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Universidad Del Valle_Manual Filosofia Del Lenguaje PDF

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  • IDEAS FUNDADORAS ACERCA DEL LENGUAJE
  • GUILLERMO DE OCKHAM
  • ohn Locke 89
  • JOHN LOCKE
  • John Locke
  • Comprensión y discusión
  • Manuel García Carpintero**
  • BERTRAND RUSSELL
  • Bertrand Russell
  • JHON LANGSHAW AUSTIN*
  • John Langshaw AUSTIN
  • Bibliografía complementaria
  • LUDWIG WITTGENSTEIN
  • JOHN ROGERS SEARLE*
  • WILLARD VAN ORMAN QUINE*
  • Bibliografía complementaría

Manual de Filosofía del Lenguaje

Departamento de Filosofía • Universidad del Valle

CONTENIDO

presentación Unidad N° 1 Platón — Aristóteles Ideas fundadoras acerca del lenguaje Platón

7

10 13 15 28 29
31

«Cratilo o la corrección de los nombres»
Camilo V ega G o n z á lez

Comprensión y discusión Aristóteles

Sobre La interpretación
Aristó teles

Comprensión y discusión Bibliografía complementaria Unidad N° 2 San Agustín — Guillermo de Ockham Reflexiones filosóficas sobre el lenguaje en la Edad Media San Agustín

42 44

46 50
52

Signo y lenguaje en San Agustín [Extractos]
¡A l fo n so R in c ó n G o n z á l e z

Comprensión y discusión Guillermo de Ockham «Sobre los universales» [Extractos de Sum a d e lógica ]
G uillerm o d e O ck h a m

61 62
64 73

Comprensión y discusión

«La concepción lingüística del conocim iento en Ockham»
D aniel H e r r e r a R e s t r e p o 74

Bibliografía complementaria

82

Unidad N° 3 — John Locke — Teorías lingüísticas de los siglos X V II y X V III John Locke «De las palabras, o del lenguaje en general» [Extracto de E nsayo sobre el en ten dim iento hu m an o]
J ohn L o cke 91

86 89

Comprensión y discusión «Lenguaje y pensamiento en Locke» [Extracto de L as palabras, las ideas y las cosas, una presentación de la filo so fía d el lenguaje]
M a n u e l G a r c ía C a r p in t e r o

95

96 116

Bibliografía com plem entaría Unidad N° 4 Bertrand Russell — John Langshaw Austin «El problema de la verdad» [Extracto de Lenguaje, com u n icación y verdad]
A d o l f o L e ó n G ó m e z G ir a l d o

118

Bertrand Russell «Sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad» [Extracto de Ensayos filosóficos]
B ertran d R u sse l l

133 135 141 142 144 153 153 Unidad N° 5 — Ludwig Wittgenstein —

Comprensión y discusión John Langshaw Austin «Verdad» [Extracto de E nsayos filosóficos]
J o h n L a n g sh a w A u s t in

Comprensión y discusión Bibliografía com plem entaria

Ludwig Wittgenstein «Las dos filosofías de W ittgenstein»
B ryan M a g e e - D a v id P e a r s

156
158

«Verdad como correspondencia en el Tractatus » [Extracto de Verdad sin fu ndam en tos]
R a ú l M e l é n d e z A cuña 169

Investigaciones F ilosóficas [Extractos § 1-45)
L u d w ig W i t t g e n s t e in 181

Comprensión y discusión Bibliografía com plem entaria

193 193

Unidad N° 6 John Langshaw Austin — John Rogers Searle «John Langshaw Austin (1911-1960)»
D anilo G uzmán

196 202 208 209 210 221 221

«Perfomativo-constativo»
J ohn L angshaw A ustin

Comprensión y discusión John Rogers Searle «¿Qué es un acto de habla?»
J ohn R ogers S earle

Comprensión y discusión Bibliografía complementaria

Unidad N° 7 — WilUard van Orinan Quine — «Desbordes de la traducción filosófica»
J uan M anuel C uartas R est r e p o

224 236 238 254 255 269

Willlard van Orman Quine «Significado y traducción»
W illlard van O rman Q uin e

Comprensión y discusión «Teoría de la evidencia y holismo moderado en W. v. O, Quine»
G ermán G uerrero P ino

Bibliografía complementaria

PRESENTACION

El Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle adelanta en la actualidad — con la colaboración de la Decanatura y la Unidad de Artes Gráficas de la Facultad de Humanidades— un proyecto académico-editorial que se propone dar forma a diversos M anu ales para la enseñanza de la Filosofía en sus distintas áreas. En el espíritu de la presente propuesta editorial entendemos el M anu al d e F ilosofía d el len guaje como un instrumento de aproximación a un campo particular, en este caso la filosofía del lenguaje; instrumento que recoge las ideas principales desarrolladas en ese campo y les da un tratam iento histórico o jerárquico según los problemas derivados del lenguaje y abordados por los diferentes autores. Evidentemente el M an u al reclam a selección, lo que hace apenas obvio tom ar algunas decisiones en relación con las prioridades; como el lector podrá apreciar, el diseño de las unidades plantea un criterio malamente llam ado “económ ico”, razón por la cual otros ensayos sobre los problemas del lenguaje, igualmente im portantes, no han sido tomados en cuenta. Pero el M anual reclama igualmente coherencia y función didáctica para que constituya una herramienta de auto proyección de los estudiantes en su búsqueda de conocim ientos en un campo particular. En nuestra concepción de la filosofía concedemos tanta im portancia a los grandes filósofos y a las grandes obras como a la labor de profesores y com entaristas que recapitulan acerca de los problemas y ponen en relación aspectos que no quedan contemplados en las obras canónicas; si no fuera así, el Manual sería una simple antología de textos sin más guía que la ordenación cronológica de los autores. La filosofía del lenguaje tiene, para fortuna, capítulos muy señalados que es posible recorrer en tres o cuatro movimientos: las reflexiones de la antigüedad, la Edad M edia y el siglo X V II; las reflexiones propiciadas por la apertura cien tífica que em pieza en el siglo X IX , y las lecturas contemporáneas. De cada uno de estos momentos es posible distinguir textos o fragmentos de obras que concentran su reflexión en el lenguaje y en los problemas de él derivados, en los que se .¿vela no sólo una versión de época, un pensamiento, sino también una proyección, un aislamiento de asuntos que retornarán sintomáticamente a lo largo de la historia. Resumiendo, el M anual d e F ilosofía d el L en gu aje llama la atención sobre lo siguiente: a) Ofrece una presentación del 'lenguaje’, no como un asunto cerrado en sí mismo, sino como un problema a partir del cual es posible ingresar en otros problemas; problema que pregunta por los vínculos que se establecen entre el pensamiento, el significado, la verdad y ia realidad. b) Ofrece un recorrido histórico que permite visualizar —como lo expresa Ian Hacking— ¿por qué el lenguaje importa a la filosofía? c) Consigna textos canónicos sobre el lenguaje debidamente acompañados de ‘presentaciones’, ‘pautas para la lectura’ y ‘bibliografía complementaria’. d) Distingue ‘unidades’ orientadas por los problemas propios del lenguaje y por la historia de la filosofía. El momento conclusivo de tales ‘unidades’ es el momento presente, cuando se distinguen diversas aperturas de la reflexión filosófica hacia la lingüística, la escritura, la semiótica, la argumentación, laonto-semántica, etc.

. Adolfo León Gómez G.. principalmente de filósofos colombianos. Manuel García Carpintero.e) Para dar testimonio de nuestras propias reflexiones acerca del lenguaje. Danilo Guzmán L. el Manual acopla los textos canónicos con textos críticos.. Para los editores. Angélica María Franco y Germán Guerrero R Asimismo encomiamos el apoyo del profesor Luís Humberto H ernández y de las personas que trab ajan en la Unidad de A rtes G ráficas de la Facultad de Hum anidades. y Camilo Vega González. Agradecemos la colaboración incondicional de los profesores: Alfonso Rincón. Raúl Meléndez A.. Juan Manuel Cuartas R. Daniel Herrera R. es un placer recibir a los lectores. .

UNIDAD N° 1 Platón — Aristóteles Ideas fundadoras acerca del lenguaje Platón 10 13 «Cratilo o la corrección de los nombres» CajMilo V ega G o n z á l e z 15 Comprensión y discusión Aristóteles 28 29 31 Sobre la interpretación ¿'ARISTÓTELES Comprensión y discusión Bibliografía com plementaria 42 44 .

su tratamiento del lenguaje como “oráculo que revela y oculta al mismo tiem po”.10 IDEAS FUNDADORAS ACERCA DEL LENGUAJE En los análisis filosóficos relacionados con el lenguaje se ha sobreentendido la participación de éstos en la presentación. el A-óyoq afirma su “presencia”. la dificultad radicaba en conciliar de un lado si el lenguaje y los nombres eran connaturales. Los presupuestos teóricos de los antiguos en relación con el lenguaje partían.W Kranz. traducción de Conrado Eggers Lan y Victoria E Julia. su principio de unidad reside en el nombre (óvofxa). Madrid 1986. una propuesta en relación con el devenir de las ideas como estadio culminante de la filosofía. En la misma medida en que H eráclito reconoce en la ‘Unidad’ una versión concentrada de la pluralidad. en relación con el lenguaje. El Fragm ento que citamos está recogidos de la ordenación H.» frag. podrá existir una esfera nominal que refleje tal realidad? Al efecto. un ‘sí’ y un ‘no’ que lo exponen sin tregua como movilidad y retorno. su movimiento y su cambio. pp. el Xóyoc. Esta disputa perfiló en G recia varias “escuelas” según se aceptara o no que el lenguaje constituye una esfera “lógica” sobrepuesta a la realidad. y apunta a la comprensión de que en el interior de cada individuo existe. . En sus albores. la “contradicción” entre proposiciones significaría. el Xóyoc. por él propuesto cuenta con una y a su vez diversas valoraciones: a) como “verdad”. como acomodación y tránsito. Siendo el Xóyoc. ley del universo. como organización lógica del discurso. según la consideración de que el lenguaje es transparente. no a mí. como representación particular de la 1«C uando se escu ch a. la acción del lenguaje que no sólo afirma la realidad. En ese acto concom itante que se da entre “escuchar” (el Xóyoq) y “reconocer” (el En). el Xóyoc. la reflexión sobre el lenguaje involucraba la doble perspectiva del m ythos y el lógos. b) como “pensamiento”. Editorial Credos. localización y definición de los seres reales o imaginarios. no del tratamiento de los ‘nom bres’. es sa b io con ven ir en qu e todas las cosas son una. la condición de vinculación que existe entre el lógos y el En (Uno-TodoU nidad-Ser)1. se esperará igual movilidad y relativa estabilidad. Pero “contradecir” también remite a “entrar en oposición”. no digamos nombre. el Xóyoq manifiesta la organización ética del Ser. sería la siguiente: ¿Cóm o ante el hecho de la movilidad y relativa estabilidad de las cosas. La “oscuridad" atribuida a Heráclito no invalida. c) como “sistema”. sino del Xóyoq (o Valoración lógica del discurso). de otro lado. Así. universal: razón. 50. La lucha de contrarios vislumbrada por Heráclito. resalta así com o el impedimento más genuino para que el lenguaje. Diels . el Xóyoc. en este sentido. Intentam os ver en esta pluralidad del Xóyoc. sino represente la realidad. y de otro si la convencionalidad y absoluta arbitrariedad del lenguaje era la versión correcta. Esta temprana puesta en cuestión del lenguaje en la filosofía griega. sino igualmente su devenir. en el fragmento 50 de Heráclito se advierte. como si el universo de los nombres opusiera barreras insalvables a la realidad. revela el universo lingüístico. añadida por el hombre para efectos de su propio conocim iento. confronta la aparente estabilidad del lenguaje con el movimiento continuo de la realidad. orienta la dinámica cósmica (ontológica) de la realidad. Los filósofos presocráticos I. en este sentido. una hipótesis central deducida de Heráclito. constituye una versión lógica de la realidad. sin o a la Razón. d) como “discurso”. en la alusión al Xóyoc. 311-397.

encerrando sentidos opuestos. Alvaro Vallejo Campos.). que Platón se propone recoger. Introducción. se nos presenta como discípulo de Heráclito. tal como lo aprendimos de Heráclito. 115-127. En este punto crucial la aspiración de H eráclito en relación con el lenguaje. en ¡d eas y Valores. nos da la clave para su valoración en la filosofía de Heráclito. en varias ocasiones el tema del lenguaje recae entre las inquietudes de Platón. pues — argumenta Sócrates— ¿qué quiere decir el término “explicación” (Xóyoq)? A mi me parece que significa una de estas tres cosas (. traducción y notas. Teeteto. Nos. queda definido el óvotxa como la señalización por parte del artífice (o sujeto) de las acciones. El diálogo en su conjunto reabre la discusión acerca de la validez o invalidez del lengu aje para acceder al conocimiento. por su parte. basado en consideraciones eminentemente sem ánticas. abriendo múltiples posibilidades de indagación al lenguaje. Por justa o natural convicción. o reconstitución de la “verdad” (de las cosas). y el p r^ a como el nombre mismo de la acción. Madrid. y exagera y distorsiona la versión de aquél en relación con la coin ciden tia oppositorum (o convergencia de significados contrarios de los nom bres). La primera es la manifestación del pensamiento por medio del sonido que se articula en verbos y nombres. Cratilo. con la “justeza del lenguaje”. sistema propuesto como forma de integración del Ser individual en un orden armónico del devenir. el segundo interlocutor de Sócrates en el diálogo. está muy por debajo de su maestro. el Aóyoc establece la unidad de los opuestos allí donde el rhéma expresa el devenir.). El lenguaje. 1988. ‘declara’ la posición de complementariedad en el plano lingüístico entre sus dos elem entos: el óvofia y el prjua. La ley universal que opera en el mundo no puede revelarse en una sola palabra. como los constituyentes inalienables del Xóyoq. en D iálogos V. 53/54. Platón dio origen a la lógica formal. ¿N o te parece a ti que “explicación” es algo por el estilo ?” (206c-d . desafortunadamente Cratilo. «El ónoma en la filosofía de Heráclito». Heráclito reconoce la resistencia que se instala entre el lenguaje y la realidad. 5 PLATÓN. Cambiando de pensador. en su intento por definir una disciplina que integre las reglas de com binación formal de las palabras. en la misma medida en que la realidad se nos presenta bajo una relativa estabilidad en el marco de un flujo continuo. revelando así la opinión en la corriente vocálica como si fuera en un espejo o en el agua. consiste en la expresión a través suyo de la unión de los opuestos. Para Heráclito. Dic. por supuesto.)3 En el Sofista. . inspirada en una versión extrema del panta rei de Heráclito (o flujo incesante de las cosas). com o en general los llamados discípulos de Heráclito. el Xóyoq (o discurso). dicho de otra manera. Platón y Aristóteles. Pero será en el Cratilo donde se enunciará el problema de los nombres bajo los términos más genuinamente platónicos. que resalta la imposición del nombre. el sistema racional dialéctico que se recoge desde H eráclito y que continúa en Sócrates. Jouzas. tornándola a un tiempo duradera y expresable. sino en el discurso”2. entonces. toda vez que en el conjunto de su teoría existe un interés genuino por vislumbrar una conexión ontológicamente válida entre los objeto y los nombres. H eráclito entrevé la dimensión de su exposición sobre el lenguaje tal como lo revela el término “etim ología” (e-ro^oc. El problema de la rectitud del lenguaje se plantea aquí en el marco de la antinomia physis / nom os. El Teeteto. Bogotá. 1978. que expondrá la madurez de la concepción general del lenguaje en Platón. no bajo un tamiz estrecham ente lingüístico. B ajo la misma perspectiva. 2 ZARANCAS. Así. “Se puede concluir — apunta Jouzas Zaranca— que la realidad y su expresión lingüística no alcanza su plenitud a nivel del óvojia. se sirve de la analogía del espejo para describirla naturaleza del kóyoq como “transparencia de la realidad”: “Veamos. y ambos. cuyo m étodo permite describir adecuadam ente las com binaciones necesarias para llegar a las definiciones de todos los términos. sino del Xóyoq. determinación que nos ubica ya ante una relevancia del problema de los nombres en la filosofía de Heráclito. a la vez que hace factible deducir la corrección o incorrección de todas las com binaciones. o más exactam ente. Universidad Nacional de Colombia.11 realidad. sino epistemológico. pp. tensión simbólica que el Xóyoq dinamiza. dando lugar a Sócrates para que planee su argumentación alterna en torno a la arbitrariedad de los nombres. pág 308... Editorial Gredos. en esta articulación del Xóyoq com o discurso se vislumbra.

además. entendemos que como sonido. que van asumiendo los heraclíteos (y que aparece netamente en Cratilo) de defensores del devenir y sostenedores del panta rei. basados en criterios estrictam ente lógicos. en pocas palabras. Platón concede finalmente. afirmar que existe conocimiento si todas las cosas cambian sin cesar y nada permanece. y n ada es n u n ca . aparece en el tratamiento que efectúa Platón del pensamiento de Heráclito en diálogos diferentes al Cratilo. no habría nunca conocim iento. si se cambiara sin cesar.” (4 4 0 a -b . una justificación radical del pensamiento griego en relación con la arbitrariedad de los nombres: al adquirir distinción como sím bolo6. Los estoicos. sostuvieron que los por ellos denominados “son id os prim arios ” imitan a las cosas. más que convirtiéndose en un ‘símbolo’. diálogo donde se establecen algunas de las conclusiones más importantes de Platón acerca del lenguaje.”5 No debe pensarse. que cada sonido no significa en sí mismo absolutamente nada. seguirá siendo siempre conocim iento y habrá conocimiento. ‘encuentro’. ninguna parte de los cuales tiene significado si se la considera separada del todo. si esto mismo. concentrando su estudio del significado en la etimología. pág. el oráculo. 6 Va en la etimología de la palabra sím bolo (oúufioAo) encontramos una versión material bastante rica. Si consideramos detenidamente estos juicios.). pp 349350. . y ningún sonido es por naturaleza un nombre.. se propusieron caracterizar el lenguaje sobre la base de las analogías. Siglo XXI editores. defendieron la idea de que los nombres se conforman naturalmente y que los sonidos imitan originalmente a las cosas nombradas. 4 PLATÓN. O tra consideración importante en la G recia antigua en relación con el lenguaje. Porque. He aquí. que de m anera definitiva Platón o b jeta la d octrina de la coincidencia de los opuestos de Heráclito circunscribiéndola a una versión absoluta de los nombres. y porque se le utiliza simple y llanamente como elemento com binatorio. el fuego y los nombres. En su afirmación del flujo com o cambio y proceso de formación y disolución de las cosas se pierde completamente el concepto heraclíteo del flujo com o transm utación recíproca de los opuestos. En cambio. 150. si la misma forma (eidos) del conocim iento cambiara sin cesar. ' MONDOLFO. por su parte. sin em bargo. Pero. que deja en la sombra el concepto heraclíteo fundamental de la coin ciden tia oppositorum . y de este razonam iento se sigue que no habría ni sujeto que conozca ni objeto cognoscible. ‘confluencia’ (entre ríos o caminos). sin o q u e siem pre d ev ie n e”. ‘contribución’. textos y problem as de su interpretación.)4 Al respecto Rodolfo Mondolfo expone: “Esta polémica eleática contra el devenir. Edición y traducción de Atilano Domínguez. no deja de ser conocim iento. H eráclito.A. postulando de paso una estrecha relación entre el significado y la forma gram atical. se cambiaría automáticamente en otra forma de conocim iento y no habría conocim iento. en el Teeteto (152d ). así. el nombre está conformado necesariamente por otros sonidos que han conseguido una com binación ideal. Madrid.12 Sócrates. es la de Aristóteles.. igualmente polémica. cuestiona: “Pero tampoco es razonable. revelación y prueba de la identidad de los contrarios. México 1966. que contempla las ¡deas de ‘enlace’. Rodolfo. en efecto. S. Cratilo. como aprendemos de Heráclito. se resalta igualmente el valor de la doctrina heraclítea y su deslumbrante coherencia en relación con la variabilidad de instancias como el ciclo cósmico. Cratilo o d el Lenguaje. que: “ninguna co sa es en s í y por s í m ism a una sola (. determ ina la posición. para quien el lenguaje lo constituyen sonidos que poseen significados establecidos tan sólo de manera convencional. el lenguaje y los nombres (ovo^a) se comprenden y distinguen bajo previa convención. como incompatible o contradictoria con el flujo universal y las tensiones opuestas. la antinomia heraclítea: convergencia / divergencia. Editorial Trotta.. 2002. porque no existe una convención al respecto. el conocimiento.

pero ocurre que bajo el nuevo gobierno tiene lugar el proceso y condena de Sócrates: “He aquí que gentes poderosas llevan a los tribunales a este mismo Sócrates. Para unos regresa directamente a Atenas. Embarca en una nave espartana que hace escala en la isla de Aegina. Los exiliados del partido democrático se rehicieron bajo la dirección de Trasíbulo y. según narra en la Carta Vil. primero. desterrados. Durante el régimen de los treinta tiranos sus parientes (Critias. y presentan contra él una acusación de las más graves. El caso es que después de ser llamado por el rey. Platón se refugia en Megara donde permaneció probablemente tres años. gran admirador de los socráticos. En el 387 regresa a Atenas y funda la Academia. Era además hermana de Cármides y prima de Critias. votando . origen de las actuales universidades. Platón tuvo una educación esmerada en todos los ámbitos del conocimiento. Platón tuvo la intención de adentrarse en la vida política. Hacia el año 388 abandona Italia (o Atenas) para dirigirse a Sicilia. La injusticia del orden oligárquico y los errores de la democracia conducen a Platón a orientar su pensamiento en el sentido de encontrar un fundamento sólido para poder instaurar un orden justo: “Entonces me sentí irresistiblemente movido a alabar la verdadera filosofía y a proclamar que sólo con su luz se puede reconocer dónde está la justicia en la vida pública y en la vida privada. pues. se proclamaba descendiente del rey Codro. después. Dionisio I el Anciano. nuestro amigo. Al principio los hombres del nuevo gobierno utilizaron una gran moderación. a quien había conocido en Cirene. a la sazón en guerra con Atenas. Pero las acciones criminales iniciadas por el nuevo gobierno desilusionaron a Platón. Tanto por sus relaciones familiares. De nuevo Platón se siente inclinado a mezclarse en los asuntos del estado. entrando en relación con la escuela y con Euclides de Megara. dos de los treinta tiranos que protagonizaron un golpe de estado oligárquico el año 404. y Platón es hecho esclavo y luego rescatado por Anníceris. en Atenas. Su madre Períctiona. o quizás en Aegina. visitando. sobre todo por el intento de mezclar a Sócrates («el hombre más justo de su tiempo») en el prendimiento de León de Salamina (un exiliado del partido demócrata) para condenarlo a muerte. Pero. Egipto y. para poner fin a la guerra civil. el último rey de Atenas. por una especial gracia de la divinidad no se pongan verdaderamente a filosofar”. ellos mismos estaban en desgracia”. con el apoyo del pueblo ateniense. que ellos iban a gobernar la ciudad. Cármides) y conocidos le invitan a colaborar con el gobierno: «Yo me hice unas ilusiones que nada tenían de sorprendente a causa de mi juventud. apodado ‘Platón’ «el de anchas espaldas». descendía de la familia de Solón. Me imaginaba.13 PLATÓN incluso una amnistía. donde frecuentó a Aristipo de Cirene y al matemático Teodoro. Su padre. como por vocación. el propio Dionisio lo expulsa (no se conocen exactamente los motivos). En Siracusa reina un griego. Aristón. Platón intima con Dión. Africa. Allí Arístocles de Atenas. que tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en amo de Sicilia. primera escuela de filosofía organizada. e hicieron morir a un hombre que no había querido tomar parte en el criminal arresto de uno de los amigos de aquéllos. desterrado entonces. dos sucesos decisivos le hicieron desistir de ello. Es posible que se iniciara en la filosofía con las enseñanzas del heracliteano Cratilo. A partir de este momento se dan varias versiones de sus viajes. cuñado de Dionisio. nace. derrotaron a los oligarcas. que él ciertamente no merecía de manera alguna: fue por impiedad por lo que los unos le procesaron y los otros lo condenaron. El año 399 tiene lugar la condena y muerte de Sócrates que despejarán los posteriores caminos del padre de la Filosofía académica. probablemente. conduciéndola de los caminos de la injusticia a los de la justicia». el año 428-427 a. para otros va a Italia meridional a fin de conocer las sedes pitagóricas y a Arquitas de Tarento. Sócrates contaba entonces 63 años y se convertirá en su único maestro hasta su muerte. el antiguo legislador griego. Pertenecía a una familia noble. no acabarán los males para los hombres hasta que llegue la raza de los puros y auténticos filósofos al poder o hasta que los jefes de las ciudades. A los veinte años (407) tiene lugar el encuentro con Sócrates: acontecimiento decisivo para Platón. cuando. Posteriormente partió pa' . la Cirenaica. Temiendo ser molestado por su condición de amigo y discípulo de Sócrates. Así. en efecto. Pero “Sócrates no obedeció y prefirió exponerse a los peores peligros antes de hacerse cómplice de acciones criminales”. de C.

por lo que destierra a Dión y más tarde hace lo mismo con el filósofo. Pero Dión no cejó en su empeño. sobre los fu nd am entos del Estado y la educación de los ciudadanos. Platón no era optimista sobre los resultados. la actitud de Dionisio fue tajante con el ateniense que. El año 366 vuelve a Atenas donde permanecerá seis años. Posteriormente (361) Dionisio invita de nuevo a Platón y el filósofo se dirige a Siracusa acompañado de varios discípulos. pero Dión y Arquitas le convencen haciéndole ver las perspectivas de reformas políticas que se le ofrecen. donde se expone la filosofía platónica de la naturaleza. sobre el co n o cim ien to “anámnesis” o recuerdo. — Pedro. sobre la virtud y la cuestión de si se puede enseñar. generalmente diálogos. De nuevo. preso. venció a Dionisio e instauró una dictadura.14 permanecerá durante veinte años dedicado al estudio y a la enseñanza. Su tema central es la relación entre felicidad y justicia. Platón continuó en Atenas su trabajo al frente de la Academia hasta el año 348-347. desde el estudio del individuo hasta la teoría de la sociedad y la metafísica. su última obra. Dión concibe la idea de traer a Platón a Siracusa como tutor del sucesor de su cuñado. Es difícil resumir la filosofía de Platón —una de las más influyentes en la historia de la filosofía— no sólo a causa de su complejidad. trata del eros como fuerza que nos impulsa hacia la belleza y la bondad. . Sin duda. como — República. el platónico Calipo. Las más importantes son: — Gorgias. sobre la teoría de las ideas y la división del alma en tres partes. que dejó inacabada. Sin embargo a los tres años fue asesinado por su amigo. sino también porque pueden considerarse en ella distintas etapas. El año 367 muere Dionisio I y le sucede en el trono su primogénito Dionisio II. Una vez libre regresó a Atenas. fecha probable de su muerte. — Timeo. — Banquete. — M enón. Platón escribió muchas obras. marcadas especial­ mente por la evolución de su más sonada —y discutida— doctrina filosófica: la teoría de las ideas. en los que suele aparecer su maestro Sócrates. Con todo les promete el regreso. Heráclides Póntico es ahora el encargado de regir la Academia. Muy pronto el joven Dionisio ve en Dión y en Platón dos rivales. Pero el filósofo volverá en otras dos ocasiones a Siracusa. la obra más importante y donde Platón expone su pensamiento de forma más completa. sobre la inmortalidad. Platón acude a Siracusa dejando a Eudoxo al frente de la Academia. — Leyes. — Fedón. sino que reclutó un ejército del que formaban parte discípulos de Platón. consiguió ser liberado merced a la intervención de Arquitas.

el segundo Ejerciéndolo a lo largo de su discurrir. 1Dice i M CROMBIE: “Sócrates p arece fav orecer una solución in term edia d e acu erdo con la cu al lo estrictamente ¡íecesario para la significación es el uso con ven cion al. Ya lo veremos3. Para ex a m in ar la cu estión tópica d e la «corrección de los nombres» d esde todos los ángulos. junto con las dos variaciones características. asimismo sus alcances. La postura de Sócrates es ambigüa y determinante al no adscribirse ni total ni unilateralm ente a ninguna de las dos variaciones propuestas. 26-27). siendo éstos exactos por naturaleza (katá physin) . é l h a ap rov ech ad o por com pleto la ven taja d e la form a dialógica. C. Éditions du Seuil. al cual también adherirá tangencialmente más adelante. En una esquina. Volumen 2. donde la )bvia referencia al nombre del D iálogo platónico en absoluto resulta una simple coincidencia. fnAnálisis d e las doctrinas d e Platón. defendiendo la con v en cion alista. con esta contundente afirmación el ¡emiólogo francés Gérard GENETTE inicia su rico libro M im ológicas. específicamente los nombres. vol. 1976. Alianza. a fin d e m ostrar q u e ninguna es com pletam en te correcta y llegar a la ún ica con clu sión de p e la cuestión n ecesita m ayor con sideración" («Cratilo». . en una supuesta decidida oposición a la hipótesis con ven cion alista de Hermógenes. pero sin em bargo ciertos son idos son naturalmente apropiados para iportar ciertos significados.15 i | CRATILO O LA CORRECCIÓN DE LOS NOMBRES Camilo Vega González* «El Cratilo de Platón n o es tan ridículo com o parece » Jean-Jacques Rousseau [ «Le mot ch ien ne mord pas» (Im p alab ra perro no m u erde). La forma dialógica perfecta. V iaje en C ratilia1. 471). el prim ero encabezánd olo. V [«Platón Segunda época I la Academia»]. como «convención» o «costumbre» (katá nóm on o éthos) de quienes adquieren ei hábito de hablar. El acabado. formados ambos sobre el sustantivo kr á to s «dominio». La citada afirmación con que mancamos es otra prueba fidedigna de ello. como signo natural. valga destacar una precisión etimológica común a dos de los nombres que comandan el D iálogo: Cratilo (K ratylos) y Sócrates (Sokrátes). K. además de catalizador Entrambas. en H istoria d e la filo so fía griega. GUTHR1E: "E stam os en presen cia d e la d ialéctica real. Madrid. Gredos. En su apología de la tesis n aturalista Sócrates apelará al recurso de la etimología í Camilo Vega González es candidato al título de ‘Profesional en Filosofía’. Voyage en Cratylie. [ El motivo principal. hipótesis alternativas propuestas al motivo principal. ÍG. demostrando la complejidad y el largo aliento. Ella le posibilita Exponer las teorías contrapuestas. durante su desenvolvimiento entero. defendiendo la hipótesis n aturalista tenemos a Cratilo. capítulo 4 [«Lógica y lenguaje»].) la teoría convencionalista. La nmersión más profunda en cuestiones cratilian as como propósito. con la monografía de grado: «Preliminares para la consideración del movimiento (y de P hysica entera) en Aristóteles [sección primera]». con Platón en su n ivel «as elevado d e chan za en su esfuerzo p or hacern os pensar. del D iálog o. el inferirlo no resulta difícil ya. Págs. Pág. y de entrar de lleno en ellas. autor de diversos artículos sobre cine recogidos en la Revista Kin etoscopio.) la teoría naturalista. 1992. en la ptra esquina. y I ii. d e m an era q u e es mejor usar estos sonidos p ara tales sign ificados" («El lenguaje en el C ratilo ». es la cuestión de la «exactitud de los nombres» I orthótés on om átón ). A quien primero adhiere Sócrates es a Cratilo y su hipótesis n aturalista. Las variaciones. dram atis persones. por la Universidad dél Valle. El ejercicio más puro de la dialéctica2. Antes de proseguir. del motivo principal. cifra y resume el motivo principal. de Medellín. París. donde la exactitud de los nombres se considera «pacto» y «consenso» (synthéké y hom ología). GENETTE: M imologiques. a los ^jue se suma Sócrates como árbitro. son: i i. contendiente en una y otra escuadras. «Le mot chien ne mord pas». que admite el lenguaje. tenem os a Hermógenes. 'Al respecto comenta del D iálogo W. Madrid 1988.

se encuentra en W K. d e nuevo. 1994 Págs. 5 Vale aquí consignar una nota muy a propósito que uno de los traductores españoles del D iálogo trae a cuento: “[aquí] H erm ógenes em p lea una term inología vaga. No q u e sea éste el nom bre q u e im ponen algunos llegan do a un acu erd o para n om brar y asig n án d ole u na fracción d e su propia lengua. R ecom en dam os confrontarlo. Con ella se crea un instrumento de reflexión crítica ap licado. ésto constituye ya. no una teoría. especialmente. . Mientras tanto. sin o un clim a d e opinión" («Crátilo». es preciso considerar las dos posturas en cuestión. al más extenso e intrincado del intersubjetivo. tal cual en los casos más abyectos. y éstos d e nuevo vuelven a h acer progresos. 1983. cu an d o hay qu e aprenderlo». C. cap. En la afirm ación de Herm ógenes ocurre un p a s o del ám bito personal de uso. págs. con lo cu a l lo p asan m u cho peor q u e ellas. C redos Madrid. Pero m i arte pu ed e suscitar este dolor o hacer q u e llegue a su fin ” (Teeteto. en uno de los pasajes más característicos y conocidos del D iálogo (383a-427d). pu es sufren los dolores d el parto y se llenan d e p erplejidades d e d ía y d e n oche. parte primera [«El m undo de los sofistas»]. m ejor entender porqué Sócrates hace inclinar a Hermógenes. pero m e lo perm ite con otros. 74-79). Hermógenes sometido. en D iálogos. 64-138. la cultura griega pudo autocriticarse. propia d e qu ien no tien e las ideas m uy claras o expresa. Eso también lo veremos. sin o por con ven ción y h áb ito d e qu ien es suelen pon er n om b res” (3 8 4 c l0 -e l) — El nombre intercambiable. 75. Con esto en mente podemos. los dos frentes en contienda. confusión que Sócrates. vigente para cuando la fecha de su composición. no obstante implique otro tanto de confusión. El én fa s isc s nuestro). L. especialmente e in extenso. El minado de la teoría convencionalista «Todo lo h erm oso es difícil. ad op tan d o prim ero una postura y después la otra"*. y a su postura 4 lbídem . per se. La m ayeú tica realizada. CALVO [esta es la versión por la que nos regimos]. Un tratamiento sucinto y adecuado de la antinomia sofística physis/n óm os y lo que ella suscita. Credos. Sócrates: “la señ al d em ón ica q u e se m e p resenta m e im pide tener trato con algunos. vol II. A hora bien. el apartado referido. Sócrates: partera de ideas. nota 6. 365. Y q u e si. in extenso. Pero ad em ás esta op osición h a c e p o sib le la crítica generalizada acerca de la cultura. tan to griegos co m o bárbaros. q u e cu alqu iera q u e sea el n om bre q u e se le p on e a alguien. 4. Pág. en efecto. versión castellana de J. 384b) Tal vez aquí valga la pena recordar el attrezzo que circunscribe el desenvolvimiento dramático del D iálog o: el problema de \a orthótés planteado dentro de la típica antítesis sofística physis-n óm os 6 contem poránea al D iálogo.. Creo yo. no dudará en aprovechar. III («Siglo V Ilustración»]. si entendem os p or cultura todo aq u ello q u e en el h om bre no es producto d e la naturaleza. una de las grandes creacion es d e la filosofía griega. artero. a la cuestión d el origen y valor d e las leyes y de las norm as m orales. se le ca m b ia por otro y ya no se llam a a q u él -c o m o solem os cam b iárselo a los e s c l a v o s n o es m en os ex acto éste q u e le sustituye q u e el prim ero. tam bién. 151a). D e este m odo. dispensable y sustituible. L a confusión como método de adquisición de conocim iento. El doloroso parto. sin duda. 1986. Madrid. vol. sin o que todos los hom bres. entonces. dixit: “no soy cap az d e creerm e q u e la exactitu d d e un n om bre sea otra qu e p acto y con sen so 3. Hermógenes. 6 “L a oposición physis/nómos constituye. m aestros y críticos de la cultura»] Cincel Madrid. haciendo gala de sus dotes más finas. fuera de ponerla en duda le asesta un golpe definitivo admitiendo un cierto grado de convención en el lenguaje (427d -440e. CALVO MARTÍNEZ: «Naturaleza y “nomos’’». en prim er lugar. tienen la m ism a exactitud [connatural] en sus n om b res” (3 8 3 a 3 -b l) — El nombre que corresponde a cualquier cosa siendo el mismo. cf. los q u e tienen relación conm igo experim entan lo m ism o qu e les p asa a las q u e d an a luz. éste es el n om bre exacto. en H istoria d e la filo so fía griega. propio. Cratilo -v ía H erm ógenes. Pág. sin distinción ni intercambio. GUTHRIE: «La antítesis “n om os-p h fsis ” en moral y política». en D e los sofistas a Platón: P olítica y pen sam ien to [Segunda parte: «L os sofistas.16 para confirmarla.dixit: “cad a uno de los seres tien e el n om bre ex a cto por n aturaleza. Sócrates. recordando un antiguo proverbio (C ra t. En su posterior asalto a la misma tesis. reflexion ar sobre sí m ism a ” (T. por su parte. R ecom endam os revisar. antes de ocuparnos del vivaz Sócrates que “se nos m uestra m ás caprichoso y travieso q u e nunca. un grande avance en favor de su argumentación. para todos los hombres y en todas las lenguas. 4 3 3 e -4 3 5 c ). Y es q u e no tien e cad a uno su n om bre por n atu raleza alguna.

Con la sumisión de Hermógenes granjeada. de enunciarla desde una esfera de uso puram ente personal a hacerlo desde una social (cf. introducción. los relevos. en 384b La 'cuestión sofistica' pendiendo en el fondo. If: Les dialogues (págs..listnos objetos: tanto para unos griegos a d iferen cia d e otros. aun reconociendo que el tema básico del diálogo es la corrección de los nombres. también. L. D e a h í qu e si yo h u biera escu ch ad o y a d e b oca d e Pródico la exposición d e cin cu en ta dracm as que. CALVO: «Introducción a! Crátiio». en dos movimientos perfectos. FR1EDLÁNDER. Barcelona. 1961. afirmándolo: "Yo d esd e luego. 3 8 4 c l0 -e l). según él dice. CALVO) 9 Sobre la finalidad. el n om bre d e ca d a cosa? (. Una entrañable semblanza de los sofistas del siglo V nos la ofrece Madame Jacqueline de ROMILLY en su hermosa obra L os grandes sofistas en la Atenas de Pericles (Seix Barral. 1964. basta para qu e el oyente esté instruido sobre el particular. de la que inicialm ente Hermógenes disentía. De esta form a veo tam bién qu e en ca d a una d e las ciu dades hay n om bres distintos p ara los .. 1929. com o p ara los griegos a d iferen cia d e los 7 Cabe recordar aquí también la mención irónica que del sofista Pródico de Ceos hizo Sócrates. en una extrem a individualista. Es un d eb a te sobre la v alid ez d el m ism o p ara llegar al con ocim ien to9 (. El Crátiio n o es un estudio del lenguaje en su estructura y fu n cion am ien to 8. n ada im pediría sin du da q u e tú su pieras a l m om ento la verdad acerca d e la rectitud d e los nom bres Pero lo cierto es q u e no le h e escu ch ad o m ás q u e la exposición de un dracm a. así en su versión de teoría con v en cion alista pasa. ocurre en una parcela del discurso bien demarcada: entre 385a y 390e. Trotta. P. TAYLOR: Plato. Los diestros «persuadir» y «disuadir» socráticos11 aplicados y puestos en marcha. Recomendamos la lectura de tan estimulante trabajo. e l que. olímpicamente por cierto. seguro d e con ocer la verdad acerca d e cosas tan im portantes?” (Versión de Atilano DOMÍNGUEZ [Platón. y q u e tú pu ed as darle otro. (Nota de J.le lleva a consentir. hacia una extrem a individualista harto afín a la epistemología del sofista Protágoras. supra. The Dialogs. 1997). en ed cit. DOMÍNGUEZ. Cf. indistintamente de syn théké y hom ología («pacto» y «consenso») o de n om os y éth os («convención» y «costumbre»). Sócrates aprovecha la oportunidad que un lapsus en la argumentación de Hermógenes dejó abierta: mientras intenta definir el “clim a d e o p in ió n ’’ en que se debate su postura. Las estaciones que la caída de Hermógenes en las redes de la argumentación dialéctica socrática supone. " A. H. Autour de Platón.).: “Y ciertam en te q u e el apren dizaje relativo a los nom bres no es un asunto baladí. Un descuidado lapsus com o éste para Sócrates resulta un apetitoso bocadillo. Sócrates a Hermógenes: “¿A quello qu e se llam a a ca d a cosa es. DIÉS. págs. incitado por el insistente Sócrates. H erm ógenes habla. 1927. El movimiento citado. de establecer lím ites a la teoría con v en cion alista que Hermógenes representa (hasta hacerlo inclinar. es pausado y en varias estaciones. Madrid.. . STE1NTHAL. Veamos. no reconozco para e l n om bre otra exactitu d qu e ésta: e l q u e yo p u ed a dar a cad a cosa un nom bre. 350. dispongas.. infam e. eL q u e yo h ay a dispuesto. Vidas. manteniendo una dirección única e inamovible: a la con ven cion alista contrapone una teoría n atu ralista harto sui generis. evidenciando su poca delicadeza lingüística para con el correcto empleo de los términos. no olvidemos el énfasis puesto en el attrezzo 7. las cortapisas impuestas al convencionalismo nominal más radical. sin o ep istem oló g ico”10. Tal vez valga tam bién aquí tra e r una fina precisión que Jo sé Luis CALVO hace en la Introducción al D iálogo. the Man an d his Work.17 moderadamente convencionalista. 482 y ss. lo siguiente. 10]. según tú. básicamente epistemológica del Crátiio. II. 349. sin o u na ex cu sa d e P latón p ara sen tar su propia epistem ología y -e n últim o térm in o. 2002). . y más allá). E. Sócrates. para definirla. En un primer momento. ¿Cómo estaré. Londres. y de entrambos partes o verdaderas o falsas según sea el caso. ante Protágoras.. a tu vez. Cratilo o d el lenguaje. versión castellana y notas] . El movimiento que efectúa Platón.) [:] el p roblem a rea l no es lingüístico. (Nota de J L. a través de su clásico alter ego Sócrates. 1 2 Versión de A. Berlín. y su mesurada -vaguísim apostura convencionalista. cf. Sócrates enreda a Hermógenes. c it. First Period. G esch ich te der S prachw issen schaft bei den G riechen und Róm ern [«Historia de la lingüística en los griegos y romanos»]. piensa que es un estudio del uso y funciones de la lengua. in loe. así como A. En dos preguntas. pues. respecto al tratam iento que del lenguaje com o problema Platón en éste articula: “el lenguaje com o tal n o es e l o b jeto d el d ebate.• “ Cf Diógencs LAERCIO.) ¿Tanto si se lo llam a un particular com o una ciu d ad?” [“¿Lo m ism o si lo p on e un particu lar qu e si lo p on e la ciu d a d ? ”] 12 (385a). supra. A ntes.su propia ontología.. Sócrates continua en su intento de llevarlo a la admisión del relativismo — El reconocim iento de un lógos verdadero y otro lógos falso por Hermógenes. de nuevo. L CALVO). Nueva York. asimismo de los nom bres -la s partes más pequeñas del discurso. París.. 29.

Capítulo III [«Diálogos»]. recomendamos el excelente e instructivo A péndice «Protágoras. 18 En el D iálogo las que se ofrecen son tres definiciones tentativas de epistém é. 6 (especialmente 1062b 12-20). tampoco. Sócrates a Hermógenes: “v eam os si tam bién te p arece q u e su cede a s í con los seres: q u e su esen cia es distin ta p ara ca d a in dividu o com o m an ten ía P rotágoras a l decir qu e «el hom bre es la m edida d e todas las cosas» (en e l sentido. la primera que será sometida a la fiscalización de la partera Sócrates. según parece. 385e-386a) = “¿Acaso [Protágoras] n o d ice algo a s í com o qu e las co sas son para m í tal com o a m í m e p arece qu e son y q u e son p ara ti tal y co m o a ti te p arece q u e son ?” (Teet. simplemente. 5 (especialmente 1009a5-15) y 6. dentro de las varias definiciones.)] la de epistém é como a ísth esis ): ii. además de la imprescindible H istoria d e la filo so fía griega de W K C. mencionar el ya clásico estudio del profesor italiano Mario UNTERSTE1NER: Sofisti. 152a). donde la refutación es más radical y conclusiva.. donde refuta las posiciones relativistas sustentadas a partir del fenomenismo protagóreo. para otra investigación donde dicho ítem sea decididamente específico. a dicha crítica de manera oblicua y no transversal. in extenso. ugiv | iev ó v t m v í *k. refutándola al dem ostrar las inconsistencias en que reposan sus supuestos. Sócrates pasa a la discusión de la tesis fundamental del segundo. Págs.. el Excursus al capítulo III). mejor.. pese a la resistencia del primero14. que Cratilo constituye un estadio inicial y moderado de la crítica hecha. Cátedra. 1982. En ese mismo lugar puede encontrarse una sintética semblanza del sofista de Abdeia (cf.. in extenso. encabezando su célebre obra perdida L a verdad ('AAtjOEia). parte de «Introducción general a Platón». así como una útil recensión de las controvertidas ideas contenidas en sus obras (cf. costum bre o uso sociales-. La Nuova Italia. d e qu e tal com o m e parecen a m í la s cosas. 1 DK: Algunas cuestiones de traducción» de W K. a Sócrates: ‘Ahora bien. 231-233). Madrid. inevitablem ente. qué es verdaderamente.'C.. Una vez hace convenir dialógicam ente a Hermógenes con Protágoras. aparecida. 1053a35-b2. en torno a un problema particular (¿cuál es la esencia de. a Sócrates confiesa Hermógenes (386a. La crítica a que el relativism o su bjetivista. 15 Respecto a la cronología y ordenación de los D iálogos platónicos recomendamos ver W D. especialmente en su apartado dedicado a Protágoras (capítulos l-III) y a las implicaciones de su proposición (cf.18 bárbaros" (385d -e) — Los nom bres que c a d a u no pone com o sien d o exactos. Aquí referiremos. 47-72. entonces. de ja cto . págs. precisamente. ác. págs. 1954J. O portunidad óptim a para que S ócrates traiga a cuento a Protágoras y su tesis del «hombre medida de todas las cosas» («hom o m en su ra»)13. las otras dos serán (vimos ya que la prim era es [i. El hacer parir definiciones a su personaje principal.) la de ep istém é como opinión verdadera —Teeteto. No me parece. y específicamente) en ella contenidas conlleva. creo q u e el q u e sabe 15 Esta expresión se acuñó como cifra de la más extensa suya: «El hombre es la medida de todas las cosas. o E.. indistintam ente: suposición que contradice la noción misma de n óm os («convención»). Gredos. El hombre y sus Diálogos. 1949 [versión inglesa (T he Sophist) por Kathleen Freeman. sin duda. cit. las implicaciones que tanto sy n th éké («pacto») como hom ología («consenso») conllevan. págs. en Teoría d e las id eas d e Platón. GUTHRIEened. mientras intenta definir y esclarecer la noción de m ed id a (métron). Págs. si la especulación no resulta tan traída de los cabellos. con exitosos resultados. El intento será. Podemos decir. a s í son para tí) ’’ ( Crat. Testim onianze e fram m enti. D iálogos [volumen I). 15-25. Teeteto. Especialmente parte 1 [«El canon»] y 2 [«Cronología»].. DOMÍNGUEZ). d e h ech o.. 183-189). No sobra. y tal com o te p arecen a ti. El cén it del relativismo antiguo. de Protágoras es sometida en este D iálogo es mucho más moderada y sencilla a la que lo será sometido después15 en Teeteto. en Platón. 189-192. además de un comentario acerca de la peculiar versión agnóstica de religión suya (cf. Madrid. Acerca de esta reconocida frase y algunas implicaciones que la traducción de tres palabras (ávOgtoTtot. en Teeteto sobre la tesis central de Protágoras. es una definición que identifica ep istém é con aísth esis. 45-55. h asta el pu n to de h ab erm e d eja d o llevar h a cia las cosas qu e dijo Protágoras. contraviniéndola en su centro más profundo -valga aquí. que reservamos.págs. a Protágoras y su consabida tesis característica. Recomendamos también confrontar el análisis y crítica detallados que de Protágoras y su decir hace Aristóteles en M etaphysica T . a Sócrates. o ú k éotiv). como leitm otiv. la epistem e?). y por principio. 1986. Es esta primera definición la que aquí nos interesa16. 257-263). ROSS: «El orden de los diálogos». Basil Blackwell. conduce. fr. é<mv. LLEDÓ: «La obra escrita de Platón y el orden de los diálogos». su carácter de ser previo «acuerdo» intersu b jetiv o. señalar que nóm os significa. así como su réplica en K. La primera que ‘alumbra’ Teeteto. Primera época». GUTHRIE. I. 1998. y también su recuerdo en. dicho tácito reconocim iento de un extrem o individualismo niega. q u e sean tal com o é l d ic e ”. a s í son p ara mí.. que pretende negar validez objetiva al conocim iento. dixit: “Yo. también. Teeteto constituye un magnífico ejemplo de la m ayeú tica socrática puesta en obra. sin em bargo. Págs. en los preliminares a su volumen IV «Platón. arribar a la más adecuada que de epistém é pueda darse. in extenso. de las que son en tanto que son y de las que no son en tanto que no son» ( k ó v t ú v x iJ rH‘ ¿T <. 1994. 1 4 “Ya alguna vez h e an d ad o sin rum bo. además. Gredos. t ¿> v Sé o ú k ó v t w v ( i . es . Madrid. 1. Versión de A. cf. Firenze.iv u é r o o v éor'tv avdgcúitoc. Oxford.

todas son «im presion es» (aisthéseis). 117). Pág.. y cómo desde dicha identidad Platón hace intervenir la tesis central protagórea del «homo mensura» para luego. co m o en el Teeteto Platón va tan lejos q u e no du da en aso cia r a su au tor posible qu e la opinión verdadera sea saber" (187b)—. Dentro de la com pleja refutación platónica a Protágoras en Teeteto. En este m om en to no m e p a rece q u e el sa b er (epistem e) no sea otra cosa que percepción [o sen sación ] (aísthésis)” (151e). además de resaltar la ya anotada de H eráclito con Protágoras. la tarea de contem plarla en su totalidad nos la reservam os para otro lugar. p ara c a d a uno.) la aporética de epistem e como opinión verdadera. que imposibilitaría arribar a una verdad universal y absoluta para todos los hombres. con la aceptación de la perpetua fluencia de las cosas. entonces habría cosas distintas de los datos sen soriales q u e p od ríam os conocer. (. Y es a partir de la crítica a esta definición. se esboza. los aproches. estas relacio n es con stan tes no pu ed en ex istir. Sócrates. Dicho brevem ente: el tem a d e la proposición d e Protágoras no son los ju icios existen ciales. es correcto. pero ninguna p u ed e im pon erse con la pretensión d e ser total ni com ún a todos. hay tan tas visiones del m undo com o centros de perspectiva. en ed.. de. se puede leer del m undo tal com o se ve. d e d ar expresión a impresiones agradables o desagradables. y en aquella primera definición (la identidad ep istem e . donde se pasa de la inamovible certeza del «ser» a la fluctuante . L a cosa a p arece a cad a uno. Volumen 2: La filosofía griega. la soporta sobre los endebles cim ientos que las impresiones sensibles en cada hombre -y para cada hom brereportan17. acompañada de una explicación. de. cf. L a m ism a fórm u la se p u ed e leer a varios niveles: a l n ivel d e la experien cia sen sible. nosotros alcanzamos abarcar aquí tan sólo la disposición del terreno. l’arain (dir. en contra de la tesis de Protágoras (in. el interés central de traer la refutación a esta tesis. certeram ente. según las circunstancias y el entorno. y al n ivel del discurso. creencia ésta que se argüirá en Cratilo. en ed. como antes. y iii. 1972.) Todas las valoraciones. Por lo tanto. todo fluye’’19. es el de ver cómo se halla ya prefigurada en la crítica moderada de Cratilo. más adelante verem os..]» —Teeteto: “Estoy pen san do ahora. según Protágoras. más allá. Capítulo ÍX [«La sofística»|. P uesto q u e si existieran relacion es con stan tes en tre los d ato s sen soriales. Atilano DOMÍNGUEZ también hace hincapié en la afinidad de la crítica operada por Platón en ambos D iálogos. 1987.). consistente y estable. recordamos que lo que vale destacar de lo anotado en aquella porción de Teeteto es el establecim iento de la identidad entre ep istem e y aísthésis. 1 7 Esto mismo es lo que anota Wilhelm NESTLE al ocuparse de esclarecer la sentencia de Protágoras: "No se p u ede h ab lar de una «m edida» m ás q u e cu an d o se trata de m edir y valorar.. "Tal como lo denomina Clémence RAMNOUX: “Protágoras asocia a este m ovilism o [se refiere al heraciiteano] la relatividad de un fenom enism o integral. se encuentran para P rotágoras en el mismo plano desde el punto de vista crítico-gnoseológico. D esde H om ero hasta L u cian o. in extenso. pág. El «fluir» heraclíteo resumido en la formulación de un «fenomenismo integral»18.. pero visto desde el ámbito epistemológico. supra.. N adie h a c e aparecer a l Todo " («Protágoras». principalmente en la relación que a partir de Teeteto. o «acompañada de razón [Aóyo<. Si Protágoras es id en tificad o con el rcávTCt peí («Todo fluye». Esta relación implícita entre el efesio y el sofista de Abdera. Ariel. CROMBIE «El status epistemológico de la sensación (el Teeteto)». 187b-201a. si nuestro co n o cim ien to co n siste m eram en te en tener datos sen soriales. 3 8 6 e ). capítulo 1 [«Teoría del conocimiento»). aproximadamente) heraclíteo. Siglo XXI. tal com o aparece. si todo c a so d e con ocim ien to es un caso d e percepción en ton ces d eb e h ab er una com pleta in estab ilid ad y azar en e l m undo. Por ello. “ I. medrarían en detrimento de la creencia en que las cosas tienen un ser propio. a saber. pero. cf. donde Sócrates establece un paralelo entre las doctrinas de Protágoras y Heráclito que. dado que aquí nos desenfocaría de nuestro objetivo más inmediato. cit. en B. E stas im presion es son todas. definitiva. si atendemos a lo que tan bien anota CROMBIE: “ [En CratiloJ la opinión d e P rotágoras d e q u e «lo q u e le p arece a un hombre es a s í para ese hom bre» se refuta en la lín ea d e refutación d el Teeteto”20. M. 35. en H istoria d el espíritu griego. capítulo 4 [«Lógica y lenguaje»]. tanto las estéticas com o las éticas. 12. H istoria d e la F ilosofía. CROMBIE: «El lenguaje en el C ratilo ». las relaciones constan tes en tre ellos. ambas. Pág. pero no d e idén tico v alor” («Protágoras». en otras p alab ras. 201c-210b. dijimos.relatividad del «aparecer» (phaín esthai). donde su propuesta de un relativismo del conocim iento. refutarla. in extenso. sin o los d e valor. la describe CROMBIE con suma fineza: “Por otro lado. y justo en este lugar. Barcelona. y p u d iéra m os darn os cu en ta de ellas. tal com o se narra C ada vez. y d el suceso. en algo q u e le o í d ecir a una persona y q u e s e m e h a b ía olv id ad o A firm aba q u e la opinión verdadera acom pañada d e una explicación [ÁóyoqJ es sa b e r” (201c9-d2)—. igualm ente «verdaderas». Nuevamente. c it. eso.a ísth ésis)..e ‘irreal’. nuevamente. cf. su visión se constituye por el encuentro d e un flujo qu e vien e d e las cosas y un flujo qu e viene del ojo. Pág 472. . " I M .19 algo percibe esto q u e sabe. N ada es verdad (en sí). especialm ente en lo atinente al relativ ism o: “Tanto a q u í [en Cratilo]. México.

la sensatez. del n ávxa peí heraclíteo]. que se debate entre los imperfectos «ocuparse de» {práttein ) y «trabajar» (ergázestai ). 385e-386a) = "¿Acaso [Protágoras] n o d ice algo así com o qu e las cosas son para m í tal com o a m i m e parece qu e son y q u e son para ti tal y com o a ti te. ignorancia e incontinencia. 3 8 6 b ). implícitamente. desestructurando así la tesis central de este último: "Por consiguiente.. luego estos últimos ¿serían completamente sensatos -ra cio n a le s-?. y otros tantos justos sin ser sabios. y unos tan variados tipos de éthos y mentes. para definir la sóphrosyné como el ocuparse con buenas obras. d e qu e tal com o m e parecen a m í la s cosas. demostrando así que la realidad no depende de nosotros. Si. El Cratilo como filosofía del lenguaje». utilizando hábilmente los mismos argumentos de Protágoras. además de demostrar la virtud como una unidad donde confluyen la justicia.a partir de la búsqueda de qué es la sóphrosyn é ].20 con H eráclito a fin d e p on er d e m an ifiesto qu e la id ea d el «h om bre m edida d e todas las cosas» con d u ce a l relativism o. sino perceptivo e individual.. capaz de intelección -o ‘prudencia’. la injusticia. además de recomendar el conocimiento de sí. hace poco viable su posibilidad — Sócrates.. definiéndola allende a la de sabiduría. y donde hay una intervención de Critias que habla del hacer (poiein ). citamos: "veam os si tam bién te parece que su cede a s í con los seres: qu e su esen cia es distinta para c a d a individuo com o m an ten ía Protágoras a l decir q u e «el hom bre es la m edida de todas las cosas» (en el sentido. 152a). y lo que significa. lo primero que ha de brindarse a los ciudadanos. 132b-134e [donde Sócrates identifica en el alma una parte en la que reside su función propia (areté)-. Sócrates para desestabilizarlo le añade el matiz que el clásico motivo platónico de la relación entre los pares saber y virtud. No tienen relación ni dep en d en cia con nosotros ni se dejan arrastrar arriba y a b a jo p o r obra d e nuestra im aginación. sin o q u e son en s í y con relación a su propio ser con form e a su n atu raleza" (386d -e). asimismo. si n i todo es para todos igual a l m ism o tiem po y en todo m om ento [oímos ecos aquí de la versión protagórica. a Hermógenes. supra. n o só lo cultural y social. cuota y reflejo de la divinidad en nosotros. una vez el enredado camino dialéctico ha sido recorrido. en ed. Más adelante. Sócrates contempla la opción del hom o m ensura de Protágoras. cit. etc.(phrónesis). supra. en este caso específico la sóphrosyné.. confirma con absoluta certeza y contundencia este logro. a su criterio de verdad basado más bien en el «parecer» que en el «ser»22. gr. por un lado. tam bién considera como opción. entre sus opuestos insensatez y vicio. v. etc. como una enfermedad (del alma)).(agathós) ]. en variante fenoménica. se propone definir una virtud. 427d-428 ss. Cárm . P r o t. dixit ~e. la «sabiduría» (sophía). IV. netamente empírico. no es en absolu to p o sib le q u e Protágoras dijera la verdad" 2 1 A. sede del saber (tó eidén ai) y del pensamiento (tóp h ron eín ). 25 Cf. Dejando a un lado la digresión que supuso considerar la crítica al relativismo protagóreo en Teeteto. pág. el grande sofista muestra que muchos son valientes sin ser justos. parece q u e so n ? ” (Teet. DOMÍNGUEZ: «Introducción. Reconstruir la llegada a esta conclusión resulta sencillo. así com o otros en extrem o buenos. a s í son" (386c). y tal com o te parecen a ti. o los primeros ¿com pletam ente insensatos -irracionales-? (cf. 24 “Pues. imprime: hay hom bres en extrem o viles. deducción a la que se llega al demostrar que no se puede ser feliz si no se es sabio (sóp h rón ) y virtuoso -o ‘bueno’. Al relativismo subjetivista de Protágoras. Cf. mostrándose su contrario. su contraparte: la firmeza o permanencia de la esencia — Sócrates dixit: “los seres tienen una cierta con sisten cia en su propia e s e n c ia ” (386a).23. llegando al establecimiento de la virtud {areté) como lo más noble. deducible por puro sentido común: “si lo q u e a ca d a uno le p arece es la verdad para ca d a u n o” (386d ). inteligencia y prudencia -o . p a id eia y ap a id eu sía . es preciso volver a la misma crítica en Cratilo. en realidad uno [el bueno] no sería m ás sen sato q u e otro [el vil] si lo q u e a cada uno le parece es la verdad para cada u n o” (386cl0-d l. si “tal com o a ca d a uno le parecen las cosas.. h acien d o a sí im posible cu alq u ier valoración m oral e in clu so todo con ocim ien to y com u n icación h u m an os ”21. luego no importa si los unos son sensatos y buenos o si los otros son insensatos y viles — Un criterio de verdad tan inconsistente24. 48. A lcibíades I-P r im e r A lcibíades o A lcibíades M ayor-. así son para mí. con la nota anterior). la piedad.. La reducción que la introducción de este último matiz implica hace visible una contradicción dentro de la misma tesis protagórea y a partir de un caso soportado sobre un ejemplo práctico. En última instancia lo que en este D iálogo se logra es llegar a un fino análisis de lo que es el saber -la sa bid u ría. o sóphrosyné como lo más genuino en el hombre. 159a-!64d ss. no obstante la sabiduría sea la virtud rectora. Rep. [donde Sócrates. 22 No está de más el recordar aquí dos pasajes que ya antes. [donde una vez dispuesta la unidad del Estado se vuelve a revisar la idea de la justicia. sin duda. ... el sentido moral. 323a-328d [donde en la discusión entre Protágoras y Sócrates acerca de si la areté en la que se funda el arte político (téchné p olitiké) es plausible de enseñanza.]. como en los otros D iálogos primeros contemporáneos a éste. le hace d ecir-: “Ésta es a l m enos tu firm e creencia: q u e si existen la sen satez y la insensatez. a s í son p ara tí) ” (Crat :. es evidente que las cosas poseen un ser propio consistente.

Sócrates. De este tipo de f'la cia . si eres un conocedor? (. se ocupa. en. después..s i entendem os por ‘ló g ica ’ la ló g ica d ia lé c tic a .. conocida com o a dicto secun dum q u id a d dictum sim pliciter. En E utidem o parece que se dijera lo mismo. Sócrates recuerda. en E utidem o. en uno u otro caso. cf. 85 (citado por F. Aristóteles en S ophistici elen ch i29 describiéndola como sigue: “ [ÉstaJ ocurre cu an d o lo q u e se predica en parte es tom ado co m o si fu era p redicad o en form a absolu ta ” (1 6 6 b 3 8 -3 9 ). podemos traer. por un lado. y a que. dixit: “todos los hom bres. se convirtió en clásico lugar común: “l ’ouvrage d ’Aristote intitulé De la Réfútation des sophismes n ’est p a s au tre c h o s e q u e Z ’Euthydéme réduit en form u les g én eréles” (La obra de Aristóteles titulada R efu tacion es sofísticas no es otra cosa que el E utidem o reducido en fórmulas generales) Terminando. 277a-b ss. una vez rebasado Protágoras: "Pero. 271c-272b. por otro. 2 7 2 c l) o ‘an tiló gica’ . y. introducción. Lo que allá. aunque más bien se lo hace diferidamente. un casi pugilato. J OI. Oxford 1962. y el representado por Sócrates. 27 Acerca de este primitivo y feroz tipo de combate. En e se D iálogo lo que se da es un enfrentam iento. ¿eres alguien q u e conoce?" (2 9 3 c ). Está.21 (3 8 6 c ). El brutal pancracio27ws. pero -com o supra anotábam os. las letras de un texto dictado. R. Eutidemo ha establecido al mostrar la divergencia que el equívoco entre una noción relativa y otra absoluta. tú n o eres un con o ced o r” (Ib íd em ). enredando al apretado Sócrates que asintió afirmativamente a su pregunta “¿tú con oces algo?”. en este caso la noción de «conocer» en el corazón profundo de su significado. la practicad a por S ó c ra te s -. tam poco. lo saben todo si saben una so la c o s a ” (294a). supra. cf. nuestra nota # 15. que nosotros aprehendemos. la discusión que sotuvo el día anterior con los extranjeros sofistas y los altísimos bemoles que se alcanzaron. p ien sa s con E utidem o q u e tod o es igual p ara todos al m ism o tiem po y en todo m o m en to”26 (386d ). por lo mismo. Esta tesis se basa en una falacia que anteriorm ente.. y a la dem ostración de los resultados que con cada uno de ellos se pueden obtener gira entero el D iálogo. además se basa en otro que antes el mismo Eutidemo dispuso. d ijo él.diferido. Aristóteles examina científicamente en sus R efu tacion es. L o es para la erística la lu cha ”28. son por nosotros ya conocidas: aprendemos lo que conocem os. que entra en diálogo directo.). propiamente griego. atinente apenas a Eutidemo. . Sócrates nos lo recuerda -n o s recuerda el decir de Eutidem o-. Gredos. ya en E utidem o se midieron25. si la virtud y el vicio fu eran iguales p ara todos y en todo m om ento". Pág. cf.. si hay algo qu e tú no conoces. hablando con Critón. Tanta ha sido la fama de dicha influencia que una apreciación de Victor COUSIN al respecto. con la referencia que a este personaje y su decir se hace en Cratilo. supone. también. versión castellana y notas. otra opinión más cercana de Gilbert RYLE quien dice que Platón trata dramáticamente en E utidem o lo que. Pág. se insinúa más o menos es una cuestión gnoseológica harto abstrusa: aquella que apunta á que si sabemos una sola cosa las sabemos todas -s i uno sabe algo lo sabe todo-. sabemos todas las cosas desde siempre -quien conoce algo lo conoce todo y siempre-. donde Sócrates irónicamente la establece 28 En P la to ’s E arlier D ialectic.1V1ERI: «Eutidemo».. la relativa de «conocer algo». previo conocim iento nuestro de todas las letras del alfabeto — Las letras que com pon en aquel texto dictado. para demostrar su opinión de que aprendemos lo que sabemos -lo s que aprenden son los que saben-. ROBINSON señala al respecto que así com o es en Platón “la ap rop ia d a im agen p ara la d ialéctica el cam in o o la búsqueda. refiriéndose a cómo logramos captar (aprehender) algo dictado. 25 Cf. recordando el decir de Eutidemo. así como de su relación con los modos propios de la erística -derribar al adversario a como dé lugar-. 293c-d. la sosegada via dialógica. exposición y naturaleza de las falacias recurrentes empleadas por los sofistas. la «dialéctica socrática». sobre las R efu tacion es sofísticas de Aristóteles es un tópico común reconocido desde la antigüedad. vol. mucho después. Madrid. Aquí traeremos tan sólo uno. 26 "Pues en es le ca so tam poco serian unos bu en os y los otros viles. que aquí proponen los extranjeros. parece. entrando de lleno al planteamiento del equívoco aludido: “Y si con oces algo. diciéndole a Hermógenes. la absoluta de «conocer» en lo que respecta al «conocedor» (aquél que «conoce todo»). martillándole lo mismo: “¿no es in ev itable concluir q u e tú con oces todo. donde hemos mencionado ya algo respecto a la cronología y ordenación de lps D iálogos platónicos. nota 9) 25 La influencia de este D iálogo platónico. Eutidemo. Y reitera cada vez. En torno a estos dos métodos de enseñanza o de adquisición de saber. de la refutación erística (tal como la identifica Sócrates en.) E ntonces. entre dos métodos radicalmente opuestos: el representado por los dos sofistas extranjeros hermanos Eutidemo y Dionisodoro. 1983. continúa Sócrates como complemento y conclusión de esa afirmación. Con lo apostado arriba entramos a pisar ya terrenos que. en el número. II. 203. El grande entuerto anterior. creo yo. según nos lo refiere Sócrates (cf. en D iálogos. dixit.

. recurre a la fórm u la «serías cap az d e con ocer la totalidad (apanta)». que son «en sí». 296b. 32 En. por su formación..22 La descripción de Aristóteles. Una última cita al respecto nos servirá de puente para volver a Cratilo. que de ello la cosa admite. es evidente qu e las cosas tienen alguna esen cia perm an ente. si no con ocieses todas las co sa s? ” (295e. resulta harto diciente. en cam bio. cit. de modo que “nosotros tenem os q u e buscar algo m ás" para mostrarnos "la verdadera naturaleza de las cosas existentes". 428e: “N osotros estam os de acu erdo en qu e la corrección de un nom bre sign ifica q u e m ostrará el ob jeto com o es". justo en C ratilo. WAHL. como ocurre a los seres. Sócrates aclara q u e p or «todo» en tien de todo lo que conoce. Nuevamente. 98. y esgrimido con destreza hasta circa 296d. a Sócrates. estas cosas son por naturaleza y tienen por s í m ism as una relación con su propia e s e n c ia ”n .. . C. 1992. s s . “s e realizan conform e a su propia n atu raleza y no con form e a nuestra o p in ió n ” (387a). valga anotar un sofisma que continua con la misma enredada línea que venimos siguiendo. Podemos adjuntar una lista de pasajes análogos a éste. p ara buscar el m ism o eq u ív oco [:] (. nuevamente: 386d -e): “Si se refuta a Protágoras y a Eutidem o. mejor. 393d: Las silabas y tas letras precisas no cuentan “con tal d e q u e la esen cia del objeto prevalezca y se descubra en el n om b re”. o no? (. ed.) Y si siem pre con oces. 2 9 6 c). Si bien “es evidente que Las cosas p oseen un ser propio consistente" (386e). conforme a su propia naturaleza (a su esencia: ou sía) [y a la del instrumento que les es natural]: no podemos o cortar o quemar algo según nuestra opinión -o siguiendo cualquier otra que no la correcta-. De un modo semejante. 295e. J. todo lo que es posible conocer. pues. todo"10. que en Cratilo W . pág. que tienen cierta naturaleza estable (esencia: ou sía) propia. se desprende otra que implica directamente al lenguaje considerado en el continente de su uso -algo así como nuestros modernos «speech-acts». Frente a los reparos d e Sócrates. parcelas. tanto. notas (ad loc. por lo tanto. tienen su modo propio de hacerse.J. que insistir más sería redundar inútil e inoficiosam ente.. pág. 30. en lo que respecta a la opinión del Sócrates platónico en tom o a la realidad objetiva y su relación con los nombres. para terminar. 296c) 97. en ed.. del ser.): “E l sofism a se basa en el sign ificado d e «todo» (= « todas las cosas». por ende.) El sofism a se reduce a las siguientes proposiciones: n o se p u ed e con ocer la totalid ad (co m o un todo global) sin con ocer todo (com o p lu ralidad de partes). ¿conoces algunas cosas por m edio de eso p or lo q u e con oces y otras p or m edio d e otra cosa. GUTHR1E32 identifica: 423e: “¿No p ien sas q u e cad a cosa posee una esencia del m ism o m odo qu e posee un color y las dem ás cualidades q u e a c a b a m o s d e m en cion ar ahora? ¿No existe una esen cia d el color y del sonido en s í y de todo lo dem ás que con razón se d ice «ser»?". ju sto en el punto donde lo dejamos (recordémoslo. en ed. o sea. cit. OLIVIERI.y al nombre como su instrumento. igual ocurre con las acciones.. 252.. si las acciones “constituyen una cierta esp ecie dentro d e los sere s” (386e8) y. creemos.. o todas por m ed io d e eso? (.. sino de acuerdo a la opinión correcta (orthótés doxa) [operativa]. a l con testar n egativam en te la pregunta anterior. acudimos a la voz de un especialista que desentraña lo implícito en este sofisma referido (replanteado a partir de. asimismo el instrumento. H asta aquí con Eutidem o. 422d: “L a corrección d e los n om bres q u e a ca b a m o s d e exam in ar qu ería decir qu e ellos revelaban cad a objeto com o e r a ”. pánta). qu e no está relacion ad a con nosotros. especies. cf. ad m ite con ocer la totalidad y. Estábamos. co n o ce tam bién las partes.. qu e no es depen dien te d e nosotros. 31. K. E utidem o presupone. en la otra opción que como contraparte a la del hom o m ensura protagóreo considera Sócrates: la firmeza o permanencia de la esencia de las cosas. eso esperamos. también. Eutidemo. pág. 438d: La discusión ha puesto ahora en evidencia que los nombres. Con todo.) ¿serías capaz d e con ocer la totalidad. entonces habrá formas correctas y erróneas de ejecutarlas. 94. en ese sitio. para no enredarnos más. Sócrates. 296b. q u e n o está sa ca d a d e a q u í y de a llá por nuestros fan tasm as. dixit: “¿Conoces lo que co n oces por m ed io d e algo. parece que ofrecen explicaciones contradictorias de la realidad. cf. c i t . Así. 50 F. tal como queramos y con el instrumento que queramos. a partir de la afirmación de la opción refrendada en el pasaje citado de 386d-e.

también. si el hablar “es tam bién una entre las ac cio n es” (387b). v.]. Entonces. con quien lo emplea (el artesano).. luego “si deseam os cortar ca d a cosa conform e a la naturaleza del cortar y ser cortado y con el instrum ento qu e le es natural. en caso contrario. su petición de correción. conform e a la op in ión correcta (orthótés dox a). conforme a su propia naturaleza. [sej fra ca sará y n o [se] conseguirá n a d a ” (387b 9-c2). todas ellas correctas si se realizan correctam ente. “p u es sin duda la gente h ab la n om b ra n d o” (38 7 c5 ): “¿Y n o es e l n om brar una p arte d el discu rso [légein]? l ’ues es n om bran d o co m o los hom bres expresan los discu rsos"” (Ib íd e m . del discurso (légein). a ellas nos dedicaremos de inmediato.correcto o incorrecto -correcta o incorrectam ente-: el hablar admitirá. en sus preliminares. sin alteración de su esencia (la ou sía inm utable).. tendrem os éx ito y n om brarem os |correctamente]. con la analogía nos la veremos al rato. Una definición con dos implicaciones. ha de serlo -d e ejercérselo. Del nombrar.las cosas — Así como la lanzadera separa (diakrín ei) los hilos. la actividad del tejedor en últimas. también. el acto de hablar. la del nombrar nombrando. etc.] — pregunta Sócrates. por el contrario. el que en C ratilo interesa: “Luego. El instrum ento de precisión que logre corrección. Más allá. es una actividad tan común y silvestre como cualquier otra. a la com paración con los artesan os ( te c n n íté s /té c h tó n ) y los a rtífice s (fa b ric a n te s o h aced ores: d é m io u r g ó s). WAHL. Llegada al q u id de la cuestión. nos queda. el nombrar es una parte del hablar.. así también los nom bres separan (diakrínó) las realidades que nombran: el tejer (kerk íd só ). es análoga a lá del 53 "Hablar es n om brar p orqu e es a l nom brar cu an d o h acem os los kóyo\” (J. Además..) en tal caso. una firme barrena para taladrar).“co m o es n atural q u e las co sas h ab len y sean h ab la d as y con su instrum ento natural. Versión de A DOMÍNGUEZ). hasta ahora apenas hemos alcanzado a vislumbrar el instrum ento. el último punto de arribo. Nos queda. cf. etc. gr.. h a b ía que nom brarlo [así como o tejerlo o taladrarlo. ver qué de órganon Platón -S ó c ra te s . pues. cortarem os con éxito y lo harem os rectam ente. con éxito. pág. y. la del cortar cortando. la del hablar hablando. antes. infra. Y así como en estas actividades se requieren -ellas los dem andan.) [¿Q ué sería] aq u ello con lo q u e h ab ría q u e nom brar? [cuál el instrum ento para ejercer la actividad correctam ente com o o la lanzadera para el buen tejer o la barrena para el buen taladrar. un buen encendedor Zippo para iniciar un fuego. y n o co m o nosotros qu eram os (. Dejem os. 94). 388a). sus maneras adecuadas o inadecuadas de ser y de ejercerse — Hablo correctam ente. afinar el instrum ento. el manejar hábilmente la lanzadera (kerkís). con quien lo construye (su fabricante). cit. el buen sep arar la tram a de la urdim bre. así com o. ed. como el tejer o el taladrar. Entramos a la manida «analogía de los oficios». y.instrumentos adecuados para realizarlas correctam ente (una buena cuchilla G illete para cortar. “si el h ab la r era una acció n en relación con las c o s a s ” (38 7c8 ). ambas variaciones características. y asiente Hermógenes respondiendo— E l n om b re (. con la actividad que implica el nombrar ha de requerirse -e lla lo dem anda. justo arriba logramos vislumbrarlo: el nombre com o órgan on .. el nombrar.] con algo? (. com o el cortar o el quemar. no son sino una y la misma definición en rango expandido: la capacidad del lenguaje para enseñar o com unicar ideas supone que los nom bres distinguen -ta l cual la lanzadera h a ce. entonces. una lanzadera para tejer. sí y sólo si hablo -s i se h a b la . y. tam bién h ab rá qu e n om brar com o es n atural qu e las co sas n om bren y sean n om brad as y con su instrum ento natural. com o la lanzadera lo es d el tejid o ” (3 8 8 b 9 -c2 ). “luego tam bién e l n om brar es una acción " (387c7). A ello llegaremos.. si lo h a c em o s contra la n aturaleza. ejerzo correctam ente el habla. etc.un instrum ento adecuado ¿Cuál será éste?: “¿Y. .. valga prestarle oído a las variaciones que no son sino el motivo acordado en un tem po otro. El motivo ya lo conocíam os. el órganon. un motivo y dos variaciones características.. en c a so contrario. El hablar. antes. fracasarem os y n o conseguirem os n a d a ” (387a). Claro y despejado como un cielo veraniego. lo qu e h a b ía q u e n om brar [así com o lo que había que o tejer o taladrar. n o ” (387d ). Las dos implicaciones. amén de una analogía: “El n om bre es un cierto instrum ento para en señ ar [d íd ask ó] y distinguir [d iakrín ó] la esen cia [io u sía ].precisa. la del quemar quemando.23 resumiendo: “[la opinión correcta] es com o ca d a cosa tien e qu e ser q u em ad a y qu em ar y con el instrumento apropiado por n atu raleza” (387b). La petición de despeje. 387e. algo en claro: la corrección estará determinada por el objetivo de la actividad.. o.) L u eg o ta m b ién e l n om b re es cierto in strum ento [órganon]” (387e9. el que nos interesa. etc. pendiente el hacerlo también. vimos ya.

continuación de lo que “en e l c a so an terior” el mismo Extranjero había dejado pendiente y tan sólo insinuado. 143-144. es cap az de d ar co n sejo a alguno d e los m édicos públicos. en cu an to en su m ayor parte conciern e a la con fección d e las vestim entas.. lo que Platón demanda es un procedimiento por analogía.. cu alq u ier cosa im portante! Pues podría p arecer q u e cad a uno d e nosotros todo lo sa b e com o en sueños. sin recurrir a m odelos. poder presentar de m odo su ficiente. 2 7 7 a -2 83 c) Platón retoma. d el m ism o m odo q u e el arte regio no difiere del político m ás q u e en el n om b re”36. 2 5 9 a ). distinguiendo lo que compete tanto al cardador y su arte. . cu an d o una m ism a cosa que se h a lla en otra cosa diferente y a isla d a d e la prim era es ob jeto d e una opinión acertad a y. además. donde se puede trasladar a un objeto o situación más grandes o com plejos la estructura de aquello que se ha tomado como modelo: un método de enseñanza. igual a la de la lanzadera. en últim a instancia. págs. dixit: “Por lo tanto. el unir y el separar. por ahora. q u e escojam os. au n cu an do ella sea un particular. todo Lo ignora" (277d ). c ít. precisando] si una persona. ¿acaso el nom bre del arte q u e d eb erá ap licársele no será el m ism o q u e el q u e le corresponde a a q u el a quien da sus co n sejos? ” (258e. ir separando 34 El Extranjero.. cu an d o está despierto. 37 A partir de 280d8. Más allá: "¿Y n o direm os. ¿com prendes bien ah o ra q u e un m o d elo se jorja precisam ente. para poder pasar del sueño a la vigilia — De nuevo el Extranjero al joven Sócrates: “¡Qué difícil es.puede lograr vislumbrarse la más grande idea34. y de manera mucho más elaborada.no h em o s d e den om in arlo tam bién ah o ra en fu n ción d e la co sa de q u e se ocupa. se encuentra en Victor GOLDSCHMIDT: L e paradigm e dan s la d ialectiq u e plalon icien n e París. en P olítico el tejer y cardar la lana37. no uno de descubrimiento. “cu an do n om bram os con el n om bre en ca lid a d d e instrum ento (. el destram ar-. entrambos. Un método de enseñanza. en tanto. en cam bio. Sintéticam ente Jean WAHL comenta el pasaje que nos ocupa (280a2-8): “E l tejido y el arte d el vestido no constituyen. a l ser com p arad a. Hemos ya nombrado la analogía: El nombrar com o el tejer -y como. WAHL. sa lv o en el nom bre. en el proceso del tejido. Sócrates. «vestimenta»: bien que el him atiou rgihé . muy p eq u eñ o por cierto.. Allí. donde tácitam ente manifestaba que no hay que preocuparse demasiado por los nom bres: “ Al político. al joven Sócrates. Líos onom ásticos persistentes.¿.) nos en señ am os algo recíprocam en te y distinguim os Las co sas tal com o son [distinguimos la o u s ía ] ” (388b).«real». a l a m o d e sus esclav os y au n al señ or d e su casa. «arte d e co n feccio n a r vestim entas»?" (279e8-280a2) — Así com o p o litik é («política»: «arte político») toma su nombre de polis («ciudad»: aquella a la que el «arte político» brinda sus favores y cuidados). m ás q u e una so la idea. aquel arte -aquella cien ciadel verdadero rey. en Cratilo tejien do. 279a6-b2). ed. in ex ten so . pero q u e p osea la m ism a función q u e la p olítica. a s í com o en el ca so an terior tam bién e l arte real sólo en el n om bre difería d el arte p o lític o ” (280a2-8). la función del instrum ento (órgan on ) nombre. y de su actividad nombrar. al recurrir al paradigma. del arte de con feccion ar vestim entas.. queridísim o am igo. 55 Un minucioso examen de la noción de p a r ad ig m a en Platón. him atiou rgihé («arte de confeccionar vestimentas») torna su nombre de him átion (en sentido lato. 36 J. Un juego de etimologías que legitima m ejor la analogía. y su actividad tejer. En P olítico (cf. así como al tejedory al suyo. así com o la imagen de la lanzadera. así como de sus implicaciones tanto lógicas como epistemológicas. mostrándolo como paradigma del arte político. o bien direm os que hay tantas artes co m o nom bres m en cion am os? (. y usando la lanzadera. pero.) [m ejor aun. Una última cosa: la determ inación del arte de tejer -y el «arte de confeccionar vestim entas»aquí en P olítico (como análogo al «arte político») comporta las mismas implicaciones que en Cratilo (como análogo al «arte de nombrar») dicho arte cabe. asim ism o. al referirse al arte -y la cien cia . Finito. si no tenem os algún otro a m ano. al tiempo.24 nombrar. el arte de tejer?" (P olítico. que comporta .s o . crees q u e pod ríam os tom ar com o pu n to d e com paración para descubrir de un m odo ad ecu ad o el ob jeto de nuestra bú squ ed a? ¡Por Zeus! ¿Quieres. d a n acim ien to a una opinión verdadera [aléthés doxa] sobre una co sa y la otra ju n ta s” (2 7 8 c). q u e el arte d e tejer. la analogía del arte de tejer.a s í com o an tes llam am os «p o lítico » a l arte q u e brinda su cu id ad o a la c iu d a d . 1947. dirigiéndose al Joven Sócrates: “¿Qué m odelo. no d ifiere para n ada. Platón introduce una precisión en lo que repecta al «arte de confeccionar vestimentas» o «arte de tejer». no uno de descubrimiento35 — El Extranjero. la urdimbre y la trama.procura). au n q u e Les d em o s todos estos nom bres. a l rey. donde a partir del paradigma propuesto -q u e respecto a la idea general a la que refiere resulta pequeño. ¿tendremos qu e con siderarlo una unidad. la intervención de la cura: “Y a ese arte q u e ded ica esp ecialm en te sus cu idados a las vestim entas .

3 0 8 b -3 U c ). donde el regente mismo habrá. en saber cómo tejer adecuadamente trama y urdimbre para lograr el más arm onioso y bello de los tejidos. (. así como del correcto uso del instrum ento: la mancomunada correción en la función.el fin d el tejido d e la activ id ad p olítica: la combinación en una tram a bien arm ad a d el carácter de los h om bres valien tes con el d e los sensatos.se incluye en el arte m ism o de trabajar la lana. dichas «trama» y «urdimbre» son también exportables a la sociedad. mientras que Sócrates sugiere que tanto disociación .del carpintero y. un tejedor se servirá bien [k a ló s ] de la lan zadera -y «bien» q u iere d ecir «conform e a l o ficio de tejer»-.) Tampoco acata dar con el nombre de quien nos proporciona los nombres de los que nos servimos. com o ciencia rectora que une y comprende a todas la demás en un tejido perfecto. de aquél que posee téchné. el instrumento y el mismo oficio o actividad — Sócrates a Hermógcncs: “Por consiguiente. finaliza el D iálogo.. y así nos quedan. asimismo. parte d e dos artes a la vez. de detentar ambos caracteres predichos de valor y moderación. cabe. toda esta sarta de distinciones. Por su parte. La obra de la que hace buen uso el taladrador cuando se sirve del taladro es -p rov ien e. la m itad del arte d e m an ejar la lan zadera y toda labor qu e consiste en separar unas d e otras las cosas q u e están unidas. con tal grande exaltación en el decir del Extranjero. por ahí. la gobiern e y dirija. una parte de lo que.en un primer momento. vale traer una afirmación que convalida fuertem ente la analogía e implica consideraciones acerca del buen desempeño de la función. en la m edida en q u e le está d ad o a una ciu dad Llegar a ser feliz. . subrepticiamente. su función. un en señ an te [didáskalos] se servirá bien del n om bre -y « b ien » quiere decir «conforme a l o fic io de en señ a r [d id á s k ó ] » ” (3 8 8 c )..25 la trama y los hilos de la urdimbre58. los contenga en esa red y. ” Recordemos. Sophista 226c. Esta ciencia más elevada consistirá en entrecuzar los hilos del tejido. a Hermógenes. didáskalos.) nos en señ am os algo recíprocam en te ”. 5 1Sócrates. tanto esclavos com o libres. Prosiguiendo con Cratilo. ¿qué h acem os? ¿No separam os la tram a de la urdimbre cuando se hallan en trem ezcladas?” (Crat. La «analogía de los oficios» continúa La obra (el bien) de la que hace buen uso el tejedor cuando se sirve de la lanzadera es -p rov ien e. nos falta llegar a quien lo emplea: el artesano (tecn n ítés/téchtón ). supra. sin om itir n a d a qu e sirva a tal p ro p ósito” (31 lb 8-c).) El cardado.d el oficio. de aquél carpintero que conoce el oficio. de aquél que posee la técnica. cuando alcanza la definición fina! del político como «tejedor real» (cf. cf. por su propia naturaleza.. nos dice en 388b: “cu an d o n om bram os con el nom bre en calid ad de instrumento (. apenas acate responder: “Tam poco sé decirte eso" (Ibídem ..del herrero y.como combinación. El «tejedor real» que posee el saber del mundo de las Formas y conoce su adecuado entrecruzamiento: “Este es -d ig á m o slo . aquella antinomia íundamental en que se decide el carácter humano. ab ra za n d o a todos los hom bres déla ciudad. todo ello -p ara decirlo con un sólo térm in o. Fácilm ente Hermógenes pudo llegar a la determinación de los artesanos carpintero o herrero a partir de su obra o lanzadera o barrena. mientras que ante la pregunta de Sócrates: “¿Y de quién es la obra d e la q u e se servirá el en señ an te cu an d o se sirva d el nom bre?" (388d). el arte de trabajar la lan a com prende dos seccion es y ca d a una de éstas es. téch n é en últimas. cu an do el arte real los h ay a reunido por la con cordia y el am or en una vida com ún y haya con feccion ado el m ás m agn ífico y excelso d e todos los tejidos. así. dos grandes artes: una asociativa [synkritiké] y otra disociadora [diakritiké]" (282b) [NB. La com unidad lingü ística entre d id á s k ó . y su actividad nombrar. tam bién. una vez ha ya delimitado el dominio que la «ciencia política». el arte. para llegar a la definición más exacta del «arte de trabajar la lana» (como lo nombra en 282a8). k a ló s. más allá. de nuevo. de aquél herrero que conoce el oficio. y a sabiendas que ya hemos logrado determinar el instrum ento (órgan on ) nombre.. mientras que de syn kritiké no lo hace en ningún otro lugar anterior a este de P olítico] Quizá la diferencia enlre el tejido y las artes de las que se vale sea introducida aquí por Platón para ilustrar la diferencia existente entre las causas verdaderamente tales y las causas complementarias. en general. y.. Luego la obra de laque se sirve el enseñante cuando utiliza un nombre ha de provenir de un artesano que conoz . más allá. y que una de las funciones primordiales del instrum ento nombre es el «enseñar [d id ásk ó] mutuamente»39. El establecim iento de este peculiar «artesano de los nombres» requiere más de dos movimientos. Una vez dispuesto el instrum ento. todo esto. valga i aclarar que dichas «trama» y «urdimbre» no son sino el valor y la moderación. 388bl-2). y. que no titubeos. in extenso. como compendio de aquellos dos tipos de artes enfrentadas: "Ahora bien. Acerca de d iakritiké Platón sólo se pronuncia en. dixit recordémolo--: " Y cu an do tejem os. que posea téchné. como análogos a la de la lanzadera y su actividad tejer.. La analogía del arte de tejer propuesta como paradigma del arte político es nuevamente recordada por Platón justo al finalizar el D iálogo.

hay un uso enfático del «tú» (so/). supra. infra. la ley (nom os).. es este descuidado lapsus de Hermógenes. Y es que la manera en que Sócrates va envolviendo gradualmente a Hermógenes en este sitio logra los más finos grados de sutileza. ya lo vimos. registra y describe muy bien el diestro movimiento anterior: “Por supuesto q u e existe una m ultitud d e legisladores. 62 y ss. quien procura mantener fidelidad y simpatía con la mesurada postura convencionalista de Hermógenes. pero Sócrates h a b la del experto. é l tom a nomos en e l sen tido d e ley [o «convención»]. así como un avance. vierte por nom os «uso» (in. en uno y otro caso. no obstante reconociendo la inicial postura moderada de Hermógenes44. que sin siquiera percatarse pasa de enunciar su postura desde una esfera de uso puramente personal a hacerlo desde una social. el uno de sonidos. según parece. tal vez para amenguar lo unilateral que vertirlo por «ley». creemos. cf. París. H erm ógenes. supone. J. GOLDSCHMIDT (Essai sur le «Cratyle». el cu al es el artífice [démiourgós] qu e m ás rara vez ap a rece entre los h o m b res ”43 (3 8 8 e8 -3 8 9 a 2 ). figuras y sonidos. L CALVO. y luego. la aprovecha al máximo para articular una definición suya propia que cala muy bien con la apretada y cuidadosa argumentación que en torno al nombre ha venido entretejiendo. así como ocurre con cualquier artesano diestro (como en el caso. ed cit .. en 3 8 8 e l) qué tan bien conviene a Sócrates dicha definición. cu an d o utiliza un nom bre.. dentro de esa definición en extremo convencionalista del nombre. im poner un nom bre. Y éste es. Hermógenes. . desde el marcar distancia con el pronombre «tu» (soi). el legislador [n om oth étés ]. Aquí vale hacer una pequeña prpcisión. para conservar el convencionalismo moderado de Hermógenes (quien dentro de su equívoca argumentación. Sócrates da cien vueltas a l pobre H erm ógenes. el «legislador»: “¿Te p arece que el enseñante. hasta unas líneas más abajo. loe cit. de o el carpintero o el herrero) el «artesano de los nombres» ha de poseer téchn é — Sócrates dixit: “No es tarea d e todo hom bre. La oportunidad que el descuidado Hermógenes brinda a Sócrates éste no la deja pasar. tan sólo se apresta asentir: “ A sí p a r e c e ” (389a3) W. DOMÍNGUEZ. también. a Hermógenes. descabellado ya. que la palabra «ley». el que aprovecha Sócrates para mostrárnoslo como convencionalista a ultranza. para Platón éste no es otro q u e el filósofo.. la esencia de cada cosa mediante letras y sílabas. 1940. habla del «nominador». GUTHRIE. para hacerle justicia frente a la versión ultra convencionalista que del mismo personaje nos ofrece Sócrates. el otro de figuras. Pág. más allá. Además. aquí. e l ) . utiliza la obra d el legislador [nom othétés ] ”41 (3 8 8 e l). K C. quien nos lo proporciona es el uso40. dixit: “¿No crees tú q u e [los nombres de los que nos servimos] quien nos los proporcion a es el uso [la ley: n om os]?” (388d 8). entendida como «ley». Sócrates. Sócrates había advertido como una inconsistencia en la argumentación de Hermógenes en su versión de teoría co n v en cio n a lista y su poco delicado uso y com prensión de los términos en la postulación de la misma: “n o soy ca p az d e creerm e qu e la exactitu d de un nom bre sea otra que p acto y con sen so (. en 424a. a semejanza de los imitadores músico y pintor. deducir al nom othétés. 45 Versión de A. lo que aquí ocurre es el cumplimiento de aquello que. sin o por conven ción y h áb ito d e q u ien es suelen p on er n om b res” (3 8 4 c I0 . L. cuyos nom bres distinguirán correctam ente las esen cia s de sus objetos y. donde. Sócrates. introducir la suya más radical de. supra. 3 8 4 cl0 -e l. que. 388d8).que simpatiza con nom os. sin o tan sólo d e un h aced or de nom bres [onom atourgós ]42. en una hermosa faena que deja muy bien claro quien comanda la lidia. Como antes anotamos.. adjudicándole una postura -u n a opinión. puede también imitar en su caso. Por otro lado. 42 Infra. en un primer momento habla indistintamente de sy n th ék é y hom ología («pacto» y «consenso»). no obstante sepamos por lo que se viene (la formulación de la figura del n om othétés. Ver nota # 40. 44 Recordemos. ap arte d e eso. que perfectamente permite a Sócrates adjudicársela al ultra convencionalista (a lo menos así se lo retrata en el D iálogo: la contraparte del ultra naturalista Cratilo que pronto se vendrá) Hermógenes.26 . ed cit. que no son sino. nuevamente. a partir de nom os. CALVO. de aquél «que pone los nombres» (o n om astikós ). Continuando. también la delicadeza que para vertir n om os demuestra ). Platón. Conato de balances 4 1 Versión de A. en constraste con su real postura más bien moderada. involucra también la costumbre -éth o s-). en e l sen tido de qu e los dos conceptos eran 40 En su versión del D iálogo. com o nosotros sabem os. cu an do es eviden te que H erm ógenes los usó en su otro sentido d e costum bre.j. quien por supuesto no reparará en esta cuestión y. indistintamente también. DOMÍNGUEZ.) Y es q u e n o tien e ca d a uno su n om bre por n aturaleza alguna. L a d efen sa d e V . Aquí Sócrates clava hondo el estoque. de n om os y éth os («convención» y «costumbre»).

Nos aprestamos. y ex am in em os a dón de m ira el legislador a l im poner los nom bres. revisados los pases. 4 1 Versión de A. pues. quien. 1992. . una sencilla semblanza que de n om os hace Tomás CALVO: “ En sen tido am plio. a Sócrates lo que le interesa es la ley. de alguna manera. págs 74-75. la creen cia u opin ión d e q u e tal con du cta es rech azab le por los motivos qu e sea). «Nomos» significa. Hermógenes. en efecto. lo vimos. las leyes d e Solón y su ulterior d esarrollo " 46. El nomos (o los nomoi. no es la obra de un n om othétés. la opinión tal com o an teriorm en te la h em os caracterizado: todo uso o costum bre sociales se asientan en alguna opinión o creencia. relacionó n om os con éthos fue. m odos de com portam ien to vigentes en una colectividad y firm em ente establecidos. con estaciones en physis Antes vale notar el especial énfasis puesto en la acción de mirar. ahora hacer una pequeña digresión í aclaratoria. en ciertos contextos. N om os. costumbre o uso sociales [versión de Hermógenes]. El én fasis es nuestro. pág. siqu iera sea d e m odo inexpreso (Así. en ed cit. en este caso. en segundo lugar. en el ver -a l e id o s . En tercer lugar. 43 W . el [ carácter estable y com unitario que la soporta Valga. Nomos es opinión. q u e no son circu n stan ciales o p asajeras sin o estables y bien asen tadas. q u e expresan la vida de la polis. c a b e señ alar qu e la noción d e costum bre connota. Í Una vez contrastadas las versiones. «nomos» significa opinión o creencia sien do sin ón im o.27 indisolubles en la m ente griega. sin o colectivas. un rasgo d e normatividad q u e no se d a necesariam ente en la m era idea d e opinión. nota 16. eso bien lo sabemos. Le somos todo oídos. legalm ente san cion adas. se trata d e opiniones no individuales. La noción d e costum bre com porta los dos rasgos señ alados anteriorm ente. Nomos. Es fu n dam en talm en te la constitución. n o e s la obra d e un nomothétés”45. el conjunto de las leyes por las cu ales se rige una colectividad [versión de Sócrates]. es decir. 17. de «dóxa». en la acepción de costumbre. 4 6 T. K. en ed cit. p erfectam en te explícito.. El rasgo d e n orm atividad es. vale atender la invitación de Sócrates: | “Sigamos. pero no una opinión cu alqu iera sin o caracterizada por dos rasgos fu n dam en tales: en primer lugar. L as costum bres son. «nomos» significa la ley. es errónea. un nuevo motivo añadido a la i composición. ad em ás. en la acep ció n d e costu m bre. Investigem os ' esto partiendo d e lo an tes d ic h o ’’*'' (3 8 9 a ). DOMÍNGUEZ. CALVO MARTÍNEZ. tal vez. en fin. opiniones. C GUTHR1E. ahora.propiamente dicho. a incursionar [ en los pantanosos terrenos eidéticos. L a noción d e costum bre connota. P or lo dem ás. com partidas por una colectividad. a l m enos. en plural) son las norm as. la costum bre de no com er carn e hu m an a im plica. también sabemos la acepción que de n om os a Sócrates interesa. a l m enos im plícitam ente.

] ¿No es cierto que nos enseñamos unos a otros y que distinguimos las cosas como conviene? [. ¿qué hacemos al usar los nombres? [. pues al ser asignados como voces que ‘re-presentan’ las cosas. algunos nombres utilizados en la ciencia. Urano. el preclaro. Perséfone. Sin embargo. o que designa correctam ente todas sus características? ¿Qué posibilidades reales de escrutar los objetos tenem os entonces a partir de los nombres? . Hades. ¿cómo explicaría Ud. En los prolegómenos del Cratilo. rymbein (hacer girar): todas estas cosas las imita [el que hace los nombres] principalmente con la fuerza de la y (rhó). asimismo argumenta que es por el influjo de un ‘Hacedor de nombres' que éstos tienen la posibilidad real de cumplir con las tareas de ‘instruir’ y ‘distinguir’. le pareció al que pone los nombres un excelente instrumento del movimiento. adaptándolas por conformidad. ¿cómo considera lid que d ebe ser im plem entado el nombre para ‘trabajar’ con él? ¿Considera Ud. pues. el amor. ereíkein (desgarrar). Hera. kermatídsein (desmenuzar). la venganza.. Son célebres. que se mantiene). según la propuesta de Sócrates. Conforme a la anterior argumentación de Sócrates. En este orden de ideas. el sagaz. la de manifestarse apropiados a aquello que designan. En primer lugar. con sólo escucharse el nombre de Apolo. girar). constituye com o tal una indagación del Ser. el prepotente. que el nombre designa efectivam ente la realidad de la cosa? 2. como: Tántalo. Sócrates plantea el problema del nombre en los siguientes términos: “Dado que el nombre es un instrumento. com o: “aerostato” (del griego aér. según creo.. ¿cómo considera Ud.. la poesía. La exigencia que Sócrates hace a los nombres es. m edida).. el astuto. es un argumento correcto en relación con los nombres? 4. la medicina. veía que la lengua se detiene lo mínimo y vibra al máximo en esta letra: por eso me párese que se sirvió de ella para dichas palabras” (426d-e). la prestidigitación. en el mismo rheín (correr) y en rhoé (corriente) imita con esta letra la traslación. thryptein (triturar). en un primer momento. y además en trómos (temblor). aire y status. en orden a imitar con él la traslación (phorá). etc. Y por eso la utiliza con frecuencia en ese sentido. Zeus. a todo oyente le fuera revelada la personalidad del dios en quien se encuenran. Si el nom bre no encuentra para Sócrates. en cuanto elemento.considera Ud. grandioso el esfuerzo de Sócrates en la primera parte de el Cratilo por justificar la relación dios-nombre. en cuyo afán evalúa la naturaleza y acciones de los dioses. el vil. más determinación que como ‘instrumento’. Sócrates afirma que: “no es imposible aprendery descubrir las cosas más que aprendiendo los nombres o descubriendo nosotros mismos cuál es su naturaleza” (483b). Es. sin lugar a dudas.? 3. Pues. a partir del análisis etimológico de nombres que aparecen en la obra de Homero. un instrumento que sirve para señalar y para distinguir la esencia. “m anóm etro” (del griego manos. como la lanzadera lo es para hacer un tejido” (388b-c). ai respecto. ¿. el hrrendo. los ejemplos de Sócrates que ilustran la elocuencia del sonido /e/ para reflejar el movimiento: “la q (rhó). etc. Deméter. en una primera instancia. la supuesta naturalidad de los mismos? ¿Hasta qu é punto la práctica m inuciosa de la descripción de orden fonológico. thraúein (quebrar). que el nombre. Poseidón. la música. más loable sería por ejemplo que. han de subrayar su acomodación a ellas. "heliótropo” (del griego hélios. Apolo. Una vez ‘asignados' los nombres. ligero y metron. siendo quien es Apolo a un tiempo el magnánimo. según la Teogonia griega. según la cual se explícita la esencia (el contenido) de la cosa nom brada . así como en trachys (áspero) y también en verbos tales como kroúein (golpear).] El nombre es. el aterrador.28 Comprensión y discusión 1.. Plutón. el prudente. sol y trepein.

el imperio de la razón. Huérfano desde la ninez. destinados al público en general. Aristóteles pasó allí veinte años. al enviudar. viajó a Mitilene. Al contrario de lo que sucedió con Platón. de C. en el 344 a. señalan ya . que ordenó estos escritos “a continuación” o “más allá” (significado de la preposición griega “meta”) de los libros de física La extensa obra de Aristóteles. La filosofía de Aristóteles. Con el tiempo. Alejandro subió al trono y. a la muerte de Platón. . abuelo de Alejandro 111 el Magno. de C. Sobre el alma — Los ocho libros de Política — Obras sobre literatura: la Retórica y la Poética — Metafísica. de C. él mismo fue el médico del rey Ainintas II de Macedonia. en el 335 a. pero cuyo saber es insuficiente si no va acompañado de su práctica. Aristóteles contrajo matrimonio con una sobrina de Hermias. como coincide. con una antigua esclava del tirano. se redondea con una doctrina ética y política cuyo intelectualismo no representa. en los que colaboró en la enseñanza y publicó algunas obras que desarrollaban las tesis platónicas. por entonces bajo el gobierno de los macedonios. Las obras de Aristóteles pueden clasificarse. y le dedicó un himno.29 ARISTÓTELES esotéricos. de C. discrepa de ésta tanto. en el caso de Aristóteles sólo se han conservado los escritos Del cielo. pues la vida feliz es por excelencia la vida contemplativa. Allí supo de la muerte de Hermias. fue llamado a la corte de Macedonia por Filipo II para que se encargara de la educación de su hijo y heredero Alejandro. sino de lo razonable. de C ). sino por un recopilador posterior. llamado así por estar situado en un jardín próximo al templo de Apolo Licio.. crucificado en el 341 a. que recogen pequeños tratados o cursos impartidos por Aristóteles en el Liceo. la teoría del mundo físico y la doctrina del alma como entelequia del cuerpo. ciertamente. probablemente invitado por Teofrasto. Hijo de una familia de médicos. Se trata de una colección de catorce libros. ' En el 342 a. protector de las ovejas contra los lobos. hoy Stavro en 384 a. y luego.. que se inicia con el hallazgo de un instrumento para la cjenciay que culmina en una metafísica a la cual se subordina la teología. le permitió regresar a Atenas. así como los numerosos intentos-de conciliación entre ambos pensadores. donde Aristóteles dictó sus enseñanzas en el Liceo. [ : Filósofo griego nacido en Estagira. Se trasladó a Atarnea y fue consejero político y amigo del tirano Hermias. donde el clima político contrario a Macedonia no le era favorable. por los persas a causa de su amistad con Filipo. por entonces un muchacho de trece años. mientras que se han perdido los exotéricos. de quien fue un brillante discípulo. edificada sobre la platónica. como muestra de agradecimiento a su preceptor. Tal práctica se sigue inmediatamente para el sabio del reconocimiento de la felicidad a que conduce el simple desarrollo de la actividad racional humana. sin embargo. de la cual tuvo un hijo.marcho a Atenas cuando contaba diecisiete años para estudiar filosofía en la Academia de Platón. recopiladas en la antigüedad con el nombre de Órganon o “instrumento” para pensar rectamente — Escritos sobre ciencias de la naturaleza: Física. El ideal griego de la mesura se manifiesta de modo ejemplar en una moral que es. de C. enseñable. Aristóteles rompió con la Academia y abandonó Atenas. pues sus teorías experimentaron una notable evolución a lo largo de su vida. denominada escuela peripatética por la costumbre de dictar las enseñanzas y mantener las discusiones durante largos paseos. A la muerte de Filipo. Nicómaco. por 10 menos. El corpus aristotélico ha llegado hasta nosotros de acuerdo con la ordenación por materias que realizó Andrónico de Rodas (siglo I a. la frecuente tensión entre los platónicos y los aristotélicos. de C. La palabra “m etafísica” no fue usada por Aristóteles. En el 348 a. quien olvida el orden cronológico y por tanto introduce problemas de interpretación. derivados de las lecciones impartidas en el Liceo. en distintos grupos: — Obras de Lógica. los discípulos de Aristóteles constituyeron una institución comparable a la Academia platónica. Escritos que tratan de las causas generales de las cosas. según su contenido. y quizá no antes de su muerte. De la generación y corrupción.

La lógica en sentido técnico equivale a la lógica formal. Ahora bien. Aristóteles desarrolla su pensamiento en extensión no sólo por su afán de abarcar todos los saberes. Pero quizá su aportación más relevante sea su Ilógica. la lógica en sentido amplio. según el cuai es primariamente —o. la precisión y detalle con que han sido elaboradas las primeras la convierte en un modelo para toda ulterior investigación lógica. lo mismo que la sofística. . este instrumento u Organon es precisamente la lógica. de una facultad o de una técnica. la lógica aristotélica puede entenderse en dos sentidos: uno. según el cual se trata. en lugar de en la dialéctica propuesta por Platón. y otro. El naturalismo de Aristóteles se muestra en las numerosas y detalladas descripciones de animales y plantas. Aristóteles propuso replantear la clásica pregunta por el ser en cuanto ser por la pregunta por la sustancia. En efecto. con la materia como sustrato permanente. Jaeger. atiende particularmente a las dificultades que plantea en la explicación del mundo la contradicción entre la necesidad de estudiar lo individual y contingente y el hecho de que solamente un saber de lo universal puede ser un saber verdadero. como indica W. Bochenski y otros autores. cedió la dirección del Liceo a Teofrasto y se retiró a Calcis. una apariencia de la filosofía. tiene un cariz estrictamente crítico que no basta para un conocimiento positivo. aunque en ella se presta atención sobre todo a las fórmulas lógicas y no a las reglas de inferencia. como lo han hecho Lukasiewicz. la ciudad natal de su madre en la isla de Eubea. según Aristóteles. más amplio. como la platónica. En el 323 a. Aristóteles. si se quiere también— una vía de acceso a la realidad. Recordando la muerte de Sócrates. a diferencia de su maestro. Mas una ciencia de esta índole no puede satisfacerse. a lo que se ha llamado posteriormente lógica material o también gran lógica. formalista. que en su primera acepción significa el ente concreto. La lógica formal constituye una de las piezas maestras del pensamiento del Estagirita y puede ser examinada. es decir. fue acusado oficialmente de impiedad por haber dado a Hermias la consideración de ‘inmortal’ en el himno compuesto por él. La dialéctica. sino porque. aunque la lógica de Aristóteles es simplemente formal y no. compuesto de materia y forma. como la de los estoicos. En vez de ella debe elaborarse un instrumento para el saber que muestre su eficacia en todos los aspectos y no sólo en el crítico. el cambio no es explicado ya como apariencia sino como juego entre potencia y acto.30 claramente el hecho de la coexistencia de una raíz común y de una considerable divergencia.. de C. donde murió pocos meses después. Ante todo. 'Ikl es el tema alrededor del cual gira todo el pensamiento aristotélico que quiere ser ciencia de lo que es en verdad sin sacrificar en ningún momento lo concreto y cambiante. con la dialéctica En sus libros dedicados a la filo so fía prim era. que es. a la muerte de Alejandro. desde el punto de vista de la moderna lógica matemática con muy notables resultados. estricto. y su concepción del universo como esférico y geocéntrico será dominante hasta Copérnico. se produjo en Atenas una reacción contraria a la dominación macedónica. basada en el silogismo y en el análisis deductivo. su modelo se mantendría casi inalterado hasta el siglo XIX. sospechoso de serle favorable. En su Física. con lo que se aleja definitivamente de Platón.

pues. Madrid B995 Traducción de Miguel Candel Sanmartín. pensamiento y realidad. así como las letras no son las mismas para todos. ni siquiera hay un nombre con el que llamarlo — pues no es un enunciado ni una negación— . De esto hay un ejemplo significativo: en efecto. tampoco los sonidos son los mismos. <de modo que> necesariamente ha de darse en ella una de las dos cosas.: en ep a ktrok éles4. a menos que se añada el ser o el no ser. las afecciones del alma. ninguno de los cuales es un nombre. Nombres simples y compuestos. a continuación. otras veces. pues. y ninguna de cuyas partes es significativa por separado: en efecto. la hay también. uragélaphos. a veces. Escritura. lo <que hay> en el sonido son símbolos de las afecciones <que hay> en el alma. «Sobre la interpretación». Las cosas. Por conven ción < quiere decir> que ninguno de los nombres lo es por naturaleza. «Caballo hermoso» o «el caballo es hermoso». No-hombre no es un nombre. kélés5. v. pues. pero por separado no lo es de nada. pero no es verdadero ni falso. se asemejan a la noción sin composición ni división. Sin embargo. El nombre. (Nombre propio compuesto de dos partes {Kall. [hermoso» y «caballo». v. Los casos Nombre. pero no. 5 10 15 2. Así. por sí mismos. en cambio.e ippos) que con otra disposición morfosintáctica significan. así también <ocurre> en el sonido: en efecto. es un sonido significativo por convención sin < in d icar> tiempo. de esto se ha hablado en los < escrito s> sobre el alma. en K állípp os2. y la [ escritura <es símbolo> de lo <que hay> en el sonido. en cambio. ippos no significa nada por sí mismo.gr. En cuanto a d e Filón o p ara Filón6 y todas las < expresiones> por el estilo. pues corresponde a otro tratado diferente. qué una afirmación. fue atestiguado por ¡primera vez en el comentario de Ammoriio y en ia traducción armenia del siglo V d. el cierv o-cabrío1 significa algo. qué una declaración y qué un enunciado. Lo verdadero y lo falso { Antes de nada hay que exponer qué es un nombre y qué es un verbo y. < so n > las mismas para todos. ¡«Nave pirata». sin más o con arreglo al tiempo. aquello de lo que estas cosas son signos primordialmente. pues.. los nombres y los verbos. en éstos tiende < a serlo> . puesto que también indican algo los sonidos inarticulados. f Tomado de: ARISTÓTELES. lo falso y lo verdadero giran en torno a la composición y ala división. 1 h ilónos . lit. cuando no se añade nada más: pues aún no son ni falsos ni verdaderos. de C. tal como aparecen en Kállippos. 20 25 30 16b Í . Pero. Ahora bien. también < so n > las mismas. pero digamos que es un nombre indefinido. Su definición7 consta de las mismas < n o ta s> que las otras < expresiones> . 16a Así. y aquello de lo que éstas ! son semejanzas.: «enunciado». animal fabuloso. Y.: hom bre o blan co. en Tratados d e lógica (Órganon). P h ilón i: genitivo y dativo. así como en el alma hay. qué es una negación.gr. lo que ocurre en los nombres simples no ocurre igual en los compuestos: pues en aquéllos la parte no es significativa en absoluto. Mave». voz. respectivamente. sino ' ólo cuando se convierte en símbolo.gr.31 SOBRE LA INTERPRETACIÓN* Aristóteles 1. v. respectivamente.: de los animales. como < sí o c u r r o en el enunciado k a ló s h íppos J . una noción sin que se signifique verdad o falsedad y . «discurso». no son nombres sino inflexiones del nombre. El título Péri H erm ánelas (Sobre la interpretación). 2 vols Editorial Gredos. | Así. del nombre propio P hílón Lógos.

El enunciado asertivo [o ‘apofántico’ (N. cosignifica tiempo y siempre se da acerca de algo. sino una inflexión del verbo. De las anteriorm ente dichas. decir por qué a n im a l terrestre bíp ed o es una sola cosa y no varias — en efecto. Necesariamente. Es un enunciado asertivo singular el que indica una sola cosa o el que tiene unidad gracias a una conjunción. sino que cosignifica una cierta composición. significa algo. sino que. en efecto. y es signo de lo que se dice acerca de otro Digo que cosignifica tiempo en el sentido de que. de lado esos otros — ya que su examen es más propio de la retórica o de la poética— . nota 2. pero digamos que es un verbo indefinido. no dice en ningún momento nada verdadero ni falso. 15 20 25 4. pero no 30 que sea o que no sea (aunque seria una afirmación o una negación si se añadiera algo). no será una unidad simplemente 15 porque se diga de un tirón— corresponde a otro tratado). si no se añade el es. En sí mismo.32 salvo que. pero no com o afirmación. todo enunciado asertivo < constará> de un verbo o una inflexión del verbo. y la otra es la compuesta de éstas. es meramente un sonido.8 En cambio. cualquiera de cuyas partes es significativa por separado como enunciación. cuya sílaba ys. pues. sino < só lo > aquel en que se da la verdad o la falsedad: y no en todos se da. en otro contexto. ni siquiera ser o n o ser es signo de la cosa real. El verbo.: <afirm ar> algo acerca de algo o <negar> algo de algo. sin embargo.: d e Filón está o no está. y. El ejemplo griego es mys «ratón». en los <térm inos> dobles sí tiene significado I7 a cca d a p a r t o . pues. ya que no es posible decir que indiquen algo con el sonido de tal 20 modo que lo aseveren bien a preguntas de alguien. j 5.: la plegaria es un enunciado. la una es la aserción simple. el enunciado9 de hom bre. o el será. El enunciado y sus clases. y el siguiente la negación. 5 v. De manera sem ejante. tanto existente como no existente. en este caso. pero no es verdadero ni falso. sino por convención. por ejemplo. Así. de los ed. pero no como un instrum ento < n atu ral> . bien a iniciativa de uno mismo. los demás < sólo> 10 tienen unidad gracias a una conjunción. ahora bien. en efecto. digamos que el nombre y el verbo son sólo enunciaciones. cosignifica que se da ahora. ya que se da por igual en cualquier cosa. o algo sem ejante. Así. ya que <el objeto> del presente estudio es el < enunciad o> asertivo. por más que diga lo qu e es a secas. A no está sa n o y n o está en ferm o no lo llamo verbo. v. no todo enunciado es asertivo. y el que escucha descansa— . dichos por si mismos. siempre— . y ninguna de sus partes tiene significado separadamente. no dicen verdad ni falsedad — el nombre. que no es posible concebir sin los componentes. en el sentido de lo que < se dice> acerca de un sujeto. Y siempre es signo de lo que se dice acerca de otro.: un discurso < lógos> ya compuesto ‘ De nuevo Aristóteles toma como ejemplo un caso límite: ni siquiera una sílaba que en otra cadena morfosintáctica tendría significado por sí misma lo tiene cuando forma parte de una unidad semántica simple. y aquél el < tiem po> que envuelve <al p r e s e n to . Todo enunciado es significativo. y son múltiples los que no < indican> una sola cosa o los que no van unidos por conjunción.)] Enunciado es un sonido significativo. no es nada. ¡ 5 v. j ¡ j ] j . unidas a es o era o se r á . mientras salu d es un nombre. pues. en efecto. 3. en cambio. no es en modo alguno un enunciado asertivo (ahora bien. tampoco estab a san o o estará san o es un verbo. Peculiaridad del verbo ‘ser’ como verbo «puro» 10 Verbo es lo que cosignifica tiempo. como ya se ha dicho. Digo que hom bre. Dejamos. una sílaba de hom bre no < es significativa> : en efecto. en efecto. podría significar «cerdos» (aunque en ese caso transcribiríamos hys. por tener la vocal aspirada Cf. an u n ciado equivale concretamente a defin ición . está sa n o es un verbo: en efecto. o el era.gr. pero no indican en modo alguno si existe < algo> o no: en efecto. supra. pero no en sí misma. v.gr.gr. 9 En este caso.gr. Aserciones simples y aserciones compuestas El primer enunciado asertivo singular es la afirmación. los verbos son nombres y significan algo — pues el que habla detiene el pensamiento. como ya de ha dicho. tampoco en ratón es significativo -fon. pero no hay nombre para <designar> su diferencia cresp ecto del verbo propiamente dicho>. y se diferencia del verbo en que éste cosignifica el tiempo presente.

es a la vez verdadero decir que es <el> hombre blanco y que no es < el> hombre blanco. pues. no habrá afirmación en que lo universal se predique del predicado universal. v. a es < el> hom bre blanco. y de igual modo respecto a los tiempos distintos del presente.: es Sócrates blan co — no es Sócrates b lan co. no siempre 30 < es> verdadera la una y falsa la otra. sino que < se tom a> universalmente— . La oposición de las aserciones: contradicción y contrariedad Puesto que.: no < es> todo hom bre b lan co y es algún hom b re blanco. 15 Digo. v. . como. pero no universalm ente. 6. Universal y singular. predicar universalmente sobre el predicado universal no es verdadero: en efecto. una afirmación. unas son universales y otras singulares — llamo u niversal a lo que es natural que se predique sobre varias cosas y singular a lo que no. no se usa Umversalmente en la aserción. necesariamente <cada> una de las dos ha de ser verdadera o falsa. cuando se asevera sobre los universales. como quiera que es posible. y una negación es la aserción de algo separado 25 de algo. mientras que las opuestas a ellas cabe <quc lo sean> en relación con la misma cosa.gr. cabría negar todo lo que uno afirma y afirmar todo lo que negara. Y llamemos contradicción a eso. por ejemplo. a toda negación. en cambio. ni de ninguna de las otras maneras que 35 distinguimos contra las distorsiones sofísticas). a < es> todo h om bre blan co. como aseverar que se da lo que no se da. y es <el> hombre bello y no es <el> hombre bello. con arreglo a la división de los tiempos. así que es evidente que a toda 30 afirmación se le opone una negación y. aunque las cosas designadas puede que sean contrarias — llamo aseverar 10 de manera no universal sobre los universales. < e n > todas las que son contradicciones universales de los universales.gr. por lo tanto estas últimas no pueden ser simultáneamente verdaderas. otras veces en alguno de los singulares. si se asevera universalmente sobre lo universal que algo se da o no. Ahora bien. <se oponen> contrariam ente la afirmación de lo universal y la negación de lo universal cco m o 20 tales>. Ahora bien. < n o e s > ningún hom bre blanco -.: < es> tod o hom bre blan co — no < es> todo hom bre blanco. pues. es todo hom bre todo an im al. n o es < el> hombre blanco. por ejemplo.: < es> todo hom bre justo — < n o es> ningún hom bre justo. Así. v. pues. en efecto.gr.gr. 25 Así. < e n > todas las <que versan> sobre los universales de manera no universal. de las cosas. que se opone contradictoriam ente a la negación la afirmación que significa lo universal respecto a lo mismo que < la negación significa> de manera no universal. v. pues todo no significa lo universal. en cambio. La afirmación y la negación Una afirmación es la aserción de algo unido a algo. unas 17b veces en alguno de los universales. a la afirmación y la negación opuestas.33 La aserción simple es un sonido significativo acerca de si algo se da o no se da. hom bre es de las < co sa s> 40 universales y Calias de las singulares— . por ejemplo. necesariam ente hay que aseverar que algo se da o no. tanto aseverar que no se da lo que se da. habrá aserciones contrarias — llamo aseverar 5 universalmente sobre lo universal. v.gr. 7. < n o es> ningún h om bre blan co — es algún hom bre blan co. y también < e n > todas las <que versan> sobre lo singular. digo que se oponen la <afirm ación y negación> de lo mismo acerca de lo mismo (pero no de manera homónima. no hay i <aserciones> contrarias. siendo hom bre universal. en efecto.

