y les salieron espinas a las flores de mis versos. y a la iracundia el bostezo. ¿Que por qué así? No es muy dulce. y me enciende el pensamiento la locura. por la puerta de la boca lanzó su llama el cerebro. Mi gozo tu paladar rico panal conceptúa.. . y me enciende el pensamiento la locura. la boca de mi hermosa Florentina. Sobre el diván Sobre el diván dejé la mandolina y fui a besar la boca purpurina. La delicia de tu aliento en tan divino vaso apura. de esa extraña amargura la explicación está en esto: después de llorar mis lágrimas ásperas como el ajenjo. y a la mirada el incendio. y a la palabra el insulto. ¿Que por qué así? No es muy dulce la palabra. Y al perfume de tu ungüento te persigue mi ventura. lo confieso. me alborotó el corazón la tempestad de mis nervios. Siguió la risa al gemido. y en aquella noche oscura y en aquel fondo tan negro.

que ha perdido la risa. ni la rueca de plata.. ¡Pobrecita princesa de los ojos azules! Está presa en sus oros. vestido de rojo. los nulumbos del Norte. La princesa no ríe. mordiscos caprichosos y perversos. rubí.. y en un vaso olvidado se desmaya una flor. ¿qué tendrá la princesa? Los suspiros se escapan de su boca de fresa. y saben esos finos dientes tersos. Y están tristes las flores por la flor de la corte. y es una boca rosa. que ha perdido el color. o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? ¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa quiere ser golondrina. piruetea el bufón. fresa. hay en sus labios finos y crueles. ir al sol por la escala luminosa de un rayo. Parlanchina. Ya no quiere el palacio. pimientas fuertes. y. La princesa está pálida en su silla de oro. El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales. ¿Piensa acaso en el príncipe del Golconsa o de China. ni los cisnes unánimes en el lago de azur. tener alas ligeras. aromadas mieles. el palacio soberbio que vigilan los guardas. . bajo el cielo volar. o perderse en el viento sobre el trueno del mar. Sonatina La princesa está triste. la dueña dice cosas banales. en la jaula de mármol del palacio real. está mudo el teclado de su clave de oro. saludar a los lirios con los versos de mayo. los jazmines de Oriente. ni el bufón escarlata. o en el que es soberano de los claros diamantes. de Occidente las dalias y las rosas del Sur. la princesa persigue por el cielo de Oriente la libélula vaga de una vaga ilusión. claveles. o en el que ha detenido su carroza argentina para ver de sus ojos la dulzura de luz? ¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes. ni el halcón encantado. quiere ser mariposa. y Amor no ha visto boca como esa.Y es ella dulce y rosa y muerde y besa. la princesa no siente. Sangre. coral. carmín. Los dientes blancos riman como versos. está presa en sus tules.

En el oscuro cielo. más hermoso que abril! ¡Calla.. tú eres mía Niña hermosa que me humillas con tus ojos grandes. y que llega de lejos. calla. son para ellos estas suaves redondillas. ¡Oh visión adorada de oro. En busca de quietud. mis nostalgias amargas sufría. La princesa está pálida. son su fuego.. bellos: son para ellos. De "Abrojos" xxxv Venus En la tranquila noche. una reina oriental parecía. un lebrel que no duerme y un dragón colosal. rosa y marfil! ¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe La princesa está pálida. ¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida! La princesa está triste.. vencedor de la Muerte . princesa dice el hada madrina. Y autores contemporáneos dicen que hay ojos que prenden ciertos chispazos que encienden pistolas que rompen cráneos. que esperaba a su amante. en el cinto la espada y en la mano el azor. son dos llamas. Venus bella temblando lucía. La princesa está triste. bajo el techo de su camarín. son la luz del claro día. como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín. A mi alma enamorada. los corazones inflamas.. hacia acá se encamina. el feliz caballero que te adora sin verte.que custodian cien negros con sus cien alabardas. más brillante que el alba. Son dos soles. niña mía. en caballo con alas. bajé al fresco y callado jardín. a encenderte los labios con su beso de amor! Tú eres mío. .

uno de los secretos que más me martirizan. las estrofas sombrías. Voy a confiarte. o charlo como un necio. Venus. y en siderales éxtasis no dejarte un momento de amar. me miraba con triste mirar. ¡Qué se hace! ¡Boberías de soñador neurótico y enfermo! ¿Quieres saber acaso la causa del misterio? Una estatua de carne me envenenó al vida con sus besos.o que. desde el abismo. Medio loco de atar. Y tenía tus labios. bellos. lindos. triunfante y luminosa. . con mi poco de cuerdo. la triste musa de los días negros! Yo soy así. refrescaba la atmósfera cálida... Voy a confiarte.» El aire de la noche. medio sonámbulo. en sus cláusulas y ritmos. llevada en hombros. amada. Es el caso que a las veces mi ceño tiene en un punto mismo de cólera y esplín los fruncimientos. suplicando el discurso de burlas. recostada sobre un palanquín.. ¿Que me miran? Agravio.. ¡Cómo bailan en ronda y remolino. mil endiablados versos que imitan. la profunda extensión recorría. grandes. amada. O callo como un mudo. «¡Oh reina rubia! -dije-. para saltar a un tiempo. por las cuatro paredes del cerebro repicando a compás sus consonantes. mi alma quiere dejar su crisálida y volar hacia ti. que me suele enseñar la musa pálida. y tus labios de fuego besar. carcajadas y dicterios. y flotar en el nimbo que derrama en tu frente luz pálida. rojos y tenía tus ojos. las músicas macabras de los muertos! ¡Y cómo se atropellan. de vocablos sangrientos. ¿Me han hablado? Zahiero.

como reposa el ave de la luna sobre un lago tranquilo. se anuncia con un beso que en mis labios se posa al abrazo imposible de la Venus de Milo. Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo. .Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo. Adornan verdes palmas el blanco peristilo. el sollozo continuo del chorro de la fuente y el cuello del gran cisne blanco que me interroga. la iniciación melódica que de la flauta fluye y la barca del sueño que en el espacio boga. Y no hallo sino la palabra que huye. y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente. botón de pensamiento que busca ser la rosa.. los astros me han predicho la visión de la Diosa.. y en mi alma reposa la luz.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful