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Plan Distrital de Cultural 2013 - 2022

Plan Distrital de Cultural 2013 - 2022

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Más que un texto… un proceso de Movilización Social por las Culturas del Distrito Metropolitano de Quito

Diciembre de 2012 1

CRÉDITOS

ALCALDE DEL MUNICIPIO DEL DISTRITO METROPOLITANO DE QUITO Dr. Augusto Barrera SECRETARIO DE CULTUR A Lic. Miguel Mora Witt COMITÉ DE COOR DINACIÓN Secretaría de Cultura del DMQ: Sr. Nelson Ullauri (Coordinador General del Proceso); Eco. Patricio Guerra (Director Unidad de Planificación); y, Sr. Joselo Santillán (Unidad de Pl anificación). Equipo Consultor – Corporación Tiempo Social: Roberto Guerrero; Freddy Simbaña; Eduardo Puente; Danny Lamiña; Paola Sánchez; Irina Verdesoto; Diego Viturco; Leslie Aguirre; y, Yolanda Flores. COORDINACIÓN INS TITUCIONAL Eco. Diego Mancheno, Director Ins tituto de la Ciudad. María Vargas Alzam ora, Asesora del Ministerio de Patrimonio Manuela Vivanco, As esora del Ministerio de Cul tura Ramiro Caiza, Delegado Casa de la Cultura Ecuatoriana EQUIPO TÉCNICO DE PLANIFICACIÓN CORPORACIÓN TIEMPO SOCIAL Roberto Guerrero (Coordinador Técnico y Metodológico); Freddy Simbaña; Eduardo Puente; Danny Lamiña; Paola Sánchez; Irina Verdesoto; Diego Viturco; Leslie Aguirre; y, Yolanda Flores. EDICIÓN Y SUPERVISIÓN TÉCNICA Lic. Nancy López, Administradora del Proyecto. Sr. Nelson Ullauri (Asesor). Eco. Patricio Guerra (Director Unidad de Planificación). CORPOR ACIÓN PAR A EL DESARROLLO “TIEMPO SOCIAL” Quito, Juan de Aguilar S17-49 y Cristóbal Enríquez, Mena Dos. Teléfonos: (+593 2) 262-2786 – celular (+593 9) 8441-3564 E-mail: corporacion. tiempo.social@gmail.com

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Contenido
CAPÍTULO I .............................................................................................................................. 4 INTRODUCCIÓN ...................................................................................................................... 4 1.1 El contexto socio-político del Plan Distrital de Cultura al 2022 ................................. 4 1.2 Marco Jurídico de Referencia ...................................................................................... 5 1.3 Descripción del proceso ............................................................................................... 9 CAPÍTULO II ........................................................................................................................... 13 CARACTERIZACIÓN DEL DMQ ......................................................................................... 13 2.1. Aspectos Generales del DMQ .................................................................................... 13 2.2. Diagnóstico del Sistema Cultural del DMQ .............................................................. 17 CAPÍTULO III.......................................................................................................................... 39 GESTIÓN PÚBLICA DE LA CULTURA EN EL DMQ. ....................................................... 39 3.1. Historicidad de la Gestión Pública de la Cultura del DMQ ....................................... 39 3.2. Mandatos para la formulación del Plan Distrital de Culturas 2012 -2023................. 44 3.3. Posicionamiento situacional del Distrito ................................................................... 61 CAPÍTULO IV ......................................................................................................................... 64 PROPUESTA: PLAN DISTRITAL DE CULTURAS 2013 – 2022 ........................................ 64 4.1. Visión Nacional ............................................................................................................. 64 4.2. Visión del Plan Distrital de Cultura ............................................................................... 64 4.3. Modelo de Gestión Distrital De La Cultura ............................................................... 64 4.4. Articulación de Políticas Territoriales .................................................................... 67 CAPÍTULO V........................................................................................................................... 70 MODELO DE GESTIÓN DEL PDC ....................................................................................... 70 5.1. Misión del Plan Distrital de Cultura .............................................................................. 70 5.2. Estructura de la Secretaría de Cultura del DMQ........................................................ 70 5.3. Líneas Estratégicas, Programas y Proyectos.............................................................. 72 5.4. Proyectos, Indicadores y Metas ................................................................................. 82 5.5. Proyectos: cronograma de ejecución y responsables ................................................. 91 5.6. Ejecución del Plan Distrital de Culturas .................................................................... 95 5.7. Sistema de Gestión Participativo y Concertado ......................................................... 96 5.8. Mecanismos de Seguimiento y Evaluación de la ejecución del PDC ........................ 97 5.9. Estrategias para la Promoción y Difusión del PDC ................................................... 98 5.10. Control de la Ejecución .......................................................................................... 99

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CAPÍTULO I INTRODUCCIÓN
1.1 El contexto socio-político del Plan Distrital de Cultura al 2022
Sin duda, el modelo de gestión de las políticas culturales que impera en una formación social y en un momento histórico determinado, se configura a partir del modelo de Estado que las fuerzas políticas intentan implantar en ese momento histórico; y, de las dinámicas de los grupos sociales que pugnan por la hegemonía de sus intereses, sentidos y significados en la sociedad en general y en los ámbitos estatales en particular. En los años precedentes, los sectores de poder que dirigieron el Estado tuvieron como prioridad, por un lado en el ámbito económico las privatizaciones, la austeridad fiscal, el mantenimiento de los equilibrios macro-económicos y la reducción del Estado, no se incluyó como una prioridad de la agenda política a “lo cultural” ni a la cultura, menos aun a la implantación efectiva de políticas sustentadas en la diversidad o en la interculturalidad. El triunfo de Rafael Correa, la elaboración de la Nueva Constitución y el triunfo de Augusto Barrera como Alcalde del Distrito Metropolitano de Quito, nos presenta un nuevo panorama político y social. Una etapa de transición que camina hacia la construcción de una democracia participativa que recoge las aspiraciones, las demandas y la memoria histórica de los amplios sectores del país y del Distrito discriminados y afectados por un ordenamiento social, económico y político excluyente e inequitativo. Y, en esta transformación, la cuestión de la cultura es fundamental. Primero porque es necesario entender lo cultural como una dimensión de la acción sociopolítica para la construcción de la democracia a través de la ampliación de posibilidades de creación, acceso, disfrute y apropiación crítica de los productos y los servicios culturales por parte de todos los ciudadanos. Pero más aún, porque lo cultural significa un espacio y un campo en el que se disputan sentidos y significados, valores y cosmovisiones, expresiones y memorias de distintas identidades, actores y grupos sociales; y, en ese sentido, un proyecto democratizador implica ampliar, cada vez más, las posibilidades para que grupos históricamente negados y culturas e identidades subalternizadas puedan expresarse en iguales condiciones y, por lo tanto, de aportar a un nuevo relato histórico del país, de la identidad nacional y de un proyecto colectivo de futuro. La propia construcción del Plan Distrital de Cultura no se realiza en un terreno abstracto, neutral y libre de conflictos. Por eso asumimos el carácter político de la construcción de la democracia, de la equidad y de las políticas culturales para no repetir lo que han sido los planes nacionales y locales de cultura del pasado: documentos de 4

avanzada, retóricos, sin toma de posiciones, y, sobretodo, sin capacidad de concretar los cambios cualitativos entre las poblaciones. Es de esta magnitud el contexto y el reto político en el cual se inserta la construcción de las Políticas culturales y del Plan Distrital de Cultura.

1.2 Marco Jurídico de Referencia
Siendo la norma constitucional el instrumento por excelencia para la garantía de derechos, podemos decir que los derechos culturales expresados en la Constitución garantizan el desarrollo libre, igualitario y solidario de los seres humanos y de los pueblos para simbolizar y crear sentidos de vida que les permite comunicarse e interactuar con otros individuos y grupos sociales. Recogemos de la Constitución de la República, los diversos derechos que tienen relación con el sector de la cultura. Capítulo Segundo de los Derechos del Buen Vivir, en su Sección Cuarta; Cultura y Ciencia. Art. 21.- Las personas tienen derecho a construir y mantener su propia identidad cultural, a decidir sobre su pertenencia a una o varias comunidades culturales y a expresar dichas elecciones; a la libertad estética; a conocer la memoria histórica de sus culturas y a acceder a su patrimonio cultural; a difundir sus propias expresiones culturales y tener acceso a expresiones culturales diversas. No se podrá invocar la cultura cuando se atente contra los derechos reconocidos en la Constitución. Art. 22.- Las personas tienen derecho a desarrollar su capacidad creativa, al ejercicio digno y sostenido de las actividades culturales y artísticas, y a beneficiarse de la protección de los derechos morales y patrimoniales que les correspondan por las producciones científicas, literarias o artísticas de su autoría. Art. 23.- Las personas tienen derecho a acceder y participar del espacio público como ámbito de deliberación, intercambio cultural, cohesión social y promoción de la igualdad en la diversidad. El derecho a difundir en el espacio público las propias expresiones culturales se ejercerá sin más limitaciones que las que establezca la ley, con sujeción a los principios constitucionales. Art. 24.- Las personas tienen derecho a la recreación y al esparcimiento, a la práctica del deporte y al tiempo libre.

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Art. 25.- Las personas tienen derecho a gozar de los beneficios y aplicaciones del progreso científico y de los saberes ancestrales. En el Capítulo Tercero y sus diversas Secciones recoge los derechos culturales generales y tienen una importante vinculación con los denominados derechos colectivos de los Jóvenes, Niñas y Niños y adolescentes, entre otros. En el Capítulo Cuarto, la Constitución Política también reconoce en forma amplia los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afrodescendientes rompiendo el esquema tradicional y la concepción de que en el Ecuador existe una sola cultura, un solo pueblo. Capítulo cuarto; Derechos de las comunidades, pueblos y nacionalidades Art. 56.- Las comunidades, pueblos, y nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano, el pueblo montubio y las comunas forman parte del Estado ecuatoriano, único e indivisible. Art. 57.- Se reconoce y garantizará a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, de conformidad con la Constitución y con los pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales de derechos humanos, los siguientes derechos colectivos: 1. Mantener, desarrollar y fortalecer libremente su identidad, sentido de pertenencia, tradiciones ancestrales y formas de organización social. 2. No ser objeto de racismo y de ninguna forma de discriminación fundada en su origen, identidad étnica o cultural. 3. El reconocimiento, reparación y resarcimiento a las colectividades afectadas por racismo, xenofobia y otras formas conexas de intolerancia y discriminación. 4. Conservar la propiedad imprescriptible de sus tierras comunitarias, que serán inalienables, inembargables e indivisibles. Estas tierras estarán exentas del pago de tasas e impuestos. 5. Mantener la posesión de las tierras y territorios ancestrales y obtener su adjudicación gratuita. 6. Participar en el uso, usufructo, administración y conservación de los recursos naturales renovables que se hallen en sus tierras. 7. La consulta previa, libre e informada, dentro de un plazo razonable, sobre planes y programas de prospección, explotación y comercialización de recursos no renovables que se encuentren en sus tierras y que puedan afectarles ambiental o culturalmente; participar en los beneficios que esos proyectos reporten y recibir indemnizaciones por los perjuicios sociales, culturales y ambientales que les causen. La consulta que deban realizar las autoridades competentes será obligatoria y oportuna. Si no se obtuviese el consentimiento de la comunidad consultada, se procederá conforme a la Constitución y la ley. 8. Conservar y promover sus prácticas de manejo de la biodiversidad y de su entorno natural. El Estado establecerá y ejecutará programas, con la participación de la 6

comunidad, para asegurar la conservación y utilización sustentable de la biodiversidad. 9. Conservar y desarrollar sus propias formas de convivencia y organización social, y de generación y ejercicio de la autoridad, en sus territorios legalmente reconocidos y tierras comunitarias de posesión ancestral. 10. Crear, desarrollar, aplicar y practicar su derecho propio o consuetudinario, que no podrá vulnerar derechos constitucionales, en particular de las mujeres, niñas, niños y adolescentes. 11. No ser desplazados de sus tierras ancestrales. 12. Mantener, proteger y desarrollar los conocimientos colectivos; sus ciencias, tecnologías y saberes ancestrales; los recursos genéticos que contienen la diversidad biológica y la agro-biodiversidad; sus medicinas y prácticas de medicina tradicional, con inclusión del derecho a recuperar, promover y proteger los lugares rituales y sagrados, así como plantas, animales, minerales y ecosistemas dentro de sus territorios; y el conocimiento de los recursos y propiedades de la fauna y la flora. Se prohíbe toda forma de apropiación sobre sus conocimientos, innovaciones y prácticas. 13. Mantener, recuperar, proteger, desarrollar y preservar su patrimonio cultural e histórico como parte indivisible del patrimonio del Ecuador. El Estado proveerá los recursos para el efecto. 14. Desarrollar, fortalecer y potenciar el sistema de educación intercultural bilingüe, con criterios de calidad, desde la estimulación temprana hasta el nivel superior, conforme a la diversidad cultural, para el cuidado y preservación de las identidades en consonancia con sus metodologías de enseñanza y aprendizaje. Se garantizará una carrera docente digna. La administración de este sistema será colectiva y participativa, con alternancia temporal y espacial, basada en veeduría comunitaria y rendición de cuentas. 15. Construir y mantener organizaciones que los representen, en el marco del respeto al pluralismo y a la diversidad cultural, política y organizativa. El Estado reconocerá y promoverá todas sus formas de expresión y organización. 16. Participar mediante sus representantes en los organismos oficiales que determine la ley, en la definición de las políticas públicas que les conciernan, así como en el diseño y decisión de sus prioridades en los planes y proyectos del Estado. 17. Ser consultados antes de la adopción de una medida legislativa que pueda afectar cualquiera de sus derechos colectivos. 18. Mantener y desarrollar los contactos, las relaciones y la cooperación con otros pueblos, en particular los que estén divididos por fronteras internacionales. 19. Impulsar el uso de las vestimentas, los símbolos y los emblemas que los identifiquen. 20. La limitación de las actividades militares en sus territorios, de acuerdo con la ley. 21. Que la dignidad y diversidad de sus culturas, tradiciones, historias y aspiraciones se reflejen en la educación pública y en los medios de comunicación; la creación de sus propios medios de comunicación social en sus idiomas y el acceso a los demás sin discriminación alguna. 7

Los territorios de los pueblos en aislamiento voluntario son de posesión ancestral irreductible e intangible, y en ellos estará vedada todo tipo de actividad extractiva. El Estado adoptará medidas para garantizar sus vidas, hacer respetar su autodeterminación y voluntad de permanecer en aislamiento, y precautelar la observancia de sus derechos. La violación de estos derechos constituirá delito de etnocidio, que será tipificado por la ley. El Estado garantizará la aplicación de estos derechos colectivos sin discriminación alguna, en condiciones de igualdad y equidad entre mujeres y hombres. Art. 58.- Para fortalecer su identidad, cultura, tradiciones y derechos, se reconocen al pueblo afro-ecuatoriano los derechos colectivos establecidos en la Constitución, la ley y los pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales de derechos humanos. Art. 59.- Se reconocen los derechos colectivos de los pueblos montubios para garantizar su proceso de desarrollo humano integral, sustentable y sostenible, las políticas y estrategias para su progreso y sus formas de administración asociativa, a partir del conocimiento de su realidad y el respeto a su cultura, identidad y visión propia, de acuerdo con la ley. Art. 60.- Los pueblos ancestrales, indígenas, afro-ecuatorianos y montubios podrán constituir circunscripciones territoriales para la preservación de su cultura. La ley regulará su conformación. Se reconoce a las comunas que tienen propiedad colectiva de la tierra, como una forma ancestral de organización territorial. El reconocimiento en la constitución de todos estos derechos constituye un aporte importante al ordenamiento jurídico nacional, pero más aún la Constitución arroja claridades en los enfoques de la Gestión de la Cultura e instrumentaliza su cumplimiento en su Segunda Sección, Título VII, Régimen del Buen Vivir, sección quinta: Cultura, en los artículos 377, 378, 379, 380, donde se define el Sistema Nacional De Cultura, su composición, los campos que conforman el Patrimonio Cultural tangible e intangible, y determina los mandatos que el estado debe cumplir. Así mismo es necesario señalar que en el año 2007 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Más allá de estas disposiciones constitucionales y de las Declaraciones Internacionales, es factible aseverar que los derechos culturales -individuales, sociales y colectivos- en nuestro país no han sido debidamente observados y respetados. Esto se verifica en amplios grupos sociales y, por lo tanto, con respecto a otras identidades culturales: por ejemplo, las de los jóvenes, las de las mujeres, las de los discapacitados.

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¿Cuáles son las razones para que los derechos culturales y colectivos, así como los preceptos constitucionales que los consideran en Ecuador no sean observados y aplicados? Podríamos señalar algunas: De orden conceptual: depende de la comprensión de los términos, cultura, diversidad, interculturalidad, multicultural, entre otros. Estos términos se presentan con ambigüedad y son interpretados de distinta manera. Al no existir una definición vinculante se los puede entender de distintas maneras. A esto se añade la vigente y persistente concepción de una cultura nacional ecuatoriana que no es otra que la concepción de cultura de los sectores hegemónicos del país legitimada a través de los mecanismos de reproducción social como el sistema educativo. De orden normativo: si bien existen un marco constitucional que recogen los derechos culturales, no existen normas secundarias, como es el caso de la Ley Orgánica de Cultura o de las Culturas, que se halla en un profundo letargo en la Asamblea Nacional, como es el caso de que no se han propuesto o reformado otras leyes secundarias complementarias como: ley de propiedad intelectual y de ser pertinente leyes específicas de Patrimonio y del campo artístico, ley orgánica de la CCE, y lo que es lógico y consecuente sus reglamentos, lo que hace que estos derechos no se puedan concretar en la estructura jurídica que regula a la sociedad en su conjunto. Relacionados con las Políticas Públicas: lo que implica por un lado, la ausencia de programas o proyectos concretos que permitan el verdadero ejercicio y cumplimiento de los derechos culturales. Pero en este ámbito de explicación también aparecen las prácticas de gestión cultural de las entidades públicas -sobre todo de aquellas que tienen autonomía- que a través de la asignación arbitraria de recursos y la ejecución no planificada de proyectos se convierten en factores fácticos de exclusión de ciertos grupos sociales. De orden socio-político: grupos de la sociedad ecuatoriana, que desconocen que solamente es factible y posible la unidad nacional a partir del reconocimiento de la diversidad. De orden económico: el insuficiente presupuesto destinado a la cultura, sobre todo a nivel nacional. La presencia de industrias y empresas transnacionales, cuyos intereses económicos no respetan la propiedad, las expresiones, la identidad cultural y la propia existencia de los pueblos y grupos sociales que habitan en el Ecuador.

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1.3 Descripción del proceso
En cumplimiento de los mandatos constitucionales que en su Art. 95, expresa que “todos los ciudadanos y ciudadanas, en forma individual y colectiva participarán de manera protagónica en la toma de decisiones, planificación y gestión de los asuntos públicos, en el control de las instituciones del estado y la sociedad”. En cumplimiento de los mandatos expresados en el Código Orgánico de Organización Territorial Autonomía y Descentralización –COOTAD- que en su Art. 295 señala que “los Planes de Desarrollo y 9

Ordenamiento Territorial de los gobiernos autónomos descentralizados, se formularán y actualizarán con participación ciudadana”, y más aun acogiendo el mandato expresado en el Plan Metropolitano de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, por el Dr. Augusto Barrera Guarderas, Alcalde Metropolitano que nos señala que “El Plan Metropolitano de Desarrollo contiene directrices indispensables para la nueva gestión del Distrito Metropolitano de Quito. La planificación y gestión del desarrollo y del territorio se fundamentan, no solo en el cumplimiento de disposiciones que, por Ley, competen a la Institución Municipal, sino en las convicciones de la actual Alcaldía para cumplir con la responsabilidad de lograr avances significativos que nos dirijan a un desarrollo equitativo y sustentable del DMQ y a la consecución del Buen Vivir… La administración municipal presenta esta herramienta para avanzar hacía el Buen Vivir en el territorio. Estamos seguros de que, con esfuerzo de autoridades, funcionarios y funcionarias y, especialmente, de la propia gente en las parroquias rurales, en los barrios y de las comunidades, iremos haciendo realidad el Quito que queremos”. Y lo que el Concejo Metropolitano de Planificación determina el camino a seguir, al señalar “La participación desarrollada para la elaboración del Plan Metropolitano de Desarrollo debe continuar durante la ejecución del Plan con el fin de establecer acuerdos amplios y plurales con los diversos actores que habitan e inciden en el territorio del DMQ. De igual manera será la participación la encargada de velar por el adecuado, honesto y oportuno cumplimiento de los objetivos y metas trazados en esta herramienta de gestión”. Y cobijando todo el proceso planteado bajo el EJE 6 del Plan Metropolitano de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, que en síntesis señala: QUITO MILENARIO, HISTÓRICO, CULTURAL Y DIVERSO “Quito es patrimonio mundial de la humanidad y en esa medida tiene una historia, una tradición, unas culturas milenarias y modernas, que dan cuenta de su diversidad y su riqueza. Por ello en este eje se establecen los retos para fortalecer la identidad quiteña en la diversidad y garantizar una activa vida cultural que permite la recreación constante de los elementos que componen el patrimonio tangible e intangible”. Corresponde acoger estos mandatos a la Secretaría de Cultura para la formulación de las Políticas Culturales Distritales y del Plan Distrital de las Culturas al 2022. Los antecedentes señalados y la necesidad de contemporanizar los modelos de gestión de la cultura pública, marca el proceso que en definitiva comprendió y comprenderá la coordinación y realización de un conjunto de actividades de consultoría, convocatoria, participación y concertación con actores culturales, organizaciones, especialistas y académicos, institucionalidad pública local y nacional de Cultura, con miras a garantizar la formulación participativa y concertada del Plan Distrital de Culturas 2013 – 2022, proyectando las definiciones del proyecto político de la actual Administración Municipal. 10

Para tal fin, se conformó un Comité Coordinador General del proceso con el acompañamiento de un equipo técnico externo para la elaboración participativa del señalado Plan, cuya redacción y presentación sea discutida y aprobada en una segunda fase del proceso. Entre las actividades realizadas en la primera fase del proceso vale la pena mencionar las siguientes:  Reuniones previas para exponer elementos conceptuales y metodológicos que aporten al trabajo de formulación del Plan Distrital de Cultura, que contó con la participación de funcionarios de la Secretaría de Cultura: Nelson Ullauri Velasco, delegado del Secretario de Cultura y Coordinador general del proceso, así como la participación de funcionarios de la Unidad de Planificación Técnica como el caso del Economista Patricio Guerra, Joselito Santillán y en un primer momento de la Doctora Irma Pacheco, y el equipo consultor externo con quienes se desarrolló un trabajo de análisis y propuestas en torno al Sistema de gestión participativo y concertada para la construcción del Plan Distrital de Culturas al 2022;  Esta primera etapa nos permite reconocer que, al momento de abordarse la formulación del Plan Distrital de Cultura, la propuesta metodológica que plantea el enfoque de la gestión social de políticas públicas, entendida como la construcción de espacios para la interacción política y social de actores culturales (pueblos, comunidades, organizaciones populares, artistas, culturas urbanas, sectores privados, institucionalidad públicas y cooperación internacional), desarrollando un proceso que contemple la complejidad de los territorios y de los diversos sectores de la cultura que conforman el Distrito Metropolitano; y, se base en el aprendizaje colectivo, continuo y abierto para el diseño y la ejecución del Plan sus programas o proyectos;  Se determina el “Sistema de Gestión Participativa – Concertada del proceso de formulación del Plan Distrital de Culturas”;  Se reconoce que los resultados del proceso más que un texto sea una movilización social, y un pacto social por la cultura;  Que por tanto el proceso debe abrir el diálogo político desde las diversidades sociales y culturales, de las expresiones de las artes y de los diferentes mecanismos de gestión de las culturas del DMQ; En este sentido, en la segunda etapa de esta primera fase se convoca a la diversidad cultural y al carácter multi-regional del DMQ, estableciéndose todo un proceso de participación y concertación: encuentros zonales y encuentros sectoriales de cuyos resultados se desprende toda la formulación del Plan Distrital de Culturas al 2022 presentado en los subsiguientes capítulos del presente informe. El 21 de diciembre de 2012, ante un auditorio de 120 personas se desarrolló la socialización del avance del Plan Distrital de Cultura, el documento que ponemos a consideración para enfrentar la segunda fase del proceso, que permitirá fortalecer las 11

propuestas hacia el 2023 y llegar a su formalización en el Congreso Distrital de Culturas en abril de 2013. Todo el trabajo del Comité Coordinador del proceso y del equipo consultor queda expresado en este documento preliminar.

