You are on page 1of 30

1869-1948

Página 2

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

LISTA DE CONTENIDOS.
Biografía de M. Gandhi. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Contribución de Gandhi. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Gandhi y la descolonización de la India. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . La ahimsa o el camino de la noviolencia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Gandhi, un ejemplo de resistencia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Bibliografía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Biografías. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Película. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Página 5. 7. 9. 11. 21. 25. 26. 27.

G A N D H I

Página 3

DERECHOS DE COPIA: Varias personas nos hemos ocupado de reunir estos trabajos que pertenecen a los autores que se citan en cada caso. Los materiales en los que no se hace referencia a la fuente es porque no tenemos datos para conocerla. No somos autoras de ellos. Por todo esto, y dada la importancia del tema, cualquier persona puede reproducir total o parcialmente los contenidos de esta publicación sin necesidad de autorización por nuestra parte.

Página 4

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

BIOGRAFÍA DE M. GANDHI.
Antes de estudiar su biografía podemos iniciar un proceso de investigación para averiguar cual era el contexto histórico y geográfico en que se dan estos acontecimientos. Para ello podemos seguir el siguiente esquema: - Situación histórica de la India a finales del siglo XIX e inicios del XX. - Localización de la India en el mapa. - La India como colonia británica. -Inicios del movimiento autonomista e independentista indio. - Resistencia de la metrópoli. - Remarcar el hecho de que generalmente los países que luchan por su independencia promueven una guerra de emancipación, por ejemplo: la independencia de las colonias españolas en América, la independencia de Irlanda (coetánea de la India), las actuales independencias africanas (situar geográficamente los ejemplos). En la India existían organizaciones nacionalistas que exigían la autonomía y, a la vez, estaba presente el ejército británico, lo que hacía presagiar el incremento de la conflictividad armada y el inicio de una guerra. - Entonces aparece entre los partidarios de la independencia un hombre pacífico, enemigo de la guerra y amigo de la paz, que defendía la tesis de que la India debía acceder a su total autonomía sin hacer uso de la violencia. este hombre se llamaba Mohandas Karamchad Gandhi. ¿Quién era M. K. Gandhi? • 1869. El 2 de Octubre en Porbandar nace Mohandas Karamchand Gandhi. • 1883 Siguiendo la costumbre hindú del matrimonio entre muchachos, se casa con Kasturbai. • 1888-1891. Estudia en Londres, donde cursó su carrera de abogado. Durante este período, entre otras obras, lee LUZ DE ASIA (poema sobre la vida y el mensaje de Buda), de Edwin Arnold; el BAGAD-GITA (libro clásico del hinduismo); LA CLAVE DE LA TEOSOFÍA, de H. P. Blavatsky, y la BIBLIA, de la que destaca EL NUEVO TESTAMENTO y le emociona EL SERMÓN DE LA MONTAÑA. En su autobiografía escribe: "Mi joven inteligencia trataba de unificar todas estas enseñanzas" en las que encuentra la base de su futura concepción de la noviolencia. 1893-1914. Gandhi reside en África del Sur, donde organiza y dirige la lucha noviolenta de los residentes indios para que sean reconocidos sus derechos iguales a los de los blancos. Es encarcelado en varias ocasiones. Durante este período fundó el diario INDIAN OPINION, la colonia FÉNIX y la granja TOLSTOY, donde, entre otras actividades, trabajó como maestro. Escribe HIND SWARAJ (Autonomía India) incluyendo su relación epistolar con Tolstoi.. 1899. Organiza en la guerra contra los bóers un cuerpo de ambulancias hindú. 1906. Crea un servicio de ambulancias en el levantamiento zulú. Realiza el voto de castidad incluso dentro de su matrimonio. 1908. Lee Civil Disobedience de Thoreau. • 1912. Realiza el voto solemne de renuncia a toda propiedad privada. • 1915. Regresa a la India y funda la comunidad SATYAGRAHA cerca de Ahmebadad. Un ashram es, en la India, una especie de ermita-escuela donde habita el maestro con sus discípulos. Los ashrams gandhianos -tanto el Satyagraha (Satyagraha = fuerza de la verdad, noviolencia) como el Sevegram (Villa de servicio), fundado en 1.936, en Segaón, cerca de Warda- son concebidos como centros de convivencia, de trabajo y de educación noviolenta. • 1916. Gandhi dirige una campaña de reivindicación social de los campesinos en Champaran. • 1919. Inicia su lucha por la independencia nacional, que concibe no sólo como una emancipación del poder británico, sino como un reencuentro de la India misma, que debe superarse en todo, con el fin de ser mejor y de poder dar su mensaje al mundo. Por

• • •

G A N D H I

Página 5

esto su lucha pro independencia abarca, entre otros, los siguientes campos: - 1. Desaparición de la segregación de los parias, a quienes no se reconocían todos los derechos. Gandhi se niega a entrar en los templos hasta que sea permitida la entrada a los parias. - 2. Unidad y hermandad entre las personas de las distintas razas y religiones de la India: hindúes, musulmanes, cristianos, parsis (mazdeistas), jaínes, sikhs, etc. . . - 3. Independencia política de la India, que debe conseguirse por medio de la noviolencia, para autoedificarse moralmente y dar al mundo un ejemplo de fraternidad y de paz. Durante este período trabajó unido al partido del Congreso, órgano principal del movimiento autonomista indio; funda y dirige los periódicos YOUNG INDIA y NAVAJIVAN; escribe la parte fundamental de su obra (CARTAS AL ASHRAM, su autobiografía titulada HISTORIA DE MIS EXPERIENCIAS CON LA VERDAD, multitud de artículos y alocuciones, etc. . . . ); organiza y dirige toda la campaña de lucha noviolenta, es encarcelado en numerosas ocasiones (durante uno de estos encarcelamientos muere su mujer en la misma prisión), ayuna . . . y se manifiesta como un gran maestro espiritual para toda la humanidad. El poeta Rabindranath Tagore le aplica el título de Mahatma (Alma Grande). • 1920. Se inicia el boicot a los tejidos ingleses. Desde entonces viste solamente con un paño en torno a las caderas. • 1922. Huelga de hambre contra la violencia. Es encarcelado unos meses. • 1924. Nueva huelga de hambre pidiendo el alto de enfrentamientos entre hindúes y musulmanes. • 1928. Publica su libro Satyagraha in South Africa. • 1930. Marcha de la sal. • 1932. Ayuno a muerte para pedir igualdad en las eleciones entre hindúes e intocables. • 1934. Gandhi abandona la dirección y el partido del CONGRESO.

• 1940 Gandhi se opone a la participación de la India en la II Guerra Mundial. Llama al boicot. • 1947. Independencia de la India y creación del estado separado de Pakistán. Estallan violencias entre hindúes y musulmanes. Gandhi peregrina por distintas regiones de la India predicando la reconciliación. Ayuna y logra detener las violencias. • 1948. Sigue trabajando por la unidad hindúmusulmana, en favor de la amistad con los cristianos, por la tolerancia y la hermandad entre las personas de distintas razas, lenguas y religiones. El 30 de Enero, cuando iba hacia el recinto donde dirigía la oración interconfesional, un fanático hindú, contrario al espíritu abierto y universalista del Mahatma, se le acercó y, simulando que iba a saludarle, le disparó tres tiros de revolver. Gandhi fue alcanzado en el pecho y murió.

Página 6

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

Contribución de Gandhi.
Gandhi ha sido la persona que ha realizado la contribución personal más significativa en la historia de la técnica noviolenta con sus experimentos políticos en el uso de la no-colaboración, la desobediencia, el desafío al control de los gobiernos y elaboración de normas alternativas. Se amplió el carácter de la técnica y se afinó más en su práctica. Gandhi introdujo más atención sobre las estrategias y tácticas, el uso más racional de los diferentes métodos e intentó ligar las acciones políticas masivas a las normas de la noviolencia. Para la mayoría de las personas que participaron, sin embargo, esta asociación no tenía un carácter absoluto. Tomaban parte en estas acciones porque veían que era una técnica eficaz. Como resultado del trabajo de Gandhi, la técnica se hizo más activa y dinámica. Gandhi, con sus colegas de Sudáfrica e India, demostró que la lucha noviolenta podía ser políticamente eficaz a gran escala. Gandhi usó la noviolencia en el tratamiento de los problemas internos de la India así como para combatir la ocupación británica de su país e impulsó a otras personas a hacer lo mismo. Uno de los usos locales más conocidos de su satyagraha tuvo lugar en Vykom al Sur de la India en 1924-25. Fue dirigido por simpatizantes de Gandhi para mejorar los derechos de los "intocables". En esta ocasión hubo un intento considerable de cambiar las actitudes y los sentimientos de los hindúes ortodoxos. Las frecuentes exhortaciones de Gandhi sobre la necesidad de convertir, no coaccionar, al oponente fueron elevadas a la práctica. El intento de conversión no es usual en la acción noviolenta, sin embargo, ni este es un caso típico de las luchas gandhianas. Es este un caso interesante debido a la extrema distancia social entre Brahamanes e "intocables". 1. Vykom, 1924-25. En Vykom, Travancore, uno de los estados gobernados por un maharajah indio en lugar de los británicos, se había prohibido durante cuatro siglos a los "intocables" el uso de un camino concreto que conducía directamente a su centro, ya que pasaba por un templo Brahman ortodoxo. En 1924, después de consultar con Gandhi, algunos hindúes reformistas de castas altas comenzaron la acción. Este grupo, junto con amigos "intocables", fue andando por el camino y se paró en frente del templo. Hindúes ortodoxos les atacaron duramente y algunos manifestantes fueron arrestados recibiendo sentencias de hasta un año de prisión. Entonces comenzaron a llegar personas voluntarias desde todos los lugares de la India. En lugar de arrestar a más personas, el gobierno del maharajah ordenó a la policía que impidiese a los reformistas utilizar el camino colocando un cordón que lo cruzaba. Los reformistas se pusieron a rezar delante de él pidiendo a la policía que les dejase pasar. Se organizaron turnos de día y de noche para esta tarea. Los reformistas se confesaban noviolentos y se negaron a irse hasta que los Brahmanes reconociesen el derecho de los "intocables" a utilizar el camino. A lo largo de los meses el número de reformistas y su estado de ánimo fluctuaban. Cuando llegó la estación de las lluvias y el camino se inundó permanecieron en sus puestos acortando la duración de los turnos a tres horas. El agua les llegaba a los hombros. La policía que sujetaba el cordón tuvo que usar barcas. Cuando el gobierno quitó la barrera, los reformistas se negaron a usar el camino hasta que los hindúes ortodoxos cambiasen su actitud. Después de dieciséis meses los brahmanes dijeron: "No nos podemos resistir a las oraciones que nos dirigen y estamos preparados para recibir a los "intocables"". El caso tuvo una amplia repercusión a lo largo de la India sirviendo de ejemplo para la retirada de semejantes restricciones en otros lugares. 2. Teoría de Gandhi sobre el poder. Gandhi es más conocido por sus luchas contra el dominio británico. En estas luchas se basaba en una visión del poder: "En política el uso del poder se basa en el principio inmutable de que el gobierno del pueblo sólo es posible cuando consciente o inconscientemente éste permite ser gobernado". Este fue el principio básico de su estrategia. Según Gandhi, si la permanencia de un régimen injusto o antidemocrático depende de la colaboración, la sumisión y la obediencia de la gente, entonces los medios para cambiarlo o abolirlo están en la no-colaboración, el desafío y la desobediencia de la gente. Todo ello, estaba convencido, se puede llevar a cabo sin el uso de la violencia física e incluso sin hostilidad hacia las personas del grupo oponente. En "Hind Swaraj"

