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LECCION 6 .- YESOS Y ESCAYOLAS.

6.1.- Generalidades.

Con la palabra yeso se designan en castellano varios productos diferentes. Por una parte la piedra natural,
compuesta químicamente por sulfato cálcico cristalizado conjuntamente con agua, en la proporción de dos
moléculas de agua por cada molécula de sulfato cálcico, o sea sulfato cálcico dihidrato o doble hidrato, que
también se denomina aljez o piedra de yeso. Por otra parte, el producto en polvo obtenido por calcinación y
molienda de la piedra antes descrita, que está compuesto por varias fases anhidras o hemihidratadas del
sistema sulfato cálcico - agua y que, al amasarse con agua, tiene la propiedad de poder endurecer mediante
un proceso físico-químico, denominado fraguado.

El producto en estado plástico formado por la mezcla del yeso y el agua se denomina pasta de yeso. Y si se
le añade arena o carga, se llama mortero de yeso. Por último una vez endurecido el producto vuelve a
transformarse en yeso, o sea en sulfato cálcico dihidrato. Algunos autores emplean el término rehidrato,
para diferenciarlo del anterior, ya que, aunque la composición química es igual, la estructura física es más
porosa. El término escayola se utiliza para designar un yeso hemihidratado de especial pureza, blancura y
finura. Y el término estuco se refiere a un revestimiento imitando mármol, realizado con yeso, cal o ambos,
generalmente para interiores; aunque en Cataluña se utiliza para los revestimientos ejecutados con
morteros de cal, empleados al exterior.

6.2.- Historia.

El yeso es uno de los materiales de construcción más antiguos, ya que ha sido conocido y utilizado desde la
más remota antiguedad, principalmente en países de clima seco, que favorecen su conservación. Puede ser
que su origen se pueda encontrar en el Oriente Medio, pues los sumerios y los asirios lo utilizaron en gran
abundancia, ya que existen en aquella región extensos afloramientos de rocas yesíferas.

En cuanto el hombre del Neolítico alcanzó el nivel tecnológico mínimo para dominar el fuego a baja
temperatura, pudo pasar a realizar con yeso, las juntas de sus primitivas fábricas de piedra y los
revestimientos de las paredes de sus cabañas, que hasta entonces tenía que realizar con morteros de barro,
de mucho peor resultado. Así, a medida que se descubren restos de ciudades más primitivas, aparecen
trabajos en yeso, correspondiente a estos elementos constructivos. Los tenemos en Catal-Huyuk (Turquía)
del IX milenio a.C., hoy por hoy lo más antiguo que se conoce, en guarnecidos de yeso y cal que soportan
pinturas al fresco. En la primitiva Jericó, VI milenio a.C., en forma de yeso moldeado.

También los egipcios usaron el yeso con profusión; se han encontrado vestigios de este material en
diversos monumentos de la región, principalmente en la pirámide de Keops 2.800 años a.C., formando las
juntas de los sillares, y en cantidad de tumbas egipcias, revistiendo la piedra del terreno como base de
pinturas. En el palacio de Knossos, formando parte de revestimientos y suelos. También se encuentran
estatuas realizadas con aljez, como la figura de una diosa de la fertilidad del Museo Arqueológico de
Madrid, realizada en alabastro y correspondiente al siglo V a.C.

Pasa después el yeso a Grecia y Roma y más tarde al pueblo árabe.

El escritor griego Teofrasto, siglos IV - III a.C., discípulo de Platón y Aristóteles, en su tratado sobre la
piedra habla del yeso, en griego gypsos. Cita los yacimientos de Chipre, Fenicia y Siria, así como los
trabajos de enlucidos y ornamentación que pueden realizarse con este material, indicando la posibilidad
que tiene de volverse a recocer.

Aunque en la capital del imperio se utiliza poco el yeso, los romanos lo conocían, como puede verse en
uno de los libros de Vitrubio, arquitecto y tratadista romano, que escribió sus famosos diez libros sobre
Arquitectura. En latín se denomina gypsum al yeso. Se empleó en la decoración interior de los muros en
Pompeya y quedan restos de yeserías clásicas en Roma y en otras regiones del imperio, como las
encontradas en Villajoyosa (Alicante).
2

Con los árabes se difunde el empleo del yeso en España, en la que en el 52% de su superficie se encuentran
yesos . Algunas zonas como el valle del Ebro y el sur de Aragón son particularmente adeptas a su utili-
zación, incluso como material de juntas en fábricas resistentes de piedra, de ladrillo y en tapiales. En el
resto son particularmente empleados en guarnecidos, enlucido, suelos, juntas de tabicados y yeserías. Estas
últimas de gran riqueza decorativa van a ser una de las manifestaciones más singulares del arte musulmán
en nuestro país, tanto en el periodo taifa, como en el nazarí, así como en el mudéjar de la España cristiana,
principalmente en sus focos aragonés, toledano y sevillano. En la figura 6.2.1 se pueden ver yeserías
mudejares.


Los más bellos ejemplos de las yeserías moras están en la Alhambra, de Granada, en Santa María la
Blanca, de Toledo y en Alcazar, de Sevilla. CHUECA dice, refiriéndose a la Alhambra: "Todo lo que se
diga de la delicadeza de los alicatados, yeserías y mocárabes de estas piezas será muy poco. Parece que a
este respecto se ha llegado aquí a un punto límite de exquisiteces y perfección técnica en el tratamiento
ornamental de la materia".



Figura 6.2.1.- Yeserías mudejares

Como curiosidad puede citarse que los bereberes, en el norte de Africa, llegan a construir canales y presas
con yeso, en el oasis de Mzab.

En Europa también hay tradición del empleo del yeso durante la Edad Media, especialmente en la región
de París. Así en la Isla de Francia en 1292, había 18 canteras de yeso en explotación. El yeso se empleaba
principalmente en revestimientos, forjados en combinación con viguetas de madera, en tabiquería y en
chimeneas

En el Renacimiento se utiliza profusamente el yeso en la decoración, y a partir del Barroco, se emplea a
gran escala el estuco de yeso, junto con las yeserías tradicionales y la técnica del staff, que va a facilitar
muchas decoraciones Rococó.

A partir del siglo XVIII, se generaliza el empleo del yeso en toda la construcción europea. Además
comienza el conocimiento científico de este material. Así en 1768, Lavoisier presenta en la Academia de
Ciencias el primer estudio científico de los fenómenos que prestan base a la preparación del yeso. Poco
después Van t´Hoff y Le Chatelier dan una explicación científica a la deshidratación, con lo que
comienza el estudio ininterrumpido sobre este material.

3
A pesar de su larga historia, poca suerte ha tenido este conglomerante en cuanto se refiere a su fabricación.
Esta ha sido rutinaria y poco económica y, sin duda por esta razón, la extensión de su uso ha sido limitada.
Ya dio un paso importante, a principios de siglo, al empezar a usarse el carbón en lugar de la leña., pero la
fabricación racional no aparece hasta 1930. A partir de esta fecha, más o menos, la industria yesera ha
experimentado un desarrollo sensible, perfeccionando los métodos de fabricación y aumentando el número
de sus productos como consecuencia de su mejor calidad.

Además de sus funciones como material de revestimiento, cumple hoy otras en los campos térmico y
acústico de la edificación, utilizado unas veces en su forma tradicional y otras veces en forma de piezas
prefabricadas.

6.3.- Materias primas.

La materia prima utilizada para la fabricación de los conglomerantes basados en el sulfato de calcio (Yesos
y escayolas) empleados en construcción, así como sus derivados y prefabricados ( Placas de yeso
PLADUR, paneles de paramento vertical, etc), es casi exclusivamente la roca llamada piedra de yeso o
ALJEZ .

El yeso, en su acepción de material natural, constituye una sustancia ampliamente repartida en la corteza
terrestre y, particularmente, en España, que, en la mayor parte de los casos, resulta de la precipitación de
cristales de sulfato cálcico dihidratado ( SO
4
Ca.2H
2
O) ( 32.6 % de CaO , 46.5 % de SO
3
, 20.9 % H
2
O), a
partir de soluciones concentradas o salmueras. Como mineral, el yeso cristaliza en el sistema monoclínico
y tanto la morfología como el tamaño de los cristales presentan una amplia variedad dependiendo de las
condiciones y ambientes de formación.

El yeso aparece en muchas ocasiones como un material de alta pureza, sin mezcla de otras sustancias
minerales, aunque muy frecuentemente presenta intercalaciones de arcillas, carbonatos (en buena parte de
los casos, dolomita), sílex, y otros minerales evaporíticos tales como halita, sulfatos sódicos y, en especial,
la forma no hidratada del sulfato cálcico, la anhidrita. La presencia, en mayor o menor proporción, de estas
sustancias condiciona la calidad y métodos de laboreo de los yacimientos de yeso.

Es una roca blanca o incolora cuando no esta contaminada por impurezas y, en general, presenta colores
claros. Debido a la presencia de impurezas puede presentar tonalidades grises, amarillentas, rojizas,
azuladas, castaño, etc. El brillo es vítreo o sedoso. Su estructura cristalina pertenece al sistema
monoclínico en el que se alternan capas de sulfato cálcico y capas de agua, con 4 u 8 moléculas por
estructura elemental. La red cristalina está formada por capas de átomos de calcio y grupo de iones sulfato
(S0
4
2-
), separados por capas de moléculas de agua. Esta ocupa una posición importante en la red, y será
necesario romperla para eliminar el agua

El sulfato cálcico está formado por una alternancia de iones sulfato SO
4
2-
, organizados en pirámides
tetraédricas, alternadas con iones calcio Ca
2+
formando un cristal iónico. ( Figura 6.3.1). El agua se
combina en una proporción del 20.92 % y alterna con las láminas de sulfato cálcico, uniéndose a través de
puentes de hidrógeno ( Figura 6.3.2 ) de modo que enlaza un oxígeno de un ión sulfato de una capa con un
oxígeno de un ión sulfato de la adyacente, estando además el oxígeno de la molécula de agua coordinado
con un ión calcio.

El resultado es una estructura estable por debajo de 40 °C con una dureza superficial de 2 en la escala de
MOHS (Se raya con la uña y solo tiene por debajo al talco) y su densidad varía entre 2.3 y 2.4
3
g
cm
.






4

Su aspecto externo puede ser netamente cristalino o amorfo. En este último caso, sus cristales son
irregulares y están entremezclados de tal forma que le dan un aspecto no cristalino. Se distinguen las
siguientes variedades

-LAMINAR. Formación casi transparente y muy pura.

-FIBROSA. Muy pura, formada por fibras cristalinas que le dan un aspecto sedoso.

-ORDINARIA 0 COMUN. Muy compacta y sin señales aparentes de cristalización. Es la más frecuente.

-SACAROI DEA. Por su aspecto cristalino recuerda al azúcar.

-ALABASTRO. De grano muy fino, compacto y traslúcido. Se emplea para escultura y objetos de adorno, así
como para yesos especiales ( Cirugía, odontología, etc.)

La piedra de yeso es poco soluble en el agua ( 2.1
3
g
cm
en agua fría y 2..2
3
g
cm
en agua caliente) y puede
diferenciarse de la caliza, con la que a veces se confunde, por no dar efervescencia con el ácido clorhídrico. Es
soluble en este último ácido y funde a la llama del soplete.

En España se utiliza siempre como materia prima el aljez o piedra de yeso natural. La norma UNE
102.001-86 en concordancia con la ISO/R 1.587-1975 especifica las características del aljez referidas a su
pureza química y su granulometría. La clasificación de la piedra de yeso se hace por su composición química
y por su tamaño, como puede verse en las tablas 6.3.1 y 6.3.2 respectivamente. Por su composición química
existen 5 tipos de yeso.


Figura 6.3.1.- Estructura del ión sulfato indicando las valencias electrostáticas de los enlaces.

5


Figura. 6.3.2 .- Microestructura del sulfato de calcio doble hidrato.

Tabla 6.3.1.- Tipologla del Aljez en función del contenido en sulfato de Calcio dihidratado.



Tabla 6.3.2 .- Tipología de Aljez según el tamaño de piedra.


6

La anhidrita natural (CaSO
4
, 41.2 % de CaO , 58.8 % de SO
3
) es una roca blanca o grisácea en la que apenas se
reconoce la cristalización. Es ligeramente más pesada y más dura que el yeso. Su dureza oscila entre 3 - 3.5 en
la escala de MOHS y su densidad es 2.89 - 2.98
3
kg
dm
. La anhidrita es poco soluble en el agua ( 2.7
3
g
dm
en
agua fría y
3
g
dm
en agua caliente) Es poco abundante y sus yacimientos suelen ser adyacentes a los del
yeso.

No toma agua de hidratación y por encima de los 40 °C presenta la menor solubilidad de todos los sulfatos
cálcico. (Dihidrato, hemihidrato y anhidro), como puede verse en la figura 6.3.3 .

La red cristalina pertenece al sistema rómbico y la estructura elemental contiene 4 moléculas. La red es muy
compacta, de mayor densidad que el yeso (2.96 g/cm
3
) y de mayor estabilidad que ningún otro sulfato cálcico,
lo que explica, en parte, su débil reactividad. ,
Además se obtienen grandes cantidades de yeso y anhidrita como subproducto de diversos procesos industriales

(i).- Cuando se desulfuran los gases procedentes de las centrales termoeléctricas (SULFOYESO).
(ii).-Como subproducto obtenido en la fabricación de los ácidos orgánicos : LACTICO, CITRICO, OXALICO,
TARTARICO, FORMICO, etc.
(iii).- Como subproducto en la fabricación del ácido fosfórico (FOSFOYESO), de ácido fluorhídrico
(FLUORANHIDRITA) y de dióxido de titanio (TITANOYESO).

El yeso que se produce como un subproducto en la fabricación de fertilizantes fosfatados a partir de rocas
fosfatadas y ácido sulfúrico también se usa para fabricar escayolas, mientras que el sulfato de calcio anhidro
que se produce como un subproducto en la fabricación del ácido fluorhídrico se usa con un acelerante para
formar material para soleras ( Flooring plaster).


Figura 6.3.3.- Solubilidad en agua de las diferentes fases en función de la temperatura.

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Yacimientos españoles de yeso .

Yacimiento mineral: Diremos que las rocas y materiales de construcción se consideran yacimiento mineral
cuando, ajustándose a la definición de éste, se presentan en un sector de la corteza terrestre en el que, a raíz
de unos u otros procesos geológicos, se produjo la acumulación de los mismos pudiéndose utilizar
industrialmente, dadas su cantidad, calidad y condiciones de yacimiento, para su explotación comercial.
Los yacimientos españoles de yesos están localizados fundamentalmente en la mitad oriental del país (
Figura 6.3.4 ). Se trata de yesos mesozoicos y terciarios.

Los recursos españoles de yesos son, prácticamente, ilimitados, como se desprende de el extenso plan de
investigación de yesos realizado por el Instituto Geológico y Minero de España desde 1968 a 1989 . Dicho
plan incluyó la realización de amplias campañas de investigación geológica, sondeos, muestreos y ensayos
de laboratorio en la mayor parte de las zonas seleccionadas.

El volumen de recursos alcanza la impresionante cifra de 60000 Mt en todo el país. Es obvio que no todos
los recursos evaluados alcanzarán el nivel de explotabilidad adecuado para poder denominarlos reservas
pero no obstante se puede afirmar que las reservas nacionales de yeso son prácticamente inagotables.




Figura 6.3.4.- Principales zonas de yesos en España y reservas estimadas.
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Producciones y precios

España es, hoy en día, el segundo productor mundial de yeso tras EEUU. En Europa es líder indiscutible
de producción, consumo y el principal exportador del continente.

El sector español del yeso está mayoritariamente en manos de empresas multinacionales de matriz europea
tales como la BPB, Lafarge, Knauf, etc. que o bien han adquirido los activos productivos de empresas
nacionales preexistentes, o se han instalado directamente en nuestro país.

La multinacional británica British Plaster Board Gypsum Industries (BPB) es el principal productor
español y europeo. En España, la empresa produce anualmente más de 3 Mt y controla el 65% de la
producción a través de su filial Iberplaco. Además beneficia el yacimiento de Sorbas (Almería) en la
cantera de yeso más grande de Europa, desde donde se exportan vía los puertos de Garrucha y Carboneras
más de 2 Mt de yeso crudo.

El grupo industrial Uralita-Platres Lafarge con intereses en muchas ramas del prefabricado para la
construcción (asbesto-cemento, yeso, escayola, etc) dispone de unidades productivas en España que cubren
alrededor del 25% de la producción nacional. Destacan la compañía Yesos Ibéricos y Española de Placas
de Yeso (EPYSA) que comercializan la marca Pladur de prefabricados de yeso, de los que actualmente se
producen anualmente alrededor de 28 Mm
2
. También pertenecen al grupo la Compañía General Yesera
(COGYSA) y Yesos Pamplona. En total el grupo dispone de 5 centros de producción (explotaciones
mineras y plantas de tratamiento) en toda España, Seseña/Ciempozuelos (Toledo/Madrid), Beuda (Girona),
Mañeru (Navarra), Alicante (Alicante) y Gelsa (Zaragoza) y una producción global de 1200000
t
año
.

Además, hay un gran número de empresas de tamaño mediano o pequeño distribuidas por 12 comunidades
autónomas, cuya capacidad productiva en conjunto podría ser superior al 10% a la estimada. Se pueden
mencionar, entre otras, Yesos Albi en Burgos, cuya producción de yesos crudos y cocidos alcanza las
251821
t
año
, Fels-Werk, en Almería, filial de la multinacional Preussag y la empresa alemana Knauf, con
cantera y fábrica en Guixers (Solsones), Lleida, donde consume 240000
t
año
de yeso con una capacidad
productiva de 150
t
h
. Knauf que amplió su capacidad productiva en el 2000 en un 25%, produce
actualmente 27
2
Mm
año
de placas de yeso laminado y espera alcanzar los 30 Mm
2
en 2003.

Las empresas pequeñas de tipo familiar abundan en nuestra geografía y producen una buena parte de las
escayolas y yesos para la construcción de la industria nacional, con producciones individuales de alrededor
de 50000
t
año
. Entre otras podemos mencionar Escayolas Fidensa Sl y Yesos Juárez-Hernández, en
Toledo, Escayolas Alba en La Rioja o Hermanos Ruiz Dorantes Sl, con cantera en Cádiz y planta en
Sevilla, ésta última con una producción anual de 84000
t
año
y planes para ampliar la planta de producción
y la apertura de nuevas explotaciones.

El sector yesero nacional cuenta con la Asociación Técnica y Empresarial del Yeso (ATEDY), miembro de
la federación europea Eurogypsum, que agrupa actualmente a 15 países con objeto de promover el
desarrollo de la industria del yeso a escala europea.



9

La Estadística Minera de España indica una producción de yeso que en 2000 fue de 9.9 Mt, un 7.7 %
superior a la de 1999, sin embargo los datos procedentes de las empresas parecen apuntar a que la
producción española superó ampliamente los 10
Mt
año
en el 2001.

Se ha realizado una estimación sobre la base de los tonelajes de yeso que se destinan a la exportación
(tanto en crudo como calcinado, como los productos prefabricados de yeso expresados en forma de yeso
crudo), el yeso consumido por la industria cementera nacional y el yeso para construcción y prefabricados
consumido en nuestro país (deducido de los datos de construcción nacionales), que proporciona las
siguientes cifras:

Producción anual de yesos para enlucidos y recubrimientos 4500 000 t
Producción anual de prefabricados
57 Mm
2
equivalentes a
513000 t
Producción anual de resto de prefabricados (moldes, decoración, techos fijos, techos
desmontables)
2500000 t
Yeso crudo para exportación 4000000 t
Yeso para cemento 1839156 t
Total 13 352 156 t

Por lo tanto, la producción nacional debe estar por encima de los 13 Mt anuales.

Doce comunidades extrajeron yeso (Tabla 6.3.3), con un total de explotaciones que viene manteniéndose
en 110, repartidas en 30 provincias, entre las que destaca Almería con el 38.4 % de la producción
nacional, seguida por Madrid (11.4 %), Toledo (7.3 %), La Rioja (5 %), Barcelona (4.9 %), Castellón
(4.5 %), Zaragoza (4.4 %) y Burgos (4.3 %).

Tabla 6.3.3.- Producción nacional de yeso por Comunidades Autónomas.

Comunidad 1996 1997 1998 1999 2000 2001p
Andalucía 3 291 766 3 506 930 4 207 031 4 003 908 4 211 104 sd
Madrid 535 439 669 407 963 446 950 167 1 127 709 1 719 214
Castilla-La Mancha 738 051 722 451 906 703 1 044 918 1 096 181 1 100 000
Cataluña 732 764 792 393 867 506 944 335 1 036 203
Com.Valenciana 624 080 600 800 603 800 654 200 698 840 750 000
La Rioja 392 260 446 321 470 195 496 910 500 254 416 275
Aragón 374 860 402 265 409 080 450 590 468 090 1 600 000
Castilla y León 282 887 356 817 370 543 380 658 460 399
Navarra 154 001 129 112 132 164 156 365 154 448 167 757
Murcia 74 627 77 586 90 186 93 006 96 730 120 000
Baleares 40 100 21 631 21 558 32 532 64 520 57 100 m
3

Cantabria 18 000 16 000 16 000 16 000 15 000 12 000
TOTAL 7 258 835 7 741 713 9 058 212 9 213 589 9 929 478 > 10 000 000

Fuente: Estadística Minera de España; 2001 CC.AA; (Aragón y Madrid producciones brutas) p provisional

De acuerdo con la Estadística Minera, el precio medio por tonelada de yeso en 2000 fue de 5.11€. El valor
de la tonelada de yeso exportada en ese mismo año, alcanzó los 8.14 €. Según estimaciones propias
procedentes de datos de los productores, el precio medio a pie de cantera, del mineral listo para enviar a
fábrica podría estar alrededor de los 6.61 €/t, con lo cual, el valor de la producción minera de yeso podría
estar en torno a los 86 M€.
10

La figura 6.3.5 refleja la distribución de la producción por autonomías:



Figura 6.3.5.- Distribución de la producción de yeso por autonomías

Además de a la exportación, la producción española se destina a la obtención de yesos y escayolas para la
construcción, techos de escayola, tabiques prefabricados, placas de yeso, yesos especiales y demás
aplicaciones del yeso, alcanzando la facturación del sector de yesos de la construcción en torno a los 156
M€ anuales.

A nivel mundial el suministro de yeso en el año 2000 se estima que fue de 220 Mt. De las cuales 110 Mt
procedieron de fuentes naturales y otras 110 Mt de yeso sintético, producido por procesos de desulfuración
de los gases de emisión de las plantas térmicas y de otros procesos industriales (manufactura de
fertilizantes fosfatados, o fabricación de dióxido de titanio).

La mayor parte del yeso se utiliza en construcción, la producción de aplacados o de cemento, aunque el
porcentaje relativo varía de país en país. En los EEUU el 75% de la producción de yeso se utiliza en la
producción de prefabricados y sólo un 15% se emplea en la producción de cemento, mientras que en
España el yeso de prefabricados representa el 35%, el yeso de construcción el 39% y el yeso para cemento
el 14% del consumo total.
El consumo de yeso natural estará muy en consonancia con las tendencias de producción de cemento que
se prevé aumente a un ritmo de 1 - 2% anual en los próximos cinco años. El principal mercado del yeso
para cemento está en Asia, donde en 1998 se produjo el 62% de la producción mundial de cemento.
Debido precisamente a la competencia del yeso de desulfuración, se prevé un ritmo de crecimiento más
bajo para el yeso natural.

En la tabla 6.3.4 se da producción mundial de yeso natural por países.

EEUU continua siendo el principal productor de yeso del mundo así como el principal consumidor (23,88
Mt/año, incluidas 4.38 Mt de yeso sintético). Aunque el país dispone de más de 53 explotaciones en 19
estados, 30 grandes compañías y 69 plantas que producen anualmente 2230 Mm
2
de prefabricados en 28
estados, necesita importar más de 9 Mt de yeso crudo de Canadá (70%), Méjico (23%) y España (4%).






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Tabla 6.3.4.- Producción mundial de yeso natural por países.

1996 1997 1998 1999 2000
España 8 400 000 8 500 000 9 058 212 9 500 000 9 929 478
Francia 5 300 000 5 350 000 5 300 000 5 300 000 5 250 000
Alemania 2 315 000 2 548 000 3 000 000 2 500 000 2 500 000
Reino Unido *2 000 000 *2 000 000 2 000 000 1 800 000 1 500 000
Italia 1 274 672 1 300 000 2 000 000 2 100 000 2 250 000
Austria 958 430 996 327 1 000 000 850 000 800 000
Grecia 546 344 500 000 600 000 600 000 620 000
Portugal 520 722 560 000 585 000 590 000 586 000
Irlanda 422 800 477 000 500 000 510 000 525 000
Otros 350 000 400 000 450 000 460 000 500 000
Subtotal UE 22 087 968 22 631 327 24 493 212 24 210 000 24 460 478
Méjico 6 064 682 5 869 175 7 045 000 6 954 000 7 000 000
Brasil 1 120 000 1 507 000 1 632 000 1 456 000 1 500 000
Argentina 633 121 696 646 650 000 571 000 514 000
Chile 520 089 398 354 781 000 886 000 890 000
Colombia 522 236 564 681 560 000 560 000 560 000
Uruguay 130 000 943 000 1 123 000 1 050 000 1 000 000
Otros (1) 579 000 526 000 565 000 529 000 491 000
Subtotal
SurAmérica
9 569 128 10 604 856 12 356 000 12 015 000 11 955 000
EEUU 17 500 000 18 600 000 19 000 000 22 400 000 19 500 000
China 7 780 000 9 100 000 6 800 000 6 700 000 6 800 000
Canadá 8 477 000 8 661 000 8 967 000 9 345 000 8 548 000
Irán 8 570 000 8 900 000 11 843 000 10 834 000 11 000 000
Tailandia 8 934 492 8 557 000 4 333 804 5 005 000 5 830 000
Japón 5 432 000 5 371 000 5 305 000 5 549 000 5 600 000
Australia 1 800 000 1 800 000 1 900 000 2 500 000 3 800 000
India 2 442 000 2 031 000 2 192 000 2 200 000 2 210 000
Rusia 850 000 609 000 638 392 858 000 950 000
Egipto 2 000 000 2 423 000 1 338 000 1 500 000 2 000 000
Polonia 1 502 000 1 618 000 1 702 000 1 700 000 1 700 000
Turquía 754 277 784 662 352 000 400 000 300 000
Otros (2) 6 290 000 5 968 000 5 781 000 5 616 000 5 791 000
TOTAL 103 988 865 107 658 845 107 001 408 110 832 000 110 444 478

(1) Incluye Cuba, Rep. Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Ecuador, Paraguay,
Perú y Venezuela.
(2) Incluye 53 países


La Unión Europea produce alrededor de 24 Mt de yeso al año, lo que representa un 22% del mercado
mundial. BPB es el principal productor y tiene canteras a cielo abierto en el Reino Unido, España y Chile,
aunque también trata yeso sintético de las plantas térmicas británicas y tiene una amplia red de plantas de
prefabricados.

12

6.4.- Sistema sulfato cálcico-agua.

Por deshidratación parcial o total del sulfato cálcico doblemente hidrato se obtiene sucesivamente el
hemihidrato en sus dos formas alfa y beta, con diferentes características y distintos sistemas de fabricación,
la anhidrita III o anhidrita soluble, así como la anhidrita II, o anhidrita insoluble, con tres formas
diferentes. En la tabla 6.4.1 se indican las principales características de las diferentes fases. En la figura
6.4.1 se representa un diagrama con el dominio de la existencia estable de cada fase, en función de la
presión y la temperatura, y en la figura 6.4.2 , un esquema de la situación de cada fase, en función del
contenido en agua combinada y de la temperatura.

Figura 6.4.1.- Diagrama de fases en función de la presión y la temperatura.



Figura 6.4.2.- Diagrama de fases en función del contenido en agua combinada y la temperatura.
13


Tabla 6.4.1.- Características de las fases del sistema sulfato cálcico - agua.



Sulfato cálcico hemihidrato o dihidrato (SH)

Por deshidratación parcial del sulfato cálcico doble hidrato ligeramente por encima de 100 °C, mediante la
rotura de los enlaces más débiles de puente de hidrógeno, se produce el hemihidrato, abreviadamente, SH,
que con la misma composición química SO
4
Ca.1/2H
2
O, igual agua de cristalización: 6.21 % y el mismo
sistema cristalino romboédrico, se presentan en dos formas α y β con características físicas y
microestructurales diferentes. La distinción entre las formas α y β del hemihidrato es reciente, pero
ampliamente justificada.

La forma de SHα se produce bajo presión (autoclave) y se caracteriza por tener sus cristales compactos.
Ya a simple vista, pero sobre todo por observación microscópica, se reconocen claramente rasgos
cristalinos. Los trozos de yeso transformados en hemihidrato α tienen un aspecto sedoso brillante,
resultante de la presencia de multitud de finos cristales aciculares mezclados entre si.

Por el contrario, la forma de SHβ se produce en atmósfera normal (marmita) y tiene las formaciones
cristalinas más fragmentadas y holgadas, por tanto es esponjoso y apenas se pueden reconocer en él
caracteres cristalinos, ni siquiera recurriendo a mayores aumentos. Los fragmentos de yeso
transformados en hemihidrato β presentan un aspecto terroso.

La organización cristalina del SH se representa en la figura 6.4.3 . Se trata de cristales laminares, en los
que laminillas de sulfato cálcico, alternan con laminillas de agua, en menor proporción que en el DH.
14

Figura 6.4.3.- Microestructura del SH.

La forma β es la de mayor contenido energético y la más soluble y, por consiguiente, la de menor
estabilidad. En la tabla 6.4.2 se dan las propiedades más importantes de ambos hemihidratos,
deduciéndose de ella la superioridad de la forma α.

Tabla 6.4.2.- Propiedades de las formas α Y β del hemihidrato.

HEMIHIDRATO

α β
Densidad (g/cm
3
) 2.757 2.637
Calor específico medio de 25 a 170
º
C (KJ/Kg) 0.949 1.062
Solubilidad en agua (g de CaS0
4
por 100 g de solución) 0.67 0.88
Calor de hidratación (J/mol) 17138 19228
Calor de hidratación (KJ/Kg de dihidrato) 99.53 111.69
Consistencia normal ( cm
3
de agua/ 100 g de hemihidrato) 35 90
Tiempo de fraguado en minutos 15-20 25-35
Expansión 0.0028 0.0016
Resistencia media flexotracción 1 h. después del fraguado
húmedo (Kgf/cm
2
) 35 6.6
Resistencia media flexotracción en seco , (Kgf/cm
2
) 66 13

Resistencia media compresión 1 hora despues del fraguado,
húmedo (Kgf/cm
2
) 280 28
Resistencia media compresión en seco , (Kgf/cm
2
) 560 56

15
La forma SHα constituye industrialmente los denominados yesos alfa, caracterizados por necesitar muy
bajo factor de agua en el amasado (0.3 - 0.4) y por tanto producir unos rehidratos muy compactos, duros
y resistentes.

La forma SHβ en estado puro constituye la escayola, caracterizada por tener un factor agua/yeso de
amasado más elevado 0.8 y dar rehidratos más porosos que los anteriores. También este SHβ puede darse
en mezcla con otras fases, en lo que industrialmente se llama yeso multifase o yeso de construcción.

Anhidrita III (AnIII) .

Por deshidratación total del doble hidrato o del hemihidrato entre 110 - 290 °C se produce el sulfato
cálcico anhidro, o anhidrita III, también denominada anhidrita soluble. Es muy ávido de agua y muy
inestable transformándose rápidamente en hemihidrato incluso con la humedad ambiente. Algunos autores
franceses consideran que tiene algo de agua residual, mientras que los alemanes siempre la consideran sin
agua de cristalización. Cristaliza en el sistema hexagonal y tiene una solubilidad en agua igual a 6.95 g/I
a 20 °C.

Existen dos formas α y β de esta anhidrita III, en función del SHα o β del que provienen.

La variedad de anhidrita IIIβ se encuentra en las escayolas junto al SHβ y en los yesos de construcción
junto con el SHβ y la anhidrita II.

En la figura 6.4.4 se indica la estructura de la anhidrita.


Figura 6.4.4.- Microestructura de la An II.
16



Anhidrita II (AnII) .

Por encima de los 300 °C y hasta los 1.180 °C se produce, mediante transformación exotérmica, el sulfato
cálcico anhidro II o anhidrita II (AnII), también denominada anhidrita insoluble. La anhidrita natural
pertenece a esta variedad. Cristaliza en el sistema rómbico y se caracteriza por tener una solubilidad en
agua de 3.0 g/dm
3
a 20 °C y por ser más estable que la AnIII . Incluso algunas variedades de la AnII
necesitan activadores de fraguado para que se produzca la rehidratación.

Según los estudios alemanes existen tres variedades de AnII:

- La AnIIs (difícilmente soluble), producida entre 300 y 500 °C.

- La AnIIi (insoluble), producida entre 500 y 700 °C.

- La AnIIp (yeso de pavimentos), producida por encima de 700 °C.

Hay que indicar que la variedad AnIIi retarda el fraguado y se utiliza mezclada con otras fases (SHβ,
AnIII) en el yeso multifase o yeso de construcción y la AnIIp es una variedad denominada yeso de
pavimentos que, sobre todo Alemania, es muy utilizada como base de solera para pavimentos.

Anhidrita I (AnI).

Se obtiene por encima de los 1180 °C y es cuestionada por diversos autores como una verdadera fase.
Otros la han confundido con el yeso de pavimentos. No tiene utilidad industrial. Por encima de los 1400 °C
se rompe el enlace iónico del sulfato cálcico y la anhidrita se descompone en óxido de cal y anhídrico sul-
fúrico. La presencia de impurezas reduce esta temperatura de disociación hasta el punto que la AnIIp
producida por encima de 700 °C es una mezcla sólida de AnII y óxido de cal, utilizada tradicionalmente
como yeso de pavimentos, como se ha indicado antes.

Cuando el mineral tiene impurezas arcillosas o mediante mezclas artificiales es posible conseguir un yeso
hidráulico, capaz de fraguar en el agua, al aparecer silicatos o aluminatos cálcicos, producto de la
combinación a altas temperaturas del óxido de cal con sílice o alúmina.

6.5.-Fabricación industrial del yeso.

6.5.1.- Introducción .

Hace ya tiempo que en España se dejó el sistema tradicional de fabricación, a base de hornos morunos,
como procedimiento habitual. A partir del final de los años 50 y principio de los 60 se comenzó a fabricar
yesos y escayolas por sistemas industrializados, mediante hornos continuos o intermitentes, en
instalaciones fijas. Así se obtienen productos de características mucho más uniformes, que podemos
denominar yesos industriales o de segunda generación. También desde esta época se fabrica
industrialmente, en autoclaves el denominado yeso alfa, que se utiliza en aplicaciones especiales.

Desde finales de los 60 y principios de los 70 en algunas zonas del norte de España, se empezó a mezclar
perlita, como agregado ligero a yesos y escayolas. También se inició la utilización generalizada de
aditivos, sobre todo retenedores de agua, espesantes y reguladores de fraguado, con objeto de formular
adhesivos para la colocación de prefabricados, y después para aumentar la duración del fraguado de yesos
manuales y para obtener yesos para proyección mecánica. Se tiene así lo que en general se puede
denominar yesos de tercera generación, cuyo empleo es cada vez más frecuente desplazando en el mercado
de los revestimientos continuos a los yesos anteriores. En la tabla 6.5.1.1 se esquematiza este proceso.

17
La fabricación del yeso abarca varios procesos:

- Extracción.

- Trituración.

- Cocción.

- Molienda.

- Ensilado.


Tabla 6.5.1.1.- Esquema de la producción de yesos a lo largo de la Historia .


En la figura 6.5.1.1 puede verse un esquema del proceso productivo que se realiza hoy en día.

18


Figura 6.5.1.1.- Esquema del proceso productivo del yeso que se realiza hoy en día.

(1) Extracción de la cantera (2) Trituración (3) Deshidratación (4) Molienda (5) Mezclas
(6) Ensacado (7) Palatizado (8) Carga y logistica (9) Cisterna y silos (10) Llegada a la
obra y aplicación

6.5.2.-Explotación de canteras de yeso. Preparación..