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CAPÍTULO II CARACTERIZACIÓN DEL DMQ
2.1. Aspectos Generales del DMQ
El Distrito Metropolitano de Quito, tiene características geomorfológicas bastante particulares, pues al encontrarse en una zona de altura, su crecimiento se ha realizado de forma longitudinal, expandiéndose en un segundo momento a territorios que se encuentran localizados en los de los valles: Tumbaco y Los Chillos. La expansión de Quito, se ha configurado de una forma poco organizada, puesto que se ha generado una visión centralizada que ha priorizado históricamente la planificación conurbana, en detrimento de zonas por fuera de ésta. En esta medida, la compleja relación de articulación que en los últimos años se ha intentado consolidar como parte de la redefinición institucional de los gobiernos locales, ha motivado a un proceso de descentralización desde inicios del 2000 con la creación de las Administraciones Zonales, formadas como mecanismos para la descentralización de la gestión territorial en todo el Distrito. Sin embargo, no podemos dejar de reconocer los procesos sociales que han configurado a esta ciudad. En esa medida, como afirma Soledad Chalco en su investigación sobre Quito, ésta se ha conformado como una ciudad históricamente fragmentada y excluyente, cuyos procesos de planificación y ordenamiento territorial respondieron a diversos contextos de disputas de los sectores hegemónicos por el control territorial y los significantes que definirían y delinearían la construcción de una identidad quiteña legitimadora de esta diferenciación social. En este sentido, la ciudad se ha conformado territorialmente desde una clasificación étnico / clasista; por un lado una centralidad que acoge y proyecta a la élite aristocrática, que posteriormente se desplazará a la zona norte y a los valles; frente a una periferia articulada en función de los procesos migratorios de indígenas, afroecuatorianos y campesinos, que ocuparán los bordes de la ciudad y se expandirán en estos, al margen de los procesos de planificación. Desde esta construcción territorial, resulta importante mirar algunos elementos de la configuración poblacional de Quito que nos permitirá caracterizarla. La ciudad está conformada por 2.239.191 habitantes, de esta el 48,63% corresponde a hombres y el 51,37% a mujeres. Sin duda alguna la condición etárea de la ciudad es eminentemente joven. Según el Censo de Población y Vivienda, el 33,57% de población se encuentra entre los 20 y 24 años de edad, el 14,7% entre los 13 y 20 años y 13,09% entre los 6 a 12 años de población. 13

Gráfico N° 1

Fuente: Elaboración:

Censo de PV 2010 Corporación Tiempo Social, noviembre 2012

La ocupación principal en la ciudad, lo constituyen los empleados u obreros privados, cuyo 21,3% se encuentra en la categoría de trabajadores de los servicios y vendedores. A nivel de cada Administración Zonal, resulta particularmente importante resaltar que en promedio el grupo ocupacional correspondiente a esta categoría 22,4%, exceptuando la zona de Tumbaco cuya principal actividad se concentra en la categoría denominada ocupaciones elementales, con el 20,5%, y en la zona Eugenio Espejo se concentra por el contrario profesionales, científicos e intelectuales con 20%. Efectivamente, la diferenciación entre Administraciones Zonales, puede darnos algunos elementos importantes en cuanto a la configuración de la ciudad. El ámbito de ocupación es uno de los ejemplos claves para ello, como observamos en el gráfico, si bien la categoría trabajadores de los servicios y vendedores es demasiado amplia para poder diferenciar las condiciones laborales de la población, se evidencian dos cosas: por un lado, la consolidación de la cuidad en cuanto actividades de servicio; por el otro la situación de informalidad de un amplio sector económico. En los últimos años, las políticas de ajuste estructural pauperizaron las condiciones laborales formales, que al no poder contener a la población dentro de estructura, se desarrollo -y fortaleció- un sector dentro de la informalidad, que implica condiciones de inestabilidad y precarización laboral, una clara evidencia de ello, constituye la seguridad social. Según los datos estadísticos del Censo del 2010, el 47,6% de la población ocupada en Quito, no realiza aportaciones al Seguro Social, este dato coincide con el hecho de que la zona de Eugenio Espejo, al encontrarse con un mayor porcentaje de actividades económicas estables, contenga 53,3% de población económicamente activa que si se encuentra afiliada al IESS, a diferencia de la zona de Quitumbe donde apenas el 33,6% lo está.

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Como plantea Ana Torres en un trabajo desarrollado sobre el trabajo informal en el Ecuador, este se ha convertido en una “segmentación del mercado de trabajo urbano”, que abarca ingentes números de pobladores dedicados a esta actividad, muchos de los cuales son provenientes de los procesos migratorios internos; a esto se añade un elemento fundamental:
La actividad informal, según la información obtenida por esta investigación [Ana Torres], estaría asociada a los niveles de profesionalización, ya que el 48,51% de la población tiene como mayor nivel educativo la secundaria; si bien este elemento no es determinante, es indudable que la lógica meritocrática que rige las sociedades influye para definir el tipo de actividad según los méritos y logros académicos. De ello se podría desprender quizá, que el mayor porcentaje de negocios informales se concentre en la comercialización de mercaderías y no en la elaboración de productos que les permita un valor agregado. (Celi, Sánchez, 2012:102)

Se podría profundizar en el hecho de un amplio número de población dentro de las distintas Administraciones Zonales, se encuentran dentro de la condición de informalidad, por lo que sus condiciones de vida resultan con bastantes restricciones para satisfacer sus necesidades. A esto indudablemente se vincula, por ejemplo el acceso a educación. Si bien en una comparación nacional, Quito contiene la menor tasa de analfabetismo del país, con apenas el 3% de la población, existen diferenciaciones al interior de esta, evidenciando lo que hemos planteado en cuanto a los procesos de clasificación social. Las políticas gubernamentales emprendidas en los últimos años, ha ampliado la inserción educativa, y ha garantizado la culminación de la educación básica, lo que determina que no se mire mayores diferenciaciones en cuanto a la tasa neta de asistencia escolar en bachillerato, con un promedio de 84,75%, teniendo a la zona Eugenio Espejo con el mayor porcentaje con el 87,13% y Tumbaco en la menor con un 81,22%. La homogeneidad desaparece en cuanto a la educación superior, elemento que en los últimos años ha adquirido una relevancia fundamental.

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Gráfico N° 2

Fuente: Elaboración:

Censo de PV 2010 Consultoría 2012

Como se observa en la información precedente, no es casual que el mayor porcentaje de población que tiene un alto porcentaje de estudios universitarios, sea al mismo tiempo, la población que obtenga mejores condiciones laborales, como lo observamos anteriormente; por el contrario la población de Quitumbe que tiene el menor porcentaje de población universitaria, por el contrario, tiene como segunda actividad económica la de cuenta propia con un 22% de población, elemento que a diferencia de lo que los discursos neoliberales pregonaban en relación a los “emprendimientos” y “microempresas”, están son fundamentalmente negocios de subsistencia (Torres, 2010:8) A este factor se añade una fundamental, la configuración étnica de la ciudad, si bien en los múltiples discursos oficiales, y en los proyectos o políticas emprendidas por los diversos gobiernos locales, sobre la diversidad cultural, es importante mirar la distribución y auto-reconocimiento étnico. Si bien el mayor porcentaje de la población se considera mestizo con el 82,8%, las zonas que mayor porcentaje de población indígena son efectivamente las zonas que mayores condiciones de precariedad tienen con respecto a lo laboral y al acceso a educación superior.

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Gráfico N° 3

Fuente: Elaboración:

Censo de PV 2010 Corporación Tiempo Social, noviembre 2012.

Mientras que la zona de Eugenio Espejo, tienen el mayor porcentaje de población auto-identificada como blanca, y cuenta con el mayor porcentaje de población con título universitario, afiliación al seguro social y empleabilidad estable. Quito no solo es milenario, histórico, diverso e intercultural, sino sobre todo cargado de desigualdades sociales que responde a una matriz histórica que ha devenido en la configuración del territorio y se reproduce en su interior, legitimada por procesos hegemónicos que desde las propias planificaciones municipales se han generado.

2.2. Diagnóstico del Sistema Cultural del DMQ
Un sistema cultural es el produc to de la acción de una cultura en una sociedad determinada y por lo tanto, es el generado r de los elementos que condicionan otras acciones presentes y futuras. (Kroeber y Kluckhohn, 1952). El sistema cultural, de acuerdo con Beals, se refiere a la acepción de la cultura que significa la entidad que se expresa con palabras tales como ⦋ …⦌ quiteño
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En resumen, cuando hablamos de un sistema cultural quiteño nos referimos al conjunto de valores, costumbres, usos de espacio y tiempo que son reconocidos en la diversidad e interculturalidad quiteña, es decir, a la cultura concreta de nuestro s territorios. En estas identidades quiteñas, por otro lado, actúan las políticas culturales públicas como intervenciones intencionadas y formales realizadas desde el Estado (Ministerio o GAD
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Vargas Hernández, José G: La Cultorocracia Organizacional en M éxico, Edición electrónica gratuita. Texto completo en www.eumed.net/libros/2007b/ 301.

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en sus diferentes niveles de gobierno, así como su compleja estructura de gestión), con el objeto de tratar de incidir sobre el sistema cultural, tomando posición en las relaciones de poder implícitas en la construcción de significados y simbologías que generan las identidades del sistema cultural. En esta perspectiva, cuando hablamos de sistemas culturales nos referimos a:
La construcción histórica de las identidades culturales en el Distrito Metropolitano de Quito; A la complejidad y conjunto de organizaciones y tejido socio – cultural presentes en los diferentes espacios – territorio del Distrito; y, Así como al conjunto de instituciones e instancias que implementan mecanismos de gestión cultural.

Elementos que nos ponen en perspectiva de reconocer ¿cuál es el estado actual o los lineamientos de lo que podremos denominar “Sistema Distrital de Culturas”. 2.2.1. Construcción de las identidades culturales en el DMQ
“Probablemente no hay “emancipación” como un estado alcanzado y definitivo: hay procesos emancipato rios, hay luchas que vamos haciendo siempre en el camino, pero con la idea de que no llegamos todavía, porque no debemos llegar; llegar es para los dioses. Nosotros solo partimos y andamos, pues somos humanos”. Boaventura de Sousa Santos.

El DMQ históricamente se ha formado por poblaciones indígenas “originarias” (Kitu) y por otras partir de las migraciones no solo de españoles, sino que en varias épocas hemos recibido grupos humanos regionales, de otros lugares del continente que han contribuido al desarrollo y a la historia del territorio. Esta condición nos evidencia que en la diversidad cultural, histórica y milenaria, se construye el DMQ, en esta condición se enmarcan las historias de personas que han luchado por sacar adelante a una ciudad, a un país, unidos por unas causas comunes, sin distingos étnicos, credo o lenguas. Los aportes realizados por todos los grupos culturales, va construyendo un imaginario colectivo donde los aportes contribuyen a la sociedad y al patrimonio. Hoy por hoy, cuando queremos dar cuenta de este distrito nos tendremos que refer ir a cada uno de sus comunas, barrios, parroquias y administraciones zonales que configuran su estructura administrativa – política, resultado histórico de la formación de centralidades (monocentralidad – policentralidad – multicentralidad) concebidas sobre criterios de exclusión étnico / clasista (“El Municipio de Quito en sus planes reguladores en los años 1939 – 1940 proponía la construcción de viviendas obreras en Chimbacalle y la Magdalena, barriadas para artesanos en la calle Bahía, viviendas de bajo costo para la clase media ubicadas en el Sur, mientras que la ciudad jardín fue concebida hacia el norte de la Colón de a perro, en la actual Mariscal”2) que ha redundado en las metodologías de planificación del territorio, así como la construcción de las identidades diversas, reconocidas en diferentes maneras del manejo espacio – territorio.

2

Red Cultural del Sur, Documento preliminar FS002, año 2005, página 2.

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Entre las características que distinguen los espacios – territorio y que son precisas reconocer al momento de abordar las identidades culturales del DMQ tenemos:
1. 33 Parroquias rurales del DMQ; evidenciadas por la presencia de procesos sincréticos en construcción y deconstrucción permanente, con dos dinámicas diferenciadas: los territorios configurados por las relaciones comunitarias originarias distritales (Kitu, Kara y mitimaes llegados en el período incásico); y, los territorios configurados por procesos sociales contemporáneos (migración afrodescendiente en el norte; migración campesina de la sierra-centro en el sur; configuración de espacios turísticos o de capital inmobiliario en los Valles y la Mitad del Mundo, donde prevalecen intereses económicos de la mano de un creciente mercado de tierras). Espacios territorios donde confluye una doble vía del desarrollo del distrito: el des-encuentro de la población excluida (indígena originaria, campesina y afrodescendiente migrante) con la formación de nuevas centralidades con intereses inmobiliarios; y, la formación de una nueva ruralidad distrital evidencia desde una discursividad inclusiva en el modelo de desarrollo del DMQ; 2. 32 Parroquias urbanas; de compleja descripción por sus singulares matices que referencian momento históricos de construcción del espacio – territorio. Sin embargo, se puede evidenciar constantes esfuerzos de blanqueamiento de los grupos poblacionales urbanos, condición que deja un mayoritario grupo de mestizos quiteños, cercanos a la reproducción y re-significación cultural que los aleje de lo “indio”; en contraste grupos indígenas (comunidades distritales dentro de la ciudad e indígenas migrantes de la sierra – centro sobre todo) que desarrollan actividades de servicios con bajo nivel de ingresos y/o bajo valor agregado para la ciudad (domésticas, albañiles, cargadores, vendedores ambulantes); en las barriadas populares conviven mestizos, indígenas, afroecuatorianos y extranjeros recién llegados, todos bajo los intereses del capital financiero expresado en culturas de privatización del espacio público (shopping), proyectos inmobiliarios que distribuyen la población por sus capacidades económicos y relaciones laborales que los aleja o acerca del centro-periferia de las parroquias urbanas del DMQ; y, 3. Centrándonos en el campo cultural, detectamos que los procesos o actividades que implementan gestores culturales, a través de la acción de artistas, agrupaciones, colectivos y/o redes culturales, con diferentes estrategias y acciones están diferenciadas por el sector (o territorio) de trabajo específico, así como por la cercanía a grupos de incidencia en la gestión pública.

En este momento histórico encontramos las ocho administraciones zonales del DMQ, cada una debatiéndose con la necesidad de referenciar sus procesos identitarios, evidenciando una crisis profunda del proyecto homogenizador de la “Quiteñidad”, a la vez que se debaten en condiciones de administración de la pobreza reconociendo las limitaciones técnicas y financieras invertidas en el desarrollo de las Jefaturas de Cultura en cada espacio – territorio:

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Mapa 1 Administraciones Zonales del DMQ

Fuente: Elaborado:

DMTV IRD, Francia.

CALDERÓN Los actores culturales de la Administración Zonal de Calderón reconocieron que sus Culturas se proyectan desde un “pensamiento y práctica rural distrital”; tanto lo aprendido, lo re-conocido y lo investigado “han facilitado tejer nuestras ideas, reproducir nuestras prácticas y definir nuevos proyectos, lo hacemos desde una matriz sincrética que combina lo ancestral y prácticas que han llegado y que ahora son parte integrante del territorio”3.

3

Intervención del Sr. Enrique Tasiguano en el Diálogo Territorial de la AZ Calderón, representante Comuna Llano Grande.

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En este escenario, sus propuestas se centran en la necesidad de dar sostenibilidad a los procesos que desarrollan los actores culturales de la zona, sobre todo desde los procesos de apropiación que las redes, organizaciones, comunas, colectivos y actores del medio rural hacen de las prácticas, pensamientos, costumbres y formas de convivencia (por ejemplo la celebración de difuntos). Para el caso de Calderón, existen tres referentes importantes que generan propuestas de cultura viva y por lo tanto de convivencia: 1. Las prácticas y el pensamiento ancestral en los territorios comunales; 2. Las organizaciones afroecuatorianas presentes en el territorio que están relacionadas con redes provinciales y nacionales, quienes trabajan y proponen la exigibilidad de los derechos colectivos como parte del mandato del decenio del pueblo afrodescendiente; y, 3. Las formas de articulación e integración en redes culturales que facilitan la representación e interlocución con artistas y gestores culturales de las parroquias de la Administración Zonal. L A DELICIA Los gestores y artistas de la Administración Zonal La Delicia parten del entendimiento del Ser humano como centro del hecho cultural, por lo que la acción cultural en este territorio se proyecta hacia el respeto de las prácticas, procesos y dinámicas que mantienen los artistas y gestores culturales; consideran que para lograr ese respeto se debe generar más alternativas de empleo en condiciones de dignidad. De otra parte, por la proyección y dinámica turística de la Mitad del Mundo y otros lugares sagrados del territorio (por ejemplo Tulipe y Catequilla), los gestores culturales sostienen que es importante profundizar una valoración social, ecológica y cultural del turismo comunitario del territorio. En esta perspectiva, el turismo debe posicionarse como una alternativa para el desarrollo de las localidades, reduciendo el impacto ambiental y social que provocan las actividades extractivas del territorio, sobre todo lo que concierne a la actividad Minera. Una de las debilidades de la Administración Municipal en este territorio es la falta de infraestructura que facilite la producción y puesta en escena de las diversas expresiones artísticas, constituyéndose una prioridad la implementación de un Plan de Manejo y Creación de Infraestructura Pública para la expresión Cultural. De otra parte, se manifestó que, la gestión de los Gobiernos Parroquiales “debe ser” articulada estratégicamente al PDC, en perspectiva de consolidar espacios y sistemas de participación que integren las dinámicas – procesos municipales, con las dinámicas – procesos locales del noroccidente del DMQ.

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L OS CHILLOS Los artistas y gestores culturales reconocen que la cultura de este territorio claramente se identifica con un pensamiento sincrético y rural; las ideas sobre el arte y la cultura se tejen alrededor de lo aprendido, conocido e investigado sobre las prácticas ancestrales, por lo que se considera importante sostener los proyectos que reflejan la apropiación de las prácticas ancestrales desde las organizaciones, comunas, colectivos y actores del medio rural. En esta perspectiva, se da una mayor relevancia al sostenimiento de prácticas de las comunas distritales (forma de gobierno, gastronomía, salud, juegos, relaciones sociales) que se evidencian más claramente en las fiestas comunitarias. En el proceso de desarrollo contemporáneo de este territorio, dinamizado por la gestión de nuevas centralidades, se ha abierto el espacio para el desarrollo de una amplia variedad de expresiones artísticas, que han marcado la vivencia de la interculturalidad, en este escenario se gestan y recrean espacios de diálogo desde autoridades públicas y organizaciones locales. En estas condiciones, la ruralidad de los Chillos está frente al reto de re-producir el hecho cultural, no solo consumir la cultura difundida por el medios de comunicación, por esto uno de los temas relevantes es el tema de la comunicación. Por las razones citadas, los actores culturales de los Chillos manifiestan que se debe considerar a la Administración Zonal como la cuna del patrimonio material e inmaterial del DMQ, que desde matrices ancestrales y contemporáneas, generan identidades en las diferentes parroquias rurales: La Merced, Guangopolo, Amaguaña, Alangasí, Conocoto. Por último, las prácticas, espacios y dinámicas que dan cuenta de la AZ Los Chillos queda incompleta si no se las entiende desde la articulación a las dinámicas de Sangolquí, territorio con el que se comparte la identidad comunitaria ancestral así como el pasado colonial y republicano marcado por las relaciones de opresión de los terratenientes presentes en el Valle. MANUELA SÁENZ – CENTRO Los actores y gestores culturales de la Administración Zonal Manuela Sáenz reconocen que para generar políticas culturales es importe entender que el ser humano es el centro del hecho cultural; en esta perspectiva, los gestores y artista de esta Administración entienden que su territorio acoge diferentes identidades y formas de representación artísticas – cultural. Se plantea que más allá de la dinámica del Centro Histórico Turístico, las expresiones artístico-culturales se sostienen por una fuerte organización barrial para la gestión cultural, de las distintas expresiones artístico-culturales: 22

       

Música; Danza; Danza mestiza y tradicional; Artes escénicas; Artes visuales; Videos comunitarios; Ballet clásico; y, Baile terapia.

Desde esta perspectiva, los gestores sostienen que es importante la democratización y la participación de las agrupaciones culturales, fomentando una gestión cultura con transparencia al momento de formular políticas públicas para la cultura. En este escenario, es entendible la importancia dada por el desarrollo de procesos de profesionalización del trabajo creativo (especialización), con mecanismos sostenibles de formación formal y alternativa. De esta manera dos importantes retos están presentes para la sostenibilidad de los procesos de artistas y gestores culturales en el centro de Quito, que denotan la necesidad de integración y empoderamiento del amplio patrimonio material de la administración zonal:  La formación en valores culturales y amor a lo nuestro: incidiendo con proyectos educativos articulados a los espacios de educación básica.  Consolidación de las expresiones artísticas desde la identidad, disminuyendo su folclorización (determinada por la prestación de servicios turísticos), con base en la investigación. EUGENIO ESPEJO – NORTE Para los artistas y gestores culturales de la Administración Zonal Eugenio Espejo, la proyección de la cultura se enfoca desde las diferencias en la ciudad que se proyectan en su territorio por dos referentes: 1. El hipercentro financiero y comercial; marca un desarrollo de nuevas identidades culturales vinculadas a la modernización urbana de la ciudad y la vinculación con los circuitos de la cultura global. 2. El quehacer cultural fuertemente entrelazado con el pensamiento rural distrital configurando la denominada cultura popular de los barrios populares y rurales de la zona norte. Por estas razones, los actores y gestores culturales reconocen que solo el diálogo abierto entre representantes de esta diversidad permitirá obtener resultados que incluyan visiones distintas a la hora de construir el Plan Distrital de Cultura. 23

En este escenario, se entiende que lo importante es visibilizar las diversas manifestaciones artístico-culturales, desarrollando elementos que faciliten re-pensar la sostenibilidad de los procesos y proyectos que desarrollan los actores culturales de las periferias urbanas, sobre todo por la apropiación que los colectivos, organizaciones y actores hacen de las prácticas, procesos, costumbres y formas de convivencia. TUMBACO El valle de Tumbaco es un territorio donde se va desplazando y expulsando a la población originaria, debido a la construcción del aeropuerto, de centros comerciales, de unidades educativas y un desarrollo urbanístico, lógicas que no generan espacios de diálogo para el reconocimiento de las prácticas y procesos culturales locales (comunitarios y artísticos). A pesar de estos embates del progreso, las referencias del Pueblo Kayambi y Pueblo Kitu – Kara perviven en la alimentación, vestimenta, festividades y formas de relacionamiento social y cotidiano de las poblaciones que conforman la Administración Zonal de Tumbaco. En este escenario nos encontramos con iniciativas de gestión cultural y artística que se constituyen desde organizaciones ligadas a las prácticas ancestrales, con mecanismos de reproducción basadas en el diálogo generacional (familias, barrios y comunidades). Debido a este proceso, los actores y gestores culturales demandan contar con un nuevo escenario donde se reconozca del espacio público como una prioridad para el trabajo cultural. Para esto se debe reconocer los conflictos que se generan por la escases de espacio público y el manejo privado de los pocos espacios públicos existentes en el Valle de Tumbaco, por ejemplo la Iglesia de Tumbaco que a pesar de ser un recurso patrimonial no logra dinamizarse si no es desde la mentalidad religiosa, dando como resultado una incapacidad de generar un espacio público vivo de encuentro ciudadano de las artes y las culturas. De otro lado, desde la institucionalidad municipal, la implementación de los CDC dejó de lado los procesos locales; más que dinamizar la gestión del territorio se planteó como competencia de los procesos existentes, reconociéndose un desencuentro con las prácticas y mecanismos de gestión local. En este escenario, los gestores culturales se encuentran en condiciones que limitan su producción y no ayudan a desarrollar la calidad y sostenimiento de los procesos. A esto se suma la falta de organización de los gestores culturales en AZ Tumbaco, puesto que el trabajo es divorciado, con mucho individualismo y poco sentido de territorio, condiciones que no facilitan trabajar en conjunto. El contexto de Tumbaco se lo puede entender como un territorio con débil presencia de la institucionalidad pública: de un lado se promueven actividades culturales de manera individual, familiar y colectiva, mientras que desde las instancias públicas se 24

trabaja de manera eventual con presupuestos pequeños, con poca capacidad de sostenerse. QUITUMBE Para los actores y gestores culturales “Quitumbe” es un nombre nuevo que no recoge la construcción de las identidades en el Sur de Quito, desde la configuración histórica de este sector de Quito la referencia es Chillogallo. Se entiende que desde Chillogallo y la Magdalena se ha referenciado la dinámica del territorio del sur, con rutas que van hasta Santo Domingo de los Tsáchilas, espacios referenciales que proyectan las prácticas, fiestas y celebraciones; espacios de haciendas, de estancia y relacionamiento de Panzaleos, Safiques y Yumbos que intercambiaban y abastecían los alimentos a la ciudad de Quito. Desde esta mirada, la mayor referencia de fiesta ancestral es Inocentes, como fiesta de integración alrededor de Chillogallo; sin embargo, la pérdida de los contenidos y significados ancestrales ha limitado a esta práctica. Actualmente las prácticas y construcción de significados culturales encuentran su referencia en las fiestas barriales y patronales, procesiones locales: Santa Cruz, fiestas del Cisne, caminata a Lloa, Virgen del Tránsito, La Merced, Año Viejo, Pases del Niño, fiestas de Quito, Navidad, Año Nuevo, carnaval, encuentros juveniles, solsticios y equinoccios; en estos espacios se proyecta el trabajo de grupos de danza y música de diferente género, juegos populares, comparsas, gastronomía local desarrollados a partir de agrupaciones con miembros de familias y vecinos. En estas condiciones, las agrupaciones de referencia barrial mantienen dinámicas y prácticas de danza y música, sobre todo, son grupos de vecinos que mantienen viva la base de representación artística musical ancestral, rock, reggae, danzas, teatro y otras expresiones creativas. En este escenario, las fiestas apoyadas por el municipio: Carnaval, Inocentes y la Feria Quitumbe son reconocidas como institucionalizadas, no convocan, ni abren espacios de participación a las agrupaciones barriales y familiares de la localidad, por lo que hay una exigencia de este sector de incluir a los actores y gestores locales en la producción de grandes eventos. ELOY ALFARO – SUR Para los artistas y gestores culturales de la Administración Zonal Eloy Alfaro, la lógica de construcción de significados culturales no se los encuentra en los eventos, por larga trayectoria que éstos tengan; señalaron que lo importante es reconocer los

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procesos culturales comunitarios que sostienen las prácticas y dinámicas tanto en los barrios, como en los diferentes sectores artísticos y culturales del territorio. En este escenario, son importantes las prácticas que sostienen comunidades originarias, así como las agrupaciones, colectivos y redes que están presentes en la Administración Zonal. Desde estos sentidos, nos encontramos con diferentes procesos que son referentes para la dinámica artística y cultural de la AZEA: 1. Festejo de Solsticios – Equinoccios (Raymis); 2. Prácticas para el festejo de la Yumbada; 3. Ferias y festivales del Pueblo Afroecuatoriano; 4. Procesos de sectores Rockeros; 5. Festivales de referencia histórica que marcan procesos organizativos del territorio (Festival del Sur, Festivales Andinos, Festivales Católicos); 6. Procesos que interrelacionan las dinámicas de creadores y gestores de la administración zonal con la de otros espacios y territorios (Arte en el Trole, Al Zur-Ich); 7. Festivales y procesos de las Culturas Urbanas (Reggae, hip hop, entre otros). Para el sostenimiento de estos procesos se han generado iniciativas propias de instituciones y/o gestores que han desarrollado capacidades para brindar servicios que apoyan los procesos desarrollados: 1. Formación y gestión de espacios de articulación y representación social / política (colectivos y redes); y, 2. Procesos de formación y capacitación auto gestionada. Sin embargo, hay muchas falencias para consolidar y sostener estos procesos: crédito, asistencia técnica, profesionalización etc., En este escenario los retos que estos procesos enfrentan son: 1. Desarrollar una equitativa y justa distribución de recursos económicos; 2. Complementar con investigación, educación superior o tecnológica a los procesos de autoformación; 3. Facilitar el acceso a infraestructura barrial y comunitaria; 4. Reducir las tendencias a la institucionalización de redes; y, 5. No perder como centro de gestión y creación cultural la revitalización de la identidad cultural e histórica de cada barrio.

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2.2.3. Organizaciones y tejido socio – cultural4 Como se ha dejado sentado, los procesos de gestión cultural, así como los artísticos creativos, en el Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) ha sido el resultado dinámico del encuentro, confrontación y re-significación de los distintos sentidos, valores y cosmovisiones que se dan lugar a la conformación histórica de una diversidad de prácticas, relaciones y expresiones artístico-culturales. Para contextualizar la formulación del PDC existe la necesidad de entender la dinámica de esta diversidad cultural, identificando a los actores culturales, su forma de gestionar el proceso cultural, y la identificación de las distintas expresiones culturales de en el DMQ; en resumen, entender el entramando organizacional y el tejido social que los artistas y gestores culturales sostienen en el DMQ. En este escenario, es necesario el análisis de la actividad cultural del DMQ para establecer parámetros que den una idea general de ¿cómo se gestiona la cultura en el DMQ? El estudio realizado por Tiempo Social aplicado a 706 actores culturales, entre octubre y diciembre de 2012, que representan a más de 1800 hombres y mujeres, presentan el siguiente comportamiento con relación a su identificación y caracterización:
Gráfico N° 1 Actores Culturales por Tipología de Gestión

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011.

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Contextualización del documento de Guerrero, Roberto y Lamiña, Danny: Identificación y Caracterización de Actores Culturales en el DMQ, in forme de Consultoría de la Corporación Tiempo Social para la Secretaría de Cultura, diciembre 2011.

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Al observar el tipo de gestión cultural que caracteriza al Distrito Metropolitano de Quito se establece claramente que la mayoría de los actores culturales realizan sus actividades mediante una gestión comunitaria de la cultura representando el 40,9%; mientras que el 37,7% de los actores culturales realiza una gestión privada; y, el 21,4% realiza otro tipo de gestión, básicamente con las actividades realizadas por Fundaciones, ONG y Medios de Comunicación.
Gráfico N° 2 Actores Culturales por Composición Organizativa

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

En cuanto a la composición organizativa, la mayor parte de los actores realizan sus actividades culturales como agrupaciones medianas, representando el 35%; mientras que el 27,7% de los actores se conforman como agrupaciones pequeñas; y, el 20,3% trabajan como artistas individuales.
Gráfico N° 3 Actores Culturales por Expresión Artístico-Cultural

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

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En el gráfico se puede observar la distribución porcentual de las distintas expresiones artístico-culturales en el DMQ, ubicamos la expresión musical como el sector creativo de mayor actividad en el DMQ, un 50% de los actores culturales se dedican al desarrollo de las expresiones musicales; mientras que el 35,13% se dedica al desarrollo de las expresiones dancísticas; el 28,33% realizan actividad de producción artesanal y el 27,76% se dedica a la investigación cultural. Cabe señalar que estos datos corresponden a porcentajes acumulativos, es decir; los actores culturales no se dedican exclusivamente a una expresión cultural, sino que realizan varias expresiones como individuos, agrupaciones, colectivos y/o redes culturales. De otro lado, es importante reconocer que la música, danza y la actividad artesanal concentran al mayor porcentaje de producción creativa: agrupaciones medianas, pequeñas y artistas individuales con bajo nivel de inversión son su característica, creadores que mantienen sus procesos desde relaciones familiares y vecinales, alejadas de los vaivenes de la política cultural del DMQ.
Gráfico N° 3 Actores Culturales que participan en Espacios de Representación

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

Al identificar los niveles de organización y representación de los actores culturales, observamos que el 10,06% de los actores culturales participan en redes culturales, representando la principal forma de organización y representación del distrito las redes territoriales (Sur, Norte, Centro, de Nayón, de Calderón, entre otras referencias territoriales); el 9,77% participa en asociaciones destacándose gremios de sectores escénicos y artesanales. Cabe resaltar que las prácticas organizativas y de articulación

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cultural es muy débil, el 59,69% de los actores culturales no participa en ningún colectivo, ni se sienten representado por ninguna organización.
Gráfico N° 4 Actores Culturales por Composición Etaria

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

Los artistas, las agrupaciones, colectivos y redes están conformadas mayormente por la población adulta con un 71,53% y los jóvenes con un 58,07 %; las niñas y niños se encuentran presentes en el 25,21% de los actores caracterizados, mientras que los adultos mayores se encuentran en el 20,40%.
Gráfico N° 5 Actores Culturales por Auto-identificación Étnica

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

Como se ha señalado, la diversidad de la actividad artístico-cultural en el DMQ corresponde a la diversidad de identidades que cohabitan e interaccionan en la ciudad. En este sentido observamos que el 75,07% de los actores culturales se auto-identifican como mestizos lo cual revela el carácter sincrético de la cultura en el DMQ. Por otro lado, tenemos que el 15,44 de los actores culturales se auto-identifican como indígenas y un 30

9,21% como afro-descendientes. Estos datos revelan el desarrollo de actividades artístico-culturales por parte de las identidades históricamente excluidas.
Gráfico N° 6 Actores Culturales por Tiempo de Actividad Artística-Cultural

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

En el DMQ el 50,99% de los actores culturales vienen realizando sus actividades por más de 8 años, mostrando el desarrollo de procesos que se sostiene y proyectan con experiencia; el 15,72% de actores mantienen sus actividades entre 1 y 3 años, condición que reconoce procesos de renovación de las iniciativas artístico creativas; y; un 14,87% de los actores culturales mantienen sus actividades entre 3 a 5 años
Gráfico N° 6 Actores Culturales por Orientación Sexual

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

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En el Distrito metropolitano de Quito, el 74,22% de los actores culturales se define como heterosexual; un 1,98% define como GLBT; el 0,57% con otras orientaciones sexuales; y, el resto no responde. Sin embargo de que esta mirada general de las características de los actores culturales del DMQ nos puede brindar una retrospectiva de sus condiciones, es importante reconocer que su comportamiento está diferenciado por administración zonal, reconociéndose una suerte de centralidad en la gestión de la cultura:
Mapa N° 2 Actores Culturales diferenciados por Tipología de Gestión / Administración Zonal

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

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Se puede reconocer en las periferias la presencia de actores culturales con mecanismos de gestión cultural comunitaria, mientras que en las centralidades organismos que brindan servicios de apoyo a la creatividad (financiamiento, investigación, formación).
Mapa N° 3 Actores Culturales diferenciados por Espacios Relevantes de Representación / Administración Zonal

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

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Con relación a los niveles de representación, existe una relación inversa: las periferias mantienen bajos niveles de representación de actores culturales, condición que reduce y/o dificulta la interlocución con las autoridades públicas. Mientras que, las representaciones son diferenciadas para Eloy Alfaro, Quitumbe y Los Chillos lo importante es la representación en Redes Culturales; para Manuela Sáenz, La Delicia, Calderón y Tumbaco lo importante es la representación en formas Asociativas.
Mapa N° 4 Actores Culturales diferenciados por Sector Artístico Relevante / Administración Zonal

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Identificación y Caracterización de actores Culturales en el DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

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Por último, si diferenciamos los sectores creativos de referencia para cada administración zonal, si bien la expresión musical es la preponderante en todo el distrito, es importante identificar que en las periferias las expresiones dancísticas son de importancia significativa, sobre todo agrupaciones medianas y pequeñas de larga trayectoria, formadas por familias y vecinos que con poca inversión mantienen agrupaciones de formación experiencial y bajo nivel de profesionalización; sin embargo, mantienen latente las fiestas, festividades, celebraciones y ritualidades de sus territorios, con fuerte arraigo social al mantener relaciones estables con establecimientos educativos y la organización de sus localidades. Un tercer grupo de importancia es la producción artesanal, que presenta diferentes matices para sectores de tradición vecinal donde el “maestro” del barrio es referente de los oficios y servicios cotidianos (Eloy Alfaro y Manuela Sáenz); mientras que para los valles (Tumbaco y Los Chillos), representan artesanías ancestrales y/o contemporanizadas de origen local. Por último la expresión plástica, la música y danza “profesionalizada” la encontramos en Eugenio Espejo, en menor proporción en Manuela Sáenz, que se cons tituyen en las centralidades de las expresiones y servicios culturales del DMQ. 2.2.4. Institucionalidad para la Gestión y Servicios Culturales La Constitución en el marco general, y el COOTAD en la parte operativa, definen y organizan las competencias para la Gestión Pública de la Cultura, precisando como instancias de rectoría y gestión al Estado a través de órgano competente, al momento que no hay Ley Orgánica de Cultura, sería el Ministerio de Cultura y los GAD Municipales y Metropolitanos; en la Gestión Pública de la Cultura al interior del Municipio del DMQ encontramos un sinnúmero de instancias que entrecruzan sus acciones y dificultan el reconocimiento del “sistema nacional de culturas”, mandato definido en la Constitución del 2008. Ahora bien, es importante reconocer los aportes y procesos que vienen desarrollado los Ministerios de Patrimonio, el MIES (sobre todo desde el IEPS), el IESS, el INCOP; sin embargo, todavía es importante profundizar y reconocer la rectoría del hecho cultural en el Ministerio de Cultura, condición que es importante profundizar en acuerdos y convenios que desarrollen las iniciativas y demandas de los sectores culturales y creativos: fomento de los sectores creativos y de gestión cultural, estabilidad laboral, seguridad social, economía de la cultura, entre otros. De su parte, en el contexto distrital se entrecruzan programas y proyectos, fondos concursables – fondos de apoyo, convocatorias ministeriales – municipales – provinciales, dando una sensación de poca organicidad de la política cultural pública, así como una nula visión sistémica de la gestión cultural. 35

Del lado de la institucionalidad privada, dos grandes procesos permiten reconocer iniciativas valiosas: formación inicial de iniciativas de gestión privada que mir an más allá del evento (por ejemplo Ges Cultura), que presentan espacios de formación y articulación con sectores creativos y gestores culturales comunitarios, muchas veces en redes no convencionales; y, el esfuerzo desarrollado por los museos y centros cu lturales de la Ciudad, en perspectiva de cambiar el formato antiguo con propuesta e iniciativas que articulan sectores creativos en sus salas, a la vez de generar públicos para el consumo cultural, en términos superiores a la mercantilización de las artes. Sin embargo, algunas de las iniciativas privadas están desarrollándose a la sombra de presupuestos públicos, de lo que se denuncia desde algunos sectores culturales como “municipios paralelos” o “falta democratización en la gestión de fondos públicos”; escenario que hace necesario repensar los límites de las relaciones entre la institucionalidad privadas y los servicios culturales públicos; los alcances y la sostenibilidad de las propuestas manejadas desde fundaciones y corporaciones, la necesaria independencia de estas propuestas; la relación y límites de pesadas estructuras estatales con las demandas de sectores creativos; por último los alcances que deberían entregarse a los intereses económicos que entran en el juego de intereses por servicios culturales rentables. De otro lado, la gestión del patrimonio cultural sigue un curso que prioriza lo estético y la valoración económica, acentuando las líneas que deja la declaración de “Quito patrimonio cultural de la humanidad” sobre las edificaciones del centro histórico colonial, dejando de lado las potencialidades que brinda el “Quito histórico, milenario, diverso e intercultural” como lo declara el eje 6 del PDOT 2012 – 2022. Es importante también reconocer el esfuerzo que se realiza desde sectores académicos, articulados sobre todo en espacios de referencia universitaria, un constante repensar y desarrollar alternativas ligadas a sectores creativos, a las ciencias sociales y políticas se retroalimentan y refrescan en la UPS, UASB, FLACSO, Universidad San Francisco, la UTE; sin embargo, en este párrafo es importante reconocer el olvido al que ha sido dejado la UCE, en cuyo espacio artistas profesionales y profesores de larga trayectoria comienza a ponerse al todo de lo que requiere los cambios propuestos por la SENACYT, no por falta de voluntad sino por el debilitamiento que sufrió la educación pública. Es importante considerar además, el proceso que está en marcha de cara a la formación de la Universidad de Las Artes, de gran expectativa para los sectores cr eativos a nivel nacional. 2.2.5. Lineamientos hacia la formación de un Sistema Distrital de Gestión de Cultura Cuando nos referimos a un Sistema Distrital de Gestión de Cultura partimos de dos reconocimientos: 36

1. La propuesta no pasa por formar el Sistema Distrital de Culturas, este ya existe por ser la representación de los valores, costumbres, usos de espacio y tiempo que son reconocidos en la diversidad e interculturalidad quiteña; como se señaló, la construcción de sus significados están en disputa permanente al reconocer el carácter crítico de la cultura, sin embargo este escenario no es de incidencia unilateral de la gestión pública de la cultura, sino devela un sinnúmero de referencias sociales, políticas, económicas que inciden en el hecho cultural, y viceversa; 2. De otra parte, es importante reconocer la imperiosa necesidad de dar horizontes a la gestión de la cultura que realizan los sectores creativos, la institucionalidad pública, institucionalidad privada, empresas culturales, académicos, gestores culturales, los movimientos socio-culturales; en sí articular y organizar la gestión en la perspectiva de reconocer los roles y competencias en el Sistema Distrital de Gestión de Cultura o Sistema Distrital de Gestión de la Interculturalidad (como lo llamaremos). Desde estas perspectivas, al definir los lineamientos hacia la formulación del Sistema Distrital de Gestión de la Interculturalidad partiremos por reconocer las competencias en la gestión de los procesos y responsabilidades desde tres tipos de acciones que constituyen un sistema en constante deconstrucción (retroalimentación): formulación de la política de gestión intercultural; gestión de conocimientos interculturales; y, la ejecución participativa de la política pública. En este sentido, al referirnos a la formulación de la política de gestión intercultural nos referimos al plano institucional, en perspectiva de recoger el mandato del COOTAD referidas a la rectoría para la formulación de la política pública (ejes estratégicos – programas – proyectos – metas): 1. Ministerio de Cultura, en el ámbito nacional; y, 2. GAD Municipales, en el ámbito territorial. En el plano de la gestión de conocimientos interculturales encontramos el grupo de instancias que por sus competencias y capacidades se encuentran en constante generación y diálogo de conocimientos: institutos, universidades, centros de formación, fundaciones especializadas; uno de los retos de estos espacios es posicionar los procesos y acciones que se desarrollan en el distrito, deviniendo en facilitar procesos de diálogo de conocimientos distritales, a la vez de proyectarlos como referencias académicas en el contexto internacional; esto es, no solo reproducir los enunciados y teorías de la academia internacional. Por último, en el plano de la ejecución participativa de políticas públicas encontramos a instancias que desarrollan actividades independientes y/o apoyadas por recursos públicos que ponen en movimiento e inciden en el plano intercultural del DMQ: artistas, gestores culturales, servicios culturales, empresas privadas, colectivos y redes en el más amplio de los sentidos. Una referencia de articulación de estos espacios, en el hecho político implica su participación y articulación en el Sistema de Gestión participativa y concertada del Plan 37

Distrital de Culturas (más allá de su formulación), en sus roles como formuladores de política, así como veedores – observadores culturales. El siguiente gráfico identifica este planteamiento:
Gráfico 1 Sistema Distrital de Gestión Cultural del DMQ

Políticas Normas Procesos
Secretaría de Cultura. Administraciones Zonales – DCPR. CDC. Ministerio de Cultura. “Casa de la Cultura” Dirección de Cultura GPP. GAD.
Ejecución de políticas

Planes Presupuestos Controles
Ministerio de Cultura, Municipio DMQ, Gobiernos Autónomos Descentralizados. Actores SocioCulturales(Redes, Gremios), Industria Cultural, Artistas, Academia, Servicios Culturales, Investigación, Medios de Comunicación, Instituciones Educativas.

Definición de Políticas

Gestión de la Cultura

Fomento, Promoción y exigibilidad

Información Relaciones

Brechas Contradicciones

Fuente: Elaborado:

Informe del Comité de Coordinación del PDC. Corporación Tiempo Social, diciembre 2011

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CAPÍTULO III GESTIÓN PÚBLICA DE LA CULTURA EN EL DMQ.
3.1. Historicidad de la Gestión Pública de la Cultura del DMQ
3.1.1 Procesos de planificación de la gestión cultural Existen dos elementos que constituyen fundamentales analizar en los procesos de planificación en torno a la gestión cultural en el DMQ. El primero hace referencia al ámbito institucional y el otro a la perspectiva territorial considerando la construcción de centralidades en el propio DMQ.
Institucionalidad Cultural

Es indudable que en la década de los 90 e inicios de los 2000 las políticas de ajuste neoliberal, incidieron de forma marcada en la definición institucional del Estado y con ello, de la gestión de la cultura tanto en el ámbito nacional como local. Las propuestas en torno a la construcción o fortalecimiento institucional de esta época, se pensaron a partir de un elemento fundamental: el fragmentario conocimiento de la realidad cultural que deviene en una débil identidad nacional; por lo que las políticas culturales y con ello la institución responsable tenían como eje central a su fortalecimiento. De allí que, este eje, dentro de las diversas políticas públicas elaborados en Ecuador desde los años 80, ha sido efectivamente la búsqueda de afirmación de la identidad nacional, así como el reconocimiento de la diversidad cultural que nos caracteriza. Sin embargo, ha existido poca efectividad de las políticas públicas para articular esa diversidad cultural con la construcción de una institucionalidad que materialice una política de acción. La planificación cultural tanto a nivel nacional como local, centran su atención, más que en una política que rija tanto el funcionamiento institucional así como las respuestas a las necesidades de la sociedad en su conjunto, a proyectos fragmentarios que deben saldar la compleja construcción histórico-cultural que ha caracterizado a nuestro país. En este sentido, las perspectivas que han primado sobre la construcción de la institucionalidad estatal centran su atención en el ámbito administrativo, superponiendo el carácter técnico de cuestiones que corresponden fundamentalmente a decisiones políticas. La primacía de lo técnico-administrativo se ampara en una discursividad que motiva la competitividad en el mercado, con ello, la institucionalidad cultural debe responder a una cohesión socio-cultural que sea comercializable a partir de mecanismo como la diversificación cultural y la especialización técnica. Observamos que, por ejemplo, la mirada de la cultura en tanto procesos de significación y de creación, pasa a ser vista como procesos comercializables, pero no desde mecanismos que permitan la sustentabilidad de los propuestas y proyectos de las propias comunidades, sino en tanto que permite la valorización del capital. Solo en esta medida se puede entender el interés cada vez más creciente del sector privado en el área 39

cultural. Con esto no queremos decir, que no sea necesario generar mecanismo de cofinanciamiento entre el sector público y privado, pero no superponiendo a este segundo por sobre los intereses generales. Ahora bien, en este marco es indudable que los gobiernos locales han permeado esta lógica de estructuración institucional. Aun cuando no existe de forma explícita en muchos de los proyectos culturales de estas décadas, los procesos de descentralización de corte neoliberal cobran un peso significativo en lo local, elemento que influye de manera marcada en la visión de la gestión municipal en su totalidad, más aún en el ámbito cultural. No resulte casual, en este sentido, que el Plan Metropolitano de Desarrollo Cultural 1995 – 2005 elaborado por la Dirección General de Educación y Cultura en 1994, durante la alcaldía de Jamil Mahuad, plantea a la descentralización administrativa – jurídica como un mecanismo per se de democratización de la cultura, haciendo evidente el carácter meramente técnico de las propuestas culturales en la gestión del gobierno local de esa administración. En el año 2005, el Plan Equinoccio XXI -convertido en documento base de la gestión municipal del periodo de Paco Moncayo- refuerza la idea de la descentralización en el ámbito administrativo y de la privatización de la gestión, como bien lo señalan: “Se ha configurado un modelo de gestión del desarrollo que privilegia la eficiencia administrativa a través de la gestión por resultados; complementa el proceso de desconcentración, descentralización y empresarización metropolitana; y, promueve la cooperación pública privada y la coordinación institucional para la gestión de competencias y proyectos.” (Plan Equinoccio XXI, 2005: 14). Desde estas perspectivas, no constituye una anomalía o disfuncionalidad la institucionalidad que se ha generado en el tema cultural. La fragmentación y la falta de una mirada integradora, corresponde a un marco político – ideológico de desarticulación del Estado y de privatización del ámbito cultural. La creación de múltiples empresas, fundaciones y corporaciones que administren y ejecuten los proyectos culturales del DMQ evidencia claramente esta línea. Instancias que funcionarán de forma independiente y autónoma de un proyecto general en el ámbito local, ha construido lo que se reconoce como “municipios paralelos”. El proceso modernizador del Estado que se plantea como proyecto fundamental desde el año 2006 con el actual gobierno, permite establecer nuevas políticas en el ámbito institucional. La recuperación de la gestión y el control del Estado se proyectan como elemento central de las administraciones gubernamentales. De allí por ejemplo que en el área de la cultural, a nivel nacional se promueva la consolidación de un Ministerio que guíe y regule las políticas nacionales. En el mismo sentido, a nivel local se propone la creación de una Secretaria Cultural que tendría como objetivo la articulación de las diversas instancias autónomas de gestión, con el fin de dotar de un sentido integrador, de una planificación y seguimiento adecuados, que permitan además una redistribución de los recursos y una participación permanente de los sujetos. Sin duda alguna, en estos últimos años existe un cambio en la mirada sobre el ámbito cultural y su importancia en los procesos de desarrollo social, sin embargo permanece el reto en la construcción de una institucionalidad que pueda articular la matriz mercantilista -elemento imposible de deshacer en los actuales contextos pero que requiere de normativas- con proyectos alternativos de diversos sectores sociales. La 40

actual institucionalidad, constituye apenas el esbozo de un nuevo modelo de gestión que es necesario profundizarlo y radicalizarlo en su objetivo de ser el rector de la política cultural del DMQ, puesto que no se ha roto por completo con la dinámica de los grandes espectáculos, de los eventos dispersos, de la gestión presupuestaria por parte de fundaciones y/o manejados desde el sector privado. La apuesta debe ir encaminada a consolidar una instancia de planificación, seguimiento y formulación de políticas culturales que responda a una realidad compleja y diversa como la de Quito.
Perspectiva territorial en el ámbito cultural

La centralización ha sido un elemento fundamental en la construcción de nuestro Estado-nación, consolidada a partir de las disputas económico – políticas de los sectores hegemónicos por el control del Estado. Esta dinámica centralizadora no ha sido únicamente un elemento en la lógica nacional, sino que se ha reproducido también, al interior de lo local. La configuración civilización – barbarie, trasladada a la disputa ciudad – campo define sin lugar a dudas a la ciudad como el espacio de la élite aristocrática, en relación a un área rural donde se asentaba fundamentalmente una “masa de indígenas” que requería ser civilizada. Durante la primera etapa, se lo realizará a partir de las exigencias de la administración colonial por la “evangelización” y posteriormente a partir de la “educación” en la consolidación de los Estados laicos. Este proceso definió a la ciudad como la preeminente instancia en la estructura de los signos, que establece una razón ordenadora que transpone “el orden social jerárquico” por sobre “el orden distributivo geométrico", orden de los signos que actúa en el nivel simbólico y que hace inalterable la jerarquización social. Con esto, la ciudad retoma la configuración centro – periferia, es decir, espacios de centralización del poder económico, político, cultural; y por el otro, zonas al margen del poder que buscan incesantemente mecanismo para su legitimación. Esta lógica de conformación de las ciudades, hace que se constituyan espacios de disputa de sentido. Ahora bien, en el ámbito cultural la dinámica de las centralidades ha terminado por afianzar patrones identitarios que se corresponden con la diferenciación territorial. No resulta extraño que, la planificación territorial del DMQ, históricamente conformará áreas periféricas habitadas por población indígena, por migrantes afroecuatorianos, por migrantes campesinos o del amplio espectro de los sectores populares. Las amplias barriadas, las parroquias rurales, son olvidadas en la construcción de un referente quiteño, como lo plantea Celi, la organización territorial “[…] también se vuelve mental sino olvidamos la diferenciación de clase-raza fuertemente asentada y que se expresa en distancias físicas, distancias socioeconómicas, y distancias culturales […]”. (Celi, 2012:4). Efectivamente, la centralidad adquiere en esa medida, la representación hegemónica de aquel deber ser “verdaderamente quiteño”. Patrón colonial que ha permeado toda la estructura social de la ciudad. En este marco se puede pensar lo que ha significado la gestión municipal en la territorialidad. Si bien la estructuración centro – periferia hegemónica llevó consigo la invisibilización de los sectores indígenas y populares, en tanto pasado que debía ser “superado”; esta espacialidad corresponde también a intereses económicos. Como lo afirma Carla Simbaña: 41

Así, el principio ordenador de la localización de centros es: el principio de mercado y para la organización espacial se tienen el principio de transporte y de organización administrativa. Este modelo puede explicar el fenómeno de su dimensión, función y distribución espacial de los centros urbanos que se organizan de forma jerárquica, siendo este elemento uno de los pilares de la economía del espacio. (Simbaña, 2012: 3)