G A N D H I

Página 7

(Autogobierno indio) decía a los gobernantes británicos: <<Tenéis grandes recursos militares. Vuestro poder naval no tiene rival. Si quisiéramos luchar contra vosotros en vuestro campo, no podríamos. Pero podemos dejar de actuar como gobernados. Nos podéis cortar en trozos, si os gusta. Nos podéis atar a la boca de un cañón. Si actuáis contra nuestra voluntad, no os ayudaremos. Y sin nuestra ayuda, sabemos que no podréis dar un paso adelante. Una resolución redactada por Gandhi, aprobada por el Congreso Nacional de la India (el partido nacionalista) el día 26 de enero de 1930, contenía este párrafo sobre la no colaboración y la insumisión al poder británico: <<Sostenemos que es un crimen contra la humanidad y contra dios someterse por más tiempo al gobierno que ha causado un desastre cuádruple a nuestro país. Reconocemos, sin embargo, que la forma más eficaz de ganar nuestra libertad no es con la violencia. Nos prepararemos por tanto a retirar, en la medida de lo que podamos, del gobierno británico toda relación voluntaria y nos prepararemos para la desobediencia civil, incluyendo el no pagar impuestos. Estamos convencidos de que si podemos retirar nuestra ayuda voluntaria y dejar de pagar impuestos sin realizar violencia, incluso si nos provocan, estamos asegurando el fin de este gobierno inhumano. Ese mismo año Gandhi lanzó un movimiento de no colaboración y desobediencia para conseguir el autogobierno. Esta campaña se basaba en la teoría anterior: <<Cada persona que no colabora está desaprobando al gobierno establecido por la ley. La no colaboración, siendo un movimiento religioso y moral, tiene como objetivo deliberado la caída del gobierno y por tanto es subversivo según el Código Penal de la India. Esta retirada de apoyo estaría en proporción a "su habilidad para mantener el orden en la estructura social" sin ayuda de quienes gobiernan. La forma de controlar el poder político consistía, a su manera de ver, en "no colaborar con el sistema retirando toda ayuda posible y rechazando todos sus beneficios". Así definió al "satyagraha". Mientras intentaba convertir a los británicos, Gandhi no se hacía ilusiones de que fuese posible una solución fácil sin lucha y fuerza de presión. Justamente antes de comenzar la

campaña de desobediencia civil en 1930-31 escribió al virrey: <<No se trata de convenceros con argumentos. Se trata de un pulso de fuerzas. Con razón o sin ella, Gran Bretaña defendería su comercio e intereses en la India con todos los medios a su alcance. La India, por tanto, debe acumular toda la fuerza posible para liberarse de ese abrazo mortal. 3. India, 1930-31. En 1930 comenzó la campaña por la independencia con la famosa Marcha de la Sal como ejemplo clásico de una lucha masiva noviolenta. Gandhi formuló un programa de peticiones políticas y un plan concreto para la rebelión noviolenta que incluía la desobediencia civil. Las reivindicaciones dirigidas al virrey no consiguieron ninguna concesión. Centrándose inicialmente en la Ley de la Sal que imponía unos impuestos fuertes y el monopolio gubernamental, Gandhi salió con sus discípulos en una marcha de 26 días hacia el mar para cometer desobediencia civil mediante la obtención de sal. Esta fue la señal para la revuelta masiva noviolenta en todo el país. Según avanzaba el movimiento, se realizaron asambleas masivas, enormes manifestaciones, discursos subversivos, boicot a la ropa extranjera así como piquetes ante las tiendas de licor y opio. Los estudiantes se ausentaron de las escuelas gubernamentales. Se difundió la bandera nacional. Hubo boicot social de los empleados gubernamentales, huelgas cortas ("hartales") y dimisiones de funcionarios así como de miembros de la Asamblea Legislativa y de los Ayuntamientos. Los departamentos gubernamentales fueron boicoteados, así como las empresas extranjeras de seguros y los servicios de correos y telégrafos. Muchas personas se negaron a pagar impuestos. Algunas renunciaron a sus títulos. El gobierno arrestó a Gandhi al principio de la campaña. Unos cien mil indios fueron a prisión o detenido en campos incluyendo a diecisiete mil mujeres. Hubo palizas, heridas, censura, disparos, intimidaciones, embargos, prohibición de reunirse y organizarse... Algunas personas fueron asesinadas. El funcionamiento normal del gobierno se vio afectado durante el año y quienes estaban en la resistencia sufrieron mucho. Al final hubo negociaciones directas entre Gandhi y el virrey.

Fuente: GENE SHARP. "The Politics of nonviolent action". Publicado por Porter Sargent Publisher. 11 Beacon St., Boston, Ma. 02108. EE.UU. 1973.

Página 8

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

GANDHI Y LA DESCOLONIZACIÓN DE LA INDIA. 1915-1948.
Por Itienne Godinot.

LA ESTRATEGIA DE GANDHI. En 1915, Gandhi volvió a la India después de una permanencia de 15 años en África del Sur, donde se hizo célebre en la lucha por el reconocimiento de los indios como ciudadanos británicos, y lleva con él un manifiesto: “Hind Swaraj”, “Autonomía de la India”. Entonces Inglaterra dominaba a 300 millones de indios, con los dos cientos funcionarios del Servicio Civil Indio, diez mil oficiales y sesenta mil soldados británicos, reforzados por dos cientos mil soldados indígenas, calculemos una proporción del 1 por mil. La genialidad de Gandhi, fue demostrar que la presencia británica sólo era posible por la pasividad y la colaboración de la población india. “Sin nuestro apoyo, dijo, cien mil europeos no podrían dominar ni siquiera la séptima parte de nuestros pueblos.” Toda su lucha durante 32 años consistirá en organizar la nocooperación de los indios por el poder colonial, lo que le costará dos mil ochenta y nueve días de prisión. Nerhu, por su parte, pasará nueve años en las cárceles de su Graciosa Majestad.. . . El Mahatma organiza la resistencia de los pequeños cosecheros del añil de Bihar contra las exigencias de los grandes propietarios británicos; la huelga por el impuesto de los ciudadanos de Bombay, arruinados por la sequía, y apoya a los obreros de las fábricas textiles de Ahmedebad. Para reaccionar contra la Rowlatt Act, nueva legislación represiva votada por los ingleses en 1919, Gandhi organiza el 6 de Abril una jornada simbólica de duelo y paro total de las actividades, un gigantesco “hartal” que paraliza todo el continente indio. El 13 de Abril del mismo año, los soldados del general Dyer abren fuego sobre una multitud que participa en una manifestación pacífica pero prohibida en Amritsar, causando 379 muertos y 1.137 heridos con 1.650 balas disparadas. En 1921 el Mahatma pone en marcha la gran campaña de no-cooperación con las autoridades y la economía británica; organiza el tejer en las familias, consigue poner en marcha dos millones de ruecas, invitando a los indios a quemar sus ropas inglesas y a llevar el khadi indio.

En Febrero de 1922, Gandhi pasa de la no-cooperación a la desobediencia civil, llama a los campesinos a hacer huelga sobre los impuestos, a los ciudadanos a no respetar las leyes inglesas, a los estudiantes a boicotear la Universidad británica, a los soldados a dejar el ejército. “Los ingleses, decía, quieren obligarnos a llevar la lucha al campo de las ametralladoras, porque ellos tienen armas y nosotros no. Nuestra única posibilidad de vencerles es la de llevar el combate al campo en el que nosotros tenemos armas y ellos no”. Millares de indios respondieron a su llamada, 50.000 de ellos son encarcelados, pero después de la masacre de 22 policías en ChauriChaura por los manifestantes encolerizados, Gandhi, contra la opinión de sus amigos, paraliza el movimiento de desobediencia civil. Entonces, es acusado y condenado a una pena de seis años de prisión, que no cumplirá en su totalidad. DE LA MARCHA INDEPENDENCIA. DE LA SAL A LA

En 1930, el partido del Congreso adopta por primera vez una declaración de independencia. El 12 de marzo del mismo año, Gandhi empieza “la marcha de la sal” de 380 Km. desde Sabarmati a Dandi. En ella se podía la abolición de la tasa sobre la sal, que costaba a los indios 115 millones de francos-oro al año. Todos los grandes periódicos del mundo publicaban el espectáculo de este extraño cortejo. 26 días más tarde Gandhi recogía sal del océano Índico e invitaba a la población a hacer lo mismo. El 5 de mayo organiza una excursión al depósito gubernamental de sal de Dharasana, donde es de nuevo detenido. 2.500 voluntarios se presentan pacíficamente delante de las fuerzas de policía que custodian la sal y son recibidos a garrotazos (dos muertos y 300 heridos). Cerca de 100.000 indios son encarcelados; pero no se puede mantener encarcelados mucho tiempo a tal cantidad de militantes. En Enero de 1931 el Virrey Lord Irwin pone en libertad a los dirigentes del Congreso e invita a Gandhi a conversar con él. El 4 de Marzo de 1931 el virrey libera a todos los presos

G A N D H I

Página 9

políticos, restituye todas las propiedades confiscadas a los indios y abolió las leyes sobre la sal, mientras que Gandhi pone fin a la desobediencia civil. El Mahatma va en Septiembre a Londres para participar en la Conferencia de la Mesa Redonda, pero vuelve con las manos vacías. Algunos meses después el nuevo gobierno conservador de Londres, dirigido por Churchill, da la orden de aplastar el Congreso. De nuevo, cerca de 100.000 militantes son encarcelados, pero Gandhi, en contra de la opinión de sus allegados empieza una huelga de hambre que hace ceder al gobierno británico. En 1936, los indios pueden elegir un parlamento: el partido del Congreso obtiene una mayoría aplastante. En 1942, Cuando Inglaterra estaba en la II Guerra Mundial, Gandhi organiza una nueva campaña de desobediencia civil y lanza aquel famoso llamamiento “Quit India”, “Dejad la India”. Es detenido con casi todos los dirigentes del Congreso y encarcelado en el palacio de Aga Khan en Poona. En Febrero de 1943 hace de nuevo un ayuno de 21 días que le lleva a las puertas de la muerte e indigna a la opinión británica. Después de la guerra, el primer ministro laborista Atlee, encargó a Luis Mountbatten que concertara la independencia. Esta se celebró el 15 de Agosto de 1947, pero la celebraron dos estados, el Paquistán musulmán y la Unión India laica. Esta “vivisección” a la que Gandhi siempre se opuso, conduciría a los musulmanes, hindúes y sijs a matanzas increíblemente salvajes. LAS LECCIONES DE GANDHI. Gandhi ha liberado a su país haciendo a esta colonia incontrolable económicamente e ingobernable políticamente por los ingleses. Pero esa lucha se enfocaba también hacia otros objetivos: el paro, los intocables, el sistema de castas, las bodas de niños, la falta de higiene, el alcoholismo, la superstición y sobre todo el fanatismo religioso. Él ayunó en numerosas ocasiones por la igualdad de los parias y hasta el

fin de sus días para reconciliar a los hindúes y musulmanes en Calcuta en Septiembre de 1947, después en Enero de 1948, en Delhi. Mientras que el objetivo buscado por Nerhu y los demás dirigentes del Congreso se reduce a la expulsión de los británicos y a conquistar la independencia nacional, Gandhi quería liberar a los indios de todas las alienaciones y de todas las opresiones que pesaban sobre ellos, y que no eran todas producto de la dominación inglesa. Rápidamente, por no seguir las recomendaciones del Mahatma, el Congreso se convertirá en un partido despótico y la India en una burocracia a la vez que en una potencia militar y nuclear. Igualmente, Nerhu, apoyó el crecimiento de la India en la industria, cuando una política semejante no convenía en absoluto a las necesidades de la población en su 82% rural. Jayaprakash Narayan, “J.P.”, sin embargo, recordará a los dirigentes del Estado y a la población las exigencias de fidelidad que deberían tener a los ideales de Gandhi; será la auténtica conciencia política de la India. Será encarcelado por Indira Gandhi, la hija de Nerhu, por haber llamado a la población a la nocooperación en 1975. El genio político de Gandhi ha consistido en llevar a cabo acciones muy simples y simbólicas, en las que cualquiera podía participar, pero que minaban el poder del ocupante, así, el uso de la rueca se convirtió para los indios en un arma económica para resolver sus propios problemas y en un arma política para luchar contra la dominación extranjera. Fue lo mismo con el control de la sal, alimento indispensable y símbolo corrosivo de la lucha contra los impuestos y monopolios ingleses. La eficacia política puede expresarse también en términos matemáticos: la independencia de la India costó muy pocas vidas humanas (para liberar a 300 millones de indios) en comparación con la liberación de 12 millones de argelinos (según el F.L.N. costó un millón de víctimas).

