Enrique Verásregui

C J« M O V M IM ItIIfr*

5 /3 3 3 2

Primera edición: setiembre 1991 (c) (c) Enrique Vcrástegui De esta edición: Jaime Campodónico / Editor Chavín 45, Lima 5, Perú Telf. 31-2505 Impreso en el Perú

LIBRO M ONTE DE GOCE
La edición de mi p rim er lib ro En los exramuros del mundo. presentado en marzo de 1972, me obligó a embarcarme en un libro más ambicioso. Para esto necesitaba recluirm e, emigrar de Lim a. Con algunos apuntes y muchos proyectos decidí irme a mi pueblo San Vicente de Cañete. Trabajé fatigosamente, juntando muchas veces noches con amaneceres, especialmente cuando caía en el buen cam ino de las cosas. C laro, la distancia geográfica entre Cañete y Lim a está prácticamente anulada por la abrumadora intensidad de las comunicaciones: colectivos a to­ da hora, día y noche agitándose entre los arenales del desier­ to que nos separa. Cañete es como un suburbio anticipado de Lim a: la radio, los periódicos, la televisión, las revistas, los vespertinos, los chismes, todo te llega con tanta o más p ro n ti­ tud que a las mismas urbanizaciones, balnearios o barriadas de la gran Lim a. Como se ve no necesitaba v iv ir físicamente en Lima para palpar el hervor de su vida lite ra ria , claro con la ventaja de evitarme la sordidez de su bohem i*. No dejé pues de respirar la actualidad cu ltu ra l de Lim a, por más que para al­ gunos yo no sea más que un p rovincianito de m ierda. El lib ro fue escrito entre marzo y diciem bre de 1972. La es­ critura de la primera versión, que por entonces llamé Bodegón, duró por entero 9 meses. Creo en la im portancia de hablar in extensó de los procedimientos de creación, es decir del ar­ te poética que concebí para dar cima al lib ro que estamos abor­

dando. Yo solamente he que experimenta y vive nuestro tiempo. En este de poemas, es m ejor la

sido un film ador de la crudeza diaria el hombre y la m ujer de la urbe de sentido Monte de goce no es un lib ro escritura continua a través de la cual

pasan los géneros literarios: narraciones, sonetos, formas teatra­ les, guión de cine; sí, claro, hay eso: un flu jo de conciencia (como en jo y c e ), hay también esquemas matemáticos que provie­ nen de m i vinculación con los estudios de economía que hice en San Marcos. La significación de tales combinaciones o per­ mutaciones obedece a mi deseo de representar la variación de los cuerpos en el lecho am atorio. La referencia en prim era persona dentro de la escritura es solamente una realidad verbal. Los diagramas, las composiciones a lo Kandinsky, los textos simultáneos (sí, por supuesto, en el poema “ Cantus firm u s ” ) , son las armaduras, las singladuras del lib ro ; pero también hay traducciones y versiones personales sobre un soneto de Petrar­ ca. Claro que Petrarca tuvo traductores peruanos, el prim ero Enrique Garcés, después Clemente Althaus, yo comento esas traducciones y ofrezco m i propia versión, pues hubiera sido ocioso quedarse solamente en el plano del comentario. Bueno, francamente no tuve en cuenta el tiem po que media entre esos traductores y lo que yo hacía, es decir del poder del lengua­ je en su momento, en mí el tiempo ha acumulado todo un baga­ je de experiencias artísticas que dan contenido diferente al sen­ tido de cómo puede hacerse una cosa distinta partiendo del mismo crite rio estético de la poesía. Por supuesto, los diagra­ mas aluden a las cuestiones ex-machina. Hay poemas en los que propongo la construcción de una máquina erótica o sexual, de ejercicio sexual; esto es un símbolo de los muchos disfraces del erotismo, pero sin dejar de tomar en cuenta que, más que el texto de la erótica, lo que me propuse fue una erótica del tex­ to, tan sedicioso como delicioso, de modo que si el m otivo es el erotismo, su m ovim iento es p o lifón ico: una m u ltitud de voces se cruzan y entrecruzan, se atraen y se repulsan a la vez, pe­ ro enlazándose como en un coro a capella produciendo un rico espectro de tonos. Tam bién hay poemas que se elevan al plano de la alucinación, generada por la experiencia de las drogas:

marihuana. LSD, ayahuasca, toé, moño rojo, anfctamina, mandrax con licor, y el alcohol mismo. Este por supuesto que es un ca­ pítulo doloroso, terrible y de gran profundidad traumática. La parte sexual tal vez alarmará al lector, pero esa alar­ ma será justamente una proyección de su conciencia de clase. La burguesía tiembla ante la imaginación artística y se ve sitia­ da y en peligro, y realmente no se equivoca pues sabe que el arte revolucionario está cavando su sepultura. Con mi lib ro so­ lamente pretendo un lector que emprenda su reescritura, un lector que niegue el ser social de la burguesía, alguien que por insatisfecho emprenda la experiencia de esta otra form a del in ­ fierno que es Monte de goce. Yo no sé exactamente cómo po­ dríamos m edir esas difrencias entre perversión, depravación, corrupción y exacerbación del placer sexual, mis textos podrían tal vez tomarse como documentos que pretenden testim oniar de algún modo esa inclinación tan íntim a y críptica del hombre por transgredir las normas de ese “ orden” impuesto desde afuera; yo creo más en una autoafirm ación que en un reflejo condicio­ nado; me parece que tal paroxism o del goce sexual es .solamen­ te una respuesta a la tecnología actual como fin supremo de la sociedad contemporánea, en la que estamos inmersos y perdi­ dos sin remedio. El lib ro es una sátira contra la burguesía peruana, dom ina­ da aún por patrones religiosos no obstante su descrédito tre­ mendo, por el poder p o lítico y económico a pesar de su ruina, quiebra y corrupción y por preceptos culturales risibles y ana­ crónicos. Es justamente eso. Por cierto, vistas las cosas desde esta perspectiva no hay nada obsesivo en M onte de goce. Pero así como hay in fie rno en muchas de sus páginas hay también pliegos de paraíso y purgatorio. Convengo en que el lib ro es como una reactualización del erotismo clásico, y también la pues­ ta en escena en su contexto del Cantar de los cantares y de los textos místicos de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de A v ila . M is antecedentes literarios en el Perú se reducen únicamente a Oquendo de A m at con su único lib ro 5 metros de

poemas.

9

Ahora bien, el lib ro puede interpretarse también como un reflejo (»puesto del mundo (el poema está siempre abieno a todas las interpretaciones posibles, a cuantos significados quie­ ra dársele para estar con M allarm é. de modo que yo mismo no tengo nada que hacer desde esta silleta de intérprete, pues una vez salido de las prensas es el lib ro el que ofrece todas las interpretaciones o exploraciones críticas o indagatorias que quieran hacerse). El m undo me llega a través del prisma de la lectura, aun cuando el m undo en sí es un lib ro permanente­ mente abierto, escrito y por escribirse, en fin como el espectro mismo del prisma: todo esto es el m otivo de mi "in s p ira c ió n " como se llama tradicionalm ente a ese momento previo o mágico de la escritura. Sin embargo, para mí el símbolo no es. como antes, la m ujer, la rosa perfumada, la luna, el mar, el cielo, las estrellas; para mí el símbolo generador es el lenguaje mis­ mo. Yo no creo en el verso Dios, para mí cada poema es el resultado sim bólico, a la vez que una crítica de la sociedad en que estoy viviendo. Monte de goce es una pantalla abierta en la que se proyecta ese m undo social descarnado, no en forma positivada sino fotografiado en imágenes en negativo, es decir la parodia de un m undo al revés. Como señalé anteriorm ente, en Cañete escribí todo el lib ro de un tiró n , en nueve meses, entre marzo y finales del año 72. Aquello fue realmente devorador; cada día term inaba exhausto. Escribir a máquina es como cabalgar. Cuando colocas las ma­ nos sobre la máquina es como si agarraras las bridas y fueras a cabalgar en una inmensa pradera. Pero, por otra parte el teclear viene a ser un trabajo distinto, más relacionado con la ejecución del piano, de tal m odo que cuando escribía presentía como si estuviera tocando la parte coral de la novena sinfonía de Beethoven, esta era exactamente mi sensación emocional en los momentos de mayor intensidad poética. Para mí la tensión del poetizar no pasa de ser un simple trabajo, igual al que hace un albañil; yo trabajaba diez horas continuadas, como si estuviera chambeando a destajo, la ansie­ dad Iji disipaba con el c ig a rrillo , fumaba como un apestado, to­
10

i

mando a la vez infusiones de yerbaluisa o de manzanilla. No atendía en absoluto otra cosa que no fuera escribir. Entre poe­ tizar y picapedrear no hay ninguna diferencia, solamente los delicados, los señoritos burgueses de Lima son los que se in fla n y se endiosan hablando del terrible trabajo de escribir inspira­ damente. subestimando todo o tro trabajo humano como si fueran dioses. Cojudeces, hermano, escribir un poema o un párrafo narrativo es exactamente igual que barrenar una pista, repa­ rar un autom óvil, barrer un pesebre, dom inar una muía, cortar leña, faenar en el mar, b a tir mezcla, lampear una acequia. No tuve ninguna otra preocupación; la de editar el lib ro vino sola­ mente hacia el fin a l, cuando comencé a sentir el peso del vo­ lumen. Los poemas, o textos, o capítulos, o como quiera llamárse­ los, pues el lib ro es también como una novela, un drama, una comedia, una farsa, una picaresca, una serie de science-fiction. fueron originalm ente d ifícile s, en tanto no he escrito nada que no lo haya v iv id o originalm ente. Claro, hubo un diseño o rig i­ nal del lib ro : la temática general tenía que ser el erotismo, a p a rtir de aquí venía la invención de mi propio yo y de todos loS personajes; luego vin o la imaginación de un espacio en el cual se escenificarían los m otivos. Previamente a todo esto ha­ bía habido toda una acum ulación de inform aciones, eso que se llama en teoría materiales de escritura o estructuración: histo­ ria, experiencias, lecturas, notas, anécdotas, apuntes, libros, d i­ bujos, fotografías y el recuerdo atento de la memoria. Todo un bagaje de elementos lite ra rio s con los que debía poner en m ovi­ miento el aparato verbal de cada pieza, de cada texto. Cuando escribía tenía permanentemente a la mano un Cuaderno de apun­ tes, si me asaltaba una idea, un recuerdo, dentro del curso de la escritura o en sueños (que es lo mismo) lo captaba en rá­ pidos garabatos como si fuesen el esbozo de un dibujo apresu­ rado, consciente de que estas ideas fugaces eran como aerolitos o cometas que tendría que incorporar muy pronto y resuelta­ mente en el universo cósmico del texto.

11

Monte de goce es un lib ro sin género, aun cuando desa­ rrolla una estructura abierta; un lib ro sin anécdota aunque co­
mo en las obras musicales se am plifique en variaciones. Escri­ b ir, claro, no es sino "p ro g ra m a r'’ el texto que el lector debe desarrollar, anular, renegar, o transgredir. Este lib ro , pues, es como un tratado de la experiencia pero a p a rtir del lector. Lim a, marzo de 1976.

12

!

Escrito por encargo de la dama que m e proporcionó los nombres, las figuras, el de coradoy la mecánica del flash, el grabador, la matemáti­ ca del sueño, el diseño cromático del jazzj y la bibliografía necesaria - yo no hice sino programar los datos a la fría compul' sión de mi Computer & el texto se hizo por añadidura. Escrito fue además como un desplazamiento — en el campo de las alegorías: arriba en (c ie lo /so l) la página que es un lienzo, pentagrama en blanco representa al envés: desublimación, cuerpo del inconciente, y abajo en (tierra/m ar) el mismo lienzo la escritura representa el revés del envés: expresión, in conciente del cuerpo- aunque más que por radical por radial, oblicuo de L a venus del espejo (cf. Velásquez, óleo sobre lienzo: 1 2 2 .5 x 1 7 5 , año 1 6 5 0 ): toda existencia es irreal, lo real como existencia de lo irracional. # >

(

i

i

i i
f

I

M usa cuéntame aquellas cosas que ni sucedieron anteriormente, ni ocurrirán en lo sucesivo. P L U T A R C O , B anquete de los 7 sabios, cap. X

D E S P L 1 E Q U E Q oce de la reflexión Significado/Denotación (C am p o de invierno)

i

DIBUXO DEL VENERABLE VARON F. J. de la C. (B eardsley's fro n tisp ieces: e stam p ad o en seda) 1. C onvento de las D escalzas (G ranada, 1581): u n ho m b re co n tem p la la noche y esos ruidos lejanos: y se deja a c aric ia r la m ejilla com o las flores son acariciadas p o r la brisa de m arzo y esa luz de la luna aquí a rrib a es u n a luz com o flo r im precisa u n a o rq u íd ea en los dedos de Buda gas tra sp a re n te esparciéndose en el espacio “ . . . los ojos negros, m ansos y suaves; nariz igual, que tira b a algo a aguileña, la boca, labios y barba, “con to d o lo dem ás de su ro stro y cuerpo, “en d eb id a proporción;

.. que sola su p resencia y com posición ex terio r com ponían a los que le m ira b a n “ : ¿com o con o jo s de violeta? Un p étalo ab ierto e n tre los pétalos de piedra & esa h am aca de m im bre ¿la ham aca donde e stá yaciendo M artín Adán com o en u n h alo celeste? “ H otel C om ercio“ , año 1960: alucinación / dip­ som anía / psicosis. 19 i

¿H am aca do yace la bella N annerl cu b ierta de sueños? "M aison de la M usique”, B ruxelles: n eurosis / p a v o r / Liszt congelado. V E N U S & T A N N H A U S E R Adonai llegó a Lim a tira n d o dedo b a jo la escarcha de L atinoam érica la m ochila al h o m b ro el nem b u tal e stira d o com o el aliento de V enus & T annháuser jo v en poeta se en am o ró de Alien com o Alien se enam oró del viejo Adán vestido com o gacela b a jo el crepúsculo ro sa Alien & Adán / o Alien & joven a m a n te de Leda cam inan em briagados con licor de cerezos el silencio tra z a p a la b ras de flam a en el aire J. Gonzalo vio u n a som bra com o de R im baud escabullándose tra s la m ala de lluvia / & la náusea resu rrecció n del culo m ejor culeado esa presencia de m ejilla acariciada p o r la luna se quedó silenciosa com o e sta tu a de cedro de Indias o ró & acarició la m ejilla de Teresa to d eath because not d eath ese m iem bro erectu s d e n tro de ella seráfica su b lim ad a la a rre c h u ra es u n estado de derecho país bodega inacabable: reinos, especias & el clim a com o un p araíso con fragancias de vulva.

20

I. 2. 3 a.m .: los cuerdos yacen d urm iendo en casa & afuera no es m ás esa dicha conocida com o tal / tal como: de B eata Vita, Cap. II - 11, A ugustinus elim inó el pétalo húm edo in fe lic id a d ----------- »desdicha----- »no posesión

dijo Agustín: tem or «------------ infelicidad«-----------------tem o r

í

1

ld e s d ic h a -------- » no posesión------- » infelicidad ' i
s e rp ie n te -------- »no posesión«-------------- nada
„ ijo N a n n e rl: sol ------------------» s e rp ie n te ----------------- » sol d

i

l

1

no posesion «-------- nada«---------------serpiente

, •

.

1

explicándom e su ú ltim o sueño voy a cojerte por el rabo & se ríe te quito el saludo co n te stó & Un venado lam ía sus tobillos to rso s com o aguas en calm a 21

Una cab añ a con techo de ho jas de palm era & el agua de los cocoteros los m ochileros h a n escam pado a 3 leguas del sol: m agnetism o / ten sió n / distensión / tensión distensión:

/

ORQUIDEABROTOENELROCE y la serpiente de su cuello de serpiente se enroscó b a jo m i pecho ¿nos hacemos? la besé & se calló: sueño a m edio explicar & afu era se d u erm e m ejo r e n tre el p asto so ñ ar es c a m in ar = es d o rm ir com o en frag an te vuelo de jazm ines e im ágenes de Bach él & ella son 2 sicóticos llo ra n d o solitarios / e n tre la m u ltitu d .

22

1.3. ¿S us cabellos e ra n serpientes de escam a suavísim a? E lla se colocó en posición contem plativa & energía la p e n e tró / en a san a de 6ta recepción. D ijim os p o r qué se h a de hacer lo ya hecho? Alien dijo: “Y our clean sonnets? “ I kiss you on y o u r fa t c h e e k .. . / Goodbye, “ I'm going to PucalJpa “ to have V isions. Y d ijo M artín Adán — el de los gruesos cachetes: " . . . todo es tra g e d ia . . . la flo r en la m aceta, “la luz donde no está, la m ano todavía, “y este cu e rp o que crece y m uere de su día, “y este ir i v e n ir sin q u e re r del p o e ta ...

“ ¡E ra un m u ch ach o ebrio, con su to d o y su n a d a !" Era un muchacho ebrio: Alien cfS an Ju a n o cu alq u iera de é sto s —m uchachos que huyen de los reflecto res de la red a d a : "... de e s ta tu ra e n tre m ediana y pequeña; el ro stro “ de color trigueño; flaco, p ero bien p ro p o rcio n ad o " & lib res com o son lib re s los vuelos de la im aginación je a n s african looks el

23

a m o r com o un sueño con an fetam inas Odile o F rederic o H élene o M arianne o N annerl u n a trib u e rra n te en las a u to p istas M A C H U P IC C H U flu jo de m agnetism o: Ah, u n coño tem bloroso in sta n te de la lengua inmóvil pálidos los m úsculos elásticos ¡Oh llam a de a m o r viva m is m aires ¿eb rio s o villanos? no puedo definir el ocio creador: yo fui el expulsado & eso basta: ¿ p o r qué ha de hacerse lo ya hecho? la belleza no e n g ra sa las carnes de nadie / exige delicadeza el c a m in ar con u n a vulva e n tre los dedos serpientes & m edianoche: p a la b ra de U ngará.

24

1 .4. & n ad ie jam ás fue acariciad o com o yo soy acariciad o ah o ra e n tre el ojo del olm o & el lecho de N annerl C anciones del a lm a en la ín tim a com unicación de a m o r con Dios. O pus I I I (LLAMA DE AMOR VIVA, 1): el venerable saboreó su p a isa je predilecto del p araíso & d ijo “ ¡Oh llam a de a m o r viva ¡Oh N annerl de o jo s fresca que tiernam ente h ieres & dulcem ente in q u ieta de m i alm a en el m ás p ro fu n d o centro! de tu lécho en el m ás rico espasm o! Pues ya no eres esquiva, po r eso te m e quedas, a c ab a ya siquieres, h a s algo ya siquiera, ro m p e la tela d este dulce encuentro/* Toca el laú d p o r este d u ro cuerpo. “ ¡Oh m ano blanda! ¡Oh toque delicado, que a vida e te rn a sabe!" & a c a n d o r tan delicado te asem ejas com o toque fresco de tu s labios sobre la flo r de m i p. en carn ad a y d u ra. ¡Oh dulce N annei* de pechos acariciados com o luna o noche o brasas! & dulce N annerl g iró sus ojos u n a vez m ás giró sus m uslos & esa leve espalda suave com o a lm e n d ra en flor: dulce p rad era donde p astan León & Buey: el e sta d o de excepción. 25
«

m i caricia quedó e stam p ad a en m árm ol ro sa / u n a h isto ria so b re la h isto ria de su cutis: out-history d ijim o s no & giró len tam en te hacia la p resencia de serp ien te in o p eran te p a la b ra detenida sobre la p a la b ra de la noche O rfeo ha de d o rm ir com o se duerm e m i gran lanza ro ca & g ranito en H im eneo o en m eneo de los m uslos e n tre los m uslos fluorescentes: aq u e sta N annerl & su caricia que no n o m b ran las E stad ísticas del año.

f

I. 5. Aquí he desbrozado tu sonrisa & do rm í aquí b a jo el perfum e del jazm ín m es de la m o ra: desplacé m i lengua sobre u n a estancia de lo inm anente Canciones e n tre el a lm a y el E sposo. O pus II (CANTICO ESPIRITUAL, esposo, 1): "¿A dónde te escondiste, A m ado, y m e d e ja ste con gem ido?1 ' Allí, lindura, allí he perm anecido com o ardilla e n tre ram a & ram a m ecido com o u n pino b a jo el viento. ''C om o el ciervo hu iste, habiéndom e h erido; salí tra s ti clam ando, y era s id o /' Y e ra ido en verdad: u n a m asa de o jo s idos. E ra u n loco e n c arn a d o en su intan g ib ilid ad u n a p aran o id e — el g u ita rre ro de. Y sin em bargo, S eñ o ra, ¿dónde creyó vos qu e estab a yo? E sposa, 3: "B uscando m is am ores, iré p o r estos bosques y riberas, ni cojeré las flores, ni tem eré las fieras, y p a s a ré los fuertes y fro n te ra s." 27 i

E ran las 12 cuando las 12 daban a mi oído & todos los cuerdos ron ron ron esos cuerdos ro n cab an m ás fuerte que un cam ión con carga pesada & N annerl can can can ya e stab a e sta N annerl can can can can tan d o canción ca n ta n d o canción N annerl era mi lib ertad de ro d a r en la esfera im precisa del alm a & volvíam os a c a m in ar m uy ju n to s al a lb a volvíam os a ro d a r com o un sol que se esfum a en el sueño com o una canción y un fósforo ard ien d o .

28

1 .6. 3 a.m.: hubim os de e s tre lla r n u e stra m ochila so b re aqueste p é ta lo p a rd o de la hora Canciones del a lm a q u e se goza de h a b e r llegado al a lto estado de la perfección, que es la unión con Dios, p o r el cam ino de la negación e sp iritu a l. O pus I (NOCHE OSCURA, 1): los cuerpos se ju n ta ro n com o un trazo tan p reciso u n a p in tu ra un ritm o y la distrib u ció n p e rfe c ta fo rm alid ad exacta: la ecuación & la belleza: y un color com o de lila a rra n c a d a del crepúsculo: " E n u n a noche o sc u ra / con ansias de am ores inflam ada, ¡Oh dichosa ventura! salí sin ser n o tad a, / e stan d o ya m i casa sosegada." ¡Oh! de am ores voy dichoso y e n tre am ores tú —m i dulce h u rí ta n dulcem ente llegan tu s cabellos cu b ierto s de rocío: ecuación de la belleza: ni casta ni p u ra ni b lin d a d a : o tra es la arm onía com o o tro s son los dioses de su m ente el a m a n te m enos casto m enos pu ro no conoce pureza ni castid ad m ayor que. el no se r casto ni ser puro. 29

I. 7. E S P A C I O D E L U Z : cuadro de la in tem p o ralid ad U R M T 0 UNA A I A D B L A DA A M T 0 L A D A R A R 0 A D A I D A M A 0 A R 0 A I M A 0 A R M BA R E B E B E L L L L E M I A A ZA I T I T 0 0 0 0 0 0 0 0 Q 0 0 0 0 P OR EL DE PESO UN

NANNERL: R N • 0 A S M N 00 N R T 1 N I A N 0 N F J A O E N M T A A E N N S A

GORRION

D E

G D M U A L T A I C C D A O

A M 0 R

A V E

A R A

R 0 S

E V E

M O R

DOBLADA POR EL PESO DE UN NU ED O S E P LE ROP ADALBOD OLLEB N O I R R O G ED E R B M A T S E ROMA LED( A) S E N O Z A R O C SOL 30

J. 8. & Alien se fue com o (se fueron) todos: Telém aco & todos / p a rtie ro n tras la. N annerl volvió a p o s a r ante mi cám ara: COÑOSILVESTREORQUIDEA&LUZ im agen lánguida b a jo el ciprés P andora m e a p la s ta co n tra su languidez & T annháuser aú n la con tem p la en la noche la arga / a m en en / tee: m es de am or / m es de im plosión: Ju a n de la*Cruz Yu tao k ’o: p a ra venir a saberlo todo, no q u i e r o sa b e r algo en n ad a p a ra venir donde tú e stá s debo e sta r donde yo estoy a sí es com o ha de tra n s m u ta rs e la p a la b ra: sin o tra luz & guía, sino la que en el corazón ardía.

LECTURA

AUNQUE RADIAL ALEGORICA NORMAN O. BROWN (cf. El cuerpo del am or)

DE

II. I. Cannabis Indica: una estudiante posa ante Velázquez C ualquier cantidad de h erm o su ra pude h a lla r en este vuelo. 2 ojos abriéndose com o 2 m uslos b a jo la b a ta tra sp a re n te ( 2 x 2 ) : y la doncella del poem a: tan delgada / tan suave tan de tan (fresca) h erm o sam en te in cierta o el asom bro y la so n risa c ap tad a p o r el lente de algún p in to r ren acen tista a m ediodía: en tre las 12 & los cam pos de am apola — en tre la luz los floripondios: ella venía o iba hacia la fuente • venía con la m irad a in q u ieta y la blusa in flad a b ajo este ciclo de ho jas frescas: nadie la m irab a p o rq u e nadie aquí pud o darse cuenta de su paseo p o r el m undo ninguna profecía la esp erab a (los Cantares no hablan del am o r b a jo los tra ile rs ) y ningún perió d ico lanzó la no ticia al teletipo: la ceguera reinaba en las visiones de los h o m b re s del país (p aís de ciegos y la v ista oscura / p aís de sordos: no hay razón) ♦ ella do rm ía sobre las yerbas de m i re tin a y sus m uslos olían com o una p ra d e ra de anfetam inas . (2 x 2): 2 ojos posados com o 2 m uslos e n tre sus m uslos la so n risa / el fósforo / las lilas: el bodegón se fizo.
II.1.2. Una estudiante = Nannerl (objeto erótico primario del Aedo).

33

Aedo = tú/yo/él (la cualidad personal singular que el lector no-baudelariano/no-eliotiano quiera darle, ¿sí?). Aedo = también es el lector, lo repito. Cannabis Sativa: refiere la distorsión visual del objeto me­ diante una lente que no es externa sino química, mezclándose, adentro, entre los pastos oscuros de la memoria. Ella (la lente convexa y/o también el objeto erótico = transmutación de Nannerl en panículos alquímicas del alma) es fotografiada desde án­ gulos obtusos por Velásquez oblicuamente capturada entre una multitud ella cuyo rostro ha sido diseñado con retoques cosmetológicos a lo Twiggy. Velásquez = Aedo o el Velásquez cifrado por Foucault. Un prim er plano logrado frente a un pecho me­ dio escurrido de la blusa o esta lindura de mujer escojida in­ clinó su cuerpo hacia adelante, muslos delgados & piernas largas, terciopelo rosado entre los muslos, su juntura que lamo, rodillas levemente dobladas —& brazos estirados (sus) se apoyan contra el borde redondo de una butaca rojo granate aterciopelado formando con su cuerpo un ángulo entre recto & agudo, mirando hacia ade­ lante a los ojos del pintor, a sus pinceles o a la cámara, pero con ojos (ella) levemente entornados para arriba: la bolsa blanquísima de la pupila recorrida por finísimas mallas cobre púrpura, inyec­ tados, mira adelante a los ojos del Aedo (reflejado en un enorme espejo cóncavo con retorcidos marcos en pastel de oro —solo eso ella puede ver) porque Aedo cabalga sobre sus nalgas, la espada en punta haciéndola sangrar, gemidos, cosas así. & Aedo la unta suavemente de una pomada que la publicidad (periódicos) asegura infalible contra las flores almorránicas. El no enfoca la bolsa de los ojos sino las bolsas de los pechos (duros, pequeños, dulces, opalescentemente insinuados) / la yerba actúa sobre los dos: pin­ tor & partenaire, drogados, arrechos, cuerpos enlazados a través de la función social de cada uno (fotógrafo/modelo) trabajando como una pirinola girando (los dos: fuerza im pulsora/pirinola) sobre el espacio intraducibie de la tropología incandescente: Dulce máquina en flor arrojando serpientes doradas sobre mi sueño te veo pantera de ojos violetas que he vaciado con un trozo de lata tu pubis oscuro como el oscuro m ar de tu cuerpo gotas de luz hendiendo la noche & colocar mi armonía contra la sal de tus labios ángel que brota entre lagos de azufre tu belleza nos cubre de un brillo azulado

34

& mis labios se adhieren a tu llaga sexual hermoso reptil engullendo ferozmente mi cuerpo — & un sonido de flauta guía el místico arrebato de faunos montando motocicletas que vuelan degollando difusas cucardas te quiero te dije al oído desatando el horror de vivir o m orir tu dulce cuerpo dormido sobre un pétalo oscuro. II.1.3. La imagen (2 x 2) prolonga (o m ejor : prologa / un pre­ ludio) el último movimiento: Síntesis-IV , del presente texto / cuando dice : “2 ojos abriéndose como un muslo bajo la bata transparente", no habla metafóricamente o lo hace a pesar de eso —su asunto es la relación turbiamente matemática de los signos: 3er. espacio abierto bajo el símbolo, ni la doncella, ni el amante, ni el pintor (o eso es la convención a que el Aedo se ve sometido por ahora / su sueño: escritura puramente caligrá­ fica, caligrafía psicòtica, dibujos inflorescentes de la vulva —por­ que soy un vaginófago, todo lo que signifique contacto en la rela­ ción Boca/Culo) : un cuerpo de luz —& sin embargo ni “un”, ni "cuerpo", ni "de", ni "luz", sino el invisible fluido que se desliza como un tigre sigilosamente fluye deslizándose entre los corpus dispersos de la página, sin tocar a ninguno, pero religándolos con algo de por sí indecible (cf. Dante) : el espesor de una transpa­ rencia, la fragilidad de una multitud. Se quiere decir que la ima­ gen ( 2 x 2 ) (también : "2 ojos posados como 2 muslos entre sus muslos”) es una señal intermitente pero fija & transparente del concepto 2 / & la imagen (2 x 2) indica una fisión que puede ser fugaz o no entre dos signos-tipo (en este caso : "ojos" = 2, & 2 = "muslos" / así : 2 x 2 = ojos (del) muslo, quedando el lector en libertad de construir el verso —y el poema— a su imagen y semejanza : la presencia divina el lector mismo, su posibilidad de ser Dios o Satán / el Aedo lo construyó así —dándole una tin­ tura particular— : "2 ojos abriéndose como 2 muslos bajo la bata transparente", ergo : "2 ojos posados como ^ muslos entre sus muslos"), los dos signos-tipo se insertan (ensartan) en una cópula analógica hasta que brote otra significancia —o resolución que es una negación, y eso es también una demostración de lo preca­ rio del azar (Oh! Mallarmé). Sobre la ecuación del (2 x 2), el lector debe ensamblar su confección textual m etafòrica/m etoni­ mica, si lo quisiera como es su deber (esquizofrenizar su visualización de lo real) según los signos que se le entregan en Síntesis IV : esa posibilidad concreta de ejercer la extrema libertad de su imaginación, también la imaginación extrema de su libertad.

35

JI.2. E S P A C I O D E L U Z : aplicación de K andinsky. A: Sobre el punto.

E jja ij

cuerpo

36

I I .2.1 Indica al objeto visto verticalmente desde arriba (en vuelo), o al objeto visto arriba perpendicularmente desde abajo —un pun­ to que se aleja en la pam pa helada de tu sueño, o cada vez más cerca (no lo sabes: hom bre/andrógino/m ujer/herm afrodita): un cero embudo, un aro, una argolla, un 0 - 0 (anteojo), un 0 ( j ) 0 / la ¡Oh! pues de una sorprendida boca carnosa abriéndose a lo Marylin, también la O un sexo latiendo maníacamente bajo el calzoncito ajustado, o la O un ano circunvalado de violetas, la forma tumescente de tus pechos, tus ojos abiertos, el hoyuelo cargado de luz de tu ombligo : /figuras que yo fui transcribiendo con un lápiz de labios so­ bre el tam bor de tu vientre en la demencia de nuestras noches en blanco /entre el espacio impreciso de la tropología angustiosa lla­ meando como el rabiar heladísimo de quien sonámbulo no puede contener su deseo de copular con la 3 veces divorciada pálida y llorosa en un lecho de harapos hasta romper los somieres /& soñando contemplar largamente el rubor destrozado de un cuerpo desnudo en un paraje sangriento /de un festín con muchachas de senos hermosos drogadas y leprosas hablando de un lugar llamado PAX /un lugar muy oscuro y pesado como la boca de un tigre en­ gulléndose un muslo al que le cuelgan las venas doradas las arti­ culaciones violetas mezclados a los hilos amarillos de una trusa /m anchada en su púrpura con gotas del vidrio precioso ad­ heridos a la lepra del coito en un cáliz tallado en calavera de mono /sobre la tibieza de un vientre latiendo como un corazón agitado flotando en un frasco de alcohol disolvente /entre pedazos de niebla ahogándonos en un mar mentolado con begonias que huelen a esperm a podrido amasado al sudor de los pubis /& glorias rosadas en la densidad de un vacío que nos tensionaba a la nota afinada de un piano de cola con una áspid sa­ cando la lengua entre las teclas de mármol /rata s rosadas de ojos esmeralda como el barniz de una ba­ ñera conteniendo el alegre chapuceo de un cuerpo que se hace el amor /sin la debida com postura enjabonado al verde salivazo de una salamanqueja cuya lengua expurga los bichos de un sexo latiendo maníacamente bajo el calzoncito ajustado: /chirimachas (orden hem ípteros) de costra rocosa engorda­ das con incesantes raciones de sangre, /largas ninfas anofeles (o. dípteros) incubándose en las fer­ mentaciones mentruales de las máquinas vírgenes,

37

/escolopendras gigantes (phylum artro p o s-o . clase quilópodos) marchan erguidas hacia las trompas de Falopio, /blandas sérpulas (ph. anélidos - o. politiquetos) construyen laberintos sobre los suaves labios internos del embudo absorviendo el moco seminal, /culebreantes sanguijuelas (ph. a. clase hirudineos) con la hinchada ventosa chupando restos de libido liquefactado, /oscuras lombrices de tierra (ph.a. - c. escifozoarios) de piel escoriada bogando en el cauce enmielado, /desmesuradas amebas (ph. protozoarios - o. ameboides) con hipodérmicas erectas inyectando gotas luminoscentes sobre las olas oscuras, /helechos de trypanosoma gambiense (ph. p - c. flagelados) floreando en sueños que se hunden bajo los arcanos obsesivos de la divinidad incontinente, /paranoicos paramecios (ph. p. - c. diados) carcomiendo los dulces membranosos pólipos del placer, /inmensísimas hordas bajo el comando del arador de la sarna (c. arácnidos - o. ácaros) asolan los radiantes jardines exteriores pubianos, /garrapatas (c.a. - o.a) agrietan la fría piedra del cuello uterino, /circunspectos alacranes (c.a. - c. escorpiónidos) mueven len­ tamente sus finos quelípseros esperando el instante supremo, /la araña plateada de los jardines (c.a. - o. escorpiónidos) tejiendo su maravilloso tapiz persa entre los enmarañados mon­ tes del goce, /tribus de tarántulas (c.a. - a.o.) se lanzan a través de la noche en busca de la carne retórica a la que se quiere inocular el goce escatológico de un veneno dulcísimo, /la disposición de un manojo de luciérnagas (c. insectos - o. coleópteros) en una arquitectura convexa asegura una ilumina­ ción continuada al conducto lustroso, /una arlequín (c.i. - o.c.) con vestimentas de alegre comparsa enciende su antena captando la señal compulsiva llegada por un sistema eléctrico instalado bajo la superficie de las mucosas, /la mariposa de asclepias (c.i. - o. lepidópteros) depositando una oruga tan suave como un beso fugaz en la noche, /una red invisible tejida por hormigueantes ladillas (c.i. - o. anopluros) formando una costra de plata en tom o del límite donde empiezan las zonas ultrasensibles del desfallecimiento femenino, /sapos (c.a. - o. anururos) que sacan la cabeza curiosísimos por entre la estrecha abertura sinfónica jazzística, /larvas de hormiga león (c.i. - o. neurópteros) escarbando

38

pacientemente entre tinieblas que bajan de los ovarios: /son los bichos el am or pasiones oscuras la risotada que te­ mes (yo diciendo: “si tú eres del todo cuerdo; te falta de talento justam ente lo que yo tengo de locura" cf. Timón de Atenas, Act. II, esc. 2, Shakespeare) /radiantes deseos tu vida latente el festín de la rabia el festín de tu cuerpo el festín de tu concha /el am or deslumbrante tu cuerpo en mi sueño tu sueño en los m ares mi sueño en tu m ar el m ar de tu cuerpo el rum or de la lluvia /la flor de tus labios (Charo) manchados en rouge o tus la­ bios hediendo a licor el sabor de tu cuerpo (Irm a) a medianoche en una azotea /o tus senos profundos (Elsi) entre mariposas borrachas las flores brotando en tus ojos callados (Sonja) /te dije Je t ’aime (Anniek) entre una m ultitud de muchachas tu cam inar elegante tus brazos rodeando mi cuello (Cynthia) /repartías volantes secretos oscuros palabras palabras pala­ bras (M aritza) o soñabas con el amor apacible (Ruth) tus manos cojiendo para siempre las manijas de un colectivo /un llanto aplastado por una multitud caminando de prisa cantabas de noche (Cira) frente al mar desplegando su juego de naipes a tus pies /o tu cuerpo dorado (Marianne) durmiendo desnuda en un lecho con drogadictos hambrientos un sueño rodando en la plas­ ticidad del crepúsculo /tu s cabellos espesos tu mirada estallando (Lita) en partículas tristes tus amplias caderas (Margarita) rodando entre los par­ ques de inteligencia salvaje /el farol en la niebla los ojos miran cosas que nadie ve las pesadillas eléctricas la opacidad del recuerdo /tu s hombros que muerdo tus piernas metidas entre mis piernas mis dedos perdidos en tus cabellos acariciándote el cráneo nadie comprende /Miles Davis en la grabadora mis dedos crujiendo llevando el compás de tus caderas en growlling ondulando ^ a jo mi cuerpo /todo era lindo el sabor de tu vientre - & mi lengua escarbando impetuosamente serena encima de un plástico brote de cartuchos y azucenas entre coágulos de luz deslumbrando en el tostado sabor del espasmo temblor de una muchacha al sentir una mano posándose como un cervatillo dorado te lame la fresca juntura del muslo olor de cerezos mi rostro dormido sobre esa leve hinchazón donde brotan dispersos los dulces cabellos del pubis.