18a bien de alguno de los universales. 18b necesariam ente será blanco o no será blanco y. es necesario que o la afirmación o la negación sea 30 verdadera o falsa. En cambio. es evidente que también la primera significa. o nada — pues no es ningún hombre caballo— . se dice una falsedad y. queda dicho que una sola afirmación se opone contradictoriamente a una sola negación. pues. Es manifiesto que la negación de una sola afirmación es también una sola. si toda afirmación o negación < e s> verdadera o falsa. y también sobre los singulares. 8. Si. pero no significa esto último ni a la vez ni necesariamente. pues. si b lan co significa una sola cosa. es evidente que uno de los dos dice necesariam ente la verdad. y <de las contradictorias> sobre los universales como universales siempre la una c h a de ser> verdadera y la otra falsa. en cambio. sino otra distinta de aquella). En cambio. En efecto. Así. no es una sola la afirmación. sobre los universales no dichos universalmente no es necesario. y a la de es < el> h om bre blanco. En efecto. así que necesariamente la afirmación o la negación ha de ser verdadera. la de no es < el> hom bre blanco. éstas 25 significan varias cosas y son múltiples. < n o es> ningún h om bre blan co — es algún hom bre blanco. bien de alguno de los singulares. y si se convierte en algo. y de la misma cosa. o como universal o como no universal. Las aserciones equívocas y su oposición Es una sola la afirmación y la negación que significa una sola cosa acerca de una sola cosa. no lo es. por ejemplo: es Sócrates blan co — n o es S ócrates blan co (si <negara> alguna otra cosa o la misma de alguna otra. y cuándo es verdadera o falsa. si se dice una falsedad. de modo que en esas <asercioncs> no es necesario que una <de las com ponentes de la> contradicción sea verdadera y la otra falsa. La oposición de los futuros contingentes Así. la <negación> n o < es> todo hom bre blanco. y por qué. pues. v. si no se da. Es < el> hom bre blan co — no es < el> hom bre blanco. bien de manera universal siendo universal o bien de manera diferente. será verdad afirmarlo o negarlo. como ya se ha dicho. Unidad y pluralidad de las aserciones. si hay un solo nombre para dos cosas de las que no resulta una sola. 9. y a la < afirm ación> 5 < es> todo h om bre blan co. si toda afirmación es verdadera o falsa: pues en las cosas de ese tipo no se darán ambas a la vez. y 10 cuáles son éstas. pues. digo. con los singulares futuros no < ocu rre> igual. en < el> m anto blan co no < sería > una sola afirmación: pues eso no se diferencia en nada de decir: es < el> ca b a llo b lan co y es < el> h om bre blan co. a la de < es> algún hom bre blan co. si uno dijera que algo será y otro dijera que eso mismo no será.gr. pues es preciso que la 40 negación niegue lo mismo que afirmó la afirmación. si es blanco o no es blanco. Ello podría parecer a primera 35 vista absurdo.34 en efecto. y que las contrarias son otras.: si alguien pusiera el nombre de m anto a un 20 caballo y a un hombre. ya que no es < el> h om bre blan co parece significar a la vez también que <no es> ningún hom bre blan co.gr: 15 todo hom bre es blan co — no es todo hom bre blanco. no sería la opuesta. . en las cosas que son y que fueron. también necesariamente todo < lo afirmado o negado> ha de darse o no 35 darse. si es verdad decir que es blanco o que no es blanco. y. la de < n o es> ningún hom bre blanco. si < e s> feo no < e s > bello. y que no toda contradicción es verdadera o falsa. v. no se da. también acerca de esos casos se ha hablado ya. y cuáles son éstas. o varias cosas.

sea. sea necesariamente y el ser por necesidad sin más. ni dentro de diez mil años más que dentro de cualquier otro tiempo. no < sería > por necesidad. y hay muchas cosas que nos resulta evidente que se comportan así. y en otras es más <verdadera> y < se da> en la mayoría de los casos una de las dos cosas. necesariamente. pues. si no. de modo que también puede que lleguen o que no lleguen a ser. que <lo uno o > lo otro sea necesario. la afirm ación no es verdadera. y si < fuera verdad decir> que se darán mañana. <pensando>. sino que antes se gastará. además. cuando no es. Ahora bien. Pero tampoco cabe en modo alguno decir que ninguna de las dos cosas es verdad. y que cada . es necesario que lo que es. por ejemplo. cuando es. si es blanco ahora. de manera semejante. siendo falsa la afirmación. Ahora bien.10 pues es evidente que las cosas reales se comportan así aunque no < haya> quien afirme ni quien niegue. De modo que. Estos y otros por el estilo < s o n > . Y.gr. es necesario que llegue a ser. no será en absoluto cualquier cosa al azar ni será por azar: pues. entonces es manifiesto que no todas las cosas son ni llegan a ser por necesidad sino que unas <son o llegan a ser> cualquier cosa al azar y ni la afirmación ni la negación son en nada más verdaderas. y que lo que no es. ya sobre los singulares. en las cosas que no siempre se realizan exister la posibilidad de que sean y de que no sean. y que. y lo que llegara a ser siempre sería verdad decir que había de ser. y. de toda afirmación y negación opuestas.: que este manto de aquí es posible que se rasgue. si < fu era> por azar. y que nada de lo que sucede sea cualquier cosa al azar. pues <de otro m odo> lo mismo podría llegar a ser que no llegar a ser. entonces. entonces nada es ni llega a ser por azar. o bien dice la verdad el que afirma o bien el que niega). de manera semejante también en el caso de lo que no es. c ía s cosas> o serán o no serán no por afirmarlas o negarlas. eso no difiere de si algunos dijeron o no la contradicción. es preciso que ambas cosas se den. primero. no se dará. sería preciso que ni llegara ni no llegara a haber una batalla naval. de modo que necesariamente será cualquiera de las dos cosas que en aquel momento era verdad decir <que sería>. así. la negación no sería verdadera y. ya < versen > sobre los universales enunciados como universales. desde luego. que sería. ni será o no será. mañana 1 0 Es decir. y lo que es imposible que no llegue a ser. sin embargo. < en ese caso> resulta que. en general. dividiendo. 5 10 15 20 25 30 35 19 e 5 10 15 20 25 30 . nada impide que uno diga para dentro de diez mil años que habrá esto y que otro diga que no. lo que no es posible que no llegue a ser es imposible que no llegue a ser. Digo. sin embargo. pues.gr.35 Ahora bien. de cualquiera de las cosas que llegaron a ser. También en el caso de la contradicción < vale> el mismo argumento: por un lado es necesario que todo sea o no sea. pero cabe. Pero. si en todo tiempo se comportan <las cosas> de tal modo que uno de los dos dice la verdad. lo que llega a ser cualquier cosa al azar no tiene ni tendrá por qué ser así o no ser así. sino que todo sea y suceda por necesidad. que. los absurdos que resultan si es necesario que. por ejemplo una batalla naval: en efecto. De modo que ni sería preciso deliberar ni preocuparse. se dará tal cosa y. que. desde luego. cuando es. aserciones contradictorias. si hacemos tal cosa. si siempre era verdad decir que es lo que será. Si eso es realmente imposible pues vemos que el origen de lo que ha de ser radica en el deliberar y en el hacer algo <previo>. de modo que también <pasa e so > con todos los demás sucesos que se dicen según ese tipo de posibilidad— .: que ni será ni no será. no es necesario ni que todo lo que es sea ni que todo lo que no es no sea: pues no es lo mismo que todo lo que es. era verdad antes decir que sería blanco. la una sea verdadera y la otra falsa. es posible que no se rasgue: pues no se daría el que antes se gastara si no fuera posible que no se rasgara. sino que todas las cosas son < lo que son > por necesidad. no sea. v. si es verdad decir que <es> blanco y negro. ni llega a ser cualquier cosa al azar. todo lo que está es necesario que llegue a ser. en efecto. v. En efecto. y que vaya a ser o no. en efecto. pero no se rasgará. y no cualquier cosa al azar (en efecto. Así. Pues. no es posible que tal cosa no sea ni vaya a ser. Además. sería necesario que sucederá eso < o lo o t r o . de modo que siempre era verdad decir. no < cabe> decir.una de las cosas que llegan a ser se comportara de tal modo que llegara a ser por necesidad: pues lo que se dijera con verdad que había de ser no podría no llegar a ser. siendo esta falsa. que suceda también la otra en vez de la primera. no será cualquier cosa al azar.

Se com portan de manera sem ejante aunque la afirmación sea del nombre tomado universalmente. ha de ser una verdadera y la otra falsa: pues en el caso de las cosas que no son pero pueden ser o no ser no ocurre como en el caso de las cosas que son. es necesario que se produzca o no se produzca. nombre o verbo. o era. significa de algún modo una cosa indefinida— .: <A’> < B ’> es todo h om bre ju sto — n o es todo hom bre justo. mientras que los otros dos no. pero no que sea necesario que mañana se produzca una batalla naval ni que sea necesario que no se produzca. 30 En efecto. La oposición entre aserciones de verbo predicativo y entre aserciones de verbo atributivo. 46. digo que el es se añadirá a justo 25 o a no-justo. sin embargo. serán cuatro los < casos> en cuestión. o será. De modo que una primera afirmación y negación < e s> hay h om bre — no hay hom bre. con arreglo a lo ya establecido: en efecto. en la afirmación. En cambio. son verbos. 19b De modo que es evidente que no necesariamente. así como no está sa n o no es tampoco un verbo). 51b36-52al7 . pues.'2 se ordenan así. las oposiciones se dicen de 20 dos maneras. 1 1 Ver supra. n o es ju sto < el> h om b re . está todo no-hom bre — no está todo n o-hom bre. cuando el es se predica como un tercer <elem ento> añadido. sino 10 nombre indefinido — en efecto. v. de los que dos se comportarán como las privaciones según el orden de secuencia respecto a la afirmación y a la negación. en efecto. pues. y esto último es un nombre o algo anónimo. sino como queda dicho. y <puede ser> verdadera una más bien <que la otra> . o todos los demás por el estilo. Sin verbo no hay afirmación ni negación alguna. 1 2 A nalíticos Prim ero I. de nuevo está todo h om bre — no está todo hom bre.36 habrá o no habrá una batalla naval. Así. De modo que. sino cualquiera al azar. serán cuatro < casos> Entendamos lo dicho a partir del diagrama siguiente: <A > <D> <B> <G> es justo < el> h om bre — negación de esto. tal como se dice en los A nalíticos. aquí el es y el no es se añaden a ju sto y a no-justo. puesto que los enunciados son verdaderos de manera semejante a las cosas reales.gr. de toda afirmación y negación opuestas. necesariamente ha de ser verdadera o falsa c u n a u > otra parte de la contradicción. De modo que. lo cual ocurre en las cosas que no siempre son o no siempre no son: de éstas. y el mismo discurso en el caso de los tiempos fuera <del presen te > . con sujeto definido o indefinido 5 Puesto que la afirmación es la que significa algo acerca de algo. de modo que también la negación < se añadirá así> . no es no-justo < el> h om bre — negación de es no-justo < el> hom bre. capítulo 2. <donde> digo que el es se combina como tercer <elem ento>. pero no verdadera o falsa ya. pero no precisamente ésta o ésa. y es preciso que lo que hay en la afirmación sea una sola cosa y acerca de una sola cosa (antes se ha explicado ya11 el nombre y lo anónimo: pues a n o-hom bre no lo llamo nombre. cosignifican tiempo. o 15 llega a ser. es evidente que < e n > todas las cosas que se comportan de tal manera que pueden ser al azar 35 cualquier cosa y lo contrario. es ju sto < el> hom bre. 10. por ejemplo. la contradicción se ha de comportar de manera semejante. Digo. a continuación hay no-hom bre — no hay no-hom bre. debido a esto. Estas < asercio n es> . pues es. toda afirmación constará de un nombre y de un verbo o de un nombre y un verbo indefinidos.

Puesto que la negación contraria a es todo an im a l ju sto es la que significa que < n o> es ningún 15 animal justo. necesariamente habrá alguno <que lo sea> . v. y queda claro a partir de 10 siguiente.gr. está san o todo no-hom bre — n o esta sa n o todo no-hom bre.: — ¿ < es> todo hom bre s a b io ? — No: < es> Sócrates no-sabio En cambio. estás últimas son en sí mismas distintas de las anteriores. aunque sí cabe a veces que lo sean. en cambio las opuestas a éstas lo serán a veces. en estos casos d o s verbos> así colocados hacen el mismo < efecto > que si se añadiera es. también es verdadero afirmar. y el que diga no. Salvo que <en este último caso > no cabe que las diagonalmente opuestas sean verdad a la vez de 35 manera sem ejante. pues. pero no < es> todo hom bre s a b io sí es verdad: esta última es la opuesta. v. en efecto. así. Las <aserciones> que se oponen a base de nombres y verbos indefinidos. no hay que decir no todo hom bre. ni tampoco 1 1 Léase «la contradictoria» . si no añade nada. No habrá más oposiciones que éstas..: en estar sa n o y cam in ar. sino que el no.gr. la opuesta <a la primera. En todos los casos en que no encaja el es. está sano < el> n o-hom bre — n o e s t á s a n o < el> no-hom bre 10 pues éstas difieren de aquéllas por no <tom arse> universalmente. no < es> todo a n im a l ju sto y es algún an im a l justo. en efecto. pues siempre.. 5 en efecto. podría parecer que son com o negaciones sin nombre o sin verbo: pero no lo son.gr.: — ¿ < E s> todo hom bre s a b io ? — No: < es> todo hom bre no-sabio. la negación ha de ser verdadera o falsa. en 25 el caso de los universales no es verdadera la <afirm ación> dicha de manera semejante < a esta últim a>. ésas son dos < p a re ja s> de oposiciones.> que no es todo hom bre no-justo. no es no-justo < el> n o-hom bre — es no-justo < el> no-hom bre. la contraria. v. Y es manifiesto que en el caso de los singulares. sí es verdadero negar al ser preguntando. no habrá dicho más ni menos verdad o falsedad que el que diga hom bre. la negación.37 < D ’> < G ’> no es todo hom bre no-justo — es todo hom bre no-justo.gr. y sí es verdadera la negación. necesariamente. pues.35 hombre. < n o> es ningún hom bre justo. como por ejemplo en el caso de n o-hom bre y no-justo. de modo que el todo o el ningún no cosignifican nada más. sino que se afirma o se niega el nombre <tom ado> universalmente. Y éstas se siguen < a s í> : a 20 es todo hom bre no-justo. es manifiesto que éstas nunca serán verdaderas a la vez ni sobre la misma cosa. a es algún hom bre justo. • está san o < el> h om bre — no está san o < el> hom bre. v.13 30 aquélla.gr'. al usar como nombre no-hom bre. Es todo no-hom bre justo no significa lo mismo que ninguna de d a s frases> anteriores. es preciso añadir las mismas otras cosas. sino que < se tom a> umversalmente. esto último es falso. v.: está sa n o todo h om bre — no está sa n o todo hombre. hay que añadirla a hom bre: pues el todo no significa lo universal. y otras nuevas < se forman> al añadir algo a n o-h om bre como sujeto: <A” > <D ”> <B”> < G ”> 20a es justo < el> n o-hom bre — no es ju sto < el> no-hom bre. en cambio. Así.

Pero < en este caso> es preciso que el que pregunta distinga < al preguntar» si el hombre es tal cosa o no lo es. < haciendo> un solo predicado global de los predicados separados. Pero la primera es la negación de es < el> n o-hom bre blan co. v. y también decirlo como una única cosa. Dado que unas cosas se predican compuestas. pues. y otras en cambio no. ni aunque sea verdadera. por eso lo blanco no <será blanco> muchas veces. sin embargo.gr.: el hombre es seguramente animal. si < se dice de alguien que es> zapatero y bueno. una unidad: pues lo músico es blanco por coincidencia. pero. ni aunque alguien afirme una cosa única acerca de ésas — sino que el sonido será uno. la pregunta no. y eso combinado múltiples veces. En efecto. de una. y de nuevo.gr.: es blan co < el> h om bre — es < el> hom bre blanco. y la segunda de es blan co < el> hom bre. Pues.es única. pero se ha mostrado ya 5 que. cómo han de establecerse <esas cosas> . bípedo y civilizado. de modo que también el conjunto. En efecto. bien de la proposición. no si existe un nombre pero no hay una unidad a partir de aquellas. si Sócrates < es> Sócrates y hombre. si la pregunta dialéctica es la exigencia de una respuesta. pero lo blanco y lo músico no son una unidad: pues ambos son accidentes de lo mismo. a no ser que de las varias cosas resulte una compuesta. de modo que será hom bre blanco.: el hombre blanco es también músico. ¿cuál es la diferencia? Pues del hombre es verdadero decir por separado <que e s> animal y < q u e es> bípedo. Y aunque sea verdadero decir que lo blanco es músico. si hombre y bípedo. si bien sobre la misma cosa. ni el 1 4 Léase «contradictorias». De las cosas que se predican y de aquellas sobre las que viene a predicarse. 11. también hombre bípedo.gr. 1 5 Cf. pero sí que el animal < será> bípedo: en efecto. v. 20 25 30 35 40 21a 5 10 15 . bien de uno de los miembros de la contradicción. en cambio. no serán una unidad aquellas que se dicen por coincidencia. 7-8. si la negación de es < el> hom bre blan co no es la misma que la de es b lan co < el> hom bre. habrá varias negaciones14 de la misma < aserción> . si < es verdad> que < e s > cada cosa y tam biéii las dos juntas. Tópicos VIII. y también < d ecir> h om bre y b la n co y eso mismo como una única cosa. y eso al infinito. también el hombre Sócrates. si no es lo mismo. si <es verdadero decir> blan co. o bien no es < el> hom bre blanco. ! 10 de modo que habrá dos < contrad ictorias> de una sola aserción.1 5 Es evidente. Y aún. y. que el qué es tampoco es una pregunta dialéctica: pues es preciso que se haya dado a partir de la pregunta < la posibilidad de> elegir la aseveración del miembro de la contradicción que uno quiera. pero también surge una unidad a partir de esas cosas. y de nuevo.38 40 la opuesta esa. De modo que no < habrá> una afirmación única. no lo será por coincidencia. de h om bre es verdadero < d ecir> hom bre y < d ecir> blanco. Por eso tampoco el zapatero < será> bueno sin más. surgirán muchos absurdos. no es todo n o-hom bre justo. varias— . no es una afirmación ni una negación únicas. pues. 20b Aunque se haga una transposición de los nombres y los verbos. < la aserción» significa lo mismo. o bien no es < el> n o-hom bre blanco. lo músico blanco no será. m ú sico b lan co cam in an te. Digo una cosa. es evidente que. si alguien establece sin más que las combinaciones llegan a darse. el hombre y el cam inar no surge unidad. por otro lado. y la proposición es miembro de una contradicción. sólo hay una. al mismo tiempo. será. de modo que lo blanco no será músico. de es blan co < el> hom bre la negación < e s> n o es blanco < el> hom bre. es evidente que al transponer el nombre y el verbo se produce la misma afirmación y negación. no habrá una respuesta única a eso: en efecto. bien cada una sobre una cosa distinta. Aserciones compuestas 15 Afirmar o negar una cosa de varias o varias de una. Así. no < e s verdadero decir que es> también buen zapatero. pues. pero las afirmaciones. Así. Tampoco <serán una unidad> las cosas que están incluidas una en otra. también el conjunto. ni aunque afirme esas acerca de una sola — sino que igualmente < serán> varias < afirmaciones> — . decimos ahora. a partir de lo blanco. pues. en cambio. < es> todo no-hom bre no-justo significa lo mismo que < n o es> ningún n o-hom bre justo. Así. en cambio. ocurre que se dicen muchas cosas absurdas. v. Ya se ha hablado sobre esto en los T ópicos.

Por eso es concebible que se sigan mutuamente las < asercio n es> es p o sib le q u e sea y es p osib le q u e no sea . es verdadero. también en aquellos casos en que no se añade ser. entonces no es esa la negación: en efecto. sino no ca m in a < el> hom bre.: poeta. y las cosas supuestas son b la n co y hom bre.: lo necesario y lo imposible. también la negación de esto es no es ad m isib le q u e sea. La oposición de las aserciones modales Una vez definidas estas cuestiones. Entonces la negación de es p osib le que sea es no es p o sib le q u e sea.: la negación de < el> h om bre cam in a no es < el> n o-hom bre cam in a. 20 sino que. también la negación de lo que es posible que sea es lo que es posible que no sea. cuando se haya incluido. no siempre: com o. pero no siempre. Si embargo. pues presenta algunas dificultades. 12. es algo: pues la opinión acerca de él no es que es. sino falso — v. mientras que el pod er y el ad m itirse son las añadiduras que determ inan lo verdadero en el caso de lo que es posible que sea y lo que no es posible que sea. cuando no se halla incluido. pero el es no se predica en sí mismo acerca de Homero. tam bién será verdadero decir la cosa concreta sin más. cuando en lo que se añade se halla incluida alguna de las cosas opuestas de las que se sigue una contradicción. v. pues. pero no lo que no es posible que sea. En cambio. no es verdadero decir que lo que no es. Si. pero. Pero es p osib le qu e sea y no es posible q u e sea nunca < serán verdad > a la vez: pues se oponen.: si la negación de ser < el> hom bre es rio ser < el> hom bre. O bien. y acerca de lo imposible y lo necesario. pues es en cuanto poeta. y de ser < el> h om bre blan co es no ser < el> h om bre blanco. de modo que también se dará en ello la negación: pues lo capaz de caminar puede también no caminar. Y de manera sem ejante en los demás casos. la negación de es p osib le q u e no sea es no es p osib le qu e n o sea. v. En cambio. Homero es algo. igual que en los casos anteriores lo determinan el ser y el no ser. o bien se afirma y se niega lo mismo a la vez acerca de la misma cosa. así com o en aquellos casos el ser y el no ser son añadiduras. la razón es que todo lo que es posible de este modo no siempre es efectivo. no es verdadero. 35 21b 5 10 15 20 25 30 35 22a 5 . parece que la misma cosa puede ser y no ser. si es así en todo.39 hombre < será> hombre animal u hombre bípedo: pues lo bípedo y lo animal está incluido en el hombre. y lo visible puede también no ser visto. pues no hay ninguna diferencia entre decir que < e l> hombre camina o decir que < e l> hom bre es uno que camina— . no ser < el> n o-hom bre. o bien las afirmaciones y negaciones no se forman con arreglo al ser y el no ser añadidos. ' ) primero es imposible. si entre las <expresiones resultantes> de una com binación de <térm inos> se oponen entre si todas las contradicciones que se ordenan con arreglo al ser y al no ser. en cuanto es posible opinar de él. sino que no es. la misma cosa puede ser y no ser: pues tales < asercio n es> no son contradictorias entre si. es imposible que las enunciaciones opuestas acerca de la misma cosa sean verdaderas. será verdadero decir que el leño es < e l> hombre no-blanco y. cuando eso no se halla incluido.gr. entonces. En efecto. hay que investigar cómo se relacionan mutuamente las negaciones y afirmaciones de lo que es posible que sea y lo que no es posible que sea. v. y de lo admisible y lo no admisible.: llamar hombre a un hombre muerto— . De manera sem ejante. resulta de esto que. es verdadero d ecir< alg o> de la cosa concreta y decirlo también sin más. entonces. y se 30 predican d a s cosas > en sí mismas y no accidentalm ente. sucede que.gr. v. así aquí el ser se convierte en algo asi como un supuesto. en efecto. ¿es también o n o?16 En efecto. pero no ser< e l> h om bre n o-blan co — pues. En efecto. El mismo argumento < v a le > tam bién para es ad m isib le q u e s ea : en efecto.gr. el es se predica de Homero accidentalmente. pues todo lo que puede cortarse y caminar puede también no cam inar y no cortarse.17 Y tampoco es p osib le qu e no sea y no es posib le q u e no sea < serán > nunca <verdad> a la vez. sino no es n ecesario 16 Léase «¿existe o no?». habrá que elegir lo segundo.: que el hombre individual es hombre o que el individuo blanco es un hombre blanco. v. 17 Léase «contradictoriamente». D e modo que. por ejemplo.gr. en todas las predicaciones en que no hay incluida una contrariedad cuando se dicen las definiciones en lugar de los nombres. En cambio. la negación de es n ecesario q u e sea no es es n ecesario q u e no sea.gr. si es así. si la afirmación o la negación es acerca de todos y cada uno. Ahora bien.gr. nunca es verdadero 25 y.

de modo que. Y. no que sea. necesariamente se afirma o se niega. hay que poner el ser y el no ser como supuestos. si es imposible que no sea. si es imposible que sea la cosa en cuestión. de modo que. de manera inversa. en general. la negación de es n ecesario qu e n o sea no es es n ecesario qu e sea. al tener la misma virtualidad. Y. también las derivaciones se producen de conformidad con una regla. no sean posibles ambas cosas. ya que lo necesario y lo imposible significan lo mismo. y viceversa y también no es posible que sea y no es n ecesario qu e sea . <le siguen> no es necesario que no sea y no es im posible qu e no sea. Ahora bien. de lo posible se sigue la negación de lo imposible y. lo que es necesario que no sea no es necesario que sea. pues cabe que ambas sean verdad sobre la misma cosa: en efecto. de es im posible que no sea. sino no es im p osible q u e sea . lo cual es absurdo. si no es posible que sea. a no es posible qu e sea y no es adm isible que sea. n o es n ecesario q u e no sea. ahora bien. en efecto. pues. a es posible qu e no sea y es adm isible qu e no sea. sino que se siguen las contrarias. sino que no sea. ¿O acaso es imposible que las contradicciones de lo necesario se establezcan así? En efecto. es necesario que 20 no sea y es im posible q u e sea. y de esto se sigue no es necesario qu e sea-. Sin embargo. las de lo imposible y no imposible . Y conviene considerar opuestas las enunciaciones siguientes: es p osib le . Véase lo que decimos a partir del cuadro sinóptico siguiente: <A> es posible que sea es admisible que sea no es imposible que sea no es necesario que sea <C> es posible que no sea es admisible que no sea no es imposible que no sea no es necesario que no sea no es posible que sea no es admisible que sea es imposible que sea es necesario que no sea <B> no es posible que no sea < D > no es admisible que no sea es imposible que no sea es necesario que sea 35 22b 5 ¡o 15 2o Así. es verdadero . en cambio. es necesario que sea y es im posible qu e no sea. es n ecesario . se sigue no es im posible q u e sea. es imposible que sea. la afirmación. es posible a la vez que sea y que no sea. si necesariamente es o no es. mientras que las contradictorias están aparte. y no es im posible es una negación. hay que ver cómo < se com porta» lo necesario. que de es p osib le qu e sea se sigue no es n ecesario q u e no sea . a es posible que sea le sigue es adm isible q u e sea. tomado de manera contraria. Y de es im posible qu e sea no es es im p osible q u e n o sea. y. no es im posible que no sea. ciertamente. estas. de es p osible q u e sea. por una parte de manera contradictoria y por otra parte de manera inversa: en efecto. Es manifiesto. pues.no es verdadero. si bien aquellas < expresiones18 se siguen> al igual que lo posible y lo no posible. pero. La derivación de las aserciones modales 15 Puestas así las cosas. como ya se ha dicho. lo imposible se corresponde con lo necesario. esta resulta ser la contradicción de la <aserción> que sigue a no es p osible 1 8 A saber. de la negación. de es posible q u e sea no se sigue ni es n ecesario qu e sea ni es necesario que no sea: en efecto. entonces cresu lta que> es imposible que sea lo que es necesario que sea. lo que es necesario que sea es posible que sea. < se siguen> a partir de la contraria. en efecto.no es adm isible. pues. a no es p osible qu e no sea y no es adm isible qu e no sea. En efecto. es im posible . Sin embargo. pues de no es posible q u e sea < se sigue> es im posible q u e sea : en efecto.no es necesario. es ad m isible . en efecto. y 10 adjuntar esas <expresiones> al ser y no ser para que hagan la afirmación y la negación. lo cual es absurdo. lo imposible y lo no imposible se siguen de lo admisible y lo posible y de lo no admisible y lo no posible. pero si cualquiera de esas dos cosas es verdad aquellas <aserciones> ya no lo serán. 13.no es im posible. pero como ya se ha dicho. < S o lo > queda. es im posible qu e sea es una afirmación.40 q u e sea. si no. es necesario que la cosa en cuestión sea. se seguirá la negación: en efecto. de es n ecesario q u e no sea. por tanto. es necesario.no es posible. que no <se com porta> así. La causa de que no se sigan de manera sem ejante a las otras es que. ambas cosas pueden darse en aquella. de modo que resulta que lo que es necesario que sea no es necesario que sea.

de las cosas con potencias irracionales pueden también sim ultáneam ente. o bien lo es la afirmación a la afirmación.gr. en cambio. lo otro. de ser y de no ser. otras lo son con potencia — las cuales son anteriores por naturaleza y posteriores en el tiem po— y otras nunca son efectividades. es verdadero decir que no es im posible q u e ca m in e o q u e sea. ni siquiera todas las potencias que se dicen < tales > con arreglo a la misma especie— . ¿cuál de esas es contraria a la verdadera? Y. como ya se ha dicho. sino la negación ya dicha. por una parte. v. se seguirá la contradicción. pues. Pues. Y esta ultima potencia es propia solo de las cosas mudables. Se siguen también. tampoco la afirmación será contraria a la afirmación. el fuego no es capaz de calentar y no calentar. sino sólo potencias. ante todo. si es verdadero.: es C alías justo — no es C alías ju sto — C altas es injusto. esto es falso. pues aquella se sigue es im posible qu e sea y es n ecesario q u e no sea. De modo que. es erróneo. sin duda. v.gr. cuya negación es no es 25 necesario que no sea. habría que decir necesariamente que < la contradicción es> es p o s ib le q u e no sea. ahora bien. pues. sino. y allí es contraria la opinión de lo contrario. porque lo son de los contrarios. y tampoco todas aquellas otras cosas que siempre son efectivas.: el fuego es capaz de calentar y tiene una potencia irracional — así. Es manifiesto sin duda. si la de la negación o la que opina que es lo contrario. a partir de lo dicho.gr. como lo universal sigue a lo particular. si lo <que hay> en el sonido se sigue de lo <que hay> en el pensamiento. La contrariedad de las aserciones ¿Es la afirmación contraria a la negación. por otro lado. De modo que hay que investigar qué clase de opinión verdadera es contraria a la opinión falsa. de modo que. Así. si ni siquiera allí la opinión de lo contrario es contraria. esas contradicciones según el modo explicado. algunas potencias son homónimas: en efecto. porque acaso seria efectivo. sino que. en el caso de las cosas que son posibles pero no con arreglo a la razón. una falsa < en el sentido de> que no es bueno y otra < cn el sentido de> 23b que es malo. creer que las opiniones contrarias se definen por eso.gr. y si alguien dijese que esa no es la contradicción. la misma cosa parece tener la posibilidad de cortarse y de no cortarse. algunas.: ca p az d e ca m in ar porque ca m in a y. no todas < son a sí> . Es manifiesto. y el enunciado que dice que < es> todo hom bre ju sto al que dice que < n o es> ningún h om bre justo. a lo que es por necesidad le sigue lo que puede ser. Digo así: hay una opinión verdadera de lo bueno < en el 40 sentido de> que es bueno. una ¡ vez más. por otra parte. Alguien podría dudar de si es p osib le qu e sea sigue a es n ecesario q u e sea.41 que sea. ¿cuáles de éstas son contrarias? Pues. Sin embargo. y no resulta ninguna cosa imposible al establecerlas así. Pero. v. que no toda potencia lo es' de los opuestos. no es p osib le q u e sea. q u e es posible que sea porque ya es efectivamente lo que se dicc que es posible que sea y. que no todo lo que es posible que sea o que camine puede también < ser o hacer> lo opuesto. si no la sigue. aunque no todo. lo posible no se dice de manera simple. de modo que lo que es necesario que sea seria admisible que no fuera. aquella otra. si hay una sola. no es verdadero decir lo posible en este sentido acerca de lo necesario sin mas. sin embargo. que es verdadero porque es efectivamente. y las demás cosas es preciso investigarlas como derivadas de esas. también en las afirmaciones que < se dan> en el sonido es 35 necesario que ocurra de manera sem ejante. pues la <opinión> de lo bueno < en el sentido de> que es bueno y 15Léase: «el otro tipo de posible».lo contrario. v. que lo que es por necesidad es efectivamente. si las cosas eternas son anteriores.gr. sin embargo. tanto lo que ya camina y es efectivo como lo capaz de caminar. v. en general. .19 en cambio. en ambos casos.: que < es> todo hom bre ju sto <es contraria» a < es> todo hom bre injusto. v. también de las inmutables. ¿con arreglo a cuál de las dos es contraria <la verdadera»9 (En efecto. Y quizá lo necesario y lo no necesario son el principio de ser o de no ser para todo. las potencias racionales lo son de varias cosas y de los contrarios. 30 35 23a 5 10 15 20 25 14. en Scambio las irracionales. Y unas cosas son efectividades sin potencia. pero esto se ha dicho por mor de esto otro. sino que hay casos en los que eso no es verdad. también la efectividad es anterior a la potencia. pues.: las entidades primarias. a saber.gr. lo que es posible porque se da efectivamente. o < es> todo 30 hombre justo a < es> todo hom bre in ju sto ?.: ca p az de cam in ar porque a c a s o ca m in aría.

Además. una de esas dos < o p in io n es> es contraria. pues. de forma contradictoria. ya sea una sola. pues. 21 Es decir. de modo que cae que sean verdaderas al mismo tiempo. o < lo contrario es> en todos los casos lo 30 < que versa sobre> la contradicción o no lo es en ninguno. de que no es bueno y de que es otra cosa cualquiera que no se da ni es posible que se dé (y ciertam ente no cabe sostener ninguna otra 10 < o p in ió n > . y las afirmaciones y negaciones <que hay> en el sonido son símbolos de lo < que hay> en el alma. respectivamente. De modo que también la de que lo bueno no es bueno < es contraria> a la de que lo bueno es bueno. la negación universal será la contraria. Así. ciertamente. y sobre éstos cabe que la misma < p erson a> hable con verdad: en cambio.: a la de que todo lo 5 bueno es bueno o que todo hombre es bueno. estas son contrarias. también esas cosas serían simultáneas. y. Y tampoco. pues hay algo no-bueno que es malo. pues. Es m anifiesto que en nada se diferenciará < la co sa > aunque pongamos la afirmación en forrna 5 universal: en efecto. sino que <sólo cabe sostener aquellas opiniones> en las que es posible el errar y tales son las que < se refieren a cosas> de las que <surgen> las generaciones 15 — y las generaciones < n acen > de los opuestos. la <opinión> de que no es bueno lo bueno es falsa acerca de lo que se da en sí mismo. pero entonces no son contrarias por serlo de los contrarios. Si.42 5 de lo'malo <en el sentido de> que es malo es seguramente la misma. si en el caso de la opinión < las cosas > se comportan así. y lo es más la de la 25 contradicción. es evidente que también es contraria a la afirmación la negación sobre lo mismo <tom ado> universalmente. también las otras <que versan acerca> de la contradicción. pues 40 también esa es verdadera: en efecto. 20 mientras que la de que es malo < e s falsa> acerca de lo <que se da> por accidente.21 la <que sostiene acerca> 35 de lo bueno que no es bueno y la < q u e sostiene acerca> de lo no-bueno que es bueno. Pues la de que lo bueno es bueno.: a la opinión que sostenga que todo lo bueno es bueno. ni la que considera que se da lo que no se da. como contrarias. es evidente que esa será la contraria. se comporta de manera sem ejante la <que sostiene acerca> de lo bueno que es bueno y la < q u e sostiene acerca> de lo no-bueno que no es bueno. y es verdadera. de las anteriores . no cabe que los contrarios se den a la vez en la misma cosa. la que sostenga que nada de lo bueno es bueno. Léase: «la más falsa es también la que versa sobre lo que es en sí». Si. De manera sem ejante en el caso de lo no-bueno. éstas son contrarias. lo bueno es bueno y no malo y en el primer caso lo es en sí y. la de que no es malo. entonces. de lo bueno existe la opinión de que es bueno. por accidente (puesto que ha coincidido en éste no ser m alo). 2 4 a que la contraria a la de que lo no-bueno no es bueno < sea > la de que lo no-bueno es bueno.gr. es falsa la opuesta a la verdadera. la de que nada o ninguno lo es. en torno a cada cosa. el que tiene la opinión contraria: pues los contrarios son de las cosas que más difieren a cerca de lo mismo. 24b De modo que. frente a estas. por lo tanto. sino más bien por serlo de manera contraria). de que lo no-bueno no es bueno. podría ser verdadera a la par <que la anterior> y nunca una verdadera es contraria a otra verdadera. Si. en el segundo. ni la que considera que no se da lo que se da — pues ambas son indeterminadas. Es m anifiesto también que la verdadera no cabe que sea contraria a la verdadera. ya sean varias. Así. es idéntica a la que sostiene que cualquier cosa que sea buena es buena: y eso no se diferencia en nada de < d ecir> que todo lo que sea bueno es bueno. Además. ni la opinión ni la contradicción. de cada una < d e estas opiniones>. pero en aquellas cosas de las que no hay < op inión> contraria. seguramente es necesario dar por supuesto también que la misma <persona> no es buena. como la que considera que no se da lo que se da— . ahora bien. de modo que también los errores— ). Yerra al máximo. La de que lo bueno es malo es compleja: en efecto. v. de modo que sería más falsa acerca de lo bueno la de la negación que la de lo contrario. a su vez.gr. si en los demás casos es preciso que se com porten de manera sem ejante. si. si lo bueno < se pone> en norma universal. que es verdadera. ¿cuál es la contraria? Pues ciertam ente no es la que dice que es malo: en efecto. y. pues.gr. que no todo o no todos. pues. la <que se refiere a > lo en sí es la más verdadera y asimismo la más falsa20 (supuesto que también lo es la verdadera). parecerá que también en éste se ha explicado bien < la c o sa > . frente a la opinión.: yerra el que cree que el hombre no es hombre. Sólo queda. v. en efecto. así la que considera que se da lo que no se da. pues son contrarias las <que versan> sobre los opuestos. v.

explicar m in u ciosam en te ca d a uno de estos tipos d e relacion es entre proposicion es? 3. 16a3). ‘relación de contradicción’.43 Comprensión y discusión 1 El objetivo del anterior tratado de Aristóteles ha sido el denominado ‘discurso apofàntico’* . y del otro: III) universal. 2) universales negativos. o II) negativo. o IV) particular. y 4) particulares negativos. teniendo en cu enta la co n v en cio n a lid a d d el signo lingüístico 3 sím bolo). así como entre 2) y 3). un tratado general sobre los discursos asertivos o declarativos. ‘relación de compatibilidad’. precisamente. a saber: 1) universales afirmativos. de un lado: I) afirmativo. Aristóteles apunta: “Los sonidos emitidos por la voz son los símbolos de los estados del alma. al ‘contrato’ o ‘convenio’. ‘relación de contrariedad’. y las palabras escritas. etc. y iii) la oración (lògos)? apóphan sis consiste en mostrar algo como lo que es. Asimismo. forma del discurso que muestra claramente alguna faceta o modo de ser de la cosa de la cual se habla. imperativas. los símbolos de las palabras emitidas por la voz” (1. De 1) a 3). En el tratado de Aristóteles el ‘lenguaje’ es definido como ‘símbolo’ (s^mbolon). Recordemos que antiguamente la palabra «símbolo» (s^mbola) se refería. en este sentido. que no develan el modo de ser de icosas. entre 3) y 4). del sustantivo apóphansis y del adjetivo apophan tikós. el carácter convencional que Aristóteles atribuye al signo lingüístico). finalmente. Valga destacar. éste puede sèr a un mismo tiempo. a “los estados del Ima" (pathém áta tés psychés) y a “las p a lab ras escritas" (tá grap h óm en a)? 4 Explique. Puede afirmarse igualmente que el objetivo del título del tratado de Aristóteles: Perì Herm eneías (Sobre la interpretación) . es el ‘discurso asertivo’ (o ‘declarativo’). estas posibilidades del discurso apofàntico nos ofrecen cuatro tipos de enunciados. o cómo expone asuntos como: el nombre (ónoma). es precisamente el sentido del verbo apophaíein . 3) particulares afirmativos. . ¿qué entiende Aristóteles en este tratado. y su referencia a “los son idos em itidos por la voz" (tá en tè ph on é). De acuerdo con su lectura y com prensión d el tratado de A ristóteles. Esto es. entre 1) y 2). al contrario de otras formas del discurso (interrogativas. Las relaciones lógicas que se establecen entre éstos dan como resultado: entre 1) y 4).). etimológicamente. ii) el verbo (rhéma). finalmente. ¿Podría Ud. lo que hacen los enunciados asertivos (o :clarativos’) . en otras palabras. Mostrar abiertamente en lugar de ocultar. 'relaciones de implicación’. y de 2) a 4) hay. este p asaje. ¿Cómo explicaría Ud. Dividiendo el discurso apofàntico en todas sus posibilidades. ¿qué pod ría com en tar al íspecto d e los en u n ciados com o 'discurso a p o fà n tic o ’? 2.

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UNIDAD N° 2 San Agustín — Guillermo de Ockham Reflexiones filosóficas sobre el lenguaje en la Edad Media San Agustín 46 50 52 61 62 64 73 74 82 Signo y len guaje en San Agustín [Extractos] A lfonso R incón G on zález Comprensión y discusión Guillermo de Ockham «Sobre los universales» [Extractos de Sum a de ló g ica ] Guillermo de O ckham Comprensión y discusión «La concepción lingüística del conocim iento en Ockham» D aniel H errera R estr epo Bibliografía complementaria .

la filosofía medieval o filosofía escolástica ofrece en el campo de la filosofía del lenguaje aportaciones que día tras día son asimiladas por los investigadores actuales a la sem iótica moderna. hace pensar en otra cosa distinta de ella m isma”2. los problemas fundamentales del conocim iento despiertan. de los entramados significativos de las proposiciones y de su relación con la naturaleza mental por un lado y con la . voces. San A gustín planteaba ya la definición más escu eta e incuestionable del ‘signo’. procede de la Edad M edia. pues los nuevos conocim ientos usualmente reñían con los preceptos y cánones. sím bolos. una semiología. semántico. salvando las dificultades de diferente índole que recaían sobre la práctica de métodos experimentales. derrotado por los poderes de lo espiritual. el alma y su relación con el cuerpo. filósofos y reyes. I . Universidad Nacional Autónoma de México. señales. Mauricio BEUCHOT La filo so fía d el lenguaje en la E dad M edia. México 1991. antes que dormirse. una de las tareas emprendidas por los filósofos medievales. ed. letras. pág. una disputa permanente entre la Teología y los otros saberes. En la Edad Media se entabla. indicios. marcas. Efectivamente. D e Doctrina C hristiana. como las pasiones. monjes. Podían faltar muchos elementos importantes para consolidar de los saberes. col. . y la respectiva descripción de su proceso sígnico igualmente. análisis que perm ite dar cuenta entre otras cosas. de otro lado. pues potencian un tipo de reflexión directa. la revisión puntual de la que ha sido objeto la filosofía de los autores del medioevo ha permitido distinguir los lincam ientos tanto de una lógica como de una teoría del signo. gestos.San AGUSTÍN. en otras palabras. sin idealizaciones ni jerarquías en el conocim iento.46 REFLEXIONES FILOSÓFICAS SOBRE EL LENGUAJE EN LA EDAD MEDIA Contrario a lo que usualmente ha querido mostrarse. la constituyó el fortalecim iento de una teoría del conocimiento fundamentada en el signo. aquella que lo presenta como algo que está por algo. En el marco de estas disputas se promovieron en la Edad Media los principales asuntos de la filosofía. A partir de la comprensión del papel que cumple algo que está por otro. figuras. antes que una época de recesión académica. La claridad meridiana que anuncia una definición como esta potencia en los autores del medioevo la discusión sobre el signo en los términos adecuados. vol 34. el estado. los vínculos con lo natural serán determinantes. Uno de los principales recursos en la Edad Media para eludir la vigilancia de la teología sobre cualquier forma de materialismo y experimentalismo. L a clasificación de los signos fue. . la verdad. En D e D o ctrin a C h r istia n a . Patrología latina. e indagaban por igual artistas. indicaciones. 11. veamos: “La cosa que. Nos concentrarem os en estos dos últimos. 35. en la Edad Media. la Edad Media lo fue de inquietud e indagación. el signo y el lenguaje. L a filosofía medieval ha llegado a constituirse en una fuete muy importante para el enriquecimiento de la sem iótica”1. En esta que podemos concebir como primera etapa de la teoría de los signos. de Migne. lo que en no pocas ocasiones desvió el entusiasmo por lo genuinamente científico. II. lógico y pragm ático consecuente. El hermeneuta y medievalista m exicano Mauricio Beuchot afirma: “De hecho. se deriva todo el análisis sintáctico. la distinción de síntomas. 1. pero se tenía a cambio la actitud de observar e interrogar. además de las especies que da a conocer a los sentidos. El vehículo del signo fue así el responsable de la lectura e interpretación de la realidad. II. igualmente.

en oposición a los demás términos (sincategorem áticos) que participan en la proposición como configuraciones igualmente sonoras. elementos destinados básicamente a dar forma a las proposiciones como conectivos lógicos Los términos categoremáticos fueron tomados por distintos autores com o signos estrictamente ! Diógenes LAERCIO. institución e imposición de los nombres. Como heredera de la lógica aristotélica. conceptualismo (que entiende los conceptos com o contenidos de conciencia). siendo éste último uno de los grandes aportes de Guillermo de O ckham . aquello en lo que se descompone la ‘proposición’. el problem a que se en u n cia com o la divergencia entre ‘nominalismo’ (que entiende los conceptos como nombres o formas sonoras). Analíticos prim eros. pero sin función categorial. pertenece a una de las partes de la oración o «partes del discurso»”5. Ed. pág. las proposiciones son ‘voces com plejas’. como aquel elem ento que participando del lenguaje nombra de manera singular. X III y XIV. pero significa de manera universal. donde se expone la teoría del razonam iento en general y se contempla la ‘proposición’. L a filosofía d el len gu aje en la E dad Media. Mauricio Beuchot anota al respecto: “Una vez que ha ocurrido la im posición. y propocisionalism o (que entiende los conceptos en el marco de la complejidad discursiva del signo). Muchos siglos antes de las precisiones saussureanas. de las voces dispuestas en emisiones vocales y recepciones auditivas. entendida como coordinación de los elementos de las proposiciones y su cortespondencia con los elementos y jerarquías de la realidad. de otro lado. VII. c i t . entendida como la última palabra en torno a la polémica antigua entre naturalismo y convencionalismo. dio pie a uno de los más productivos problemas de la filosofía del lenguaje. Editorial Credos. 16. esto es. particularmente los Prim eros an alíticos. sujeto y predicado. el ‘térm ino’ y el ‘razonam iento’ com o elem entos determinantes. o previsión mental del uso del lenguaje. A hora bien. los ‘términos’. sentadas ciertas cosas. despertaba la reflexión propiamente lingüística que entendía la ‘voz’ como “producto articulado del pensamiento hum ano”4. o más estrictam ente. el enunciado del que. Desde los estoicos estaba claro. en el siglo XIV. Pero el mérito de dicha definición no term ina allí. Madrid 1995. La polémica en torno a los ‘universales’. Vida y opin ion es de los filósofos ilustres. en materia lingüística avanzan en la consideración estoica de la voz com o articulación material del pensamiento. que dará ocasión en la Edad Media a una auténtica ‘discusión lingüística’. desde San Anselmo y Pedro Abelardo hasta Guillerm o de Ockham . Para Guillermo de Ockham la función lógica de nombres y verbos en el interior de la ‘proposición’ es. 51. 4 Ibid. La dinámica discusión medieval en torno a ambos saberes. b) La ‘intencionalidad’. ser sujeto y predicado. y el ‘razonam iento’. Para Aristóteles la ‘proposición’ constituye un enunciado afirmativo o negativo de algo acerca de algo. de Diógenes de Babilonia. hacían su aparición en la Edad Media los primeros rudimentos de la teoría del signo lingüístico. . recibe su principal influencia de la obra de Aristóteles. entre otros. según se le entienda com o ‘sensible’ o como ‘intelectual’. com o resultado de la articulación en ellas de las ‘simples’. 5 Mauricio BEUCHOT. m ientras los términos son ‘voces no complejas o simples’. si en materia de Lógica los autores del medioevo son deudores de Aristóteles. que reconoce dos extrem os (o ‘térm inos’). se sigue necesariam ente algo distinto de lo ya establecido6. al significar lo suyo. que permite distinguir entre expresiones humanas y anim ales. El tratam iento de la ‘proposición’. en Tratados d e lógica (Organon) II. en otras palabras. con claridad. la lógica medieval se centró fundamentalmente en la «proposición indicativa». 6 Cfr.47 naturaleza exterior por otro. pp. con los aportes. 83-297. cuyo Organon discutieron y enriquecieron. nombres y verbos son llamados categorem áticos’. que “el estudio de la dialéctica comienza con el tema de la voz”3. el lógico y el lingüístico. o imposición de ios nombres. ARISTÓTELES. la voz se convierte en voz significativa. y se constituye en vocablo o dicción. porque potencia a su vez dos tipos de discusión acerca del signo. llevó progresivamente a los autores a decidir los niveles de uso. Tres asuntos determinantes de la problem ática del lenguaje se señalaban aquí: a) La ‘lógica’. en la que participaron activamente filósofos de los siglos X II. c) La ‘institución’.

como objetos (seres) y acciones. desempeñan además de la significación. Primeros anuncios igualmente de una teoría hermenéutica que daría ocasión a una reflexión amplia de las ciencias y la ' Mauricio BEUCHOT. como si adelantáramos que los términos y proposiciones significan sólo a través del usuario. Eds. no las cosas tomadas como completamente aisladas del pensam iento”8. como también y sobre todo. pág. sustentados por su evocación de categorías perfectamente diferenciables. Paralelam ente. el Organon. Para San A lberto M agno la lógica debe estudiarse conjuntam ente con la gramática. M.“Lo que hace la unión en el silogismo no son las palabras. con importantes com entarios sobre la obra fundadora de Aristóteles. sino lo que expresan”. cuya naturaleza se propuso explorar. y b) el lenguaje exterior. P edro A b e la rd o (1 0 7 4 -1 1 4 2 ) se d istinguió entre sus contem poráneos por la profusión de com entarios realizados en torno al problema de la 'significación'. s L. Asimismo. Abelardo reconoce la significación tanto en las proposiciones como en los términos. como la palabra y la expresión prefiguran el discurso y por supuesto. «La signification de la proposicion (dictum propositionis) chez Abélard». éste último. uno de los grandes asuntos de la teoría de los signos en la Edad Media. dicha alusión muestra con elocuencia la consideración de los distintos niveles del signo: su significación. se discute tanto acerca de la proposición y de los términos como acerca del papel del pensamiento en relación con el signo lingüístico. que alude a la inteligencia. París. Estos vínculos anunciaban los primeros rudimentos de una ‘teoría del signo lingüístico’. pág. el cual considera que establece vínculos directos con el lenguaje mental.. el lenguaje. en Pierre Abélard Vénérable. por el hecho de tener una función particular y distinguida en la proposición. los términos categoremáticos. de RIJK. En un im portante gesto de determinación semiológico-cognitiva. 29. En el plano de la lógica se d iscu te in can sab lem en te sob re ‘reglas generales de a se rc ió n ’. En el diálogo De G ram m atico. representado de manera oral o escrita. L a filosofici d el len gu aje en la E dad Media. de estos últimos San Anselmo da prioridad al lenguaje oral. cit. de Rijk comenta: “Las cosas significadas por las palabras son las cosas en tanto q u e pen sad as. en la que tanto el nivel sin táctico como el sem ántico cobraban relevancia lógica. dotados de significación. dos formas del lenguaje. su disposición silogística y la mención de la realidad. Ed. Pierre le . com o hemos adelantado. dando un paso importante en la discusión que resaltaba los términos categoremáticos y dejaba en un segundo plano los demás. el no memos determ inante rol de la ‘suposición’. Abelardo reconoce la prioridad de la ‘significación’ m ental por encim a de la propiamente referencial. Du Centre National de la Recherche Scientifique. o. ‘d isyu ntiv as’. 1975. las cosas en tanto q u e p rodu cidas por las intelecciones. M. sólo la vinculación de la significación de los términos a procesos mentales asegura a su vez un tipo de relación de los usuarios de los signos con lo que éstos significan. a saber: a) el lenguaje interior. teniendo presente que tanto la voz. entendido éste como la fase intermedia entre la realidad y el pensamiento Estudiar los signos. Algunos representantes San A nselm o d e Canterbury (1 0 3 3 -1 1 0 9 ) distingue. Y es una categoría tanto sintáctica (en cuanto permite conocer la cuantificación de las proposiciones a través de sus términos). el vínculo de las proposiciones con nuestro conocim iento de la realidad partía de la suposición. para él. El Siglo X III es el período de consolidación de los estudios sobre lógica y filosofía del lenguaje. En la suposición identificaban los autores medievales la tensión existente entre sentido (contenido mental establecido y actualizado) y referencia. o forma real del verdadero conocimiento humano. ‘reglas para con secu en cias m odales’. sem ántica (en cuanto permite discernir la verdad de las proposiciones a través de la referencia de sus térm inos)”7. Al respecto apunta Beuchot: “La suposición es una propiedad especial de los términos dentro de la proposición. ‘reglas para proposiciones cop ulativ as’. si se quiere. Al respecto L. que consiste en tener el lugar de la cosa representada. los términos y las proposiciones llevó en aquel siglo a diferenciar en los discursos la distribución lógica de los elementos a fin de estructurar discursos y actuar con ellos en las disputas más álgidas y determinantes.48 independientes. en otras palabras. Anselmo expone. 548. como San Agustín.

al menos de poner las bases de un lenguaje universal y perfecto.49 formalización de las teorías y discursos científicos. . La hermenéutica (o ciencia de la interpretación) juega en San Alberto Magno un papel puente en el que el estudio del signo sobrepasa lo estrictamente semiológico y realiza sus aportes en el estudio de la naturaleza. que estudiaremos a su debido momento. agudos dialécticos. convencidos de la posibilidad. ‘enciclopedistas’ aún antes de promoverse la tarea de la Enciclopedia. por su parte. Roger Bacon. El siglo X IV traerá. Pedro Hispano. Otros autores importantes del siglo X III fueron Santo Tomás de Aquino. la no menos valiosa labor del jesuita inglés Guillermo de Ockham. Ramón Llull y Juan Duns Escoto. si no de hallar.

el maniqueísmo le pareció a Agustín una doctrina que podía corresponder a la experiencia y proporcionar las hipótesis más adecuadas sobre las que construir un sistema filosófico y ético. Contra la doctrina de Pelagio mantenía que la desobediencia espiritual del hombre se había producido en un estado de pecado que la naturaleza humana era incapaz de cambiar.. Juan Calvino y Martín Lutero. los hombres y las mujeres son salvados por el don de la gracia divina.-se adhirió al maniqueísmo. Argelia) en el 395. y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias” (Rom. Agustín desarrolló sus doctrinas de pecado original y gracia divina. fueron estudiosos del pensamiento de san Agustín. El día de su fiesta se celebra el 28 de agosto. Mónica. creyó escuchar una voz. Agustín regresó a! norte de Africa y fue ordenado sacerdote el año 391. del 373 al 382. Moriría poco después en Ostia. con la que tuvo un hijo en ei año 372 al que llamaron A d e o d a tu s . que fue largo y enconado. Patricio (fallecido hacia el año 371). Revestios más bien del Señor Jesucristo. Aquí se movió bajo la órbita del neoplatonismo y conoció también al obispo de la ciudad. san Ambrosio. pero un año más tarde fue enviado a Milán como catedrático de retórica. Además. y consagrado obispo de Hipona (ahora Annaba.354 en Tagaste. Inspirado por el tratado filosófico Hortensius. Agustín se convirtió en un ardiente buscador de la verdad. Agustín abandonó esta doctrina y dirigió su atención hacia el escepticismo. cargo que ocuparía hasta su muerte. Argelia). están basadas en su mayor parte. Durante este conflicto. Además de combatir la herejía maniqueísta. Es entonces cuando Agustín se sintió atraído de nuevo por el cristianismo. era un pagano (más tarde convertido ai cristianismo). que repetía: “Toma y lee". ei cisma y la herejía amenazaban también la unidad de la Iglesia. ya que mientras los bárbaros amenazaban el Imperio llegando a saquear Roma en el 410. soberanía divina y predestinación. Su madre. Un día por fin. En su teología. era una devota cristiana que dedicó toda su vida a la conversión de su hijo. estudiando varias corrientes filosóficas antes de ingresar en el seno de la Iglesia. se alegró de esta respuesta a sus oraciones y esperanzas. en las teorías agustinianas. El más grande de los padres de la Iglesia y uno de los más eminentes doctores de la Iglesia occidental. que se había reunido con él en Italia. secta que mantenía la invalidez de los sacramentos si no eran administrados por eclesiásticos sin pecado. Su padre. El otro lo mantuvo con los peiagianos. la teología cató lica. participó en dos grandes conflictos religiosos: uno de ellos fue con los donatistas. Agustín se educó como retórico en las ciudades norteafricanas de Tagaste. Numidia (hoy Souk-Ahras. Entre los 15 y los 30 años vivió con una mujer cartaginesa cuyo nombre se desconoce. Fue un periodo de gran agitación política y teológica. 13-14). Agustín recordaría posteriormente en sus C onfesiones: “Concédeme castidad y continencia. como la de un niño. Madaura y Cartago. que en latín significa ‘regalo de Dios’. su código moral no era muy estricto.50 SAN AGUSTÍN en aquel momento. En ese momento decidió abrazar e! cristianismo. La Iglesia católica apostólica romana ha encontrado especial satisfacción en los aspectos institucionales o eclesiásticos de las doctrinas de san Agustín. filosofía dualista de Persia muy extendida en aquella época por el Imperio Romano de Occidente Con su principio fundamental de conflicto entre el bien y el mal. La doctrina agustiniana se situaba entre los extremos del pelagianismo y el maniqueísmo. Desilusionado por la imposibilidad de reconciliar ciertos principios maniqueístas contradictorios. 13. siendo canonizada por la Iglesia católica romana. seguidores de un monje contemporáneo británico que negaba la doctrina del pecado original. Agustín murió en Hipona el 28 de agosto del año 430. según su propio relato. Hacia el año 383 se trasladó de Cartago a Roma. Fue bautizado con su hijo natural por Ambrosio la víspera de Pascua del año 387.. Agustín emprendió con entusiasmo la batalla teológica. líderes de la Reforma. Interpretó esto como una exhortación divina a leer las Escrituras y leyó el primer pasaje que apareció al azar: ". nada de lujurias y desenfrenos. pero no ahora mismo”. Durante nueve años. nada de comilonas y borracheras. contra el maniqueísmo defendió con energía el papel del libre albedrío en unión con la gracia. lo mismo que la protestante. Agustín nació ei 13 de noviembre del año . pero su madre. el eclesiástico más distinguido de Italia . nada de rivalidades y envidias. del orador y estadista romano Cicerón.

(413-426). de orientación platónica. Su obra más conocida es su autobiografía Confesiones (400?). Vuélvete hacia dentro de ti mismo. La busca agustiniana de la verdad no es. La verdad habita en el hombre interior”. Contra Donatistas (400-401). mas a diferencia de Platón. San Agustín contribuyó en gran manera a afianzar la orientación platónica de la filosofía en los siglos siguientes. antes que ser objeto de ciencia. lo es de sapiencia o sabiduría. Y la busca de la verdad no es un método. De doctrina Christiana (397-428). fe y amor. como tiene que ser absoluta. fechadas entre el año 386 y el 429. mostrando que Roma había caído por su egoísmo y por su inmoralidad. ut intelligam en el sentido formulado justamente de la tradición agustiniana. . en cuya percepción hay ya conocimiento. Los primeros escritos de San Agustín están dedicados a combatir los errores que él mismo había seguido durante su juventud. para luego justificar por el segundo la primera. así. En el año 428. Agustín demuestra que ni el politeísmo popular ni la filosofía antigua fueron capaces de preservar el Imperio y dar la felicidad a sus habitantes. defiende que la verdad no ha de buscarse en el mundo exterior por medio de los sentidos. San Agustín se manifiesta en este y otros respectos un platónico. hay que ascender de la primera al segundo. Propiamente hablando. Al examinar los objetos sensibles. Como estos «sensibles comunes» no son directamente accesibles a los órganos de los sentidos. donde expuso su veredicto final sobre sus primeros libros. De natura et gratia (415) y homilías sobre diversos libros de la Biblia. Podría añadirse. San Agustín es el primer gran talento filosófico desde la filosofía griega clásica. etc. y menos porque el objeto de la creencia sea absurdo. no implica sólo conocimiento. de las que 270 se encuentran en la edición benedictina. La posesión de la verdad. hasta el resurgir del aristotelismo en el siglo XIII. convincente y un brillante estilista. descubrimos que éstos poseen propiedades comunes a varios: son los llamados «sensibles comunes». donde. sólo contemplativa. san Agustín no establece ninguna distinción tajante entre experiencia sensible y saber. Con su obra y con su considerable influencia en la Iglesia y en el pensamiento cristiano. Además. sino que cree para comprender (y. y hasta de sus experiencias personales. Agustín se enfrenta a esta opinión en los cinco primeros libros de los 22 que tiene la obra. sus tratados De libero arbitrio (389-395). narra sus primeros años y su conversión. orientada en la noción de certidumbre que. san Agustín supone que hay un órgano de percepción de ellos que no es exterior.51 Obras La importancia de san Agustín entre los padres y doctores de la Iglesia es comparable a la de san Pablo entre los apóstoles. comprende para creer). San Agustín no cree porque sí. DeBaptismo. corrigiendo todo lo que su juicio más maduro consideró engañoso o equivocado. sino reflexionando. De TYinitate (400-416). Sus otros escritos incluyen las Epístolas. sino interior. Dentro de este itinerario se desarrolla lo que podría llamarse la «teoría del conocimiento» de san Agustín. sino. escribió \asRetractiones. maniqueos y pelagianos en su obras Contra los académicos. sino también eminentemente «activa». fue prolífico. sino un «camino espiritual». un «itinerario». Debe tenerse en cuenta que en san Agustín la reflexión filosófica procede según el Credo. por San Anselmo. Sobre el libre albedrío. Así. Su pensamiento. La verdad debe conocerse no simplemente para saber lo que es «lo que es». no hay «una filosofía» de san Agustín separable de su teología. un peregrinaje. Su gran apología cristiana La ciudad de Dios fue escrita entre los años 413 y 426 para refutar la opinión de que la caída de Roma en poder de los godos de Alarico (año 4 10) había sido causada por la aceptación del cristianismo y por el abandono de los dioses del Imperio. Como escritor. volviendo la mirada hacia el interior de uno mismo: “No vayas fuera. Tampoco comprende por comprender. Al sentido interno unificador se sobrepone órgano que puede llamarse «razón» o «intelección». combate a los escépticos. en los cinco libros siguientes. que en castigo habían dejado a Roma desamparada en manos de los bárbaros. debe conocerse para conseguir el reposo completo y la completa tranquilidad que el alma necesita. no basta apoyarse en los sentidos.

como también lo hará Guillermo de Ockham (Sum m a Logicae). I. B Reiser. D ie G eschichte der Sprachphilosophie von d erA n tike bis zur G egenw art. Coseriu observa. cursó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de esta ciudad. Desde 1974 profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia. 40 (1987) 115-167. 1975. 38 ss). pág.52 SIGNO Y LENGUAJE EN SAN AGUSTÍN [Extractos] Alfonso Rincón G o n z á lez " Semiótica y filosofía del lenguaje Salvo en los círculos más especializados de los lingüistas y de los filósofos del lenguaje1. 644-722 de la segunda parte del Ars L ocica. Fredborg. ed. no es mencionado como filósofo del lenguaje ni se le encuentra en las historias de la filosofía del lenguaje. fue una de las fuentes más importantes de la cultura europea durante los siglos XVI y XVII.de San Agustín. en particular a su doctrina del verbum . porque se sabe que él fue profesor de gramática y de retórica. L.'Art d e l ’E loqu en ce. con algunas variantes. Situación bastante particular y aún paradójica. particularmente el libro D e D octrina C hristiana.) Cursus philosophicus-thom isticus. H. Ars Lógica. con asombro. sobre la base de que en San Agustín se hallaba la fuente fundamental de esa reflexión3. en los medios teológicos y filosóficos. durante al menos cinco siglos. preparada por Erasmo (1528-1529. Tübingen. Dist. pp. de Quebec. tomado de: Alfonso RINCÓN GONZÁLEZ. A pesar de todo esto. veram genuinam A tislotelis et D ocíoris Angelici m entem . pp. El tratado del signo corresponde a las cuestiones XX I y XXIL. Robert Kildwardby la recuerda. Cfr. 9. 10 volúmenes). Además. Fumaroli. Centro editorial Universidad Nacional de Colombia. l. Rashdall Abendonine. Cahiers de l’Institut du Mogen . Basilea. muchos autores contemporáneos creen hallarse ante un gran descubrimiento cuando subrayan la importancia de la obra agustiniana con respecto al lenguaje y al signo. D. cap II. 8-9) y más tarde Juan Poinsot (loannis a Sancto Thoma o p. L I. 4 P. sobre todo a partir de Pedro Lombardo2. Signa y len gu aje en San Agustín. Bogotá. Genève 1980. 105. siendo el mayor semiótico de la antigüedad y el fundador de este tipo de investigación. que Agustín. examina el mismo problema que San Agustín analizó en el D e M agistro 5. Nielsen & J. en la cuestión X I de las Q ucstiones D isputatae. seu de form a et m ateria ratiocin an d i. se discutió. selected text edited by K. Piriborg. 1948. 1 pág. 4. Alderweirelt. Agustín ofrece una definición de signo que tuvo gran éxito y que sirvió de modelo semiológico durante toda la Edad Media. Colleran. que.60 art. S Brown New York: Saint Bonaventurc. casa editorial c|e Trobenius. Wade. Pedro Lombardo la menciona en el libro I de las Sententiae. Inglaterra. filosofía del lenguaje y del signo. Georges Etude com ­ parative du "De Magistro" d e Saint Augustin et du “De Magistro" d e Saint Thom as. 1 En el D e D octrina C hristiana II. de Bogotá. M. J. G. se ignora la contribución de San Agustín al estudio del lenguaje humano y de los signos. en Filosofía por la Universidad Laval. Rogerio Bacon retoma. manual teológico de la Edad Media. pág 2). Ph. 5 Saint Thomas d’Aquin. Ph Bohncr. Turin. vol I. 4 ad. 1 2 ed. 1 Sin embargo E. 1974. m. la de Lersch o la de Bochenski. Léo Elders «Le citations de Saint Augustin dans la Somme Théologique de Saint Thomas d’Aquin» Doctor Communis.Age grec et latin 15 (1975 1-8. la posición agustiniana (Fratris Rogerii B acon Com pendium studii theologiae. J M The Trcatises 'De M agistro"of Saint Augustine an d Saint Thom as. A Com parison o f the “D eM agistro"of Saint Augustine with the “De Magistro" o f Saint T hom as. Magister en Estudios Bíblicos por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. Question XI L e Maître. Licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Javeriana. Q uestions dispu tées sur la vérité. M. Nos parece que esta actitud refleja una doble situación: por una ' Recopilación üe extrados publicada cori la debida autorización dei autor. N. 1992 " Alfonso Rincón González nació en Bogotá. ed. que poseía un buen conocim iento del lenguaje humano y de sus m ecanism os. 5c).“De Signo secundum se” y “de divisionibus signi”. Sabemos también que la gran edición de la obia. 3 La definición de Agustín propone el esquema conceptual fundamental de las doctrinas medievales del signo. Santo Tomás se refiere frecuentemente a San Agustín4. Pinborg. tales como la de Steinthal. William. por excelencia. pero critica la naturaleza exclusivamente sensible del signo ( The Commentary on "Priscian M aior” ascrib ed to Tobert Kildwardby Intr. áreas de interés: pensamiento medieval. Gal. Ordenándose sacerdote en 1964. Cfr. Green-Pedersen. Marietti. 9. 1911 n. . By J. Tomas de Aquino lo utiliza (De Veritate. el problema del signo. Canadá. Estudió Lingüística Teórica en la Universidad de Essex.9 art. secundum exactam . Sum m a T heologica.

Berkeley. en lo que se refiere al lenguaje. I“ A partir de Kant me interesé en un profundo estudio de Locke. Saussure. “Saint Augustine orí I-anguagc”. Father of Modern Linguistics". 9 The Signs an d its Masters. 17. K. pág. Vol. i. pág 318. Locke. con algunos fragmentos de Santo Tomás de Aquino. entre los autores anglosajones. citado por De Rijk. R. pág.”. Señalemos que esta par de conceptos y etiquetas sólo fue adoptado por Saussure hacia la mitad de su último curso de lingüística general. nota 18 . pp. Cfr. Vol. 24 (1994). I X . “La conception augustinienne du signe selon Tzvetan Todorov». citado por Timothy Binkley en W ittgenstein’s Language. el doble conocimiento que resulta de ello fueron perfectamente asimilados por el pensamiento científico de la Edad Media”. pág. por ejemplo. y que. Todorov1 1 lo consideran como un autor clave en la historia de la sem iótica. 1984. Allí la deuda de Heidegger con San Agustín es ampliamente reconocida. “Wittgenstein. como también del Organon. Guy. 1 2 En su Memoir. Entre los filósofos de este sigl9o hay que mencionar a Ludwig W ittgenstein12. 71. recibió la influencia de fuentes platónicas. 8 “En los escritos de San Agustín se halla una adaptación y un desarrollo mayor de los estudios de los estoicos sobre la acción de los signos (semeiosis). está claramente conectado con el esfuerzo por renovar el sentido de nuestras propias fundamentaciones en el Ser Ver especialmente su diálogo «Por el camino del lenguaje». and Language". C ollectedP apers. 101. San Agustín. de manera muy seria. Por su parte. estoicas. no podemos en manera alguna olvidar las grandiosas contribuciones de los primeros estudiosos. pág. Wittgenstein. debe estar formado por el signans y el signarum . quien admira mucho a Agustín y trata de presentar una intepretación bastante discutible del pensamiento de San Agustín sobre el lenguaje13. “En busca de la esencia del lenguaje”.6 El filósofo norteam eticano Charles S. MS 158: noviembre-diciembre 1869. Morris. MS 160. Crisipo. & HACKER. 38 (1974).e. 193. Mass. citado por John N. P. en Studies presen ted do P rofesor R om án Ja k o b so n . pág. M. T. Por eso no hay que asombrarse al ver su nombre al lado de Platón. la M etafísica y los tratados psicológicos de Aristóteles. paragraph J60. Wittgenstein cita al menos nueve veces a San Agustín en su Investigaciones Pilosóricas. Deeley: The Tomist. 1 0 “Proposals for a History of Semiotics". En una conferencia sobre Ockham. 2 Bloomington: Indiana University Press. Peirce cita D e D octrina Christiana en su Lecture I. Norman Malcolm dice que Wittgenstein “tenía un gran respeto por los escritos de San Agustín. se ha vuelto clásico bajo el nombre de “augustinian picture”14. por entonces no importante. II Linguaggio com e segno e com e testim on ian za. la cual. Al estudiar la obra de San Agustín se reconoce fácilmente que fue un profesional de la gramática y de la retórica. R “Saussure. P. Berkeley y Hume. Ver además su Wesen und Unwesen der Sprache en donde él desarrolla un contraste entre el real y el falso lenguaje. pp 34-58 Cfr. que corresponde. Th. La doctrina citada constituye el fundamento de la filosofía medieval del lenguaje. Ibid. Augustine and the Esserice of Language”. “Wittgenstein. 75-89. Peirce m enciona a Agustín entre los autores que leyó y de quien recibió alguna influencia7. Gallagher. Gomperz (1908).: Harvard University Press. Umberto. más tarde saqué el mayor provecho de una profunda y ponderada investigación de algunas de la sobras de los pensadores medievales. Contribution to the D octrine o f Signs . Aristóteles. plotinianas y bíblicas. Pierce.. Early N om inalism an d R ealism . Román Jakobson afirma que San Agustín trabajó. Me dijo que había resuelto empezar sus Investigaciones con una cita de las C onfesion es. 877. S em iotics Unfolding. etc. se refiere al libro XV del D e Trinitate. no porque no se pudiera hallar en otros filósofos la idea expresada en dicha cita. Jakobson. empezando por San Agustín..1 doble carácter de todo signo y. 29-88. pág 313. tal como lo cita Ockham Lecture III. «Wordsworth’s Real Language of Men and Augustine's Theory of Language».. Sebeok9. R Jakobson. en East Lothian) y de Gullermo de Ockham”. Augustine. Understanding an d Meaning. que permite dar al pensamiento agustiniano el lugar que se merece. “Teniendo un gran respeto por los logros obtenidos en el área de los estudios históricos comparativos durante los siglos XIX y XX. la actual revaloración de la contribución del pensamiento antiguo y medieval al estudio del •lenguaje. aristotélicas. Además se ha subrayado una cierta influencia sobre Heidegger13y cierta relación entre la concepción agustiniana del signo y lo 6 ECO. ver Herbert Spiegelborg. Chivers J. 1 4 BAKER. Sem iotics Unfolding. W D. tal vez a través de la N eología de H. muy especialmente de Juan de Duns (Duns es el nombre de un lugar. Alici. para emplear los términos de Ockham. 1 3 EASTMAN. I. 21.. los gramáticos de Port-Royal. algunos semSólogos tales com o Th. II Théories du sym bole. L. Cambridge. profundidad y variedad de puntos de vista resulta admi­ rable F . Leibniz. 102. The Signs an d its Masters. n° 160. Además. pp. pág. 1931-1939.X I I I . Sebeok. Abelardo y Juan de Salsbury. a chronological edition.a la oposición entre lenguaje real y lenguaje arbitrario que Wodsworth emplea y a la oposición de Agustín entre verdadera y falsa retórica’'. “Proposals for a History of Semiotics”. pp. Jakobson. pág. Peirce. cuyo desarrollo. noviembre-diciembre 1869. los estudios de los estoicos sobre la acción de los signos8.53 parte. “ Augustine in Wittgenstein: A case Study in Philosophical Stimulation”. en Writings o f Charles S. y se recurre a términos calcados del griego: el signum. 67-78. Umberto E co10 y T. Francés. 1 5 “Vale la pena observar que el esfuerzo de Heidegger por llamar la atención sobre la relación de la mente con el lenguaje y tratar de liberarnos de lo que él denomina “forma metafísica” de formar ideas sobre el lenguaje o sobre otras cosas. sino porque tal idea debía ser importante si un espíritu tan grande la había adoptado”. Bouchard. G. S. en Yivo B leter.

54 que HusserI llama la expresión significativa16. Georg Gadamar trata de recoger la herencia de Agustín y de reflexionar, a su luz, sobre el lenguaje17. Jacques Lacan, por su parte, nos dice que es “muydiciente darse cuenta de que los lingüistas, en el supuesto de poder reunir, a lo largo de los tiempos, una gran familia a la que se la pueda denominar así, han necesitado quince siglos para redescubrir, com o un sol que se levanta de nuevo, como una autora naciente, ideas que ya estaban expuestas en el texto de San Agustín [De Magistro], que es uno de los más admirables que se puedan leer”18. Así podrían multiplicarse las referencias, incluyendo nombres como Ricoeur, Kristeva, Derrida19, pero b asten las an teriores para m ostrar el lugar y la im portancia de San A gustín en la reflexión contem poránea sobre el signo y el lenguaje.

El lenguaje en la obra de San Agustín
San Agustín se ocupó del lenguaje en casi todas sus obras. Siempre fue el hombre de la palabra. Heredero de la enseñanza de la antigüedad clásica, fue educado en las artes liberales, dentro de las cuales todos sabemos el lugar que ocupa el lenguaje. Las fuentes al respecto fueron Virgilio, Cicerón, Varrón20. Como gramático, dialéctico y retor, San Agustín conoció y practicó las artes del lenguaje. Su conversión a la fe cristiana lo alejó de un interés puramente formal por las palabras y el discurso, y de cierta manera de ver la retórica y la elocuencia; pero nunca le hizo perder su confianza en la fuerza y la importancia de la palabra humana, hablada o escrita. Agustín amó la palabra, como lo testim onia su actividad de escritor y de predicador. El verbum, concebido, primero, como lenguaje humano y, luego, como palabra de Dios21, guió siempre su reflexión sobre el lenguaje. Como filósofo y teólogo, Agustín reflexionó sobre el mundo, el hombre y Dios. En torno a estos temas se planteó el problema del lenguaje, instrum ento por medio del cual el hombre se refiere a las cosas que existen y que conoce. Cuando ejercem os nuestra actividad cognoscitiva entran en juego el lenguaje y la realidad, y de la relación que se establece entre pensamiento, lenguaje y realidad, surgen numerosos interrogantes: cuando los hombres hablan ¿qué finalidad persiguen?; ¿en qué consiste la actividad del lenguaje como fenóm eno físico y como fenómeno de significación?; ¿cuáles son las funciones del lenguaje y qué factores influyen en la com unicación?; ¿cuál es el valor del discurso sobre las cosas y cuáles son las relaciones entre nuestras palabras y la verdad? Agustín estudió de una manera profunda, aunque no sistemática, estos difíciles problemas. No fue, ciertamente, un lingüista, en el sentido que hoy le damos a esta palabra, pero se ocupó de algunos problemas que no dejan de interesar a los lingüistas y a los filósofos: la naturaleza del signo, el lenguaje como medio de com unicación, el lenguaje como vehículo de pensamiento, la prioridad del significado sobre el significante, la adquisición del lenguaje por el niño, los problemas planteados por la ambigüedad y la oscuridad de las palabras, la metáfora, y todo lo que constituye la fineza y la complejidad del lenguaje natural con respecto al problema semántico. En relación con estos problemas, Agustín estudió varios aspectos de la herm enética del texto y de la traducción.
16 “El signo natural., sería, en el lenguaje fenomenológico, un signo indicativo que no siempre es significativo. Por ejemplo, y San Agustín lo señala, la huella impresa del animal que ha pasado por un lugar es una señal del paso del animal, pero no tiene ningún significado. Esto mismo lo encontramos en la primera de las Investigaciones lógicas de HusserI, cuando nos habla de las señales que no expresan nada, salvo que, además de la función indicativa, desempeñan una función significativa...” Arias Muñoz, J. A. «Una teoría del lenguaje en San Agustín y en Santo Tomás», pp. 611-612, el autor compara De Doctrina C hristiana II, II, 3 acerca de los signos convencionales con las Investigaciones Lógicas I, pág. 323. Trad M García Morcnte y José Gaos. Madrid. Revista de Occidente, 1967. 1 7 A propósito de la interpretación que San Agustín da del Génesis (De Gen Ad. Litteram I, IX, 15-17; X, 18), Gadamer dice que allí “se anuncia de algún modo aquella interpretación especulativa del lenguaje que hemos desarrollado en el análisis estructural de la experiencia hermenéutica del mundo, según la cual la multiplicidad de lo pensado surge sólo desde la unidad de la palabra”, Verdad y M étodo, pág 578. 1 8 Le Sém inaire. Libro I, pág 273. La indusión es nuestra y también la traducción 19 CLARK ANN, K. «Augustine and Derrida: Readin as Fulfillment of the Word» en The New Scholasticism 65 (1981) 104-

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2" HAGENDAHL. H. Augustine an d the Latín C lkassics, Combes, G. Saint Augustin el la cultura classique. 2 1 JOHNSON, D «Verbum in the early Augustin (386-497)»

55 Como señalamos anteriorm ente, todas las obras de San Agustín dan testim onio de su profundo interés por el lenguaje. Hay, sin embargo, algunos escritos en los que trata, “ex professo” y de manera más profunda, el problema. A tales obras nos vamos a remitir a !o largo de nuestro trabajo. En sus primeros diálogos, com o tratarem os de mostrarlo, se hallan algunas referencias esporádicas al lenguaje, y algunos elementos alusivos al mismo los encontramos en sus primeros escritos teológicos y religiosos, particularmente en los que elaboró contra los maniqueos. El tratado D e D ialéctica nos presenta una breve y condensada exposición sobre el signo lingüístico, en estrecha relación con la doctrina de los estoicos. En el D e Magistro, compuesto en Tagaste en el 389, y donde reproduce una discusión con su hijo Adeodato, A gustín se interesa por la finalidad del lenguaje y, desde una perspectiva eminentemente pedagógico-teológicay en relación con su teoría del conocim iento, analiza las condiciones de posibilidad de la enseñanza por medio del signo lingüístico. En el De D octrina C hristian a, escrito en dos etapas, desarrolla una teoría del signo en general, y nos ofrece los fundamentos de una retórica cristiana y una interpretación correcta de la Escritura. En el pequeño escrito D e C atechizan dis rudibus presenta algunas breves sugerencias sobre la doctrina del verbum c o r á is , el verbu m co g itatu m a d sim ilitu d in em v o c is y el v erb u m v ocis, de lo cual hablará explícitamente en el D e Trinitate. En las C onfessiones, profundiza algunos aspectos de su teoría general sobre los signos y hace agudas observaciones sobre la adquisición del lenguaje por el niño22. Desde una perspectiva teológica, el tratado De Trinitate presenta reflexiones profundas sobre las relaciones que hay entre la palabra interior y la palabra exterior, y ofrece consideraciones muy pertinentes sobre el fundam ento social del signo lingüístico. H abría que añadir a estos libros, importantes pasajes de otras de sus obras, en particular de sus sermones y de sus cartas. Muy pronto nos dimos cuenta de que el estudio del signo y del lenguaje en San Agustín es de una considerable amplitud, dado que su obra es inmensa; y además, de que este tema puede considerarse, en sus escritos, desde varios ángulos. Esta constatación nos forzó a lim itar nuestra investigación, por una parte, a un período de su actividad intelectual, del 3 8 6 al 3 8 9 , y por otra, a los diálogos filosóficos, pero concentrándonos en el De Magistro, particularm ente en el tem a del signo y del lenguaje. Este diálogo ha presidido, en efecto, toda nuestra investigación. Lo escogimos porque, a nuestro parecer, es un punto de convergencia y de síntesis de los problemas relativos al signo y al lenguaje, expresados ya en los escritos anteriores. Se sitúa en la encrucijada de la búsqueda agustiniana entre los primeros diálogos y sus grandes obras. De D octrina C hristian a 25 y De Trinitate24, y pone punto final a los diálogos y al método dialógico como medio de enseñanza y de búsqueda. Finalmente creemos que para leer y comprender m ejor el D e Magistro, es necesario seguir las huellas sobre el signo y el lenguaje en los diálogos anteriores, mediante una cuidadosa lectura de éstos.

La omnipresencia del signo
La palabra y ¡a escritura
Todos los diálogos de San Agustín ponen en juego el lenguaje en cuanto actividad física, productora de sonidos significativos dentro de un grupo de personas que hablan la lengua latina para la com unicación del pensam iento. A esta actividad se vinculan la puesta por escrito de las palabras y los gestos, que también sirven para expresar pensamientos y sentim ientos.

2 1Marcia L Colish ha mostrado cómo puede estudiar el problema del lenguaje en la obra de San Agustín, siguiendo las grandes etapas señaladas en las C onfesiones. Cfr. The Mirror o f Languaje. ” Sobre el signo en el De Doctrina Christiana: B D. Jackson. Sem antics a n d H erm eneutics in Saint Augustine's «The Theory of Signs in Saint Augustine’s 'De Doctrina Christiana’ de Saint Augustin». Jordan, M. D «Words and Word: Incarnation and Signification in Augustine’s ‘De Doctrina Christiana’». Miyatanim, Y. «Grundstruktur und Bedcutug der Augustinischen Hermeneutic in De Doctrina Christiana’». García de la Fuente «Dalos sobre lingüística y lengua latina en el 'De Doctrina Christiana’». 2 1 Sobre el signo y el lenguaje en el D e Trinitate: Daniels, D E. «The Argument of the ‘De Trinitate’ and Augustine’s Theory of Signs». Pintaric, Drago. S prache und Trinität.

56 Agustín habla muchas veces de las actividades que ejerció y que se relacionan con el lenguaje25: lás de orador y profesor de gramática26. Sus diálogos nos presentan, por su parte, a personas que hablan, nombran cosas, definen palabras, preguntan, enseñan, oran, cantan, ríen, hacen gestos, escuchan, leen, escriben; actividades todas que están en relación con el lenguaje. Se mueven, por decirlo así, en el mundo de la palabra. Esta es propia de los seres humanos y es el lugar natural del intercambio con los demás27. Puesto que la finalidad de todo diálogo es la comunicación de un mensaje, es preciso que los interlocutores comprendan el sentido de las palabras que ellos mismos emplean, las cuales son los instrum entos de la com unicación. Esto explica por qué Agustín se preocupa, tan a menudo, por la definición de las palabras, las etim ologías y las consideración gram aticales y morfológicas. Pero lo más importante, lo que más interesa a Agustín, es la significación. Los interlocutores hablan, discuten y comparten sus puntos de vista, pero sus palabras pasan, por cuanto son meros sonidos físicos. La sutileza aérea de la palabra, que constituye la fuerza de su penetración, constituye tam bién su debilidad. La palabra huye sobre las alas invisibles del viento: verba volan t28. Para asegurarse contra el riesgo del olvido — ya que la memoria es una guardiana infiel de lo que se ha pensado29— , Agustín resuelve fijar sobre la cera, gracias a la actividad de un taquígrafo30, los sonidos que, de otro modo, se escaparían y se los llevaría el viento31. De este modo, el lenguaje hablado se fija en un lenguaje escrito, y las palabras de los interlocutores son aprisionadas, de cierta manera, por los lazos de la escritura32. Los sonidos se dirigen al oído; las letras, a la vista. La actividad lingüística del hombre abarca, de este modo, diversas actividades: hablar —escuchar, escribir— leer. Gracias a los escritos, Rom aniano33podrá leer, más tarde, los temas y los puntos tratados por Licencio y Trigecio, así com o las opiniones de Agustín y de Alipio34; y las acciones realizadas podrán ser transmitidas a la posteridad35. Por su parte, Alipio, ausente del debate, podrá recurrir a los escritos para inform arse acerca de lo que sus amigos discutieron durante su ausencia y seguir así esas discusiones sin perder el hilo del tema y sin necesidad de hacer penosos esfuerzos para comprender el desarrollo de las m ism as36. La e scritu ra perm itirá que los jó venes puedan leer luego las conversaciones y, analizando cuidadosamente su contenido, aprender a reflexionar mejor sobre los temas discutidos y ejercitarse en la dialéctica, en el ataque y la respuesta37. A diferencia de las palabras habladas, cuyo torrente los ahoga, la lectura les permitirá la reflexión y favorecerá una aceptación o un rechazo deliberados. Con respecto a la lectura conviene recordar que los interlocutores de los diálogos de Casiciaco estaban habituados a leer a Virgilio58 y a escribir cartas39.
“ DO XII. 35 - XIII. 38. 26 DRV I. 4. 27 DO II. XII. 35; cfr. Quintiliano, ¡nst. Or II 16. 12-17; Cic. D e Inv i. IV. 5. 28 CA 1.1. 4. 20 “ser propter memoriam, quae', infida custos est excogitatorum, referri in litteris volui, quod ínter nos saepe pertractavimus” CA II. IX. 22; cfr. SO 1.1. I.: DO I. V II 20 10 Sobre el trabajo del taquígrafo, ver Hamman, A. G. L É poqu e du livre. L a Transm ission des textes an cien s du scribe á l'im prim erie. pp 18-20. 51 “Sirviéndonos, pues, de un estenógrafo, para que el viento no arrebatara nuestro trabajo" CA I I. 4; “Pues os plugo a vosotros más bien recoger estos discursos que desparramarlos, porque cuanto se dice aquí, se escribe, sin dejar caer nada en tierra, como se dice; nosotros ciertamente, podremos leerlos” CA II VII. 17; “Por lo cual terminemos, como dije, esta discusión, y después de ponerla por escrito, enviémosla. Licencio, principalmente a tu padre...” CA I IX. 25. Cfr. DBV I. 5; III. 8: SO I. I. I; I, 13. 23; II 11. 19; DO I V 14; I. VIH. 26: I. IX 27. 32 DO I. IX. 27 33 Amigo y mecenas de Agustín, padre de Licencio. Cfr. CA I. I. 1; I I. 3; II. 1. 2, II III. 8. 34 “Sane in hoc libro res et sen ten tias illorum, mea vero et Alypii etiam verba lecturus es” CA 1.1. 4; Cfr. DO. I. IX. 27. 55 DO I. V 14. 36 “ Antes de oír nuestra disputa sobre tos académicos, será bueno me leáis el discurso que acabasteis cuando yo me hallaba ausente, porque, habiendo surgido de él la presente discusión, no me será posible de otro modo, al otros, evitar los errores y el trabajo” CA II. IV. 10; Cfr DO I. IX. 27. 37 “...referri in litteras volui... simili ut isti adolescentes, et in haec attendere discerent, er aggredì ac subire entarent" CA II. IX. 22. 3* CA II IV 10, Cfr Do I III. 6; I. VIII 26. 39 “El día siguiente también lució benigno y sereno, y apenas nos dedicamos a las faenas agrícolas, porque gran parte de él lo empleamos en la redacción de cartas”. CA II XI. 25

58 impide hablar57. L a s m an os (m anus), después del rostro, son las partes del cuerpo que “hablan” más. Elevando los ojos al cielo58, extendemos las manos para dirigir nuestra oración a Dios; para manifestar el acuerdo, nos damos la mano59; o cerrando los puños, expresamos una actitud de com bate60. Además, aplaudimos con las manos: los aplausos son un signo de aceptación, de acogida o de triunfo61. La misma lengua envidia ciertas posibilidades que tienen las manos, como lo afirman, en textos muy expresivos, Quintiliano62 y Montaigne®. También el d ed o (digitus) es utilizado para indicar las cosas. El silen cio, dentro de un diálogo, puede convertirse en una forma de lenguaje por c u a n to p u ed e s ig n ific a r n u m e ro sa s a c titu d e s : d ud a, v a c ila c ió n , r e fle x ió n , ig n o ra n cia , ensimismamiento o falta de atención64. El silencio le da a la palabra el tiempo necesario para decantarse y para tomar forma y consistencia65. Tanto el lenguaje oral como el silencio, tanto la escritura como los gestos, nos colocan en el vasto dominio del signo y de la significación.

Definiciones del lenguaje (/oqui)
Es ahora cuando Agustín describe, de manera más detallada, la finalidad del que habla. De esta descripción se puede deducir una definición del lenguaje más precisa que la que Adeodato había dado, a saber: emitir palabras (promere verba). En efecto, hablar es ofrecer al exterior un signo de la voluntad mediante un sonido articulado66. Para San Agustín es evidente que el lenguaje humano pertenece al dominio del signo. Los análisis sobre la concepción del signo lo han demostrado suficientem ente. Aquí señalaremos algunos aspectos de esa concepción, limitándonos al contexto del primer capítulo del De Magistro y refiriéndonos siempre al lenguaje, el cual, en este diálogo, constituye el punto central del análisis agustiniano. Agustín emplea, por primera vez, en el D e Magistro, el verbo significare, al presentar la significación de la frase “aposentos cerrados” . Se significa, dice, la interioridad del espíritu67. El n om bre es, pues, un signo, afirm ación esta que discute ampliamente en la primera parte del diálogo68, dedicada a! problema del signo69. De la descripción del lenguaje propuesta por Agustín, y enriquecida con todas
51 "Aquí el muchacho [Licencio] se le saltaron algunas lágrimas (aliquantum lacrymavit)...” CAII. VII, 18. “En este punto, casi todos, olvidando la disputa, nos echamos a llorar..." CA II. VII. 18. La inclusión es nuestra. 58 “...porrecta manu coelum suspiciens: et quando ego, inquit [LicentiusJ. Deus, hoc vídebo?” CA II. V il. 18. La inclusión es nuestra. 59 “Da, inquam, dexteram" CA III. III. 5; “...cum dexteras interposuisti...” CA III. III. 6. 60 “cum videretur iam nos ad calcem pervenisse, pugnos etiam rniscuisti” CA III. III. 6. Miscere m as: venirse a las manos, lanzarse a la pelea. Pugnis et calcibu s uti: valerse de las manos y de los pies. 6 1 “...theatricus plausus semper proserrimus accepisset” CA 1.1. 2. 62 Inst. Or. XI. 3. 87. 6 1 “Pues, ¿y qué no hacemos con las manos? Con ellas requerimos, prometemos, llamamos, despedimos, amenazamos, rogamos, impetramos, negamos, rehusamos, interrogamos, admiramos, contamos, confesamos, nos arrepentimos, tememos, nos avergonzamos, dudamos, instruimos, mandamos, incitamos, estimulamos, juramos, testimoniamos, acusamos, condenamos, absolvemos, injuriamos, despreciamos, desafiamos, desdeñamos, adulamos, aplaudimos, bendecimos, humillamos, nos mofamos, nos reconciliamos, recomendamos, exaltamos, festejamos, nos regocijamos, nos quejamos, nos entristecemos, exclamamos, reprendemos. ¿Y qué otra cosa no ejecutamos, con variación y multiplicación que emula a la lengua?” Ensayos. Libro II Cap. XII, pág, 108. Ver también Morrid, Desmond [et. Al.]. Gestures: their Origin an d Distribution. 64 CA I. II. 9; I III 7; I. IV 10; 1. V 14; II. VIL 16; II VIII. 21; DO II I 3; II. VII. 22; II. VI. 23. 65 Ver Masset, Píerre. “La parole et le silence”, pág. 75. 66 “Qui enim loquitur, suae voluntatis signum foras dat per articulatüm sonum". DMA I 2. 67 “...quo nomine [in clausis cubiculis] significantur mentís penetraba. .” DMA I. 2. 43. 68 DMA IV 8. 4 7 .5 0 ; IV. 9, 86. 95. 96; IV. 10.148; VI. 11. 18; VI. 1 7 .1 5 .2 0 . En esta discusión Agustín establece las relaciones que hay entre nom en, vebum y vocabulum 69 El verbo sig n ificare es clave en todo el diálogo. Agustín lo emplea sólo en : DMA X. 30. 23. 26. 29. 33. 36. 41. 45. 51; XIII 43. 37. 39. 44. 58. En relación con nom en: DMA I. 2. 43; IV. 9. 102. 105; V 1. 17. 15. 20; VI. 18. 26. 32. 34. 36. 37; VIII. 24. 129; IX. 25. 10. 24. 25; IX 27. 75; IX C 28. 91; con signum : II. 3. 3. 4; IV. 9. 112; V 11. 2. 3. 6. 7; VI. 17. 10. 11; VI. 18. 36. 47. 48; VII. 19. 13. 14. 17. 35; VII, 20.- 50. 53. 55. 59. 81; VIII. 22. 26; VIII. 23. 86. 92. 107. 198; XI. 36. 8. 15; XI. 37. 26. 29; con verbum : II. 3. 13. 14. 16. 18. 21. 23. 25. 27. 28. 29. 33. 40; II. 5. 51. 56. 58. 61. 62; III. 6. 41. 45. 46; IV. 7. 18. 20. 21; IV, 8. 42. 47. 50. 56. 60. 68. 71; IV. 9. 93. 103. 104. 118. 122. 133; IV. 10. 136. 138. 140. 144.153; con syllaba: III. 5. 12. 38; VIH. 20. 63. 79; VII. 19. 27; con vox: X. 34. 136; con res: VIII. 21. 18; VIII. 22. 46; VIII, 23. 92. 107; VIII. 24. 119. 128. 149; IX. 25. 1. 7. 11; IX. 27. 70; IX. 28. 91. 113; X. 31. 59- 61; X. 33. 118; XIII. 45. 75; con g e sto : VIII. 19. 33; X. 35. 161; con

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las observaciones hechas a través del debate recogido en el primer capítulo del diálogo, podemos establecer una clara caracterización del proceso lingüístico: el que habla, el emisor, da un signo (signum... d a t)70 voluntario (su ae volu n tatis)1' de lo que tiene en la mente (sigrtificandae m entís suae ca u sa )12. Ese signo es un sonido (son an tibu s verbis) 73ligado a una significación (per articulatum sonum ) 74 y emitido exteriorm ente (foros)15 para que sea oído por un oyente ( ut h om in es au d ia n t)16. Las palabras están en relación con las cosas en cuanto son signos de estas (... res ipsas, quarum signa sunt v erb a)11. Una vez oídas y comprendidas, las palabras se adhieren a la memoria (... cum m em oria qui verba in haeren t)n . De esta manera, al hablar, la memoria, evocando las palabras (ea revolvendo)'9, hace llegar a la mente (facit venire in m en tem )m las cosas de las cuales las palabras son signos. Esta reflexión sobre el lenguaje supone que tanto el emisor com o el oyente conocen una lengua particular y las palabras de la misma lengua (sus sonidos y sus significaciones) de manera que, al escucharlas, tanto el oyente com o el hablante, establecen una relación entre los sonidos escuchados y las palabras conservadas en la m emoria. Agustín sabe muy bien que las palabras, habladas o escritas, las aprendemos a fuerza de oírlas, o de leerlas. Cuando no conocem os el sentido de una palabra que escuchamos, o leemos, le confiamos a la memoria los sonidos, o los caracteres escritos, y para conocer ese sentido nos dirigimos a una persona culta y le preguntamos por él o lo descubrimos gracias al contexto. Finalm ente, conservam os en la memoria la significación de las palabras junto con sus sonidos81.
intentio digiti: X 34. 245; /acere signa. IV 4 5 El análisis de este conjunto de referencias permite establecer la definición del signo, sus elementos, las relaciones entre las palabras y las cosas, entre el sonido y la significación y entre los signos y los signos. 1 0 DMA I 2. 46; cfr. DQA XVIII. 31. 7 1 Nos parece que Agustín, al señalar la actividad de la voluntad, afirma el carácter in ten cion al del signo lingüístico: “signa data”. D D CII. II. 3. Cfr. Engels, J “La doctrine du signe chez saint Augustin”, pp. 366-373; Jackson Darrell, B. “The Theory of Signs in Si. Augustine’s 'De Doctrina Christiana’”, pp. 13-19. 7 7 DMA I. 2. 58-59. “La mens es lo que de más alto hay en el alma. Comprende a) la razón o facultad discursiva cuyo ejercicio produce la ciencia o conocimiento cierto sobre las cosas sensibles, b) la inteligencia, que es la función más alta de la mens, la facultad de lo puro inteligible” O euvre de Saint Augustin. IV D ialogues p h iloso p h iq u es. 1. Trad. R. Jolivet. HA París: Desclée de Bropuwer, 1948, pág. 464, nota IV. DMA I. 2. 4 3 .55. 58 70. Agustín habla a menudo de “mens” en relación con el lenguaje. DMA I 2. 76, ‘Así resulta que la palabra escrita es un signo destinado a los ojos, por medio delcual viene a la mente (mens) lo que pertenece a la esfera del oído”. IV. 8. 39. Cfr. DO. I. V. 14. “Me enseña algoquien ofrece a mis ojos o a otro sentido corporal, o también a mi propia mente (mens), lo que deseo conocer". XI. 36. 4. “ Acerca de todo lo que entendemos, nos informa no el sujeto cuya palabra resuena exteriormente, sino la verdad que, soberana, preside ¡nterioremtrne en nuestra mente (mens): las palabras quizás nos estimulan a buscarla” XI. 38. 45, “Cuanto percibimos, lo percibimos o por un sentido del cuerpo o por la mente (mens)”. XII. 39. 4. Cfr XII. 40. 30; XIII 41. 1; DT XIV VIII. 11 ” 1.2.57. Aquí “sonantia verba" definen la “locutio". En ésta están implicados tanto el sonido (verbarere) como la significación. Cfr. DLA II XVI. 43; “sonantia signa”; D C R II. 3; CD IV X. 15. 7* DMA I. 2. 46-47. El soníco articulado incluye el sonido y la significación. 7 5 El aspecto exterior del sonido. El sonido se percibe por el sentido del oído. Con el adverbio foras, Agustín quiere subrayar el carácter público del lenguaje, por oposición a intus “De universis autem, quae intelligimus, non loquentem, qui persoriant foris. sed intus ipsi mentí praesidentem consulimus veitatem, verbis fortasse ut consulamus admoriti" DMA XI. 38. 45. El subrayado es nuestro. 76 DMA 1.2 .5 9 . 77 DMA I. 2. 76. 7" DMA I. 2. 75. Cfr. DBVIV IV. 6. En relación con el lenguaje. “Toda expresión oral articulada y con significado, te das cuenta de que, por una parte, hiere el oído para dejarse sentir, y por otra, se fija en la memoria para poderse conocer”. DMA V. 12 49, cfr. VII. 29. 76; XII. 39 19; XII. 39. 22; “Por más que hayamos tenido repetida experiencia, tanto propia como ajena, de palabras que se pronuncian sin correspondencia con las cosas que se piensan, lo que puede suceder bajo dos formas: o cuando una expresión grabada en la memoria y frecuentemente repetida se recita pensando en otra cosa...” XIII 42 24, “ Alguien dice, y nosotros lo oímos, que ciertas bestias aventajan al hombreen virtud; al puntos se nos hace intolerable y con toda energía desmentimos opinión tan falsa y funesta; cuando él quizá llama virtud a las fuerzas físicas y con ese nombre expresa lo que ha pensado, sin que mienta ni yerre en las cosas, sin que sus palabras grabadas en la memoria manifiesten una contextura, mientras que en su espíritu dan vuelta pensamientos distintos, sin que por un desliz de la lengua suene cosa distinta de la pensada; sencillamente da a la cosa pensada un nombre distinto que nosotros” X III. 43-45. 79 DMA I. 2. 75. Revolvere hacer rodar, verbo causativo. EM, pág. 72 El preverbio re señala un movimiento hacia atrás, o el retomo a un estado anterior. EM, pág. 565. M DMA I. 2. 76. 8 1 Cfr DDC II XIV. 21.

1980. Platón. Adv. 383 a 384 d. En consecuencia. 18. pág. 9. posee una doble función: indicativa. Agustín también utiliza el verbo loqu i y la palabra locutio para significar el lenguaje interior90. Cfr. 14. Paris: Larousse. Sofista. al cual le da una extensión más amplia que el verbo loqui. 274. 12. D ictionnaite latin-français d es auteurs chrétiens.. V ocabulaire tech n iqu e et critique d e la p h ilosop h ie. En el texto que estamos analizando no se trata. 90 “Quaedam ergo cogitationes locutiones sunt cordis”. pero que no todo signo es palabra91. 2. Sabem os que el sentido y el uso de la palabra “lenguaje” son objeto actualm ente de discusión: ¿hay que llamar lenguaje a “todo sistem a de signos apto para servir de medio de com unicación entre los hom bres”8’'. independientemente del hecho de que el signo sea verbal o gcstual. pág. lenguaje. hace conocer (docere — sig n ificare ). 1973. Adv Math. I. XI. 1968. metafóricam ente. la oración. En el capítulo anterior distinguimos el signo lingüístico oral. 93 “.64. en la que la definición del lenguaje está asociada a la idea de su naturaleza vocal y a su doble articulación85.De Intr. 81 Dubois. 88 DMA I.” DMA IV. 1961. Davis. que pone en juego una técnica corporal com pleja y que supone la existencia de una función simbólica y de centros nerviosos genéticam ente especializados”84? La mayor parte de los lingüistas escogen esta segunda posición. London: André Deutsch.et sunt haec omnia quasi quaedam verba visibilia”. 156. “Hablar es propio del hombre (Loqui homini est)” decía el gramático Agredo en su Ars d e O rthographia. 57: locutio = sonantia verba. a los estandartes y a las enseñas militares.. 554. 87 DO II. entonces. DT X X . no debe aplicarse la palabra “lenguaje”. 64-72. que la locu tio como lenguaje exterior (foras). II. se refiere. André. Después de estas consideraciones tratemos de precisar más el sentido que le da San Agustín a la palabra len guaje y el uso que hace de ella. “St. I. 92 “ . Kuypers. J L ex iqu e d e term inologie lin gu istiqu e 3ème éd.. el lenguaje (loqui) es una actividad específicamente humana En esto sigue. 32. pp. de la otología comparada y de la epistemología genética. Quintiliano. de hacer alusión a la reminiscencia platónica ni a algo por el estilo. 2. tal y como lo vimos anteriorm ente. 89 DMA V 16. o una expresión figurada89. muy probablemente. “ Marouzeau. pa g 500. llid ée de p h ra se gram m aticale et son expresión en latin. Or. Cratilo. Tanto la una como la otra son los medios que los hombres poseemos para enseñar (docere) con el lenguaje. pp. Nos parece que el lenguaje propiamente dicho (loqui) está constituido por el signo lingüístico. Cfr. Agustín afirma. 8 5 CRYSTAL. Paris: Du Seuil. D ictionnaire d e linguistique. O. 86 Sabemos que la discusión se mantiene abierta. Pyrr. 132 El subrayado es nuestro.hommes cum surdis gestu quasi sermocinentur. non autem omne sugnum verbum est". A First D ictionary o f Linguistics an d P honetics. pág. 16. son llamados lenguaje sólo por la analogía que tienen con la palabra hablada. DDC 11 III. que toda palabra es un signo. 82 Cfr. Cfr. el estudio del signo en general. 1. 11. 2. de ordinario. A. T. sino a la expresión del pensamiento por la palabra hablada. Para San Agustín. Charpin. 203. Sexto Empírico. I. Ver Markus. y propone. por lo tanto. D er Z eichen und Wortbegriff im D enken Augustinís. Se puede decir. en especial por parte de las ciencias de la comunicación. 124. Ducrot. y rememorativa. Por último. II. Sexto Empírico. Para hablar de los gestos y de otras formas de com unicación emplea el verbo sign ificare. Augustine on Signs". pero también puede significar la frase. La palabra locutio. 136-138. R. VIII 275. el signo escrito y los gestos. pág. DMA IV. por la cual el lenguaje muestra. pág. escrito. la palabra. D ictionnaire en cy clop édiqu e des scien ces du language. 263 d. Jean. a la función de rememoración que las palabras aseguran. y denomina. François. y forma. como objeto de la semiología. mediante la cual el lenguaje recuerda algo a alguien. 127. GLK VII. lOème éd. El subrayado es nuestro. Biaise. y que los gestos. . Lalande. K.. I. en sentido estricto.. Paris. 1972. — Todorov. Paul Genlhener. 34. 62. Aristóteles A nalítica Posteriora 76 B 24. En ocasiones emplea m etafóricam ente el verbo serm ocin ari para hablar de los gestos empleados con los sordomudos92. a la actividad de hablar88. “ Acción de hablar. y a las formas de com unicación animal86. 39-44. y sólo por una extensión metafórica a todo procedimiento oral. siempre y cuando conozcamos su significación. o más bien a “la ca p acid ad propia d e la esp ecie hum ana de com u n icarse por m edio de un sistem a d e signos vocales (o lenguaje). mimogestual. pág. 74. 18. palabra (cl)!. Platon. la tradición griega y latina de los filósofos y de los gramáticos87. o a uno mismo82. se refiere. 91 “Omne verbum signim. para las cuales la condición necesaria del lenguaje es la aparición de la función semiótica. 4. Hyp. 9 127. 45. “palabras visibles”93 a los gestos. y como objeto de la lingüística el estudio del signo verbal. Cfr.60 A sí se comprende que cuando Agustín afirma que una de las finalidades del lenguaje es “recordar”. Albert. Paris: PU F. VIII. por razón de su capacidad com unicativa. Math. muy claramente. pp. 100.

2. Indague a partir d el m ism o diálogo las p osib ilid ad es d el co n ocim ien to h u m an o y la teoría d el conocim iento qu e San Agustín intenta configurar. dentro de ese vasto universo. en general. DDC II. ponga en relación estos problemas con las preguntas sobre la finalidad del lenguaje humano. verba vero illis signis nullo modo possem”. III. a todas las cosas que significan algo. la hermenéutica de los textos. el lenguaje como vehículo del pensamiento humano. San Agustín adelanta algunos aspectos de su teoría del signo y de los pasos para la adquisición del lenguaje por parte del niño. 4. En el diálogo De Magistro. la significación. en lo que respecta al signo y al lenguaje. conoció la gramática. Agustín afirma que todos los signos pueden ser enunciados con palabras. Agustín concibe. San Agustín se ocupó del lenguaje en casi todas sus obras. 54 “Llamamos signos. primero. 122. las palabras no pueden enunciarse sino con palabras96. Muchos siglos después L. ’5 DDC II III. su conversión a la fe cristiana lo alejó de un interés puramente formal por las palabras y el discurso. que ocupa el primer lugar (principatum ) para expresar toda clase de pensamientos que los hombres deseamos exteriorizar95. la retórica y practicó las artes de la escritura. del apoyo pragmático de lo mimogestual. y luego. la dialéctica. 4 . con cebid o com o len guaje h u m an o y luego co m o p alab ra de Dios. se interesa por el signo lingüístico'’4. Agustín les atribuye un valor “especial” en la conversación ordinaria y en el diálogo. la oscuridad de las palabras. San Agustín manifiesta su interés por el lenguaje desde una doble perspectiva pedagógica y teológica. el valor del discurso y su relación con la verdad. En efecto.61 Podemos concluir que. Siguiendo las orientaciones de San Agustín. Indague cóm o e l verbum. Con respecto a los gestos. En efecto. toda conversación supone una situación de interacción y necesita. fueron asuntos de primer orden en San Agustín. guió la reflexión d e San Agustín sobre el lenguaje. en ese grupo encontramos también a las palabras”. en cambio. 3. potui verbis enunciare. en su realización. escrito enTagasta en 389. Wittgenstein reavivó la discusión sobre la adquisición del lenguaje retrotrayendo las consideraciones de San Agustín. una doctrina general del signo. 4 .b "nam illa signa omnia quorum genera breviter attigi. En los primeros capítulos de las Confesiones. DMA IV 9. Comprensión y discusión 1. según comentario de Alfonso Rincón. entre otros. La naturaleza del signo. Sin embargo. Indague e in terprete la v alid ez o in v alid ez d e los argu m en tos d e San Agustín a la luz d e consideraciones com o las de W ittgenstein.

