Manual de Filosofía del Lenguaje

Departamento de Filosofía • Universidad del Valle

CONTENIDO

presentación Unidad N° 1 Platón — Aristóteles Ideas fundadoras acerca del lenguaje Platón

7

10 13 15 28 29
31

«Cratilo o la corrección de los nombres»
Camilo V ega G o n z á lez

Comprensión y discusión Aristóteles

Sobre La interpretación
Aristó teles

Comprensión y discusión Bibliografía complementaria Unidad N° 2 San Agustín — Guillermo de Ockham Reflexiones filosóficas sobre el lenguaje en la Edad Media San Agustín

42 44

46 50
52

Signo y lenguaje en San Agustín [Extractos]
¡A l fo n so R in c ó n G o n z á l e z

Comprensión y discusión Guillermo de Ockham «Sobre los universales» [Extractos de Sum a d e lógica ]
G uillerm o d e O ck h a m

61 62
64 73

Comprensión y discusión

«La concepción lingüística del conocim iento en Ockham»
D aniel H e r r e r a R e s t r e p o 74

Bibliografía complementaria

82

Unidad N° 3 — John Locke — Teorías lingüísticas de los siglos X V II y X V III John Locke «De las palabras, o del lenguaje en general» [Extracto de E nsayo sobre el en ten dim iento hu m an o]
J ohn L o cke 91

86 89

Comprensión y discusión «Lenguaje y pensamiento en Locke» [Extracto de L as palabras, las ideas y las cosas, una presentación de la filo so fía d el lenguaje]
M a n u e l G a r c ía C a r p in t e r o

95

96 116

Bibliografía com plem entaría Unidad N° 4 Bertrand Russell — John Langshaw Austin «El problema de la verdad» [Extracto de Lenguaje, com u n icación y verdad]
A d o l f o L e ó n G ó m e z G ir a l d o

118

Bertrand Russell «Sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad» [Extracto de Ensayos filosóficos]
B ertran d R u sse l l

133 135 141 142 144 153 153 Unidad N° 5 — Ludwig Wittgenstein —

Comprensión y discusión John Langshaw Austin «Verdad» [Extracto de E nsayos filosóficos]
J o h n L a n g sh a w A u s t in

Comprensión y discusión Bibliografía com plem entaria

Ludwig Wittgenstein «Las dos filosofías de W ittgenstein»
B ryan M a g e e - D a v id P e a r s

156
158

«Verdad como correspondencia en el Tractatus » [Extracto de Verdad sin fu ndam en tos]
R a ú l M e l é n d e z A cuña 169

Investigaciones F ilosóficas [Extractos § 1-45)
L u d w ig W i t t g e n s t e in 181

Comprensión y discusión Bibliografía com plem entaria

193 193

Unidad N° 6 John Langshaw Austin — John Rogers Searle «John Langshaw Austin (1911-1960)»
D anilo G uzmán

196 202 208 209 210 221 221

«Perfomativo-constativo»
J ohn L angshaw A ustin

Comprensión y discusión John Rogers Searle «¿Qué es un acto de habla?»
J ohn R ogers S earle

Comprensión y discusión Bibliografía complementaria

Unidad N° 7 — WilUard van Orinan Quine — «Desbordes de la traducción filosófica»
J uan M anuel C uartas R est r e p o

224 236 238 254 255 269

Willlard van Orman Quine «Significado y traducción»
W illlard van O rman Q uin e

Comprensión y discusión «Teoría de la evidencia y holismo moderado en W. v. O, Quine»
G ermán G uerrero P ino

Bibliografía complementaria

PRESENTACION

El Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle adelanta en la actualidad — con la colaboración de la Decanatura y la Unidad de Artes Gráficas de la Facultad de Humanidades— un proyecto académico-editorial que se propone dar forma a diversos M anu ales para la enseñanza de la Filosofía en sus distintas áreas. En el espíritu de la presente propuesta editorial entendemos el M anu al d e F ilosofía d el len guaje como un instrumento de aproximación a un campo particular, en este caso la filosofía del lenguaje; instrumento que recoge las ideas principales desarrolladas en ese campo y les da un tratam iento histórico o jerárquico según los problemas derivados del lenguaje y abordados por los diferentes autores. Evidentemente el M an u al reclam a selección, lo que hace apenas obvio tom ar algunas decisiones en relación con las prioridades; como el lector podrá apreciar, el diseño de las unidades plantea un criterio malamente llam ado “económ ico”, razón por la cual otros ensayos sobre los problemas del lenguaje, igualmente im portantes, no han sido tomados en cuenta. Pero el M anual reclama igualmente coherencia y función didáctica para que constituya una herramienta de auto proyección de los estudiantes en su búsqueda de conocim ientos en un campo particular. En nuestra concepción de la filosofía concedemos tanta im portancia a los grandes filósofos y a las grandes obras como a la labor de profesores y com entaristas que recapitulan acerca de los problemas y ponen en relación aspectos que no quedan contemplados en las obras canónicas; si no fuera así, el Manual sería una simple antología de textos sin más guía que la ordenación cronológica de los autores. La filosofía del lenguaje tiene, para fortuna, capítulos muy señalados que es posible recorrer en tres o cuatro movimientos: las reflexiones de la antigüedad, la Edad M edia y el siglo X V II; las reflexiones propiciadas por la apertura cien tífica que em pieza en el siglo X IX , y las lecturas contemporáneas. De cada uno de estos momentos es posible distinguir textos o fragmentos de obras que concentran su reflexión en el lenguaje y en los problemas de él derivados, en los que se .¿vela no sólo una versión de época, un pensamiento, sino también una proyección, un aislamiento de asuntos que retornarán sintomáticamente a lo largo de la historia. Resumiendo, el M anual d e F ilosofía d el L en gu aje llama la atención sobre lo siguiente: a) Ofrece una presentación del 'lenguaje’, no como un asunto cerrado en sí mismo, sino como un problema a partir del cual es posible ingresar en otros problemas; problema que pregunta por los vínculos que se establecen entre el pensamiento, el significado, la verdad y ia realidad. b) Ofrece un recorrido histórico que permite visualizar —como lo expresa Ian Hacking— ¿por qué el lenguaje importa a la filosofía? c) Consigna textos canónicos sobre el lenguaje debidamente acompañados de ‘presentaciones’, ‘pautas para la lectura’ y ‘bibliografía complementaria’. d) Distingue ‘unidades’ orientadas por los problemas propios del lenguaje y por la historia de la filosofía. El momento conclusivo de tales ‘unidades’ es el momento presente, cuando se distinguen diversas aperturas de la reflexión filosófica hacia la lingüística, la escritura, la semiótica, la argumentación, laonto-semántica, etc.

Juan Manuel Cuartas R. es un placer recibir a los lectores. Agradecemos la colaboración incondicional de los profesores: Alfonso Rincón. principalmente de filósofos colombianos.. Manuel García Carpintero... Angélica María Franco y Germán Guerrero R Asimismo encomiamos el apoyo del profesor Luís Humberto H ernández y de las personas que trab ajan en la Unidad de A rtes G ráficas de la Facultad de Hum anidades. Raúl Meléndez A. el Manual acopla los textos canónicos con textos críticos.e) Para dar testimonio de nuestras propias reflexiones acerca del lenguaje. Para los editores. Daniel Herrera R. . Adolfo León Gómez G. Danilo Guzmán L.. y Camilo Vega González.

UNIDAD N° 1 Platón — Aristóteles Ideas fundadoras acerca del lenguaje Platón 10 13 «Cratilo o la corrección de los nombres» CajMilo V ega G o n z á l e z 15 Comprensión y discusión Aristóteles 28 29 31 Sobre la interpretación ¿'ARISTÓTELES Comprensión y discusión Bibliografía com plementaria 42 44 .

La “oscuridad" atribuida a Heráclito no invalida. resalta así com o el impedimento más genuino para que el lenguaje. d) como “discurso”. universal: razón. Esta temprana puesta en cuestión del lenguaje en la filosofía griega. la acción del lenguaje que no sólo afirma la realidad. 311-397. una propuesta en relación con el devenir de las ideas como estadio culminante de la filosofía. c) como “sistema”.» frag.W Kranz. en relación con el lenguaje. Los presupuestos teóricos de los antiguos en relación con el lenguaje partían. El Fragm ento que citamos está recogidos de la ordenación H. Diels . no a mí. en este sentido. Intentam os ver en esta pluralidad del Xóyoc. pp. como organización lógica del discurso. el A-óyoq afirma su “presencia”. 50. como representación particular de la 1«C uando se escu ch a. el Xóyoc. se esperará igual movilidad y relativa estabilidad. el Xóyoq manifiesta la organización ética del Ser. el Xóyoc. Los filósofos presocráticos I. Esta disputa perfiló en G recia varias “escuelas” según se aceptara o no que el lenguaje constituye una esfera “lógica” sobrepuesta a la realidad. el Xóyoc. constituye una versión lógica de la realidad. de otro lado. la “contradicción” entre proposiciones significaría.10 IDEAS FUNDADORAS ACERCA DEL LENGUAJE En los análisis filosóficos relacionados con el lenguaje se ha sobreentendido la participación de éstos en la presentación. sería la siguiente: ¿Cóm o ante el hecho de la movilidad y relativa estabilidad de las cosas. un ‘sí’ y un ‘no’ que lo exponen sin tregua como movilidad y retorno. su principio de unidad reside en el nombre (óvofxa). localización y definición de los seres reales o imaginarios. sino del Xóyoq (o Valoración lógica del discurso). como si el universo de los nombres opusiera barreras insalvables a la realidad. no del tratamiento de los ‘nom bres’. es sa b io con ven ir en qu e todas las cosas son una. En ese acto concom itante que se da entre “escuchar” (el Xóyoq) y “reconocer” (el En). añadida por el hombre para efectos de su propio conocim iento. como acomodación y tránsito. su tratamiento del lenguaje como “oráculo que revela y oculta al mismo tiem po”. según la consideración de que el lenguaje es transparente. en la alusión al Xóyoc. la reflexión sobre el lenguaje involucraba la doble perspectiva del m ythos y el lógos. sino igualmente su devenir. revela el universo lingüístico. traducción de Conrado Eggers Lan y Victoria E Julia. sino represente la realidad. ley del universo. en este sentido. La lucha de contrarios vislumbrada por Heráclito. Así. En la misma medida en que H eráclito reconoce en la ‘Unidad’ una versión concentrada de la pluralidad. la dificultad radicaba en conciliar de un lado si el lenguaje y los nombres eran connaturales. orienta la dinámica cósmica (ontológica) de la realidad. por él propuesto cuenta con una y a su vez diversas valoraciones: a) como “verdad”. . el Xóyoc. b) como “pensamiento”. En sus albores. Madrid 1986. sin o a la Razón. la condición de vinculación que existe entre el lógos y el En (Uno-TodoU nidad-Ser)1. en el fragmento 50 de Heráclito se advierte. y apunta a la comprensión de que en el interior de cada individuo existe. confronta la aparente estabilidad del lenguaje con el movimiento continuo de la realidad. podrá existir una esfera nominal que refleje tal realidad? Al efecto. Siendo el Xóyoc. y de otro si la convencionalidad y absoluta arbitrariedad del lenguaje era la versión correcta. Pero “contradecir” también remite a “entrar en oposición”. Editorial Credos. no digamos nombre. su movimiento y su cambio. una hipótesis central deducida de Heráclito.

Nos. pues — argumenta Sócrates— ¿qué quiere decir el término “explicación” (Xóyoq)? A mi me parece que significa una de estas tres cosas (. El Teeteto. Universidad Nacional de Colombia. desafortunadamente Cratilo. no bajo un tamiz estrecham ente lingüístico. Bogotá. el sistema racional dialéctico que se recoge desde H eráclito y que continúa en Sócrates. en la misma medida en que la realidad se nos presenta bajo una relativa estabilidad en el marco de un flujo continuo. el segundo interlocutor de Sócrates en el diálogo. tensión simbólica que el Xóyoq dinamiza. pp. entonces. Cratilo. abriendo múltiples posibilidades de indagación al lenguaje. determinación que nos ubica ya ante una relevancia del problema de los nombres en la filosofía de Heráclito. sino del Xóyoq. El lenguaje. traducción y notas. basado en consideraciones eminentemente sem ánticas. encerrando sentidos opuestos. Jouzas. en su intento por definir una disciplina que integre las reglas de com binación formal de las palabras. . y el p r^ a como el nombre mismo de la acción. que resalta la imposición del nombre. con la “justeza del lenguaje”. consiste en la expresión a través suyo de la unión de los opuestos. B ajo la misma perspectiva. y exagera y distorsiona la versión de aquél en relación con la coin ciden tia oppositorum (o convergencia de significados contrarios de los nom bres). Dic. toda vez que en el conjunto de su teoría existe un interés genuino por vislumbrar una conexión ontológicamente válida entre los objeto y los nombres. 1988. Alvaro Vallejo Campos. como los constituyentes inalienables del Xóyoq. dicho de otra manera. se nos presenta como discípulo de Heráclito. en ¡d eas y Valores. El diálogo en su conjunto reabre la discusión acerca de la validez o invalidez del lengu aje para acceder al conocimiento. El problema de la rectitud del lenguaje se plantea aquí en el marco de la antinomia physis / nom os. ‘declara’ la posición de complementariedad en el plano lingüístico entre sus dos elem entos: el óvofia y el prjua. nos da la clave para su valoración en la filosofía de Heráclito. La primera es la manifestación del pensamiento por medio del sonido que se articula en verbos y nombres. 115-127. «El ónoma en la filosofía de Heráclito». y ambos. com o en general los llamados discípulos de Heráclito. Cambiando de pensador. Platón dio origen a la lógica formal. Introducción. Para Heráclito. tornándola a un tiempo duradera y expresable. a la vez que hace factible deducir la corrección o incorrección de todas las com binaciones. en D iálogos V. está muy por debajo de su maestro. Así.)3 En el Sofista. Pero será en el Cratilo donde se enunciará el problema de los nombres bajo los términos más genuinamente platónicos. dando lugar a Sócrates para que planee su argumentación alterna en torno a la arbitrariedad de los nombres. inspirada en una versión extrema del panta rei de Heráclito (o flujo incesante de las cosas). en varias ocasiones el tema del lenguaje recae entre las inquietudes de Platón.). o reconstitución de la “verdad” (de las cosas). queda definido el óvotxa como la señalización por parte del artífice (o sujeto) de las acciones. o más exactam ente. cuyo m étodo permite describir adecuadam ente las com binaciones necesarias para llegar a las definiciones de todos los términos. Platón y Aristóteles. tal como lo aprendimos de Heráclito. La ley universal que opera en el mundo no puede revelarse en una sola palabra.. Madrid. que expondrá la madurez de la concepción general del lenguaje en Platón.11 realidad. pág 308. Teeteto. en esta articulación del Xóyoq com o discurso se vislumbra. el Aóyoc establece la unidad de los opuestos allí donde el rhéma expresa el devenir. Por justa o natural convicción. 2 ZARANCAS. 1978. En este punto crucial la aspiración de H eráclito en relación con el lenguaje. sistema propuesto como forma de integración del Ser individual en un orden armónico del devenir. se sirve de la analogía del espejo para describirla naturaleza del kóyoq como “transparencia de la realidad”: “Veamos. H eráclito entrevé la dimensión de su exposición sobre el lenguaje tal como lo revela el término “etim ología” (e-ro^oc. Heráclito reconoce la resistencia que se instala entre el lenguaje y la realidad. 53/54. “Se puede concluir — apunta Jouzas Zaranca— que la realidad y su expresión lingüística no alcanza su plenitud a nivel del óvojia. revelando así la opinión en la corriente vocálica como si fuera en un espejo o en el agua. Editorial Gredos.). sino en el discurso”2.. el Xóyoq (o discurso). que Platón se propone recoger. ¿N o te parece a ti que “explicación” es algo por el estilo ?” (206c-d . sino epistemológico. por supuesto. 5 PLATÓN. por su parte.

). Platón concede finalmente. ‘encuentro’. México 1966. no habría nunca conocim iento. Editorial Trotta. sostuvieron que los por ellos denominados “son id os prim arios ” imitan a las cosas. en el Teeteto (152d ). que cada sonido no significa en sí mismo absolutamente nada. Pero. Cratilo. una justificación radical del pensamiento griego en relación con la arbitrariedad de los nombres: al adquirir distinción como sím bolo6.)4 Al respecto Rodolfo Mondolfo expone: “Esta polémica eleática contra el devenir. que deja en la sombra el concepto heraclíteo fundamental de la coin ciden tia oppositorum . y de este razonam iento se sigue que no habría ni sujeto que conozca ni objeto cognoscible. si esto mismo.A. En cambio. y porque se le utiliza simple y llanamente como elemento com binatorio. Si consideramos detenidamente estos juicios. Cratilo o d el Lenguaje.” (4 4 0 a -b . el oráculo.”5 No debe pensarse. y n ada es n u n ca . no deja de ser conocim iento. así. seguirá siendo siempre conocim iento y habrá conocimiento. S. como incompatible o contradictoria con el flujo universal y las tensiones opuestas. sin o q u e siem pre d ev ie n e”. cuestiona: “Pero tampoco es razonable. si se cambiara sin cesar.. ‘confluencia’ (entre ríos o caminos). se cambiaría automáticamente en otra forma de conocim iento y no habría conocim iento. que van asumiendo los heraclíteos (y que aparece netamente en Cratilo) de defensores del devenir y sostenedores del panta rei. como aprendemos de Heráclito. He aquí. 150. determ ina la posición. Siglo XXI editores. afirmar que existe conocimiento si todas las cosas cambian sin cesar y nada permanece. más que convirtiéndose en un ‘símbolo’. si la misma forma (eidos) del conocim iento cambiara sin cesar.. además. que: “ninguna co sa es en s í y por s í m ism a una sola (. textos y problem as de su interpretación. el conocimiento. para quien el lenguaje lo constituyen sonidos que poseen significados establecidos tan sólo de manera convencional. pp 349350. Edición y traducción de Atilano Domínguez. porque no existe una convención al respecto. y ningún sonido es por naturaleza un nombre. en efecto. postulando de paso una estrecha relación entre el significado y la forma gram atical. se propusieron caracterizar el lenguaje sobre la base de las analogías. sin em bargo.12 Sócrates. que contempla las ¡deas de ‘enlace’. concentrando su estudio del significado en la etimología. Porque. por su parte. basados en criterios estrictam ente lógicos. aparece en el tratamiento que efectúa Platón del pensamiento de Heráclito en diálogos diferentes al Cratilo. en pocas palabras. En su afirmación del flujo com o cambio y proceso de formación y disolución de las cosas se pierde completamente el concepto heraclíteo del flujo com o transm utación recíproca de los opuestos. Los estoicos. 6 Va en la etimología de la palabra sím bolo (oúufioAo) encontramos una versión material bastante rica. entendemos que como sonido. diálogo donde se establecen algunas de las conclusiones más importantes de Platón acerca del lenguaje. que de m anera definitiva Platón o b jeta la d octrina de la coincidencia de los opuestos de Heráclito circunscribiéndola a una versión absoluta de los nombres. el nombre está conformado necesariamente por otros sonidos que han conseguido una com binación ideal. el lenguaje y los nombres (ovo^a) se comprenden y distinguen bajo previa convención. ' MONDOLFO. Madrid. ninguna parte de los cuales tiene significado si se la considera separada del todo. ‘contribución’. Rodolfo. 4 PLATÓN. defendieron la idea de que los nombres se conforman naturalmente y que los sonidos imitan originalmente a las cosas nombradas. la antinomia heraclítea: convergencia / divergencia. el fuego y los nombres. igualmente polémica. . O tra consideración importante en la G recia antigua en relación con el lenguaje. pág.. se resalta igualmente el valor de la doctrina heraclítea y su deslumbrante coherencia en relación con la variabilidad de instancias como el ciclo cósmico. revelación y prueba de la identidad de los contrarios. H eráclito. es la de Aristóteles. 2002.

Dionisio I el Anciano. dos de los treinta tiranos que protagonizaron un golpe de estado oligárquico el año 404. no acabarán los males para los hombres hasta que llegue la raza de los puros y auténticos filósofos al poder o hasta que los jefes de las ciudades. pero ocurre que bajo el nuevo gobierno tiene lugar el proceso y condena de Sócrates: “He aquí que gentes poderosas llevan a los tribunales a este mismo Sócrates. El año 399 tiene lugar la condena y muerte de Sócrates que despejarán los posteriores caminos del padre de la Filosofía académica. para otros va a Italia meridional a fin de conocer las sedes pitagóricas y a Arquitas de Tarento. en efecto. el antiguo legislador griego. Hacia el año 388 abandona Italia (o Atenas) para dirigirse a Sicilia. visitando. Pero las acciones criminales iniciadas por el nuevo gobierno desilusionaron a Platón. Los exiliados del partido democrático se rehicieron bajo la dirección de Trasíbulo y. a quien había conocido en Cirene. Pero. A partir de este momento se dan varias versiones de sus viajes. apodado ‘Platón’ «el de anchas espaldas». para poner fin a la guerra civil. Africa.13 PLATÓN incluso una amnistía. Platón tuvo la intención de adentrarse en la vida política. probablemente. Platón tuvo una educación esmerada en todos los ámbitos del conocimiento. Su madre Períctiona. nuestro amigo. En Siracusa reina un griego. Temiendo ser molestado por su condición de amigo y discípulo de Sócrates. votando . que tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en amo de Sicilia. A los veinte años (407) tiene lugar el encuentro con Sócrates: acontecimiento decisivo para Platón. Allí Arístocles de Atenas. e hicieron morir a un hombre que no había querido tomar parte en el criminal arresto de uno de los amigos de aquéllos. Durante el régimen de los treinta tiranos sus parientes (Critias. Me imaginaba. La injusticia del orden oligárquico y los errores de la democracia conducen a Platón a orientar su pensamiento en el sentido de encontrar un fundamento sólido para poder instaurar un orden justo: “Entonces me sentí irresistiblemente movido a alabar la verdadera filosofía y a proclamar que sólo con su luz se puede reconocer dónde está la justicia en la vida pública y en la vida privada. cuando. a la sazón en guerra con Atenas. como por vocación. en Atenas. dos sucesos decisivos le hicieron desistir de ello. Cármides) y conocidos le invitan a colaborar con el gobierno: «Yo me hice unas ilusiones que nada tenían de sorprendente a causa de mi juventud. y presentan contra él una acusación de las más graves. con el apoyo del pueblo ateniense. En el 387 regresa a Atenas y funda la Academia. descendía de la familia de Solón. Posteriormente partió pa' . gran admirador de los socráticos. la Cirenaica. De nuevo Platón se siente inclinado a mezclarse en los asuntos del estado. Platón se refugia en Megara donde permaneció probablemente tres años. Era además hermana de Cármides y prima de Critias. cuñado de Dionisio. Para unos regresa directamente a Atenas. Pertenecía a una familia noble. Al principio los hombres del nuevo gobierno utilizaron una gran moderación. desterrado entonces. sobre todo por el intento de mezclar a Sócrates («el hombre más justo de su tiempo») en el prendimiento de León de Salamina (un exiliado del partido demócrata) para condenarlo a muerte. pues. después. que ellos iban a gobernar la ciudad. el año 428-427 a. de C. derrotaron a los oligarcas. y Platón es hecho esclavo y luego rescatado por Anníceris. Así. se proclamaba descendiente del rey Codro. conduciéndola de los caminos de la injusticia a los de la justicia». donde frecuentó a Aristipo de Cirene y al matemático Teodoro. el propio Dionisio lo expulsa (no se conocen exactamente los motivos). desterrados. que él ciertamente no merecía de manera alguna: fue por impiedad por lo que los unos le procesaron y los otros lo condenaron. o quizás en Aegina. entrando en relación con la escuela y con Euclides de Megara. por una especial gracia de la divinidad no se pongan verdaderamente a filosofar”. primera escuela de filosofía organizada. nace. según narra en la Carta Vil. Platón intima con Dión. Pero “Sócrates no obedeció y prefirió exponerse a los peores peligros antes de hacerse cómplice de acciones criminales”. Aristón. ellos mismos estaban en desgracia”. Sócrates contaba entonces 63 años y se convertirá en su único maestro hasta su muerte. el último rey de Atenas. origen de las actuales universidades. El caso es que después de ser llamado por el rey. primero. Es posible que se iniciara en la filosofía con las enseñanzas del heracliteano Cratilo. Tanto por sus relaciones familiares. Su padre. Egipto y. Embarca en una nave espartana que hace escala en la isla de Aegina.

sobre la inmortalidad. El año 366 vuelve a Atenas donde permanecerá seis años. Sin embargo a los tres años fue asesinado por su amigo. sobre los fu nd am entos del Estado y la educación de los ciudadanos. Una vez libre regresó a Atenas. Platón escribió muchas obras. . sino también porque pueden considerarse en ella distintas etapas. generalmente diálogos. preso. desde el estudio del individuo hasta la teoría de la sociedad y la metafísica. donde se expone la filosofía platónica de la naturaleza. — Pedro. en los que suele aparecer su maestro Sócrates. la obra más importante y donde Platón expone su pensamiento de forma más completa. Dión concibe la idea de traer a Platón a Siracusa como tutor del sucesor de su cuñado. el platónico Calipo. como — República. Su tema central es la relación entre felicidad y justicia. Con todo les promete el regreso. pero Dión y Arquitas le convencen haciéndole ver las perspectivas de reformas políticas que se le ofrecen. Sin duda. — Banquete. Las más importantes son: — Gorgias. que dejó inacabada. — Timeo. marcadas especial­ mente por la evolución de su más sonada —y discutida— doctrina filosófica: la teoría de las ideas. su última obra. Heráclides Póntico es ahora el encargado de regir la Academia. Platón acude a Siracusa dejando a Eudoxo al frente de la Academia. por lo que destierra a Dión y más tarde hace lo mismo con el filósofo. — Leyes. Posteriormente (361) Dionisio invita de nuevo a Platón y el filósofo se dirige a Siracusa acompañado de varios discípulos. sino que reclutó un ejército del que formaban parte discípulos de Platón.14 permanecerá durante veinte años dedicado al estudio y a la enseñanza. Pero Dión no cejó en su empeño. sobre la virtud y la cuestión de si se puede enseñar. trata del eros como fuerza que nos impulsa hacia la belleza y la bondad. Es difícil resumir la filosofía de Platón —una de las más influyentes en la historia de la filosofía— no sólo a causa de su complejidad. fecha probable de su muerte. sobre la teoría de las ideas y la división del alma en tres partes. Platón no era optimista sobre los resultados. venció a Dionisio e instauró una dictadura. consiguió ser liberado merced a la intervención de Arquitas. — M enón. El año 367 muere Dionisio I y le sucede en el trono su primogénito Dionisio II. Pero el filósofo volverá en otras dos ocasiones a Siracusa. — Fedón. Muy pronto el joven Dionisio ve en Dión y en Platón dos rivales. sobre el co n o cim ien to “anámnesis” o recuerdo. Platón continuó en Atenas su trabajo al frente de la Academia hasta el año 348-347. De nuevo. la actitud de Dionisio fue tajante con el ateniense que.

cifra y resume el motivo principal. durante su desenvolvimiento entero. formados ambos sobre el sustantivo kr á to s «dominio». defendiendo la con v en cion alista. como signo natural. d e m an era q u e es mejor usar estos sonidos p ara tales sign ificados" («El lenguaje en el C ratilo ». En una esquina.) la teoría convencionalista. 471). Madrid. París. son: i i. El acabado. GUTHR1E: "E stam os en presen cia d e la d ialéctica real. A quien primero adhiere Sócrates es a Cratilo y su hipótesis n aturalista. al cual también adherirá tangencialmente más adelante. fnAnálisis d e las doctrinas d e Platón. .) la teoría naturalista. 1Dice i M CROMBIE: “Sócrates p arece fav orecer una solución in term edia d e acu erdo con la cu al lo estrictamente ¡íecesario para la significación es el uso con ven cion al. La postura de Sócrates es ambigüa y determinante al no adscribirse ni total ni unilateralm ente a ninguna de las dos variaciones propuestas. demostrando la complejidad y el largo aliento. por la Universidad dél Valle. V iaje en C ratilia1. en la ptra esquina. el inferirlo no resulta difícil ya. GENETTE: M imologiques. capítulo 4 [«Lógica y lenguaje»]. tenem os a Hermógenes. que admite el lenguaje. asimismo sus alcances. dram atis persones. 26-27). 1992. é l h a ap rov ech ad o por com pleto la ven taja d e la form a dialógica. ÍG. Ya lo veremos3. Antes de proseguir.15 i | CRATILO O LA CORRECCIÓN DE LOS NOMBRES Camilo Vega González* «El Cratilo de Platón n o es tan ridículo com o parece » Jean-Jacques Rousseau [ «Le mot ch ien ne mord pas» (Im p alab ra perro no m u erde). es la cuestión de la «exactitud de los nombres» I orthótés on om átón ). como «convención» o «costumbre» (katá nóm on o éthos) de quienes adquieren ei hábito de hablar. del D iálog o. en H istoria d e la filo so fía griega. y I ii. defendiendo la hipótesis n aturalista tenemos a Cratilo. El ejercicio más puro de la dialéctica2. vol. pero sin em bargo ciertos son idos son naturalmente apropiados para iportar ciertos significados. con Platón en su n ivel «as elevado d e chan za en su esfuerzo p or hacern os pensar. además de catalizador Entrambas. donde la exactitud de los nombres se considera «pacto» y «consenso» (synthéké y hom ología). En su apología de la tesis n aturalista Sócrates apelará al recurso de la etimología í Camilo Vega González es candidato al título de ‘Profesional en Filosofía’. Madrid 1988. [ El motivo principal. 'Al respecto comenta del D iálogo W. Págs. Alianza. Ella le posibilita Exponer las teorías contrapuestas. a los ^jue se suma Sócrates como árbitro. hipótesis alternativas propuestas al motivo principal. La nmersión más profunda en cuestiones cratilian as como propósito. del motivo principal. valga destacar una precisión etimológica común a dos de los nombres que comandan el D iálogo: Cratilo (K ratylos) y Sócrates (Sokrátes). Volumen 2. el prim ero encabezánd olo. específicamente los nombres. siendo éstos exactos por naturaleza (katá physin) . donde la )bvia referencia al nombre del D iálogo platónico en absoluto resulta una simple coincidencia. K. Para ex a m in ar la cu estión tópica d e la «corrección de los nombres» d esde todos los ángulos. en una supuesta decidida oposición a la hipótesis con ven cion alista de Hermógenes. Pág. y de entrar de lleno en ellas. con la monografía de grado: «Preliminares para la consideración del movimiento (y de P hysica entera) en Aristóteles [sección primera]». V [«Platón Segunda época I la Academia»]. Las variaciones. autor de diversos artículos sobre cine recogidos en la Revista Kin etoscopio. La citada afirmación con que mancamos es otra prueba fidedigna de ello. contendiente en una y otra escuadras. Gredos. 1976. junto con las dos variaciones características. Voyage en Cratylie. Éditions du Seuil. La forma dialógica perfecta. de Medellín. el segundo Ejerciéndolo a lo largo de su discurrir. a fin d e m ostrar q u e ninguna es com pletam en te correcta y llegar a la ún ica con clu sión de p e la cuestión n ecesita m ayor con sideración" («Cratilo». con esta contundente afirmación el ¡emiólogo francés Gérard GENETTE inicia su rico libro M im ológicas. «Le mot chien ne mord pas». C.

vol II. entonces.16 para confirmarla. págs. es preciso considerar las dos posturas en cuestión. 5 Vale aquí consignar una nota muy a propósito que uno de los traductores españoles del D iálogo trae a cuento: “[aquí] H erm ógenes em p lea una term inología vaga. Y q u e si. Sócrates: “la señ al d em ón ica q u e se m e p resenta m e im pide tener trato con algunos. pu es sufren los dolores d el parto y se llenan d e p erplejidades d e d ía y d e n oche. los dos frentes en contienda. Con esto en mente podemos. C. Mientras tanto. la cultura griega pudo autocriticarse. un grande avance en favor de su argumentación. sin o que todos los hom bres. Y es q u e no tien e cad a uno su n om bre por n atu raleza alguna. 4 3 3 e -4 3 5 c ). R ecom en dam os confrontarlo. Pág. ad op tan d o prim ero una postura y después la otra"*. 151a). una de las grandes creacion es d e la filosofía griega. 1983. se le ca m b ia por otro y ya no se llam a a q u él -c o m o solem os cam b iárselo a los e s c l a v o s n o es m en os ex acto éste q u e le sustituye q u e el prim ero. cap. Creo yo. sin o un clim a d e opinión" («Crátilo». En la afirm ación de Herm ógenes ocurre un p a s o del ám bito personal de uso. GUTHRIE: «La antítesis “n om os-p h fsis ” en moral y política». 4. 384b) Tal vez aquí valga la pena recordar el attrezzo que circunscribe el desenvolvimiento dramático del D iálog o: el problema de \a orthótés planteado dentro de la típica antítesis sofística physis-n óm os 6 contem poránea al D iálogo. nota 6. in extenso. cf. no dudará en aprovechar. Credos. pero m e lo perm ite con otros. m ejor entender porqué Sócrates hace inclinar a Hermógenes. El doloroso parto. 1994 Págs. L a confusión como método de adquisición de conocim iento. especialmente e in extenso. La m ayeú tica realizada. m aestros y críticos de la cultura»] Cincel Madrid. dixit: “no soy cap az d e creerm e q u e la exactitu d d e un n om bre sea otra qu e p acto y con sen so 3. y a su postura 4 lbídem . vol. antes de ocuparnos del vivaz Sócrates que “se nos m uestra m ás caprichoso y travieso q u e nunca. L.dixit: “cad a uno de los seres tien e el n om bre ex a cto por n aturaleza. Eso también lo veremos. éste es el n om bre exacto. A hora bien. d e nuevo. 75. especialmente. artero. 74-79). Hermógenes. Pero m i arte pu ed e suscitar este dolor o hacer q u e llegue a su fin ” (Teeteto. no una teoría. reflexion ar sobre sí m ism a ” (T. Un tratamiento sucinto y adecuado de la antinomia sofística physis/n óm os y lo que ella suscita. tal cual en los casos más abyectos. CALVO MARTÍNEZ: «Naturaleza y “nomos’’». propia d e qu ien no tien e las ideas m uy claras o expresa. en prim er lugar. Sócrates. 1986. Pág. recordando un antiguo proverbio (C ra t. los q u e tienen relación conm igo experim entan lo m ism o qu e les p asa a las q u e d an a luz. en efecto. 6 “L a oposición physis/nómos constituye. con lo cu a l lo p asan m u cho peor q u e ellas. cu an d o hay qu e aprenderlo». Cratilo -v ía H erm ógenes. tienen la m ism a exactitud [connatural] en sus n om b res” (3 8 3 a 3 -b l) — El nombre que corresponde a cualquier cosa siendo el mismo. En su posterior asalto a la misma tesis. tam bién. fuera de ponerla en duda le asesta un golpe definitivo admitiendo un cierto grado de convención en el lenguaje (427d -440e. haciendo gala de sus dotes más finas. Pero ad em ás esta op osición h a c e p o sib le la crítica generalizada acerca de la cultura. Hermógenes sometido. vigente para cuando la fecha de su composición. q u e cu alqu iera q u e sea el n om bre q u e se le p on e a alguien. en D e los sofistas a Platón: P olítica y pen sam ien to [Segunda parte: «L os sofistas. No q u e sea éste el nom bre q u e im ponen algunos llegan do a un acu erd o para n om brar y asig n án d ole u na fracción d e su propia lengua. al más extenso e intrincado del intersubjetivo. CALVO [esta es la versión por la que nos regimos]. se encuentra en W K. per se. parte primera [«El m undo de los sofistas»]. si entendem os p or cultura todo aq u ello q u e en el h om bre no es producto d e la naturaleza. 64-138. III («Siglo V Ilustración»]. El én fa s isc s nuestro). R ecom endam os revisar. Sócrates: partera de ideas. 365. por su parte.. Madrid. en H istoria d e la filo so fía griega. ésto constituye ya. en D iálogos. El minado de la teoría convencionalista «Todo lo h erm oso es difícil. sin o por con ven ción y h áb ito d e qu ien es suelen pon er n om b res” (3 8 4 c l0 -e l) — El nombre intercambiable. para todos los hombres y en todas las lenguas. el apartado referido. y éstos d e nuevo vuelven a h acer progresos. dispensable y sustituible. a la cuestión d el origen y valor d e las leyes y de las norm as m orales. Con ella se crea un instrumento de reflexión crítica ap licado. D e este m odo. C redos Madrid. sin distinción ni intercambio. tan to griegos co m o bárbaros. sin duda. propio. no obstante implique otro tanto de confusión. . versión castellana de J. confusión que Sócrates. en uno de los pasajes más característicos y conocidos del D iálogo (383a-427d).

First Period. El movimiento que efectúa Platón. en dos movimientos perfectos. Sócrates enreda a Hermógenes. A ntes. de enunciarla desde una esfera de uso puram ente personal a hacerlo desde una social (cf. y más allá). 3 8 4 c l0 -e l). según él dice. If: Les dialogues (págs. básicamente epistemológica del Crátiio. Madrid. L. Con la sumisión de Hermógenes granjeada. . ocurre en una parcela del discurso bien demarcada: entre 385a y 390e. CALVO: «Introducción a! Crátiio». cf. manteniendo una dirección única e inamovible: a la con ven cion alista contrapone una teoría n atu ralista harto sui generis. (Nota de J L.le lleva a consentir. Recomendamos la lectura de tan estimulante trabajo.) [:] el p roblem a rea l no es lingüístico. pues.) ¿Tanto si se lo llam a un particular com o una ciu d ad?” [“¿Lo m ism o si lo p on e un particu lar qu e si lo p on e la ciu d a d ? ”] 12 (385a). " A. H erm ógenes habla. 29. aun reconociendo que el tema básico del diálogo es la corrección de los nombres. el n om bre d e ca d a cosa? (. Un descuidado lapsus com o éste para Sócrates resulta un apetitoso bocadillo.. 1961. y q u e tú pu ed as darle otro. a tu vez. es pausado y en varias estaciones. París. En dos preguntas. E. sin o u na ex cu sa d e P latón p ara sen tar su propia epistem ología y -e n últim o térm in o. así como A. también. the Man an d his Work. L CALVO). de nuevo. Las estaciones que la caída de Hermógenes en las redes de la argumentación dialéctica socrática supone. según tú. así en su versión de teoría con v en cion alista pasa. De esta form a veo tam bién qu e en ca d a una d e las ciu dades hay n om bres distintos p ara los . El movimiento citado. II. supra. eL q u e yo h ay a dispuesto. Sócrates continua en su intento de llevarlo a la admisión del relativismo — El reconocim iento de un lógos verdadero y otro lógos falso por Hermógenes. respecto al tratam iento que del lenguaje com o problema Platón en éste articula: “el lenguaje com o tal n o es e l o b jeto d el d ebate. e l que. infam e. de la que inicialm ente Hermógenes disentía. Cf.). versión castellana y notas] . Cratilo o d el lenguaje. para definirla. no olvidemos el énfasis puesto en el attrezzo 7. supra. y de entrambos partes o verdaderas o falsas según sea el caso. ante Protágoras. seguro d e con ocer la verdad acerca d e cosas tan im portantes?” (Versión de Atilano DOMÍNGUEZ [Platón. 10]. 482 y ss. indistintamente de syn théké y hom ología («pacto» y «consenso») o de n om os y éth os («convención» y «costumbre»). olímpicamente por cierto. Barcelona. lo siguiente. Los diestros «persuadir» y «disuadir» socráticos11 aplicados y puestos en marcha. DIÉS. STE1NTHAL. c it. dispongas. Sócrates. G esch ich te der S prachw issen schaft bei den G riechen und Róm ern [«Historia de la lingüística en los griegos y romanos»]. CALVO) 9 Sobre la finalidad. de establecer lím ites a la teoría con v en cion alista que Hermógenes representa (hasta hacerlo inclinar. asimismo de los nom bres -la s partes más pequeñas del discurso. 1964. D e a h í qu e si yo h u biera escu ch ad o y a d e b oca d e Pródico la exposición d e cin cu en ta dracm as que. y su mesurada -vaguísim apostura convencionalista. in loe. H. FR1EDLÁNDER.17 moderadamente convencionalista. El Crátiio n o es un estudio del lenguaje en su estructura y fu n cion am ien to 8. Trotta. sin o ep istem oló g ico”10. piensa que es un estudio del uso y funciones de la lengua. hacia una extrem a individualista harto afín a la epistemología del sofista Protágoras. a través de su clásico alter ego Sócrates. Vidas. Veamos.• “ Cf Diógencs LAERCIO.. Autour de Platón.listnos objetos: tanto para unos griegos a d iferen cia d e otros. en ed cit. Londres.. ¿Cómo estaré. P. 349..: “Y ciertam en te q u e el apren dizaje relativo a los nom bres no es un asunto baladí. com o p ara los griegos a d iferen cia d e los 7 Cabe recordar aquí también la mención irónica que del sofista Pródico de Ceos hizo Sócrates. 2002). págs. (Nota de J. Berlín. incitado por el insistente Sócrates. DOMÍNGUEZ. 350. 1927. The Dialogs. basta para qu e el oyente esté instruido sobre el particular.su propia ontología. n ada im pediría sin du da q u e tú su pieras a l m om ento la verdad acerca d e la rectitud d e los nom bres Pero lo cierto es q u e no le h e escu ch ad o m ás q u e la exposición de un dracm a. Es un d eb a te sobre la v alid ez d el m ism o p ara llegar al con ocim ien to9 (. las cortapisas impuestas al convencionalismo nominal más radical. no reconozco para e l n om bre otra exactitu d qu e ésta: e l q u e yo p u ed a dar a cad a cosa un nom bre.. los relevos. afirmándolo: "Yo d esd e luego. Nueva York. en 384b La 'cuestión sofistica' pendiendo en el fondo.. En un primer momento. introducción. . Sócrates aprovecha la oportunidad que un lapsus en la argumentación de Hermógenes dejó abierta: mientras intenta definir el “clim a d e o p in ió n ’’ en que se debate su postura. Sócrates a Hermógenes: “¿A quello qu e se llam a a ca d a cosa es. Tal vez valga tam bién aquí tra e r una fina precisión que Jo sé Luis CALVO hace en la Introducción al D iálogo. evidenciando su poca delicadeza lingüística para con el correcto empleo de los términos. en una extrem a individualista. TAYLOR: Plato. 1997). 1 2 Versión de A. 1929. Una entrañable semblanza de los sofistas del siglo V nos la ofrece Madame Jacqueline de ROMILLY en su hermosa obra L os grandes sofistas en la Atenas de Pericles (Seix Barral..

.'C. Madrid. é<mv. de las que son en tanto que son y de las que no son en tanto que no son» ( k ó v t ú v x iJ rH‘ ¿T <. y por principio. Firenze.. in extenso. 385e-386a) = “¿Acaso [Protágoras] n o d ice algo a s í com o qu e las co sas son para m í tal com o a m í m e p arece qu e son y q u e son p ara ti tal y co m o a ti te p arece q u e son ?” (Teet..) la de ep istém é como opinión verdadera —Teeteto. Versión de A. ác. el Excursus al capítulo III). Madrid. a s í son p ara mí. Podemos decir.. Acerca de esta reconocida frase y algunas implicaciones que la traducción de tres palabras (ávOgtoTtot. además. El hombre y sus Diálogos. las otras dos serán (vimos ya que la prim era es [i. así como su réplica en K. Testim onianze e fram m enti. su carácter de ser previo «acuerdo» intersu b jetiv o. recomendamos el excelente e instructivo A péndice «Protágoras. 1998. El intento será. No sobra. a dicha crítica de manera oblicua y no transversal. aparecida. 1 DK: Algunas cuestiones de traducción» de W K. h asta el pu n to de h ab erm e d eja d o llevar h a cia las cosas qu e dijo Protágoras. o ú k éotiv). págs. in extenso. donde la refutación es más radical y conclusiva. sin em bargo. así como una útil recensión de las controvertidas ideas contenidas en sus obras (cf. que reservamos. para otra investigación donde dicho ítem sea decididamente específico. de ja cto ..iv u é r o o v éor'tv avdgcúitoc. creo q u e el q u e sabe 15 Esta expresión se acuñó como cifra de la más extensa suya: «El hombre es la medida de todas las cosas. a s í son para tí) ’’ ( Crat. DOMÍNGUEZ). dicho tácito reconocim iento de un extrem o individualismo niega. Es esta primera definición la que aquí nos interesa16. con exitosos resultados. 1982. LLEDÓ: «La obra escrita de Platón y el orden de los diálogos». GUTHRIE. cf. en Platón. En ese mismo lugar puede encontrarse una sintética semblanza del sofista de Abdeia (cf. Aquí referiremos. costum bre o uso sociales-. arribar a la más adecuada que de epistém é pueda darse. 257-263). 47-72. Cátedra. in extenso. simplemente. mientras intenta definir y esclarecer la noción de m ed id a (métron). parte de «Introducción general a Platón». págs. d e qu e tal com o m e parecen a m í la s cosas.. Sócrates pasa a la discusión de la tesis fundamental del segundo. 1994. O portunidad óptim a para que S ócrates traiga a cuento a Protágoras y su tesis del «hombre medida de todas las cosas» («hom o m en su ra»)13. 6 (especialmente 1062b 12-20). dentro de las varias definiciones. Primera época». es . 18 En el D iálogo las que se ofrecen son tres definiciones tentativas de epistém é. Págs. 231-233). 15-25. 5 (especialmente 1009a5-15) y 6. también. 1.)] la de epistém é como a ísth esis ): ii. además de la imprescindible H istoria d e la filo so fía griega de W K C.. Teeteto. Recomendamos también confrontar el análisis y crítica detallados que de Protágoras y su decir hace Aristóteles en M etaphysica T . o E. Capítulo III [«Diálogos»]. en los preliminares a su volumen IV «Platón. es una definición que identifica ep istém é con aísth esis. dixit: “Yo. según parece. fr. Basil Blackwell. 1954J. Oxford. págs. y tal com o te p arecen a ti.págs. 1986. Gredos. conduce. t ¿> v Sé o ú k ó v t w v ( i .. especialmente en su apartado dedicado a Protágoras (capítulos l-III) y a las implicaciones de su proposición (cf. refutándola al dem ostrar las inconsistencias en que reposan sus supuestos. y específicamente) en ella contenidas conlleva. 1 4 “Ya alguna vez h e an d ad o sin rum bo. contraviniéndola en su centro más profundo -valga aquí. q u e sean tal com o é l d ic e ”. como leitm otiv. GUTHRIEened. qué es verdaderamente. mencionar el ya clásico estudio del profesor italiano Mario UNTERSTE1NER: Sofisti. precisamente. 45-55. Madrid. las implicaciones que tanto sy n th éké («pacto») como hom ología («consenso») conllevan.. Págs. y también su recuerdo en. entonces. El cén it del relativismo antiguo. si la especulación no resulta tan traída de los cabellos. Gredos. I. Especialmente parte 1 [«El canon»] y 2 [«Cronología»]. la epistem e?). señalar que nóm os significa. La crítica a que el relativism o su bjetivista. de Protágoras es sometida en este D iálogo es mucho más moderada y sencilla a la que lo será sometido después15 en Teeteto. La primera que ‘alumbra’ Teeteto. 152a). que Cratilo constituye un estadio inicial y moderado de la crítica hecha. sin duda. D iálogos [volumen I). El hacer parir definiciones a su personaje principal. encabezando su célebre obra perdida L a verdad ('AAtjOEia). No me parece. en Teoría d e las id eas d e Platón. que pretende negar validez objetiva al conocim iento. a Sócrates: ‘Ahora bien. Sócrates a Hermógenes: “v eam os si tam bién te p arece q u e su cede a s í con los seres: q u e su esen cia es distin ta p ara ca d a in dividu o com o m an ten ía P rotágoras a l decir qu e «el hom bre es la m edida d e todas las cosas» (en e l sentido. en Teeteto sobre la tesis central de Protágoras. cit. la primera que será sometida a la fiscalización de la partera Sócrates. Págs. pese a la resistencia del primero14. indistintam ente: suposición que contradice la noción misma de n óm os («convención»). 183-189). a Sócrates confiesa Hermógenes (386a. 189-192. donde refuta las posiciones relativistas sustentadas a partir del fenomenismo protagóreo. d e h ech o. ugiv | iev ó v t m v í *k.18 bárbaros" (385d -e) — Los nom bres que c a d a u no pone com o sien d o exactos. en torno a un problema particular (¿cuál es la esencia de. ROSS: «El orden de los diálogos». mejor. 1949 [versión inglesa (T he Sophist) por Kathleen Freeman. 15 Respecto a la cronología y ordenación de los D iálogos platónicos recomendamos ver W D. además de un comentario acerca de la peculiar versión agnóstica de religión suya (cf. inevitablem ente. 1053a35-b2. a Protágoras y su consabida tesis característica. La Nuova Italia. Una vez hace convenir dialógicam ente a Hermógenes con Protágoras. Teeteto constituye un magnífico ejemplo de la m ayeú tica socrática puesta en obra. a Sócrates. tampoco.

en otras p alab ras. y p u d iéra m os darn os cu en ta de ellas. sin o los d e valor. 187b-201a. definitiva.]» —Teeteto: “Estoy pen san do ahora. ambas. 35. co m o en el Teeteto Platón va tan lejos q u e no du da en aso cia r a su au tor posible qu e la opinión verdadera sea saber" (187b)—.. y justo en este lugar. p ara c a d a uno. D esde H om ero hasta L u cian o. (. donde su propuesta de un relativismo del conocim iento. N adie h a c e aparecer a l Todo " («Protágoras».. y cómo desde dicha identidad Platón hace intervenir la tesis central protagórea del «homo mensura» para luego. recordamos que lo que vale destacar de lo anotado en aquella porción de Teeteto es el establecim iento de la identidad entre ep istem e y aísthésis. de. Si Protágoras es id en tificad o con el rcávTCt peí («Todo fluye». la soporta sobre los endebles cim ientos que las impresiones sensibles en cada hombre -y para cada hom brereportan17. principalmente en la relación que a partir de Teeteto. pág. si nuestro co n o cim ien to co n siste m eram en te en tener datos sen soriales. 12. cf. “ I. supra. donde Sócrates establece un paralelo entre las doctrinas de Protágoras y Heráclito que. c it. cit. tanto las estéticas com o las éticas.) Todas las valoraciones.e ‘irreal’. en contra de la tesis de Protágoras (in.relatividad del «aparecer» (phaín esthai). Sócrates. o «acompañada de razón [Aóyo<. acompañada de una explicación.). todas son «im presion es» (aisthéseis). su visión se constituye por el encuentro d e un flujo qu e vien e d e las cosas y un flujo qu e viene del ojo. El «fluir» heraclíteo resumido en la formulación de un «fenomenismo integral»18. es el de ver cómo se halla ya prefigurada en la crítica moderada de Cratilo. L a cosa a p arece a cad a uno. 3 8 6 e ). en ed. si atendemos a lo que tan bien anota CROMBIE: “ [En CratiloJ la opinión d e P rotágoras d e q u e «lo q u e le p arece a un hombre es a s í para ese hom bre» se refuta en la lín ea d e refutación d el Teeteto”20. según Protágoras. la tarea de contem plarla en su totalidad nos la reservam os para otro lugar. .. d e d ar expresión a impresiones agradables o desagradables. de. el interés central de traer la refutación a esta tesis. con la aceptación de la perpetua fluencia de las cosas. N ada es verdad (en sí). Ariel.. M. estas relacio n es con stan tes no pu ed en ex istir. H istoria d e la F ilosofía. y en aquella primera definición (la identidad ep istem e . pero ninguna p u ed e im pon erse con la pretensión d e ser total ni com ún a todos. cf. CROMBIE: «El lenguaje en el C ratilo ». dijimos. pero visto desde el ámbito epistemológico. certeram ente. Capítulo ÍX [«La sofística»|. Por ello.. México. igualm ente «verdaderas». Siglo XXI. En este m om en to no m e p a rece q u e el sa b er (epistem e) no sea otra cosa que percepción [o sen sación ] (aísthésis)” (151e). se esboza. especialm ente en lo atinente al relativ ism o: “Tanto a q u í [en Cratilo]. en H istoria d el espíritu griego. capítulo 4 [«Lógica y lenguaje»]. Esta relación implícita entre el efesio y el sofista de Abdera. la describe CROMBIE con suma fineza: “Por otro lado. es correcto. hay tan tas visiones del m undo com o centros de perspectiva. 1972. Volumen 2: La filosofía griega. en algo q u e le o í d ecir a una persona y q u e s e m e h a b ía olv id ad o A firm aba q u e la opinión verdadera acom pañada d e una explicación [ÁóyoqJ es sa b e r” (201c9-d2)—. se puede leer del m undo tal com o se ve. CROMBIE «El status epistemológico de la sensación (el Teeteto)». tal com o aparece. Y es a partir de la crítica a esta definición. in extenso. Dentro de la com pleja refutación platónica a Protágoras en Teeteto. l’arain (dir. los aproches. si todo c a so d e con ocim ien to es un caso d e percepción en ton ces d eb e h ab er una com pleta in estab ilid ad y azar en e l m undo. tal com o se narra C ada vez. Pág 472. Barcelona. pero no d e idén tico v alor” («Protágoras». según las circunstancias y el entorno. Nuevamente. y al n ivel del discurso. más allá.a ísth ésis). aproximadamente) heraclíteo. todo fluye’’19. in extenso. en ed. refutarla. Atilano DOMÍNGUEZ también hace hincapié en la afinidad de la crítica operada por Platón en ambos D iálogos. 201c-210b.) la aporética de epistem e como opinión verdadera. L a m ism a fórm u la se p u ed e leer a varios niveles: a l n ivel d e la experien cia sen sible. nuevamente. "Tal como lo denomina Clémence RAMNOUX: “Protágoras asocia a este m ovilism o [se refiere al heraciiteano] la relatividad de un fenom enism o integral. cf. Pág.. se encuentran para P rotágoras en el mismo plano desde el punto de vista crítico-gnoseológico. Pág.. eso. dado que aquí nos desenfocaría de nuestro objetivo más inmediato. capítulo 1 [«Teoría del conocimiento»). además de resaltar la ya anotada de H eráclito con Protágoras. " I M . más adelante verem os. P uesto q u e si existieran relacion es con stan tes en tre los d ato s sen soriales. 1 7 Esto mismo es lo que anota Wilhelm NESTLE al ocuparse de esclarecer la sentencia de Protágoras: "No se p u ede h ab lar de una «m edida» m ás q u e cu an d o se trata de m edir y valorar. y iii. Dicho brevem ente: el tem a d e la proposición d e Protágoras no son los ju icios existen ciales. entonces habría cosas distintas de los datos sen soriales q u e p od ríam os conocer. las relaciones constan tes en tre ellos. como antes. a saber. que imposibilitaría arribar a una verdad universal y absoluta para todos los hombres. medrarían en detrimento de la creencia en que las cosas tienen un ser propio. 1987. 117). donde se pasa de la inamovible certeza del «ser» a la fluctuante . Por lo tanto. consistente y estable. en B.19 algo percibe esto q u e sabe. creencia ésta que se argüirá en Cratilo. y d el suceso. nosotros alcanzamos abarcar aquí tan sólo la disposición del terreno. pero. E stas im presion es son todas.

demostrando así que la realidad no depende de nosotros.. o los primeros ¿com pletam ente insensatos -irracionales-? (cf. deducción a la que se llega al demostrar que no se puede ser feliz si no se es sabio (sóp h rón ) y virtuoso -o ‘bueno’. luego estos últimos ¿serían completamente sensatos -ra cio n a le s-?. definiéndola allende a la de sabiduría. Cf. Al relativismo subjetivista de Protágoras. a su criterio de verdad basado más bien en el «parecer» que en el «ser»22. entre sus opuestos insensatez y vicio. imprime: hay hom bres en extrem o viles. hace poco viable su posibilidad — Sócrates. deducible por puro sentido común: “si lo q u e a ca d a uno le p arece es la verdad para ca d a u n o” (386d ). tam bién considera como opción. d e qu e tal com o m e parecen a m í la s cosas.(agathós) ]. 152a). implícitamente. En última instancia lo que en este D iálogo se logra es llegar a un fino análisis de lo que es el saber -la sa bid u ría. p a id eia y ap a id eu sía . 48. y otros tantos justos sin ser sabios. como una enfermedad (del alma)). gr.(phrónesis). Más adelante. a s í son" (386c).. pág. sino perceptivo e individual. a Hermógenes. así son para mí.. etc. supra. parece q u e so n ? ” (Teet. si “tal com o a ca d a uno le parecen las cosas. n o só lo cultural y social. no obstante la sabiduría sea la virtud rectora. la injusticia. mostrándose su contrario. que se debate entre los imperfectos «ocuparse de» {práttein ) y «trabajar» (ergázestai ). se propone definir una virtud. además de recomendar el conocimiento de sí. cuota y reflejo de la divinidad en nosotros. h acien d o a sí im posible cu alq u ier valoración m oral e in clu so todo con ocim ien to y com u n icación h u m an os ”21.a partir de la búsqueda de qué es la sóphrosyn é ]. una vez el enredado camino dialéctico ha sido recorrido. el sentido moral. 427d-428 ss. Si. A lcibíades I-P r im e r A lcibíades o A lcibíades M ayor-. desestructurando así la tesis central de este último: "Por consiguiente. y donde hay una intervención de Critias que habla del hacer (poiein ). La reducción que la introducción de este último matiz implica hace visible una contradicción dentro de la misma tesis protagórea y a partir de un caso soportado sobre un ejemplo práctico. 323a-328d [donde en la discusión entre Protágoras y Sócrates acerca de si la areté en la que se funda el arte político (téchné p olitiké) es plausible de enseñanza. si n i todo es para todos igual a l m ism o tiem po y en todo m om ento [oímos ecos aquí de la versión protagórica. DOMÍNGUEZ: «Introducción. Sócrates contempla la opción del hom o m ensura de Protágoras. además de demostrar la virtud como una unidad donde confluyen la justicia. y unos tan variados tipos de éthos y mentes. 22 No está de más el recordar aquí dos pasajes que ya antes. sin o q u e son en s í y con relación a su propio ser con form e a su n atu raleza" (386d -e). dixit ~e. en ed.20 con H eráclito a fin d e p on er d e m an ifiesto qu e la id ea d el «h om bre m edida d e todas las cosas» con d u ce a l relativism o. es evidente que las cosas poseen un ser propio consistente. 132b-134e [donde Sócrates identifica en el alma una parte en la que reside su función propia (areté)-. 3 8 6 b ). para definir la sóphrosyné como el ocuparse con buenas obras. el grande sofista muestra que muchos son valientes sin ser justos. del n ávxa peí heraclíteo]. su contraparte: la firmeza o permanencia de la esencia — Sócrates dixit: “los seres tienen una cierta con sisten cia en su propia e s e n c ia ” (386a). sede del saber (tó eidén ai) y del pensamiento (tóp h ron eín ). IV. a s í son p ara tí) ” (Crat :. capaz de intelección -o ‘prudencia’. en realidad uno [el bueno] no sería m ás sen sato q u e otro [el vil] si lo q u e a cada uno le parece es la verdad para cada u n o” (386cl0-d l. asimismo. en variante fenoménica. en este caso específico la sóphrosyné. lo primero que ha de brindarse a los ciudadanos. así com o otros en extrem o buenos.. v. netamente empírico. citamos: "veam os si tam bién te parece que su cede a s í con los seres: qu e su esen cia es distinta para c a d a individuo com o m an ten ía Protágoras a l decir q u e «el hom bre es la m edida de todas las cosas» (en el sentido. inteligencia y prudencia -o . y tal com o te parecen a ti. [donde Sócrates. cit.. no es en absolu to p o sib le q u e Protágoras dijera la verdad" 2 1 A. 24 “Pues. Reconstruir la llegada a esta conclusión resulta sencillo.. 385e-386a) = "¿Acaso [Protágoras] n o d ice algo así com o qu e las cosas son para m í tal com o a m i m e parece qu e son y q u e son para ti tal y com o a ti te. confirma con absoluta certeza y contundencia este logro. con la nota anterior). P r o t. 159a-!64d ss. sin duda. Dejando a un lado la digresión que supuso considerar la crítica al relativismo protagóreo en Teeteto.].23. como en los otros D iálogos primeros contemporáneos a éste.. es preciso volver a la misma crítica en Cratilo. ignorancia e incontinencia. luego no importa si los unos son sensatos y buenos o si los otros son insensatos y viles — Un criterio de verdad tan inconsistente24. y lo que significa. utilizando hábilmente los mismos argumentos de Protágoras. supra. o sóphrosyné como lo más genuino en el hombre.. por un lado. Sócrates para desestabilizarlo le añade el matiz que el clásico motivo platónico de la relación entre los pares saber y virtud. . [donde una vez dispuesta la unidad del Estado se vuelve a revisar la idea de la justicia. la «sabiduría» (sophía). El Cratilo como filosofía del lenguaje». etc. le hace d ecir-: “Ésta es a l m enos tu firm e creencia: q u e si existen la sen satez y la insensatez. la sensatez. Rep. No tienen relación ni dep en d en cia con nosotros ni se dejan arrastrar arriba y a b a jo p o r obra d e nuestra im aginación. la piedad. llegando al establecimiento de la virtud {areté) como lo más noble. Cárm . 25 Cf.

Gredos. aunque más bien se lo hace diferidamente. propiamente griego. Oxford 1962. por lo mismo. II. Eutidemo. exposición y naturaleza de las falacias recurrentes empleadas por los sofistas. versión castellana y notas. y a que. la sosegada via dialógica. Tanta ha sido la fama de dicha influencia que una apreciación de Victor COUSIN al respecto. 203. por otro. que entra en diálogo directo. nuestra nota # 15. R. p ien sa s con E utidem o q u e tod o es igual p ara todos al m ism o tiem po y en todo m o m en to”26 (386d ). mucho después. la discusión que sotuvo el día anterior con los extranjeros sofistas y los altísimos bemoles que se alcanzaron. Aquí traeremos tan sólo uno. según nos lo refiere Sócrates (cf. conocida com o a dicto secun dum q u id a d dictum sim pliciter. Pág. en E utidem o. si eres un conocedor? (. 85 (citado por F. cf. se ocupa. ¿eres alguien q u e conoce?" (2 9 3 c ). previo conocim iento nuestro de todas las letras del alfabeto — Las letras que com pon en aquel texto dictado. hablando con Critón. para demostrar su opinión de que aprendemos lo que sabemos -lo s que aprenden son los que saben-. son por nosotros ya conocidas: aprendemos lo que conocem os. nota 9) 25 La influencia de este D iálogo platónico. con la referencia que a este personaje y su decir se hace en Cratilo. por un lado. la practicad a por S ó c ra te s -. Aristóteles examina científicamente en sus R efu tacion es. dixit. en uno u otro caso.. Lo que allá. refiriéndose a cómo logramos captar (aprehender) algo dictado. 27 Acerca de este primitivo y feroz tipo de combate. además se basa en otro que antes el mismo Eutidemo dispuso. Sócrates recuerda. Esta tesis se basa en una falacia que anteriorm ente... introducción. en el número. pero -com o supra anotábam os. 271c-272b.diferido. cf. un casi pugilato. El brutal pancracio27ws.) E ntonces. L o es para la erística la lu cha ”28. ya en E utidem o se midieron25. 293c-d. 1983. 2 7 2 c l) o ‘an tiló gica’ . El grande entuerto anterior. 277a-b ss. Y reitera cada vez. Madrid. Está. En E utidem o parece que se dijera lo mismo. entre dos métodos radicalmente opuestos: el representado por los dos sofistas extranjeros hermanos Eutidemo y Dionisodoro. después. otra opinión más cercana de Gilbert RYLE quien dice que Platón trata dramáticamente en E utidem o lo que. sabemos todas las cosas desde siempre -quien conoce algo lo conoce todo y siempre-. En e se D iálogo lo que se da es un enfrentam iento. d ijo él. tú n o eres un con o ced o r” (Ib íd em ). recordando el decir de Eutidemo. tam poco.).21 (3 8 6 c ). Con lo apostado arriba entramos a pisar ya terrenos que. Aristóteles en S ophistici elen ch i29 describiéndola como sigue: “ [ÉstaJ ocurre cu an d o lo q u e se predica en parte es tom ado co m o si fu era p redicad o en form a absolu ta ” (1 6 6 b 3 8 -3 9 ). si hay algo qu e tú no conoces. de la refutación erística (tal como la identifica Sócrates en.. parece. se convirtió en clásico lugar común: “l ’ouvrage d ’Aristote intitulé De la Réfútation des sophismes n ’est p a s au tre c h o s e q u e Z ’Euthydéme réduit en form u les g én eréles” (La obra de Aristóteles titulada R efu tacion es sofísticas no es otra cosa que el E utidem o reducido en fórmulas generales) Terminando. enredando al apretado Sócrates que asintió afirmativamente a su pregunta “¿tú con oces algo?”. si la virtud y el vicio fu eran iguales p ara todos y en todo m om ento".1V1ERI: «Eutidemo». entrando de lleno al planteamiento del equívoco aludido: “Y si con oces algo. la absoluta de «conocer» en lo que respecta al «conocedor» (aquél que «conoce todo»). podemos traer. ROBINSON señala al respecto que así com o es en Platón “la ap rop ia d a im agen p ara la d ialéctica el cam in o o la búsqueda. se insinúa más o menos es una cuestión gnoseológica harto abstrusa: aquella que apunta á que si sabemos una sola cosa las sabemos todas -s i uno sabe algo lo sabe todo-. Sócrates nos lo recuerda -n o s recuerda el decir de Eutidem o-. creo yo. que aquí proponen los extranjeros. De este tipo de f'la cia . y el representado por Sócrates. Sócrates. que nosotros aprehendemos. 25 Cf. así como de su relación con los modos propios de la erística -derribar al adversario a como dé lugar-. donde Sócrates irónicamente la establece 28 En P la to ’s E arlier D ialectic. la relativa de «conocer algo». y a la dem ostración de los resultados que con cada uno de ellos se pueden obtener gira entero el D iálogo. diciéndole a Hermógenes. Eutidemo ha establecido al mostrar la divergencia que el equívoco entre una noción relativa y otra absoluta. dixit: “todos los hom bres.. lo saben todo si saben una so la c o s a ” (294a). donde hemos mencionado ya algo respecto a la cronología y ordenación de lps D iálogos platónicos. En torno a estos dos métodos de enseñanza o de adquisición de saber. 26 "Pues en es le ca so tam poco serian unos bu en os y los otros viles. supra. . sobre las R efu tacion es sofísticas de Aristóteles es un tópico común reconocido desde la antigüedad. cf. atinente apenas a Eutidemo. en este caso la noción de «conocer» en el corazón profundo de su significado. continúa Sócrates como complemento y conclusión de esa afirmación. J OI. una vez rebasado Protágoras: "Pero. y. también. en. en D iálogos. supone. las letras de un texto dictado.s i entendem os por ‘ló g ica ’ la ló g ica d ia lé c tic a . la «dialéctica socrática». martillándole lo mismo: “¿no es in ev itable concluir q u e tú con oces todo. Pág. vol.

acudimos a la voz de un especialista que desentraña lo implícito en este sofisma referido (replanteado a partir de. en lo que respecta a la opinión del Sócrates platónico en tom o a la realidad objetiva y su relación con los nombres. que son «en sí». 32 En. notas (ad loc. C. conforme a su propia naturaleza (a su esencia: ou sía) [y a la del instrumento que les es natural]: no podemos o cortar o quemar algo según nuestra opinión -o siguiendo cualquier otra que no la correcta-. nuevamente: 386d -e): “Si se refuta a Protágoras y a Eutidem o. en ese sitio.. entonces habrá formas correctas y erróneas de ejecutarlas. a Sócrates. a l con testar n egativam en te la pregunta anterior.. en ed. c i t . recurre a la fórm u la «serías cap az d e con ocer la totalidad (apanta)». justo en C ratilo. y esgrimido con destreza hasta circa 296d. tal como queramos y con el instrumento que queramos. tanto. por lo tanto. todo lo que es posible conocer. que insistir más sería redundar inútil e inoficiosam ente. K. 296c) 97. 50 F. 31. 393d: Las silabas y tas letras precisas no cuentan “con tal d e q u e la esen cia del objeto prevalezca y se descubra en el n om b re”. igual ocurre con las acciones. o todas por m ed io d e eso? (.) El sofism a se reduce a las siguientes proposiciones: n o se p u ed e con ocer la totalid ad (co m o un todo global) sin con ocer todo (com o p lu ralidad de partes). Si bien “es evidente que Las cosas p oseen un ser propio consistente" (386e). J. 296b. todo"10. es evidente qu e las cosas tienen alguna esen cia perm an ente. Eutidemo. qu e no está relacion ad a con nosotros. ¿conoces algunas cosas por m edio de eso p or lo q u e con oces y otras p or m edio d e otra cosa. dixit: “¿Conoces lo que co n oces por m ed io d e algo. para terminar. o no? (. ju sto en el punto donde lo dejamos (recordémoslo. asimismo el instrumento.. cf. especies. 295e. De un modo semejante. pánta).. pág. si las acciones “constituyen una cierta esp ecie dentro d e los sere s” (386e8) y. 422d: “L a corrección d e los n om bres q u e a ca b a m o s d e exam in ar qu ería decir qu e ellos revelaban cad a objeto com o e r a ”. “s e realizan conform e a su propia n atu raleza y no con form e a nuestra o p in ió n ” (387a). creemos. estas cosas son por naturaleza y tienen por s í m ism as una relación con su propia e s e n c ia ”n . Frente a los reparos d e Sócrates. tienen su modo propio de hacerse. como ocurre a los seres. valga anotar un sofisma que continua con la misma enredada línea que venimos siguiendo. cit. s s . Podemos adjuntar una lista de pasajes análogos a éste. se desprende otra que implica directamente al lenguaje considerado en el continente de su uso -algo así como nuestros modernos «speech-acts». WAHL. ed. en la otra opción que como contraparte a la del hom o m ensura protagóreo considera Sócrates: la firmeza o permanencia de la esencia de las cosas. que tienen cierta naturaleza estable (esencia: ou sía) propia. 98. del ser. 428e: “N osotros estam os de acu erdo en qu e la corrección de un nom bre sign ifica q u e m ostrará el ob jeto com o es". OLIVIERI. q u e n o está sa ca d a d e a q u í y de a llá por nuestros fan tasm as. ad m ite con ocer la totalidad y. sino de acuerdo a la opinión correcta (orthótés doxa) [operativa]. pues.. parcelas.. co n o ce tam bién las partes.22 La descripción de Aristóteles. por ende.) ¿serías capaz d e con ocer la totalidad. 296b. en ed. también. E utidem o presupone. de modo que “nosotros tenem os q u e buscar algo m ás" para mostrarnos "la verdadera naturaleza de las cosas existentes". a partir de la afirmación de la opción refrendada en el pasaje citado de 386d-e. Con todo.): “E l sofism a se basa en el sign ificado d e «todo» (= « todas las cosas». en cam bio. . o sea.y al nombre como su instrumento. que en Cratilo W . cit. Nuevamente. para no enredarnos más. Sócrates aclara q u e p or «todo» en tien de todo lo que conoce. mejor. Estábamos. Así. GUTHR1E32 identifica: 423e: “¿No p ien sas q u e cad a cosa posee una esencia del m ism o m odo qu e posee un color y las dem ás cualidades q u e a c a b a m o s d e m en cion ar ahora? ¿No existe una esen cia d el color y del sonido en s í y de todo lo dem ás que con razón se d ice «ser»?".J. Sócrates. H asta aquí con Eutidem o.) Y si siem pre con oces. si no con ocieses todas las co sa s? ” (295e. p ara buscar el m ism o eq u ív oco [:] (. 2 9 6 c). 1992. 438d: La discusión ha puesto ahora en evidencia que los nombres. 252. Una última cita al respecto nos servirá de puente para volver a Cratilo... 94. por su formación.. cf. resulta harto diciente. pág. que de ello la cosa admite. 30. eso esperamos. pág. parece que ofrecen explicaciones contradictorias de la realidad.. qu e no es depen dien te d e nosotros.

conforme a su propia naturaleza. etc. infra. El hablar.] — pregunta Sócrates. Más allá.. y n o co m o nosotros qu eram os (. tendrem os éx ito y n om brarem os |correctamente].23 resumiendo: “[la opinión correcta] es com o ca d a cosa tien e qu e ser q u em ad a y qu em ar y con el instrumento apropiado por n atu raleza” (387b). pues. Además.. sus maneras adecuadas o inadecuadas de ser y de ejercerse — Hablo correctam ente.. afinar el instrum ento.. pág. su petición de correción. Llegada al q u id de la cuestión. Una definición con dos implicaciones. todas ellas correctas si se realizan correctam ente. tam bién h ab rá qu e n om brar com o es n atural qu e las co sas n om bren y sean n om brad as y con su instrum ento natural. justo arriba logramos vislumbrarlo: el nombre com o órgan on . antes. así com o.] con algo? (.precisa. el acto de hablar. com o el cortar o el quemar. y. Las dos implicaciones. el nombrar. nos queda. etc. la actividad del tejedor en últimas. cortarem os con éxito y lo harem os rectam ente. algo en claro: la corrección estará determinada por el objetivo de la actividad. Versión de A DOMÍNGUEZ). vimos ya. como el tejer o el taladrar. así también los nom bres separan (diakrínó) las realidades que nombran: el tejer (kerk íd só ). en caso contrario. A ello llegaremos. lo qu e h a b ía q u e n om brar [así com o lo que había que o tejer o taladrar. pendiente el hacerlo también. con quien lo construye (su fabricante). a la com paración con los artesan os ( te c n n íté s /té c h tó n ) y los a rtífice s (fa b ric a n te s o h aced ores: d é m io u r g ó s). Entramos a la manida «analogía de los oficios». La petición de despeje. con la analogía nos la veremos al rato. es análoga a lá del 53 "Hablar es n om brar p orqu e es a l nom brar cu an d o h acem os los kóyo\” (J. el último punto de arribo. etc. con quien lo emplea (el artesano). y. 94). o. un motivo y dos variaciones características. sin alteración de su esencia (la ou sía inm utable). con la actividad que implica el nombrar ha de requerirse -e lla lo dem anda. ed.instrumentos adecuados para realizarlas correctam ente (una buena cuchilla G illete para cortar.correcto o incorrecto -correcta o incorrectam ente-: el hablar admitirá. “si el h ab la r era una acció n en relación con las c o s a s ” (38 7c8 ). en c a so contrario. si el hablar “es tam bién una entre las ac cio n es” (387b). Del nombrar.“co m o es n atural q u e las co sas h ab len y sean h ab la d as y con su instrum ento natural. por el contrario. fracasarem os y n o conseguirem os n a d a ” (387a). Y así como en estas actividades se requieren -ellas los dem andan.) en tal caso. luego “si deseam os cortar ca d a cosa conform e a la naturaleza del cortar y ser cortado y con el instrum ento qu e le es natural. hasta ahora apenas hemos alcanzado a vislumbrar el instrum ento. etc.las cosas — Así como la lanzadera separa (diakrín ei) los hilos. h a b ía que nom brarlo [así como o tejerlo o taladrarlo. el que en C ratilo interesa: “Luego. amén de una analogía: “El n om bre es un cierto instrum ento para en señ ar [d íd ask ó] y distinguir [d iakrín ó] la esen cia [io u sía ]. Claro y despejado como un cielo veraniego. com o la lanzadera lo es d el tejid o ” (3 8 8 b 9 -c2 ). 387e... el manejar hábilmente la lanzadera (kerkís). Nos queda. en sus preliminares.. WAHL. una firme barrena para taladrar). . el buen sep arar la tram a de la urdim bre.].. un buen encendedor Zippo para iniciar un fuego.. conform e a la op in ión correcta (orthótés dox a). y. una lanzadera para tejer. con éxito.) [¿Q ué sería] aq u ello con lo q u e h ab ría q u e nom brar? [cuál el instrum ento para ejercer la actividad correctam ente com o o la lanzadera para el buen tejer o la barrena para el buen taladrar. n o ” (387d ).) L u eg o ta m b ién e l n om b re es cierto in strum ento [órganon]” (387e9. “p u es sin duda la gente h ab la n om b ra n d o” (38 7 c5 ): “¿Y n o es e l n om brar una p arte d el discu rso [légein]? l ’ues es n om bran d o co m o los hom bres expresan los discu rsos"” (Ib íd e m . valga prestarle oído a las variaciones que no son sino el motivo acordado en un tem po otro. “luego tam bién e l n om brar es una acción " (387c7). es una actividad tan común y silvestre como cualquier otra. El motivo ya lo conocíam os. cit. no son sino una y la misma definición en rango expandido: la capacidad del lenguaje para enseñar o com unicar ideas supone que los nom bres distinguen -ta l cual la lanzadera h a ce.. ver qué de órganon Platón -S ó c ra te s . [sej fra ca sará y n o [se] conseguirá n a d a ” (387b 9-c2). a ellas nos dedicaremos de inmediato. gr. 388a). el órganon. antes. la del quemar quemando. la del nombrar nombrando. el nombrar es una parte del hablar. del discurso (légein). si lo h a c em o s contra la n aturaleza. Entonces.un instrum ento adecuado ¿Cuál será éste?: “¿Y. la del hablar hablando. también. el que nos interesa. ha de serlo -d e ejercérselo. y asiente Hermógenes respondiendo— E l n om b re (. también. sí y sólo si hablo -s i se h a b la . ambas variaciones características. v. Dejem os. ejerzo correctam ente el habla. la del cortar cortando. cf. entonces. El instrum ento de precisión que logre corrección.

se encuentra en Victor GOLDSCHMIDT: L e paradigm e dan s la d ialectiq u e plalon icien n e París. dixit: “Por lo tanto. precisando] si una persona. Más allá: "¿Y n o direm os. dirigiéndose al Joven Sócrates: “¿Qué m odelo. si no tenem os algún otro a m ano. y usando la lanzadera. al joven Sócrates. q u e escojam os.¿.«real». 143-144. «vestimenta»: bien que el him atiou rgihé . 279a6-b2). así como de sus implicaciones tanto lógicas como epistemológicas. entrambos. Sintéticam ente Jean WAHL comenta el pasaje que nos ocupa (280a2-8): “E l tejido y el arte d el vestido no constituyen. donde tácitam ente manifestaba que no hay que preocuparse demasiado por los nom bres: “ Al político. distinguiendo lo que compete tanto al cardador y su arte. d el m ism o m odo q u e el arte regio no difiere del político m ás q u e en el n om b re”36. a l a m o d e sus esclav os y au n al señ or d e su casa. para poder pasar del sueño a la vigilia — De nuevo el Extranjero al joven Sócrates: “¡Qué difícil es. la analogía del arte de tejer. ¿acaso el nom bre del arte q u e d eb erá ap licársele no será el m ism o q u e el q u e le corresponde a a q u el a quien da sus co n sejos? ” (258e. sa lv o en el nom bre. c ít. ¿tendremos qu e con siderarlo una unidad. muy p eq u eñ o por cierto. en cu an to en su m ayor parte conciern e a la con fección d e las vestim entas. la intervención de la cura: “Y a ese arte q u e ded ica esp ecialm en te sus cu idados a las vestim entas . el destram ar-. en el proceso del tejido. queridísim o am igo. el unir y el separar.a s í com o an tes llam am os «p o lítico » a l arte q u e brinda su cu id ad o a la c iu d a d . continuación de lo que “en e l c a so an terior” el mismo Extranjero había dejado pendiente y tan sólo insinuado.no h em o s d e den om in arlo tam bién ah o ra en fu n ción d e la co sa de q u e se ocupa. a l rey. ir separando 34 El Extranjero. cu alq u ier cosa im portante! Pues podría p arecer q u e cad a uno d e nosotros todo lo sa b e com o en sueños.. crees q u e pod ríam os tom ar com o pu n to d e com paración para descubrir de un m odo ad ecu ad o el ob jeto de nuestra bú squ ed a? ¡Por Zeus! ¿Quieres. págs. en P olítico el tejer y cardar la lana37. 37 A partir de 280d8. Un juego de etimologías que legitima m ejor la analogía. el arte de tejer?" (P olítico. «arte d e co n feccio n a r vestim entas»?" (279e8-280a2) — Así com o p o litik é («política»: «arte político») toma su nombre de polis («ciudad»: aquella a la que el «arte político» brinda sus favores y cuidados). que comporta . en tanto. 36 J. en cam bio. además.puede lograr vislumbrarse la más grande idea34. asim ism o. al tiempo. lo que Platón demanda es un procedimiento por analogía. m ás q u e una so la idea. Sócrates. 55 Un minucioso examen de la noción de p a r ad ig m a en Platón. no uno de descubrimiento. sin recurrir a m odelos. cu an d o está despierto. au n cu an do ella sea un particular. Finito. au n q u e Les d em o s todos estos nom bres. del arte de con feccion ar vestim entas. a s í com o en el ca so an terior tam bién e l arte real sólo en el n om bre difería d el arte p o lític o ” (280a2-8). en Cratilo tejien do. Hemos ya nombrado la analogía: El nombrar com o el tejer -y como. es cap az de d ar co n sejo a alguno d e los m édicos públicos. WAHL. En P olítico (cf. Líos onom ásticos persistentes. Allí. Platón introduce una precisión en lo que repecta al «arte de confeccionar vestimentas» o «arte de tejer».. 2 7 7 a -2 83 c) Platón retoma. así com o la imagen de la lanzadera. la urdimbre y la trama. no uno de descubrimiento35 — El Extranjero. la función del instrum ento (órgan on ) nombre. him atiou rgihé («arte de confeccionar vestimentas») torna su nombre de him átion (en sentido lato. en últim a instancia. o bien direm os que hay tantas artes co m o nom bres m en cion am os? (. aquel arte -aquella cien ciadel verdadero rey. y su actividad tejer. “cu an do n om bram os con el n om bre en ca lid a d d e instrum ento (.. al referirse al arte -y la cien cia .24 nombrar. todo Lo ignora" (277d ). donde a partir del paradigma propuesto -q u e respecto a la idea general a la que refiere resulta pequeño. al recurrir al paradigma. Una última cosa: la determ inación del arte de tejer -y el «arte de confeccionar vestim entas»aquí en P olítico (como análogo al «arte político») comporta las mismas implicaciones que en Cratilo (como análogo al «arte de nombrar») dicho arte cabe. a l ser com p arad a.procura)... 2 5 9 a ).) nos en señ am os algo recíprocam en te y distinguim os Las co sas tal com o son [distinguimos la o u s ía ] ” (388b). mostrándolo como paradigma del arte político. no d ifiere para n ada. q u e el arte d e tejer. . pero. ¿com prendes bien ah o ra q u e un m o d elo se jorja precisam ente. cu an d o una m ism a cosa que se h a lla en otra cosa diferente y a isla d a d e la prim era es ob jeto d e una opinión acertad a y. 1947. pero q u e p osea la m ism a función q u e la p olítica. poder presentar de m odo su ficiente. ed. Un método de enseñanza. d a n acim ien to a una opinión verdadera [aléthés doxa] sobre una co sa y la otra ju n ta s” (2 7 8 c).s o . igual a la de la lanzadera. in ex ten so . y de su actividad nombrar. por ahora. así como al tejedory al suyo. donde se puede trasladar a un objeto o situación más grandes o com plejos la estructura de aquello que se ha tomado como modelo: un método de enseñanza.) [m ejor aun. y de manera mucho más elaborada.

cf. mientras que ante la pregunta de Sócrates: “¿Y de quién es la obra d e la q u e se servirá el en señ an te cu an d o se sirva d el nom bre?" (388d). donde el regente mismo habrá.) El cardado. como análogos a la de la lanzadera y su actividad tejer.del herrero y. La analogía del arte de tejer propuesta como paradigma del arte político es nuevamente recordada por Platón justo al finalizar el D iálogo. cabe. en la m edida en q u e le está d ad o a una ciu dad Llegar a ser feliz. un tejedor se servirá bien [k a ló s ] de la lan zadera -y «bien» q u iere d ecir «conform e a l o ficio de tejer»-. con tal grande exaltación en el decir del Extranjero. nos falta llegar a quien lo emplea: el artesano (tecn n ítés/téchtón ). todo ello -p ara decirlo con un sólo térm in o.. y que una de las funciones primordiales del instrum ento nombre es el «enseñar [d id ásk ó] mutuamente»39. supra. asimismo. tanto esclavos com o libres. mientras que de syn kritiké no lo hace en ningún otro lugar anterior a este de P olítico] Quizá la diferencia enlre el tejido y las artes de las que se vale sea introducida aquí por Platón para ilustrar la diferencia existente entre las causas verdaderamente tales y las causas complementarias. una parte de lo que. didáskalos.el fin d el tejido d e la activ id ad p olítica: la combinación en una tram a bien arm ad a d el carácter de los h om bres valien tes con el d e los sensatos. y. de detentar ambos caracteres predichos de valor y moderación. una vez ha ya delimitado el dominio que la «ciencia política». el arte de trabajar la lan a com prende dos seccion es y ca d a una de éstas es. Prosiguiendo con Cratilo. en general. valga i aclarar que dichas «trama» y «urdimbre» no son sino el valor y la moderación. como compendio de aquellos dos tipos de artes enfrentadas: "Ahora bien. tam bién. Sophista 226c.se incluye en el arte m ism o de trabajar la lana. en saber cómo tejer adecuadamente trama y urdimbre para lograr el más arm onioso y bello de los tejidos. cu an do el arte real los h ay a reunido por la con cordia y el am or en una vida com ún y haya con feccion ado el m ás m agn ífico y excelso d e todos los tejidos. así. Por su parte.25 la trama y los hilos de la urdimbre58. k a ló s. subrepticiamente. in extenso. La «analogía de los oficios» continúa La obra (el bien) de la que hace buen uso el tejedor cuando se sirve de la lanzadera es -p rov ien e. y a sabiendas que ya hemos logrado determinar el instrum ento (órgan on ) nombre. 3 0 8 b -3 U c ). apenas acate responder: “Tam poco sé decirte eso" (Ibídem . que no titubeos.como combinación. El establecim iento de este peculiar «artesano de los nombres» requiere más de dos movimientos. aquella antinomia íundamental en que se decide el carácter humano. toda esta sarta de distinciones. 5 1Sócrates. La obra de la que hace buen uso el taladrador cuando se sirve del taladro es -p rov ien e. com o ciencia rectora que une y comprende a todas la demás en un tejido perfecto. los contenga en esa red y. para llegar a la definición más exacta del «arte de trabajar la lana» (como lo nombra en 282a8). y así nos quedan. de aquél carpintero que conoce el oficio. cuando alcanza la definición fina! del político como «tejedor real» (cf. Fácilm ente Hermógenes pudo llegar a la determinación de los artesanos carpintero o herrero a partir de su obra o lanzadera o barrena. y. La com unidad lingü ística entre d id á s k ó . téch n é en últimas. de aquél que posee la técnica.. Acerca de d iakritiké Platón sólo se pronuncia en. que posea téchné.. dichas «trama» y «urdimbre» son también exportables a la sociedad. y su actividad nombrar. dixit recordémolo--: " Y cu an do tejem os.) nos en señ am os algo recíprocam en te ”. ¿qué h acem os? ¿No separam os la tram a de la urdimbre cuando se hallan en trem ezcladas?” (Crat. de nuevo.en un primer momento. dos grandes artes: una asociativa [synkritiké] y otra disociadora [diakritiké]" (282b) [NB.. a Hermógenes. de aquél herrero que conoce el oficio. su función.d el oficio.) Tampoco acata dar con el nombre de quien nos proporciona los nombres de los que nos servimos.del carpintero y. mientras que Sócrates sugiere que tanto disociación .. por su propia naturaleza. (. ” Recordemos. de aquél que posee téchné. el instrumento y el mismo oficio o actividad — Sócrates a Hermógcncs: “Por consiguiente.. . el arte. Luego la obra de laque se sirve el enseñante cuando utiliza un nombre ha de provenir de un artesano que conoz . parte d e dos artes a la vez. ab ra za n d o a todos los hom bres déla ciudad. sin om itir n a d a qu e sirva a tal p ro p ósito” (31 lb 8-c). más allá. la m itad del arte d e m an ejar la lan zadera y toda labor qu e consiste en separar unas d e otras las cosas q u e están unidas. así como del correcto uso del instrum ento: la mancomunada correción en la función. vale traer una afirmación que convalida fuertem ente la analogía e implica consideraciones acerca del buen desempeño de la función. más allá. 388bl-2). por ahí. finaliza el D iálogo.. Esta ciencia más elevada consistirá en entrecuzar los hilos del tejido. El «tejedor real» que posee el saber del mundo de las Formas y conoce su adecuado entrecruzamiento: “Este es -d ig á m o slo . un en señ an te [didáskalos] se servirá bien del n om bre -y « b ien » quiere decir «conforme a l o fic io de en señ a r [d id á s k ó ] » ” (3 8 8 c ). Una vez dispuesto el instrum ento. todo esto. nos dice en 388b: “cu an d o n om bram os con el nom bre en calid ad de instrumento (. la gobiern e y dirija.

. en uno y otro caso. el cu al es el artífice [démiourgós] qu e m ás rara vez ap a rece entre los h o m b res ”43 (3 8 8 e8 -3 8 9 a 2 ). registra y describe muy bien el diestro movimiento anterior: “Por supuesto q u e existe una m ultitud d e legisladores. hay un uso enfático del «tú» (so/). el uno de sonidos. ya lo vimos. Sócrates había advertido como una inconsistencia en la argumentación de Hermógenes en su versión de teoría co n v en cio n a lista y su poco delicado uso y com prensión de los términos en la postulación de la misma: “n o soy ca p az d e creerm e qu e la exactitu d de un nom bre sea otra que p acto y con sen so (.j. en una hermosa faena que deja muy bien claro quien comanda la lidia. L. adjudicándole una postura -u n a opinión. Conato de balances 4 1 Versión de A. 42 Infra. tal vez para amenguar lo unilateral que vertirlo por «ley». desde el marcar distancia con el pronombre «tu» (soi). e l ) . cf. el legislador [n om oth étés ]. 45 Versión de A. GOLDSCHMIDT (Essai sur le «Cratyle». descabellado ya. creemos. L a d efen sa d e V . en 3 8 8 e l) qué tan bien conviene a Sócrates dicha definición. habla del «nominador». 62 y ss. que sin siquiera percatarse pasa de enunciar su postura desde una esfera de uso puramente personal a hacerlo desde una social. K C. é l tom a nomos en e l sen tido d e ley [o «convención»]. indistintamente también. GUTHRIE. para hacerle justicia frente a la versión ultra convencionalista que del mismo personaje nos ofrece Sócrates. vierte por nom os «uso» (in. supra. Y éste es. sin o por conven ción y h áb ito d e q u ien es suelen p on er n om b res” (3 8 4 c I0 . deducir al nom othétés. es este descuidado lapsus de Hermógenes. a Hermógenes. supone. la esencia de cada cosa mediante letras y sílabas. que perfectamente permite a Sócrates adjudicársela al ultra convencionalista (a lo menos así se lo retrata en el D iálogo: la contraparte del ultra naturalista Cratilo que pronto se vendrá) Hermógenes. lo que aquí ocurre es el cumplimiento de aquello que. Aquí Sócrates clava hondo el estoque. . cu an do es eviden te que H erm ógenes los usó en su otro sentido d e costum bre. así como un avance. J. 3 8 4 cl0 -e l. París. dentro de esa definición en extremo convencionalista del nombre. ed cit . y luego. sin o tan sólo d e un h aced or de nom bres [onom atourgós ]42. cuyos nom bres distinguirán correctam ente las esen cia s de sus objetos y. introducir la suya más radical de. el «legislador»: “¿Te p arece que el enseñante. que la palabra «ley». que no son sino. la aprovecha al máximo para articular una definición suya propia que cala muy bien con la apretada y cuidadosa argumentación que en torno al nombre ha venido entretejiendo. Ver nota # 40. ed cit. tan sólo se apresta asentir: “ A sí p a r e c e ” (389a3) W. en constraste con su real postura más bien moderada.. entendida como «ley». quien por supuesto no reparará en esta cuestión y. utiliza la obra d el legislador [nom othétés ] ”41 (3 8 8 e l). infra. 44 Recordemos. 1940. quien procura mantener fidelidad y simpatía con la mesurada postura convencionalista de Hermógenes. cu an d o utiliza un nom bre. de aquél «que pone los nombres» (o n om astikós ). más allá. Sócrates. el otro de figuras. figuras y sonidos. H erm ógenes. loe cit. también la delicadeza que para vertir n om os demuestra ). im poner un nom bre. Platón. com o nosotros sabem os. DOMÍNGUEZ. no obstante reconociendo la inicial postura moderada de Hermógenes44. Continuando. 388d8). en 424a. hasta unas líneas más abajo. puede también imitar en su caso. Sócrates. en e l sen tido de qu e los dos conceptos eran 40 En su versión del D iálogo. DOMÍNGUEZ. CALVO. de n om os y éth os («convención» y «costumbre»). Además. dixit: “¿No crees tú q u e [los nombres de los que nos servimos] quien nos los proporcion a es el uso [la ley: n om os]?” (388d 8). Por otro lado. donde. Pág. aquí. según parece..que simpatiza con nom os. a semejanza de los imitadores músico y pintor. pero Sócrates h a b la del experto. también. quien nos lo proporciona es el uso40. supra. para conservar el convencionalismo moderado de Hermógenes (quien dentro de su equívoca argumentación. La oportunidad que el descuidado Hermógenes brinda a Sócrates éste no la deja pasar. Y es que la manera en que Sócrates va envolviendo gradualmente a Hermógenes en este sitio logra los más finos grados de sutileza. Sócrates da cien vueltas a l pobre H erm ógenes..) Y es q u e n o tien e ca d a uno su n om bre por n aturaleza alguna. nuevamente. la ley (nom os). L CALVO. en un primer momento habla indistintamente de sy n th ék é y hom ología («pacto» y «consenso»).. a partir de nom os.26 . Como antes anotamos. ap arte d e eso. así como ocurre con cualquier artesano diestro (como en el caso. para Platón éste no es otro q u e el filósofo. de o el carpintero o el herrero) el «artesano de los nombres» ha de poseer téchn é — Sócrates dixit: “No es tarea d e todo hom bre. no obstante sepamos por lo que se viene (la formulación de la figura del n om othétés. Hermógenes. el que aprovecha Sócrates para mostrárnoslo como convencionalista a ultranza. involucra también la costumbre -éth o s-). Aquí vale hacer una pequeña prpcisión. que.

quien. a incursionar [ en los pantanosos terrenos eidéticos. p erfectam en te explícito. En tercer lugar. opiniones. en ed cit. N om os. «nomos» significa la ley. C GUTHR1E. un rasgo d e normatividad q u e no se d a necesariam ente en la m era idea d e opinión.27 indisolubles en la m ente griega. P or lo dem ás. m odos de com portam ien to vigentes en una colectividad y firm em ente establecidos.. págs 74-75. L as costum bres son. L a noción d e costum bre connota. en la acep ció n d e costu m bre. El én fasis es nuestro. tal vez. 17. con estaciones en physis Antes vale notar el especial énfasis puesto en la acción de mirar. Nomos. se trata d e opiniones no individuales. ahora. en el ver -a l e id o s . 1992. el [ carácter estable y com unitario que la soporta Valga. en efecto. Investigem os ' esto partiendo d e lo an tes d ic h o ’’*'' (3 8 9 a ). «nomos» significa opinión o creencia sien do sin ón im o. Nomos es opinión. no es la obra de un n om othétés. «Nomos» significa. pues. siqu iera sea d e m odo inexpreso (Así. un nuevo motivo añadido a la i composición. la costum bre de no com er carn e hu m an a im plica. de «dóxa». nota 16. a Sócrates lo que le interesa es la ley. . q u e no son circu n stan ciales o p asajeras sin o estables y bien asen tadas. relacionó n om os con éthos fue. el conjunto de las leyes por las cu ales se rige una colectividad [versión de Sócrates]. a l m enos im plícitam ente. Nos aprestamos. en fin. com partidas por una colectividad. eso bien lo sabemos.propiamente dicho. legalm ente san cion adas. pero no una opinión cu alqu iera sin o caracterizada por dos rasgos fu n dam en tales: en primer lugar. CALVO MARTÍNEZ. ahora hacer una pequeña digresión í aclaratoria. la creen cia u opin ión d e q u e tal con du cta es rech azab le por los motivos qu e sea). vale atender la invitación de Sócrates: | “Sigamos. Hermógenes. en plural) son las norm as. en ed cit. la opinión tal com o an teriorm en te la h em os caracterizado: todo uso o costum bre sociales se asientan en alguna opinión o creencia. 43 W . c a b e señ alar qu e la noción d e costum bre connota. es decir. de alguna manera. revisados los pases. a l m enos. es errónea. El nomos (o los nomoi. La noción d e costum bre com porta los dos rasgos señ alados anteriorm ente. K. en ciertos contextos. en este caso. El rasgo d e n orm atividad es. ad em ás. una sencilla semblanza que de n om os hace Tomás CALVO: “ En sen tido am plio. DOMÍNGUEZ. 4 1 Versión de A. las leyes d e Solón y su ulterior d esarrollo " 46. costumbre o uso sociales [versión de Hermógenes]. lo vimos. n o e s la obra d e un nomothétés”45. en la acepción de costumbre. Es fu n dam en talm en te la constitución. en segundo lugar. 4 6 T. Le somos todo oídos. pág. sin o colectivas. y ex am in em os a dón de m ira el legislador a l im poner los nom bres. Í Una vez contrastadas las versiones. q u e expresan la vida de la polis. también sabemos la acepción que de n om os a Sócrates interesa.

etc. que el nombre designa efectivam ente la realidad de la cosa? 2. pues al ser asignados como voces que ‘re-presentan’ las cosas. rymbein (hacer girar): todas estas cosas las imita [el que hace los nombres] principalmente con la fuerza de la y (rhó). La exigencia que Sócrates hace a los nombres es. Apolo.? 3. Sócrates plantea el problema del nombre en los siguientes términos: “Dado que el nombre es un instrumento. En primer lugar. aire y status. a partir del análisis etimológico de nombres que aparecen en la obra de Homero. o que designa correctam ente todas sus características? ¿Qué posibilidades reales de escrutar los objetos tenem os entonces a partir de los nombres? . Perséfone. en cuanto elemento. según la propuesta de Sócrates. más loable sería por ejemplo que. Y por eso la utiliza con frecuencia en ese sentido. ereíkein (desgarrar). la música. Conforme a la anterior argumentación de Sócrates. veía que la lengua se detiene lo mínimo y vibra al máximo en esta letra: por eso me párese que se sirvió de ella para dichas palabras” (426d-e). ligero y metron. Sin embargo. el preclaro. más determinación que como ‘instrumento’. thraúein (quebrar). Si el nom bre no encuentra para Sócrates. Es. siendo quien es Apolo a un tiempo el magnánimo. asimismo argumenta que es por el influjo de un ‘Hacedor de nombres' que éstos tienen la posibilidad real de cumplir con las tareas de ‘instruir’ y ‘distinguir’. “m anóm etro” (del griego manos. el hrrendo. en una primera instancia. Una vez ‘asignados' los nombres. kermatídsein (desmenuzar). adaptándolas por conformidad. la poesía. en un primer momento. thryptein (triturar). Sócrates afirma que: “no es imposible aprendery descubrir las cosas más que aprendiendo los nombres o descubriendo nosotros mismos cuál es su naturaleza” (483b). a todo oyente le fuera revelada la personalidad del dios en quien se encuenran. m edida). y además en trómos (temblor).. ¿qué hacemos al usar los nombres? [. ¿cómo considera Ud. en orden a imitar con él la traslación (phorá). la de manifestarse apropiados a aquello que designan. como la lanzadera lo es para hacer un tejido” (388b-c). la medicina. Zeus. han de subrayar su acomodación a ellas. Son célebres. como: Tántalo. el prudente.] ¿No es cierto que nos enseñamos unos a otros y que distinguimos las cosas como conviene? [. el vil. que se mantiene).. con sólo escucharse el nombre de Apolo. Urano. ¿cómo considera lid que d ebe ser im plem entado el nombre para ‘trabajar’ con él? ¿Considera Ud. ¿. así como en trachys (áspero) y también en verbos tales como kroúein (golpear). Hera. la supuesta naturalidad de los mismos? ¿Hasta qu é punto la práctica m inuciosa de la descripción de orden fonológico. ai respecto. según la cual se explícita la esencia (el contenido) de la cosa nom brada .] El nombre es. la prestidigitación. com o: “aerostato” (del griego aér. los ejemplos de Sócrates que ilustran la elocuencia del sonido /e/ para reflejar el movimiento: “la q (rhó). En este orden de ideas.28 Comprensión y discusión 1. Pues. En los prolegómenos del Cratilo. ¿cómo explicaría Ud. constituye com o tal una indagación del Ser. sol y trepein. girar). grandioso el esfuerzo de Sócrates en la primera parte de el Cratilo por justificar la relación dios-nombre. el astuto. según creo. pues.. el prepotente. "heliótropo” (del griego hélios. en el mismo rheín (correr) y en rhoé (corriente) imita con esta letra la traslación. según la Teogonia griega. Poseidón. la venganza. el amor. que el nombre. Hades. algunos nombres utilizados en la ciencia. sin lugar a dudas. Plutón. el sagaz. le pareció al que pone los nombres un excelente instrumento del movimiento. un instrumento que sirve para señalar y para distinguir la esencia.. etc. el aterrador. en cuyo afán evalúa la naturaleza y acciones de los dioses.. Deméter.considera Ud. es un argumento correcto en relación con los nombres? 4.

discrepa de ésta tanto. de C ). Aristóteles contrajo matrimonio con una sobrina de Hermias. En el 348 a. Escritos que tratan de las causas generales de las cosas. como coincide. destinados al público en general. pues la vida feliz es por excelencia la vida contemplativa. A la muerte de Filipo. probablemente invitado por Teofrasto. Aristóteles pasó allí veinte años. pues sus teorías experimentaron una notable evolución a lo largo de su vida. El corpus aristotélico ha llegado hasta nosotros de acuerdo con la ordenación por materias que realizó Andrónico de Rodas (siglo I a. y luego. mientras que se han perdido los exotéricos. como muestra de agradecimiento a su preceptor. Huérfano desde la ninez. los discípulos de Aristóteles constituyeron una institución comparable a la Academia platónica. abuelo de Alejandro 111 el Magno. en el 335 a. de C. por entonces un muchacho de trece años. hoy Stavro en 384 a. Al contrario de lo que sucedió con Platón. de quien fue un brillante discípulo. de C. Alejandro subió al trono y. de C. Se trata de una colección de catorce libros. enseñable. De la generación y corrupción. quien olvida el orden cronológico y por tanto introduce problemas de interpretación. le permitió regresar a Atenas. fue llamado a la corte de Macedonia por Filipo II para que se encargara de la educación de su hijo y heredero Alejandro. La palabra “m etafísica” no fue usada por Aristóteles. que recogen pequeños tratados o cursos impartidos por Aristóteles en el Liceo. en distintos grupos: — Obras de Lógica. llamado así por estar situado en un jardín próximo al templo de Apolo Licio. y le dedicó un himno. en el 344 a. así como los numerosos intentos-de conciliación entre ambos pensadores. sin embargo.29 ARISTÓTELES esotéricos. Tal práctica se sigue inmediatamente para el sabio del reconocimiento de la felicidad a que conduce el simple desarrollo de la actividad racional humana. protector de las ovejas contra los lobos. señalan ya . Hijo de una familia de médicos. denominada escuela peripatética por la costumbre de dictar las enseñanzas y mantener las discusiones durante largos paseos. Se trasladó a Atarnea y fue consejero político y amigo del tirano Hermias.. Nicómaco. en los que colaboró en la enseñanza y publicó algunas obras que desarrollaban las tesis platónicas. donde el clima político contrario a Macedonia no le era favorable. la frecuente tensión entre los platónicos y los aristotélicos. a la muerte de Platón. recopiladas en la antigüedad con el nombre de Órganon o “instrumento” para pensar rectamente — Escritos sobre ciencias de la naturaleza: Física. que se inicia con el hallazgo de un instrumento para la cjenciay que culmina en una metafísica a la cual se subordina la teología. viajó a Mitilene. y quizá no antes de su muerte. el imperio de la razón. él mismo fue el médico del rey Ainintas II de Macedonia. se redondea con una doctrina ética y política cuyo intelectualismo no representa. Con el tiempo. de C. donde Aristóteles dictó sus enseñanzas en el Liceo. [ : Filósofo griego nacido en Estagira. Aristóteles rompió con la Academia y abandonó Atenas. en el caso de Aristóteles sólo se han conservado los escritos Del cielo.marcho a Atenas cuando contaba diecisiete años para estudiar filosofía en la Academia de Platón.. Allí supo de la muerte de Hermias. por los persas a causa de su amistad con Filipo. al enviudar. crucificado en el 341 a. ' En el 342 a. ciertamente. por 10 menos. . La filosofía de Aristóteles. por entonces bajo el gobierno de los macedonios. que ordenó estos escritos “a continuación” o “más allá” (significado de la preposición griega “meta”) de los libros de física La extensa obra de Aristóteles. pero cuyo saber es insuficiente si no va acompañado de su práctica. con una antigua esclava del tirano. edificada sobre la platónica. sino por un recopilador posterior. sino de lo razonable. Las obras de Aristóteles pueden clasificarse. derivados de las lecciones impartidas en el Liceo. de C. según su contenido. Sobre el alma — Los ocho libros de Política — Obras sobre literatura: la Retórica y la Poética — Metafísica. El ideal griego de la mesura se manifiesta de modo ejemplar en una moral que es. de C. la teoría del mundo físico y la doctrina del alma como entelequia del cuerpo. de la cual tuvo un hijo.

fue acusado oficialmente de impiedad por haber dado a Hermias la consideración de ‘inmortal’ en el himno compuesto por él. si se quiere también— una vía de acceso a la realidad. Ahora bien. a la muerte de Alejandro. según Aristóteles. es decir. con la materia como sustrato permanente. compuesto de materia y forma. La lógica formal constituye una de las piezas maestras del pensamiento del Estagirita y puede ser examinada. como la platónica. Recordando la muerte de Sócrates. de C.. que es. atiende particularmente a las dificultades que plantea en la explicación del mundo la contradicción entre la necesidad de estudiar lo individual y contingente y el hecho de que solamente un saber de lo universal puede ser un saber verdadero. La lógica en sentido técnico equivale a la lógica formal. su modelo se mantendría casi inalterado hasta el siglo XIX. en lugar de en la dialéctica propuesta por Platón. la lógica aristotélica puede entenderse en dos sentidos: uno. a lo que se ha llamado posteriormente lógica material o también gran lógica. la lógica en sentido amplio. Bochenski y otros autores. Aristóteles desarrolla su pensamiento en extensión no sólo por su afán de abarcar todos los saberes. a diferencia de su maestro. aunque en ella se presta atención sobre todo a las fórmulas lógicas y no a las reglas de inferencia. más amplio. desde el punto de vista de la moderna lógica matemática con muy notables resultados. y otro. formalista. se produjo en Atenas una reacción contraria a la dominación macedónica. con lo que se aleja definitivamente de Platón. el cambio no es explicado ya como apariencia sino como juego entre potencia y acto. este instrumento u Organon es precisamente la lógica. En su Física. como lo han hecho Lukasiewicz. Pero quizá su aportación más relevante sea su Ilógica. Mas una ciencia de esta índole no puede satisfacerse. sino porque. y su concepción del universo como esférico y geocéntrico será dominante hasta Copérnico.30 claramente el hecho de la coexistencia de una raíz común y de una considerable divergencia. estricto. Aristóteles. una apariencia de la filosofía. aunque la lógica de Aristóteles es simplemente formal y no. de una facultad o de una técnica. Aristóteles propuso replantear la clásica pregunta por el ser en cuanto ser por la pregunta por la sustancia. según el cuai es primariamente —o. que en su primera acepción significa el ente concreto. donde murió pocos meses después. tiene un cariz estrictamente crítico que no basta para un conocimiento positivo. La dialéctica. sospechoso de serle favorable. basada en el silogismo y en el análisis deductivo. con la dialéctica En sus libros dedicados a la filo so fía prim era. . En efecto. Jaeger. 'Ikl es el tema alrededor del cual gira todo el pensamiento aristotélico que quiere ser ciencia de lo que es en verdad sin sacrificar en ningún momento lo concreto y cambiante. según el cual se trata. como indica W. la ciudad natal de su madre en la isla de Eubea. lo mismo que la sofística. la precisión y detalle con que han sido elaboradas las primeras la convierte en un modelo para toda ulterior investigación lógica. cedió la dirección del Liceo a Teofrasto y se retiró a Calcis. como la de los estoicos. En el 323 a. Ante todo. El naturalismo de Aristóteles se muestra en las numerosas y detalladas descripciones de animales y plantas. En vez de ella debe elaborarse un instrumento para el saber que muestre su eficacia en todos los aspectos y no sólo en el crítico.

uragélaphos. lo falso y lo verdadero giran en torno a la composición y ala división. respectivamente. «discurso».gr. Nombres simples y compuestos. aquello de lo que estas cosas son signos primordialmente. pero por separado no lo es de nada. pensamiento y realidad. Ahora bien. Así. y ninguna de cuyas partes es significativa por separado: en efecto. Su definición7 consta de las mismas < n o ta s> que las otras < expresiones> . así también <ocurre> en el sonido: en efecto. así como las letras no son las mismas para todos. sino ' ólo cuando se convierte en símbolo. qué una afirmación. 5 10 15 2. la hay también. v. ni siquiera hay un nombre con el que llamarlo — pues no es un enunciado ni una negación— . Los casos Nombre. de C. el cierv o-cabrío1 significa algo. «Sobre la interpretación». pues corresponde a otro tratado diferente. (Nombre propio compuesto de dos partes {Kall. así como en el alma hay. Pero. Por conven ción < quiere decir> que ninguno de los nombres lo es por naturaleza. 16a Así. en éstos tiende < a serlo> .. las afecciones del alma. y la [ escritura <es símbolo> de lo <que hay> en el sonido. kélés5. a menos que se añada el ser o el no ser. 2 vols Editorial Gredos. es un sonido significativo por convención sin < in d icar> tiempo. los nombres y los verbos. «Caballo hermoso» o «el caballo es hermoso». pero digamos que es un nombre indefinido. del nombre propio P hílón Lógos. Y. animal fabuloso. No-hombre no es un nombre. v.gr. Mave». a veces. qué es una negación. a continuación. ippos no significa nada por sí mismo. en cambio. 1 h ilónos .: hom bre o blan co. de esto se ha hablado en los < escrito s> sobre el alma. Madrid B995 Traducción de Miguel Candel Sanmartín. P h ilón i: genitivo y dativo. fue atestiguado por ¡primera vez en el comentario de Ammoriio y en ia traducción armenia del siglo V d. puesto que también indican algo los sonidos inarticulados. Escritura. también < so n > las mismas. sin más o con arreglo al tiempo. tampoco los sonidos son los mismos. no son nombres sino inflexiones del nombre. El título Péri H erm ánelas (Sobre la interpretación). cuando no se añade nada más: pues aún no son ni falsos ni verdaderos. en Tratados d e lógica (Órganon).: de los animales. [hermoso» y «caballo». por sí mismos. < so n > las mismas para todos. pero no es verdadero ni falso. Las cosas.e ippos) que con otra disposición morfosintáctica significan. voz.gr. pero no. v. De esto hay un ejemplo significativo: en efecto. respectivamente.: «enunciado». Sin embargo. lit. En cuanto a d e Filón o p ara Filón6 y todas las < expresiones> por el estilo. qué una declaración y qué un enunciado.31 SOBRE LA INTERPRETACIÓN* Aristóteles 1. una noción sin que se signifique verdad o falsedad y . en K állípp os2. otras veces. | Así. y aquello de lo que éstas ! son semejanzas. pues. <de modo que> necesariamente ha de darse en ella una de las dos cosas. El nombre. en cambio. pues. ninguno de los cuales es un nombre. lo <que hay> en el sonido son símbolos de las afecciones <que hay> en el alma. tal como aparecen en Kállippos. como < sí o c u r r o en el enunciado k a ló s h íppos J .: en ep a ktrok éles4. ¡«Nave pirata». pues. Lo verdadero y lo falso { Antes de nada hay que exponer qué es un nombre y qué es un verbo y. 20 25 30 16b Í . se asemejan a la noción sin composición ni división. f Tomado de: ARISTÓTELES. pues. lo que ocurre en los nombres simples no ocurre igual en los compuestos: pues en aquéllos la parte no es significativa en absoluto.

si no se añade el es. no dice en ningún momento nada verdadero ni falso. ni siquiera ser o n o ser es signo de la cosa real. De manera sem ejante. digamos que el nombre y el verbo son sólo enunciaciones. todo enunciado asertivo < constará> de un verbo o una inflexión del verbo.gr. ya que se da por igual en cualquier cosa. y la otra es la compuesta de éstas. y es signo de lo que se dice acerca de otro Digo que cosignifica tiempo en el sentido de que. j 5. Y siempre es signo de lo que se dice acerca de otro. por tener la vocal aspirada Cf. y el que escucha descansa— . no es nada. podría significar «cerdos» (aunque en ese caso transcribiríamos hys. Todo enunciado es significativo. en los <térm inos> dobles sí tiene significado I7 a cca d a p a r t o . Es un enunciado asertivo singular el que indica una sola cosa o el que tiene unidad gracias a una conjunción.: un discurso < lógos> ya compuesto ‘ De nuevo Aristóteles toma como ejemplo un caso límite: ni siquiera una sílaba que en otra cadena morfosintáctica tendría significado por sí misma lo tiene cuando forma parte de una unidad semántica simple. an u n ciado equivale concretamente a defin ición . El enunciado asertivo [o ‘apofántico’ (N.8 En cambio. en este caso. y. no dicen verdad ni falsedad — el nombre. Aserciones simples y aserciones compuestas El primer enunciado asertivo singular es la afirmación. pero no com o afirmación.32 salvo que. significa algo. tampoco en ratón es significativo -fon. 3. 5 v. en efecto. pero no indican en modo alguno si existe < algo> o no: en efecto. pero no en sí misma. o el será. 15 20 25 4. no todo enunciado es asertivo. cualquiera de cuyas partes es significativa por separado como enunciación. pero no como un instrum ento < n atu ral> . ya que <el objeto> del presente estudio es el < enunciad o> asertivo. sino que cosignifica una cierta composición. como ya se ha dicho.: la plegaria es un enunciado. pero no hay nombre para <designar> su diferencia cresp ecto del verbo propiamente dicho>. Peculiaridad del verbo ‘ser’ como verbo «puro» 10 Verbo es lo que cosignifica tiempo. pero digamos que es un verbo indefinido. supra. j ¡ j ] j . sin embargo.gr. de los ed. los verbos son nombres y significan algo — pues el que habla detiene el pensamiento. en efecto. sino < só lo > aquel en que se da la verdad o la falsedad: y no en todos se da. o el era. en otro contexto. El ejemplo griego es mys «ratón». o algo sem ejante. tampoco estab a san o o estará san o es un verbo. como ya de ha dicho. v. de lado esos otros — ya que su examen es más propio de la retórica o de la poética— . En sí mismo. en el sentido de lo que < se dice> acerca de un sujeto. Así. una sílaba de hom bre no < es significativa> : en efecto. nota 2.: d e Filón está o no está. unidas a es o era o se r á . está sa n o es un verbo: en efecto. ahora bien. siempre— . y ninguna de sus partes tiene significado separadamente.)] Enunciado es un sonido significativo. tanto existente como no existente. Dejamos.: <afirm ar> algo acerca de algo o <negar> algo de algo. y el siguiente la negación. bien a iniciativa de uno mismo. Necesariamente. los demás < sólo> 10 tienen unidad gracias a una conjunción. la una es la aserción simple. cosignifica que se da ahora. pero no es verdadero ni falso. pues. y son múltiples los que no < indican> una sola cosa o los que no van unidos por conjunción. mientras salu d es un nombre. cuya sílaba ys. y se diferencia del verbo en que éste cosignifica el tiempo presente. ¡ 5 v. sino por convención. Así. por más que diga lo qu e es a secas. en cambio. sino que. y aquél el < tiem po> que envuelve <al p r e s e n to . sino una inflexión del verbo. El enunciado y sus clases. es meramente un sonido. cosignifica tiempo y siempre se da acerca de algo. pues. no es en modo alguno un enunciado asertivo (ahora bien. en efecto. el enunciado9 de hom bre. El verbo. dichos por si mismos. no será una unidad simplemente 15 porque se diga de un tirón— corresponde a otro tratado). que no es posible concebir sin los componentes. 9 En este caso. De las anteriorm ente dichas. ya que no es posible decir que indiquen algo con el sonido de tal 20 modo que lo aseveren bien a preguntas de alguien. A no está sa n o y n o está en ferm o no lo llamo verbo. por ejemplo. en efecto.gr. pero no 30 que sea o que no sea (aunque seria una afirmación o una negación si se añadiera algo).gr. v. Digo que hom bre. pues. decir por qué a n im a l terrestre bíp ed o es una sola cosa y no varias — en efecto.

v. 15 Digo. de las cosas. ni de ninguna de las otras maneras que 35 distinguimos contra las distorsiones sofísticas). predicar universalmente sobre el predicado universal no es verdadero: en efecto. es todo hom bre todo an im al. no siempre 30 < es> verdadera la una y falsa la otra. < n o e s > ningún hom bre blanco -. v. y es <el> hombre bello y no es <el> hombre bello. a la afirmación y la negación opuestas. 6. y una negación es la aserción de algo separado 25 de algo.: < es> tod o hom bre blan co — no < es> todo hom bre blanco. a toda negación. necesariam ente hay que aseverar que algo se da o no. La oposición de las aserciones: contradicción y contrariedad Puesto que. <se oponen> contrariam ente la afirmación de lo universal y la negación de lo universal cco m o 20 tales>. Así. pues. Ahora bien. necesariamente <cada> una de las dos ha de ser verdadera o falsa. a < es> todo h om bre blan co. aunque las cosas designadas puede que sean contrarias — llamo aseverar 10 de manera no universal sobre los universales.gr. es a la vez verdadero decir que es <el> hombre blanco y que no es < el> hombre blanco.gr. pues. y de igual modo respecto a los tiempos distintos del presente. pero no universalm ente. Universal y singular. digo que se oponen la <afirm ación y negación> de lo mismo acerca de lo mismo (pero no de manera homónima. por lo tanto estas últimas no pueden ser simultáneamente verdaderas. v. no se usa Umversalmente en la aserción. que se opone contradictoriam ente a la negación la afirmación que significa lo universal respecto a lo mismo que < la negación significa> de manera no universal. así que es evidente que a toda 30 afirmación se le opone una negación y.: no < es> todo hom bre b lan co y es algún hom b re blanco. en efecto.gr. Ahora bien. a es < el> hom bre blanco. no hay i <aserciones> contrarias. tanto aseverar que no se da lo que se da. La afirmación y la negación Una afirmación es la aserción de algo unido a algo. < e n > todas las <que versan> sobre los universales de manera no universal. unas son universales y otras singulares — llamo u niversal a lo que es natural que se predique sobre varias cosas y singular a lo que no. si se asevera universalmente sobre lo universal que algo se da o no. en cambio.gr. no habrá afirmación en que lo universal se predique del predicado universal. pues todo no significa lo universal. y también < e n > todas las <que versan> sobre lo singular. como quiera que es posible. por ejemplo. . por ejemplo. mientras que las opuestas a ellas cabe <quc lo sean> en relación con la misma cosa. cuando se asevera sobre los universales.33 La aserción simple es un sonido significativo acerca de si algo se da o no se da. como. una afirmación. siendo hom bre universal. Y llamemos contradicción a eso. cabría negar todo lo que uno afirma y afirmar todo lo que negara.: < es> todo hom bre justo — < n o es> ningún hom bre justo. con arreglo a la división de los tiempos. < n o es> ningún h om bre blan co — es algún hom bre blan co. hom bre es de las < co sa s> 40 universales y Calias de las singulares— . por ejemplo. pues.gr. 25 Así. otras veces en alguno de los singulares. < e n > todas las que son contradicciones universales de los universales. n o es < el> hombre blanco. 7. en cambio. como aseverar que se da lo que no se da. v. en efecto. habrá aserciones contrarias — llamo aseverar 5 universalmente sobre lo universal.: es Sócrates blan co — no es Sócrates b lan co. unas 17b veces en alguno de los universales. sino que < se tom a> universalmente— . v.

en las cosas que son y que fueron. pues. v. también acerca de esos casos se ha hablado ya. y cuáles son éstas. no sería la opuesta. si b lan co significa una sola cosa. y <de las contradictorias> sobre los universales como universales siempre la una c h a de ser> verdadera y la otra falsa. o nada — pues no es ningún hombre caballo— . en cambio. será verdad afirmarlo o negarlo. En efecto. es evidente que uno de los dos dice necesariam ente la verdad. es necesario que o la afirmación o la negación sea 30 verdadera o falsa. y por qué. queda dicho que una sola afirmación se opone contradictoriamente a una sola negación. Ello podría parecer a primera 35 vista absurdo. a la de < es> algún hom bre blan co. sobre los universales no dichos universalmente no es necesario. < n o es> ningún h om bre blan co — es algún hom bre blanco. y. también necesariamente todo < lo afirmado o negado> ha de darse o no 35 darse. 18b necesariam ente será blanco o no será blanco y. si hay un solo nombre para dos cosas de las que no resulta una sola. En cambio. es evidente que también la primera significa. pues es preciso que la 40 negación niegue lo mismo que afirmó la afirmación.: si alguien pusiera el nombre de m anto a un 20 caballo y a un hombre. y que las contrarias son otras. en < el> m anto blan co no < sería > una sola afirmación: pues eso no se diferencia en nada de decir: es < el> ca b a llo b lan co y es < el> h om bre blan co.gr. pero no significa esto último ni a la vez ni necesariamente. si no se da. Es manifiesto que la negación de una sola afirmación es también una sola. pues. y a la < afirm ación> 5 < es> todo h om bre blan co. Es < el> hom bre blan co — no es < el> hom bre blanco. no es una sola la afirmación. y 10 cuáles son éstas. la <negación> n o < es> todo hom bre blanco. se dice una falsedad y. pues.gr: 15 todo hom bre es blan co — no es todo hom bre blanco. y de la misma cosa. . si es blanco o no es blanco. la de no es < el> hom bre blanco. y cuándo es verdadera o falsa. así que necesariamente la afirmación o la negación ha de ser verdadera. Si. y que no toda contradicción es verdadera o falsa. con los singulares futuros no < ocu rre> igual. o como universal o como no universal. v. si se dice una falsedad. si toda afirmación es verdadera o falsa: pues en las cosas de ese tipo no se darán ambas a la vez. si es verdad decir que es blanco o que no es blanco. si uno dijera que algo será y otro dijera que eso mismo no será. 18a bien de alguno de los universales. si < e s> feo no < e s > bello. digo. por ejemplo: es Sócrates blan co — n o es S ócrates blan co (si <negara> alguna otra cosa o la misma de alguna otra. En cambio. si toda afirmación o negación < e s> verdadera o falsa. 8. y a la de es < el> h om bre blanco. Las aserciones equívocas y su oposición Es una sola la afirmación y la negación que significa una sola cosa acerca de una sola cosa. ya que no es < el> h om bre blan co parece significar a la vez también que <no es> ningún hom bre blan co. como ya se ha dicho. bien de manera universal siendo universal o bien de manera diferente. bien de alguno de los singulares. La oposición de los futuros contingentes Así. sino otra distinta de aquella). no lo es. Unidad y pluralidad de las aserciones. pues. o varias cosas. éstas 25 significan varias cosas y son múltiples.34 en efecto. no se da. 9. En efecto. Así. y también sobre los singulares. y si se convierte en algo. de modo que en esas <asercioncs> no es necesario que una <de las com ponentes de la> contradicción sea verdadera y la otra falsa. la de < n o es> ningún hom bre blanco.

y lo que llegara a ser siempre sería verdad decir que había de ser. así. mañana 1 0 Es decir. sea necesariamente y el ser por necesidad sin más. y que nada de lo que sucede sea cualquier cosa al azar. sería necesario que sucederá eso < o lo o t r o . Y. Ahora bien. o bien dice la verdad el que afirma o bien el que niega). siendo falsa la afirmación. Si eso es realmente imposible pues vemos que el origen de lo que ha de ser radica en el deliberar y en el hacer algo <previo>. en efecto. y que vaya a ser o no. <pensando>.gr. que sería. no sea. que <lo uno o > lo otro sea necesario. todo lo que está es necesario que llegue a ser. entonces nada es ni llega a ser por azar. y que lo que no es. De modo que ni sería preciso deliberar ni preocuparse. cuando es.35 Ahora bien. eso no difiere de si algunos dijeron o no la contradicción. Además. y. no se dará. si siempre era verdad decir que es lo que será. v. 5 10 15 20 25 30 35 19 e 5 10 15 20 25 30 . en las cosas que no siempre se realizan exister la posibilidad de que sean y de que no sean. < en ese caso> resulta que. ni dentro de diez mil años más que dentro de cualquier otro tiempo. entonces. si no.10 pues es evidente que las cosas reales se comportan así aunque no < haya> quien afirme ni quien niegue.una de las cosas que llegan a ser se comportara de tal modo que llegara a ser por necesidad: pues lo que se dijera con verdad que había de ser no podría no llegar a ser. ya < versen > sobre los universales enunciados como universales. También en el caso de la contradicción < vale> el mismo argumento: por un lado es necesario que todo sea o no sea. pues. se dará tal cosa y. la negación no sería verdadera y. la afirm ación no es verdadera. en general. si hacemos tal cosa. Pero. sea. además. es necesario que llegue a ser. lo que llega a ser cualquier cosa al azar no tiene ni tendrá por qué ser así o no ser así. no será cualquier cosa al azar. sería preciso que ni llegara ni no llegara a haber una batalla naval. primero. pero no se rasgará. si < fu era> por azar. sino que todo sea y suceda por necesidad. la una sea verdadera y la otra falsa. de modo que siempre era verdad decir. que. ni llega a ser cualquier cosa al azar. era verdad antes decir que sería blanco. sino que antes se gastará. sino que todas las cosas son < lo que son > por necesidad. Digo. no < sería > por necesidad. aserciones contradictorias.gr. de manera semejante.: que ni será ni no será. y si < fuera verdad decir> que se darán mañana. ni será o no será. Pues. Estos y otros por el estilo < s o n > . que suceda también la otra en vez de la primera. si es verdad decir que <es> blanco y negro. y hay muchas cosas que nos resulta evidente que se comportan así. de cualquiera de las cosas que llegaron a ser. c ía s cosas> o serán o no serán no por afirmarlas o negarlas. y que cada . de modo que también puede que lleguen o que no lleguen a ser. v. si en todo tiempo se comportan <las cosas> de tal modo que uno de los dos dice la verdad. cuando es. y lo que es imposible que no llegue a ser. pues. siendo esta falsa. Pero tampoco cabe en modo alguno decir que ninguna de las dos cosas es verdad. es preciso que ambas cosas se den. y que. de toda afirmación y negación opuestas. es posible que no se rasgue: pues no se daría el que antes se gastara si no fuera posible que no se rasgara. y no cualquier cosa al azar (en efecto. de modo que necesariamente será cualquiera de las dos cosas que en aquel momento era verdad decir <que sería>. en efecto. es necesario que lo que es. que. Así. sin embargo. si es blanco ahora. necesariamente. desde luego. De modo que. Ahora bien. por ejemplo una batalla naval: en efecto. no es posible que tal cosa no sea ni vaya a ser. dividiendo. no < cabe> decir. En efecto. y en otras es más <verdadera> y < se da> en la mayoría de los casos una de las dos cosas. pero cabe. pues <de otro m odo> lo mismo podría llegar a ser que no llegar a ser. de modo que también <pasa e so > con todos los demás sucesos que se dicen según ese tipo de posibilidad— .: que este manto de aquí es posible que se rasgue. no es necesario ni que todo lo que es sea ni que todo lo que no es no sea: pues no es lo mismo que todo lo que es. desde luego. los absurdos que resultan si es necesario que. nada impide que uno diga para dentro de diez mil años que habrá esto y que otro diga que no. ya sobre los singulares. de manera semejante también en el caso de lo que no es. cuando no es. sin embargo. no será en absoluto cualquier cosa al azar ni será por azar: pues. lo que no es posible que no llegue a ser es imposible que no llegue a ser. entonces es manifiesto que no todas las cosas son ni llegan a ser por necesidad sino que unas <son o llegan a ser> cualquier cosa al azar y ni la afirmación ni la negación son en nada más verdaderas. por ejemplo.

'2 se ordenan así. así como no está sa n o no es tampoco un verbo).36 habrá o no habrá una batalla naval. n o es ju sto < el> h om b re . de nuevo está todo h om bre — no está todo hom bre. 46. es necesario que se produzca o no se produzca. debido a esto. en efecto. La oposición entre aserciones de verbo predicativo y entre aserciones de verbo atributivo. nombre o verbo. las oposiciones se dicen de 20 dos maneras. toda afirmación constará de un nombre y de un verbo o de un nombre y un verbo indefinidos. con arreglo a lo ya establecido: en efecto. de los que dos se comportarán como las privaciones según el orden de secuencia respecto a la afirmación y a la negación. y esto último es un nombre o algo anónimo. lo cual ocurre en las cosas que no siempre son o no siempre no son: de éstas. o era. de modo que también la negación < se añadirá así> . digo que el es se añadirá a justo 25 o a no-justo. De modo que. 30 En efecto. y es preciso que lo que hay en la afirmación sea una sola cosa y acerca de una sola cosa (antes se ha explicado ya11 el nombre y lo anónimo: pues a n o-hom bre no lo llamo nombre. mientras que los otros dos no. con sujeto definido o indefinido 5 Puesto que la afirmación es la que significa algo acerca de algo. y el mismo discurso en el caso de los tiempos fuera <del presen te > .gr. serán cuatro los < casos> en cuestión. o será. necesariamente ha de ser verdadera o falsa c u n a u > otra parte de la contradicción. sino cualquiera al azar. 19b De modo que es evidente que no necesariamente. o 15 llega a ser. y <puede ser> verdadera una más bien <que la otra> . de toda afirmación y negación opuestas. o todos los demás por el estilo. <donde> digo que el es se combina como tercer <elem ento>. De modo que. a continuación hay no-hom bre — no hay no-hom bre. ha de ser una verdadera y la otra falsa: pues en el caso de las cosas que no son pero pueden ser o no ser no ocurre como en el caso de las cosas que son. De modo que una primera afirmación y negación < e s> hay h om bre — no hay hom bre. sino como queda dicho. no es no-justo < el> h om bre — negación de es no-justo < el> hom bre. Así. Estas < asercio n es> . Sin verbo no hay afirmación ni negación alguna.: <A’> < B ’> es todo h om bre ju sto — n o es todo hom bre justo. 1 2 A nalíticos Prim ero I. serán cuatro < casos> Entendamos lo dicho a partir del diagrama siguiente: <A > <D> <B> <G> es justo < el> h om bre — negación de esto. Se com portan de manera sem ejante aunque la afirmación sea del nombre tomado universalmente. son verbos. es ju sto < el> hom bre. pues. En cambio. sin embargo. 51b36-52al7 . v. pero no verdadera o falsa ya. tal como se dice en los A nalíticos. pues es. sino 10 nombre indefinido — en efecto. está todo no-hom bre — no está todo n o-hom bre. puesto que los enunciados son verdaderos de manera semejante a las cosas reales. 10. pues. cuando el es se predica como un tercer <elem ento> añadido. 1 1 Ver supra. Digo. aquí el es y el no es se añaden a ju sto y a no-justo. cosignifican tiempo. en la afirmación. es evidente que < e n > todas las cosas que se comportan de tal manera que pueden ser al azar 35 cualquier cosa y lo contrario. pero no que sea necesario que mañana se produzca una batalla naval ni que sea necesario que no se produzca. pero no precisamente ésta o ésa. la contradicción se ha de comportar de manera semejante. capítulo 2. por ejemplo. significa de algún modo una cosa indefinida— .

en cambio. sino que < se tom a> umversalmente. en efecto. ésas son dos < p a re ja s> de oposiciones. Puesto que la negación contraria a es todo an im a l ju sto es la que significa que < n o> es ningún 15 animal justo. no habrá dicho más ni menos verdad o falsedad que el que diga hom bre. está san o todo no-hom bre — n o esta sa n o todo no-hom bre. es preciso añadir las mismas otras cosas. en 25 el caso de los universales no es verdadera la <afirm ación> dicha de manera semejante < a esta últim a>.gr. pues. En todos los casos en que no encaja el es. v. la opuesta <a la primera.. estás últimas son en sí mismas distintas de las anteriores. pues.: — ¿ < E s> todo hom bre s a b io ? — No: < es> todo hom bre no-sabio. es manifiesto que éstas nunca serán verdaderas a la vez ni sobre la misma cosa. Las <aserciones> que se oponen a base de nombres y verbos indefinidos. en efecto.: — ¿ < es> todo hom bre s a b io ? — No: < es> Sócrates no-sabio En cambio. y sí es verdadera la negación. la contraria. Salvo que <en este último caso > no cabe que las diagonalmente opuestas sean verdad a la vez de 35 manera sem ejante. v.> que no es todo hom bre no-justo. no es no-justo < el> n o-hom bre — es no-justo < el> no-hom bre. Y es manifiesto que en el caso de los singulares. está sano < el> n o-hom bre — n o e s t á s a n o < el> no-hom bre 10 pues éstas difieren de aquéllas por no <tom arse> universalmente. en cambio las opuestas a éstas lo serán a veces.gr.37 < D ’> < G ’> no es todo hom bre no-justo — es todo hom bre no-justo. pues siempre. de modo que el todo o el ningún no cosignifican nada más. no hay que decir no todo hom bre. necesariamente habrá alguno <que lo sea> . v. Es todo no-hom bre justo no significa lo mismo que ninguna de d a s frases> anteriores. la negación. aunque sí cabe a veces que lo sean. sino que se afirma o se niega el nombre <tom ado> universalmente. no < es> todo a n im a l ju sto y es algún an im a l justo. hay que añadirla a hom bre: pues el todo no significa lo universal. v. necesariamente.35 hombre. también es verdadero afirmar. así. < n o> es ningún hom bre justo. No habrá más oposiciones que éstas. esto último es falso. en estos casos d o s verbos> así colocados hacen el mismo < efecto > que si se añadiera es. al usar como nombre no-hom bre.. y el que diga no. v. si no añade nada. como por ejemplo en el caso de n o-hom bre y no-justo. y otras nuevas < se forman> al añadir algo a n o-h om bre como sujeto: <A” > <D ”> <B”> < G ”> 20a es justo < el> n o-hom bre — no es ju sto < el> no-hom bre. la negación ha de ser verdadera o falsa. pero no < es> todo hom bre s a b io sí es verdad: esta última es la opuesta. Y éstas se siguen < a s í> : a 20 es todo hom bre no-justo. a es algún hom bre justo. ni tampoco 1 1 Léase «la contradictoria» .gr. podría parecer que son com o negaciones sin nombre o sin verbo: pero no lo son. • está san o < el> h om bre — no está san o < el> hom bre. 5 en efecto. Así.13 30 aquélla.: está sa n o todo h om bre — no está sa n o todo hombre.gr'. y queda claro a partir de 10 siguiente. sino que el no. sí es verdadero negar al ser preguntando.: en estar sa n o y cam in ar.gr.

y eso al infinito. pero lo blanco y lo músico no son una unidad: pues ambos son accidentes de lo mismo. v. y la proposición es miembro de una contradicción. y la segunda de es blan co < el> hom bre. cómo han de establecerse <esas cosas> . De las cosas que se predican y de aquellas sobre las que viene a predicarse. si hombre y bípedo. y de nuevo.: el hombre es seguramente animal. Por eso tampoco el zapatero < será> bueno sin más.gr. de modo que también el conjunto. a partir de lo blanco. si alguien establece sin más que las combinaciones llegan a darse. también hombre bípedo. no es todo n o-hom bre justo. Pero la primera es la negación de es < el> n o-hom bre blan co. y de nuevo. 1 5 Cf. de una. pero sí que el animal < será> bípedo: en efecto. y otras en cambio no. ocurre que se dicen muchas cosas absurdas. pero las afirmaciones. Pues. bien de uno de los miembros de la contradicción. si < es verdad> que < e s > cada cosa y tam biéii las dos juntas. y eso combinado múltiples veces. por otro lado. decimos ahora. sin embargo. si no es lo mismo. ! 10 de modo que habrá dos < contrad ictorias> de una sola aserción. En efecto. 20 25 30 35 40 21a 5 10 15 . si < se dice de alguien que es> zapatero y bueno. sólo hay una. en cambio. por eso lo blanco no <será blanco> muchas veces. Así. si <es verdadero decir> blan co. pero. ni aunque afirme esas acerca de una sola — sino que igualmente < serán> varias < afirmaciones> — . ni aunque alguien afirme una cosa única acerca de ésas — sino que el sonido será uno. < haciendo> un solo predicado global de los predicados separados. pues. al mismo tiempo. de h om bre es verdadero < d ecir> hom bre y < d ecir> blanco.: es blan co < el> h om bre — es < el> hom bre blanco. < la aserción» significa lo mismo. surgirán muchos absurdos. y. Ya se ha hablado sobre esto en los T ópicos. pues. en cambio. bien cada una sobre una cosa distinta. una unidad: pues lo músico es blanco por coincidencia. si Sócrates < es> Sócrates y hombre. Aserciones compuestas 15 Afirmar o negar una cosa de varias o varias de una. bien de la proposición.es única. o bien no es < el> n o-hom bre blanco. y también < d ecir> h om bre y b la n co y eso mismo como una única cosa. pero se ha mostrado ya 5 que. Y aún. ¿cuál es la diferencia? Pues del hombre es verdadero decir por separado <que e s> animal y < q u e es> bípedo. no < e s verdadero decir que es> también buen zapatero. Y aunque sea verdadero decir que lo blanco es músico. Tampoco <serán una unidad> las cosas que están incluidas una en otra. que el qué es tampoco es una pregunta dialéctica: pues es preciso que se haya dado a partir de la pregunta < la posibilidad de> elegir la aseveración del miembro de la contradicción que uno quiera. o bien no es < el> hom bre blanco. no serán una unidad aquellas que se dicen por coincidencia. v. de modo que será hom bre blanco. pues. pues. la pregunta no. 11.1 5 Es evidente. pero también surge una unidad a partir de esas cosas. v. no lo será por coincidencia. m ú sico b lan co cam in an te. si la pregunta dialéctica es la exigencia de una respuesta.gr.38 40 la opuesta esa. Así. ni aunque sea verdadera. habrá varias negaciones14 de la misma < aserción> . En efecto. bípedo y civilizado. en cambio. Digo una cosa.: el hombre blanco es también músico. ni el 1 4 Léase «contradictorias». no es una afirmación ni una negación únicas. no si existe un nombre pero no hay una unidad a partir de aquellas. es evidente que. varias— . el hombre y el cam inar no surge unidad. también el conjunto. Pero < en este caso> es preciso que el que pregunta distinga < al preguntar» si el hombre es tal cosa o no lo es. si la negación de es < el> hom bre blan co no es la misma que la de es b lan co < el> hom bre. si bien sobre la misma cosa. Tópicos VIII.gr. < es> todo no-hom bre no-justo significa lo mismo que < n o es> ningún n o-hom bre justo. Dado que unas cosas se predican compuestas. es evidente que al transponer el nombre y el verbo se produce la misma afirmación y negación. a no ser que de las varias cosas resulte una compuesta. 20b Aunque se haga una transposición de los nombres y los verbos. lo músico blanco no será. y también decirlo como una única cosa. 7-8. de modo que lo blanco no será músico. será. Así. no habrá una respuesta única a eso: en efecto. de es blan co < el> hom bre la negación < e s> n o es blanco < el> hom bre. también el hombre Sócrates. De modo que no < habrá> una afirmación única.

gr. nunca es verdadero 25 y. pues presenta algunas dificultades. v. v.17 Y tampoco es p osib le qu e no sea y no es posib le q u e no sea < serán > nunca <verdad> a la vez. la negación de es p osib le q u e no sea es no es p osib le qu e n o sea. En efecto. o bien se afirma y se niega lo mismo a la vez acerca de la misma cosa. Entonces la negación de es p osib le que sea es no es p o sib le q u e sea. también la negación de lo que es posible que sea es lo que es posible que no sea. En cambio. La oposición de las aserciones modales Una vez definidas estas cuestiones. y acerca de lo imposible y lo necesario. tam bién será verdadero decir la cosa concreta sin más. es imposible que las enunciaciones opuestas acerca de la misma cosa sean verdaderas. De manera sem ejante. también la negación de esto es no es ad m isib le q u e sea. no ser < el> n o-hom bre. en cuanto es posible opinar de él. 12. pero no ser< e l> h om bre n o-blan co — pues. cuando en lo que se añade se halla incluida alguna de las cosas opuestas de las que se sigue una contradicción. Por eso es concebible que se sigan mutuamente las < asercio n es> es p o sib le q u e sea y es p osib le q u e no sea . el es se predica de Homero accidentalmente.: poeta. Ahora bien. también en aquellos casos en que no se añade ser.: lo necesario y lo imposible. cuando eso no se halla incluido. si la afirmación o la negación es acerca de todos y cada uno. sino falso — v. Homero es algo. si es así en todo. 20 sino que. sino no ca m in a < el> hom bre. no es verdadero decir que lo que no es. entonces. entonces no es esa la negación: en efecto. pero. será verdadero decir que el leño es < e l> hombre no-blanco y. es verdadero d ecir< alg o> de la cosa concreta y decirlo también sin más. ' ) primero es imposible. pero no siempre. mientras que el pod er y el ad m itirse son las añadiduras que determ inan lo verdadero en el caso de lo que es posible que sea y lo que no es posible que sea. pero el es no se predica en sí mismo acerca de Homero. la negación de es n ecesario q u e sea no es es n ecesario q u e no sea.gr. y de lo admisible y lo no admisible. habrá que elegir lo segundo. no siempre: com o. es verdadero. la misma cosa puede ser y no ser: pues tales < asercio n es> no son contradictorias entre si. es algo: pues la opinión acerca de él no es que es. pues. O bien. si entre las <expresiones resultantes> de una com binación de <térm inos> se oponen entre si todas las contradicciones que se ordenan con arreglo al ser y al no ser.: la negación de < el> h om bre cam in a no es < el> n o-hom bre cam in a.gr. en todas las predicaciones en que no hay incluida una contrariedad cuando se dicen las definiciones en lugar de los nombres. sino que no es.39 hombre < será> hombre animal u hombre bípedo: pues lo bípedo y lo animal está incluido en el hombre. En efecto. la razón es que todo lo que es posible de este modo no siempre es efectivo.gr.: llamar hombre a un hombre muerto— . así aquí el ser se convierte en algo asi como un supuesto. de modo que también se dará en ello la negación: pues lo capaz de caminar puede también no caminar. pues no hay ninguna diferencia entre decir que < e l> hombre camina o decir que < e l> hom bre es uno que camina— . Si embargo. pues es en cuanto poeta. Pero es p osib le qu e sea y no es posible q u e sea nunca < serán verdad > a la vez: pues se oponen. y las cosas supuestas son b la n co y hom bre. Si. 17 Léase «contradictoriamente». En cambio.: si la negación de ser < el> hom bre es rio ser < el> hom bre. por ejemplo. En cambio. sino no es n ecesario 16 Léase «¿existe o no?». cuando se haya incluido.gr. 35 21b 5 10 15 20 25 30 35 22a 5 . y lo visible puede también no ser visto. y se 30 predican d a s cosas > en sí mismas y no accidentalm ente. sucede que. pero no lo que no es posible que sea. cuando no se halla incluido. en efecto. entonces. si es así. El mismo argumento < v a le > tam bién para es ad m isib le q u e s ea : en efecto.: que el hombre individual es hombre o que el individuo blanco es un hombre blanco. resulta de esto que. así com o en aquellos casos el ser y el no ser son añadiduras. o bien las afirmaciones y negaciones no se forman con arreglo al ser y el no ser añadidos. Y de manera sem ejante en los demás casos. y de ser < el> h om bre blan co es no ser < el> h om bre blanco.gr. v. pues todo lo que puede cortarse y caminar puede también no cam inar y no cortarse. ¿es también o n o?16 En efecto. no es verdadero. v. parece que la misma cosa puede ser y no ser. igual que en los casos anteriores lo determinan el ser y el no ser. v. D e modo que. hay que investigar cómo se relacionan mutuamente las negaciones y afirmaciones de lo que es posible que sea y lo que no es posible que sea.

pero como ya se ha dicho. ciertamente. si bien aquellas < expresiones18 se siguen> al igual que lo posible y lo no posible. hay que ver cómo < se com porta» lo necesario. Y conviene considerar opuestas las enunciaciones siguientes: es p osib le . y de esto se sigue no es necesario qu e sea-. y. lo que es necesario que sea es posible que sea. a es posible que sea le sigue es adm isible q u e sea. <le siguen> no es necesario que no sea y no es im posible qu e no sea. lo imposible se corresponde con lo necesario. de modo que. pero. de es p osible q u e sea. Véase lo que decimos a partir del cuadro sinóptico siguiente: <A> es posible que sea es admisible que sea no es imposible que sea no es necesario que sea <C> es posible que no sea es admisible que no sea no es imposible que no sea no es necesario que no sea no es posible que sea no es admisible que sea es imposible que sea es necesario que no sea <B> no es posible que no sea < D > no es admisible que no sea es imposible que no sea es necesario que sea 35 22b 5 ¡o 15 2o Así. Sin embargo. en efecto. La derivación de las aserciones modales 15 Puestas así las cosas. 13. es necesario que sea y es im posible qu e no sea. es posible a la vez que sea y que no sea. pues de no es posible q u e sea < se sigue> es im posible q u e sea : en efecto. lo cual es absurdo. n o es n ecesario q u e no sea. En efecto. Es manifiesto. esta resulta ser la contradicción de la <aserción> que sigue a no es p osible 1 8 A saber. estas. lo cual es absurdo. se sigue no es im posible q u e sea. por tanto. ambas cosas pueden darse en aquella. si necesariamente es o no es. < S o lo > queda. por una parte de manera contradictoria y por otra parte de manera inversa: en efecto. y 10 adjuntar esas <expresiones> al ser y no ser para que hagan la afirmación y la negación. las de lo imposible y no imposible . la negación de es n ecesario qu e n o sea no es es n ecesario qu e sea. pues. es necesario que 20 no sea y es im posible q u e sea. Ahora bien. de lo posible se sigue la negación de lo imposible y. que no <se com porta> así. de es im posible que no sea. si no.40 q u e sea. y viceversa y también no es posible que sea y no es n ecesario qu e sea . pues cabe que ambas sean verdad sobre la misma cosa: en efecto. hay que poner el ser y el no ser como supuestos.no es im posible. Sin embargo. Y de es im posible qu e sea no es es im p osible q u e n o sea. de modo que. que de es p osib le qu e sea se sigue no es n ecesario q u e no sea . es ad m isible . La causa de que no se sigan de manera sem ejante a las otras es que. es im posible qu e sea es una afirmación. es verdadero . también las derivaciones se producen de conformidad con una regla. sino que no sea. a no es p osible qu e no sea y no es adm isible qu e no sea. al tener la misma virtualidad.no es verdadero. no que sea. < se siguen> a partir de la contraria. y no es im posible es una negación. Y. de es posible q u e sea no se sigue ni es n ecesario qu e sea ni es necesario que no sea: en efecto. no sean posibles ambas cosas.no es adm isible. lo que es necesario que no sea no es necesario que sea. a es posible qu e no sea y es adm isible qu e no sea. necesariamente se afirma o se niega. se seguirá la negación: en efecto. en general. sino no es im p osible q u e sea . si es imposible que no sea. es im posible . no es im posible que no sea. es necesario que la cosa en cuestión sea. de modo que resulta que lo que es necesario que sea no es necesario que sea. la afirmación. pero si cualquiera de esas dos cosas es verdad aquellas <aserciones> ya no lo serán. Y. mientras que las contradictorias están aparte. es imposible que sea. en efecto.no es necesario. pues. ¿O acaso es imposible que las contradicciones de lo necesario se establezcan así? En efecto.no es posible. en cambio. es n ecesario . como ya se ha dicho. de manera inversa. en efecto. si es imposible que sea la cosa en cuestión. ahora bien. sino que se siguen las contrarias. es necesario. tomado de manera contraria. de la negación. pues. entonces cresu lta que> es imposible que sea lo que es necesario que sea. ya que lo necesario y lo imposible significan lo mismo. lo imposible y lo no imposible se siguen de lo admisible y lo posible y de lo no admisible y lo no posible. de es n ecesario q u e no sea. a no es posible qu e sea y no es adm isible que sea. si no es posible que sea.

: ca p az d e ca m in ar porque ca m in a y. sino. o < es> todo 30 hombre justo a < es> todo hom bre in ju sto ?. aunque no todo. por otra parte. esto es falso. . a saber. por otro lado. porque acaso seria efectivo. Es manifiesto sin duda. si la de la negación o la que opina que es lo contrario. también de las inmutables. otras lo son con potencia — las cuales son anteriores por naturaleza y posteriores en el tiem po— y otras nunca son efectividades. ¿cuáles de éstas son contrarias? Pues. sino que. Se siguen también.41 que sea. por una parte. es verdadero decir que no es im posible q u e ca m in e o q u e sea. tanto lo que ya camina y es efectivo como lo capaz de caminar. ¿cuál de esas es contraria a la verdadera? Y. Pues. de modo que. de ser y de no ser. si hay una sola. a partir de lo dicho. o bien lo es la afirmación a la afirmación. porque lo son de los contrarios. habría que decir necesariamente que < la contradicción es> es p o s ib le q u e no sea. en cambio.: es C alías justo — no es C alías ju sto — C altas es injusto. en Scambio las irracionales. pues.gr. pues aquella se sigue es im posible qu e sea y es n ecesario q u e no sea. lo que es posible porque se da efectivamente. es erróneo. pues. La contrariedad de las aserciones ¿Es la afirmación contraria a la negación. De modo que. de las cosas con potencias irracionales pueden también sim ultáneam ente. como ya se ha dicho. Es manifiesto. si las cosas eternas son anteriores. ¿con arreglo a cuál de las dos es contraria <la verdadera»9 (En efecto. las potencias racionales lo son de varias cosas y de los contrarios. y tampoco todas aquellas otras cosas que siempre son efectivas. v. sin embargo. Pero. se seguirá la contradicción. en ambos casos. a lo que es por necesidad le sigue lo que puede ser. y no resulta ninguna cosa imposible al establecerlas así. y allí es contraria la opinión de lo contrario. 30 35 23a 5 10 15 20 25 14. no es p osib le q u e sea.: ca p az de cam in ar porque a c a s o ca m in aría. de modo que lo que es necesario que sea seria admisible que no fuera. algunas. si lo <que hay> en el sonido se sigue de lo <que hay> en el pensamiento. lo posible no se dice de manera simple. el fuego no es capaz de calentar y no calentar. lo otro.: las entidades primarias. algunas potencias son homónimas: en efecto. v. ahora bien. en general. si es verdadero. y si alguien dijese que esa no es la contradicción.gr. v. creer que las opiniones contrarias se definen por eso. v. sin duda.lo contrario. q u e es posible que sea porque ya es efectivamente lo que se dicc que es posible que sea y. y las demás cosas es preciso investigarlas como derivadas de esas. una falsa < en el sentido de> que no es bueno y otra < cn el sentido de> 23b que es malo. Así. si ni siquiera allí la opinión de lo contrario es contraria. v. aquella otra. sin embargo. si no la sigue. pues. que es verdadero porque es efectivamente.: el fuego es capaz de calentar y tiene una potencia irracional — así. pero esto se ha dicho por mor de esto otro. Alguien podría dudar de si es p osib le qu e sea sigue a es n ecesario q u e sea. tampoco la afirmación será contraria a la afirmación.: que < es> todo hom bre ju sto <es contraria» a < es> todo hom bre injusto. Sin embargo. sino sólo potencias. sino la negación ya dicha.gr. también la efectividad es anterior a la potencia. cuya negación es no es 25 necesario que no sea. la misma cosa parece tener la posibilidad de cortarse y de no cortarse. Digo así: hay una opinión verdadera de lo bueno < en el 40 sentido de> que es bueno. y el enunciado que dice que < es> todo hom bre ju sto al que dice que < n o es> ningún h om bre justo. que lo que es por necesidad es efectivamente.gr.gr. no es verdadero decir lo posible en este sentido acerca de lo necesario sin mas. esas contradicciones según el modo explicado. una ¡ vez más. Y unas cosas son efectividades sin potencia. ni siquiera todas las potencias que se dicen < tales > con arreglo a la misma especie— .19 en cambio. como lo universal sigue a lo particular. que no todo lo que es posible que sea o que camine puede también < ser o hacer> lo opuesto. pues la <opinión> de lo bueno < en el sentido de> que es bueno y 15Léase: «el otro tipo de posible». ante todo. sino que hay casos en los que eso no es verdad. también en las afirmaciones que < se dan> en el sonido es 35 necesario que ocurra de manera sem ejante.gr. que no toda potencia lo es' de los opuestos. De modo que hay que investigar qué clase de opinión verdadera es contraria a la opinión falsa. Y esta ultima potencia es propia solo de las cosas mudables. no todas < son a sí> . v. en el caso de las cosas que son posibles pero no con arreglo a la razón. Y quizá lo necesario y lo no necesario son el principio de ser o de no ser para todo.

ciertamente. Yerra al máximo. también esas cosas serían simultáneas. en el segundo. v.21 la <que sostiene acerca> 35 de lo bueno que no es bueno y la < q u e sostiene acerca> de lo no-bueno que es bueno. 20 mientras que la de que es malo < e s falsa> acerca de lo <que se da> por accidente. estas son contrarias. en torno a cada cosa. Así. lo bueno es bueno y no malo y en el primer caso lo es en sí y. Y tampoco. la negación universal será la contraria.gr. de cada una < d e estas opiniones>. podría ser verdadera a la par <que la anterior> y nunca una verdadera es contraria a otra verdadera. La de que lo bueno es malo es compleja: en efecto. Léase: «la más falsa es también la que versa sobre lo que es en sí». ni la que considera que se da lo que no se da. y lo es más la de la 25 contradicción. la <opinión> de que no es bueno lo bueno es falsa acerca de lo que se da en sí mismo.gr. pues. también las otras <que versan acerca> de la contradicción. de que no es bueno y de que es otra cosa cualquiera que no se da ni es posible que se dé (y ciertam ente no cabe sostener ninguna otra 10 < o p in ió n > .: a la opinión que sostenga que todo lo bueno es bueno. de modo que también los errores— ). se comporta de manera sem ejante la <que sostiene acerca> de lo bueno que es bueno y la < q u e sostiene acerca> de lo no-bueno que no es bueno. como la que considera que no se da lo que se da— . si. que es verdadera. ni la que considera que no se da lo que se da — pues ambas son indeterminadas. Pues la de que lo bueno es bueno. así la que considera que se da lo que no se da. Además. ya sean varias. respectivamente. pero en aquellas cosas de las que no hay < op inión> contraria. pero entonces no son contrarias por serlo de los contrarios. a su vez. de lo bueno existe la opinión de que es bueno. la de que nada o ninguno lo es. Es m anifiesto también que la verdadera no cabe que sea contraria a la verdadera. que no todo o no todos. o < lo contrario es> en todos los casos lo 30 < que versa sobre> la contradicción o no lo es en ninguno. ya sea una sola. de modo que sería más falsa acerca de lo bueno la de la negación que la de lo contrario. y. es idéntica a la que sostiene que cualquier cosa que sea buena es buena: y eso no se diferencia en nada de < d ecir> que todo lo que sea bueno es bueno. Es m anifiesto que en nada se diferenciará < la co sa > aunque pongamos la afirmación en forrna 5 universal: en efecto. si en los demás casos es preciso que se com porten de manera sem ejante. una de esas dos < o p in io n es> es contraria. pues. si lo bueno < se pone> en norma universal. por accidente (puesto que ha coincidido en éste no ser m alo). seguramente es necesario dar por supuesto también que la misma <persona> no es buena. sino que <sólo cabe sostener aquellas opiniones> en las que es posible el errar y tales son las que < se refieren a cosas> de las que <surgen> las generaciones 15 — y las generaciones < n acen > de los opuestos. sino más bien por serlo de manera contraria). 21 Es decir. ahora bien. ¿cuál es la contraria? Pues ciertam ente no es la que dice que es malo: en efecto. de forma contradictoria. Así. no cabe que los contrarios se den a la vez en la misma cosa. de que lo no-bueno no es bueno. es evidente que también es contraria a la afirmación la negación sobre lo mismo <tom ado> universalmente. pues. pues.: yerra el que cree que el hombre no es hombre. de las anteriores . parecerá que también en éste se ha explicado bien < la c o sa > . la que sostenga que nada de lo bueno es bueno. la <que se refiere a > lo en sí es la más verdadera y asimismo la más falsa20 (supuesto que también lo es la verdadera). frente a la opinión. Si. éstas son contrarias. 2 4 a que la contraria a la de que lo no-bueno no es bueno < sea > la de que lo no-bueno es bueno. por lo tanto. y sobre éstos cabe que la misma < p erson a> hable con verdad: en cambio. frente a estas.gr. v. y las afirmaciones y negaciones <que hay> en el sonido son símbolos de lo < que hay> en el alma. pues hay algo no-bueno que es malo. 24b De modo que. Si. es evidente que esa será la contraria. De modo que también la de que lo bueno no es bueno < es contraria> a la de que lo bueno es bueno. Sólo queda. en efecto. Si.: a la de que todo lo 5 bueno es bueno o que todo hombre es bueno. de modo que cae que sean verdaderas al mismo tiempo. v. como contrarias. ni la opinión ni la contradicción. es falsa la opuesta a la verdadera. si en el caso de la opinión < las cosas > se comportan así. Además. y. pues son contrarias las <que versan> sobre los opuestos. De manera sem ejante en el caso de lo no-bueno. entonces. la de que no es malo. y es verdadera.42 5 de lo'malo <en el sentido de> que es malo es seguramente la misma. pues 40 también esa es verdadera: en efecto. el que tiene la opinión contraria: pues los contrarios son de las cosas que más difieren a cerca de lo mismo. pues.

estas posibilidades del discurso apofàntico nos ofrecen cuatro tipos de enunciados. y las palabras escritas. Puede afirmarse igualmente que el objetivo del título del tratado de Aristóteles: Perì Herm eneías (Sobre la interpretación) . ¿Cómo explicaría Ud. el carácter convencional que Aristóteles atribuye al signo lingüístico). Asimismo. en este sentido. en otras palabras. etimológicamente.43 Comprensión y discusión 1 El objetivo del anterior tratado de Aristóteles ha sido el denominado ‘discurso apofàntico’* . y de 2) a 4) hay. Esto es. precisamente. De acuerdo con su lectura y com prensión d el tratado de A ristóteles. y 4) particulares negativos. 3) particulares afirmativos. ‘relación de compatibilidad’. De 1) a 3). Aristóteles apunta: “Los sonidos emitidos por la voz son los símbolos de los estados del alma. Dividiendo el discurso apofàntico en todas sus posibilidades. . al contrario de otras formas del discurso (interrogativas. finalmente. teniendo en cu enta la co n v en cio n a lid a d d el signo lingüístico 3 sím bolo). o cómo expone asuntos como: el nombre (ónoma). del sustantivo apóphansis y del adjetivo apophan tikós. imperativas. este p asaje. Valga destacar. Las relaciones lógicas que se establecen entre éstos dan como resultado: entre 1) y 4). así como entre 2) y 3). que no develan el modo de ser de icosas. ‘relación de contradicción’. En el tratado de Aristóteles el ‘lenguaje’ es definido como ‘símbolo’ (s^mbolon). ¿Podría Ud. ii) el verbo (rhéma). etc. ¿qué pod ría com en tar al íspecto d e los en u n ciados com o 'discurso a p o fà n tic o ’? 2. es el ‘discurso asertivo’ (o ‘declarativo’). a saber: 1) universales afirmativos. 2) universales negativos. de un lado: I) afirmativo. entre 1) y 2). entre 3) y 4). y iii) la oración (lògos)? apóphan sis consiste en mostrar algo como lo que es. o II) negativo. Mostrar abiertamente en lugar de ocultar. lo que hacen los enunciados asertivos (o :clarativos’) . y su referencia a “los son idos em itidos por la voz" (tá en tè ph on é).). finalmente. ¿qué entiende Aristóteles en este tratado. forma del discurso que muestra claramente alguna faceta o modo de ser de la cosa de la cual se habla. los símbolos de las palabras emitidas por la voz” (1. a “los estados del Ima" (pathém áta tés psychés) y a “las p a lab ras escritas" (tá grap h óm en a)? 4 Explique. un tratado general sobre los discursos asertivos o declarativos. ‘relación de contrariedad’. 'relaciones de implicación’. al ‘contrato’ o ‘convenio’. explicar m in u ciosam en te ca d a uno de estos tipos d e relacion es entre proposicion es? 3. o IV) particular. éste puede sèr a un mismo tiempo. es precisamente el sentido del verbo apophaíein . Recordemos que antiguamente la palabra «símbolo» (s^mbola) se refería. 16a3). y del otro: III) universal.

Taurus Madrid. GENETTE. H. BRENTANO Aristóteles. 4). «Lógica y lenguaje». 1988 O HAMELIN El sistem a d e Aristóteles. Traducción de Atilano Domínguez. WAHL. en F ilosofía de las form as sim bólicas. Madrid. G MOUNIN. B a ses p ara la historia d e su desarrollo intelectual. III. 1981. Editorial Gredos. pp. en H istoria de la filo so fía griega . Estudios sobre e l lenguaje en A ristóteles y en particular. 147-161 A. H istoria d e la filosofía griega. CUARTAS R. J L. Exposición e interpretación de su pen sam ien to. J. salamanca. I. Buenos Aires. pp 487-502. «Sóbrela interpretación».LU «Eri torno a la silogística modal aristotélica». Traducción de Miguel Cande! Sanmartín. 316-327. Madrid 1974 J. pp 11-69. «Introducción a Aristóteles». 1979 ( Cratilo . . París. Caracas. agosto de 1996. Cratilo o d el L enguaje. 1988. Madrid. Editorial Credos. 1984. pp 209-216. L a filo so fía d e A ristóteles. LUKASIEWICZ. 1142). «El problema del lenguaje en la historia de la filosofía». en B. pp. Caracas. H erm ógenes y e l lenguaje. V. en Verdad y m étodo sígueme. Parain (Dir. Madrid. 1967 J. pp 63-133 I M. F. vol. 1983. 471482). en Estudios de Filosofía. BRUN. MOSTERÍN. 2 vols. El Cratilo como filosofía del lenguaje». CASSIREK. reflexión entre Heráclito y Platón». Éditions du Seuil París. ). J. K. La m em oria d el lógos FlsLudios sobre el diálogo platónico. El p roblem a d el ser en A ristóteles Editorial Taurus. 93-101. 1973. Eudeba. Voyage en Cratylie. Universidad. P AUBENQUE. A ristóteles (H istoria de la filosofía. 1969. Madrid. DÜURING Aristóteles. F^ditorial Credos. 1939. 2002. Siglo XXI editores Madrid. J MOREAU Aristóteles y su escu ela Eudeba. CROMBIE. Eudeba. Estudios sobre e l lenguaje en Platón y en particular. sobre Sobre la interpretación ARISTÓTELES. Buenos Aires. México. M im ologiques. sobre ei Cratilo PLATÓN. M A. 1977. 2002. Madrid (C ratilo. ACKRILL. «Cratilo». G. N° 14. C. pp. Editorial Charcas Buenos Aires. «Desde el ónoma. UNAM México. Fondo de Cultura Económica. DOMÍNGUEZ. 1997. 1990. pp. 6 vols. «Introducción. pp. Madrid.). VI Editorial Gredos. 1959. «La retórica en Platón». 1987 1 ANGELF. Editorial Trotta. M Le BLOND. -G GADAMER «Lenguaje y logos». H istoria d e la lingüistica. en El pen sam ien to d e Platón. J. K. en Teorema 9 1979. E. 1977. A ristóteles y el L iceo. en Tratados d e lógica (Órganon). Editorial Credos. 1996 II. M. GRUDE. GUTHRIE. H istoria d i la filosofía I. Alianza editorial. en A nálisis da las doctrin as d e P latón Alianza editorial. LLEDÓ. Fondo de Cultura Económica. E. Madrid. W . Ijogique et m éth ode chez Aristote. 76-87. C. Aristóteles. 1976. Monte Ávila editores. Madrid. Madrid. en Cratilo o del Lenguaje. W D ROSS Aristóteles. W . 1973. Madrid. V LI CARRILLO Platón. 1995. ím silogística d e Aristóteles. pp. 1946 W JAEGER. Buenos Aires 1972. Editorial Labor Barcelona. GUTHR1E.44 Bibliografía complementaria I. Instituto de Filosofía Universidad de Antioquia. México 1971. G. Editorial Trotta.

UNIDAD N° 2 San Agustín — Guillermo de Ockham Reflexiones filosóficas sobre el lenguaje en la Edad Media San Agustín 46 50 52 61 62 64 73 74 82 Signo y len guaje en San Agustín [Extractos] A lfonso R incón G on zález Comprensión y discusión Guillermo de Ockham «Sobre los universales» [Extractos de Sum a de ló g ica ] Guillermo de O ckham Comprensión y discusión «La concepción lingüística del conocim iento en Ockham» D aniel H errera R estr epo Bibliografía complementaria .

una semiología. Podían faltar muchos elementos importantes para consolidar de los saberes. 1. gestos. El hermeneuta y medievalista m exicano Mauricio Beuchot afirma: “De hecho. de otro lado. . una disputa permanente entre la Teología y los otros saberes. En el marco de estas disputas se promovieron en la Edad Media los principales asuntos de la filosofía. El vehículo del signo fue así el responsable de la lectura e interpretación de la realidad. los vínculos con lo natural serán determinantes. México 1991. se deriva todo el análisis sintáctico. En D e D o ctrin a C h r istia n a . Uno de los principales recursos en la Edad Media para eludir la vigilancia de la teología sobre cualquier forma de materialismo y experimentalismo. en la Edad Media. voces. pues los nuevos conocim ientos usualmente reñían con los preceptos y cánones. la verdad. En esta que podemos concebir como primera etapa de la teoría de los signos. L a filosofía medieval ha llegado a constituirse en una fuete muy importante para el enriquecimiento de la sem iótica”1. en otras palabras. San A gustín planteaba ya la definición más escu eta e incuestionable del ‘signo’. figuras. pág. antes que una época de recesión académica. la constituyó el fortalecim iento de una teoría del conocimiento fundamentada en el signo. En la Edad Media se entabla. de Migne. 11. de los entramados significativos de las proposiciones y de su relación con la naturaleza mental por un lado y con la . una de las tareas emprendidas por los filósofos medievales. salvando las dificultades de diferente índole que recaían sobre la práctica de métodos experimentales. el estado. sin idealizaciones ni jerarquías en el conocim iento. Nos concentrarem os en estos dos últimos. derrotado por los poderes de lo espiritual. y la respectiva descripción de su proceso sígnico igualmente. marcas. La claridad meridiana que anuncia una definición como esta potencia en los autores del medioevo la discusión sobre el signo en los términos adecuados. filósofos y reyes. col. procede de la Edad M edia. letras. hace pensar en otra cosa distinta de ella m isma”2. lógico y pragm ático consecuente. sím bolos. la filosofía medieval o filosofía escolástica ofrece en el campo de la filosofía del lenguaje aportaciones que día tras día son asimiladas por los investigadores actuales a la sem iótica moderna. pero se tenía a cambio la actitud de observar e interrogar. indicios. la Edad Media lo fue de inquietud e indagación. análisis que perm ite dar cuenta entre otras cosas. 35.46 REFLEXIONES FILOSÓFICAS SOBRE EL LENGUAJE EN LA EDAD MEDIA Contrario a lo que usualmente ha querido mostrarse. aquella que lo presenta como algo que está por algo. I . antes que dormirse. pues potencian un tipo de reflexión directa.San AGUSTÍN. . Patrología latina. D e Doctrina C hristiana. II. veamos: “La cosa que. Universidad Nacional Autónoma de México. vol 34. Mauricio BEUCHOT La filo so fía d el lenguaje en la E dad M edia. lo que en no pocas ocasiones desvió el entusiasmo por lo genuinamente científico. e indagaban por igual artistas. señales. A partir de la comprensión del papel que cumple algo que está por otro. ed. el signo y el lenguaje. los problemas fundamentales del conocim iento despiertan. semántico. Efectivamente. indicaciones. la distinción de síntomas. además de las especies que da a conocer a los sentidos. la revisión puntual de la que ha sido objeto la filosofía de los autores del medioevo ha permitido distinguir los lincam ientos tanto de una lógica como de una teoría del signo. II. L a clasificación de los signos fue. como las pasiones. monjes. igualmente. el alma y su relación con el cuerpo.

en el siglo XIV. pero sin función categorial. que reconoce dos extrem os (o ‘térm inos’). en Tratados d e lógica (Organon) II. pp. 6 Cfr. se sigue necesariam ente algo distinto de lo ya establecido6. en otras palabras. esto es. el enunciado del que. las proposiciones son ‘voces com plejas’. m ientras los términos son ‘voces no complejas o simples’. hacían su aparición en la Edad Media los primeros rudimentos de la teoría del signo lingüístico. ARISTÓTELES. que permite distinguir entre expresiones humanas y anim ales.47 naturaleza exterior por otro. el lógico y el lingüístico. siendo éste último uno de los grandes aportes de Guillermo de O ckham . c i t . b) La ‘intencionalidad’. aquello en lo que se descompone la ‘proposición’. de las voces dispuestas en emisiones vocales y recepciones auditivas. o más estrictam ente. el problem a que se en u n cia com o la divergencia entre ‘nominalismo’ (que entiende los conceptos como nombres o formas sonoras). de Diógenes de Babilonia. elementos destinados básicamente a dar forma a las proposiciones como conectivos lógicos Los términos categoremáticos fueron tomados por distintos autores com o signos estrictamente ! Diógenes LAERCIO. 4 Ibid. nombres y verbos son llamados categorem áticos’. el ‘térm ino’ y el ‘razonam iento’ com o elem entos determinantes. en la que participaron activamente filósofos de los siglos X II. 5 Mauricio BEUCHOT. . dio pie a uno de los más productivos problemas de la filosofía del lenguaje. donde se expone la teoría del razonam iento en general y se contempla la ‘proposición’. Pero el mérito de dicha definición no term ina allí. los ‘términos’. cuyo Organon discutieron y enriquecieron. 16. El tratam iento de la ‘proposición’. recibe su principal influencia de la obra de Aristóteles. Tres asuntos determinantes de la problem ática del lenguaje se señalaban aquí: a) La ‘lógica’. si en materia de Lógica los autores del medioevo son deudores de Aristóteles. según se le entienda com o ‘sensible’ o como ‘intelectual’. llevó progresivamente a los autores a decidir los niveles de uso. Madrid 1995. con los aportes. porque potencia a su vez dos tipos de discusión acerca del signo. pero significa de manera universal. institución e imposición de los nombres. Editorial Credos. A hora bien. com o resultado de la articulación en ellas de las ‘simples’. que “el estudio de la dialéctica comienza con el tema de la voz”3. como aquel elem ento que participando del lenguaje nombra de manera singular. entendida como la última palabra en torno a la polémica antigua entre naturalismo y convencionalismo. Analíticos prim eros. entre otros. pertenece a una de las partes de la oración o «partes del discurso»”5. desde San Anselmo y Pedro Abelardo hasta Guillerm o de Ockham . despertaba la reflexión propiamente lingüística que entendía la ‘voz’ como “producto articulado del pensamiento hum ano”4. de otro lado. Como heredera de la lógica aristotélica. Mauricio Beuchot anota al respecto: “Una vez que ha ocurrido la im posición. ser sujeto y predicado. la voz se convierte en voz significativa. o previsión mental del uso del lenguaje. Para Guillermo de Ockham la función lógica de nombres y verbos en el interior de la ‘proposición’ es. entendida como coordinación de los elementos de las proposiciones y su cortespondencia con los elementos y jerarquías de la realidad. Para Aristóteles la ‘proposición’ constituye un enunciado afirmativo o negativo de algo acerca de algo. c) La ‘institución’. X III y XIV. y propocisionalism o (que entiende los conceptos en el marco de la complejidad discursiva del signo). Ed. Desde los estoicos estaba claro. sujeto y predicado. la lógica medieval se centró fundamentalmente en la «proposición indicativa». La polémica en torno a los ‘universales’. en oposición a los demás términos (sincategorem áticos) que participan en la proposición como configuraciones igualmente sonoras. Muchos siglos antes de las precisiones saussureanas. conceptualismo (que entiende los conceptos com o contenidos de conciencia). y el ‘razonam iento’. sentadas ciertas cosas. Vida y opin ion es de los filósofos ilustres. VII. 51. La dinámica discusión medieval en torno a ambos saberes. con claridad. particularmente los Prim eros an alíticos. o imposición de ios nombres. en materia lingüística avanzan en la consideración estoica de la voz com o articulación material del pensamiento. 83-297. L a filosofía d el len gu aje en la E dad Media. y se constituye en vocablo o dicción. que dará ocasión en la Edad Media a una auténtica ‘discusión lingüística’. pág. al significar lo suyo.

En la suposición identificaban los autores medievales la tensión existente entre sentido (contenido mental establecido y actualizado) y referencia. si se quiere.. a saber: a) el lenguaje interior. sustentados por su evocación de categorías perfectamente diferenciables. el lenguaje. sino lo que expresan”. pág. En un im portante gesto de determinación semiológico-cognitiva. sólo la vinculación de la significación de los términos a procesos mentales asegura a su vez un tipo de relación de los usuarios de los signos con lo que éstos significan. en Pierre Abélard Vénérable. 1975. Du Centre National de la Recherche Scientifique. En el plano de la lógica se d iscu te in can sab lem en te sob re ‘reglas generales de a se rc ió n ’. 548. Estos vínculos anunciaban los primeros rudimentos de una ‘teoría del signo lingüístico’. teniendo presente que tanto la voz. cuya naturaleza se propuso explorar. sem ántica (en cuanto permite discernir la verdad de las proposiciones a través de la referencia de sus térm inos)”7. ‘reglas para con secu en cias m odales’. s L. por el hecho de tener una función particular y distinguida en la proposición. ‘reglas para proposiciones cop ulativ as’. los términos y las proposiciones llevó en aquel siglo a diferenciar en los discursos la distribución lógica de los elementos a fin de estructurar discursos y actuar con ellos en las disputas más álgidas y determinantes. dotados de significación. Eds. no las cosas tomadas como completamente aisladas del pensam iento”8. de Rijk comenta: “Las cosas significadas por las palabras son las cosas en tanto q u e pen sad as. Primeros anuncios igualmente de una teoría hermenéutica que daría ocasión a una reflexión amplia de las ciencias y la ' Mauricio BEUCHOT. de estos últimos San Anselmo da prioridad al lenguaje oral. como objetos (seres) y acciones. representado de manera oral o escrita. P edro A b e la rd o (1 0 7 4 -1 1 4 2 ) se d istinguió entre sus contem poráneos por la profusión de com entarios realizados en torno al problema de la 'significación'. «La signification de la proposicion (dictum propositionis) chez Abélard». éste último. Pierre le . Y es una categoría tanto sintáctica (en cuanto permite conocer la cuantificación de las proposiciones a través de sus términos). para él. Paralelam ente. desempeñan además de la significación. ‘d isyu ntiv as’. Asimismo. M. de RIJK. con importantes com entarios sobre la obra fundadora de Aristóteles. Para San A lberto M agno la lógica debe estudiarse conjuntam ente con la gramática. dicha alusión muestra con elocuencia la consideración de los distintos niveles del signo: su significación. M. com o hemos adelantado. o forma real del verdadero conocimiento humano. Algunos representantes San A nselm o d e Canterbury (1 0 3 3 -1 1 0 9 ) distingue. dos formas del lenguaje. Abelardo reconoce la prioridad de la ‘significación’ m ental por encim a de la propiamente referencial. su disposición silogística y la mención de la realidad. que consiste en tener el lugar de la cosa representada.48 independientes. que alude a la inteligencia. como la palabra y la expresión prefiguran el discurso y por supuesto. L a filosofici d el len gu aje en la E dad Media. los términos categoremáticos. cit. las cosas en tanto q u e p rodu cidas por las intelecciones. entendido éste como la fase intermedia entre la realidad y el pensamiento Estudiar los signos. como si adelantáramos que los términos y proposiciones significan sólo a través del usuario. 29. el vínculo de las proposiciones con nuestro conocim iento de la realidad partía de la suposición. pág. Abelardo reconoce la significación tanto en las proposiciones como en los términos. Al respecto L. o. dando un paso importante en la discusión que resaltaba los términos categoremáticos y dejaba en un segundo plano los demás. el Organon. Ed. En el diálogo De G ram m atico. Anselmo expone. y b) el lenguaje exterior.“Lo que hace la unión en el silogismo no son las palabras. en la que tanto el nivel sin táctico como el sem ántico cobraban relevancia lógica. París. se discute tanto acerca de la proposición y de los términos como acerca del papel del pensamiento en relación con el signo lingüístico. El Siglo X III es el período de consolidación de los estudios sobre lógica y filosofía del lenguaje. como también y sobre todo. en otras palabras. el cual considera que establece vínculos directos con el lenguaje mental. uno de los grandes asuntos de la teoría de los signos en la Edad Media. el no memos determ inante rol de la ‘suposición’. como San Agustín. Al respecto apunta Beuchot: “La suposición es una propiedad especial de los términos dentro de la proposición.

Pedro Hispano. que estudiaremos a su debido momento. La hermenéutica (o ciencia de la interpretación) juega en San Alberto Magno un papel puente en el que el estudio del signo sobrepasa lo estrictamente semiológico y realiza sus aportes en el estudio de la naturaleza. Otros autores importantes del siglo X III fueron Santo Tomás de Aquino. por su parte. agudos dialécticos. si no de hallar. . la no menos valiosa labor del jesuita inglés Guillermo de Ockham. Ramón Llull y Juan Duns Escoto. El siglo X IV traerá. ‘enciclopedistas’ aún antes de promoverse la tarea de la Enciclopedia. Roger Bacon. convencidos de la posibilidad.49 formalización de las teorías y discursos científicos. al menos de poner las bases de un lenguaje universal y perfecto.

líderes de la Reforma.-se adhirió al maniqueísmo. nada de lujurias y desenfrenos.50 SAN AGUSTÍN en aquel momento. fueron estudiosos del pensamiento de san Agustín. Inspirado por el tratado filosófico Hortensius. contra el maniqueísmo defendió con energía el papel del libre albedrío en unión con la gracia. su código moral no era muy estricto. Agustín emprendió con entusiasmo la batalla teológica. Es entonces cuando Agustín se sintió atraído de nuevo por el cristianismo. Agustín se convirtió en un ardiente buscador de la verdad. lo mismo que la protestante. Desilusionado por la imposibilidad de reconciliar ciertos principios maniqueístas contradictorios. estudiando varias corrientes filosóficas antes de ingresar en el seno de la Iglesia. Un día por fin. Agustín regresó a! norte de Africa y fue ordenado sacerdote el año 391. Juan Calvino y Martín Lutero.. En su teología. Contra la doctrina de Pelagio mantenía que la desobediencia espiritual del hombre se había producido en un estado de pecado que la naturaleza humana era incapaz de cambiar. Mónica. ei cisma y la herejía amenazaban también la unidad de la Iglesia. en las teorías agustinianas. el maniqueísmo le pareció a Agustín una doctrina que podía corresponder a la experiencia y proporcionar las hipótesis más adecuadas sobre las que construir un sistema filosófico y ético. participó en dos grandes conflictos religiosos: uno de ellos fue con los donatistas. nada de comilonas y borracheras. pero no ahora mismo”. Agustín abandonó esta doctrina y dirigió su atención hacia el escepticismo. Interpretó esto como una exhortación divina a leer las Escrituras y leyó el primer pasaje que apareció al azar: ". Agustín se educó como retórico en las ciudades norteafricanas de Tagaste. Durante nueve años. y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias” (Rom. como la de un niño. Además. Hacia el año 383 se trasladó de Cartago a Roma. están basadas en su mayor parte. En ese momento decidió abrazar e! cristianismo. y consagrado obispo de Hipona (ahora Annaba. Agustín recordaría posteriormente en sus C onfesiones: “Concédeme castidad y continencia. Moriría poco después en Ostia. Entre los 15 y los 30 años vivió con una mujer cartaginesa cuyo nombre se desconoce. se alegró de esta respuesta a sus oraciones y esperanzas. era una devota cristiana que dedicó toda su vida a la conversión de su hijo. que en latín significa ‘regalo de Dios’. El día de su fiesta se celebra el 28 de agosto. que repetía: “Toma y lee". era un pagano (más tarde convertido ai cristianismo). la teología cató lica. seguidores de un monje contemporáneo británico que negaba la doctrina del pecado original. Argelia). siendo canonizada por la Iglesia católica romana. nada de rivalidades y envidias. Fue bautizado con su hijo natural por Ambrosio la víspera de Pascua del año 387. cargo que ocuparía hasta su muerte. del 373 al 382. del orador y estadista romano Cicerón. filosofía dualista de Persia muy extendida en aquella época por el Imperio Romano de Occidente Con su principio fundamental de conflicto entre el bien y el mal. el eclesiástico más distinguido de Italia . La doctrina agustiniana se situaba entre los extremos del pelagianismo y el maniqueísmo. Durante este conflicto. creyó escuchar una voz. Agustín nació ei 13 de noviembre del año .. Fue un periodo de gran agitación política y teológica. 13-14). Además de combatir la herejía maniqueísta. pero su madre. Patricio (fallecido hacia el año 371). Su madre. secta que mantenía la invalidez de los sacramentos si no eran administrados por eclesiásticos sin pecado. Revestios más bien del Señor Jesucristo. con la que tuvo un hijo en ei año 372 al que llamaron A d e o d a tu s . El otro lo mantuvo con los peiagianos. Su padre. Numidia (hoy Souk-Ahras. Madaura y Cartago. que fue largo y enconado. Aquí se movió bajo la órbita del neoplatonismo y conoció también al obispo de la ciudad. 13. los hombres y las mujeres son salvados por el don de la gracia divina. que se había reunido con él en Italia. soberanía divina y predestinación. pero un año más tarde fue enviado a Milán como catedrático de retórica. san Ambrosio. Agustín desarrolló sus doctrinas de pecado original y gracia divina. ya que mientras los bárbaros amenazaban el Imperio llegando a saquear Roma en el 410. La Iglesia católica apostólica romana ha encontrado especial satisfacción en los aspectos institucionales o eclesiásticos de las doctrinas de san Agustín.354 en Tagaste. El más grande de los padres de la Iglesia y uno de los más eminentes doctores de la Iglesia occidental. según su propio relato. Argelia) en el 395. Agustín murió en Hipona el 28 de agosto del año 430.

no basta apoyarse en los sentidos. Sus otros escritos incluyen las Epístolas. por San Anselmo. sino que cree para comprender (y. sino un «camino espiritual». Al sentido interno unificador se sobrepone órgano que puede llamarse «razón» o «intelección». Así. orientada en la noción de certidumbre que. Agustín demuestra que ni el politeísmo popular ni la filosofía antigua fueron capaces de preservar el Imperio y dar la felicidad a sus habitantes. un «itinerario». De natura et gratia (415) y homilías sobre diversos libros de la Biblia. etc. Contra Donatistas (400-401). Como estos «sensibles comunes» no son directamente accesibles a los órganos de los sentidos. convincente y un brillante estilista. volviendo la mirada hacia el interior de uno mismo: “No vayas fuera. para luego justificar por el segundo la primera. Propiamente hablando. combate a los escépticos. donde. Su gran apología cristiana La ciudad de Dios fue escrita entre los años 413 y 426 para refutar la opinión de que la caída de Roma en poder de los godos de Alarico (año 4 10) había sido causada por la aceptación del cristianismo y por el abandono de los dioses del Imperio. sino reflexionando. en los cinco libros siguientes. defiende que la verdad no ha de buscarse en el mundo exterior por medio de los sentidos. maniqueos y pelagianos en su obras Contra los académicos. Debe tenerse en cuenta que en san Agustín la reflexión filosófica procede según el Credo. sino. San Agustín contribuyó en gran manera a afianzar la orientación platónica de la filosofía en los siglos siguientes. no implica sólo conocimiento. hay que ascender de la primera al segundo. de las que 270 se encuentran en la edición benedictina. La busca agustiniana de la verdad no es. Su obra más conocida es su autobiografía Confesiones (400?). de orientación platónica. corrigiendo todo lo que su juicio más maduro consideró engañoso o equivocado. ut intelligam en el sentido formulado justamente de la tradición agustiniana. comprende para creer). debe conocerse para conseguir el reposo completo y la completa tranquilidad que el alma necesita. Dentro de este itinerario se desarrolla lo que podría llamarse la «teoría del conocimiento» de san Agustín. De TYinitate (400-416). mostrando que Roma había caído por su egoísmo y por su inmoralidad. Podría añadirse. San Agustín no cree porque sí. y menos porque el objeto de la creencia sea absurdo. donde expuso su veredicto final sobre sus primeros libros. La verdad debe conocerse no simplemente para saber lo que es «lo que es». hasta el resurgir del aristotelismo en el siglo XIII. y hasta de sus experiencias personales. escribió \asRetractiones. lo es de sapiencia o sabiduría. fe y amor. san Agustín supone que hay un órgano de percepción de ellos que no es exterior.51 Obras La importancia de san Agustín entre los padres y doctores de la Iglesia es comparable a la de san Pablo entre los apóstoles. como tiene que ser absoluta. un peregrinaje. La posesión de la verdad. Su pensamiento. antes que ser objeto de ciencia. sino también eminentemente «activa». en cuya percepción hay ya conocimiento. Tampoco comprende por comprender. sino interior. En el año 428. Y la busca de la verdad no es un método. mas a diferencia de Platón. narra sus primeros años y su conversión. San Agustín se manifiesta en este y otros respectos un platónico. sus tratados De libero arbitrio (389-395). . san Agustín no establece ninguna distinción tajante entre experiencia sensible y saber. Al examinar los objetos sensibles. La verdad habita en el hombre interior”. así. Los primeros escritos de San Agustín están dedicados a combatir los errores que él mismo había seguido durante su juventud. Sobre el libre albedrío. fechadas entre el año 386 y el 429. no hay «una filosofía» de san Agustín separable de su teología. Agustín se enfrenta a esta opinión en los cinco primeros libros de los 22 que tiene la obra. DeBaptismo. San Agustín es el primer gran talento filosófico desde la filosofía griega clásica. Con su obra y con su considerable influencia en la Iglesia y en el pensamiento cristiano. sólo contemplativa. Como escritor. fue prolífico. De doctrina Christiana (397-428). Vuélvete hacia dentro de ti mismo. que en castigo habían dejado a Roma desamparada en manos de los bárbaros. Además. (413-426). descubrimos que éstos poseen propiedades comunes a varios: son los llamados «sensibles comunes».

1974. Tübingen. Nos parece que esta actitud refleja una doble situación: por una ' Recopilación üe extrados publicada cori la debida autorización dei autor.de San Agustín. tomado de: Alfonso RINCÓN GONZÁLEZ. seu de form a et m ateria ratiocin an d i. Signa y len gu aje en San Agustín. Piriborg. A pesar de todo esto. examina el mismo problema que San Agustín analizó en el D e M agistro 5. sobre la base de que en San Agustín se hallaba la fuente fundamental de esa reflexión3. en Filosofía por la Universidad Laval. Nielsen & J. que poseía un buen conocim iento del lenguaje humano y de sus m ecanism os. Ph Bohncr. D. Magister en Estudios Bíblicos por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. 1 En el D e D octrina C hristiana II. Coseriu observa. 1911 n. G. Desde 1974 profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia. ed. pero critica la naturaleza exclusivamente sensible del signo ( The Commentary on "Priscian M aior” ascrib ed to Tobert Kildwardby Intr.Age grec et latin 15 (1975 1-8. El tratado del signo corresponde a las cuestiones XX I y XXIL. en la cuestión X I de las Q ucstiones D isputatae.9 art. m. Estudió Lingüística Teórica en la Universidad de Essex. 4 P. Q uestions dispu tées sur la vérité. Basilea. 3 La definición de Agustín propone el esquema conceptual fundamental de las doctrinas medievales del signo. Sum m a T heologica. filosofía del lenguaje y del signo. 1 2 ed. 9. casa editorial c|e Trobenius. Alderweirelt. preparada por Erasmo (1528-1529. l. Inglaterra. áreas de interés: pensamiento medieval. Ph.'Art d e l ’E loqu en ce. . J. M. pág 2). I. L. Licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Javeriana. 8-9) y más tarde Juan Poinsot (loannis a Sancto Thoma o p. Centro editorial Universidad Nacional de Colombia. 40 (1987) 115-167. como también lo hará Guillermo de Ockham (Sum m a Logicae). pp. J M The Trcatises 'De M agistro"of Saint Augustine an d Saint Thom as. muchos autores contemporáneos creen hallarse ante un gran descubrimiento cuando subrayan la importancia de la obra agustiniana con respecto al lenguaje y al signo. 5 Saint Thomas d’Aquin. Además. sobre todo a partir de Pedro Lombardo2. 1 pág. Genève 1980. cap II. Robert Kildwardby la recuerda. Colleran. 38 ss). Ordenándose sacerdote en 1964. porque se sabe que él fue profesor de gramática y de retórica. Fredborg. 105. Marietti. 1975. Cahiers de l’Institut du Mogen . no es mencionado como filósofo del lenguaje ni se le encuentra en las historias de la filosofía del lenguaje. que Agustín. pp. 10 volúmenes). Bogotá. se ignora la contribución de San Agustín al estudio del lenguaje humano y de los signos. William. 1 Sin embargo E. Cfr. por excelencia. S Brown New York: Saint Bonaventurc. Ars Lógica. 1948. durante al menos cinco siglos. de Bogotá. Sabemos también que la gran edición de la obia. particularmente el libro D e D octrina C hristiana. 1992 " Alfonso Rincón González nació en Bogotá. Question XI L e Maître. M. Pinborg. 4. 4 ad. de Quebec. selected text edited by K. 9. 5c). Canadá. tales como la de Steinthal. Santo Tomás se refiere frecuentemente a San Agustín4. By J. manual teológico de la Edad Media. Fumaroli. la de Lersch o la de Bochenski. B Reiser.60 art. Turin. Wade. en particular a su doctrina del verbum . con asombro. Agustín ofrece una definición de signo que tuvo gran éxito y que sirvió de modelo semiológico durante toda la Edad Media. con algunas variantes. fue una de las fuentes más importantes de la cultura europea durante los siglos XVI y XVII. en los medios teológicos y filosóficos.“De Signo secundum se” y “de divisionibus signi”. se discutió. A Com parison o f the “D eM agistro"of Saint Augustine with the “De Magistro" o f Saint T hom as. la posición agustiniana (Fratris Rogerii B acon Com pendium studii theologiae. Georges Etude com ­ parative du "De Magistro" d e Saint Augustin et du “De Magistro" d e Saint Thom as. L I. Tomas de Aquino lo utiliza (De Veritate. ed. D ie G eschichte der Sprachphilosophie von d erA n tike bis zur G egenw art. que. Green-Pedersen.52 SIGNO Y LENGUAJE EN SAN AGUSTÍN [Extractos] Alfonso Rincón G o n z á lez " Semiótica y filosofía del lenguaje Salvo en los círculos más especializados de los lingüistas y de los filósofos del lenguaje1. Rogerio Bacon retoma. veram genuinam A tislotelis et D ocíoris Angelici m entem . vol I. siendo el mayor semiótico de la antigüedad y el fundador de este tipo de investigación. Cfr. Situación bastante particular y aún paradójica. el problema del signo.) Cursus philosophicus-thom isticus. Pedro Lombardo la menciona en el libro I de las Sententiae. H. Dist. pág. Léo Elders «Le citations de Saint Augustin dans la Somme Théologique de Saint Thomas d’Aquin» Doctor Communis. secundum exactam . N. Gal. cursó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de esta ciudad. Rashdall Abendonine. 644-722 de la segunda parte del Ars L ocica.