Resulta inevitable en un análisis histórico, mirar la incidencia que este sentido tuvo el pensamiento neoliberal. La mercantilización de la cultura, y la desarticulación del Estado, conllevaron no solo a un proceso de privatización de esta, sino a proyectar propuestas encaminadas a la apertura del mercado internacional, en contextos de globalización, en contraposición a las demandas y necesidades de la población. Como lo plantea el Plan Equinoccio XXI, una priorización en cuanto al desarrollo e innovación tecnológica que permita a la ciudad insertarse en los circuitos económicos de la sociedad del conocimiento.
El desarro llo del territo rio debe contribuir a esti mular la inversión privada a partir de la explo tación sostenible, innovadora y eficiente de las potencialidades diferenciales de las localidades. Finalmente, una gestión eficaz y sostenible del territo rio del DMQ exige la articulación e integración de la región de Quito con las regiones vecinas para desplegar capacidades y competencias que contribuyan al fortalecimiento de un desarrollo mancomunado. (Plan Equinoccio XXI, 2005:21)

Efectivamente, desde esta perspectiva el reordenamiento territorial, en donde por primera vez se concibe la noción de ciudad – región en el DMQ, se plantea como la posibilidad para el desarrollo social en tanto que permite la articulación con otras zonas del país. Se piensa en esa medida, en un espacio policéntrico que cuente con “servicios públicos desconcentrados” y con el equipamiento necesario. En estas visiones que primaron en el país hasta mediados de la primera década del siglo XXI, existen una re-conceptualización de la perspectiva territorial pero centrada en el ámbito de la economía desde la matriz neoliberal, es decir, la apuesta por una desregulación del mercado; desde la noción neoliberal la organización territorial debe consolidar un desarrollo de la productividad administrada por el sector privado, por lo que la gestión sigue siendo una exclusividad de los grupos hegemónicos. Aún cuando, el Plan Equinoccio XXI no corresponde exclusivamente al ámbito cultural dentro el Distrito, es indudable que las perspectivas de este evidencian el claro viraje en cuanto a las políticas públicas dentro del país y concretamente dentro de Quito. La incidencia de lo global en la estructuración de los proyectos locales, el acceso a las tecnologías como posibilidad no solo de democratización de estas, sino como espacios fundamental de desarrollo económico, marca el hilo conductor de las proyecciones de Quito como ciudad – región tanto a nivel nacional, como internacional. A partir de lo cual, plantean su propuesta desde una lectura de los flujos económicos que configuran a la ciudad, olvidando estos flujos están relacionadas a otros elementos como lo social, lo cultural, las relaciones de poder. Si bien el abordaje de lo cultural y su vínculo con el territorio resultan escasos en estos planes, es indudable que las proyecciones y propuestas definidas dan cuenta de la noción de ciudad a la que se apuesta, de allí por ejemplo que el eje cultural en el Plan Equinoccio, constituya tan solo un proyecto que tendría como objetivo:

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El DMQ, centro internacional de producción y difusión cultural de amplio acceso, con una población culta que vive a plenitud su identidad y que revaloriza, respeta y fomenta la creatividad social, multicultural e intelectual, tangible e intangible. (Plan Equi noccio XXI, 2005:24)

A diferencia de muchos de los planes que se han desarrollado históricamente en el DMQ, el Plan de Desarrollo 2012 – 2022, propone por primera vez el vínculo necesario entre cultura y territorio. Si bien retoma la concepción de policentralidad, en cuanto a la distribución y mejoramiento en el acceso de la población a los servicios y equipamientos locales. En el tema cultural, se plantea que el fortalecimiento de la gestión cultural requiere además de una distribución equitativa de los recursos materiales y simbólicos en los territorios, del reconocimiento de que “Existen en el Distrito varios hitos y/o centros históricos desconocidos por la magnificencia central. De ahí que es prioritario identificar la variedad de múltiples centros históricos de la ciudad, articulados fundamentalmente a su historia, actores y espacios, con el propósito de articularlos y descentralizar la actividad cultural a cada uno de aquellos, con específicas prácticas.” (Plan de Desarrollo, 2012:144). Por ello, se piense más que en la construcción de nuevas centralidades, en la repotencialización y afirmación de las existentes que permitan procesos de integración cultural. El necesario reconocimiento de las múltiples dinámicas sociales en el DMQ, constituye un elemento central a la hora de redefinir el rol de lo cultural en la gestión municipal. Desde el actual gobierno local se han generado mecanismos que pretenden la consolidación de este lineamiento, pero aún quedan muchas dificultades y limitaciones que se plantean ser analizadas y resueltas en un marco participativo. Los Centros de Desarrollo Comunitario que se apuntalan como espacios descentralizados para la gestión cultural, no han logrado articularse a las prácticas y dinámicas territoriales y, aún cuando han generado proyectos que abre espacios a los distintos actores culturales, la falta de una política local que guíe e integre una mirada más amplia sobre la gestión cultural dentro del distrito restringe aun más sus posibles proyecciones.

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3.1.2 La Secretaría de Cultura su estructura de gestión actual
Organigrama N° 1 Actual Estructura Funcional de la Secretaría de Cultura del DMQ
Fundación Museos de la Ciudad Fundación Teatro Nacional Sucre Asesoría Unidades de Apoyo

Secretaría de Cultura

Planificación

Administrativo Financiera

Promoción Cultural

Comunicación

DIRECCIÓN DE CREATIVIDAD MEMORIA Y PATRIMONIO

DIRECCIÓN DE CULTURA EN ESPACIO PÚBLICO

Centros Culturales: Metropolitano, Itchimbía, Benjamín Carrión. Casa de las Artes

Red de Bibliotecas Municipales

Fuente: Elaborado:

Secretaría de Cultura del DMQ, Estructura Orgánica de la Secretaría de Cultura del MDMQ, marzo 2011. Corporación Tiempo Social, diciembre 2012.

3.2. Mandatos para la formulación del Plan Distrital de Culturas 2012 2023
3.2.1 Ejes transversales del Plan Distrital de Cultura Desde la mirada, el reto histórico que se asume es reconocer a la Gestión Pública de la Cultura, referenciada en la formulación de Políticas Culturales y Planes de Culturas como procesos permanentes de análisis, intervención y construcción social, diseñados y puestos en marcha por el Municipio, las instituciones sociales y las comunidades organizadas; y, dirigidos a satisfacer las necesidades de orden cultural y ampliar las posibilidades de pleno ejercicio de los derechos culturales de todos sus habitantes. En ese sentido, la planificación, ejecución y evaluación del Plan Distrital de Cultura se aborda con base en los siguientes criterios que, a la vez, constituyen características transversales que garantizan la exigibilidad de derechos culturales: 1. Integralidad; 2. Diversidad Cultural; 3. Equidad Socio-Cultural; 4. Participación Social; y, 44

5. Retroalimentación permanente.
Integralidad

La cultura no es solamente una dimensión del desarrollo humano, es fundamental para conseguir el Régimen del Buen Vivir. Todo proyecto social es un proyecto cultural y, a su vez todo proyecto cultural implica cambio de las condiciones de vida -individual y colectiva- de las personas que los generan. En ese sentido, es factible asumir que las políticas culturales no pueden ni deben ser diseñadas y desarrolladas solamente por una institución o un conjunto de instituciones del Estado (del sector cultural) y solamente contando con los actores culturales, y no pueden ni deben agotarse en los programas y los proyectos de la actual Secretaría de Cultura. La Secretaría de Cultura como ente coordinador y facilitador de las políticas culturales debe promover lo cultural y, sobretodo, el enfoque intercultural en la construcción de políticas públicas sectoriales. En otras palabras, el Plan debe contener un conjunto de acciones y estrategias transversales que permitan que los planes y programas sectoriales de gobierno -sociales, económicos, productivos, laborales, de desarrollo regional, de género, generaciones, entre otras- incorporen los criterios de base y los fines de la política cultural: el enfoque intercultural y el fortalecimiento del ejercicio pleno de los derechos culturales. La integralidad de las políticas, por otro lado, requiere de “nodos de articulación” de lo cultural con otras dimensiones del desarrollo. En principio, visualizamos a los siguientes: 1. Cultura y Economía 2. Cultura y Educación 3. Cultura y Salud. 4. Cultura y Comunicación. 5. Cultura y Turismo 6. Cultura y Ciencia y Tecnología. 7. Cultura y Medio Ambiente. 8. Cultura y Derecho a la Ciudad. La integralidad de las políticas culturales también implica la debida articulación entre las diversas instancias de gestión del Municipio y articulación entre los distintos niveles de gobierno. Esto es, la participación del Gobierno Central, el Gobierno Provincial, los Gobiernos Parroquiales, no solo en la implementación de las políticas, sino también en los procesos de análisis, planificación y evaluación, algo central para garantizar el principio de integralidad. Esto permite, no sólo garantizar un análisis más agudo y más certero en el diagnóstico y en la definición del Plan y de las políticas, sino 45

también, impregnar a estas del sentido de diversidad al “captar” e intervenir a partir de las distintas realidades territoriales.
Diversidad Cultural

Asumir la diversidad cultural en la construcción de las políticas es lo que permite que estas sean interculturales. Vale decir nuevamente, el ejercicio de la interculturalidad no se concreta en UNA política totalizadora. Por el contrario, el diálogo, la construcción y las relaciones interculturales deben ser una característica, un enfoque de todas las políticas públicas y, más aún, de las políticas que propone y desarrolla el sector cultural del Estado. En ese sentido, el Plan propone una política o un eje estratégico dirigido a construir o ampliar la interculturalidad. Cada eje estratégico y cada política que propone el Plan, tiene un contenido, un significado inter-cultural, desde su propio proceso de planificación hasta el proceso de evaluación de las mismas. El carácter diverso del Distrito Metropolitano de Quito “tiñe” el propio proceso de construcción de las políticas culturales.
Equidad Socio-Cultural

Se propone para las políticas culturales la adopción del concepto de equidad sociocultural. La noción de equidad no compite, no es disyuntiva ni desplaza a la de igualdad, sino, por el contrario, la integra y la amplia en sus múltiples dimensiones partiendo de las diferencias materiales, simbólicas, históricas e intrínsecas de los ecuatorianos y de nuestra sociedad. El concepto de equidad socio-cultural, requiere, por un lado de políticas de discriminación afirmativa que permita que los procesos, bienes y servicios culturales sean generados, recibidos y disfrutados por los grupos que no han tenido, históricamente, la posibilidad de hacerlo. Por otro lado, supone políticas dirigidas a la ampliación de las posibilidades de expresión, valoración y apropiación social de otras, diferentes, nuevas y ancestrales identidades, culturas y grupos sociales. En pocas palabras, políticas dirigidas a ampliar las posibilidades reales para que grupos amplios históricamente negligidos pueden ejercer sus derechos culturales.
Retroalimentación Permanente

Ya nadie pone en duda la necesidad de incorporar a la evaluación como herramienta y estrategia de retroalimentación permanente de las políticas públicas. Sin embargo, la evaluación de las políticas culturales adquiere especificidades propias de carácter integral, complejo, diverso y, en muchos casos, inmateriales, de los procesos, los productos y los servicios culturales. Por ello, sin dejar de lado la necesidad de la 46

transparencia y la eficiencia de las políticas públicas, el Plan debe promover un enfoque de la evaluación distinto al que predomina en las políticas económicas -y muchas veces en las políticas sociales- para asumirla como un proceso de aprendizaje permanente por parte de los sujetos -individuales y colectivos- que participan en la construcción de las políticas culturales. En ese sentido, la construcción y retroalimentación del Plan, los programas y los proyectos culturales deben sustentarse en evaluaciones multi-metodológicas, que utilicen enfoques tanto cualitativos como cuantitativos de la investigación social y que indaguen no solamente en la prestación de sus productos o en el cumplimiento de metas, sino sobre todo en el desarrollo de sus procesos y la generación de sus impactos socio-culturales. La sociedad ecuatoriana reclama transparencia en las decisiones, información de las finalidades, ética en el manejo del poder, y claridad y equidad en el uso de los recursos públicos. Esta demanda lleva implícita la necesidad de construir un modelo diferente de gestión, que asegure un escenario decisional visible, accesible y participativo, propenso al control democrático. La idea de retroalimentación permanente de las políticas y del Plan Distrital de Cultura implica, entonces, que se diseñen y se pongan en marcha mecanismos de rendición de cuentas a la sociedad en general y a las comunidades en específico, por parte del Gobierno Municipal respecto de los recursos que invierte, los productos y resultados que genera y, sobretodo, de los impactos que esta inversión en políticas culturales produce en el conjunto de la sociedad y en específico en las poblaciones que son legítimamente seleccionadas y asumidas como beneficiarias a través de la acción del estado. Pero para cumplir con lo señalado es necesaria la implementación de sistemas de información y de indicadores culturales. Es notoria a nivel del país la falta de indicadores, datos e información para un análisis objetivo y que permita sustentar la construcción de políticas públicas en este sector, así como la evaluación de sus impactos socio-culturales. Así por ejemplo, es evidente que no están suficientemente sistematizadas, se encuentran desactualizadas, o simplemente no existen entre otras estadísticas, las relacionadas con: i. La inversión pública y privada en cultura; ii. El uso, el estado de conservación y la disponibilidad de la infraestructura cultural. No existe un Directorio Distrital de Infraestructura Cultural; iii. El aporte del sector cultura al PIB, de su Valor Agregado; iv. El número y el perfil de los trabajadores del sector cultural; v. No existe un Sistema de Indicadores e Información Cultural, por ejemplo, de cuántos y qué ciudadanos asisten a los espectáculos; qué y quiénes consumen TV, 47

vi.

cine o teatro; qué leen y cuánto leen nuestros ciudadanos; cuántos usan la computadora y quiénes tienen acceso al Internet; y, cómo relacionan esos bienes culturales con su vida diaria y cotidiana. No existe una Cartografía Cultural del Distrito (Cartografías del Patrimonio Cultural material e inmaterial, etc.); De la misma manera, no existen investigaciones que aporten datos y reflexiones teóricas respecto a las Políticas Culturales, a los modelos de gestión Pública de la Cultura.

3.2.2 Mandatos del PDC 2012 – 2023
3.2.2.1 Descolonización de la Quiteñidad.

La construcción identitaria de la quiteñidad ha tenido su fundamento en los proceso de racialización heredados de la colonia. Indudablemente esta herencia significa la permanencia de una jerarquización social que ha clasificado a la población de forma estamental, complejizada con una estructuración de clase. Como se ha señalado, esta diferenciación social articulada en la relación etnia / clase ha apoyado y sostenido los parámetros en la configuración centro – periferia.5 La binariedad del mundo que se definió en un primer momento entre lo blanco-indio y que posteriormente se trasladaría a lo mestizo-indio, constituye la base de la consolidación de esta identidad. Largo ha sido el proceso histórico para ello, desde la preeminencia de los imaginarios e idearios de las élites criollas que se fortalecieron con los procesos independentistas, hasta la configuración de una élite modernizadora que se encuentra dentro de los circuitos internacionales, no solo en el ámbito económico, sino también cultural. La hegemonía que los proyectos de la élite han logrado legitimarse, han sido reconocidos por el resto de la sociedad de una forma naturalizada, configurándose como dispositivos “inconscientes”, que no sólo organizan las lógicas de su funcionamiento, sino que permiten a partir de un supuesto consenso la legitimidad de esta dominación. Los procesos de blanqueamiento (Espinosa, 2000), constituyen en esta medida, un elemento fundamental de la quiteñidad, que ha terminado por velar -o en muchos casos anular- las identidades que históricamente han conformado a la población quiteña. Pero al mismo tiempo, este representa un mecanismo necesario para la inserción y reconocimiento social. Ahora bien, es necesario aclarar que este es un proceso de ida y vuelta, de permanentes tensiones en la significación de la realidad, es decir, que los otros estamentos de la sociedad, no son meros receptores pasivos de los proyectos que las
5

Carla Simbaña a partir de un análisis sobre lo que ha significado la obra literaria El Chulla Romero y Flores en la narrat iva de la identidad quiteñidad, platea la noción de “centralidad de la quiteñidad”. Elemento que resulta importante analizarlo no solo en la perspectiva de la ciudad, sino en lo que la identidad quiteña ha significado en la configuración de la propia nación ecuatoriana.

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clases dominantes elaboran, pero se define por el peso en el campo de poder. Recuperando la noción de heterogeneidad estructural definida por Aníbal Quijano, que si bien evidencia la existencia de diversos modos de producción que se contraponen y al mismo tiempo se complementan en la reproducción del capital, también muestra la existencia de proyectos culturales en permanente disputa, pero que dada la construcción hegemónicos han sido velados históricamente. En este sentido, podemos mirar que la existencia de un campo de disputa en lo cultural, deviene en una lucha por el poder interpretativo (Platt, 1996), en donde no solamente los grupos dominados adquieren las significaciones de los dominadores, sino que los primeros terminan por subvertir los signos de la dominación. Desde esta perspectiva, cuando hablamos de una descolonización de la quiteñidad, hacemos alusión a la necesaria recuperación histórica de quienes han construido la ciudad, de los procesos de significación generados por estos, de la legitimación de las lenguas, de la memoria social, incluso de la conflictiva relación social de consolidación de la ciudad, elemento anulado por el posicionamiento de una ideología del mestizaje (Espinosa, 2000) construido por las élites como forma de sintetizar los conflictos sociales. Esto implica además, el reconocimiento de la identidad no como construcción estática, a-histórica y totalizadora, sino como un hecho contingente, como proceso de sutura -por ende con transformaciones permanentes- de las diferencias, como lo expresa Stuart Hall:
Aunque parecen invocar un origen en un pasado histórico con el cual continúan en correspondencia, en realidad las identidades tienen que ver con las cuestiones referidas al uso de los recursos de la historia, la lengua y la cultura en el proceso de devenir y no de ser; no «quiénes somos» o «de dónde venimos» sino en qué podríamos convertirnos, cómo nos han representado y cómo atañe ello al modo como podríamos representarnos. (Hall 2003, 17)

Es necesario comprende el tema identitario en tanto campo de conflicto. Una adecuada convivencia social, no se genera a partir del velamiento de las disputas de poder que en ella se produce, sino en la posibilidad de reconocerlas y con ello generar mecanismos de negociación que permitan una identificación con los otros. a. Noción de cultura y su percepción en los territorios en el DMQ. La noción de cultura ha tenido una multiplicidad de concepciones a lo largo de la historia, de acuerdo a diversos enfoques y líneas teórico-políticas. Concebida por un lado como sustancia espiritual, en tanto construcción mitificada de lo significaban las “buenas costumbres” y la “distinción”, por lo que se encontraba restringido a las élites por representar “lo culto”, de allí que, en el proyecto de la modernidad éste constituya el núcleo de los procesos civilizatorios; y por otro las nociones antropológicas, marcarán 49

una ruptura con esta mirada, ya que reconocen la existencia de varias culturas, de múltiples formas de vida ligadas y articuladas a valores, costumbres, creencias y tradiciones. Quizá esta es la noción mayoritariamente posicionada desde diversas instancias -académicas, estatales, etc.- puesto que su perspectiva etnográfica ha permitido el reposicionamiento de culturas no hegemónicas. Sin embargo una de las limitaciones en esta noción -recuperada en muchos casos de forma superficial radica en que vela la compleja relación que conlleva la configuración de esos modos de vida, convirtiendo a estas en procesos fijos, como si fueran un acto de racionalización implícita (Echeverría, 2001). Desde esta perspectiva, no podemos comprende a la cultura por fuera de los procesos de significación y de construcciones de sentidos atravesados por relaciones de poder, lo que significa reconocer la dimensión política de la cultura. (Castro-Gómez, 2009). Por ello, es necesario rebasar la “visión cognitiva, elitista y letrada” (Guerrero 2012) que históricamente ha tenido la noción la cultura, miradas que han ocultado los complejos procesos de dominación/subordinación o el de re-significación de los signos que se establecen en el campo social, mismo que no constituye para nada un espacio equitativo e igualitario. El rol del Estado y de las políticas culturales en este sentido, es la de establecer canales de negociación y mediación en esa conflictividad; la construcción y reafirmación de las identidades no es responsabilidad del Estado, sino la creación de espacios de negociación y consensos, que permita el diálogo entre esta multiplicidad de sentidos. Como plantea Castro-Gómez su papel es “contribuir a que los ciudadanos aprendan a desidentificarse, identificándose con otros sentidos posibles a los propios” (Castro-Gómez, 2009) Por ello, la riqueza de abordar lo cultural, está en que las expresiones y las manifestaciones culturales no son bienes, o productos, sino procesos, interacciones permanentes, que se producen y reproducen continua y situacionalmente. Esta noción de cultura implica también, asumir que estos procesos no se dan en un campo neutro, libre de constricciones y conflictos, son interacciones generadas por distintos actores y sujetos sociales, con distintos posicionamientos, intereses y “cosmovisiones” que pugnan por la construcción y la legitimación de sentidos y significados. En territorios concretos que permiten precisamente, generar procesos de identificación. De allí, que sea necesario mantener una perspectiva territorial de lo cultural, sin que esto signifique promover identidades cerradas, sino que corresponden a una situación histórica/espacial determinada. b. Gestión Intercultural en el DMQ. El velamiento y negación histórica que ha existido de las múltiples culturas que articulan la realidad del DMQ, ha ido modificándose discursivamente a partir del 50

reposicionamiento que la población indígena, afro ecuatoriana y joven ha tenido en las últimas décadas. Desde los sectores hegemónicos, se ha articulado un discurso amparado en la tolerancia y respeto a estas poblaciones y sus cosmovisiones, pero desde una disposición dominante que les hace asumir que son ellas quienes deben validar y legitimar estas formas de vida; añadida a la visión fragmentaria de la realidad social, en cuanto a diferenciación entre “ellos” y “nosotros”. La teoría del pluriculturalismo, por ejemplo en esencia, “reconoce” la existencia de otras culturas y promueve su “integración” a la matriz cultural dominantes decir “te reconozco en tanto te integras a mi forma de ver el mundo y a mi forma de v ida”; lo que resulta una negación del otro. Las teorías sobre el multiculturalismo, o la concepción del otro, que se han posicionado con fuerza en los últimos años, representan un discurso hegemónico que ha terminado por afianzar miradas folklorizantes y segregacionistas de las diversas culturas existentes, como lo plantea Zizek:
[…] el multiculturalismo es una forma de racismo negada invertida, autorreferencial, un "racismo con distancia": "respeta" la identidad del Otro, concibiendo a éste como una comunidad "auténtica" cerrada, hacia la cual él, el multiculturalista, mantiene una distancia que se hace posible gracias a su posición universal privilegiada. El multiculturalismo es un racismo que vacía su posición de todo contenido positivo (el multicultura lismo no es directamente racista, no opone al Otro los valores particulares de su propia cultura), pero igualmente mantiene esta posición como un privilegiado punto dado de universalidad, desde el cual uno puede apreciar (y despreciar) adecuadamente las otras culturas particulares: el respeto multiculturalista por la especificidad del Otro es precisamente la forma de reafirmar la propia superioridad. (Zizek 1998, 172)

Efectivamente, estos discursos han terminado posicionando una falsa inclusión de los sectores históricamente excluidos. Por ende, si queremos construir una ciudad intercultural, el diálogo entre culturas y saberes no es suficiente. En ese sentido, la interculturalidad en un país como el nuestro tiene como objetivo prioritario dar visibilidad, reconocimiento y promover la equidad y acceso al poder político de las identidades colectivas históricamente negligidas. Por lo tanto, no es un problema a ser resuelto, ni un proceso a ser construido solamente por los pueblos indígenas y afroecuatorianos. La interculturalidad es un proceso con múltiples determinaciones, una de las cuales es lo étnico, pero en el que confluyen otros factores como la clase social, la adscripción urbana o rural, la adscripción regional, la edad, el género, entre otras. Que los individuos optan por inscribirse en determinadas identidades; por lo tanto, la diversidad cultural implica dar el reconocimiento a los individuos como sujetos. Por ello, es necesario abrir y democratizar los espacios de participación política desde lo específico y múltiple de las experiencias de los diversos sujetos, con las 51

particularidades de su mundo de vida. Solo, en tanto reconocimiento como sujetos, se puede construir espacios de convivencia en equidad. Por tanto, como se señaló es preciso concebir a la interculturalidad como enfoque de toda política pública, en tanto que permite la consolidación de una verdadera plurinacionalidad. c. Memorias, Saberes y Patrimonio Cultural Inmaterial del DMQ. Es indudable que el patrimonio cultural inmaterial constituye un elemento clave en la construcción de memoria y en los procesos de identidad. De allí que se conciba a este como “los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural.” (UNESCO , 2003:2), y que no constituyen formas estáticas, sino que son recreadas incesantemente por las comunidades de acuerdo a los procesos históricos de las que son parte. En ese sentido, la memoria social juega un papel central en tanto permite no solo una reinterpretación permanente del pasado, sino la construcción colectiva de futuro. Es la expresión de las vivencias históricas de los diversos colectivos, que en muchos de los casos no se encuentras en registros oficiales, de hecho la memoria social correspondería a las “historias olvidadas” por los discursos oficiales, aquellos que se reproducen en las instituciones educativas, en los espacios públicos oficiales, o de los que se encuentran documentados en los grandes archivos nacionales. Al pensar este elemento en el contexto concreto de Quito, y retomando algunos de los análisis que mencionamos en la construcción de la identidad quiteña, podemos observar claramente esta diferenciación entre historia oficial y memoria social. Como diría Espinosa Apolo, el acentuado hispanismo que ha determinado la construcción de la quiteñidad ha promovido una recuperación histórica de lo colonial evidenciada con mayor fuerza en el festejo de la “fundación” de la ciudad; y en los últimos años un cierto reposicionamiento de las luchas independentistas dado el Bicentenario, que restringe su reconocimiento fundamentalmente del sector criollo que lideró esta, pero se invisibiliza a los diferentes actores sociales que no representaban a las élites de ese momento. A esto se añade un sinnúmero de elementos más, que en el transitar de la ciudad se hace evidentes.
El hispanismo en el que se sustenta el discurso dominante de la ciudad, permite explicar la abundancia de monumentos dedicados los conquistadores, así como la titulación excesiva de calles y plazas con los nombres de una infinidad de funcionarios coloniales, en contraste con los contados monumentos dedicados a los patriotas o la denominación de callejones y pasajes insignificantes bautizados con los nombres de importantes protagonistas indígenas del pasado prehispánico, colonial y republicano. (Espinosa, 2012:5)

Resulta interesante en este sentido, mirar por ejemplo, cual ha sido la recuperación histórica de lo indígena; en un análisis a nivel nacional Blanca Muratorio realiza un 52

recorrido sobre las imágenes y los “imagineros” de lo indígena en el siglo XIX, las oligarquías con el objetivo de posicionarse en el mercado internacional requirieron legitimar un capital simbólico, en esa medida construye un pasado histórico de “aristocracias indígenas”, que los igualaba a las aristocracias españolas, pero velando y ocultando a los indígenas del presente como aquello impuro -aquellos que ya no representan ese pasado noble-. Vemos que “(…) los grupos dominantes producen y reproducen sus significados culturales hegemónicos, incorporando selectivamente, ignorando o suprimiendo los sistemas simbólicos de los grupos dominados” (Muratorio 1994, 125). En esta medida, es necesario repensar y redefinir la forma como tradicionalmente se ha construido la historia de la ciudad, reconocer los múltiples contextos que han referido a nuestra ciudad desde lo pre-incaico, pero no como elementos del pasado que requieren ser recuperados, como bien lo plantea Guerrero, es necesario superar la “´la noción de rescate cultural que sigue siendo hegemónica en el trabajo cultural”, sino en tanto reconocimiento de una memoria social que ha permanecido y permeado la vida cotidiana de aquellos que fueron relegados a los márgenes no solo territoriales, sino en cuanto a sus propias formas de significar el mundo.
3.2.2.2 Economía para la Cultura Creativa – Cadena de Valor de los Sectores Creativos

Al referir la economía para la cultura creativa, es importante entenderla en la complejidad e integralidad de la cadena de valor que implica cada proceso de producción – circulación – consumo – memoria de productos y servicios culturales. En esta perspectiva es importante el fortalecimiento de la cadena de valor de los sectores creativos en su conjunto, rompiendo los esquemas de apoyo a las artes que se limitan a apoyar a la producción o puesta en escena de una obra, festival u otra creación: Considerando que la producción de todo bien cultural implica un proceso constituido por varios momentos: i) formación y capacitación del creador; ii) creación; iii) producción del bien cultural; iv) distribución, v) consumo; y, vi) conservación 6, lograr una intervención en todos estos momentos, pero con especial cuidado en el momento creativo garantizando la absoluta libertad y los derechos plenos de los creadores 1. Producción: que incluye actividades de formación y profesionalización de los actores directos de la cadena (artistas y gestores culturales); investigación para la innovación creativa y la memoria social que sostiene su proyección; servicios de apoyo a la producción como los financieros (fondos de apoyo y crédito), o como la oferta de insumos para las artes, exentos de gravámenes (en la actual Ley Orgánica de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión” existen disposiciones que permiten la creación de un mercado de insumos para las artes); así como la protección de la propiedad intelectual y la asistencia técnica
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Nivón, Eduardo. La Política Cultural: temas, problemas y oportunidades, Colección Intersecciones, No. 16. CONA CULTA, México, 2006.