39

;

| i

i

II. 3. Con una flor románica —ella sigue posando ante Velásquez Voy a escrib ir algo que tú p u ed as g u a rd a r b a jo tu alm ohada así * com o a veces g u a rd a s m i ro stro encim a de tu vientre —dulce N annerl algo de tan p arecid o a tí cuando la noche no es m ás bulliciosa que tu cuerpo e n tre los pinos sin h o jas de la u rb e o cierta doncella estirán d o se com o el leve ru m o r de las ab e ja s / los go rrio n es o el lenguaje / y los jazm ines de tu pelo: tan delgada / tan suave tan de tan (fre sc a ) herm o sam en te incierta ella dorm íase con ta n * de tan dulce fre sc o r m uy dulcem ente com o do rm íase la-hurí-ta en el cantabile de P urcell a m edianoche e n tre la palidez de lu n a y estas sábanas de seda e sta m p ad a en flo r ro m án tica
II. 3.1. De cómo un cierto instante del lance del cortés am or, los dos sobre la espesa alfom bra de la sala, desnudos, como dos gatos a cuatro patas, uno frente al otro, mirándose a los ojos gimen, ronronean, fieros combatientes que estudian el campo de batalla. Campos de batalla: en lo alto no cuelga un sol azulado sino la her­ mosa araña de cristal que los alumbra, las colinas que habrán de guardarlos del enemigo no son imágenes de acrílico sino sofás, puffs, sillones de terciopelo, no crecen yerbas amarillas en el campo sino flores de loza sobre la mesa, no es violento el viento sino suave el aire acondicionado que los envuelve, no habrán cargas

40

de caballería sino cargas de infantería: cuerpo a cuerpo es la ley de la batalla, espadas sangrantes y escudos imantados son objetos convertidos en sujetos, no habrá belleza sino patencia, no existen gradaciones militares sino soldados ejerciendo un re­ conocimiento de su campo, las armas químicas (expansionadoras de la conciencia) serán usadas, el choque frontal de los ejér­ citos será llamado Coitus —que (aunque antes habrán algunas escaramuzas) será recodificado en “Síndrome del orgasmo". Música de fondo: una mezcla a todo full de fragmentos de Purcell, Novena Sinfoníá, canciones amorosas de Marie-Claire Pichaud, Cagc, Ellington, Stockhausen, música barroca, Boulez, Joan Baez, Piaf, Simón & Garfunkel, Coleman, "ansiedad" por Nat King Colé, Bob Dylan, Bach, Chavela Vargas, Tchaikovsky, María Bethania, etc. 11.3.2 No que ciertamente no estén ejerciendo esa develación tan requerida: cuando él traza con la fugacidad del vuelo de su dedo una summa de signos retorcidos encima de su vientre (cf. "figuras que yo fui transcribiendo con un lápiz de labios sobre el tam bor de tu vientre en la demencia de nuestras noches en blanco"): los 2 riéndose contentamente, el gozo, el arrebato (un desplomarse del vuelo que los sostiene, un vacío cargado por el sentido clausurado —pero descubierto como están los cuerpos al deslizarse bajo el lecho: lindo silencio engastado en el jazm ín ): siendo los 2 un haz de sutilezas con el Tacto : briosas texturas de la piel, músculos elásticos, suavidad en los cabellos, hermosura de un momento que no cesa, contentamente, muy arrebatadam en­ te, riendo, gozosamente: & Nannerl (la Escogida) que hurga len­ tamente / lentamente hurga & hurgando lentam ente en len / lenta­ mente hurgando en el asombro: el reasimiento desasido / hurgan­ do en el asombro / fiestas del cuerpo estallan en la urbe / lenta­ mente hurga & hurgando lentamente en len / no hay más gozo que el ver transm utarse en flor el aliento de unos labios al acer­ carse al otro / lentamente hurgando en el asom bro / trompetas de triunfo resuenan con aires fantásticos en el apartam ento / len­ tamente hurgando en el asombro / los autos velozmente marchan en retroceso por avenidas de neón / lentamente hurga & hurgando lentamente en len / los teléfonos anuncian una primavera perma­ nente / lentamente hurgando en el asombro / m ares de cerveza en las tabernas celebran la destrucción de las ideologías / lenta­ mente hurgando en el asombro //años del éxodo a llanuras con frescos manantiales / lentamente hurga & hurgando lentamente en len / las fábricas no producen más objetos de consumo sino orgasmos (orgones) azulados / lentamente hurgando en el asom­ bro/em igración hacia bosques perdidos en lo más profundo del

41

I

inconciente / lentamente hurgando en el aso m b ro /las ciudades no son más un campo de concentración con horarios fijos / lenta­ mente hurga & hurgando lentamente en len / inmensas flores trans­ parentes brotan de las paredes de los edificios / lentamente hur­ gando en el asombro / palabras como “castidad", “matrimonio", “moral", “dinero", “trabajo", “decencia", “familia", “honor", em­ piezan a borrarse del léxico de los pueblos, y otras empiezan a revalorizarse / lentamente hurgando en el asombro / las fronteras han desaparecido y no hay policía de tránsito / lentamente hurga & hurgando lentamente en le n /e n vez de claxon se tocan melo­ días barrocas / lentamente hurgando en el asombro / nadie será perseguido si no es para prodigarle con olas de caricias / lentamen­ te hurgando en el asom bro / no hay “autoridad" sino herm andad / lentamente hurga & hurgando lentamente en len / los obreros han tomado el control de sus propias fábricas y no reciben órdenes de nadie / lentamente hurgando en el asombro / no producen los obre­ ros sino bellos sueños que todos aplican a sus comunas / lentamente hurgando en el asom bro / los semáforos dejaron de funcionar hace mucho tiempo / lentamente hurga & hurgando lentamente en le n /e n los aeropuertos aterrizan naves venusinas con m ujeres de linda piel verdosa y los ojos amarillos / lentamente hurgando en el aso m b ro /n o hay una lengua oficial sino una inmensidad de idiolectos / lentamente hurgando en el asombro / es feliz aquel que deja ser feliz a otro / lentamente hurga & hurgando lentamen­ te en len / la palabra “orgía" es el máximo valor de la comuna / lentamente hurgando en el asombro / no existe otra economía que no conduzca al orgasmo / lentamente hurgando en el asom­ bro / un cuerpo no es bello si no ha renunciado al trabajo / lenta­ mente hurga & hurgando lentamente en len / alcanzar un cuerpo de mayor capacidad orgástica es el supremo fin de los habitantes armónicos / lentamente hurgando en el asombro / alcanzar un cuerpo de mayor capacidad orgástica tienen por objeto los habi­ tantes armónicos / lentamente hurgando en el asombro = com­ bate sexual, el Tacto se expresa como un escorpión que inocula su jazmín pegajoso, que inocula, es decir: reactiva los contenidos más substanciosos de la sensibilidad inmanentista, no un cambio de lugar sino el lugar en cambio de la misma. II. 3.3 Síndrome del orgasmo: & sobre el campo de batalla, des­ pués del combate, no quedará piedra sobre piedra —& donde los cuerpos se acoplaron no volverá a brotar yerba alguna, es decir: floreros, lámparas, sábaanas, sofás, quedarán totalmente destruidos porque la pasión no existe fuera de sí misma, y no respeta nada, nada, nada.

42

II. 4. E S P A C I O B:

D E L U Z : aplicación de Kandinsky.

Sobre la línea. IB.

43 1

I I .4.1 La imagen en cuña: dos rectas coincidiendo en un punto tal como L /& tal vez se continúa opuestamente (formación de ángulos opuestos) (opuestos por el vértice) : desde un espacio total (concepto abstracto) (¿lo inexistente alienado?: lectura de Politzer por Althusser) parten las proyecciones radiales hacia el punto de convergencia —dos imágenes opuestas (& las mismas) separadas por un m ar en calma (horizonte) : cielo/tierra, aden­ tro/afuera, perpectividad/lateralidad = m ateria/antim ateria, los dos orígenes (N /N ’) pulsando en su propio espacio (singular) (espacio = doce sonidos, cf. Kandinsky, cf. Schónbcrg) / N = negación, N’ = negación, contestándose: imagen / espejo (N = Narciso), negación de la negación, negro sobre neegro sobre negro, blanco sobre blanco sobre blanco, el sol en tus ojos, los ojos del sol, el sol de los ojos calcinando introyectadamente la piel de tu (mi) sueño, no llanto, no risa: una emoción allí contenida justa­ mente en el límite sin soltarla sin poder reprimirla (ni restrinjirla) —la relojería detenida en un instante que no es detenible, no es detenible, no es detenible, fijado a eso te respondo como una corola con forma de hombre, cien flores sobre mi mente, y no poder decir sí, no poder decir no, la vida se me quiebra entre los dedos (la incapacidad de sostener una copa de champagne alzada celebrando sabe Dios qué cosa) —digo NannerI & no he pronunciado sino un bloque de sonidos girando en una órbita ina­ sible, te me quiebras o me quiebro: sonidos cuyo sentido son tarántulas que rotan en tom o de mi phallus, evitar la castración, no me castres, no mutiles mi poder no te comas mi ciítoris exter­ no, jOh! no prosigas, no, no me (lo) destrozes (& el sudor en su frente, el pulso agitado, los labios resecos, escalofrío en su piel: esa prim era persona masculina del texto tiembla en su lecho, víc­ tima de un fantasm a que lo visita cíclicamente los días impares del verano siempre a las 4 a.m.), no, no, noooooü! (& hace intentos por disolverse en un llanto pero ese llanto no se produce —gargan­ ta de afásico que no produce sino ronquidos desesperados, Oh lector se te invita a recrearte en ese espectáculo, llorando ese tipo ¿no dan ganas de reírse? / phallus que traza un ideograma en tu rostro —& es indescifrable esa imagen que ocultas (tú, Aedo, tú) soñando: un animal unicornio descascarándose infinita­ mente en las gradas de piedra sumergidas en un pantano luminoscente, y no llegas al final (no puedes llegar al final a la inter­ pretación intangible), tampoco le encuentras un por qué (el sen­ tido no puedes hallarlo tampoco tiene un sentido) —& no sé si NannerI es la proyección gráfica del "yo” (o del *'no-yo” eso que es infotografiable), o si al depositar mis labios sobre sus labios ¿estaré depositando mis labios sobre un espejo profundo devol­ viéndome una imagen distorsionada de mí? ¿estoy alucinando una sombra que se desprende de mi cuerpo al situarse la luz casi to-

44

r
cando el dorado horizonte del m ar opuestamente a la forma alar­ gada —culebra que mis ojos captan amando ese fantasma? —solo sé que eres tú (Nannerl o lo que sea), mi amor te lo arrojo como una bofetada en el rostro, como una bofetada en el rostro, como una bofetada en el rostro, mi peso te aplasta con una pura dulzura en las sábanas mojadas de ácido sulfúrico, torturándote (brutal­ mente) con infinita ternura, la emoción de poseer un cuerpo cuyo amor significa liquidación de ese cuerpo, el encanto de reventar el violeta ovalado (tus ojos) con un finísimo alfiler de platino, ha­ cer de tu cuerpo <mi objeto de amor) un objeto de suplicio —& no saber quién tortura a quién, gozar del suplicio en su estado vir­ tual, puro, incontaminado, tu cuerpo se me disuelve en espuma, lo toco y no toco sino las escamas podridas de un cuerpo que tu mente abandonó al momento de recibir el prim er beso, en la pri­ mera conciencia, la prim era sangre, la prim era masturbación, el prim er vahído entre aguas de azahar ante los ojos tímidamente puestos en ti por el muchacho del piso de al frente, en el prim er encuentro con una realidad situada en el intram uro de tu disper­ so exterior, no pronucics mi nombre, porque te llagarás los labios, mi nombre es el tuyo uno que solo aquellos que pueden leer en los ojos del sexo conocen, vulva me llamo, falo me llamo, silencio me llamo / & tus párpados se doblan cerrándose hacia arriba, be­ lleza te lamas: vuelo turbio que se desliza concéntricamente enci­ ma de tus cabellos, tu cuerpo lo tengo cifrado como una.oscura fórmula alquímica que al resolverse en el texto (cf. Dibuxo, Sín­ tesis IV, B. Sobre la línea. IA., &c.) irá a complicar mis relaciones fortuitas con la ambivalencia del ser —& por esa ambivalencia mi enfoque es difícil porque no puedo ya intuir claramente nada a no ser que esa nada sea la claridad de la nada, o la claridad no es la nada (ni nada) sino la nada sin claridad de la nada, sino la cla­ ridad sin nada de la claridad, no claridad, no nada: poesía no dice nada / tal vez estás hablando (¡Oh! amada) a través de mi voz & no me doy cuenta, mis cuerdas vocales vibran ante la deslumbran­ te visión que es tu cuerpo desnudo/femergiendo de un entram aje de veranos que arden silenciosamente en la noche, & de eso es el m atorral de tu pubis abierto lo que aniquila mi conciencia de ser, tu pubis abierto destroza la noción de ser yf> quien te ama, locura es la flor de tu cuerpo, o tu virginidad llena de una flora matemática y extraña, tu concha latiendo latiendo latiendo en mis manos, tu concha tu concha perfumando mi cuerpo, tu flor que me piensa en la cópula (no hay otro modo de pensar la existencia) —& así me gobiernas, me entregas tu cuerpo & mi lengua dispara estructuras verbales, mi lengua se une a tu lengua coincidiendo en un punto tal como L, preciosa, te digo al oído, siento que no tiene sentido no permanecer dorm itando en el calor de tu cuerpo.

45

i

un cielo empapelado con imágenes de ángeles tocando las trom ­ petas de la desrcalización. Una chaqueta de terciopelo verde oli­ vo. El suave deslizar felino de unos botines aperillados, un aire de suave contorneo en las caderas: haces de luz negra lo cruzan yuxtapuestamente —y donde sus botines se han posado vuelven a brotar las violetas: el taconeo se mezcla, monocordc, con las pisadas de las parejas que bailan, y estas con el sonido de la or­ questa ya lejana, en un deseo (inconciente) de no ser más los ángeles tocando las trompetas de la desrealización. Una chaqueta de terciopelo verde olivo. Bamboleo nervioso, largo, de las pier­ nas enfundadas en el jeans gastado. El suave deslizar felino de unos botines aperillados, un aire de suave contorneo en las cade­ ras: haces de luz negra lo cruzan yuxtapuestamente —y donde sus botines se han posado vuelven a brotar las violetas: el taconeo se mezcla, monocorde, con las pisadas de las parejas que bailan, y estas con el sonido de la orquesta ya lejana, en un deseo (in­ conciente) de no ser más los ángeles tocando las trom petas de la desrealización. Un débil farol lanza al espacio su masa ígnea en extinción. Esa luminosidad hace aún más palpable todo este macizo de sombras que lanzan con la levedad de los movimientos de la cortina de semillas rojas unidas en sus extremos por largos hilos que cuelgan de la entrada. Un cuerpo transpone esa muralla cuyo soporte no es el ajedrez de lozas enceradas sino las argollas de un cielo empapelado con imágenes de ángeles tocando las trompetas de la desrealización. Bamboleo nervioso, largo, de las piernas enfundadas en el jeans gastado. Una chaqueta de tercio­ pelo verde olivo. Nannerl guarda el espejo en su carterita de cuero repujado con dibujos de auquénidos e incas emergiendo de la espuma del lago titikaka mientras levanta sus párpados, leve­ mente, cansadamente, entregándole el profundo violeta de sus ojos, en una especie de saludo que es su saludo más efusivo. El aire acondicionado de la boite sufre de ambivalencia hamletian^: no semeja ni el prim er día de otoño, ni el último día de verano: el aire acondicionado es el aire neutro de la noche en que los cuerpos habrán de conocerse. La orquesta cruje ya lejana, en el escenario a un costado —pero lejana para ellos. Bailan enlazados por los dedos, lentamente, saboreando el placer de excluirse (en el reducto de ese sótano) de la historia que no es sino la historia de los autos, oficinas, fábricas, ideologías. Un débil farol lanza al espacio su masa ígnea en extinción. Esa luminosidad hace aún más palpable todo este macizo de sombras que danzan con la levedad de los movimientos de la cortina de semillas rojas unidas en sus extremos por largos hilos que cuelgan de la entrada: el taconeo se mezcla, monocorde, con las pisadas de las parejas que bailan, y estas con el sonido de la orquesta ya lejana, en un de­

48

seo (inconciente) de no ser más que ángeles tocando las trom ­ petas de la desrealización. Y el farol les revela con su incierta luminosidad un lugar oscuro sobre el costado izquierdo de la mesa. Esa luminosidad hace aún más palpable todo este macizo de sombras que danzan con la levedad de los movimientos de la cortina de semillas rojas unidas en sus extremos por largos hilos que cuelgan de la entrada. Un débil farol lanza al espacio su masa ígnea en extinción. El aire acondicionado de la boite sufre de ambivalencia hamletiana: no semeja ni el prim er día de otoño, ni el último día de verano: el aire acondicionado es el aire neutro de la noche en que los cuerpos habrán de conocerse. Un cuerpo transpone esa muralla cuyo soporte no es el ajedrez de lozas en­ ceradas sino las argollas de un ciclo empapelado con imágenes de ángeles tocando las trom petas de la desrealización. Bailan en­ lazados por los dedos, lentamente, saboreando el placer de ex­ cluirse (en el reducto de ese sótano) de la historia que no es sino la historia de los autos, oficinas, fábricas, ideologías: el ta­ coneo se mezcla, monocorde, con las pisadas de las parejas que bailan, y estas con el sonido de la orquesta ya lejana, en un deseo (inconciente) de no ser más que ángeles tocando las trompetas de la desrealización. La orquesta cruje ya lejana, en el escenario a un costado —pero lejana para ellos. Un débil farol lanza al espacio su masa ígnea en extinción: no semeja ni el prim er día de otoño, ni el último día de verano: el aire acondicionado de la boite sufre de ambivalencia hamletiana. Un débil farol lanza al espacio su masa ígnea en extinción: la orquesta cruje ya lejana, en el escenario a un costado —pero lejana para ellos: el taconeo se mezcla, monocorde, con las pisadas de las parejas que bailan, y éstas con el sonido de la orquesta ya lejana, en el escenario a un costado —pero lejana para ellos. Y el farol les revela con su incierta luminosidad un lugar oscuro sobre el costado de la mesa: el aire acondicionado es el aire neutro de la noche en que los cuerpos habrán de conocerse. I I . 5.2 Mañana a las 7 pm. en el Neptuno, dice. Ella, OK mi preceptor. ^

49

III. 6. E S P A C I O B:

D E L U Z : aplicación de K andinsky

Sobre la línea. IA

N A N N A N E R L

N A N N E R L N E E R R A

N

L

L

50

r

II. 7. Tan dulcemente inciertos: Nannerl descubre un paraíso. E ncendías u n a luz verde y dorada com o flujo de p a la b ra s b a jo sáb an as de seda e sta m p a d a en flor ro m á n ica y e ra (com o se r la superficie qu ietam en te en * vuelo de la flam a) esa im periosidad de n u e stro leve p e n s a r la belleza y el lu g a r donde esco ran las canciones las g u ita rra s / n u e stro s cabellos esparcidos en el lecho A B B A B B B A B A A A B era : fue: era: fue: era: fue: era: fue: era: fue: era u n leve descender a la belleza & la bellez de aqu esta sen sualidad de n u e stra m en te em bellecida con la m entalidad de lo sensual.

II. 7.1 Quizá lo más valioso de una copulación no sea la copu­ lación per se: no el fin del acto (aunque la descarga de ener­ gía es fundamental —pero ¿qué es una descarga de energía?: no es el semen la energía, ni el shi, la energía se transm ite por una inmensa red subcutánea, y es mensurable la energía: un fluido vaporizado en sensaciones voluptuosas, una electricidad negra, una carga de láser biológico) sino los medios (gestuales) / ¿Quizá lo más valioso de una copulación no sea copulación per se: no el fin del acto sino los medios (gestuales)?: o la copulación per se no es sino un poderoso despliegue de gestualidad, en el campo de batalla / la paciente impaciencia que los conjura en el enredo: una develación (revelación) de la realidad subyacente del Paisaje de la Caricia, del Paisaje del Orgasmo, del Paisaje del Deleite —mi Tacto reptando sobre la cualidad de los cubos infinitos: la her­ mosa colina de un pecho deslumbrado por el sol, un muslo =

51

i

I

extenso pétalo blanco lleno de reflejos verdidorados bajo el velo transparente, el cuadro de una nalga (prim er plano difuminado) recortada sobre un monte de colchas arrugadas: no mil coitus para acceder al Paraíso, no mil emisiones seminales / pero sí ("la conciencia no es un órgano de la naturaleza, sino de los pre­ juicios: venzámoslos y tendremos la conciencia de nuestros órde­ nes" cf. Sade). (La limitación de la libertad de la actividad física y de la crítica mediante la represión sexual, es una de las razones más im portantes del orden sexual burgués" cf. Reich) el Paraíso de Mil Caricias para ser accedido por la descarga orgástica: no la "fenomenología" de la conciencia, sino la expresión de una sintaxis libidinosa / liberar la oposición sujeto-objeto por ima permanencia de la gestualidad, bogar (dulcemente) en la su­ perficie de los cuerpos —se trata de (Oh! mon amour) : Sodomizar la escritura —es transgredir la teología de la representación (en la espacialidad semántica), es establecer la praxis metafísica de las perversiones (liquidación del referente), es dislocar todo sig­ nificante (incendio aunque tautológico neutro de la espacialidad v e rb a l)/e n cierto modo lo que ellos dicen: A: El amor es un cielo que cuelga del farol ¿Te parece? B: Desconfío de tu analogía. No es el amor: es la m uerte el cielo que cuelga del farol. A: El amor es un cielo que cuelga del farol ¿Te parece? El amor es un fluorescente neutro sobre el m ar ¿Te parece? B: Desconfío de tu analogía. No es el amor: es la muerte el cielo que cuelga del farol. No es el amor: es la emoción el fluores­ cente neutro sobre el mar. A: El amor es un cielo que cuelga del farol ¿Te parece? El am or es un fluorescente neutro sobre el m ar ¿Te parece? El am or es un florecimiento incandescente del sentido ¿Te parece? B: Desconfío de tu analogía. No es el amor: es la muerte el cielo que cuelga del farol. No es el am or: es la emoción el fluores­ cente neutro sobre el mar. No es el amor: es la pasión el flo­ recimiento Incandescente del sentido. [cf. DESPLIEGUE -II (fragmento)] Todo sentido figurado (espacio tropològico) exige una lectura literal —en el sentido literal de lo figurado, del modo como todo sentido (texto) (am or) literal exige más que una figuralidad de lo literal / una logística del geno-texto, en su sentido figurado: Sodomizar la escritura (sentido alegórico) (literalizar por tanto algunas secuencias que aunque han sido alienadas por el Pomó-

grafo conservan aún su naturalidad mitológica) —propone la pul­ verización sintáctica (su relación/revelación) = Imperativo Ca­ tegórico: ser accedido, acceder: transparenta los (dos primordia­ les) estados del ser, v.gr.: mi Escritura preferida (la Nannerl) —te hace, te deshace, te rehace. Una m ujer (escritura) oficiali­ zada es una prostituta (cf. Flora Tristán: "el matrimonio es una prostitución legalizada") estúpidamente reprimida, es decir: una frustrada de su condición orgástica, alienada toda (su) actividad ritual. El legalismo, la praxis hegeliana y capitalista son una colo­ nización (agresora) de un cuerpo por el valor supremo de la pro­ ducción real. Esta forma de la rutina implica desconocimiento de la imprescindibilidad del erotismo, del imperativo desbordante de la sexualidad —aquella vía directa de conocimiento y ale­ gría, su misticismo. Si esta clase de m ujer (conciencia burguesa) (burguesa por haber rechazado el goce del falo que desea), en un instante convergente de la proyección inmediata de una lucidez que, en su fragor analítico, se vuelca a impulsos gozosamente in­ versos accede a probar la sintaxis fulminante de los cuerpos (vuelto el armónico rostro a la pasión libertaria, en busca de su oscuro esplendor = fría imaginación en llamaradas) —la ruptura conceptual (anal) se operará como flor analógica color m atemá­ tico de crepúsculo super activo, revelada ella (la escritura) por su práctica erótica sobre la obstaculabilidad (mercado de cQnsumo) social. Sodomizar la escritura —es, pues, una torción del sentido que al torcerse se autoliquida, en sacrificio, para evitar caer en la economía de la persuación, es decir: en la manipula­ ción, para evitar su alienación económica.

4 > 0 > ~ » O o 4 4 -» •» H T > c 'O c 3 es o (S a « J -T •*-» h > TI 60 u 60 I O •V M a O s u O U-i E 1 O U -t O o
a

O vu

3

o E

o
o -o

TJ

■8 I

% g
> •p M /5
C

eo o ^ « £ E

cj

del Indicativo.

jq

o p C

o p C

O S
60

u. U -l

< 3

II. 8. E n aquel dulce hoyo: cuadro

o o

T3 2

ai o

_

u
CJ

Z
jd

< L )
C T J co 'iH O 5 O G cS 60 CS u'O) Ui O

3

C (S 60 cS 1 . M u_

*

y esa ola deslizó

O G

c o u o y> '3 u 9 a c 3 O E o u < d E

je

o

2 S U M pC

C 3

3

4-»

o c

*-»

c

C j

rt C

60

60 C3

< D c C3 tt C3 c

s u lengua

sobre la curvatura

> a > T3 i/> r: •» H O G

O
3 « « ■ H ^ t: T3 ¿ a > O O 3 E C

o
« u t -D O í8

dorada.

o< ^ a E •M U < O C3

o 2 -3 o E

o c < 3 O 60 "O es L

< L > * O o 4 T3 C T3 s rs ed — — * a 60 uo o u o

II. 8.1. Oler, saborear —he allí los dos placeres más inmediatos, más animales, menos sublimes = analogía del placer sexual (cf. Marcuse). Oler, saborear —su práctica inmarcesible erotizaría al cuerpo de modo que respondería contrariamente a la desexualización del cuerpo necesaria para la manipulación social de este en el prin­ cipio de actuación (que hace del cuerpo un instrumento de tra­ bajo) (cf. Marcuse). Los cuadros semánticos [oler/saborear] se orquestarían sobre estructuras exteriormente dispersas pero sintácticamente rela­ cionadas, de modo que estos cuadros pueden ser manipulados como fichas de dominó por un lector que al manipularlos daría el salto hacia la cualidad de "autor" (en el sentido soñado por Lautréamont = negación del circuito económico autor/lector ca­ pitalista) —negaría (el lector) (con su práctica) al "autor" que "concibió" ("inspiradamente") el texto primario. Así, el Aedo (yo) sería /e s (se ré /e re s) un lector más, con los mismos derechos y deberes que el lector cuyos ojos repasan estas líneas. & ese lec­ tor (usted) será, pues, mi escritor favorito —el que yo prefiero. Los cuadros semánticos [oler/saborear] (& me doy cuenta que no puedo evitar la referencia "oler/saborear”, quizá porque ella —la referencia, los verbos— contienen aún reminiscencias ideológicas (en el sentido eminente) o tal vez por eso es una refe­ rencia —claro, el prim er problema es que "oler/saborear" también constituyen —a pesar de su sentido informativo— un sentido sim­ bólico, ideológico, obvio, cosas pensadas por el hombre: allí el pro­ blema (semántico) & desde luego, la referencia empleada en el sentido marcusiano es una distorsión ideológica, interesante por lo de distorsión, todavía algo masticable ¿no?) [o ler/sab o rear], a saber: 11.8.2. la. olido haber olido / haber sabor olido = sabor olido vulva haber 2b. vulva saboreando / oliendo vulva = *oler vulva oler saboreando 3c. olí vulva saboreaste / vulva sabor = olí tu vulva olí tu vulva 4d. saboreando habré tú / olido habré = habré olido (metido lengua) vulva 11.8.3. Ib. oler (yo tú tu) vulva / oler sabor = sabor (yo tú tu) vulva oler

55

2a. saboreado habiendo habiendo / olido habiendo = saboreado vulva olido 2c. olía vulva olía (tu) / vulva (yo) olía = vulva saboreaba vulva olía 3d. vulva hube vulva olido / vulva soboreaste (yo) = vulva (tú) vulva 11.8.4. 1c. saboreo (tu) vulva / huelo (tú yo) huelo = sabor vulva saboreo 2d. había vulva olido / había (tu) vulva saboreado = había olido 3b. saboreado olido / saboreado olido = vulva (tu) olido (yo) saboreado 4c. vulva olerás (yo) / vulva oleré = saborearás (tú yo) vulva oleré 11.8.5. Id. ha saboreado (yo) / has (yo) olido = vulva he (flor tu) olido 2f. habría vulva olido / saboreado habría = vulva vulva 3g. olieras (tú yo tu) vulva / saboreara = vulva oliere (tu) vulva 3h. saboreado vulva hubiese / olido hubiese = vulva hubiese saboreado 11.8.6. le. vulva olería vulva / saborearía = vulva (te) olería (tu) vulva lg. vulva huela (yo tu) / vulva saboree = (tu) vulva saboree 2g. oliera vulva / (te) saboreara = (yo) saboreara vulva (te) oliese 2h. saboreado vulva (te) hubiera / hubiese olido = vulva hubiese olido 11.8.7. Ih. haya olido haya / saboreado haya = olido (te) haya vulva saboreado 11. huéleme (ella) vulva / huélote (yo) vulva = (tu) vulva saboréote 2L huele tú (yo) vulva (su) / vulva saborea él (yo) = vulva oliéndote
11. 8 .8 .

RESUMEN.— & la práctica textual como un paraíso con fragancias de vulva.

56 «

II. 9. Cifra del sueño: ‘‘un hombre pierde su virilidad cuando tiene que trabajar" (cf. N orm an O. B row n) Si con este a m o r sobre los p asto s de los cuales soñam os cu an d o Purcell & o tro s (B ach, M ozart, Liszt) rodaban com o ru ed a n en tu s labios 3 ó 4 de m is versos / 3 ó 4 de m is lenguas / 3 ó 4 de m is b razo s m ojados ya con el tan dulce fu ro r de m is abrazos y hubim os de ser com o un gorjeo detenido en el in sta n te 3 ó 4 del dom ingo / 3 ó 4 de la tard e / 3 ó 4 del verano en ese in sta n te ella dorm íase con tan de tan tan leve p ro n u n cia r su p a la b ra de o rq u íd ea b a jo el sueño.
II.9.1. Los amantes sobre un lecho, tarde de verano, las ventanas abiertas. El tocadiscos es un símbolo del tiempo congelado en que las caricias transcurren —el volumen muy bajo, música de fondo. Los 7 pecados capitales reproducidos con muy buenos colores en el álbum de papel couché —pero solo son valiosos estos: 1. Ira, porque es categórica, dulce, las fauces de una Lesbiana asolándonos, su hablar desbocado (¿escuchas a Marcello? ¿lo prefieres?), noche oscura del alma. 2. Soberbia, nada mejor que lo mejor de tu cuerpo, o mi "yo" de-construido de su pretérito indefinido, tu cuerpo o el mío (radiantes) ruedan desafiando el principio de actuación. 3. Lujuria, de eso se trata, lujuria, lujuria, qué hermoso lujurizar nuestro campo de amor, lascivia, ternura, mi cuerpo (ella) en tus brazos, protéjeme! 4. Pereza, cf. los versos del “ocio creador" en la explicación de San Juan de la Cruz. Los 3 restantes (Gula, Avaricia, Envidia) son principios burgue-

57

ses —allí tuvieron razón quienes revelaron esto, pero aquellos que revelaron esto cayeron en los 3 últimos principios negados. & ya se sabe quiénes son. / Los amantes conversan lentamente, casi sin hablar: un beso en los dedos, una mirada, un silencio, tienen más hermosura que la palabra comportando la imagen explícita. Sen­ tados en la cama, sus cuerpos se tocan horizontalmente. El tiene un libro entre sus rodillas, lo abre, lo cierra, lee unas líneas (¿pensando en los 7 pecados? —aunque prefiera "las 120 jornadas de Sodoma”), el libro en las manos, lo voltea, lo sopesa —el ciga­ rrillo en los labios. No hacía mucho había mezclado a Gershwin, Chavela Vargas, María Bethania, Piaf, Rolling Stones —dos horas atrás. Discos con voces de Martín Adán, Cortázar, Octavio Paz. Ella mueve sus dedos jugando a bordar con hilos filosel flores azules en papel satinado. Entre las sábanas se dispersan pape­ les en blaco, un paper-mate, cigarillos con filtro. El sol arde en las hojas del árbol (oxigenación natural) que decora la calle. El viste blue-jeans, y el torso desnudo, los pies descalzos pero cu­ biertos con calcetines. Ella tiene puesto el brassier, sin faldas se cubre el regazo con una sábana, los pies descalzos (y felizmente sin panty-house, es horrible). No tienen ganas de ir a ningún cineclub, mejor que la historia no pase por ese cuarto, aunque sí: hay un poema de Cleaver pegado como afiche en la pared. Ya me cansé de bordar, dice. ¿Quieres (yo) fumar?, solo (ella) un poquito —y le coloca en los labios el cigarrillo a medio consumir. Ha dejado sus flores a un costado, se levanta, el cuerpo ágil, las piernas del­ gadas, tersas, poderosas. Desde aquí (recostado sobre la almohada) él (yo) tiene (tengo) una visión expléndida del ballet de sus pies sobre la alfombra entreverada entre gotas de espasmo y sueños metálicos —logro una perspectiva ampliada, casi un prim er plano (enfocando desde abajo puesto que la cama casi roza el piso) : sus duras nalgas enfundadas en el brevísimo calzón, la prolongación abultada de sus nalgas en muslos, la espalda radiante, la cintura, los cabellos peinados a la usanza de 1910, el cuello largo (me pa­ rece la reproducción de una Virgen del Parmigiliano), los tobillos compactos —su cuerpo es una señal alterando mi estática. Regresa. Apaga el tocadiscos. Lo mira, sonriéndole. Trae en sus manos un cuaderno de partituras barrocas, y un Alto Recorder (su praxis social). Hablan. 1: 2: 1: 2: 1: 2: ¿quieres escuchar? ¿qué cosa? ¿Marcello? Never. Te toco a Purcell. Perfecto, pero lo hago yo.

58

11.9.2. Un beso en los labios, rápido, apenas rozándose como deben ser los besos. El cuaderno abierto, cscojcn algo de Purcell, lo más sensual, extraño, tempo de 3/4. La flauta en los labios, a saber:

CHACONNE

H fM J P*MtS ( U > * ■! « « > )

e^t CA-

11.9.3. Interrumpen a Purcell solo porque quieren decirle que el am or es también un silencio apenas alterado por besos, caricias —su valor (Purcell) es introductorio, luego se arrojarán sobre el sueño, destrozarán sus cuerpos, mi cuerpo objeto de (tu) compul­ sión, hundo mi daga en las visceras, estudiante de medicina no me queda sino viviseccionar el cadáver traum ático del sueño, no me importa el origen de tu muerte me im porta tu muerte, no me importa tu muerte ni tu vida ni nada (existes solo porque eres un trozo de lenguaje, una caligrafía, manchando este papel —m astur­ bación, ¿sabes? semen sobre la flor de tu aliento), me im porta tu lengua que cuelga morada los ojos sin ver mi mano cerrándose en tu delgado pescuezo, eyacular justam ente en el insj^nte preciso de tu último aliento, cadáver sobre cadáver, divorciado de lo real hegeliano, ellos viven su historia. Purcell prosigue,

59

LECTURA - SENSUAL - ARQUITECTURA (V als, O pus 23, N® 5)
Mirar no es una experiencia neu­ tral: es una complicidad. La mi­ rada enciende el objeto, el con­ templador es un mirón. Duchamp m uestra la función creadora de la mirada y, al mismo tiempo, su carácter irrisorio. M irar es una transgresión pero la transgresión es un juego creador. Al m irar por una rendija de la puerta de la censura estética y moral, entreve­ mos la relación ambigua entre con­ templación artística y erotismo, entre ver y desear. Vemos la ima­ gen de nuestro deseo y su petrifi­ cación en un objeto: una muñeca desnuda. Octavio Paz

[. 1. N um en volando (com o haz de estrellas n egras) arco azul inm anente (el cuerpo de N an n erl) dulce p u ro V eda o flo r que m uerdo (Im m o n salad o ) el concepto inflorescente del sueño y los m iem b ro s / los gustos / el diseño / las p a rte s / las carnes de su c arn e de plástico son la delicia (el cuerpo de N a n n e rl) del pastel contem plado 61

lengua vulva falo senos nalgas dedos lengua lengua vulva senos

vulva falo vulva nalgas dedos nalgas nalgas vulva senos vulva lengua senos lengua

falo vulva lengua dedos nalgas senos senos senos vulva lengua

III. 3. E lla h a d a en la nada (te n so vacío helado) su reino fu era del m undo (pastel en treg ad o a la b ru m a ) su cuerpo llam eando a través del espejo (el a p a rtam ien to ab so lu to ) el leve sa b o r de sus p a rte s (festín de su cuerpo) m o rad a a m a rilla de A /B (o jo n ad a fisura cero) su g rito callado (lenguaje angélico orgástico) falo nalgas lengua vulva dedos nalgas dedos vulva senos 62 nalgas lengua nalgas « senos nalgas senos vulva senos vulva dedos vulva falo lengua nalgas falo nalgas senos vulva senos vulva dedos

III. 5. Signo inopera la unción de su ser su sentido no acá (b ase boreal neblinosa) no acá, va! en el o tro su ser desconocido es: luz sobre la luz le c tu ra /a c u p u n tu ra de su vulva fuego en la m ente bolsa blanca del ojo cargada con sem en un cuerpo en el o tro engastado la e stru c tu ra del coito JII. 6. lengua falo dedos dedos nalgas vulva senos falo vulva falo dedos falo nalgas vulva nalgas falo vulva falo dedos falo lengua vulva nalgas dedos vulva falo senos

lengua

dedos

senos

III. 7. In m o r(t)a lid a d de am or pasado se an u la en su iden tid ad A = A no el pasado el hoy continuándose en sí m ism o no se re to rn a al m añana * el m añana es el reto rn o al ay e r no se re to rn a al ayer el ay er es la p a la b ra p resen te el m añana es el reto rn o al ayer no se re to rn a al m añana: las p a la b ras a y e r/p re s e n te /m a ñ a n a no significan nada son ideologías 63

son id eo lo g ía s/re p resio n e s/ sublim aciones la p a la b ra tiempo es u n a ficción no se re to rn a al m añana: la p a la b ra historia es un espejism o en m edio de un d esierto de m áquinas no existen retom o/com ien zo/fin /esp iral la p a la b ra tiem po es u n a p alabra igual que el concepto en ajen ad o de historia no se re to rn a al m añana: la id en tid ad es tran sferib le los signos ru ed an com o u n a bola en la verde m eseta del b illa r pero el cuerpo no es ni realidad ni utopía el cu erp o h ab la lejos del m undo el c u erp o no es sino u na m ezcla de serpientes y alacran es a tra p a d o s en un orden m oral la p a la b ra moral es u n a ilusión igual que la p a la b ra palabra es o tra p alab ra las p a la b ra s m oral/ideal /finalidad no son sino u n a estupidez el c u e rp o no es ni bello ni feo el cuerpo no es ni dulce ni am argo ni p u ro ni im puro alegre o triste hablado o callado real o soñado hay la im posibilidad de sig n a r al cuerpo porq u e él es un signo y el cu erp o no piensa ni hace no se re to rn a al m añana: no hay ni e te rn id a d ni fugacidad no hay m a ñ a n a /m a ñ a n a /m a ñ a n a el h o m b re ha p erdido su m em oria la h isto ria e n ajen ó al h o m b re su pro d u cció n lo ha envuelto en su m ecánica su tra b a jo se rá siem pre alienado pero el c u e rp o es aún el p araíso

64

III. 8. nalgas lengua vulva dedos senos lengua senos falo lengua

lengua vulva lengua senos lengua senos falo lengua falo senos dedos nalgas

vulva lengua nalgas lengua senos dedos lengua falo senos

III. 9. El cuerpo de N annerl (n u m en volando) com o haz de estrellas negras (arc o azul inm anente) cae en la luz del vacío (d u lce p u ro Veda o flo r quem ando) el cuerpo de N annerl (delicia del pastel contem plado) e x tra ñ a /m e n te en delirio (el concepto inflorescente del sueño) relata o tro estilo que la conduce a ser un e n tra m a d o de caricias a poseer al a m o r en el lim bo y caer en el vacío de su deseo no satisfecho I I I .10. falo nalgas senos senos nalgas lengua nalgas dedos falo nalgas senos nalgas nalgas lengua nalgas dedos falo dedos nalgas senos falo senos nalgas falo lengua nalgas senos falo dedos nalgas 65 i

I I I . l l . V olando en la infinitud (el num en de N annerl) su id en tid ad tra n sm u ta d a el ser especulativo (no en el espacio c a rte sia n o ): en la reflexión sensual LADUDAACTIVA de la reflexión sensual (la activa noche del alm a) de la duda activa la iden tid ad es tra n sfe rib le (la suave ola de su cuerpo) energía azul b a jo la piel yo m uerdo las lilas de su vientre yo m uerdo tu m ira d a O pera de Canciones P rofanas dulce tersu ra del orgasm o Porgy an d Bess C arm ina B urana yo m uerdo el salvaje o lo r de tus nalgas O b ertu ra 1812 y no soy sino la m uñeca de tu sueño 111.12. lengua vulva falo senos nalgas dedos lengua vulva senos falo nalgas lengua 66 vulva falo vulva nalgas dedos nalgas vulva senos vulva nalgas lengua nalgas falo lengua senos lengua falo vulva lengua dedos nalgas senos senos vulva lengua lengua nalgas falo

vulva senos nalgas dedos vulva senos lengua falo dedos dedos nalgas vulva senos falo vulva nalgas lengua vulva dedos senos lengua senos falo lengua

senos nalgas senos vulva senos vulva falo dedos falo nalgas vulva nalgas falo vulva falo lengua vulva lengua senos lengua senos falo lengua falo senos dedos nalgas senos dedos lengua dedos vulva

nalgas senos vulva senos vulva dedos dedos falo dedos vulva nalgas dedos vulva falo senos vulva lengua nalgas lengua senos lengua lengua falo senos

III.12.1. El texto fue transcrito a una gama cromática básica —la escala dodecafónica: suma de 6 signos (centros prim arios del obtener/entregar placer, últimos reductos del fuego de la imagina­ ción) que son a la sensualidad del cuerpo lo que su descomposi­ ción en 12 sonidos interactivos es a la música semántica.