VOCABULARIO:
AHIMSA: Amor, ausencia de violencia. SATYAGRAHA: Resistencia noviolenta basada en la fuerza de la razón, de la verdad.

Página 10

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

LA AHIMSA O EL CAMINO DE LA NOVIOLENCIA
. . . . La noviolencia es la fuerza más grande que la humanidad tiene a su disposición. Es más poderosa que el arma más destructiva inventada por el hombre. La destrucción no corresponde ni mucho menos a la ley de los hombres. Vivir libre es estar dispuesto a morir, si es preciso, a manos del prójimo, pero nunca a darle muerte. Sea cual fuere el motivo, todo homicidio y todo atentado contra la persona es un crimen contra la humanidad. . . . . . . . . La primera exigencia de la noviolencia consiste en respetar la justicia alrededor de nosotros y en todos los terrenos. ¿Es esto pedirle demasiado a la naturaleza humana? No lo creo. Nunca hemos de hacer teorías sobre lo que el hombre puede realizar de bueno o de malo. . . . . . . . . Lo mismo que hay que aprender a matar para practicar el arte de la violencia, también hay que prepararse a morir para entrenarse en la noviolencia. La violencia no nos libra del miedo, sino que procura combatir la causa del miedo. Por el contrario, la noviolencia está libre de todo miedo. El noviolento tiene que prepararse a los sacrificios más exigentes para superar el miedo. No se pregunta si va a perder su casa, su fortuna o su vida. Hasta que no supere toda aprensión, no podrá practicar la ahimsa en toda su perfección. (. . .) Por consiguiente, según se entrene uno en la violencia o en la noviolencia, tendrá que apelar a técnicas diametralmente opuestas. La violencia es necesaria para proteger los bienes temporales. La noviolencia es indispensable para asegurar la protección de nuestro honor y del Atma. . . . . . . . . La noviolencia no consiste en amar a los que nos aman. La noviolencia comienza a partir del instante en que amamos a los que nos odian. Conozco perfectamente las dificultades de este gran mandamiento del amor. ¿Pero no pasa lo mismo con todas las cosas grandes y buenas? Lo más difícil de todo es amar a los enemigos. . . . . . . . . He observado que las peores destrucciones no logran nunca que desaparezca por completo la vida. Por tanto, tiene que haber una ley superior a la de la destrucción. Sólo esa ley suprema puede dar un sentido a nuestra vida y establecer la armonía indispensable al funcionamiento del rodaje social. Y, si debe ser ésa nuestra ley, hemos de esforzarnos cuanto podamos para que sea la norma de nuestra vida diaria. Siempre que surge la discordia, que choca uno con la oposición, hay que intentar vencer al adversario con el amor. Toda mi vida he recurrido a este medio elemental para solucionar numerosos problemas. Esto no significa que haya solucionado todas mis dificultades. Lo único que he conseguido es descubrir sencillamente que la ley del amor es más eficaz que la voz de la violencia. . . . . . . . . No es que yo sea incapaz, por ejemplo, de encolerizarme, pero casi siempre he logrado dominarme. Puedo dejarme sorprender, pero siempre procuro de forma consciente y deliberada seguir siendo fiel continuamente a las exigencias de esos combates interiores. Cuanto más me esfuerzo en ello, más gozo tengo de vivir. Es la prueba de que esa ley está en conformidad con el plan del universo. Encuentro allí una paz y un sentido de los misterios de la naturaleza que desafían toda descripción. . . . . . . . . He observado que las naciones, lo mismo que los individuos, sólo encuentran su cumplimiento pasando por la agonía de la cruz. La alegría no procede de los sufrimientos que se infligen a los demás, sino de los que uno se impone voluntariamente. . . . . . . . . Si remontamos el curso de la historia, desde sus primeros balbuceos hasta nuestros días, veremos que el hombre no ha dejado de progresar en el sentido de la ahimsa. Nuestros más antiguos antepasados eran caníbales. Luego se cansaron y empezaron a alimentarse de los productos de la caza. Vino más tarde el momento en que el hombre creyó más noble renunciar a la vida de cazador vagabundo; se entregó entonces a la agricultura, dependiendo principalmente de su madre, la tierra, para asegurar su subsistencia. De nómada que era se convirtió en sedentario y fundó la civilización de las aldeas y ciudades. La familia a la que pertenecía se convirtió

G A N D H I

Página 11

poco a poco en una comunidad, y más tarde en una nación. Son éstos otros tantos signos que hablan de un progreso de la ahimsa y de un retroceso de la violencia. Si hubiese sido de otro modo, nuestra especie habría desaparecido, como ha ocurrido con otras muchas, menos evolucionadas. . . . . . . . . Los profetas y los avatars han predicado igualmente, más o menos, el valor de la ahimsa. Ninguno de ellos ha sido pregonero de la violencia. ¿Cómo podría ser de otro modo? La violencia no es de esas cosas que sea preciso enseñar. En cuanto animal, el hombre es violento; pero en cuanto espíritu, es noviolento. Apenas empieza a despertarse a las exigencias de ese espíritu que mora en él, le es imposible seguir siendo violento: o bien evoluciona en el sentido de la ahimsa, o camina a su destrucción. Por eso, los profetas y los avatars han exaltado los méritos de la verdad, de la armonía, de la fraternidad, de la justicia y de muchos otros atributos de la ahimsa. . . . . . . . . Nuestro mundo no reposa en una estructura social noviolenta. Por doquier se ve a los hombres defender sus posesiones empleando medios de naturaleza coercitiva; pero sin ellos, solamente hubieran podido vivir los individuos más feroces. Afortunadamente, también existen vínculos de amor, como puede comprobarse en las familias e incluso en las comunidades que se llaman naciones. Lo que pasa es que no se reconoce en ellas la supremacía de la noviolencia. De aquí se sigue que las inmensas

posibilidades de esa ley todavía están sin explorar. Por pura inercia, se tiene por adquirido que la noviolencia perfecta sólo es posible cuando uno ha hecho el voto de renunciar a todo. Pero si es verdad que sus escaso adeptos son los únicos en proseguir ese trabajo de búsqueda y en revelarnos de vez en cuando las nuevas posibilidades de la noviolencia, ¿por qué, si se trata realmente de una ley eterna que se impone al hombre, no vamos a admitir que puede y debe aplicarse a todos? Los numerosos fracasos que presenciamos no proceden de esa ley, sino de los que la siguen de mejor o peor gana. Cuando una madre sacrifica su vida por salvar a su hijo, se está conformando con esa ley sin darse cuenta. Hace ya cincuenta años que no he dejado de militar para que se acepte esa ley con conocimiento de causa y para que se la aplique celosamente, a pesar de todos los fracasos. Esos cincuenta años de esfuerzo se han traducido en resultados maravillosos, que han reforzado mi fe. No hay nada que pueda disminuir esta certeza. No será el espectáculo repugnante de las desigualdades a las que asistimos por todas partes lo que pueda quebrantar esta convicción. Ni tampoco ver

cómo se han adquirido tantas posesiones de una forma tan injusta, despreciando toda ley. Para derribar esa tendencia, el noviolento dispone de las armas del Satyagraha y de la nocooperación, que se han presentado hasta ahora como los mejores sustitutos de la violencia, con tal de que se haga de ellos un uso honesto y moderado. Jamás he pretendido tener en mi mano todos los secretos de la noviolencia. Esta ciencia es demasiado amplia para que pueda poseerla un hombre solo. ¿No pasa también esto con otras ciencias, como la física y la matemática? Yo no soy más que un buscador. . . . . . . . . Al haberme iniciado en el Satyagraha, me he dado cuenta de que si se quiere alcanzar la verdad, hay que apartar al adversario de su error con paciencia y bondad, en vez de recurrir a la fuerza. Pues lo que a unos les parece verdad, a otros puede parecerles falso. Por otra parte, esa obra de paciencia significa que uno hace recaer sobre sí todos los sufrimientos necesarios. De este modo, la verdad se da a conocer, no por los sufrimientos que se infligen a los demás, sino por los que uno se impone. . . . . . . . . En este siglo lleno de sorprendentes inventos, nadie puede decir ya que una cosa o una idea carezca de valor por el hecho de ser nueva. Afirmar de una empresa que se trata de algo imposible, por ser difícil, sería obrar en contra del espíritu de nuestra época. Todos los días vemos realizar cosas que no podían ni imaginarse el día anterior. Lo imposible no deja de ceder terreno a lo posible, En el terreno de la violencia, los más recientes descubrimientos son especialmente

Página 12

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

asombrosos, Pero estoy seguro de que todavía se realizarán descubrimientos más maravillosos en el terreno de la noviolencia. . . . . . . . . Hay que distinguir entre el hombre y sus actos. Puede muy bien pensarse en una oposición y en un ataque a un sistema. Pero querer atacar directamente al autor de ese sistema equivale a querer emprender un ataque contra uno mismo. ¿No nos ha hecho Dios idénticos? ¿No somos todos hijos de un mismo y único creador? Y en cuanto tales, ¿por qué no nos vamos a atrever a afirmar que los poderes divinos que hay en nosotros son infinitos? Violentar a un solo ser humano es profanar esos poderes divinos y perjudicar, no sólo a ese adversario, sino a toda la humanidad, a través de él. . . . . . . . No se puede ser noviolento de verdad y permanecer pasivo ante las injusticias sociales. . . . . . . . . La resistencia pasiva es un método que permite defender todo derecho que se encuentre amenazado, haciendo caer sobre sí mismo los sufrimientos que se pueden derivar. Pasa lo contrario con la resistencia armada. Cuando me niego a hacer una cosa que repugna a mi conciencia, apelo a las fuerzas del alma. Supongamos que el gobierno implanta una ley que me toca en algunos de mis intereses. Si recurro a la violencia parar hacer abrogar la ley, empleo lo que puede llamarse fuerza del cuerpo. Por el contrario, si no obedezco a la ley a costa de incurrir en las sanciones previstas, utilizo la fuerza del alma; y esto supone un sacrificio para mí mismo. . . . .

