Incriminándome

de Peter Handke

Título original de la obra: “SELBSTBEZICHTIGUNG” Traducido del alemán por RUTH FEHLING Y NICOLAS COSTA

“Selbstbezichtigung” se estrenó en Buenos Aires en marzo de 2004 en la Ciudad Cultural Konex con el siguiente reparto Actriz Actor Actriz asistente Iluminación Ingeniería de sonido Dirección Ana Slavin Enrique Papatino Florencia Limonoff Marín Hoffmann Angel Olivencia Roberto Aguirre

En esta versión los textos en negrita correspondieron a al actriz. Los demás al actor.

Me hice notar. Aprendí los adjetivos. Miré los objetos señalados. Movilicé partes de mi cuerpo. Pude gritar. Aprendí la diferencia entre este y aquel. para un actor y una actriz. Aprendí las palabras. Aprendí cuales eran los objetos señalados. La sala y el escenario están siempre iluminados. Aprendí a temer a figuras ausentes. Aprendí la diferencia entre el singular y el plural. Ambos actores trabajan con micrófonos y altavoces. Miré. Designé con el mismo nombre a figuras parecidas. Noté diferencias entre ruidos. en el he de . Aprendí los posesivos. Adquirí un vocabulario. Provoqué ruidos. Escuché ruidos. Retuve las señales aprendidas. Me movilicé fuera de ese lugar. Aprendí los demostrativos. Percibí. Percibí lo que ya había percibido. se intercambian o hablan al unísono. Tomé conciencia. Moví mi boca. Pude callar. Reconocí lo que había vuelto a ver. Volví a ver lo que había visto. No hay roles. Moví mi cuerpo. Emití sonidos. despacio y fuerte. Marqué las diferencias entre figuras diferentes. Me crearon. Aprendí los adverbios. Me engendraron. Me he convertido en sujeto de oraciones. Me he convertido complemento de oraciones. Señalé los objetos señalados. Aprendí los verbos. Vine al mundo. Reconocí lo que había visto. Me he convertido en una serie letras. Me anotaron en el Registro Civil. Aprendí cuales eran los objetos no señalados. Me convertido en un mover de labios. Hablé. Vi objetos. Me formé. Aprendí. Me moví de un sitio a otro. Tuve que moverme. Aprendí la diferencia entre mío y tuyo. Tomé conciencia. Aprendí los sustantivos. Tampoco cae al finalizar la obra. Me he convertido en el sujeto y complemento de oraciones principales y oraciones accesorias. Mostré los objetos señalados. Comencé a pensar.2 Esta obra es una pieza hablada. Vi las figuras señaladas. Crecí. Me movilicé en el mismo lugar. Llegué a ser. Me movilicé. Un hombre y una mujer cuyas voces armonizan entre sí. Me dieron a luz. Señalé a figuras ausentes. Retuve. Aprendí las palabras “añorar” y “temer”. Pude emitir tonos. Emití tonos. El escenario vacío. Pude hablar. Grité. Aprendí a añorar a figuras ausentes. ruidos y sonidos. Aprendí la diferencia entre acá y allá. Pude moverme. Aprendí. Reconocí lo que había percibido. Aprendí la diferencia entre ser y haber sido. Aprendí la diferencia entre bueno y malo. El telón no se utiliza. Comencé a ver.