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GUILLERMO DE OCKHAM
materiales y aportaciones económicas de la Orden franciscana. Todo ello hace que en 1326 huyan de Aviñón Cesena (llevándose el sello de la Orden), Bonagracia y Ockham, más otro franciscano que se les une a última hora, poniéndose al amparo de Luis de Baviera. La reacción de Juan XXII no se hizo esperar: excomulgó a los cuatro «espirituales» y destituyó de su cargo de General a Cesena, el cual, no obstante, siguió con el sello de la Orden franciscana en su poder. Esta época de estancia en Munich es de suma importancia para la vida de Ockham: pasa de escritor teórico de filosofía y teología a polemista; de su pluma salen numerosos escritos políticos en que ataca abiertamente al Papa y analiza los poderes civil y papal. Es un conjunto de obras en las que se encuentran cuestiones importantes para la Historia de las ideas políticas. Pero las circunstancias cambian poco a poco: Luis de Baviera es destituido en 1346 y muere al año siguiente. Igualmente mueren los tres compañeros de Ockham, con lo cual queda éste con el sello de la orden, y como vicario de la Orden franciscana sediciosa. En 1348, Ockham entrega el sello y pide una reconciliación; el papa Clemente VI lo perdona y le exige la firma de una serie de retractaciones. A partir de este momento, nada más se sabe de la vida de Ockham; se ignora si las llegó a firmar e incluso dónde y cuándo murió. En medio de esta vida azarosa la obra de Ockham es bastante extensa, pudiéndose distinguir en ella dos grupos: el de las obras puramente especulativas en las que, por este orden, tienen mayor importancia las de Lógica, Filosofía de la Naturaleza y Teología. El otro grupo es el de las obras polémicas a que antes se ha hecho referencia. Dentro de las primeras, pueden destacarse: diversos comentarios a Aristóteles (In

Filósofo y teólogo franciscano inglés, máximo representante de un radical nominalismo; nació al Sur de Londres, en una localidad iiamada Ockham, tal vez en 1280, aunque otros opinan que entre 1295 y 1300. La fecha de su muerte también es incierta; posiblemente acaece hacia 1349, a partir de cuya fecha ya no se sabe nada de él. Se le suele llamar ‘Venerabilis Inceptor’, apodo tal vez debido o bien a que solamente tuvo el título de bachiller o bien a que, reuniendo los requisitos para el magisterio, nunca lo ejerció, posiblemente por lo discutido de sus doctrinas. En cuanto a estudios, siguió los normales de su época, quedando la duda de quiénes fueran sus maestros efectivos; probablemente pueda contarse entre ellos a Duns Escoto. En Oxford, Ockham m anifestó una peculiar personalidad, que atrajo los primeros intentos de condena como herético por el canciller de la Universidad oxoniense, J. Lutterrell. Éste, no cejando en su esfuerzo por condenar a Ockham, acudió a Aviñón, al papa fuan XXII, en 1323. Al año siguiente, es llamado a la corte pontificia y se nombra un tribunal que habría de juzgar la ortodoxia o heterodoxia de su pensamiento. Después de tres años de deliberaciones, la sentencia del Papa es tan benévola que no satisface a Lutterrell, el cual insiste de nuevo con mayor dureza y con procedimientos tal vez no muy claros. Pero en esas fechas, surge un nuevo problema que hace pasar a segundo plano el caso concreto de las doctrinas de Ockham; se trata de un problema interno de la Orden franciscana. Dentro de ella había surgido una corriente renovadora, llamada «espiritual», partidaria de la no posesión de bienes materiales tanto en privado como en comunidad. El movimiento estaba encabezado por el mismo General de la Orden, Cesena, al que se adhirieron otros dos franciscanos; Bonagracia y el propio Ockham Desde el exterior, el emperador Luis IV de Baviera les defiende, frente al papa Juan XXII, y luego junto al antipapa Nicolás V los cuales consideraban necesarios los bienes

librum p raed icam en toru m , In dúos libros Perihermeneias. In dúos libros Elenchorum, Expositio superocto libros Physicorum), a Porfirio (Expositio in librum Porphyrii) ya Pedro Lombardo (una Ordinatio
del libro primero de las Sentencias y una Reportatio a los tres libros restantes). Aparte escribió diversas obras originales, dentro del primer grupo: Summa totius

logicae, Compendium logicae, unos Quodlibetos, De Sacramento altaris, un tratado sobre la predestinación y presciencia divina, y una serie de Quaestiones ;
intermedios entre los meros comentarios y las obras persona- les son dos libros dedicados 4 la Física. Dentro del grupo segundo, se pueden destacar dos obras en defensa de su propia postura dentro de la orden franciscana, más otras muchas en que se debate el problema de la potestad papa! y civil, del Emperador y del Romano Pontífice, de los errores y herejías atribuidas

63 por Ockham al papa Juan XXII y Benedicto XII, y de la defensa del propio Emperador. Hay que añadir una serie de libros perdidos y otros calificados como apócrifos. Los aspectos centrales del pensamiento de Ockham son: a) ‘Contingentismo universal y omnipotencia divina’: El mundo no es un conjunto estructurado en sí con leyes universales y necesarias y presidido por el principio de contradicción (que condicionaría, según Ockham, hasta la misma actuación de Dios sobre el mundo). El hecho neto es que solamente hay cosas y seres particulares penetrados de arriba abajo de contingencia. Y, sin embargo, existe un orden; éste se explica, según él, únicamente por la Voluntad omnipotente de Dios; con ello abre la puerta a un posible escepticismo y relativismo metafísicos, puesto que Dios, manipulador total del universo, puede frustrar, si quiere, hasta las más patentes evidencias. A la vez llega a un total voluntarismo emparejado con el contingentismo asentado tanto en el orden metafísico como en el moral: no habría un orden universal, necesario y natural de Bien y Mal, sino que éstos serían tales simplemente porque Dios los ha querido asi y no a la inversa. b) A este problema va ligado el del conocimiento de la realidad y el de la ciencia: Ante la realidad concreta y singular, Ockham se enfrenta ante la posibilidad de conocerla directamente por medio de la intuición. Sobre la intuición, que puede ejercerse sobre objetos externos e internos a la mente, se construyen los juicios de existencia, porque en ningún caso puede darse una intuición sin objeto existente. En el momento en que suprimimos la existencia del objeto, caemos en el conocimiento abstracto, el cual tiene valor para 0. siempre que se base en la intuición. Sin embargo, la abstracción para Ockham tiene un sentido peculiar; no se trata de una desmaterialización y universalización, sino de un prescindir de la existencia de las cosas o, también, de un reunir bajo un mismo término o nombre o un mayor número de seres singulares concretos. Este planteamiento lleva a la idea que Ockham tiene del concepto: no reconoce que hay una informatio del entendimiento por medio de la «forma» de la cosa ya través de un proceso de especies impresas y expresas. Para 0. el concepto es simplemente una «asimilación», si bien esta idea queda un tanto confusa. En cualquier caso, lo importante es la consideración del concepto como un «término» natural (de ahí el calificativo que puede aplicarse al nominalismo de Ockham como de «terminismo»). Ockham distingue entre términos escritos, orales y mentales. Los dos primeros serían sólo convencionales y el último natural: el término mental lo considera una passio animae Con valor significativo a nivel de suppositio. I^a significación y suposición de los términos había ya sido estudiada anteriormente, pero en Ockham recibe un relieve especial. El término mental (concepto) es un signo (como lo son también los términos escritos y orales) y como tal «significan» algo. Esta significación de los términos cobra en Ockham un carácter eminentemente lógico, puesto que ya no habla de significar sino de «suponer»: la suppositio es «la propiedad que tiene un término (de significar), pero nunca sino dentro de la proposición», siendo además esta suppositio un estar el signo o término de la proposición «cuasi pro aliquo posito»: sustituye a la cosa misma. Es a este nivel de la lógica, de los términos y de las segundas intenciones (las primeras eran las correspondientes a la intuición) donde se desarrolla, según Ockham, la ciencia con su universalidad y necesidad: universalidad y necesidad que sería inherente no a las cosas sino al valor significativo y suposicional del signo-concepto-término, dentro de la sintaxis lógica de las proposiciones y razonamientos. Si el principio de no contradicción clásico había perdido para Ockham todo su valor en el nivel ontológico (una vez asentado el contingentismo universal), lo conserva ahora solamente para la lógica y su funcionamiento. c) ‘Principio de economía metafísica’. Habrá podido observarse la tendencia general de Ockham a suprimir pasos y elementos a su juicio inútiles, p. ej., en el proceso del conocimiento. Pero este espíritu es algo que en Ockham se convierte en principio general y que él mismo formula con frases como:«non sunt multiplicando, entia sine necesítate » , «non sunt ponenda plura ubi sufficiunt pauciora », etcétera. Sin embargo, por encima de estos principios, Ockham no pierde de vista el de la Omnipotencia divina; bien es verdad, dice, que Dios ha podido hacer las cosas de la manera más simple, pero también las ha hecho en alguna ocasión por medios com plicados. A pesar de todo, su espíritu de simplificación invade todo el pensamiento ockhamista, aplicándolo en particular a sus críticas al tomismo: supresión de determinadas estructuras metafísicas, de diversos pasos en el proceso del conocimiento, del principio de individuación, de distinciones metafísicas fundamentales, comola de esencia y existencia, etcétera; al escotismo (especialmente en lo que se refiere a las «formalítates ex parte reí»), y al agustinismo (Dios como Iluminante, las ideas ejemplares, etc.). d) Las aplicaciones de estas bases generales del pensamiento de Ockham son múltiples: el desarrollo de una M etafísica a nivel de lo existen te plural y equivocista, junto con una especulación asimismo metafísica, pero asimilada en cierto modo a la lógica, por cuanto que considera el ente como un «término» unívoco, ya que según Ockham sería el mismo signo mental el que se puede emplear para designar y «suponer» a cualquier ente real. En tal caso, la Metafísica, como cualquier otra ciencia, estudiaría ante todo los signos o térm inos directam ente y, por medio de ellos, mediatamente, la realidad. Igualmente, ejerce su crítica sobre los predicamentos; reduce las categorías a tres únicamente: sustancia, cualidad y relación, aunque con unas matizaciones ricas y fecundas.

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«SOBRE LOS UNIVERSALES»
[Extractos de Suma de lógica]'
Guillermo de Ockham

[Sobre este término común ‘universal’ y sobre el ‘singular’ opuesto a él]
Como no basta al lógico un conocim iento tan general de los términos, sino que precisa conocer los términos más en especial, por eso después de que se ha tratado de las divisiones generales de los términos, hay que continuar con las cosas contenidas bajo algunas de aquellas divisiones. Pero primero hay que tratar de los términos de segunda intención, segundo de los términos de primera intención. Pero se dijo que términos de segunda intención son tales [como] ‘universal’, ‘género’, ‘especie’, etc., por eso de aquellos que colocan cinco universales hay que decir algo. Sin embargo primero hay que hablar de este com ún ‘universal’ que se predica de todo universal, y del singular opuesto a él. Pero primero hay que saber que ‘singular’ se toma de dos modos. De un modo este nombre ‘singular’ significa todo aquello que es uno y no varios. Y de este modo quienes sostienen que el universal es alguna cualidad de la mente predicable de varios, sin embargo no por sí sino por aquellos varios, tiene que decir que cualquier universal es verdadera y realmente un singular; pues así como cualquier palabra, tan común como sea por institución, es verdadera y realmente singular y una en número, pues es una y no varias, así una intención del alma, que significa varias cosas fuera [de ella], es verdadera y realmente singular y una en número, pues es una cosa y no varias, aunque signifique varias cosas. De otro modo se toma este nombre ‘singular’ por todo aquello que es uno y no varios, ni es por naturaleza signo de varios. Y tomando así ‘singular’ ningún universal es singular, porque cualquier universal es por naturaleza signo de varios y por naturaleza se predica de varios. De aquí que al llamar universal algo que no es uno en número. — que es la acepción que muchos atribuyen al universal— , digo que nada es universal a menos que quizás abuses de este vocablo, al decir que pueblo es universal, pues no es uno sino muchos; pero aquello sería pueril. Hay que decir entonces que cualquier universal es una cosa singular, y por eso no es universal sino por la significación, porque es signo de varios. Y esto es lo que dice Avicena, en la M etafísica, V: “En el intelecto una forma está referida a una multitud, y según este respecto es universal, pues un universal es una intención en el intelecto, cuya disposición no cambia respecto de cualquier cosa que tom es”1. Y continúa: “Esta forma, aunque respecto de los individuales sea universal, sin embargo respecto del alma singular, en la que se imprime, es individual Pues es una de las formas que están en el intelecto”. Quiere decir que el universal es una intención singular del alma misma, que por naturaleza se predica de varios, no por sí sino por aquellos varios, se llama universal; pero porque es una forma, existente realmente en el intelecto, se llama singular. Y por lo tanto ‘singular’ se predica del universal del primer modo dicho, pero no del segundo modo; como cuando decimos que el sol es causa universal, y sin embargo ciertamente es una cosa particular y singular, y en consecuencia ciertamente es causa singular y particular. Pues el sol se dice causa universal, porque es causa de varias cosas, a saber, de todas estas cosas inferiores generables y corruptibles. Pero se dice causa particular, porque es una causa y no varias causas. Así una intención del alma se dice universal, porque es un signo predicable de varios; y también se dice singular, porque es una cosa y no varias cosas.
‘ Tomado de: Guillermo de OCKHAM. Sum a de lógica, capítulos 14 á 19, sobre los ‘universales’. Giupo Editorial Norma. Bogotá 1994, pp. 63-87. Traducción de Alfonso Flórez Flórez. 1 AVICENA, M etafísica. V, I.

65 Sin embargo, hay que saber que el universal es doble. Uno es universal naturalmente, a saber, el que naturalmente es un signo predicable de varios, com o cuando, análogamente (proportionaliter ) , el humo significa naturalmente el fuego, y el quejido del enfermo, ei dolor, y la risa, la alegría interior. Y tal universal no es sino una intención del alma, por lo que ninguna sustancia fuera del alma ni accidente alguno fuera del alma es un universal tal. Y de tal universal hablaré en los siguientes capítulos. El otro es universal por institución voluntaria. Y así la palabra hablada, que ciertamente es una cualidad numéricamente una, es universal, a saber porque es un signo instituido voluntariamente para significar varios. De aquí que así com o la palabra se dice común, así se puede decir universal; pero esto no se tiene por la naturaleza de la cosa sino sólo porque se ha instituido a voluntad.

[Que el universal no es cosa alguna fuera del alma]

Y como no basta exponer estas cosas si no se prueba con razones claras, por eso para lo dicho adelantaré algunas razones, y también lo confirm aré con autoridades. Pues que ningún universal es sustancia alguna existen te fuera del alma se puede probar con evidencia. Primero: ningún universal es una sustancia singular y una en número. Pues si se dijera eso, se seguiría que Sócrates sería algún universal, pues no-hay mayor razón para que una sustancia singular sea más universal que otra. Entonces ninguna sustancia singular es algún universal, pero toda sustancia es una en número y singular, porque toda sustancia o es una cosa y no varias o es varias cosas. Si es una y no varias, es una en número; pues a esto todos llaman uno en número. Pero si alguna sustancia es varias cosas, o es varias cosas singulares o varias cosas universales. Si se diera lo primero, se sigue que alguna sustancia sería varias sustancias singulares, y a consecuencia de la misma razón alguna sustancia sería varios hom bres; y en tonces, aunque un universal se distinguiera de un particular, sin embargo no se distinguiría de unos particulares. Pero si alguna sustancia fuese varias cosas universales, tomo una de estas cosas universales y pregunto: o es varias cosas o [es] una y no varias. Si se diera lo segundo, se sigue que es singular; si se diera lo primero, pregunto: o es varias cosas singulares o [es] varias cosas universales. Y así habrá un progreso al infinito o se llegará a que ninguna sustancia es universal que no [sea a la vez] singular, por lo que resta [la alternativa] que ninguna sustancia es universal. También, si algún universal fuese una sustancia, existente en las sustancias singulares, distinta de ellas, se seguiría que puede darse sin ellas, porque toda cosa anterior naturalm ente a otra puede darse por la potencia divina sin ella; pero el consecuente es absurdo. También, si esta opinión fuese verdadera, ningún individuo podría crearse si algo del individuo preexistiera, porque el todo no se tomaría de la nada si [el] universal que está en él estuviera antes en otro. Por esto mismo también se seguiría que D ios no podría aniquilar un individuo sustancial si no destruyera los demás individuos, porque si aniquilara algún individuo, destruiría todo lo que es de la esencia del individuo, y en consecuencia destruiría aquel universal que está en él y en los otros, y ert consecuencia los demás no permanecerían, pues no pueden permanecer in una parte suya, cual es aquel universal. También, no se puede establecer que tal universal ponga algo totalm ente por fuera de la esencia del individuo; sería entonces de la esencia del individuo, y en consecuencia el individuo se compondría de universales, y por lo tanto un individuo no sería más singular que universal. También, se seguiría que algo de la esencia de Cristo sería miserable y condenado, porque aquella naturaleza común existente realm ente en Cristo y en un condenado sería [algo] condenado, porque [está] en Judas. Pero esto es absurdo. Se pueden añadir muchas otras razones, las que omito por causa de la brevedad, y confirmo la misma conclusión por autoridades. Primero, por Aristóteles, en la M etafísica, V II, donde según [su] intención está tratando esta cuestión de si un universal es sustancia, dem uestra que ningún universal es sustancia. Así, dice: “Es imposible que la sustancia sea cualquier cosa que se dice universalm ente”2.
2 ARISTÓTELES, M etafísica, VII, 13, 1038b 8-9.

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También, en la M etafísica, X , dice: “Como se dijo en el discurso sobre la sustancia y el ente, así como ninguno de los universales es posible que sea sustancia, ni éste [ser| sustancia como algo uno aparte de los m uchos”3. De lo que es claro que según la intención de Aristóteles ningún universal es sustancia, aunque suponga por las sustancias. También, el Comentador, en la M etafísica, V II, en el com entario 4 4 : “En el individuo no hay una sustancia, sino una materia y una forma partícula, de las cuales cosas se com pone”4. v También, allí mismo, en el com entario 4 5 : “Digamos entonces que es imposible que alguno de aquellos que se dicen universales sea la sustancia de cosa alguna, aunque manifiesten las sustancias | de las cosas”5. También, allí mismo, en el com entario 47: “Es imposible que estas cosas sean partes de las sustancias i existentes de suyo”6. También, en la M etafísica, V III, en el com entario 2: “El universal no es sustancia ni género”7. También, en la M etafísica, X , en el com entario [6 j: “Como los universales no son sustancias, es claro que el ente común no es una sustancia existente fuera del alm a”8. De las mencionadas autoridades y de varias otras se puede recoger que ningún universal es sustancia, de cualquier modo que se le considere. De aquí que la consideración del intelecto no hace que algo sea sustancia o que no sea sustancia, aunque la significación del término haga que de ello — [aunque] no por sí— se predique este nombre ‘sustancia’ o no se predique. Así como si en esta proposición ‘el can es un animal’ este térm ino ‘can’ está por el animal que puede ladrar [entonces] es cierta, pero si está por los astros del cielo es falsa. Sin embargo que la misma cosa según una consideración sea sustancia y según otra no sea sustancia es [algoj imposible. Y por eso simplemente hay que aceptar que ningún universal es sustancia, de cualquier modo que se le considere. Pero cualquier universal es una intención del alma, que según una opinión probable no difiere del acto de entender. Por lo que dicen que la intelección por la que entiendo un hombre es un signo natural de los hombres, tan natural como el quejido es signo de enfermedad o de tristeza o de dolor; y es un signo tal el que puede estar por los hombres en las proposiciones mentales, así como una palabra puede estar por las cosas en las proposiciones habladas. Que un universal es una intención del alma, suficientemene lo expresó Avicena en la M etafísica, V donde dice: “Digo entonces que universal se dice de tres modos. Pues se dice universal según lo que se predica en acto de muchos, así como ‘hom bre’, y se dice universal una intención que es posible predicar de muchos”. Y continúa: “También se dice universal una intención que nada impide pensar que no se predique de m uchos”9. D e estos y muchos otros [textos] es claro que el universal es una intención del alma que por naturaleza se predica de muchos. Lo que también se puede confirmar por la razón, pues, según todos, todo universal es predicable de muchos; pero sólo una intención del alma o un signo instituido voluntariamente y no sustancia alguna se predica por naturaleza de muchos; luego sólo una intención del alma o un signo instituido voluntariamente es universal. Pero ahora no uso ‘universal’ por un signo instituido voluntariamente, sino por aquello que naturalm ente es universal. Pues que una sustancia no se predica por naturaleza es claro, porque si así [fuese], se seguiría que la proposición se compondría de sustancias particulares, y en consecuencia el sujeto estaría en Roma y el predicado en Inglaterra, lo que es absurdo.

3 ARISTÓTELES, Ibidem , X, 2, 1053b 17-19 4 AVERROES, Sobre la m etafísica d e Aristóteles, VII, t. 44. 5 AVERROES, Ibidem , t. 45, 6 AVERROES, Ibidem , t. 47. 7 AVERROES, Ibidem , VIII, t 2 8 AVERROES, Ibid em , X, t. 6 9 AVICENA, M etafisica, V, 1.

Primero. . II. según el parecer de A ristóteles11 todas las cosas que difieran en especie. entonces ningún universal y la diferencia individual son una misma cosa. También. M etafísica. si la naturaleza común fuese realmente lo mismo con una diferencia individual. que de aquella naturaleza no se distingue realmente sino formalmente.. pero una naturaleza tal. a algunos les parece sin embargo que el universal está de algún modo fuera del alma en los individuos. es preciso que sean cosas realmente distintas. entonces esta diferencia individual no es esta naturaleza. Resulta entonces que ninguna proposición puede componerse de sustancias. No [es] mayor. entonces sus partes no están sino en la mente o en la palabra o en lo escrito. y en consecuencia ninguno de ellos sería común. entonces si entre esta naturaleza y esta diferencia hay cualquier distinción. entonces se distinguen por sí mismas. También. 9. así como dos individuos tienen la misma razón. y en consecuencia si no es de suyo uno en número el restante sería de suyo uno en número. porque no difieren realmente. no ciertam ente [como algo] distinto realmente de ellos. La m enor la pruebo de modo silogístico así: esta naturaleza no es distinta formalmente de esta naturaleza. que se restringe a Sócrates por una diferencia individual. Así. a una misma cosa creada no pueden convenir opuestos. También. pro ninguna potencia es predicable de varios. Pero la proposición se compone de universales. V. cualquier cosa se distingue de cualquier otra bien sea por sí misma o por algo intrínseco a sí. dicen que en Sócrates está la naturaleza humana. por ninguna potencia puede ser predicable de varios. De aquí que no sean dos cosas. 3. ARISTÓTELES. pero según ellos la diferencia individual es propia. porque de ningún modo puede convenir a otro individuo. pero una es la humanidad de Sócrates y otra la de Platón. d. sin embargo una no es formalmente la otra. porque entonces tendrían la misma razón. Ni menor. por ninguna potencia puede convenir a varios. 1018a 12-15 y X. entonces no [se distinguen] por diferencias añadidas. entonces habría realmente tantas naturalezas comunes cuantas diferencias individuales. si es la misma realmente con la diferencia individual. Lo que sin embargo se seguiría si la diferencia individual y la naturaleza común fuesen una misma cosa. difieren en número pero la naturaleza del hombre y la naturaleza del asno se distinguen por sí mismas en especie. ll) La doctrina de Escoto.. pero las sustancias particulares no son de este estilo. pero el universal es común. distinta realmente de ellos. Cf. 27-1055a 2. También.67 También una proposición no está sino en la mente o en la palabra o en lo escrito. “ Cf. luego cualquiera de ellas es por sí misma una en número. 1-6. porque en las criaturas nunca puede haber distinción alguna cualquiera fuera del alma sino a llí donde las cosas son distintas. [Sobre la opinión acerca del ser del universal: ¿de qué manera tiene ser fuera del alma? Contra Escoto] Aunque muchos han reconocido que el universal no es una sustancia fuera del alma existente en los individuos. 1954b. esta diferencia individual es distinta formalmente de esta naturaleza. aquello que por ninguna potencia puede convenir a varios. También. entonces los universales no son sustancias en modo alguno. sino sólo distinto formalmente de los mismos10. y en consecuencia por ninguna potencia puede ser universal. Opere oxort. Pero me parece que esta opinión es improbable por completo. luego se distinguen por sí mismas en número. También. 3. luego una misma cosa no es común y propia. una misma cosa no es común y propia. pero los individuos difieren realmente. pero lo común y lo propio son opuestos. qq. luego. También. tomo aquella diferencia individual y la naturaleza que la restringe y pregunto: la distinción entre ellas o es mayor que entre dos individuos o es menor. sino que cualquiera sería propia de la diferencia con la que es realmente la misma.

pero convienen en la humanidad y también en la materia y en la forma. luego la naturaleza no es distintí formalmente de la diferencia individual. Y por eso debemos decir con los filósofos que en una sustancia particular nada es radicalmente sustancial sino la forma particular y la m ateria particular o algún com puesto de tales. Pero ‘realmente’ no es una determinación que desaparezca ni disminuya. De modi parecido argumento silogísticam ente así: esta diferencia individual no es distinta formalmente de 1 ¡ diferencia individual. luego la diferencia individual es la naturaleza. y son cosas distintas si cada una de aquéllas es una verdadera cosa. Y por eso no hay que imaginar que en Sócrates sea la humanidad o la naturaleza humana distinta del modo que sea de Sócrates. BOEHNER. si está realmente fuera del alma. por las cuales se distinguen. — Pero si se da que est diferencia individual no es la naturaleza se tienen lo que se pretendía. Toronto. Si lo es. 1959. com o del opuesto del consecuente se sigue ei opuesto del antecedente. tomado con una determ inación que no desaparece ni disminuye. dicen13 que cuando algunas cosas realmente convienen y realmente difieren. La consecuencia es clara. O rdinatio. Entonces se sigue: la diferencia individual es realmente la naturaleza. Para probar lo cual adelantan algunas razones y testimonios de autoridades. qq. Y por eso toda esencia o quididad y cualquier cosa sustancial. 1 2 La cláusula significa que no se puede deducir: 'un hombre muerto es inanimado. X 14: En todo género hay un primero que es medida de todos los otros que están en aquel género. convienen más Sócrates y Platón que Sócrates y un asno. entonces convienen y difieren por cosas distintas. entonces aquello en lo que convienen no es uno en número. Que es lo que se pretendía [probar]. esta diferencia individual es la naturaleza. por una cosa convienen y por otra difieren. entonces es algo diferente del individuo. entonces es algo común. aquéllas no son distintas. i. [Sobre la solución de las dudas que se pueden suscitar contra lo dicho] Y puesto que la solución de las dudas es la m anifestación de la verdad. esto es b. Nelson. I. lo que no debe considerarse en este caso. porque es una deducción válida [ir] del determ inable. 1-4 11 ARISTÓTELES. o es simplemente o absolutamente la materia o la forma o el compuesto de éstos. así nu nca debe negarse en las criatu ras que cuando cualesquiera cosas contradictorias se verifican de algunos. según la enseñanza de los Peripatéticos. luego le diferencia individual no es realmente la naturaleza. pero cualesquiera cosas que son distintas en las criaturas. al determinable tomado por sí12. esto no es b. luego la diferencia individual es la naturaleza. Escoto. Pero ningún singular es medida de todos los otros. que restringe aquella naturaleza. argument! silogísticamente así: esta diferencia individual es propia y no común. pregunto: la n atu raleza o es la d iferen cia individual o no. O c k h a m ’s P h ilosop h ical Writings. 2. Aquellas cosas se llaman diferencias individuales. d. Pero Sócrates y Platón realmente convienen y realmente difieren. También. Entonces hay que decir que en las criaturas tal distinción formal no se da. pues se sigue: la diferencia individual no es la naturaleza. luego la naturaleza es propia y no común. entonces b no es a ’. Cf. esta diferencia individual es 1 ¡ naturaleza. Así. 1053b 31-32. 43 1 3 Cf. Ed. . si no es alguna determinación o algún sincategorem a la causa de tal verificación. son realmente distintas. También. M etafísica. Pues a muchos varones de no poca autoridad del parece que el universal es de algún modo [algo] fuera del alma y de la esencia de las sustancias particulares. New York. que se solucionarán. pero no convienen en algo numéricamente uno. luego algún hombre es inanimado’. entonces en algo convienen Sócrates y Platón en lo que no convienen Sócrats y el asno. por eso contra lo dicho hay que colocar algunas objeciones. a la que se añade una diferencia individual. 2. luego b es a ’. o una sustancia inmaterial separada. en la M etafísica. ya que no es [medida[ de todos los individuos de la misma especie. pero cualquier cosa sustancial imaginable existen en Sócrates o es la materia particular o es la forma particular o es algún com puesto de éstos. De aquí que así com o en las criaturas nunca deben negarse modos de argumentar tales [como] ‘esto es a. entonces incluyen algunas cosas además de éstas.68 Tam bién. X. p. hay que argumentar así: la diferencia individual es realmente la naturaleza. ni éstos ‘esto no es a.

ni especie alguna ni universal alguno es de la esencia sustancial de cualquiera cosas. entonces el universal es de la esencia de la sustancia. Así. hubiese una naturaleza en aquellos. 45. “que es imposible que alguno de aquellos que se llaman universales sea la sustancia de cosa alguna. Y a éstas respondo. convendrían en aquélla. y en todo conviene más con Platón que con un asno. que no es el caso [actual]. así como si — por contradicción— Dios fuese necio. 2 1 5 AVERROES. De aquí que según la fuerza del discurso no se debe aceptar que Sócrates y Platón convienen en algo que es de la esencia de ellos. así como el género y la especie: el género —término superior— se predica de la especie —término inferior— . Tampoco el segundo argumento es determinante: pues no se sigue ‘Sócrates y Platón convienen más que Sócrates y un asno. conllevan y significan las sustancias de las cosas. y esto basta para el propósito de Aristóteles. Sum a d e lógica. todo superior es de la esencia del inferior15 bis. pero ninguno es de la esencia de la sustancia. VII. si ningún universal fuese sustancia. entonces todos los universales serían accidentes. A lo primero acepto que Sócrates y Platón realm ente convienen y realmente difieren. Otras razones e innumerables autoridades se adelantan a favor de esta opinión. Sobre la m etafísica de Aristóteles. que los autores no pretenden sino que tales universales manifiestan. A lo otro hay que decir que hablando según la fuerza de la expresión y según la propiedad del discurso se debe aceptar que ningún universal es de la esencia de cualquiera sustancias. Más aún se seguiría que lo mismo sería superior a sí mismo. 1 6 Ockham entiende superior e inferior siempre como predicación. y en consecuencia todos los predicamentos serían accidentes. digo que Sócrates por su alma intelectiva conviene más con Platón que con un asno. en la M etafísica. y por lo tanto el predicamento sustancia sería accidente. entonces sería común a este universal que es el predicamento de la cualidad. II. Se hablará de ellas en diversos sitios más abajo16. A lo otro hay que decir que aunque un individuo no sea medida de todos los individuos de su mismo género o de su misma especie especialísim a. ls bis. expresan. aunque si. entonces en algo más convienen’. porque realmente convienen específicam ente y realm ente difieren numéricamente. por contradicción. deben entenderse así. ya que [convienen] por sus formas y por sí mismos. Hay que aceptar entonces que Sócrates por lo mismo convienen específicam ente con Platón y difiere numéricamente de él. De aquí que todas las autoridades que dejan oír que los universales don de la esencia de las sustancias o están en las sustancias o son partes de las sustancias. Y si dijeras que lo mismo no es causa de conveniencia y de diferencia. pero no a la inversa. hay que decir que lo mismo no es causa de la conveniencia y de la diferencia de 1 opuesto a aquella conveniencia. explican. la naturaleza que es sustancia. esto es. aunque manifiesten las sustancias de las cosas”18. pues entre la conveniencia específica y la diferencia numérica no hay oposición radical alguna. y en consecuencia algún accidente sería por sí superior a la sustancia. porque aquellos universales si son accidentes no se pueden dar sino en el género de la cualidad. t. Y por lo mismo convienen específicamente y difieren numéricamente. 1 7Cf. las que a causa de la brevedad omito por ahora. Pues todo universal es una intención del alma o algún signo instituido voluntariamente. sin embargo un mismo individuo puede ser medida de los individuos de otro género o de muchos individuos de su misma especie. sino que basta que convengan más por sí mismos. .69 También. Y esto es lo que dice el Comentador. pero la no-sustancia no es de la esencia de la sustancia. sino que hablando con propiedad más bien debe decirse que el universal expresa o explica la naturaleza de la sustancia. así com o otros tienen que decir que la diferencia individual por lo mismo conviene realmente con la naturaleza y difiere formalmente [de ella]. V II17. sino que se debe aceptar que convienen por algunas cosas. y en consecuencia el predicamento de la cualidad sería común a todos los universales. También. y por eso ningún género. gobernaría mal el mundo. entonces algún universal es sustancia.

Y del mismo modo esta proposición es verdadera ‘la cantidad es una cu alidad ’. aunque si supusiera de otro modo aquello no se predicaría de ese tomado universalmente. De aquí que si en ésta ‘la sustancia es una cualidad’ el sujeto está de modo material o de modo simple por la intención. [A ello] hay que decir que tales nombres significan propiamente las cosas singulares. Y si dijera: lo mismo no se predica de predicamentos diversos. De aquí que esta dificultad sea como la de este nombre ‘expresión’. ‘animal’ y los de este estilo. Y si dijeras: la cualidad espiritual está en más [cosas] que cualquier predicamento. hay que decir que lo mismo se predica de predicamentos diversos sea que esté significativam ente o no. Pues la superioridad y la inferioridad entre algunos se da porque uno tomado significativamente se predica de más [cosas] que otro tomado significativamente. De aquí que este nombre ‘hombre’ ninguna cosa significa sino aquello que es un hombre singular. sin embargo no es inferior a aquél sino que es el mismo. aunque todos los universales sean cualidades. se requiere una distinción entre aquéllos. Sin embargo si éste se llama ‘inferior’ del que —suponiendo de algún modo— se predica otro y de varios más. y ningún predicamento se predica de todos los predicamentos. sin embargo por una única imposición significa aquellas cosas y en la significación de aquellas varias cosas se subordina sólo a un concepto y no a varios. Sin embargo. Esto no es más inconveniente que decir que alguna palabra es un nombre de muchas sustancias. [entonces] . lo que parece falso. Y por eso se puede decir que no todos los universales son de suyo inferiores a este [término] común ‘cualidad’. que todos los universales son accidentes. A sí como estas dos ‘(la) sustancia es una palabra’.70 Y si dijeras: los nombres comunes. Y por eso hay que aceptar que algún accidente. entonces la cualidad no es común a diversos predicamentos. por lo que se predica unívocamente de ellas. porque este [término] común ‘cualidad’ es una cualidad. pues todo nombre es una expresión. es de suyo superior a la sustancia. otros establecen otros predicamentos. pero algunos son sólo signos de las sustancias y aquellos que son sólo signos de las sustancias establecen el predicamento de la sustancia. sin embargo por esto no se sigue que este nombre ‘hombre’ sea una palabra equívoca. porque se predica de más [cosas]. esta proposición es verdadera. y por eso nunca supone por una sustancia sino cuando supone por un hombre particular. sin em bargo cuando aquellos predicam entos están y suponen no significativamente no es inconveniente predicar lo mismo de predicamentos diversos. a saber aquel que sólo es signo de las sustancias. Lo que se puede solucionar diciendo que el argumento sería conclusivo si en todas las proposiciones por las que se prueba la conclusión los términos supusieran uniformemente. y no todo nombre es este nombre ‘expresión’. pues se predica de todos los predicam entos. Hay que decir que la cualidad espiritual no se predica de todos los predicamentos tomados significativamente. entonces tales nombres significan algunas sustancias aparte de las sustancias singulares. tales como ‘hombre’. Y sin embargo este nombre ‘expresión’ es de algún modo superior a todos los nombres y a este nombre ‘nom bre’. aunque m anifieste sustancias y no accidentes. que algo sea superior a otro. sino sólo tomados com o signos. pues este nombre es uno contenido bajo el nombre. y esto porque aunque signifique varias [cosas] de un modo igualm ente primero. Pero ahora otro es el caso. porque para esto. pero no toda expresión es un nombre. Y por lo tanto parece'que lo mismo es superior e inferior respecto de lo mismo. pues este nombre ‘expresión’ es un nombre. Pero ¿es que en algo lo mismo es superior a sí mismo? Se puede decir que no. ‘(la) cantidad es una palabra’ son verdaderas si los sujetos suponen materialmente y no significativamente. si ‘can tid ad ’ no está de modo significativo: y por lo tanto lo mismo se predica de predicamentos diversos. significan algunas cosas sustanciales y no significan sustancias singulares. Y entonces hay que aceptar que este nombre ‘hombre’ significa de un modo igualmente primero todos los hombres particulares. y por esto no se sigue que esté en más [cosas] que cualquier predicamento. porque entonces ‘hombre’ significaría a todos los hombres. Hay que aceptar entonces que el predicam ento de la sustancia es un accidente. A lo último tienen que decir aquellos que sostienen que las intenciones del alma son cualidades de la mente. no todos los universales son signos de accidentes.

si tuvieran partes. hay que ver cuánta clases de universales se establecen. ocurre con la especie.. que no se entienden de los otros. sin embargo siempre una de aquellas blancuras conviene tanto con alguna parte de la otra como cualesquiera dos blancuras convienen entre sí. y entonces es claro que no respondes adecuadamente I con ‘[lo] coloreado’. y esa es la diferencia. Y del mismo modo. Porque aquellas muchas cosas de las que se predica son todas sem ejantes. Pues ‘animal’ se predica de un hombre y de un asno. análogamente. pues ni esta negrura ni parte alguna de esta negrura conviene tanto com o esta blancura o con parte alguna de esta blancura como una blancura conviene con otra. Pues cualquier cosa que indicaras con [ este pronombre ‘esto’. sin expresar nada extrínseco. esto ocurre porque o expresa úna parte de la cosa y no otra. ya que aquel agregado no es coloreado [. de modo tal que por aquél corresponda adecuadamente responder a la pregunta hecha por la esencia (per qu id ) de algo. nunca . Así como ‘racional’. Ya que con ‘[lo] coloreado’ no se responde adecuadamente a la pregunta ‘¿qué es?’ hecha con un pronombre demostrativo. y es [ claro que aquel término no es coloreado. Pero en sentido amplio se dice género o especie todo aquello por lo que adecuadamente se responde a la pregunta hecha por el ‘¿qué e s ? ’ (‘q u id est’) con un nombre connotativo. y es mayor la sem ejanza sustancias entre dos hombres que entre un hombre y un asno. ya que sin ella no se puede sostener sin contradicción mucho de la autoridad de Aristóteles y de otros autores. tomando en sentido í estricto este vocablo ‘género’. y entonces es claro que no ! respondes adecuadamente. a m enos quizás que uno se com ponga de m uchos igualm ente semejantes. adecuadamente se responde diciendo que es un animal o un hombre y así de los demás géneros. Así como si se pregunta ‘¿qué es e sto ?’. Ya que al preguntar así o indicas el sujeto de la blancura. Sin embargo.]. Pero la blancura es especie i especialísima respecto de las blancuras. así como dos blancuras igualmente intensas parece que convienen más que una blancura intensa y una opaca. adecuadamente se responde que es (lo) j coloreado. si . Se establecen cinco universales. Pero si no se predica tal predicable esencialm ente (in quid). tomando en sentido amplio género. indicando a Sócrates. respondes adecuadamente. o indicas aquel término.71 se puede aceptar que lo mismo es superior e inferior respecto de lo mismo. Pero en sentido estricto se llama género aquello por lo que adecuadamente se responde a la pregunta hecha por el ‘que’ (per ‘q u id ’) de alguna cosa con el pronombre que indica aquella cosa. Así como si se pregunta ‘¿qué es [lo] blan co?’. así como sucede con ‘anim al’. sino que corresponde encontrar dos cosas que sean simplemente desemejantes [ según su todo o según sus partes. Todo universal es predicable de muchos: entonces o se predica esencialm ente (in quid) de muchos o no se predica esencialm ente. y entonces es la especie especialísima. De modo parecido sucede con ‘color’ referido a la blancura y a la negrura. Y ocurre de modo parecido con la especie. corresponde responder adecuadamente con ‘[lo] coloreado’. que no es meramente absoluto. y por esto la intención predicable de la blancura y de la negrura no es la especie especialísima sino el género.. o indicas un agregado. o indicas la blancura. Y esta distinción es necesaria. de modo tal que ! todas convienen esencialm ente. cuando se pregunta ‘¿qué es esto?’. O no todas las cosas de las que se predica del modo dicho convienen. nunca responderías adecuadamente que 1 es [lo] coloreado. hay que saber que tanto el género como la especie se toman de dos modos. Y por esto ‘blancura’ ¡ es respecto de las blancuras especie especialísima y no género. Entonces es claro que a tai pregunta ‘qué es [lo] blanco’ adecuadamente se responde con ‘[lo] coloreado’. a saber en sentido amplio y en sentido estricto. sino que hay que presentarlos con ella. ya que aunque a veces una blancura convenga más con una blancura que con otra. En cambio si hicieras la pregunta ‘¿qué e s ? ’ con un pronombre dem ostrativo. pero entonces 'superior' e ‘inferior’ no son opuestos sino diversos. como se mostrará en el curso de la exposición. [Sobre los cinco universales y de su suficiencia | Después de haber presentado qué es el universal. cuya suficiencia y número se puede tom ar así. y por esto ‘[lo] coloreado’ se puede decir género. Si [se predica] esencialm ente. pues la blancura no es coloreada. ya que muchas reglas del género y de la especie se entienden del primer modo dicho. esto ocurre de dos ¡ modos. y es claro que no . por eso no es género.

por eso se precisa que se entienda de algún sino propio de uno. y sin embargo. es decir de Sócrates y de Platón y de los de este estilo. y por eso el género se predica de la especie. se llama accidente. de la superficie y de los de este estilo. según la opinión que sostiene que la cantidad no es otra cosa [diferente] de la sustancia y de la cualidad. Así como la cantidad respecto de algunos es género. no por sí sino por la especie. Respecto del uno. y así dice Porfirio19 que individuo es lo que se predica de uno solo. expresa una parte del hombre. de la línea. Sin embargo. y sin embargo no es género: De modo parecido este [término] común ‘universal’ es universal. [y] los supósitos por accidente 1 9 PORFIRIO. Ya que algo es nombre propio de algo. y sin embargo no ews género ni especie: A la primera de estas [objeciones] se puede decir que aquella es una división de los universales que no se predican de todos. ya que entre ellos el supósito no es sino sustancia. se llama propio. hay que saber que a veces aquello extrínseco que se conlleva puede ser una proposición sin cuya verdad [no] puede la existencia (esse exsistere) predicarse con verdad de alguno. a saber la forma y no la materia. tomando en sentido estricto este nombre ‘género’. Así como de este término ‘blanco’ [y] los supósitos por sí son ‘este blanco’. así puede diferenciarse este nombre ‘singular’ y este nombre ‘supósito’. indicando a Sócrates. en caso de formarse. respecto de la sustancia y de la cualidad es accidente o propio. Y si dijeras: el ente es universal. que no se puede predicar sino de uno. Pero algo es un pronombre demostrativo. ‘supósito’. a saber por sí o por accidente. A la segunda se puede decir que este [término] común ‘universal’ es género. y propio o accidente respecto de otros. primero hay que hablar del individuo. Y hay que saber primero que entre los lógicos estos nombres son convertibles ‘individuo’. Sin embargo. De aquí que y entre los antiguos — como aprendí de muchacho— los supósitos de algún término común se toman de dos modos. De un tercer modo se dice individuo un signo propio de uno. así como este nombre ‘Sócrates’ y este nombre ‘Platón’. que es una y no varias. ‘esa piedra’. O expresa' o conlleva algo que no es parte de la cosa. Pero esta definición no se puede entender de una cosa existente fuera del alma. Y esto mismo hay que decir de la especie. que se llama término discreto. que puede suponer por varios en una misma proposición. este nombre ‘cantidad’ conlleva que. ‘individuo’ se toma de tres modos. sea verdadera esta proposición ‘esto tiene una parte distante de [otra] parte’. que se comprende bajo cualquier universal. cap. ‘aquel blanco’. cuando se predica de alguno. esto es. y entonces se predica o contingentemente o necesariamente: si [se predica] contingentem ente. y así se puede aceptar que cualquier universal es individuo. [Sobre el individuo que se comprende bajo cualquier universal] Hay que hablar enseguida de los cinco universales en especial. Pues de un modo se dice individuo aquello que es una cosa en número y no varias. ‘singular’. Pero a veces es un pronombre demostrativo tomado con algún término común. a saber respecto del cuerpo. Pero en lógica. ya que ‘uno’ puede atribuirse a un accidente o a un propio. tomando en sentido amplio este nombre ‘género’. según quienes sostienen que la cantidad no es otra cosa [diferente] de la sustancia y de la cualidad. Isagoge. ni es signo de alguna. ‘este animal’. Pero en este capítulo hay que usar estos nombres del modo como los lógicos los usan. pero el accidente es individuo.72 es la diferencia del hombre. y así de otros. Pero tal individuo puede atribuirse de tres modos. ya que una cosa tal no se predica de uno ni de varios. De otro [modo] se dice individuo una cosa fuera del alma. así como. Pero esto es imposible del género. otra es la razón. y también el uno. aunque entre los teólogos ‘individuo’ y ‘supósito’ no se conviertan. no se predica convertiblemente de algo. así como ‘este hom bre’. pero ‘ente’ se predica de todos. y así cualquier sustancia es individuo. así como ‘esto es un hombre’. Y así como se diferencia este nombre ‘individuo’. Y también hay que saber que según muchas opiniones lo mismo puede ser género respecto de algunos. Sobre la especie . si necesariamente.

enumérelos y explique en qué consiste cada uno de ellos. que se dice supósito ya que de aquél se predica aquello común. sino que están después de las cosas: universalia post rem. Ockham establece cinco clases de ‘universales1. ¿En qué consiste la polémica de Ockham con la opinión de Duns Escoto respecto a que “el universal está de algún modo fuera del alma en los individuos. ¿cómo p od ría Ud. universal”. R elacione su cin tam en te la com probación q u e d e d ich a ev id en cia d esarrolla e l autor. Pero tomando del otro [modo] supósito. ya que hablando del supósito que está de parte de la cosa y no como signo de algo. 3. éstos y su relación con los «particulares» y cómo ambos términos han de referir a las cosas reales. y el segundo a un universal genérico del cual el primero sería especie. d e la Suma de Lógica. se dicen supósitos por sí de algún término común aquellos que son pronombres demostrativos tomados con el mismo término común. recon stru ir el m o v im ie n to q u e O ck h a m e la b o r a p a r a h a c e r d ep e n d er los universales —com o p redicado — d e los sin gu lares? 2. A continuación O ckham distingue e l ‘in d iv id u o’ com o a q u él “q u e se com pren de b a jo cu alqu ier . sino sólo distinto formalmente de los mismos”? Siguiendo el hilo de esta m ism a p olém ica en torno a d e q u é m an era e l universal es d e algún modo algo fuera del a lm a y d e la esen cia d e las su stan cias particulares. y esto porque lo mismo puede ser sucesivamente supósito por accidente de dos contrarios. pero los nombres propios y los pronombres demostrativos se dicen supósitos por accidente del mismo término. 4. Según el extracto: «Sobre este térm ino com ún ‘u n iv ersal’ y sobre el ‘sin g u lar’ opu esto a él». Lo que no puede entenderse sino tomando este nombre ‘supósito’ por individuos que son signos de cosas. así como es imposible ‘este blanco es negro’. Como ejemplos podemos traer los ya clásicos de: «Sócrates» y «hombre». y a sa b ien d a s d e q u e los u niversales son térm inos q u e sign ifican co sas individuales. aunque no mientras es supósito de aquél. a saber por un término propio de uno. aunque no al tiempo. pero del supósito por accidente de un contrario se puede predicar el otro contrario. ex p liqu e en q u é consisten las que O ckham llam a “d iferen cia s in d iv id u ales”. y có m o éstas resu ltan fu n d a m en ta les en la determinación d e la con v en ien cia y la diferen cia entre su stan cias particulares. ¿qué tipo de existencia les corresponde? En la Edad Media la cuestión alcanzó los avances más significativos y los tratamientos más diversos. no ciertamente [como algo] distinto realmente de ellos. para quien los universales no son reales. pues es imposible que uno de [dos] contrarios de un supósito por sí se predique con verdad del otro contrario. Una de las soluciones más destacables es la que nos ofrece Guillermo de Ockham. refiriendo el primero a un individuo particular.73 son Sócrates y Platón y este asno. no por sí sino por su significado. Grosso modo. todavía ésta es posible ‘Sócrates es negro'. la solución ockhamiana puede resumirse así: de la comparación de varios conocimientos abstractivos de singulares resulta el concepto universal. Dice Ockham: “Pues que ningún universal es sustancia alguna existente fuera del alma se puede probar con evidencia”. su correspondencia con la realidad: ¿qué nombran los «universales»?. El problema que surge de dicha cuestión de los «universales» sería el del supuesto status ontológico que cabría en ellos. predicable él mismo de una pluralidad de singulares —Los universales como abstracciones (totales) de la inteligencia. es imposible que algunos sean supósitos por sí de algún término y algunos [lo sean] por accidente. A partir de la lectura d el extracto: «Sobre el in dividu o q u e se com pren de b ajo cu alqu ier universal». distinga las distin tas con sid eracion es q u e O ckham tien e p resente en la d efin ición de ‘individuo’. Y hay una gran diferencia entre estos individuos o supósitos y aquéllos. . Comprensión y discusión 1 Uno de los problemas lingüísticos más acuciantes que se desprende desde la antigüedad es el de los llamados «universales». así como si Sócrates es supósito de lo blanco.

A m érica latin a y la fen om en ología (México. entre otras obras. Ha sido Rector y Decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de San Buenaventura (1965-69 y 61-64). Recordemos algunos hechos que apuntaban en esa dirección en el momento de la condenación de Tempier. bibliografía 1620-1973 (1973). La filo so fía en C olom bia. no de contemplación. los cuales estaban llamados a desplazar a los monjes que dentro de las abadías feudales se dedicaban a su santificación personal. Introducción En 1278 el obispo Tempier de París. darían lugar a la aparición del nuevo hombre —el h om o econ om icu s— y del llamado mundo moderno. Los siervos convertidos en ciudadanos. En realidad. en especial. VII Coloquio de la Sociedad Colombiana de Filosofía. se asociaban para alcanzar determinados objetivos económicos. pp. 1999) . Teoría so cia l de la cien cia y la tecnología (1993). a los canónigos regulares. Un nuevo sentido de la naturaleza como objeto. Pero la condenación de estas tesis en parte revelaba las contradicciones entre las nuevas fuerzas postfeudales. políticos y culturales. condenaba 2 1 9 proposiciones filosóficas. cada vez mayor. E l p en sam ien to filo só fico de fo s é Félix Restrepo (1989). Bogotá. 61-76. La unificación de occidente bajo el cayado del Papá se debilitaba y en su lugar aparecía ya la lucha entre el poder eclesiástico y el poder civil. el drama se daha al interior del mismo cristianismo: él expresaba la lucha entre un cristianism o feudal y el naciente cristianismo postfeudal. - - Alimentando todos estos hechos encontramos una creciente valorización de lo individual y subjetivo. dominicos y franciscanos. ** Daniel Herrera Restrepo es filósofo de las universidades de Lovaina (Bélgica) y Friburgo (Alemania). «La concepción lingüística del conocimiento en Ockham». artesanal y financiera. y. Es cierto que la condenación alcanzó a veinte tesis que le eran muy caras a Santo Tomás. con el correr de los tiempos. I la publicado. en Occidente de Aristóteles. defendidas en su mayoría por el llamado averraismo latino. las siguientes: H om bre y filosofía. Los orígenes de la fen om en ología (1986). sociales. el dinam ism o teleológico de la con cien cia según H usserl (1972). El fenómeno creciente de la urbanización originaba una economía comercial. Inglaterra contaba ya con su Carta Magna. Tomado de: Daniel HERRERA RESTREPO.74 LA CONCEPCIÓN LINGÜÍSTICA DEL CONOCIMIENTO EN OCKHAM’ Daniel Herrera Restrepo** I. en el fondo jugaban un papel definitivo las nuevas formas y fuerzas sociales que. en: L a filo so fía d el M edioevo. la cual a su vez propiciaba el desarrollo de nuevas clases urbanas. Algunos historiadores nos lo presentan como un episodio del drama entre la mentalidad cristiana y el intelectualismo pagano renaciente a través del influjo. por comisión del Papa. Como parte de este contexto y del seno de los ciudadanos libres. a saber. Esta interpretación nos parece insuficiente. los pobres se convertían en verdadero fenómeno social frente a la asociación de los económicamente “progresistas”. Este hecho constituyó un paso decisivo en el desarrollo de la historia. 1987. sino de experimentación. * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. Decano de Filosofía de la Universidad de Santo Tomás y Profesor invitado especial de la Universidad Nacional de Colombia (1983-93). Decano de Humanidades de la Universidad del Valle. Universidad Santo Tomás. Consecuencia de lo anterior. En realidad. Se había iniciado el proceso de formación de las nacionalidades europeas. dentro de la escuela franciscana fundada en Oxford por Grosetesta. había surgido dentro de la Iglesia las Órdenes de dominicos y franciscanos. se abría paso.

Una desconfianza en la razón y la afirmación de la primacía de la voluntad. Las corrientes agustinianas y franciscanas se encargaron de sistematizar. no son pocos los que todavía al hacer la historia de lógica recuerdan la opinión de Kant. por ejemplo. detengámonos un momento en Francisco de Asis. culpable de la decadencia de la filosofía escolástica? Dejemos de lado a Ockham y recordemos cóm o hoy en día. “El dominio de la lógica formal fue. en la valorización de la subjetividad individual por encima de la noción vacía de humanidad. entre otras cosas: Un rompimiento de la armonía. en buena parte obra de Santo Tomás. . los pensadores del siglo XIV. Inclusive. desaparecían ante la afirm ación de la “unidad del entendim ien to” y el determinismo de la sensible.El traslado de la autonomía de la subjetividad divina a la subjetividad humana. Pero Aristóteles no va más allá del silogismo. perdió todo su peso. Mental y espiritualmente fue un agustiniano del siglo X III. con Ockham a la cabeza. nos recuerdan las palabras de Russell escritas en 1918. en su contra. London. . Siendo nuestro propósito contribuir a la com prensión de Ockham. - . Fueron. La condenación de 1277 significó. como superior a toda realidad sensible y material. por ende. inclusive. el llamado fenóm eno de la devotio m oderna. ¿por qué su desconocim iento? ¿Por qué aparece Ockham en las historias de la filosofía —citem os las del Fraile y Copleston. hermana luna— sobre la afirmación de la abstracta naturaleza. procedieron a derrumbar todos los obstáculos para abrir. una parte de este dominio y los escolásticos nunca fueron más allá de A ristóteles”1. 1918.Un duro golpe al argumento de la autoridad. según la cual. y constituyó con la teología el estudio principal de la Edad Media. el d esarrollo en sus frailes de la capacidad de observación y de una sensibilidad especial para interpretar la realidad observada en términos de símbolos y de signos. historia concebida como la sucesión de actos voluntarios por encima de la mera necesidad de la “naturaleza” sensible que le sirve de escenario. Esta m entalidad que im plicaba. en su afirmación de los seres singulares — hermano sol. fue la fuente de inspiración de todos los maestros de la Escuela Franciscana. ¿Cómo explicar el desconocimiento del trabajo realizado en ese entonces? Movimientos hostiles a la ciencia dentro del humanismo. El recurso a la autoridad del “filósofo —Aristóteles— . Este pensar de Agustín lo traducía Francisco de Asis en la primacía que le otorgaba a la praxis sobre la teoría. a finales del siglo X III. la actitud 1Mysticism an d Logic an d Others Essays. entre fe y razón. . descubierto por A ristóteles. se está revalorizando todo el trabajo innovador que se dio. la reforma. en lógica en los siglos X IV y XV. El hombre en Agustín dejó de ocupar su “lugar” en la naturaleza para ocupar un puesto en la historia. 60. Recordemos brevemente cóm o en San Agustín el dualismo clásico de lo inteligible y lo sensible se convirtió en el dualismo de lo temporal y de lo eterno. Sin embargo. la “vía m odernorum ” en contraposición a la “v ía a n tíq u a " . esta disciplina no había dado un solo paso hacia adelante desde Aristóteles.E paso de una metafísica de lo universal a una metafísica de lo singular. . como es sabido. Una vez hecho esto.Una liberación de los espíritus para pensar en forma diferente al aristotelismo e. las conclusiones que se siguieron de esta condenación. precisamente. igualm ente. bien conocidas en nuestro medio— simplemente como un escéptico y un verbalista. quienes llevaron al Obispo Tempier a condenar aquellas tesis que en su mayoría giraban en torno a la visión de una natu raleza regida por la necesid ad y en la cual la autonom ía de la subjetividad y la individualidad de esta.75 más cercanos a la mentalidad de los monjes que a la de aquellos que forjaban una nueva historia. pág. . Si Ockham jugó un papel tan importante. que valora al hombre como interlocutor de Dios y. con Juan Peckam a la cabeza. gracias al conocim iento de textos. entre filosofía y teología. com o ellos mismos lo decían. los primeros maestros de esta escuela.

radica en la autonomía absoluta de su espíritu frente a las cosas.'pero entonces la interpretación de los signos era de tipo simbólico o bien tendía a leer en ellos la presencia de las ideas y los universales. y con posteriorid ad a Roger B a co n . pues. De lo que sí fue plenamente consciente fue de la dimensión subjetiva de un pensamiento estrictam ente cien tífico y digno del hombre. Problema para estos era. nos cuenta cómo buscó en Ockham el “auxilio racional para penetrar los misterios del signo en aquellos aspectos donde Saussure aún es obscuro”3. de la interpretación sem ántica y de las implicaciones ontológicas del lenguaje científico”2. ni que hubiese tenido conciencia clara de la radicalidad del cambio efectuado. . el tem a de mi intervención: la concepción significativo-lingüística del conocim iento en Ockham. pâg. al iniciarse la recuperación y edición de textos medievales en el siglo pasado. Del concepto-imagen al concepto-signo Los predecesores de Ockhham. Su lectura le ha permitido a E. M encionem os un detalle más de E co que explicita lo que hemos afirmado sobre la mentalidad franciscana: el detective protagonista de su novela tenía que ser. pâg. según él. 23. una conversión de la problemática filosófica en problem ática lingüística. mejor dicho. entonces. no se programó la búsqueda de los textos lógicos del siglo XIV. cualidades que solo se encontraban dentro del ámbito franciscano. inglés y franciscano. con el problema “de la estructura lógica. VIGNAUX. Añadamos la opinión de Umberto Eco. solo en los ockham istas en contram os una teoría desarrollada de los signos.76 frente a la lógica de los racionalistas de los siglos X V II y X V III — exceptuando a Leibniz— . otros. ni hasta donde sería llevada su ruptura. Barcelona 1984. Con la edición crítica de los textos. de acuerdo con el realismo exagerado com o entidades existentes en sí. los intérpretes tienen elementos suficientes para rectificar opiniones como los de Kant y Russell. II. t. sin embargo. inclusive. Es este pensam iento. que estos caminos abiertos por Ockham hacia la subjetividad de los modernos y hacia la lingüistización del conocim iento de los contemporáneos no prueban que el pensador en esos momentos hubiese experimentado la trascendencia del problema crítico. Sólo en Bacon y en Ockham los signos se usan para abordar el conocim iento de los individuos”4. pâg. para O ckham la ciencia no puede proceder de la multiplicidad fáctica de las cosas contingentes. una afirmación clara de la autonom ía de la subjetividad. Es solo a finales de la década de los treinta que se inicia esta labor. concepción que implica una: metamorfosis del discurso escolástico. Digamos desde ahora. quien al explicarnos en sus Apostillas cómo ideó y redactó El N om bre d e la R osa. pues debería estar “dotado de un gran sentido de la observación y una sensibilidad especial para la interpretación de los indicios. hacia el reconocim iento de la actividad total del espíritu finito y hacia el análisis de los elementos formales y apriorísticos del conocim iento. en con trar el principio que explicaría cóm o una esencia universal se individualiza. En el caso de Ockham contam os ya con la edición de 17 volúmenes que incluyen prácticamente todo su pensamiento filosófico. Moody afirmar que la problemática de Ockham está relacionada directam ente con la problemática actual. 4 Ibidem . abriendo así cam inos hacia la subjetividad moderna. hicieron desaparecer el trabajo de aquellos pensadores. las concibieron no como existentes en sí. adem ás. siguiendo el realismo moderado de Aristóteles. sino en y con las cosas singulares. ya existía antes. 11 3 Umberto ECO A postillas a El N om bre de la R osa Editorial Lumen. a pesar de su limitación. moviéndose dentro de una m etafísica d e la universal. 75 (1977). hasta el punto de que. esa gran obra en la que nos ofrece no solo una metafísica de la novela policíaca sino también la metafísica del policía investigador. en fin. 2 Citado por P. en «La problématique du nominalisme médiéval peut-elle éclairer des problèmes philosophiques actuels?» R evu e P h isolop h iqu e d e I. trataron de superar la multiplicidad de lo singular mediante la postulación de naturalezas universales al nivel de la estructura crítica de los singulares. la dignidad concreta del hombre. Algunos pensadores concibieron estas naturalezas. 30.ou vain .

5. ¿Es Ockham nominalista? No lo es s¡ por nominalismo se entiende la tendencia a considerar los conceptos como meros nombres. por consiguiente. pues sus elementos están en y solo en la mente que juzga10. todo acontece en la inmanencia del intelecto. com o lo sería más tarde para los empiristas. q. Dada esta contingencia y la no existencia de esencias universales y necesarias. el juicio es el constitutivo último del conocer. Prólogo. en especial Ordinatio. Este juicio. Ibid. Ella es el acto mismo. en describir qué son de hecho las cosas singulares y cóm o es posible la ciencia. 1. Ordinatio. In Prim. La intuición no es una cualidad subjetiva diferente del acto de aprehensión. Evidencia. Ibid em . La teoría es formulada mediante una estructura conceptual que implica las siguientes nociones fundamentales: 1 Intuición. por vía de im agen. interpretando a este com o un acto de reprodu cción .77 Ockham pasa de la metafísica de lo universal a una m etafísica d e lo sin gular mediante la tesis de que no existen naturalezas universales: ser real es ser singular5. Juicio. en especial O rdinatio. el problema del conocim iento se reduce para Ockham . como simples formas sonoras. está radicada en el objeto1 1 3. La concepción de lo universal “in re". d 111.. De acuerdo con lo anterior. El punto de partida para Ockham fueron las tesis de la escuela franciscana sobre la primacía de la voluntad y la incondicional libertad de la om nipotencia divina. por consiguiente. d 2. 1 1 "Cognitio evidens est cognitio aliquius veri complexi. Rechazado el universal “extra animam”. El verdadero problem a es otro: ¿cóm o explicar la universalidad de los conceptos — necesarios para la ciencia— si solo existe lo singular?6. por otra parte. no tiene sentido la búsqueda de un principio de individuación. de lo que la realidad poseía de naturaleza universal. había permitido a los medievales enfrentar el problema del conocimiento científico. signo en sí vacío que excluye toda causalidad externa y cuyos aspectos fundamentales son su carácter intencional o referencial y. como autosatisfacción operativa del espíritu que intuye. Prólogo. t. 1. 6 1 0 Cfr. 9. Más exacta es la denominación dada por algunos de proposicionalismo realista para una doctrina como la de Ockham que halla la justificación del conocer no al nivel atómico del concepto sino al nivel molecular de la proposición 7 Cfr. La primacía del espíritu cognoscente sobre el objeto conocido. . La centralidad del juicio en la constitución del conocimiento: conocer es abordar proposicionalmente la realidad9. Lib. Ockham explica el conocim iento universal a partir de: 1. las cuales implicaban la negación de naturalezas regidas por leyes necesarias e inmutables y. a su vez. como el mero contacto del espíritu y de la cosa. Una metafísica de la individualidad7. Sent. 6 6“Nec est quaerenda causa individuationis. su carácter posicional o capacidad de ocupar el puesto dei objeto significado dentro de una proposición.. s "Et primo ostendarn conclusionern quod quaelibet res singularis se ipsa singularis est”. la necesidad de afirmar la contingencia radical de los seres singulares. Pero como no hay proposición verdadera sin el juicio de asentamiento o de disentimiento. sed magis esset quaerenda causa quomodo possibile est aliquid esse commune et universale”. 96. q. expresa la autosuficiencia del espíritu. La concepción de! concepto como signo lingüístico natural. 66 * Cfr. inrriediate vel medíate nata sufficienter causari”. en especial Sum m a Logicae.. a. 2. para Ockham pensar significa “decir m entalm ente”. paralelo a los discursos verbales o escritos. ’ Cfr. Tampoco diríamos que Ockham es un conceptualista si por conceptualismo se entiende la concepción de los conceptos como contenidos de conciencia originados en la simple semejanza de las cosas singulares. La posibilidad de] conocimiento intelectual intuitivo de lo singular8. 3. tai como lo indicamos anteriormente. sin mediación causal de ninguna especie: establecido el primer contacto.. ex notitia terminorurn incomplexa. 2. 4. dado que esta implica conocim ientos universales. y no como el efecto de una verdad ontológica que.

precisamente. noción que expresa la identidad de conocimiento de un concepto en sus diversas funciones: como denotación de un singular.. Lo mismo sucede con el concepto: su universalidad descansa en su carácter de signo que le permite significar a muchos singulares15. es la única garantía de alcanzar un conocimiento cabal de la realidad a cualquier nivel teórico. quando aliguod aliguid iinportat. 33. en sí mismo. 29 “Sed quodlibet universale est intentio animae. ello se debe. 9.. es decir. el cual al designar la realidad nos permite conocerla. Ipsa universalia non sunt significata.sí pues. sive principaliter. non pro se sed pro suo significato. S um m a L og icae I. 6 15 “. significant substaritiae rerum. para Ockham el concepto se identifica con el acto mismo de la intelección (est ipsa in tellectio). gracias a lo cual. b) la primacía del nivel molecular de la proposición sobre el atóm ico del concepto como explicación lingüística del conocim iento.. et est tale singnurri quod potest stare pro hominibus in propositionibus mentalibus. Todo signo remite a una realidad diferente. y c) el problema de la génesis del signo y del papel de la realidad en esta génesis Hemos dicho que los predecesores de Ockham interpretaron la universalidad del conocimiento científico com o un fenómeno de reproducción. Si la palabra “hombre” puede ser predicada de cada ser humano. como universal y como conocimiento capaz de proporcionar juicios de existencia. et signum non est significatum. efectuamos espontáneamente el acto de conocer que es. q. 1 4 “Et ideo universale non est in re nec realiter. Afirmative vel negative” Summa Logicae I. Ibid em . El concepto. Definitiones sunt signa et substantiaesignificata. no a que la comprensión de dicha palabra se de en los seres humanos. gracias a la estructura significante de nuestra mente. es la misma intencionalidad del alma (intentio an im ae) mediante la cual se hace presente frente a una realidad singular. 2. esta realidad se hace conocida16.. Añadamos que estas funciones del concepto —’’iclem totaliter et sub eadem ratione’’— nos indican cómo para Ockham la inmediatez del espíritu a la cosa. “Misma noticia". .. Sení. Lib. sino a que ella puede ser aplicada a muchos. d. Colocados directamente frente a la realidad. sed. Unde dicunt quod intellectio.. sive connotet illud. no es una imagen ni un símbolo sino un signo.. per ipsas definitiones sed sunt signa” Ibidem . al competirle ésta al acto de intelección. por vía de imagen. en su carácter intencional o referencial. sive secundario.definitiones non sunt substantia reram. eo quod supponere pro alio et significare aliud ita potest competere actui intelligendi sicut alio signo”. su carácter de signo. 16 “ Accipitur ‘significare’ communissirne. La identificación de concepto e intelección la fundamenta Ockham. hasta el punto de que el ámbito de la demostración a través del silogismo debe ser severamente limitada a favor de la “experiencia” o del experimento como punto de partida para la mayor parte de las proposiciones de una ciencia12. de los estímulos provenientes de la realidad externa. Nos contentarem os con explicitar: a) la noción de signo. C. 48. La esencia del signo está. en el carácter de signo lingüístico natural del concepto: si las características del signo lingüístico son la función significativa y la capacidad suposicional. por su capacidad de significar a muchos seres singulares sin realizarse en ninguno de ellos14. el ser “subjetivo” del concepto es el mismo acto de conocer y su ser “objetivo” es su carácter referencial y no representativo. acto que sería la culminación del proceso de abstracción iniciado en la recepción pasiva.. sive in obliquo.78 4 . pues. 1. un signo lingüístico natural. Ibidem . est in Sorte vel in illo quod significa!. de lo que la realidad poseía de universal. qua intelligo hominem est signum naturale hominum ita naturale sicut gemitus est signum infirmitatis vel tristitiae seu doloris. -A”.. non pro se sed pro singulari" In Prim. sicut vox potest stare rebus in propositionibus”. presencia que se expresa en términos lingüísticos como un signo. sive In recto. Nec universale est pars singularis respectu cuius est unive. quae secundurn unam opinionern probabilern ab actu intelligendi non differt. sive det intelligere. por consiguiente. se debe concluir que el concepto se identifica con este acto 13. nec subjetive non plus quarn haec vox “homo”.. No nos es posible considerar cada una de las tesis que le sirven de punto de partida a Ockham para explicar el conocim iento universal ni cada una de las nociones que conforman la estructura conceptual de su teoría. 12 Cfr. sive quocumque mpdo significar. dada en la sensibilidad.. quae est qualitas. non plus quan vox est pars sui significati sicut tantcn ipsa vox vere et sine omni distinctione praedicatur de suo significato. sale. es decir. ita universale praedicatur de singulari suo. por ser un signo. carácter que pertenece de jure al nivel del lenguaje. Pues bien. aa 4-6 13 “ Alii dicunt quod est actus intelligendi.

. 13. [ 1 9Cfr. cuiusmodi est oratio”.irni. siguiendo a San Agustín. Ella se da entre los individuos reales18. sin que ninguno de ellos guarde una “sem ejanza” con el signo. inmediatez de una cosa singular al intelecto20. en un determinado momento. sicut nomennumerale”. El carácter suposicional del signó lingüístico es evidente en el caso de los términos externos hablados o escritos. sim ultáneam ente. y no en su calidad de imagen o símbolo. una clasificació n de los conceptos de conformidad con su amplitud y con su contenido significativo. cuiusmodi sunt syncategoremata et verba et illae partes orationis. es decir.libus coniuntion acceptis.. Et ita intellectus nihilfácil ad hoc quod Sócrates sit símiles Platoni” Ibidem . constituye el primer conocim iento de una entidad. La similitud es fáctica. por ser natural no cambia arbitrariam ente de significado En cuanto tal. en este sentido. esta capacidad referencial le compete única y exclusivam ente en su calidad de signo lingüístico. fundamenta la descripción. Ahora bien. En cuanto a los internos o conceptos ya las proposiciones que de ellos resultan. [ 1 7Summa L ogicae 14. es decir. ¿Cóm o interpretar esta estructura del espíritu que le permite significar en forma lingüística la realidad exterior? Trataremos de responder a esta pregunta al final de nuestra exposición. solo sirve para limitar el ámbito de las cosas singulares significadas por los conceptos. sin ninguna intervención causal del objeto conocido. pág [ 16 . Q uodlibet VI. En otros términos. sed pro rebus’’. Es este carácter suposicional del signo lingüístico el que lleva a Ockham a identificarlo con la noción de térm ino y del térm ino com o parte de una proposición22. De acuerdo con lo anterior. Este conocim iento es siempre intuición. signos que se vinculan entre si en las proposiciones y nunca antes: el signo es un acto inm anente del in telecto y perfectam en te in m an ente al espíritu. Sum m a L ogicae l.. 11. I r-lbidem . por razón de las cosas singulares y no por la significación del signo mismo19. La similitud puede ser descrita en el decir mental y. sino ante el hecho de encontrarse frente a un segundo objeto similar al primero. si cada nota del objeto tiene ya constituido su signo simple —concepto— . Con palabras más claras: la semejanza que de hecho se da entre singulares concretos. por primera vez. ello se debe a que su capacidad de “reenvío” puede ejercerse sobre muchas cosas singulares simultáneamente El es universal “non pro se sed pro rebu s”v .79 Si un signo puede ser universal. 2 0 Cfr. Para Ockham no hay similitud entre signo y realidad. Por consiguiente. el acto de la mente es el que. 9 “Sunt relatlorns reales. como repite insistentemente Ockham. Segunda característica del signo es su función posicional. su aptitud para reenviar — lingüísticamente— a m uchas cosas.. el signo significa ontológicam ente. 9. pues ejercen su función com o los elementos de un discurso. no atendiendo a sim ilitudes cuando establece el concepto. lo que significa que la universalidad es una cu an tificación lógica. en función de un objeto.. Precisamente. 9. si y sólo sí. 0. La sem ejanza permite reunir en “clases” la multiplicidad dispersa exteriorm ente y. Ordinatio d. Pues. El concepto es la expresión de la estructura del espíritu capaz de significar la realidad en forma natural y no arbitraria como en el caso del término hablado o escrito. la primera característica del concepto com o signo es su carácter referencial. slne omne operatlone Intellectus. Q uodlibet 1. “non pro se. Ockham. quaefinitam significationem non habentvel quod natumest’ ¡ componi ex talibus. en efecto. nos dice que son “v erb a”. pero no la significación del signo com o conocim iento primero de un individuo que por primera vez atrae la atención del intelecto. pero significa a muchos por la sem ejanza de los muchos entre sí. su capacidad de ocupar el puesto del objeto dentro de una proposición21. La mente predica el mismo concepto de varias cosas singulares. ¡ 2 1"Aliteraccipitur 'signum’ pro illoquodfacitincognitionemvenireet natum est pro illo supponerc vel tali addi in propositione. el concepto significa la que significa sin que promedie un acto arbitrario o convencional. “Similitudo supponit produobus s. extrínseca al signo mismo. La mente puede decirse a sí misma qué ve..

80 Por ahora agreguemos que en relación con la tesis según la cual los signos orales y escritos se refieren directam ente a los conceptos y solo a través de estos a las cosas. El está vinculado con la cosa intuida en forma tan parcial que. “pensar” es “decir” mentalmente y “decir” no es reproducir las estructuras totales de lo inteligible de las entidades reales. sino como resultado de la acción de la mente que presencializa la realidad al entrar en contacto intuitivo. I. ab ordar p rop osicion alm en te la realidad exterior. La ciencia es solo una descripción coherente. En primer lugar. asegurando así la objetividad del conocimiento. pues todo depende de la “poten tia D ei ordinata". las proposiciones o signos complejos presuponen dos actos del intelecto: la aprehensión y el juicio. absolutas. En esto se opone a la nominación extrínseca y arbitraria de lo conocido. de una vez por todas. dada la contingencia radical del ser singular. III. absolutam ente vacía. sólo hay verdadero conocim iento a partir de la proposición. Finalmente.ientia d e rebus). De esta manera la constitución del conocim iento se da con y por el juicio. porque los elementos que integran la proposición poseen la función significativa y suposicional. sea informativo. la verdad del conocim iento está en función de la verdad de la proposición y la verdad de la proposición está en función de la coincidencia de suposición entre sujeto y predicado. Solo lo son las proposiciones hipotéticas. 24 Cfr. el concepto no agota. C onocer es. la posición de Ockham es firme: los signos orales y escritos se refieren directamente a las cosas y no a los conceptos. Afirmar la similitud de los individuos es un juicio comparativo inm anente sobre la distinción numérica entre dos actos cognoscitivos. no constituye un conocimiento: él es la mera denotación atómica. él es un acto mediante el cual se inteligibiliza la realidad al orientarse significativamente hacia ella para reemplazarla articuladamente en la suposición proposicional. la realidad de una cosa. En segundo lugar. el cual es la “primera noticia “ o primer conocim iento de este singular. Pero com o lo hemos visto. 10. por sí solo. nos encontram os con un conocim iento verdadero. sino un “darle significado” en una estructura lingüística. pero solo lo pueden hacer gracias a que su capacidad significativa la han recibido del signo mental. 23 Cfr. voluntario y judicativo. Para Ockham la ciencia debe y solo debe “salv are p h a e n o m e n a ”. Una proposición no es la formulación de lo implícito en el término definido. pues no siendo equivalente a la “idea “ griega o a la “fo rm a -sp ecies ” tomista. a integrarse en una proposición23. sin agotar las posibilidades de intelección de la realidad singular24. Solo la proposición permite conocer algo de un ser (:num quam nisi in p ro p ositio n e) . las proposiciones categóricas (horno est horno) no son verdaderas. “Si el hombre es. Los términos ocupan en la proposición el lugar de la cosa individual. El concepto no refleja la realidad. ni se da un nuevo signo: simplemente el espíritu reconoce el perfecto ensamblaje de la primera experiencia con la segunda. Como ya lo hemos dicho. De esta manera. Para Ockham. pues. cierta y limitadamente verdadera de una secuencia parcial de fenóm enos. 1 . Simplemente es “decir algo verdadero” y no la verdad real de la P hysis toda. Sum m a L ogicae. gracias a su tendencia a unirse proposicionalmente. que solo expresa el acto de hacerse presente la mente a la cosa real sin que. La aprehensión o intuición o “prim a n otitia” es la presencia real de lo conocido. Ibidem . Concepto y palabra solo son elementos lingüísticos. Si se da coincidencia o identidad entre la suposición del sujeto y la suposición del predicado. el espíritu no conoce por primera vez. que es lo único real. Frente a un segundo individuo similar. sin embargo. gracias a los términos. pero solo hay verdadera proposición a partir del juicio de asentim iento o disentimiento. La presencia de un solo individuo es suficiente para generar el concepto del mismo. De conformidad con lo anterior.1 . Del concepto a la proposición. Esto es posible porque el concepto está en función de la proposición. la proposición recae sobre las cosas haciendo de la ciencia una ciencia “real” (sc. El conocimiento verdadero Hemos dicho que el signo simple o concepto es una “forma vacía”. no hay verdades. la presencia no la concibe Ockham como impuesta o regida por la realidad. el hombre es hombre”. Y esto es posible. en sentido estricto.

pues solo ella es susceptible de recibir los valores lógicos de verdad y falsedad25. Ockham no fundamenta nada: simplemente se remite a los hechos. fruto únicam ente del espíritu.81 El universal de Ockham expresa el carácter meramente necesario de la diferencia entre actos cognoscitivos de individuos similares: el mismo signo simple. Pero. mientras que la constitución del “esto está presente” es el acto constitutivo de la “n otitia in tu itiva". niega expresamente que los sentidos jueguen el papel de causa próxima. actividad que fundam enta la coherencia de su sistema lingüístico. El juicio existe solo si se da una proposición. proclam a la actividad total del espíritu cognoscente. De conformidad con la mentalidad franciscana de la escuela de Oxford. I. “supone” por muchos individuos en una o varias proposiciones. precisamente. n ec partialis n ec totalis. “ Teodoro de ANDRES. ante todo. sería falso atribuirle a Ockham el planteamiento de este problema. Pròlogo. !7 Cfr. evolución que explica la existencia de textos que se mueven ambiguamente entre una m etafísica y una psicología gen ética. 1969. q. Madrid. sin que él mismo lo expresara bajo esta categoría de “subjetividad”: su “verbum m en tís ” se le aparece tan “objetivo” como “objetivo” le era la supremacía del espíritu. Un signo simple o concepto tan solo es capaz de “verdad”. que el problema crítico de la validez del conocim iento es problema que surge con la filosofía moderna. ni psicológica como algunos contemporáneos Pues según él. Por consiguiente. hechos que él ilumina con la luz de un metalenguaje constitutivo de orden lógico y epistemológico. Ordinatio. por más clara que sea la aprehensión: no hay proposición sin la voluntaria articulación de signos simples. . Sin preocuparse por la génesis de este. dentro de un espíritu que podríamos llamar positivista. el espíritu no se intuye a sí mismo directam ente. A él se enfrenta Ockham sin la formulación detallada de una teoría. La forma como lo hizo consistió en elegir un cam ino que conducía a la tem ática de la subjetividad moderna. a. constituido por el conocim iento primero. en una regla. En nombre de la supremacía de la subjetividad. su epistemología basada en la intuición y en la experiencia y su método lógico-epistemológico. Pròlogo. sino a través de sus actos27. La proposición vincula el concepto significante con la realidad significada. Ockham . Ordinatio. I. Ibidem q. dirige su atención fundamentalmente a su producto. “se dice de m uchos”. pero la “causalidad" del objeto se reduce. y se define com o denotación.. ¿cómo explicitar la estructura del espíritu que conoce en forma significativolingüística la realid ad? ¿C óm o fu n d am en tar la re la ció n de un p en sam ien to — in terp retad o lingüísticamente— y la realidad? Recordemos. Sin embargo. en verdad. los cuales han dado lugar a diversas interpretaciones com o la de Teodoro de Andrés en su obra El nom inalism o d e G uillerm o de O ckham com o filo so fía d el len guaje26 según la cual la naturalidad del signo se fundamenta en la “estructura psicosom ática” del hombre. Conclusio III. Pero de acuerdo también con esta mentalidad. El nom in alism o d e G uillerm o d e O ckham corno filosofia del len gu aje Editorial Gredos. ejemplificada de uso. Pero el asentim iento nunca es forzoso. está implícito el problema de la causalidad del conocimiento intelectual. a 1. ni cosm ológica como algunos antiguos. se puede decir “esto es tal” o “estos son tales". pues la falsedad se identificaría con su ausencia. en estar ante un espíritu activo que le busca y halla ante sí. es decir. 9. a Cfr. a l . Es cierto que no se puede dar intuición sin algo que sea intuido. En realidad lo que se define es la función de significar de un signo ya constituido. 2 1 Cfr. sin que pretenda una explicación metafísica como Santo Tomás. elaborando una teoría coherente que “sa lv at p h a e n o m e n a ” . parte d el h ec h o d e q u e e l espíritu a ctú a lin gü ísticam ente en el con ocim ien to. se da una evolución en el mismo pensamiento de Ockham . IV . I . dentro de su contexto. porque de cada uno de ellos o del conjunto. Por otra parte. del conocim iento intelectual28. 6. según Ockham. el contexto teórico de Ockham y sus textos definitivos nos dicen que el. Pensamiento y realidad Veamos el último punto.

Madrid. de acuerdo a su modo de decir. Ibídem . H. 8. TODOROV. A. París 1975. Editorial Sígueme. 383391. en Augustinus. pp. en Revue des Études Augustiniennes.1977. 1976. 41-67.1988. Salamanca 1977. meramente denotativo. en P ensam iento. Biblioteca de autores cristianos. paralelo a los discursos verbales o escritos. la de garantizar la relación de la mente con la realidad. T. pero que está destinado a un discurso mental (la proposición). 33-61. M imesis. 21. AGUSTÍN. México. B. pp. Centro editorial Universidad Nacional de Colombia. La diversidad de las ciencias sobre los seres individuales se fundamenta en la posibilidad de constituir unos “hechos” a partir de un metalenguaje coherente. 45. pp. en R evista Agustiniana. 1973. las tesis fundamentales de Ockham: 1 El espíritu. pero según Ockham la causa mediata no es verdadera causa29. Bibliografía complementaria /. como dice Vignaux. E. sino en procesos formales de la subjetividad. Sinteticem os. “Scientia tantum est de propositionibus". «El problema de la comunicación inteligible según San Agustín». Signo y len gu aje en San Agustín. que exista una correspondencia entre el decir m ental y el ser real. pp. . en Augustinus. 43. en Cuadernos Salam antinos de F ilosofía. no puede estar sometido a la materia. 29. 1987. Teoría d el len g u aje y lingüística general. COSERIU. «Raíces agustiniana en la filosofía del lenguaje de R. 3. Que un concepto designe una realidad. El mundo es un conjunto de individuos radicalmente contingentes. Fondo de Cultura Económica. E. «La conversión de San Agustín como fundamento de su diálogo D e Magistro». 281-301 E. pp. S. Édítions du Seuil. 1962. 69. a causa de su autonomía. en particular. pp. M. enAugustinian Studies. pp 3354. 1949 J. La diferenciación de los predicados y su selección es obra del espíritu: la significación del signo brota del espíritu mediante una acción que puede ser descrita como un “a c s i”. “ipsam et in telectio ”. Bogotá. para terminar. la formación. 1982. 6 vols. J LACAN. París. S. reducido el pensar a un “decir”. 5. N “Propie et stricte accipiendo Causam nihíl est causa alicuiusnisí sit causa inmediata ipsius". «The Argument of the/Je Trinitate and Augustine’sTheoryof Signs». G. «Fenomenología de la codificación lingüística en San Agustín». 30 1985. Madrid. 15 1980. 13. El carácter com pacto del ser singular no puede explicar el número de predicados atribuibles a un sujeto. d. Obras d e San Agustín. 144-146. 2. como si” construyera una proposición de acuerdo con leyes lógicas y asintiera a ella dándole por verdadera en un juicio. G BOUCllARD «La conception augustinienne du signe selon Tzvetan Todorov». G. El concepto (signo simple) y la proposición (signo compuesto) son como lo hemos visto. «Wittgcnsteín y San Agustín. entre otras. «La teoría del lenguaje interior en San Agustín y en Guillermo de Occam». Es posible una ciencia universal sobre estos individuos porque el concepto es un signo vacío. BIBACZ. unas proposiciones en un todo sistemático. RINCÓN GONZÁLEZ. RIOBO GONZÁLEZ. Editorial Gredos. según el criterio de evidencia. de vincular unos conceptos válidos en proposiciones y de agrupar a su vez. 4. T héories du sym bole. 305-346. Como consecuencia de todo lo anterior. Reflexiones sobre la comunicación». 1977. en Augustinus. ÁLVAREZ. MANFERDINI. T. DANIELS.82 El estar presente ante el espíritu sería una “causalidad” mediata. ARROYASE. cuya actividad es. GADAMER Verdad y m étodo. O ckham describe y fundamenta en leyes lógicas las funciones del signo. Le S ém in aire. pp. es algo que pertenece al dominio de los hechos El problema es cómo se presenta este “decir” mental y cuánta realidad implica un decir. 1992. 1986. Llull». 59-80. universalidad y necesidad de conceptos y proposiciones no se fundamentan ni en el objeto exterior ni en la similitud entre concepto y realidad. D. AUERBACH. TRIAS MERCANT. Livre I Édítions du Seuil. E. Estudios sobre e l lenguaje en San Agustín y. sobre d De Magistro S. “une fagon de langage n aíurel”. Dada esta constatación fáctica.

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o del lenguaje en general» Extracto de E nsayo sobre el en ten dim ien to hu m an o] ohn 86 89 L o ck e 91 Comprensión y discusión Lenguaje y pensamiento en Lpcke» [Extracto de L as palabras. as ideas y las cosas.UNIDAD N° 3 —John Locke— Teorías lingüísticas de los siglos X V II y X V III ohn Locke ¡De las palabras. una presentación d e la filo so fía d el lenguaje] /Ia n u e l G a r c ía 95 C a r p in t e r o 96 116 iibliografía complementaria .

la Scienza N uova es esencialmente una teoría sobre el origen del lenguaje. etc. es el lenguaje de las armas. ‘sagrada’. Giam battista Vico (1668-1744) plantea el problema filosófico del lenguaje restituyendo uno de los problemas más recurrentes de la historia de la lingüística. Esta primera lengua menta! y divina consistía en un conjunto de actos religiosos mudos y en ritos de consagración. m ientras que la lengua de los hombres es casi .TEORIAS LINGÜISTICAS DE LOS SIGLOS XVIIY XVIII Mientras en el siglo X V II la tesis del Hebreo como lengua madre sigue siendo dominante. llamada ‘heroica’ o ‘poética’. y un análisis exacto de la sig n ificació n de las p alab ras sería m ejo r que otro alguno para co n o cer las op eracion es del entendimiento. es también muda y simbólica. o ‘lengua de los dioses’. se trata generalmente de inventar una lengua filosófica que combine las ventajas de una clasificación lógica de todas las nociones. por su parte. Leibniz y otros se ocuparon seriamente de estos asuntos entendiendo que el problema central es siempre la relación del lenguaje con el pensamiento. constituida por emblemas heroicos que fueron imitaciones mudas. necesaria en una época en la que los hombres no eran todavía capaces de hablar. c) La tercera lengua es la de la plebe. pues rompe con la tradición que se apoyaba en la lógica para el estudio del lenguaje. este lenguaje fue primero mental en la época en que los hombres no conocían el uso de ía palabra. Para quien la historia de la lengua y la historia de la poesía son una y la misma cosa. Las lenguas vulgares han sido creadas por el vulgo y por los pueblos heroicos. es asimismo la lengua de los héroes. la lengua de los héroes fue una m ezcla de lenguaje mudo y articulado. Giambattista Vico y el lenguaje En Scienza N uova (1725). ya que el lenguaje es concebido por los filósofos com o medio de expresión del pensam iento. John Locke alude a la prioridad del pensamiento sobre el lenguaje. cuyo sentido es perfectamente arbitrario. D escartes. monedas. que una palabra no es más que un signo. célebre por las tres etapas lingüísticas que propone: a) Los hombres tuvieron al principio una primera lengua divina o mitológica. en N uevos en sayos sobre el en ten dim ien to h u m an o (edición postuma de 1765) Gottfried Whilhelm Leibniz afirma que las lenguas son el m ejor espejo del espíritu humano. la idea del origen espontáneo del lenguaje se entiende como creación de imágenes. Las tres lenguas y las tres clases de escritura aparecieron simultáneamente. En el E nsayo sobre el en ten dim ien to h u m an o (1 6 9 0 ). el de la estimación científica correcta de una herencia intelectual. se llama ‘epistolar’ porque sirve para las relaciones prácticas. b) La segunda lengua. en el siglo X V III surge un problema lingüístico adicional. de alegorías activas. que Vico denomina ‘lengua jeroglífica’. con una codificación universal realizada ya sea por medio de cifras o por un alfabeto artificial. distinguiéndose en la medida en que la lengua de los dioses fue casi muda o ligeramente articulada. el de las lenguas universales artificiales. afirmando que las palabras significan de forma primaria las ideas que están en la mente de quien las usa. Vico abre nuevos cam inos a la h isto ria de la literatu ra y la filosofía y supera en sus páginas todas las formulaciones anteriores de los problemas lingüísticos. lengua hecha también en medallas. L a obra de Vico es importante para la concepción histórica de los estudios lingüísticos.

trazó los fundamentos de la geología. uno de los hom bres más profundos y más universales de todos los tiempos. sino dotándolo además de la facultad de hablar. la Sociedad de Ciencias de Berlín y la Sociedad Real de Londres permanecieron mudas. V ico dice que hay tantas lenguas com o pueblos debido a la diversidad de los climas. época en que se hizo bibliotecario en Hannover. Para apreciar las ideas lingüísticas de Vico es necesario distinguir tres problemas: 1) que el valor de sus teorías en el siglo X V III fue pobre. Para cultivar m ejor esta facultad. Al final de su vida. es para lo que el hombre tiene sus órganos dispuestos de tal manera que resultan apropiados para formar sonidos articulados. de los viajes. pero a las que cambian su significación por metáforas o creando nuevas palabras por una com posición o derivación hecha a su manera. las pasiones y las costumbres. los verbos. secretario de la Academia de Ciencias de París. se puede decir que los loros tienen las palabras sin poseer el lenguaje. pronunció un discurso en elogio suyo. únicamente el hombre está en situación de servirse de éstos sonidos como de signos de concepciones interiores para de éste modo transmitirlos a los demás. los nombres aparecen poco a poco antes que los verbos porque la proposición debe tener un sujeto necesariam ente. y es cierto que no están determinadas por una necesidad natural. tomando una de ellas por fundamento. en el que escribió sus obras más importantes Leibniz procedía de una familia modesta y burocrática. que llamamos ‘palabras’. en todas partes se acostumbra decir que las significaciones de las palabras son arbitrarias. período durante el cual concibe y escribe L a h isto ria de la c a s a d e B r u n s w ic k . en las que interviene la elección. obra en la que. se puede preguntar ¿cómo estas palabras han conseguido esta determ inación?. el segundo período. Gottfried Whilhelm Leibniz y el lenguaje La vida de Leibniz (1646-17 1 6 ). únicamente Fontenelle. También se forman lenguas por el com ercio de los diferentes pueblos. puede dividirse en tres períodos: el primero. perdió muy pronto a sus padres. Leibniz fue nombrado bibliotecario en Hannover. 3) que su influencia ha sido desconocida casi por completo. luego han surgido las partículas. . Según Leibniz. Dios hizo al hombre para vivir en sociedad. sino por una intuición arbitraria en virtud de la cual tal palabra ha sido voluntariamente el signo de una determinada idea. 2 ) que su documentación fue falaz y falta de erudición. Como las palabras son empleadas por los hombres com o signos de sus ideas. se extiende hasta 1672. la enfermedad tuvo a Leibniz enclavado en un sillón hasta su muerte el 14 de noviembre de 1716. A su entierro no asistió ningún sacerdote. desordenado. de los resultados. a la que habría de imprimir el sello de su genio. circunstancia que lo llevó a ser autodidacta. y el tercero. Así como los orangutanes y otros monos tiene los órganos pero no forman palabras. inspirándole no sólo el deseo y la necesidad de vivir con sus sem ejantes. inventando el cálculo infenitesimal. estropeándola y alterándola. los tiempos. Según Leibniz. y otras morales. estudiando los antecedentes prehistóricos de Alemania. de origen eslavo. de 1672 á 1676. aprendió el griego y el latín a temprana edad y estudió a fondo la teología y la filosofía escolástica A los 2Q años estaba familiarizado con la matemática. esto sucede por razones unas veces de azar.87 completamente articulada y ligeramente muda. que se constituiría en el gran instrumento y lazo común de la sociedad. Por su amistad con el duque de Brunswick. el hombre ha conocido primero sólo la onomatopeya. después han aparecido las interjecciones. mezclándola y cambiando sus leyes e introduciendo en ella nuevas palabras. de las cuales se han formado las preposiciones que deben preceder a los nom bres y verbos porque entran en la composición de éstos. según él. la antropología prehistórica y la lingüística. anticuado y fragm entario. para Leibniz todos están conformes en decir que esto no sucede por ninguna conexión natural que exista entre ciertos sonidos articulados y ciertas ideas (pues en tal caso no habría más que una sola lengua entre los hom bres). como las palabras que inventan los ladrones para no ser entendidos más que por los de su banda. en fin. aparecen en último lugar. las cuales sirven para representar y aún para explicar las ideas. de estudios y de los primeros trabajos. palabras que están formadas generalmente sobre las lenguas ordinarias que ellos conocen.

una de cuyas ramas pasaría a G recia y la otra ocuparía la Germania y las Galias. Según Leibniz.). que no las podríamos atribuir al mero azar. de aquí que q u e k en el antiguo alemán significara vivo o vivien te . parece ser que el ruido de estos animales es la raíz primordial de otras palabras de la lengua germánica. y erqu icken es confortar. Es tal el número de similitudes con las lenguas nuestras. . el Siríaco. en diminutivo. Leibniz pudo conjeturar que éstos provienen del origen común de todos estos pueblos. quiere decir pronto. transformadas luego por el azar. vivificar. deben estar sin embargo muy alterados. Y com o estos sonidos o ruidos de los animales son un testimonio de la vida. a los que se denomina qualeler. que se extiende por los campos. el antiguo Púnico. se compara con los discursos vacíos de los charlatanes. respondiendo a razones físicas com o los sonidos de los animales. a través del Danubio.88 Remontándose para encontrar los orígenes tanto del Celta como del Latín y el Griego. que tienen ráíces com unes con las lenguas germánicas o célticas. al parecer esta palabra q u a k en era tomada antiguamente en serio. ni siquiera al com ercio. de una m anera viva. lo que da com o consecuencia la hipótesis de que los pueblos europeos proceden de Asia. (en relación con el cual deben ser comprendidos el Hebreo. se relaciona con el co aq u en o q u a k en alemán. llegados del Mar Negro. el Caldeo. Todas estas lenguas de la Escitía tiene raíces comunes entre sí y con las nuestras. pues qu eksilv er es la planta viva. como las ranas hacen mucho ruido. y significaba toda clase de sonidos hechos con la boca. atribuido a las ranas. por decirlo así. de esto hay vestigios en el lenguaje moderno. Sin embargo. y parece que el Teutón es el que se conserva más natural. si el Hebraico o el Arábico son los que más se aproximan. antes bien pareció favorecerlo. etc. descendientes de los escitas. nuestras lenguas poseen alguna cosa primitiva en sí mismas que les ha sobrevivido por la afirmación de ciertas formas radicales. y aun con el Árabe. y en Inglés qu ickly. Se llama también qu aken en bajo alemán a cierta mala hierba viva. com o lo ilustra el siguiente ejemplo: El latín coaxare. y por ellos se conoce de antemano que hay algo vivo. sino más bien a las migraciones de los pueblos. de suerte que nada encontró Leibniz en estos asuntos que com batiera el origen común de todas las naciones y de una lengua radical y primitiva.

De nuevo en Inglaterra. la de Dios debe serlo con preferencia a cualesquiera otras. Locke se ocupó intensamente de problemas políticos. ‘pensam iento’. Locke desarrolla aquí un nominalismo moderado (parecido a un conceptualismo) por cuanto no considera los nombres de substancias como meros nombres formados arbitrariamente sino como nombres que designan (fundándose en la experiencia) realidades. distintas o confusas. Estudió en Oxford ciencias naturales. aunque. si Dios hubiese impreso una idea innata en el entendimiento de los hombres. ‘elegante’. de la experiencia interna. ‘movimiento’. en 1670. ‘blanco’. opiniones y asentimientos”. ocupando varios puestos administrativos. En 1665 ingresó en el servicio diplomático. las de reflexión. John Locke nació en Wringion. condado de Somerset. sobre todo en medicina. Locke refuta la teoría innatista sobre el origen de las ideas. en el segundo se estudian las distintas clases de ideas y su origen. Después de la revolución de 1688. verdaderas o falsas. tas ideas pueden ser de sensación (como las expresadas por ‘amarillo’. Como las ideas son expresables mediante palabras. Lo que sucede con los principios especulativos ocurre también. aunque debe tenerse en cuenta que el emDirismo de Locke se halla entrelazado con no pocos motivos y supuestos de índole «racionalista». horro de caracteres» que es el entendimiento como materiales de la razón y del conocimiento. Inglaterra. ‘embriaguez’ y otros innumerables términos expresan ideas.89 JOHN LOCKE la distinción entre conocimiento y opinión. la de Dios. En el primero de ellos. El objetivo de este libro. es: “Investigar los orígenes. publicada como esbozo en 1670 y en su versión completa veinte años más tarde. A base de las ideas simples pueden formarse lo que Locke llama «ideas complejas». para ser rectamente usadas. es preciso examinar los nombres de las ideas para ver si son nombres adecuados y hallar los remedios para evitar confusiones y abusos en las apelaciones. de . Su única fuente es la experiencia. como dice el mismo Locke en el capítulo introductorio.) Las ideas de sensación proceden de la experiencia externa. al servicio otra vez del Conde de Shaftesbury. deban de algún modo apoyarse en las maneras como nos son dadas las cosas en la Naturaleza. el tercer libro trata de las palabras o del lenguaje en general. Tanto las ideas de sensación como las de reflexión son recibidas pasivamente por el entendimiento y llamadas por Locke «ideas simples». educativos. huyó a Holanda en 1683 para evadir posibles represalias políticas como consecuencia de las intrigas del Conde de Shaftesbury contra Jaime II. Desde el punto de vista filosófico. las cuales son ideas «formadas por una actividad del espíritu». De las ideas puede hablarse también en cuanto claras u oscuras. es importante sobre todo su elaboración de la corriente empirista inglesa. Tampoco la idea de Dios es una idea innata. en 1632. según Locke. sería. p ej. la certidumbre y el alcance del entendimiento humano. no podemos conocer las esencias reales. ‘dudar’. Conde de Shaftesbury. medicina y teoría del Estado. sino sólo las esencias nominales. sin duda. De 1668 a 1670 residió en Francia. junto con los fundamentos y grados de las creencias. sino simplemente adquiridos. sociales. Ahora bien. ‘creer’. ‘cálido’. donde entró en contacto con cartesioanos y gassendistas. como consejero suyo y preceptor de su hijo. Loclce leyó los escritos de Descartes y de Robert Boyle y estudió medicina. Las ideas aparecen en el «papel en blanco. etc. obteniendo su licencia de médico en 1674. ‘dureza’. ‘razonar’. Puede hablarse también de las sensaciones de ideas (una falsa asociación. ‘querer’.) o de reflexión (como las expresadas por ‘pensar’. Por eso ‘b la n cu ra ’. La obra principal de Locke es el Ensayo sobre el entendimiento humano. es causa de un error). con los llamados «principios innatos prácticos»: ni la fe ni la justicia ni ninguno de tales «principios» son innatos. hijo de un jurista de ideas puritanas. regresó a Inglaterra. química y física. Locke entiende por ‘idea’ todo «fenómeno mental» independientemente de cualquier posible afirm ación o negación: ideas son «aprehensiones» o «representaciones» de cualquier clase. si hay alguna idea innata. Más interesado en la filosofía moderna y en las ciencias. En este respecto es fundamental en Locke su doctrina acerca de los nombres de sustancias. bien que estas últimas.. y en 1667 pasó al servicio de lord Ashley. y el cuarto. Este programa lo lleva a cabo en los cuatro libros de que consta la obra. Por lo pronto. etc. religiosos y económicos. indica Locke. hombre’.

Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los derechos naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en el posterior desarrollo de las democracias occidentales. como la sociedad. o debe ser. el hecho de que sus Tratados sobre el gobierno civil y sus Cartas sobre la tolerancia aparecieran anónimamente no quiere decir que Locke prestara escasa atención a la doctrina moral y política. p. ej. se ha podido hablar de «la edad de Locke» como se ha hablado de «la edad de Newton» y aun de las dos a un tiempo. Los principales enciclopedistas franceses (d’Alembert. Locke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al defender la separación de los poderes legislativo y judicial y la supremacía del primero. y ambas como la expresión de la «razón humana». Locke ejerció gran influencia sobre los filósofos y economistas de tendencia «liberal» y sobre gran parte de la evolución de las ideas y costumbres políticas en muchos países. Como se puede apreciar. resultado del consentimiento libre de los individuos que forman la sociedad y no debe nunca hollar los derechos fundamentales de estos individuos.) saludaron la filosofía de Locke como la que corresponde a la física de Newton. Es asimismo fundamental en Locke su doctrina ética y su doctrina política. el segundo de los cuales. . es una de las obras más influyentes en la historia del pensamiento político. la filosofía de Locke no consiste sólo en una teoría del conocimiento. Locke regresó a su país y durante once años ocupó un puesto oficial como responsable de comercio y agricultura. Voltaire. En 1700 se retiró de la vida política y murió cuatro anos más tarde. Las ideas políticas de Locke aparecen expuestas en sus dos tratados sobre el gobierno.90 En cuanto a las ideas políticas. pues dedicó mucho tiempo a la composición de dichas obras. especialmente los de habla inglesa. Fundamentalmente en la doctrina política de Locke es su teoría del gobierno como gobierno representativo. en la casa de campo de un noble amigo suyo. aun en el caso de que dentro de ésta alojemos su «metafísica» y su «ontología» o «teoría de los objetos». Con el ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra el año 1689. el gobierno es. Segundo tratado sobre el gobierno civil. sino más bien protegerlos. Tanto la teoría y filosofía general de Locke como su ética y su doctrina política ejercieron enorme influencia. especialmente durante el siglo XVIH.

Empero. por lo tanto. si hubiera sido necesario que cada cosa particular precisara de un nombre distinto para ser significada. No basta para la perfección del lenguaje que los sonidos puedan convertirse en signos de ideas. quedando com o particulares aquellos en que la idea para la cual se usan es una idea particular. § 4. a no ser que esos signos puedan usarse de tal modo que sean comprensivos de varias cosas particulares. simples o com plejas. a fin de que éstas pudieran ser conocidas por otros hombres. d e otras p a lab ras q u e sign ifican id eas sen sibles. De las palabras. Las p alabras se derivan. o de todas las ideas juntas. I y II. y significan su ausencia. porque la m ultiplicación de las palabras había sumido en confusión su utilidad. los cuales se han hecho para significar ideas generales. pp. no para significar ninguna idea. sino la carencia o ausencia de algunas ideas. sino que lo proveyó de lenguaje para que ése fuera el gran instrumento y el vínculo común de la sociedad. Para hacer esos sonidos. § 3. por lo tanto.91 «DE LAS PALABRAS»* [extracto de Ensayo sobre el entendimiento humano\ John Locke I. Para h acer d e esos sonidos. habiéndose propuesto que el hombre fuese una criatura social lo hizo no sólo con una inclinación y bajo una necesidad de tener buen trato con los de su propia especie. los cuales pájaros. así. en últim a in stan cia. Para remediar sem ejante inconveniente. para significar ideas que no quedan com prendidas dentro del ' Tomado de: John LOCKE. E nsayo sobre el en ten dim ien to hu m an o. Bogotá. cap. ignorance y barrenness (ignorancia y esterilidad). Libro tercero. sin embargo. que el hombre pudiera ser capaz de usar esos sonidos corno signos de concepciones internas. Traducción de Edmundo O'Gorman. sino que se relacionan con ideas positivas. § 5. convirtiéndose así esos nombres en generales. Pero todavía no fue esos suficiente para que las palabras fueran tan útiles com o tenía que ser. y cóm o de las ideas obviamente sensibles se transfieren a significaciones más abstrusas. Fondo de Cultura Económica. El hom bre tien e disp osición para form ar son idos articulados. y de poderlos establecer como señales de las ideas alojadas en su mente. hay otras palabras de que usan los hombres. o del lenguaje en general § 1. el cual ventajoso uso de ios sonidos se logró sólo por la diferencia de las ideas de las cuales esos sonidos fueron hechos signos. Quizá tam bién nos veam os conducidos un poco hacia el origen de todas nuestras nocion es y conocimientos. puesto que los loros y otros pájaros pueden ser enseñados a formar con distinción suficiente sonidos articulados. que llamamos p alab ras. por donde una palabra se hizo para señalar una multitud de existencias particulares. Además de los sonidos articulados fue necesario aún. los pensamientos en las mentes de los hombres pudieran ser comunicados de unas mentes a otras. porque entonces serían sonidos perfectamente insignificativos. Y para h acer q u e esos son idos sean signos d e ideas. 1994. signos generales. tiene sus órganos de tal modo dispuestos naturalm ente que está equipado para poder form ar sonidos articulados. § 2. como son las palabras nihil en latín. Todas las cuales palabras negativas o privativas no pueden propiamente decirse pertenecer a ninguna idea. . no son en modo alguno capaces de lenguaje. y en inglés. si advertimos la gran dependencia que tienen nuestras palabras respecto a las ideas sensibles comunes. el lenguaje tuvo un mayor perfeccionamiento en el uso de los términos generales. y que. ni que ninguna signifiquen. 389-398. no bastó eso para producir el lenguaje. El hombre. signos gen erales. Además de esos nombres que significan ideas. Dios. y cóm o aquellas palabras que se emplean para significar acciones y nociones muy lejanas de los sensible se originan de allí.

en su significación primaria. hicieran a los otros concebir más fácilmente aquellas operaciones que experimentaban en sí mismos y que no producían ningunas apariencias externas sensibles. sin embargo. guarda una más estrecha conexión con las palabras de lo que quizá se sospecha. esos pensamientos están alojados dentro de su pecho. cuáles las ventajas y los defectos naturales de los lenguajes. II. n ecesarios para la com u n icación Aun cuando el hombre tenga una gran variedad de pensamientos. sino las que originalmente nos vienen de los objetos sensibles externos. y cóm o la naturaleza. Estas consideraciones. descubriríamos. si se prefiere los nombres latinos. Primero. por donde podemos conjeturar qué clase de nociones eran. q u é sean las clases y rangos d e las cosas. aquellas que llenaron la mente de quienes fueron los iniciadores de los lenguajes.. que aquellos sonidos articulados de que se encontró para producir con tanta facilidad y variedad. invisibles y escondidos de la mirada de los otros hombres. De la significación de las palabras § 1. perturbación. disgusto. y de dónde se han derivado. Una vez que esto haya sido bien examinado. y de las más comúnmente universales de éstas. para dar nombres que pudieran hacer sabedores a otros de cualquier operación que sentían en sí mismos. que de ellos otros hombres. adherir. tran qu ilidad. el cual.92 conocim iento de nuestros sentidos. o de cualquier otra idea que no cayera bajo sus sentidos. será preciso considerar en seguida. o las que sentimos dentro de nosotros mismos por el interno funcionamiento de nuestros propios espíritus. que los nombres que significan cosas que no caen bajo nuestros sentidos tienen su principio en ideas sensibles. o las internas operaciones de sus mentes acerca de aquellas percepciones. puesto que se ocupa de proposiciones. es a lie n to . puesto que no podían consistir en nada que no fuera o percepciones sensibles externas. L as p a lab ras son signos sen sibles. según se ha probado. porque hubiese alguna natural conexión entre sonidos particulares articulados y ciertas ideas. á n g e l. por otra parte. y. una vez que ya tenían nombres conocidos y asentidos para significar esas internas operaciones de sus propias mente. son todas palabras tomadas de las operaciones de las cosas sensibles. de poder ra stre a rla s h a sta sus orígenes. y no dudo que. no tenemos nosotros ninguna idea en absoluto. puesto que. sino clases y rangos de cosas. pues en ese caso no habría sino un solo lenguaje entre los hombres. imaginar. concebir. no. Espíritu. Pero para m ejor entender el uso y la fuerza del lenguaje. y entonces. será conveniente considerar. D istribución. en todos los lenguajes. y del cual tenemos para nosotros mismos interna conciencia. y tales. ya estaban suficientemente provistos para poder dar a conocer por palabras todas sus otras ideas. comprender. como debe serlo. a fin de que. sin embargo. no pueden manifestarse pro sí solos. sino por una voluntaria . sugirió inadvertidamente a los hombres el origen y el principio de todos sus conocim ientos. fue necesario que el hombre encontrara unos signos externos sensibles. por naturaleza tan bien adaptadas a aquel fin. etc. y cuáles los remedios que deben emplearse para evitar los inconvenientes de la obscuridad e incertidumbre en la significación de las palabras. Segundo. y. Por ejemplo. y aplicadas a ciertos modos de pensar. vinieron a ser empleadas por los hombres para que sirvieran de signos de sus ideas. ya que. o. inculcar. un m en sajero-. se vieron precisados a pedir prestadas palabras de ideas de sensación com únm ente conocidas. qué sean las especies y géneros de las cosas: en q u é consisten y cóm o llegan a form arse. Es así como podemos llegar a concebir de qué manera las palabras. en cuanto sirve a la instrucción y al conocim iento. pueden recibir provecho y gusto. nada más a propósito. por los cuales esas ideas invisibles de que están hechos sus pensamientos pudieran darse a conocer a otros hombres. aun en el nombrar de las cosas. a q u é se ap lica n in m ed iatam en te los n om bres en el uso que se h a c e del lenguaje. sin todo lo cual es im posible disertar con alguna claridad u orden to cante al conocim iento. Y como el consuelo y el beneficio de la sociedad no podía obtenerse sin comunicación de ideas. por ese medio. Para cumplir sem ejante finalidad. así como él mismo. puesto que todos los nombres (salvando los propios) son generales. no significan particularm ente esta o aquella cosa singular. por lo tanto. tanto por copioso como por expedito. § 6. serán el asunto de los siguientes capítulos. por lo tanto. podremos encontrar mejor cuál es el uso correcto de las palabras. aprehender.

son su propia e inmediata significación. aplicará la palabra oro sólo a sus ideas acerca de ese color. Pero en tal supuesto. pues. sin embargo. sí consiente en darles los mismos nombres que les dan otros hombres. ya por decirlo así. Pero aunque las palabras. salvo a las ideas que él mismo tiene. Un niño que tan sólo ha advertido el color amarillo brillante y luminoso en el metal que oye nombrar oro. como señales. pero es evidente que cada una sólo puede aplicarla a su propia idea. den a conocer sus ideas a quien los escucha. § 2. pues. solamente pueden significar propia e inmediatamente las ideas que están en la mente de quien habla. y. § 4. según se imaginan. cuando tienen algún sentido. por más imperfecta o descuidadamente que se hayan recogido esas ideas de las cosas que se supone representan. brillante y de gran peso. F recuentem ente las p alab ras h acen referen cia en secreto. y las ideas que se significan con las palabras. en realidad. eso sería convertirlas en signos de nada. llamará oro a ese color en la cola de un pavo real. que el uso de las palabras consiste en que sean señales sensibles de las ideas. lo que equivaldría a hacerlas signos y no signos al mismo tiempo de sus ideas.93 imposición. en la acepción común del lenguaje. lo que equivale a en verdad a ser signos de nada. Cada una de esas personas emplea la misma palabra oro. no pueden ser signos voluntarios impuestos sobre las cosas que desconoce quien impone los signos. Porque esto sería tanto como convertirlas en signos de sus propias concepciones. y entonces. fusible y muy pesado. porque serían los signos de lo que no conoce. significan las ideas de quien las usa. y por medio de aquéllas se pretende expresar éstas. según las usan los hombres. Aquello. hacen en su pensamiento una secreta referencia a otras dos cosas. sigue siendo a sus propias ideas a las que les da esos nombres. las palabras en su significación primaria o inmediata nada significan. Primero. que a este respecto el conocedor y el ignorante. si él mismo no tiene ninguna idea de esas cualidades o concepciones. y a nada más. por la cual un nombre dado se convierte arbitrariamente en señal de una idea determinada. Vendrá otro aún. el docto y el indocto usan las palabras que pronuncian de un mismo modo. no es común que los hombres se detengan a examinar si la idea que tienen en la mente es la misma que la que tienen aquellos con quienes conversan. L as p alab ras son los signos sen sibles d e las id eas d e qu ien las usa. y la finalidad del habla es que aquellos sonidos. ni tam poco puede nadie aplicarlas. hablarían en vano y no podrían darse a entender si los sonidos que aplican a una idea fueran tales como los que aplicaría a otra idea quien los escucha. en boca de quien sea. Otra persona le añade a esas cualidades la de fusibilidad. de manera que. y. sino que se dan por satisfechos con pensar que usan la palabra. por lo tanto. suponen que sus palabras son también señales de las ideas de los otros hombres con quienes sostienen comunicación. de lo contrario. . sin embargo. cuando usa la palabra oro. en sacar a luz sus ideas y exhibirlas a la vista de los demás hom bres. suponiendo de ese modo que la idea de la cual han hecho un signo a esa palabra es precisamente la misma a la cual aplican ese nombre los hombres entendidos de ese país. en cuanto señales. porque. de un modo inmediato a ninguna otra cosa. y que no puede convertirla en signo de la idea com pleja que no tenga en la mente. que es hablar dos lenguajes diferentes. significa la idea com pleja de una substancia que es amarilla. Un segundo. no a las ideas que no tiene. o brin de las concepciones en la mente de otro hombre. son las ideas del que habla. Como las palabras son signos voluntarios. aplicarlas a otras ideas. Hasta que él no tenga algunas ideas propias no es posible que suponga que corresponden a las concepciones de otro hombre. ni tampoco podrá usar ningunos signos para ellas. y entonces la palabra oro significará un cuerpo brillante. se ios da a las ideas que tiene. amarillo. a las id ea s q u e están en la m ente d e otros hom bres. Pero cuando se representa a sí mismo las ideas de otros hombres por algunas ideas que sean suyas. prim ero. Resulta. carecerían completamente de significación. Cuando un hombre le habla a otro es para que se le entienda. le añade al amarillo brillante la idea de gran peso. Puesto que el uso que los hombres hacen de esas señales consiste ya en registrar sus propias ideas en auxilio de su memoria. Esto es tan necesario en el empleo del lenguaje. en sonidos sin significación. que añada la cualidad de maleable. Un hombre no puede hacer que sus palabras sean signos de las cualidades de las cosas. salvo las ideas que están en la mente de quien las usa. de que las palabras son signos. Las palabras. cuando tiene la ocasión de expresar la idea a la cual la ha aplicado. § 3. que ha observado con más cuidado.

sino de las cosas como realmente son. en efecto. L as palabras. Tocante a las palabras. y los tenemos prestos en la lengua. sin embargo. y respecto a todas las substancias que frecuente y familiarmente se nos ofrecen. por el uso. apropia ciertos sonidos a ciertas ideas en todos los lenguajes. como por costumbre familiar desde la cuna aprendemos con perfección ciertos sonidos articulados. por eso. éstas no son nada sino otros tantos ruidos sin significado. con todo. § 7. y acarrear inevitable obscuridad y confusión en un significado. Pero sean cuales fueren las consecuencias del uso diferente que un hombre haga de las palabras. que nadie tiene el poder de lograr que otros tengan en sus m entes las mismas ideas que tas que él tiene. Pero como esto se refiere más particularmente a las substancias y a sus nombres. dejan de provocar en otros (aun en quienes usan el mismo lenguaje) las mismas ¡deas de que suponemos sean los signos. también conviene considerar. con mucha frecuencia. hasta el gran Augusto. más fijan sus pensamientos en las palabras que no en las cosas. se establece entre ciertos sonidos y las ideas que significan una conexión tal que. en quien lo escucha. tengamos siempre el cuidado de examinar o de establecer perfectamente su significación. y ello por una imposición perfectam ente arbitraria. L as p alab ras se usan frecu en tem en te sin con cederles sign ificación . no habla con propiedad. que fácilm ente se inclinan a suponer que existe entre unas y otras una conexión natural. apenas escuchados los nombres. pronuncian algunas palabras no de otro modo que los loros. Pero que tan sólo significan las ideas peculiares de los hombres. aun cuando desean aplicarse a una consideración atenta. por virtud de un uso constante. resulta frecuentem ente que los hombres. hablaremos más por extenso acerca de estas dos diferentes maneras de aplicar las palabras cuando vengamos a tratar en particular de los nombres dce los modos m ixtos y de las substancias. como muchas palabras se aprenden antes de que se conozcan las ideas que significan. Segundo. como si los objetos mismos que las producen hubiesen. y permítaseme añadir que. a no ser que las palabras de un hombre provoquen. porque como los hombres no quieren que se piense que hablan meramente de sus imaginaciones. En segundo lugar. Lo cual manifiestamente es así respecto a todas las cualidades sensibles obvias. por eso. puesto que son los signos de las ideas de los hombres. y siempre dispuestos en la memoria. provocan con fa cilid ad las ideas. Pero en la medida en que las palabras son útiles y significativas. Y todo hombre tiene una tan inviolable libertad de hacer que las palabras signifiquen las ideas que m ejor le parezcan. amo y señor de aquel poder que gobernaba al mundo. sino también hom bres. Es más. en virtud de un prolongado y familiar uso. y para expresarse mutuamente aquellos pensamientos e imaginaciones que encierran sus pechos. las palabras. además. las mismas ideas que él quiere significar al pronunciarlas. así como lo anterior quizá se refiere a las ideas simples y a los modos. tuvo que confesar que era incapaz de forjar una nueva palabra latina. § 8. lo cual limita la significación de ese sonido hasta el punto de que. Y. a no ser que un hombre lo aplique a la misma idea. llegan a provocar en los hombres ciertas ideas de un modo tan constante y tan presto. los instrumentos de que se valen los hombres para comunicarse con sus concepciones. Es cierto que el uso común. ya . 2) Es preciso observar que aún cuando la significación propia e inmediata de las palabras son las ideas en la mente de quien habla. a la realidad de las cosas. siempre que cada hacemos que signifiquen cualquier cosa que no sean las ideas que tenemos en nuestra mente. en esa medida existe una conexión constante entre el sonido y la idea. y no únicamente los niños. Sin embargo. lo que equivalía a decir que no podía decretar arbitrariamente qué sonido debería ser signo de qué idea en el habla y común lenguaje de sus súbditos. algunos. sin que.94 § 5. sólo porque las han aprendido y porque se han acostumbrado a esos sonidos. es lo que se pondrá de manifiesto en el hecho de que las palabras. § 6. 1) que. y. acontece que. por eso. ese hombre no está hablando de un modo inteligible. por un consenso tácito. L a sig n ificación de las p alabras es perfectam en te arbitraria. casi inmediatamente provocan ciertas ideas. cuando usan las mismas palabras que él usa. operado sobre los sentidos. y una indicación de que la una significa la otra. por eso suponen con frecuencia que sus palabras también significan la realidad de las cosas. permíteseme decir aquí que es un pervertir el empleo de las palabras. sin cuya sem ejante aplicación de las palabras. Como se ha dicho.

está limitada a sus ideas. entre el significado de las palabras y los conceptos. 2. Teniendo presente lo anterior. Las palabras — según esta tesis de carácter eminentemente internalista— tienen significado en la medida en que sus usuarios tienen pensamientos con esos significados. provocan con fa c ilid a d la s i d e a s ”. juntamente con las razones y los grados de creencia. p o r e l uso. Las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento. o respecto al sentido particular de la persona a quien las dirige. certidumbre y alcance del conocimiento humano. ¿cuáles las tareas d e com prensión y discusión del m ism o? 4. opinión y asentimiento”. como: “el hombre tiene disposición para formar sonidos articulados y para hacer que esos sonidos sean signos de ideas”. esto es cierto: que su significación. ¿Qué opinión le m erecen la s sigu ien tes a p recia cio n es d e L o c k e : “L a s p a la b ra s. . Indague los alcan ces d e las tesis in ternalistas a c erca d el len guaje. q u e cu m ple el len gu aje en el m arco d e la teoría del con ocim ien to d e íjocke?. “la s p a la b r a s s e u san fr e c u e n t e m e n te sin c o n c e d e rles sign ificación ”. no sólo en el sentido pragmático comunicativo. El propósito explícito de Locke en su Ensayo sobre el entendim iento hum ano es: “investigar el origen.95 sea respecto a su connotación general.. Locke bajo la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento sobre el lenguaje. ¿qué ocasión dan para una explicación de la convencionalidad del lenguaje? 3. ¿qué p ap el considera Ud. Las afirmaciones centrales de Locke acerca del lenguaje. La noción de ‘uso’ en relación con el lenguaje es uno de los aportes más relevantes de Locke. son planteadas por}. sino como movilización de ideas. . y no pueden ser signos de ninguna otra cosa. etc. “las palabras se derivan de otras palabras que significan ideas sensibles". y d é en ella s un lugar a Locke. en el uso que hace de ellas. Comprensión y discusión 1.