. . . . Todo el mundo admite que sacrificarse a sí mismo es infinitamente más noble que sacrificar a los demás. Cuando se utiliza esta fuerza para luchar contra la injusticia, tiene la ventaja de no hacer sufrir más que a aquel que la emplea. Si entretanto se comete algún error, los otros no tiene por qué padecerlo. Desde siempre los hombres han emprendido cosas que luego se ha visto que eran errores. Nadie puede asegurar con certeza que está en su derecho y que todo lo demás es falso por ir en contra de su opinión. Por el contrario, es indispensable que uno se abstenga de hacer lo que considera injusto, sean cuales fueren las consecuencias; este primer paso es la llave que permite utilizar la fuerza del alma. . . . . . . . . El adepto de la ahimsa no puede hacer suya la fórmula utilitaria, según la cual el mayor bien es lo que más conviene a la mayoría. Dispuesto a sacrificar la vida por su ideal, luchará para que todos, sin excepción, puedan conocer el bien más elevado. En caso necesario, deberá aceptar el sacrificio de su vida por salvar la de los demás. Si todos los hombres pueden gozar de los derechos más importantes, se sigue que allí está también incluida la mayoría y, en este sentido, hasta cierto punto, los defensores de esa forma utilitaria están junto a los noviolentos; pero pronto se separarán sus caminos y se dirigirán en sentidos opuestos. En efecto, sólo el noviolento estará dispuesto a sacrificarse; los seguidores de una moral utilitaria no tiene ninguna razón para hacerlo. . . . . . . . . Podríais, desde luego, objetarme que no puede darse una rebelión noviolenta y que la historia no cita ningún ejemplo de ella. Pues bien, yo tengo la ambición de poder

proporcionar un ejemplo y sueño con ver a mi país llegar a la independencia por medio de la noviolencia. Estoy dispuesto a repetirlo mil veces para que todos lo sepan. Me he identificado hasta tal punto con la causa de la noviolencia que preferiría el suicidio a la más íntima infidelidad. Al decir esto, no me olvido ni mucho menos del punto de vista de la verdad. En efecto, sólo la noviolencia permite a la verdad expresarse plenamente. . . . . . . . . Si queremos llegar a ser noviolentos, hemos de desear no tener nada más que lo que tienen los más pequeños del mundo. . . . . . . . . Adoptar el principio de la noviolencia obliga a separarse de toda forma de explotación. . . . . . . . Me gustaría decir a los que me critican que tomasen conmigo una parte de los sufrimientos, no sólo de la India, sino del mundo entero, tanto si se deben a la guerra como a otros motivos. No puedo quedarme indiferente ante esa carnicería que se extiende por doquier. Es indigno que los hombres se entreguen a ese asesinato generalizado que es la guerra. Estoy seguro de que tiene que haber otra salida para nuestros problemas. Mientras existamos físicamente, no es posible ser perfectamente noviolento, ya que el cuerpo por sí solo está obligado a ocupar un mínimo de espacio. Mientras no seamos puros espíritus, la noviolencia perfecta es tan teórica como la línea recta de Euclides. Pero no cabe más remedio que acomodarse a estas contingencias. . . . . . . . . Puede ser que, en algunas circunstancias, sea un deber suprimir una vida. Por ejemplo, hemos de aceptar esta necesidad si queremos alimentarnos: aunque sólo nos alimentemos de legumbres, hay

G A N D H I

Página 13

que destruir al menos cierta forma de vida. Por razones sanitarias se matan microbios con los desinfectantes, mosquitos con los insecticidas, etc. Al obrar así, no se nos ocurre sentirnos culpables ante la religión... Se mata también a las fieras carnívoras que quieren atacar al hombre... A veces uno puede verse obligado a matar a un hombre: pensad en el caso de un loco furioso que, armado de una espada, matase a todos los que se encuentra por el camino; tendríamos que capturarlo vivo o muerto. Y el que acabase con ese energúmeno, sería un benemérito de la comunidad, que tendría que agradecerle aquel servicio. . . . . . . . . Por otro lado, he advertido que, en más de una circunstancia, se siente repugnancia instintiva a matar un ser vivo. Por ejemplo, se ha propuesto encerrar a los perros rabiosos y hacerles morir lentamente. Pero esa sugerencia es incompatible con mi manera de pensar. nunca podré soportar por un sólo instante ver a un animal padecer el martirio y sufrir a fuego lento, sin proporcionarle ninguna ayuda. si en caso análogo no mato a un ser humano, es porque pongo todas mis esperanzas en un remedio. Pero si no tengo el remedio adecuado para cuidar de un animal, creo que tengo la obligación de matarlo. Si mi hijo se pusiera rabioso y no tuviera ningún medio para aliviar sus sufrimientos, juzgaría que tengo la obligación de poner fin a su vida. El fatalismo tiene sus límites. Sólo podemos ponernos en manos del

destino después de habernos ayudado a nosotros mismos del mejor modo posible. Para ayudar a un niño que agoniza en medio de sufrimientos, puede ser que el único remedio que quede sea el de acabar con su vida. . . . . . . . . En un sentido positivo, la ahimsa significa un máximo de amor, una caridad perfecta. Si soy noviolento, tengo que amar a mi enemigo. Mi comportamiento con un malhechor tiene que ser el mismo, si se trata de un enemigo extraño a mi familia que si se trata de mi propio hijo. La ahimsa, para ser eficaz, exige la intrepidez y el respeto a la verdad. En efecto, no se puede temer ni asustar al que se ama. De todos los dones que se nos han hecho, el de la vida es sin duda el más precioso. El que hace el sacrificio de este don, desarma toda hostilidad. Abre el camino a la comprensión mutua de los adversarios y a un arreglo honroso del conflicto. Nadie puede hacer de verdad una entrega de ese tesoro, sin verse libre de todo miedo. Es imposible ser a la vez cobarde y noviolento. La ahimsa es sinónimo de valentía ejemplar. . ... . . . . Después de renunciar a la espada, no tengo

otra cosa que ofrecer a mis adversarios que la copa del amor. Gracias a esta ofrenda creo que me acercaré a ellos. Me parece inconcebible una enemistad perpetua entre los hombres. Y como creo en la teoría de la reencarnación, espero que podré en esta vida o en la otra reunir a toda la humanidad en un sólo vinculo de amistad. . . . . . . . . El amor es la fuerza mayor del mundo y, al mismo tiempo, la más humilde que se puede imaginar. . . . . . . . . El corazón más duro y la ignorancia más burda no pueden nada contra el sufrimiento desinteresado y aceptado voluntariamente. . . . . . . . . La noviolencia no consiste en “abstenerse de todo combate real contra la maldad”. Por el contrario, veo en la noviolencia una forma de lucha más enérgica y más auténtica que la simple ley del talión, que acaba multiplicando por dos la maldad. Contra todo lo que es inmoral, pienso recurrir a armas morales y espirituales. No deseo embotar el filo de un arma que me presenta el tirano, utilizando un tajo más cortante todavía que el suyo; procuraré apagar la mecha del conflicto sin oponer ninguna resistencia de orden físico. Mi adversario tiene que quedar sujeto por la fuerza del alma. Al principio quedará desconcertado; luego tendrá que admitir que esta resistencia espiritual es invencible. Si se pone de acuerdo, en vez de sentirse humillado, saldrá de ese combate más noble que antes. Podría objetarse que es ésta una solución ideal. Estoy totalmente de acuerdo. . . . . . . . . La

Página 14

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

tolerancia es inherente a la ahimsa. No somos más que unos pobres mortales, expuestos a las contradicciones de la violencia. El dicho de que la vida alimenta a la vida, posee un profundo significado. El hombre no puede vivir un sólo instante sin cometer, consciente o inconscientemente,. violencia física. El hecho de comer, de beber, de vivir, de caminar, lleva consigo necesariamente la destrucción de ciertas formas de vida, por muy pequeñas que sean. Pero de esto no se sigue que el noviolento deje de ser fiel a sus principios, si todos sus actos están dictados por la compasión, si protege en cuanto puede a todo lo que vive, si respeta incluso a las criaturas más insignificantes y si, de esta manera, se libra del engranaje fatal de la violencia. Su abnegación y su compasión no cesarán de crecer, pero nunca podrá ser puro de toda violencia exterior. . . . . Como la ahimsa descansa en la unidad de todo lo que vive, es lógico que el error de uno solo tiene que afectar a todos los demás, por lo que nadie puede ufanarse de estar libre de toda violencia. Cuando dos naciones se entregan a la guerra, el deber del noviolento es hacer lo posible para que el conflicto acabe. El que no se sienta dispuesto a asumir esa tarea, el que nada pueda hacer contra la guerra, puede verse arrastrado a tomar parte en ella, y sin embargo, desear con todo su corazón verse libre, lo mismo que su país y el mundo entero, de esa lucha. . . . . . . . . Desde el punto de vista de la ahimsa no hago ninguna distinción entre combatientes y no combatientes. El que se pone al servicio de una banda de criminales es tan culpable como ellos, aunque se contente con servirles de recadero, de espía o de

enfermero. Del mismo modo, aunque uno se limitase a curar a todos los heridos durante la batalla, no estaría absuelto de toda falta. . . . . . . . . . Se trata de una cuestión muy delicada. Las opiniones sobre ella no están de acuerdo. Por eso he querido plantear los términos del problema lo más claramente posible a los que creen en la ahimsa y se esfuerzan en practicarla en todas las ocasiones. El hombre de verdad no tiene por qué atenerse siempre a la tradición. Tiene que estar dispuesto a actuar de reformador y, si descubre que ha cometido él mismo errores, tiene que reconocerlos públicamente, sean cuales fueren las consecuencias, y hacer lo posible por remediarlos. .... . . . . La noviolencia alcanza toda su eficacia cuando saca su fuerza del espíritu. La noviolencia que no requiere más que la participación del cuerpo es propia de los débiles y de los cobardes. Y entonces es totalmente inoperante. Si guardamos en nuestro interior el veneno del odio, asegurando que no queremos vengarnos, nuestro veneno se vuelve contra nosotros y nos lleva a la perdición. Si no tenemos un amor fuerte y generoso, al menos hemos de evitar alimentar nuestro odio, si no queremos soportar las terribles consecuencia de una ausencia de violencia, que sería meramente física. . . . . . . . . Uno deja de ser noviolento si se atreve a engañar a los demás en los negocios, si se decide a proteger a unas vacas por la fuerza de las armas creyéndose autorizado a liquidar al carnicero, o finalmente si se cree que hace un servicio al país suprimiendo a un hombre de estado. En todos estos casos se

obra bajo el impulso del odio, de la cobardía y del miedo. . . . . . . . . Estoy contra la violencia porque sus aparentes ventajas, a veces impresionantes, no son más que temporales, mientras que el mal que ocasiona deja sus huellas para siempre. Aunque se matase a todos los ingleses sin excepción, la India no sacaría de ello el menor provecho. No será la matanza de todos los ingleses lo que librará de su miseria a millones de hombres. La responsabilidad de nuestra situación actual nos incumbe mucho más que a los propios ingleses. Ello no podrían hacernos el menor mal si en nosotros fuera todo bueno. De ahí mi insistencia en que nos reformemos interiormente a nosotros mismos. . . . . . . . . La historia nos enseña que uno se ve presa de los males que sufren los vencidos cuando uno los oprime brutalmente, aun con las mejores intenciones, cuando están bajo el peso de la miseria. . . . . . . . . No hay más que un paso muy fácil de dar entre la violencia que intenta eliminar la dominación extranjera y la que se emplees contra aquellos compatriotas nuestros que parecen poner trabas a la evolución del país. Sin tener que apelar a la filosofía de la noviolencia y sin referirnos a las consecuencias de la violencia en la historia de los demás países, no se necesita ser ningún sabio para ver que, al emplear la fuerza bruta para librar a nuestra sociedad de los abusos que soporta, no haremos más que aumentar nuestras dificultades y retrasar el día de nuestra verdadera liberación. Las gentes que claman contra las reformas que hay que emprender, por no estar preparadas para ellas o porque no ven su necesidad, se pondrán locas de remate ante los sacrificios que se les pida y no vacilarán en apelar a una