Allí la deuda de Heidegger con San Agustín es ampliamente reconocida. 1 2 En su Memoir. San Agustín. Bouchard. Todorov1 1 lo consideran como un autor clave en la historia de la sem iótica. P..a la oposición entre lenguaje real y lenguaje arbitrario que Wodsworth emplea y a la oposición de Agustín entre verdadera y falsa retórica’'. Jakobson. pág 318. C ollectedP apers. La doctrina citada constituye el fundamento de la filosofía medieval del lenguaje. Sebeok. cuyo desarrollo. «Wordsworth’s Real Language of Men and Augustine's Theory of Language». Augustine. en East Lothian) y de Gullermo de Ockham”. II Théories du sym bole. 21. 1 3 EASTMAN. “En busca de la esencia del lenguaje”.X I I I . a chronological edition. K. W D. Locke. 2 Bloomington: Indiana University Press. los estudios de los estoicos sobre la acción de los signos8. II Linguaggio com e segno e com e testim on ian za. estoicas. se ha vuelto clásico bajo el nombre de “augustinian picture”14. “Wittgenstein. pp. Norman Malcolm dice que Wittgenstein “tenía un gran respeto por los escritos de San Agustín. en Writings o f Charles S. en Yivo B leter. pág. Wittgenstein cita al menos nueve veces a San Agustín en su Investigaciones Pilosóricas. pág. Wittgenstein.53 parte. se refiere al libro XV del D e Trinitate. Morris. empezando por San Agustín. & HACKER. no podemos en manera alguna olvidar las grandiosas contribuciones de los primeros estudiosos. que permite dar al pensamiento agustiniano el lugar que se merece. Aristóteles. 1 4 BAKER. 67-78. Gomperz (1908). I. y se recurre a términos calcados del griego: el signum. y que. para emplear los términos de Ockham. Además. no porque no se pudiera hallar en otros filósofos la idea expresada en dicha cita. entre los autores anglosajones. Peirce. citado por Timothy Binkley en W ittgenstein’s Language. paragraph J60. tal vez a través de la N eología de H. L. Gallagher. pp. Jakobson. Sem iotics Unfolding. En una conferencia sobre Ockham. pág. como también del Organon. Umberto E co10 y T..”. con algunos fragmentos de Santo Tomás de Aquino. quien admira mucho a Agustín y trata de presentar una intepretación bastante discutible del pensamiento de San Agustín sobre el lenguaje13. aristotélicas. plotinianas y bíblicas. Por su parte.: Harvard University Press. MS 158: noviembre-diciembre 1869.. Crisipo. Guy. Abelardo y Juan de Salsbury. Mass. 71. Augustine and the Esserice of Language”. etc. 17. noviembre-diciembre 1869. Ibid. 193. Cfr. la actual revaloración de la contribución del pensamiento antiguo y medieval al estudio del •lenguaje. 75-89. profundidad y variedad de puntos de vista resulta admi­ rable F . citado por De Rijk. Leibniz. R. 1 0 “Proposals for a History of Semiotics".e. “Saint Augustine orí I-anguagc”. Ver además su Wesen und Unwesen der Sprache en donde él desarrolla un contraste entre el real y el falso lenguaje. está claramente conectado con el esfuerzo por renovar el sentido de nuestras propias fundamentaciones en el Ser Ver especialmente su diálogo «Por el camino del lenguaje».. Deeley: The Tomist. pág. Understanding an d Meaning. 877.6 El filósofo norteam eticano Charles S. Chivers J. algunos semSólogos tales com o Th. Peirce m enciona a Agustín entre los autores que leyó y de quien recibió alguna influencia7. R “Saussure. n° 160. T. en lo que se refiere al lenguaje. P. 1 5 “Vale la pena observar que el esfuerzo de Heidegger por llamar la atención sobre la relación de la mente con el lenguaje y tratar de liberarnos de lo que él denomina “forma metafísica” de formar ideas sobre el lenguaje o sobre otras cosas. debe estar formado por el signans y el signarum . Berkeley y Hume. Father of Modern Linguistics". Pierce. Vol. por entonces no importante. “La conception augustinienne du signe selon Tzvetan Todorov». Th.1 doble carácter de todo signo y. The Signs an d its Masters. Peirce cita D e D octrina Christiana en su Lecture I. 1984. los gramáticos de Port-Royal. Saussure. Early N om inalism an d R ealism . ver Herbert Spiegelborg. “ Augustine in Wittgenstein: A case Study in Philosophical Stimulation”. Al estudiar la obra de San Agustín se reconoce fácilmente que fue un profesional de la gramática y de la retórica. pág. la M etafísica y los tratados psicológicos de Aristóteles. 101. MS 160. Francés. sino porque tal idea debía ser importante si un espíritu tan grande la había adoptado”. 29-88. Cambridge. 24 (1994). Berkeley. I“ A partir de Kant me interesé en un profundo estudio de Locke. S. 102. pág. G. Umberto. pp. Además se ha subrayado una cierta influencia sobre Heidegger13y cierta relación entre la concepción agustiniana del signo y lo 6 ECO. en Studies presen ted do P rofesor R om án Ja k o b so n . Por eso no hay que asombrarse al ver su nombre al lado de Platón. 8 “En los escritos de San Agustín se halla una adaptación y un desarrollo mayor de los estudios de los estoicos sobre la acción de los signos (semeiosis). I X . Vol. Me dijo que había resuelto empezar sus Investigaciones con una cita de las C onfesion es. 38 (1974). “Teniendo un gran respeto por los logros obtenidos en el área de los estudios históricos comparativos durante los siglos XIX y XX. “Wittgenstein. nota 18 . el doble conocimiento que resulta de ello fueron perfectamente asimilados por el pensamiento científico de la Edad Media”. tal como lo cita Ockham Lecture III. R Jakobson. por ejemplo. pp 34-58 Cfr. Contribution to the D octrine o f Signs . i. M. pág. la cual. de manera muy seria. S em iotics Unfolding. Alici. Román Jakobson afirma que San Agustín trabajó. muy especialmente de Juan de Duns (Duns es el nombre de un lugar. and Language". 9 The Signs an d its Masters. que corresponde. pág 313. recibió la influencia de fuentes platónicas. 1931-1939. Sebeok9. “Proposals for a History of Semiotics”. más tarde saqué el mayor provecho de una profunda y ponderada investigación de algunas de la sobras de los pensadores medievales. citado por John N. Señalemos que esta par de conceptos y etiquetas sólo fue adoptado por Saussure hacia la mitad de su último curso de lingüística general. Entre los filósofos de este sigl9o hay que mencionar a Ludwig W ittgenstein12.

54 que HusserI llama la expresión significativa16. Georg Gadamar trata de recoger la herencia de Agustín y de reflexionar, a su luz, sobre el lenguaje17. Jacques Lacan, por su parte, nos dice que es “muydiciente darse cuenta de que los lingüistas, en el supuesto de poder reunir, a lo largo de los tiempos, una gran familia a la que se la pueda denominar así, han necesitado quince siglos para redescubrir, com o un sol que se levanta de nuevo, como una autora naciente, ideas que ya estaban expuestas en el texto de San Agustín [De Magistro], que es uno de los más admirables que se puedan leer”18. Así podrían multiplicarse las referencias, incluyendo nombres como Ricoeur, Kristeva, Derrida19, pero b asten las an teriores para m ostrar el lugar y la im portancia de San A gustín en la reflexión contem poránea sobre el signo y el lenguaje.

El lenguaje en la obra de San Agustín
San Agustín se ocupó del lenguaje en casi todas sus obras. Siempre fue el hombre de la palabra. Heredero de la enseñanza de la antigüedad clásica, fue educado en las artes liberales, dentro de las cuales todos sabemos el lugar que ocupa el lenguaje. Las fuentes al respecto fueron Virgilio, Cicerón, Varrón20. Como gramático, dialéctico y retor, San Agustín conoció y practicó las artes del lenguaje. Su conversión a la fe cristiana lo alejó de un interés puramente formal por las palabras y el discurso, y de cierta manera de ver la retórica y la elocuencia; pero nunca le hizo perder su confianza en la fuerza y la importancia de la palabra humana, hablada o escrita. Agustín amó la palabra, como lo testim onia su actividad de escritor y de predicador. El verbum, concebido, primero, como lenguaje humano y, luego, como palabra de Dios21, guió siempre su reflexión sobre el lenguaje. Como filósofo y teólogo, Agustín reflexionó sobre el mundo, el hombre y Dios. En torno a estos temas se planteó el problema del lenguaje, instrum ento por medio del cual el hombre se refiere a las cosas que existen y que conoce. Cuando ejercem os nuestra actividad cognoscitiva entran en juego el lenguaje y la realidad, y de la relación que se establece entre pensamiento, lenguaje y realidad, surgen numerosos interrogantes: cuando los hombres hablan ¿qué finalidad persiguen?; ¿en qué consiste la actividad del lenguaje como fenóm eno físico y como fenómeno de significación?; ¿cuáles son las funciones del lenguaje y qué factores influyen en la com unicación?; ¿cuál es el valor del discurso sobre las cosas y cuáles son las relaciones entre nuestras palabras y la verdad? Agustín estudió de una manera profunda, aunque no sistemática, estos difíciles problemas. No fue, ciertamente, un lingüista, en el sentido que hoy le damos a esta palabra, pero se ocupó de algunos problemas que no dejan de interesar a los lingüistas y a los filósofos: la naturaleza del signo, el lenguaje como medio de com unicación, el lenguaje como vehículo de pensamiento, la prioridad del significado sobre el significante, la adquisición del lenguaje por el niño, los problemas planteados por la ambigüedad y la oscuridad de las palabras, la metáfora, y todo lo que constituye la fineza y la complejidad del lenguaje natural con respecto al problema semántico. En relación con estos problemas, Agustín estudió varios aspectos de la herm enética del texto y de la traducción.
16 “El signo natural., sería, en el lenguaje fenomenológico, un signo indicativo que no siempre es significativo. Por ejemplo, y San Agustín lo señala, la huella impresa del animal que ha pasado por un lugar es una señal del paso del animal, pero no tiene ningún significado. Esto mismo lo encontramos en la primera de las Investigaciones lógicas de HusserI, cuando nos habla de las señales que no expresan nada, salvo que, además de la función indicativa, desempeñan una función significativa...” Arias Muñoz, J. A. «Una teoría del lenguaje en San Agustín y en Santo Tomás», pp. 611-612, el autor compara De Doctrina C hristiana II, II, 3 acerca de los signos convencionales con las Investigaciones Lógicas I, pág. 323. Trad M García Morcnte y José Gaos. Madrid. Revista de Occidente, 1967. 1 7 A propósito de la interpretación que San Agustín da del Génesis (De Gen Ad. Litteram I, IX, 15-17; X, 18), Gadamer dice que allí “se anuncia de algún modo aquella interpretación especulativa del lenguaje que hemos desarrollado en el análisis estructural de la experiencia hermenéutica del mundo, según la cual la multiplicidad de lo pensado surge sólo desde la unidad de la palabra”, Verdad y M étodo, pág 578. 1 8 Le Sém inaire. Libro I, pág 273. La indusión es nuestra y también la traducción 19 CLARK ANN, K. «Augustine and Derrida: Readin as Fulfillment of the Word» en The New Scholasticism 65 (1981) 104-

112
2" HAGENDAHL. H. Augustine an d the Latín C lkassics, Combes, G. Saint Augustin el la cultura classique. 2 1 JOHNSON, D «Verbum in the early Augustin (386-497)»

55 Como señalamos anteriorm ente, todas las obras de San Agustín dan testim onio de su profundo interés por el lenguaje. Hay, sin embargo, algunos escritos en los que trata, “ex professo” y de manera más profunda, el problema. A tales obras nos vamos a remitir a !o largo de nuestro trabajo. En sus primeros diálogos, com o tratarem os de mostrarlo, se hallan algunas referencias esporádicas al lenguaje, y algunos elementos alusivos al mismo los encontramos en sus primeros escritos teológicos y religiosos, particularmente en los que elaboró contra los maniqueos. El tratado D e D ialéctica nos presenta una breve y condensada exposición sobre el signo lingüístico, en estrecha relación con la doctrina de los estoicos. En el D e Magistro, compuesto en Tagaste en el 389, y donde reproduce una discusión con su hijo Adeodato, A gustín se interesa por la finalidad del lenguaje y, desde una perspectiva eminentemente pedagógico-teológicay en relación con su teoría del conocim iento, analiza las condiciones de posibilidad de la enseñanza por medio del signo lingüístico. En el De D octrina C hristian a, escrito en dos etapas, desarrolla una teoría del signo en general, y nos ofrece los fundamentos de una retórica cristiana y una interpretación correcta de la Escritura. En el pequeño escrito D e C atechizan dis rudibus presenta algunas breves sugerencias sobre la doctrina del verbum c o r á is , el verbu m co g itatu m a d sim ilitu d in em v o c is y el v erb u m v ocis, de lo cual hablará explícitamente en el D e Trinitate. En las C onfessiones, profundiza algunos aspectos de su teoría general sobre los signos y hace agudas observaciones sobre la adquisición del lenguaje por el niño22. Desde una perspectiva teológica, el tratado De Trinitate presenta reflexiones profundas sobre las relaciones que hay entre la palabra interior y la palabra exterior, y ofrece consideraciones muy pertinentes sobre el fundam ento social del signo lingüístico. H abría que añadir a estos libros, importantes pasajes de otras de sus obras, en particular de sus sermones y de sus cartas. Muy pronto nos dimos cuenta de que el estudio del signo y del lenguaje en San Agustín es de una considerable amplitud, dado que su obra es inmensa; y además, de que este tema puede considerarse, en sus escritos, desde varios ángulos. Esta constatación nos forzó a lim itar nuestra investigación, por una parte, a un período de su actividad intelectual, del 3 8 6 al 3 8 9 , y por otra, a los diálogos filosóficos, pero concentrándonos en el De Magistro, particularm ente en el tem a del signo y del lenguaje. Este diálogo ha presidido, en efecto, toda nuestra investigación. Lo escogimos porque, a nuestro parecer, es un punto de convergencia y de síntesis de los problemas relativos al signo y al lenguaje, expresados ya en los escritos anteriores. Se sitúa en la encrucijada de la búsqueda agustiniana entre los primeros diálogos y sus grandes obras. De D octrina C hristian a 25 y De Trinitate24, y pone punto final a los diálogos y al método dialógico como medio de enseñanza y de búsqueda. Finalmente creemos que para leer y comprender m ejor el D e Magistro, es necesario seguir las huellas sobre el signo y el lenguaje en los diálogos anteriores, mediante una cuidadosa lectura de éstos.

La omnipresencia del signo
La palabra y ¡a escritura
Todos los diálogos de San Agustín ponen en juego el lenguaje en cuanto actividad física, productora de sonidos significativos dentro de un grupo de personas que hablan la lengua latina para la com unicación del pensam iento. A esta actividad se vinculan la puesta por escrito de las palabras y los gestos, que también sirven para expresar pensamientos y sentim ientos.

2 1Marcia L Colish ha mostrado cómo puede estudiar el problema del lenguaje en la obra de San Agustín, siguiendo las grandes etapas señaladas en las C onfesiones. Cfr. The Mirror o f Languaje. ” Sobre el signo en el De Doctrina Christiana: B D. Jackson. Sem antics a n d H erm eneutics in Saint Augustine's «The Theory of Signs in Saint Augustine’s 'De Doctrina Christiana’ de Saint Augustin». Jordan, M. D «Words and Word: Incarnation and Signification in Augustine’s ‘De Doctrina Christiana’». Miyatanim, Y. «Grundstruktur und Bedcutug der Augustinischen Hermeneutic in De Doctrina Christiana’». García de la Fuente «Dalos sobre lingüística y lengua latina en el 'De Doctrina Christiana’». 2 1 Sobre el signo y el lenguaje en el D e Trinitate: Daniels, D E. «The Argument of the ‘De Trinitate’ and Augustine’s Theory of Signs». Pintaric, Drago. S prache und Trinität.

56 Agustín habla muchas veces de las actividades que ejerció y que se relacionan con el lenguaje25: lás de orador y profesor de gramática26. Sus diálogos nos presentan, por su parte, a personas que hablan, nombran cosas, definen palabras, preguntan, enseñan, oran, cantan, ríen, hacen gestos, escuchan, leen, escriben; actividades todas que están en relación con el lenguaje. Se mueven, por decirlo así, en el mundo de la palabra. Esta es propia de los seres humanos y es el lugar natural del intercambio con los demás27. Puesto que la finalidad de todo diálogo es la comunicación de un mensaje, es preciso que los interlocutores comprendan el sentido de las palabras que ellos mismos emplean, las cuales son los instrum entos de la com unicación. Esto explica por qué Agustín se preocupa, tan a menudo, por la definición de las palabras, las etim ologías y las consideración gram aticales y morfológicas. Pero lo más importante, lo que más interesa a Agustín, es la significación. Los interlocutores hablan, discuten y comparten sus puntos de vista, pero sus palabras pasan, por cuanto son meros sonidos físicos. La sutileza aérea de la palabra, que constituye la fuerza de su penetración, constituye tam bién su debilidad. La palabra huye sobre las alas invisibles del viento: verba volan t28. Para asegurarse contra el riesgo del olvido — ya que la memoria es una guardiana infiel de lo que se ha pensado29— , Agustín resuelve fijar sobre la cera, gracias a la actividad de un taquígrafo30, los sonidos que, de otro modo, se escaparían y se los llevaría el viento31. De este modo, el lenguaje hablado se fija en un lenguaje escrito, y las palabras de los interlocutores son aprisionadas, de cierta manera, por los lazos de la escritura32. Los sonidos se dirigen al oído; las letras, a la vista. La actividad lingüística del hombre abarca, de este modo, diversas actividades: hablar —escuchar, escribir— leer. Gracias a los escritos, Rom aniano33podrá leer, más tarde, los temas y los puntos tratados por Licencio y Trigecio, así com o las opiniones de Agustín y de Alipio34; y las acciones realizadas podrán ser transmitidas a la posteridad35. Por su parte, Alipio, ausente del debate, podrá recurrir a los escritos para inform arse acerca de lo que sus amigos discutieron durante su ausencia y seguir así esas discusiones sin perder el hilo del tema y sin necesidad de hacer penosos esfuerzos para comprender el desarrollo de las m ism as36. La e scritu ra perm itirá que los jó venes puedan leer luego las conversaciones y, analizando cuidadosamente su contenido, aprender a reflexionar mejor sobre los temas discutidos y ejercitarse en la dialéctica, en el ataque y la respuesta37. A diferencia de las palabras habladas, cuyo torrente los ahoga, la lectura les permitirá la reflexión y favorecerá una aceptación o un rechazo deliberados. Con respecto a la lectura conviene recordar que los interlocutores de los diálogos de Casiciaco estaban habituados a leer a Virgilio58 y a escribir cartas39.
“ DO XII. 35 - XIII. 38. 26 DRV I. 4. 27 DO II. XII. 35; cfr. Quintiliano, ¡nst. Or II 16. 12-17; Cic. D e Inv i. IV. 5. 28 CA 1.1. 4. 20 “ser propter memoriam, quae', infida custos est excogitatorum, referri in litteris volui, quod ínter nos saepe pertractavimus” CA II. IX. 22; cfr. SO 1.1. I.: DO I. V II 20 10 Sobre el trabajo del taquígrafo, ver Hamman, A. G. L É poqu e du livre. L a Transm ission des textes an cien s du scribe á l'im prim erie. pp 18-20. 51 “Sirviéndonos, pues, de un estenógrafo, para que el viento no arrebatara nuestro trabajo" CA I I. 4; “Pues os plugo a vosotros más bien recoger estos discursos que desparramarlos, porque cuanto se dice aquí, se escribe, sin dejar caer nada en tierra, como se dice; nosotros ciertamente, podremos leerlos” CA II VII. 17; “Por lo cual terminemos, como dije, esta discusión, y después de ponerla por escrito, enviémosla. Licencio, principalmente a tu padre...” CA I IX. 25. Cfr. DBV I. 5; III. 8: SO I. I. I; I, 13. 23; II 11. 19; DO I V 14; I. VIH. 26: I. IX 27. 32 DO I. IX. 27 33 Amigo y mecenas de Agustín, padre de Licencio. Cfr. CA I. I. 1; I I. 3; II. 1. 2, II III. 8. 34 “Sane in hoc libro res et sen ten tias illorum, mea vero et Alypii etiam verba lecturus es” CA 1.1. 4; Cfr. DO. I. IX. 27. 55 DO I. V 14. 36 “ Antes de oír nuestra disputa sobre tos académicos, será bueno me leáis el discurso que acabasteis cuando yo me hallaba ausente, porque, habiendo surgido de él la presente discusión, no me será posible de otro modo, al otros, evitar los errores y el trabajo” CA II. IV. 10; Cfr DO I. IX. 27. 37 “...referri in litteras volui... simili ut isti adolescentes, et in haec attendere discerent, er aggredì ac subire entarent" CA II. IX. 22. 3* CA II IV 10, Cfr Do I III. 6; I. VIII 26. 39 “El día siguiente también lució benigno y sereno, y apenas nos dedicamos a las faenas agrícolas, porque gran parte de él lo empleamos en la redacción de cartas”. CA II XI. 25

58 impide hablar57. L a s m an os (m anus), después del rostro, son las partes del cuerpo que “hablan” más. Elevando los ojos al cielo58, extendemos las manos para dirigir nuestra oración a Dios; para manifestar el acuerdo, nos damos la mano59; o cerrando los puños, expresamos una actitud de com bate60. Además, aplaudimos con las manos: los aplausos son un signo de aceptación, de acogida o de triunfo61. La misma lengua envidia ciertas posibilidades que tienen las manos, como lo afirman, en textos muy expresivos, Quintiliano62 y Montaigne®. También el d ed o (digitus) es utilizado para indicar las cosas. El silen cio, dentro de un diálogo, puede convertirse en una forma de lenguaje por c u a n to p u ed e s ig n ific a r n u m e ro sa s a c titu d e s : d ud a, v a c ila c ió n , r e fle x ió n , ig n o ra n cia , ensimismamiento o falta de atención64. El silencio le da a la palabra el tiempo necesario para decantarse y para tomar forma y consistencia65. Tanto el lenguaje oral como el silencio, tanto la escritura como los gestos, nos colocan en el vasto dominio del signo y de la significación.

Definiciones del lenguaje (/oqui)
Es ahora cuando Agustín describe, de manera más detallada, la finalidad del que habla. De esta descripción se puede deducir una definición del lenguaje más precisa que la que Adeodato había dado, a saber: emitir palabras (promere verba). En efecto, hablar es ofrecer al exterior un signo de la voluntad mediante un sonido articulado66. Para San Agustín es evidente que el lenguaje humano pertenece al dominio del signo. Los análisis sobre la concepción del signo lo han demostrado suficientem ente. Aquí señalaremos algunos aspectos de esa concepción, limitándonos al contexto del primer capítulo del De Magistro y refiriéndonos siempre al lenguaje, el cual, en este diálogo, constituye el punto central del análisis agustiniano. Agustín emplea, por primera vez, en el D e Magistro, el verbo significare, al presentar la significación de la frase “aposentos cerrados” . Se significa, dice, la interioridad del espíritu67. El n om bre es, pues, un signo, afirm ación esta que discute ampliamente en la primera parte del diálogo68, dedicada a! problema del signo69. De la descripción del lenguaje propuesta por Agustín, y enriquecida con todas
51 "Aquí el muchacho [Licencio] se le saltaron algunas lágrimas (aliquantum lacrymavit)...” CAII. VII, 18. “En este punto, casi todos, olvidando la disputa, nos echamos a llorar..." CA II. VII. 18. La inclusión es nuestra. 58 “...porrecta manu coelum suspiciens: et quando ego, inquit [LicentiusJ. Deus, hoc vídebo?” CA II. V il. 18. La inclusión es nuestra. 59 “Da, inquam, dexteram" CA III. III. 5; “...cum dexteras interposuisti...” CA III. III. 6. 60 “cum videretur iam nos ad calcem pervenisse, pugnos etiam rniscuisti” CA III. III. 6. Miscere m as: venirse a las manos, lanzarse a la pelea. Pugnis et calcibu s uti: valerse de las manos y de los pies. 6 1 “...theatricus plausus semper proserrimus accepisset” CA 1.1. 2. 62 Inst. Or. XI. 3. 87. 6 1 “Pues, ¿y qué no hacemos con las manos? Con ellas requerimos, prometemos, llamamos, despedimos, amenazamos, rogamos, impetramos, negamos, rehusamos, interrogamos, admiramos, contamos, confesamos, nos arrepentimos, tememos, nos avergonzamos, dudamos, instruimos, mandamos, incitamos, estimulamos, juramos, testimoniamos, acusamos, condenamos, absolvemos, injuriamos, despreciamos, desafiamos, desdeñamos, adulamos, aplaudimos, bendecimos, humillamos, nos mofamos, nos reconciliamos, recomendamos, exaltamos, festejamos, nos regocijamos, nos quejamos, nos entristecemos, exclamamos, reprendemos. ¿Y qué otra cosa no ejecutamos, con variación y multiplicación que emula a la lengua?” Ensayos. Libro II Cap. XII, pág, 108. Ver también Morrid, Desmond [et. Al.]. Gestures: their Origin an d Distribution. 64 CA I. II. 9; I III 7; I. IV 10; 1. V 14; II. VIL 16; II VIII. 21; DO II I 3; II. VII. 22; II. VI. 23. 65 Ver Masset, Píerre. “La parole et le silence”, pág. 75. 66 “Qui enim loquitur, suae voluntatis signum foras dat per articulatüm sonum". DMA I 2. 67 “...quo nomine [in clausis cubiculis] significantur mentís penetraba. .” DMA I. 2. 43. 68 DMA IV 8. 4 7 .5 0 ; IV. 9, 86. 95. 96; IV. 10.148; VI. 11. 18; VI. 1 7 .1 5 .2 0 . En esta discusión Agustín establece las relaciones que hay entre nom en, vebum y vocabulum 69 El verbo sig n ificare es clave en todo el diálogo. Agustín lo emplea sólo en : DMA X. 30. 23. 26. 29. 33. 36. 41. 45. 51; XIII 43. 37. 39. 44. 58. En relación con nom en: DMA I. 2. 43; IV. 9. 102. 105; V 1. 17. 15. 20; VI. 18. 26. 32. 34. 36. 37; VIII. 24. 129; IX. 25. 10. 24. 25; IX 27. 75; IX C 28. 91; con signum : II. 3. 3. 4; IV. 9. 112; V 11. 2. 3. 6. 7; VI. 17. 10. 11; VI. 18. 36. 47. 48; VII. 19. 13. 14. 17. 35; VII, 20.- 50. 53. 55. 59. 81; VIII. 22. 26; VIII. 23. 86. 92. 107. 198; XI. 36. 8. 15; XI. 37. 26. 29; con verbum : II. 3. 13. 14. 16. 18. 21. 23. 25. 27. 28. 29. 33. 40; II. 5. 51. 56. 58. 61. 62; III. 6. 41. 45. 46; IV. 7. 18. 20. 21; IV, 8. 42. 47. 50. 56. 60. 68. 71; IV. 9. 93. 103. 104. 118. 122. 133; IV. 10. 136. 138. 140. 144.153; con syllaba: III. 5. 12. 38; VIH. 20. 63. 79; VII. 19. 27; con vox: X. 34. 136; con res: VIII. 21. 18; VIII. 22. 46; VIII, 23. 92. 107; VIII. 24. 119. 128. 149; IX. 25. 1. 7. 11; IX. 27. 70; IX. 28. 91. 113; X. 31. 59- 61; X. 33. 118; XIII. 45. 75; con g e sto : VIII. 19. 33; X. 35. 161; con

59

las observaciones hechas a través del debate recogido en el primer capítulo del diálogo, podemos establecer una clara caracterización del proceso lingüístico: el que habla, el emisor, da un signo (signum... d a t)70 voluntario (su ae volu n tatis)1' de lo que tiene en la mente (sigrtificandae m entís suae ca u sa )12. Ese signo es un sonido (son an tibu s verbis) 73ligado a una significación (per articulatum sonum ) 74 y emitido exteriorm ente (foros)15 para que sea oído por un oyente ( ut h om in es au d ia n t)16. Las palabras están en relación con las cosas en cuanto son signos de estas (... res ipsas, quarum signa sunt v erb a)11. Una vez oídas y comprendidas, las palabras se adhieren a la memoria (... cum m em oria qui verba in haeren t)n . De esta manera, al hablar, la memoria, evocando las palabras (ea revolvendo)'9, hace llegar a la mente (facit venire in m en tem )m las cosas de las cuales las palabras son signos. Esta reflexión sobre el lenguaje supone que tanto el emisor com o el oyente conocen una lengua particular y las palabras de la misma lengua (sus sonidos y sus significaciones) de manera que, al escucharlas, tanto el oyente com o el hablante, establecen una relación entre los sonidos escuchados y las palabras conservadas en la m emoria. Agustín sabe muy bien que las palabras, habladas o escritas, las aprendemos a fuerza de oírlas, o de leerlas. Cuando no conocem os el sentido de una palabra que escuchamos, o leemos, le confiamos a la memoria los sonidos, o los caracteres escritos, y para conocer ese sentido nos dirigimos a una persona culta y le preguntamos por él o lo descubrimos gracias al contexto. Finalm ente, conservam os en la memoria la significación de las palabras junto con sus sonidos81.
intentio digiti: X 34. 245; /acere signa. IV 4 5 El análisis de este conjunto de referencias permite establecer la definición del signo, sus elementos, las relaciones entre las palabras y las cosas, entre el sonido y la significación y entre los signos y los signos. 1 0 DMA I 2. 46; cfr. DQA XVIII. 31. 7 1 Nos parece que Agustín, al señalar la actividad de la voluntad, afirma el carácter in ten cion al del signo lingüístico: “signa data”. D D CII. II. 3. Cfr. Engels, J “La doctrine du signe chez saint Augustin”, pp. 366-373; Jackson Darrell, B. “The Theory of Signs in Si. Augustine’s 'De Doctrina Christiana’”, pp. 13-19. 7 7 DMA I. 2. 58-59. “La mens es lo que de más alto hay en el alma. Comprende a) la razón o facultad discursiva cuyo ejercicio produce la ciencia o conocimiento cierto sobre las cosas sensibles, b) la inteligencia, que es la función más alta de la mens, la facultad de lo puro inteligible” O euvre de Saint Augustin. IV D ialogues p h iloso p h iq u es. 1. Trad. R. Jolivet. HA París: Desclée de Bropuwer, 1948, pág. 464, nota IV. DMA I. 2. 4 3 .55. 58 70. Agustín habla a menudo de “mens” en relación con el lenguaje. DMA I 2. 76, ‘Así resulta que la palabra escrita es un signo destinado a los ojos, por medio delcual viene a la mente (mens) lo que pertenece a la esfera del oído”. IV. 8. 39. Cfr. DO. I. V. 14. “Me enseña algoquien ofrece a mis ojos o a otro sentido corporal, o también a mi propia mente (mens), lo que deseo conocer". XI. 36. 4. “ Acerca de todo lo que entendemos, nos informa no el sujeto cuya palabra resuena exteriormente, sino la verdad que, soberana, preside ¡nterioremtrne en nuestra mente (mens): las palabras quizás nos estimulan a buscarla” XI. 38. 45, “Cuanto percibimos, lo percibimos o por un sentido del cuerpo o por la mente (mens)”. XII. 39. 4. Cfr XII. 40. 30; XIII 41. 1; DT XIV VIII. 11 ” 1.2.57. Aquí “sonantia verba" definen la “locutio". En ésta están implicados tanto el sonido (verbarere) como la significación. Cfr. DLA II XVI. 43; “sonantia signa”; D C R II. 3; CD IV X. 15. 7* DMA I. 2. 46-47. El soníco articulado incluye el sonido y la significación. 7 5 El aspecto exterior del sonido. El sonido se percibe por el sentido del oído. Con el adverbio foras, Agustín quiere subrayar el carácter público del lenguaje, por oposición a intus “De universis autem, quae intelligimus, non loquentem, qui persoriant foris. sed intus ipsi mentí praesidentem consulimus veitatem, verbis fortasse ut consulamus admoriti" DMA XI. 38. 45. El subrayado es nuestro. 76 DMA 1.2 .5 9 . 77 DMA I. 2. 76. 7" DMA I. 2. 75. Cfr. DBVIV IV. 6. En relación con el lenguaje. “Toda expresión oral articulada y con significado, te das cuenta de que, por una parte, hiere el oído para dejarse sentir, y por otra, se fija en la memoria para poderse conocer”. DMA V. 12 49, cfr. VII. 29. 76; XII. 39 19; XII. 39. 22; “Por más que hayamos tenido repetida experiencia, tanto propia como ajena, de palabras que se pronuncian sin correspondencia con las cosas que se piensan, lo que puede suceder bajo dos formas: o cuando una expresión grabada en la memoria y frecuentemente repetida se recita pensando en otra cosa...” XIII 42 24, “ Alguien dice, y nosotros lo oímos, que ciertas bestias aventajan al hombreen virtud; al puntos se nos hace intolerable y con toda energía desmentimos opinión tan falsa y funesta; cuando él quizá llama virtud a las fuerzas físicas y con ese nombre expresa lo que ha pensado, sin que mienta ni yerre en las cosas, sin que sus palabras grabadas en la memoria manifiesten una contextura, mientras que en su espíritu dan vuelta pensamientos distintos, sin que por un desliz de la lengua suene cosa distinta de la pensada; sencillamente da a la cosa pensada un nombre distinto que nosotros” X III. 43-45. 79 DMA I. 2. 75. Revolvere hacer rodar, verbo causativo. EM, pág. 72 El preverbio re señala un movimiento hacia atrás, o el retomo a un estado anterior. EM, pág. 565. M DMA I. 2. 76. 8 1 Cfr DDC II XIV. 21.

Cfr. I. 127. En ocasiones emplea m etafóricam ente el verbo serm ocin ari para hablar de los gestos empleados con los sordomudos92. Cratilo.64. a la función de rememoración que las palabras aseguran. que la locu tio como lenguaje exterior (foras). mimogestual.. Pyrr. François. Augustine on Signs". K. “St. pág. 12. Cfr. 1961. Para hablar de los gestos y de otras formas de com unicación emplea el verbo sign ificare. DT X X . o más bien a “la ca p acid ad propia d e la esp ecie hum ana de com u n icarse por m edio de un sistem a d e signos vocales (o lenguaje). 18. se refiere. en la que la definición del lenguaje está asociada a la idea de su naturaleza vocal y a su doble articulación85. que pone en juego una técnica corporal com pleja y que supone la existencia de una función simbólica y de centros nerviosos genéticam ente especializados”84? La mayor parte de los lingüistas escogen esta segunda posición. pp. llid ée de p h ra se gram m aticale et son expresión en latin. I. de hacer alusión a la reminiscencia platónica ni a algo por el estilo. 62. Or. pp. Tanto la una como la otra son los medios que los hombres poseemos para enseñar (docere) con el lenguaje. Paul Genlhener. A First D ictionary o f Linguistics an d P honetics. Adv Math. el signo escrito y los gestos. Lalande. 2. 39-44. Charpin. pág.De Intr. 89 DMA V 16. pa g 500. 1980. “ Acción de hablar. 82 Cfr. 124. muy probablemente. se refiere. 136-138. 86 Sabemos que la discusión se mantiene abierta. para las cuales la condición necesaria del lenguaje es la aparición de la función semiótica. 203. y propone. y forma. la tradición griega y latina de los filósofos y de los gramáticos87. I. de ordinario. DDC 11 III. pero también puede significar la frase. non autem omne sugnum verbum est".hommes cum surdis gestu quasi sermocinentur. muy claramente. “ Marouzeau. en sentido estricto. — Todorov. Paris: PU F. 11. D ictionnaite latin-français d es auteurs chrétiens. Platón. y denomina. hace conocer (docere — sig n ificare ). tal y como lo vimos anteriorm ente. 263 d. Después de estas consideraciones tratemos de precisar más el sentido que le da San Agustín a la palabra len guaje y el uso que hace de ella. que toda palabra es un signo. 32. Agustín afirma. y que los gestos. palabra (cl)!. siempre y cuando conozcamos su significación. Hyp. al cual le da una extensión más amplia que el verbo loqui.. la palabra. II. 64-72. o una expresión figurada89. Cfr.. 554. Cfr. Paris. XI. como objeto de la semiología. 4. la oración. posee una doble función: indicativa. 14. GLK VII. Ver Markus.” DMA IV. Math. y rememorativa. Sexto Empírico. 90 “Quaedam ergo cogitationes locutiones sunt cordis”. Paris: Larousse. D er Z eichen und Wortbegriff im D enken Augustinís. R. Nos parece que el lenguaje propiamente dicho (loqui) está constituido por el signo lingüístico. Kuypers. 1973. DMA IV. En el capítulo anterior distinguimos el signo lingüístico oral. 2. Albert. En el texto que estamos analizando no se trata. 274. “Hablar es propio del hombre (Loqui homini est)” decía el gramático Agredo en su Ars d e O rthographia. pág. Paris: Du Seuil. 57: locutio = sonantia verba.et sunt haec omnia quasi quaedam verba visibilia”.. Agustín también utiliza el verbo loqu i y la palabra locutio para significar el lenguaje interior90. 16. 1968. 100. lOème éd. 2. Para San Agustín. 91 “Omne verbum signim. D ictionnaire d e linguistique. y a las formas de com unicación animal86. pág. el estudio del signo en general. 132 El subrayado es nuestro. Platon. Ducrot. Sofista. entonces. por razón de su capacidad com unicativa. A. mediante la cual el lenguaje recuerda algo a alguien. a los estandartes y a las enseñas militares. 34. 1. Davis. . Sabem os que el sentido y el uso de la palabra “lenguaje” son objeto actualm ente de discusión: ¿hay que llamar lenguaje a “todo sistem a de signos apto para servir de medio de com unicación entre los hom bres”8’'. Se puede decir. 383 a 384 d. por la cual el lenguaje muestra. 93 “. “palabras visibles”93 a los gestos. Jean. La palabra locutio. 9 127. D ictionnaire en cy clop édiqu e des scien ces du language. 88 DMA I. Adv. o a uno mismo82. VIII 275. sino a la expresión del pensamiento por la palabra hablada. T. el lenguaje (loqui) es una actividad específicamente humana En esto sigue. 92 “ . metafóricam ente. I. en especial por parte de las ciencias de la comunicación. VIII.60 A sí se comprende que cuando Agustín afirma que una de las finalidades del lenguaje es “recordar”. pág. por lo tanto. Por último. El subrayado es nuestro. 87 DO II. 9. 8 5 CRYSTAL. pp. Biaise. V ocabulaire tech n iqu e et critique d e la p h ilosop h ie. y sólo por una extensión metafórica a todo procedimiento oral.. pág. 81 Dubois. 45. lenguaje. Aristóteles A nalítica Posteriora 76 B 24. André. 1972. II. 74. y como objeto de la lingüística el estudio del signo verbal. de la otología comparada y de la epistemología genética. son llamados lenguaje sólo por la analogía que tienen con la palabra hablada. J L ex iqu e d e term inologie lin gu istiqu e 3ème éd. O. escrito. En consecuencia. no debe aplicarse la palabra “lenguaje”. independientemente del hecho de que el signo sea verbal o gcstual. Quintiliano. London: André Deutsch. 156. a la actividad de hablar88. 18. pero que no todo signo es palabra91. Sexto Empírico.

su conversión a la fe cristiana lo alejó de un interés puramente formal por las palabras y el discurso. En los primeros capítulos de las Confesiones. Siguiendo las orientaciones de San Agustín.b "nam illa signa omnia quorum genera breviter attigi. verba vero illis signis nullo modo possem”. Wittgenstein reavivó la discusión sobre la adquisición del lenguaje retrotrayendo las consideraciones de San Agustín. Agustín afirma que todos los signos pueden ser enunciados con palabras. Muchos siglos después L. Indague a partir d el m ism o diálogo las p osib ilid ad es d el co n ocim ien to h u m an o y la teoría d el conocim iento qu e San Agustín intenta configurar. las palabras no pueden enunciarse sino con palabras96. el valor del discurso y su relación con la verdad. en general. En efecto. en cambio. DMA IV 9. en su realización. escrito enTagasta en 389. y luego. según comentario de Alfonso Rincón. ’5 DDC II III. una doctrina general del signo. la oscuridad de las palabras. 2. 3. dentro de ese vasto universo. con cebid o com o len guaje h u m an o y luego co m o p alab ra de Dios. 122. 4. la significación. La naturaleza del signo. la retórica y practicó las artes de la escritura. 4 . Agustín les atribuye un valor “especial” en la conversación ordinaria y en el diálogo. el lenguaje como vehículo del pensamiento humano. Con respecto a los gestos. ponga en relación estos problemas con las preguntas sobre la finalidad del lenguaje humano. del apoyo pragmático de lo mimogestual. la hermenéutica de los textos. que ocupa el primer lugar (principatum ) para expresar toda clase de pensamientos que los hombres deseamos exteriorizar95. se interesa por el signo lingüístico'’4. 54 “Llamamos signos. guió la reflexión d e San Agustín sobre el lenguaje. 4 . DDC II. Indague cóm o e l verbum. en ese grupo encontramos también a las palabras”. III. fueron asuntos de primer orden en San Agustín. conoció la gramática. primero.61 Podemos concluir que. a todas las cosas que significan algo. la dialéctica. en lo que respecta al signo y al lenguaje. Sin embargo. En el diálogo De Magistro. Comprensión y discusión 1. San Agustín se ocupó del lenguaje en casi todas sus obras. Agustín concibe. En efecto. entre otros. San Agustín manifiesta su interés por el lenguaje desde una doble perspectiva pedagógica y teológica. Indague e in terprete la v alid ez o in v alid ez d e los argu m en tos d e San Agustín a la luz d e consideraciones com o las de W ittgenstein. San Agustín adelanta algunos aspectos de su teoría del signo y de los pasos para la adquisición del lenguaje por parte del niño. potui verbis enunciare. toda conversación supone una situación de interacción y necesita.

62

GUILLERMO DE OCKHAM
materiales y aportaciones económicas de la Orden franciscana. Todo ello hace que en 1326 huyan de Aviñón Cesena (llevándose el sello de la Orden), Bonagracia y Ockham, más otro franciscano que se les une a última hora, poniéndose al amparo de Luis de Baviera. La reacción de Juan XXII no se hizo esperar: excomulgó a los cuatro «espirituales» y destituyó de su cargo de General a Cesena, el cual, no obstante, siguió con el sello de la Orden franciscana en su poder. Esta época de estancia en Munich es de suma importancia para la vida de Ockham: pasa de escritor teórico de filosofía y teología a polemista; de su pluma salen numerosos escritos políticos en que ataca abiertamente al Papa y analiza los poderes civil y papal. Es un conjunto de obras en las que se encuentran cuestiones importantes para la Historia de las ideas políticas. Pero las circunstancias cambian poco a poco: Luis de Baviera es destituido en 1346 y muere al año siguiente. Igualmente mueren los tres compañeros de Ockham, con lo cual queda éste con el sello de la orden, y como vicario de la Orden franciscana sediciosa. En 1348, Ockham entrega el sello y pide una reconciliación; el papa Clemente VI lo perdona y le exige la firma de una serie de retractaciones. A partir de este momento, nada más se sabe de la vida de Ockham; se ignora si las llegó a firmar e incluso dónde y cuándo murió. En medio de esta vida azarosa la obra de Ockham es bastante extensa, pudiéndose distinguir en ella dos grupos: el de las obras puramente especulativas en las que, por este orden, tienen mayor importancia las de Lógica, Filosofía de la Naturaleza y Teología. El otro grupo es el de las obras polémicas a que antes se ha hecho referencia. Dentro de las primeras, pueden destacarse: diversos comentarios a Aristóteles (In

Filósofo y teólogo franciscano inglés, máximo representante de un radical nominalismo; nació al Sur de Londres, en una localidad iiamada Ockham, tal vez en 1280, aunque otros opinan que entre 1295 y 1300. La fecha de su muerte también es incierta; posiblemente acaece hacia 1349, a partir de cuya fecha ya no se sabe nada de él. Se le suele llamar ‘Venerabilis Inceptor’, apodo tal vez debido o bien a que solamente tuvo el título de bachiller o bien a que, reuniendo los requisitos para el magisterio, nunca lo ejerció, posiblemente por lo discutido de sus doctrinas. En cuanto a estudios, siguió los normales de su época, quedando la duda de quiénes fueran sus maestros efectivos; probablemente pueda contarse entre ellos a Duns Escoto. En Oxford, Ockham m anifestó una peculiar personalidad, que atrajo los primeros intentos de condena como herético por el canciller de la Universidad oxoniense, J. Lutterrell. Éste, no cejando en su esfuerzo por condenar a Ockham, acudió a Aviñón, al papa fuan XXII, en 1323. Al año siguiente, es llamado a la corte pontificia y se nombra un tribunal que habría de juzgar la ortodoxia o heterodoxia de su pensamiento. Después de tres años de deliberaciones, la sentencia del Papa es tan benévola que no satisface a Lutterrell, el cual insiste de nuevo con mayor dureza y con procedimientos tal vez no muy claros. Pero en esas fechas, surge un nuevo problema que hace pasar a segundo plano el caso concreto de las doctrinas de Ockham; se trata de un problema interno de la Orden franciscana. Dentro de ella había surgido una corriente renovadora, llamada «espiritual», partidaria de la no posesión de bienes materiales tanto en privado como en comunidad. El movimiento estaba encabezado por el mismo General de la Orden, Cesena, al que se adhirieron otros dos franciscanos; Bonagracia y el propio Ockham Desde el exterior, el emperador Luis IV de Baviera les defiende, frente al papa Juan XXII, y luego junto al antipapa Nicolás V los cuales consideraban necesarios los bienes

librum p raed icam en toru m , In dúos libros Perihermeneias. In dúos libros Elenchorum, Expositio superocto libros Physicorum), a Porfirio (Expositio in librum Porphyrii) ya Pedro Lombardo (una Ordinatio
del libro primero de las Sentencias y una Reportatio a los tres libros restantes). Aparte escribió diversas obras originales, dentro del primer grupo: Summa totius

logicae, Compendium logicae, unos Quodlibetos, De Sacramento altaris, un tratado sobre la predestinación y presciencia divina, y una serie de Quaestiones ;
intermedios entre los meros comentarios y las obras persona- les son dos libros dedicados 4 la Física. Dentro del grupo segundo, se pueden destacar dos obras en defensa de su propia postura dentro de la orden franciscana, más otras muchas en que se debate el problema de la potestad papa! y civil, del Emperador y del Romano Pontífice, de los errores y herejías atribuidas

63 por Ockham al papa Juan XXII y Benedicto XII, y de la defensa del propio Emperador. Hay que añadir una serie de libros perdidos y otros calificados como apócrifos. Los aspectos centrales del pensamiento de Ockham son: a) ‘Contingentismo universal y omnipotencia divina’: El mundo no es un conjunto estructurado en sí con leyes universales y necesarias y presidido por el principio de contradicción (que condicionaría, según Ockham, hasta la misma actuación de Dios sobre el mundo). El hecho neto es que solamente hay cosas y seres particulares penetrados de arriba abajo de contingencia. Y, sin embargo, existe un orden; éste se explica, según él, únicamente por la Voluntad omnipotente de Dios; con ello abre la puerta a un posible escepticismo y relativismo metafísicos, puesto que Dios, manipulador total del universo, puede frustrar, si quiere, hasta las más patentes evidencias. A la vez llega a un total voluntarismo emparejado con el contingentismo asentado tanto en el orden metafísico como en el moral: no habría un orden universal, necesario y natural de Bien y Mal, sino que éstos serían tales simplemente porque Dios los ha querido asi y no a la inversa. b) A este problema va ligado el del conocimiento de la realidad y el de la ciencia: Ante la realidad concreta y singular, Ockham se enfrenta ante la posibilidad de conocerla directamente por medio de la intuición. Sobre la intuición, que puede ejercerse sobre objetos externos e internos a la mente, se construyen los juicios de existencia, porque en ningún caso puede darse una intuición sin objeto existente. En el momento en que suprimimos la existencia del objeto, caemos en el conocimiento abstracto, el cual tiene valor para 0. siempre que se base en la intuición. Sin embargo, la abstracción para Ockham tiene un sentido peculiar; no se trata de una desmaterialización y universalización, sino de un prescindir de la existencia de las cosas o, también, de un reunir bajo un mismo término o nombre o un mayor número de seres singulares concretos. Este planteamiento lleva a la idea que Ockham tiene del concepto: no reconoce que hay una informatio del entendimiento por medio de la «forma» de la cosa ya través de un proceso de especies impresas y expresas. Para 0. el concepto es simplemente una «asimilación», si bien esta idea queda un tanto confusa. En cualquier caso, lo importante es la consideración del concepto como un «término» natural (de ahí el calificativo que puede aplicarse al nominalismo de Ockham como de «terminismo»). Ockham distingue entre términos escritos, orales y mentales. Los dos primeros serían sólo convencionales y el último natural: el término mental lo considera una passio animae Con valor significativo a nivel de suppositio. I^a significación y suposición de los términos había ya sido estudiada anteriormente, pero en Ockham recibe un relieve especial. El término mental (concepto) es un signo (como lo son también los términos escritos y orales) y como tal «significan» algo. Esta significación de los términos cobra en Ockham un carácter eminentemente lógico, puesto que ya no habla de significar sino de «suponer»: la suppositio es «la propiedad que tiene un término (de significar), pero nunca sino dentro de la proposición», siendo además esta suppositio un estar el signo o término de la proposición «cuasi pro aliquo posito»: sustituye a la cosa misma. Es a este nivel de la lógica, de los términos y de las segundas intenciones (las primeras eran las correspondientes a la intuición) donde se desarrolla, según Ockham, la ciencia con su universalidad y necesidad: universalidad y necesidad que sería inherente no a las cosas sino al valor significativo y suposicional del signo-concepto-término, dentro de la sintaxis lógica de las proposiciones y razonamientos. Si el principio de no contradicción clásico había perdido para Ockham todo su valor en el nivel ontológico (una vez asentado el contingentismo universal), lo conserva ahora solamente para la lógica y su funcionamiento. c) ‘Principio de economía metafísica’. Habrá podido observarse la tendencia general de Ockham a suprimir pasos y elementos a su juicio inútiles, p. ej., en el proceso del conocimiento. Pero este espíritu es algo que en Ockham se convierte en principio general y que él mismo formula con frases como:«non sunt multiplicando, entia sine necesítate » , «non sunt ponenda plura ubi sufficiunt pauciora », etcétera. Sin embargo, por encima de estos principios, Ockham no pierde de vista el de la Omnipotencia divina; bien es verdad, dice, que Dios ha podido hacer las cosas de la manera más simple, pero también las ha hecho en alguna ocasión por medios com plicados. A pesar de todo, su espíritu de simplificación invade todo el pensamiento ockhamista, aplicándolo en particular a sus críticas al tomismo: supresión de determinadas estructuras metafísicas, de diversos pasos en el proceso del conocimiento, del principio de individuación, de distinciones metafísicas fundamentales, comola de esencia y existencia, etcétera; al escotismo (especialmente en lo que se refiere a las «formalítates ex parte reí»), y al agustinismo (Dios como Iluminante, las ideas ejemplares, etc.). d) Las aplicaciones de estas bases generales del pensamiento de Ockham son múltiples: el desarrollo de una M etafísica a nivel de lo existen te plural y equivocista, junto con una especulación asimismo metafísica, pero asimilada en cierto modo a la lógica, por cuanto que considera el ente como un «término» unívoco, ya que según Ockham sería el mismo signo mental el que se puede emplear para designar y «suponer» a cualquier ente real. En tal caso, la Metafísica, como cualquier otra ciencia, estudiaría ante todo los signos o térm inos directam ente y, por medio de ellos, mediatamente, la realidad. Igualmente, ejerce su crítica sobre los predicamentos; reduce las categorías a tres únicamente: sustancia, cualidad y relación, aunque con unas matizaciones ricas y fecundas.

64

«SOBRE LOS UNIVERSALES»
[Extractos de Suma de lógica]'
Guillermo de Ockham

[Sobre este término común ‘universal’ y sobre el ‘singular’ opuesto a él]
Como no basta al lógico un conocim iento tan general de los términos, sino que precisa conocer los términos más en especial, por eso después de que se ha tratado de las divisiones generales de los términos, hay que continuar con las cosas contenidas bajo algunas de aquellas divisiones. Pero primero hay que tratar de los términos de segunda intención, segundo de los términos de primera intención. Pero se dijo que términos de segunda intención son tales [como] ‘universal’, ‘género’, ‘especie’, etc., por eso de aquellos que colocan cinco universales hay que decir algo. Sin embargo primero hay que hablar de este com ún ‘universal’ que se predica de todo universal, y del singular opuesto a él. Pero primero hay que saber que ‘singular’ se toma de dos modos. De un modo este nombre ‘singular’ significa todo aquello que es uno y no varios. Y de este modo quienes sostienen que el universal es alguna cualidad de la mente predicable de varios, sin embargo no por sí sino por aquellos varios, tiene que decir que cualquier universal es verdadera y realmente un singular; pues así como cualquier palabra, tan común como sea por institución, es verdadera y realmente singular y una en número, pues es una y no varias, así una intención del alma, que significa varias cosas fuera [de ella], es verdadera y realmente singular y una en número, pues es una cosa y no varias, aunque signifique varias cosas. De otro modo se toma este nombre ‘singular’ por todo aquello que es uno y no varios, ni es por naturaleza signo de varios. Y tomando así ‘singular’ ningún universal es singular, porque cualquier universal es por naturaleza signo de varios y por naturaleza se predica de varios. De aquí que al llamar universal algo que no es uno en número. — que es la acepción que muchos atribuyen al universal— , digo que nada es universal a menos que quizás abuses de este vocablo, al decir que pueblo es universal, pues no es uno sino muchos; pero aquello sería pueril. Hay que decir entonces que cualquier universal es una cosa singular, y por eso no es universal sino por la significación, porque es signo de varios. Y esto es lo que dice Avicena, en la M etafísica, V: “En el intelecto una forma está referida a una multitud, y según este respecto es universal, pues un universal es una intención en el intelecto, cuya disposición no cambia respecto de cualquier cosa que tom es”1. Y continúa: “Esta forma, aunque respecto de los individuales sea universal, sin embargo respecto del alma singular, en la que se imprime, es individual Pues es una de las formas que están en el intelecto”. Quiere decir que el universal es una intención singular del alma misma, que por naturaleza se predica de varios, no por sí sino por aquellos varios, se llama universal; pero porque es una forma, existente realmente en el intelecto, se llama singular. Y por lo tanto ‘singular’ se predica del universal del primer modo dicho, pero no del segundo modo; como cuando decimos que el sol es causa universal, y sin embargo ciertamente es una cosa particular y singular, y en consecuencia ciertamente es causa singular y particular. Pues el sol se dice causa universal, porque es causa de varias cosas, a saber, de todas estas cosas inferiores generables y corruptibles. Pero se dice causa particular, porque es una causa y no varias causas. Así una intención del alma se dice universal, porque es un signo predicable de varios; y también se dice singular, porque es una cosa y no varias cosas.
‘ Tomado de: Guillermo de OCKHAM. Sum a de lógica, capítulos 14 á 19, sobre los ‘universales’. Giupo Editorial Norma. Bogotá 1994, pp. 63-87. Traducción de Alfonso Flórez Flórez. 1 AVICENA, M etafísica. V, I.

65 Sin embargo, hay que saber que el universal es doble. Uno es universal naturalmente, a saber, el que naturalmente es un signo predicable de varios, com o cuando, análogamente (proportionaliter ) , el humo significa naturalmente el fuego, y el quejido del enfermo, ei dolor, y la risa, la alegría interior. Y tal universal no es sino una intención del alma, por lo que ninguna sustancia fuera del alma ni accidente alguno fuera del alma es un universal tal. Y de tal universal hablaré en los siguientes capítulos. El otro es universal por institución voluntaria. Y así la palabra hablada, que ciertamente es una cualidad numéricamente una, es universal, a saber porque es un signo instituido voluntariamente para significar varios. De aquí que así com o la palabra se dice común, así se puede decir universal; pero esto no se tiene por la naturaleza de la cosa sino sólo porque se ha instituido a voluntad.

[Que el universal no es cosa alguna fuera del alma]

Y como no basta exponer estas cosas si no se prueba con razones claras, por eso para lo dicho adelantaré algunas razones, y también lo confirm aré con autoridades. Pues que ningún universal es sustancia alguna existen te fuera del alma se puede probar con evidencia. Primero: ningún universal es una sustancia singular y una en número. Pues si se dijera eso, se seguiría que Sócrates sería algún universal, pues no-hay mayor razón para que una sustancia singular sea más universal que otra. Entonces ninguna sustancia singular es algún universal, pero toda sustancia es una en número y singular, porque toda sustancia o es una cosa y no varias o es varias cosas. Si es una y no varias, es una en número; pues a esto todos llaman uno en número. Pero si alguna sustancia es varias cosas, o es varias cosas singulares o varias cosas universales. Si se diera lo primero, se sigue que alguna sustancia sería varias sustancias singulares, y a consecuencia de la misma razón alguna sustancia sería varios hom bres; y en tonces, aunque un universal se distinguiera de un particular, sin embargo no se distinguiría de unos particulares. Pero si alguna sustancia fuese varias cosas universales, tomo una de estas cosas universales y pregunto: o es varias cosas o [es] una y no varias. Si se diera lo segundo, se sigue que es singular; si se diera lo primero, pregunto: o es varias cosas singulares o [es] varias cosas universales. Y así habrá un progreso al infinito o se llegará a que ninguna sustancia es universal que no [sea a la vez] singular, por lo que resta [la alternativa] que ninguna sustancia es universal. También, si algún universal fuese una sustancia, existente en las sustancias singulares, distinta de ellas, se seguiría que puede darse sin ellas, porque toda cosa anterior naturalm ente a otra puede darse por la potencia divina sin ella; pero el consecuente es absurdo. También, si esta opinión fuese verdadera, ningún individuo podría crearse si algo del individuo preexistiera, porque el todo no se tomaría de la nada si [el] universal que está en él estuviera antes en otro. Por esto mismo también se seguiría que D ios no podría aniquilar un individuo sustancial si no destruyera los demás individuos, porque si aniquilara algún individuo, destruiría todo lo que es de la esencia del individuo, y en consecuencia destruiría aquel universal que está en él y en los otros, y ert consecuencia los demás no permanecerían, pues no pueden permanecer in una parte suya, cual es aquel universal. También, no se puede establecer que tal universal ponga algo totalm ente por fuera de la esencia del individuo; sería entonces de la esencia del individuo, y en consecuencia el individuo se compondría de universales, y por lo tanto un individuo no sería más singular que universal. También, se seguiría que algo de la esencia de Cristo sería miserable y condenado, porque aquella naturaleza común existente realm ente en Cristo y en un condenado sería [algo] condenado, porque [está] en Judas. Pero esto es absurdo. Se pueden añadir muchas otras razones, las que omito por causa de la brevedad, y confirmo la misma conclusión por autoridades. Primero, por Aristóteles, en la M etafísica, V II, donde según [su] intención está tratando esta cuestión de si un universal es sustancia, dem uestra que ningún universal es sustancia. Así, dice: “Es imposible que la sustancia sea cualquier cosa que se dice universalm ente”2.
2 ARISTÓTELES, M etafísica, VII, 13, 1038b 8-9.

66

También, en la M etafísica, X , dice: “Como se dijo en el discurso sobre la sustancia y el ente, así como ninguno de los universales es posible que sea sustancia, ni éste [ser| sustancia como algo uno aparte de los m uchos”3. De lo que es claro que según la intención de Aristóteles ningún universal es sustancia, aunque suponga por las sustancias. También, el Comentador, en la M etafísica, V II, en el com entario 4 4 : “En el individuo no hay una sustancia, sino una materia y una forma partícula, de las cuales cosas se com pone”4. v También, allí mismo, en el com entario 4 5 : “Digamos entonces que es imposible que alguno de aquellos que se dicen universales sea la sustancia de cosa alguna, aunque manifiesten las sustancias | de las cosas”5. También, allí mismo, en el com entario 47: “Es imposible que estas cosas sean partes de las sustancias i existentes de suyo”6. También, en la M etafísica, V III, en el com entario 2: “El universal no es sustancia ni género”7. También, en la M etafísica, X , en el com entario [6 j: “Como los universales no son sustancias, es claro que el ente común no es una sustancia existente fuera del alm a”8. De las mencionadas autoridades y de varias otras se puede recoger que ningún universal es sustancia, de cualquier modo que se le considere. De aquí que la consideración del intelecto no hace que algo sea sustancia o que no sea sustancia, aunque la significación del término haga que de ello — [aunque] no por sí— se predique este nombre ‘sustancia’ o no se predique. Así como si en esta proposición ‘el can es un animal’ este térm ino ‘can’ está por el animal que puede ladrar [entonces] es cierta, pero si está por los astros del cielo es falsa. Sin embargo que la misma cosa según una consideración sea sustancia y según otra no sea sustancia es [algoj imposible. Y por eso simplemente hay que aceptar que ningún universal es sustancia, de cualquier modo que se le considere. Pero cualquier universal es una intención del alma, que según una opinión probable no difiere del acto de entender. Por lo que dicen que la intelección por la que entiendo un hombre es un signo natural de los hombres, tan natural como el quejido es signo de enfermedad o de tristeza o de dolor; y es un signo tal el que puede estar por los hombres en las proposiciones mentales, así como una palabra puede estar por las cosas en las proposiciones habladas. Que un universal es una intención del alma, suficientemene lo expresó Avicena en la M etafísica, V donde dice: “Digo entonces que universal se dice de tres modos. Pues se dice universal según lo que se predica en acto de muchos, así como ‘hom bre’, y se dice universal una intención que es posible predicar de muchos”. Y continúa: “También se dice universal una intención que nada impide pensar que no se predique de m uchos”9. D e estos y muchos otros [textos] es claro que el universal es una intención del alma que por naturaleza se predica de muchos. Lo que también se puede confirmar por la razón, pues, según todos, todo universal es predicable de muchos; pero sólo una intención del alma o un signo instituido voluntariamente y no sustancia alguna se predica por naturaleza de muchos; luego sólo una intención del alma o un signo instituido voluntariamente es universal. Pero ahora no uso ‘universal’ por un signo instituido voluntariamente, sino por aquello que naturalm ente es universal. Pues que una sustancia no se predica por naturaleza es claro, porque si así [fuese], se seguiría que la proposición se compondría de sustancias particulares, y en consecuencia el sujeto estaría en Roma y el predicado en Inglaterra, lo que es absurdo.

3 ARISTÓTELES, Ibidem , X, 2, 1053b 17-19 4 AVERROES, Sobre la m etafísica d e Aristóteles, VII, t. 44. 5 AVERROES, Ibidem , t. 45, 6 AVERROES, Ibidem , t. 47. 7 AVERROES, Ibidem , VIII, t 2 8 AVERROES, Ibid em , X, t. 6 9 AVICENA, M etafisica, V, 1.

pero las sustancias particulares no son de este estilo. entonces si entre esta naturaleza y esta diferencia hay cualquier distinción. si es la misma realmente con la diferencia individual. que se restringe a Sócrates por una diferencia individual. sino que cualquiera sería propia de la diferencia con la que es realmente la misma. d. porque no difieren realmente. “ Cf. 3. luego una misma cosa no es común y propia. qq. distinta realmente de ellos. sino sólo distinto formalmente de los mismos10. Cf. entonces sus partes no están sino en la mente o en la palabra o en lo escrito. Pero la proposición se compone de universales. 27-1055a 2. luego. 9. [Sobre la opinión acerca del ser del universal: ¿de qué manera tiene ser fuera del alma? Contra Escoto] Aunque muchos han reconocido que el universal no es una sustancia fuera del alma existente en los individuos. aquello que por ninguna potencia puede convenir a varios. También. No [es] mayor. pro ninguna potencia es predicable de varios. porque de ningún modo puede convenir a otro individuo. V. luego cualquiera de ellas es por sí misma una en número. por ninguna potencia puede ser predicable de varios. También. Así. pero los individuos difieren realmente. luego se distinguen por sí mismas en número. También. esta diferencia individual es distinta formalmente de esta naturaleza. no ciertam ente [como algo] distinto realmente de ellos. La m enor la pruebo de modo silogístico así: esta naturaleza no es distinta formalmente de esta naturaleza. . a algunos les parece sin embargo que el universal está de algún modo fuera del alma en los individuos. ll) La doctrina de Escoto. 1-6. pero una naturaleza tal. M etafísica. entonces no [se distinguen] por diferencias añadidas. a una misma cosa creada no pueden convenir opuestos. si la naturaleza común fuese realmente lo mismo con una diferencia individual. Resulta entonces que ninguna proposición puede componerse de sustancias. También. Pero me parece que esta opinión es improbable por completo. una misma cosa no es común y propia. entonces habría realmente tantas naturalezas comunes cuantas diferencias individuales. También. difieren en número pero la naturaleza del hombre y la naturaleza del asno se distinguen por sí mismas en especie. entonces esta diferencia individual no es esta naturaleza. sin embargo una no es formalmente la otra. 1018a 12-15 y X. También. Ni menor. 3. cualquier cosa se distingue de cualquier otra bien sea por sí misma o por algo intrínseco a sí. pero según ellos la diferencia individual es propia. Lo que sin embargo se seguiría si la diferencia individual y la naturaleza común fuesen una misma cosa. es preciso que sean cosas realmente distintas. Opere oxort. tomo aquella diferencia individual y la naturaleza que la restringe y pregunto: la distinción entre ellas o es mayor que entre dos individuos o es menor. entonces los universales no son sustancias en modo alguno. 1954b. y en consecuencia si no es de suyo uno en número el restante sería de suyo uno en número. También. y en consecuencia ninguno de ellos sería común. pero el universal es común. ARISTÓTELES.67 También una proposición no está sino en la mente o en la palabra o en lo escrito. Primero.. II. por ninguna potencia puede convenir a varios.. que de aquella naturaleza no se distingue realmente sino formalmente. y en consecuencia por ninguna potencia puede ser universal. porque en las criaturas nunca puede haber distinción alguna cualquiera fuera del alma sino a llí donde las cosas son distintas. así como dos individuos tienen la misma razón. pero lo común y lo propio son opuestos. entonces se distinguen por sí mismas. pero una es la humanidad de Sócrates y otra la de Platón. según el parecer de A ristóteles11 todas las cosas que difieran en especie. dicen que en Sócrates está la naturaleza humana. entonces ningún universal y la diferencia individual son una misma cosa. porque entonces tendrían la misma razón. De aquí que no sean dos cosas.

Entonces hay que decir que en las criaturas tal distinción formal no se da. X 14: En todo género hay un primero que es medida de todos los otros que están en aquel género. qq. son realmente distintas. entonces b no es a ’. M etafísica. Si lo es.68 Tam bién. Nelson. Y por eso debemos decir con los filósofos que en una sustancia particular nada es radicalmente sustancial sino la forma particular y la m ateria particular o algún com puesto de tales. Para probar lo cual adelantan algunas razones y testimonios de autoridades. — Pero si se da que est diferencia individual no es la naturaleza se tienen lo que se pretendía. así nu nca debe negarse en las criatu ras que cuando cualesquiera cosas contradictorias se verifican de algunos. a la que se añade una diferencia individual. i. También. X. O c k h a m ’s P h ilosop h ical Writings. y son cosas distintas si cada una de aquéllas es una verdadera cosa. pero convienen en la humanidad y también en la materia y en la forma. ni éstos ‘esto no es a. 1959. O rdinatio. pues se sigue: la diferencia individual no es la naturaleza. porque es una deducción válida [ir] del determ inable. o es simplemente o absolutamente la materia o la forma o el compuesto de éstos. ya que no es [medida[ de todos los individuos de la misma especie. 1-4 11 ARISTÓTELES. en la M etafísica. Así. entonces es algo común. hay que argumentar así: la diferencia individual es realmente la naturaleza. Toronto. 1 2 La cláusula significa que no se puede deducir: 'un hombre muerto es inanimado. 43 1 3 Cf. entonces aquello en lo que convienen no es uno en número. I. Pero ningún singular es medida de todos los otros. esta diferencia individual es 1 ¡ naturaleza. Entonces se sigue: la diferencia individual es realmente la naturaleza. entonces convienen y difieren por cosas distintas. Y por eso no hay que imaginar que en Sócrates sea la humanidad o la naturaleza humana distinta del modo que sea de Sócrates. 2. esto no es b. Pero Sócrates y Platón realmente convienen y realmente difieren. Que es lo que se pretendía [probar]. luego algún hombre es inanimado’. [Sobre la solución de las dudas que se pueden suscitar contra lo dicho] Y puesto que la solución de las dudas es la m anifestación de la verdad. luego le diferencia individual no es realmente la naturaleza. o una sustancia inmaterial separada. d. luego la diferencia individual es la naturaleza. De modi parecido argumento silogísticam ente así: esta diferencia individual no es distinta formalmente de 1 ¡ diferencia individual. También. según la enseñanza de los Peripatéticos. por las cuales se distinguen. al determinable tomado por sí12. que restringe aquella naturaleza. 1053b 31-32. Cf. luego la naturaleza es propia y no común. pero no convienen en algo numéricamente uno. entonces en algo convienen Sócrates y Platón en lo que no convienen Sócrats y el asno. New York. Y por eso toda esencia o quididad y cualquier cosa sustancial. p. . si no es alguna determinación o algún sincategorem a la causa de tal verificación. Pero ‘realmente’ no es una determinación que desaparezca ni disminuya. si está realmente fuera del alma. dicen13 que cuando algunas cosas realmente convienen y realmente difieren. luego la diferencia individual es la naturaleza. esta diferencia individual es la naturaleza. luego b es a ’. por una cosa convienen y por otra difieren. argument! silogísticamente así: esta diferencia individual es propia y no común. com o del opuesto del consecuente se sigue ei opuesto del antecedente. por eso contra lo dicho hay que colocar algunas objeciones. que se solucionarán. pero cualquier cosa sustancial imaginable existen en Sócrates o es la materia particular o es la forma particular o es algún com puesto de éstos. Aquellas cosas se llaman diferencias individuales. De aquí que así com o en las criaturas nunca deben negarse modos de argumentar tales [como] ‘esto es a. Escoto. Ed. pregunto: la n atu raleza o es la d iferen cia individual o no. 2. entonces incluyen algunas cosas además de éstas. aquéllas no son distintas. Pues a muchos varones de no poca autoridad del parece que el universal es de algún modo [algo] fuera del alma y de la esencia de las sustancias particulares. BOEHNER. La consecuencia es clara. tomado con una determ inación que no desaparece ni disminuye. luego la naturaleza no es distintí formalmente de la diferencia individual. lo que no debe considerarse en este caso. entonces es algo diferente del individuo. pero cualesquiera cosas que son distintas en las criaturas. esto es b. convienen más Sócrates y Platón que Sócrates y un asno.

ls bis. 2 1 5 AVERROES. en la M etafísica. y en consecuencia algún accidente sería por sí superior a la sustancia. De aquí que según la fuerza del discurso no se debe aceptar que Sócrates y Platón convienen en algo que es de la esencia de ellos. . II. A lo otro hay que decir que aunque un individuo no sea medida de todos los individuos de su mismo género o de su misma especie especialísim a. así com o otros tienen que decir que la diferencia individual por lo mismo conviene realmente con la naturaleza y difiere formalmente [de ella]. por contradicción. Hay que aceptar entonces que Sócrates por lo mismo convienen específicam ente con Platón y difiere numéricamente de él. y por eso ningún género. gobernaría mal el mundo. ya que [convienen] por sus formas y por sí mismos. así como el género y la especie: el género —término superior— se predica de la especie —término inferior— . aunque manifiesten las sustancias de las cosas”18. y por lo tanto el predicamento sustancia sería accidente. Más aún se seguiría que lo mismo sería superior a sí mismo. conllevan y significan las sustancias de las cosas. entonces algún universal es sustancia. y en todo conviene más con Platón que con un asno. Así. todo superior es de la esencia del inferior15 bis. Y si dijeras que lo mismo no es causa de conveniencia y de diferencia.69 También. pero no a la inversa. sino que hablando con propiedad más bien debe decirse que el universal expresa o explica la naturaleza de la sustancia. que no es el caso [actual]. porque aquellos universales si son accidentes no se pueden dar sino en el género de la cualidad. entonces en algo más convienen’. Sum a d e lógica. la naturaleza que es sustancia. sino que basta que convengan más por sí mismos. 1 6 Ockham entiende superior e inferior siempre como predicación. esto es. entonces sería común a este universal que es el predicamento de la cualidad. convendrían en aquélla. las que a causa de la brevedad omito por ahora. y en consecuencia todos los predicamentos serían accidentes. pero la no-sustancia no es de la esencia de la sustancia. digo que Sócrates por su alma intelectiva conviene más con Platón que con un asno. Otras razones e innumerables autoridades se adelantan a favor de esta opinión. sin embargo un mismo individuo puede ser medida de los individuos de otro género o de muchos individuos de su misma especie. porque realmente convienen específicam ente y realm ente difieren numéricamente. que los autores no pretenden sino que tales universales manifiestan. Y por lo mismo convienen específicamente y difieren numéricamente. ni especie alguna ni universal alguno es de la esencia sustancial de cualquiera cosas. pues entre la conveniencia específica y la diferencia numérica no hay oposición radical alguna. También. si ningún universal fuese sustancia. explican. hay que decir que lo mismo no es causa de la conveniencia y de la diferencia de 1 opuesto a aquella conveniencia. y esto basta para el propósito de Aristóteles. entonces el universal es de la esencia de la sustancia. t. VII. “que es imposible que alguno de aquellos que se llaman universales sea la sustancia de cosa alguna. Y esto es lo que dice el Comentador. Pues todo universal es una intención del alma o algún signo instituido voluntariamente. Y a éstas respondo. V II17. pero ninguno es de la esencia de la sustancia. Tampoco el segundo argumento es determinante: pues no se sigue ‘Sócrates y Platón convienen más que Sócrates y un asno. A lo otro hay que decir que hablando según la fuerza de la expresión y según la propiedad del discurso se debe aceptar que ningún universal es de la esencia de cualquiera sustancias. De aquí que todas las autoridades que dejan oír que los universales don de la esencia de las sustancias o están en las sustancias o son partes de las sustancias. sino que se debe aceptar que convienen por algunas cosas. así como si — por contradicción— Dios fuese necio. 45. 1 7Cf. y en consecuencia el predicamento de la cualidad sería común a todos los universales. A lo primero acepto que Sócrates y Platón realm ente convienen y realmente difieren. Se hablará de ellas en diversos sitios más abajo16. entonces todos los universales serían accidentes. Sobre la m etafísica de Aristóteles. aunque si. deben entenderse así. hubiese una naturaleza en aquellos. expresan.

Y por eso se puede decir que no todos los universales son de suyo inferiores a este [término] común ‘cualidad’. Hay que decir que la cualidad espiritual no se predica de todos los predicamentos tomados significativamente. Y del mismo modo esta proposición es verdadera ‘la cantidad es una cu alidad ’. y esto porque aunque signifique varias [cosas] de un modo igualm ente primero. que todos los universales son accidentes. aunque si supusiera de otro modo aquello no se predicaría de ese tomado universalmente. Pero ¿es que en algo lo mismo es superior a sí mismo? Se puede decir que no. pues todo nombre es una expresión. De aquí que si en ésta ‘la sustancia es una cualidad’ el sujeto está de modo material o de modo simple por la intención. ‘animal’ y los de este estilo. Y entonces hay que aceptar que este nombre ‘hombre’ significa de un modo igualmente primero todos los hombres particulares. aunque todos los universales sean cualidades. otros establecen otros predicamentos. porque este [término] común ‘cualidad’ es una cualidad. [entonces] . hay que decir que lo mismo se predica de predicamentos diversos sea que esté significativam ente o no. De aquí que esta dificultad sea como la de este nombre ‘expresión’. A sí como estas dos ‘(la) sustancia es una palabra’. Y por eso hay que aceptar que algún accidente. Hay que aceptar entonces que el predicam ento de la sustancia es un accidente. tales como ‘hombre’. pero no toda expresión es un nombre.70 Y si dijeras: los nombres comunes. se requiere una distinción entre aquéllos. entonces la cualidad no es común a diversos predicamentos. porque entonces ‘hombre’ significaría a todos los hombres. significan algunas cosas sustanciales y no significan sustancias singulares. Y por lo tanto parece'que lo mismo es superior e inferior respecto de lo mismo. porque para esto. Sin embargo. aunque m anifieste sustancias y no accidentes. por lo que se predica unívocamente de ellas. a saber aquel que sólo es signo de las sustancias. entonces tales nombres significan algunas sustancias aparte de las sustancias singulares. esta proposición es verdadera. Lo que se puede solucionar diciendo que el argumento sería conclusivo si en todas las proposiciones por las que se prueba la conclusión los términos supusieran uniformemente. pues este nombre es uno contenido bajo el nombre. pero algunos son sólo signos de las sustancias y aquellos que son sólo signos de las sustancias establecen el predicamento de la sustancia. Y si dijera: lo mismo no se predica de predicamentos diversos. y por eso nunca supone por una sustancia sino cuando supone por un hombre particular. Pues la superioridad y la inferioridad entre algunos se da porque uno tomado significativamente se predica de más [cosas] que otro tomado significativamente. ‘(la) cantidad es una palabra’ son verdaderas si los sujetos suponen materialmente y no significativamente. sin embargo por una única imposición significa aquellas cosas y en la significación de aquellas varias cosas se subordina sólo a un concepto y no a varios. pues se predica de todos los predicam entos. Sin embargo si éste se llama ‘inferior’ del que —suponiendo de algún modo— se predica otro y de varios más. A lo último tienen que decir aquellos que sostienen que las intenciones del alma son cualidades de la mente. es de suyo superior a la sustancia. si ‘can tid ad ’ no está de modo significativo: y por lo tanto lo mismo se predica de predicamentos diversos. sino sólo tomados com o signos. De aquí que este nombre ‘hombre’ ninguna cosa significa sino aquello que es un hombre singular. Y sin embargo este nombre ‘expresión’ es de algún modo superior a todos los nombres y a este nombre ‘nom bre’. que algo sea superior a otro. pues este nombre ‘expresión’ es un nombre. y ningún predicamento se predica de todos los predicamentos. y por esto no se sigue que esté en más [cosas] que cualquier predicamento. sin em bargo cuando aquellos predicam entos están y suponen no significativamente no es inconveniente predicar lo mismo de predicamentos diversos. [A ello] hay que decir que tales nombres significan propiamente las cosas singulares. lo que parece falso. no todos los universales son signos de accidentes. sin embargo no es inferior a aquél sino que es el mismo. sin embargo por esto no se sigue que este nombre ‘hombre’ sea una palabra equívoca. Pero ahora otro es el caso. porque se predica de más [cosas]. y no todo nombre es este nombre ‘expresión’. Esto no es más inconveniente que decir que alguna palabra es un nombre de muchas sustancias. Y si dijeras: la cualidad espiritual está en más [cosas] que cualquier predicamento.

Se establecen cinco universales. de modo tal que por aquél corresponda adecuadamente responder a la pregunta hecha por la esencia (per qu id ) de algo. Pero en sentido estricto se llama género aquello por lo que adecuadamente se responde a la pregunta hecha por el ‘que’ (per ‘q u id ’) de alguna cosa con el pronombre que indica aquella cosa. Y esta distinción es necesaria. Pero si no se predica tal predicable esencialm ente (in quid). y es [ claro que aquel término no es coloreado. adecuadamente se responde que es (lo) j coloreado. Pero en sentido amplio se dice género o especie todo aquello por lo que adecuadamente se responde a la pregunta hecha por el ‘¿qué e s ? ’ (‘q u id est’) con un nombre connotativo. En cambio si hicieras la pregunta ‘¿qué e s ? ’ con un pronombre dem ostrativo. por eso no es género. de modo tal que ! todas convienen esencialm ente.71 se puede aceptar que lo mismo es superior e inferior respecto de lo mismo. esto ocurre de dos ¡ modos. así como dos blancuras igualmente intensas parece que convienen más que una blancura intensa y una opaca. Y del mismo modo..]. y por esto la intención predicable de la blancura y de la negrura no es la especie especialísima sino el género. Y por esto ‘blancura’ ¡ es respecto de las blancuras especie especialísima y no género. y entonces es claro que no respondes adecuadamente I con ‘[lo] coloreado’. como se mostrará en el curso de la exposición. y entonces es claro que no ! respondes adecuadamente. ya que aquel agregado no es coloreado [. si . que no se entienden de los otros. o indicas la blancura. y entonces es la especie especialísima. De modo parecido sucede con ‘color’ referido a la blancura y a la negrura. Si [se predica] esencialm ente. sino que corresponde encontrar dos cosas que sean simplemente desemejantes [ según su todo o según sus partes. y por esto ‘[lo] coloreado’ se puede decir género. Pero la blancura es especie i especialísima respecto de las blancuras. tomando en sentido í estricto este vocablo ‘género’. o indicas aquel término. ya que muchas reglas del género y de la especie se entienden del primer modo dicho. esto ocurre porque o expresa úna parte de la cosa y no otra. Porque aquellas muchas cosas de las que se predica son todas sem ejantes. Así como si se pregunta ‘¿qué es [lo] blan co?’. y es claro que no . o indicas un agregado. y esa es la diferencia. Entonces es claro que a tai pregunta ‘qué es [lo] blanco’ adecuadamente se responde con ‘[lo] coloreado’. Sin embargo. corresponde responder adecuadamente con ‘[lo] coloreado’. pero entonces 'superior' e ‘inferior’ no son opuestos sino diversos. sin expresar nada extrínseco. pues la blancura no es coloreada. hay que ver cuánta clases de universales se establecen. que no es meramente absoluto. Así como si se pregunta ‘¿qué es e sto ?’. pues ni esta negrura ni parte alguna de esta negrura conviene tanto com o esta blancura o con parte alguna de esta blancura como una blancura conviene con otra. y es mayor la sem ejanza sustancias entre dos hombres que entre un hombre y un asno. a saber en sentido amplio y en sentido estricto. si tuvieran partes. Y ocurre de modo parecido con la especie. [Sobre los cinco universales y de su suficiencia | Después de haber presentado qué es el universal. cuya suficiencia y número se puede tom ar así. nunca responderías adecuadamente que 1 es [lo] coloreado. sin embargo siempre una de aquellas blancuras conviene tanto con alguna parte de la otra como cualesquiera dos blancuras convienen entre sí. Ya que con ‘[lo] coloreado’ no se responde adecuadamente a la pregunta ‘¿qué es?’ hecha con un pronombre demostrativo. análogamente. respondes adecuadamente. Pues cualquier cosa que indicaras con [ este pronombre ‘esto’. indicando a Sócrates. sino que hay que presentarlos con ella. a m enos quizás que uno se com ponga de m uchos igualm ente semejantes. adecuadamente se responde diciendo que es un animal o un hombre y así de los demás géneros.. ya que sin ella no se puede sostener sin contradicción mucho de la autoridad de Aristóteles y de otros autores. cuando se pregunta ‘¿qué es esto?’. así como sucede con ‘anim al’. nunca . tomando en sentido amplio género. ya que aunque a veces una blancura convenga más con una blancura que con otra. ocurre con la especie. Pues ‘animal’ se predica de un hombre y de un asno. Todo universal es predicable de muchos: entonces o se predica esencialm ente (in quid) de muchos o no se predica esencialm ente. O no todas las cosas de las que se predica del modo dicho convienen. hay que saber que tanto el género como la especie se toman de dos modos. Así como ‘racional’. Ya que al preguntar así o indicas el sujeto de la blancura.

Pero algo es un pronombre demostrativo. De un tercer modo se dice individuo un signo propio de uno. Sin embargo. se llama accidente. pero el accidente es individuo. que no se puede predicar sino de uno. ‘individuo’ se toma de tres modos. en caso de formarse. Pues de un modo se dice individuo aquello que es una cosa en número y no varias. a saber por sí o por accidente. O expresa' o conlleva algo que no es parte de la cosa. Sobre la especie . ya que entre ellos el supósito no es sino sustancia. aunque entre los teólogos ‘individuo’ y ‘supósito’ no se conviertan. Sin embargo. pero ‘ente’ se predica de todos. si necesariamente. Pero esto es imposible del género. cuando se predica de alguno. ni es signo de alguna. Y esto mismo hay que decir de la especie. y así se puede aceptar que cualquier universal es individuo. Respecto del uno. De otro [modo] se dice individuo una cosa fuera del alma. Pero tal individuo puede atribuirse de tres modos. Pero a veces es un pronombre demostrativo tomado con algún término común. según quienes sostienen que la cantidad no es otra cosa [diferente] de la sustancia y de la cualidad. otra es la razón. ‘este animal’. tomando en sentido estricto este nombre ‘género’. ‘esa piedra’. a saber la forma y no la materia. y así cualquier sustancia es individuo. así como ‘esto es un hombre’. Así como la cantidad respecto de algunos es género. respecto de la sustancia y de la cualidad es accidente o propio. por eso se precisa que se entienda de algún sino propio de uno. Y también hay que saber que según muchas opiniones lo mismo puede ser género respecto de algunos. de la superficie y de los de este estilo. a saber respecto del cuerpo. [Sobre el individuo que se comprende bajo cualquier universal] Hay que hablar enseguida de los cinco universales en especial. Ya que algo es nombre propio de algo. y propio o accidente respecto de otros. y por eso el género se predica de la especie. Pero en lógica. y entonces se predica o contingentemente o necesariamente: si [se predica] contingentem ente. cap. primero hay que hablar del individuo. y sin embargo no es género: De modo parecido este [término] común ‘universal’ es universal. no por sí sino por la especie. se llama propio. de la línea. así como. hay que saber que a veces aquello extrínseco que se conlleva puede ser una proposición sin cuya verdad [no] puede la existencia (esse exsistere) predicarse con verdad de alguno. ya que una cosa tal no se predica de uno ni de varios. De aquí que y entre los antiguos — como aprendí de muchacho— los supósitos de algún término común se toman de dos modos. es decir de Sócrates y de Platón y de los de este estilo. [y] los supósitos por accidente 1 9 PORFIRIO. sea verdadera esta proposición ‘esto tiene una parte distante de [otra] parte’. Pero esta definición no se puede entender de una cosa existente fuera del alma. Isagoge. y así de otros. tomando en sentido amplio este nombre ‘género’. ya que ‘uno’ puede atribuirse a un accidente o a un propio.72 es la diferencia del hombre. Y así como se diferencia este nombre ‘individuo’. Y hay que saber primero que entre los lógicos estos nombres son convertibles ‘individuo’. según la opinión que sostiene que la cantidad no es otra cosa [diferente] de la sustancia y de la cualidad. Y si dijeras: el ente es universal. Así como de este término ‘blanco’ [y] los supósitos por sí son ‘este blanco’. y sin embargo. ‘singular’. y sin embargo no ews género ni especie: A la primera de estas [objeciones] se puede decir que aquella es una división de los universales que no se predican de todos. ‘supósito’. que es una y no varias. indicando a Sócrates. no se predica convertiblemente de algo. así puede diferenciarse este nombre ‘singular’ y este nombre ‘supósito’. este nombre ‘cantidad’ conlleva que. que se llama término discreto. que se comprende bajo cualquier universal. Pero en este capítulo hay que usar estos nombres del modo como los lógicos los usan. así como este nombre ‘Sócrates’ y este nombre ‘Platón’. esto es. y también el uno. A la segunda se puede decir que este [término] común ‘universal’ es género. y así dice Porfirio19 que individuo es lo que se predica de uno solo. así como ‘este hom bre’. expresa una parte del hombre. ‘aquel blanco’. que puede suponer por varios en una misma proposición.

y có m o éstas resu ltan fu n d a m en ta les en la determinación d e la con v en ien cia y la diferen cia entre su stan cias particulares. A continuación O ckham distingue e l ‘in d iv id u o’ com o a q u él “q u e se com pren de b a jo cu alqu ier . para quien los universales no son reales. su correspondencia con la realidad: ¿qué nombran los «universales»?. Lo que no puede entenderse sino tomando este nombre ‘supósito’ por individuos que son signos de cosas. universal”. enumérelos y explique en qué consiste cada uno de ellos. sino sólo distinto formalmente de los mismos”? Siguiendo el hilo de esta m ism a p olém ica en torno a d e q u é m an era e l universal es d e algún modo algo fuera del a lm a y d e la esen cia d e las su stan cias particulares. 3. pues es imposible que uno de [dos] contrarios de un supósito por sí se predique con verdad del otro contrario. predicable él mismo de una pluralidad de singulares —Los universales como abstracciones (totales) de la inteligencia. a saber por un término propio de uno. 4. Según el extracto: «Sobre este térm ino com ún ‘u n iv ersal’ y sobre el ‘sin g u lar’ opu esto a él». no ciertamente [como algo] distinto realmente de ellos. Ockham establece cinco clases de ‘universales1. así como si Sócrates es supósito de lo blanco. distinga las distin tas con sid eracion es q u e O ckham tien e p resente en la d efin ición de ‘individuo’. . El problema que surge de dicha cuestión de los «universales» sería el del supuesto status ontológico que cabría en ellos. refiriendo el primero a un individuo particular. Dice Ockham: “Pues que ningún universal es sustancia alguna existente fuera del alma se puede probar con evidencia”. ¿En qué consiste la polémica de Ockham con la opinión de Duns Escoto respecto a que “el universal está de algún modo fuera del alma en los individuos. Y hay una gran diferencia entre estos individuos o supósitos y aquéllos. d e la Suma de Lógica. no por sí sino por su significado. Comprensión y discusión 1 Uno de los problemas lingüísticos más acuciantes que se desprende desde la antigüedad es el de los llamados «universales». es imposible que algunos sean supósitos por sí de algún término y algunos [lo sean] por accidente. aunque no mientras es supósito de aquél. aunque no al tiempo. Una de las soluciones más destacables es la que nos ofrece Guillermo de Ockham. y el segundo a un universal genérico del cual el primero sería especie. A partir de la lectura d el extracto: «Sobre el in dividu o q u e se com pren de b ajo cu alqu ier universal». pero del supósito por accidente de un contrario se puede predicar el otro contrario. ex p liqu e en q u é consisten las que O ckham llam a “d iferen cia s in d iv id u ales”. Como ejemplos podemos traer los ya clásicos de: «Sócrates» y «hombre».73 son Sócrates y Platón y este asno. todavía ésta es posible ‘Sócrates es negro'. así como es imposible ‘este blanco es negro’. ya que hablando del supósito que está de parte de la cosa y no como signo de algo. Grosso modo. se dicen supósitos por sí de algún término común aquellos que son pronombres demostrativos tomados con el mismo término común. y a sa b ien d a s d e q u e los u niversales son térm inos q u e sign ifican co sas individuales. Pero tomando del otro [modo] supósito. sino que están después de las cosas: universalia post rem. recon stru ir el m o v im ie n to q u e O ck h a m e la b o r a p a r a h a c e r d ep e n d er los universales —com o p redicado — d e los sin gu lares? 2. y esto porque lo mismo puede ser sucesivamente supósito por accidente de dos contrarios. ¿qué tipo de existencia les corresponde? En la Edad Media la cuestión alcanzó los avances más significativos y los tratamientos más diversos. R elacione su cin tam en te la com probación q u e d e d ich a ev id en cia d esarrolla e l autor. que se dice supósito ya que de aquél se predica aquello común. éstos y su relación con los «particulares» y cómo ambos términos han de referir a las cosas reales. ¿cómo p od ría Ud. la solución ockhamiana puede resumirse así: de la comparación de varios conocimientos abstractivos de singulares resulta el concepto universal. pero los nombres propios y los pronombres demostrativos se dicen supósitos por accidente del mismo término.

a saber. Los siervos convertidos en ciudadanos. En realidad. el drama se daha al interior del mismo cristianismo: él expresaba la lucha entre un cristianism o feudal y el naciente cristianismo postfeudal. Es cierto que la condenación alcanzó a veinte tesis que le eran muy caras a Santo Tomás. condenaba 2 1 9 proposiciones filosóficas. * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. cada vez mayor. Recordemos algunos hechos que apuntaban en esa dirección en el momento de la condenación de Tempier. había surgido dentro de la Iglesia las Órdenes de dominicos y franciscanos. en especial. Un nuevo sentido de la naturaleza como objeto.74 LA CONCEPCIÓN LINGÜÍSTICA DEL CONOCIMIENTO EN OCKHAM’ Daniel Herrera Restrepo** I. se abría paso. por comisión del Papa. la cual a su vez propiciaba el desarrollo de nuevas clases urbanas. La unificación de occidente bajo el cayado del Papá se debilitaba y en su lugar aparecía ya la lucha entre el poder eclesiástico y el poder civil. en el fondo jugaban un papel definitivo las nuevas formas y fuerzas sociales que. Decano de Filosofía de la Universidad de Santo Tomás y Profesor invitado especial de la Universidad Nacional de Colombia (1983-93). Bogotá. el dinam ism o teleológico de la con cien cia según H usserl (1972). sociales. Inglaterra contaba ya con su Carta Magna. El fenómeno creciente de la urbanización originaba una economía comercial. defendidas en su mayoría por el llamado averraismo latino. Como parte de este contexto y del seno de los ciudadanos libres. Los orígenes de la fen om en ología (1986). Ha sido Rector y Decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de San Buenaventura (1965-69 y 61-64). 1999) . Se había iniciado el proceso de formación de las nacionalidades europeas. VII Coloquio de la Sociedad Colombiana de Filosofía. Introducción En 1278 el obispo Tempier de París. políticos y culturales. Este hecho constituyó un paso decisivo en el desarrollo de la historia. «La concepción lingüística del conocimiento en Ockham». Decano de Humanidades de la Universidad del Valle. en: L a filo so fía d el M edioevo. La filo so fía en C olom bia. E l p en sam ien to filo só fico de fo s é Félix Restrepo (1989). con el correr de los tiempos. Universidad Santo Tomás. Consecuencia de lo anterior. I la publicado. entre otras obras. Tomado de: Daniel HERRERA RESTREPO. En realidad. en Occidente de Aristóteles. 61-76. Esta interpretación nos parece insuficiente. pp. dentro de la escuela franciscana fundada en Oxford por Grosetesta. las siguientes: H om bre y filosofía. sino de experimentación. a los canónigos regulares. se asociaban para alcanzar determinados objetivos económicos. A m érica latin a y la fen om en ología (México. artesanal y financiera. y. los cuales estaban llamados a desplazar a los monjes que dentro de las abadías feudales se dedicaban a su santificación personal. - - Alimentando todos estos hechos encontramos una creciente valorización de lo individual y subjetivo. Algunos historiadores nos lo presentan como un episodio del drama entre la mentalidad cristiana y el intelectualismo pagano renaciente a través del influjo. los pobres se convertían en verdadero fenómeno social frente a la asociación de los económicamente “progresistas”. Teoría so cia l de la cien cia y la tecnología (1993). bibliografía 1620-1973 (1973). Pero la condenación de estas tesis en parte revelaba las contradicciones entre las nuevas fuerzas postfeudales. 1987. ** Daniel Herrera Restrepo es filósofo de las universidades de Lovaina (Bélgica) y Friburgo (Alemania). dominicos y franciscanos. darían lugar a la aparición del nuevo hombre —el h om o econ om icu s— y del llamado mundo moderno. no de contemplación.

los primeros maestros de esta escuela. descubierto por A ristóteles. entre otras cosas: Un rompimiento de la armonía. Fueron. detengámonos un momento en Francisco de Asis. com o ellos mismos lo decían. Siendo nuestro propósito contribuir a la com prensión de Ockham. procedieron a derrumbar todos los obstáculos para abrir. culpable de la decadencia de la filosofía escolástica? Dejemos de lado a Ockham y recordemos cóm o hoy en día. . 1918. la reforma. la actitud 1Mysticism an d Logic an d Others Essays. Recordemos brevemente cóm o en San Agustín el dualismo clásico de lo inteligible y lo sensible se convirtió en el dualismo de lo temporal y de lo eterno. “El dominio de la lógica formal fue. gracias al conocim iento de textos. entre filosofía y teología. en buena parte obra de Santo Tomás.Una liberación de los espíritus para pensar en forma diferente al aristotelismo e. los pensadores del siglo XIV. el d esarrollo en sus frailes de la capacidad de observación y de una sensibilidad especial para interpretar la realidad observada en términos de símbolos y de signos. una parte de este dominio y los escolásticos nunca fueron más allá de A ristóteles”1. el llamado fenóm eno de la devotio m oderna. Una vez hecho esto. desaparecían ante la afirm ación de la “unidad del entendim ien to” y el determinismo de la sensible. que valora al hombre como interlocutor de Dios y. en la valorización de la subjetividad individual por encima de la noción vacía de humanidad. con Ockham a la cabeza. Las corrientes agustinianas y franciscanas se encargaron de sistematizar. Pero Aristóteles no va más allá del silogismo. en su afirmación de los seres singulares — hermano sol. como superior a toda realidad sensible y material. entre fe y razón. precisamente.E paso de una metafísica de lo universal a una metafísica de lo singular. las conclusiones que se siguieron de esta condenación. El recurso a la autoridad del “filósofo —Aristóteles— . según la cual. Sin embargo. por ende. no son pocos los que todavía al hacer la historia de lógica recuerdan la opinión de Kant. historia concebida como la sucesión de actos voluntarios por encima de la mera necesidad de la “naturaleza” sensible que le sirve de escenario. Mental y espiritualmente fue un agustiniano del siglo X III.Un duro golpe al argumento de la autoridad. igualm ente. inclusive. Inclusive. a finales del siglo X III.75 más cercanos a la mentalidad de los monjes que a la de aquellos que forjaban una nueva historia. esta disciplina no había dado un solo paso hacia adelante desde Aristóteles. El hombre en Agustín dejó de ocupar su “lugar” en la naturaleza para ocupar un puesto en la historia. hermana luna— sobre la afirmación de la abstracta naturaleza. y constituyó con la teología el estudio principal de la Edad Media. como es sabido. se está revalorizando todo el trabajo innovador que se dio. fue la fuente de inspiración de todos los maestros de la Escuela Franciscana. . bien conocidas en nuestro medio— simplemente como un escéptico y un verbalista.El traslado de la autonomía de la subjetividad divina a la subjetividad humana. por ejemplo. Este pensar de Agustín lo traducía Francisco de Asis en la primacía que le otorgaba a la praxis sobre la teoría. ¿Cómo explicar el desconocimiento del trabajo realizado en ese entonces? Movimientos hostiles a la ciencia dentro del humanismo. quienes llevaron al Obispo Tempier a condenar aquellas tesis que en su mayoría giraban en torno a la visión de una natu raleza regida por la necesid ad y en la cual la autonom ía de la subjetividad y la individualidad de esta. . en su contra. en lógica en los siglos X IV y XV. 60. Si Ockham jugó un papel tan importante. con Juan Peckam a la cabeza. . Esta m entalidad que im plicaba. La condenación de 1277 significó. nos recuerdan las palabras de Russell escritas en 1918. ¿por qué su desconocim iento? ¿Por qué aparece Ockham en las historias de la filosofía —citem os las del Fraile y Copleston. la “vía m odernorum ” en contraposición a la “v ía a n tíq u a " . .Una desconfianza en la razón y la afirmación de la primacía de la voluntad. - . perdió todo su peso. pág. London.

esa gran obra en la que nos ofrece no solo una metafísica de la novela policíaca sino también la metafísica del policía investigador. con el problema “de la estructura lógica. . en con trar el principio que explicaría cóm o una esencia universal se individualiza. quien al explicarnos en sus Apostillas cómo ideó y redactó El N om bre d e la R osa. pues. II. al iniciarse la recuperación y edición de textos medievales en el siglo pasado. pues debería estar “dotado de un gran sentido de la observación y una sensibilidad especial para la interpretación de los indicios. moviéndose dentro de una m etafísica d e la universal. que estos caminos abiertos por Ockham hacia la subjetividad de los modernos y hacia la lingüistización del conocim iento de los contemporáneos no prueban que el pensador en esos momentos hubiese experimentado la trascendencia del problema crítico. en fin. Digamos desde ahora. trataron de superar la multiplicidad de lo singular mediante la postulación de naturalezas universales al nivel de la estructura crítica de los singulares. las concibieron no como existentes en sí. 2 Citado por P. pâg. una afirmación clara de la autonom ía de la subjetividad. En el caso de Ockham contam os ya con la edición de 17 volúmenes que incluyen prácticamente todo su pensamiento filosófico. Sólo en Bacon y en Ockham los signos se usan para abordar el conocim iento de los individuos”4. VIGNAUX. ni hasta donde sería llevada su ruptura. de la interpretación sem ántica y de las implicaciones ontológicas del lenguaje científico”2. inclusive.ou vain . para O ckham la ciencia no puede proceder de la multiplicidad fáctica de las cosas contingentes. los intérpretes tienen elementos suficientes para rectificar opiniones como los de Kant y Russell. inglés y franciscano. Problema para estos era. hicieron desaparecer el trabajo de aquellos pensadores. concepción que implica una: metamorfosis del discurso escolástico. Añadamos la opinión de Umberto Eco. mejor dicho. Algunos pensadores concibieron estas naturalezas. t. adem ás. Del concepto-imagen al concepto-signo Los predecesores de Ockhham. 30. en «La problématique du nominalisme médiéval peut-elle éclairer des problèmes philosophiques actuels?» R evu e P h isolop h iqu e d e I. siguiendo el realismo moderado de Aristóteles. hacia el reconocim iento de la actividad total del espíritu finito y hacia el análisis de los elementos formales y apriorísticos del conocim iento. Es solo a finales de la década de los treinta que se inicia esta labor. Moody afirmar que la problemática de Ockham está relacionada directam ente con la problemática actual. el tem a de mi intervención: la concepción significativo-lingüística del conocim iento en Ockham. entonces. abriendo así cam inos hacia la subjetividad moderna. solo en los ockham istas en contram os una teoría desarrollada de los signos. la dignidad concreta del hombre. cualidades que solo se encontraban dentro del ámbito franciscano. ni que hubiese tenido conciencia clara de la radicalidad del cambio efectuado. Su lectura le ha permitido a E. 4 Ibidem . pâg. y con posteriorid ad a Roger B a co n . sin embargo. ya existía antes. otros. pâg.76 frente a la lógica de los racionalistas de los siglos X V II y X V III — exceptuando a Leibniz— . radica en la autonomía absoluta de su espíritu frente a las cosas. hasta el punto de que. Barcelona 1984. De lo que sí fue plenamente consciente fue de la dimensión subjetiva de un pensamiento estrictam ente cien tífico y digno del hombre. una conversión de la problemática filosófica en problem ática lingüística. 75 (1977). 11 3 Umberto ECO A postillas a El N om bre de la R osa Editorial Lumen. a pesar de su limitación. 23. sino en y con las cosas singulares. Es este pensam iento. M encionem os un detalle más de E co que explicita lo que hemos afirmado sobre la mentalidad franciscana: el detective protagonista de su novela tenía que ser. según él. de acuerdo con el realismo exagerado com o entidades existentes en sí. no se programó la búsqueda de los textos lógicos del siglo XIV. Con la edición crítica de los textos.'pero entonces la interpretación de los signos era de tipo simbólico o bien tendía a leer en ellos la presencia de las ideas y los universales. nos cuenta cómo buscó en Ockham el “auxilio racional para penetrar los misterios del signo en aquellos aspectos donde Saussure aún es obscuro”3.