67

111.12.2.A.1.: La comunión erótica (el símbolo Checán = expre­ sión de la cerámica Mochica) juega en el espacio del texto (cuerpo verbal) estructurando, a pesar de la apariencia de su dispersión sintáctica, el macizo de signos, a saber: 1. Signos femeninos: vulva, senos. 2. Signo masculino: falo. 3. Signos neutros: nalgas, lengua, dedos. Empero, podría abrirse una variante: senos no es sólo un signo fe­ menino, es también un signo masculino: pecho, de acuerdo al án­ gulo de la lente del sujeto voyeur; aunque si esa misma lente cam­ bia hacia otro ángulo, se abre una nueva variante: senos se con­ vierte en un falo —lo que adensaría por lo menos con 2 signos más los signos neutros. 111.12.3.B .l.: La comunión dodecafónica se cristaliza en la parti­ tura operando los sonidos de una manera bicorde. Su tonalidad es persistente, grave. Empero, podría establecerse variantes de al­ tura a partir de cada segunda fila de cada grupo significante. La lectura de sus columnas exige decididamente una tonalidad grave invariable, salvo para significar las cesuras correspondientes (que son 20) en la segunda y en la cuarta columna. III. 12.3.B.2.: La comunión dodecafónica presenta otra forma posi­ ble de estructuración: disolviendo las palabras a sonidos puros monocordes //e n estado crítico de la alteración química de la cannabis, vacila la percepción y la persona se desdobla dentro de los espejos de una caja que se desdobla al infinito //en tro al es­ pacio negro abierto al espacio negro abierto al espacio negro abierto al espacio negro blanco al espacio negro lila al espacio negro espacio dulce verde negro rosa negro azul espacio de mi espíritu //colores puros percibidos por el tacto inconciente: & sonidos de olas doradas incidiendo en el foco de mi lengua, & los colores brotan como mares de la punta de mis dedos, & los sabores son sonidos que mis ojos miran, & los sonidos son perfumes con forma de hojas que el viento esparce dentro de mi cuerpo, & los sabores amarillos tienen forma de muslos que me invitan a una experiencia musical, & dentro de mí yace una m ujer que está mi­ rándome de espaldas al espejo donde mis oídos la miran, & fuera del espejo tus ojos son el vacío donde una llamarada brota, & la flor de tus ojos es un melodioso olor que como un auto se desliza por la piel del inconciente// porque en este nivel cada sonido podría detentar un valor específico (v. gr.: “Vals, Opus 23, n* 5" cf. Schónberg):

68 i

Sonido 1: len (do sostenido1) Sonido 2: gua (la 2) Sonido 3: vul (si1) Sonido 4: va (sol1) Sonido 5: fa (la bemol) Sonido 6: lo (sol bemol1) transpuestos al pentagrama, así:

Sonido 7: se (si bemol1) Sonido 8: nos (re2) Sonido 9: nal (mi2) Sonido 10: gas (mi bemol2) Sonido 11: de (do2) Sonido 12: dos (fa2)

? ---------------4 *------- zl — 'i

% ------------------------------------- rr
— fa

---------------------

música persistente
-------------------------------------------------------------/ leeen \ ¿uaa , fa 1nnnnn

( V;
< -

69

PENELOPEA DE.ITACA PASO POR LIMA (Una tem p o rad a en H ades) IV. 1. Llegó Ja hora silenciosa a la ciudad. Ni un ruido fu e rte — ni un m u rm u llo . Los faroles se confunden con la luna y la luna b rilla en los vidrios silenciosos. Llegó la hora angustiosa del que e stá parado (en las esq u in as) e sp era n d o la señal m ás leve algún indicio de la noche. Como en Itaca, ella a b rirá su p u e rta o se e scap ará contigo hacia algún hotel, o finalm ente lo h a rá n allí p a ra d o s sin p e n sar en n ad a o pensando que deberán h acerlo alli con rapidez. P. e sta rá triste y to cará tu pecho. Y tú n o m b ra rá s flor / angustia y a c ab a rás hab lan d o de la luna. (C u arto crec. 22 / c u a rto m eng. 7 / recuerdo: ella tiene 3 h ijo s) P. no visita ya los cafés del cen tro : ella es visitada p o r jóvenes diletan tes : un triste pasatiem po es el arte, “ pretendientes m ovían a lb o ro to en la oscura sala y todos deseaban a co starse con ella en su m ism o lecho" 365-1, pág. 448 Y P. se agita nerviosa con su trago de pisco e n tre los dedos. "! Fenio ! pues que sabes o tra s m uchas hazañas de ho m b res y de dioses, que recrean a los m o rta le s y son celebrados p o r los aedos, cán tales algunas de las m ism as, se n ta d o ahí, 71

en el cen tro y óiganle todos silenciosam ente y bebiendo vino." Así empezó P. (337-1, pág. 447) con estas p a la b ra s h ediondas la reunión en h o n o r de M inerva : dio sa de la sa b id u ría y los eructos. Y el m arid o no llegaba escenifica ah o ra un p e rso n a je griego en la cabaña. Y en la reunión M inerva habló de su educación aristotélica, las m onjas, etc ¡Oh! ¡oh! ¿qué haces mi q u e rid a ? ¡ Ya lo 'sé ! Oooh, qué h erm o sa luna "m oza tan ferm oza non vi en la fro n te ra ", c u a rto meng. día 7 (m a rte s & 12 ca m p a n a d as) m edianoche. Ie r m isterio. Ni un ru id o fu e rte — ni un m urm ullo. Perfecto. La tuberculosis ¿una enferm edad elegante? Vldo. dice que sí. La ú ltim a vez que yo hablé con él (hace ya m ás de un año en m ayo) en su c u a rto h ab ía una horca colgando desde el techo ¿ cóm o esp ad a de Dam ocles ? Vldo. dijo entonces q u e la depresión y no hubiera p asad o nada, aquella soga era débil. Vldo. se cam bió de c u a rto (donde una tía, según creo) pero y ¿ la e sp a d a de Dam ocles ? él p refirió la poesía, p re firió la poesía y T hanatos se largó a o tro sitio. En fin así es, en fin, los am igos son así : alharacosos. Y qué te q u ed a sino e s ta r a te n to a todo, silb ar algo, ver e n tre ta n to a e sta gente que se acerca, eh, eh, ¿ tienes un cigarrillo ? T hank you p a tita , ¿ p a tita ? ¿ la p ip a de la paz ? ¿ la espada de D am ocles ? ¡qué va! se e stá dem o ran d o ya van com o 7 u 9 m . que estoy en este sitio. Pero V enus m e p ro teje — h u b iera llovido de ella no quererlo. Ella, V enus, es m i c o m p añ era en la ciudad. Ni u n ru id o fu erte —ni un m urm ullo. (C u arto crec. 22 / C uarto m eng. 7 / recu erd a : ella quiere su pedazo. 72

quiere paz, sosiego) Es verdad — no sabrás ya si tu verdad es la v erd ad que tú querías, pero tu v erdad no es m ás que tu v e rd a d —y constrúyete asi com o destruyes tu m em oria. Toda verdad es destruible: esa es la verdad. P. te esperó sin corsé ni calzón b a jo la bata. Tiem po de piedra, hierro : p a la b ra m al guardada en el etern o secreto del libro de Tom ás. ¿ Volverán las oscuras golo n d rin as ? Y reco rd aste a N annerl y no su p iste m ás si 3,1416 es el enigm a o el estigm a revelado en los antiguos Quillca. P. te esperaba aquella noche b a jo el en rejad o m ás oscuro de su casa — y b eb ía nerviosa. Y eran tan to s años com o los años ju n to s de sus 2 prim ero s m atrim onios sin ver a su Abhm. Ni un ruido fu e rte — ni un m urm ullo. E so a cab ará p o r atro fiarse, y el óxido cu b rirá los m ecanism os. Y Abhm. su m arido, seducía a o tra s m ujeres en E spaña com o yo acá seducía a su m u je r cerca de la Plaza de Arm as “ Es flaca, pálida com o la ta rd e y viste blue-jean blanco". Es flaca, pálida com o la ta rd e y te esperó horas en aquel lugar. ¿E s Circe? ¿C alíope? ¿Penelopea?

73

IV. 2. Y P. sigue nerviosa / bebe o tra copita h ojea o tra s revistas. ¿V olverán las oscuras golondrinas? Tú dijiste: “viste una blusa negra com o la m arip o sa en larva." P ensaste hallarla en el café de los p in to res pero no — no está caaaraay dónde se h a b rá m etido ella que ha conocido 3 divorcios: 3 trozos de diversa calidad m etafísica caray: ella quiere e s ta r ah o ra te espera m ien tras teje su telarañ a (¿y cu ántos años sin ver ni la fotografía de su Abhm ? luna b rillan d o sobre los vidrios silenciosos) “P. fue d e scu b ie rta al cabo de 3 años de d e ste je r lo tejido y obligada a term in a rlo .“ A ntínoo, canto 85, cap. II. Y en un verso de la Pequeña Iliada (A ristófanes, C aballeros 1056) u n a p rim e ra p ista: in tro d u cció n al (o, del) asunto, H ipót. 4 : “ T am bién u n a m u je r llevaría la carga, si un hom bre se lo im pusiera; pero no p a rtic ip a ría en com bate alguno, pues exoneraría el v ien tre (y sus c aricias) — si co m b atiese.“ Resp. 2: & los cocteles van & vienen va-i-ven M inerva en decadencia: pisco & m aracuyá — un trago m ás un trag o m enos es igual. P. está b o rra c h a y su alm a no e n cu en tra paz. 74 »

V

IV. 3. Llegó la h o ra silenciosa a la ciudad. E ncendí mi cigarrillo y m e puse a escrib ir esto: encendí m i cigarrillo o ya estab a escrito y el cigarro se q uem aba p ero yo pensaba en la im agen q u e a tra p a ra un solo instante del a m o r que a h o ra b u scas en los a u to s & en los m uslos de la m u je r ya calcinada p o r don F austus y Aubrey aún esboza sus trazo s nerviosos de la pesadez subconciente: Salom é danzando e n tre los 7 velos y los 7 soliloquios m etafísicos: y habló de su desdicha de h a b e r gozado de la ciu d ad p latónica. Soliloq. 1: me casé 3 veces & el divorcio vino a mí 2 veces. Soliloq. 2: tuve 2 hijas & un hijo: m is 2 hijas me desprecian.

Soliloq. 3: una viajó a los 19 & no la he vu^Jto a ver, ni me escribe. Soliloq. 4: una vive con su padre —mi primer divorcio & no m e visita Soliloq. 5: (a n te s de h a b la r e sta vez ella bebió 3 copas m ás, es decir 8: u n a p o r cad a vez que habló: los ojos hinchados lacrim osos 75 y i

el aliento com o 2 kilos de anchovetas en descom posición la m ano tem b lo ro sa / el sem blante com o una gallina e n fe rm a ): N ausicaa m i y e m a m antiene relaciones con Abhm . m i 3® esposo N ausicaa está casada con Be. h ijo de mi p rim e r m atrim o n io & . . . (P r. el novelista m e contó el re sto de la h isto ria Be. es m arica / y Abhm . lo inició en e ste oficio / Abhm. es m arica y P. se acuesta con Be. / y Be. está celoso de Abhm . y Ñau. am a a Be. / y cuando Be. se acu esta con Abhm.: Ñau. y P. hacen escenas / y P. am a a Ñau.: no se c o m p ren d en / y Be. q u iere a co starse sólo con Abhm. / y Be. no deja a c o sta rse a Abhm. con P. / y P. con Be. se tienen celos de Abhm es decir: Ñ au. am a a Be. / P. am a a Ñ au. / Be. am a a Abhm . Abhm. am a a Ñ au / y etc,) etc. Soliloq. 6: m i 3? esposo p a rtió hacia E sp añ a & tram ito m i 3® divorcio Soliloq. 7: Be. se fue no sé donde ya c a si tengo m enopausia. Bebió 2 trag o s m ás / c e rró los o jo s y a sí se m antuvo com o 1/4 de h. / silenciosa.

IV. 4. "Pues si eres diosa y has oído la voz de una deidad, ea. dim e si aquel desgraciado vive aú n y goza de la lum bre del sol, o ha m uerto y se halla en la m o ra d a de H ades". Así habló P. (en el 831-IV) co ntestándole al fan ta sm a enviado de Palas Atenea. 5 H ipóts.: Cap. IV & los can to s 804, 810, 831, 836. Y el fan tasm a dijo : “ No te revelaré claram en te si vive o ha m u erto p o rq u e es m alo h a b la r de cosas vanas". C anto 836, cap. IV Resp. 10: (a ) el fan tasm a es el subconciente de P. liberado en este sueño, u n fan tasm a es seducido p o r aedo o B eard­ sley con su acuarela: & no puede se r p u es m ás desesperanzada esta resp u esta, & aclarando: P. fue seducida 17 añ o s antes de Odiseo.

(b ) (c)

P. fue seducido b a jo la luna en la ciu d ad y recibió su trozo (ta l com o ella quiso) au n q u e no tuviera ni paz ni sosiego.

76
i

77

IV. 5. Llegó la h o ra silenciosa a la ciudad. Ni un ruido fu erte — ni u n m urm ullo. Los faroles se confunden con la luna y esa lu n a es el o jo que cuelga en n u e s tra m ente. Y he recordado a P. y a ta n to s o tro s asiduos clientes de la a m ista d hacia las A rtes. Ya casi no se les ve ni llegan p o r aquí. Abhm. los dejó con su reunión —y ahora quiere olvidarse buscando a G insberg, com o en el 60. Fenio es un paq u ete (95.859 kgrm s —peso n e to ) vaciado en lentitud y sólo a b re sus labios cu an d o eructa. ¡Oh! S abiduría. Canígula sin lengua. P rom eteo en el abism o. La Corte e stá cansada.

Y H alcón —sím bolo re a l— fue alcanzado p o r un r La Corte e stá cansada. Y Las 7 colum nas de H ércules son un lím ite hacia H ades. Odisea en brazos de la S irena. Telém aco & N annerl. Calíope se desnuda. La Corte está cansada. N ingún verso puede volverse hacia su origen ahora.

Día 22: esa luna allí en c u a rto crec. flor de p la ta c o n tra la fre sc u ra de esta noche encendí m i cigarrillo 78

V enus m e guiña el ojo techo p in ta d o con estrellas & P latón cayó b a jo u n a flecha P. h abía dicho: “ A hora ni m e es posible evitar las bodas, ni hallo ningún o tro consejo que m e valga" (124 del X IX ) P. h abía dicho: “ Pero si verd ad eram en te éste es Ulises que vuelve a su casa ya nos reconocerem os m ejo r y m ás; pues hay señas p a ra nosotros que los dem ás ig n o ran " (105 del X IX ). Pudo com o no pud o ser Ulises. Pudo com o no pud o ser Aquiles. P udo com o no pud o ser H om ero. ¿ E ra Ulises? realm ente ¿era Ulises? ¿era H om ero? ¿era Aquiles? Aedo acabó de fumar su cigarrillo, pensó unos segundos más, la luna giró unos 165- en el techo, la esfera no estaba ya como había estado, aedo caminaba en la pradera con flores frescas de su m ente, ningún lector en la Biblioteca, se acercó a la recepcionista S¿ entregó su ficha: HOMERO Obras Completas 882 h72.

79

D E S P L 1 E Q U E Qoce de la pasión Significan t e ! C onnotación (C am po de setiembre)

TEATRO & PASION DE LAS MARIONETAS EN EL TEXTO
(Donde no hay perspectiva, colores, símbolos, armonías, melodías, croma­ tismo: hay la gramática de un cuer­ po & la pura inflorescencia) Lugar: un parque, un motel, un aula de clase, un cementerio o la celda de una comisaría. Tiempo: los años de la náusea.

EXPOSICION

I

S obre el escenario, b ajo el roce de un labio so b re el girasol de la noche, ellos se m ira n —excitadísim os (su d a n d o )— a la m a rc a del hom bro: y in /y an g , entre luces que cuelgan com o ángeles p uros, del cielo de flúor, e n tre olas de neón ilum inando los n o m b res, los nom bres de neón e n tre olas de no m b res, ilum inando, m acetero s que cuelgan, nom bres que cuelgan, olas que cuelgan com o o jo ^ “sin nom bre, los ojos del cuerpo en el m ac e te ro florecen: n in g u n a aflicción, ningún heroísm o (o tal vez sí), ninguna alegría, nada exul­ tante: los cuerpos se en red an , en uno d o rm id o s (so ñ an d o ), los cuerpo s envueltos e n la desnudez de las h o ja s de yedra, soñando (la có p u la): m ira d a de un cuerpo en o tro esta­ llando, gesto de un cu erp o en o tro aco p lán d o se, cordura de un cuerpo en o tro desintegrándose: d esintegración de 83

los cuerpos/cuerpos del gesto/cuerpos de la mirada, un florecim iento de neón en lo s espejos que devuelven, decu­ plicada, la imagen en transparente de la noche: los cuer­ pos invaden el espacio real, negando la oferta y la deman da: se entregan a la producción de placer. A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge un globo de aire, se eleva, se cae: coge y no coge un globo de aire su m ano se vuelve un bosque de espasm o: coge y no coge un globo de aire, se eleva, se cae: su m ano se vuelve un c o n ju ro de oro, coge y no coge un globo de aire, su m ano se vuelve —delicada“ en dirección de las flores, d iciendo): ¿No es el amor com o un lago con riberas doradas? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge la fo rm a del cielo, se eleva, se cae: coge y no coge la fo rm a del cielo su m ano se vuelve u n faro apagado: coge y no coge la form a del cielo, se eleva, se cae: su m ano se vuelve un espejo sin fondo, coge y no coge la fo rm a del cielo, su m ano se vuelve — in tan g ib le— c o n tra la luz, d iciendo): ¿Como un lago con riberas doradas? ¿un lago con faroles de niebla? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge u n gesto increíble, se eleva, se cae: coge y no coge un gesto increíble, su m ano se vuelve un sonido rosado: coge y no coge u n gesto increíble, se eleva, se cae: su m ano se vuelve la som bra del sueño, coge y no coge un gesto increíble, su m ano se vuelve — im p u ra — a n te la noche, d icien d o ): ¿N o es el amor com o un lago con riberas doradas? ¿no es el amor com o un pasto con reflejos de álgebra? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge la ansiedad del suplicio, se eleva, se cae: coge y no coge la ansiedad del suplicio, su m ano se vuelve un encanto de azu r: coge y no coge la ansiedad del suplicio, se eleva, se cae: su m ano se vuelve la m ansión del acrílico, coge y no coge la ansie* 84

dad del suplicio, su m ano se vuelve —an h elan te— sobre la luz, d iciendo): ¿Com o u n lago con rib e ra s doradas? ¿u n lago con faro les de niebla? ¿u n faro l con sau rio s de plata? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge un m u r­ m ullo de h o jas, se eleva, se cae: coge y no coge un m u rm u ­ llo de h o jas, su m ano se vuelve el ru b o r im placable: coge y no coge un m u rm u llo de h o jas, se eleva, se cae: su m ano se vuelve un o jo en el cielo, coge y no coge un m urm ullo de hojas, su m an o se vuelve — inviolable— co n tra la luz, d iciendo): ¿N o es el a m o r com o un lago con rib e ras d o rad as? ¿no es el a m o r com o un pasto con reflejos de álgebra? ¿no es el a m o r com o un espejo en lu m ­ b res disuelto? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge el sol en la flor, se eleva, se cae: coge y no coge el sol en la flor, su m ano se vuelve un alcohol disolvente: coge y no coge el sol en la flor, se eleva, se cae: su m ano se vuelve una em oción desusada, coge y no coge el sol en la flor, su m ano se vuelve — ro tu n d a — en la nada, d iciendo): ¿Com o u n lago con rib e ra s do rad as? ¿u n lago con faro les de niebla? ¿ u n faro l con sa u rio s de plata? ¿u n sa u rio con o jo s en trozos de a m ia n to p artid o s? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge un estam b re que tiem bla, se eleva, se cae: coge y no co^e u n estam b re que tiem bla, su m ano se vuelve una sierpe en la calle: coge y no coge un e sta m b re q u e tiem bla, se eleva, se cae: su m ano se vuelve un silencio fugaz, coge y no coge un estam b re que tiem bla, su m an o se vuelve — cariciosa— ante el aire, d iciendo): ¿N o es el a m o r com o u n lago con rib e ra s doradas? ¿no es el a m o r co m o u n p a sto con reflejos de álgebra? ¿no es el a m o r com o u n espejo en lum bres 85

disuelto? n o es el a m o r com o un su eñ o que es real al soñarse? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge la prolon­ gación de su gesto, se eleva, se cae: coge y no coge la prolongación de su gesto, su m an o se vuelve u n a flam a en el auto: coge y no coge la prolongación de su gesto, se eleva, se cae: su m ano se vuelve una insidia im precisa, coge y no coge la prolongación de su gesto, su m ano se vuelve — invisible— a su p ro p io reducto, d icien d o ): ¿Como un lago con rib e ra s do rad as? ¿un lago con faroles de niebla? ¿un farol con sa u rio s de p lata? ¿un sa u rio con ojos en trozos de a m ia n to p a rtid o s? ¿unos o jo s con ciru elo s en el cam po visual que se doblan? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge su luz congelada, se eleva, se cae: coge y no coge su luz conge­ lada, su m ano se vuelve un océano de p ied ra: coge y no coge su luz congelada, se eleva, se cae: su m ano se vuelve una sanción delicada, coge y no coge su luz congelada, su m ano se vuelve —ansiosa— en el alba, dicien d o ): ¿N o es el a m o r com o un lago con rib e ra s do rad as? ¿no es el a m o r com o u n p asto con reflejo s de álgebra? ¿no es el a m o r com o un espejo en lum bres disuelto? ¿no es el a m o r com o un navio en una m etró p o li varado? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge la m ano que arde, se eleva, se cae: coge y no coge la m ano que arde, su m ano se vuelve u n a m ano invisible: coge y no coge la m ano que arde, se eleva, se cae: su m ano se vuelve una m ano visible, coge y no coge la m ano que ard e, su m ano se vuelve —gim iente— a n te sí, dicien d o ): ¿Com o u n lago con rib e ra s d o rad as? ¿u n lago con faro les de niebla? ¿u n farol con sa u rio s de p lata? ¿u n sa u rio con ojos en trozos de a m ia n to p artid o s? 86

¿unos ojos con ciruelos en el campo visual que se doblan? ¿un ciruelo que florece en tu voz inaudible? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge u n m atiz cadencioso, se eleva, se cae: coge y no coge un m atiz ca dencioso, su m ano se vuelve u n em plasto gozoso: coge y no coge un m atiz cadencioso, se eleva, se cae: su m ano se vuelve u n ab ism o al revés, coge y no coge un m atiz caden­ cioso, su m ano se vuelve —p u ra — en su goce, diciendo): ¿No es el amor com o un lago con riberas doradas? ¿no es el amor com o un pasto con reflejos de álgebra? ¿no es el am or com o un espejo en lumbres disuelto? no es el am or com o un sueño que es real al soñarse? ¿no es el am or como un navio en una m etrópoli varada? ¿no es el amor como una pro­ gresión infinitesim al en el cielo? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge un vacío repleto, se eleva, se cae: coge y no coge un vacío repleto, su m ano se vuelve un ra s tro sin som bra: coge y no coge un vacío repleto, se eleva, se cae: su m ano se vuelve una esm eralda trozada, coge y no coge un vacío repleto, su m ano se vuelve —arm ad a— c o n tra el sentido, d iciendo): ¿Como un lago con riberas doradas? ¿un lago con faroles de niebla? ¿un farol con saurios de plata? ¿un saurio con ojos en trozos de amianto partidos? ¿unos ojos con ciruelos en el campo visual que se doblan? ¿un ciruelo que florece en tu voz inaudi­ ble? ¿una flor pintada sobre un tranvía heliotropo? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge al bosque algebraico, se eleva, se cae: coge y no coge al bosque alge­ braico, su m ano se vuelve u n flo recer del vacío: coge y no coge al bosque algebraico, se eleva, se cae: su m ano se vuelve u n a e x tra ñ a arm onía, coge y no coge al bosque alge­ braico, su m ano se vuelve —n e u tra — co n tra un paisaje de óleo, diciendo):

87

¿N o es el a m o r com o u n lago con rib e ra s doradas? ¿no es el am o r com o u n p asto co n reflejos de álgebra? ¿no es el a m o r com o un espejo en lum bres d isuelto? ¿no es el a m o r com o un navio en u n a m etró p o li varado? ¿no es el a m o r com o una p ro ­ gresión infinitesim al en el cielo? ¿no es el am or com o u n a introyección de la flo r en el ser? B : (su m an o se eleva, se cae: coge y no coge el envés de los sueños, se eleva, se cae: coge y no coge el envés de los sueños, su m ano se vuelve un bosque en la m ar: coge y no coge el envés de los sueños, se eleva, se cae: su m ano se vuelve un faro de m oto, coge y no coge el envés de los sueños, su m ano se vuelve —irascible— a n te el gozar, di­ ciendo): ¿Com o u n lago con rib e ra s d o rad as? ¿u n lago con faro les de niebla? ¿u n faro l con sa u rio s de p lata? ¿u n sau rio con o jo s en trozos de a m ia n to p artid o s? ¿unos ojos con ciru elo s en el cam po visual que se doblan? ¿u n ciruelo que florece en tu voz in au ­ dible? ¿una flo r p in ta d a sobre u n tran v ía helio tro p o ? ¿un tra n v ía helio tro p o cuya única luz se desvanece en el cielo? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge un trozo de m a r en verano, se eleva, se cae: coge y no coge un trozo de m a r en verano, su m ano se vuelve u n a tern u ra que rep ta: coge y no coge u n trozo de m a r en verano, se eleva, se cae: su m ano se vuelve u n a flo r program ada, coge y no coge un trozo de m a r en verano, su m ano se vuelve —visible— b a jo el suplicio, dicien d o ): ¿N o es el a m o r com o u n lago con rib e ra s doradas? ¿n o es el a m o r com o un p a sto con reflejos de álg eb ra? ¿no es el a m o r com o u n esp ejo en lu m b res disuelto? ¿no es el a m o r com o un sueño que es real al soñarse? ¿n o es el a m o r com o u n navio en u n a m etró p o li varado? ¿no es el a m o r com o u n a p ro ­ gresión in finitesim al en el cielo? ¿no es el a m o r

com o u n a introyección de la flor en el se r? ¿no es el a m o r com o un m ecanism o de defensa que sua­ vem ente agrede? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge un aliento de anfetam ina en los m ontes, se eleva, se cae: coge y no coge un aliento de anfetamina en los montes, su mano se vuelve una ola en la arena: coge y no coge un aliento de anfetamina en lós montes, se eleva, se cae: su mano se vuelve una red de caricias, coge y no coge un aliento de anfetamina en los montes, su m ano se vuelve —am biguasobre el crepúsculo, diciendo): ¿Com o u n lago con rib e ra s doradas? ¿un lago con faro les de niebla? ¿u n faro l con saurios de p lata? ¿u n sa u rio con ojos en trozos de am ian to p artid o s? ¿u n o s o jo s con ciruelos en el cam po visual que se d o b lan ? ¿un ciruelo q u e florece en tu voz inau­ dible? ¿una flo r p in ta d a sobre un tran v ía heliotropo ? ¿ u n tranvía helio tro p o ? ¿un tran v ía helio tro p o cuya ú n ica luz se desvanece en el cielo? ¿ u n a única luz que resbala en u n vientre? A : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge una lógica del paisaje arañado por una mirada, se eleva, se cae: coge y no coge una lógica del paisaje arañado por una mirada, su mano se vuelve un verde profundo en su lengua: coge y no coge una lógica del paisaje arañado por una mirada, se eleva, se cae: su mano se vuelve un festín ecológico, coge y no coge una lógica del paisaje arañado por una mirada, su mano se vuelve —glamorosa— en el viento, diciendo): ♦ ¿N o es el am o r com o u n lago con rib e ra s d o rad as? ¿no es el a m o r com o u n pasto con reflejo s de álg eb ra? ¿no es el a m o r com o un espejo en lum bres d isuelto? ¿no es el a m o r com o un sueño q u e es real al soñarse? ¿no es el a m o r com o un nav io en una m etró p o li varado? ¿no es el a m o r com o u n a pro­ gresión infinitesim al en el cielo? ¿no es el am or 89

7
com o u n a introyección de la flo r en el ser? ¿no es el a m o r com o un m ecanism o de defensa que su a ­ vem ente agrede? ¿no es el a m o r com o (q u é se d irá ) un plástico b ro te de niebla sobre tu corazón? B : (su m ano se eleva, se cae: coge y no coge el esplendor de u n a rosa b a jo los labios que la p ronuncian, se eleva, se cae: coge y no coge el esp len d o r de una rosa b ajo los labios que la p ro n u n cian , su m ano se vuelve la palidez del gladialo en la página: coge y no coge el esplendor de una rosa b a jo los labios que la p ronuncian, se eleva, se cae: su m ano se vuelve un o jo que m uerde, coge y no coge el esplendor de una ro sa b a jo los labios que la pronuncian, su m ano se vuelve —o scu ra— co n tra la som bra en su som bra p u esta, diciendo): ¿Com o un lago con rib e ras doradas? ¿un lago con faro les de niebla? ¿ u n farol con sau rio s de p lata? ¿un sau rio con ojos en trozos de am ian to partid o s? ¿unos ojos con ciruelos en el cam po visual que se do b lan ? ¿un ciruelo que florece en tu voz in au d i­ ble? ¿una flo r p in ta d a sobre un tran v ía heliotropo? ¿un tra n v ía h elio tro p o cuya única luz se desvanece en el cielo? ¿u n a única luz que resbala en un vientre? ¿un v ien tre (quizá) reventando com o los sueños en la m ira d a electrónica? i r

t
í

EXPOSICION
r

II

Las m arionetas, sobre el escenario (b a jo el cono rosado de un reflec to r), dejaron —len tam en te— de m over sus manos: ni se elevan, ni se caen: los hilos ondulando (no se ven pero se instuyen) al m argen, se p rep aran a seguir con los gestos teleguiados p o r co n tro l rem oto: son las m arionetas de E guren, las m ism as que un 45 rp m . c a n ta n los “ Iracu n d o s": p o r control rem o to A elevó & B d ejó caer (dejaron) las m anos: S ignificante/S ignificado, Sol /L u n a , A firm ación/N egación, D ía/N oche: los c o n trario s no exis­ ten —liberan su energía, se disuelven com o el viento en la escritura: los co n tra rio s son el gesto de una h o ja a n te la brisa, no existen —liberan su energía, se disuelven (los con trarios) com o u n espasm o en el vacío de la noche: los contrarios son el sol en el cinem a de los cuerpos, no existen r lib e ra n su energía, los c o n tra rio s se disuelven envueltos en su arom a: los co n trario s son u n a pulsión que se p ro ­ longa, ondulando, no existen —lib e ra n su energía, se di­ suelven (los c o n tra rio s) com o u n a m irad a alucinada: los contrarios son el concepto de un espejo a sí m ism o refle­ jado, no existen —liberan su energía, despedazando la escritura de unos ojos, de u n a s m anos, de unos cuerpos, despedazando la escritu ra, la te rs a & herm osa e sc ritu ra de un pecho lam ido en el crepúsculo: n i significante, n i signi­ ficado, es un p aisaje sin sol ilu m in ad o por signos de neón: floresta de papel m aché, fauna in te stin a l, m ares de vidrio, arquitectura sin som bras en tre esp ejo s diseñada: tro m p a s de Falopio, sueño de un incesto en el desierto: A se refiere a B, o A es referid o p o r B: los h ilo s se m ueven en la esceáa: tea tro & pasión de las m a rio n e ta s en el texto.

90

A : (de derech a a izquierda, lentam ente, su cabeza vuelve: oscura es su visión com o es oscuro el a s tro de su sueño —len tam en te, de derecha a izquierda, su cabeza vuelve: ¿qué v erá sino el re b u rb u je o de una noche en progresión? —su cabeza vuelve, len tam en te, de derecha a izquierda: no ve sino lo opaco del espasm o que se a n u la en sí m ism o —de derecha a izquierda, su cabeza vuelve, lentam ente: en el espeso m a r de las p a la b ra s lo n e u tro florece —lenta m ente, su cabeza vuelve, de derecha a izquierda: solo hay un e sp ectro que gim iendo llega h a sta sus dom inios —su cabeza vuelve, de derech a a izquierda, len tam en te: un m ovim iento no es un m ovim iento si la escena es capturada p o r el espacio nom inal en lugar del espacio v erb al) : E l a m o r es u n cielo que cuelga del faro l ¿Te p arece?

el tem blor de u n lenguaje en el vacío —de derecha a iz­ quierda, su cabeza vuelve, len tam en te: no ve sino el ondú lam iento in te rm ite n te de u n a so m b ra que apenas se desliza sobre el p a sto —lentam ente, su cabeza vuelve, de derecha a izquierda: alcanza a p e rc ib ir su ob jeto resbalando por Ja ventana de un edificio —su cabeza vuelve, de derecha a izquierda, lentam ente: explosión de los m orfem as de un a lengua que se resiste a d e sn u d a rse ): E l a m o r es un cielo que cuelga del farol ¿Te parece? E l a m o r es un flu o rescen te n e u tro sobre el m ar ¿Te parece? B : (de izquierda a derecha, con m ás len titu d , vuelve su cabeza: una luz se dispersa en el sonido de la inconciencia —con m ás len titu d , de izq u ierd a a derecha, vuelve su cabeza: se disuelve lo gris en el o b jeto si la m irad a se introduce —vuelve su cabeza, con m ás len titu d de izquier­ da a derecha: se repliega el te m b lo r de un lenguaje que se colm a —de izquierda a d erecha, vuelve su cabeza, con m ás len titu d : no ve sino el e n tro n ecim ien to in te rm ite n te de u n a luz que apenas se desliza b a jo el p asto —con m ás len titu d , vuelve su cabeza, de izquierda a derecha: no alcanza a p e rc ib ir su objeto p e n e tra n d o po r la v en tan a de un edificio —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titu d : im plosión de los m orfem as de u n a lengua que se entrega a la contem plación de su in te rio r):

B : (de izquierda a derecha, con m ás le n titu d , vuelve su cabeza: no es o sc u ra su visión com o es clarísim o el astro de su sueño —con m ás len titu d , de izq u ierd a a derecha, vuelve su cabeza: ¿qué verá sino la q u ietu d de una noche en retro ce so ? —vuelve su cabeza, con m ás len titu d , de izquierda a derecha: no ve sino lo diáfano del espasm o que se am plifica so b re sí —de izquierda a derecha, vuelve su cabeza, con m ás le n titu d : en el ingrávido m ar de las pa­ lab ras lo p reciso florece —con m ás len titu d , vuelve su cabeza, de izq u ierd a a derecha: no hay un esp ectro que gim iendo se aleje de sus dom inios —vuelve su cabeza, de * D esconfío de tu analogía. No es el am or: es la izquierda a derecha, con m ás len titud: un m ovim iento es m u erte el cielo que cuelga del farol. No es el am or: un m ovim iento si la escena es c a p tu ra d a p o r el espacio el la em oción el flu o re sc e n te n e u tro sobre el m ar verbal en lu g ar del espacio nom inal): A : (de derecha a izquierda, len tam en te, su cabeza vuelve: D esconfío de tu analogía. No es el am or: es la bloques de cem ento desde su o jo ve deslizarse —len tam en ­ m u e rte el cielo que cuelga del farol. t e , de derecha a izquierda, su cabeza vuelve: la palidez 'd e l paisaje se resuelve en u n concepto retro ac tiv o —su A : (d e d erech a a izquierda, lentam ente, su cabeza vuelve: ¡cabeza vuelve, lentam ente, de derecha a izquierda: su u n a so m b ra se coagula fu era del silencio en la concien concepto del p aisaje se resuelve en la concreción de sus cia —len tam en te, de d erecha a izquierda, su cabeza vuelve: • im ágenes —de derecha a izq u ierd a, su cabeza vuelve, len­ gris es el o b jeto si la m irad a lo posesiona —su cabeza tam ente: no hay m ás que u n a ire gris m odulándose en vuelve, len tam en te, de derecha a izquierda: se desenvuelve 92 93

f el bosque —lentam ente, su cabeza vuelve, de derecha 2 izquierda: lejos de la form a im precisa del bosque lo pre- 1 ciso se disuelve —su cabeza vuelve, de derecha a izquierda, j lentam ente: lo preciso contiene un aire congelado en su sin tax is): El amor es un cielo que cuelga del farol ¿Te pa­ rece? El amor es un fluorescente sobre el mar ¿Te parece? El amor es un florecim iento incan descente del sentido ¿Te parece? B : (de izquierda a derecha, con m ás len titu d , vuelve su cabeza: bloques de cem ento ante su o jo se desliza —con m ás len titu d , de izquierda a derecha, vuelve su cabezala calidez del p aisaje se com plica en su concepto futuri ble —vuelve su cabeza, con m ás len titu d , de izquierda a derecha: su concepto del paisaje se com plica en la grg nulación de sus im ágenes —de izquierda a derecha, vuelve su cabeza, con m ás lentitud: no sólo hay un aire claro desm oronándose en el bosque —con m ás len titu d , vuelve su cabeza, de izquierda a derecha: cerca de la form a pre cisa del bosque lo im preciso se com prim e —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titu d : lo im­ preciso desp ren d e un aire m ovilizado en su sin tax is): Desconfío de tu analogía. No es el amor: es la muerte el cielo que cuelga del farol. No es el amor: es la em oción el fluorescente neutro sobre el mar No es el amor: es la pasión el florecim iento incan­ descente del sentido. A : (d e derecha a izquierda, lentam ente, su cabeza vuelve: el m ar de las cosas que persigue se le escapa —lenta­ m ente, de derecha a izquierda, su cabeza vuelve: una cosa es a su percepción lo que el am o r es p a ra un gato - su cabeza vuelve, lentam ente, de derecha a izquierda: el gato ¡ es el o b jeto cuyo b rillo de noche es un su je to inalcanzable i —de derecha a izquierda, su cabeza vuelve, lentam ente: ; las cosas em piezan a desm oronarse a p e n as una m irada obsesiva las toca — lentam ente, su cabeza vuelve, de dere*

cha a izquierda: no existe el salto de un gato si antes el beso de la lu n a no cayó sobre su lom o —su cabeza vuelve, de derecha a izquierda, len tam ente: la suave b risa sem án­ tica envuelve el m ar de cosas congelado): E l amor es un cielo que cuelga del farol ¿Te pa­ rece? El amor es un fluorescente neutro sobre el m ar ¿Te parece?? El amor es un florecimiento incandescente del sentido ¿Te parece? El amor es una ficción que se resiste a lo real ¿Te parece? B : (d e izquierda a derecha, con m ás len titu d , vuelve su cabeza: el m a r de las cosas que rechaza se le in cru stra —con m ás len titu d , de izquierda a derecha, vuelve su ca beza: u n g ato es para el a m o r lo que su percepción es p a ra u n a cosa —vuelve su cabeza, con m ás len titu d , de izquierda a derecha: un o b je to aprehensible es la opacidad en el su je to del gato —de izquierda a derecha, vuelve su cabeza, con m ás len titud: las cosas em piezan a reo rd en ar se apenas u n á fugaz m ira d a las toca —con m ás lenjitud, vuelve su cabeza, de izquierda a derecha: la inm ovilidad de un gato no existe si el beso de la luna cayó sobre su lom o —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titud: la espesa b risa sem ántica desenvuelve el m ar de cosas vapo rizad o ): D esconfío de tu analogía. No es el amor: es la m uerte el cielo que cuelga del farol. No es el amor: es la em oción el fluorescente neutro sobre el mar. No es el amor: es la pasión el florecim ien­ to incandescente del sentido. No e^. el amor: es la gnoseología la ficción que se resiste a lo real A : (de d erecha a izquierda, lentam ente, su cabeza vuelve: la geom etría del sueño n o conoce de la a rm o n ía de las proporciones —lentam ente, de derecha a izquierda, su cabeza vuelve: la geom etría del silencio no conoce de la arm onía de los sonidos —su cabeza vuelve, lentam ente, de derecha a izquierda: la geom etría de la som bra no 95

conoce de la arm onía de las luces —de d erecha a izquierda, su cabeza vuelve, len tam en te: la geom etría del esp íritu no conoce de la arm o n ía de los cuerpos —lentam ente, su cabeza vuelve, de derecha a izquierda: la geom etría de los edificios no conoce de la arm o n ía de las flores —su cabeza vuelve, de d erecha a izquierda, lentam ente: la geom etría del significado no conoce de la a rm o n ía de los significantes): El am or es un cielo que cuelga del farol ¿Te pa­ rece? El amor es un fluorescente neutro sobre el mar ¿Te parece? El amor es un florecim iento in­ candescente del sentido ¿Te parece? El amor es una ficción que se resiste a lo real ¿Te parece? El amor es una analogía del mar bajo la piel ¿Te parece? B : (de izquierda a derecha, con m ás len titu d , vuelve su cabeza: la m atem ática del sueño conoce de la arm o n ía de las desproporciones —con m ás lentitud, de izquierda a derecha, vuelve su cabeza: la m atem ática del sonido cono­ ce de la arm onía de los silencios —vuelve su cabeza, con m ás lentitud, de izquierda a derecha, vuelve su cabeza, con m ás len titu d : la m atem ática de los cu e rp o s conoce de la arm onía del e sp íritu —con m ás len titu d , vuelve su cabeza, de izquierda a derecha: la a rm o n ía de las flores conoce de la geom etría de los edificios —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titu d : la m atem ática del significante conoce de la d esarm o n ía de los signifi­ cados): Desconfío de tu analogía. No es el amor: es la muerte el cielo que cuelga del farol. No es el amor: es la em oción el fluorescente neutro sobre el mar. No es el amor: es la pasión el florecim iento incandescente del sentido. No es el amor: es la gnoseología la ficción que se resiste a lo real. No es el amor: es el sueño la analogía del mar bajo la piel.