G A N D H I

Página 15

potencia extranjera para vengarse. ¿No guardamos todos el recuerdo doloroso de ese espectáculo demoledor que se ha desarrollado a nuestra vista durante estos últimos años? . . . . . . . . Si no tengo nada que ver con la violencia organizada que patrocina el gobierno, tampoco tengo nada que ver con la violencia desorganizada del pueblo. Antes que verme en la necesidad de elegir entre las dos, me gustaría más verme aplastado por alguna de ellas. . . . . . . . . Siempre ha sido para mí una inmensa satisfacción ver que generalmente sigo conservando el afecto y la confianza de aquellos cuyas ideas y cuya política he tenido que combatir. En África del Sur, mis adversarios nunca me retiraron su confianza personal e incluso me concedieron amistad. No he tenido reparos en denunciar la política británica, pero gozo del afecto de millones de ingleses. Aunque poco cualificado para hacerlo, he condenado igualmente el materialismo de la civilización moderna, pero sin que por ello se haya reducido el círculo de mis amigos, tanto en América como en Europa. ¿ No es ésto una victoria de la noviolencia? . . . . . . . . No soy más que un simple novicio, lleno de debilidades, de fracasos y de intentos inexpertos. Mis caídas me hacen cada vez más vigilante y refuerzan mi fe. Son los ojos de la fe los que me hacen ver en la doble doctrina de la verdad y de la noviolencia posibilidades insospechadas. . . .. . . . . Soy un optimista inveterado. Es que nuestras posibilidades para desarrollar el poder de la noviolencia me parecen ilimitadas. Cuanto más cultivéis esta fuerza en vosotros, más contagiosa será su

influencia, hasta el día en que ningún obstáculo le impida irradiar sobre el mundo entero. . ... . . . . A mi juicio, la noviolencia no tiene nada de pasivo. Por el contrario, es la fuerza más activa del mundo... Es la ley suprema. No he encontrado ninguna situación que me haya desconcertado por completo en términos de noviolencia. Siempre ha llegado a tiempo algún remedio. . . . . . . . . Se puede asegurar que un conflicto se ha solucionado según los principios de la noviolencia, si no deja ningún rencor entre los enemigos y los convierte en amigos. Yo he podido experimentarlo en África del Sur con el general Smuts. Enemigo irreductible al principio, es actualmente mi amigo más cordial. . . . . . . . . Parar defenderse no es necesario tener la fuerza de matar. Más valdría tener la fuerza de morir. Si uno estuviera perfectamente dispuesto a morir, ni siquiera tendría ganas de oponer más violencia. Existe una relación inversa entre el deseo de matar y el deseo de morir. La historia abunda en ejemplos de individuos que, muriendo de coraje y perdonando a sus enemigos, lograron convertir el corazón de los más empedernidos. . . . . . . . . No me gustaría que mi vida exigiese el sacrificio de ningún otro ser, aunque fuera una serpiente. Preferiría antes

morir de una picadura que matarla. Pero es probable que, si Dios me pusiera entre la espada y la pared, no tendría coraje para morir. Tengo miedo de que esa bestia que hay en mí se despertase y que procurase entonces matar a la serpiente y proteger este cuerpo miserable. Si mi fe estuviese más profundamente arraigada, las serpientes no me inspirarían ningún miedo y podría incluso verlas con ojos amigos. De esta forma, mis deseos se convertirían en realidad. . . . . . . . . No soy enemigo del progreso de las ciencias, en cuanto tales. Por el contrario, siento una gran admiración por la ciencia occidental; pero me indigna ver cómo algunos sabios causan malos tratos a otras criaturas. La vivisección me inspira un horror insoportable. Creo que no puede perdonarse esa matanza de seres inocentes, perpetrada, según se dice, en nombre de la ciencia y en provecho de la humanidad. Le niego todo valor a los descubrimientos científicos, salpicados de sangre inocente. La humanidad hubiera podido perfectamente descubrir la teoría de la circulación sanguínea sin practicar la vivisección. Pero creo que está lejos el día en que los sabios honrados sientan repugnancia por esta clase de investigaciones. . . . . . . . . La resistencia pasiva es una espada de múltiples virtudes. Se la puede utilizar de diferentes maneras. Atrae las bendiciones sobre aquel que la usa y sobre aquel contra quien se emplea. Sin derramar una sola gota de sangre, obtiene resultados extraordinarios. Es un arma que nunca se oxida y que nadie puede robar. . . . . . . . . La desobediencia, para que sea civil, tiene que ser sincera, respetuosa, mesurada y exenta de todo recelo. Tiene que

Página 16

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

apoyarse en principios muy sólidos, no verse nunca sometida a caprichos y, sobre todo, no dejar que la dicte nunca el odio o el rencor. . . . . . . . . Sin ningún temor, Buda emprendió la lucha contra sus enemigos y logró que capitulara un clero arrogante. Cristo echó del templo a los mercaderes y maldijo a los hipócritas y fariseos. Aquellos dos grandes maestros eran partidarios de una acción directa y enérgica. Pero, al mismo tiempo, demostraron una bondad y un amor indiscutibles en cada uno de ellos. No habrían levantado ni un solo dedo contra sus enemigos, prefiriendo mil veces morir antes que traicionar la verdad que vinieron a transmitir. Buda habría muerto luchando contra los sacerdotes si la grandeza de su amor no se hubiera revelado igual a sus esfuerzos por reformar al clero. Cristo murió en la cruz, coronado de espinas, desafiando el poder de todo un imperio. Si yo, a mi vez, opongo una resistencia de naturaleza noviolenta, no hago más que seguir humildemente las huella de esos grandes maestros. . . . . . . . . La ley del Satyagraha quiere que un hombre, sin armas y sin ningún otro recurso para hallar una solución, cumpla el sacrificio supremo inmolando su propio cuerpo. . . . . . . . . La ahimsa representa la fuerza del alma, que es eterna e inmutable. La bomba atómica es el no va más de la fuerza física y está, en cuanto tal, sujeta a la ley de la entropía, que reconoce la degradación de toda energía física en el universo. Nuestros textos sagrados dan testimonio de que, una vez desarrollada en nosotros, la fuerza del alma se hace invencible. Pero para conocer ese desarrollo, esta fuerza tiene que empapar todo

nuestro ser y formar una sola cosa con nosotros mismos. . . . . . . . . No obstante, ninguna institución puede hacer obligatoria la noviolencia, como tampoco es posible consignar los principios de la verdad en una constitución escrita. Nos toca a cada uno de nosotros adoptarlos con toda libertad. Lo mismo que los vestidos, tiene que venirnos a la medida, si no queremos caer en contradicciones sin fin. . . . . . . . . La vida es una aspiración. Nos empuja a buscar la perfección con todas nuestra fuerzas. Nuestras debilidades y limitaciones no nos autorizan a rebajar este ideal... El que liga su destino a las exigencias de la ahimsa, ley del amor, ayuda a vencer las fuerzas de destrucción y a hacer progresar las fuerzas de la vida y del amor. Por el contrario, el que sólo sueña en la violencia, deja sueltas todas las energías maléficas que siembran la muerte y el odio. . . . . . . . . En este mundo no se ha hecho nunca nada que no se deba a la acción. Rechazo la expresión “resistencia pasiva”, porque no traduce por completo la realidad y podría verse en ella el arma de los débiles. . . . . . . . . La noviolencia supone ante todo que uno es capaz de combatir. Pero, al mismo tiempo, hay que reprimir consciente y deliberadamente todo deseo de venganza. Sigue en pie, sin embargo, que en cualquier caso la venganza vale más que una sumisión puramente pasiva, totalmente inútil y afeminada. Pero el perdón es superior a todo. La venganza no es más que debilidad, nacida del miedo real o imaginario de sufrir una daño. El hombre que no tiene miedo a nada en el mundo encontrará incluso inútil querer que desaparezca la cólera de aquel que tiene intención de herirle. . . ..

. . . . La noviolencia y la cobardía se excluyen entre sí. Me imagino fácilmente a un hombre armado hasta los dientes, pero sin nada de valentía. El hecho de poseer un arma supone cierto miedo, por no decir cierta cobardía. Si no hay auténtica intrepidez, tampoco hay verdadera noviolencia. . . . . . . . . Los hombres de una aldea cerca de Bettia me dijeron que habían emprendido la huida mientras que la policía saqueaba sus casas y molestaba a sus mujeres. Cuando añadieron que habían obrado de ese modo porque yo les había aconsejado que no fueran violentos, experimenté tanta vergüenza que no tuve más remedio que bajar la cabeza. Tuve que demostrarles que no era aquel el sentido de la noviolencia. Hubiera preferido ver como se situaban de escudo entre los más fuertes que proferían sus amenazas y los más débiles a los que tenían que proteger. Sin el menor espíritu de venganza, deberían haber tomado sobre sí mismos los sufrimientos del combate, dispuestos a hacerse matar, sin huir jamás del huracán. Había cierto coraje en la defensa por la espada de los bienes, del honor y de la religión. Todavía habría sido más noble asegurar su defensa sin devolver mal por mal. Pero era indigno, anormal y deshonroso abandonar el puesto y, por salvar la piel, dejarlo todo en manos de los malhechores. A los que saben morir sé muy bien cómo hay que enseñarles el camino de la ahimsa. Pero me parece imposible hacerlo con los que tienen miedo a la muerte. . . .. . . . . Supongamos que soy un negro y que un blanco viola a mi hermana o un grupo lincha a mi hermano; ¿cuál sería mi deber? En primer lugar, no debo desearles nada malo a esas personas; ni tampoco,

G A N D H I

Página 17

evidentemente, debo colaborar con ellos. Puede ser que yo dependa materialmente de la comunidad que es responsable del linchamiento; entonces, tengo que negarme a colaborar con ellos en adelante y llegar a rechazar el alimento que viniera de esa comunidad. Incluso he de romper mi alianza con los hermanos de color que no han reaccionado ante ello. En caso necesario, no he de vacilar en inmolarme a mí mismo. Más de una vez en la vida he tenido que ponerme a pensar en ese extremo. Pero, desde luego, no se trata de exponerme a morir de hambre, de forma sistemática, sin considerar el conjunto de la situación. Además, hay que mantener una fe inquebrantable mientras la vida se vaya alejando de nosotros, minuto a minuto. Pero yo soy un ejemplo demasiado pobre de noviolencia y puede ser que mis ideas no convenzan a nadie. Si, a pesar de todos mis esfuerzos, no lo consigo en toda mi vida, no por eso disminuirá mi fe. . . . . . . . . En estos días en que reina la fuerza bruta, parece casi imposible liberarse definitivamente del yugo de la violencia. En muchas cartas anónimas me aconsejan que no ponga trabas al movimiento de no-colaboración, aunque el pueblo crea que tiene que recurrir a la violencia. Otros, imaginándose que estoy tramando en secreto una intervención violenta, vienen a preguntarme cuándo tendrá lugar ese feliz acontecimiento, tan esperado por todos. Quieren convencerme de que los

ingleses sólo cederán ante la violencia, abierta o secreta. A veces paso por ser el individuo más criminal de la India, por no revelar nunca mis planes por completo; piensan que, como los demás, no creo más que en la violencia. Dado que la doctrina de la violencia ejerce un gran atractivo sobre la mayor parte de los hombres y que el éxito de la no-colaboración depende en gran parte de la ausencia de toda violencia, le doy mucha importancia a dar a conocer mis ideas con toda la claridad posible, tanto más cuanto que afectan a la conducta de un gran número de personas.