Como tendremos oportunidad de ver esta tesis lockeana. es el propio Wittgenstein. en su obra encontramos una versión lo suficientemente bien elaborada de esta tesis tradicional como para que esté justificado tomarlo a él como un exponente significativo. a primera vista muy plausible. sin embargo. I. como él propone. que tienen que ver con nuestro uso de térm inos com o ‘murciélago’ o ‘sal’ con la intención de designar con ellos lo que él denominaba esen cia s reales. Sellars. 99-127. " Profesor de “Lógica y Filosofía del Lenguaje” de la Universidad de Barcelona^ autor de L as palabras. Las palabras. la primacía de lo social (el lenguaje) sobre lo psicológico: lejos de depender el lenguaje del pensamiento. autor de diversos ensayos sobre filosofía del lenguaje y de lamente en revistas especializadas de España y los Estados Unidos 1 Al comienzo de las Investigacion es filosóficas. las id ea s y las cosas. las ideas y las cosas. quien considera las dos versiones de la concepción agustiniana de que se . denominemos con cepción ag u stin ian a burda a esta propuesta1. etc. en cuanto tratamos de aplicar el modelo agustiniano ' Ensayo publicado con la debida autorización del autor. A. pp. Locke presenta de un modo filosóficamente articulado una tesis m etafísica en torno a la primera cuestión — las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento. etc. para designar esencias n om in ales. las ideas y las cosas. Más adelante en este capítulo tendremos oportunidad de examinar esta propuesta. Tomado de: Manuel GARCÍA CARPINTERO. Barcelona. una respuesta que acude fácilm ente a nuestras m ientes es significar es nombrar.96 «LENGUAJE Y PENSAMIENTO EN LOCKE» [Extracto de Las palabras. Siguiendo a W ittgenstein. a su relación con las cosas. Wittgenstein atribuye a San Agustín el tomar el modelo nombre propioobjeto nombrado como paradigma de la relación de significado. por así decirlo. Ahora bien.) defienden. en lugar de usarlos. Su objetivo principal es defender una cierta reforma de nuestras prácticas lingüísticas. Editorial Ariel S. Cap. ¿qu é es sig n ificar ? ¿qué qu erem os d ecir cu an d o decim os q u e las p a lab ras sign ifican ?. es el general cartaginés. 1996. una presentación de la filosofía de! lenguaje} Manuel García Carpintero** En este capítulo presentam os la concepción del lenguaje expuesta por Locke en el tercer libro de su E nsayo sobre el en ten dim ien to h u m an o (Essay Concerning H um an Understanding. entre el significado de las palabras y los conceptos que poseen quienes las usan— que parece intuitivamente muy plausible: la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento sobre el lenguaje. IV. Q uine. Sin embargo. es el pensamiento el que depende del lenguaje. La obra de Locke no constituye una excepción a la creencia filosófica tradicional de que los problemas filosóficos interesantes conciernen a la naturaleza de estas “ideas”. La concepción agustiniana del significado Cuando nos preguntamos. 1996. una p resen tación d e la filo so fía del len gu aje. para una p alab ra. Barcelona. Lo que a lo largo del capítulo llamaremos “concepción mentalista del lenguaje” es la conjunción de la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento y del internismo sobre sus contenidos. estos filósofos contemporáneos (el segundo Wittgenstein. El modelo que tenemos aquí a la vista es el de la relación entre un nombre propio y el objeto que ha sido bautizado con él: ‘ A n íbal’ y Aníbal. Profesor visitante del programa de Maestría en Filosofía de la Universidad del Valle (1998). Sobre la base de su internism o sobre el pensamiento. Frente a la tesis tradicional. 1689). Editorial Ariel. las palabras sólo tienen significado porque sus usuarios son capaces de tener pensamientos con esos mismo significados: sólo ia capacidad de representación mental de los usuarios de un lenguaje confiere significado a las expresiones que lo forman. ha sido y continúa siendo objetada por filósofos contem poráneos. una p resen tación d e La filo so fía del len gu aje. es q u e la p alab ra esté en el lugar d e una cosa. (Los calificativos 'burda’ y —posteriormente— ‘depurada' los añado yo. Según esta tesis. y denomina en adelante concepción agustiniana a cualquier propuesta que se base en alguna generalización de ese modelo. significar.

de hecho. Pero pocos días después descubrió que tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio. Podem os expresar este hecho diciendo que ‘rinoceronte’ significa un universal. si acaso. y quien sugiere que a la versión ‘depurada’ se llega al tomar en cuenta objeciones a la versión ‘burda’ como las que aparecen en el texto). habla en el texto. Pero si conviniésemos en que. se ubican todas estas cosas en la m en te de quienes usan adecuadamente las expresiones. Insomne experto. enfermedad que tiene com o consecuencia la pérdida de la memoria: Fue Aureliano quien concibió la fórmula que había de defenderlos durante varios meses de las evasiones de la memoria. Por otro lado. especies y propiedades. habríamos con ello cam biado el significado de ‘rin oceron te’. porque el objeto tenía un nombre difícil de recordar. ‘rinoceronte’ no se aplica a dos objetos distintos del mismo modo que ‘Juan Pérez G arcía’ lo hace. mientras que ‘Juan Pérez G arcía’ significa un particular. El contexto es com o sigue: los habitantes de M acondo han contraído comunalmente la enfermedad del insomnio. una versión primitiva de la concepción del lenguaje que nos presenta Locke. pues la misma cosa puede cambiar de color sin dejar de existir (a lo sumo. típicamente.97 burdo a otras palabras. Podemos encontrar esta versión primitiva en un fascinante pasaje de Cien añ os d e so le d a d . dados dos rinocerontes. reloj. Con un hisopo entintado marcó cada cosa con su nombre: m esa. que pueden ser al menos. dejando al margen si los universales son en último extremo “nom bres”. (ii) Por otro lado. había aprendido a la perfección el arte de la platería. de modo que le bastaba con leer la inscripción para identificarlas. y José Arcadio Buendía lo puso en práctica en toda la casa y más tarde lo impuso a todo el pueblo. Un día estaba buscando el pequeño yunque que utilizaba para laminar los metales. en nada afectaría al significado de los nombres propios que convin iésem os en u tilizar un nom bre propio d istin to para cada o b jeto . (i) ¿Cuál es la cosa en lugar de la que están ‘rojo’ o ‘rinoceronte’?. Mientras que es un accidente que dos personas distintas se llamen ‘Juan Pérez G arcía’. . podemos hacerlo así porque el término comienza a aplicarse a un objeto cuando el objeto com ienza a ser y deja de aplicarse a un objeto cuando el objeto deja de ser. como lo acabamos de explicar. Entonces las marcó con el nombre respectivo. Con ‘rinoceronte’ clasificamos los objetos en grupos o especies. pero no funcionan del mismo modo en el lenguaje. silla. pared. ‘rinoceronte’ está en lugar de muchas cosas. ‘rinoceronte’ sólo se aplica a uno de ellos. en virtud de lo cual ambas tienen el mismo nombre propio. ‘Rinoceronte’ designa un género o grupo. Las palabras significan estando en lugar de cosas. por haber sido uno de los primeros. Aureliano le explicó su método. Veamos algunas de ellas. por falta de un lugar mejor. pues ¿en lugar de qué “c o sa” están ‘pero’ o ‘todos’ — palabras que sin duda tienen significado— ? Cuando se intenta responder a estas preguntas y objeciones tratando de preservar el paradigma nombre propio-objeto nombrado com o modelo del significar. Cuando su padre le comunicó su alarma por haber olvidado hasta los hechos más impresionantes de su niñez. no lo son. En la concepción agustiniana burda. en cambio. ‘ro jo ’ designa un rasgo o característica. y no recordó su nombre. es decir. objetos. y. Su padre se lo dijo: “tas”. Así estuvo seguro de no olvidarlo en el futuro. Pero las “cosas” significadas por las palabras son ahora id eas. ambos son términos generales. No se le ocurrió que fuera aquella la primera manifestación del olvido. no en lugar de una. (iii) Aquí no se acaban las dificultades de la teoría agustiniana burda. empero. es fácil dar en la concepción agu stin ian a depurada. como acabamos de ver. Con ‘rojo’. conceptos o más bien entidades objetivas). podemos clasificar las cosas entre las que son rojas en un cierto momento y las que no lo son en ese mismo m om ento). mas tam poco significan del mismo modo. tam bién en la concepción agustiniana depurada. puerta. no lo es que a dos rinocerontes distintos se les llame ‘rinoceronte’: como no hay “nada en común” entre dos personas. ‘ro jo’ y ‘rinoceronte’ son ambos “generales” en el sentido en que los genuinos nombres propios. no podemos clasificar objetos. En la concepción depurada se quiere distinguir los tipos d e cosas que diferentes expresiones pueden nombrar. Aureliano escribió el nombre en un papel que pegó con goma en la ase del yunquesito: tas. tropezamos con dificultades. las palabras significan estando en lugar de cosas fís ic a s. casa. en nada afectaría al significado de ‘Juan Pérez G arcía’ cuando lo utilizo para designar a una de las personas que cambiásemos el nombre a la otra. (Sin prejuzgar con ello cuál sea la teoría correcta de los universales. la ya clásica novela de G arcía Márquez. La descubrió por casualidad.

Aunque refutamos este argumento. Esto presupone la concepción agustiniana burda — las palabras significan objetos físicos— y nos permite ilustrar de un modo práctico las dificultades de esta “teoría”. El texto es fascinante (además de por su calidad literaria) por el modo en que el autor se desliza de la concepción agustiniana burda a la d ep u rad a . B ajo esta concepción seguimos pensando en el significado a través del modelo de la relación entre un nombre propio y el objeto por él nombrado. a través de la mediación de las palabras colocadas sobre ellas. lo que hará pensar erróneamente al amnésico que ‘yunque’ es un mero nombre propio del objeto sobre el que está colocado. . m ás que dudosas: los am nésicos presumiblemente acabarán olvidando también la función práctica de las etiquetas. Pero la última oración (vivían “en una realidad escurridiza. Cien añ os de soledad. Quizás por esto el problema deja enseguida de ser en el texto el olvido de los nombres. gallina. [. Existe un argumento a primera vista convincente que sostiene la circularidad de las explicaciones del significado de las palabras efectuadas mediante el recurso a otras palabras. Uno podría pensar que esto es un lapsus del autor. Y sobre un yunque rojo encontrará las etiquetas ‘yunque’ y ‘ro jo’. y del que se concluye que sólo las definiciones ostensivas son aceptables. en el marco de la teoría conceptualista. en el sentido de que éstas pierden su “significación”: colocados ante una mesa. tanto dos personas que se llamen ‘Juan Pérez G arcía’ como dos yunques tendrán etiquetas con las mismas palabras. a buen seguro. La idea ahora parece ser más bien la de que las palabras tienen ciertos “valores”. yuca. etc. momentáneamente capturada por las palabras. por utilizar la palabra equivalente de Locke. 1967. y que (“para evitar confusiones”) podría poner un nombre distinto sobre cada uno de los dos yunques.98 c a c e ro la : Fue al corral y marcó los animales y las plantas: vaca. los significados que han de ser definidos ostensivam ente son entidades com ponentes del mundo externo: el río en caso de ‘río 2 Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ. momentáneamente capturada por las palabras”: las cosas adquieren su “ser” sólo momentáneamente. la solución propuesta es etiquetar con ellas sus significados. El significado de ‘yunque’ consiste en su estar en lugar de un cierto concepto. Así. un yunque o una vaca.ditorial Sudamericana. momentáneamente capturada por las palabras”) deja claro que no es así. F. sin em bargo. que aquello da leche.. porque han perdido la capacidad de conceptuarlos. de atribuirles una cierta naturaleza: que esto sirve para comer. Es esta una concepción del significado de las expresiones lingüísticas poseedora de una gran plausibilidad intuitiva. como podría bautizar con nombres distintos a cada una de las dos personas. puerco. pero ahora los objetos nombrados han pasado a ser conceptos. pág. Uno de los fundamentos intuitivos de su plausibilidad descansa. El impacto del argumento es mucho más escéptico de lo que a prim era vista puede parecer. L as virtu d es p rá ctica s del rem edio son . no saben ante qué objeto están. Ponerles una etiqueta tiene ahora la finalidad de evocar los conceptos necesarios para saber qué son las cosas etiquetadas. Al com ienzo. pues ni siquiera las definiciones ostensivas resultarían ser aceptables si el argumento fuese válido. el concepto de un yunque. Buenos Aires. y pasa a ser el olvido de las cosas (“tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio”). o. es indudable que en nuestras primeras reflexiones sobre el lenguaje la mayoría de nosotros lo encontram os muy convincente. que lo que quería decir es que las dificultades mencionadas estaban en recordar los n om bres de las cosas. Esta es una versión de la concepción agustiniana depurada. e incluso el concepto mismo de etiq u eta. y el de ‘ro jo’ su estar en lugar de otro concepto. el problem a es el olvido de los significados de las palabras. el concepto de rojo. entidades mentales. chivo. guineo. Ahora bien..] Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza. La g en eralidad de estas expresiones se puede ahora explicar fácilmente. La amnesia hace a los habitantes de Macondo olvidar las cosas. lo que quizás le haga preguntarse por qué una misma cosa tiene dos nombres distintos. estos valores son presumiblemente de naturaleza mental. pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita2. bajo el supuesto de que los conceptos por ellas significados son ellos mismos generales: universales. en la conexión entre la concepción agustiniana depurada y la tesis de que el estudio del lenguaje permite elaborar teorías explicativas. ideas. digamos conceptos. 47. m alanga. Es así que los habitantes de Macondo viven “en una realidad escurridiza.

que podemos hallar desde Aristóteles a Saussure. Es esta concepción. que alguien. 2. Esta propuesta quizás pueda servir para sostener la tesis según la cual explicar el significado de las palabras mediante otras palabras es circular. (Locke 3Essay Concerning H um an Understanding. estados mentales con contenido. Las palabras deben su significación a los pensamientos de quienes las usan. inventamos signos. vemos lo que nos parece una flecha formada con tres palos. com o vimos en el capítulo precedente. por entidades de naturaleza mental: características notadas en nuestras vivencias. objetos externos y sus propiedades objetivas. Cuando nos acercam os más. éstos la tienen independientemente. vemos que la presunta flecha la forman en realidad una colonia de hormigas. como los del ejemplo anterior. III. Locke sostiene una versión de esta concepción del lenguaje. Esas ideas representan a su vez. Aquí ‘ideas’ está por lo que antes llamamos “conceptos”. el objeto deja de ser un signo para nosotros. mientras que explicarlo mediante actos de ostensión no lo es. sin embargo. Estas dos frases recogen el núcleo de la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento respecto al lenguaje. pensamos que la flecha significa una instrucción. Atribuimos entonces significado a la flecha. o simplemente con el fin de conservar ese contenido para recordarlo nosotros mismos en el futuro. entidades no mentales. “dotan” a los signos de sus significados en virtud de que ellos mismos ya los tenían previamente. sino ideas de los mismos. tal posibilidad ya no existe. podríamos decir. . Un segundo motivo que quizás acrecienta la plausibilidad intuitiva de la concepción agustiniana (en adelante olvidaré la versión burda. Una ilustración del filósofo contem poráneo Hilary Putnam contribuye a reforzar la plausibilidad intuitiva de esta tesis ontológica sobre el carácter derivativo del lenguaje respecto del pensamiento. indicando uno de los caminos. Su tesis sem ántica fundamental la formula de este modo: las palabras. de modo natural. Elucidamos esta tesis en las próximas secciones. podría muy bien haber pensamientos sin lenguaje. imaginemos que andamos por la montaña. Al llegar a una bifurcación de caminos. pierde su contenido. Pero mientras que sin pensamientos no podría haber representación lingüística. Lo interesante es explicar la naturaleza de la representación mental: cómo es que con nuestros pensamientos nos representamos el mundo. Con el fin de com u n icar el contenido de nuestros pensamientos a otros. 2. y por consiguiente daré por sobreentendido el calificativo ‘depurada’) se haya en que la misma pone al lenguaje y al pensamiento en el lugar ontológico que les corresponde. ¿Por qué? La respuesta obvia es que ahora ya no cabe la explicación que antes habíamos tomado por buena de la presencia aquí de un objeto con forma de flecha. deja de tener significado. Se sostendría entonces que los significados que deben ser definidos ostensivamente no son objetos externos. tenemos pensamientos. entonces estam os aquí ante una significación derivada.99 Guadina’. Nos representamos el mundo mediante pensamientos y tam bién mediante palabras. la de que prosigamos en la dirección indicada por la flecha. la que explica el desinterés de los filósofos por el lenguaje. a saber. n o están sin o por las ideas en la m en te d e aq u el q u e las u sa3. ha dispuesto el objeto en la forma indicada. Un modo de replicarnos (que quizás el lector puede considerar y que no mencionamos para no com plicar la cuestión) sería adoptar la concepción agustiniana depurada. una propiedad común a tomates y semáforos en el caso de ‘ro jo’. La concepción del lenguaje de Locke Según Locke. ii. sólo posible cuando se dan las intenciones y las creencias (los estados m entales) que. Los objetos inmediatos de esos pensam ientos están constituidos por id ea s. por añadidura. A menos que nuestro supuesto interlocutor sea un consumado domador de hormigas. d esea n d o que formásemos la creencia de que el camino a seguir continua en la dirección de la presunta flecha. y si cabe una explicación similar de por qué los signos lingüísticos expresan proposiciones. etc. y p en san d o que formaríamos esa creencia si viésemos un objeto en forma de flecha indicando la dirección. Al observarlo. Pero si esto es así. en su sig n ificación prim aria o in m ediata. jugando a un juego de pistas. si apuntamos a objetos externos en los actos de ostensión es sólo para evocar las ideas apropiadas. La representación en el caso de las palabras se da.

directam ente. directamente. ‘es como si estuviera viendo una esfera roja de verdad’”. por entidades mentales. existente independientemente de las ideas de cualquiera es el resultado de una inferencia. por así decirlo. La noción de un mundo objetivo. y no pueden significar más que ideas”. En otras palabras. inferimos en un primer paso (en virtud de nuestro conocim iento aprendido de las convenciones lingüísticas) una proposición que caracteriza la vivencia notada por el hablante. término que corresponde a la cualificación ‘en su significación primaria o inmediata’ que utiliza Locke. que las palabras só lo pueden significar directamente ideas. son los objetos inmediatos de nuestros pensamientos. Lo que estamos haciendo al hacerlo es.100 atribuye estos dos propósitos a la institución del lenguaje. y nosotros no tenemos acceso “directo” a las cosas. son aquellos que conocem os directamente. en su significación primaria o inmediata. a diferencia de las ideas. significan en virtud de una estipulación arbitraria. Es así que obtenemos como conclusión la significación indirecta o secu n d aria de la oración. pero la reflexión filosófica (especialmente la reflexión que esbozaremos a continuación) muestra que la inferencia tácita debe existir. que es una proposición constituida por ideas. contenidos que. nuestras ideas. no están sino por las ideas en la mente de aquel que las usa’— incluye una afirmación ulterior. La inferencia es del siguiente tipo: a partir de las palabras. o. ‘tengo una vivencia caracterizada por contener una esfera roja’. por qué tenemos que postular el com plejo proceso inferencial que hemos descrito en el párrafo anterior para explicar cómo se puede obtener una referencia objetiva para las palabras del lenguaje. Lo que estos signos significan. a saber. sino de la esfera misma. significan de modo no-natural. Locke ofrecería la siguiente respuesta: “Nada se opone a tomar un enunciado del lenguaje como describiendo no nuestras ideas. Nada en lo que hemos dicho hasta ahora se aproxima a ofrecer una justificación de por qué las palabras no pu eden sign ificar sino ideas. el uno público — comunicarnos con los otros— y el otro privado — anotar nuestros estados mentales para subvenir a la memoria). uno no pretende hablar de sus ideas. Yo no niego que las palabras puedan significar de este modo indirecto las cosas y sus propiedades. menos técnicam ente. e j. esto es. La aclaración de esta cuestión se haya en la teoría del conocim iento de Locke. no está sino por id eas’ — contenida en la cita ‘las palabras. la obtenemos por inferencia a partir de nuestro conocimiento de un mundo mental . porque somos nosotros quienes las usamos. Si alguien nos dice ‘la esfera es ro ja ’. después (en virtud de nuestro conocim iento natural de la significación natural de ja s ideas). sino la realidad ‘externa’ u objetiva. componer dos relaciones: la relación de significación no-natural entre las palabras y las ideas. nuestra noción de un mundo objetivo está mediada por nuestras ideas La noción de un mundo objetivo es la noción de un mundo que causa en nosotros vivencias con ciertos contenidos. a través de la cual las palabras adquieren significado.. Esta cualificación anticipa una posible objeción: “Cuando se dice en español ‘la esfera es ro ja’. y a partir del conocim iento de la proposición significada inferimos (recurriendo a nuestro conocim iento de la significación natural de las ideas) la existencia de una situación con las propiedades objetivas necesarias para causar ideas com o aquellas que constituyen la proposición inmediatamente significada.. La inferencia es tan habitual que nos olvidamos de que la llevamos a cabo —eso explica que demos en creer que la significación “primaria o inmediata” de las palabras son elementos de la situación objetiva. y recurriendo al conocimiento de las convenciones lingüísticas pertinentes. Obsérvese que hemos cualificado la observación anterior con el término ‘directam ente’.. emplearía otras palabras — p. inferimos su significado. las palabras significan ideas. y la relación de significación natural entre las ideas y las cosas que las causan. Las palabras no pueden significar directamente entidades no mentales. la existencia de una situación objetiva con ciertas características La frase ‘las palabras . estos sí. Únicamente insisto en que. si quisiera hacerlo. a saber. no en virtud de una ley natural. Estos signos. pues. elementos independientes de nuestras mentes— . inferimos la existencia de un estado de cosas objetivo con las propiedades necesarias para causar vivencias com o la descrita por la proposición que hemos inferido en el primer paso. y esta tesis aún no la hemos justificado. la creencia de que la oración castellana ‘la esfera es roja’ significa una situación objetiva.

el hecho de que algo sea negro tiene que ser independiente de los estados mentales de cualquier ser humano: incluso si no hubiese habido seres humanos. una pequeña cám ara obscura con una pantalla al fondo. en el uso común. ¿cóm o llegamos a en ten der la palabra? Los argumentos contra el realismo ingenuo parecen obligarnos a concluir que sólo porque tenemos una id ea de esa presunta propiedad objetiva causalm ente responsable de las superiores tem peraturas antes consideradas. a través de lo que ocurre en la pantalla. y que los “m ateriales” con que ese contenido está fabricado son aspectos de lo que ocurre en la pantalla. Uno que tuviera una descripción general de su condición (sin tener. empero. De este modo se determinan los bordes de los objetos y su posición relativa. Con el fin de enriquecer la analogía (incluyendo la posibilidad de distinguir entre propiedades primarias y secundarias). que explicamos el que la temperatura en el interior de un coche sea. Si puedo hacer que signifique una propiedad objetiva de las cosas. sobre el funcionamiento de los aparatos de registro y las propiedades objetivas de las cosas a que son sensibles más que las vagas conjeturas que puede construir a partir de las características de lo que observa en la pantalla) estaría com o nosotros. el objeto en cuestión tiene. que aquel que puede obtener indirectamente. no suponemos que estemos indicando con ella una característica de naturaleza mental. después de que los argumentos contra el realismo ingenuo nos “abran los o jo s” sobre nuestra condición real. Un contemplador del mundo a través de estos aparatos.101 Considérese esta variación sobre el mito platónico de la caverna. Por consiguiente. diciendo que el primero es negro y el segundo blanco. Si este individuo construyese un lenguaje (para com unicarse con los demás. Cuando utilizamos normalmente ‘negro’. Si ser negro tiene esta virtualidad explicativa. Para registrar los colores hay aparatos que miden con exactitud la reflectando. ello ha de ser derivativamente. no advertido. la palabra adquiere necesariam ente su significación para mí sólo en virtud de que la conecto con mi idea. seria un “realista ingenuo”. sino que suponemos que si ‘negro’ se aplica a algo. Consideremos el caso de la palabra ‘negro’. Pero tratar de hacer de las palabras directam ente signos de las c a ra c te rís tic a s o b je tiv a s de las c o s a s es un em peño absu rd o y necesariamente vano: sería crear signos que no pu eden ser entendidos — porque el único contacto del sujeto de nuestra ficción con el mundo objetivo está mediado por lo que él pueda observar en la pantalla. Pues. según supone. el porcentaje que estas absorben de la cantidad de luz incidente de cada longitud de onda. por ejemplo. podemos formular hipótesis causales como éstas. de las superficies. en lugar de cámaras de video. esto es. Locke aceptaría todas estas consideraciones. a partir de la virtualidad de la idea . pero insistiría en que aquí estamos considerando meramente la sign ificación secu n daria o m ed iata de la palabra ‘negro’ (esto es. Ciertam ente. supongamos que. Imaginemos a alguien cuya visión ha estado siempre mediada por un aparato con la apariencia de esos que se utilizan para ver diapositivas. Y sabría que no tiene otro acceso a cómo son las cosas mismas. el mismo día y después de una similar exposición al Sol. tomaría probablemente lo que ve en la pantalla por la realidad. las características de la pantalla “dan testim onio” . nos preguntaría. a través de las características de la pantalla. y a sus aspectos objetivos. los aparatos que producen las imágenes en la pantalla son más complicados. Este último sabría que el contenido de sus estados mentales concierne directám ente sólo a lo que ocurre en la pantalla. etc. la temperatura en el interior de un objeto cuya superficie sea negra debe ser superior a la temperatura en el interior de un objeto similarmente expuesto a la luz del Sol cuya superficie sea blanca. por inferencia. o para recordar después sus estados mentales) sabría que sus palabras no pueden significar (directamente) más que las características que aparecen en la pantalla. a objetos físicos. objetivam ente — independientem ente de las percepciones u otros estados mentales de nadie— una cierta propiedad. que no tienen existencia objetiva fuera de su ser productos de un proceso como el descrito. En la pantalla se proyecta lo que unas cámaras de video registran. diez grados superior a la temperatura en el interior de otro. Como dijimos anteriorm ente. el “poder” o propiedad secundaria de las cosas para producir en nosotros la id ea de negro). Es así. las palabras de su lenguaje pueden significar las propiedades objetivas de las que. términos com o éste se aplican.

lo que es en verdad tanto como ser signos de nada. eso sí. que las palabras son las señales o signos de las ideas del hablante. sin embargo. y todos los objetos que me parecen tener una vida mental fuesen en realidad autómatas hábilmente construidos por un “G enio Maligno”.'1 *E ssay. La idea es un signo natural de la propiedad que la causa. como se puede comprobar contrastando el original inglés.. puedo tomarla com o un signo natural de la idea que esa propiedad causa en otros perceptores.n o pueden ser signos voluntarios impuestos por él alas cosas que desconoce' por ‘no pueden ser signos voluntarios impuestos por el que desconoce las cosas’. ¿Qué es eso de “hacer de sus palabras los signos o cualidades de las cosas"? ¿Se están contemplando aquí dos alternativas. ni podrá usar signos para ellas: pues en tal caso serían signos de lo que desconoce. por tanto. cap. tergiversan el texto de modo sustancial cuando éste trata cuestiones fundamentales.. de hecho. aplicarlas a otras ideas distintas. si consiente en darles los mismos nombres que otros hombres. si él mismo no tiene concepciones de estas cosas. Siendo las palabras signos voluntarios. Si podemos representamos la vida mental de otros sólo es a través de la mediación de nuestras propias ideas. independiente de mis propias nociones de ese e sta d o m ental. y a que. Ello supondría hacerlas signos de nada. De un modo similar. o el color de los ojos de un individuo es un signo natural del color de los ojos de sus padres (el color de los ojos de los padres no causa el de los hijos. las “instrucciones” del material genético). o de las concepciones en la mente de los otros hombres'. bien puedo considerar representante de una idea en la mente de otro— puedo entender la expresión ‘sensación de negro’. Cuando decimos de alguien que tiene una sen sación d e negro. lo que ocurre en un televisor es un signo n atu ral de lo que ocurre en otro conectado a la misma emisora. nuestro realismo ingenuo puede fácilm ente hacemos pensar que el término ‘sensación de negro’ significa una característica objetiva del estado mental del otro. y nadie puede aplicarlas directamente como señales a nada que no sean las ideas que él mismo tiene. pero en virtud igualmente de leyes naturales. y. como ‘sensación de ro jo ’. del mismo modo que si podemos representamos las propiedades de las cosas sólo es a través de nuestras ideas. Hasta el momento en que él no tenga algunas ideas propias. En la edición preparada por Sergio Rábade y Esmeralda García para Editora Nacional se traduce la oración que yo he traducido como ‘. Ambas traducciones son flagrantementc erróneas. Pero lo peor es que. sino que ambos son efectos de una causa común. libro III. § 2. en su significación primaria. pues ello supondría hacerlas signos de sus propias concepciones. Locke invocaría consideraciones similares a las esgrimidas antes contra el realismo ingenuo para establecer que las palabras que utilizamos para indicar las ideas de otros. a las ideas que tiene. no por ello deja de darles esos nombres a sus propias ideas. y la que yo he traducido como ‘Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos de las cualidades de las cosas ni de las concepciones en la mente de los otros hombres’ por 'Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos o cualidades de las cosas. Es esto lo que está diciendo Locke en el pasaje en que más claram ente argumenta en favor de su concepción del lenguaje. lo que equivaldría a hacerlas ai mismo tiempo signos y no signos de sus ideas. Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos de las cualidades de las cosas ni de las concepciones en la mente de los otros hombres. no a las que no tiene. sonidos sin significación. especialmente la segunda. no puede suponer que correspondan a las concepciones de otro hombre. Pero el argumento es el que se ha venido proponiendo aquí: Resulta. como ‘rojo’. carecieran por completo de significación. L as m ism as co n sid era cio n e s preced entes a p ro p ósito de ‘n egro’ habrían de convencemos de que ello no es así. en una de las cuales las palabras son cualidades de las cosas? ¿O es más bien que ser una cu alidad es una variante de ser un signo'! Ambas posibilidades son igualmente absurdas . a saber. porque ello lo hace más difícil de seguir. supongo así que mi ¡dea y la idea del otro son efectos de una causa común. deben estar por nuestras propias ideas: mi concepción de la vida mental de los otros no variaría un ápice si fuese errónea. II. no pueden ser signos voluntarios impuestos por él a las cosas que desconoce.102 ' misma para servir como un signo (natural) de una tal propiedad objetiva de las cosas. que de los significados de palabras para describir el mundo no mental. Pero cuando se representa a sí mismo las ideas de otros hombres mediante algunas suyas propias. Es de lamentar que el pasaje se ocupe más de los significados de palabras para describir la mente. sólo si conecto el término ‘sensación de negro’ con una idea m ía — que después. De un modo más indirecto. Algo similar habríamos de decir de las palabras que usamos para describir los contenidos de las mentes de otras personas.

Las propiedades sem ánticas de las palabras son esas propiedades en virtud de las cuales las palabras se relacionan con aspectos de la realidad extralingüística. que involucra a mi interlocutor. sino con objetos reales. que vincula palabras e ideas de quien las usa. lo que le importa es la distribución objetiva de las calles y plazas en la ciudad. según los argumentos de las alucinaciones. mis palabras (en los dos casos anteriores com o en cualesquiera otros) significan mis ideas. Es esta teoría. ulteriormente. no de mis vivencias. Locke no disputa estos hechos. Y esta capacidad que tienen mis palabras de representar las cosas correcta o incorrectam ente requiere que estén en relaciones sem ánticas con las cosas mismas: no con mis vivencias. mi orden puede ser cumplida o quedar incumplida. acuñaremos el término ‘extem ism o sem ántico’. y yo le contesto con una serie de indicaciones: ‘en el tercer semáforo gire noventa grados a la izquierda por paseo de Gracia. alguien me pregunta el modo de llegar a la plaza de Cataluña. una acción suya. si le doy a alguien el siguiente mandato: ‘tráeme el ejemplar del Tractatus que está sobre la mesa del sem inario’. Para seguirlo es preciso tener en cuenta que ‘concepciones’ es una variante estilística de ‘ideas’. Estando en Barcelona. Se sustenta en hechos tan cotidianos como éstos. Es difícil articular teóricam ente esta convicción propia del sentido com ún (para refe­ rimos a la cual. Que ocurra una cosa u otra depende de que se dé o no una cierta situación objetiva. el lapso temporal. aunque también se refiere brevemente a las propiedades objetivas de las cosas. Mis indicaciones pueden ser correctas o incorrectas. secundaria respecto de la relación semántica fundamental. D e modo que para que yo pueda entender ‘negro’. Intuitivamente diríamos que las palabras significan aspectos del mundo. cuando el contexto deje claro que la doctrina concierne al lenguaje omitiré ‘sem ántico’). Primariamente.103 El texto es sin duda un tanto retorcido. un ejemplar del T ractatus y la mesa de una cierta habitación: todos ellos elementos constituyentes de los acaecim ientos que conform an la realidad. debe estar conectado con algo que yo conozco. la posibilidad de que mi respuesta sea incorrecta requiere tom ar mis palabras como caracterizando un acaecim iento. Aquí considera com o candidatos posibles a ese “algo otro” primordialmente las ideas en las mentes de otros usuarios del lenguaje. a mi juicio . incluso si quiero derivativamente usar esa palabra para referime a la propiedad objetiva que produce en mí esa idea. y recordar que son cu alid ad es las propiedades objetivas de las cosas que causan las ideas. Dicho en los términos que acuñamos en el capítulo precedente. El argumento es una reducción al absurdo (relativa a la teoría lockeana del conocimiento) de la pretensión de que las palabras significan in m ed ia ta m en te algo otro que las ideas de aquel que las usa significativamente. de la realidad objetiva extralingüística. la pretensión de usar sign ificativam en te ‘negro’ directam ente para designar una propiedad de las cosas o una idea en la mente de otros hombres es una contradicción en los términos: pues para que ‘negro’ tenga significado para mí. esen cialm en te. una institución social. serán correctas o incorrectas en virtud de cómo representan las cosas.. el signo debe ser tam bién (y primariamente) un signo de mi idea. de la plaza de Cataluña o de las calles de Barcelona. etc. y no mis vivencias. encontrará la plaza de Cataluña después de tres manzanas más’. A mi interlocutor no le importan en absoluto la naturaleza de mis vivencias del paseo de Gracia. entender ‘negro’ requiere poseer una idea de ese color. pues. Del mismo modo. Como. En cualquiera de ambos casos. La persona a quien doy el mandato poco puede hacer en relación con mis ideas: que cumpla o incumpla mi mandato ha de tener que ver con las cosas mismas. o a la idea que esa propiedad objetiva produce en otros hombres. una herramienta de uso mutuo por los miembros de una comunidad cuyas características centrales lo relacionan con el mundo com ún a esos individuos. la palabra debe estar conectada directam ente con una idea mía. La convicción externista del sentido común tiene que ver con estos hechos ordinarios sobre el modo en que funciona el lenguaje en circunstancias perfectamente cotidianas: el lenguaje es. pero no es en absoluto difícil indicar en qué se sustenta. las ilusiones. consiguen conectar con una realidad independiente (o con las ideas de otros individuos). pero insiste en que hacen referencia a un sentido secu n dario de ‘significar'. y por analogía con la noción de ex tem ism o previamente introducida. y son capaces de representarla. si es que ha de tener un significado para mí. Si. ésta es una cu estión secundaria.

en este caso. efectivamente. cabe imaginar un lenguaje en el que la expresión ‘rojo’ significa tigre (es decir. que para nosotros será sintom ática de una concepción internista del significado. incluso las más firmes. pero lo aplica a los tigres). en ese supuesto. cuantas veces tengo una vivencia de algo # sólid o# y # esférico# . por otra parte. incluso aunque tuviesen com o consecuencia que esa expresión designase a una persona distinta que aquella que de hecho designa. esa expresión significa a Federico M artín Baham ontes. etc. Pues L ocke aceptaría de buen grado que su concepción del lenguaje es contraintuitiva. las propiedades semánticas esenciales de las palabras radican en su relación con ideas. No sólo es que esas suposiciones parezcan a Locke coherentes. sino que el diseño de una concepción del lenguaje que las haga. pero esta relación es accidental. y. sino accidental. entre todos los dem ás. incluso ésas. Pero todo esto no son más que suposiciones plausibles. es plausible suponer un mundo real con características objetivas que corresponden bastante bien a las características de nuestras vivencias. serían falsas. así entendida. En la concepción del lenguaje de Locke. según la filosofía de Locke. quizás se deba sen tir hasta qué punto es contraintuitiva. las más firmes de mis creencias. ciertamente. no perteneciese al lenguaje que yo estoy utilizando. Sin embargo. se vinculan con las palabras secu n dariam en te. Es plausible suponer que. en su significación p rim aria .104 contraintuitiva. Precisamente el que esa relación ulterior sea accidental tiene una consecuencia fundamental para Locke. podrían ser falsas. a través de sus vínculos naturales con las ideas. la expresión ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’. mientras que imaginar que ‘ciclista’ significa torero sí conllevaría que la palabra. Es decir. accid en talm en te. son a ccid en ta les respecto de la sem ántica de mi lenguaje. Las variaciones que podemos concebir en la historia del ciclismo hispano no afectan al significado de ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ en el lenguaje que yo estoy utilizando. De acuerdo con la filosofía de Locke. Denominaremos in ternism o sem án tico a concepciones del lenguaje de las que la de Locke nos sirve de modelo paradigmático. coherentes es una de las motivaciones cruciales para su concepción de la intencionalidad y del significado lingüístico. Lo coincidente con nuestras intuiciones es el realismo ingenuo. L as propiedades sem án ticas esen ciales d e las expresion es son a q u ella s en virtud de las cu ales esas expresion es constituyen un cierto lenguaje en particular. La suposición del G enio Maligno (o la de que soy un cerebro en una vasija) es. esféricas. Bahamontes hubiese sufrido un accidente que le hubiese impedido ganar el Tour de 1959) no conlleva inmediatamente el que la expresión no pertenezca al español que estoy utilizando. y la idea de que las palabras significan directamente aspectos de la realidad objetiva va de suyo con el realismo ingenuo del sentido común. Pero esta característica sem ántica de la expresión no es una característica esencial. Es incluso razonable suponer que hay “poderes” objetivos responsables de objetos fenoméni­ cos tales como # ro jo # y # fa # (si bien. Por ejemplo. las p alabras. no están sin o por id ea s en La m ente d e quien las usa. el español que yo estoy utilizando en este escrito. el abandono del externism o sem ántico es una consecuencia del abandono del realismo ingenuo. pu edan sign ificar en tidades objetivas. Considérese. diría Locke que el realismo ingenuo es insostenible. En un sentido de ‘significar’. coherente. a lo sumo. la que está contenida en la tesis crucial de Locke. . pongamos por caso. Para apreciarla cabalmente. El núcleo del internismo semántico lo podem os defin ir a s í (entendem os por externismo semántico sim plem ente la con cepción opu esta) : las expresion es q u e com pon en un len gu aje sign ifican esen cialm en te entidades su bjetivas au n qu e. elementos de las vivencias del individuo que las utiliza. en general. todas mis creencias sobre el mundo extramental. pero un lenguaje en el que esa expresión significa tal cosa no sería. Ulteriormente. muy “distintos” de estos últim os). según las cuales la significación primaria de las palabras son ideas en la mente de quien las usa y no elementos de la realidad extralingüística —que. es sumamente plausible suponer que el mundo real consta de cosas sólidas. hay realmente algo esférico y sólido. esas palabras también están relacionadas sem ánticamente con cosas. pues la suposición de que ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ designase más bien a Luis Ocaña (porque. una comunidad lingüística que usa el mismo sonido y el mismo grafismo que usamos nosotros para el color rojo.

no deben verse cómo una objeción a la concepción del lenguaje de Locke. Como la gente suele considerar al menos inteligible la historia del Genio Maligno. reconoció que no podía crear una nueva palabra latina. las hipótesis escépticas radicales son tan extravagantes. conceda también un cierto papel sem ántico (como “significaciones secundarias”) a características objetivas. Este fenómeno (del que daremos una explicación cumplida en el capítulo séptimo) está estrechamente relacionado con el carácter so cia l de los lenguajes naturales. Las expresiones del lenguaje sólo derivativam ente tienen contenido. y así con todos los enunciados que expresen las más firmes de nuestras convicciones sobre el mundo extramental. Por . Si el externism o fuese correcto.105 Dicho de otro modo. libro III. Qué significado tengan las expresiones de un lenguaje depende en cierta medida de qué enunciados deese lenguaje sean verdaderos. pone de m anifiesto cómo las tesis de Locke conllevan puntos de vista an tirrealistas intuitivamente poco plausibles. y se desarrollarán estas observaciones sobre la relación entre el significado y la verdad. Por tanto. que serán expuestas más adelante. La con cep ción in tern ista del lenguaje de L o ck e deriva en su caso de una tesis ontológica intuitivamente muy plausible. Concluiremos este capítulo apuntando con mayor detalle dos fuentes de insatisfacción con la concepción lockeana (pero sin pretender deducir de ellos una refutación de la misma). a saber. esta concepción ontológica sobre las relaciones entre lenguaje y pensamiento no debe ser confundida con el internismo. Estas consideraciones. E sta concepción está en Locke filosóficamente sostenida por una teoría clara.) Las palabras deben su contenido a su conexión convencional con los contenidos de los pensamientos. en la posesión de aquel poder que gobernaba el mundo. podría haber pensamientos sin lenguaje. y justificada mediante sólidos argumentos. ‘es posible que no haya nada real esférico ni ro jo ’ es verdadero. com o el W ittgenstein de las Investigaciones.” (Essay. Pero para que estos enunciados modales sean aceptables es necesario concluir que sólo lo que las palabras significan en su significación primaria (es decir. para considerar la concepción del lenguaje de Locke internista. Filósofos de nuestro siglo. La primera. cap. no deben su contenido al contenido de nada distinto de ellos mismos. a la luz de lo dicho. Teóricamente al menos. según Locke. Locke echa mano de su cultura latina para referirse a él: “Y es así que el gran Augusto. por sí solas. Los pensam ientos tienen in trín secam en te contenido. características de las vivencias del individuo que las usa) cuentan entre las propiedades esen cia les de esas palabras. Una muestra de las dificultades de Locke la encontram os en su explicación de la co n v en cio n a lid a d del lenguaje. no lo deben al contenido de las expresiones lingüísticas. sobre el contenido de los pensamientos. que se expondrá a continuación. en consonancia con su realismo por representación. En particular. es posible combinar la prioridad del pensamiento con puntos de vista externistas. que se desarrollará en la siguiente sección. Por otra parte. (Los animales y los niños pequeños hacen real esa posibilidad. la prioridad del pensamiento sobre el lenguaje. que su inteligibilidad no puede considerarse un dato empírico inapelable. Por el contrario. Ésta es nuestra justificación. se puede inferir una consecuencia del externism o sem án tico que a muchos lectores resultará sin duda sorprendente: de acuerdo con el externismo semántico. Hasta aquí hemos tratado de exponer las ideas de Locke del modo más favorable a las mismas posible. La segunda. tenemos aquí una nueva razón para dudar de que una concepción extem ista sea razonable. Sellars o Quine. . de cómo de hecho sea el mundo extra-mental y extralingüístico. Por lo demás. realzando su carácter internista. posibilidades escépticas radicales como la del Genio Maligno serían estrictamente ininteligibles. no podría haber lenguaje sin pensam iento. por tanto. Las “significaciones secundarias” que Locke concede a las palabras están a la par que Federico Martín Baham ontes respecto de ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ en el español que yo utilizo: son propiedades sem ánticas meramente accidentales. En capítulos posteriores se ofrecerán consideraciones teóricas en favor del externismo. sólo extrín secam en te (en tanto que asociadas con ideas en el pensamiento de seres con la capacidad para el mismo) tienen las expresiones lingüísticas significado.tanto. por más que Locke. han señalado dificultades provenientes de ese internism o de la concepción lockeana del significado. el significado no es por completo independiente de la verdad. abunda en el conflicto entre las tesis de Locke y el carácter social del lenguaje.

” La convencionalidad lingüística. dijo Humpty Dumpty. depende de que exista el acuerdo entre los usuarios del mismo en utilizarla de un modo regular con ciertos fines comunes en determinadas situaciones. dijo Alicia. Sin embargo.ookin g Glass. etc. sino también al elemento social. hacer que los periodistas de la televisión pública deslicen la palabra repetidamente en las noticias de la noche. en el uso que él hace de ellas.106 11. en el sentido de que alguien pueda hacer que una palabra “tenga tantos significados como él guste”. A lice’s Adventures in W onderland a n d Through the /.5 Que el lenguaje es convencional. objetó Alicia. con un cierto significado. se limita a sus ideas. esa palabra significa exactam ente lo que yo escojo que signifique”.hablante provoquen en su audiencia las mismas ideas que aquellas por las que él las hace estar. a saber. ya sea del significado común. pues la signifi­ cación de las palabras descansa en último extremo en estas asociaciones que cada hablante realiza entre ellas y sus p articu lares ideas. ‘en si usted pu ede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas distintas’. y me permitiré añadir que. Y es por eso que introducir una nueva palabra no requiere meramente el poder que reclama Humpty Dumpty. Pero. la convencionalidad del lenguaje no puede consistir en algo muy distinto de aquello que Humpty Dumpty parece tener en mente cuando dice “cuando yo uso una palabra. signos relacionados con sus significados primarios por la imposición arbitraria de cada usuario. a través de un acuerdo tácito. por ejemplo. ‘La cuestión está’. Quizás parezca excesiva la afirmación de que Locke no puede interpretar la convencionalidad del lenguaje en los términos sociales en que intuitivamente entendemos esa idea. a menos que las palabras del. tal com o entendem os ordinariam ente esta noción. en cualquier caso. a las palabras antes citadas en que expone ese pensam iento suceden éstas. necesariamente. 190. significa que el que una palabra. ‘Cuando yo uso una palabra’.) El pensam iento de Augusto que aquí recoge Locke. Para Locke. suponemos comúnmente conocida. L ocke no puede interpretar así este pensamiento. ya sea del sentido particular de la persona que se dirige a él. Para Locke. L a convencion alid ad del lenguaje. Es por eso que las dudas de Alicia. pues. están justificadas. 'en quién manda aquí —eso es todo’. ‘la palabra significa exactamente lo que yo escojo que signifique’ . consiste puramente en la libertad q u e m e a siste de asignar a un sonido una cualquiera de mis ideas. crear una práctica social no es tan sencillo como Humpty Dumpty pretende. este matiz se hace explícito en la última frase del parágrafo: “Pero cualesquiera que sean las consecuencias del hecho de que un hombre use sus palabras de modo diferente. . Ese parece ser tam bién el sentido del pensamiento de Augusto.” Pero se apunta un matiz adversativo en esta concesión de Locke al “uso com ún”. pertenezca al lenguaje. es bien cierto que su significado. hace corresponder en todos los lenguajes ciertos sonidos a ciertas ideas. y este mismo elemento parece estar presente en la siguiente afirmación del mismo texto: “Es cierto que el uso común. reside en que usamos las palabras con la intención de atenemos al hacerlo a una p ráctica com ú n . una práctica común que. en la arbitrariedad que me asiste al asociar una expresión con un significado. Los que tienen poder están ciertamente más capacitados que los que no lo tienen para introducir una nueva convención. Podría decirse (y ése 5 Lewis Carroll. ‘La cuestión está’. Es cierto que estas palabras parecen apuntar no sólo al elemento de arbitrariedad que destaco como su modo de entender la convencionalidad lingüística. dijo Humpty Dumpty en un tono más bien condescendiente. Y es así com o de hecho interpreta Locke el pensam iento de Augusto. y que no pueden ser signos de ninguna otra cosa. consiste exclusivamente en que las palabras son “signos voluntarios” y no naturales. limitando de modo tal la significación del sonido que un hombre no habla con propiedad a menos que lo aplique a la misma idea. “que es tanto com o decir que no quedaba a su arbitrio [el de AugustoJ determ inar de qué idea había de ser signo un sonido cualquiera en las bocas y en el lenguaje común de sus subditos”. podríamos decir. § 8. no habla inteligiblem ente. pueden. a la policía secreta. Pueden recurrir a la tortura. tal convencionalidad consiste en algo bien distinto. debe interpretarse como un humilde correctivo a pretensiones como la de Humpty Dumpty en este texto de A licia a través d el esp ejo: ‘Pero “gloria” no significa “un bonito argumento contundente”. sin duda acertado.

sin apreciarlo. según hemos explicado con detalle. Convendríamos en que ‘se obtiene verde combinando azul y amarillo’. Nada más natural. lo que tendemos a pasar fácilm ente por alto. perdemos de vista las verdaderas implicaciones de la teoría de Locke. cap. una dificultad sutil. es una concepción así la que. En mi opinión. Pero la tesis crucial de la filosofía de Locke va más allá de la mera constatación de la existencia de q u alia. Essay. ulteriormente Locke puede recoger el aspecto social en términos de la exigencia de que los hablantes de un mismo lenguaje asocien las mismas palabras con las mismas ideas. En ese sentido social.. Es esta tesis. son más bien los estados cuyos objetos intencionales son vivencias los que inferimos a partir de aquéllos. libro II. y aun así ‘# ro jo # ' designaría diferentes características de nuestras vivencias. Al caer en esa confusión. pero los otros asociarían con los términos de color en ese enunciado cualidades sensibles d istintas de las que yo asocio con ellos En este caso. a partir de su noción fundamental de lenguaje como el idiolecto de un individuo. incluso admitiendo que la convencionalidad lingüística con sista p rim ero en la libertad de cada hablante para a sociar palabras con ideas. cabe que tengan vivencias con características similares. y aun así entenderíamos de modo sistem áticam ente diferente esas asociaciones. Sí así fuese. y se olvida de ella en cuanto deja de “filosofar”. en verdad yo hablaría un lenguaje distinto' al 6 Cf. § 15 . La concepción de las vivencias en las que éstas juegan un papel como el que se acaba de bosquejar es mucho más plausible que la de Locke. una pertinente para esta discusión. sin embargo. y nuestro concepto de cualquier cosa distinta de nuestras vivencias (los estados de cosas que presuntamente las causan. consiste en que los hablantes “impongan” de hecho las mismas palabras a las mismas ideas. la “siente” por un momento. Desde el punto de vista de Locke. aunque dos individuos no pueden compartir las mismas vivencias-ejemplar. pues es realmente difícil perseverar en tenerla presente. sólo aparentemente habría com unicación entre nosotros. Cabe aceptar la existencia de vivencias y sus cualidades sensibles in vin iendo sin embargo la tesis central de Locke: en lugar de constituir los estados cuyo contenido concierne al mundo externo inferencias implícitas basadas en actos de notar nuestras vivencias. El propio Locke formuló la célebre hipótesis del espectro invertido. Lo que sí parece accesible a Locke —y lo que él mismo parece sugerir en los textos citados— es definir. XXXII. Uno examina los argumentos que la sustentan. es innegable que hay vivencias. que pone de manifiesto bien a las claras la p riv a cid a d ep istém ica de los objetos fenom énicos (el hecho de que las características de mis vivencias sólo a mí me son conocidas. y que lo mismo ocurriese sistemáticamente con todos los colores que figuran en el espectro entre estos dos. com unicarse mediante él. las palabras podrían quizás significar tipos que se suponen compartidos por las vivencias de los diferentes hablantes. el lenguaje como una entidad social. con cualidades sensibles de las que somos conscientes.. que los demás sólo pueden formular hipótesis sobre su naturaleza). el que otros hombres tengan vivencias del mismo tipo que las mías. pero grave en esto. Hay aún. En la concepción del lenguaje de Locke. Ahora bien. Las propiedades sem ánticas esenciales de las palabras no pueden ser compartidas por diferentes individuos. que en ningún caso puede constituir con ocim ien to. le parecen razonables. entre ellas. L a tesis crucial es más bien que el contenido de todo estado intencional está constituido por estas entidades. o las vivencias que los presuntos estados de cosas presuntamente causan en otros) se puede expresar sin residuo alguno haciendo exclusivam ente referencia a n uestras vivencias.6 Podría ocurrir que la idea que en mí producen las super­ ficies que denomino rojas fuese producida en otros hombres por las que denomino v io leta . los lenguajes son necesariam ente id iolectos: pues las propiedades semánticas esenciales de las expresiones lingüísticas las vinculan con entidades esencialm ente subjetivas.107 parece ser el sentido de las palabras del propio Locke) que. Lo sutil de la dificultad explica que la pasemos por alto fácilmente. Convendríamos tam bién — si la inversión fuese apropiadamente sistemática— en todas las aseveraciones sobre relaciones entre colores. convendríamos en qué ocasiones ‘esta esfera es ro ja ’ es verdadera. sólo puede ser una hipótesis. Sólo nuestras vivencias nos son directam enie conoci­ das. confundimos con la suya. Hay una buena razón para ello. Eso es precisam ente lo que sugiere en los textos precedentes: com partir un lenguaje. y sus im plicaciones.

Esta ju stificación la encontrarem os en las consideraciones de Wittgenstein en las Investigaciones filo só fica s sobre la necesaria n orm atividad del lenguaje. hablar un lenguaje es participar de una práctica com ún. a saber. Esencias nominales y esencias reales Una segunda dificultad de la concepción del lenguaje de Locke se pone de manifiesto cuando pasamos a considerar algunas consecuencias que tal concepción tiene para la semántica de ciertas 7 Esto no significa que rio pueda haber un lenguaje que. pensamos. y no respecto de un subconjunto de las expresiones. los estados de cosas. Locke. a partir de su noción básica de idiolecto. El lenguaje es social. L a perplejidad provocada por la concepción del lenguaje de Locke reside en que. A mí no me puede asistir duda alguna respecto de si la idea que caracteriza mi percepción presente es o no la que siempre he denominado ‘rojo’. sino de la totalidad de las mismas. por consiguiente. Y tam bién la única: ningún otro individuo puede establecer ese hecho. pues. razonablemente. El lenguaje es social. si no podemos ofrecerla. 3. De modo que Locke no puede reconstruir la noción de un m ism o Lenguaje convencionaim ente compartido. sino que n o p u ed e h a b er un lenguaje epistémicamente privado. las palabras significan para nosotros lo mismo que significan para los demás. y. Es esta diferencia entre las ideas comunes sobre el lenguaje y los puntos de vista de Locke la que se traduce en el distinto énfasis en los diferentes aspectos del hecho de la convencionalidad lingüística que hemos venido discutiendo. existe la posibilidad de establecer si ello es así o no. conoce que los demás asignan ese mismo significado a las palabras. Ahora bien. no puede hacerlo si el aspecto social en la noción de con ven ción presupone que los individuos que participan de una misma convención com parten su conocim iento. y esta posibilidad ciertamente no nos está vedada a ninguno de nosotros. Pero también esos lenguajes “privados” admiten la posibilidad de ser públicos. la constatación de un conflicto entre una teoría filosófica y nuestras intuiciones no es un argum ento con tra ella. sino meramente tratar de hacer manifiesta una cierta perplejidad. de acuerdo con sus puntos de vista. en su significación primaria. De los puntos de vista de Locke sobre la relación entre las vivencias. Cuando menos.108 que hablan los demás. Observaremos también cómo de las consideraciones de Wittgenstein se desprende no sólo que nuestro lenguaje no es epistémicamente privado. Podemos convenir con L ocke en que los hablantes actuales del español no podemos de hecho saber con certidumbre que hablamos exactam ente el mismo lenguaje. Estarem os entonces en disposición de rechazar racionalmente una concepción del lenguaje com o la de Locke. y sus características respectivas. sólo una fuente de perplejidad. compartir un lenguaje implica saber que atribuimos los mismos significados a las mismas expresiones. nos pediría una justificación de esa idea. mal podemos pensar que tenemos un argumento serio contra él. en el sentido de que todo lenguaje podría ser com partido. esa posibilidad no existe en realidad. yo soy la última autoridad en la m ateria. Para convertir la perplejidad en un argumento debemos en primer lugar justificar ese aspecto de nuestra concepción intuitiva del lenguaje que el análisis de Locke no parece poder recoger. se sigue que el lenguaje que cada uno de nosotros habla es ep istém icam en te privado: es imposible saber si. tal acceso queda vedado a los demás. de hecho. por cuanto quizás cada hablante asocie con expresiones para significar q u a lia (expresiones com o ‘# r o jo # ’ o ‘#cosquilleo placentero# ’) referentes ligeramente distintos. Y el significado de todas las expresiones se define a partir del significado de expresiones con esos rasgos. No podemos saber si hablamos en realidad el mismo lenguaje. que un lenguaje ha de poder ser bagaje común de una comunidad de individuos. debemos entonces establecer claram ente por qué un lenguaje lockeano carece de él. también ellos podrían ser compartidos. Una vez nos hayamos convencido de que un lenguaje debe tener ese rasgo. y conoce también que los demás esperan lo mismo respecto de él. pensamos. La perplejidad es en suma la siguiente. sólo una persona habla: Robinson Crusoe bien pudo inventar un código para su propio uso. . como sostiene Locke.7 Compartir un lenguaje consiste en que el lenguaje sea conocim iento mutuo entre sus usuarios: cada usuario conoce el significado de las palabras. Cada individuo tiene un acceso privilegiado a sus ideas. pero al menos. Lo que aquí hemos hecho no ha sido propiamente formular un argumento contra Locke.

Es precisam ente por relación a la persistencia de “eso común” que identificamos particulares a través del tiempo con ayuda de términos de género natural. los términos de género natural como ‘oro’ o ‘tigre’ y los términos singulares como ‘esta esfera’. a saber. un cierto color -#rayas negras sobre fondo ocre-am arillo#-.. La esencia tigre es aquello. y tam bién ‘el oro de este anillo es el mismo que el de los pendientes de mi abuela’. es. que algo sea o no un ejemplo de su cied ad o de desorden depende de preocupaciones humanas relativamente arbitrarias desde un punto de vista cósmico. independientemente de nuestros intereses y hábitos clasificatorios — esto es. sustancias. Este “algo en común” que suponemos com parten objetivam ente los particulares a los que se aplica un término de género natural (objetos que por lo demás pueden diferir en m uchas de sus propiedades: una pieza de oro puede ser un anillo. La diferencia entre los primeros y los segundos no es muy importante para nuestros fines presentes. conjun to que nosotros utilizamos para clasificar a los objetos com o perteneciendo al género en cuestión. Es así que una pregunta como ‘¿cuántos “oros” hay aquí?’ — caso de estar sintácticam ente bien construida— no podría recibir una respuesta determinada. su esen cia. al hacerlo. Estas ideas son com plejas. diremos. Los términos de género natural son o bien térm inos generales. ‘agua’ o ‘pim ienta’. que se aplican a una clase de objetos —como tigre’— o bien térm inos de m asa. En este sentido. de cuya presencia o ausencia depende que ‘tigre’ se aplique o no a una entidad. La esen cia n om in al constitutiva de un cierto género natural son las propiedades (primarias o secundarias) que correspondan a un conjunto de ¡deas simples. El conjunto de ideas constituye el significado del término. y. justam ente la asociación entre las ideas es el fundamento para la inferencia de que hay una esencia nominal que les corresponde (algo objetivo que explica que . Términos como éstos no clasifican las cosas siguiendo coyunturas objetivam ente trazadas (y. y los segundos lo que él llamaba su stancias. la pregunta ¿a cuántas se ap lica F ? puede en general recibir como respuesta un número cardinal determinado si P es un término como ‘tigre’. que un objeto sea un murciélago. de un modo “natural”— . y otra unos pendientes. dos murciélagos pueden tener distinto tamaño. el conjunto de propiedades que causan esas ideas simples. # brillante# . Consideraremos aquí sólo los primeros. como Locke vio. en el sentido de que sus componentes están cognoscitivamente asociados entre sí. Locke sostiene que hay dos modos distintos de entender las esencias. ‘sal’.109 expresiones que significan id eas com plejas. Más relevante que las diferencias que los distinguen es para nosotros lo que tienen en común: intuitivamente. Con el fin de distinguir ambos sentidos.. no está bien construida: los términos de masa no se pueden poner en plural (sin que. La diferencia entre los primeros (‘tigre’). o una cantidad de oro. Dado un dominio de sustancias. mientras que las partes de un material cualquiera como el oro son ellas mismas oro también. y la esencia nominal es la entidad objetiva que corresponde en el mundo a esas ideas. la expli­ cación de esto reside en que las partes de los tigres no son tigres. no parece depender en absoluto de nada arbitrario. por eso. Unos y otros están estrecham ente relacionados. y los segundos (‘oro’) está en que aquéllos nos permiten contar. El significado de ‘oro’ estaría constituido por las ideas #am arillo# . pero no si P es uno de masa. Que un objeto sea una punta de lanza o más bien la cabeza de un hacha depende de la función a que se le destina en una cierta sociedad. Por contra. como ‘oro’. en consecuencia. dejen de funcionar como términos de m asa). que causan normalm ente esas ideas. aquellas sustancias a los que unos y otros se aplican — com o su nombre (‘géneros naturales’) sugiere— tienen. y la esencia nominal por las propiedades de los tigres que producen en nosotros esas ideas. “algo en com ún”. etc. Locke acuñó un término para cada uno de ellos: ‘esencia nom inal’ y ‘esencia real’.). con ello. dos teorías distintas del significado de los térm inos de género natural. o. y la esencia nominal por el conjunto de propiedades. El significado de ‘tigre’ puede estar constituido por las ideas de una cierta forma espacial. probablemente. etc. sus criterios de aplicación son sumamente vagos). # sólid o# . sea lo que sea. primarias y secundarias. tanto los unos como los oíros identifican particulares. etc. respectivamente. M atices irrelevantes al margen. Tanto los primeros como los segundos nos sirven para identificar objetos a través del tiempo: decimos ‘el tigre que nos hemos encontrado hoy es el mismo que nos atacó ayer’. como Locke dice. Los primeros significan lo que Locke llamaba esen cias.

a descubrir a posteriori. Como ocurre ei otras ocasiones sim ilares. Estrictam ente hablando. y ‘oro. Sin embargo. Debe tenerse presentí que los e le m e n to s de las e se n c ia s n om in ales son n e ce sa ria m e n te cu alid ad es discerniblei perceptualmente: son cualidades que producen ideas simples. aun a riesgo de una cierti verbosidad. e decir. inodoro e insípido que calma la sed — suponiendo que estas tres propiedades constituyan la esencia nominal del agua. las esen cias com unes a todas las su stan cias a las que se aplica correctam ente el término no son las esencias nominales. y es por tanto la significación natural de lo que propiamente hablando sería un idea. y que no existe razón alguna para pensar que lo hubiera sido cuando antes juzgué que era oro. que se decide que la ides (convengamos por comodidad en que es una idea simple. a la idea com pleja que constituye el significado del término de género natural. cuyo significado es el resultante de añadir al significadc del anterior la nueva idea simple que decidimos considerar definitoria de esa materia — solubilidac en mercurio. La tesis de que el significado t ‘tigre’ es una idea com pleja es la tesis de que una condición necesaria y suficiente para entender e¡ término es poseer la capacidad de inferir. sino lo que Locke llama ‘esencias reales’. Locke denomina ‘esencia nom inal’ en muchas ocasiones < conjunto de ideas simples causadas por las propiedades constitutivas de la esencia nominal. oro: parecía oro. Supongamos que se introdujera uní nueva propiedad como elemento de la esencia nominal del oro. Intuitivamente describiríamos estos hechos diciendo que la pieza no es. la propuesta según la cual el significado de los términos de génen natural es una esencia nominal tiene consecuencias claramente contraintuitivas. y que er consecuencia la propiedad en los objetos que cause esa idea formará parte de la esencia nominal de oro. Propiament hablando. esta decisión constituye un cambio en el significado ds ‘oro’. por ejemplo. es aquello que hoy describiríamos diciendo que el agua está constituida por moléculas de H. mediante la investigación empírica. entre otras cosas. pero no lo era. Por tanto. más bien. esto es. es que el material era y es oro. ni ha sido nunca. propiedades que producen en mí la idea #form a con cuatro patas y rabo#. a partir de la afirmación de que algo es un tigre. que explica. continuaré ateniéndome a la práctica de discernir claramente las ideas de las propiedade en las cosas que las causan Como el propio Locke admite. La esen cia real es una (en muchos casos meramente presunta) constitución interna. él mismo advierte al lector que en muchas ocasiones usa ‘idea’ para referirse a la propieda objetiva que causa. esta confusión no produce generalmente malentendidos. Locke emplea de un modo sistemáticamente ambiguo el términ ‘idea’. De acuerdo con la propuesta de Locke. Pues bien. esta impropiedad se transmite al uso de la palabra ‘esencia nominal’. pues es esta constitución interna la que explica que el agua sea un líquido incoloro.’. De acuerdo con esta segunda propuesta. Tal como advertimos anteriormente.110 las ideas en cuestión estén asociadas en nuestro entendimiento). La esencia real del oro nos la da una descripción de las características distintivas del átomo . que e¡ objeto tiene propiedades que producen en mí la idea #form a coloreada con rayas negras sobre fond am arillo-ocre#. cuyo significado es el que tenía 'oro antes de tomar la decisión mencionada. y después de conocido el nuevo criterio y establecida la nueva convención compruebo que el material no es soluble en mercurio.. aunque no lo sea) #disolverse en mercurio# por ir regularmente asociada con las piezas de oro. Pero la teoría según la cual los términos de género natural significan esencias nominales no nos permite decir tal cosa. la esencia nominal es. el conjunto de propiedades de un objeto qu justifica el clasificarlo como perteneciendo a un cierto género.0. Lo que habríamos de decir. com o se acaba de decir.’. y a sucesivamente con el resto de ideas simples que “componen” la idea compleja. Sin embargi — con ayuda de nuestras cuasi-comillas para indicar propiedades notadas en nuestras vivencias— yo he tratado de evitarla al introducir la noción de esencia nominal. La esencia real del agua. pero no era ni es oror Locke explica las intuiciones que se oponen a su teoría en virtud de nuestra tendencia a usar los términos de género natural de acuerdo con otra propuesta diferente sobre su significado. la esencia no puede esta constituida por ideas. Imaginemos que antes de asociar el nuevo criterio con ‘oro’ juzgué que una cierta cantidad de material era oro. tenemos aquí los términos ‘oro. por ejemplo. que los objetos en cuestión tengan la esencia nominal asociada con el género natural. y. va a formar parte del significado de ‘oro’.

de acuerdo con esta teoría. de acuerdo con esta teoría. Y podría también ocurrir que un objeto fuese un tigre y no tuviese la esencia nominal de los tigres (porque. La teoría según la cual los términos de género natural significan esencias reales. No está constituida por moléculas de H20 . podríamos decir. La esencia nominal es un mero in dicador /a lib le de la presencia de la esencia real. lagos y ríos. sino que el objeto tenga una cierta estructura interna. A sí. que el anillo era de oro en el sentido anterior de la palabra ‘oro’ pero no lo es en el nuevo. haciéndonos llamar ‘tigre’ al aparente tigre que no comparte en absoluto el genoma con los demás tigres. por cuanto ni siquiera es un ser vivo (es un robot hábilmente diseñado). un cierto peso. La teoría del significado de los términos de género natural que el propio Locke recomienda (según la cual esos térm inos significan esencias nominales) violentaría nuestras intuiciones. no compuestas de átomos de hidrógeno ni oxígeno. no es más que introducir nuevos modos de determinar la presencia de la esencia real. y también que los tigres se puedan reproducir entre sí dando lugar a tigres. son estas características las que explican causalm ente que las piezas de oro tengan típicam ente un cierto color. el conjunto de los rasgos genéticos característicos de los tigres — conjunto de rasgos genéticos que explica la forma y el color que acostumbran a tener los tigres. Modificar la esencia nominal asociada con un término de género natural. lo constitutivo de un género natural. Que esta segunda teoría se adecúa mejor a nuestras intuiciones semánticas que la recomendada por Locke se ve también considerando situaciones ficticias populares en la filosofía contem poránea. sin embargo. esta propuesta sostiene que la significación secundaria de los térm inos de género natural es una esencia real. pero sí comparte su esencia nominal. no sólo nos permite describir estos casos de acuerdo con nuestras intuiciones. de nuevo. Podría ser que un objeto tuviese la esencia nominal de los tigres y no fuese un tigre (que fuese. Locke parece estar en lo cierto al pensar que una teoría com o ésta se acerca mucho más a dar cuenta de nuestras intuiciones semánticas que la que él propone en su lugar. que es en todo similar al nuestro con el agua. La esencia real de los tigres es. en lugar de decir. sino por moléculas completamente distintas. pero no supone en absoluto modificar su significado. no es que ese objeto tenga una cierta esencia nominal. podemos describir la situación. por ejemplo. que estructuralmente esa sustancia es muy distinta del agua. sino también el ejemplo anterior relativo a la introducción de un nuevo criterio observacional como marca característica del oro (solubilidad en m ercurio). Im aginem os. por contra. La diferencia se pone de manifiesto en reacciones químicas observables. Imaginemos ahora que ese planeta estuviese . que no comparte la esencia nominal con los otros tigres. inodora e insípida que calm a la sed. porque careciese de la esencia real de los tigres. pero sí el genoma — proveniente de la dotación genética de tigres bien constituidos y que quizás capacite a su portador para engendrar tigres bien constituidos. Si la significación secundaria de un término de género natural es aquello que determina las condiciones necesarias y suficientes que un objeto debe cumplir para que el término se aplique a él. pues. un robot hábilmente diseñado). com o la teoría de Locke nos forzaría a hacer. aquello necesario y suficiente para que un término de género natural se aplique a un objeto.111 de oro. y obligándonos a no considerar correcto llamar ‘tigre’ al tigre malformado. De acuerdo con esta teoría. llenos de una sustancia incolora. y con ello el significado del término. cuando descubrimos que un anillo que nos habían vendido como siendo de oro no pasa este nuevo test. etc. digamos de XYZ. ¿Se aplica nuestro término ‘agua’ a las partes de esa sustancia? Las intuiciones semánticas de muchos hablantes dicen que no se aplica. tal como intuitivam ente lo haríam os: diciendo que nos habíamos equivocado al juzgar que el anillo era de oro. Imaginemos que hay un planeta lejano (llamémosle ‘Bitierra’) en que hay océanos. pero no se puedan reproducir con caimanes para dar lugar a caimanes atigrados. diversos fallos en el desarrollo del fenotipo a partir del genotipo han producido un monstruo que se parece más a un perro que a un tigre). que sean solubles en mercurio. digamos. el «genoma tigril». una cierta maleabilidad. pero tales reacciones son ajenas a l trato ordinario de los habitantes del planeta con la sustancia. La teoría de las esencias reales permite también entender la finalidad de introducir nuevos elementos en la esencia nominal: lo que pretendemos es acercarnos a determinar m ejor la esencia real.

pero no a la que llena los de la Tierra. libro III. pero el proceso bioquímico que explica esa esencia nominal — esos síntom as— es completamente distinto. nos vertamos forzados a decir que el biterráqueo ha dicho algo falso (que el agua no contiene oxígeno). En este artículo Putnam recupera la idea de Locke de que los términos de género natural se aplican como si significasen esencias reales (pero discrepa de la tesis de Locke de que no deberían usarse así). porque el término ‘agua’ del español del siglo X V III no se aplica a la sustancia de la Bitierra. El argumento de la Bitierra procede de Hilary Putnam. Por último. VI. sabe lo suficiente para realizar los experimentos que permiten distinguir el agua del líquido aparentemente similar en la Bitierra. Sin embargo. libro III. Tampoco esta última modificación parece afectar a la intuición de que el significado de ambos términos es distinto. podría ocurrir que las presuntas esencias reales ni siquiera existieran. § 13. cap. como Locke dice.9 Tenemos ejemplos de ello. una cierta constitución interna causalmente explicativa de la esencia nominal y de la que la esencia nominal no es en consecuencia más que un síntom a. y que las traducciones correctas de los restantes términos son: ‘no es el caso que’. aunque sí a la de la Tierra. § 20. cerca de las trescientas. § 19. Si aceptamos la traducción d e ‘u g h aa’ com o. cap. imaginemos que de lo que se trata es de comparar el significado de ‘agua’ para estos individuos con el significado de ‘agua’ en el español del siglo XVIII —de modo que nadie. la esencia nominal que un hablante del español del siglo xvin podía asociar con la palabra ‘agua’ es en todo similar a la que un biterráqueo asocia con su término ‘agua’. que no hubiese ninguna constitu ción interna com ún a todos los tigres. Imaginemos ahora que el biterráqueo es en realidad muy sim ilar a l esp añ ol en su fonología. No parece que esta modificación cambie la situación en cuanto a que ‘agua’. cap. en biterráqueo. falible como suelen ser los síntomas. De nuevo. § 13. análogam ente. cuando. «El significado de ‘significado’». Locke mantiene empero que debemos corregir estas intuiciones y usarlos de acuerdo con su propia teoría. §§ 48-4-9. § 49-50. tan sim ilar qu e la palabra que aplican sus hablantes a esa sustancia que llena sus mares. sin que ello hubiese afectado al uso que los hablantes del español hacían de esos términos antes del descubrimiento de las que ahora consideramos esenciás reales de esos géneros naturales. libro III. cap. nuestras intuiciones apuntan a que la enfermedad no sería un caso del SID A. (Por el momento.8 Pese a ver con claridad adonde apuntan nuestras intuiciones semánticas sobre el funcionamiento de los térm inos de género natural. libro III. Essay. para ‘ne:’. VI. En virtud de las mismas intuiciones. Los términos para enfermedades se usan com o los términos de género natural. . cap. no sería razonable traducir ‘ughaa’ por ‘agua’. Por todo lo que sabemos.112 habitado por individuos que usan la expresión ‘ughaa’ para referirse a esta sustancia. ‘contiene’ para ‘enhe’ y ‘oxígeno’ para ‘thege’. En la mayoría de los casos usamos términos de género natural aun cuando las presuntas esencias reales características de esos géneros nos son desconocidas (piénsese. mientras que el término ‘agua’ de los biterráqueos se aplica a la sustancia que llena sus océanos. ‘agua’. podría no haber habido ninguna constitución interna común a todas las partes del oro o del agua. libro III. IX. intuitivamente. la única explicación de nuestros juicios intuitivos es que. En rigor. cap. IX. usamos los términos de género natural bajo el supuesto de que significan una cierta esencia real. Ideas similares se encuentran en E l nom brar y la necesidad. ríos y lagos y calma su sed no es ‘ughaa’ sino una que suena exactamente como ‘agua’. no significa lo mismo que ‘agua’ en español. libro III. X . Imagínese que un hablante biterráqueo dice ‘ne: ughaa enhe thege'. (Supóngase conocido el proceso bioquímico constitutivo de lo que llamamos ‘SIDA’. De nuevo. lo que ha dicho es verdadero. porque aquí vemos que no se trata. Lo contrario nos llevaría a proponer traducciones claramente incorrectas. Este es su argumento.) Parece que en ese caso hemos decidido usar el término de acuerdo con la propuesta de Locke. e incluso los sonidos que utilizan para clasificar esa sustancia son del mismo tipo Es la esencia real la que difiere. cap. libro III. en ‘tigre’ o ‘hombre’). ’ Cf.) Pero el uso de la palabra ‘cáncer’ ha resistido el descubrimiento de que b ajo esa palabra se esconden muchas «constituciones internas» muy distintas entre sí. 8 Cf. y nuestras intuiciones respecto a su uso permitirían elaborar consideraciones similares a las anteriores. Essay. sin ir más lejos. e imagínese un planeta lejano en que una enfer­ medad tiene la misma esencia nominal que el SID A. él piensa que la propuesta alternativa presupuesta por el sentido común es incoherente. ni en la Tierra ni en la Bitierra. La cu estión del significado de los térm inos de género natural nos permite apreciar m ejor el internism o característico de la concepción del lenguaje de Locke. §§ 8-9. VI. de Saúl Kripke. X.

según la cual los términos de género natural significan esencias reales. La razón por la que Locke encuentra esta propuesta incompatible con su epistemología y su concepción de la representación (de las expresiones lingüísticas así com o de los estados mentales) ha sido ya apuntada. la propiedad causalmente responsable de la idea. es que haya algo que causa esa idea. por ende. insípido. Lo único que se requiere para que mi juicio de que hay ahora ante mí no sólo mi idea # ro jo# . Como tal. El conflicto entre la propuesta implícita en el uso común. es claro que no tenemos ideas de ellas. y. Aceptar que los significados de los términos de género natural sean esencias reales (esencias reales que en la mayoría de los casos son meramente hipotéticas) contradice a ju icio de Locke su tesis semántica fundamental según la cual las palabras significan inmediatamente ideas en la mente de quien las usa. decidiríamos que sí pertenece a él. porque del mismo modo que la esencia nominal cau sa la idea compleja. El rojo. aunque nosotros. Pese a ello. Del mismo modo. un cierto color. es cúbico (y ser cú bico es parecerle cúbico a un ser humano normal en circunstancias normales) La determinación . sino la esencia real? Ello permitiría a Locke decir que ‘tigre’ significa indirectamente esa esencia real. sin embargo. en las más favorables circunstan cias cognoscitivas. la idea compleja. Las ideas de propiedades prim arias. y a su vez que esa esencia nominal se me manifieste como una cierta idea compleja. Y la propuesta parece estar perfectamente en la línea de las ideas de Locke. sino algo rojo. etc. por decirlo así. es un aspecto más del externismo que caracteriza a la representación preteórica que nos hacemos de las propiedades sem ánticas de las palabras.. Siendo las esencias reales hipotéticas. que algo puede no pertenecer al género natural. El problema está en que suponer la existencia de esencias reales es epistém icam ente arriesgado. la constitución interna de los tigres. Una es que algo puede pertenecer a u n género natural sin que nosotros estem os nunca en disposición de determinar que ello es así. es parte fundamental de las ideas epistemológicas de Locke la creencia de que también las ideas de propiedades primarias son «diáfanas».113 ni mucho menos. es decir. ¿Por qué no decir que esa idea compleja significa de modo natural. entre otras cosas. La convicción intuitiva que Locke pone de relieve. calmante de la sed. la tesis nominalista de Locke — según la cual esos términos sólo pueden significar esencias nominales— es una consecuencia del internismo de su concepción del lenguaje. típicamente. no sea un cubo. corresponden a nuestras ideas simples. Que el agua esté constituida por moléculas de H 20 explica. Los rasgos genéticos característicos de los tigres explican causalmente que los tigres tengan (típicam ente) una cierta forma. otra. no haya algo rojo ante mí. de una propuesta inocua. no puede darse que algo me parezca rojo (que yo tenga en su presencia la idea de rojo) en circunstancias epistém icam ente propicias y. com o # c ú b ic o # . por hipótesis la esencia real (caso de que exista) causa la esencia nominal. no la cscncia nominal. Por contra. Locke admite que una palabra como ‘rojo’ significa indirectamente una propiedad objetiva de las cosas. el conjunto de propiedades causalm ente responsables de las ideas simples que constituyen la idea compleja directamente significada por la expresión. sin embargo. m ientras que (según Locke) no lo es suponer la existencia de propiedades que. por ejemplo. etc. Las ideas simples son. una esencia nominal. no son tan «diáfanas». como propiedad de las cosas. por favorables que sean las circunstancias epistém icas. pero h acerla com p letam ente exp lícita nos perm itirá apreciar m ejor las consecuencias de esta concepción del lenguaje. y la concepción del significado de Locke deriva de dos consecuencias de la concepción «intuitiva» de los términos de género natural. en el sentido de que se puede dar una explicación de la noción de co n d icion es n orm ales tal que si algo le parece cúbico a un ser cognoscitivamente equipado como un ser humano normal en circunstancias normales. El lector puede estarse preguntando por qué piensa Locke que existe una incompatibilidad entre la tesis de que sólo la esencia real constituye las condiciones necesarias y suficientes para la aplicación de un término de género natural y su concepción del significado. una palabra como ‘tigre’ significa indirectamente una esencia nominal. de acuerdo con la cual las esencias nominales no son más que meros indicadores falibles de los verdaderos significados. inodoro. que el agua tenga las propiedades que causan en mí ideas de objeto incoloro. Las ilusiones perceptivas muestran que es posible que algo parezca un cubo a un ser humano normal y. diáfanas. es un «poder» para producir en mí cierta idea.

objetivam ente (es decir. etc. porque. la verdad o falsedad de mi aserto depende de que el líquido acerca del que hablo pertenezca. Si ‘tigre’ significa una esencia nominal. todo esto puede ser objetado. siguiendo de este modo a Michael Dummett. conspicuamente. en circunstancias epistémicamente propicias apariencia y realidad coinciden. Las ideas com plejas de esencia. pero no así si significa una esencia real. dos individuos pueden tener las mismas vivencias y estar ante géneros naturales d istin to s. Cuando digo ‘esto es agua’. En opinión de Locke. y en virtud de esas regularidades notadas en ellas las tomamos como signos naturales de características objetivas de estados de cosas. objetivam ente. esta condición no se cumpliría. un aspecto de la realidad extramental (como por ejemplo una propiedad objetiva) puede considerarse la significación secundaria de una palabra cuando la inferencia que lleva a su existencia no es epistémicamente arriesgada. Recuérdese que la aseveración central del realismo por representación lockeano es que el contenid o de tod o s nuestros estados m entales es «inm anente»: conciernen directam ente a características de nuestras vivencias. Eso es precisamente lo que hicieron Berkeley y Hume. en circunstancias perfectam ente normales. en cualquier caso. Agua’ significa esa esencia real que comparten. lo mismo sigue siendo el caso. independientemente de nuestras prácticas clasifícatorias. pensamos. y de que estem os en disposición de tomar constancia de ello). Notamos regularidades en estas vivencias.10 Dijimos anteriorm ente que la idea de que los términos de género natural significan esencias reales es un aspecto del externísm o sem ántico que caracteriza a nuestras intuiciones sobre los significados.) en que a un individuo le parece que esas propiedades se ejemplifican sin que ése sea el caso (o viceversa: casos en que le parece que no se ejemplifican aunque se ejemplifiquen de hecho). clasificadas en géneros. en X . En la medida en que sea legítimo suponer que la presencia de cierta característica en mis vivencias va generalmente acompañada de cierta característica objetiva. es esto lo que indica cuando insiste en que de las esencias reales «no tenemos ideas»: lo que quiere decir es. Este sería el caso. de acuerdo con la propuesta anterior. somos razonablemente competentes en la identificación de esencias nominales. serían completamente distintas en este respecto: la presencia de la idea compleja.'É sta es la razón profunda por la que Locke propone corregir al sentido común en este aspecto. en su período fen o m en alista ) de los arg u m en tos tra d icio n a les que llevan del realism o por representación al fenomenalismo. podría no estar acom pañada de la presencia de la esencia. ‘R o jo ’ y ‘cúbico’ significan (secundariamente) propiedades objetivas de las cosas. Es importante reparar en los elementos antirrealistas presentes ya en las ideas sem ánticas de Locke. independientemente de los extrem os a que sus sucesores fenomenistas las llevaron. aunque pueden darse casos (alucinaciones. si las ideas com plejas de género natural significasen esencias nominales: por hipótesis. en suma. y además puede serlo desde los mismos supuestos de Locke: se pueden utilizar consideraciones similares a las esgrimidas por Locke contra las esencias reales en contra de las presuntas «cualidades» correspondientes a las ideas simples. Todos esos líquidos tienen. que nuestra experiencia consciente no nos proporciona representantes fidedignos de las esencias reales. y viceversa. Precisamente 10 Usamos ‘antirrealismo’ para referimos en general a las doctrinas filosóficas contrarias al realismo.114 d e qué son condiciones normales se haría de tal modo que quedarían excluidas las circunstancias en que se producen ilusiones perceptivas. por muy normales que fuesen las circunstancias. al mismo género al que pertenecían los líquidos que venimos llamando así. es decir. Pues. que agraviaría a algunos de los filósofos cuyas doctrinas queremos clasificar con él. El término es más neutro que ‘idealismo’. es decir. ilusiones. Pero. entre parecer y ser. independientemente de que yo y mis sem ejantes estem os aquí para clasificarlos. es razonable suponer que la característica de las vivencias es un signo de la característica objetiva. «algo en común». § 5 ofreceremos una versión particularmente poderosa (debida a Wittgenstein. Naturalmente. no es —y me disculpo por la vaguedad— excesiva. sin embargo. cuando la separación entre apariencia y realidad. si las ideas com plejas de género natural significaran esencias reales. las suponemos nóm icam ente conectadas con un mundo objetivo. . cuya naturaleza colegimos a partir de la estructura de nuestras vivencias. como hemos señalado. las cosas están ya. naturalmente. entendidas com o ideas de esencias reales. igualmente por hipótesis.

independíente del lenguaje y del pensamiento humanos. según la cual esos términos designan esencias nominales. La actitud externista sobre los términos de género natural. no sólo es perfectamente com patible con el realismo así entendido. llegar a conocerla con precisión puede ser difícil. En esta concepción. Las esencias nom inales son características cuya presencia o ausencia. en u n ciados. Una con secu en cia d el realism o (qu e p od em os tom ar com o defin itoria d e una actitu d realista) es la siguiente: p u ed e h ab er en u n ciados cuyo sign ificado en ten dem os plen am en te y cuyo valor d e verdad no seríam os capaces d e determinar.115 porque la esencia real es objetiva. no puede existir con respecto a géneros naturales entendidos com o esencias nom inales. seguro que está construida a nuestra imagen y semejanza. sino que lo conlleva. La posibilidad que antes hemos descrito. etc. o hemos bebido demasiado. q u e podem os tom ar tam bién com o defin itoria de los m ism os. pongamos por caso. cap aces de determ inar (al m enos. manifiesta en Locke — en un filósofo que trata por lo demás de preservar ciertos elem entos del realism o del sentido com ún— entre internism o sem ántico y . a la medida de lo que nosotros podemos conocer plenamente. el significado de un término de género natural es una entidad decididamente externa al pensamiento y al lenguaje. va asociado a una actitud realista. si la luz está apagada. puede ocurrir que ‘esto es un tigre’. según la cual significan esencias reales. Una con secu en cia d e estos puntos d e vista. inodoro e insípido). simplemente. naturalmente. Si la realidad que los enunciados representan es objetiva. n i siquiera en situ acion es cogn oscitivam ente id eales. La teoría de los términos de género natural propuesta por Locke. digamos un conjunto de rasgos genéticos característicos de los tigres) y que nunca (ni siquiera en las condiciones epistémicas más propicias) estemos en disposición de saber que lo es (porque. no determinada por ellos. para el sentido com ún— de que lo que llamamos «la realidad» es en verdad una fabricación nuestra (una fabricación privada. es q u e desde un punto d e vista antirrealista no tiene sentido contem plar seriam ente la posibilidad de un enunciado cuyo significado entendem os p len am en te y cuyo valor d e verdad no somos. sí som os capaces de determ inar (en condiciones epistémicas propicias. El antirrealismo. que se pone claram ente de manifiesto en la teoría semántica de los términos de género natural que nuestras intuiciones apoyan. p ese a q u e n o podríam os establecer qu e lo son. determinar cuáles son esos rasgos sea tan com plejo como para hacerlo una tarea cognoscitivamente fuera del alcance de los seres hum anos). sin em bargo. por ejem plo. Si la «realidad» es algo «construido» por nosotros. sea verdadero (en el supuesto de que ‘tigre’ designa una esencia real. independiente de la mente y del lenguaje que lo representan. El realismo es la creencia (propia del sentido común) de que el mundo que representan el lenguaje y el pensamiento humanos es un mundo objetivo. puede ser difícil saber si tenemos delante un líquido incoloro. es la idea — perversa. Este externismo sem ántico del sentido común. parece perfectamente posible que en algún caso no dispongamos de los recursos cognoscitivos necesarios para determinar la verdad o falsedad de un enunciado. por definición. puede parecerme que el líquido es agua. sin que lo sea en realidad (o viceversa). aunque de hecho sea falso. Es interesante observar la conexión. en el fenomenismo solipsista y en otras versiones clásicas del idealismo. Por eso puedo creer que ‘esto es agua’ es verdadero. los indicios que utilizamos como muestra de la presencia de la esencia cuando introducimos el término pueden ser engañosos.. por contra. Esto sólo es posible si el significado de ‘agua’ (lo que hace que ‘agua’ se aplique o no verdaderamente a algo) es una entidad objetiva. Por ejemplo. dicho de un animal cuya apariencia no hace pensar que haya de ser un tigre. q u e son de h ech o verdaderos. en ciertas con dicion es propicias). como ocurre en concepciones contem ­ poráneas de la ciencia y el conocim iento). es una teoría antirrealista. o tenemos tapados los ojos. o social.

. Estudios sobre el lenguaje en John Locke y. según la cual no hay. el término 'género n atu ral está en realidad fuera de lugar. A Study o f L o c k e ’s Theory o f Ideas. El término presupone (como explicamos al comienzo de esta sección) una distinción entre clasificaciones más o menos relativas a nuestros intereses y concepciones (como la clasificación de las cosas en casos de suciedad y casos de limpieza. Joh n L o c k e an d th e Way o f Id eas 1965. por así decirlo. ____________ . igualmente determinadas por nuestras concepciones. 1985. (CRAKOWSKI L es sources m ed iév ales d e la p h iloso p h ie de L ocke. An Introduction. ____________ . MACKIE Problem s from Ijocke 1976. objetivamente. S M. 1994. THOMSON. L o c k e an d th e C om pass o f H um an U nderstanding: A Selective Com m entary on the «Essay ». pues las esencias nominales son construidas por nosotros. L o c k e ’s P hilosophy o f S cien ce an d K noow ledge: A Consideration o f S om e Aspects o f «An Essay Concern­ ing H um an Understanding ». Fondo de Cultura Económica. J W . y clasificaciones que reflejan divisiones ya dadas. YOLTON. La teoría de Locke es en rigor (como él mismo indica) una teoría nominalista. 1915.116 antirrealismo. J. SQUADRITO. 1934 R. 1971. sobre el Ensayo sobre el entendimiento humano JOHN LOCKE Ensayo sobre el en ten dim ien to hu m an o D-aducción de Edmundo O’Gorman. Según la teoría de Locke. no existen clasificaciones de este último tipo: todas las clasificaciones de los objetos en géneros son igualmente arbitrarias. por el mundo. universales o géneros: sólo las esencias reales podrían contar como universales objetivos. E. 1978. en particular. L. L ocke. S WOOLHOUSE. K M. 1970. Bibliografía complementaria I. o casos de orden y casos de desorden). Si aceptamos la teoría de los géneros naturales de Locke. L o c k e ’s Theory o f Sensitive Know ledge. Bogotá.

UNIDAD N° 4 Bertrand Russell — John Langshaw Austin «El problema de la verdad» [Extracto de L enguaje. co m u n ica ció n y verdad] A d o l f o L e ó n G ó m e z G ir a l d o • 118 Bertrand Russell «Sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad» [Extracto de E nsayos filosóficos] B ertrand R u s s e l l 133 135 141 142 144 153 153 Comprensión y discusión John Langshaw Austin «Verdad» [Extracto de E nsayos filosóficos] J ohn L angshaw A u st in Comprensión y discusión Bibliografía com plementaria .

tireve tratado sobre la m entira (Universidad del Valle. presenta. Ramsey. Ha escrito F ilosofía an alítica y len gu aje cotidian o (USTA. pp. 1944. En esta obra. sino la dificultad de explicar la teoría de la correspondencia: cómo podría una afirmación corresponder con ios hechos». editor). Argumentos y falacias (Universidad del Valle. sin embargo. com u n icación y verdad. 1997. pág. 1972 (1963J. cedido para una primera edición por Alego editores (Adolfo León Gómez. Oxford Clarendon. Conjectures an d refutations. con buenos argumentos. Lenguaje. Editorial Universidad del Valle Santiago de Cali. Como bien lo dice Austin. recogido en: Adolfo León GÓMEZ. 127-157. An evolutionary approach. tanto como un disco gramofónico es una imagen o proyección de un sonido y comparte algunas de sus propiedades estructurales3. algunas dificultades. de Chaim I’erelman (Grupo Editorial Norma. ¿Cómo entender esa correspondencia? Al respecto dice Popper: «la razón de mi malestar con referencia a la noción de verdad era que ella había sido atacada por algunos filósofos. " Manizales. 1998) 1 Karl POPPER.teoría de la verdad como imagen o proyección (teoría pictórica o figurativa). refiriéndose a este problema. Mi m arco de referencia será Popper-Tarsk'i. Otros trataron de reemplazarla por la noción probabilidad (Reichenbach). Uno de los ejem plos más molestos de esta correspondencia se encuentra en el Tractatus d W ittgenstein con su sorprendentemente ingenua -dice Popper.correspondencia? 1. una proposición se concibe como un cuadro 0 proyección del hecho que pretende describir y que tiene la misma estructura (o forma) que el hecho. Profesor titular jubilado del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle.1 2. 223 . se trata de la idea de que si deseo hablar de verdad debo disponer de criterios de verdad»2. tales como: 1. Es de observar que Russell desde comienzos del siglo había planteado con mucha claridad este problema y hasta cierto punto lo resolvió. Ibid. No era tanto la antinomia del mentiroso lo que me preocupaba. London. W ittgenstein. Aunque la verdad para el sentido común es «correspondencia con los hechos» lo que parece intuitiva e ingenuamente verdadero.974) con una tesis sobre la filosofía de Descartes. 1991). como veremos. Routledge and Kegan Paul. ! Karl POPPER. este sustituto no mejora nada la situación.** En este ensayo pretendo abordar las dificultades que plantea la noción de verdad y sus posibles soluciones. Los más desesperados con la noción de verdad la consideraron superflua (Ramsey y Ayer). 1988). de allí la necesidad de evitarlas. Sin embargo Tarski pensaba que si se daban las paradojas lógicas. Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas (1967) y Doctor en Filosofía de la Universidad Católica de Lovaina (1. los sistemas formales carecían de sentido. pág. Ayer. Más adelante volveré sobre el asunto 3. 320 J Id. El prim ado d e la razón práctica (Universidad del Valle. O bjective K now ledge. y otros. la idea de ' Ensayo publicado con la debida autorización del autor. 1993). Traductor de El imperio retórico. I. 4. pero una idea tan arraigada en nuestro lenguaje difícilmente puede estar de más. ¿Cómo entender que se puede hablar de verdad aunque se carezca de criterios de la misma? En el pasaje anterior Popper agrega: «por otra parte existía otra tesis que nunca acepté pero que nunca pude combatir eficazmente. pero no perderé de vista a filósofos tales como Russell. y de un considerable número de artículos publicados en revistas especializadas sobre diversos tópicos filosóficos desde la perspectiva de la filosofía anglosajona y de la teoría de la argumentación.118 «EL PROBLEMA DE LA VERDAD»* Adolfo León Gómez G . Explicación de cada una de las dificultades I a Dificultad: ¿cómo entender la. 1992). 1973.

ahora me interesa más m ostrar que detrás de la teoría de W ittgenstein se encuentra la teoría más general de la m etafísica del atomismo lógico a la que Russell — en esto acreedor de Wittgenstein— . Un hecho «es el tipo de cosa que hace que una proposición sea verdadera o falsa». Según Russell el mundo está com puesto de hechos. etc. existen hechos atóm icos (hechos singulares) que son los que no tienen otros hechos como constituyentes sino sólo cosas. Nada hay en la naturaleza de la proposición que muestre si es una cosa o la otra (si no fuera así. Las motivaciones de esta teoría son variadas. pág 124. s E. se piensa que el lenguaje es una imagen de la situación o evento y que los refleja4. introdujo en su mundo otro tipo de hechos.021). AUSTIN. «Una proposición es una figura de la realidad. 1956). podría pensarse que una proposición universal com o «todo a es b» fuese un resumen (o paquete) de hechos particulares: «este a es b ». cualidades y relaciones sino también de los hechos. RABO SSI A nálisis filosófico.z). «aquél a es fe». tales como los hechos generales. Monte Avila editores. en P h ilosophical p a p ers . Y comprendo la proposición sin que sea necesario que me expliquen su sentido» (4. Sin embargo Russell aceptó tanto los hechos universales com o los particulares. pp 62-63 . no está de más recordar algunos aforismos del Tractatus relativos al asunto: «Una proposición es una figura (Bild) de la realidad. En efecto. Según Russell.031). 2. Sin embargo. La metafísica del atomismo lógico de Russell. ya que ellos son irreductibles a los hechos atómicos. 1967 (primera de. ¿cóm o es posible que pueda comprender una proposición nueva aunque su sentido no me haya sido explicado? Sin embargo. sino sobre una clase indefinida y abierta. La peor forma de esta teoría es la expuesta por Lenin en Materialismo y empirocriticismo Volviendo a Wittgenstein. Como puede apreciarse el principio que guía el argumento de Russell es el de que «cuando una proposición no se deja analizar en un com plejo veri-funcional de proposiciones atómicas se debe reconocer como un hecho [o el reflejo de un hecho] especial»6. cualidades y/o relaciones. Los hechos no son verdaderos ni falsos. Una descripción completa del mundo requiere hacer no sólo un inventario de las cosas. que es imposible reducir a una lista — por grande que sea— . Un análisis parecido se puede hacer con la proposición existencial — particular— cuando se pretende que puede ser 4 John I. Para cada hecho existen dos proposiciones — una a la que hace verdadera y otra a la que hace falsa— . conozco la situación que representa (Sachlage). «Una proposición se construye. «Todo a es fe. «ese a es b». pero entre ellas — com o dice Rabossí—• : Ocupan un lugar preferencial preguntas com o éstas: ¿cóm o es posible que un conjunto de palabras sea capaz de representar un hecho?. Oxford University press. por así decir. Una proposición es un modelo de la realidad tal como la imaginamos» (4. 1970. len gu aje y m etafísica. como todos sabemos. pp 152-3 6 URMSON P h ilosop h ical analysis. bastaría observar las proposiciones para aseverar verdades sobre el mundo5. Las x son sense data con lo que se buscaba darle una base indudable a la m etafísica . «Truth». Sin embargo Russell. de proposiciones singulares. esto es incorrecto porque la proposición universal no es el producto lógico de una enum eración. Esto sólo sucede con las tautologías y contradicciones lógicas que no hablan del mundo. sino las proposiciones. quizás más chocante.119 correspondencia se toma en un sentido restringido y colorista -pintoresco-.y. Tienen la forma de: * «Esto siendo rojo» (ax) * «Esto estando en aquello» (xRy) * «Esto dando y a z» R(x.01). dio su expresión más exuberante y. «algún a es b. porque si comprendo una proposición. como un experimento» (4. la proposición universal de la lógica no hace una aseveración sobre una clase cerrada y enumerable. Oxford University Press. 1977.

9 Bertrand RUSSELL. op. Lo cierto del caso es que Ramsey. con mucha dificultad podría decirse que el predicado «es blanco» haga parte del significado de «no es rojo». concluyó que si una proposición universal no es una conjunción de proposiciones atóm icas. etc. después de haber ensayado la vía de conjunción infinita y aceptar que nuestro poder sim bólico — el de los Principia — no da para tanto. No obstante. .» Aquí tenemos — agrega Urmson8— un contraataque con venganza. etc. Flammarion. si usted pone en duda seriamente que «todo hombre es mortal». tampoco es una proposición y por la misma razón tampoco existen hechos universales. la proposición «este cigarrillo no es rojo». tanto como los hechos generales — universales y particulares— . Pero ¿con cuál hecho no corresponde? Debe ser con el hecho de que «Sócrates no está vivo». 304. Así. y las proposiciones generales [es decir universales]. en la cual el viejo escéptico apasionado dice así: «Se piensa a veces que es posible interpretar las proposiciones generales [universales) como consejos prácticos. Vale la pena decir que este pasaje data de una época en la que Russell ya había desechado la m etafísica del atom ism o lógico. pero con serv aba aún su in terp retación de las proposiciones universales. por el momento.. Russell trató de dar una solución' alternativa a este enigma. pp.. Russell rechaza además esta idea porque: a) la incompatibilidad produce tanto m alestar m etafísico como la negación. La interpretación pragmática fde las proposiciones universales] no es más que una evasiva»’. es porque no corresponde con los hechos. haría bien en comenzar a hacer experiencias en ese dominio. Urmson no cita la respuesta llena de sevicia que Russell le dio a Ramsey en su Investigación sobre el significado y la verdad — anterior a la obra de Urmson— . 1969. entonces tas proposiciones generales y particulares no son genuinas proposiciones»7 Ramsey propuso mirar las proposiciones universales como reglas — que podemos adoptar o no— . porque el raciocinio de Ram sey es: «si sólo existen hechos atóm icos y puesto que las proposiciones singulares son afirm aciones de hechos atóm icos o reducibles a ellas. no habría nada anormal en la proposición «Sócrates está vivo». es venenoso».. 7 Ibid.. La razón por la cual Russell acepta estos hechos — continúa Urmson— se debe a su idea de que la verdad es correspondencia: si «Sócrates está vivo» es falso. «si aquello .. le aconsejaría comportarse como si fuese mortal.. Signifition et verité. pág. un hecho básico (atóm ico): pVáq. para guiar nuestras expectativas y de las cuales podemos derivar proposiciones singulares: «El cardamomo es venenoso» es una regla de la cual se puede derivar la proposición singular: «si esto es cardamomo. Este estratagem a es inútil puesto que si la proposición en cuestión es que «este cigarrillo es blanco». Esto es según Urmson — a quien seguimos transcribiendo— una soberbia (espectacular) pieza (obra) de metafísica a priori.120 interpretada como una disyunción — suma lógica— de proposiciones singulares: p v q v m . 66. «todos los hombres son mortales». Si tal hecho no existiera.. pág. . 69-70. significa «hay alguna proposición que es incompatible con «este cigarrillo es rojo». .. Esto quiere decir que los hechos atómicos son positivos y negativos. usted será colgado». b) porque hace de un hecho complejo. Pero este consejo sólo es sensato porque «todo hombre es mortal». TVaducción francesa de Inquiry in lo m eaning and truth Alien and Unwin. por ejemplo. la segunda para entrar en la tercera por razones que tienen que ver con la presentación de los problemas y de su eventual solución. 8 Ibid. c) porque algunos elementos en el presunto hecho son proposiciones y las proposiciones no son hechos10 2 a Dificultad: Las paradojas lógicas D ejo de lado. pues si usted le parte la cabeza en dos con la esperanza de que sea inmortal. También distinguió Russell la clase de los hechos negativos que vale tanto para los atómicos como para los generales. pág.. 64. 1940 10 URMSON. tratando de pensar que «no p» significa lo mismo que: «existe alguna proposición q que es verdadera y es compatible con p». cit. significará: «la próxima vez que usted encuentre a un hombre. y particulares no son reducibles a ellas.

