You are on page 1of 50

LUDWIG TlECK

l a s cosas superfluas de la vida
( D e s Lebens Oberfluss)

se pmdujo, hacia fines de febrero, un tumulto extraño sobre a y o d e n , transcurso y apaciguamiento corrieran en la capitd del reino los rumores m4s extraños y contradictorios. Cuando todo el mundo pretende hablar y narroir sin conocer el objeto de su relato, es natural que tambibn lo comhn adopte el colorido de la

En uno de los inviernos más duros que hayamos soprkado .

El sucaso tuvo lugar en una de las callejas d s angostas de1 muy poblada suburbio. Ora decían que un traidor y rebelde h b í a sido descubierto y tomado preso por la policía, ora que un atea hermanado con otros ateos dispuestos a arrancar de raiz el cristianismo se Eiabia rendido a las autoridades luego de una m n c i a p f o r w 41 quedaría encardado basta que la sddd le hubiera inspirado mejores principios y convicciones. Te~o previamente s había defendido en su depiamentu con e viejos m b u c e s de tiro doble y hasta con un c a í h , y halda .corrido sangre antes de que se rindiera de m d o que tanto el msicomo el tribunal del crimen estarian dispuestos a solici-tar su ajusticiamiento. Un zapatero de inclinaciones p ltw . ol i p e k d a saber que el preso era un emisario que, en su m&er de jefe de muchas sociedades semetas, ataría vinculado intimamente con todos los mvohcionarios europeos; habría movido todos los hilos en París, Londres y España, asi como m h provimias orientales, y fdtda poco para que en el extremo de , la India estallara una rebeiión gigantesca que luego avanzaría, si fuera e1 d e r a , hacia Eurapai y haría arder en llama tdas Ias materias inflamables. se había Pero lo cierto es fo siguiente: en una casa aiginado un tumulto y alguien se ocupó de llamar a la mhtras la gente armaba un buen alboroto; fuego inteMnieron &a distiPguido y despues de un rato hombms de n h hanqzdad sin que re comprendi- d F t evidente que la casa había ¶uedada en un es- ' n

fhbala.

<

?

-.

1

,

' L . ? -

SS'
tado

'
1
>

-

- , . ,/-. ,
1

. t .

I

..- .,
A '

7; *

L U D W ~ GTIECC,
\*

de 'completo desorden y destrucción. Todos y cada qno in a el asunto según se lo explicaron e1 capricho o la - fantasía. Luego los d b f j s y carpinteros arreglaron los daños. sa l S e , E la casa habia vivido UP hombre desconocido para k n vecindad. ¿Era un sabio? ¿Un plítico? ¿Un nativo del lugar? ¿Un forastero? Nadie, ni siquiera el más inteligente, sabia dar una infonnaci6n satisfactoria sobre este punto. Lo cimto es que este hombre desconocido vivía muy tran-' quilo y rethdo; nunca se lo encontraba en los paseos o lugares *bIicos. No a a nada viejo su aspecto era saludable; su joven mujer, que junto con 81 r e d culto a la soledad, bien podia Ilamarse una beldad. Ehe alrededor de Navidad cuando este joven, sentado en m . piecita muy cerca de la estufa, le habl6 a su mujer: -Ya sabss, , querida Clara, cuánto quiera y venero al Sietequesos de nu. Jsrui Faul, p r o si este humorista se hallara en nuestra situaei6n. aie resultaría problemático saber obmo s las megiaria. ¿No es e vadad, qumidita, que alma todos nuestros medim par%een agotados? -Cierto, Enrique --pondi& ella con una sonrisa acompañada de un suspiro-, pero sf tú,e m b quddo de tdos los hl b, a t a d o contento y sereno, QO me puedo sentir húdiz sigues .

>

'

I

,

m,sup s e d a .

,

cuando dejaste magnánimamente r causa mía todas las d1 deracioaes, n s m destino fue & m a l a ~ s N u a i us tio santo y seña se llamaba amar y vivir; no nos debia importar. en absoluto &no$ viviríamos en adelante. Y ahora me g u s t a h pr&mtarie dede lo hwado del cordn: en toda Europa, ~ q u h puede considerarse tan feliz como yo? - a que nos faltan casi todas las cosas A j o e&-, m erw : E mrr r d --al otro. Cuando me uní caqtigo sabia que no eras rico, y s ti iro m te empaba que yo ao @a llevar nada de mi * a Así la p o k se ha fundido c m nuwtro amor, y e& pipdta, mtstra conversaci6n, nusstra h a de miramos y con. tmnplar la & -a del ser amado, son nue- vida. -1hi H! e y de pua al m han* . d e u n a a b puraabrawtr"rvammte iLP y si,tdc h u k a seguido su arden, lCnSn moiestos, ekmwnmh sepa+

-~~ dicba no son sino palabras h u m -ruplicb m ; cunDdO tú me seguíste ab~ndonsd~ casi ptmg tu

*

. .

-2-;

-

dos, iolitsri& y dispersos nos hanPrLmoi abma en m & de k turba de los círculos sociales1 !Allí, qu6 miradas, qu4 con-' saciom, apretones de mams y formas de perisarf De ese modo, seria p6s';ble dom&ar a los arrimales e incluso a las marionetas para que hicieran cumplidos y pnunciaran esas frases hechas. Aquí estamos, pues, tesoro mío, c o m Adán y Eva en nuestro paraíso, y ninghn Angel tiene la ocurrencia, totalmente superflua, de expulsarnos. S b l o que -dijo ella con alguna pusilanimidad-, h ldia empieza a faltar del todo y este invierno es e más duro que ba l conocido hasta ahora. Enrique solt6 una carcajada. -Mira -exclamh-, tenga que reírme con malicia, pero todavía no es la risa de la desesperaci6n, sino la que surge de mi perplejidad, porque no sé en aboluto de d6nde sacar dinero. Pero los medios ya se habrán; pues les inimaghable que nos muramos de frío con un amar tan caluroso, con sangre tan caliente como la nuestra1 ~Completamente imposiblel Ella le sonri6 amablemente y replicó: -Ojalh hubiera mido unos vestidos para venderlos o hubiera en nuestra peque& casa unas jarras de bronce almireces u dIas de bronce superfluas; entonoes sería facil b r una ialucióii. -Asi es -dijo 81 con tono travieso-; si fuhramos m i l b mdos como ese Sietequesos, no sería ningún mérito comprar I d a y mejom dimentos. ¿a mujer echó una mirada ha& La es& do&, para el m& pobre de los almuwzos, estaba cocinando pan remojado en agua, un plato que haMa de ser rematado con un poco de manteca para pb. -Míeniras th inspeccionas nuestra cocina -dijo E a u e - , y le d a ias 6rdenes m e n t e s al cochero^ yo me dedi& a mis estudios. Si no se me hubiera acabado la tinta, el papl y lab plumas, con cuhnto gusto volvería a escribir, también me agradada leer aIguna cosa, sea lo que fuere, con tal de tener un liim. -Tienes que pensar, queridisimo -dijo Clara y lo miró socarronamente-, espero que las ideas todavía no se te haym

-

,.

'

acabado.
-Queridísima mujer -contest&, el gobierno de nuestra casa

es tan a x t d d o y pesado que requerirá tu entera atención; -mte dhhaigas m abdutu, caso contrario nuestxa situación m n6mica p d r h resedme. Y como me voy ahora a .mí biblioteca,
d&m~-&anquilo por e momento, pues tengo que aumentar mis l cmdmientos y ofrecer pasto a mi espíritu -El es í m b -dijo la mujer para si misma y se ri6 alegremm*. [Yes tan hermoso1 -Releer&, pues, mi diario -dijo Enrique-, lo empecé en tiempos pasados y me interesa estudiarlo al revés, es decir, c+ e r por e final e ir prepándome paulatinamente para e l l comienzo, con el fin de comprenderio un tanto mejor. T d saoo ber authntim, toda obra de arte y todo pensamiento metódico siempre deben unirse en un cfrculo y vincular lo más íntimamente posible el comienzo y el fin, asi como la serpiente se la cala: stnbolo de h eternidad o -mejor a h - símbolo del enteadimiento y de todo l acertado, como afinno yo. o en la Última página: -Se coEntonces, a media voz, 1 noce un mento segGn el n un criminal furioso, condenado i a m r r de hambre, se va comiendo 8 mismo; en el fondo no es oi m& que la fhbula de la irida y del hombre. En el primer caso db pbnmecieron el estómago y la deíitadura; en e i nuestPo sobrevive el alma, como llaman a lo incomprensible. Pero en cuanto a b extemo, yo, en forma parecida, también he mudado y he muerto. Era casi ridiculo que tuviera a b u traje n de con a-b, yo que no salgo m c a . En el eumpkaños de mi mujer me le presentad con chleco y m mangas de c a d a , pwque setía poco apropido festejar rr gente admitida ea h cwb vestido con un saco bastante gastada -Aquí termina l phgb y el libro m acaba -dijo Enria q u h Todo el mudo sabe que nuestros traje¶ de frac son uria vwtimeata est6pda y de mal gusto; todos Qitican esta m m -midad, pero d e pone manos a la obra, como yo, pm desbticdzm d de &os trastoa viefos, h cierto es que aaWa no pdré enterarme, ni siquiera pm l a diarios, de si otras personas pensantes han seguido mis airevidos Dio mIta la p á g i ~ ley& -Se puede vivir tambihn s e d i e t a s . Si flsnso en &o nuepha forma de vida b pasado . a =.cada vez m b imitadbn, remedo y tapa agujeros, siento uii vdadero o& bada n m avara y mezquina centuria. Ya que egta a mi alcance, tomo la decisihn de vivir al estilo de m mtepsados mucho mfs -ses. kpredm~m es-

?

m

"e

~~.

. especialmente una como &a: hermosa.. si es una magnanimidad no respetar el mantel. no echo estas p n edas de mi casa por parsimonia cínica. como se hace en la &pocaactual. Clara. A menudo tuvimos hasta dos datos.-Nos sobra espacio 4 i j o d marido-.. Ha termimiado la comida. es una m d a a de m s si la comparo con las jaulas que Luis XI hizo mmtruir pam la gente sospechosa Es increíble la fdicidd quu aignifdca poder levantar a gusto el bsau. abradmonos! -Para mmbiar -dijo eiia-. Ambas cosas serbu vendidas para comer en la popia mesa limpia. neos lo recuerdan aún con desprecio. que uno de veras se siente tentado a creer que l i h el propio 4tm vuelto liquido. sacó de la estufa un plato cubierto sirvid a su esposo. . d r i a m m correr nuwtrss s i i b hacia la ventana. cuando pienso en los deseos que nuestro espíritu a b en cm i f . nos envidiarían el inwxita a de mestros vasos ordinarios. a la mama de. Quien los hubiera visto. para no convertinne. por el contrario.como queda dicho. unas papas. Y. sino.para proteger el manbL Por lo tanto. doy un paso m b y declaro que ese mantel. Tiene que ser aburrido beber en mpnes de oro. es superfluo. al modo de los patriarcas. hs-esposos se sentaron a la mesa para dar cuenta de la más modesta de las comidas. esto si que es dar una alegría secreta a quien se ba M s d o con el estudio de muchos libros! ~ E d a rica manzana de la tierra ha mntnbuido a la hansforrnacibn de Europ! lQue viva Walter Rdeigh 2. tan unida al vaso. -1Mira -exclam& e joven-. en derrochador a causa de haber ahorrado con estuddez. . w n expresión socarrona. -Acataste -dijo la e s h a sonri8ndose-. los debería haber considerado envidiables por la alegría y aun la bavemra que mostraban en su simple comida. el Mrmt -Chocaron IQS vasos de agua y Enrique investigb si el entusiasmo no había producida una rajadura en eI vaso. . ¿de qué pueblos? iNo interesa! Muchos bombres comen sin tener mesa.tas miserables servilletas fueron inventadas -y los ingleses 4. con cierta sensacihn de bienestar. -Los dncipas mbs a m h lados de i antigüedad a j o luego-. sana. En nuestros vasos flota la ola refresate tan a b gremente crigaiina. al modo de Diógenes. pero en ese entonces viviamos aGn opipeiramente gracias a la venta de esas cosas su~erfluas. sorprendido. puta. y el piu Es cierto.. U m vez terminada la: sopa de pan. i ¿y bien?. junto con las servilletas.

. T& I e10 con las que el río dirm6 siempre que e$darían más calor a la ha- en torno a nue- -re&6 ella s comentarios datos y piezas s b a b s ~ n a s . ezplicar el seddo do -1 . $610 e1 cielo ibn por nuestra mejor Clara y tom6 la mano Y I S dedos finos y deigados-.ncadenados.

tambik es semejante or8culo. meon voz aigo dedentada y t o p compasivo. lo que vosotros con vuestra petulancia varonil a menudo Ilamhis nuestra estupidez o miopía o falta de filosofía. -$lh Angel1 ~cielos!-exclamó e marido con entusiasmo-. coradn mío -contest6 el marido-. incapaddad de penetrar en la realidd. dijo: asi p c d 8 m o s cah los sirvientm y amas de =a. es dedo. Si estos mon6logos me enseñan en estos momentos algunas cosas sobre mí mismo. Pero La mawría de los h o m h . el complemento de vuestro secreto anímico 0 la c o n s o n a d d o s a con &l. . * . - h a .r . p e d e contener otra cosa que mon~logos? iAh. 1 s natural! Entre miles. con frecuencia. . l ssi es. nos comprendemos. muy pocos son los hombres. * ? 1 L A S COSAS SUPERFLUAS DE LA VJDA 71 \ a t e . cuánto más habrbn de hacerlo en mi vejez Un diario. un espíritu artístico m u y profundo M imaginarlo y escribirlo como diáiogo. Si los O ~ O &ten. Terminado nuestro banquete estudiaré un poco más mi diario en forma retrospectiva. &o es. Este es a menudo su idea1 femenino del cual se enamoran mortalmente. Pero muy í a riras wces escucharnos esa segunda voz en nuestro fuero f n timo. mornos h es~aMosy cabdierizos con quienes a menudo t m o s grandes ' +-. d o disfrutan de un eco resonante y llaman son natural. tono del alma a aquello que es Gnicarnente el sonido imitador y repetidor de flores retbricas Uicomptendidas. . no nes desviemos a esa región y no me tratei de "usted* ni siquiera en - . pero de pronto se puso seria. -Muy cierto -0bserv6 Clara-. -El b s o -dijo Enrique-. si!. y por ello se ha inventado el matrimonio como la consagración más insigne. L mujer siema pre p e e en su amor esa segunda vez que contesta o el contrallamado pertinente del espíritu. . e auténtico M o g o de l s esplril o tus. nuestro amor constituye el verdadero matrimonio y tb alumbras y completas usa región de mi interior donde se manifiestan la penuria o la oscuridad. Y créeme. caE paoes de entender y responder a un ser sensato. Un largo abrazo termin6 y comentó esta conversación. cuando la conversacibn se sale de los carriles acostumbrados. ¿Es p i ble que hayan existido hombres capees de pensar algo sensato mienhas daban un beso cariñoso? Clara solt6 una carcajada. S no deben faltar tamporo el sentido y el oído para escucharlos e intepaetarlos.