9.. su carácter posicional o capacidad de ocupar el puesto dei objeto significado dentro de una proposición. no tiene sentido la búsqueda de un principio de individuación.. la necesidad de afirmar la contingencia radical de los seres singulares. en especial Sum m a Logicae. 6 1 0 Cfr. Evidencia. 4. pues sus elementos están en y solo en la mente que juzga10. expresa la autosuficiencia del espíritu. 1. Ordinatio. a su vez. en describir qué son de hecho las cosas singulares y cóm o es posible la ciencia. Juicio.77 Ockham pasa de la metafísica de lo universal a una m etafísica d e lo sin gular mediante la tesis de que no existen naturalezas universales: ser real es ser singular5.. De acuerdo con lo anterior. Lib. y no como el efecto de una verdad ontológica que. por consiguiente. La primacía del espíritu cognoscente sobre el objeto conocido. en especial Ordinatio. La centralidad del juicio en la constitución del conocimiento: conocer es abordar proposicionalmente la realidad9. Dada esta contingencia y la no existencia de esencias universales y necesarias. 2. Pero como no hay proposición verdadera sin el juicio de asentamiento o de disentimiento. . ex notitia terminorurn incomplexa. 66 * Cfr. La concepción de! concepto como signo lingüístico natural. Una metafísica de la individualidad7. como autosatisfacción operativa del espíritu que intuye. inrriediate vel medíate nata sufficienter causari”. La concepción de lo universal “in re". por consiguiente. 1. para Ockham pensar significa “decir m entalm ente”. La intuición no es una cualidad subjetiva diferente del acto de aprehensión. tai como lo indicamos anteriormente. Ella es el acto mismo. las cuales implicaban la negación de naturalezas regidas por leyes necesarias e inmutables y. 3.. por vía de im agen. Prólogo. signo en sí vacío que excluye toda causalidad externa y cuyos aspectos fundamentales son su carácter intencional o referencial y. ¿Es Ockham nominalista? No lo es s¡ por nominalismo se entiende la tendencia a considerar los conceptos como meros nombres. dado que esta implica conocim ientos universales. El punto de partida para Ockham fueron las tesis de la escuela franciscana sobre la primacía de la voluntad y la incondicional libertad de la om nipotencia divina. Prólogo. Tampoco diríamos que Ockham es un conceptualista si por conceptualismo se entiende la concepción de los conceptos como contenidos de conciencia originados en la simple semejanza de las cosas singulares. 5. q. a. El verdadero problem a es otro: ¿cóm o explicar la universalidad de los conceptos — necesarios para la ciencia— si solo existe lo singular?6. s "Et primo ostendarn conclusionern quod quaelibet res singularis se ipsa singularis est”. q. In Prim. com o lo sería más tarde para los empiristas. todo acontece en la inmanencia del intelecto. había permitido a los medievales enfrentar el problema del conocimiento científico. La teoría es formulada mediante una estructura conceptual que implica las siguientes nociones fundamentales: 1 Intuición. Ibid. 6 6“Nec est quaerenda causa individuationis. interpretando a este com o un acto de reprodu cción . d 111. 1 1 "Cognitio evidens est cognitio aliquius veri complexi. por otra parte. sed magis esset quaerenda causa quomodo possibile est aliquid esse commune et universale”. está radicada en el objeto1 1 3. t. paralelo a los discursos verbales o escritos. Ibid em . La posibilidad de] conocimiento intelectual intuitivo de lo singular8. d 2. 2. el juicio es el constitutivo último del conocer. el problema del conocim iento se reduce para Ockham . Ockham explica el conocim iento universal a partir de: 1. sin mediación causal de ninguna especie: establecido el primer contacto. 96. como simples formas sonoras. como el mero contacto del espíritu y de la cosa. Sent. en especial O rdinatio. Más exacta es la denominación dada por algunos de proposicionalismo realista para una doctrina como la de Ockham que halla la justificación del conocer no al nivel atómico del concepto sino al nivel molecular de la proposición 7 Cfr. Este juicio. ’ Cfr. Rechazado el universal “extra animam”. de lo que la realidad poseía de naturaleza universal.

ello se debe. Colocados directamente frente a la realidad.. “Misma noticia". es decir. Unde dicunt quod intellectio.. significant substaritiae rerum. sive in obliquo. pues. C. de los estímulos provenientes de la realidad externa.. es decir.. 1. para Ockham el concepto se identifica con el acto mismo de la intelección (est ipsa in tellectio). el ser “subjetivo” del concepto es el mismo acto de conocer y su ser “objetivo” es su carácter referencial y no representativo. Nos contentarem os con explicitar: a) la noción de signo. Si la palabra “hombre” puede ser predicada de cada ser humano. Todo signo remite a una realidad diferente. de lo que la realidad poseía de universal. d.. sive In recto. est in Sorte vel in illo quod significa!. ita universale praedicatur de singulari suo. sale. et est tale singnurri quod potest stare pro hominibus in propositionibus mentalibus. hasta el punto de que el ámbito de la demostración a través del silogismo debe ser severamente limitada a favor de la “experiencia” o del experimento como punto de partida para la mayor parte de las proposiciones de una ciencia12. acto que sería la culminación del proceso de abstracción iniciado en la recepción pasiva. La identificación de concepto e intelección la fundamenta Ockham. b) la primacía del nivel molecular de la proposición sobre el atóm ico del concepto como explicación lingüística del conocim iento.. sicut vox potest stare rebus in propositionibus”. 48. noción que expresa la identidad de conocimiento de un concepto en sus diversas funciones: como denotación de un singular. no es una imagen ni un símbolo sino un signo. Afirmative vel negative” Summa Logicae I. qua intelligo hominem est signum naturale hominum ita naturale sicut gemitus est signum infirmitatis vel tristitiae seu doloris. No nos es posible considerar cada una de las tesis que le sirven de punto de partida a Ockham para explicar el conocim iento universal ni cada una de las nociones que conforman la estructura conceptual de su teoría. al competirle ésta al acto de intelección. es la única garantía de alcanzar un conocimiento cabal de la realidad a cualquier nivel teórico. el cual al designar la realidad nos permite conocerla. en su carácter intencional o referencial. 9. Ipsa universalia non sunt significata.. no a que la comprensión de dicha palabra se de en los seres humanos. sive principaliter. Añadamos que estas funciones del concepto —’’iclem totaliter et sub eadem ratione’’— nos indican cómo para Ockham la inmediatez del espíritu a la cosa.. 2. en sí mismo. Lib. El concepto. 6 15 “.78 4 . gracias a la estructura significante de nuestra mente. aa 4-6 13 “ Alii dicunt quod est actus intelligendi. Ibidem . eo quod supponere pro alio et significare aliud ita potest competere actui intelligendi sicut alio signo”.. un signo lingüístico natural. en el carácter de signo lingüístico natural del concepto: si las características del signo lingüístico son la función significativa y la capacidad suposicional. 12 Cfr. La esencia del signo está.sí pues. presencia que se expresa en términos lingüísticos como un signo. Sení. 33. Lo mismo sucede con el concepto: su universalidad descansa en su carácter de signo que le permite significar a muchos singulares15. quae secundurn unam opinionern probabilern ab actu intelligendi non differt. dada en la sensibilidad.definitiones non sunt substantia reram. por su capacidad de significar a muchos seres singulares sin realizarse en ninguno de ellos14.. sive quocumque mpdo significar. precisamente. quae est qualitas. y c) el problema de la génesis del signo y del papel de la realidad en esta génesis Hemos dicho que los predecesores de Ockham interpretaron la universalidad del conocimiento científico com o un fenómeno de reproducción. per ipsas definitiones sed sunt signa” Ibidem . Pues bien. sino a que ella puede ser aplicada a muchos. sed.. Definitiones sunt signa et substantiaesignificata. por ser un signo. S um m a L og icae I. es la misma intencionalidad del alma (intentio an im ae) mediante la cual se hace presente frente a una realidad singular. Ibid em . nec subjetive non plus quarn haec vox “homo”. Nec universale est pars singularis respectu cuius est unive. gracias a lo cual. su carácter de signo. por vía de imagen. se debe concluir que el concepto se identifica con este acto 13. carácter que pertenece de jure al nivel del lenguaje. et signum non est significatum. 29 “Sed quodlibet universale est intentio animae. 1 4 “Et ideo universale non est in re nec realiter. sive secundario. esta realidad se hace conocida16. quando aliguod aliguid iinportat. como universal y como conocimiento capaz de proporcionar juicios de existencia. . q. 16 “ Accipitur ‘significare’ communissirne. por consiguiente. non pro se sed pro singulari" In Prim. efectuamos espontáneamente el acto de conocer que es. non pro se sed pro suo significato. sive det intelligere. sive connotet illud. non plus quan vox est pars sui significati sicut tantcn ipsa vox vere et sine omni distinctione praedicatur de suo significato. -A”.

la primera característica del concepto com o signo es su carácter referencial. Ella se da entre los individuos reales18. 11. inmediatez de una cosa singular al intelecto20. el signo significa ontológicam ente. sin ninguna intervención causal del objeto conocido.. ¿Cóm o interpretar esta estructura del espíritu que le permite significar en forma lingüística la realidad exterior? Trataremos de responder a esta pregunta al final de nuestra exposición. Por consiguiente. signos que se vinculan entre si en las proposiciones y nunca antes: el signo es un acto inm anente del in telecto y perfectam en te in m an ente al espíritu. si y sólo sí. constituye el primer conocim iento de una entidad. [ 1 9Cfr. por ser natural no cambia arbitrariam ente de significado En cuanto tal. su capacidad de ocupar el puesto del objeto dentro de una proposición21. La mente predica el mismo concepto de varias cosas singulares. Ockham. sicut nomennumerale”.. lo que significa que la universalidad es una cu an tificación lógica. sin que ninguno de ellos guarde una “sem ejanza” con el signo. por razón de las cosas singulares y no por la significación del signo mismo19. Este conocim iento es siempre intuición. La similitud puede ser descrita en el decir mental y. En cuanto a los internos o conceptos ya las proposiciones que de ellos resultan. pero significa a muchos por la sem ejanza de los muchos entre sí. en efecto. El carácter suposicional del signó lingüístico es evidente en el caso de los términos externos hablados o escritos. sim ultáneam ente. Pues. en este sentido. pero no la significación del signo com o conocim iento primero de un individuo que por primera vez atrae la atención del intelecto. Et ita intellectus nihilfácil ad hoc quod Sócrates sit símiles Platoni” Ibidem . solo sirve para limitar el ámbito de las cosas singulares significadas por los conceptos. La sem ejanza permite reunir en “clases” la multiplicidad dispersa exteriorm ente y. extrínseca al signo mismo. pues ejercen su función com o los elementos de un discurso. 9. cuiusmodi est oratio”.. Ordinatio d. sed pro rebus’’. no atendiendo a sim ilitudes cuando establece el concepto. Q uodlibet 1. su aptitud para reenviar — lingüísticamente— a m uchas cosas.. Para Ockham no hay similitud entre signo y realidad. y no en su calidad de imagen o símbolo. es decir. esta capacidad referencial le compete única y exclusivam ente en su calidad de signo lingüístico. pág [ 16 ..irni. ¡ 2 1"Aliteraccipitur 'signum’ pro illoquodfacitincognitionemvenireet natum est pro illo supponerc vel tali addi in propositione. .79 Si un signo puede ser universal. nos dice que son “v erb a”. [ 1 7Summa L ogicae 14. El concepto es la expresión de la estructura del espíritu capaz de significar la realidad en forma natural y no arbitraria como en el caso del término hablado o escrito. quaefinitam significationem non habentvel quod natumest’ ¡ componi ex talibus. 13. 2 0 Cfr. “Similitudo supponit produobus s. por primera vez. Precisamente. Segunda característica del signo es su función posicional. fundamenta la descripción. 0. “non pro se.libus coniuntion acceptis. si cada nota del objeto tiene ya constituido su signo simple —concepto— . una clasificació n de los conceptos de conformidad con su amplitud y con su contenido significativo. En otros términos. I r-lbidem . slne omne operatlone Intellectus. La mente puede decirse a sí misma qué ve. 9. De acuerdo con lo anterior. en un determinado momento. el acto de la mente es el que. como repite insistentemente Ockham. Sum m a L ogicae l. 9 “Sunt relatlorns reales. Es este carácter suposicional del signo lingüístico el que lleva a Ockham a identificarlo con la noción de térm ino y del térm ino com o parte de una proposición22. ello se debe a que su capacidad de “reenvío” puede ejercerse sobre muchas cosas singulares simultáneamente El es universal “non pro se sed pro rebu s”v . Con palabras más claras: la semejanza que de hecho se da entre singulares concretos. La similitud es fáctica. Ahora bien. sino ante el hecho de encontrarse frente a un segundo objeto similar al primero. Q uodlibet VI. es decir. el concepto significa la que significa sin que promedie un acto arbitrario o convencional. cuiusmodi sunt syncategoremata et verba et illae partes orationis. siguiendo a San Agustín. en función de un objeto.

Del concepto a la proposición. Una proposición no es la formulación de lo implícito en el término definido. el espíritu no conoce por primera vez. “Si el hombre es. Esto es posible porque el concepto está en función de la proposición. Concepto y palabra solo son elementos lingüísticos. sólo hay verdadero conocim iento a partir de la proposición. de una vez por todas. La aprehensión o intuición o “prim a n otitia” es la presencia real de lo conocido. Pero com o lo hemos visto. cierta y limitadamente verdadera de una secuencia parcial de fenóm enos. por sí solo. El está vinculado con la cosa intuida en forma tan parcial que. pues. la presencia no la concibe Ockham como impuesta o regida por la realidad. En primer lugar. nos encontram os con un conocim iento verdadero. en sentido estricto. En esto se opone a la nominación extrínseca y arbitraria de lo conocido. voluntario y judicativo. La presencia de un solo individuo es suficiente para generar el concepto del mismo. sin embargo.ientia d e rebus). el hombre es hombre”. 24 Cfr. De esta manera. En segundo lugar. Los términos ocupan en la proposición el lugar de la cosa individual. Simplemente es “decir algo verdadero” y no la verdad real de la P hysis toda. 23 Cfr. El conocimiento verdadero Hemos dicho que el signo simple o concepto es una “forma vacía”. asegurando así la objetividad del conocimiento. pero solo lo pueden hacer gracias a que su capacidad significativa la han recibido del signo mental. ni se da un nuevo signo: simplemente el espíritu reconoce el perfecto ensamblaje de la primera experiencia con la segunda. las proposiciones o signos complejos presuponen dos actos del intelecto: la aprehensión y el juicio. sin agotar las posibilidades de intelección de la realidad singular24. C onocer es. gracias a los términos. Frente a un segundo individuo similar. ab ordar p rop osicion alm en te la realidad exterior. el concepto no agota. pero solo hay verdadera proposición a partir del juicio de asentim iento o disentimiento. que es lo único real. I. Para Ockham la ciencia debe y solo debe “salv are p h a e n o m e n a ”. absolutam ente vacía. no constituye un conocimiento: él es la mera denotación atómica. la posición de Ockham es firme: los signos orales y escritos se refieren directamente a las cosas y no a los conceptos. que solo expresa el acto de hacerse presente la mente a la cosa real sin que. pues todo depende de la “poten tia D ei ordinata". sea informativo. absolutas. pues no siendo equivalente a la “idea “ griega o a la “fo rm a -sp ecies ” tomista. Y esto es posible. Finalmente. 10. Afirmar la similitud de los individuos es un juicio comparativo inm anente sobre la distinción numérica entre dos actos cognoscitivos. las proposiciones categóricas (horno est horno) no son verdaderas. 1 . De esta manera la constitución del conocim iento se da con y por el juicio. Solo la proposición permite conocer algo de un ser (:num quam nisi in p ro p ositio n e) . Sum m a L ogicae. III. porque los elementos que integran la proposición poseen la función significativa y suposicional. sino un “darle significado” en una estructura lingüística. De conformidad con lo anterior.80 Por ahora agreguemos que en relación con la tesis según la cual los signos orales y escritos se refieren directam ente a los conceptos y solo a través de estos a las cosas. él es un acto mediante el cual se inteligibiliza la realidad al orientarse significativamente hacia ella para reemplazarla articuladamente en la suposición proposicional. la verdad del conocim iento está en función de la verdad de la proposición y la verdad de la proposición está en función de la coincidencia de suposición entre sujeto y predicado. a integrarse en una proposición23. La ciencia es solo una descripción coherente. gracias a su tendencia a unirse proposicionalmente. la realidad de una cosa. no hay verdades. “pensar” es “decir” mentalmente y “decir” no es reproducir las estructuras totales de lo inteligible de las entidades reales. sino como resultado de la acción de la mente que presencializa la realidad al entrar en contacto intuitivo. Solo lo son las proposiciones hipotéticas. Para Ockham. El concepto no refleja la realidad.1 . Ibidem . dada la contingencia radical del ser singular. la proposición recae sobre las cosas haciendo de la ciencia una ciencia “real” (sc. Si se da coincidencia o identidad entre la suposición del sujeto y la suposición del predicado. el cual es la “primera noticia “ o primer conocim iento de este singular. Como ya lo hemos dicho.

mientras que la constitución del “esto está presente” es el acto constitutivo de la “n otitia in tu itiva". Pròlogo. porque de cada uno de ellos o del conjunto. ante todo. ¿cómo explicitar la estructura del espíritu que conoce en forma significativolingüística la realid ad? ¿C óm o fu n d am en tar la re la ció n de un p en sam ien to — in terp retad o lingüísticamente— y la realidad? Recordemos. Pròlogo. se puede decir “esto es tal” o “estos son tales". ejemplificada de uso. La forma como lo hizo consistió en elegir un cam ino que conducía a la tem ática de la subjetividad moderna.. fruto únicam ente del espíritu. IV . ni psicológica como algunos contemporáneos Pues según él. Conclusio III. Pero de acuerdo también con esta mentalidad. está implícito el problema de la causalidad del conocimiento intelectual. Sin embargo. “supone” por muchos individuos en una o varias proposiciones. Ockham no fundamenta nada: simplemente se remite a los hechos. El juicio existe solo si se da una proposición. a. que el problema crítico de la validez del conocim iento es problema que surge con la filosofía moderna. sería falso atribuirle a Ockham el planteamiento de este problema. Pero. Un signo simple o concepto tan solo es capaz de “verdad”. en verdad. ni cosm ológica como algunos antiguos. se da una evolución en el mismo pensamiento de Ockham . es decir. En realidad lo que se define es la función de significar de un signo ya constituido. 9. proclam a la actividad total del espíritu cognoscente. q. Ordinatio. sin que pretenda una explicación metafísica como Santo Tomás. el espíritu no se intuye a sí mismo directam ente. !7 Cfr. . niega expresamente que los sentidos jueguen el papel de causa próxima. dentro de un espíritu que podríamos llamar positivista. Ibidem q. I . pues solo ella es susceptible de recibir los valores lógicos de verdad y falsedad25. parte d el h ec h o d e q u e e l espíritu a ctú a lin gü ísticam ente en el con ocim ien to. El nom in alism o d e G uillerm o d e O ckham corno filosofia del len gu aje Editorial Gredos. Pensamiento y realidad Veamos el último punto. sin que él mismo lo expresara bajo esta categoría de “subjetividad”: su “verbum m en tís ” se le aparece tan “objetivo” como “objetivo” le era la supremacía del espíritu. Pero el asentim iento nunca es forzoso. n ec partialis n ec totalis. Por otra parte.81 El universal de Ockham expresa el carácter meramente necesario de la diferencia entre actos cognoscitivos de individuos similares: el mismo signo simple. hechos que él ilumina con la luz de un metalenguaje constitutivo de orden lógico y epistemológico. En nombre de la supremacía de la subjetividad. precisamente. 1969. dentro de su contexto. en estar ante un espíritu activo que le busca y halla ante sí. A él se enfrenta Ockham sin la formulación detallada de una teoría. Sin preocuparse por la génesis de este. a 1. por más clara que sea la aprehensión: no hay proposición sin la voluntaria articulación de signos simples. La proposición vincula el concepto significante con la realidad significada. pero la “causalidad" del objeto se reduce. dirige su atención fundamentalmente a su producto. “ Teodoro de ANDRES. Ockham . 2 1 Cfr. Es cierto que no se puede dar intuición sin algo que sea intuido. sino a través de sus actos27. Ordinatio. el contexto teórico de Ockham y sus textos definitivos nos dicen que el. Madrid. elaborando una teoría coherente que “sa lv at p h a e n o m e n a ” . De conformidad con la mentalidad franciscana de la escuela de Oxford. en una regla. actividad que fundam enta la coherencia de su sistema lingüístico. a l . y se define com o denotación. constituido por el conocim iento primero. a Cfr. según Ockham. evolución que explica la existencia de textos que se mueven ambiguamente entre una m etafísica y una psicología gen ética. I. pues la falsedad se identificaría con su ausencia. su epistemología basada en la intuición y en la experiencia y su método lógico-epistemológico. 6. del conocim iento intelectual28. Por consiguiente. “se dice de m uchos”. I. los cuales han dado lugar a diversas interpretaciones com o la de Teodoro de Andrés en su obra El nom inalism o d e G uillerm o de O ckham com o filo so fía d el len guaje26 según la cual la naturalidad del signo se fundamenta en la “estructura psicosom ática” del hombre.

383391. Bogotá. pp. «La conversión de San Agustín como fundamento de su diálogo D e Magistro». Bibliografía complementaria /. pp. «The Argument of the/Je Trinitate and Augustine’sTheoryof Signs». París 1975. S. 4. 1962. d. 41-67. 1976. no puede estar sometido a la materia. T. 3. Livre I Édítions du Seuil. “une fagon de langage n aíurel”. 33-61. pp. en Augustinus. sino en procesos formales de la subjetividad. pero según Ockham la causa mediata no es verdadera causa29. Centro editorial Universidad Nacional de Colombia. B. O ckham describe y fundamenta en leyes lógicas las funciones del signo. 59-80. «Wittgcnsteín y San Agustín. «Fenomenología de la codificación lingüística en San Agustín». RINCÓN GONZÁLEZ. El concepto (signo simple) y la proposición (signo compuesto) son como lo hemos visto. «La teoría del lenguaje interior en San Agustín y en Guillermo de Occam». pp. ARROYASE. pero que está destinado a un discurso mental (la proposición). Estudios sobre e l lenguaje en San Agustín y. Editorial Sígueme. cuya actividad es. según el criterio de evidencia. como si” construyera una proposición de acuerdo con leyes lógicas y asintiera a ella dándole por verdadera en un juicio. J LACAN. 6 vols. 30 1985. pp 3354. pp. D. paralelo a los discursos verbales o escritos. El mundo es un conjunto de individuos radicalmente contingentes. pp. MANFERDINI. en Revue des Études Augustiniennes. “ipsam et in telectio ”.1977. Que un concepto designe una realidad. de vincular unos conceptos válidos en proposiciones y de agrupar a su vez. pp. Biblioteca de autores cristianos. «Raíces agustiniana en la filosofía del lenguaje de R. 2. que exista una correspondencia entre el decir m ental y el ser real. 1977. la de garantizar la relación de la mente con la realidad. en Augustinus. la formación. 1992.82 El estar presente ante el espíritu sería una “causalidad” mediata. 13. en P ensam iento. N “Propie et stricte accipiendo Causam nihíl est causa alicuiusnisí sit causa inmediata ipsius". Teoría d el len g u aje y lingüística general. Es posible una ciencia universal sobre estos individuos porque el concepto es un signo vacío. Llull». para terminar. 8. 144-146. E.1988. Fondo de Cultura Económica. en R evista Agustiniana. París. a causa de su autonomía. COSERIU. ÁLVAREZ. Madrid. Madrid. RIOBO GONZÁLEZ. A. Sinteticem os. en Augustinus. de acuerdo a su modo de decir. GADAMER Verdad y m étodo. TODOROV. La diversidad de las ciencias sobre los seres individuales se fundamenta en la posibilidad de constituir unos “hechos” a partir de un metalenguaje coherente. 281-301 E. G. como dice Vignaux. DANIELS. meramente denotativo. M. 15 1980. 45. Como consecuencia de todo lo anterior. 5. universalidad y necesidad de conceptos y proposiciones no se fundamentan ni en el objeto exterior ni en la similitud entre concepto y realidad. AGUSTÍN. 69. “Scientia tantum est de propositionibus". Dada esta constatación fáctica. 29. El carácter com pacto del ser singular no puede explicar el número de predicados atribuibles a un sujeto. 43. T héories du sym bole. AUERBACH. TRIAS MERCANT. 1949 J. en Cuadernos Salam antinos de F ilosofía. Ibídem . enAugustinian Studies. Obras d e San Agustín. . S. unas proposiciones en un todo sistemático. Editorial Gredos. entre otras. H. Reflexiones sobre la comunicación». Le S ém in aire. en particular. sobre d De Magistro S. Édítions du Seuil. Salamanca 1977. 1973. Signo y len gu aje en San Agustín. M imesis. 21. T. G. La diferenciación de los predicados y su selección es obra del espíritu: la significación del signo brota del espíritu mediante una acción que puede ser descrita como un “a c s i”. 1982. «El problema de la comunicación inteligible según San Agustín». BIBACZ. G BOUCllARD «La conception augustinienne du signe selon Tzvetan Todorov». E. es algo que pertenece al dominio de los hechos El problema es cómo se presenta este “decir” mental y cuánta realidad implica un decir. 305-346. 1986. las tesis fundamentales de Ockham: 1 El espíritu. México. 1987. reducido el pensar a un “decir”. E.

1941. ECO. Madrid. Córdoba 1962. 1965. 1961. W . . 1947. GUELLUY. Grupo Editorial Norma. Bogotá. MOODY. Guillerm o d e O ckham . Venezuela. A. HASKINS. Madrid. Buenos Aires. Universidad de los Andes. México. CAPPELLETT1. A. Emecé. Kraft.CCHIAVEI. 1940. 1959. Grupo Editorial Norma. pp 63-87. I M BOCHENSKI. 1972. Jus. Estudios sobre e! lenguaje en Guillermo de Ockham y en particular. México. BAC. A. El desarrollo d e la lógica. N ABBAGNANO. Buenos Aires. FCE. P . Universidad de Chile. México. 2002. México. U. S. 1969 L. GIACÓN. El nom in alism o d e G uillerm o de O ckham com o filo so fía del lenguaje. Sum a d e lógica. 1952. y M. 1946. T. Universidad Católica. 1976. La escu ela fran ciscan a d esde sus com ien zos hasta el occam ism o. L a lógica d e G uillerm o de O ckham . de OCKHAM. Fondo editorial Universidad Nacional Mayor de San Marcos. L a filosofía en la E d ad M edia. sobre la Suma de Lógica G. Mérida. Madrid. sus obras. Editorial Gredos. Traducción de Alfonso Flórez Flórez. Editorial Gredos.LO El concepto-signo natural en O ckham . KNEALE. L as corrientes filosóficas en Oxford y París du ran te el siglo XTV. Córdoba. G uillerm o d e Occam. El n om in alism o d e G uillerm o de O ccam . «El pensamiento de Ockham». Madrid. Editorial Tecnos. J. Buenos Aires 1948. «Significado y denotación de Boecio a Ockham». El espíritu d e la filosofía inglesa. G. Su vida. sus ideas sociales y políticas. Madrid. Consejo de publicaciones. en G. Santiago de Chile. VIGNAUX. E. Jus. 1961 E GILSON. C. L. H. Bogotá. FARRÉ SADA. 1993. Grupo Editorial Norma. G uillerm o d e O ccam . 1994. C M1CHALSKI. C. 1934. 1991. Universidad de Córdoba. UNAM. Editorial Gredos. Columba. BAUDRY. A. CANELLA. de Ockham.83 II. Universidad de Córdoba. Bogotá. O QUEZADA MA. Córdoba. Filosofía y teología en G uillerm o d e O ckham . Sum a d e lógica. FLÓREZ. HAMEL1N. 1994. en G de Ockham. 1994. Lima. Losada. M BEUCHOT L a filosofía d el len gu aje en la E dad M edia. de ANDRÉS. S RÁBADE ROMERO Guillerm o d e O ccam y la filo so fía del siglo XIV. Sum a d e lógica. Estudios sobre la historia d e la cien cia m edieval. Historia d e la lógica form al. E n sayo histórico-crítico sobre la form ación y la d eca d en cia de la escolástica. El pen sam ien to d e la E dad M edia. Buenos Aires. Textos y estudios d e F ilosofía m edieval. 1966. R.

una presentación d e la filo so fía d el lenguaje] /Ia n u e l G a r c ía 95 C a r p in t e r o 96 116 iibliografía complementaria . o del lenguaje en general» Extracto de E nsayo sobre el en ten dim ien to hu m an o] ohn 86 89 L o ck e 91 Comprensión y discusión Lenguaje y pensamiento en Lpcke» [Extracto de L as palabras. as ideas y las cosas.UNIDAD N° 3 —John Locke— Teorías lingüísticas de los siglos X V II y X V III ohn Locke ¡De las palabras.

lengua hecha también en medallas. que Vico denomina ‘lengua jeroglífica’. Giam battista Vico (1668-1744) plantea el problema filosófico del lenguaje restituyendo uno de los problemas más recurrentes de la historia de la lingüística. de alegorías activas. en el siglo X V III surge un problema lingüístico adicional. Las lenguas vulgares han sido creadas por el vulgo y por los pueblos heroicos. ‘sagrada’. c) La tercera lengua es la de la plebe. necesaria en una época en la que los hombres no eran todavía capaces de hablar. que una palabra no es más que un signo. el de las lenguas universales artificiales. Giambattista Vico y el lenguaje En Scienza N uova (1725). monedas. es asimismo la lengua de los héroes. este lenguaje fue primero mental en la época en que los hombres no conocían el uso de ía palabra. Leibniz y otros se ocuparon seriamente de estos asuntos entendiendo que el problema central es siempre la relación del lenguaje con el pensamiento. célebre por las tres etapas lingüísticas que propone: a) Los hombres tuvieron al principio una primera lengua divina o mitológica. o ‘lengua de los dioses’. Para quien la historia de la lengua y la historia de la poesía son una y la misma cosa. se trata generalmente de inventar una lengua filosófica que combine las ventajas de una clasificación lógica de todas las nociones. afirmando que las palabras significan de forma primaria las ideas que están en la mente de quien las usa. En el E nsayo sobre el en ten dim ien to h u m an o (1 6 9 0 ). ya que el lenguaje es concebido por los filósofos com o medio de expresión del pensam iento. la idea del origen espontáneo del lenguaje se entiende como creación de imágenes. John Locke alude a la prioridad del pensamiento sobre el lenguaje. se llama ‘epistolar’ porque sirve para las relaciones prácticas. es el lenguaje de las armas. Esta primera lengua menta! y divina consistía en un conjunto de actos religiosos mudos y en ritos de consagración. constituida por emblemas heroicos que fueron imitaciones mudas. pues rompe con la tradición que se apoyaba en la lógica para el estudio del lenguaje. m ientras que la lengua de los hombres es casi . cuyo sentido es perfectamente arbitrario. la lengua de los héroes fue una m ezcla de lenguaje mudo y articulado. y un análisis exacto de la sig n ificació n de las p alab ras sería m ejo r que otro alguno para co n o cer las op eracion es del entendimiento. D escartes. Las tres lenguas y las tres clases de escritura aparecieron simultáneamente. es también muda y simbólica. llamada ‘heroica’ o ‘poética’. distinguiéndose en la medida en que la lengua de los dioses fue casi muda o ligeramente articulada. L a obra de Vico es importante para la concepción histórica de los estudios lingüísticos. por su parte. en N uevos en sayos sobre el en ten dim ien to h u m an o (edición postuma de 1765) Gottfried Whilhelm Leibniz afirma que las lenguas son el m ejor espejo del espíritu humano. la Scienza N uova es esencialmente una teoría sobre el origen del lenguaje. b) La segunda lengua. el de la estimación científica correcta de una herencia intelectual. Vico abre nuevos cam inos a la h isto ria de la literatu ra y la filosofía y supera en sus páginas todas las formulaciones anteriores de los problemas lingüísticos.TEORIAS LINGÜISTICAS DE LOS SIGLOS XVIIY XVIII Mientras en el siglo X V II la tesis del Hebreo como lengua madre sigue siendo dominante. con una codificación universal realizada ya sea por medio de cifras o por un alfabeto artificial. etc.

palabras que están formadas generalmente sobre las lenguas ordinarias que ellos conocen. únicamente Fontenelle. Como las palabras son empleadas por los hombres com o signos de sus ideas. de estudios y de los primeros trabajos. que se constituiría en el gran instrumento y lazo común de la sociedad. y es cierto que no están determinadas por una necesidad natural. Gottfried Whilhelm Leibniz y el lenguaje La vida de Leibniz (1646-17 1 6 ). de los resultados. sino por una intuición arbitraria en virtud de la cual tal palabra ha sido voluntariamente el signo de una determinada idea. como las palabras que inventan los ladrones para no ser entendidos más que por los de su banda. únicamente el hombre está en situación de servirse de éstos sonidos como de signos de concepciones interiores para de éste modo transmitirlos a los demás. época en que se hizo bibliotecario en Hannover. mezclándola y cambiando sus leyes e introduciendo en ella nuevas palabras. 2 ) que su documentación fue falaz y falta de erudición. Así como los orangutanes y otros monos tiene los órganos pero no forman palabras. después han aparecido las interjecciones. de los viajes. uno de los hom bres más profundos y más universales de todos los tiempos. Según Leibniz. V ico dice que hay tantas lenguas com o pueblos debido a la diversidad de los climas. Al final de su vida. Para apreciar las ideas lingüísticas de Vico es necesario distinguir tres problemas: 1) que el valor de sus teorías en el siglo X V III fue pobre. los verbos. obra en la que. la Sociedad de Ciencias de Berlín y la Sociedad Real de Londres permanecieron mudas. en fin. en el que escribió sus obras más importantes Leibniz procedía de una familia modesta y burocrática. trazó los fundamentos de la geología. inspirándole no sólo el deseo y la necesidad de vivir con sus sem ejantes. período durante el cual concibe y escribe L a h isto ria de la c a s a d e B r u n s w ic k . a la que habría de imprimir el sello de su genio. se extiende hasta 1672. se puede decir que los loros tienen las palabras sin poseer el lenguaje. circunstancia que lo llevó a ser autodidacta. Dios hizo al hombre para vivir en sociedad. luego han surgido las partículas. y el tercero. aprendió el griego y el latín a temprana edad y estudió a fondo la teología y la filosofía escolástica A los 2Q años estaba familiarizado con la matemática.87 completamente articulada y ligeramente muda. secretario de la Academia de Ciencias de París. la enfermedad tuvo a Leibniz enclavado en un sillón hasta su muerte el 14 de noviembre de 1716. el hombre ha conocido primero sólo la onomatopeya. las pasiones y las costumbres. se puede preguntar ¿cómo estas palabras han conseguido esta determ inación?. También se forman lenguas por el com ercio de los diferentes pueblos. en todas partes se acostumbra decir que las significaciones de las palabras son arbitrarias. las cuales sirven para representar y aún para explicar las ideas. puede dividirse en tres períodos: el primero. según él. perdió muy pronto a sus padres. estropeándola y alterándola. en las que interviene la elección. inventando el cálculo infenitesimal. esto sucede por razones unas veces de azar. de origen eslavo. que llamamos ‘palabras’. el segundo período. Leibniz fue nombrado bibliotecario en Hannover. desordenado. los nombres aparecen poco a poco antes que los verbos porque la proposición debe tener un sujeto necesariam ente. Según Leibniz. y otras morales. estudiando los antecedentes prehistóricos de Alemania. los tiempos. pero a las que cambian su significación por metáforas o creando nuevas palabras por una com posición o derivación hecha a su manera. aparecen en último lugar. Para cultivar m ejor esta facultad. Por su amistad con el duque de Brunswick. es para lo que el hombre tiene sus órganos dispuestos de tal manera que resultan apropiados para formar sonidos articulados. pronunció un discurso en elogio suyo. para Leibniz todos están conformes en decir que esto no sucede por ninguna conexión natural que exista entre ciertos sonidos articulados y ciertas ideas (pues en tal caso no habría más que una sola lengua entre los hom bres). tomando una de ellas por fundamento. de 1672 á 1676. . la antropología prehistórica y la lingüística. A su entierro no asistió ningún sacerdote. de las cuales se han formado las preposiciones que deben preceder a los nom bres y verbos porque entran en la composición de éstos. sino dotándolo además de la facultad de hablar. 3) que su influencia ha sido desconocida casi por completo. anticuado y fragm entario.

en diminutivo. de suerte que nada encontró Leibniz en estos asuntos que com batiera el origen común de todas las naciones y de una lengua radical y primitiva. y en Inglés qu ickly. al parecer esta palabra q u a k en era tomada antiguamente en serio. respondiendo a razones físicas com o los sonidos de los animales. com o lo ilustra el siguiente ejemplo: El latín coaxare. (en relación con el cual deben ser comprendidos el Hebreo. que no las podríamos atribuir al mero azar. se compara con los discursos vacíos de los charlatanes. lo que da com o consecuencia la hipótesis de que los pueblos europeos proceden de Asia. sino más bien a las migraciones de los pueblos. ni siquiera al com ercio. etc.88 Remontándose para encontrar los orígenes tanto del Celta como del Latín y el Griego. Según Leibniz. parece ser que el ruido de estos animales es la raíz primordial de otras palabras de la lengua germánica. de aquí que q u e k en el antiguo alemán significara vivo o vivien te . Se llama también qu aken en bajo alemán a cierta mala hierba viva. transformadas luego por el azar. Todas estas lenguas de la Escitía tiene raíces comunes entre sí y con las nuestras. que se extiende por los campos. el Siríaco. por decirlo así. nuestras lenguas poseen alguna cosa primitiva en sí mismas que les ha sobrevivido por la afirmación de ciertas formas radicales. que tienen ráíces com unes con las lenguas germánicas o célticas. y por ellos se conoce de antemano que hay algo vivo. a los que se denomina qualeler. Sin embargo. el Caldeo. y aun con el Árabe. atribuido a las ranas. Y com o estos sonidos o ruidos de los animales son un testimonio de la vida. y significaba toda clase de sonidos hechos con la boca. pues qu eksilv er es la planta viva. deben estar sin embargo muy alterados. antes bien pareció favorecerlo. Es tal el número de similitudes con las lenguas nuestras. . si el Hebraico o el Arábico son los que más se aproximan. vivificar. de una m anera viva. el antiguo Púnico. y parece que el Teutón es el que se conserva más natural. a través del Danubio. quiere decir pronto.). de esto hay vestigios en el lenguaje moderno. y erqu icken es confortar. Leibniz pudo conjeturar que éstos provienen del origen común de todos estos pueblos. descendientes de los escitas. llegados del Mar Negro. se relaciona con el co aq u en o q u a k en alemán. como las ranas hacen mucho ruido. una de cuyas ramas pasaría a G recia y la otra ocuparía la Germania y las Galias.

etc. ‘cálido’. condado de Somerset.. religiosos y económicos. en 1632. Después de la revolución de 1688. química y física. hombre’. sin duda. obteniendo su licencia de médico en 1674. De 1668 a 1670 residió en Francia. medicina y teoría del Estado. Locke entiende por ‘idea’ todo «fenómeno mental» independientemente de cualquier posible afirm ación o negación: ideas son «aprehensiones» o «representaciones» de cualquier clase. distintas o confusas. ‘elegante’. Lo que sucede con los principios especulativos ocurre también. p ej. sobre todo en medicina. si hay alguna idea innata. En 1665 ingresó en el servicio diplomático. hijo de un jurista de ideas puritanas. deban de algún modo apoyarse en las maneras como nos son dadas las cosas en la Naturaleza. según Locke. y en 1667 pasó al servicio de lord Ashley. con los llamados «principios innatos prácticos»: ni la fe ni la justicia ni ninguno de tales «principios» son innatos. Por eso ‘b la n cu ra ’. Inglaterra. publicada como esbozo en 1670 y en su versión completa veinte años más tarde. De las ideas puede hablarse también en cuanto claras u oscuras. ‘creer’. Las ideas aparecen en el «papel en blanco. Su única fuente es la experiencia. La obra principal de Locke es el Ensayo sobre el entendimiento humano. es preciso examinar los nombres de las ideas para ver si son nombres adecuados y hallar los remedios para evitar confusiones y abusos en las apelaciones. Tampoco la idea de Dios es una idea innata. Tanto las ideas de sensación como las de reflexión son recibidas pasivamente por el entendimiento y llamadas por Locke «ideas simples». la de Dios debe serlo con preferencia a cualesquiera otras. Conde de Shaftesbury. Locke refuta la teoría innatista sobre el origen de las ideas. si Dios hubiese impreso una idea innata en el entendimiento de los hombres. Loclce leyó los escritos de Descartes y de Robert Boyle y estudió medicina. Por lo pronto. El objetivo de este libro. Locke se ocupó intensamente de problemas políticos. En este respecto es fundamental en Locke su doctrina acerca de los nombres de sustancias. aunque. ‘blanco’. De nuevo en Inglaterra. etc. Más interesado en la filosofía moderna y en las ciencias. junto con los fundamentos y grados de las creencias. es: “Investigar los orígenes. las cuales son ideas «formadas por una actividad del espíritu». ‘movimiento’. es causa de un error). y el cuarto. Desde el punto de vista filosófico. ‘embriaguez’ y otros innumerables términos expresan ideas. Este programa lo lleva a cabo en los cuatro libros de que consta la obra. la de Dios. bien que estas últimas. Puede hablarse también de las sensaciones de ideas (una falsa asociación. En el primero de ellos. ‘razonar’. ‘dureza’. las de reflexión. ‘querer’. regresó a Inglaterra. indica Locke. ocupando varios puestos administrativos. Ahora bien. al servicio otra vez del Conde de Shaftesbury.89 JOHN LOCKE la distinción entre conocimiento y opinión. Como las ideas son expresables mediante palabras. es importante sobre todo su elaboración de la corriente empirista inglesa. el tercer libro trata de las palabras o del lenguaje en general. sino sólo las esencias nominales. la certidumbre y el alcance del entendimiento humano. Locke desarrolla aquí un nominalismo moderado (parecido a un conceptualismo) por cuanto no considera los nombres de substancias como meros nombres formados arbitrariamente sino como nombres que designan (fundándose en la experiencia) realidades. horro de caracteres» que es el entendimiento como materiales de la razón y del conocimiento. tas ideas pueden ser de sensación (como las expresadas por ‘amarillo’. de la experiencia interna. para ser rectamente usadas. aunque debe tenerse en cuenta que el emDirismo de Locke se halla entrelazado con no pocos motivos y supuestos de índole «racionalista». en el segundo se estudian las distintas clases de ideas y su origen. de . sociales. verdaderas o falsas. A base de las ideas simples pueden formarse lo que Locke llama «ideas complejas». donde entró en contacto con cartesioanos y gassendistas. opiniones y asentimientos”. sino simplemente adquiridos. Estudió en Oxford ciencias naturales. ‘pensam iento’. en 1670. educativos. no podemos conocer las esencias reales. como consejero suyo y preceptor de su hijo.) o de reflexión (como las expresadas por ‘pensar’. como dice el mismo Locke en el capítulo introductorio. sería. John Locke nació en Wringion.) Las ideas de sensación proceden de la experiencia externa. ‘dudar’. huyó a Holanda en 1683 para evadir posibles represalias políticas como consecuencia de las intrigas del Conde de Shaftesbury contra Jaime II.

y ambas como la expresión de la «razón humana». resultado del consentimiento libre de los individuos que forman la sociedad y no debe nunca hollar los derechos fundamentales de estos individuos. es una de las obras más influyentes en la historia del pensamiento político. Segundo tratado sobre el gobierno civil. Es asimismo fundamental en Locke su doctrina ética y su doctrina política. pues dedicó mucho tiempo a la composición de dichas obras. Los principales enciclopedistas franceses (d’Alembert. p. aun en el caso de que dentro de ésta alojemos su «metafísica» y su «ontología» o «teoría de los objetos». ej. Tanto la teoría y filosofía general de Locke como su ética y su doctrina política ejercieron enorme influencia. en la casa de campo de un noble amigo suyo. o debe ser. Locke ejerció gran influencia sobre los filósofos y economistas de tendencia «liberal» y sobre gran parte de la evolución de las ideas y costumbres políticas en muchos países. el hecho de que sus Tratados sobre el gobierno civil y sus Cartas sobre la tolerancia aparecieran anónimamente no quiere decir que Locke prestara escasa atención a la doctrina moral y política. En 1700 se retiró de la vida política y murió cuatro anos más tarde. Como se puede apreciar. Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los derechos naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en el posterior desarrollo de las democracias occidentales. . Fundamentalmente en la doctrina política de Locke es su teoría del gobierno como gobierno representativo. especialmente los de habla inglesa. Las ideas políticas de Locke aparecen expuestas en sus dos tratados sobre el gobierno. como la sociedad. Con el ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra el año 1689. Voltaire. se ha podido hablar de «la edad de Locke» como se ha hablado de «la edad de Newton» y aun de las dos a un tiempo. especialmente durante el siglo XVIH. el gobierno es. sino más bien protegerlos. la filosofía de Locke no consiste sólo en una teoría del conocimiento. Locke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al defender la separación de los poderes legislativo y judicial y la supremacía del primero. el segundo de los cuales.90 En cuanto a las ideas políticas.) saludaron la filosofía de Locke como la que corresponde a la física de Newton. Locke regresó a su país y durante once años ocupó un puesto oficial como responsable de comercio y agricultura.

Para hacer esos sonidos. en últim a in stan cia. ni que ninguna signifiquen. § 5. signos generales. Empero. sino que se relacionan con ideas positivas. I y II. porque la m ultiplicación de las palabras había sumido en confusión su utilidad. por lo tanto. § 2. y de poderlos establecer como señales de las ideas alojadas en su mente. Para remediar sem ejante inconveniente. como son las palabras nihil en latín. sino la carencia o ausencia de algunas ideas. Fondo de Cultura Económica. y significan su ausencia. así. Y para h acer q u e esos son idos sean signos d e ideas. 389-398. los cuales se han hecho para significar ideas generales. Libro tercero. que llamamos p alab ras. si hubiera sido necesario que cada cosa particular precisara de un nombre distinto para ser significada. habiéndose propuesto que el hombre fuese una criatura social lo hizo no sólo con una inclinación y bajo una necesidad de tener buen trato con los de su propia especie. a no ser que esos signos puedan usarse de tal modo que sean comprensivos de varias cosas particulares. hay otras palabras de que usan los hombres. no bastó eso para producir el lenguaje. cap. y en inglés. Todas las cuales palabras negativas o privativas no pueden propiamente decirse pertenecer a ninguna idea. El hombre. a fin de que éstas pudieran ser conocidas por otros hombres. el lenguaje tuvo un mayor perfeccionamiento en el uso de los términos generales. 1994. no son en modo alguno capaces de lenguaje. y cóm o aquellas palabras que se emplean para significar acciones y nociones muy lejanas de los sensible se originan de allí. Bogotá. d e otras p a lab ras q u e sign ifican id eas sen sibles. De las palabras. Además de esos nombres que significan ideas. simples o com plejas. puesto que los loros y otros pájaros pueden ser enseñados a formar con distinción suficiente sonidos articulados. Quizá tam bién nos veam os conducidos un poco hacia el origen de todas nuestras nocion es y conocimientos. para significar ideas que no quedan com prendidas dentro del ' Tomado de: John LOCKE. El hom bre tien e disp osición para form ar son idos articulados. los pensamientos en las mentes de los hombres pudieran ser comunicados de unas mentes a otras. y cóm o de las ideas obviamente sensibles se transfieren a significaciones más abstrusas. por donde una palabra se hizo para señalar una multitud de existencias particulares. quedando com o particulares aquellos en que la idea para la cual se usan es una idea particular. § 4. No basta para la perfección del lenguaje que los sonidos puedan convertirse en signos de ideas. que el hombre pudiera ser capaz de usar esos sonidos corno signos de concepciones internas. E nsayo sobre el en ten dim ien to hu m an o. si advertimos la gran dependencia que tienen nuestras palabras respecto a las ideas sensibles comunes. sino que lo proveyó de lenguaje para que ése fuera el gran instrumento y el vínculo común de la sociedad. Traducción de Edmundo O'Gorman. por lo tanto. . o de todas las ideas juntas. el cual ventajoso uso de ios sonidos se logró sólo por la diferencia de las ideas de las cuales esos sonidos fueron hechos signos. y que. los cuales pájaros. ignorance y barrenness (ignorancia y esterilidad). signos gen erales. Además de los sonidos articulados fue necesario aún. o del lenguaje en general § 1. Para h acer d e esos sonidos. § 3. convirtiéndose así esos nombres en generales. porque entonces serían sonidos perfectamente insignificativos. Dios. Las p alabras se derivan. pp. tiene sus órganos de tal modo dispuestos naturalm ente que está equipado para poder form ar sonidos articulados. Pero todavía no fue esos suficiente para que las palabras fueran tan útiles com o tenía que ser. no para significar ninguna idea.91 «DE LAS PALABRAS»* [extracto de Ensayo sobre el entendimiento humano\ John Locke I. sin embargo.

puesto que se ocupa de proposiciones. puesto que todos los nombres (salvando los propios) son generales. sino las que originalmente nos vienen de los objetos sensibles externos. son todas palabras tomadas de las operaciones de las cosas sensibles. por los cuales esas ideas invisibles de que están hechos sus pensamientos pudieran darse a conocer a otros hombres. no tenemos nosotros ninguna idea en absoluto. á n g e l. tran qu ilidad. en cuanto sirve a la instrucción y al conocim iento. guarda una más estrecha conexión con las palabras de lo que quizá se sospecha. por naturaleza tan bien adaptadas a aquel fin. y entonces. que los nombres que significan cosas que no caen bajo nuestros sentidos tienen su principio en ideas sensibles. puesto que. perturbación. según se ha probado. por ese medio. Primero.92 conocim iento de nuestros sentidos. Espíritu. D istribución. ya estaban suficientemente provistos para poder dar a conocer por palabras todas sus otras ideas. a q u é se ap lica n in m ed iatam en te los n om bres en el uso que se h a c e del lenguaje. II. aprehender. fue necesario que el hombre encontrara unos signos externos sensibles. inculcar. Estas consideraciones. y. como debe serlo. imaginar. por lo tanto. en todos los lenguajes. y cuáles los remedios que deben emplearse para evitar los inconvenientes de la obscuridad e incertidumbre en la significación de las palabras. Segundo. tanto por copioso como por expedito. sugirió inadvertidamente a los hombres el origen y el principio de todos sus conocim ientos. § 6. Pero para m ejor entender el uso y la fuerza del lenguaje. y cóm o la naturaleza. y. será preciso considerar en seguida. Por ejemplo. y aplicadas a ciertos modos de pensar. esos pensamientos están alojados dentro de su pecho. o las que sentimos dentro de nosotros mismos por el interno funcionamiento de nuestros propios espíritus. y del cual tenemos para nosotros mismos interna conciencia. qué sean las especies y géneros de las cosas: en q u é consisten y cóm o llegan a form arse. podremos encontrar mejor cuál es el uso correcto de las palabras. sino por una voluntaria . sin todo lo cual es im posible disertar con alguna claridad u orden to cante al conocim iento. Es así como podemos llegar a concebir de qué manera las palabras. a fin de que. un m en sajero-. pueden recibir provecho y gusto. es a lie n to . pues en ese caso no habría sino un solo lenguaje entre los hombres. que de ellos otros hombres. o. así como él mismo. y no dudo que. o las internas operaciones de sus mentes acerca de aquellas percepciones.. por otra parte. se vieron precisados a pedir prestadas palabras de ideas de sensación com únm ente conocidas. una vez que ya tenían nombres conocidos y asentidos para significar esas internas operaciones de sus propias mente. L as p a lab ras son signos sen sibles. si se prefiere los nombres latinos. será conveniente considerar. y de las más comúnmente universales de éstas. ya que. en su significación primaria. por lo tanto. serán el asunto de los siguientes capítulos. y tales. disgusto. sin embargo. y de dónde se han derivado. concebir. comprender. de poder ra stre a rla s h a sta sus orígenes. invisibles y escondidos de la mirada de los otros hombres. el cual. cuáles las ventajas y los defectos naturales de los lenguajes. hicieran a los otros concebir más fácilmente aquellas operaciones que experimentaban en sí mismos y que no producían ningunas apariencias externas sensibles. sin embargo. q u é sean las clases y rangos d e las cosas. o de cualquier otra idea que no cayera bajo sus sentidos. no. adherir. puesto que no podían consistir en nada que no fuera o percepciones sensibles externas. por donde podemos conjeturar qué clase de nociones eran. descubriríamos. vinieron a ser empleadas por los hombres para que sirvieran de signos de sus ideas. aun en el nombrar de las cosas. sino clases y rangos de cosas. Y como el consuelo y el beneficio de la sociedad no podía obtenerse sin comunicación de ideas. porque hubiese alguna natural conexión entre sonidos particulares articulados y ciertas ideas. que aquellos sonidos articulados de que se encontró para producir con tanta facilidad y variedad. De la significación de las palabras § 1. para dar nombres que pudieran hacer sabedores a otros de cualquier operación que sentían en sí mismos. aquellas que llenaron la mente de quienes fueron los iniciadores de los lenguajes. etc. nada más a propósito. n ecesarios para la com u n icación Aun cuando el hombre tenga una gran variedad de pensamientos. Para cumplir sem ejante finalidad. no pueden manifestarse pro sí solos. Una vez que esto haya sido bien examinado. no significan particularm ente esta o aquella cosa singular.

sino que se dan por satisfechos con pensar que usan la palabra. y a nada más. en la acepción común del lenguaje. Esto es tan necesario en el empleo del lenguaje. Otra persona le añade a esas cualidades la de fusibilidad. en sacar a luz sus ideas y exhibirlas a la vista de los demás hom bres. Aquello. suponen que sus palabras son también señales de las ideas de los otros hombres con quienes sostienen comunicación. de que las palabras son signos. de un modo inmediato a ninguna otra cosa. que ha observado con más cuidado. no pueden ser signos voluntarios impuestos sobre las cosas que desconoce quien impone los signos. significa la idea com pleja de una substancia que es amarilla. carecerían completamente de significación. § 4. según se imaginan. si él mismo no tiene ninguna idea de esas cualidades o concepciones. pues. § 2. Un hombre no puede hacer que sus palabras sean signos de las cualidades de las cosas. prim ero. llamará oro a ese color en la cola de un pavo real. en sonidos sin significación. de manera que. amarillo. Pero en tal supuesto. en boca de quien sea. cuando tiene la ocasión de expresar la idea a la cual la ha aplicado. que añada la cualidad de maleable. de lo contrario. en realidad. fusible y muy pesado. significan las ideas de quien las usa. Puesto que el uso que los hombres hacen de esas señales consiste ya en registrar sus propias ideas en auxilio de su memoria. Vendrá otro aún. porque serían los signos de lo que no conoce. que el uso de las palabras consiste en que sean señales sensibles de las ideas. den a conocer sus ideas a quien los escucha. como señales. Porque esto sería tanto como convertirlas en signos de sus propias concepciones. y. salvo las ideas que están en la mente de quien las usa. o brin de las concepciones en la mente de otro hombre. que a este respecto el conocedor y el ignorante. se ios da a las ideas que tiene. ya por decirlo así. suponiendo de ese modo que la idea de la cual han hecho un signo a esa palabra es precisamente la misma a la cual aplican ese nombre los hombres entendidos de ese país. cuando usa la palabra oro. Cada una de esas personas emplea la misma palabra oro. F recuentem ente las p alab ras h acen referen cia en secreto. Resulta. según las usan los hombres. no a las ideas que no tiene. sí consiente en darles los mismos nombres que les dan otros hombres. aplicará la palabra oro sólo a sus ideas acerca de ese color. y las ideas que se significan con las palabras. sin embargo. Primero. L as p alab ras son los signos sen sibles d e las id eas d e qu ien las usa. por la cual un nombre dado se convierte arbitrariamente en señal de una idea determinada. ni tampoco podrá usar ningunos signos para ellas. por lo tanto. que es hablar dos lenguajes diferentes. las palabras en su significación primaria o inmediata nada significan.93 imposición. le añade al amarillo brillante la idea de gran peso. brillante y de gran peso. Las palabras. Como las palabras son signos voluntarios. por más imperfecta o descuidadamente que se hayan recogido esas ideas de las cosas que se supone representan. son las ideas del que habla. Hasta que él no tenga algunas ideas propias no es posible que suponga que corresponden a las concepciones de otro hombre. cuando tienen algún sentido. eso sería convertirlas en signos de nada. salvo a las ideas que él mismo tiene. hablarían en vano y no podrían darse a entender si los sonidos que aplican a una idea fueran tales como los que aplicaría a otra idea quien los escucha. Un segundo. y entonces la palabra oro significará un cuerpo brillante. . el docto y el indocto usan las palabras que pronuncian de un mismo modo. porque. y por medio de aquéllas se pretende expresar éstas. no es común que los hombres se detengan a examinar si la idea que tienen en la mente es la misma que la que tienen aquellos con quienes conversan. Pero cuando se representa a sí mismo las ideas de otros hombres por algunas ideas que sean suyas. sin embargo. y entonces. a las id ea s q u e están en la m ente d e otros hom bres. y. y la finalidad del habla es que aquellos sonidos. pues. § 3. Pero aunque las palabras. son su propia e inmediata significación. Cuando un hombre le habla a otro es para que se le entienda. aplicarlas a otras ideas. sigue siendo a sus propias ideas a las que les da esos nombres. solamente pueden significar propia e inmediatamente las ideas que están en la mente de quien habla. Un niño que tan sólo ha advertido el color amarillo brillante y luminoso en el metal que oye nombrar oro. lo que equivale a en verdad a ser signos de nada. en cuanto señales. hacen en su pensamiento una secreta referencia a otras dos cosas. lo que equivaldría a hacerlas signos y no signos al mismo tiempo de sus ideas. pero es evidente que cada una sólo puede aplicarla a su propia idea. ni tam poco puede nadie aplicarlas. y que no puede convertirla en signo de la idea com pleja que no tenga en la mente.

sólo porque las han aprendido y porque se han acostumbrado a esos sonidos. por eso. casi inmediatamente provocan ciertas ideas. éstas no son nada sino otros tantos ruidos sin significado. llegan a provocar en los hombres ciertas ideas de un modo tan constante y tan presto. por eso suponen con frecuencia que sus palabras también significan la realidad de las cosas. Lo cual manifiestamente es así respecto a todas las cualidades sensibles obvias. Sin embargo. y una indicación de que la una significa la otra. L as p alab ras se usan frecu en tem en te sin con cederles sign ificación . Segundo. sino también hom bres. apenas escuchados los nombres. dejan de provocar en otros (aun en quienes usan el mismo lenguaje) las mismas ¡deas de que suponemos sean los signos. Es cierto que el uso común. por un consenso tácito. con todo. amo y señor de aquel poder que gobernaba al mundo. por virtud de un uso constante. y respecto a todas las substancias que frecuente y familiarmente se nos ofrecen. § 6. Es más. por el uso. en esa medida existe una conexión constante entre el sonido y la idea. a la realidad de las cosas. y los tenemos prestos en la lengua. 2) Es preciso observar que aún cuando la significación propia e inmediata de las palabras son las ideas en la mente de quien habla. a no ser que las palabras de un hombre provoquen. hasta el gran Augusto. tuvo que confesar que era incapaz de forjar una nueva palabra latina. las palabras. que nadie tiene el poder de lograr que otros tengan en sus m entes las mismas ideas que tas que él tiene. lo que equivalía a decir que no podía decretar arbitrariamente qué sonido debería ser signo de qué idea en el habla y común lenguaje de sus súbditos. con mucha frecuencia. Tocante a las palabras. Y todo hombre tiene una tan inviolable libertad de hacer que las palabras signifiquen las ideas que m ejor le parezcan. también conviene considerar. por eso. Pero que tan sólo significan las ideas peculiares de los hombres. como muchas palabras se aprenden antes de que se conozcan las ideas que significan. aun cuando desean aplicarse a una consideración atenta. ese hombre no está hablando de un modo inteligible. sin embargo. y ello por una imposición perfectam ente arbitraria. sin cuya sem ejante aplicación de las palabras. L a sig n ificación de las p alabras es perfectam en te arbitraria. siempre que cada hacemos que signifiquen cualquier cosa que no sean las ideas que tenemos en nuestra mente. operado sobre los sentidos. más fijan sus pensamientos en las palabras que no en las cosas. Pero como esto se refiere más particularmente a las substancias y a sus nombres. y para expresarse mutuamente aquellos pensamientos e imaginaciones que encierran sus pechos. en quien lo escucha. y siempre dispuestos en la memoria. acontece que. En segundo lugar. § 7. sino de las cosas como realmente son. 1) que. cuando usan las mismas palabras que él usa. lo cual limita la significación de ese sonido hasta el punto de que. Y. a no ser que un hombre lo aplique a la misma idea. por eso. resulta frecuentem ente que los hombres. pronuncian algunas palabras no de otro modo que los loros. además. que fácilm ente se inclinan a suponer que existe entre unas y otras una conexión natural. los instrumentos de que se valen los hombres para comunicarse con sus concepciones. como si los objetos mismos que las producen hubiesen. es lo que se pondrá de manifiesto en el hecho de que las palabras. y permítaseme añadir que. y. provocan con fa cilid ad las ideas. tengamos siempre el cuidado de examinar o de establecer perfectamente su significación. sin que. apropia ciertos sonidos a ciertas ideas en todos los lenguajes. las mismas ideas que él quiere significar al pronunciarlas. en efecto. L as palabras. porque como los hombres no quieren que se piense que hablan meramente de sus imaginaciones. y no únicamente los niños. Como se ha dicho. permíteseme decir aquí que es un pervertir el empleo de las palabras.94 § 5. puesto que son los signos de las ideas de los hombres. se establece entre ciertos sonidos y las ideas que significan una conexión tal que. así como lo anterior quizá se refiere a las ideas simples y a los modos. en virtud de un prolongado y familiar uso. hablaremos más por extenso acerca de estas dos diferentes maneras de aplicar las palabras cuando vengamos a tratar en particular de los nombres dce los modos m ixtos y de las substancias. Pero en la medida en que las palabras son útiles y significativas. § 8. no habla con propiedad. Pero sean cuales fueren las consecuencias del uso diferente que un hombre haga de las palabras. algunos. y acarrear inevitable obscuridad y confusión en un significado. como por costumbre familiar desde la cuna aprendemos con perfección ciertos sonidos articulados. ya .

¿qué p ap el considera Ud. El propósito explícito de Locke en su Ensayo sobre el entendim iento hum ano es: “investigar el origen. juntamente con las razones y los grados de creencia. Comprensión y discusión 1. “la s p a la b r a s s e u san fr e c u e n t e m e n te sin c o n c e d e rles sign ificación ”. etc. esto es cierto: que su significación. está limitada a sus ideas. ¿cuáles las tareas d e com prensión y discusión del m ism o? 4. La noción de ‘uso’ en relación con el lenguaje es uno de los aportes más relevantes de Locke. Las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento. “las palabras se derivan de otras palabras que significan ideas sensibles". Indague los alcan ces d e las tesis in ternalistas a c erca d el len guaje. . entre el significado de las palabras y los conceptos. son planteadas por}. y no pueden ser signos de ninguna otra cosa. . opinión y asentimiento”. sino como movilización de ideas. ¿Qué opinión le m erecen la s sigu ien tes a p recia cio n es d e L o c k e : “L a s p a la b ra s. no sólo en el sentido pragmático comunicativo.. Las palabras — según esta tesis de carácter eminentemente internalista— tienen significado en la medida en que sus usuarios tienen pensamientos con esos significados. Las afirmaciones centrales de Locke acerca del lenguaje. q u e cu m ple el len gu aje en el m arco d e la teoría del con ocim ien to d e íjocke?. y d é en ella s un lugar a Locke. en el uso que hace de ellas. provocan con fa c ilid a d la s i d e a s ”. Locke bajo la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento sobre el lenguaje. certidumbre y alcance del conocimiento humano. Teniendo presente lo anterior. como: “el hombre tiene disposición para formar sonidos articulados y para hacer que esos sonidos sean signos de ideas”. p o r e l uso. 2.95 sea respecto a su connotación general. ¿qué ocasión dan para una explicación de la convencionalidad del lenguaje? 3. o respecto al sentido particular de la persona a quien las dirige.

Su objetivo principal es defender una cierta reforma de nuestras prácticas lingüísticas. A. Q uine. a su relación con las cosas. I. Como tendremos oportunidad de ver esta tesis lockeana. las ideas y las cosas. Frente a la tesis tradicional. La obra de Locke no constituye una excepción a la creencia filosófica tradicional de que los problemas filosóficos interesantes conciernen a la naturaleza de estas “ideas”. es el pensamiento el que depende del lenguaje. Lo que a lo largo del capítulo llamaremos “concepción mentalista del lenguaje” es la conjunción de la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento y del internismo sobre sus contenidos. y denomina en adelante concepción agustiniana a cualquier propuesta que se base en alguna generalización de ese modelo. Según esta tesis. las ideas y las cosas. autor de diversos ensayos sobre filosofía del lenguaje y de lamente en revistas especializadas de España y los Estados Unidos 1 Al comienzo de las Investigacion es filosóficas. Sobre la base de su internism o sobre el pensamiento. entre el significado de las palabras y los conceptos que poseen quienes las usan— que parece intuitivamente muy plausible: la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento sobre el lenguaje. La concepción agustiniana del significado Cuando nos preguntamos. ¿qu é es sig n ificar ? ¿qué qu erem os d ecir cu an d o decim os q u e las p a lab ras sign ifican ?. Editorial Ariel. para una p alab ra. Tomado de: Manuel GARCÍA CARPINTERO. 1996. Siguiendo a W ittgenstein. que tienen que ver con nuestro uso de térm inos com o ‘murciélago’ o ‘sal’ con la intención de designar con ellos lo que él denominaba esen cia s reales. una presentación de la filosofía de! lenguaje} Manuel García Carpintero** En este capítulo presentam os la concepción del lenguaje expuesta por Locke en el tercer libro de su E nsayo sobre el en ten dim ien to h u m an o (Essay Concerning H um an Understanding.96 «LENGUAJE Y PENSAMIENTO EN LOCKE» [Extracto de Las palabras. IV. sin embargo. (Los calificativos 'burda’ y —posteriormente— ‘depurada' los añado yo. la primacía de lo social (el lenguaje) sobre lo psicológico: lejos de depender el lenguaje del pensamiento. Sellars. 99-127. 1996. denominemos con cepción ag u stin ian a burda a esta propuesta1. Sin embargo. es q u e la p alab ra esté en el lugar d e una cosa. etc. " Profesor de “Lógica y Filosofía del Lenguaje” de la Universidad de Barcelona^ autor de L as palabras. en su obra encontramos una versión lo suficientemente bien elaborada de esta tesis tradicional como para que esté justificado tomarlo a él como un exponente significativo. es el propio Wittgenstein. Barcelona. El modelo que tenemos aquí a la vista es el de la relación entre un nombre propio y el objeto que ha sido bautizado con él: ‘ A n íbal’ y Aníbal. Ahora bien. una p resen tación d e La filo so fía del len gu aje. las id ea s y las cosas. es el general cartaginés. pp. en lugar de usarlos. Barcelona. Wittgenstein atribuye a San Agustín el tomar el modelo nombre propioobjeto nombrado como paradigma de la relación de significado. ha sido y continúa siendo objetada por filósofos contem poráneos. Editorial Ariel S. significar. Profesor visitante del programa de Maestría en Filosofía de la Universidad del Valle (1998). para designar esencias n om in ales. etc.) defienden. Las palabras. por así decirlo. a primera vista muy plausible. Locke presenta de un modo filosóficamente articulado una tesis m etafísica en torno a la primera cuestión — las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento. una p resen tación d e la filo so fía del len gu aje. estos filósofos contemporáneos (el segundo Wittgenstein. como él propone. Más adelante en este capítulo tendremos oportunidad de examinar esta propuesta. Cap. una respuesta que acude fácilm ente a nuestras m ientes es significar es nombrar. quien considera las dos versiones de la concepción agustiniana de que se . en cuanto tratamos de aplicar el modelo agustiniano ' Ensayo publicado con la debida autorización del autor. las palabras sólo tienen significado porque sus usuarios son capaces de tener pensamientos con esos mismo significados: sólo ia capacidad de representación mental de los usuarios de un lenguaje confiere significado a las expresiones que lo forman. 1689).

y José Arcadio Buendía lo puso en práctica en toda la casa y más tarde lo impuso a todo el pueblo. había aprendido a la perfección el arte de la platería. en virtud de lo cual ambas tienen el mismo nombre propio. (iii) Aquí no se acaban las dificultades de la teoría agustiniana burda. En la concepción agustiniana burda. habríamos con ello cam biado el significado de ‘rin oceron te’. tropezamos con dificultades. . puerta. Aureliano escribió el nombre en un papel que pegó con goma en la ase del yunquesito: tas. como acabamos de ver. porque el objeto tenía un nombre difícil de recordar. El contexto es com o sigue: los habitantes de M acondo han contraído comunalmente la enfermedad del insomnio. las palabras significan estando en lugar de cosas fís ic a s. de modo que le bastaba con leer la inscripción para identificarlas. enfermedad que tiene com o consecuencia la pérdida de la memoria: Fue Aureliano quien concibió la fórmula que había de defenderlos durante varios meses de las evasiones de la memoria. que pueden ser al menos. Un día estaba buscando el pequeño yunque que utilizaba para laminar los metales. típicamente. Por otro lado. casa. de hecho. tam bién en la concepción agustiniana depurada. Su padre se lo dijo: “tas”. pues ¿en lugar de qué “c o sa” están ‘pero’ o ‘todos’ — palabras que sin duda tienen significado— ? Cuando se intenta responder a estas preguntas y objeciones tratando de preservar el paradigma nombre propio-objeto nombrado com o modelo del significar. ambos son términos generales. Las palabras significan estando en lugar de cosas.97 burdo a otras palabras. Insomne experto. no lo son. especies y propiedades. habla en el texto. Aureliano le explicó su método. por haber sido uno de los primeros. Con un hisopo entintado marcó cada cosa con su nombre: m esa. Mientras que es un accidente que dos personas distintas se llamen ‘Juan Pérez G arcía’. conceptos o más bien entidades objetivas). mas tam poco significan del mismo modo. y no recordó su nombre. Veamos algunas de ellas. Pero las “cosas” significadas por las palabras son ahora id eas. si acaso. pues la misma cosa puede cambiar de color sin dejar de existir (a lo sumo. (ii) Por otro lado. y quien sugiere que a la versión ‘depurada’ se llega al tomar en cuenta objeciones a la versión ‘burda’ como las que aparecen en el texto). en cambio. es decir. pero no funcionan del mismo modo en el lenguaje. dados dos rinocerontes. Pero si conviniésemos en que. pared. mientras que ‘Juan Pérez G arcía’ significa un particular. objetos. es fácil dar en la concepción agu stin ian a depurada. ‘rinoceronte’ está en lugar de muchas cosas. se ubican todas estas cosas en la m en te de quienes usan adecuadamente las expresiones. en nada afectaría al significado de los nombres propios que convin iésem os en u tilizar un nom bre propio d istin to para cada o b jeto . por falta de un lugar mejor. ‘rinoceronte’ sólo se aplica a uno de ellos. ‘Rinoceronte’ designa un género o grupo. ‘ro jo’ y ‘rinoceronte’ son ambos “generales” en el sentido en que los genuinos nombres propios. ‘rinoceronte’ no se aplica a dos objetos distintos del mismo modo que ‘Juan Pérez G arcía’ lo hace. (i) ¿Cuál es la cosa en lugar de la que están ‘rojo’ o ‘rinoceronte’?. podemos hacerlo así porque el término comienza a aplicarse a un objeto cuando el objeto com ienza a ser y deja de aplicarse a un objeto cuando el objeto deja de ser. reloj. podemos clasificar las cosas entre las que son rojas en un cierto momento y las que no lo son en ese mismo m om ento). no en lugar de una. no lo es que a dos rinocerontes distintos se les llame ‘rinoceronte’: como no hay “nada en común” entre dos personas. no podemos clasificar objetos. (Sin prejuzgar con ello cuál sea la teoría correcta de los universales. Con ‘rinoceronte’ clasificamos los objetos en grupos o especies. empero. No se le ocurrió que fuera aquella la primera manifestación del olvido. En la concepción depurada se quiere distinguir los tipos d e cosas que diferentes expresiones pueden nombrar. Podem os expresar este hecho diciendo que ‘rinoceronte’ significa un universal. Cuando su padre le comunicó su alarma por haber olvidado hasta los hechos más impresionantes de su niñez. ‘ro jo ’ designa un rasgo o característica. silla. y. la ya clásica novela de G arcía Márquez. Entonces las marcó con el nombre respectivo. Así estuvo seguro de no olvidarlo en el futuro. Pero pocos días después descubrió que tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio. una versión primitiva de la concepción del lenguaje que nos presenta Locke. Podemos encontrar esta versión primitiva en un fascinante pasaje de Cien añ os d e so le d a d . Con ‘rojo’. La descubrió por casualidad. dejando al margen si los universales son en último extremo “nom bres”. en nada afectaría al significado de ‘Juan Pérez G arcía’ cuando lo utilizo para designar a una de las personas que cambiásemos el nombre a la otra. como lo acabamos de explicar.