Como el yeso es un material muy barato, también lo han de ser todas las operaciones que comprende la
fabricación. Así pues, es casi obligado que la piedra de yeso aflore a la superficie para que se pueda
explotar a cielo abierto, ya que, de lo contrario, se encarece notablemente esta fase de la producción.

Existen dos métodos de explotación de canteras de yeso:

(1).- Minería subterránea .

(a).- Explotación por cámaras y pilares. Utilizada en Inglaterra y Francia.

(2).- Explotación a cielo abierto. Básicamente la minería del yeso en España se realiza mediante cortas o
canteras a cielo abierto.

Explotación a cielo abierto.

Una explotación a cielo abierto ( Figura 6.5.2.1) es una excavación realizada en la superficie del terreno
con objeto de extraer un material o mineral beneficiable. Esta operación implica, generalmente mover
cantidades variables de estéril según la profundidad del depósito o del espesor de recubrimiento. Hay que
tener en cuenta que no sería lógico tratar de modernizar le fabricación sin modernizar paralelamente la
extracción.



19
Figura 6.5.2.1.- Explotación a cielo (Cantera ) de yeso .

Los parámetros geométricos principales que configuran el diseño de las excavaciones. Corresponden a los
términos que se presentan en la figura 6.5.2.2.

Figura 6.5.2.2.- Terminología utilizada en una explotación a cielo abierto.

La altura de banco se establece a partir de las dimensiones de los equipos de excavación y carga, las
características del macizo y la exigencia de la selectividad. La experiencia de las explotaciones a cielo
abierto más tecnificadas sugieren alturas de entre 10 y 20 metros, aunque en casos especiales y, siempre
que se realice un estudio geotécnico, podrán tener 30 m. La altura de banco reducida nos permite en el
yeso unas menores cargas de explosivo, disminuyendo los problemas ocasionados por las vibraciones y la
onda aérea con unas correctas secuencias de encendido, así como un mayor control en la producción de
finos.

El yeso, sin ser un material duro, presenta unas capacidades de resistencia, compacidad, plasticidad, etc.
que le hacen difícilmente ripable, al menos con rendimientos comparables a los obtenidos con las
voladuras.

En la mayor parte de las explotaciones de yeso se emplean explosivos para el arranque. Básicamente, el
método consiste en la perforación de una serie de barrenos de diámetro variable formando una cuadrícula .
Habitualmente el diámetro de la perforación empleado se encuentra entre los 64 y 105 mm, utilizando
perforadoras neumáticas ( Figura 6.5.2.3 ) o hidráulicas equipadas con martillo en fondo o en cabeza.



Figura 6.5.2.3.- Perforadora neumática.
20

La cuadrícula de perforación, depende directamente del diámetro de perforación, y de la dureza particular
del mineral. En la cantera de Iberyeso, Idysa, situada en Jorba (Barcelona), la cuadrícula de perforación es
de 3 m. x 3.30 m. ( 9.90 m
3
de mineral arrancado, por cada metro lineal perforado), con un diámetro de
perforación de 64 mm.

Los barrenos se cargan con explosivo de distintos tipos y se inician con cordón detonante y detonadores (
Figura 6.5.2.4 ). En el fondo de los barrenos se carga una pequeña cantidad (2.5 kg ) de un explosivo
potente y rompedor, bien Goma 2 EC o Riogel 2, que favorece el arranque en el pie del banco (la zona de
mayores dificultades); este explosivo está encartuchado. El resto del barreno se llena con un explosivo de
potencia media y una alta producción de gases llamado Nagolita, que se carga a granel en sacos o con un
vehículo cargador; este explosivo efectúa el arranque y la fragmentación del material, así como el
desplazamiento del mismo. Entre ambos explosivos se consigue un efecto doble de arranque y rotura.


Figura 6.2.5.4.- Cargas y detonadores .


La cantidad de explosivo en relación a la cantidad de material arrancado se denomina consumo específico
y varía en función de diversos aspectos de la voladura (tipo de material, geometría de la voladura,
fragmentación y resultados deseados) y suele ser de unos 300
3
g
m
.

Este consumo es bajo, comparativamente con otros tipos de roca; en la actualidad se está estudiando su
reducción en base al empleo de diámetros de perforación menores, que propicien cargas de explosivo
también menores, sin reducción de la cuadrícula de perforación o con reducciones proporcionalmente
inferiores. Se considera que con esta medida se obtendrían resultados de fragmentación análogos con
reducciones de consumo de explosivo y sin aumentar la perforación específica .

Otro aspecto del arranque es la iniciación del explosivo Entre las dos posibles opciones: iniciación en
fondo con detonadores no eléctricos e iniciación en cabeza; se emplea mayoritariamente el segundo,
colocando cordón detonante a lo largo del barreno que atraviesa el explosivo. El cordón se inicia con un
detonador eléctrico colocado en el extremo de éste que queda fuera del barreno . La secuencia de la
voladura, es decir, la asignación de los tiempos de detonación de los diferentes barrenos, es sencilla
empleándola en voladuras de una fila. Se suele iniciar con detonadores eléctricos microrretardo de 30
milisegundos consecutivos. Dada la baja velocidad sísmica del mineral de yeso, se está considerando la
posibilidad de aumentar el intervalo de tiempo a 60 milisegundos (detonadores alternos).

21
Una práctica habitual en las explotaciones de yeso es el diseño de las voladuras de una sola fila de barrenos
a lo largo de un banco de mayor o menor longitud ( Figura 6.5.2.5), debido a la gran importancia que tiene
el tamaño del mineral volado respecto a su posterior tratamiento. En casi todos los casos los hornos de
fabricación necesitan unos tamaños mínimos de admisión, con lo que la producción en la voladura de
tamaños menores a ese mínimo suponen la pérdida de reservas de mineral aprovechable, la creación de
escombreras de estériles, a veces de pureza superior al 95 %, y un encarecimiento del material
aprovechable que no es aconsejable.

Este problema se resuelve, en parte, diseñando voladuras de una sola fila, cuya forma de rotura del material
en bloques implica una menor producción de finos, aunque ocasiona la obligada tarea de fragmentar
posteriormente los bloques mediante explosivos o martillos demoledores hidráulicos ( Figura 6.5.2.6). Este
tipo de voladuras tiene otras ventajas, cómo la gran calidad del frente residual de la voladura, que aumenta
las condiciones de seguridad del mismo.



Figura 6.2.5.5.- Resultado de una voladura de una sola fila de barrenos


Figura 6.5.2.6.- Fragmentación secundaria con martillo demoledor.

Carga y transporte .

La carga del mineral en las explotaciones a cielo abierto se realiza mediante palas cargadoras de ruedas (
Figura 6.5.2.7) y también mediante retroexcavadoras. Estas palas cargan el mineral sobre distintos tipos de
vehículos, que pueden ser Dumpers o camiones volquete.




22

La capacidad máxima de producción y la distancia a la planta de machaqueo nos determinará la cantidad
de vehículos necesarios para que la productividad sea la óptima (que no estén parados, esperando turno
para cargar o descargar mineral o que no haya suficientes vehículos y que la planta de machaqueo y la pala
cargadora interrumpan su trabajo).



Figura 6.5.2.7.- Carga de mineral y transporte

Molienda y clasificación.

El mineral transportado, es descargado en la tolva de recepción ( Figura 6.5.2.8 ) de la planta de trituración
y clasificación, que en su fondo posee un alimentador (vibrante, de cadenas, etc.), que antes de verterlo a la
machacadora (de mandíbulas o molino lanzador), lo precriba mediande separador de discos o barras,
eliminando parte de las tierras y también fracciones pequeñas de mineral, que son recuperadas mediante
una criba que separa el material fino del mineral grueso y tres cintas transportadoras ( Figura
6.5.2.9 ). La fracción más gruesa del mineral cae a la machacadora o molino que lo moltura, depositándolo
en una cinta transportadora, que lo vierte a una criba prevista de un número determinado de telas, que
clasifica los tamaños adecuados para: fabricación ( 250 - 55 mm) , suministro a cementeras ( 7 - 55 mm )
y finos para la agricultura (0 - 7 mm).

El mineral destinado a fabricación, se transporta en camiones hasta la planta, donde se deposita en «stock»
o se vierte directamente a las tolvas de alimentación de la planta de fabricación, el cual será triturado
posteriormente por molinos de martillos al tamaño adecuado para su deshidratación que debe encontrarse
entre 0 y los 10 -12 mm de diámetro .

23


Figura 6.5.2.8.- Descarga del mineral en la tolva de recepción.




Figura 6.5.2.8.- Flujograma general de una planta de trituración: (1).- Alimentador (2).- Machacadora de
mandíbulas (3), (5) y (7) Cintas transportadoras (4) Criba







24


6.5.3.- Deshidratación, calcinación o cocción.

El objeto de la cocción es la obtención del hemihidrato del sulfato cálcico, CaSO
4
.
1
2
H
2
O, o bien de las
formas anhidras del mismo, CaSO
4
, a partir de dihidrato o yeso natural, CaSO
4
.2H
2
O. Los productos
obtenidos fraguan por adición de agua, regenerando el dihidrato (REHIDRATO), debiendo el yeso a este
fenómeno su carácter de conglomerante y de ahí su empleo como tal en construcción.

Conforme va subiendo la temperatura de calcinación de la piedra de yeso se van obteniendo productos
diferentes que, si bien es verdad que todos son sulfato cálcico, sus propiedades y, por tanto, sus usos son
distintos. Por elevación de la temperatura el yeso cede su agua de cristalización en dos etapas. Esto puede
ponerse de manifiesto mediante los termogramas obtenidos mediante el análisis térmico diferencial (Figura
6.5.3.1 ), sobre todo cuando se mantiene encima de la muestra una elevada presión de vapor de agua.


Figura 6.5.3.1.- Análisis térmico diferencial de un yeso
Termograma con baja presión de vapor de agua (b) Termograma con alta presión de vapor de agua

En la primera cocción , alrededor de los 128 °C, el yeso (Dihidrato) se transforma en hemihidrato y la
reacción que tiene lugar puede representarse por (Pierde molécula y media de agua de cristalización) :

130-150 °
CaSO
4
.2H
2
O

xCaSO
4
.
1
2
H
2
O + yCaSO
4
.2H
2
O + x
3
2
H
2
O ( x+y =1)
YESO HEMIHIDRATO YESO QUE NO HA REACCIONADO

Si y =0 ( x = 1 ) se tiene
130-150 °
CaSO
4
.2H
2
O

CaSO
4
.
1
2
H
2
O +
3
2
H
2
O
YESO HEMIHIDRATO





25

El producto que se obtiene de esta primera etapa de calcinación es el hemihidrato (Escayola), que
debido a la presencia de yeso que no ha reaccionado tiene una velocidad de fraguado muy rápida,
por lo que para poder ser utilizado en la práctica (Enlucir, etc) es necesario añadirle un retardador
de fraguado, normalmente queratina, en una proporción del 0.1 % que lo mantiene en estado
plástico retardando el principio de la cristalización entre 1 y 2 horas. Se forma así el yeso
hemidrato retardado.

En la segunda cocción alrededor de los 180 °C, el hemihidrato se transforma en anhidrita y la
reacción que tiene lugar puede representarse por (Pierde media molécula de agua de
cristalización):

CaSO
4
.
1
2
H
2
O

CaSO
4
(Anhidrita III) +
1
2
H
2
O
ANHIDRITA SOLUBLE

La anhidrita soluble es predominante cuando la temperatura es de 190 - 250 °C y es un producto
muy higroscópico (Gran avidez por el agua), por lo que es muy inestable, pasando rápidamente a
hemihidrato al absorber vapor de agua (Humedad atmosférica). También se presenta en las formas
polimórficas α y β , según proceda de la deshidratación de uno u otro hemihidrato. Ninguna de las
dos formas tiene importancia industrial. Algunas veces se han utilizado como absorbentes, pero
nunca en la construcción.

Cuando la anhidrita soluble se calienta a temperaturas más altas su reactividad va disminuyendo
continuamente hasta que se llega 600 °C en que, puede suponerse que se realiza la transformación
de anhidrita soluble (Anhidrita III) en anhidrita sobrecocida , que es un producto relativamente
inerte y es conocido como anhidrita insoluble (menor solubilidad) (ANHIDRITA IIi) , de la que
sólo hay una forma polimórfica.

La anhidrita insoluble no toma agua en cantidad apreciable. Para su fraguado es necesario la
adición de un catalizador (acelerador) para que haya reactividad, sino tardaría semanas y aún
meses en fraguar. El cemento o el yeso Keene se prepara usualmente. con anhidrita insoluble a la
que se añade entre un 0.5 un 1 % de alumbre de potasio o de sulfato de potasio (SO
4
K
2
), aunque
también se usan mezclas de acelerantes tales como sulfato ferroso (SO
4
Fe) o de cinc (SO
4
Zn) con
sulfato de potasio.

En realidad, y según se ha demostrado técnicamente al estudiar el diagrama de estabilidad
SOLUBILIDAD-TEMPERATURA (Figura 6.3.3), el yeso (Dihidrato) se transforma en anhidrita a
42 ± 1 ºC y en hemihidrato a 97 ± 1 ºC, justo lo contrario de lo que ocurre en la práctica. Lo que
sucede entonces en la práctica es que las transformaciones anteriores aparecen más o menos
retardadas.

Las causas de dicho retardamiento no están todavía claras, pero sin duda están relacionadas con
fenómenos de superficie y con la energía de formación de las redes cristalinas. Por esto, el retraso
es muy acusado en el paso de un sistema cristalino a otro de muy diferente contenido energético,
como es el caso de la transformación del yeso, monoclínico, en anhidrita, ortorrómbica.

La importancia tecnológica de dichos retardamientos de las velocidades de transformación es muy
grande, puesto que a ellos de debe, principalmente, la posibilidad de obtener hemihidrato por
cocción del dihidrato. En efecto, la velocidad de descomposición del yeso en anhidrita por debajo
de los 100 °C es todavía tan pequeña, que se alcanza la temperatura de transformación en
hemihidrato sin que apenas se haya formado la anhidrita y, por otra parte, la velocidad de
formación del hemihidrato es mayor que la de su descomposición en anhidrita.


26

En la práctica, la temperatura a que tiene lugar la cocción depende de :

--VELOCIDAD DE CALENTAMIENTO.

--PRESION EXTERNA.

--GRANULOMETRIA DEL YESO EMPLEADO. DENSIDAD DEL YESO.

-- AGITACION DE LA MASA.

Debido a la pésima conductividad térmica del yeso, los granos de mayor tamaño se cuecen
(Deshidratan) mucho más lentamente, como es lógico, que los finos. Las diferencias de densidad
de la piedra de yeso ejercen una mayor influencia sobre la velocidad de deshidratación cuando se
trabaja con granos gruesos que cuando se realiza con granos finos.

Una presión de vapor elevada (Caso de cocción en autoclave) determina una temperatura de
descomposición superior. Paralelamente, con la presión de vapor a que se forma el hemihidrato se
modifican sus características morfológicas, que son a su vez determinantes en una serie de
propiedades.

Como consecuencia del retardo observado en la destrucción del dihidrato en el interior de los
granos gruesos, resulta conveniente sobrepasar la temperatura de la primera cocción con el fin de
deshidratarlos totalmente, ya que su presencia acelera extraordinariamente el fraguado del yeso
cocido, incluso en cantidades muy pequeñas, y además, si se encuentra en mayor proporción
perjudica la resistencia del producto fraguado. En la práctica basta una temperatura de 160 °C.

Por otra parte, en la mayoría de las instalaciones técnicas de cocción son inevitables
sobrecalentamientos locales, favorecidos por la baja conductividad térmica del yeso, lo que da
lugar a la formación de productos sobrecocidos, en particular de anhidrita, a temperaturas
inferiores a la de segunda cocción.

Se puede evitar la formación de una cantidad excesiva de anhidrita aprovechando su propiedad de
absorber ávidamente vapor de agua, permitiendo que se establezca un equilibrio entre dicho vapor
y el yeso cocido. Si, por el contrario, se extrae vapor de agua se favorece la formación de
anhidrita. No es, pues, de extrañar que las instalaciones que trabajan a baja presión y con succión
de vapor de agua tiendan a la formación de un producto sobrecocido.

La interpretación y aplicación correcta de los principios anteriores debe servir de guía en la
elección del tipo adecuado de horno y en el proyecto de nuevos modelos que permitan la obtención
económica de yesos con las características deseadas.

Los distintos tipos de hornos utilizados para la cocción del yeso pueden clasificarse del modo
siguiente

27
.

Los primeros se caracterizan porque en ellos la cocción tiene lugar en atmósfera seca o, por lo menos, no
saturada de vapor de agua.

La característica general de los segundos reside en que en ellos el yeso no está en contacto con los gases de
combustión y la atmósfera de cocción está constituida por vapor de agua a una mayor o menor presión,
resultando un producto con un elevado porcentaje de hemihidrato. Su empleo no es reciente, pues ya hace
largo tiempo que se aplican a la fabricación de yesos de moldeo que, precisamente, son muy ricos en
hemihidrato.

Aunque existen numerosos procesos industriales para la obtención de yeso, sólo se mencionarán los más
utilizados actualmente, por vía seca:

(a).- Marmita horizontal tipo “ BEAU “ francés (en continuo o discontinuo) de fuego indirecto (ya sea
utilizando gas o fuel como combustibles) ( Figura 6.5.3.2) .

En general el consumo de energía es alto pues el tiempo de cocción del yeso es más largo (30 – 45 minutos
a 150 °C) que en hornos rotatorios pero por el contrario la calidad final del yeso es mejor ( Hemihidrato β)
debido entre otras razones a la presencia del vapor de agua (en ambiente no ventilado) durante la cocción
por lo que se forma 10 – 20 % de hemihidrato α.

28


Figura 6.5.3.2.- Marmita horizontal tipo “BEAU” francesa

(b).- Marmita cónica vertical tipo inglesa en continuo ( Figura 6.5.3.3), de fuego indirecto. Mediante una
cámara de combustión (de gas/carbón/fuel) sumergida, cuyo rendimiento energético es alto (superior al 80
% ). La temperatura de cocción es de 150 °C y con una capacidad final de 25 t/h de hemihidrato. Se utiliza
en algunas fábricas integrada en la línea de producción de elementos prefabricados.



Figura 6.5.3.3.- Marmita cónica vertical tipo inglesa

29

(c).- Horno rotatorio horizontal ( Figura 6.5.3.4) de fuego directo o indirecto (con inclinación del 1.5 % ):

- tipo discontinuo
- tipo continuo de tubos múltiples (a contracorriente)

Permite fabricar hemihidrato β a 170°C, siendo su capacidad de 20-30 t/h.
Permite fabricar anhidrita a 500°C siendo su capacidad de 10-12 t/h.



Figura 6.5.3.4.- Horno rotatorio horizontal a contracorriente

(d).- Horno vertical, de molienda y calcinación en continuo tipo Claudius - Peters, de fuego directo (a gas
natural ) (Figura 6.5.3.5) La diferencia básica con el resto de hornos es la rapidez del proceso de obtención
del hemihidrato β , en tan sólo unos minutos se obtiene un producto de buena calidad, muy reactivo,
especial para la fabricación de prefabricados tipo placa de yeso PLADUR, siendo la temperatura de
cocción aproximada 160 °C y con una capacidad de 35 t/h.


Figura 6.5.3.5.- Horno vertical, de molienda y calcinación en continuo tipo Claudius - Peters, de fuego
directo.
30

(e).- Horno vertical para calcinación Flash ( Figura 6.5.3.6) de fuego directo, tipo Claudius - Peters. Se
trata de una cocción instantánea que se realiza a 700°C sobre mineral de yeso muy fino (inferior a 200
µm), muy útil para los sulfoyesos o yesos sintéticos (fluor anhidrita, etc.), el producto final es un yeso
muy reactivo, fundamentalmente anhidrita III. Siendo su capacidad de 10 – 20 t/h.



Figura 6.5.3.6.- Horno vertical para calcinación Flash de fuego directo, tipo Claudius - Peters.

(f).- Horno parrilla móvil tipo KNAUF (Figura 6.5.3.7), de fuego directo para la fabricación de
anhidrita y yesos multifásiros ( yeso sobrecocido 300 - 900°C).

El mineral de yeso debe prepararse según 3 - 4 granulometrías diferentes (4-11/11-25/25-40/40-60
mm), la parrilla caliente (270 °C) se mueve a 20 m/h, los gases calientes circulan por el mineral
teniéndose una temperatura de 700 °C en la capa superior y de 300 °C en la capa inferior. El mineral
no se mezcla durante la calcinación por lo que se produce muy poco polvo y la eficiencia térmica es
muy elevada. Además la capacidad de algunos de estos hornos llega a los 2 millones t/año.


HEMIDRATO

Figura 6.5.3.7.- Horno parrilla móvil, tipo KNAUF
31

6.5.4.- Molienda, almacenamiento y ensacado.

La molienda, después de la cocción, suele hacerse con molino de martillos o de bolas, si interesa obtener
mucha finura en el producto terminado. Aunque el sistema de deshidratación requiera la molienda previa
del material, generalmente hay que hacer, después de la calcinación, una molienda de refino.

El yeso conviene usarlo cuando antes mejor, pues corremos el peligro de que absorba humedad, no
fraguando entonces en su aplicación. Por este motivo se almacena en silos o depósitos elevados cerrados,
protegidos de la humedad. Reaccionando aquí la anhidrita con el dihidrato mejorando el contenido de
compuestos hemihidratados. El ensilado del yeso da lugar a su estabilización con la consiguiente mejora de
la calidad.

A veces es conveniente e incluso necesario realizar una homogeneización de distintas partidas de yeso,
fabricadas en distintas fechas o en distintos hornos, lo cual se lleva a cabo mediante sistemas mecánicos o
neumáticos.

Desde estos silos o depósitos, se procede a su empaquetado. Normalmente se usan sacos de yute o papel
Kraft antihumedad. En la mayor parte de las fábricas modernas se utilizan máquinas ensacadoras
automáticas, las cuales llenan sacos de papel de cierre también automático. Se ha comprobado que el yeso
se conserva bastante mejor que en sacos de papel que en sacos de yute, en los que la permeabilidad al aire
húmedo es mayor.

6.6.- Productos en polvo.

El sistema sulfato cálcico-agua es complejo. En efecto, existen el sulfato cálcico dihidratado,
hemihidratado y anhidro. Pero dentro de estos productos hay otros varios tipos, a los que se va a pasar
revista. Se pueden considerar los yesos desde distintos puntos de vista, lo cual da lugar a varias
clasificaciones.

6.6.1.-Yesos de construcción.

De acuerdo con la normativa vigente en España, el Pliego RY-85 ("Pliego general de condiciones para la
recepción de yesos y escayolas en las obras de construcción" , que es de obligatoria observancia en todas
las obras de construcción española) y la norma UNE 102010-86, los yesos de construcción se clasifican en
gruesos y finos, y dentro de ellos existen las variedades de fraguado normal y de fraguado lento.

Sin embargo en el mercado hay una serie de yesos, habitualmente denominados de segunda y tercera
generación como los aligerados, de alta dureza superficial y de proyección mecánica, que incorporan
aditivos o áridos ligeros y que van a ser contemplados en la futura norma europea, así como en unas
Normas UNE de muy próxima aparición y en la futura revisión del Pliego, cuyos trabajos se acaban de
iniciar. A la vista de los productos fabricados actualmente en España, se ha hecho la presente recopilación
de datos sobre los yesos de construcción.

En dicho Pliego se definen los siguientes tipos de yesos de construcción y sus aplicaciones más
frecuentes:

- Se designa YG al yeso grueso de construcción que está constituido fundamentalmente por sulfato cálcico
hemihidrato y anhidrita II artificial con la posible incorporación de aditivos reguladores del fraguado. La
anhidrita II artificial se obtiene por cocción del aljez entre 300 y 700°C.

Antiguamente, este yeso se llamaba negro, moreno o tosco. El YG suele emplearse para pasta de agarre en
la ejecución de tabicados, en revestimientos interiores y como conglomerante auxiliar en obra.

32
- Se designa YF al yeso fino de construcción que está constituido fundamentalmente por sulfato cálcico
hemihidrato y anhidrita II artificial, de granulometría más fina que el anterior, con la posible incorporación
de aditivos reguladores del fraguado.

Suele emplearse para enlucidos, refilos o blanqueo sobre revestimientos interiores (guarnecidos o
enfoscados). Antiguamente, este yeso se llamaba blanco.

En los tipos que se acaban de definir, además de la clase normal existe una clase lenta, denominada así en
función de los periodos de trabajabilidad. En la designación se añadirá una L, separada por una barra.

En las tablas 6.6.1.1 a 6.6.1.11 se indican las principales características de los distintos tipos de yesos de
construcción.

En la fabricación de yeso bifase o yeso de construcción se utiliza piedra de yeso con una pureza superior al
75 %.

Normalmente se utiliza el sistema de fabricación conjunto. 0 sea, en un mismo horno rotatorio con fuego
directo se producen SHβ, AnIII y AnII. Usualmente se extraen del horno en diferentes puntos la AnIII y la
AnII en función de la temperatura de calcinación y luego se mezclan (aproximadamente
2
3
de AnIII con
1/3 de AnII). En el silo de reposo, después de la calcinación, la AnIII se transforma en SH, al descender la
temperatura. En España se utilizan hornos de dos tubos y de tres tubos ( Figura 6.6.1.1).


Figura 6.6.1.1.- Esquemas de hornos «Monterde» de tres tubos.

Los yesos de construcción sufren una molturación después del silo de reposo y antes de su ensacado, para
obtener la granulometría requerida. En ocasiones el yeso grueso no requiere este refinado.

Antes del envasado pueden adicionarse estos productos con modificadores de fraguado, espesantes,
retenedores de agua y adiciones granulares ligeras, como perlita.










33

Tabla 6.6.1.1.- Yeso grueso rápido




















34


Tabla 6.6.1.2.- Yeso grueso controlado


35




Tabla 6.6.1.3.- Yeso fino (YF)



















36

Tabla 6.6.1.4.- Yeso fino controlado (YF/L).



















37





Tabla 6.6.1.5.- Yeso terminación (YE/T).




















38



Tabla 6.6.1.6.- Yeso alta dureza (Y/D).
















39
Tabla 6.6.1.7.- Yeso fino alta dureza (YF/D).



Tabla 6.6.1.8.- Yeso aligerado (Y/A).


40



Tabla 6.6.1.9.- Yeso de proyección mecánica (YPM).


















41




Tabla 6.6.1.10.- Yeso de proyección mecánica aligerado (YPM/A).


















42



Tabla 6.6.1.11.- Yeso de proyección mecánica de alta dureza (YPM/D).

























43

6.6.2.- Yeso de prefabricados.

En las normas UNE y en el Pliego de Recepción de Yesos y Escayolas, se recoge un tipo de yeso
denominado de prefabricados que se utiliza fundamentalmente para la elaboración de paneles para
tabiques.

Las características establecidas por estos documentos para este tipo de yeso son las siguientes:

- Agua combinada: ≥ 6
- Índice de pureza: ≥ 85
- pH: ≥ 6
- Finura de molido, retención en tamiz 0.2 mm: ≤ 30
- Principio de fraguado: ≤ 8 min.
- Tiempo en estado plástico: ≥10 min.
- Resistencia a flexión: ≥ 3 MPa

Se trata por tanto de un yeso de alto índice de Pureza, con granulometría gruesa y una trabajabilidad de
corta duración, dado su empleo.

Este yeso suele ser objeto de contrato directo entre el fabricante del producto en polvo y el de los
prefabricados, en el que se fijan las características y el sistema de suministro, habitualmente a granel.

También pueden ser considerados como yesos de prefabricados los empleados en la producción de la placa
de yeso laminado. En este caso la producción del yeso se hace en la propia fábrica de placas, al comienzo
del sistema de fabricación.

A base de una materia prima de alta pureza, se utiliza en su fabricación un horno rotatorio que proporciona
una AnIIl, que en el silo de reposo se transforma en SH. Se le puede añadir dihidrato DH, para acelerar el
fraguado.


6.6.3.- Escayolas .

Se denomina escayola al producto resultante de la deshidratación parcial del sulfato cálcico doblemente
hidratado, obtenido de piedra de yeso o aljez muy puro. Está constituido esencialmente por hemihidrato
beta y tiene mucha finura de molido.

En el Pliego RY - 85 se definen los siguientes tipos de escayolas y sus aplicaciones más frecuentes:

- Se designa E-30 la escayola que está constituida fundamentalmente por sulfato cálcico hemihidrato con la
posible incorporación de aditivos reguladores del fraguado y con una resistencia mínima a flexotracción de
30
2
Kgf
cm
3MPa ≈

Suele utilizarse en la ejecución de elementos prefabricados para tabiques y techos.

- Se designa E - 35 la escayola especial que está constituida fundamentalmente por sulfato cálcico
hemihidrato con la posible incorporación de aditivos reguladores del fraguado, con mayor pureza que la
escayola E - 30 y con una resistencia mínima a flexotracción de 35
2
Kgf
cm
.


44


La escayola se emplea en vaciados, corridos de molduras de perfiles delicados, fabricación de moldes y
trabajos de decoración. Pero en la actualidad su mayor aplicación es la elaboración de elementos
prefabricados como plancha lisa, placas, molduras y rosetas para techos, así como de paneles para tabique-
ría. También se ha empleado en la fabricación de conductos y bovedillas. En muchos de estos empleos se
mezcla con fibras naturales o de vidrio, que refuerzan su resistencia a tracción.

Para la fabricación de escayola se parte de una piedra de yeso de muy alta pureza, por encima del 90% .
En España se fabrica con dos sistemas:

(a).- Con fuego indirecto y carga intermitente, en las denominadas «marmitas» para conseguir una
temperatura fija de deshidratación.

(b).- Con fuego directo y carga continua, normalmente en un horno rotatorio.

Después de la cocción debe pasar el producto a un silo de enfriado, donde la AnIII se transforma en la
SHβ . Si la granulometría lo requiere deberá pasar por un molino de refino después del silo de enfriado. En
este momento se le puede adicionar modificadores de fraguado y espesantes y retenedores de agua, así
como áridos ligeros, como la perlita.

Recientemente, también se utiliza otro sistema a base de un horno vertical estático con la cámara de
combustión en su interior y salida de gases calientes en contra corriente con el crudo. Al obtenerse una
cierta presión y cocerse el yeso en una atmósfera húmeda, el producto obtenido contiene parcialmente
SHα . Las características principales de los dos tipos de escayolas se reflejan en las 6.6.3.1 y 6.6.3.2 .

6.6.4.- Yeso para la fabricación de placa de yeso laminado.

En la fabricación de placas de yeso laminadas entre dos bandas de cartón especial se utiliza un yeso
compuesto fundamentalmente de SHβ.

La obtención del SHβ se produce, en España, en un molino-calentador que va disminuyendo la
granulometría del crudo, al tiempo que una contracorriente de aire caliente produce su transformación en
SHβ. Una vez enfriado se suele adicionar crudo, DH, para darle mayor rapidez de fraguado y otros
productos, para mejorar la adherencia al cartón especial o para hidrofugar en masa el corazón de yeso del
producto final.

6.6.5.- Yeso alfa.

Este tipo de yeso utilizado en la industria cerámica se fabrica en autoclaves de carga discontinua, fuego
indirecto y capaces de mantener una presión interior superior a la atmosférica. Así se obtiene un producto
compuesto por SHα . Este producto se utiliza principalmente en la industria cerámica para hacer moldes.












45
Tabla 6.6.3.1.- Escayola E – 30.



Tabla 6.6.3.1.- Escayola E – 35.

.
46

6.6.6.- Adhesivos de escayola.

La sucesiva utilización de elementos prefabricados de yeso o escayola ha causado la aparición de una serie
de adhesivos o colas basados generalmente en la escayola, con empleo cada vez más específico. En efecto,
los primeros prefabricados de escayola para techos, a base de plancha lisa, molduras, cornisas y rosetas, se
recibían y se siguen recibiendo en la obra con pasta de escayola normalmente de la misma clase que la que
se utiliza en el prefabricado.

Los paneles de escayola para tabiques se unen entre sí con un adhesivo fabricado a partir de la misma
escayola que se utiliza en los paneles, aditivada con un retardador de fraguado y un espesante, para hacerlo
más trabajable. Estos mismos adhesivos se utilizan para recibir azulejos sobre los paneles y, en general
como yeso-cola, aunque también se preparan yeso-colas con formulaciones diferentes.

Los ensabanados o enlucidos finos que se dan sobre los tabiques realizados con paneles, para igualar sus
paramentos, se pueden hacer con pasta del mismo adhesivo de juntas, pero es más frecuente, en la
actualidad, utilizar un yeso de terminación, especialmente formulado para este fin.

Las características más comunes de los adhesivos a base de escayola son:

- Índice de pureza > 90

- Granulometría 0 - 0.2 mm

- Relación agua/adhesivo entre 0.8 y 0.9

- Tiempo de empleo entre 75 y 200 minutos

Los sistemas de tabiques, trasdosados y techos realizados a partir de la placa de yeso laminado utilizan
diferentes productos, según el distinto tipo de trabajo a realizar. Así existe una pasta de agarre, para recibir
los trasdosados contra el muro de fachada, y una pasta de juntas, para la ejecución de las mismas.

6.7.- Características de los productos en polvo.

Los productos en polvo se caracterizan por su composición química, contenido en las diferentes fases del
sistema sulfato cálcico – agua y su finura de molido, así como por los aditivos y adiciones que puedan
agregárseles.

6.7.1.- Composición química..

Mediante análisis químico sencillo puede determinarse el contenido en agua combinada y el contenido en
trióxido de azufre, SO
3
. El contenido en óxido de cal, CaO, es más complicado de determinar, por lo que
no suele ser usual en un análisis rutinario. A partir de los datos anteriores se puede con cierta aproximación
conocer el contenido total en sulfato cálcico - con más exactitud si se ha determinado el CaO - y en agua,
de donde se deduce el contenido total en fases de sulfato cálcico-agua o índice de pureza del producto. En
la norma UNE 102.032 hay un método operativo completo para la determinación de lo anterior, así como
de la mayoría de impurezas que suelen presentarse.

El índice de pureza da una idea de la calidad de la piedra de partida y del producto final, que incide en sus
características y propiedades. El estudio de las impurezas también debe ayudar al conocimiento de las
propiedades del producto final. Sin embargo, es un tema poco estudiado. Dentro de determinados límites,
parece que las impurezas de tipo arcilloso mejoran la manejabilidad de los productos durante su aplicación,
las de caliza o aragonito son fluidificantes y las de sílice aumentan la dureza superficial y la resistencia del
producto ya fraguado.

47
Para un estudio completo del producto desde el punto de vista químico es preciso realizar un análisis de
fases para determinar la cantidad de cada una que hay en el mismo. La norma UNE 102.033 describe dicho
análisis que también puede realizarse de forma más rápida mediante análisis térmico diferencial. La
distinción entre las formas α y β del SH también puede hacerse por microscopía óptica o electrónica.

6.7.2.- Aditivos.

Se consideran aditivos los productos que en pequeño porcentaje entran en la composición final del yeso,
para modificar o añadir alguna propiedad. Para asegurar la correcta dosificación y la homogeneidad del
producto está desaconsejada la adición en obra, debiéndose hacer siempre en fábrica

6.7.2.1.- Retardadores del fraguado .

Hay tres grupos de productos:

(a).- Productos con elevado peso molecular que actúan como coloides y retrasan la formación de cristales:
colas animales, caseína, pepsina, albúmina, gelatina, proteínas hidrolizadas, etc. La mayoría de ellas son
también espesantes.

(b).- Productos que disminuyen la solubilidad del semi o hemidratro (SH) en agua. Se igualan las
solubilidades y disminuye la velocidad de reacción. Alcohol etílico, ácido cítrico, ácido acético, ácido
fosfórico, ácido bórico, ácido láctico y sus sales, acetona y carbonato sódico. Son los que se utilizan con
mayor frecuencia.

(c ).- Productos que modifican la estructura cristalina del dihidrato (DH) : acetato de calcio, carbonato de
calcio y de magnesio.

6.7.2.2.- Aceleradores del fraguado .

Hay dos grupos de productos:

(a).- Los que actúan como gérmenes en la cristalización, suprimiendo la primera fase del fraguado que
consiste en la formación de los hidratos primarios. El más utilizado es el yeso crudo dihidrato (DH).

(b.- Los que disminuyen la solubilidad del dihidrato (DH) o aumentan la del semi o hemidratro (SH), con
lo que aumentan la diferencia de solubilidad y aceleran la reacción de fraguado. Sulfatos, excepto el de
hierro, ácido sulfúrico, ácido clorhídrico, ácido nítrico, cloruros, bromuros y ioduros alcalinos, bicromato
de potasio.