rneloM4~ mai dornWoIo durante boms y días enteros. un vi* &lerizo que estaba cerca meneó muy m60 la c a k E bm-. w esconcertar y d j banquilamente: -Primero. Lo mismo s u d e can nosohm. no habrian dado d t a d o ni vuestro Animo.'una i ~tra v hoip LCYÓWYDIBUO: ~ o y v e d q l l i ~ o ~ m i r r ) m - . ni Ia buena volpaititd del semental. se @ ante el dmchamiento o la risa yar d de los espectadores y terminarían en l -fa.dq~oyii9ble&&sV~. si yo no hubiera practicado con el ani- Mm-. ~ v i e i 0 ~ ~ 1 v s r r sa e d e hs W~. cw una mirada que le m d t ó ksW&. o tanibih p t a s . -3 * . Y yo. Si. tu padre él. a -Es cierto Enrique-. e *&O l time por lo menos el mismo m@to que vos. Una vez mi padre saltb con su semental negro sobre una fosa ancla y cuaado todp d mundo lo admiraha y las damas batían palmas. ¿Y vos? -lo increpó mi padre. Clara b mid m ahs llenos de annpibn. inbtaran misato atrevido. Hoy en d h hay inciuso poetas que montan desde e1 costado equivocado y. algDo enfadad*. y tercero. cosa que s I 6o puede hacerla quien no tiene miedo de aburrirse y posee pcimcia.d jhetd y d ue a b p n s h d o simples afkionados. &lo con d tono se pude dedr mucho. dqd quiero? Si t por más que lo amms. Ambos se habían pumto serios. -& derto. . Luego dfio e joven: -Sel guid estudiando.. l bre ara tieso y desgarbado y ofrecía con su trenza larga y m roja un aspecto cómico. S61p p o d q n ~ ~ fantasear. Psdfais haberos &do rque e salto no era b w l te libre y largo.S € . Segundo. soiiar y temt chispauw siempre que ese i d trr S#b Baya sduC?dO 6 ~ S O S. y de$ ~ ~ j m n k ~ C b a ~ . viejo. fuiste capaz de renunciar & a d. Si sentimos una exaltación ep slos/ dqprpcimo5 y MIS reíxnps de elim. abandonarnos al sentimieata y a la inCúld6n. Mentan dar ese saltu artf!xtiticla 1 h tu p b e t 0. excelenio cla. Se & @ a a su d w djo vuelta hacia q*. no le sofbstds bastante la ríenda al caballo parque teníais dedo. i bistoria actual lo confira ma ed la persona de m entusiastas.deudas de gratitud. ra- q u d i s #enairamiee-otram? Más el h b r e e~ecto..dijo mi pdre y la h h entregar un gran regalo. -Ten& r a h . siri siqmpecbru el error.

~ a o m i m a ~ n i u d 6 ~ n i n i s ~ o s d i a s p u d e ~ ~ a mh ea p~ure mucho amor que me había dado. E que me haya despendido así de este uerida ejeml plar m d i h d o l o por debajo de su valor. Cuando volm s m i a a capital proyect6 ir a La India Oriental pues era t d vimos $ mente i d e p d i m t e . rontemplar y pagar suL &te sed de. Nos conocimos ya en el colegio p bien puedo decir que me con su amor y me instaba muy apasionadamente a que lo aceptara. sin duda alguna. este libro era i posesi611mis cara a que jarpis tuviera. Se quejaba de que yo no correspondiera a su pai6n. de que mi amistad fuera demasiado Ma e insatisfactoria para él. parecido a mi.galado para mi cumpleaños. mien¿re s61o podía socorrerme modestamente. Qa39 hubiera sacado por lo menos la hoja en la cual había reIatado fa historia de este regalo e indicado al mismo tiempo nuestra dirección. estaba muy bien dispuesto hacia Ios demas y desconocía el egoísmo. casi ebería darme la idea de que realmente me he vuelto pobre o soy un indigente. enfermo y no estaba t m babia dquiri k* e -partir el entusiasmo de m i o d o s esos co~~0cinIentosa p n y . Estos detalles Ilegdn ahora a Londres o a la biblioteca de un hombre rico. pues.iinim amigol $34 Andrés Vandeimeerl ¿Vives todavía? ¿Dónde estás? ¿ e acuerT das ahn de mi? -Cuando vendiste el libro -dijo Clara-. Lo habia encargado en Londres a un precio muy caro y luego lo hizo encuadernar magnífica y lujosamente con adornos góticos se& gusto especial.s estudiantes universitarios. con lo poco que me dio a mi. conocimientos y lejanías. casi. me aseguró que allí labraría. M ph. pues poseia todo en abundancia. me mg6 e implorh sin cesar para que lo acom &a. Su carazbn lo empujii hacia esas tierras de &es maradias. d i quería aprender. El vie@ avaro. r el i p su e. Estudimos finl o s y vivimos en las mismas habitaciones. Era acaudalado y a pesar de su gran riqueza y de su educación mimosa. ly qu4 recuerdo de 65 mi . RdI6 que yo l solie citara cualquier sacrifido. y este hecho me disgusta mucho. que celebramos juntos siendo jóv* ne. vi tu dolor. y 6 me socorrería 1 porque allí h a b Heredado grandes sesiones de sus antepasa- % 8" d . pera p n c a me has degcripto en d&alle a ese tu amigo de juventud! -Era un joven a j o Enrique-. sin ninguna duda. Luego me insistib. mi felici ad. pero algo mayor y mucho mbs serio. seguramente lo habd enviado en seguida a hrtdres para recuperar diez veces el precio.

. 'hve motivos para eraea que era un pmkxto para poder b w m e alguna vez un regalo. -Ten paciencia. o u ms p h o aq deleitaríamos en estas tardm iwernaiesl. E patrimonio de d madre l me permitía estabIecerme decentemente en mi profesión y me separ6 de mi padre. cosa que siempre había deseado.yossicuchoel. . t u e9pbdido p+ t mal Si por l menos h W o pdi& guardar una a@a..tono&ttivoz. podía m t a r c protectora pod-. e cierto . Lo sacrificaste todo m y y i o también he sido expulsada para siempre del chulo-de mis qriaidos. . snsaba e s p d a r alli con el dinero y luego depositar la ganancia en una cuenta mía. Asi llegue junto con mi embajador a tu ciudad natal. . donde mi destino luego se d e m M tal como lo mDOCBS. en la corte nb tenian de mi un m c o n c w . para cuya recuperación habia pocas c s p ramas. Nunca le escuché a nadie una risa de timbre pareddo. m y todo esto se hizo .~siecan-W una canción o sueltas una risa celestial. . sin que yo tuviera d p u l o s . ~ a d que hao bía muerto allí de diera. -Redbi de él dos cartas desde mas h w s timas a test6 Enrique-. . Sin embargo. .. -1hi es1 a j o Clara-. -Tanta más compensacibn debe damos miiimor Ajo d -'de.dido los idiomas que él dominaba por su mor a Oriente. Clarita -la del marido-. Luego supe por un rumor no o i . M amigo insistib en que le c o n h a parte de mi apii sal. huno. wmo k llaman 1 b o m h prosaicos. u & 6 tan supmterres1 ) ' . . Allf vivían a h poirientes suyos que p w b a visitar. charlamos x&~m~rtodavla. m p i dre había muerto y yo d e p d a exclusivamente de mi m i m o tambih con respecto a mi patrimonio.. 3 de w h .+greg6 con un sus@+ s debdamw disponer también -¿Y nuhca supiste nada más de ese espiéndido AndrBs? -preguntb Clara. As& p d í todo co con 81. y ~i ha Mrumdo. F m % . . En &e sbn de r e y tmvmm hay un jú& tan puro. puers nuestra luna de del. ya w ha e x t d o mucho m h deun* -Pero tu hermoso libro1 -dijo Qara-. . ozaba del favor del erpbajador. Gracias a unos amigos y ptqctmes obtuve un cargo en el h c i o diplomhtico.

Pues. te hubieran dea tu familia y me hubiesen enredado en un proceso dificil de resoImso. Muy fácilmente. un Angel duIce que s61o espera al genio llamado a despertarlo. inclusive hubieran llegado a separarnos al uno del otro. el trrito con 41. y de este modo. hubieran sospechado que mi nombre era falso y sblo un seudbnimo. -Pero cuiddmonas -le hizo recordar eiia-. los dos seres felices se fueron a su piecita angosfa y se acostaron en su lecho matrimonial. ' 1 . el libro impreso. hay casos y estai dos de-4nho en los que uno se asusta frente a un hombre conocidv desde hace muchísimo y suele ocurrir que uno se estremezca cuando 8 suelta una risa que le saIe verdaderamente del ~~bn 1 y que hasta ese momento no le habíamos escuchado. m 4ngel delicado.cudn signúicativa. cuhn característica es l risa de a 10s hombres! Me gustaria poder describir alguna vez la tuya. fhcilmente cona . considerando mi desamparo y el hecho de que atmje el rencor de mi gobimm a causa de mi huida. Así como en algunos corazones descansa. E torno de ellos revolon < - . -. Tal como esttín las cosas. + - tre y al mismo tiempo un sentimiento tan fino e intimamente m o v e d o r . así duerme a menudo en el fondo oculto de persoiias graciosas y amables una dispición muy vulgar que despierta de sus sueños tan pronto carno lo cómico invade con plens fue= el dominio más r d n d i t o de su hnimo. . y se haya hecho h o con m . L observacihn exacta de los hambres. Luego muestro instinto siente que en este ser hay algo p a precav a jOb. Como habia oscurecido y el fuego de la estufa se había &do.mi magnifim manuscrito.u duce a la misantropía -E1 que ese librero joven e imprudente haya ido a la quiek -coainub diciendo Enrique-. desedmcido. los comentarios mbre éste en la ciudad. somos felices y mhs que felioes en nuestro retiro oculto. m r d n mío. seguramente nos ha I d d o suerte. Cosa?así m e sucedieron aun con niñas delicadas y que hasta entonces me habían gustado. Angel mío. hubieran atraído hacia nosotros la atención de los curiosos. acaso hubieran rmbah de nuevo y con m& detencibn mis pasaportes.L A S COSAS SUPERFLUAS DE LA VIVA n .P. Aqui no sentían nada qiie golpara sus pequeKas ventanas. que escucho hechizado mientras medito y r d e x b PO sobre el fenheno. La persecucibn por parte de tu padre y el Pesto de tu familia no ha disminuido aún. de no volvernos injustos.

. me hablb en un tono diferente del usual. -Ya m.Y m o veci el m m n t a 4 j o Enrique-. de ll* en mi diario al pasaje donde describo cómo debía raptarte de i m p . ma dijo m m m b i q e todo estaba d w b i a que b b h abierto mi armsuio a Eí u . r -Algo debe encontrarse e n t e s t 6 Enrique mientras la miraba como s ella hbiim dicho una cosa totahnente inútil. a leva* y v e s i h e piorque los esperaban molestku y la %C.. viso. y ClPra .en m vestido. Enrique la l ayudb y s rieron como díh cuando tardaron en lograr su pe p6sito. i Había aclarado del todo. p e s fue condimentada con y cbarlas y Enrique e * x a su mujar lo earbnw. Y luego ¿que?.aciada irusibn. luego de esforzarse mucho soplando e insufhnda de modo que las caras de ambos babian enrojecido. Antes l e habfan sorprendido tus )recuentes visitas. mi c a m m i d me sigui6 corrfendo m por l escalera -pus d criado ya se bbía adelantado.. cortados finos. la d a d les p r o p r c i d un regocijo más íntimp ahn: Sigukmn cl-qlandoen la oscuridad y no se apuranni . Vmw (Sin Bam y ' latino: Sbie B m h o st C m e C e r ~ -enfría Venus). -ndo s yo M .icuh extraña e i n e s p s d mente iios sorprendi6 en ese entonces el momento maravibsot Ya dede hach algunos dias había notado en m padre un cierto i malhumor. mas ahora ni siquhe te mencionó. w &mor degener6 en violenta h Me di cuetiEa de que t& el prop6sito de discutir conmiga luego noté que me vigilabai y hacía vigilar por terceros. -iOh cielos1 -exclam& ella. re . sino que habM de los h r g u que a arenudo d e ~ eonacen su wiciún y quieren igualme a toda cmta a sus mejores.pQ de afuera Mientras tanto el dia estaha ya claro. querido wposo -dijo la mujer-. e1 bienestar y la d&a-los deaban dentro de un paisaje hemioso y cuando despertaron de la aIg.. la sopa de agua fue para ellos d desayuno más dekioso.>> CUDWId TIECK teaban &S serenos: la dicha. Al fin. fueron colocados con msfía para que calentaran la piecita sin de~pilfmo. Camo QO cont~st$ m ewj6 y c u d o por fin hablk. que era em . que nuestra r e m . amada mia. P ~ ( ] ocho d h . Asb se les pas6 el tiempo.dura7 d s ú'menos basta m d h a . prendió la astilla y los pocos leños.y b a j ~ a d pretexta de m e & algo . h I p r hacer una M t a . corrib a la modesta habitación para atizar Ias chispas por enlas brasas y encender e p e q u e fuego en la estufa.