Cien añ os de soledad. de atribuirles una cierta naturaleza: que esto sirve para comer. Es esta una concepción del significado de las expresiones lingüísticas poseedora de una gran plausibilidad intuitiva. El significado de ‘yunque’ consiste en su estar en lugar de un cierto concepto. pues ni siquiera las definiciones ostensivas resultarían ser aceptables si el argumento fuese válido. porque han perdido la capacidad de conceptuarlos. sin em bargo.. y el de ‘ro jo’ su estar en lugar de otro concepto. yuca. y que (“para evitar confusiones”) podría poner un nombre distinto sobre cada uno de los dos yunques. gallina. Quizás por esto el problema deja enseguida de ser en el texto el olvido de los nombres. Ahora bien. bajo el supuesto de que los conceptos por ellas significados son ellos mismos generales: universales. Al com ienzo. La amnesia hace a los habitantes de Macondo olvidar las cosas. puerco. Aunque refutamos este argumento. a través de la mediación de las palabras colocadas sobre ellas. 1967. lo que hará pensar erróneamente al amnésico que ‘yunque’ es un mero nombre propio del objeto sobre el que está colocado. m ás que dudosas: los am nésicos presumiblemente acabarán olvidando también la función práctica de las etiquetas. Existe un argumento a primera vista convincente que sostiene la circularidad de las explicaciones del significado de las palabras efectuadas mediante el recurso a otras palabras. El impacto del argumento es mucho más escéptico de lo que a prim era vista puede parecer. ideas. Uno podría pensar que esto es un lapsus del autor. e incluso el concepto mismo de etiq u eta. y del que se concluye que sólo las definiciones ostensivas son aceptables. como podría bautizar con nombres distintos a cada una de las dos personas.98 c a c e ro la : Fue al corral y marcó los animales y las plantas: vaca. guineo. Buenos Aires. estos valores son presumiblemente de naturaleza mental. en el marco de la teoría conceptualista. por utilizar la palabra equivalente de Locke. entidades mentales. los significados que han de ser definidos ostensivam ente son entidades com ponentes del mundo externo: el río en caso de ‘río 2 Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ. B ajo esta concepción seguimos pensando en el significado a través del modelo de la relación entre un nombre propio y el objeto por él nombrado. L as virtu d es p rá ctica s del rem edio son . Es así que los habitantes de Macondo viven “en una realidad escurridiza. chivo. Esto presupone la concepción agustiniana burda — las palabras significan objetos físicos— y nos permite ilustrar de un modo práctico las dificultades de esta “teoría”. que aquello da leche. Y sobre un yunque rojo encontrará las etiquetas ‘yunque’ y ‘ro jo’.] Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza. El texto es fascinante (además de por su calidad literaria) por el modo en que el autor se desliza de la concepción agustiniana burda a la d ep u rad a . pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita2. no saben ante qué objeto están. o.ditorial Sudamericana. momentáneamente capturada por las palabras”: las cosas adquieren su “ser” sólo momentáneamente. es indudable que en nuestras primeras reflexiones sobre el lenguaje la mayoría de nosotros lo encontram os muy convincente. a buen seguro. el problem a es el olvido de los significados de las palabras. 47. . la solución propuesta es etiquetar con ellas sus significados. La idea ahora parece ser más bien la de que las palabras tienen ciertos “valores”. digamos conceptos. pero ahora los objetos nombrados han pasado a ser conceptos. y pasa a ser el olvido de las cosas (“tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio”).. que lo que quería decir es que las dificultades mencionadas estaban en recordar los n om bres de las cosas. La g en eralidad de estas expresiones se puede ahora explicar fácilmente. Así. momentáneamente capturada por las palabras”) deja claro que no es así. Pero la última oración (vivían “en una realidad escurridiza. etc. m alanga. en el sentido de que éstas pierden su “significación”: colocados ante una mesa. momentáneamente capturada por las palabras. F. tanto dos personas que se llamen ‘Juan Pérez G arcía’ como dos yunques tendrán etiquetas con las mismas palabras. Uno de los fundamentos intuitivos de su plausibilidad descansa. el concepto de un yunque. lo que quizás le haga preguntarse por qué una misma cosa tiene dos nombres distintos. Ponerles una etiqueta tiene ahora la finalidad de evocar los conceptos necesarios para saber qué son las cosas etiquetadas. pág. en la conexión entre la concepción agustiniana depurada y la tesis de que el estudio del lenguaje permite elaborar teorías explicativas. Esta es una versión de la concepción agustiniana depurada. un yunque o una vaca. el concepto de rojo. [.

d esea n d o que formásemos la creencia de que el camino a seguir continua en la dirección de la presunta flecha. que podemos hallar desde Aristóteles a Saussure. Los objetos inmediatos de esos pensam ientos están constituidos por id ea s. sino ideas de los mismos. y por consiguiente daré por sobreentendido el calificativo ‘depurada’) se haya en que la misma pone al lenguaje y al pensamiento en el lugar ontológico que les corresponde. Lo interesante es explicar la naturaleza de la representación mental: cómo es que con nuestros pensamientos nos representamos el mundo. entonces estam os aquí ante una significación derivada. tal posibilidad ya no existe. 2. III. Un segundo motivo que quizás acrecienta la plausibilidad intuitiva de la concepción agustiniana (en adelante olvidaré la versión burda. Es esta concepción. Su tesis sem ántica fundamental la formula de este modo: las palabras. com o vimos en el capítulo precedente. la que explica el desinterés de los filósofos por el lenguaje. Nos representamos el mundo mediante pensamientos y tam bién mediante palabras. vemos que la presunta flecha la forman en realidad una colonia de hormigas. que alguien. . la de que prosigamos en la dirección indicada por la flecha. “dotan” a los signos de sus significados en virtud de que ellos mismos ya los tenían previamente. mientras que explicarlo mediante actos de ostensión no lo es. inventamos signos. Se sostendría entonces que los significados que deben ser definidos ostensivamente no son objetos externos. Locke sostiene una versión de esta concepción del lenguaje. si apuntamos a objetos externos en los actos de ostensión es sólo para evocar las ideas apropiadas. entidades no mentales. Elucidamos esta tesis en las próximas secciones. el objeto deja de ser un signo para nosotros. de modo natural.99 Guadina’. Estas dos frases recogen el núcleo de la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento respecto al lenguaje. Un modo de replicarnos (que quizás el lector puede considerar y que no mencionamos para no com plicar la cuestión) sería adoptar la concepción agustiniana depurada. por añadidura. Atribuimos entonces significado a la flecha. como los del ejemplo anterior. por entidades de naturaleza mental: características notadas en nuestras vivencias. ¿Por qué? La respuesta obvia es que ahora ya no cabe la explicación que antes habíamos tomado por buena de la presencia aquí de un objeto con forma de flecha. n o están sin o por las ideas en la m en te d e aq u el q u e las u sa3. ha dispuesto el objeto en la forma indicada. sin embargo. éstos la tienen independientemente. Con el fin de com u n icar el contenido de nuestros pensamientos a otros. Las palabras deben su significación a los pensamientos de quienes las usan. pensamos que la flecha significa una instrucción. tenemos pensamientos. estados mentales con contenido. Al llegar a una bifurcación de caminos. A menos que nuestro supuesto interlocutor sea un consumado domador de hormigas. Al observarlo. etc. indicando uno de los caminos. y si cabe una explicación similar de por qué los signos lingüísticos expresan proposiciones. podríamos decir. Pero si esto es así. a saber. deja de tener significado. imaginemos que andamos por la montaña. ii. pierde su contenido. jugando a un juego de pistas. y p en san d o que formaríamos esa creencia si viésemos un objeto en forma de flecha indicando la dirección. La representación en el caso de las palabras se da. Pero mientras que sin pensamientos no podría haber representación lingüística. en su sig n ificación prim aria o in m ediata. o simplemente con el fin de conservar ese contenido para recordarlo nosotros mismos en el futuro. 2. objetos externos y sus propiedades objetivas. vemos lo que nos parece una flecha formada con tres palos. Cuando nos acercam os más. sólo posible cuando se dan las intenciones y las creencias (los estados m entales) que. podría muy bien haber pensamientos sin lenguaje. Aquí ‘ideas’ está por lo que antes llamamos “conceptos”. (Locke 3Essay Concerning H um an Understanding. Esas ideas representan a su vez. Una ilustración del filósofo contem poráneo Hilary Putnam contribuye a reforzar la plausibilidad intuitiva de esta tesis ontológica sobre el carácter derivativo del lenguaje respecto del pensamiento. La concepción del lenguaje de Locke Según Locke. Esta propuesta quizás pueda servir para sostener la tesis según la cual explicar el significado de las palabras mediante otras palabras es circular. una propiedad común a tomates y semáforos en el caso de ‘ro jo’.

no en virtud de una ley natural. y nosotros no tenemos acceso “directo” a las cosas. nuestra noción de un mundo objetivo está mediada por nuestras ideas La noción de un mundo objetivo es la noción de un mundo que causa en nosotros vivencias con ciertos contenidos. a diferencia de las ideas. las palabras significan ideas. y recurriendo al conocimiento de las convenciones lingüísticas pertinentes. La inferencia es del siguiente tipo: a partir de las palabras. son aquellos que conocem os directamente. y no pueden significar más que ideas”. Las palabras no pueden significar directamente entidades no mentales.100 atribuye estos dos propósitos a la institución del lenguaje. nuestras ideas. la creencia de que la oración castellana ‘la esfera es roja’ significa una situación objetiva.. que las palabras só lo pueden significar directamente ideas. y a partir del conocim iento de la proposición significada inferimos (recurriendo a nuestro conocim iento de la significación natural de las ideas) la existencia de una situación con las propiedades objetivas necesarias para causar ideas com o aquellas que constituyen la proposición inmediatamente significada. sino de la esfera misma. no está sino por id eas’ — contenida en la cita ‘las palabras. significan de modo no-natural. emplearía otras palabras — p.. la obtenemos por inferencia a partir de nuestro conocimiento de un mundo mental .. el uno público — comunicarnos con los otros— y el otro privado — anotar nuestros estados mentales para subvenir a la memoria). existente independientemente de las ideas de cualquiera es el resultado de una inferencia. después (en virtud de nuestro conocim iento natural de la significación natural de ja s ideas). inferimos su significado. por así decirlo. contenidos que. pero la reflexión filosófica (especialmente la reflexión que esbozaremos a continuación) muestra que la inferencia tácita debe existir. Yo no niego que las palabras puedan significar de este modo indirecto las cosas y sus propiedades. no están sino por las ideas en la mente de aquel que las usa’— incluye una afirmación ulterior. Es así que obtenemos como conclusión la significación indirecta o secu n d aria de la oración. Estos signos. a saber. pues. Locke ofrecería la siguiente respuesta: “Nada se opone a tomar un enunciado del lenguaje como describiendo no nuestras ideas. esto es. que es una proposición constituida por ideas. menos técnicam ente. ‘es como si estuviera viendo una esfera roja de verdad’”. Obsérvese que hemos cualificado la observación anterior con el término ‘directam ente’. por entidades mentales. La inferencia es tan habitual que nos olvidamos de que la llevamos a cabo —eso explica que demos en creer que la significación “primaria o inmediata” de las palabras son elementos de la situación objetiva. significan en virtud de una estipulación arbitraria. término que corresponde a la cualificación ‘en su significación primaria o inmediata’ que utiliza Locke. Lo que estamos haciendo al hacerlo es. Lo que estos signos significan. inferimos la existencia de un estado de cosas objetivo con las propiedades necesarias para causar vivencias com o la descrita por la proposición que hemos inferido en el primer paso. ‘tengo una vivencia caracterizada por contener una esfera roja’. en su significación primaria o inmediata. directam ente. a través de la cual las palabras adquieren significado. Esta cualificación anticipa una posible objeción: “Cuando se dice en español ‘la esfera es ro ja’. la existencia de una situación objetiva con ciertas características La frase ‘las palabras . Nada en lo que hemos dicho hasta ahora se aproxima a ofrecer una justificación de por qué las palabras no pu eden sign ificar sino ideas. e j. porque somos nosotros quienes las usamos. inferimos en un primer paso (en virtud de nuestro conocim iento aprendido de las convenciones lingüísticas) una proposición que caracteriza la vivencia notada por el hablante. uno no pretende hablar de sus ideas. La noción de un mundo objetivo. Únicamente insisto en que. si quisiera hacerlo. o. por qué tenemos que postular el com plejo proceso inferencial que hemos descrito en el párrafo anterior para explicar cómo se puede obtener una referencia objetiva para las palabras del lenguaje. directamente. En otras palabras. y la relación de significación natural entre las ideas y las cosas que las causan. y esta tesis aún no la hemos justificado. Si alguien nos dice ‘la esfera es ro ja ’. componer dos relaciones: la relación de significación no-natural entre las palabras y las ideas. La aclaración de esta cuestión se haya en la teoría del conocim iento de Locke. sino la realidad ‘externa’ u objetiva. a saber. son los objetos inmediatos de nuestros pensamientos. elementos independientes de nuestras mentes— . estos sí.

sobre el funcionamiento de los aparatos de registro y las propiedades objetivas de las cosas a que son sensibles más que las vagas conjeturas que puede construir a partir de las características de lo que observa en la pantalla) estaría com o nosotros. Ciertam ente. términos com o éste se aplican. las palabras de su lenguaje pueden significar las propiedades objetivas de las que. después de que los argumentos contra el realismo ingenuo nos “abran los o jo s” sobre nuestra condición real. Si ser negro tiene esta virtualidad explicativa. esto es. ¿cóm o llegamos a en ten der la palabra? Los argumentos contra el realismo ingenuo parecen obligarnos a concluir que sólo porque tenemos una id ea de esa presunta propiedad objetiva causalm ente responsable de las superiores tem peraturas antes consideradas. que explicamos el que la temperatura en el interior de un coche sea. Consideremos el caso de la palabra ‘negro’. y que los “m ateriales” con que ese contenido está fabricado son aspectos de lo que ocurre en la pantalla. seria un “realista ingenuo”. según supone. en el uso común. el hecho de que algo sea negro tiene que ser independiente de los estados mentales de cualquier ser humano: incluso si no hubiese habido seres humanos. ello ha de ser derivativamente. empero. Un contemplador del mundo a través de estos aparatos. el “poder” o propiedad secundaria de las cosas para producir en nosotros la id ea de negro). Es así. la temperatura en el interior de un objeto cuya superficie sea negra debe ser superior a la temperatura en el interior de un objeto similarmente expuesto a la luz del Sol cuya superficie sea blanca. de las superficies. Pero tratar de hacer de las palabras directam ente signos de las c a ra c te rís tic a s o b je tiv a s de las c o s a s es un em peño absu rd o y necesariamente vano: sería crear signos que no pu eden ser entendidos — porque el único contacto del sujeto de nuestra ficción con el mundo objetivo está mediado por lo que él pueda observar en la pantalla. De este modo se determinan los bordes de los objetos y su posición relativa. podemos formular hipótesis causales como éstas. Cuando utilizamos normalmente ‘negro’. a partir de la virtualidad de la idea . Y sabría que no tiene otro acceso a cómo son las cosas mismas. nos preguntaría. que aquel que puede obtener indirectamente. Como dijimos anteriorm ente. En la pantalla se proyecta lo que unas cámaras de video registran. el objeto en cuestión tiene. Uno que tuviera una descripción general de su condición (sin tener. o para recordar después sus estados mentales) sabría que sus palabras no pueden significar (directamente) más que las características que aparecen en la pantalla. no suponemos que estemos indicando con ella una característica de naturaleza mental. Si puedo hacer que signifique una propiedad objetiva de las cosas. Imaginemos a alguien cuya visión ha estado siempre mediada por un aparato con la apariencia de esos que se utilizan para ver diapositivas. a objetos físicos. etc. que no tienen existencia objetiva fuera de su ser productos de un proceso como el descrito. Por consiguiente. a través de lo que ocurre en la pantalla. pero insistiría en que aquí estamos considerando meramente la sign ificación secu n daria o m ed iata de la palabra ‘negro’ (esto es. una pequeña cám ara obscura con una pantalla al fondo. Este último sabría que el contenido de sus estados mentales concierne directám ente sólo a lo que ocurre en la pantalla. en lugar de cámaras de video. Con el fin de enriquecer la analogía (incluyendo la posibilidad de distinguir entre propiedades primarias y secundarias). objetivam ente — independientem ente de las percepciones u otros estados mentales de nadie— una cierta propiedad. el mismo día y después de una similar exposición al Sol. por inferencia. por ejemplo.101 Considérese esta variación sobre el mito platónico de la caverna. diez grados superior a la temperatura en el interior de otro. tomaría probablemente lo que ve en la pantalla por la realidad. Locke aceptaría todas estas consideraciones. las características de la pantalla “dan testim onio” . el porcentaje que estas absorben de la cantidad de luz incidente de cada longitud de onda. diciendo que el primero es negro y el segundo blanco. y a sus aspectos objetivos. no advertido. los aparatos que producen las imágenes en la pantalla son más complicados. Para registrar los colores hay aparatos que miden con exactitud la reflectando. Pues. la palabra adquiere necesariam ente su significación para mí sólo en virtud de que la conecto con mi idea. sino que suponemos que si ‘negro’ se aplica a algo. supongamos que. Si este individuo construyese un lenguaje (para com unicarse con los demás. a través de las características de la pantalla.

n o pueden ser signos voluntarios impuestos por él alas cosas que desconoce' por ‘no pueden ser signos voluntarios impuestos por el que desconoce las cosas’. sonidos sin significación. puedo tomarla com o un signo natural de la idea que esa propiedad causa en otros perceptores. de hecho. pero en virtud igualmente de leyes naturales. y. como ‘sensación de ro jo ’. y a que. aplicarlas a otras ideas distintas. supongo así que mi ¡dea y la idea del otro son efectos de una causa común. lo que equivaldría a hacerlas ai mismo tiempo signos y no signos de sus ideas. especialmente la segunda. no a las que no tiene. De un modo similar. no puede suponer que correspondan a las concepciones de otro hombre. § 2.102 ' misma para servir como un signo (natural) de una tal propiedad objetiva de las cosas. deben estar por nuestras propias ideas: mi concepción de la vida mental de los otros no variaría un ápice si fuese errónea. si consiente en darles los mismos nombres que otros hombres. lo que ocurre en un televisor es un signo n atu ral de lo que ocurre en otro conectado a la misma emisora. eso sí. Pero el argumento es el que se ha venido proponiendo aquí: Resulta. ni podrá usar signos para ellas: pues en tal caso serían signos de lo que desconoce. y todos los objetos que me parecen tener una vida mental fuesen en realidad autómatas hábilmente construidos por un “G enio Maligno”. independiente de mis propias nociones de ese e sta d o m ental. sino que ambos son efectos de una causa común. del mismo modo que si podemos representamos las propiedades de las cosas sólo es a través de nuestras ideas. a saber. carecieran por completo de significación. Ello supondría hacerlas signos de nada. ¿Qué es eso de “hacer de sus palabras los signos o cualidades de las cosas"? ¿Se están contemplando aquí dos alternativas. lo que es en verdad tanto como ser signos de nada. si él mismo no tiene concepciones de estas cosas. Cuando decimos de alguien que tiene una sen sación d e negro. que las palabras son las señales o signos de las ideas del hablante. II. Locke invocaría consideraciones similares a las esgrimidas antes contra el realismo ingenuo para establecer que las palabras que utilizamos para indicar las ideas de otros. De un modo más indirecto. en su significación primaria. no pueden ser signos voluntarios impuestos por él a las cosas que desconoce. nuestro realismo ingenuo puede fácilm ente hacemos pensar que el término ‘sensación de negro’ significa una característica objetiva del estado mental del otro. Pero lo peor es que. a las ideas que tiene. bien puedo considerar representante de una idea en la mente de otro— puedo entender la expresión ‘sensación de negro’. sólo si conecto el término ‘sensación de negro’ con una idea m ía — que después. por tanto. o el color de los ojos de un individuo es un signo natural del color de los ojos de sus padres (el color de los ojos de los padres no causa el de los hijos. como ‘rojo’. Si podemos representamos la vida mental de otros sólo es a través de la mediación de nuestras propias ideas. porque ello lo hace más difícil de seguir. L as m ism as co n sid era cio n e s preced entes a p ro p ósito de ‘n egro’ habrían de convencemos de que ello no es así. La idea es un signo natural de la propiedad que la causa. que de los significados de palabras para describir el mundo no mental. Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos de las cualidades de las cosas ni de las concepciones en la mente de los otros hombres. En la edición preparada por Sergio Rábade y Esmeralda García para Editora Nacional se traduce la oración que yo he traducido como ‘. y la que yo he traducido como ‘Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos de las cualidades de las cosas ni de las concepciones en la mente de los otros hombres’ por 'Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos o cualidades de las cosas. no por ello deja de darles esos nombres a sus propias ideas. libro III. Siendo las palabras signos voluntarios. en una de las cuales las palabras son cualidades de las cosas? ¿O es más bien que ser una cu alidad es una variante de ser un signo'! Ambas posibilidades son igualmente absurdas . Algo similar habríamos de decir de las palabras que usamos para describir los contenidos de las mentes de otras personas. y nadie puede aplicarlas directamente como señales a nada que no sean las ideas que él mismo tiene. como se puede comprobar contrastando el original inglés. Pero cuando se representa a sí mismo las ideas de otros hombres mediante algunas suyas propias. las “instrucciones” del material genético). Hasta el momento en que él no tenga algunas ideas propias. Ambas traducciones son flagrantementc erróneas. sin embargo. pues ello supondría hacerlas signos de sus propias concepciones. tergiversan el texto de modo sustancial cuando éste trata cuestiones fundamentales.'1 *E ssay. o de las concepciones en la mente de los otros hombres'. Es de lamentar que el pasaje se ocupe más de los significados de palabras para describir la mente.. cap.. Es esto lo que está diciendo Locke en el pasaje en que más claram ente argumenta en favor de su concepción del lenguaje.

si le doy a alguien el siguiente mandato: ‘tráeme el ejemplar del Tractatus que está sobre la mesa del sem inario’. Es difícil articular teóricam ente esta convicción propia del sentido com ún (para refe­ rimos a la cual. una acción suya. incluso si quiero derivativamente usar esa palabra para referime a la propiedad objetiva que produce en mí esa idea. ulteriormente. mi orden puede ser cumplida o quedar incumplida. cuando el contexto deje claro que la doctrina concierne al lenguaje omitiré ‘sem ántico’). Como. Intuitivamente diríamos que las palabras significan aspectos del mundo. pero insiste en que hacen referencia a un sentido secu n dario de ‘significar'. que vincula palabras e ideas de quien las usa. esen cialm en te. no de mis vivencias.103 El texto es sin duda un tanto retorcido. consiguen conectar con una realidad independiente (o con las ideas de otros individuos). un ejemplar del T ractatus y la mesa de una cierta habitación: todos ellos elementos constituyentes de los acaecim ientos que conform an la realidad. a mi juicio . acuñaremos el término ‘extem ism o sem ántico’. o a la idea que esa propiedad objetiva produce en otros hombres. Estando en Barcelona. entender ‘negro’ requiere poseer una idea de ese color. aunque también se refiere brevemente a las propiedades objetivas de las cosas. y recordar que son cu alid ad es las propiedades objetivas de las cosas que causan las ideas. y yo le contesto con una serie de indicaciones: ‘en el tercer semáforo gire noventa grados a la izquierda por paseo de Gracia. Para seguirlo es preciso tener en cuenta que ‘concepciones’ es una variante estilística de ‘ideas’. la pretensión de usar sign ificativam en te ‘negro’ directam ente para designar una propiedad de las cosas o una idea en la mente de otros hombres es una contradicción en los términos: pues para que ‘negro’ tenga significado para mí. las ilusiones. según los argumentos de las alucinaciones. Primariamente. si es que ha de tener un significado para mí. Mis indicaciones pueden ser correctas o incorrectas. Es esta teoría. El argumento es una reducción al absurdo (relativa a la teoría lockeana del conocimiento) de la pretensión de que las palabras significan in m ed ia ta m en te algo otro que las ideas de aquel que las usa significativamente. La convicción externista del sentido común tiene que ver con estos hechos ordinarios sobre el modo en que funciona el lenguaje en circunstancias perfectamente cotidianas: el lenguaje es. de la plaza de Cataluña o de las calles de Barcelona. el signo debe ser tam bién (y primariamente) un signo de mi idea. Y esta capacidad que tienen mis palabras de representar las cosas correcta o incorrectam ente requiere que estén en relaciones sem ánticas con las cosas mismas: no con mis vivencias. una institución social. Locke no disputa estos hechos. el lapso temporal. etc. encontrará la plaza de Cataluña después de tres manzanas más’. mis palabras (en los dos casos anteriores com o en cualesquiera otros) significan mis ideas. En cualquiera de ambos casos. ésta es una cu estión secundaria. A mi interlocutor no le importan en absoluto la naturaleza de mis vivencias del paseo de Gracia. y no mis vivencias. sino con objetos reales. pues. La persona a quien doy el mandato poco puede hacer en relación con mis ideas: que cumpla o incumpla mi mandato ha de tener que ver con las cosas mismas. que involucra a mi interlocutor. Dicho en los términos que acuñamos en el capítulo precedente. Del mismo modo. de la realidad objetiva extralingüística. serán correctas o incorrectas en virtud de cómo representan las cosas.. debe estar conectado con algo que yo conozco. y por analogía con la noción de ex tem ism o previamente introducida. secundaria respecto de la relación semántica fundamental. Las propiedades sem ánticas de las palabras son esas propiedades en virtud de las cuales las palabras se relacionan con aspectos de la realidad extralingüística. Aquí considera com o candidatos posibles a ese “algo otro” primordialmente las ideas en las mentes de otros usuarios del lenguaje. Que ocurra una cosa u otra depende de que se dé o no una cierta situación objetiva. la palabra debe estar conectada directam ente con una idea mía. Se sustenta en hechos tan cotidianos como éstos. alguien me pregunta el modo de llegar a la plaza de Cataluña. pero no es en absoluto difícil indicar en qué se sustenta. lo que le importa es la distribución objetiva de las calles y plazas en la ciudad. la posibilidad de que mi respuesta sea incorrecta requiere tom ar mis palabras como caracterizando un acaecim iento. una herramienta de uso mutuo por los miembros de una comunidad cuyas características centrales lo relacionan con el mundo com ún a esos individuos. Si. y son capaces de representarla. D e modo que para que yo pueda entender ‘negro’.

Para apreciarla cabalmente. Por ejemplo. pero un lenguaje en el que esa expresión significa tal cosa no sería. Las variaciones que podemos concebir en la historia del ciclismo hispano no afectan al significado de ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ en el lenguaje que yo estoy utilizando. El núcleo del internismo semántico lo podem os defin ir a s í (entendem os por externismo semántico sim plem ente la con cepción opu esta) : las expresion es q u e com pon en un len gu aje sign ifican esen cialm en te entidades su bjetivas au n qu e. De acuerdo con la filosofía de Locke. En un sentido de ‘significar’. Bahamontes hubiese sufrido un accidente que le hubiese impedido ganar el Tour de 1959) no conlleva inmediatamente el que la expresión no pertenezca al español que estoy utilizando. sino que el diseño de una concepción del lenguaje que las haga. es sumamente plausible suponer que el mundo real consta de cosas sólidas. es plausible suponer un mundo real con características objetivas que corresponden bastante bien a las características de nuestras vivencias. y la idea de que las palabras significan directamente aspectos de la realidad objetiva va de suyo con el realismo ingenuo del sentido común. Precisamente el que esa relación ulterior sea accidental tiene una consecuencia fundamental para Locke. Denominaremos in ternism o sem án tico a concepciones del lenguaje de las que la de Locke nos sirve de modelo paradigmático. efectivamente. esas palabras también están relacionadas sem ánticamente con cosas. cuantas veces tengo una vivencia de algo # sólid o# y # esférico# . ciertamente. pues la suposición de que ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ designase más bien a Luis Ocaña (porque. Ulteriormente. no están sin o por id ea s en La m ente d e quien las usa. se vinculan con las palabras secu n dariam en te. pero esta relación es accidental. por otra parte. cabe imaginar un lenguaje en el que la expresión ‘rojo’ significa tigre (es decir. pero lo aplica a los tigres). la que está contenida en la tesis crucial de Locke. pu edan sign ificar en tidades objetivas. a lo sumo. coherentes es una de las motivaciones cruciales para su concepción de la intencionalidad y del significado lingüístico. podrían ser falsas. entre todos los dem ás. Es decir. una comunidad lingüística que usa el mismo sonido y el mismo grafismo que usamos nosotros para el color rojo. La suposición del G enio Maligno (o la de que soy un cerebro en una vasija) es. en este caso. todas mis creencias sobre el mundo extramental. en ese supuesto. accid en talm en te. y. etc. esféricas. Lo coincidente con nuestras intuiciones es el realismo ingenuo. Considérese. no perteneciese al lenguaje que yo estoy utilizando. hay realmente algo esférico y sólido. que para nosotros será sintom ática de una concepción internista del significado. serían falsas. . así entendida. Sin embargo. según la filosofía de Locke. en su significación p rim aria . son a ccid en ta les respecto de la sem ántica de mi lenguaje. a través de sus vínculos naturales con las ideas. el español que yo estoy utilizando en este escrito. incluso aunque tuviesen com o consecuencia que esa expresión designase a una persona distinta que aquella que de hecho designa. esa expresión significa a Federico M artín Baham ontes. elementos de las vivencias del individuo que las utiliza. Pero todo esto no son más que suposiciones plausibles. quizás se deba sen tir hasta qué punto es contraintuitiva. mientras que imaginar que ‘ciclista’ significa torero sí conllevaría que la palabra. muy “distintos” de estos últim os). incluso ésas. las propiedades semánticas esenciales de las palabras radican en su relación con ideas. incluso las más firmes.104 contraintuitiva. pongamos por caso. según las cuales la significación primaria de las palabras son ideas en la mente de quien las usa y no elementos de la realidad extralingüística —que. diría Locke que el realismo ingenuo es insostenible. No sólo es que esas suposiciones parezcan a Locke coherentes. el abandono del externism o sem ántico es una consecuencia del abandono del realismo ingenuo. la expresión ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’. sino accidental. en general. Pero esta característica sem ántica de la expresión no es una característica esencial. Es incluso razonable suponer que hay “poderes” objetivos responsables de objetos fenoméni­ cos tales como # ro jo # y # fa # (si bien. las p alabras. En la concepción del lenguaje de Locke. las más firmes de mis creencias. coherente. Pues L ocke aceptaría de buen grado que su concepción del lenguaje es contraintuitiva. Es plausible suponer que. L as propiedades sem án ticas esen ciales d e las expresion es son a q u ella s en virtud de las cu ales esas expresion es constituyen un cierto lenguaje en particular.

por sí solas. que se desarrollará en la siguiente sección. Los pensam ientos tienen in trín secam en te contenido. tenemos aquí una nueva razón para dudar de que una concepción extem ista sea razonable. no deben verse cómo una objeción a la concepción del lenguaje de Locke. Sellars o Quine. y justificada mediante sólidos argumentos.105 Dicho de otro modo. Por tanto. características de las vivencias del individuo que las usa) cuentan entre las propiedades esen cia les de esas palabras.” (Essay. podría haber pensamientos sin lenguaje. Filósofos de nuestro siglo. Qué significado tengan las expresiones de un lenguaje depende en cierta medida de qué enunciados deese lenguaje sean verdaderos. Estas consideraciones. para considerar la concepción del lenguaje de Locke internista. E sta concepción está en Locke filosóficamente sostenida por una teoría clara. realzando su carácter internista. el significado no es por completo independiente de la verdad. que se expondrá a continuación. a la luz de lo dicho. conceda también un cierto papel sem ántico (como “significaciones secundarias”) a características objetivas. com o el W ittgenstein de las Investigaciones.) Las palabras deben su contenido a su conexión convencional con los contenidos de los pensamientos. La con cep ción in tern ista del lenguaje de L o ck e deriva en su caso de una tesis ontológica intuitivamente muy plausible. Locke echa mano de su cultura latina para referirse a él: “Y es así que el gran Augusto. por más que Locke. Una muestra de las dificultades de Locke la encontram os en su explicación de la co n v en cio n a lid a d del lenguaje. Como la gente suele considerar al menos inteligible la historia del Genio Maligno. cap. y así con todos los enunciados que expresen las más firmes de nuestras convicciones sobre el mundo extramental. Si el externism o fuese correcto. Por lo demás. en la posesión de aquel poder que gobernaba el mundo. de cómo de hecho sea el mundo extra-mental y extralingüístico. en consonancia con su realismo por representación. según Locke. que su inteligibilidad no puede considerarse un dato empírico inapelable. Ésta es nuestra justificación. sobre el contenido de los pensamientos. abunda en el conflicto entre las tesis de Locke y el carácter social del lenguaje. La segunda. libro III. posibilidades escépticas radicales como la del Genio Maligno serían estrictamente ininteligibles. las hipótesis escépticas radicales son tan extravagantes. han señalado dificultades provenientes de ese internism o de la concepción lockeana del significado. se puede inferir una consecuencia del externism o sem án tico que a muchos lectores resultará sin duda sorprendente: de acuerdo con el externismo semántico. Por . Pero para que estos enunciados modales sean aceptables es necesario concluir que sólo lo que las palabras significan en su significación primaria (es decir. por tanto.tanto. Las “significaciones secundarias” que Locke concede a las palabras están a la par que Federico Martín Baham ontes respecto de ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ en el español que yo utilizo: son propiedades sem ánticas meramente accidentales. sólo extrín secam en te (en tanto que asociadas con ideas en el pensamiento de seres con la capacidad para el mismo) tienen las expresiones lingüísticas significado. reconoció que no podía crear una nueva palabra latina. y se desarrollarán estas observaciones sobre la relación entre el significado y la verdad. En particular. Concluiremos este capítulo apuntando con mayor detalle dos fuentes de insatisfacción con la concepción lockeana (pero sin pretender deducir de ellos una refutación de la misma). Por el contrario. no lo deben al contenido de las expresiones lingüísticas. no deben su contenido al contenido de nada distinto de ellos mismos. Teóricamente al menos. Hasta aquí hemos tratado de exponer las ideas de Locke del modo más favorable a las mismas posible. La primera. (Los animales y los niños pequeños hacen real esa posibilidad. es posible combinar la prioridad del pensamiento con puntos de vista externistas. la prioridad del pensamiento sobre el lenguaje. Este fenómeno (del que daremos una explicación cumplida en el capítulo séptimo) está estrechamente relacionado con el carácter so cia l de los lenguajes naturales. que serán expuestas más adelante. ‘es posible que no haya nada real esférico ni ro jo ’ es verdadero. no podría haber lenguaje sin pensam iento. Por otra parte. . esta concepción ontológica sobre las relaciones entre lenguaje y pensamiento no debe ser confundida con el internismo. Las expresiones del lenguaje sólo derivativam ente tienen contenido. pone de m anifiesto cómo las tesis de Locke conllevan puntos de vista an tirrealistas intuitivamente poco plausibles. En capítulos posteriores se ofrecerán consideraciones teóricas en favor del externismo. a saber.

” Pero se apunta un matiz adversativo en esta concesión de Locke al “uso com ún”. sin duda acertado. hacer que los periodistas de la televisión pública deslicen la palabra repetidamente en las noticias de la noche. Pueden recurrir a la tortura. . Es cierto que estas palabras parecen apuntar no sólo al elemento de arbitrariedad que destaco como su modo de entender la convencionalidad lingüística. esa palabra significa exactam ente lo que yo escojo que signifique”. se limita a sus ideas. ‘en si usted pu ede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas distintas’. Sin embargo. Para Locke. § 8. ‘la palabra significa exactamente lo que yo escojo que signifique’ . Podría decirse (y ése 5 Lewis Carroll. suponemos comúnmente conocida. consiste puramente en la libertad q u e m e a siste de asignar a un sonido una cualquiera de mis ideas. Es por eso que las dudas de Alicia. crear una práctica social no es tan sencillo como Humpty Dumpty pretende.106 11.5 Que el lenguaje es convencional. pues la signifi­ cación de las palabras descansa en último extremo en estas asociaciones que cada hablante realiza entre ellas y sus p articu lares ideas. reside en que usamos las palabras con la intención de atenemos al hacerlo a una p ráctica com ú n .ookin g Glass. etc. y me permitiré añadir que. pertenezca al lenguaje. dijo Alicia. este matiz se hace explícito en la última frase del parágrafo: “Pero cualesquiera que sean las consecuencias del hecho de que un hombre use sus palabras de modo diferente. en cualquier caso. limitando de modo tal la significación del sonido que un hombre no habla con propiedad a menos que lo aplique a la misma idea. Quizás parezca excesiva la afirmación de que Locke no puede interpretar la convencionalidad del lenguaje en los términos sociales en que intuitivamente entendemos esa idea. necesariamente. 'en quién manda aquí —eso es todo’. significa que el que una palabra. L ocke no puede interpretar así este pensamiento. A lice’s Adventures in W onderland a n d Through the /. ‘La cuestión está’. Para Locke. consiste exclusivamente en que las palabras son “signos voluntarios” y no naturales.hablante provoquen en su audiencia las mismas ideas que aquellas por las que él las hace estar. ‘Cuando yo uso una palabra’. a las palabras antes citadas en que expone ese pensam iento suceden éstas. con un cierto significado. Pero. debe interpretarse como un humilde correctivo a pretensiones como la de Humpty Dumpty en este texto de A licia a través d el esp ejo: ‘Pero “gloria” no significa “un bonito argumento contundente”. depende de que exista el acuerdo entre los usuarios del mismo en utilizarla de un modo regular con ciertos fines comunes en determinadas situaciones. a la policía secreta. tal convencionalidad consiste en algo bien distinto. “que es tanto com o decir que no quedaba a su arbitrio [el de AugustoJ determ inar de qué idea había de ser signo un sonido cualquiera en las bocas y en el lenguaje común de sus subditos”. es bien cierto que su significado. a saber. pues. sino también al elemento social. en el uso que él hace de ellas. hace corresponder en todos los lenguajes ciertos sonidos a ciertas ideas.) El pensam iento de Augusto que aquí recoge Locke. pueden. en la arbitrariedad que me asiste al asociar una expresión con un significado. por ejemplo. signos relacionados con sus significados primarios por la imposición arbitraria de cada usuario. podríamos decir. Y es por eso que introducir una nueva palabra no requiere meramente el poder que reclama Humpty Dumpty. en el sentido de que alguien pueda hacer que una palabra “tenga tantos significados como él guste”. a través de un acuerdo tácito. Los que tienen poder están ciertamente más capacitados que los que no lo tienen para introducir una nueva convención. ya sea del significado común. ‘La cuestión está’. objetó Alicia. tal com o entendem os ordinariam ente esta noción. ya sea del sentido particular de la persona que se dirige a él. están justificadas. la convencionalidad del lenguaje no puede consistir en algo muy distinto de aquello que Humpty Dumpty parece tener en mente cuando dice “cuando yo uso una palabra. y este mismo elemento parece estar presente en la siguiente afirmación del mismo texto: “Es cierto que el uso común. dijo Humpty Dumpty en un tono más bien condescendiente. 190. y que no pueden ser signos de ninguna otra cosa.” La convencionalidad lingüística. no habla inteligiblem ente. dijo Humpty Dumpty. Y es así com o de hecho interpreta Locke el pensam iento de Augusto. L a convencion alid ad del lenguaje. a menos que las palabras del. una práctica común que. Ese parece ser tam bién el sentido del pensamiento de Augusto.

sin apreciarlo. Desde el punto de vista de Locke. Pero la tesis crucial de la filosofía de Locke va más allá de la mera constatación de la existencia de q u alia. y que lo mismo ocurriese sistemáticamente con todos los colores que figuran en el espectro entre estos dos. Convendríamos en que ‘se obtiene verde combinando azul y amarillo’. XXXII. y sus im plicaciones. Convendríamos tam bién — si la inversión fuese apropiadamente sistemática— en todas las aseveraciones sobre relaciones entre colores. Cabe aceptar la existencia de vivencias y sus cualidades sensibles in vin iendo sin embargo la tesis central de Locke: en lugar de constituir los estados cuyo contenido concierne al mundo externo inferencias implícitas basadas en actos de notar nuestras vivencias. Uno examina los argumentos que la sustentan. una pertinente para esta discusión.107 parece ser el sentido de las palabras del propio Locke) que. Eso es precisam ente lo que sugiere en los textos precedentes: com partir un lenguaje. La concepción de las vivencias en las que éstas juegan un papel como el que se acaba de bosquejar es mucho más plausible que la de Locke. pero grave en esto. Lo sutil de la dificultad explica que la pasemos por alto fácilmente. o las vivencias que los presuntos estados de cosas presuntamente causan en otros) se puede expresar sin residuo alguno haciendo exclusivam ente referencia a n uestras vivencias..6 Podría ocurrir que la idea que en mí producen las super­ ficies que denomino rojas fuese producida en otros hombres por las que denomino v io leta . y aun así ‘# ro jo # ' designaría diferentes características de nuestras vivencias. convendríamos en qué ocasiones ‘esta esfera es ro ja ’ es verdadera. con cualidades sensibles de las que somos conscientes. Essay. En la concepción del lenguaje de Locke. Hay una buena razón para ello. El propio Locke formuló la célebre hipótesis del espectro invertido. Las propiedades sem ánticas esenciales de las palabras no pueden ser compartidas por diferentes individuos. lo que tendemos a pasar fácilm ente por alto. incluso admitiendo que la convencionalidad lingüística con sista p rim ero en la libertad de cada hablante para a sociar palabras con ideas. sólo aparentemente habría com unicación entre nosotros. § 15 . Nada más natural. son más bien los estados cuyos objetos intencionales son vivencias los que inferimos a partir de aquéllos. en verdad yo hablaría un lenguaje distinto' al 6 Cf. Sólo nuestras vivencias nos son directam enie conoci­ das. En ese sentido social. que en ningún caso puede constituir con ocim ien to. le parecen razonables. aunque dos individuos no pueden compartir las mismas vivencias-ejemplar. a partir de su noción fundamental de lenguaje como el idiolecto de un individuo. com unicarse mediante él. es una concepción así la que. En mi opinión. Sí así fuese. L a tesis crucial es más bien que el contenido de todo estado intencional está constituido por estas entidades. ulteriormente Locke puede recoger el aspecto social en términos de la exigencia de que los hablantes de un mismo lenguaje asocien las mismas palabras con las mismas ideas. el que otros hombres tengan vivencias del mismo tipo que las mías. consiste en que los hablantes “impongan” de hecho las mismas palabras a las mismas ideas. una dificultad sutil. sin embargo. Lo que sí parece accesible a Locke —y lo que él mismo parece sugerir en los textos citados— es definir. y aun así entenderíamos de modo sistem áticam ente diferente esas asociaciones. y se olvida de ella en cuanto deja de “filosofar”. es innegable que hay vivencias. el lenguaje como una entidad social. perdemos de vista las verdaderas implicaciones de la teoría de Locke. Es esta tesis. pues es realmente difícil perseverar en tenerla presente. Hay aún. las palabras podrían quizás significar tipos que se suponen compartidos por las vivencias de los diferentes hablantes. Al caer en esa confusión. entre ellas.. confundimos con la suya. la “siente” por un momento. que los demás sólo pueden formular hipótesis sobre su naturaleza). según hemos explicado con detalle. cabe que tengan vivencias con características similares. y nuestro concepto de cualquier cosa distinta de nuestras vivencias (los estados de cosas que presuntamente las causan. pero los otros asociarían con los términos de color en ese enunciado cualidades sensibles d istintas de las que yo asocio con ellos En este caso. que pone de manifiesto bien a las claras la p riv a cid a d ep istém ica de los objetos fenom énicos (el hecho de que las características de mis vivencias sólo a mí me son conocidas. cap. sólo puede ser una hipótesis. Ahora bien. libro II. los lenguajes son necesariam ente id iolectos: pues las propiedades semánticas esenciales de las expresiones lingüísticas las vinculan con entidades esencialm ente subjetivas.

Locke. por consiguiente. los estados de cosas. tal acceso queda vedado a los demás. Una vez nos hayamos convencido de que un lenguaje debe tener ese rasgo. debemos entonces establecer claram ente por qué un lenguaje lockeano carece de él. Y el significado de todas las expresiones se define a partir del significado de expresiones con esos rasgos. a saber. por cuanto quizás cada hablante asocie con expresiones para significar q u a lia (expresiones com o ‘# r o jo # ’ o ‘#cosquilleo placentero# ’) referentes ligeramente distintos. también ellos podrían ser compartidos. El lenguaje es social. sino que n o p u ed e h a b er un lenguaje epistémicamente privado. mal podemos pensar que tenemos un argumento serio contra él. A mí no me puede asistir duda alguna respecto de si la idea que caracteriza mi percepción presente es o no la que siempre he denominado ‘rojo’. las palabras significan para nosotros lo mismo que significan para los demás. y esta posibilidad ciertamente no nos está vedada a ninguno de nosotros. de acuerdo con sus puntos de vista. La perplejidad es en suma la siguiente. Y tam bién la única: ningún otro individuo puede establecer ese hecho. que un lenguaje ha de poder ser bagaje común de una comunidad de individuos. Cuando menos. y no respecto de un subconjunto de las expresiones. en su significación primaria. Observaremos también cómo de las consideraciones de Wittgenstein se desprende no sólo que nuestro lenguaje no es epistémicamente privado. Para convertir la perplejidad en un argumento debemos en primer lugar justificar ese aspecto de nuestra concepción intuitiva del lenguaje que el análisis de Locke no parece poder recoger. no puede hacerlo si el aspecto social en la noción de con ven ción presupone que los individuos que participan de una misma convención com parten su conocim iento. existe la posibilidad de establecer si ello es así o no. L a perplejidad provocada por la concepción del lenguaje de Locke reside en que. se sigue que el lenguaje que cada uno de nosotros habla es ep istém icam en te privado: es imposible saber si. . Lo que aquí hemos hecho no ha sido propiamente formular un argumento contra Locke. Esencias nominales y esencias reales Una segunda dificultad de la concepción del lenguaje de Locke se pone de manifiesto cuando pasamos a considerar algunas consecuencias que tal concepción tiene para la semántica de ciertas 7 Esto no significa que rio pueda haber un lenguaje que. Pero también esos lenguajes “privados” admiten la posibilidad de ser públicos. sino de la totalidad de las mismas. y sus características respectivas. razonablemente. No podemos saber si hablamos en realidad el mismo lenguaje. 3. pues. la constatación de un conflicto entre una teoría filosófica y nuestras intuiciones no es un argum ento con tra ella. Ahora bien. hablar un lenguaje es participar de una práctica com ún. Estarem os entonces en disposición de rechazar racionalmente una concepción del lenguaje com o la de Locke. pensamos. compartir un lenguaje implica saber que atribuimos los mismos significados a las mismas expresiones. de hecho. pero al menos. conoce que los demás asignan ese mismo significado a las palabras. y conoce también que los demás esperan lo mismo respecto de él. Es esta diferencia entre las ideas comunes sobre el lenguaje y los puntos de vista de Locke la que se traduce en el distinto énfasis en los diferentes aspectos del hecho de la convencionalidad lingüística que hemos venido discutiendo. sino meramente tratar de hacer manifiesta una cierta perplejidad. Podemos convenir con L ocke en que los hablantes actuales del español no podemos de hecho saber con certidumbre que hablamos exactam ente el mismo lenguaje. esa posibilidad no existe en realidad. Cada individuo tiene un acceso privilegiado a sus ideas. El lenguaje es social. nos pediría una justificación de esa idea. como sostiene Locke. sólo una persona habla: Robinson Crusoe bien pudo inventar un código para su propio uso. De modo que Locke no puede reconstruir la noción de un m ism o Lenguaje convencionaim ente compartido. en el sentido de que todo lenguaje podría ser com partido. sólo una fuente de perplejidad. Esta ju stificación la encontrarem os en las consideraciones de Wittgenstein en las Investigaciones filo só fica s sobre la necesaria n orm atividad del lenguaje. a partir de su noción básica de idiolecto.108 que hablan los demás. yo soy la última autoridad en la m ateria.7 Compartir un lenguaje consiste en que el lenguaje sea conocim iento mutuo entre sus usuarios: cada usuario conoce el significado de las palabras. y. pensamos. De los puntos de vista de Locke sobre la relación entre las vivencias. si no podemos ofrecerla.

Por contra.. Es así que una pregunta como ‘¿cuántos “oros” hay aquí?’ — caso de estar sintácticam ente bien construida— no podría recibir una respuesta determinada. sus criterios de aplicación son sumamente vagos). y la esencia nominal por el conjunto de propiedades. no parece depender en absoluto de nada arbitrario. probablemente. mientras que las partes de un material cualquiera como el oro son ellas mismas oro también. y los segundos lo que él llamaba su stancias. o. y tam bién ‘el oro de este anillo es el mismo que el de los pendientes de mi abuela’. en el sentido de que sus componentes están cognoscitivamente asociados entre sí. La diferencia entre los primeros y los segundos no es muy importante para nuestros fines presentes. como Locke vio. independientemente de nuestros intereses y hábitos clasificatorios — esto es. que un objeto sea un murciélago. El significado de ‘oro’ estaría constituido por las ideas #am arillo# . etc. el conjunto de propiedades que causan esas ideas simples. y otra unos pendientes. tanto los unos como los oíros identifican particulares. Que un objeto sea una punta de lanza o más bien la cabeza de un hacha depende de la función a que se le destina en una cierta sociedad. Los primeros significan lo que Locke llamaba esen cias.). Es precisam ente por relación a la persistencia de “eso común” que identificamos particulares a través del tiempo con ayuda de términos de género natural. que causan normalm ente esas ideas. no está bien construida: los términos de masa no se pueden poner en plural (sin que. al hacerlo. que se aplican a una clase de objetos —como tigre’— o bien térm inos de m asa. de un modo “natural”— . Consideraremos aquí sólo los primeros. conjun to que nosotros utilizamos para clasificar a los objetos com o perteneciendo al género en cuestión. El significado de ‘tigre’ puede estar constituido por las ideas de una cierta forma espacial. La diferencia entre los primeros (‘tigre’). diremos. la expli­ cación de esto reside en que las partes de los tigres no son tigres. La esen cia n om in al constitutiva de un cierto género natural son las propiedades (primarias o secundarias) que correspondan a un conjunto de ¡deas simples. y los segundos (‘oro’) está en que aquéllos nos permiten contar. es. “algo en com ún”. la pregunta ¿a cuántas se ap lica F ? puede en general recibir como respuesta un número cardinal determinado si P es un término como ‘tigre’. de cuya presencia o ausencia depende que ‘tigre’ se aplique o no a una entidad. Más relevante que las diferencias que los distinguen es para nosotros lo que tienen en común: intuitivamente. aquellas sustancias a los que unos y otros se aplican — com o su nombre (‘géneros naturales’) sugiere— tienen. M atices irrelevantes al margen. los términos de género natural como ‘oro’ o ‘tigre’ y los términos singulares como ‘esta esfera’. y. etc. dejen de funcionar como términos de m asa). Este “algo en común” que suponemos com parten objetivam ente los particulares a los que se aplica un término de género natural (objetos que por lo demás pueden diferir en m uchas de sus propiedades: una pieza de oro puede ser un anillo. Estas ideas son com plejas. que algo sea o no un ejemplo de su cied ad o de desorden depende de preocupaciones humanas relativamente arbitrarias desde un punto de vista cósmico. Locke sostiene que hay dos modos distintos de entender las esencias. sustancias. con ello. en consecuencia. a saber. etc. La esencia tigre es aquello. ‘sal’. dos murciélagos pueden tener distinto tamaño. dos teorías distintas del significado de los térm inos de género natural.109 expresiones que significan id eas com plejas. Unos y otros están estrecham ente relacionados. pero no si P es uno de masa. Locke acuñó un término para cada uno de ellos: ‘esencia nom inal’ y ‘esencia real’. sea lo que sea. Los términos de género natural son o bien térm inos generales. ‘agua’ o ‘pim ienta’. su esen cia. Tanto los primeros como los segundos nos sirven para identificar objetos a través del tiempo: decimos ‘el tigre que nos hemos encontrado hoy es el mismo que nos atacó ayer’. como Locke dice. Términos como éstos no clasifican las cosas siguiendo coyunturas objetivam ente trazadas (y. El conjunto de ideas constituye el significado del término.. # brillante# . como ‘oro’. un cierto color -#rayas negras sobre fondo ocre-am arillo#-. primarias y secundarias. Con el fin de distinguir ambos sentidos. En este sentido. Dado un dominio de sustancias. por eso. y la esencia nominal es la entidad objetiva que corresponde en el mundo a esas ideas. # sólid o# . justam ente la asociación entre las ideas es el fundamento para la inferencia de que hay una esencia nominal que les corresponde (algo objetivo que explica que . respectivamente. o una cantidad de oro. y la esencia nominal por las propiedades de los tigres que producen en nosotros esas ideas.

Por tanto.110 las ideas en cuestión estén asociadas en nuestro entendimiento). De acuerdo con la propuesta de Locke.. por ejemplo. La esen cia real es una (en muchos casos meramente presunta) constitución interna.’. más bien. a la idea com pleja que constituye el significado del término de género natural. Pero la teoría según la cual los términos de género natural significan esencias nominales no nos permite decir tal cosa. continuaré ateniéndome a la práctica de discernir claramente las ideas de las propiedade en las cosas que las causan Como el propio Locke admite. Locke emplea de un modo sistemáticamente ambiguo el términ ‘idea’. entre otras cosas. Lo que habríamos de decir. com o se acaba de decir.0. el conjunto de propiedades de un objeto qu justifica el clasificarlo como perteneciendo a un cierto género. ni ha sido nunca. esta decisión constituye un cambio en el significado ds ‘oro’. él mismo advierte al lector que en muchas ocasiones usa ‘idea’ para referirse a la propieda objetiva que causa. Pues bien. e decir. a descubrir a posteriori. Locke denomina ‘esencia nom inal’ en muchas ocasiones < conjunto de ideas simples causadas por las propiedades constitutivas de la esencia nominal. y después de conocido el nuevo criterio y establecida la nueva convención compruebo que el material no es soluble en mercurio. De acuerdo con esta segunda propuesta. pero no lo era. esta confusión no produce generalmente malentendidos. que los objetos en cuestión tengan la esencia nominal asociada con el género natural. tenemos aquí los términos ‘oro. y es por tanto la significación natural de lo que propiamente hablando sería un idea. es que el material era y es oro. Sin embargi — con ayuda de nuestras cuasi-comillas para indicar propiedades notadas en nuestras vivencias— yo he tratado de evitarla al introducir la noción de esencia nominal. y que er consecuencia la propiedad en los objetos que cause esa idea formará parte de la esencia nominal de oro. las esen cias com unes a todas las su stan cias a las que se aplica correctam ente el término no son las esencias nominales. Como ocurre ei otras ocasiones sim ilares. esta impropiedad se transmite al uso de la palabra ‘esencia nominal’. mediante la investigación empírica. que e¡ objeto tiene propiedades que producen en mí la idea #form a coloreada con rayas negras sobre fond am arillo-ocre#. aunque no lo sea) #disolverse en mercurio# por ir regularmente asociada con las piezas de oro. Sin embargo. la esencia no puede esta constituida por ideas. y.’. oro: parecía oro. cuyo significado es el que tenía 'oro antes de tomar la decisión mencionada. y que no existe razón alguna para pensar que lo hubiera sido cuando antes juzgué que era oro. y ‘oro. sino lo que Locke llama ‘esencias reales’. Tal como advertimos anteriormente. cuyo significado es el resultante de añadir al significadc del anterior la nueva idea simple que decidimos considerar definitoria de esa materia — solubilidac en mercurio. pero no era ni es oror Locke explica las intuiciones que se oponen a su teoría en virtud de nuestra tendencia a usar los términos de género natural de acuerdo con otra propuesta diferente sobre su significado. es aquello que hoy describiríamos diciendo que el agua está constituida por moléculas de H. la propuesta según la cual el significado de los términos de génen natural es una esencia nominal tiene consecuencias claramente contraintuitivas. La esencia real del oro nos la da una descripción de las características distintivas del átomo . inodoro e insípido que calma la sed — suponiendo que estas tres propiedades constituyan la esencia nominal del agua. aun a riesgo de una cierti verbosidad. La esencia real del agua. Imaginemos que antes de asociar el nuevo criterio con ‘oro’ juzgué que una cierta cantidad de material era oro. la esencia nominal es. Supongamos que se introdujera uní nueva propiedad como elemento de la esencia nominal del oro. a partir de la afirmación de que algo es un tigre. por ejemplo. Intuitivamente describiríamos estos hechos diciendo que la pieza no es. propiedades que producen en mí la idea #form a con cuatro patas y rabo#. esto es. Debe tenerse presentí que los e le m e n to s de las e se n c ia s n om in ales son n e ce sa ria m e n te cu alid ad es discerniblei perceptualmente: son cualidades que producen ideas simples. que se decide que la ides (convengamos por comodidad en que es una idea simple. va a formar parte del significado de ‘oro’. La tesis de que el significado t ‘tigre’ es una idea com pleja es la tesis de que una condición necesaria y suficiente para entender e¡ término es poseer la capacidad de inferir. Estrictam ente hablando. Propiament hablando. que explica. pues es esta constitución interna la que explica que el agua sea un líquido incoloro. y a sucesivamente con el resto de ideas simples que “componen” la idea compleja.

que el anillo era de oro en el sentido anterior de la palabra ‘oro’ pero no lo es en el nuevo. sino por moléculas completamente distintas. no es más que introducir nuevos modos de determinar la presencia de la esencia real. De acuerdo con esta teoría. por contra. un robot hábilmente diseñado). digamos de XYZ. Imaginemos ahora que ese planeta estuviese . el «genoma tigril». pero no supone en absoluto modificar su significado. esta propuesta sostiene que la significación secundaria de los térm inos de género natural es una esencia real. llenos de una sustancia incolora. sino también el ejemplo anterior relativo a la introducción de un nuevo criterio observacional como marca característica del oro (solubilidad en m ercurio). podemos describir la situación. pero sí comparte su esencia nominal. No está constituida por moléculas de H20 . Modificar la esencia nominal asociada con un término de género natural. La esencia real de los tigres es. La teoría según la cual los términos de género natural significan esencias reales. no compuestas de átomos de hidrógeno ni oxígeno. que no comparte la esencia nominal con los otros tigres. son estas características las que explican causalm ente que las piezas de oro tengan típicam ente un cierto color. Imaginemos que hay un planeta lejano (llamémosle ‘Bitierra’) en que hay océanos. sino que el objeto tenga una cierta estructura interna. Locke parece estar en lo cierto al pensar que una teoría com o ésta se acerca mucho más a dar cuenta de nuestras intuiciones semánticas que la que él propone en su lugar. diversos fallos en el desarrollo del fenotipo a partir del genotipo han producido un monstruo que se parece más a un perro que a un tigre). ¿Se aplica nuestro término ‘agua’ a las partes de esa sustancia? Las intuiciones semánticas de muchos hablantes dicen que no se aplica. de acuerdo con esta teoría. cuando descubrimos que un anillo que nos habían vendido como siendo de oro no pasa este nuevo test. digamos. que es en todo similar al nuestro con el agua. por cuanto ni siquiera es un ser vivo (es un robot hábilmente diseñado). en lugar de decir. porque careciese de la esencia real de los tigres. lagos y ríos. Si la significación secundaria de un término de género natural es aquello que determina las condiciones necesarias y suficientes que un objeto debe cumplir para que el término se aplique a él. lo constitutivo de un género natural. La esencia nominal es un mero in dicador /a lib le de la presencia de la esencia real. por ejemplo. que sean solubles en mercurio. tal como intuitivam ente lo haríam os: diciendo que nos habíamos equivocado al juzgar que el anillo era de oro. Im aginem os. no es que ese objeto tenga una cierta esencia nominal. A sí. de nuevo. una cierta maleabilidad. com o la teoría de Locke nos forzaría a hacer. un cierto peso. de acuerdo con esta teoría. pero tales reacciones son ajenas a l trato ordinario de los habitantes del planeta con la sustancia. pero no se puedan reproducir con caimanes para dar lugar a caimanes atigrados. no sólo nos permite describir estos casos de acuerdo con nuestras intuiciones. Y podría también ocurrir que un objeto fuese un tigre y no tuviese la esencia nominal de los tigres (porque. La diferencia se pone de manifiesto en reacciones químicas observables. y también que los tigres se puedan reproducir entre sí dando lugar a tigres. pues. inodora e insípida que calm a la sed. aquello necesario y suficiente para que un término de género natural se aplique a un objeto. Que esta segunda teoría se adecúa mejor a nuestras intuiciones semánticas que la recomendada por Locke se ve también considerando situaciones ficticias populares en la filosofía contem poránea. podríamos decir. sin embargo.111 de oro. haciéndonos llamar ‘tigre’ al aparente tigre que no comparte en absoluto el genoma con los demás tigres. y obligándonos a no considerar correcto llamar ‘tigre’ al tigre malformado. La teoría del significado de los términos de género natural que el propio Locke recomienda (según la cual esos térm inos significan esencias nominales) violentaría nuestras intuiciones. La teoría de las esencias reales permite también entender la finalidad de introducir nuevos elementos en la esencia nominal: lo que pretendemos es acercarnos a determinar m ejor la esencia real. etc. el conjunto de los rasgos genéticos característicos de los tigres — conjunto de rasgos genéticos que explica la forma y el color que acostumbran a tener los tigres. y con ello el significado del término. que estructuralmente esa sustancia es muy distinta del agua. Podría ser que un objeto tuviese la esencia nominal de los tigres y no fuese un tigre (que fuese. pero sí el genoma — proveniente de la dotación genética de tigres bien constituidos y que quizás capacite a su portador para engendrar tigres bien constituidos.

VI. VI. §§ 8-9. Los términos para enfermedades se usan com o los términos de género natural. ni en la Tierra ni en la Bitierra. 8 Cf. Imagínese que un hablante biterráqueo dice ‘ne: ughaa enhe thege'. Sin embargo. Locke mantiene empero que debemos corregir estas intuiciones y usarlos de acuerdo con su propia teoría. ‘contiene’ para ‘enhe’ y ‘oxígeno’ para ‘thege’. cerca de las trescientas. él piensa que la propuesta alternativa presupuesta por el sentido común es incoherente. pero el proceso bioquímico que explica esa esencia nominal — esos síntom as— es completamente distinto. que no hubiese ninguna constitu ción interna com ún a todos los tigres. nos vertamos forzados a decir que el biterráqueo ha dicho algo falso (que el agua no contiene oxígeno). mientras que el término ‘agua’ de los biterráqueos se aplica a la sustancia que llena sus océanos. Lo contrario nos llevaría a proponer traducciones claramente incorrectas. Imaginemos ahora que el biterráqueo es en realidad muy sim ilar a l esp añ ol en su fonología. X . De nuevo. Essay. IX. no sería razonable traducir ‘ughaa’ por ‘agua’. cap. sin ir más lejos. Por último. cap.112 habitado por individuos que usan la expresión ‘ughaa’ para referirse a esta sustancia. Essay. sin que ello hubiese afectado al uso que los hablantes del español hacían de esos términos antes del descubrimiento de las que ahora consideramos esenciás reales de esos géneros naturales. y que las traducciones correctas de los restantes términos son: ‘no es el caso que’. libro III. no significa lo mismo que ‘agua’ en español. en biterráqueo. Si aceptamos la traducción d e ‘u g h aa’ com o. Este es su argumento. intuitivamente. aunque sí a la de la Tierra. libro III. libro III. En virtud de las mismas intuiciones. cap. § 13. § 20. pero no a la que llena los de la Tierra. cuando. El argumento de la Bitierra procede de Hilary Putnam. la esencia nominal que un hablante del español del siglo xvin podía asociar con la palabra ‘agua’ es en todo similar a la que un biterráqueo asocia con su término ‘agua’. IX. VI. tan sim ilar qu e la palabra que aplican sus hablantes a esa sustancia que llena sus mares. e imagínese un planeta lejano en que una enfer­ medad tiene la misma esencia nominal que el SID A. para ‘ne:’. como Locke dice. de Saúl Kripke. De nuevo. §§ 48-4-9. En la mayoría de los casos usamos términos de género natural aun cuando las presuntas esencias reales características de esos géneros nos son desconocidas (piénsese. (Supóngase conocido el proceso bioquímico constitutivo de lo que llamamos ‘SIDA’. la única explicación de nuestros juicios intuitivos es que.8 Pese a ver con claridad adonde apuntan nuestras intuiciones semánticas sobre el funcionamiento de los térm inos de género natural. lo que ha dicho es verdadero. libro III. Ideas similares se encuentran en E l nom brar y la necesidad. Tampoco esta última modificación parece afectar a la intuición de que el significado de ambos términos es distinto. Por todo lo que sabemos. e incluso los sonidos que utilizan para clasificar esa sustancia son del mismo tipo Es la esencia real la que difiere. porque aquí vemos que no se trata. libro III. En este artículo Putnam recupera la idea de Locke de que los términos de género natural se aplican como si significasen esencias reales (pero discrepa de la tesis de Locke de que no deberían usarse así). podría no haber habido ninguna constitución interna común a todas las partes del oro o del agua. porque el término ‘agua’ del español del siglo X V III no se aplica a la sustancia de la Bitierra. ‘agua’. No parece que esta modificación cambie la situación en cuanto a que ‘agua’. cap. libro III. falible como suelen ser los síntomas.9 Tenemos ejemplos de ello.) Pero el uso de la palabra ‘cáncer’ ha resistido el descubrimiento de que b ajo esa palabra se esconden muchas «constituciones internas» muy distintas entre sí. La cu estión del significado de los térm inos de género natural nos permite apreciar m ejor el internism o característico de la concepción del lenguaje de Locke. cap. en ‘tigre’ o ‘hombre’). y nuestras intuiciones respecto a su uso permitirían elaborar consideraciones similares a las anteriores. . § 13. sabe lo suficiente para realizar los experimentos que permiten distinguir el agua del líquido aparentemente similar en la Bitierra. cap. (Por el momento. imaginemos que de lo que se trata es de comparar el significado de ‘agua’ para estos individuos con el significado de ‘agua’ en el español del siglo XVIII —de modo que nadie. En rigor. podría ocurrir que las presuntas esencias reales ni siquiera existieran. X. nuestras intuiciones apuntan a que la enfermedad no sería un caso del SID A. ríos y lagos y calma su sed no es ‘ughaa’ sino una que suena exactamente como ‘agua’.) Parece que en ese caso hemos decidido usar el término de acuerdo con la propuesta de Locke. ’ Cf. análogam ente. § 19. libro III. una cierta constitución interna causalmente explicativa de la esencia nominal y de la que la esencia nominal no es en consecuencia más que un síntom a. cap. usamos los términos de género natural bajo el supuesto de que significan una cierta esencia real. § 49-50. «El significado de ‘significado’».

es decir. La convicción intuitiva que Locke pone de relieve. Las ideas de propiedades prim arias. no puede darse que algo me parezca rojo (que yo tenga en su presencia la idea de rojo) en circunstancias epistém icam ente propicias y. por ejemplo. es un «poder» para producir en mí cierta idea. sino la esencia real? Ello permitiría a Locke decir que ‘tigre’ significa indirectamente esa esencia real. y a su vez que esa esencia nominal se me manifieste como una cierta idea compleja. otra. aunque nosotros. Como tal. no son tan «diáfanas». sin embargo. calmante de la sed. una esencia nominal. de una propuesta inocua. inodoro. es que haya algo que causa esa idea. Y la propuesta parece estar perfectamente en la línea de las ideas de Locke. etc. El lector puede estarse preguntando por qué piensa Locke que existe una incompatibilidad entre la tesis de que sólo la esencia real constituye las condiciones necesarias y suficientes para la aplicación de un término de género natural y su concepción del significado. insípido. Aceptar que los significados de los términos de género natural sean esencias reales (esencias reales que en la mayoría de los casos son meramente hipotéticas) contradice a ju icio de Locke su tesis semántica fundamental según la cual las palabras significan inmediatamente ideas en la mente de quien las usa. típicamente. por hipótesis la esencia real (caso de que exista) causa la esencia nominal. corresponden a nuestras ideas simples. es parte fundamental de las ideas epistemológicas de Locke la creencia de que también las ideas de propiedades primarias son «diáfanas». no la cscncia nominal. y. la propiedad causalmente responsable de la idea. Los rasgos genéticos característicos de los tigres explican causalmente que los tigres tengan (típicam ente) una cierta forma. un cierto color. una palabra como ‘tigre’ significa indirectamente una esencia nominal. Que el agua esté constituida por moléculas de H 20 explica. no haya algo rojo ante mí. Una es que algo puede pertenecer a u n género natural sin que nosotros estem os nunca en disposición de determinar que ello es así. la idea compleja. como propiedad de las cosas. El rojo.113 ni mucho menos. sin embargo. entre otras cosas. es cúbico (y ser cú bico es parecerle cúbico a un ser humano normal en circunstancias normales) La determinación . Por contra.. sino algo rojo. Siendo las esencias reales hipotéticas. el conjunto de propiedades causalm ente responsables de las ideas simples que constituyen la idea compleja directamente significada por la expresión. es un aspecto más del externismo que caracteriza a la representación preteórica que nos hacemos de las propiedades sem ánticas de las palabras. diáfanas. Las ilusiones perceptivas muestran que es posible que algo parezca un cubo a un ser humano normal y. que algo puede no pertenecer al género natural. El conflicto entre la propuesta implícita en el uso común. la constitución interna de los tigres. La razón por la que Locke encuentra esta propuesta incompatible con su epistemología y su concepción de la representación (de las expresiones lingüísticas así com o de los estados mentales) ha sido ya apuntada. decidiríamos que sí pertenece a él. que el agua tenga las propiedades que causan en mí ideas de objeto incoloro. etc. la tesis nominalista de Locke — según la cual esos términos sólo pueden significar esencias nominales— es una consecuencia del internismo de su concepción del lenguaje. no sea un cubo. Del mismo modo. m ientras que (según Locke) no lo es suponer la existencia de propiedades que. por favorables que sean las circunstancias epistém icas. Locke admite que una palabra como ‘rojo’ significa indirectamente una propiedad objetiva de las cosas. según la cual los términos de género natural significan esencias reales. Lo único que se requiere para que mi juicio de que hay ahora ante mí no sólo mi idea # ro jo# . por ende. en las más favorables circunstan cias cognoscitivas. y la concepción del significado de Locke deriva de dos consecuencias de la concepción «intuitiva» de los términos de género natural. pero h acerla com p letam ente exp lícita nos perm itirá apreciar m ejor las consecuencias de esta concepción del lenguaje. de acuerdo con la cual las esencias nominales no son más que meros indicadores falibles de los verdaderos significados. com o # c ú b ic o # . por decirlo así. Las ideas simples son. El problema está en que suponer la existencia de esencias reales es epistém icam ente arriesgado. ¿Por qué no decir que esa idea compleja significa de modo natural. es claro que no tenemos ideas de ellas. en el sentido de que se puede dar una explicación de la noción de co n d icion es n orm ales tal que si algo le parece cúbico a un ser cognoscitivamente equipado como un ser humano normal en circunstancias normales. porque del mismo modo que la esencia nominal cau sa la idea compleja. Pese a ello.

) en que a un individuo le parece que esas propiedades se ejemplifican sin que ése sea el caso (o viceversa: casos en que le parece que no se ejemplifican aunque se ejemplifiquen de hecho). si las ideas com plejas de género natural significaran esencias reales. ‘R o jo ’ y ‘cúbico’ significan (secundariamente) propiedades objetivas de las cosas. en X . ilusiones. Eso es precisamente lo que hicieron Berkeley y Hume. las cosas están ya. naturalmente. de acuerdo con la propuesta anterior. Naturalmente. dos individuos pueden tener las mismas vivencias y estar ante géneros naturales d istin to s. y de que estem os en disposición de tomar constancia de ello). la verdad o falsedad de mi aserto depende de que el líquido acerca del que hablo pertenezca. que nuestra experiencia consciente no nos proporciona representantes fidedignos de las esencias reales. todo esto puede ser objetado. Las ideas com plejas de esencia. objetivam ente. objetivam ente (es decir. y en virtud de esas regularidades notadas en ellas las tomamos como signos naturales de características objetivas de estados de cosas. clasificadas en géneros. En opinión de Locke. Pero. en suma. Cuando digo ‘esto es agua’. pensamos. como hemos señalado. independientemente de que yo y mis sem ejantes estem os aquí para clasificarlos. siguiendo de este modo a Michael Dummett. El término es más neutro que ‘idealismo’. . somos razonablemente competentes en la identificación de esencias nominales. lo mismo sigue siendo el caso. etc. en cualquier caso. independientemente de los extrem os a que sus sucesores fenomenistas las llevaron. Es importante reparar en los elementos antirrealistas presentes ya en las ideas sem ánticas de Locke. es decir.10 Dijimos anteriorm ente que la idea de que los términos de género natural significan esencias reales es un aspecto del externísm o sem ántico que caracteriza a nuestras intuiciones sobre los significados. Este sería el caso. conspicuamente. es razonable suponer que la característica de las vivencias es un signo de la característica objetiva. podría no estar acom pañada de la presencia de la esencia. «algo en común». en su período fen o m en alista ) de los arg u m en tos tra d icio n a les que llevan del realism o por representación al fenomenalismo. Precisamente 10 Usamos ‘antirrealismo’ para referimos en general a las doctrinas filosóficas contrarias al realismo. no es —y me disculpo por la vaguedad— excesiva. porque. Pues. aunque pueden darse casos (alucinaciones. al mismo género al que pertenecían los líquidos que venimos llamando así. independientemente de nuestras prácticas clasifícatorias. en circunstancias epistémicamente propicias apariencia y realidad coinciden. esta condición no se cumpliría. Notamos regularidades en estas vivencias. que agraviaría a algunos de los filósofos cuyas doctrinas queremos clasificar con él. un aspecto de la realidad extramental (como por ejemplo una propiedad objetiva) puede considerarse la significación secundaria de una palabra cuando la inferencia que lleva a su existencia no es epistémicamente arriesgada.114 d e qué son condiciones normales se haría de tal modo que quedarían excluidas las circunstancias en que se producen ilusiones perceptivas. en circunstancias perfectam ente normales. entre parecer y ser. cuando la separación entre apariencia y realidad. cuya naturaleza colegimos a partir de la estructura de nuestras vivencias. Todos esos líquidos tienen. si las ideas com plejas de género natural significasen esencias nominales: por hipótesis. sin embargo. y además puede serlo desde los mismos supuestos de Locke: se pueden utilizar consideraciones similares a las esgrimidas por Locke contra las esencias reales en contra de las presuntas «cualidades» correspondientes a las ideas simples.'É sta es la razón profunda por la que Locke propone corregir al sentido común en este aspecto. § 5 ofreceremos una versión particularmente poderosa (debida a Wittgenstein. serían completamente distintas en este respecto: la presencia de la idea compleja. Si ‘tigre’ significa una esencia nominal. En la medida en que sea legítimo suponer que la presencia de cierta característica en mis vivencias va generalmente acompañada de cierta característica objetiva. por muy normales que fuesen las circunstancias. igualmente por hipótesis. las suponemos nóm icam ente conectadas con un mundo objetivo. Recuérdese que la aseveración central del realismo por representación lockeano es que el contenid o de tod o s nuestros estados m entales es «inm anente»: conciernen directam ente a características de nuestras vivencias. es decir. entendidas com o ideas de esencias reales. y viceversa. pero no así si significa una esencia real. Agua’ significa esa esencia real que comparten. es esto lo que indica cuando insiste en que de las esencias reales «no tenemos ideas»: lo que quiere decir es.

manifiesta en Locke — en un filósofo que trata por lo demás de preservar ciertos elem entos del realism o del sentido com ún— entre internism o sem ántico y . por ejem plo. Una con secu en cia d el realism o (qu e p od em os tom ar com o defin itoria d e una actitu d realista) es la siguiente: p u ed e h ab er en u n ciados cuyo sign ificado en ten dem os plen am en te y cuyo valor d e verdad no seríam os capaces d e determinar. determinar cuáles son esos rasgos sea tan com plejo como para hacerlo una tarea cognoscitivamente fuera del alcance de los seres hum anos). va asociado a una actitud realista. Por ejemplo. llegar a conocerla con precisión puede ser difícil. o social. si la luz está apagada. Una con secu en cia d e estos puntos d e vista. o hemos bebido demasiado. según la cual significan esencias reales. Por eso puedo creer que ‘esto es agua’ es verdadero. n i siquiera en situ acion es cogn oscitivam ente id eales. en ciertas con dicion es propicias). q u e son de h ech o verdaderos. p ese a q u e n o podríam os establecer qu e lo son. por contra.115 porque la esencia real es objetiva. Las esencias nom inales son características cuya presencia o ausencia. que se pone claram ente de manifiesto en la teoría semántica de los términos de género natural que nuestras intuiciones apoyan. independiente de la mente y del lenguaje que lo representan. en u n ciados. el significado de un término de género natural es una entidad decididamente externa al pensamiento y al lenguaje. sin em bargo. cap aces de determ inar (al m enos. aunque de hecho sea falso. La posibilidad que antes hemos descrito. La actitud externista sobre los términos de género natural. no determinada por ellos. Es interesante observar la conexión. a la medida de lo que nosotros podemos conocer plenamente. es una teoría antirrealista. naturalmente. puede ocurrir que ‘esto es un tigre’. no sólo es perfectamente com patible con el realismo así entendido.. es q u e desde un punto d e vista antirrealista no tiene sentido contem plar seriam ente la posibilidad de un enunciado cuyo significado entendem os p len am en te y cuyo valor d e verdad no somos. por definición. no puede existir con respecto a géneros naturales entendidos com o esencias nom inales. los indicios que utilizamos como muestra de la presencia de la esencia cuando introducimos el término pueden ser engañosos. inodoro e insípido). q u e podem os tom ar tam bién com o defin itoria de los m ism os. Este externismo sem ántico del sentido común. simplemente. puede ser difícil saber si tenemos delante un líquido incoloro. dicho de un animal cuya apariencia no hace pensar que haya de ser un tigre. en el fenomenismo solipsista y en otras versiones clásicas del idealismo. independíente del lenguaje y del pensamiento humanos. o tenemos tapados los ojos. seguro que está construida a nuestra imagen y semejanza. sino que lo conlleva. como ocurre en concepciones contem ­ poráneas de la ciencia y el conocim iento). Esto sólo es posible si el significado de ‘agua’ (lo que hace que ‘agua’ se aplique o no verdaderamente a algo) es una entidad objetiva. para el sentido com ún— de que lo que llamamos «la realidad» es en verdad una fabricación nuestra (una fabricación privada. El realismo es la creencia (propia del sentido común) de que el mundo que representan el lenguaje y el pensamiento humanos es un mundo objetivo. Si la realidad que los enunciados representan es objetiva. es la idea — perversa. sí som os capaces de determ inar (en condiciones epistémicas propicias. La teoría de los términos de género natural propuesta por Locke. En esta concepción. según la cual esos términos designan esencias nominales. puede parecerme que el líquido es agua. sea verdadero (en el supuesto de que ‘tigre’ designa una esencia real. El antirrealismo. etc. digamos un conjunto de rasgos genéticos característicos de los tigres) y que nunca (ni siquiera en las condiciones epistémicas más propicias) estemos en disposición de saber que lo es (porque. parece perfectamente posible que en algún caso no dispongamos de los recursos cognoscitivos necesarios para determinar la verdad o falsedad de un enunciado. pongamos por caso. sin que lo sea en realidad (o viceversa). Si la «realidad» es algo «construido» por nosotros.

L o c k e ’s Theory o f Sensitive Know ledge. La teoría de Locke es en rigor (como él mismo indica) una teoría nominalista. objetivamente. S WOOLHOUSE. K M. Si aceptamos la teoría de los géneros naturales de Locke. y clasificaciones que reflejan divisiones ya dadas. (CRAKOWSKI L es sources m ed iév ales d e la p h iloso p h ie de L ocke. Joh n L o c k e an d th e Way o f Id eas 1965. pues las esencias nominales son construidas por nosotros. E. 1985. ____________ . Según la teoría de Locke. o casos de orden y casos de desorden).116 antirrealismo. igualmente determinadas por nuestras concepciones. según la cual no hay. no existen clasificaciones de este último tipo: todas las clasificaciones de los objetos en géneros son igualmente arbitrarias. 1970. MACKIE Problem s from Ijocke 1976. El término presupone (como explicamos al comienzo de esta sección) una distinción entre clasificaciones más o menos relativas a nuestros intereses y concepciones (como la clasificación de las cosas en casos de suciedad y casos de limpieza. S M. por el mundo. sobre el Ensayo sobre el entendimiento humano JOHN LOCKE Ensayo sobre el en ten dim ien to hu m an o D-aducción de Edmundo O’Gorman. ____________ . J W . L o c k e an d th e C om pass o f H um an U nderstanding: A Selective Com m entary on the «Essay ». SQUADRITO. Estudios sobre el lenguaje en John Locke y. 1915. 1994. . J. L ocke. Bogotá. por así decirlo. 1978. el término 'género n atu ral está en realidad fuera de lugar. An Introduction. 1934 R. YOLTON. Bibliografía complementaria I. en particular. A Study o f L o c k e ’s Theory o f Ideas. L o c k e ’s P hilosophy o f S cien ce an d K noow ledge: A Consideration o f S om e Aspects o f «An Essay Concern­ ing H um an Understanding ». universales o géneros: sólo las esencias reales podrían contar como universales objetivos. L. THOMSON. 1971. Fondo de Cultura Económica.

co m u n ica ció n y verdad] A d o l f o L e ó n G ó m e z G ir a l d o • 118 Bertrand Russell «Sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad» [Extracto de E nsayos filosóficos] B ertrand R u s s e l l 133 135 141 142 144 153 153 Comprensión y discusión John Langshaw Austin «Verdad» [Extracto de E nsayos filosóficos] J ohn L angshaw A u st in Comprensión y discusión Bibliografía com plementaria .UNIDAD N° 4 Bertrand Russell — John Langshaw Austin «El problema de la verdad» [Extracto de L enguaje.

Ayer. y otros.correspondencia? 1. Más adelante volveré sobre el asunto 3. se trata de la idea de que si deseo hablar de verdad debo disponer de criterios de verdad»2. 1991). " Manizales. Profesor titular jubilado del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle. An evolutionary approach. Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas (1967) y Doctor en Filosofía de la Universidad Católica de Lovaina (1. 1998) 1 Karl POPPER. con buenos argumentos. Sin embargo Tarski pensaba que si se daban las paradojas lógicas. tireve tratado sobre la m entira (Universidad del Valle. O bjective K now ledge. Traductor de El imperio retórico. Ramsey. Argumentos y falacias (Universidad del Valle. pp. algunas dificultades. 1973. sino la dificultad de explicar la teoría de la correspondencia: cómo podría una afirmación corresponder con ios hechos». 223 . pero una idea tan arraigada en nuestro lenguaje difícilmente puede estar de más. recogido en: Adolfo León GÓMEZ. ¿Cómo entender esa correspondencia? Al respecto dice Popper: «la razón de mi malestar con referencia a la noción de verdad era que ella había sido atacada por algunos filósofos. Otros trataron de reemplazarla por la noción probabilidad (Reichenbach). 1972 (1963J. ¿Cómo entender que se puede hablar de verdad aunque se carezca de criterios de la misma? En el pasaje anterior Popper agrega: «por otra parte existía otra tesis que nunca acepté pero que nunca pude combatir eficazmente. como veremos. tales como: 1. 320 J Id. com u n icación y verdad. 127-157. Lenguaje. Oxford Clarendon. 1944.118 «EL PROBLEMA DE LA VERDAD»* Adolfo León Gómez G . la idea de ' Ensayo publicado con la debida autorización del autor. No era tanto la antinomia del mentiroso lo que me preocupaba. 1988). I. Es de observar que Russell desde comienzos del siglo había planteado con mucha claridad este problema y hasta cierto punto lo resolvió. Mi m arco de referencia será Popper-Tarsk'i. los sistemas formales carecían de sentido. Conjectures an d refutations. 4. refiriéndose a este problema. cedido para una primera edición por Alego editores (Adolfo León Gómez. sin embargo. 1992).** En este ensayo pretendo abordar las dificultades que plantea la noción de verdad y sus posibles soluciones. tanto como un disco gramofónico es una imagen o proyección de un sonido y comparte algunas de sus propiedades estructurales3. pág.1 2. Editorial Universidad del Valle Santiago de Cali. y de un considerable número de artículos publicados en revistas especializadas sobre diversos tópicos filosóficos desde la perspectiva de la filosofía anglosajona y de la teoría de la argumentación. 1993). Uno de los ejem plos más molestos de esta correspondencia se encuentra en el Tractatus d W ittgenstein con su sorprendentemente ingenua -dice Popper.974) con una tesis sobre la filosofía de Descartes. El prim ado d e la razón práctica (Universidad del Valle. pero no perderé de vista a filósofos tales como Russell. editor). una proposición se concibe como un cuadro 0 proyección del hecho que pretende describir y que tiene la misma estructura (o forma) que el hecho. Como bien lo dice Austin. este sustituto no mejora nada la situación. Ibid. de allí la necesidad de evitarlas. de Chaim I’erelman (Grupo Editorial Norma. 1997. Explicación de cada una de las dificultades I a Dificultad: ¿cómo entender la. Routledge and Kegan Paul. Los más desesperados con la noción de verdad la consideraron superflua (Ramsey y Ayer).teoría de la verdad como imagen o proyección (teoría pictórica o figurativa). presenta. Aunque la verdad para el sentido común es «correspondencia con los hechos» lo que parece intuitiva e ingenuamente verdadero. Ha escrito F ilosofía an alítica y len gu aje cotidian o (USTA. ! Karl POPPER. W ittgenstein. pág. En esta obra. London.

1967 (primera de. como un experimento» (4. «ese a es b». La peor forma de esta teoría es la expuesta por Lenin en Materialismo y empirocriticismo Volviendo a Wittgenstein. Según Russell. Nada hay en la naturaleza de la proposición que muestre si es una cosa o la otra (si no fuera así. «Una proposición es una figura de la realidad. introdujo en su mundo otro tipo de hechos. tales como los hechos generales. pág 124. de proposiciones singulares. 1970. «Truth». la proposición universal de la lógica no hace una aseveración sobre una clase cerrada y enumerable. Una proposición es un modelo de la realidad tal como la imaginamos» (4. Según Russell el mundo está com puesto de hechos. «aquél a es fe». Oxford University Press. Para cada hecho existen dos proposiciones — una a la que hace verdadera y otra a la que hace falsa— . 2. 1977. En efecto. dio su expresión más exuberante y. Las motivaciones de esta teoría son variadas. 1956). Y comprendo la proposición sin que sea necesario que me expliquen su sentido» (4. RABO SSI A nálisis filosófico.031). Sin embargo Russell. ya que ellos son irreductibles a los hechos atómicos. AUSTIN.119 correspondencia se toma en un sentido restringido y colorista -pintoresco-. pp 62-63 . como todos sabemos. cualidades y/o relaciones. «Una proposición se construye. Una descripción completa del mundo requiere hacer no sólo un inventario de las cosas. Sin embargo Russell aceptó tanto los hechos universales com o los particulares. se piensa que el lenguaje es una imagen de la situación o evento y que los refleja4. podría pensarse que una proposición universal com o «todo a es b» fuese un resumen (o paquete) de hechos particulares: «este a es b ».z). esto es incorrecto porque la proposición universal no es el producto lógico de una enum eración. Las x son sense data con lo que se buscaba darle una base indudable a la m etafísica . sino las proposiciones. «algún a es b. Monte Avila editores. sino sobre una clase indefinida y abierta. por así decir. Esto sólo sucede con las tautologías y contradicciones lógicas que no hablan del mundo. no está de más recordar algunos aforismos del Tractatus relativos al asunto: «Una proposición es una figura (Bild) de la realidad. en P h ilosophical p a p ers .y. len gu aje y m etafísica. «Todo a es fe. Como puede apreciarse el principio que guía el argumento de Russell es el de que «cuando una proposición no se deja analizar en un com plejo veri-funcional de proposiciones atómicas se debe reconocer como un hecho [o el reflejo de un hecho] especial»6. porque si comprendo una proposición. Un hecho «es el tipo de cosa que hace que una proposición sea verdadera o falsa». La metafísica del atomismo lógico de Russell. existen hechos atóm icos (hechos singulares) que son los que no tienen otros hechos como constituyentes sino sólo cosas.021). ¿cóm o es posible que pueda comprender una proposición nueva aunque su sentido no me haya sido explicado? Sin embargo. Sin embargo. quizás más chocante. conozco la situación que representa (Sachlage). pp 152-3 6 URMSON P h ilosop h ical analysis. que es imposible reducir a una lista — por grande que sea— . bastaría observar las proposiciones para aseverar verdades sobre el mundo5.01). Oxford University press. cualidades y relaciones sino también de los hechos. pero entre ellas — com o dice Rabossí—• : Ocupan un lugar preferencial preguntas com o éstas: ¿cóm o es posible que un conjunto de palabras sea capaz de representar un hecho?. Tienen la forma de: * «Esto siendo rojo» (ax) * «Esto estando en aquello» (xRy) * «Esto dando y a z» R(x. s E. Los hechos no son verdaderos ni falsos. ahora me interesa más m ostrar que detrás de la teoría de W ittgenstein se encuentra la teoría más general de la m etafísica del atomismo lógico a la que Russell — en esto acreedor de Wittgenstein— . etc. Un análisis parecido se puede hacer con la proposición existencial — particular— cuando se pretende que puede ser 4 John I.

pp. Pero este consejo sólo es sensato porque «todo hombre es mortal». TVaducción francesa de Inquiry in lo m eaning and truth Alien and Unwin. b) porque hace de un hecho complejo. tanto como los hechos generales — universales y particulares— . por el momento. Pero ¿con cuál hecho no corresponde? Debe ser con el hecho de que «Sócrates no está vivo». cit. la segunda para entrar en la tercera por razones que tienen que ver con la presentación de los problemas y de su eventual solución. es porque no corresponde con los hechos. . para guiar nuestras expectativas y de las cuales podemos derivar proposiciones singulares: «El cardamomo es venenoso» es una regla de la cual se puede derivar la proposición singular: «si esto es cardamomo. «si aquello . con mucha dificultad podría decirse que el predicado «es blanco» haga parte del significado de «no es rojo». 8 Ibid. 66. Russell trató de dar una solución' alternativa a este enigma. c) porque algunos elementos en el presunto hecho son proposiciones y las proposiciones no son hechos10 2 a Dificultad: Las paradojas lógicas D ejo de lado. en la cual el viejo escéptico apasionado dice así: «Se piensa a veces que es posible interpretar las proposiciones generales [universales) como consejos prácticos. la proposición «este cigarrillo no es rojo». tratando de pensar que «no p» significa lo mismo que: «existe alguna proposición q que es verdadera y es compatible con p»... un hecho básico (atóm ico): pVáq. pero con serv aba aún su in terp retación de las proposiciones universales. «todos los hombres son mortales». op. Este estratagem a es inútil puesto que si la proposición en cuestión es que «este cigarrillo es blanco». usted será colgado». También distinguió Russell la clase de los hechos negativos que vale tanto para los atómicos como para los generales. La interpretación pragmática fde las proposiciones universales] no es más que una evasiva»’. entonces tas proposiciones generales y particulares no son genuinas proposiciones»7 Ramsey propuso mirar las proposiciones universales como reglas — que podemos adoptar o no— . 1969. La razón por la cual Russell acepta estos hechos — continúa Urmson— se debe a su idea de que la verdad es correspondencia: si «Sócrates está vivo» es falso. pág. etc. Esto quiere decir que los hechos atómicos son positivos y negativos. etc. si usted pone en duda seriamente que «todo hombre es mortal». Russell rechaza además esta idea porque: a) la incompatibilidad produce tanto m alestar m etafísico como la negación.. 64. .. 304. Signifition et verité. No obstante. después de haber ensayado la vía de conjunción infinita y aceptar que nuestro poder sim bólico — el de los Principia — no da para tanto. 7 Ibid.. no habría nada anormal en la proposición «Sócrates está vivo». significará: «la próxima vez que usted encuentre a un hombre. Si tal hecho no existiera. concluyó que si una proposición universal no es una conjunción de proposiciones atóm icas. por ejemplo. Urmson no cita la respuesta llena de sevicia que Russell le dio a Ramsey en su Investigación sobre el significado y la verdad — anterior a la obra de Urmson— .» Aquí tenemos — agrega Urmson8— un contraataque con venganza.. porque el raciocinio de Ram sey es: «si sólo existen hechos atóm icos y puesto que las proposiciones singulares son afirm aciones de hechos atóm icos o reducibles a ellas.. y particulares no son reducibles a ellas. pues si usted le parte la cabeza en dos con la esperanza de que sea inmortal. 9 Bertrand RUSSELL. haría bien en comenzar a hacer experiencias en ese dominio. 1940 10 URMSON. Así. le aconsejaría comportarse como si fuese mortal. significa «hay alguna proposición que es incompatible con «este cigarrillo es rojo». pág.. . 69-70. Vale la pena decir que este pasaje data de una época en la que Russell ya había desechado la m etafísica del atom ism o lógico.120 interpretada como una disyunción — suma lógica— de proposiciones singulares: p v q v m .. Flammarion. y las proposiciones generales [es decir universales]. tampoco es una proposición y por la misma razón tampoco existen hechos universales. es venenoso». Lo cierto del caso es que Ramsey. Esto es según Urmson — a quien seguimos transcribiendo— una soberbia (espectacular) pieza (obra) de metafísica a priori. pág.

"Ibid. Supongamos que yo llego a la conclusión de que la creencia es verdadera. Jam es. Esta era la idea de los pragmatistas.. 320. II. . que va de percibir que la creencia es útil a sostener efectivam ente que la creencia es verdadera? Más adelante volveremos con Russell y Popper sobre las dificultades de esta confusión y también sobre las dificultades del criterio pragmático. El sig n ificad o d e la verdad.. Mi análisis. si no hay diferencia en que una enunciación dada sea verdadera o falsa.121 Las paradojas son dificultades que nos obligan a pensar que si una proposición es verdadera. pp. Los griegos — en especial Eubúlides de M ileto— . y no agrega nada más. Obras Com pletas. 890-891. “ ’ibid. y que puede simplificarse bajo la forma de alguien que dice «Yo miento». Sin embargo anota Russell19: «supongamos que acepto el criterio pragmático. 1 1LEWIS-LANGFORD.. debe ser falsa. pp. ¿N o es evidente que se ha producido en mi mente una transición. 83. 33-34. que hago a partir de la obra de Lewis-Langford11. ello es todo lo que es conocido com o verdad»16. (Esto las distingue de las contradicciones que son falsedades lógicas: si uno supone que una proposición es a la vez verdadera y falsa. hacer válidas. tendrá que concluir que es falsa y no m ás). 1 2 Editorial Facultad de Humanidades. pág. es decir.. pág. 30. ” Bertrand RUSSELL. edición). 29. la de Epiménides el cretense que decía que todos los cretenses son mentirosos. Aguilar (Iniciación Filosófica). corroborar y verificar. tal com o lo analicé en mi obrita «Argumentos y Falacias»12.. entonces lo que realm ente ocurre es que hay sólo una enunciación en dos formas verbales. habla de sí misma (p: p es falsa). 1 1Ibid. y Dificultad: La definición de verdad y sus criterios Dijimos al comienzo con Popper que «. Lo verdadero «es sólo lo ventajoso en nuestro modo de pensar. en especial de W. En cambio un número par de los mismos predicados no produce antinom ias. 1 5 Ibid. y supongamos que usted me persuade de que determinada creencia es útil. Los últimos subrayados son míos. C ali. pág. 438-442. 1980 (5a. es falsa * p2: p3 es falsa * p3: Pj es falsa. existía otra tesis que nunca acepté pero que nunca pude combatir eficazmente. se trata de la idea de que si deseo hablar de verdad. por ejemplo: * pr p. pero con esta diferencia. de igual forma que lo justo es sólo lo ventajoso en el modo de conducirnos»17. pp. para el pragm atista «ideas verdaderas son las que podemos asim ilar. O bjective Know ledge. así com o falsedad significa inadecuación»15. 1973. Dover publications. pág. entonces la enunciación carece de significado real»18. «Ensayos Filosóficos». y si es falsa es verdadera. Universidad del Valle. — agrega Jam es más adelante— . 1993. pero sí el conocido fenómeno de la regresión viciosa al infinito. Sym bolic logic. la que más nos interesa en este trabajo. debo disponer de criterios de verdad»13. han inm ortalizado una de ellas. I¡ Karl POPPER. esquem atiza las cosas así: Tomemos la proposición p que dice «p es falsa». Ciencia y Filosofía. '* William JAMES. En su obrita El Significado de la Verdad1 4 nos dice Jam es que pragmatistas e intelectualistas están de acuerdo con que la verdad «significa adecuación con la realidad. Lewis-Langford generalizan el problem a de tal m anera que les perm ite sacar las siguientes conclusiones: Para un conjunto n de proposiciones (para n igual o mayor a 1) auto-referenciales todo número impar de predicados «es falsa» da lugar a una antinom ia. tiene que ser falsa y si es falsa tiene que ser verdadera. Aguilar. . ¿Qué sucede con esta extraña proposición? Algo muy curioso: si «p es falsa» es verdadera. Así que. pág. ideas falsas las que no» y «este es por lo tanto el significado de la verdad pues. «si no existe diferencia práctica acerca de dos enunciaciones consideradas verdaderas. 1932). 1959 ( I a ed. 29. como lo dice Peirce.

AYER Lenguaje. P. 22 Tarski hace una presentación informal de su teoría en el artículo «The semantic conception of truth and the foundations of semantics» que apareció por primera vez en Philosophy an d jih en om en olog ical research. pp 117-118 La obra fue publicada en 1936.1 9 4 4 y ha sido reeditado en varios Readings La presentación formal la hace en Logic. 1985. para dar énfasis o por ra/ones estilísticas. A. la diferencia entre significado y criterio de verdad. b. p es verdadera». Ayer Wittgenstein. c. es decir. traducciones del lenguaje objeto en el metalenguaje (aunque para evitar la traducción. el hecho de que la nieve es blanca. Routledgeand Kegan Paul. Afirmaciones que describan los hechos de que trata el lenguaje objeto. Sin embargo. Ayer en Lenguaje. etc. el lenguaje objeto puede ser parte del metalenguaje. . 20 F P RAMSEY T h eF o u n d a tio n so f M athem aticsan d other logical essays. por ejemplo. En otros términos. Clarendon Press. decir que una proposición es verdadera es aseverarla y decir que es falsa es aseverar su contradictoria. Según esta teoría la verdad no es ningún problema sino «un simple enredo lingüístico. debemos de disponer de un lenguaje en el que podamos hablar de afirmaciones y de hechos. que me parece clara y sucinta. teorías. Términos que denotan predicados y relaciones entre estas dos clases de expresiones a y b. Cap. o para indicar la posición que ocupa ía afirmación en nuestro argumento. Editorial Grijalbo. M etam athem atics. pp. 91-92) II. pp 325-326. para hacerlo debemos utilizar un lenguaje distinto de aquel en que se hacen las afirmaciones corrientes (metalenguajejsemántico) . la idea de Tarski con siste en plantear que si queremos hablar de correspondencia entre una afirmación y un hecho. lo que significa que en esta época ya ha abandonado su antigua concepción de la superfluidad (Cfr. 142-143 El ensayo es de 1927. Verdad y Lógica21. 1969. Por ejemplo en «Las proposiciones que él afirma siempre son verdaderas». Ramsey en su ensayo «Facts and propositions» 0y luego fue vulgarizada por A. los de Ayer.como «x corresponde con los hechos» o «x corresponde con los hechos si y solo si y». 1965. que hay casos — cuando describimos la proposición pero no la presentamos explícitamente— . W ittgenstein sostiene esta teoría en las Investigaciones (parágrafo 136 lo que no es sino una rem iniscencia del Tractatus) Alfred Ayer en su Wittgenstein le hace una crítica parecida a la de Tarski.122 4“Dificultad: La noción de verdad es superfíua Esta idea la propuso por primera vez F. Oxford. y «es falso que César fue asesinado» significa que «César no fue asesinado». Esta última clase es semántica y de un orden más elevado que el lenguaje objeto al que se refieren. si él afirma p. que son parte de la morfología o sintaxis de ese lenguaje objeto. Vol. y de manera más general: «La afirmación «p» es verdadera si y sólo si p». A sí podemos decir la afirmación «la nieve es blanca» es verdadera si y sólo si la nieve es blanca». es decir de expresiones lingüísticas de un lenguaje objeto. lo mismo que en el caso «César fue asesinado es verdadera». clases de afirmaciones. 21 A. Nombres de afirmaciones. 1972. pues es evidente que «es verdad que César fue asesinado» no significa más que «César fue asesinado». en este caso la función proposicional «p es verdadera» es simplemente la misma que «p». En este lenguaje se puede hablar de afirm aciones |por ejem plo la afirmación «la nieve es blanca»| y de hechos.— . pero cuando sea necesario recurriré a los ensayos de Tarski. en los que parece que no podemos eliminar las palabras «verdadero» y «falso». p.. VIII. tanto como el problema de la superfluidad. 4 . Verdad y L óg ica Penguin books. pero también da buenas pistas para resolver los otros dos. Cualquier teoría — agrega Popper refiriéndose a Tarski— sobre los predicados verdadero y falso — que son propiedades.. Sem antics. de afirmaciones. En térm inos no form ales. reconoce Ramsey. Estas son frases que a veces usamos — agrega Ramsey— . Sin embargo esta dificultad se puede obviar así: «Para todo p. En mi presentación. seguiré la exposición de Popper O bjective Know ledge. debe disponer de: a. parece difícil eliminar el predicado verdadero. La teoria tarskiana de la verdad22 Tiende a resolver los problemas de la correspondencia y de las paradojas — de allí el orden de presentación que adopté— .

La definición de Tarski tiene dos limitaciones sobre las que llama la atención Popper: A. 136. La F ilosofía y los p roblem as actu ales. Ibid. 398. Sin embargo. cit. 2 1 Karl POPPER. Por su parte Austin agrega: «En realidad debo confesar que no creo realmente que sea incorrecto en absoluto que un enunciado es verdadero cuando corresponde con los hechos. todo lenguaje formal es artificial. lo que significa. la teoría de la verdad es una serie de perogrulladas”. Tarski dice: «La semántica es una disciplina sobria y modesta que no tiene la pretensión de ser una receta médica universal para todas las enfermedades y malestares de la humanidad. Debemos sacar las consecuencias del análisis de Tarski. pp. incluso la paradoja del mentiroso— . 2 ‘ Op. esta frase alemana se ha convertido en un nom bre español metalingüístico. en el ensayo ya citado «Truth». A sí podemos decir: «La afirmación alemana «Der Mond ist aus grúnen Káse gemacht» corresponde con los hechos si y solo si la luna está hecha de queso verde». Sin embargo. 2 6 En el ensayo citado. es decir un lenguaje en el que podemos hablar de otro lenguaje27. En realidad Tarski es cauto con la acusación de inconsistencia ya que «el problema de la consistencia no tiene un significado exacto en este lenguaje» 2 5Karl POPPER. se llaman m etalingüísticas. 2 1Tarski habla de lenguaje semánticamente cerrados. Tarski pensó que su definición solo era aplicable a los lenguajesJFormales y no al lenguaje ordinario ya que este es un lenguaje universal y por lo mismo inconsistente28. sobre la manera de esquivar sus incoherencias. excepto el locutor y sus amigos. tales como: «p» corresponde con los hechos si y sólo si p «p» es verdadera si y sólo si p.. pero no todo lenguaje más o menos artificial es formal»30. Si un juez dice a un testigo «jura decir la verdad y nada más que la verdad» no le está pidiendo una disertación sobre el término. .. entonces p es una abreviatura de la descripción española descrita por la afirm ación p. La corrección formal se refiere al tipo de expresiones y estratificación de lenguajes que deben emplearse [cfr. 1 0 Id. más bien asume que el testigo sabe de que se trata»25. Esta definición de verdad — agrega Popper en otro lugar—-. sobre el que hablamos en otro lenguaje Lm llamado metalenguaje. Veámoslo: la verdad y la falsedad son propiedades de un lenguaje Lj — por ejemplo. podemos hacer afirmaciones en el metalenguaje semántico.123 d. Sin embargo la definición de verdad no es puramente trivial. —todo puede decirse en él. puede parecer trivial. 2 1Karl POPPER. Popper cree que esto es un error ya que podemos aprender algo de la lección de Tarski y de como evitar las inconsistencias». pp. las expresiones de Lm que se refieren a L. etc.. «The semantic conception of truth»]. Tarski. el alemán— . O bjective Know ledge. es casi trivial en el sentido anotado26. está hablando sin sentidos». En términos más generales. P o p p er ag reg a q u e p ara e n s e ñ a r 25 la te o ría de T arsk i es m ás cóm odo si hablam os de correspondencia con los hechos más que de verdad y si tomamos afirmaciones obviamente falsas24. Tampoco es un dispositivo para establecer que todo ei mundo. «La opinión de que su teoría no es aplicable a cualquier lenguaje natural más o menos coherente pienso que es errónea. porque todos sabemos lo que entendemos por verdad. no es formalizarlo. introducir algo más o menos artificial —la distinción entre lenguaje objeto y metalenguaje— . pág.. introducir una dosis de artificialidad —o de prudencia— en el uso que de él se hace»29. 326-7 2 5 Karl POPPER La Filosofía y los problem as actu ales.. pág. pág. 136. podemos introducir la regla: si p es una afirmación. Una vez que tenemos estas tres clases de expresiones. Por el hecho de introducir comillas. . Ustedes no encontrarán en la semántica ningún remedio para la caries dental o para las ilusiones de grandeza o los conflictos de clase. 325-6. reales o imaginarios. Llamemos — continúa Popper— «p» al nombre español (Lm) de la frase alemana «Der Mond ist aus grünen Káse gemacht». Confectures an d R efu tation s. pero no es trivial y es difícil de elaborar porque requiere construir un metalenguaje sem ántico. sino la especificación de las condiciones de adecuación material y corrección formal de una definición satisfactoria de verdad: la adecuación material se refiere a la idea filosófica y ordinaria de la verdad como correspondencia (una definición de verdad es adecuada si todos los equivalentes «»p» es verdadera si y sólo si p» se siguen de ella]. En realidad esta no es aún la definición —que deberá tener cuenta de las funciones proposicionales y de las proposiciones cuantificadas—.

en L2. puesto que se trata de una definición el definiendum puede reemplazarse por el definiens y una eliminación del término verdadero sería teóricamente posible. verdadero o falso»3'. pâg. sino que no corresponde a ningún hecho. porque la supresión del predicado verdadero no siempre se puede hacer. 46.124 B ... 45. es una afirmación de L. « Alired TARSKI. por ejemplo. La relación de correspondencia deja de ser la misteriosa figura proyección. 46. 35 Ibid.. Cit. Da respuesta a la objeción de superfluidad. pero esta no es la clase de eliminación que estamos discutiendo pues no daría como resultado el reemplazo de una oración en el metalenguaje por una oración en el lenguaje objeto37. Aún en el caso de oraciones particulares que tienen la forma «x es verdadera» tal eliminación no puede hacerse35. Russell una vez dijo que «. 3. III. Resuelve las paradojas semánticas. Art. Si la conclusión no es verdadera. pâg. difiere ampliamente del predicado metalingüístico «es verdadero»38. en la teoría de la verdad se pueden probar las siguientes afirmaciones: a. así también los lógicos llegan a hacerlo con la verdad «La mano de escaso empleo tiene más exquisito el sentido». dice Hamlet. si quiero definir verdadero en Lm debo. lRKarl POPPER. entonces pLy p2 deben tener el mismo valor de verdad. nadie dudaría que el predicado verdadero no puede eliminarse sin producir un sin sentido34. B . si corresponde con algún hecho. D. debe notarse que « Juan telefoneó’ es verdadera». mientras que «es verdad que Juan telefoneó» pertenece al mismo lenguaje que «Juan telefoneó». agrega Tarski. Todas las consecuencias de oraciones verdaderas son verdaderas. o por lo menos. y p. Sin embargo. y así sucesivamente. utilizar otro lenguaje de nivel superior. O bjective K now ledge. pâg. de nuevo. C onjectures a n d R efu tation s. es una afirmación que pertenece al mentalenguaje semántico. un no hecho o hecho negativo— . las premisas no pueden ser todas verdaderas. del mismo modo que los sepultureros de Hamlet llegan a familiarizarse con los cráneos. No se puede hacer con afirmaciones universales que expresan el hecho de que todas las oraciones (sentences) de cierto tipo son verdaderas o que todas las oraciones verdaderas tienen determinada propiedad. 2. . en los casos en que la oración calificada de verdadera no es posible reconstruir «La primera oración escrita por Platón es verdadera»36. 4. «Juan hizo una vez una afirmación verdadera». entonces. Popper sostiene que la verdad no es relativa a un lenguaje porque «Si p. Por otra parte Tarski pensó que su definición de verdad es relativa a un lenguaje. La expresión «es verdad que» —que como la doble negación es redundante— . Adicionalm ente resuelve el problema de las afirmaciones falsas. los filósofos hablan de verdades independientes de todo lenguaje. Consecuencias de la teoría tarskiana de la verdad A.. válidas en cualquier lenguaje. 33 Id. 5. b. pâg. Tarski muestra que para evitar la paradoja del mentiroso se requiere una precaución — que no es de sentido común— : debemos tener cuidado en no usar la expresión metalingüística «verdadero en L t» en el lenguaje í^33. no será de los lógicos de quien se logre 31 Karl POPPER... 36 Ibid 37 Ibid. Sin embargo. 32 Ibid. es una afirmación de L2. Para decirlo con Popper. Lm2. vale la siguiente expresión en Lm: Si p2 es una traducción de pt de L. o el enigm ático reflejo. 387. Así. una afirmación falsa p es falsa no porque corresponda con alguna entidad sui generis — por ejemplo. Ibid. por ejemplo. debo emplear un lenguaje de nivel superior Lm. Clarifica más que antes cuál es precisam ente el hecho con el cual una afirmación corresponde. Por lo tanto. para definir verdadero en L. Por supuesto. por ejemplo. a saber al hecho de que p.32 C. por ejemplo: 1.