96

A : (de derech a a izquierda, len tam en te, su cabeza vuelve: una m asa de b ru m a se desplaza p o r el p a rq u e —lenta m ente, de derecha a izquierda, su cabeza vuelve: en el p arque la noche rueda com o el sol en el follaje —su cabeza vuelve, lentam ente, de derecha a izquierda; una m asa de luz se im pregna a la página de u n libro —de derecha a izquierda, su cabeza vuelve, len tam ente: en la página de u n libro los ciruelos florecen sin cultivo —lenta­ m ente, su cabeza vuelve, de derecha a izquierda: una m asa de fonem as se extravía en el tran v ía de su lengua —su cabeza vuelve, de derecha a izquierda, lentam ente: ha p e rd id o su lengua pero ha recuperado su id en tid a d ): El am or es un cielo que cuelga del farol ¿Te pa­ rece? El amor es un fluorescente neutro sobre el mar ¿Te parece? El am or es un florecim iento in­ candescente del sentido ¿Te parece? El amor es una ficción que se resiste a lo real ¿Te parece? El am or es una analogía del mar bajo la piel ¿Te parece? El amor es un acumulador de orgones cristalizado en m elodía ¿Te parece? B : (d e izq u ierd a a derecha, con m ás le n titu d , vuelve su cabeza: el p a rq u e se desplaza b a jo u n a m asa lum inosa —con m ás len titu d , de izq u ierd a a d erecha, vuelve su cabeza: la noche rueda en el follaje com o la luna sobre el parq u e —vuelve su cabeza, con m ás le n titu d , de izquierda a derecha: de la página de u n libro se d esp ren d e una m asa b ru m o sa —de izquierda a derecha, vuelve su cabeza, con m ás len titu d : los ciru elo s del lib ro en u n a página dan fru to s —con m ás le n titu d , vuelve su cabeza, de iz­ q u ierd a a derecha: el tra n v ía de su lengua se extravía en u n a m asa de fonem as —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titu d : recuperó su id en tid a d porque no ha p e rd id o su len g u aje): Desconfío de tu analogía. No e s el amor: es la m uerte el cielo que cuelga del farol. No es el amor: es la em oción el fluorescente neutro sobre el mar. No es el amor: es la pasión el florecim iento in­ 97

candescente del sentido. No es el amor: es la gnoseología la ficción que se resiste a lo real. No es el amor: es el sueño la analogía del mar bajo la piel. No es el amor: es el cuerpo un acumulador de orgones cristalizado en melodía. A : (de derecha a izquierda, lentam ente, su cabeza vuelve: los núm eros se expanden sobre el blanco de la concien­ cia —lentam ente, de derech a a izquierda, su cabeza vuelve: en el blanco de la conciencia el sm og se esparce —su cabeza vuelve, len tam en te, de derecha a izquierda: los núm eros som eten a u n a clau su ra a la pasión —de d e re ­ cha a izquierda, su cabeza vuelve, lentam ente: la clau su ra de la pasión no es sino el fin de los estados —len tam en te su cabeza vuelve, de d erecha a izquierda: los núm eros no son flores de la razón sino el im perio de la produoción —su cabeza vuelve, de derecha a izquierda, len ta ­ m ente: el im perio de la producción se desm orona b a jo las pulsiones de la significancia): El amor es un cielo que cuelga del farol ¿Te pa­ rece? El amor es un fluorescente neutro sobre el mar ¿Te parece? El amor es un florecim iento in­ candescente del sentido ¿Te parece? El am or es una ficción que se resiste a lo real ¿Te parece? El amor es una analogía del mar bajo la piel ¿Te parece? El am or es un acumulador de orgones cristalizado en m elodía ¿Te parece? El am or es una lógica de la locura que nos muerde ¿Te parece? B : (de izquierda a d erecha, con m ás len titu d , vuelve su cabeza: en la b ru m a de la inconciencia los nú m ero s se desgajan —con m ás len titu d , de izquierda a derecha, vuelve su cabeza: un sol es co m p rim id o p o r la b ru m a de la in­ conciencia —vuelve su cabeza, con m ás le n titu d , de izquier­ da a derecha: la d e sm e su ra de la pasión consiste en el som etim iento de los n ú m ero s —de izquierda a derecha, vuelve su cabeza, con m ás lentitud: la cla u su ra de los estados es el fin de la desm esura pasional —con m ás len­ titud, vuelve su cabeza, de izquierda a derecha: el im perio 98

de la producción q u ed ará d e stru id o si la razón produce flores —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titu d : el im perio de la significancia desm orona a las pulsiones de la p ro d u cció n ): Desconfío de tu analogía. No es el amor: es la m uerte el cielo que cuelga del farol. No es el amor: es la emoción el fluorescente neutro sobre el mar. N o es el amor: es la pasión el florecim iento in­ candescente del sentido. No es el amor: es la gnoseología la ficción que se resiste a lo real. No es el amor: es el sueño la analogía del mar bajo la piel. No es el amor: es el cuerpo un acumulador de orgones cristalizado en melodía. No es el amor: es el m isterio la lógica de la locura que nos muerde. A : (d e d erecha a izquierda, lentam ente, su cabeza vuelve: el significado es la conciencia c o rru p to ra del signo —len tam ente, de derecha a izquierda, su cabeza vuelve: el significado de la producción es la producción del signi ficado —su cabeza vuelve, lentam ente, de d erecha a iz­ quierda: el significado no lleva sino a p ro d u c ir un significado m ayor —de d erecha a izquierda, su cabeza vuelve, lentam ente: el significado en el d iscu rso es la acum ulación c a p italista — lentam ente, su cabeza vuelve, de derecha a izquierda: el significado no florece sino p rolifera b acterialm en te —su cabeza vuelve, de derecha a izquierda, lentam ente: el significado no es sino un m edio m an ip u lan te de la sin tax is): El amor es un cielo que cuelga del farol ¿Te pa­ rece? El amor es un fluorescente neutro sobre el mar ¿Te parece? El amor es un florecim iento in­ candescente del sentido ¿Te parece? El amor es una ficción que se resiste a lo real ¿Te parece? El am or es una analogía del mar bajo la piel ¿Te parece? El amor es un acumulador de orgones cristalizado en m elodía ¿Te parece? El amor es una lógica de la locura que nos muerde ¿Te parece? 99 »

El amor es un sueño que es real porque se sueña ¿Te parece? B : (de izquierda a d erecha, con m ás le n titu d , vuelve su cabeza: el inconciente del signo ha sido rescatad o p o r el significante —con m ás le n titu d , de izquierda a derecha, vuelve su cabeza: la producción del significante es el sig­ nificante de la pro d u cció n —vuelve su cabeza, con m ás len titu d , de izquierda a derecha: el significado m ayor es desquiciado p o r el significante —de izquierda a derecha, vuelve su cabeza, con m ás len titu d , vuelve su cabeza, de izquierda a derecha: el florecim iento del significante des­ truye el significado de su bacterialización —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titu d : la m asa sintáctica p u esta en lib e rta d es su significante): Desconfío de tu analogía. No es el amor: es la muerte el cielo que cuelga del farol. No es el amor: es la emoción el fluorescente neutro sobre el mar. No es el amor: es la pasión el florecim iento in­ candescente del sentido. No es el amor: es la gnoseología la ficción que se resiste a lo real. No es el amor: es el sueño la analogía del mar bajo la piel. No es el amor: es el cuerpo un acumulador de orgones cristalizado en melodía. N o es el amor: es el m isterio la lógica de la locura que nos muerde. No es el amor: es la poesía el sueño que es real porque se sueña. A : (de derecha a izquierda, lentam ente, su cabeza vuelve: el hielo de la idea en su lenguaje se to rn a en sensación —lentam ente, de d ere c h a a izquierda, su cabeza vuelve: la idea no existe al m argen de la referencia hacia su o b jeto —su cabeza vuelve, len tam en te, de derecha a izquierda: un objeto existe porq u e existe la lengua que lo n o m b ra —de derecha a izquierda, su cabeza vuelve, len tam ente: la idea no es el e n a m o ram ien to de la luz sino su agresión —len ta ­ m ente, su cabeza vuelve, de derecha a izquierda: u n a explosión in tern a en el o b jeto se p ro d u ce si el o jo lo envuelve —su cabeza vuelve, de derecha a izquierda, le n ta ­ 100

m ente: el m a r en llam as de la significancia destruye para siem pre el hielo de la id ea): E l a m o r es un cielo que cuelga del farol ¿Te p a ­ rece? E l am or es un fluorescente n e u tro sobre el m a r ¿Te parece? El am o r es un florecim iento in ­ candescente del sen tid o ¿Te parece? E l am or es u n a ficción que se resiste a lo real ¿Te parece? E l a m o r es u n a analogía del m ar b a jo la piel ¿Te p arece? El a m o r es un a c u m u lad o r de orgones cristalizad o en m elodía ¿Te parece? E l am or es u n a lógica de la lo cu ra que nos m u erd e ¿Te parece? E l a m o r es un sueño que es real p o rq u e se sueña ¿Te parece? El a m o r es el so p o rte rítm ico del sueño ¿Te parece? B : (de izquierda a derecha, con m ás len titu d , vuelve su cabeza: la sensación de su lenguaje es la lla m a ra d a de la idea —con m ás len titu d , de izquierda a derecha, vuelve su cabeza: el ob jeto existe po rq u e es referenciado po r la idea —vuelve su cabeza, con m ás len titu d , de izquierda a derecha: la lengua si no n o m b ra al o b jeto éste no existe —de izq u ierd a a derecha, vuelve su cabeza, con m ás lenti­ tud: la te rn u ra de la luz em erge del cuerpo —con m ás len titu d , vuelve su cabeza, de izquierda a derecha: una im plosión externa en el o b je to se produce se extenúa si el ojo lo p e n e tra —vuelve su cabeza, de izquierda a derecha, con m ás len titu d : el fu lg o r del cuerpo se reco n stru y e p ara siem pre en el lenguaje): D esconfío de tu analogía. No es el a m o r: es la m u e rte el cielo que cuelga del farol. N# es el am or: es la em oción el fluorescente n e u tro sobre el m ar. N o es el am or: es la pasión el florecim iento in ­ candescente del sen tid o . No es el a m o r: es la gnoseología la ficción que se resiste a lo real. No es el am or: es el su eñ o la analogía del m a r bajo la piel. No es el a m o r: es el cuerpo u n acu m u lad o r de orgones cristalizad o en m elodía. No es el am or: es el m isterio la lógica de la lo cu ra que nos 101

m uerde. No es el a m o r: es la poesía el sueño que es real p o rq u e se sueña. No es el am or: es el cuerpo el so p o rte rítm ic o del sueño.

Marcha Fúnebre de una Marionette, José María Eguren. Montaje 1938, Sergio M. Eisenstein. El m ontaje de atracciones, Sergio M. Eisenstein. Ensayos sobre la significación en el cine, Christian Metz. Jean-Luc Godard, Jean-Luc Godard. El cuerpo del amor, Norman O. Brown.

102

PARA UNA FILMACION EN BLANCO & NEGRO (16 mm.) The N ig h t's Fans : elogio de Jack Sm ith. C e sta rá siem p re situ a d a (ta tu a je im perceptible de la n ada / u n a gam a p erceptible del flu ir) d e trá s de P guar­ dando la perspectiva de un cip rés b a jo el inq u ieto desor­ den de la b risa: un golpe de b risa y el sol com o esbozado de m anera intangible & m oviéndose a la m anera a la m uy (claro , es un arco en el arco de su m uy) fresca m anera de m overse1 . P erspectiva en tangente. Un ángulo de com o de 45?2 . Película en Blanco & N egro: cin ta gra nulada. D uración 15 m inutos. C deberá d a r siem pre la sensación de ser: tal vez, un sei uu o b sta n te ser: una obstrucción parecida a un o jo de esp ectad o r (el espec­ ta d o r de u n sueño cuando sueña el sueño de e s ta r des­ p ie rto ) p e n e tran d o inm iscuyéndose en la vida íntim a de P o en la p ro p ia vida ex p lícita del sueño. P es a la vez A & B. Y P puede ser tam b ién en la c ircu n stan cia de eje m agnético el ojo de C. El asu n to está p lan tead o sin­ c rónicam ente y se resuelve d iacrónicam ente. No hay m ás. No hay m enos. M ovim iento so b re el m ar en m ovim iento. E lem entos accesorios: u n m a r en el in sta n te do^flujo —in­ clusive: h a sta un flujo del tip o Geri. Unas ro cas m ancha­ das con la fo rm a de un m usgo. Una p alab ra d isu elta como están d isu eltas las constelaciones en las bóvedas. Este film d eberá e s ta r sonorizado en su to talid ad : m usicalizado. La m ú sica p odría se r e x tra íd a de la persisten cia de los diversos m atices de u n a lluvia sobre el p a sto / el asfal­ to / los cabellos / la dulce cu rv a de los cielos ¿Schónberg? no: Adi Tala: 4 /2 /4 . P p ro n u n c ia rá 3 p a la b ras en todo lo 103

que dure la película: cad a p a la b ra por cada p a rte de cada p a la b ra. Una p a rte es la proyección sim étrica del todo P arte: 5 m inutos, 7 m in u to s, 3 m inutos. P se m overá se­ gún el discurso de u n a lengua sobre el o b jeto m ás cercano a su razón. C se m overá según el d iscurso de P. C está en libertad de c a p ta r secuencias adicionales —v. gr.: el proceso de absorción de u n a gota elástica de líquido sem i­ nal por la sed flu c tu an te de la p a rte de interés. P arte A.— P se escabulle de sí m ism o. P arte B.— Desde que P se escabulle de sí m ism o h a sta que P se escabulle consigo m ism o. P arte C.— Desde que P se escabulle consigo m ism o h a sta que P se escabulle en sí m ism o. C u e s t i ó n 1: De la b risa: un golpe de b risa y el sol o el espacio a b ie rto por donde se m ueve el sol de u n a caricia: C ds espacialidad C ] 3 P C ds espacialidad P

c

ds2 = dx! + áx] + dx* De la espacialidad: e n tre una caricia & o tra c aricia se resuelve u n a caricia se resuelve: d s2 = dx* -f dx] 4* dx* + dx] C u e s t i ó n 2: El ángulo 45? p o d ría ir am p lián d o se (el hum o de u n cigarrillo / u n a p ied ra ram o o g o rrió n al re b o ta r sobre la superficie o n d u lad a de un poco de agua o de un poco de a ire es el reflejo condicionado de ese 104

poco de agua o de un poco de aire es el reflejo condicionado de ese poco de agua) h a sta p o r lo m enos unos 80° u 85°. Poste rio rm en te el guión indicará el m om ento necesario (q u e nunca llega: de llegar — si es que llega: com o el deseo de u n coito inm ediato a o tro coito después del deseo inm ediato a este coito inm ediato a este coito in m e d ia to a este . . . e tc ): enfoque en p rim e r p lan o de P pero de frente y después de un paneo. P □ ? / / / ✓
/ / /

C c

P □

/y
/

en
D esarrollo del Blanco & N egro :

c□

P arte A : Secuencia 1.— P en un lugar. A se e stá alejando unos cen tím etro s de B y m ira observa a d m ira el continuo de la existencia. B m uerde algunas hojas de ciprés. A gira los ojos a un lado después al o tro gira los o jo s gira las m anos disp u estas en fo rm a de visera en fo rm a de eso que es u n a espera (u n a hez / el viejo Ez / la p era del bode gón): A descifra algo en el cielo. B m astica sus hojas. Secuencia 2.— B m ira h acia donde estuvo h a sta hace unos segundos la fo rm a inasible de B. B m ira hacia donde A m ira donde B m ira. A e s tá m iran d o el cielo. El cielo h a em pezado a a b rirse com o la envoltura p la tin a d a de un bom bón. ¿Qué rico —no? Secuencia 3.— Pero B es B p o rq u e A es A. B e n treg a con m ucha solem nidad / d ad im n elo s aheum 2 h o jas m ascadas entre el tiem po de lo q ' es el viaje de un d a rd o de luz 105

(¿cabello de oro — o: cabello d o rad o ? ) y el guiño de un a stro al e sta lla r sobre el in sta n te m elódico del ser. E n fo ­ que en zoom. La inm anencia se descubre de (& cu b re sin) su halo. Secuencia 4.— Golpe de luz sobre el c u e rp o vocal de A \ A flexiona com o situ ad o d e trá s del leve juego de la tra n s ­ paren cia ese vórtice de la conciencia an u lad a p o r la conciencia del fluido. No hay m ás. No hay m enos. Mo vim iento en m ovim iento. El m ovim iento oscilante de los pechos de V enus cam in an d o en busca de Adonai. M ovi­ m iento detenido en su fluir. Es. Secuencia 5.— El ritm o es lo inhollado / inhallado / inca liado / encallado / enyucado / enchufado / inchuflado / in (fiad o / flam ado / flagrado / flanqueado / flacortori lad o ) / es lo inm arcesible4. No existe un coito parecido a o tro . El se r es su ritm o . El ritm o es su ser. Cada ritm o es su ser. P desconoce el sistem a b in ario de la ontología así com o ap rehendió el conocim iento de la fugacidad en la trascendencia: el arco in m anente del gozar. Y la p u n ta del escorpión se dobló com o el arco fu lm in an te de un goce lanzándose p o r sobre el lom o de los cielos. Panal de escorpiones. Los olores em iten frecuencias in te rm i­ tentes de hipnosis no m ental. La m iel. C u e s t i ó n 3: E n e sta p a rte se ha de escuchar una palab ra: a b ra la / a b ra 1 a P — lab ra la (b ) ra la ra la la ra lí la ra lá la ra lí la ra lí P (a l): a el oleaje & olea — je I so L go (za) to (n a d a ): V eneris in th alam o s du cu n t om nes viae: ulva z P — a b ra: el espacio ab ierto de la caricia.

106

í
C u e s t i ó n 4: Los tiem pos cronológicos de estas 5 se cuencias iniciales & de las secuencias pos terio res pu ed en ser: a: d eterm in ad o s según se crea conveniente. V. gr.: Sec. Sec. Sec. Sec. Sec. 1................................. 15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡S t! 2.............................15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡St! 3.......................* . 15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡St! 4 ....................15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡St! 5................15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡St! b: o p ro lo n g ar el eje de im plosión. Sec. Scc. Sec. Sec. Sec. V. gr.:

1................................ 15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡Of! 2............................ 15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡Of! 3........................ 15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡Of! 4 ....................15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡Of! 5............... 15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡Of! c: o p ro lo n g ar el eje de im plosión. V. gr.:

Sec. 5............... 15 seg. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡Eh! Sec. 1................................ 15 m in t. 48 seg. 1 m int. 2 m int. ¡Eh! P arte B : Secuencia 1.— M iela: m ental no hipnosis de in term iten tes frecuencias e m ite n olores los. ¿Q uiénes? A & B perm anecen cogidos p o r sus p artes m ás sensitivas. Cuerpo de la sensación tá c til revertido en el cu erp o de la sensación pensante rev e rtid o en el cuerpo de la sensa­ ción volitiva rev ertid o en el cu e rp o de la sensación v ib rátil revertido en el cuerpo v ib rá til en el cuerpo de esa lengua vibrátil del cuerpo de la sensación vibrátil fiel cuerpo vibrátil de A o de B o de A & B o de A & de B o de B & d e A o d e B & A b a jo el 5to. c u ad ran te de la subconciencia. Secuencia 2.— Una nube se desplaza sobre la cabeza de P. Masa caliente. P está ac o sta d o (a su co stado: u n b o s­ que-jo de h e b ra s solares) so b re esa fre sc u ra pegada en los in stan tes de la relajació n . P rim er plano. Sus labios 107

yacen allí enlazados com o un o b jeto colocado sobre el taberna-culo: el labio su p e rio r de A e n tre los labios de B o el labio in ferio r de B e n tre los labios de A o los labios de A e n tre los labios de B y el labio su p e rio r de B en tre los labios de A o el labio in fe rio r de A en tre los labios de B y los labios de B e n tre los labios de A. ¿Qué rico -no? Secuencia 3.— Las ra m a s del ciprés dan don dan din don dan co n tra las ram a s del ciprés. El cip rés soltó u n a h o ja sobre la e scu ltu ra labial. Y esa h o ja aú n perm anece allí: el ciprés soltó u n a h o ja: & las ram a s del ciprés dan don din / din don dan c o n tra las ram as del ciprés: & la b risa ro d ab a de este a este cuerpo: envueltos el 1ro. & el 2do. son un solo cuerpo: Vi nud o s de velocidad prom edio: & esa h o ja aún descendiendo e te rn am e n te descendiendo e te r­ nam ente descendiendo allí descendiendo allí descendiendo allí descendiendo & descendiendo allí etern am en te des­ cendiendo e tern am en te sobre la escu ltu ra de carne la e scu ltu ra en el verde P ark. Secuencia 4.— No hay m ' detenido en su flu ir. E s. Ni fue. Ni será. Es. El beso desm enuzó com o las G olberg esa astrin g en cia obtusa: Secuencia 5.— Lengua g u stab a a m o r lengua buscaba am or lengua em briagada a m o r lengua so rb ía a m o r lengua soñaba lengua a m o r lengua a g ita d a a m o r lengua cojía a m o r len­ gua a m o r lengua saciada am o r lengua insaciada a m o r lengua a m o r lengua a m o r lengua a m o r lengua am or-osa lengua osa a m o r lengua gozosa a m o r lengua osa a m o r lengua gozosa a m o r lengua osa a m o r lengua am or-osa lengua preciosa a m o r o sa am o r o sa a m o r osada am o r lengua osada a m o r o sad a lengua o sada a m o r osada lengua osada lengua a m o r lengua sabía a m o r lengua preciosa a m o r preciaba a m o r lengua pensaba a m o r lengua a m o r m agic tongue ton ten ton tan song can tan can ción song cal zón ton son san san son tan g son tang to n san tan su san son tag to s so cal zo nes son tang m agic tongue m agic guetto m agic m agic m ágicá bala cábala cá b alad ro talad ro lengua tala d ro a m o r lengua am o r lengua p en sab a a m o r lengua bebía a m o r lengua sentía a m o r 108

lengua so ñ ab a a m o r lengua olía a m o r lengua p u ja b a a m o r lengua e m p u ja b a am o r lengua re lengua rem p u jab a am or lengua e m p u ja b a am or lengua caricia a m o r caricia a m o r lam ido a m o r gustado a m o r beso am o r m ira a m o r huele am o r co ito a m o r lengua co ito am or coito a m o r lengua pulpa a m o r lengua ciruela a m o r lengua vino a m o r lengua tie rra a m o r lengua cielo a m o r lengua flus a m o r fias am or lengua ya a m o r lengua ya a m o r ¿ya? ya a m o r ya ¿ya? ya a m o r ya ¿ya? ya a m o r ya ¿sí? sí a m o r ¿sí? sí a m o r si yeh a m o r yeh yeh am o r lengua am o r lengua E h a m o r len gua Of a m o r lengua S t a m o r lengua no a m o r lengua a d e n tro a m o r lengua a fu e ra a m o r lengua tro m p a a m o r lengua v estíb u lo a m o r lengua m ueve a m o r lengua rico am o r lengua olor a m o r lente am orescente a m o r len len len am o r ven ven am o r len a m o r lengua am o r lengua tibia a m o r lengua ascua m or lengua m or lengua m o rlad a am or inco n tin en te a m o r lengua p rim o rd ial a m o r lengua celeste constelación lib ertad im plosión aguam arina aguam oviente agu a e te rn ita s aguaviva aguafresca agualenteconvexa p u n to b rilla n te p u n to del p unto b rilla n te p u n to b rilla n te tente a g á rra te te n te lente convexa lente inm ensidad len4 len hexagonal len te en el cubo lengua convexa culo hexagonal nal nal n a n N annerl a m o r N annerl a m o r lengua am or lengua a m o r lengua am o r lengua am o r lengua a m o r len gua h a b la a m o r habla a m o r h a b la am o r h abla a m o r habla a m o r h a b la a m o r habla a m o r habla a m o r h ab la a m o r h ab la a m o r habla. Secuencia 6.— A cam ina d an d o vueltas d an d o / odnad satleuv o d n a d anim ac: cam in a dando vueltas dando: círcu lo con cén trico / ocirtnecnoc olucric: sobre la base del pie de base. B se ha desn u d ad o . Las estaciorfes se suce­ den se suceden se suceden se suceden se suceden se su ceden se suceden se suceden se suceden se suceden se suceden se suceden. A se desnuda. Las estaciones se suceden: B d esn u d a las ro p a s sup erio res de A & A des­ nu d a las ro p as inferiores de B. Ganges lib e ra el diafrag m aa a a ah h h h . E n el aire aú n puede p e rc ib irse el fino trazo de la m ariposa alas c o lo r de: & A es desnudado de sus ro p as inferiores p o r B & B es d esn u d ad o de sus 109

ro p as superiores p o r A: el ciprés va ya a cesar el balanceo suave de sus ram as. Y hacia el este todo m ien to cesó p o r com pleto. Aquella p ie d ra rodó segundos m ás. Y escorpión erecta su p u n ta allá el o jo del cielo.5

suave m ovi­ unos sobre

Secuencia 7.— F lores en la m esa verde del P ark. Los labios se ju n ta n envueltos en flam as de seda azul. Un seno se enlaza al otro . Un abrazo se enlaza al o tro . Un espasm o se enlaza al otro . Un testículo se enlaza al otro . A se p ro y ecta hacia A. B es proyectada p o r B. La luz se en carn a en sí. N ada está. Todo es. Y se r es e sta r. Lovely S tar. Love. E scorpión envuelto con sépalo am arillo de crisantem o. C u e s t i ó n 4: E n e sta p a rte se ha de escuchar u n a p a la b ra: P a rte C : Secuencia 1.— Miel contenida al reverso del 4* c u a d ra n te de la subconciencia. Miel d e rra m a d a en el es pació inhallable de la inconciencia. La b risa extiende sus ojos sobre los cuerpos: & B recita los prim eros versos del Veda. Som a tra n s m u tó lo real. Pócim a de San P ed rito flo r y a rb u sto m o n tañoso: & el dulce p erfu m e de la m a ri­ guana im pregna el sen tid o com o la p erfu m ad a d u lzu ra de los senos. C ualquier can tid ad de h e rm o su ra en ese en ese en ese en ese en ese en ese en: S ( = S p len d o r): sa b o r en. A n o m b ró a la e strella de esa p rim era h o ra: deslum brado: en el cam bio de coreografía de la noche a la m añana: excitado. & h an em pezado están com iéndose el bom bón de u n a caricia: sus labios son u n a m ancha de luz fluorescente en el m ar. A : ¿N o es el a m o r com o un lago con rib e ra s do rad as? B : ¿Com o un lago con rib eras d o rad a s? ¿un lago con faro les de niebla? A : ¿N o es el a m o r com o un lago con rib e ras d o rad as? ¿no es el a m o r com o un p a sto con reflejo s de álgebra? B : ¿Com o u n lago con rib e ras d o rad a s? ¿un lago con faro les de n ieb la? ¿un farol con sau rio s de p lata ? 110

Secuencia 2.— El asunto del coito se p lan tea com o la línea inasible de la cu rvatura: & se resuelve com o u n a m ancha de luz fluorescente en el m ar: sobre u n m a r cap tu rad o m ás que p o r los fauves p o r los im presionistas: & así luz que es solo lengua sin h a b la (cf. B a rth e s): cuerpos deve­ lados p o r u n a cám ara vacía. Secuencia 3.— A & B son aguijoneados p o r la lanza fugaz de escorpión. Seres lánguidos: belleza de la tran sp aren cia. Una m uchedum bre e stá p asan d o p o r encim a de ellos: & ellos perm anecen allí en la contem plación: & u n a m uche­ d um bre e stá pasando p o r encim a de ellos: & ellos son no absorvidos po r la m uchedum bre: & u n a m uchedum bre está p asan d o por encim a de ellos: & ellos perm anecen solos e n tre la m uchedum bre: & u n a m uch ed u m b re e stá pasando p o r encim a de ellos: & ellos p asan p o r sobre ese p a sa r de la m uchedum bre: & u n a m u ch ed u m b re está pa­ sando p o r encim a de ellos: & ellos no p a san com o pasa esa m uchedum bre: & u n a m u ch ed u m b re e stá pasando por encim a de ellos: & ellos se com en e n tre ellos se com en la caricia se com en el bom bón: & u n a m uch ed u m b re e s tá p asando p o r encim a de ellos: & ellos perm anecen allí lejos del m undanal ru id o de la m uchedum bre. En el verde P ark (co fre de N eptuno — en la era de A cuario) he visto revolcar esa palidez de la piel co n tra la yerba: 2 seres revolcándose en la noche b a jo la noche de E ros. Y flo­ tan d o en u n a m area de caricias. Y esp arcien d o u n a cari­ cia en la m irada. Esposo: 31. Por las am en as liras y canto de serenas os c o n ju ro que cesen v u e stra s liras; ♦ y no to q u éis el m uro, porque la E sposa duerm e m ás seguro. Oh n in fas de Judea, es ta n to que en las flores y rosales el á m b a r p erfum ea, m ora en los arrab ales, y no q u e rá is to ca r n u e stro s u m brales. 111
i

Esposa: 32.

Dos seres flo tan d o en u n a m area de caricias. Y e sp a r­ ciendo u n a caricia en la m irad a. El bodegón tan lleno de caricias: & la in h o llab ilid ad de los u m b rales de la noche: ellos se com en e n tre ellos se com en e n tre ellos se com en e n tre ellos: & la h o ja del ciprés aú n descendía so b re la e scu ltu ra en b ro n ce de sus cuerpos: reflejos p la ta ver­ dosos del cabello a los hom bros: & esa nube aú n con­ tin u a b a desplazándose en el cielo de sus ojos: u n a cad era en tre dos m uslos: dos p iern as cojiéndose a dos p iern as: & el arco de luz q u e se encendió com o se h a encendido el arco de luz b a jo la yerba.

112

SIMULTAN OPUS / T eoría D ifum inada (R eflejo en 4 de una e sc ritu ra ) I Todo p asad o no es silencio perdido, sino que es sucep tib le de ser (si no to ca d o ) (p o r lo m enos) visto a trav és del espejo re tro v is o r de un a u to que a p la sta las flam as de una p rim a v era desm oronándose.

1.1. M ediodía, larga es la avenida llena de viajeros —a c a ­ bo de c o m p ra r un bo leto de viaje y m is cabellos despiden chispas verdes / triste , com o siem pre m is sentim ientos son tan im precisos com o el m a r al s u r rom piéndose en pedazos am arillos, y aú n dispongo de unos m inutos —es la avenida llena de v iaje ro s rom piéndose en pedazos a m a ­ rillos: E stació n p a ra p a rtir, E stación p a ra llegar —m i corazón viaja p in ta d o so b re el tran v ía h eliotropo, te re cuerdo A m or / 22 de m arzo, ¿qué hago hoy en tre la m u chedum bre? —yo: rea lm e n te sigo un poco com o la luz de u n sol ya ex tinguido y todavía b rilla desde m is pupilas, en el bosque de esp ejo s que m e devuelven al di­ ván del psicoanálisis que m e devuelve al bosque de es­ pejos que m e devuelven al s u r rom piéndose en pedazos am arillo s — com o u n p o ste estoy p a ra d o y u n a abeja liba un n é c ta r desolado en m i silencio — ¿leeré u n a revista con c ifras de inflación p e ro sin lirios q u e m e escupan? — luz de sol en g astad a b a jo la gam uza de un río congela­ do — H am let ha vuelto y es perseguido p o r fauces policia­ les sospechándolo — ¿m e b e b e ré u n a n a ra n ja d a ? / en la ú ltim a b u tac a de e ste cin em a donde to d o s actú an sin sab er cóm o ni p o r qué: película de colores som bríos 113

i

(C ám ara/luces/acción: a b ro los ojos y lo caDto todo: el revés de la luz cuerpo de u n a belleza invisible, y esta pesadez de lo c o n c re to ): bocinazos / las frases se m e vuelven, agresivas, no he pensado en nada: larga es la avenida llena de viajero s — policías y el m om ento oscuro, ¿oscuro? ¿trágico? — a n te s m e h ab ía dicho: larga es la avenida llena de viajero s, y agregaré algo m ás, quizá m enos turbio: larga es la avenida llena de viajeros — las frases se me vuelven, agresivas, atacán d o m e en so rp resa: bullicioso in stan te de las despedidas y los lloriqueos, de las risas con d ientes sin brillo, m aletas, encom iendas, c a rta s que escritas en p rese n te serán ya p asad o / la ra d io an u n cia noticias boletines m úsica p a la b ra s que te in v itan a consum ir deshechos b rilla n tes — e n tre ta n to releo (d es­ lu m b ra d o ) la superficie de un poem a en la form a de un seno, m uchacha largos cabellos m i vista te copula en la e sc ritu ra y m ie n tra s la m iro un cig arrillo se consum e en m is labios porque m ie n tra s la m iro un cigarrillo se co n ­ sum e en mi e sc ritu ra : un seno deslu m b ra a m is o jo s e n tre la m uchedum bre sin no m b re en la E stación — tu m ­ b ad o s b a jo un m o n tícu lo de a ren a el verde jad e del m a r se extendía a lo lejos apacible — y yo: m uchacha largos cabellos mi vista te co pula en la e sc ritu ra y m ie n tra s la m iro un cigarrillo se consum e en m is labios, ignoro si el dulce color del m a r b ro tó ju n to a ti p a ra decir ignoro si el dulce color del m a r no es m ás que u n cuerpo a m i lado m iran d o la c u rv a tu ra p ro fu n d a — un clereci vaganti qué soy sino un clereci vaganti al m argen de la h isto ria y al m argen de la h isto ria que no va en la h isto ria, u n goliardo enloquecido p o r las ru in as (sim étricas, p e rfectas, codificadas) de su tiem p o — D iana en P u erto V a lla rte tem b lan d o cagándose de ham b re am an d o el revés de su cuerpo, el delicado — n ad a ha p asad o n ada ha llegado: el no m b re de D iana es el nom bre de un m ar d e stro z a ­ do — m asco un pezón silvestre e n c o n trad o al cen tro de un b rase ro de flores — estoy agotado: p e rd í la p ercep ­ ción de m i tiem po al m o n tarm e en un v ien tre que ad o ro — retu v e mi sem en h a s ta verlo com o u n a m ancha de nieve en tus ojos ro sad o s, bizca se deshizo el p u n tito de 114 «

alm e n d ra del ojo y los p árp ad o s tem b laro n : el orgasm o era inm inente, bizca em pezó a deshacerse el p u n tito de a lm e n d ra del ojo y los p árp ad o s ya tem blaban: el orgasm o era inm inente, bizca se deshacía el p u n tito de alm endra del o jo y los p á rp a d o s tem blaban, se deshacía la alm en­ dra del ojo, se deshacía su cuerpo en mi ojo y m is p á r­ pados em pezaban a tem b lar: releo (d eslu m b ra d o ) la superficie de un poem a en la form a de u n seno — envuel tos e n tre las ho jas de un olm o el m ar sólo era un rum or, ru m o r de un inconciente abriéndose a la luz — vi una e stre lla ro d an d o en el gran u lad o de su h o m b ro dorado — le vacié un ojo p a ra verla m ejo r p o r a d e n tro , de un na vajazo te vacié el o jo qu erid a — cogí u n a pestaña p a ra g ra b a r m ás que un haiku un pensam iento sobre la a re ­ na — se ab rió una ro sa en el m ar y e ra un coágulo p u ro — cam in an d o a través de la noche, d eslu m b ran tes palacios b ro ta b a n de los pistilo s de las flores y eran luciérnagas colgando del cielo — desnudo y erecto yo m e rascaba los cabellos en un violento cruce de sem áforos violetas, un loco d ijeron — la p andilla de locas persiguiéndom e p a ra p ro b arm e b añ ad o en jazm ín — en u n a esquina yo veía al loco rascarse la cabeza: verdad del hom bre que es p u ro — ah, qué m a n ja r, qué m a n ja r / en la E stación m uch ed u m b res e sp eran d o su boleto de viaje — su lengua lam ía m is nalgas / ¡noooooo! no q u erid a — la m uche­ d u m b re tre p id ab a e n tre nos poseyéndonos, despedazán­ donos — ¿ves allí?, ¿ves lo que es? un oscuro b u lto se m ovía con calm a — ¡noooooo! no ya, p ero insistías — los dos p asan d o cruzando la ancha avenida: b risa congelada en globos fosforescentes a rrib a — un río bo rd ead o con luces que veloces se disolvían en gas conceptual / el goliardo o raba: su lengua lam ía m is nalgas — síguem e, dijo / sígote, dije — la p a re ja rodaba: festa colit V eneris, y tem b lan d o me dejé co n d u cir los o jo s im puros hacia el palacio floreado de su s m uslos / n ad a con la pinga, d ije­ ron: vulva sem brada con césped en lo alto un farol chino colgaba / tienes que a rro d illarte, d ije ro n — el goliardo orab a: vulva sem b rad a con césped en lo alto un farol chino colgaba / tienes que lam er, d ijero n — c a n ta r p a ra 115

el suplicio del goce, en u n a o sc u ra calleja leí / u n as gotas de vainilla en el p u bis, su fragancia im pregnaba ya el cordón de las fáb ricas / tien es que a rro d illa rte , lam er, oler, palpar, ch u p ar m is excrem entos — okey, ad o rab les am antes / y el sem áforo e ra un buen lugar: escenografía p a ra la representación de los cuerpos que luchan — m i­ lita en la nueva izquierda freudiana, d ije ro n — ¡noooooo! ¡noooooo! — tu boca era ávida en el p a rq u e / pinga de varios ojos te osculaban (a u sc u lta b a n ) en u na hab itació n vacía: m is labios se a b rie ro n en sépalos p u ro s / cayendo sobre sus senos, ¿qué caía? — e n tre g a r el culo al p rim e r autom ovilista, p alab ras que te envolvían / elegantem ente d iscern ir un sab o r del o tro : es com o u n a cópula, d ijiste —sí, al final sólo es un sabor, la sensación de un m a r destrozado / allí no q u erid o , p o r allí no — inm ensas p r a ­ deras de gas azul fosforeciendo / al ritm o cam inabas de una canción, m oviendo el culo p a ’ti, pa'm í, p a 'ti, p a ’m í — y m ezclam os sab o res pelos sudores miel sangre u n coctel, u n verdadero coctel te lo invito / le entregué m i te rn u ra un joven nervioso él es m uy alocado ¿sabes? m uy tierno es, muy — c am in ab as al ritm o de una canción y yo o rab a d entro de u n a pagoda, eché tie rra de incienso sobre tu vientre lo encendí, ard ías — general, general copulación — y D iana leyó esa noche 20 poem as de odio y una canción esperanzada / se está m urien d o de h am b re ah o ra, d ijeron / D iana en V allaría, s o lita ria — y la b ris a era u n bloque de ca ricia s aquí, el m a r estallab a d e n tro de n o so tro s / ¡D iannaaaaaaaal — vi que las p aredes se co n traían igual que u n a vulva, la can n ab is — mi cu erp o era el m apa sin tesoro, te rrito rio donde en vano b u scaste la soledad que envid iabas / dije: non tik a ra, y me to rn é dulcísim a p a ra p ro n u n c ia rte Heiwa al oído, b a jito — a b ie r tos los ojos tu ro stro e ra y no era m ás expresivo: Heiwa, te quiero — mi lirio de los valles, m i ro sa de sarón: tu vulva e ra un gladiolo b rilla n te en el p a rq u e / síguem e, dijo — y al centro de la llaga de sus pechos vi g rabado en ro sa Heiwa y con to n alidades ro sas / m e haces feliz, dije — y a rra n q u é u n solo finísim o c astañ o cabello de su pubis / estoy felicísim a, dijo — y m is dientes le arran 116
i