yo v i a : varios pasaportes y así. y el susto cuando por casualida supimos p r un viajero que nos esta'ban piguiendo. los m l s de contratiempos ie . a casa de una tia en una regibn siste. . (Recuerdas aún d m o para no llespertar suspicacias.Vol& de una visita a mi embajador y estaba vestido correctamente. debimos refrnos can ese forastero parhnchfn cuando se explayó con la desmipci6n del raptor quien. . y al fin.quien en rigor tedamos una s había alejado el porque nos habia deuda de gratitud.. cuando e parlanchin +n . que dentro de 'pocas hora$ me mandarían lejos. Nuesbs anillos. -Pero -continu& e& el relato-. h h o nn i& preparativo inteligente ni tomado precauciones se' .clamó el marido-.nos hicieron fe. sin hacer preparativos. nos ayudaron a seguir viviendo. . luego en el pueblo tomamos fa diiígencia.en t d o el viaje fue. lices. es una phllrla irreparable. cruzamos la frontera. en las malas posadas. verte entrar de improviso en mi habitación1 . -Ah si querida mía -contest6 Enrique. eran aIgo amenazadoras. Enrique. en s u nióq era e dechado de un dipIdtica miserabie porque no ha la l ' . y luego d m o quisiste enojarte cuando & de una l b 6 a t amado un diablo estúpido y a un gesto mío te esforu zarte otra vez a reír y para o o h o comenzaste t misma a critiú carnos. 61 habia pronunciado unas palabras e x t r a h . ~ C u h rhpidamente tom6 una decisibnf Baje frente a una bisuteria para hacer unas compras y despedí al cochero y al criado dici&doles que me buscaran dentro de una hora. -jY qué sorpresa. subimos rbpidamente a un ctiche de alquiler. Y siento tscaloMos de pura angustia cuando secuerdo que ot*w ojos fuera de loa mIos h a leido tus palabras cehtfab. m e1 viaje. Felizmente. fue un día tan divertido cmno triste. nos casaron y . varias cosas valiosas que llevábnmos p m a i i d a d . nu&'diii peor. finalmente.cbmo irnunpiste en fuertes llantos?. describt6ndonos a mí y a ti como personas impdmtes e l insensatas. quB deleite fue para mi 4. -Así es -erclamb. pero no obstante amables. qu8 susto. que estabarnos en boca de todo e1 mu* y que no pensaban tenernos consideracidn alguna. F m el r qhe no hayamos podido salvar tus cartas. Sí. de ias muchas comodidades a las que esthbamos acoskimbrados y que de onto tuvimos que exbañar. guras. la faita de vestimenta y de servidumbre.5uem y encontrado todas &S cartas. en son de advertencia. to- f ? - \ . p e s t o sobre avis. en un tono muy diferente del usual.

autonomla. No piensan que -tan pronto vislumbran esta meta.es siempre lo que queda escrito lo que descubre el secreto o empeora el caso. ' \.van creciendo 10s deberes con los c m k . la mcci6n f é r m de la gumm papelera y de Iwi trámites.que yo. Oh. Y. . d estado bada al d pretende aldanzarse la llamada gente culta. -IW. Este f e h e n o maravilloso que el homW j u mvecas pretende admirar en el peno. haya dejado d i todas las hojas que tú. en dgm. - se abrfera tan poderosamente dentro de su capullo. Se abrazaron y hubo una pausa casi solemne. me mandaste o me diste crataaitnte en la. En todos los pleitos -no dlo los del amar. qué cdwiones deshuetms habría? de deberes &. que me parecfa p n t o a atallar con el florecimiento demasiado rápido de todos sus @dos.. .... y las clases e n c u m b r h r n d u h a n y empeque5ecsn este deber t ~ o l todo lo p i b b o de acuerdo con su comodidad o egoísmo. L U D ' W ~ GT I . tan sblo ha cumplido con s deber. lo llaman independencia. m s mayor parte es inútil y muchas veces inciuso nodu va. . E C K dos e s t ~ s tomos ardientes del amor. 1i-d.mano. Cuando un criado hace 10 imposiWe.. ' . Si no aistiera el implacable trabajo de los gdeob. E innegable que en nuestro s& s i asta esclavitud laboral pducida par los interminab1a expgdienkm. por regla g m d se OWIL demiasiado p m eíi e propia k o humano. . Luego dijo Enrique: -@edita. h y k i m -m&moa que lo m n j 1~ concepción &&a y a menudo confusa que mucha gents forma de los llamados deber=. a menudo había en estas cartas g m h b i -cuya lectura hizo que mi c o r d n tocado por tu mano fherica . m amada. . sin m h g o . E asoml s im embargo. por' e9tupiaez y apresuramiento. -Y es peor aún a t i n u h diciendo el marido.guk podrirr s u d m . ci6n s d sin esta gran rueda obBtaeurizadora. qu8 biblioteca tendríamos junto con mi d k rio s tus cartas y las mías se hubieran salvado de la pemmoi6n i de Omar-? Tomb el diario y ley6 dando vueIta una pbgina. '18 > d . hmia atrás. " . no podemos dejar de pintar can tinta y +ma esos rasgos que dan significado al alma. Pem imaginemos nuestra 6 egoista y a mesh genera.y que s61o se habrán sentido esc~dahdos por sonidos que eran mi deleite. pMamos observar p r o b i b W los fe3inenm m&p extraños. en diferentes estados de bnimo.

. pero con dichos criadas tienen una deuda mucho mayor y del todo distinta y más elevada. IYlo leai ue e con nosa y especiaImente con mi Clara!. Todos critican la tiranfa y cada uno se empeña en volverse tirano.al papel que debía desempehr en el viaje y aqui. . Para 4 se han apagado p r a siempre los rompecabezas. s No comprendíamos cómo hacia para atender d lavado de la m- -¿Y con qué mmpsaremos alguna hdicional.. -¿Y Im señores no tendrían obligaciones con semejantes criados? AS tienen para con toda la servidumbre. cuando d o s .. porque es la reserva en persona. . El rico no quiere tener obligaciones con el re. . -Pero l lealtad. deben sentir un amor verdadero y autkntico que responda a esa devo- ' '. ' ~4c6sh ~PWLUAS DE LA VIDA 70 --9 . una relaci6n admitida de obligaciones! IY cuán h o s a luce esa lealtad en los viejos y abnegados criados. . . ? - . r / . y cada uno de ellos se enoja cuando sus subordinados lesionan las obligaciones debidas. . m>s encontras mos con d a en h primera parada y nos obIigú casi a la a que b lleváramos m nosoiros. el verano y e invierno. . m m q o r no adulterado como el de los antiguos tiempos péticos. si bien muchas veces ciegamente. . toda su comprensi6n descansa en el amor hacia el amo. : . . Ia lealtad aut6ntica.. . & allh d d sueldo estipuiado. . p á n distinta a es. A ella le pudimos decir todo. ? hastq el momento ha cargado en su nombre..' ción vez y r & i i (pues ya no se puede ha+ de pagar) 10 que hace por nosotros m e vieja Gistina? E Ia nodriza de mi mujer. Vive en l p ana t baja. yb . Su relaci6n es como el día y la noche. viven Única y exclusivamente p r a sus amos1 -En verdad. * . puedo imaginar que es una dicha muy grande cuando el criado no conoce cosa mhs elevada que su patrbn. el hacendado con el subordinado. el Estado o la gran maquinaria indeciblemente complicada de la constitución social. . Por eso las clases humildes afirman que esa exigencia es obsoleta e inadecuada para los tiempos que corren. qu& cosa mucbo más sublime que un contrato reconocido. en seguida se adapt6 también . ni desea pensar en cosa mas noble que su amo. es decir. los titubeos y cualquier pensamiento intranquilo. y pretenden negar y aniquilar con ret6rica y sofhtica las vfnculos que posibilitan la existencia de los Estados y la formacidn de los hombres. es una muy pequda alcoba oscura y s gana el p a a e aon h quehoeres casuales que realiza en algunas casas vecinas. como I operacihn inalterable de la natul a raleza. el principe con el pueb o.

.

i *. Y el hecho es que vivimos y somw felioes. Quihn sabe si el bosque no se halla exactamente allí donde menos 10 psamos. -Querida mujer . unos cuantos árboles.Uamb entrando a la hahitac h -tqu8 es& haciendo? -Corto l a1 pafmi nuestra eskifo . vio vimos en un siglo civiiizado. Además.WEnrique con toda seriedad-. Ea &a ?a eiiaoción habia interrumpido la le@wa. como Robinson Cnisoe. debe hahr psibiiidades & solucionar el problema. eila tambih quemía g a m alm atormentaría y b u s d a ayuda por todos hdos.Cwrndosdi6. Pem no. Si estuviéramos en una selva talarfa naturalmente. y ea medio de pcipicios y rocas inh6spitas hna crecido las palmeras.medio enferma y pohemnte d. Enrique golpba la *a c m b mam y a l a m a b a llorando: -¿Por qu6 no trabajo yo como pebo? Si todavia estoy sano y fuerte. Pero su sorgresa no tuvo h i t e s mando Mcuchó un mido fuerte que sonaba como si una sierra c o w a IeIia dura y resistente. mientras. si también a Macbeth lo vino a buscar el bosque de Birnam. y Cristina tampoco sabe remediarlo. en iin país bien gobernado y no entre paganos y canibales. ws condemariamos los dos a ser infelices. no debo m. y el pardillo a su vez lleva los copos d nido para procurar a su cría un lecho abrigado. la zana I e arranca la lana a ovejas y corderos tan pronto como se le aoercan demasiado. -Enrique mío.-Para m IeGtor como yo no harh falta agrea que aqui hsy c k t a diferencia. Sin embargo.ClaraIrracompííbysiguióhabiandocoa elia h r a de la habitación. Clara retorn6 bastante alegre y 16s dos seres felices twaa- ron su almuerzo modesto como si fuera una comida opipara -No padeceriamos miseria alguna -dijo Clara en h sobreme sa-. Vfño para a* que esa noche no domiiria m w h b a . C h durrni6 mhs de lo acostumbrado. pero que a la mañana siguiente hada lrts pocas c m ps. si nuestra reserva de leña no estuviera completamente ag* tada. Se *ti6 apurada para examiriar a fondo ese suceso &raño. porque d a se sentiría miwable. se extra% de que fuera pleno día y m& aún de que su esposo no estuviera a su lado. Cuando despertb. nos dtmubrirfan s n falta. aun cuando es cierto que fue para perderlo'. muchas veces han surgido de pronto islas en el mar. una .fue e& m que se LmW con la entrada de l vieja nodriaa. q i s t a mujer &m de ~irnigas.

No. pretenden talar uno de 10s troncos de 'roble más famosos en todo el bosque. que m a h o cinco do^ pequeño dtlllo vacío. Soy un hechicero. Observa. si le dijeran: Mira.. es m i . d n d o le una a r a muy motada. pues. Todo es consecuencia de la civil lizacibn. viejita. un tronco que tiene e! p s ü r de un hombre. subf alll en medio de una m r i d a d sem+ japte a l b o a del lobo. i -En primer higa5 dime: @e ubhcón del mndo h t e . p e s a y sada de nuestra esalera. hbiere sido nema& r e c m h a uria soga w como en 110s palacios. . unos golpes con esta hacha mhgica y el rnagnifico tronco se me rindih. Oontempla esta masa de roble. que se =prendería enormemente . . cerrada con un pequeño e imigdicante pasador. luego el carpintero lo trabajad con gran artificio para que tii. con trabajo. disloquk de su ensambladura es. viejita. Esta mañana. Cristina estallaría en carcajadas. hecha de la madera m á s hermosa y resistente.. -jPero Enrique e c l a n l 6 Clara y batid palmas-. cu~ndumiraba por el ojo de la cerradura de un tabique. al subir los escalones. a quih. ta %baranda larga. . nosotros conocemos nuest escalera y ni siquiera subimos o bajamos. querida Clara.n ~ de estos utensilios. ésfueno y usando el hacE traje aqui esta viga h g a y pesada que llena toda nuestra hs&titaciós. semejante baranda es otra de las cosas cornpletame~tesupduas que hay en la vida. mbrl una sierra para cortar madera y un hacha que prkmu~ . y retiré estos dos instrumentos de asesino.nar la asal -Nadie nos visita -dijo Enrique-. si aqui como sucede en muchas viejas cho&. ' -"' .. -> ' Enrique-. m t e una sima y este inmenso b%qoe de agnífiw madera? \ - . Esta nos dar&rmjor fuego que la miserable lejh de pinos y sauces que hemos usado hasta ahora. . .'dos. Uno h =bid6 . rompi la puerta débil y miserable apenas a . mando tú estabas durmicado duicernente. existe a 10 sumo m para nuestra vieja Cristina. rhn al viep mi& de Ia casa o que sB lsar en el a n o de 1P historia u n i d y asi ya guadé m . 'el bosque nos vino a parque s daba cuanta de que lo necesithbamos con m h a e urgencia. como conozco al dedillo Ia'constmcci6n de nuestra casa. a un . quk hombres d s serios y excelentes fueron nuestros antepasa. puedas apoyarte en este magnífico tronco de roble. Ahora bien.0h aqui al '-Ya mbes -dijo da& -dio @de& y levantó la mirada hacia m k j e r . ñies d otto día. y pulida y b i z a * que da brillo.

que vivía en la pieza de planta baja. ahora ya esta transformando en finos leños cú. . Agarr6 el primer cubo. Este tronco desgarbado que yacía en la oscuridad desapercibido para cudquier mirada. entre ambos cartaron e bloque l entre mitades. Los vecinos no lo notaron porque numerosos talleres ruidosos se habían instalado en e barrio y muy especialmente en la l calleia donde vivía nuestra pareja. Tenemos a d e d la venuja -dijo C l ~ a luego. Lue_ gol para disminuir la distancia. la viga se rompi6.a de la sierra.'r 'I . quien Iuego de practicar y hacer algunos intentos inútiles. la pareja progres6 m u y lentamente en su cometido. pronto adquirib habilidad v pareció a su m p sa.e u en las calles. se ri6 daosa y fuemerite. En ese día memorable el desayund y el al- .bicos que luego. estuviera ausente el propietaria de la pequeña casa. que hicieron returnbr las paredes. tratad de ayudarte en t trabajo de leñador. Mientras tanto. por medio de la persuasi6n y el artificio.partieron e honcn en tantas partes como era necesario pra su bptima l utiiizacibn. Fue un trabajo pesado parque ninguno de los dos estaba acostumhdo a h a d o y la madera se resistía a los &ent. . Quiso La suerte que durante estos trabaja. De esta manera. Yo lo vi realizar muchas w@e. Al fin lograron reiinir una reserva de astiIIas y trata~onde encender la estufa. mcansaron y se secaron la transpiraci6n. Se olviclaron de preparar el desayuno y siguieron trabajando durante toda la mañana hasta que. Clara descans6 mirando con extrañeza y alegría a su marido. Al fin. lqué estudio de a t s a ha llegado a rit ser de improviso! -dijo Enrique en un intervalo-.de que p r el momento no hay que esceder el fueecr. aun en esta ocupaci6n humilde.LAS COSAS SUPERFLUAS DE LA VIVA ' 8 3 fierro para subir. un hombre hermoso. Riendo y sudando a mares. el trabajo de rendirlo en trcnos m&s pequeños y delgados fue aún miis difícil qrre la labor con la sierra. &a especulaci6n mía no tendria bhse y yo hubiera debido buscar e inventar otros medios: Cuando Clara hubo superado su sorpresa. luego dijo: -Ya que esth hecho. Colocaron el tronco sobre dos silIas puestas en los -s o de la habitación porque asi lo exigía el largo de la madera. -Nuestra pieza solitaria. nadie en la casa pudo darse cuenta del ruido provocado. serAn preparados para el fuego y puestos en condiciones de soportar las llamas del entusiasmo.