Cratilo. Fundam entos de F ilosofía (An O utline o f philosophy\. y es la misma. Apolo. «La segunda clase exige una definición de contradictorias y se une usualmente con un postulado inconsciente de que para todo enunciado hay uno y sólo un enunciado tal que el par son contradictorios. pág.. Esta distinción —dice Austin— la hizo Aristóteles cuando distinguió entre «enunciación» —discurso en el cual reside lo verdadero o lo falso-—. SANTO TOMÁS.1 Austin considera que la tesis de la redundancia confunde los predicados «verdadero» y «falso» con los operadores lógicos + y -. -) pertenecen a un nivel. etc. pág. Crítica d e la Razón Pura. 128. G. Ibidem . 101 b PLATÓN. art cit. Ningún enunciado puede ser a la vez verdadero o falso. Austin considera que afirmador y negador ( + . que hay tantas afirmaciones falsas como verdaderas. I. KANT. 1936. y. E. empiristas o metafísicos — lo que fuéramos antes— . que «él no está en casa». com o en algún momento pensaron los neopositivistas42. «tosco».125 «na gran reverencia por la verdad»39. la que Kant acepta al com ienzo de su lógica trascendental47. ya que «podemos aceptar la concepción sem ántica de verdad sin renunciar a cualquier actitud epistemológica que tengamos: podemos seguir siendo realistas ingenuos. bosquejada en Platón45. no a enunciados sobre el mundo. que la medieval de la «adecuación del intelecto i la cosa»46. 6. E Y como corolario de lo anterior. grosso modo. Este apólogo parece adecuado para los teóricos de la teoría de la redundancia que confunden los predicados metalingüísticos «verdadero» y «falso» con los funtores veritativos monarios afirmación ( + P) Y (-p) que son lingüísticos y no metalingüísticos. Austin propone distinguir entre estas dos conjunciones de axiomas: a. Austin agrega a estas críticas dos nuevos argumentos. De hecho Tarski dice que su definición depurada es la misma de A ristó teles44. «Verdad». «aproximado». Si estos últimos no son eliminables en afirmaciones.» que satisfagan este postulado. como los axiomas40. Alfred TARSKI. 297.. III. pág. la concepción sem ántica es com pletam ente neutra ante todas estas salidas»43. 387. I. la de Lenin 1Bertrand RUSSELL. Ahora bien. Del análisis de la traducción de pt y p2 se desprende que en un lenguaje que posea la negación se puede decir que para cada afirm ación falsa. De hecho agrega Austin. relatos o descripciones. M etafísica. L. muy ingeniosos: 6. Ningún enunciado puede ser ni verdadero ni falso. 6. y agregamos. «no muy bueno». 1 John.. Barcelona. Introducción. es decir. pág. pues según esta teoría es lo mismo decir «él está en casa» es falso. según Colleti. mientras que puede existir un lenguaje sin recurso que haga las veces de verdadero o falso. Puesto que «verdadero» y «falso» pertenecen a una familia de predicados tales como «vago».2 El segundo argumento es menos erudito pero más ingenioso. Lógica Trascendental. ARISTÓTELES. Esto nos lleva a la siguiente consideración. la lógica debe ser entendida en térm inos sem ánticos — transmisión de la verdad y retrotransm isión de la falsedad. puesto que no puede existir ningún lenguaje que no contenga convenciones de esta naturaleza para referirse al mundo de manera directa. 129.2. y no como un simple juego de signos no interpretados. b. Es dudoso hasta que punto cualquier lenguaje contenga o deba contener contradictorios. realistas críticos o idealistas. 16. y define las proposiciones aristotélicas. existe una verdadera. cit. La definición es filosóficamente neutra. De dos enunciados contradictorios: * Ambos no pueden ser verdaderos * Ambos no pueden ser falsos La clase (a) define la enunciación aristotélica que es independiente de cualquier teoría lógica mientras que la clase (b) se define dentro de una teoría del cuadrado lógico y del silogismo. y la «proposición» — que es el discurso que afirma o niega alguna cosa de algo— . en Ensayos F ilosóficos. Op. Sum a Teológica. en la doctrina de Popper— . tampoco son superfluos los primeros41. AUSTIN. 385 b. «muy conciso». «exagerado». .

II. «tuberculosis». o «cáncer». hasta cierto punto. El ejemplo es de Rescher. op. pp. pág. H. es obvio que. agrega Popper. Oxford. Sin ninguna duda habría que pensar que las pistas de Popper-Tarski. La ausencia de criterio en la definición es una consecuencia de su neutralidad. usted consulta el catálogo. 54 Bertrand RUSSELL. Tarski lo dice claramente: cuando se dice que «la nieve es blanca» si y sólo de hecho la nieve es blanca». I 50 Alfred TARSKI. Naturalmente que con «verdadero» y «falso». unos problemas poppero-decibles. Usted quiere decir que el libro real está en alguna de las estanterías Por tanto. la acepto. 371-372. 891. Routledge and Kegan Paul.. Clarendon. cit.que sean verdaderas o falsas. cit 51 Karl POPPER. Incluso podría agregar que el mismo escéptico pirrónico la aceptaría porque el escéptico no niega la verdad.. más bien sostiene que en ausencia de métodos de decisión o de criterios [para discernir] debemos abstenernos y decir solamente “ni p ni no p». Press. De modo «que el catálogo proporciona un criterio respecto de si un libro está o no en la biblioteca. Esto nos lleva al siguiente punto. pág. . «es decisivo darse cuenta de que las condiciones en que una afirmación se llama verdadera no es lo mismo que poseer un medio_para decidir -un criterio para decidir-. 1976. T h eop en society an d its en n em ies. aún suponiendo perfecto el catálogo. lo que permite corroborar. Si usted desea saber si determinado libro está en una biblioteca. en términos epistemológicos. o es preciso que 48 H acia un m arxism o vivo. El mismo viejo Russell planteó antes de Tarski y Popper. En realidad dice Popper.inteligible el que haya libros en la biblioteca que todavía no han sido incluidos en el catálogo. los libros no incluidos en el mismo probablemente no están en la biblioteca. Podemos saber. Pero cuando se pretende que el concepto de «verdad» no es necesario. cuando usted dice que el libro está en la biblioteca no quiere significar que está incluido en el catálogo. se deben a Russell — aunque ninguno reconoce estas deudas de manera precisa. da la impresión de que se trata de que la concepción sem ántica de la verdad estipula las condiciones bajo las cuales tenemos garantía para aseverar cualquier oración o cualquier oración determinada50. si la carne está podrida. op. Rescher en su excelente obra sobre la verdad presenta más testim onios de filósofos contem poráneos de variadas tendencias. sigue siendo una hipótesis. 1973. ilustró la diferencia entre significado y criterio de la siguiente manera: «Para comenzar. pero esto no nos da necesariam ente una idea para detectar — lo que es una actitud epistémica— . Bertrand Russell. sino la posibilidad de tener razones suficientes para comprometerse con la verdad o la falsedad. 371 52 Op. cit. sin que sepa de que se trata. «Me parece que «p» es probable es estrictam ente igual a «p es verdadero» es probable. La definición no es un criterio de verdad. la tesis de la neutralidad4’ . a quien Popper no conocía en aquella época. quiero decir que si sabe.126 de la verdad como reflejo no es sino la tarskiana expresada en un lenguaje demasiado rudo48. quizá pueda explicar la diferencia valiéndome de un ejemplo. A veces podemos tener un criterio y desconocer su significado. Los libros incluidos en el catálogo están presumiblemente en la biblioteca. Ensayos F ilosóficos. qué es «carne podrida» (o carne fresca). 80. 49 77ie C oheren ce Theory o f Truth. pero puede no saber por qué produce esta reacción53. arl. la rechazo —dice Russell— . Cap. si una afirmación dada es verdadera»51. 53 Por supuesto que la reacción le da significado al oro. pág. El primero tiene que ver con la idea de Reichenbach de que es preferible hablar de «probable» en vez de «verdadero». o los pacientes tienen tuberculosis o cáncer52. lo que niega el escéptico no es que haya proposiciones o teorías -o lo que sea. cit. B ajo la forma de que jamás estamos seguros de que una proposición es verdadera. ó que hay libros en el catálogo que se han perdido y ya no están en la biblioteca»54. Punta de Lanza. la situación puede ser distinta ya que es difícil pensar que se tenga un criterio de verdad y se desconozca su significado (a menos que se confunda lo que opera o lo útil con lo verdadero). Pero. com o en la situación del joyero que con el uso del «agua regia» puede detectar el oro. Bogotá. pero la confusión entre significado y criterio no deja de ser una condición pragmática.

porque las fronteras del conocim iento son inciertas y porque «sin la ley del tercero excluido no podríamos plantearnos las preguntas que dan nacimiento a los descubrimientos»58. pero cuando existe alguno no hay sobre él acuerdo unánime. si el sistem a fuese com pletam ente decidible. pero hubiese sido un error pretender que contienen y no contienen los elementos que nosotros conocem os. y todas las falsas. aunque no exista método para descubrir que es así. . Antes de la invención del espectroscopio. en tanto que esta constituye todo lo que prácticam ente está a nuestro alcance. Prácticam ente. por lo mismo.127 haya una probabilidad de que este enunciado sea verdadero. no existe un criterio general de verdad. nos dice lo siguiente que es de gran interés epistemológico: Es bueno «creer que la verdad y el conocim iento son diferentes. 301. hubiese parecido imposible afirmar cualquier cosa sobre la com posición química de las estrellas. Creo que la epistemología popperiana es una buena ilustración de este aserto. dijo en Signification et vérité36 que «nevó en M anhattan el primero de enero. un criterio es un método de decisión o. pp. una marca registrada que permite detectar todas las afirmaciones verdaderas y sólo las verdaderas. pp. No existe un criterio general de verdad — es decir. rechace la «verdad» tal como aparece en los enunciados precedentes55. sería inconsistente y. Definiremos la «verdad» refiriéndonos a «acontecimientos» y el «conocim iento» con relación a los «perceptos». pág. Criterios de verdad He dicho que la verdad debe distinguirse de sus criterios. esto sería una opción carente de utilidad. a quien nada le fue ajeno en sus casi cien años de vida. y que una proposición es verdadera aunque no haya método para descubrirla. I. del año I de nuestra era» es una proposición verdadera o falsa. Como ya lo dijimos. los criterios son epistém icos. pues aunque no tenem os forma de decidir la cuestión. 5 7 Flammarion. Pero ello se debe a que el conocim iento tiene límites muy vagos. 56 Ib id. — es decir capaz de formalizar la aritm ética elemental de los enteros positivos— .. 55 Bertrand RUSSELL S ignification et vérité. Russell refiriéndose a los intuicionistas — que identifican «verdadero» con «demostrable» y «falso» con «refutable». y sólo las falsas. pero sí tiene importantes consecuencias epistemológicas. En este caso podemos admitir la ley del tercero excluido. com o lo dice Russell. 315 y 331 58 Los subrayados son míos. no es decidible. tan rico com o los P rin cipia M athem atica de RussellWhitehead. IV. un método de decisión— Tarski extrae consecuencias del teorema de Gódel: Este teorema dice que un sistema formal. sabemos algo sobre lo verosímil de cada alternativa. y que por lo mismo niegan el principio del tercero excluido. inútil. Tal tesis vale igualmente para cualquier sistema científico. pretendem os que las proposiciones sobre las que versa nuestra encuesta son verdaderas o falsas. si el sistem a es coherente. 1969. Cuando nos embarcamos en una investigación. subjetivos y discutibles. 345. Históricamente se han propuesto muchos criterios de los que analizaré someram ente algunos. En efecto. Russell. M ientras que la definición es objetiva y absoluta — es neutra y aceptable por todos— . Actualmente ignoramos si hay vida en otro lugar del universo. ni refutables sus negaciones. 313. pero tenemos razón de estar seguros de que hay o que no hay. lo que quiere decir que existen verdades aritm éticas que no son demostrables. 301-302. Así la «verdad» será una noción más amplia que el «conocim iento». podemos encontrar la prueba o no. No veo razón para que un defensor de la probabilidad. 302. u otro que use una lógica tan compleja como la lógica de primer orden. En resumen la noción de verdad no es una noción epistem ológica. Tenemos necesidad tanto de la «verdad»57 como del «conocim iento». Verdad y conocim iento son diferentes y una proposición puede ser verdadera.

en principio. llegar a la idea de que la verdad es utilidad y el conocimiento es poder. (Las afirmaciones lógicas o matemáticas no tienen que ver con los hechos y las posibilidades no actualizadas no tienen punto de comparación).. 7-8. En relación con este criterio están los criterios de evidencia (empírica o racional) de los que hablaré más adelante. En efecto. d. y «es útil creer que existen otras personas» tendrían él mismo significado y expresarían la misma proposición». aún como criterio de verdad tiene algunos inconvenientes. Afirmaciones (o proposiciones?) condicionales. Tal versión. por la cual la aceptación de una falsedad no debería ser de gran utilidad. por ejemplo. que existen teorías falsas —refutadas— . c. pág. pero tiene otra enfermedad para la cual la droga ingerida es la necesitada. Sin embargo. No hay razón. Popper. Afirmaciones referentes a eventos probables. T he C oherence T heory o f Truth. o por lo cual la aceptación de una verdad no debiera ser altamente nociva60. Sin embargo. A veces este criterio se ha presentado como una definición de la verdad (es el caso de James. que es puramente teórica y que no tiene que ver con éxitos en asuntos prácticos. pp. Una crítica similar a la de Russell al pragmatismo se ve en Bunge “Una caricatura de la ciencia. y que el conocimiento de alguna manera representa una utilidad cognoscitiva.” (Fin de siglo. 60 Ibid. 59 RESCHER. ya que sugiere nuevos problemas y predicaciones. 3. c. d. a. pág. pero no tiene ningún uso con: a. afirma con toda razón. ya que en el primer caso estamos buscando teorías verdaderas o cercanas a la verdad. mientras que en el segundo buscamos instrumentos poderosos. los críticos de este criterio reconocen que la práctica es un acicate del conocimiento. sobre todo las irreales de las que no se puede prescindir en las ciencias (El principio de la inercia o la competencia lingüística chomskyana se formulan en forma contrafáctica). B. 6 0 ). que en muchos casos pueden ser teorías refutadas. Afirmaciones referentes al pasado. y son eficaces en la construcción de mecanismos explicativos que generan predicciones contrastables. la definición de verdad que puede aceptar cualquier filósofo. se vuelve problemática cuando se transforma en un criterio. b.. c) Tiene que ver con la diferencia entre ciencia pura y ciencia aplicada. con el criterio pragmático.. que «las ideas se vuelven verdaderas tanto como nos ayudan a conseguir relaciones satisfactorias con otras partes de nuestra experiencia». por ejemplo. Afirmaciones referentes a la necesidad o a la posibilidad. pero verdad y conocimiento no son ni lo uno ni lo otro.128 A. Criterio pragm atista o instrum entalista Según el cual la utilidad es el factor determinante de la verdad: Jam es decía — lo repito— . Esta objeción solo puede resolverse si distinguimos entre significado y criterio (o árbitro) de la verdad. sino sólo con el éxito cognoscitivo en tanto que nuestros juicios «son correctos». la astronomía de Ptolomeo aún es útil para los navegantes y para hacer calendarios aproximados. en realidad existen errores felices (o ¡felix culpa!). como lo vimos). 164. nos dice Rescher59opera confortablemente en la esfera de los enunciados de observación (observation report) y los enunciados protocolares de los neopositivistas. b. cuando «»p» es verdadera si y sólo si p «se transforma en» «p» si y sólo si efectivam ente p». Si urgamos un poco más podríamos. . que son útiles. La fortaleza de la teoría pragmática parece residir en el punto de vista ultrapesimista de que no podemos sacar provecho del error. pero con el inconveniente que señalaba Russell: Si James tuviera razón «existen otras personas». un hombre erróneamente cree que tiene una enfermedad y erróneamente toma una droga creyendo que es el tratamiento adecuado. Criterio de Correspondencia La definición de verdad a veces se ha entendido erróneamente como un criterio.

o. para los cuales la verdad es el todo — la verdad es una. puntos fijos. Sin embargo. d. como un hecho. y en Bacon. objeta entre otras que: 1. «La ficción se puede hacer tan coherente -agrega Rescher-. b. que ninguna verdad sea completamente verdadera. ' . estam os pensando en el origen del conocimiento.. pág 48. y tiene su origen en Aristóteles-Euclides. Criterio coherentista Este criterio considera que la verdad se detecta — un criterio también puede ser un detector — . . si estas no son absolutamente verdaderas.. Russell que se enfrentó con esta teoría en la forma de teoría m onista — profesada por los hegelianos ingleses— . y. Pero un 6 1 Ibid. porque: a. pueden ser erróneas»63. toda la verdad esté contenida en la proposición «ninguna verdad parcial es completamente verdadera». La verdad es coherencia con nuestras creencias. debe aceptarse como verdadero si y sólo si es coherente con las afirmaciones que hemos aceptado previamente. 903. podemos decir que Pedro debe creer q. una historia coherente puede no tener que ver con los hechos y dos historias coherentes pueden ser incompatibles. según la teoría intuicionista existen dos clases de verdades: a) primitivas. Esta versión tiene el efecto de hacer que nuestro conocimiento sea ultraconservador y difícilmente revisable.129 C. Pero. «Si ninguna verdad parcial es completamente verdadera. Popper da dos versiones de ella: a. con el resto del conocim iento. y 2. la genealogía (pedigree) no es ninguna garantía. ro ca dura.. etc. cuya verdad se da inmediatamente por procesos no discursivos que pueden caracterizarse como intuitivos. Sin embargo.. las verdades no tienen el monopolio de la coherencia . 899. . En realidad. total y com pleta— . y que sólo conocemos verdades parciales. 6 2 Bértrand RUSSELL. conocimiento firme.. por una parte. No existen datos infalibles e incorregibles -en esto coinciden Popper y Austin-. esta tesis es desconcertante para Popper ya que la lógica no hace parte de la lógica: si Pedro cree que p y si p y q son interdeducibles. c. pág.. y b) inferidas que se establecen por procesos tales com o inducción o deducción a partir de las primeras. Criterio de la evidencia (o intuicionista) Cuando se recurre a la evidencia (em pírica o in telectual).. de lo que no sabemos si verdadero o no. Con frecuencia las presuntas evidencias no son más que nuestros hábitos. más bien que de su verdadera apariencia. D. El origen (empírico o racional) no le da ninguna respetabilidad a los datos En el conocimiento. no puede ser completamente verdadera. La coherencia puede ser un rasgo descriptivo del dominio de las verdades. de manera más precisa. Pedro puede no saber que p y q son interdeducibles y de hecho no creer q. una afirmación es verdadera si es consistente con el resto de nuestras creencias.. la evidencia no es una garantía. a menos que. b. por tanto.. ciertamente. En estas teorías se insiste sobre una base segura. nuestros calambres mentales. cualesquiera deducciones que extraigamos de ellas pueden depender de su falsa apariencia. La segunda versión dice. pág. D escartes por otra. E nsayos Filosóficos. “ Ibid . lo cual es un ( criterio demasiado escéptico para la filosofía que estamos considerando»62. en la consistencia (cuyo modelo sería un sistem a form al): una afirmación se considera verdadera si es coherente —compatible o composible como diría Leibniz— .. es lógicamente posible tener dos conjuntos de afirmaciones coherentes entre ios cuales no hay forma de decidir cual de los dos es verdadero»61.. «Si ninguna verdad parcial es enteramente verdadera esto debe aplicarse a las verdades parciales que encaman la filosofía monista. Al respecto dice Popper. refiriéndose a la lógica: «se dice que debemos pensar de acuerdo con las leyes lógicas porque un estado de cosas para el cual no sean buenas es inconcebible. pero nada prohíbe que las falsedades sean coherentes entre sí.

En lógica y m atem áticas la antinom ia es un asunto diferente. si Dios lo permite. de todas maneras. Debería agregar el criterio que más me entusiasma. convincente. por consiguiente. que si es una regla debe tener excepción y. Rescher. hablaré en el futuro. El mundo implica un ser absolutamente necesario. hasta cierto punto. o lo que sea. Tampoco es una proposición autodestructiva. no es obviamente. normas o leyes» y una paradoja «es la coexistencia de dos cosas ilógicas. al criterio coherentista por la vía falsacionista popperiana. Estas contradicciones se traducen en cuatro parejas de proposiciones cosmológicas que en su conjunto constituyen lo que él llama «la antinom ia de la razón pura». con mucho talento. El mundo no tiene ni comienzo en el tiempo y es infinito en el espacio. No existe en ninguna parte un ser absolutamente necesario ni en el mundo ni fuera del mundo. ya que publicar. Sobre este tema escribí hace varios años y. la coexistencia de responsabilidad y determinismo. Tomemos algunos ejemplos: “ Karl POPPER. pp. en este país del Sagrad o C orazón de Jesú s.130 argumento que proceda de lo inconcebible es. evidente. es lo que G Ryte llama dilemas que son incompatibilidades desconcertantes pero aparentes. pragmatisnio_metodológico. La idea de Kant es la de que uno puede probar con argumentos igualmente sólidos la tesis y la antítesis de cada antinom ia65. 206 207 65 Algo análogo —pero de diferente alcance—. Ño hay libertad pues todo sucede según las leyes de la naturaleza. porque bien vistas. Ninguna sustancia está formada de partes simples. y al coherentista en lo que respecta al progreso de la ciencia. considera que «cuando la razón. «cuando más mal está la gente. cuando hablamos de antinom ia inmediatamente nos viene a la memoria la dialéctica trascendental de Kant. no toda regla tiene su excepción. no son respuestas al mismo problema. anotar que estos criterios no se aplican siempre de manera aislada sino que se recurre a más de uno. es su programa. quiere ir más allá de las condiciones de la experiencia posible se compromete con contradicciones en la cosmología racional. c. d. b. Estas cuatro antinomias —es bueno recordarlas— son: a. por ejemplo. aunque lo opuesto si puede ser razón para que parezca verdadera. por ejemplo. como otros argumentos de la evidencia siempre sospechoso. Toda sustancia compuesta está compuesta de partes simples. D ebo. razón suficiente para que sea verdadera. de hacerlo. pero su m etodología es pragm ática: aletism o proposicional. hay que admitir una causalidad libre para la explicación de los fenómenos naturales. lo que me exonera. Una proposición contradictoria es simplemente una falsedad lógica. más gasta en el juego». pu blicar (b ajo la form a de e scrito ) es prácticam ente imposible. En efecto. El mundo tiene un comienzo en el tiempo y es limitado en el espacio. por ejemplo. por su parte le da prim acía. En filosofía. aunque de manera jerarquizada: Popper. en otras ocasiones he hablado suficientem ente de él. sino metodológica — . y también acepta que las proposiciones son verdaderas en el sentido de la correspondencia tarskiana. El hecho de que una regla o proposición parezca ser verdadera. o taspercepción ordinaria y la teoría científica de la percepción. Kant. Lina paradoja es algo más fuerte y más preocupante. Para comenzar digamos que una antinomia no es una simple contradicción como: p ~ ~ p (donde p es una proposición cualquiera). el criterio de falsabilidad. Además de la causalidad según leyes naturales. o convincente»64. Nota sobre las paradojas o antinomias En lenguaje ordinario una antinomia es «una contradicción entre dos principios. privilegia el criterio de falsabilidad pero recurre al pragmático — cuando dice que su teoría no es científica. . Conjetures a n d R efutations. com o «toda regla tiene su excepción».

apelando al simbolismo lógico: introducimos átomos x(y) para expresar que el objeto designado por y está contenido en la clase designada por x. de donde se sigue que si dice la verdad. posteriorm ente con dos ejemplos didácticos que vale la pena recordar: I o Un fabricante de catálogos debe elaborar el catálogo de todos los catálogos que no se incluyen a sí mismos. formemos el conjunto de todos los conjuntos que no se contienen a sí mismos.en paradojas lógicas y 66 E. La paradoja d el mentiroso Esta paradoja fue inventada por los griegos y se le atribuye a Eubúlides de M ileto (de la escuela m egárico-estoica) quien la enunciaba asi: «Epiménides el cretense decía que todos los cretenses son mentirosos». para dar fin a esta nota. cit.. Recientem ente se ha vuelto muy popular ilustrar la paradoja del m entiroso con la antinom ia propuesta a Sancho Panza. S i esta proposición es verdadera. op. pág. le está prohibido hacerlo67. un cam inante que quiere pasar se acerca al vigilante y le dice: me van a colgar. En consecuencia si lo deja pasar lo tiene que colgar y si lo cuelga lo tiene que dejar pasar. 158. miente y si miente dice la verdad. Ahora vale preguntar si este super-conjunto se contiene o no se contiene a sí mismo. y si lo hace. 1950. que si bien estas son las paradojas másconocidas. así: p: p es falsa. Las paradojas se explican en detalle en la obra citada. Louvain. Se trata de una proposición p que dice de sí misma que es falsa. siendo A este conjunto tendremos las siguientes equivalencias: Ae Ah Aí A Aí Ah Ae A [El símbolo e es el de pertenencia. es decir. Las clases se «sustancializan». g es la negación de la pertenencia que se pueue también escribir así -(A e A )) De manera más técnica como lo hace B eth 66. BETH. En estas condiciones. 158. 68 BETH. L e Fondem ents logiques des m ath ém atiqu es. debe hacerlo. se tratan com o objetos que pueden. Nauwelaerts. estar contenidos en una clase cualquiera. . Vale la pena observar. La versión moderna de ella es la que he utilizado en este ensayo. Russell ilustró su paradoja. La paradoja moderna que estrem eció los fundamentos de las m atem áticas fue la paradoja de Russell que se refiere a los conjuntos: hay conjuntos que se contienen a sí mismos y otros que no se contienen. 163. pág. la respuesta obviamente es la siguiente: si se contiene no se puede contener y si no se contiene se tiene que contener. existen por lo menos l l 68. debe ser falsa y si es falsa tiene que ser verdadera. en virtud de esta definición. de allí la contradicción formal. W . con la siguiente fastidiosa secuela: debe incluirla o no incluirla en este catálogo? 2° Este caso es aún más didáctico: “El Concejo Municipal de un pueblo decretó que todo habitante del sexo masculino que no se afeita debe hacerse afeitar por el barbero del pueblo. El barbero del pueblo se encuentra en una situación fastidiosa porque si no se afeita.131 1.. se tendrá: (x)[r(x) « -x(x)] ' Puesto que el enunciado r(r) es equivalente a su propia negación. que dice aproximadamente así: al pasar un puente hay un vigilante que deja pasar a los que dicen la verdad y cuelga a los que dicen m entiras. op. cit. por ejemplo. 67 BETH. Quizás podríamos decir que en la antinom ia se m ezcla la contrad icción y la circularidad (que es una contradicción circular). y al mismo tiempo prohibe al barbero tratar de afeitar a un habitante que se afeite personalmente. podemos introducir una clase r por medio de la definición: r(x) = df x(x) Ahora bien. que a su vez se dividen — después de Ramsey— . En términos más formales. pág. tendrá que ser verdadero y falso.

entran en juego de manera esencial y decisiva69. (Y pueden resolverse. 170 . significación.). acudiendo a una estratificación de tipos lógicos según la cual “todo lo que contiene una variable ligada debe excluirse de los valores de esta variable”). com o lo hizo Russell. La propuesta de Tarski sólo vale para las paradojas semánticas. 69 Ibid. Las lógicas pueden formularse en un formalismo lógico.132 paradojas semánticas.. pág. las nociones semánticas fundamentales (verdad. etc. tales como la de Russell. falsedad. como la del mentiroso. Su nombre viene del hecho de que en su derivación. designación.

Fue el segundo hijo del Vizconde de Amberley. donde se dedicó al estudio de la democracia social. el 18 de mayo de 1872. de las que resultó más tarde su Analyssis of theMind (Análisis del Espíritu. casó con Alyus Pearsall Smith. Al estallar la Primera Guerra Mundial. a su regreso. es decir. que murió cuando él sólo tenía tres años. 1903). En 1910. En cuanto a su madre. Lord John Russel. el segundo Conde de Russell. Durante esta época. En el otoño de 1920 Russell fue a China para dictar algunas conferencias sobre filosofía en la Universidad de Pekín. Más tarde. publicó The Practice and Theory o f Bolshevism (La Práctica y la Teoría del Bolchevismo). varios volúmenes se extraviaron. N. Cambridge. Su biblioteca fue confiscada como pago de la multa. sino que se pudo retroceder igualmente hasta los primeros principios de las matemáticas puras. realizó varios viajes al continente y a menudo abandonó la filosofía por la política. y conm ovió los fundam entos de las Introduction to mathematical Philosophy (Introducción a la Matemática Filosófica) . Russell fue nombrado profesor del Trinity College. a la muerte de su hermano. y. poco después realizó una breve visita a Rusia para estudiar las condiciones predominante en este país y. Russell se interesó por los trabajos del matemático italiano Peano. Para evitar esta educación escéptica. Bertrand Russell heredó el título. y al serle ofrecido un puesto en Harvard. Su padre había querido educarlo en las doctrinas del agnosticismo. Cuando dejó Cambridge en 1894. 1921). Whitehead. y aun cuando fue vendida a un amigo suyo. Aparte de esto. dentro de los principios que declaran inaccesible al entendimiento humano toda noción de lo absoluto. el gran avance realizado por Russell en el análisis de los conceptos lógicos no sólo permitió que las deducciones fueran llevadas mucho más adelantes que hasta entonces. en 1861. obra en la cual tardaron diez años y cuyo manuscrito completo fue tan vasto que tuvieron que llevarlo en un vehículo adonde los editores. negándole su pasaporte. por haber lanzado un panfleto en que expresaba sus objeciones contra la guerra. Bertrand Russell adquirió un conocimiento perfecto del francés y del alemán y echó las bases de la erudita prosa que caracteriza su estilo. después de estudiarlo detenidamente. celebrado en 1900. el primer ministro liberal que luchó por la Ley de Reforma de 1831 y fue partidario decidido de las doctrinas de John Stuart Mili. nació en Trelleck. filósofo y matemático. En diciembre del mismo año. para consagrarse a la filosofía. Trinity College canceló sus servicios. Vizconde de Amberley. para su abuelo. pertenecía también a la nobleza. fue el alumno más destacado en Matemática y Ciencias Morales. a tal punto que algunos periódicos japoneses anunciaron su fallecimiento y los chinos ofrecieron sepultarlo junto al Lago Occidental. pues era hija de Lord Stanley de Alderley. A. y en compañía de su joven esposa fue a pasar varios meses a Berlín. y después se estableció en una pequeña casa campestre situada cerca de Haslemere. fue nombrado “attaché” de la embajada británica en París. lo que . en Trinity College. allí se enfermó de neumonía y estuvo al borde de la muerte. Mientras estaba en prisión escribió su Bertrand Arthur William Russell. Al quedar en libertad. Cambridge. escribió The Principies ofMathetics (Los Principios de las Matemáticas. un trabajo que por primera vez form alizó y axiom atizó todas las matemáticas en un único sistema mediante el uso de conceptos lógicos. años después buscó una base nocontradictoria para la Teoría de Conjuntos. En 1918 fue condenado a dieciocho meses de prisión. Russell tomó parte activa en el grupo que patrocinaba la no conscripción y fue condenado a pagar cien libras esterlinas de multa. y formuló la llamada “Teoría de los Tipos”. en Richmond Park. En 1901 descubrió la paradoja que lleva su n o m b re. y entre ambos escribieron los Principia Mathematica (1910). en marzo de 1931. las autoridades m ilitares impidieron su partida de Inglaterra. su primera obra importante. en los Estados Unidos.133 BERTRAND RUSSELL M atem áticas. Durante el Congreso Matemático de París. título que fue cread. Educado por “nurses” y tutores. desarrolló la lógica matemática de Peano y Frere. su abuela lo llevó consigo a Pembroke Lodge. un grupo de amigos le contrató una serie de conferencias en Londres. En compañía de su gran amigo el Dr. a causa de sus doctrinas pacifistas expresadas en un artículo publicado en el “Tribunal”. como cuando Chamberlain inició su campaña por la Reforma de las Tarifas Aduaneras.

la eugenesia y el matrimonio a prueba. La escritora inglesa Ethel Mannin fue quien quizás definió mejor la compleja personalidad de Betrand Russell y su posición en el mundo contemporáneo cuando dijo que “si él hubiera sido menos inteligente pudo haberse convertido en un culto”. En 1924. la autoridad civil. Uno de sus admiradores llamó en cierta ocasión a Bertrand Russell “el hombre más brillante de Inglaterra. Religión and Science (Religión y Ciencia). escuela que fue un éxito en todos sus aspectos. traducido al español con el título Vieja y Nueva Moral sexual. en 1930. en el cual analizó la organización de la familia en los sistemas patriarcales y en las sociedades primitivas la ética cristiana. En 1938 Russell publicó una nueva obra. Marriage and Moral. Scientific Outlook. es el concepto fundamental de la ciencia social. el tabú de la instrucción sexual. Casi todas las sociedades científicas de Europa lo acogieron en su seno. que compartió con William Faulkner. Our Knowledge of the ExternaL World (Nuestro conocimiento del Mundo Externo). Ninguna de estas formas debe ser considerada como subordinada a otra y ninguna de ellas deriva de otra.C) hasta nuestros días. “el matrimonio no debería reputarse existente mientras no hubiese hijos". excepto la mentalidad humana”. traducida como El Poder en los Hombres y en los Pueblos. obtuvo el divorcio y se casó con Dora Winifred Black. y en 1950 recibió la consagración del Premio Nobel de Literatura. “Es una ética racional”. su monumental History of western Philosophy (Historia de la Filosofía Occidental). en septiembre de 1921. y a su regreso a Inglaterra. En 1927 expuso su filosofía de la vida en un libro titulado What IBelieve (Lo que yo Creo). Sceptical Essays (Ensayos de un Escéptico). On Education (1926). con una fuerte tendencia anarquista. traducido al español como Panorama Científico. The Problems of Philosophy (Los Problemas de la Filosofía) . En la investigación de las fuentes del Poder y desarrolla una ingeniosa teoría: el Poder. sin embargo. quien escribió. An Outline o f Phylosophy (Bosquejo de Filosofía ) . el divorcio. conferenciante y propulsora del “matrimonio a prueba”. en cuyo prefacio dice: “En este librito he tratado de expresar lo que pienso del lugar del hombre en el universo y de sus posibilidades de realizar una vida de bien”. Power: A new social Analysis. la influencia sobre la opinión pública. En 1929 publicó uno de sus libros más importantes. en 1927. el poder tiene numerosas formas. un libro titulado The Right to be Happy (El derecho a se feliz). en el mismo sentido en que la energía es el concepto fundamental de la física. Russell y su esposa fundaron una escuela para poner en práctica sus teorías sobre educación. donde sostiene la tesis de que la infelicidad se ha esparcido en el mundo a través de la civilización. Analysis of Matter (Análisis de la Materia). 1923) y The ABC of en la bibliografía de Russell las siguientes: Priciples of Social Reconstruction (Principios de la Reconstrucción Social). “principalmente debido a éticas y hábitos de vida errados”. y termina con una visión del mundo basada en los principios del socialismo gremial. el anarquismo y el sindicalismo. la prostitución. como riquezas. posiblemente de Europa” y poseedor de una mentalidad de primer orden. Russell se ganaba la vida dictando conferencias. Su preocupación por la felicidad humana llevó a Russell a escribir. los armamentos. The Comquest of Happiness (La Conquista de la Felicidad). excepto en el financiero. haciendo periodismo y escribiendo libros como The ABC of Atomism (El ABC del Atomismo. dice. Lo mismo que la energía. el amor rom ántico. la segunda. . sostiene. Durante los seis años que siguieron. colección de ensayos escritos en un estilo delicado y ligero que versan sobre temas de actualidad. por Chelsea. un estudio de los problemas relacionados con el trabajo y los salarios. Además de estas obras figuran Meaning and Truth (Indagación sobre el Significado y la Verdad.134 constituía un homenaje simbólico. En 1940 publicó An ¡nquiry into the Relativity (El ABC de la relatividad). en tanto que en otro de sus comentarios sostuvo: “Bertrand Russell lo conoce todo. los esposos Russell pasaron los inviernos en Chelsea y los veranos cerca de Lands Ends. Su vida fue salvada. la ciencia y el arte bajo el socialismo. En 1922 y 1924 Russell y su esposa fueron candidatos laboristas al Parlamento. Mysticism and Logic (El Misticismo y la Lógica). el gobierno y las leyes. y en 1945. Russell escribió su obra Proposed Roads to Freedom {Caminos de la Libertad) dividida en dos partes: La primera en una exposición de las fases históricas del socialismo. por los médicos alemanes. en que describe el desarrollo de la filosofía desde Tales (640 A. Entretanto. y In Praise ofldleness and other Essays (Elogio de la Pereza y otros Ensayos).

vemos que hace sol el sol * Tomado de E nsayos filo só fic o s. Sin embargo. ¿es verdadera la religión revelada?. son enunciados.135 «SOBRE LA NATURALEZA DE LA VERDAD Y LA FALSEDAD»* [EXTRACTO DE ENSAYOS FILOSÓFICOS] Bertrand Russell La pregunta: «¿Qué es la Verdad?» puede entenderse de varias maneras diferentes. no para el filósofo. será bueno considerar por un momento la naturaleza de las cosas a las que atribuimos verdad o falsedad. será bueno dejar muy claro en qué sentido planteamos la cuestión. 1996. y. por otra parte. pero todavía difiere de ella. de gran importancia filosófica. no mediante consideraciones generales de lo que significa «verdad». y los «datos». y creencias o ju icios1. Estas creencias necesariam ente han de experim entar un cambio al hacerse claras. y más o menos confusas. en primer lugar. aunque sea difícil aclarar de qué concepto se trata. y hemos de reducirlas a formas claras y sencillas. exactam ente. La cuestión de si esto o aquello es verdadero ha de resolverse — si es que resulta posible hacerlo— mediante consideraciones referentes a esto o a aquello. El proceso que hay que desarrollar es esencialm ente un proceso de análisis: tenemos varias creencias complejas. sin originar un conflicto evitable entre nuestras creencias com plejas y confusas iniciales y nuestras sencillas y claras afirm aciones finales. Está la pregunta: «¿Cómo se usa apropiadamente la palabra ‘verdad’i» Se trata de una pregunta para el diccionario. esta cuestión preliminar. Aunque la cuestión de qué cosas son verdadera y no falsas no forma parte de nuestra investigación. Lo que deseamos hacer es separar este concepto del conjunto de irrelevancias de que normalmente está recubierto cuando lo empleamos. La cuestión de la idea que la gente tiene cuando usa una palabra pertenece a la psicología. la palabra tiene algunos usos perfectamente apropiados que son obviamente irrelevantes para nuestra investigación: un «verdadero» hombre y un «verdadero» poeta son «verdaderos» en uri sentido distinto del que nos ocupa. quienes plantean la cuestión seguramente ya tienen alguna idea acerca de lo que significa «verdad». antes de empezar a buscar una respuesta. debemos ser capaces de decir lo que sig n ifican : qué es. en este problema. Podemos preguntar qué cosas son verdaderas: ¿es verdadera la ciencia?. cuando nos hemos puesto de acuerdo en que la cuestión de que nos ocupamos es «¿qué significa ‘verdad’?» no hemos puesto fin en absoluto a las ambigüedades posibles. etc. '•Emplearé las palabras «creencia» y «juicio» como sinónimas. aunque frecuentem ente habrá más acuerdo acerca de las ideas que considerarían apropiado unir a la palabra. por ejemplo. las cosas que son verdaderas o falsas. pp 213-231. sin embargo. hay muy poco en común entre las ideas que dos personas diferentes ligan a una misma palabra. Hablando en general. lo que preguntamos cuando decimos: «¿es verdadera la ciencia?» Deseo examinar. Barcelona. . Además. La cuestión que hemos de exam inar puede ser explicada señalando que. Altaya. en el sentido de que nos ocupamos. E stá también la pregunta: «¿Qué es lo que la gente usualmente piensa cuando usa la palabra ‘verdad’?» Esta cuestión se acerca más a la que tenemos que responder. Cuando. de otro modo. ni la pregunta ni su respuesta podrían tener para ellos un significado definido. todos advertimos que se halla im plicado cierto concepto fundam ental. Pero antes de que podamos responder a cuestiones com o éstas. pero el cambio no ha de ser mayor que el que su confusión inicial justifique. en el caso de palabras como «verdad». son las creencias com plejas y confusas de que partimos. Estas aserciones finales han de ser probadas en parte por su evidencia intrínseca y en parte por su poder para explicar los «datos». y construir claramente la oposición abstracta de la que depende nuestra distinción de lo verdadero y lo falso. acerca de lo verdadero y lo falso. Traducción de Juan Ramón Capella.

está claro que no puede haber verdad o falsedad a menos que haya espíritus para juzgar. pero respecto de las falsedades. Esta distinción entre la naturaleza de la verdad y el criterio de verdad es importante y no siempre ha sido suficientem ente destacada por los filósofos. sem ejante marca de fábrica: no creo que exista una etiqueta gracias a la cual siempre podamos saber si un juicio es verdadero y no falso. cree falsamente. Si juzgo que Carlos I murió en su lecho. Como vemos. podemos limitarnos a la verdad de las creencias. respecto de un objeto único. si juzgo que murió en el cadalso. entonces la distinción entre lo verdadero y lo fálso aplicada a los juicios se deriva de la distinción entre lo verdadero y lo falso . En el caso de la percepción esto es suficientem ente obvio: la cosa percibida es necesariam ente algo diferente del acto de percibirla. no las marcas externas por las que podemos reconocerlas. el color es un objeto que está ante mí tan verdaderamente como si lo percibiera. por una cualidad. aunque la relación con mi espíritu es distinta de la que guardaría en el caso de que lo percibiera y no me conduce a suponer que el color existe en el lugar en que lo imagino. por ejemplo. cuando decimos que determinada firma ha producido el artículo no sig n ificam os que el artículo lleve la marca correcta. Y. es decir. Así. Un criterio es una especie de marca de fábrica. o bien se trata de una relación entre mí. consiguientemente: ¿cuál es la diferencia entre una creencia verdadera y una creencia falsa? Lo que equivale a preguntarse: ¿cuál es la diferencia que realmente estab lece la verdad o falsedad de una creencia? No pregunto. dudar. Lo mismo ocurre. respectivamente. llamada «juzgar» o «creer». aunque menos manifiestamente. es difícil mantener esa opinión respecto de las verdades sin verse obligado a mantenerla también respecto de las falsedades. «No es auténtico si no lleva la marca». tales como creer. La verdad o falsedad de los enunciados es definible en términos de la verdad o falsedad de las creencias. Pero ésta no es la cuestión que deseo examinar: deseo examinar lo que la verdad y la falsedad realmente son. sino porque en realidad no murió en su lecho. Si estamos en lo cierto al decir que las cosas verdaderas o falsas son siempre juicios. y parece natural preguntar si hay verdades y falsedades objetivas que constituyan los objetos de los juicios verdaderos y falsos. o «que Carlos I murió en el cadalso». con los cuales se halla en alguna de estas relaciones. Parecidamente. pero el ju icio «hace sol» sí es verdadero. También los juicios consisten en relaciones de la mente con objetos. sino solamente de los hechos sobre los cuales juzga. precisam ente esta diferencia es lo que hace que un criterio sea útil. descreer. sin embargo. La cuestión que tenemos que discutir es. y percibir es una relación entre una persona que percibe y la cosa percibida. una diferencia entre criterio y significado. Pero examinemos primero la opinión de que el juicio tiene un solo objeto. ¿hay una relación entre mí y un «hecho» único. esta opinión és altamente plausible. aprehender. percibir e imaginar. en cambio. por lo que se denomina un criterio de verdad. Si imagino. morir y el cadalso? Veremos que la posibilidad de los juicios falsos nos obliga a adoptar esta última opinión. consiste en una relación determinada. Sin embargo. Pero no creo que la verdad posea. y falso cuando una persona que lo cree. cree con verdad. respecto de la imaginación. De hecho. que pertenece a lo que es verdadero y sólo a ello. que Carlos I murió en el cadalso. el espíritu tiene objetos distintos de. es lo contrario mismo de la plausibilidad. la verdad o falsedad de un juicio tiene siempre una base objetiva. esto es. Si todo juicio. puesto que la verdad de los enunciados es una noción derivada de la verdad de las creencias. así.136 mismo no es «verdadero». En todos los actos cognitivos. Respecto de las verdades. la marca es lo que nos garantiza que determinada firma ha producido el artículo. por tanto. juzgo con verdad debido a un acontecim iento que realm ente se produjo hace doscientos sesenta años. que es lo que juzgamos o creemos. es decir. El primer punto que es im portante aclarar es la relación de la verdad y la falsedad con el pensamiento. juzgo falsamente no a causa de algo que tenga que ver conmigo. Carlos I. Si juzgo. también está claro que la verdad o falsedad de un juicio dado no depende en absoluto de la persona que juzga. cierta característica comparativamente obvia que es una garantía de autenticidad. un color determinado. Hay. universalmente. Así. al considerar la naturaleza de la verdad. distinta de la verdad. sea verdadero o falso.sí mismo. Un enunciado es verdadero cuando una persona que lo cree. Pero en este caso es preciso distinguir entre las teorías que difieren en lo que respecta a la relación que el juicio constituye. por ejemplo. la muerte de Carlos I en el cadalso.

ha de ser distinto de «la muerte de Carlos I en su lecho». por ejemplo. Consiguientemente. hay grandes dificultades. dado que hay ciertamente juicios falsos y que una relación no puede ser relación con nada. como sí lo tiene . Advertimos que. que pueden describirse com o falsedades objetivas. hemos de abandonar la opinión de que los juicios consisten en una relación con un objeto único. sin embargo. «Niego que tal y cual». hay dos objeciones. en el mundo existirán entidades. pero no lo es en la medida en que mantenemos la tesis de que el ju icio es de hecho una relación de espíritu con un objetivo. porque ello introduciría una diferencia intrínseca entre los juicios verdaderos y falsos y nos obligaría (cosa manifiestam ente imposible) a descubrir la verdad o falsedad de un ju icio simplemente por el exam en de su naturaleza intrínseca. sin embargo. Este argumento no es decisivo. mientras que cuando juzgamos con falsedad no existe tal entidad correspondiente. y los juicios verdaderos tienen objetivos verdaderos. los verdaderos y los falsos. es obvio que Homero no es una entidad que hay que hallar si nuestro ju icio es verdadero. si hay un objetivo. todo ju icio tiene un objetivo. «objetivos». Es cierto que no podemos tomar como entidad simplemente el sujeto gramatical de nuestro juicio: si juzgamos. en cambio. no dependiente de la existencia de ju icios. Podemos considerar que es «que Carlos I murió en su lecho». por ejemplo. si podemos evitar considerar «que tal y cual» com o una entidad independiente eludiremos una paradoja.137 aplicada a los objetos de los juicios. Decir que hubo una cosa tal como «la muerte de Carlos I en su lecho» es simplemente otro modo de decir que Carlos I murió en su lecho. que tanto los juicios falsos como los juicios verdadero tienen objetivos. Por tanto. Así. Advertimos que la expresión «que tal y cual» es esencialm ente incompleta. Si admitimos que todos los juicios tienen objetivos. aunque no ocurre así si es falso. pero hay que concederle un cierto peso. «Espero que tal y cual». así. nos veremos obligados a considerar como un hecho último y no ulteriormente explicable que hay dos clases de objetivos. y más adecuada a la consideración de la verdad y falsedad. alguna opinión que haga menos misteriosa la diferencia entre verdad y falsedad. Esta opinión nos obliga a admitir. Frente a esta opinión. «Homero no existió». No podemos m antener esta opinión respecto de los juicios verdaderos rechazándola respecto de los falsos. . si podemos. En sí misma esta afirmación es casi increíble: advertimos que no habría falsedades si no hubieran espíritus que se equivocaran. Pero la tesis tiene la ulterior desventaja de que hace totalm ente inexplicable la diferencia entre verdad y falsedad. y que sólo adquiere significación plena cuando se añaden palabras de modo que exprese un juicio. Y si abandonamos esta opinión y nos unimos a la de que hay objetivos verdadero y falsos. aunque no imposible lógicamente. es difícil abandonar la opinión de que en cierta manera. el término «Sócrates». esta opinión podría ser defendible. cuando juzgamos con verdad. Tendremos entonces que decir lo mismo de los juicios verdaderos: el objetivo de «Carlos I murió en el cadaiso» será «que Carlos I murió en el cadalso». Con una nueva definición de los objetivos. «Creo que tal y cual». ha de encontrarse fuera de nuestro juicio alguna entidad que de algún modo le «corresponda». la verdad o falsedad de un ju icio depende de la presencia o ausencia de una entidad «correspondiente» de algún tipo. permítesenos denominarlos. La primera es que resulta difícil creer que haya entidades tales como «que Carlos I murió en su lecho» o incluso «que Carlos I murió en el cadalso». En la medida en que solamente examinamos juicios verdaderos.. Esta opinión. La segunda objeción es más decisiva. Pese a todo. mientras que los juicios falsos tienen objetivos falsos. Parece evidente que la expresión «que tal y cual» no tiene un significado completo por sí misma que le permitiera denota un objeto definido. Pero ¿cuál es el objetivo del ju icio «Carlos I murió en su lecho»? No hubo un acontecim iento tal como «la muerte de Carlos I en su lecho». Puede pensarse que cabría decir simplemente que los juicios verdaderos tienen objetivos mientras que los juicios falsos carecen de ellos. y será m ejor encontrar. tendremos que admitir que hay objetivos que son falsos. la cuestión del significado de la verdad y la falsedad tendrá que considerarse primero con respecto a los objetivos. Aquí. Entonces. y tendremos que encontrar algún modo de dividir los objetivos en verdaderos y falsos. la opinión de que tienen objetivos es plausible: el acontecim iento real que describimos como «la muerte de Carlos I en el cadalso». es insatisfactoria. Así. Presuponiendo que existen sem ejantes objetos. siguiendo a Meinong. por ejemplo.

El tiempo interviene aquí de la misma manera que en el caso del amor y el odio. con cada constituyente d el juicio. La proposición más sencilla posible que afirma celos es del tipo de «A está celosos del amor de B por C». Esta relación entre A. bien a admitir falsedades objetivas. no varios casos de una relación entre dos términos. Puesto que no parece que proporcionan la clave para muchos rompecabezas sobre la verdad. Como otro ejemplo. no se necesita fecha: la relación se mantiene siempre o nunca. y supongamos que es verdadera. «A amaba a B en mayo» no es una relación simplemente entre A y B. pero esta interpretación no es aplicable a los casos de celos infundados. lo que juzgamos no es una sola cosa. bien a aceptar que cuando juzgamos falsamente no estamos juzgando nada. B y mayo no puede ser analizada en términos de relaciones entre A y B. Puede pensarse que «el am or de B por C» es un término y A el otro. o sea. hemos de tener una unidad singular del espíritu. lo que ha ocasionado tanta dificultad en la filosofía del tiempo y del cambio. Por tanto. Tales relaciones. haré una breve digresión para mostrar que son corrientes y que deben ser familiares. no quiero decir que el espíritu guarde determinada relación con Carlos 1. Por consiguiente evitamos la necesidad de admitir falsedades objetivas o. dará el juicio «Carlos I murió en el cadalso». hemos de volver a la teoría de que ningún ju icio consiste en una relación con un objeto único. por ejemplo. Carlos I. sino entre A. puede ser ahora explicada y desarrollada. juzguem os con verdad o falsamente. tenem os ante nosotros los objetos Carlos I. o sea. tomem os la relación de los celos. pero no nos proporciona la esencia del juicio. pero perduraría la necesidad de una relación de más de dos términos . Carlos I. a morir y al cadalso. el ju icio es verdadero. o (más estrictamente) se mantiene o no se m antiene si consideración al tiempo. B y mayo2. independientemente de las fechas. pero por el momento lo ignoraremos. si A es el hermano de B. cuando juzgamos que Carlos I murió en su lecho. sino un solo caso de una relación entre más de dos términos. Parecidamente. La dificultad de la opinión que hemos venido examinando hasta aquí radica en que nos obliga. Para obtener este juicio. que creo es la única correcta. la relación a la que podemos denominar «ser consciente de él». Se trata de un hecho muy importante. si A es Otelo. Nada que se refiera a Carlos I. El enunciado del texto podía haberse hecho un poco más complicado. Esta opinión. morir y el cadalso. La salida de la dificultad con siste en m antener que. Por tanto. Cuando juzgamos que Carlos I murió en el cadalso tenemos ante nosotros no un objeto. de admitir que cuando juzgamos falsamente no tenemos nada ante el espíritu. morir y el cadalso. No advertir que la fecha es uno de los términos de estas relaciones es. tam poco deseo negar que cuando juzgamos tentamos una relación con cada uno de los constituyentes de nuestro juicio separadamente. A y mayo. Al decir que el ju icio es una relación del espíritu con varios objetos — por ejemplo. según esta opinión. han sido indebidamente ignoradas por los filósofos. A tiene respecto a B una relación de amor o de odio. Estos objetos no son ficciones: son tan reales como los objetos del juicio verdadero. cuando no. Uno de los modos más comunes en que se presentan relaciones entre más de dos términos es en proposiciones sobre lo que ocurrió en algún momento determinado.138 Por tanto. también con el cadalso y también con morir. aunque familiares a los matemáticos. Pero amo y odio son engaños del tiempo: no se trata de relaciones que existan sin consideración al tiempo. y B y mayo: es una sola unidad. es falso. entonces no hay una cosa tal como «el amor de B por C». En este caso no podemos decir que. el juicio es una relación de la mente con otros varios térm inos: cuando esto otros términos tienen ínter se una relación «correspondiente». separadamente. de manera que en todo juicio hemos de tener. sino varios. o «A está celosos de B a causa de C». Carlos I. esta interpretación es imposible y nos vemos obligados a considerar los celos como 2 No deseo dar por supuesta teoría alguna acerca de la naturaleza del tiempo: «mayo» puede ser interpretado como quiera el lector. en parte. pues parece que de algún modo hemos de ser conscientes de estos constituyentes. La necesidad de una fecha no se suscita en todas las relaciones corriente. Sin embargo. porque en los celos lo que hay que advertir es que implican a tres personas. cadalso y morir— . morir y su lecho. Tomemos una proposición como «A amaba a B en mayo y le odiaba en junio».

Debemos el nombre de «relaciones m últiples» a las que requieren más de dos términos. y el ju icio es verdadero si el amor relaciona a A y B. es decir. Si se admite la infalibilidad de la percepción. Así. las partes del objeto complejo. lo que percibimos existe. la posibilidad de juicios falsos queda plenamente admitida. a tres personas y una fecha. que siempre que percibimos algo. sino una relación de mí y A y el amor y B. es decir. es decir. advertíamos que. uno de los cuales es una relación. Si hubiera una relación entre mí y «el amor de A por B». esto es. que podemos ignorar). el libro y su relación espacial están indistintamente ante mi mente. en este ca so hay una relación entre los objetos del juicio Consiguientemente. el amor y B. de este modo. en el ejemplo anterior. La percepción me presenta un objeto complejo. puesto que la relación de percepción precisa dos términos. consistente en la navaja y el libro en determinadas posiciones relativas (y también otros objetos. hay que tomarlo como una primera aproximación. pero en la percepción tengo el todo único «navaja-a-la-izquierda-del-libro». como en los sueños y alucinaciones. puedo llegar al juicio «la navaja está a la izquierda del libro». el mero hecho de que se produzca el juicio no implica una relación entre sus objetos: A. una relación es «múltiple» si las proposiciones más simples en que se presenta son proposiciones que suponen más de dos términos (sin contar la relación). los objetos que percibimos inmediatamente) y lo que podemos llamar realidad física. y que lo equivocado es el juicio basado en tal percepción. com o el juicio. la primera a la izquierda del segundo. sino en una relación múltiple de espíritu con los otros varios términos de que se ocupa el juicio. o sea.139 una relación entre tres personas. El enunciado anterior necesita algunas adiciones que se introducirán posteriorm ente. al menos en la medida en que lo estamos percibiendo. Pero esta dificultad no se aplicará a una teoría de la percepción correspondiente. es decir. Así. que exige un examen de la relación entre los datos sensoriales (es decir. lo que existe independiente de nosotros y de nuestras percepciones. Por lo que se ha dicho. Cuando el juicio se toma como una relación entre mí. nunca yerra. el perceptor y el objeto percibido. que su unidad la constituye una relación que podemos denominar «triangular». es uno de los objetos del ju icio. simultánea pero separadamente. el amor y B. Dando por supuesto el resultado de este análisis. Así. Cuando el ju icio es verdadero. o sea. esto sería imposible a menos que hubiera entidades com o «el amor de A por B». no hay una relación de mí al «amor de A por B». Si además tenem os en cuenta la necesidad de una fecha. ha de existir semejante objeto. en la medida en que nos ocupábamos de juicios verdaderos. La teoría del juicio que propugno es que el ju icio no consiste en una relación dual entre el espíritu y un objetivo único. no sería una percepción. mientras que en un juicio basado en la percepción tengo ante mí. a diferencia del juicio. podemos formular como sigue la diferencia entre verdad y falsedad: todo juicio es una relación de espíritu con varios objetos. un caso de relaciones especiales. Para percibir un objeto complejo. si juzgo que A ama a B. podemos aplicar a la percepción la teoría del objetivo único que hemos considerado inaplicable a los juicios. de otro modo. pues de otro modo mi percepción careceríá de objeto. ya está claro que las relaciones múltiples son corriente y que muchas cuestiones no pueden ser comprendidas sin su ayuda. Llamaremos «relaciones duales» a las que sólo tienen dos térm inos. a mismo que el juicio fuera verdadero. Cuando examinábamos la teoría de que el juicio es una relación dual entre el espíritu y un objeto único. Pero si . Si atiendo a este objeto complejo y lo analizo. la relación se convierte en «cuadrangular». a menos que A amara a B . Supongamos que veo simultáneamente sobre mi mesa una navaja y un libro. es falso. o sea. así. com o «navaja-a-la-izquierda-del-libro». pero cero que en todos estos casos la percepción en sí es correcta. Nos apartaría demasiado de nuestra materia desarrollar este tema. No obstante. susceptible de error. que es una relación. Tomemos. por el momento. En la percepción percibo un solo objeto complejo. por ejemplo. daré por sentado que la percepción. Es cierto que hay casos en que la percepción p arece ser errónea. A. A ama a B. de hecho los juicios falsos son posibles. el ju icio es verdadero cuando la relación que es uno de los objetos relaciona lo demás objetos. Uno de los méritos de la teoría anterior es que explica la diferencia entre el juicio y la percepción y la razón por la cual la percepción no e. el amor. Aquí la navaja. que la proposición más sencilla sobre la relación se referirá a cuatro términos. la teoría funcionaba admirablemente pero que no podía dar cuente de los juicios falsos.

la relación. (Esto no nos permite. de ahí que «Carlos I murió en su lecho» sea falso. El ob jeto com plejo «correspondiente» necesario para hacer verdadero nuestro juicio consiste en A relacionado con B mediante la relación que teníam os ante nosotros en nuestro juicio. de ahí que el juicio «Carlos I murió en el cadalso» sea verdadero. y falso cuando no existe. Si A ama a B. las más interesantes. Ahora podemos tratar de dar una explicación exacta de la «correspondencia» que constituye la verdad. de si conocem os algo y — de ser así— de cómo llegamos a conocerlo. no contiene a la persona que juzga com o constituyente (salvo. todo juicio derivado inmediatamente de la percepción por simple análisis. Esto proporciona la definición de la verdad y la falsedad. he tratado de hacer en las páginas precedentes. correspondientemente ai juicio. sino para evitar introducir confusión en el problema. en la percepción en la que se basa el juicio. El juicio es verdadero cuando existe sem ejante com plejo. De este modo. salvo brevemente en el caso del juicio de percepción. Para contrarrestar esta tendencia es necesario aislar las cuestiones fundamentales y examinarlas sin preocuparse demasiado por el progreso posterior. Por tanto. no habría verdad ni falsedad si no hubiera espíritus. he evitado tales cuestiones en el examen anterior. en los casos en que es percibido. por tanto. no porque sean de menos interés. Tomemos el ju icio «A ama a B». Vemos que. naturalmente. . Este objeto complejo. La misma explicación. ha de ser verdadero. se aplicará a cualquier otro juicio. verdad y falsedad son primariamente propiedades de los juicios. El juicio es verdadero debido a que existe semejante objeto complejo. para la mayoría de la gente. la relación que entra en el juicio ha de tener un «sentido». entonces la navaja ha de estar a la izquierda del libro. Y lo mismo ocurre en los demás casos. En una relación podemos distinguir dos «sentidos». hay un objeto complejo como «el amor de A por B». todo juicio de percepción. y ha de tener el mismos «sentido» en el com plejo correspondiente. dado que el com plejo «correspondiente». hay una tendencia a apresurarse antes de que las bases sean sólidas. Hubo un acontecimiento complejo como «la muerte de Carlos I en el cadalso». un cierto objeto complejo que es percibido. Las cuestiones de qué cosas son verdaderas y cuáles falsas. Así. es una relación del espíritu con los dos términos y con la relación R con el sentido apropiado: el complejo «correspondiente» consiste en los dos términos relacionados por la relación R con el mismo sentido. de ahí que el juicio «la navaja está a la izquierda del libro» haya de ser verdadero. Consiste en una relación de la persona que juzga con A. Por tanto. el juicio de que dos términos guardan una determinada relación R. ya que podemos haber dejado de analizar inadvertidamente lo que nos da la percepción). en algún caso determinado. la verdad o falsedad de un ju icio dado no depende de la persona que lo formula o del momento en que se hace. estar del todo seguros de que tal o cual juicio es verdadero. según la explicación anterior. del que depende su verdad o falsedad. esto es lo que. no debe estar an te él com o d irig ién d ose de A h acia B y no de B h acia A. Vemos que en el caso del juicio de percepción hay. Pero este juicio no es lo mismo que el juicio «B ama a A». y viceversa. No hubo nunca un acontecimiento complejo como «la muerte de Carlos I en su lecho». consiguientem ente. como un complejo único. la m ezcla de dependencia del espíritu e independencia del espíritu que advertimos como característica de la verdad queda completamente preservada por nuestra teoría. sigue siendo la condición necesaria y suficiente de la verdad del juicio. la existencia de este objeto complejo proporciona la condición de la verdad del juicio «A ama a B».140 existe un objeto tai como «navaja-a-la-izquierda-del-libro». relación «amar». m utatis rnutandis. Aunque no se perciba. Una de las razones del lento progreso de la filosofía es que sus cuestiones fundamentales no son. y que. es el objetivo de la percepción. son posteriores a la pregunta: «¿Qué es verdad?». Pese a todo. según que vaya de A a B o de B a A. es decir. respecto de una de estas cuestiones. cuando se trata de un juicio sobre uno m ism o). por consiguiente.

Sin embargo. Bertrand Russell considera que la influencia del lenguaje en la filosofía ha sido profunda. 2. la blancura. 4. Según lo anterior. no com o argumentan otros pensadores. Elabore un recuento de las consideraciones que realiza Russell sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad. con las cosas con las cuales entramos en relación. 3. con las ideas que tenem os acerca de los objetos. Optando por la ‘teoría referencial del significado’. Indague en la obra de Russell lo que éste entiende por ‘objetos inm ediatos’. Russell argumenta que es natural suponer que un nombre propio usado con significado hace referencia a una entidad singular.. com o sostien e Russell. q u e existan com o tal los u niversales abstractos con los cu ales entram os en relación? Com o vem os. y que el mismo nombre es aplicado a la serie de acaecimientos que nos vemos llevados a considerar como apariciones de este ser único. . ‘hacer referencia a’. aunque haya pasado desapercibida. de 1905. Russell sostenía que denota un universal abstracto. en el llev ad o y traído ejem p lo 'el a c tu a l rey d e F ran cia es c a lv o ’. en el famoso trabajo «On Denoting». ¿Considera Ud. Russell rechaza los ‘sentidos’ (Sinn ). Como otros tantos filósofos anteriores a él. realice un a n álisis d e lo q u e R u ssell llam a: ‘su jeto ló g ico ’. Russell denomina ‘descripciones definidas’ a aquellos enunciados que poseen significado por el hecho de ‘referirse a’. ‘Sócrates’. ¿cóm o considera Ud. o significados públicos que no sean la referencia. la exposición d e R u ssell está basa d a en la ‘referen cia ’. A rgum ente en torno a la verdad o fa lsed a d de d ich o en u n ciado ten ien do presen te q u e según el m ism o R u ssell el sig n ificad o d e todos nuestros térm inos se ad q u iere m ed ian te la experiencia. Para Russell el significado se relaciona con los objetos inmediatos. pues suponemos que existe una entidad más o menos persistente llamada. que se pueda explicar la existencia de enunciado falsos pese a que todos sus com ponentes posean significado? A la luz d e esta discusión. por ejemplo.. en relación con asuntos como el color blanco.141 Comprensión y discusión 1. con el cual entramos en relación directa. explore en la obra d el autor cóm o llega éste a la noción d e 'referen cia’ p ara determ in ar a partir d e ella su teoría d el significado.

Consecuencia de éste es la distinción entre «locucionario». Muchas teorías sobre «la realidad» y sobre «la bondad» (o «el Bien») se deshacen cuando advertimos que consisten en forzar los usos de dichas palabras para justificar alguna previa concepción filosófica. «ilocucionarios y «perlocucionario». en segundo lugar. Austin no piensa. las cuales se deben a “una obsesión por algunas pocas palabras. Pero este lenguaje es la primera palabra. los usos corrientes muestran que estas palabras se usan en muy diversas formas. A ello se agrega la obsesión por algunos «hechos». La distinción falla. todas ellas bastante peculiares y todas ellas distintas a como se usan los términos clasificados como adjetivos. aquella por la cual hay que empezar. y a mayor abundamiento. preocupándose sobre todo de problemas relativos a la verdad o falsedad de proposiciones. por añadidura. profesó en el Magdalen Colege de Oxford de 1935 a 1952. Procede ante todo un esfuerzo de clasificación. A-D. estudió en el Balliol College de Oxford. En su obra Sense and Sensibilia (o en las conferencias que se publicaron luego bajo este nombre). sino que es «dar mi palabra» al proferir una proposición del tipo «S es P». en 1911. Austin ve a los filósofos como tendentes a ultrasimplificar. en primer lugar. El examen de los usos comunes u ordinarios es. porque «no se trata de adoptar doctrinas» y. pp. epistemológica o metafísica. el lenguaje usado para la dilucidación de cuestiones filosóficas— como si fuese enteramente descriptivo. usos. un número infinito de juegos lingüísticos). compartiendo la influencia en éste análisis con el «segundo Wittgenstein». Así. ocurre con palabras como ‘real’ o ‘bueno’. solamente cuando se han descrito. Lo mismo. contextos y «hechos». a medio estudiar (“y. Austin advirtió que hay muchos usos del lenguaje (aunque no. Austin es considerado en Oxford como uno de los más influyentes representantes del «análisis del lenguaje corriente». sin embargo. y ello es distinto de considerar el lenguaje usado a efectos de crítica como una especie de teoría o marco teórico. ‘yo conozco’ no describe un acto mental especial calificado de «conocimiento». Lo mismo cabe decir de casi todas las doctrinas filosóficas. 271-274. ello no lleva a considerar que los usos del lenguaje corriente determinan la doctrina a adoptar. no entendidos verdaderamente. La primera que Austin introdujo fue la que distingue entre «proferencias ejecutivas» («performativas» = perfomiative ) . fue Fellow en el All Souls College de Oxford de 1933 a 1935. con sus propios instrumentos. en todo caso. La más conocida investigación de Austin es la que empezó con la denuncia de la «falacia descriptiva» o de lo que se ha llamado «descriptivismo» en relación con la acepción de ‘conocer’. esquematizar y repetir de modo obsesivo las mismas cosas. Según se apuntó antes. La crítica de Austin a la doctrina de la aprehensión inmediata de los datos de los sentidos no se funda en alguna otra posición filosófica. . porque tales usos son muchos. la vía de acceso a la actividad filosófica. según Austin.142 JHON LANGSHAW AUSTIN* refiere a una doctrina —la doctrina de la aprehensión inmediata de los datos de los sentidos— como una típica doctrina «escolástica». cuyos usos son ultrasimplificados. para citar un ejemplo de uno de sus primeros trabajos. como había dicho Wittgenstein. Barcelona. en numerosos casos. no estudiados cuidadosamente y no descritos correctamente”. estudiado y analizado en detalle los usos de ‘si’ en los múltiples contextos donde se usa ‘si’ cabe deshacer varias rígidas teorías sobre la naturaleza del condicional. D iccion ario d e F ilosofía. S. Las «correcciones» y las «críticas» se efectúan dentro del mismo lenguaje. casi siempre los misinos”). Austin se * Tomado de: José FERRATER MORA. sino en un estudio detallado de una gran variedad de expresiones.A. salvo un período de servicio durante la Segunda Guerra Mundial. Austin ha estimado que las palabras comunes incorporan distinciones que han llevado a cabo los seres humanos a lo largo de generaciones y que es importante tener en cuenta estas distinciones antes de proceder a filosofar (caso que sea legítimo) a base de meras generalidades. por lo que es menester un análisis más refinado. Editorial Ariel. No se trata de una clasificación estricta en tipos de Jhon Langshaw Austin nació en Lancaster (Gran Bretaña). que el lenguaje corriente sea la última palabra y que las verdades y criterios de verdad estén incorporados y como embalsamados en el lenguaje corriente. Los filósofos han solido tratar el lenguaje —y. 1994. Así. que pueden considerarse como complementos del presente. en todo caso. Mientras ‘Él conoce’ describe que ‘él conoce’.

J. 1961. o contraste. la mayor parte de los artículos se reimprimieron después de su muerte en el libro Philosophical Papers.143 preferencias. decires o actos lingüísticos. Durante su vida Austin publicó poco. 1962. la aparición de otros tipos de fuerzas ilocucionarias. con una misma expresión. pero ninguna clasificación puede ser considerada como definitiva. reconstruido a base de notas manuscritas preparadas para clases por G. «ejecutivas». en Harvard. o esperar. 1955]. ‘ejecutar’ y luego muchas otras. es. el decir algo es. O. ilocucionarios y perlocucionarios. J. Cómo hacer cosas con palabras. aunque en ella se destacan los aspectos pragmáticos. mejor dicho. Se puede. y hay que suponer. Se trata de «actos» —de lo que «hacemos con las palabras»— . ed. «comisivas» y otras —es un intento de introdücir un cierto orden en el campo de los actos lingüísticos totales y un ingrediente fundamental de la «fenomenología lingüística» de que habla Austin. un análisis filosófico del lenguaje como actividad humana. son sólo dos ilocucionarios y no ocupan ninguna posición única. el desbroce del territorio para una ciencia del lenguaje y un estudio de la comunicación. pero lo que hacemos a menudo con una expresión son varias cosas. O. Warnock. ‘normativovalorativo’) . 1962 [The William James Lectures. Todo ello permite a Austin romper un número considerable de dicotomías (su propia primitiva dicotomía entre ‘describir’. El describir. ilocucionarias y pérlocucionarias son a su vez verbos locucionarios. en último término. 1971).). lo que hacemos con la expresión. así como otras dimensiones de actos lingüísticos. Austin fue profesor de filosofía moral (W hite’s Professor) en Oxford desde 1952 hasta su muerte en 1960. Hay además ios dos libros postumos: Sense and Sensibilia. y Ilow To Do Things with Words. en todo caso. La clasificación de fuerzas ilocucionarias —que da lugar a preferencias «verídictivas». incompleta por la prematura muerte del autor. hacer constar. a su vez. se aspira a que en ella se integren asimismo los aspectos semánticos. A esta luz puede considerarse una de las nociones austinianas básicas: la noción de «fuerza ilocucionaria». . Importa considerar lo que Austin llama «el acto lingüístico total». etc. Urmson y G. de este modo. sería erróneo suponer que los verbos que Austin introduce al dar ejemplos de expresiones locucionarias. Urmson (traducción al español: Palabras y acciones. ed. Warnock. La obra de Austin. como la dicotomía. decir algo y hacer algo. por la cual se comprende que una preferencia sea llevada a cabo «felizmente» o «infelizmente».. J.

pero en filosofía el pie de la letra es el pie de la escalera2. o cree que algo q u e es verdadero es verdadero. o ciertos usos. ¿Q ué es la verdad?’ dijo bromeando Pilatos. posiblemente. Madrid. Una pa/a&ra-figura puede ser verdadera. que las descripciones o relatos son verdaderos. Supplementarv Volume XXIV (1950) 1 Es suficientemente obvio que ‘verdad’ es un sustantivo. y parece claro que se dice que un hombre mantiene una creencia verdadera cuando y en el sentido de que él cree (en) algo q u e es verdadero. ¿Q ué'es lo que decimos que es verdadero o es falso? O ¿cóm o ocurre la expresión ‘es verdadero’ en las oraciones castellanas? Las respuestas aparecen al punto abigarradas.) es verdadero El enunciado de que el gato está sobre la alfombra es verdadero. de estas expresiones ha de tomarse al pie de la letra? Responder a esto no nos llevará mucho. Pues ‘verdad’ misma es un nombre abstracto. pero en un sobrio simposio ‘veru m ’. Pilatos se adelantó a su época. de la palabra ‘verdadero’. ni. aunque puede ser. una creencia es ‘de la naturaleza de una figura’. . Nos acercamos a ella gorro y categorías en mano: nos preguntamos si la Verdad es una sustancia (la Verdad. el Cuerpo del Conocim iento). y otras además. que inhiere en las verdades). ¿Cuál. Decimos (o se dice que decimos) que las creencias son verdaderas. pp. Ensayos filosóficos. Verdadero’ un adjetivo y ‘de’ en ‘verdadero de’ una preposición.144 «VERDAD»* John Langshaw AUSTIN 1. ‘ Tomado de: John Langshaw AUSTIN. Además si. o algún nombre genérico para aquello que en el fondo siempre estamos diciendo que ‘es verdadero’. o ‘Eso es verdad’. 2. S. pero no verdadero d e ella. La mayoría (aunque no todas) de estas expresiones. que las proposiciones o aserciones o enunciados son verdaderos. Además. es decir. un camello de una construcción lógica. del t). Pero puede dudarse de sí la expresión ‘una creencia verdadera’ es en absoluto común fuera de la filosofía y de la teología. precisamente porque no es una figura. Ediciones de la R evista de Occidente. decimos (o se dice que decimos) ‘Es verdad que el gato está sobre la alfombra’. o una cualidad (algo como el color rojo. como algunos también dicen. ciertamente ocurren bastante naturalm ente. Sugiero que las siguientes son las formas primarias de expresión: Es verdad (decir) que el gato está sobre la alfombra. etc. y que las palabras o las oraciones son verdaderas. fiel3. Reimpreso de P roceedin s o f the A ristotelian Society. ‘Muy verdadero’. traducción de Alfonso García Suárez. Pero primero los candidatos a) Algunos dicen que ‘la verdad es primariamente una propiedad de las creencias’. rivales. que no puede pasar por el ojo ni siquiera de un gramático. si es que alguna. Pero los filósofos deberían enfrentarse con algo más a su medida para esforzarse con ello. Lo que más bien necesita discusión es el usos. In vino. o ‘Y tan verdad’. Este enunciado (suyo. y no esperaría una respuesta. 119132. 1975. J Un parecido es verdadero a la vida. 2 El juego de palabras de Austin — the foot o f the letter is the foot o f the ladder — es intraducibie (N. Pero parece razonable preguntarse si no hay algún uso de ‘es verdadero’ que sea primario. y esto por m encionar sólo una selección de los candidatos más obvios. o ‘Es verdad decir que el gato está sobre la alfom bra’. o ‘«El gato está sobre la alfombra» es verdad’. También observamos en ocasiones. o una relación (‘correspondencia’) 1. quizá. A. por ejemplo. entonces es de la naturaleza de lo que no puede ser verdadero. 'veritas'. muy lejos. cuando otra persona ha dicho algo.

o ambiguas. entre una oración y un enunciado. Una oración es no castellana 0 no buen castellano. Con todas sus 66 divisiones de los números. un enunciado se hace con palabras. fonetistas. pero de la oración ca stella n a (si una oración es mía. En filosofía. en ningún caso. Un enunciado se hace. pero aquí ‘palabras’ y ‘oración’ se refieren. realmente. o corruptas o cosas por el estilo5. no han de ser consideradas como un enunciado del emisor. de los que igualmente no decimos que son verdaderos. yo la acuñé. sin embargo. 1 Predicados aplicables también a ‘argumentos’. que somos invitados a aceptar y que tienen que ser recomendado mediante argumento. lingüistas. o com puestas. Pues nunca decimos ‘El significado (o sentido) de esta oración (o de estas palabras) es verdadero’. que ‘L as p alab ra tomadas en este sentido. aunque emitidas (al escribir). el sentido del filólogo en que 'gramática' es la misma palabra que 'glamour'.). puede también usarse en dos ocasiones o por dos personas para hacer el m ism o enunciado. o arcaicas. ‘proposición’ se usa a veces de un modo especial como ‘el significado o sentido de una oración o familia de oraciones’. com o es más común. Pero sus dos sentidos no están bien definidos. no puede se un informe directo basado en la observación actual — si miras y me informas de que el gato está sobre la alfombra. aunque es un enunciado— . 6 ‘Histórico’ no significa. un enunciado no está en castellano o no en buen castellano. Una oración está hecha de palabras. etc. com o lo son las respuestas verdaderas y cosas por el estilo. son v erd ad eras’. o aliterativas o agram aticales. pero yo no acuño enunciados). lo que decimos es lo que el juez o el jurado dice. o mal pronunciadas. o intraducibies. Peirce no distingue. Las palabras tai como son discutidas por los filólogos. 254 ha sido escrito dos veces. a las palabras o a la oración en cu an to usadas por una determ in ada person a en una d eterm in ad a ocasión . evento o lo que sea históricos6. verbos temporales. es decir. descripciones definidas. Lo mismo se aplica también a las proposiciones. que la acom pañan constantem ente en esta usanza. por ejemplo. Un ‘determinado’ hablante no necesita ser algún hablante definido. gramáticos. en la medida en que de ellas se dice genuinamente que son verdaderas (y no. o impronunciables. que no podamos hablar de enunciados futuros o posibles. o por lexicógrafos. i) en que lo que ha de discutirse es la oración. no son verdaderas o falsas.145 b) Las descripciones verdadera y los relatos verdaderos son simplemente variedades de enunciados verdaderos o de colecciones de enunciados verdaderos. etc. sensatas. y pergueñó una técnica (‘contar’ palabras) para decidir qué es un ‘sentido diferente’. las palabras o las oraciones se usan. Los enunciado se hacen. Hablamos de ‘el enunciado de que E ’. pero si pensamos un poco o un mucho en esta usanza. o interpretadas o entendidas así. impresores. D e las primeras con frecuencia. por cierto. pero de ‘la oración «S»’. Una proposición legal o geométirca es algo portentoso. de las últimas raramente. o si les asignamos tal y cual significado. se refieren (como lo hace ‘Muchas palabras verdaderas dichas en brom a’) a en u n ciad os. ii) en que lo que ha de discutirse es un enunciado hecho en ocasión distinta de las palabras ‘citadas’. la emisión por parte de un determinado hablante o escritor de determinadas palabras (una oración) a una audiencia con referencia a una situación. y el hacerlo es un evento histórico. usualmente una generalización. Es decir. creo yo. o defectuosas. eso no es una proposición. L a m ism a oración se usa al hacer diferentes enunciados (yo digo ‘Es m ío’. ‘Emisión’ no necesita ser una emisión pública — la audiencia puede ser el hablante mismo. De hecho no tiene un significado de la manera en que una palabra ‘ordinaria’ como ‘rojo’ o ‘caballo’ tiene un significado: es un (el típico) recurso para establecer y distinguir los significados de las palabras ordinarias. sostenibles y dem ás)4. Podemos. Hablamos de m i enunciado. críticos (estilísticos o textuales). válidos. ser lo que decimos que es verdadero o falso. Sólo en el caso i) es correcto decir simplemente que la señal está . son formadas incorrectam ente. pero para esto la em isión debe h acerse con referencia a la misma situación o evento7. Las oraciones en contextos similares son elípticas.. sino. c) De las palabras y de las oraciones se dice realm ente que son verdaderas. tú dices ‘Es m ío’). decir genuinamente ‘Sus palabras finales eran muy verdaderas’ o ‘La tercera oración de la página 5 de su discurso es totalm ente falsa’. no de ‘la oración de que S ’8. etc. el sentido crítico textual en que el ‘el’ de 1. como es mostrado por los demostrativos (pronombres posesivos. Esto cubre dos casos posibles. y hay muchos más —el sentido ‘vocablo’. una proposición en este sentido no puede. 7‘El mismo’ no significa siempre lo mismo. Como ‘real’ es parte de nuestro aparato en palabras para fijar y ajustar la semántica d e palabras 8 Las comillas muestran que las palabras.. 3 Peirce marcó un inicio al señalar que hay dos (o tres) sentidos diferentes de la palabra ‘palabra’.

146

Cuando digo que un enunciado es lo que es verdadero, no tengo deseo alguno de aferrarme a una palabra. ‘ A serción’, p. ej., serviría también en la mayoría de los contextos, aunque quizá sea ligeramente más amplia. Ambas palabras comparten la debilidad de ser un tanto solemnes (mucho más de lo que lo son las más generales, ‘lo que dijiste’ o ‘tus palabras’) — aunque quizá seamos generalmente un poco solemnes cuando discutimos la verdad de algo— . Pero ambas tienen el mérito de referirse claram ente al uso histórico de una oración por un emisor, y de no ser por tanto exactam ente equivalentes a ‘oración’. Pues es un error de moda el tomar com o primaria ‘(La oración) «S» es verdadera (en el lenguaje castellan o)’. Aquí la adición de las palabras ‘en el lenguaje castellano’ sirve para enfatizar el que ‘oración’ no se está usando com o equivalente a ‘enunciado’, de modo que precisamente no es lo que puede ser verdadero o falso (y, además, ‘verdadera en el lenguaje castellano' es un solecismo, presumiblemente mal modelado, y con deplorable efecto, sobre expresiones como ‘verdadera en geom etría’).

3. ¿Cuándo es un enunciado verdadero? La tentación es responder (al menos si nos limitamos a enunciados ‘d irecto s’: ‘Cuando corresponde a los hech os’. Y com o trozo de castellano normal difícilmente puede esto ser incorrecto. En realidad, debo confesar que no creo realmente que sea incorrecto en absoluto: la teoría de la verdad es una serie de perogrulladas. No obstante, puede al menos ser desorientador. Para que haya la com unicación del tipo que alcanzamos con el lenguaje, debe haber un stock de símbolos de algún tipo que un com unicador (‘el hablante’) pueda producir ‘a voluntad’ y que un com unicado ( ‘la audiencia’) pueda observar; a estos se les puede llamar las ‘palabras’, aunque, naturalmente, no necesitan ser muy parecidos a lo que normalm ente llamaríamos palabras — podrían ser banderas de señ ales, e tc .— D ebe haber tam bién algo d istinto de las palabras, para cuya com unicación se usan las palabras, a esto se le puede llamar' el ‘mundo’. No hay razón por la que el mundo no debiera incluir las palabras, en todo sentido, excepto el sentido del enunciado efectivo mismo, que en cualquier ocasión particular se está haciendo sobre el mundo. Además, el mundo debe exhibir (debemos observar) sem ejanzas y desemejanzas (no podría haber las unas sin las otras); si todo fuese o absolutam ente indiferenciable de todo lo demás o completamente diferente a todo lo demás, no habría nada que decir. Y, finalm ente (para los propósitos actuales, naturalmente, hay otras condiciones que deben satisfacerse también), debe haber dos conjuntos de convenciones:
Convenciones descriptivas que correlacionan las palabras (= oraciones) con los tipos de situación, cosa, evento, etc. que se encuentran en el mundo. Convenciones dem ostrativas que correlacionan las palabras (= enunciados) con las situaciones, etc., históricas que se encuentran en el mundo’ .

Un enunciado se dice que es verdadero cuando el estado de cosas histórico con el que está correlacionado por las convenciones demostrativas (aquel al que ‘se refiere’) es de un tipo10 con el que la oración usada al hacerlo está correlacionada por las convenciones descriptivas11.
haciendo las veces del tipo (e incluso aquí es totalmente incorrecto decir que ‘El gato está sobre la alfombra’ es el nom bre de una oración castellana —aunque posiblemente El G ato está sobre la A lfom bra podría ser el título de una novela, o un toro podría ser conocido como Catta est in m atta). Sólo en el caso ii) hay algo verdadero o falso, a saber, (no la cita sino) el enunciado hecho en las palabras citadas. 9 Ambos conjuntos de convenciones pueden incluirse juntos bajo el rótulo ‘semántica’. Pero difieren ampliamente. 10 'Es de un tipo con el que’ significa ‘es suficientemente parecido a los estados de cosas stan dard con los que’ así, para que un enunciado sea verdadero un estado de cosas debe ser parecido a otros determinados, lo cual es una relación natural, pero también su ficientem en te parecido para merecer la misma ‘descripción’, lo cual ya no es una relación puramente natural. Decir ‘Esto es rojo’ no es lo mismo que decir ‘Esto es como aquéllos’, ni siquiera que decir ‘Esto es como aquellos que fueron llamados rojos’ El que las cosas son sem ejan tes, o incluso ‘exactamente’ semejantes, yo puedo verlo literalmente, pero el que son las m ism as yo no puedo verlo literalmente —el llamarlas el mismo color involucra una convención adicional a la elección convencional del nombre que se da al color del que se dice que son. 1 1 El problema está en que las oraciones contienen palabras o recursos verbales que sirven tanto a los propósitos descriptivos como a los demostrativos (por no mencionar otros propósitos), frecuentemente a ambos a la vez. En filosofía confundimos lo descriptivo con lo demostrativo (teoría de los universales) o lo demostrativo con lo descriptivo (teoría de las mónadas)

147

3a. Surgen dificultades del uso de la palabra ‘hechos’ para las situaciones, eventos, etc., históricos, y en general para el mundo. Pues ‘hecho’ se usa regularmente en conjunción con ‘que’ en las oraciones ‘El hecho es que E ’ o ‘Es un hecho que E ’ y en la expresión ‘el hecho de que E ’, todas las cuales implican que sería verdadero decir que E 12. Esto puede llevarnos a suponer que i) ‘hecho’ es sólo una expresión alternativa a ‘enunciado verdadero’. Advertimos que cuando un detective
dice ‘Fijémonos en los hechos’ no se arrastra por la alfombra, sino que procede a emitir una cadena de enunciados; hablamos incluso de ‘enunciar los hechos’; ii) para todo enunciado verdadero existe ‘uno’ y su propio hecho precisamente correspondiente — para . todo gorro la cabeza en que ajusta. Es i) lo que lleva a algunos de los errores de las teorías form alistas o de la ‘coherencia’; ii) a algunos de las teorías de la ‘correspondencia’. O suponemos que no hay nada, excepto el propio enunciado verdadero, nada a lo que él corresp ond a, o en o tro caso poblam os el mundo de D oppelgänger lingüísticos (y lo superpoblamos lujuriantem ente — todo pedazo de hecho ‘positivo’ veteado por una concentración masiva de hechos ‘negativos’., todo magro hecho detallado enriquecido con generosos hechos generales, etc.). Cuando un enunciado es verdadero, hay, por cierto, un estado de cosas que lo hace verdadero y que es toto m undo distinto del enunciado verdadero sobre él; pero igualmente por cierto, sólo podemos describir este estado de cosas con p a la b ra s (ya sean las mismas o, con suerte, d istintas). Sólo puedo describir la situación en que es verdadero decir que estoy sintiendo mareo diciendo que es una en la que estoy sintiendo mareo (o experimentando sensaciones de náu sea)13; sin embargo, entre el enunciar, por muy verdaderamente que sea, que estoy sintiendo mareo y el sentir mareo hay un gran abismo perm anente14. ‘Hecho que’ es una expresión pensada para usar en situaciones en que la distinción entre un enunciado verdadero y el estado de cosas acerca del cual es una verdad se olvida; como frecuentemente sucede con ventaja en la vida ordinaria, aunque rara vez en filosofía — ante todo al discutir la verdad, donde es precisamente nuestro com etido separar las palabras del mundo y distanciarlas de él— . El preguntar ‘¿Es el hecho de que E el enunciado verdadero de que E o aquello de lo que es verdadero?’ puede que alum bre resp u estas absurdas. Tom em os una analogía: aunque podem os preguntar sensatamente M ontam os la palabra «elefante» o el anim al?’, es un sinsentido preguntar ‘ ¿D efinim os la palabra o el anim al?’ Pues definir un elefante (suponiendo que alguna vez hagamos esto) es una descripción resumida de una operación que involucra tanto la palabra com o el animal (¿fijam os la

Una oración en cuanto normalmente diferenciada de una mera palabra o expresión se caracteriza por contener un mínimo de recursos verbales demostrativos (la ‘referencia al tiempo’ de Aristóteles); pero muchas convenciones demostrativas son no verbales (señalar, etc.), y usándolas podemos hacer un enunciado con una sola palabra que no es una ‘oración’. Así, lenguajes como el de señ ales (de tráfico, etc.) usan medios muy diferenciados para sus elementos descriptivos y demostrativos (la señal en el poste, la localización del poste). Y por muchos recursos demostrativos verbales que empleemos como auxiliares, debe siem pre haber un origen no verbal para esta coordenadas, lo cual es la clave de la emisión del enunciado. 1 2 Uso las siguientes abrev iatu ras : E para ‘el gato está sobre la alfombra’ EV para 'es verdad que el gato está sobre la alfombra’ eeq para *el enunciado de que' Tomo eeqE como mi ejemplo en.lo sucesivo y no, pongamos por caso, eeq ‘Julio César era calvo’ o eeq'todos los mulos son estériles’, porque estos últimos son capaces en sus diferentes formas de hacerlos pasarpor alto la distinción entre oración y enunciado; tenemos, aparentemente; en el primer caso una oración susceptible de ser usada para referirse a sólo una situación histórica, en el otro un enunciado sin referencia a al menos (o a cualquier particular) una. Si el espacio lo permitiese otros tipos de enunciados (existencial, general, hipotético, etc.) debería ser examinados; estos plantean problemas más de significado que de verdad, aunque no siento incomodidad con respecto a los hipotéticos 13 Si esto es lo que se quiso decir con '«Llueve» es verdadera si y sólo si llueve’, hasta ahí todo de acuerdo. 1 4 Cuesta dos hacer una verdad De aquí (obviamente) que no pueda haber ningún criterio de verdad en el sentido de algún rasgo detectabie en el enunciado mismo que revele si es verdadero o falso. De aquí, también, que un enunciado no pueda sin absurdo referirse a sí mismo.

148 imagen o el acorazado?); y así hablar de ‘el hecho de que’ es una forma resumida de hablar de un: situación que involucra tanto las palabras como el mundo15.

3b) ‘Corresponde’ también da lugar a problemas, porque comúnmente se le da un significado demasiado restringido o demasiado colorista, o uno que en este contexto no puede soportar. E único punto esencial es éste: que la correlación entre las palabras (= oraciones) y el tipo de situación, evento, etc., que ha de ser tal que cuando se hace un enunciado con estas palabras con referencia.a una situación histórica de este tipo el enunciado es entonces verdadero, es absolu ta y puramente convencional. Somos absolutamente libres de elegir cu alqu ier símbolo para describir cu alqu ier tipo de situación, en la medida en que se trata meramente de ser verdadero. En un pequeño lenguaje de un solo palo eeq nueces podría ser verdadero en exactam ente las mismas circunstancias que el enunciado en castellano de que los Liberales Nacionales son la opción del pueblo16. No hay ninguna necesidad en absoluto de que las palabras usadas al hacer un enunciado verdadero ‘reflejen’ en forma alguna, por muy indirecta que sea, cualquier rasgo que sea de la situación o evento; un enunciado no necesita más, a fin de ser verdadero, reproducir la ‘multiplicidad’, digamos, o la ‘estructura’ o ‘form a’ de la realidad, que una palabra necesita ser onomatopéyica o una escritura pictográfica. Suponer que lo necesita, es caer una vez más en el error de leer en el mundo los rasgos del lenguaje. Cuanto más rudimentario es un lenguaje, más tenderá, muy a menudo, a tener una ‘simple’ palabra para un tipo de situación altamente ‘com plejo’; esto tiene desventajas tales como que el lenguaje se vuelve dificultoso de aprender y es incapaz de tratar con situaciones que son no standard, imprevistas, para las cuales puede que no haya justam ente ninguna palabra Cuando vamos a ultramar equipados sólo con un libro de frases, puede que consumamos largas horas aprendiendo de memoria
Kasi-enkontraa-moohair-day limpiay thaa, Mee-voloontad estaa-tortheeda (rota), etc., aunque encarados con la situación en que hemos llegado al ‘Yes, very w ell’, nos encontramos totalm ente incapaces de decirlo así. Las características de un lenguaje más desarrollado (articulación, morfología, sintaxis, abstracciones, etc.) no hacen sus enunciados más capaces de ser algo más verdaderos, los hacen más adaptables, más aprendibles, más exhaustivos, más precisos, etc.; y estos fines pueden sin duda proseguirse haciendo que el lenguaje (mención hecha de la naturaleza del medio) ‘refleje’ de formas convencionales rasgos descubiertos en el mundo. Aún cuando un lenguaje ‘refleja’ tales rasgos muy de cerca (¿y lo hace alguna vez?), la verdad de los enunciados sigue siendo un asunto, como lo era con los lenguajes más rudimentarios, que dependen de que las palabras usadas sean las con v en cion alm en te eleg id as para situaciones del tipo al que pertenece la referida. Una figura, una copia, una réplica, una fotografía — éstas n unca son verdaderas en la medida en que son reproducciones, producidas por medios naturales o m ecánicos— ; una reproducción puede ser cuidadosa o fiel (verdadera a l original) com o lo puede ser un disco de gramófono o una transcripción, pero no verdadera (de) algo puede ser infalible o infiable, pero sólo un signo (artificial) p ara algo17 puede ser correcto o incorrecto18. Hay muchos casos interm edios entre un relato verdadero y una figura fiel, tal com o aquí se contrastan de un modo un tanto forzado, y es del estudio de éstos (un largo asunto) del que podemos obtener la visión más clara del contraste. Por ejemplo, mapas; éstos pueden llamarse figuras, aunque son figuras extrem ad am ente con v en cio n alizad as. Si un mapa puede ser claro o detallado o
15 ‘Es verdad que E’ y ‘Es un hecho que E ’ son aplicables en las mismas circunstancias; el gorro ajusta cuando hay una cabeza en la que ajusta. Otras palabras pueden cumplir el mismo rol que ‘hecho’; decimos, por ejemplo, ‘La situación es que E’. 16 Podríamos usar ‘nueces’ incluso como una palabra en el código; pero un código, como una transformación del lenguaje, se distingue de un lenguaje y una palabra en código despachada no es (llamada) ‘verdadera’. 1 7 Sólo con violencia al castellano podemos señalar la distinción del inglés entre ‘a (natural) sign o f something’ y 'an (artificial) sign fo r something’. (N. del t.) Bcrkeley confunde estos dos. No habrá libros en los riachuelos fluyentes hasta el inicio de la hidrosemántica. 18 Berkeley confunde estos dos No habrá libros en los riachuelos fluyentes hasta el inicio de la hidrosemántica.