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en el proceso creativo, todo estas acciones implica tiempo, trabajo y esfuerzo que es necesario ser considerados en la constitución del valor de cambio de la producción artística; 2. Circulación o difusión: asumir la formación de un mercado apoyado por el sector público, que se articula a la economía de la democratización del consumo cultural. En este escenario es importante brindar alternativas a la circulación cultural del mercado, sobre todo a la producción pirata que muchos sectores creativos son víctimas. En este eslabón encontramos a la creación de públicos, sobre todo a través de acciones de información en medios, publicidad y otras actividades que ennoblezcan el consumo cultural y lo acerquen a la cotidianidad de las personas. Además, la circulación de las obras, bienes y productos culturales debe estar garantizada mediante la conformación de redes o cadenas de circulación a nivel nacional constituidas a partir de los núcleos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana; y en el extranjero, a través de las agregadurías de nuestras embajadas. En el Distrito Metropolitano de Quito, se debería potenciar el uso de los espacios que existen para la circulación de todo tipo de obras escénicas, como ejemplo los teatros, cines, auditorios, salones de actos, centros culturales, casa barriales, centros de desarrollo comunitarios, con que cuentan escuelas, colegios, universidades y entidades públicas como el propio Municipio, y los Gobiernos Parroquiales, que permanecen la mayor parte del año, completamente subutilizados. En el caso de la producción editorial, implementar librerías barriales donde circulen la producción editorial; de otro lado se requiere el fortalecimiento y dinamización de una red metropolitana de bibliotecas públicas. Bibliotecas en los parques, bibliotecas móviles en las paradas del trole, ecovía y metrobus. En este sentido el espacio público resulta estratégico para la circulación de obras, bienes, productos y servicios culturales. Por ejemplo: fomento de galerías de arte a cielo abierto como la existente en el Parque de El Ejido, para el resto de plazas y parques de la ciudad. 3. Consumo cultural: Es importante en este enfoque romper la lógica de que todos los eventos apoyados por la institucionalidad pública deben ser gratuitos, cambiado por la lógica de eventos de mercado privado – público pagados / eventos de mercado público de consumo democrático. La formación de públicos, de hecho es uno de los mecanismos más importante para propiciar el consumo cultural de calidad. 4. Apropiación y memoria social: A diferencia del mercado privado, la cadena de valor de los sectores creativos deben ser acompañadas hasta el desarrollo de mecanismo de apropiación y memoria social, a través de instrumentos como la 54

producción de videos, la implementación de archivos, bancos de proyectos, entre otras herramientas.
3.2.2.3 Equipamiento y Espacio Público para la Cultura:

a. Democratización y apropiamiento del Espacio Público. De cara a esta temática, es necesario partir reconociendo que, el proceso de ordenamiento de las ciudades corresponde, como lo hemos mencionado anteriormente, a proyectos hegemónicos históricos que definen claramente la distribución urbana en función de intereses concretos y que responden a formas de jerarquización social. En esa medida, no se puede pensar al espacio público de una forma neutral o meramente técnica, pues las relaciones de poder que se inscriben en su configuración, determinan la forma de uso y apropiación que se da sobre éste. El espacio público es el espacio que permite la confluencia, la interacción de la sociedad que la conforma, constituye un elemento articulador de la vida social de las ciudades. Ahora bien, dado el crecimiento paulatino de la población, se fueron generando mecanismo de control y organización sobre el territorio, el ornato y el higienismo en el siglo XIX, y principios del siglo XX, definieron no solo una forma de organización urbana en cuanto distribución espacial, sino que ésta se ligó a los mecanismo de disciplinamiento social, es decir, a los comportamientos sociales que la ciudad “requería” desde la perspectiva e imaginarios de la élite. Los procesos de planificación, en ese sentido han estado guiados y centrados en el control y manejo fundamentalmente de los espacios públicos de las centralidades, puesto que estos son de mayor interés para los sectores hegemónicos. Por ello podemos mirar como los procesos de “regeneración urbana” que han tomado fuerza en los últimos años, arguyen que su acción se debe a los “riesgos” que el comercio informal o los artistas callejeros significan para la ciudad, sin embargo, más que una preocupación por el espacio público y el acceso a éste, estas políticas han priorizado la inversión privada. Es la privatización del espacio público que prioriza los grandes capitales comerciales e inmobiliarios. (Santillán, 2012). Se ha optado en esta medida, por una priorización de lo estético en desmedro de una activación social que permita una apropiación real por parte de la población. Añadido al ejercicio de control que impide la realización de actividades culturales que doten de significados a estos espacios, y que permitan a los diversos actores -artistas, gestores culturales, comunidades- el ejercicio de una participación y uso de los espacios de forma democrática. Efectivamente como plantea Santillán, retomando a Jordi, el espacio público no es público porque existe la posibilidad de un acceso a él, sino porque su forma de uso ha sido una construcción colectiva. (Santillán, 2012:4), por ello, pensar en la 55

democratización del espacio público y su apropiación, implica no solo un cambio en el marco jurídico-normativo, sino en las perspectivas de gestión y en las concepciones socio-políticas que han guiado la construcción de la ciudad. Aún cuando, desde las instancias estatales, se haya realizado este tipo de priorizaciones, es indudable que al ser el espacio público un escenario de los conflictos sociales, los procesos de resignificación y reapropiación de la población han sido también un hecho permanente. Como afirma Verdesoto, la “aprehensión relacional” del espacio público ha hecho que muchas “expresiones callejeras” se desarrollen de forma sostenida en las plazas y parques centrales desde la década de los 60. (Verdesoto, 2012)
Sin profundizar en el estudio jurídico, los actores institucionales argumentan que el manejo y control del espacio público es meramente jurídico por lo que exigen a los agentes policiales que hagan cumplir las respec tivas ordenanzas que son parte de la planificación urbana de la ciudad; sin que se haya dado hasta el momento un diálogo entre lo que realmente pasa en el espacio público y lo que consideran que debe hacerse o no, en dichas ordenanzas. (Ibíd.:7)

De igual manera ha sucedido en los espacios que se encuentran por fuera de las centralidades. De hecho para muchos de los artistas y gestores culturales, dada la falta de infraestructura cultural, los parques y plazas de sus parroquias y barrios se han convertido en sus “salas” de ensayo y preparación, dotándolos de un significado distinto al que desde la institucionalidad se le ha dado históricamente. Por ende, no se puede perder de vista que el espacio barrial, comunitario y parroquial resulta ser un espacio que por estar fuera de las centralidades generar otro tipo de significaciones y de apropiación por parte de la población. En ese sentido el Plan Distrital, debe considerar al espacio público no solo como el escenario para los grandes espectáculos -como se lo ha mirado en los últimos años- , sino como el espacio desde donde se genera la activación social, la construcción de identidades, de memoria social; así como donde se evidencian los conflictos y disputas que configuran y construyen los imaginarios de la sociedad de Quito. b. Infraestructura y epicentros culturales. Como bien lo plantea el propio Plan de Desarrollo 2012 – 2022, existe una desigual distribución de infraestructura y equipamiento cultural en el territorio del DMQ, evidenciando en el mapa de equipamientos que existe una concentración en las centralidades. Esto no resulta nuevo a los ojos de los diversos actores culturales, la falta de espacios que posibiliten una gestión cultural acorde a las necesidades e intereses de las diversas poblaciones, ha sido una demanda histórica. Frente a esto, una de las alternativas de la gestión municipal ha sido la creación de los Centros de Desarrollo Comunitario, en tanto “espacios donde se aglutina el quehacer cultural, educativo, recreativo y de tecnologías de distintos barrios, irradiando su influencia a otros sectores.” (Plan de Desarrollo, 2012:141). 56

Indudablemente el tema de la infraestructura cultural, se encuentra de la mano con la problemática sobre el espacio público, no solo en lo referido al privilegio que se ha generado dentro de las zonas centrales de la ciudad, sino también en torno a su democratización. En esta medida existe dos problemas centrales: la falta de infraestructura y espacios públicos en los barrios y parroquias rurales; y por el otro el poco acceso que los actores culturales tienen a la infraestructura cultural existentes. Frente al primer punto, es evidente que la zona céntrica de la ciudad ha concentrado el desarrollo de la infraestructura cultural, ya sea pública o privada: bibliotecas generales, teatros, centros culturales, museos; y se ha dado poca importancia a la edificación de éstas en zonas periféricas, lo que genera inevitablemente una centralización de ciertas actividades culturales en estas zonas de la centralidad. Esto responde a ciertas dinámicas e imaginarios consolidados en la ciudad, aquellas que definen, por ejemplo, que los grandes teatros corresponden al desarrollo de la “alta cultura”, algo reservado para las élites, por lo que el resto de la población al tener “otro tipo de expresiones culturales” no requeriría de estos espacios. Esto muestra, la visión elitizante que la cultura ha tenido históricamente. Con respecto al segundo punto, como mencionábamos anteriormente, si bien, la ocupación de los espacios públicos como plazas y parques por parte de los actores culturales para la realización de sus actividades, ha posibilitado cierto nivel de apropiación y resignificación de este, muestra al mismo tiempo, el poco acceso que se tiene de la infraestructura con la que cuenta el territorio: casas barriales o comunales, centros culturales, etc. Sin mencionar, el casi nulo acceso existente a los espacios que se encuentran en las centralidades. Como lo diría Verdesoto, “⦋… ⦌ la existencia de una infraestructura adecuada en los territorios, y el acceso democrático a los existentes en el centro de la ciudad, permitiría potencializar la formación de públicos” (Verdesoto, 2012), puesto que se provocarían prácticas de ocupación y con ello procesos culturales acorde a las condiciones y formas de representación de la población. c. Patrimonio Edificado y Desarrollo Local. Sin duda alguna la noción de patrimonio está asociada a la gestión de los bienes a los cuales la sociedad les reconoce un valor cultural. En esa medida, el patrimonio edificado responde a los imaginarios y percepciones que permiten construir y sostener procesos de identidad y memoria social. No son en esta medida, simples edificaciones estilísticas que embellecen las ciudades, sino que expresan su historia. Desde esta perspectiva, es necesario pensar el vínculo entre patrimonio edificado y las políticas culturales. Quizá una de las centralidades en las políticas públicas en torno al patrimonio, es la de su preservación, pero poco se ha discutido sobre los mecanismos para elaborar los inventarios de éste. Es decir, la declaración de construcciones 57

arquitectónicas como patrimonio ha sido un tema limitado a decisiones tomadas desde las autoridades locales y los expertos, por lo que la posibilidad de construir procesos concertados con las poblaciones ha sido nula. Actualmente se impone la necesidad de abogar por la apropiación social del patrimonio como mecanismo de fortalecimiento de la memoria social; lo que marca un punto de tensión política con aquella visión que de manera unilateral la vincula solo al mercado del turismo. Si, como hemos mencionado reiteradas veces, los imaginarios y significaciones de la ciudad han tenido un marcado tinte elitizante, es evidente que como diría Chalco, la intervención que se ha tenido sobre la recuperación de la arquitectura de Quito, “más allá de criterios técnicos lo que observa es una verdadera intervención política sobre la memoria y sus referentes.” (Chalco, 2009:127) Un claro ejemplo de ello, lo constituye la ocupación y recuperación del patrimonio edificado del Centro Histórico. Este no representa un proceso arbitrario o neutral -aun cuando se ha amparado en discursos técnicos elaborados fundamentalmente desde la FONSAL- por el contrario, esta la “limpieza social” que ha sufrido en centro de la ciudad, al desplazar y reubicar por ejemplo a los vendedores ambulantes, o al desalojar ciertas viviendas consideradas ahora parte del patrimonio, corresponden a un proceso de reelitización del Centro y con ello la recuperación de la historia colonial. La dinámica del patrimonio edificado, ha priorizado la recuperación de lo que constituye la historia de un pasado aristocrático, la colonia como la expresión máxima de la creación, la escuela quiteña, las iglesias, etc. (Espinosa, 2012).
Cuando observamos lo sucedido en Quito, los planes de recuperación han incidido en la economía, el espacio y los imaginarios que en torno a la ciudad se construyen. En el ámbito económico y espacial, existen evidentes modificaciones en el uso y valor del suelo. En cuanto a los imaginarios y la identidad generada a partir de este símbolo, se constata toda una cultura patrimonial, ligada a la colonización. (Chalco, 2009: 28)

En esta medida pensar el patrimonio edificado implica, pensar las significaciones e imaginarios que articulan la ciudad.
3.2.2.4 Sistema de Gestión Participativo y Concertado del PDC.

Como se señala en el Plan Nacional para el Buen Vivir; “La participación ciudadana es un derecho. Las y los ciudadanos deben ser parte de la toma de decisiones, la planificación y la gestión de los asuntos públicos, así como del control popular de las instituciones del Estado. A la vez, la participación de la población en la formulación de políticas públicas es un elemento fundamental para la realización de los derechos del “Buen Vivir”. En este sentido, es una prioridad recoger la voz de aquellos que en escasas ocasiones han tenido la oportunidad de expresar sus sueños, aspiraciones y cosmovisiones; pero también es un 58

deber establecer canales de diálogo con la ciudadanía organizada a fin de fortalecer la democracia”. 7 Solamente la participación social permite la construcción de políticas interculturales. Se trata de garantizar que el proceso mismo de construcción de las políticas en los distintos ámbitos y territorios se constituya en un diálogo de saberes, conocimientos, identidades y culturas. En ese sentido se asume que el proceso de construcción de la política es tan relevante como sus resultados. De todas maneras, el tema de la participación implica considerar que las políticas culturales deben ser ubicadas en el terreno de lo político. Es decir, estas no se planifican, ejecutan o desarrollan en un terreno neutro, libre de conflictos y ausente de intereses. Muy por el contrario, su construcción implica reconocer que lo cultural está caracterizado por procesos y espacios en los que confluyen distintos actores con distintos intereses, posicionamientos y “cosmovisiones”; y, por lo tanto implica pugnas y conflictos sociales por la construcción y la legitimación social de sentidos y significados. En ese sentido, el Plan Distrital de Cultura no es -ni debe ser- un receptáculo neutral de demandas. La política cultural implica un posicionamiento ético-político por parte del Estado para facilitar procesos reales de participación de las culturas, identidades y grupos sociales históricamente negligidos. Tal como lo propone la Asamblea Permanente de la Cultura de Quito, a través de uno de sus representantes “Este proceso (de construcción de políticas) debe estar y está inicialmente orientado a promover, desarrollar y sostener escenarios de planificación participativa y gestión asociada, en el área cultural, que congregue actores diversos, gubernamentales, no gubernamentales, nacionalidades, pueblos, comunitarios, académicos, para la elaboración de las políticas y planes culturales. En estos escenarios debe generarse un proceso de asociación de recursos y saberes para la producción conjunta de pre-decisiones de desarrollo de la cultura, que se traduzcan en estrategias habilitadoras de las condiciones de cambio y de trayectorias apropiadas para las acciones pertinentes”. Por eso, la Secretaría de Cultura plantea y aplica el “Sistema de Gestión Participativa – Concertada del proceso de formulación del Plan Distrital de Culturas”; como instancias de participación real de la sociedad del Distrito en su conjunto y en particular de aquellos grupos, comunidades e individuos que, históricamente, han quedado fuera del diseño, implementación y desarrollo de las políticas culturales. Proponemos por tanto y consecuentemente que de este proceso se generen las instancias permanentes de participación ciudadana tal como lo señala la Ley de Participación Ciudadana en vigencia y como determina el Plan Nacional del Buen Vivir:
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Plan Nacional para el Buen Vivir, pág.19

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Veedurías ciudadanas 8 Un cambio de los modos de gestión pública hacia modelos de cogestión requiere mecanismos permanentes de participación pública, que mejoren la capacidad de incidencia y control social sobre la acción estatal. Para ello, se han implementado espacios ciudadanos que velen por el buen desempeño, sugieran modificaciones y observen todo el ciclo de las políticas públicas derivadas del Plan Nacional para el Buen Vivir, y de los programas y proyectos que se ejecutan en el territorio. Talleres de consulta ciudadana 9 La discusión y formulación de políticas públicas nacionales con distintos actores organizados y no organizados es requerimiento fundamental para la legitimidad de la planificación. Observatorios culturales Resultado de la aplicación y contextualización del marco legal vigente en el seguimiento al Plan Distrital de Culturas, sus estrategias, programas, proyectos, acciones y metas.

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Plan Nacional para el Buen Vivir, pág.19 Plan Nacional para el Buen Vivir, pág.19, 20

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3.3. Posicionamiento situacional del Distrito
Ceñidos al Plan Metropolitano de Desarrollo un importante reto es que la inversión pública en cultura, desde el DMQ, por competencia reconocida en el COOTAD, se aborde la problemática y potencialidades identificadas en los procesos participativo, reconociend o las alternativas y propuestas de desarrollo, mismas que organizan las iniciativas, dinámicas, prácticas y procesos que se desarroll an en los distintos territorios y sectores creativos. En este contexto, el posicionamiento situacional del DMQ presenta las siguien tes condiciones: Resumen de problemas identificados
COMPONENTES Interculturalidad, memoria y patrimonio inmaterial POTENCI ALIDAD Sectores de gestión y creatividad repres entan diversidad e interculturalidad del territorio. Identidades quiteñas tradicionales y contemporáneas (culturas subalterizadas) se re-crean en fiestas, festividades, celebraciones y ritos de las localidades. Enorme valor simbólico de lo cultural y su incidencia en la educación. Vigencia actual del discurso de la interculturalidad y su reconocimiento Cons titucional Riqueza de las cosmovisiones y expresiones de l as otras culturas que habi tan l a ciudad. PROBLEMÁTICA Identidad homogenizante, naturalizada que se interioriza en la población y que responde a intereses de grupos de poder, subalteriza, discrimina, esconde y excluye la diversidad e interculturalidad en el DMQ. Visión mono cultural y reduccionista de la educación que naturaliza la cultura hegemónica en las relaciones sociales. Herencia mestiza en la co nformación imaginada del Municipio como entidad de gobi erno de la ciudad. Desconocimiento de las otras culturas, sean étnicas, juveniles, etc., por parte de la ciudad mestiza, adulto céntrica, patriarcal, etc. ALTERNATI VA / PROPUESTA Descolonización de la Quiteñidad: vocación civilizatoria alternativa de las políticas culturales de cara a la abolición de las anomalías sociales: racismo, xenofobia, violencia, exclusión y subalterización. Revalorización de memorias locales diversas, nuevas lecturas y nuevas formas de ver la historia, la cotidianidad, la vida y el mundo desde las culturas excluidas históricamente. Incidencia de la visión intercultural en el sistema educativo del Distrito Metropolitano de Quito que se transversaliza en planes y currículos de la educación inicial, básica y de bachillerato. Interculturalizar la estructura Municipal comenzando por l a generación de cambios en las prácticas de gestión del empl eado municipal vía capacitación sobre interculturalidad y Buen Vivir Incidencia en el imaginario de la ciu dadaní a, mediante una campaña mediática permanente y programación de encuentros culturales diversos.

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COMPONENTES Gestión Intercultural

POTENCI ALIDAD Amplios sectores creativos con experi encia y capacidades de gestión. Expresión artística diversa y de alta calidad con géneros musicales, repres entaciones escénicas, visuales ancestral es y contemporáneas. Artistas con espacios de formación empírica articulados a colectivos y organizaciones territoriales con capacidad de articulación a espacios de formación académica.

PROBLEMÁTICA Políticas y fondos de apoyo a la artes son parciales e insuficientes por lo que consolidan débilmente eslabones de la cadena de v alor de los sectores creativos, mostrándose i nsuficientes a los procesos que ponen en escena la creatividad del DMQ. Limitada capacidad de convocatoria a la participación de sectores creativos fruto de sens ación de falta de transparencia en la gestión de políticas y fondos de apoyo. Desequilibrada rel ación entre la inv ersión en artistas extranjeros / inversión artistas locales requiere revisarse con criterios de incentivo a la producción artística local – nacional Concentración del equipamiento y servicios culturales en centralidades de referencia en el desarrollo territorial qui teño. Centros Culturales Comunitarios entran en competencia con prácticas, procesos y dinámicas que gestores cul turales manti enen en sus territorios. Espacio público no está diseñado para la interacción comunitaria desde los hechos artísticos culturales.

ALTERNATI VA / PROPUESTA Las políticas interculturales y los servicios y la oferta artística y del espectáculo: Fortalecimiento de las cadenas de v alor de los sectores creativos consolida sistema de apoyos que integra investigación, formación, distribución, creación de públicos y democratización del cons umo cultural. Generación de redes de circulación de obras, bienes y productos culturales. Las políticas culturales y el posicion amiento cultural de la ciudad: Priorizar la inv ersión en la producción artística de calidad local y nacional.

Infraestructura y epicentros culturales

Infraes tructura cul tural de amplia oferta en espacios céntricos de la ciudad, infraestructura cultural subutilizada en el resto del Distrito. Re-significación permanente del espacios público refleja la tensión entre los procesos de apropi ación barrial / comunitaria y los procesos de desarrollo del capital.

Las políticas culturales y la equidad: Descentralización del equipamiento y servicios culturales proyecta la diversidad de las prácticas, memori a social e interculturalidad; y, la ampliación de la oferta de es pacios en el Distrito Metropolitano. Las políticas culturales, la ciudad y la organización local: Apropiación del es pacio público diseñado para la interacción comunitaria desde los hechos artístico-culturales generados desde los propios actores. Las políticas culturales, la valoración social y económica del patrimonio edificado: Ges tión social del patrimonio edificado parte del reconocimiento de las prácticas de las poblaciones que manejan su entorno territorial y proyecta la

Patrimonio cultural edificado

Quito patrimonio cultural de la Humanidad. Amplia experiencia en la gestión del patrimonio edificado,

Gestión del patrimonio edificado prioriza su valoración económica desconociendo las prácticas de las poblaciones que manejan su entorno territorial 10. Desocupación de población que maneja es pacio –

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“Sin vínculo no hay patrimonio”… Germán Ferro Medina, antropólogo e historiador colo mbiano: Árboles ciudadanos en Bogotá.

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COMPONENTES

POTENCI ALIDAD proyección hacia la consolidación de centros históricos en el DMQ, con referencia a parroquias rural es. Existencia de lugares de condensación de tradiciones y de simbolismo cultural.

PROBLEMÁTICA territorio en los centros históricos del DMQ. Gestión de patrimonio cultural edificado des de decisiones tomadas sin la participación de los parroquianos. Primací a de la visión tecnócrata en el diseño y manejo de las políticas del patrimonio que resul tan extraviando el sentido de tales lugares; convirtiéndolos en no lugares o en lugares con sentidos diferentes. Casos la Av. 24 de M ayo y la calle la Ronda Recursos público manejados autónomamente desde fundaciones y corporaciones reduce capacidad de rectoría de política pública de Secretaría de Cul tura. Débil estructura funcional de Secretaría de Cultura define pes ados sistemas de ges tión. Gestión de la política pública se desarrolla sin concertación ni participación de actores culturales. Bajo nivel de inversión técnica y financiera en las Jefaturas de Cul tura Zonales deviene de débiles canales de articulación con Secretarí a de Cultura.