En la actualidad pueden darse yesos doblemente aditivados con un retardador que alarga el tiempo de
terminación del fraguado y un acelerador o espesante que adelanta la llegada del estado plástico. De este
modo se aumenta el tiempo de utilización de la pasta.


6.7.2.3.- Espesantes y retenedores de agua .

Los espesantes aumentan la consistencia de la pasta y permiten adelantar el comienzo del empleo del yeso.
También tienen generalmente el efecto de retardar el fraguado en relación con los retardadores del grupo
a). Además facilitan la puesta en obra. Han permitido desarrollar los yesos modernos de largo tiempo de
empleo y los yesos de proyectar. Un espesante bien conocido es el almidón.





48

Ciertos espesantes son también retenedores de agua. Retienen en la pasta, evitando su evaporación o
absorción por el soporte, una cierta cantidad de agua que permite la hidratación normal del yeso hasta el
final del fraguado. La ausencia de retenedores de agua puede provocar la «solidificación» del yeso simple-
mente retardado al aplicarlo sobre un soporte absorbente. Los productos más empleados son los plásticos
celulósicos, como la metilcelulosa, la carboimetilcelulosa, la hidroxietilcelulosa, la hidroxipropilcelulosa,
etc.

6.7.2.4.- Fluidificantes .

Para la rehidratación del yeso se requiere mucha menos agua que la necesaria para su amasado. Por lo que
el agua sobrante se evapora dejando una estructura porosa, que disminuye la densidad, la dureza y la
resistencia del producto fraguado. Se conocen productos que adicionados pueden disminuir el agua de
amasado, dando la suficiente plasticidad como para permitir el empleo de la pasta, consiguiendo productos
más compactos, densos y resistentes.

Los fluidificantes utilizados en el hormigón de cemento, siempre que su color sea compatible, pueden
usarse como fluidificantes de los yesos. La adición de carbonato cálcico en pequeña cantidad, además de
modificar el pH de la pasta, tiene un cierto efecto fluidificante, al mejorar la trabajabilidad.

6.7.2.5.- Impermeabilizantes .

Son productos que incluidos en la masa del yeso obturan sus poros produciendo una cierta
impermeabilidad al paso del agua líquida. Suelen utilizarse para este fin derivados de las siliconas.

6.7.3.-Agregados.

También se pueden añadir, en mayor proporción que los aditivos, áridos inertes que modifican las
características físicas de los yesos fraguados. Los más frecuentes son los áridos ligeros, que incluyen en la
pasta un volumen controlado de aire ocluido, que incide en un mejor aislamiento térmico del yeso
fraguado.

6.7.3.1.- Perlita expandida .

Se trata de un mineral volcánico de tipo riolita con una estructura de pequeñas esferas formadas por
escamas sucesivas con agua y aire ocluido. Expandido en autoclave a alta temperatura de modo que pierda
el agua combinada, queda un árido ligero formado por innumerables microceldillas cerradas con aire
ocluido, cuyo volumen representa hasta veinte veces el original. Hay diversos tipos en cuanto a diámetro y
densidad. De color blanco, ha resultado ser muy compatible con yeso y escayolas.

6.7.3.2.-Vermiculita exfoliada .

Se trata de un mineral de tipo arcilloso con una microestructura laminar capaz de exfoliarse con la
elevación de la temperatura para producir una especie de gusanillos de color amarillo grisáceo con aire
ocluido en su interior. Además del efecto de aligerar y mejorar el aislamiento térmico tiene un cierto efecto
de retenedor de agua.

6.7.4.-Finura de molido.

La finura de molido es la característica física más importante de los productos en polvo. Depende del tipo
de molino utilizado.

La finura de molido tiene gran importancia, por ejercer una influencia ostensible sobre diferentes
propiedades del yeso. La posibilidad de utilización del yeso reside en que al amasar con agua se forma una
pasta que endurece constituyendo un conjunto monolítico , es decir, existe una reacción del yeso con el
49
agua. Se comprende fácilmente que, cuanto mayor sea el grado de finura del yeso, tanto más completa será
la reacción y, consecuentemente, la calidad del producto obtenido.

Para determinar la finura de molido, de acuerdo con la norma UNE 102.031 se pasa una muestra
previamente desecada por un tamiz o por una serie de tamices. Suelen utilizarse los de la serie: 0.8, 0.4,
0.2 y 0.1 mm de abertura de malla y más concretamente el 0.2 mm, según las características de la norma
UNE 7050. Así se pueden conocer la retención total o rechazo de cada tamiz, expresado en porcentaje
sobre el total de la muestra.

La finura de molido es un dato establecido por las normas de calidad para cada producto. En el pliego
español se ponen unas limitaciones al residuo que dejan los distintos tipos de yeso al pasar por el tamiz 0.2
UNE 7.050 (tamiz de 0.2 mm de luz de malla), que es una de las formas de medir la finura de molido.
Dichas limitaciones se indican en la tabla 6.7.4.1.

Tabla 6.7.4.1.- Propiedades del Yeso.






50

6.8.-Características de las pastas.

6.8.1.- Agua de amasado..

Para el amasado es necesaria más agua que para la estricta rehidratación, ya que el proceso de fraguado
comienza por una disolución en agua de las fases anhidras y hemihidratadas, contenidas en el producto en
polvo. Considerando una molécula-gramo de yeso hemihidrato, o sea, 145 gramos, necesitará para
reaccionar molécula-gramo y media de agua, es decir, 27 gramos.

CaSO
4
.
1
2
H
2
O +
3
2
H
2
O

CaSO
4
.2H
2
O

Esto quiere decir que, teóricamente, para que se realice la reacción, hará falta añadir al yeso hemihidrato
un 18.6% de agua. En la práctica esto no es posible por la imposibilidad de amasado y la rapidez de
fraguado de la pasta de yeso que llega a estar en contacto con el agua. Es necesario añadir mucha más agua
de la teóricamente necesaria. Cuanta más agua de amasado se emplee, mayor será la facilidad de la
operación y más se retrasará el fraguado.

El agua necesaria para el amasado viene condicionada por el tipo de producto y su granulometría. Hay dos
sistemas de determinación: mediante el amasado a saturación o a través del agua correspondiente a una
consistencia normal. Ambos están normalizados, entre otras normas, en la UNE 102.031

El amasado a saturación consiste en espolvorear el producto sobre el agua sin tocar el recipiente, hasta que
el yeso sacia el volumen de agua y se queda enrasado con su superficie. Los valores aproximados de la
relación de
Agua
Yeso
de amasado a saturación para diferentes productos se dan en la tabla 6.8.1.1 .

El agua de consistencia normal es la cantidad de agua necesaria para que la pasta adquiera la consistencia
determinada por una norma. Se suele utilizar para fijar la consistencia una penetración del cono de Vicat o
un determinado diámetro en la mesa de sacudidas.

En pastas puras de yeso o escayola la relación entre el agua amasado a saturación y la correspondiente a
consistencia normal suele ser fija y determinada, para cada tipo de producto. El amasado en obra por
medios manuales se suele hacer a saturación o forzando un poco la cantidad de agua.

Sin embargo en productos aditivados o adicionados, de los que se han denominado de tercera generación el
amasado a saturación no es tan representativo y suele producir exceso de agua si se utiliza, por lo que
generalmente se indica la cantidad de agua que debe emplearse, que está relacionada con una consistencia
normalizada (Tabla 6.8.1.1).














51


Tabla 6.8.1.1.- Agua de amasado para diferentes productos.

PRODUCTOS TRADICIONALES
Agua
Yeso
DE AMASADO
A SATURACION


PRODUCTOS NO TRADICIONALES
Agua
Yeso
RECOMENDADA PARA
CONSISTENCIA NORMALIZADA




6.8.2.- Proceso de fraguado y endurecimiento del yeso.

Al mezclarse con agua las fases anhidras o hemihidratadas de sulfato cálcico contenidas en el yeso en
polvo, se disuelven y a continuación fraguan mediante una reacción de hidratación que provoca la
transformación de la pasta desde un estado líquido inicial a uno plástico, en que puede trabajarse, para
terminar de endurecer o pasar a un estado sólido, constituido por rehidrato (RH). Las anhidritas solubles
AnIII se transforman casi inmediatamente en hemihidratos. Sin embargo, el paso de la anhidrita insoluble
AnII a hemihidrato es muy lento.

El proceso de fraguado del yeso se puede considerar como un conjunto de fenómenos químicos y físicos
estrechamente relacionados entre sí. El aspecto químico consiste en una reacción de hidratación, por el que
las fases anhidras y hemihidratas de sulfato cálcico, en contacto con el agua, se disuelven y reaccionan con
ella para transformarse en una masa de cristales de sulfato cálcico dihihidrato que actúan como elementos
de unión. Esta reacción se hace con desprendimiento de calor. En condiciones de laboratorio, suele haber
un incremento de 20 °C en la hidratación de un SHβ . La reacción que tiene lugar puede representarse
como:
HIDRATACION
CaSO
4
.
1
2
H
2
O

CaSO
4
.2H
2
O

La estructura de la pasta endurecida de yeso es altamente cristalina, en contraste con la pasta
endurecida de cemento portland. Los cristales individuales presentes están en forma de finas
agujas de dihidrato (Figura 6.8.2.1 ) de tal manera que la estructura resultante corresponde a una
disposición tipo fieltro en la que hay poros muy finos y en la que el entrelazamiento de las agujas
cristalinas entre si proporciona la resistencia mecánica. La cantidad de porosidad residual depende
de la cantidad de agua presente en la mezcla original, así si el contenido de agua aumenta, la
porosidad también lo hace con lo que la capacidad de absorción de la pasta endurecida será mayor
y su resistencia mecánica y durabilidad menor.
52


Figura 6.8.2.1.- Microestructura del yeso fraguado.

En la tabla 6.8.2.1 puede verse el efecto de la cantidad de agua de amasado sobre la resistencia a
la compresión

Tabla 6.8.2.1.- Resistencia a la compresión de los yesos en función del % de agua de amasado.

AGUA DE AMASADO %
RESISTENCIA A LA COMPRESION
Kgf/cm
2

45 170
50 150
60 120
80 86
100

La adhesión que produce este tipo de cementos es muy debil, por lo que no se suelen usar para unir
entre sí agregados, utilizándose, por tanto, solos.

El aspecto físico, íntimamente ligado con el anterior, consiste en una disolución inicial de las fases
anhidras o hemihidratadas en agua y de una cristalización y solidificación del dihidrato formado en la
reacción química, a partir de una disolución sobresaturada de éste. La diferente capacidad de solución en
agua de las diferentes fases hace posible que la disolución esté saturada para el dihidrato y no para el resto
de las fases. Por lo que el dihidrato precipita cristalizando. Este proceso de cristalización va acompañado
de una expansión de volumen. En general, la expansión es tanto mayor cuanto más lenta es la velocidad de
hidratación. Suele ser del orden de 1 a 2
mm
m
para un yeso de construcción, a los dos días. En la tabla
6.8.2.2 se dan los valores orientativos para la expansión del fraguado. En el apartado siguiente se detalla
este fenómeno.








53

Tabla 6.8.2.2. - Valores de expansión de hidratación en diversos ensayos efectuados.


El fraguado del yeso es un excelente ejemplo de fraguado debido a la cristalización de una
solución sobresaturada (Figura 6.8.2.2). Esta teoría le debe a LE CHATELIER y es sencilla e
intuitiva y consiste, en esencia, en lo siguiente:

Al amasar yeso cocido (Hemihidrato) con agua se forma, alrededor de las partículas del mismo,
una disolución que esta saturada con respecto al hemihidrato [CaSO
4
.0.5H
2
O) , pero fuertemente
sobresaturada respecto al dihidrato [CaSO
4
.2H
2
O]. Esto es debido a que el hemihidrato es,
aproximadamente, 5 veces más soluble que el dihidrato, 10 g/dm
3
por 2 g/dm
3
, respectivamente.
Comienza así rápidamente la cristalización de dihidrato, que puede ser homogénea o heterogénea
sobre núcleos de dihidrato que han permanecido sin transformarse durante el proceso de cocción,
lo que en general es más probable. Se disuelven, entonces, nuevas cantidades de hemihidrato,
continuando este proceso hasta su hidratación y cristalización total en forma de dihidrato. En
realidad, estos fenómenos tienen lugar simultáneamente. Así, la disolución continua de nuevas
cantidades de yeso cocido compensa el empobrecimiento de la solución, causado por la separación
también continua de cristales de dihidrato.
54


Figura 6.8.2.2.- Mecanismo de fraguado del yeso.

Los cristales de dihidrato se desarrollan en muchos puntos contiguos, dando lugar a agrupaciones de forma
radial y la interposición de estas, formando una especie de fieltro, es una de las causas de la resistencia de
la masa fraguada.

Desde un unto de vista muy distinto, se ha propuesto que el fraguado del yeso consiste en un proceso
coloidal. Segun CAVAZZI, cuando se mezcla el yeso cocido con agua se forma un gel intermedio a partir
del cual se desarrollan los cristales aciculares de yeso. TRAUBE, igualmente mantiene que el fraguado del
yeso cocido es debido a la coagulación del gel de yeso.

Las dos explicaciones del fraguado que se han ofrecido son, al menos, parcialmente, ciertas, y una teoría
más completa debiera, quizá, comprender ambas

Una de las propiedades más características del yeso es la rapidez de su fraguado lo que obliga al operario a
trabajar con apresuramiento y únicamente permite amasar de una vez pequeñas cantidades, puesto que, de
otro modo, se obtienen con facilidad pérdidas de material, al fraguar éste prematuramente, si no es
aplicado al instante.

La técnica moderna ofrece la solución a este problema con el empleo de retardadores de fraguado, que son
compuestos químicos que actuan cataliticamente sobre la velocidad de fraguado, permitiendo regular, casi
a voluntad la duración del mismo. Así, hoy en día, es corriente el suministro de yeso retardado, de acuerdo
con las necesidades del comprador.

Además de poder regular velocidad de fraguado del yeso por adición de compuestos químicos muy
diversos, se sabe que determinados factores físicos influyen sobre la duración del fraguado. Entre ellos se
deben mencionar los siguientes:

- Temperatura del agua de amasado.
- Relación yeso - agua.
- Tiempo transcurrido desde la cocción y desde la molienda.
- Tamaño de las partículas.


55
Según L. E. CHASSEVENT, si se arnasa el yeso con agua caliente, de modo que la temperatura de la masa
permanezca por encima de los 60 °C, se puede mantener fluida durante horas, si se evita la evaporación del
agua. Al enfriar a 40 °C tiene lugar un fraguado rápido. La explicación es inmediata, si se tiene en cuenta
que el dihidrato es inestable por encima de 42

ºC (Figura 6.3.3)

El tiempo de fraguado disminuye al aumentar la relación =
YA
Yeso
R
Agua
y también prolongando el amasado,
según afirma R. N. JOHNSON. Este da los valores de la tabla 6.8.2.3 que sirven de ilustración sobre la
magnitud de la variación que puede producirse.

Tabla 6.8.2.3.- Influencia de la relación yeso/agua y de la duración del amasado sobre el tiempo de
fraguado

RELACION YESO/AGUA
(g/cm
3
)

DURACION DEL AMASADO
Min.
TIEMPO DE FRAGUADO
(Min.)
AGUJA DE VICAT
100 /80 1 10.50
100/80 2 7.75
100/80 3 5.75
100/60 1 7.25
100/45 1 3.25

Se puede observar que la velocidad de fraguado se triplica al aumentar la relación
Yeso
Agua
de 100/80 a
100/45. Un aumento de la misma de 100/80 a 100/60 produce, aproximadamente, el mismo efecto que
prolongar el amasado de la primera mezcla durante un tiempo total de 2 minutos.

OSTWALD afirma que el yeso recién cocido fragua más rápidamente que el mismo material después
de transcurrido algún tiempo. Esto puede explicarse por la destrucción de los gérmenes de dihidrato
que ordinariamente contiene el yeso cocido y que aceleran el fraguado. Dichos gérmenes son
destruidos por la acción de la anhidrita, que también suele acompañar al yeso cocido hemihidrato). La
reacción que tiene lugar es la siguiente:
3CaSO
4
+ CaSO
4
.2H
2
O

4CaSO
4
.
1
2
H
2
O ∆H = 21.88 ± 0.38 KJ/mol

Una molienda adecuada liberará el dihidrato que pueda estar contenido en el interior de los granos, y
podrá, entonces, reaccionar con la anhidrita según la reacción anterior, con lo que se prolongará el
tiempo de fraguado.

La influencia del tamaño de las partículas está clara, ya que la velocidad de disolución de una
sustancia depende de la finura de la misma.

La presencia de un cuerpo extraño en solución, o en suspensión, en el agua de amasado, puede aumentar o
disminuir la solubilidad y, con ello la velocidad de disolución del CaSO
4
.
1
2
H
2
O. Puede igualmente
aumentar o disminuir la solubilidad del CaSO
4
.
1
2
H
2
O, con lo que aumenta o disminuye el grado de
saturación preciso para que comience la cristalización.
56

De acuerdo con lo anterior, ROHLAND afirma que, generalmente, las sustancias que disminuyen la
solubilidad del hemihidrato son retardadoras, mientras que aquellas que la aumentan son acelerantes.

TRAUBE, de acuerdo con las ideas coloidales del fraguado del yeso, mantiene que la coagulación del gel
de yeso es acelerada por la adición de electrólitos y retardada por los coloides.

Retardadores.

Las sustancias retardadoras se pueden clasificar en los siguientes grupos:

- PRIMER GRUPO : Sustancias que disminuyen la solubilidad del yeso. Glicerina, alcohol, acetona, éter,
azúcar, sosa, ácidos acético, bórico, cítrico, fosfórico y láctico y sus sales.

- SEGUNDO GRUPO : Compuestos orgánicos de elevado peso molecular, que actúan como coloides
protectores. Queratina, caseína, cola, pepsina, peptonas, albúmina, goma arábiga, gelatina, proteínas
hidrolizadas, melaszas, productos de descomposición de la albúmina, productos de transformación de los
aminoácidos con formaldehído, malvavisco en polvo, tanino.

- TERCER GRUPO : Sustancias que influyen sobre la estructura cristalográfica del yeso. Acetato cálcico,
carbonato cálcico y carbonato magnésico.

6.9.- Expansión de fraguado .

La formación del dihidrato por cristalización va acompañada de una expansión de volumen, denominada
expansión de fraguado (Figura 6.9.1). En esto se diferencian el yeso y la escayola de otros conglomerantes,
como la cal y el cemento que experimentan una retracción de volumen al fraguar.

Durante el proceso inicial de fraguado aparece una retracción temprana debida a la formación del dihidrato
que queda compensada por el rápido crecimiento de los cristales que comienza poco después. También hay
otra retracción debida al secado del agua sobrante químicamente, hasta que se alcanza la humedad de
equilibrio, que también queda compensada con la mayor expansión.


Figura 6.9.1.- Modificación de volumen de la pasta de yeso durante el fraguado.
57
El aumento de volumen es relativamente importante y prolongado. Varía en cada fase del sistema del
modo que se refleja en la tabla 6.8.2.2 con valores experimentales. Analizando los valores de expansión,
de modo muy general, se puede observar que ésta es tanto mayor cuanto más lento es el proceso de
hidratación.

En los yesos de construcción o multifase, con mezcla de hemihidrato y anhidrita, la expansión se produce
en dos etapas, una rápida con la hidratación del hemihidrato, que ocurre antes de las dos horas, y otra muy
lenta, debida a la hidratación de la anhidrita II.

El desarrollo y aumento organizado de la cristalización y por tanto el buen endurecimiento exige además
que la malla cristalizada, que se está organizando, lo haga libremente sin ser sometida a acciones externas.
Lo que en términos corrientes se indica con la regla práctica de no reamasar nunca una pasta de yeso
mientras fragua.

6.10.- Características de los productos endurecidos.

Los productos en polvo, a base de yeso, amasados con agua endurecen, mediante el proceso de fraguado.
Las fases anhidras y hemihidratadas se hidratan y convierten en dihidrato. Los productos endurecidos se
caracterizan fundamentalmente por su porosidad, resistencia y dureza superficial.

6.10.1.- Porosidad.

El agua químicamente precisa para la rehidratación es muy inferior a la necesaria para el amasado, de ahí
que se produzca un exceso de agua que se evapora poco a poco durante el fraguado y el secado, dejando
una microestructura porosa en el rehidrato. A más cantidad de agua de amasado, mayor porosidad, y menor
compacidad, densidad y resistencia del producto fraguado. En la figura 6.10.1.1 se reflejan estos valores en
gráficos.

Es interesante estudiar las variaciones de volumen que acompañan al proceso de fraguado. Si se utiliza el
agua estricta químicamente para la hidratación del hemihidrato y teniendo en cuenta los pesos moleculares
y los pesos específicos del hemihidrato y del dihidrato, se obtienen teóricamente los volúmenes que se
reflejan en la tabla 6.10.1.1.


Figura 6.10.1.1.- Relación entre la densidad, el agua de amasado y la porosidad.

58


Así resulta que al amasar 145 g de hemihidrato con 27 g de agua el volumen del nuevo sólido fraguado es
superior en un 41 % al volumen del sólido inicial, pero inferior en un 7 % a la suma de volúmenes de los
componentes iniciales: hemihidrato más agua, 79.7 cm
3
. Esto explica que la masa obtenida en la rehi-
dratación es necesariamente porosa, aunque se utilice el agua estrictamente necesaria para la rehidratación,
dado que el dihidrato resultante de la hidratación ocupa la totalidad del espacio que inicialmente ocupaba
la pasta formada por hemihidrato y agua, 79.7 cm
3
. Pero en este volumen aparente, su volumen real no es
más que 74.1 cm
3
. La diferencia, o sea 5.6 cm
3
, representa el volumen de poros, alrededor de 7 % del
volumen del rehidrato, en el caso de utilizar el agua estricta de hidratación.

Tabla 6.10.1.1.- Porosidad en la hidratación del SH .


PRODUCTOS SEMIHIDRATO (SHβ ) AGUA DIHIDRATO (DH)




Análogamente en la hidratación de las anhidritas se obtienen los volúmenes indicados en las tablas 6.10.1.2
y 6.10.1.3.















59


Tabla 6.10.1.2.- Porosidad en la hidratación de la AnII.


PRODUCTOS ANHIDRITA II (AnII) AGUA DIHIDRATO (DH)




Tabla 6.10.1.3.- Porosidad en la hidratación de la AnIIl.

PRODUCTOS ANHIDRITA II (AnII) AGUA DIHIDRATO (DH)




Por lo que puede advertirse que la porosidad necesaria del fraguado supone un 9.3 % en la hidratación de
la anhidrita II y un 16 % en la de la anhidrita III.

Al emplear un agua de amasado muy superior a la necesaria químicamente para la hidratación la porosidad
alcanza en el rehidrato un valor muy superior. Este agua suele ser de dos a tres veces, en casos
excepcionales, y de cuatro a cinco veces, por regla general.

60
Calculando de modo similar al de las tablas precedentes suponiendo un hemihidrato amasado con una
relación
Agua
Yeso
del 0.8, o sea con 80 g de agua para 100 g de hemihidrato, y teniendo en cuenta que sólo se
utiliza 18.6 g de agua en la hidratación, resulta que para un yeso de construcción tradicional compuesto por
2
3
de hemihidrato y
1
3
de anhidrita se llegarían a los resultados teóricos que se exponen en la tabla
6.10.1.4 .

También se puede calcular, para la escayola, constituida por hemihidrato β , y para el yeso alfa, formado
por hemihidrato α , los valores teóricos de la porosidad de sus respectivos rehidratos, como también se
indica en la tabla 6.10.1.4.

Estos resultados son sólo aproximados y la porosidad real es inferior. Para acercarse más a la realidad sería
preciso considerar la parte de agua de amasado absorbida por el soporte, según su porosidad.

Tabla 6.10.1.4.- Porosidad teórica de la hidratación.

HIDRATACION DEL SHβ AMASADO CON UNA RELACION 0.8
A
Y
=


HIDRATACION DE LA AnII AMASADA CON UNA RELACION 0.8
A
Y
=

HIDRATACION DEL SHα AMASADO CON UNA RELACION 0.8
A
Y
=


PRODUCTOS AGUA DE VOLUMEN POROSIDAD
AMASADO DE POROS TOTAL


61
La porosidad disminuye la resistencia del yeso fraguado pero aumenta el aislamiento térmico del mismo,
ya que los poros de aire introducidos en la masa constituyen un impedimento a la transmisión del calor.
Esta propiedad es muy apreciada en el acondicionamiento térmico de los locales y contribuye en la resis-
tencia al fuego.

La relación
Agua
Yeso
de amasado incide por tanto directamente en la densidad aparente del rehidrato
endurecido (Tabla 6.10.1.5 ).


Tabla 6.10.1.5.- Influencia del agua de amasado en la densidad del rehidrato, para un yeso
de construcción.

AGUA
YESO
DE AMASADO AGUA DE AMASADO DENSIDAD APARENTE

3
g
cm
| |
|
\ ¹




6.10.2.- Contenido en humedad.

Los poros introducidos en la masa al producirse la evaporación de las moléculas del agua de amasado
sobrante, por no haberse combinado químicamente, forman una compleja red capilar ramificada y
normalmente con poros de diversos tamaños comunicados entre sí ( Figura 6.8.2.1) . En esta red capilar
pueden introducirse moléculas de vapor de agua procedentes del aire exterior, cuando éste es húmedo, y
permanece almacenado, incluso en forma de agua líquida sí se produce condensación capilar, hasta que al
bajar el contenido de humedad exterior, pueda ser cedida al ambiente. Así los productos de yeso son
capaces de captar, acumular y ceder vapor de agua, actuando como reguladores de humedad.

Se denomina contenido de humedad a la cantidad de vapor de agua almacenada en la red capilar y suele
expresarse en %, en peso, sobre el peso seco. El contenido en humedad también se denomina agua libre, ya
que este vapor de agua no se combina químicamente con el sulfato cálcico.

Un yeso amasado con una relación de agua - yeso del 0.8, o sea con el 80 % de agua, y dejado en una
atmósfera constante de 20 °C de temperatura y 65 % de humedad relativa, pierde la casi totalidad de su
agua no combinada, es decir, casi el 50 % de su peso en seco en menos de 30 días.

Yeso + agua

Dihidrato + Agua no combinada

100 g + 80 g

119 g + 61 g

Este secado se efectúa, con mayor o menor duración, cualquiera que sea la humedad relativa del ambiente,
aunque sea tan elevada como el 95 %, y se estabiliza en la denominada humedad de equilibrio que oscila
entre el 0.1 y el 1.0 según los diferentes ambientes (Tabla 6.10.2.1).


62

Por otra parte un yeso rehidrato desecado, mantenido a igual temperatura en un ambiente saturado
(humedad relativa próxima a 100 %) absorbe una humedad aproximada del 0.8 % en un tiempo similar al
necesario para su desecación.

Tabla 6.10.2.1-.Humedad de equilibrio (%) de diferentes productos para distintos ambientesen volumen.

PRODUCTO CONDICIONES CLIMATICAS
20 ºC Y 45 % HR 20 ºC Y 70 % HR 20 ºC Y 95 % HR



Con los datos anteriores, suponiendo un revestimiento de yeso de 1 cm de espesor que haya sido amasado
con un 80 % de agua tendrá una porosidad aproximada del 52 % (Tabla 6.10.1.4). Un metro cuadrado de
dicho revestimiento tiene un volumen de 10000
3
cm (4800
3
cm de yeso fraguado más 5200
3
cm de
poros de aire). El yeso seco pesará 11088 g ( 2.31 x 4800) y será capaz de absorber 88 g de vapor de agua
0.8..%..
11088
s | |
|
\ ¹
. Estos valores son teóricos y aproximados pero dan una idea de la magnitud del fenómeno.
Experiencias de laboratorio realizadas en Francia dieron una capacidad de absorción de vapor agua de 52 g
por m
2
de revestimiento de 1 cm de espesor realizado con yeso de construcción amasado con el 80 % de
agua.

6.10.3.- Resistencias mecánicas.

A medida que avanza el proceso de fraguado y se va formando el entramado cristalino de rehidrato
aumenta la resistencia mecánica, hasta un máximo que en probetas situadas en laboratorio ( 20 ± 2 °C y 60
- 70 % de humedad relativa) se suele producir sobre los quince días, cuando puede considerarse que se ha
llegado a la humedad de equilibrio.

El contenido en humedad incide decisivamente en la resistencia del yeso ya que el vapor de agua libre
situado en los poros, que deja el entramado cristalino, actúa como lubricante entre los cristales
posibilitando movimientos relativos de los mismos ante solicitaciones exteriores y, en resumen,
disminuyendo su resistencia. El fenómeno se ha estudiado experimentalmente para llegar a la conclusión
de que la resistencia baja a la mitad, cuando el contenido de humedad pasa del 0 al 1 %. (Tabla 6.10.3.1).
Esto da una idea de la importancia que tiene evitar la absorción de agua por el yeso.

En lo anterior radica el comportamiento del yeso ante la humedad, y no la disolución del yeso en agua
como vulgarmente se cree, ya que si bien es cierto que el dihidrato se disuelve en el agua, el valor de dicha
solubilidad a 20 °C es de 0.21 g por 100 g de solución, o sea un valor bajo. Para disolver un enlucido de
yeso de 1 cm de espesor, sería necesario más de 1
3
m de agua por
2
m , y esto suponiendo que el agua
quedara saturada de yeso, lo cual, en construcción, sucederá en rarísimas ocasiones



63



Tabla 6.10.3.1.- Pérdida de resistencia del yeso en función del % de agua añadida.

Agua añadida
(%)
Pérdida de resistencia
0 0
0.04 33
1 52
5 56
25 56


Lo anterior hace que, experimentalmente, siempre se determine el valor de las resistencias del yeso sobre
probetas completamente secas.

La razón fundamental del fracaso del yeso ante el agua, se encuentra en la rápida pérdida de resistencia que
experimenta el material fraguado al absorber agua a través de su red capilar. La resistencia del yeso
fraguado es debida, en parte, al entrecruzamiento de los cristales aciculares del dihidrato. El efecto
perturbador del agua absorbida con posterioridad al fraguado, consiste en una acción lubricante entre
dichos cristales que disminuye la resistencia de rozamiento y, por tanto, la resistencia del material.

Por tanto, y quizás, el problema más difícil y todavía sin resolver de un modo satisfactorio que plantea el
yeso sea el de su absorción de agua. Se deduce inmediatamente que la resolución del problema exige una
impermeabilización total, es decir, encontrar un procedimiento que evite por completo que el yeso
fraguado absorba agua, y, al mismo tiempo, sea económico y práctico.

Se utilizan resinas y plásticos de diversos tipos: resinas naturales y resinas sintéticas, tales como resinas
furánicas (Plaspreg), productos de condensación fenol formaldehído, urea o tioureaformaldehído,
melamina - formadehído, resinas acrílicas, vinílicas y de polistireno, productos de reacción de la celulosa
con la urea, siliconas, etc.

Las técnicas seguidas son diversas. Con frecuencia se procede por impregnación del yeso fraguado. En este
caso, el espesor alcanzado por la zona impregnada depende de la viscosidad del plástico. También es
posible en algunos casos mezclar las sustancias impermeabilizantes con el yeso en seco, o con el agua de
amasado, y hacer que resinifiquen cuando fragüe el yeso.

Por estos procedimientos se consigue, ciertamente, una buena impermeabilización; pero, por el momento al
menos, el elevado precio de los productos necesarios hace prohibitivo su empleo en gran escala. Por otra
parte, si se recurre a la impregnación, su aplicación queda restringida a elementos prefabricados.

Es de notar que las resinas aumentan también mucho la estabilidad del producto fraguado frente a la
temperatura, así como su resistencia mecánica, elevándose ésta a veces hasta en un 400 %. Este hecho se
aprovecha, en particular, en la fabricación de moldes .

En el Instituto Eduardo Torroja de la Construcción y del Cemento se han empleado más de doscientos
sistemas para impermeabilizar el yeso, y solamente con dos de los productos empleados se ha llegado a
una absorción nula después de más de cuarenta días de conservación el agua. Se trataba de dos productos
comerciales a base de siliconas, y la impregnación de las probetas se hacia por vacío.




64

Además del contenido de humedad antes mencionado, en la resistencia incide la porosidad del producto y
por tanto su densidad, que depende de la cantidad de agua utilizada en el amasado. Hace tiempo,
experimentalmente, se obtuvo la expresión siguiente que relaciona la resistencia, de cualquier tipo, con el
factor agua - yeso utilizado en el amasado:
( )
2
K
A
Y
σ =

En la que σ es la resistencia mecánica de cualquier tipo, K un factor constante para cada yeso y
A
Y
, la
relación
Agua
Yeso
de amasado. Esta expresión puede representarse gráficamente, como se hace en la figura
6.10.3.1 .



Figura 6.10.3.1 .- Relación entre la resistencia y el agua de amasado.

Así mismo, en la figura 6.10.3.2 se presenta la influencia del agua de amasado sobre distintas propiedades
de un yeso α .

65


Figura 6.10.3.1.- Relación entre diversas propiedades del yeso y el agua de amasado.

En la tabla 6.10.3.2 se dan resistencias indicativas en flexión y comprensión para distintos tipos de
productos, y en la 6.10.3.3 se indican sus módulos de elasticidad.

Tabla 6.10.3.1.- Valores mecánicos para diversos productos.






66


Tabla 6.10.3.2 .- Módulo de elasticidad.

PRODUCTO MODULO DE ELASTICIDAD

( ) 2
N
mm




Un yeso con grado de finura elevado puede amasarse con un 75 % de agua y si no está molido muy fino
puede bastar un 65% de agua. De cualquier forma no debe pasarse nunca del 80%.

6.10.4.- Dureza superficial.

Aunque en la superficie libre la microestructura del yeso endurecido no es igual que en el interior del
producto, es lo suficientemente similar para que exista una buena relación entre la dureza superficial y la
resistencia.

En la dureza superficial incide el tratamiento de la superficie de terminación de los productos, por ejemplo,
no será igual la dureza en la cara de una pieza prefabricada contra un molde, que en otra que haya
endurecido libremente. La forma de la terminación o acabado superficial de los revestimientos también
incide en la dureza.

En algunos casos se exige una determinada dureza superficial, fundamentalmente en los paramentos de los
locales o pasillos con tráfico denso o con facilidad de roces debido a su utilización. Así se han desarrollado
yesos para guarnecidos de alta dureza superficial, para utilizarse en estos menesteres.

La dureza superficial puede medirse en laboratorio con los sistemas clásicos de dureza Brinell, Vicker,
Knappe, etc., pero tiene suficiente exactitud y es mucho más cómodo utilizar durómetros portátiles. El
ensayo de dureza tiene la ventaja adicional de que no es destructivo. Se ha desarrollado y extendido el uso
del durómetro Shore, en su escala «C» y los valores para productos de yeso están normalizados en muchos
países (Tabla 6.14.4.1).

Tabla 6.14.4.1.- Dureza superficial para distintos productos.

PRODUCTO DUREZA MEDIA MINIMA TOLERANCIA LOCAL
Unidades Shore C Unidades Shore C





67




También existen otras escalas. Las más empleadas para yesos son la «A» y la «D». La «A» se puede
utilizar para analizar la evolución del fraguado, la «C», en yesos endurecidos normales y la «D», en los de
alta dureza. Las características del indentor se indican en la figura 6.10.4.1 y relación entre escalas está
reflejada en la tabla 6.10.4.2.



Figura 6.10.4.1.- Durómetro Shore.

Como en el caso de la resistencia, en la dureza superficial influye la densidad del producto y por lo tanto la
relación agua-yeso utilizada en el amasado.

Tabla 6.10.4.2.-Relación aproximada entre las diferentes escalas de dureza Shore, según ASTM D2240-96.



6.10.5.- Adherencia.

Es muy buena con materiales porosos y rugosos, en especial con los cerámicos (ladrillos, etc. ) y pétreos
tipo arenisca, estando favorecida por la expansión en la hidratación al penetrar mejor en los huecos. La
perjudica el exceso de agua en el amasado por dilatar menos y dar estructuras poco tramadas.

No se adhiere a pétreos pulidos y a las maderas, debiendo evitar el tomar estas con yeso en elementos
permanentes, aunque se use en apeos y andamios por su rápida hidratación. Con los aceros es muy buena
por su enlace químico aunque provoca su corrosión.