Obras Com pletas. y Dificultad: La definición de verdad y sus criterios Dijimos al comienzo con Popper que «. Los griegos — en especial Eubúlides de M ileto— . hacer válidas. Supongamos que yo llego a la conclusión de que la creencia es verdadera. debe ser falsa. Sin embargo anota Russell19: «supongamos que acepto el criterio pragmático. Aguilar.. por ejemplo: * pr p. Aguilar (Iniciación Filosófica). debo disponer de criterios de verdad»13. ¿N o es evidente que se ha producido en mi mente una transición. . ” Bertrand RUSSELL. 1932). pero con esta diferencia. C ali. «Ensayos Filosóficos». es falsa * p2: p3 es falsa * p3: Pj es falsa. ideas falsas las que no» y «este es por lo tanto el significado de la verdad pues. 320. Lewis-Langford generalizan el problem a de tal m anera que les perm ite sacar las siguientes conclusiones: Para un conjunto n de proposiciones (para n igual o mayor a 1) auto-referenciales todo número impar de predicados «es falsa» da lugar a una antinom ia. 1 1Ibid. edición). 1980 (5a. ello es todo lo que es conocido com o verdad»16. esquem atiza las cosas así: Tomemos la proposición p que dice «p es falsa». II. así com o falsedad significa inadecuación»15. 1 2 Editorial Facultad de Humanidades. y supongamos que usted me persuade de que determinada creencia es útil.. "Ibid. si no hay diferencia en que una enunciación dada sea verdadera o falsa. tiene que ser falsa y si es falsa tiene que ser verdadera. la de Epiménides el cretense que decía que todos los cretenses son mentirosos. y no agrega nada más. Lo verdadero «es sólo lo ventajoso en nuestro modo de pensar. 29. entonces lo que realm ente ocurre es que hay sólo una enunciación en dos formas verbales. y que puede simplificarse bajo la forma de alguien que dice «Yo miento». Jam es. y si es falsa es verdadera. 1973. I¡ Karl POPPER. 1 5 Ibid. 1 1LEWIS-LANGFORD. pp. existía otra tesis que nunca acepté pero que nunca pude combatir eficazmente. habla de sí misma (p: p es falsa). Los últimos subrayados son míos. 1993. «si no existe diferencia práctica acerca de dos enunciaciones consideradas verdaderas. O bjective Know ledge. En su obrita El Significado de la Verdad1 4 nos dice Jam es que pragmatistas e intelectualistas están de acuerdo con que la verdad «significa adecuación con la realidad. 30. Sym bolic logic. 438-442. para el pragm atista «ideas verdaderas son las que podemos asim ilar. tendrá que concluir que es falsa y no m ás). de igual forma que lo justo es sólo lo ventajoso en el modo de conducirnos»17. pág. que va de percibir que la creencia es útil a sostener efectivam ente que la creencia es verdadera? Más adelante volveremos con Russell y Popper sobre las dificultades de esta confusión y también sobre las dificultades del criterio pragmático. . Esta era la idea de los pragmatistas. — agrega Jam es más adelante— . 890-891. Mi análisis... pág. 29. En cambio un número par de los mismos predicados no produce antinom ias. pág.121 Las paradojas son dificultades que nos obligan a pensar que si una proposición es verdadera. “ ’ibid. en especial de W. como lo dice Peirce. ¿Qué sucede con esta extraña proposición? Algo muy curioso: si «p es falsa» es verdadera. corroborar y verificar. pág. pág. El sig n ificad o d e la verdad. (Esto las distingue de las contradicciones que son falsedades lógicas: si uno supone que una proposición es a la vez verdadera y falsa. 33-34. 83.. Ciencia y Filosofía. Dover publications. es decir. pero sí el conocido fenómeno de la regresión viciosa al infinito. que hago a partir de la obra de Lewis-Langford11. '* William JAMES. Así que. 1959 ( I a ed. han inm ortalizado una de ellas. entonces la enunciación carece de significado real»18. pp. se trata de la idea de que si deseo hablar de verdad. tal com o lo analicé en mi obrita «Argumentos y Falacias»12. pp. Universidad del Valle. la que más nos interesa en este trabajo.

reconoce Ramsey. b. pero también da buenas pistas para resolver los otros dos. es decir. para dar énfasis o por ra/ones estilísticas. tanto como el problema de la superfluidad. traducciones del lenguaje objeto en el metalenguaje (aunque para evitar la traducción. 1969. En otros términos. pp 117-118 La obra fue publicada en 1936. el lenguaje objeto puede ser parte del metalenguaje. M etam athem atics. c. 22 Tarski hace una presentación informal de su teoría en el artículo «The semantic conception of truth and the foundations of semantics» que apareció por primera vez en Philosophy an d jih en om en olog ical research. p. Términos que denotan predicados y relaciones entre estas dos clases de expresiones a y b. 91-92) II. y «es falso que César fue asesinado» significa que «César no fue asesinado». Nombres de afirmaciones. y de manera más general: «La afirmación «p» es verdadera si y sólo si p». lo que significa que en esta época ya ha abandonado su antigua concepción de la superfluidad (Cfr. decir que una proposición es verdadera es aseverarla y decir que es falsa es aseverar su contradictoria. Sin embargo esta dificultad se puede obviar así: «Para todo p. pues es evidente que «es verdad que César fue asesinado» no significa más que «César fue asesinado». los de Ayer. la diferencia entre significado y criterio de verdad. o para indicar la posición que ocupa ía afirmación en nuestro argumento. Estas son frases que a veces usamos — agrega Ramsey— . debe disponer de: a. Ramsey en su ensayo «Facts and propositions» 0y luego fue vulgarizada por A. si él afirma p. pp 325-326. VIII. 1985. seguiré la exposición de Popper O bjective Know ledge. Vol. 1965. Editorial Grijalbo. Verdad y L óg ica Penguin books. por ejemplo.. En térm inos no form ales. de afirmaciones. para hacerlo debemos utilizar un lenguaje distinto de aquel en que se hacen las afirmaciones corrientes (metalenguajejsemántico) . pp. W ittgenstein sostiene esta teoría en las Investigaciones (parágrafo 136 lo que no es sino una rem iniscencia del Tractatus) Alfred Ayer en su Wittgenstein le hace una crítica parecida a la de Tarski. Ayer en Lenguaje. en los que parece que no podemos eliminar las palabras «verdadero» y «falso». La teoria tarskiana de la verdad22 Tiende a resolver los problemas de la correspondencia y de las paradojas — de allí el orden de presentación que adopté— . A. Cap. Cualquier teoría — agrega Popper refiriéndose a Tarski— sobre los predicados verdadero y falso — que son propiedades. AYER Lenguaje. 142-143 El ensayo es de 1927. 1972. Verdad y Lógica21. Por ejemplo en «Las proposiciones que él afirma siempre son verdaderas». Esta última clase es semántica y de un orden más elevado que el lenguaje objeto al que se refieren. p es verdadera». lo mismo que en el caso «César fue asesinado es verdadera».122 4“Dificultad: La noción de verdad es superfíua Esta idea la propuso por primera vez F. Oxford. que son parte de la morfología o sintaxis de ese lenguaje objeto. clases de afirmaciones. la idea de Tarski con siste en plantear que si queremos hablar de correspondencia entre una afirmación y un hecho. P. . Sin embargo. Ayer Wittgenstein. Sem antics. en este caso la función proposicional «p es verdadera» es simplemente la misma que «p». Según esta teoría la verdad no es ningún problema sino «un simple enredo lingüístico.. el hecho de que la nieve es blanca. pero cuando sea necesario recurriré a los ensayos de Tarski. 20 F P RAMSEY T h eF o u n d a tio n so f M athem aticsan d other logical essays. etc.como «x corresponde con los hechos» o «x corresponde con los hechos si y solo si y». que me parece clara y sucinta. Clarendon Press. Routledgeand Kegan Paul. 4 . teorías. A sí podemos decir la afirmación «la nieve es blanca» es verdadera si y sólo si la nieve es blanca». En mi presentación. es decir de expresiones lingüísticas de un lenguaje objeto.— . 21 A.1 9 4 4 y ha sido reeditado en varios Readings La presentación formal la hace en Logic. que hay casos — cuando describimos la proposición pero no la presentamos explícitamente— . Afirmaciones que describan los hechos de que trata el lenguaje objeto. debemos de disponer de un lenguaje en el que podamos hablar de afirmaciones y de hechos. En este lenguaje se puede hablar de afirm aciones |por ejem plo la afirmación «la nieve es blanca»| y de hechos. parece difícil eliminar el predicado verdadero.

el alemán— . Tampoco es un dispositivo para establecer que todo ei mundo. P o p p er ag reg a q u e p ara e n s e ñ a r 25 la te o ría de T arsk i es m ás cóm odo si hablam os de correspondencia con los hechos más que de verdad y si tomamos afirmaciones obviamente falsas24. se llaman m etalingüísticas. Tarski dice: «La semántica es una disciplina sobria y modesta que no tiene la pretensión de ser una receta médica universal para todas las enfermedades y malestares de la humanidad. en el ensayo ya citado «Truth». Ustedes no encontrarán en la semántica ningún remedio para la caries dental o para las ilusiones de grandeza o los conflictos de clase. Tarski pensó que su definición solo era aplicable a los lenguajesJFormales y no al lenguaje ordinario ya que este es un lenguaje universal y por lo mismo inconsistente28. La corrección formal se refiere al tipo de expresiones y estratificación de lenguajes que deben emplearse [cfr. Sin embargo. lo que significa. 326-7 2 5 Karl POPPER La Filosofía y los problem as actu ales. incluso la paradoja del mentiroso— . 2 ‘ Op. Llamemos — continúa Popper— «p» al nombre español (Lm) de la frase alemana «Der Mond ist aus grünen Káse gemacht». Esta definición de verdad — agrega Popper en otro lugar—-. esta frase alemana se ha convertido en un nom bre español metalingüístico. 136. En realidad Tarski es cauto con la acusación de inconsistencia ya que «el problema de la consistencia no tiene un significado exacto en este lenguaje» 2 5Karl POPPER. puede parecer trivial. —todo puede decirse en él. En realidad esta no es aún la definición —que deberá tener cuenta de las funciones proposicionales y de las proposiciones cuantificadas—. La F ilosofía y los p roblem as actu ales. A sí podemos decir: «La afirmación alemana «Der Mond ist aus grúnen Káse gemacht» corresponde con los hechos si y solo si la luna está hecha de queso verde».. 2 1 Karl POPPER. pp.. porque todos sabemos lo que entendemos por verdad. más bien asume que el testigo sabe de que se trata»25. Sin embargo. podemos hacer afirmaciones en el metalenguaje semántico. pág. Por el hecho de introducir comillas. Confectures an d R efu tation s. pero no es trivial y es difícil de elaborar porque requiere construir un metalenguaje sem ántico. Ibid. podemos introducir la regla: si p es una afirmación. Tarski. . introducir una dosis de artificialidad —o de prudencia— en el uso que de él se hace»29. La definición de Tarski tiene dos limitaciones sobre las que llama la atención Popper: A. sobre la manera de esquivar sus incoherencias. «La opinión de que su teoría no es aplicable a cualquier lenguaje natural más o menos coherente pienso que es errónea. Una vez que tenemos estas tres clases de expresiones. entonces p es una abreviatura de la descripción española descrita por la afirm ación p. 398. 2 1Tarski habla de lenguaje semánticamente cerrados. tales como: «p» corresponde con los hechos si y sólo si p «p» es verdadera si y sólo si p.. pero no todo lenguaje más o menos artificial es formal»30. 1 0 Id. las expresiones de Lm que se refieren a L. 136. Si un juez dice a un testigo «jura decir la verdad y nada más que la verdad» no le está pidiendo una disertación sobre el término. es casi trivial en el sentido anotado26. «The semantic conception of truth»]. todo lenguaje formal es artificial. está hablando sin sentidos». Popper cree que esto es un error ya que podemos aprender algo de la lección de Tarski y de como evitar las inconsistencias». no es formalizarlo. Sin embargo la definición de verdad no es puramente trivial. Por su parte Austin agrega: «En realidad debo confesar que no creo realmente que sea incorrecto en absoluto que un enunciado es verdadero cuando corresponde con los hechos.123 d.. 2 1Karl POPPER. 325-6. reales o imaginarios. Debemos sacar las consecuencias del análisis de Tarski. cit. etc. O bjective Know ledge. la teoría de la verdad es una serie de perogrulladas”. introducir algo más o menos artificial —la distinción entre lenguaje objeto y metalenguaje— . sobre el que hablamos en otro lenguaje Lm llamado metalenguaje. . Veámoslo: la verdad y la falsedad son propiedades de un lenguaje Lj — por ejemplo. pág. sino la especificación de las condiciones de adecuación material y corrección formal de una definición satisfactoria de verdad: la adecuación material se refiere a la idea filosófica y ordinaria de la verdad como correspondencia (una definición de verdad es adecuada si todos los equivalentes «»p» es verdadera si y sólo si p» se siguen de ella]. pág.. 2 6 En el ensayo citado. excepto el locutor y sus amigos. pp. es decir un lenguaje en el que podemos hablar de otro lenguaje27. En términos más generales.

es una afirmación que pertenece al mentalenguaje semántico. o por lo menos. verdadero o falso»3'. Russell una vez dijo que «. Todas las consecuencias de oraciones verdaderas son verdaderas. Sin embargo. de nuevo. pero esta no es la clase de eliminación que estamos discutiendo pues no daría como resultado el reemplazo de una oración en el metalenguaje por una oración en el lenguaje objeto37. 4.32 C. C onjectures a n d R efu tation s. dice Hamlet. debo emplear un lenguaje de nivel superior Lm. «Juan hizo una vez una afirmación verdadera». es una afirmación de L2. difiere ampliamente del predicado metalingüístico «es verdadero»38.. así también los lógicos llegan a hacerlo con la verdad «La mano de escaso empleo tiene más exquisito el sentido». utilizar otro lenguaje de nivel superior. Tarski muestra que para evitar la paradoja del mentiroso se requiere una precaución — que no es de sentido común— : debemos tener cuidado en no usar la expresión metalingüística «verdadero en L t» en el lenguaje í^33. sino que no corresponde a ningún hecho. pâg. los filósofos hablan de verdades independientes de todo lenguaje. 32 Ibid. Da respuesta a la objeción de superfluidad. por ejemplo. las premisas no pueden ser todas verdaderas.124 B . en los casos en que la oración calificada de verdadera no es posible reconstruir «La primera oración escrita por Platón es verdadera»36. o el enigm ático reflejo. por ejemplo. . Por lo tanto. 2. 35 Ibid. válidas en cualquier lenguaje. 36 Ibid 37 Ibid. Así. O bjective K now ledge. La relación de correspondencia deja de ser la misteriosa figura proyección. La expresión «es verdad que» —que como la doble negación es redundante— . si quiero definir verdadero en Lm debo. Adicionalm ente resuelve el problema de las afirmaciones falsas. entonces. es una afirmación de L. una afirmación falsa p es falsa no porque corresponda con alguna entidad sui generis — por ejemplo. por ejemplo: 1.. « Alired TARSKI. lRKarl POPPER. Ibid. para definir verdadero en L. Resuelve las paradojas semánticas. 5. nadie dudaría que el predicado verdadero no puede eliminarse sin producir un sin sentido34. b. 387. 45. Aún en el caso de oraciones particulares que tienen la forma «x es verdadera» tal eliminación no puede hacerse35. debe notarse que « Juan telefoneó’ es verdadera». y p. a saber al hecho de que p. Por otra parte Tarski pensó que su definición de verdad es relativa a un lenguaje. Para decirlo con Popper.. No se puede hacer con afirmaciones universales que expresan el hecho de que todas las oraciones (sentences) de cierto tipo son verdaderas o que todas las oraciones verdaderas tienen determinada propiedad. agrega Tarski. por ejemplo. en L2. pâg. Por supuesto. puesto que se trata de una definición el definiendum puede reemplazarse por el definiens y una eliminación del término verdadero sería teóricamente posible. Lm2. Sin embargo. 46. del mismo modo que los sepultureros de Hamlet llegan a familiarizarse con los cráneos. si corresponde con algún hecho. pâg. vale la siguiente expresión en Lm: Si p2 es una traducción de pt de L. Consecuencias de la teoría tarskiana de la verdad A.. 33 Id. 3. en la teoría de la verdad se pueden probar las siguientes afirmaciones: a. Art. B . mientras que «es verdad que Juan telefoneó» pertenece al mismo lenguaje que «Juan telefoneó». porque la supresión del predicado verdadero no siempre se puede hacer.. Clarifica más que antes cuál es precisam ente el hecho con el cual una afirmación corresponde. Popper sostiene que la verdad no es relativa a un lenguaje porque «Si p. un no hecho o hecho negativo— . Si la conclusión no es verdadera. no será de los lógicos de quien se logre 31 Karl POPPER. Cit. pâg. 46. D. entonces pLy p2 deben tener el mismo valor de verdad.. y así sucesivamente. III.

según Colleti. ARISTÓTELES. E Y como corolario de lo anterior. pues según esta teoría es lo mismo decir «él está en casa» es falso. Esto nos lleva a la siguiente consideración. pág. 385 b.. que hay tantas afirmaciones falsas como verdaderas. M etafísica. com o en algún momento pensaron los neopositivistas42.. y. Este apólogo parece adecuado para los teóricos de la teoría de la redundancia que confunden los predicados metalingüísticos «verdadero» y «falso» con los funtores veritativos monarios afirmación ( + P) Y (-p) que son lingüísticos y no metalingüísticos. relatos o descripciones. Del análisis de la traducción de pt y p2 se desprende que en un lenguaje que posea la negación se puede decir que para cada afirm ación falsa. pág. Ningún enunciado puede ser ni verdadero ni falso. De hecho agrega Austin. existe una verdadera. Ningún enunciado puede ser a la vez verdadero o falso. De hecho Tarski dice que su definición depurada es la misma de A ristó teles44. AUSTIN. 1936. y la «proposición» — que es el discurso que afirma o niega alguna cosa de algo— . 6. pág. -) pertenecen a un nivel. 387. empiristas o metafísicos — lo que fuéramos antes— .125 «na gran reverencia por la verdad»39. Apolo. bosquejada en Platón45. L. Fundam entos de F ilosofía (An O utline o f philosophy\. y agregamos. y es la misma. que la medieval de la «adecuación del intelecto i la cosa»46. Si estos últimos no son eliminables en afirmaciones. La definición es filosóficamente neutra. 297. la concepción sem ántica es com pletam ente neutra ante todas estas salidas»43. Esta distinción —dice Austin— la hizo Aristóteles cuando distinguió entre «enunciación» —discurso en el cual reside lo verdadero o lo falso-—. «no muy bueno». Es dudoso hasta que punto cualquier lenguaje contenga o deba contener contradictorios. «Verdad». Alfred TARSKI. De dos enunciados contradictorios: * Ambos no pueden ser verdaderos * Ambos no pueden ser falsos La clase (a) define la enunciación aristotélica que es independiente de cualquier teoría lógica mientras que la clase (b) se define dentro de una teoría del cuadrado lógico y del silogismo. III. Barcelona. muy ingeniosos: 6. realistas críticos o idealistas. E. I. Crítica d e la Razón Pura. no a enunciados sobre el mundo.2 El segundo argumento es menos erudito pero más ingenioso. y no como un simple juego de signos no interpretados.1 Austin considera que la tesis de la redundancia confunde los predicados «verdadero» y «falso» con los operadores lógicos + y -. la que Kant acepta al com ienzo de su lógica trascendental47. Ibidem . «aproximado». Austin propone distinguir entre estas dos conjunciones de axiomas: a. pág. I. . que «él no está en casa». KANT. Ahora bien. «muy conciso». b. puesto que no puede existir ningún lenguaje que no contenga convenciones de esta naturaleza para referirse al mundo de manera directa. cit. 101 b PLATÓN.. Op. Sum a Teológica. art cit. como los axiomas40. en Ensayos F ilosóficos. ya que «podemos aceptar la concepción sem ántica de verdad sin renunciar a cualquier actitud epistemológica que tengamos: podemos seguir siendo realistas ingenuos. y define las proposiciones aristotélicas. «tosco». Cratilo. Puesto que «verdadero» y «falso» pertenecen a una familia de predicados tales como «vago».2. tampoco son superfluos los primeros41. 1 John. mientras que puede existir un lenguaje sin recurso que haga las veces de verdadero o falso. la de Lenin 1Bertrand RUSSELL. etc. en la doctrina de Popper— . Austin considera que afirmador y negador ( + . 16.» que satisfagan este postulado. 128. «exagerado». SANTO TOMÁS. es decir. 6. Austin agrega a estas críticas dos nuevos argumentos. la lógica debe ser entendida en térm inos sem ánticos — transmisión de la verdad y retrotransm isión de la falsedad. 129. G. Lógica Trascendental. Introducción. grosso modo. «La segunda clase exige una definición de contradictorias y se une usualmente con un postulado inconsciente de que para todo enunciado hay uno y sólo un enunciado tal que el par son contradictorios.

lo que permite corroborar. Tarski lo dice claramente: cuando se dice que «la nieve es blanca» si y sólo de hecho la nieve es blanca». usted consulta el catálogo. 1973. lo que niega el escéptico no es que haya proposiciones o teorías -o lo que sea. Oxford. hasta cierto punto. Routledge and Kegan Paul. Si usted desea saber si determinado libro está en una biblioteca. «Me parece que «p» es probable es estrictam ente igual a «p es verdadero» es probable. Incluso podría agregar que el mismo escéptico pirrónico la aceptaría porque el escéptico no niega la verdad. cit. 53 Por supuesto que la reacción le da significado al oro. qué es «carne podrida» (o carne fresca). la rechazo —dice Russell— . pág. si la carne está podrida. cit. sigue siendo una hipótesis. Ensayos F ilosóficos. com o en la situación del joyero que con el uso del «agua regia» puede detectar el oro. Press. Pero cuando se pretende que el concepto de «verdad» no es necesario. la acepto. Punta de Lanza. quiero decir que si sabe. Esto nos lleva al siguiente punto. 1976. 371 52 Op. «tuberculosis».. II. 371-372. La definición no es un criterio de verdad. El primero tiene que ver con la idea de Reichenbach de que es preferible hablar de «probable» en vez de «verdadero». cit. 80. H. se deben a Russell — aunque ninguno reconoce estas deudas de manera precisa. pero puede no saber por qué produce esta reacción53. I 50 Alfred TARSKI.126 de la verdad como reflejo no es sino la tarskiana expresada en un lenguaje demasiado rudo48. Los libros incluidos en el catálogo están presumiblemente en la biblioteca. B ajo la forma de que jamás estamos seguros de que una proposición es verdadera. Sin ninguna duda habría que pensar que las pistas de Popper-Tarski. agrega Popper. en términos epistemológicos. De modo «que el catálogo proporciona un criterio respecto de si un libro está o no en la biblioteca. «es decisivo darse cuenta de que las condiciones en que una afirmación se llama verdadera no es lo mismo que poseer un medio_para decidir -un criterio para decidir-. Usted quiere decir que el libro real está en alguna de las estanterías Por tanto. unos problemas poppero-decibles. Rescher en su excelente obra sobre la verdad presenta más testim onios de filósofos contem poráneos de variadas tendencias. la situación puede ser distinta ya que es difícil pensar que se tenga un criterio de verdad y se desconozca su significado (a menos que se confunda lo que opera o lo útil con lo verdadero). pág. Clarendon. es obvio que. la tesis de la neutralidad4’ . quizá pueda explicar la diferencia valiéndome de un ejemplo. op. T h eop en society an d its en n em ies. aún suponiendo perfecto el catálogo. pág. a quien Popper no conocía en aquella época. cit 51 Karl POPPER. pero esto no nos da necesariam ente una idea para detectar — lo que es una actitud epistémica— . o «cáncer». ilustró la diferencia entre significado y criterio de la siguiente manera: «Para comenzar. da la impresión de que se trata de que la concepción sem ántica de la verdad estipula las condiciones bajo las cuales tenemos garantía para aseverar cualquier oración o cualquier oración determinada50. o los pacientes tienen tuberculosis o cáncer52. op.que sean verdaderas o falsas. Podemos saber. A veces podemos tener un criterio y desconocer su significado. pero la confusión entre significado y criterio no deja de ser una condición pragmática. En realidad dice Popper. 891. pp. 49 77ie C oheren ce Theory o f Truth. sino la posibilidad de tener razones suficientes para comprometerse con la verdad o la falsedad. Naturalmente que con «verdadero» y «falso». los libros no incluidos en el mismo probablemente no están en la biblioteca. La ausencia de criterio en la definición es una consecuencia de su neutralidad. Bertrand Russell. 54 Bertrand RUSSELL. Pero. cuando usted dice que el libro está en la biblioteca no quiere significar que está incluido en el catálogo. El ejemplo es de Rescher. El mismo viejo Russell planteó antes de Tarski y Popper. sin que sepa de que se trata. más bien sostiene que en ausencia de métodos de decisión o de criterios [para discernir] debemos abstenernos y decir solamente “ni p ni no p». si una afirmación dada es verdadera»51. o es preciso que 48 H acia un m arxism o vivo. Cap. ó que hay libros en el catálogo que se han perdido y ya no están en la biblioteca»54.. Bogotá.inteligible el que haya libros en la biblioteca que todavía no han sido incluidos en el catálogo. arl. .

Actualmente ignoramos si hay vida en otro lugar del universo. aunque no exista método para descubrir que es así. subjetivos y discutibles. una marca registrada que permite detectar todas las afirmaciones verdaderas y sólo las verdaderas. u otro que use una lógica tan compleja como la lógica de primer orden. pero hubiese sido un error pretender que contienen y no contienen los elementos que nosotros conocem os. com o lo dice Russell. 345. y todas las falsas. 1969. Definiremos la «verdad» refiriéndonos a «acontecimientos» y el «conocim iento» con relación a los «perceptos». hubiese parecido imposible afirmar cualquier cosa sobre la com posición química de las estrellas. y que por lo mismo niegan el principio del tercero excluido.127 haya una probabilidad de que este enunciado sea verdadero.. Creo que la epistemología popperiana es una buena ilustración de este aserto. Antes de la invención del espectroscopio. pp. esto sería una opción carente de utilidad. 56 Ib id. Russell refiriéndose a los intuicionistas — que identifican «verdadero» con «demostrable» y «falso» con «refutable». En resumen la noción de verdad no es una noción epistem ológica. Verdad y conocim iento son diferentes y una proposición puede ser verdadera. ni refutables sus negaciones. tan rico com o los P rin cipia M athem atica de RussellWhitehead. En efecto. No existe un criterio general de verdad — es decir. porque las fronteras del conocim iento son inciertas y porque «sin la ley del tercero excluido no podríamos plantearnos las preguntas que dan nacimiento a los descubrimientos»58. y sólo las falsas. Russell. nos dice lo siguiente que es de gran interés epistemológico: Es bueno «creer que la verdad y el conocim iento son diferentes. 5 7 Flammarion. pp. . inútil. En este caso podemos admitir la ley del tercero excluido. si el sistem a fuese com pletam ente decidible. Así la «verdad» será una noción más amplia que el «conocim iento». por lo mismo. Históricamente se han propuesto muchos criterios de los que analizaré someram ente algunos. 313. Cuando nos embarcamos en una investigación. I. 301. podemos encontrar la prueba o no. 301-302. un método de decisión— Tarski extrae consecuencias del teorema de Gódel: Este teorema dice que un sistema formal. Como ya lo dijimos. no existe un criterio general de verdad. — es decir capaz de formalizar la aritm ética elemental de los enteros positivos— . y que una proposición es verdadera aunque no haya método para descubrirla. sería inconsistente y. 302. los criterios son epistém icos. rechace la «verdad» tal como aparece en los enunciados precedentes55. IV. pretendem os que las proposiciones sobre las que versa nuestra encuesta son verdaderas o falsas. un criterio es un método de decisión o. M ientras que la definición es objetiva y absoluta — es neutra y aceptable por todos— . No veo razón para que un defensor de la probabilidad. no es decidible. lo que quiere decir que existen verdades aritm éticas que no son demostrables. pues aunque no tenem os forma de decidir la cuestión. Tenemos necesidad tanto de la «verdad»57 como del «conocim iento». pág. del año I de nuestra era» es una proposición verdadera o falsa. 315 y 331 58 Los subrayados son míos. Prácticam ente. dijo en Signification et vérité36 que «nevó en M anhattan el primero de enero. Pero ello se debe a que el conocim iento tiene límites muy vagos. sabemos algo sobre lo verosímil de cada alternativa. Tal tesis vale igualmente para cualquier sistema científico. pero cuando existe alguno no hay sobre él acuerdo unánime. 55 Bertrand RUSSELL S ignification et vérité. pero sí tiene importantes consecuencias epistemológicas. en tanto que esta constituye todo lo que prácticam ente está a nuestro alcance. Criterios de verdad He dicho que la verdad debe distinguirse de sus criterios. si el sistem a es coherente. a quien nada le fue ajeno en sus casi cien años de vida. pero tenemos razón de estar seguros de que hay o que no hay.

Tal versión.” (Fin de siglo. se vuelve problemática cuando se transforma en un criterio. mientras que en el segundo buscamos instrumentos poderosos. Afirmaciones (o proposiciones?) condicionales.128 A. ya que en el primer caso estamos buscando teorías verdaderas o cercanas a la verdad. sino sólo con el éxito cognoscitivo en tanto que nuestros juicios «son correctos». c. B. y son eficaces en la construcción de mecanismos explicativos que generan predicciones contrastables. la definición de verdad que puede aceptar cualquier filósofo. pp. llegar a la idea de que la verdad es utilidad y el conocimiento es poder. y que el conocimiento de alguna manera representa una utilidad cognoscitiva. pero tiene otra enfermedad para la cual la droga ingerida es la necesitada. afirma con toda razón. Sin embargo. 6 0 ). pero con el inconveniente que señalaba Russell: Si James tuviera razón «existen otras personas». En efecto. Si urgamos un poco más podríamos. 60 Ibid. En relación con este criterio están los criterios de evidencia (empírica o racional) de los que hablaré más adelante. que «las ideas se vuelven verdaderas tanto como nos ayudan a conseguir relaciones satisfactorias con otras partes de nuestra experiencia». sobre todo las irreales de las que no se puede prescindir en las ciencias (El principio de la inercia o la competencia lingüística chomskyana se formulan en forma contrafáctica). T he C oherence T heory o f Truth. pero verdad y conocimiento no son ni lo uno ni lo otro. pág. Una crítica similar a la de Russell al pragmatismo se ve en Bunge “Una caricatura de la ciencia. 7-8. Sin embargo. Afirmaciones referentes al pasado. en realidad existen errores felices (o ¡felix culpa!). como lo vimos). 59 RESCHER. (Las afirmaciones lógicas o matemáticas no tienen que ver con los hechos y las posibilidades no actualizadas no tienen punto de comparación). 164. pero no tiene ningún uso con: a. cuando «»p» es verdadera si y sólo si p «se transforma en» «p» si y sólo si efectivam ente p». c) Tiene que ver con la diferencia entre ciencia pura y ciencia aplicada. A veces este criterio se ha presentado como una definición de la verdad (es el caso de James. en principio.. 3. a. con el criterio pragmático.. d. ya que sugiere nuevos problemas y predicaciones. por ejemplo. . y «es útil creer que existen otras personas» tendrían él mismo significado y expresarían la misma proposición». No hay razón. aún como criterio de verdad tiene algunos inconvenientes. la astronomía de Ptolomeo aún es útil para los navegantes y para hacer calendarios aproximados. que en muchos casos pueden ser teorías refutadas. que es puramente teórica y que no tiene que ver con éxitos en asuntos prácticos. Esta objeción solo puede resolverse si distinguimos entre significado y criterio (o árbitro) de la verdad. que son útiles. La fortaleza de la teoría pragmática parece residir en el punto de vista ultrapesimista de que no podemos sacar provecho del error. nos dice Rescher59opera confortablemente en la esfera de los enunciados de observación (observation report) y los enunciados protocolares de los neopositivistas. que existen teorías falsas —refutadas— . Criterio pragm atista o instrum entalista Según el cual la utilidad es el factor determinante de la verdad: Jam es decía — lo repito— . pág. b. d. Afirmaciones referentes a eventos probables. Afirmaciones referentes a la necesidad o a la posibilidad. por la cual la aceptación de una falsedad no debería ser de gran utilidad. los críticos de este criterio reconocen que la práctica es un acicate del conocimiento. b. Popper. o por lo cual la aceptación de una verdad no debiera ser altamente nociva60. un hombre erróneamente cree que tiene una enfermedad y erróneamente toma una droga creyendo que es el tratamiento adecuado. c. Criterio de Correspondencia La definición de verdad a veces se ha entendido erróneamente como un criterio. por ejemplo..

pero nada prohíbe que las falsedades sean coherentes entre sí. Pedro puede no saber que p y q son interdeducibles y de hecho no creer q. cuya verdad se da inmediatamente por procesos no discursivos que pueden caracterizarse como intuitivos. cualesquiera deducciones que extraigamos de ellas pueden depender de su falsa apariencia. Al respecto dice Popper. y.. estam os pensando en el origen del conocimiento. por una parte. podemos decir que Pedro debe creer q. de manera más precisa. la evidencia no es una garantía. más bien que de su verdadera apariencia. pág 48. ... con el resto del conocim iento.. pueden ser erróneas»63. D. Sin embargo. objeta entre otras que: 1. Con frecuencia las presuntas evidencias no son más que nuestros hábitos.. Criterio de la evidencia (o intuicionista) Cuando se recurre a la evidencia (em pírica o in telectual). «Si ninguna verdad parcial es enteramente verdadera esto debe aplicarse a las verdades parciales que encaman la filosofía monista. . La segunda versión dice. porque: a. Pero. D escartes por otra. b. puntos fijos. 6 2 Bértrand RUSSELL. Pero un 6 1 Ibid. 903. la genealogía (pedigree) no es ninguna garantía. d. pág. Criterio coherentista Este criterio considera que la verdad se detecta — un criterio también puede ser un detector — . «Si ninguna verdad parcial es completamente verdadera. Sin embargo. En realidad. E nsayos Filosóficos. para los cuales la verdad es el todo — la verdad es una. total y com pleta— . y en Bacon. esta tesis es desconcertante para Popper ya que la lógica no hace parte de la lógica: si Pedro cree que p y si p y q son interdeducibles. que ninguna verdad sea completamente verdadera. Russell que se enfrentó con esta teoría en la forma de teoría m onista — profesada por los hegelianos ingleses— . de lo que no sabemos si verdadero o no. c. 899. refiriéndose a la lógica: «se dice que debemos pensar de acuerdo con las leyes lógicas porque un estado de cosas para el cual no sean buenas es inconcebible. pág. y 2. ciertamente.. conocimiento firme. a menos que. nuestros calambres mentales.. en la consistencia (cuyo modelo sería un sistem a form al): una afirmación se considera verdadera si es coherente —compatible o composible como diría Leibniz— . ' . La verdad es coherencia con nuestras creencias. y que sólo conocemos verdades parciales. una afirmación es verdadera si es consistente con el resto de nuestras creencias. «La ficción se puede hacer tan coherente -agrega Rescher-. debe aceptarse como verdadero si y sólo si es coherente con las afirmaciones que hemos aceptado previamente. “ Ibid . El origen (empírico o racional) no le da ninguna respetabilidad a los datos En el conocimiento. y tiene su origen en Aristóteles-Euclides.. según la teoría intuicionista existen dos clases de verdades: a) primitivas. una historia coherente puede no tener que ver con los hechos y dos historias coherentes pueden ser incompatibles. La coherencia puede ser un rasgo descriptivo del dominio de las verdades.129 C. no puede ser completamente verdadera. etc. las verdades no tienen el monopolio de la coherencia . ro ca dura. En estas teorías se insiste sobre una base segura. toda la verdad esté contenida en la proposición «ninguna verdad parcial es completamente verdadera». o. Popper da dos versiones de ella: a. lo cual es un ( criterio demasiado escéptico para la filosofía que estamos considerando»62. b. si estas no son absolutamente verdaderas... Esta versión tiene el efecto de hacer que nuestro conocimiento sea ultraconservador y difícilmente revisable. como un hecho.. por tanto. No existen datos infalibles e incorregibles -en esto coinciden Popper y Austin-. y b) inferidas que se establecen por procesos tales com o inducción o deducción a partir de las primeras. es lógicamente posible tener dos conjuntos de afirmaciones coherentes entre ios cuales no hay forma de decidir cual de los dos es verdadero»61.

206 207 65 Algo análogo —pero de diferente alcance—. Lina paradoja es algo más fuerte y más preocupante. no es obviamente. Además de la causalidad según leyes naturales. lo que me exonera. Kant. «cuando más mal está la gente. en este país del Sagrad o C orazón de Jesú s. Para comenzar digamos que una antinomia no es una simple contradicción como: p ~ ~ p (donde p es una proposición cualquiera). más gasta en el juego». Estas contradicciones se traducen en cuatro parejas de proposiciones cosmológicas que en su conjunto constituyen lo que él llama «la antinom ia de la razón pura». com o «toda regla tiene su excepción». pp. b. en otras ocasiones he hablado suficientem ente de él. que si es una regla debe tener excepción y. El mundo no tiene ni comienzo en el tiempo y es infinito en el espacio. No existe en ninguna parte un ser absolutamente necesario ni en el mundo ni fuera del mundo. con mucho talento. Sobre este tema escribí hace varios años y. cuando hablamos de antinom ia inmediatamente nos viene a la memoria la dialéctica trascendental de Kant. o taspercepción ordinaria y la teoría científica de la percepción. c. Debería agregar el criterio que más me entusiasma. razón suficiente para que sea verdadera. por ejemplo. Toda sustancia compuesta está compuesta de partes simples. por consiguiente. El hecho de que una regla o proposición parezca ser verdadera. Estas cuatro antinomias —es bueno recordarlas— son: a. hasta cierto punto. Ninguna sustancia está formada de partes simples. quiere ir más allá de las condiciones de la experiencia posible se compromete con contradicciones en la cosmología racional.130 argumento que proceda de lo inconcebible es. Una proposición contradictoria es simplemente una falsedad lógica. hablaré en el futuro. si Dios lo permite. o lo que sea. al criterio coherentista por la vía falsacionista popperiana. Nota sobre las paradojas o antinomias En lenguaje ordinario una antinomia es «una contradicción entre dos principios. de hacerlo. convincente. el criterio de falsabilidad. es lo que G Ryte llama dilemas que son incompatibilidades desconcertantes pero aparentes. sino metodológica — . y también acepta que las proposiciones son verdaderas en el sentido de la correspondencia tarskiana. porque bien vistas. la coexistencia de responsabilidad y determinismo. Ño hay libertad pues todo sucede según las leyes de la naturaleza. ya que publicar. pu blicar (b ajo la form a de e scrito ) es prácticam ente imposible. aunque lo opuesto si puede ser razón para que parezca verdadera. y al coherentista en lo que respecta al progreso de la ciencia. privilegia el criterio de falsabilidad pero recurre al pragmático — cuando dice que su teoría no es científica. D ebo. de todas maneras. como otros argumentos de la evidencia siempre sospechoso. Rescher. considera que «cuando la razón. pero su m etodología es pragm ática: aletism o proposicional. . no toda regla tiene su excepción. En filosofía. por su parte le da prim acía. pragmatisnio_metodológico. Tampoco es una proposición autodestructiva. aunque de manera jerarquizada: Popper. no son respuestas al mismo problema. La idea de Kant es la de que uno puede probar con argumentos igualmente sólidos la tesis y la antítesis de cada antinom ia65. El mundo implica un ser absolutamente necesario. anotar que estos criterios no se aplican siempre de manera aislada sino que se recurre a más de uno. Tomemos algunos ejemplos: “ Karl POPPER. Conjetures a n d R efutations. es su programa. o convincente»64. El mundo tiene un comienzo en el tiempo y es limitado en el espacio. por ejemplo. hay que admitir una causalidad libre para la explicación de los fenómenos naturales. por ejemplo. En lógica y m atem áticas la antinom ia es un asunto diferente. d. evidente. normas o leyes» y una paradoja «es la coexistencia de dos cosas ilógicas. En efecto.

Louvain. formemos el conjunto de todos los conjuntos que no se contienen a sí mismos. Quizás podríamos decir que en la antinom ia se m ezcla la contrad icción y la circularidad (que es una contradicción circular). existen por lo menos l l 68. para dar fin a esta nota. Nauwelaerts. 68 BETH. pág. que dice aproximadamente así: al pasar un puente hay un vigilante que deja pasar a los que dicen la verdad y cuelga a los que dicen m entiras. estar contenidos en una clase cualquiera. se tratan com o objetos que pueden. con la siguiente fastidiosa secuela: debe incluirla o no incluirla en este catálogo? 2° Este caso es aún más didáctico: “El Concejo Municipal de un pueblo decretó que todo habitante del sexo masculino que no se afeita debe hacerse afeitar por el barbero del pueblo. 163.en paradojas lógicas y 66 E. W . BETH.. 158. L e Fondem ents logiques des m ath ém atiqu es. pág. 158. podemos introducir una clase r por medio de la definición: r(x) = df x(x) Ahora bien. de allí la contradicción formal. g es la negación de la pertenencia que se pueue también escribir así -(A e A )) De manera más técnica como lo hace B eth 66. S i esta proposición es verdadera. apelando al simbolismo lógico: introducimos átomos x(y) para expresar que el objeto designado por y está contenido en la clase designada por x. Se trata de una proposición p que dice de sí misma que es falsa. la respuesta obviamente es la siguiente: si se contiene no se puede contener y si no se contiene se tiene que contener.131 1. En estas condiciones.. le está prohibido hacerlo67. op. Vale la pena observar. op. cit. Russell ilustró su paradoja. miente y si miente dice la verdad. tendrá que ser verdadero y falso. cit. Ahora vale preguntar si este super-conjunto se contiene o no se contiene a sí mismo. . En consecuencia si lo deja pasar lo tiene que colgar y si lo cuelga lo tiene que dejar pasar. posteriorm ente con dos ejemplos didácticos que vale la pena recordar: I o Un fabricante de catálogos debe elaborar el catálogo de todos los catálogos que no se incluyen a sí mismos. así: p: p es falsa. 67 BETH. que si bien estas son las paradojas másconocidas. de donde se sigue que si dice la verdad. 1950. un cam inante que quiere pasar se acerca al vigilante y le dice: me van a colgar. El barbero del pueblo se encuentra en una situación fastidiosa porque si no se afeita. y al mismo tiempo prohibe al barbero tratar de afeitar a un habitante que se afeite personalmente. siendo A este conjunto tendremos las siguientes equivalencias: Ae Ah Aí A Aí Ah Ae A [El símbolo e es el de pertenencia. La versión moderna de ella es la que he utilizado en este ensayo. que a su vez se dividen — después de Ramsey— . pág. La paradoja moderna que estrem eció los fundamentos de las m atem áticas fue la paradoja de Russell que se refiere a los conjuntos: hay conjuntos que se contienen a sí mismos y otros que no se contienen. y si lo hace. En términos más formales. es decir. se tendrá: (x)[r(x) « -x(x)] ' Puesto que el enunciado r(r) es equivalente a su propia negación. Las clases se «sustancializan». La paradoja d el mentiroso Esta paradoja fue inventada por los griegos y se le atribuye a Eubúlides de M ileto (de la escuela m egárico-estoica) quien la enunciaba asi: «Epiménides el cretense decía que todos los cretenses son mentirosos». debe ser falsa y si es falsa tiene que ser verdadera. debe hacerlo. Las paradojas se explican en detalle en la obra citada. en virtud de esta definición. por ejemplo. Recientem ente se ha vuelto muy popular ilustrar la paradoja del m entiroso con la antinom ia propuesta a Sancho Panza.

las nociones semánticas fundamentales (verdad. Las lógicas pueden formularse en un formalismo lógico. 69 Ibid.. Su nombre viene del hecho de que en su derivación. falsedad. entran en juego de manera esencial y decisiva69. (Y pueden resolverse. etc. como la del mentiroso. La propuesta de Tarski sólo vale para las paradojas semánticas. designación.).132 paradojas semánticas. pág. com o lo hizo Russell. tales como la de Russell. significación. 170 . acudiendo a una estratificación de tipos lógicos según la cual “todo lo que contiene una variable ligada debe excluirse de los valores de esta variable”).

Russell tomó parte activa en el grupo que patrocinaba la no conscripción y fue condenado a pagar cien libras esterlinas de multa. pertenecía también a la nobleza. a causa de sus doctrinas pacifistas expresadas en un artículo publicado en el “Tribunal”. un grupo de amigos le contrató una serie de conferencias en Londres. Su biblioteca fue confiscada como pago de la multa. Durante el Congreso Matemático de París. en Trinity College. que murió cuando él sólo tenía tres años. y aun cuando fue vendida a un amigo suyo. Russell fue nombrado profesor del Trinity College. Cuando dejó Cambridge en 1894. en Richmond Park. Vizconde de Amberley. después de estudiarlo detenidamente. y después se estableció en una pequeña casa campestre situada cerca de Haslemere. un trabajo que por primera vez form alizó y axiom atizó todas las matemáticas en un único sistema mediante el uso de conceptos lógicos. las autoridades m ilitares impidieron su partida de Inglaterra. En el otoño de 1920 Russell fue a China para dictar algunas conferencias sobre filosofía en la Universidad de Pekín. Trinity College canceló sus servicios. años después buscó una base nocontradictoria para la Teoría de Conjuntos.133 BERTRAND RUSSELL M atem áticas. sino que se pudo retroceder igualmente hasta los primeros principios de las matemáticas puras. a tal punto que algunos periódicos japoneses anunciaron su fallecimiento y los chinos ofrecieron sepultarlo junto al Lago Occidental. el 18 de mayo de 1872. En 1901 descubrió la paradoja que lleva su n o m b re. nació en Trelleck. fue el alumno más destacado en Matemática y Ciencias Morales. publicó The Practice and Theory o f Bolshevism (La Práctica y la Teoría del Bolchevismo). fue nombrado “attaché” de la embajada británica en París. título que fue cread. Bertrand Russell adquirió un conocimiento perfecto del francés y del alemán y echó las bases de la erudita prosa que caracteriza su estilo. desarrolló la lógica matemática de Peano y Frere. Mientras estaba en prisión escribió su Bertrand Arthur William Russell. escribió The Principies ofMathetics (Los Principios de las Matemáticas. y al serle ofrecido un puesto en Harvard. negándole su pasaporte. el gran avance realizado por Russell en el análisis de los conceptos lógicos no sólo permitió que las deducciones fueran llevadas mucho más adelantes que hasta entonces. y conm ovió los fundam entos de las Introduction to mathematical Philosophy (Introducción a la Matemática Filosófica) . el primer ministro liberal que luchó por la Ley de Reforma de 1831 y fue partidario decidido de las doctrinas de John Stuart Mili. a la muerte de su hermano. En cuanto a su madre. Russell se interesó por los trabajos del matemático italiano Peano. en 1861. realizó varios viajes al continente y a menudo abandonó la filosofía por la política. su abuela lo llevó consigo a Pembroke Lodge. En compañía de su gran amigo el Dr. 1903). su primera obra importante. filósofo y matemático. Durante esta época. donde se dedicó al estudio de la democracia social. Lord John Russel. Cambridge. a su regreso. como cuando Chamberlain inició su campaña por la Reforma de las Tarifas Aduaneras. y formuló la llamada “Teoría de los Tipos”. En diciembre del mismo año. N. para su abuelo. A. en los Estados Unidos. celebrado en 1900. poco después realizó una breve visita a Rusia para estudiar las condiciones predominante en este país y. lo que . y entre ambos escribieron los Principia Mathematica (1910). Bertrand Russell heredó el título. dentro de los principios que declaran inaccesible al entendimiento humano toda noción de lo absoluto. Fue el segundo hijo del Vizconde de Amberley. 1921). Educado por “nurses” y tutores. Al estallar la Primera Guerra Mundial. de las que resultó más tarde su Analyssis of theMind (Análisis del Espíritu. varios volúmenes se extraviaron. Whitehead. para consagrarse a la filosofía. por haber lanzado un panfleto en que expresaba sus objeciones contra la guerra. allí se enfermó de neumonía y estuvo al borde de la muerte. el segundo Conde de Russell. es decir. En 1910. obra en la cual tardaron diez años y cuyo manuscrito completo fue tan vasto que tuvieron que llevarlo en un vehículo adonde los editores. y. Cambridge. Para evitar esta educación escéptica. y en compañía de su joven esposa fue a pasar varios meses a Berlín. Su padre había querido educarlo en las doctrinas del agnosticismo. Aparte de esto. En 1918 fue condenado a dieciocho meses de prisión. casó con Alyus Pearsall Smith. Más tarde. pues era hija de Lord Stanley de Alderley. Al quedar en libertad. en marzo de 1931.

en el mismo sentido en que la energía es el concepto fundamental de la física. la autoridad civil. escuela que fue un éxito en todos sus aspectos. conferenciante y propulsora del “matrimonio a prueba”. Casi todas las sociedades científicas de Europa lo acogieron en su seno. en 1930. excepto la mentalidad humana”. el poder tiene numerosas formas. 1923) y The ABC of en la bibliografía de Russell las siguientes: Priciples of Social Reconstruction (Principios de la Reconstrucción Social). en 1927. y en 1945. por Chelsea. On Education (1926). Russell se ganaba la vida dictando conferencias. Analysis of Matter (Análisis de la Materia). En 1940 publicó An ¡nquiry into the Relativity (El ABC de la relatividad). un estudio de los problemas relacionados con el trabajo y los salarios. haciendo periodismo y escribiendo libros como The ABC of Atomism (El ABC del Atomismo. un libro titulado The Right to be Happy (El derecho a se feliz). la prostitución. sin embargo. traducido al español como Panorama Científico. Our Knowledge of the ExternaL World (Nuestro conocimiento del Mundo Externo). traducido al español con el título Vieja y Nueva Moral sexual. Russell escribió su obra Proposed Roads to Freedom {Caminos de la Libertad) dividida en dos partes: La primera en una exposición de las fases históricas del socialismo. Ninguna de estas formas debe ser considerada como subordinada a otra y ninguna de ellas deriva de otra. Marriage and Moral. “el matrimonio no debería reputarse existente mientras no hubiese hijos". Su vida fue salvada. el divorcio. The Comquest of Happiness (La Conquista de la Felicidad). Russell y su esposa fundaron una escuela para poner en práctica sus teorías sobre educación. The Problems of Philosophy (Los Problemas de la Filosofía) . la eugenesia y el matrimonio a prueba. obtuvo el divorcio y se casó con Dora Winifred Black. donde sostiene la tesis de que la infelicidad se ha esparcido en el mundo a través de la civilización. con una fuerte tendencia anarquista. quien escribió. y termina con una visión del mundo basada en los principios del socialismo gremial. la influencia sobre la opinión pública. en tanto que en otro de sus comentarios sostuvo: “Bertrand Russell lo conoce todo. la ciencia y el arte bajo el socialismo.134 constituía un homenaje simbólico. como riquezas. dice. En 1927 expuso su filosofía de la vida en un libro titulado What IBelieve (Lo que yo Creo). traducida como El Poder en los Hombres y en los Pueblos. la segunda. Mysticism and Logic (El Misticismo y la Lógica). Scientific Outlook. en septiembre de 1921. “principalmente debido a éticas y hábitos de vida errados”. por los médicos alemanes. en que describe el desarrollo de la filosofía desde Tales (640 A. “Es una ética racional”. y In Praise ofldleness and other Essays (Elogio de la Pereza y otros Ensayos). . En 1938 Russell publicó una nueva obra. el anarquismo y el sindicalismo. en el cual analizó la organización de la familia en los sistemas patriarcales y en las sociedades primitivas la ética cristiana. Entretanto. y a su regreso a Inglaterra. el tabú de la instrucción sexual. excepto en el financiero. An Outline o f Phylosophy (Bosquejo de Filosofía ) . Lo mismo que la energía. es el concepto fundamental de la ciencia social. La escritora inglesa Ethel Mannin fue quien quizás definió mejor la compleja personalidad de Betrand Russell y su posición en el mundo contemporáneo cuando dijo que “si él hubiera sido menos inteligente pudo haberse convertido en un culto”. los esposos Russell pasaron los inviernos en Chelsea y los veranos cerca de Lands Ends. En la investigación de las fuentes del Poder y desarrolla una ingeniosa teoría: el Poder. los armamentos.C) hasta nuestros días. posiblemente de Europa” y poseedor de una mentalidad de primer orden. Su preocupación por la felicidad humana llevó a Russell a escribir. Además de estas obras figuran Meaning and Truth (Indagación sobre el Significado y la Verdad. Durante los seis años que siguieron. Religión and Science (Religión y Ciencia). y en 1950 recibió la consagración del Premio Nobel de Literatura. Sceptical Essays (Ensayos de un Escéptico). En 1924. Power: A new social Analysis. el gobierno y las leyes. el amor rom ántico. que compartió con William Faulkner. su monumental History of western Philosophy (Historia de la Filosofía Occidental). sostiene. colección de ensayos escritos en un estilo delicado y ligero que versan sobre temas de actualidad. Uno de sus admiradores llamó en cierta ocasión a Bertrand Russell “el hombre más brillante de Inglaterra. En 1929 publicó uno de sus libros más importantes. en cuyo prefacio dice: “En este librito he tratado de expresar lo que pienso del lugar del hombre en el universo y de sus posibilidades de realizar una vida de bien”. En 1922 y 1924 Russell y su esposa fueron candidatos laboristas al Parlamento.

Estas creencias necesariam ente han de experim entar un cambio al hacerse claras. y creencias o ju icios1. y construir claramente la oposición abstracta de la que depende nuestra distinción de lo verdadero y lo falso. Hablando en general. Sin embargo. todos advertimos que se halla im plicado cierto concepto fundam ental. en el sentido de que nos ocupamos. pp 213-231. debemos ser capaces de decir lo que sig n ifican : qué es. pero todavía difiere de ella. aunque sea difícil aclarar de qué concepto se trata. Lo que deseamos hacer es separar este concepto del conjunto de irrelevancias de que normalmente está recubierto cuando lo empleamos. y los «datos». y. sin embargo. y hemos de reducirlas a formas claras y sencillas. pero el cambio no ha de ser mayor que el que su confusión inicial justifique. 1996. . en este problema. sin originar un conflicto evitable entre nuestras creencias com plejas y confusas iniciales y nuestras sencillas y claras afirm aciones finales. Traducción de Juan Ramón Capella. ni la pregunta ni su respuesta podrían tener para ellos un significado definido. son las creencias com plejas y confusas de que partimos. en primer lugar. y más o menos confusas. no para el filósofo. la palabra tiene algunos usos perfectamente apropiados que son obviamente irrelevantes para nuestra investigación: un «verdadero» hombre y un «verdadero» poeta son «verdaderos» en uri sentido distinto del que nos ocupa. La cuestión de si esto o aquello es verdadero ha de resolverse — si es que resulta posible hacerlo— mediante consideraciones referentes a esto o a aquello. aunque frecuentem ente habrá más acuerdo acerca de las ideas que considerarían apropiado unir a la palabra. Aunque la cuestión de qué cosas son verdadera y no falsas no forma parte de nuestra investigación. '•Emplearé las palabras «creencia» y «juicio» como sinónimas. Está la pregunta: «¿Cómo se usa apropiadamente la palabra ‘verdad’i» Se trata de una pregunta para el diccionario. hay muy poco en común entre las ideas que dos personas diferentes ligan a una misma palabra. E stá también la pregunta: «¿Qué es lo que la gente usualmente piensa cuando usa la palabra ‘verdad’?» Esta cuestión se acerca más a la que tenemos que responder. las cosas que son verdaderas o falsas. esta cuestión preliminar. antes de empezar a buscar una respuesta. cuando nos hemos puesto de acuerdo en que la cuestión de que nos ocupamos es «¿qué significa ‘verdad’?» no hemos puesto fin en absoluto a las ambigüedades posibles. La cuestión de la idea que la gente tiene cuando usa una palabra pertenece a la psicología. lo que preguntamos cuando decimos: «¿es verdadera la ciencia?» Deseo examinar. acerca de lo verdadero y lo falso. exactam ente. será bueno considerar por un momento la naturaleza de las cosas a las que atribuimos verdad o falsedad. por otra parte. Podemos preguntar qué cosas son verdaderas: ¿es verdadera la ciencia?. en el caso de palabras como «verdad». no mediante consideraciones generales de lo que significa «verdad». son enunciados. de gran importancia filosófica. etc. será bueno dejar muy claro en qué sentido planteamos la cuestión. por ejemplo. La cuestión que hemos de exam inar puede ser explicada señalando que.135 «SOBRE LA NATURALEZA DE LA VERDAD Y LA FALSEDAD»* [EXTRACTO DE ENSAYOS FILOSÓFICOS] Bertrand Russell La pregunta: «¿Qué es la Verdad?» puede entenderse de varias maneras diferentes. vemos que hace sol el sol * Tomado de E nsayos filo só fic o s. quienes plantean la cuestión seguramente ya tienen alguna idea acerca de lo que significa «verdad». de otro modo. Pero antes de que podamos responder a cuestiones com o éstas. Además. Altaya. ¿es verdadera la religión revelada?. Estas aserciones finales han de ser probadas en parte por su evidencia intrínseca y en parte por su poder para explicar los «datos». Cuando. El proceso que hay que desarrollar es esencialm ente un proceso de análisis: tenemos varias creencias complejas. Barcelona.

que Carlos I murió en el cadalso. Lo mismo ocurre. Si todo juicio. Si juzgo que Carlos I murió en su lecho. En todos los actos cognitivos. pero el ju icio «hace sol» sí es verdadero. sea verdadero o falso. precisam ente esta diferencia es lo que hace que un criterio sea útil. aunque menos manifiestamente. es decir. morir y el cadalso? Veremos que la posibilidad de los juicios falsos nos obliga a adoptar esta última opinión. consiguientemente: ¿cuál es la diferencia entre una creencia verdadera y una creencia falsa? Lo que equivale a preguntarse: ¿cuál es la diferencia que realmente estab lece la verdad o falsedad de una creencia? No pregunto. cuando decimos que determinada firma ha producido el artículo no sig n ificam os que el artículo lleve la marca correcta. podemos limitarnos a la verdad de las creencias. así. no las marcas externas por las que podemos reconocerlas. La cuestión que tenemos que discutir es. una diferencia entre criterio y significado. llamada «juzgar» o «creer». También los juicios consisten en relaciones de la mente con objetos. Si juzgo. la verdad o falsedad de un juicio tiene siempre una base objetiva. ¿hay una relación entre mí y un «hecho» único. o bien se trata de una relación entre mí. si juzgo que murió en el cadalso. El primer punto que es im portante aclarar es la relación de la verdad y la falsedad con el pensamiento. el espíritu tiene objetos distintos de. Un enunciado es verdadero cuando una persona que lo cree. percibir e imaginar. La verdad o falsedad de los enunciados es definible en términos de la verdad o falsedad de las creencias. respectivamente. al considerar la naturaleza de la verdad. descreer. Un criterio es una especie de marca de fábrica. o «que Carlos I murió en el cadalso». por ejemplo. puesto que la verdad de los enunciados es una noción derivada de la verdad de las creencias. y parece natural preguntar si hay verdades y falsedades objetivas que constituyan los objetos de los juicios verdaderos y falsos. juzgo con verdad debido a un acontecim iento que realm ente se produjo hace doscientos sesenta años. y falso cuando una persona que lo cree. es lo contrario mismo de la plausibilidad. En el caso de la percepción esto es suficientem ente obvio: la cosa percibida es necesariam ente algo diferente del acto de percibirla. Carlos I. en cambio. también está claro que la verdad o falsedad de un juicio dado no depende en absoluto de la persona que juzga. distinta de la verdad. Parecidamente. Hay. la muerte de Carlos I en el cadalso. es difícil mantener esa opinión respecto de las verdades sin verse obligado a mantenerla también respecto de las falsedades. Pero examinemos primero la opinión de que el juicio tiene un solo objeto. con los cuales se halla en alguna de estas relaciones. esto es. por ejemplo. Sin embargo. sino porque en realidad no murió en su lecho. pero respecto de las falsedades. dudar. la marca es lo que nos garantiza que determinada firma ha producido el artículo. Como vemos. De hecho. por tanto. cree con verdad. aprehender. Pero en este caso es preciso distinguir entre las teorías que difieren en lo que respecta a la relación que el juicio constituye. respecto de la imaginación. es decir. Así. que pertenece a lo que es verdadero y sólo a ello. sin embargo. está claro que no puede haber verdad o falsedad a menos que haya espíritus para juzgar. Esta distinción entre la naturaleza de la verdad y el criterio de verdad es importante y no siempre ha sido suficientem ente destacada por los filósofos. Pero no creo que la verdad posea. consiste en una relación determinada. cierta característica comparativamente obvia que es una garantía de autenticidad. sino solamente de los hechos sobre los cuales juzga. el color es un objeto que está ante mí tan verdaderamente como si lo percibiera. un color determinado. tales como creer. Si imagino.136 mismo no es «verdadero». y percibir es una relación entre una persona que percibe y la cosa percibida. Así. esta opinión és altamente plausible. sem ejante marca de fábrica: no creo que exista una etiqueta gracias a la cual siempre podamos saber si un juicio es verdadero y no falso. entonces la distinción entre lo verdadero y lo fálso aplicada a los juicios se deriva de la distinción entre lo verdadero y lo falso . que es lo que juzgamos o creemos. respecto de un objeto único. Y. por lo que se denomina un criterio de verdad. Si estamos en lo cierto al decir que las cosas verdaderas o falsas son siempre juicios. Pero ésta no es la cuestión que deseo examinar: deseo examinar lo que la verdad y la falsedad realmente son. juzgo falsamente no a causa de algo que tenga que ver conmigo. «No es auténtico si no lleva la marca». aunque la relación con mi espíritu es distinta de la que guardaría en el caso de que lo percibiera y no me conduce a suponer que el color existe en el lugar en que lo imagino. cree falsamente.sí mismo. por una cualidad. universalmente. Respecto de las verdades.

pero no lo es en la medida en que mantenemos la tesis de que el ju icio es de hecho una relación de espíritu con un objetivo. Pero la tesis tiene la ulterior desventaja de que hace totalm ente inexplicable la diferencia entre verdad y falsedad. Presuponiendo que existen sem ejantes objetos. no dependiente de la existencia de ju icios. Pero ¿cuál es el objetivo del ju icio «Carlos I murió en su lecho»? No hubo un acontecim iento tal como «la muerte de Carlos I en su lecho». hay grandes dificultades. dado que hay ciertamente juicios falsos y que una relación no puede ser relación con nada. aunque no ocurre así si es falso. Es cierto que no podemos tomar como entidad simplemente el sujeto gramatical de nuestro juicio: si juzgamos. como sí lo tiene . Frente a esta opinión. Podemos considerar que es «que Carlos I murió en su lecho». y los juicios verdaderos tienen objetivos verdaderos. ha de ser distinto de «la muerte de Carlos I en su lecho». y más adecuada a la consideración de la verdad y falsedad. por ejemplo. Entonces. Consiguientemente. Esta opinión.. La primera es que resulta difícil creer que haya entidades tales como «que Carlos I murió en su lecho» o incluso «que Carlos I murió en el cadalso». en el mundo existirán entidades. Tendremos entonces que decir lo mismo de los juicios verdaderos: el objetivo de «Carlos I murió en el cadaiso» será «que Carlos I murió en el cadalso». Advertimos que. En sí misma esta afirmación es casi increíble: advertimos que no habría falsedades si no hubieran espíritus que se equivocaran. si hay un objetivo. La segunda objeción es más decisiva. y que sólo adquiere significación plena cuando se añaden palabras de modo que exprese un juicio. Si admitimos que todos los juicios tienen objetivos. siguiendo a Meinong. cuando juzgamos con verdad. esta opinión podría ser defendible. y será m ejor encontrar. en cambio. tendremos que admitir que hay objetivos que son falsos. . aunque no imposible lógicamente. hay dos objeciones. Y si abandonamos esta opinión y nos unimos a la de que hay objetivos verdadero y falsos. es difícil abandonar la opinión de que en cierta manera. «Niego que tal y cual». hemos de abandonar la opinión de que los juicios consisten en una relación con un objeto único. mientras que los juicios falsos tienen objetivos falsos. «Homero no existió». «Creo que tal y cual». Esta opinión nos obliga a admitir. es obvio que Homero no es una entidad que hay que hallar si nuestro ju icio es verdadero. es insatisfactoria. si podemos. y tendremos que encontrar algún modo de dividir los objetivos en verdaderos y falsos. los verdaderos y los falsos. la opinión de que tienen objetivos es plausible: el acontecim iento real que describimos como «la muerte de Carlos I en el cadalso». que pueden describirse com o falsedades objetivas. mientras que cuando juzgamos con falsedad no existe tal entidad correspondiente.137 aplicada a los objetos de los juicios. la cuestión del significado de la verdad y la falsedad tendrá que considerarse primero con respecto a los objetivos. Pese a todo. En la medida en que solamente examinamos juicios verdaderos. por ejemplo. «objetivos». Así. pero hay que concederle un cierto peso. No podemos m antener esta opinión respecto de los juicios verdaderos rechazándola respecto de los falsos. sin embargo. ha de encontrarse fuera de nuestro juicio alguna entidad que de algún modo le «corresponda». Por tanto. Aquí. Decir que hubo una cosa tal como «la muerte de Carlos I en su lecho» es simplemente otro modo de decir que Carlos I murió en su lecho. que tanto los juicios falsos como los juicios verdadero tienen objetivos. sin embargo. Con una nueva definición de los objetivos. el término «Sócrates». Parece evidente que la expresión «que tal y cual» no tiene un significado completo por sí misma que le permitiera denota un objeto definido. alguna opinión que haga menos misteriosa la diferencia entre verdad y falsedad. si podemos evitar considerar «que tal y cual» com o una entidad independiente eludiremos una paradoja. Así. Puede pensarse que cabría decir simplemente que los juicios verdaderos tienen objetivos mientras que los juicios falsos carecen de ellos. por ejemplo. Advertimos que la expresión «que tal y cual» es esencialm ente incompleta. permítesenos denominarlos. porque ello introduciría una diferencia intrínseca entre los juicios verdaderos y falsos y nos obligaría (cosa manifiestam ente imposible) a descubrir la verdad o falsedad de un ju icio simplemente por el exam en de su naturaleza intrínseca. todo ju icio tiene un objetivo. así. «Espero que tal y cual». Este argumento no es decisivo. nos veremos obligados a considerar como un hecho último y no ulteriormente explicable que hay dos clases de objetivos. la verdad o falsedad de un ju icio depende de la presencia o ausencia de una entidad «correspondiente» de algún tipo.

morir y el cadalso. La necesidad de una fecha no se suscita en todas las relaciones corriente. según esta opinión. Parecidamente. aunque familiares a los matemáticos. sino varios. tomem os la relación de los celos. Como otro ejemplo. Cuando juzgamos que Carlos I murió en el cadalso tenemos ante nosotros no un objeto. El tiempo interviene aquí de la misma manera que en el caso del amor y el odio. el ju icio es verdadero. Por tanto. «A amaba a B en mayo» no es una relación simplemente entre A y B. han sido indebidamente ignoradas por los filósofos. porque en los celos lo que hay que advertir es que implican a tres personas. Uno de los modos más comunes en que se presentan relaciones entre más de dos términos es en proposiciones sobre lo que ocurrió en algún momento determinado. pero no nos proporciona la esencia del juicio. Sin embargo. sino un solo caso de una relación entre más de dos términos. tam poco deseo negar que cuando juzgamos tentamos una relación con cada uno de los constituyentes de nuestro juicio separadamente. juzguem os con verdad o falsamente. a morir y al cadalso. Para obtener este juicio. y B y mayo: es una sola unidad. o (más estrictamente) se mantiene o no se m antiene si consideración al tiempo. pero esta interpretación no es aplicable a los casos de celos infundados. la relación a la que podemos denominar «ser consciente de él». Nada que se refiera a Carlos I. el juicio es una relación de la mente con otros varios térm inos: cuando esto otros términos tienen ínter se una relación «correspondiente». B y mayo no puede ser analizada en términos de relaciones entre A y B. si A es el hermano de B. En este caso no podemos decir que. o «A está celosos de B a causa de C». Pero amo y odio son engaños del tiempo: no se trata de relaciones que existan sin consideración al tiempo. que creo es la única correcta. lo que ha ocasionado tanta dificultad en la filosofía del tiempo y del cambio.138 Por tanto. Carlos I. si A es Otelo. dará el juicio «Carlos I murió en el cadalso». A tiene respecto a B una relación de amor o de odio. Esta opinión. de manera que en todo juicio hemos de tener. Estos objetos no son ficciones: son tan reales como los objetos del juicio verdadero. no varios casos de una relación entre dos términos. y supongamos que es verdadera. con cada constituyente d el juicio. cuando no. no quiero decir que el espíritu guarde determinada relación con Carlos 1. también con el cadalso y también con morir. morir y el cadalso. tenem os ante nosotros los objetos Carlos I. puede ser ahora explicada y desarrollada. es falso. bien a aceptar que cuando juzgamos falsamente no estamos juzgando nada. A y mayo. sino entre A. por ejemplo. La dificultad de la opinión que hemos venido examinando hasta aquí radica en que nos obliga. morir y su lecho. independientemente de las fechas. Tomemos una proposición como «A amaba a B en mayo y le odiaba en junio». La salida de la dificultad con siste en m antener que. Esta relación entre A. no se necesita fecha: la relación se mantiene siempre o nunca. B y mayo2. Carlos I. pero por el momento lo ignoraremos. esta interpretación es imposible y nos vemos obligados a considerar los celos como 2 No deseo dar por supuesta teoría alguna acerca de la naturaleza del tiempo: «mayo» puede ser interpretado como quiera el lector. bien a admitir falsedades objetivas. Puede pensarse que «el am or de B por C» es un término y A el otro. Carlos I. hemos de volver a la teoría de que ningún ju icio consiste en una relación con un objeto único. cadalso y morir— . o sea. cuando juzgamos que Carlos I murió en su lecho. o sea. haré una breve digresión para mostrar que son corrientes y que deben ser familiares. hemos de tener una unidad singular del espíritu. en parte. Al decir que el ju icio es una relación del espíritu con varios objetos — por ejemplo. Por consiguiente evitamos la necesidad de admitir falsedades objetivas o. Tales relaciones. El enunciado del texto podía haberse hecho un poco más complicado. La proposición más sencilla posible que afirma celos es del tipo de «A está celosos del amor de B por C». de admitir que cuando juzgamos falsamente no tenemos nada ante el espíritu. entonces no hay una cosa tal como «el amor de B por C». Puesto que no parece que proporcionan la clave para muchos rompecabezas sobre la verdad. Se trata de un hecho muy importante. No advertir que la fecha es uno de los términos de estas relaciones es. pero perduraría la necesidad de una relación de más de dos términos . separadamente. lo que juzgamos no es una sola cosa. pues parece que de algún modo hemos de ser conscientes de estos constituyentes. Por tanto.

Si atiendo a este objeto complejo y lo analizo. La teoría del juicio que propugno es que el ju icio no consiste en una relación dual entre el espíritu y un objetivo único. que exige un examen de la relación entre los datos sensoriales (es decir. en la medida en que nos ocupábamos de juicios verdaderos. podemos formular como sigue la diferencia entre verdad y falsedad: todo juicio es una relación de espíritu con varios objetos. susceptible de error. advertíamos que. Así. por el momento. Supongamos que veo simultáneamente sobre mi mesa una navaja y un libro. a menos que A amara a B . hay que tomarlo como una primera aproximación. Cuando el juicio se toma como una relación entre mí. esto es. el mero hecho de que se produzca el juicio no implica una relación entre sus objetos: A. mientras que en un juicio basado en la percepción tengo ante mí. es falso. es decir. Cuando examinábamos la teoría de que el juicio es una relación dual entre el espíritu y un objeto único. es decir. pero en la percepción tengo el todo único «navaja-a-la-izquierda-del-libro». Pero si . y el ju icio es verdadero si el amor relaciona a A y B. en el ejemplo anterior. la relación se convierte en «cuadrangular». de este modo. ha de existir semejante objeto. o sea. Si hubiera una relación entre mí y «el amor de A por B». uno de los cuales es una relación. Pero esta dificultad no se aplicará a una teoría de la percepción correspondiente. a tres personas y una fecha. el ju icio es verdadero cuando la relación que es uno de los objetos relaciona lo demás objetos. ya está claro que las relaciones múltiples son corriente y que muchas cuestiones no pueden ser comprendidas sin su ayuda. La percepción me presenta un objeto complejo. que su unidad la constituye una relación que podemos denominar «triangular». Aquí la navaja. Cuando el ju icio es verdadero. esto sería imposible a menos que hubiera entidades com o «el amor de A por B». sino en una relación múltiple de espíritu con los otros varios términos de que se ocupa el juicio. El enunciado anterior necesita algunas adiciones que se introducirán posteriorm ente. y que lo equivocado es el juicio basado en tal percepción. así. es decir. Si además tenem os en cuenta la necesidad de una fecha. a diferencia del juicio. es uno de los objetos del ju icio. al menos en la medida en que lo estamos percibiendo. sino una relación de mí y A y el amor y B. puesto que la relación de percepción precisa dos términos. el amor y B. Nos apartaría demasiado de nuestra materia desarrollar este tema. las partes del objeto complejo. la primera a la izquierda del segundo. el perceptor y el objeto percibido. Si se admite la infalibilidad de la percepción. Uno de los méritos de la teoría anterior es que explica la diferencia entre el juicio y la percepción y la razón por la cual la percepción no e. pues de otro modo mi percepción careceríá de objeto. lo que percibimos existe. un caso de relaciones especiales. el amor y B. podemos aplicar a la percepción la teoría del objetivo único que hemos considerado inaplicable a los juicios. Para percibir un objeto complejo. que podemos ignorar). la posibilidad de juicios falsos queda plenamente admitida. Llamaremos «relaciones duales» a las que sólo tienen dos térm inos. de otro modo. A ama a B. es decir. Debemos el nombre de «relaciones m últiples» a las que requieren más de dos términos. A. el libro y su relación espacial están indistintamente ante mi mente. pero cero que en todos estos casos la percepción en sí es correcta. lo que existe independiente de nosotros y de nuestras percepciones. que la proposición más sencilla sobre la relación se referirá a cuatro términos. de hecho los juicios falsos son posibles. No obstante. el amor. Así. Así. nunca yerra. o sea. com o el juicio. si juzgo que A ama a B. la teoría funcionaba admirablemente pero que no podía dar cuente de los juicios falsos. Es cierto que hay casos en que la percepción p arece ser errónea. Tomemos. que siempre que percibimos algo. puedo llegar al juicio «la navaja está a la izquierda del libro». En la percepción percibo un solo objeto complejo. com o «navaja-a-la-izquierda-del-libro». como en los sueños y alucinaciones. por ejemplo. en este ca so hay una relación entre los objetos del juicio Consiguientemente. una relación es «múltiple» si las proposiciones más simples en que se presenta son proposiciones que suponen más de dos términos (sin contar la relación). consistente en la navaja y el libro en determinadas posiciones relativas (y también otros objetos. los objetos que percibimos inmediatamente) y lo que podemos llamar realidad física. a mismo que el juicio fuera verdadero. o sea. simultánea pero separadamente. Por lo que se ha dicho. no sería una percepción.139 una relación entre tres personas. no hay una relación de mí al «amor de A por B». que es una relación. daré por sentado que la percepción. Dando por supuesto el resultado de este análisis.

la existencia de este objeto complejo proporciona la condición de la verdad del juicio «A ama a B». Consiste en una relación de la persona que juzga con A. del que depende su verdad o falsedad. no porque sean de menos interés. por tanto. Esto proporciona la definición de la verdad y la falsedad. la relación que entra en el juicio ha de tener un «sentido». estar del todo seguros de que tal o cual juicio es verdadero. Ahora podemos tratar de dar una explicación exacta de la «correspondencia» que constituye la verdad. como un complejo único. Vemos que. sigue siendo la condición necesaria y suficiente de la verdad del juicio. Tomemos el ju icio «A ama a B». en algún caso determinado. y que. La misma explicación. la relación. hay un objeto complejo como «el amor de A por B». dado que el com plejo «correspondiente». es una relación del espíritu con los dos términos y con la relación R con el sentido apropiado: el complejo «correspondiente» consiste en los dos términos relacionados por la relación R con el mismo sentido. el juicio de que dos términos guardan una determinada relación R. es el objetivo de la percepción. En una relación podemos distinguir dos «sentidos». ha de ser verdadero. y viceversa. El juicio es verdadero cuando existe sem ejante com plejo.140 existe un objeto tai como «navaja-a-la-izquierda-del-libro». he evitado tales cuestiones en el examen anterior. . y falso cuando no existe. Por tanto. Una de las razones del lento progreso de la filosofía es que sus cuestiones fundamentales no son. las más interesantes. según que vaya de A a B o de B a A. Las cuestiones de qué cosas son verdaderas y cuáles falsas. no habría verdad ni falsedad si no hubiera espíritus. Hubo un acontecimiento complejo como «la muerte de Carlos I en el cadalso». de si conocem os algo y — de ser así— de cómo llegamos a conocerlo. El juicio es verdadero debido a que existe semejante objeto complejo. todo juicio de percepción. la verdad o falsedad de un ju icio dado no depende de la persona que lo formula o del momento en que se hace. salvo brevemente en el caso del juicio de percepción. y ha de tener el mismos «sentido» en el com plejo correspondiente. naturalmente. la m ezcla de dependencia del espíritu e independencia del espíritu que advertimos como característica de la verdad queda completamente preservada por nuestra teoría. en la percepción en la que se basa el juicio. es decir. se aplicará a cualquier otro juicio. sino para evitar introducir confusión en el problema. respecto de una de estas cuestiones. he tratado de hacer en las páginas precedentes. consiguientem ente. hay una tendencia a apresurarse antes de que las bases sean sólidas. no contiene a la persona que juzga com o constituyente (salvo. para la mayoría de la gente. de ahí que el juicio «la navaja está a la izquierda del libro» haya de ser verdadero. Si A ama a B. Vemos que en el caso del juicio de percepción hay. Este objeto complejo. Pese a todo. son posteriores a la pregunta: «¿Qué es verdad?». no debe estar an te él com o d irig ién d ose de A h acia B y no de B h acia A. entonces la navaja ha de estar a la izquierda del libro. Para contrarrestar esta tendencia es necesario aislar las cuestiones fundamentales y examinarlas sin preocuparse demasiado por el progreso posterior. De este modo. Y lo mismo ocurre en los demás casos. esto es lo que. relación «amar». El ob jeto com plejo «correspondiente» necesario para hacer verdadero nuestro juicio consiste en A relacionado con B mediante la relación que teníam os ante nosotros en nuestro juicio. ya que podemos haber dejado de analizar inadvertidamente lo que nos da la percepción). de ahí que «Carlos I murió en su lecho» sea falso. Pero este juicio no es lo mismo que el juicio «B ama a A». cuando se trata de un juicio sobre uno m ism o). verdad y falsedad son primariamente propiedades de los juicios. m utatis rnutandis. de ahí que el juicio «Carlos I murió en el cadalso» sea verdadero. por consiguiente. Por tanto. correspondientemente ai juicio. en los casos en que es percibido. Aunque no se perciba. todo juicio derivado inmediatamente de la percepción por simple análisis. Así. No hubo nunca un acontecimiento complejo como «la muerte de Carlos I en su lecho». (Esto no nos permite. un cierto objeto complejo que es percibido. según la explicación anterior.

. 2. o significados públicos que no sean la referencia. 4. . con las ideas que tenem os acerca de los objetos. con el cual entramos en relación directa. q u e existan com o tal los u niversales abstractos con los cu ales entram os en relación? Com o vem os. en el famoso trabajo «On Denoting». de 1905. ¿cóm o considera Ud. por ejemplo. con las cosas con las cuales entramos en relación. Como otros tantos filósofos anteriores a él. Russell rechaza los ‘sentidos’ (Sinn ).141 Comprensión y discusión 1. Según lo anterior. Russell sostenía que denota un universal abstracto. en el llev ad o y traído ejem p lo 'el a c tu a l rey d e F ran cia es c a lv o ’. en relación con asuntos como el color blanco. la exposición d e R u ssell está basa d a en la ‘referen cia ’. Elabore un recuento de las consideraciones que realiza Russell sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad. Bertrand Russell considera que la influencia del lenguaje en la filosofía ha sido profunda. no com o argumentan otros pensadores. realice un a n álisis d e lo q u e R u ssell llam a: ‘su jeto ló g ico ’. y que el mismo nombre es aplicado a la serie de acaecimientos que nos vemos llevados a considerar como apariciones de este ser único. que se pueda explicar la existencia de enunciado falsos pese a que todos sus com ponentes posean significado? A la luz d e esta discusión. Para Russell el significado se relaciona con los objetos inmediatos. Indague en la obra de Russell lo que éste entiende por ‘objetos inm ediatos’. la blancura. 3. ‘Sócrates’. Russell argumenta que es natural suponer que un nombre propio usado con significado hace referencia a una entidad singular. Russell denomina ‘descripciones definidas’ a aquellos enunciados que poseen significado por el hecho de ‘referirse a’. aunque haya pasado desapercibida. com o sostien e Russell. ¿Considera Ud. explore en la obra d el autor cóm o llega éste a la noción d e 'referen cia’ p ara determ in ar a partir d e ella su teoría d el significado.. Optando por la ‘teoría referencial del significado’. pues suponemos que existe una entidad más o menos persistente llamada. Sin embargo. A rgum ente en torno a la verdad o fa lsed a d de d ich o en u n ciado ten ien do presen te q u e según el m ism o R u ssell el sig n ificad o d e todos nuestros térm inos se ad q u iere m ed ian te la experiencia. ‘hacer referencia a’.

estudiado y analizado en detalle los usos de ‘si’ en los múltiples contextos donde se usa ‘si’ cabe deshacer varias rígidas teorías sobre la naturaleza del condicional. no estudiados cuidadosamente y no descritos correctamente”. Mientras ‘Él conoce’ describe que ‘él conoce’. Según se apuntó antes. que el lenguaje corriente sea la última palabra y que las verdades y criterios de verdad estén incorporados y como embalsamados en el lenguaje corriente. La primera que Austin introdujo fue la que distingue entre «proferencias ejecutivas» («performativas» = perfomiative ) . con sus propios instrumentos. aquella por la cual hay que empezar. a medio estudiar (“y. que pueden considerarse como complementos del presente.142 JHON LANGSHAW AUSTIN* refiere a una doctrina —la doctrina de la aprehensión inmediata de los datos de los sentidos— como una típica doctrina «escolástica». porque tales usos son muchos. ‘yo conozco’ no describe un acto mental especial calificado de «conocimiento». Austin se * Tomado de: José FERRATER MORA. cuyos usos son ultrasimplificados. El examen de los usos comunes u ordinarios es. todas ellas bastante peculiares y todas ellas distintas a como se usan los términos clasificados como adjetivos. sin embargo. Procede ante todo un esfuerzo de clasificación. solamente cuando se han descrito. Consecuencia de éste es la distinción entre «locucionario». en 1911. La más conocida investigación de Austin es la que empezó con la denuncia de la «falacia descriptiva» o de lo que se ha llamado «descriptivismo» en relación con la acepción de ‘conocer’. y a mayor abundamiento. los usos corrientes muestran que estas palabras se usan en muy diversas formas. el lenguaje usado para la dilucidación de cuestiones filosóficas— como si fuese enteramente descriptivo. Pero este lenguaje es la primera palabra. A ello se agrega la obsesión por algunos «hechos». contextos y «hechos». epistemológica o metafísica. Los filósofos han solido tratar el lenguaje —y. no entendidos verdaderamente. esquematizar y repetir de modo obsesivo las mismas cosas. para citar un ejemplo de uno de sus primeros trabajos. compartiendo la influencia en éste análisis con el «segundo Wittgenstein». Así. Austin ve a los filósofos como tendentes a ultrasimplificar. en primer lugar. Así. sino en un estudio detallado de una gran variedad de expresiones. Editorial Ariel. ello no lleva a considerar que los usos del lenguaje corriente determinan la doctrina a adoptar. En su obra Sense and Sensibilia (o en las conferencias que se publicaron luego bajo este nombre). No se trata de una clasificación estricta en tipos de Jhon Langshaw Austin nació en Lancaster (Gran Bretaña). en todo caso. Austin no piensa. D iccion ario d e F ilosofía. Lo mismo. preocupándose sobre todo de problemas relativos a la verdad o falsedad de proposiciones. S. fue Fellow en el All Souls College de Oxford de 1933 a 1935. porque «no se trata de adoptar doctrinas» y. 271-274. Barcelona. sino que es «dar mi palabra» al proferir una proposición del tipo «S es P». en todo caso. la vía de acceso a la actividad filosófica. Austin advirtió que hay muchos usos del lenguaje (aunque no. Austin ha estimado que las palabras comunes incorporan distinciones que han llevado a cabo los seres humanos a lo largo de generaciones y que es importante tener en cuenta estas distinciones antes de proceder a filosofar (caso que sea legítimo) a base de meras generalidades. por añadidura. La distinción falla. profesó en el Magdalen Colege de Oxford de 1935 a 1952. las cuales se deben a “una obsesión por algunas pocas palabras. ocurre con palabras como ‘real’ o ‘bueno’. «ilocucionarios y «perlocucionario». estudió en el Balliol College de Oxford. según Austin. un número infinito de juegos lingüísticos). . como había dicho Wittgenstein. casi siempre los misinos”). La crítica de Austin a la doctrina de la aprehensión inmediata de los datos de los sentidos no se funda en alguna otra posición filosófica. y ello es distinto de considerar el lenguaje usado a efectos de crítica como una especie de teoría o marco teórico.A. 1994. en numerosos casos. Las «correcciones» y las «críticas» se efectúan dentro del mismo lenguaje. en segundo lugar. por lo que es menester un análisis más refinado. Muchas teorías sobre «la realidad» y sobre «la bondad» (o «el Bien») se deshacen cuando advertimos que consisten en forzar los usos de dichas palabras para justificar alguna previa concepción filosófica. usos. A-D. salvo un período de servicio durante la Segunda Guerra Mundial. pp. Austin es considerado en Oxford como uno de los más influyentes representantes del «análisis del lenguaje corriente». Lo mismo cabe decir de casi todas las doctrinas filosóficas.

1971). Se puede. O. el decir algo es. 1962 [The William James Lectures. por la cual se comprende que una preferencia sea llevada a cabo «felizmente» o «infelizmente». J. hacer constar. reconstruido a base de notas manuscritas preparadas para clases por G. la mayor parte de los artículos se reimprimieron después de su muerte en el libro Philosophical Papers. sería erróneo suponer que los verbos que Austin introduce al dar ejemplos de expresiones locucionarias. «ejecutivas». aunque en ella se destacan los aspectos pragmáticos. Durante su vida Austin publicó poco. con una misma expresión. pero lo que hacemos a menudo con una expresión son varias cosas. Warnock. son sólo dos ilocucionarios y no ocupan ninguna posición única. y Ilow To Do Things with Words. Warnock. Hay además ios dos libros postumos: Sense and Sensibilia. en último término. decires o actos lingüísticos. ed. en Harvard. el desbroce del territorio para una ciencia del lenguaje y un estudio de la comunicación. decir algo y hacer algo. a su vez. ed. etc. mejor dicho. J. Importa considerar lo que Austin llama «el acto lingüístico total». A esta luz puede considerarse una de las nociones austinianas básicas: la noción de «fuerza ilocucionaria». como la dicotomía. Todo ello permite a Austin romper un número considerable de dicotomías (su propia primitiva dicotomía entre ‘describir’. La obra de Austin. J. La clasificación de fuerzas ilocucionarias —que da lugar a preferencias «verídictivas». ilocucionarios y perlocucionarios. «comisivas» y otras —es un intento de introdücir un cierto orden en el campo de los actos lingüísticos totales y un ingrediente fundamental de la «fenomenología lingüística» de que habla Austin. en todo caso. incompleta por la prematura muerte del autor. ilocucionarias y pérlocucionarias son a su vez verbos locucionarios. 1961. de este modo. Cómo hacer cosas con palabras. ‘normativovalorativo’) .). así como otras dimensiones de actos lingüísticos. Urmson (traducción al español: Palabras y acciones.. ‘ejecutar’ y luego muchas otras. 1962. . pero ninguna clasificación puede ser considerada como definitiva. o contraste. lo que hacemos con la expresión. Urmson y G. Se trata de «actos» —de lo que «hacemos con las palabras»— . El describir. un análisis filosófico del lenguaje como actividad humana. y hay que suponer. O. Austin fue profesor de filosofía moral (W hite’s Professor) en Oxford desde 1952 hasta su muerte en 1960. la aparición de otros tipos de fuerzas ilocucionarias. es. o esperar.143 preferencias. se aspira a que en ella se integren asimismo los aspectos semánticos. 1955].

y no esperaría una respuesta. 119132. si es que alguna. pero en filosofía el pie de la letra es el pie de la escalera2. pero en un sobrio simposio ‘veru m ’. También observamos en ocasiones. 2 El juego de palabras de Austin — the foot o f the letter is the foot o f the ladder — es intraducibie (N. ‘Muy verdadero’. Lo que más bien necesita discusión es el usos. que inhiere en las verdades). pp. Madrid. o ‘Eso es verdad’. Pilatos se adelantó a su época. entonces es de la naturaleza de lo que no puede ser verdadero. Además. ¿Q ué es la verdad?’ dijo bromeando Pilatos. del t). quizá. Nos acercamos a ella gorro y categorías en mano: nos preguntamos si la Verdad es una sustancia (la Verdad. y que las palabras o las oraciones son verdaderas. Sugiero que las siguientes son las formas primarias de expresión: Es verdad (decir) que el gato está sobre la alfombra. etc. ¿Cuál. Supplementarv Volume XXIV (1950) 1 Es suficientemente obvio que ‘verdad’ es un sustantivo. aunque puede ser. Reimpreso de P roceedin s o f the A ristotelian Society. decimos (o se dice que decimos) ‘Es verdad que el gato está sobre la alfombra’. un camello de una construcción lógica. posiblemente. y esto por m encionar sólo una selección de los candidatos más obvios. o ‘Es verdad decir que el gato está sobre la alfom bra’. 2. fiel3. A. Ediciones de la R evista de Occidente. Pero los filósofos deberían enfrentarse con algo más a su medida para esforzarse con ello. Ensayos filosóficos. Pues ‘verdad’ misma es un nombre abstracto. J Un parecido es verdadero a la vida. muy lejos. . de la palabra ‘verdadero’. rivales. Pero puede dudarse de sí la expresión ‘una creencia verdadera’ es en absoluto común fuera de la filosofía y de la teología. como algunos también dicen. o algún nombre genérico para aquello que en el fondo siempre estamos diciendo que ‘es verdadero’. o ciertos usos. o cree que algo q u e es verdadero es verdadero. Pero parece razonable preguntarse si no hay algún uso de ‘es verdadero’ que sea primario. y otras además. ni. La mayoría (aunque no todas) de estas expresiones. cuando otra persona ha dicho algo. Además si. 1975. que no puede pasar por el ojo ni siquiera de un gramático. Una pa/a&ra-figura puede ser verdadera. precisamente porque no es una figura. o ‘«El gato está sobre la alfombra» es verdad’. Pero primero los candidatos a) Algunos dicen que ‘la verdad es primariamente una propiedad de las creencias’. que las proposiciones o aserciones o enunciados son verdaderos. o ‘Y tan verdad’. 'veritas'. Decimos (o se dice que decimos) que las creencias son verdaderas. Este enunciado (suyo. ‘ Tomado de: John Langshaw AUSTIN. de estas expresiones ha de tomarse al pie de la letra? Responder a esto no nos llevará mucho.) es verdadero El enunciado de que el gato está sobre la alfombra es verdadero. traducción de Alfonso García Suárez. Verdadero’ un adjetivo y ‘de’ en ‘verdadero de’ una preposición. o una cualidad (algo como el color rojo. es decir. pero no verdadero d e ella. y parece claro que se dice que un hombre mantiene una creencia verdadera cuando y en el sentido de que él cree (en) algo q u e es verdadero.144 «VERDAD»* John Langshaw AUSTIN 1. por ejemplo. S. una creencia es ‘de la naturaleza de una figura’. o una relación (‘correspondencia’) 1. In vino. que las descripciones o relatos son verdaderos. ¿Q ué'es lo que decimos que es verdadero o es falso? O ¿cóm o ocurre la expresión ‘es verdadero’ en las oraciones castellanas? Las respuestas aparecen al punto abigarradas. el Cuerpo del Conocim iento). ciertamente ocurren bastante naturalm ente.

a las palabras o a la oración en cu an to usadas por una determ in ada person a en una d eterm in ad a ocasión . En filosofía. ser lo que decimos que es verdadero o falso. una proposición en este sentido no puede. el sentido crítico textual en que el ‘el’ de 1. descripciones definidas. en ningún caso. creo yo. 7‘El mismo’ no significa siempre lo mismo. etc. evento o lo que sea históricos6. Pero sus dos sentidos no están bien definidos. de los que igualmente no decimos que son verdaderos. que somos invitados a aceptar y que tienen que ser recomendado mediante argumento.). com o es más común. De hecho no tiene un significado de la manera en que una palabra ‘ordinaria’ como ‘rojo’ o ‘caballo’ tiene un significado: es un (el típico) recurso para establecer y distinguir los significados de las palabras ordinarias. lingüistas. 254 ha sido escrito dos veces. Peirce no distingue. y pergueñó una técnica (‘contar’ palabras) para decidir qué es un ‘sentido diferente’. Hablamos de ‘el enunciado de que E ’. fonetistas. Como ‘real’ es parte de nuestro aparato en palabras para fijar y ajustar la semántica d e palabras 8 Las comillas muestran que las palabras. eso no es una proposición. como es mostrado por los demostrativos (pronombres posesivos. puede también usarse en dos ocasiones o por dos personas para hacer el m ism o enunciado. que la acom pañan constantem ente en esta usanza. sin embargo. la emisión por parte de un determinado hablante o escritor de determinadas palabras (una oración) a una audiencia con referencia a una situación. etc. gramáticos. son formadas incorrectam ente. sino. pero si pensamos un poco o un mucho en esta usanza. las palabras o las oraciones se usan. c) De las palabras y de las oraciones se dice realm ente que son verdaderas. un enunciado no está en castellano o no en buen castellano. Las palabras tai como son discutidas por los filólogos. o intraducibies. Un enunciado se hace. lo que decimos es lo que el juez o el jurado dice.. es decir. 6 ‘Histórico’ no significa. o impronunciables. Sólo en el caso i) es correcto decir simplemente que la señal está . ‘proposición’ se usa a veces de un modo especial como ‘el significado o sentido de una oración o familia de oraciones’. no puede se un informe directo basado en la observación actual — si miras y me informas de que el gato está sobre la alfombra. L a m ism a oración se usa al hacer diferentes enunciados (yo digo ‘Es m ío’.. o mal pronunciadas. realmente. sostenibles y dem ás)4. aunque es un enunciado— .145 b) Las descripciones verdadera y los relatos verdaderos son simplemente variedades de enunciados verdaderos o de colecciones de enunciados verdaderos. tú dices ‘Es m ío’). Los enunciado se hacen. no son verdaderas o falsas. o interpretadas o entendidas así. 1 Predicados aplicables también a ‘argumentos’. o arcaicas. en la medida en que de ellas se dice genuinamente que son verdaderas (y no. sensatas. Podemos. Un ‘determinado’ hablante no necesita ser algún hablante definido. Una proposición legal o geométirca es algo portentoso. pero para esto la em isión debe h acerse con referencia a la misma situación o evento7. impresores. por cierto. Esto cubre dos casos posibles. Pues nunca decimos ‘El significado (o sentido) de esta oración (o de estas palabras) es verdadero’. un enunciado se hace con palabras. D e las primeras con frecuencia. o ambiguas. y el hacerlo es un evento histórico. y hay muchos más —el sentido ‘vocablo’. yo la acuñé. pero aquí ‘palabras’ y ‘oración’ se refieren. de las últimas raramente. Con todas sus 66 divisiones de los números. críticos (estilísticos o textuales). por ejemplo. pero de ‘la oración «S»’. no de ‘la oración de que S ’8. Hablamos de m i enunciado. o por lexicógrafos. Las oraciones en contextos similares son elípticas. i) en que lo que ha de discutirse es la oración. ‘Emisión’ no necesita ser una emisión pública — la audiencia puede ser el hablante mismo. Lo mismo se aplica también a las proposiciones. pero de la oración ca stella n a (si una oración es mía. el sentido del filólogo en que 'gramática' es la misma palabra que 'glamour'. no han de ser consideradas como un enunciado del emisor. se refieren (como lo hace ‘Muchas palabras verdaderas dichas en brom a’) a en u n ciad os. entre una oración y un enunciado. válidos. aunque emitidas (al escribir). 3 Peirce marcó un inicio al señalar que hay dos (o tres) sentidos diferentes de la palabra ‘palabra’. pero yo no acuño enunciados). verbos temporales. etc. ii) en que lo que ha de discutirse es un enunciado hecho en ocasión distinta de las palabras ‘citadas’. Es decir. o defectuosas. Una oración está hecha de palabras. o si les asignamos tal y cual significado. o com puestas. usualmente una generalización. que ‘L as p alab ra tomadas en este sentido. Una oración es no castellana 0 no buen castellano. o corruptas o cosas por el estilo5. com o lo son las respuestas verdaderas y cosas por el estilo. son v erd ad eras’. que no podamos hablar de enunciados futuros o posibles. o aliterativas o agram aticales. decir genuinamente ‘Sus palabras finales eran muy verdaderas’ o ‘La tercera oración de la página 5 de su discurso es totalm ente falsa’.

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Cuando digo que un enunciado es lo que es verdadero, no tengo deseo alguno de aferrarme a una palabra. ‘ A serción’, p. ej., serviría también en la mayoría de los contextos, aunque quizá sea ligeramente más amplia. Ambas palabras comparten la debilidad de ser un tanto solemnes (mucho más de lo que lo son las más generales, ‘lo que dijiste’ o ‘tus palabras’) — aunque quizá seamos generalmente un poco solemnes cuando discutimos la verdad de algo— . Pero ambas tienen el mérito de referirse claram ente al uso histórico de una oración por un emisor, y de no ser por tanto exactam ente equivalentes a ‘oración’. Pues es un error de moda el tomar com o primaria ‘(La oración) «S» es verdadera (en el lenguaje castellan o)’. Aquí la adición de las palabras ‘en el lenguaje castellano’ sirve para enfatizar el que ‘oración’ no se está usando com o equivalente a ‘enunciado’, de modo que precisamente no es lo que puede ser verdadero o falso (y, además, ‘verdadera en el lenguaje castellano' es un solecismo, presumiblemente mal modelado, y con deplorable efecto, sobre expresiones como ‘verdadera en geom etría’).

3. ¿Cuándo es un enunciado verdadero? La tentación es responder (al menos si nos limitamos a enunciados ‘d irecto s’: ‘Cuando corresponde a los hech os’. Y com o trozo de castellano normal difícilmente puede esto ser incorrecto. En realidad, debo confesar que no creo realmente que sea incorrecto en absoluto: la teoría de la verdad es una serie de perogrulladas. No obstante, puede al menos ser desorientador. Para que haya la com unicación del tipo que alcanzamos con el lenguaje, debe haber un stock de símbolos de algún tipo que un com unicador (‘el hablante’) pueda producir ‘a voluntad’ y que un com unicado ( ‘la audiencia’) pueda observar; a estos se les puede llamar las ‘palabras’, aunque, naturalmente, no necesitan ser muy parecidos a lo que normalm ente llamaríamos palabras — podrían ser banderas de señ ales, e tc .— D ebe haber tam bién algo d istinto de las palabras, para cuya com unicación se usan las palabras, a esto se le puede llamar' el ‘mundo’. No hay razón por la que el mundo no debiera incluir las palabras, en todo sentido, excepto el sentido del enunciado efectivo mismo, que en cualquier ocasión particular se está haciendo sobre el mundo. Además, el mundo debe exhibir (debemos observar) sem ejanzas y desemejanzas (no podría haber las unas sin las otras); si todo fuese o absolutam ente indiferenciable de todo lo demás o completamente diferente a todo lo demás, no habría nada que decir. Y, finalm ente (para los propósitos actuales, naturalmente, hay otras condiciones que deben satisfacerse también), debe haber dos conjuntos de convenciones:
Convenciones descriptivas que correlacionan las palabras (= oraciones) con los tipos de situación, cosa, evento, etc. que se encuentran en el mundo. Convenciones dem ostrativas que correlacionan las palabras (= enunciados) con las situaciones, etc., históricas que se encuentran en el mundo’ .

Un enunciado se dice que es verdadero cuando el estado de cosas histórico con el que está correlacionado por las convenciones demostrativas (aquel al que ‘se refiere’) es de un tipo10 con el que la oración usada al hacerlo está correlacionada por las convenciones descriptivas11.
haciendo las veces del tipo (e incluso aquí es totalmente incorrecto decir que ‘El gato está sobre la alfombra’ es el nom bre de una oración castellana —aunque posiblemente El G ato está sobre la A lfom bra podría ser el título de una novela, o un toro podría ser conocido como Catta est in m atta). Sólo en el caso ii) hay algo verdadero o falso, a saber, (no la cita sino) el enunciado hecho en las palabras citadas. 9 Ambos conjuntos de convenciones pueden incluirse juntos bajo el rótulo ‘semántica’. Pero difieren ampliamente. 10 'Es de un tipo con el que’ significa ‘es suficientemente parecido a los estados de cosas stan dard con los que’ así, para que un enunciado sea verdadero un estado de cosas debe ser parecido a otros determinados, lo cual es una relación natural, pero también su ficientem en te parecido para merecer la misma ‘descripción’, lo cual ya no es una relación puramente natural. Decir ‘Esto es rojo’ no es lo mismo que decir ‘Esto es como aquéllos’, ni siquiera que decir ‘Esto es como aquellos que fueron llamados rojos’ El que las cosas son sem ejan tes, o incluso ‘exactamente’ semejantes, yo puedo verlo literalmente, pero el que son las m ism as yo no puedo verlo literalmente —el llamarlas el mismo color involucra una convención adicional a la elección convencional del nombre que se da al color del que se dice que son. 1 1 El problema está en que las oraciones contienen palabras o recursos verbales que sirven tanto a los propósitos descriptivos como a los demostrativos (por no mencionar otros propósitos), frecuentemente a ambos a la vez. En filosofía confundimos lo descriptivo con lo demostrativo (teoría de los universales) o lo demostrativo con lo descriptivo (teoría de las mónadas)

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3a. Surgen dificultades del uso de la palabra ‘hechos’ para las situaciones, eventos, etc., históricos, y en general para el mundo. Pues ‘hecho’ se usa regularmente en conjunción con ‘que’ en las oraciones ‘El hecho es que E ’ o ‘Es un hecho que E ’ y en la expresión ‘el hecho de que E ’, todas las cuales implican que sería verdadero decir que E 12. Esto puede llevarnos a suponer que i) ‘hecho’ es sólo una expresión alternativa a ‘enunciado verdadero’. Advertimos que cuando un detective
dice ‘Fijémonos en los hechos’ no se arrastra por la alfombra, sino que procede a emitir una cadena de enunciados; hablamos incluso de ‘enunciar los hechos’; ii) para todo enunciado verdadero existe ‘uno’ y su propio hecho precisamente correspondiente — para . todo gorro la cabeza en que ajusta. Es i) lo que lleva a algunos de los errores de las teorías form alistas o de la ‘coherencia’; ii) a algunos de las teorías de la ‘correspondencia’. O suponemos que no hay nada, excepto el propio enunciado verdadero, nada a lo que él corresp ond a, o en o tro caso poblam os el mundo de D oppelgänger lingüísticos (y lo superpoblamos lujuriantem ente — todo pedazo de hecho ‘positivo’ veteado por una concentración masiva de hechos ‘negativos’., todo magro hecho detallado enriquecido con generosos hechos generales, etc.). Cuando un enunciado es verdadero, hay, por cierto, un estado de cosas que lo hace verdadero y que es toto m undo distinto del enunciado verdadero sobre él; pero igualmente por cierto, sólo podemos describir este estado de cosas con p a la b ra s (ya sean las mismas o, con suerte, d istintas). Sólo puedo describir la situación en que es verdadero decir que estoy sintiendo mareo diciendo que es una en la que estoy sintiendo mareo (o experimentando sensaciones de náu sea)13; sin embargo, entre el enunciar, por muy verdaderamente que sea, que estoy sintiendo mareo y el sentir mareo hay un gran abismo perm anente14. ‘Hecho que’ es una expresión pensada para usar en situaciones en que la distinción entre un enunciado verdadero y el estado de cosas acerca del cual es una verdad se olvida; como frecuentemente sucede con ventaja en la vida ordinaria, aunque rara vez en filosofía — ante todo al discutir la verdad, donde es precisamente nuestro com etido separar las palabras del mundo y distanciarlas de él— . El preguntar ‘¿Es el hecho de que E el enunciado verdadero de que E o aquello de lo que es verdadero?’ puede que alum bre resp u estas absurdas. Tom em os una analogía: aunque podem os preguntar sensatamente M ontam os la palabra «elefante» o el anim al?’, es un sinsentido preguntar ‘ ¿D efinim os la palabra o el anim al?’ Pues definir un elefante (suponiendo que alguna vez hagamos esto) es una descripción resumida de una operación que involucra tanto la palabra com o el animal (¿fijam os la

Una oración en cuanto normalmente diferenciada de una mera palabra o expresión se caracteriza por contener un mínimo de recursos verbales demostrativos (la ‘referencia al tiempo’ de Aristóteles); pero muchas convenciones demostrativas son no verbales (señalar, etc.), y usándolas podemos hacer un enunciado con una sola palabra que no es una ‘oración’. Así, lenguajes como el de señ ales (de tráfico, etc.) usan medios muy diferenciados para sus elementos descriptivos y demostrativos (la señal en el poste, la localización del poste). Y por muchos recursos demostrativos verbales que empleemos como auxiliares, debe siem pre haber un origen no verbal para esta coordenadas, lo cual es la clave de la emisión del enunciado. 1 2 Uso las siguientes abrev iatu ras : E para ‘el gato está sobre la alfombra’ EV para 'es verdad que el gato está sobre la alfombra’ eeq para *el enunciado de que' Tomo eeqE como mi ejemplo en.lo sucesivo y no, pongamos por caso, eeq ‘Julio César era calvo’ o eeq'todos los mulos son estériles’, porque estos últimos son capaces en sus diferentes formas de hacerlos pasarpor alto la distinción entre oración y enunciado; tenemos, aparentemente; en el primer caso una oración susceptible de ser usada para referirse a sólo una situación histórica, en el otro un enunciado sin referencia a al menos (o a cualquier particular) una. Si el espacio lo permitiese otros tipos de enunciados (existencial, general, hipotético, etc.) debería ser examinados; estos plantean problemas más de significado que de verdad, aunque no siento incomodidad con respecto a los hipotéticos 13 Si esto es lo que se quiso decir con '«Llueve» es verdadera si y sólo si llueve’, hasta ahí todo de acuerdo. 1 4 Cuesta dos hacer una verdad De aquí (obviamente) que no pueda haber ningún criterio de verdad en el sentido de algún rasgo detectabie en el enunciado mismo que revele si es verdadero o falso. De aquí, también, que un enunciado no pueda sin absurdo referirse a sí mismo.

148 imagen o el acorazado?); y así hablar de ‘el hecho de que’ es una forma resumida de hablar de un: situación que involucra tanto las palabras como el mundo15.

3b) ‘Corresponde’ también da lugar a problemas, porque comúnmente se le da un significado demasiado restringido o demasiado colorista, o uno que en este contexto no puede soportar. E único punto esencial es éste: que la correlación entre las palabras (= oraciones) y el tipo de situación, evento, etc., que ha de ser tal que cuando se hace un enunciado con estas palabras con referencia.a una situación histórica de este tipo el enunciado es entonces verdadero, es absolu ta y puramente convencional. Somos absolutamente libres de elegir cu alqu ier símbolo para describir cu alqu ier tipo de situación, en la medida en que se trata meramente de ser verdadero. En un pequeño lenguaje de un solo palo eeq nueces podría ser verdadero en exactam ente las mismas circunstancias que el enunciado en castellano de que los Liberales Nacionales son la opción del pueblo16. No hay ninguna necesidad en absoluto de que las palabras usadas al hacer un enunciado verdadero ‘reflejen’ en forma alguna, por muy indirecta que sea, cualquier rasgo que sea de la situación o evento; un enunciado no necesita más, a fin de ser verdadero, reproducir la ‘multiplicidad’, digamos, o la ‘estructura’ o ‘form a’ de la realidad, que una palabra necesita ser onomatopéyica o una escritura pictográfica. Suponer que lo necesita, es caer una vez más en el error de leer en el mundo los rasgos del lenguaje. Cuanto más rudimentario es un lenguaje, más tenderá, muy a menudo, a tener una ‘simple’ palabra para un tipo de situación altamente ‘com plejo’; esto tiene desventajas tales como que el lenguaje se vuelve dificultoso de aprender y es incapaz de tratar con situaciones que son no standard, imprevistas, para las cuales puede que no haya justam ente ninguna palabra Cuando vamos a ultramar equipados sólo con un libro de frases, puede que consumamos largas horas aprendiendo de memoria
Kasi-enkontraa-moohair-day limpiay thaa, Mee-voloontad estaa-tortheeda (rota), etc., aunque encarados con la situación en que hemos llegado al ‘Yes, very w ell’, nos encontramos totalm ente incapaces de decirlo así. Las características de un lenguaje más desarrollado (articulación, morfología, sintaxis, abstracciones, etc.) no hacen sus enunciados más capaces de ser algo más verdaderos, los hacen más adaptables, más aprendibles, más exhaustivos, más precisos, etc.; y estos fines pueden sin duda proseguirse haciendo que el lenguaje (mención hecha de la naturaleza del medio) ‘refleje’ de formas convencionales rasgos descubiertos en el mundo. Aún cuando un lenguaje ‘refleja’ tales rasgos muy de cerca (¿y lo hace alguna vez?), la verdad de los enunciados sigue siendo un asunto, como lo era con los lenguajes más rudimentarios, que dependen de que las palabras usadas sean las con v en cion alm en te eleg id as para situaciones del tipo al que pertenece la referida. Una figura, una copia, una réplica, una fotografía — éstas n unca son verdaderas en la medida en que son reproducciones, producidas por medios naturales o m ecánicos— ; una reproducción puede ser cuidadosa o fiel (verdadera a l original) com o lo puede ser un disco de gramófono o una transcripción, pero no verdadera (de) algo puede ser infalible o infiable, pero sólo un signo (artificial) p ara algo17 puede ser correcto o incorrecto18. Hay muchos casos interm edios entre un relato verdadero y una figura fiel, tal com o aquí se contrastan de un modo un tanto forzado, y es del estudio de éstos (un largo asunto) del que podemos obtener la visión más clara del contraste. Por ejemplo, mapas; éstos pueden llamarse figuras, aunque son figuras extrem ad am ente con v en cio n alizad as. Si un mapa puede ser claro o detallado o
15 ‘Es verdad que E’ y ‘Es un hecho que E ’ son aplicables en las mismas circunstancias; el gorro ajusta cuando hay una cabeza en la que ajusta. Otras palabras pueden cumplir el mismo rol que ‘hecho’; decimos, por ejemplo, ‘La situación es que E’. 16 Podríamos usar ‘nueces’ incluso como una palabra en el código; pero un código, como una transformación del lenguaje, se distingue de un lenguaje y una palabra en código despachada no es (llamada) ‘verdadera’. 1 7 Sólo con violencia al castellano podemos señalar la distinción del inglés entre ‘a (natural) sign o f something’ y 'an (artificial) sign fo r something’. (N. del t.) Bcrkeley confunde estos dos. No habrá libros en los riachuelos fluyentes hasta el inicio de la hidrosemántica. 18 Berkeley confunde estos dos No habrá libros en los riachuelos fluyentes hasta el inicio de la hidrosemántica.

149 desorientador, com o un enunciado, ¿por qué no puede ser verdadero o exagerado? ¿Cómo difieren los ‘símbolos’ usados en la factura de mapas de los usados en la factura de enunciados? Por otro lado, si un m osaico no es un mapa, ¿por qué no lo es? ¿Y cuándo un mapa se convierte en un diagrama? Estas son las preguntas realm ente iluminadoras. 4. Algunos han dicho que Decir que una aserción es verdadera no es hacer en absoluto ninguna aserción ulterior. En todas las oraciones de la forma ‘p es verdadera’, la expresión ‘es verdadera’ es lógicamente superflua. Decir que una proposición es verdadera es justamente aseverarla, y decir que es falsa es justamente aseverar su contradictoria. Pero erróneamente. EeqE (excepto en casos paradójicos de manufactura forzada y dudosa) se refiere al mundo o a cualquier parte de él, excluyendo a eeqE, i e. A sí mismo19. EeqEV se refiere al mundo o a cualquier parte de él, in clu yendo a eeqE, aunque una vez más excluyéndose a sí mismo, i. e. a ee EV. Es decir, eeqEV se refiere a algo a lo que eeqE no puede referirse. EeqEV no incluye, ciertamente, ningún enunciado referente al mundo con exclusión de eeqE que no esté ya incluido en eeqE — es más, parece dudoso que incluya el enunciado sobre el mundo con exclusión de eeqE que se hace cuando enunciamos que E— . (S i enuncio que eeqE es verdadero, ¿deberíam os realm ente aceptar que he enunciado que E? Sólo ‘por implicación’) 20. Pero todo esto no viene en modo alguno a mostrar que eeqEV no sea un enunciado diferente de eeqE Si el señor Q escribe en la tabla de avisos ‘El señor W es un ladrón’, entonces se celebra una vista para decidir si el enunciado hecho público por el señor Q de que el señor W es un ladrón es un libelo: resultado ‘El enunciado del señor Q era verdadero (en sustancia y de h ech o)’. Como consecuencia se celebra una segunda vista, para decidir si el señor W es un ladrón, en la que el enunciado del señor Q ya no está bajo consideración: veredicto ‘El señor W es un ladrón’. Es una ardua tarea celebrar una segunda vista; ¿por qué se hace si el veredicto es el mismo que el resultado previo?21. Lo que se siente es que la evidencia considerada para llegar a un veredicto es la misma que la considerada para llegar a otro. Esto no es estrictam ente correcto. Es casi más correcto que siempre que eeqE es verdadero entonces eeqEV es tam bién verdadero y conversamente, y que siempre que eeqE es falso eeqEV es también falso y conversamente22. Y se defiende el que las palabras ‘es verdadero’ son lógicam ente superfluas porque se cree que generalmente si cualesquiera dos enunciados son siempre verdaderos juntos y siempre falsos juntos entonces deben significar lo mismo. Ahora bien, puede dudarse de que éste sea un punto de vista sensato; pero incluso si lo es, ¿por qué no habría de fallar en él caso de una expresión tan obviamente ‘peculiar’ como ‘es verdadero’? En filosofía surgen notoriamente errores de pensar que lo que vale para palabras ‘ordinarias’ com o ‘ro jo ’ o ‘gruñe’ debe también valer para palabras extraordinarias com o ‘real’ o ‘ex iste ’. Pero el que ‘verdadero’ es precisamente otra palabra así de extraordinaria es obvio23. Hay algo peculiar en el ‘hecho’ que es descrito por eeqEV, algo que puede hacernos titubear en cuanto a llamarlo un ‘hecho’; a saber, que la relación entre eeqE y el mundo que eeqEV afirma que se da es una relación pu ram ente con v en cion al (una que ‘el pensar hace así’). Pues somos conscientes
1 9 Un enunciado puede referirse a ‘sí mismo’ en el sentido, por ejemplo, de la oración usada o la oración emitida al hacerlo (‘enunciado’ no está exento de toda ambigüedad). I’ero resulta una paradoja si un enunciado pretende referirse a sí mismo en un sentido más fuerte, pretende, es decir, enunciar que él mismos es verdadero, o enunciar a qué se refiere él mismo ('Este enunciado es sobre Catón’). 20 Y 'por implicación’ eeqE asevera algo sobre el hacer un enunciado que eeqE ciertamente no asevera. 2 1 Esto no es totalmente justo: hay muchas razones legales y personales para celebrar dos vistas —lo cual, sin embargo, no afecta al punto de que el asunto tratado no es el mismo. 22 No en teram en te correcto, porque eeqEV sólo está en su lugar cuando eeqE se concibe como hecho y ha sido verificado 21 Unum, verum. bonum —las viejas favoritas merecen su celebridad. Hay algo extraño en cada una de ellas. La teología teorética es una forma de onomatolatría.

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de que esta relación es una que podríamos alterar a voluntad, mientras que gustamos de restringir la palabra ‘hecho’ a los hechos firm es, hechos que son naturales e inalterables, o en cualquier caso no alterables a voluntad. Así, para tomar un caso análogo, puede que no nos guste llamar un hecho a el que la palabra elefante significa lo que significa, aunque podemos ser inducidos a llamarlo un hecho (blando) —y aunque, naturalmente, no sentimos ningún titubeo en cuanto a llamar un hecho a el que los hablantes castellanos contem poráneos usen la palabra como la usan. Un punto importante en torno a esta opinión es que confunde la falsedad con la negación; pues, según ella, es la misma cosa decir ‘El no está en casa’ que decir ‘Es falso que él esté en casa’. (Pero ¿qué pasa si nadie ha dicho que él está en casa? ¿Q ué pasa si él yace muerto en el piso de arriba?). Muchísimos filósofos sostienen, cuando están preocupados por explicar la negación, que una negación es justam ente una afirmación de segundo orden (al efecto de que una determinada afirmación de primer orden es falsa), aunque, cuando están preocupados por explicar la falsedad, sostienen que aseverar que un enunciado es falso es justam ente aseverar su negación (contradictorio). Es imposible ocuparse de una cuestión tan fundamental aquí24. Perm ítasem e afirmar lo siguiente meramente. Afirmación y negación están exactam ente a un nivel, en el sentido de que no puede existir ningún lenguaje que no contenga convenciones para ambos y que ambos se refieren al mundo de manera igualmente directa, no a enunciados sobre el mundo; mientras que puede muy bien existir un lenguaje sin ningún recurso que haga las veces de ‘verdadero’ y ‘falso’. Cualquier teoría satisfactoria de la verdad debe ser capaz de habérselas igualmente con la falsedad23; pero sólo puede sostener que ‘es falsa’, es lógicam ente superflua com etiendo esta confusión fundamental.

5. Hay otra forma de llegar a ver que la expresión ‘es verdadera’ no es lógicamente superflua, y de apreciar qué tipo de enunciado es decir que un determinado enunciado es verdadero. Hay muchos otros adjetivos que están en la misma clase que ‘verdadero’ y ‘falso’, que tratan, es decir, de las relaciones entre las palabras (en cuanto emitidas con referencia a una situación histórica) y el mundo, y que, sin embargo, nadie despacharía como lógicamente superfluas. Decimos, por ejemplo, que un determinado enunciado es exagerado, o vago o árido, una descripción un tanto tosca o desoríentadora, o no muy buena, un relato más bien general o demasiado conciso. En casos como éstos es inútil insistir en decidir en términos simples si el enunciado es ‘verdadero o falso’. ¿Es verdadero o falso que Belfast está al norte de Londres? ¿Que la galaxia es de la forma de un huevo frito? ¿Que Beethoven era un alcohólico? ¿Q ue Wellington ganó la batalla de Waterloo? Hay diversos grados y dim ension es de éxito al hacer enunciados: los enunciados se ajustan a los hechos siempre más o menos laxamente,
21 Los siguientes dos conjuntos de axiomas lógicos son, como Aristóteles (aunque no sus sucesores) lo hace, enteramente distintos: a) Ningún enunciado puede ser a la vez verdadero y falso Ningún enunciado puede ser ni verdadero ni falso. b) De dos enunciados contradictorios Ambos no pueden ser verdaderos Ambos no pueden ser falsos. El segundo conjunto exige una definición de contradictorios, y se une usualmente con un postulado inconsciente de que para todo enunciado hay uno y sólo otro enunciado tal que el par son contradictorios. Es dudoso hasta qué punto cualquier lenguaje contenga o deba contener contradictorios, sea como fueren definidos, tales que satisfagan tanto este postulado como el conjunto de axiomas b). Las llamadas ‘paradojas lógicas’ (difícilmente una clase genuina) que conciernen a 'verdadero y ‘falso’ no deben reducirse a casos de contradicción, del mismo modo que ‘E pero yo no lo creo’ no lo es. Un enunciado al efecto de que es él mismo verdadero es a todo punto tan absurdo como una al efecto de que es él mismo falso í tay otros tipos de oración que pecan contra las condiciones fundamentales de toda comunicación de formas distin tas de la forma en que ‘Esto es rojo y no es rojo’ peca —por ejemplo, ‘Esto (yo) no existe (existo)’, o igualmente absurda ‘Esto existe (yo existo)’. Hay más de un pecado mortal; y no está el camino para la salvación en una jerarquía 25 Ser falso es (no, por cierto, corresponder a un no hecho, sino) corresponder incorrectamente a un hecho. Algunos no han visto cómo, entonces, dado que el enunciado que es falso no describe el hecho al que corresponde incorrectamente (sino que lo describe incorrectamente), sabemos con qué hecho compararlo; esto se debió a que concibieron todas las convenciones lingüísticas como descriptivas —pero son las convenciones demostrativas las que fijan cuál es la situación a la que el enunciado se refiere. Ningún enunciado puede enunciar a qué se refiere él mismo.

no logramos avanzar. etc. 6. a pesar deque no logran apreciar el trillado pero central punto de que la verdad es un asunto de la relación entre palabras y mundo. con la amplia clase de casos en que un enunciado no es tanto falso (o verdadero) como fuera de lugar. ‘inadvertidamente’. ¿es verdadero o falso que el perro ronda la vaca?26. “ Aquí hay mucho sentido en las teorías de la verdad como ‘coherencia’ (y pragmatistas). Lo que puede que alcance resultados máximos en una prueba general de conocim iento puede que en otras circunstancias obtenga un simple aprobado. aunque los filósofos y los gramáticos puedan tener que llegar a hacerlo (o mejor. las cosas se vuelven más fáciles. más persuasiva y más extendida de la falacia descriptiva. preguntas. etc. mientras que el último debe significar que dijiste ‘Yo prometo’. Los teóricos de la ‘correspondencia’ también a menudo hablan como alguien que sostuviese que todo mapa es exacto o inexacto. mientras que para el primero. además. E incluso el más apto de los lenguajes puede que no ‘funcione’ en una situación anormal o que no logre habérselas. como órdenes. que la exactitud es una sencilla y la única virtud de un mapa. y a pesar de su obstinado Gleichsschallung de todas las variedades de fallo enunciativo bajo el solo rótulo de parcialmente verdadero' (en adelante incorrectamente igualado con 'parte de la verdad’). del mismo modo que nos obsesionamos con la ‘libertad’ cuando discutimos la conducta.). pero tan pronto nos volvemos en cambio a los demás numerosos adverbios usados en la misma conexión (accidentalm ente'. No es sencillam ente el cometido de tales emisiones el ‘corresponder a los hechos’ (e incluso los enunciados genuinos tienen otros cometidos además del de corresponder de este m odo). ¿Q ué pasa. sobre la base de su forma gramatical. ni susceptibles de ser verdaderas o falsas. o habérselas de un modo razonablemente simple.) no son de hecho descriptivas. ¿Cuándo un enunciado no es un enunciado? Cuando es una fórmula de un cálculo. del t. pongamos por caso. fue sólo en la medida en que la naturaleza real de las fórmulas aritm éticas. una vez que una m áscara ha sido desenmascarada. ‘involuntariamente’. Al igual que la libertad. usamos el verbo más amplio ‘decir’. que toda provincia no puede tener más que un mapa exacto. Es una cuestión de decisión hasta qué punto continuaríam os llamando ‘enunciados’ a tales máscaras. y cuán ampliamente estaríamos dispuestos a extender los usos de ‘verdadero’ y ‘falso’ en ‘diferentes sentid os’. cuando es una emisión realizatoria27. y llegamos a ver que no se requiere ninguna inferencia concluyente de la forma lErgo. Diferenciamos entre ‘D ijiste que prom etías’ y ‘Enunciaste que prometías’: el primero puede significar que dijiste ‘Yo prometo’. Además. toda la verdad y nada más que la verdad sobre. el último. es algo que es verdadero o falso.) . hay una diferencia entre 'D ices que éste es (llamas a éste) un buen cuadro’ y ‘Enuncias que éste es un buen cuadro’. cuando es un ju icio de valor. in ad ecu ad o (‘Todos los indicios de pan’ dicho cuando el pan está ante nosotros)? Nos obsesionam os con la ‘verdad’ cuando discutim os enunciados. en que decimos que ‘enunciaste’. con descubrimientos novedosos. En la vida ordinaria no llamaríamos en absoluto enunciados a la mayoría de ellas. cuando es parte de una obra de ficción — hay muchas respuestas sugeridas de este tipo— . El principio de Lógica de que ‘Toda proposición debe ser verdadera o falsa’ ha operado demasiado como la forma más simple. fue hecho libremente (o no librem ente)’. cuando es una definición. Recientem ente ha llegado a com prenderse que m uchas em isiones que han sido tomadas por enunciados (meramente porque no deben clasificarse. Similarmente. No solamente es seco suponer que un enunciado en su totalidad pretende ser ‘verdadero’. tal como es hecho cuando la cosa n cuestión está actualm ente a observación. sino que puede además ponerse en duda el que todo ‘enunciado’ pretenda ser verdadero. 27performatory utterance (N. la batalla de Waterloo o la P rim a v era ). M ientras pensamos que lo que siempre y solamente tiene que decidirse es si una determinada acción fue hecha libremente. las han am ontonado a todas juntas bajo el térm ino artificial ‘proposición’). que no es verdadero falso. B ajo su influencia los filósofos han interpretado forzadamente todas las ‘proposiciones’ sobre el modelo del enunciado de que una determinada cosa es roja. Mi propia sen sación es que es m ejor. etc. que un mapa a escala mayor o mostrando diferentes rasgos debe ser un mapa de una provincia diferente. la verdad es ün m inim um neto o un ideal ilusorio (la verdad. n o llamarla un enunciado y no decir que es verdadera o falsa.151 j de diferentes formas en diferentes ocasiones para diferentes intentos y propósitos.