No tengo ningún reparo en decir que, cuando sólo es posible elegir entre la cobardía y la violencia, hay que decidirse por la solución violenta. Por ejemplo, mi hijo mayor me preguntó que es lo que debería haber hecho si hubiera sido testigo del atentado que estuvo a punto de costarme la vida en 1908: ¿debería haber huido y dejar que me asesinaran? ¿o debería haber recurrido a la fuerza física para venir en mi ayuda? Le respondí que su deber era defenderme, incluso con la violencia si fuera necesario. Esta explicación

guarda cierta relación con mi participación en la guerra de los boers, en la que se llamó “rebelión” de los zulúes y, finalmente, en la primera guerra mundial. Por esa misma razón les recomiendo el entrenamiento militar a los que no creen más que en la violencia. Preferiría que la India defendiese su honor por la fuerza de las armas antes que ver cómo contempla cobardemente, sin defenderse, su propia derrota. Pero creo sobre todo que la noviolencia es infinitamente superior a la violencia y que la clemencia es mucho más noble que el castigo. El perdón es el ornato del guerrero. Pero la ausencia de violencia no significa clemencia, más cuando existe la posibilidad de castigar. Por el contrario, se encuentra privada de todo significado cuando no hay ningún medio de replicar. A nadie se le ocurriría pensar que el ratón es clemente por dejarse comer por el gato. Por eso comprendo muy bien los sentimientos de los que piden una sanción ejemplar para el general Dyer y sus comparsas. Si pudieran, no vacilarían en lincharlo. Pero, por lo que se refiere a la India, no creo que carezcamos de defensa. Lo que quiero sencillamente es utilizar lo mejor posible mis fuerzas y las de la India. Que no se interpreten mal mis ideas. La verdadera fuerza no es de origen físico. Procede de una voluntad indomable. En el plano físico, un inglés es inferior a un zulú. Pero, incluso delante de un niño inglés, un zulú se escapa por

Página 18

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

miedo a que el revolver del pequeño descargue sobre él. Tiene miedo a la muerte y, a pesar de su apariencia física robusta, le falta energía. En cualquier momento también los indios descubrirán que no hay nada que autorice a trescientos millones de hombres a tener miedo de cien mil ingleses. Decidirnos a demostrarles nuestra clemencia sería lo mismo que consagrar definitivamente nuestra fuerza. La clemencia que hemos demostrado con ellos tiene que ir acompañada de una renovación de nuestras propias fuerzas.; ésto le impediría a un Dyer o a un Frank Johnson repetir sus injurias contra los indios. Poco importa si, de momento, no he llegado a convencer a todos mis compatriotas. Se nos ha humillado demasiado para que no se sienta cierto resentimiento y cierta sed de venganza. Pero he de repetir una vez más que la India saldrá ganado mucho más, negándose a hacer uso de su derecho de represalia. Cumpliremos así mejor nuestra misión y ayudaremos al mundo a librarse de la opresión. No soy un visionario. Pretendo ser un idealista que tiene sentido de la realidad. La religión de la noviolencia no está reservada únicamente a los rishis y a los santos. Está destinada a todo el mundo. La noviolencia es la ley de nuestra especie por la misma razón que la violencia es la ley de los brutos. En el hombre brutal no se ha despertado todavía el espíritu: no conoce más ley que la de la fuerza física. La dignidad humana exige que el hombre se refiera a una ley superior, que haga vibrar la fuerza del espíritu. He procurado que tenga nuevamente vigencia en mi país

la antigua ley del sacrificio de sí mismo. Pues el Satyagraha y sus dos prolongaciones, la nocolaboración y la resistencia civil, no son más que palabras nuevas para traducir las ideas de sufrimiento y de renuncia: los rishis, que descubrieron la noviolencia en medio de la violencia, fueron genios superiores a Newton. Eran incluso mayores guerreros que Wellington. Tras aprender a servirse de las armas, comprendieron que era inútil recurrir a ellas y supieron enseñar a unos hombres ahítos de violencia que la salvación del mundo sólo podría provenir de la noviolencia. Para ser eficaz, la noviolencia exige una voluntad decidida de aceptar el sufrimiento. No se trata ni mucho menos de una sumisión servil a la voluntad del tirano, sino de oponerse con toda el alma a sus abusos. Al respetar esta ley de nuestro ser, un solo individuo puede llegar a desafiar todo el poder de un imperio basado en la injusticia y, dejando a salvo su honor, su religión y su alma, conseguirá quebrantar los cimientos de ese imperio o promover su regeneración. No le pido a la India que practique la noviolencia por el hecho de que sea débil. Quiero que lo haga siendo consciente de su fuerza y de sus posibilidades. Para convencerse de su poder, no es necesario seguir un entrenamiento militar. Creemos que es necesario ese entrenamiento porque subestimamos nuestros medios. Quiero hacer comprender a mi país que tiene un alma imperecedera y que puede triunfar sobre todo lo que la ha humillado, acabando con todas las formas de opresión que se

apoyan en la fuerza física... Si la India escoge la doctrina de la espada, pudiera ser que obtuviera una victoria momentánea. Pero entonces no me sentiría muy orgulloso de pertenecer a este país. No obstante, me siento ligado con todo mi ser a la India. Se lo debo todo. Pero estoy convencido de que tiene una misión que cumplir. No tiene que imitar a Europa de una manera ciega. El día en que la India se colocara deliberadamente entre los violentos, aquel día comenzaría mi calvario. Mi religión no conoce fronteras geográficas: está por encima del amor que le tengo a la India. Si mi vida está consagrada al servicio de la India, es porque está exigencia se deriva de la religión de la noviolencia, que está en la fuente del hinduismo. . . . . . . . . Es mi deber seguir convirtiendo a mis adversarios, si no quiero tener que reconocer mi propia derrota. Tengo la misión de convertir a la noviolencia a los indios, a los ingleses y finalmente al mundo entero, para suprimir todas las injusticias en las relaciones políticas, económicas, sociales y religiosas. Si se me acusa de ser demasiado ambicioso, reconoceré que soy culpable. Si me dicen que nunca veré realizados mis sueños, responderé que esos sueños no tienen nada de imposible y seguiré mi camino hacia adelante. Soy un soldado al servicio de la noviolencia y palpo más de un signo prometedor y estimulante para sostener mi fe. Seguiré adelante en mi empeño, sea cual fuere el número de mis discípulos, y aunque no tenga más que uno. . . . .

FUENTE: Gandhi: TODOS LOS HOMBRES SON HERMANOS. Editorial Sociedad de Educación Atenas. C. Mayor 81. 28013 MADRID, 1995.

G A N D H I

Página 19

Página 20

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

GANDHI, UN EJEMPLO DE RESISTENCIA.
Movimiento de derechos Sudáfrica (1893-1914) civiles en
En este punto en su vida Gandhi era una persona de carácter moderado, tímido y políticamente indiferente. Leyó por primera vez un periódico a la edad de 18 años y al hablar en un tribunal padecía de un gran miedo escénico. Sudáfrica lo cambió radicalmente cuando vivió la humillación y la opresión a la que estaban sujetos los indios en aquella región. Un día en un tribunal de Durban, un magistrado inglés le pidió que se quitara el turbante que llevaba puesto, a lo cual Gandhi se negó, saliendo impetuosamente de la corte. Sin embargo, el incidente que serviría como un catalizador de su activismo político ocurrió varios años después, cuando viajando a Pretoria fue sacado forzosamente del tren en donde viajaba en la estación de Pietermaritzburg, cuando se negó a mudarse de la primera clase donde viajaba a la tercera clase, la cual se destinaba a la gente de color. Más tarde, viajando en una diligencia, fue golpeado por el conductor cuando se negó a ceder su asiento a un pasajero de piel blanca. Adicionalmente en este viaje sufrió otras humillaciones al no darle alojamiento en varios hoteles debido a su raza. Esta experiencia le puso mucho más en contacto con los problemas que sufrían cotidianamente la gente de color en Sudáfrica. Fue precisamente en este país, después de haber sufrido el racismo, prejuicio e injusticia que comenzó a cuestionar el estado de sus coterráneos y el suyo mismo en la sociedad. Cuando se venció su contrato, se preparó a regresar a la India. En la fiesta de despedida en su honor en Durban, ojeando un periódico se informó que se estaba elaborando una ley en la Asamblea Legislativa de Natal, la cual negaría el voto a los indios. Pospuso su regreso a la India y se dio a la tarea de elaborar diversas peticiones, tanto a la asamblea de Natal como al gobierno británico tratando de evitar que dicha ley fuese sancionada. Si bien no logró su objetivo, ya que la ley fue promulgada, logró, sin embargo, llamar la atención sobre los problemas de discriminación racial contra los indios en Sudáfrica. Decidió extender su estancia en este país fundando el Partido Indio del Congreso de Natal en 1894. A través de esta organización pudo unir a la comunidad india en Sudáfrica en una fuerza política heterogénea, inundando a la prensa y al gobierno con denuncias de violación de los derechos civiles de los indios y evidencias de las discriminación de los británicos en Sudáfrica. Gandhi regresó brevemente a la India para traer a su esposa e hijos a Sudáfrica. A su regreso, en enero de 1897, un grupo de hombres blancos lo atacó y trataron de lincharlo. Como clara indicación de los valores que mantendría por toda su vida, rehusó denunciar ante la justicia a sus atacantes, indicando que era uno de sus principios el no buscar ser resarcido en los tribunales por los daños perpetrados sobre su persona. Al principio de la guerra de Sudáfrica, Gandhi consideró que los indios debían participar en dicha guerra si aspiraban legitimarse como ciudadanos con plenos derechos. De esta forma es que organizó cuerpos de voluntarios no combatientes que asistieron a los británicos. Al terminar la guerra, sin embargo, la situación de los indios no mejoró, de hecho continuó deteriorándose. En 1906, el gobierno de Transvaal emitió una ley que obligaba a todos los indios a registrarse. Esto ocasionó una protesta masiva en Johannesburgo donde por primera vez Gandhi adoptó la plataforma llamada satyagraha (‘apego o devoción a la verdad’) que consistía en una protesta no violenta. Gandhi insistió en que los indios desafiaran abiertamente, pero sin violencia, la ley promulgada, sufriendo el castigo que el gobierno quisiera imponer. Este desafío duró siete años en los cuales miles de indios fueron encarcelados (incluyendo a Gandhi en varias ocasiones), azotados e inclusive fusilados por protestar, rehusar registrase, quemar sus tarjetas de registro y cualquier otra forma de protesta no violenta. Si bien el gobierno logró reprimir la protesta de los indios, la denuncia en el exterior de los métodos extremos utilizados por el gobierno de Sudáfrica finalmente obligó al general sudafricano Jan Christian Smut a negociar una solución con Gandhi.

G A N D H I

Página 21

Inspiración Durante sus años en Sudáfrica, Gandhi se inspiró en la Bhagavad Gita y en los libros de Tolstoi, particularmente en El Reino de Dios está en ti. En la década de 1880 Tolstoi se había convertido profundamente a la causa del anarquismo cristiano. Gandhi tradujo otro libro de este autor llamado Carta a un hindú escrito en 1908, en respuesta a los nacionalistas indios que apoyaban la violencia. Gandhi permaneció en contacto con Tolstoi hasta la muerte de éste en 1910. La carta de Tolstoi se basa en la filosofía hindú de las Vedas y las enseñanzas de Krishna en relación con el creciente nacionalismo indio. Gandhi también se inspiró en el escritor americano Henry David Thoreau que escribió el famoso ensayo La desobediencia civil. Movimiento de Independencia de la India (1901-1945) Tal como había hecho en Sudáfrica, Gandhi estuvo a favor de prestar ayuda a los británicos en la guerra de ese país, pidiéndoles que se alistaran en el ejército. Su raciocinio, opuesto por muchos otros políticos, era que si los indios aspiraban a tener plenos derechos como ciudadanos y libertad en el Imperio, sería errado no ayudar a defenderlo. Champaran y Kheda Los mayores logros de Gandhi se materializaron en 1918 con las protestas de Champaran y Kheda Satyagraha. En Champaran, un distrito del estado de Bihar, organizó la resistencia civil de miles de campesinos a quienes el gobierno británico les obligaba cultivar índigo y otros productos en lugar de cultivos de alimentos, los cuales eran necesarios para su subsistencia. La desobediencia civil fue reprimida violentamente por las milicias (principalmente británicas) que respaldaban a los terratenientes, dejando a los campesinos en un estado de extrema pobreza. Los pueblos se encontraban en una situación de suciedad y falta de higiene y cuando estaban apareciendo las señales de una devastadora hambruna, los británicos impusieron un nuevo tributo que hacía todavía más opresiva la ya precaria situación de los campesinos.