Puede decirse que , en general , la adherencia del yeso disminuye con el tiempo y , desde luego, en
presencia de humedad .
68
6.10.6.- Aspecto.

Para reconocer el técnico la calidad de un yeso sin necesidad de laboratorio, debe saber que los yesos bien
cocidos dan pastas blancas y untuosas. Los muy cocidos no forman pasta untuosa y los poco cocidos son
áridos y dan pastas trabadas. Los de baja calidad y pasados por exceso de tiempo de almacenaje son
amarillentos, tardan en fraguar y se agrietan en los enlucidos.

Nos encontramos, pues, frente a un material económico y de fácil trabajabilidad, que se presenta en
múltiples variedades, que confiere a las edificaciones un alto grado de acondicionamiento térmico y
regulación hidrotérmica, que es buen aislante acústico y excelente protector contra el fuego y que, si se
sabe emplear adecuadamente, tiene una larga duración.

No extraña nada, por tanto, que con estas características se utilice desde tiempos remotos en construcción y
continue empleándose cada vez con mayor profusión y en empleos más especializados aprovechando al
máximo en cada caso concreto, las ventajas que nos brinda y sabiendo reducir sus inconvenientes.

6.10.7.-Corrosión.

El yeso produce corrosión en el hierro y en el acero, sobre todo en presencia de humedad. Así pues,
cualquier elemento de estos materiales que deba estar en contacto con yeso debe protegerse por
galvanización, pintado , etc.

El zinc puro no es atacado por el yeso pero el zinc impuro, principalmente sí contienen plomo, si es
corroido por el yeso.

El yeso o las aguas que lo contenga son muy agresivas para las obras de hormigón de cemento Pórtland.

6.10.8.-Comportamiento con otros materiales.

Es de gran importancia conocer el comportamiento químico de los yesos con otros materiales de
construcción que con frecuencia se colocan juntos a pesar del peligro que conlleva para la alteración de la
unidad de obra.

6.10.8.1.- Acción sobre los aceros.

Cuando el acero se toma con yeso en presencia de humedad, se produce un proceso de corrosión que puede
llegar a ser muy rápido y profundo. No deben estar pues en contacto estos materiales a pesar de la
costumbre muy extendida en obra, de tomar elementos férricos con yeso por su rápido fraguado.

El fenómeno se debe a la solubilidad del SO
4
Ca en agua liberando iones que contactan con iones del agua,
formándose un electrolito fuerte, el SO
4
H
2
o ácido sulfúrico y uno débil, el Ca(OH)
2
o hidróxido de calcio.
Se produce entonces un predominio de iones H
+
que dan carácter ácido al agua que empapa el yeso
húmedo, atacando al metal e base. Dicho ataque se produce al formarse una pila voltaica que ocasiona la
corrosión electrolítica al reaccionar el Fe
-
con el H
+
.

Para evitarlo, se debe proteger el acero con pinturas grasas anticorrosivas de minio, resinas o galvanizado.
También es efectivo el recubrimiento con cemento portland, si es posible en polvo, en estado anhidro, ya
que su carácter básico neutraliza el ácido del agua.

6.10.8.2.- Acción sobre los cementos portland.

Debido a la solubilidad del yeso, especialmente en los ambientes marinos, la presencia de humedades de
obra produce un transporte por capilaridad de iones S0
4
=
que reaccionan con los aluminatos cálcicos C
3
A
del cemento, si éste está en contacto con el yeso, ya sea en forma de morteros u hormigones, lo cuales muy
frecuente ya que las estructuras se suelen enlucir con este material. Se forma entonces la sal de Candlot
69
que se hidrata con marcado carácter expansivo, disgregando el mortero o el hormigón. Hay que evitar pues
dicho contacto con membranas interfase, lo cual no se suele hacer con frecuencia.

El caso más típico y peligroso son los hormigones de la cimentación, ya que pueden entrar en contacto con
aguas selenitosas subterráneas cargadas de sulfatos, estando entonces en condiciones idóneas para el
ataque químico del cemento.

6.10.9.- Resistencia al fuego.

El yeso proporciona una considerable protección contra el fuego debido a su composición química.

Si la temperatura a que está sometido un elemento de yeso fraguado se eleva suficientemente y se mantiene
alta durante un determinado periodo, el agua de cristalización del yeso se elimina absorbiendo calor. Esta
deshidratación del yeso comienza en la superficie expuesta y continúa gradualmente hacia el interior.

Es natural que a lo largo del tiempo esta protección vaya decayendo y llegue a ser ineficaz, pero los
primeros momentos de una elevación de temperatura los salva perfectamente. En la figura 6.10.9.1 puede
verse un detalle esquemático tomado de los ensayos realizados por los Underwriter's Laboratories, de
Chicago, que indica las diferentes temperaturas existentes en el espesor de una protección de yeso de 15
centímetros.

En una comunicación presentada por M. CHASSEVENT al 14°- Congreso de Química Industrial
decía:"Mientras que el yeso no se ha cocido los materiales que protege se mantienen a una temperatura
inferior a 160 °C. Los revestimientos de yeso aseguran así durante todo el tiempo necesario para su
cocción, no solamente la protección del hierro, sino también la del hormigón armado y la madera".

Además hay que tener en cuenta que la duración de la protección aumenta más rápidamente que el espesor,
puesto que el yeso ya cocido tiene una baja conductiva térmica y se opone, por tanto, a la transmisión del
calor.


Figura 6.10.9.1.- Diferentes temperaturas existentes en el espesor de una protección de yeso de 15
centímetros
70
6.11.- Características técnicas de los yesos.

6.11.1.- Aislamiento térmico.

6.11.1.1.- Concepto.

El concepto de aislamiento térmico está relacionado con los siguientes parámetros: con el confort
ambiental, con el principio de economía de la energía y con la reducción del consumo de combustible;
dando lugar a lo que se podría denominar idoneidad energética del edificio. Esta idoneidad energética de
las edificaciones debe establecerse sobre la base del uso al que vayan a destinarse los locales que
componen la edificación, relacionándolos con el número de personas, así como con el tipo de actividad que
realicen.

La idoneidad energética da lugar a lo que se denomina «habitabilidad térmica», para lo cual es necesario
que se establezca una relación entre temperatura y humedad, analizándose aquellos parámetros que
influyen en su variación. Básicamente los factores que influyen en el estado térmico de un edificio pueden
clasificarse en:

Formales: Son los relativos al volumen exterior del edificio, como son: su posición, orientación, etc.

Constructivos: Están relacionados con el sistema constructivo del edificio, así como con el denominado
Coeficiente de Transmisión Térmica ( λ ) y con el espesor de cada elemento constituyente del
muro de cerramiento.

Factores exteriores: Son los relativos a la climatología, temperatura, humedad y velocidad del viento, así
como aquellos relativos al intercambio de temperatura y humedad entre el exterior y los
elementos constructivos de los muros de cerramiento de los edificios.

Factores interiores: Hacen referencia a aquellos elementos que puedan modificar los valores higrotérmicos
de los locales así como aquellos relativos al intercambio de temperatura y humedad entre
el interior y los elementos constructivos de los muros de cerramiento de los locales. En
este apartado no hay que olvidar que el cuerpo humano a través de procesos metabólicos
desprende calor y vapor de agua por transpiración, variando su emisión en función y
grado de la actividad que se realice, estableciéndose por tanto un intercambio con el
ambiente que le rodea.

De un modo genérico la ausencia de aislamiento térmico de un edificio provoca:

- Falta de confort y habitabilidad en el interior de los locales.
- Tensiones higrotérmicas de dilatación y retracción en los materiales de cerramiento, dando lugar a
deformaciones diferenciales entre elementos, excesos de tensión y roturas.
- Condensaciones tanto en las superficies de los cerramientos, como en el interior de los materiales que
componen los muros de cerramiento.
- Congelaciones de redes de instalaciones.

La «habitabilidad térmica» de los edificios pretende conseguir una sensación de bienestar por medio del
aislamiento térmico, para lo cual se establece lo que ,se denomina «zona de bienestar», a la que se llega
cumpliendo las siguientes condiciones:

- Aire inmóvil o con ligero movimiento.

- Ocupantes en reposo o realizando trabajos suaves con indumentarias normales.

- Superficies de los paramentos interiores de los locales con la misma temperatura del ambiente interior.

71

6.11.1.2.- Mecanismos de transporte térmico.

Cuando una pared opaca y homogénea se coloca entre dos ambientes a diferente temperatura, se produce
una transferencia de calor de la cara caliente a la cara fría. Dicha transmisión (Figura 6.11.1.2.1), con el fin
de lograr el equilibrio térmico entre los cuerpos, se produce en varias fases:


1.- Del aire interior (ambiente más caliente) a la cara interna de la pared.

2.- A través de la pared.

3.- De la cara externa de la pared al aire exterior (ambiente más frío).

La transmisión a través de la fase 2 se produce por conducción y en las fases 1 y 3, por convección y
radiación.


Figura 6.11.1.2.1. Modos de transmisión del calor.

Por conducción, la energía calorífica se transmite por contacto directo entre cuerpos, sin que existan
desplazamientos de masas, es normalmente el tipo de transporte de calor entre los sólidos.

Por convección, la energía calorífica se transmite de un cuerpo a otro en el seno de un fluido (líquidos y
gases), generando movimientos de la masa de éste.

Por radiación, la energía calorífica se transmite entre cuerpos que no están en contacto, por medio de
radiaciones que transmiten energía de un material a otro sin necesidad de que exista un fluido entre ellos.

En nuestro caso interesa básicamente la transmisión por conducción y la contribución del yeso para
impedirla, de modo que se logre un mayor aislamiento de los elementos constructivos donde éste se
encuentre, aunque no conviene relegar la contribución de los fenómenos de convección y de radiación, que
influyen decisivamente en la transmisión del calor en las capas límites de contacto entre los materiales y el
aire, además del papel que juega el yeso modificando los correspondientes coeficientes.







72

6.11.1.3.- Coeficiente de conductividad térmica.

Se define como la cantidad de calor, o flujo de calor que pasa en un tiempo determinado por unidad de
superficie de una muestra de extensión infinita, caras plano - paralelas de espesor unidad, cuando se
establece una diferencia de temperatura entre sus caras de un grado. Este coeficiente es una propiedad
característica de cada material, y depende de la densidad, del estado de humedad en que se encuentre y
además de la temperatura, porosidad, tamaño de los poros y tipo de gas que pueda quedar encerrado en el
interior del material. Depende de:

- Su densidad, ya que está directamente relacionada con la porosidad, y cuanto mayor sea la cantidad de
poros más se reduce la conductividad.

- El coeficiente de conductividad también depende de la humedad del material, pues el contenido de agua
hace que aumente la conductividad del material, ya que el aire en reposo es un excelente aislante térmico,
mientras que el agua líquida es un buen conductor del calor.

Para cada material se puede precisar su influencia en el aislamiento térmico mediante su coeficiente de
conductividad térmica. En la norma NBE-CT 79 (NORMA BÁSICA NBE-CT-79 SOBRE
CONDICIONES TÉRMICAS DE LOS EDIFICIOS) se dan los coeficientes de conductividad térmica ( λ )
para diversos materiales de construcción, que se indican en la tabla 6.11.1.3.1.

Tabla 6.11.1.3.1.- Valores del Coeficiente de Conductividad Térmica, en seco, para diferentes materiales y
elementos de construcción.






73


En el caso del yeso, hay gran cantidad de valores para el coeficiente de conductividad térmica, en función
de las variables de densidad y humedad. Así, en productos ligeros como el yeso celular, se alcanzan
valores que suponen un extraordinario poder de aislamiento térmico, mientras que en yesos más densos se
tienen valores que lo sitúan en posición ventajosa con respecto a otros materiales.

En la tabla 6.11.1.3.2 se dan los coeficientes de cálculo de la conductividad térmica (λ) para diversos
revestimientos y productos de yeso. Los valores dados anteriormente se refieren a yesos secos.

Influencia del yeso en el aislamiento de las capas límites de contacto sólido - aire.

En la transmisión por convección libre de una capa límite no existe influencia de los materiales ni, por
tanto, del yeso. Sin embargo, bajo la presión exterior del viento, los fenómenos de convección en las capas
límites, pasan de ser libres a ser forzados, y en este caso el «coeficiente de transmisión del calor por
convección» depende directamente del «coeficiente de fricción» y de la velocidad del viento. De modo que
cuanto más lisa sea la superficie, menor será el coeficiente de fricción y mejor será el aislamiento térmico.

El yeso alisado tiene un coeficiente de fricción de 1.2 y por los valores de la tabla 6.11.1.3.3 puede
observarse que está en muy buenas condiciones con relación a otros materiales, siendo sólo superado por el
vidrio.

Normalmente, estas cuestiones no se tienen en cuenta en los cálculos de aislamiento de una pared cuando
se hacen de modo simplificado, pero no cabe duda de que en la práctica, por estos conceptos, el yeso está
colaborando eficazmente en el aislamiento térmico de elementos constructivos expuestos al viento, si se
utiliza en exteriores, o a los efectos del acondicionamiento de aire, si se emplea en el interior.
En el efecto de aislamiento producido en las capas límites también influye la transmisión del calor por
radiación de las superficies en cuestión. La relación emisividad-absorción influye en el aislamiento de la
capa límite, ya que:

- El coeficiente de transmisión por radiación depende directamente de la «emisividad», de modo que
cuanto mayor sea ésta, mayor será la transmisión de calor y menor la resistencia térmica.

- Sin embargo, aunque por los valores de la tabla 6.11.1.3.4, se desprende que el yeso tiene una alta
emisividad, el efecto en el aislamiento térmico es poco desfavorable, ya que el yeso tiene una baja
absorbencia.

- Esta alta emisividad hace al yeso muy apto para su utilización en calefacción por paneles radiantes, ya
que emite aproximadamente el 90 % del calor recibido.















74
Tabla 6.11.1.3.2.- Conductividad térmica (λ) para diversos revestimientos y productos de yeso



Tabla 6.11.1.3.3.- Coeficiente de fricción de algunos materiales, según Diamant.


Tabla 6.11.1.3.4.- Constantes de emisividad de diferentes materiales, según Diamant.


75
En relación con la recepción del calor por radiación, es conocido que la energía incidente sobre una
superficie en parte se absorbe y en parte se refleja.

El yeso a medida que su superficie sea más blanca y más brillante tiene menor coeficiente de absorción, de
modo que podemos considerar que oscila entre un 20 % y un 10 % de la energía recibida.

Lo anterior indica que si utilizamos el yeso en exteriores, será menor la absorción de calor del sol por
radiación, fenómeno ventajoso en verano y si el yeso se utiliza en interiores, la absorción del calor por
radiación proveniente de aparatos calefactores también será baja, evitando fugas de calor al exterior.

En resumen el yeso absorbe poca radiación calorífica, entre un 10 % y un 20 de la energía recibida y tiene
una alta emisividad, aproximadamente del 90 %, por lo que es bastante inerte ante fenómenos de
transmisión de calor por radiación.

Efecto de la temperatura sobre los revestimientos de yeso.

Una acción de larga duración a temperatura superior a 45 °C puede producir deshidrataciones parciales y
alterar la resistencia del yeso. Hay que evitar una exposición prolongada frente a temperaturas superiores a
50 °C

Dilatación térmica .

Los cambios de temperatura producen variaciones de volumen en los elementos constructivos, cuya
magnitud depende de la temperatura y del material.

Para tendidos de yeso se puede suponer un coeficiente de dilatación térmica promedio de 20x10
-6
xK
-1
.
Comparativamente el mismo coeficiente para el hormigón oscila entre 5x10
-6
xK
-1
y 14x10
-6
xK
-1
,
aplicándose normalmente el valor de 10x10
-6
xK
-1
. La práctica ha demostrado que a pesar de duplicar la
dilatación, el revestimiento de yeso no presenta dificultades en su adherencia al hormigón. Sin embargo
debe evitarse el choque térmico brusco.

6.11.2.- Inercia térmica.

La inercia térmica depende en primer lugar de la difusividad
e
K
c
λ
ρ
| |
=
|
\ ¹
de los materiales en relación con
el acondicionamiento higrotérmico. También depende de la velocidad de enfriamiento de los paramentos,
que es directamente proporcional al almacenamiento térmico de los mismos y por tanto a su calor
específico, e inversamente proporcional al coeficiente de transmisión térmica total del paramento.
A los tendidos de yeso se puede adscribir un calor específico,
e
c , de unos 900

J
kg C
, para una humedad
de equilibrio de hasta un 1 %, y una densidad de 900
3
kg
m
.

También interviene la velocidad de propagación de la onda térmica, que asimismo es proporcional a la
difusividad del material, y al factor de amortiguamiento, que nos da una idea de la inercia térmica de cada
material. En la tabla 6.11.2.1 se expresan valores para estos dos últimos factores y por los mismos se
observa que el yeso es un material que en función de su densidad proporciona una inercia térmica similar a
la de los elementos de construcción tradicionales.

Se considera, pues, la inercia térmica como una propiedad de la construcción tradicional que el yeso
comparte en la medida que forma parte de ella y no comparte en la medida que se integra en la
construcción ligera, por medio de algunos tipos de prefabricados.

76
Para conseguir el mismo efecto total de aislamiento térmico, el coeficiente de transmisión total del calor de
los elementos ligeros debe aumentarse, en los cálculos correspondientes, en un 50 % aproximadamente
sobre el determinado para una edificación pesada.

Tabla 6.11.2.1.- Inercia térmica, velocidad de propagación de la onda térmica y factor de amortiguamiento,
según Diamant.

MATERIAL VELOCIDAD DE PROPAGACION FACTOR DE
DE LA ONDA TERMICA AMORTIGUAMIENTO
(Periodo de 24 horas en
mm
hora
) (m
-1
)



6.11.3.- Confort térmico superficial.

Se entiende por confort térmico superficial a la sensación térmica percibida al tocar la superficie de un
material, con independencia de la que realmente posee. Esta propiedad es muy importante en el bienestar
de los locales, ya que en definitiva la mayoría de las veces es un hecho subjetivo el que hace que se
califique un local como confortable.

Se ha observado que elementos constructivos con idénticos coeficientes de transmisión total del calor,
tienen diferente confort superficial, según sea el orden de colocación de los distintos materiales que lo
integran. Así se sienten como fríos al tacto, los metales, el vidrio, la cerámica, el mármol, etc., mientras
que se encuentran como confortables, la madera, las fibras sintéticas, la lana, etc.

El confort superficial depende del denominado «coeficiente de penetración térmica» del material, de modo
que cuanto menor sea éste, más confortable será el tacto de su superficie, siendo para el yeso el establecido
en el siguiente epígrafe.

El coeficiente de penetración térmica, b, depende directamente del coeficiente de conductividad térmica,
del calor específico, y de la densidad de cada material considerado. Este coeficiente b se calcula según la
fórmula:

e
b c λ ρ =

0.5 2
. .
J
s m K
(
(
¸ ¸

en donde: λ= conductividad térmica
.
W
m K
(
(
¸ ¸

c
e
= calor específico
.
J
kg K
(
(
¸ ¸

ρ = densidad
3
kg
m
(
(
¸ ¸




77
En la tabla 6.11.3.1 se dan valores del coeficiente considerado, para varios materiales de construcción, y
por los mismos puede apreciarse que el yeso está muy cerca de los materiales más confortables
superficialmente y puede ser considerado como adecuadamente cálido.

Tabla 6.11.3.1.- Coeficiente equivalente de penetración térmica en revestimientos realizados con yeso de
proyección.


6.11.4.- Difusión y condensación del vapor de agua.

El aire posee un pequeño porcentaje de vapor de agua, en forma gaseosa, que ejerce una presión parcial,
denominada presión de vapor de agua. Para cada temperatura el aire puede almacenar una determinada
cantidad máxima de vapor de agua, o presión de vapor de saturación, rebasada la cual, el vapor de agua se
condensa.

En el ábaco psicométrico de la figura 6.11.4.1 se muestra la interdependencia de la humedad relativa, en
la escala de la izquierda, la temperatura seca en la escala horizontal, y la masa de vapor de agua por masa
de aire seco con su equivalencia en presión de vapor, en mbar, en la escala de la derecha. Se denomina
humedad relativa a la relación entre la presión de vapor contenida en el aire y la presión de vapor a
saturación para una temperatura determinada.

Desde el punto de vista de la regulación higrotérmica, interesa evitar fenómenos de condensación
superficial y de la humectación de los paramentos por condensación en masa, además de mantener los
locales en las debidas condiciones de humedad relativa dentro de los límites del bienestar. En estos puntos
es donde el yeso puede actuar como regulador higrotérmico, colaborando naturalmente con otros factores.

A título de ejemplo, para aclarar su utilización, puede decirse que si la temperatura seca exterior del aire es
0ºC y el aire contiene 3.4
g
kg
de aire seco, la humedad relativa es del 90 %, y existe una presión de vapor
de 5.4 mbar. Esta puede ser una típica condición del aire en invierno. En el diagrama es el punto A. Este
mismo aire, con la misma cantidad de agua por masa de aire seco, calentado a 20ºC pasa a tener una
humedad relativa del 23 %, lo cual nos demuestra lo que sucede cuando introducimos este aire exterior
para ventilación y lo calentamos.

En el diagrama es el punto B. Si a este aire le aportamos 7
g
kg
como resultados de actividades normales en
un edificio, a la misma temperatura, su humedad relativa ascenderá al 70 % con una presión de vapor de
16.5 mbar, y un contenido de 10.4
g
kg
. En el diagrama es el punto C.

Finalmente, puede verse que este mismo aire para alcanzar la saturación tendrá que bajar al menos su
temperatura a 14.5ºC.



78


Figura 6.11.4.1.- Diagrama psicométrico.

6.11.4.1.- Permeabilidad o difusivilidad al vapor de agua d
V
.

La permeabilidad o difusivilidad al vapor de agua, d
V
, es la cantidad de vapor de agua que pasa a través de
la unidad de superficie de un material de espesor unidad, cuando la diferencia de presión de vapor entre sus
caras es la unidad. Se expresa normalmente en
2
.
. .
g cm
mmHg m Dia
. La equivalencia es:

1
2
.
. .
g cm
mmHg m Dia
= 0.868 x 10
-3

.
.
g m
MN s
, o bien 1
.
.
g m
MN s
= 11.52 x 10
2

2
.
. .
g cm
mmHg m Dia



79

En la tabla 6.11.4.1.1 figuran los datos correspondientes a la resistividad al vapor de agua
V
r (inverso de la
permeabilidad), de algunos materiales utilizables en paramentos.

En Europa suele ser más habitual utilizar el coeficiente de permeabilidad relativa del vapor de agua con
relación al aire µ de modo que:
µ = =
V VAIRE
VAIRA V
d r
d r


La difusión relativa del vapor de agua a través del yeso es unas 10 veces más baja que a través del aire,
además de ser similar a la de otros materiales porosos minerales y algo mayor que la de la madera de pino.

Tabla 6.11.4.1.1 .- Resistividad al vapor de agua, según la NBE-CT 79.

MATERIAL RESISTIVIDAD AL VAPOR DE AGUA,
v
r

2
. .
.
mmHg m Dia
g cm
(
(
¸ ¸





6.11.4.1.- Comportamiento frente al humedicimiento prolongado o repetido de condensaciones.

La resistencia del yeso se reduce a la mitad cuando el contenido de humedad alcanza el 1 %, por lo que no
es conveniente la exposición al agua.

Aunque la solubilidad del yeso es baja, debe evitarse una penetración prolongada de humedad en el
revestimiento, ya que se producen recristalizaciones con alteraciones del aspecto de su superficie. Con el
secado generalmente se recuperan las propiedades iniciales. Una exposición ocasional al agua de corta
duración, aunque sea repetida, no es perjudicial, siempre que el yeso pueda recuperar su humedad inicial
de equilibrio.

Se ha comprobado lo que se denomina EFECTO MARÍN (Figura 6.11.4.1.1), en memoria de D. Manuel
Marín, prestigioso empresario y Presidente de Eurogypsum. Resumidamente se podría enunciar este efecto
como la recuperación al secar, de la dureza superficial y las resistencias mecánicas de un prefabricado de
yeso o escayola si eventualmente sufre una acción directa del agua, como por ejemplo, lluvia durante el
proceso de almacenamiento o transporte.
80

Figura 6.11.4.1.1 .- Efecto Marín.

Condensación

La condensación superficial es la condensación que aparece en la superficie de un cerramiento o elemento
constructivo cuando su temperatura superficial es inferior o igual al punto de rocío de aire que está en
contacto con dicha superficie.

Cuando la humedad relativa de un local se aproxima al 100 %, el vapor de agua se condensa
principalmente sobre los paramentos más fríos, ya que junto a ellos disminuye la temperatura y la presión
de vapor alcanza valores de saturación. Vemos pues, que la propiedad antes estudiada, de confort
superficial, tiene aquí otra ventaja adicional, pues es en las superficies más frías al tacto, como las del
vidrio, mármol, metales, etc., o sea la de mayor coeficiente de penetración térmica, donde antes aparecen
las condensaciones.

Para evitar condensaciones, junto a una adecuada utilización de materiales en los paramentos, que regulan
en cierta medida la humedad relativa de los locales, es preciso mediante una ventilación o renovación de
aire adecuada eliminar convenientemente el vapor de agua. Esta eliminación puede hacerse mediante con-
ductos u orificios de ventilación natural o forzada, pero también se realiza a través de las paredes según sea
su grado de permeabilidad al vapor de agua.

Transpiración

En condiciones normales, y sobre todo en invierno, la presión de saturación es más baja en el interior de
los edificios que en el exterior. Hay, por tanto, a través de las paredes una continua difusión del vapor de
agua desde el interior de las construcciones hacia el exterior, ya que el vapor de agua va siempre del
ambiente con mayor presión de vapor, al que tiene menor presión.

La velocidad de difusión del vapor de agua depende de dos factores. En primer lugar, de la diferencia de
presión de vapor entre el interior y el exterior, en segundo lugar, de la llamada «difusividad» del
paramento. La difusividad de un paramento o de otro elemento constructivo, formado por varias capas de
diferentes materiales, se calcula de modo similar a la transmisión del calor.
81

Es particularmente interesante el «coeficiente de difusión relativa» de cada material, o sea, la relación entre
la velocidad de difusión a través del aire y la velocidad de difusión a través de la materia, que para diversos
materiales se dan en la tabla 6.11.4.1.1.

Tabla 6.11.4.1.1.- Coeficientes de difusión relativa de diversos materiales de construcción.



Como puede apreciarse, la difusión relativa a través del yeso, unas 15 veces menor que a través del aire, es
similar a la de otros materiales tradicionales minerales, mayor que la de la madera y notablemente superior
a la de los productos típicamente aislantes al calor, pudiéndose afirmar que a través del yeso las
edificaciones transpiran.

Por último, hay que tener especial cuidado en el revestimiento final aplicado sobre el yeso, pues algunos
productos como determinados papeles, pinturas o tejidos plásticos, son impermeables al vapor de agua y
suprimen esta cualidad de nuestro material, al producir una barrera para la difusión del mismo, evitando
que las edificaciones transpiren.

6.11.5.- Regulación de la humedad.

6.11.5.1.- Absorción de agua líquida.

Esta propiedad está íntimamente relacionada con la conductividad térmica y la densidad. Se define por el
peso de agua que absorbe una probeta de un material aislante sumergido en agua, durante un tiempo
determinado y a una temperatura especificada.

Como parámetro de la capacidad de incorporación de agua líquida se emplea el coeficiente de absorción de
agua, cuyos valores se indican en la tabla 6.11.5.1.1.






82

Tabla 6.11.5.1.1.- Coeficiente de absorción de agua en tendidos de yeso.

DENSIDAD APARENTE COEFICIENTE DE ABSORCION
APROXIMADA
3
kg
m
(
(
¸ ¸
DE AGUA
2 0.5
.
kg
m h
(
(
¸ ¸



6.11.5.2.- Capacidad de almacenar humedad.

El yeso debido a su microestructura porosa, formada por agrupaciones cristalinas aciculares de sulfato
cálcico hidratado, es capaz de almacenar moléculas de vapor de agua en el interior de su masa cuando las
condiciones ambientales presentan un exceso de éste, y de cederlas al ambiente cuando se modifican las
condiciones al reducirse el contenido de vapor de agua del ambiente que rodea al yeso.

6.11.6.- Acondicionamiento acústico.

Se estudiará en primer lugar, el aislamiento sonoro de los ruidos exteriores o interiores que se propagan por
el aire, así como la contribución que el yeso tiene para evitarlo, tanto en tabiquería simple, de una sola
capa, como en elementos constituidos por varias hojas. Y después se tratará de los problemas
concernientes a la absorción sonora.

6.11.6.1.- Aislamiento al ruido aéreo.

El aislamiento al ruido aéreo es la oposición que los elementos constructivos hacen a la transmisión del
sonido que se propaga por el aire. Es el caso típico que caracteriza la actuación acústica de las paredes
exteriores y de la tabiquería interior, aunque en el aislamiento producido por estos elementos, además de la
trayectoria principal del sonido a través del aire, haya en la práctica que considerar trayectorias secundarias
del sonido a través de las vibraciones de las paredes contiguas y de los elementos de enlace, que suponen
algunas variaciones con respecto al aislamiento puro del ruido aéreo.

Los elementos constructivos se oponen al ruido aéreo en forma diferente, según sea la frecuencia del
mismo, y por ello se deben distinguir, al analizar este aislamiento, bandas de frecuencia diferentes que por
lo general se sitúan entre 100 y 4000 Hz (los límites audibles aproximadamente van desde 62 a 16000 Hz).
Se deben distinguir aislamientos para bajas, medias y altas frecuencias, aunque en la práctica es usual
utilizar valores de aislamiento medio, dentro del campo de frecuencias consideradas.

Para una frecuencia determinada y en tabiques simples, o sea, constituidos por un sólo material o por
materiales homogéneos con relación a su módulo de elasticidad, puede afirmarse, siguiendo la ley de
Berger, que el aislamiento al ruido aéreo depende directamente de su peso por metro cuadrado de
superficie, según se refleja en la figura 6.11.6.1.1, del «Diagrama de la Ley de Masas en el
Comportamiento de los Materiales al Aislamiento Acústico».

Utilizando la ley de masas podría calcularse teóricamente el aislamiento de un tabique homogéneo de yeso.
Sin embargo, los resultados obtenidos en la práctica mediante lecturas directas difieren de la ley anterior,
principalmente para materiales que como el yeso tienen una frecuencia de resonancia dentro del campo de
frecuencias audibles. De modo que la incidencia oblicua de las ondas sonoras sobre un paramento produce
un efecto de resonancia del material que disminuye su aislamiento. Este fenómeno se produce al rebasarse
la frecuencia crítica del material, que depende, entre otros factores, de su rigidez a flexión, y por tanto de
su módulo de elasticidad.

83
Para tener en cuenta estos fenómenos, y después de muchas experiencias, se han determinado curvas, que
modifican la ley de Berger, como la desarrollada por el C.S.T.B. francés y la recogida en la norma
DIN-4109 (Figura 6.11.6.1.2).

Figura 6.11.6.1.1.- Aislamiento acústico según la Ley de Masas.


Figura 6.11.6.1.2.- Aislamiento acústico para tabiques de una sola hoja, en función de la masa por
unidad de superficie.

84
En valores obtenidos experimentalmente para tabiques de yeso se aprecia que la ligereza de este material,
al igual que sucede con la mayoría de los utilizados en tabiquería, no favorece su aislamiento acústico. Se
ha intentado aumentar la densidad de la tabiquería, por ejemplo, mediante la adición de plomo en la masa
del yeso o por medio de capas de pintura de este material. Sin embargo, como afirma Henn, resulta
antieconómico tratar de mejorar el aislamiento de los tabiques, en general, a base de aumentar su peso y
por ello se recurre a la utilización de tabiques de varias capas cuando se requieren aislamientos acústicos
elevados.

Esta técnica consiste en disponer elementos compuestos, formados por elementos de igual o diferentes
materias pero con diferentes rigideces dejando entre ellas cámaras de aire o rellenas con materiales de
escasa rigidez de modo que constituyan un sistema vibratorio diferente a la propagación del sonido. De
esta forma se consigue por habilidad técnica lo que en el otro caso se lograba a fuerza de masa. En la tabla
6.11.6.1.1 se presentan algunos valores de aislamiento para tabiques de varias hojas, en los que muy a
menudo intervienen elementos de yeso por la facilidad de su montaje.

Tabla 6.11.6.1.1.- Valores de aislamiento para tabiques de varias hojas.


La naturaleza de las indicaciones presentadas en las diferentes columnas de la tabla anterior, son las
siguientes:

- Columna I: Naturaleza de los elementos de tabiques dobles.
- Columna II: Espesor en centímetros del tabique y peso total por metro cuadrado de los materiales que
constituyen el tabique doble.
- Columna III: Indice en db de aislamiento acústico teórico correspondiente a un tabique simple del mismo
peso, según la nueva curva experimental del CSTB.
- Columna IV: Indices en db del aislamiento acústico medido experimentalmente.
- Columna V: Porcentaje de aumento de aislamiento acústico medido con respecto al aislamiento acústico
deducido de la ley experimental de masa, según la nueva curva del CSTB.
85

Los tabiques indicados en la tabla anterior han sido clasificados por orden decreciente en la columna V, es
decir, que el rendimiento en aislamiento acústico obtenido por tabique doble, comparado con un tabique
simple del mismo peso por metro cuadrado, pasa de 100 % y 92.5 % para los tabiques C3 y Cl,
especialmente ligeros, a 35.7 % para el tabique A2, que es el más pesado. Todos los tabiques que tienen
por lo menos un elemento de yeso se encuentran en cabeza.

Análogo principio tienen los denominados «paneles resonantes» que se adosan perfectamente a los
paramentos, dejando en su trasdós una cámara de aire subdividida, de modo que sus dimensiones
individuales no exceden de
1
3

aproximadamente de la longitud de onda del sonido que debe absorberse.

Por otra parte, es muy importante en el aislamiento al ruido aéreo evitar los «puentes acústicos»
constituidos por grietas, poros y oquedades pasantes, etc., de modo que el poder aislante de los elementos
se ve notablemente disminuido en su presencia.

Aquí el yeso en forma de tendido dado sobre elementos construidos a base de diversos materiales, tienen
un papel preponderante como lo demuestran los valores comparativos que se exponen para muros y
tabiques con y sin guarnecidos (Tabla 6.11.6.1.2) , pudiendo afirmarse que el yeso constituye un producto
impermeable a los efectos sonoros de los puentes acústicos.


Tabla 6.11.6.1.2.- Valores comparativos de aislamiento para muros y tabiques con y sin guarnecidos de
yeso.


6.11.6.2.- Aislamiento al ruido de impacto.

Se estudiará el aislamiento sonoro de los ruidos exteriores o interiores que se propagan por impacto, así
como la contribución que el yeso tiene para evitarlo. El aislamiento al ruido de impacto es la oposición que
los elementos constructivos hacen a la transmisión del sonido que se propaga por dichos elementos. Se
determina mediante ensayo, pudiendo no obstante utilizarse el siguiente método de cálculo.

Se considera que el nivel de ruido de impacto normalizado LN en el espacio subyacente está en función del
aislamiento al ruido aéreo R, del elemento separador horizontal, de acuerdo con la siguiente ecuación:

LN = 135 - R, expresado en dBA

Las soluciones constructivas que cumplan lo establecido en la Norma respecto al ruido aéreo, no
cumpliendo por el contrario la exigencia relativa al ruido de impacto, deberán complementarse con solado
amortiguador o flotante y/o techo acústico cuya mejora de aislamiento al ruido de impacto se determinará
mediante ensayo. No obstante en ausencia de ensayo, la mejora de aislamiento al ruido de impacto se
establecerá en relación con lo expuesto en la tabla 6.11.6.2.1, tomada de la NBE-CA.





86


Tabla 6.11.6.2.1.- Mejora de aislamiento a ruido de impacto.

SOLUCION CONSTRUCTIVA MEJORA DE AISLAMIENTO A
RUIDO DE IMPACTO (dBA)



Se preferirán siempre soluciones constructivas cuyo aislamiento al ruido de impacto se haya determinado
mediante ensayo.

6.11.6.3.- Absorción acústica.