3 Dije mi nombre. Debería haber cumplido con reglas. Me volví razonable. Ya no debía obedecer sólo al instinto. el agua. Aprendí reglas para cosas y para seres humanos. Me arrastré en cuatro patas. Me hice responsable de mi historia. Salté. Dije “yo”. Pude escupir. Pude jugar. Pude dejar de hacerlo. Debería no haberlo hecho. Me volví activo. Aprendí reglas para el aire. Llegué a ser: debería. Aprendí a hacer mis necesidades sin ensuciarme la ropa. No seguí las leyes naturales. Aprendí reglas. Pude haberme matado. Hice de mí lo que soy. Debería haber obrado. Aprendí a dominarme. Aprendí a diferenciar lo bueno de lo malo: debería haber evitado lo malo. Viví en mi tiempo. Debería haber seguido las reglas tradicionales de la sociedad. Pude hablar de objetos. Me hice a mí mismo. Pude hacer ademanes. Pude seguir un ejemplo. Pude imaginarme objetos. Corrí hacia algo. Me incorporé. Pude responder preguntas. Pude afirmar con la cabeza. Pude hacerme el muerto. Pude caminar con las dos piernas. Pude valorar objetos. Aprendí mi deber. Cambié. Me hice responsable de las historias ajenas. Aprendí a controlar mi cuerpo. Aprendí a reconocer lo negativo de mis actos y actuar en . Pude hacer algo. Pude destruir objetos. Pensé en mí. Dejé de actuar con naturalidad. Pude no desearlo. Pude recordar objetos. Reconocí que no soy tu. Pensé en otros. Pude comparar unos objetos con otros. Pude negar con la cabeza. Aprendí a comer con mis propias manos: debería haber evitado ensuciarme.. Caminé. Como metáforas para las reglas aprendí sus excepciones. Aprendí a aceptar las conductas de los demás: debería haber evitado mis propias malas conductas. Pude preguntar. Aprendí reglas para acá y para el más allá. Pude quedarme parado. Pude comunicar mi historia. Pude hablar con objetos. Aprendí a poder.. Pensé en el principio y el fin. Aprendí a jugar según las reglas del juego: debería haber evitado contravenir las reglas del juego. Vine al encuentro de mi historia. Aprendí reglas internas y externas. Burlé la fuerza de gravedad. Aprendí reglas de conducta y de pensamiento. Aprendí las reglas y las excepciones a las reglas. Me convertí en una historia entre los demás. Huí de algo. el fuego y la tierra. Pude arrastrarme con la panza. Bajé al suelo casi en ángulo recto. Pude imitar. Aprendí las reglas básicas y las derivadas. Aprendí reglas en general y en particular. Pude. Me adueñé del mundo. Pude contener la respiración. Me convertí en otro. Pude caminar con las manos. Aprendí a diferenciar el calor del frío: debería haber evitado jugar con fuego. Pude quedarme. Pude desear algo. Dejé de ser pasivo. Pude quedarme acostado. Debería haber consentido. Me volví sociable. Pude callar mi historia. Quise poder.

opiniones generales y fórmulas de todo el mundo? Hice. Me volví apto para trabajar. preocuparme por alguien. Llegué a ser culpable. Tuve que expiar por el pasado. pagar indemnizaciones. ¿Qué exigencias de la época violé? ¿Qué exigencias de la razón violé? ¿Qué leyes secretas violé? ¿Qué esquema violé? ¿Qué leyes eternas del universo violé? ¿Qué leyes del más allá violé? ¿Qué leyes fundamentales del decoro violé? ¿Qué normas partidarias violé? ¿Qué leyes teatrales violé? ¿Qué intereses vitales violé? ¿Qué ley blanda violé? ¿Qué ley de la selva violé? ¿Qué mandamiento actual violé? ¿Qué leyes de la vida violé? ¿Qué reglas campesinas violé? ¿Qué reglas del amor violé? ¿Qué reglas de juego violé? ¿Qué reglas de la cosmética violé? ¿Qué reglas del arte violé? ¿Qué derechos del más fuerte violé? ¿Qué mandato del respeto violé? ¿Qué ley de los sin ley violé? ¿Qué anhelo de cambio violé? ¿Qué leyes para este mundo o el otro violé? ¿Qué reglas de la ortografía violé? ¿Qué derechos del pasado violé? ¿Qué leyes de la caída libre violé? ¿Violé las reglas. Tuve que expiar mis culpas. Llegué a ser responsable. Me volví apto para expresar un último deseo. principios. declarar en juicio. Desde un cierto instante pude haber pecado. postulados. ir a la escuela. Aprendí a utilizar mi sexualidad: debería haber evitado el abuso de mi sexualidad. En otro pude haberme comprometido a realizar una acción o no realizarla. Me expresé ante mí mismo y ante los demás. planes. ideas. mantener a alguien. hacer el servicio militar. Cumplí con el deber de pagar multas. Desde otro instante pude haber sido demandado por la justicia. Me expresé a través de expresiones. aportar pruebas. Llegué a ser disculpable. tomar un empleo. En otro momento pude haber perdido el honor. 4 Me sometí a todas las reglas. tomar un seguro. Me expresé a través de pensamientos. ser indagado. Con mis enfermedades fui anotado en ficheros. Tuve que expiar por mi pasado. estatutos. Vine al mundo solo con la época. Con mis señas particulares fui identificado en los prontuarios.consecuencia: debería haber evitado cometer malas acciones. Con mi número favorito fui incluido en el registro de jugadores. pagar cuentas. protocolos. recibir una educación. Tuve que expiar por mi época. Con mi alma fui manchado por el pecado original. Me expresé ante mí mismo. pagar impuestos. Con mis datos personales fui anotado en los registros. Llegué a la mayoría de edad. Me expresé. Toleré. Omití. Con mi empresa fui inscripto en el Registro de Comercio. Me expresé . Llegué a ser. Me volví apto para firmar contratos. vacunarme. sacar el documento de identidad.