La Desobediencia Civil En 1919 se promulgó la Ley Rowlatt la cual permitía al gobierno poner preso a cualquier persona que se sospechara de rebeldía sin juicio u orden judicial. Adicionalmente en ese mismo año en Punjab en la ciudad de Amritsar, se produjo una masacre donde murieron 379 civiles a manos de tropas británicas e indias, causando un trauma profundo en la nación y un aumento en la ira de la población y en actos de violencia. Gandhi atacó duramente la acción de los británicos, pero también se opuso a la violencia por parte de los indios que siguió a la masacre. De hecho emitió una resolución en donde pidió disculpas al gobierno por los actos de violencia contra ciudadanos civiles británicos que perecieron en los disturbios que siguieron a la masacre de Amritsar. Su partido inicialmente se opuso a ésto, pero en un discurso lleno de emotividad enfatizó que cualquier acto de violencia, independientemente de la causa, era perverso e injustificable. Indicó que los indios no debían sentirse culpables del odio racial traído por los británicos, pero que esto no justificaba los actos de violencia contra civiles británicos inocentes. Sin embargo, la masacre de Amritsar trajo como consecuencia que Gandhi, viendo que el pueblo indio no estaba preparado para enfrentar a los británicos, iniciara sus primeras acciones para lograr la independencia de un régimen británico al cual consideraba ilegítimo, perverso y opresor. En abril de 1920, Gandhi fue elegido presidente de la Liga en Pro de la Independencia de la India, así como fue investido de autoridad ejecutiva por su partido, el Congreso Nacional, en diciembre de 1921. Bajo el liderazgo de Gandhi el Congreso fue reorganizado, estableciéndose una nueva constitución, siempre con el objetivo de obtener el swaraj (en sánscrito ‘su [propio] rey’), es decir la total independencia. El partido, un tanto elitista hasta entonces, abrió sus puertas a cualquier ciudadano que pudiera pagar una contribución nominal. Se estableció una jerarquía en los comités para mejorar la disciplina y el control sobre un movimiento hasta entonces amorfo y poco coherente. Después de todos estos cambios el partido del Congreso Nacional se transformó en una

Página 22

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

poderosa organización respaldada por millones de indios. Gandhi extendió su plataforma de no violencia para incluir la política del swadeshi (del sánscrito ‘de su tierra’), es decir, el consumo exclusivo de productos indios, lo que representaba un boicot contra los productos extranjeros, particularmente los británicos. Relacionado con esto Gandhi abogó por el khadi, es decir la elaboración de telas caseras para ser utilizadas por los indios. Gandhi exhortó a hombres y mujeres, ricos y pobres, a dedicarle diariamente algún tiempo a hilar estas telas como demostración de soporte al movimiento independentista. Esta estrategia estaba diseñada a inculcar disciplina y dedicación a la población y también a eliminar del movimiento a aquellos individuos que, por ambición o falta de voluntad, no tenían cabida en dicho movimiento. También buscaba Gandhi incluir a las mujeres activamente en las acciones colectivas, en una época cuando se consideraba que estas acciones no eran respetables para las mujeres. En adición al boicot de la industria textil británica, Gandhi abogó por boicotear el sistema educacional británico y los tribunales, renunciar a empleos en el gobierno, rehusar el pago de impuestos y rechazar cualquier título u honor concedido por los británicos. Este programa obtuvo una amplia acogida por la población, dándole una sensación de poder a los indios como nunca habían disfrutado. Sin embargo, cuando el movimiento estaba en su cima, Gandhi tuvo que terminarlo abruptamente a consecuencia de la violencia que se desató en la población de Chauri Chaura (Uttar Pradesh), en febrero de 1922. Temiendo que el movimiento se desviara hacia la violencia, Gandhi optó por descontinuar el boicot y la desobediencia civil. Gandhi fue arrestado el 10 de marzo de 1922, acusado de sedición y condenado a seis años de prisión. Fue liberado en febrero de 1924 después de ser operado de apendicitis. Sin la presencia unificadora de Gandhi, el Partido Nacional del Congreso comenzó a dividirse en dos facciones. Una -liderada por Chitta Ranjan Das y Motilal Nehru- estaba a favor de la participación del partido en las legislaturas, mientras que la otra facción, al frente de la cual

estaban Chakravarti Rajagopalachari y Sardar Wallabhbhai Patel, se oponían a esta posición. Es más, la cooperación entre hindúes y musulmanes -que había sido significativa al principio de la campaña de no violencia- se estaba resquebrajando. Gandhi trató de enmendar las diferencias en muchas formas, incluyendo un ayuno de 3 semanas en otoño de 1924, pero sin grandes resultados. La Comisión Simon y el Swaraj Gandhi se mantuvo fuera de la luz pública por la mayor parte de la década de 1920, prefiriendo dedicarse a resolver la brecha entre el Partido Sawaraj y el del Congreso Nacional de la India, extendiendo sus iniciativas para eliminar la discriminación contra los intocables o parias, y eliminar el alcoholismo, la pobreza y la ignorancia. Regresó a la actividad política en 1928. El año anterior el gobierno británico creó una comisión para llevar a cabo reformas constitucionales y encargó a Sir John Simon para que la presidiera. Esta comisión no incluía a ningún miembro indio. El resultado fue un boicot total de las propuestas de esta comisión por parte de los partidos políticos de la India. En diciembre de 1928, Gandhi presentó al Congreso de Calcuta una propuesta mediante la cual el gobierno británico le concedería a la India su autonomía bajo la forma de Dominio, similar al de Canadá, en el plazo de un año. De no ser así, se iniciaría nuevamente la desobediencia civil para lograr una total independencia. Otros políticos más jóvenes como Jawaharlal Nehru y Subhas Chandra Bose pedían una total independencia, pero Gandhi logró moderar sus ideas. El 26 de enero de 1930 se llevó a cabo una convención del partido Nacional del Congreso en Lahore señalando esta fecha como el día de la independencia de la India. Otros partidos políticos se unieron a esta celebración en respaldo a la lucha por la independencia. La Marcha de la Sal y el Pacto Yeravda Gandhi en la Marcha de la Sal Al no ver voluntad alguna por parte de Gran Bretaña por conceder autonomía a la India, en marzo de 1930, Gandhi, cumpliendo con su promesa, lanza una nueva campaña de desobediencia civil, esta vez en oposición a un

G A N D H I

Página 23

impuesto que se pretendía cobrar sobre la sal. El hecho más relevante de esta campaña fue la marcha de 400 km emprendida por Gandhi y sus seguidores desde Ahmedabad hasta Dandi (Gujarat) para producir en esta población sal, procesando el agua del mar. Millares de indios se unieron a la marcha. Los británicos respondieron encarcelando a más de 60.000 indios. Más tarde el gobierno representado por Lord Irwin, decidió negociar con Gandhi. El pacto entre Gandhi e Irwin fue firmado en marzo de 1931. En este pacto se acordó liberar a todos los prisioneros a cambio de descontinuar la desobediencia civil. Gandhi fue invitado a asistir a una reunión en Londres como único representante del partido Nacional del Congreso. La reunión resultó en un fracaso, pues se enfocó principalmente en los derechos de los príncipes indios más que en la autonomía de la India. Posteriormente, el sucesor de Lord Irwin, Lord Willingdon inició una nueva campaña de represión contra los nacionalistas indios. Gandhi fue nuevamente arrestado y el gobierno trató de destruir su influencia, aislándolo completamente de sus seguidores. La táctica no resultó ser exitosa y en 1932, a raíz de una campaña iniciada por el líder del partido Dalit, B. R. Ambedkar, el gobierno separó a los intocables o parias, para que sólo pudieran votar en elecciones separadas bajo una nueva constitución. En protesta Gandhi inició una huelga de hambre de seis días en septiembre de 1932, forzando al gobierno a reversar su decisión sobre los intocables. Gandhi inició una nueva campaña para lograr mejorar la vida de los intocables, a los cuales les llamaba harijans o ‘gente de Harí (Dios)’. El 8 de mayo de 1933 inició una huelga de hambre de 21 días para protestar la opresión del gobierno británico en la India. En el verano de 1934 fue objeto de tres atentados contra su vida, pero resultó ileso. Década de 1930: Lucha por el poder del partido y conflicto con Bose Cuando el partido del Congreso llamó a elecciones y aceptó el poder que se le otorgaba bajo un esquema de federación, Gandhi decidió renunciar como miembro del partido. No es que estuviera en desacuerdo con la posición del

partido, pero pensó que dado su status ante el pueblo indio, su presencia en el partido limitaría la capacidad de maniobrar de éste, particularmente cuando dentro del partido se movían muy diversas corrientes que incluían a comunistas, socialistas, sindicalistas, estudiantes, religiosos conservadores, liberales y hombres de negocios. Gandhi tampoco quería que el partido fuera blanco de represalia por su presencia en él, dado que habían aceptado temporalmente un arreglo con el Raj británico. Gandhi regresó a la cabeza del partido en 1936 cuando era presidente de éste Nehru. Si bien Gandhi enfocó sus objetivos en la independencia de la India, no restringió en forma alguna que el partido adoptara también el socialismo como meta a lograr. Gandhi criticó el ascenso a la presidencia del partido de Subhas Chandra Bose en 1938. Si bien algunos historiadores argumentan que se trató de una lucha por el poder, Gandhi lo que criticaba era la falta de compromiso por parte de Bose a la política de no violencia y democracia, principios fundamentales en la doctrina de Gandhi. El deseo de Bose de lanzar una revolución total contra los británicos no contemplaba que ésta se llevara a cabo exclusivamente por métodos no violentos. Bose maniobró la presidencia del partido de forma tal de colocar en puestos clave a sus seguidores. Bose ganó un segundo término para la presidencia a pesar de la oposición de Gandhi. Finalmente Gandhi abandonó el partido, junto con una renuncia en masa de muchos de los líderes que todavía mantenían su lealtad. Siguió, sin embargo, luchando por los derechos de los intocables, promoviendo también el hilado de las telas y tratando de crear un nuevo sistema de educación adaptado a las áreas rurales.