c aró n u n solo finísim o c astañ o cabello de su pubis / a m a ­ pola sa n g rien ta a rro ja d a c o n tra la noche, y se d isp u ta b a n m i a m o r, cuchillo en m an o se d isp u ta b a n mi cuerpo p a ra descu artizarlo , y su d isp u ta consistía en dulcíferas pose­ siones de la u na p o r la o tra / nadie m ezquinaba su am or, no h a b ía avaricia — te h a ré feliz, d ijo / ¡Oh! ¡Oh! ¿qué hacés?, y era mi falo conducido en an d a s p o r la ciu d ad violácea — el m u rm u llo de sus oraciones se extendía com o el otoño en las te rra z a s de los b a re s, descalzas iban descalzas cam inando y en sus m anos el incienso e ra un árbol sagrado / no b u sq u e s el d o rad o interm edio, no sigas al b u ró cra ta Confucio, escuché / ¡D iannaaaaaa! no com iendo en P u erto V allarta / y N annerl decía: je ta im e , p ero sólo e ra feliz con caricias, no con el falo — y dije: je t aim e Carm en de R um ania: fem m e flam b an te ojos de alm e n d ra / D iana leía poem as a un cam ionero — Marian n e salió a aco starse con alguien, e ra higiénico com erse un falo cada tres h o ras, ni m ás ni m enos / los cam inos del exceso conducen al palacio de la sab id u ría, rep liq u é poniendo énfasis en sa b id u ría / saca el pie, m ierd a — * L arah se in y ectab a hero ín a m ie n tra s la p an dilla silbaba su folk song, en la pagoda — m ochilas m ilitares, jean s sucios y c h a q u eta s de los d e serto re s del m ás poderoso tig re de papel, la pandilla c a n ta b a — fru to s de capulí en tu s ca bellos L arah, la h in d ú q u e del coito h a c ía un ex trañ o r i­ tual / y la com una cam in an d o sin ru m b o en la calle: H élene ju n to a M aría ju n to a M argarita ju n to a M arianne, cu a lq u ier c an tid ad de h e m b ra s d esesp erad as p o r u n a p in ­ ga poética — ¿qué culo prefieres? ¿la chicana? ¿la p r o ­ vinciana francesa?, las dos en blue jea n s, m oviendo el culo / M aría en sa n d alias y Hélene con ta ^ u ito s, m ovien­ do su s culos en la no ch e — un p ar de h e m b ra s que / los cam inos del exceso conducen al palacio de la sabiduría, rep liq u é poniendo énfasis en exceso / d é ja te llevar igualito es — la m uchedum bre n o s m irab a e x tra ñ a d a / Tang tra b a ­ ja n d o en tex tu ras negras, un m inim alista es — en la tard e, M arianne desnuda a m i lad o dorm ía so ñando la sierpe que le destrozó el ano / T ang dijo : no creas en nada, no te a r r e ­ b ates con nada, elije tu soledad — y silb an d o un folk song 117

nos perdim os p o r u n a o scu ra calleja, el harem iba delante trazan d o la ru ta / ¡D iannaaaa! te recuerdo: tiene sus encan­ tos ser u n a m ina, te d e já s c u le a r y ya tienes com ida — puse m i m ano en tu sexo y dije ¿quieres?, dijiste: che, pinga no, che, m e gusta tu m u je r / y la calle se bam boleaba según el ritm o de n u e stro s pasos, el harem iba d elan te trazan d o la ru ta — fu m ad o s alto en el espacio in finito íbam os, percibiendo el m ovim iento universal — n u e stro s pies no tocaban el suelo, no pisábam os nada: envueltos en gas, tiem po y espacio no existían, tum tum tum cam i­ nando p o r oscuras callejas, y la noche que va alargándose, in term inable — no hay rum bo, no hay destino: larga es la avenida llena de viajeros, estoy solo, ningún am igo / el neón ro jo verde ro jo verde á m b a r ro jo verde del sem á foro, color colgando en los ojos: u n a golondrina cruzó el espacio y dije: ¿golondrina de neón? — y d ijo ella algo de flores o círculos giran d o — y dije: ¿golondrina de neón? — y ella dijo: selvas oscuras, años después m e en ten d erán — volví a decir: "'¿volverán las oscuras golon­ d rin as? — y un au to veloz pasó enfocándonos / m is labios apenas rozaron tu s pechos y en tre o tro s cuerpos mi c u e r­ po ro d ab a — mi percepción agudizada: ignoro si el dulce color del m ar b ro tó ju n to a ti p a ra d ecir ignoro si el dulce color del m a r b ro tó ju n to a m í, e n tre o tro s cuerpos mi cuerpo ro d ab a com o sobre la alfo m b ra del m ar — no, p o r allí no quería — ¡noooooo! ¡noooooo! sudaba, co m ­ b ate del cuerpo: festa colit Veneris. 1 .2 . E n tre tus pechos mi deseo do rm ía y eran tu s pechos un trozo de calor: ru m o r del bosque b a jo la piel y allá lejos: autos, edificios, el sem áforo d o rm id o / la E stación me a te rra b a y en la e sc ritu ra mi deseo d orm ía e n tre tu s pechos: allí, p o r allí la ficción del P araíso nos invitaba: te d e sp ertaro n esas luces n a ra n ja s de la yerba — y e s ta ­ llam os com o ese c a n to en labios de Sybila, y estallam o s sin saberlo — sin h a b e r sabido que la luz b ro ta b a com o p a sto com o yedra com o u n a sucesión de im ágenes (slides, fotografías, secuencias en flash-back) ilum inando el es pació de la m ente: fLor de pétalos hum edecidos con la 118

lluvia — noche de pétalo s ro d an d o sobre la palidez de tu s m ejillas / p ó rtico s d o rad o s y levem ente suaves: silen ció en las calles d u ra n te las tard es de los sábados sin flores — el corazón com o u n corazón lleno de m usgo: p a la b ras, m iradas, g o rriones, e stu d ian tes ap resu rad o s y nerviosos — yo m e he p reg u n tad o , dije: ¿M ujer (m i cam ­ po de am ap o las) los diez cuerpos de tu cuerpo no son el c uerpo de m is cuerpos? — y m e posé en ti com o se posan los gorriones en la ra m a — ¿volverán las oscuras golon d rin as? — la prim av era de tu cuerpo es la p rim av era del lenguaje, u n a e sc ritu ra q u e releo a la luz de m i lám para, tu s pechos son p a la b ras que los signan y el lenguaje de tu cuerpo a través de m i e sc ritu ra es expresado, ru m o r de h o jas m ecidas b a jo piel, y ese ru m o r: los 10 cuerpos de tu cuerpo donde he co n stru id o mi palacio, mi tem plo y m i saber, que es mi cu e rp o agotando su pereza e n tre tu cuerpo. 1 .3 . El tiem po es un dem onio engendrado p o r la luz (tie m p o /d e m o n io /lu z = 3 conceptos m entales = 2 pesa­ dillas -f- un in sta n te de belleza e n tre los m u slo s) con su piel celeste com o gasa / inm inencia del orgasm o y el a m o r com o u n a pisada h ú m ed a en una hab itació n oscura = 2 cuerpos = 4 m uslos = 4 brazos = 40 dedos = un falo = una vagina = 2 vien tres = 2 nalgas = la incesante res­ piración en el com bate, luz expléndida b ro ta n d o de los ojos. 1.4. H am let ha vuelto y es perseguido p o r fauces policia les sospechándolo, e n tre la m u ltitu d y T hales e n tre un p roblem a de am apolas p o r los corolarios 4 & 8, rib e ras del infierno, ríos de azu fre y sarna, tu llid o s que vuelan com o luciérnagas en to rn o a los faroles, A queronte con su talo n ario de boletos, el ferro carril está anunciado p ero aún no llega, señales de trá n sito , el policía de servicios / hem os de sa lir y p e rd e rn o s en la larg a noche y en los p arqu es, en los p a rq u e s de la noche y en la noche de los parques: p e n e tra r com o sa lir = e n tra r es alejarse, no el infierno ni las aguas del Leteo, no la sublim ación n i la herm enéutica, no hay infiern o paraíso cielo, hay la escri­ 119

tu ra de u n a vulva y de u n sexo ard ien d o , hay el cansancio después de la copulación, la displicencia, el placer de h a b e r su frid o las d en tellad as de los p erro s que som os en el lecho, d en tellad as sin piedad en la e scritu ra p o rq u e a trá s de e sta piel sem án tica no hay n ad a, sólo un en o rm e sen tid o (fresco, p u ro , inco n ten ib le) com o u n a p e rfe c ta eyaculada. 1 .5 . Ni h a b la r de los in tern o s, ni h a b la r del contenido, n o h a b la r de nada que no sea el c o n c ep tu a r un golpe de fiereza: tu cuerpo m o n tad o sobre el m ío com iendo u n a cereza que se d o ra en el lenguaje de los cuerpos, m e im p o rta un com ino e sta luna que cuelga sobre m arzo y no m e im p o rta sino ro z a r tu s p á rp a d o s cargados con nieve, bizqueando ante la inm inencia del orgasm o, olas de fuego rev en tad o c o n tra las ro cas de mi sintaxis pero no p ro n u n cies el nom bre aquél que es p ro h ib id o , tú eres la p ro h ib i­ ción que m e atrae, el deseo oscuro, flores ardiendo en el b rasero : deseo de d o rm ir m ás cálidam ente b a jo los labios de la noche y el rocío de mi baba aún b rilla en tu s pezones. II Todo presente es inmortal y no un tránsito fugaz del objeto en el espacio que lo envuelve, igual que el auto aunque veloz no deja de serlo a pesar de no fijarse en un lugar de la autopista porque lo singular es él (expresión del tiem po), no la realidad de su velocidad. 2 .6 . Así pues, llegó él con ella a este lugar (p arq u e n a tu ral, ald ea de pocos h a b ita n te s, u n a tab e rn a y una iglesia): el m a r com o un a lfo m b rad o cielo verde pálido y flores com o de pubis hum edecido con rocío / un viejo tem plo incaico donde está m arcad o el ritm o m en stru al de las noches y los días signados con la luna, allí o rab a n las m u je res m ien tras h a c ía n la p rác tic a del coitus p e r an u s 5 veces p o r m es (e ra lo m ínim o recom endable) p o r los 5 días del período, lu g ares sacrosantos, al cen tro del d e rru i­ do tem plo una m esa de m árm ol ro sa con p u n tito s negros b rilla b a jo el sol, la m are a verde espum osa revienta a b a jo 120

co n tra las p aredes de p ied ra y hacia el este: arenales y m anchas de vegetación, la p ied ra ro sa con p u n tito s negros aú n m u e stra vestigios de u n a capa ocre, seca, indicios de la sangre de las vírgenes desvirgadas p o r el Inti (S ol) y sobre el ocre seco, u n a m ancha viva, un blanco paño higiénico m anchado p o r el ru b í de la sangre de tu cuerpo, indicios tam bién de que un día cu alesq u iera de la década del 70 un cuerpo sangró en esa u to p ía releída en tre los m o n tes y esas larg as sábanas de aren a, sím bolo de u n a cópula m oderna sobre la antigua p ie d ra nupcial y al revés la verdadera cópula, encuentro de n u estro s cuer­ pos con su in m o rtalid ad : no éram os sino unos incas que perd id o s en la ju n g la de las ciudades regresaban p a ra re c u p e ra r su identidad m ed ian te la p rác tic a del sexo, en tre residuos de b a rro b a jo la luna, civilización p erfecta flore­ cida a q u í hace m iles de años, d estrozando n u e stro s cuer­ pos a dentelladas com o lobos sobre su p resa / p o r la noche o el a m o r a m ediodía, la fresca loza del m ar al fre n te y m i lengua se desliza revolviendo tu s cabellos, h o jas de un rosal gnoseológico desh o jad as p o r la b risa de la histo ria, y allá lejos la ciudad, el m ás allá, la m uerte: autos, anuncios com erciales, smog, policías — y ya la noche crece pero lejos de la m uerte es la resp u esta, en posición de loto, dos vagos que / en el b a r u n a radiola tocando tangos del 30 / y ociosos com o no hay o tro s ni h a b rá n ya los que no p u ed an e sta r com o n o so tro s / en el N eptuno el césped e ra un fuego incendiado po r la ca ri­ cia de m is labios sobre tu s m uslos, p a rq u e sim bólico = tem plo de la luna / sólo ib a n . a d edicarse a producir p lac e r = belleza / e sp arcid o s com o flores sobre una p ra dera de conceptos ru ed a n los clereci vagantl,*tiadie nunca se lavó el ro stro ni los genitales com o a h o ra cuando la m area ha subido, o fren d as a la diosa y el goce p a ra to ­ dos: litro s de sem en a flo r de labio e n tre los labios (felá* ció n ) y las nalgas (so d o m ía) de toda la p an dilla, m illares de m uslos abriéndose con un candor u n a p ureza la posi­ ción irrealizable, y m e en treg o a la dulzura de un espasm o detenido com o cielo estre llad o y reflejado sob re los p á r­ pados aceitunas del am or, desnuda y ágil com o cabra 121

m ontesa el am o r floreció en n u e s tra s costas (el am or, ¿te im aginas?): m arig u an a frag an te y visible a lfa b eto (jeroglífico que h a b la de sa b id u ría ) e n tre las trib u s, p o eta a n te s de prim av era y el m ar com o testim onio de o tro s dioses, oscuros p ero s substanciosos: m a r lleno de fru to s, cópulas de oro, e s c ritu ra s en carm ín , a m a tista de una caricia m ien tras se ju n ta n todos los signos de la noche: la m ezcla del cuerpo g ram ático p o r la cópula sin táctica con el falo verbal en la vulva sem ántica, y el sag rad o cam pam ento lim ita p o r el n o rte con la Cruz del S ur, lanzando sus caricias sobre los vien tres decuplicados de la luna (ojo espejo del cielo): chúpalo, m uérdelo, lám elo qu erid a, te am o, la experiencia se iba acum ulando a tr a ­ vés de la e sc ritu ra b a jo mi lám p a ra esta noche: todo p resente es in m o rtal, y m i e sc ritu ra que signa a los cuer p os no pervive sino en un espacio m ás am plio: tem p lo donde quedan lag a rtija s, cactos, paredones donde o rin a n los gorriones y a cuya som bra n u e stro s cuerpos siguen inm ortales, resto s que él y ella descubrieron p a ra sí: residuos de b a rro , pedrones, trozos de cerám ica ju n to a n u estro s cuerpos desnudos y bellos com o ofrenda, ram o de cerezos y ho jas de m irlo silvestre, vuelo de fru to s, los incas vueltos a su iden tid ad y m etro s m ás a b a jo en el valle la aldea de pescadores, su h e rru m b ra d o m uelle, sus p obres em barcaciones, las lechuzas en el faro, an tig u o po deroso p uerto de C erro Azul hoy desolado d e stru id o , tu soledad no es im p o rta n te porq u e a rrib a en tre los re sto s del tem plo el gozo fue rescatado, ru m o r de las fla u ta s y yo sueño en un cuerp o : m uchacha largos cabellos m i v ista te copula en la e s c ritu ra y m ien tras la m iro un cig arrillo se consum e en m is labios porque m ie n tra s la m iro un c ig a rri­ llo se consum e en m i e scritu ra, te d iré C arm en lab io s de alm en d ra en el crep ú scu lo incendiado p o r un rosa m usical, el sol sobre el m a r no se decide a ú n a pen etrarlo , p e rd id a tod a noción de tiem p o po rq u e es u n a ficción: el p rese n te se prolonga en la e s c ritu ra del p aisaje, paredones del tem ­ plo que m anché con m i sem en, are n a s donde o rin a ste en cuclillas, colillas de cigarrillo, deshechos de alim entos e n la ­ tad o s ju n to a la cerám ica ocre indio: nos ju n ta m o s, ro stro 122

f
contra ro stro en lo p ro fu n d o de tu p u p ila he rem irado mi p asad o y me an gustia no p o d er reconocerm e: calzo botines y no sandalias de venado, vestido con jeans y chaqueta m ilita r mi cu erp o elude la caricia del sol, la coca no es m ás una yerba sag rad a sino un blanco polvillo escam oso b rilla n te que a sp iro p o r la nariz, todo lo he confundido y sin em bargo aún sigo rem irán d o m e en la alm endra de tu pupila m u ch ach a largos cabellos m irada de vam pi, no te m iro a ti m iro lo que ha quedado de m í: el sim u lacro de una c u ltu ra , m i bestialización en los m er­ cados de occidente, el v iejo tem plo ha caído carcom ido po r la arenisca y la b ris a m arin a, no es sino u n a cáscara de b a rro , un espacio hexagonal residual donde n uestro cam pam ento fue levantado, nuevo tem plo de lona donde la pied ra nupcial fue reem p lazad a p o r un holgado slipingbag, el m a r se había en gullido los ú ltim o s trozos del sol despedazado en colores so b re las olas, e n tre los algodones del cielo la luna úe h a b ía o cu ltad o y la ubicación de las estrellas p o r constelaciones n o co rresp o n d ía con n uestro m apa de navegación, esp ejo que refleja a o tro espejo: encendim os un latn p arín al q u e solem nes, de rodillas, le rendim os trib u to a falta de la m ad re luna, em pecé a olfa­ te a r com o un tigrillo del m o n te el p aisaje sin fin de tu cuerpo, sediento abrevé en el reb o san te m an an tial de tu sexo, olí el calorcillo congelado de tu s nalgas, en tus axilas refugié m i ro stro p a ra p e n s a r en lo que iba a se r de m í, te lam ía la p u n ta de tu s pies delicados, esp ejo que refleja un espejo que lo refleja: p o r el am o r la a n tig u a identidad se reveló siem pre nueva en ese espacio donde toda lectura aunque u tópica es real, la flo r que estalla en colores no m uere p o rq u e hay o tra flo r siem pre d isp u esta p a ra la contem plación p o r el m ecanism o de su regeneración, lec­ tu ra de los cuerpos d e n tro de un tem plo que es etern o m ien tras o tro s cuerpos, sigilosam ente, se lean allí: el tem ­ plo e stá m ás herm oso q u e nunca, no la h e rm o su ra del ojo sino el ojo de la h e rm o s u ra que existe según la m ire­ m os, tem plo inm ortal, p e rd im o s la concepción del tiem po: el a m o r es in ap reh en sib le, cantos, juegos, recitales del alhelí m ístico y la c erem o n ia del licor, pero sobre esta 123

b.— “Mar olas de jade: cántaro matriz vagina pintada con los colores de la rosa superficie del co m p o rtam ien to b rilla la m irad a de u n a flor & son vagina/mar/ duda = 3 dulces conceptos etern am en te regenerándose en el inconciente: allí perdí —mar olas de la fecundidad” m i nom bre y lo p erd í todo, m i yo no fue m ás m i yo, el p aisaje e ra m is o jo s co n tem p lan d o la cópula del sol sobre las olas, un anim al salvaje recu p erad o p o r el contexto de 2 .8 . Y el tu rb io E sp íritu (leve form a, m asa de palabras: u n a h isto ria q u e pervive cien kiló m etro s al su doeste de levitaba dulcem ente en to rn o de mi cuerpo, idea corpo^ o rizad a en, sorbiendo en la piel el fluido de los a stro s las fábricas, o tra vez en posición de Loto: ojos d irigién­ dose hacia las flores de los p ubis, los cuerpos envueltos en el p a rq u e , voz sobre las nubes, calzoncito sonrosado lívida gasa tra sp a re n te p e rfu m es de u n a vulva, de izquier­ en la tex tu ras del crepúsculo: un m uslo capulí acariciado d a a derecha, con m ás le n titu d , vuelve su cabeza: Descon­ p o r el ro sa d o rad o de la tard e sobre un pálid o seno fío de tu analogía, c ie rra y ab re los ojos, envuelta en tre tra n sp a re n te com o un cielo lleno de estrellas, te contem ­ las h o jas de los sicom oros — en m is m anos un olor com o plaba: p aisaje h um ano donde el m a r conceptual estallaba de nieve, lívida gasa ro sad o pálido p u n tito s dorados: puse c o n tra el a m o r siem p re im puro, el h a c er p o r la contem ­ mi n ariz sobre la suavidad del calzoncito sorbiendo tu plación lejos de la urbe, un p o b re fin de sem ana que la fluido: bello o lo r de p u b is y en m is venas com o un río e scritu ra recupera p a ra siem pre: los dos am an tes callada­ de m iel el orgasm o em pezaba a llenarm e: ojos cerrados m ente m iran el a ta rd e c e r desde la única tab e rn a de la y el te m b lo r de tu s p á rp a d o s en tre ab ie rto s: m uero po rq u e aldea, el rocío b rilla n d o sobre el pubis en tre gu itarras, no m uero, la pequeña m u e rte (cf. S an ta Teresa de Jesú s/ m an d íb u las de asno, m elodías en cassettes: p o r un m o­ B ataille): ¡noooooo!, en su lengua de oro dijo: No es el m ento hem os tocado el cen tro m ism o de un o scu ro Pa­ el amor: es la muerte el cielo que cuelga del farol. raíso — ese esp acio c la u su rad o p o r n u estro c o m p o rta m iento c u ltu ral, h isto ria al m argen d e trá s de n uestros III Todo futuro es un concepto relativo y no un ente que ojos, viejo tem plo n u e stra s p isa d a s aú n no fueron b o rra se acerca, igual que el auto aunque veloz cruzando das p o r el viento. las autopistas de la historia (una sem iología) lo toca y no lo toca en la m edida que por el parabrisas el 2 .7 . Pero el asunto real es lo primera conclusión (Fuga paisaje visto es un paisaje recuperado a priori, asible b rev is): con m i a ta d o de versos he llegado h a sta / a tra ­ y otra vez inasible: el paisaje que por el parabrisas vesé dulces y flu o rescen tes p ra d e ra s á m b a r al o tro lado vem os es un futuro en presente indicativo. del crepúsculo / tiem p o es esa luz que rueda so b re la c u rv a del cielo, el tiem p o v erdadero: no existe a y e r / en 3 .9 . M apa de luces en la noche la gran u rb e: cam inando los cam pos m is o jo s co n tem plaban el b ro te de un lirio po r el C entro lleno de souvenirs, b a ra tija s, vendedores b a jo el sol / no hay m añana: u n p resente reventando am b u lan tes a m illares, u n a anciana dem ente sobre el com o espum a a n te m is pies / re sto s de un tem plo donde frío enlocetado de la a c e ra b a jo los p o rta les versailleses aú n las p a re ja s o fician el ritu a l de la perm anencia / la duerm e tap a d a con h o jas de papel periódico, escena p a ra p a la b ra hoy no dice n ad a: ru m o r de m oras, e sta m arip o sa la exportación de n u e stra p é rd id a de valores p o r la alie­ que vuela sobre m í. nación del tra b a jo y m ás allá, ¿o m ás acá?: nunca uno llega a a u s c u lta r rea lm e n te los secretos latidos de un pai a.— "Cielo de porcelana: ayer & mañana están saje invadido p o r la c u ltu ra de las m áquinas, problem a como este m ar/ojos de la historia/largo espasmo ayer & mañana: una flor son o siendo (infinitivo) óptico: el a u to policía y las calles d esiertas com o en un —mística de un cuerpo incorruptible"

124

125

V tris te día, once doce de la noche, ¿o todavía no? / y mis r * p o d rás lam erlo / ¿estoy cam inando o la ciudad cam ina a pies m e conducen p atean d o p ared es p atean d o desperdicios f través de m í?: pasco n o c tu rn o con el frío viento p e n e trá n ­ vagabundo sin m e ta ni dom icilio conocido, dónde vives, dom e p o r un resquicio de m i cam isa a n a ra n ja d a b a jo un tu s papeles / m e p aré a c o n v e rsa r con un m ochilero sw eter o scu ro azul m arino pu n tito jersey: cielo n a ra n ja ¿país de origen?: no hay país, n o hay te rrito rio , patria ópalo y jad e en el a ta rd ec e r: m ar e n tre oscuro y dorado, es la m ochila: el v ia ja r c o n sta n te com o u n a constante pescadores solitarios lanzando sus cordeles del m uelle del vivir, no hay tiem po / Tiem po = ap rehensión de la (C erro A zul), a lo lejos el nervioso rasgoneo de una g u ita ­ fugacidad que es la ap reh en sió n de la e te rn id a d p o r la rra y u n a voz casi com o de arboleda perd id a b a jo la niebla fugacidad, si p ro fu n d o hueles una vulva ya eres eterno, silencio los fulgores rep en tin o s a rrib a en el tem plo d e ­ n o tenía p a sa p o rte : no tengo docum entos, soy del m undo rru id o , allí los en am o rad ito s aprenden a m ordisquearse p a tita , ¿ p o r qué m e cuestionas? / du rm ien d o u n a noche se pellizcan, rom pen escro to s e hím enes, fosforescencia e n el calabozo, pelucones de m ie rd a / la poesía ¿qué es? del globo de plata en la n eg ru ra de la noche, p o r e n tre la — a mi lado un m endigo p asa recogiendo colillas, un ju n g la avanzo m etido en mi verde casaca de terciopelo, p a ria e n tre o tro s p a ria s rechazado y silbo algo p o r acom ­ un viento frío estrem eciéndom e: m ano en el bolsillo (m a n o p añ arm e: a te rra d o vi m is ojos g iran d o en un espejo como izq u ierd a) acariciándom e las pelotas y m ano derecha en u n girasol devolviéndom e a la locura, a su sta d o m e refugié adem án de / ¿qué h a ré m añana? N annerl: ¿qué hice en el ag u jero de la noche / veo: m u je res con herm osos ayer?, p o r el retro v iso r yo iba viendo, m añana te llam aré pechos donde el neón se em poza, m uch ed u m b res agitadas p o r teléfono com o ayer tú me llam aste porque hacer el p asan d o y el sen tid o de la soledad es m ás a tro z a ú n / un am o r es p rep ararse, lo m enos rom ántico del asunto, p a p e l c a rte l e n la p a re d : no sé leer, n o leo, n ad a va m e jo r con higiénico, vaselina, ja b ó n , a veces L orophin, quizá un coca-cola y el chiclets no p erfu m a mi p alab ra / en hom ­ m anual com o Las 120 jo m a d a s de sodom a, toallas íntim as, b ro s de la p a n d illa lésbica ro d an te : esp arcien d o u n a ca­ fo rn ican d o de pie en la oscuridad d e trá s de un enorm e ricia en la m irad a y esparciendo u n a caricia en la m irada, edificio com o las cu leb ras dispuestas a m order: c o rrí el en la m ira d a u n revuelo de azucenas, rozando a p e n as la b o to n cito de esta c rem allera p latead a, brag u eta a b ie rta , a m arg a fro n te ra de la dulce lo cu ra com o un d esp ertar senos floreados y la b lu sa a b u lta d a com o ciruelos en flor, b a jo sus / m is o jo s son u n a film a d o ra c a p tu ra n d o la una dalia d esp ren d id a del pubis com o unos labios so n ro ­ vida im prescindible, en zoom, en traveling / u na flor sad o s al n a tu ra l, ni cre m a de rouge, ni polvo de a rro z siendo ayer & m añ a n a , desplazándose com o m is m anos en las m ejillas ap en as te acepto un delineador p a ra los se desplazan b a jo la falda hacia las m atas h ú m ed as y p á rp a d o s mi P ro serp in a culo de azufre en la e scritu ra, dulces, pen sam ien to s que son o las com o u n e s to rn u d o a d istraíd a m e n te la fald a levantada y esta m ano sacándose m edianoche / celeste inercia intangible mi pasión (pías el p á ja ro de la b rag u eta a través de la a b e rtu ra d esco rrid a, m ación de los o rg o n es): orgasm o inm óvil, m iles de visiones un ab razo nupcial q u e em pieza por ser lento, larga es escabulléndose en lo m ás pálido del pensam iento afilado la avenida llena de viajero s rom piéndose en pedazos am a com o n a v a ja en m ano, dam e tu p la ta o te acuchillo / ni rillos, p rad e ra s de p ied ra s á m b a r que he cruzado en red ad o u n a vuelta a la m anzana de los balcones españoles, ¿ya e n tre m is sueños, en el tem plo incaico m illares de m ucha c o m iste? ¿ya com iste, Lita?, no es el tiem po de las m an­ chas m e ofrecían los teso ro s de sus m uslos y m e encargué zanas colgando de sus ram as pero te ofrezco dos que de m a stu rb a rla s u n a p o r u n a a to d as e n tre un m a r que a u n q u e no puedes m o rd e r puedes lam er, n o tengo c ig a rri­ se m ecía plácido en la tard e , a un ja rd ín de faunos llegué llos p ero te ofrezco uno que au n q u e no p o d rás fu m arlo d o n d e las fiestas fálicas lavaban los pecados del p o d e r 126 127

en tre m ontes de b ru m a s de p ro n to m e encontré san tam en te orando, un claro m anantial b ro ta b a p o r e n tre unos peñones afilados, e n tre las im ágenes de mi alucinación tu cuerpo se disolvía en olas de sabores, pechos destrozados a m ordiscos ju n to a un falo en san g ren tad o yo te llam ab a del lecho saltab a a gritos llam ándote, vientre que me enloquece h a sta no ser m ás que u n a insaciable fauce sin identidad, m e jo r h u b iera sido revolearnos com o alacran es sobre una colcha e n tre abrazos llagándonos, sientes com o u n tem blor un resq u e b rejid o en los riñones, no está m uy exactam ente colocado apenas h a p e n e trad o la cabeza á b re te un poquito m ás riq u ita , ¿así?, no, m ejo r lentam en te, respiración ag itad a y p ro fu n d a, levantando u n a pierna una grada m ás a rrib a , se escuchan pasos d etrás de e sta casona fo rrad a en m árm ol sucio, M useo de Arte Italian o , m e jo r nos vem os de aquí y un ru id o de cham pagne al descorcharse, ploac / habló conm igo p o r teléfono, aceptó: m añ an a en, mi lengua sobre su lengua le escarbaba el p a la d a r danzando, en el taxi ella iba y recostado c o n tra el azul descascarado de una pared yo im aginaba versos, el poem a perfecto es un haik u allí donde el sentido se fra c tu ra m e dije (cf. B a rth e s): tra n sc u rso de las h o ras com o el tra n sc u rso de m is pen sam ien to s, pie izquierdo cruzando el tobillo derecho un h a ik u m e dije (cf. Li P o /P a z ):
Anoche En tu cuerpo Yo era la luna que tú acariciabas

y m ien tras el h a ik u p ensaba mi pie derecho cruzó el tobillo izquierdo, m i esp ald a descansaba co n tra la p a re d , n ad a que hacer sino im aginar versos, ¿nada que hacer? — m anos en los bolsillos, m ano izquierda acariciando las pelotas, pelota izq u ierd a m ás grande que la o tra : pelo tas com o bom bones de chocolate rellenos con fresa, delicia p a ra N annerl, ella debe e sta r p en san d o en eso aho ra: u n a culeada u n gran cacherío es la experiencia c o m p a rtí da, caray qué rico fu e aquello: ¿el secreto?, a p lic ar el 128

"d isc u rso del m étodo": después de u n a incesante m area de caricias que no e scatim a ni los m ordiscos, ni el roce de la lengua sobre el clíto ris, ni las p a la b rita s excitantes, ni la m a rc a de los dientes sobre la suavidad de hom bros y de pezones, ni el dedo índice revolviendo la vagina e m p u ja s vigorosam ente el falo cinco veces para después m overse lentam ente (ta n len tam en te) com o un berbiquí a g u je rea n d o una m adera, lento va lento el lento falo lento p e n e tra n d o lento e n tra n d o len to h a sta lento colm ar lento p o r len to com pleto lento la lento vagina lento e n te ra lento el lento falo lento va lento o tra lento vez lento saliendo len to em ergiendo lento de len to la lento vagina len to h a sta lento apenas lento rozar len to los lento b ordes lento y lento o tra lento vez lento va lento el lento falo lento p e n e tran d o lento e n tra n d o lento h a sta lento c o lm ar len to p o r lento com pleto lento la lento vagina lento e n te ra len to el lento falo len to va lento o tra len to vez lento saliendo lento em ergiendo lento de lento la lento vagina len to h a s ta lento apenas lento rozar lento los lento bordes lento y lento o tra lento vez lento va lento el lento falo len to p en etran d o lento e n tra n d o lento h a sta lento co lm ar lento p o r len to com pleto len to la lento vagina lento en tera lento el lento falo len to va lento o tra lento vez lento saliendo lento em ergiendo lento de lento la lento vagina len to h a sta lento apenas len to rozar len to los lento bordes len to y len to o tra lento vez lento va lento el lento falo len­ to p e n e tran d o lento e n tra n d o lento h a sta lento colm ar len to p o r lento com pleto lento la len to vagina lento en­ tero len to el lento falo len to va lento o tra lento vez lento saliendo lento em ergiendo lento de lento la lento vagina len to h a s ta lento apenas len to rozar len to los lento b ordes len to y len to o tra lento vez lento va lento el lefíto falo lento p e n e tra n d o lento e n tra n d o lento h a sta lento colm ar lento p o r len to com pleto c o m p leto lento la lento vagina lento e n te ra lento el lento falo lento va len to o tra lento vez len to saliendo lento em ergiendo lento de lento la lento vagina lento hasta len to ap en as lento ro za r lento los len ­ to b o rd es lento / vulva con o lo r de cedro: m ar descan­ sando so b re la blanca a re n a llena de ra stro s de gaviotas 129

paso s com o u n a huella húm eda — flores de espum a: lento m ovim iento lento ro ta n d o lento las lento cad eras escuchas com o u n intenso acezido, u n a fuga de B ach, un allegro de Purcell, la violenta O b ertu ra 1812 de Tchaicovsky y su T répak, algo com o que b a ja de tu b a jo v ien tre p asan d o p o r la fin ísim a red de a rte ria s de los testícu lo s atrav esan d o el a rd u o finísim o caño de tu delicioso y tr a ­ vieso falo: flores de p erlad a espum a en la p u n tita , m ovi­ m iento lento fu rio sísim o lento rotació n lento te rre s tre lento en lento el len to espacio lento al lento red e d o r lento del lento sol, a s tro desplazándose p o r el espacio (esp u ­ m oso de tu a d o ra b le y linda vagina): espacio en expan sión, un esp len d o r furtivo, m area a lta con una lu n a de neón en tre sus olas, olas estrellándose c o n tra las rocas axiológicas, fib ra s nerviosas m u scu lares en tensión, tem b lo r en la espina dorsal, alam bres vib ran d o espasm ódicam ente, gotas de s u d o r en la fren te em p ap an d o las axilas y corriendo p o r el pecho, espeso com o u n a p o rción de m oco am arillen to flores de espum a felino salta mi sem en: m anché su tru s ita bikini b a ja d a h a sta las rodillas, tre s c u a tro d e rram ad as in te rm ite n tes anuncian el fading (of L acan) de mi se r y en eyaculando p e rsisto en el p u ja n te m ovim iento ro ta n te de m is caderas h a sta el ú ltim o m o m entó, en sus labios un fu erte gem ido m e dice c o n tra ­ yendo su cuerpo que ha sido m arcad a p o r el goce p a ra siem pre un poco m ás allá el m ar h a e n tra d o en calm a y lodo es un p a isa je vacío, herm oso, en el viejo tem p lo la p an d illa lésbica cele b ra con aplausos la cerem onia de la iniciación, están rep a rtié n d o n o s ergalos y con besos con­ tin ú a n felicitándonos, el sol com bate con el m a r e sta ta r ­ de m ie n tra s la luna esp era paciente e n tre velos neblinosos re in a r en la noche: tre s cu atro eyaculadas in te rm ite n te s llen aro n el vacío de tu subconciencia y p o r eso ella debe e s ta r deseándom e a h o ra / está m ano izquierda caliente volteo el ro stro a u n co stad o y observo lo que hay, saq u é m ano izquierda del bolsillo del jea n s desteñido viejo p a n ­ taló n p o r largos añ o s usado, m ano derecha p o sándose sobre las pelotas calientes: helada está m ano derecha, m ano izquierda coge del bolsillo izquierdo del jea n s ochen130

i

! ta centavos 2 com plejos B-6 una c a ja de fósforos que contiene dos cerillas y un papel a rru g ad o : letra nerviosa sobre papel rosado cruzado horizontalm ente por líneas azules y rosas h o rrib lem en te im presas sobre la superficie su p e rio r derecha, Rué de la M usique, volteo la funda del bolsillo no hay m ás, esp ald a co n tra pared : enfocado por los faro s de un a u to b rillan d o com o o jo s de un tig re querien d o devorarm e, reflectores de la redada, m ano de­ recha en proceso de calentam iento, m ano izquierda calien­ te fu era del bolsillo, m ano derecha en el bolsillo no tengo sino 30 ctvs., espalda c o n tra pared un haiku me dije lo im agino:
Anoche En el templo mis labios rozaban la luna de tus pechos

y m ie n tra s el haiku p en sab a mi pie izquierdo cruzó el tobillo derecho, un día ya pasó sin verla ni poder im agi­ nárm ela: m ano en el bolsón izquierdo de mi casaca, en­ co n tré cigarrillo solo u n o y gastado en sus prim eras 1/4 p a rte s, negro tabaco m olido escapándose por los extrem os, golpear el m enos g astad o extrem o (golpes precisos) sobre la ca ja de fósforos o sobre la u ñ a del pulgar izquierdo crecida y llena de m ugre, tib ia m ano derecha afuera, m ano d erech a a d e n tro o tra vez a calentarse un poco m ás sobre las pelotas, m ano izq u ierd a con cig arrillo en tre dedos em ­ pieza (solem ne, p om posa y len ta m e n te) a dirigirse hacia labios, a m i lado el viento la despeina y ella, graciosa, e n to rn a , soñadora, sus o jo s: un b o te m edio ebrio cruza el fosforescente océano de la e sc ritu ra y lentam ente las olas se consum en en u n a enorm e b ra s a sepultando los deshechos del arro g a n te sol, hoy sí puedo p ro b ar que te am o m u je r du rm ien d o sobre un césped coloreado com o fuego, resplandeciente vuelo de garza con el sol posado e n tre las plum as m ie n tra s e n tre cig arrillo y labio d ista n ­ cia aproxim ada 42 ctm s. y el tiem po q u é es sino el tiem po de u n m ontón de gestos ocupando un espacio m óvil e inm óvil: m over h o m bro, volver a p e n sa r según el gesto 131

a n te rio r porque de derecha a izquierda, len tam en te, su cabeza vuelve (E l a m o r es un cielo que cuelga del farol ¿Te p arece?), e stira s pierna, colocas alm idonado cuello violento de tu cam isa sobre azul m arin o de sw eter tejid o a renglones verticales p u n tito jersey, o velocidad m ano cigarrillo com o velocidad em pleada tejid o chom pa, velo cidad condicionada p o r estado de ánim o, alegre, triste , reflexivo, am oroso, p o r estado de econom ía, p o r m odo de producción específico donde se hace el tra b a jo , p o r relaciones de producción exp lo tad o ras o socializadas, p o r avance escaso nulo form idable de fuerzas pro d u ctiv as, p o r condiciones ob jetiv as o subjetivas en una p a rte de fuerzas productivas, p o r avance de técnica en o tra p a rte de fuerzas prod u ctiv as, te je r con palitos o crochet o a m áquina, por situación política in te rn a o externa, p o r balcanización de regiones, p o r división de tra b a jo internacional, p o r nuevas fo rm as estratég icas im perialistas, p o r hegem onía de un p a ís o bloque de países, p o r c h a n ta je en refin an ciam ien to de deuda externa, p o r so lidaridad política a o tro s estados, p o r llam ada telefónica in oportuna, p o r telegram a no llegó a tiem po, o por estad o clim atológico &c:
Temperatura Humedad P r o n ó s t i c o M e t e r e ol ó g i c o p a r a hoy:

Max. (ayer): 22.0* Máx. (ayer): 90% Nieblas pesadas sobre la zona del litoral. Mal tiempo Hoy: 19.0* a 20.0* Hoy: 84% a 94% durante el día, cielo nuboso bajo variable. Posibles preMín. (ayer): 16.0* Mín. (ayer): 50% cipitaciones pluviales en ho­ ras de la tarde. Vientos del Hoy: 15.5* a 16.E* Hoy: 50% a 60% suroeste con fuerza hasta de 14 nudos.
Horas de sol: 3 hs.