Del mismo modo. podemos desear hablar de estados de cosas que no han sido observados o no están actualm ente bajo observación (el futuro. más allá de la aserción de que E. aunque ¿siempre fueron llamados así?). ¿qué otra cosa es? 2* Aunque no es todavía adecuado llamarlo uno u otro por la misma razón. Pero hay también otro tipo de caso en que las palabras son palabras d escriptivas y la ‘p ro p osició n ’ tien e un cierto modo que corresponder a los hechos. En la condición humana. de que E—. que no es hecha por la emisión estrictamente 1 ejecutoria ‘ A cepto tu enunciado’. pero. según la ocasión. ya no nos sentim os tentados a llamarlos ‘verdaderos’ o a discutir sobre su verdad o falsedad. No es nuestro cometido aquí discutir la probabilidad. Estará claro que y por qué no acepto la primera parte de esto. pero esto no basta para mostrar lo que él quiere — que ‘es verdadero’ no se usa para hablar de en u n ciad os (que en su artículo él no distingue claramente de oraciones). p. o de los axiom as geom étricos perm aneció no reconocida. él refuerza la concepción de la ‘superfluidad lógica’ hasta tal punto que admite que decir que EV no es hacer ninguna ulterior aserción en absoluto. confirmar eeqE o garantizarlo o cosas parecidas. un tanto aburrida. y enunciados similares diseñados para ser verdaderos ] tienen que hacerlo. es inadecuado. ¿por qué la expresión ‘es verdadero’ no habría de ser nuestro modo de describirla? Y si no lo es. Esta emisión es totalm ente diferente de eeqE — no es en absoluto un enunciado (no es verdadera o falsa. hacerse responder al tratamiento del señor Strawson. creo yo conversamente. Además. pero es también y al mismo j tiempo hacer un enunciado que es verdadero o falso. ] aceptar tu enunciado. etc. y son en esa medida incompatibles. y. sino que ‘m iro a ver’ si tu enunciado es verdadero?— . pero esto no puede demostrar que decir que EV no j sea también y al mismo tiempo hacer una aserción sobre eeqE. pero no precisam ente del modo en que ‘Esto es rojo’. pero él está en desacuerdo con ella en la medida en que cree que decir que EV es hacer algo más que justamente aseverar que E — es concretamente confirm ar o garantizar (o algo por el estilo) la aserción. y se pensó que proporcionaban inform ación sobre el mundo como fue razonable llamarlos ‘verdaderos’ (y quizá . reforzando esto con una hipóteiss ingeniosa respecto a cómo puede tener significado llegar a confundirse con la verdad.incluso ‘enunciados’. pero es también hacer una aserción. no se puede mentir o decir la verdad sobre el futuro 25 Compárese las extrañas conductas de ‘fue’ y ‘será’ cuando se unen a ‘verdadero’ y ‘probable’. No veo cómo este caso crítico. aunque insatisfactoria. para el uso en la cual está diseñado el lenguaje. Eeq es probable que E está fuera de lugar. la situación en que discutimos si y enunciamos que eeqE es verdadero es diferente de la situación en que discutimos si es p robable que E. e j.). Decir que te creo ‘es’. entre palabras y mundo que ha sido discutida aquí ocurre genuinamente. análogo al cual nada ocurre en el caso de las emisiones ejecutorias.152 pongamos por caso.— . y según la todopoderosa ocasión lingüística. decir que eres un cornudo puede ser insultante. Él rechaza la explicación ‘semántica’ de la verdad sobre la base perfectamente correcta de que la expresión ‘es verdadera’ no se usa al hablar de oraciones. además. una vez que su naturaleza ha sido reconocida. podría . El señor Strawson. es compatible con ‘El gato puede que n o esté sobre la alfombra’)— . En un reciente artículo cn A n alysis el señor Strawson ha propuesto una concepción de la verdad que estará claro que yo no acepto. necesitamos sólo decir ‘El gato p u ed e qu e esté sobre la alfombra'. Í . Y aunque p od em os enunciar algo ‘como un hecho’ (cuyo enunciado será entonces verdadero o falso)28 no necesitamos hacerlo así. pero ¿qué pasa con la segunda parte? j Estoy de acuerdo en que decir que EV ‘es’ muy a menudo. hecha o tomada como ya hecha. parece confinarse al caso en que yo digo ‘Tu enunciado es verdadero’ o algo semejante — pero ¿qué pasa con el caso en que tú enuncias que E y yo no digo nada. pero vale la pena observar que las expresiones ‘Es verdad que’ y ‘Es probable que’ están en la misma línea de cometido29. Es común el que enunciados perfectamente ordinarios tengan un 1 ‘aspecto’ realizatorio. 7. en la situación en que podemos hacer eeqEV. Un punto final: si se admite (si) que la relación. En los casos hasta ahora considerados el modelo ‘Esto es ro jo’ falla porque los ‘enunciados’ I asimilados a él no son en absoluto de una naturaleza que corresponda a los hechos — las palabras no son palabras descriptivas.

es absoluta y puramente convencional”. en R evista d e O ccidente. Traducción de Juan Ramón Capella Altaya. L.: P alabras y acciones. QUINE . 4. How To Do Things with Words. Austin J. Cómo h acer co sa s con palabra s. ed. 1971). R. Época. Esp. E. Barcelona.153 Comprensión y discusión 1. 1996. Barcelona. . Klemke. R GUERRA MART1NIERI.A J. a saber: 'convenciones descriptivas’ y ‘convenciones demostrativas’. Barcelona. Warnock ___________. HILL.1960. CHISHOLM . E ssays on B ertrand R u sselll 970. El logicism o en B ertrand Russell: E sbozo d e sus con secu en cias filosóficas. 1991. Bertrand R u ssell’s Philosophy o f L ogical Atomism. Indague y precise las distintas convenciones que reconoce Austin para que un enunciado se diga que es verdadero. 1972. en esta medida la discusión en tom o a los adjetivos ‘verdadero’ y ‘falso’ confunde. in tente delim itar y p on er en relación los asu n tos en cu estión : ‘verdad’ y ‘co n v en cio n a lid a d ’. A la luz d e la exposición d e Austin. Fr3ge a n d R ussell: The Roots o f Twentieth-Century P hilosophy. Fundam entos d e F ilosofía. 1971. Aguilar. R JAGES. C.A. evento. A. R J. AUSTIN. 2“. 1962. en Harvard. CLACK. agosto / septiembre 1971. reconstruido a base de notas manuscritas preparadas para clases por G. C iencia y filo so fía . 1962. en P hilosophy. J. 25. w. Ediciones Orbis. etc. ed J. J. Sense an d Sen sibilia. el enunciado es entonces verdadero. A. Bibliografía complementaria I. Urmson (trad.. 1983. W. T he D evelopm ent o f Bertrand R u ssell’s P hilosophy. O. Estudios sobre e t lenguaje en Bertrand R ussell B RUSSELL. J Warnock. 1955]. Estudios sobre e! lenguaje en John L. E nsayos filosóficos. E l con ocim ien to hum an o. 1961. según sus propias palabras: “que la correlación entre las palabras (= oraciones) y el tipo de situación. ed. C onform e a lo anterior. AYER et all. N° 101102. Austin afirma que la expresión: ‘es verdadera’. STRAWSON et all. Plaza & Janes. A C ollection o f C ritical Essays. pese a que no existe en el lenguaje otra convención que nos permita entablar la discusión sobre la verdad. ¿qué tipo de distin cion es d eb erían llevarse a c a b o entre los adjetivos 'verdadero’ y 'falso’ a fin d e elu dir la con tradicción entre en u n ciad os? 2.R. ha de ser tal que cuando se hace un enunciado con estas palabras con referencia a una situación histórica de este tipo. A. Russell an d Moore: T he A n alitical Heritage. Bertrand R u ssell’s P hilosophy. Austin denuncia el tipo de problemas a los que da lugar la expresión: ‘corresponde’. 1972. QUINE . O. v O. II. 3. v. Urmson y G. George Nakhnikian. «artículos sobre Bertrand Russell». «Artículos sobre Bertrand Russell».1-50. D. 1969. W . O. MUGUERZA et all.]. ed. L. Word an d O bject in Husserl. Bertrand R u ssell’s P hiulosophy og Language.W . ___________. O. C. PATTERSON. P hilosophical Papers. John Austin asume que de por sí la pregunta ‘¿qué es la verdad’? plantea un tipo de redundancia similar al de la doble negación. LEJEWSK1 et all. S. 1962 [The William James Lectures. no es ni lógica ni necesariamente superflua Exponga y discuta la argum entación q u e ad elan ta Austin a este respecto. ___ . ___________. SELLARS et all. J.P. 1974. QUINTON C. D. 1961. PARÍS . 1 9 9 3 . ed. Pears. proponiendo a cambio. P. ___________. DEAÑO . 1974. AYF.

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M eléndez A cuña 169 Investigaciones F ilosóficas [Extractos § 1-45] L u d w ig W it t g e n s t e in Comprensión y discusión Bibliografía complementaria 181 193 193 .UNIDAD N° 5 — Ludwig Wittgenstein — Ludwig Wittgenstein «Las dos filosofías de Wittgenstein» B ryan 156 158 M a cee .D avid P ears «Verdad com o correspondencia en el T racíatu s » [Extracto de Verdad. sin fu n d am en tos J R aúi.

Además de las obras citadas. Aunque de temperamento irritable. ya que un hecho atómico está formado justamente por «cosas» o «entidades» nornbrables mediante nombres. Para él. de modo que hay. el mundo es la totalidad de los hechos atómicos y no de las cosas. en un ambiente rico en estímulos culturales y artísticos. sino una actividad. allí le sorprendió el estallido de la Primera Guerra Mundial y Wittgenstein se alistó como artillero en el ejército austro-húngaro. sino también la aeronáutica. y su finalidad es aclarar las proposiciones. que fue apuntando en una serie de cuadernos. adjetivos demostrativos. la filosofía no es un saber. La segunda etapa queda definidapor su obra Investigaciones filosóficas. Según «el primer Wittgenstein». donde. cuando cayó prisionero de los italianos. de modo que. que centra su reflexión en el estudio del lenguaje como único modo de resolverlos problemas filosóficos. tenía el manuscrito de su TYatado lógico-filosófico prácticamente terminado. de Russell. conocidas con el nombre de Cuadernos azul y marrón (1958). entre ellos). sus intereses pasaron de la aeronáutica y aerodinámica a los problemas de la fundamentación de las matemáticas y. a instancias de Russell. la filosofía se circunscribe a un análisis del lenguaje. Wittgenstein estaba dotado de una gran sensibilidad artística y musical y sus intereses abarcaban no sólo la filosofía y las matemáticas. después de leer los Principies of Mathematics. Tras repartir buena parte de la sustanciosa herencia paterna entre sus hermanas y un grupo de artistas e intelectuales (Rainer M aria Rilke. la arquitectura y la escultura. A partir de 1912 siguió estudios en Cambridge bajo la dirección de Bertrand Russell y empezó a ocuparse intensivamente de la investigación filosófica. Ludwig creció junto a sus siete hermanos. eran huéspedes habituales de la familia. Esta obra fue publicada en 1921 en alemán y. La primera viene marcada por la publicación del Tractatus logico-philosophicus (19211922). En este último año. Brahms y Mahler. Wittgenstein escribió: Observaciones filosóficas sobre los principios de las matemáticas (1956) y las notas a las Investigaciones. Wittgenstein volvió a sus intereses filosóficos y decidió reanudar sus estudios en Cambridge. «cuadro» o «pintura» de los segundos. pronombres personajes. por ejemplo. hijo de un próspero industrial del acero. de la realidad. cargo que ocupó hasta 1947. y prefería vivir en ■ soledad. por lo tanto. Wittgenstein empezó estudios de ingeniería en la universidad de Berlín y los continuó en M anchester. Aunque gozó del reconocimiento y amistad de los. un año más tarde.156 LUDWIG WITTGENSTEIN como enfermero voluntario durante la Segunda Guerra Mundial. en versión bilingüe inglés-alemán con el título latino de Tractatus logico-philosophicus. Esto no'le impidió seguir con sus reflexiones filosóficas. dedicándose a la investigación aeronáutica durante varios años. la ciencia y la filosofía. al final de la guerra. a la lógica y a la filosofía. en el que trata de dar una salida a los problemas no resueltos del positivismo clásico respecto a las matemáticas. las proposiciones atómicas y los hechos atómisos son isoórficos. En el pensam iento de W ittgenstein pueden distinguirse dos etapas. En la casa paterna. nervioso y depresivo. Las proposiciomes atómicas que no representan hechos Ludwig Wittgenstein nació en Viena en 1889.. Pero. así. de ahí. el lenguaje se convierte. o especie de mapa. Para poder concentrarse mejor en sus estudios. con excepción de un breve período en que ejerció . publicada postumamente en 1953. etc. se fue a vivir en soledad a Noruega. W ittgenstein fue un hombre de una personalidad fascinante. por el trabajo y por la idea de la muerte. que vivió atormentado por su exigencia de autenticidad. fue nombrado catedrático el año 1937. Este libro da origen a la corriente denominada filosofía analítica. sintió a menudo la necesidad de aislarse de la gente y de vivir en completa soledad. Las proposiciones atómicas «representan» hechos atómicos en el sentido de que las primeras son una representación. primero como maestro de escuela en Austria y después como jardinero en un convento de Viena entre los años 1920 y 1929. no se sentía a gusto dentro del mundo académico. una relación de las cosas con las palabras. así. Difícil para la convivencia social y con escasa estima por la bondad y cualidades del ser humano. Wittgenstein llevó una vida austera y retirada. en un mapa. una combinación de palabras es una proposición atómica. filósofos más importantes de su tiempo. Como una combinación de «cosas» es un hecho atómico.

. el lenguaje funciona en sus usos. Se han subrayado por ello lo que podríam os llam ar elem entos «analíticos» en Wittgenstein. ej. El «último Wittgenstein» encontró pronto el lYaclatus sumamente insatisfactorio. Por otro lado.157 atómicos carecen de significación. etc. constituyen las llamadas «funciones de verdad». En los últimos años de su vida redactó las Investigaciones filosóficas. independientemente de si se admite o no una «división» de este pensamiento en «fases». hay que abrir los ojos para ver y descubrir cómo funciona. pero estos usos son múltiples. Ello es excesivo. y éstos son «formas de vida». por ampliamente que se conciba ésta. Ahora bien. porque el positivismo lógico tiene otras fuentes además de W ittgenstein. No hay nada «oculto» en «el lenguaje». Wittgenstein murió de cáncer en Cambridge el año 1951. Pero no hay duda que la influencia de Wittgenstein ha sido considerable sobre estas dos tendencias. La mayor parte de las interpretaciones del pensamiento de Wittgenstein. La filosofía tiene ahora una misión distinta —aunque también de naturaleza «aclaradora»— : debe ayudarnos a rehuir “el embrujamiento de nuestra inteligencia mediante el lenguaje”. «el último Wittgenstein» ha sido «el padre de la (mal llamada 'filosofía lingüística’». Lo que llamamos «lenguaje» son «juegos de lenguaje». Wittgenstein escribe que “los límites de mi lenguaje significan los límites del mundo” — una tesis a la que se ha acusado con frecuencia de conducir a un solipsismo lingüístico— . en vez de ilusionarnos sobre él tratando de descubrirle una esencia. A G. especialmente tal como ha sido desarrollada y practicada por el «grupo de Oxford». para preguntar. E. pues. se ha reconocido muchas veces la «singularidad» de Wittgenstein y la dificultad de en cajarlo dentro de la filosofía analítica. sino lenguajes. para indignarse. para consolar. por supuesto. En cuanto a las combinaciones de proposiciones atómicas. cuando menos como un «modelo» . que serían publicadas postumamente en 1953. se fundan en el papel que Wittgenstein ha representado en dos momentos importantes en la historia de la filosofía analítica. Pero sólo podremos lograrlo cuando veamos claramente «el lenguaje». pero hay muchos otros. Se ha considerado a veces que así como el «primer Wittgenstein» fue «el padre del positivismo lógico». centrados uno en la noción de lenguaje ideal y otro en la noción de lenguajes corrientes y juegos de lenguaje. no hay propiamente el lenguaje. una función del lenguaje como no hay una función de una caja de herramientas. variados. Uno de los muchos juegos de lenguaje sirve para describir. Moore. Nacionalizado inglés en 1938. especialmente. No hay. y la «filosofía lingüística» debe sus «modos de pensar» a otros autores además de Wittgenstein —p.su primera «fase». en. destacándose la importancia de Frege y Russell en la form ación de su pensam iento.

Barcelona. más influencia sobre la filosofía de postguerra que ningún otro libro. quien más tarde escribió: “Tratar de conocer a Wittgenstein fue una de las aventuras intelectuales más excitantes de mi vida”. M agee realizó para la televisión británica la serie de entrevistas Los hom bres detrás d e las ideas. In vestigacion es filo só fica s. de manera prácticam ente definitiva. Lo que sobrevino luego no fue. 1974 Bucholz. com o había de esperarse. Tutor de Filosofía en el Church College de Oxford: Autor de un libro dedicado al filósofo vienes. los problemas de la filosofía.158 «LAS DOS FILOSOFÍAS DE WITTGENSTEIN»* Bryan Magee y David P ears** B ryan M agee: Durante los tres años comprendidos entre 1908-1911. Tenemos lo que me parece un fenómeno único: un filósofo genial que produjo dos filosofías diferentes en el curso de su vida. Diciembre. que abandonara la m etafísica de Schopenhauer por la lógica de Frege y Russell. Irónicam ente en el «Prefacio» del Tractatus decía que la única razón verdadera por la cual nos planteamos problemas filosóficos es porque no entendemos la lógica de nuestro lenguaje. 1973] y The fa lse Prison.] (Claredon Press. sob re el positivism o ló g ico que tuvo su apogeo en tre las dos guerras m undiales. Fue lo que hizo su libro Tractatus logico-philosophicus (1 9 2 2 ). esta confianza estaba mal fundada. que reúne diálogos con un grupo de pensadores de primer orden en el mundo de lengua inglesa . Habiéndose interesado en los fundamentos de las m atem áticas que estaba usando. Investigador Decano Honorario de H istoria de las Ideas en el King College. aprovechando un encuentro con G ottlob Frege. E In vestigacion es filosó fica s tuvo. Russell. El libro más importante. el joven Ludwig Wittgenstein. El Tractatus fue el texto que más influyó en el Circulo de Viena y. como les ha sucedido a muchos hombres de genio. estu d ian te au stríaco de in g en iería. cada una de las cuales dominó a una generación. en general. El libro eje rció un trem endo efecto sobre él. Bogotá. Con el curso de los años. 1970) [versión castellana Grijalbo. Antes de los veinte años. «Las dos filosofías de Wittgenstein». 1987) Bryan Magee. W ittgenstein había leído a Schopenhauer cayendo bajo su hechizo. sino que se produjo lo más inimaginable: una unión de ambas. New York. " David Pears. Sus escritos en este segundo período son voluminosos. De sus trabajos dedicados a W ittgenstein cabe destacar Ludwig Wittgenstein (The Viking Press. leyó L os prin cipios d e las m a tem ática s (The P rincipies o f M athcm atics) de Bertrand Russell. Finalmente. pero casi ninguno de ellos fue publicado antes de su muerte en 1951. en Revista E co N° 170. pero esta vez en forma de minuciosas investigaciones acerca de los modos específicos com o se extravía el lenguaje. Siendo esto así no había para qué continuar haciendo filosofía. Por supuesto. Creía honestamente —y así lo escribió en el «Prefacio»— que este libro resolvía por fin. A sí que nuevamente empezó a filosofar. A Study o f the D evelopm ent of W ittgenstein’s P h ilosophy [II vols. en todos los puntos esenciales. ad elantaba estudios de aeron áu tica en la Universidad de M anchester. se editó en 1953. tuvo la oportunidad de ir a Cambridge a estudiar filosofía con B. Ogden. que term inó cuando tenía 2 9 años. Su traducción inglesa del Tractatus — en colaboración con Brian M cGuiness— sustituyó. tuvo el sentimiento de que el Tractatus era radicalmente un error y creyó que lo que lo había impulsado a cometerlo era una equivocada teoría del lenguaje. que se habían publicano no hacía m ucho. ' Tornado de: Bryan M AGEE .David P EA R S. al menos en Inglaterra. y ahora llega a la opinión de que su libro es precisamente un ejemplo de ese error. Universidad de Londres. K. Oxford. a la vieja versión de C. Se despidió entonces de ella para dedicarse a otras actividades.

pero realmente su alcance debe mostrarse por medio del lenguaje. Por ejemplo. es el estudio de todo lo que pude conocerse con anticipación a la experiencia. ¿Creía W ittgenstein que eran la misma cosa? D. A importantes intuiciones se les da forma impropia de expresión. en verdad suena com o algo muy diferente. M agee: En el «Prefacio» dice que su libro trata de los problemas de la filosofía. y él no lo pensaba así. y no indicado en el lenguaje. no son la misma cosa. está realm ente investigando la naturaleza esencial del lenguaje. Pero de hecho. Esto quiere . la moral y la misma filosofía. afirmando que todo lo que puede decirse en proposiciones tácticas encontrará un lugar dentro de estos límites. Así que cualquiera que investigue la lógica. Pears: En el Tractatus. Pero también hay cosas importantes que tratamos de expresar en lenguaje fáctico aun cuando no pertenecen a la clase que puede expresarse de este modo. según W ittgenstein. que dicta los límites de su posible desenvolvimiento. Dentro de estas fronteras. la investigación de los fundamentos de la lógica no está desconectada de las otras tareas. pero están conectados. Supone que hay tres cosas importantes. según Wittgenstein. por así decirlo. pero luego continúa diciendo que su propósito es trazar los límites del lenguaje. de antemano se sabría cuáles son los límites del posible desenvolvimiento del lenguaje fáctico. Pears: Dice que la lógica ofrece el andamiaje del mundo. procuró trazar los límites del discurso fáctico. B. Su idea es que a cada proposición fáctica corresponde una posibilidad fáctica. Segundo. Todas estas posibilidades tomadas en conjunto constituyen. usted es uno de los traductores del Tractatus. es un engaño que conduce a toda suerte de confusiones y malentendidos. quizás un tipo especial de investigación de la m ente humana. a la manera como el cubrimiento de un edificio se acomoda a una estructura de acero. Este sentimiento. La lógica. Fuera de ellas estaría todo aquello que no puede decirse en este lenguaje. Ejemplos de esta segunda categoría serían las verdades de la religión. ¿Sería demasiado preguntarle acerca de lo que W ittgenstein se proponía en ese libro? David. Pears: Sí. por así decirlo. una vez hayan sido trazadas estarían comprendidas todas las cosas que pueden decirse en lenguaje fáctico. con el propósito de explicar adecuadamente lo que en realidad es la necesidad lógica. La conexión con los problemas tradicionales de la filosofía es la siguiente: W ittgenstein creía que había al menos dos clases de cosas que no pueden decirse en lenguaje fáctico. Es este un libro muy corto. E sto nos muestra la conexión entre los fundamentos de la lógica y los límites del lenguaje fáctico. esperaba investigar los fundamentos de la lógica. Tercero. si se pudiera descubrir cómo está construida esta estructura. Quiero decir que cualquier lenguaje fáctico tendrá que acomodarse a esta estructura. B. Pears. trató de dar una solución definitiva a los principales problemas de la filosofía.159 Sr. El punto de conexión es el siguiente. W ittgenstein piensa la lógica como la estructura de todo lenguaje fáctico. de todo lo que es a priori. Pears: No. Primero. o para decirlo en latín. y usted ha mencionado justamente estos propósitos. además de haber escrito dos volúmenes sobre Wittgenstein. Magee: ¿Por qué com enzó su libro con una discusión sobre los fundamentos de la lógica. el solipsismo se lo expresa como una proposición fáctica. 23. Determinar los límites del lenguaje es trazar una frontera alrededor de todas las proposiciones fácticas concebibles que incluyen tanto a loas proposiciones fácticas de las ciencias como a las proposiciones fácticas de la vida diaria. M agee: ¿Q ué tipo de explicación da de la necesidad lógica? D. Sentim os que debe haber una especie de superciencia. En esta forma. Para Wittgenstein aquí hay verdades profundas que se las tergiversa cuando se las trata de expresar en lenguaje fáctico. — menos de 80 páginas de texto en su traducción. Esto era lo que pensaba Wittgenstein acerca de la conexión entre los problemas de la filosofía y los límites del lenguaje. W ittgenstein trató varios temas relacionados. lo que parece ser un tercer problema? D. Las unas son puros sinsentidos y de ningún interés. el espacio — el espacio lógico— en qe toma forma el mundo de los hechos. com o usted ha dicho. forzándolas. Es esto lo que sucede en el caso de la filosofía. a llevar ropa inapropiada.

una relació n verdadera de los hechos. la proposición “está lloviendo”. Pero es innecesario recordar que cuando decimos esto no afirmamos que el lenguaje necesariam ente provea una de3scripción verdadera del mundo actu al. al mismo tiempo. por así decirlo. sería absurdo pues naturalmente tam bién tiene que haber la posibilidad de falsas relaciones y descripciones incorrectas. M agee: Veamos si he adquirido ideas claras sobre este punto. no creo que sea una respuesta satisfactoria. Quizá la forma más fácil de apreciar esta dependencia sea la siguiente. la positiva y la negativa. Naturalm ente. tiene que ser verdadera. la com binación de ellas. que el lenguaje refleja la estructura del mundo. que son. cubren exactamente la totalidad del campo de posibilidades. Puede ocupar el campo a un lado de la linea. M agee: No. Ya que esta proposición fáctica tiene un sentido absolutam ente definido. Pero lo que no puede hacer es rehusar el juego. a saber: opina — mostrándose de acuerdo con Frege— que una proposición táctica tiene que decir algo absolutam ente definido. mientras otras no se realizarán.. — verdadero pro necesidad lógica. Y tiene que serlo a cauíia de la naturaleza esencial de las proposiciones. contiguos y exhaustivos. La lógica. como un edificio. Ambas son descubiertas por la lógica. en opinión de W ittgenstein. L a estructura del lenguaje es la imagen de la estructura del mundo. contiguos y exhaustivos. Las proposiciones lógicas. Si esta explicación de la necesidad lógica es operativa. entonces es evidente que la línea tiene que ser clara y definida. no es necesaria ninguna experiencia para establecerlo. dibujando el mapa de la lógica. y lo dividen con una línea clara y definida. Puede decirse de antemano. Por ejemplo. y por consiguiente tiene que m ostram os los límites de todo lo que concebiblemente puede decirse. B. El mundo de i los hechos tiene. algunas de las cuales se realizarán como hechos. La tesis de W ittgenstein. —a priori. de todo lo que podría concebiblemente ser el caso. La realización de una posibilidad es como la ocupación de un punto en el espacio. y tiene que estar absolutamente definido qué posibilidades se dice j que se realizan y cuáles son las que se dice que no se realizan. B. Así. dicen algo acerca del modo com o el mundo de los hechos toma forma dentro de su andamiaje. que es una proposición fáctica. La proposición 1 «“o está lloviendo” dice que la posibilidad pertinente no se realiza. es un mapa de todas las posibilidades. dividen el campo entre ellas. P ears: La teoría dice que una proposición lógica es una tautología. es una tautología que o está lloviendo o no está lloviendo. ¿Pero cóm o opera la teoría de la necesidad lógica? D. Pero ésta es difícilmente una respuesta completa a su pregunta. “o está lloviendo o no está lloviendo”. cuando están unidas por la conectiva lógica “o ”. un espacio para un hecho. Hay aquí una serie de ecuaciones. cada una de estas proposiciones fácticas. como ya he dicho. Nada queda excluido en lo que se dice. Todas las posibles preferencias que el mundo actual puede hacer están ya . tomadas en sí mismas. una preferencia. que está fijado por la lógica. P ears: S í. De esta manera el mundo de los hechos toma forma.160 decir que hay un espacio de posibilidades. debe tomarse com o una tesis sobre posibilidades. y la proposición “está lloviendo” dice que se realiza. La idea es que estas dos estructuras son las mismas. De esta manera. Esta es \ la idea fundamental de Wittgenstein. se están haciendo manifiestos tanto los límites del lenguaje com o los límites de todos los mundos posibles. en este andamiaje. que tiene que tener un sentido definido. si se agrego las palabras “o no está lloviendo”. E sto. ciertam ente. Porque los sentidos de estas dos proposiciones fácticas son definidos. la estructura del mundo. La explicación depende de la idea de que una proposición fáctica tiene que decir algo absolutamente i definido. que se dice algo que es necesariamente verdadero. — un hecho más donde previamente sólo había una posibilidad. u ocuparlo al otro lado. por así decirlo. D. se concluye. que son tautologías. Por consiguiente la proposición de la forma “o-o” no excluye nada. revelan la estructura del lenguaje y así. W ittgenstein usa aquí la palabra “tautología” de una manera especial suya. tomada de Frege. Las dos proposiciones lácticas. eso es. No puede dejar nada confuso o incierto. pues tienen sentidos absolutamente definidos. dice que ciertas posibilidades fácticas se están realizando y que otras no se están realizando. para producir así “o está lloviendo o no está lloviendo”. Podemos decir que una proposición fáctica como “está lloviendo” y su negación “no \ está lloviendo”.

el m ensaje com plejo será la función veritativa de verdad de los mensajes simples. permanece abierto. Podemos decir así que una proposición com pleja es un mensaje com puesto de varios mensajes simples cada uno de los cuales está relacionado con un punto en el espacio lógico. y por otra parte. un gran número de puntos en el espacio lógico. para usar nuevamente la metáfora de W ittgenstein. M agee: Hemos obtenido. para decirlo de manera ligeramente diferente. Creo que es tan convincente que no nos preguntamos por aquello de que estamos convencidos. m ucho más remotamente.161 reflejadas en el lenguaje. E sto no significa que produ zcan posibilidades den tro de im posibilidades. pues son compatibles con todas las posibilidades. ciertam ente. la verdad o falsedad de un m ensaje com plejo dependerá enteram ente de la verdad o falsedad de los mensajes simples. enunciados lógicos. que no admiten posibilidades y. que puede o no relacionarse. Pero el problema es este: ¿cóm o es que cuando colocam os palabras unas al lado de otras en cierta forma tenemos una proposición con sentido preciso? ¿Cómo se realiza este resultado? La realización es difícil de explicar. Toda posibilidad se apareja a una proposición fáctica con sentido definido. las proposiciones fá ctica s no adm iten posibilidades. O. De un modo parecido. Pears: La teoría pictórica del significado es algo difícil de explicar. Ya que una proposición fáctica tiene que tener un sentido absolutam ente definido. tendrá que haber una lista cerrada de posibilidades que bosqueja. Una palabra está ligada a una cosa. una proposición consiste en palabras. una teoría deslumbradoramente oscura. podemos tener éxito en la producción de proposiciones únicamente por medio de la alienación de palabras unas al lado de otras? Este es el problema. mientras que una proposición lo está a una posibilidad. Ahora. Entonces. para decirlo en terminología usual. el mundo de los hechos solo puede tomar forma en un andamiaje lógico fijado de antemano. Es. por decirlo así. para responder a su pregunta acerca de las funciones de verdad. Ahora bien. una proposición fáctica bosqueja el espacio relacionado de manera que la realidad no puede tom ar forma en este punto. Un orden de puntos en un diagrama representará un orden posible de cosas en la realidad. — una dualidad. Además. aquella que dice que una proposición tiene significado porque es una pintura de la realidad acerca de la cual trata? D. De hecho. pues una palabra tiene una u otra correlación con el mundo. sino solamente que no están realizadas. algunas especies de pinturas especiales no pueden dejar de representar posibilidades especiales. La solución de Wittgenstein es que las proposiciones están construidas de palabras de una manera casi igual a como están construidos de puntos las pinturas y los diagramas. y las palabras están ligadas a las cosas. D ecir que está lloviendo no admite la posibilidad de que no esté lloviendo. B. L a lógica revela la estructura del lenguaje y al mismo tiempo la estructura de la realidad. la pintura de una posición en un juego de ajedrez representará un posible orden de piezas reales de ajedrez en un ajedrez real. enunciados fácticos. que es una unidad. B. trazan una línea en torno a lo actual. por ejemplo. Llegamos así al siguiente resultado. com o lo dice usted. O. mientras el resto. Así. por una parte. por así decirlo. según W ittgenstein las proposiciones representan . Está estrecham ente relacionada con la doctrina de Russell y. M agee: ¿Q ué pasa con la famosa teoría pictórica del significado. con el atomismo psicológico de Hume. P e a r s: La idea es la de que. entonces. Tiene que haber algunas proposiciones que transm iten m ensajes absolutam ente simples. Tiene que verse com o un intento de explicar cómo una proposición fáctica adquiere sentido. según W ittgenstein. mientras que una proposición tiene de una o dos correlaciones con el mundo. ¿Cómo puede ser esto así? Simplemente porque las dos estructuras son las mismas. una proposición compleja estará relacionada con un gran número de posibilidades. tiene que haber una profundidad de simplicidad. como un hombre y su sombra. Esta última tesis es la versión w ittgensteiniana del atomismo lógico. ¿Cuál es la conexión entre esta teoría y la de las funciones de verdad? D. ¿Cóm o. que son necesariam ente verdadero.

religión. puede fallar en este empeño. pero es difícil ver cómo proposiciones que no se refieren a cuestiones de hecho — proposiciones acerca de la moral. Piensa usted como él (yo no veo cómo lo sostendría W ittgenstein) que una proposición en cualquier lenguaje tiene una estructura acerca de la cual nada puede decirse en e l le n g u a je ? Me parece fácil con stru ir oracion es que constituyen enunciados empíricamente verificables acerca de las mismas. No son proposiciones fácticas. Pero esto no es así. queda un aspecto analógico entre proposiciones y pinturas: cuando las palabras aparecen en sartas sin sentido.162 posibilidades con que están correlacionadas. en estas forma. Pues en el caso tanto de la incorporación com o de la retención se requiere del esfuerzo intelectual humano. B. como la teoría de la pintura. o de la estética. en propósitos. tal como los enunciados que atribuyen creencias a la gente. en particular. Pero si una palabra está obligada a preservar y precisar todas sus posibilidades. pero no automáticamente. Sin embargo. D. admite que las palabras pueden extraviarse en sin sentidos y que a este respecto sartas de palabras son algo distinto a pinturas espaciales. pues el lenguaje no está en su propio medio como lo está la realidad con que está relacionado. afirma que las llamadas proposiciones de la moral. O para decirlo de otro modo. Pero las palabras no quedan a salvo de manera parecida. cuando una palabra está relacionada con una cosa. de un departamento del lenguaje. Un punto en un diagrama incorpora y retiene automáticamente las posibilidades espaciales abiertas a la cosa con que está en correlación. Una palabra incorpora y retiene las posibilidades abiertas a la cosa con que está en correlación. E strictam en te hablando. — el espacio. pues están en su propio medio. es similar al análisis crítico del pensamiento humano de Kant o Schopenhaues. Supongamos que concedemos a W ittgenstein que la filosofía es un análisis del lenguaje que. M agee : Es fácil ver cóm o una proposición acerca de una cuestión de hecho pinta el estado del asunto acerca del cual trata. es empíricamente verdadera. Cree que todas ellas carecen de sentido fáctico y que son. o lo será acerca de una subdivisión. por supuesto. Pears: Sí. Por ejemplo: “la oración que ahora estoy expresando tiene nueve palabras”. El esfuerzo de Wittgenstein era el de preservarlas de la intrusión del discurso fáctico y. pero no lo dice como reproche. ¿Cómo pudo hacer dicho W ittgenstein algo tan implausible? No trataré de dar una respuesta completa a este problema de interpretación sino solamente solucionarlo a medias. M agee: Pero el Tractatus está lleno de proposiciones filosóficas. realm ente proposiciones. estética y de la filosofía misma. Pears: Gran parte de la teoría de las proposiciones fácticas de W ittgenstein. positivística. según W ittgenstein. a la manera del camaleón que es capaz de armonizar con el color de la cosa en que se asienta por medio de todos sus cambios posibles. han perdido sus conexiones a que originariamente estaban relacionadas. y en ambos casos éste puede equivocarse. ¿Pero cuál será el status de una tesis filosófica? . yacen fuera de las fronteras del discurso fáctico. Por lo contrario. Creo que usted ha planteado un problema muy difícil. En esta forma ¿qué impide a las palabras extraviarse en sin sentidos? Wittgenstein. ya que no hay ningún estado fáctico del asunto. parecería como si las estuviera condenando por afirmar sin sentidos de una manera intolerable. digamos. juicios de valor de cualquier clase— pueden pintar un estado del asunto. ¿Cómo puede cubrir la teoría a proposiciones de esta clase? D. Al colocarlas fuera de los límites. Una tesis filosófica está entonces acerca del lenguaje fáctico en su totalidad. creía que la confusión com enzaba cuando se disfrazaban de proposiciones fácticas. sin sentidos. y reconocer esto es dar el primer paso para comprenderlas. ¿Pero cóm o es realm ente esta sim ilitud? Si una pintura espacial no puede extraviarse en sin sentido espacial. En esta analogía entre proposiciones y pinturas o diagramas. de la intrusión del discurso científico. es porque está en su propio medio. B. no son. como usted insinuó en sus consideraciones introductorias. estoy de acuerdo. incorpora en sí todas las posibilidades en que puede participar esta cosa. de las cuales usted nos diría que están excluidas de la teoría expresada en el libro. en forma distinta a los puntos en el diagrama que no pueden dejar de referirse a las posibilidades espaciales.

enunciados límites. las cosas que dice W ittgenstein en el Tractatus acerca del lenguaje fáctico en conjunto. — estaría precisam ente muerta. que revio entonces nuevamente y la publicó en la forma que hoy conocem os. Las seleccionó después. si todas las proposiciones a priori son tautologías. Esta es una analogía tomada de Schopenhauer que el propio W ittgenstein usa a veces.163 Por ejemplo. De manera sem ejante.. B. creo que es una buena respuesta breve. sino que intentan dar la esencia del lenguaje. Pears: En un com ienzo sobre los filósofos del Círculo de Viena. La teoría específica del lenguaje. de piezas sueltas. mientras el libro ejercía aquella influencia. Pears: El Tractatus es una selección cuidadosamente escogida de anotaciones mucho más extensas que él conservó. Es esta una de las formas com o influyó en algunos filósofos. ¿cuál será el status de la tesis filosófica de que una proposición dada tiene cierto sentido? No puede ser una simple cuestión de hecho pues. Lo que hizo fue escribir estas anotaciones día a día. Creo que es muy difícil responderla por completo. M agee: En efecto. algo a lo que necesariam ente se conforma cualquier lenguaje. El problema es que el filósofo analítico. Un poco simílarmente. pues es demasiado impenetrable y abstracta. No sé si esto responda a la pregunta. Magee: Y por supuesto. En cierto sentido. Según su opinión. por así decirlo. En esta forma el libro proporcionó una especie de programa a los filósofos del Círculo de Viena. algunos de los cuales solo tienen unas pocas palabras. ¿Qué aspectos serían. y después en América. Pears: Lo que sucedió es un poco singular. com o los límites del campo de visión. Los límites del lenguaje. y más tarde. a W ittgenstein lo animaba cada vez más un sentim iento de insatisfacción. y sobre quiénes ejerció esta influencia? D. en verdad. y este impulso lo dio no tanto a través de su teoría específica del lenguaje fáctico sino. es algo que no se puede ver sin embargo algo que se sabe que existe. los más influyentes. Puedo pedirle ahora que nos hable del modo como está escrito el libro? Probablem ente esta es la primera cosa que golpea a muchos lectores: no está escrito en una prosa sostenida sino en parágrafos numerados y separados. y no caen bajo su teoría de la necesidad lógica. Es una gran lástima que no se hayan conservado las últimas anotaciones. tales com o las proposiciones empíricas acerca del mundo físico. Esa especie de tesis filosófica no será expresable en una proposición fáctica. durante la década de los años 30. a través de la idea general de que de algún modo tiene que ser posible trazar un límite al lenguaje fáctico. La influencia que ejerció en los veinte años siguientes fue realmente que dio un tremendo impulso a la escuela analítica de filosofía. Si la filosofía es una actividad analítica. más bien. y ver exactam ente cuál es su base. lo próximo que habría que hacer sería aplicar en detalle las ideas generales de Wittgenstein. M agee: Tengo entendido que es uno de los libros más influyentes de la historia de la filosofía. B. no son tautologías. según W ittgenstein. no pueden ser proposiciones tácticas. Son. no sabemos exactam ente por cuanto tiempo. acerca. no habla de palabras muertas. por así decirlo. ellas tam bién tendrán una cierta necesidad. pues a menudo un pasaje oscuro del Tractatus se aclara cuando lo comparamos con el pasaje correspondiente de las anotaciones. no tendría en manera alguna sentido. si aquella proposición no tiene sentido. B. Naturalmente. aunque ejerció alguna influencia directa. pero quizás esto sirva de algo. Magee. sino sobre un lenguaje vivo con un vocabulario vivo. es una proposición necesariam ente verdadera. es necesario que esto sea demostrado por medio de un análisis detallado de proposiciones a priori particulares.. pues no es algo que sería o no verdadero. sobre los filósofos ingleses. Finalm ente obtuvo una versión del Tractatus . no será proposición. ya que desafortunadamente no se conservan las últimas. ¿Sobre quiénes específicam ente ejerció esta influencia? D. y analizar los tipos de proposiciones. desechando gran cantidad de material y en algunos casos om itiendo los detalles de su argum entación. B. ¿Por qué lo hizo así? D. ésta no fue mucha. ¿Q ué fue lo que lo indispuso consigo? . en efecto. que se inician en 1914 y continúan — bien.

el veredicto de W ittgenstein sobre el Tractatus fue que seleccionaba ilegítimamente una forma de lenguaje y la proyectaba luego sobre el mundo. con diferentes funciones y diferentes medios de llevarlas a cabo. siendo el lenguaje un fenómeno humano común. B. aunque es mucho más fácil de entender lo que está diciendo. si nosotros no ratificam os estas necesidades. Más tarde. Llegó a considerar que lo que había escrito era equivocado. A fin de entender su problema central. puesto que. P ears: Creo que el otro punto importante de disentimiento está en la filosofía de la lógica y de las matemáticas. pues nosotros mismos fijamos las normas de consistencia y podemos cambiarlas como gustemos. Sin embargo. La base aparente independiente de la necesidad lógica es una proyección de nuestros hábitos naturales de pensamiento. Por los años 1930 su opinión acerca de la necesidad lógica y matemática empezó a sufrir un cambio radical. y las sostiene sobre sí mismo. es en correspondencia mucho más difícil de ver el tem a que está tratando. tenemos una opción teórica. él abandonó la filosofía después de escribir el Tractatus. supuso que podía ver en la realidad sus bases autónom as. se lo podía establecer? Estas dificultades llevaron a W ittgenstein a considerar que. Para él era especialm ente difícil responder a esta pregunta. Pero ahora pensaba que esto era una ilusión: las bases aparentemente autónomas en la realidad eran únicamente el resultado de mirar a través de aquellos anteojos.164 D. y este es realmente un aspecto muy importante de sus últimos escritos Parece extremadamente paradójico que mucha parte de la última filosofía de W ittgenstein consista en observaciones empíricas comunes sobre el lenguaje. un estudio empírico del lenguaje mostraría pronto que no está construido sobre el simple y rígido armazón descrito en el Tractatus. Pears: En sumo grado. por ventura. ¿Cómo podía ser posible el status de verdad necesaria acerca del lenguaje? ¿Y cómo. com o lo observa el propio W ittgenstein. pero no com pletamente equivocado ni equivocado de un modo particular. tenemos que regresar a una de las tareas que se impuso en el Tractatus. nuestros pensamientos serían caóticos. el hombre está situado en el centro del sistem a de verdades necesarias. Nos admiramos de que la filosofía haya muerto. En el primer período pensaba que los límites se podían trazar con una única línea abarcadora. podía ser estudiado empíricamente. Hay una enorme variedad de discursos. Ahora bien. Su última filosofía tiene muchas diferencias pero también puntos comunes de partida Evidentem ente el punto más vulnerable de la teoría del lenguaje del Tractatus es esta: podría preguntarse cómo pudo por ventura haber sabido que todo lenguaje tiene necesariamente la estructura que él le asigna. Pero llegó a creer exactamente lo opuesto. con su nueva consideración de variedades del . Desde este último punto de vista. Es im portante ver que no pensaba que tuviéramos posibilidad real de escoger. Pero en el último período. y es una ilusión creer que son independientes de nosotros como un rasgo objetivo de la realidad. pues es trabajoso adaptarla al sistema de las verdades necesarias del Tractatus que no son tautologías. Si no puede aceptar esta visión de su situación es solo porque padece del vértigo natural del astronauta que súbitamente percibe que han desaparecido los viejos mojones. Esta es la teoría del Tractatus. —trazar los límites del lenguaje. com o usted decía en sus consideraciones introductorias. mirando a través de ella como a través de un par de anteojos. para luego regresar gradualmente a ella. y que nosotros teníamos posibilidad de escoger entre ellas. M agee: ¿H asta qué punto la última filosofía de W ittgenstein es una investigación de hechos empíricos en tom o al uso del lenguaje? D. Pears: Sí. pues somos nosotros quienes las ratificamos. Todo esto para decir que él pensaba que había andado equivocado pues había construido una teoría del lenguaje excesivamente simple y rígida y luego. B. En resumen. Había creído que estas necesidades eran impuestas a nosotros. — que nosotros las usamos como lo deseemos y que podemos modificarlas en cualquier aspecto que queramos sin inconsistencia. El Tractatus pude ser un libro muy difícil de entender pero al menos es evidentemente y sin lugar a dudas una Obra filosófica de viejo estilo. M agee: ¿Qué más consideraba erróneo? D.

Pears: No creo que sea exactam ente que W ittgenstein desconfiara del lenguaje o pensara que debería mejorarse o convertirlo en un trujumán honesto. Pears: Es necesaria del siguiente modo. con la única diferencia del m atiz significativo dado por el adjetivo. M agee: Me parece que una desconfianza hacia el lenguaje penetró en su última filosofía. Si se quiere conocer los límites del lenguaje acerca de las sensaciones. M agee: No estoy seguro de que lo que usted ha dicho responda realmente a mi pregunta. un tema particular que escasam ente hace su aparición en el paisaje lunar del Tractatus. probablemente se partirá entonces de una investigación empírica de los lenguajes como se hablan realm ente. y como realmente opera. no veo en ello por qué es necesaria una investigación de los usos empíricos del lenguaje en la última filosofía de Wittgenstein.165 discurso. Es no obstante un error. intenciones y otros fenóm enos mentales. según él. al criterio de identidad de los objetos materiales. Muchos otros filósofos han cometido la misma clase de errores. Pero podríam os preguntar: ¿q u ién ha ten id o alguna vez ta les su eñ os? Parecen dem asiado absurdos. Nos encontraremos entonces con que es necesario. encerraba la totalidad del discurso fáctico. en verdad demasiado parecido. trozo por trozo. y el remedio. y en particular si se quiere conocer la localización de la línea que divide este lenguaje del lenguaje acerca de los objetos materiales. Hay que tener en efecto la experiencia de la seductividad de estos sueños dgl lenguaje. y trató a las sensaciones com o si ellas tuvieran un criterio de identidad algo parecido. según W ittgenstein. por ejemplo. pueril. mucha parte de su última obra versó sobre la filosofía de la mente. y conducirlo lenta y metódicamente a lo largo de la línea que divide el discurso acerca de las sensaciones del discurso acerca de los objetos materiales. hacer esta sugestión acerca de las sensaciones. pero no objetos m ateriales sino objetos mentales. Hume. trata de trazar la línea entre le discurso sobre los objetos materiales y el discurso sobre las sensaciones. es r al soñador de espaldas a los hechos empíricos acerca del lenguaje. Su sistema es una especie de psicología sin cuerpo. padecía de la ilusión sobre las sensaciones que describía. En el último periodo también llegó a interesarse mucho más en las fronteras entre las diferentes áreas del discurso. Las sensaciones parecen ser verdaderos objetos. y hablar de las sensaciones com o si fueran muy semejantes a objetos materiales. Este sueño particular es un sueño natural. y no justam ente un error fatuo. D. y hacer realmente el intento de traspasarlo. No es ciertam ente una idea que pueda resultar de una sensata investigación empírica del modo como el lenguaje acerca de las sensaciones se ha desarrollado realmente. en verdad un sueño profundo. No debemos detenernos a preguntar: ¿Q ué es aquello por donde pasa el límite? Lo primero que hay que hacer es sentir la tentación de cruzarlo. Para ser más preciso. B. Lo que sería una especie de relación amorosaodiosa sin ningún deseo de cambio. Su tesis es que somos propensos a estar con un pie en cada lado de la línea. y mucho menos en la frontera más exterior que. Se lo mira com o la fuente de todos los males. Hay que hallar la ilusión para aniquilarla. según W ittgenstein. Pues estos dos lenguajes. O m ejor aún. cu ando se los in te rp re ta fragm ento por fragm en to sugieren nuevas y estim ulantes posibilidades. Por ejemplo. o partes del lengu aje. Sin embargo no es imposible ser conducido en ancas por una teoría filosófica y terminar en un disparate. ¿Por qué? D. es un error grave. Por ejemplo. Sucede así que primero nos . de hecho el principal error com etido por el empirismo inglés desde Hume a Russell. En las Investigaciones filosóficas. llegó a pensar que los límites se podían trazar en fragmentos. pensamientos. una especie de sueño provocado por el lenguaje. retroceder debido a la verdadera naturaleza de la parte del lenguaje de que se ha partido. arguye. B. su idea en el último período era de que hay que trazar las fronteras lógicas del lenguaje o de alguna parte del lenguaje pro medio de lo que se llamaría un método de oscilación. Pero esto. ¿no podrían existir sensaciones sin pertenecer a alguna persona? ¿No podrían emigrar de una persona a otra como han pensado algunos que emigran los sentim iento? Pero es una ilusión. ¿D e dónde además se podría partir? El propósito de esta investigación empírica es proveer un correctivo para ciertas ilusiones. Lo que Wittgenstein quería hacer en su último período fue incitar tales sueños y m ostrar luego lo que había de erróneo en ellos.

166 perdemos en sin sentidos — una muy natural. Pero el último W ittgenstein toma posesión de la gente de una manera peculiar: la “atrapa” y se la come viva. Contra lo que realmente estaba era con que se lo tratara com o si ya hubiera sido modificado. al m enos. Usted los ha rectificado. Este es un método filosófico consciente. pues creo que en el fondo no es una analogía estricta. y el remedio de W ittgenstein es entonces recordarnos los hechos acerca de la parte del lenguaje de que partimos. Estoy pensando en la tortura de la equivocación y en la gradual recuperación de la intelección. Naturalmente un criterio tal tendría que ser cuidadosamente formulado y coherentemente usado. La influencia de su última filosofía se explica en parte por la naturaleza muy personal. B. ¿Puede explicarnos esto? D. Por ejemplo. y es indudablemente cierto de algunas filosofías lingü ísticas. podría improvisarse uno nuevo. padecerem os lo que W ittgenstein llama “pérdida de problemas”. en otras palabras. pues piensa que están equivocados. en vez de conservar el usual criterio de identidad para las sensaciones. ¿Cree usted que hay algo de cierto en esta analogía? D. y aunque mucha parte de él em pieza con una profunda incomprensión. Pero W ittgenstein no quiso oponerse a él. El punto válido está mucho más en la superficie. Él no se oponía a modificar una parte del lenguaje. Entiendo lo que usted dice. ¿No encierra esto un extrem o conservatismo lingüístico? D. com o usted dice. Pears: No creo que esto indique conservatism o en el caso de Wittgenstein. rom ántica de su obra. y luego el viaje de regreso. M agee: A menudo se ha encontrado analogía — y tengo que decir que la creo válida— entre el psicoanálisis y la doctrina de W ittgenstein de que tenemos que curar nuestros males filosóficos por medio de un profundo análisis del lenguaje. B. este es un asunto muy personal. para entonces com placernos en el sueño. Lo que sería igual a tratar de rebasar el espacio lógico pertinente sin cambiar el lenguaje que es el p8unto de origen de aquel espacio lógico real. Pears: Es difícil explicar algo tan com plejo. Regresamos luego a aquellos hechos con un mejor entendimiento de ellos. La com prensión filosófica se alcanza así en dos momentos: primero. el viaje fuera del lenguaje que todos hablamos. Si nunca nos hem os extraviado o. creo que hay algo de común. Él invita s sus lectores a sacar estos sueños de su propia mente y trabajarlos en dirección de la parte del lenguaje que los produjo. A lo que se opuso fue a la idea de que se extendiera el lenguaje existente hasta incluir el sueño sin modificar las bases de este lenguaje. — lo cual es una hazaña imposible. Pero no creo que sea una observación exacta sobre los propósitos o m étodos de W ittgenstein. Pero hay un aspecto sobre el cual quisiera hacer énfasis. Tal reproche se le ha hecho a W ittgenstein. Teniendo en cuenta lo dicho sobre algunos sueños o ilusiones. es una especie de restauración. sen tid o el im pulso de extraviarnos. M a g ee: A lgun os e x c e le n te s filó so fo s — por ejem plo R ussell y Popper— han aplicado peyorativamente la analogía. y finalmente ser traídos de regreso al lenguaje tal como él es. se observará que agrupa los hechos empíricos acerca de la parte del lenguaje pertinente. — un proceso que toda persona que lea su obra supone recorrer. pero. En lugar de ello. el fin de toda investigación filosófica sea un regreso al punto de partida. M agee. Con W ittgenstein parece que llegamos justamente al sitio de donde partimos. en verdad profunda especie de sin sentido— . Creo que en pocas palabras no se puede dar realmente una explicación com pleta de este género de influencia. sin que en realidad fuera así. Se podría idear un crite rio que p erm itiera a las sen sacion es em igrar de persona a persona. la analogía ha sido exagerada grandemente. Es bastante sorprendente que. Lo importante es que antes de que nos reencontremos sintamos el impulso de extraviarnos. Wittgenstein sostenía que aquellos profundos malentendidos del lenguaje no son una enfermedad del intelecto que debería evitarse de ser posible: son un paso preliminar esencial para obtener la com prensión filosófica. Quienquiera que lo haga . Pears: Sí. termina por obtener resultados correctos. La filosofía. Ven la última filosofía de W ittgenstein como Karl Krauss describía al psicoanálisis: una enfermedad que a sí misma se confunde con su cura. Ahora bien. no conseguirem os la com prensión filosófica. de acuerdo con el cual tendría sentido decir que dos personas tienen una y la misma sensación. B.

M agee: Hay quienes consideran — y entre ellos debemos contar de nuevo a Russell— que la primera filosofía es en mucho más grande que la última. En el primer periodo intentó trazar una barrera fronteriza alrededor del discurso fáctico. es parte del secreto del modo como cautiva a la gente. la filosofía sistem ática. Pero quisiera destacar que esta resistencia reaparece en su última obra y es especialm ente manifiesta en su última filosofía de la mente. M agee: Hemos hablado acerca de algunas de las diferencias entre la última y la primera filosofía de W ittgenstein. Como ya he explicado. B. Pears: Sí. Podría decirse que W ittgenstein vio el m isterio com o una dimensión extra de algo perfectamente ordinario. Hemos hablado mucho sobre el método filosófico de W ittgenstein. No es como leer filosofía sistemática. La filosofía tardía de W ittgenstein es extrem adam ente asistem ática. no con el propósito de ayudar a la gente a que se comunique más eficientem ente con los demás. diciendo poco acerca de las fronteras internas. el método de trazar las fronteras est totalm ente diferente en los dos períodos. pero también hay im portantes similitudes. lo que les da una extraordinaria profundidad. nunca ha carecido de partidarios en Oxford. — trazar las líneas en que termina el sentido y comienza el sin sentido. ¿Piensa usted que son alternativas válidas? D. pues crecieron de éstas por un proceso natural y continuo de desarrollo. Ya no se considera que sea la única forma de filosofía. aunque naturalmente su influencia se hizo presente allí com o en otras partes. Pears: Considero que ambas son productos del genio. B. a pesar de sus diferencias superficiales. Pensaba que sus últimas ideas serían m ejor comprendidas si se destacaba sobre el fondo de las primeras. agrupa los hechos acerca del lenguaje. es un desarrollo fascinante de la primera. B. cuando hablamos sobre el Tractatus. Aunque comprendo el ju icio de Russell — de que W ittgenstein dejó de hacer filosofía después del haber escrito el Tractatus — . En algunos círculos sin embargo ha habido recientem ente una reacción en su contra. Para mi su última filosofía. que puede hacerse recostado en una tarde fía y asim ilar el sistema sin implicación personal de ninguna clase. ¿Cómo juzga usted personalm ente la mutua relación de sus méritos? D. Quizás la m ejor manera de trazar esta línea de desarrollo es ver que en ambos períodos de su actividad filosófica sus propósitos fueron los de dibujar las fronteras lingüísticas. Esta ocupación con las fronteras lingüísticas es el problema principal que permanece constante en toda su filosofía. Creía que sistem atizar y asim ilar una cosa a otra es siempre . y lo más extraordinario es la estrecha relación en que están. He mencionado su resistencia al ímpetu de la ciencia al com ienzo de esta conversación. W ittgenstein quería incluir el texto del Tractatus en el mismo volumen de las In v estigacion es filosó fica s. Me parece que este rasgo constante de sus doctrinas filosóficas es tan importante com o los rasgos constantes de su método filosófico. Pears: No creo que la última filosofía de W ittgenstein haya dominado alguna vez en Oxford. El punto central del último método de W ittgenstein consiste en que estos extraños sueños e ilusiones son el bagaje esencial que tiene que esta en la mente de quien pretenda entenderlos. no estoy de acuerdo con él. Pero también hay un elemento constante e im portante en las doctrinas filosóficas que sostiene en ambos períodos. pienso. ¿Puede decirnos algo acerca de ellas? D. En el último período dirige su atención a las múltiples fronteras internas que se extienden entre las diferentes áreas del discurso. y también como rechaza a aquellos que no pueden agarrarlo. Debido a que las diferencias son tan notables. Pues nos conduce a asimilar otros modos de pensar la ciencia y. los construimos y comprendemos mal. entendida correctam ente. M agee: El último W ittgenstein se convirtió en la ortodoxia de toda una generación de Oxford. sino para ayudarlos a realizar el tipo de com prensión teórica que llamamos “filosófica”. Pero el propósito general es el mismo. com o resultado. y en el segundo por medio de un extrañísimo método de oscilación. Esto. Teniendo en cuenta lo anterior. En el primero está dado en el antiguo modo a priori. La alternativa principal.167 tendrá que entregarse de alguna manera a lo que él está haciendo. Creo que el dominio del pensamiento científico desde el Renacim iento ha sido un desastre.

168 tergiversar. . y a veces produce una fuerte y quizás excesiva reacción. el primer Wittgenstein. Carnap. y la filosofía sistemática. En diferentes partes del mundo el asunto ha tomado caminos diferentes. personalísimo de hacer filosofía. Quine. a la manera de Russell. estaríamos tan alejados de los fenómenos actuales que casi nada interesante podríamos obtener. Strawson. y en Oxford. Esta es la oposición. de tal manera que aun teniendo una opinión general verdadera acerca de la totalidad del lenguaje. impersonal. A veccs domina la filosofía wittgensteiniana. Hoy la oposición es entre este modo fragmentario.

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VERDAD COMO CORRESPONDENCIA EN EL TRACTATUS
[Extractos de Verdad sin fundamentos] *
Raúl Meléndez A cu ña**

I. Las proposiciones como pinturas. Cómo es el espejo en el que reflejamos la realidad
En esta parte pretendemos ampliar y com pletar nuestras consideraciones sobre la ontología del

Tractatus, centrándonos en la cuestión de có m o es la estructura d el len gu aje qu e h a c e p osib le qu e en él se rejleje la estructura d ad a e in depen dien te de lo real.
Comencemos nuestra indagación acerca de la estructura del lenguaje en el nivel básico en el que éste adquiere contacto directo e inmediato con la realidad que representa, es decir, en el nivel de los nombres simples y su relación con los objetos simples. En este nivel básico se establece una asociación entre los elementos básicos del lenguaje, los nombres, y los elem entos básicos de la realidad, los simples, designados por los primeros. A través de esta relación referencial entre el nombre y el objeto nombrado por éste, el lenguaje adquiere la posibilidad de representar la realidad, adquiere su contacto con ella (Tractatus L óg ico P h ilo sop h icu s 2 ,1 5 1 5 ). y sobre esta asociación nom inativa básica se construye el completo isomorfismo entre lenguaje y realidad. Wittgenstein afirma (distanciándose de la posición de Frege) que el objeto simple al que un nombre refiere constituye no solam ente su referencia, sino tam bién su significado (TLP, 3 .2 0 3 ). Esto parecería implicar que el nombre, en virtud de su mera asociación con el objeto que nombra, posee ya un significado. Sin embargo, oponiéndose a esto (y coincidiendo con Frege), W ittgenstein sostiene que sólo en el contexto de una proposición el nombre adquiere significado. Una manera de mostrar que estas dos afirm aciones, aparentem ente opuestas, son conciliables consiste en recurrir al uso del nombre en contextos proposicionales com o criterio para saber si el nom bre está cumpliendo realmente su función referencia! y si retiene su significado1 (ver TLP , 3 .3 2 6 y 3 .3 2 7 ). Para usar significativamente un nombre, para que él represente adecuadamente al objeto nombrado, no basta con haber establecido de manera puramente convencional y arbitraria una conexión entre él y su referencia. Como ya hemos observado antes, el uso o la aplicación sintáctica del nombre debe estar regido por reglas gramaticales. Tales reglas han de garantizar que la aplicación sintáctica del nom bre, esto es, sus posibilidades lícitas de combinarse con otros para formar proposiciones con sentido, refleje las posibilidades de combinación del objeto nombrado, esto es, su forma lógica. La relación denotativa entre nombre y objeto no es, pues, del todo arbitraria ya que el uso gram aticalm ente correcto del signo escogida convencionalmente para representar a un objeto, tiene que ceñirse a las posibilidades determinadas
' Extractos publicados con la debida autorización del autor; tomado de: Raúl MELÉNDEZ ACUÑA. Verdad sin fu n dam en tos, capítulo Uno [II-III], Ministerio de Cultura. Bogotá. 1998, pp. 58-88. " Raúl Meléndez Acuña es bachiller del Colegio Anglo-colombiano, matemático de la Universidad de los Andes; realizó estudios de Lógica en la Universidad de Freiburg (Alemania); en 1996 obtuvo la Maestría en Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. 1la trabajado como docente de Matemáticas y Filosofía en las Universidades del Rosario, los Andes y Nacional de Bogotá. Actualmente becado por el gobierno austríaco, continúa sus estudios e investigaciones sobre Ludwig Wittgenstein en el Instituto de filosofía de la Universidad de Graz, bajo la dirección del profesor Dr. Rudolf Haller. En 1997 le fue otorgado el Premio Nacional de Cultura en la modalidad de Filosofía a su libro Verdad sin fundam entos. ’ Señalemos, de paso, que la estrecha vinculación entre significado y uso no es algo exclusivo, ni del todo nuevo en la que se ha dado en llamar 'segunda filosofía de Wittgenstein’. Pero la noción de uso que juega un papel tan importante en el pensamiento tardío de Wittgenstein es mucho más amplia que esta noción de uso' del Tractatus, la cual se entiende como aplicación sintáctica. Además, con la vinculación entre uso y significado en su obra tardía, Wittgenstein, como lo veremos, persigue propósitos diferentes a los del Tractatus.

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por la esencia com binatoria del objeto. El uso de los n om bres en los contextos proposicion ales y la gram ática q u e rige tal u so tien en q u e reflejar la esen cia d e los objetos, so pena de que el nombre pierda su significado al no representar adecuadamente al objeto. Así pues, el que un nombre tenga significado radica en que se u se ‘en las proposiciones de manera que ellas figuren combinaciones Posibles del objeto designado por él y no en la mera asociación convencional con dicho objeto. Lo anterior nos conduce ya al segundo nivel del isomorfismo entre lenguaje y realidad: el nivel de las proposiciones elem entales que figuran estados de cosas atóm icas ( TLP , 4 .2 y 4 .2 1 ). A las proposiciones elementales se las podría caracterizar de dos maneras diferentes. En primer lugar, son las p ro p o sicio n es más sim p les, en el sen tid o de que no pueden a n a liz a rse m ás. E llas son concatenaciones de nombres simples (TLP, 4 .2 2 y 4 .2 2 1 ), los cuales ya no pueden descomponerse mediante definiciones o descripciones (TLP, 3 .2 6 ). En segundo lugar, las proposiciones elementales se distinguen de las demás por ser todas lógicamente independientes entre sí (TLP, 4 .2 1 1 ). La verdad o falsedad de una de ellas no implica nada acerca de la verdad o falsedad de otra. Esto no ocurre con las proposiciones complejas, las cuales están en determinadas conexiones lógicas con las proposiciones que forman parte de su análisis y también con otras proposiciones que tienen en sus análisis partes comunes con ellas. Piénsese, por ejemplo en las conexiones lógicas entre una proposición compleja de la forma ‘p y q’ y sus partes p, q; o en la conexión lógica entre ‘p y q’ y ‘p ó q’. En contraposición a esto, si p y q son elementales entonces son lógicamente independientes. Esta independencia lógica entre las proposiciones elementales refleja, claro está, la independencia, a la que ya aludimos, entre los estados de cosas atómicos representados por ellas (TLP, 2 .0 6 1 ,2 .0 6 2 ). La posibilidad de que las proposiciones elementales modelen lo real y tengan, entonces, sentido, se basa en su capacidad pictórica de figurar estados de cosas posibles. La concepción pictórica de las proposiciones elementales puede resumirse brevemente como sigue. Los nombres se combinan entre sí de determinadas maneras para formar signos proposicionales (TLP, 3 .1 4 ), los cuales figuran o m odelan estados posibles de cosas (TLP, 3 .2 1 ). La proposición es el signo proposicional o com binación de nombres en su relación con el estado de cosas que figura (TLP, 3 .1 2 ). Dicho en otras palabras, la proposición es la com binación de nombres en cuanto tiene un sentido. La proposición tiene sentido si figura un posible estado de cosas, si representa una com binación posible de los objetos nombrados en ella. La proposición elemental es, pues, una figura o modelo (Bild) de la realidad (TLP, 4.01y 4 .0 1 1 ). Ella representa un punto en el espacio lógico constituido por las posibles com binaciones entre objetos. En lo que sigue tratarem os de dar respuesta a la cuestión de q u é es lo q u e h a c e p osible qu e la proposición elem en tal cu m pla su fu nción esen cia l de representar figu rativam en te la realidad. A este respecto W ittgensteín nos dice: “La posibilidad de la proposición descansa en el principio de la representación de los objetos por los signos” (TLP, 4 .0 3 1 2 ). El que la proposición elemental pueda figurar estados de cosas presupone la conexión básica referencial entre nombres y objetos. Es sólo en virtud de esta conexión que la proposición adquiere su relación con la realidad. Pero la proposición no es un mero agregado inconexo de nom bres asociados a objetos. S e requiere además que la proposición tenga una forma y una estructura, o sea, que en ella los nombres estén articulados en ella de una manera determinada (estructura de la proposición) y que esta manera determinada de articularse modele una posible manera de com binarse de los objetos nombrados, un estado de cosas posible (forma de figuración de la proposición) : “Un nombre está en lugar de una cosa y otro en lugar de otra y están unidos entre sí. Así el todo representa — como una figura viva— elestado de c o s a s .” (TLP, 4 .0 3 1 1 ). R efiriénd ose a las figuras en general, no necesariam ente lingüísticas, W ittgenstein escribe: 2.12 La figura es un modelo de la realidad. 2.13 A los objetos corresponden en la figura los elementos de la figura. 2.131 Los elementos de la figura están en la figura en lugar de los objetos. 2 14 La figura consiste en esto: en que sus elementos están combinados unos respecto de otros de un modo determinado.

171 2.141 La figura es un hecho. 2.15 Que los elementos de la figura estén combinados unos respecto de otros de un modo determinado, representa que las cosas estén combinadas también unas con otras de la misma manera. A esta conexión de los elementos de la figura se la llama su estructura y a su posibilidad su forma de figuración. 2.151 La forma de figuración es la posibilidad de que las cosas se combinen unas respecto de otras como los elementos de la figura2. Podemos expresar ahora, usando la terminología del Tractatus, las dos condiciones fundamentales para que una proposición, o en general una figura, pueda representar la realidad. La primera condición es la relación figurativa ( TLP , 2 ,1 5 1 4 ) que debe darse entre los elementos de la figura y los objetos. En el caso particular de las proposiciones puede hablarse más específicam ente de la relación referencia! entre los nombres, que son los elementos de la proposición, y los objetos, que son los elementos del estado de cosas representado por la proposición. La segunda condición fundamental es que la figura y lo figurado deben tener algo en común para que la primera pueda representar en absoluto alo segundo (TLP, 2 ,1 6 y 2 ,1 6 1 ). Este algo en com ún es la forma lógica: 2.18 Lo que cada figura, de cualquier forma, debe tener en común con la realidad para poder en absoluto figurarla —justa o falsamente— es la forma lógica, esto es, la forma de la realidad3. Una figura puede Ser correcta o no, puede ser verdadera o falsa, lo cual debe poder establecerse mediante una com paración con la realidad que representa. Para que esta com paración sea en absoluto posible, para que la figura y la realidad sean conm ensurables, debe haber algo igual en ambas. Este punto puede ilustrarse a través del siguiente ejemplo. Supongamos que alguien nos muestra una manzana roja y nos pide que representem os en un papel el color de la manzana. Nosotros pintamos una mancha en el papel. La mancha puede ser una correcta o incorrecta representación del color de la manzana, según si su color coincide con el de la manzana o no. Entonces lo que debe ser igual en la mancha y la manzana para que la primera sea una representación del color de la segunda no es, por supuesto, el color. La identidad en el color es condición para la corrección o verdad de la representación pero no para su posibilidad, no para que sea en absoluto una representación. Pues la representación sigue siendo tal aún en el caso de que sea incorrecta, aún en el caso de que los colores no coincid an. En lo que deben co in cid ir la rep resen tació n y lo rep resentad o para poder ser conmensurable en cuanto a su color es en ser ambas coloreadas, es decir, en la p osib ilid a d de tener el mismo color. Es la posibilidad de tener el mismo color y no el hecho de tener el mismo color lo que permite hacer la com paración entre la m ancha y la m anzana que estab lecería la corrección o incorrección de la mancha como representación del color de la manzana. La posibilidad de tener el mismo color que el objeto cuyo color se representa (lo que podríamos llamar, tratando de imitar la terminología wittgensteiniana, su ‘forma de coloración’) es lo que, en este caso, permite a nuestra mancha poder cumplir su función representativa o figurativa. Ahora bien, en el caso de una proposición com o figura, ya no en un sentido visual sino lógico, de un estado de cosas, también debe haber algo común a ambos para que la proposición pueda ser figura. Pero no debe haber tanto en común que resulte que la proposición sea siempre verdadera. La teoría pictórica de las proposiciones debe permitir resolver un viejo problema: explicar la posibilidad de proposiciones que poseen sentido, que figuran un estado de cosas, pero que son falsas. La proposición tiene una estructura, dada por la manera específica como están conectados los nombres en ella. Y esta estructura representa una posible com binación entre los objetos nombrados, un posible estado de cosas. Si se exigiera que lo común a proposición y realidad figurada fuese la estructura, el estado de cosas representado coincidiría, de hecho, con la proposición en tener tal estructura y la proposición sería siem pre verdadera. No se podría dar cu enta, en ton ces, de la posibilidad de proposiciones con sentido pero falsas. Lo común a proposición y realidad no puede ser, pues, la
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estructura, la manera de com binarse los nombres, por un lado y los objetos, por el otro. Pero para que la proposición pueda cumplir su función figurativa debe ser por lo menos p osible que sus nombres y los objetos nombrados por ellos se com binen de la misma manera, esto es, conform en la misma estructura. A esta posibilidad de coincidencia en la estructura la llama Wittgenstein la forma lógica de figuración. Esta distinción entre estructura y forma lógica permite separar las condiciones para que una proposición tenga sentido de las condiciones que la hacen verdadera y permite, por lo consiguiente, resolver el antiguo problema de la posibilidad de proposiciones con sentido pero falsas4. Este problema surge, en este contexto, si se identifica el sentido de una proposición con un h ech o representado por ella, pues si la proposición es falsa no se da el hecho que representa y entonces carecería de sentido. Pero para poder ser falsa una proposición tiene que poseer ya un sentido. Por esto es importante subrayar que W ittgenstein no identifica el sentido de una proposición con un hecho, sino con un posible estado de cosas, con un punto en el espacio lógico (ver TLP, 2 .2 0 2 y 2.221) , que podría ser un hecho, sin serlo siempre. El sentido de una proposición no necesariamente hace parte del mundo, pues este último está constituido por hechos. Pero el sentido de una proposición falsa tampoco cae en el vacío. Es aquí donde la distinción entre realidad y mundo cobra especial importancia. Hay un espacio más amplio que el mundo de los hechos, a saber, la realidad o el espacio lógico, que alberga además de los hechos, además del mundo, las posibilidades de combinación entre objetos que de hecho no se dan y que están representadas por proposiciones falsas pero con sentido5. El sentido está determinado com pletamente por la proposición y es independiente de los hechos; depende de cóm o sus nombres se conectan y cóm o esta conexión representa una posible manera de conectarse los objetos nombrados, un estado de cosas posible. Se puede comprender el sentido de una proposición sin saber si ella es verdadera o falsa y sólo habiendo comprendido el sentido de la proposición se puede compararlo con la realidad para establecer su verdad o falsedad. Tal comparación buscaría establecer si el estado de cosas figurado por la proposición se da de hecho o no, si está en el mundo y no sólo en el espacio lógico, com o mera posibilidad {TLP, 4.2 5 ). Para que el lenguaje pueda servir como espejo de la realidad tiene que haber, entonces, identidad entre su forma lógica y la forma lógica de la realidad. Esto quiere decir que en el lenguaje los elementos básicos que son los nombres deben, además de estar asociados a los elementos básicos de la realidad, poseer las mismas posibilidades de com binación que poseen tales elementos básicos. La gramática o la sintaxis lógica, que determ ina la forma lógica del lenguaje, juega aquí un papel clave, como reglam entación de las com binaciones lingüísticas que deben reflejar las posibles com binaciones ontológicas determinadas por la naturaleza intrínseca de los objetos simples. De esta manera, la sintaxis lógica que rige el uso.de los nombres y que, por decirlo así, expresa su naturaleza, juega un papel fundamental en el lenguaje, análogo al que juega la naturaleza de los simples en la realidad. Es la sintaxis lógica la que, en último término, determina la forma lógica del lenguaje, de manera análoga a com o las esencias com binatorias de los simples determinan la forma lógica de la realidad, y ambas formas lógicas deben coincidir. La identidad de la forma lógica de lenguaje y realidad sería visualizable de la siguiente manera: la red de posibilidades de formar proposiciones elementales con sentido, 1 permitidas por las reglas sintácticas del lenguaje, debe poder superponerse a la red de posibilidades com binatorias de la realidad, permitidas por la naturaleza de los objetos; y tal superposición debe mostrar, en el nivel de las proposiciones elementales y sus correspondientes estados de cosas atómicos, una congruencia o coincidencia absoluta, un isomorfismo perfecto, punto por punto, nodo por nodo. No debe haber posibilidades en la realidad inexpresables en el lenguaje, ni proposiciones con sentido que no expresen posibilidades en la realidad. Es este isomorfismo lógico entre lenguaje y realidad el
4 Que el problema es, en efecto muy antiguo, puede corroborarse consultando: Platón, Teeteto, I 89a. 5 Se suele aclarar que la noción de posibilidad que se emplea en el Tractatus no debería entenderse en un discutible sentido metafísico, según el cual algo posible hace presencia en un misterioso mundo diferente del actual Lo posible, en este contexto, debería entenderse, más bien, como lo pensable o. equivalentemente, lo expresable en proposiciones con sentido. Sin em­ bargo esta expresabilidad en proposiciones con sentido descansa en que este sentido haga parle de un metafísico espacio lógico de posibles combinaciones de abstractos objetos simples.

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que permite explicar cómo las proposiciones elementales adquieren su sentido. En este isomorfismo, a diferencia de un isomorfismo entre estructuras matemáticas, las estructuras no están en pie de igualdad sino que una, la de la realidad, juega el papel de estructura origin al y la otra, la del lenguaje, tendría que ser una copia isomórfica de la primera. Esta concepción pictórica del lenguaje permite dar una explicación general de lo que Wittgenstein considera como la esencia de la noción de verdad:
La teoría de la figuración lógica a través del lenguaje nos da, en primer lugar, una comprensión de la esencia de la relación de verdad. La teoría de la figuración lógica a través del lenguaje dice —de manera totalmente general Para que sea posible que una proposición sea verdadera o falsa— que ella concuerde o no con la realidad -para ello tiene que haber en la proposición algo idéntico con la realidad6.

El sentido de una proposición, su esencial posibilidad de ser verdadera o falsa, presupone la identidad de la forma lógica de lenguaje y realidad. Pero para que lo expresado en el lenguaje sea de hecho verdadero se debe cumplir no solam ente la identidad en la forma lógica de lenguaje y realidad, sino también la identidad en'la estructura de las proposiciones y los hechos. Es decir, las com binaciones entre nombres en las proposiciones ya no deben ser sólo com binaciones posibles entre los objetos nombrados, hacer parte del espacio lógico (condición de sentido) sino que esta posibilidad debe actualizarse, los objetos deben com binarse de hecho en el mundo como lo dicen o representan las proposiciones (condición de verdad). Las com binaciones entre objetos figuradas por las proposiciones verdaderas no forman parte únicam ente del espacio lógico, de lo posible, sino que forman parte del mundo, de lo fáctico. Y el total de proposiciones elementales verdaderas describe la totalidad de los hechos, es decir, es una descripción com pleta del mundo ( TLP , 4 .2 6 ). L a concepción pictórica de las proposiciones elementales permite, de esta manera, dar cuenta de la relación entre lenguaje y realidad y de las nociones de significado o sentido ( Sinn ) y verdad que enraízan en ella, y puesto que el mundo se puede describir com pletam ente usando sólo proposiciones elementales, basta aclarar cómo ellas cumplen su función figurativa para aclarar cóm o en el lenguaje se puede representar al mundo. Sin embargo, las proposiciones que usamos habitualm ente no son elementales, sino complejas. Las proposiciones elem entales están en un nivel tan profundo y oculto, que ni siquiera podemos dar ejemplos de ellas. Un ejem plo de proposición elemental contendría ejemplos de nombres de los abstractos objetos simples y ya vimos por qué Wittgenstein no da ejemplos de ellos. Para completar esta exposición de la estructura del lenguaje y de su isomorfismo con la realidad debemos, pues, escalar todavía a un nivel más superficial y explicar cómo las proposiciones no elementales pueden adquirir sentido. De hecho, recordémoslo, la existencia del nivel oculto y profundo se h ab ía m ostrad o com o n e c e s a ria , p re cisa m en te para poder g a ra n tiz a r que las proposiciones complejas que usamos habitualm ente posean un sentido com pletamente determinado. Aclarar cómo está determinado el sentido de éstas permitirá, a su vez, dar una breve explicación de las nociones de necesidad lógica y tautología, desde esta perspectiva del Tractatus. La explicación se basa en que el sentido, las condiciones de verdad, de una proposición com pleja es función de los sentidos de las proposiciones elem entales que la constituyen o hacen parte de su análisis (TLP, 5.2341). Las proposiciones complejas no son figuras de la manera directa e inmediata com o lo son las proposiciones elementales. El carácter figurativo de la proposición com pleja reside en ser lo que podríamos llamar una com binación lógica de figuras y no en ser una figura sencilla, en el sentido en que lo es una proposición elemental. Tomemos, a manera de ejemplo una proposición com pleja de la forma ‘p v q ’, conformada a partir de las proposiciones elementales p y q. ¿Es la proposición compleja una figura7 y si lo es, ¿cuál es el estado de cosas figurado por ella? Podríamos pensar que la proposición compleja es una figura de un estado de cosas com plejo o una situación (Sachlage) constituida ya no por un solo punto del espacio lógico, sino por una región del mismo. En tal caso, ¿cóm o podríamos describir o caracterizar la región representada por la disyunción de p y q? Esta región debería estar,
6 Tagebücher, 20, 10,14, pág. 104.

los valores de verdad de sus componentes elementales. más bien. ni tampoco la cuestión. cuyo hacer parte del mundo. el cual se muestra de manera evidente en la estructura misma de la proposición. en el caso de las proposiciones complejas interviene un factor adicional que influye en su valor de verdad. De análoga manera. pues. sino que lo figurado puede ser tam bién una com binación lógica de lugares del espacio lógico Las proposiciones elementales son figuras en el sentido de representar estados de cosas que son lugares. de las que son funciones veritativas. pág. los cuales dependen. Sin embargo si llamamos R a la región de la que la disyunción sería figura (es decir. la de cóm o la proposiciones com plejas derivan su sentido. equivalga a la verdad de la figura. aquella que debería estar dentro del mundo de los hechos para que la disyunción sea verdadera) se presentan cuatro posibilidades excluyentes: que la región contenga ambos puntos representados por p y q. con la realidad.174 de todos modos. Aquí podría formularse la objeción de que ciertas proposiciones complejas. ya que la verdad de la disyunción no equivale en ningún caso a que la región R exista de hecho. finalmente que no contenga a ninguno de los dos. Más bien. es decir. solamente de su correspondencia inmediata con la realidad. D icho más brevem ente: no hay una única región del espacio lógico que pudiera identificarse con la situación de la que la disyunción es figura (en el sentido de ser la única región que deba existir o hacer parte del m undo para que la disyunción sea verdadera). por la otra. En la verdad de las proposiciones com plejas intervienen.0 1 ). determinada por los puntos representados por p y q. pues las objeciones que nos interesará examinar en los próximos capítulo contra las concepciones de significado y verdad del Tractatus son más fundamentales que ésta . hay varias regiones altern ativ as (aq u ellas com p atibles con las tres prim eras posibilid ad es m encionad as arriba) representadas por la disyunción. en principio. dos factores: por una parte. “la proposición es una figura de la realidad” (TLP. en general. (La proposición elemental es una función de verdad de sí misma) 5. del sentido que las proposiciones elementales. por medio de una com paración directa de su sentido. en general. la disyunción. que contenga sólo al primero. y esta dependencia funcional está determinada por los conectivos proposicionales veritativo-funcionales que intervienen en la construcción lógica de la proposición com pleja a partir de proposiciones elementales. 113. a su vez. un cálculo con estos valores de verdad que está regido por reglas convencionales asociadas a los conectivos proposicionales (com o la negación. Pero lo que nos interesa aquí no es esta cuestión terminológica. Este nuevo factor es la manera particular como la verdad de la proposición com pleja depende funcionalmente de la verdad de las proposiciones elementales que son sus argumentos. más aún: puntos. Por lo tanto R no es un buen candidato para ser la región figurada por la disyunción.01 Las proposiciones elementales son los argumentos de verdad de las proposiciones7. y. y. en el espacio lógico. relacionada de qué tan general es la afirmación según la cual las proposiciones son figuras sino. como aquellas que contienen cuantificadores o aquellas en las que se hacen atribuciones de actitudes proposicionales (o. entonces la disyunción sería verdadera. Wittgenstein considera estos casos con algún detalle pero nosotros no necesitamos extendernos para examinar sus consideraciones a este respecto. las que puedan considerarse como no extensionales o referencialmente opacas) no parecen ser funciones veritativas de proposiciones elementales. cuya verdad se puede establecer. a que haga parte del mundo. que contenga sólo al segundo. Las proposiciones complejas son com binaciones lógicas de estas figuras elementales. Si se da la primera posibilidad. A estas com binaciones de figuras las podemos seguir llamando figuras o podemos también decir que sólo las proposiciones elementales son figuras en el sentido estricto arriba explicitado. poseen en virtud de su propia e intrínseca capacidad figurativa: 5 La proposición es una función de verdad de la proposición elemental. en las otras tres posibilidades es problemático considerar a R com o la región o situación figurada por la disyunción. 4 . su posibilidad de ser verdaderas o falsas. la conjunción y el 7 TLP. Si se desea defender la afirmación según la cual. puede ocurrir que el mundo no contenga a R y sin embargo contenga a uno de los puntos representados por p o q y. entonces debe entenderse lo figurado no (o no siempre) como una región del espacio lógico cuya existencia. A diferencia del caso de las proposiciones elementales.

En efecto. el efecto de la verdad de las com ponentes elementales y de su correspondencia con los hechos. independientemente de lo fáctico. Esta distinción entre dos factores determ inantes para la verdad o falsedad de las proposiciones complejas resulta clave para la explicación de la necesidad lógica en términos de la noción de tautología. Pero en las proposiciones com p lejas puede darse el caso lím ite en el que las reglas convencionales de cálculo de las funciones veritativas cancelen el efecto del otro factor.175 condicional)8. bajo ninguna condición es verdadera. de su estructura lógica. y hay casos límite en los que la particular manera en que están com binadas las proposiciones elem entales tiene el efecto de anular su influencia en el valor de verdad de la “proposición” com pleja y. distintas a las tautologías. no dicen nada acerca del mundo. sino que depende. proposiciones. Este recurso técnico tiene cierta importancia. pues no está condicionada por lo fáctico. cuyo sentido depende del uso de reglas lógicas de cálculo con valores de verdad y que difiere del sentido de verdad como correspondencia. m uestran algo acerca de la forma lógica de la realidad que 8 Wittgenstein emplea en el Tractaíus (TLP. Sin embargo. Estas “proposiciones" pierden pues su conexión con los hechos (de ahí las com illas) y su “verdad” o “falsedad” ya no debe entenderse en el sentido de correspondencia. analíticas. la idea de que los conectivos o constantes lógicos no representan nada real. si la verdad de todas las proposiciones se estableciera exclusivamente por su correspondencia con los hechos. ño sólo por lo que podríamos llamar su “economía lógica”. es decir. Si no fuera así. verdad y que se lleva a cabo independientemente de lo fáctico (lo fáctico interviene sólo en la determ inación del valor de verdad de las com ponentes elem entales de la proposición com pleja). la tautología y la contradicción muestran que no dicen nada. Este cálculo con valores de verdad. de cómo se com binan lógicam ente en ellas las proposiciones elementales constituyentes. esto es. sin embargo. cierta s posibilidades representadas por las filas de la tabla de verdad y. entonces. Si la verdad de toda proposición consistiera en su concordancia con los hechos. que usualmente se formula en las llamadas tablas de.461 La proposición muestra aquello que dice. más aún tautológica. antes de llevar a cabo tal cálculo habría que excluir de entrada. teniendo en cuenta presuntas con ex io n es n e cesa ria s. consiguientemente. Si uno se atiene estrictam ente a considerar com o proposiciones sólo las proposiciones elem entales o las com binaciones veritativo-funcionales de éstas que conserven un contenido fáctico. en la determinación de su verdad o falsedad. Aunque las tautologías no afirman nada acerca del mündo de los hechos. * TI. presupone que las proposiciones elementales son todas lógicamente independientes entre sí. por lo tanto. las tautologías y las contradicciones no serían. al menos parcialmente. La tautología no tiene condiciones de verdad. a saber. se está empleando una noción lógica de verdad. en todo rigor. si bien las tautologías y las contradicciones carecen de sentido fáctico. ellas. proposiciones. no habría manera de explicar cóm o hay tautologías que son verdaderas necesariamente. se anula la influencia de lo fáctico. en tal caso. en el sentido de correspondencia con los hechos. como ocurre con las elementales. sin embargo. a priori. de los hechos. y la contradicción. La diferencia entre las proposiciones con sentido fáctico y las tautologías y contradicciones la expresa Wittgenstein así: 4. en todas las circunstancias posibles. habría verdades necesarias no lógicas. no lógicas e n tre las p ro p o sicio n es elem en tales. 6) la posibilidad de reducir todos los conectivos proposicionales a un solo conectivo completo que permita expresar todas la funciones veritativas. muestran o exhiben propiedades lógicas del lenguaje que son reflejo de propiedades formales de la realidad. pues no se puede decir de ellas que sean verdaderas o falsas. sino también porque ayuda a mostrar una idea fundamental que se defiende en el Dractatus. el fáctico. cuya verdad no depende sólo de su concordancia con lo fáctico. Tal es el caso de las tautologías y las contradicciones y de ahí su carácter a priori.P. no habría verdades necesarias. que las tau tologías son verdades necesarias y que toda verdad necesaria es lógica. pues es incondicionalmente verdadera. pág 109 . Hay. ellas m uestran algo acerca de la forma lógica del lenguaje con el que figuramos lo real y. La tautología y la contradicción carecen de sentido9. Cuando se afirma.

cualquier descripción o explicación. ¿Cómo podría describirse. presupone que las proposiciones poseen un sentido. Imposible construir un lenguaje no lógico12. . esta forma lógica común a lenguaje y realidad? ¿y cómo podría justificarse la tesis según la cual un lenguaje que pretenda reflejar la realidad tiene que tener en común con ella su forma lógica? Estas preguntas conducen a la siguiente dificultad. 2. p á ¿ 7 l 7 1 “ TLP. no podemos ju stificar esta condición sin presuponer o emplear ya lo que se quiere justificar. sin decirlo (esta distinción entre decir y mostrar jugará un papel central en la última parte de este capítulo). Las condiciones cuyo cumplimiento debe presuponerse para que el len g u aje tenga sentido y para poder hablar de verdad son no sólo injustificables. A prill914). Moore in Norwege nach Diktat niedergeschrieben hat. Si pretendiéramos salim os de las condiciones lógicas de sentido y verdad del lenguaje. más aun. Anhang II (Aufzeichnungen. Si el tener la misma forma lógica de lo real. sino. Aquello común a lenguaje y realidad que los hace conmensurables. en términos menos abstractos que los que hemos utilizado hasta ahora. en la que se basa la concepción de verdad como correspondencia del Tractatus. para la cual sí se requiere de una com paración con los hechos. a su vez. una condición para que en un lenguaje cualquiera se pueda describir la realidad. pues se mostrará que la labor de describir y explicar esta relación entre la realidad y su imagen lingüística tropieza con limitaciones al parecer ineludibles. nos incapacitaríam os totalm ente para decir algo. y las proposiciones tienen sentido. Si quisiéramos explicar las condiciones lógicas para expresar algo con sentido sin cumplir o usar estas condiciones. de esta forma lógica debe poseer o ejemplificar ya lo que se quiere describir o explicar. que posibilita la com paración que ha de hacerse entre una proposición y los hechos para establecer si guardan la debida correspondencia que justifica llamar a la primera verdadera. Lo que no puede decirse. es la forma lógica (T W . II. El “privilegio” al que aspira ese presunto meta-lenguaje de no presuponer y depender de tales condiciones lógicas lo privaría de la capacidad de expresar algo con sentido. El resultado. que debe poder determinarse a priori. die G. sin poseerlas. propiedades formales de la red de proposiciones elem entales. carente de sentido. represente la realidad. Por lo tanto. será en cierto modo decepcionante. como hemos visto. E. pág 209. ya no podríamos decir sino sinsentidos. sino sólo mostrarse. del mundo10.176 debe coincidir con la del lenguaje. La posesión de la forma lógica de la realidad es. pues para ello se requeriría de un lenguaje que no poseyera las propiedades en cuestión. 12 TB. pág 181. Dicho de otro modo: el que tales combinaciones de proposiciones elementales y no otras anulen su contenido fáctico. en cualquier lenguaje. es una de las condiciones para que las proposiciones de cualquier lenguaje posean sentido. Cómo es la relación entre la realidad y su reflejo en el espejo del lenguaje En esta parte se discutirá la cuestión de cómo se puede aclarar la relación de isomorfismo lógico entre lenguaje y realidad.18). La posibilidad de que el lenguaje represente la realidad se funda. previamente a la determinación de su valor de verdad. sea comparable con ella y pueda albergar lo verdadero. de lo representado.13 La lógica no es una doctrina. la cual es una copia ísomórfica de la red de combinaciones posibles de objetos que constituyen la realidad: 6. en que ambos compartan lo que Wittgenstein llama forma lógica. inefables: Es imposible decir cuáles son estas propiedades [las propiedades lógicas comunes al lenguaje y la realidad] . y es imposible que éste pudiera ser un lenguaje correcto.12 El hecho de que las proposiciones de la lógica sean tautologías muestra las propiedades formales — lógicas— del lenguaje. La posibilidad de hablar de verdad como correspondencia en el Tractatus. para explicarlas y fundamentarlas sin tener que emplearlas. No hay un meta-lenguaje privilegiado que permita explicar. sino un reflejo del mundo11. La explicación 1 0 TU>. en cuanto ellas figuren o representen la realidad. muestra. lo anticipamos. nos condenaríamos al silencio o a un balbuceo totalm ente ininteligible. 6. las condiciones lógicas que hacen posible que todo lenguaje tenga sentido.

en general. ni su relación con la realidad. con la vana esperanza de poder. por lo menos parcialmente. La inevitable implausibilidad del ejemplo no le resta fuerza. ¿En qué consiste propiamente la imposibilidad o problematicidad de un lenguaje en el que se pretendan dar explicaciones y justificaciones últimas de las condiciones lógicas para que él misino pueda tener sentido? Intentem os ilustrar la dificultad a través de un ejemplo un tanto extremo. Luego de los esfuerzos extremos que hay que empeñar para lograr esto (se trata. sino que. Es decir.alciones lógicas que debe cumplir una proposición cualquiera para te n e r sentido. para que una proposición cualquiera tenga sentido.177 de cómo es posible el sentido y la verdad en el lenguaje parece chocar. un ejemplo muy idealizado). Pues recordemos que en el Tractatus se sostiene que las condiciones de sentido de nuestro lenguaje son también las de cualquier lenguaje posible que pretenda reflejar la realidad (y ésta se ha asumido com o la función esencial de todo lenguaje). tratemos de ahondar un poco más en la dificultad misma. confiamos. chocan con esos mismos límites. y entonces tal vez podamos. sin duda. Supongamos que preguntamos a alguien acerca de la verdad o falsedad de cierta proposición p (por ejemplo: “mi ejem plar del Tractatus está sobre mi escritorio”). la persona no comprende aún la proposición. ni el sentido de p. Pero antes de aclarar el papel que juega tal distinción en el tratam iento de esta dificultad. Por supuesto. Pero no sólo no logra reconocer cuál es el estado de cosas o la situación representada por p. sin embargo. Tal vez esta persona es totalm ente incapaz de entender hasta lo más obvio. se nos llegue a ocurrir que lo que le hace falta a este pobre hombre es una comprensión muy básica de lo que se requiere. la enorm e empresa de llevar a cabo un análisis lógico de la proposición hasta llegar a sus com ponentes elementales últimas. de las cor. más bien. Quizá. que sus intentos en esta obra de trazar los límites de lo decible y lo pensable. al punto que se quiere ilustrar con él. supongamos que la persona en cuestión ha dicho cosas totalmente fuera de lugar luego de las explicaciones y que. contra límites que no se pueden rebasar. por lo tanto un supuesto lenguaje que no las cumpliese carecería com pletam ente de sentido14. ¿Cómo puede haber comunicación con alguien así? Sin embargo. con una obstinación casi inquebrantable seguimos insistiendo en entrar en comunicación con él. ahora sí. La persona interrogada reacciona de m anera muy excé n trica e inesperada a nuestra pregunta. Supongamos. ni su exhaustivo análisis. TB. ni siquiera parece entender que la proposición se emplea para representar cierta situación. “ El ejemplo se complica todavía más si se tiene en cuenta que el propio Wittgenstein reconoce al final de su Tractatus. Podríamos intentar ahora. Para resolver. lo que para cualquier otra persona en uso del habla es absolutamente claro13. a juzgar por sus reacciones. tratar de (habiéndole dado y una buena repasada al Tractatus) explicarle una concepción lógico-filosófica muy fundamental de lo que es en general el sentido de una proposición. ya algo desesperados. en nuestra desesperación. Las condiciones lógicas de posibilidad del lenguaje son. 8 9). ni las explicaciones. so pena de caer en lo inefable e impensable. entonces. inmediatamente nos daríamos cuenta. las . 15 En ese punto (¡probablemente mucho antes!) el ejemplo puede resultar demasiado inverosímil. en aras de la aclaración que pretendemos hacer. esta dificultad W ittgenstein apela a su fundamental distinción entre decir y mostrar. proposición original p. Comenzamos ya a sospechar que estamos ante un caso absolutam ente irremediable y hasta ahora no visto de incompetencia lingüística. mostrando claramente que no logra comprender en absoluto el sentido de la proposición p. com o último recurso. sería que ya ni siquiera podríamos entendemos nosotros mismos. entendernos con nuestro desamparado personaje. Podríamos intentar explicarle el sentido de p apelando a otras proposiciones que expresen lo mismo. que figuran estados de cosas atóm icos y que se conectan de manera inm ediata con la realidad. de que la persona no podrá comprender nuestra pretendida explicación general por las m ism ísim as razones por las que no comprendía la. o bien tendrían que auto-justificarse y ser evidentes sin necesidad de ser expresadas en el lenguaje (esto trae a la memoria la primera frase de los Tagebücher 1914-1916: “La lógica debe bastarse a sí m ism a”. Y si todavía llegara a ocurrírsenos la feliz idea de emplear otro lenguaje que no presuponga las mismas condiciones lógicas de sentido que el nuestro. para poder rep resentar lo real. pág. que tras estas explicaciones nuestro desconcertado personaje todavía sigue sin entender. a primera vista poco problem ática. antes de siquiera intentarlo. o bien in justificables e inexpresables. lo que ocurriría. empero.

172 La figura. pues. Si alguien entiende ya la proposición p no necesita de tal explicación (¡suponiendo que no sea filósofo y cierto tipo. Pero al nó poseerla la descripción carece de sentido. diáfana. sin poseer dicha forma lógica. Las proposiciones elementales deberían poder cumplir la aspiración de claridad completa que tanto desvelaba a Wittgenstein. por así decirlo. coincidencia que es condición para que ella tenga sentido. es el nivel de las proposiciones elementales. en ella debe estar mostrada. para que pueda representar o figurar un estado de cosas. en tal lenguaje. Con estas palabras Wittgenstein sintetiza muy condensadamente lo que hemos venido tratando de aclarar: si describo o trato de explicar la forma lógica usando proposiciones fácticas. Dada una proposición elemental. el punto en el que podemos dejar de dar razones es muy distinto. o si éste no existiera. Las explicaciones deben terminar en algún punto en el que el sentido se muestre de manera inmediata sin que se necesite explicar m ás15. transparente. no puede figurar su forma de figuración. siempre que él haya salido a través de ellas fuera de ellas (Debe. En efecto. Se ha tropezado.tus se asume que el nivel en el cual el sentido se muestra de modo com pletamente perspicuo. la descripción debe poder ser correcta o falsa y entonces ella debe representarla “desde fuera”. . y la forma lógica que debe tener el lenguaje para poder reflejar la realidad. con laso mismísimas dificultades que estamos señalando en esta parte de nuestro trabajo La clara conciencia que él tiene de este problema se expresa en su bella y famosa metáfora de la escalera: “Mis proposiciones son esclarecedoras de este modo. a su vez. justam ente. ella no lo puede decir o representar: 2. Entre las variadas cosas de las que Wittgenstein afirma que no pueden decirse. justa o falsamente. no puede ser justa o incorrecta. la muestra. se cuentan las condiciones lógicas que deben satisfacer las proposiciones para tener sentido. de la noción de verdad com o correspondencia. D icho de otro modo: toda explicación de las condiciones lógicas de sentido debe reposar sobre la previa posesión de un sentido que no requiera. De lo contrario no podría explicarse nada. Si no se llega a este punto. sin necesidad de decirlo expresamente o de dar explicaciones ulteriores. pues ha necesitado recurrir a “proposiciones” que no cumplen tales condiciones. las proposiciones del ltactatus no figuran estados de cosas y. El que una proposición sea verdadera depende de su concordancia proposiciones del Tractatus no cumplen con los requisitos que se exigen en él para que una proposición tenga sentido. poder ser verdaderas o falsas. ninguna explicación le servirá para superarla. “últim a” del sentido de las proposiciones del lenguaje descansa sobre o presupone lo que se pretende explicar. tirar la escalera después de haber subido por ella ) ” (TLP. Con el ejemplo hemos tratado de m ostrar que ninguna explicación general del sentido y de las condiciones de verdad de una proposición puede ser completa o absoluta. 2. pág. de filósofo!).47. pág. En el Tra. 2. quien me comprende acaba por reconocer que carecen de sentido. de los requerim ientos lógicos para que una proposición tenga sentido. y si alguien tiene tal incom petencia lingüística como la que hemos tabulado aquí. la competencia de la que carece. de explicación. comporta una imposibilidad de dar cuenta de manera completa.cta. Wittgenstein. en un lenguaje fáctico. de lo cual no hay que dar razones. 203) 15 La idea de que las explicaciones o razones se agotan y que deben. La imposibilidad de dar una explicación absolutamente com pleta. En este nivel el sentido debería poder mostrarse y captarse de manera inmediata. reposar finalmente (si es que reposan en absoluto y no quedan suspendidas en el aire) sobre algo que ya no hay que explicar. ha traspasado los límites que separan lo que tiene sentido de lo que no lo tiene.178 ' El problema radica aquí en que cualquier explicación “com pleta”. sin embargo. pues en cualquiera se emplearía ineludiblemente lo que no comprende aún y se requeriría. es una idea que será también muy importante en los puntos de vista sobre el significado y la aplicación de reglas que expone Wittgenstein en sus Investigacion es filosóficas Pero en esta obra aquello que no hay que explicar más. Vemos aquí cómo la distinción entre decir y mostrar juega un papel esencial. no puede representar ni describir nada. de acuerdo con las ideas mismas de esta obra. la cual debe coincidir con la forma lógica de lo representado. carecen de sentido. es decir. 6 54. sino mostrarse. al pretender examinar las condiciones que debe cumplir un lenguaje para poder reflejar lo real. como lo veremos posteriormente 16 TLP. las explicaciones no aclararían nada. porque la figura representa su objeto. entonces. exhibida su forma lógica de representación o de figuración. Pero lo que ¡a proposición muestra.174 La figura no puede sin embargo situarse fuera de su forma de representación16.173 La figura representa su objeto desde fuera (su punto de vista es su forma de representación).

y si expresáramos y afirmáramos la concordancia entre p y lo figurado por p. esperando con ello resolver la cuestión. Le decimos simplemente. sin embargo. Sólo de una proposición con sentido se puede decir si es verdadera o falsa y sólo si una proposición figura una situación posible en la realidad. ya quedó confinada dentro de lo inefable. . La moraleja que habría que extraer. en general. es decir. tratemos de mostrar ahora la injustificabilidad de la teoría de verdad Como correspondencia y la inefabilidad de esta noción. tendríamos que negar que la concordancia entre p y el hecho sea un nuevo hecho de segundo orden expresable en una nueva proposición fáctica. Se vislumbra ya la amenaza de una caída en una regresión infinita. Con argumentos similares a los que m uestran la inefabilidad de los presupuestos lógicos del sentido. estaríamos asumiendo que dicha concordancia es un nuevo hecho. “desde fuera”. debe estar mostrada. la concordancia entre proposiciones y hechos. entendida como un hecho de segundo orden. la del lenguaje y el pensamiento. y esto que se nos muestra de ella no podemos decirlo. esto es. se puede comparar el sentido de la proposición con los hechos para determinar su valor de verdad. muy satisfecho y nos pide que expliquemos y justifiquem os esta relación de concordancia o correspondencia entre p y los hechos a la que. exhibida cuando se hace la com paración entre p y la realidad. que constituyen la verdad de p. de nuestro fabulado encuentro con el escéptico es que la concordancia entre una proposición verdadera y el hecho figurado por ella no es. para explicar cómo están relacionados. que se pueda dar una solución última y completa a estas preguntas. por así decirlo.179 con la realidad a la que representa. entonces. El escéptico no queda. En otras palabras estaríamos asumiendo que hay una figura de segundo orden en la que la figura original p concuerda con el hecho. para determinar si el sentido de la proposición está de acuerdo con los hechos. Si quisiéram os describir esta concordancia entre p y el hecho representado por p usando otras proposiciones fácticas. explicar. o en algún lenguaje. ni dar razones o justificaciones de ello. La concordancia entre p y el hecho. el escéptico no desperdiciaría la oportunidad de exigir ahora una justificación de la verdad de esta figura de segundo orden q. Como no podemos salimos de uno de los extrem os de la relación de isomorfismo en que se fundan el sentido y la verdad. Asi com o la forma lógica. que corresponde a un hecho. un nuevo hecho y. mediante una nueva proposición q. Para seguir la muy recomendable estrategia de atajar las regresiones infinitas desde el mismo comienzo. inexpresables e injustificables condiciones de sentido y verdad. entonces. ¿én qué consiste propiamente esta concordancia? ¿En qué consiste la com paración entre la proposición (o su sentido) y la realidad que perm itiría estab lecer la verdad o falsed ad de la prim era? ¿y cóm o podría ju stifica rse o fundamentarse la idea de que la verdad consiste en tal concordancia? Respecto a estos interrogantes ya la posibilidad de resolverlos se presentan dificultades análogas a las que encontram os al discutir la cuestión de cómo explicar las condiciones de sentido de una proposición. hemos recurrido com o si fuera algo com pletam ente sobreentendido (y ya anticipam os al oír esta exigen cia nuevos dolores de cab eza). que es evidente que la proposición p está de acuerdo con los hechos. Pero. Supongamos también que un nuevo personaje (éste no sufre de incom petencia lingüística pero es un escéptico irredimible) nos pide una justificación de la verdad de p. esta vez en pocos segundos y sin mayores esfuerzos. que es la condición de verdad. que sería una figura de segundo orden. no puede describirse en el lenguaje fáctico que W ittgenstein delimita en el Tractatus . en cuanto condición de sentido. no podemos ver desde un pretendido punto de vista exterior y privilegiado los extremos. Pero no hay un punto de vista exterior y privilegiado que permita pensar y describir esta relación. ella misma. No debemos esperar. en el que se conectan los elementos de la proposición con los del hecho figurado por ella. Al pensar. describir estamos necesariamente inmersos en el lenguaje. Sólo podemos ver de la relación lo que de ella se nos muestra en una de las partes relacionadas. por consiguiente. La verdad. en cierto sentido de segundo orden. según él. tam bién queda más allá de los límites que Wittgenstein traza a lo decible. depende de la m anera com o están relacionados lenguaje y realidad. La concepción de verdad como correspondencia del Tractatus se apoya sobre la concepción pictórica del sentido de las proposiciones. en últimas. y todo lo que digamos en él tiene que cumplir ya sus. lo trascendental. Volvamos a la sencilla proposición p (que ya nos causó no pocas dificultades) y supongamos que ella es verdadera.

describirse ni justificarse mediante otras proposiciones tácticas. N uevam ente.180 pero ella no puede decirse. si es que realmente la verdad consiste en una concordancia con los hechos”. ya que esto nos precipitaría en una regresión infinita. Si. La pretendida verdad acerca de la verdad no podría ser demostrada. nos topamos con lo inefable y quedamos condenados al silencio. quiero que se me explique Cómo compararla con los hechos y cuál es exactamente la relación de concordancia que debo buscar ver para establecer su verdad. reposa sobre el hecho de que ciertas cosas que no pueden decirse. Estas críticas deben poder conducirnos a nuevas perspectivas que nos permitan volver a decir algo positivo sobre el significado y la verdad. com o en el caso del sentido. lo único que podríamos responderle. En este nivel muy básico de nuestra exposición de la concepción pictórica del sentido y de la noción de verdad com o correspondencia en el Tractatus nos chocam os con el infranqueable límite de lo decible. La plausibilidad de la teoría de correspondencia que Wittgenstein asume. sino que tendría que asumirse. alguien dijese “yo quiero saber cuáles son las condiciones que deben darse para que la proposición p sea verdadera. ni justificarse se muestren en las proposiciones del lenguaje y en sus com paraciones con los hechos. ni explicarse. si p es elemental. los fundamentos o presupuestos lógicos mismos de la concepción de la verdad resultan ser inefables e injustificables. . exhibir de algún modo lo que no puede expresarse ni explicarse recurriendo a otras proposiciones: la correspondencia entre la proposición y el hecho. sería algo parecido a “lo que tiene que ocurrir es que p” y tal vez señalar. por ejemplo. Silencio que tendremos que romper en el siguiente capítulo para examinar las críticas que formula el propio Wittgenstein a sus concepciones del Tractatus.

primariamente en sustantivos com o «mesa». quot sonabant. Lleva la hoja al tendero. y piensa en los restantes géneros de palabras com o algo que ya se acomodará. Ita verba in variis sententiis locis surs posita. en las C onfesiones (I. — ¿Pero cuál es el significado de la palabra «cinco»? — No se habla aquí en absoluto de tal cosa. videbam. y éste abre el cajón que tiene el signo «manzanas». con el movimiento del resto de los miembros y con el sonido de la voz hacen indicación de las afecciones del alma al apetecer. “ Tomado de: Ludwig WITTGENSTEIN. y similarmente. 1988. a mi parecer. ceterorumque membrorum actu. colegía paulatinamente de qué cosas eran signos y. — En esta figura del lenguaje encontramos las raíces de la idea: Cada palabra tiene un significado Este significado está coordinado con la palabra. tener. En estas palabras obtenem os. cum eam veilent ostendere. oyendo repetidamente las palabras colocadas en sus lugares apropiados en diferentes oraciones. paulatim colligebam. una vez adiestrada la lengua en esos signos. yo asumo que actú a com o he descrito. C oncretam ente esta: Las palabras del lenguaje nom bran objetos — las oraciones son com binaciones de esas denominaciones. edom ito in eis signis ore. avendis. Pues lo que ellos pretendían se en tresacaba de su movimiento corporal: cual lenguaje natural de todos los pueblos que con mímica y juegos de ojos. Q u i e n así describe el aprendizaje del lenguaje piensa. Traducido por: Alfonso García Suáres . Piensa ahora en este empleo del lenguaje: Envío a alguien a comprar. se opera con palabras. . una determinada figura de la esencia del lenguaje humano. 2.UNAM México. Editorial Crítica . 17-65. «pan» y en nombres de personas. [Cuando ellos (los mayores) nombraban alguna cosa y consecuentem ente con esa apelación se movían hacia algo. Así. Le doy una hoja que tiene los signos: «cinco manzanas rojas». H oc autem eos velle ex motu corporis aperiebatur: tamquam verbis naturalibus omnium gentium. et sonitu vocis indicante affectionem animi in petendis. fugiendisve rebus. et erebo auditat. De una diferencia entre géneros de palabras no habla Agustín. después dice la serie de los números cardinales — asumo que la sabe de memoria-— hasta la palabra «cinco» y por cada numeral toma del cajón una manzana que tiene el color de la muestra. 8): «Cum ipsi (m ajores homines) appellabant rem aliquam. — «¿Pero cóm o sabe dónde y cómo debe consultar la palabra ‘rojo’ y qué tiene que hacer con la palabra ‘cin co’?». per haec enuntiabam». «silla». et cum secundum eam vocem corpus ad aliquid movebant. signa essent. Investigacion es filo s ó fic a s . expresaba ya con ellos mis deseos]. Este concepto filosófico del significado reside en una imagen primitiva del modo y manera en que funciona el lenguaje. Parte I § 1-45. — Así. rejiciendis. luego busca en una tabla la palabra «rojo» y frente a ella encuentra una muestra de color. quarum rerum. pp. creo yo. y sólo en segundo plano en los nombres de ciertas acciones y propiedades. lo veía y comprendía que con los sonidos que pronunciaban llamaban ellos a aquella cosa cuando pretendían señalarla. sólo de cóm o se usa la palabra «cinco». — Bueno.Carlos Ulises Moulines. quae fiunt vultu et nutu oculorum. Pero también puede decirse que es la imagen de un lenguaje más primitivo que el nuestro. rechazar o evitar cosas.181 INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS* [Extractos § 1-45] Ludwig W ittgenstein 1. Las explicaciones tienen en algún lugar un final. et tenebam hoc ab eis vocari rem illam. Es el objeto por el que está la palabra. measque jam voluntates. Agustín.

Una parte importante del adiestram iento consistirá en que el instructor señale los objetos. El niño emplea esas formas primitivas del lenguaje cuando aprende a hablar. pilares. y hasta el lenguaje total de una tribu. A este fin se sirven de un lenguaje que consta de las palabras: «cubo». sino un adiestramiento.. — Disipa la niebla estudiar los fenómenos del lenguaje en géneros primitivos de su empleo en los que se puede dominar con la vista claramente la finalidad y el funcionamiento de las palabras. Y esto debe decirse en muchos casos en que surge la cuestión: «¿Es esta representación apropiada o inapropiada?» La respuesta es entonces: «Sí. — Puedo imaginarme tal empleo de las palabras (de series de sonidos). (No quiero llamar a esto «explicación ostensiva» o «definición ostensiva». no para la totalidad de lo que pretendemos representar» Es como si alguien explicara: «Los juegos consisten en desplazar cosas sobre una superficie según ciertas reglas. puede querer decir diversas cosas. porque el niño aún no puede pregu n tar por la denom inación. se puede quizá vislumbrar hasta qué punto la concepción general del significado de la palabra circunda al lenguaje de un halo que hace imposible la visión clara. 6. losas y vigas. Agustín describe. para usar con ellas estas palabras y para reaccionar a s í a las palabras de los demás. por ejemplo. 3. no porque no pudiera imaginarse de otro modo). (Pronunciar una palabra es como tocar una tecla en el piano de la im aginación). 4. (Una escritura puede concebirse como un lenguaje para describir pautas sonoras). «pilar». Puede decirse que esta enseñanza ostensiva de palabras establece una conexión asociativa entre la palabra y la cosa. pero también para designar la acentuación. Si se considera el ejemplo de § 1. Lo llamaré «enseñanza ostensiva de las palabras». pero se piensa muy de inmediato en que al niño le viene a la mente la figura de la cosa cuando oye la palabra. A construye un edificio con piedras de construcción. Podríamos imaginarnos que el lenguaje de § 2 fuese el lenguaje total de A y B. (Pudiera ciertamente descubrirse que es provechoso para la verdadera finalidad). A las grita — B le lleva la piedra que ha aprendido a llevar a ese grito. B tiene que pasarle las piedras y justam ente en el orden en que A las necesita. podríamos decir. «viga». pero sólo para este dominio estrictam ente circunscrito. la palabra «losa» mientras muestra esa forma. si sucede esto — ¿es esta la finalidad de la palabra? — Sí. ¿Pero qué quiere decir esto? Pues bien. sólo que no todo lo que llamamos lenguaje es este sistema. — Digo que formará una parte importante del adiestramiento porque así ocurre entre los seres humanos. 5. — Concibe éste como un lenguaje primitivo completo. apropiada. Los niños son educados para realizar estas acciones. pero ésos no son todos los juegos.182 Imaginémonos un lenguaje para el que vale una descripción como la que ha dado Agustín: El lenguaje debe servir a la com unicación de un albañil A con su ayudante B. dirija la atención del niño hacia ellos y pronuncie a la vez una palabra. un sistema de comunicación. Puedes corregir tu explicación restringiéndola expresamente a esos juegos. Pero entonces. . «losa». y com o signos de puntuación. pero sólo junto con una determinada instrucción. Imagínate una escritura en que las letras sirviesen para designar los sonidos. Imagínate ahora que alguien entendiese esa escritura com o si cada letra correspondiera simplemente a un sonido y no tuviesen también las letras funciones enteramente diferentes. Una concepción tan simplista de la escritura se asem eja a la concepción del lenguaje de Agustín. Con una diferente instrucción la misma enseñanza ostensiva habría producido una comprensión enteramente diferente. p u ed e ser la finalidad. hay cubos. Pero en el lenguaje de § 2 no es la finalidad de las palabras evocar imágenes. Pero si la enseñanza ostensiva produce esto — ¿debo decir que produce la comprensión de la palabra? ¿No entiende la exclam ación «¡losa!» el que actúa de acuerdo con ella de tal y cual modo? — La enseñanza ostensiva ayudó indudablemente a producir esto. El aprendizaje del lenguaje no es aquí una explicación.» —y le respondiéramos: Pareces pensar en juegos de tablero..

se explica que las letras han de emplearse en la secuencia a. elimina el malentendido de que «a». Ahora bien. etc. cuando esto. pues. pongamos por caso. etc. c. La expresión «esta palabra designa esto » tiene que convertirse también en una parte de la descripción. En la práctica del uso del lenguaje (2) una parte grita las palabras. — Y se encontrará aquí un ejercicio aún más simple: el alumno repite las palabras que el m aestro le dice — ambos procesos se asemejan al lenguaje. O: la descripción debe hacerse en la forma «La palabra.. tiene que aprender de memoria la serie de los ‘numerales’ a. «c» desempeñan en el lenguaje el papel que desempeñan en realidad «cubo». el uso de estas palabras en lo restante.. Y tiene que aprender su uso. Y puede también decirse que «c» designa este número y no aquel.. A la vez le hace ver al ayudante una muestra de color y con la palabra «allí» señala un lugar del solar. por ejemplo. Podemos imaginarnos también que todo el proceso del uso de palabras en (2) es uno de esos juegos por medio de los cuales aprenden los niños su lengua materna. Aparte de las cuatro palabras «cubo».. Y del mismo modo puede decirse que los signos «a». y separada de su soporte no es siquiera una palanca. que pudieran ser «allí» y «esto» (porque ello ya indica aproximadamente su finalidad) y que se usan en conexión con un ademán demostrativo. «pilar». contiene una serie de palabras que se usan como el tendero en (1) usó los numerales (puede ser la serie de las letras del alfabeto).. — Más similar a la enseñanza ostensiva de las palabras «cubo». «pilar». — En otras ocasiones A da la orden: «esto-allí». sería la enseñanza ostensiva de los numerales que sirven.183 «Al conectar la barra con la palanca puse el freno». c losas». Contemplemos una ampliación del lenguaje (2). losas y se cuentan: «a. no para contar. Con «esto» apunta a una piedra de construcción. Y los procesos de nombrar las piedras y repetir las palabras dichas podrían llamarse también juegos de lenguaje. c. se trata meramente de eliminar el malentendido de que la palabra «losa» se refiere a la forma de piedra de construcción que de hecho llamamos «cubo» — pero se conoce el modo y manera de este ‘referir’. Así aprenden de hecho los niños el uso de los primeros cincr o seis numerales. sino para designar grupos de cosas captables con la vista. Cuando el niño aprende este lenguaje. sino que puede ser cualquier cosa o nada. 8. etc. «pilar». d. la otra actúa de acuerdo con ellas. B toma del surtido de losas una del color de la muestra por cada letra del alfabeto hasta la «d» y las lleva al sitio que A designa. Esto se hará si.. Esto es. se señalan. . «losa». 7. Llamaré también «juego de lenguaje» al todo formado por el lenguaje y las acciones con las que está entretejido. b. — Sí. dado todo el resto del mecanismo. etc. A da una orden del tipo: «d-losa-allí». ¿Q ué designan. b. d. dos palabras. 9. b. pronuncia la palabra cuando el instructor señala la piedra. «b». Sólo como parte de este es ella la palanca de freno. c. cuando con ello. Piensa en muchos usos que se hacen de las palabras en juegos en corro. se puede por cierto abreviar la descripción del uso de la palabra «losa» de modo que se diga que esa palabra designa este objeto. y no en la secuencia a. b. etc. por ejemplo. y finalmente una cantidad de muestras de colores. pongamos por caso.. designan números.». además. 10. las palabras de este lenguaje? — ¿Cóm o debe mostrarse lo que designan si no es en su modo de uso? Y ya lo hemos descrito.. ¿ S e enseñan también «allí» y «esto» ostensivam ente? — ¡Im agínate cómo podría acaso enseñarse su uso! Se señala con ello a lugares y cosas — pero aquí este señalar ocurre también en el uso de las palabras y no sólo en el aprendizaje del uso— . designa. en la instrucción en el lenguaje se encontrará este proceso: el aprendiz nom bra los objetos.. «b». Llamaré a estos juegos «juegos de Lenguaje» y hablaré a veces de un lenguaje primitivo como un juego de lenguaje.. esto es. — ¿ S e encontrará también en esta instrucción una enseñanza ostensiva de las palabras? — Bueno.

es totalm ente desigual. y de maneras más o menos sem ejantes. éste trae la herramienta provista del signo.184 ¡Pero con asimilar así mutuam ente las descripciones del uso de las palabras no se vuelve este uso más sem ejante! Pues. a saber. Y sin embargo juega un papel enteram ente similar al de una muestra de color en el juego de lenguaje (8). 14. clavos y tornillos. Cuando A le muestra al ayudante un tal signo. . lo que nos desconcierta es la uniformidad de sus apariencias cuando las palabras nos son dichas o las encontram os escritas o impresas. Piensa en las herramientas de una caja de herramientas: hay un martillo. ¿Q ué hay de las muestras de color que A le presenta a B ? — ¿pertenecen al len guaje ? Bueno. el tarro de cola. Así. (Y hay sem ejanzas aquí y allí). Ciertamente. una sierra. unas tenazas. es una muestra de lo que el otro debe decir. un tercero es el mango de una palanca de frenado: cuanto más fuerte se tira. — Tan diversas como las funciones de estos objetos son las funciones de las palabras. designa un nombre una cosa y se da un nombre a una cosa. Imagínate que alguien dijese: «Todas las herramientas sirven para modificar algo. (Esto es com prensible puesto que todos ellos deben ser asidos con la mano). cola. un destornillador. un cuarto es el manubrio de una bomba: sólo funciona mientras uno lo mueve de acá para allá. pero si le digo a alguien: «Pronuncia la palabra ‘la’». ((Anotación sobre el pronombre reflexivo «esta oración»)) 17. por de pronto. etc. un tarro de cola. No pertenecen al lenguaje de palabras. los clavos?— «Nuestro conocim iento de la longitud de una cosa. la temperatura de la cola y la solidez de la cama». Nombrar algo es similar a fijar un rótulo en una cosa. 11. — Resultará frecuentem ente provechoso decirnos mientras filosofamos. como vemos. absolu tam en te nada. Pero. contar las muestras entre las herramientas del lenguaje. Es lo más natural. a no ser que expliquemos exactam ente q u é distinción deseamos hacer. Pero su em p leo no se nos presenta tan claramente. Cuando decimos: «toda palabra del lenguaje designa algo» todavía no se ha dicho con ello. otro es el manubrio de un conm utador que sólo tiene dos posiciones efectivas: está abierto o cerrado. cóm o agrupemos las palabras en géneros dependerá de la finalidad de la clasificación —y de nuestra inclinación. Es com o cuando miramos la cabina de una locomotora: hay allí manubrios que parecen todos más o menos iguales. 16. Más directamente se aplica quizá la palabra «designar» cuando el signo está sobre el objeto designado. i En particular cuando filosofamos! 12. el martillo la posición del claro. y lo que menos confusión provoca.» — ¿Y qué modifican la regla. Pero uno es el manubrio de un cigüeñal que puede graduarse de modo continuo (regula la apertura de una válvula). una regla. 13. Supon que las herram ientas que A emplea en la construcción llevan determinados signos. — ¿S e ganaría algo con esta asimilación de expresiones? 15. (Bien pudiera ser que quisiéram os distinguir las palabras del lenguaje (8) de palabras ‘sin significado’ com o las que aparecen en poemas de Lewis Carroll o de palabras como «ixuxú» en algunas canciones). Pues las funciones de la palabra «losa» y de la palabra «cubo» son más sem ejantes entre sí que las de «losa» y «d». Así. Nos sería posible decir: en el lenguaje (8) tenemos diferentes géneros d e palabras. la sierra la forma de la tabla. contarás esta segunda «’la’» también dentro de la oración. más fuerte frena. com o se quiera.