ALTERNATI VA / PROPUESTA valoración turística – habitacional del patrimonio edificad, partiendo de la más amplia participación de los habi tantes de las parroquias en l a toma de decisiones. Valoración socio-cultural de los sitios e inclusión de proyectos participativos de turismo.

Gestión de la política cultural

Presencia y experi encia de Secretaría de Cul tura proyecta la rectoría de la política cultural. Fundaciones y corporaciones con experi encia y conocimientos especializados en la ges tión de la creatividad y del patrimonio.

Reducción paulatina y captación pú blica de competencias y responsabilidades de fundacion es y corporacion es. Cambios en los alcances y contenidos de l a Estructura funcional de la Secretaría de Cultura. Priorizando la agilidad y eficienci a de la gestión Sistema de gestión participativo y concertado sobre la base de obs ervatorio cul tural de amplia participación, convocatoria, difusión de procesos e información. Sistema de planificación participativa por territorios y apalancamiento financiero internos. Descentralización y desconcentración del pres upuesto de cultura en las Administraciones zonales

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CAPÍTULO IV PROPUESTA: PLAN DISTRITAL DE CULTURAS 2013 – 2022

4.1. Visión Nacional El Ministerio de Cultura ejercerá la rectoría de las políticas públicas culturales y del Sistema Nacional de Cultura; garantizará el ejercicio de los derechos culturales e incidirá en la integración simbólica del Ecuador y en el cambio cultural de la sociedad11.

4.2. Visión del Plan Distrital de Cultura
Al 2022 el Distrito Metropolitano de Quito sea plenamente una Ciudad del Buen Vivir: UN DISTRITO INTERCULTURAL, CREATIVO, EQUITATIVO Y PARTICIPATIVO, DONDE LA CULTURA ES LA GENTE.

4.3. Modelo de Gestión Distrital De La Cultura

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Condición de rectoría en debate, a definir en la Nueva Ley Orgánica de Cultura donde el informe de mayoría se plantea al Consejo Nacional de Cultura co mo rector, mientras que en el informe de minoría se plantea al Ministerio de Cultura.

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4.3. 1. Modelo Actual

Tratamiento homogenizado de la identidad Quiteña desconoce el otro en una ciudad construida por la diversidad e interculturalidad. Gestión de la política cultural en el distrito bajo el reto de institucionalizar espacios de gestión participativa y concertada. Desequilibrada relación entre la inversión en artistas extranjeros – artistas locales requiere revisarse con criterios de incentivo a la producción artística local – nacional.

Considerable porcentaje del presupuesto municipal gestionado por fundaciones y corporaciones.

Gestión del patrimonio edificado prioriza su valorización económica desconociendo las prácticas de las poblaciones que manejan su entorno territorial. Apoyo a la gestión de la creatividad olvida la importancia de la investigación y formación en los procesos creativos, así como la distribución que garantice una economía democratizadora del consumo cultural.

Concentración del equipamiento y servicios culturales en centralidades de referencia en el desarrollo territorial quiteño.

Espacio público no es diseñado para la interacción comunitaria desde los hechos artístico cultural.

Ausencia de criterios de análisis para la decisión de la Patrimonialización de referentes de las identidades quiteñas.

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4.3. 2. Configuración del Modelo Deseado hacia el 2022

Descolonización de la Quiteña consolida proyección de Quito histórico, milenario, diverso e intercultural.

Rectoría de la política distrital de Secretaría de Cultura basada en la desaparición paulatina de recursos invertidos en fundaciones y corporaciones.

Sistema de Gestión Participativo y Concertado de la Política Cultural Pública en el DMQ.

Valoración social y económica de la gestión del patrimonio edificado reconoce las prácticas de las poblaciones que manejan su entorno territorial.

Equilibrada relación entre la inversión en artistas locales – artistas extranjeros definida sobre la proyección de la producción artística local – nacional.

Des-centralización del equipamiento y servicios culturales proyecta la diversidad de las prácticas, memoria social e interculturalidad. Apropiación del espacio público diseñado para la interacción comunitaria desde los hechos artístico cultural.

Fondos para la creatividad consideran la cadena de valor sosteniendo el desarrollo de economía de la democratización del acceso al consumo cultural.

Implementación de criterios de análisis y decisión de la Patrimonialización de referentes de las identidades quiteñas.

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4.4. Articulación de Políticas Territoriales
El Plan de Desarrollo Metropolitano, en el eje 6, se ciñe a las políticas planteadas en el objetivo 8 del Plan Nacional del Buen Vivir, facilitando la definición de la política cultural del actual Gobierno Municipal. De la misma manera, el Plan Distrital de Desarrollo, parte de la contextualización distrital de las estrategias planteadas por el Ministerio de Cultura, en la operación de las políticas públicas nacionales, así como las estrategias desarrolladas en el Plan de Desarrollo Metropolitano referidas a “Quito: milenario, histórico, cultural y diverso”. Partimos por reconocer las políticas desarrolladas en el Objetivo 8 del PNBV: Política Objetivo 8 Afirmar y fortalecer la identidad nacional, las identidades diversas, la plurinacionalidad y la interculturalidad. Apoyar la construcción de la sociedad plurinacional e intercultural dentro de relaciones de reconocimiento de la diferencia y respeto mutuo, bajo los principios del Buen Vivir. Superar las desigualdades sociales y culturales garantizando el acceso universal de toda persona o colectividad a participar y beneficiarse de los diversos bienes y expresiones culturales. Impulsar el conocimiento, la valoración y afirmación de las diversas identidades socioculturales de los distintos pueblos y nacionalidades que conforman el Ecuador, así como la de las y los ecuatorianos que se encuentran residiendo fuera del país, en atención al fortalecimiento de la identidad ecuatoriana. Impulsar y apoyar procesos de creación cultural en todas sus formas, lenguajes y expresiones, tanto de individuos como de grupos y comunidades. Promover y apoyar procesos de preservación, valoración, fortalecimiento, control y difusión de la memoria colectiva e individual y del patrimonio cultural y natural del país, en toda su riqueza y diversidad.

Política 8.1 Política 8.2 Política 8.3

Política 8.4 Política 8.5

Las políticas culturales desarrolladas en el Plan Metropolitano de desarrollo se definen como:
Promoción y fortalecimiento de los procesos de creación, formación, producción, distribución, circulación, y consumo de los bienes y servicios culturales. Valoración, protección y recuperación del patrimonio material e inmaterial del DMQ. Fortalecimiento de los procesos de diálogo intercultural. Fortalecimiento de la memoria y la tradición oral como elementos que aportan a la construcción el DMQ del Buen Vivir. Promoción de la gestión del conocimiento de prácticas culturales, creencias y saberes ancestrales. Fortalecimiento de la investigación, difusión y construcción del patrimonio intangible del DMQ mediante una activa participación ciudadana. Estructuración de sistemas de comunicación alternativos y comunitarios que permitan la difusión del patrimonio tangible e intangible. Promoción y fortalecimiento de la memoria ancestral de las comunas como acervo cultural distrital.

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Impulso de la participación de los actores culturales en el desarrollo del DMQ, fortalecimiento de la capacidad creativa y ampliación de sistemas culturales solidarios. Fortalecimiento de la capacidad creativa de los/as actores culturales para el desarrollo y la ampliación de sistemas culturales solidarios alternativos por sobre la lógica de mercado. Fomento de la desconcentración de la gestión cultural y la consecuente equidad de intervenciones territoriales. Estructuración de una oferta de espacio público que estimule la construcción social de imaginarios y en definitiva que dinamice la generación de dispositivos de apropiación del territorio mediante la participación y empoderamiento ciudadano. Generación de centralidades culturales de fácil acceso, que faciliten la movilidad, mediante el reordenamiento del sistema vial de circulación vehicular y peatonal, optimizando el transporte público interno y promocionado la movilidad alternativa. Vinculación de diversos territorios, flujos y ofertas de servicios a través de la difusión de los bienes y servicios culturales locales en el espacio público. Reactivación del capital social, cultural y productivo que incentive la construcción de identidad a nivel barrial y distrital. Consolidación de un modelo de cogestión ciudadana en el ámbito cultural que permita fortalecer la gestión de los actores culturales en el DMQ. Identificación de múltiples hitos y/o centros históricos, en todo el DMQ, desde la lógica histórica y simbólica para identificar la variedad de múltiples centros históricos de la ciudad, articulados fundamentalmente a su historia, actores y espacios, con el propósito de articularlos y descentralizar la actividad cultural a cada uno de aquellos, con específicas prácticas. Recuperación equitativa del valor de uso socio cultural del espacio público y/o bien patrimonial. Generar programas y proyectos destinados a recuperar el valor de uso socio cultural de los espacios públicos y/o bienes patrimoniales para construir pertenencia cultural. Multiplicación de centralidades y movilidades como lugares de integración cultural a través de la reactivación y la descentralización de las actividades culturales, económicas y sociales, fundamentalmente en aquellos sectores que perciben esta falta Desarrollo de vivienda y el mejoramiento de las condiciones de habitabilidad de las zonas residenciales del CHQ. Auto sustentamiento, protección y recuperación del patrimonio urbano – arquitectónico acorde con la imagen urbana de las áreas patrimoniales.

Como se señaló, las estrategias del Plan Distrital de Culturas se desarrollan desde el reconocimiento y contextualización de las Estrategias del Ministerio de Cultura, así como los Objetivos Estratégicos del eje 6 del Plan Metropolitano de Desarrollo:
POLITICAS DEL PLAN DEL BUEN VIVIR Objetivo 8: Afirmar la identidad nacional y fortalecer las identidades diversas y la interculturalidad ESTRATEGI AS DEL PDC POLITICAS DE LA SECRETARÍA DE CULTURA Objetivo: Aportar al desarrollo de políticas culturales y planes de alcance distrital desde el gobierno local, con la participación de actores culturales, barrios y parroquias Objetivos Estratégicos 6 del PDOT: Fortalecer la identidad quiteña y promover la construcción,

Estrategias Ministerio de Cultura Impulsar el conocimiento, valoración y afirmación de las

Ejes Estratégicos PDC: Descolonización de la Quiteñidad: vocación civilizatoria

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POLITICAS DEL PLAN DEL BUEN VIVIR diversas identidades socioculturales. Promover procesos de inclusión y superar la discriminación y las desigualdades sociales y culturales.

ESTRATEGI AS DEL PDC alternativa de las políticas culturales de cara a la abolición de las anomalías sociales: racismo, xenofobia, violencia, exclusión y subalterización. Revalorización de memo rias locales diversas, nuevas lecturas y nuevas formas de ver la historia, la cotidianidad, la vida y el mundo desde las culturas excluidas históricamente. Las políticas culturales y el posicionamiento cultural de la ciudad: Equilibrada relación entre la inversión en artistas locales – artistas extranjeros definida sobre la proyección de la producción artística local – nacional. Las políticas interculturales y los servicios y la oferta artística y del espectáculo: Fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores creativos consolida sistema de apoyos que integra investi gación, formación, distribución, creación de públicos y democratización del consumo cultural. Generación de redes de circulación garantizando el acceso a las obras, bienes y productos culturales. Las políticas culturales y la equidad: Des-centralización del equipamiento y servicios culturales proyecta la diversidad de las prácticas, memoria social e interculturalidad. Las políticas culturales, la ciudad y la organización local: Apropiación del espacio público diseñado para la interacción comunitaria desde los hechos artístico cultural.

Fomentar la producción estética, científica y tecnológica de carácter nacional.

Promover el acceso universal a los bienes y servicios culturales

POLITICAS DE LA SECRETARÍA DE CULTURA pertenencia, difusión y diálogo de diversas comunidades culturales, comunas y comunidades ancestrales, como parte del proceso de conformación de las entidades, la convivencia armónica y la reproducción de las memo rias históricas e interculturalidad en el DMQ. Articular una gestión cultural incluyente, a través del fomento y recuperación de la historia de cada sector y barrio, las leyendas, los saberes, las tradiciones, los juegos, la música, las fiestas religiosas, las fiestas ancestrales, etc.

Fomentar valores y fortalecer espacios e instituciones que impulsen la Interculturalidad.

Construir, mejorar, rehabilitar y sostener la infraestructura cultural de la ciudad, para dar cabida a una amplia y democrática oferta cultural, que promueva la diversidad de las culturas, su desarrollo, fortalecimiento y participación activa en la vida del DMQ.

Promover y apoyar los procesos de investigación, valoración, control, conservación y difusión del patrimonio cultural y natural

Las políticas culturales, la valoración social y económica del patrimonio edificado: Gestión social del patri monio edificado parte del reconocimiento de las prác ticas de las poblaciones que manejan su entorno terri torial y proyecta su valoración turística – habitacional.

Conservar, pro teger, mantener y promover el patrimonio cultural material (patrimonio edificado).

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CAPÍTULO V MODELO DE GESTIÓN DEL PDC
5.1. Misión del Plan Distrital de Cultura
Consolidar los procesos de participación, diálogo, reflexión y debate para la construcción permanente de lineamientos, políticas, programas y proyectos para una óptima gestión pública de la cultura; legitimándose como un instrumento adecuado para el seguimiento del rol del hecho cultural en el desarrollo integral del DMQ; a la vez de constituirse en el referente de las instancias de planificación, seguimiento y evaluación participativa del impacto de las políticas públicas culturales; y, insumo necesario para la formación, desarrollo y desarrollo de instancias de participación ciudadana (observatorio de políticas culturales).

5.2. Estructura de la Secretaría de Cultura del DMQ
En las primeras líneas de demandas de los sectores creativos y culturales del DMQ se reconoce un fuerte cuestionamiento a las capacidades explícitas de la Secretaría de Cultura para ser la rectora de la Política Cultural del Municipio del DMQ, por lo que se requiere profundizar y consolidar los cambios iniciados en la estructura de la Secretaría de Cultura, para asumir el reto y ponerle en los lineamientos históricos que requiere el cambio de época que se viven en el Ecuador. Desde esta perspectiva, cinco lineamientos son importantes contemplar al momento de diseñar la estructura de gestión del PDC que debe implementarse desde la Secretaría de Cultura, toda vez que representa un compromiso político –más que técnico- es importante desarrollar el proceso de manera paulatina para concretar un sistema de gestión eficiente para el Quito diverso e intercultural que requieren las Políticas Culturales del DMQ: 1- Implementar cambios, a la par de formular proyecto de ordenanza, en la perspectiva de articular la gestión de la Secretaría de Cultura al Sistema de Gestión Participativo y Concertado del Plan Distrital de Culturas: presupuestos participativos con sistema alimentado desde los territorios y/o sectores creativos, construcción de un sistema de indicadores culturales que facilite el seguimiento y evaluación participativa de la gestión y de su incidencia socio-cultural; 2- Reducción paulatina y captación pública de las competencias y responsabilidades de fundaciones y corporaciones; que implica el reestructurar y fortalecer las direcciones actuales de la Secretaría de Cultura;

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3- Esto nos da como paso necesario el cambio en los alcances y contenidos de la Estructura funcional de la Secretaría de Cultura; 4- Definir mecanismos de articulación de programas y proyectos con Jefaturas de Cultura, implementado mecanismos de apalancamiento financiero internos, que potencialicen las capacidades financieras en las Administraciones Zonales; 5- Decidir políticamente la formación, seguimiento y rendición de cuentas a través de un observatorio cultural con amplia participación, convocatoria, difusión de procesos e información en general. Con estas perspectivas, se propone el esquema básico de estructura funcional de la Secretaría de Cultura, que deberá desarrollarse para asegurar el cumplimiento del PDC hacia el 2022, en un proceso de transición que no demore hasta el 2015 para su concreción:
Organigrama N° 2 Estructura Funcional Propuesta de la Secretaría de Cultura del DMQ hacia el 2015

Secretaría de Cultura

Unidades Transversales
Asesoría

Sistema de Gestión Participativo y Concertado
Planificación Comunicación

Administrativo Financiera

Observatorio Cultural Jefaturas Zonales de Cultura

DIRECCIÓN DE MEMORIA Y PATRIMONIO

DIRECCIÓN DE CREATIVIDAD

DIRECCIÓN DE CAPACITACIÓN E INVESTIGACIÓN

Red de Centros Culturales

Red de Bibliotecas Municipales

Teatro Nacional Sucre

Casa de las Artes

Red de Museos de la Ciudad

Unidad de Espacio Público para la Cultura

Instituto de Artes, Oficios y Gestión Cultural

Departamento de Investigaciones Culturales

Fuente: Elaborado:

Diálogos Distritales por las Artes y Culturas del DMQ. Corporación Tiempo Social, diciembre 2012.

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5.3. Líneas Estratégicas, Programas y Proyectos
Consideramos que es mo mento de que la cultura ocupe un rol importante en los municipios, es más que relancemos el debate de la importancia de las políticas culturales en el desarrollo local. Más aún teniendo en cuenta que prácticamente todos los municipios tienen una interesante estructura en lo que hace a personal, equipamientos, servicios y oferta cultural. No se trata de hacer que todo sea cultura, pero sí de entender co mo lo cultural impac ta y apo rta al desarro llo del resto de las políticas públicas.

En la medida de operar los objetivos estratégicos identificados en el Objetivo 6: Quito milenario, histórico, cultural y diverso, se reconocen los siguientes líneas estratégicas de planificación, programas y proyectos al 2022: Lineamientos Estratégico 1.Interculturalidad y descolonización de la Quiteñidad: Vocación civilizatoria alternativa de las políticas culturales de cara a la abolición de las anomalías sociales: racismo, xenofobia, violencia, exclusión y subalterización. Revalorización de memorias locales diversas, nuevas lecturas y nuevas formas de ver la historia, la cotidianidad, la vida y el mundo desde las culturas excluidas históricamente Metas al 2022:
Desde el 2014 se promueve la especialización de actores culturales, la comunicación alternativa y comunitaria sobre la diversidad cultural y el sistema de ferias culturales. Desde el 2015 se planifican y ejecutan agendas culturales anuales del Distrito, que recogen todos los elementos de la diversidad, interculturalidad e identidad quiteña. Desde el 2015 se generan campañas mediáticas sobre lo que implica y sobre la necesidad de la interculturalidad y sobre la nueva identidad quiteña inclusiva e intercultural. Al 2015 se estructura una red de servicios culturales como bibliotecas públicas, museos, talleres de arte, cinematecas, en los centros de desarrollo comunitario y en centros culturales comunitarios en los barrios creados para el efecto. Desde el 2016 el 100% de niños y niñas de educación básica de unidades municipales cruzan currículum en interculturalidad y convivencia. Desde el 2020 el 50% de jóvenes de bachillerato de unidades municipales cruzan currículum en interculturalidad y convivencia. Al 2022 se incrementa en un 60% el tiempo que los ciudadanos dedican a actividades culturales, a través de una oferta inclusiva y diversa. Al 2022 se registra, documenta y socializa el 80% de la historia de las parroquias, barrios y comunas. Al 2022 los Festejos locales del Distrito forman parte de un circuito que refuerzan el tejido social de sus localidades y que sean visibilizados a nivel Distrital y Nacional.

Programas y Proyectos: 1.1. Memoria, Saberes y Patrimonio de las parroquias rurales, comunas y barrios del DMQ. 1.1.1. Levantamiento y registro de los Saberes gastronómicos en el DMQ. 1.1.2. Procesos de capacitación gastronómica con los y las cultores de la Gastronomía local. 72

1.1.3. Levantamiento y registro de Juegos tradicionales y usos del espacio público tradicionales. 1.1.4. Tradición, modernidad y artesanía contemporánea: Festival de técnicas artesanales de canastos y del tejido de fibras en el DMQ. 1.1.5. Investigación sobre la vida comunitaria: organizativa, cultural y política en lo s barrios y parroquias del DMQ. 1.1.6. Digitalización del patrimonio histórico científico en salud intercultural en el DMQ 1.1.7. Encuentro e intercambio de saberes como expresión de culturas e identidades en el DMD. 1.1.8. Eventos de narración y recreación de historias de vida y testimoniales de los adultos mayores. 1.1.9. Recuperación de la historia propia como alternativa de convivencia y aprovechamiento del tiempo libre en el territorio y espacio público . 1.1.10. Curricular educativa para la interculturalidad y convivencia a nivel de educación básica y bachillerato en unidades municipales del DMQ. 1.1.11. Investigación de la memoria colectiva de los barrios y parroquias rurales del Distrito Metropolitano de Quito. 1.2. Fiestas, festividades, celebraciones y ritos en el DMQ. 1.2.1. Cartografía del patrimonio Cultural Inmaterial (Registro y catalogación) de fiestas, festividades, celebraciones y ritos del DMQ. 1.2.2. Investigación del patrimonio Cultural Inmaterial (fiestas, festividades, celebraciones y ritos) y su difusión por medios visuales (libros, folletos, videos, obras escénicas, etc.). 1.2.3. Fomento de circuito de fiestas, festividades, celebraciones y ritos en el DMQ. 1.2.4. Patrimonio cultural inmaterial referente a las ritualidades funerarias ancestrales y contemporáneas (ejemplo: ritualidad de Calderón y/o San Diego, exposición de altares velatorios en cementerios del DMQ y otros). Lineamientos Estratégico 2.Gestión Intercultural y posicionamiento cultural de la ciudad: Priorizar la inversión en la producción local equilibrando relación entre la inversión en artistas locales / artistas extranjeros definida sobre la proyección de la producción artística local – nacional. Metas al 2022:
Desde el 2015 la agenda cultural del Distrito, permanente, descentralizada, de calidad y articulada con estrategias potentes comunicacionales internas y externas se posiciona como referente latinoamericano. Desde el 2016 la ejecución presupuestaria muestra una referencia de 70 % – 30 % en la relación contratación artistas locales / artistas extranjeros para eventos de posicionamiento cultural de la ciudad.

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Al 2022 Quito ha integrado plenamente cuatro íconos identitarios de sus celebraciones en los festejos relevantes de América del Sur: Carnaval Quiteño, Semana Santa Quiteña, Gastronomía Quiteña y Artesanía Quiteña. Al 2022 la Escuela Quiteña en la plástica (imagineria religiosa) elevó a Quito como un gran centro de producción artística. Al 2022 los eventos conmemorativos mayores de la ciudad serán las de agosto y mayo (efemérides libertarias). Las fiestas fundacionales de Quito manteniendo su potencia, sean una más dentro de los festejos de la ciudad.

Programas y Proyectos: 2.1. Quito capital del arte contemporáneo latinoamericano. 2.1.1. Formación e Innovación Integral, Sistémica y Profesional en la Gestión Cultural y Artística. 2.1.2. Investigación para la innovación creativa. 2.1.3. Encuentros internacionales de artes contemporáneas, desarrollados descentralizadamente: 2.1.3.1. FITEQ; 2.1.3.2. FIDCEQ (Festival Internacional de Danza Contemporánea Experimental Quito); 2.1.3.3. FIDRA (Festival Internacional de Danza y Rituales Ancestrales); y, 2.1.3.4. Encuentro Todas las Voces Todas (nueva canción latinoamericana); 2.1.3.5. Quito Fest (encuentro internacional de música Joven); 2.1.3.6. Festival Internacional de Cine “Equinoccio”; 2.1.3.7. Premio “Mariano Aguilera”. Lineamientos Estratégico 3.Fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores creativos: Políticas de estímulo para el acceso y democratización de los servicios, la oferta artística y del espectáculo consolidando sistemas de apoyos que integra los diversos momentos del hecho creativo; formación, investigación, creación, producción, distribución -difusión (creación de públicos) y preservación archivo; sobretodo creando redes de distribución de obras, bienes y productos culturales. Metas al 2022:
El 2014 se crea y se aprueba el Fondo Distrital para la Cultura, que se compondrá de los presupuestos asignados por el Municipio y al cual se agregarán otros financiamientos. Al 2014 se legitima la acción el Observatorio de Culturas del DMQ. Desde el 2014 se estructuran redes de distribución de obras, bienes y productos culturales, utilizando en principio la capacidad instalada de la infraestructura de escenarios en el Distrito y de servicios culturales. Desde el 2014 el DMQ cuenta con sistema de seguimiento del impacto de la política pública en el desarrollo del sector artístico – cultural. Al 2015 se configura plenamente el Fondo Distrital para la Cultura. Desde el 2015 artistas y gestores cuentan con servicios de apoyo al fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores creativos.

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Desde el 2016 el 50% de los artistas y gestores culturales registrados en la bolsa de empleo mantienen condiciones laborales estables y seguras. Al 2018 se cuenta con canales definidos y operativos de distribución de obras, bienes y productos culturales en todo el Distrito. Fortalecimiento de la organización y participación del sector artístico-cultural, capaz que al 2018 el 40 % de los actores culturales se integren a diversas organizaciones gremiales, asociaciones y redes del DMQ. Al 2018 el Distrito contará con un completo registro de artistas, creadores, gestores y promotores culturales, redes y organizaciones culturales activos; avalado y certificado por los entes rectores de las políticas públicas Distritales. Al 2022 un 70% de artistas, creadores, gestores y redes y organizaciones culturales acceden a recursos del Fondo Distrital. Al 2022 el 70% de artistas, creadores, gestores y redes y organizaciones culturales articulan el trabajo con organizaciones, localidades y propenden a generar emprendimientos culturales comunitarios. Al 2022 el 70 % de artistas, creadores, gestores, redes y organizaciones culturales Registrados participan de los Sistema de formación artístico-cultural, desarrollados por el Municipio. Al 2022 el 40% de los proyectos gestionados por los sectores culturales y artísticos son dirigidos a grupos vulnerables favoreciendo su inclusión social, generacional y de género. Al 2022 el 50% de la población del DMQ acceda a eventos artístico-culturales de carácter masivo en espacios abiertos. Al 2022 un 10 % de la población del DMQ acceda a la oferta artístico-cultural en espacios cerrados (teatros, ágoras, carpas, salas, etc.). Al 2022 debe estar en pleno funcionamiento el Observatorio de la Cultura del DMQ.