Y que siempre acudían en masa este trabajo y pasaban muy entretenidas las horas de i noche. algunos hechos que. quien se estaba deIeitando con el gusto de la carne desde hacia mucho añorada-. U n lo aceptar& c amsbilidd. acaso l tendrian e gwidia y pensarian en ballar medios d i d a l e s para degustarh. Pues bien. Ln vieja babia traído algunos huevos. esa clase de gente el lavado nocturno era de veras una alta fiesta. La m i d a era. psiblemente porque el frío riguroso amainaba un p o prque . querido marido! -dijo C k a u tlw wfh 6 nu. se conviertan en deleite muchas cosas que nos precen un tormento en la vida. El hizo gustosamente lo que le pidió y m e t a estaban la inrs sentados cer& de la ventana con las manos entrelmdas. Clara relatb que. y si ella muere antes de que l amos com-la.. si los gi* twes y b siempre s o s conocieran el buen gusto y el . observaron que las flores de hielo en los cristales e m a a defiettrse. enhe a" e.m ' s e 0 combinaron y la mesa fue muy distintn a la de dias ~ . i e auéstra bm&&o18. cintame algunas de esas dulces canciones que tanto me han deleitado siempre. e pdra darle e gusto. de no existir este ticompaÍíerismo. Mientras ardan.que p a esa gente. m Emique m sonrió y dijo: S . &jan ser sumamente repgnante~ aun terribles1 dY no hemos expimentndo nosoy trds mismos que también la pobreza tiene sus amctivos? -Es cierto -agregb Enrique. o si siempre nos resultara imposible. Gbtb trajo da antes de'tender un mi&dslavado~~y1~hasefelizre~~cop mmtm. s m ( w ~ b rmtsbo agradecimiento con nuestro amor. -@u6 suerte 40ntinu6 dia dendo. Pero 1qu6feliz coinddenda es ésta de que luego de medura jornada de trabajo hayamos recibido semejante comida s a danapiilica B De este modo nuestras fuerzas se reponen para nuevas tareas. trabaja de nouhe para s m o m m o s y a b s ra s piva e h misma para a h m w n o s . pues. un poco de verdura con c m e y hasta un poco de café en una jarrita. en efecto. No tuve el coraje da r m h su regalo y Ki tam. Harthonw. vivamos con alegría esta circunstancia. suave condimento propios del h c a d o de pan reseco como s61o &be apreciarIos el pobre y el hambriento. bace mucho que la vi*. ~ + ' ' -1No te pongas g ail .

por decirlo asf. los primeros dfas de verano. pero se regocijaron con el cristal diáfano viendo que unas nubecillas muy delgadas. sus brazos fantasmales coino si se sintieran chmodas y a gusto en esa atm6síera. finas y bIancas como la nieve. Siempre se refan y Fmique solia decir que si el caricter del epigrama (seffhn una vieja teoria) consistía en una e s p m debudada. -Observa querida +xclamb Enrique-. En la planta baja solh vivir el viejo propietario rezongón. flotaban con sus velas deshaciéndose a través del mar celeste y abrían. porque debajo de las ventanas del segundo piso habitado nuestros amigos. - . abrieron rápidamente las mtanas a m o suele h a m la gente. inciuso en verano (cuando las ventanas podían permanecer abiertas) estaban aislados del contacto con la gente. ellos habian disfrutado otra v a de un epigrama. En consecuencia. por lo cual no veian allí nunca las ventanas ni las personas asomadas a éstas. pero no vieron nada fuera del techo de laddios delante de ellos y el de la casita de enfrente. se extendía un techo de ladrillos bastante anc o. La habitación con sus dos ventanas la dmba dotada de una ventana. Siempre vuelve a ser realidad el viejo cuento milagroso de P" ' o ' . de modo que volvieron a ver el cielo a d 9. pero como era pudieate se habia trasladado durante el invierno a otra ciudad para que 10 watam alli un médico amigo. o sea la casita en medio de la calle donde pululaba Ia gente. cuando anas se habían mudado a la a s a . La viejisimri choza. de modo que les resultaba completamente i m p i b l e mirar hacia la calle.cuando oyeron pitos y di!+ ' cusiones ea h calleja muy angosta. . cubrían todo el espacio de casa. y esto S debía ademhs a la casa a611m6s pequeña situada en la vereda contraria Porque Bsa tenía solamente departamentos bajos. E constructor de esta i casita debib tener una concepci6n extraña. . pues sufría de gota.i - U COSAS SUk'ERFMJAS DE LA VIDA el calor despedido r i fuerte leña de roble ejerck un mayor a efectcr sobre esas p antas de la helada. c6mo liora de emoci6n 1s ventana fria y congelada. ' Orfm 9* Era un dia despejado. casi hrehle. era apenas una partícula. cbmo se derrite ante tu hermosa voz. lMcilmentte ha habido seres humanos que hayan vivido en & r= . tenia un aspecto muy exhaño. . sino tan 4 0el techo muy cercano y ennegrecl1 do por el humo que se extedía mucho hacia el fondo mientras a Ia derecha y a la izquierda se alzaban las medianeras empinadas-y desnudas de dm casas m á s altas que bordeaban esta casi& baja en ambos costados.

la soledad era deseable por los amantes. que lo contemplaba aten. su mujer. pero w pdrás hace110 a la perfeccibn si lo vives con preauciones y dudas. A menudo su ' a fantasia les sugería que esas tristes medianeras eran rocas m una maravillosa zona montañosa de Suiza y entonces contemplaban entusiasmados 10s efectos del sol vespertino. tuvo e1 suficiente para hacer aio h+? Luego de algunos dias. . charlando con su cría. se l e vanth por encima de su jaula angosta y cuadrada e hiza o ú unos 'tonos de una caricibn. las b a s intercambiadas entre m ambos. un deshollinador con su escoba. una vez que esta. . Sin embargo. cuyo brillo' rojo temblaba en las grietas que se habían formado en el r e q u e o ea las pidms desnudas. masa de lefa apiada aquí se baya W d o . dianera y volvían gorjeando. apodérate de este día que nunca volverh. Para los espectadores asomados a su ventana era un s u imprhnte v& c6mo en verano las golondrIw wlaima desde e1 nido pegado en la brecha de k ms.' tamente mientras tallaba c d m le preguntó: -Enrique. el bueno de Homcio (si no me equivoco) dijo aIguna vez muy breve y concisamente: "Carpedfeml* aprovecha el dia que ahora se te presenta. asi pdfm mmmse a L ventana abmhioge y besándose sin el tem r de que los obsmara algún vecino curioso. esta hora de la cual .a en d una soledad tan a W t a anno la qiie. Cuma d m r d no le faltaba tieñipo. ¿que . los ent tos abrigadas.C o r a z h mb -oontest6-. vivi6 esta' mbutbio d o s o de unn cipitil s h u p @de tan sepados del resto del mundo que parda un acmtddento cuando algunn vez un gato se puaba cuidadosamente sobre eltecb y avanzaba con tanteos por la aguda cima de 1 ladrillos para re-tirarse más allá por una bandada a fin de visitar a un cufiado o a una cuñada. Fuenin capaces de recordar esas tardes can nostalgia y evocar luego todas las conversaciones mantenidi. entonws ya has perdido el dia psente. Y caso Mo mbies rapidez astmas cortando pequdh d i a s que clavaba m golps en d tronco para forzar asi al leño a que cediera mejor y con más e1 momento gmque perdurara habían hallado un arma contra el e o se hiciera más inclemente. Los dw jbyenes casi se asustaron de un acontecimiento muy sipficativo: cierta vez un muchacho. entregate totalaente a kl.

t am én s llamada vida real -de esto estoy convencida$i u les resultaría menos adormecida y envuelta en sueños. Si el ánimo y h imagjnacih eden desviarte de esta manera. Sólo cuando n s sumergimos del todo ea este e. Los sueños son. mentirosos y cobardes en el sueño. m e puedes olvidar por boras enteras o que acaso te enamores -aunque fuera en la fantasía. damos demasiado poca h p t a n c i a a nuestros sueños -que constituyen una v e trascendental de nuestra existencia. de quy diversa índole. matamos con gusto a un niño inocente y.' ' estás gozando porque todo lo m i n a n las preguntas medras9s. ' ? ' Así fueron pasando los días y este joven matrimonio en su felicidad no echaba de menos ninguna cosa. enredado en ellos. 1 -¿Acaso Ias preocupaciones le vienen bien al dia de mañana? -agreg6 8. Si muchos hombres vincularan más ofundamente e s b vivencias n a r n a s con mi vida d h l a . querido -exclamó Clara-. sin emimggo. que tú.del grado en que nuestros s& u m pertenecen. y me podría volver celosa al pensar en los muchos ensueñns que te separan de mi. estamos convencidos de que todo esto resulta ajeno y r e p p t e a nuestro carhctm mtbntico. -~Segurol -contestó ella-.. un sueño wttraIlo. 4uhtame10. que con contienen estas dos raz6n ha sido llamado conciso y a&gini porque sabe expresar tanto con sonidos tan reducidos! ¿No conoces los versos de la canción? &. y hasta notoriarnqte infames. o adquirirepara en d e d a & él y pcdemos viw y ser fe del idioma latino. AdemQ. dno se trata ya de uria verda era deslealtad? -S610 depende -contest& Enrique. tus sueños me ptenecen a mi porque son efusiones de tu cora26n y fantasía.de otra persona. si a t a es la filosofía que hemos hecho nuestra desde hace un afio y nos va muy bien con ella. &ui&n sabría decir hasta qu8 punto revelan la secreta configuraci6n de nuestro fuero íntimo? A menudo somos mueles. tambih. acaso nos gU . a pesar de que vi-vían como mendigos. Una mañana dijo el marido: -Anoche tuve . Si algunos son luminosos.

Io puede insertar todo en su Uamado dsk+ ma. h máximas. babh sentido la pasión de presenciar remates de libros y si-bten d t 6 casi siempre impible adquirir las obras que amaba. ieri-mr y mhs f i t i c o . seguramente. Pero te estoy contando mis ensueños mienl tras sería preferible que me narrms el tuvo que. fui presa dé una mgustia iadecibh cuya causa descwaocia. Apenas mendoaarbt e l a comida la palabra =te. lo a d a .temprana ju. lo o a> y lo verdadem E filósofa. las reglas 1 h lo fundamentales y como se h a n t d o s estos disparates. a ccindtliscan a una ' ~~ m- - - . permite en todas las funcionas la de matices k n hfidtamente diferentes que s o b estas cusas resulta Impsible d& nada en g e n d . . nunca duda. que lo unifica todo. En el amor se n6s aclara hstante ese p sentimiento que ya alumbra nuestra infancia. Era capaz d e l los d o g o s de fm remates cozno si fueran emito5 de w p t a s ~ e c t o s y w t e e n t u tonto nahe sinoma delas s~ rihidhas-locurasque empañaron mi juventud.. me d @ no obstante escucbar las of&as e imaffinarmg eó la posibibidad de que llegaran a ser posesibu mh. En mi . l da fustamente esa segddad de la que se e vmagIorla.& M n . esa incapacidad de dudar de la cual se e~)rgUnece. general! +xclam6 ella-. Porque esta uab m d t mamvillommmb compIeja de m s1 ser compuesto de ei 0 mateaia y espkitu. piede hallar 1 una regla para todo. la idea auténtica ha de desamoliarse vividamente a partir de muchos pensamientos y una vez que ha lomdri su ser tiene oue alumbrar v animar por reflejo a otros miles de ideas nacidas & o a medias. -De hecho me haces avergonzar -dijo Enrique ruborkh- . en verhd. la esencia. E s t á h a la mesa y s ha~ e biaba de un remato que se r e a l i d a pronto. tlí misma: en la p a n U U ~ -Me hallaba aún can mi a embajador dad y en el ambiente elegante. el pmsamiento acertado debe ser tambih uno vivido. Sin embargo. . - $A. esta k das demasiado valor a mi taIento onWpwque c8. Y su incapacidad de tener una vivencia verdadera de alguna cosa. pues. Condncete. . en el sentido de que lo individual es l finico. y ".. rw pugdo decir lo repulsivo e incomprensible que todas estas oosas me han d t a d o siempre. p r o babtá otro5 produdos p dd eJt6mago o de &os brgwms. estaba muy IeJm tfe ser lo que se llama un joven f d y sensato. de animal y Angel.0 .

algo enmgido y andrajoso. haraganes. Incluso parece haber consenado una pizca de inteligencia y cuando las preguntas no son demasiado profundas sabe contestar en forma regu-* lar sobre asuntos de todos los dfas y conversar sobre ¿Cuán#o k n pwr é Y l. y 6 medio de e l s e b a n sentados ancianas. un reloj. roído en algunas mpor gusanos y poiih. pero todavía aprovechable como b i m b para protegerse contra las liarnadas y el calor excesivo de la chimenea o para usarlo como &$tide y apoyar s o h 8. p r ejemplo. ri6 otra vez. piernas y cabeza. como suele suceder ba en los sueibos. E esl -Lo cierto es -cundnuó m a n d o Enrique. bre muy agradable y servicial. eo a ha medido ninguna cosa así. E rematador exclamb: l 'dhes. I L un órgano casero podrfa accionar los fue1Ees. estudiantes degenerados y comediantes. 1 . En el salbn v i sentados a varios conocidos mios: algunos de eiios contemplaban Ias cosas y los hombres en exposicibn con mirada de rematador y me asusté oomo si me Uevaran pera ajusticiarme. hego lo abrazó besándolo kkmente. figuraba yo entre las cosas que debírin ser ofrecidas en subasta pública.ra que indique el tiempo. Y en el caso de. hasta & S posible colgarlo m o a r a en l enbada: iiea varia a gusto las velas en sus bazos. gn~cias Dios. -Ese hombre serio se sent6.hasta el momento. y yo eo ataba rodeado de esas antiguallas polvorientas.que no me ' . mes. para estupor mio. Fsun hom. -A mi no me resultb nada agradable -contest6 el marido-. I Clara se. Tambikn es posible colgarlo fuera de la ventana ]. sdoras y sebores? También podría ser ujier en una embajada. y todas estas cosas debían ser adjudicadas al m j r postor. Había dispersos par dcquier viejos cachivaches y muebles.t * w'cOSAS SUPERFLUAS b~ U VIDA ' @ 1 en mis horas solitarias con fremencia que nunca IIegda a iler un hombre racional y iiiil Clara solt6 una carcsjda. de pronto me hall6 en el salón de ventas y.que las patronos . -No -exclam6. M& lsigue um tu h 0 ed k i asustado sin motivo d d remate. escritores lo miserabfes.qub bonito! Sería un recurso muy mevo para mezclarse con la gente. -1Oh -exclamb. -No hubo respu&a en el saihn. Pienso tenerte también a raya para que nuna caigas en semejante vih. pdietistas. carraspe6 y come& su m e tido agarrándome del braza para ponerme en venta. Me mlocb deiante de 8 y dijo: l o s señores ven aquí a un diplomhtico aún bastante bien conservado. / &.