— y exactam ente e ste cigarrillo desviscerado se posó com o la palom a del Arca en m is labios a los 2 .5 seg. desde que esta irred im ib le m ano izq u ierd a em pezó a des­ plazarse oblicuam ente igual a un caza m irage supersónico de com bate de a b a jo hacia a rrib a del SE al NO con viento m ás que helado fresco pero favorable: m ano b a ja n d o al 132

bolsón de la ch a m a rra , cigarrillo e n tre m is labios perfec­ ta m e n te engastado en la com isura derecha, ro stro en tre agresivo a te rra d o violentado esquizofrénico paranoide endulzado am argado contrehecho deshecho rechecho p u ro im p u ro alegre tris te p ero im ponente, o jo s inm ensam ente a b ie rto s com o u n girasol desorbitado, respiración com o u n estad o bronco-asm atiform e, aletas inferiores de la na riz infladas com o un to ro em bistiendo, m anos en los bolsillos y no recuerdo dónde puse el fósforo, fósforo de m ierd a tengo diez bolsillos: cigarrillo voy encender, m ano o tra levanto ver relo j, volteo lento ro stro , cuerpo calzada tira d o veo h o jas papel periódico, c a n ta r sirenas trae vien­ to, tap o oídos levan tando solapas c h a m a rra verde olivo terciopelo, veloz p asa a u to policía, encim a dulce vuela lím pida libélula african look y el hoy valioso negro tabaco m olido desviscerado p en d ejo cigarrillo sin poder ser en­ cendido todavía. 3 .1 0 . Segunda conclusión (ca n tab ile): la inm ediatez com o esa m arip o sa po sad a so b re el h o m b ro de mi lésbica joven dulcísim a esposa ella p reocupada, conducida por la p re ­ m u ra siem pre: m uchacha largos cabellos mi vista te copula en la e scritu ra que es la inm ediatez con la que este cuerpo va tocando ese m a r de lo m ediato y mi m ano acaricia la suave alm en d ra de tu s hom bros: trazo del falo (v erb al) en la vulva (se m á n tic a ), árbol genealógico perdido en u n inm enso bosque b a jo el río: todas las lenguas tra n sc rita s en el lenguaje de m i cuerpo, expresión de un idiolecto agazapándose p a ra el salto, te rrito rio s p o r los que m i m e­ m o ria genética ha cam in ad o bo rd ean d o los precipicios de la h isto ria y en el envés de mi piel signos del salvaje superviven, te hablo de u n a inm ensidad, ¿com prendes?
c.— " Una sola es mi canción: mas es la analogía de un sueño entre olas impuras que mis dedos quisieran atrapar como un espasmo, una luz, una palabra y esta flor que he colocado entre tus senos " d.— "Plaza con árboles de venas como crepúsculo violeta y bancos de mármol gastado: Biblioteca de la Inquisición a un costado lugar de mis amores a textos clausurados —secreto incendio de mi corazón”

133

3 .1 1 . Bajo el espasm o terciopelo ro sad o de tu cuerpo llueven granizos de oro, un venado p e rd id o en tre m alezas de gam uza y atravezado por un tu rb io d ardo ha ro d ad o e n tre tus pechos, no m iro sino esta llovizna de frescos cabellos a tra p a d o s com o ram o de h o ja s de m irlo en tre m is dientes, tru s ita de encaje a g u a m a rin a es el crepúsculo que envuelve m is sen tid o s y a la so m b ra del viejo tem plo incaico tu cuerpo se m e ha revelado com o el cuerpo que fui y aún deseo ser: e scritu ra com o un m undo al que p o r a tra p arlo en n u e stra m ente ya nos había a tra p ad o com o esa p a la b ra esa p a la b ra esa p a la b ra esa p a la b ra a la que tem es (o tem em os) porq u e no es m ás parecid a a la e scritu ra revelada de los cuerpos que una flo r tra n s fo r m ad a en m elodía a n te m is ojos, crepúsculo de seda n a ­ ra n ja encendido besando la c re sta espum osa de las olas, suave m u je r e n tre tu s brazos y abrazos delicados me tienes recom poniendo los trozos d ispersos del ser p rim o r­ dial, m irada brillo sa y m orada, oscu ro c a n ta r de un viento llevándose mi cuerpo hacia el vacío: co rte (ep isté m ico) del falo a un espacio del a m o r, en tu cu erp o re­ co n stru í mi falo alienado por la h isto ria y el tra b a jo , cuerpo que me o freció lo m ejo r de suyo: un e stre ch o e inm enso him en com placiente b a jo las som bras de un viejo m useo, tu joven cu erp o e ra el d e rru id o tem plo inca donde p o stra d o de ro d illas o ré perd id a la m ira d a en tre las olas del orgasm o, la verde alfom bra d o rad a del m ar no es sino el sim ulacro de mi e scritu ra en la página y sin em bargo esa herm o sa a lfo m b ra m arin a fue el lecho donde al am anecer, cada u n o p o r sep arad o copuló con la b ris a gnoseológica del sueño m arcados p o r el destino de to rc e r al destino, en tre el delirio de tu s m uslos a tra p ad o , sobre trozos de cerám ica o sobre un p a sto apenas rozado p o r la luz yo iba develando mi inconciente a la so m b ra de tu conciencia, e n a m o rad o s co n tem p lan d o sobre la d e sie rta playa sentados su p a sad o m ie n tra s la ciudad se d e sin te ­ g rab a com o gas de neón en tre m is dedos, y m i cuerpo se rein teg rab a al tuyo.

134

IV (R esum en) Pasado/Presente/Futuro no son sino abs­ tracciones conceptuales y por tanto inexistentes. Hasta ahora la poesía no ha hecho sino sublim ar al mundo, de lo que se trata es de destruirlo. 4 .1 2 . Tu espíritu dio una vuelta m ás sobre la niebla y descendió a mis m uslos: un trozo de piel ardiendo que a m i piel se acoplaba y p o r ese m odo de significación la percepción no era sino u n a aprehensión cognoscente, tra n s ­ fo rm a d a en cuerpo recién pude conocer el sabor del am or, el dulce conocim iento de las cosas y en la calle la radio an u n cia las ú ltim as noticias: tu e sp íritu dio una vuelta m ás y se desnudó, la gran pasión se p lasm ó m asturbantem ente en estas m anos ado ran d o un cu erp o y su som bra, su inm undicia y su delicia: flores a b ie rta s po r donde puede (p o r el olo r) verse (p o r la m elodía) un castillo tra n sp a re n te y sus ja rd in e s de piedra m alva, espacio vacío que los cuerpos de la cópula colm an a la luz de la luna saliendo de a trá s de inm ensos edificios m ien tras yo, en el p arque, buscaba un a m o r y no e sp erab a nada sino el ver a lo lejos una oscura silueta que se acerca, un hom bre en blue-jeans y sin ro stro , una verde c h a m a rra de tercio­ pelo que aunque a p a re n ta envolver un cuerpo envuelve u n a m em oria sin e sc ritu ra — el h o m b re que no soy y no seré se me acerca p a ra m irarse en m í porque soy el h o m b re que fui y no d eja de ser: confluencia de la rabiosa desolación y el suicidio, E ro s/T h a n a to s en la noche y en el espacio vacío de este p a rq u e yo he convocado un nom ­ bre, d ije je t'aim e e inm ensas legiones de ta rá n tu la s dulces y bellísim as b ro ta ro n de las hojas, m u je res caderas de p o tran ca, los ojos sin p u p ilas, los cu erp o s ccrfno culebras sobre el p a sto y en la noche E ros d e rro ta b a a T hanatos — desolado el p a rq u e y so litario yo mi falo atravezaba m illares de vulvas y ro m p ía la co m p u e rta de sus hím enes boquerones que sim u lab an la e n tra d a al Paraíso y los cuerpos plegados en sólo uno = “ arsénico sublim ado" alfo m b ra de suaves m uslos donde ruedo com o un arcángel se duerm e sobre la im p u ra sábana del cielo, la conjunción alquím ica: mi lengua escarb a tu vagina, m ezcla de shi y 135

de saliva el rocío b rilla b a en el m ato rra l de tu p u b is, m u erte del h om bre y reino de la m u je r — fui engullido por u n a vulva: mi existencia no c o n n o tab a sino a trav és de mi am ante, feliz y sin fuerzas el p lacer me envolvía, las m uchachas p a sab a n y yo m e las copulaba en la m ira d a que es esta e sc ritu ra y p o r m is p a la b ras sé que ex istiero n que esa orgía no fue m ás real que esta e scritu ra y sin em bargo gocé com o un alacrán se inyecta su veneno: dos o tre s am igos u n saludo n ad a m ás, y la p andilla sáfica p e rm u tan te co ch in ean te cochinera: N a n n e rl/C a rm in a /y o en andas llevada com o o frenda al antiguo dios, esp arc ie n ­ do tern u ra en la m ira d a, pan d illero s en uni-sex: los am an tes (A /B ) se e n c u en tra n sobre el suave terciopelo azul del parque, tra n sc u rso de las h o ra s com o el tra n sc u rso de m is pensam ientos, luz de cabellos m ezclados con flores, co n tra el azul d escascarad o de la pared yo m e he rec o stad o y pienso la e sp esu ra del haiku: tu esp íritu aún rec u e rd a las últim as d u lzu ras del verano: aco stad a con E vans che laváte los pies Diego no m irá pibe ¿no tienes un pu ch ito p o r allí? T hank you p a tita ¿espada de Dam ocles? no h a b ía h o jas ¿vous com prennez? y en el verde Park u n a o rq u íd ea en los dedos de B uda, ¡Oh! ¡Oh! m is m aires, p e ro en la E stación el tra n v ía /a u to /ó m n ib u s /m ic ro b ú s aún no p a rte : hom bre es un viaje perenne = el v ia ja r sin fin e n tre este fin que es el v ia ja r del hom bre, el v ia ja r de un h o m b re (y este no m b re) n o es el v iaja r del hom bre: to be o r n o t to be es el sistem a b in ario de la p olaridad: s í/n o , s í/n o s í/n o y ella se pone a tem blar: hay un sistem a que ig noras m enos reducido y m ás perfecto igual al m aullido de la gata al desacoplarse de su falo, ni b inario ni unívoco salvaje p en sam iento es U ngará, d ije je t'aim e y el “ sp iritu s m u n d i” b ro tó a n te m is ojos: un no m b re (y este h o m b re ) es una h isto ria com o es o tra h isto ria, h isto ria fu era de la histo ria, p erfu m es y ojos de tu vulva que es el p aisaje donde hab ito , a m o r sobre la colcha yace p o stra d a espe­ rándom e m ás fresca que un loto coloreado p o r la m a drugada, los m u slo s ab ierto s com o están los p á rp a d o s e n trecerrad o s y u n a dulce g otita de jad e sobre los pezones y su lenguaje es el de una lengua rozándose con o tra , 136
*

lenguaje de respuesta: no sistem a b inario, 22 de m arzo, te recuerdo Am or y en la E stación el goliardo observa con un boleto de viaje e n tre sus m anos, larga es la avenida llena de viajeros señalados por el Alighiero m ien tras en el o scuro tem plo incaico yo term iné p o r en contrate, m u chacha.

Carmina Burana. La función del orgasmo, Wilhelm Reich. ^ Ensayos sobre la significación en el cine, Christian Metz. Vivo sin vivir en mí, Santa Teresa de Jesús. Las lágrimas de Eros, Georges Bataille. Las 120 jornadas de sodoma, Marqués de Sade. La fractura del sentido, Roland Barthes. Maithuna, Octavio Paz. Escritos, Jacques Lacan. Significante y sutura en el psicoanálisis, Lacan, Miller, Leclaire, Milncr, Duroux. Tesis sobre Feuerbach, Carlos Marx.

137

4 TIEM POS DE UN MISMO SONETO (E scrito después de ver el f i l m : Swwet sw eetback b a a d ass song/M elvin Van Peebles) I PR IM ER RELATO ESCRITO PARA AMBIENTAR AL TEXTO

1 .1 . Solo una serenísim a instancia m e cautiva y esa in s­ tan cia no es m enos c e rte ra que la duda. Yo he tenido e sta certid u m b re, yo cam iné p o r esto s sitios — una con ciencia extrem a y el p erfecto goce que m e a n u la .a n te la nu lid ad de lo que fui. La nulidad gozosa para el goce: u n a construcción de la certeza. E p icu ro & m ariguana: este se r que es e n tre los tálamos.* Y este ser que es com o no es ser una tra n sp a re n c ia sin su b stancia. C arne de la duda. E picuro & m arig u an a, carne del placer: una sola serenísim a instan cia m e cautiva. El desintegram iento de la histo ria. 1 .2 Luigi M ono h u b ie ra dicho de “ E ra n o i capei d' oro a ll’ a u ra sp a rc i” : M anantial p a ra Piano & Alto R ecorder b r o ­ tan d o en la dulzura de u n cuerpo en tran sp iran d o , p in tu ra que h a b la com o de igual es silenciosa la noche, claro de luna y u n ciervo en el bosque ab revando b ajo la granizada que cu b re los ciruelos en flo r de la página: ob jeto p rim e rc de u n a e scritu ra ( tu c u e rp o ) que es su propio o b jeto = florecer de m is dedos haciendo el m odelo de un "p ro g re sive te x t” desde el a m a rillo m arfil de las teclas blancas al m arfil de las negras com o (analógicam ente) existes mi a m o r porq u e yo te acaricio al d a n z ar en las teclas de la m áq u in a que tra z a u n diseño de m uslo s/cab ello s/cad e139

ra s /o jo s /g e sto s , confirm ando que existo p o rq u e te ad oro: ro sad o capullo de u n a flo r al a b rirse (la e s c ritu ra ) b ro ­ tan d o en la página en el concepto de un aliento en c la u su ra p o r contem plar lo perfecto: la cla u su ra de un c u e rp o a o tro debido y un dulce nido no e n tre oficinas sino en el perfum ado follaje de una hab itació n de m otel nos espera, p rim avera en cuya som bra el co rte epistém ico b rilla com o u n a táctica no m enos inútil que la u tilid ad de un silencio precediendo los gim oteos de las que sop o rtan el falo en las nalgas, logística de los tonos & tiem pos que se p ro ­ gram an: desconcierto m ental + las conversaciones en b a ja voz de los m ercados, espeso m u rm u llo de las ad o lescen ­ tes que se copulan en el trasfo n d o de las le c tu ra s con versos callados y el c h irria r de los c a tres que se d esp ier tan a m edianoche, m aravillas y fau n as de la belleza, m o nocorde sonido de la llovizna que pasa d etrás del espejo y el calor de un cu erp o en m is m anos: un bloque c ro m ático dividido en I II tiem pos & un "acceleran d o " final. 1 .3 . Motivo: El c u a rte to inicial & el terc eto final de un soneto presu m ib lem en te signado (en la versión original y traducción que poseeo) con u n ?í f tal com o 69: 7 versos que serán el so p o rte arm ónico de u n a sum m a d ev aria­ ciones te ó ric a s /h is tó ric a s / e ró tic a s/so c ie ta le s/ económ icas y analógicas según el texto se vaya en trem ezclando a la película de V an Peebles — un solo contexto: D a n te /P e tra rc a (m odo de producción feudal com binado a incipien tes producciones in d u stria le s) y que en abanico p ero b a jo o tro fin se c o n tin ú a: cultivo del a rte gótico no en las cated rales sino en los cuerpos = Twiggy a im agen & sem ejanza de un cu lto al tra b a jo ("sa n g re " " su d o r" " lá ­ g rim a s" me o fre c ie ro n ): el cuerpo tra n sm u ta d o en fuerza pro d u ctiv a y la volición codificada p a ra la sum isión p o r­ que es el cuerpo reprim ido en sus relaciones de p ro d u c ción (b a jo el n o m b re de "racionalización del tra b a jo " ) : el orgasm o es un P araíso peligroso porq u e estalla en un espacio antagónico al principio de la realidad y las cade ra s no pueden a b a n d o n arse (cu lean d o ) b a jo los fa ro s de los a u to s/e n los conciertos de B ach y S to c k h a u se n /e n los a lta re s de los te m p lo s/d e n tro de los fé re tro s /e n las 140 «

v itrin as de los m u seo s/en cim a de los m o n u m e n to s/e n el b anquillo de los a c u sa d o s/so b re los m o strad o res de los sn a k s-b a r/d e n tro de los escap arates de las b o u tiq u e s/e n las au las de c la se /so b re el capot de los tra n v ía s/e n el cruce de los sem áforos y e n tre una m uch ed u m b re p asan d o p o r encim a n u e stro y flo tan d o en u n a dulce m area de caricias, esparciendo u n a caricia en la m irad a, lánguidos, aguijoneados p o r ala c ra n e s voluptuosos: los cuerpos dul­ cem ente refregándose y e n tre las m áq u in as ayuntándose, en los ex tram u ro s del m undo felices, displicentem ente olvidados del concepto " tr a b a jo ”. I. A, 4. & él — docto en T rivium e t C uadrivium la veía p a sa r d iariam e n te después de los rezos del Angelus, d e s­ pués de la m isa tem p ra n a la veía p a s a r diariam en te, después del serm ón del dom ingo la veía p a s a r diariam en te, después de c o n te m p la r el crepúsculo la veía p a sar d ia ria ­ m ente, después de la siega de flores silvestres la veía p a sa r diariam en te, después de e scu ch ar al ju g la r la veía p a sa r diariam en te, después de un p aseo en el p a rq u e la veía p a sa r d iariam en te, después de su s clases de fla u ta la veía p a sa r d iariam en te, después de la catéquesis del sábado la veía p a sa r d iariam en te, d esp u és de la confesión la veía p a sa r d iariam en te, después de rezar el ro sa rio la veía p a s a r d iariam en te, después de las h o ras de novena la veía p a sa r d iariam e n te , después de su carid ad con los pobres la veía p a sa r d iariam en te, después de v isitar h o sp i­ tales la veía p a s a r d iariam en te, después del consuelo a los presos la veía p a s a r d iariam en te, después de ir al m er­ cado la veía p a sa r d iariam e n te , después del té con am igas la veía p a sa r d iariam en te, después de sus clases de re ­ p o stería la veía p a s a r d iariam en te, después^del b o rd a d o la veía p a sa r d iariam e n te , después de la siesta la veía p a s a r diariam en te, d esp u és del solfeo vocal la veía p a sa r d iariam en te, después de so ñ a r a la lu n a la veía p a s a r dia riam en te, después de b a ñ a rse en la fu en te la veía p a sa r d iariam ente, después de la cacería en el bosque la veía p a s a r diariam en te, después de o rd e n a r el desuello del venado la veía p a s a r d iariam en te, después del lavado de ro p a la veía p a s a r d iariam e n te , después del encerado del 141

piso la veía p a sa r diariam en te, después de o rd e n a r su ventana la veía p a s a r d iariam e n te , después de su ú ltim o rezo la veía p a sar d iariam e n te y a n te una cerveza en la tab e rn a yo (P e tra rc a ) la veía p o r un ángulo o b tu so del ventanal e n tra r en su palacio, to c a r el botón y a b rirse el ascensor encenderse las luces de u n a recám ara m uy alta m ien tras o tra s luces en edificios vecinos tam bién em pie­ zan a encender, N annerl se perten ecía a su grey divina y su dulce a m o r no es virtu d de la tie rra p o r lo que no puedo sino contem plarla a lo lejos, soñándola, a lu cin an d o su cu erp o por la sub lim ación de m is sonetos :
11 EL TEXTO EMPIEZA A DESDOBLARSE EN EL ESPACIO II.5. a .— Erano i capei d’ oro alV aura sparci, Ch 'n tnille dolci nodi gli avvolgea: E ’ l vago ¡unte oltra misura ardea Di quei begli occhi ch' or nc son si scarsi; b.— Uno spirto celeste, un vivo solé Fu quel ch' V vidi: e se non fosse or tale; Piaga perallentar d’ arco non sana.

I I .B , 6. & él — c o n q u ista d o r et av en tu rero (E n riq u e G arcés) en te rrito rio de Indias, m inero, com erciante, un poco perulero, c o n tra b a n d ista , espadachín, sa cristá n , ve­ cino, navegante, a g ricu lto r, m ujeriego, gonorreado, tra d u jo y publicó estos versos que fueron de P e tra rca y hoy son de él enam orado com o está de la Id ea a risto té lic a = el Cielo im puesto p o r el im perio en cuyos dom inios el sol no se ponía p o r se r lo que m ás convenía al colonialism o español: una c la rid a d en el estilo que es el estilo de la publicidad de los neones que a la noche la c u b re n con slogans: la p a la b ra del p oder p e rfu m a la p a la b ra y la p a la b ra del a m o r no p e rfu m a la p a la b ra sino que la tra n s fo rm a al e stu p ra rla , b esu q u earla, m an o searla y a rro ja rla c o n tra el piso del a u to volando veloz desde una avenida ilum inada a o tra s o lita ria e n tre o scu ro s su b u rb io s que se pierden en la m em oria, desde un m alecón con olas que el faro seduce y rev ie rta n en el a ire p asan d o p o r la p o r ta ­ da de un sórdido edificio sin calefacción y p o r e n tre la escalera de incendios a rra s trá n d o la , escupiéndola y p o r 142

los cabellos jalo n e án d o la en m anos de los adorables irre s ­ ponsables p andilleros del b a rrio (n eg ro terciopelo es su v estim enta y los b o to n es dorados com o los obsesivos o jo s herm o so s de las lechuzas, una delgada cadena y u n a cruz, u n a siren a o u n sá tiro colgando com o una inevitable reliq u ia del cuello, a m a tis ta y zafiros en las so rtija s de ala m b re de púas, p recio sas hebillas al cinto y los b o tin e s ap erillad o s que teje n la figura de un falo al c a m in ar en la calle): la obligan a b e b e r una gaseosa m ezclada a un blanco polvillo m ezcla de y o h im b in a/a n fe ta m in a y so b re un largo m ausoleo de m árm ol e n tre delicados velos de nylon, lubrísim a, danza la p a la b ra la danza del lenguaje violado m ien tras los an arco-socialistas se fum an el ú ltim o kif y C roniqueur co n tem p la el su d o ro so lujurioso v ien tre de la b a ila rin a R uskaya, lin tern as de m ano a lu m b ran en centelleantes p aisajes cu b istas trozos del m acabro b a lle t e n tre las nobles y p u lc ra s tum bas del cem enterio lim eño y de rodillas, de ro d illa s ram era rab o de p a ja p u ta y ete rn a vergüenza, así m ierd ita, así y no ab ras los ojos: m e to ca a m í, no, a m í, le toca a él, no, a ti, a m í, a él (co m b in ato ria de la felación): que no desperdicie ni una go tita, que se lo beba todo, la leche cuando es del alm a alim en ta, chupa p u ta asquerosa, m am a, m ám alo p o rq u e p e rfu m a la p a la b ra, p o rq u e todo va m e jo r con la p ichula en la boca y es la ley, alabanza de Felipe II en perfecto s sonetos, claros y precisos, puros y perfectos, las sílabas tra b a jo sa m e n te c o n ta d a s con los dedos, sim etría del feu dalism o, cam isa de fuerza verbal p a ra e v ita r la duplicidad de " la p e rso n alid ad d ividida" (cf. R onald L aing), sanos y lim pios com o L a u ra de Novés: el a m o r no es v irtu d de la tie rra p o rq u e son las Indias de p e rtu rb ac ió n , a lo que tra d u je : *
11.7.
a.— Aquel cabello de oro era esparzido

all aura, que en mil ñudos le enlazaua y la luz en extremo relumbraua del Sol, que de mi suele estar huydo. b .— Un viuo sol, vn noscé que del Cielo, y aunque algo menos juera (que no creo) No porq' l arco ajloxe llega fama.

143

I I . C, 8. & él — fem enino et estu d io so (Clemente A lthaus) p arnasiano, eu ro p eísta, p u ro , a tild a d o , pulcro, académ ico, "ro m án tico p u r san g ” tra d u jo y publicó esto s sonetos, plásticam ente esculpidos en su o scu ro deseo a flo ran d o ya a la superficie y e n tre una m aleza de textos ren a c e n tista s au n q u e sublim ados, que del a m o r h a n dib u jad o — com o a h o ra se d ib u ja n los sistem as de valor— un v a lo r apa ren te y no tra n sp a re n te : el m altre c h o am or (sa lv a je ) en lu g ar de un a m o r de derecho p o rq u e la expresión de un am or (su sexualidad) que e n tre q u em ad u ras ontológicas y dragones roídos p o r un suave carm ín en la noche se ab re a una m anifestación — de deconstrucción (ab so ­ lu ta ) — es un esta d o de derecho q u e debe ser consagrado m ediante un “aula universal y plen a" de p o e ta s /lin g ü is ta s / p s iq u ia tra s /a n tro p ó lo g o s/film a k e rs /e c o n o m is ta s/ju g la re s / flo ricu lto res/cien tífico s (p o rq u e del m odo com o es re p re ­ siva es decir su b lim an te toda inteligencia del po d er, así es liberante es d ecir g ratifican te to d o poder de la in teli gencia), en tre las páginas de los códigos legales, consti tuciones, principios y declaraciones universales de los de­ rechos del cuerpo; estad o de derecho que es u n deseo late n te y que se m anifiesta en to d a la actividad h u m an a — las artes y la econom ía— , pero com o aun a m i L aura no tenía form a de a m a rla sino en mi alucinante im agina­ ción y porque la p a la b ra “ sexo" (en un m om ento en que el capitalism o ya em pezaba su salto hacia el im p e ria lis­ m o = confiscar al m áxim o la energía libidinal) e ra aún y es ob jeto básico de la rep resió n , sociedad v ictoriana que tra tó de segar la h e rm o su ra de O scar W ilde, n o pude sino tra d u c ir au n q u e perfectos esto s y ya m íos endeca sílabos sonetos:
EL ESPACIO DEL TEXTO E S ANALOGICO AL GOCE: Signo/Función III.9. a .— Volaba la dorada cabellera Al aura que en mil nudos la envolvía Y de los ojos el fulgor ardía, como el sol en mitad de su carrera, b.—Y al mirarla así sola semejante por lo bella, modesta y pudorosa, Yo ser juraba tu inmortal amante. III

144

I I I . D, 10. & él — e x tra fa lario et de la izquierda freudiana (E n riq u e V erástegui), e sc rito r o p oeta, sem analista y e s tu ­ d ian te de econom ía — especialm ente de la econom ía de los sím bolos, im p u ro y e ro tista — especialm ente del e ro ­ tism o del lenguaje + los signos de u n a locura en su e scritu ra: sangre en llam as p u ra, a m o r d u ra y no d u ra un in stan te que es dulzura, p ica d u ra de un am or la escri­ tu ra : una c rítica de la c o rd u ra m as no la c o rd u ra de la c rítica: el a m o r d u ra lo que d u ra un relám pago en la escritu ra: pupila en fogonazos p u ra, pedrería que d u ra el relám pago de u n a locura: aro m a de u n a vulva que m a­ d u ra, desintegración de la c o rd u ra el relám pago d u ra al m enos com o una vulva que m ad u ra: prom esa de una du lzu ra que d u ra es la d u lzu ra que p e rd u ra en tre la m o r­ d e d u ra que es la e sc ritu ra : espléndida v erdura sin c o rd u ra la p ú rp u ra e sc ritu ra : m o rd ed u ra en u n a vulva que no m ad u ra y que p e rd u ra : locura de u n a vulva que es escri tu ra : dulzura e n tre suaves llam arad as p u ra y no c o rd u ra es el oscuro la b e rin to del deseo que p e rd u ra : ausencia de c o rd u ra en la e s c ritu ra y antes del a m o r la to n su ra, .m arca p rim e ra en la e sc ritu ra : clau su ra de u n a vulva en el tra s fondo del espejo p o r im p u ra es la h erm o su ra de u n a vulva q ue m ad u ra y que es la duplicidad del cuerpo en la escri tu ra : espesura de un sen tid o que p e rd u ra (en decu plicado) en la picadura del falo que es locura y la e scritu ra: dego lla d u ra del falo en la clau su ra y su a rre c h u ra en la escritu r: dulce sab o r de u n a vulva en la lec tu ra y r u p tu ra anal en la escritu ra: le c tu ra del falo que niega su c o rd u ra p o rq u e son los sen d ero s del sueño la h erm o su ra y no hay n a d a d etrás de la e sc ritu ra sino la verde m ar en suaves com bustiones p u ra, v e rd u ra de la ola que ae d estro za im ­ p u ra y la m ar que en sueños nos p e rd u ra : fu era de la e sc ritu ra n ada d u ra y es lo que d u ra la a v en tu ra: espe s u ra de un sen tid o referid o a la lo cu ra y sentido de una lo cu ra e n te rra d a en la e scritu ra: fulgor de un rocío en la tex tu ra porque e n tre caricias m an ch ad a y m ezcla de o tra s tex tu ras en un cu erp o florece la esp esu ra, c u a d ra tu ra y c o n tex tu ra la m a g is tra tu ra se q u ieb ra en la d esm esu ra y florece la locura a trav és de la e scritu ra, c u ltu ra de la 145

m oldura en la c o rd u ra rom pem os su envoltura y ren eg a­ m os de la c u ltu ra: e s c ritu ra /lo c u ra /h e rm o s u ra /d e s m e s u ra es mi av entura que es lectura y ap e rtu ra , en tre flam as de terciopelo y q u e m a d u ras en la m ar de tu s pupilas descubro que el deseo m arca mi e scritu ra en la lectu ra:
111.11, a .— Tus cabellos como azucenas de oro en el aura de tus hombros de almendra caían enlazados: ardían como gacelas tus ojos que eran un espejo donde el sol atravesaba la espesura de tu cuerpo, b.— Oh espíritu que yo gustaba & desnudaba en el dorado temblor de tus pezones en mi lengua: ni casta ni pura yo leía la escritura de tu vulva.

III. E, 12. E n tre los m an u scrito s, datzibaos, und erg ro u n d p ress y sam isd ats que circulaban en la época, e n tre m anos secretas que recibían y rep a rtía n volantes en los baños públicos, p ersonas que hacían una cita en las e sq u in as m ás co ncurridas p a ra decirse una p a la b ra en clave y que no d u rab a sino u n a fracción de segundo, en tre las zonas oscu ras del cam pu s u n iv ersita rio y b a jo los puentes donde dorm ían los p a ria s p odían h a llarse algunos rancios p a p e ­ les que la policía h ab ía gastado u na m illonada en dinero p a ra localizarlos y quem arlos, esos buscadísim os papeles no expresaban sino un esp íritu y u n a época: el m a le sta r de m ucha gente y su idílica resolución de p a sar a la acción p o r el ero tism o y p a ra que la sexualidad sea co n sid erad a com o un estado de derecho y de hecho, com o una p rác tic a no de reproducció n anim al sino de producción de c u ltu ra y de placer, cosas y peticiones p o r el estilo eran re p a rtid a s clan d estin am en te y uno podía leerlas —quizás h a s ta in s ­ crib irse en esas sociedades secretas: III. 13. a) El derecho a la cópula, cualesquiera sea el o b ­ je to elegigdo, cualesq u iera el lu g ar y cualesquiera el m o­ m en to — sin p e rju icio del su jeto ; b ) El derecho a la vagancia y a rec ib ir u na m ódica, au n q u e decente, pensión económ ica p a ra la subsistencia perso n al y fam iliar si los hubiere; c) El derech o a cu alesq u iera fo rm a de p lacer, cualesquiera sea el o b je to elegido, cualesquiera el lu g ar y cualesquiera el m om ento —sin p erju icio del sujeto; c h ) Es 146
i

í

d e b e r del su jeto tra n sfo rm a rse en o b jeto a la m ínim a in­ dicación de deseo que el o b jeto c o n tra rio m anifieste —en bien de la a rm o n ía com unal; d) Es deber del o b jeto sa tisfa c e r plenam ente los deseos del su je to —en bien de la a rm o n ía com unal; e) E s deb er del o b jeto tra n s fo rm a r­ se en su jeto cuando el su jeto c o n tra rio m anifieste el deseo de tra n sfo rm a rse en ob jeto — en bien de la arm onía com unal; f) La armonía comunal es un m odo de p ro d u c ­ ción artesan al y no m ecanizado pero com binado a un m odo de producción floral, h o rtalizad o y con jard in es; g) El sistem a alim enticio se rá básica y p rim o rd ialm en te m a crobiótico; h ) Q ueda elim inada la m oneda o cualesquiera o tra form a de v alo r ficticia y c o rru p to ra ; i) Las tra n s a c ­ ciones económ icas se h a rá n m ediante el in tercam b io d irec­ to (y sin m ediación ni m ediadores) de p roductos, j) No e x istirá a p a ra to b u ro crático -estatal, debiendo d e sap a re ce r de n u e stro idiolecto la p a la b ra "b u ro c ra c ia " y la p a la b ra "esta d o "; k) Los excedentes económ icos — si los h u b iere (lo cual es casi im p o sib le), serán inm ediatam ente re p a rti­ dos según y solo la necesidad de cada quien, e n tre los m iem bros de la a rm o n ía com unal; 1) Los excedentes eco nóm icos que sobren después de c u b rir las necesidades de la arm o n ía com unal, se rá n destruidos en el acto —e sta n d o todos los m iem b ro s de la arm o n ía com unal obligados a a s is tir y a p a rtic ip a r en la destrucción total y efectiva de los m encionados excedentes económ icos; m ) No h a b rá n a rb itrio s, ni gabelas, ni gravám enes, ni im puestos, ni o tro s sim ilares; n) No se reconocerá a nadie com o jefe, secre­ tario , cabeza, resp o n sab le u o tra s p a la b ra s sim ilares — que­ d an d o específicam ente aclarad o que quien in te n te a su m ir­ se com o tales, o en su defecto in te n te a c u m u lar alguna fo rm a de poder será in m ed iata y severam ente sancionado; ñ ) No h ab rá n inguna fo rm a de je fa tu ra trip a rtita , de co­ m ité ejecutivo o c e n tra l, o lo que fuere; o) La p a la b ra " p o d e r" queda p o r siem p re abolida de n u e stro idiolecto; p) La armonía com unal es un sistem a de m allas clandes tin as y situ ad as ta n to en o rien te com o en occidente, ta n to en el s u r com o en el n o rte, en sistem as c a p italista s com o en sistem as so cialistas o de dem ocracias p o p u lares, en

147

países del p rim e r m undo, segundo y tercer m undo; q) El v alo r de los pro d u cto s será establecido por la dem anda; r) En el in tercam b io directo de pro d u cto s es ley inexora­ ble e inviolable que la o ferta se tran sfo rm e en dem anda, es decir que el v alo r de los p ro d u c to s será dado p o r quie­ nes lo necesiten; s) Las m allas clandestinas son células hedonistas co n stitu id as p o r no m ás de 20 personas; t) Cada cédula hed o n ista se e stab lecerá en p u n to s e stra té g i­ cos de la ciu d ad y serán células herm éticas; u) C ada célu­ la hedonista crecerá en p ro p o rció n geom étrica según de­ saparezca uno de sus m iem bros, entendiéndose que al alcanzar el m áxim o tope de 20 personas la célula m adre da origen y p re sta las m ayores facilidades p ara la creación de u n a nueva célula; v) El sistem a de m allas clandestinas no podrá ser d etectad o p o r ningún gobierno, p o rq u e el sistem a de m allas clandestinas im pregnará incluso — si fu era preciso— esferas del gobierno; w ) La sanción para quien incum pla los principios de la armonía comunal será establecida p o r los m iem bros de su célula original, según el principio de no sancionar al sancionado sino con la exclusión de quien la propuso a la célula, y con la exclusión de las posibles p ersonas p ro p u esta s po r el sancionado, quedando en ten d id o que el sancionado no p o d rá proponei m ás personas a las células, y qu ed an d o en ten d id o que si el sancionado in cu rrie ra en nueva falta se p ro ced erá a la exclusión de la p erso n a que p ro p u so a la a n te rio rm e n te excluida; x) Los m iem bros de u n a célula no te n d rá n con­ tacto con los m iem b ro s de o tra célula, incluso si viven cerca: no hay m odo de reconocerse; y) El sistem a de m allas de la arm o n ía com unal no ten d rá p risa en exten­ derse a lo largo y a lo ancho del m undo: se p o d rá to m a r el tiem po de una centena o un m ilenio de años p a ra c o p a r todo el universo, y la única ta re a dolorosa de sus m iem bro s será no poderse m an ifestar públicam ente com o per tenecientes a la arm o n ía com unal; z) Toda esp era es estratég icam en te valiosa porq u e el fin, el objetivo ú ltim o y final de la a rm o n ía com unal es lograr un esta d o de paz e te rn a e n tre los hom bres, la elim inación de la idea de g uerra, de la idea de lucro, de la existencia de clases 148

de la in ju sticia p o r m edio de la única p ráctica que disuelve la desconfianza e n tre la h um anidad: la p rá c ­ tica del sexo" [E x tra íd o de un m isterio so cuaderno titu ­ lado: “ M onte de Goce / E squem a alegórico de un m odo de producción al revés de la sociedad co n tem p o rán ea" — la fecha y algunas de sus páginas e stá n ilegibles] IV YA SIN OBJETO & SIN FIN EL TEXTO GOZOSAMENTE S E CONSUME (A ccelerando)

IV . F f 14. Y en esto s dulces co n cierto s con la flau ta dulce y los o jo s del ciprés. Y las h o jas del cip rés y los espasm os que en capullos he recogido de tu s labios. Y e n tre tu c u erp o —ese tan fresco y suavísim o deleite. E n tre las h o ja s de una histo ria que se d esin teg ra, tu cuerpo es u n a corona d t perfum es. La venlana a b ie rta y un sol ro d an d o en esta página: tra n sp a re n c ia de tu s ojos, yo saboreo la fru ta de tu lengua. Pagoda de espasm os. L indura. V enus & Adonai. La npehe se deshizo y es esta furia n u e stra noche. Ojo del alm a: la tra n sp a re n c ia boga hacia el e n ­ cu en tro , trasfondo en la gestualidad. La h isto ria se .d e s­ m o ro n a y no hay h isto ria, es la pasión la m arca. C uerpo d esnudo ante mi,s ojos. Ah, la d ificu ltad de ser. Abro los ojos, los ab re ella. Y en tan to que hoy P e trarca es releído, no es el alm a sino el cu erp o en el espasm o. Cuerpo tu y o que es m ío desnudo y con rocío en los cabellos. Som os el espacio. Pagoda de espasm os. E stán los dos que veo y no recuerdo. D uerm es y soy el que te sueña sin d o rm ir. N ada me interesa sino tú. El dulce co n cierto de tu s m u s­ los. La h istoria se d esm o ro n a y no hay historia. Y to d a existencia es irreal: lo real com o existencia de lo irracio n al.
Clemente Althaus, Sonetos italianos. Ricardo Palma, La bohemia de mi tiempo. Octavio Paz, Los hijos del limo. Georges Bataille, El erotismo. Gary Snyder, Cuatro Cambios. Ronald D. Laing, El cuestionamiento de la familia. Ronald D. Laing, The Divided Self. Octavio Paz, Traducción: literatura y literalidad.

149

R E P L 1 E Q U

E

111

Q oce de lo real Función / Referencialidad (C a m p o de verano)

151

CANTUS FIRMUS & Corona de Contrapuntos Tempus ad_*st floridum colgados sobre Tacna la comuna amorosa cantando Stan prata plena floribus in quibus nos ludamos flor con pétalos suaves that flower of your lips is other history trazo fugaz de pincel en la seda del aire la historia de hoy en un lecho es el motor de la historia el florero con su lar de caricias y un lar de palabras disueltas ojo muíante miré su cuerpo de almendra permutación d'ciprés rocío en el párpado armonía del volumen: un seno equilibra la luz a su cuerpo ^ et la ecuación de los cuerpos es una historia en la historia un trazo de polvo gorgeo de un gorrión volando allí arriba como es el gorgeo inmovilizado en el aire o es un gorrión que pasa saltando de una ram a a otra rama (más cerca o más lejos de esa otra a esta ram a o más cerca a esa otra que a mí) : pero siempre estará allí atrapado

153

o

e n

el

a ire

o

e n

la

h i s t o r i a :

no la historia /

y es una historia sin ser, espasmo tocando la vacuidad dulce es disiparse pezón esculpido en oro de estío tocando la vacuidad en la noche esculpido por un vuek) de luz toe toe toe

joven matrimonio intelectual no están ¿en el teatro de Acuña? acerco mis labios a sus mejillas prohibido pararse allí dice el portero la librería abajo permanece cerrada ¿dónde ir? ¡mierda! dice Nannerl la jalo mejor vámonos ¿dónde ir? dar caminata en la flama celeste se fueron los tallarines la esposa de Alfredo los prepara perfecto medio crudos pero perfecto toe toe toe nadie responde Ganassa Ganassa ¿cuál es tu onda? los cuerpos son ese ritmo lento y secreto: la pintura perfecta —el bodegón de las luces vamos escuchando que tiene ojos de noche cubana un LP de la Vargas ningún vago conocido / caminando en la zona del centro me da flojera is hasta el Paraninfo toe toe toe mala gran putas dónde mierda qué películas ni qué Alvarez el asunto se pone jodido ojos de noche cubana me pareció perfecto su ser lésbico sáfico atisbos de una época linda (¿?) en San Blas Hooper quiso que hiciera de lesbiana me parece perfecto mariguana abundaba entonces una se pasaba el día fumando ayer vi a Lucía pobre m ujer está más gastada que tela de lompa el m arido en España de vista nomás la conozco ¿por qué no la presentas?