Programas y Proyectos: 3.1. Gestión intercultural participativa y decisoria 3.1.1. Implementación de la Cartografía Cultural. 3.1.2. Implementación del sistema de indicadores y del sistema de información artístico-cultural. 3.1.3. Gestión de Observatorio de Culturas del DMQ. 3.2. Fondos, apoyos y becas para la Cultura 3.2.1. Ordenanza para el funcionamiento de Fondos Concursables para las diversas áreas de la creación (artes visuales, artes escénicas, música, literatura) en diversas modalidades. 3.2.2. Ordenanza para el funcionamiento de Fondos Concursables para proyectos sobre patrimonio, memoria social, saberes, gastronomía, artesanías, etc. en diversas modalidades. 3.2.3. Ordenanza para el funcionamiento de Fondos Concursables para procesos socioculturales. 3.2.4. Programa de becas y residencias o pasantías artísticas. 3.2.5. Intercambios internacionales en el campo artístico. 3.3. Gestión de Redes y Gremios para la Creatividad Artística. 3.3.1. Emprendimientos culturales comunitarios.

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3.3.2. Pre-grado y postgrado para la profesionalización y especialización de gestores culturales en alianza con Universidad Pública, con modalidades presenciales y en línea. 3.3.3. Apoyo a la formación y/o fortalecimiento de Redes, gremios, red de Redes, federación y otras formas de agremiación. 3.3.4. Integración de las redes y organizaciones distritales en redes de carácter nacional, regional e mundial 3.3.5. Gestión de redes culturales para la inclusión social, generacional y de género. 3.3.6. Gestión de redes de distribución de obras, bienes y productos culturales. 3.4. 3.4.1. 3.4.2. 3.4.3. 3.4.4. 3.4.5. Garantía de derechos sociales y laborales del sector creativo. Fomento de cadenas de valor de sectores creativos. Fomento de emprendimientos culturales: acceso a crédito y asistencia técnica. Asesoría legal para el fortalecimiento gremial del sector. Bolsa de empleo cultural. Almacén de insumos para las artes

Lineamientos Estratégico 4.Ciudad, organización local, infraestructura y espacio público: Políticas interculturales hacia la equidad para el desarrollo de epicentros en el DMQ, descentralización del espacio y equipamiento público proyectada desde la diversidad de las prácticas, memoria social, interculturalidad y para la interacción comunitaria desde los hechos artísticos – culturales. Metas al 2022:
Todos los años los espacios públicos revitalizados en el Distrito albergan actividades culturales permanentes. Desde el 2013 se ha promovido la gestión cultural y solidaria en el espacio público, promoviendo la corresponsabilidad y autogestión. Desde el 2013 las agendas culturales anuales identifican y definen con claridad las actividades en el espacio público para el encuentro, el diálogo y la convivencia intercultural. Desde el 2013 se fomenta la participación artística en el espacio público y se promocionan condiciones para su desarrollo. Al 2013 entra en funcionamiento el corredor cultural alternativo del sur, como proyecto piloto de gestión del espacio público en el DMQ. Desde el 2014 Quito cuenta con el Centro Cultural más grande del Distrito en Quitumbe Desde el 2014 se cuenta con el Centro Cultural Amaguaña en plena operación Al 2014 se construirá el plan de manejo del Parque Bicentenario (Aeropuerto) Desde el 2014 se generan talleres de formación de públicos en los barrios y para los distintos grupos etarios. Hasta el 2015 deben consolidarse los planes de manejo, creación y mantenimiento del espacio público a través de Ordenanzas o Resoluciones adecuadas. Al 2022 un total de 35 centros de desarrollo comunitario operando articulados a espacios de representación artístico – cultural de cada territorio.

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Al 2022 se contará con corredores culturales alternativos en las ocho administraciones zonales Al 2022 las Administraciones Zonales contarán con un número de centros de desarrollo comunitario acorde a las necesidades de la ciudadanía, operando de este modo de manera articulada a espacios de representación artístico – cultural de cada territorio. Hasta el 2022 se ha aumenta en un 75% el acceso equitativo y difusión de la oferta cultural.

Programas y Proyectos: 4.1. Gestión de los centros de desarrollo comunitario como parte de la infraestructura pública para la cultura 4.1.1. Construcción participativa del plan de manejo para los CDC. 4.1.2. Construcción participativa de la agenda artístico-cultural y de patrimonio y memoria para los CDC. Agenda incluyente que toma la generalidad de las expresiones artísticas (artes visuales, artes escénicas, música, literatura, recuperación de saberes, memorias locales, patrimonios materiales e inmateriales de las localidades y otras manifestaciones culturales importantes para el territorio). 4.1.3. Conformación de la red o circuito de CDC que posibiliten en intercambio y gira de productos artísticos-culturales entre los CDC del DMQ. 4.2. 4.2.1. 4.2.2. 4.2.3. Cogestión de la Infraestructura Pública para la Cultura. Plan de Manejo y Co-gestión de la Infraestructura cultural. Corredores culturales alternativos de expresiones artístico -culturales. Infraestructura para la descentralización de la cultura: construcción y mantenimiento. 4.2.4. Creación de empresa pública de servicios culturales. 4.2.5. Red de servicios culturales descentralizados para el DMQ. 4.3. Cultura en el Espacio Público: democratización y apropiación. 4.3.1. Plan de Manejo del Espacio Público. 4.3.2. Gestión participativa de corredores culturales: plan de manejo y agendas culturales. 4.3.3. Fortalecimiento de los programas realizados en el espacio público (Quito Baila; Quito a Pie; Fiestas Q, entre otros). 4.3.4. Fortalecimiento de proyectos de intervención artístico – cultural en el espacio público (Circuito de Ferias Interculturales y Solidarias; Festivales y Circuitos de Identidades Distritales y Sectores Creativos, Galerías de arte a cielo abierto, Teatro en la calle entre otros). Lineamientos Estratégico 5.Valoración social y económica del patrimonio edificado: Gestión social del patrimonio edificado parte del reconocimiento de las prácticas de las poblaciones que manejan su entorno territorial y proyecta la valoración turística – habitacional del patrimonio edificado. Metas al 2022: 77

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Desde el 2016 se han desarrollado tres circuitos y rutas de turismo patrimonial: una en el CHQ, otra en sectores patrimoniales del norte y otra en lugares patrimoniales del sur el DMQ. Desde el 2016 se ha actualizado en el 100% del inventario patrimonial y se realizan verificaciones y evaluaciones periódicas. Desde el 2016 se desarrolla y fortalece el sistema de gestión cultural de museos. Desde el 2018 se han reforzado de manera sistemática los procesos de investigación, intervención y mantenimiento de los sitios arqueológicos del Distrito. Al 2022 un 80% del Patrimonio Cultural Material ha establecido un fuerte vínculo marcado por los afectos, la convivencia cotidiana, la vecindad, la apropiación, potencia y arraigo del lugar; la formación de organizaciones locales y sobre todo la memoria, la identificación, la evocación familiar, el recuerdo, el reconocimiento a su inequívoca presencia física en la ciudad. Hasta el 2022 se ha incrementado en un 35% el área y la superficie de espacios revitalizados en el CHQ. Hasta el 2022 se ha incrementado en un 35% el número de edificaciones patrimoniales recuperadas y protegidas con habitad en las edificaciones.

Programas y Proyectos: 5.1. Patrimonio y Desarrollo Local. 5.1.1. Revitalización del Espacio Público y Peatonalización del CHQ. 5.1.2. Habitad en las edificaciones patrimoniales 5.1.3. Apropiación social del patrimonio cultural y natural para el desarrollo comunitario y turismo comunitario en las parroquias rurales del DMQ. 5.2. 5.2.1. 5.2.2. 5.2.3. Programa Arqueológico DMQ. Cartografía y mapeo arqueológico del DMQ. Red de Museos de sitio. Museo en la vecindad. Una alternativa para el trabajo comunitario.

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LÓGICA DE GESTIÓN POR LÍNEAS ESTRATÉGICAS.Línea Estratégica 1:
Línea estratégicas Programas Proyectos Saberes gastronómicos en el DMQ. Juegos tradicionales y uso del espacio público. Tradición, moderni dad y artesanía contemporánea: Festival de técnicas artesanal es de canas tos y del tejido de fibras en el DMQ Vida comuni taria: organizativa, cultural y política en los barrios y parroqui as del DMQ. Encuentro e intercambio de saberes como expresión de culturas e identidades en el DMD Investi gación de la memori a colectiva de los barrios y parroq uias rurales del Distrito M etropolitano de Quito Digitalización del patrimonio histórico científico en salud intercultural en el DMQ Narración y recreación de historias de vida y testimoni ales de los adultos mayores Recuperación de la historia propi a como alternativa de convivencia y aprovechamiento del tiempo libre en el territorio y espacio público Estructuración de una red de s ervicios culturales como bibliotecas públicas, museos, talleres de arte, cinematecas, en los centros de desarrollo comunitario y en centros culturales comunitarios en los barrios creados para el efecto Implementación curricular de educación para la i nterculturalidad y convivencia a nivel de educación básica en las unidades municipales del DMQ. Implementación curricular de educación para la interculturalidad y convivencia a nivel de bachillerato en las unidades municipales del DMQ. Se generan campañas mediáticas sobre lo que implica y sobre la necesidad de la interculturalidad y sobre la identidad quiteña inclusiva e intercultural. Registro y catalogación de fiestas, festividades, celebraciones y ritos del DMQ. Investi gación de capital simbólico de fies tas, festividades, celebraciones y ritos. Fomento de circuito de fies tas, festividades, celebraciones y ritos en el DMQ. Patrimonio cul tural intangible: Exposición de altares velatorios en cementerios del DMQ Formación e Innovación Integral, Sistémica y Profesional en la Ges tión Cultural y Artística. Investi gación para la innovación creativa. Encuentros internacional es de artes contemporáneas, desarrollos des-centralizadamente a partir de la institucionalización de i niciativas consolidadas des de la diversidad de expresiones creativas (FITEQ, FIDCEQ, FIDRA, Todas las Voces Todas, Quito Fes t, Cine Equinoccio, Premio Mariano Aguilera.

Memoria, Saberes y Patrimonio de las parroquias Interculturalidad rurales, comunas y barrios del y descolonización DMQ. de la Quiteñidad

Fiestas, festividades, celebraciones y ritos en el DMQ Gestión Quito capital del arte Intercultural y contemporáneo posicionamiento latinoamericano cultural de la

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Línea estratégicas ciudad

Programas

Proyectos Cartografía Cultural. Sistema de indicadores e información artística-cul tural. Gestión de Observatorio de Cul turas del DMQ. Fondos Concursables para diversidades de las áreas creativas Fondos Concursables para el patrimonio, memoria social, saberes, gastronomí a, artes anías, etc. Fondos Concursables para procesos socio-cultural es. Becas y residencias o pasantías artísticas. Intercambios internacionales en el campo artístico. Emprendimientos culturales comunitarios. Pre-grado y post grado para la profesionalización y especialización de gestores culturales en alianza con Universidad Pública Apoyo a la formación y /o fortalecimiento de Redes, gremios, red de Redes, federaciones y otras formas de agremiación. Gestión de redes culturales para la inclusión social, generacional y de género Gestión de redes de distribución de obras, bienes y productos culturales. Fomento de cadenas de valor de sectores creativos: distribución y creación de públicos. Estructuración de redes de distribución de obras, bienes y productos culturales, utilizando en principio la capacidad ins talada de la infraestructura de escenarios en el Distrito y de servicios culturales. Consolidación de canales definidos y operativos de distribución de obras, bi enes y productos culturales en todo el Distrito Fomento de emprendimientos culturales: acceso a crédito y asistencia técnica. Asesoría legal para el fortal ecimiento gremial del sector. Bolsa de empleo cultural Almacén de insumos para las artes. Plan de manejo de los CDC. Formulación y ejecución de agenda artístico-cultural y de patrimonio y memoria para los CDC. Red o circuito de CDC posibilita el intercambio y gira de productos artísticos-culturales entre los CDC del DMQ. Plan de Manejo y Co -gestión de la Infraes tructura cul tural Cogestión de Corredores culturales alternativos de expresiones artístico-cul turales. Infraes tructura para la descentralización de la cultural

Gestión Intercultural participativ a y decisoria

Fondos, apoyos y becas para la Cultura

Fortalecimiento Gestión de Redes y Gremios de las caden as de para la Creatividad valor de los Artística. sectores creativos

Garantía de derechos sociales y laborales del sector creativo

Centros de desarrollo Ciudad, comunitario organización local, Cogestión de la infraestructura y Infraestructura Pública espacio público para la Cultura

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Línea estratégicas

Programas Cultura en el Espacio Público: democratización y apropiación

Proyectos Plan de Manejo del Espacio Público. Fortalecimiento de programas realizados en el espacio público. Fortalecimiento de proyectos de intervención artístico – cultural en el espacio público: Quito Baila; Quito a Pie; Rutas de la M úsica; Ci rcuito de Ferias Intercul turales y Solidarias; Festivales y Circuitos de Identidades Distritales y Sectores Creativos; Fiestas Q, Galerías de arte a cielo abi erto, Teatro en la calle. Revitalización del Espacio Público y Peatonalización del CHQ Habitad en las edificaciones patrimoniales Apropiación social del patrimonio cultural y natural para el desarrollo comunitario y turismo comunitario en las parroquias rurales del DMQ. Cartografía y mapeo arqueológico del DMQ Red de Museos de sitio Museo en l a vecindad. Una alternativa para el trabajo comunitario

Valoración social Patrimonio y Desarrollo y económica del Local patrimonio Programa Arqu eológico edificado DMQ

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5.4. Proyectos, Indicadores y Metas
Línea Estratégica 1: Interculturalidad y descolonización de la Quiteñidad
Metas Desde el 2015, se planifican y ejecutan agendas cultural es anuales del Distrito, que recogen todos los elementos de l a diversidad, multiculturalidad e identidad qui teña. Al 2022 s e incrementa en un 60% el ti empo que los ciudadanos dedican a actividades culturales, a trav és de una oferta i nclusiva y diversa. Desde el 2014 se promueve la especialización de actores culturales, la comunicación alternativa y comunitaria sobre la diversidad cultural y el sistema de ferias culturales. Al 2015 s e estructura una red de s ervicios culturales como bibliotecas públicas, museos, talleres de arte, cinematecas, en los centros de desarrollo comunitario y en centros culturales comuni tarios en los barrios creados para el efecto. Al 2022 s e registra, documenta y socializa el 80% de l a histori a de l as parroquias, barrios y comunas. Desde el 2016 el 100% de niños y niñas de educación primari a de unidades municipales cruzan currículum en cultural y convivencia

Proyectos Objetivos Indicadores Base Memoria, Saberes y Patrimonio de las parroquias rurales, comunas y barrios del DMQ Saberes gastronómicos en el DMQ. DMQ conoce su mapa gastronómico Gastronomía típica no i ncluye riqueza de parroquias y barrios Juegos tradicionales y uso del DMQ recrea e integra a festividades Juegos tradicionales se mantienen en espacio público. locales a los juegos tradicionales fiestas de la ciudad Tradición, modernidad y artesanía DMQ proyecta técnicas y productos Productos artesanales ances trales se contemporánea: Festival de artesanales ances trales en sistemas incorporan a festivales y sistemas técnicas artesanal es de canas tos y económicos alternativos. económicos alternativos. del tejido de fibras en el DMQ Vida comuni taria: organizativa, Memoria social del DMQ complejiza Proyección homogenizadora de cultural y política en los barrios y las identidades quiteñas identidad quiteña parroquias del DMQ. fortaleciendo la interculturalidad Encuentro e intercambio de Valoración y recreación de los Ausencia de espacios y procesos saberes como expresión de saberes y memoria de localidad e sostenidos de investi gación y recreación culturas e identi dades en el DMD identidades qui teñas. de saberes locales. Investi gación de la memori a colectiva de los barrios y parroquias rurales del Distrito Metropolitano de Quito Digitalización del patrimonio Patrimonio histórico en salud histórico – científico en s alud intercultural no es catalogado con su intercultural en el DMQ valor científico. Recuperación de la historia propi a Espacio público proy ecta sus Espacio público asumido como espacio como alternativa de convivenci a y significados patrimoniales y de de proyección estético y proyección aprovechamiento del tiempo libre convivencia intercul tural artística cultural en el territorio y espacio público Implementación curricular de Niños, niñas jóvenes valoran las Niños, niñas y jóvenes no cuentan con educación para la cultura y prácticas, costumbres y tradiciones alternativa de educación curricular en convivencia a nivel de educación locales desarrollando capacidades de interculturalidad y convivencia básica y de bachillerato en las diálogo desde l a estima de sus

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Proyectos unidades municipales del DMQ

Objetivos identidades

Indicadores Base

Metas Desde el 2020 el 50% de jóvenes de bachillerato de unidades municipales cruzan currículum en interculturalidad y convivencia. Desde el 2015 se generan campañas mediáticas sobre lo que implica y sobre la necesidad de la interculturalidad y sobre la nuev a identidad quiteña inclusiva e intercultural

Fiestas, festividades, celebraciones y ritos en el DMQ
Registro y catalogación de fiestas, festividades, celebraciones y ritos del DMQ. Investi gación de capital simbólico de fiestas, festividades, celebraciones y ri tos Fomento de circuito de fies tas, festividades, celebraciones y ritos en el DMQ. Patrimonio cul tural intangible: Exposición de al tares velatorios en cementerios del DMQ DMQ cuenta con un registro que cataloga el capital simbólico de las fiestas, festividades, celebraciones y ritos DMQ no cuenta con el registro y catalogación de fies tas, festividades, celebraciones y ri tos

Desarticulación de fiestas, festividades, celebraciones y ritos del DMQ Velatorios en cementerios se referencian como patrimonio intangible del DMQ

Fiestas, festividades, celebraciones y ritos referenciados como un hecho local Velatorios en cementerios no son referidos como patrimonio intangible

Al 2022 s e registra, documenta y socializa el 80% de l a histori a de l as parroquias, barrios y comunas. Al 2022 los Fes tejos locales del Distrito forman parte de un circuito que refuerzan el tejido social de sus localidades y que sean visibilizados a nivel Distrital y Nacional.

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Línea Estratégica 2:

Gestión Intercultural y posicionamiento cultural de la ciudad

Proyectos Objetivos Indicadores Base Metas Quito capital del arte contemporán eo latinoamericano Formación e Innovación Integral, Artistas y gestores culturales mejoran su El 80% de los artistas y ges tores del DMQ Desde el 2016 la ejecución Sistémica y Profesional en la nivel profesional son empíricos participando de procesos pres upuestaria muestra una referencia Gestión Cultural y Artística. de autoformación experiencial de 70 % – 30 % en l a rel ación contratación artistas locales / artistas Encuentros internacional es de Mejorar la calidad de los productos de los Sectores creativos no integran en sus artes contemporáneas, sectores creativos implementa procesos procesos productivos la investigación extranjeros para eventos de marketing de la ciudad. desarrollos desde investi gación para la innovación centralizadamente a partir de la Proyectar al DMQ como capital Ausencia de espacios de proyección del Desde el 2015 la agenda cultural del institucionalización de i niciativas latinoamericana de las artes tradicionales arte contemporáneo quiteño. Distrito, permanente, descentralizada, consolidadas desde la diversidad y contemporáneas Festivales no proyectan calidad de la de calidad y articulada con estrategias de expresiones creativas (FITEQ, producción local a nivel internacional. potentes comunicacionales internas y FIDCEQ, FIDRA, Todas las Voces Festivales locales de proy ección externas se posiciona como referente Todas, Quito Fes t, Cine internacional no consolidan su apoyo latinoamericano. Equinoccio, Premio M ariano público. Al 2022 Qui to ha integrado plenamente Aguilera. Festivales locales temáticos con poca cuatro íconos identitarios de sus proyección local e internacional. celebraciones en los festejos relevantes de América del Sur: Carnaval Quiteño, Semana Santa Quiteña, Gas tronomía Quiteña y Artesanía Quiteña. Al 2022 l a Escuela Quiteña en la plástica (imagineria religiosa) elevó a Quito como un gran centro de producción artística. Al 2022 los eventos conmemorativos mayores de la ciudad serán las de agosto y mayo (efemérides libertarias). Las fiestas fundacionales de Quito manteniendo su potencia, sean una más dentro de los festejos de la ciudad.

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Línea Estratégica 3:

Fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores creativos
Indicadores Base Mapeo de artistas culturales dispersos con diferentes categorías de análisis Metas Al 2018 el Distrito contará con un completo registro de artistas, creadores, gestores y promotores culturales, redes y organizaciones culturales activos; avalado y certificado por los entes rectores de las políticas públicas Distritales. Desde el 2014 el DMQ cuenta con sistema de seguimiento del impacto de la política pública en el desarrollo del sector artístico – cultural. Al 2014 s e legitima la acción el Observatorio de Culturas del DMQ. Al 2022 debe estar en pleno funcionamiento el Observatorio de la Cultura del DMQ.

Proyectos Objetivos Gestión Intercultural participativa y decisoria Cartografía Cultural. Caracterización de actores, agrupaciones, redes y colectivos artísticos del DMQ.

Sistema de indicadores e información artística-cultural.

Gestión de Observatorio de Culturas del DMQ.

Actores públicos, comunitarios, colectivos y privados del DMQ cuentan con información pertinente que facilite entender el desarrollo del sector artístico-cultural y el impacto de la política pública Ciudadanía cuentan con es pacio de repres entación que realiza el seguimiento y ev aluación del desarrollo del sector artístico-cul tural y el impacto de la política pública Articulación de sistema de fondos concursables facilita el acceso y desarrollo de i niciativas artísticasculturales, socio-culturales y patrimonio inmateri al, apoyando la diversidad y vivencia de la interculturalidad.

Indicadores de ges tión y des arrollo de eventos – públicos dificulta el reconocimiento del impacto de la política pública en el desarrollo del sector artístico – cultural. Faltan espacios de seguimiento participativo de los lineamientos, estrategi as y acciones de política pública cultural en el DMQ.

Fondos, apoyos y becas para la Cultura
Fondos Concursables para diversidades de las áreas creativas Fondos Concursables para el patrimonio, memoria social, saberes, gastronomía, artesanías, etc. Fondos Concursables para procesos socio-culturales. Becas y residencias o pasantías artísticas. Intercambios internacionales en el campo artístico. Fondos de apoyo de acciones artístico – culturales distribuidos a través de acciones no sistemáticas generan percepciones de acceso inequitativo de recursos públicos desti nados al desarrollo de i niciativas ciudadanas. El 2014 se crea y se aprueba el Fondo Distrital para la Cul tura, que se compondrá de los presupuestos asignados por el Municipio y al cual se agregarán otros financiami entos. Al 2015 s e configura plenamente el Fondo Distrital para la Cul tura. Al 2022 un 70% de artistas, creadores, gestores y redes y organizaciones culturales acceden a recursos del Fondo Distrital. Al 2022 el 70 % de artistas, creadores, gestores, redes y organizaciones cul turales Registrados participan de los Sistema de formación artístico-cul tural, des arrollados

Fortalecimiento de destrezas y competenci as de artistas de diferentes expresiones potencializan su producción creativa con dimensión

Limitada inversión en el desarrollo de destrezas y competencias de artistas limitan la proyección de la producción creativa en dimensiones

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Proyectos

Objetivos internacional. Gestores y redes culturales cuentan con mecanismos permanentes de empleo.

Indicadores Base internacionales. Gestores y redes culturales des arrollan eventos poco articulados a procesos de compromisos que mantienen con localidades. Gestores comunitarios empí ricos implementan ev entos de mediana calidad técnica.

Metas por el Municipio. Al 2022 el 70% de artistas, creadores, gestores y redes y organizaciones culturales articulan el trabajo con organizaciones, localidades y propenden a generar emprendimientos cultural es comunitarios. Al 2022 el 70 % de artistas, creadores, gestores, redes y organizaciones culturales Registrados participan de los Sistema de formación artístico-cultural, desarrollados por el Municipio. Fortalecimiento de la organización y participación del sector artístico-cultural, capaz que al 2018 el 40 % de los actores culturales se integren a diversas organizaciones gremi ales, asociaciones y redes del DMQ. Al 2022 el 40% de los proyectos gestionados por los sectores cultural es y artísticos son dirigidos a grupos vulnerables favoreciendo su inclusión social, generacional y de género. Desde el 2014 s e estructuran redes de distribución de obras, bienes y productos culturales, utilizando en principio la capacidad i nstalada de la infraestructura de escenarios en el Distrito y de servicios culturales. Al 2018 se cuenta con canal es definidos y operativos de distribución de obras, bienes y productos culturales en todo el Distrito. Al 2022 el 50% de la población del DMQ acceda a eventos artístico-cul turales de carácter masivo en espacios abiertos.

Gestión de Redes y Gremios para la Creatividad Artística.
Emprendimientos culturales comunitarios.

Pre-grado y post grado para la profesionalización y especialización de gestores culturales en alianza con Universidad Pública Apoyo a la formación y /o fortalecimiento de Redes, gremios, red de Redes, federaciones y otras formas de agremiación. Gestión de redes culturales para la inclusión social, generacional y de género

Gestores cultural es con alternativas de profesionalización universitaria.

Fortalecimiento de la representación y organización de actores culturales facilita gestión participativa de l a política cultural en el DMQ.

Redes terri torial es y sectores con 10% de repres entación de los actores culturales del DMQ.

Gestión cultural como mecanismos de arraigo social se posiciona como herramienta de inclusión social, generacional y de género. Creaciones y productos culturales distribuidos en todo el Distrito

Gestión de redes de distribución de obras, bienes y productos culturales

40 % gestores cultural es y artistas mantienen actividades de arraigo social con acciones desarticuladas y con poco impacto en la inclusión social, generacional y de género. Una de l as grandes limitaciones en las cadenas de valor de los sectores creativos es la ausencia de canales de distribución de las obras, bienes y productos culturales, lo que determina que no lleguen al público y no se difundan para su uso, disfrute y consumo.

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Proyectos Fomento de cadenas de valor de sectores creativos: distribución y creación de públicos. Fomento de emprendimientos culturales: acceso a crédi to y asistencia técnica. Almacén de insumos para las artes. Bolsa de empleo cultural

Objetivos Incrementar el consumo cultural local de productos de calidad de s ectores creativos. Sectores creativos cuentan con s ervicios de apoyo a la producción de bienes y servicios. Artistas cuentan con espacio especializado en la comercialización y distribución de insumos para las artes. Instancias del municipio el DMQ contratan ges tores y artistas bajo criterios formulados en l a bolsa de empleo cul tural. Gremios de artes y oficios tradicional es y/o contemporáneos se posicionan en el DMQ como mecanismos de incidencia y repres entación de los sectores creativos.

Indicadores Base Baja demanda de productos y servicios culturales resultado de fragmentada visión para la creación de públicos. Inexistencia de servicios de apoyo a la producción creativa con metodologías adecuadas a su realidad económica. Sectores creativos no cuentan con espacios especializados en la distribución de insumos para las artes. Contratación concentrada en limitado número de gestores y artistas por desconocimiento de oferta laboral. Sector creativo con débiles capacidades de incidencia mantienen bajos niveles de agremiación.

Metas Al 2022 un 10 % de la población del DMQ acceda a la oferta artístico-cultural en espacios cerrados (teatros, ágoras, carpas, salas, etc.) Desde el 2015 artistas y gestores cuentan con servicios de apoyo al fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores creativos.

Garantía de derechos sociales y laborales del sector creativo

Asesoría legal para el fortalecimiento gremi al del sector.

Desde el 2016 el 50% de los artistas y gestores cul turales registrados en la bolsa de empleo mantienen condiciones laborales estables y seguras. Fortalecimiento de la organización y participación del sector artístico-cultural, capaz que al 2018 el 40 % de los actores culturales se integren a diversas organizaciones gremi ales, asociaciones y redes del DMQ.

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Línea Estratégica 4:
Proyectos

Ciudad, organización local, infraestructura y espacio público
Objetivos CDC se articul an a l as dinámicas y espacios de participación y repres entación de los territorios. CDC articulados en red o circuito facilitan el intercambio y gira de productos artísticos – culturales del DMQ. Democratización del acceso y gestión de i nfraestructura cultural pública. Indicadores Base CDC duplican di námicas y acciones de los actores culturales y sociales de los terri torios del DMQ Acción desarticul ada de CDC en los territorios del DMQ no facilitan explotar potencialidad de procesos y prácticas avanzados. Fundaciones y corporaciones manejan infraestructura pública desde planes anual es no concertados. Infraes tructura cul tural en centralidades del DMQ. Gestión de infraestructura pública desarticulada a corredores culturales alternativos. Metas Al 2022 l as Administraciones Zonales contarán con un número de centros de desarrollo comuni tario acorde a las necesidades de la ciudadanía, operando de es te modo de manera articulada a es pacios de repres entación artístico – cultural de cada terri torio. Al 2022 el 35 centros de desarrollo comunitario operando articul ados a espacios de representación artístico – cultural de cada territorio. Desde el 2014 Quito cuenta con el Centro Cultural más grande del Distrito en Quitumbe. Desde el 2014 se cuenta con el Centro Cultural en Amaguaña en plena operación.

Centros de desarrollo comunitario
Plan de manejo de los CDC. Formulación y ejecución de agenda artístico-cultural y de patrimonio y memori a para los CD C. Red o circuito de CDC posibilita el intercambio y gira de productos artísticos-culturales entre los CDC del DMQ. Plan de Manejo y Co -gestión de la Infraes tructura cul tural

Cogestión de la Infraestructura Pública para la Cultura

Infraes tructura para la descentralización de la cultural Cogestión de corredores cultural es alternativos de expresiones artístico-cultural es.

Infraes tructura pública articulada en l a gestión de corredores cultural es alternativos sostienen la expresión artística – cultural. Democratización del acceso y gestión del es pacio público para la cultura.

Al 2013 entra en funcionamiento el corredor cultural alternativo del sur, como proy ecto piloto de ges tión del espacio público en el DMQ Al 2022 s e contará con corredores culturales alternativos en las ocho admi nistraciones zonales Todos los añ os los espacios públicos revitalizados en el Distrito albergan actividades culturales permanentes. Al 2014 se construirá el plan de manejo del Parque Bicentenario (Aeropuerto). Hasta el 2015 deben consolidarse los planes de manejo, creación y mantenimiento del espacio público a través de Ordenanzas o Resoluciones adecuadas

Cultura en el Espacio Público: democratización y apropiación
Plan de Manejo del Espacio Público. Desconocimiento de estado y condiciones para el uso del espacio público.

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Proyectos Fortalecimiento de programas realizados en el espacio público. Fortalecimiento de proyectos de intervención artístico – cultural en el espacio público: Quito Baila; Quito a Pi e; Rutas de la M úsica; Circuito de Ferias Interculturales y Solidari as; Festivales y Circuitos de Identidades Distrital es y Sectores Creativos; Fiestas Q, Galerías de arte a cielo abierto, Teatro en la calle.

Objetivos

Indicadores Base Proyectos de uso del es pacio público genera procesos afi rmativos de apropiación.

Metas Desde el 2013 se ha promovido la gestión cultural y solidaria en el espacio público, promoviendo la corresponsabilidad y autogestión. Desde el 2013 las agendas culturales anuales identifican y defi nen con claridad las actividades en el espacio público para el encuentro, el diálogo y la convivencia intercul tural. Desde el 2013 se fomenta la participación artística en el espacio público y promocionando de condiciones para su desarrollo. Desde el 2014 se generan talleres de formación de públicos en los barrios y para los distintos grupos etarios Hasta el 2022 se ha aumenta en un 75% el acceso equitativo y difusión de la oferta cultural.

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Línea Estratégica 5:

Valoración social y económica del patrimonio edificado
Objetivos
CHQ acoge las expresiones artísticas y cultural es del DMQ, proyectando el patrimonio edificado como bien monumental. Proyección de significaciones y memori a histórica de edificaciones patrimoni ales manejadas por sus habitantes con criterios técnicos y sociales. Tres rutas de turismo patrimonial son manejadas con sistemas de cogestión entre empresas privadas, Municipio y organizaciones originarias.

Proyectos Patrimonio y Desarrollo Local
Revitalización del Espacio Público y Peatonalización del CHQ

Indicadores Base
CHQ presentan una revitalización del espacio público en un XX%.

Metas
Hasta el 2022 se ha incrementado en un 35% el área y la superficie de espacios revitalizados en el CHQ. Hasta el 2022 se ha incrementado en un 35% el número de edificaciones patrimoni ales recuperadas y protegi das con habitad en las edificaciones. Al 2016 s e han desarrollado tres circuitos y rutas de turismo patrimonial manejadas con enfoque de desarrollo comuni tario: una en el CHQ, otra en sectores patrimonial es del norte y otra en lugares patrimonial es del sur el DMQ. Al 2016 s e ha actualizado en el 100% del inventario patrimoni al arqueológico y se realizan verificaciones y evaluaciones periódicas. Al 2018 s e ha reforzado de manera sistemática los procesos de investigación, intervención y mantenimiento de los sitios arqueológicos del Distrito. Al 2016 s e des arrolla y fortalece el sistema de gestión cultural de museos.

Habitad en las edificaciones patrimoni ales

Gestión del patrimonio edificado no considera herramientas de gestión social con grupos que manejan el espacio – terri torio. Mecanismos embrionarios para la gestión de rutas patrimonial es manejadas por espacios organizativos no son enfocados desde iniciativas de desarrollo comuni tario.

Apropiación social del patrimonio cultural y natural para el desarrollo comuni tario y turismo comunitario en las parroquias rurales del DMQ Programa Arqu eológico DMQ Cartografía y mapeo arqueológico del DMQ Red de Museos de sitio

Inventario patrimonial arqueológico cuenta con información científica relevante para develar procesos históricos del DMQ. DMQ cuenta con sistema integrado de información de museos de sitio proyectando sus contenidos arqueológicos. Organizaciones originari as cuentan con mecanismos de valoración económica y social de museos de sitio manejados comuni tariamente.

Inventario patrimonial arqueológico verifica el XX% del total reconocido. Museos de sitio implementan iniciativas aislada de investi gación, intervención y mantenimiento reduciendo su potencial aporte a la gestión de conocimientos distritales. Inexistencia de museos de vecindad en el DMQ.

Museo en l a vecindad. Una alternativa para el trabajo comunitario

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5.5. Proyectos: cronograma de ejecución y responsables
2012-2014 PROYECTOS 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2015-2018 2019-2022 MINIST. RESPONSABLES GADDM Q SCMDMQ GADPR Q

Interculturalidad y descolonización de la Quiteñidad
Saberes gastronómicos en el DMQ. Juegos tradicionales y uso del espacio público. Tradición y modernidad: Festival de técnicas artesanales de canastos y del tejido de fibras en el DMQ Vida comuni taria: organizativa, cultural y política en los barrios y parroqui as del DMQ. Encuentro e intercambio de saberes como expresión de culturas e identidades en el DMD Investi gación de l a memoria col ectiva de los barrios y parroquias rurales del Distrito Metropolitano de Quito Digitalización del patrimonio histórico – científico en salud intercultural en el DMQ Narración y recreación de historias de vida y testimoni ales de los adultos mayores Recuperación de la historia propi a como alternativa de convivencia y aprov echami ento del tiempo libre en el territorio y espacio público Estructuración de una red de servicios culturales como bibliotecas públicas, museos, talleres de arte, cinematecas, en los centros de des arrollo comunitario y en centros culturales comunitarios en los barrios creados para el efecto Implementación curricular de educación para l a intercul turalidad y convivencia a nivel de educación básica en las unidades municipales del DMQ Implementación curricular de educación para l a intercul turalidad y convivencia a nivel de bachillerato en las unidades municipales del DMQ Se generan campañas mediáticas sobre lo que implica y sobre la necesidad de la interculturalidad y sobre la nueva identidad quiteña inclusiva e intercultural. Registro y catalogación de fiestas, festividades, celebraciones y ritos del DMQ.

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2012-2014 PROYECTOS 2013 2014 2015

2015-2018

2019-2022 MINIST.

RESPONSABLES GADDM Q SCMDMQ GADPR Q

2016

2017

2018

2019

2020

2021

Investi gación de capital simbólico de fies tas, festividades, celebraciones y ritos. Fomento de circuito de fies tas, festividades, celebraciones y ritos en el DMQ. Patrimonio cul tural intangible.

Gestión Cultural y posicionamiento cultural de la ciudad
Formación e Innovación Integral, Sistémica y Profesional en la Ges tión Cultural y Artística. Investi gación para la innovación creativa. Encuentros internacional es de artes contemporáneas, desarrollos des-centralizadamente a partir de la insti tucionalización de iniciativas consolidadas des de la diversidad de expresiones creativas (FITEQ, FIDCEQ, FIDRA, Todas las Voces Todas, Quito Fes t, Cine Equinoccio, Premio Mariano Aguilera.

Fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores creativos
Cartografía Cultural. Sistema de indicadores e información artística-cul tural. Gestión de Observatorio de Cul turas del DMQ. Fondos Concursables para diversidades de las áreas creativas Fondos Concursables para el patrimonio, memoria social, saberes, gastronomí a, artes anías, etc. Fondos Concursables para procesos socio-cultural es. Becas y residencias o pasantías artísticas. Intercambios internacionales en el campo artístico. Emprendimientos culturales comunitarios. Pre-grado y postgrado para l a profesionalización y especialización de ges tores culturales en alianza con Universidad Pública Apoyo a la formación y /o fortalecimiento de Redes y red de Redes Gestión de redes culturales para la inclusión social, generacional y de género Gestión de redes de distribución de obras, bienes y productos culturales.

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2022

2012-2014 PROYECTOS 2013 2014 2015

2015-2018

2019-2022 MINIST.

RESPONSABLES GADDM Q SCMDMQ GADPR Q

2016

2017

2018

2019

2020

2021

Fomento de cadenas de valor de sectores creativos: distribución y creación de públicos. Estructuración de redes de distribución de obras, bienes y productos culturales, utilizando en principio la capacidad instal ada de la infraes tructura de escenarios en el Distri to y de servicios culturales. Consolidación de canales defi nidos y operativos de distribución de obras, bienes y productos culturales en todo el Distrito Fomento de emprendimientos culturales: acceso a crédito y asistencia técnica. Bolsa de empleo cultural Almacén de insumos para las artes Asesoría legal para el fortal ecimiento gremial del sector.

Ciudad, organización local, infraestructura y espacio público
Plan de manejo de los CDC. Formulación y ejecución de agenda artístico-cultural y de patrimonio y memoria para los CDC. Red o circuito de CDC posibilita el intercambio y gi ra de productos artísticos-culturales entre los CDC del DMQ. Plan de Manejo y Co -gestión de la Infraes tructura cul tural Cogestión de Corredores culturales alternativos de expresiones artístico-cul turales. Infraes tructura para la descentralización de la cultural Plan de Manejo del Espacio Público Fortalecimiento de programas realizados en el espacio público. Fortalecimiento de proyectos de intervención artístico – cultural en el espacio público: Quito Baila; Quito a Pi e; Rutas de la Música; Ci rcuito de Ferias Intercul turales y Solidarias; Festivales y Circuitos de Identidades Distritales y Sectores Creativos; Fiestas Q, Galerí as de arte a cielo abierto, Teatro en la calle.

Valoración social y económica del patrimonio edificado
Revitalización del Espacio Público y Peatonalización del CHQ

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2022

2012-2014 PROYECTOS 2013 2014 2015

2015-2018

2019-2022 MINIST.

RESPONSABLES GADDM Q SCMDMQ GADPR Q

2016

2017

2018

2019

2020

2021

Habitad en las edificaciones patrimoniales Cogestión de circui tos y rutas de turismos patrimoni al Apropiación social del patrimonio cultural y natural para el des arrollo comunitario en las parroquias rurales del DMQ Digitalización del patrimonio histórico científico en salud intercultural en el DMQ Cartografía y mapeo arqueológico del DMQ Red de Museos de sitio Museo en l a vecindad. Una alternativa para el trabajo comunitario MINIST. GADDM Q SCMDMQ GADPR Q Ministerio de Cul tura del Ecuador Estructura del Gobierno Autónomo Descentralizado Distrital de Quito Secretaría de Cul tura del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito Gobiernos Autónomos Descentralizados de las Parroquias Rurales de Qui to

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2022

5.6. Ejecución del Plan Distrital de Culturas
Como se decía anteriormente, hoy en el Ecuador el sector y la actividad cultural cuentan con un reconocimiento normativo a nivel constitucional. De la misma manera, en la actualidad se está discutiendo una nueva Ley Orgánica de las Culturas que regule normativamente la definición de las políticas culturales en el país. Dentro de este marco de la Ley Orgánica de las Culturas, tendrá que revisarse el Plan Distrital de Cultura en su debido momento. Consideramos que el presente Plan Distrital de Culturas al 2022, socializado, retroalimentado y empoderado por la ciudadanía debe ser abalizado y aprobado por el Concejo Metropolitano a través de una ordenanza o resolución. A su vez aspiramos y esperamos que el presente ejercicio democrático emprendido por Municipio de Quito aporte a la ley de Cultura para que esta consolide un sistema normativo sistemático y coherente y, por lo tanto, un proceso de compendio, análisis, integración y sistematización de las normas que ordenan las políticas culturales, a la luz de las necesidades de un Ecuador que demanda nuevos esquemas de gestión, de participación social y de financiamiento para la cultura. En esta perspectiva, la “diversidad cultural distrital” se refiere a la multiplicidad de formas en que se expresan las culturas de los grupos y sociedades. Estas expresiones se transmiten dentro y entre los grupos y las sociedades. La diversidad cultural se manifiesta no sólo en las diversas formas en que se expresa, enriquece y transmite el patrimonio cultural de la humanidad mediante la variedad de expresiones culturales y artísticas, sino también a través de distintos modos de creación artística, producción, difusión, distribución y disfrute de las expresiones culturales, cualesquiera que sean los medios, soportes y tecnologías utilizadas. Por esto el Plan Distrital de Culturas se convierten en instrumentos para debatir, al ser un instrumento de política pública de la cultura, tienen la finalidad de ser conocidas por todos/as, para poder ser aplicadas, ajustadas por diferentes sectores de carácter cultural y servir como punto de partida para trasformar la sociedad quiteña. Al construir un Plan Distrital de Culturas Participativo con el sector cultural, se empiezan a evidenciar los diferentes tópicos a tratar dentro de las mismas y uno de los puntos es la diversidad cultural y su aplicación a la sociedad por parte de los gobiernos e instituciones impulsadoras de la gestión cultural. Si todos los interesados tienen acceso a estos instrumentos culturales, los aportes que se pueden hacer para enriquecerlas y hacerlas viables son muy grandes, muchas veces todo se queda en buenas intenciones o en el papel, pero llevarlas a la práctica se 95

vuelve casi imposible o se encuentran unos vacíos que retardan o limitan y hace inviable la aplicación de las mismas, cuando no hay voluntad política de asumir y encaminar hitos históricos desde la institucionalidad publica cultura municipal. Incluir a las personas, grupos, colectivos, entidades, comunidades para quienes van encaminadas, escuchar sus experiencias, puntos de vista, darles las oportunidades para que expongan sus problemas y posibles soluciones desde diálogos entre municipalidad y sectores artistas y creadores –pueblo-, asegura un rotundo avance en la claridad y puesta en marcha de los procesos culturales. El ideal del desarrollo de planes y programas culturales es, más allá de planificar las acciones y en general la gestión cultural, asegurar que los componentes y recursos culturales estén presentes en todos los espacios de la planificación y proc esos de desarrollo de las políticas públicas del Municipio en su conjunto. La puesta en marcha del Plan Distrital de Culturas enfrenta un gran número de retos para su adecuada y próspera ejecución. Por ello, es necesaria la elaboración de planes y programas consistentes que establezcan parámetros y lineamientos a largo plazo. En buena parte de los casos, ello implica asumir decisiones de complejidad y avanzar asumiendo obstáculos, imprevisiones e imprecisiones constantes, fruto de la gestión cultural y sus actores.

5.7. Sistema de Gestión Participativo y Concertado
La ejecución del plan implicará institucionalizar e inter–culturizar la Secretaría Metropolitana de Cultura que asumirá los encargos-mandatos; diseñar los canales de negociación e interlocución con los diferentes actores culturales y creadores, y definir las acciones previstas en las instituciones púbicas, corporaciones y fundaciones municipales- sector privado y sociedad civil. Por otra parte, se requiere precisar las acciones futuras para facilitar los procesos de gestión; prever las problemáticas que se deriven de la aplicación de la política cultural y disponer de suficiente capacidad de flexibilidad para atender a los cambios y controlar los medios para dotar de soluciones y medios adecuado s a los agentes involucrados en la maratónica meta propuesta y desafío, en la construcción de un plan distrital participativo e incluyente. La experiencia concreta nos dice que la democracia participativa avanza cuando hay una articulación virtuosa entre movimientos sociales e institucional pública; lo vimos en Porto Alegre con el presupuesto participativo. La idea de presupuesto participativo partió, naturalmente de las exigencias populares, de las organizaciones sociales; pero tuvo el apoyo del partido de los trabajadores. En nuestro caso, se deberá producir una combinación virtuosa entre quienes hoy direccionan la institucionalidad 96

publica- Municipio de Quito y gestores – creadores y ciudadanía hacia procesos de democracia, de democratización en la sociedad, bajo criterios de gestión participativa con acciones claras, transparentes y vinculantes en el accionar particular de la Secretaría de Cultura y en el Municipio del DMQ en su conjunto. En esta perspectiva el Sistema de Gestión Participativo y Concertado del PDC será explicitado en ordenanza municipal que contenga:
1. Marco de referencia del COOTAD y Ley Orgánica de Participación Ciudadana y Control Social: acercamiento a la formación y funcionamiento de Observatorios Culturales; 2. Marco de referencia del Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas: acercamiento a la aplicación de Presupuestos Participativos; 3. Articulación de los niveles de gestión al interior de la estructura municipal: Secretaría de Planificación del Municipio; la Secretaría de Cultura del MDMQ; y, las Administraciones Zonales, tendientes a la distribución interna de competencias y mecanismos de articulación de recursos, así como la gestión de la política cultural; 4. Competencias, roles, funciones de las direcciones y unidades transversales de la Secretaría de Cultura; la articulación, los alcances y limitaciones del Observatorio Cultural; 5. Formulación de sistema de indicadores y seguimiento a la gestión – impacto sociocultural del Plan Distrital de Culturas; y, 6. Herramientas y mecanismos de rendición de cuentas;

Con estos horizontes la propuesta avanza hacia la articulación de procesos reales de participación ciudadana que define los mecanismos de Gestión Concertada del Plan Distrital de Culturas al 2022.

5.8. Mecanismos de Seguimiento y Evaluación de la ejecución del PDC
En la misma lógica, los mecanismos de seguimiento y evaluación de la ejecución del plan tendrán una primera parte referida a la gestión financiera, técnica, política y social del PDC, este proceso se realizará bajo la modalidad de rendición de cuenta como mecanismo que facilite el cruce de la información técnica y financiera de los personeros de la Secretaría de Cultura encargados de direcciones y unidades transversales, centros culturales, museos y otras instancias prestadoras de servicios, así como los Jefes de Cultura de las Administraciones Zonales, con los informes de los Observadores Culturales que den cuenta de los procesos, resultados e impactos generados desde las acciones institucionales desarrolladas. De ser el caso se recurrirá a la evaluación conjunta entre personeros, observadores culturales e incluso miembros de organizaciones representantes de territorios y/o sectores creativos; con la finalidad de entregar informes con la aceptación de dos de estas tres partes.

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Con estas perspectivas, será pertinente concientizar a los miembros del Observatorio Cultural en el manejo de los diferentes instrumentos de rendición de cuentas y gestión de conflictos, en la perspectiva de que este instrumento de planificación para a ser un medio para negociar la asignación de recursos económicos y la calificación prioridades a los proyectos que se desprenden de los programas y proyectos generales que manejará la Secretaría de Cultura. De otro lado, una vez identificados y caracterizados los proyectos generales de la Secretaría de Cultura para la ejecución del PDC 2013 – 2022, se elaborará un archivo de Project por cada proyecto, donde se indique claramente, las responsabilidades de cada competencia, los responsables, la asignación de los recursos, la actualización del plan y la elaboración de los informes de seguimiento, monitoreo y control del plan. Estos documentos serán consolidados en un solo archivo de Project, que presente la referencia de todos los proyectos, facilitando la evaluación en base al porcentaje de avance de las actividades y al índice de tiempo transcurrido. Estos mecanismos facilitarán vigilar el cumplimiento de los Programas y Proyectos para contrarrestar las ofertas coyunturales, el desvío de los lineamientos políticos, por último mostrando fidelidad al proceso participativo desarrollado con los actores culturales. Especial atención merece la evaluación de impacto cultural de los programas y proyectos; la misma que se medirá luego de un tiempo determinado , dependiendo de cada programa y de cada proyecto, mediante el uso de técnicas de investigación de campo, como la observación e sus distintas modalidades; la entrevista y la encuesta .

5.9. Estrategias para la Promoción y Difusión del PDC
Retroalimentado, consensuado y aprobado el Plan Distrital de Culturas se lo difundirá en forma escrita, digital y usando las herramientas disponibles de internet el contenido del plan (intranet, extranets, sitios web, listas de distribución especializadas, etc.); para que este instrumento se convierta en un medio de participación activa y ciudadana no solo de los actores culturales del DMQ, sino sobre todo para toda la población del DMQ y del país en general. En forma permanente, lo recomendable será su actualización en períodos trimestrales, para que se exija su cumplimiento, utilizando todas las herramientas disponibles para su registro. Implementando mecanismos y herramientas de control desde el Observatorio Cultural que implementará mecanismos de promoción y difusión en forma anual o cuando decidan la ciudadanía.

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Lineamientos generales para elaborar la ordenanza de aprobación del Plan Distrital de Culturas. 1. Someter el Plan a un adecuado conocimiento de la población del cantón para su interpretación, comprensión y discernimiento para que se constituya en un medio de exigencia de cumplimiento por parte de los entes seccionales, movimientos socio-culturales y otros actores en todos sus niveles; 2. Dar las prioridades a los problemas detectados más importantes para la buena marcha de la Política Cultural con el objeto de alcanzar los objetivos del Buen Vivir y de un permanente análisis del cumplimiento de los derechos culturales; 3. Discernir y promover el contenido del Plan, para que los diferentes niveles políticos, administrativos y de control social del DMQ discutan los diferentes tópicos y puedan tener argumentos sólidos para promover el desarrollo y mejoramiento del PDC con fundamentos de causa y apegados a la realidad de su entorno; y, 4. Elaborar las ordenanzas municipales con claros fines de protección de los derechos culturales utilizando los mecanismos de gestión pública enmarcados en los convenios internacionales firmados por el Ecuador, la Constitución de la República, las Leyes y Códigos pertinentes a la gestión participativa del hecho cultural; las ordenanzas municipales y otros cuerpos jurídicos relevantes.

5.10. Control de la Ejecución
En la práctica del control social se ubican como parámetros básicos de control y observación a: a) La participación ciudadana y, b) El acceso a la información. Por otro lado, la rendición de cuentas, como uno de los componentes del Sistema de Gestión Participativa y Concertada debe conducir a procesos de “empoderamiento” de sectores excluidos con procesos de aprendizaje e información y la interlocución entre actores en conflicto; la participación se convierte en un canal de comunicación con la comunidad retroalimentándola con la información y capacitación recibida. El control de la ejecución del Plan Distrital de Culturas, corresponde al Secretario de Cultura del MDMQ, al Consejo Metropolitano de Planificación, al Consejo Metropolitano de Cultura, y las instancias de participación ciudadana regulares Observatorio Cultural. De otro lado, es importante la formación de Observatorios Culturales territoriales para cada Administración Zonal, estructuras distritales que vigilarán el cumplimiento de los programas y proyectos del PDC en los espacios de participación y rendición de cuentas que se institucionalizaran por parte del GADM de Quito. 99

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