hizo una s&l a s ayudaqe y le dijo: 'Buscadme e q la pieza a Ios u n h e r m 2. . combinamos m n estos tres periodistas: un redaclo tor caducq de un semanario. a las dos. Clara. El rematador estaba de mal humor. .incomprensible. se &ron p los demás se enc eron de hombros como si me hivisran una com ihn Uena de precio. -asi pensé con m o mayor & una v& que e l hambre me hubiera comprado y yo consiguiera salir de tese condenado salbn. exclamó: ' Doce peniquesl' El 1 preguntó: '¿Doce pniques. &nto ofrecen por la pandilla cornpieta?'. Pero esta vsz no h b o respata. Pero o no tenía dinero consigo o no entendia mi gesto. pues ¿Nada más? Doce peniu. *&uwren rematar a mi p p i o d d o i Y . Entonces un sucio mua c&cb judía exclamb: 'Dechicha pniques'.la broma si las piezas de remate se indepndkaran . El bribbo no vale nada. pues. Empecé a sudar sangre y agua A mi criado le hIae una 4 con los ojos para que ofreciera un modesto ptecio por mi. dijiste enojada.. La cierto es que no se movi6 de don& estaba.dieron y mi 4 emociod con la 0 alegría. b . se oy6 decir desde un rincba ¿Quien had una oferta por este inútil? dijo otro.' .. El hombre robusto trajo a tres tipas andrajosos y e1 martüiero dijo: 'Como no quieren ofrecer nada por este diplorn&tim. luego de imber colocado la mano un r& sobre la frente. e fasto en medio de una numerosa comitiva de damas nobles y llamaste con voz de mando y postura orguiiraa: 'lAltol' Todos se asustarun y sqre. [Vaya - 4 . Me santí de l a 0 4 s b o n d P ~ n y m i ~ n o t u w i I i m i ~ p u e s &unos de mis conocidos me miraron scarrona y rndiciosmente. CadQ de sus piernas todavía & 4 pueden comprobarb regular'. ya me las arreglaría afuera con mi criad* pues nos conocemos bien: yo le devolve& los gastos y además le daría una propina. pero el rematador me hizo retroceder con un empuj6n y di@:'jQuieto.a l una'. . E rematador rei @ti6 la oferta a la ma. -Un viejo cambalachero. ya estaba llegando *a las tres" para que el m d o me adjudicara junto con esos tipos al joven i r e i a cuando s abrió la puerta y th. En este momento mi d a d o entró por !?puerta y avane6 un paso para darle un encargo. otro que es corresponsal y este q í tim de teatro. entraste con .gran salt. A otra nueva oferta nadie wntestii.3 y 4'. . . viejo mueble! dCondis tan poco las obligaciones de vuestro ofieio? Aqul vuestro deber es quedaros uieto. f. levantó el martillo. h l u s o pudo haber ocurrido que todo este p c d i m i e n to Ie fuera desconocido e.

No s&decir cbmo sucedi6. 'ph13to han ofrecido basta ahora?'. z 1 -Cuando el asunto al fin estaba decidido. jDieciwbo peniques gor ese bombre incomparable! 1 s inaudito! S610 para -comenE zar p n g o mil thleros'. y por i estu precio fue adjudicado finaimente a esa anciana fea de l ma n roja. < C ' m SUP'RFLUAS . demne: 1En nuestro siglo nunca se ha dado parecido valor a un hornbret Ahora comprendo que es demasiado valioso para m . Las ofertas s fueron siguiendo con creciente rapie dez. c o m 6 una postura distante y erguida y luego fui dando grandes pasos detrás de la mesa y de mi rematador. Qrgdloso lanzaba miradas despreciativas a esos conocidos que momentos antes habían murmurado l de bribón e inútil. oferta de mil. especialmeate porque h comptenQa entusiasta de las damas en vez de atenuarse fue &da UM anciana fea parecid empeñada en no perderme. Todos me o contemplaron con reverencia. colocó una silIa para ti y dijo poniéndose muy colorado: 'Hasta ahora nos han ofrecido 18 @que por vuestro señor esposo'. pies. Lo saludé con expresibn condescendiente. Yo me ende& á más con cada. pro el hecho es que la elevada suma me fue entregada a m en contra de todos las i pincipios que reglamentan los remates. E viejo rematador hizo una 1 $ d d a xeverencia. DE... Para ser breve. Sin embarga. tú te dekm M e y exclamaste: 'iTodavía no! Ya que han vendido en remate p í b h a mi marido con desprecio de toda cos#umbre cristiana. quiem s e r m e al mismo destino dura Me mloco. porque no me imaginaba de d6nde ibas a sacar esta suma. -Pero cuando se trataba de llevarme afuera. se originó un gran tumulto porque todos quedan ver de cerca la pieza extraordiaaria. Entonces surgieron entre las mujeres ricas y nobles una gran rivalidad y ansia de p e r m e . al rato mi valor babia subido a diez mil táieros y no muclm m s tarde fueron veinte mil. . por . Hubo un silencio rnortd.ú dijiste: Yo hard una oferta sólo p r mi eT s y exija que esas otras personas sean apartadas. esta angustia me fue quitada pronto porque otra dama bonita ofrecib nada menos que dos mil. . quien ya no se ahevi6 a pedirme que me mantuviera quieto. Me llené de alegría pero tambibn de susto. L A VIDA . su nariz colorada se ruborid d a vez m& y fue ella quien hizo subir mi vdor a cien mil Wems.. m valor ascendi6 a doscientos mil táleros y algo más.Cuando " wlvf la mirada me p e d de que este juicio provenía de mi ernbajador.

pues me miraba amitantemente de soslayo y de reojo. t te 6 1 ofertas y los csbabm j ms enseguida hideron subir mu. E carcelero nos cmt6 que los j u w nos habfan condanado a l mqerte por dedraudacih &era del erario real y las e&s p6b k . pub m la vi nbs en ninguna F e . E viejo w l patsentaste ddrh ae la larga masa Ebie decisión bo i l j isclin6 y m mcorvb. tú siemp ~ me h í a s amable3 s d a s con la cabeza por encima de H mesa e y como era p d o r de un fuerte capital.. desde bace meses es me. Ya habiamw superado con mucho los cien mil &os. ay de mfl en mi delirio no habia 0 w h o había mci\mda por mi mismo. el tiempo anterior y el presente. h c (3htambih m voz Aumenie i tamos cada vez más y mi embajador degpIeg6 un ansia tal que yo casi pierdo el autodominio. . Como alimento nos dieron pan y agua y yo me mi al pensar que esto debirr ser un castigo. pero. un parte pm curioshlad. túdos se callaron mo1estos y tú me W e adjudicada. & ~UDWIG ~ECK + del dar rematador. pues a poco de haber hecho tu oferta de los mi1 Meros. habiamm abusado de la aonfianaa del pftblico y hecho t a m b a l ~ crhdito estatal. hierrw e n d o d a vez m& cabaIIeros-rica si no hubiera tenido en mis boisrUos esa suma enorme. Triud6. me abdomste silenciosamente a la suerte del remate. -do la sumd ya habia llagado ir los miles. Ai fin. en el sueño todo se confuade. habrfa bido darte por perdida. además. Y pensar que ui donde vivimos reaImente..P cotidiana y &os i a la con-os apta para un banquete. b e . Seda un fraude horribIe &eel cease a un pfacio tan elevado y b m e gar con tan f u m nmias que de -tal manera serían su& S a la competencia & ... Yo los miraba con una sonrisa traviesa y burloaa. y tuda la g d e contempló admirada tu hermamm Em cho tu precio. Nos llevaron a un calaimw oscuro y nos cargaron con pesadas cadenas. en parte por mpm. - &a&o I . cedi6ndm-m a esa dama de la nariz roja que de pronto 'pared haber desapmddo. Me h o n w h t m t e poder exhibirte mi m o r en mayor medida dg lo deaiosbado por ti.. la d y la lejanía. y a i m i al pagar faltaron muchos miles.. Asi. pues me preció vergomaso que ese h a m b r c e o en añcw me quisiera robar de esta maneta a mí I e & h a aposi. con mirada maliciosa.. fui cantando la suma. En un principio me abstuw de in-. M d d n sblo in€iamb la burla i de los de& TB te retorciste las manos.m"..L. El 110thmi desagrado. m i s ofertas cada vez más subidas sembraron la destsperacibn entre todos mis rivales.

segh el cual d a individuo sia debe s a m i f h m por e toda. r . pues el mundo me ha abandonado a mí y yo he hecho lo mismo con el mundo. s reaIiza en todas las instituciones estatales. la historia da a el anilisis -contest6 C h . mis nervios. despertk y me encontrt5 en tus b m s -De hecho..duos sobrevaloraban sus virtudes tadndose tan alto.Y . las ~ m e h s y universidada y ni siquiera para las c 8 r c e h y los asilos. es cierto. si pienso en que este cráneo que para la mayoria no raIe su sustento. . diez aristócratas y q h señoriw encumbradas se h a b h k b o poner en remate y esta plata tambiéu había sido quitada al tesoro nacional. cómo rne reiría al pensar te IpfIida c m el patridmo. me amas! Y si por otra parte reflexiono sobre la construcci6n burda y simple de la hiladora mhs períecta y costosa en cmpracibrr con el milagro que son mi circulación sanguínea. e -También a mi me resulta digno de reflexión ese m e b estúpido -replicb Enrique-.. Seda una a-d cmphmm- poslbleq comjdores do IA verdad y mi -e& &gm. Este extraño remate. el cerebro. El viejo U o r s r a a m o también junto con eí .i a tos . de común acuerdo con los pderes extranjeros y los enemiga del pafs. Cuando nosotros nos retirhbamos. sin embargo. M crédito en toda esta ciudad extensa m lhig i a doce peniques.. pues l~ indivi. pi%s habfa participado en la compid6n y contribuido a eEevar enonnemenb Ias ofertas de ~ Q Bpostores: mis habh 0frecid. . criatura preciosa y espiéndida. es 4 historia de mucha gente dispuesta a venderse lo m6s caro posible. Con ejemplos tan malm y nocivos se ~erderiael aprecio de Ia virtud. Pues si se pensaba gastar tan inmensas sumas por unos individuos que para &o carecfan de méritosD ma evidente que nada sobraria para los ministerios. ItÚ. hasta un grado tal que nadie estaría dispuesto a tasar mi valor en alguna mima considerable. -Cuando nos llevaban para a j u s t i m o s . Todo esta irae pared& b n t e sensato y me arrepenti de que por culpa mh pudiera originarse semejante confusi6n. consi ahdonos maravillas de k crea&& Ahora se habh h b i i e r t o que habiamos deseado producir la bancarrota ged del Estado. soy expresamente lo que e mundo Ilama un l iníitit Y. puma a una luz algo deslum rante. 1 8[3 LAS COSAS SUPERFLUAS DE LA VIDA y d aptovachamiento gamal. . p r lo cual nwstrb l Wo debh d -ni más ni menos que como alta traici6n. as capaz de tener ideas grandes y nobles p acaso harQ uria invención flamante.

enigmatica vida e m p p d a de espíritu. -Cierto.--. - d W e & o puede hcir: aquí estoy.\ L. todas éstas son palabras impías. entdnces digo que t l procedimiento es una chanza irnpfa. -$Impías? -preguntó Enriqw lleno de sorp*esa. a la ~ w a c i 6 n y al a fina menos eapiicable aiin? SI se quiere estudiar la aaatomia d ofo. la aniqujlacibn y el perecer no son mis verdaderos que la. de 'la ilrisibn que nos ofrecen ia aparie11cia y la Intimidad encubierta.m del mundo & uivoildria a e q o r g m b c h no ""P" T S"" . Aplasta la rehciente flor con su dulce aroma y la mucosidad en tu mano no ser& flgr ni naturaka. l los W g m sg wgmifan con ~~. no s4 darla otra nombre. $ pensado en eP m modo esque se enlazan y actiwn mutuamede los buesos y la -'e . cona0 \ m . - TIECK J y7 iiidoso pPni el h~m% m 8 iatsligente y orguñwi ~ -do mestraa c a b se wemin la una a la otra.a -m que para el o se necesita. hede ser el deber der mMi& librarse. . p r i mhtrrs cahias exbafías. Pero cuando la m a a indiscrecibn..l piel y las linfas. LVDWIC? . -2No recuerdas el bonito verso? -dijo ella-. L muerte y la a putrefacci6n. en aras de k ciencia. raras y r e p antes se topa la obd n para detectar en esta flemor bnl ante y en estos curtps: lhctt06 Ia divinidad de la mirada! d h . Ese que dice: que talo e1. sua pwiendo que exista semejante m a Enrique permaneci6 quieto y ensimismado. cuhitb 1 d m o d ' $ e todan y los hb3ors se mzari pnra producir u n ' h q casi i nsibh l m e d h artifi&lnm& ' . 94 A -. naturaleza. dilate -dijo ella-. -¡Puede que tenga9 radn! -dijo liiego de iina naiiiri-. k sangre y lb hmkms para p a i m r d da* & l E b oa los nervios.- . conocimiento. y luego. Todo rtianto ha de embellecer nuestra vida depende de nuestra indulgencia en e1 santido de que no alumbremos demasiado el agraciado crepúsculo donde todo lo noble flota en suave armonla. la curIoddad i m w nente a la burla socarrona destruyen todas mas redes y e9sll&as corpóreos donde se halian aprisionadas la belieza v la gracia. En este divino sowr en el mial nos mecen la naturaleza y la existencia. Tambihn eP investigador abandonar&la ilusih de la belleza únicamente para caer en o&a fhisión que -o titule saber.': ' . en este sueiio @tic0 no debemos pretender despertarnos con la ilusi6n de encontrar la verdad m á s allb de ellos.

t i a eT deber de convertirse en un hombre autbntico. vanidoso. ante esta poderosa y sobrehumana composici6n v tarea por cuyo medio eT hombre. una deIicada sensaciórr de indulgencia. suele ofrecer el espectdcuki de una revelacibn que se evapora en la nada. todavfa -no da el derecho de tocar el secreto del Estado mismo. y finalmente se disuelven unos vincu10s que nunca debieron haberse atado. Pronto habrá de resultar que todas las virtudes y talentos por los cuales en un principio se ha respetado y buscado al amigo se convertirLn en debiiidades. entonces es. la religión y l revelacihn. terco. porfiado. según fallo de la gente ruda.. Estos tipos no sólo hurgan en el interior del llamado amigo con sus chistes de mal gusto y sus bromas inoportunas. los hombres. La nocibn de que existen ala gunos abusos que reclaman ser corregidos. Porque es sagrado y de naturaleza divina. Ias d i c i o n e s de nuestro ser las constituyen vibrad* nes tan finas y suaves que nuestros camaradas del puño duro al tocarlas con grosería las llaman simples flaquezas. los cuales bajo el pretexto de vivir por la verdad y de renrlir homenaje s61o a eUa. dentro de una sociedad en ordenaci6n múltiple. Pero la h s e de la existencia humana.< 1 > '. no hay cosa más necia que alumbrar ese sagrario con la insolente burla de la negación e insinuar al infradotado exento de la capa- . Aun e1 amigo d s intimo. tarnbi6n s s flaquezas. LAS CQSM SUPERFLUAS DE LA VIDA 95 -1Es muy cierto] -exclan16 Enrique-. cuando se la acerca demasiado a la luz de una raz6n apresurada. la religidn. faltas y tonterías. quieren tener amigos para 'poseer dgo que no necesita ser tratado con indulgencia. tampoco ser& distinto con esns objetos m<sticos que son el Estado. y si el espíritu más noble al fin se resiste y no quiere tolerar más este mal trato. Pero hay tipos muy burdos. Ia revelacibp a y-los santos misterios? TambiCn en estos casos deben flotar alre- dedor del sagrario un suave crepi[tsculo. Pero si eso es l que o sucede can la naturaleza. a menudo nada más que petulante. d e u bilidades humanas y contradicciones forman el objeto & sus observaciones siempre en acecho. ante el rey y la majestad. Entonces. ¿Es otra la situaci6n de l Iglesia. e impulsado por e intimo amor recipruco no debe querer desl -ir la ilusibn de la apariencia. es un hombre que tiene sentimientos demasiado mezquinos para pder aguantar la verdad. esa santa inhibici6n ante IR ley y la superioridad. el amor y la amistad. en el capricho.pnda el secreto de la vida.. el amante tiene que amar con indulgencia al amigo amado y soñar con 41 2bw de idul.

luego e k escuchaba que martillaba y as+ naba y encontraba delante de la estufa los leños ya p p a d o s er fuego. si m e . que nm llegaba desde e parque. -Ya los dias son más lar os .onto e sol de primavera brillad so re el techo do la casa da e&nte. P"" ' "" P . i -taria. a b =a están brotado el jacinto y el nili que ya habhnw dado pot +O$. dad de b idvisible ue S pudo dgimrm & la inen t tiivim ~n ouo. Asi se l fueron pando dias y senwm a la e d.Cd d de creoar. l -Así es -dijo ella-.tal como ti obrar áe arte.m e -O U ~atieiniods pa i que también nuestra suerte p n t o yolyerh a mejorar. en ía historia. y ya w faltar6 mucho para el momento en que percibiremos el a m a de los tilos. omidó hacer cualquim obmmi6n ya que le resultaban mucho m b im tes ias conv e r s a c i o ~ bromas y relatos durante d llam o desayuno . I Ella buscó dos pequeñas m&as Uenas de tierra en las cuales cultivaba unas plantas. ninguna priracI6n y siquiera la miseria más oprimen& etan capac~s pmhubar m sosiego.o J nada. dwde % * n y una qonsistemia muy diferentes a los leños acostumbrados. % x- d"" . s n embargo. pero wmo &iban seguros de su amor. Mas. pwa sq@r viviendo de m ~ . un color adhs. empohcida y.( enese&dohacfafdtaItieartraflades pacióntbeistardw ~snihinoiqueMinCP h 4 O ! G lo d o en aras del c p e n t e y del instante.c o m e d a decir él. que d piadose tejido ep un sqgptio jp ~ o a h ¿ é b i k e n w i s m e j w e n a m r t h n i r m t n a .10 .. A l e &no en n u e m dhs se ha perdido & de tutaU-. feik Se sustentaban owi i la a h m t a c i b más pobre. tuvieran una forma. Pero como siempre hallaba suficie& mama. -Mira 40ntinu6 diciendo-. en la y a - . EsiD. Se sorprendió de que e&s gGn tiempo. E marido comenzb a levantarse m á s temprano que Clara.

espera algún tiempo más.ao los . bprd AFdo para digas r0 a m? * son &mios y aún ios @arb a menudo. Ya rao nos . .s o n bastante conocidos.pyaguamalArndanoIa3 A ojos vistas el tiempo se etá volvido más a&. ~ecibea e& el pan que ha comprado y la jarra de agua. s ha dermado. podrías caerte. ¿qué nas fdia?. un traspie p -hesdona me ' tos d o n m -dijo éi con cierta s a l m d a d . e -Mas.piar6s nuqw &l -~HombaeI + d a i d ella y s p h t b daecho deWe ds e 4 para l o de hito en hito-: .enfermarse fhcilmente. queri&simo! e c l a m 6 ella con su vivacidad típica-. temo ahora que no te pu& nos? -Pues -dijo Enrique no sin d ú dejo de confusibn." I ' - 1 I . ponto b b r h una oportunidad. ' -lNo. conozco l escalera. que gn Uara notó también y que debib lamarle Li atención-. Y de o sé que a menudo trabaja para otras familias. n d karemos menos lefia y luego vendrá el caIm estival. . pero él s levant6 aprise e y la 9 e d a m d o : -Nifía. me quieres ocultar alguna cosa. ¿Por qu8 hace tanto que no s u b a ver- . tiene que haber sucedido alga No me vas a reteiaer. . si debido a ella aumenta su debilidad. que q d e m .. -No +dam6-. mismaaecrhan% Se dio vudta para abrir la puerta.En esta casa hay @o mYO d. WS COSAS SUPERFLUAS DE LA VIRA -Pero mi q d i t a --dijo é l algo ofendido-. es vieja y su comida muy pcaria. &quieres romprte el pscwm . si s siente mal o este disgustada m nosoira. e ed6 -Hace tanto que no pisas esa escalera fatal a o9airas. . tb siempre la despeichas de mtemprano cuando todavía duma. ¿quién nos respoade de la m8s leal de las c r h b ? -contest6 Clara-. ni siquiera la vieja Cristina. puede .-% me orientar6 en la oscuridad. no me retendrás. ya a * "iZXZar -mpW ella-caerte. Hace mucho tiempo que no la veo. -Pero cúmo gastamos la baranda -dijo Enrique. h nada para v d e r -es ciert* pero al& medio habrá de q& m t m e para que yo gane algo..spw m 'h un hijo.. Piensa a mm e la suerl e a te que hemos tenido: ninguno de nosotros. ahora mismo bajar6 yo para ver si asta en su pi-. 2 .$otasmoshasta+rafuego.

un excedente heaxwio. que hemos llegado a quemar tainbih h laaleral -M -dijo Enrique. No como prendo tampoco por quk te lo he d a d o hasta ahora. d o s y esistata. -Pero. . lPor más que uno w haya d~pojadode todos loa prejuicios. Me hicieron sudar a mar=. la más dura. segundo..o n.. pues no era mhs que un hijo. Todas las mañanas l bajo una soga a l a que ata su canasti@ la afio y hega e hago lo ndsmo con la jarra de agua y asi la vida en nuestra mm se desarrolla ordeDeda y pou:ificammb. el e s p m abrazando r su mujer. . para cob@rnpIar detenidamente a su se sentó . .en absoluto ha escalera. está muy bien -r%paIc6 el marido-. te parecerh hastante sensato. ?. . . seguía siendo duro y no era posible coaseguir 1 cuarto. -Oh. ya esth prácticamente quemt#a a excep ción de unas pocas reliquias. . f m d u BO era + 98 c u ~ w ~. asi6 uno da los Idos. ella vio que ya no había escalera para bajar. luego se dio vuelta y cuando regresamn a la piesa d. ?o mismo que la gruesa hasda. e r a el único. + * .qyici afrontb su mirada =rutadora con una mugca tan c6mica ue d a solt6 una gran carcajada. e miró hacia &bajo.Ic G K T E . y sexto. ¿y Wth? -preguntó ella.a lQuiere decir. s incIin6 y. porque mi trato mducido a lo más liidispensable con la vieja Cristina no cumta. Después se dM@b hacia la d a .. ahora compreado par quh los lefios tienen una forma tan distinta a los . la e x h b d a de tantos escalmes que senian ánícameate para evitar pequefias * Ya que abrió 4 puesta. me puse a pensar y se me w m b que mestra escalera muy bien podía d m la mitad de sus ~calones. pues. en Jguña parte quedan fijos un pedacito y una falsa vergüenza totalmente inGtlles! Ries primero eres el ser humano quqme es más familiar en el mundo. lo contempló detenidamente pdde todos los lados para decir al fin: -Ah sí. ya que m b 1 directamente a nuestros pies una lefía dptima. quinto. la preaudh era casi ridlcula. no necesitabarnos . Eddhda batid palmas. que ahora estaba tranquiIo y sum no. Cuando nuestra hermosa b a n d a estaba llegado al fin de su exterminio y aún no habla p r s p t i v a s de la 11egda del . el inuierm. tercero. ( + 1 - _ posible encubrirle la s i W n l 81 mismo d y mientras siguieron a w aPacto. Pero no te imaginas lo d e l que fue aserrar y astillar estos d o n e s viejos.y# que l sabes. de modo cue luego l pieza a me pareci6 a menudo demasiado calurosa. & seca y mejor aprovechable. .

Cristina.yo soy suficiente para ti y tú para mi. J 1 . prendiste el fuego con estos escalones u tan hhbil y eficientemente como antes habías hecho con la baranda. completamente. al pozo y llame u a la vieja y muy sensata Cristina. - Eos degres jadines de Semftmis do nawmumn b fuentes fugtaetwl /End h g o muna nos &tí su rocb una G& & carimor pwdidgcd i Sohebmás~delmtmc#os guiero s e n t m a t Zúdo bago h Wogda u &m irradian m &dos OMHOS. Pero nuestro calado tuvo que soportar una nueva amenaza del incansable frío invernal. luego. Sin preguntar nada estuvo enseguida de acuerdo conmigo... la obra terminada y comprenderás que por el momento debemos contentarnos más que nunca m nuestra mutua compda. me ayudd a r o m F el primer escalón. y tú. colocaremos tu tulip& y tu jacinto en la ventana y aquí estaremos. prque esta escalera de antes ya no debh vinculamas ni reunimos jamb.ta9que&nalapnuh . con el quinto y asi sucesivamente. hice lo mismo con el tercer escaidn. pues. 10 cual me costh bastantes esfuenos. . Bajb. Ahora has admirado. como d e b hacerse en algunos casos. . En el caso de que uno levantara más e1 pie. mi adorable niña. la primavera está llegando. LAS'COSAS SUPERFLUAS DE LA VIDA 99 molestias. l . aQuk p d i a ser esta ex escalera sino una especie de mina de mb6nT Era preferible que entregara s hulla del todo y de una vez. . ella permaneci6 abajo y yo saqu6 el segundo escal611 con un gran esfuerzo prque elia no podia ayodarme. quien con su mirada filodfica comprendi6 enseguida lo acertada que era mi afirmacih. pues. en t candidez. cómo harian las seiroras en sus reuniones para hacerte llegar sus noticias hasta aqui a m i ? No. siempre a l d los exalganados sobre los restantes escalones superiores. Luego de depositarlo en el cuarto extendi la mano hacia e abismo y se la alcanck a la buena vieja en señal de despedil da eterna. el maquinista de la escaiera bien puede arreglbrselas con la mitad. Cuando terminamos esta labor de filigrana me&o cincel se presentó bastante bien Yo aserré y cortk.donde c m m W o h f W o e d d ncisdenentma. Al final la destnii.. mientras ella iba detrás de mí.

... fan pronto como en pdio vuelva a a . ertraña coaptrucción en diente del techo impidib que k por* supiese Ia identidad de 1 - 1 r A . s r k i p t a en Las Mil y e futuro? Porque ese llamado futuro aiguna vez se desiizar&en matra -te. El camiaje se h detuvo y bajaron algunas ~ X S O M S .+ '\ \ : . Fue en otoño mundo el viejo prola m c a . r' m . Por eso ten coafianza.J . - . & E e mismo dia. Si tu tulipán y tu jacinto han abierto sus botones. ' .mite vivir completamente aíshdos del mundo sin epender de nadie y sin aecpsitar a persona alguna. & n de mi coraz6n -dijo el marido-: entre nos*tú. i n v i m ngur~so EI M haUegac8oasufin.de su parte no tendremos problemas IUPWMS d~ ñerairre~~i6n. nos sobran aún los cuatro escalones que conduaea al desvan alli duerme aGn un futuro e algunas puertas viejas. por ejemplo. . lo nial 808ptd con & t o y sonrisa * Mecha. . .. . estamos viviendo un mento fanUcu. Pero l cosas s u d m n de manera distinta de lo evisto. malhmcirado viajó a -a ciudad lejana para ver s i su amiso médico p d aliviarle su ota. lo cual no puede dejar de suceder. pues quien no tiene alas no puede llegar hacia ellos. tendremos aquí r e d y visiblemente I legadados jardines colgantes de Semiramis U m y serán mhs maravilloaos que ésos. Ilewmos una vida tan maravillosa oomo sblo puede N m h .. Es una situadón siempre ai3belada por los sabios y S unos pax elegidos tienen la suer& te de conocerla. a no ser que Ie demos una mano preprhdoIe. alli estadn l techos bajo d rigor solar. una esmlem de cuerdas. '. cuando aipenas hbfan terminodo su mo esta cos mida. 190 LU'DWIG T I B C K -Me imagino que nuestro amigo Uechtritz l1 escribi6 este -a presintiendo nuestra situacidn. sino incluso anticiparle el go hasta Pascuas dn Rwurreocibn. I Mhm g a l m s y variog utemilios. .mlos trsita . y yanoaecesitamosmuchaleh: e n d peor & los capos. -En vedad -re@& ella-. PUB fíjate. Pero &mo serh en el.. Por 1~ me. . brillar el astro rey. las T $ lasU Iel piso. . En esos momentos éramos oh tan hmnsmente ricos que pu&m os darfe no sóio d alquiler de tras m.- ' . . mi querida. - - . -Mira. . .. . y deja que gocemos con gran alegría de la suerte ue nos p r . pasó un w s delaxite de k pqu* casa.