19. a oraciones que contienen la palabra de nuestra orden en otrs combinaciones. para decir lo que otro significa con el grito «¡Losa!».. por así decirlo. un extranjero que hubiera oído frecuentem ente que alguien daba la orden «¡Tráeme una losa!». Pero si es una oración. sólo necesitamos pensar un instante en lo que sucede realmente para ver que andamos aquí por mal camino. — Pero ésa es por cierto sólo una forma abreviada de la oración «¡Tráeme una losa!» una prolongación de la oración «¡Losa!»? — Porque quien grita «¡Losa!» significa en realidad: «¡Tráeme una losa!». ¿pero consiste ‘querer esto’ en que pienses de alguna forma una oración diferente de la que dices? 20. (¿Y con cuántas casas o calles com ienza una ciudad a ser ciudad?) Nuestro lenguaje puede verse como una vieja ciudad: una m araña de callejas y plazas. quizá la pronunciaría de otro modo y nosotros diríamos. — ¿Pero en qué consiste usar una oración en contraposición a otras oraciones? ¿Le vienen a uno a las mientes quizá esas oraciones? ¿Y todas ellas? ¿Y m ientras se dice aquella oración. La pronuncia tan extrañam ente porque la tiene por una sola palabra. — E imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida. pregúntate si nuestro lenguaje es com pleto — si lo era antes de incorporarle el simbolismo químico y la notación infinitesinal. parece ahora que él podría significar esta expresión como una sola palabra y otras com o tres palabras? ¿Y cómo se la significa ordinariamente? — Creo que propenderemos a decir: Significam os la oracín como una oración de tres palabras cuando la usamos en contraposición a otras oraciones com o «T ién dem e una losa». — Por lo que toca a la primera pregunta. pues éstos son. o después? — ¡No! Aun cuando una explicación sem ejante resulta para nosotros tentadora. y esto rodeado de un conjunto de barrios nuevos con calles rectas y regulares y con casas uniformes. — ¿Pero cómo haces esto: sign ificar eso mientras dices «Losa»? Te repites interiormente la oración no abreviada? ¿Y por qué. podría formar la opinión de que toda esta serie de sonidos es una palabra y que corresponde quizá a la palabra para «piedra de construcción» en su lenguaje. no es por cierto la oración elíptica «¡Losa!» de nuestro lenguaje. en contraposición. pero lo que llamamos su errónea concepción . ¡lo que quiero decir es que él m e traiga una losa\ — Ciertamente. Si luego él mismo diera esta orden. debo traducir esa expresión en otra distinta? Y si significan lo mismo — ¿por qué no debo decir: «cuando él dice ‘¡L osa’.185 Piensa en los diferentes puntos de vista desde los que pueden clasificarse herramientas en géneros de herramientas. y justamente en nuestra oración ‘elíptica’. etc. Si quieres decir que no son por ello completos. no tiene por cierto el mismo significado que-la homófona de nuestro lenguaje ordinario. «Tráe/e una losa». pues. «Trae dos losas». Quien no entienda nuestro lenguaje. E innumerables otros. Pero cuando alguien dice «¡Tráeme una losa!». pues en § 2 es una llamada. Decim os que usamos la orden en contraposición a otras oraciones porque nuestro len guaje contiene la posibilidad de esas otras oraciones. suburbios de nuestro lenguaje. de viejas y nuevas casas. quizá sea más acertado una ‘oración degenerada’ (como se habla de una hipérbola degenerada). ¿Pues qué ocurre dentro de ti cuando das una orden así?. O piezas de ajedrez en géneros de piezas. tú d om in as ese lenguaje — en el que también hay aquellas otras oraciones— ¿pero es ese dominio algo que ‘su ced e’ mientras pronuncias la oración? — Y ya he admitido que el extraño probablemente pronuncie de modo diferente la oración que concibe de modo diferente. si puedes significar «¡Tráeme la losa!»? — Pero si grito «¡Losa!». puedes llamar a «¡Losa!» una palabra y también una oración. significa ‘¡L osa!’»? O: ¿por qué no has de poder significar «¡Losa!». o antes. Puede imaginarse fácilm ente un lenguaje que conste sólo de órdenes y partes de batalla. Que los lenguajes (2) y (8) consten sólo de órdenes no debe perturbarte. — O un lenguaje que conste sólo de preguntas y de expresiones de afirmación y de negación. 18. ¿Pero qué hay de esto: Es el grito «¡Losa!» en el ejemplo (2) una oración o una palabra? — Si es una palabra. y de casas con anexos de diversos períodos. ¿eres consciente de que consta de tres palabras m ien tras la pronuncias? Ciertam ente. — ¿Pero no ocurre tam bién algo diferente dentro de él cuando la pronuncia — algo que corresponda al hecho de que él concibe la oración com o u na so la palabra? — Puede ocurrir lo mismo dentro de él o algo diferente.

o cómo no debe estar. ¿P ero cu án to s géneros de oracion es hay? ¿A caso aserción. 2 3 . o cómo ha estado parado un determinado hombre en tal y cual lugar: o etc. y la orden. Podríamos imaginarnos un lenguaje en el que todas las aserciones tuviesen la forma y el tono de preguntas retóricas. o si se quiere distinguir una aserción de una ficción o de una suposición. el considerar y el aseverar (adjuntar el valor de verdad o algo sim ilar) y que ejecutam os estos actos siguiendo el signo de la oración aproximadamente como cantam os siguiendo las notas. por ejemplo. pues. ** Imaginemos una figura que represente un boxeador en una determinada posición de combate. entonces las palabras «Se asevera» son aquí sencillam ente superfluas. Distingue el período entero de una oración dentro d el período. una función similar a la del punto final. Imagínate un juego de lenguaje en el que B . ¿les falta la cópula en el sentido o añaden la cópula m en talm en te ?) 21. Y si en vez de «Se asevera que. pero es realmente una orden» — esto es. esa figura puede usarse para comunicarle a alguien cómo debe estar o mantenerse. el papel que la emisión de estas palabras juega en el juego de lenguaje. «Cinco losas». Si oigo a alguien decir «llueve». sino como orden. sino porque es abreviada — en com paración con un determ inado modelo de nuestra gramática — Podría ciertam ente hacerse aquí la objeción: «Concedes que la oración abreviada y la no abreviada tienen el mismo sentido. a un signo de interrogación.. 22. se basa realmente en la posibilidad que hay en nuestro lenguaje de escribir toda oración asertiva en la forma «Se asevera que tal y cual es el caso»**. — Pero «Que tal y cual es el caso» no es aún una ju gada en el juego del lenguaje. tiene la función de una orden en la práctica del lenguaje. pregunta y orden? — Hay in nu m erables géneros: innumerables géneros diferentes de empleo de todo lo que llamamos «signos». )'Ciertamente también podríamos usar las palabras «aserción» y «orden» para designar una form á gram atical de oración y una entonación. aunque se use como aserción). com o llamamos de hecho a «¿No hace hoy un tiempo espléndido?» una pregunta. de la oración escrita.» escribo «Se asevera: tal y cual es el caso». . y el semblante y muchas otras cosas. entonces esa oración no es para mí un medio de com prensión. Sólo es erróneo cuando se da a entender que la aserción consta entonces de dos actos.186 no n ecesita residir en algo que acompañe la emisión de la orden. pero no sé si he oído el inicio y el final del período. Pues bien. Tiene. dé parte del número de losas o cubos que hay en una pila. digamos: «¿Llueve? ¡Sí!» ¿M ostraría esto que toda aserción encierra una pregunta? Se tiene el perfecto derecho a emplear un signo de aserción en contraposición. o de los colores y formas de las piedras de construcción que están aquí y allá. pero no con el ‘sig n ificar’ (pensar) la oración leída. La opinión de Frege de que una aserción encierra una suposición que es lo que se asevera. ¿qué sentido tienen? ¿No hay entonces una expresión verbal de ese sentido?» — ¿Pero no consiste el mismo sentido de las oraciones en su mismo em p leo ? — (En ruso se dice «piedra roja» en vez de «la piedra es roja». en voz alta o en voz baja. un parte podría sonar: «Cinco losas». Se podría llamar a esta figura (en terminología química) un radical proposicional Similarmente concibió Frege la «suposición». o toda orden la forma de la pregunta: «¿Q uerrías hacer esto?» Quizá entonces se diría: «Lo que él dice tiene la forma de una pregunta. ¿Cuál es entonces la diferencia entre el parte o la aserción.. La oración es ‘elíptica’ no porque omita algo que nosotros significamos cuando la pronunciamos. Pero podemos también imaginarnos que el tono es el mismo — pues una orden y un parte pueden pronunciarse en varios tonos y con varios sem blantes— y que la diferencia reside sólo en el empleo. Cantar siguiendo las notas es en verdad com parable con la lectura. Probablemente también será diferente el tono en que se pronuncian. ¿Q ué la convierte en una cosa y qué en la otra?). respondiendo a la pregunta de A. (Similarm ente se dice «Harás esto» no com o profecía. — Así pues. Muy bien podríam os escribir tam bién toda aserción en la forma de una pregunta seguida de afirmación. El signo de aserción fregeano hace resaltar el in icio de la oración . «¡Cinco losas!»? — Bueno. — Así.

formas. A saber: a seres humanos. de todas las oraciones asertivas en oraciones que com ienzan con la cláusula «Yo pienso» o «Yo creo» (y por tanto. 24. «¿Qué es una pregunta?» — ¿Es la constatación de que no sé esto y aquello o la constatación de que quisiera que el otro me dijera. ¿Pero para q u é es una preparación? 27. sino que nuevos tipos de lenguaje. etc.. descripción de una sensación táctil. Como se dijo: nombrar es algo similar a fijar un rótulo en una cosa. referirnos a ellas en el discurso». beber. Pero: sim plemente no hablan. agradecer.. en descripciones de mi vida interior) se verá claram ente en otro lugar (Solipcism o). La expresión «ju ego de lenguaje» debe poner de relieve aquí que h a b la r el lenguaje forma parte de una actividad o de una forma de vida. —Como si con el acto de nombrar ya estuviera dado lo que hacemos después. «Nombramos las cosas y podemos entonces hablar de ellas. maldecir. preguntar. — Es interesante comparar la multiplicidad de herramientas del lenguaje y de sus modos de empleo. saludar. Se puede ciertam ente sustituir la form a ordinaria de la pregunt: por la de la constatación o la descripción: «Quiero saber si. «oraciones». jugar. comer. Quien no tenga a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje quizá se vea inclinado a preguntas como ésta.. relatar... O mejor: no emplean el lenguaje — si prescindimos de las formas más primitivas de lenguaje. dado de una vez por todas. La significación de esas posibilidades de transform ación. y leerla— Actuar en teatro— Cantar a coro— Adivinar acertijos— Hacer un chiste.. rezar. 25 Se dice a veces: los animales no hablan porque les falta la capacidad mental. estados de ánimo. colores. com o podemos decir. charlar pertenecen a nuestra historia natural tanto com o andar. la multiplicidad de géneros de palabras y oraciones.» o «Estoy en duda sobre si.-» — pero con ello no se han aproximado mutuamente los diversos juegos de lenguaje. (Incluyendo al autor del Tractatus log ico-p h ilosop h icu s). nacen y otros envejecen y se olvidan. números. con lo que los lógicos han dicho sobre la estructura del lenguaje. Y esto quiere decir: «no piensan y por eso no hablan». Como si sólo hubiera . nuevos juegos de lenguaje. Se piensa que aprender el lenguaje consiste en dar nombres a objetos. descripción de una expresión facial. por así decirlo. dolores. de un estado de ánimo.? ¿O es la descripción de mi estado mental de incertídumbre? — ¿Y es el grito «¡Auxilio!» una descripción de esa índole? Piensa en cuántas cosas heterogéneas se llaman «descripción»: descripción de la posición de un cuerpo por medio de sus coordenadas.. — Ordenar. por ejemplo.187 «palabras». Se puede llamar a eso una preparación para el uso de una palabra. (Una figura aproxim ada de ello pueden dárnosla los cambios de la m atem ática). Y esta multiplicidad no es algo fijo. 26. contarlo— Resolver un problema de aritmética aplicada— Traducir de un lenguaje a otro— Suplicar. Ten a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje en estos ejemplos y en otros: Dar órdenes y actuar siguiendo órdenes— Describir un objeto por su apariencia o por sus medidas— Fabricar un objeto de acuerdo con una descripción (dibujo)— Relatar un suceso— Hacer conjeturas sobre el suceso— Presentar los resultados de un experimento mediante tablas y diagramas— Inventar una historia.

señalar algo no rojo ? Esto sería como si a alguien cuyo castellano no es fuerte se le debiera explicar la palabra «modesto» y como explicación se señalase aun hombre arrogante y se dijese: «Ése no es modesto» No es ningún argumento contra tal modo de explicación el que sea equívoca Toda explicación puede ser malentendida. él podría también malentenderlo como un numeral. un n u m eral. com o designación de una raza e incluso com o nombre de un punto cardinal. aún cuando tenga las mismas consecuencias prácticas. La definición del número dos «Esto se llama dos’» — mientras se señalan dos nueces— es perfectamente exacta. el mismo efecto sobre el aprendiz . Con sus funciones totalm ente diversas ¡Agua! ¡Fuera! ¡Ay! ¡Auxilio! ¡Bien! ¡No! ¿Estás aún inclinado a llamar a estas palabras «denominaciones de objetos»? En los lenguajes (2) y (8) no había un preguntar por la denominación. E igualmente. Esto quiere decir realmente: somos educados. o «longitud». Pues la palabra «número» indica aquí en qué lugar del lenguaje. los niños dan nombres a sus muñecos y luego hablan de ellos y a ellos. el nombre de un matrerital. Y como ‘interpreta’ él la definición se muestra en el uso que hace de la palabra explicada. Eso es justamente como si quisieras decir: «No hay una última casa en esta calle. el dos sólo puede definirse ostensivamente así: «Este n úm ero se llama ‘dos’». etc.188 una cosa que se llam a: «hablar de cosas». él podría considerarlo como nombre de un color. y entonces emplear el nuevo nombre (así. decir: «Esto se llama. de la gramática. ponemos la palabra. adiestrados. Pero esto significa que la palabra «número» tiene que ser explicada antes de que esa definición ostensiva pueda ser entendida. pero quizá no lo suponga. sólo de ese modo? — Bueno. 28. naturalmente. — ¡E xplicarlas. 29. — La palabra «número» de la definición indica realmente ese lugar. Y. son. por ejemplo.. Y hay también un juego de lenguaje: Inventar un nombre para albo. Ésta y su correlato.». — ¿Pero cómo se puede definir así el dos? Aquel a quien se da la definición no sabe q u é se quiere nombrar con «dos». Se puede definir ostensivam ente un nombre de persona. un juego de lenguaje por sí mismo. por tanto. la definición ostensiva puede en todo caso ser interpretada de maneras diferentes. cuando explico ostensivamente un nombre de persona. ¡supondrá que nombras ese grupo de nueces! —P u ede suponer eso. por m edio de otras palabras! Y qué pasa con la última explicación en esta cadena? (No digas «No hay una ‘últim a’ explicación». el nombre de un punto cardinal. siempre se puede edificar una m ás»)* **. ¿Se podría explicar la palabra «rojo». ¿Pero se puede interpretar la palabra «color». la explicación ostensiva. Que la palabra «número» sea necesaria en la definición ostensiva del dos depende de si sin esa palabra él la interpreta de modo distinto a com o yo deseo. Es decir: De ese modo se evitan a veces malentendidos. cuando quiero asignar un nombre a ese grupo de nueces. Quizá se diga. sólo tenemos que explicarlas. pues. Y podemos prevenir malentendidos diciendo: «Este color se llama así y asá». Y eso dependerá de las circunstancias bajo las que se da y de la persona a la que se la doy. podríamos decir. juega en el cálculo un papel distinto que lo que ordinariamente llamamos «explicación ostensiva» de la palabra «rojo». Pensemos sólo en las exclam aciones. un nombre de un color. para preguntar: «¿Cómo se llama esto?» —a lo que sigue el nombrar. Es decir. M ientras que en realidad hacem os las cosas más heterogéneas con nuestras oraciones.. Pero bien pudiera preguntarse: ¿Debemos llamar todavía a esto una «explicación»? — Pues. «Esta longitud se llama así y asá». ¡Piensa igualmente cuán singular es el uso del nombre de una persona para llam ar al individuo nom brado!). el puesto en el que colocam os la palabra. etc. A la inversa.

Y ese así aquí. esta pieza del juego. También se le podría dar la explicación: «Éste es el rey» — si se le mostrasen. creo yo. — En este caso diremos: las palabras «Éste es el rey» (o «Ésta se llama ‘rey’») son una explicación de la palabra sólo si el aprendiz ya ‘sabe lo que es una pieza de un juego’. Y qué si se objetar: «¡No es verdad que ya tenga uno que dominar un juego de lenguaje a fin de entender una definición ostensiva. . — ¿Y en qué consiste eso — ‘señalar la form a’. ¿Pero siempre haces lo m ism o cuando diriges tu atención al color? Imagínate diferentes casos! Indicaré unos cuantos. Sólo entonces podrá tam bién preguntar relevantemente al aprender el juego: «¿Cómo se llama esto?» — a saber. etc. ya estaba preparado el lugar en el que se colocaría. dirás que has concentrado tu atención en el color. Y «pensar» querría decir aquí algo como: hablar consigo mismo. por ejemplo. Y ahora podemos. — Y esto puede decirse si no se olvida que ahora se originan todo tipo de cuestiones en relación con las palabras «saber» o «estar claro». Quizás ha aprendido primero observando juegos de tablero muy simples y ha progresado a otros cada vez más complicados. no porque aquel a quien le damos la explicación ya conozca las reglas. 32. Podemos decir: Sólo pregunta con sentido por la denominación quien ya sabe servirse de ella. ¿Pero qué tiene uno que saber? 31. sino porque en otro sentido ya domina un juego. no se le explica con ello el uso de esa pieza — a no ser que él ya conozca las reglas del juego salvo en este último extremo: la forma de una pieza del rey. Se puede imaginar que ha aprendido las reglas del juego sin que se le mostrase realm ente una pieza. Quien llega a un país extraño aprenderá a veces el lenguaje de los nativos por medio de explicaciones ostensivas que ellos le den. Es decir. ‘señalar el color’? Señala un trozo de papel! — ¡Y ahora señala su forma. Así. forma. Cuando se le muestra a alguien la pieza del rey en ajedrez y se dice «Éste es el rey». Se podría. ahora su número (esto suena raro)! — Pues bien. sino que sólo tiene — evidentemente— que saber (o conjeturar) a dónde señala el que explica! Si. 33.». sólo que no ése. decir: Agustín describe el aprendizaje del lenguaje humano como si e niño llegase a un país extraño y no entendiese el lenguaje del país. la explicación ostensiva «Esto se llama ‘sepia’» me ayudará a entender la palabra. decir: La definición ostensiva explica el uso — el significado— de la palabra cuando ya está claro qué papel debe jugar en general la palabra en el lenguaje. O también. La forma de la pieza del juego corresponde aquí al sonido o a la configuración de la palabra. a la forma del objeto. Puede tam bién imaginarse que alguien haya aprendido el juego sin aprender las reglas o sin formularlas. etc. y com ienzo señalando una pieza y diciendo: «Éste es el rey. También esta explicación le enseña el uso de la pieza sólo porque. o al número. o a su color.189 30. sólo que no todavía hablar. Puede moverse así y así. O también: como si el niño ya pudiera pensar. Es indudable que harás algo diferen te cuando sigas estas dos invitaciones. Podemos también imaginarnos que el interrogado responde: «Decide la denominación tú mismo» —-y ahora el que ha preguntado debe responder de todo por sí mismo. ahora su color.». pues. Considera aún este caso: Le explico a alguien el ajedrez. com o podríamos decir. y a menudo tendrá que ad iv in ar la interpretación de estas explicaciones y adivinar unas veces correctam ente y otras erróneamente. etc. por ejemplo. piezas de ajedrez con una forma que le resultase desconocida. cuando sé que otro me quiere explicar el nombre de un color. Sólo diremos que le enseña el uso si el lugar ya está preparado. — O: «¡M ira qué magnífica forma! — el color es indiferente». si ya ha jugado otros juegos o ha observado ‘con comprensión’ el juego de otros —y cosas sim ilares. esto es: com o si ya tuviese un lenguaje. Tiene uno que saber (o poder) ya algo para poder preguntar por la denominación. Y si pregunto cómo sucede esto. ¿cóm o lo has hecho? — Dirás que al señalar has ‘sig n ificad o’ cada vez algo distinto. Pero ahora pregunto una vez más cómo sucede esto Piensa que alguien señala un jarrón y dice: «¡M ira ese magnífico azul! — la forma no viene al caso».

allí. a dónde señala cuando recibe la orden «¡Señala un círculo!». Pero no es sólo esoto lo que nos permite decir que alguien dirige su atención a la forma. al color). «significar el color». — Pues ni la expresión «significar la explicación de tal y cual modo» ni la expresión «interpretar la explicación de tal y cual modo» designan un proceso que acompañe al dar y oír la explicación.190 «¿Es ese azul el mismo que ese de ahí? ¿Ves alguna diferencia?»— Mezclas colores y dices: «Es difícil acertar con este azul del cielo». «señalar la silla. . no se usan como ésta s: «señalar este libro» (no aquél). o no dirigiendo la vista al perfil de la cosa. por ejemplo. — Pero así como esto no sucede en todos los casos en los que ‘significo la forma’. aún cuando vea al que explica seguir la forma con los ojos y aún cuando sienta lo que siente el que explica? Es decir: esta ‘interpretación’ puede también consistir en cóm o haga él ahora uso de la palabra explicada.) 36. así tampoco sucede en todos estos casos ningún otro proceso característico. Y supon que éste le diese a otro la explicación ostensiva «Esto se llama ‘círcu lo’» mientras. cuán diferente aprendem os el uso de las palabras: «señalar esta cosa». por ejemplo. no la forma».. desear. «¡Mira qué distintos efectos hacen estos dos azules!». especialm ente al señalar ‘la form a’ o ‘el número’. 35. Por ejemplo. en determinados casos. seguir el contorno con el dedo. Pero supon que alguien dijese: «Siempre hago lo mismo cuando dirijo mi atención a la forma: sido el contorno con los ojos y siento con ello. aunque una cosa así se repitiese en todos. pongamos por caso. Y hacemos aquí lo que hacem os en miles de casos similares: Puesto que no podemos indicar una acción corporal que llamemos señalar la forma (en contraposición. o con la mirada. etc.» «¿Cómo se llama este azul? — ¿Es ‘índigo’?» El dirigir la atención al color se efectúa a veces suprimiendo con la mano el contorno de la forma. Hay ciertam ente lo que puede llamarse «vivencias características» del señalar. «señalar aquella cosa». con todas esas vivencias. hay vivencias características y modos característicos de señalar — ‘característicos’ porque se repiten frecuentem ente (no siempre) cuando se ‘significa’ forma o número. acordarse. — Pero además. sino en las circunstancias que llamamos: «jugar una partida de ajedrez».. dependería aún de las circunstancias — o sea. decimos que corresponde a estas palabras una actividad espiritual. Se dirige la atención a la forma a veces trazándola. etc. etc. «significar la forma». o mirando fijam ente el objeto y tratando de recordar dónde se ha visto ya ese color. etc. no la mesa». etc. «¿Ves allí el libro azul? Tráelo aquí». (Reconocer. ¿Pero conoces también una vivencia característica del señalar la pieza del juego en tanto p ieza del ju eg o ? Y sin embargo puede decirse: «Pretendo significar que esta pieza del ju ego se llama ‘rey’. «resolfer un problema de ajedrez» y cosas similares. 34. Como se ha dicho.. hay un espíritu. Como una jugada de ajedrez no consiste sólo en desplazar una pieza de tal y cual manera sobre el tablero — pero tam poco en los pensamientos y sentimientos del jugador que acompañan la jugada. quisiéramos decir. el color. Pues las palabras «señalar la forma». otras veces pestañeando para no ver claramente el color. al señalar. y por otro lado: «señalar el color. Quiero decir: esto y cosas similares suceden m ientras se ‘dirige la atención a esto y aquello’. «Esta señal luminosa azul significa. — Piensa sólo. a la forma.. «iEstá mejorando. Donde nuestro lenguaje hace presumir un cuerpo y no hay un cuerpo. ya se ve de nuevo el cielo azul!». señala un objeto circular — ¿no puede el otro pese a todo interpretar de modo distinto la explicación. dé lo que sucediese antes y después del señalar— el que dijésemos «Ha señalado la forma y no el color».». no este determinado trozo de madera al que señalo».

Pero si «Nothung» es el nombre de un objeto. por así decirlo. Y sim ilarmente pronunciamos. tiene sentido. por ejemplo. en la definición ostensiva. la palabra «Nothung». Es bien cierto que frecuentemente. ¿Cuál es la relación entre el nombre y lo nombrado? — Bien. la palabra «esto» mientras señalamos una cosa. para poner de manifiesta cuál es la relación entre el nombre y lo nombrado. Y la palabra «esto» y un nombre están también frecuentemente en la misma posición en el contexto oracional. Pero es característico del nombre justam ente el que se explique por medio de la ostensión «Esto es N» (o «Esto se llama ‘N’»). Y a h í podemos figurarnos ciertam ente que nombra es algún acto mental notable. La respuesta apropiada a ella es: llamamos «nombre» a muy diferentes cosas. en la definición ostensiva. entre otras muchas cosas. en el segundo caso se significa en realidad «Esto se llama ‘azul’». es evidente que la oración «Nothung tiene un tajo afilado» tiene sentido tanto si Nothung está aún entera como si está ya destrozada. ese objeto ya no existe cuando Nothung está destrozada. La espada Nothung consta de partes en una determinada combinación. no existiría Nothung. pongamos por caso. Aquí yace oculta una crucial superposición]. es mejor que no se diga en absoluto que estas palabras nombran algo. y com o ningún objeto correspondería al nombre.. Nombrar aparece como una extraña conexión de una palabra con un objeto. iré a pasear» con la palabra «bububú»? —Sólo en un lenguaje puedo significar algo con algo. aproximativo. —Y una tal extraña conexión tiene realmente lugar cuando el filósofo. la palabra «Nothung» debe desaparecer con el análisis del sentido y en su lugar deben entrar palabras que nombren simples. Esta extraña concepción proviene de una tendencia a sublimar la lógica de nuestro lenguaje — por así decirlo. .191 37. 38. en otro. Y podemos también decirle la palabra «esto» a l objeto. éste no tendría significado. casi un bautismo de un objeto. mira fijam ente a un objeto ante sí y a la vez repite innumerables veces un nombre o también la palabra «esto». Si se com binasen de otra manera. 39. Pues los problemas filosóficos surgen cuando el lenguaje h a c e fiesta. ¿Cómo se produce el sign ificarlas palabras «fisto es azul» en un caso. y consiste también entre otras cosas en que se escribe el nombre sobre lo nombrado o en que se lo pronuncia mientras se señala lo nom brad o****. dirigirle la palabra — un extraño uso de esta palabra que probablemente ocurra sólo al filosofar. em parentados entre sí de muchas maneras diferentes — pero entre estos tipos de uso no está el de la palabra «esto». y se pued expresar así: q u e el nom bre debe designar realm en te un sim ple. cuando evidentemente no es un nombre? —Justam ente por esto. como enunciado acerca del objeto y. siempre debe corresponder algo a las palabras de las que consta. Ahora bien.. la palabra «esto» en el juego de lenguaje (8) o la palabra «eso» en la explicación ostensiva «Eso se llama. Esta relación puede también consistir. como explicación de la palabra «azul»? Pues bien. ¿Pero por qué surge la idea de querer hacer justam ente de esta palabra un nombre. y significar en otro caso efectivamente el «es» como «es»? También puede suceder que alguien extraiga una explicación de las palabras a partir de lo que se significó como una comunicación. ¿cuál es? ¡M ira el juego de lenguaje (2) u otro distinto! Allí se ve en qué consiste más o menos esta relación. en que el oír el nombre trae a nuestra alma la figura de lo nombrado. por ejemplo. ¿Pero explicamos también: «eso se llama ‘esto’ o »Esto se llama ‘esto’»? Esto está conectado con la concepción del nom brar como un proceso oculto. — Y curiosam ente se ha dicho una vez de la palabra «esto» que es el nombre genuino. — ¿Se puede entonces significar en un caso la palabra «es» como «se llama» y la palabra «azul» como «’azul’». Porque se siente la tentación de hacer una objeción contra lo que ordinariamente se llama «nombre». por ejemplo. De modo que todo lo demás que llamamos «nombres» lo son sólo en un sentido inexacto. Pero entonces en la oración «Nothung tiene un tajo afilado» figuraría una palabra que no tiene significado y por ello la oración sería un sinsentido. la palabra «nombre» caracteriza muchos diferentes tipos de uso de una palabra. [Nota a l margen'. ¿Pero qué nombra.»? — Si no se quiere provocar confusión. Así pues. Y esto quizá pudiera fundamentarse así: Un nombre propio en sentido ordinario es. ¿Puedo significar «Si no llueve. Ahora bien. Esto muestra claramente que la gramática de «significar» no se parece a la de la expresión «imaginarse algo» y similares. por tanto. señalamos lo nombrado y a la vez pronunciamos el nombre.

41. por cualquier razón. Al contrario. En § 15 hemos introducido nombres propios en el lenguaje (8). no que muere el significado del nombre. ¿Tiene ahora este signo significado o no lo tiene — ¿Q ué debe hacer B cuando recibe este signo? — No hemos convenido nada sobre esto. . Para una gran clase de casos de utilización de la palabra «significado» — aunque no para todos los casos de su utilización— puede explicarse esta palabra así. Y el sig n ificado de un nombre se explica a veces señalando a su portador. y esta expresión quería decir que ya no hay empleo para el signo «N» en nuestro juego de lenguaje (a no ser que le demos uno nuevo). tiene que menear la cabeza en respuesta. (Podría concebirse esto como una especie de diversión de los dos). — Pero podríamos también imaginarnos una convención por la que B. no tendría sentido decir «El Sr. Dijim os: la oración «Nothung tiene un tajo afilado» tiene sentido también cuando Nothung ya está destrozada. 42. N. pues si el nombre dejara de tener significado. N. podrían incluirse también tales signos en el juego de lenguaje y B tendría quizá que responder también a ellos con un meneo de cabeza. A no lo sabe y le da a B el signo «N». N. con signos que ciertamente también llamaríamos «nombres») en el que éstos se usaran sólo en presencia del portador. esto es así porque en este juego de lenguaje se usa también un nombre en ausencia de su portador. sino que sólo se explica por medio de él. Podría decirse aquí: «N» se ha vuelto carente de significado. El demostrativo «esto» nunca puede ser carente de portador. 45. se dice que muere el portador del nombr3e. — Pero esto no hace de la palabra un nombre. Y sería absurdo hablar así. muere. El significado de una palabra es su uso en el lenguaje. ya sea esto simple o compuesto». y así siem p re podrían sustitu irse por el pronom bre dem ostrativo don el ademán demostrativo. Pero podemos imaginarnos un juego de lenguaje con nombres (es decir. Podría decirse: «Mientras haya un esto . 44. Esto es confundir el significado del nombre con el portador del nombre.192 A estas palabras las llamaremos con justicia los nombres genuinos. ¿Pero tienen tam bién significado en este juego nombres que nunca han sido empleados para una herram ienta? — Supongamos que «X» fuese un tal signo y que A le diese este signo a B — pues bien. 40. N. la palabra ‘esto’ tiene también significado. — Es importante hacer constar que la palabra «significado» se usa ilícitamente cuando se designa con ella la cosa que ‘corresponde’ a la palabra. «N» podría tam bién volverse carente de significado porque. se le diera a la herramienta otra designación y el signo «N» ya no se empleara en el juego de lenguaje. Cuando el Sr. Hablemos primero de este punto del razonam iento: que la palabra no tiene significado si nada le corresponde. Podría preguntarse: ¿Q ué h a r á ? Bueno. 43. cuando una herramienta está rota y A le da el signo de esa herramienta. y que el signo «N» tiene significado aunque su portador deje de existir. Supon ahora que se rompe la herramienta con el nombre «N». está muerto». Ahora bien. — Con ello podría decirse que la orden «N» se incluye en el juego de lenguaje aunque esa herramienta ya no exista. quizá se quede perplejo o le demuestre a A los trozos. pues un nombre no se emplea con el gesto demostrativo.

explican do a q u é refiere d ich a «en señ an za osten siva d e p a la b ra s ». sobre e/Tractatus Logico-Philosophicus y las Investigaciones filosóficas. y donde “Cada palabra tiene un significado. 1979. Es el objeto por el que está la palabra”. a lo menos. con siderarse tales «enseñanza» y «d efin ic ió n » osten siv as com o tipos. M. 1987. intente establecer en qué consiste definir un nombre y cómo el autor lo hace. Investigaciones filosóficas. Tractatus L ogico-P hilosophicu s. J. Introducción a l “Tractatus” de W ittgenstein. y esto rodeado de un con ju n to d e barrios nuevos con calles rectas y regulares y con ca sas u n iform es”. donde la deducción más básica sería: “Las palabras del lenguaje nombran objetos — las oraciones son combinaciones de esas denominaciones”. en particular. Barcelona. Al modelo agustiniano contenido en la cita lo considera una protofigura del lenguaje. V. Ediciones de la Universidad de Navarra. ¿qué en tien d e p or ésta el autor? ¿Pueden. Tenga en cuenta las consideraciones que Wittgenstein contempla. 2. México. E. Crítica. a partir de la cual elabora su reflexión en tom o al lenguaje. WITTGENSTEIN. acaso . Editorial Crítica. ________________ . A cción y sen tido en Wittgenstein. Más a d elan te W ittgenstein articula la n oción d e «definición osten siva». Ligue en esta descripción la q u e d e la «en señ an za osten siva d e p a la b ra s » h a c e e l autor. UNAM. Con lo an terior resuelto intente exp licar lo q u e W ittgenstein qu iere decir con la afirm a ció n : “E im aginar un len gu aje sign ifica im agin ar u na fo rm a d e vida".D e qu é form a intervendrían estos últim os en el «juego» — cóm o p articiparían d e él — ? 4. ASCOMBE. L.. A. d e v ieja s y n u ev as casas. Este significado está coordinado con la palabra. Teniendo en cuenta la exposición que de los nombres hace Wittgenstein. de una «form a prim itiva d el lenguaje»? A la luz d e lo an terior com en te el sigu ien te p a s a je : “N uestro len guaje p u ed e verse com o una vieja ciu dad: una m arañ a d e ca llejas y plazas. Bibliografía complementaria I. Barcelona. 1986. ARREGUI. El Ateneo. Elabore una definición aproximada de lo que Wittgenstein llama «juego de lenguaje» (Sprachspzeí) y relaciónelo con las nociones de «uso» (Gebrauch) y «forma de vida» (Lebensform). Pamplona. estas dos que aquí ofrecemos. AYER. Resuelva. . Madrid. Alianza Editorial. tales como: “¿Cuál es la relación del nombre con lo nombrado?”. D escriba y reconstruya en sus d iferen tes etap a s el p roceso q u e una tal «form a prim itiva d el lenguaje» su p on e p ara W ittgenstein.193 Comprensión y discusión 1 Wittgenstein inicia sus Investigaciones Lógicas con una cita de las Confesiones de San Agustín. Buenos Aires. 1988 G. Según su iectura ¿cómo puede justificar la afirmación de Wittgenstein según la cual “El significado de una palabra es su uso en el lenguaje”? ¿Qué entiende el autor por “significado”? ¿Qué por “uso”? E stablezca una relación entre la intuición w ittgen stein ian a d el sig n ificad o com o uso y la posterior articulación au stin ian a d el «an álisis del len gu aje corrien te [u ‘ord in a rio’]». Estudios sobre el lenguaje en Wittgenstein y. W ittgenstein. 1984. 3. y m edios. o “El nombre debe designar un simple”. y d e ca sa s con an ex o s de diversos p eríodos. ¿Existe a c a s o una decid id a in flu en cia de W ittgenstein sobre Austin? Ju stifiqu e su respuesta. ¿Cóm o sería p osib le un su puesto «juego de len g u aje» con nom bres? .

PEARS. Abril de 1990 (págs. Editorial Universidad del Valle. 6 bis. D iscu sion es sobre el lenguaje. 1966. J. 113-132). Claredon Press. Rogotá. J.194 M. Wittgenstein y la filo so fía con tem porán ea. Alianza Editorial. Cornell University Press. Manizalez. M orality an d Tragedy. «La filosofía de las matemáticas de Wittgenstein». Ecoe Ediciones. R. Madrid. S HACKER. I. «Wittgenstein: un esbozo biográfico». W ittgenstein: filo so fía y m atem ática. 1971. J. Wittgenstein y su tiem po. 1981. Skepticism . en Revista Eco N° 43. Oxford University Press. Ministerio de Cultura Colombia. I BLOCK (Ed. Frankfurt am Main. «La última filosofía de Wittgenstein». BOUVERESSE. POLE. año 12. Oikos-Tau. en Ideas y Valores. D iscusiones sobre el lenguaje. N° 82 Universidad Nacional de Colombia. LÓPEZ DE SANTAMARÍA DELGADO Introducción a Wittgenstein Herder. Alianza F^ditorial. Wittgenstein. 1998. Madrid. [pp.1981 C. en L a verdad y otros enigm as. París. F. 1997. M. Oxford University Press. 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UNIDAD N° 6 John Langshaw Austin — John Rogers Searle «John Langshaw Austin (1911 -1 9 6 0 )» D a n il o G uzm án 196 202 208 209 210 221 221 «Perfomativo-constativo» John L angshaw A ustin Comprensión y discusión John Rogers Searle «¿Qué es un acto de habla?» J ohn Rogers S earle Comprensión y discusión Bibliografía complementaria .

En el'Tractatus Logico P h ilo sop h icu s’. 1993). El valor de la escritura radica en que a través de esta podemos preservar la palabra en el espacio y en el tiem po: el ‘a c to d e h a b la ’ circunscrito a un espacio y un tiempo particular se transform a a través de la escritura en un objeto. esa vez. En las sociedades orales primarias. especialmente de una manera mágica o sorprendente (The C oncise Oxford D ictionary IX ed. Austin fue Professor W hite de Filosofía Moral en la Universidad de Oxford. una serie de clases en la Universidad de Harvard. La escritura ha sido el gran tran sm ogrificador1 de la palabra. una réplica y una alternativa a lo que Russell había planteado en las suyas. de un grafismo lógico y creía que este podía dar paso. junto con otros filósofos como Gottlob Frege y Ludwig Wittgenstein. sociedades que carecen de escritura. Los ‘átomos lógicos’ de los que hablaba el ‘T ractatus’ resultaban demasiado etéreos como para poder establecer con qué era que éstos se podrían conectar en el mundo. Sin tem or a equivocarnos podemos decir que la escritura ha sido el más grande fe tic h e de la filosofía occidental. que influyó grandemente en el cuando realizaba su pregrado en Oxford. Danilo Guzmán es profesor Titular del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle.t. (Merriam Webster’s Collegiate Dictionary. sin que Austin mismo lo diga. y su aporte más visible Austin ha sido su análisis de los ‘actos de habla’. esta vez sí. Es con la escritura que la palabra se independiza de quien habla para convertirse en un objeto: en lo que aparece escrito. había liderado un programa de explicación y formulación de los fenómenos lingüísticos en términos de ‘formas lógicas’. el progreso lento y la atención a situaciones particulares. Con Platón el filósofo se convierte en escritor. Ambas series de clases son aproximaciones al lenguaje y ambas marcan puntos de vista distintos y opuestos. jo co so transformar. Las principales características de esta tradición consistían en el análisis detallado. quien regentó la cátedra de Lógica en Oxford de 1899 a 1914 y H. 1995) . publicado en 1922 W ittgenstein presenta la quintaesencia del desarrollo de un lenguaje ‘perfecto’ fundado en un formalismo ‘lógico’. evitando teorías de ‘alto vuelo’. Autor de: Entre filo so fía y sofística. Pero esta ‘inm ortalidad’ tiene su precio y el precio es el cambio de * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. X ed. Pronto el mismo W ittgenstein se convierte en crítico de su propio desarrollo en lo que se ha denominado su ‘segunda filosofía’.r. bajo el título ‘Una Investigación Sobre Significado y Verdad’. potencialm ente imperecedero. En su ‘P refa cio a P la tó n ’ (P refa ce to P lato) Eric Havelock plantea que el surgimiénto de la filosofía en G recia fue posible gracias al desarrollo de un sistem a de escritura que permitía consignar por escrito de m anera fluida la expresión hablada. En su perfección el formalismo lógico resultaba demasiado perfecto com o para poderse conectar con el mundo real. Bertrand Russell había tam bién dictado las W illiam Ja m es Lectures en Harvard. Prichard. la palabra es puro acto: es totalm ente contem poránea con la situación en la que surge. editadas y publicadas en 1962 bajo el título ‘Cóm o H acer C osas con P alab ras’ (How ío Do Things With Words). 1 Del inglés ‘transmogrify’: cambiar o alterar grandemente y frecuentemente con un efecto grotesco o humorístico. En 1940 otro filósofo británico. El mismo Russell había contribuido al perfeccionamiento de un simbolismo. fundación Filosofía y Ciudad Santiago de Cali. Lo que Austin dice en las suyas resulta ser. En 1955 Austin dicta las W illiam Ja m e s Lectures. 2001. (An Inquiry into M eaning a n d Truth). recopiladas. al desarrollo planteado por Leibniz de una ‘matemática universal’ que en vez de decir ‘pensem os’ nos permitiera decir ‘calculem os’. A. Bertrand Russell.196 JOHN LANGSHAW AUSTIN (1911-1960)* D anilo Guzmán El filósofo británico John Langshaw Austin se formó en la tradición cultivada por los filósofos John Cook Wilson. V.

la frase escindida de una situación con creta que la funde no corresponde al acto de habla total sino que es un aspecto parcial de éste del que no es posible reconstruir ni com prender el acto total del que form aría parte... Hay una relación directa entre el con stativ o y el aspecto locucion ario. el tipo de acto y por lo tanto el acto de habla específico que estamos realizando. el veredicto ju sto o injusto. El aspecto ‘lo cu c io n a rio ’ tiene que ver con el hecho que al decir algo producimos ciertos sonidos com o pertenecientes a un sistem a de sonidos pertenecientes al lenguaje en cuestión. La palabra«escrita. b a u tiz a n d o . Nos quedamos con las solas ‘e x p r e s io n e s ’. Lógicam ente’ que vamos a tener problem as.197 naturaleza: el acto se convierte en co sa a través de un proceso de descontextualización. com o cuando hacemos una afirm ación que puede ser verdadera o falsa. Es este el ideal platónico que es el ideal de la escritu ra. para ayudarnos a identificar a una persona que no conocem os personalmente pero si comenzamos a atribuirle a la foto características que son exclusivas de la persona o viceversa. por ejemplo. por ejemplo. ‘L a afirm a ció n (‘statem en t’) trad icion al’. Cuando la polaridad de la palabra pasa de la situación en la que hablamos a la expresión que usamos para decir lo que decimos es cuando pasamos del Perform ativo al constativo. habla de lo que denomina aspectos ‘lo c u c io n a r io ’. Examinando la situación más detenidamente Austin encuentra que los con stativ os en última instancia también tienen todas las características de los perform ativos. así. Una fotografía puede sernos útil por ejemplo. ‘Inm ortalizar’ la palabra no es otra cosa que descontextualizarla sacarla del aquí y el ahora en donde pertenece. Efectivam ente. quedando entendido que estas dim ensiones de apreciación son variables y múltiples de acuerdo a las circunstancias particulares del caso.’ estoy bautizando. se tiene que resolver primero la ambigüedad para poder establecer su verdad.. si algo que se dice que en principio puede ser verdadero o falso. en las frases mismas. A los ‘decires’ que pueden ser verdaderos o falsos Austin los llama constativos.’ estoy prometiendo. etc.. Para com enzar habría que tratar de separar lo que pertenece a las situaciones en las que hablamos y lo que pertenece a las expresiones escindidas o huérfanas de contexto. Lo que Austin hace es llamar la atención sobre algo que debía ser obvio pero que de hecho se había olvidado por parte de quienes en su época y entorno dominaban el discurso sobre el lenguaje: que ‘decir algo es hacer algo’. d escrib ien d o. y así sucesivamente. al decir ‘P rom eto. Comienza Austin planteando que hay casos en los que no simplemente estamos diciendo algo. Lo que quedan son diversos tipos de acto de habla. puede ser sin cera o insincera. Normalmente habrá un verbo P erform ativo que puede permanecer tácito pero que se puede hacer explícito y que indica qué tipo y por lo tanto qué acto de habla es el que estoy realizando: inform ando. es ambiguo. de acuerdo a una gramática y con un sentido y una referencia determinados. realizar en inglés). Cuando la palabra se encuentra no en función de la situación particular en la que hablamos sino de las expresiones usadas se buscan ‘verdades eternas’: ‘2 + 2 = 4 ’ será verdadero siempre sin importar quién lo diga ni cuándo. La palabra potencialrncnte inmortal de la escritura reclama ‘verdades eternas’: para una expresión (una frase) estática se necesita una verdad estática: el con stativo. no solo estoy estoy diciendo que está lloviendo sino que estoy. Introduce Austin una nueva terminología para apreciar los actos de habla. por ejem plo. la historia de la filosofía occidental es la historia de los intentos de resolver unos y en el proceso crear otros.. in form an do que está lloviendo. Es la escritu ra la que perm ite efectu ar la ab str a c c ió n : la separación de la palabra de su situación de origen. frases y decires com o grafos que no logran evocar correctam ente las situaciones de las que originariam ente derivan su sentido. a los que consisten en hacer algo perform ativ os (de perform . el consejo bu en o o m alo. etc. así cuando digo ‘Está lloviendo’. ‘ilo c u c io n a r ia ’ y ‘p e r lo c u c io n a r io s del a cto de habla. Señala Austin cóm o los análisis de los filósofos que le precedieron inmediatamente se centraban y se reducían a este aspecto. la que también estará sujeta a las circunstancias particulares d 'l caso. cada tipo caracterizado por una dim ensión de apreciación: la promesa. sino que al decir algo hacemos algo. Es el asp ecto ‘ilo cu cio n a ria’ el que de manera especial le interesa destacar pues es este aspecto que él caracteriza como con v en cion al el que va caracterizar la ‘performatividad’ del acto. L a abstracción da lugar a m uchos m alentendidos. . al decir ‘B au tizo. la información verdadera o falsa. estos análisis tienden a concentrar toda la problemática en las expresiones.

‘es una ab stracción . El mismo caso de Austin que dicta las W illiam Ja m es Lectures en Harvard puede servirnos como ejemplo de cómo el éxito del ‘acto de habla’ depende de las condiciones sociales en que se ejecuta: si Austin logra imponerse en su visión sobre el lenguaje es porque él ha sido ‘hecho’ profesor de Oxford. Señala Bourdieu cómo la ‘com petencia lingüística’ no está dada simplemente por la capacidad de articular frases gramaticalmente correctas sino que involucra que quien habla tenga la autoridad o el reconocim iento social suficiente com o para que sus ‘actos de habla’ sean ‘felices’. Harvard University Press. Mássachusetts. 5 John Langshaw AUSTIN. bautizada con este nombre por el mismo Austin. (D igo ‘e s c o lá s t ic o ’. 4 John Langshaw AUSTIN.. exitosos.. desarrolla un trabajo de cierta manera contra la corriente y crítico de la manera com o procede y ha procedido el argumento filosófico tradicional con el que él se encontraba íntimamente familiarizado. The W illiam Ja m es Lectures delivered at Harvard University in 1955. un ideal. de actos de habla de personajes consagrados con fuerza ilocu cion aria consagratoria.. Señala Bourdieu cómo la ‘fuerza ilo cu cio n a ria’. 3 Pierre BOURDIEU. pág. Austin tiene la razón al decir que en vez de ‘escolástico’ podría haber dicho ‘filosófico’. Oxford University Press. en su formalismo. Austin. atribuible. H ow to do Things w ith Words. com o sus precursores Cook Wilson y H. en donde el mismo Austin la buscaba.198 nos dice Austin. London. pág. finalmente toca a Austin (magia por contacto) y consagra su palabra: la provee de fuerza ilocu cion aria. el sociólogo francés Fierre Bourdieu señala un aspecto de la perspectiva de Austin que se constituye en su verdadero potencial y que Austin dejó bosquejado pero que ni él ni mucho menos que sus seguidores desarrollaron. Austin mismo reconoce esto plenamente. cuyos usos son ex cesiv am en te sim plificados. Habla de un ‘punto de vista típicam en te escolástico. y segundo a una o b se s ió n con u n os p o c o s (y c a s i siem p re los m ism o s) ‘h e c h o s ’ estu d ia d o s a m ed ias. ha sido consagrado en la tradición oxoniense que viene desde el siglo X II y que desde este tiempo transm ite su ‘m ana’ institucional que en una secuencia de actos consagratorios. En su ensayo «Lenguaje A utorizado»1. muestra su proclividad a aferrarse 2 John Langshaw AUSTIN. 30. y la co n sta n te rep etición o b s e s iv a d e l m ism o p eq u e ñ o grupo d e ‘e je m p lo s ’ sim plistas [. por ejemplo. por el sencillo hecho de que toda nuestra ‘filosofía’ es escolástica.2 En su Investigación Sobre Significado y Verdad. rutinas de clase y todos los demás actos que dan evidencia de acatam iento a los dictados de la tradición que lo muestran merecedor de encarnar la institución. pág. Menciona cóm o alguien puede “salirse con la su y a’ co m o en el fú tbol el q u e prim ero cogió e l balón y salió corriendo con éste’*. Para llegar a la consagración Austin tuvo que superar con distinción todos los ritos de iniciación: lectura de libros consagrados. Cambridge. Austin expresa su malestar respecto al discurso filosófico. prim ero a una obsesión con u nas p o c a s p a lab ras particulares. El aspecto perlocucionario lo presenta Austin fundamentalmente para distinguirlo del ‘ilocucionario’ y tiene que ver con los efectos que lo dicho causa en quien escucha. H ow lo Do Things with Words. cit. Russell habla de la verdad o falsedad de las frases. 1962. la sim p lifica ció n ex ce siv a . 1991. Oxford University Press. Reconoce incluso que el hecho de que exista una institución que garantice la legitimidad del ‘acto de habla’ no es suficiente.Es así que te podernos decir a alguien ‘le informo que se ganó la lotería’ pero no ‘lo alegro de que se ganó la lotería’. 3 . 1980. la esq u em a tiz a ció n . lo m ism o q u e su verdad o fa lsed a d trad icion al’. Austin dirá que no son las frases como tales las que pueden ser verdaderas o falsas sino que es lo que decim os usando tal o cual frase lo que puede ser verdadero o falso.] son d em a sia d o com u n es com o para ser d esech ad o s com o una d ebilid ad ocacion al de los filósofos) ’5. pero él mismo se encuentra fuertemente determinado por ésta. De varias maneras Austin muestra intentos de rebeldía contra la escolástica. Lan gu age an d S ym bolic Power. etc. sino en las condiciones sociales que la determinan. 148. p ero p o d r ía ig u a lm en te h a b e r d ic h o ‘fil o s ó fic o ’. Prichard. Sen se a n d S ensibilia. no realm en te en ten didos o cu id ad o sa m en te estu diados o correctam en te descritos. Significativamente su nom enclatura ‘P erform ativo/con stativo. en escolástico. Ed. Para tener éxito en el mundo escolástico uno debe incorporar en uno mismo toda una serie de procederes y de maneras de ver las cosas que lo convierten a uno precisamente en eso. London. A. no se encuentra en las expresiones mismas.

q u e en últim a in stan cia estam os com prom etidos en elucidar. cit. etc. políticas. lo m ejor que dice en este sentido es lo siguiente: ‘. que tuvieron.qu e es el fu n d am en to d el d eb ate cu an do en teoría p olítica discu tim os si h ay o n o o si d eb e h a b er un contrato s o c ia l’. La fuerza está en la manera particular en que en determinada circunstancia se logra el reconocim iento de la palabra. p or supuesto. Pero la ‘fu erz a’ no está en otra parte que en la m anera com o e fe c tiv a m e r'j en la situación esp ecifica de la que se trate las fuerzas sociales.la p erson a q u e va a ser el objeto del verbo ‘le ordeno que. Presenta el problema de la autoridad como un aspecto formal. pág.. tácito o verbal. Austin dijo lo que había que decir como había que decirlo a quienes había que decirlo. él es autoridad.199 al lenguaje estereotipado de la escolástica. esco lástico s irredim ibles los fetichizaron h asta el cansancio reproduciendo de manera paradigmática tal y como lo describe Austin en la cita anterior ‘el punto de vista típicam ente escolástico’. Si sus planteamientos son aceptados. el campo filosófico. Los planteamientos de Austin en sus W illiam ja m e s Lectures se entienden com o una respuesta a los planteamientos de sus antecesores en el campo filosófico dominado por el ‘positivismo lógico’ y los formalismos lógicos. en la manera com o de hecho logran el reconocim iento de lo que se dice. si no en 6 John Langshaw AUSTIN. Jbid . com o también lo habría estado si hubiera dicho exactam ente lo mismo que de hecho dijo pero no cuando lo dijo sino cuando el ‘formalismo lógico’ se encontraba en ‘la cresta de la o la’. Afirma Austin: ‘El acto d e h a b la total en la situ ación de h a b la total es el ú nico fen óm en o real. H ow to d o Things With Words. habría estado ‘adelante de su tiem po’.. pp. Las condiciones estaban dadas para que los planteam ientos de Austin tuvieran la aceptación. Seguram ente que por ser el lenguaje fundam entalm ente un fenóm eno de in ter-acción humana. Se ha hablado de las llamadas ‘so ciolin g ü ística’ o ‘p ra g m á tica ’ com o aspectos colaterales del estudio del lenguaje. en las condiciones efectivas que la hacen exitosa. Pero si hubiera ido más lejos. su discurso se encontraba correctam ente ajustado a la situación y por eso fue exitoso. ’ d eb e a través d e un p rocedim ien to previo. Austin no tiene problemas de autoridad porque en su campo. por eso permaneció cautivo del formalismo. Tanto la ‘lingüística’ como la ‘filosofía del lenguaje' han tenido un desarrollo formalista. El problema de la ‘fuerza ilocucionaria’ le ‘pide pita’. M ientras hace referencia a la importancia de la autoridad. se debe. Sus planteamientos tam poco habrían sido asimilados por sus pares y más bien habría sido excomulgado. Esta. no es seguro que logre revolucionar la práctica filosófica como potencialmente se encuentra perfilado para hacerlo. h ab er constituido a la persona q u e va a dar la orden con au toridad. sin embargo. por ejem plo. . El que el acto de habla sea ‘exitoso’ quiere decir simplemente que es acatado. Ed. un nombramiento. por lo tanto. im ponen la p alabra. en el sentido de que se comprende a partir de la situación única. lo lógico sería que se buscara el verdadero ‘centro de gravedad’ del lenguaje para colocar precisamente los aspectos sociales y pragmáticos en este centro. Al encontrarse determinado m entalm ente por la problemática recibida Austin no habría podido ir más lejos en su planteam iento que lo que fué. d icien d o ‘prom eto h a cer lo q u e usted m e o rd en e’. fuera de su autoridad profesoral al hecho de que tanto el positivismo com o el formalismo se encontraban ya muy desprestigiados. que le amplíe la perspectiva pero él no lo hace y como buen escolástico sigue buscando la ‘fu erz a’ en el formalismo. El m ism o Austin advierte el peligro del uso de estos neologism os. Podemos decir que en muchos casos.. a generalizaciones espúreas. en un aquí y un ahora completamente particular. Todo indica que Austin mismo no percibía toda la potencialidad de sus planteamientos. p or ejem plo. un bautism o. de ser uno la p ersona autorizad a para re a liz a r e x ito sa m en te. ni más ni menos. No hay lugar. no probleinatiza la autoridad. tam poco habría sido aceptado por el medio escolástico en que se movía. exitoso en cuanto acaparó la atención del mundo académ ico en que él se movía y le dio celebridad. pero no que se comprenda de qué manera se obtiene este acatam iento. es una d e las in certidu m bres -y en verdad pu ram en te general. De nuevo el ‘caso’ Austin nos sirve como ejemplo para ilustrar cóm o opera la 'fuerza ilocu cionaria'. pero sus seguidores.7 Podemos decir que el ‘acto de habla’ es com pletamente histórico. 28-29..6 Esto es entendible. . 148.

D ice Bourdieu. 12 Ibid . Tenía en mente Austin ir a las situaciones lingüísticas mismas sin tener que pasar por lo que Platón o Kant o cualquier otro filósofo consagrado dijo respecto al tema. qu e puede h a b la r sin decir n ada. por libros sagrados. Austin logra efectivamente desarrollar un tipo de análisis respecto a qué podemos decir cuándo y en qué circunstancias con un alto grado de precisión y detalle. haciendo creer que no existe ninguna forma de coerción. Teniendo la autoridad necesaria. dice que se trata de ‘casos en los q u e el locutor au torizado tien e tanta autoridad. pág 146 9 Pierre BORDIEU. cierre la ventana’. sus seguidores en ésto si ni siquiera intentaron seguirlo. D ice Bourdieu: ‘Y si yo soy un viejo lord britán ico leyen do su periód ico d e fin d e sem a n a d escan san d o en una poltrona p u ed e ser in clu so su ficien te para m i decir ‘J ohn . pero toda la filo so fía sí es escolástica. lo que realm ente es una orden se formula como la solicitud de un favor. Barcelona. precisam ente porque la filosofía se hace diciendo cosas. pág 167 10 Pierre BOURDIEU — J. Si han llegado a ser representantes sobresalientes de esta tradición es porque ellos mismos la han asimilado sin ninguna resistencia. unas explícitas pero la mayoría disimuladas de diversas maneras. Bourdieu coloca com o ejemplo de un caso extrem o de eficacia de un discurso el caso de la misa en latín. 147. 'El eu fem ism o es lo q u e perm ite decirlo todo d icien d o lo q u e no se d ic e ’. El método de rastrear la m in u cia representa un verdadero potencial que puede ‘cambiarle la cara’ a nuestra filosofía occidental 8 Pierre BORDIEU Sociología y Cultura. Es en el campo de la filosofía en donde un estudio de la eficacia de los ‘actos de habla’.200 todos. o tiene tan claram en te d e su la d o las instituciones. 1 1 John Langshaw AUSTIN. Warnock. pág. el éxito. posiblemente en nuestros días no hay una actividad tan controlada escolásticam ente. 175 . Lo que se h aría sería sim plem en te id e n tifica r los co n streñ im ien to s a los que la esco lá stica ha sistemáticamente sometido a la palabra filosófica. Bourdieu habla de procesos de eufemización. Grijalbo. la s leyes d el m ercado y todo el esp a cio social. por ritos consagratorios (títulos académ icos) y cuyo campo de ingerencia se restringa a la misma escolástica. pág. Es este un intento de Austin de sacarle el quite a la escolá stica. Anagrama. O. por eso la filo sofía sólo produce p rofesores de filo sofía: se reproduce a sí misma reproduciendo su discurso. Su dificultad radica en que ellos mismos han asimilado e incorporado la tradición escolástica de tal manera que resulta imposible que una critica pueda venir de ellos. J.8 Indudablemente que todo 'acto d e h ab la ' en mayor o menor grado debe su eficacia a diferentes formas de coerción. Obviamente pueden darse expresiones de herejía que si no conducen a un cism a que permita que el hereje ‘se salga con la suya’ simplemente dejan al hereje fuera de lugar’ ‘predicando en el desierto’.'1 Hacía eco Austin al antropólogo Brom islaw M alinosky quien instituyó la práctica de hacer antropología yendo a las comunidades mismas en vez de teorizar en base a descripciones que otros que sí conocían de primera mano las comunidades en cuestión habian hecho.9 El eufemismo permite obtener la colaboración de quienes se encuentran sometidos. WACQUANT An Invitation to R eflexive Sociology. P h ilosop h ical Pupers Ed. so lo h a b la r ’. D. Esto con el fin de obtener una visión fresca de las cosas y no mediada por la tradición.1 2 Significativamente.10 No toda la escolá stica es filoso fía . Muchos filósofos además de Austin han manifestado de diferentes maneras su malestar por las im posiciones de la tradición escolástica. Urmson y G. 1999. ¿no crees q u e h a c e un poqu ito d e frío?’ p ara qu e Joh n cierre la v en ta n a . J. la eficacia del acto de habla depende de que no se comprenda cómo se logra esta eficacia: la eficacia se funda precisam ente en la ignorancia de los condicionam ientos que la garantizan. Nos podemos anticipar a predecir que mientras tal proyecto sería veneno para la escolástica seria totalm ente liberador para la filosofía. México 1990. No porque la filosofía tenga por su naturaleza que ser escolástica sino porque de hecho cayó en manos de la escolástica que la convirtió en su monopolio. H ablaba Austin de ‘rastrear la m in u cia’ (hounding dow n the m in u tiae). pág. La filosofía es una actividad de iniciados dirigida a iniciad os. sería decisivo para establecer la credibilidad de la empresa. Hablaba Austin de (trabajo de campo en filosofía) 'field zuork in p h ilo so p h y ’. 183. R azon es P rácticas. 1961. The University of Chicago Press Chicago 1992. L a eficacia es un efecto mágico y el conocim iento de los condicionam ientos rompen el hechizo. en vez de decirle a alguien ‘cierre la ventana’ puedo decirle ‘por favor.

No podría ser de otra manera pues por original que parezca. Las expresiones. L a R eina contra Finney. su filosofía se mueve en el mundo de la escritura y no de la realidad. una cosa es buscar una cabeza que le quede bien a una gorra y otra una gorra que le quede bien a una cabeza.201 y que sería dirigirse a las situaciones mismas ignorando el prejuicio de la tradición. apelando para distinguir entre el aspecto ilocu ion ario y el p erlocu cion ario a las formulas a l d ecir y d icien d o (in saying. Como el mismo Austin decía. las buscaba en el campo de lo locu cion ario. La fuerza ilocu cion aria debe ser confrontada en su propio terreno. el aspecto locu cion ario sigue primando en Austin aún cuando más trata él de distanciarse de la escolástica. . El m alestar que experimentaba Austin respecto al discurso escolástico era la pauta para llevarlo a buscar la fu erza ilo cu cio n a ria en las circunstancias que permiten que este lenguaje estereotipado e inadecuado para sus propósitos declarados se imponga en el terreno de la filosofía. Aún en su rastreo de la m in u cia Austin no logra liberarse de los efectos de la escritura y por lo tanto del formalismo y de la tradición escolá stica. Seguram ente que este lenguaje satisface propósitos no declarados que la escolástica misma no quiere ver porque sa b e que su fuerza ilocu cion aria quedaría exorcizada. by saying). Pero él sí sabia qué era lo que buscaba y por eso detectaba las fallas de sus intentos formalistas. Cuando Austin buscaba la fu erza ilocu cion aria en las formas de expresión. 1 1 Ibid.13pero el análisis se funda en lo que aparece escrito en las actas del caso. por ejemplo. En sus escritos imagina situaciones en donde las palabras serían o no adecuadas. Nuestra filosofía ha seguido estando dominada por la lo cu cion areid ad y la lo cu a cid a d que ésta genera. pág. Hemos interiorizado tanto la escritura que nos resulta imposible colocarla en perspectiva. en el m ejor de los casos coloca un ejemplo de un caso jurídico real. Austin busca relacionar las palabras con las situaciones de uso pero es a las palabras a las que le busca situaciones. 195.

al menos con tal precisión. por ejemplo.. la propiedad de ser verdadero o falso. si no me equivoco. formular. Al contrario. es el acto mismo de hacer la promesa. constativo. C ahiers d e Royaum ont. es otra cosa. sin tener la * Tomado de: L a P h ilosophie Analytique. únicamente formulando su enunciado. ni en otra parte. Se ve ya eso que quiero poner en cuestión. En segundo lugar. bajo el nombre de afirm ación muy cara a los filósofos. puede ser «nulo y sin efecto». entonces. el enunciado Performativo no puede nunca ser ni lo uno ni lo otro: él tiene su propia función en sí. de ninguna otra manera. pero en una dimensión totalmente diferente de la de lo verdadero o falso. sirve para efectuar una acción. Tales enunciados son bastante frecuentes : se los encuentra. este enunciado Performativo. Para empezar. Es necesario que el Performativo sea pronunciado en una situación que-sea en todos los aspectos apropiada al acto en el que se da: si el autor no está en las condiciones requeridas para actuar (y hay muchas de esas condiciones). un enunciado Performativo. revisada por Adolfo León Gómez G.. — no puede serlo. Te aconsejo hacerlo. Kditions de Minuit. Y se cree rápidamente ver que un enunciado tal no puede ser verdadero o falso. que no se podría cumplir. ¿Debemos aceptar esta antítesis performativo-constativo? El enunciado constativo tiene. muchas de entre ellas son de in terés para los filósofos: d ecir «prom eto que. Esta idea ha sido introducida para hacer contraste con la de enunciado declarativo o mejor. el enunciado Performativo no está exento de toda crítica: se le puede criticar.'.». Austin Uno puede muy bien hacerse una idea de enunciado Performativo. acción. 2 Es decir cláusulas en las cuales se efectúa la acción legal por oposición al preámbulo que expone las circunstancias de la transacción . p oco misterioso. lo que. puesto que puede muy bien im plicar que otras proposiciones son verdaderas o son falsas. com o se dice. es efectuar la acción. acto. com o todo otro rito o ceremonia. Formular un enunciado tal1. como voy a llamarlo. que no existe en la lengua francesa. entonces su enunciado será. como lo nombramos en general. Así como el bigamo sólo cumple las formalidades de un segundo matrimonio sin haberse casado por segunda vez. «desafortunado» («unhappy»). Aquí algunos ejemplos: Bautizo a este barco «Libertad». la persona no está en posición de efectuar un acto tal. siempre en las cláusulas de un instrum ento legal llamadas en inglés «operatives»2. criaturas poco susceptibles de esta hazaña. Si. Evidentemente. quizá. término. digo yo. aunque no sea nulo. No puedo bautizar el barco si no soy la persona autorizada para bautizarlo. 1 Para usar como declaración. lo sé bien. él no llega a realizar el acto pretendido. como lo dicen los hombres de ley. Te deseo la bienvenida. París. Traducción de Angélica María Franco. por ejemplo.202 PERFOMATIVO-CONSTATIVO* John L. es decir si se lo formula sin sin ceridad. puede ser «desafortunado» de otra manera. o si el objeto con relación al cual él pretende efectuarlo no es apropiado para hacerlo. 1962. Me excuso. Universidad del Valle. nuestro Performativo. Si yo digo. «prometo que. no llegaría ni siquiera a bautizar pingüinos.. se observa.. No obstante.».

o en un poema. sea de gramática sea de vocabulario. la promesa es vacía.. no estará en regla. no queremos decir que tal o cual acontecim iento futuro es o será producido como efecto de este acto que es la causa. Todo esto lo dejamos de lado.. él debe ser susceptible de estar bajo el estándar de todas las maneras de ser de la acción en general y también del enunciado en general. en una pieza de teatro. para poner a prueba los enunciados que se podrían creer performativos. es preciso agregar que nuestro Performativo es a la vez a c to y en u n ciad o: entonces. se sirve al contrario de un verbo en la voz p asiv a y en segunda o tercera persona del presente del indicativo: así «se invita a los viajeros a tomar el puente para cruzar el camino». país práctico y poco cortés)' tener 5 «Unhapiness». si lo trato com o un enemigo o un intruso. por cierto: sin embargo hay un «infortunio»3. sinceram ente. Decir. como decimos nosotros.erito. tal o cual suceso futuro. en voz activa. A primera vista las dos. Es así como nosotros decimos que. Luego. «lo prometo». pobre niño. no para efectuarlo. Queremos más bien decir que a consecuencia del cumplimiento de ese acto. 4 «Breach of commitment» . Si a veces uno se pregunta. com pletam ente equivalente pero que se encuentra más en los enunciados expresados por 'r. el Performativo puede ser expresado b ajo presión o por accidente. sea expresado en una de esas formas llamadas normales. al contrario. si llega. — acordémonos solamente de los infortunios más específicos del Performativo. yo no estaré en regla. «explícitam ente Performativo» y las otras personas y tiempos del mismo verbo. cuando él es verbo. el abuso (falta de sinceridad) y la ruptura del compromiso. que ellos pueden a menudo entrem ezclarse e incluso confundirse. es natural esperar que se va a encontrar algún criterio. estará en regla y que tal o cual otro suceso. Supongamos ahora que nuestro acto ha sido efectuado: todo ha sucedido normalmente. frases de las que uno se sirve. se ha ab u sa d o de la fórmula. es también Performativo.203 menor intención de cumplir esa acción prometida. He aquí pues tres especies de infortunio que se asocian al enunciado Performativo. es decir la nulidad. es decir «por la presente».». al igual que el cumplimiento de un acto. L a otra form a. lo que puede ocurrir. incluso cuando el Performativo ha tenido efecto. y también. solamente se requiere reconocer. Con esto. Sin embargo no es del todo necesario que un enunciado para ser Performativo. que nos permita resolver en cada caso. se resolverá la cuestión preguntándose si se puede insertar alguna expresión que equivalga a la palabra inglesa «hereby». si llega. puede aparecer en un contexto poco «serio». se puede observar. Por ejemplo. A sí «te prom eto q u e. en presente del indicativo. existe una tercera especie de infortunio. Ella se hace. En este caso. com o decir «te ordeno cerrar la puerta». solam ente para describir o para reportar un acto tal. Ahora que tenemos esta idea del Performativo. el enunciado Performativo tiene la costum bre de «tener efecto». cosa bastante sobresaliente. si se quiere. Se puede hacer de todos esos infortunios toda una clasificación. de una asimetría bien conocida entre la primera persona del presente del indicativo del verbo. quizá. que los compromisos pueden ser más o menos vagos y que pueden ligarnos a grados bastante diferentes. S e puede señalar por otra parte. Es verdad que existen dos «formas normales» por así decir. Una de esas formas normales es aquella de la que ya me he servido para construir mis ejemplos: a la cabeza del enunciado se encuentra un verbo en primera persona del singular. incluso sin pensar que esté en mi poder cumplirla. puede sufrir de falta de sintaxis o malentendido. «Yo prometo». Incluso la palabra «perro» sola.. «yo prometí» o bien «él promete». la cuestión de saber si tal o cual enunciado es Performativo o no. lo que poco se menciona. Uno se vale. Lastim osam ente esta esperanza es exagerada y en gran parte vana. puede a veces (al menos en Inglaterra. fórmula de la que uno se sirve para efectuar el acto de prometer. tienen un aire completamente constativo. que llamamos «ruptura de comprom iso»4. Si dije. si un enunciado cualquiera de esta forma es perfom ativo o más bien constativo. en las cuales el Performativo encuentra su expresión. yo no estaré en regla si falto a mi palabra: si dije «te deseo la bienvenida». «Cierre la puerta».

com o descripción. Alguien dice: «Todos los hijos de Juan son calvos. sus infortunios y sus fórmulas explícitas. por ejemplo. pues. para matar al gato. podríamos. y eso no necesariam ente de cualquiera manera brutal (falta de sintaxis. He aquí. cuando. y como si al menos la idea de constativo fuera tan clara como familiar. sin afirmar que ella es. Alguien dice: «todos los invitados son franceses. podemos hacer uso. las ideas del enunciado Performativo. pero (o y) yo no creo que sea así». I. puede jugar de más de una manera. para abusar del lenguaje. M e gustaría examinar más de cerca tres maneras un poco más sutiles de ser absurdo. no hago simplemente gimnasia. es decir delante del letrero sobre el portal. Se puede imaginar que las fórmulas precisas son un fenómeno bastante reciente en la evolución del lenguaje y que ellas van junto con la evolución de las formas más complejas de la sociedad y de la ciencia. «te ordeno» y e tc. yo me descubro. Si yo digo simplemente. sin fórmula explícita performativa. N otem os en primer lugar que un enunciado que es sin duda una afirm ación de hecho. Pero. de las cuales dos han sido descubiertas recientemente. A lo sumo podríamos esperar que cada enunciado que es en efecto Perform ativo pueda ser reducido (en un sentido cualquiera de ese término). claro está. él no cree que sea así. En cada uno de esos casos se experimenta una emoción de ultraje y puede que cada vez tratemos de expresarla sirviéndonos de la misma palabra «implicación» o tal vez del término «contradicción». de esta frase ambigua). y eso sin equivocación. Digo «hacer explícito». no más que el acto de descubrirme no afirma de ninguna manera que le rindo respeto. y el gesto: además y sobre todo. de hecho. que yo le rindo pleitesía. o si declaro una intención.). hablamos durante todo ese tiempo como si cada enunciado debiera ser o constativo o Performativo. es cierto. Al inclinarme ante ustedes. el contexto mismo en el cual son pronunciadas las palabras puede dar suficiente certeza de la manera en la que se los debe tomar. pero esa palabra «Hola». lo que no es la misma cosa que afirm ar. pero puede ser también absurda. Pero. que se encuentra repetidamente en estos casos. pero (o y) Juan no tiene hijos»: O bien. y algunos de ellos no lo son». Entonces. por ejemplo. alguien dice «todos los hijos de Juan son calvos». Llegaremos así a una clasificación útil de todas las variedades de actos que efectuam os al decir alguna cosa (en un sentido. Puede ser falsa. ¿se dan allí las precisiones sobre la fauna del país? Pregunta que no hay necesidad de plantearse en el contexto. no es así.204 lugar de Performativo explícito y formal: se efectúa por esa pequeña palabra el mismo acto que por el enunciado: «te advierto que el perro nos va a atacar». no podemos contar con ningún criterio verbal del Performativo. alguien dice «el gato está sobre el tapete» cuando de hecho. Así. Todo lo que se puede decir en fin es que nuestra fórmula explícita performativa («prometo». serán más primitivas y menos precisas. y poco después él dice. Es así que nuestra fórmula constituye la expresión del enunciado. al menos. por ejemplo). o bien com o advertencia. III. alguien dice: «Todos los invitados son franceses». no es necesario siempre ahogarlo en aceite5: lo mismo. Pero. o bien si hago una previsión fatalista. «Algunos de los invitados no son franceses». al considerar las palabras solas. hacer una lista de todos los verbos que pueden aparecer en una de nuestras fórmulas explícitas. se podría decir casi vagas. Las otras formas de expresión. «estaré allí». «Perro». el acto que es. a un enunciado en una y otra de nuestras formas normales. de todo un cúmulo de recursos más primitivos como la entonación. no hay necesidad siempre de la contradicción 5 Proverbio inglés Me han hecho notar que esta manera bastante delicada de disponer de los gatos no existe en Francia . si yo adquiero un compromiso. O bien. o bien por «se advierte a los señores extranjeros que existe por aquí un perro bravo». Para m antener Performativo nuestra enunciado. no se sabrá. en lugar de la fórmula explícita. por consiguiente constativo. a manera de introducción. o bien digo «Hola»: pues. con la ayuda de un diccionario. sirve para hacer explícito y al mismo tiempo más preciso el acto que se pretende efectuar al expresar su enunciación. Alguien dice: «El gato está sobre el tapete. O bien. II. Juan no tiene hijos.

decir «Le regalo mi reloj» o bien «No le regalo mi reloj» presupone igualmente que tengo reloj: la existencia del reloj es presupuesta por el hecho de que se habla o se refiere aquí en el enunciado Performativo tanto com o en el enunciado constativo. «Ninguno de los invitados no es francés» no implica. Comparemos el 4 con el 1. también decir que yo prometo estar allí da a entender que tengo la intención de estar allí. tomemos primero dos enunciados performativos: 4. Al igual que decir que el gato está sobre el tapete da a entender que yo lo creo. 3. es lo que presupone su existencia. Y al igual que podemos servirnos aquí del térm ino «presuposición» tomado de la doctrina del constativo. no es así en la pre­ suposición: si. lo que dirían precisam ente los hombres de ley al respecto de la mencionada donación del reloj. sin embargo que «Todos los invitados son franceses». sino también. «Los hijos de Juan no son calvos» presupone que Juan tiene hijos. Entonces. Si «todos los invitados son franceses “arrastra” (algunos de los invitados no son franceses)». El proceder de la afirmación está destinado a los que creen justam ente lo que ellos dicen. «Prometo estar allí. no hay de ningún modo incompatibilidad en esas dos proposiciones. «Los hijos de Juan son calvos». Quiero hacer resaltar que esas tres maneras de no funcionar corresponden a tres de nuestras maneras en las que un enunciado Performativo puede ser desafortunado. . alguien dice «Prometo estar allí» sin tener la intención de estar allí. ' «Imply». que yo crea que lo esté: y de la misma manera. es decir con la presuposición. cuando él no tiene reloj. «ios hijos de Juan no son calvos» presupone que Juan tiene hijos. Si no 6 «Presupose». 1. pero (o y) yo no tengo reloj». O bien. Este es pues un primer caso en que una molestia que afecta a las afirmaciones se muestra idéntica a uno de los infortunios que caracterizan al enunciado Performativo. Lo que es imposible. por lo tanto que «El gato está sobre el tapete». pero (o y) yo no tengo ninguna intención de estar allí». La afirm ación al respecto de los hijos de Juan es. de la misma manera que no se podría decir: «Puede ser que a la vez todos los invitados sean franceses y que algunos de ellos no sean franceses». que es falso que algunos invitados no sean franceses.205 Nos servimos de tres términos «presuponer»6. al menos. Para establecer la comparación. No solamente. Al contrario. Se trata aquí de la compatibilidad y la incompatibilidad de las proposiciones. entonces «algunos de los invitados no son franceses “arrastra” (todos los invitados son franceses)». las dos pueden ser verdaderas juntas. por otra parte se vio ya que para nuestro «dar a entender». Y así mismo si «el gato está sobre el tapete» da a entender que yo lo creo. es afirmar las dos al mismo tiempo: afirmar que el gato está sobre el tapete. Hay aquí entonces tres maneras en las que una afirmación no funciona sin que sea falsa ni incluso un galimatías completo. alguien dice: «Le regalo mi reloj». «Le regalo mi reloj. s «Entail». es decir con el caso en el que se «da a entender». O bien. no se trata de la incompatibilidad de las proposiciones). Comparemos el 5 con el 2. no se puede decir: «Puede ser que a la vez Juan no tenga hijos y que sus hijos sean calvos». «dar a entender»7 e «arrastrar»8 para nuestros tres casos respectivamente. Hablar de esos hijos o referirse a ellos. no es de ningún modo verdadero que «El gato no está sobre el tapete» da a entender. no es de ningún modo verdadero decir «yo no creo que el gato esté sobre el tapete» da a entender que el gato no lo esté (en el mismo sentido. Al contrario. al igual que el proceder de la promesa está destinado a los que tienen una cierta intención. 2. «nula por ausencia de referencia». se puede decir. no es de ningún modo verdadero que «Juan no tiene hijos» presupone que los hijos de Juan no son calvos. a saber la intención de hacer cualquiera que sea la cosa prometida. Pues. Podemos muy bien decir: «Puede ser que a la vez el gato esté sobre el tapete y yo no crea que lo esté». es lo que da a entender que creo la afirmación. Es decir. Al contrario. 5. también podemos adoptar para esta doctrina el término «nulo» tomado de la doctrina de los infortunios del Performativo.

Hasta aquí. la impresión de que si se trata de una afirmación. se tiene. habrá una ruptura de compromiso que se puede muy bien comparar con aquella que tiene lugar cuando digo «te deseo la bienvenida». y en ese caso mi «yo afirmo» se pone en el mismo nivel que su «yo ordeno». y mi enunciado es nulo. y que el constativo está sujeto a los mismos infortunios que el Performativo. sirviéndonos de la llave que nos suministra la lista de infortunios descubiertos para los performativos. entonces esto es lo que se llamaría la auto-anulación del enunciado. Regresemos. por ejemplo. yo respondo con una voz igual «no se aburra usted» !Y usted: «¿qué quiere decir usted con eso.. a saber el acto de afirmar. apostar. o bien. a menos que usted me los haya descubierto. y también. y mejor aún. o en posición. a aquella en la que se vuelve culpable aquel que dice primero «es así como defino la palabra» (enunciado Performativo) y en seguida utiliza la palabra en otro sentido.206 lo creemos. de un enunciado constativo. De nuevo un ejemplo. y luego lo trato como un enemigo o un intruso. no se puede siempre: usualmente. que no se puede jam ás expresar un enunciado cualquiera sin efectuar un acto de discurso de un género así. y más o menos a los mismos. Ahora bien.. no hay nada más común que encontrarse que no se puede afirmar en absoluto nada sobre algo porque no se está en condición de afirmar cualquier cosa. al tiempo que hacemos la afirmación o la promesa. Por ejemplo. y lo que ocasiona nuestra sensación de violación al escucharlo. com o lo dijimos. ¿pero qué importa? ¿Supongo que se puede hacer siempre una simple afirmación. mi acto. de efectuar el acto que pretende hacer: así por más que diga «Le ordeno» si yo no tengo ninguna autoridad sobre usted. yo no puedo afirmar lo que son sus sentimientos. ahora. qué quiere decir allí. al 3 ó al arrastre en las afirmaciones: ¿es posible encontrar también en los performativos algo análogo a esto? Cuando hago la afirmación. afirmo cosas incompatibles con mi enunciado (a saber que no todos los invitados son franceses). Si. eso. después de todo. ¿Es afirmar un acto en el mismo sentido que casarse. ¿si uno está mal informado? Entonces. Además. En efecto. uno puede equivocarse. Por tanto se puede ya ver que la fórmula «afirmo que»es del todo sem ejante a la fórmula «le advierto que». no me lo concederán al menos sin agregar: «Sin tener el menor derecho para eso». Tenemos quizás necesidad de una teoría más general de esos actos de discurso y en esa teoría nuestra antítesis Constativo-Performativo tendrá dificultad de sobrevivir . etc. me parece que el enunciado constativo está sujeto a los infortunios tanto como el enunciado Performativo. Y. en seguida. lo que puede por otra parte suceder por más de una razón. podemos preguntamos si no existen aún varios infortunios en otras afirmaciones que las tres de las que acabamos de hacer mención. es cierto que me comprometo de una manera más o menos rigurosa a conducirme en el futuro de tal o cual manera. yo he señalado dos cosas: que no existe ningún criterio verbal para distinguir el enunciado Perform ativo del enunciado constativo. Una vez más entonces. «Hay cincuenta personas en este momento en la sala vecina»? Ustedes me concederán quizás que lo he dicho por conjetura : que lo he afirmado. Puedo equivocarme. no estoy informado. Y sin embargo. yo no puedo ordenar. un caso o una m olestia que afecta a las afirmaciones es idéntica a uno de los infortunios que afecta a los enunciados performativos. que no me aburra? ¿Con qué derecho dice usted cómo me siento yo? Yo: «¿y usted. excusarse. no es más que pretendido. no es cierto?». el caso es completamente diferente: cualquiera puede afirmar cualquier cosa. es todo. entonces en cada caso. o bien no tenemos la intención. con qué derecho? Yo no hago mas que afirmar lo que son sus sentimientos. Usted me confiesa «yo me aburro». ¿Y si digo sin embargo. «Todos los invitados son franceses». un acto el formular un enunciado constativo. recuerden bien. Yo no pu ed o afirmar en este momento cuántas personas hay en la sala vecina: no he ido a ver. fórmula que. sucede a menudo que un Performativo sea nulo porque quien lo formula no está en condición. sobretodo en relación con las afirmaciones que haré. Finalmente. dicho sin tener el menor derecho para ordenar. lo sé. hay falta de sinceridad y abuso de procedimiento. conforme al contenido de nuestro enunciado. sirve para hacer explícito el acto de discurso que efectuamos. es un derecho del hombre. Si anunciamos de una sola vez que no creemos.? Aquí yo no puedo profundizar más este misterio. por supuesto. ¿y qué? Afirmar lo que es falso. Vamos entonces a preguntar si no es efectuar. es todo. Uno es libre. No. si no tenem os esas intenciones. esta impresión puede inducimos a error.

esta manía de ser verdadera o falsa. que se supone propia sólo de la afirmación. se comprende que el enunciado debe ser confrontado de una manera o de otra con los hechos. Confrontemos entonces «Francia es hexagonal» con Francia. y que usted no lo ha hecho por maldad. Es entonces un enunciado Performativo. se encontrarán las afirmaciones siguientes: Francia es hexagonal. es claro que si se establece que un enunciado Performativo. Supongamos que yo le digo «le aconsejo obrar así». ha sido bueno o malo? De acuerdo. Es claro que. Y Alma. pero no para los geógrafos. y este ejército ganó en una cierta medida una especie de confusa victoria. Lo que uno estará más tentado a resaltar como objeción a toda com paración entre esta segunda crítica y la crítica propia a las afirmaciones.207 Para nosotros aquí. eso puede suceder. y admitamos que todas las circunstancias sean apropiadas. queda todavía por examinar. ¿es que en el caso de que suceda o si sucede esto ha sido de su interés? Es la confrontación con la situación en. una vez por todas. lo que puede ser menos importante. que las cond iciones de éxito sean satisfech as. pensé que sería de su interés: ¿pero tuve la razón? ¿Estoy justificado. Una vez más una confrontación con los hechos. fuera de concurso. si tal vez en tal asunto o tal propósito. ¿Qué decir. es verdad o no? Pregunta simplista. Que los enunciados performativos no estén siempre y sin excepción sujetos a esta evaluación casi objetiva. Y así en lo que sigue. incluso merecido. sea verdadera o falsamente. En lo que a mí concierne. lo meritorio del todo distintas a la cuestión de lo verdadero o de lo falso? Este no es más que un asunto muy simple. sí. En esta clase. Se plantea. esta clase será siempre suficientem ente extensa. Admitamos que usted tiene el derecho de censurarlo com o lo ha hecho. de Londres. eso no basta para ponerlo al abrigo de toda crítica. Lord Raglan ganó la batalla de Alma. para los estudiantes de la escuela al menos. lo justo. si usted sólo requiere cierto grado de precisión. para los generales eso podría funcionar. Incluso si existe una clase bien definida de afirmaciones. se puede cuando menos preguntarse si su am onestación fue merecida. aunque un poco exagerado Y Oxford. es verdad que esta ciudad está a 100 km. no lo creo. D iciendo esto. S e puede siempre criticarlo en otra dimensión. pero no se puede decir que sea simplemente falsa. Admitimos que ustedes hayan llegado al veredicto en forma debida y de buena fe declaren al acusado culpable. Es una afirm ación-esquem ática1 ’. «verdadera o falsa». lo equitativo. q u e yo le aconsejo. se puede ver lo que usted quiere decir. y en relación con la cual ha sido formulada. y eso es todo. pero tuve la razón? Muchos otros enunciados que tienen el aire incontestablem ente Performativo dan lugar a una segunda critica. es esto ¿no son esas cuestiones sobre lo bueno. si usted quiere hasta un cierto punto. no es desafortunado. es decir que la persona ha efectuado su acto afortunadam ente y con toda sinceridad.Y esta vez com encem os por el enunciado Performativo: ¿es verdad que no se encuentra aquí nada al menos análogo a la verdad? Primero. yo hablé con toda sinceridad. a la cual podemos limitarnos. de Londres. esto fuese justificado. para cada una de estas afirmaciones se puede plantear la cuestión. Planteando la cuestión. para pensar así? O bien. con mucha brevedad. y que debe instalarla sobre su pedestal. yo le aconsejo efectivamente obrar así — no es que yo afirm e. se observa. en esas circunstancias. de negro y blanco: o el enunciado corresponde a los hechos o no corresponde. Y bien. Claro está. una batalla del soldado raso. si el general jamás estuvo: es verdad que Lord Raglan tenía el mando del ejército aliado. Oxford está a 100 km. si usted quiere. incluidas las circunstancias de la ocasión de la formulación. queda por saber si el veredicto fue justo o equitativo. de nuevo un pequeño problema: ¿este consejo. ¿Tuve el derecho. ’ «Rough statement» . Pero sólo en los casos favorables debemos esperar una respuesta Si o No. que debe por otra parte permanecer aquí suficientem ente vaga y multiforme.

C onform e con esta con sideración . parte de la distinción entre actos constatativos y actos performativos. — los hechos. uno se siente llevado a reflexionar de nuevo sobre la antítesis Performativo-Constativo. ni u na cosa cualquiera. lo equitativo. rea lice una descripción del acto P erform ativo d e “prometer". etc.. formulada por J. si se quiere. y el resto. Comprensión y discusión 1. 4. 3. 2 Plantee cuáles serían las distintas especies de infortunios que se asocian a los enunciados performativos. De lo que se tiene necesidad. Austin entiende los primeros como susceptibles de ser verdaderos o falsos. La teoría de ¡os actos lingüísticos o teoría de los actos ilocucionarios.. tanto como el enunciado Performativo. lo desarrollado y lo conciso. lo justo. haciendo abstracción del resto. pero también la situación del que habla. Austin plantea que el enunciado constatativo está sujeto a los infortunios. lo preciso. me parece. sino antes bien toda una dimensión de crítica. lo aproximado y el detalle. cuestiones de precisión. sino tomado en su totalidad. no bajo tal o cual aspecto solamente. el asunto sobre el cual habla. sí. Austin afirma que la formulación de un acto Performativo “sirve para hacer explícito y al mismo tiempo más preciso el acto que se pretende efectuar”. Si uno se conforma con lim itarse a afirm aciones de una simplicidad idiota o ideal. . su auditorio. lo meritorio. de Lo q u e uno h a c e cu an d o d ice algo. Finalmente. a la vez com pleta y general. 1 0 «The speech-act». P roponga ejem plos qu e con validen o refuten las afirm acion es d e Austin. del lado de lo verdadero y lo falso. Austin. cuando un acto constatativo es comparado con los hechos. es de una doctrina nueva. lo exagerado. en todos los sentidos de esta frase ambigua. etc .. exponga los criterios qu e se ap licarían en la descripción d e cad a uno d e ellos. no de lo falso o lo verdadero. y los segundos como afortunados o infortunados Teniendo presente q u e la distin ción en tre actos con statativ os y actos perform ativos es.208 B a jo el título de «verdad» lo que tenemos en efecto no es de ninguna manera una simple cualidad ni una relación. ten ien do p resente el tipo de con d icion es q u e h acen afortu n ad o o infortunado el m ism o acto. sino de la realización de una acción. quizás no muy clara de esa crítica: lo que es claro. En una afirmación no exenta de controversia. no se logrará jamás distinguir la verdad de. se supone el empleo de un conjunto de palabras que se superponen al hecho bajo la forma. Uno puede hacerse una idea. ca d a vez m ás borrosa. es que hay un cúmulo de cosas a considerar y a sopesar en esta sola dimensión. y de lo que llamo el acto de discurso10. de ese lado también.

Searle ha editado: The Philosophy of Language. 3211-3212. Editorial Ariel. 23-53). Syntax and Semantics. pp. 3: Speech Acts. y es profesor de filosofía en la Universidad de California.. En la mencionada taxonomía de los actos ilocucionariso Searle ha mostrado las adecuaciones e inadecuaciones de la clasificación de tales actos por Austin.: La revolución de Chomsky en lingüística. Minnesota Studies in the Philosophy of Science. la predicación y las relaciones entres descripciones y prescripciones. 43-77). 73 (1964). 1623 (trad. o mínima. Esp. — «Indirect Speech Acts». Según Searle. S. Los actos lingüísticos son la forma básica. En el estudio de los actos lingüísticos se tienen en cuenta las condiciones en las cuales se producen. a diferencia del lenguaje.209 JOHN ROGERS SEARLE* instituciones lingüísticas para su ejecución y actos que no las requieren. Jerry Logan. 1996). Colorado. Searle ha estudiado el lenguaje. pp. 59-82 (trad. Teorema. una detallada taxonomía de los actos ilocucionarios y un examen de las preferencias indirectas. 1984 (trad. en 1932. Ello parece llevar a prestar atención exclusiva a la «palabra». 1993 (trad. 6 [1976]. I la criticado vigorosamente los enfoques que asimilan la mente humana al funcionamiento de un computador. 1994. —«What is an Intentional State?». 88 (1979). las diferencias respecto al resto del discurso y las diferencias entre actos que requieren «How to Derive ‘Ought’ iron 'Is'». Brains and Programs». pp. particularmente por el análisis de las obligaciones. Esp. entre otros trabajos. D iccion ario de F ilosofía. la comunicación lingüística comporta actos lingüísticos o «proíerencias». 1975. especialmente el habla. Desde 1976 la filosofía de la mente ocupa el centro de interés de Searle. 1980). 1985 (con D. 1985). vol. Centro de traducciones Universidad del Valle. Teorema. un intento de derivar el «debe» del «es». 1975. — «Indeterminacy. 1977). 1969 (traducción en español: Actos de habla. f Tomado de: José FERRATER MORA. 84 (1987). tales como las del sentido y la referencia. 43-58.! [1977].A. pp. Keith Gundrrson. — «Chomsky’s Revolution in Linguistics». Esp «Una taxonomía de los actos ilocucionarios». —The R ediscovery o f th e Mind. 79-99. — «A Taxonomy of Ilocutionary Acts». —The Foundations of Ilocutionary Logic. y ha proporcionado una lista de doce «dimensiones de variación» que sirven de criterios para distinguir ciertos actos ilocucionarios de otros. en Berkeley. Esp : Mentes. . Se ha interesado asimismo por problemas morales. en Peter Cole. 3 (1980). 1965. 29 junio 1972. Barcelona. The New York Review of Books. obtuvo su doctorado en la Universidad de Oxford. o del habla. 1979. Brains and Science. Esp. cerebros y ciencia. — Expression and Meaning: Studies in the Theory of Speech Acts. Vanderveken). en el sentido de Saussure. — «Minds. Mind and Knowledge. Escritos John Rogers Searle nació en Denver. como una forma de conducta gobernada por reglas. A-D. las diferencias en estados psicológicos. fundamentales.: «Artos de habla indirectos». 221-239 (trad. de comunicación. Philosophical Review. Se debe a Searle. Cali 1983. vol. eds. —Minds. en Philosophy in America. 1971. pp. VII: iMnguage. Empiricism and the Fist Person». ed.: El redescubrimiento de la mente. Esp. pero Searle opina que todo adecuado estudio de la «palabra». Mind. es un estudio del lenguaje. Ejemplos de dichas dimensiones son: las diferencias en el propósito del tipo de acto. Dentro de dicho estudio se dilucidan cuestiones lingüísticas y filosóficas. Con su obra Intentiunality (1983) ha ensayado una teoría sobre el contenido de los estados y acontecimientos mentales. The Behavioral and Brain Sciences.: «¿Qué es un acto de habla?». pp. — Speech Acts: An Essay in the Philosophy o f Language. Journal of Philosophy. en Lenguaje y sociedad. 344-369 (trad. — «What is a Speech Act?».

más bien. habrá realizado algunos catalogables según la clasificación en que se incluyen el informar o el irritar a sus oyentes. A fin de considerarlo com o un caso de com unicación lingüística. solicitar. uno debe suponer que su producción es lo que estoy llamando un acto de habla. la producción de una representación de la oración bajo ciertas condiciones es el acto ilocutivo.210 ¿QUÉ ES UN ACTO DE HABLA?* John Rogers Searle Introducción En una típica situación de habla en que intervienen un hablante. que por tanto podría haberse llamado «¿Qué es un acto ilocutivo?». el dar órdenes. describir. o. Además. que se basan por lo menos en la hipótesis de que las marcas que vemos sobre las piedras fueron producidas por seres más o menos como nosotros y con cierto tipo de intenciones. es la producción de esa representación al realizar un acto de habla lo que puede considerarse como unidad básica de la com unicación lingüística. por ejemplo. No es. la erosión causada por el agua. el hacer preguntas. ' John Langshaw AUSTIN. censurar. ordenar. dar la bienvenida. Centro de traducciones Universidad del Valle. A manera de introducción. también. el símbolo o la palabra o la oración. H ow to Do Things with Words. o al Polo Norte. como se ha supuesto. para expresarlo con mayor precisión. por ejemplo. prevenir. quizá puedo decir por qué pienso que es interesante e importante dentro de la filosofía del lenguaje estudiar los actos de habla. criticar. Si tuviéramos seguridad de que las marcas fueran la consecuencia de que. 79-99. Según Austin hay más de mil expresiones sem ejantes en Inglés. prometer. Los miembros de esta última categoría son los que Austin’ llamó actos ilocutivos y es de ella que me ocuparé en este trabajo. comentar. expresar aprobación y lamentarse. disculparse. podría sentar las bases de una definición. 1962 . Cali. Oxford University Press. y el acto ilocutivo es la unidad mínima de la com unicación lingüística. Traducción de Gabriela Castellanos. Algunos de los verbos y frases verbales relacionadas con actos ilocutivos son: declarar. una de las cosas que intervienen en esta forma de considerarlos es verlos com o algo producido por un ser que tenía ciertas intenciones. 1983. entonces no podría surgir la cuestión de descifrarlos ni ''' Tomado de: L en gu aje y so cied ad . pero puedo esbozar argumentos con los que sé podría tratar de convencer a un escéptico. com o un mensaje. respecto a los intentos actuales de descifrar los jeroglíficos mayas. observar. el saludar y el advertir. por añadidura. No pretendo definir la expresión «acto ilocutivo». como es característico. sino. generalmente habrá realizado actos de la categoría en la que aparecen el afirmar. habrá realizado actos que incluyen referencias a Kennedy o a Khruschev. el rendir informes. pp. Un argumento sería llamar su atención al hecho de que cuando él toma un ruido o una marca sobre papel como un caso de com unicación lingüística. No sé cómo probar que la com unicación lingüística esencialm ente involucra actos. aunque si mi análisis de un acto ilocutivo en particular tiene éxito. com o si fuera una piedra. London. lo que constituye la unidad de com unicación lingüística. ni aún la representación de cualquiera de ellos. aprobar. Creo que es esencial que cualquier especimen de comunicación lingüística implique un acto lingüístico. como se les llama a veces. de manera característica. su interlocutor y un enunciado del hablante. una catarata o un árbol. en P hilosophy in A m erica Editado por M a x Black. Publicado originalmente con el título «What is a Speech Act». hay muchos tipos de actos en relación con el enunciado. Es lógico presuponer. El hablante por lo general habrá movido su lengua y mandíbula y habrá emitido sonidos. actos de lenguaje o actos lingüísticos. No puede considerar el caso com o un fenómeno natural. afirmar.

requeriría un artículo aparte para cada una. sino que por así decirlo. Pero a fin de sentar las bases que permitirán concretar las condiciones para realizar un acto ilocutivo. Algunas reglas constitutivas adoptan una forma muy distinta. Realizar actos ilocutivos es tomar parte en una forma de conducta gobernada por reglas. Por tanto me propongo explicar la noción de acto ilocutivo formulando un conjunto de condiciones necesarias y suficientes para la realización de un determinado tipo de actos ilocutivos. las reglas de etiqueta regulan las relaciones interpersonales. lo que deseo decir sobre ellas. ha logrado nunca nada que se asem eja a una formulación adecuada de las reglas para el uso de siquiera una expresión. John («Two concepts of rules». y el anterior reglas reguladoras. por ejemplo. pero. y extraer de él un conjunto de reglas sem ánticas para el uso de la expresión (o mecanismo sintáctico) que marca el enunciado com o un acto ilocutivo de ese tipo. Algunos filósofos han llegado a decir que conocer el significado de una palabra no es más que conocer las reglas para su uso o empleo. quizás desalentados ante el hecho de que sus colegas no hayan logrado producir ninguna regla. Su inclusión en la categoría de com unicación lingüística necesariam ente implica considerar su producción com o actos de habla. otras. por el contrario. y derivar las reglas pertinentes tengo que d iscu tir otras tres nocion es prelim inares: reglas. dentro del campo de la filosofía del lenguaje. Otros filósofos. ha surgido mucha controversia sobre la noción de las reglas para el uso de las expresiones. crean la posibilidad de que exista esa actividad. a veces puede valer la pena sacrificar la prolijidad para lograr un mayor alcance. 1955. Yo denomino este último tipo reglas constitutivas. como por ejemplo: “ Al cortar alimentos sujete el cuchillo con la mano derecha”. aún así. o “Se ha anotado un tou chdow n si un jugador cruza la meta del campo de su oponente estando en posesión del balón y cuando el juego está en m archa” Sí nuestro paradigma para las reglas es la reguladora. Un rasgo inquietante de tales discusiones estriba en que ningún filósofo. si tratara de ser concienzudo. Si el significado es cuestión de reglas de uso. sin embargo. o pueden reformularse en este modo. Tiendo a pensar que este escepticism o es prematuro y se debe a que no se ha logrado diferenciar entre los distintos conjuntos de reglas del modo que ahora intentaré explicar. no regulan el juego simplemente. seguramente debiéramos poder formular las reglas para el uso de expresiones en una form a tal que se logre explicar el significado de esas expresiones. Las reguladoras rigen una actividad preexistente. el fo otb a ll no existe sin ellas. proposiciones y significado.2 Las reglas reguladoras de manera característica aparecen en imperativo. una actividad cuya existen cia es lógicam ente independiente de la existencia de las reglas. Si tengo éxito al formular las condiciones y las correspondientes reglas para al menos un tipo de acto ilocutivo. o la definen. por ejemplo. no se limitan a regular las formas de conducta. o “Los oficiales deberán ir de corbata a la cena”. pero estas relaciones existen independientemente de dichas reglas. esto nos proporcionará un patrón para analizar otros tipos de actos y por consiguiente explicar la noción en general. en P h ilosop h ical R eview . Reglas En años recientes. Las reglas del fo otba ll. Las constitutivas constituyen (y tam bién regulan) una actividad cuya existencia lógicam ente depende de ellas.) . tales reglas constitutivas nos parecerán extrañas e incluso apenas ’ Esta distinción está presente en Rawls. Limitaré mi discusión de estas nociones a aquellos aspectos que sean esenciales para mis propósitos fundamentales en este trabajo. después de todo. Argüiré que cosas tales com o h acer preguntas o afirmaciones son actos gobernados por reglas en un sentido muy similar a aquel en el cual batear un hit en el b a seb a ll o mover un caballo en el ajedrez son formas de actos gobernados por reglas. han rechazado la opinión de moda de que el significado es cuestión de reglas y han afirmado que no existen.211 aún de llamarlos jeroglíficos. sino que crean y definen nuevas formas. y por tanto seré breve. al menos que yo sepa. Yo distingo entre dos tipos de reglas: algunas regulan formas de conducta ya existen tes. reglas sem ánticas del tipo propuesto. como cuando se dice: “Se ha hecho jaqu e mate si el rey sufre un ataque del que ninguna jugada puede librarlo". La actividad de jugar fo o tb a ll consiste en actuar de acuerdo con estas reglas.

ninguna de las cuales es realmente similar a las reglas de etiqueta. . Juan. por ejemplo. Me inclino a pensar que tanto el hecho de que algunos filósofos no hayan logrado formular reglas para el uso de expresiones. Las reglas reguladoras normalmente aparecen en esta forma: “Haga X ”. Y si lo que he dicho sobre las reglas constitutivas es valedero. por lo tanto. o sea una predicción. 4.3 El no reconocim iento de esto tiene ronsecuencías de alguna importancia en filosofía. el segundo una afirmación sobre el futuro. por ejemplo. Al enunciar cada uno. En ninguno de los casos esto agota lo que hace el hablante. i sal del cuarto! ¡Ah. Nótese que son de carácter casi tautológico. este hecho podría tom arse como confirmación parcial de la invalidez de la hipótesis. ya que lo que la “regía” parece ofrecer es una definición parcial de “jaque m ate” y “tou chdow n ”. yo también saldré La enunciación de cada una de estas oraciones en una ocasión determinada sería típicamente la realización de distintos actos ilocutivos. Si no logramos ofrecer formulaciones satisfactorias de estas reglas. El modelo o paradigma de reglas para la mayor parte de los filósofos es el de la regla reguladora y si se buscan reglas puramente reguladoras en la sem ántica probablemente no se encontrará nada interesante desde el punto de vista del análisis lógico. el tercero una orden. El hecho de que. aunque los actos ilocutivos son diferentes. pero otros también aparecen siguiendo la fórmula "Todo X cuenta como Y ”. el cuarto la expresión de un deseo y el quinto la expresión hipotética de una intención. Diré. Así. Algunos miembros del conjunto de reglas constitutivas tienen esta forma. se pueda anotar un touchdow n de tal o cual manera. El esfuerzo de formular las reglas que gobiernan un acto ilocutivo. Sin embargo. al realizar cada uno típicamente. por supuesto. ¿Saldrá Juan del cuarto? Juan saldrá del cuarto Juan. y predica sobre esa persona el acto de salir del cuarto. veremos que las reglas caen en varias categorías distintas. también pueden parecer una especie de prueba de la hipótesis de que existen reglas constitutivas subyacentes a los actos de habla. que en todos estos casos.212 merecedoras de ser consideradas com o reglas. “¿cóm o puede un tou chdow n crear seis puntos?” . no debería sorprendernos que no todas estas reglas aparezcan en modo imperativo. 2. Proposiciones Los d istintos acto s ilocu tivos a m enudo tien en rasgos com unes en tre sí. el hablante se refiere a una persona en particular. 3. de m anera característica. Uno de los objetivos de este trabajo es formular un conjunto de estas reglas para un cierto tipo de acto de habla. sólo puede responderse a ambas preguntas citando una regla del tipo “Todo X cuenta como Y ”. y el que puede considerarse como tautología es un indicio de que se trata de una regla constitutiva. 5. El primero sería. Pero. algunos filósofos preguntas “¿cóm o puede una promesa crear obligación?”. el hablante realizará también algunos actos subsidiarios que son comunes a los cinco actos ilocutivos. Considerem os la enunciación de las siguientes oraciones: 1. Y. qué Juan saliera del cuarto! Si Juan sale del cuarto. este carácter cuasi tautológico es consecuencia necesaria de ser reglas constitutivas: las reglas sobre los tou chdow n s deben definir esa noción del mismo modo en que las reglas concernientes al juego de fo otb a ll lo definen com o tal. pero en cada caso es parte de lo que hace. En efecto. según aparecen formuladas. al menos algunos de los actos no ilocutivos de 5 La formulación “Todo X cuenta como Y ” me fue sugerida por Max Black. una pregunta. y que valga seis puntos. La hipótesis que subyace a este trabajo es que la semántica de un idioma puede considerarse com o una serie de sistemas de reglas constitutivas y que los actos ilocutivos se producen de acuerdo a estos conjuntos de reglas constitutivas. o “En caso de Y haga X ”. puede en ocasiones parecer una regla y en otras una verdad analítica. Sería lo mismo preguntar. com o el escepticism o de otros sobre la existencia de tales reglas se debe en parte al desconocim iento de la distinción entre reglas constitutivas y regulativas.

En el marcador de frase subyacente de una oración. L a distinción entre el m ecanism o indicador de función y el m ecanism o indicador de la proposición nos será útil cuando intentem os hacer un análisis de un acto ilocutivo. Lewis. el perfil de entonación. para gobernar aspectos com o la referencia y la predicación. etc. y la predicación de la misma cosa sobre él en cada uno de estos casos ilocutivos. En este artículo no trataré de considerar las reglas proposicionales. Juan. Desde un punto de vista sem ántico podemos distinguir entre el indicador proposicional de la oración y el indicador de fuerza ilocutiva. qué fuerza ilocutiva deberá tener el enunciado. tenemos el orden de las palabras. Pienso que existen reglas para expresar proposiciones. Podría resumir esto diciendo que estoy planteando una distinción entre el acto ilocutivo y el contenido proposicional de un acto ilocutivo. “'le advierto”. en una u otra versión. Debido a que una misma proposición puede ser común a toda clase de actos ilocutivos. probablem ente deberá tener algún análogo sintáctico. pero una proposición no es en absoluto un acto. 4 En la oración “Prometo que vendré” el mecanismo indicador de función y ei elemento proposicional están separados. para propósitos de nuestro análisis. y ciertos desarrollos recientes de la gram ática transformacional parecen confirm ar la validez de esta presuposición. “Yo pregunto si Juan saldrá del cuarto”. existe una distinción entre aquellos elem entos que corresponden al m ecanism o indicador de función. En la oración “Prometo venir” que significa lo mismo que la primera y se deriva de ella medíanle determinadas transformaciones. la enunciación “¡H urra!” o de “¡Ay!” no lo lie n en . y h a sido observada de diversas formas por parte de autores tan diversos como Frege. o. es ya antigua. Una afirm ación es un acto ilocutivo. Si esta distinción sem ántica realm ente es de alguna im portancia. es decir. aunque el acto de expresar una proposición es parte de la realización de ciertos actos ilocutivos. me lleva a decir que hay un contenido común en todos ellos. que la oración tiene dos partes (no necesariam ente separadas): el elem ento indicador de una proposición y el mecanismo indicador de función. La referencia a una persona. sino que intentaré concentrarm e en las que regulan el uso de ciertos tipos de m ecanism os que indican funciones. Entre los m ecanism os indicadores de función en Inglés. Nótese que no digo que la oración exprese la proposición: no sé cóm o podrían las oraciones realizar actos de este tipo. La proposición de que Juan saldrá del cuarto se expresa en todos los enunciados del 1 al 5. podemos separa nuestro análisis de la proposicón de nuestro análisis de los tipos de actos ilocutivos. podemos decir. N ótese también que estoy distinguiendo entre una proposición y una afirmación o declaración de esa proposición.referencia y predicación son iguales. me propongo llamar este contenido común proposición y describiré este rasgo en dos actos ilocutivos vistos diciendo que al enunciar 1 a 5 el hablante expresa la proposición de que Juan saldrá del cuarto. los dos elementos no están separados. . qué acto ilocutivo está realizando el hablante al enunciar la oración. y aquellos que corresponden al contenido proposicional. E sto es. “ Afirmo”. el acento. Esta distinción. en situaciones reales de habla. Pero sí diré que al enunciar cada oración el hablante expresa una proposición. dicho en otras palabras. un conjunto de verbos así llamados performativos. la puntuación. el contexto nos dará claridad sobre la fuerza ilocutiva del enunciado. sin mucha distorsión. y finalmente. Por supuesto. n o todos los actos ilocutivos tienen un contenido proposicional. Podríamos. sin necesidad de invocar el mecanismo adecuado para indicar la función. por ejemplo. A falta de m ejor término. Sheffer. el modo del verbo. Algo que puede expresarse mediante la oración subordinada que Juan saldrá del cuarto parece ser un rasgo común a todas. pero sólo en el 2 se afirma esa proposición. etc. Reichem bach y Haré.4 Este último muestra cómo debe tom arse la proposición. de tal forma que se aísle este rasgo común: “Yo afirmo que Juan saldrá del cuarto”. A menudo. para m encionar sólo unos pocos. pero la discusión en torno a este tipo de reglas puede ser independiente de la que trata de las reglas que sirven para indicar funciones. en el caso de un amplio grupo de oraciones empleadas para realizar actos ilocutivos. puedo indicar qué tipo de acto ilocutivo estoy realizando com enzando la oración con “Me excu so”. escribir cada una de estas oraciones.

de manera característica. y en segundo lugar porque capta algo que a mi modo de ver. enunciando sonidos o haciendo marcas. cuando hago una aserción. es decir que “ A tenía la intención de que el enunciado X produjera algún efecto en un público mediante el reconocim iento de esa intención. ¿qué es eso de querer decir algo con lo que uno dice. incidentalmente.214 Significado Los actos de habla se realizan. tratar de lograr que usted creyera que yo soy francés mediante el recurso de hablar francés. Un segundo efecto es que no logro explicar en qué grado el significado es simplemente una cuestión de reglas y convenciones. están caracterizados por tener un significado. es que se considera que uno quiere decir algo mediante esos sonidos o marcas. trato de comunicar a mi interlocutor la verdad de cierta proposición y convencerlo de ella. Este es uno de los elementos que intervienen en la acción de decirle a usted que yo soy francés. y los medios que utilizo para hacer esto consisten en emitir ciertos sonidos. y además cuando uno hace una jugada no se le asigna la intención de querer decir algo con esa jugada. por el otro? Una diferencia consiste en que los sonidos o las marcas que se hacen al realizar un acto de habla. por regla general se dice que tiene un significado. y en qué consiste el que algo tenga significado? Para contestar la primera de estas preguntas me propongo tomar prestadas. E sto me parece un com ienzo útil en un análisis del significado. Pero. y una segunda diferencia. esta explicación del significado no muestra la conexión que existe entre el que uno quiera decir algo con lo que uno dice y lo que realmente quiere decir en el idioma empleado aquello que uno dice. Aquí. Pero podría. para que me dejen en libertad. uno quiera decir algo con lo que dice. Por el contrario. en P h ilosophical R eview . Por ejemplo. por un lado. y de lo que uno dice. y la realización de un acto de habla. Es decir. es esencial para hablar del lenguaje: al hablar yo trato de comunicar algo a mi interlocutor mediante un intento de que él reconozca mi intención de comunicárselo. Ilustraré esto con un ejemplo. Yo podría. . Paul. 1957. D ecir que A quiso decir algo al decir X . ¿cuál es la diferencia entre estas dos formas de lograr que usted crea que yo soy francés? Una diferencia fundamental es que en el segundo caso yo trato de lograr que usted crea que soy francés haciéndolo reconocer que es mi intención expresa lograr que usted crea precisamente eso. En un artículo titulado «Significado»5 G rice nos da el siguiente análisis de un sentido de la noción de “significado”. que soy un soldado norteamericano y que me capturan las tropas italianas. Las fichas de un juego como el ajedrez comúnmente no tienen un significado. En primer lugar no logra distinguir los diferentes tipos de efectos — los perlocutivos por oposición a los ilocutivos— que uno podría querer producir en sus interlocutores y además no logra m ostrar la forma en la cual estos distintos tipos de efectos están relacionados con la noción de significado. Lo característico es que cuando uno hable. de la cadena de morfemas que uno emite. me parece que en ciertos aspectos adolece de defectos. en primer lugar porque muestra la estrecha relación entre la noción de significado y la noción de intención. en este caso usted se llenaría de sospechas si se diera cuenta de mi intención. El objetivo de este contraejem plo será mostrar la conexión que existe entre aquello que el hablante quiere d ecir y lo que quieren decir las palabras que él enuncia Supongamos que estamos en la segunda guerra mundial. típicamente. encontramos otro punto en el que nuestra analogía entre la realización de actos de habla y los juegos pierde su validez. «Meaning». Ahora bien. revisándolas. por un lado. Lo que me gustaría hacer sería decirles en alemán o en italiano que soy un oficial alemán. relacionada con la anterior. tratar de lograr que usted creyera que soy francés sencillam ente diciéndole que soy francés. todo el tiempo vestirme a la usanza francesa. algunas ideas de Paul Grice. Para ilustrar esta idea quiero ahora presentar un contraejemplo de este análisis del significado. por otro lado. Pero supongamos que yo no conozca suficiente alemán ni 5 GRICE. Y supongamos tam bién que deseo que esas tropas crean que soy un oficial alemán. Por muy valioso que sea este análisis del significado. cuya enunciación pretendo que produzca en él el efecto deseado mediante su reconocim iento de mi intención de producir precisamente ese efecto. ¿Q ué diferencia existe entre ia mera enunciación de sonidos o el mero acto de hacer una marca. mostrar un entusiasm o desbordante por De Gaulle y cultivar amigos franceses.