149 desorientador, com o un enunciado, ¿por qué no puede ser verdadero o exagerado? ¿Cómo difieren los ‘símbolos’ usados en la factura de mapas de los usados en la factura de enunciados? Por otro lado, si un m osaico no es un mapa, ¿por qué no lo es? ¿Y cuándo un mapa se convierte en un diagrama? Estas son las preguntas realm ente iluminadoras. 4. Algunos han dicho que Decir que una aserción es verdadera no es hacer en absoluto ninguna aserción ulterior. En todas las oraciones de la forma ‘p es verdadera’, la expresión ‘es verdadera’ es lógicamente superflua. Decir que una proposición es verdadera es justamente aseverarla, y decir que es falsa es justamente aseverar su contradictoria. Pero erróneamente. EeqE (excepto en casos paradójicos de manufactura forzada y dudosa) se refiere al mundo o a cualquier parte de él, excluyendo a eeqE, i e. A sí mismo19. EeqEV se refiere al mundo o a cualquier parte de él, in clu yendo a eeqE, aunque una vez más excluyéndose a sí mismo, i. e. a ee EV. Es decir, eeqEV se refiere a algo a lo que eeqE no puede referirse. EeqEV no incluye, ciertamente, ningún enunciado referente al mundo con exclusión de eeqE que no esté ya incluido en eeqE — es más, parece dudoso que incluya el enunciado sobre el mundo con exclusión de eeqE que se hace cuando enunciamos que E— . (S i enuncio que eeqE es verdadero, ¿deberíam os realm ente aceptar que he enunciado que E? Sólo ‘por implicación’) 20. Pero todo esto no viene en modo alguno a mostrar que eeqEV no sea un enunciado diferente de eeqE Si el señor Q escribe en la tabla de avisos ‘El señor W es un ladrón’, entonces se celebra una vista para decidir si el enunciado hecho público por el señor Q de que el señor W es un ladrón es un libelo: resultado ‘El enunciado del señor Q era verdadero (en sustancia y de h ech o)’. Como consecuencia se celebra una segunda vista, para decidir si el señor W es un ladrón, en la que el enunciado del señor Q ya no está bajo consideración: veredicto ‘El señor W es un ladrón’. Es una ardua tarea celebrar una segunda vista; ¿por qué se hace si el veredicto es el mismo que el resultado previo?21. Lo que se siente es que la evidencia considerada para llegar a un veredicto es la misma que la considerada para llegar a otro. Esto no es estrictam ente correcto. Es casi más correcto que siempre que eeqE es verdadero entonces eeqEV es tam bién verdadero y conversamente, y que siempre que eeqE es falso eeqEV es también falso y conversamente22. Y se defiende el que las palabras ‘es verdadero’ son lógicam ente superfluas porque se cree que generalmente si cualesquiera dos enunciados son siempre verdaderos juntos y siempre falsos juntos entonces deben significar lo mismo. Ahora bien, puede dudarse de que éste sea un punto de vista sensato; pero incluso si lo es, ¿por qué no habría de fallar en él caso de una expresión tan obviamente ‘peculiar’ como ‘es verdadero’? En filosofía surgen notoriamente errores de pensar que lo que vale para palabras ‘ordinarias’ com o ‘ro jo ’ o ‘gruñe’ debe también valer para palabras extraordinarias com o ‘real’ o ‘ex iste ’. Pero el que ‘verdadero’ es precisamente otra palabra así de extraordinaria es obvio23. Hay algo peculiar en el ‘hecho’ que es descrito por eeqEV, algo que puede hacernos titubear en cuanto a llamarlo un ‘hecho’; a saber, que la relación entre eeqE y el mundo que eeqEV afirma que se da es una relación pu ram ente con v en cion al (una que ‘el pensar hace así’). Pues somos conscientes
1 9 Un enunciado puede referirse a ‘sí mismo’ en el sentido, por ejemplo, de la oración usada o la oración emitida al hacerlo (‘enunciado’ no está exento de toda ambigüedad). I’ero resulta una paradoja si un enunciado pretende referirse a sí mismo en un sentido más fuerte, pretende, es decir, enunciar que él mismos es verdadero, o enunciar a qué se refiere él mismo ('Este enunciado es sobre Catón’). 20 Y 'por implicación’ eeqE asevera algo sobre el hacer un enunciado que eeqE ciertamente no asevera. 2 1 Esto no es totalmente justo: hay muchas razones legales y personales para celebrar dos vistas —lo cual, sin embargo, no afecta al punto de que el asunto tratado no es el mismo. 22 No en teram en te correcto, porque eeqEV sólo está en su lugar cuando eeqE se concibe como hecho y ha sido verificado 21 Unum, verum. bonum —las viejas favoritas merecen su celebridad. Hay algo extraño en cada una de ellas. La teología teorética es una forma de onomatolatría.

150

de que esta relación es una que podríamos alterar a voluntad, mientras que gustamos de restringir la palabra ‘hecho’ a los hechos firm es, hechos que son naturales e inalterables, o en cualquier caso no alterables a voluntad. Así, para tomar un caso análogo, puede que no nos guste llamar un hecho a el que la palabra elefante significa lo que significa, aunque podemos ser inducidos a llamarlo un hecho (blando) —y aunque, naturalmente, no sentimos ningún titubeo en cuanto a llamar un hecho a el que los hablantes castellanos contem poráneos usen la palabra como la usan. Un punto importante en torno a esta opinión es que confunde la falsedad con la negación; pues, según ella, es la misma cosa decir ‘El no está en casa’ que decir ‘Es falso que él esté en casa’. (Pero ¿qué pasa si nadie ha dicho que él está en casa? ¿Q ué pasa si él yace muerto en el piso de arriba?). Muchísimos filósofos sostienen, cuando están preocupados por explicar la negación, que una negación es justam ente una afirmación de segundo orden (al efecto de que una determinada afirmación de primer orden es falsa), aunque, cuando están preocupados por explicar la falsedad, sostienen que aseverar que un enunciado es falso es justam ente aseverar su negación (contradictorio). Es imposible ocuparse de una cuestión tan fundamental aquí24. Perm ítasem e afirmar lo siguiente meramente. Afirmación y negación están exactam ente a un nivel, en el sentido de que no puede existir ningún lenguaje que no contenga convenciones para ambos y que ambos se refieren al mundo de manera igualmente directa, no a enunciados sobre el mundo; mientras que puede muy bien existir un lenguaje sin ningún recurso que haga las veces de ‘verdadero’ y ‘falso’. Cualquier teoría satisfactoria de la verdad debe ser capaz de habérselas igualmente con la falsedad23; pero sólo puede sostener que ‘es falsa’, es lógicam ente superflua com etiendo esta confusión fundamental.

5. Hay otra forma de llegar a ver que la expresión ‘es verdadera’ no es lógicamente superflua, y de apreciar qué tipo de enunciado es decir que un determinado enunciado es verdadero. Hay muchos otros adjetivos que están en la misma clase que ‘verdadero’ y ‘falso’, que tratan, es decir, de las relaciones entre las palabras (en cuanto emitidas con referencia a una situación histórica) y el mundo, y que, sin embargo, nadie despacharía como lógicamente superfluas. Decimos, por ejemplo, que un determinado enunciado es exagerado, o vago o árido, una descripción un tanto tosca o desoríentadora, o no muy buena, un relato más bien general o demasiado conciso. En casos como éstos es inútil insistir en decidir en términos simples si el enunciado es ‘verdadero o falso’. ¿Es verdadero o falso que Belfast está al norte de Londres? ¿Que la galaxia es de la forma de un huevo frito? ¿Que Beethoven era un alcohólico? ¿Q ue Wellington ganó la batalla de Waterloo? Hay diversos grados y dim ension es de éxito al hacer enunciados: los enunciados se ajustan a los hechos siempre más o menos laxamente,
21 Los siguientes dos conjuntos de axiomas lógicos son, como Aristóteles (aunque no sus sucesores) lo hace, enteramente distintos: a) Ningún enunciado puede ser a la vez verdadero y falso Ningún enunciado puede ser ni verdadero ni falso. b) De dos enunciados contradictorios Ambos no pueden ser verdaderos Ambos no pueden ser falsos. El segundo conjunto exige una definición de contradictorios, y se une usualmente con un postulado inconsciente de que para todo enunciado hay uno y sólo otro enunciado tal que el par son contradictorios. Es dudoso hasta qué punto cualquier lenguaje contenga o deba contener contradictorios, sea como fueren definidos, tales que satisfagan tanto este postulado como el conjunto de axiomas b). Las llamadas ‘paradojas lógicas’ (difícilmente una clase genuina) que conciernen a 'verdadero y ‘falso’ no deben reducirse a casos de contradicción, del mismo modo que ‘E pero yo no lo creo’ no lo es. Un enunciado al efecto de que es él mismo verdadero es a todo punto tan absurdo como una al efecto de que es él mismo falso í tay otros tipos de oración que pecan contra las condiciones fundamentales de toda comunicación de formas distin tas de la forma en que ‘Esto es rojo y no es rojo’ peca —por ejemplo, ‘Esto (yo) no existe (existo)’, o igualmente absurda ‘Esto existe (yo existo)’. Hay más de un pecado mortal; y no está el camino para la salvación en una jerarquía 25 Ser falso es (no, por cierto, corresponder a un no hecho, sino) corresponder incorrectamente a un hecho. Algunos no han visto cómo, entonces, dado que el enunciado que es falso no describe el hecho al que corresponde incorrectamente (sino que lo describe incorrectamente), sabemos con qué hecho compararlo; esto se debió a que concibieron todas las convenciones lingüísticas como descriptivas —pero son las convenciones demostrativas las que fijan cuál es la situación a la que el enunciado se refiere. Ningún enunciado puede enunciar a qué se refiere él mismo.

en que decimos que ‘enunciaste’.151 j de diferentes formas en diferentes ocasiones para diferentes intentos y propósitos. es algo que es verdadero o falso. 27performatory utterance (N. con la amplia clase de casos en que un enunciado no es tanto falso (o verdadero) como fuera de lugar. etc. ¿es verdadero o falso que el perro ronda la vaca?26. etc. a pesar deque no logran apreciar el trillado pero central punto de que la verdad es un asunto de la relación entre palabras y mundo. las han am ontonado a todas juntas bajo el térm ino artificial ‘proposición’). cuando es parte de una obra de ficción — hay muchas respuestas sugeridas de este tipo— . 6. las cosas se vuelven más fáciles. No es sencillam ente el cometido de tales emisiones el ‘corresponder a los hechos’ (e incluso los enunciados genuinos tienen otros cometidos además del de corresponder de este m odo). mientras que para el primero. del t. Mi propia sen sación es que es m ejor. que no es verdadero falso. usamos el verbo más amplio ‘decir’. El principio de Lógica de que ‘Toda proposición debe ser verdadera o falsa’ ha operado demasiado como la forma más simple. que un mapa a escala mayor o mostrando diferentes rasgos debe ser un mapa de una provincia diferente. toda la verdad y nada más que la verdad sobre. in ad ecu ad o (‘Todos los indicios de pan’ dicho cuando el pan está ante nosotros)? Nos obsesionam os con la ‘verdad’ cuando discutim os enunciados. Similarmente. cuando es un ju icio de valor. Además. n o llamarla un enunciado y no decir que es verdadera o falsa. ‘involuntariamente’. fue sólo en la medida en que la naturaleza real de las fórmulas aritm éticas. y llegamos a ver que no se requiere ninguna inferencia concluyente de la forma lErgo. En la vida ordinaria no llamaríamos en absoluto enunciados a la mayoría de ellas. que la exactitud es una sencilla y la única virtud de un mapa. o habérselas de un modo razonablemente simple. fue hecho libremente (o no librem ente)’.) no son de hecho descriptivas.) . No solamente es seco suponer que un enunciado en su totalidad pretende ser ‘verdadero’. Diferenciamos entre ‘D ijiste que prom etías’ y ‘Enunciaste que prometías’: el primero puede significar que dijiste ‘Yo prometo’. sino que puede además ponerse en duda el que todo ‘enunciado’ pretenda ser verdadero. y a pesar de su obstinado Gleichsschallung de todas las variedades de fallo enunciativo bajo el solo rótulo de parcialmente verdadero' (en adelante incorrectamente igualado con 'parte de la verdad’). el último.). no logramos avanzar. además. Lo que puede que alcance resultados máximos en una prueba general de conocim iento puede que en otras circunstancias obtenga un simple aprobado. cuando es una emisión realizatoria27. cuando es una definición. con descubrimientos novedosos. Recientem ente ha llegado a com prenderse que m uchas em isiones que han sido tomadas por enunciados (meramente porque no deben clasificarse. Los teóricos de la ‘correspondencia’ también a menudo hablan como alguien que sostuviese que todo mapa es exacto o inexacto. “ Aquí hay mucho sentido en las teorías de la verdad como ‘coherencia’ (y pragmatistas). como órdenes. del mismo modo que nos obsesionamos con la ‘libertad’ cuando discutimos la conducta. la verdad es ün m inim um neto o un ideal ilusorio (la verdad. más persuasiva y más extendida de la falacia descriptiva. B ajo su influencia los filósofos han interpretado forzadamente todas las ‘proposiciones’ sobre el modelo del enunciado de que una determinada cosa es roja. etc. ‘inadvertidamente’. sobre la base de su forma gramatical. aunque los filósofos y los gramáticos puedan tener que llegar a hacerlo (o mejor. que toda provincia no puede tener más que un mapa exacto. ¿Cuándo un enunciado no es un enunciado? Cuando es una fórmula de un cálculo. la batalla de Waterloo o la P rim a v era ). y cuán ampliamente estaríamos dispuestos a extender los usos de ‘verdadero’ y ‘falso’ en ‘diferentes sentid os’. Es una cuestión de decisión hasta qué punto continuaríam os llamando ‘enunciados’ a tales máscaras. preguntas. M ientras pensamos que lo que siempre y solamente tiene que decidirse es si una determinada acción fue hecha libremente. ¿Q ué pasa. Al igual que la libertad. mientras que el último debe significar que dijiste ‘Yo prometo’. E incluso el más apto de los lenguajes puede que no ‘funcione’ en una situación anormal o que no logre habérselas. ni susceptibles de ser verdaderas o falsas. hay una diferencia entre 'D ices que éste es (llamas a éste) un buen cuadro’ y ‘Enuncias que éste es un buen cuadro’. pongamos por caso. pero tan pronto nos volvemos en cambio a los demás numerosos adverbios usados en la misma conexión (accidentalm ente'. tal como es hecho cuando la cosa n cuestión está actualm ente a observación. una vez que una m áscara ha sido desenmascarada.

es inadecuado. ¿por qué la expresión ‘es verdadero’ no habría de ser nuestro modo de describirla? Y si no lo es. Í . necesitamos sólo decir ‘El gato p u ed e qu e esté sobre la alfombra'. Él rechaza la explicación ‘semántica’ de la verdad sobre la base perfectamente correcta de que la expresión ‘es verdadera’ no se usa al hablar de oraciones. pero vale la pena observar que las expresiones ‘Es verdad que’ y ‘Es probable que’ están en la misma línea de cometido29. él refuerza la concepción de la ‘superfluidad lógica’ hasta tal punto que admite que decir que EV no es hacer ninguna ulterior aserción en absoluto. pero él está en desacuerdo con ella en la medida en que cree que decir que EV es hacer algo más que justamente aseverar que E — es concretamente confirm ar o garantizar (o algo por el estilo) la aserción.152 pongamos por caso. no se puede mentir o decir la verdad sobre el futuro 25 Compárese las extrañas conductas de ‘fue’ y ‘será’ cuando se unen a ‘verdadero’ y ‘probable’. podemos desear hablar de estados de cosas que no han sido observados o no están actualm ente bajo observación (el futuro. y. Un punto final: si se admite (si) que la relación. p. creo yo conversamente. En los casos hasta ahora considerados el modelo ‘Esto es ro jo’ falla porque los ‘enunciados’ I asimilados a él no son en absoluto de una naturaleza que corresponda a los hechos — las palabras no son palabras descriptivas. No es nuestro cometido aquí discutir la probabilidad. decir que eres un cornudo puede ser insultante. sino que ‘m iro a ver’ si tu enunciado es verdadero?— . es compatible con ‘El gato puede que n o esté sobre la alfombra’)— . pero no precisam ente del modo en que ‘Esto es rojo’. de que E—. En la condición humana. Estará claro que y por qué no acepto la primera parte de esto. Eeq es probable que E está fuera de lugar. Pero hay también otro tipo de caso en que las palabras son palabras d escriptivas y la ‘p ro p osició n ’ tien e un cierto modo que corresponder a los hechos. pero ¿qué pasa con la segunda parte? j Estoy de acuerdo en que decir que EV ‘es’ muy a menudo. pero esto no puede demostrar que decir que EV no j sea también y al mismo tiempo hacer una aserción sobre eeqE. y se pensó que proporcionaban inform ación sobre el mundo como fue razonable llamarlos ‘verdaderos’ (y quizá . Es común el que enunciados perfectamente ordinarios tengan un 1 ‘aspecto’ realizatorio.). Del mismo modo. confirmar eeqE o garantizarlo o cosas parecidas. hecha o tomada como ya hecha.incluso ‘enunciados’. la situación en que discutimos si y enunciamos que eeqE es verdadero es diferente de la situación en que discutimos si es p robable que E. e j. análogo al cual nada ocurre en el caso de las emisiones ejecutorias. 7. Además. pero es también hacer una aserción.— . entre palabras y mundo que ha sido discutida aquí ocurre genuinamente. ya no nos sentim os tentados a llamarlos ‘verdaderos’ o a discutir sobre su verdad o falsedad. En un reciente artículo cn A n alysis el señor Strawson ha propuesto una concepción de la verdad que estará claro que yo no acepto. Decir que te creo ‘es’. y son en esa medida incompatibles. etc. aunque ¿siempre fueron llamados así?). podría . Esta emisión es totalm ente diferente de eeqE — no es en absoluto un enunciado (no es verdadera o falsa. reforzando esto con una hipóteiss ingeniosa respecto a cómo puede tener significado llegar a confundirse con la verdad. parece confinarse al caso en que yo digo ‘Tu enunciado es verdadero’ o algo semejante — pero ¿qué pasa con el caso en que tú enuncias que E y yo no digo nada. o de los axiom as geom étricos perm aneció no reconocida. hacerse responder al tratamiento del señor Strawson. más allá de la aserción de que E. pero esto no basta para mostrar lo que él quiere — que ‘es verdadero’ no se usa para hablar de en u n ciad os (que en su artículo él no distingue claramente de oraciones). que no es hecha por la emisión estrictamente 1 ejecutoria ‘ A cepto tu enunciado’. pero. para el uso en la cual está diseñado el lenguaje. ¿qué otra cosa es? 2* Aunque no es todavía adecuado llamarlo uno u otro por la misma razón. El señor Strawson. y según la todopoderosa ocasión lingüística. No veo cómo este caso crítico. Y aunque p od em os enunciar algo ‘como un hecho’ (cuyo enunciado será entonces verdadero o falso)28 no necesitamos hacerlo así. una vez que su naturaleza ha sido reconocida. según la ocasión. en la situación en que podemos hacer eeqEV. pero es también y al mismo j tiempo hacer un enunciado que es verdadero o falso. además. aunque insatisfactoria. ] aceptar tu enunciado. y enunciados similares diseñados para ser verdaderos ] tienen que hacerlo. un tanto aburrida.

Plaza & Janes. 1971. How To Do Things with Words. Barcelona. según sus propias palabras: “que la correlación entre las palabras (= oraciones) y el tipo de situación. R GUERRA MART1NIERI. 1972. Traducción de Juan Ramón Capella Altaya. ha de ser tal que cuando se hace un enunciado con estas palabras con referencia a una situación histórica de este tipo.]. Word an d O bject in Husserl. ___________.W . Sense an d Sen sibilia. QUINTON C. w. HILL. «artículos sobre Bertrand Russell». R J. Aguilar. STRAWSON et all. a saber: 'convenciones descriptivas’ y ‘convenciones demostrativas’. Austin J.A J. ed. ed. ed. LEJEWSK1 et all. en Harvard. . O. ___ . CHISHOLM . en esta medida la discusión en tom o a los adjetivos ‘verdadero’ y ‘falso’ confunde. 3. 1961. L. 1974. Bertrand R u ssell’s P hiulosophy og Language. en P hilosophy. C. A C ollection o f C ritical Essays. C iencia y filo so fía . L. Russell an d Moore: T he A n alitical Heritage. ___________. 1962. Warnock ___________. Esp. O. Fr3ge a n d R ussell: The Roots o f Twentieth-Century P hilosophy. 4. AYF. R. 1991. Bertrand R u ssell’s Philosophy o f L ogical Atomism. R JAGES. Estudios sobre e! lenguaje en John L. John Austin asume que de por sí la pregunta ‘¿qué es la verdad’? plantea un tipo de redundancia similar al de la doble negación. Cómo h acer co sa s con palabra s. 1962. D. A. ___________. no es ni lógica ni necesariamente superflua Exponga y discuta la argum entación q u e ad elan ta Austin a este respecto. PARÍS . Ediciones Orbis. 1974. Fundam entos d e F ilosofía. pese a que no existe en el lenguaje otra convención que nos permita entablar la discusión sobre la verdad. 1972. D.. J. 1955]. J. es absoluta y puramente convencional”. P hilosophical Papers.: P alabras y acciones. J. «Artículos sobre Bertrand Russell». ed. etc. 1 9 9 3 . v. Austin afirma que la expresión: ‘es verdadera’. O. DEAÑO . AUSTIN.1-50. reconstruido a base de notas manuscritas preparadas para clases por G. E l con ocim ien to hum an o. Barcelona. 1983. S. O. QUINE . E. ¿qué tipo de distin cion es d eb erían llevarse a c a b o entre los adjetivos 'verdadero’ y 'falso’ a fin d e elu dir la con tradicción entre en u n ciad os? 2. George Nakhnikian. Urmson y G. 2“. II. Urmson (trad.P. in tente delim itar y p on er en relación los asu n tos en cu estión : ‘verdad’ y ‘co n v en cio n a lid a d ’. 1961. MUGUERZA et all. C onform e a lo anterior. evento. CLACK. 25. ed J. A. 1971).153 Comprensión y discusión 1. A la luz d e la exposición d e Austin. Indague y precise las distintas convenciones que reconoce Austin para que un enunciado se diga que es verdadero. QUINE . SELLARS et all. Época. W . E nsayos filosóficos.A. P. agosto / septiembre 1971. 1969. E ssays on B ertrand R u sselll 970. Austin denuncia el tipo de problemas a los que da lugar la expresión: ‘corresponde’. Bertrand R u ssell’s P hilosophy. 1996. Pears. C. A.R. W. N° 101102. Estudios sobre e t lenguaje en Bertrand R ussell B RUSSELL.1960. Bibliografía complementaria I. T he D evelopm ent o f Bertrand R u ssell’s P hilosophy. J Warnock. en R evista d e O ccidente. AYER et all. el enunciado es entonces verdadero. Klemke. PATTERSON. Barcelona. 1962 [The William James Lectures. proponiendo a cambio. El logicism o en B ertrand Russell: E sbozo d e sus con secu en cias filosóficas. v O.

'____________________ . Bogotá 1988 (Biblioteca Colombiana de Filosofía. GÓMEZ GIRALDO. 1997. Colección Pensam iento 1992.154 A. Cali. El prim ado de la razón práctica. ___________________________ . . N° 11). Universidad del Valle. Centro Editorial Universidad del Valle. B reve tratado so b re la m entira. com u n icación y verdad. '_______________________. _________________ . Editorial Universidad del Valle. L enguaje. L. F ilosofía an alítica y len gu aje cotid ian o USTA. Cali. Cali. Centro Editorial Universidad del Valle. Argumentos y fa la c ia s Editorial Facultad de Humanidades. 1993. 1991 (2a. Santiago de Cali. Edición).

M eléndez A cuña 169 Investigaciones F ilosóficas [Extractos § 1-45] L u d w ig W it t g e n s t e in Comprensión y discusión Bibliografía complementaria 181 193 193 .UNIDAD N° 5 — Ludwig Wittgenstein — Ludwig Wittgenstein «Las dos filosofías de Wittgenstein» B ryan 156 158 M a cee . sin fu n d am en tos J R aúi.D avid P ears «Verdad com o correspondencia en el T racíatu s » [Extracto de Verdad.

y su finalidad es aclarar las proposiciones. Wittgenstein llevó una vida austera y retirada. la filosofía no es un saber. a la lógica y a la filosofía. eran huéspedes habituales de la familia. Wittgenstein volvió a sus intereses filosóficos y decidió reanudar sus estudios en Cambridge. tenía el manuscrito de su TYatado lógico-filosófico prácticamente terminado. A partir de 1912 siguió estudios en Cambridge bajo la dirección de Bertrand Russell y empezó a ocuparse intensivamente de la investigación filosófica. por ejemplo. En el pensam iento de W ittgenstein pueden distinguirse dos etapas. Este libro da origen a la corriente denominada filosofía analítica. Difícil para la convivencia social y con escasa estima por la bondad y cualidades del ser humano. sino una actividad. publicada postumamente en 1953. y prefería vivir en ■ soledad.. de modo que. La primera viene marcada por la publicación del Tractatus logico-philosophicus (19211922). que centra su reflexión en el estudio del lenguaje como único modo de resolverlos problemas filosóficos. después de leer los Principies of Mathematics. por lo tanto. en versión bilingüe inglés-alemán con el título latino de Tractatus logico-philosophicus. ya que un hecho atómico está formado justamente por «cosas» o «entidades» nornbrables mediante nombres. Aunque gozó del reconocimiento y amistad de los. sintió a menudo la necesidad de aislarse de la gente y de vivir en completa soledad. cargo que ocupó hasta 1947. nervioso y depresivo. Ludwig creció junto a sus siete hermanos. una relación de las cosas con las palabras. a instancias de Russell. adjetivos demostrativos. La segunda etapa queda definidapor su obra Investigaciones filosóficas. pronombres personajes. fue nombrado catedrático el año 1937. el mundo es la totalidad de los hechos atómicos y no de las cosas. una combinación de palabras es una proposición atómica. así. En la casa paterna. Según «el primer Wittgenstein». Para poder concentrarse mejor en sus estudios. Tras repartir buena parte de la sustanciosa herencia paterna entre sus hermanas y un grupo de artistas e intelectuales (Rainer M aria Rilke. el lenguaje se convierte. las proposiciones atómicas y los hechos atómisos son isoórficos. Las proposiciomes atómicas que no representan hechos Ludwig Wittgenstein nació en Viena en 1889. que fue apuntando en una serie de cuadernos. no se sentía a gusto dentro del mundo académico. hijo de un próspero industrial del acero. sus intereses pasaron de la aeronáutica y aerodinámica a los problemas de la fundamentación de las matemáticas y. al final de la guerra. en el que trata de dar una salida a los problemas no resueltos del positivismo clásico respecto a las matemáticas. filósofos más importantes de su tiempo. Además de las obras citadas. donde. con excepción de un breve período en que ejerció . un año más tarde. en un ambiente rico en estímulos culturales y artísticos. se fue a vivir en soledad a Noruega.156 LUDWIG WITTGENSTEIN como enfermero voluntario durante la Segunda Guerra Mundial. W ittgenstein fue un hombre de una personalidad fascinante. En este último año. Wittgenstein empezó estudios de ingeniería en la universidad de Berlín y los continuó en M anchester. etc. «cuadro» o «pintura» de los segundos. de ahí. la filosofía se circunscribe a un análisis del lenguaje. de Russell. Como una combinación de «cosas» es un hecho atómico. allí le sorprendió el estallido de la Primera Guerra Mundial y Wittgenstein se alistó como artillero en el ejército austro-húngaro. primero como maestro de escuela en Austria y después como jardinero en un convento de Viena entre los años 1920 y 1929. sino también la aeronáutica. Esto no'le impidió seguir con sus reflexiones filosóficas. en un mapa. así. Pero. Wittgenstein estaba dotado de una gran sensibilidad artística y musical y sus intereses abarcaban no sólo la filosofía y las matemáticas. entre ellos). Aunque de temperamento irritable. que vivió atormentado por su exigencia de autenticidad. Las proposiciones atómicas «representan» hechos atómicos en el sentido de que las primeras son una representación. por el trabajo y por la idea de la muerte. de modo que hay. dedicándose a la investigación aeronáutica durante varios años. o especie de mapa. la ciencia y la filosofía. de la realidad. la arquitectura y la escultura. Para él. conocidas con el nombre de Cuadernos azul y marrón (1958). Wittgenstein escribió: Observaciones filosóficas sobre los principios de las matemáticas (1956) y las notas a las Investigaciones. Esta obra fue publicada en 1921 en alemán y. cuando cayó prisionero de los italianos. Brahms y Mahler.

pero estos usos son múltiples. ej. No hay nada «oculto» en «el lenguaje». para preguntar. Pero sólo podremos lograrlo cuando veamos claramente «el lenguaje». el lenguaje funciona en sus usos. Wittgenstein escribe que “los límites de mi lenguaje significan los límites del mundo” — una tesis a la que se ha acusado con frecuencia de conducir a un solipsismo lingüístico— . independientemente de si se admite o no una «división» de este pensamiento en «fases». para consolar. La filosofía tiene ahora una misión distinta —aunque también de naturaleza «aclaradora»— : debe ayudarnos a rehuir “el embrujamiento de nuestra inteligencia mediante el lenguaje”. Pero no hay duda que la influencia de Wittgenstein ha sido considerable sobre estas dos tendencias. porque el positivismo lógico tiene otras fuentes además de W ittgenstein. Wittgenstein murió de cáncer en Cambridge el año 1951. En los últimos años de su vida redactó las Investigaciones filosóficas. Por otro lado. constituyen las llamadas «funciones de verdad». Uno de los muchos juegos de lenguaje sirve para describir. Ello es excesivo. para indignarse. «el último Wittgenstein» ha sido «el padre de la (mal llamada 'filosofía lingüística’». pues. En cuanto a las combinaciones de proposiciones atómicas. y éstos son «formas de vida».su primera «fase». El «último Wittgenstein» encontró pronto el lYaclatus sumamente insatisfactorio. especialmente tal como ha sido desarrollada y practicada por el «grupo de Oxford». Se han subrayado por ello lo que podríam os llam ar elem entos «analíticos» en Wittgenstein. La mayor parte de las interpretaciones del pensamiento de Wittgenstein. se ha reconocido muchas veces la «singularidad» de Wittgenstein y la dificultad de en cajarlo dentro de la filosofía analítica. pero hay muchos otros. variados. hay que abrir los ojos para ver y descubrir cómo funciona. E. destacándose la importancia de Frege y Russell en la form ación de su pensam iento.157 atómicos carecen de significación. por ampliamente que se conciba ésta. Nacionalizado inglés en 1938. una función del lenguaje como no hay una función de una caja de herramientas. cuando menos como un «modelo» . se fundan en el papel que Wittgenstein ha representado en dos momentos importantes en la historia de la filosofía analítica. Se ha considerado a veces que así como el «primer Wittgenstein» fue «el padre del positivismo lógico». y la «filosofía lingüística» debe sus «modos de pensar» a otros autores además de Wittgenstein —p. Lo que llamamos «lenguaje» son «juegos de lenguaje». sino lenguajes. especialmente. No hay. . Ahora bien. centrados uno en la noción de lenguaje ideal y otro en la noción de lenguajes corrientes y juegos de lenguaje. etc. no hay propiamente el lenguaje. A G. que serían publicadas postumamente en 1953. Moore. en vez de ilusionarnos sobre él tratando de descubrirle una esencia. en. por supuesto.

Barcelona. K.158 «LAS DOS FILOSOFÍAS DE WITTGENSTEIN»* Bryan Magee y David P ears** B ryan M agee: Durante los tres años comprendidos entre 1908-1911. más influencia sobre la filosofía de postguerra que ningún otro libro. 1987) Bryan Magee. en general. El libro eje rció un trem endo efecto sobre él. cada una de las cuales dominó a una generación. tuvo la oportunidad de ir a Cambridge a estudiar filosofía con B.David P EA R S. Siendo esto así no había para qué continuar haciendo filosofía. Sus escritos en este segundo período son voluminosos. A sí que nuevamente empezó a filosofar. Antes de los veinte años. quien más tarde escribió: “Tratar de conocer a Wittgenstein fue una de las aventuras intelectuales más excitantes de mi vida”. Investigador Decano Honorario de H istoria de las Ideas en el King College. El libro más importante. Irónicam ente en el «Prefacio» del Tractatus decía que la única razón verdadera por la cual nos planteamos problemas filosóficos es porque no entendemos la lógica de nuestro lenguaje. esta confianza estaba mal fundada. Tenemos lo que me parece un fenómeno único: un filósofo genial que produjo dos filosofías diferentes en el curso de su vida. aprovechando un encuentro con G ottlob Frege.] (Claredon Press. estu d ian te au stríaco de in g en iería. 1974 Bucholz. y ahora llega a la opinión de que su libro es precisamente un ejemplo de ese error. Por supuesto. en Revista E co N° 170. Oxford. Bogotá. que se habían publicano no hacía m ucho. ad elantaba estudios de aeron áu tica en la Universidad de M anchester. al menos en Inglaterra. «Las dos filosofías de Wittgenstein». Lo que sobrevino luego no fue. 1973] y The fa lse Prison. com o había de esperarse. que reúne diálogos con un grupo de pensadores de primer orden en el mundo de lengua inglesa . New York. Finalmente. Diciembre. que term inó cuando tenía 2 9 años. sob re el positivism o ló g ico que tuvo su apogeo en tre las dos guerras m undiales. El Tractatus fue el texto que más influyó en el Circulo de Viena y. en todos los puntos esenciales. de manera prácticam ente definitiva. Su traducción inglesa del Tractatus — en colaboración con Brian M cGuiness— sustituyó. a la vieja versión de C. los problemas de la filosofía. In vestigacion es filo só fica s. Fue lo que hizo su libro Tractatus logico-philosophicus (1 9 2 2 ). tuvo el sentimiento de que el Tractatus era radicalmente un error y creyó que lo que lo había impulsado a cometerlo era una equivocada teoría del lenguaje. Con el curso de los años. se editó en 1953. Se despidió entonces de ella para dedicarse a otras actividades. A Study o f the D evelopm ent of W ittgenstein’s P h ilosophy [II vols. 1970) [versión castellana Grijalbo. pero esta vez en forma de minuciosas investigaciones acerca de los modos específicos com o se extravía el lenguaje. pero casi ninguno de ellos fue publicado antes de su muerte en 1951. De sus trabajos dedicados a W ittgenstein cabe destacar Ludwig Wittgenstein (The Viking Press. Universidad de Londres. Ogden. E In vestigacion es filosó fica s tuvo. Tutor de Filosofía en el Church College de Oxford: Autor de un libro dedicado al filósofo vienes. leyó L os prin cipios d e las m a tem ática s (The P rincipies o f M athcm atics) de Bertrand Russell. sino que se produjo lo más inimaginable: una unión de ambas. W ittgenstein había leído a Schopenhauer cayendo bajo su hechizo. " David Pears. Creía honestamente —y así lo escribió en el «Prefacio»— que este libro resolvía por fin. como les ha sucedido a muchos hombres de genio. M agee realizó para la televisión británica la serie de entrevistas Los hom bres detrás d e las ideas. Habiéndose interesado en los fundamentos de las m atem áticas que estaba usando. que abandonara la m etafísica de Schopenhauer por la lógica de Frege y Russell. el joven Ludwig Wittgenstein. Russell. ' Tornado de: Bryan M AGEE .

M agee: En el «Prefacio» dice que su libro trata de los problemas de la filosofía. la investigación de los fundamentos de la lógica no está desconectada de las otras tareas. pero realmente su alcance debe mostrarse por medio del lenguaje. La conexión con los problemas tradicionales de la filosofía es la siguiente: W ittgenstein creía que había al menos dos clases de cosas que no pueden decirse en lenguaje fáctico. a la manera como el cubrimiento de un edificio se acomoda a una estructura de acero. y usted ha mencionado justamente estos propósitos. el solipsismo se lo expresa como una proposición fáctica. y él no lo pensaba así. Tercero. en verdad suena com o algo muy diferente. W ittgenstein piensa la lógica como la estructura de todo lenguaje fáctico. quizás un tipo especial de investigación de la m ente humana. W ittgenstein trató varios temas relacionados. A importantes intuiciones se les da forma impropia de expresión. Es este un libro muy corto. Pears: No. esperaba investigar los fundamentos de la lógica. según W ittgenstein. a llevar ropa inapropiada. afirmando que todo lo que puede decirse en proposiciones tácticas encontrará un lugar dentro de estos límites. de antemano se sabría cuáles son los límites del posible desenvolvimiento del lenguaje fáctico. trató de dar una solución definitiva a los principales problemas de la filosofía. Pero también hay cosas importantes que tratamos de expresar en lenguaje fáctico aun cuando no pertenecen a la clase que puede expresarse de este modo. com o usted ha dicho. es un engaño que conduce a toda suerte de confusiones y malentendidos. con el propósito de explicar adecuadamente lo que en realidad es la necesidad lógica. M agee: ¿Q ué tipo de explicación da de la necesidad lógica? D. procuró trazar los límites del discurso fáctico. Fuera de ellas estaría todo aquello que no puede decirse en este lenguaje. La lógica. la moral y la misma filosofía. por así decirlo. por así decirlo. si se pudiera descubrir cómo está construida esta estructura. Su idea es que a cada proposición fáctica corresponde una posibilidad fáctica. Esto era lo que pensaba Wittgenstein acerca de la conexión entre los problemas de la filosofía y los límites del lenguaje. Es esto lo que sucede en el caso de la filosofía. Pears. Dentro de estas fronteras. Quiero decir que cualquier lenguaje fáctico tendrá que acomodarse a esta estructura. o para decirlo en latín. además de haber escrito dos volúmenes sobre Wittgenstein. Segundo. Determinar los límites del lenguaje es trazar una frontera alrededor de todas las proposiciones fácticas concebibles que incluyen tanto a loas proposiciones fácticas de las ciencias como a las proposiciones fácticas de la vida diaria. Sentim os que debe haber una especie de superciencia. usted es uno de los traductores del Tractatus. Primero. B. Pears: En el Tractatus. Ejemplos de esta segunda categoría serían las verdades de la religión. — menos de 80 páginas de texto en su traducción. Magee: ¿Por qué com enzó su libro con una discusión sobre los fundamentos de la lógica. y no indicado en el lenguaje. El punto de conexión es el siguiente. Pears: Dice que la lógica ofrece el andamiaje del mundo. Las unas son puros sinsentidos y de ningún interés. Pero de hecho. de todo lo que es a priori. 23. lo que parece ser un tercer problema? D. Por ejemplo. Para Wittgenstein aquí hay verdades profundas que se las tergiversa cuando se las trata de expresar en lenguaje fáctico. es el estudio de todo lo que pude conocerse con anticipación a la experiencia.159 Sr. forzándolas. Así que cualquiera que investigue la lógica. B. Supone que hay tres cosas importantes. En esta forma. E sto nos muestra la conexión entre los fundamentos de la lógica y los límites del lenguaje fáctico. está realm ente investigando la naturaleza esencial del lenguaje. pero están conectados. ¿Creía W ittgenstein que eran la misma cosa? D. ¿Sería demasiado preguntarle acerca de lo que W ittgenstein se proponía en ese libro? David. Pears: Sí. no son la misma cosa. una vez hayan sido trazadas estarían comprendidas todas las cosas que pueden decirse en lenguaje fáctico. Este sentimiento. Esto quiere . pero luego continúa diciendo que su propósito es trazar los límites del lenguaje. según Wittgenstein. Todas estas posibilidades tomadas en conjunto constituyen. que dicta los límites de su posible desenvolvimiento. el espacio — el espacio lógico— en qe toma forma el mundo de los hechos.

Si esta explicación de la necesidad lógica es operativa. —a priori. por así decirlo. — verdadero pro necesidad lógica. dividen el campo entre ellas. W ittgenstein usa aquí la palabra “tautología” de una manera especial suya. revelan la estructura del lenguaje y así. Hay aquí una serie de ecuaciones.. La idea es que estas dos estructuras son las mismas. no creo que sea una respuesta satisfactoria. La tesis de W ittgenstein. Todas las posibles preferencias que el mundo actual puede hacer están ya . M agee: Veamos si he adquirido ideas claras sobre este punto. una relació n verdadera de los hechos. Por ejemplo. ciertam ente. De esta manera el mundo de los hechos toma forma. ¿Pero cóm o opera la teoría de la necesidad lógica? D. debe tomarse com o una tesis sobre posibilidades. si se agrego las palabras “o no está lloviendo”. la estructura del mundo. y lo dividen con una línea clara y definida. entonces es evidente que la línea tiene que ser clara y definida. que se dice algo que es necesariamente verdadero. Pero lo que no puede hacer es rehusar el juego. que es una proposición fáctica. en este andamiaje. al mismo tiempo. de todo lo que podría concebiblemente ser el caso. Ambas son descubiertas por la lógica. Pero ésta es difícilmente una respuesta completa a su pregunta. La lógica. P ears: S í. la positiva y la negativa. Esta es \ la idea fundamental de Wittgenstein. que tiene que tener un sentido definido. Y tiene que serlo a cauíia de la naturaleza esencial de las proposiciones. sería absurdo pues naturalmente tam bién tiene que haber la posibilidad de falsas relaciones y descripciones incorrectas. una preferencia. la proposición “está lloviendo”. contiguos y exhaustivos. es una tautología que o está lloviendo o no está lloviendo. B. No puede dejar nada confuso o incierto. pues tienen sentidos absolutamente definidos. algunas de las cuales se realizarán como hechos. Naturalm ente. que son. para producir así “o está lloviendo o no está lloviendo”. tiene que ser verdadera. y la proposición “está lloviendo” dice que se realiza. tomada de Frege. y por consiguiente tiene que m ostram os los límites de todo lo que concebiblemente puede decirse. se concluye. M agee: No. la com binación de ellas. a saber: opina — mostrándose de acuerdo con Frege— que una proposición táctica tiene que decir algo absolutam ente definido. que el lenguaje refleja la estructura del mundo. Nada queda excluido en lo que se dice. tomadas en sí mismas. por así decirlo. De esta manera. Puede ocupar el campo a un lado de la linea. es un mapa de todas las posibilidades. E sto. Quizá la forma más fácil de apreciar esta dependencia sea la siguiente. cubren exactamente la totalidad del campo de posibilidades. u ocuparlo al otro lado. se están haciendo manifiestos tanto los límites del lenguaje com o los límites de todos los mundos posibles. El mundo de i los hechos tiene. Por consiguiente la proposición de la forma “o-o” no excluye nada. y tiene que estar absolutamente definido qué posibilidades se dice j que se realizan y cuáles son las que se dice que no se realizan. como un edificio. cada una de estas proposiciones fácticas. Así. contiguos y exhaustivos. Pero es innecesario recordar que cuando decimos esto no afirmamos que el lenguaje necesariam ente provea una de3scripción verdadera del mundo actu al. como ya he dicho. dibujando el mapa de la lógica. La realización de una posibilidad es como la ocupación de un punto en el espacio. Ya que esta proposición fáctica tiene un sentido absolutam ente definido. P ears: La teoría dice que una proposición lógica es una tautología. Podemos decir que una proposición fáctica como “está lloviendo” y su negación “no \ está lloviendo”. La explicación depende de la idea de que una proposición fáctica tiene que decir algo absolutamente i definido. cuando están unidas por la conectiva lógica “o ”. “o está lloviendo o no está lloviendo”. La proposición 1 «“o está lloviendo” dice que la posibilidad pertinente no se realiza. Puede decirse de antemano. que está fijado por la lógica. D. Las proposiciones lógicas. eso es. en opinión de W ittgenstein. Las dos proposiciones lácticas. mientras otras no se realizarán. L a estructura del lenguaje es la imagen de la estructura del mundo. un espacio para un hecho. B. no es necesaria ninguna experiencia para establecerlo. dicen algo acerca del modo com o el mundo de los hechos toma forma dentro de su andamiaje. — un hecho más donde previamente sólo había una posibilidad. que son tautologías. dice que ciertas posibilidades fácticas se están realizando y que otras no se están realizando. Porque los sentidos de estas dos proposiciones fácticas son definidos.160 decir que hay un espacio de posibilidades.

que puede o no relacionarse. mientras que una proposición lo está a una posibilidad. La solución de Wittgenstein es que las proposiciones están construidas de palabras de una manera casi igual a como están construidos de puntos las pinturas y los diagramas. ciertam ente. P e a r s: La idea es la de que. Un orden de puntos en un diagrama representará un orden posible de cosas en la realidad. la verdad o falsedad de un m ensaje com plejo dependerá enteram ente de la verdad o falsedad de los mensajes simples. el mundo de los hechos solo puede tomar forma en un andamiaje lógico fijado de antemano. según W ittgenstein. mientras que una proposición tiene de una o dos correlaciones con el mundo. M agee: Hemos obtenido. Pero el problema es este: ¿cóm o es que cuando colocam os palabras unas al lado de otras en cierta forma tenemos una proposición con sentido preciso? ¿Cómo se realiza este resultado? La realización es difícil de explicar. enunciados lógicos. sino solamente que no están realizadas. enunciados fácticos. que es una unidad. que no admiten posibilidades y. y por otra parte. una proposición consiste en palabras. M agee: ¿Q ué pasa con la famosa teoría pictórica del significado. una proposición fáctica bosqueja el espacio relacionado de manera que la realidad no puede tom ar forma en este punto. por una parte. entonces. Una palabra está ligada a una cosa. tiene que haber una profundidad de simplicidad. por así decirlo. algunas especies de pinturas especiales no pueden dejar de representar posibilidades especiales. ¿Cóm o. ¿Cómo puede ser esto así? Simplemente porque las dos estructuras son las mismas. la pintura de una posición en un juego de ajedrez representará un posible orden de piezas reales de ajedrez en un ajedrez real. E sto no significa que produ zcan posibilidades den tro de im posibilidades. permanece abierto. podemos tener éxito en la producción de proposiciones únicamente por medio de la alienación de palabras unas al lado de otras? Este es el problema. Esta última tesis es la versión w ittgensteiniana del atomismo lógico. tendrá que haber una lista cerrada de posibilidades que bosqueja. Toda posibilidad se apareja a una proposición fáctica con sentido definido. Creo que es tan convincente que no nos preguntamos por aquello de que estamos convencidos. mientras el resto. m ucho más remotamente. que son necesariam ente verdadero. Ahora. Ahora bien. Es. pues una palabra tiene una u otra correlación con el mundo. Pears: La teoría pictórica del significado es algo difícil de explicar. B. para responder a su pregunta acerca de las funciones de verdad. un gran número de puntos en el espacio lógico. según W ittgenstein las proposiciones representan . com o lo dice usted. O. y las palabras están ligadas a las cosas. Así. De hecho. Tiene que verse com o un intento de explicar cómo una proposición fáctica adquiere sentido. Tiene que haber algunas proposiciones que transm iten m ensajes absolutam ente simples.161 reflejadas en el lenguaje. con el atomismo psicológico de Hume. una teoría deslumbradoramente oscura. Además. Podemos decir así que una proposición com pleja es un mensaje com puesto de varios mensajes simples cada uno de los cuales está relacionado con un punto en el espacio lógico. una proposición compleja estará relacionada con un gran número de posibilidades. — una dualidad. De un modo parecido. Está estrecham ente relacionada con la doctrina de Russell y. L a lógica revela la estructura del lenguaje y al mismo tiempo la estructura de la realidad. ¿Cuál es la conexión entre esta teoría y la de las funciones de verdad? D. por decirlo así. Llegamos así al siguiente resultado. las proposiciones fá ctica s no adm iten posibilidades. O. B. por ejemplo. pues son compatibles con todas las posibilidades. D ecir que está lloviendo no admite la posibilidad de que no esté lloviendo. como un hombre y su sombra. trazan una línea en torno a lo actual. para decirlo en terminología usual. para usar nuevamente la metáfora de W ittgenstein. para decirlo de manera ligeramente diferente. Ya que una proposición fáctica tiene que tener un sentido absolutam ente definido. Entonces. el m ensaje com plejo será la función veritativa de verdad de los mensajes simples. aquella que dice que una proposición tiene significado porque es una pintura de la realidad acerca de la cual trata? D.

puede fallar en este empeño. pero es difícil ver cómo proposiciones que no se refieren a cuestiones de hecho — proposiciones acerca de la moral. es empíricamente verdadera. ¿Pero cóm o es realm ente esta sim ilitud? Si una pintura espacial no puede extraviarse en sin sentido espacial. El esfuerzo de Wittgenstein era el de preservarlas de la intrusión del discurso fáctico y. M agee : Es fácil ver cóm o una proposición acerca de una cuestión de hecho pinta el estado del asunto acerca del cual trata. ¿Cómo pudo hacer dicho W ittgenstein algo tan implausible? No trataré de dar una respuesta completa a este problema de interpretación sino solamente solucionarlo a medias. a la manera del camaleón que es capaz de armonizar con el color de la cosa en que se asienta por medio de todos sus cambios posibles. pues están en su propio medio. estética y de la filosofía misma. como la teoría de la pintura. Por lo contrario. Por ejemplo: “la oración que ahora estoy expresando tiene nueve palabras”. admite que las palabras pueden extraviarse en sin sentidos y que a este respecto sartas de palabras son algo distinto a pinturas espaciales. Una tesis filosófica está entonces acerca del lenguaje fáctico en su totalidad. Cree que todas ellas carecen de sentido fáctico y que son. o de la estética. y en ambos casos éste puede equivocarse.162 posibilidades con que están correlacionadas. En esta forma ¿qué impide a las palabras extraviarse en sin sentidos? Wittgenstein. O para decirlo de otro modo. Sin embargo. E strictam en te hablando. positivística. pues el lenguaje no está en su propio medio como lo está la realidad con que está relacionado. por supuesto. Un punto en un diagrama incorpora y retiene automáticamente las posibilidades espaciales abiertas a la cosa con que está en correlación. juicios de valor de cualquier clase— pueden pintar un estado del asunto. no son. de la intrusión del discurso científico. Pues en el caso tanto de la incorporación com o de la retención se requiere del esfuerzo intelectual humano. tal como los enunciados que atribuyen creencias a la gente. D. de las cuales usted nos diría que están excluidas de la teoría expresada en el libro. — el espacio. Pero si una palabra está obligada a preservar y precisar todas sus posibilidades. pero no automáticamente. en forma distinta a los puntos en el diagrama que no pueden dejar de referirse a las posibilidades espaciales. han perdido sus conexiones a que originariamente estaban relacionadas. en propósitos. es similar al análisis crítico del pensamiento humano de Kant o Schopenhaues. parecería como si las estuviera condenando por afirmar sin sentidos de una manera intolerable. es porque está en su propio medio. afirma que las llamadas proposiciones de la moral. ¿Pero cuál será el status de una tesis filosófica? . Pears: Gran parte de la teoría de las proposiciones fácticas de W ittgenstein. en particular. ya que no hay ningún estado fáctico del asunto. Creo que usted ha planteado un problema muy difícil. incorpora en sí todas las posibilidades en que puede participar esta cosa. pero no lo dice como reproche. religión. en estas forma. digamos. y reconocer esto es dar el primer paso para comprenderlas. realm ente proposiciones. de un departamento del lenguaje. o lo será acerca de una subdivisión. creía que la confusión com enzaba cuando se disfrazaban de proposiciones fácticas. Al colocarlas fuera de los límites. cuando una palabra está relacionada con una cosa. estoy de acuerdo. sin sentidos. Pero las palabras no quedan a salvo de manera parecida. Pears: Sí. B. Pero esto no es así. B. como usted insinuó en sus consideraciones introductorias. yacen fuera de las fronteras del discurso fáctico. Una palabra incorpora y retiene las posibilidades abiertas a la cosa con que está en correlación. según W ittgenstein. Piensa usted como él (yo no veo cómo lo sostendría W ittgenstein) que una proposición en cualquier lenguaje tiene una estructura acerca de la cual nada puede decirse en e l le n g u a je ? Me parece fácil con stru ir oracion es que constituyen enunciados empíricamente verificables acerca de las mismas. En esta analogía entre proposiciones y pinturas o diagramas. ¿Cómo puede cubrir la teoría a proposiciones de esta clase? D. M agee: Pero el Tractatus está lleno de proposiciones filosóficas. queda un aspecto analógico entre proposiciones y pinturas: cuando las palabras aparecen en sartas sin sentido. Supongamos que concedemos a W ittgenstein que la filosofía es un análisis del lenguaje que. No son proposiciones fácticas.

B. La teoría específica del lenguaje. Magee. com o los límites del campo de visión. y analizar los tipos de proposiciones. sobre los filósofos ingleses. por así decirlo. aunque ejerció alguna influencia directa. creo que es una buena respuesta breve. que se inician en 1914 y continúan — bien. enunciados límites. Pears: En un com ienzo sobre los filósofos del Círculo de Viena. ¿cuál será el status de la tesis filosófica de que una proposición dada tiene cierto sentido? No puede ser una simple cuestión de hecho pues. Pears: Lo que sucedió es un poco singular. ya que desafortunadamente no se conservan las últimas. no tendría en manera alguna sentido. es necesario que esto sea demostrado por medio de un análisis detallado de proposiciones a priori particulares. no pueden ser proposiciones tácticas. De manera sem ejante. según W ittgenstein. es algo que no se puede ver sin embargo algo que se sabe que existe. no será proposición. Son. y ver exactam ente cuál es su base. M agee: En efecto. no sabemos exactam ente por cuanto tiempo. si aquella proposición no tiene sentido. Puedo pedirle ahora que nos hable del modo como está escrito el libro? Probablem ente esta es la primera cosa que golpea a muchos lectores: no está escrito en una prosa sostenida sino en parágrafos numerados y separados. Las seleccionó después.. Un poco simílarmente. acerca. pero quizás esto sirva de algo. ésta no fue mucha. Naturalmente. Es esta una de las formas com o influyó en algunos filósofos. B. las cosas que dice W ittgenstein en el Tractatus acerca del lenguaje fáctico en conjunto. es una proposición necesariam ente verdadera. ¿Qué aspectos serían. de piezas sueltas. lo próximo que habría que hacer sería aplicar en detalle las ideas generales de Wittgenstein. no son tautologías. sino sobre un lenguaje vivo con un vocabulario vivo. pues es demasiado impenetrable y abstracta. por así decirlo. Magee: Y por supuesto. pues a menudo un pasaje oscuro del Tractatus se aclara cuando lo comparamos con el pasaje correspondiente de las anotaciones.163 Por ejemplo. los más influyentes. Lo que hizo fue escribir estas anotaciones día a día. desechando gran cantidad de material y en algunos casos om itiendo los detalles de su argum entación. M agee: Tengo entendido que es uno de los libros más influyentes de la historia de la filosofía. y sobre quiénes ejerció esta influencia? D. Los límites del lenguaje. y más tarde. pues no es algo que sería o no verdadero. no habla de palabras muertas. mientras el libro ejercía aquella influencia. Esta es una analogía tomada de Schopenhauer que el propio W ittgenstein usa a veces. En cierto sentido. durante la década de los años 30. B. Es una gran lástima que no se hayan conservado las últimas anotaciones. en verdad. tales com o las proposiciones empíricas acerca del mundo físico. a W ittgenstein lo animaba cada vez más un sentim iento de insatisfacción. Si la filosofía es una actividad analítica. y este impulso lo dio no tanto a través de su teoría específica del lenguaje fáctico sino. No sé si esto responda a la pregunta. algo a lo que necesariam ente se conforma cualquier lenguaje. — estaría precisam ente muerta. Esa especie de tesis filosófica no será expresable en una proposición fáctica. ¿Sobre quiénes específicam ente ejerció esta influencia? D. si todas las proposiciones a priori son tautologías. En esta forma el libro proporcionó una especie de programa a los filósofos del Círculo de Viena. Pears: El Tractatus es una selección cuidadosamente escogida de anotaciones mucho más extensas que él conservó. que revio entonces nuevamente y la publicó en la forma que hoy conocem os. El problema es que el filósofo analítico. y después en América.. sino que intentan dar la esencia del lenguaje. más bien. algunos de los cuales solo tienen unas pocas palabras. B. Finalm ente obtuvo una versión del Tractatus . ¿Q ué fue lo que lo indispuso consigo? . en efecto. ¿Por qué lo hizo así? D. a través de la idea general de que de algún modo tiene que ser posible trazar un límite al lenguaje fáctico. Creo que es muy difícil responderla por completo. Según su opinión. La influencia que ejerció en los veinte años siguientes fue realmente que dio un tremendo impulso a la escuela analítica de filosofía. y no caen bajo su teoría de la necesidad lógica. ellas tam bién tendrán una cierta necesidad.

y que nosotros teníamos posibilidad de escoger entre ellas. es en correspondencia mucho más difícil de ver el tem a que está tratando. pues es trabajoso adaptarla al sistema de las verdades necesarias del Tractatus que no son tautologías. Ahora bien. Si no puede aceptar esta visión de su situación es solo porque padece del vértigo natural del astronauta que súbitamente percibe que han desaparecido los viejos mojones. si nosotros no ratificam os estas necesidades. B. La base aparente independiente de la necesidad lógica es una proyección de nuestros hábitos naturales de pensamiento. Pero llegó a creer exactamente lo opuesto. Esta es la teoría del Tractatus. con diferentes funciones y diferentes medios de llevarlas a cabo. B. M agee: ¿H asta qué punto la última filosofía de W ittgenstein es una investigación de hechos empíricos en tom o al uso del lenguaje? D. Pears: Sí. Por los años 1930 su opinión acerca de la necesidad lógica y matemática empezó a sufrir un cambio radical. y este es realmente un aspecto muy importante de sus últimos escritos Parece extremadamente paradójico que mucha parte de la última filosofía de W ittgenstein consista en observaciones empíricas comunes sobre el lenguaje. En resumen. Su última filosofía tiene muchas diferencias pero también puntos comunes de partida Evidentem ente el punto más vulnerable de la teoría del lenguaje del Tractatus es esta: podría preguntarse cómo pudo por ventura haber sabido que todo lenguaje tiene necesariamente la estructura que él le asigna. ¿Cómo podía ser posible el status de verdad necesaria acerca del lenguaje? ¿Y cómo. Es im portante ver que no pensaba que tuviéramos posibilidad real de escoger. y es una ilusión creer que son independientes de nosotros como un rasgo objetivo de la realidad. y las sostiene sobre sí mismo. Pears: En sumo grado. P ears: Creo que el otro punto importante de disentimiento está en la filosofía de la lógica y de las matemáticas. un estudio empírico del lenguaje mostraría pronto que no está construido sobre el simple y rígido armazón descrito en el Tractatus. El Tractatus pude ser un libro muy difícil de entender pero al menos es evidentemente y sin lugar a dudas una Obra filosófica de viejo estilo. tenemos que regresar a una de las tareas que se impuso en el Tractatus. com o lo observa el propio W ittgenstein. — que nosotros las usamos como lo deseemos y que podemos modificarlas en cualquier aspecto que queramos sin inconsistencia. Nos admiramos de que la filosofía haya muerto. tenemos una opción teórica. pero no com pletamente equivocado ni equivocado de un modo particular. Llegó a considerar que lo que había escrito era equivocado. aunque es mucho más fácil de entender lo que está diciendo. M agee: ¿Qué más consideraba erróneo? D. Para él era especialm ente difícil responder a esta pregunta. —trazar los límites del lenguaje. nuestros pensamientos serían caóticos. Más tarde. com o usted decía en sus consideraciones introductorias. Sin embargo. pues nosotros mismos fijamos las normas de consistencia y podemos cambiarlas como gustemos. puesto que.164 D. supuso que podía ver en la realidad sus bases autónom as. por ventura. para luego regresar gradualmente a ella. Pero en el último período. siendo el lenguaje un fenómeno humano común. mirando a través de ella como a través de un par de anteojos. el veredicto de W ittgenstein sobre el Tractatus fue que seleccionaba ilegítimamente una forma de lenguaje y la proyectaba luego sobre el mundo. él abandonó la filosofía después de escribir el Tractatus. En el primer período pensaba que los límites se podían trazar con una única línea abarcadora. A fin de entender su problema central. Pero ahora pensaba que esto era una ilusión: las bases aparentemente autónomas en la realidad eran únicamente el resultado de mirar a través de aquellos anteojos. Desde este último punto de vista. Todo esto para decir que él pensaba que había andado equivocado pues había construido una teoría del lenguaje excesivamente simple y rígida y luego. Hay una enorme variedad de discursos. el hombre está situado en el centro del sistem a de verdades necesarias. Había creído que estas necesidades eran impuestas a nosotros. pues somos nosotros quienes las ratificamos. se lo podía establecer? Estas dificultades llevaron a W ittgenstein a considerar que. podía ser estudiado empíricamente. con su nueva consideración de variedades del .

B. o partes del lengu aje. cu ando se los in te rp re ta fragm ento por fragm en to sugieren nuevas y estim ulantes posibilidades. ¿no podrían existir sensaciones sin pertenecer a alguna persona? ¿No podrían emigrar de una persona a otra como han pensado algunos que emigran los sentim iento? Pero es una ilusión. Su sistema es una especie de psicología sin cuerpo. trata de trazar la línea entre le discurso sobre los objetos materiales y el discurso sobre las sensaciones. y en particular si se quiere conocer la localización de la línea que divide este lenguaje del lenguaje acerca de los objetos materiales. y el remedio. Muchos otros filósofos han cometido la misma clase de errores. Hay que tener en efecto la experiencia de la seductividad de estos sueños dgl lenguaje. Las sensaciones parecen ser verdaderos objetos. Pears: Es necesaria del siguiente modo. es r al soñador de espaldas a los hechos empíricos acerca del lenguaje. pensamientos. retroceder debido a la verdadera naturaleza de la parte del lenguaje de que se ha partido. intenciones y otros fenóm enos mentales. un tema particular que escasam ente hace su aparición en el paisaje lunar del Tractatus. y hablar de las sensaciones com o si fueran muy semejantes a objetos materiales. según W ittgenstein. Hume. En el último periodo también llegó a interesarse mucho más en las fronteras entre las diferentes áreas del discurso. Lo que sería una especie de relación amorosaodiosa sin ningún deseo de cambio. No es ciertam ente una idea que pueda resultar de una sensata investigación empírica del modo como el lenguaje acerca de las sensaciones se ha desarrollado realmente. Es no obstante un error. y no justam ente un error fatuo. Pero esto. al criterio de identidad de los objetos materiales. M agee: No estoy seguro de que lo que usted ha dicho responda realmente a mi pregunta. Hay que hallar la ilusión para aniquilarla. Si se quiere conocer los límites del lenguaje acerca de las sensaciones. probablemente se partirá entonces de una investigación empírica de los lenguajes como se hablan realm ente. en verdad demasiado parecido.165 discurso. y conducirlo lenta y metódicamente a lo largo de la línea que divide el discurso acerca de las sensaciones del discurso acerca de los objetos materiales. ¿D e dónde además se podría partir? El propósito de esta investigación empírica es proveer un correctivo para ciertas ilusiones. Este sueño particular es un sueño natural. Pues estos dos lenguajes. según él. en verdad un sueño profundo. es un error grave. llegó a pensar que los límites se podían trazar en fragmentos. Su tesis es que somos propensos a estar con un pie en cada lado de la línea. encerraba la totalidad del discurso fáctico. En las Investigaciones filosóficas. D. y trató a las sensaciones com o si ellas tuvieran un criterio de identidad algo parecido. Sin embargo no es imposible ser conducido en ancas por una teoría filosófica y terminar en un disparate. ¿Por qué? D. por ejemplo. Sucede así que primero nos . mucha parte de su última obra versó sobre la filosofía de la mente. no veo en ello por qué es necesaria una investigación de los usos empíricos del lenguaje en la última filosofía de Wittgenstein. con la única diferencia del m atiz significativo dado por el adjetivo. una especie de sueño provocado por el lenguaje. arguye. padecía de la ilusión sobre las sensaciones que describía. y como realmente opera. Se lo mira com o la fuente de todos los males. M agee: Me parece que una desconfianza hacia el lenguaje penetró en su última filosofía. Por ejemplo. Pears: No creo que sea exactam ente que W ittgenstein desconfiara del lenguaje o pensara que debería mejorarse o convertirlo en un trujumán honesto. B. Lo que Wittgenstein quería hacer en su último período fue incitar tales sueños y m ostrar luego lo que había de erróneo en ellos. pero no objetos m ateriales sino objetos mentales. O m ejor aún. según W ittgenstein. No debemos detenernos a preguntar: ¿Q ué es aquello por donde pasa el límite? Lo primero que hay que hacer es sentir la tentación de cruzarlo. Pero podríam os preguntar: ¿q u ién ha ten id o alguna vez ta les su eñ os? Parecen dem asiado absurdos. Nos encontraremos entonces con que es necesario. y hacer realmente el intento de traspasarlo. Para ser más preciso. hacer esta sugestión acerca de las sensaciones. pueril. su idea en el último período era de que hay que trazar las fronteras lógicas del lenguaje o de alguna parte del lenguaje pro medio de lo que se llamaría un método de oscilación. trozo por trozo. Por ejemplo. de hecho el principal error com etido por el empirismo inglés desde Hume a Russell. y mucho menos en la frontera más exterior que.

M a g ee: A lgun os e x c e le n te s filó so fo s — por ejem plo R ussell y Popper— han aplicado peyorativamente la analogía. no conseguirem os la com prensión filosófica. el fin de toda investigación filosófica sea un regreso al punto de partida. padecerem os lo que W ittgenstein llama “pérdida de problemas”. creo que hay algo de común. y es indudablemente cierto de algunas filosofías lingü ísticas. Pero no creo que sea una observación exacta sobre los propósitos o m étodos de W ittgenstein. para entonces com placernos en el sueño. Quienquiera que lo haga . Regresamos luego a aquellos hechos con un mejor entendimiento de ellos. A lo que se opuso fue a la idea de que se extendiera el lenguaje existente hasta incluir el sueño sin modificar las bases de este lenguaje. la analogía ha sido exagerada grandemente. ¿Cree usted que hay algo de cierto en esta analogía? D. Este es un método filosófico consciente. rom ántica de su obra. M agee: A menudo se ha encontrado analogía — y tengo que decir que la creo válida— entre el psicoanálisis y la doctrina de W ittgenstein de que tenemos que curar nuestros males filosóficos por medio de un profundo análisis del lenguaje. Entiendo lo que usted dice. Ahora bien. Él no se oponía a modificar una parte del lenguaje. este es un asunto muy personal. Tal reproche se le ha hecho a W ittgenstein. M agee. ¿Puede explicarnos esto? D. Él invita s sus lectores a sacar estos sueños de su propia mente y trabajarlos en dirección de la parte del lenguaje que los produjo. Wittgenstein sostenía que aquellos profundos malentendidos del lenguaje no son una enfermedad del intelecto que debería evitarse de ser posible: son un paso preliminar esencial para obtener la com prensión filosófica. — lo cual es una hazaña imposible. podría improvisarse uno nuevo. Lo que sería igual a tratar de rebasar el espacio lógico pertinente sin cambiar el lenguaje que es el p8unto de origen de aquel espacio lógico real. Pero W ittgenstein no quiso oponerse a él. En lugar de ello. La influencia de su última filosofía se explica en parte por la naturaleza muy personal. Teniendo en cuenta lo dicho sobre algunos sueños o ilusiones. Estoy pensando en la tortura de la equivocación y en la gradual recuperación de la intelección. Con W ittgenstein parece que llegamos justamente al sitio de donde partimos. Naturalmente un criterio tal tendría que ser cuidadosamente formulado y coherentemente usado. de acuerdo con el cual tendría sentido decir que dos personas tienen una y la misma sensación. en vez de conservar el usual criterio de identidad para las sensaciones. Contra lo que realmente estaba era con que se lo tratara com o si ya hubiera sido modificado. pues creo que en el fondo no es una analogía estricta. — un proceso que toda persona que lea su obra supone recorrer. Creo que en pocas palabras no se puede dar realmente una explicación com pleta de este género de influencia. Pero hay un aspecto sobre el cual quisiera hacer énfasis. sin que en realidad fuera así. Es bastante sorprendente que.166 perdemos en sin sentidos — una muy natural. La filosofía. Si nunca nos hem os extraviado o. en verdad profunda especie de sin sentido— . La com prensión filosófica se alcanza así en dos momentos: primero. Usted los ha rectificado. Pears: Sí. en otras palabras. pero. y finalmente ser traídos de regreso al lenguaje tal como él es. com o usted dice. y el remedio de W ittgenstein es entonces recordarnos los hechos acerca de la parte del lenguaje de que partimos. Ven la última filosofía de W ittgenstein como Karl Krauss describía al psicoanálisis: una enfermedad que a sí misma se confunde con su cura. y luego el viaje de regreso. Se podría idear un crite rio que p erm itiera a las sen sacion es em igrar de persona a persona. sen tid o el im pulso de extraviarnos. el viaje fuera del lenguaje que todos hablamos. Pears: Es difícil explicar algo tan com plejo. se observará que agrupa los hechos empíricos acerca de la parte del lenguaje pertinente. Pears: No creo que esto indique conservatism o en el caso de Wittgenstein. es una especie de restauración. B. Pero el último W ittgenstein toma posesión de la gente de una manera peculiar: la “atrapa” y se la come viva. El punto válido está mucho más en la superficie. B. termina por obtener resultados correctos. al m enos. B. Lo importante es que antes de que nos reencontremos sintamos el impulso de extraviarnos. Por ejemplo. y aunque mucha parte de él em pieza con una profunda incomprensión. pues piensa que están equivocados. ¿No encierra esto un extrem o conservatismo lingüístico? D.

B. y lo más extraordinario es la estrecha relación en que están. aunque naturalmente su influencia se hizo presente allí com o en otras partes. Teniendo en cuenta lo anterior. En algunos círculos sin embargo ha habido recientem ente una reacción en su contra. Pears: No creo que la última filosofía de W ittgenstein haya dominado alguna vez en Oxford. y también como rechaza a aquellos que no pueden agarrarlo. diciendo poco acerca de las fronteras internas. M agee: Hay quienes consideran — y entre ellos debemos contar de nuevo a Russell— que la primera filosofía es en mucho más grande que la última. Pensaba que sus últimas ideas serían m ejor comprendidas si se destacaba sobre el fondo de las primeras. el método de trazar las fronteras est totalm ente diferente en los dos períodos. Aunque comprendo el ju icio de Russell — de que W ittgenstein dejó de hacer filosofía después del haber escrito el Tractatus — . Para mi su última filosofía. agrupa los hechos acerca del lenguaje. sino para ayudarlos a realizar el tipo de com prensión teórica que llamamos “filosófica”. nunca ha carecido de partidarios en Oxford. y en el segundo por medio de un extrañísimo método de oscilación. no estoy de acuerdo con él. Pues nos conduce a asimilar otros modos de pensar la ciencia y. Quizás la m ejor manera de trazar esta línea de desarrollo es ver que en ambos períodos de su actividad filosófica sus propósitos fueron los de dibujar las fronteras lingüísticas. los construimos y comprendemos mal. com o resultado. B. pienso. La filosofía tardía de W ittgenstein es extrem adam ente asistem ática. es parte del secreto del modo como cautiva a la gente. — trazar las líneas en que termina el sentido y comienza el sin sentido. Creo que el dominio del pensamiento científico desde el Renacim iento ha sido un desastre. que puede hacerse recostado en una tarde fía y asim ilar el sistema sin implicación personal de ninguna clase. Esta ocupación con las fronteras lingüísticas es el problema principal que permanece constante en toda su filosofía. M agee: El último W ittgenstein se convirtió en la ortodoxia de toda una generación de Oxford. pues crecieron de éstas por un proceso natural y continuo de desarrollo. no con el propósito de ayudar a la gente a que se comunique más eficientem ente con los demás. Pero el propósito general es el mismo. W ittgenstein quería incluir el texto del Tractatus en el mismo volumen de las In v estigacion es filosó fica s. M agee: Hemos hablado acerca de algunas de las diferencias entre la última y la primera filosofía de W ittgenstein. Creía que sistem atizar y asim ilar una cosa a otra es siempre . En el primer periodo intentó trazar una barrera fronteriza alrededor del discurso fáctico. pero también hay im portantes similitudes. ¿Piensa usted que son alternativas válidas? D. Debido a que las diferencias son tan notables. No es como leer filosofía sistemática. En el último período dirige su atención a las múltiples fronteras internas que se extienden entre las diferentes áreas del discurso. Podría decirse que W ittgenstein vio el m isterio com o una dimensión extra de algo perfectamente ordinario. Me parece que este rasgo constante de sus doctrinas filosóficas es tan importante com o los rasgos constantes de su método filosófico. cuando hablamos sobre el Tractatus. entendida correctam ente. Hemos hablado mucho sobre el método filosófico de W ittgenstein. Como ya he explicado. Pero también hay un elemento constante e im portante en las doctrinas filosóficas que sostiene en ambos períodos. ¿Puede decirnos algo acerca de ellas? D. La alternativa principal. He mencionado su resistencia al ímpetu de la ciencia al com ienzo de esta conversación.167 tendrá que entregarse de alguna manera a lo que él está haciendo. En el primero está dado en el antiguo modo a priori. Ya no se considera que sea la única forma de filosofía. ¿Cómo juzga usted personalm ente la mutua relación de sus méritos? D. Pero quisiera destacar que esta resistencia reaparece en su última obra y es especialm ente manifiesta en su última filosofía de la mente. B. lo que les da una extraordinaria profundidad. Pears: Considero que ambas son productos del genio. El punto central del último método de W ittgenstein consiste en que estos extraños sueños e ilusiones son el bagaje esencial que tiene que esta en la mente de quien pretenda entenderlos. la filosofía sistem ática. Esto. a pesar de sus diferencias superficiales. es un desarrollo fascinante de la primera. Pears: Sí.

A veccs domina la filosofía wittgensteiniana. personalísimo de hacer filosofía. Strawson. a la manera de Russell. Quine. impersonal. estaríamos tan alejados de los fenómenos actuales que casi nada interesante podríamos obtener.168 tergiversar. . Esta es la oposición. de tal manera que aun teniendo una opinión general verdadera acerca de la totalidad del lenguaje. el primer Wittgenstein. y en Oxford. Hoy la oposición es entre este modo fragmentario. En diferentes partes del mundo el asunto ha tomado caminos diferentes. y a veces produce una fuerte y quizás excesiva reacción. Carnap. y la filosofía sistemática.

169

VERDAD COMO CORRESPONDENCIA EN EL TRACTATUS
[Extractos de Verdad sin fundamentos] *
Raúl Meléndez A cu ña**

I. Las proposiciones como pinturas. Cómo es el espejo en el que reflejamos la realidad
En esta parte pretendemos ampliar y com pletar nuestras consideraciones sobre la ontología del

Tractatus, centrándonos en la cuestión de có m o es la estructura d el len gu aje qu e h a c e p osib le qu e en él se rejleje la estructura d ad a e in depen dien te de lo real.
Comencemos nuestra indagación acerca de la estructura del lenguaje en el nivel básico en el que éste adquiere contacto directo e inmediato con la realidad que representa, es decir, en el nivel de los nombres simples y su relación con los objetos simples. En este nivel básico se establece una asociación entre los elementos básicos del lenguaje, los nombres, y los elem entos básicos de la realidad, los simples, designados por los primeros. A través de esta relación referencial entre el nombre y el objeto nombrado por éste, el lenguaje adquiere la posibilidad de representar la realidad, adquiere su contacto con ella (Tractatus L óg ico P h ilo sop h icu s 2 ,1 5 1 5 ). y sobre esta asociación nom inativa básica se construye el completo isomorfismo entre lenguaje y realidad. Wittgenstein afirma (distanciándose de la posición de Frege) que el objeto simple al que un nombre refiere constituye no solam ente su referencia, sino tam bién su significado (TLP, 3 .2 0 3 ). Esto parecería implicar que el nombre, en virtud de su mera asociación con el objeto que nombra, posee ya un significado. Sin embargo, oponiéndose a esto (y coincidiendo con Frege), W ittgenstein sostiene que sólo en el contexto de una proposición el nombre adquiere significado. Una manera de mostrar que estas dos afirm aciones, aparentem ente opuestas, son conciliables consiste en recurrir al uso del nombre en contextos proposicionales com o criterio para saber si el nom bre está cumpliendo realmente su función referencia! y si retiene su significado1 (ver TLP , 3 .3 2 6 y 3 .3 2 7 ). Para usar significativamente un nombre, para que él represente adecuadamente al objeto nombrado, no basta con haber establecido de manera puramente convencional y arbitraria una conexión entre él y su referencia. Como ya hemos observado antes, el uso o la aplicación sintáctica del nombre debe estar regido por reglas gramaticales. Tales reglas han de garantizar que la aplicación sintáctica del nom bre, esto es, sus posibilidades lícitas de combinarse con otros para formar proposiciones con sentido, refleje las posibilidades de combinación del objeto nombrado, esto es, su forma lógica. La relación denotativa entre nombre y objeto no es, pues, del todo arbitraria ya que el uso gram aticalm ente correcto del signo escogida convencionalmente para representar a un objeto, tiene que ceñirse a las posibilidades determinadas
' Extractos publicados con la debida autorización del autor; tomado de: Raúl MELÉNDEZ ACUÑA. Verdad sin fu n dam en tos, capítulo Uno [II-III], Ministerio de Cultura. Bogotá. 1998, pp. 58-88. " Raúl Meléndez Acuña es bachiller del Colegio Anglo-colombiano, matemático de la Universidad de los Andes; realizó estudios de Lógica en la Universidad de Freiburg (Alemania); en 1996 obtuvo la Maestría en Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. 1la trabajado como docente de Matemáticas y Filosofía en las Universidades del Rosario, los Andes y Nacional de Bogotá. Actualmente becado por el gobierno austríaco, continúa sus estudios e investigaciones sobre Ludwig Wittgenstein en el Instituto de filosofía de la Universidad de Graz, bajo la dirección del profesor Dr. Rudolf Haller. En 1997 le fue otorgado el Premio Nacional de Cultura en la modalidad de Filosofía a su libro Verdad sin fundam entos. ’ Señalemos, de paso, que la estrecha vinculación entre significado y uso no es algo exclusivo, ni del todo nuevo en la que se ha dado en llamar 'segunda filosofía de Wittgenstein’. Pero la noción de uso que juega un papel tan importante en el pensamiento tardío de Wittgenstein es mucho más amplia que esta noción de uso' del Tractatus, la cual se entiende como aplicación sintáctica. Además, con la vinculación entre uso y significado en su obra tardía, Wittgenstein, como lo veremos, persigue propósitos diferentes a los del Tractatus.

170

por la esencia com binatoria del objeto. El uso de los n om bres en los contextos proposicion ales y la gram ática q u e rige tal u so tien en q u e reflejar la esen cia d e los objetos, so pena de que el nombre pierda su significado al no representar adecuadamente al objeto. Así pues, el que un nombre tenga significado radica en que se u se ‘en las proposiciones de manera que ellas figuren combinaciones Posibles del objeto designado por él y no en la mera asociación convencional con dicho objeto. Lo anterior nos conduce ya al segundo nivel del isomorfismo entre lenguaje y realidad: el nivel de las proposiciones elem entales que figuran estados de cosas atóm icas ( TLP , 4 .2 y 4 .2 1 ). A las proposiciones elementales se las podría caracterizar de dos maneras diferentes. En primer lugar, son las p ro p o sicio n es más sim p les, en el sen tid o de que no pueden a n a liz a rse m ás. E llas son concatenaciones de nombres simples (TLP, 4 .2 2 y 4 .2 2 1 ), los cuales ya no pueden descomponerse mediante definiciones o descripciones (TLP, 3 .2 6 ). En segundo lugar, las proposiciones elementales se distinguen de las demás por ser todas lógicamente independientes entre sí (TLP, 4 .2 1 1 ). La verdad o falsedad de una de ellas no implica nada acerca de la verdad o falsedad de otra. Esto no ocurre con las proposiciones complejas, las cuales están en determinadas conexiones lógicas con las proposiciones que forman parte de su análisis y también con otras proposiciones que tienen en sus análisis partes comunes con ellas. Piénsese, por ejemplo en las conexiones lógicas entre una proposición compleja de la forma ‘p y q’ y sus partes p, q; o en la conexión lógica entre ‘p y q’ y ‘p ó q’. En contraposición a esto, si p y q son elementales entonces son lógicamente independientes. Esta independencia lógica entre las proposiciones elementales refleja, claro está, la independencia, a la que ya aludimos, entre los estados de cosas atómicos representados por ellas (TLP, 2 .0 6 1 ,2 .0 6 2 ). La posibilidad de que las proposiciones elementales modelen lo real y tengan, entonces, sentido, se basa en su capacidad pictórica de figurar estados de cosas posibles. La concepción pictórica de las proposiciones elementales puede resumirse brevemente como sigue. Los nombres se combinan entre sí de determinadas maneras para formar signos proposicionales (TLP, 3 .1 4 ), los cuales figuran o m odelan estados posibles de cosas (TLP, 3 .2 1 ). La proposición es el signo proposicional o com binación de nombres en su relación con el estado de cosas que figura (TLP, 3 .1 2 ). Dicho en otras palabras, la proposición es la com binación de nombres en cuanto tiene un sentido. La proposición tiene sentido si figura un posible estado de cosas, si representa una com binación posible de los objetos nombrados en ella. La proposición elemental es, pues, una figura o modelo (Bild) de la realidad (TLP, 4.01y 4 .0 1 1 ). Ella representa un punto en el espacio lógico constituido por las posibles com binaciones entre objetos. En lo que sigue tratarem os de dar respuesta a la cuestión de q u é es lo q u e h a c e p osible qu e la proposición elem en tal cu m pla su fu nción esen cia l de representar figu rativam en te la realidad. A este respecto W ittgensteín nos dice: “La posibilidad de la proposición descansa en el principio de la representación de los objetos por los signos” (TLP, 4 .0 3 1 2 ). El que la proposición elemental pueda figurar estados de cosas presupone la conexión básica referencial entre nombres y objetos. Es sólo en virtud de esta conexión que la proposición adquiere su relación con la realidad. Pero la proposición no es un mero agregado inconexo de nom bres asociados a objetos. S e requiere además que la proposición tenga una forma y una estructura, o sea, que en ella los nombres estén articulados en ella de una manera determinada (estructura de la proposición) y que esta manera determinada de articularse modele una posible manera de com binarse de los objetos nombrados, un estado de cosas posible (forma de figuración de la proposición) : “Un nombre está en lugar de una cosa y otro en lugar de otra y están unidos entre sí. Así el todo representa — como una figura viva— elestado de c o s a s .” (TLP, 4 .0 3 1 1 ). R efiriénd ose a las figuras en general, no necesariam ente lingüísticas, W ittgenstein escribe: 2.12 La figura es un modelo de la realidad. 2.13 A los objetos corresponden en la figura los elementos de la figura. 2.131 Los elementos de la figura están en la figura en lugar de los objetos. 2 14 La figura consiste en esto: en que sus elementos están combinados unos respecto de otros de un modo determinado.

171 2.141 La figura es un hecho. 2.15 Que los elementos de la figura estén combinados unos respecto de otros de un modo determinado, representa que las cosas estén combinadas también unas con otras de la misma manera. A esta conexión de los elementos de la figura se la llama su estructura y a su posibilidad su forma de figuración. 2.151 La forma de figuración es la posibilidad de que las cosas se combinen unas respecto de otras como los elementos de la figura2. Podemos expresar ahora, usando la terminología del Tractatus, las dos condiciones fundamentales para que una proposición, o en general una figura, pueda representar la realidad. La primera condición es la relación figurativa ( TLP , 2 ,1 5 1 4 ) que debe darse entre los elementos de la figura y los objetos. En el caso particular de las proposiciones puede hablarse más específicam ente de la relación referencia! entre los nombres, que son los elementos de la proposición, y los objetos, que son los elementos del estado de cosas representado por la proposición. La segunda condición fundamental es que la figura y lo figurado deben tener algo en común para que la primera pueda representar en absoluto alo segundo (TLP, 2 ,1 6 y 2 ,1 6 1 ). Este algo en com ún es la forma lógica: 2.18 Lo que cada figura, de cualquier forma, debe tener en común con la realidad para poder en absoluto figurarla —justa o falsamente— es la forma lógica, esto es, la forma de la realidad3. Una figura puede Ser correcta o no, puede ser verdadera o falsa, lo cual debe poder establecerse mediante una com paración con la realidad que representa. Para que esta com paración sea en absoluto posible, para que la figura y la realidad sean conm ensurables, debe haber algo igual en ambas. Este punto puede ilustrarse a través del siguiente ejemplo. Supongamos que alguien nos muestra una manzana roja y nos pide que representem os en un papel el color de la manzana. Nosotros pintamos una mancha en el papel. La mancha puede ser una correcta o incorrecta representación del color de la manzana, según si su color coincide con el de la manzana o no. Entonces lo que debe ser igual en la mancha y la manzana para que la primera sea una representación del color de la segunda no es, por supuesto, el color. La identidad en el color es condición para la corrección o verdad de la representación pero no para su posibilidad, no para que sea en absoluto una representación. Pues la representación sigue siendo tal aún en el caso de que sea incorrecta, aún en el caso de que los colores no coincid an. En lo que deben co in cid ir la rep resen tació n y lo rep resentad o para poder ser conmensurable en cuanto a su color es en ser ambas coloreadas, es decir, en la p osib ilid a d de tener el mismo color. Es la posibilidad de tener el mismo color y no el hecho de tener el mismo color lo que permite hacer la com paración entre la m ancha y la m anzana que estab lecería la corrección o incorrección de la mancha como representación del color de la manzana. La posibilidad de tener el mismo color que el objeto cuyo color se representa (lo que podríamos llamar, tratando de imitar la terminología wittgensteiniana, su ‘forma de coloración’) es lo que, en este caso, permite a nuestra mancha poder cumplir su función representativa o figurativa. Ahora bien, en el caso de una proposición com o figura, ya no en un sentido visual sino lógico, de un estado de cosas, también debe haber algo común a ambos para que la proposición pueda ser figura. Pero no debe haber tanto en común que resulte que la proposición sea siempre verdadera. La teoría pictórica de las proposiciones debe permitir resolver un viejo problema: explicar la posibilidad de proposiciones que poseen sentido, que figuran un estado de cosas, pero que son falsas. La proposición tiene una estructura, dada por la manera específica como están conectados los nombres en ella. Y esta estructura representa una posible com binación entre los objetos nombrados, un posible estado de cosas. Si se exigiera que lo común a proposición y realidad figurada fuese la estructura, el estado de cosas representado coincidiría, de hecho, con la proposición en tener tal estructura y la proposición sería siem pre verdadera. No se podría dar cu enta, en ton ces, de la posibilidad de proposiciones con sentido pero falsas. Lo común a proposición y realidad no puede ser, pues, la
! TLP, pág. 44. 5 TLP, pág, 46.

172

estructura, la manera de com binarse los nombres, por un lado y los objetos, por el otro. Pero para que la proposición pueda cumplir su función figurativa debe ser por lo menos p osible que sus nombres y los objetos nombrados por ellos se com binen de la misma manera, esto es, conform en la misma estructura. A esta posibilidad de coincidencia en la estructura la llama Wittgenstein la forma lógica de figuración. Esta distinción entre estructura y forma lógica permite separar las condiciones para que una proposición tenga sentido de las condiciones que la hacen verdadera y permite, por lo consiguiente, resolver el antiguo problema de la posibilidad de proposiciones con sentido pero falsas4. Este problema surge, en este contexto, si se identifica el sentido de una proposición con un h ech o representado por ella, pues si la proposición es falsa no se da el hecho que representa y entonces carecería de sentido. Pero para poder ser falsa una proposición tiene que poseer ya un sentido. Por esto es importante subrayar que W ittgenstein no identifica el sentido de una proposición con un hecho, sino con un posible estado de cosas, con un punto en el espacio lógico (ver TLP, 2 .2 0 2 y 2.221) , que podría ser un hecho, sin serlo siempre. El sentido de una proposición no necesariamente hace parte del mundo, pues este último está constituido por hechos. Pero el sentido de una proposición falsa tampoco cae en el vacío. Es aquí donde la distinción entre realidad y mundo cobra especial importancia. Hay un espacio más amplio que el mundo de los hechos, a saber, la realidad o el espacio lógico, que alberga además de los hechos, además del mundo, las posibilidades de combinación entre objetos que de hecho no se dan y que están representadas por proposiciones falsas pero con sentido5. El sentido está determinado com pletamente por la proposición y es independiente de los hechos; depende de cóm o sus nombres se conectan y cóm o esta conexión representa una posible manera de conectarse los objetos nombrados, un estado de cosas posible. Se puede comprender el sentido de una proposición sin saber si ella es verdadera o falsa y sólo habiendo comprendido el sentido de la proposición se puede compararlo con la realidad para establecer su verdad o falsedad. Tal comparación buscaría establecer si el estado de cosas figurado por la proposición se da de hecho o no, si está en el mundo y no sólo en el espacio lógico, com o mera posibilidad {TLP, 4.2 5 ). Para que el lenguaje pueda servir como espejo de la realidad tiene que haber, entonces, identidad entre su forma lógica y la forma lógica de la realidad. Esto quiere decir que en el lenguaje los elementos básicos que son los nombres deben, además de estar asociados a los elementos básicos de la realidad, poseer las mismas posibilidades de com binación que poseen tales elementos básicos. La gramática o la sintaxis lógica, que determ ina la forma lógica del lenguaje, juega aquí un papel clave, como reglam entación de las com binaciones lingüísticas que deben reflejar las posibles com binaciones ontológicas determinadas por la naturaleza intrínseca de los objetos simples. De esta manera, la sintaxis lógica que rige el uso.de los nombres y que, por decirlo así, expresa su naturaleza, juega un papel fundamental en el lenguaje, análogo al que juega la naturaleza de los simples en la realidad. Es la sintaxis lógica la que, en último término, determina la forma lógica del lenguaje, de manera análoga a com o las esencias com binatorias de los simples determinan la forma lógica de la realidad, y ambas formas lógicas deben coincidir. La identidad de la forma lógica de lenguaje y realidad sería visualizable de la siguiente manera: la red de posibilidades de formar proposiciones elementales con sentido, 1 permitidas por las reglas sintácticas del lenguaje, debe poder superponerse a la red de posibilidades com binatorias de la realidad, permitidas por la naturaleza de los objetos; y tal superposición debe mostrar, en el nivel de las proposiciones elementales y sus correspondientes estados de cosas atómicos, una congruencia o coincidencia absoluta, un isomorfismo perfecto, punto por punto, nodo por nodo. No debe haber posibilidades en la realidad inexpresables en el lenguaje, ni proposiciones con sentido que no expresen posibilidades en la realidad. Es este isomorfismo lógico entre lenguaje y realidad el
4 Que el problema es, en efecto muy antiguo, puede corroborarse consultando: Platón, Teeteto, I 89a. 5 Se suele aclarar que la noción de posibilidad que se emplea en el Tractatus no debería entenderse en un discutible sentido metafísico, según el cual algo posible hace presencia en un misterioso mundo diferente del actual Lo posible, en este contexto, debería entenderse, más bien, como lo pensable o. equivalentemente, lo expresable en proposiciones con sentido. Sin em­ bargo esta expresabilidad en proposiciones con sentido descansa en que este sentido haga parle de un metafísico espacio lógico de posibles combinaciones de abstractos objetos simples.

173

que permite explicar cómo las proposiciones elementales adquieren su sentido. En este isomorfismo, a diferencia de un isomorfismo entre estructuras matemáticas, las estructuras no están en pie de igualdad sino que una, la de la realidad, juega el papel de estructura origin al y la otra, la del lenguaje, tendría que ser una copia isomórfica de la primera. Esta concepción pictórica del lenguaje permite dar una explicación general de lo que Wittgenstein considera como la esencia de la noción de verdad:
La teoría de la figuración lógica a través del lenguaje nos da, en primer lugar, una comprensión de la esencia de la relación de verdad. La teoría de la figuración lógica a través del lenguaje dice —de manera totalmente general Para que sea posible que una proposición sea verdadera o falsa— que ella concuerde o no con la realidad -para ello tiene que haber en la proposición algo idéntico con la realidad6.