Se analizará la disminución de los ruidos dentro de un local, que se produce por absorción, al chocar contra
sus paramentos. Además de atenuar los sonidos, la absorción influye definitivamente en el cálculo del
tiempo de reverberación de los locales, que es fundamental para la buena audición en las salas de gran
tamaño. La absorción de cada material viene determinado por el «coeficiente de absorción» (energía
absorbida por unidad de superficie, tomando como absorción máxima la de una ventana de superficie
unidad) y en él influye de modo importante la textura superficial del material, ya que la energía sonora se
atenúa a medida que la onda penetra en cada poro.

Cálculo del tiempo de reverberación, según Sabine:
=

0.161
r
i i
i
V
t
a S

donde:

r
t : Tiempo de reverberación, en segundos.
V: Volumen del local en
3
m .
i
a : Coeficiente de absorción de las diferentes zonas superficiales.
i
S : Superficie de las diferentes zonas en
2
m .

Las superficies lisas de yeso tienen un bajo coeficiente de absorción de alrededor de 0.02. Sin embargo, su
facilidad de moldeo hace posible con poco esfuerzo conseguir placas de yeso con gran número de
penetraciones, que trasdosadas con materiales absorbentes obtienen importantes valores en su coeficiente
de absorción. Este depende de la frecuencia del sonido, como se aprecia en la figura 6.11.6.3.1. También se
acompaña la tabla 6.11.6.3.1, en la que se recogen valores del coeficiente medio de absorción acústica para
diversos materiales.
87


Figura 6.11.6.3.1.- Valores del coeficiente de absorción acústica para placas fonoabsorbentes de escayola.

Tabla 6.11.6.3.1.- Valores del coeficiente de absorción acústica para diversos materiales, según Neufert.


Por último hay que recordar que otro procedimiento para aumentar la absorción es la utilización de los
paneles resonantes, en los que puede utilizarse el yeso con éxito.

6.11.6.4.- Normativa.

Tiene como objeto establecer los conceptos que se manejan en el establecimiento de las condiciones
acústicas de las edificaciones y los aislamientos acústicos mínimos exigibles en los edificios, con el fin de
garantizar un nivel acústico adecuado al uso y actividad de los ocupantes.

NORMA BÁSICA NBA-CA-81 SOBRE CONDICIONES ACÚSTICAS DE LOS EDIFICIOS

- Real Decreto 1909/1981, de 24 de julio, del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (B.O.E. 7 de
septiembre de 1981).

MODIFICACIÓN DE LA NBE ANTERIOR, DENOMINÁNDOSE NBE-CA-82

- Real Decreto 2115/1982, de 12 de agosto, del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (B.O.E. 3 de
septiembre de 1982).

- Corrección errores: 7 de octubre de 1982.
88

ACLARACIONES Y CORRECCIONES DE LOS ANEXOS DE LA NBE-CA-82 PASANDO A
DENOMINARSE NBE-CA-88

- Orden de 29 de septiembre de 1988, del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (B.O.E. 8 de octubre
de 1988).

En la tabla 6.11.6.4.1 se enumeran de modo resumido las condiciones exigidas a los elementos
constructivos de ruido aéreo:

Tabla 6.11.6.4.1.- Exigencias de la NBE-CA al ruido aéreo.

ELEMENTO CONSTRUCTIVO NIVEL EXIGIDO


En la tabla 6.11.6.4.2 se enumeran de modo resumido las condiciones exigidas a los elementos
constructivos de ruido de impacto normalizado LN en el espacio subyacente:

Tabla 6.11.6.4.2.- Exigencias de la NBE-CA al ruido aéreo.




6.11.6.5.- Valores para productos de yeso.

La Norma NBE-CA-88 establece un aislamiento acústico de 32 dBA para tabiques de paneles de escayola
de 6 cm de espesor con una masa unitaria de 60
2
kg
m
, y de 35 dBA para tabiques de paneles o bloques de
escayola de 10 cm de espesor con una masa unitaria de 91
2
kg
m
.

En la tabla 6.11.6.5.1 se establecen los valores de aislamiento de algunas soluciones constructivas
usuales. Los datos de las fábricas de ladrillo se refieren a fábricas revestidas con guarnecido de yeso por
ambas caras. Por su parte, en la tabla 6.11.6.5.2 se indica el aislamiento producido por guarnecidos de yeso
sobre diversos tipos de fábricas.
89

Tabla 6.11.6.5.1.- Valores de aislamiento acústico, según NBE-CA-88.

TIPO DE PARTICION ESPESOR MASA AISLAMIENTO
(cm) (kg/m
2
) ACUSTICO R (dBA)



Tabla 6.11.6.5.2.- Aislamiento acústico producido por guarnecidos de yeso.

TIPO DE PARTICION PROTECCION ACUSTICA (dB) PROTECCION ACUSTICA (dB)
SIN GUARNECIDO DE YESO CON GUARNECIDO DE YESO



Por otra parte, es muy importante en el aislamiento al ruido aéreo evitar los «puentes acústicos»
constituidos por grietas, poros y oquedades pasantes, etc., de modo que el poder aislante de los elementos
se ve notablemente disminuido en su presencia. Aquí el yeso, en forma de tendido dado sobre elementos
construidos a base de diversos materiales, tiene un papel preponderante, como lo demuestran los valores
comparativos que se exponen en el siguiente cuadro, para muros y tabiques con o sin guarnecidos,
pudiendo afirmarse que el yeso constituye un producto impermeable a los efectos sonoros de los puentes
acústicos.

La dilatación que el yeso experimenta al fraguar, contribuye al taponamiento de poros y oquedades, sin
embargo el empleo de otros conglomerantes que retraen al fraguar, puede ocasionar una microfisuración
que disminuye el aislamiento.

6.11.7.- Protección contra el fuego.

6.11.7.1.- Concepto.

El yeso proporciona una considerable protección contra el fuego debido principalmente a su composición
química. Es un material incombustible (Clasificación tipo MO) y con bajo coeficiente de conductividad
térmica, por lo que resulta un buen material de protección contra el fuego ya que:

- Posee una baja conductividad térmica, lo que evita la propagación del calor producido en el incendio.

-Contiene agua libre, sobre el 1 % en equilibrio y aproximadamente un 20 de agua incorporada
químicamente, y hay que consumir una determinada energía calorífica en evaporarla.

- Yeso en su propia constitución posee dos moléculas de agua por cada molécula de sulfato cálcico, y
absorbe calor para transformarse de dihidrato en anhidrita, lo que supone invertir 300 kilocalorías por kg
90
de yeso, debido a su modificación química (aproximadamente 170 kilocalorías por kg de yeso) y a la
evaporación del agua combinada (130 kilocalorías para los 200 gramos de agua contenida por kg de yeso).
Mientras el agua no está evaporada, la temperatura de la masa del yeso queda por debajo de los 140 °C.

- El yeso después de su deshidratación si no hay desprendimiento sigue formado una capa que protege al
elemento constructivo que reviste, con un notable aislamiento térmico, debido a su bajo coeficiente de
conductividad.

- El yeso bajo la acción del fuego no produce ningún gas o vapor de carácter tóxico, corrosivo o asfixiante,
ni humos ni otro producto de combustión susceptible de activarla.

Estas propiedades confieren a los elementos del yeso cualidades de protección pasiva frente al fuego.

El fuego en la superficie del yeso produce una deshidratación, seguida de una calcinación y una
desintegración superficial de modo gradual. En este proceso que se realiza de una forma muy lenta el yeso
absorbe gran cantidad de calor, produciendo vapor de agua y por tanto enfriando localmente el fuego. A
modo de ejemplo el efecto del fuego en el yeso basado en los datos de los Laboratorios Underwriters Inc.,
es tal, que después de dos horas de exposición al calor siguiendo la curva de temperatura - tiempo de
ASTM E 119, se calcina menos de la mitad del espesor del yeso, siendo el espesor total de la muestra del
ensayo de 152 mm, quedando el yeso no afectado a temperaturas inferiores en unos pocos grados a la
temperatura de ebullición del agua, según el gráfico de la figura 6.11.7.1.1



Figura 6.11.7.1.1.- Comportamiento del yeso ante el fuego.

6.11.7.2.- Normativa.

Los conceptos que se manejan en el establecimiento de las condiciones para la prevención y protección
contra el incendio que deben cumplir los edificios, con el fin de proteger las vidas humanas y los bienes,
suprimiendo en lo posible las causas que producen la iniciación de los incendios y, en el caso que esto
suceda, evitando su propagación y reduciendo sus efectos, se encuentran en la «Norma Básica Española
NBE-CPI-96 sobre condiciones de protección contra incendios en los edificios» y en numerosas
Ordenanzas Municipales.

REGLAMENTO DE INSTALACIONES DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS

- Real Decreto 1942/1993, de 5 de noviembre, del Ministerio de Industria y Enerva (B.O.E. 14 de
diciembre de 1993).

91
NORMA BÁSICA DE EDIFICACIÓN «NBE-CPI-96». CONDICIONES DE PROTECCIÓN CONTRA
INCENDIOS EN LOS EDIFICIOS

- Real Decreto 2177/1996, de 4 de octubre, del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (B.O.E. 29 de
octubre de 1996).

REGLAMENTO DE PREVENCIÓN DE INCENDIOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID

- Real Decreto 341/1999, de 23 de diciembre, de la Comunidad de Madrid. B.C.M. Suplemento al n.° 14
de 18 de enero de 2000.

6.11.7.3.- Valores para productos de yeso.

Los revestimientos de yeso son adecuados para fabricar elementos constructivos retardadores del fuego
(RF30, RF60), resistentes al fuego (RF90, RF120) y altamente resistentes al fuego (RF180).

En el apéndice 1 de la NBE-CPI-96 se establecen los tiempos de resistencia al fuego, que sin necesidad de
ensayo, se podrán otorgar a algunos elementos constructivos, y en ellos se puede observar la influencia de
los revestimientos de yeso en el aumento del tiempo de resistencia al fuego. En las tablas 6.11.7.3.1 y
6.11.7.3.2, se recogen los valores del citado apéndice.

En las tablas 6.11.7.3.4 y 6.11.7.3.5 figuran los grados de resistencia al fuego de los muros y de los
tabiques de una hoja, sin revestir y enfoscados con mortero de cemento o guarnecidos de yeso, con
espesores de 1.5 cm, como mínimo.

Tabla 6.11.7.3.1.- Resistencia al fuego de muros de hormigón sin revestir, según NBE-CPI.96.


Tabla 6.11.7.3.2.- Resistencia al fuego de muros y tabiques de fábrica de ladrillo cerámico o
silíceo-calcáreo, según NBE-CPI.96.






92
Tabla 6.11.7.3.3.- Resistencia al fuego de muros y tabiques de fábrica de bloques de hormigón, según la
NBE-CPI.96.


Para soluciones constructivas formadas por dos o más hojas puede adoptarse como resistencia al fuego del
conjunto, la suma de los valores correspondientes a cada hoja.

En el Reglamento de Prevención de Incendios de La Comunidad de Madrid se establece en su sección 5
«Estructuras de acero» que se admite que la estabilidad al fuego de un elemento estructural de acero se
puede conseguir haciendo uso de los productos, elementos y materiales que se indican entre otras en la
tabla 6.11.7.3.4.

Tabla 6.11.7.3.4.- Revestimiento de jácenas y vigas de acero según el Reglamento de Prevención de
Incendios de la Comunidad de Madrid.

93
6.12 .-Ensayos del yeso.

6.12.1.- Precauciones generales.

Las temperaturas , tanto la del laboratorio como la del material que se utilice durante la realización de
los ensayos serán de 20 ± 2°C. La temperatura del yeso que se vaya a ensayar será de 20 ± 2°C. La
humedad relativa del laboratorio no debe ser inferior al 65 por 100.

El agua que se utilice para la realización de los ensayos será destilada y estará a una temperatura de 20 ±
2°C. Todos los recipientes, así como los moldes que se utilicen para el amasado del yeso y fabricación de
las probetas, serán estancos. El material con el que estén hechos será impermeable y no reaccionará con el
sulfato cálcico.

Todo el material que se utilice para la realización de los ensayos debe estar perfectamente limpio.

6.12.2.-Análisis químico.

Preparación de la muestra .

De la muestra que se reciba en el laboratorio se toman al azar unos cien gramos (100 gramos), que se
colocan en una cápsula de porcelana de fondo plano previamente limpia, seca y tarada, anotando el peso de
muestra empleada.

A continuación se introduce la cápsula en una estufa de regulación de temperatura 45 ± 5°C, hasta peso
constante. Una vez obtenido el peso constante se saca la cápsula de la estufa y se deja en un desecador que
contenga gel de sílice.

Determinación del agua combinada .

El agua combinada del sulfato cálcico se determina por la pérdida de peso que experimenta una muestra de
yeso cuando se deshidrata totalmente por la acción del calor.

Se efectuará según lo especificado en el apartado 5 de la Norma UNE 102.032: "Yesos y escayolas de
construcción. Métodos de análisis químicos".

Determinación del anhídrido sulfúrico .

El contenido de sulfato cálcico se determina por precipitación del ión sulfato, presente en la disolución
clorhídrica de la muestra de yeso, con Cl
2
Ba.

Se pesa el SO
4
Ba precipitado, lavado y calcinado, y a partir de este peso se calcula la cantidad teórica de
SO
3
correspondiente a los sulfatos cálcicos contenidos en la muestra.

Determinación del "Indice de Pureza".

El Pliego oficial define como índice de pureza el contenido teórico total de sulfato cálcico-agua del
producto considerado, determinado como se indica más adelante, y expresado como tanto por ciento en
masa de la muestra desecada a 45 °C.

En la obtención del índice de pureza se tiene en cuenta la relación teórica entre los pesos moleculares del
anhídrido sulfúrico (SO
3
) y del sulfato cálcico ( SO
4
Ca), que es igual a 1.70 y se supone que todo el
sulfato contenido en la muestra corresponde a sulfato cálcico. Al contenido en sulfato cálcico se le añade el
contenido en agua combinada (H
2
O) para obtener el contenido teórico total en fases sulfato cálcico-agua
(SO
4
Ca - H
2
O).

94
Los resultados se expresan en tanto por ciento, utilizando para su cálculo la fórmula:

Porcentaje índice de pureza = 1.70 (% SO
3
) + (% de agua combinada).

Determinación del pH.

Se determina con un pH metro comercial y se expresará con una cifra decimal indicando la temperatura a
que se ha realizado la medida.

6.12.3.- Ensayos físicos y mecánicos.

6.12.3.1.- Finura de molido .

Para determinar la finura de los yesos y escayolas se emplea el tamiz 0.20 UNE-7050. Se pesa el residuo y
se expresa en tanto por ciento en peso referido al peso de la muestra de yeso.

Se efectuarán dos determinaciones con porciones distintas de yeso y se considerará como resultado del
ensayo la media de los pesos retenidos por el tamiz, expresados en tanto por ciento de la muestra seca,
siempre que la diferencia entre los dos resultados obtenidos no sea mayor que el 0.5 por 100.

6.12.3.2.- Resistencia mecánica a flexotracción.

La preparación de la pasta de yeso se realiza siempre con una relación agua/yeso en peso constante e igual
a 0.8. Las cantidades han de ser tales que permitan preparar tres probetas de 4x4x 16 cm en cada amasada.

El molde se llenará de forma tal que la pasta sobrepase tres milímetros su borde. En el momento que la
pasta comienza a endurecer se quita el material sobrante por medio de una regla metálica y se alisa la
probeta sin ejercer presión sobre la pasta. Pasada media hora desde el momento de iniciarse el amasado se
sacan las probetas del molde.

Se realizan como mínimo dos amasadas diferentes y tres probetas por cada amasada.

Una vez desmoldadas las probetas se colocan en posición vertical en una cámara de conservación con una
humedad relativa del 90 ± 5 por 100 y una temperatura de 20 ± 2 °C y se mantienen en estas condiciones
durante cinco días. A continuación se meten en una estufa a 45 – 50 °C durante dos días. Pasado este
tiempo se conservarán en un desecador durante 3 horas y posteriormente se someten al ensayo de
flexotracción.

Las probetas confeccionadas conservadas según se ha indicado se rompen en la máquina de flexotracción
aplicando una carga única ejercida en el centro del prisma, el cual debe estar apoyado sobre dos soportes
que se encuentren a una distancia de 100 o 106.7 milímetros, de tal modo que la superficie alisada a mano
durante la fabricación quede en un lateral. Todas las resistencias se expresan en MPa .

En la rotura por flexión y cuando la separación entre apoyos es de 106.7 milímetros, la resistencia a la
tracción se define igual a 0.250 P, siendo P la carga central en kilogramos fuerza que produce la rotura.
Cuando la luz sea de 100 milímetros la resistencia viene dada por el producto 0.234 P.

Se romperán tres probetas por amasada y la media de sus resultados se considerarán como resultado de la
resistencia a flexotracción de la amasada. Si hay resultados de rotura que difieren en ± 5 por 100 del valor
medio se anulará el valor para la amasada y se procederá a la repetición con sumo cuidado.

Se considerará como resultado de la resistencia a flexotracción del material ensayado a la media de las
resistencias a flexotracción de las dos amasadas previstas, siempre que no difieran en ± 15 por 100 de
dicha media, en cuyo caso se procederá a la realización de un nuevo ensayo.

95
6.12.3.3.- Determinación de la relación agua yeso que corresponde al amasado a saturación .

Se ponen en el recipiente cilíndrico 100 gramos de agua recientemente destilada con un pH entre 6.5 y 7,
que se encuentre a la temperatura de 20 ± 2°C teniendo cuidado de que no se moje la parte superior de la
pared interior del recipiente. Se pesa el conjunto recipiente - agua con una precisión de 0.1 gramos (P
1
).

A continuación se espolvorea sobre la superficie del agua el yeso con una cuchara, evitando que se vierta
sobre los bordes del recipiente, de tal manera que después de tres minutos no quede película alguna de
agua sobre la superficie de la pasta.
Se deja la pasta en reposo durante cuarenta segundos, después se continúa espolvoreando el yeso sobre la
superficie de agua hasta que desaparezca la capa de agua (aproximadamente veinte segundos).

La operación descrita no debe realizarse en un período de tiempo superior a cuatro minutos. Se pesa el
recipiente con el yeso y el agua con una precisión de 0.1 gramos (P
2
).

La cantidad de yeso necesaria para saturar 100 gramos de agua es igual a la diferencia P
2
- P
1
.
Normalmente se representa por la relación:

2 1
100 Agua
Yeso P P
=



Se prevén, al menos, tres determinaciones para cada yeso, de tal modo que la diferencia admisible entre los
resultados sea menor de cinco gramos. El valor correspondiente al amasado de saturación será la media
aritmética de los tres valores.

En el caso de yesos fraguado rápido en los que su principio sea inferior a seis minutos, el tiempo de
adición del yeso al agua debe ser de tres minutos; dos minutos para la primera adición, cuarenta segundos
de reposo y veinte segundos para la segunda edición.

6.12.3.4.- Determinación de los tiempos de principio y final del fraguado.

6.12.3.4.1- Principio de Fraguado:

Se ponen en un recipiente 100 gramos de agua recientemente destilada con un pH entre 6.5 y 7 que se
encuentre a la temperatura de 20 ± 2 °C, teniendo cuidado de que no se moje la parte superior del
recipiente. A continuación se espolvorea durante dos minutos y con cuidado de evitar la formación de
grumos la cantidad de yeso correspondiente al amasado a saturación.

La masa se remueve lentamente a una
e r volucion
segundo
, con una varilla para evitar la decantación y sin ejercer
presión sobre la pared del recipiente. Cuando la pasta empieza a espesar se preparan tres galletas de unos 5
milímetros de espesor sobre placas de vidrio.

A intervalos regulares de tiempo (cada treinta segundos) se cortan las galletas con la hoja de un cuchillo de
10 centímetros de longitud de filo, 16 milímetros de ancho de hoja y de 1 a 1.5 milímetros de espesor. En
esta operación la hoja del cuchillo se mantendrá en posición de corte vertical y los sucesivos cortes
deberán formar planos verticales y paralelos.

La aproximación al principio de fraguado se determina por medio de cortes de prueba en la primera y
tercera galleta. Los cortes del ensayo propiamente dicho se realizarán en la segunda galleta. El cuchillo
deberá limpiarse y secarse después de cada corte.

El principio de fraguado es el tiempo transcurrido desde el momento en que comienza a añadirse el yeso al
agua hasta que los bordes de la hendidura producida por la hoja del cuchillo dejan de unirse.

96
Ecuación lineal para el tiempo de principio de fraguado:

( )
0.8
0.2
0.6
A
Y
t t

=
donde:
t = tiempo de principio de fraguado.
0.8
t = tiempo de principio de fraguado para
A
Y
= 0.8

A
Y
= relación
Agua
Yeso
, en peso.

6.12.3.4.2.- Fin del fraguado.

Después de determinar el principio del fraguado se ejerce una presión media de 5 kilogramos
aproximadamente con la yema del dedo índice sobre la superficie de las galletas (en un círculo central de
50 a 60 milímetros de diámetro), con intervalos de 30 segundos.

La aproximación al fin del fraguado se determina en pruebas sobre las galletas primera y tercera, y las
huellas de ensayos propiamente dichas se harán sobre la segunda galleta.

El final del fraguado es el tiempo transcurrido desde el momento en que comienza a añadirse el yeso al
agua hasta que la presión de la yema del dedo índice no deja huella apreciable.

Los resultados del principio y del fin del fraguado se expresarán en minutos y en medios minutos.

Ecuación lineal para el tiempo de final de fraguado:

( )
=
0.8
0.8
A
Y
T T
donde:
T = tiempo de principio de fraguado.
0.8
T = tiempo de principio de fraguado para
A
Y
= 0.8

A
Y
= relación
Agua
Yeso
, en peso.

Ecuación parabólica para los tiempos de principio o final de fraguado:

( ) ( )
| | | |
= − + −
| |
\ ¹ \ ¹
2
0.8 0.8
0.51 2.80 1.14
A A
T t T t
Y Y


donde:
T o t = tiempo de fraguado, final o principio.
0.8
T o
0.8
t = Tiempo de fraguado, final o principio, para una
A
Y
= 0.8
A
Y
= relación
Agua
Yeso
, en peso.






97

Relación entre el principio y el final del fraguado:


=
2
10 0.2
3
t t
T
donde:

T = Tiempo de final de fraguado
t = Tiempo de principio de fraguado.

Por ejemplo, la velocidad de fraguado se triplica al aumentar la relación
Yeso
Agua
de
100
80
a
100
45
. Un
incremento de la misma de
100
80
a
100
60
. surte, aproximadamente, el mismo efecto que prolongar el
amasado de la primera mezcla durante un tiempo total de dos minutos.

6.13.- Aplicaciones de los yesos y escayolas.

6.13.1.- Empleo del yeso.

Almacenaje: Dado que es un material higroscópico, debe conservarse bajo cubierto en lugar seco, sobre un
estrado que lo separe del suelo y facilite su aireación.

Pastas de yeso: El yeso se utiliza habitualmente en pasta que, a menos que se añada un retardador, habrá
que preparar en pequeñas cantidades por su rapidez de endurecimiento y fraguado.

Amasado: La artesa debe estar limpia, sin residuos del anterior amasado, consistiendo el procedimiento
correcto en espolvorear el yeso sobre el agua y remover después con la mano o la paleta a fin de
homogeneizar la pasta. Si su consistencia no es la requerida, hay que agregar más agua o más yeso a fin de
corregirla.

Dosificación de volúmenes: Es el procedimiento usual en obra. Si queremos expresar en volúmenes las
dosificaciones en peso bastará considerar que la densidad aparente del yeso hemihidratado es del orden de
1.25
3
kg
dm
. Así, por ejemplo, una dosificación en peso con
agua
yeso
= 0.5, es decir con
0.5
1
l de agua
kg de yeso
,
expresada en volúmenes será de
( )
0.5
1
1.25
l de agua
l de yeso
, o sea,
0.5
0.8
l de agua
l de yeso
. Dicho de otra manera, para
amasar yeso en la proporción
A
Y
= 0.5 en peso habremos de mezclar 5 volúmenes de agua con 8
volúmenes de yeso.

Análogamente se comprueba que las relaciones en peso
A
Y
= 0.6 y
A
Y
= 0.7, se obtienen mezclando 6 y 7
volúmenes de agua, respectivamente, con 8 volúmenes de yeso.

Herramientas ( Figura 6.13.1.1) : Como artesas para amasar el yeso se utilizan el cuezo y la gaveta, ésta de
menor tamaño que aquél. Cuando no se hace la amasada a mano, como es tradicional, se realiza con ayuda
de la paleta, instrumento utilizado además para coger, extender y recoger el material, así como para ayudar
al encaje de los ladrillos con los golpes dados con su mango.

98
En los trabajos de revestimiento de paramentos que después se describen, se emplean también la talocha en
el guarnecido y la llana en el tendido. Para estucar se utilizan las llamadas planchas de estuque.




Figura 6.13.1.1.- Herramientas para trabajar el yeso

6.13.2.- Conglomerado de yeso.

En todas ellas debe considerarse que, al contrario de lo que sucede con los de cal y de cemento, los
conglomerados de yeso se degradan con el tiempo al perder resistencia, cohesión y adherencia, proceso
éste que resulta favorecido por la humedad ambiental o por la que, debido a la capilaridad o a otro motivo,
puede existir en el mismo elemento del que forman parte.

Las pastas de yeso, y ocasionalmente los morteros, tienen numerosas aplicaciones constructivas, que
estudiaremos por grupos.

Como material de agarre:

En los trabajos de albañilería, es habitual su empleo en uniones destinadas a sujetar provisionalmente
elementos auxiliares a la obra ya realizada o a presentar otros que han de quedar en ella de modo
definitivo.

También por su rapidez de fraguado, se emplea en la ejecución de apeos de ladrillo y calces; con la
expansión del material se consigue, además, que éstos entren en carga con una menor deformación del
elemento recibido. Por las razones ya expuestas, deberá tomarse en todos estos usos un coeficiente de
trabajo muy moderado para el yeso, el cuál habrá de quedar convenientemente protegido cuando tales
disposiciones no sean temporales.

Característico del yeso es su empleo en la confección de la primera rosca de las bóvedas tabicadas (Figura
6.13.2.1), sistema constructivo de origen romano cuya idea básica es la de prescindir de cimbras o, al
menos, reducir al mínimo su uso. Cada rosca está formada por ladrillos colocados de plano respecto al
intradós de la bóveda, disponiéndose dos, tres o más superpuestas según las luces y las cargas a resistir. Un
caso habitual es el de las bóvedas de escalera, cuya primera rosca de rasilla, tras haber dibujado en la pared
lateral su directriz y gracias a la rapidez de fraguado del yeso, se construye en vilo.
99


Figura 6.13.2.1.- Primera rosca de las bóvedas tabicadas.

Cerrada la primera rosca, debe doblarse con una segunda (Figura 6.13.2.2) tomada con mortero de cemento
(que ha sustituido al de cal, empleado antiguamente), tabicada a matajunta que es la usual, bien
aparejándola en diagonal. Con análogo criterio se disponen las sucesivas roscas. Rara vez serán necesarias
más de tres y, en los casos ordinarios, bastará con dos; en éstos, una viciada práctica constructiva actual,
reemplaza la segunda rosca por una torta de hormigón de pequeña granulometría.



Figura 6.13.2.2.- Segunda rosca de las bóvedas tabicadas

También es corriente el empleo de tabicados en la construcción de pisos, formando bovedillas entre las
viguetas. Se acostumbran a realizar con el auxilio de pequeñas cimbras que sostienen listones en los que
apoyar las rasillas de la primera rosca, la cual se toma con yeso y puede ser única. En este caso, sobre su
trasdós, se extiende con la mano una capa de] mismo material como refuerzo. Cuando se dispone una
segunda rosca, se toma con mortero de cemento o de cal.

Las figuras 6.13.2.3 y 6.13.2.4 representan, en sección, dos ejemplos de forjado de piso resueltos con
bovedillas tabicadas de una y de dos roscas.


Figura 6.13.2.3.- Forjado de piso resuelto con bovedillas tabicadas de una y de dos roscas.
100


Cuando, por estar muy próximos sus apoyos, la bóveda tabicada llega a tener directriz plana, se originan
los tableros cerámicos, que permiten también resolver forjados. Con todo, su aplicación más destacada
entre nosotros la constituyen las terrazas catalanas que son, en esencia, tableros cerámicos apoyados en
múltiples tabiques de pequeña altura ("tabiquillos") dispuestos sobre el último forjado del edificio.



Figura 6.13.2.4.- Terrazas catalanas.

En la actualidad, es lo usual disponer sólo dos roscas, construyendo la primera a ladrillo bardo e intercalar
una lámina impermeabilizada entre el solado y la segunda que, veces, es indebidamente reemplazada por
una torta de hormigón.

Ya se ha dicho anteriormente cómo el yeso, gracias a la expansión mejora la estabilidad de la tabiquería
cuando es utilizada en su construcción como material de agarre; en tal empleo, siempre que no pueda verse
afectado por la humedad, muestra cualidades superiores al mortero de cemento que, por el contrario, retrae;
ello puede ponerse de manifiesto comparando los sonidos que los tabiques tomados con uno y con otro
material producen al ser percutidos.

En ocasiones, el yeso es empleado para recibir alicatados sobre el soporte; este empleo puede ser
desaconsejable por tratarse, en general de locales o paramentos húmedos (cocinas, baños, zócalos, etc.).

El yeso se emplea para recibir en los muros de carga las testas de las vigas de madera; con ello, se impide
el contacto de ésta con los morteros de cal o de cemento que la perjudican.

Cabe también señalar que el yeso se emplea para controlar la evolución de fisuras; a tal fin, se disponen
pelladas ("testigos") de este material sobre las mismas, que quiebran si el proceso ruinoso continua.

6.13.3.- Morteros de yeso.

Para la fabricación de morteros hay que tener en cuenta que cada partícula de arena debe quedar
perfectamente envuelta por la pasta de yeso. Si las partículas son muy finas, el árido tendrá una elevada
superficie específica y se necesitará mucha cantidad de pasta para cubrir la superficie de todas. También se
requerirá gran cantidad de pasta para rellenar los amplios huecos que dejan entre sí los áridos muy gruesos,
en caso de que se utilicen.

Entonces habrá una granulometría óptima que, en Norteamérica, ha sido fijada por la A.S.T.M. según
muestra la tabla 6.13.3.1.
101



Tabla 6.13.3.1.- Granulometría óptima del árido según la ASTM .


Abertura de tamiz
(Micras)


Tanto por ciento retenido
(máximo)
(mínimo)

4.760


0
-

2.380


10

0

590


80

15

297


95

70

149

-
95



La arena debe estar limpia y exenta de suciedad, arcilla o cualquier otra materia extraña. Estas sustancias
pueden causar una alteración en el tiempo de fraguado y una debilitación de las resistencias.

No suelen usarse más que dos morteros: el mortero 1: 2 y el mortero 1: 3 ambos en peso. Si se aumenta la
proporción de arena, las características resistentes del mortero disminuyen notablemente, como se refleja
en las figuras 6.13.3.1 y 6.13.3.2 .

En la primera de ellas puede verse la disminución de la resistencia a compresión de un mortero. Puede
afirmarse que, partiendo del mortero 1: 1 la resistencia a la compresión se reduce a la mitad cada vez que
se duplica el contenido de arena.

En la figura 6.13.3.2 se representa la evolución de la dureza superficial mediante el ensayo de penetración
de una bola de acero de 10 mm de diámetro en la superficie del yeso. En ordenadas se representa la carga,
en Kg, para que la bola penetre a 0.25 milímetros.

En España no es frecuente el empleo de morteros de yeso.






102


Figura 6.13.3.1.- Evolución de la resistencia a compresión de un mortero de yeso en función de la relación
yeso/arena .



Figura 6.13.3.2.- Evolución de la dureza superficial un mortero de yeso en función de la relación
yeso/arena













103

6.13.4.- Revestimientos de yeso.

6.13.4.1.- Generalidades .

Los revestimientos continuos constituyen una de las principales aplicaciones constructivas de los yesos.

Preparación del soporte previa al revestimiento.

Además de los repasos, para tapar posibles oquedades de la obra gruesa y de la apertura y cierre de las
rozas, para los conductos de las instalaciones, es preciso adecuar el soporte para que reciba correctamente
el revestimiento, lo que evitará la aparición posterior de defectos, como eflorescencias, abultamientos,
desprendimientos, etc., aumentando, en resumen, la durabilidad.

Análisis del soporte.

En primer lugar, se debe analizar el estado del soporte para hacer una adecuada preparación.
Se recomienda realizar cuatro pruebas sencillas, que pueden hacerse en obra sin necesidad de aparatos
complicados. Las pruebas visual, de limpieza, de raspado y de humidificación.

PRUEBA VISUAL : Consiste en comprobar si el soporte está exento de cuerpos extraños, de partículas
inestables, de manchas calcáreas y de agua de condensación.
PRUEBA DE LIMPIEZA : Consiste en pasar la palma de la mano sobre la superficie del soporte y
observar si se mancha de polvo. El polvo generalmente es blanco y puede deberse a la presencia de
manchas o eflorescencias.
En función de la prueba de limpieza, debe quitarse bien el polvo, mediante cepillado en seco o en húmedo,
antes de proceder a realizar el revestimiento, para evitar pérdidas de adherencia con la base.
PRUEBA DE RASPADO :Consiste en comprobar mediante un objeto punzante, si existe una capa vitri-
ficada en la superficie del soporte.
PRUEBA DE HUMIDIFICACION : Permite comprobar la absorción del soporte.

El ensayo se hace con una brocha húmeda. Si la superficie humedecida se oscurece de 3 a 5 minutos, el
soporte es suficientemente absorbente. Si no ocurre así, el soporte es poco absorbente.

Rugosidad del soporte

Los soportes muy lisos, sobre todo si además son poco porosos, como el hormigón armado, deben picarse
con martillina o puntero, o tratarse al chorro de arena, para crear una cierta rugosidad que favorezca la
adherencia mecánica del revestimiento.
Con el mismo fin, cada vez es más frecuente la aplicación sobre este tipo de soportes, de una capa de
imprimación o puente de agarre, que mejora la adherencia.

Juntas de dos fábricas diferentes.

Es importante evitar en la superficie a revestir, la existencia de fábricas de distinta naturaleza, para
prevenir los problemas de fisuración que aparecen posteriormente al trabajar juntos materiales con
diferente coeficiente de dilatación térmica o de entumecimiento por humectación.

Caso de que sea imposible lo anterior, conviene tratar las juntas entre fábricas distintas. Para ello se
recubre la junta con un mallazo de 15 a 10 cm de ancho, recibida con clavos inoxidables. En el caso de
revestimientos de yeso, lo mejor es utilizar mallazos, vendas, velos o «mat de superficie» de fibra de vidrio
(vidrio de tipo E, que es inerte al yeso). También pueden utilizarse mallas de fibras sintéticas.

Los mallazos metálicos, que se utilizaban antes de la comercialización de estos productos, deben evitarse,
por los problemas de corrosión que experimenta el acero con la humedad, en presencia del yeso. En caso
104
de no tener otro recurso, se debe neutralizar la acción del yeso, mediante la adición de cal (hidróxido
cálcico) en cantidad aproximada al 5 % (como se deben evitar las adiciones en obra, se recomienda
emplear un producto que incorpore esta adición, como es habitual en muchos yesos actuales) y mejorar la
resistencia del acero, utilizando elementos inoxidables, galvanizados o al menos tratados con pintura
antioxidante.

Humectación del soporte.

Por último, antes de proceder al revestimiento hay que dotar al soporte de una humedad adecuada para que,
por una parte, no esté tan seco, como para que absorba con avidez el agua de la pasta, y deje a ésta sin la
necesaria para el fraguado, produciendo su arrebatamiento. Y por otra parte, que no esté tan húmedo, como
para que los poros superficiales del soporte se encuentren llenos de agua y eviten la conveniente
penetración de la pasta, en estado plástico, dentro del soporte para que al fraguar parcialmente dentro del
mismo se obtenga una adecuada adherencia mecánica.

En el caso de soportes de hormigón su contenido de humedad debe ser del 2 % como máximo.

Tratamientos de soportes muy absorbentes.

En caso de tratarse de soportes muy absorbentes, como hormigón celular, ladrillo silicocalcáreo, o ladrillo
cerámico muy poroso, existe el peligro de que el mortero de las juntas sea más denso, con capacidad
absorbente mucho menor, y una vez seco el revestimiento se manifieste el espectro de la junta.

Para evitarlo se debe realizar un tratamiento previo del soporte, mediante un regulador de absorción de
humedad formado por una dispersión plástica con gran estabilidad alcalina, que se aplica con brocha o
mediante vaporizador, siguiendo las instrucciones del fabricante.

6.13.4.2.- Revestimientos de yeso (Figura 6.13.4.2.1)

Tradicionalmente se ha utilizado el yeso en guarnecidos y enlucidos, que es como se denomina a los
revestimientos continuos realizados con pasta de yeso grueso, el primero, y de yeso fino, el segundo. El
guarnecido es la primera capa o capa base y el enlucido, también denominado blanqueo, constituye la capa
de terminación.


Figura 6.13.4.2.1.- Revestimientos con yeso.

105
Los revestimientos de yeso tradicionales también se denominan genéricamente tendidos, porque se tendían
o extendían a mano o con la llana. Con la aparición de los yesos industriales y las adiciones reguladoras del
fraguado, se pueden hacer amasadas cada vez mayores que se aplican sobre los paramentos mediante la
talocha, pieza larga de madera que se maneja con las dos manos.

Entre los yesos que se han denominado de tercera generación, está el de proyección, con el que se realizan
guarnecidos proyectados mecánicamente contra los paramentos. La máquina de proyección amasa
mecánicamente el yeso con el agua y, a través de una manguera, proyecta la pasta contra el paramento.
Después, manualmente se alisa el guarnecido.

Los guarnecidos y enlucidos se utilizan generalmente en el interior, aunque tradicionalmente, en algunas
zonas de clima seco, se han utilizado también en exteriores. También tradicionalmente, muchos morteros
de cal utilizados en revocos exteriores, incorporan yeso en su composición. Por último, se han utilizado
mucho tradicionalmente estucos de yeso, que son revestimientos con terminación brillante, imitando
mármol.

En la tabla 6.13.4.2.1, se reflejan esquemáticamente los diferentes tipos de revestimientos de yeso.

Tabla 6.13.4.2.1.- Revestimientos de yeso.



Cualquier tipo de revestimiento de yeso debe cumplir las siguientes condiciones generales:

- Adherencia al soporte, evitando bolsones, desprendimientos y desconchones.

- Resistencia a las acciones mecánicas, como golpes, choques y rozaduras.

- Ausencia de fisuras, grietas y oquedades.

- Planicidad y regularidad de paramentos.

- Perfección de encuentros, esquinas, molduras, etc.

- Espesor suficiente y adecuado.

- Coloración uniforme.

- Absorción uniforme y regular de la humedad.




106

Guarnecidos.

Se llama guarnecido al revestimiento continuo, de primera capa o capa de base, realizado directamente
sobre la preparación del soporte, ejecutado por tendido manual o por proyección mecánica, con yesos de
construcción de granulometría gruesa, más o menos aditivados en función de sus características y con
posible adición de agregados ligeros. Se destina a recubrir las imperfecciones e irregularidades del
paramento y para mejorar las características de los elementos constructivos que recubre, ante el fuego y
ante solicitaciones higrotérmicas y acústicas. Sirve de base, por lo general, a una capa de acabado,
denominada enlucido.

Tientos (Figura 6.13.4.2.2 ).

Aunque en la actualidad no suele ser habitual, por la buena ejecución de la planimetría de las fábricas, la
primera operación consiste en materializar, sobre el paramento a revestir, un plano exterior por medio de
una serie de puntos denominados tientos. Para ello se sitúan en los extremos de la fábrica dos reglas o
miras, perfectamente aplomadas y separadas del paramento a una distancia igual al espesor deseado para el
guarnecido. A ello se ata una cuerda de atirantar, que queda enrasada con las caras de las miras más
próximas al soporte.

A continuación, a distancias regulares, no superiores a un metro, van tirándose pelladas de pasta de yeso,
que se alinean y enrasan con la cuerda. Realizada una primera serie de tientos a una determinada altura, se
procede a la ejecución de una segunda serie, cambiando la cuerda de cota y procurando que los nuevos
tientos queden alineados con los primeros.

En fábricas bien ejecutadas, con paramentos planos, como suele ser cada vez más frecuente, puede evitarse
la ejecución de tientos, realizando directamente las maestras.





Figura 6.13.4.2.2 .- Tientos.

Maestras (Figura 6.13.4.2.3) .

Se llaman así unas franjas de unos 4 cm de ancho y espesor igual al del guarnecido, realizas sobre la
fábrica de base, cuya cara exterior define la superficie externa del guarnecido.



107

Se ejecutan con pasta de yeso igual a la que se va a emplear en el guarnecido, a base de apoyar firmemente
regiones sobre cada par de tientos y rellenar con pasta de yeso todo el huelgo comprendido entre el región
y en paramento. El región debe estar limpio y humedecido, con el fin de que cuando la pasta esté
endurecida pueda salir fácilmente por medio de un golpe seco.

A falta de tientos, se organizan las maestras fijando los regiones perfectamente aplomados y separados de
los paramentos a distancias iguales.

También deben colocarse, en perfectas condiciones de aplomado y replanteo, los cercos o precercos de las
carpinterías, para que a su vez sirvan de guía al guarnecido.

Deben hacerse maestras, como mínimo, en las esquinas, en cuyo caso el guarnecido se denomina a buena
vista. Se denomina maestreado, cuando las maestras se realizan verticalmente sobre las tapias o en una
dirección sobre los cielos, a intervalos entre uno y dos metros.

Los espacios situados entre las maestras se denominan cajones.




Figura 6.13.4.2.3.- Maestras.

108

Relleno de cajones y alisado

Confeccionada la pasta en cantidad variable, según el tipo de yeso utilizado, se rellenan los cajones y se
alisa la pasta sobre el paramento, pasando una regla apoyada sobre cada dos maestras, si el guarnecido es
maestreado, o directamente, si es a buena vista.

Los yesos tradicionales se amasaban en una pastera rellena de agua, espolvoreando el yeso sobre el agua
hasta saturación (el yeso colmata toda el agua, quedando una fina capa superficial humedecida). Se
amasaban a mano, evitando la formación de grumos. La preparación de la pasta la realizaba el ayudante
que iba ofreciendo pelladas al oficial, para aplicarlas en la pared con la llana. En sistemas más antiguos las
pelladas se tendían directamente a mano, jarreando o sea lanzando y apretando con fuerza.

Los yesos gruesos controlados, se pueden amasar en mayores cantidades. El amasado puede ser manual o
con batidora mecánica, en función de la formulación. Se deben seguir las instrucciones del fabricante, en
este punto y en lo referente a la cantidad de agua de amasado. La puesta en obra se puede realizar con llana
o con talocha. Después de rellenar los cajones o de colocar la pasta sobre el paramento, se alisa por pasado
de regla de aluminio y, en función de la terminación posterior, se cortan con cuchilla de acero.

Los yesos de proyección mecánica (Figura 6.13.4.2.4 ), se amasan automáticamente en la máquina, con
adición de agua siguiendo las indicaciones del fabricante. Luego se proyectan sobre los paramentos, a
través de la manguera, rellenando los cajones o cubriendo la superficie de los mismos. A continuación se
alisa la pasta, como en los casos anteriores.

En la tabla 6.13.4.2.1 se dan las características técnicas de la máquina de proyección.




109


Figura 6.13.4.2.4.- Yeso de proyección mecánica. Máquina de proyección.






110

Tabla 6.13.4.2.1.- Características técnicas de la máquina de proyección.








111

Terminación del guarnecido

Con relación al sistema de terminar los guarnecidos, se puede dividir España en cinco zonas. En Galicia,
Asturias y León, sobre el guarnecido se da un fratasado, una o dos veces. En el País Vasco, Navarra,
Aragón y Castilla, encima del guarnecido se da un enlucido o lucido, con yeso fino. En Cataluña, se utiliza
la técnica del bruñido. En Levante se termina con yeso muerto, muy rebatido. Por último, en Andalucía se
utilizan varios de estos sistemas.

El acabado del guarnecido varía en función de su terminación posterior. Si se va a realizar un enlucido, una
vez endurecido el guarnecido, como era habitual en sistemas tradicionales, éste se debe terminar en una
superficie rugosa para favorecer la posterior adhesión de aquél. Para ello, se marcan unos cortes sobre el
guarnecido todavía húmedo, realizados con el borde de la llana o de la paleta, o por medio de un diablillo.

Si el enlucido se va a ejecutar antes del endurecimiento del guarnecido, este se deja liso. En los casos en
que el revestimiento tiene una sola capa, sólo se ejecuta el guarnecido, que se termina según la técnica
utilizada.

El fratasado consiste en pasar un fratás, con superficie de esponja, mojado en agua, sobre el guarnecido. La
crema que se desprende sirve para enlucir, sin necesidad de agregar yeso fino.

El bruñido es un raspado sobre el guarnecido, de modo que se cierra el poro y queda más brillante.

La técnica del yeso muerto consiste en aplicar sobre el guarnecido una lechada de yeso muy rebatido.

Enlucidos o blanqueos.

Se denomina enlucido, lucido o blanqueo a la capa de terminación, dada con yeso fino sobre el guarnecido,
con objeto de obtener un paramento liso capaz de recibir la terminación o decoración posterior, como
pintura, empapelado, etc.

Propiamente el enlucido no constituye una capa independiente del guarnecido, sino que tiende a formar un
solo cuerpo con él. Su pequeño espesor de unos 2 a 3 mm, impide la formación de una capa con
consistencia propia. En este punto hay que insistir en la importancia de evitar el fenómeno de la formación
de doble capa.

En ciertos casos el enlucido se tiende no sobre un guarnecido de yeso, sino sobre un enfoscado de mortero
de cemento, de cal o mixto, en paramentos que exigen una protección contra la humedad que no puede
proporcionar el guarnecido.

Acabados superficiales .

Lo más frecuente es dejar el enlucido liso, como ha quedado después de ejecutarlo y posteriormente
proceder a su decoración con pintura o empapelado. Sin embargo, la superficie del enlucido se puede
terminar con diferentes técnicas, cuando vaya a quedar visto. A veces, el guarnecido se trata directamente
y se suprime el enlucido. A continuación se detallan las técnicas de acabados más utilizadas tradicio-
nalmente.

Yeso lavado .

Esta técnica se realiza directamente sobre el guarnecido, suprimiendo el enlucido. Consiste en lavar con
abundante agua el guarnecido ya endurecido, de modo que se eliminan los gránulos más finos y queda un
aspecto rugoso, por el gran número de poros abiertos que aparecen en la superficie. Este procedimiento es
adecuado cuando va a quedar visto, ya que sobre el yeso lavado agarran muy mal casi todos los tipos de
pintura. Solía utilizarse tradicionalmente en construcciones populares.
112

Enjalbegado sobre el guarnecido .

Es otro sistema tradicional y popular en el que no se utiliza enlucido, sino que sobre el guarnecido liso se
da una lechada de cal o enjalbegado.

Enlucido pulido o semiestucado .

Se utiliza para dejar liso y brillante el enlucido, cuando va a quedar visto.

Una vez que el enlucido está suficientemente seco se procede a frotarlo con una muñequilla de trapo
mojada en agua. Se debe realizar esta operación de arriba abajo y de modo que quede lo más uniforme
posible. Admite mal la pintura, pero puede empapelarse.

Enlucido rugoso .

Cuando se quiere dejar el enlucido con una determinada textura hay que esperar a su secado, para proceder
después mediante arañado, ruleteado o estampado a proporcionar la terminación deseada. Este tipo de
terminación admite la pintura, pero no el empapelado.

Revocos.

Se llama revoco al revestimiento continuo, generalmente para exteriores, utilizado como acabado visto y
ejecutado sobre una capa previa, que suele ser un enfoscado, excepcionalmente un guarnecido.

Se realiza tradicionalmente con morteros de cal y arena, y en muchas regiones con morteros de cal, yeso y
arena, incluso con pastas de cal y yeso. Más recientemente se utilizan morteros de cemento y arena o de
cemento, cal y arena, en los denominados revocos pétreos. En los últimos años, se emplean también los
revocos monocapa, basados en morteros muy aditivados de cemento y arena. El yeso utilizado junto a la
cal era el tradicional de construcción, en morteros cal: yeso: arena de diversas proporciones, por ejemplo 1:
2 : 4, también en pastas de cal: yeso, en proporciones 1 : 3 ó 1 : 4.

La terminación superficial de los revocos es muy variada, dando lugar a una amplia tipología, que se
resume a continuación :

- Revocos tendidos o a la catalana:

• Revoco a la madrileña: inclusión de la pintura con la técnica del fresco.
• Revoco liso lavado, capa de cal y arena calcárea tendida con fratás sobre el enfoscado y apretado
a punta de paleta.

Puede marcarse despiece en seco. Se lava con cepillo de expulsar para quitar la cal y dejar la china vista.

• Revoco a la martillina, con despiece y listel liso.
• Revoco pétreo: cemento y china de granito, dado a la llana, bruñido y lavado, para imitar granito.

- Revocos lanzados o arrojados (de carácter más rural):

• Revoco a la rasqueta, alisado con rasqueta, sin apretar y cepillado.
• Revoco a la baviera o tilolesa, de china gruesa.





113

- Revocos embutidos o excluidos:

• Esgrafiados o fingidos, capas sucesivas de distinta trabajabilidad que permiten cortar por capas y
sacar o rellenar.
• Ladrillo fingido.

No se insiste en las técnicas de ejecución de los revocos, por considerar que es un trabajo característico de
la cal, en la que el yeso se debe considerar un componente secundario, aunque a veces ocupe la mayor
proporción de la mezcla.

Estucos.

Se denomina estuco a un revestimiento continuo, de ejecución y terminación esmeradas, por lo general
brillante e imitando al mármol, realizado con mortero de cal o de yeso y con el árido muy seleccionado,
con un importante trabajo manual «in situ» cuando todavía no ha terminado de fraguar, que se utiliza en
interiores. En algunas regiones, como Cataluña y por algunos autores de modo general, se denomina
también estuco a los revocos de cal. Fueron traídos a España, en época de Carlos III, por artistas
napolitanos, para sustituir los retablos de madera, con mucho riesgo de incendio.

Como en todo procedimiento tradicional existen muchas variantes, que dificultan su clasificación
sistemática. Por el método operatorio se distinguen estucos en frío y en caliente. Se realizan sobre un
guarnecido previo, en ocasiones un enfoscado. Se confeccionan a partir de pasta de cal y yeso, a veces de
yeso amasado con agua de cal, en la que se incorporan pigmentos colorantes. Se pueden preparar pastas
con diferentes coloraciones para aplicarlas de modo combinado, imitando la veta del mármol.

La pasta se aplica con llana y en algunos sistemas, todavía húmeda se aplica jaboncillo a la superficie con
muñequilla. Así se obtiene un estuco mate. Si se le quiere dar brillo, una vez seco, se frota con muñequilla
impregnada en aguarrás y cera, hasta conseguir la evaporación del aguarrás. También pueden adicionarse
endurecedores y colas a la pasta y pulirse con piedra pómez, lavarse con agua y jabón y frotar con aceite,
hasta el brillo deseado. Los sistemas en caliente utilizan planchas de acero al fuego para dar brillo sobre la
superficie seca.

Los estucos son de ejecución muy costosa, por la mano de obra empleada en obtener el pulido superficial,
por lo que han caído en desuso, con la desaparición práctica del oficio, que dificulta su utilización. Por otra
parte el efecto obtenido sobre las superficies interiores se consigue de modo muy similar con pinturas
especiales, como los espuñatos, estucos venecianos, trapeados, etc. que en la práctica de la decoración
actual han sustituido a los estucos tradicionales.

6.13.5.- Paneles para tabiques.

6.13.5.1 .-Características.

Se entiende por paneles de yeso o escayola para tabiques a elementos de construcción prefabricados
constituidos por sulfato de calcio y agua, además pueden llevar incorporadas fibras , cargas, áridos y otros
aditivos, siempre y cuando no estén clasificadas como sustancias peligrosas por la Reglamentación
Europea. El espesor es superior a cinco centímetros (máximo 15 cm), con superficies lisas, destinados a la
realización de tabiquerías de paramentos no portantes interiores de edificios, protección contra el fuego de
elementos, etc., unidos entre sí por adhesivos basándose en yeso o escayola. Pueden estar coloreados, lo
que se consigue mediante la incorporación de pigmentos.

Los paneles son elementos prefabricados en maquinaria e instalaciones fijas a partir de yeso o escayola y
agua, con posibles adiciones inorgánicas ligeras, de aditivos y de fibras minerales, pudiendo estar
coloreados mediante pigmentos.

114
Los paneles serán de forma paralepipédica y machihembrados al menos en dos de sus cantos (Figura
6.13.5.1.1). Podrán ser macizos o perforados, cuyo volumen de huecos no será superior al 40 %, siendo el
espesor de la pared entre huecos superior a 10 mm.


Figura 6.13.5.1.1.- Paneles de yeso o escayola para tabiques.

Existen diversos tipos de paneles: normales, hidrofugados, alta densidad, etc.

A continuación se recogen las características de estos productos, según las indicaciones de la Norma UNE
102-020-97.

Dimensiones:

Los paneles de yeso vienen definidos por su longitud, su altura y su espesor. El espesor mínimo será de 50
mm y el máximo de 150 mm, la longitud máxima será de 1000 mm., y la altura deberá ser determinada de
forma que la superficie de un panel sea como mínimo de 0.20 m
2
, admitiéndose una tolerancia en longitud
de 5 mm. , en altura de 2 mm, y en espesor de 0.5 mm.

Densidad: Se distinguen tres tipos de paneles en función de su densidad:

Alta densidad : 1.100 ≤ d < 1.500 kg/m
3

Densidad media 800 ≤ d < 1.100 kg/m
3

Baja densidad 600 ≤ d < 800 kg/m
3


La tolerancia admitida será inferior al 5 % de la desviación de la densidad de un panel respecto a la media
ensayada.

Uniformidad en la masa: La desviación máxima de la masa de cada panel con respecto a la masa media de
seis paneles no será superior al 5 %.

Humedad: La humedad se deberá medir a la salida de la planta. La humedad de cada panel no será superior
al 6 %. Ningún valor individual será superior al 8 %.

Resistencia mecánica: La tolerancia máxima permitida podrá ser de un 10 % con respecto a la media de los
paneles ensayados.

Dureza superficial: La dureza superficial de los paneles expresada en unidades Shore C será la siguiente:

- Paneles de alta densidad: Valor mínimo 80 uds.
- Paneles de densidad media: Valor mínimo 55 uds.
- Paneles de baja densidad: Valor mínimo 40 uds.

115
Resistencia al impacto: El diámetro de la huella dejada por una bola maciza de acero con una energía
potencial de 245 julios no será superior a 20 mm.

pH : El pH superficial estará comprendido entre 6 y 10.5.

Capacidad de absorción de agua: En caso de paneles hidrofugados, la absorción de agua de un panel será
inferior al 5 % con respecto a su peso en seco .

6.13.5.2.- Fabricación de paneles para paramentos verticales.

Para la fabricación de paneles de escayola (Esquema de la figura 6.13.4.2.1 ) se parte de mineral de yeso,
que proviene de la cantera ( a cielo abierto), que tiene una pureza superior al 90 %.

Este mineral de yeso, triturado inicialmente en la cantera e conducido a la fábrica donde se le somete a
un proceso de calcinación en continuo (en horno rotatorio) alrededor de 150 °C con lo que se forma
hemihidrato cálcico (CaSO
4
.
1
2
H
2
O) qu posteriormente es molido en molinos de martillos, siendo esta
escayola fina la base del proceso industrial.

Inicialmente se realiza la dosificación en una mezclador con escayola y agua (r = 0.9 – 1.0) y suele llevar
también un porcentaje bajo de fluidificarte; si las placas son hidrofugadas, se le añade una silicona
líquida y un colorante que le confiere el color característico al producto.

Posteriormente se realiza el amasado y moldeado de las pi, zas según el tipo de espesor del panel
deseado (5, 6, 7, 10 cm y con una densidad entre 700 - 900
3
kg
m
). Seguidamente se desmoldea (t = 6 - 7
min) y se transporta mecánicamente al secadero, a T = 100 ºC, o al exterior para su secado al aire libre
(según la época del año).

A continuación, se procede al paletizado y retractilado automático de los palets para ser almacenados
según el tipo de panel. La producción media diaria es de 2000
2
m
dia
.

Figura 6.13.4.2.1.- Proceso de fabricación de paneles de paramento vertical.

116

6.13.5.3.- Consideraciones generales de ejecución de tabiques.

Con el fin de obtener resultados idóneos en la utilización de los paneles es conveniente que se cumplan las
siguientes condiciones:

- Los forjados deben estar terminados en las cuatro plantas superiores, y con luces de vanos reducidas, o si
la estructura posee luces de vanos de grandes dimensiones, las flechas relativas de los forjados deberían
calcularse con un seiscientosavo o setecientosavo de la luz.

- El cerramiento exterior deberá estar terminado por lo menos dos plantas por encima.

- Si se empieza a tabicar desde las plantas inferiores se dejarán sin rejuntar los paneles al techo hasta
finalizar la última planta.

- El forjado ha de estar limpio de cualquier tipo de escombros al empezar a colocarse los paneles. De lo
contrario, existe la posibilidad de que el tabique no asiente bien. Debe estar seco, la existencia de
humedades o charcos de agua en el forjado es, asimismo, peligrosa durante la ejecución de la tabiquería,
porque se puede mojar la base de los paneles, con la posterior posible aparición de fisuras. Si se prevén
humedades ascendentes de los forjados, habrá que proteger las bases de apoyo de los paneles.

- No se deberán intercalar hiladas verticales entre hiladas horizontales al levantar el tabique, excepto en el
caso de que la vertical sea la última.

6.13.5.4 .- Productos auxiliares.

Bandas elásticas.

Se colocarán en las uniones con los diferentes paramentos.

Tiras de corcho: Se usarán como base de apoyo de los paneles y será de uso opcional en las demás juntas,
con dimensiones de 10 mm de espesor y 55 mm de anchura.

Tiras de poliestireno expandido: Se empleará en todas las juntas de los paneles excepto como base de
apoyo. Sus dimensiones son de 10 mm de espesor y 55 mm de anchura.

Adhesivo.

Se deberá fabricar con el mismo tipo de yeso o de escayola que la utilizada en los paneles. Existen dos
tipos de adhesivos, los de «montaje» y los de «repaso», el primero se utilizará en la unión de los paneles, y
el segundo con un fraguado más rápido se empleará en el recibido de cercos y en el repaso final de los
paneles.

Masilla elástica-

Se empleará en el sellado de las prefisuras previstas en el paramento, estando formada por colas de madera
o por acetatos de polivinilo.

6.13.5.5.- Encuentros.

Con suelo.

Se realizará siempre sobre el solado colocado (Figura 6.13.5.5.1), o sobre una maestra de mortero o de
ladrillo, interponiendo entre éstos y el panel, una banda de corcho adherida con adhesivo de montaje.

117
Con techo.

Se realizará mediante una junta flexible ( Figura 6.13.5.5.2 ) dejando para ello entre el último panel y el
techo con una separación de 2 cm, que se rellenará con una banda de poliestireno expandido de 1 cm. de
espesor pegada a techo con adhesivo de montaje.

Con obra ejecutada.
Los encuentros con tabiquerías existentes, pilares etc. (Figura 6.13.5.5.3 ) se realizarán mediante una junta
flexible, colocando una banda de poliestireno expandido sobre la que se apoyarán siempre las caras con
terminación de fábrica.

Con estructura metálica.

Se realizará mediante junta flexible, con la precaución de que los elementos metálicos sean protegidos o
bien forrados con planchas de poliestireno expandido, en cuyo caso se prescindirá de la banda de 1 cm.
empleada en las juntas (Figura 6.13.5.5.4 ).

Prefisuraciones.

En todos los puntos débiles de unión con otros elementos o dentro de un paramento (como es el caso de las
esquinas de los huecos realizados), se deberá romper el material por la zona donde se prevé la posible
aparición de una fisura, para posteriormente sellarla y rellenarla (Figura 6.13.5.5.5 ).



Figura 6.13.5.5.1 .- Encuentro con suelo pavimentado. Figura 6.13.5.5.2.- Encuentro con
techo.



Figura 6.13.5.5.3.- Encuentro con pilar de hormigón.
118

Figura 6.13.5.5.4.- Encuentro con pilar de acero.


Figura 6.13.5.5.5 .- Prefisuraciones.

6.13.5.6.-Ejecución de trasdosados.

Con el fin de evitar humedades que pudieran perjudicar al material a causa de filtraciones o
condensaciones, es aconsejable que la fachada esté impermeabilizada mediante un mortero hidrófugo,
sellándose convenientemente las juntas de la carpintería exterior, dejándose además en todos los casos una
cámara de aire entre la fachada y el trasdosado. Esta cámara estará normalmente entre el trasdosado y el
elemento aislante. Si no existieran garantías de que la fachada quede perfectamente impermeabilizada, se
deberá realizar un canalón en el suelo de la cámara y dejar ventilada ésta ( Figura 6.13.5.6.1).

Las soluciones consistentes en inyectar en la cámara productos hidrófugos, tal como urea formol, no son
recomendables si las fachadas no son estancas al agua. Esto se debe a que al inyectar se elimina la cámara
de aire y, por otra parte, la falta de control durante la ejecución no permite suponer que la inyección
constituya una barrera impermeable, pues pueden existir coqueras, porosidades, etc.


Figura 6.13.5.6.1.- Trasdosado ventilado.
119

Es mejor emplear placas rígidas de poliestireno expandido, fibra de vidrio o poliuretano, dejando una
pequeña cámara entre éstas y el tabique.

En caso necesario, puede pegarse una lámina de polietileno en la unión de las placas, para reforzar la
estanquidad de la barrera. Pero no es aconsejable cubrir toda la superficie con polietileno si no se deja
ventilada la cámara de aire, dado que en este caso se perdería la permeabilidad al vapor de agua del
cerramiento.

En caso de que se prevea que el aislante pueda estar en contacto con el agua, no es aconsejable la
utilización de aislantes con los poros abiertos, como paneles de fibra de vidrio, dado que estos materiales
pierden sus características aislantes y mecánicas si se encuentran húmedos.

Los cercos exteriores irán fijados a la fachada, no debiéndose permitir en ningún caso que el trasdosado de
escayola les sirva de soporte. En el caso de que los cercos no dispongan de tapajuntas, se proyectarán de
manera que en su cara inferior tengan una pestaña, de al menos 1 cm para la unión entre el trasdosado y el
cerco (Figura 6.13.5.6.2 ) .

En la colocación de las carpinterías habrá que tener en cuenta:

- Que la unión entre la carpintería y la fachada esté asegurada con una masilla elástica. También se sellará
la unión entre la carpintería y el vierteaguas.

- Si la carpintería es metálica, que en su lado interior y en el perfil del cerco disponga de un canalón
horizontal para recoger el agua que provenga de la condensación en los vidrios y en el propio cerco (la
condensación se reducirá si debajo de la ventana se coloca un elemento de calefacción).


Figura 6.13.5.6.2 .- Detalle de cerco en fachada con trasdosado interior.

6.13.5.7 .- Ejecución de tabiques.

Replanteo.

En primer lugar se replantearán los huecos colocándose los cercos de las puertas. En caso de que el tabique
apoye directamente sobre la capa de compresión del forjado, ésta deberá estar perfectamente lisa y
nivelada. Se marcarán ambas caras del tabique, colocándose a continuación las miras en las esquinas, en
las jambas de las puertas y cada dos o tres metros a lo largo del tabique.

Para replantear en altura los paneles del tabique se medirá la altura suelo - techo descontándose de esta
medida 2 o 3 cm. Se calcula el número de módulos necesarios de altura del panel (50 cm) obteniéndose un
resto que será la medida que deberá tener la primera hilada, siempre que sea superior a 20 cm. En el caso
de que la diferencia sea inferior a 20 cm se colocará en la última hilada.
120

Colocación de la primera hilada de los paneles.

Una vez replanteado el tabique, se adherirá al suelo una banda de corcho, o de poliestireno expandido del
mismo ancho del tabique y de 4 o 5 mm de espesor, colocándose los paneles horizontalmente sobre la
banda, con el borde hembra hacia arriba (Figura 6.13.5.7.1).


Figura 6.13.5.7.1 .- Detalle de la colocación de la primera hilada del tabique.

Los paneles se colocarán con su lado de mayor longitud en posición horizontal y, puesto que son
machihembrados, se colocará hacia abajo la cara macho, cortando convenientemente el saliente con un
serrucho. Así se consigue dejar el hueco en la cara superior, donde se podrá depositar el pegamento. El
corte de los paneles se deberá realizar con cizalla o serrucho, evitando el uso de golpes.

Al colocar los paneles se cubrirá con adhesivo de montaje toda la superficie de unión, verificando que
rebose al exterior, que posteriormente se eliminará antes de su fraguado.

La junta de los paneles se realizará lo más fina posible, para lo que se golpearán los paneles con una
maceta de goma al irlas colocando. Las hiladas deberán tener las llagas contrapeadas, con una separación
entre ellas de al menos 10 cm.

Se suspenderá la colocación a temperaturas inferiores a dos grados centígrados.

Juntas horizontales.

En el encuentro del tabique con el forjado superior es necesario realizar una junta horizontal, mediante una
tira de poliestireno expandido fijada con adhesivo de montaje, y acabándose superficialmente mediante
pasta de repaso (Figura 6.13.5.5.2).

En la base del tabique se colocará una tira de corcho o de poliestireno expandido para absorber los posibles
movimientos o asientos diferenciales (Figura 6.13.5.7.1).

Sobre los dinteles y alféizares de ventanas se realizará una junta con tiras de poliestireno expandido
(Figura 6.13.5.7.2).

121

Figura 6.13.5.7.2 .- Junta horizontal sobre cercos de puertas.

Juntas verticales.

Se realizarán juntas verticales con tiras de poliestireno expandido en las zonas donde se prevea que puedan
aparecer fisuras por la unión de diferentes materiales, elementos estructurales, o juntas de dilatación de
tabiques (Figura 6.13.5.5.5).

En caso de que la junta se establezca entre el panel de yeso o escayola y otro material diferente las tiras de
poliestireno expandido se adherirán al otro material retacándose la zona entre el panel y las tiras con pasta
de repaso. Los paneles se colocarán siempre con el borde hembra hacia la junta (Figura 6.13.5.7.3).


Figura 6.13.5.7.3.- Encuentro con elemento de material diferente .

Se deben evitar los encuentros alineados a una cara con pilares o elementos estructurales, en caso de
realizarlos, éstos se ejecutarán de la manera antes descrita.

Se evitará todo contacto de los paneles con la estructura metálica debiendo ésta ser revestida previamente (
Figura 6.13.5.5.4).

122
Se formará una junta en los encuentros con jambas de ventanas, tabiques de otros materiales, trasdosados,
y cuando la longitud del tabique supere la distancia máxima entre arriostramientos y la distancia entre
juntas sea superior a 5 m.

En los cercos de las puertas, que no lleven montante, se ejecutará el tabique del siguiente modo (Figura
6.13.5.7.2):

- Se apoyarán los paneles sobre el dintel, interponiendo una banda de poliestireno expandido adherida con
cola de montaje al dintel.

- Se colocarán bandas verticales de al menos 10 cm. en la parte superior de las jambas.

- Se realizará una junta vertical en el tercio central del dintel.

- La unión entrre la carpintería y el tabique tendrá interpuesto un elemento elástico e higroscópico
(poliestireno expandido, lámina asfáltica) a lo largo de toda la superficie de la carpintería que vaya a estar
en contacto con el tabique.

En el caso de ventanas que no posean capialzado, se procederá de la misma manera, formando juntas
verticales en las jambas.

Cuando los huecos tengan más de 1 m de luz, en vez de una junta se realizarán dos, una en la prolongación
de cada jamba, no siendo necesario en este caso colocar poliestireno en la unión del forjado con el dintel
(Figura 6.13.5.7.4).

Las juntas verticales entre paneles más próximas a las jambas, estarán como mínimo a 10 cm de éstas.

Figura 6.13.5.7.4 .- Junta encima de hueco de anchura superior a 1 m.






123
Juntas verticales rígidas

Se consideran juntas rígidas los encuentros con tabiques tradicionales.

La junta rígida se consigue atornillando trozos de perfil en U en el tabique tradicional que se empotran
posteriormente en el panel (Figura 6.13.5.7.5). Generalmente bastan tres trozos de perfil de 7 a 10 cm de
longitud repartidos a lo largo del encuentro.


Figura 6.13.5.7.5 .- Junta rígida.

Colocación de instalaciones.

Las rozas para empotrar las redes de instalaciones se realizarán siempre a máquina y no deberán superar el
tercio del espesor del panel.

Si se prevé la existencia de muchas instalaciones o que estas superen el tercio del espesor del panel (caso
de las instalaciones de fontanería), se recomienda llevarlas por el cielorraso si lo hubiera, o crear un doble
tabique.

No deberán emplearse tuberías de hierro galvanizado sin entubar. En caso de tuberías de cobre deberán
aislarse por lo menos las de agua caliente.

Se procurará evitar el abrir rozas en los dinteles, y las cajas de distribución deberán separarse de su zona de
influencia, señalada por la bisectriz del ángulo. Se deberá asimismo evitar su trazado por las juntas.

La sujeción de instalaciones y el recubrimiento de las rozas se realizará con adhesivo de repaso, dejando
que rebose y retirando el sobrante antes de su fraguado. Es conveniente aplicar un enlucido posterior fino
con colas de montaje.

Enlucido de tabiques.

En general bastará con un repaso de juntas y rozas, mientras que en los paramentos con gran cantidad de
rozas y desperfectos es aconsejable aplicar un enlucido fino de 1 o 2 mm.

124
Después de enlucir es aconsejable la utilización de un producto específico para los paneles, que sea
compatible con la base y, que realice la función de sellado de la superficie para evitar problemas con las
pinturas que se apliquen posteriormente.

Formación de esquinas (Figura 6.13.5.7.6).

Es recomendable empezar la ejecución de los tabiques por las esquinas.

En los encuentros en esquina, el tabique debe terminar con el borde de la fábrica (lado hembra) o con un
borde cortado adecuadamente. Así la esquina no necesitará más que un enlucido fino para su terminación.



Figura 6.13.5.7.6.- Formación de esquinas.


En el caso de que el borde del panel se encuentre mal cortado, es preferible no colocarlo en la esquina,
debiéndose rellenar la junta correspondiente, con material de repaso o pegamento.

Encuentros con otros tabiques de paneles (Figura 6.13.5.7.7).

Todos los tabiques de escayola que se encuentren en contacto, ya sea en un punto intermedio o en esquina,
deben trabarse entre sí, realizando la trabazón por hileras alternas, quitando los machos en las zonas de
apoyo de paneles perpendiculares, con el fin de conseguir un buen asiento de los mismos.

En el caso de que existan cercos próximos a un encuentro de tabiques, se deberán replantear los paneles de
modo que la hilada existente encima del dintel sea pasante, de esta manera no aparecerán fisuras al otro
lado del tabique sobre el que se encuentre la puerta, cuando la hoja golpee el cerco.


Figura 6.13.5.7.7.- Encuentro entre tabiques de paneles.
125

Encuentro con juntas verticales.

El tabique terminará en la junta mediante paneles con acabado machihembrado de fábrica o bien con caras
serradas, de acuerdo con las siguientes indicaciones:

El espesor de la junta no será superior a 6 mm, suponiendo que el de la banda elástica sea de 5 mm.

La longitud del panel cortado corresponderá a la longitud del hueco a cubrir, así la junta adyacente no
perderá el machihembrado.

En el caso de que la cara no esté bien serrada o que la longitud del panel cortado sea menor que la
necesaria, es preferible perder el machihembrado en la llaga continua y disponer la cara de fábrica en la
junta. Se evita así una anchura excesiva en la zona de la junta y se consigue que la posible fisura que
aparezca lo haga en el rincón (Figura 6.13.5.7.8).


Figura 6.13.5.7.8 .- Encuentro conjunta elástica.


Encuentro con elementos estructurales.

Los encuentros de los tabiques con los pilares han de ser eliminados o resueltos en el proyecto, de acuerdo
con las siguientes indicaciones:

-- los pilares pueden forrarse perimetralmente con paneles (Figura 6.13.5.7.9 ).

En el caso de no forrar los pilares con paneles, y adosarse el tabique a éstos, se deberá realizar una junta
vertical de poliestireno expandido del mismo ancho del tabique y de 5 mm de espesor.

En el caso de no forrarse los pilares y discurrir el tabique a una distancia entre 5 mm y 50 mm, se
realizarán dos tabiques perpendiculares al tabique principal, en prolongación de las caras del pilar, dotados
de sus correspondientes juntas, o se realizarán los tabiques perpendiculares adosados exteriormente a las
caras del pilar.

De todos modos la mejor solución consiste en alinear el tabique con la línea de pilares, interrumpiéndose
en cada uno de los pilares, y uniéndose a ellos con la correspondiente junta.

126


Figura 6.13.5.7.9.- Encuentro con elemento estructural

Construcción de muros de doble hoja.

Los muros de doble hoja se realizan, bien para colocar materiales de aislamiento térmico entre ellos, o bien
para colocar redes de instalaciones ( Figura 6.13.5.7.10).

Cada hoja se construye según los criterios anteriormente enunciados, y la segunda hoja se construye
después de haber colocado el aislamiento térmico o las redes de instalaciones.

Las tuberías no deben entrar en contacto con los tabiques, debiéndose aislar térmica y acústicamente todos
los soportes y pasos a través de las hojas.

Si como material aislante se utilizan mantas de fibra, éstas se fijarán sobre una de las hojas, de modo que
no puedan deslizarse. Si se utilizan placas aislantes, deben fijarse con yeso para juntas, en forma puntual o
por bandas, en la primera hoja, o se irán introduciendo verticalmente entre las hojas durante la
construcción de la segunda hoja.


Figura 6.13.5.7.10 .- Doble tabique para alojar instalaciones.

127
Realización de alicatados.

Se deberán utilizar morteros de yeso para su fijación, evitando la utilización de mortero de cemento.

Antes de aplicar el mortero adherente, es necesario aplicar una imprimación a todo el paramento para
rebajar la capacidad de succión y de absorción de la humedad y también para posibilitar la corrección de la
posición de los azulejos.

En recintos en los que se prevé una acumulación de humedad, como es el caso de baños etc., la
imprimación previa es de máxima importancia. Además se cuidará la correcta ejecución de las juntas entre
azulejos y la perfecta impermeabilización al colocar las redes de instalaciones.

Realización de rozas.
Las rozas no podrán tener más de
1
3
del espesor del tabique y éstas se realizarán a máquina, por lo que
aquellas instalaciones, cuyas necesidades sean de un ancho mayor al indicado, no podrán ir incrustadas en
rozas efectuadas en el tabique. En estos casos se deberá realizar un doble tabique situando las tuberías
entre ellos. Las rozas no deberán coincidir con las juntas de los paneles.

Las rozas para empotrar tubos o cajas de instalaciones se realizarán sin degollar el tabique, atendiendo
además a las siguientes indicaciones:

No deben proyectarse rozas por encima de los dinteles de puertas y ventanas, ni situar cajas de distribución
en la zona abarcada por la bisectriz del ángulo del cerco, pues esto facilitará la aparición de fisuras.

No son aconsejables las rozas de fontanería en tabiques de una sola hoja, para no dañar la resistencia del
tabique. Habrá que proteger las tuberías de caña de acero para evitar la agresión del yeso.

No deben realizarse empalmes dentro del tabique.

Como regla general se podrá emplear la placa de 10 cm de espesor para los tubos de fontanería de 3 cm de
diámetro.

El tapado de las rozas y el recibido de las cajas se realizará exclusivamente con material de repaso, no
admitiéndose otro material que no sea el empleado en la fabricación de los paneles.

Si durante la apertura de las rozas se produjeran fisuraciones en los paneles por ser excesivamente
profundas, se sanearán y rellenarán posteriormente al cerrarlas.

Si se produjeran roturas de trozos de paneles, éstos se retirarán y se rellenará con material de repaso.

En la figura 6.13.5.7.11 pueden verse las aplicaciones de los paneles de yeso en la realización de tabiques y
en la 6.13.5.7.12 la ejecución del tabique.

Tabique FK Estándar .

El tabique estandar es el tabique básico recomendado para realizar todo tipo de particiones interiores y
trasdosados en viviendas, oficinas, etc., tanto en rehabilitación como en obra nueva.

Tabique FK HD.

Tabique de alta densidad, que ofrece una mejora de las cualidades de resistencia y aislamiento acústico
proporcionadas por la gama estandar. Aconsejado para locales de uso público con mayor abrasión
superficial como colegios, hospitales, comercios, etc.

128
Tabique FK HF.

Indicado para realización de particiones y trasdosados en zonas en las que haya alto grado de condensación
de vapor como cocinas y cuartos de baño. Se recomienda instalarlo siempre como primera hilada para
evitar humedades por capilaridad.

El sistema constructivo en seco es una mampostería racionalizada que permite construir tabiques o muros
divisorios de una vivienda. Esta formado por paneles de yeso machihembrados en sus bordes. Su montaje
se efectúa ensamblando los bloques entre si con mezcla adhesiva (Pegamento) y luego de dos manos de
enlucido queda listo para pintar. Logra gran reducción de tiempos y costos en la obra ya que no tiene
revoques. Tres placas forman 1 m
2
de tabique.



Figura 6.13.5.7.11.- Aplicaciones de los paneles de yeso en la realización de tabiques.
129



(1).- REPLANTEO (2).- ALINEACION Y PRIMERA HILADA



(3).- UNION EN T CON TRABA (4).- ENLUCIDO FINAL




Figura 6.13.5.7.11.- Ejecución del tabique.
130
6.13.6 .- Placas de yeso laminado.

6.13.6.1.- Introducción.

Se incluyen en este tipo de productos elaborados a partir del yeso, elementos superficiales planos de
pequeño espesor, normalmente realizados con aportación de materiales que colaboran con el yeso en el
mantenimiento de sus propiedades mecánicas.

La Placa de yeso laminado nació como material de construcción en los Estados Unidos en el año 1890,
dentro del seno de la compañía NEW YORK COAL TAR CHEMICAL COMPANY, siendo el fruto de la
investigación desarrollada por Agustín Sacket y Fred L. Kane, con el fin de encontrar un material funcional
y confortable para el revestimiento interior de las edificaciones realizadas con madera, que al mismo
tiempo las protegiera contra el fuego.

La primera fábrica que produjo industrialmente este material se situó en PAMPROC (New-Jersey)- USA.
Diez años después, en 1900, ya se producían en Estados Unidos cerca de 47 millones de metros cuadrados
al año, siendo su consumo actual de más de 2.000 millones de metros cuadrados.

El material no llegó a Europa hasta el año 1917, extendiéndose por toda ella paulatinamente hasta la
actualidad y donde los consumos anuales son los que figuran en la tabla 6.13.6.1.1.

TABLA 6.13.6.1.1.- Consumos anuales de placa de yeso en Europa.

Pais Habitantes
X1000
m
2
xcápita Millones de
m
2

FINLANDIA 5000 3.50 15.0
SUECIA 8700 3.40 29.5
NORUEGA 4300 3.20 13.8
DINAMARCA 5200 2.10 10.9
HOLANDA 15000 1 25.5
BELGICA 9800 1.70 18.7
REINO UNIDO 57300 3.00 171.9
IRLANDA 3500 3.25
FRANCIA 57000 3.40 1193.8
ALEMANIA 80300 2.43 195.1
AUSTRIA 7800 1.90 14.8
SUIZA 6800 1.09 7.4
ITALIA 57000 10.36 130.5
GRECIA 10000 10.30 3.0
ESPAÑA 39000 0.43 17.0
PORTUGAL 10600 0.28 13.0


TOTAL 377300 1.99


En general, tres factores principales pueden marcar el desarrollo y evolución de introducción de la placa de
yeso laminado en el mercado de la construcción

:

- Su carácter «composite» o de material compuesto, que permite asociar las cualidades higrotérmicas del
yeso con las cualidades mecánicas del cartón.

131
- Su carácter industrializado, que aporta a la construcción un gran beneficio de productividad (con todos
los ahorros que esto conlleva), reducción de escombros, seguridad en el montaje, eliminación de
humedades (obra seca), etc.

- Su carácter universal, que permite que con un mismo material se puedan realizar a la vez techos,
tabiques, trasdosados, soleras, y elementos decorativos.

Pero la placa de yeso laminado, al igual que otros materiales, ha ido evolucionando tanto en su propia
gama de productos como en su gama de Sistemas, ampliando su mercado natural, albañilería interior, hacia
otros más especializados y con características exigidas más específicas, evolucionando de esta manera
desde un material creado para un simple revestimiento, hasta la creación de unos sistemas propios de ella.

6. 13.6.2.- Características de los materiales.

Placa de yeso laminado.

Se fabrica mediante un proceso de laminación continua, en forma de placas rectangulares de textura lisa y
con espesores y dimensiones variables. Las placas están formadas por un alma de yeso de origen natural,
íntimamente ligada a dos láminas superficiales de celulosa multihoja especial. Es un material agradable al
tacto, cálido, no inflamable, resistente y aislante, de fácil manipulación que se puede clavar, atornillar
y admite cualquier tipo de decoración tradicionalmente utilizada : pintado, empapelado, lacado,
barnizado, alicatado, etc. ....

En España las características mínimas de este producto, vienen definidas en la Norma UNE. 102.023,
definiéndola ésta como PYL.

Se presenta en forma de tableros de distintos anchos, espesores y longitudes y las definiciones de su
configuración también descrita en la mencionada Norma son las siguientes ( Figura 6.13.6.2.1):

Borde Longitudinal: Borde recubierto por las celulosas multihoja que conforman sus paramentos y que
marcan el sentido de su fabricación.

Borde Transversal: En el que aparece vista su alma de yeso. Es perpendicular al sentido de fabricación. Es
denominado también como «Testa».

Cara: Superficie de la placa, cuya celulosa superficial continúa hasta recubrir los bordes longitudinales. Es
la superficie que posteriormente va a ser decorada.

Dorso: Superficie de placa cuya celulosa no llega a cubrir los Bordes Longitudinales. Es la superficie que
quedará oculta una vez instalada la placa.

Longitud: Dimensión de la placa paralela a los Bordes Longitudinales.

Ancho: Dimensión de la placa perpendicular a los Bordes Longitudinales.

Espesor: Distancia entre Cara y Dorso de las placas, exceptuando las zonas correspondientes a bordes
longitudinales en los que dichas caras, en algunos casos no son paralelas y las zonas de solape entre las
celulosas de revestimiento.

Alma de yeso fraguado .

En su fabricación se emplea una pasta de yeso, admitiéndose la utilización de aditivos (reguladores de
fraguado, espumantes, endurecedores) y agregados (fibras minerales, vegetales, etc.) con el fin de facilitar
el proceso de fabricación, sin perjuicio para el producto terminado o para conseguir diferentes placas con
propiedades mejoradas.
132

Celulosas superficiales .

Son celulosas multihoja especiales con las propiedades físicas adecuadas a las exigencias de fabricación y
posteriores usos de la Placa de Yeso Laminado.

En la «Cara», esta celulosa debe ser apta para recibir los acabados decorativos tradicionales.

En el «Dorso» se emplea una celulosa de características mecánicas similares a la utilizada en la «Cara». Es
aconsejable que sus colores sean diferentes para que se distingan fácilmente entre sí.



Las dimensiones más comúnmente utilizadas son las que a continuación se indican si bien pueden ser
variables según tipos de placas y necesidades.



Figura 6. 13.6.2.1.- Placa de yeso laminado.
133


Tipos de bordes de las placas (Figura 6.13.6.2.2) .

Los Bordes Longitudinales, pueden ser de diferentes formas, dependiendo del destino o uso de las Placas.
A continuación se exponen los reflejados en la Norma UNE 102.023, como los más frecuentes:

Borde Cuadrado (BC) :

Con ángulos a noventa grados. En placas destinadas a sistemas con juntas aparentes, normalmente con
elementos decorativos de «tapajuntas».

Borde Biselado (BB) :

Con un ángulo recto y el de la «cara» formando un bisel. En placas destinadas a conformar parámetros
decorados con juntas vistas, sin utilización de elementos «tapajuntas».

Borde Afinado (BA) :

Con un ángulo recto y el otro rehundido con respecto a la superficie de la «Cara» como si fuera un bisel
alargado. En placas destinadas a paramentos con juntas no aparentes.

Borde Semirredondeado (BSR) :

Con un ángulo recto y el de la «Cara» en forma de cuarto de círculo. Para distintos usos tanto con
tratamiento de juntas posterior (paramentos continuos), como parQmentos decorativos con juntas
aparentes.

Borde Semirredondeado Afinado (BSA) :

Normalmente utilizado para paramentos continuos sin juntas aparentes.

Borde Redondeado (BR) :

En forma de medio círculo entre «Cara» y «Dorso». En placas destinadas a conformar paramentos
decorativos con juntas aparentes.

Los Bordes Transversales o «Testas» son rectos, presentando el alma de yeso vista.

Dimensiones .

Ancho :

El ancho estándar en España es de 1.200 mm, si bien pueden presentarse en otros anchos (600, 900, 1.250).

Longitudes :

De 2000 a 3000 mm.

Espesores :

6 , 6.5 , 9.5 , 12.5 , 15 , 18 , 19 , 23 , 25 mm.



134


.

.


.





Figura 6.13.6.2.2.- Tipos de bordes.


135







Figura 6.13.6.2.2.- Tipos de bordes.



136
Características Generales (especificadas en la Norma UNE 120.023, como mínimas) .

Resistencia mecánica a flexión .

La carga media de rotura determinada según ensayo especificado en la Norma UNE 120.023, no debe ser
inferior a los valores que se indican en la tabla 6.13.6.2.1 .

Tabla 6.13.6.2.1.- Resistencia mecánica a flexión .


Se observa, que debido a su proceso de fabricación la placa de yeso laminado, no es mecánicamente isotrópica
teniendo una mayor resistencia a la flexión en el sentido longitudinal (sentido de fabricación) que en el transversal
(ancho de la placa) .


Resistencia al impacto .

La protección de las caras de su alma de yeso con las láminas de celulosa multihoja, confiere a la placa de yeso
laminado una resistencia al choque duro superior a la del guarnecido y enlucido tradicional de yeso.

Sometida la cara de la placa a un impacto de 2.5 Julios, no presenta rotura ni fisuración, ni huella de diámetro
superior a 20 mm. (según norma UN E 102.023), en placas tipo N y < 15 mm. en placas tipo G D.

Otras características .
- Conductividad térmica : λ = 0.18
.
W
m K

- Clasificación al fuego: M1. No inflamable (Norma UN E - 23 - 727 - 90)
- Peso: 800 - 1000
3
kg
dm
, según tipos de placas
Las placas de yeso laminado son lo suficientemente ligeras y están diseñadas con un formato tal, que las puede
manejar un solo hombre .

137
-Curvatura. : La flexibilidad de la placa de yeso laminado permite ejecutar paramentos curvos, con los siguientes
radios de curvatura recomendados

6.13.6.3.- Tipos de placas de yeso laminado (Figura 6.13.6.3.1) .

Existen diferentes tipos de Placas de Yeso Laminado, conseguidas a partir de diferentes adiciones, todas
ellas aplicadas durante el proceso de fabricación. A continuación se indican las más frecuentes:

Placa STD .

Es la placa estándar y definida en la Norma UNE 120.023. En general es la placa base para todos los
Sistemas que se crean en base a este producto, cuando no se requieren especificaciones especiales.

Sus aplicaciones más usuales son en unidades de albañilería interior en general y en todo tipo de obras,
Techos, Reformas, Decoración, etc.

Placa F .

Placa estándar a cuya alma de yeso se le incorpora fibra de vidrio y/o otros componentes, con el fin de
incrementar la Resistencia al Fuego de las unidades constructivas donde se incorpora.

Se aplican en Sistemas Constructivos y en general donde sea necesaria una elevada Protección frente al
fuego, así como en protección de estructuras, galerías de instalaciones, etc.

Placa AD .

Especialmente tratada para otorgar una mayor dureza superficial, con relación al resto de las placas.
Además de tener un peso más elevado que el resto de las placas, su característica más diferenciada viene
dada por el diámetro de la huella ante el Ensayo bajo la Norma UNE 102.035 que será 0 < 15mm.

Se utiliza en Sistemas Constructivos ubicados en zonas donde se prevean riesgos importantes de impactos
de objetos duros (Colegios, Locales de Ocio, Galerías Comerciales, etc.).

Placa HR .

Es una placa a cuyas celulosas superficiales se les realiza un tratamiento hidrófugo. La Absorción
Superficial de agua será menor de 160 gr/m
2
según Ensayo especificado en la Norma UNE 102.035.

Por lo general es utilizada en zonas con condiciones higrométricas, donde la utilización de la Placa de
Yeso de tipo STD puede ser problemática (paramentos ubicados en zonas de alto nivel de humead).

Placa H .

Es una placa tipo HR, a la cual se le han incorporado aceites siliconados en su alma de yeso, de tal forma
que puede disminuir su absorción por inmersión en agua, que deberá ser inferior al 5 % con relación al
peso inicial en estado seco, según Ensayo realizado de acuerdo al definido en la Norma UNE 102.035.

Se utiliza cuando los Sistemas Constructivos van a estar ubicados en ambientes con condiciones
higrométricas muy severas.

Placa MO .

Es una placa de yeso de configuración muy especial, ya que sus celulosas superficiales son sustituidas por
velos de fibra de vidrio y así mismo en su alma se le incorpora fibra del mismo material.

138
Se utiliza en Sistemas de Protección al Fuego, con exigentes prestaciones y cuando sea requerida una
reacción al fuego de sus paramentos del tipo MO incombustible.





Figura 6.13.6.3.1.- Tipos de placas de yeso laminado.
139




Figura 6.13.6.3.1.- Tipos de placas de yeso laminado (Continuación)

140



Figura 6.13.6.3.1.- Tipos de placas de yeso laminado (Continuación)

141




Figura 6.13.6.3.1.- Tipos de placas de yeso laminado (Continuación)

142



Figura 6.13.6.3.1.- Tipos de placas de yeso laminado (Continuación)

143




Figura 6.13.6.3.1.- Tipos de placas de yeso laminado (Continuación)
144

Figura 6.13.6.3.1.- Tipos de placas de yeso laminado (Continuación)

6.13.6.4.- Transformados con placas de yeso laminado .

Se denominan asía todos aquellos productos conseguidos en base a placas de yeso laminado, de cualquier
tipo de los relacionados anteriormente a las cuales se les ha realizado tratamientos sobre la «cara « y/o
«dorso», consistentes en la aplicación de diferentes tipos de revestimientos (aluminio, P.V.C., papel,
espumas, pinturas), con el fin de conseguir propiedades especiales: decorativas, formación de barreras de
vapor, mejora de resistencias al fuego, aislamientos acústicos, térmicos, etc.

Dados los numerosos tipos que se pueden realizar, se exponen en la tabla 6.13.6.4.1 un resumen de los
más frecuentemente utilizados y el destino o fin para el que han sido creados.

Tabla 6.13.6.4.1 .- Transformados con placas de yeso laminado .



145
6.13.6.5 .- Fabricación de placas de yeso laminado.

Para la fabricación de las placas de yeso se parte de una materia prima esencial: el mineral de yeso o aljez.
De una manera general el mineral de yeso que se utiliza y que proviene de una cantera a cielo abierto tiene
una pureza media del 90 %.

Este mineral de yeso, triturado previamente en la cantera, es conducido a fábrica donde se le somete a un
proceso de molienda y calcinación simultánea, en proceso continuo, a 150 °C aproximadamente, con lo
que se forma hemihidrato cálcico (CaSO
4
.
1
2
H
2
O) (que tiene la particularidad de que al mezclarse con el
agua fraguará y se endurecerá, siendo la base del proceso industrial en una primera fase de fabricación).
Seguidamente el semihidrato es ensilado y se procede a la elaboración de la placa de yeso según se observa
en el esquema de la figura 6.13.6.5.1 .

Se realiza una mezcla de semihidrato con agua, almidón y otra serie de aditivos que fundamentalmente
controlan la curva de fraguado, adaptándolo a las exigencias de calidad de fabricación, así como de
densidad, dureza, etc., y que producen una pasta fluida a la salida de la mezcladora, que es repartida por la
laminadora de forma homogénea y dándoles el espesor elegido para la placa con unas tolerancias del
mismo, medidas en centésimas de milímetro.

Como puede apreciarse en el esquema, existen dos bobinas de celulosa multihoja, que conforman las dos
caras de la placa y contribuirán a acompañar a la alta resistencia del yeso otorgándoles la flexibilidad
característica de este material, y siendo el Almidón que se mencionó anteriormente el vehículo utilizado
para que se produzca la correcta adherencia en toda la superficie de las celulosas con el yeso.

La placa de yeso, es transportada en continuo sobre una cinta transportadora y al llegar a la cizalla, donde
la placa ya ha fraguado, la cuchilla corta la placa en la longitud deseada. (Como se ha mencionado
anteriormente el ancho estándar de fabricación suele ser de 1.200 mm y los largos variables entre 2.000 y
3.000 mm).

Seguidamente las placas, son ordenadas en filas de dos unidades y se introducen en un secadero en
continuo de distinto número de pisos, teniéndose un control permanente de la humedad residual. La
temperatura del secadero es siempre superior a 100 °C y después de aproximadamente 1 hora (depende del
tipo de placa) a la placa se le extrae un porcentaje de humedad siempre superior al 99 %.

El cambio de la fabricación en línea a la formación de parejas y situación en los pisos en el secadero se
realiza con el fin de que no se produzca en este punto un cuello de botella ya que la alta velocidad de la
línea de fabricación se reduce enormemente, de tal forma que las placas sequen uniforme y correctamente
en el secadero.

A continuación se procede al recortado de los extremos (bordes transversales o testas) de la placa, de tal
manera que tengan exactamente la medida requerida y un buen acabado.

Seguidamente se produce el precintado, por parejas, enfrentando siempre entre sí las caras que luego van a
ser decoradas con el fin de protegerlas durante el transporte y la manipulación. Más tarde las carretillas
elevadoras colocan los paquetes en el almacén, distribuyéndolos en él según sus espesores, longitudes y
tipos de placas.

Todo el proceso de fabricación industrial está controlado por ordenadores centralizados que reciben
información de autómatas de una red distribuidos a lo largo de la línea. La producción media de una
fábrica de placas de yeso laminado es de 90000
2
m
dia
, es decir 20 - 25 millones de m
2
al año.


146




Figura 6. 13.6.5.1 .- Elaboración de las placas de yeso laminado.

6.13.6.6 .- Productos auxiliares.

Se denominan asía todos los productos o accesorios que son necesarios para la ejecución de los diferentes
Sistemas o unidades Constructivas que se pueden conformar así como para la correcta terminación de sus
paramentos.

Dado la gran cantidad y variedad de elementos existentes en el mercado, presentados por los distintos
Fabricantes, a continuación se resumen de una manera genérica y clasificados según su uso o su destino.

147
Elementos portantes ( Figura 6.13.6.6.1 ).

Son aquellos elementos que conforman la estructura portante de las diferentes placas, en los diferentes
Sistemas Constructivos. Pueden ser autoportantes (por sí solos conforman la estructura portante) o semi -
portantes (se adosan previamente a una unidad existente en la obra).

Montantes : Elementos metálicos en forma de «C» de chapa de acero galvanizada de diferentes espesores (
0.6 mm es el espesor medio generalizado), anchos y longitudes que conforman la estructura vertical de los
Tabiques de la Placa de Yeso Laminado con Estructura metálica.

Canales : Elementos metálicos en forma de «U» de chapa de acero galvanizada de diferentes espesores (
0.5 mm es el espesor medio generalizado), anchos y longitudes que conforman la estructura horizontal de
los Tabiques de Placa de Yeso Laminado con Estructura metálica. Suelen presentar un ancho de 1mm más
aproximadamente que los montantes, para que éstos puedan encajar en ellos por simple giro.

Maestras : Elementos metálicos, de diferentes formas, de chapa de acero galvanizada de diferentes
espesores ( 0.6 mm es el espesor medio generalizado), anchos y longitudes que conforman la estructura
portante de las Placas de Yeso en unidades trasdosadas a muros o unidades existentes.

Perfiles de Techo Continuo : Perfiles generalmente en forma de «U» de chapa de acero galvanizado, de
diferentes espesores ( 0.6 mm es el espesor medio generalizado), anchos y longitudes que conforman la
estructura portante de los Techos Continuos con estructura oculta. Se suspenden del soporte mediante
piezas especiales.

Perfiles de Techo Registrable : Son los elementos portantes a la vez que decorativos, que forman la estruc-
tura, modulan y soportan los Techo Registrables de estructura vista con Placas de Yeso Laminado. Son los
perfiles que habitualmente se utilizan para estos tipos de techos y no son característicos o especiales de los
Sistemas con Placas de Yeso.

Accesorios .

Pasta de Agarre (Figura 6.13.6.6.2): Se fabrican a base de yeso y se utilizan para el recibido de las Placas
de Yeso Laminado directamente sobre los muros, para el plastecido de pequeños desperfectos y para la
sujeción de algunas instalaciones en los Sistemas Constructivos. Se presentan en material en polvo, en
sacos de diferente capacidad.

Pastas y Cintas para Juntas Figura 6.13.6.6.2) : Las pastas para juntas se utilizan para realizar el
tratamiento de las uniones de las placas entre sí y entre estas y otras unidades de la obra, en todos los Siste-
mas de Placas de Yeso con paramentos lisos y continuos sin juntas aparentes.

Existen numerosos tipos que varían primordialmente en los diferentes tipos de secado o fraguado según las
necesidades del montador o ubicación de la obra, condiciones higrométricas, etc. Se pueden presentar en
material polvo para amasar en obra o en preparados listos al uso.

Las cintas de junta se presentan en rollos bien de papel especial o bien de fibra de vidrio en forma de malla
y se utilizan para la unión entre placas recibiéndose con las diferentes pastas para juntas más arriba
indicadas.

Para las aristas se suministran cintas especiales de guardavivos.

Accesorios de Montaje Son todos aquellos productos necesarios o de ayuda para poder instalar correc-
tamente los distintos sistemas constructivos de Placas de Yeso Laminado. Pueden ser de sujeción: tornillos
(Figura 6.13.6.6.3):, clips, etc, de cuelgue (horquillas, piezas de empalme, etc.) elementos auxiliares de
todo tipo (Figura 6.13.6.6.4):.

148


Figura 6.13.6.6.1 .- Elementos portantes. Descripción, características y aplicaciones.
149


Figura 6.13.6.6.2 .- Pasta de agarre . Pastas y cintas para juntas. Descripción y características.
150

Figura 6.13.6.6.2 .- Pasta de agarre . Pastas y cintas para juntas. Aplicaciones.



Figura 6.13.6.6.3 .- Accesorios de montaje. Tornillos.

151


Figura 6.13.6.6.5 .- Accesorios de montaje varios


6. 13.6.7.- Juntas.

Todos los sistemas constructivos con paramentos lisos y continuos sin juntas aparentes realizados con
Placas de Yeso Laminado deben terminarse con el tratamiento de las uniones entre placas y entre estas y
otros elementos de obra de manera que se otorgue esa continuidad.

Aspectos generales .

Las placas deberán estar firmemente sujetas y con todos los tornillos adecuados.

Las cabezas de los tornillos estarán todas rehundidas por debajo de la superficie de las placas.

Las juntas de las placas no estarán separadas más de 3 mm, ya que en este caso será necesario su plastecido
previo al tratamiento.

Se repasarán las superficies de posibles deterioros producidos durante el montaje o por el paso de las
diferentes instalaciones.

En todo momento se utilizarán las pastas e indicaciones que en sus envases figuran, recomendadas por el
fabricante. El uso de otros productos no recomendados puede ser contraproducente.

El orden de ejecución del tratamiento puede ser variable, si bien se recomienda el siguiente después
siempre del repaso obligado de las superficies:

152
1.- Ejecución de juntas de rincón en techos y paredes.
2.- Ejecución de juntas planas de techos.
3.- Juntas planas en paredes.
4.- Colocación de guardavivos.
5.- Manos de terminación siguiendo el mismo orden.

Las manos necesarias de terminación dependerán del tipo de decoración posterior.

El tratamiento de juntas podrá realizarse de manera manual o mecánica. Existen esencialmente dos tipos de
tratamiento:
- Tratamiento de juntas con cinta
- Tratamiento de juntas sin cinta

6.13.6.8 .- Aplicaciones actuales de la placa de yeso laminado.

6.13.6.8.1.- Albañilería interior.

Con la correcta combinación de las distintas Placas de Yeso Laminado y sus distintos elementos auxiliares,
se pueden conseguir numerosos tipos de Sistemas Constructivos de Trasdosados, con los que se pueden
abarcar, no sólo soluciones integrales para Albañilería Interior ( trasdosados, tabiques, tabicones, tabiques
de separación, techos y soleras) , sino también diferentes unidades para protección pasiva frente al fuego,
aislamiento acústico, aislamiento térmico, decoración, bricolaje, etc.

Trasdosados.

Se denomina así a todo sistema de revestimiento o forrado de la cara interior de un muro exterior o
cualquiera de las dos caras de un muro interior. Dependiendo del tipo de Placa de Yeso Laminado a utilizar
o del estado del tipo de soporte pueden ser de varios tipos ( Tabla 6.13.6.8.1.1).

Tabla 6.13.6.8.1.1.- Tipos de trasdosados.


153
Directos ( Figura 6.13.6.8.1.1):

Las placas de yeso laminado se reciben al muro mediante pelladas en base a yeso (Figura 6.13.6.8.1.2 ) de
pastas de agarre en base yeso. Antes de proceder a colocar las placas de yeso hay que comprobar que el
soporte esté seco y que se hayan colocado las instalaciones que deban sustentar el paramento. El elemento
portante de la placa es el propio muro.

En relación con la calidad de ejecución del muro se podrán colocar las placas de yeso laminado de las
siguientes formas:

- «A más ganar» ( Figura 6.13.6.8.1.3.a ) cuando la planeidad del muro se encuentra perfectamente
realizado, empleando únicamente el espesor de material de agarre adecuado.
- «Con tiras-tientos» (Figura 6.13.6.8.1.3.b), cuando el soporte presenta irregularidades importantes, se
colocan tiras-tientos en aquellas zonas rehundidas de modo que presenten un plano de apoyo para
recibir las placas de yeso laminado.

Presentada la placa se calzará convenientemente para que quede a tope en techo y separada de 10 a 15 mm
del suelo y se pañeará convenientemente con la Regla de Pañear, llevándola hasta su posición correcta
(Figura 6.13.6.8.1.4 ).




Figura 6.13.6.8.1.1 .- Trasdosados directos .




Figura 6.13.6.8.1.2 .- Pelladas . Colocación de las pelladas.


154

(a) (b)

Figura 6.13.6.8.1.3 .- (a).- Trasdosado “ a más ganar “(b).- Trasdosado con “ tiras – tientos”



Figura 6.13.6.8.1.4.- Presentación y colocación la placa


155

Semi-directos ( Figura 6.13.6.8.1.5):

Colocación sobre el muro existente de una estructura previa de autonivelación con distintos fines (creación
de cámara, maestreado, imposibilidad de uso del material de agarre, utilización de placas especiales, etc.) .
Las Placas de Yeso Laminado se reciben al muro atornillándolas a una estructura formada por Maestras que
previamente se fijan al soporte, por medio de diferentes anclajes según la naturaleza de este y
convenientemente niveladas.

El trasdosado semidirecto se realizará cuando no sea posible la ejecución del trasdosado directo por
cualquiera de las siguientes causas:

- El tipo de placa a emplear. Caso de las placas dotadas de láminas de barrera de vapor que no favorecen la
adherencia con el material de agarre.

- La utilización de Placas de Yeso Laminado con algunos aislamientos incorporados a ellas, que hace difícil
la fiabilidad del pegado del material de agarre. - Excesivas irregularidades del muro soporte, que hagan
inoperante la utilización de tientos.

- Muros de soporte con tratamientos superficiales con materiales antiadherentes o desencofrantes en caso de ser
de hormigón el muro soporte.

Todas las juntas longitudinales entre placas deberán situarse sobre un elemento portante. Los Tornillos a
utilizar para el atornillado de las placas sobre las Maestras deberán sobresalir de éstas entre 9 y 10 mm y
nunca más de 15 mm ( Figura 6.13.6.8.1.6).




Figura 6.13.6.8.1.5 . -Trasdosado semi - directo.

156


Figura 6.13.6.8.6. - Juntas de los trasdosados semi - directos

Autoportantes (Figura 6.13.6.8.1.7)

Se emplearán cuando las características del proyecto o exigencias de la obra, requieran una separación
física entre el muro y las unidades PLADUR. Pueden ser de varios tipos, siendo los mas habituales los
ejecutados mediante los SISTEMAS PLADUR PLAC, PLADUR TRILLAJE Y PLADUR METAL
(Figura 6.13.6.8.1.8).

El SISTEMA PLADURPLAC se utiliza normalmente en el cerramiento de bloques técnicos pasantes entre
forjados, como protección al fuego en la dirección Fuera - Dentro y Dentro -Fuera.

Colocando una estructura portante separada del muro y a cuyo lado externo se atornillan las placas de yeso
laminado de diferente tipo, número y espesor. Todos los trasdosados autoportantes deberán arriostrarse al
muro soporte según las recomendaciones de cada fabricante y que variarán según el ancho de la estructura
a utilizar y el número de Placas de Yeso Laminado del paramento.

Figura 6.13.6.8.1.7 .- Trasdosados autoportantes
157




Figura 6.13.6.8.1.8.- Trasdosados autoportantes (a).-PLADUR TRILLAJE, (b).-PLADUR METAL,
(c).- PLADUR FLAC

Tabiques.

Por combinación de las distintas estructuras portantes, número, tipos y espesores de placas, se pueden
conseguir todo tipo de tabiques, tabicones y muros en función de la distribución de las habitaciones,
división entre viviendas o zonas de distinto uso, formación de cajas de escaleras o ascensores, protección
contra el fuego, aislamiento acústico, etc (Tabla 6.13.6.8.1.2). En concreto los tabiques son los elementos
verticales de separación de zonas del mismo usuario.

Son sistemas autoportantes, en general formados por una estructura bien de madera, bien metálica (lo más
normal) de diferente tipo, a cada lado de la cual se atornillan placas c yeso laminado de diferente tipo,
número y espesor. El tipo de estructura más divulgada y utilizada es la compuesta por una estructura
metálica como portante de las placas y pueden ser a su vez de varios tipos. Se utiliza perfilería de acero
galvanizado, conformado en frío, de 6 décimas de espesor, y placas de yeso laminado.

En el hueco (alma) formado por la o las perfilerías, puede incorporarse material aislante de tipo y espesor
diferente (variable según las características o especificaciones técnicas a conseguir) o instalaciones de todo
tipo. Con el tratamiento de juntas entre placas, tanto planas, como de rincón o esquina y de las uniones con
los demás sistemas, quedará el tabique totalmente terminado listo para pintar o decorar.

158
Actualmente en el mercado ibérico se diseñan en base a una estructura sencilla de 46 mm de ancho a cada
lado de la cual se atornilla una placa de yeso laminado de 15 mm de espesor, dando tabiques de 76 mm de
espesor terminado, si bien es cada vez más habitual la colocación de dos placas por paramento o placas de
mayor espesor. ( Figura 6.13.6.8.1.9).

Tabla 6.13.6.8.1.2.- Tipos de tabiques.



159




Figura 6.13.6.8.1.8 .- Tabiques

160

Para la correcta ejecución de los tabiques se seguirán las recomendaciones que a continuación se indican:

- Partiendo del replanteo preciso se procederá a fijar los canales, tanto a suelo como a techo, así como los
montantes en los paramentos verticales de arranque.

- Los anclajes de los canales a los soportes se situarán como máximo cada 60 cm y la distancia del primer
anclaje al extremo del canal será cómo máximo de 5 cm. (Figura 6.13.6.8.1.10.a).

- Bajo los canales inferiores se colocará una junta o banda estanca de tal manera que además de aislarles
del paso de vibraciones y protegerles de posibles agresionesde los solados, harán al tabique mas estanco
y aminoraran puentes acústicos por desajuste de la unión y de otro tipo (Figura 6.13.6.8.1.10.b).
Siempre es recomendable (aunque no obligatorio) además, la colocación de diferentes juntas por todo el
perímetro de contacto del tabique con los elementos que lo rodean.