Así. “Ich bin ein deutscher O ffizier”. Con este fin. Por tanto debemos reformular la explicación que Grice hace del significado. . “soy un oficial alemán”. Entonces. yo. porque lo que las palabras quieren decir es. o incluso. es también una cuestión de convención. Supongamos que sólo sé una línea de alemán. Si obtenemos un conjun to de condiciones tal como el descrito. y especialm ente la relación que existe entre ellos. Por lo tanto. lo que quiero decir es. No solamente no se puede llegar a esa conclusión. yo. Es esta com binación de elementos lo que necesitarem os expresar en nuestro análisis del acto ilocutivo. que. pero para que haya el engaño es preciso que ellos crean que eso es lo que quieren decir las palabras que yo enuncio en Alemán. y que la proposición de que el hablante hizo una promesa.215 italiano para hacerlo... Investigaciones filosóficas. W ittgenstein dice: “D iga. con la esperanza de que no sepan suficiente alemán para darse cuanta de mi pian. sino que en este caso se advierte la falsedad patente que sería decir que cuando yo enuncio la oración en alemán. 1953. Estam os en la posición de alguien que ha aprendido a jugar ajedrez sin haber formulado nunca las reglas y que ahora desea 6 WITTGENSTEIN. v. si está usando las palabras de manera literal. por así decirlo. querer decir es más que un asunto de intención. de tal forma que se haga claridad en el hecho de que lo que uno quiere decir cuando expresa algo tiene una relación un tanto más que contingente con lo que la oración quiere decir en la lengua en la que uno habla. “¿Soy un oficial alem án?”. cada una de ellas será una condición necesaria para la realización del acto de prometer. trataría de actuar representando el hecho de ser un oficial alemán al recitar aquellos pequeños trozos de alemán que conozco. significando “Hace calor aquí” La razón por la cual es imposible hacer esto es lo que queremos decir es una función de lo que estamos diciendo. describamos la situación en los térm inos de Grice.. el hablante trata de producir un cierto efecto mediante el cual el interlocutor reconozca su intención de producir ese efecto. pero el mecanism o que utilizo para producir este efecto es tal. Ludwig. En nuestro análisis de los actos ilocutivos debemos captar tanto los aspectos intencionales com o convencionales. se utiliza convencionalm ente com o un medio para producir efecto ilocutivos muy distintos. de acuerdo con las reglas que gobiernan su uso. etc. “soy un oficial alemán”. y tomadas colectivam ente. un prisionero norteam ericano me dirijo a mis captores italianos con la siguiente oración: “Kennst du das Land. wo die Z itroen blühen?” . ¿podemos llegar a la conclusión de que cuando yo diga “K ennst du das Land. El método aquí es análogo al descubrimiento de las reglas de ajedrez mediante el procedimiento de preguntarse cuáles serán las condiciones necesarias y suficientes para mover correctam ente un caballo o para enrocar o para dar mate a un jugador. gr. lo que recuerdo de un poema que tuve que aprender de memoria en un curso recibido en el bachillerato. En un punto de sus In v estig a cio n es filo s ó fic a s 6.. En la realización de un acto ilocutivo.”. Oxford. implique esta conjunción. Trataré de contestar esta pregunta formulando estas condiciones como un conjunto de proposiciones tales que la conjunción de los integrantes del conjunto implique la proposición de que el hablante ha hecho una promesa. Yo tengo la intención de producir un cierto efecto en ellos. y me propongo producir este efecto mediante su reconocim iento de mi intención. lo que quiero decir es. e tc. pero a partir de este relato. el conjunto de condiciones será una condición suficiente para que se haya realizado este acto. ¿Cómo prometer? Intentaré ahora hacer un análisis del acto ilocutivo de prometer. hace frío aquí”. indagaré qué condiciones son necesarias y suficientes para que el acto de prometer se realice mediante la enunciación de una oración determinada. Aquí tenemos un caso en que estoy tratando de producir un cierto efecto mediante el reconocim iento de mi intención de producir ese efecto.. Es posible enmendar ia explicación de G rice para que sea capaz de dar cuenta de contraejemplos de este estilo. el efecto de que crean que soy un oficial alemán. Ahora. tiene la intención de que este reconocim iento se logre por virtud del hecho de que las reglas para utilizar las expresiones que enuncia asocian las expresiones con la producción de este efecto. Me propongo que ellos crean que estoy tratando de decirles que soy un oficial alemán. y además. podremos extraer de ellas un conjunto de reglas para el uso de! mecanismo indicador de función.

En una promesa. y no puede ser un acto del pasado. por lo tanto. no tien e unas reglas absolutam ente estrictas. en vez de sin táctica. un acto debe ser predicado del hablante. y no tomo en cuenta las que se realizan mediante giros elípticos. Una razón para la dificultad es que la noción de promesa. H ha hecho una promesa sincera (y no defectuosa) en el sentido de que cumplirá T a O. insinuaciones. Me inclino a pensar que no podremos obtener un conjunto de condiciones necesarias y suficientes. más o menos estram bóticos para contrarrestar mi análisis. fronterizas. y pienso que esta forma de circularidad es inevitable debido a la naturaleza de las reglas constitutivas. Com o nuestra pesquisa es sem ántica. que sean contundentes y que reflejen exactam ente el uso ordinario de la palabra “promesa”. y el primer paso pqra obtener esta formulación es establecer cuáles son las condiciones para la realización de un acto ilocutivo en particular. Al formular un conjunto de condiciones para la realización de un acto ilocutivo en particular.216 precisamente esa formulación. al meollo del concepto de prometer y desconociendo los casos límite. “Producción” designa las condiciones para el habla inteligible y “recepción” designa las condiciones para la comprensión. Nuestra pesquisa servirá entonces un doble propósito filosófico. afasia o laringitis. En la presentación de las condiciones consideraré en primer lugar el caso de una promesa sincera. Encuentro muy difícil formular las condiciones y no me satisface la lista que voy a presentar. y pueden llegar a presentarse contraejemplos. yo sim plemente daré por descontado el hecho de que las oraciones están gramaticalmente bien construidas. y luego m ostraré cómo modificar las condiciones para permitir que se apliquen a las promesas no sinceras. entonces. si y sólo si: 1. Todos aprendimos cómo jugar el juego de los actos ilocutivos. estén conscientes de lo que están haciendo. etc. que el hablante no esté actuando bajo presiones o amenazas. que representan desviaciones de lo usual. aunque no habrá referencia a los actos ilocutivos. N ecesito satisfacer esta condición a fin de ofrecer una explicación para la noción de acto ilocutivo en general. que no tengan impedimentos físicos para la comunicación. metáforas. AI expresar P. Juntos incluyen cosas tales como el hecho de que tanto el hablante como el oyente sepan hablar el idioma. También me limito a las promesas plenamente explícitas. Otra dificultad surge a partir de mi deseo de formular las condiciones sin cierta dosis de circularidad. H expresa P en un enunciado T E sta con d ició n aísla el contenid o proposicional del resto del acto de habla y nos perm ite concentram os en las peculiaridades del prometer en el resto del análisis. La . 2. Sin embargo. Dado que un hablante H enuncie una oración T en presencia de un oyente O. t í predica un acto futuro A por parte de sí En el caso del prometer el mecanism o que indica la función es una expresión cuyo alcance incluye ciertos rasgos de la proposición. y también habremos abierto el camino para el segundo paso. Se han dado las condiciones normales de recepción yproducción Utilizo los térm inos “recep ción” y ‘'producción” para designar la gran gama no definida de cond iciones b a jo las cuales cu alquier tipo de com u nicación lingü ística seria se hace posible. pero en general se hizo sin una form ulación explícita de las reglas. etc. la formulación de las reglas. Quiero dar una lista de condiciones para la realización de un acto ilocutivo determinado en la que no se mencione la realización de ningún acto ilocutivo. en el enunciado de T. que no estén actuando en una representación teatral o contando chistes. habremos ofrecido una explicación parcial de esta noción. 3. fronterizos y parcialmente defectuosos. Yo no puedo prometer haber hecho algo. com o la mayor parte de las nociones del lenguaje ordinario. Estoy limitando mis consideraciones. tales como la sordera. ciertos conceptos ilocutivos aparecerán en el an alisa n s así como en el an alisa n d u m . y no puedo prometer que alguna otra persona hará algo (aunque sí puedo prometer que me aseguraré de que lo haga). de otro modo simplemente estaría mostrando la relación entre distintos acto ilocutivos. E xisten toda clase de promesas raras.

pero en las cuales queremos recalcar nuestro compromiso. o al menos que la cuestión de si él está o no ' N. ya que una promesa no defectuosa tiene que haber sido formulada con la intención de que fuera una promesa y no com o amenaza o advertencia. y H cree que O preferiría que él hiciera A. N ipara H ni para O es obvio que H hará A en circunstancias normales Esta condición es un ejemplo de una condición general de muchos distintos tipos de actos ilocutivos. no es así. etc. En una situación real de habla. nos parecerá más natural describirlo como una advertencia o quizá. lo importante de lo que se dice en la condición 4. o saberlo. etc. a que no hiciera A Una distinción crucial entre promesas por un lado y amenazas por el otro es que la promesa es un juramento de hacer algo por el otro. del t. al efecto de que todo acto debe tener un objetivo. entonces mi solicitud no tiene objeto y por lo tanto a este respecto es defectuosa. los oyentes.217 noción de un acto. es que para que no sea defectuoso lo que consideremos como promesa. cuando hacen una afirmación enfática. A estas condiciones 2 y 3 yo las llamo co n d icion es d el con ten ido proposicion al. ¿por qué entonces es posible usar la expresión “le prometo” en un caso como éste? Creo que lo usamos aquí porque las expresiones “prom eto” y “prometo por este medio” se encuentran entre los mecanismos para la expresión de función que con mayor énfasis expresan compromisos entre los que nos ofrece la lengua. Creo que para formular esta condición de manera más elegante y exacta. Una promesa es defectuosa si lo que se promete es algo que el que recibe la promesa no quiere que se haga. se precisaría introducir terminología técnica. y puedo prometer estar o permanecer en un cierto estado o condición. la lengua Inglesa. Pero. Creo que ambas mitades de esta doble condición son necesarias a fin de evitar contracjem plos bastante obvios.7 Por esta razón a menudo usamos estas expresiones en la realización de actos de habla que no son realmente promesas. señor Smith. o que preferiría que se hiciera a que no se hiciera. lo que se promete debe ser algo que el oyerue quiere que se realice. ¿Este enunciado constituye una promesa? Me inclino a pensar que no. o hacer algo varias veces. y podemos explicar la ocurrencia del mecanism o que indica la función. “oiga. conociendo las reglas para la realización de actos ilocutivos. Por ejemplo. el público tendrá que suponer que Sm ith no estaba prestándome atención. por ejemplo. En general. como lo estoy interpretando para los propósitos actuales. realizar series de actos y puede también incluir estados y condiciones: Yo puedo prometer no hacer algo. uno oye gente que utiliza la expresión “te prometo”. mientras que una am enaza es un compromiso de hacer algo al otro y no por el otro. considérese otro aparente contraejem plo a nuestro análisis. Supongamos que yo le digo a un estudiante perezoso: “Si usted no me entrega su trabajo a tiempo. En este caso. y el hablante debe estar consciente de que esta es la situación. y también es defectuosa si aquel que promete no cree que el que recibe la promesa quiere que ésta se realice. de distinta índole. ¿no es cierto?”. incluso. incluye abstenerse de ciertos actos. o que está a punto de com enzar a hacer. 5. Supongamos por ejemplo que yo lo acuso a usted de haber robado dinero.. si yo le solicito a alguien que haga algo que es obvio que ya está haciendo. Sin embargo. sirviendo aquí como una expresión que añade énfasis a la negativa. como derivado de promesas genuinas. que durante un discurso en público le digo a un miembro de mi auditorio. a que no hiciera A. o que considera como algo que a él le interesa que se haga. Supongamos. Para entender este enunciado. ¿se ha hecho una promesa? Me parece ilógico describir este enunciado com o promesa. ponga atención a lo que le estoy diciendo”. a uno se le pueden ocurrir contraejem plos aparentes a esta condición tal y como aparece planteada. Se le debería considerar más bien una negativa enfática. una amenaza. y creo que con mayor frecuencia en Estados Unidos que en Inglaterra. O preferiría que H hiciera A. . o por lo menos que no es obvio que él estuviera prestando atención. le prometo que no lo hice”. Algunas veces. Yo le digo: “Usted robó ese dinero. Para ilustrar esto. o creerlo. 4.: en el texto. le prometo que le voy a dar una mala nota en el cu rso”. “yo prometo”. darán por sentado que esta condición ya está satisfecha. usted responde: “No.

pero tiene suficiente interés filosófico para que la formulemos por separado. Si mi objeción inicial a Grice es realmente válida. de modo que no formulo esto como una condición adicional. H e pretende que el enunciado de Tproduzca en O una creencia de que son valederas las condiciones 6 y 7. de otros tipos de actos de habla. y creo que la condición 5. 6. Encuentro que esto plantea problemas por la razón siguiente. sobre en qué consiste el que un hablante tenga la intención de hacer una promesa. que el tener esta intención es una condición necesaria para hacer una promesa. otras condiciones aclararán cómo se realiza la intención. y en el caso de las segundas. opera una ley del menor esfuerzo. y se propone lograr este reconocimiento por medio del reconocimiento de una oración como las que convencionalmente se utilizan para producir tales creencias.218 prestando atención se ha planteado de alguna forma. Si realm ente parece que yo estoy haciendo una promesa tal. 8. A esta condición la designo como la con dición esen cial. Nótese que en la formación de la condición sólo especificamos la intención del hablante. Creo que en nuestro lenguaje. porque si un hablante puede dem ostrar que no tuvo esta intención en un enunciado determinado. sin embargo. implica que piensa que es posible realizarlo (o abstenerse de realizarlo). Son el sin equibu s non del prometer adecuadamente. del T. Está fuera de orden que yo prometa hacer algo que es obvio que de todas formas haré. la única forma en que ni auditorio puede encontrar algún sentido en mi enunciado. Es claro. La producción de todos estos 8 N. 7. mediante el reconocimiento de la intención de producir esta creencia. pero creo que la proposición de que tiene la intención de realizarlo. probablemente le hará sentir más ansiedad que seguridad. pero no plantean todavía el rasgo esencial. no la tiene. es un ejemplo de este principio. debe satisfacerse la condición de que no sea obvio que el interlocutor ya esté haciendo lo que se le pide o que esté a punto de hacerlo. que el señor Pickwick8 no prometió casarse con la mujer porque sabemos que no tuvo la intención adecuada. uno podría decir que todas las condiciones mencionadas son superfluas. Un hombre felizmente casado. el hablante tiene la intención de realizar el acto prometido. con las enmiendas que le hicimos. en el caso de las primeras. en este caso un principio del máximo de fines ilocutivos con un mínimo de esfuerzo fonético. Lo mismo ocurre con las promesas. Sabemos por ejemplo. H tiene ia intención de realizar A La distinción más importante entre las promesas sinceras y las que no lo son. El hablante se propone producir un cierto efecto ilocutivo logrando que el oyente reconozca su intención de producir este efecto y también se propone lograr que se produzca este reconocim iento en virtud del hecho de que los caracteres léxicos y sintácticos de lo que enuncia lo asocian convencionalm ente con la producción de ese efecto. Las condiciones 4 y 5 son del tipo que yo llamo con dicion es preparatorias. H pretende que la enunciación de T lo ponga en la obligación de realizar A El rasgo esencial de una promesa es que se trata de asumir una obligación de realizar un cierto acto. . Además en las promesas sinceras. ya que para hacer una petición o solicitud. P ickw ick Papers. Es a esta condición a la que yo llamo la condición de sin cerid ad . puede así probar que este enunciado no fue promesa. de Charles D ickens. Esto capta nuestro análisis de G rice. que le promete a su esposa no abandonarla la semana siguiente. creo que esta condición es un ejemplo de tipo fe fenómeno planteado en la ley de Zipf. Creo que esta condición distingue las promesas (y otros miembros de la misma familia tales como los votos). Estrictam ente hablando podríamos formular esta condición como parte de la condición 1. com o en la mayor parte de las formas de la conducta humana. todo lo que es necesario es que el hablante enuncie la oración con toda seriedad. es presuponer que yo crea que no es obvio que voy a hacer lo prometido. estriba en que. entonces con seguridad. el hablante cree que es posible que él realice el acto (o que se abstenga de realizarlo). Incidentalmente.

presupuesto por el hablante desde un principio. y si H cree que O prefiere que H realice A a que no lo realice. se está asumiendo la responsabilidad de proponerse realizar A. y est condición vale tanto si el enunciado fue sincero como si no lo fue. Creo que la respuesta adecuada a esta objeción. Al decir. Las reglas semánticas de1 dialecto hablado por H y O. Regla 1: P sólo debe enunciarse en el contexto de una oración (u otro segmento más extenso del discurso). Las reglas para los mecanismos indicadores de función para el acto de prometer aparecerán en relación con las condiciones 2 a 7. . Pronto veremos exactam ente cuál es la formulación de las reglas. y ahora tenemos que mostrar cóm o modificar las condiciones para estos casos. Hasta ahora hemos considerado sólo el caso de una promesa sincera. es debido a su deseo de hacer creer que él tiene intenciones y creencias que de hecho no tiene. Regla 3: P debe enunciarse sólo si no es obvio ni para H ni para O. sólo tenem os que reformar la condición 6 de modo que diga no que el hablante se propone realizar A. que H realizará A en condiciones normales. no sinceras. en vez de decir que realmente las tiene. En efecto. pero no tengo la intención de realizar A”. En conjunto con la número 8 esta condición elim ina los con tra-ejem p los com o el del soldado capturado que consideram os anteriorm ente. son de tal naturaleza que T ha sido enunciado de forma correcta y sincera siy sólo si son valederas las condiciones l a 8. Reglas para el uso del mecanismo indicador de función Nuestra próxima tarea es derivar de nuestro conjunto de condiciones un conjunto de reglas para el uso de los mecanismos indicadores de función. La condición 1 y las condiciones 8 y 9 son aplicables de modo general a todos los tipos de actos ilocutivos normales y no son específicos del prometer. nuestro análisis es neutral en cuanto a la cuestión de si la promesa fue o no sincera. Pero las promesas falsas. el hablante no tiene todas las intenciones y creencias que tiene cuando hace una promesa sincera. 9. A esta regla la llamo regla de contenido proposicional Se deriva de las condiciones 2 y 3 diferentes al contenido proposicional. que calificamos de no sincera su actuación. formularé la frase del modo siguiente: 6*. Al hacer una promesa no sincera. Regla 2: P puede enunciarse sólo si el oyente O prefiere que el hablante H realice A a que no lo realice. Para tom ar en cuenta la posibilidad de una promesa no sincera. sin caer en el absurdo. Sin embargo quiere hacer creer que las tiene. pero no estoy totalm ente convencido sobre la fuerza de la objeción. De modo que para dar cuenta de (as promesas no sinceras. H pretende que la enunciación de T lo responsabilice de proponerse realizar A. Esta condición tiene como fin aclarar que la oración enunciada es una de aquellas que se emplean para hacer promesas de acuerdo con las reglas sem ánticas del idioma. “prometo realizar A”. son sin embargo promesas. lo cual a su vez es una consecuencia de su conocim iento del lenguaje. Obviamente no todas nuestras condiciones tienen igual importancia para esta tarea. Con esta modificación (y eliminando la palabra ‘sinceram ente’ de nuestro an alizan d u m y de la condición 9 ). es la de que la condición 8 explica qué significa que un hablante enuncie la oración “con seriedad”. “prometo realizar A. Las reglas sem ánticas para el uso de cualquier mecanismo P indicador de función de prometer son. y para evitar que se me acuse de circularidad. es decir que la enuncie y que lo haga en serio.219 efectos es sencillam ente una consecuencia del conocim iento del oyente de qué significa la oración. sino que asume la responsabilidad de proponerse realizar A. Un indicio de que el hablante sí asume esta responsabilidad es el hecho de que no podría decir. cuya enunciación predique algún acto futuro A del hablante H. ni sobre la respuesta. sólo necesitam os reformar nuestras condiciones de manera que podamos decir que el hablante se responsabiliza de tener estas creencias e intenciones.

Creo que hay incluso una regla de sinceridad para los juegos competitivos. no representan un estado de cosas. sino que la com paración de distintos análisis profundizaría nuestra comprensión de todo el tema e incidentalmente sum inistraría una base para una taxonomía más rigurosa de cualquiera de las usuales categorías simplistas tales como evaluativo por oposición a descriptivo. por ejemplo. En el enunciado “¡H o la !” no hay contenido proposicional ni condición de sinceridad. entonces. Nótese que mientras que las reglas 1 a 4 toman la forma de cuasi-imperativos. La condición preparatoria es que el hablante debe haberse encontrado con el oyente en ese momento. o cognoscitivo en contraste con emotivo. y creo que un poco de reflexión nos mostrará que lo son. nos encontraríamos con condiciones preparatorias. así com o con la condición esencial que estipula los espacios a los que pueda moverse el caballo. Si este análisis tiene un interés general que va más allá del caso de prometer podría pensarse que estas distinciones serían poco aplicables a otros tipos de actos de habla. el acto de dar una orden. Sugiere que el equipo que “regala” el partido se está comportando de manera análoga al hablante que miente o que hace promesas falsas. A esta regla la llamo regla esencial. estriba en que debe creer que es cierta. Y la condición esencial está relacionada con el hecho de que el enunciado sea un intento de informar al oyente y convencerlo de su veracidad. por lo general. En cuanto a las aseveraciones entre las condiciones preparatorias tenemos que el oyente tenga fundamentos para suponer que la proposición afirmada sea cierta. la condición de sinceridad. Así la regla 5 es del tipo peculiar de los sistemas de reglas constitutivas que comenté anteriorm ente. ya que éstos. es decir. Nótese también que la analogía. Una propuesta para futuras investigaciones. A esta regla la llamo regla de sinceridad Se deriva de la condición de sinceridad 6. No sólo nos daría esto un análisis de conceptos interesantes de por sí. Si nos preguntáramos bajo qué condiciones puede decirse que un jugador ha movido un caballo de la m anera correcta. Las condiciones de preparación incluyen el que el hablante tenga una posición de autoridad con respecto al oyente. tales como que debe ser su tum o. la regla 5 es de la forma: ‘la enunciación de P cuenta como Y ’. la regla de que ambos contendores tratan de ganar. y la condición esencial tiene que ver con el hecho de que el enunciado es un intento de lograr que el oyente realice lo que se le ordene. no hay reglas de contenido proposicional para los juegos. sería llevar a cabo análisis similares con otros tipos de actos de habla. Regla 5: La enunciación de P lleva a contraer la obligación de realizar A. la condición de sinceridad consiste en que el hablante quiera que se realice lo ordenado. Considérese. . y la regla esencial consiste en que el enunciado indica un reconocim iento formal del oyente.220 Regla 4: P debe enunciarse sólo si H se propone hacer A. Por supuesto. un tanto aburrida con los juegos se mantiene considerablemente bien. aparecen en la forma siguiente: enuncia P sólo en caso de X.

: «Actos de habla indirectos». pp. en general. Madrid. 27. 1983. ________. vol. Keith Gundrrson. 16-23 (trad. pág. qu e despejen si es efectiv am en te p osib le el tipo d e co n ocim ien to ex p resad o en las caracterizacion es lingüísticas. ¿Considera Ud. el símbolo. ed. ‘argumentar’. en L en gu aje y socied ad . 73 (1964). ‘aconsejar’.. . ‘ordenar’. «Chomsky’s devolution in Linguistics». Searle considera que “El acto o actos de habla realizados al emitir una oración son. 43-58. 79-99. Syntax an d Sem antics. Esp : «¿Qué es un acto de habla?». 221-239 (trad. ‘disculparse’. vol. _________ . pp. d efin a los acto s d e h a b la y precise b a jo q u é con dicion es se constituye un a c to d e habla. Searle J. ex plore y extraiga algu n as im p lica cio n es q u e p ru eben la an terior h ip ótesis. John Searle sostiene la hipótesis de que hablar es tomar parte en una forma de conducta gobernada por reglas. en P hilosophy in A m erica. 1977). ‘objetar’. ensayo d e filosofía del lenguaje. 1980). ‘comentar’. 4. ‘censurar’.: La revolución d e C hom sky en lingüística. _________ . 'observar’. Jerry Logan. 1965. 344-369 (trad. 3. en P h ilosop h ical R eview . 7 [1977]. 6 [1976]. 23-53). ‘aprobar’. 1975. Estudios sobre el lenguaje en John R. «A Taxonomy of Ilocutionary Acts». ‘dar la bienvenida’. Searle afirma que solamente ciertos géneros de intenciones son adecuados para la conducta por él denominada: ‘actos de habla’. R. en Peter Cole. Teorema. ‘mandar’. se pu eden em itir p a lab ras sin d ecir nada. ‘describir’. ‘aseverar’. “La unidad de la comunicación lingüística —afirma Searle— no es. «Indirect Speech Acts». ‘solicitar’. a John R. 1994. 26. . Esp. en T he N ew York R eview o f B ooks. ‘criticar’. 1969 (traducción en español: A ctos d e h a b la . que “el significado de una oración no determina de manera singularizadora en todos los acasos qué acto de habla se realiza en una emisión dada de esa oración. ‘aprobar’. «What is a Speech Act?». «Una taxonomía de los actos ilocucionarios». «How to Derive ‘Ought’ fron ‘ls’». 3: Speech Acts. sino más bien la producción o emisión del símbolo. géneros de intenciones como: ‘enunciar’. como se ha supuesto generalmente. Indague cu áles pu eden ser las razones p ara ab straer ca d a uno d e estos géneros. ‘pedir’. oración [.221 Comprensión y discusión 1. Teorema. 1 0 Ibid. S peech Acts: An Essay in the P hilosophy o f Lan gu age. una función del significado de la oración”. pp. pp. Editorial Cátedra. Cali. Centro de traducciones Universidad del Valle.. Esp.. puesto que un hablante puede querer decir más de lo que efectivamente dice”10. . ‘prometer’. hipótesis del lenguaje como conducta intencional gobernada por reglas.. Mind an d Know ledge. o no q u e la an terior exposición esté su jeta a controversia en la m edida en q u e el estudio de los sign ificados d e las oracion es y el d e los acto s d e h a b la pu eden constituir dos estudios in dependientes? Bibliografía complementaria I.]. pág. 2. 43-77). palabra u oración al realizar el acto de habla”9. 29 junio 1972. Esp. ten ien do presente qu e a cam bio. pp. Interprete. C onsiderando la in m en sa revolu ción llev a d a a c a b o por Searle. 5982 (trad. VII: Language. cn M innesota Studies in the P hilosophy o f Science. la palabra. etc. 1975. eds. com o expon e Searle. SEARLE. SEARLE Actos d e h ab la.

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v. O.UNIDAD N° 7 — Willlard van Orinan Quine — «Desbordes de la traducción filosófica» J uan M anuel C uartas Restrepo Willlard van Orinan Quine «Significado y traducción» W illlard van O rman Q uine Com prensión y discusión «Teoría de la evidencia y holism o m oderado en W. Quine» G ermán G uerrero P ino Bibliografía com plem entaria 224 2 36 238 254 255 269 .

sin abuso de parcialidad ni deformación. es suyo el deber de declarar a tiempo: “sí puedo traducir” o “no puedo traducir”. Números 4-5. en Revista A ude . Diciembre de 2002. Facultad de Ciencias Humanas. lo segundo como institución ética de la responsabilidad del traductor con el significado y la implicación de las palabras. quien recuerda al lector que el texto que lee ha sido objeto de una traducción. Cali. un segundo deber aludirá propiamente a la actitud necesaria para sortear cada complejidad que conlleve la traducción. rigor y creatividad en lo que se traduce. no por introm isión. la traducción promociona inteligencia y juicio. para no incurrir en la vanidad de resaltar su traducción com o cosa perfecta y definitiva. exige la situación recurrente en cada traducción de tomar decisiones que toquen al espíritu de la lengua propia sin desestimar las exigencias de la lengua original de la que se traduce. a fin de que la traducción constituya un hito y no una calamidad del oficio de las lenguas. desconociendo la complejidad que conlleva el ejercicio de la traducción como problema filosófico del lenguaje. 1998. Barranquilla. el traductor debe afirmar una formación lingüística completa porque. por decisión de su autor se expuso en un primer momento en Francesco (lengua vulgar). de Rufino José Cuervo. el libro d el h aikii (Universidad del Valle. finalmente. y El B udism o y la Filosofía. D escartes se m ostró reticente al Latín (lengua docta y de exclusión. como asegura Valery Larbaud. además. Creatividad. Cali.** "El qu e no c on oce lenguas extranjeras no s a b e n ada d e la suya p ropia’’ Johann Wolfgang vori Goethe En términos generales. La primera pregunta en relación con la traducción filosófica podría ser entonces: Si la traducción —com o afirm a Walter Benjam ín — es ante todo una forma. 1998). Autor de diversos artículos de lingüística. Magisteren ‘Lingüística Hispanoamericana’ por el Instituto Caro y Cuervo. de otra parte. Universidad del Atlántico. para dar un ejemplo clásico. antes que simple calco. sino por dominio de las lenguas y los asuntos de la significación.DESBORDES DE JA TRADUCCION FILOSOFICA* Juan Manuel Cuartas R . lo primero como culminación de la escolaridad y el conocim iento de lenguas y de la lexicografía que las precisa y amplía. ¿qué servicio presta a la obra originan El discurso filosófico surge en una lengua como ejercicio del pensar y bajo la especificidad del rendimiento expresivo y significativo de los elementos lingüísticos. Coordinador del Grupo ‘Mentís’. y que como tal responde a una aproximación relativa al texto original. de manera desafiante e innovadora. D iscreción. q u e es la d e m is preceptores — expone D escartes— . conservando una actitud positiva en relación con la exactitud y la precisión. actitud respaldada en el conocim iento cierto de las dinámicas de uso de las lenguas. y de los libros: B lan co Ro¡o Negro. Boston . y no en latín. 2002). Tomado de: «Desbordes de la traducción filosófica». con una tesis sobre Jacques Derrida. sin ligerezas ni descuidos. literatura y filosofía. de investigación en Filosofía de la mente y ciencias cognitivas. Corredactor del volumen IV del D iccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Castellana. Por rigor debe entenderse. El D iscurso d el m étodo. y 'Doctoren Filosofía’ por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. es porqu e espero qu e qu ien es sólo se * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. Participó como ponente en el X X Congreso Mundial de Filosofía.Massachussets. discreción. es discreto quien conserva una distancia. con creatividad el traductor hace propio el resultado de sus arduas indagaciones. convirtiendo el texto traducido en su propio texto. el grado de mayor intensidad en la verificación del sentido ante cada decisión de tránsito de una lengua a otra. ** Profesor titular del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle. R. una suerte de ‘deber ser’ del pensamiento filosófico en el siglo X V I): “Y si escribo en Francesco. lengua en la que fue concebido y garrapateado. contrastes y desplazam ientos (Universidad del Valle. pero sobre todo en su discernimiento. . Ya en términos ideales. de Madrid. qu e es la lengua d e mi país. con el trabajo: «The name’s motives».

el discurso filosófico. porque la traducción allanó la racionalidad propia del discurso y rompió todas las fronteras lingüísticas. y de cada inferencia una discusión Luego los ‘desequilibrios’ de la traducción se librarán en adelante y sim ultáneamente entre las modalidades de eventos que constituyen discursos filosóficos. q u e q u ien es sólo creen en los libros antiguos.”1 Ahora bien. O. los únicos qu e deseo com o ju eces.225 sirven d e su razón n atu ral com pletam en te juzgarán m ejor d e m is opiniones. en este sentido cabe plantear un segundo interrogante: ¿Prima en la traducción filosófica un ejercicio continuado de interpretación. arbitraje del matiz. D escartes. sino decidir e inferir. en los glosarios que exige la obra de cada uno de ellos. quien traduce lo hace aguzando sus saberes para no desfigurar en su ejercicio tanto la segunda como la primera lengua. o gana a cam bio la supuesta transparencia entre lenguas ? El discurso filosófico participa del concierto de la racionalidad. no es así más que una respuesta a la tesis: “el discurso filosófico es un discurrir que llama a la traducción como actitud racional pura”. exhibido su conocim iento. casi podríamos asegurar que el discurso filosófico en general está desde un principio anclado a una lengua desde la cual invita a la traducción. b ajo la forma de locuciones de supuestos “conceptos originarios”. sin mediar la forma de la traducción. y de cada decisión que se toma surge un matiz. 1997. La ‘llegada de la traducción’ enfatizará entonces en una labor ‘curadora’ comprometida con la utilización del material lingüístico que trasiega de una lengua a otra. ‘Llegada’ precedida de múltiples conocim ientos y cond icionam ientos en el discurrir mismo de las ideas. el uso de una lengua. pp. En el discurrir filosófico. en este sentido. Quine y D. cualquiera que sea. tal com o lo practica de hecho la estrategia 1 Rene DESCARTES. Nietzsche. Por supuesto. Davidson con respecto a la ‘traducción (interpretación) radical’. de cara a su traducción. dejándolos sólo como recurrencias idiom áticas estrictas. . v. Hume. Y en cu an to a qu ien es ju n tan el buen sen tido con el estudio. Bogotá. porque traducir no es simplemente trasvasar de un continente a otro. D escartes defiende la ‘comunicabilidad’ de las ‘lenguas vulgares’ y amplía en la suya propia el espectro de las lecturas directas. promoción de las licencias. retomando los lincam ientos generales de la oposición entre W. asumido el uso de la lengua particular. 96-97. estoy seguro d e q u e n o serán tan p arcia les con el Latín com o p ara rehu sarse a oír m is razones p orqu e las explico en len gua vu lgar. D iscurso d el Método. No abusaríamos al afirmar que el discurso filosófico es inicialm ente un discurso sobre la lengua. Así. afirmó las “lenguas propias” y distanció el Latín y el Griego. mucho antes que su interpretación. A ristóteles. La traducción. in sistir en una y otra traducción de Confucio. y con él la traducción. Pero la opción entre ‘lenguas cultas’ y ‘lenguas vulgares’ pronto dejó de constituir un dilema en filosofía. ‘llegada de la traducción’ que se concibe propiam ente com o ‘llegada del oficio rector del uso de la lengua para retransm itir el pen sam iento de otro ’. Luego el primer problema de la filosofía es la traducción (su traducción). Marx. Heidegger. Este ‘progreso’ o democratización lingüística viene por supuesto emparejado con una política educativa que rompe las distancias de la cátedra erudita y amplía el espectro del nombrar propio y estricto de las lenguas de uso El discurso filosófico nos llega así por la lengua en cuestión. respondiendo a la pregunta inicial. exige la concertación de leyes lingüísticas para el efectivo despliegue etimológico de sus térm inos. Renunciando a conciencia a la ‘escritura’ en los límites de las ‘lenguas cu ltas’ que reclaman erudición y soberbia intelectual. Kant. sobre su instrum entalización y rendimiento. leyes que renuevan el pensamiento a partir de la relevancia y el tratam iento mismo de los problemas. antes. anuncia su llegada com o exposición del pensamiento. como lo hará una pintura por los elementos de su com posición. Hobbes. el ejercicio filosófico podría reduplicar su reflexión acerca de la lengua. pero en gran medida es así por estar penetrado por los rigores de la exégesis lingüística que son prerrequisitos del pensar y el traducir. Sobre este punto en particular volveremos más adelante. participa en el concierto intertextual com o entidad de prestigio. Grupo Editorial Norma.

inteligencia y realidad Alianza Editorial. lo encontramos en la elección deliberada de Xavier Zubiri por crear neologismos. Por eso yo llamo más bien actuidad a este carácter. es la lengua española la que ha emprendido un viraje. ello no lo exime para que se aplique —como de hecho lo ha hecho— a los problemas teóricos de mayor complejidad. ha realizado encuentros. porque de otra manera podría insinuarse que pensar en Español apunta por tradición a trivializar y tom ar estériles los significados. este substrato de opciones intercambiables.226 deconstruccionista. y ha descubierto sus límites. no ya a traducirla. se ha dicho con insistencia. Un caso genuino que ilustra la autonom ía lingüística asumida por un filósofo. la poesía y el ensayo. no es un método. Pero al jalonar la filosofía desde esos países. y las lenguas también. Inglaterra. lo que facilita el juego de su traducción. Xavier ZUBIRI Inteligencia sen iien le. Casi se diría que en Zubiri la lengua está obligada a rendir provecho etimológico. Fundación Xavier Zubiri. Alemania hasta los países hispanohablantes. 1991. escribirla como se escribe un buen relato o como se rinde un informe. la traducción emprende complejos procesos relacionados con el discurrir filosófico com o tal. a escribir filosofía en Español. Si tradicionalm ente el Español ha sido más un cauce verbal aplicado al uso ordinario. al traducir se reescribe un texto inicial de otra lengua en la lengua propia como adelantando un tapiz en el que es posible distinguir los fragmentos y entrecruzamientos de las opciones lingüísticas. como pensaban los latinos. pág 106. otros tiempos. lo que desdibujaría sus grandes construcciones en otros menesteres intelectuales como la literatura. antes bien. Si bien el Español representa una lengua que a lo largo de su historia se ha aplicado más a traducir filosofía que a pensarla. el carácter de acto de algo. sin embargo. de estricta intelección. La deconstrucción. 13. 3 Ibid. . com o toda gran escritura. vol. la traducción asume esta condición. discernim iento y solución de los problemas. es ‘dos lenguas’ que interactúan propiciando que la traducción entre a jugar un papel determinante. pág. ¿por qué no?. Madrid.. Roma. Atemperamiento y afeccionam iento son modos de estricta aprehensión de la realidad. En el entramado de esta invitación resonaría por supuesto la ausencia de una gran tradición filosófica en nuestra lengua. A donde apuntamos en esta determinación de escribir filosofía en Español es al reconocim iento de los elementos de nuestra lengua como pertinentes y actuantes de cara a la exposición. podríamos recibir hoy la invitación. Ser perro en acto es ser la plenitud formal de aquello en que consiste ser perro. Si la lengua lleva entonces al discurso filosófico y a la exigencia de la deconstrucción — que vincula más de una lengua— . antes que a adoptar terminología entrecomillada y en bastardilla procedente de otras lenguas. y otras lenguas.”2 Afeccionamiento: “El hombre intelige lo real atemperándose de la realidad y estando afectado por ella. por otras culturas. los siguientes son algunos ejemplos de su obra que revelan la afirmación de un discurrir filosófico enmarcado estrictam ente en los términos del Español: A ctuidad: “ Actualidad no es. Los problemas filosóficos (como las metáforas posibles) han sido ya previstos.”3 . ya que al traducir se apunta a un equilibrio semántico en el que las ideas ganen universalidad. que partiendo en su propósito de una lengua (filosóficamente activa) se desplaza hacia ‘otras lenguas’. en una suerte de estrangulamiento del léxico del Español que responde a una renuncia expresa a la traducción. Francia. probablemente no adolezca el Español de los recursos para emprenderla. Grecia. I. hasta estos elementales ' tinglados donde tradicionalmente se ha observado la filosofía como un oficio del pensar instituido por otros hombres. como en un océano semántico alterable y continuo. A través de la traducción se hace venir la filosofía desde los remotos contextos de China. aislando términos y giros que articulan uno y otro acento.

. pág. El Sab io (1 2 5 2 . de Guy de Brués: “Nos.”6 Talidad: “La formalidad de realidad es formalmente no sólo inespecífica. se pronunciaba en relación con los D iálogos contra los nuevos A cadém icos. es lo que da verdad. Es lo que llamo talidad. en la corte o fu era d e e lla . 9 Rafael LAPESA.]. 40. 124 8 Ibid.. Pues bien. porque abusando de la traducción ‘disponemos de material (¿de térm inos?) filosóficos’. como lo haría posteriormente en Francia Enrique II en 1556. historiadores y hom bres d e cien cia.227 Co-estimulidad: “el sentir humano es co-aetualización de realidad. Este acto en cuanto sentiente es impresión.5 Sentiente: “El sentir humano y el inteligir no sólo no se oponen sino que constituyen en su intrínseca y formal unidad un solo y único acto de aprehensión. El len gu aje y las in stitu cion es filosóficas. inteiigizar el logos es considerarlo como un modo de actualización intelectiva “común”. El sentir animal es co-estim ulidad signitiva. Editorial Credos. p oco am igos de la lengua litúrgica de los cristianos. y a este “dar verdad” es a lo que he solido llamar "verdudear"."s B ajo otra óptica. Paidós. pág. 120. las descripciones 4 Ibid. . pero es in du dable q u e o b ed ec ió tam bién a la in tervención d e los judíos. jurisconsultos.. 1 0Tomado de Jacques DERRIDA. 164..”10 En general los monarcas ordenaban la edificación de obras. pero también a traducir.”7 Vcrdadear: “La realidad. 8 Ibid. y fruto de su labor conjunta son varias tradu cciones latinas. El esfuerzo au n a d o de la corte a lfo n sí d io co m o resultado una ingente producción [..1 2 8 4 )] — co m en ta R afael L apesa— se co n g reg an ju g la r es y trov ad ores. invitar a hacer ciencia. los términos se normalizan como consecuencia de la práctica de la traducción. pág. Pues bien. respondía a los a fa n es d el m onarca en punto a difusión de la cultura. Esta p referen cia por un texto rom ance. su contenido en cuanto aprehendido como algo “de suyo” ya no es mero contenido. pp.. 1985. d esea n d o sin gularm ente q u e esta ruta abierta por el a n ted ich o Brués {que considera gran d eb er el tornar la filo so fía d om éstica y fa m iliar p ara nuestros súbditos en su lengua m ism a) sea segu ida por otros buen os y ex celen tes espíritus d e m uestro reino. en cuanto intelectivo es aprehensión de realidad. 1995. sino que es “tal" realidad.”9 Queda claro entonces que alguien debe promover la filosofía. pero es m ás frecu en te qu e la obra q u ed e en rom an ce y q u e el cristiano ponga en castellan o m ás literario la versión oral d e su com pañ ero. fueron h ech as siguiendo su ejem plo. este “con” de signo es la conciencia sensitiva del animal. 237-238. pág...]. pues. y por ello poco a p oco con du cida d esd e G recia y el p aís d e los latin os a estas m arch as [. en este “con" de realidad se funda la conciencia humana. Talidad no es mero contenido. Historia de la lengua españ ola. 331. 7 Ibid. Madrid. si n o proceden todas directam en te d el Rey Sabio. la construcción de máquinas. y una serie de tradu cciones y ad ap tacion es que.. pág. en los siguientes términos. absten ién d ose d e p asarlo a l latín. L a con secu en cia fu e la creación d e la prosa castellan a. cuando su Cancillería extendió una invitación que. sino que es constitutivamente trascendental. 5 Ibid. Prosigue la costu m bre d e q u e en las versiones d e lenguas orientales trabajan em p a reja d os ju díos y cristianos. pág. Uno de los grandes m om entos de en riqu ecim ien to in telectu al del E spañol en su h isto ria vino precedido precisamente de decisiones oficiales en relación con la traducción: “En torno a l m onarca [Alfonso X . 168. Barcelona.”* 1 Inteiigizar: “En lugar de “logificar” la intelección es menester “inteiigizar ” el Iogos.

Pero.”1 1 El aprendizaje de los clásicos partirá entonces de la traducción como inferencia que. De la misma manera que hay una ‘lengua de la ley’.. ¿quién D escartes en Francés?. en fin. la elaboración de obras de arte y piezas musicales y de literatura. es seguro. Ser y Tiem po. ¿provocaríamos deliberadamente la ira de Georg Steiner?. así visto. porque la filosofía escrita bajo este recurso facilita además su tránsito hacia la pedagogía del conocim iento y hacia la traducción misma. los viajes de exploración. y si al margen de la intención académica. pág. un neokantiano. de la enunciación de los problemas.. en la cual sabemos sin mayores dificultades qué pensar y qué nombrar. C rítica d e la R azón Pura. una lengua literaria’. y nos permiten salir un poco de la premisa de que el pensar filosófico reposa en obras com o la . iah!. Las dificultades que comporta la traducción no distancian entonces la aplicación al quehacer filosófico. una traducción borra una serie d e en u n ciados q u e no solam en te pertenecen a l original y sin discusión posible. y el quehacer mismo de la traducción. en cualquier caso. a traducir. a proselitismos intelectuales. no será difícil. al tránsito entre lenguas. la parodia desequilibrará por actitud las virtudes intelectuales del texto original. la parodia acaece como desconocimiento de los rigores de la escritura.. dislates. ético . sino qu e a d em á s h ab la n y practican perform ativam en te la lengua en la cu al se produce este origin al. emprenderá la tarea de pensar ?. discernim iento y exposición en la resolución lingüística de otra lengua. epistem ológico. ¿desafiaríamos Babel7 La exigencia es contundente: para pensar se requiere una lengua que interrogue. ¿Q uién entonces?. racionalidad que en el fondo tiene un compromiso: la claridad. el D iscurso del M étodo. lo que indica que alguien debe invitar a pensar. sino en la concertación de la. un pensador creativo y riguroso como lo pedía Nietzsche. un marxista. y el pensamiento mismo. por supuesto. ¿quién es quién en Español? Exigencia que comporta una valoración lingüística definida: la ‘racionalidad’ de pensamientos filosóficos que se proponen dar cuenta de las formulaciones y soluciones a problemas propios del conocim iento. la suerte de la filosofía está. etc Empieza-así a quedarnos claro que para escribir filosofía se debe promover un equilibrio entre una pedagogía radicalmente nueva en relación con la investigación. 52 . etc. en tanto que lo efectivamente traducido promovería la reconsideración de ideas en el marco de la lengua propia. que h ace com patible la lengua com ún con los d iscu rsos on tológ ico. ¿quién Hume en Inglés?. no en la diseminación de discursos difícilmente congregados al pulso de las traducciones. el E nsayo sobre el E nten dim iento H u m an o. salvando las diferencias. según esta d escripción. pero ahora las preguntas son: ¿Quién. así com o una conm inación a la traducción. atrevámonos a responder: un pensador dotado de lenguas para desafiar a través de ellas el oficio de la traducción. que la traducción incurra en errores. traducible y comunicable. 1 1 Ibid . practicará su m étodo de observación.significación en una ‘lengua común’ en la que nos aprestamos a cavilar y cuestionar. un cartesiano. argumente y afirme. estético . La anterior reflexión cobra elocuencia si preguntamos su a vez: ¿quien es Hegel en lengua alemana?. “Con el consentim iento d e D escartes — comenta Jacques Derrida— y d e acuerdo con el propio sen tido com ún. m etafísico. en nuestro medio. Esta facilitación responde a los desbordes de la traducción. ¿servirán acaso un helenista. un derridiano ? Resulta evidente que todas estas filiaciones suenan a deformaciones. a escribir.. imprecisiones que desvirtúen su oficiosidad con el sentido y la asimilen precisamente a la intención desacralizadora de la parodia. ¿prohibiríam os radicalm ente la traducción?. a ‘traductores de filosofía’.228 científicas. porque si bajo otras circunstancias se propone la traducción de manera irresponsable como simple imitación. Todo esto resulta claro. porque la exposición filosófica exige ser clara desde la lengua misma. fenom enológico. en estas fuentes está el com ienzo del ejercicio del pensamiento. aq u ello qu e en el m u ndo es m ás com partido qu e una lengua. siendo a su vez claro. pero algo más. una ‘lengua de la fe’. hay también una ‘lengua filosófica’ que asegura el tratam iento de las nociones propias de la filosofía.

aunque el mismo Borges incurre en múltiples traducciones. mientras que la segunda lo hace como acción radical de trasvasamiento. El ejercicio pedagógico y selectivo de la traducción traza así una ruta de señalamiento de textos que apunta a concebir la traducción misma como actitud. no por ello deja de criticar duramente a los traductores (¿d etractores?) de L as Mil N oches y una N och e . donde denuncia la metamorfosis sufrida por el texto clásico en manos de los traductores. ¿por qué resulta inútil hablar precisam ente de la lengua en la traducción?. casi un texto indirecto que puede ser fiel a todos los capítulos y matices sem ánticos de una y otra lengua. Una y otra opción. la traductora. ¿Cómo traducir al Español un poema. El com prom iso de la traducción resulta entonces sumamente com plejo. alcance que el traductor sopesa para verterlo a la segunda lengua. soñar. literaria. de Historia d e la etern id ad (1 953). los cuales sacrificarían su labor y pondrían en entredicho la em inencia del discurso original. se inicia o continúa en ella un curso del sentido del texto original que va de una lengua a otra. mirando a cambio la realidad textual com o realidad fundamental. filosófica. pero cuando el texto habla de su propia lengua. Este desfase. etc. o una simple frase del Inglés que hable de cóm o usar el Inglés. observar desde dentro. la propia. etc. es cierto. su desafío está en la cualificación de sus decisiones sin incurrir en los riesgos de la parodia. que puede albergar enormes decisiones acerca de la traducción. por ejemplo. sin que nadie pregunte a cambio: ¿y quién es el (la) traductor(a) de este texto? La traducción se facilita. amar en Inglés? Pero. consistiendo la primera en traducir concitando a la antitraducción. de otro lado. un texto por ‘yo interpuesto’. de una epistem e y una sem iosis a otra. ni está del todo previsto que pueda suscitarse algo. un ensayo. aunque el tránsito mismo nunca está garantizado. Estas dos señales revierten por supuesto en com entarios político-culturales: a) La traducción como refuerzo ante la “carencia de saberes” en materia científica. b) La traducción como constelación de textos promovida desde el mercado editorial. pero el traductor debería evitar. que . m arca desde ya una condición que hace de la traducción ‘otro texto’. grandes desequilibrios como los expuestos por Jorge Luis Borges en «Los traductores de las 1001 Noches». la traducción aporta una suerte de decisión que facilita el desplazamiento. su injerencia es relativa. son sin embargo actitudes derivadas del acto de pensar. pero también se resiste. Por esta razón. aunque es vidente que toda visión de la escritura configura valoraciones. paradójicam ente porque entonces ya no existe com o lengua. más que otros. y por las mismas razones Valery Larbaud censura y elogia alternativam ente el papel del ‘traductor-traidor’. porque de paso pareciera que 'todo está traducido’. La labor de la traducción avanza entonces hacia un objetivo que logra tras múltiples avatares filológicos y lingüísticos. sino como cosa destituida en otra lengua que no es ella. pero que elude sistemáticamente la alusión a la lengua m isma. nunca definitiva. Sin prefigurar la actividad del traductor. luego al traducir es ‘inútil’ nombrar la lengua original com o soporte de la dicción. La traducción como señal de la afirmación de las opciones de una lengua ante los retos de otras. aislamientos de sentido..229 El an te rio r parangón. Pausa e impedimentos Hay un alcance esencial del texto en cada frase traducida. al vehicular la significación. traducir se vuelve inútil. El traductor no presencia la lengua como forma del pensam iento sino como material semántico. con tres afanes filológicos e ideológicos diferentes. señ a la los desbordes de la trad u cció n y prepara su consideración como problema filosófico del lenguaje: ampliación del espectro de transformación de lo serio y riguroso en la broma y en lo ligero. instituida com o pedagogía. Desafiar la traducción com porta. denuncia igualm ente de los desaguisados de la traducción desde tres ópticas diferentes. 1. la traducción representa algo así como el vehículo para todo aquello que sea discurrido en otras lenguas a lo largo de la historia. o cómo pensar en Inglés. dim ensiona claram ente una sola lengua. bajo la vestidura de la traducción. audacias de la forma. sin incurrir en esfuerzos demenciales de traducir lo que no m erece ser traducido. ‘parodiar’ y ‘traducir’. com o sucede con todo traslado. cantar.

.. La función de traslado acusa entonces el paso de un aquí a un allá. demostrando resarcir la inculpación histórica generalizada que resta méritos a ‘ciertas lenguas’ a las que se destina irrecusablemente a los riesgos de aceptar la traducción. o esta no ha constituido más que un dilem a lingüístico de la puesta en común del pensam iento a través de las lenguas ?. Ministerios de la traducción ¿Por qué tanta evangelización en Am érica?. m ás aún. una desfiguración de la cultura y del pensamiento propios.. ¿En qué medida es la traducción una restitución? Si la idea de “recomposición del sentido” prevalece. así la traducción restituirá el sentido de la misma manera que todo m ensaje recodificado restituye el suyo. y la imponderable tarea de la traducción puede no cumplir con ello.. algo que ofende en esta declaración. p ág. o las que definitivamente no. en su relación segura entre palabra y objeto.. Esto sucede con la traducción en la que no basta la decisión y la previsión. concediendo con abierto empacho que entre el pensamiento filosófico y ‘algunas lenguas’ existen nexos privilegiados que desplazan la participación de otras. ¿Podría el pensam iento filosófico apañársela sin la traducción ?. no ya de la dificultad de la trad u cció n . Si bien las lenguas ganan un estatus por obra de los pensadores y escritores canónicos inscritos en ellas. sin restar méritos a la traducción. Nuestras preguntas serán ahora: ¿Necesita la filosofía d e la traducción?. o es ineludible esa “restitución” de un ejercicio continuo de trasformación y síntesis ? El acercamiento de las lenguas en términos estrictam ente didácticos nos permite hablar.. se acercan al estatus arbitrario de ‘lenguas para la filosofía’: Jacques Derrida señala al respecto: “Com o hoy. un juicio radical en relación con ‘ciertas lenguas’: las que no. tal como lo sanciona la tradición occidental. esta “d ignid ad ” no ten d ría por qué ser ób ice para que o tras lenguas carezcan de reconocim iento. dificultades de enormes dimensiones. tanto una com o otra. 12 Ib id . con problemas heredados y falsas posturas académicas. pero la restitución de este error la ha suplido precisam ente la traducción. a la postre se recibe como castigo cultural de la diferencia Cada vez al traducir se pone en marcha una cruel evangelización. filosofía centrada en los autores. y donde cada imprecisión repercute en la formulación del conocim iento que se quiere restituir al otro lado de la lengua original. 6 0 .230 pueda fracasar algo que desajustaría el traslado y revelaría el trajín y la incertidumbre del tránsito. sin atender al discurrir filosófico mismo. confiriendo estatus a una firma original (la del autor) que firmará nuevamente una vez salvadas todas las dificultades del traslado. Este prejuicio casi equivaldría a afirmar que las historias contadas en ‘ciertas lenguas’ carecen de interés. sino propiam ente de las exig en cias de cada lengua de cara al ad iestram iento filo só fico . no precipitan necesariam ente su insignia com o instrumento de deculturación. pero si delatamos a la traducción en estos términos no es restándole valor como conocim iento. propuestos y desarrollados por filósofos distantes. donde a partir del Griego y el Latín. hablaríam os de e je rc ita r el pensam iento a través de las traducciones. solamente tres lenguas más (el Alemán. filosofía como exégesis de textos distantes sobre problemas distantes. tam bién entonces el librero señ a la b a qu e los libros d e filo so fía escritos en cierta lengua no son muy solicitados ”n Hay. pues quienes entran en contacto con la traducción y se mantienen en los márgenes de la com unicación. . Pero al decir “restitución” estamos presuponiendo una clausura previa. o cuanto menos una suspensión. Luego el compromiso que estam os em prendiendo afectaría la pedagogía misma de la filosofía tal com o ha sido asumida tradicional mente en nuestro medio: filosofía al margen del aprendizaje y la reflexión acerca de las lenguas. nos vemos obligados en la traducción a privilegiar la restitución del significado lingüístico en la otra lengua. ¿por qué los catecism os y las Biblias traducidos a las lenguas amerindias?. es en este punto en donde reside su verdadero ministerio. 2. por supuesto. la traducción que se ofrece como regalo del saber entre lenguas. el Francés y el Inglés).

artícu lo ‘tolerar’ d e la E n ciclo p ed ia . Sébastien Castellio. con una teoría de la cultura que amplíe nuestra comprensión de la confrontación entre palabra y objeto. Al margen de discusiones acerca de la calidad de las traducciones. podemos vislumbrar la diferencia entre unas y otras lenguas porque al traducir una obra en particular se tiene la presunción de rendir tributo al esplendor de un pensamiento consagrado como ‘central’. su vinculación con la gnosis. conservando en com pensación una extraña condición de súbditas de otras lenguas de las que traducen y en las que invitan simplemente a leer la filosofía. E pístola de toleran tia . con la hermenéutica. que la traducción nos “libera” de los desafíos entre lenguas. con la que pretendía mostrar que la filosofía puede ayudar a la idea de una comunidad mundial a través de la traducción a diversas lenguas (Inglés. 2. compete asimismo a los decretos de promoción y restricción lingüística. cabe decir. las obras traducidas para la colección fueron: John Locke. Nicolás de Cusa. Árabe. sin incurrir en contradicciones. su tímida incursión en el discurrir filosófico. ¿Debían los indígenas am ericanos conocer la B iblia ?. se puede afirmar en términos generales que el Kant de José Gaos. Fábu la d e los tres anillos. Este rigor de las decisiones políticas. publicados en ed iciones asequibles que profesores y estu d ian tes del m undo en tero podían adquirir con comodidad. Baruch Spinoza. Roger Williams. la griega y la latina. du da y to leran cia . . Podríamos decir sin embargo. sin privilegiar necesariam ente un discurso ideológicamente avasallante que se ‘deba’ impartir en todas las lenguas posibles. de manera ambigua. Italiano. cuándo la alemana. Fe. es esta y no otra la situación interlingüística propiciada por el filósofo Raymond Klibansky cuando. Denis Diderot. lo que no significa en últimas más que la promoción de la filosofía com o doctrina. ¿Debemos nosotros conocer a K ant ? Corregir Babel no implica. a la desvinculación de una lengua particular del circuito logocéntrico impuesto por la filosofía. practicando su sintaxis para emprender la traducción de otras lenguas. N athan der Weise\ Boccaccio. mucho antes por supuesto. en el anterior orden de ideas. antes bien. la inglesa y antes. Lessing. Saber por ejemplo cuándo la lengua francesa empezó a adquirir su estatus como lengua de poder y de saber. en Sum a Teológica II. Rey Asolea de la India. un credo y un reconocim iento de los m éritos de la diferencia y la autonom ía lingüística. pero todos sabemos que el Griego y el Alemán son lenguas de sem ántica aglutinante difícilmente trasplantable a la nuestra analítica. japonés. aspeets o f language & translation (1975). E dictos . The bloudy tenant o f persecution in ca u se o f conscien ce. Tusculanae dispu tation es. L os derechos del h om b re . Detrás de la traducción palpita entonces. restituir la ‘lengua perfecta’. vislumbrar los alcances de la traducción. entre otras. nos adelanta lecturas comparadas y nos saca conclusiones acerca de la estructura de las lenguas. el Aristóteles de Emilio Lledó. El resultado es el presente de nuestra lengua. preguntamos: ¿Hay obligación en la traducción ?. Español. el Español. ‘primordial’ y ‘decisivo’. y saber además en qué medida las políticas de otras lenguas han sido indiferentes a esta avanzada de los saberes filosóficos y científicos. etc. textos sobre la libertad. Húngaro. y antes de él George Steiner en After B abel. Thomas Paine. Hebreo y otras muchas) de textos canónicos de la tradición de la tolerancia. emprendió la colección ‘Filosofía y Comunidad Mundial’. sin atender a cambio a las opciones que regala la diferencia.231 Es indagando las políticas lingüísticas a lo largo de la historia com o conseguiremos saber en qué medida se ha valorado el saber inscrito en otras lenguas y en qué medida se ha promovido el propio. Francés. que puede proceder tanto de un autor que asume escribir en una lengua y no en otra. su desprestigio ante los editores y pensadores a pesar de que la realidad com o tal la hemos conocido a través suyo y los problemas los hemos discutido en los márgenes de su sem ántica. Polaco. Utrurn ritus in fideliu m sint toleranti. el W ittgenstein de Carlos Moulines. Marco Tulio Cicerón. D e p a c e fid e i . Se abre aquí el umbral de un gran problema que tiene que ver con la secular declaración la obra de los grandes filósofos como los “verdaderos libros d e filosofía". y así. Como intenta exponerlo exhaustivamente Umberto Eco en su libro L a bú squ eda d e la lengua perfecta en la cultura europea (1993). Santo Tomás de Aquino. Alemán. los interioriza nuestra cultura intelectual como si se tratara de genuinas disertaciones en nuestra lengua. en el marco de la guerra fría.

la traducción se asume como conocimiento y se ejerce con seguridad. the w olf is on your bach\”. así: (“ ¡Hey. el efecto de “The wolf'. Prever en qué reside la oscuridad de las expresiones de un texto en una determinada lengua implica así. implicamos un sobresalto canalizado de manera inmediata en una búsqueda. por la segunda vía.’’. podríamos sentenciar desde ya. significado y creencia a partir de los cuales se entra en el grave dilema filosófico que considera como ‘verdad’ las decisiones propias de la traducción. Combinar estas dos opciones casi anunciaría desde un principio la confusión entre “significado” y “creencia”. recordem os alternativam ente el grito de los soldados republicanos españoles cuando avistaban a las tropas nacionalistas: “\Hey. aunque ceñida a la simple traducción literal. en tanto que la traducción. ‘iTodo es traducción'. implicamos com o comprensión una estampida humana. Willard van Orrnan La bú squ eda de la verdad. Barcelona 1992. Sin embargo. procedamos entonces de manera metodológica. el lobo está a sus espaldas!”. com o tradu cciones d e una cierta oración. aunque un tanto atenuado. será. debido a la eminente implicación práctica de su ejercicio (traducir es incursionar en los oficios de la confrontación y la suplantación). The wolf\”. Para W. The wolf'. muestra clara del rechazo de lo dado.’. 79-81 . en otras palabras. previendo que una y otra función corresponden respectivamente a la traducción y a la interpretación. Crítica. que viene el lobo'. va de las palabras a las palabras. Pero la pregunta ¿qué es la tradu cción ? . precisam ente para afirmar o para negar las distintas opciones. Quine acumular evidencia inductiva a favor o en contra de la traducción permite tomar decisiones pertinentes para que: “las oracion es recom en dadas por los m an u ales d e traducción rivales. cuya ejecución podría consistir simplemente en la irresponsable precipitación de un traductor o de un ineficiente manual de traducción.”'3 Con suficiente evidencia pragmático-lingüística como para responder por conocimientos ciertos.232 3. como aprendemos de Quine. al momento de ser traducido al Español. que en un primer momento puede resultar evidente debido al margen de duda necesario que precede a toda enunciación de un problema. com o in vestigación . y que ante la expresión: “The wolf'. pero a su vez con una fuerte dosis de inducción. Supongamos. que ante la expresión inglesa: “Hey. pero a la tercera oportunidad ya nadie presta atención. en un segundo momento pasa a ser de una contundencia ineludible. Pasando propiam ente a la traducción. una com pleja determinación semiótica que hace del discurso filosófico un ejercicio arduo del pensar. enmarcados en los límites de dos lenguas (el Inglés y el Español). la ‘indeterminación de la traducción’ impele a la traducción misma." —gritaban. ¿Pero qué es la traducción? La investigación acerca del lenguaje va de las palabras a las cosas. dice la fábula. El primero de los ejemplos propuestos: “Hey. la decisión del traductor obedecería sin embargo a deliberaciones interpretativas estrictas distintivas de cada lengua. en términos simples. V. (“¡El lobo! ¡El lobo!”) es el mismo. la traducción de estas expresiones reclama tanto la literalidad como la implicación pragmática de las expresiones. y por otro ante la singular evaluación de una oficiosidad inalienable a la cultura. la resolución de la pregunta nos pondrá de un lado ante el desafío herm enéutico que confronta dos lenguas. pp. el ‘cam ino’ delineado y finalmente abierto entre dos lenguas para que un discurso refresque su exposición en los límites de otra lengua. emprendemos la traducción. y repetida la operación. 15 QUINE. O. del com p lejo te ó rico de dos lenguas parangonadas deberá pasarse a la resolución del detalle en la cláusula y en la palabra misma. the w olf is on your b a ck l”. más que un saber lingüístico. Si. porque ante todo la traducción es método. Ahora bien. (“¡El lobo! ¡El lobo!”) como en la fábula. n o [sean] in tercam biables en contextos d e uso de la len gua.

y a partir de ahí se accede a una teoría del lenguaje que rezaría: “Toda en u n ciación A en ten dida co m o tal se tradu ce co m o ‘verdad’” De donde tendríamos en nuestros ejem plos al menos cuatro opciones de traducción de cara a la ‘verdad’ : a) b) c) d) la alarma generalizada. sencillam ente un efecto. asumirlo como conocim iento. the w olf is on your b a c k l”. lo que nos mueve a preguntar si en realidad hablamos del fenómeno de la traducción.. El significado de las expresiones: “iHey. por asegurar una definición en la praxis misma de la com unicación. sólo que no hay equivalentes lingüísticos en la lengua receptora que aíslen una a una las palabras de la expresión en cuestión. antes que sometimientos semánticos y literalidad. un conocim iento indagado contextualm ente. antes que la confrontación con la propia literalidad y referencia. que la interpretación radical expone una suerte de deliberación contextual a la tarea de la traducción. entonces la interpretación radical que reconstruye en Español las expresiones referidas a eventos de alarma y peligro Formalización que nos llevará a concluir. las expresiones mueven a interpretaciones radicales. amparados en la siguiente formalización: Si L entonces R Si la expresión inglesa: “Hey. antes que resolver su significado.". the w olf. como se ve." .233 o “iHey. sin ambigüedad. iEl lobo'. es obvio que en el primer caso se trata de una traducción fallida. así. antes que la dilucidación formal de una estructura de una lengua trasvasada a otra.” y “\El lobo. no tendríamos más remedio que conceder que traducir una expresión es. lo que vincularía la traducción a la ‘verdad’ de manera incuestionable. hablamos propiamente de la interpretación? Si la traducción facilita la apropiación de un significado en los términos de una lengua propia. casi podríamos afirmar que hemos facilitado las cosas para sesgar nuestra lectura hacia el lado de la interpretación. la determinación de enfrentar al lobo o huir los atisbos de incredulidad la indiferencia Se trata de cuatro implicaciones (¿o interpretaciones?) comportadas com o tales en la medida en que rinden un provecho en términos de la aceptación de las exclam aciones puestas en consideración. pero vista en un panorama más amplio. en palabras del propio Davidson: “L as id ea s cen trales d e lo q u e h e d ich o h asta ah ora . esta ausencia llam aría a fracaso. es evidente que se interpreta tan pronto estamos en la necesidad de traducirla. las que sancionan en cada caso una función de la creencia individual o colectiva. Pero el efecto de la traducción resulta difícilmente independizable del de la creencia. lo que nos lleva a pensar que la traducción se comporta en general sobre un criterio elíptico de localización contextual del sentido de las palabras. útil para el oficio del traductor.. Lo anterior indica que se traduce la expresión en la medida en que se la asume como certeza. la elipsis del significado. es obvio que tiene un núcleo que reside en la palabra “lo b o ". Vista desde una teoría radical de la traducción. 4. a donde llegamos ahora. Una expresión como: “¡Hey. q u e v ien e eL lobo'. y como tal del experimento de ‘traducción radical’ indagado por Quine?.. el lobo está atrás suyo!”) no participan como opciones en una lengua en la que sencillamente se diría: ( “¡El lobo ! ¡Que viene el lobo !”). La traducción es. En su correcto funcionam iento sintácticosemántico. Esta decisión anuncia.. en este sentido. y como tal de la interpretación. o en su defecto. ¿Traducción o Interpretación? Al proponer ejemplos que vayan de una a otra lengua. porque las expresiones de uso de una lengua exigen presupuestos de interpretación. Pero volvamos a la pregunta que nos ocupa: ¿ q u é es La tradu cción ? En ambos casos la traducción ilustra el paso de una expresión en Inglés a otra instancia de la significación de la misma expresión en otra lengua. estaríamos tentados a decir que son las interpretaciones. como comandos libres de literalidad. con Donald Davidson.

Porque para el texto constituido como pieza labrada en la lengua original y proyectado fuera del circuito monolingúe. reglas y suma de elem entos. se tra d u c e n n ú c le o s s e m á n tic o s que se a c o n d ic io n a n convencionalm ente a las formas de expresión de cada lengua. de su ‘saber’ de lenguas y de su ‘casticism o’ en cuanto al uso de la propia. p ara em p ezar. 1813). En la acepción de la palabra ‘m e tá fo r a ’ .Cádiz. descritos sólo a partir de la enorm e oficiosidad de intelectuales com o Antonio de Capmany y de Montpalau (Barcelona. el traductor debe aparecer como un equivalente al autor. antes que la tra d u c c ió n p ro p ia m e n te lite r a l. no pu ed e d ejar de caer 1 4 Donald DAVIDSON. pero este agregado no hace más que corroborar los términos de la tesis acerca de la necesidad de una traducción holística. fu n dam en tales contribuciones a la filosofía del len gu aje. sabor y saber? Nos va quedando claro que la traducción exige el nombre de un traductor. 1742 . la traducción expone capítu los de inefable com plejidad. ¿sería recom endable trad u cir las m etáforas?. mientras que el resto del texto elude el mecanismo de la traducción literal y se som ete al ‘constructivism o’ propio de la segunda lengua. es decir. en el que participan saberes y creencias culturales y lingüísticos.234 pu eden resum irse así: los h ech o s con du ctu ales o d e disposición que pueden ser descritos en form as qu e n o su ponen interpretaciones. comporta sin em b arg o g rav es d ific u lta d e s : la tr a d u c c ió n . Para resumir. si podemos invocar aún ese difícil concepto unamuniano. . según la Cual un foco semántico del texto original globaliza el énfasis y el matiz de la expresión a traducir. tan to la traducción como la interpretación son restituciones de sentido en términos estrictam ente lingüísticos La confusión entre traducción e interpretación. am p lía sus re s tric c io n e s presuposicionales añadiendo precisiones etim ológicas eruditas. Así. considera la complejidad del texto original como algo no reductible a convencionalidad.la garantía de su propio nombre. y de otro lado. lo vinculamos aquí con la ejecución holística de la traducción. sólo bajo. aunque facilitaría la resolución pragmática del problema del significado. com o en la de 'traducción' . proposicion es y objetos de creen cia ocu pan un esp a cio legítim o en la ex plicación de la condu cta de h ab la . un mentor. alegorías y enigmas. De la verdad y d e la interpretación. 158. un enunciador sin el cual el texto no es texto. El propio A n tonio de Capm any afirm a: “C om o e l d iv er so c a rá c ter d e la s len g u as c a s i n u n ca p erm ite tradu cciones literales. si e n tid a d es ta les c o m o sig n ifica d o . pág. lo que Quine precisa com o ‘indeterminación de la traducción’. es decir. La evid en cia p ara la interpretación d e una em isión p articu lar tendrá q u e ser en to n ces u n a ev id en cia p ara la in terpretación d e todas las em is io n e s d e un h a b la n t e o co m u n id a d . esto sólo se d eb e a q u e pu ed e dem ostrarse q u e ellas desem peñan un p ap el fu n d am en tal en la construcción d e una teoría a d e c u a d a ” Pero volvam os a donde habíam os iniciado. metáforas. P or ú ltim o. ¿qué solución tienen en el universo de la traducción? Ya la m etáfora sortea un desequilibrio referencial que exige saberes e intuiciones no siempre negociables. lo que no elude una fuerte dosis de interpretación en cada mínima traducción. siendo más bien objeto de reconstitución a través de un sistema global de procedimientos. quien tradujo con reconocida aceptación diversas páginas del Francés. inmersiones de la palabra en otros océanos de la significación. en buenos térm inos. 5. 1990. buscarles causalidades y equilibrios lógicos?. pero sobre los cu ales pu ede b asarse una teoría d e la interpretación. serán n ecesa ria m en te vectores d e sig n ificad o y de creencia. disolverlas. Gedisa editorial. Esta opción epistemológica que hemos declarado ‘holística’. un traductor. El nombre del traductor aparece así construido com o garantía del ‘buen sentido’. se insinúan desplazamientos y tránsitos. De otro lado. Un resultado d e esto es qu e para interpretar una em isión particular se n ecesita construir una am p lia teoría p ara la interpretación d e un núm ero poten cialm en te in fin ito de em ision es. ¿cuánto más difícil sería llevar la metáfora a otra lengua y darle allí el encendido que la inflama de agudeza. De cara a los traductores Además de lo contem plado hasta el m om ento. un Virgilio que guíe al Dante en los abstrusos recorridos del Infierno. libre en algún m odo d e esta esclavitud. Barcelona.

un digno ejemplar dentro de los problemas filosóficos del lenguaje. en el mismo sentido. hacen de la traducción una suerte de restitución de la retórica y la elocuencia de la primera en la segunda lengua. si hacemos com paraciones siglo por siglo de las traducciones de textos clásicos de otras lenguas. com ercio y artes d e la an tigua ciu d ad de B arcelon a (1 7 7 9 -1 7 9 2 ). esta sí. pág.”15 Si bien la atención por el estudio y purificación del idioma se revela en la obra de eruditos contem poráneos de Capmany com o Mayans y Sisear. y R etórica . en el que seleccionó modelos del buen estilo. dicha restitución salva las dificultades de la voz enunciadora en el texto traducido y pone al corriente una actualización más de la manera de nombrar en la segunda lengua. necesidad de desarrollar una lengua con los saberes de otras con mayor asentam iento cultural e histórico en determinados campos. Instituto Caro y Cuervo Santafé de Bogotá. quizá en el que se entiende traducción por extensión com o “interpretación”. a una suerte de elocuencia que se recoge de m anera particular en la segunda lengua. com o acto de transacción administrativa. prestigio y notoriedad de las voces que claman por ser traducidas. 196. 1 5 CAPMANY y de MONTPALAU. ‘transferir’. Miguel Ángel Vega.Madrid. sin recurrir p ara ninguna d e ellas a otra len g u a . se traduce a un autor. antes que un texto. No exageramos al afirmar que. Elem entos etim ológicos según el m étodo d e E uclides. en las fronteras de la traducción la verdad no es ni la correspondencia ni la evaluación del significado en relación con la referencia. Se trata. y como director de varios periódicos. la igualación tantas veces denunciada entre la “traducción” y la “traición”. Ediciones Cátedra. pág. como orador. 1994. Juan Valdés. “¡se trata de una traducción muy d eficien te . Según lo visto. en Textos clásicos d e teoría d e la traducción. que dice: “L a lengua llen a todas las fu n cion es d e la com u n id ad qu e la usa (com u n icación literaria. ‘Arte de traducir del idioma francés al castellano (1776)”. Esta situación invita a una comprensión diferente de la traducción. Orígenes d e la lengua ca stella n a (1 7 3 7 ). . cuyo testim onio constituye el presente de la palabra y de la información. Este criterio. son también suyas las obras: Teatro histórico-crítico d e la elo cu en c ia ca stella n a (1 7 8 6 -1 7 9 4 ). el traductor de cada época dejará en ellas su impronta antes que salvar de manera definitiva las dificultades retóricas de los textos de la primera lengua.A. es decir. “ iq u é traducción m ás mala\”. S. conjugando su actividad literaria con un notable afán históricista. 1995. n acid as d e la libertad d e bu scarle a l m od elo an alog ías y eq u iv a len cia s . y D el origen y form ación d e la lengua castellan a (1 7 8 6 ). 15. que está por fuera de cualquier consideración filosófica acerca de la traducción. Editor. En efecto.se traduce para inundar el mercado editorial. tratado en el que abordó. como desvalorización de méritos y desplazamiento forzado a otra instancia de su desempeño con menores exigencias en cuanto al rendimiento y los méritos. adm in istrativa-estatal. edu cativa. Fray Martín Sarm iento. 1 6 José Joaquín MONTES GIRALDO. como un pionero. la historia lingüística del Español. de un raro equilibrio que acaso contradiga las razones editoriales contem poráneas que podrían resumirse en lo siguiente: . los móviles persuasivos que llevan al traductor a inferir y argumentar. que a c a s o desv an ecen su precisión. porque ¿cóm o restituir la sem ántica de una lengua cuando hay desconfianzas con la utilización que de ella hacen los propios autores? La respuesta es: a base de elocuencia. expresiones tan recurrentes com o: “¡es una p ésim a trad u cción !”. desacertada. D iálogo d e la lengua. D ialectología gen eral e h isp a n o a m er ica n a . así com o del Arte d e traducir d el idiom a fran cés a l ca stella n o (1 7 7 6 ).235 en ciertas licencias. Así visto. destacó como filólogo. energía y h erm osu ra. es en Capmany en quien se concentran ‘todos’ los saberes.”16 La traducción juega así su papel como balanza que oscila entre el prestigio y la necesidad. sino la elocuencia misma del traductor. F ilosofía d e la elo cu en cia. surgida del reconocim iento de la lengua propia como ‘autonom ía’ que nos permite condesceder precisam ente con los presupuestos de la definición de “lengua” del dialectólogo José Joaquín M ontes Giraldo. cien tífica. ab erran te !” Juicios que bien podrían poner en consideración la segunda y acaso primordial acepción de “traducción”: del Latín Traducére. Capmany es autor de las M em orias h istórica s sobre la M arina. Antonio de. de otra parte. por supuesto. delito del que quebranta la fidelidad o lealtad. como respaldo a la labor del traductor y polígrafo. del Latín Traditio. de poder decirlo todo pero en la única lengua que se ejercita de manera monolingüe desde siempre. trae a cuento. en fin. etc ).

rev. Estados Unidos). 1980 (trad. 1962. por ende. un platonismo. —Set Theory and Its Logic. 1953. en la intención del autor. pp. pero no en cuanto fórmula que expresa qué ontología es verdadera. 1951: reimp.a ed. 1941.. Así. 1968). es necesario distinguir entre la cuestión «¿Qué hay?» y la cuestión «¿Qué dice una cierta teoría o forma de discurso que hay?».. Estas dos teorías se hallan habitualmente (y ambigua­ mente) incluidas bajo el nombre ‘semántica’. esp. pero Quine declara que conviene no confundirlas. con un nuevo prefacio. Ésta afecta directam ente a las partes externas del todo e indirectamente a las partes internas (compuestas de «mitos» y «ficciones»).. 1942 (trad. toda la matemática. 1934. 1972 (trad. 1950. S. 1940: 2. esp.. Ohio (Estados Unidos). 2. El resultado de lo primero es un nominalismo. Desde el punto de vista filosófico destacan en la obra de Quine sus investigaciones ontológicas (en el sentido por él dado al vocablo ‘ontología’).: Palabra y objeto. habiendo intentado (con N. esp : Desde un punto de vista lógico.. Barcelona.A. ya establecida por Frege. lo que nombra. —From a Logical Pomt of View. pues.. nueva ed. En contra de las citadas tesis.: El sentido d éla nueva lógica. 1965. 3. Massachussets. sino en cuanto fórmula por medio de la cual se prueba la conformidad de una doctrina dada con un modelo ontológico previo. pero lo que se dice que hay sí depende de tal uso». que se hallan en una relación continua.a ed. rev. ha llevado a cabo diversos trabajos en lógica matemática.236 WILLARD VAN ORMAN QUINE* No se trata. 1962). Goodman) ver hasta dónde puede construirse un lenguaje que reduzca todo enunciado sobre entidades abstractas a un enunciado sobre entidades concretas. entre ellos mencionamos sus «Nuevos fundamentos de lógica matemática» (presentados en 1936 y publicados por vez primera en 1937). De este modo Quine propugna un empirismo antidogmático que permita comprender la estructura efectiva de las teorías científicas (o de todo lenguaje sobre la realidad) en cuanto herramientas que permiten predecir la experiencia futura a la luz de la pasada y que experimentan. rev.. por medio de la cuantificación nos comprometemos a veces a admitir sólo entidades concretas. en la que descuella una teoría axiomática de ios conjuntos que se halla en una posición intermedia entre el sistema de J von Neumann y el de Russell. en 1908 profesor de la Universidad de Harvard (Cambridge. Quine — que rechaza todo «universo superpoblado»— se inclina por el nominalismo. Willard van Orman Quine nació en Alerón. 2973-2975 . 1972).. es decir. entre la significación de una expresión y aquello a lo cual la expresión se refiere. rev. —Methods of Logic. * Tomado de: José FERRATER MORA D iccion ario de Filosofía. Quine ha realizado también diversas contribuciones a lo que llama la teoría de la referencia y a lo que califica de teoría de la significación. Contestar a la segunda cuestión es equivalente a examinar las clases o tipos de entidades que nos comprometemos a reconocer en un lenguaje dado. nueva ed. 1960 (trad. y aveces entidades abstractas. Una importante y muy discutida teoría de Quine es la que ha formulado en oposición a la vez al reduccionismo y a la división rígida de los enunciados en analíticos o sintéticos. A este respecto Quine llega a la conclusión expresada en la fórmula semántica «Ser es ser el valor de una variable». de examinar cuestiones ontológicas. 1958). Editorial Ariel.. 1964. esp. 1994. — Elementar}' Logic.a ed. 1982 (trad.: Lógica m atem ática . — Word and Object. sino los supuestos ontológicos de lenguajes («discursos») dados: «lo que hay no depende en general del uso que se hace del lenguaje. Lo que se elige con intención pragmática es. no solamente el lenguaje a priori. y su presentación sistemática de la lógica matemática. Quine propone una concepción epistemológica que A Hofstadter ha calificado de holismo (totalismo) pragmático y que consiste en concebir el conjunto del lenguaje del conocimiento como un todo estructural que responde com o todo a la experiencia. A-D. —Mathematical Logic . modificaciones «internas» de carácter estructural de acuerdo con dicha pretensión. sino también el a posteriori... con la formulación de un lenguaje al cual pueda traducirse toda la lógica en el sentido de los Principia Mathematica y. 1980). Según Quine. esp.: Los métodos de la lógica. Obras A System of Logistic.—O sentido da nova lógica. la consecuencia de lo segundo. reed. pues de lo contrario se hace imprecisa la fundamental distinción.

Quine. L. Hahn. Muchos de ellos son de carácter lógico. — «New Foundations for Mathematical Logic». 7484. 1976. — «Unification of Universes in Set Theory». 11-15. V. Universidad de Girona. J. otros. R. 4348. 1973).: I. — «On What There Is». Schilpp. E. P.a búsqueda de la verdad. Proceedings of the American Academy of Arts and Sciences. 3-13. A.. «The Point on Quine’s NF». 64 (1 9 5 5 ). 119-124. págs. 1966. 1975. 70-80. vol. aum.237 1963. en el volumen The Philosophy of Rudolf Carnap. 14. —Theories and Things. — L. 44 (1937). ed. 522. — «Autobiography of W . C. 267-279. 1977).. — «Q uantifiers and Propositional Attitudes».. 1966. Quine. Brower. págs. págs. 3-29). 1936.V. Mind. 48 (1961).. Schilpp. 2 a ed. H. 1970 (trad. —The Ways of Paradox. A Schilpp (en italiano. Teorías y cosas. 21-38. Journal of Symbolic Logic. de 1930 a 1969. en R. 177-187. 12 (1947). — «On Frege’s Way Out». —The Roots of Reference. Journal o f Symbolic Logic. 391 y sigs. Proceedings of theXIth International Congress of Philosophy (1953). 1990 (trad. — «Notes on Existence and Necessity». págs. —Pursuit of Thruth. ed.. . Teoria. Whitehead. 1969 (trad. 1986. 498-500. Biografía: The Time of My Life: An Autobiography. — «Cognitive Meaning». en Rivista di Filosofía. Smart. Mind. Lee. Philosophical Review.a ed.. 859-863. — «Carnap and Logical Truth». 105-122. A. rev. esp. 62. 1981 (trad. — «Speaking of Objects». ed. G Harman et al. 40 (1943). 1941. Boston Studies in the Philosophy of Science. Bulletin of the American Mathematical Society. ibid. P . 18 (1953). M. en The Philosophy of A N. en: J. 3-13. N. —From Stimulus to Science (Del estímulo a la ciencia) (en prensa) [Lecciones de la Cátedra Ferrater Mora. 48 [1957]. A. Bibliografía: De trabajos de Quine. S. — «Whither Physical Objects?». Words and Objections: Essays on the Work ofW. —Quiddities. eds. N. B. P. — «A Basis for Number Theory in Finite Classes». 1 4 5 -1 5 9 . Boffa. 1974).. Hahn. A. 31 (1958). 669-686. 148-172. P. 1969. — M. 1985). Martin.V . 1971] (trad esp : I. 1987.. Quine murió en 2000 . páginas 2-46. Whitehead. Marcus y R. ed. — «On Universals»Journal of Symbolic Logic. sin dejar de tener un contenido lógico ofrecen mayor interés filosófico general Algunos de estos artículos han sido incluidos. —Philosophy of Logic. — «The Problem of Interpreting Modal Logic». Además de estas obras hay que mencionar una serie de artículos. 60 (1936). 4 (1984).as raíces de la referenda. 1985. Quine».: Filosofía de la lógica. Philosophical Essays for A. A. — «On the Individuation of Attributes». esp.° 2 (1979). Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association.. Anderson. and Other Essays. con algunas modificaciones. Philosophical Studies. páginas 125-163. 60 (1951). 21 (1956). — «Three Grades of Modal Involvement». en O. ed. págs. en The Logical Enterprise. en los mencionados volúmenes. S . —Selected Logic Papers. Donald Davidson y Jaako Hintikka. 73 (1976). American Mathematical Monthly. V.. 1987. — «On inconsistency and a socalled Axiom of Infinity». 20-41 — «Ontology and Ideology».V. —Ontological Relativity and Other Essays. esp. 2. eds.. —La scienza e i dati di sensi. «A Bibliography of the Publications of W. Review of Metaphysics. Journal of Philosophy. 1975. — «Two Dogmas of Empiricism». 1969. 198-203.. 1963. ed. 1977. The Monist. Qume» en The Philosophy ofW. Journal of Philosophy. 80 (1953). 1986. E. eds.. 353-366. 1990]. 2 (1948). — «Whitehead and the Rise of Modern Logic». — «Worlds Away». 1959. 129-142. — «On Mental Entities». n.a ed. Journal of Philosophy. N. 2 (1951).. esp. en The Philosophy o f W . — «Steps Towards a Constructive Nominalism» [en colaboración con Nelson Goodman]. 1973 [The Paul Carus Lectures. 65-81. — «On the Axiom of Reducibility». ibid. 2. 1992). 113-127. rev. Schilpp. — «Meaning and Translation». Quine.. 53 (1956).: La relatividad ontológica y otros ensayos. R. De ellos destacamos los siguientes: «Truth by Convention». On Translation.

su significado empírico es lo que queda después de despojarlo de toda verborrea.) La B úsqueda d el significado Lectura de F ilosofía d el Len gu aje Universidad de Murcia. pocol puede hacer a base de términos indígenas que tengan referencias en común Supongamos. S2 y S3 son. las clases del las situaciones en las que el nativo afirma S I . bien que sólo sea porque no tiene | palabras que poner. de W. dado que las respuestas aportadas tienen lugar una a una. eventualmenteJ con la más satisfactoria. QUINE. Editorial léenos Madrid 1991. El artículo «Meaning and Transíation». Las situaciones estimulativas son siempre diferentes. La traducción entre lenguas tan próximas como el frisón y el inglés se ve facilitada por la semejanza formal entre palabras afines. Significado estimulativo Dado un discurso. aunque ocultos. las proferencias traducidas en primer lugar y con el menor riesgo de error serán I por fuerza las que informan sobre observaciones manifiestamente compartidas por el lingüista y su j informante. Así.« que el lenguaje de la jungla cuenta con las oraciones S I . debemos pensar más bien en la traducción rad ical . o las traducciones castellanas. Cuando pueda. Entonces. al lingüista preguntando «¿Gavagai?» en situaciones estimulativas diversas yI anotando cada vez si el indígena asiente. en efecto. el húngaro y el inglés. el lingüista tendrá que someter oraciones indígenas I a la aprobación del informante. respectivamente. Aquí están im plícitas algunas« ' Versión castellana de Aurelio Pérez Fustegueras. Se necesitarían los significados. y todas sus circunstancias estimulativas. ¿de qué manera podrá! percibir el lingüista que el nativo habría estado dispuesto a asentir a S I en todas las situaciones en I las que ha afirmado S3 y en algunas. v. por ejemplo. una perspectiva apropiada para hacernos una idea de en qué habría de consistir tal cosa sería la del lingüista dispuesto a comprender y traducir una lengua desconocida hasta el momento. de las palabras. Se dispondría de las proferencias inanalizadas de los indígenas y de las circunstancias observables que las rodean. Por ello. si quisiéramos aislar el significado empírico. Imaginemos. Por lo demás. disiente o se abstiene. de hecho. «Blanco» y «Conejo». Aquí es donde. La traducción entre lenguas no emparentadas. tomada de Valdés Villanueva (Ed. puede estar facilitada por las tradicionales ecuaciones que se han ido estableciendo j paralelamente al desarrollo de una cultura compartida. traducibles porl «Animal». En esta situación. Un conejo pasa corriendo. O. apareció publicado originalmente en Brower (Ed. es lo que las oraciones de una lengua tienen en común con sus traducciones bien fundamentadas a una lengua completamente diferente. con objeto de ir reduciendo el número de sus hipótesis hasta quedarse. y. en el caso de que ello sea posible. la traducción de la lengua de un pueblo que ha permanecido aislado hasta ahora. en las que ha afirmado S2? Únicamente I tomando la iniciativa e indagando sobre distintas combinaciones de oraciones indígenas y situaciones! estimulativas.) On Translation Harvard University Press 1959 . como. aunque quizás no todas. el indígena dice «Gavagai» y nuestro lingüista de la junglaI anota la oración «Conejo» (o «He aquí un conejo») como traducción de tanteo. sin embargo. S2 y S3 que son.238 SIGNIFICADO Y TRADUCCIÓN* Willard van Orman Quine I. Para iluminar la naturaleza del significado. aun a riesgo de sesgar los datos por sugestión. pues una buena forma de informar sobre un significado es ofrecer una expresión de la lengua propia que tenga ese significado. el significado estrictam ente empírico se separa de las palabras que lo poseen. mutuamente excluyentes. a pesar de los significados reales. se abstendrá al i principio de poner ninguna palabra en boca de su informante. desde luego. es decir.I de forma relevante o no. pues.

sin más. Finalmente. Son las oraciones con las que nuestro lingüista ha de empezar y. tiene su origen en una valoración de la oración en sí misma y no en la consideración del conejo que. se puede obtener una pista. con objeto de simplificar la exposición. debe poder conjeturar si esa estimulación impulsa realmente el asentimiento. No se trata de que el asentim iento o el disentimiento respecto a los enunciados fijos no pueda ser provocado de ese modo. La distinción entre oraciones ocasionales y oraciones fijas es definible en términos de la noción de asentimiento y disentimiento provocados que hemos supuesto disponible. ostensiblem ente. sólo imponen asentim iento en presencia de ciertas circunstancias observables. Definimos el sign ificado estim u lativo afirm a tiv o de una oración ocasional S. a pesar de que con facilidad nos imaginamos cumpliéndolo en los casos típicos: juzgando. pero en térm inos de disentim iento. sólo suscita asentim iento o disentim iento si cada vez la pregunta va acompañada de la oportuna estimulación. si el objeto señalado es irrelevante. com o la clase de todas las estim ulaciones que provocarían su asentim iento a S. «Rojo». dejando a un lado mecanismos hipotéticos. El tercer y último punto a discernir es más difícil. ha sido promovido por la cosa que en esa ocasión estaba bajo examen. aquellas a partir de las cuales podemos intentar una primera aproximación al concepto de significado. por ejemplo. Similarmente. cuando es interrogado con posterioridad. Una estim ulación visual fácilm ente imaginable moverá a un buen conocedor de 1a ciudad a asentir al enunciado fijo «Hay casas de ladrillo en la calle de Los Olmos». Podríamos distinguir grados de indecisión en el asentimiento y en el disentimiento. Por otra parte. éxito. Es una cuestión de oracion es ocasion ales frente a o racion es jijas. Una oración es ocasional para un hombre si está preparado a asentir a. com o «Gavagai». En cierta ocasión la estimulación generada por un interferóm etro movió a M ichelson y a Morley a disentir del enunciado fijo «Existe una corriente de éter». debe ser capaz de reconocer el asentim iento y el disentimiento en cualquier lengua. En un número suficiente de casos el lingüista tiene. junto con nuestro conocim iento de los intereses humanos. al entorno— . Por otra parte. de su orientación en el espacio. debe ser capaz de adivinar la estimulación que su informante tiene en cuenta en cada momento — no desde un punto de vista neurológico sino en términos de referencia. un enunciado ocasional. pero. según el tiempo de reacción. tendemos a obtener estos mínimos datos sobre las actitudes de los nativos sin la ayuda de un especial aparato lingüístico. para un hablante dado. «Eso hace daño». podemos definir el significado estim ulativo n eg ativ o de S.. ciertam ente. aquellas que. La pauta consistente en proponer oraciones en situaciones diversas vale únicamente para oraciones de una clase especial. la respuesta irá acompañada. lo que alguien observa en un momento dado puede inferirse. aunque sea aproximada. aunque no fuéramos conscientes de nuestras pautas ni de nuestro método. y de igual modo podríamos tenerlo cualquiera de nosotros. también. o el disentimiento. generalmente. En primer lugar. ha de estar en condiciones de eliminar los casos en los que el asentimiento. en este sentido. podemos definir el sign ificado estim u lativo. Por último.239 suposiciones sobre la capacidad de intuición del lingüista. en virtud de las intuiciones no analizadas que sea. o el disentimiento. Pero estos enunciados se diferencian de los ocasionales en que el sujeto. de una mirada perpleja. el hecho evidente es que. sin mayor conocim iento de la lengua. subsiguiente a una pregunta inesperada. ella solamente cuando la pregunta va acompañada de una estimulación que lo predisponga a ello. Señalando a la vez que se pregunta. O tro indicio de irrelevancia puede estar en el hecho de que una pregunta no acom pañada de ostensión dé lugar a que el indígena deje de prestar atención y parezca abstraído. pasa corriendo. «Éste tiene la cara sucia». del indígena a la pregunta concurrente. seguram ente. sobre si el asentim iento o el disentimiento del sujeto. no lo haremos . puede insistir en su primer asentim iento o disentim iento aunque no medie ninguna estim ulación específica. y de forma fácilm ente imaginable podríamos ampliar nuestra definición de significado estimulativo para incluir esta inform ación. de S como el par ordenado de ambos. o a disentir de. Pero. Los gestos de asentim iento y disentimiento de los turcos son casi una inversión de los nuestros pero la expresión del rostro es reveladora y pronto nos pone en el buen camino. etc. por el contrario.

más tarde. de un enunciad o son m utuam ente excluyentes. aunque sea de significados de enunciados com pletos y no de . realizado o no. Las entidades no realizadas han de ser concebidas corno universales porque. Para nuestra presente tarea no es necesario determinar con exactitud cuándo hay que contar dos episodios de activación sensorial com o recurrencias de la misma estim ulación y cuándo como ocurrencias de estimulaciones diferentes. afirm ativo y negativo. Siempre que E contuviera un evento particular o. Contaríam os a F com o elemento del significado estimulativo afirmativo que para él tenía S en la primera fecha. de ese condicional fuerte. se parece a la alergia en que no la com prendemos). por ejemplo. pero ¿cuántos son éstos? Sin duda. lo cierto es que sabemos bastante bien. el asentim iento de nuestro sujeto a S y que. y queremos interpretar estos últimos de manera que sea imposible decir de alguien que asiente y disiente en la misma ocasión al y del mismo enunciado ocasional. Sea cual sea el estatuto ontológico de las disposiciones o el estatuto filosófico del discurso acerca de disposiciones. Ha de poderse decir que la misma estimulación h a ocurrido dos veces. en vez de decir que han tenido lugar dos estim ulaciones completamente similares. que el significado. U. En general. Para ver la necesidad de este enfoque. Este significado es la clase E de todas las estimulaciones que p rovocarían el asentim iento a S. por tanto. pero en tal caso concluiríamos. E habría de ser una clase de eventos muchos de los cuales no han ocurrido ni ocurrirán pero que. evidentemente. una pretensión fuera de lugar. Los sig n ificad os estim u lativ os. es imposible distinguirlas entre sí. Lo que el condicional fuerte define es una disposición. algo así com o un cumplido bien intencionado pero inmerecido. en cierto momento. la com paración entre significados estimulativos íntegros puede ser una m ejor base para la traducción que la mera comparación entre significados estimulativos afirmativos. una conjetura sobre la existencia de una determinada disposición. Si las estimulaciones se entendieran como eventos y no como tipos de eventos. Esto es suficiente porque es razonable esperar que en circunstancias similares la conducta será la misma. al modo de una alergia o de la solubilidad (en particular. Hemos supuesto que el lingüista es capaz de reconocer el asentimiento y el disentimiento. los significados estimulativos afirmativo y negativo no se determinan uno a otro. Podemos suponer que esa disposición consiste en alguna sutil condición estructural. es seguro que estas dos clases de estimulaciones son mutuamente excluyentes. para él. al carecer de especificaciones espacio-temporales y al ser sem ejantes en lo demás. La inescrutabi lidad de los términos A la v ista de la in terd ep en d en cia de las o ra cio n es. y como elemento del significado estim ulativo negativo que para él tenía S en la segunda fecha. consideremos el significado estimulativo positivo de una oración ocasional S. si ocurrieran. ¿Qué decir. una recurrencia de F podría provocar su disentimiento de S. sino com otipos de eventos repetibles. m uestras representativas y uniformidades observadas. el «provocaría» de nuestra definición de significado estimulativo? El expediente es usado de manera tan indiscutida en sólidas ramas tradicionales de la ciencia que objetar su uso en un estudio tan inseguro com o el presente sería. Es verdad que una cierta estimulación F podría provocar. en líneas generales. que el sujeto ha tenido una vislumbre fiable de un conejo. es un irremediable sinsentido hablar de particulares no realizados y de su agrupamiento en clases. fechados con exactitud. pues el significado estimulativo negativo de S no abarca generalmente todas las estimulaciones que no provocarían el asen tim iento a S. a partir de com probaciones ju icio sa s. provocarían asentim iento a S. Una misma estim ulación nunca pertenecerá a la vez a la significación estimulativa afirmativa y a la significación negativa de S. Está claro que en la práctica el lingüista nunca tendrá que preocuparse de los correlatos neurológicos de los episodios de estimulación. No obstante. en este caso una disposición a asentir a S o a disentir de él ante estim ulaciones diversas. por último.240 Las distintas estimulaciones que reunimos en clases para integrar los significados estimulativos no deben ser tomadas como eventos particulares. Siempre bastará con saber. tendría que contener todos los demás duplicados no realizados de o. cab e preguntarse si podem os hablar razonablem ente de significados. simplemente. de S ha cambiado. cóm o establecer.

Cada estimulación causada por la observación de un unicornio es una com binación de impactos nerviosos que. nos gustaría de algún modo decir que el término. si bien al margen de la definición del mismo. según la teoría del mismo. aunque lo hace con independencia de la teoría.de los significados estimulativos de «Gavagai» y «Conejo». por abstracción de las funciones que desem peñan en las oraciones aprendidas. Esta noción aisla.241 expresiones más breves. a su vez. Pues las palabras. no de caballos o unicornios. Para términos como «Caballo». quizás. «Blanco» y «Conejo» — términos generales para objetos externos observables nuestro concepto de significado estimulativo parece proporcionar una relación de traducción razonablemente fuerte que va más allá de la mera coextensionalidad Pero no es así. cuando no son aprendidas com o oraciones. la de «caballos». pero realm ente la cosa es. del significado estim ulativo de un término. Así. O. se trata de un instrum ento para explorar el edificio de enunciados interconectados procediendo uno a uno Algún expediente de este género es indispensable para iniciar la penetración en una cultura extraña. para ciertos enunciados singulares. y. si bien se ha tratado de oraciones de una clase especial y de una noción un tanto forzada de significado. Ahora bien. la noción de significado estimulativo nos saca. El punto de partida de nuestras consideraciones acerca del significado ha estado en las oraciones. aunque en algún forzado sentido. ¿equivale eso a decir que el término o los términos tienen la misma extensión . sencillam ente. a diferencia de «caballo». una cuestión de irritaciones de nuestras superficies sensoriales. justamente. tales expedientes son maneras indirectas de hacer conjeturas acerca del significado estimulativo. Afirmar la igualdad. si existieran. adaptando un ejemplo de Carnap. Cuando. Además. tal vez en la medida en que se pueda decir que el concepto de significado estimulativo constituye. En la práctica tam bién se puede hacer esto sin engaño. del apuro. Consideremos «Gavagai» de nuevo. Tal relatividad resultaría embarazosa porque. «Gavagai» se aplica a cualquier parte no separada de conejos. del tipo especial que ya estamos investigando. el lingüista concluye que un gavagai es un . a partir de la igualdad. conejos sino simples estadios. a la vez que es relevante para analizar nuestro propio conocim iento del mundo. derivadamente. después de todo. el único acceso a la teoría viene dado por sus enunciados individualmente considerados. antes de cualquier abstracción. es afirmar una cierta igualdad en su aplicación: hay coincidencia tanto en las estim ulaciones que provocan asentim iento como en las que provocan disentimiento. Ahora bien. que son verdaderos de los mismos objetos. nuestro concepto de significado estimulativo nos ayuda realmente a dotar de sentido a esa determinación que queremos hacer respecto a objetos inexistentes. un tipo de significado empírico neto. las mismas situaciones estim ulativas que provocarían asentim iento a «Gavagai» provocarían asentim iento a «Conejo». se pueda decir también que constituye en particular un concepto de significado para términos generales como «Blanco» y «Conejo». o de dos términos para uno o dos hablantes. de conejos? En ambos casos. no por ello se pierde lo que el enunciado debe a ésta. en principio. imaginemos un término general bárbaro aplicable a caballos y unicornios. un concepto de significado para oraciones ocasionales. para el hablante o hablantes en cuestión? Así podría parecer en el caso de «Conejo» y «Gavagai». bien mirado. No obstante. para dos hablantes. Puesto que los unicornios no existen. son oraciones ocasionales como «Blanco» y «Conejo». en general. mediante descripciones y preguntas hipotéticas. hay oraciones de una sola palabra. En cierta medida. es decir. también sería verdadero de los unicornios. o breves segm entos tem porales. «Unicornio». si no es en relación con los demás enunciados de una teoría inclusiva. siempre que se tenga un conocim iento suficiente del lenguaje.Quién sabe si los objetos a los que este térm ino se aplica no son. la extensión de ese inclusivo término bárbaro es. ¿. Con todo. y por fortuna estas últimas son. lo son sólo. Incluso es posible provocar una estim ulación de ese género mediante un artificio de cartón piedra. y tampoco en este caso el significado estimulativo reflejaría diferencia alguna. más complicada. porque el significado estimulativo es. en parte. no es m enos real ni menos especificable que las causadas por la observación de un caballo. Examinemos la aplicación de la noción de significado estimulativo a este último y convenientemente limitado ámbito de aplicación. la relación ni siquiera alcanza la igualdad de extensión. Pues bien.

en tanto que los términos. Oraciones observacionales En las secciones primera y segunda hemos podido apreciar que. La sinonimia de «Gavagai» y «Conejo». ¿Podem os siquiera imaginar alguna alternativa seria a nuestra pauta reificadora? Tal vez no. en relación con el mismo resultase carente de sentido. Quizá la noción misma de un tal contraste radical entre culturas carezca de sentido. las cuales trascienden todas las fronteras culturales. el predicado de identidad y las terminaciones de plural. también. Nada que no pueda ser distinguido ya en el significado estimulativo mismo podrá serlo mediante ostensión. en tanto oraciones. Sólo un fallo así podría hacernos percibir que el lenguaje indígena representa la materia del mundo de un modo inaccesible a nuestro lenguaje. la igualdad de significado estim ulativo constituye. uno y dos. podemos traducir algo (por ejemplo. com o los artículos. incluso en la perspectiva de esta actitud ontológica de naturaleza tan diferente. se corresponda exactam ente con el término «conejo». sustancias. Más aún. sean conejos. Hacemos bien en escribir «Conejo» en vez de «conejo». estadios. ser muy diferente al nuestro. Pero aun así limitado el significado estimulativo no cumple los requisitos implícitos en el habitual discurso acrítico sobre el significado. a menos que esta última vaya acompañada de preguntas sobre identidad y diferencia: ¿Es éste el mismo gavagai que aquél? ¿Hay aquí un gavagai. ¿Podría superarse la supuesta indecisión entre conejos. señalando un conejo y un estadio de conejo. que el indígena postula objetos. Y con todo. El término «gavagai» podría ser el nombre propio de un universal recurrente. la oración ocasional «Gavagai» podría tener el mismo significado estimulativo que «(He aquí un) conejo». no ocurre lo mismo con la sinonimia de estas expresiones en tanto términos. como la nuestra. aunque ningún fragmento de «Gavagai». Aún más. salvo en uno puramente negativo: el fallo persistente en hallar análogos indígenas de nuestros familiares expedientes de la referencia objetiva. Pero el enfoque indígena podría. y aun a s í la oración ocasional «Gavagai» tendría el mismo significado estimulativo que posee bajo las otras alternativas sugeridas más arriba. en algunos aspectos. el esquema conceptual indígena divide la realidad. una eficaz relación de sinonimia. pues tendríamos que imaginarla en el proceso de traducción y lo que la traducción hace es imponer nuestra pauta. con «mor»). Las oraciones ocasionales y los significados estim ulatjvos son moneda universal. el punto de vista indígena podría ser tan ajeno al nuestro que hablar de objetos. «por mor de») a un lenguaje dado aunque no haya nada en él que se corresponda con algunas de las sílabas com ponentes (por ejemplo. de modo significativo. a sem ejanza del nuestro. siempre que se limite a las oraciones ocasionales. incluso objetos abstractos como la conejeidad. estadios de conejos y partes integrantes de conejos mediante un pequeño suplemento de ostensión y de preguntas? Reflexionemos sobre esto. III. Y sucede lo propio con la tercera alternativa. un estadio de conejo y una parte integrante de un conejo. no es posible decir. supondría que. también. Cuando señalamos un conejo estamos señalando. gira sobre consideraciones acerca de asentim ientos provocados. de una forma o de otra. Cuando señalamos una parte de un conejo estamos. Los senderos por los que discurre el lenguaje de la jungla podrían ser completamente distintos del discurso occidental sobre esto y aquello. Generalmente. igual y diferente. pero no objetos. para señalar que estamos considerando esa expresión en relación con sus sinónimos en tanto oración y no en relación con sus sinónimos en tanto término. o dos? Tal interrogatorio exigiría del lingüista un dominio de la lengua indígena que nosotros por el momento no estamos en condiciones de justificar. tal vez. la cualidad de conejo. Faltando algunos de estos usuales expedientes. concretos o abstractos. inclinada a la reificación. ni nada en el lenguaje nativo.242 conejo integro y duradero. Precisamente de esta manera la oración ocasional «Gavagai» es traducible como diciendo que ahí hay un conejo. que sean simples y convincentes. son complementos provinciales de una cultura. como expresiones que se aplican en algún sentido a objetos. está dando por sentado que el nativo es lo bastante semejante a nosotros para tener un término general breve para conejos y ninguno para estadios o partes-de conejos. o partes. después de todo. El problema está en que el asentimiento o el disentimiento de un informante a una oración ocasional puede depender sólo parcialmente de la . en una multiplicidad de objetos físicos distinguibles e identificables.

el asentim iento del nativo a «Gavagai» al vislumbrar algún movimiento entre la hierba puede deberse. más particularmente. después. cuando el lingüista estaba ausente. el asentim iento a! enunciado ocasional S. Un ejemplo es «Soltero». La dificultad con «Soltero» radica en que su significado trasciende el mero aspecto físico de las personas que provocan el asentimiento y está relacionado con cuestiones que solamente pueden ser conocidas por otras vías. Es curioso lo seguros que estamos de que cada asentimiento a «Soltero». aunque también requiere una estimulación. el asentim iento a esta oración es provocado genuinamente por la visión de una cara. a lo sumo. excluimos todos los casos en los que el asentim iento o el disentimiento del informante podía depender por entero de información colateral. al igual que los elementos de E? Me parece que se pueden mantener las dos actitudes: ni la más completa perspicacia histórica revelaría distinción alguna. pero lo hacen en una solución que no precipita nunca. tales oraciones Las oraciones ocasionales han sido definidas (sección I) como aquéllas respecto a las que se asiente o disiente sólo en presencia de una estimulación. aunque revelara todas las etapas de la adquisición de C. o a disentir. Supongamos igualmente que las estimulaciones comprendidas en otra clase E ’. Lo que hay objetivamente es una adaptación evolutiva a la naturaleza. de manera implícita. lo que ahora exigimos de las oraciones observacionales. aptas también para provocar asentim iento a S. la de las oracion es observacion ales. salvo en la medida necesaria para reconocer al amigo soltero. y reconocer que lo que he llamado significado estimulativo. enunciados ocasionales. Puede admitirse que estas disposiciones son impuras en el sentido de que incorporan conocim iento de cosas del mundo. pese a toda su productividad. Cuando.243 estimulación actuante y hacerlo en amplia medida de información adicional propia que el lingüista desconoce. que debemos procurar distinguir una subclase de las oraciones ocasionales. o disentimiento. distinguimos entre oraciones ocasionales y oraciones fijas (sección I) y. Una parte de la información lateral relevante para una oración ocasional . o a un equivalente indígena. se basa principalmente en información almacenada y no en la estimulación provocadora. a la previa observación. constituye una razonable noción de significado para. no obstante. que al adquirir C los hombres han encontrado conveniente. Las oraciones observacionales son oraciones ocasionales el asentim iento. Supongamos establecido que una determinada clase E comprende exactam ente las estimulaciones capaces de provocar directamente. en el sentido de que ahora los elementos de E ’ son aptos para provocar asentim iento directam ente. la noción de oración observacional está en una posición mejor debido a un efecto estadístico de estabilización. Pero la noción de ayuda por medio de información lateral ha resultado poco sólida. más que nada. a las cuales es provocado sin la ayuda de inform ación lateral. La distinción es ilusoria. a. pospusimos las segundas. no debemos enorgullecemos de esta clase de discurso fácil sobre significados y argumentos de sentido común. cambiar el sig n ificad o mismo de S. Así. aunque asistem áticas. es que el asentimiento o el disentimiento sea provocado en todos los casos sin la ayuda de más información que la proporcionada por la estimulación misma. sin el concurso de información lateral. pero no los casos en los que su asentimiento. se basa en datos procedentes de dos fuentes: la estimulación presente y la información lateral. siem pre depende en gran medida de información colateral. o disentimiento. No obstante. entonces. un efecto que tal vez esté en mi mano explicar si por un m om ento sigo hablando acríticam ente en térm inos de la dudosa noción de información lateral. Y hay oraciones ocasionales cuyos significados estim ulativos no pueden ser considerados com o sus «significados» por mucho esfuerzo de imaginación que se haga. Es claro. porque el asentim iento a las mismas. o de. De todas maneras. primero. pues puede conducirnos casi sin darnos cuenta a las creencias más desesperadamente confusas y a controversias sin sentido. reflejada en un conjunto evolutivo de disposiciones a dejarse provocar por estimulaciones a asentir. intuiciones sobre los usos de «Soltero» o de otras palabras de nuestro lenguaje. deben su eficacia más bien a cierta información lateral C muy extendida ¿No podríamos también decir. de conejos en los alrededores. No carecemos de elaboradas. depende principalmente de información de esa clase y sólo en muy escasa medida de la estim ulación presente que lo provoca. en lugar de lo anterior. porque el significado puede evolucionar pari passu.

un concepto que parece cumplir bastante bien el objetivo de la noción de oración observacional es. el significado es social. una porción de la información ampliamente extendida puede ser compartida por un grupo importante de personas y otra porción por otro grupo. Por el contrario. El lingüista no está en condiciones de examinar y establecer in extenso un significado estimulativo indígena y. simplemente. También vimos que la definición de oración observacional requiere puntos de referen cia más am plios. A su vez. si es que las hay. Lo que aquí nos interesa son tendencias generales de conducta y lo que importa para la noción de oración observacional que aquí pretendemos construir es que para un número significativamente alto de hablantes los significados estimulativos tengan desviaciones significativamente pequeñas. requiere la comparación de diversos hablantes de la misma lengua. otra parte puede no estarlo. la conocerán completa. simplemente no descubrirá líneas apropiadas de extrapolación. no. el lingüista se dará cuenta de que no podrá encontrar entre su propio repertorio de significados estimulativos de oraciones castellanas ninguno plausiblemente equiparable al que la oración indígena tiene para el informante Vimos que la noción de significado estimulativo no requiere una pluralidad de informantes. un resultado erróneo. Lo que hay en general es el significado estimulativo de una oración para un hablante dado en un cierto momento de su vida (aunque al intentar delimitar ese significado el lingüista puede ver facilitada su tarea preguntando en momentos diversos y variando de inform ante). probablemente. para que una oración ocasional sea observacional. Cuando una oración ocasional indígena no sea observacional. no. resulte equiparable. para él. Pero en definitiva la consideración contenida en el párrafo anterior nos confirma que en realidad se puede prescindir de tal ampliación de horizontes: la traducción de oraciones ocasionales mediante el significado estimulativo se limitará de manera natural a las oraciones observacionales y. el efecto se pone de manifiesto llamativamente al comparar «Conejo» con «Soltero». por tanto. considerando de nuevo el movimiento entre la hierba. la trad u cció n m ediante significad o estim u lativo no producirá. Pero la cuestión es que estas preguntas aspiran a unos refinamientos fuera de lugar. Por otra parte. En un punto la variabilidad intersubjetiva del significado estim ulativo de enunciados como «Soltero» ha sido expuesta incompletamente. el significado estimulativo de «Conejo» será uniforme para casi todos los hablantes. que haya dos personas para quienes aquella tenga el mismo significado estimulativo? No. sencillam ente no producirá resultado alguno Esto es interesante porque lo que nos indujo a intentar definir las oraciones observacionales fue la consideración de que constituían la subclase de las oracion es ocasionales que parecían traducibles razonablem ente por identidad de significados estimulativos. El significado estimulativo de ese enunciado para una persona no sólo diferirá de su significado para otra persona sino que diferirá también del significado que para esta última tenga cualquier otro enunciado apropiado. incluso el individuo que usa una palabra de manera extravagante compartirá. construir una oración castellana com pleja cuyo significado estimulativo. por medio de un exhaustivo agotamiento de casos. el de oración o c a sio n a l q u e p osee un sign ificado estim u lativo intersubjetivo. de forma que pocas personas. Más bien tiene que extrapolar cualquier significado estim ulativo indígena a partir de muestras relevantes. . Vemos ahora que la limitación de este método de traducción a esta clase de oraciones es autorreforzante.244 S puede estar muy extendida. no habrá necesidad de sacar a colación una y otra vez la definición de oración observacional. como pone de relieve el ejemplo de los hermanos siameses. excepciones como la del movimiento entre la hierba son raras. Entonces. al significado indígena. De cualquier modo. su desvío con algunos otros. Si la oración es tan poco observacional como «Soltero». ¿D ebe tener el mismo significado estimulativo para todos los miembros de la comunidad lingüística (suponiendo que ésta pudiera ser definida)? Seguramente. ¿Será entonces suficiente. después. ¿Debe tener ex a cta m en te el mismo significado estim ulativo para al menos dos hablantes? Quizá. El significado estimulativo de «Soltero» nunca será el mismo para dos hablantes que no sean hermanos siameses. procurando adivinar la manera de pensar de su informante. en ton ces. en el mismo lenguaje o en otro. en especial.

en el sentido de que lo son para cada uno de sus miembros. pues puede . La sinonimia intrasubjetiva. idénticos para cada hablante. Para cada hablante «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado» son sinónimos en un sentido definido (a saber. En todo momento un individuo será provocado por las mismas estim ulaciones a asentir a «Soltero» y a «Hombre que nunca se ha casado». La traducción de «Bachelor» por «Soltero» no puede ser justificada sobre la base de la igualdad de los significados estimulativos. los datos de la ciencia. como lo es la traducción. Vemos de esta manera que. «Soltero» y «Bachelor» serán sinónimos en virtud de un criterio interno. nuestra versión no está fuera de lugar. comprobaríamos si se trata de una muestra suficientem ente buena.245 La expresió