i la vieja d& p s i 14. Abajo habia h ~ílencio total. ¿@& w el espacio? Una cosa incondicionada. e1 viejo s había retirado a su habitaci6n. e Enrique se sentó a i lado de CIara y dijo con voz algo 1 . al c o ~ i e n t o & puro mediante e l *so por las llamas que calientan y pwificaxi.o estado de m a s sacrifi&dolas. sin al& gar la msnm era lo bastante p m a i c o -o para peguntar adónde se había ido una cosa tan a b t r a m como el Mp í o . mas B . .Se escucw claramente que el recien llegado se instalaba en la planta baja y ya no pudo baber duda de quiBn era. ya que entre nosotros hemos destituido t&s esaq aromsiciones triviales rela*< t w a -la experiencia . Los bagajes fueron depositados en el suelo -esto si lo pudieron percibir. 9 primida: -De k h o es desagradable que s4 pocas 6 F n tanta fantasia como el gran Don Quijote U mt o a &&4 *-'i le tapiaron el a nto de los libros aplicAndole que un encan: tador s había evado no sólo la bibliotka. seguramente es demasirado e empírico y racionalista como para cunceder que el hombre auténtic0 y la intuicihn d s profunda de Ias transacciones usuales no prosaica. errtrkgate d s a tus fan- 8 " P" $ " NO K . tan inferior? E quiere apoyarse en la vieja expriencia de la hi r a d a y a1 mismo tiempo subir pusadamente por un escalón tras otro para Regar a la altura de la mprepsihn. Chra le echb una mirada interrogativa. Estaba escrito Enrique debe& enfrentar ese mismo dia una lucha. I I los recikn llegados. Bajaron unas maletas y las inirodujeron en la casa. El viejo nunca aceptad que alli donde abora hay ya h a antes no habh una escalera. dQu& es u m escalera? Un ente condicionado pero una comu'nicacibq una oportunidad p a llegar arriba desde abajo ( y cuan relativos son incluso los conceptos de arriba g abajo).. 1% sil -dijo Clara mirihdose-. nunca seda cai: paz de aceptar nuestra contempIaci6n inmediata. com di6 lo que ocurrIa de inmediato. una fiirms de @ percepción.y del marido se apoderb el angustioso presentimiento de que acaso fuera el malhummdo pro btario. @no d r 6 expli&selo s éi de& mi punto de vista m& e evado para que To acepte en el suyo. de esa vulgsr necesitan de esa apruximacibn pobre jerarquizacihn de mncqfos. 1 d l . con una sonrisa. Escuchh eno de aprensih y permaneci6 debh de Ia erta entornada. quien habia superado el ataque de gota antes de lo J m lado. meae6 la cabeza en señal de no y se qued6 callado. sino también el apoe seata entero. - L A S COSAS SUPERFLUAS DE LA VIDA l¡ o f.

. no pedo encontrar esos esca ones grandes y anchos.el dos figuras demoníacas en la psnumha del corredor. sea usted bienvenido. estoy también medio atontado. a -Extiada la mano haeb la derecha y hacia la izquierda. Ulrico. penriariecib un rato boquiabierto=@izado p r 1 el susto y la impresa luego grit6 con todo manto daban mi pulrsoaes: -iChracoIes ¡Maldita la grada! j m Brand! 1% W flos Brand.L U D W I G TIECK t d a s y chistes. se había alejado silenciosammte para buscar una vela e n d i d a Ahora h alz6 con puña fuerte y dumbr6 el espacio vacío. ' . dste es el yerdadm humorjsmo del desosiego. la luz incierta de la trémula vela. -Ah. muy estimado señor Emerb.d . es una hermosa señal de su. es cgsi como si no le @& a ramos a l casa a -Pretenda apiichdo como milaigrom . -Ay&hme a subir por la escalera -diu jo d propietario-.s easI -dyo Enriqw+ una repaüci6n del Don Quijote. la alzo hacia arriba. Est corno embrujado y enceguecido. ve conmigo.io Emique-.abajo se están moviendo otra vez viejo criado. o Chitbnl -dijg Clara. EmsrIc~mir6 hacia & Im de estupor. usted d á arriba! . gn6 al -difow ha dhbh el pro#. &m Emerico 4 i j o el hosco sirm d o por e viaje.evado toda la d e r i . y luego unas blasfemias en Laja. -. m'ni6 des& s piececita. S % b i que no le resultara i s m -~Cararnbal -gritó W h b .aquí me he golpeado la cabez . usted t d a esa un. Enrique sal$ afuera y se inclid wbs& abismo y vio a. E d" . -El ideal de nuestra mtmpiación 4 n t h b diciendo 41tuinca se conhdrA del t& con la turbia & d La ac e p h vulgar. Ya no hubo escapada posible. 2QuB puede sek? -Bueno. que era el factótum de k paqueiía casa. el sensato. casi crac. -Ese + n Enrique sde arriba -se extrada en una e 6 .bue. tan dj arraigada -8 en nosI iendencfa a la superstición.na salud el que f .ha16 amablemeqte bada abajo-. lo terrestre. . Desde abab se oyeron unos murmuiios. l viente-. jamás de* de estar empfíados en subyugai: y d-r l espiritual.

0 1 tan k n -1Su servidor! -e& r& aqukl. eran una prte integtafite de mi casa. dQuk i m p r t m sus cosas? Antes de salir. En verdad amigo.es cierto. que antes ~ í aqui wia % a e y mnfieo también que la ha gastado. . puedo satisfacerlo abora m i m i po ue ren i a d o a b m ~ . pero. salgo muy poco. L . si . Ya hablaremos. 2qu6 ha sido de mi escalera? -¿Su escalera. en km tribunales ya me explicad quB significa todo esto.y h e esd. estimada señor? -contest6 Enrique-. . con tranq corrihdo a menudo un hombre fatal.llegue más tem ILD de fo que se había propuesto. esta instItucih de m r r o F a piernas flojas. este recurso y puente de is asnos pao ra visitas aburridas y personas malas. su habitación abajo está intacta y l nuestra aquí arria ba está igualmente sana y sin tocar. -&astado? -gritó el viejo y pataleó-. ptd me la dio a para que la guardara? -No se haga el sonso -gritó d otro-. quien lograba con su cbark que me d e s m a de un valioso manuscrito que quería P" . Pero wta escalera -grit6 Emerico hacia arriba e n su valioso paramano indegtmctible.m veintidbs =dones subh. -No se enoje de tal mrinera -dip Enrique-. esta mmunicacióa para inkusos mok3stOs. Por es. sos veintid6s escalones anchos y fuertes. Vkjo como estoy ¿cuhdo se ha oido hablar de un inuilino que gaste las d e r a s de la casa como si fueran oepilla%uras O Oras de papl? -Me gustaría ue tomara asiento a j o Enrique. sólo ha dgaparecido -gradag a mi empeiío y trabajo s incluso a mis grada esfuenos fisicos.su pasibn le hace exagerar las cosas. en fin. -Pero de eso no se habla. 1Me aiegro de . con su baranda de mbie. mc+.esta pobre escalera para advenedizos. $%de ha quedado esta escdera? ¿Migran escalera hermosa y s d h ? -¿Aquí habfa una escalera? -preguntd Emique-. de modo que no tomo nota de cuanto sucede fuera de mi babitacibh Estudio y trabajo y no me fijo en todo lo demás. casi le dirla que no sdgo. Prtes bien. efior Brand +xclamb el propietarb semejante malicia me paraha la lengua y el habla. dMi escalera? ¿U5 ted me está demoliendo la asa? -En absoluto a j o Enriqu.. ponto hablaremos en forma muy distinta! Usted es el 6nim inquilino.le interesa escuchar Ia historia.

. y se la i b vB sus ppiop: brazos. - -. ente l Ma y camo yo no d n n a i &h-+r de &P.de una come a tal cosa 4 E~u@u¡+. . . NO leyó usted muna c6mo B b dró m copa üe d e r á k g o de hber o h d o que un @ano. pobretón. un verdadero do bochornoso.' . . . Usted q&o a m m el & ~ o en su c m d h Ibgica. mn eI relor m d e r a w l d a a ciacer a -a i l n ha-% dktm -?Y 8" - 6 s ~ o S P tampoco mi mujer. . p r o luego se deciarb en quiebra y pus~ pies m pdlv m Otro lfbrem us6 estos sus escalones de roble. - . insistib en que b por Iin paodo más que Mmo.dar. ... . @ cambio..randa para hacere @ cómoda la subida.siii c i d a r ~ o m sd'$'fn&P y w apoy6 &mpe en su firme . .. y n & venía a vemos. - . .limitar sus &dades y bastarse a s a h o . la valiosa edidón prfncipe de Chauw... se iba y veda.. esta escalera formaba decidid-te parte de las cosas superfhias de la d a .. porque conmigo ya no se podía ganar nada. I a p h 8 c W o s e con ~ ~ ~ i e l d a d a de mis . . del hijo h m de hs u . m como SI todm los se hubieran agota& y vadado todw los bamm. yo no tenía gara cn am h forma Entcwces s me e ir este e m w t o que ni W e r á puedb Ilamarse hm. I 7 &-? - < - . . fa palma de la m a i G y ' W oon -AA como tengo rediiddos conocimientos de la h a ttopical.? . . coaorico demasiado poco la natural. n e a ~ i t .. ++cala ~gua.e o ique i h c1 Pr o +t6 Emerico.: -- : . f. Me habían eqafhdo y &&do. & d a d. B hWrno sumamente dura y -o requid6 1 p ~ hd i t Ia d a . cli~ndo tienen -mse ~ i p tan am r . . . . . mía queusted l m b a volver antes de l s días cahulwos el o -*@&dkprate! 4 i j o aqtib%.. uno rsalmmte no pie<ls mo una 4 queZ%ta mhmmwra que semejante tipa penetren en los pisos altos. . A . . invendoms i n ú h Si e una d u c t a noble -conio afirman s m u c b sabios u n i d e s . Oh.-. veda y se ibrt hada que.. miesam amado e. entoncm esa consimcdbn c u m $ ~ ~ f n ~ p m i f t i mi me ha salvado de marfnae de frío. -Ct'uafde su ecuanimrdad 4í@ Emlquu e l d o un ~ C O la voz-. " : - impslmir. p p n d e que s a nuestra Euw@& e m - sinconEardquieraaA&yhm6abc$ o n o r e c i b í x e m ~ d e ninguna parte. . pen.

. iGastado! cómo si estuviera permitido gastar las casas de esta manera! Pero ]espera unos mgundos: pícaro!.una gran escalera de piedra y su palacio. -No se apresure 4xclam6 Enrique-. u . . si me hubiera au- m b d o por m& tiempo. No dlo conduce el fuego a todos los phos. Emeaico.. sino ue a memtda irnpdMita la s a l w n de la gente. %al quitar k escalera. hombre estimado. Pero. puede haber una msa m& inconveniente que una escalera de madera? Ia policfa debería prohibir efectivamente m e jarite constnrccibn peiigrma.. en consecuencia. -¿Mejorado? -grit6 con e mayor de los enconos-. he mejorado esencialmente su . 2Ya lleg6 la palicfa? -preguntó a Ulrico que habfa vuelto.y cualquiera puede c o m p r e ~ l o . esto serla para m algo compfetamente nuevo! i -El awinto es muy simple -le contest6 Emlque. Por e10 habh contado inchso c m r .L A S COSAS SUPERFLUAS DE LA VIDA ' Yo vi a un hombre que ponía el pico directamente bajo la cad a y asi tomaba agua. Pues. - casa. y se junto con vario5 agentes. incluso hablaria de chivmd~ncia. cada vez que estalb un i d o . al igual que Ia ciudad y e? Estado.. que ya estaba avanzando hacia la erh de entrada. ¿Puede haber (mi le pregunta a cada entendido en constnicciG nes). -Estas fanfamnadas se acabarán p n t o e n t e s t 6 $meenseguida al jefe de policia. que habb entradorico. Como yo sa ia a &mia cierta que en bsve babria un incendio aquí mismo o en Ia vledndad. Ulrico. volvi6 otra vez. la escalera de madera constituye. Debemos colgar el asunto en otro clavo.Su casa no tiene -o contra ef i n c d i o . ten&A que comprender que yo. he sacado con mis propias manos y can mucbos esfuerzos y grandes siidores esta escalera miserable y fatal p r a atenuar lo mis posible la ddicha y los d&os. En t d m las ciudades donde se haue mal uso de ella. . Ahm bien. su Moisks Dihgems podia haberse cortado tambikn la mano. el peor de los males. -Vamos a colmar -@th Enrique hacia abajo. . adernlr h u E algunas incendios aqul en la vedndad.J A ~ 513 -@t6 Emerico hacia arriha-.de que nuestra casa sufrida el mismo pepcainaz. ese bonito seiior me habda gastado toda mi casa con la misma charlatmerb. . Tuve una mi611 segura. % s gratitud. desde hace tiem he tenido mdos sueños de accidentes por el fuego. s a l a ganando. vete corriendo a la policfa.

desde hace semanas estoy prepatado para todo. &e viejo 6 es una p i e peligrosa. pero con m+ d d y no a m o hizo mi gran modelo de antaño. piensen bien lo que hacen.M 8 vuelta hacia 6 1 . ra estamos tan asediados como nuestro Gotz en su castilio de JaxtHausen U. d tumulto había atraído a homlt bres. s e i h criminal1 -Nunca A j o Enrique. ambas cargadas a m balas. la planta baja de l asa ya estaba rea p e a de gente de Za vecindad. 4 j o e jefe con a r m f gancia. mujeres y niñoi. e ameta repugnan& ya me h. y muchos curiosos se habían reunido en la calleja para averiguar qub em b que pasaba y-ver c6mo acabda e1 asunto.a pedido que m l riuda incondiciondmtnte y le contestad enseguida. dijo don timo soIernne: Seiíores. . vidrio . y hay más d a v í a . me prdonark Enrique salib de nuevo y cuando vio que efectivamente intentaban traer la escalera.puiv&zado p otros ingredientes pa ifestilo. d budido de la escalera i a d parar a la &el o a la fortalem ¡Esto es peor que un robo! M e A. ¿Supo usted 08 atentado? lñomper en mi casa la dpna h a grande y hermosa y en mi ausencia quemarla en la attú~ como si fueran mtdhf S e asentará en la crbnica munidpal. porque be levantado el puente leva- -dijo j S r vez i I semejante -- dizo. a su veíq vino a verla un momento solaria y t)uacar alga en la habitaciha Dijo: -Mifa. para lo extremo. los inglesss tienen mucba d n al decir que su casa ers su castillo y la mia-aqui m del todo in~#xssiblee hxpgnable. si me viera ahora.y el tipo h p d e n t e . No permitir6 que me tomen peso. q l m cohibida. En estos momentos.Hombres. luego subir& y si el dehmkente S¿ resiste lo bajaréis atado con sogw para que sea castigado. Enrique. pem no había @ido el autodominio porque Mtaba que s esposo comervah Ia serenidad no se bada mau h sangre por la situacih Pero no se imaginata &o terminaría todo. traed una dgran d e m de bombro. y me d&nder& hasta perder la d t h a gota de sangre. -1Esto tiene arreglo1 -exclan16 el j e . E ia &mi eatín d a d o s n BhP m. Aqui tei@ dm e s c c p b de tiro doble. fe l na de camichas p h o @m&. . thje usted. pero m o que mi padre. Clara le sonrib amablemente y dijo s61o estas pocas palah a s : -Mi destino es el tuyo. & que indemnhrlo. Clara & habfa sentado cerca de k ventana.

