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La Deshonestidad académica, una práctica común entre los estudiantes. Alicia Cruz Dirección de Premios, Sorteo Tec.

Tecnológico de Monterrey 15 de marzo de 2010 Palabras clave: deshonestidad académica, ética, plagio. Los alumnos con mayor frecuencia cometen diferentes actos relacionadas con el plagio de actividades, ya sea de manera activa: copiar información de diversas fuentes y hacerlas pasar como propio, usar trabajos de otros compañeros o material no permitido durante los exámenes o bien de manera pasiva al no denunciar a compañeros que realicen actividades poco honestas, desde el punto de vista académico. La labor como docentes, ya no se enfoca en identificar copias entre los alumnos o estar buscando sanciones para los mismos, sino en desarrollar mejores técnicas de enseñanza y la continua innovación en el diseño de sus cursos; para fomentar la creatividad de los alumnos e inducirlos hacia un camino de la honestidad, bajo un pensamiento crítico, basándose en los principios éticos, que a largo plazo permitirán que los alumnos se desarrollen como profesionistas éticos y comprometidos. “Porque se considera plagio, si finalmente lo plantee con mis palabras, además es un trabajo que presenté el semestre anterior y no me dijeron nada, esto no amerita un DA (Deshonestindad Académica)” Estas y otras frases escuchamos de nuestros alumnos muy frecuentemente, cuando presentan un trabajo que se resume en un “Copy-paste” de información; es decir, copiar y pegar información de diversas fuentes y hacerlas pasar como propias. Con la ayuda de la tecnología, cada vez resulta más frecuente y sencilla esta práctica, así como la inconformidad de los alumnos ante las penalizaciones que se generan. A continuación revisaremos las condiciones que promueven que estas situaciones se presenten, experiencias que se tienen con alumnos de Universidad Virtual del Tecnológico de Monterrey y el punto de vista de diversos autores antes las acciones que se podrían seguir para prevenir este tipo de actividades. Partiendo de la definición deshonestidad académica o DA, como es conocido a nivel Sistema del Tecnológico de Monterrey: “se considera un acto intencional de fraude, en el que un estudiante presenta un trabajo como propio, sin autorización, el uso no autorizado de información en cualquier ejercicio académico. Se considera igualmente deshonestidad académica el incluir documentos externos, para impedir o dañar el trabajo académico de otros estudiantes o asistir a otros estudiantes en actividades poco honestas” (Hulsart 2009). Utilizar información de otras personas sin darles el crédito, es fomentar actividades de deshonestidad académica, igualmente estar presente cuando otras personas lo realizan y no comentarlo, es una actividad que se considera deshonesta. No dudo que la mayoría de los estudiantes saben de bancos de información de tareas o exámenes y aunque no los utilicen, tampoco los denuncian. Dentro del Tecnológico de Monterrey, en el artículo 55 del Reglamento Académico de la Rectoría Zona Metropolitana de Monterrey. Campus Monterrey, se manifiesta: “Serán considerados académicamente deshonestos todos los actos individuales o colectivos que se cometan dentro o fuera del salón de clases, en que se presente como propio un conocimiento que no se