154

a s t r o s

e n

la

c a s a

d e

V e n u s

en la casa de Marte ojo de Saturno olor de palo santo quemándose un nativo de Tauro— et los mochileros sin patria sin patria ni lengua ni hogar ni dinero ni matrimonio ni propiedad— fragante dulzura en el acto de haber m uerto / en la irracional existencia social los mochileros sin patria ni lengua hombre et naturaleza / hombre et belleza / la no producción —el bodegón de las luces y el temblor de mi lengua como destello rosado acariciando tu vulva y el olor de las dalias —o un paisaje de fresa más bien el sabor de tu concha —dorada et latiendo caricia como flor con pétalos firmes et suaves temblor de ciprés en la noche soñando despierta a mi lado el cabello esparcido entre gestos era un orden más delicado natural como un vuelo de abejas — esperando el despertar de mi mente en el tapiz dorado de mayo yo te esperaba echado: tu cuerpo rodando en mis labios toe toe toe aquí estuve hace poco con Lita Nannerl lo ignora su lengua su patria son el resto de lenguas el resto de patrias— despertar de los desposeídos & al fondo el volumen de cuerpos en el tapiz dorado Je mayo la pareja rotante entre la multitud sin razón la patria no existe como existe la razón de sus parias no existe la idea de lucro— ni un mierda cobre patita— una noche en un bar ¿con ella estás? ¿con ella? no creo bebía su cerveza yo le contaba

155

una noche con Nanncrl sí hace como 4 años se me declaró no le hice caso en el bar una chica muy silenciosa con Nannerl bien parecido el muchacho bebía su cerveza un poco triste, ¿no? un año después Charo decía es triste la chica no la conoces no hables cállate con Nannerl muchos amigos no lo pueden ni ver 2 a.m. con Santi sentados en la vereda tienes que decidirte elegir no puedes permanecer así en el bar estudiaba conmigo en literatura per favore otra helada ¿sabes? vive en Bruxelles sentados en la vereda el colectivo no llega dices ¿y Mariannc? ¿qué fue de Marianne? un año después Charo decía no la conozco pero Santi me ha contado una noche con Nannerl las chicas se alocaban por él Charo decía sí una no ve igual como ven todos en el bar buena la chica con Nannerl no le hice caso en el bar ¿y cómo se llevan? con Santi tienes que elegir una et dixe tú Charo no la conoces no hables más ¿no quieres otra cerveza? vamos al Munich le digo a Santi cállate cállate m ejor observemos las hojas Nanncrl quedó mirándome chau Alfredo mañana paso por tu casa Adonai contemplando el crepúsculo rosa et perfecto— un vientre Uso como hoja de lluvia el vientre de Nannerl es una historia suave fragancia: mariguana cabellos de pubis en la casa de Venus dulce solum natalis patriae cantando vos relimquam aut eras aut hodie ¡y dale il ¡y dale i! ¡y dale il Sí! Sí! Sii-í! peritarus amori rabie ¡y dale V ¡y dale i! Sí-sí!!! olor de lavanda en la banda de oloruna mochileratribu errante en las autopistas— ¿acampaste en Montaro?

156

d u l c e

co lla

b e b i e n d o

c e r v e z a

e n

el

s ó t a n o

no hay plata una rueda más otra más otra José golpea la mesa cantando escribo un verso en la pared dura llevando el compás Marianne quiere putear alguien debe costear la cuenta en la tosca mesa relojes pulseras sandalias cuadernos olvídate dice Santi bonita palabra “olvídate" dixo Isabella un año antes Norma en el baño acompañó a Marianne Isabella cantando un pintor tocando guitarra para corear todos digo al pianista pálido rostro huesudo yo hojeaba Venus & Adonai no tengo edad, ni porvenir canta el poeta ¿qué se celebraba? anarquistas todos unos pendejísimos todos Norma hablando en portugués Lita no ha comido todavía Ustedes no pasan de yerba ¿tienes blanca? dice un viejo quítate mierda Liber anda perdido en Valparaíso con su judía de o ro ’ muchacho guan jipi turry lan sarco bacán ¿you know le monde? ya la manyo ¿yilet? se pasó se pasó camba turry vacilando ¿qué tomas? anduve en mi ciudad sin conocer el respeto extendí mis manos por un poco de alimentos en los mercados pedí unas monedas pedí comida * habla otra cosa ) ( sentados en el bar tengo para criollos te pago tu naranjada, un té para mí mozo bien caliente ¿eh? bien calentito Günnar es un tipo estupendo ¡Oh! ¡Oh! cámbiame de tema querida tu sueco apesta ¿de quién fue el problema, dime? ¡Oh! ¡Oh! qué jodido musa que no sabe cuidar sus favores ¿Lucía fue tu amiga?

157 i

¿qué se fizo el Lorophyn? ¿por las puras todo eso? un viejo imbécil el médico de la extracción ¿inyecciones pastillas por las puras? todo el mundo con el mismo problema como loco el muchacho ése fuerte noticia, ¿no? operación carísima a escondidas todo una mierda todo tu sueco se le declaró a Santi lo mandó a la mierda buen matemático / buen político / flambante flambantc culo ¿fríos los escandinavos? no lo fastidies por favor ¿de quién fue el problema, dime? ¿te guías o no por la tabla natural? temblaba mirada obsesiva pobre muchacho casi te vas ningún hospital donde atenderte desangrándote ¿salimos? no vino Alfredo hijos de puta casi te vas ningún hospital atendía con hemorragia abortiva camal lleno de coágulos muchachas en el matadero piernas abiertas chorreando trapos manchados et 10 mil soles la operación igual cobraban en Londres carísimo, & legal Ganassa Ganassa ¿cuál es tu onda? no hay hospitales gratis aquí ¿los Provos tienen hospitales? breva je piri-piri en alto Ucayali ¿la penseé sauvage? clasificación más precisa que modelo occidental clan mochila tira dedo camaroneando en todas partes école quatro ¡oh! Ganassa Ganassa ¿cuál es tu onda? . .. y ser feliz es mi destino cantaba el poeta destino identidad habrá que variar el sistema de combear ¿quién vivirá por el centro? no hay papeo hoy día, ¿con ella estás, con ella? Pedro vive cerca ¿tiempo que lo conoces, no? ¿Benavides o Grimaldo? nunca supe partía al norte

158 »

en su casa Vladi, el y yo bebíamos un trago fino borrachos todos qué buen tipo, ¿no? su Remington 1910 atracándose nos sacaron la mierda en la Católica un escándalo borrachos recitando tempus adest floridum rompimos un vidrio preguntó ¿y cómo está Nannerl? imitando la tonada chilena ¿nos vamos? Alfredo no vino noche con brisa en las calles sombras que ruedan en el Musco de Arte I y el temblor de mi lengua como destello rosado acariciando tu vulva y el olor de las dalias —o un paisaje de fresa Conocí a Nannerl como puede conocerse la letra en un disco que aún gira llevando secretamente el color de las playas y el color del durazno como el durazno que muerdo tras el papel es un papel de Godot: un verso exaltado ojos colgados bajo los ojos rosados del césped en Rué Lebeau Venus guardando la desproporción entre las caderas y el pecho elegí mi camino et mi estilo fue causa de iniquidad mi camino era el camino que sigue el pene en la vulva vulva una mata con lilas humedecidas con gotas de flama la comuna desnuda— ♦ & contemplar: vulva como imagen de la perfección— perfectible— y no valor de cambio: mis sueños son mi lenguaje— realizarse— & trabajo es el esfuerzo de soñar— la no operancia y no producción— en las calles se desataba la persecusión de una canción

159

et no es un instante que te aprisione lejos que tu visión (como yo: con ese durazno en la mano) vuelo de ser los que ruedan locura te üama como Himeneo anhelante je vudrais t ’embrasser: locura de tu condición más que condición de tu locura inherente a la forma de un beso al sonido de un paso al hallazgo de tí por ti mismo et los meses vedados al amor ya se extinguen esa llovizna las maniobras del auto una luz desciende a tus ojos y el vaso de mirra en los labios mente como ríos de lumbre y la idea del goce pasto de flamas celestes bajo la piel la idea te toca et toca la transparencia del labio en la oscuridad total de los cuerpos total de esos cuerpos et mi cuerpo se duerme en tu cuerpo caen los cuerpos en tu mirada profunda, la noche cae como caen manchas de luna sobre tu pecho caen mis labios mis manos mi cuerpo mi pelo mis náuseas idéntico ojo profundo yo caigo en la noche oscuridad se rompe en arcos de luz yo caigo en la noche pictografías de espasmo derramado en tu cuerpo pensamientos rodando sobre las olas estafé en los restoranes et robé libros con m argaritas secas impresas y dormí sobre bancos del parque dormí bajo las plataformas de los camiones no tenía cómo cubrirme— caminando caminando para entrar en calor ojos húmedos mordiéndome los labios no sabiendo dónde ir ¡Oh! no quiero recordar no quiero hablar— tirado en la acera

160 *

a medianoche entre focos sin luz— alto mariguaneado viniendo en un micro hablando con Gustavo de Adán— arrojado de un lugar arrojado de otro arrojado arrojado muchísimo miedo / siempre con miedo solo en la noche nadie con quién hablar todos mirándote sospechando de ti— tú pidiendo cigarro et días sin comer— et dolor de cabeza— et riéndote a solas— et conversando a solas— tu cabeza golpeando en pared— et días sin comer— et conversando a solas— et días sin comer— tu cabeza golpeando en pared— et días sin comer— et riéndote a solas tu cabeza golpeando en pared— triste triste triste triste & miedo mucho miedo mucho miedo mucho miedo et muy et muy muy muy et muy et muy muy solo nadie nadie nadie nadie nadie nadie nadie nadie nadie nada nada nada nada nada nada nada nada sa am boo / sa am boo / sa am boo / sa am boo / sa am boo aaaaaaaaaaaaaaaaaaf fff !!! ¡zas! ¡zas! ¡zasl para venir a sentirlo todo póstrate ante Himeneo no quieras, Nannerl, saberlo todo sin antes sentirlo todo en nad£ venir del todo a la nada es ir del todo hacia el todo identidad en la sensación = identidad de la sensación a que no me quemas, a que no me quemas, a que no me quemas el alcatraz, el alcatraz, a que no me quemas acá atrás la dureza del lomo marino descansa sobre la imperceptibilidad de la curvatura aérea & el espacio se extiende en la extensión de un soplo de polen

161

el tiempo del celo en los animales silvestres y en las chicas del teatro de Living general, general copulación muslos revientan como jazmín en su mata y eros desgrana su color en los labios amor brota del arco azul de tu mente mariguana cabellos de pubis dos jóvenes locos dos pálidos jóvenes masas marinas bajo el peso del aire Fourier et los Sin Frontera non Fatum non Parca non Sors non Necessitas la contemplación por el hacer et lo contemplado como lo transformado mi conocimiento no es más que m i desconocimiento et fornicación como el conocimiento de lo real dentro de mí la hermosura de un mar de lilas ni patria ni lengua ni hogar ni dinero ni matrimonio ni propiedad ni gobierno: el pensar contra Fatum hombre social, hombre ensamblado, trabajador productivo non Platón non Spinoza / soñador es la escoria mochilero: libre / soñando / no el Fatum et ¡as mucosas en flor y saladas gotas frescas sobre los labios y el fragor de los cuerpos y ese destello rosado como una fogata encendida contra la perspectiva del cielo el amor como un cielo sabor de ciruela y el laúd entre los dedos de Nannerl o entre sus labios delgados los acordes de Purcell una canción como rumor de ciprés bajo lluvia y la púrpura de venas doradas bajo esa mata de pelos no pensé en nada/ el pensar trasmutado en polen erguí mi lengua nerviosa et mojada su cuerpo como una llama naranja y un flujo de rosas: razón de los cuerpos y la mente una flor de Van Gogh

162

siguiendo la dirección de los vientos tempus adest floridum gorjeo de los gorriones saltando sobre las ramas peladas senderos perdidos en la montaña de roca espumosa y un abrevadero de cabras bajo el follaje las lenguas refrescándose en el manantial Nannerl se apretó largamente contra mi cuerpo el espasmo brotó como flor de sus pechos y una escarcha olorosa caía y habló de la sensorialidad de la idea levemente rozaba mi pelo temblor de una hoja en su rama su párpado en trance deposité mi lengua en sus labios 2 cuerjjos frotándose en marzo arreglo floral en la historia la mano acariciando un muslo un beso en la mejilla dulce pasto creciendo en mi lengua echado allí te esperaba desnudo sobre un concierto de muslos la comuna amorosa volando cabellos con flor de rocío halo de orquídeas llegadas las 3 de la mañana mariguana escaseó el último resto rodaba de mano en mano los cuerpos tirados envueltos con mantas de alpaca sarapes nadie respira sereno ¿quién te rompió la boca a ti? habitación repleta de palabras parejas rodantes en la noche con flores emigrantes de todos los países conversando en la Tacna no más de 24 años Lita ¿de qué país eres? he soñado un Buda desnudo conmigo acostados en la lengua no era promiscuidad sexual era la comuna asumida

163
i

R a m ó n

v e n í a

d e

I n d i a

los pies descalzos estirando su mano en las calles cuerpos rodando de cuerpo en cuerpo era la implosión del lenguaje uno dos tres cuatro ocho veintiocho cuerpos volando mi país se pudre no me preguntes noche del alma ¿you know le monde? mis pies tocaban sus nalgas me miraba está volando llegó ayer habla poco acostada con Evans che laváte los pies Diego no jodas está en ácido no lo jodas mirá v o s... ya ya calla una pinga erecta cruzó mis ojos ¿quién fué? Daniel salió corriendo Norma volvía a vestirse ¿no tienes un puchito por allí? duerme mierda gritó el antropólogo ¿quién quiere trago? anarquistas todos unos pendejísimos todos che no me confundás yo soy trostkista huevón Alaín dijo la Viryen de Guavalup me hi^o un milayo queía sed tostkista ya me ven se cumplió aunque en Pagís fui de la U .N .E .F . Lita no sabe nada se caga en todo ¿quieren o no quieren trago? mañana me pasan brasilera fumando toé con anfetamina molida chancro nomás, dijo otro antropólogo María tiene un hermano jefe de Black Panther ¿no es cierto? Ginsberg una mierda en California lo vimos hacíamos sit in no dijo nada queríamos que hablara media hora sentado no dijo nada ¡no me toquen a Ginsberg carajo! lo que no es haiku no es poesía ¡ssssshhhiiiiiiii! a partir de las 6 p.m . hay toque de queda en Harlem hombre blanco visto es hombre muerto quema quema en Detroit

164

¿ s a b é s

lo

q u e

te

fa lt a ?

¿ s a b e s

lo

q u e

te

fa lta ?

stop war no soy burgués pero me gusta el combo rico ya está el brasilero lo mejor de Machupicchu son 5 6 6 versitos de Rose ¡bah! lo mejor es comerse un culo hippie allí piantao piantao canta la actriz piantao piantao... callá no jodás si no leiste a Michaux no leiste nada igualito es dijo Daniel trabajé con 30 comunidades indígenas en Pasco piantao piantao ese tiene estómago de piedra papea todo piantao piantao como dccía mi padre se pertenece a la cofradía de artistas toreros y maricones dijo Vlado. ¿quién se amarga? dijo Vlado. estuve en Avándaro más o menos dijo María ¿sabías la última? prohibieron el congreso en Machupicchu jodido está Chile gobierna el fascismo la puta q u e ... Elba en Santiago murió en el parque Forestal * quema quema negro y la María en el trigal cantó al narrador me gusta el vino... Marianne dibujando el perfil de un muchacho eh, dejá de roncar el pacto es no trasgredir el estilo tú prometiste no casarte ¿vivir en el Urubamba? podríamos cultivar hacer artesanía che qué querés ¿trabajar? / ¡Pujjj! en la bolsa negra el cambio tiene mejor precio ^ piantao piantao bota eso está vandeada no te muevas Ud. tanto la chicharra jala más yerba secreto indio ¿viste mi sortija? la poesía exije un mínimo de expresión el mínimo expresivo es falso poesía no dice nada es la verdad piantao piantao
1 6 5

2 0

m e s e s

q u e

L i t a

n o

s e

b a ñ a

ingresé sin visa che en este país todo es ilegal ¿Jacobson? dice Lita hacer la teoría de la marginalidad yo soy del mundo pata no digás tonterías poesía se está callada ¿ves? decirlo todo en 3 palabras romper la lengua ¿quién te rompió la boca a ti? a mí me gusta Morales a ver joven, lee el amigo del tam bor ¡eh! cambia de tema descubrir el centro rotor de lenguaje esa célula no existe putas escritores y cabros se les nota a lo lejos dijo Oscar el yanqui es un escritor de paso loco rematado ¿se colgó? el ácido orange dura más una bala perdida dijo Albert ¿qué diría mamá Cass si nos viera? dijo Vlado. te voy a traer a Yoní le dijeron así así, ¿no? la significación virtual lanza su dardo la poesía debe contar bah, tú solo masticas lo masticado no entiendo esas palabritas ejercita tu espíritu ¿entiendes? debe desalienar alienación es concepto económico no literario literatura es todo todo lo que ignoras tal vez no me pajeo en cojudeccs no tienes remedio amigo decimonónico narrar la realidad ¿como los cantos de Ercilla? nada de mariconadas ¿como Nixon reprimiendo a los marginales? eh, quémate esa chicharra ¿por la nariz? ¿sabés lo que sois? unos pelotudos igualito es dijo Daniel ni vayas por San Martín ¿hay redada o qué?
1 6 6

s ie m p r e

h a b l a n d o

h u e v a d a s

eh Norma ven acá sos un pendejo Beto duerman pues ) ( ssshhiii calla a mí a mí con gracias saca el pie mierda ¿quién está afuera? piantao piantao probé todo soy m inistro de aeronáutica piantao piantao hay éter quién quiere general, general copulación canta el actor es de Australia la gringa no conoce a nadie ¡Oh! tengo sueño ¿quién está afuera? envuelta en texturas dodecafónicas chc mejor cantáte un bolero de Gatica piantao piantao buena la chicana, ¿no? culo más fermozo non vide en la frontera doux ventre sauvage no serás nunca un anarquista andá laváte las patas estás hecho un tango dulce culo chicano Lita no mezquina una caricia doux ventre sauvage María parte mañana más bella que Ganassa ¿conociste a Ganassa? doux femme muslos largos torso perfecto dulce dulce ¿you know le monde? mémoire au cercle bleu flambante flambante mujeres extrafalarias that's what love will do cantan los negros conversen despacio je t'aime lovingly this night eh, apaga ya esa luz illius captus sum flore iunvenculae doux femme fleurs girant in le nuit ¿quieres? rodante labios de grana piel tersa et dorada

167

¿conoces mundo? ¿conoces el mundo? ¿por qué no Armonía? softly falling the voices under eyes of vagin me gustas no allí no calla ¿verdad que te gusto? ¡ssssshhhhiiiii! palabra se esfuma el lenguaje del cuerpo noche oscura del alma seguí a Blake en face down aguanté en lo excesivo Oh cautiverio suave a oscuras, y en celadas no entendían mi lenguaje me entendían en el lecho caricia larga como garza volando en el lago general, general copulación... duerme pues ya not poder explicar sensation is moi bello moi bonito profundas cavernas del sentido Lita no tiene papeles you know le monde? perdí el rastro de Nannerl debe estar con el sueco culeando fleurs girant in le nuit un muslo en mis labios silbo de los aires amorosos dulce caer de la luvia et pradera de vulvas sorbiendo estructuradas las hordas moi bello moi bonito 4 núcleos generando virtud parejas rotantes el am or hecho por todos jardín respirante piedra de rosa con puntos pardos gorgeo en las ramas et fragancia de espasmo encendido en el pubis tocando el silencio / am or se deshoja pendejísimos todos unos anarquistas todos siguiendo el camino del sol el emitiente bloque de flores no tengo edad, ni porvenir...

168

C

O

M

U

N

A

A

S

U

M

I

D

A

1 gustos de suciedad 1 funciones inmundas 2 funciones peligrosas 3 interrelación de lo anterior

2 gustos de orgullo

3 gustos de impudicia

4 gustos de insubordinación artillería 2

calambour 1

I
rocío en el párpado permutación d'ciprés miré su cuerpo de almendra ojo mutante et un lar de palabras disueltas el florero con su lar de caricias es el motor de la historia la historia de hoy en un lecho en la seda del aire trazo fugaz de pincel la flor de tus labios es otra historia flor con pétalos suaves in quibus nos ludamos stan prata plena floribus cantando la comuna amorosa colgados sobre Tacna * tempus adest floridum.

169

SINTESIS

IV

Q oce de la voluntad Símbolo / Significancia (C am po de otoño)

171

MONTE DE GOCE / Síndrom e del Orgasmo Mantra, cf. S tockhausen (A lfons und Aloys K ontarsky, Piano S eite 1 : ( l.T e il) [35'05] S eite 2 : (2 .T e il) [29'55] ) Su cuerpo d o b lad o com o las azucenas se d o b lan a n te el ligero peso de un rocío en sus pétalos, d eslu m b ra con tizones d o rad o s rasgando el suave tul de m is ojos, la h erm osura de u n cuerpo d esnudo al erguirse en e l,le ch o es la película de u n beso e stira d o com o u n a lengua que o tra lengua se engulle las pelusas de un ca lo r d espren­ dido en la g ram á tic a dulce de tu s nalgas que cagan, cagan, cagan p u ja n d o en cuclillas sobre la sá b an a im ­ p u ra, el am arg o fu ro r de m o rd e r tu s espaldas y a trá s del verde esp ejo de luz un cu erp o saltab a h acia el tuyo p a ra degollarte, p a ra c a stra rte , p a ra a rra n c a rte los senos y a rro ja rlo s en el fogón de la noche, es el deseo un dragón en tu cu erp o y ro d an d o en la v e rd u ra con flores de un vientre hum edecido con salpicaduras de escarcha, m e a rro ja ría con m is fauces babeantes r e g a n d o furio­ sam ente tu s fald as, pegándote, a rro ja n d o en tu ro stro un escu p itajo plateado, a rra n c a n d o la tru sita de chiffon am arillo que c u b re la pureza de un pubis h a s ta ahora solo estrem ecido p o r el ra p tu s de au to e ro tism o im pul­ sada po r el m ecanism o reflejo de tu com plejo de culpa no hay sonidos con ep id erm is de flau ta en el disco me b a sta escuchar tu s gem idos azules b ro ta n d o b a jito de tu s labios a b ie rto s, a d m ira r el esm alte el blan co m arfil 173

de tu s dientes in cru stra d o s en la pulpa cerezo de la encía sangrante, m is m anos helad as im ploran la dicha de caer sepultadas e n tre el calo r de tu s m uslos, p ro b a r la dul­ zura de tu piel to stad a en cam pos de luz ro d an d o en la pupila d o rad a de un crepúsculo ardiendo tra s un follaje de tilos, g ranos de azúcar com o p u ntitos de leche en tu pezón que m astico se disuelven en mi lengua azulada, de licia de tu vulva com o u n a po d rid a am apola que lam o al acecho es el dragón sab o rean d o tu sangre m en stru al, tu cuerpo lo tengo bajo el lum inoso dom inio del vuelo de m is labios planeando so b re la blanca luna de tus nalgas, poderosa te o rin as y m e fascinas, en m is m anos te cagas e m b a rra n d o de u n a suave fragancia mi cuerpo entre la gam uza del culo se p u lta rte un falo de gom a candente y p ro fu n d o , s e n tir en mi vientre la oscilación de tu s nalgas a sp ira n d o mi an ten a em isora de señales turbadas, o hay im pureza en el him en que no se dejó ro m p er un verano en un b a ñ o público a la o rilla del m ar fluorescente b a jo el em b ate de una m ano que aso lab a el pudor, te m ueves, te m ueves, te mueves las c ad eras se agitan suavísim as b uscando aco p lar tu ritm o in te rio r a la violencia de mi percepción, la suavidad o scilan te es la censura de un yo que perm anece ligado al cordón um bilical de la m adre, es tu loco el que lactófago se apodera de tu leche h a sta sa cia r su a p e tito insaciable, destrozar e n tre p arq u es de espum a b erm eja la estrech a flo r del conducto anal, te m ueves, suavísim a m e m ueves las nalgas y mi falo te azo ta te escupe el ro s tro con desprecio y con am or, s a b o re a rte el perlado a n a ra n ja d o su d o r de tu axila no depilada y te basta con ro z a r lige­ ram ente c u a lq u ier trozo de mi piel p ara lo g rar tre s cu a­ tro ocho espasm os, no tiene sentido conversar e sta noche lo sabes, el falo tu rg e n te y rugiendo traza u n c o rte a b ­ soluto en tu vida un cam po donde los cuerpos se en red an y difum inan, no puedo h a b la r no c a n ta r no g em ir m i locura ro d an d o e n tre m u jeres de cuerpo c arm ín y tan p u ra y herm osa com o una deposición im prevista encim a de la en salad a de legum bres, una m u je r a te rra d a a n te su p ropia belleza p o rq u e no sabe cóm o c o m p a rtirla tú 174

al d o rm ir eres un trozo de viento que siem pre term ina com o u n a culebra m ordiéndom e los testículos y m e po sees en lo m ejo r que puedo o frecerte, im placable, sádi cam ente ejerces sobre m í el im perio de la m asturbación, andróginos cada uno ha de m a stu rb a rse en el o tro , pero eres mi h om bre el m arido perfo rán d o m e el culo, m i am or tu s cortos cabellos, el cuello doblado, mi im aginación del m uchacho ideal y así nada m ás lindo que dos cuer­ pos decuplicados al m áxim o: no im p o rta que seas m u je r soy tam bién tu m uchacha y m is senos son dos fru tita s donde aplacas tu sed, tu cuerpo es una m aravilla de pá lido un rosado n a tu ra l en tu s m ejillas mi am ada, el de­ leite su p e rio r de en treg arm e al suplicio del goce enred ad o en tre m illares de caricias reflejo de tu juego de espejos, cojo una m u je r vestida con la p ú rp u ra del sueño u otra, u o tra y no sé si lo que m is labios acarician es la dulzura de un falo al eyacular, no puedo e v itar que ese cuerpo de miel deje de ser mi p ro p io cuerpo solo q u e un poco com o que el ru b o r m usical lo detiene ya sabes dónde, p ra c tic a r todo el co n ju n to de delicias que p lácid as duer­ m en d etrás del Paraíso: sodom ía te llam as y p o r eso sodom ía es tu v irtud, S ulam ita en mi lecho con flores, lindura, sopor, belleza, calo r y decías no te so lta ré hasta que te haya in tro d u cid o en casa de m i m adre, al aposento en el que m e engendró, no te irá s h a sta que hayas hecho de mí tu p e rra inseparable, la que no puede v ivir sin la dorada luz donde las flores de tu sem en g erm inan es la im aginación de mi m uchacho ideal, yo he venido a go b ern ar sobre ti, a gozar de tu cuerpo, a gozar com o la chancha en el sueño, a gozar sin delicia p o rq u e la delicia está en el suplicio, yo te destrozo, te fornico, te sodom izo, hago de ti la cueva p ro fu n d a donde en tre^ sép alo s rojos y corolas d o rad a s mi vida tiene un sentido y cabalgo sobre la m áq u in a p ro d u cto ra de im ágenes com o en sue­ ños ferozm ente lo hago so b re el tem b lo r de tu cuerpo u n espectro do rm id o sobre u n p étalo suave, la flo r que te cubre con su lenguaje sin m ácula es el verano que ru ed a com o el esperm a en tu s m uslos, la flo r que em be­ llece este vuelo de a m o r d estro zad o son unos o jo s ro d an ­ 175

i

do sobre los o jo s de tu cu erpo, un rojo gladiolo se abre al se n tir tu alien to rozándolo, la escarcha d isp ersa de tu cuerpo en la co m prim ida luz de un abrazo b a jo el follaje sem ántico de tu esfuerzo en la noche solar, un sol en­ gastado en tu s pechos lu n are s produce un en can to insi­ dioso en mi ser adorm ido, m is labios se posan com o m ariposas inm ensas sobre la p rofunda p ra d e ra de tu vientre, tu cuerpo en ro llad o com o una alfo m b ra con signos indescifrables es la q u e m a d u ra ontològica, la noche agitada de u n a m ente en delirio, fornicando p a ra d o s en m edio de un tra n v ía ate stad o de gente te sientes m ojada y un ex trañ o rocío b rilla sobre la tersa lu m inosidad de tu s ancas vueltas al sol de la noche, en las azoteas te desnudas p a ra im p e rar con te rn u ra en los ojos del viento y desflecándose los húm edos cabellos crespos del pubis fragante el b ro te de u n a c aricia en la niebla lechosa te escucho v en ir a lo lejos, cu erp o o lor a flores m acerándose dentro de u n c á n ta ro de vid rio refulgiendo en la ventana, te duerm es a b rien d o m isterio sam en te tus p á rp a d o s com o el rosado anim al que le explica es la pasión frag m en tad a una visión tra n sh istó ric a , de la alam bicada teo ría a tu cuerpo no y no llegaré así ja m á s a sab o rearte, es p o r tu cuerpo y p o r su goce que alcanzo mi existencia un cam po de acción donde com baten los reyes foscos: tecnología sodom izada p o r la poesía, tu m uslo lo abraza ca riñ o sin­ tiendo convulsionarse mi cu erp o y de rodillas te pido que tengas un poco de te rn u ra p o r m í, eres mi diosa señora de las ciegas p ra d e ra s verde m anto de helecho* donde vuelan m an ad as de libélulas blancas — a m i diestra, te quiero puedo p ro b a rlo a h o ra m ism o y d ecir que te odio, las p a la b ras no existen sino los gestos, q u e tu s m anos len tam en te se alcen ord en an d o mi felicidad, ca ri­ ño ¿cóm o e v ita r el te rro r al fu tu ro ? ¿cóm o e v ita r el h o rro r del fu tu ro ? no tengo pasado o mi p asad o es tu cuerpo que en mi m ente delira, ¡Oh! preciosa, florece el callado ru m o r de las h o jas d e trá s de tus ojos, la castidad de tu cuerpo ro ta n d o alre d ed o r de mi falo es la a rm o n ía heliocéntrica un p u ñ a d o de a stro s brillan tes im presos en la negra sá b an a del cielo y m e envuelve un m atiz tem ­ 176

bloroso cuando co n ju ro tu n o m b re y sé que no existes, tu ropa in te rio r un olor so n ro sad o estirad o sobre la verde copa de un fresno y son tu s fragantes hedores mi fetiche que envuelve mi m ente e n tre llam as de azufre, mi ro stro con placidez d o rm id o en el calo r azul de tu vientre, o ler tu pulsante vulva te huelo el dulce polen que allí se esparce, p recio sa, te asem ejas al M ito de N annerl que cada noche labo rio sam en te so p o rta una nueva dulcísim a desfloración, se n tir la p ro fu n d id ad de tu vulva su polo m agnético atray én d o m e a la com bustión in terio r, rica, m e hundo sin c e sa r en el o leaje de tus m uslos que giran com o asp as de m olino en el viento y allí voy mi lanza adelante p o r las salvajes llan u ras de tu vientre que m is fauces d esg arran , el falo im p e rté rrito busca elegir su m om ento p reciso delicia de lo im perativo esquizofrénico, me desnudo p a ra inyectar mi lu ju ria como se inyecta m o rfin a en la sanguinolenta vena sedienta, tu s senos ¡Oh! esos evanescentes senos que mi lengua corazón del fuego obsesivam ente ha esculpido, senos d o rad o s bajo un follaje de luz mi lengua gustosa rep ta sobre la carnes* cente colina y te gusto tu s pezones de m árm ol allí como estás inmóvil con una base de césped al c e n tro de la perspectiva del p arque, debo e m p u ja r fin am en te hasta d esflorarte una y o tra vez h a s ta que lilas de san gre rueden com o caricias sobre tus m uslos y polucionar en la azucena azulada de tu s labios, m o rd e r la suavísim a alm e n d ra de tu s hom bros nacarados con go titas de su d o r brillando com o rocío, p resen ciar el ritu a l de tu higiene después que em erges del lecho com o u n a diosa e n tre olas de un fuego blanco y posas a n te m i cám ara m ás in cita n te que una m odelo profesional tu cu erp o es un ¿in ta g m a alter­ n ante en tre m is m anos pulverizado, núcleo de la e scritu ra el gozar se vacía de o b je to s/fin e s/fu n c io n e s y no quiero sino se n tir en mi piel tu c a stid a d de tu cuerpo ro d a r m is ojos contem plando el lago con luces de tu s ojos, los ojos m arrón oscuro pegados a la p u n ta de tu s pechos, bajo el cauce de á m b a r de tu san g re b ro tan d o com o un flash im previsto me tienes y retien es en tu lengua el polvo de mi lengua -o] herm oso m ilagro de caer asfixiado entre 177

gem idos de p lata , tu cuerpo he m asacrado con lancetazos en la noche y flores san g rien tas b ro ta n d o del perfecto equinoccio son el ru b í de tu om bligo en el lecho, es la noche cegadora de tus p á rp a d o s abiertos com o fauces m arcando m i pecho lo que m e deslum bra y m i lengua que el calo r de tu s labios ap risio n a, sangre de un o lo r salado resum iéndose en el m an a n tia l de tu s m uslos que se b i­ furcan, violencia sí, pero de u n a serenidad desesp eran te mi im perio so b re ti, tu cuerpo existe com o no existe nada fuera de m í porq u e fuera de tu cuerpo n ad a m ás es lo real en mi m un d o y m is o jo s no captan sino lo que cap­ ta n tu s ojos u na doble m arav illa bajo los olm os, b a jo tu cuerpo ru ed a el sol de m is labios congelado p aisaje que m is m anos retocan, im p u ras, sobre el d o m inio de la noche reinando, sobre el dom inio del m ío cu e rp o tu s m a­ nos se elevan com o quelíceros, doblándom e, en la opaci­ dad del neón que ilum ina tu ro stro atravezado con gotas de lluvia, noche reinando b a jo el p ertinaz a d ió s de los lirios, incesante m e enredo com o los gatos so b re el soli­ tario sofá en m edio de u n a llan u ra in tan g ib le y en el sofá de p elam b re erizada has ab ierto las p iern a s in v itán ­ dom e, felicidad que surge de p ro n to com o la sed p o r la luz, gatita, con ojos doblados y blancos, oscu ro s, vacíos a m o rd e r la delicia que am arga pulpa que m e convidas sin cesar saboreada, te poseo en tu convulsión so te rra d a paseándom e p o r las avenidas cu b iertas con m ecanism os y arboledas ex trañ as, los p a rq u e s sin un árb o l son un tablero de a jed rez donde la dulce perversión se com bina, en tre m áq u in as que p o r una m oneda te ofrecen u n him en de p lástico p a ra que lo m uerdas, p a ra que lo ro m p as, lo m uerdas y de un solo fino lancetazo lo ro m p as, p o r u n a m oneda la m áq u in a te em ite un gem ido a tu g usto te p ro m ete un a m o r verdadero, e n tra s en c irc u ito cerra d o donde e n tre viudas languideciendo p o r unos labios fres eos, que celeb ran sus cultos fálicos e n tre voyeurs rem i rán d o te p o rq u e andas desnuda, la cabeza e stira d a hacia a trá s con el cuello doblado en el borde del sofá, tu s p iernas en arco aprisionándom e las caderas m ie n tra s m is m anos cogen, acariciad o ras, el delicado envés de tu s 178

m uslos, posesionado en tu vida com o la luz en las hojas m ejo r s e n tir tu luz resb alan d o en mi cuerpo desde la sangre, al o tro lado del fuego en la p en u m b ra inviolable soñando, p u jan d o , devolviéndote a tu vida, la retenida, oscuridad d eslu m b ran te, vida salvaje escondida d e trá s de tu s ojos que a n adie dicen n ad a sino a m í, en la noche escondida d e trá s de tu s o jo s callados —m u rm u ra s, lum i­ nosa, el estigm a de tu c arn e con m arcas p late ad a s de dientes y tu s labios, a m o r, m e detienen exactos en el u m b ral de lo ignoto te so p o rto , labios que m e p ierd en y no m e reconozco haciendo de m í la adorable, tu p e rra inseparable, p o r el cam ino del lago me a b ra z a ste con un abrazo lento, e n tre alacran es lam iendo los b ordes del párpado p o r el cam ino q u e viene de tu so n risa a mis labios, cam ino que llega e n tre crepúsculos de seda la sonrisa es el lago donde los tie rn o s jacin to s colorean sus olas, m uslos largos y terso s au n q u e vellosos los m uslos que saboreas, clau su rad a e n tre el espacio de u n a e scritu ra no eres sino u n placer que degusto, a d o rab le en el ter­ ciopelo avellana de un n o m b re que se m e o c u lta ob stin a­ do, lentam ente, tu libido sorb ien d o p o r e n tre tu s garras que a la sangre se acercan, g atona envuelta envuelta en tu pelam bre oscu ra com o el solsticio secreto que p rac ­ ticam os, dos esm eraldas con chispas por o jo s que se vaciaron de todo con tenido real m aullando y la stim e ra ­ m ente m aullando, g a tita q u e a tu rato n c ito confundes cabezoncito in flad ito p u n tia g u d ito rató n de tu gato insa­ ciable, e n tre los blandos alm ohadones sa lta n d o y m au­ llando, d e sp ro te jid o , lanzándote m irad as que te excitaban te quiero y suavem ente com o las ho jas tiem b lan sus herm osas cam pánulas, digo, am orcito, sqfc>re el cálido dorso de tu cuello que se h in ch a estoy besándolo, N annerl te desflo raré o tra vez d e sflo ra r el P araíso de tu s nalgas y en tre la delicia del d o lo r ahogarm e en la sangre : no es la obsesión es el deber, no es el derecho es el tra b a jo , no es el deseo es la ju stic ia , no es la satisfacción es la ley gatita que eres mi in fiern o com o tu s n algas que me las saboreo com iéndote e n tre la geom etría de espejos inversos de la sala contem plándonos, envueltos en la nie­ 179

bla de verano que en tra p o r el ventalle de cedros fresco aire nos acaricia y a lo lejo s m illares de edificios que com o un o jo de pez se c ie rra n sobre el horizonte, e n tre la luz condensada de tu c u e rp o en los ja rd in e s b lan d a­ m ente me abandono, h o jas tem b lan d o b a jo u n a llovizna en ám b ar yo eres tú soy, en la m orbidez de tu vientre que late b a jo la tu rb ie d ad de m is labios es el am or, con el plástico lóbulo de tu o re ja que m uerdo te digo p ala­ b rita s deshechas, es la h e n d id u ra de tu espalda la a b ra ­ sante frescura donde yo rein o , cariño, son tu s m uslos tenaces com o el sab o r de las lilas, opacos com o un trozo de cielo ya sin estrellas, suaves com o es el vellón de angora perlado m uslos que son los m íos y que m uerdo in cru stra n d o las perlas de m is dientes quedan violáceas las m arcas com o riachuelos después de la lluvia atrav e sando un p rad o am arillo, el disco de un girasol se ab re en el m om ento que em piezo a b esarte y las flores se doblan com o tú cuando es el deseo revolcándose en el lecho, no es el cuerpo del deseo el n u e stro sino otro, extraño com o u n a atracció n repulsiva y doblem ente a tra ctiv a p o r las o rquídeas de u n cadáver en lo hondo del lago, en la fatiga y su reg u sto que nos cu b re de lia m arad as de bronce, insatisfecho, en la película diferida en el sueño — apareándonos, p o r lo inversos, transubstanciados e n tre olas de lilas q u e a rd e n b a jo un crepúsculo de neón y nos conocim os im p u ro s allí sin deseo todavía m ien tras e n tre los dos u n o scuro jazz se coagulaba, lubriscente, som bra que se añ a d ía a tu som bra, som bra de un co m portam iento galante y sin em bargo salvaje esce­ nificado en el texto — proyección alucinada som os de un deseo sin cesar relam iéndonos, en el te a tro de los c u e r­ pos que se diluyen com o tu pezón en m i lengua, la elegante rec á m a ra y sus flores de m urano caían segadas p o r n u e stro s besos cam po de b atalla la sa lita c u b ie rta p o r u n a espesa alfo m b ra de esp erm a violeta, sobre la c a le n tu ra del sofá desvencijado sin piedad p o r los m o­ vim ientos del deseo ro m p ien d o su a ta d u ra, e n tre la negra m esa de caoba en charolada la fornicación e ra la luz que cuelga del florero, lin d u ra de flores n u e stro s cuerpos e ra n 180