mientras yo tiro. queda el d d n . -Es un demagogo y m h n a r i o -dijo el jefe de polida-. -Así es -dijo Enrique-. -gritó Enrique hacia abajo en tono aiegre e s t a m o s provistos con fmta seca. y entonces. Qu6 facha ten&. yo me quedaría mirando la luna. m * . +se ha olvidado<acaso de lo que dicen los diarios ilesde hace muchos años? El primer tiro de d n . ¿quiere usted cargar entonces con Ia inmensa responsabilidad de que desde esta choza. agitara a toda Europa. Dios y su rey? Y sin embargo. . -jGran errorl. desde lri calleja más angosta y oscura de un pequeño suburbio. Primero me demuele Ia casa desde abajo y ahora quiere atacar e1 techo. las que sabe usar c6. -El mejor consejo seria. Enrique había puesto en el suelo dos palos y una vieja bota que debían hacer las veces del canbn y de las escopetas de doble tiro. si quieren verter su sangre. por el amor de Dios1 Entonces masarfan completamente mi casita y luego de haber reducido al rebelde. v&te mujer vo verá a cargar hs armas. pues en esta guarida oscura no se ve absolutamerit e nada. ciruelas. usted ya ve aqui d eañ&n CMe *do capaz de obrar la transfomiacidn de todo el siglo. aqui 10s e s p o . seíío~ Emerico -agreg6 haeg*. M? mo y todo lo necesario. El invierno prhctim n t e ha pasado y en caso de que nos falte la leiia. El plicia dio una d para que retiraran la escalera. allí hay puertas viejas. dondequiera que se origine. Señor agente de policía. además. hemos de hacer venir a las fuenas militares con e s c a p ím cargadas? -iAh no. peras. m o cazadora que es. mde hambre al degenerado: así tendrá que rendirse. ms y Metas. les agradaba que el propietario avaro tuviera esta disgtisto-. L I S CWAS SUPERFLUAS DE LA VIDA . wngan. Tenemos comida para varios meses. además. se vava desarrullando l inmensa revoIuci6n europea? &u6 pensaría de usted la a posteridad? &bmo +iría usted responder de esta ligerem ant. inspector. cartuchos. -1Escuche a este tipo pagano! e d a m b &en-. -Excede todos los ejemplos 4 i j o el a g i t e de polieir Muchos de los curiosos se regocijaron can Ia tenacidad de Enrique.. sobran tablas e incluso se pueden u * partes prescindibles de la armadura del tejado. mi h h s . P" -Este es un demonio da primera -dijo el jefe de poSicía -hace mucho que no he visto a un criminal tan resoluto.

En la parte & atrhs -rían de 'e unos laelegante y e Iciente cmcayos de librea con galones. empujándose bs. Excelencia -exdamb un md d o r de h t a .LUDWIG TIECK nota bien en mis p..¿quién b Ilegirdo ahora 'para p- . La codusi6n creció y Bnrique llamó a su esposa diciendo: +&late contenta. -2No vive a q d un tal. estamos ganando tiemp y e t +os capitular si no ES que viene un Si&ngen M para mdbirms. Puede ser que en medio de esta tuba niidosa de p p o s c a s t * e varios compinches disfrazados que sólo esperan nuestro ataque para soprendernos a espaldas c m sus fusifes asesinos. - -IEl rey. -rRedta que es una Secta. el rey! -se egcuchb gritar fuerteMente desde 1s d e . Di ser descendientes del Santo San SimQ ". cuenta con ayuda extranjera. . hmamn un buen alboroto de pura malicia. E miembro de las sociedades probfs bidas. señor B d ? -pregunt6 el homhre -JY qu8 & i esLe e i o ? d-Vuestra Alteza -dijo U modesto tender+. pmque en la calle angasta trató de 8vaun carruaje hijoso.tenía mi+ que do.I A ~no. y del coche bajaba un seiiar *mente vWido que lucta deandecoriiciones. allí deptrol I quieren iniciar una nueva revolución v la policia Ia ha descubi-. el rebelde: éste dique toda la M a y toda 18 pqdtxhd dekn ser comunes y han trafdo la escalera de bomberos p r a tanarlo preso. no! -lo interrumpió a gritos una mujer-. El forastero ava& ahora por el p t i o oscuro y 1 W con voa fuerte: -¿Es cierto que aqui vive un t s&or Brand? d -Así es 4 j b Enrique. Cuando estos haraganes o p m ~ la policia les . Lciendo que todavía no se bableo pu-O de acuerdo sobre la mde -aphmder al gran wim i d . uti coc ducie los wbdm. ensegufda iiegará un regimiento de guardb porque los rebddes no quieren rendirse. el forastero tuvo dificultades para entrar pm la puerta de la casa. quieren abolir todas las escaleras por imphs y 5" " P" wiprfiuas.iabras. El viejo E m h fue a s emienho ante sus preguntas le expllch la u sitmci6n cun gran eorterk. Todos pegaron un sálto hacia atrás. por b insolente que es. A pesar de que todos quísiehn dejarlo pasar.umis a los otrós.

ha dado tantos intareses en la India que piedas llamarte en estos momentos m hombre rico. . pletamente. despidieron y recompensaron a los agentes de policía. El capital que me confiaste em ocasibn de mi viaje.aqui alha su CBauca oon e1 *o gusto p e . Ya se admiraba p r la entraña e m e r g d a y el recurso utilizado. Me harb a un Iado..> . de la sorpresa.desemboirqué en h n d m porque d i tenia que arr'&r algunas transacciones m o . Ai fin.al l i h y ma asusto. S610 logrb pronunciar las palabras: 'lAndnBs do!". Fui a vm tambihn a mi l i b ro para elegir un regalo bonito que saüsfaciera tu afición -me dije a mi mismo. lleno de alegría pero con lágrimas en loa ojos-. quien estaba extrañamente conmovido. pueda vivir. Uirica trajo con esfuerzo la gran escalera y el noble desconocido subi6 solo aI departamento de su amigo. me es 4 u 26 . . M I LAS COSAS SUPERFLUAS DE LA VlDA 19 0 . independientemente obmo y d b d e quieas. -Pero dsi devuelvo e Chaucer? -excIamó el deswnocido-. El destino de Enrique conmovió profundamente a Andrés. -Lo impdu6 a todos y a cada uno +clamó Enrique-. I ¿La dcibn de Caxton con la hoja que lleva l letra del señor a RmRd? -iCielos! -gritii éste-. para que ]pueda subir. tClaral -&m6 a su mujer. . Mwido por la alegría de volver a verte pronta. d u d b ió cortésmente a l mujer y luego se arroj6 en los brazos de Enria que. -jVenga la escalera! -dip el foraster-. que suba e I forastero. el muy citado Vdameer* Se repusieron de ha llegado de veras! El forastero habló con el propietario y lo tranq&b mm- ti aiegria. Clara wimprendib que este hgeI salvador era ese amigo de juventud. nuestro Sickingen . pues. 4 que idee en em entonces para ti Tomo . pero lo más dificil fue dejar al populacho excitado. Aquí arxih nada tiene que hacer un forastero y nadie habrh de molestarme. El forastero m r sonriendo la pequeña habitacibn. ya por la belieza de C a a Y ambos amigos no se cansaron de reavivar y evocar lr episodios & s juventud y de regocijarse con esos sentimientcis u y en~nes. este hngel bueno. -Pero abora hsblemos sensatamente -dijo M&+. cuando pudreron lograrlo..

Si este querido y cam lib o no me hubiera revelado nada de ti. d e n diario para decirte que . por un milagro.. tu suegro vive muy oerca v -cubnto me alegra d e r awegarloesth reconciliado contipo. señora m a +mtim16 diciendo Valdelmees-. La peffptiva de portSr vivir otra wz decentemente y con recursos holgados. una boja escrita de tu @o y h a donde te llamabas un pobre infeliz y firmahas can el nopibre de Brand. .. .. la d e j g y el departamento donde vivías. 4 w sabe todavía que usted vive en esta dudad. casi como un ermitaño de la Tebalda 5 o cctmo ese Simebu estelita de modo que no ha llegada hasta ti ninguna noticia. Esto m entiende t í n i m n t e . 2cón-10 habria @o r tuya encontrarte con e nombre cambiado y en tir wluntaria reclusi6nP l Redbelo pes. desea que vivas en sus queremias. donde les cmsiguimm mseguih ropa decente para -entma Men a t a v h b ante ei rerwndliado padre. Con *grado se d~pmdieronde la obligada fila& de la p h. y vedralo porque este libro es. ya que segumente no queds volver a t carrera anterior. No had f a h . y oigo del embajdor. se acusa a si mismo y esth desdonsolado porque ha perdido todas las huellas de w hija. ' ' ' h .- Ya sabía bastante y demasiado de ti. la escalera que nos ha vuelto a reunir. u Y no hubo más que d & a e. quien desde hace who semanas fue enviado aqui por su príndpe. dudad.. Abrevio mi &da en Londres y vengo volando a esta. del libro. VahMmm los ilevó prfmero en cocbe a su departamento. fue para d matrimonio lo que los regalos de Navidad para los niños. cunsuelos y amargura habfan probado hasta Ias cuyos ' . -Sí. En caso de que th seas enoontrado junto con su hija. pues s61o la miseria habh podido obligarte a deshacerte del libro siem e-\y cuando no te lo hubieran robado. El (viejo esth mepmtido de su dureza. AI mismo tiempo mcontrFafortuinidimente para los db. p r seguada vez. amigo do. cuando sB lo retirado que has vivido. al camienu. La ha perdonado desde hace mucha y me contó lleno de emocIbn que se ignora par completo tu paradero y que a pesar de sus asiduas indgaciones en ninguna parte ha podido descubrit el menor rastro tuyo. pero no í se asuste. que bas raptado a su hija +Mi padre está aquiP -wtclam6 Clara plideciwido. indiwd~la ciudad. Vengo directamente de kl w o s n bei berle dicho que abrigaba la esperanza casi certera de verte hay mismo.

. Ambos meditaron sobre la esencia de la vida humana y las necesidades. e1 eirplmadw ingias. Tres años más tarde. El padre de Clara acababa de morir y ella había conm i d o con esposo desde sus tierras lejanas para ver por Úitima vez al moribundo y recibh su bendición Tomados del brazo. . 1552-1618). volvid a ser de madera. . en detespemnte pobreza. y hubiera alquilado gustosamente su departamento rr un inquilino aventurero de disposiciones parecidas. de su dicha infinita. . miraron hacia el techo d=komsm h . E p-je n de i m murddo. a su manede % ra. Z Sir Walter Raleigh (h. e de prendi6 varfas expedida 3 Lios farmeos Cmt&ury T & de M e y Chauosr {ah. El encuadernador estaba ocupado justamente en encuadernar para una biblioteca circulante la segunda edicibn de la obra que le habh sido birlada de mala fe al ernp3brecido autor. El mismo los acornpñ6 por a nueva escalelkg6 en un ra al pequeño recinto habitado ahora por un pobre encuadernador. ambos se asmaron a la pequeña ventana. Babia recibido una indemnización tan rica y generosa por su pérdida que el viejo colector de dinero a menudo se frotb las manos lleno de alegría. de 1340f a ) fuarm i m p m por Wdiam Caxtm (ab.> .. tambih.s un libro muv bien recibido 4 i j o el encuadernador mienE tras serafa trabajand-. los comovi6 hondamente. Este escenario de su miseria pasada y. a pesar de las advertencias u de Enrique. de 1422-1491). a la vez. -Nuestro amigo Valdelmeer nos estA esperando -dijo Enrique y luego de haber hecho un regalo al encuadernador. Sietequeaos { S b h h ) .. y ver4 otras ediciones m8s. . el mer impremr inglés. Te rojo y m a d n y observaron otra vez esas medianeras tristes sobre las que jugueteaban los rayos del sol. E . subib m su esposa ai camiaje. se sinti6 tan f e b como sus Luego m vio gran activida de albañiles en la pequeña caIleja. LAS COSAS SUPERFLUAS DE LA VIDA decir que no se o l v i d a ~ ~ la vieja Cristina. a el protagonista de u a mveia bom6nima (1796-W) J a n Paul. El viejo Em&m supehisó riendo la xestitucihn y con+ tmcción de s nueva escalera que. . . 1 El abogado de pobres. . cosas superfluas y secretos de la existencia. e1 viejo encorvado mibi6 con muchas perplejas reverencias a una pareja aristmrhtica carruaje suntuoso.

1.) dbi6 fanwm p - y md@@ (1800-1875). el cuñado dei pro~ q u e v i e n e e m s u a ~ e n m u y p e l i s t a s a ~ ~ 17 Q a d e Hmri ! h h t . . &do l mm vicioso y muy dado a las phoaes de la vida. o h que el propio T i d había traducido al & (Noh .. ira reina legemdaria. 6 f h h a h T 6 m p m t d da ShaLc3peara. 15 ~ a l ~ o o n ~ ~ c b C # t h e . .12 De k d m d a . haba tmreadiado la biblioka da Alejad&. O El mito &ego aftrme que Orfbo mn su canto m k a plan- ymimbyhasbhada-alas-. 16 Praw von SicJtinsen. Cr.S h m (1780-18S) e& d h ' ~ g w p m t & ~ a ~ ~ ~ e n L b ~ a gOr los * pmrs O gueb~a. # < a A 5 J U t d n a l R s y ~ d a ~ .f ## 4 A l m n q ~ O m s r . e l ~ e a l i E a ( ~ ) i s l o a' ~ d . S 8 Rhmcia a SardaaBpab. sa d r d m que habia f d a d o 7 -. 7 ditdbn a M m k h de. de Don Quijote. Mbilmlfa y ls j d h e s odgtLmt5k a 13 R e f e a e n d P a l a g i e o d i o q u e n s n a ~ e a i h ~ ~ . 8. e lega&& rey de A k h . 1 a. . 4 N # o & b fmd. c a p . es en el Gota de Goetbe.

    Visítenos en: http://sedici.Trabajo de digitalización y escaneo de materiales  realizado por personal de SeDiCI para la cátedra de  Literatura Alemana de la Facultad de Humanidades y  Ciencias de la Educación de la UNLP.edu.ar .unlp.