posee. Se considerarán responsables tanto el alumno que cometa la falta como al que permite que se efectúe”. (Reglamento Académico de la Rectoría Zona Metropolitana de Monterrey. Campus Monterrey 2010). Reafirmando, cometer o estar presente dentro de actividades de plagio, son actos que son sancionados de acuerdo a diversos criterios que varían de acuerdo al curso, profesor o carrera. Dentro de la Universidad Virtual, en los cursos que se imparten en línea y de manera satelital, se integran dentro de las políticas los mismos, temas relacionados con la deshonestidad académica y las sanciones que se aplicarían en caso de que se presenten; a pesar de eso, continúan siendo frecuentes. Hulsart y Mc.Carthy dentro de su artículo “Educators’ role in promoting academic integrity” presentan tres razones por las cuales los alumnos copian: “(1) El equilibrio entre costo beneficio, es poco probable que sean descubiertos y que los compañeros comenten. (2) Al estar en un ambiente poco observado, con el problema de no considerar la integridad como norma social, combinado con la falta de actividades para detectarlo y reportarlo. (3) Las relaciones entre los diversos estudiantes, que promueven el intercambio de información y la aceptación que se tiene en aspectos de copiar información” (Hulsart 2009). Parte del porqué los alumnos llegan a realizar actos de deshonestidad académica, de menara consiente o inconsciente, parte de que actualmente los alumnos están involucrados en muchas actividades extra académicas y van restando importancia a las actividades académicas, les resulta sencillo emplear trabajos que están en la red o bien de otro compañero, consideran poco probable que el trabajo sea presentado al maestro A y este a su vez, lo compare con el maestro B, para ver si son similares o se usaron con anterioridad. Los alumnos consideran nula la posibilidad que los descubran y en caso de hacerlo, generalmente niegan conocer las sanciones que implica y solicitan se reconsidere. Los alumnos deben de trabajar de manera independiente, igualmente deben ser y responsables, porque las copias de trabajos, son detectables. Sin embargo, no solamente copia aquel alumno que comete plagio activo; es decir, que presta la información a otro compañero, copia de alguna fuente de información sin dar crédito a los autores, que toma fotos de un examen y pasa la información vía mensaje en el celular; sino que también comenten plagio pasivo: “la deshonestidad académica pasiva, incluye actividades en las que alguien más está copiando y no se reporta, dejar notas en el examen cuando es la primera vez que se presenta, comentar a otros sobre el contenido de un examen, dado que faltan personas por presentar, uso de bancos de información de semestres anteriores, para presentar exámenes (Anitsal 2009). Sin embargo, en la copia pasiva es donde los alumnos tienen mayor dificultad para distinguir y aceptar que están incurriendo en actividades poco honestas. Por ejemplo, para los alumnos es normal salir de un examen y comentar con compañeros que llevan la misma clase pero en diferente horario, sobre el contenido del examen e incluso proporcionar datos para la solución de los problemas, esto también es considerada copia y pocos lo saben. De acuerdo a una investigación realizada por Rafik Z. Elias “The impact of anti-intellectualism attiitudes and academic Self-efficacy on Business Students’

perceptions of cheating”. Dentro del estudio realizado en Universidades del Este, noreste y montañas de Estados Unidos explica que: “Al menos el 66% de estudiantes han estado involucrados en actividades en las que han copiado o usado el trabajo de otras personas y sobresalen aquellos con altas notas” (Elías 2009). Si agregamos que la mayor cantidad de alumnos que copian son aquellos de las carreras de negocios y peor aún, son los más contratados por las empresas estadounidenses, dado que se prestarían a actividades poco éticas como el reportar menores impuestos. Nos enfrentamos a un reto en el ambiente laboral con falta de ética. Estando en un país en el que el dicho más popular indica que “el que no tranza no avanza”, definitivamente como docentes requiere un alto compromiso para combatir esta idea. En mis primeros años de docente, el tiempo invertido en revisar que los alumnos copiaban o no una actividad, limitaban el tiempo que podía invertir en brindarles mejores alternativas para usar la información de manera adecuada; generalmente se basaba en una búsqueda dentro de Internet para identificar trabajos similares, incluso aquellos trabajos que presentaban palabras poco comunes en nuestro país como “costes” eran una alerta de posible copia. Igualmente el leer una tarea y de pronto más adelante encontrarme con palabras similares, hacía que volviera a iniciar la revisión de las mismas para detectar copias. Las habilidades que los alumnos se dan para copiar dentro de un salón de clases son variadas y muy creativas, sobra mencionarlas; pero con el uso de tecnologías como celulares, cámaras, iPhone, laptops, las formas de copia, resultan aún más sencillas de aplicar por los alumnos y complejas de reconocer por parte de los maestros. Sin embargo, el papel de los maestros no debe limitarse solamente a ser policías de los alumnos y el estar únicamente “cazando” aquellos trabajos que son copiados, finalmente lo que se busca es que los alumnos aprendan. El uso de herramientas como el SafeAsign, Turnitin o “Google”, permiten invertir más tiempo buscando alternativas para que los alumnos realmente aprendan haciendo otro tipo de actividades, no solamente investigaciones. De acuerdo a lo que Leila Christenbury en su artículo “It’s not as simple as it seems. Doing Honest academic work in an age of point and click”, nos presenta que “los docentes tenemos la responsabilidad de fomentar un aprendizaje activo para que los alumnos participen de manera práctica”. (Christenbury 2009). No es 100% responsabilidad de los alumnos el realizar una actividad poco honesta, sino forma parte de una falta de explicación por parte de los docentes de qué es una acción de deshonestidad académica: “el definir los errores entre no poner una cita y copiar de manera deliberada, el explicar las formas de citar, resumir y parafrasear información, crear actividades en las que desarrollen sus propias habilidades” (Christenbury 2009). Son algunas de las actividades sugeridas para mejorar el ambiente de aprendizaje de los alumnos y que harían que los alumnos se desarrollen de manera íntegra. De acuerdo a lo que presenta Hulsart y Mc.Carthy: “fomentar un ambiente de liderazgo ético dentro del salón de clases, debe partir del líder el promueva la integridad de los alumnos, confiar y que confíen en él, la estructura del curso, si se diseñan actividades y evaluaciones que fomenten la creatividad de los alumnos” (Hulsart 2009). Los alumnos son cada vez más creativos, lo importante es aprender a canalizar esa creatividad. Pero sobre todo, hacerlos entender que debemos reconocer que la ética, es de las actividades que son fundamentales en cualquier