pisoteadas p o r la m uch ed u m b re y los dos allí en un tiem po d eten id o en la foto contem plaban el lum inoso reflejo de u n p rad o enlazados p o r las m anos, la pareja al borde de u n apacible lago sem brado con lilas n a ra n jas y un vino ro sé en la copa de cristal que se alza hacia el ojo d o rad o en la com ba azul p ru sia del cielo, follajes de intenso esm eralda con p u n tito s de p la ta delataban el n atu ral decorado en su e n to rn o , los cuerpos se acerca­ ron un poco m ás a la v e rd u ra del espejo donde el deseo com o toda luz tran sferib le dulce y suavem ente ro ía m is ojos, m ontados sobre un p u ff terciopelo g ran a te concho de vino la granulación de un m acizo de luz d iseñaba un arabesco de som bras y en el trasfo n d o del esp ejo donde llam arad as de platin o e ra n u n a m aleza casi im penetrable tu opalescente cuerpo fue p o r m í descuartizado, c ap tu ­ rando el am arg o perfum e espesado en un negro cubo de blancas flores o lo r a esperm a recién eyuculada — no en su reflejo cubo rosado de la vagina sino en el calor de tus labios azules com o lirio, después de h ab erlo com o un caram elo con ron m am ado yo he sentido tu caliente delirio, blanco cubo del falo penetrándom e, incandescente y espesam ente dichoso com o un volcán al revés que soy cuando eres m i m arido, m ad re de la S ulam ita en el texto, azul espesura de los reflejo s de un cuerpo so b re el m ío y traducido tu cuerpo a la im agen precedente del sueño, p o ­ sesiva, tira d a a un co stad o del lecho yo te llam ab a m ien tras tu peluda co lita se m ovía en el aire, m au llan d o los ojos eran hum anos pero en la vieja azotea e n tre viejos pianos de cola y tra n sisto re s de p lástico rojo e n a rc a b as tu cuer po elevando el espinazo b rilla n te p o r el roce de la luna, tu s m etálicas u ñ as aco stu m b ra d a s a e sc a rb a r en rincones oscuros d e b a jo de los m uebles llagaban m i pecho y ávi dam ente te bebías el resto de mi sangre in te rm ite n te ­ m ente d e rram án d o se, am bigüedad cre p u sc u la r de nues­ tra lubricidad te a rra s tra b a s com o u n a se rp ie n te en tre el jazm ín de m is m uslos, cariño, habiéndose m ezclado tu m em oria y su luz con m is ojos un solo gem ido reso­ nando en las p ared es de la sala, en tre las colchas mez­ clados com o un sol se d isp e rsa en m anchas lum inosas 181

sobre la sal de las olas que se estrellan en los peñascos y en tu cuerpo vom itando p o rq u e te gusta el olor agri­ dulce de m i vóm ito, m ezclados com o la m o rd e d u ra a la rebosante m anzana que la seduce no podem os sino fre ­ cu en tar el espacio que som os, fuera del cual el sentido que som os se enciende y se extingue com o u n a llam arada en el espacio sin lám para, m ezclados com o el vóm ito a la boca que lo vom ita hay u n sentido que preservam os: el goce de la conciencia p o r la conciencia del goce, al o tro sentido que liberam os: el cuerpo del goce p o r el goce del cuerpo, al o tro sen tid o que buscam os: el espíritu del suplicio p o r el suplicio del espíritu, al o tro sentido que tra stro c am o s: el suplicio de la inconciencia p o r la inconciencia del suplicio, al o tro sentido que encontram os: el cuerpo de la conciencia p o r la conciencia del cuerpo, al o tro sentido que hallam os: la inconciencia del esp íritu p o r el e sp íritu de la inconciencia, al o tro sentido que de­ velam os: el goce de la inconciencia p o r la inconciencia del goce, al o tro sentido que palpam os: el goce del espíritu p o r el esp íritu del goce, al o tro sentido que gustam os: el goce del suplicio p o r el suplicio del goce, al o tro sentido que indagam os: la conciencia de la inconciencia p o r la inconciencia de la conciencia, al o tro sentido que m anifes­ tam os: el e sp íritu de la conciencia p o r la conciencia del espíritu, al o tro sentido que revelam os: la conciencia del suplicio p o r el suplicio de la conciencia, al o tro sentido que m ejoram os: la inconciencia del cuerpo p o r el cuerpo de la inconciencia, al o tro sen tid o que gozam os: el cuerpo del e sp íritu p o r el esp íritu del cuerpo, al o tro sentido que som os: el cuerpo del suplicio p o r el suplicio del cuerpo al centro de la p in tu ra m ística doble ficción de la vida y una vez m ás trip le p o r el espejo verde que la refleja, sin nom bre com o u n a p e rra los cuerpos se enredan b a jo los olm os aristip ian o s: u n m ás allá del sentido que no es en el goce sino el cuerpo del goce pureza que a rd e com o un paisaje an tes de rosas d o rad a s y hoy decorado en lla m a ra ­ das azules, juego de espejos que nos devuelven de la opacidad al dulce gobierno de la ausencia, en el asco p o r el suplicio del cuerpo al cuerpo del suplicio e n tre un 182

m ar de azucenas varados, en el rechazo p o r el esp íritu del cuerpo al cuerpo del e sp íritu b ajo un follaje de ca ri­ cias en contrados, en la náusea p o r el cuerpo de la inconciencia a la inconciencia del cuerpo en un cinem a de gam uza deseados, en la p e rd id a p o r el suplicio de la con­ ciencia a la conciencia del suplicio entre dem onios de plata rescatados, en la expulsión p o r la conciencia del esp íritu al esp íritu de la conciencia ante la suavidad de la noche recuperados, en el m a le sta r por la inconciencia de la conciencia a la conciencia de la inconciencia en el tea tro de un g rito callado deliciosos, en el a rra s tra m ie n ­ to por el suplicio del goce al goce del suplicio en tre oscuros p a ra je s de orgasm o envueltos, en el vóm ito por el espíritu del goce al goce del espíritu e n tre charcos m entales caídos, en la repugnancia p o r la inconciencia del goce al goce de la inconciencia bajo el lento resuello n octurno desolados, en el desagrado por el e sp íritu de la inconciencia a la inconciencia del esp íritu e n tre a rc á n ­ geles en cedro quem ados, en la repulsión p o r la concien­ cia del cuerpo al cuerpo de la conciencia sobre urj fogón de seda retocados, en la obscenidad por la inconciencia del suplicio al suplicio de la inconciencia b a jo el lloviz­ n a r de a m a tista saboreados, en el repudio p o r el suplicio del esp íritu al esp íritu del suplicio en tre un vuelo de setos dulcem ente perdidos, en la aversión p o r el goce del cuerpo al cuerpo del goce e n tre p rad eras de tu rq u esa n a ra n ja exaltados, en la purg ació n p o r la conciencia del goce al goce de la conciencia sobre un ojo que es cegado en el orgasm o y tra n sc rito s, los cuerpos, a la inversión de la escena en el sueño q u e se produce, incesante, por la reversión de la réplica reflejo deshecho^de una im agen d orada que resum im os, inflorescentes, con un gesto im ­ pacientes, redim ido, en el espacio de la vigilia in te rru p ta indeterm inado y fijad o a la fugacidad de u n a caricia de nylon donde la descarga sem án tica en el fondo de m arzo que som os, al su d o rarse los cuerpos y florecer, im pacien­ tes por la desdicha que en d u lza en el im p erio del falo, reflejo a su vez de un sol de vidrio en el sueño, a salvo la m asa de electrones verbales que com o u n a floresta 183
i

abriéndose en llam arad as de m urano y que son el diseño de un cuerpo ro d an d o en la frescura de u n a alfom bra que nos envuelve b a jo una niebla de ám b ar, cuerpos golo sám ente delicados se insinúan com o el trazo nerviosam en­ te sereno de B eardsley en b lan cas florecillas im presas en negros espejos son la gestualidad de la m áscara danzando, m áquinas esquizofrénicas envueltas con un ligero m usgo floreado a n te u n a caricia en el cam po n e u tro donde yacen em itiendo capullos eléctricos que al en red arse al pistón explotan com o lucecitas de oro dentro de u na pupila vaciada, p erm an cscen te ejercicio del am o r en una h a b ita ­ ción suspendida en la h isto ria com o tu cuerpo ligado p o r una soga en el cuello colgando del techo y es el m isterio adorado, al que m e abrazo, feliz llorando desde el p ro ­ yecto que su b v ierte a la rep resió n y m an ip u lan d o hem e aquella deliciosa m aq u in aria secreta del goce enredados p o r la significación en exceso del cuerpo: u n a m agnética zona p u b ian a c u b ie rta con un algodonoso vellón de lim a­ d u ras de co b re b rilla sa n g ra n te en m is m anos, tab lero de ajedrez tu v ien tre sobre el que inventam os b atallas donde herm osos y suaves lirios b ro tan de los residuos de sem en, la posesión del uno p o r el o tro con pasión y sin un fin ya, suave cam po n e u tro que no diferencia al o b jeto y que es bello com o la noche con flores de neón invertidas que llueven, violentas, sobre el p a ra b risa s de la nave que nos conduce, lucífuga, con la pulsión u ltra fluida en las neuronas tra b a ja n d o , expresión ú ltim a de la sen sualidad no p o r sin tag m ática m enos alucinada: 200 meg LSD/600 meg M escalina/40 m eg P silocibina/60 m eg DM T/150 cm g Y ohim bina d ilu id a en dextrosa al 0.5 % es la gratificación quím ica: D harm a y P araíso, K harm a am b a rin o y b rilla n ­ te y nunca m ás, n u n ca m ás, am b arin o b rilla n te y nunca m ás, nunca m ás, b rilla n te y nunca m ás lo real será lo real sino la realid ad del trasfo n d o donde las flores son ninfas cuyo lico r es un sem en con sab o r a ciruelas en un bosque de sá tiro s que juegan b ajo un m an to do rad o colgando desde el o jo del cielo p arques con m anantial de esm erald a y e n tre las ho jas las libélulas son leves p u n to s de neón su su rra n d o , el polen esp arcid o p o r la 184

brisa se entrem ezcla a los cabellos húm edos del pubis y es perfecto el azul em pastelado del cielo, g rab ad as con gran precisión son las constelaciones cuyos p u n to s lum i­ nosos sem ejan niñas du rm ien d o sobre p ied ras de zafiros en los senderos del sueño y un batallón de m uchachas sobre el do rad o césped de m arzo inicia el juego del a je ­ drez al revés, cada niña es u n a pieza que se diluye en la estrategia del juego m ie n tra s se desencadenan los átom os sobre el secreto espacio del secreto, no son m uchachas sino m uñecas desnudas a d o ra n d o un falo de plástico en la deliciosa p rad era del sa b er donde p a rtíc u la s de semen com o pétalos suaves son a rra s tra d a s por el viento enci­ m a de m o n tañ as de cedro, alguien tañe u n bello laúd produciendo un encanto en el am biente y p o r e n tre g ar sus favores las m uchachas se disp u tan con feroces m or­ discos, danzas y saltito s de b allet que p a ra delicia de los ojos las m uñecas ágilm ente desnudas com o venadillos en tre m ato rra le s de c a rtó n ejecu tan , un b rillo ro sad o es todo el claro del bosque y las danzarinas a rro ja n flores co n tra el esplendor de la luna, u n tad as con perfu m es de sándalo en tre los cuerpos ansiosos del lecho van deslizán­ dose, jugu eto n am en te, e n tre brazos que las reciben para prem iar a la poseedora de la vulva m ás e stre ch a y a la que tenga la vulva m ás am p lia porque no hay térm inos m edios, el m ejo r y m ás fino seno es el que todos p re ­ m ian con u n a caricia p e rp e tu a, dulces olas de orgasm os super in te rm ite n tes c ru z a rán com o fuego com pacto el cam po de frescas h o rten sias de tu cuerpo, mi a m o r oscuro com o el b otón de un pezón que se curva hacia a rrib a y se me insinúa, falo elástico a d ap tab le a la cap acid ad de absorsión del su jeto y v ib ran d o con la frecuencia u /4 L produciendo un sonido arm ó n ico im p ar *¿il rozarse con jas rosadas m ucosas del sexo m ientras al co stad o , a esca­ sísim os cen tím etro s, se in c ru s tra d entro del espacio ven­ tral com o u n suspiro un tu b o cilindrico de p ared es del­ gadas fo rra d as in te rn am e n te con un plástico suave, untado con vaselina, que según el estad o aním ico del su jeto (al e n tra r en la m aravilla de G óngora —p o r e je m p lo ) puede ro ta r en torn o de su falo, poniendo en p rác tic a su función 185

de vagina que com o una crem a con fresas se ofrece a mi lengua y según la ecuación d L /d t = 0 (o p o r el vector m om ento cinético que p erm anece co n stan te en m agnitud y sentido, ecuación m etafó rica de la p rim e ra ley newtoniana sobre el m ovim iento de ro ta c ió n ), o según el p rin ­ cipio del giroscopio que es eros, vueltas y revueltas en to m o de u n centro que se disuelve, perm u tacio n es y m u­ taciones de un cuerpo lanceteado p o r sierpes que se en re­ d an com o polvos y serp en tin as en tre los m uslos en el pequeño te a tro de la sala, d e n tro del espejo m o n tad o sobre tus nalgas al espejo de la p ared c o n tra ria donde veo una len ta som bra coagulándose, ni su je to ni ob jeto es la g ram ática de una caricia lo que descifro: M = mgR. dL = M d t y produciéndose la variación cinética conse­ cuencia del p a r de m om ento, que se sum a vectorialm ente al gran m om ento cinético sobre la en ch aro lad a m esita de caoba, los cuerpos com o u n florero son u n rocío des­ trozado e n tre un ja rd ín de poem as, tra sfo n d o sem ántico de u n a fornicación que p o r dL es horizontal y perp en d i­ c u la r a L y es un m ovim iento de precesión su resu ltad o sobre el que tan to el vector m om ento cinético com o ei eje perm anecen com o un blanquísim o m an to de nenúfares extendiéndose en un lago de vidrio horizontales y que puede com enzar con una velocidad an g u lar m en o r pero que el cu erp o (0.0) al e je rce r sobre el pivote u n a fuerza m ayor, de m odo que la fuerza hacia a rrib a en O (pezón que se curva an te m is o jo s) aum ente y, consecuentem ente, llegue a se r m ayor que mg, igual com o an tes m g /2 ilum inó la p an talla al sa lta r las fuerzas verticales hacia a rrib a , destruyéndose com o los cuerpos al co m b atirse que­ dan deshechos, arqueología del cuerpo que red escu b re la huella m o rad a de un m ordisco allí term in a el seno y co­ m ienza el abdom en, en su som bra olorosa, m ordisco que el inconciente desea y lo practica, m arcas de dientes b a jo la m andíbula casi encim a de la garg an ta rozando apenas la yugular, en la som bra que es su h isto ria que nos redim e al revés del cen tro de gravedad que se acelera hacia los paraísos de la piel, de las sierpes que som os m u tán d o n o s en alacran es verbales y besando los fríos labios de la
1 8 6

i

ahorcada en cuya vulva un ligero olor a lavanda y que se esfum a invita aún a la pasión m ie n tra s doy a mi cuerpo un im pulso en el sentido de la precesión m ás p u ra p ara la rotación efectiva hecho una azucena d o ran d o la m áquina del deseo, cuando el crep ú scu lo incendia la pu lp a de tu s ojos que com o tu cuerpo, de un suavísim o blanco azucenado haciendo co n traste con el intenso v e rd o r de la sábana donde e n tre las h o rro ro sas m aravillas de tu sueño te agitas, sudando, ruedan com o un a la c rá n enm ielado sobre mi falo que al endurecerse cu rv án d o se hacia a rrib a com o dos pechos que mi lengua desea lam er, se tra n sfig u ra en solo una llam a de am or p u ra, m ística, com o el cuerpo de un sueño sin so porte bogando e n tre los sueños de un cuerpo y que es u n a m em oria p erd id a, energía ra d ia n te que b ro ta en tus m úsculos tra b a ja n d o en la cópula, laboriosos y que yo m e la absorbo pegado a tu cuerpo, invernando, po r c a p tu ra r la sab id u ría term o eró tica: ergios que p o r m illones se condensan en esa luz b ro tá n d o te de los pechos, lago azul con tulipanes d o n d e m e sum ergí p a ra ver tu cadáver en tre galeones c u b ie rto de m usgo y es la. belleza que ad o ro en la m orbidez de tu cuerpo u n id o a mi noche, m uñeca cam inando con el com bustible de mi aliento y sus m oléculas de deseo pulverizadas p o r la m irad a que com o la iguana de mi lengua rep ta sobre el delicado con­ torno de tus m uslos, volando las sierpes envueltas en fuego de tu s cabellos e n re d á n d o se en dulces copos nebli­ nosos so b re mi pecho, d o rm ía s y pegada a m í la am apola de tu c u e rp o se d ifu m in ab a p o r todo mi sueño en la habi­ tación de espejos en cuyo trasfo n d o el lecho del único am or rad ia n te com o u n a a m a tista no e ra n sino los cu er­ pos, en la alfom bra tira d o s en la com unién de los cuer­ pos se disuelve la oposición bin aria p o r o tra , latente com o la m uerte, el cu e rp o o tro que precedim os unas caderas m ad u ras com o un lirio varias veces rep lan tad o a un co stado de una h isto ria que se niega a la bolsa de orgasm os y al cam bio de caricias, veo u na lenta m ano descolgándose por un ju eg o de poleas p a ra ac aric ia r tus cabellos que es mi m ano, h em b ra que llora porque su deseo de ser hom bre no es satisfecho p o r su am ante en 187

su deseo de no ser m ás u n a hem bra e inm ersos en un m ediodía sin continuidad, d e n tro del c u a d ra d o de luz es un a p a tib le dom ingo y desnudo con los labios resecos m irando, extraviadam ente, una gata revolviéndose en el sofá, desnuda aunque c u b ie rta de vellos m ie n tra s una serpiente me ofrece la delicia de su lengua p a rtid a y yo procedo a desnudarm e d e n tro del cu ad rad o de luz, m e­ diodía que no tra n sc u rre es un apacible dom ingo hém e desnudo a un co stad o de ti lam iendo tu lengua p artid a, ro d an d o en la alfom bra p o r una gata m au llan d o y yo procedo a desnudarm e, un apacible dom ingo hém e des­ nudo m is labios besando u n a fría escam a p latead a, ena­ m orado, p ro n u n cian d o p a la b rita s y yo p ro ced o a desnu darm e, un apacible dom ingo hém e desnudo e n tre tu s m uslos p ersisten te com o un sol que resurge, en la esci­ sión de mi cuerpo, ju n to a la gata de ojos herm o so s com o el verde m a r de una pied ra perdida, en un suave lecho de arañ as carcom iéndonos en cám ara lenta, es un apaci­ ble dom ingo hém e o bservando la pulverización del p aisaje a través del cu ad rad o de luz y yo procedo a desnudarm e, apacible, en un espejo cóncavo que refleja a uno convexo, extraviadam ente, una gata revolviéndose en el sofá y yo procedo a desnudarm e, hém e observando la pulverización del p aisaje p o r un espejo bicóncavo que refleja a un plano convexo y yo procedo a desnudarm e, extrav iad am en te, una gata revolviéndose en el sofá, len tam en te, enfocada en las ancas por u n a d isto rsió n en b a rrile te del m odo com o an tes de p e n e trarla la enfoqué p o r u n a disto rsió n en corsé, con len titu d m oviéndom e en el ja rd ín de espejos que m e reducen a la pulverización de los cu erp o s y difum inados p o r la pasión d elirante, gata revolviéndose en el sofá, es un apacible dom ingo hém e desnudo observando los retozos de tu cuerpo que m e en am o ran , tu s zarpas juegan con las m uñecas y yo procedo a d e sn u d arm e en tre floreros de serp ien tes que se disuelven en el aire a o tra serpiente a rra strá n d o se , obsesiva, en el sofá y yo procedo a desnudarm e, en tu s labios con pelitos d e p o sita n d o mi lengua y reflejándom e en el verde espejo de tu s ojos, bajo el pálido ro sa de tu om bligo donde, a veces, cuando 188

la m o rd e d u ra es excesiva, eyaculo, en tu s labios con pelitos d ep o sitan d o mi lengua y yo p rocedo a d esn u d ar­ me, en calm a, en tre la se rp ie n te que d e trá s de tu nom bre se agita, es un apacible dom ingo hém e desnudo a tu lado, en calm a, observando tu s lentos m ovim ientos que van del sofá a la a lfo m b ra y del sofá a los cojines dis­ persos p o r la alfom bra, del sofá a la a lfo m b ra y del sofá a los cojines d isp erso s p o r el sofá, es un apacible dom ingo hem e desnudo o b servando, en calm a, a la gata que va del sofá a la a lfo m b ra y de la alfom bra a la m esita encharolada, en calm a, o b serv an d o tu cu erp o que va del sofá al p u ff donde h a b ré de m o n ta rte , en calm a, obser­ vando el á m b a r de tu cu erp o e n tre pedazos de luz caídos y en tre cabezas de serp ien tes con ojos de h e rm a fro d ita m e esperas, en calm a, in y ectad as las pupilas de un violeta en­ cendido a tu cuerpo m e acerco, develam iento del verano y com ienzo de otoño en un vuelo en la esquizofrenia, e n tre la habitación deshaciéndose en m is m anos feroz­ m ente a una frecuencia flu id a he dado velocidad a mi falo, buscán d o te a tie n ta s en el lecho de la que te parió y te m ueves, los vellos erizados tra n sm ite n un intenso caudal de energía rad ia n te , es un apacible dom ingo y yo procedo a desnudarm e, un falo va p e n e trán d o te com o una sensación de calo r su sp en d id o , te m ueves, es un ap a­ cible dom ingo y yo ob serv o la pulverización de tu cuerpo, m aullando te escucho a lo lejos com o un sonido mono* corde que puede ser S to ck h au sen , a lo lejos un extraño jadeo resu en a aún en m i oído, es un ap acib le dom ingo y un falo tra b a ja p e rfo ra n d o los pliegues de piedra de tu him en retozando en el sofá, caracoleas en m is brazos com o una gata m o n tesa, en calm a, m uger de caderas m ad u ras h ab ía u n a lu b ric id a d rep rim id a en tu cuerpo que ignoras, cuerpo que n o so p o rta b a o tro cuerpo años antes sin un falo y lanzas tu finísim a lengua sobre mi om bligo h a sta casi ro zarm e la flo resta del pubis, salvaje pero sabia com o u n a a n tig u a c o rtesan a tu sexo m e huele a saber y en tre los e sp ejo s que m e rem iten a un paisaje de p arag ram as los ángeles vidriosos m e h ab lan sin ver­ me, en calm a, sobre el sofá me desnudo m ás pu ro que
189

un lirio guard ad o en tu s pechos hecho p a ra tu voracidad y en tre tus fauces d o rad as m i sangre c h o rre a sobre tus m uslos, las cad eras m ad u ra s se pulverizan a n te m is ojos y es un golpe de variaciones de un cuerpo que se duplica en la esquizofrenia, cópula analógica en la econom ía del inconciente: no soy sino el falo del p a d re q u e buscas y de noche cuando sobre las azoteas m e e n treg as lo m ejo r de tu cuerpo, d esn u d a b a jo el negro ca ftán el blanco de tu vientre se engasta en m is ojos, e n tre la disto rsió n del objeto q u e es tu cuerpo, am bivalente, a la vez un m ar tem pestuoso ju n to a la tim idez de un h u e rto de lilas, el feroz león en el zoo ju n to a la ard illa que huye, p o r los aires el clam o r de u n arcángel que en el m agnetófono gime la p asió n im posible y en la noche clam ando, gato rodando sobre rasgones de cielo san g rien to m e acerco a tu vida, acechante, a tu ouerpo m e acerco en la noche a tra íd o p o r un p erfum e ro d an d o de tu cuerpo a mi olfato, a tra íd o p o r un perfum e ro d an d o com o un gato en el lecho del flo re ro a mi cuerpo, a tu cuerpo m e acerco en la noche a tra íd o p o r un o lo r resoplando, a tra íd o en la noche p o r un ex trañ o jad eo a lo lejos im posible no d e ja r a tra p a rm e en tu s labios, en la noche p re fe rir es m ejo r la a p e rtu ra del goce p o r un juego de pinzas y en tre el esquem a de u n a b a ta lla con choque fro n ta l m e jo r es una m irad a elíptica en to rn o al am or, c a m p a ñ a de cerco y h o stigam iento a tu cuerpo en m i m o tocicleta m ontada, escondido siguiéndote e n tre los sem áforos, lab e rin to s o s­ curos, ru m o r de tu s pasos a p re su rad o s cru zan d o una pista, u n ro s tro asom ado en lo alto se esfum a y su luz sólo el ru m o r de tu s pasos y un ligero viento acaricián d o te los cabellos, desnuda, m is ojos persiguen el acom pasado bam boleo de tu s nalgas, persiguiéndote u n a c u a d ra des pués de o tra cerco y hostigam iento, en lo alto luces que se apagan y encienden, resp la n d o r de un neón d e trá s de un bloque de cem ento y u n cono de luz en el ro stro te em biste, en el suelo, el cono de luz de u n a m o to alu m ­ bran d o los cuerpos que luchan, sudorosos, con arañazos lanzados al ro stro , sin d escan sar las c ad eras se entregan al com bate rozándose u n a vez después de o tra , desflo­ 190

rada, y a h o ra gimes, llo ran d o , g ritas pero de placer, sa tis­ fecha, no es la persona es u n escozor calm ado p o r el feroz descubrim iento del falo y sobre el lecho feliz p o r haber tra n sm u ta d o los signos, p o r p e rm itirm e llover sobre ti com o un resp lan d o r de o ro d e trá s de tu cu erpo, alucina­ da, el ra p to y la violación se te proyectan en tu s pupilas que se vacían al c o n te m p la r el M onte de Goce y lo gozas, paraíso del cuerpo llegas a p e n sar tu existencia en el diseño n a tu rá l de tu piel, o b jeto conm igo del decorado de un sueño con flam as d o rad a s en el ja rd ín de espejos ab ierto s al espacio de la ubicuidad, te a tro del cuerpo donde cada m iem bro al se r asignado su papel no lo re ­ presenta y lo trasgrede, las cad eras sin cesar com o leones de cera se em bisten, h a s ta d erretirse, h a sta no ser sino el cono de luz rosada de u n a m oto a lu m b ran d o los cuerpos que luchan, alucinada, solo el ru m o r de tu s pasos y un ligero viento acaricián d o te los cabellos, delicadas fucsias b rotan en tu s pechos seren am en te ag itados y a m i oído una m elodía barro ca m e llega desde u n a azotea perdida el ru m o r de tus tacos a p re su ra d o s cru zan d o una p ista y m is o jo s persiguen el acom pasado b a m b o le o ’ de tu s nalgas, el m undo nace cu an d o dos se b esan y las caderas sin descanso com o u n a lla m a ra d a que ciega se entregan al am or, candelabros de p la ta doblados se hallan d is­ persos en la alfom bra, a m a rillo s residuos de sem en en el terciopelo g ran ate del p uff, p in tu ra s y espejos q u e­ brados cuelgan de las p ared es, del sofá no queda sino un m ontón de gam uza q u e m a d a p o r cig arrillo s y m aderas reto rcid as, el lago tu rq u e sa y su e n to rn o de h o rten sias n a ra n ja s son un recu erd o , el tea tro vacío y las b u tacas desiertas form an un inm enso claroscuro v allí en la esce­ na donde sin descansar tu cuerpo se m oldeaba a mi c u e r­ po el cielo de flú o r aún no apagado indica que no hubo teología, h ubo el p aisaje de u n a e scritu ra, flo res de to p a ­ cio, el cu erp o com o un p a p iro p ara el sab er, crepúsculos de celofán quem ado p o r los fluorescentes, el intenso ver­ do r a m arillo del m ar y su suavidad de gam uza que p o r un juego lum inotécnico p ro d u jo el en can to ha desapare cido a h o ra en el deshecho sofá, nieblas y m aravillas del 191

sueño, ja rd in e s con espejo ro sad o s, p ared es em papeladas con paisajes herm osos, m arco s dorados y flo re ro s de murano brillan aú n en la noche com o tu cuerpo im perando ah o ra en el m un d o a través del herm oso p o d er de m i canto.

El arte como artificio, Chklovski. Introducción a la literatura fantástica, Tzvetan Todorov. La función del orgasmo. Wilhelm Reich. Bajo el monte, Aubrey Beardsley. Cantar de los cantares. Fray Luis de León (versión). Para una crítica de la epistemología, Dominique Lecourt. Piedra de sol, Octavio Paz.

192

P /D D espués de mi primer libro: E n los extram uros del m undo, el espacio de mi escritura solo podía tener un revés, orquídeas que se me espesaron a través de la locura — no la personal sino otra más ferozmente dulce, la gramática. Por eso es que M onte de G oce es la explicación , y su complemento de ese primer texto, su “ extramuros” que más que delicioso es sedicioso. E l aw ^aceleram iento textual para alcanzar CA portaciones a la psico logia de la vida erótica” cf. Freud ) una doble gratificación: la mía, y la tuya, oh lector. E s la combustión interior de una flor (monocotiledones) lo que esta escritura representa, en el teatro de su cuerpo gramático - y su tecnología erótica que no es sino la tecnología del lenguaje que lo expresa: no hay his' toria. H ay una de<onstrucción destructiva del mundo cons' dente, maravilla y dispersión del sentido, espejos que redupli' can el sueño del cuerpo. H a y difuminación en la nada, es decir la desintegración de valores acumulados y de su econo mía en tanto que la ecuación clasicismo = burguesía (cf. Barthes) gobierna todavía - simbólicamente- sobre los diversos modos de significación. D igo pues que escribir es sodomizar , y que el falo marca a la escritura, alocándola^en su orgasmo. Pero más que sodomizar, escribir es estuprar, violar , hacer del cuerpo una llamarada en el texto. Algunos de los textos los escribí durante unas ligerísimas “ vacaciones” en un Sanatorio li> meño — vacaciones que m e demostraron que el mundanal ruido es el imperio de la perversión , y que no es menos hermosa la locura que la cordura. D ecir esto es — lo sé — exhibicionismo , y en tanto que esto me asumo como un actor que fascina a su lector: todo lector es siempre una hembra frustrada, alguien

193

marcado por la ausencia del falo (cf. Lacan). E l espacio de esos “ extramuros” es pues el “goce” . Penetrar en M onte de Goce significa penetrar E n los extramuros del m undo, puesto que M onte de Goce representa el teatro de un inconciente, el proceso de la elaboración simbólica en el laboratorio de una escritura. H e ido a la búsqueda de una gramática que se perdió cuando fue avasallada por la retórica, es decir cuando la per> virtió la retórica (la manipulación para la información) : los signos se convirtieron en funciones. Fui a la búsqueda de la persona perdida - esa que subyace entre las tres matronas co* nocidas, y creo que un día la “ escritura florida” develará a esa persona gramatical que nos falta, igual como la astrología va descubriendo otros planetas de la órbita solar. Partí del len* guaje de la reflexión, pero en mitad del camino de mi escritura me arrojé sobre el lenguaje pasional, vulva que se me ofrecía como una fruta a los labios, y en la pasión del lenguaje por el lenguaje de la pasión — azucenas del terciopelo, senos dorados bajo un crepúsculo de seda entre las ganas de una pantera aca riciados, cuerpo en fucsias despedazado por los flagelamientos de mi idiolecto- encontré una crítica del mundo. Quiero agre gar (quizá con una vana esperanza) lo que sigue para un mejor encuentro del lector con M o n te de G oce: 1. E l modo de significación existente entre la atracción de dos cuerpos (singulares) (significancia/significante) queda expresada (transparencia) en razón directa de la cópula de sus pesos y en razón inversa al cuadrado de la distan cia que los opone, relacionándolos. Siendo k su cons > tante, k = placer. Escritura = Intangibilidad ( + k ) Significancia + Significante ----------------------------------------( + k ) relación de oposición

1.2. 1 .3 . 2. 2.1.
194

Significación = Escritura = Lectura =

sobrelectura de la lectura. sobrescritura de la escritura.

*

2 .2 .

L ey de Verástegui: " T o d a sohrelectura de la lectura de' termina inversamente una relación proporcional y simé' trica a la sobrescritura de la escritura

H o y nombrar el “goce” es, por negación, escribir de la crítica, cuestionar el mundo urbano que nos ha sido impuesto. Para la burguesía el goce le pervierte la plusvalía, y en la me* dida que politicemos el sexo éste será un arma fundamental en la lucha por el derrocamiento del capitalismo. Si en la repre* sión del sexo el burgués establece su moral, al desublimarlo e insertarlo en nuestra realidad miserable la clase obrera podrá cuestionar la moralidad de la burguesía. Esta realidad existe porque hay otra, simbólica, ideológica, que la sustenta. A su destrucción han de responder las prácticas simbólicas del arte y la literatura. L a burguesía sacraliza la razón y comercia con ella. En literatura el significado es un reflejo de la razón, como en economía lo es la mercancía. Su esquema es el que sig u e : razón__________________»mercancía

: significado««:------------------ consum o

plusvalía----------------------»alienación A la división del trabajo correspondió , en el mundo sim bólico, la división de la literatura por gé n ^ o s. En el Renacú miento nació y murió el hombre del futuro: Leonardo fue muerto por el capitalismo. H o y la vanguardia niega los géneros literarios, y afirma que el lenguaje es una práctica social. La vanguardia afirma que el capitalismo no produce arte sino retó' rica, que el arte es una ideología que actúa por oposición a la economía del valor burgués. E l producto de la vanguardia se llama escritura. M onte de G oce no tiene géneros y puede leerse

195

indistintamente como una secuencia poética , una novela , una reflexión sobre versos y otros libros leídos, una versión de la historia contemporánea, una transcripción al lenguaje gramá > tico de una obra musical o de un cuadro pictórico. En suma , como el teatro polifónico de una escritura, como un film verbal. L a forma del libro nació de su modo de producción: la máquina de escribir. A l suplicio que es hoy la máquina me permití una secuencia utópica: la máquina del goce. En O quendo de Amat encuentro mi contemporáneo más cercano y mi con sultor para la obra. Afirmo que apenas alcanzo a ser una Inte > ligencia/Sensibilidad programada por el curepo para computar , combinar las voces , los gestos, las sombras, los signos de la subversión. M i libro es un producto de laboratorio que no se quiere final y acabado: es apenas el detalle de un fresco, un b low 'up, una variación más en la estructura de mi trabajo. M onte de G oce no ha querido ser el producto: quiere 'mostrar sólo su propia elaboración. Pues bien, ahora - que ya con esta brevísima anotación final voy dejando de existir, muriendo un poco , puesto que soy en tanto escribo- (con la ciudad que es otra vez una gra nulación luminosa, destellos de neón en el atardecer que es más bien noche) una vez más digo, enfático, que no he hecho ni erotismo (referencialidad), ni misticismo (sim bolicidad). Sino que he tratado de contribuir a echar las bases científicas para una dinámica de producción serial, desublim ada y codificada del texto llamado literario. Declaro pues - solemnemente- que M onte de G oce es un Tratado de Qramática, y que así debe leerse. E nrique V crástegui / San V icente de C añete, 1 9 7 2 San Isidro ( L im a ) , 1 9 7 4 .

196

P O S T F A C IO D E 1990

E l 2 i de mayo de 1 9 9 0 llegué temprano a Lima y desde un teléfono público llamé a Guillermo N iño de Quzmán para conversar con él: me dio una noticia que, dado los contratiem pos de que había sufrido, me llenó de alegría: él y Jaime C am podónico habían encontrado, días antes, el manuscrito de mi libro M onte de goce que había permanecido extraviado, du rante ¡ 4 años, en los archivos de Industrial Gráfica, la impren­ ta donde mi anterior editor, Carlos M illa Ratres, lo había de­ jado archivado. Com o estos tiempos se viven a prisa v apenas si uno puede sustraerse un momento para beberse una cerveza en algún bar barranquino aún no invadido por el turismo c u l tural. o en los siempre atractivos bares de Lince, conversamos por lelé\ono sobre algunos puntos del libro - el libro es, por supuesto, bastante extenso como para que me lo oudiera leer completo por teléfono- que yo, después de 16 años de haber* lo escrito, no recordaba ya: escribo esto sobre algunas cosas que vagamente recuerdo de mi libro v que, me parece, pueden ser cosas fundamentales para su comprensión aunque el libro posee un A rte Poética a propósito del libro M onte de goce a modo de introducción v también una nota final aue explican, dentro de lo posible , mis propósitos al escribirlo. M onte de goce fue escrito entre los 2 2 y 2 4 años de mi edad en San Isidro, San Vicente de Cañete, y nuevamente San Isidro donde, entre la música barroca que escuchaba diariamen -

197

te, las películas de bellas tomas a las que asistía en la Alianza Francesa de Lim a, y algún tranquilo paseo, llegada la noche, por el Olivar de San Isidro trazaba enfebrecidamente sobre el papel los signos que configuran este texto al que el lector debe ingresar como si se tratase de una novela cuyo protagonista prin* cipal es el lenguaje -u n lenguaje sometido a un gran campo de exploraciones técnicas que intentaban, sobre todo, buscar nuevos procedimientos e inventar nuevas formas literarias elabo radas en el pleno vacío, y todo lo transparentes posibles (el uso abundante de los recursos tipográficos, aparte del contenido de su espectáculo visual, y de su carácter de partitura de los textos, apunta precisamente a eso), que me permitiesen, en el futuro, emprender un proyecto poético donde esas estructuras se transformasen en variaciones sutiles capaces de ser percibidas por un lector atento y una mente inteligente, tal como aparecen en mi libro Angelus novus. Quizá tuve en mente al momento de redactar mi libro La vita nuova de Dante, ese brillante ejercicio de iniciación del entonces joven poeta florentino, pero mis textos poseen, me pa* rece, una bibliografía bastante amplia a la que puede remitirse el lector para aprehender sus efectos intertextuales en mi escrv tura. Allí en esa escritura, que puede ser entendida como la destrucción de los géneros (¿ n o dijo, después de todo, M a * liarme que la destrucción fue su Beatriz?), o más precisamen* te su deconstrucción derridiana, o como la proyección de un nuevo género que seria el de una escritura andrógina, lo fun damental son las imágenes poéticas y las metáforas que operan siempre como fotogramas inmersos en el film verbal donde las personas gramaticales van transformándose en personas distintas y donde esas imágenes poéticas y esas metáforas se enlazan ex > elusivamente a través de una violenta yuxtaposición de sus en• cuadres: esto es, el privilegio de la metaficción, la textura de un lenguaje que a pesar de la violencia de sus estructuras se m a nifiesta totalmente hedonista. Son, según recuerdo, diez textos diseñados según la Eneida de Virgilio y de ellos sólo dos se ha bían publicado: D ibuxo del venerable varón F . J. de la C . (cf.

j i

198

Palabra de escándalo: Julio Ortega, Tusquets Editor, Barcelona 1 9 7 4 ), y Asunto a tratar: Penelopea de Itaca pasó por Lim a (cf. Eco N ° 1 6 9 , Bogotá 1 9 7 4 , precedido de una Introducción a Enrique Verástegui por José M iguel O viedo). M onte de goce debe ser leído como eso: como un campo de intensa exploración de nuevas formas literarias y como exclusivamente literatura, sin ningún tipo de inserción biográfica ni anecdótica, como pura ima ginación. Lima, mayo de 199 0 E nrique Verástegui

199

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful