Bergoglio el mendicante.

Alegría, emoción y sorpresa, han sido las variadas sensaciones, que generó la elección de nuestro nuevo papa. El raro aleteo del Espíritu, ha elegido a un hombre que estaba en los pronósticos de muy pocos. Su soplo nos ha obsequiado un Pastor Universal; que ha tenido el honor de ser el primer compatriota, el primer latinoamericano y el primer jesuita en asumir semejante distinción. El último papa no europeo, que culminó su tarea en el año 741 fue el sirio Gregorio III. Por una extraña casualidad, su excepcional espíritu caritativo, hizo que se le adjudicara el sobrenombre de “amigo de los pobres”. Del mismo modo, nuestro cardenal ha elegido su nombre como Francisco, en honor al santo de Asís. Como aprendiz del gran santo de la edad media, nuestro nuevo papa, viene realizando una notable tarea en defensa de los marginados y los excluidos. La orden franciscana logró transformar el mundo con su infatigable predica y su opción por la pobreza, ante un mundo que vivía una corrupción alarmante. Bergoglio con la elección de ese sencillo nombre, ha intentado remarcar su preocupación por los marginados y su opción por una Iglesia despojada de sus oropeles. Pero también muestra; su deseo de restaurar esa casa, que se haya en ruinas y atravesada por las profundas heridas del escándalo. Es de esperar que con este renovado ánimo, logre conducirnos a una transformación y conversión en el Espíritu. El catolicismo ha elegido como sucesor de Pedro a un hombre de una frugalidad extrema. Un hombre que se alimenta de la moderada comida que él mismo prepara y no disfruta de cenas en lujosos restaurantes. Ha puesto su mirada en un asceta de una austeridad “franciscana”. Su severo estilo, opuesto a la ostentación de la curia romana, no tendrá ningún temor a la hora de quitarle sus privilegios y sancionar a los culpables de los más diversos escándalos. Sin duda que la sencillez, la humildad y la restauración, serán los rasgos de este nuevo pontificado. Este hombre afable, sencillo y cercano, ha sido una persona que no necesitaba de intermediarios. “Soy Bergoglio”, le dijo un par de veces a mi esposa, cuando acudimos a él, ante la lentitud burocrática del tribunal eclesiástico. Parecía una especie de broma insólita, con un exótico contenido religioso. A pesar de su cargo solemne, no hacía uso de secretarios o ayudantes, que comunicaran sus mensajes. Prefería establecer en persona sus comunicaciones y tomar por sorpresa a sus oyentes. Según sus palabras: “Ser un cardenal es un servicio, no un título honorífico. La vanidad, el jactarse de uno mismo, es una expresión de la mundanidad espiritual, que es el peor pecado en la Iglesia”. Lejos de las apariencias y el boato de las discutidas riquezas Vaticanas, el sencillo Pontífice, podrá mostrar esa cercanía que se le reclama a la jerarquía eclesiástica. Bergoglio siempre apostó por una Iglesia que salga de los palacios, que deje de mirarse el ombligo y se lance a las calles. Su vida cotidiana, manifiesta esa necesidad de encuentro, con los diversos rostros sufrientes de nuestra patria. Pero también nuestro cardenal se muestra como un profeta, que nunca se calla ante la injusticia. Una especie de apóstol que declara la verdad sin temores. Un gladiador del bien, que trata de combatir las estructuras corruptas que entorpecen la paz. “Estas cosas me ponen de la cabeza”, agregó en su dialogo con mi esposa, cuando no comprendía la terrible lentitud de los tribunales eclesiásticos. Con ese espíritu indignado, logró darle solución a una causa que llevaba cerca de diez años, en apenas unos tres días. Y así, el sencillo cardenal, mostró una dinámica eficiencia, que envidiaría el mismísimo san Expedito. Cuando culminaba cada dialogo, su última frase era “Recen por mí. Recen por todos”. Por ello, quienes alguna vez se cruzaron con él, no se sorprendieron ante su

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que repetía hasta el hartazo. El cariz anticlerical de esta campaña y de otras acusaciones en contra de Bergoglio es notorio y evidente”. ha sido la que le ha permitido ocupar el lugar. la que lo ha liberado del mal. organizada por la “izquierda anticlerical para atacar a la Iglesia.pedido de oraciones. rece por mí. por favor. Ha vivido como un pastor que no solicita bienes materiales o dinero. debió soportar una injusta condena a su fama y su camino de santidad. Con paciencia respondía a las más diversas inquietudes que le manifestaban sus ovejas sufrientes. sino porque ha sabido mendigar la oración del pueblo. El Santo Padre. Recuerdo que durante las polémicas ante la ley de matrimonio igualitario. han sentido cierto odio y tristeza ante su designación.com. en la que antes de bendecir al pueblo. mientras los ricos son aplaudidos por huir de la justicia”.blogspot. en medio de las tempestades. Ante ese requerimiento me respondió: “Comparto su juicio sobre ese sacerdote: está equivocado. Que Jesús lo bendiga y la Virgen Santa lo cuide”. solía responder cada una de las cartas que le enviaban de su puño y letra. las armas que lo liberaron de las difamaciones acerca de su actuación durante la dictadura Argentina. En su indignación contra los poderosos manifestó que los “pobres son perseguidos por pedir trabajo. Calumniado por un gobierno que no soportó su lucha por la justicia y las denuncias ante la corrupción. No sólo ha elegido como nombre Francisco. a la que consideraba un arcaico resabio medieval. Fueron esas oraciones y ese silencio ante el Señor. quedaron intactos. Una especie de muletilla o mantra. sino que sólo demanda oraciones y bendiciones.ar/ 2 . desorientado o desequilibrado… Recemos por ellos. Su defensa de la vida y el matrimonio. noticias calumniosas y difamatorias. que esperan de la misericordia de sus pastores. pide que sea el pueblo quien lo bendiga. frente a los miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro. Ahora se ha transformado en un pastor universal y quizá no pueda responder las miles de demandas cotidianas. Con una velocidad inusitada desde el Vaticano respondieron: “La campaña contra Jorge Mario Bergoglio es bien conocida… La lleva a cabo una publicación que lanza. combatía la estructura jerárquica. Horacio Hernández. http://www. para cumplir su ministerio. Sólo se trataba de una sana costumbre. le han generado cierto rechazo por parte de estos grupos. a veces. Sin duda que los acérrimos progresistas. que la providencia le tenía reservado. su deseo de comprometerse con los marginados y su actitud profética. Y ha sido esta actitud ante sus adversarios. que le permitió alcanzar el máximo honor dentro de la Iglesia. Y también. le hice una observación sobre un sacerdote que promovía esas conductas impropias. Con una obstinación pertinaz.horaciohernandez. Se trata de una campaña difamatoria. La sencilla expresión: “Recen y hagan rezar por mí”. que debe ser rechazada de forma contundente”. Al parecer el Espíritu ha escuchado ese cúmulo de oraciones y lo ha elegido para timonear su barca. en honor al creador de la orden mendicante. A pesar de esas falsas imputaciones. Pero sin duda dará soluciones y palabras de aliento a un considerable número de fieles.

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