actividad que se realiza, independientemente de si un alumno es observado por un profesor o se encuentra trabajando a distancia, la ética es la base de un buen profesionista. Por lo que “el análisis de casos tanto de empresas como del gobierno pueden fomentar el análisis crítico y modificar la postura de los estudiantes ante actividades poco éticas” (Luthy, 2009). Sobre todo, hacerlos entender que el maestro no es un villano en la historia, por tratar de llevarlos hacia el respeto de la autoría de los trabajos de otras personas. Si bien el uso de la tecnología nos permite detectar más fácilmente los plagios entre los alumnos, las actividades sugeridas de acuerdo a lo que Ida M. Jones presenta en “Cyber-plagarism: different method-same song”: “Para enseñar de manera efectiva, se puede reexaminar los cursos y cambiar los objetivos y metas del curso” (Jones 2009). Si vemos de manera comparada lo que sugiere y lo que se aplica en la mayoría de los cursos de Universidad Virtual a nivel profesional tenemos: Actividades sugeridas Incluir en los cursos en línea, discusiones de manera sincrónica y asincrónica. Promueve Que los alumnos intercambien conceptos con otros. Tiene pensamientos críticos y habilidades para analizar y resolver problemas. Pueden intercambiar ideas con otros Los instructores pueden revisar comentarios de manera detallada, para darles el seguimiento adecuado. Los instructores pueden referirlos a artículos en línea para enriquecer su conocimiento. Modificar los exámenes en línea y el ambiente en el que presentan los exámenes. Cambiar las preguntas en cada curso. Limitar el tiempo para que presenten el examen. Diseñar preguntas que requieren análisis o solución de algún caso. Permitir el uso de libros dependiendo del tipo de examen. Actividades realizadas en la Universidad Virtual La mayoría de los cursos en línea, tienen grupos de discusión abiertos, para que los alumnos tengan la posibilidad de intercambiar ideas, dependiendo de la metodología del curso realizarán actividades basadas en técnicas como el aprendizaje colaborativo, solución de casos o el aprendizaje orientado a un proyecto. En cada una de ellas, reciben retroalimentación del equipo docente para detectar áreas de oportunidad y permitirles mejorar dentro de las actividades realizadas. Se incluye previa revisión en programas como Turnitin, Safe Asign.

Se tiene como política el modificar al menos el 50% de las preguntas del examen o bien ir agregando más preguntas cada semestre. Cada examen tiene un tiempo límite para la resolución del mismo y en ocasiones solamente se permite visualizar una pregunta a la vez. Los exámenes con libro abierto, tienen el tiempo limitado. La mayoría de los exámenes presenta ejercicios aplicados o resolución de casos que requiere el uso de conocimientos

adquiridos en la clase. Dentro de la universidad virtual, cada semestre se cambian las actividades y casos para evitar casos de copia, sin embargo, en los grupos masivos no se considera que el intercambiar las tareas entre alumnos que tienen diferentes maestros, es posible y pocas veces detectado. Desarrollo de nuevas actividades, No se presenta. para distinguir una actividad de “copiar y pegar”, se puede: Dar a los alumnos diferentes tareas, para que detecten si son similares o diferentes. Dar a los alumnos determinado material para que ellos desarrollen uno nuevo pero con el uso adecuado de las fuentes de información. Modificar las actividades escritas Definir y dar ejemplos de qué es plagio. Modificar las actividades cada semestre Uso de casos diferentes

Se tiene un avance en cuanto a lo que se desea promover entre los alumnos del Tecnológico de Monterrey y las acciones se van enfocando en hacerlos participar de manera creativa continuamente; sin embargo, aún hay acciones que se pueden desarrollar para mejorar la calidad académica, haciendo comprender a los alumnos que un buen maestro, tratará de brindarles conocimientos no solamente de una materia, sino la formación de profesionistas éticos, aunque esto implique estricta postura. Conclusión Con lo anterior, podemos reconocer que los actos de deshonestidad académica, se presentan frecuentemente dado que los alumnos en su afán por cumplir con las actividades exigidas en clase con poco esfuerzo, no reconocen qué es un acto de deshonestidad académica, debido a las diferentes posturas éticas o percepciones que se tiene hacia este tema; es importante hacerlos entender qué acciones implican este tipo de actos y qué consecuencias puede tener dentro de la vida profesional a la que se van a enfrentar en breve. La misión principal que tiene el personal docente no es de ser “policías” de los alumnos y enfocarse únicamente en detectar copias, sino que es fomentar un aprendizaje creativo y de manera aplicada para los alumnos, puede ser a través de debates o dinámicas sobre qué es honesto y qué no, independientemente de la asignación que tengan, promoverá que los alumnos aprendan sin necesidad de copiar información o si lo hacen que sea dando el crédito que corresponde al auto. El uso de diversas herramientas tecnológicas que actualmente son básicas para la revisión de actividades a largo plazo podrían ayudar a que se oriente hacia otros fines, no solo detectar copias. Capitalización Para mejorar la calidad académica de los alumnos e impulsarlos hacia normas éticas como base para el desarrollo profesional, tenemos:

Desarrollo de actividades que hagan distinguir a los alumnos qué es una copia o no. Se sugiere la aplicación de casos o la revisión de tareas anteriores, así como el uso de tecnología para hacerlo. Como menciona Boehm, a largo plazo sería: o El estudio general por parte del personal docente, para determinar actividades para reducir el plagio. o Cómo evitar el uso de Internet para este tipo de actividades y obtener el mejor provecho. o Determinar cómo se percibe en diferentes áreas académicas lo que es plagio y lo que no. o Determinar efectivas sanciones para alumnos que lo sigan cometiendo a pesar de los esfuerzos. (Boehm 2009) Realizar trabajo de campo, para conocer el punto de vista de los alumnos ante las aplicaciones que tiene el cometer un acto de deshonestidad académica, conocer la tendencia estadística sobre este tipo de actividades, para determinar las razones de su incremento o decremento.

Fuentes consultadas Anitsal M. Ismet. Anitsal Meral Y Elmore Robert (2009). Academic dishonesty and intention to cheat: A model on active versus passive academic dishonesty as perceived by business students. Academy of Educational Leadership Journal, Volume 13, Number 2, 2009. Recuperado el 20 de enero de 2010 de Pro Quest. Boehm Pamela J. Justice Madeline. Weeks Sandy. (2009) Promoting academic integrity in higher education. The Community College 60 Enterprise. Primavera 2009. Christenbury Leila (2009). It’s not as simple as it seems. Doing Honest academic work in an age of point and click”. Knowledge Quest. Doing Honest Work 17 Volume 37, No. 3. Enero/Febrero 2009. Recuperado el 20 de enero de 2010 de Pro Quest. Elias Rafik Z (2009). The Impact of Anti-Intellectualism Attitudes and Academic SelfEfficacy on Business Students’ Perceptions of Cheating. Journal of Business Ethics (2009) 86:199–209. Recuperado el 20 de enero de 2010 de Pro Quest. Hulsart Robyn. McCarthy Vikkie (2009) Educators’ role in promoting academic integrity. Academy of Educational Leadership Journal, Volume 13, Number 4, 2009 Recuperado el 20 de enero de 2010 de Pro Quest. Jones Ida M. (2009) Cyber-plagiarism: Different method-same song. Journal of Legal, Ethical and Regulatory Issues, Volume 12, Number 1, 2009. Recuperado el 20 de enero de 2010 de Pro Quest. Luthy Michael R. Padgett Barry L, Toner Julie F. (2009). In the beginning: ethical perspectives of Business and non-business college freshmen. Journal of Legal, Ethical and Regulatory Issues, Volume 12, Number 2, 2009. Recuperado el 20 de enero de 2010 de Pro Quest. Mayhew Brian W. Murphy Pamela R (2009). The Impact of Ethics Education on Reporting Behavior. Journal of Business Ethics (2009) 86:397–416. Recuperado el 20 de enero de 2010 de Pro Quest.