Me expresé tirando objetos inútiles o usados. Dejé desechos en el bosque. Entré sin documento de identidad en lugares donde estaba prohibido entrar sin él. Me expresé haciendo mis necesidades. Descargué cosas en lugares donde era reprobable descargarlas. Caminé. Tiré cigarrillos encendidos en el heno. Aplaudí ante una prueba muy difícil de un trapecista de circo. En cada una de mis expresiones di a entender una aceptación o un desprecio hacia las reglas. Escupí en lugares donde escupir era una contravención a las reglas de higiene. Protesté y aplaudí en lugares y épocas en que tanto las protestas como los aplausos estaban mal vistos. No escupí delante de lisiados. Escupí con puntería. Me expresé destruyendo objetos. No usé la salivadera. Me expresé a través del habla. Escupí contra el viento. Di a entender en cada una de mis expresiones. No entregué cosas donde era obligatorio entregarlas. Me expresé creando objetos. Escupí a la cara de personas a quienes escupirles era ofender a Dios.ante el poder impersonal de las leyes y las buenas costumbres. Escupí apuntando a alguien. Me expresé mirando. . Escupí en objetos que escupirles era ofender a las personas. en lugares donde escupir en el suelo no quedaba bien. No escupí delante de artistas antes de su salida a escena. Me expresé con la inmovilidad. Me expresé matando seres vivientes. Anduve por caminos. No tiré desechos en el tacho de basura. Me expresé aplaudiendo. Caminé sin rumbo. Tiré cosas por la ventanilla de un tren en movimiento. Me expresé caminando. Manejé por calles a contramano. Me expresé ante el poder del mismísimo Dios. en lugares donde tirarlas estaba prohibido. No escupí delante de personas a quienes escupirles delante trae suerte. 5 Me expresé con movimientos. Me expresé apropiándome objetos. Me expresé con la pasividad. Me expresé gruñendo. Escupí en el suelo. Escupí. Me expresé escupiendo. Aplaudí en lugares donde estaba prohibido aplaudir. Me expresé moqueando y llorando. Me detuve. Escupí en salas de espera. Me expresé engendrando seres vivientes. Protesté en épocas en que protestar era inoportuno. Me expresé respirando. Anduve por caminos donde estaba prohibido pasar. Tiré cosas inservibles y usadas. No fui por caminos donde estaba permitido pasar. Me expresé transpirando. Salí de un territorio donde salir era subversivo. Aplaudí a destiempo. Caminé con rumbo fijo. Di a entender. Caminé. Me expresé con acciones. Me expresé jugando. Dejé cosas en lugares donde dejarlas era pasible de multa. No entregué a las autoridades volantes de aviones enemigos. No aplaudí en épocas en que los aplausos estaban bien vistos.

Al sentimiento lo llamé sordo. Seguí de largo ante pedidos de ayuda. Contemplé el mundo a la ligera a través de las palabras con que había asignado las cualidades de las cosas. Retardé la marcha de fugitivos. No guardé la debida distancia con objetos que era necesario mantenerla. Tomé medicinas que debían ser utilizadas externamente. Al instante lo llamé glorioso. Toqué objetos en una exposición. No continué mi camino cuando había que hacerlo. Traté a personas como cosas. Hablé en lugares en los que era irrespetuoso hablar. Establecí contacto con seres con los que era inmoral tenerlo. Hablé en un idioma que se consideraba enemigo. A la guerra la llamé justa. A la locura la llamé lúcida. cuando era recomendable hablar en privado. Traté a animales como personas. Toqué cables eléctricos colgantes. Me acosté en lugares prohibidos. Distorsioné la opinión pública. Traté con seres y objetos. Abrí la puerta del vagón antes de detenerse el tren. Callé haber sido testigo de un acto criminal. Hablé sin ser preguntado. Traté en forma descuidada objetos que debían ser tratados cuidadosamente. No me levanté cuando había que levantarse. Al diálogo lo llamé provechoso. A la confianza la llamé ciega. Me callé en tiempos en los que callar era vergonzoso. Hice contacto entre dos polos positivos. A la opinión la llamé subjetiva. Obtuve la posesión y propiedad de objetos. A la crítica la llamé constructiva. Hablé mal de ausentes. Hablé con personas con quienes hablar era indigno. A los resultados los llamé palpables. A la fidelidad la llamé proverbial. A la pasión la llamé ardiente. No hablé bien de los muertos. A cada cosa la definí a mi manera: A la tristeza la llamé oscura. Hablé en público. Caminé despacio cuando había que ir ligero. Me apropié de objetos cuya adquisición era antisocial.6 cuando detenerse no era correcto. No respeté las reglas del idioma. Toqué objetos que era antiestético y pecaminoso tocar. con lo que era inhumano tratar. Al susto lo llamé pánico. Justifiqué la propiedad privada de objetos cuando hacerlo era inoportuno. Separé objetos que no era aconsejable separar. Me expresé. Hablé en voz alta en lugares donde era desconsiderado hablar en voz alta. Me apropié de objetos. No . Arranqué la costra de heridas a medio sanar. Hablé con el conductor del ómnibus durante el viaje. Toqué objetos con otros que era inútil tocar. Me quedé parado en medio de tumultos. al caminar lentamente por corredores angostos. Saludé a personas que por principio no se debía saludar. Asigné a la ligera palabras para describir las cualidades de las cosas. Me apropié de objetos en lugares donde estaba terminantemente prohibido hacerlo. A la verdad la llamé profunda. A la discusión la llamé necesaria. Expresé la opinión pública. A la piel la llamé tersa. Declaré de propiedad pública objetos que era inmoral sustraer a la propiedad privada. Sólo pensé lo que otros ya habían dicho. Salté de tranvías en movimiento. Hablé. Dije lo que otros habían pensado. Dirigí la palabra a soldados en servicio. Hablé de temas sobre los que hablar era una falta de tacto. Al pecador lo llamé pobre. Asigné a la ligera cualidades a las cosas. Incurrí en errores idiomáticos. Usé las palabras a la ligera. Hablé en voz baja en lugares donde se pedía hablar en voz alta.

Comí carne en días de ayuno. En el juego amaba la sensación de triunfo. No miré a personas con las que estaba hablando. Jugué con reglas. Jugué. Jugué con mis genitales. Comí sin cuchillo y tenedor. Jugué con objetos con los que jugar era faltar al protocolo. Trafiqué con esclavos. cuando darse vuelta era señal de mala educación. Jugué con cartas marcadas. Jugué en terreno ajeno. Fui desobediente por amor al juego. Jugué en lugares y épocas en que jugar era antisocial y anacrónico. No quise admitir racionalmente las leyes impuestas al mundo y a mí mismo. Jugué con poderosos con los que jugar era presuntuoso. Desde mi primer día de vida no estuve libre de pecado. Respiré aire viciado. Miré objetos que era vergonzoso mirar. Jugué sobre una superficie de hielo delgada. Di rienda suelta a mi maldad destruyendo cosas. Amaba escuchar historias fantásticas. Vi obras de teatro sin sacar entrada. No tomé algunos juegos en serio. Respiré sin máscara de gas. Jugué con vidas humanas. No respiré de manera sana. Escuché informaciones contra el estado en medios de comunicación. Jugué con el pensamiento. Mordí la hostia con los dientes. Jugué con mi propia desesperación. Desvié la mirada. Me di vuelta. Aspiré cuando hacerlo era dañino. Exhalé e inhalé los cuatro elementos. Ya demostré mi maldad envidiando a mi hermano de leche. Di rienda suelta a mi maldad pisoteando seres vivientes. Jugué sin programa. No miré sucesos en la postura que era de rigor. No jugué en lugares y épocas en los que no jugar era poco sociable. cuando hacerlo era cobarde. Me engullí los cuatro elementos. Hice trampas. Endiosé a . Ya fui concebido en la maldad. Jugué con gente con las que era deshonroso jugar. cuando era un mandato humanitario jugar con otros. Escuché a personas. No miré a personas que estaban hablando conmigo. No jugué en la temporada. No miré sucesos que era mojigato no mirar. Ya fui engendrado en la maldad. Miré al sol sin anteojos negros. Me jugué a mí mismo. Seguí reglas contrarias a las convencionales. Bebí con exceso. Comí con gula. Jugué con fantasías suicidas. Jugué con los sentimientos. Comí en cualquier momento. No me tomé tiempo para respirar. mientras otros los tomé demasiado en serio.7 certifiqué cartas que debían mandarse certificadas. Jugué con aerosoles. Jugué conmigo mismo. Vine al mundo con la carga del pecado original. Incorporé comida y bebida. Sólo sabía calmar mi avidez. No estampillé documentos que debían ser estampillados. Sólo sabía mamar. No respiré con la nariz. No miré objetos que ignorarlos era falto al deber. Jugué con la desesperación. Jugué con la vida. No me protegí la cara con crema solar. A los gritos me prendí de los pechos de mi madre. Aspiré gas de escape. No desvié la mirada ante sucesos cuando mirarlos era traición. Mantuve los ojos abiertos en el acto sexual. cuando escucharlas era falto de carácter. Jugué con palabras. cuando jugar sin reglas era pecar de individualismo. Miré con insistencia a personas desconocidas. Jugué con la inclinación al mal. Jugué con encendedores. Comí en plena calle. Vi películas no recomendables y rechazadas. Miré y escuché. Comí. No llevé luto cuando debía hacerlo. Jugué con mis dedos. Jugué con fuego. Ya de entrada tuve inclinación al mal.

No podía limitarme. Era soberbio. Para mí el mundo no se limitaba a la tierra sino a todos los cuerpos celestes. No pensaba en el futuro. No reconocí a las instituciones. No quería envejecer. No opuse resistencia a los comienzos. Confundí la causa con el efecto. Confundí la sinceridad con la crudeza. De mis pecados nacía la muerte. En el arte encontraba placer en mi dolor y en compadecerme a mí mismo. Busqué el placer como un fin en sí mismo. No usé mi cuerpo como corresponde. Sólo confié en mis sentidos. Confundí la libertad con el libertinaje. No aproveché la posibilidad. No hice ninguna cura contra la tristeza. Viví por encima de mis posibilidades. No quería morirme. Fui autosuficiente. No demostré ningún sentido de la realidad. Confundí el sueño con la realidad. No me enteré de los hechos reales. No hice ninguna cura contra la pasión. Vivía el instante. No busqué la verdad. No pensaba en mi futuro. Exigí el poder en forma desprolija. No dominé el idioma. Alteré el orden universal. No me pude acostumbrar a mi situación económica. No aprendí de los malos ejemplos. Fui un partidario del autoritarismo. No encontré el momento para poner punto final. Sólo me dejé guiar por mi paladar. Confundí dominación con liderazgo. Me persuadí a mí mismo que no existe un Ser Supremo. Sólo me preocupaba de las cosas mundanas. Confundí la obscenidad con la originalidad. sino también cometerlas. Lo que más me gustaba era hacer maldades en sociedad. Gozaba mirando. No consideré que la vida es prestada. Sucumbí al hechizo del momento. Busqué la oportunidad. Choqué contra la naturaleza de las cosas. No negué el mundo. No quise hacerme una imagen del Ser Supremo. No dejaba que las cosas se me adelantaran. No me superé a mí mismo. No vi las cosas como son. Me hice una imagen del Ser Supremo. Exigí dinero en forma desprolija. Confundí el amor con el impulso. No estaba seguro de mí. No sometí mi naturaleza carnal a la espiritual. No pensaba en Dios. Amaba a los cómplices. No respeté la conexión entre acción y pensamiento. No comprendí que el mal sólo es la ausencia del bien.8 personas. No me adapté a mi situación económica. Formé mi vida libremente. Desperdicié mi tiempo durmiendo. Abusé de mi sexualidad. No aprendí del pasado. No podía esperar. Eché tierra sobre el nombre del Ser Supremo. Me cuestionaba. No conté con el azar. Quise apurar el tiempo. No obedecí a la necesidad. Estaba en conflicto con el tiempo. Temía más a las fallas del habla que a los diez mandamientos. Sólo creí en los tres géneros de la gramática. Escondí mi verdadera naturaleza. Me abandoné al libre juego de las fuerzas. Fui falto de palabra. No me ubiqué como debía. No entendí la finalidad de la historia. Confundí la vida con un cliché. que husmea la cuchilla con que será sacrificada. Encontré más placer en las naderías de los poetas que en los conocimientos útiles. Actuaba como si estuviera sólo en el . En el pecado amaba el riesgo. Por el pecado me igualé a la bestia en el matadero. para no temerle. Quise detener el tiempo. No reconocí que el mal sólo es una alteración del orden. Era impaciente. No sólo amé las malas acciones. Amaba la complicidad. No pensaba en el mundo.

Variaba mis convicciones. Me acercaba demasiado a las jaulas. No hacía del trabajo una condición vital. Me asomaba fuera de la ventanilla con el tren andando. No iba por el anden. No cumplí con mi deber. Me despertaba muy tarde. No barría la vereda. Durante una catástrofe no me quedé en mi lugar. No seguí instrucciones. Quería abrir puertas empujando. Pulvericé sobre llama con aerosol. Empujé. No veía a Dios en cada pobre. Era obstinado. Pasé demasiado poco tiempo al aire libre. Me presentaba sin previo anuncio. No cedía el asiento a personas minusválidas. Llevaba a pasear al perro sin correa. Atravesaba las vías en las estaciones de ferrocarril. Apoyaba la bicicleta en lugares prohibidos. No seguía las instrucciones del personal. No cerraba los frascos después de usarlos. Busqué malas compañías. No cerraba puertas. No pasaba adelante en los tranvías. No alcancé la meta fijada. No usaba las manijas. Cedí a insinuaciones. No conservaba las calles limpias. No ajusté mis diversiones a mi posición social. Salí corriendo. Mendigaba y vendía cosas de puerta en puerta. No conservé la calma en medio de un siniestro. Encendía el motor de la moto en lugares prohibidos. Traje hijos al mundo irresponsablemente. Trabajaba con artefactos eléctricos sin cortar la electricidad. No entré en esa discusión. No dejaba libre las entradas. Obstruí la salida. No rompí la ventana con el martillo. Tiré del freno de emergencia sin necesidad. No me detuve . Caminé sobre autopistas. Opuse resistencia. Me daba por satisfecho con lo logrado. Tocaba mercaderías antes de comprarlas. Merodeaba por las calles al caer la noche. No hice de la necesidad una virtud. No reconocí mis límites. No dejaba en el guardarropas bastones y paraguas. Pasé noches enteras en bancos de plaza. No me decidía entre una cosa y otra. Sobrepasaba la capacidad del ascensor. cuando había que empujar. Era falto de carácter. No le ponía bozal a perros agresivos. No vi la conexión de las cosas entre sí. Alteré el equilibrio de las fuerzas. Pasé mucho tiempo solo. Perturbaba el silencio nocturno. Pateé. Lesioné los principios generalmente aceptados. Destruí señales de alarma sin motivo. Crucé con luz roja. No apretaba botones. No extirpé el mal de raíz. No usé la salida de emergencia. Quería abrir puertas tirando. Viví con exceso una vida propia. Salí de mi casa en el toque de queda. No trataba de mejorarme. No aceptaba enseñanzas. No tomaba posición. No me negué a cumplir órdenes injustas. Me acosté en una cama de hotel con el cigarrillo encendido. Prendí luces durante el oscurecimiento. Dejaba canillas sin cerrar. Caminé sobre vías del tren. Estuve poco tiempo solo. Accioné señales de alarma sin motivo. No me hacía cargo de nada. Pegaba carteles en paredes donde estaba prohibido. No retrocedía cuando llegaba el tren. Pensé primero en mí mismo. Siempre quería ser el centro de la atención. Yo era para mí el uno y el todo. No me sacaba los zapatos. cuando había que tirar. No consideraba la felicidad de todos los hombres como mi objetivo máximo.9 mundo. No tenía buenos modales. Usaba el baño del tren mientras estaba parado en la estación. Siempre me vi sólo a mí mismo. No dejaba libre las salidas. Privilegié el interés individual por sobre el interés colectivo.

No fui lo que debía haber sido. Fui demasiado rápido. como prueba del paso del tiempo. No apunté a las piernas. No reconocí el movimiento de mi sombra. como prueba de mi existencia. como prueba del movimiento de la tierra. Ofrecía un blanco fácil. No puse manos arriba. No reconocí mi ansia de inmortalidad. . No alcancé lo que debería haber alcanzado. Dije esta obra. Fui al teatro. como prueba de la vida después de la muerte. Escuché esta obra. No busqué esconderme. Fui demasiado lento.10 cuando me dieron el alto. No reconocí mis ganas de vivir como prueba de la inmovilidad del tiempo. No me dejé vendar los ojos. Jugué con el gatillo sin ponerle el seguro. No reconocí la disminución del dolor. No me acerqué a los que se estaban ahogando. Escribí esta obra. Me movía. No reconocí mi hastío ante el futuro. No cumplí lo que debía haber cumplido. No salvé primero a las mujeres y niños. Me quedé con las manos en los bolsillos. No reconocí mi temor a la oscuridad. como prueba de la nada después de la muerte. No soy lo que he sido.

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