- A continuación se colocarán los Montantes encajándolos en los Canales mediante un simple giro y con
una longitud de 8 a 10 mm más cortos que la luz entresuelo y techo, no atornillándolos salvo los
denominados “fijos”( Figura 6.13.6.8.1.10.c y d)

- Los montantes “Fijos” (arranques, encuentros, recercados de huecos, esquinas) deberán ir atornillados o
unidos entre sí, mediante tornillos MM o tijeras “punzonadoras”.Nunca se realizará ésta operación con
tornillos PM(Figura 6.13.6.8.1.10.e)

- Los montantes se colocarán a una distancia entre ejes de 400 ó 600 mm según sea el tipo de tabique
elegido(Figura 6.13.6.8.1.10.f)

- Esta modulación no se perderá al llegar al hueco, manteniéndose sobre éste y enmarcándose con los
montantes precisos.( Figura 6.13.6.8.1.10.g

- Para la sujección de los cercos de puertas, armarios, etc. se reforzará la estructura en el dintel, colocando
dos trozos de montantes atornillados con tornillos MM o unidos por punzonamiento (nunca con tornillos
PM) a los que forman los laterales del hueco (jambas). (Figura 6.13.6.8.1.10.h Esta operación de refuerzo
de los dinteles se realizará siempre sea cual sea la solución adoptada de colocación de placa posterior
(pieza dintel, pasante o bandera).

- En el dintel del cerco se colocará un canal doblado a 90 º en sus dos extremos formando unas patillas de
15 a 20 cm e igualmente el canal del suelo se subirá 15 a 20 cm. por cada lateral del hueco (Figura
6.13.6.8.1.10.i).

- Estas patillas quedarán unidas (atornillado o punzonado) a los montantes que enmarcan el hueco. (Figura
6.13.6.8.1.10.j y k)

- Una vez situada la estructura portante se procederá a la colocación de las placas de una de las caras. A
continuación se procederá a instalar todas las instalaciones que recorren el interior del tabique, así como
los anclajes, soportes o aislamientos previstos. El paso de las instalaciones se realizará por las
perforaciones que los montantes incorporan en su alma para tal fin. En el caso necesario de realizar otras
perforaciones o incluso llegado el caso de tener que cortar en alguna zona el perfil se comprobará
debidamente que éste no queda debilitado y no afecte a las características del tabique.( Figura
6.13.6.8.1.10.l

- Seguidamente se cerrará el tabique colocando las placas de la segunda cara, cuidando que no coincidan
las juntas del mismo nivel de laminación en un mismo montante (Figura 6.13.6.8.1.10.m )

- Las placas se colocarán verticalmente, a testa en techo y separadas del suelo 10 a 15 mm, atornillándose
cada 25 cm y siguiendo las recomendaciones de atornillado citadas anteriormente.( Figura 6.13.6.8.1.10.n)
161

En caso de tabiques laminados las placas que conforman la primera capa (contacto con el perfil) podrán
colocarse horizontalmente.







Figura 6.13.6.8.1.10.- Recomendaciones para la ejecución de los tabiques
162


Figura 6.13.6.8.1.10.- Recomendaciones para la ejecución de los tabiques
163



Figura 6.13.6.8.1.10.- Recomendaciones para la ejecución de los tabiques
164







Figura 6.13.6.8.1.10.- Recomendaciones para la ejecución de los tabiques




165
En los tabiques de gran longitud, deben preverse juntas de dilatación cada 15 metros máximo (Figura
6.13.6.8.1.11). Asimismo, deben respetarse las estructurales del edificio. La solución 2 está especialmente
indicada para tabiques de protección al fuego.



Figura 6.13.6.8.1.11.- Juntas de dilatación.

Existen obras que, por su naturaleza, necesitan a veces dar a los tabiques que las componen una seguridad
mayor que la habitual. Para estos casos existe la solución que se representa en estos detalles, consistente en
la inclusión de una chapa metálica de 0.8 mm a uno o ambos lados de la estructura, tomada a ésta por
medio de remaches para posteriormente atornillar las placas PLADUR proyectadas (Figura 6.13.6.8.1.12)
.

A la hora de realizar esta última operación deberán tenerse en cuenta los espesores de chapa a traspasar por
los tornillos PLADUR con el fin de elegir los más apropiados (punta de broca).




Figura 6.13.6.8.1.12.- Tabiques de seguridad.


166

Tabicones.

Son elementos verticales de separación en cuyo interior se incorporan instalaciones de espesor a considerar
y en general de fontanería.

De configuración similar a los definidos anteriormente (tabiques) pero con una estructura portante de
mayor ancho con el fin de permitir la incorporación de distintas instalaciones, por regla general de
fontanería y específicamente desagües, ascendentes, etc.

El ancho de la perfilería más comúnmente utilizada es la de 70 mm, dando tabiques terminados de 100
mm de espesor total ( Figura 6.13.6.8.1.13).



Figura 6.13.6.8.1.13.- Tabicones

Tabiques de separación.

Son las unidades verticales de separación de áreas de distinto usuario o con zonas comunes.

En general están compuestos por una o dos estructuras metálicas (este último caso para situaciones con
junta de dilatación u otras exigencias), a cada lado de la cual se atornillan dos placas de yeso laminado de
diferente tipo y espesor e incorporando en su alma material acústicamente absorbente.

El ancho de la estructura es muy variable dependiendo del tipo de edificación donde se ubique y la altura a
cubrir. En general, y salvo situaciones especiales, suelen utilizarse estructuras de 46 o 70 mm dando
tabiques terminados de 98 a 130 mm de espesor ( Figura 6.13.6.8.1.14).



Figura 6.13.6.8.1.14 .- Tabiques de separación .

167
En las tablas 6.13.6.8.1.3 y 6.13.6.8.1.4 se dan las características de los trasdosados y tabiques más
comunes, respectivamente. Por su parte, en la tabla 6.13.6.8.1.5 puede verse una comparativa con otras
unidades de albañilería interior, con el fin de que puedan comprobar las ventajas a nivel técnico que
poseen los sistemas con placas de yeso laminado.

Tabla 6.13.6.8.1.3 .- Trasdosados. Características





168

Tabla 6.13.6.8.1.4 .- Tabiques. Características



169

Tabla 6.13.6.8.1.4 .- Tabiques. Características (Continuación)




170

Tabla 6.13.6.8.1.4 .- Tabiques. Características (Continuación)



171
Tabla 6.13.6.8.1.4 .- Tabiques. Características (Continuación)


172
Tabla 6.13.6.8.1.4 .- Tabiques. Características (Continuación)


173

Tabla 6.13.6.8.1.4 .- Tabiques. Características (Continuación)




174

Tabla 6.13.6.8.1.4 .- Tabiques. Características (Continuación)


175
Tabla 6.13.6.8.1.5 .- Comparación comparativa de los sistemas con placas de yeso laminado con otras
unidades de albañilería interior.



176

Techos (Tabla 6.13.6.8.1.6).

Son las unidades horizontales de revestimiento bajo forjados u otras estructuras.

Tabla 6.13.6.8.1.5 .- Techos con Placa de Yeso Laminado.



En general, los techos formados por sistemas de placa de yeso laminado son techos suspendidos con
estructura autoportante, si bien puede en algunos casos diseñarse sobre la propia estructura existente o con
una semiportante . Pueden ser de dos tipos:

Techos Continuos : Formados por una estructura de perfiles de chapa de acero galvanizado (o madera)
ocultos, convenientemente nivelada y suspendida del forjado existente y a la cual se atornillan las placas de
yeso laminado de diferente tipo, número y espesor. Conforman superficies continuas sin juntas aparentes.
El tipo de estructura es muy variable dependiendo de la superficie a cubrir o del peso a soportar. Por lo
general llevan incorporado en su plenum, material aislante.

Cuando el plano que define el forjado se encuentra perfectamente nivelado y no es necesario dejar cámara
entre el techo suspendido y el forjado, se fijarán directamente los elementos metálicos “Maestras”
mediante el sistema de anclaje necesario, según la naturaleza del soporte (Figura 6.13.6.8.1.15).

Las placas se atornillarán directamente a la perfilería, perpendicularmente a ésta, siguiendo las
recomendaciones de atornillado citadas anteriomente y a “matajunta”, es decir sin que las juntas de testas
coincidan en línea.

La separación de anclajes (dos por punto) dependerá del tipo de placa a utilizar:

177




Figura 6.13.6.8.1.15.- Techos continuos semidirectos.

Los techos continuos suspendidos están formados por una estructura de perfiles de techos continuos,
suspendida del forjado por medio de horquillas que encajan (por simple giro, deslizamiento o presión) en
ellos y suspendidas del techo por medio de varilla roscada (Figura 6.13.6.8.1.16).

La dirección de los perfiles metálicos es recomendable que se coloque en la menor luz de la zona a cubrir y
la placa atornillada perpendicularmente a ellos y colocada a “matajuntas” entre ellas.

Pueden utilizarse dos tipos de perfil, de anchos 47 y 60 mm. La distancia máxima entre ejes de los perfiles
y la distancia entre cuelgues, vendrán dadas por el tipo de éstos que se vayan a instalar y del tipo y número
de placas a atornillar.



178









Figura 6.13.6.8.1.16.- Techos continuos suspendidos.


179

Los techos registrables están formados por una estructura vista de perfiles de acero lacados, en general
modulados en 1200 x 600 ó 600 x 600 mm sobre la cual se colocan por simple apoyo placas de yeso
laminado cuyas caras están revestidas con diferentes terminaciones decorativas (vinilo, pintura). Este tipo
de techo permite una vez terminado la movilidad de las placas (Figura 6.13.6.8.1.17).

Estos techos están formados: por un perfil angular que se coloca en todo el perímetro y a la altura deseada,
perfiles primarios que soportan la estructura estando suspendidos del forjado, y perfiles secundarios que se
encastran sobre los primarios delimitando la modulación elegida para las placas de yeso laminado.


Figura 6.13.6.8.1.17.- Techos registrables.

En la tabla 6.13.6.8.1.6 se dan las características de los techos continuos.

Tabla 6.13.6.8.1.6 .- Características de los techos continuos.



180

Soleras .

Son elementos de asiento y nivelación sobre forjados encima de los cuales se colocarán distintos solados.
En general están compuestas por una base niveladora y distintas placas de yeso laminado, colocadas, de tal
forma que conformen unidades flotantes. (Figura 6.13.6.8.1.18 ).



Figura 6.13.6.8.1.18 .- Soleras

6.13.6.8.2 .- Industria de transformación.

Dentro de este campo, las aplicaciones de la placa de yeso son muy numerosas gracias a su versatilidad y
variedad de tipos.

La placa es adoptada por distintos gremios industriales y transformada de diferente manera para adaptarla a
sus necesidades o bien simplemente utilizándola en su estado normal en sustitución de otros productos
mejorando las características finales de su unidad.

Destaquemos dos mercados dentro de este apartado:

Puertas contrafuego: Como componente de ellas dentro de su configuración, otorgando distintos RF (30 a
180).

Mamparas: Se utilizan placas de yeso cubiertas por su cara vista con diferentes revestimientos decorativos
y se incorporan a las mamparas en sustitución de los tableros de madera. Dentro de este campo también se
pueden nombrar la gama de placas que presenta sus bordes biselados y va revestida con un vinilo especial
de diferentes colores por su cara vista y a la que acompañan una serie de productos auxiliares. Conforma
unidades decoradas en la misma operación del trasdosado del muro o tabique.

6.13.6.8.3.- Decoración (Figura 6.13.6.8.3.1).

La rapidez de instalación, limpieza y versatilidad de los diferentes sistemas realizados con la placa de yeso
ha hecho que este campo sea uno de los mercados donde la placa de yeso se ha introducido con mayor
facilidad y rapidez siendo cada día más amplio y espectacular su utilización en él.

En general se utiliza toda la gama de productos normal dependiendo de las necesidades, pero destaca una
placa especialmente diseñada para este campo y que es la placa de yeso del tipo Normal de 6.5 mm de
espesor que permite la realización de paramentos curvos, tanto verticales como horizontales y la gama de
placas con revestimientos previos decorativos.
181


Figura 6.13.6.8.3.1.- Placa de yeso laminado como elemento decorativo.

6.13.6.8.4.- Bricolaje.

Aunque este es un campo todavía poco desarrollado en España y en especial dentro de él, el de los
productos de construcción, sin embargo la placa de yeso, al igual que ya ha ocurrido en otros países, va
incorporándose lentamente siendo en la actualidad un mercado de crecimiento positivo.

La incorporación a su gama de productos de menores dimensiones, productos preterminados y materiales
auxiliares en presentaciones tipo Kit, está ayudando a su introducción y puede decirse que, aunque
pequeño, ya tiene su presente en él. Actualmente el producto estrella en este mercado es el PLADUR
TRILLAJE y en especial para la ejecución de estanterías sin obra, para lo cual este producto se ha
especializado en profundidad de tal manera que se presenta en baldas precortadas a medida e incluso en
módulos terminados.

6.13.6.8.5.- Rehabilitación.

Este es un campo que pudiera incluirse dentro de la albañilería interior, pero lo hemos independizado ya
que es un mercado de máxima importancia, donde los sistemas de placa de yeso están teniendo una gran
introducción, adaptándose a las exigencias particulares de este tipo de obra: construcción seca, rápida y
ligera. Se utilizan los mismos sistemas que en obra nueva.

6.13.6.9.- Futuro de la placa de yeso laminado.

Ya se ha comentado al principio que el mercado de la placa de yeso está todavía en unos niveles de
introducción, sin embargo, desde hace unos cinco años, ha tomado una mayor cota yen la actualidad puede
verse con optimismo su desarrollo.

Existen mercados o nichos de él donde el uso de éste producto se ha introducido en cotas incluso ya
superiores a otros hasta ahora utilizados, pero en general y a medida que se acerca hacia el usuario final,
estas cotas decrecen y queda mucho mercado por desarrollar. Su introducción depende mucho por un lado
del conocimiento del producto y sus sistemas, tanto a nivel técnico como a nivel del usuario o público en
general, y por otro, de la capacidad de transformar y actualizar su gama a cada uno de los mercados
específicos, de tal forma que se puedan adaptar a una manera y exigencias particulares del mercado
nacional. También es importante el diseño de nuevos productos para campos novedosos donde su
utilización es actualmente impensable.

Según mercados puede resumirse el futuro de la placa de yeso en los siguientes puntos:



182
Albañilería interior.

Es un mercado bastante desarrollado, en auge, donde su mayor crecimiento pasa, como se ha comentado
anteriormente por el mejor conocimiento del producto v sus sistemas y por la adaptación de éstos a las
necesidades del prescriptor. Es actualmente el campo de mayor salida de la placa de yeso laminado. Según
la experiencia de otros mercados, en especial el Europeo, su introducción se ampliará con la incorporación
de Soluciones integrales a las distintas necesidades de cada nicho de mercado, acompañando en ellas a la
Placa de Yeso Laminado de otros productos, incluso bien distintos a ella, pero que de alguna manera la
complementará y «ayudará» repetimos, a su máxima expansión.

Protección al fuego.

De gran importancia y donde las cambiantes y cada día más exigentes Normas hacen que la placa de yeso
evolucione rápidamente con la presentación al mercado de productos y Sistemas especialmente diseñados
para ello, como pueda ser la placa Pladur M0, y se realicen continuos ensayos para su homologación
constante.

Acondicionamiento acústico.

La placa de yeso se ha introducido fuertemente en el mercado del aislamiento acústico. Pero debido a su
configuración plana y continua, en locales actúa cómo un espejo ante el sonido, debiéndose revestirla
posteriormente con materiales porosos o crear con ella dibujos geométricos estudiados. Ante ésta situación
aparecen en el mercado las placas de yeso con paramentos diseñados que mejoran la acústica, como son las
placas perforadas, que a su vez son decorativas. Este es uno de los campos donde la placa de yeso irá abar-
cando cada vez más mercado.

Bricolaje.

Por la facilidad de montaje que tienen sus Sistemas su consumo irá en aumento y por tanto la gama de
productos irá adaptándose a él con el fin de facilitar su utilización por el consumidor de este tipo de
mercado. De aquí la placa de 6,5 mm, las placas de pequeño formato y los materiales auxiliares en
contenedores más manejables.
Ambientes húmedos.

Ya se ha mencionado anteriormente la inclusión en la gama de productos, de placas específicamente
diseñadas para un mejor comportamiento ante ambientes húmedos y esto ha hecho que la placa haya dado
un paso muy importante en éste campo diseñando sistemas para ambientes de semi - intemperie fuera por
tanto ya de la albañilería interior. Es en consecuencia, un campo muy importante de desarrollo de este
producto.

Por todo ello consideramos que el futuro de la placa de yeso laminado en España es muy optimista estando
actualmente en un estado de crecimiento paulatino y con un campo muy amplio por delante donde podrá
tomar cotas, sino iguales, sí cercanas a las de otros países europeos.












183

6.13.7.- Placas de escayolas para techos.

6.13.7.1.- Tipos.

Se entiende por placas de escayola para techos a los elementos de escayola para techos suspendidos
destinados a la realización de dos tipos diferentes de cielorrasos, los denominados continuos y los
denominados desmontables.

Los cielorrasos son elementos constructivos que cumplen una serie de funciones, como son las siguientes:

- Aislamiento térmico del local que delimitan inferiormente.

- Aislamiento acústico del local que delimitan inferiormente.

- Acondicionamiento fónico del local que delimitan inferiormente.

Asimismo dan lugar al espacio denominado “ plenum “ por el cual pueden discurrir una serie de
instalaciones de la edificación.

Las siguientes normas hacen referencia a las placas de escayola para techos:

-- UNE 102021/83. Placas de escayola para techos desmontables de entramado visto. Condiciones
generales. Especificaciones.

--UNE 102022/83. Placas de escayola para techos de entramado oculto con juntas aparentes. Condiciones
generales. Especificaciones.

-- UNE 102024. Planchas lisas de escayola para techos continuos. Condiciones generales.
Especificaciones.

6.13.7.2.- Placa lisa de escayola para techos continuos (Figura 6.13.7.2.1)

Se entiende por placa lisa de escayola para techos continuos a elementos prefabricados ortogonales, con
superficie vista lisa o decorada, constituidos por una mezcla de escayola y agua, con posibles adiciones
inorgánicas ligeras, de aditivos y de fibras minerales, pudiendo estar coloreados mediante pigmentos.

La cantidad de adiciones influye en las características mecánicas de la placa. Dependiendo del fabricante
se suele aditivar del orden de 20 a 65 gramos de fibra por metro cuadrado de placa lisa, o lo que es lo
mismo del 0.15 % al 0.5 en peso de fibra de vidrio. Las placas pueden ser de dos tipos:

- Placa lisa tradicional (también denominada plancha lisa) Con espesor constante en toda la superficie de la
placa.

- Placa de contramolde. Con espesores diferentes en su superficie. Presenta un reborde en todo su
perímetro que va reforzado, mientras que la zona central de la placa se encuentra rehundida.

Características..

Las especificaciones siguientes, así como los ensayos pertinentes para la obtención de los parámetros
máximos y mínimos se refieren a las normas UNE 102011/86. Escayolas para la construcción.
Especificaciones, y UNE 102033/97. Métodos de ensayo.

Las placas deben ser ortogonales con una cara vista o cara de paramento y una cara oculta. La cara vista
estará exenta de defectos tales como granos, oquedades, manchas, eflorescencias, bultos y arañazos, y de
184
aceites o de productos de desmoldeo. La cara oculta tendrá la rugosidad suficiente para permitir la
adherencia de las estopadas. Podrá estar provista de nervios en alto relieve, perpendiculares entre sí para
dotarla de mayor resistencia.

Dimensiones y tolerancias .

Las dimensiones preferentes y las tolerancias dimensionales para las placas lisas se establecen en la tabla
6.13.7.2.1. .

Se admitirán otras dimensiones siempre que se cumplan las tolerancias establecidas en el cuadro

En relación con la rectitud de aristas se admitirá una desviación máxima menor a 1 mm.


Figura 6.13.7.2.1 .- Tipos de placas de escayola.


Tabla 6.13.7.2.1 .-Placas lisas para techos continuos.



Contenido en humedad: El contenido medio en humedad de las placas será inferior a un 5 %, y ningún
valor individual será superior al 6 %.

Las placas son excelentes reguladores higrotérmicos, manteniendo el equilibrio de humedad en el
ambiente, absorbiendo o desprendiendo agua.

Planicidad: La desviación máxima de las placas con respecto a una superficie horizontal será inferior a 1
mm. en una longitud de 1.000 mm.

Masa: La masa de cada placa no se desviará más de un 4 % con respecto a la masa media, no siendo
superior la masa de cada placa de 16 kg por m
2
.

pH: El valor del pH en la superficie de la placa estará comprendido entre 6 y 10.5 unidades.

Desviación angular : La tolerancia angular de cualquiera de los ángulos de una placa, será inferior a un
ángulo tangente (1/500).

185
Dureza superficial: Mantiene una relación directamente proporcional a la densidad. A mayor cantidad de
escayola, mayor densidad y por tanto mayor dureza superficial y peso.

Comportamiento ante el fuego: Los productos constituyentes de las placas (escayola y fibra de vidrio), por
su naturaleza inorgánica, son materiales no combustibles, por tanto su clasificación ante el fuego es M0.

6.13.7.3.- Ejecución de cielorrasos de placa lisa.

En techos lisos las placas se unirán de los siguientes modos: a testa, con encuentro en galce (lo normal), o
con bordes reforzados (de contramolde).

Techo continuo de placas de escayola con fijación metálica ( Figura 6.13.7.3.1 ).

Este sistema se utilizará para reducir la altura de un local donde no se prevea que pueda ser levantado por
sobrepresión de viento. Estas placas se suspenderán con varillas metálicas de acero galvanizado de 3 mm.
de diámetro dotadas de ganchos cerrados en ambos extremos, con un mínimo de tres varillas verticales
cada metro cuadrado, no alineadas y uniformemente repartidas.

El extremo superior se sujetará al elemento de fijación al forjado, mientras que el extremo inferior se atará
con doble alambre de 0.7 mm de diámetro a la arma dura de la placa, retorciéndose los alambres hasta
llevar a la placa al nivel preciso.

-Techo continuo de placas de escayola con sujeción mediante estopada colgante ( Figura 6.13.7.3.2 ) .

Cuando las placas estén dispuestas sobre las reglas, se amasa la pasta de escayola (con la técnica de
amasado a saturación), para mezclarla con la estopa, o estopa y sisal. Como la trabajabilidad y el tiempo de
fraguado de la pasta aumentan con el incremento de la cantidad de agua de amasado, no es recomendable
utilizar excesiva cantidad de agua ya que provocaría una retracción y posibles movimientos diferenciales
que las placas no son capaces de soportar y, en consecuencia, se pueden producir fisuras.

La estopada de cuelgue se introduce por la parte superior en las piezas de entrevigado, perforadas
previamente por picado, cada 50 cm aproximadamente, coincidiendo con el centro y las juntas de las
placas, con un mínimo de tres sujeciones cada metro cuadrado, no alineadas y uniformemente repartidas.
Las placas se van colocando sujetas a la parte inferior de la estopada, procediéndose posteriormente a la
colocación de la estopada de las juntas de las placas.

Acabado.

Se amasará la escayola para enlucir las placas con la cantidad de agua necesaria evitando los excesos de
ésta, y con el fin de normalizar la relación A/Y, ésta se hará en todos los casos utilizando la técnica del
amasado a saturación. Posteriormente se enlucirá la cara inferior de las placas, rellenando las juntas entre
las placas y los huecos que hubieran quedado por imprecisión del corte, en el mismo proceso y con la
misma pasta.

Una vez que están ya colocadas y sujetas todas las placas se procede a rellenar la parte exterior de las
juntas entre placas y a efectuar el acabado superficial.
186


Figura 6.13.7.3.1 .- Fijación de placas lisas de escayola por medio de varillas.




Figura 6.13.7.3.2 .- Fijación de placas lisas de escayola por medio de estopada colgante.


6.13.7.4 .- Placas de escayola para techos desmontables.

Se entiende por placas de escayola para techos desmontables, a elementos prefabricados ortogonales, con
puesta en obra en seco y colocadas sobre perfilería metálica, con superficie vista lisa o decorada,
constituidos por una mezcla de escayola y agua, con posibles adiciones inorgánicas ligeras, de aditivos y
de fibras minerales, pudiendo estar coloreados mediante pigmentos.

Las placas pueden ser perforadas con el fin de aumentar las propiedades acústicas, y en este caso deben ir
protegidas en su dorso por una manta de fibra de vidrio. Los cantos pueden fabricarse reforzados para
facilitar su manejo.

187
Caracteristicas.

Las especificaciones siguientes, así como los ensayos pertinentes para la obtención de los parámetros
máximos y mínimos se refieren a las normas UNE 102011/86. Escayolas para la construcción.
Especificaciones y UNE 102033/97. Métodos de ensayo.

Dimensiones y tolerancias .

Las dimensiones preferentes y las tolerancias dimensionales para las placas lisas y para las desmontables
se establecen en la tabla 6.13.7.4 .1 Se admitirán otras dimensiones siempre que se cumplan las tolerancias
establecidas en los cuadros En relación con la rectitud de aristas se admitirá una desviación máxima menor
a 1 mm.

Tabla 6.13.7.4 .1 .- Dimensiones y tolerancias

DIMENSIONES NOMINALES PREFERENTES (MM) / TOLERANCIAS (MM)

TIPOS PLACA A B C


Contenido en humedad .

El contenido medio en humedad de las placas será inferior a un 5 %, y ningún valor individual será
superior al 6 %.

Planicidad .

La desviación máxima de las placas con respecto a una superficie horizontal será inferior a 1 mm. en una
longitud de 1.000 mm.

Masa .

La masa de cada placa no se desviará más de un 5 % con respecto a la masa media.

pH .

El valor del pH en la superficie de la placa estará comprendido entre 6 y 10.5 unidades.

6.13.7.5.- Ejecución de cielorrasos para techos desmontables.

Techo continuo de placas de escayola con fijación metálica : Las placas de escayola se colocarán sobre
elementos que permitan su nivelación, colocando las uniones de placas longitudinalmente en el sentido de
la luz rasante y las uniones transversales alternadas, estando dotadas de rigidizadores de cañas de 15 mm
de diámetro y formando una retícula de 400 mm.

188
Las placas perimetrales estarán separadas 5 mm. de los paramentos verticales.

Despiezado de placas de escayola con entramado oculto (Figura 6.13.7.5.1).

El entramado está formado por carriles en forma de té simple, que se disponen paralelamente en una
dirección, con separación de 600 ó 625 mm entre ejes, según sea la dimensión de las placas. Se debe cuidar
la perfecta planicidad y alineaciones del entramado. En techos de tamaño importante se suele recurrir al
rayo láser para estos menesteres.

Sobre el entramado se disponen a hueso las placas de escayola. Hay dos tipos:

- Placas no desmontables y desmontables.

Una vez colocadas las placas, se repasan las juntas con pasta de escayola.



Figura 6.13.7.5.1.- Placas de escayola sobre entramado oculto.

Techo despiezado de placas de escayola con entramado visto (Figura 6.13.7.5.2).

El entramado se dispone en forma de retícula, con un primario y un secundario. Está formado por perfil en
té, con la cara inferior vista. (figura inferior). Dispone de posibilidad de acoplamiento entre el primario y el
secundario, modulado cada 300 mm, lo que produce retículas de 600 x 600 ó de 1200 x 600 mm, que son
las dimensiones entre ejes que deben tener las placas de escayola.

Sobre la retícula se colocan, en seco, las placas de escayola, que siempre resultan desmontables. Existen
dos tipos posibles de placas: con los bordes rectos, apoyan sobre el carril, dejando un techo plano. Y con
descuelgue, de modo que la placa descienda por debajo del plano del carril, quedando el perfil semioculto.
189



Figura 6.13.7.5.2.- Placas de escayola para entramado visto

6.13.8 .- Remates y complementos: Molduras y cornisas.

Características : Son prefabricados de escayola, que se producen por vaciado en molde y se colocan en
obra mediante pasta de escayola.

Aplicaciones : También existen una serie de productos de escayola que se utilizan como remate y
complemento de los techos. Así se pueden citar las molduras, cornisas, candilejas, escocias, fosas,
cortineros, escuadras, plafones, rosetas, etc.

Las molduras son piezas prismáticas alargadas de unos 120 centímetros, en cuya sección transversal
presentan un ángulo recto para adosarse al encuentro del techo con la pared de unos 6 x 6 centímetros,
presentando una gran variedad de formas en el resto de la sección para ser vistas (Figura 6.13.8.1).

Las cornisas son piezas prismáticas planas alargadas de unos 120 centímetros de longitud con una anchura
que puede oscilar entre 12 y 25 centímetros, con apariencia exterior similar a las molduras, pero dejando
un espacio libre en la esquina del encuentro del techo con la pared, presentando una gran variedad de
formas en el resto de la sección para ser vistas (Figura 6.13.8.2) .

Las candilejas son piezas planas y alargadas cuyo fin es ocultar los elementos de iluminación. Los tamaños
oscilan entre longitudes de 200 centímetros y separación de las paredes de 20 centímetros (Figura
6.13.8.3). Los cortineros son piezas planas y alargadas cuyo fin es ocultar los elementos de cuelgue de
visillos y cortinas. Los tamaños oscilan entre longitudes de 120 centímetros y cuelgues de 12 centímetros
(Figura 6.13.8.4).

Las fosas son piezas con formas quebradas para producir el encuentro de los cielorrasos con los
paramentos verticales, produciendo una zona de sombra que evite que se vea el ángulo del encuentro. Los
tamaños oscilan entre longitudes de 120 centímetros y lo que es la fosa en sí de 4 x 4 centímetros (Figura
6.13.8.5).

Los plafones suelen ser circulares, con aplicación en techos, marcando los puntos de iluminación,
normalmente en el centro de la habitación. Los diámetros suelen oscilar entre 25 y 60 centímetros (Figura
6.13.8.6). Las rosetas suelen ser circulares, con aplicación en techos. Los diámetros suelen oscilar entre 5 y
15 centímetros (Figura 6.13.8.7).

190


Figura 6.13.8.1.- Molduras. Figura 6.13.8.2 .- Cornisas.


Figura 6.13.8.3.- Candilejas. Figura 6.13.8.4.- Cortineros.


Figura 6.13.8.5 .- Fosas. Figura 6.13.8.6 .- Plafones.

Figura 6.13.8.7.- Rosetas.
191
6.14.-Normas UNE del yeso.

UNE Fecha
Public.
Título Estado
102-001 Nov 86 Aljez o piedra de yeso. Clasificación. Características.
Aljez o piedra de yeso. Clasificación. Características.
Sin modificación.
102-010 Nov 86 Yesos para la construcción. Especificaciones. Sin modificación.
102-011 Nov 86 Escayolas para la construcción. Especificaciones. Sin modificación.
102-012 EX Jul 98 Adhesivos a base de yeso para paneles de paramento
vertical. Definiciones, especificaciones y métodos de
ensayo.
Anulada desde 01.04.03
102-014
Parte 1
Sep 99 Yesos especiales de aplicación manual para la
construcción. Definiciones y especificaciones. Parte
1: YESOS ALIGERADOS.
Adopción de un proyecto de
norma europeo. Vigente
102-014
Parte 2
Sep 99 Yesos especiales de aplicación manual para la
construcción. Definiciones y especificaciones. Parte
2: YESOS DE ALTA DUREZA.
Adopción de un proyecto de
norma europeo. Vigente
102-014
Parte 3
Sep 99 Yesos especiales de aplicación manual para la
construcción: . Definiciones y especificaciones. Parte
3: YESOS DE TERMINACIÓN.
Adopción de un proyecto de
norma europeo.
102-015 Sep 99 Yesos de construcción de proyección mecánica.
Definiciones y especificaciones.
Adopción de un proyecto de
norma europeo. Vigente
102-016
Parte 1
Oct 01 Placas de escayola para techos. Placas de escayola
para falsos techos continuos no desmontables
Definiciones y Especificaciones.
Adopción de un proyecto de
norma europeo. Coexiste con
la norma UNE 102-024.
102-016
Parte 2
Oct 01 Placas de escayola para techos. Placas de escayola
para techos desmontables con perfilería metálica.
Definiciones y Especificaciones.
Adopción de un proyecto de
norma europeo. Coexiste con
las normas UNE 102-021 y
UNE 102-022.
102-017 Pastas autonivelantes para soleras, a base de sulfato
de calcio. Definiciones y especificaciones.
Tomada en consideración.
102-020 May 98 Paneles prefabricados de yeso o escayola, de
paramento liso para la ejecución de tabiques.
Especificaciones.
Anulada desde el 01.04.03
102-020 May 83 Paneles prefabricados de yeso o escayola de
paramento liso para la ejecución de tabiques.
Condiciones generales. Especificaciones.
Anulada desde el 01.04.03
102-021 Dic 83 Placas de escayola para techos desmontables de
entramado visto. Condiciones generales.
Especificaciones.
Vigente en la documentación
oficial. Coexiste con la norma
UNE 102-016. Parte 2.
102-022 Dic 83 Placas de escayola para techos de entramado oculto
con juntas aparentes. Condiciones generales.
Especificaciones.
Vigente en la documentación
oficial. Ahora coexiste con la
norma UNE 102-016. Parte 2
102-023 May 83 Placas de cartón-yeso. Condiciones generales y
especificaciones.
Vigente en la documentación
oficial. Coexiste con la norma
UNE 102-023:98
102-023 May 98 Placas de yeso laminado. Condiciones generales y
especificaciones.
Coexiste con la norma UNE
102-023:83 a la que sustituirá.
192
102-024 Dic 83 Plancha lisa de escayola para techos continuos.
Condiciones generales. Especificaciones
Vigente en la documentación
oficial. Coexiste con la norma
UNE 102-016.Parte 1
102-030 Abr 98 Paneles prefabricados de yeso o escayola de
paramento liso para la ejecución de tabiques.
Métodos de ensayo.
Anulada desde el 01.04.03
102-030 Abr 83 Paneles prefabricados de yeso o escayola de
paramento liso para la ejecución de tabiques.
Métodos de ensayo.
Anulada desde el 01.04.03
102-031 Sep 82 Yesos y escayolas de construcción. Métodos de
ensayo físicos y mecánicos.
Vigente en la documentación
oficial. Coexiste con la norma
UNE 102-031:99.
102-031 Sep 99 Yesos y escayolas de construcción. Métodos de
ensayo físicos y mecánicos.
Coexiste con la norma UNE
102-031:82 a la que sustituirá.
102-032 Mar 84 Yesos y escayolas de construcción. Métodos de
análisis químico.
Vigente en la documentación
oficial. Coexiste con la norma
UNE 102-032:99
102-032 Oct 99 Yesos y escayolas de construcción. Métodos de
análisis químico.
Coexiste con la norma UNE
102-032:84 a la que sustituirá.
102-033 Dic 83 Placas de escayola para techos. Métodos de ensayo. Vigente en la documentación
oficial. Coexiste con la norma
UNE 102-033:01
102-033 Oct 01 Placas de escayola para techos. Métodos de ensayo. Coexiste con la norma UNE
102-033:83 a la que sustituirá.
102-035 Feb 83 Placas de cartón yeso. Métodos de ensayo. Vigente en la documentación
oficial. Coexiste con la norma
UNE 102-035:98
102-035 May 98 Placas de yeso laminado. Métodos de ensayo. Coexiste con la norma UNE
102-035:83 a la que sustituirá.
102-037 Dic 85 Yesos y escayolas de construcción. Método de
análisis de fases.
Sin modificación.
102-039 Dic 85 Yesos y escayolas de construcción. Determinación de
la dureza Shore C y de la dureza Brinell.
Sin modificación.
102-040 IN Sep 00 Informe UNE. Montajes de los sistemas de tabiquería
de placas de yeso laminado con estructura metálica.
Definiciones, aplicaciones y recomendaciones.
Informe UNE de instalación.
UNE-EN
12859
Nov 01 Paneles de yeso : definiciones, especificaciones y
métodos de ensayo.
Vigente
UNE-EN
12860
Nov 01 Adhesivos a base de yeso para paneles de yeso:
Definiciones, especificaciones y métodos de ensayo.
Vigente
UNE-EN
12860/AC
Abr 02 Adhesivos a base de yeso para paneles de yeso:
Definiciones, especificaciones y métodos de ensayo.
Erratum europeo.
UNE-EN
12860/AC
Nov 02 Adhesivos a base de yeso para paneles de yeso:
Definiciones, especificaciones y métodos de ensayo.
Erratum europeo.

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