Página 24

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

BIBLIOGRAFÍA.
................: MONADAS GANDHI. ESCRITOS ESENCIALES. Editorial Sal Terrae. ................: GANDHI, EL LÍDER DEL PACIFISMO. Ed. Toray, S.A. C/Duero 6. 08031 Barcelona. Clément, Catherine: GANDHI, PROFETA DE LA LIBERTAD.. Edi.: Aguilar S.A. de Editores. C. Juan Bravo 38. 28006 MADRID. 1991. Choudhuri, Manmohan: EXPLORING GANDHI. The Gandhi Peace Foundation. 221/223 Deen Dayal Upadhayaya Marg. New Delhi 110 002. año 1989. Díaz Plaja, A.: AHIMSA, LA NO-VIOLENCIA DE GANDHI. Editorial Nova Terra, 1987. Drevet, Camille: GANDHI, SU PENSAMIENTO Y SU ACCIÓN. Editorial Fontanella. C. Escorial 50. 08024 Barcelona. 1984 Fischer, L.: GANDHI. Editorial Plaza y Janés. 1983. C/ Virgen de Guadalupe 21-23. Esplugues de Llobregat (Barcelona). Fraga, Ana: EL PENSAMIENTO POLÍTICO DE GANDHI. Editorial Zero. 1971. Reprodución realizada por AHIMSA. Conjunto Rubeltor. Pasaje Bloque Sevilla. 29700 Vélez-Málaga (Málaga) Gandhi: AUTOBIOGRAFÍA. HISTORIA DE MIS EXPERIMENTOS CON LA VERDAD. CS Ediciones. Callao 737. 1023 BUENOS AIRES. (ARGENTINA) 1991. Gandhi: TODOS LOS HOMBRES SON HERMANOS. Editorial Sociedad de Educación Atenas. C. Mayor 81. 28013 MADRID, 1995. García Barquero: GANDHI. Everest. Gombi, Antonio: MOHANDAS GANDHI. Edi. CCS. Madrid. 1994. Lapierre, Dominique y Collins, Larry: ESTA NOCHE LA LIBERTAD. Lassier, Suzanne: GANDHI Y LA NOVIOLENCIA. Edi. Paulinas. Madrid, 1976. Mahadevan, T.K.: GANDHI, VERDAD Y NOVIOLENCIA. Edi. Sígueme. Salamanca, 1975. Müller, J. M.: GANDHI. LA SABIDURÍA DE LA NOVIOLENCIA. Editorial Desclée de Brouwer. Bilbao, 1995. Nicholson, M.: MAHATMA GANDHI. Editorial S.M. Rau, H.: GANDHI. Editorial Salvat. Rau, Heimo: GANDHI, ALMA GRANDE. Ediciones Temas de Hoy. 1994. Paseo de la Castellana 93. 28046 MADRID., 1994 Rawding, F. W.: GANDHI. Ediciones Akal, S.A. Los Berrocales del Jarama. Apd. 400 Torrejón de Ardoz. MADRID. 1991. Sierra, J.: GANDHI. Editorial S.M. Solana, Stanley: GANDHI. Ediciones y Distribuciones Mateos (EDIMAT LIBROS S.A.) 1998. España. Woodcock, G.: GANDHI. Ed. Planeta-De Agostini. C. Arribau 185. 08021 Barcelona.

LIBROS DE GANDHI.
GANDHI: AUTOBIOGRAFÍA. HISTORIA DE MIS EXPERIMENTOS CON LA VERDAD. Ediciones C.S. Callao 737. 1023 BUENOS AIRES. 1991. Tiene 484 páginas y VALE 2.500 pts. Se lee con facilidad a pesar de tener algunas palabras en idioma de la India. Tiene la ventaja de que nos aproxima Gandhi de una forma bastante íntima. Tiene una gran desventaja y es que narra casi exclusivamente la primera etapa de la vida de Gandhi. Escribió el libro a la mitad de su vida con lo que, si tenemos en cuenta las páginas que dedica a su infancia y juventud, quedan pocas para su época de madurez. Es digno de observar cómo la aportación fundamental de Gandhi en la Historia no fue una aportación que naciese madura y desarrollada en momentos tempranos de su vidad. Este libro refleja precisamente la evolución de su pensamiento, de su personalidad y de su filosofía más que un cuerpo consolidado y maduro. G A N D H I

Página 25

GANDHI: TODOS LOS HOMBRES SON HERMANOS. Sociedad de Educación Atenas. C. Mayor, 81. 28013, Madrid. 1995. Vale 1.200 pts. Algunos capítulos son sobre religión, la verdad, la ahimsa (noviolencia), la pobreza, la educación, la mujer, ... Una de sus desventajas es que no fue escrito por Gandhi directamente sino que, al contrario que el anterior, es una recopilación de textos variados y diferentes citados al pie de la letra por uno de sus discípulos. Uno de los capítulos está formado por el resumen del libro anterior, su AUTOBIOGRAFÍA. Da una visión general y amplia de su ideología aunque el hecho de poner citas recortadas de su contexto unas tras otras es bastante peligroso y puede desfigurar el auténtico sentido de su expresión. No es seguro que leyendo estos dos libros alcancemos a conocer el pensamiento de Gandhi con precisión, por eso puede ser interesante consultar alguna biografía redactada por personas que se han dedicado a estudiar su vida y ofrecernos una visión global.

BIOGRAFÍAS.
Tienen la ventaja de que nos dan una visión globalizada de su vida y su pensamiento. Tienen el inconveniente de que están un poco sesgadas según la orientación de quien la escribe. ❈ Marijuán, Belén: GANDHI. Edita Movimiento Cultural Cristiano. Librería DERSA. Av. Monforte de Lemos 162. 28029 MADRID. Es un resumen ajustado de su vida y su pensamiento. No son muchas páginas y el precio es muy barato. ❈ Müller, J. M.: GANDHI. LA SABIDURÍA DE LA NOVIOLENCIA. Editorial Desclée de Brouwer. Bilbao, 1995. Es más bien breve y fácil de leer. Expone principalmente el pensamiento de Gandhi. No incluye fotos. ❈ Woodcock, G.: GANDHI. Ed. Planeta-De Agostini. C. Arribau 185. 08021 Barcelona. No es muy larga. Se lee con facilidad. Describe tanto el pensamiento como la acción. No incluye fotos. ❈ Rau, H.: GANDHI. Editorial Salvat. No es muy larga. Se lee con facilidad. Describe tanto el pensamiento como la acción. Incluye fotos. ❈ Fischer, L.: GANDHI. Editorial Plaza y Janés. 1983. C/ Virgen de Guadalupe 21-23. Esplugues de Llobregat (Barcelona). Es una biografía amplia y muy bien documentada tanto sobre los hechos como sobre su pensamiento. Cuando comencé a leerla hace años no fui capaz de terminarla. Una vez que se tiene un concepto general de Gandhi, se disfruta con ella por su profundidad y detalle. No incluye fotografías. En este libro se basó la película GANDHI.

Página 26

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

PELÍCULA. GANDHI. Richard Attenborough (1983).
Distribuida por RCA/Columbia Pictures Video S.R.C. Calle Albacete 5. 28027 MADRID. Es una película basada en la biografía de Gandhi escrita por Louis Fisher. Refleja muy fielmente su vida y su pensamiento a la vez que presenta una alta calidad cinematográfica. Tiene el inconveniente didáctico de que es bastante larga, dura 180 minutos pero muchas de sus escenas son bien útiles para analizar detenidamente algunos elementos básicos de la noviolencia. Cuando la utilizamos en un contesto educativo, hacemos al comenzar un resumen histórico de lo que vamos a ver y después elegimos solamente algunas escenas parando la cinta después de cada una de ellas para comentarlas. A continuación va un esquema de la película para que elijáis las escenas que os parecen más apropiadas. Los números que aparecen al lado izquierdo son los que figuran en nuestro aparato reproductor en el momento de comenzar cada escena. Son pasos de contador. Quizás vuestro magnetoscopio mida los pasos por segundos. Cada cinco de los pasos citados a continuación equivalen aproximadamente a siete segundos. Antes de exponerlo públicamente es conveniente asegurarse de en qué lugar preciso se encuentran las escenas que vais a trabajar para no perder tiempo luego cuando se está con el grupo. 0059 - Comienzan los títulos de la película. 0177 - Gandhi es asesinado. 0312 - Entierro de Gandhi. 0435 - Gandhi en África del Sur. Es arrojado del tren. 0614 - Conversaciones con hindúes en África. 0715 - Quema pública de los pases discriminatorios. 0947 - Repercusiones de la acción anterior. Gandhi con su familia. 1017 - Gandhi no se baja de la acera. 1424 - Discurso de G. en su campaña de Sudáfrica. 1649 - Manifestación frente a caballos. 1818 - Reacciones en una misa en la que el cura apoya a G. 1851 - Gandhi en la cárcel. 1903 - Gandhi es recibido por el gobernador militar siendo prisionero. 2058 - Gandhi llega a Bombay, India 1915. 2325 - Viaje de Gandhi en tren por la India. 2860 - Intentan detener a Gandhi al bajar del tren. 3010 - Gandhi en la cárcel. 3112 - Juicio contra Gandhi. A pesar de ser culpable se le absuelve. 3492 - Masacre en la plaza. 3710 - Reunión con el gobierno británico en la India. Gandhi les pide que se vayan. 3808 - La población teje su propia ropa y quema la fabricada en Inglaterra. 3940 - Gandhi usando la rueca. 4000 - Independentistas matan a un soldado británico. Gandhi se declara en huelga de hambre. 4065 - Fin de la huelga de hambre. 4247 - Juicio contra Gandhi. Pide contra sí mismo la pena más severa. 4378 - Gandhi en Portbandar. 4400 - Relación entre Gandhi y su mujer. 4513 - Marcha de la sal. 4770 - Las seguidoras de Gandhi son machacadas en las salinas en un acto de resistencia pasiva. 4896 - Gandhi es recibido por el gobierno inglés en Londres. 4999 - Detenidos antes de un discurso. Entrevista con un periodista. 5179 - Muere su mujer. 5283 - La India se divide. 5416 - Independencia de la India. 5435 - Se pone una frontera entre India y Pakistán. Ambas poblaciones luchan. 1947. 5526 - Violencia entre musulmanes e hindúes. 5566 - Ayuno indefinido de Gandhi para evitar la violencia separatista.

G A N D H I

Página 27

Página 28

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán

G A N D H I

Página 29

Cartillas para la NOVIOLENCIA.
EDUCACIÓN: • • • • • • • • • • • • • RECOPILATORIO DE JUEGOS COOPERATIVOS y sin competición. 212 pg.. 15 eurs. SEMILLAS DE PAZ. Para niñas y niños de 3, 4 y 5 años. 168 páginas. 12 euros. Dinámica de CONFLICTOS INTERPERSONALES. Una tarea posible. 158 páginas. 10 euros EDUCAR EN LA NOVIOLENCIA. 94 páginas. 6 euros. LA EDUCACIÓN EN UNA SOCIEDAD INTERCULTURAL. 92 páginas 6 euros. SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS. 168 páginas. 3 euros. OBEDIENCIA. DESOBEDIENCIA. Y si no . . . ¿qué? 72 páginas. 6 euros. FUNCIONAMIENTO DE GRUPO. Comunicación, liderazgo, toma de decisiones. 80 p. 6 € APRENDIZAJE COOPERATIVO. 58 páginas. 4 euros. LOS JUGUETES. 84 páginas. 6 euros. OTRA FORMA DE VER LA TELEVISIÓN. No te dejes atrapar. 82 páginas. 6 euros. ¿ES VERDE TODO LO QUE SE PINTA DE VERDE? 102 páginas. 7 euros. Recursos para CANCIONERO PACIFISTA. 72 páginas más 5 CDs audio con 119 canciones. Coste total 20 €.

acercarnos a la problemática ambiental.

NOVIOLENCIA: • • • • • ALTERNATIVAS AL MILITARISMO. 110 páginas. 7 euros. EDUCAR PARA EL DESARME. 118 páginas. 7 euros. Guía práctica de la OBJECIÓN FISCAL a los gastos militares. 34 páginas. 2 euros. INTERVENCIONES NOVIOLENTAS en países con conflictos armados. 108 pág.. 7 € GANDHI. 30 páginas. 2.50 euros.

AMÉRICA. • • 500 AÑOS DE RESISTENCIA INDÍGENA Y POPULAR en América. 24 pgs. 1.70 euros. DESCUBRIR AMÉRICA 500 AÑOS DESPUÉS. 52 páginas. 3.50 euros

CUENTOS. • • • • El país del espejo. 24 páginas. 2.00 euros. El avestruz troglodita. 16 páginas. 2 euro. Un maravilloso planeta. 22 páginas. 2.00 euros. La tortuga insumisa. 14 páginas. 2 euro.

Diciembre 06 Dic 97 Recopilado y distribuido por Emilio Arranz Beltrán. MADRID (España) emilio.arranz.beltran@gmail.com

Página 30

Recopilado por Emilio Arranz Beltrán