El sentido de una proposición, su esencial posibilidad de ser verdadera o falsa, presupone la identidad de la forma lógica de lenguaje y realidad. Pero para que lo expresado en el lenguaje sea de hecho verdadero se debe cumplir no solam ente la identidad en la forma lógica de lenguaje y realidad, sino también la identidad en'la estructura de las proposiciones y los hechos. Es decir, las com binaciones entre nombres en las proposiciones ya no deben ser sólo com binaciones posibles entre los objetos nombrados, hacer parte del espacio lógico (condición de sentido) sino que esta posibilidad debe actualizarse, los objetos deben com binarse de hecho en el mundo como lo dicen o representan las proposiciones (condición de verdad). Las com binaciones entre objetos figuradas por las proposiciones verdaderas no forman parte únicam ente del espacio lógico, de lo posible, sino que forman parte del mundo, de lo fáctico. Y el total de proposiciones elementales verdaderas describe la totalidad de los hechos, es decir, es una descripción com pleta del mundo ( TLP , 4 .2 6 ). L a concepción pictórica de las proposiciones elementales permite, de esta manera, dar cuenta de la relación entre lenguaje y realidad y de las nociones de significado o sentido ( Sinn ) y verdad que enraízan en ella, y puesto que el mundo se puede describir com pletam ente usando sólo proposiciones elementales, basta aclarar cómo ellas cumplen su función figurativa para aclarar cóm o en el lenguaje se puede representar al mundo. Sin embargo, las proposiciones que usamos habitualm ente no son elementales, sino complejas. Las proposiciones elem entales están en un nivel tan profundo y oculto, que ni siquiera podemos dar ejemplos de ellas. Un ejem plo de proposición elemental contendría ejemplos de nombres de los abstractos objetos simples y ya vimos por qué Wittgenstein no da ejemplos de ellos. Para completar esta exposición de la estructura del lenguaje y de su isomorfismo con la realidad debemos, pues, escalar todavía a un nivel más superficial y explicar cómo las proposiciones no elementales pueden adquirir sentido. De hecho, recordémoslo, la existencia del nivel oculto y profundo se h ab ía m ostrad o com o n e c e s a ria , p re cisa m en te para poder g a ra n tiz a r que las proposiciones complejas que usamos habitualm ente posean un sentido com pletamente determinado. Aclarar cómo está determinado el sentido de éstas permitirá, a su vez, dar una breve explicación de las nociones de necesidad lógica y tautología, desde esta perspectiva del Tractatus. La explicación se basa en que el sentido, las condiciones de verdad, de una proposición com pleja es función de los sentidos de las proposiciones elem entales que la constituyen o hacen parte de su análisis (TLP, 5.2341). Las proposiciones complejas no son figuras de la manera directa e inmediata com o lo son las proposiciones elementales. El carácter figurativo de la proposición com pleja reside en ser lo que podríamos llamar una com binación lógica de figuras y no en ser una figura sencilla, en el sentido en que lo es una proposición elemental. Tomemos, a manera de ejemplo una proposición com pleja de la forma ‘p v q ’, conformada a partir de las proposiciones elementales p y q. ¿Es la proposición compleja una figura7 y si lo es, ¿cuál es el estado de cosas figurado por ella? Podríamos pensar que la proposición compleja es una figura de un estado de cosas com plejo o una situación (Sachlage) constituida ya no por un solo punto del espacio lógico, sino por una región del mismo. En tal caso, ¿cóm o podríamos describir o caracterizar la región representada por la disyunción de p y q? Esta región debería estar,
6 Tagebücher, 20, 10,14, pág. 104.

en general. 4 . que contenga sólo al segundo. poseen en virtud de su propia e intrínseca capacidad figurativa: 5 La proposición es una función de verdad de la proposición elemental. puede ocurrir que el mundo no contenga a R y sin embargo contenga a uno de los puntos representados por p o q y. y. Las proposiciones complejas son com binaciones lógicas de estas figuras elementales. a su vez. la de cóm o la proposiciones com plejas derivan su sentido. los valores de verdad de sus componentes elementales. el cual se muestra de manera evidente en la estructura misma de la proposición. pues las objeciones que nos interesará examinar en los próximos capítulo contra las concepciones de significado y verdad del Tractatus son más fundamentales que ésta . como aquellas que contienen cuantificadores o aquellas en las que se hacen atribuciones de actitudes proposicionales (o. un cálculo con estos valores de verdad que está regido por reglas convencionales asociadas a los conectivos proposicionales (com o la negación. ya que la verdad de la disyunción no equivale en ningún caso a que la región R exista de hecho. (La proposición elemental es una función de verdad de sí misma) 5. del sentido que las proposiciones elementales. Si se desea defender la afirmación según la cual. en las otras tres posibilidades es problemático considerar a R com o la región o situación figurada por la disyunción. hay varias regiones altern ativ as (aq u ellas com p atibles con las tres prim eras posibilid ad es m encionad as arriba) representadas por la disyunción. 113.01 Las proposiciones elementales son los argumentos de verdad de las proposiciones7. por la otra. su posibilidad de ser verdaderas o falsas. la conjunción y el 7 TLP. entonces debe entenderse lo figurado no (o no siempre) como una región del espacio lógico cuya existencia. la disyunción. es decir. y. en principio. De análoga manera. finalmente que no contenga a ninguno de los dos. pág. en general. Aquí podría formularse la objeción de que ciertas proposiciones complejas. Pero lo que nos interesa aquí no es esta cuestión terminológica. pues. Wittgenstein considera estos casos con algún detalle pero nosotros no necesitamos extendernos para examinar sus consideraciones a este respecto. en el caso de las proposiciones complejas interviene un factor adicional que influye en su valor de verdad.174 de todos modos. Sin embargo si llamamos R a la región de la que la disyunción sería figura (es decir. determinada por los puntos representados por p y q. más aún: puntos. los cuales dependen. a que haga parte del mundo. A estas com binaciones de figuras las podemos seguir llamando figuras o podemos también decir que sólo las proposiciones elementales son figuras en el sentido estricto arriba explicitado. relacionada de qué tan general es la afirmación según la cual las proposiciones son figuras sino. equivalga a la verdad de la figura. cuyo hacer parte del mundo. ni tampoco la cuestión. y esta dependencia funcional está determinada por los conectivos proposicionales veritativo-funcionales que intervienen en la construcción lógica de la proposición com pleja a partir de proposiciones elementales. por medio de una com paración directa de su sentido. “la proposición es una figura de la realidad” (TLP. A diferencia del caso de las proposiciones elementales. sino que lo figurado puede ser tam bién una com binación lógica de lugares del espacio lógico Las proposiciones elementales son figuras en el sentido de representar estados de cosas que son lugares. Si se da la primera posibilidad. en el espacio lógico.0 1 ). Este nuevo factor es la manera particular como la verdad de la proposición com pleja depende funcionalmente de la verdad de las proposiciones elementales que son sus argumentos. En la verdad de las proposiciones com plejas intervienen. dos factores: por una parte. cuya verdad se puede establecer. de las que son funciones veritativas. aquella que debería estar dentro del mundo de los hechos para que la disyunción sea verdadera) se presentan cuatro posibilidades excluyentes: que la región contenga ambos puntos representados por p y q. entonces la disyunción sería verdadera. más bien. las que puedan considerarse como no extensionales o referencialmente opacas) no parecen ser funciones veritativas de proposiciones elementales. con la realidad. Más bien. Por lo tanto R no es un buen candidato para ser la región figurada por la disyunción. solamente de su correspondencia inmediata con la realidad. que contenga sólo al primero. D icho más brevem ente: no hay una única región del espacio lógico que pudiera identificarse con la situación de la que la disyunción es figura (en el sentido de ser la única región que deba existir o hacer parte del m undo para que la disyunción sea verdadera).

la tautología y la contradicción muestran que no dicen nada. a saber. no habría verdades necesarias. consiguientemente. que usualmente se formula en las llamadas tablas de. Cuando se afirma. distintas a las tautologías. a priori. analíticas. ellas. entonces. esto es. La tautología y la contradicción carecen de sentido9. de los hechos. si bien las tautologías y las contradicciones carecen de sentido fáctico. por lo tanto. Pero en las proposiciones com p lejas puede darse el caso lím ite en el que las reglas convencionales de cálculo de las funciones veritativas cancelen el efecto del otro factor. Tal es el caso de las tautologías y las contradicciones y de ahí su carácter a priori. ño sólo por lo que podríamos llamar su “economía lógica”. en todo rigor. Si uno se atiene estrictam ente a considerar com o proposiciones sólo las proposiciones elem entales o las com binaciones veritativo-funcionales de éstas que conserven un contenido fáctico. la idea de que los conectivos o constantes lógicos no representan nada real. al menos parcialmente. * TI. proposiciones. Si no fuera así. La diferencia entre las proposiciones con sentido fáctico y las tautologías y contradicciones la expresa Wittgenstein así: 4. y la contradicción. el fáctico. en tal caso. el efecto de la verdad de las com ponentes elementales y de su correspondencia con los hechos. cuya verdad no depende sólo de su concordancia con lo fáctico. más aún tautológica. pues es incondicionalmente verdadera. Este cálculo con valores de verdad. sin embargo. se anula la influencia de lo fáctico. pues no está condicionada por lo fáctico. Hay. en todas las circunstancias posibles. teniendo en cuenta presuntas con ex io n es n e cesa ria s. antes de llevar a cabo tal cálculo habría que excluir de entrada. muestran o exhiben propiedades lógicas del lenguaje que son reflejo de propiedades formales de la realidad. Aunque las tautologías no afirman nada acerca del mündo de los hechos. La tautología no tiene condiciones de verdad. independientemente de lo fáctico. las tautologías y las contradicciones no serían. como ocurre con las elementales. pág 109 . de cómo se com binan lógicam ente en ellas las proposiciones elementales constituyentes. cuyo sentido depende del uso de reglas lógicas de cálculo con valores de verdad y que difiere del sentido de verdad como correspondencia. es decir. Estas “proposiciones" pierden pues su conexión con los hechos (de ahí las com illas) y su “verdad” o “falsedad” ya no debe entenderse en el sentido de correspondencia. de su estructura lógica. En efecto. se está empleando una noción lógica de verdad.P.175 condicional)8. en la determinación de su verdad o falsedad. y hay casos límite en los que la particular manera en que están com binadas las proposiciones elem entales tiene el efecto de anular su influencia en el valor de verdad de la “proposición” com pleja y. Si la verdad de toda proposición consistiera en su concordancia con los hechos. que las tau tologías son verdades necesarias y que toda verdad necesaria es lógica. pues no se puede decir de ellas que sean verdaderas o falsas. no habría manera de explicar cóm o hay tautologías que son verdaderas necesariamente. Esta distinción entre dos factores determ inantes para la verdad o falsedad de las proposiciones complejas resulta clave para la explicación de la necesidad lógica en términos de la noción de tautología. m uestran algo acerca de la forma lógica de la realidad que 8 Wittgenstein emplea en el Tractaíus (TLP. en el sentido de correspondencia con los hechos. no lógicas e n tre las p ro p o sicio n es elem en tales. sino también porque ayuda a mostrar una idea fundamental que se defiende en el Dractatus. proposiciones. presupone que las proposiciones elementales son todas lógicamente independientes entre sí. sin embargo. habría verdades necesarias no lógicas. verdad y que se lleva a cabo independientemente de lo fáctico (lo fáctico interviene sólo en la determ inación del valor de verdad de las com ponentes elem entales de la proposición com pleja). ellas m uestran algo acerca de la forma lógica del lenguaje con el que figuramos lo real y. si la verdad de todas las proposiciones se estableciera exclusivamente por su correspondencia con los hechos. Sin embargo. sino que depende. 6) la posibilidad de reducir todos los conectivos proposicionales a un solo conectivo completo que permita expresar todas la funciones veritativas. cierta s posibilidades representadas por las filas de la tabla de verdad y.461 La proposición muestra aquello que dice. bajo ninguna condición es verdadera. no dicen nada acerca del mundo. Este recurso técnico tiene cierta importancia.

Anhang II (Aufzeichnungen. pág 209. para explicarlas y fundamentarlas sin tener que emplearlas.176 debe coincidir con la del lenguaje. Por lo tanto. que debe poder determinarse a priori. como hemos visto. de lo representado. Cómo es la relación entre la realidad y su reflejo en el espejo del lenguaje En esta parte se discutirá la cuestión de cómo se puede aclarar la relación de isomorfismo lógico entre lenguaje y realidad. ya no podríamos decir sino sinsentidos. La posibilidad de que el lenguaje represente la realidad se funda. esta forma lógica común a lenguaje y realidad? ¿y cómo podría justificarse la tesis según la cual un lenguaje que pretenda reflejar la realidad tiene que tener en común con ella su forma lógica? Estas preguntas conducen a la siguiente dificultad. pues para ello se requeriría de un lenguaje que no poseyera las propiedades en cuestión. en que ambos compartan lo que Wittgenstein llama forma lógica. Si pretendiéramos salim os de las condiciones lógicas de sentido y verdad del lenguaje. en cualquier lenguaje. carente de sentido. ¿Cómo podría describirse. más aun. Imposible construir un lenguaje no lógico12. represente la realidad. propiedades formales de la red de proposiciones elem entales. para la cual sí se requiere de una com paración con los hechos. II. en la que se basa la concepción de verdad como correspondencia del Tractatus. muestra. presupone que las proposiciones poseen un sentido. de esta forma lógica debe poseer o ejemplificar ya lo que se quiere describir o explicar. El “privilegio” al que aspira ese presunto meta-lenguaje de no presuponer y depender de tales condiciones lógicas lo privaría de la capacidad de expresar algo con sentido. die G. nos condenaríamos al silencio o a un balbuceo totalm ente ininteligible. pues se mostrará que la labor de describir y explicar esta relación entre la realidad y su imagen lingüística tropieza con limitaciones al parecer ineludibles. Las condiciones cuyo cumplimiento debe presuponerse para que el len g u aje tenga sentido y para poder hablar de verdad son no sólo injustificables. sin poseerlas. y las proposiciones tienen sentido. del mundo10.18). en cuanto ellas figuren o representen la realidad. nos incapacitaríam os totalm ente para decir algo. La explicación 1 0 TU>. A prill914).13 La lógica no es una doctrina.12 El hecho de que las proposiciones de la lógica sean tautologías muestra las propiedades formales — lógicas— del lenguaje. E. cualquier descripción o explicación. la cual es una copia ísomórfica de la red de combinaciones posibles de objetos que constituyen la realidad: 6. sea comparable con ella y pueda albergar lo verdadero. no podemos ju stificar esta condición sin presuponer o emplear ya lo que se quiere justificar. La posesión de la forma lógica de la realidad es. p á ¿ 7 l 7 1 “ TLP. Si el tener la misma forma lógica de lo real. lo anticipamos. será en cierto modo decepcionante. Aquello común a lenguaje y realidad que los hace conmensurables. Lo que no puede decirse. Si quisiéramos explicar las condiciones lógicas para expresar algo con sentido sin cumplir o usar estas condiciones. El resultado. sino. pág 181. No hay un meta-lenguaje privilegiado que permita explicar. las condiciones lógicas que hacen posible que todo lenguaje tenga sentido. La posibilidad de hablar de verdad como correspondencia en el Tractatus. a su vez. una condición para que en un lenguaje cualquiera se pueda describir la realidad. 6. Moore in Norwege nach Diktat niedergeschrieben hat. es la forma lógica (T W . 2. que posibilita la com paración que ha de hacerse entre una proposición y los hechos para establecer si guardan la debida correspondencia que justifica llamar a la primera verdadera. inefables: Es imposible decir cuáles son estas propiedades [las propiedades lógicas comunes al lenguaje y la realidad] . es una de las condiciones para que las proposiciones de cualquier lenguaje posean sentido. 12 TB. en términos menos abstractos que los que hemos utilizado hasta ahora. . previamente a la determinación de su valor de verdad. sino un reflejo del mundo11. sino sólo mostrarse. Dicho de otro modo: el que tales combinaciones de proposiciones elementales y no otras anulen su contenido fáctico. sin decirlo (esta distinción entre decir y mostrar jugará un papel central en la última parte de este capítulo). y es imposible que éste pudiera ser un lenguaje correcto.

alciones lógicas que debe cumplir una proposición cualquiera para te n e r sentido. Podríamos intentar ahora. lo que ocurriría. Quizá. ni el sentido de p.177 de cómo es posible el sentido y la verdad en el lenguaje parece chocar. com o último recurso. a primera vista poco problem ática. TB. 15 En ese punto (¡probablemente mucho antes!) el ejemplo puede resultar demasiado inverosímil. Por supuesto. inmediatamente nos daríamos cuenta. con la vana esperanza de poder. sin duda. Para resolver. ni su exhaustivo análisis. sino que. ya algo desesperados. Pero no sólo no logra reconocer cuál es el estado de cosas o la situación representada por p. se nos llegue a ocurrir que lo que le hace falta a este pobre hombre es una comprensión muy básica de lo que se requiere. al punto que se quiere ilustrar con él. pág. “ El ejemplo se complica todavía más si se tiene en cuenta que el propio Wittgenstein reconoce al final de su Tractatus. o bien tendrían que auto-justificarse y ser evidentes sin necesidad de ser expresadas en el lenguaje (esto trae a la memoria la primera frase de los Tagebücher 1914-1916: “La lógica debe bastarse a sí m ism a”. lo que para cualquier otra persona en uso del habla es absolutamente claro13. ahora sí. en aras de la aclaración que pretendemos hacer. contra límites que no se pueden rebasar. mostrando claramente que no logra comprender en absoluto el sentido de la proposición p. un ejemplo muy idealizado). Podríamos intentar explicarle el sentido de p apelando a otras proposiciones que expresen lo mismo. Supongamos. por lo menos parcialmente. o bien in justificables e inexpresables. Comenzamos ya a sospechar que estamos ante un caso absolutam ente irremediable y hasta ahora no visto de incompetencia lingüística. La inevitable implausibilidad del ejemplo no le resta fuerza. confiamos. sin embargo. que tras estas explicaciones nuestro desconcertado personaje todavía sigue sin entender. Las condiciones lógicas de posibilidad del lenguaje son. que sus intentos en esta obra de trazar los límites de lo decible y lo pensable. entonces. Pero antes de aclarar el papel que juega tal distinción en el tratam iento de esta dificultad. La persona interrogada reacciona de m anera muy excé n trica e inesperada a nuestra pregunta. para poder rep resentar lo real. la persona no comprende aún la proposición. esta dificultad W ittgenstein apela a su fundamental distinción entre decir y mostrar. para que una proposición cualquiera tenga sentido. chocan con esos mismos límites. sería que ya ni siquiera podríamos entendemos nosotros mismos. so pena de caer en lo inefable e impensable. Luego de los esfuerzos extremos que hay que empeñar para lograr esto (se trata. por lo tanto un supuesto lenguaje que no las cumpliese carecería com pletam ente de sentido14. ni las explicaciones. con una obstinación casi inquebrantable seguimos insistiendo en entrar en comunicación con él. de que la persona no podrá comprender nuestra pretendida explicación general por las m ism ísim as razones por las que no comprendía la. en general. 8 9). empero. entendernos con nuestro desamparado personaje. la enorm e empresa de llevar a cabo un análisis lógico de la proposición hasta llegar a sus com ponentes elementales últimas. antes de siquiera intentarlo. y entonces tal vez podamos. ¿Cómo puede haber comunicación con alguien así? Sin embargo. en nuestra desesperación. tratemos de ahondar un poco más en la dificultad misma. tratar de (habiéndole dado y una buena repasada al Tractatus) explicarle una concepción lógico-filosófica muy fundamental de lo que es en general el sentido de una proposición. Y si todavía llegara a ocurrírsenos la feliz idea de emplear otro lenguaje que no presuponga las mismas condiciones lógicas de sentido que el nuestro. ni su relación con la realidad. Supongamos que preguntamos a alguien acerca de la verdad o falsedad de cierta proposición p (por ejemplo: “mi ejem plar del Tractatus está sobre mi escritorio”). que figuran estados de cosas atóm icos y que se conectan de manera inm ediata con la realidad. ¿En qué consiste propiamente la imposibilidad o problematicidad de un lenguaje en el que se pretendan dar explicaciones y justificaciones últimas de las condiciones lógicas para que él misino pueda tener sentido? Intentem os ilustrar la dificultad a través de un ejemplo un tanto extremo. ni siquiera parece entender que la proposición se emplea para representar cierta situación. proposición original p. supongamos que la persona en cuestión ha dicho cosas totalmente fuera de lugar luego de las explicaciones y que. más bien. Es decir. Pues recordemos que en el Tractatus se sostiene que las condiciones de sentido de nuestro lenguaje son también las de cualquier lenguaje posible que pretenda reflejar la realidad (y ésta se ha asumido com o la función esencial de todo lenguaje). de las cor. a juzgar por sus reacciones. Tal vez esta persona es totalm ente incapaz de entender hasta lo más obvio. las .

Pero al nó poseerla la descripción carece de sentido. al pretender examinar las condiciones que debe cumplir un lenguaje para poder reflejar lo real. transparente. Con estas palabras Wittgenstein sintetiza muy condensadamente lo que hemos venido tratando de aclarar: si describo o trato de explicar la forma lógica usando proposiciones fácticas. sin poseer dicha forma lógica. 6 54. porque la figura representa su objeto.cta. Las explicaciones deben terminar en algún punto en el que el sentido se muestre de manera inmediata sin que se necesite explicar m ás15. de los requerim ientos lógicos para que una proposición tenga sentido. exhibida su forma lógica de representación o de figuración. reposar finalmente (si es que reposan en absoluto y no quedan suspendidas en el aire) sobre algo que ya no hay que explicar. es el nivel de las proposiciones elementales. es decir. Wittgenstein. la cual debe coincidir con la forma lógica de lo representado. pues. “últim a” del sentido de las proposiciones del lenguaje descansa sobre o presupone lo que se pretende explicar. ella no lo puede decir o representar: 2. 2. de explicación.174 La figura no puede sin embargo situarse fuera de su forma de representación16. sino mostrarse. se cuentan las condiciones lógicas que deben satisfacer las proposiciones para tener sentido. Si alguien entiende ya la proposición p no necesita de tal explicación (¡suponiendo que no sea filósofo y cierto tipo. pág. 2. Si no se llega a este punto. carecen de sentido.173 La figura representa su objeto desde fuera (su punto de vista es su forma de representación). el punto en el que podemos dejar de dar razones es muy distinto. En efecto. las explicaciones no aclararían nada. con laso mismísimas dificultades que estamos señalando en esta parte de nuestro trabajo La clara conciencia que él tiene de este problema se expresa en su bella y famosa metáfora de la escalera: “Mis proposiciones son esclarecedoras de este modo. En este nivel el sentido debería poder mostrarse y captarse de manera inmediata. comporta una imposibilidad de dar cuenta de manera completa. siempre que él haya salido a través de ellas fuera de ellas (Debe. entonces. para que pueda representar o figurar un estado de cosas. no puede representar ni describir nada. y si alguien tiene tal incom petencia lingüística como la que hemos tabulado aquí. no puede ser justa o incorrecta. D icho de otro modo: toda explicación de las condiciones lógicas de sentido debe reposar sobre la previa posesión de un sentido que no requiera.47. pues en cualquiera se emplearía ineludiblemente lo que no comprende aún y se requeriría. poder ser verdaderas o falsas. las proposiciones del ltactatus no figuran estados de cosas y. quien me comprende acaba por reconocer que carecen de sentido.172 La figura. como lo veremos posteriormente 16 TLP. diáfana. ha traspasado los límites que separan lo que tiene sentido de lo que no lo tiene. Vemos aquí cómo la distinción entre decir y mostrar juega un papel esencial. ninguna explicación le servirá para superarla. en tal lenguaje. de lo cual no hay que dar razones. La imposibilidad de dar una explicación absolutamente com pleta. pág. El que una proposición sea verdadera depende de su concordancia proposiciones del Tractatus no cumplen con los requisitos que se exigen en él para que una proposición tenga sentido. a su vez. sin necesidad de decirlo expresamente o de dar explicaciones ulteriores. por así decirlo. no puede figurar su forma de figuración. coincidencia que es condición para que ella tenga sentido. De lo contrario no podría explicarse nada. de acuerdo con las ideas mismas de esta obra. Dada una proposición elemental. justa o falsamente. es una idea que será también muy importante en los puntos de vista sobre el significado y la aplicación de reglas que expone Wittgenstein en sus Investigacion es filosóficas Pero en esta obra aquello que no hay que explicar más. justam ente. de la noción de verdad com o correspondencia. en ella debe estar mostrada. o si éste no existiera. la descripción debe poder ser correcta o falsa y entonces ella debe representarla “desde fuera”. Con el ejemplo hemos tratado de m ostrar que ninguna explicación general del sentido y de las condiciones de verdad de una proposición puede ser completa o absoluta. Se ha tropezado. En el Tra. Pero lo que ¡a proposición muestra. 203) 15 La idea de que las explicaciones o razones se agotan y que deben. la competencia de la que carece. Las proposiciones elementales deberían poder cumplir la aspiración de claridad completa que tanto desvelaba a Wittgenstein. pues ha necesitado recurrir a “proposiciones” que no cumplen tales condiciones. tirar la escalera después de haber subido por ella ) ” (TLP. y la forma lógica que debe tener el lenguaje para poder reflejar la realidad. . de filósofo!). en un lenguaje fáctico. Entre las variadas cosas de las que Wittgenstein afirma que no pueden decirse.178 ' El problema radica aquí en que cualquier explicación “com pleta”.tus se asume que el nivel en el cual el sentido se muestra de modo com pletamente perspicuo. la muestra. sin embargo.

Le decimos simplemente. No debemos esperar. el escéptico no desperdiciaría la oportunidad de exigir ahora una justificación de la verdad de esta figura de segundo orden q. no podemos ver desde un pretendido punto de vista exterior y privilegiado los extremos. describir estamos necesariamente inmersos en el lenguaje. La verdad. Pero. Al pensar. que constituyen la verdad de p.179 con la realidad a la que representa. en general. El escéptico no queda. depende de la m anera com o están relacionados lenguaje y realidad. entonces. que es la condición de verdad. por consiguiente. ¿én qué consiste propiamente esta concordancia? ¿En qué consiste la com paración entre la proposición (o su sentido) y la realidad que perm itiría estab lecer la verdad o falsed ad de la prim era? ¿y cóm o podría ju stifica rse o fundamentarse la idea de que la verdad consiste en tal concordancia? Respecto a estos interrogantes ya la posibilidad de resolverlos se presentan dificultades análogas a las que encontram os al discutir la cuestión de cómo explicar las condiciones de sentido de una proposición. o en algún lenguaje. que se pueda dar una solución última y completa a estas preguntas. en cierto sentido de segundo orden. estaríamos asumiendo que dicha concordancia es un nuevo hecho. lo trascendental. La concepción de verdad como correspondencia del Tractatus se apoya sobre la concepción pictórica del sentido de las proposiciones. la concordancia entre proposiciones y hechos. La concordancia entre p y el hecho. en el que se conectan los elementos de la proposición con los del hecho figurado por ella. y si expresáramos y afirmáramos la concordancia entre p y lo figurado por p. Sólo podemos ver de la relación lo que de ella se nos muestra en una de las partes relacionadas. Supongamos también que un nuevo personaje (éste no sufre de incom petencia lingüística pero es un escéptico irredimible) nos pide una justificación de la verdad de p. Volvamos a la sencilla proposición p (que ya nos causó no pocas dificultades) y supongamos que ella es verdadera. de nuestro fabulado encuentro con el escéptico es que la concordancia entre una proposición verdadera y el hecho figurado por ella no es. no puede describirse en el lenguaje fáctico que W ittgenstein delimita en el Tractatus . ella misma. Pero no hay un punto de vista exterior y privilegiado que permita pensar y describir esta relación. que sería una figura de segundo orden. mediante una nueva proposición q. se puede comparar el sentido de la proposición con los hechos para determinar su valor de verdad. para explicar cómo están relacionados. esto es. hemos recurrido com o si fuera algo com pletam ente sobreentendido (y ya anticipam os al oír esta exigen cia nuevos dolores de cab eza). debe estar mostrada. exhibida cuando se hace la com paración entre p y la realidad. La moraleja que habría que extraer. Como no podemos salimos de uno de los extrem os de la relación de isomorfismo en que se fundan el sentido y la verdad. inexpresables e injustificables condiciones de sentido y verdad. que corresponde a un hecho. tratemos de mostrar ahora la injustificabilidad de la teoría de verdad Como correspondencia y la inefabilidad de esta noción. Para seguir la muy recomendable estrategia de atajar las regresiones infinitas desde el mismo comienzo. en cuanto condición de sentido. entonces. entendida como un hecho de segundo orden. En otras palabras estaríamos asumiendo que hay una figura de segundo orden en la que la figura original p concuerda con el hecho. “desde fuera”. para determinar si el sentido de la proposición está de acuerdo con los hechos. Asi com o la forma lógica. ya quedó confinada dentro de lo inefable. muy satisfecho y nos pide que expliquemos y justifiquem os esta relación de concordancia o correspondencia entre p y los hechos a la que. por así decirlo. un nuevo hecho y. sin embargo. tam bién queda más allá de los límites que Wittgenstein traza a lo decible. en últimas. la del lenguaje y el pensamiento. que es evidente que la proposición p está de acuerdo con los hechos. es decir. y esto que se nos muestra de ella no podemos decirlo. Se vislumbra ya la amenaza de una caída en una regresión infinita. explicar. esta vez en pocos segundos y sin mayores esfuerzos. esperando con ello resolver la cuestión. Con argumentos similares a los que m uestran la inefabilidad de los presupuestos lógicos del sentido. ni dar razones o justificaciones de ello. Sólo de una proposición con sentido se puede decir si es verdadera o falsa y sólo si una proposición figura una situación posible en la realidad. y todo lo que digamos en él tiene que cumplir ya sus. tendríamos que negar que la concordancia entre p y el hecho sea un nuevo hecho de segundo orden expresable en una nueva proposición fáctica. según él. Si quisiéram os describir esta concordancia entre p y el hecho representado por p usando otras proposiciones fácticas. .

Estas críticas deben poder conducirnos a nuevas perspectivas que nos permitan volver a decir algo positivo sobre el significado y la verdad. Silencio que tendremos que romper en el siguiente capítulo para examinar las críticas que formula el propio Wittgenstein a sus concepciones del Tractatus. describirse ni justificarse mediante otras proposiciones tácticas. sino que tendría que asumirse. La pretendida verdad acerca de la verdad no podría ser demostrada. . Si. N uevam ente. com o en el caso del sentido. La plausibilidad de la teoría de correspondencia que Wittgenstein asume. los fundamentos o presupuestos lógicos mismos de la concepción de la verdad resultan ser inefables e injustificables. quiero que se me explique Cómo compararla con los hechos y cuál es exactamente la relación de concordancia que debo buscar ver para establecer su verdad. ni explicarse. si es que realmente la verdad consiste en una concordancia con los hechos”. ni justificarse se muestren en las proposiciones del lenguaje y en sus com paraciones con los hechos. por ejemplo. nos topamos con lo inefable y quedamos condenados al silencio. reposa sobre el hecho de que ciertas cosas que no pueden decirse. lo único que podríamos responderle. En este nivel muy básico de nuestra exposición de la concepción pictórica del sentido y de la noción de verdad com o correspondencia en el Tractatus nos chocam os con el infranqueable límite de lo decible.180 pero ella no puede decirse. exhibir de algún modo lo que no puede expresarse ni explicarse recurriendo a otras proposiciones: la correspondencia entre la proposición y el hecho. ya que esto nos precipitaría en una regresión infinita. si p es elemental. alguien dijese “yo quiero saber cuáles son las condiciones que deben darse para que la proposición p sea verdadera. sería algo parecido a “lo que tiene que ocurrir es que p” y tal vez señalar.

lo veía y comprendía que con los sonidos que pronunciaban llamaban ellos a aquella cosa cuando pretendían señalarla. y éste abre el cajón que tiene el signo «manzanas». Es el objeto por el que está la palabra.Carlos Ulises Moulines. 8): «Cum ipsi (m ajores homines) appellabant rem aliquam. videbam. Q u i e n así describe el aprendizaje del lenguaje piensa. una vez adiestrada la lengua en esos signos. luego busca en una tabla la palabra «rojo» y frente a ella encuentra una muestra de color. en las C onfesiones (I. y sólo en segundo plano en los nombres de ciertas acciones y propiedades. pp. rechazar o evitar cosas. con el movimiento del resto de los miembros y con el sonido de la voz hacen indicación de las afecciones del alma al apetecer. avendis. et erebo auditat. Lleva la hoja al tendero. Pero también puede decirse que es la imagen de un lenguaje más primitivo que el nuestro. [Cuando ellos (los mayores) nombraban alguna cosa y consecuentem ente con esa apelación se movían hacia algo. “ Tomado de: Ludwig WITTGENSTEIN. — Bueno. — ¿Pero cuál es el significado de la palabra «cinco»? — No se habla aquí en absoluto de tal cosa. H oc autem eos velle ex motu corporis aperiebatur: tamquam verbis naturalibus omnium gentium. — «¿Pero cóm o sabe dónde y cómo debe consultar la palabra ‘rojo’ y qué tiene que hacer con la palabra ‘cin co’?». ceterorumque membrorum actu.UNAM México. Parte I § 1-45. después dice la serie de los números cardinales — asumo que la sabe de memoria-— hasta la palabra «cinco» y por cada numeral toma del cajón una manzana que tiene el color de la muestra. — En esta figura del lenguaje encontramos las raíces de la idea: Cada palabra tiene un significado Este significado está coordinado con la palabra. colegía paulatinamente de qué cosas eran signos y. measque jam voluntates. cum eam veilent ostendere. signa essent. se opera con palabras. Así. quae fiunt vultu et nutu oculorum. et sonitu vocis indicante affectionem animi in petendis. Ita verba in variis sententiis locis surs posita. fugiendisve rebus. Las explicaciones tienen en algún lugar un final. Piensa ahora en este empleo del lenguaje: Envío a alguien a comprar. una determinada figura de la esencia del lenguaje humano. tener. — Así.181 INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS* [Extractos § 1-45] Ludwig W ittgenstein 1. De una diferencia entre géneros de palabras no habla Agustín. «pan» y en nombres de personas. Editorial Crítica . En estas palabras obtenem os. Le doy una hoja que tiene los signos: «cinco manzanas rojas». C oncretam ente esta: Las palabras del lenguaje nom bran objetos — las oraciones son com binaciones de esas denominaciones. quarum rerum. per haec enuntiabam». a mi parecer. quot sonabant. Pues lo que ellos pretendían se en tresacaba de su movimiento corporal: cual lenguaje natural de todos los pueblos que con mímica y juegos de ojos. 17-65. . Este concepto filosófico del significado reside en una imagen primitiva del modo y manera en que funciona el lenguaje. et cum secundum eam vocem corpus ad aliquid movebant. paulatim colligebam. 2. edom ito in eis signis ore. Investigacion es filo s ó fic a s . y similarmente. creo yo. rejiciendis. Traducido por: Alfonso García Suáres . 1988. primariamente en sustantivos com o «mesa». Agustín. y piensa en los restantes géneros de palabras com o algo que ya se acomodará. yo asumo que actú a com o he descrito. et tenebam hoc ab eis vocari rem illam. oyendo repetidamente las palabras colocadas en sus lugares apropiados en diferentes oraciones. expresaba ya con ellos mis deseos]. «silla». sólo de cóm o se usa la palabra «cinco».

Pero si la enseñanza ostensiva produce esto — ¿debo decir que produce la comprensión de la palabra? ¿No entiende la exclam ación «¡losa!» el que actúa de acuerdo con ella de tal y cual modo? — La enseñanza ostensiva ayudó indudablemente a producir esto. pero sólo junto con una determinada instrucción. A las grita — B le lleva la piedra que ha aprendido a llevar a ese grito. pero ésos no son todos los juegos. podríamos decir. sólo que no todo lo que llamamos lenguaje es este sistema. — Disipa la niebla estudiar los fenómenos del lenguaje en géneros primitivos de su empleo en los que se puede dominar con la vista claramente la finalidad y el funcionamiento de las palabras.» —y le respondiéramos: Pareces pensar en juegos de tablero. B tiene que pasarle las piedras y justam ente en el orden en que A las necesita. «pilar». Podríamos imaginarnos que el lenguaje de § 2 fuese el lenguaje total de A y B. y hasta el lenguaje total de una tribu. Pero entonces. Agustín describe. «losa». sino un adiestramiento. Imagínate ahora que alguien entendiese esa escritura com o si cada letra correspondiera simplemente a un sonido y no tuviesen también las letras funciones enteramente diferentes. la palabra «losa» mientras muestra esa forma. por ejemplo. . ¿Pero qué quiere decir esto? Pues bien. El niño emplea esas formas primitivas del lenguaje cuando aprende a hablar. Puedes corregir tu explicación restringiéndola expresamente a esos juegos.182 Imaginémonos un lenguaje para el que vale una descripción como la que ha dado Agustín: El lenguaje debe servir a la com unicación de un albañil A con su ayudante B. no para la totalidad de lo que pretendemos representar» Es como si alguien explicara: «Los juegos consisten en desplazar cosas sobre una superficie según ciertas reglas. 6. losas y vigas. «viga». — Concibe éste como un lenguaje primitivo completo. A este fin se sirven de un lenguaje que consta de las palabras: «cubo». Los niños son educados para realizar estas acciones. Una parte importante del adiestram iento consistirá en que el instructor señale los objetos. pero también para designar la acentuación. Con una diferente instrucción la misma enseñanza ostensiva habría producido una comprensión enteramente diferente. Imagínate una escritura en que las letras sirviesen para designar los sonidos. (Pudiera ciertamente descubrirse que es provechoso para la verdadera finalidad). Lo llamaré «enseñanza ostensiva de las palabras». p u ed e ser la finalidad. y com o signos de puntuación. Y esto debe decirse en muchos casos en que surge la cuestión: «¿Es esta representación apropiada o inapropiada?» La respuesta es entonces: «Sí. pero sólo para este dominio estrictam ente circunscrito. no porque no pudiera imaginarse de otro modo). pilares. Pero en el lenguaje de § 2 no es la finalidad de las palabras evocar imágenes. El aprendizaje del lenguaje no es aquí una explicación.. 4. 3. hay cubos. puede querer decir diversas cosas. si sucede esto — ¿es esta la finalidad de la palabra? — Sí.. — Puedo imaginarme tal empleo de las palabras (de series de sonidos). para usar con ellas estas palabras y para reaccionar a s í a las palabras de los demás. Si se considera el ejemplo de § 1. Una concepción tan simplista de la escritura se asem eja a la concepción del lenguaje de Agustín. un sistema de comunicación. apropiada. (Una escritura puede concebirse como un lenguaje para describir pautas sonoras). dirija la atención del niño hacia ellos y pronuncie a la vez una palabra. (Pronunciar una palabra es como tocar una tecla en el piano de la im aginación). (No quiero llamar a esto «explicación ostensiva» o «definición ostensiva». pero se piensa muy de inmediato en que al niño le viene a la mente la figura de la cosa cuando oye la palabra. porque el niño aún no puede pregu n tar por la denom inación. se puede quizá vislumbrar hasta qué punto la concepción general del significado de la palabra circunda al lenguaje de un halo que hace imposible la visión clara. A construye un edificio con piedras de construcción. — Digo que formará una parte importante del adiestramiento porque así ocurre entre los seres humanos. 5. Puede decirse que esta enseñanza ostensiva de palabras establece una conexión asociativa entre la palabra y la cosa.

O: la descripción debe hacerse en la forma «La palabra. Y los procesos de nombrar las piedras y repetir las palabras dichas podrían llamarse también juegos de lenguaje. por ejemplo. las palabras de este lenguaje? — ¿Cóm o debe mostrarse lo que designan si no es en su modo de uso? Y ya lo hemos descrito. Podemos imaginarnos también que todo el proceso del uso de palabras en (2) es uno de esos juegos por medio de los cuales aprenden los niños su lengua materna. . — Sí. «b». la otra actúa de acuerdo con ellas. d. Contemplemos una ampliación del lenguaje (2). A la vez le hace ver al ayudante una muestra de color y con la palabra «allí» señala un lugar del solar. se trata meramente de eliminar el malentendido de que la palabra «losa» se refiere a la forma de piedra de construcción que de hecho llamamos «cubo» — pero se conoce el modo y manera de este ‘referir’. b. pongamos por caso. 8. Y tiene que aprender su uso. etc.. 7. 10. pues.. etc. sino que puede ser cualquier cosa o nada. designa. ¿ S e enseñan también «allí» y «esto» ostensivam ente? — ¡Im agínate cómo podría acaso enseñarse su uso! Se señala con ello a lugares y cosas — pero aquí este señalar ocurre también en el uso de las palabras y no sólo en el aprendizaje del uso— . d. elimina el malentendido de que «a». Así aprenden de hecho los niños el uso de los primeros cincr o seis numerales. el uso de estas palabras en lo restante. no para contar. b. Llamaré también «juego de lenguaje» al todo formado por el lenguaje y las acciones con las que está entretejido. esto es.. Sólo como parte de este es ella la palanca de freno. etc. b.. por ejemplo. ¿Q ué designan.». además. dos palabras. losas y se cuentan: «a. y separada de su soporte no es siquiera una palanca. pronuncia la palabra cuando el instructor señala la piedra. se explica que las letras han de emplearse en la secuencia a. y no en la secuencia a. en la instrucción en el lenguaje se encontrará este proceso: el aprendiz nom bra los objetos. cuando con ello. Y puede también decirse que «c» designa este número y no aquel. En la práctica del uso del lenguaje (2) una parte grita las palabras. Piensa en muchos usos que se hacen de las palabras en juegos en corro. que pudieran ser «allí» y «esto» (porque ello ya indica aproximadamente su finalidad) y que se usan en conexión con un ademán demostrativo. Cuando el niño aprende este lenguaje. Ahora bien.. cuando esto. sino para designar grupos de cosas captables con la vista. c. pongamos por caso. contiene una serie de palabras que se usan como el tendero en (1) usó los numerales (puede ser la serie de las letras del alfabeto).. etc. tiene que aprender de memoria la serie de los ‘numerales’ a. sería la enseñanza ostensiva de los numerales que sirven. c. B toma del surtido de losas una del color de la muestra por cada letra del alfabeto hasta la «d» y las lleva al sitio que A designa. c. designan números. «pilar». «pilar». La expresión «esta palabra designa esto » tiene que convertirse también en una parte de la descripción. Aparte de las cuatro palabras «cubo». — En otras ocasiones A da la orden: «esto-allí». dado todo el resto del mecanismo.. Y del mismo modo puede decirse que los signos «a».. b. Esto es. se señalan. y finalmente una cantidad de muestras de colores.. se puede por cierto abreviar la descripción del uso de la palabra «losa» de modo que se diga que esa palabra designa este objeto. «b». 9. c losas». «pilar».183 «Al conectar la barra con la palanca puse el freno». Con «esto» apunta a una piedra de construcción. — ¿ S e encontrará también en esta instrucción una enseñanza ostensiva de las palabras? — Bueno. A da una orden del tipo: «d-losa-allí». Esto se hará si. etc.. — Más similar a la enseñanza ostensiva de las palabras «cubo». — Y se encontrará aquí un ejercicio aún más simple: el alumno repite las palabras que el m aestro le dice — ambos procesos se asemejan al lenguaje. «c» desempeñan en el lenguaje el papel que desempeñan en realidad «cubo». «losa». Llamaré a estos juegos «juegos de Lenguaje» y hablaré a veces de un lenguaje primitivo como un juego de lenguaje.

— ¿S e ganaría algo con esta asimilación de expresiones? 15. Piensa en las herramientas de una caja de herramientas: hay un martillo. i En particular cuando filosofamos! 12. Nos sería posible decir: en el lenguaje (8) tenemos diferentes géneros d e palabras. Más directamente se aplica quizá la palabra «designar» cuando el signo está sobre el objeto designado. cola. Pues las funciones de la palabra «losa» y de la palabra «cubo» son más sem ejantes entre sí que las de «losa» y «d». es totalm ente desigual. contarás esta segunda «’la’» también dentro de la oración. un destornillador. No pertenecen al lenguaje de palabras. lo que nos desconcierta es la uniformidad de sus apariencias cuando las palabras nos son dichas o las encontram os escritas o impresas. Pero uno es el manubrio de un cigüeñal que puede graduarse de modo continuo (regula la apertura de una válvula). 14. un tarro de cola. más fuerte frena. Y sin embargo juega un papel enteram ente similar al de una muestra de color en el juego de lenguaje (8). Es com o cuando miramos la cabina de una locomotora: hay allí manubrios que parecen todos más o menos iguales. Pero su em p leo no se nos presenta tan claramente. a saber. los clavos?— «Nuestro conocim iento de la longitud de una cosa. 16. contar las muestras entre las herramientas del lenguaje. absolu tam en te nada. Cuando A le muestra al ayudante un tal signo. Es lo más natural.» — ¿Y qué modifican la regla. éste trae la herramienta provista del signo. unas tenazas. ¿Q ué hay de las muestras de color que A le presenta a B ? — ¿pertenecen al len guaje ? Bueno. Cuando decimos: «toda palabra del lenguaje designa algo» todavía no se ha dicho con ello. el tarro de cola. cóm o agrupemos las palabras en géneros dependerá de la finalidad de la clasificación —y de nuestra inclinación. (Esto es com prensible puesto que todos ellos deben ser asidos con la mano). y lo que menos confusión provoca. Ciertamente. pero si le digo a alguien: «Pronuncia la palabra ‘la’». y de maneras más o menos sem ejantes. (Bien pudiera ser que quisiéram os distinguir las palabras del lenguaje (8) de palabras ‘sin significado’ com o las que aparecen en poemas de Lewis Carroll o de palabras como «ixuxú» en algunas canciones). Pero. otro es el manubrio de un conm utador que sólo tiene dos posiciones efectivas: está abierto o cerrado. Así. a no ser que expliquemos exactam ente q u é distinción deseamos hacer. 11. un cuarto es el manubrio de una bomba: sólo funciona mientras uno lo mueve de acá para allá. Imagínate que alguien dijese: «Todas las herramientas sirven para modificar algo. ((Anotación sobre el pronombre reflexivo «esta oración»)) 17. la sierra la forma de la tabla. por de pronto. es una muestra de lo que el otro debe decir.184 ¡Pero con asimilar así mutuam ente las descripciones del uso de las palabras no se vuelve este uso más sem ejante! Pues. clavos y tornillos. una sierra. como vemos. el martillo la posición del claro. com o se quiera. Así. — Tan diversas como las funciones de estos objetos son las funciones de las palabras. una regla. . Nombrar algo es similar a fijar un rótulo en una cosa. un tercero es el mango de una palanca de frenado: cuanto más fuerte se tira. 13. designa un nombre una cosa y se da un nombre a una cosa. etc. la temperatura de la cola y la solidez de la cama». Supon que las herram ientas que A emplea en la construcción llevan determinados signos. — Resultará frecuentem ente provechoso decirnos mientras filosofamos. (Y hay sem ejanzas aquí y allí).

pues. ¿Pero qué hay de esto: Es el grito «¡Losa!» en el ejemplo (2) una oración o una palabra? — Si es una palabra. tú d om in as ese lenguaje — en el que también hay aquellas otras oraciones— ¿pero es ese dominio algo que ‘su ced e’ mientras pronuncias la oración? — Y ya he admitido que el extraño probablemente pronuncie de modo diferente la oración que concibe de modo diferente. Que los lenguajes (2) y (8) consten sólo de órdenes no debe perturbarte. por así decirlo. parece ahora que él podría significar esta expresión como una sola palabra y otras com o tres palabras? ¿Y cómo se la significa ordinariamente? — Creo que propenderemos a decir: Significam os la oracín como una oración de tres palabras cuando la usamos en contraposición a otras oraciones com o «T ién dem e una losa». E innumerables otros. significa ‘¡L osa!’»? O: ¿por qué no has de poder significar «¡Losa!». — Por lo que toca a la primera pregunta. y esto rodeado de un conjunto de barrios nuevos con calles rectas y regulares y con casas uniformes. podría formar la opinión de que toda esta serie de sonidos es una palabra y que corresponde quizá a la palabra para «piedra de construcción» en su lenguaje. quizá sea más acertado una ‘oración degenerada’ (como se habla de una hipérbola degenerada). en contraposición. sólo necesitamos pensar un instante en lo que sucede realmente para ver que andamos aquí por mal camino.185 Piensa en los diferentes puntos de vista desde los que pueden clasificarse herramientas en géneros de herramientas. — ¿Pero no ocurre tam bién algo diferente dentro de él cuando la pronuncia — algo que corresponda al hecho de que él concibe la oración com o u na so la palabra? — Puede ocurrir lo mismo dentro de él o algo diferente.. Quien no entienda nuestro lenguaje. La pronuncia tan extrañam ente porque la tiene por una sola palabra. «Trae dos losas». suburbios de nuestro lenguaje. no es por cierto la oración elíptica «¡Losa!» de nuestro lenguaje. Pero si es una oración. de viejas y nuevas casas. no tiene por cierto el mismo significado que-la homófona de nuestro lenguaje ordinario. Puede imaginarse fácilm ente un lenguaje que conste sólo de órdenes y partes de batalla. (¿Y con cuántas casas o calles com ienza una ciudad a ser ciudad?) Nuestro lenguaje puede verse como una vieja ciudad: una m araña de callejas y plazas. Si luego él mismo diera esta orden. un extranjero que hubiera oído frecuentem ente que alguien daba la orden «¡Tráeme una losa!». — O un lenguaje que conste sólo de preguntas y de expresiones de afirmación y de negación. — ¿Pero cómo haces esto: sign ificar eso mientras dices «Losa»? Te repites interiormente la oración no abreviada? ¿Y por qué. pregúntate si nuestro lenguaje es com pleto — si lo era antes de incorporarle el simbolismo químico y la notación infinitesinal. — Pero ésa es por cierto sólo una forma abreviada de la oración «¡Tráeme una losa!» una prolongación de la oración «¡Losa!»? — Porque quien grita «¡Losa!» significa en realidad: «¡Tráeme una losa!». o después? — ¡No! Aun cuando una explicación sem ejante resulta para nosotros tentadora. puedes llamar a «¡Losa!» una palabra y también una oración. «Tráe/e una losa». 18. etc. para decir lo que otro significa con el grito «¡Losa!». Pero cuando alguien dice «¡Tráeme una losa!». ¿eres consciente de que consta de tres palabras m ien tras la pronuncias? Ciertam ente. a oraciones que contienen la palabra de nuestra orden en otrs combinaciones. pues en § 2 es una llamada. ¿Pues qué ocurre dentro de ti cuando das una orden así?. pero lo que llamamos su errónea concepción . y justamente en nuestra oración ‘elíptica’. o antes. si puedes significar «¡Tráeme la losa!»? — Pero si grito «¡Losa!». Si quieres decir que no son por ello completos. quizá la pronunciaría de otro modo y nosotros diríamos. ¡lo que quiero decir es que él m e traiga una losa\ — Ciertamente. — ¿Pero en qué consiste usar una oración en contraposición a otras oraciones? ¿Le vienen a uno a las mientes quizá esas oraciones? ¿Y todas ellas? ¿Y m ientras se dice aquella oración. O piezas de ajedrez en géneros de piezas. y de casas con anexos de diversos períodos. ¿pero consiste ‘querer esto’ en que pienses de alguna forma una oración diferente de la que dices? 20. Decim os que usamos la orden en contraposición a otras oraciones porque nuestro len guaje contiene la posibilidad de esas otras oraciones. pues éstos son. debo traducir esa expresión en otra distinta? Y si significan lo mismo — ¿por qué no debo decir: «cuando él dice ‘¡L osa’. — E imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida. 19.

pues. de la oración escrita.. . respondiendo a la pregunta de A. Si oigo a alguien decir «llueve». el considerar y el aseverar (adjuntar el valor de verdad o algo sim ilar) y que ejecutam os estos actos siguiendo el signo de la oración aproximadamente como cantam os siguiendo las notas. pero no con el ‘sig n ificar’ (pensar) la oración leída. entonces esa oración no es para mí un medio de com prensión. un parte podría sonar: «Cinco losas». Sólo es erróneo cuando se da a entender que la aserción consta entonces de dos actos. ¿P ero cu án to s géneros de oracion es hay? ¿A caso aserción. a un signo de interrogación. La opinión de Frege de que una aserción encierra una suposición que es lo que se asevera. ¿qué sentido tienen? ¿No hay entonces una expresión verbal de ese sentido?» — ¿Pero no consiste el mismo sentido de las oraciones en su mismo em p leo ? — (En ruso se dice «piedra roja» en vez de «la piedra es roja». se basa realmente en la posibilidad que hay en nuestro lenguaje de escribir toda oración asertiva en la forma «Se asevera que tal y cual es el caso»**. ¿les falta la cópula en el sentido o añaden la cópula m en talm en te ?) 21. ** Imaginemos una figura que represente un boxeador en una determinada posición de combate. por ejemplo. sino porque es abreviada — en com paración con un determ inado modelo de nuestra gramática — Podría ciertam ente hacerse aquí la objeción: «Concedes que la oración abreviada y la no abreviada tienen el mismo sentido. y el semblante y muchas otras cosas. Y si en vez de «Se asevera que. tiene la función de una orden en la práctica del lenguaje. Podríamos imaginarnos un lenguaje en el que todas las aserciones tuviesen la forma y el tono de preguntas retóricas. — Así.186 no n ecesita residir en algo que acompañe la emisión de la orden. ¿Cuál es entonces la diferencia entre el parte o la aserción. digamos: «¿Llueve? ¡Sí!» ¿M ostraría esto que toda aserción encierra una pregunta? Se tiene el perfecto derecho a emplear un signo de aserción en contraposición. esa figura puede usarse para comunicarle a alguien cómo debe estar o mantenerse. 22. o de los colores y formas de las piedras de construcción que están aquí y allá. sino como orden. y la orden. pregunta y orden? — Hay in nu m erables géneros: innumerables géneros diferentes de empleo de todo lo que llamamos «signos». o cómo no debe estar. pero es realmente una orden» — esto es. «¡Cinco losas!»? — Bueno. com o llamamos de hecho a «¿No hace hoy un tiempo espléndido?» una pregunta. o toda orden la forma de la pregunta: «¿Q uerrías hacer esto?» Quizá entonces se diría: «Lo que él dice tiene la forma de una pregunta.» escribo «Se asevera: tal y cual es el caso». Muy bien podríam os escribir tam bién toda aserción en la forma de una pregunta seguida de afirmación. ¿Q ué la convierte en una cosa y qué en la otra?). Cantar siguiendo las notas es en verdad com parable con la lectura. dé parte del número de losas o cubos que hay en una pila. o cómo ha estado parado un determinado hombre en tal y cual lugar: o etc. )'Ciertamente también podríamos usar las palabras «aserción» y «orden» para designar una form á gram atical de oración y una entonación. Se podría llamar a esta figura (en terminología química) un radical proposicional Similarmente concibió Frege la «suposición». una función similar a la del punto final. Pues bien. — Así pues. Pero podemos también imaginarnos que el tono es el mismo — pues una orden y un parte pueden pronunciarse en varios tonos y con varios sem blantes— y que la diferencia reside sólo en el empleo. 2 3 . entonces las palabras «Se asevera» son aquí sencillam ente superfluas. (Similarm ente se dice «Harás esto» no com o profecía. Tiene. Distingue el período entero de una oración dentro d el período.. Probablemente también será diferente el tono en que se pronuncian. El signo de aserción fregeano hace resaltar el in icio de la oración . La oración es ‘elíptica’ no porque omita algo que nosotros significamos cuando la pronunciamos. — Pero «Que tal y cual es el caso» no es aún una ju gada en el juego del lenguaje. el papel que la emisión de estas palabras juega en el juego de lenguaje. en voz alta o en voz baja. Imagínate un juego de lenguaje en el que B . pero no sé si he oído el inicio y el final del período. «Cinco losas». aunque se use como aserción). o si se quiere distinguir una aserción de una ficción o de una suposición.

. (Incluyendo al autor del Tractatus log ico-p h ilosop h icu s). Pero: sim plemente no hablan. con lo que los lógicos han dicho sobre la estructura del lenguaje. Se puede ciertam ente sustituir la form a ordinaria de la pregunt: por la de la constatación o la descripción: «Quiero saber si. contarlo— Resolver un problema de aritmética aplicada— Traducir de un lenguaje a otro— Suplicar. números. 26.. relatar. «oraciones». (Una figura aproxim ada de ello pueden dárnosla los cambios de la m atem ática). la multiplicidad de géneros de palabras y oraciones.. preguntar. Y esta multiplicidad no es algo fijo. — Ordenar. descripción de una expresión facial.» o «Estoy en duda sobre si. agradecer. Como se dijo: nombrar es algo similar a fijar un rótulo en una cosa. Quien no tenga a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje quizá se vea inclinado a preguntas como ésta. formas. etc. por ejemplo. «Nombramos las cosas y podemos entonces hablar de ellas. maldecir. estados de ánimo. y leerla— Actuar en teatro— Cantar a coro— Adivinar acertijos— Hacer un chiste. descripción de una sensación táctil.187 «palabras».. jugar. por así decirlo. charlar pertenecen a nuestra historia natural tanto com o andar. rezar. sino que nuevos tipos de lenguaje. Se piensa que aprender el lenguaje consiste en dar nombres a objetos.. Y esto quiere decir: «no piensan y por eso no hablan». 24. de todas las oraciones asertivas en oraciones que com ienzan con la cláusula «Yo pienso» o «Yo creo» (y por tanto. — Es interesante comparar la multiplicidad de herramientas del lenguaje y de sus modos de empleo. La expresión «ju ego de lenguaje» debe poner de relieve aquí que h a b la r el lenguaje forma parte de una actividad o de una forma de vida. La significación de esas posibilidades de transform ación. A saber: a seres humanos. dolores. 25 Se dice a veces: los animales no hablan porque les falta la capacidad mental. referirnos a ellas en el discurso».. com o podemos decir. colores. —Como si con el acto de nombrar ya estuviera dado lo que hacemos después. nacen y otros envejecen y se olvidan. Ten a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje en estos ejemplos y en otros: Dar órdenes y actuar siguiendo órdenes— Describir un objeto por su apariencia o por sus medidas— Fabricar un objeto de acuerdo con una descripción (dibujo)— Relatar un suceso— Hacer conjeturas sobre el suceso— Presentar los resultados de un experimento mediante tablas y diagramas— Inventar una historia. comer. de un estado de ánimo. O mejor: no emplean el lenguaje — si prescindimos de las formas más primitivas de lenguaje. dado de una vez por todas. ¿Pero para q u é es una preparación? 27.. nuevos juegos de lenguaje. beber.-» — pero con ello no se han aproximado mutuamente los diversos juegos de lenguaje. Como si sólo hubiera . en descripciones de mi vida interior) se verá claram ente en otro lugar (Solipcism o). «¿Qué es una pregunta?» — ¿Es la constatación de que no sé esto y aquello o la constatación de que quisiera que el otro me dijera. saludar.? ¿O es la descripción de mi estado mental de incertídumbre? — ¿Y es el grito «¡Auxilio!» una descripción de esa índole? Piensa en cuántas cosas heterogéneas se llaman «descripción»: descripción de la posición de un cuerpo por medio de sus coordenadas. Se puede llamar a eso una preparación para el uso de una palabra.

La definición del número dos «Esto se llama dos’» — mientras se señalan dos nueces— es perfectamente exacta. él podría considerarlo como nombre de un color. por ejemplo. Y hay también un juego de lenguaje: Inventar un nombre para albo. Que la palabra «número» sea necesaria en la definición ostensiva del dos depende de si sin esa palabra él la interpreta de modo distinto a com o yo deseo. por tanto. o «longitud». sólo de ese modo? — Bueno. Quizá se diga. pero quizá no lo suponga. Y como ‘interpreta’ él la definición se muestra en el uso que hace de la palabra explicada. un n u m eral. un nombre de un color. un juego de lenguaje por sí mismo. — ¡E xplicarlas. Y podemos prevenir malentendidos diciendo: «Este color se llama así y asá».. Pero bien pudiera preguntarse: ¿Debemos llamar todavía a esto una «explicación»? — Pues. él podría también malentenderlo como un numeral. naturalmente. etc. — La palabra «número» de la definición indica realmente ese lugar. Eso es justamente como si quisieras decir: «No hay una última casa en esta calle. E igualmente. cuando explico ostensivamente un nombre de persona.». Pues la palabra «número» indica aquí en qué lugar del lenguaje. — ¿Pero cómo se puede definir así el dos? Aquel a quien se da la definición no sabe q u é se quiere nombrar con «dos». los niños dan nombres a sus muñecos y luego hablan de ellos y a ellos. ¿Se podría explicar la palabra «rojo». juega en el cálculo un papel distinto que lo que ordinariamente llamamos «explicación ostensiva» de la palabra «rojo». el puesto en el que colocam os la palabra. etc. el nombre de un punto cardinal. de la gramática. Se puede definir ostensivam ente un nombre de persona. Pero esto significa que la palabra «número» tiene que ser explicada antes de que esa definición ostensiva pueda ser entendida. Ésta y su correlato. ¡supondrá que nombras ese grupo de nueces! —P u ede suponer eso. para preguntar: «¿Cómo se llama esto?» —a lo que sigue el nombrar. 29. aún cuando tenga las mismas consecuencias prácticas. Esto quiere decir realmente: somos educados. podríamos decir. el dos sólo puede definirse ostensivamente así: «Este n úm ero se llama ‘dos’». Y eso dependerá de las circunstancias bajo las que se da y de la persona a la que se la doy. M ientras que en realidad hacem os las cosas más heterogéneas con nuestras oraciones. y entonces emplear el nuevo nombre (así. ¡Piensa igualmente cuán singular es el uso del nombre de una persona para llam ar al individuo nom brado!). son. Es decir: De ese modo se evitan a veces malentendidos. 28.. Y. A la inversa. cuando quiero asignar un nombre a ese grupo de nueces. por m edio de otras palabras! Y qué pasa con la última explicación en esta cadena? (No digas «No hay una ‘últim a’ explicación». adiestrados. Pensemos sólo en las exclam aciones. Es decir. el mismo efecto sobre el aprendiz . decir: «Esto se llama. pues. ponemos la palabra. sólo tenemos que explicarlas. siempre se puede edificar una m ás»)* **.188 una cosa que se llam a: «hablar de cosas». la definición ostensiva puede en todo caso ser interpretada de maneras diferentes. la explicación ostensiva. com o designación de una raza e incluso com o nombre de un punto cardinal. Con sus funciones totalm ente diversas ¡Agua! ¡Fuera! ¡Ay! ¡Auxilio! ¡Bien! ¡No! ¿Estás aún inclinado a llamar a estas palabras «denominaciones de objetos»? En los lenguajes (2) y (8) no había un preguntar por la denominación. ¿Pero se puede interpretar la palabra «color». «Esta longitud se llama así y asá». señalar algo no rojo ? Esto sería como si a alguien cuyo castellano no es fuerte se le debiera explicar la palabra «modesto» y como explicación se señalase aun hombre arrogante y se dijese: «Ése no es modesto» No es ningún argumento contra tal modo de explicación el que sea equívoca Toda explicación puede ser malentendida. el nombre de un matrerital.

ya estaba preparado el lugar en el que se colocaría. Se puede imaginar que ha aprendido las reglas del juego sin que se le mostrase realm ente una pieza. Así. sino porque en otro sentido ya domina un juego. pues. Sólo diremos que le enseña el uso si el lugar ya está preparado. Podemos decir: Sólo pregunta con sentido por la denominación quien ya sabe servirse de ella. etc. por ejemplo. ¿Pero qué tiene uno que saber? 31. — ¿Y en qué consiste eso — ‘señalar la form a’. . Es indudable que harás algo diferen te cuando sigas estas dos invitaciones. También se le podría dar la explicación: «Éste es el rey» — si se le mostrasen. Y qué si se objetar: «¡No es verdad que ya tenga uno que dominar un juego de lenguaje a fin de entender una definición ostensiva. — O: «¡M ira qué magnífica forma! — el color es indiferente».189 30. ¿Pero siempre haces lo m ism o cuando diriges tu atención al color? Imagínate diferentes casos! Indicaré unos cuantos. sino que sólo tiene — evidentemente— que saber (o conjeturar) a dónde señala el que explica! Si. por ejemplo. y com ienzo señalando una pieza y diciendo: «Éste es el rey.». Tiene uno que saber (o poder) ya algo para poder preguntar por la denominación. decir: La definición ostensiva explica el uso — el significado— de la palabra cuando ya está claro qué papel debe jugar en general la palabra en el lenguaje. piezas de ajedrez con una forma que le resultase desconocida. no se le explica con ello el uso de esa pieza — a no ser que él ya conozca las reglas del juego salvo en este último extremo: la forma de una pieza del rey. — Y esto puede decirse si no se olvida que ahora se originan todo tipo de cuestiones en relación con las palabras «saber» o «estar claro». sólo que no todavía hablar. etc. ¿cóm o lo has hecho? — Dirás que al señalar has ‘sig n ificad o’ cada vez algo distinto. y a menudo tendrá que ad iv in ar la interpretación de estas explicaciones y adivinar unas veces correctam ente y otras erróneamente. 33. Y ahora podemos. Sólo entonces podrá tam bién preguntar relevantemente al aprender el juego: «¿Cómo se llama esto?» — a saber. o al número.». esta pieza del juego. cuando sé que otro me quiere explicar el nombre de un color. si ya ha jugado otros juegos o ha observado ‘con comprensión’ el juego de otros —y cosas sim ilares. ahora su número (esto suena raro)! — Pues bien. Pero ahora pregunto una vez más cómo sucede esto Piensa que alguien señala un jarrón y dice: «¡M ira ese magnífico azul! — la forma no viene al caso». Podemos también imaginarnos que el interrogado responde: «Decide la denominación tú mismo» —-y ahora el que ha preguntado debe responder de todo por sí mismo. decir: Agustín describe el aprendizaje del lenguaje humano como si e niño llegase a un país extraño y no entendiese el lenguaje del país. Y «pensar» querría decir aquí algo como: hablar consigo mismo. Es decir. O también: como si el niño ya pudiera pensar. com o podríamos decir. Y ese así aquí. Puede moverse así y así. forma. ‘señalar el color’? Señala un trozo de papel! — ¡Y ahora señala su forma. o a su color. Considera aún este caso: Le explico a alguien el ajedrez. Quizás ha aprendido primero observando juegos de tablero muy simples y ha progresado a otros cada vez más complicados. Puede tam bién imaginarse que alguien haya aprendido el juego sin aprender las reglas o sin formularlas. etc. ahora su color. 32. Y si pregunto cómo sucede esto. no porque aquel a quien le damos la explicación ya conozca las reglas. O también. Quien llega a un país extraño aprenderá a veces el lenguaje de los nativos por medio de explicaciones ostensivas que ellos le den. La forma de la pieza del juego corresponde aquí al sonido o a la configuración de la palabra. dirás que has concentrado tu atención en el color. a la forma del objeto. — En este caso diremos: las palabras «Éste es el rey» (o «Ésta se llama ‘rey’») son una explicación de la palabra sólo si el aprendiz ya ‘sabe lo que es una pieza de un juego’. También esta explicación le enseña el uso de la pieza sólo porque. creo yo. esto es: com o si ya tuviese un lenguaje. sólo que no ése. la explicación ostensiva «Esto se llama ‘sepia’» me ayudará a entender la palabra. Cuando se le muestra a alguien la pieza del rey en ajedrez y se dice «Éste es el rey». Se podría.

«Esta señal luminosa azul significa. etc. aún cuando vea al que explica seguir la forma con los ojos y aún cuando sienta lo que siente el que explica? Es decir: esta ‘interpretación’ puede también consistir en cóm o haga él ahora uso de la palabra explicada. por ejemplo. (Reconocer. allí. etc. dé lo que sucediese antes y después del señalar— el que dijésemos «Ha señalado la forma y no el color».190 «¿Es ese azul el mismo que ese de ahí? ¿Ves alguna diferencia?»— Mezclas colores y dices: «Es difícil acertar con este azul del cielo». o no dirigiendo la vista al perfil de la cosa. Quiero decir: esto y cosas similares suceden m ientras se ‘dirige la atención a esto y aquello’..) 36. — Pues ni la expresión «significar la explicación de tal y cual modo» ni la expresión «interpretar la explicación de tal y cual modo» designan un proceso que acompañe al dar y oír la explicación. a la forma. dependería aún de las circunstancias — o sea.. Y hacemos aquí lo que hacem os en miles de casos similares: Puesto que no podemos indicar una acción corporal que llamemos señalar la forma (en contraposición. Como una jugada de ajedrez no consiste sólo en desplazar una pieza de tal y cual manera sobre el tablero — pero tam poco en los pensamientos y sentimientos del jugador que acompañan la jugada. 35. el color. decimos que corresponde a estas palabras una actividad espiritual. al señalar. con todas esas vivencias. Se dirige la atención a la forma a veces trazándola. no la mesa».. — Piensa sólo. así tampoco sucede en todos estos casos ningún otro proceso característico. quisiéramos decir. pongamos por caso. Pero supon que alguien dijese: «Siempre hago lo mismo cuando dirijo mi atención a la forma: sido el contorno con los ojos y siento con ello. Pues las palabras «señalar la forma». Por ejemplo. cuán diferente aprendem os el uso de las palabras: «señalar esta cosa». 34. — Pero además. «iEstá mejorando. en determinados casos. y por otro lado: «señalar el color. «significar el color». «significar la forma». hay vivencias características y modos característicos de señalar — ‘característicos’ porque se repiten frecuentem ente (no siempre) cuando se ‘significa’ forma o número. — Pero así como esto no sucede en todos los casos en los que ‘significo la forma’. seguir el contorno con el dedo. «resolfer un problema de ajedrez» y cosas similares. al color).. por ejemplo. no se usan como ésta s: «señalar este libro» (no aquél). acordarse. Y supon que éste le diese a otro la explicación ostensiva «Esto se llama ‘círcu lo’» mientras. Pero no es sólo esoto lo que nos permite decir que alguien dirige su atención a la forma. . aunque una cosa así se repitiese en todos. ya se ve de nuevo el cielo azul!». ¿Pero conoces también una vivencia característica del señalar la pieza del juego en tanto p ieza del ju eg o ? Y sin embargo puede decirse: «Pretendo significar que esta pieza del ju ego se llama ‘rey’. «señalar la silla. señala un objeto circular — ¿no puede el otro pese a todo interpretar de modo distinto la explicación.». o mirando fijam ente el objeto y tratando de recordar dónde se ha visto ya ese color. Hay ciertam ente lo que puede llamarse «vivencias características» del señalar. especialm ente al señalar ‘la form a’ o ‘el número’. hay un espíritu. Donde nuestro lenguaje hace presumir un cuerpo y no hay un cuerpo. no la forma». etc. «¿Ves allí el libro azul? Tráelo aquí».» «¿Cómo se llama este azul? — ¿Es ‘índigo’?» El dirigir la atención al color se efectúa a veces suprimiendo con la mano el contorno de la forma. sino en las circunstancias que llamamos: «jugar una partida de ajedrez». desear. a dónde señala cuando recibe la orden «¡Señala un círculo!». o con la mirada. «¡Mira qué distintos efectos hacen estos dos azules!». etc. otras veces pestañeando para no ver claramente el color. Como se ha dicho. etc. «señalar aquella cosa». no este determinado trozo de madera al que señalo».

Pero entonces en la oración «Nothung tiene un tajo afilado» figuraría una palabra que no tiene significado y por ello la oración sería un sinsentido. Pero es característico del nombre justam ente el que se explique por medio de la ostensión «Esto es N» (o «Esto se llama ‘N’»). La respuesta apropiada a ella es: llamamos «nombre» a muy diferentes cosas. ¿Pero explicamos también: «eso se llama ‘esto’ o »Esto se llama ‘esto’»? Esto está conectado con la concepción del nom brar como un proceso oculto. Si se com binasen de otra manera. la palabra «Nothung» debe desaparecer con el análisis del sentido y en su lugar deben entrar palabras que nombren simples. la palabra «Nothung». ¿Cómo se produce el sign ificarlas palabras «fisto es azul» en un caso.. pongamos por caso. en el segundo caso se significa en realidad «Esto se llama ‘azul’». la palabra «esto» en el juego de lenguaje (8) o la palabra «eso» en la explicación ostensiva «Eso se llama. — Y curiosam ente se ha dicho una vez de la palabra «esto» que es el nombre genuino. ese objeto ya no existe cuando Nothung está destrozada. Esta extraña concepción proviene de una tendencia a sublimar la lógica de nuestro lenguaje — por así decirlo. De modo que todo lo demás que llamamos «nombres» lo son sólo en un sentido inexacto. — ¿Se puede entonces significar en un caso la palabra «es» como «se llama» y la palabra «azul» como «’azul’». em parentados entre sí de muchas maneras diferentes — pero entre estos tipos de uso no está el de la palabra «esto».191 37. es evidente que la oración «Nothung tiene un tajo afilado» tiene sentido tanto si Nothung está aún entera como si está ya destrozada. en que el oír el nombre trae a nuestra alma la figura de lo nombrado. señalamos lo nombrado y a la vez pronunciamos el nombre. en la definición ostensiva. como enunciado acerca del objeto y. La espada Nothung consta de partes en una determinada combinación. y se pued expresar así: q u e el nom bre debe designar realm en te un sim ple. es mejor que no se diga en absoluto que estas palabras nombran algo. Esta relación puede también consistir. Es bien cierto que frecuentemente. 38. aproximativo.. por ejemplo. Esto muestra claramente que la gramática de «significar» no se parece a la de la expresión «imaginarse algo» y similares. por ejemplo. Y esto quizá pudiera fundamentarse así: Un nombre propio en sentido ordinario es. tiene sentido. siempre debe corresponder algo a las palabras de las que consta. ¿Puedo significar «Si no llueve. Nombrar aparece como una extraña conexión de una palabra con un objeto.»? — Si no se quiere provocar confusión. y significar en otro caso efectivamente el «es» como «es»? También puede suceder que alguien extraiga una explicación de las palabras a partir de lo que se significó como una comunicación. por tanto. Aquí yace oculta una crucial superposición]. la palabra «nombre» caracteriza muchos diferentes tipos de uso de una palabra. la palabra «esto» mientras señalamos una cosa. en la definición ostensiva. ¿Cuál es la relación entre el nombre y lo nombrado? — Bien. entre otras muchas cosas. 39. para poner de manifiesta cuál es la relación entre el nombre y lo nombrado. éste no tendría significado. dirigirle la palabra — un extraño uso de esta palabra que probablemente ocurra sólo al filosofar. Y a h í podemos figurarnos ciertam ente que nombra es algún acto mental notable. iré a pasear» con la palabra «bububú»? —Sólo en un lenguaje puedo significar algo con algo. mira fijam ente a un objeto ante sí y a la vez repite innumerables veces un nombre o también la palabra «esto». [Nota a l margen'. ¿cuál es? ¡M ira el juego de lenguaje (2) u otro distinto! Allí se ve en qué consiste más o menos esta relación. Porque se siente la tentación de hacer una objeción contra lo que ordinariamente se llama «nombre». Pero si «Nothung» es el nombre de un objeto. . casi un bautismo de un objeto. y consiste también entre otras cosas en que se escribe el nombre sobre lo nombrado o en que se lo pronuncia mientras se señala lo nom brad o****. Ahora bien. en otro. ¿Pero qué nombra. no existiría Nothung. y com o ningún objeto correspondería al nombre. ¿Pero por qué surge la idea de querer hacer justam ente de esta palabra un nombre. por así decirlo. —Y una tal extraña conexión tiene realmente lugar cuando el filósofo. Así pues. Y sim ilarmente pronunciamos. cuando evidentemente no es un nombre? —Justam ente por esto. Y la palabra «esto» y un nombre están también frecuentemente en la misma posición en el contexto oracional. por ejemplo. como explicación de la palabra «azul»? Pues bien. Y podemos también decirle la palabra «esto» a l objeto. Pues los problemas filosóficos surgen cuando el lenguaje h a c e fiesta. Ahora bien.

Dijim os: la oración «Nothung tiene un tajo afilado» tiene sentido también cuando Nothung ya está destrozada. A no lo sabe y le da a B el signo «N». se dice que muere el portador del nombr3e. con signos que ciertamente también llamaríamos «nombres») en el que éstos se usaran sólo en presencia del portador. — Pero podríamos también imaginarnos una convención por la que B. Hablemos primero de este punto del razonam iento: que la palabra no tiene significado si nada le corresponde. se le diera a la herramienta otra designación y el signo «N» ya no se empleara en el juego de lenguaje. Podría preguntarse: ¿Q ué h a r á ? Bueno. tiene que menear la cabeza en respuesta. no tendría sentido decir «El Sr. Podría decirse: «Mientras haya un esto . pues un nombre no se emplea con el gesto demostrativo. y esta expresión quería decir que ya no hay empleo para el signo «N» en nuestro juego de lenguaje (a no ser que le demos uno nuevo). está muerto». N.192 A estas palabras las llamaremos con justicia los nombres genuinos. Podría decirse aquí: «N» se ha vuelto carente de significado. 43. Supon ahora que se rompe la herramienta con el nombre «N». ¿Tiene ahora este signo significado o no lo tiene — ¿Q ué debe hacer B cuando recibe este signo? — No hemos convenido nada sobre esto. sino que sólo se explica por medio de él. Para una gran clase de casos de utilización de la palabra «significado» — aunque no para todos los casos de su utilización— puede explicarse esta palabra así. 41. «N» podría tam bién volverse carente de significado porque. esto es así porque en este juego de lenguaje se usa también un nombre en ausencia de su portador. N. — Es importante hacer constar que la palabra «significado» se usa ilícitamente cuando se designa con ella la cosa que ‘corresponde’ a la palabra. (Podría concebirse esto como una especie de diversión de los dos). Ahora bien. quizá se quede perplejo o le demuestre a A los trozos. Esto es confundir el significado del nombre con el portador del nombre. pues si el nombre dejara de tener significado. 44. N. y que el signo «N» tiene significado aunque su portador deje de existir. 45. por cualquier razón. . 42. Pero podemos imaginarnos un juego de lenguaje con nombres (es decir. — Con ello podría decirse que la orden «N» se incluye en el juego de lenguaje aunque esa herramienta ya no exista. Y sería absurdo hablar así. El demostrativo «esto» nunca puede ser carente de portador. podrían incluirse también tales signos en el juego de lenguaje y B tendría quizá que responder también a ellos con un meneo de cabeza. En § 15 hemos introducido nombres propios en el lenguaje (8). cuando una herramienta está rota y A le da el signo de esa herramienta. ¿Pero tienen tam bién significado en este juego nombres que nunca han sido empleados para una herram ienta? — Supongamos que «X» fuese un tal signo y que A le diese este signo a B — pues bien. Al contrario. la palabra ‘esto’ tiene también significado. El significado de una palabra es su uso en el lenguaje. — Pero esto no hace de la palabra un nombre. Y el sig n ificado de un nombre se explica a veces señalando a su portador. Cuando el Sr. N. no que muere el significado del nombre. ya sea esto simple o compuesto». 40. muere. y así siem p re podrían sustitu irse por el pronom bre dem ostrativo don el ademán demostrativo.

V. con siderarse tales «enseñanza» y «d efin ic ió n » osten siv as com o tipos. ¿Cóm o sería p osib le un su puesto «juego de len g u aje» con nom bres? . d e v ieja s y n u ev as casas. D escriba y reconstruya en sus d iferen tes etap a s el p roceso q u e una tal «form a prim itiva d el lenguaje» su p on e p ara W ittgenstein. Pamplona. Barcelona. M.. Resuelva. Ediciones de la Universidad de Navarra.D e qu é form a intervendrían estos últim os en el «juego» — cóm o p articiparían d e él — ? 4. Más a d elan te W ittgenstein articula la n oción d e «definición osten siva». y d e ca sa s con an ex o s de diversos p eríodos. y m edios. o “El nombre debe designar un simple”. intente establecer en qué consiste definir un nombre y cómo el autor lo hace. 2. .193 Comprensión y discusión 1 Wittgenstein inicia sus Investigaciones Lógicas con una cita de las Confesiones de San Agustín. Tenga en cuenta las consideraciones que Wittgenstein contempla. Buenos Aires. ASCOMBE. A. Bibliografía complementaria I. Madrid. ________________ . WITTGENSTEIN. Introducción a l “Tractatus” de W ittgenstein. estas dos que aquí ofrecemos. y donde “Cada palabra tiene un significado. ¿Existe a c a s o una decid id a in flu en cia de W ittgenstein sobre Austin? Ju stifiqu e su respuesta. y esto rodeado de un con ju n to d e barrios nuevos con calles rectas y regulares y con ca sas u n iform es”. Alianza Editorial. acaso . Crítica. UNAM. 1986. Este significado está coordinado con la palabra. Tractatus L ogico-P hilosophicu s. donde la deducción más básica sería: “Las palabras del lenguaje nombran objetos — las oraciones son combinaciones de esas denominaciones”. 3. Barcelona. 1979. Según su iectura ¿cómo puede justificar la afirmación de Wittgenstein según la cual “El significado de una palabra es su uso en el lenguaje”? ¿Qué entiende el autor por “significado”? ¿Qué por “uso”? E stablezca una relación entre la intuición w ittgen stein ian a d el sig n ificad o com o uso y la posterior articulación au stin ian a d el «an álisis del len gu aje corrien te [u ‘ord in a rio’]». E. Elabore una definición aproximada de lo que Wittgenstein llama «juego de lenguaje» (Sprachspzeí) y relaciónelo con las nociones de «uso» (Gebrauch) y «forma de vida» (Lebensform). Teniendo en cuenta la exposición que de los nombres hace Wittgenstein. en particular. J. AYER. Al modelo agustiniano contenido en la cita lo considera una protofigura del lenguaje. ARREGUI. A cción y sen tido en Wittgenstein. El Ateneo. 1987. ¿qué en tien d e p or ésta el autor? ¿Pueden. Estudios sobre el lenguaje en Wittgenstein y. Investigaciones filosóficas. Con lo an terior resuelto intente exp licar lo q u e W ittgenstein qu iere decir con la afirm a ció n : “E im aginar un len gu aje sign ifica im agin ar u na fo rm a d e vida". México. explican do a q u é refiere d ich a «en señ an za osten siva d e p a la b ra s ». W ittgenstein. a lo menos. 1984. de una «form a prim itiva d el lenguaje»? A la luz d e lo an terior com en te el sigu ien te p a s a je : “N uestro len guaje p u ed e verse com o una vieja ciu dad: una m arañ a d e ca llejas y plazas. L. Ligue en esta descripción la q u e d e la «en señ an za osten siva d e p a la b ra s » h a c e e l autor. sobre e/Tractatus Logico-Philosophicus y las Investigaciones filosóficas. Es el objeto por el que está la palabra”. a partir de la cual elabora su reflexión en tom o al lenguaje. tales como: “¿Cuál es la relación del nombre con lo nombrado?”. Editorial Crítica. 1988 G.

Ludwig W ittgenstein y el Circulo de Viena Fondo de Cultura Económica. G. Bogotá. México. 1973. Ludwig Wittgenstein Alianza Editorial. Oxford University Press. México 1989. Les Éditions de Minuit. CAVELL. Cambridge Massachusetts. L e Mythe d e l ’intériorité. 1971. N. Tecnos. DUMMET. Buenos Aires. G E MOORE. Madrid. 1966 R. __________________ . «Wittgenstein o la destrucción». Oxford. El concepto d e filo so fía en W ittgenstein. PATIÑO ROSELLI. «La filosofía de las matemáticas de Wittgenstein». en J FERRATER MORA et alteri L as filosofías de Wittgenstein. LÓPEZ DE SANTAMARÍA DELGADO Introducción a Wittgenstein Herder. Manizalez. La p arole m alhereuse. HOLGUÍN. Bogotá Diciembre 1994-junio 1995 (págs. París. «La última filosofía de Wittgenstein». Taurus. Noviembre. en Universitas P hilosophica. v KRAFT El Círculo d e Viena Taurus Madrid 1966 S. T. Cornell University Press. Madrid. Wittgenstein lecteu r d e Freud. A. Skepticism . Oikos-Tau. L as filo so fía s de Wittgenstein. Cali.) P erspecíives on the P hílosophy o f Wittgenstein Basil Blackwell. K. BOUVERESSE. Wittgenstein. M. POLE. 1964. «El concepto de filosofía en las Investigacion es filosóficas de Wittgenstein». _______________ . JANICK& S. en la colección de ensayos B eiheft (Ingeborg Bachmann et alteri. FANN. Surkamp Verlag. Barcelona 2002. 113-132). 1989. 1991. MALCOLM. Bucholz. H. Bogotá. D. «Sobre la certeza». 1960. C. Comp ). S. en Revista Eco N“ 43. M. París. D. A Memoir.194 M. Revista C olom bian a d e F ilosofía. D iscusiones sobre el lenguaje. Oxford University Press. _ _ _ _ _ _ _ _ _ . Wittgenstein y la filo so fía con tem porán ea. L a Viena de Wittgenstein. La filosofía y e l esp ejo d e la naturaleza. Alianza Editorial. Eudeba Buenos Aires. en Ideas y Valores. BLACK A. J. 1991. 1979 P. 1976.Wittgenstein. F. en Wittgenstein. Editorial Universidad del Valle. Fondo de Cultura Económica. 1982 Traducción española en UNAM. A. 1998 N. ___________ . Ediciones Cátedra. The Claim o f R eason . Taurus. Wittgenstein. P . Editorial Tecnos. 6 bis. Universidad Nacional de Colombia. 1967. I BLOCK (Ed. Madrid. Pontificia Universidad Javeriana. 51-64). en D efen sa del sen tido com ún y otros ensayos. 1997. et alteri. A. Éditions de l’Eclat. J. 1976. Bogotá P WINCH (Ed ) Estudios sobre la filosofía d e Wittgenstein. Noviembre. AA. Alianza F^ditorial. MOUNCE. Ecoe Ediciones. PALACIO. Valencia. M em orias del IX C oloqu io d e la S ociedad C olom biana de Filosofía. Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Ithaca. Madrid. N° 82 Universidad Nacional de Colombia. Bucholz. With a B iographical S ketch by Georg H enril Von Wright. Abril de 1990 (págs. Claredon Press. Bogotá 1995. 1994. . 1972. J. 1974. N° 23-24. 1998. G. 1963. Wittgenstein L a n aturaleza hu m an a Editorial Norma. C A. W ittgenstein on R ules a n d P rívate Lenguages Harvard University Press. Rogotá. Traducción española en Anagrama.París. 1973. 1998. 1963.1981 C. M. «Los “juegos de lenguaje” de Ludwig Wittgenstein». PEÑA AYAZO. P. KENNY. A critical exam in ation o f the philosophy o f Russell. en L a verdad y otros enigm as. J. MELÉNDEZ ACUÑA. Una in dagación acerca d el con cepto d e verdad a la luz de la filosofía de Wittgenstein. 1970. Grijalbo. Departamento de Lógica de la Universidad de Valencia. Teorema. Madrid. Barcelona. Ludwig Wittgenstein. Universidad de Caldas. WAISMANN. FEIBLEMAN In sid e th e G reat Mirror. von WRIGHT. Wittgenstein y la crítica a la racion alidad. R. FERRATER MORA. 292-370] E. Martinus Hijhoff The Bague. TOULMIN. Ludwig Wittgenstein. KRIPKE. M em orias del IX C oloquio de la Sociedad C olom bian a d e F ilosofía Universidad de Caldas Mariizalez. BRAND (Comp. HARTNACK. Frankfurt am Main. Oxford. R. Madrid 1987 B McGUINESS. 1991. México 1990. van PEURSEN. Verdad sin fu n dam en tos. 1981. 1972. Science. M orality an d Tragedy. CARDONA SUÁREZ. Wittgenstein y el escepticism o. año 12. Ministerio de Cultura Colombia. _ _ _ _ _ . S HACKER. an d their follow ers. Ariel Barcelona 1972. _________ ■T he F alse Prison. Oxford. 1966. Wittgenstein y su tiem po. Y. D e l'alchim ie linguistique a la gram m aire p h ilosophiqu e Les Éditions de Minuit París 1971 _______________ • W ittgenstein: L a R im e et la R aison . Madrid. A Study o f the D evelopm ent o f W ittgenstein’s P hilosophy [11 vols ].) Ims textos fu n d am en tales de Ludwig Wittgenstein. RORTY. É tique el E sthétique. Wittgenstein.Com panion to W ittgenstein's Tractatus. Introducción a l “T ractatus” d e Wittgenstein. (Se trata de un número monográfico dedicado al primer Wittgenstein). [pp. PEARS. «Wittgenstein: un esbozo biográfico». Bogotá. 1973. en Revista Eco N° 43. W . Oxford. «Conferencias de Wittgenstein 1930-33». DE GREIFF «Salvando a Wittgenstein de Rorty: Un ensayo sobre los usos del acuerdo». Madrid. I. Volumen I: El joven W ittgenstein 1889-1921. D iscu sion es sobre el lenguaje. 1987. 1958. Una introducción a su filosofía Carlos Lohlé. 1981. Barcelona. Madrid. Oikos-Tau Barcelona. Les Éditions de Minuit. J. W ittgenstein: filo so fía y m atem ática.

UNIDAD N° 6 John Langshaw Austin — John Rogers Searle «John Langshaw Austin (1911 -1 9 6 0 )» D a n il o G uzm án 196 202 208 209 210 221 221 «Perfomativo-constativo» John L angshaw A ustin Comprensión y discusión John Rogers Searle «¿Qué es un acto de habla?» J ohn Rogers S earle Comprensión y discusión Bibliografía complementaria .

editadas y publicadas en 1962 bajo el título ‘Cóm o H acer C osas con P alab ras’ (How ío Do Things With Words). X ed. Bertrand Russell había tam bién dictado las W illiam Ja m es Lectures en Harvard. Danilo Guzmán es profesor Titular del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle. sin que Austin mismo lo diga. A. Sin tem or a equivocarnos podemos decir que la escritura ha sido el más grande fe tic h e de la filosofía occidental. de un grafismo lógico y creía que este podía dar paso. Austin fue Professor W hite de Filosofía Moral en la Universidad de Oxford. Es con la escritura que la palabra se independiza de quien habla para convertirse en un objeto: en lo que aparece escrito. Autor de: Entre filo so fía y sofística. El mismo Russell había contribuido al perfeccionamiento de un simbolismo. esta vez sí. y su aporte más visible Austin ha sido su análisis de los ‘actos de habla’. junto con otros filósofos como Gottlob Frege y Ludwig Wittgenstein. Prichard. La escritura ha sido el gran tran sm ogrificador1 de la palabra. una serie de clases en la Universidad de Harvard. En su perfección el formalismo lógico resultaba demasiado perfecto com o para poderse conectar con el mundo real. sociedades que carecen de escritura. potencialm ente imperecedero. En 1940 otro filósofo británico. fundación Filosofía y Ciudad Santiago de Cali. Lo que Austin dice en las suyas resulta ser. al desarrollo planteado por Leibniz de una ‘matemática universal’ que en vez de decir ‘pensem os’ nos permitiera decir ‘calculem os’. recopiladas. Pero esta ‘inm ortalidad’ tiene su precio y el precio es el cambio de * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. Las principales características de esta tradición consistían en el análisis detallado. V. el progreso lento y la atención a situaciones particulares. 1993). publicado en 1922 W ittgenstein presenta la quintaesencia del desarrollo de un lenguaje ‘perfecto’ fundado en un formalismo ‘lógico’. 2001. una réplica y una alternativa a lo que Russell había planteado en las suyas. Pronto el mismo W ittgenstein se convierte en crítico de su propio desarrollo en lo que se ha denominado su ‘segunda filosofía’. esa vez. Bertrand Russell. había liderado un programa de explicación y formulación de los fenómenos lingüísticos en términos de ‘formas lógicas’. (An Inquiry into M eaning a n d Truth). Con Platón el filósofo se convierte en escritor. jo co so transformar. la palabra es puro acto: es totalm ente contem poránea con la situación en la que surge. En el'Tractatus Logico P h ilo sop h icu s’.196 JOHN LANGSHAW AUSTIN (1911-1960)* D anilo Guzmán El filósofo británico John Langshaw Austin se formó en la tradición cultivada por los filósofos John Cook Wilson. En las sociedades orales primarias. quien regentó la cátedra de Lógica en Oxford de 1899 a 1914 y H. Los ‘átomos lógicos’ de los que hablaba el ‘T ractatus’ resultaban demasiado etéreos como para poder establecer con qué era que éstos se podrían conectar en el mundo. 1 Del inglés ‘transmogrify’: cambiar o alterar grandemente y frecuentemente con un efecto grotesco o humorístico. En 1955 Austin dicta las W illiam Ja m e s Lectures. (Merriam Webster’s Collegiate Dictionary. bajo el título ‘Una Investigación Sobre Significado y Verdad’. Ambas series de clases son aproximaciones al lenguaje y ambas marcan puntos de vista distintos y opuestos. especialmente de una manera mágica o sorprendente (The C oncise Oxford D ictionary IX ed. evitando teorías de ‘alto vuelo’. En su ‘P refa cio a P la tó n ’ (P refa ce to P lato) Eric Havelock plantea que el surgimiénto de la filosofía en G recia fue posible gracias al desarrollo de un sistem a de escritura que permitía consignar por escrito de m anera fluida la expresión hablada.t.r. 1995) . El valor de la escritura radica en que a través de esta podemos preservar la palabra en el espacio y en el tiem po: el ‘a c to d e h a b la ’ circunscrito a un espacio y un tiempo particular se transform a a través de la escritura en un objeto. que influyó grandemente en el cuando realizaba su pregrado en Oxford.

si algo que se dice que en principio puede ser verdadero o falso. y así sucesivamente. La palabra potencialrncnte inmortal de la escritura reclama ‘verdades eternas’: para una expresión (una frase) estática se necesita una verdad estática: el con stativo.. Una fotografía puede sernos útil por ejemplo. el consejo bu en o o m alo. Cuando la palabra se encuentra no en función de la situación particular en la que hablamos sino de las expresiones usadas se buscan ‘verdades eternas’: ‘2 + 2 = 4 ’ será verdadero siempre sin importar quién lo diga ni cuándo. L a abstracción da lugar a m uchos m alentendidos. para ayudarnos a identificar a una persona que no conocem os personalmente pero si comenzamos a atribuirle a la foto características que son exclusivas de la persona o viceversa. Hay una relación directa entre el con stativ o y el aspecto locucion ario. habla de lo que denomina aspectos ‘lo c u c io n a r io ’. com o cuando hacemos una afirm ación que puede ser verdadera o falsa. Es este el ideal platónico que es el ideal de la escritu ra. Normalmente habrá un verbo P erform ativo que puede permanecer tácito pero que se puede hacer explícito y que indica qué tipo y por lo tanto qué acto de habla es el que estoy realizando: inform ando. la frase escindida de una situación con creta que la funde no corresponde al acto de habla total sino que es un aspecto parcial de éste del que no es posible reconstruir ni com prender el acto total del que form aría parte. es ambiguo. ‘L a afirm a ció n (‘statem en t’) trad icion al’. Lo que Austin hace es llamar la atención sobre algo que debía ser obvio pero que de hecho se había olvidado por parte de quienes en su época y entorno dominaban el discurso sobre el lenguaje: que ‘decir algo es hacer algo’. ‘ilo c u c io n a r ia ’ y ‘p e r lo c u c io n a r io s del a cto de habla. la historia de la filosofía occidental es la historia de los intentos de resolver unos y en el proceso crear otros. al decir ‘B au tizo. no solo estoy estoy diciendo que está lloviendo sino que estoy.197 naturaleza: el acto se convierte en co sa a través de un proceso de descontextualización. Nos quedamos con las solas ‘e x p r e s io n e s ’. se tiene que resolver primero la ambigüedad para poder establecer su verdad. La palabra«escrita. Lo que quedan son diversos tipos de acto de habla. al decir ‘P rom eto. Lógicam ente’ que vamos a tener problem as. quedando entendido que estas dim ensiones de apreciación son variables y múltiples de acuerdo a las circunstancias particulares del caso. cada tipo caracterizado por una dim ensión de apreciación: la promesa. b a u tiz a n d o . la que también estará sujeta a las circunstancias particulares d 'l caso. en las frases mismas. .’ estoy bautizando.. así. Cuando la polaridad de la palabra pasa de la situación en la que hablamos a la expresión que usamos para decir lo que decimos es cuando pasamos del Perform ativo al constativo. ‘Inm ortalizar’ la palabra no es otra cosa que descontextualizarla sacarla del aquí y el ahora en donde pertenece. Efectivam ente. así cuando digo ‘Está lloviendo’. Es el asp ecto ‘ilo cu cio n a ria’ el que de manera especial le interesa destacar pues es este aspecto que él caracteriza como con v en cion al el que va caracterizar la ‘performatividad’ del acto. frases y decires com o grafos que no logran evocar correctam ente las situaciones de las que originariam ente derivan su sentido. Señala Austin cóm o los análisis de los filósofos que le precedieron inmediatamente se centraban y se reducían a este aspecto.. realizar en inglés). A los ‘decires’ que pueden ser verdaderos o falsos Austin los llama constativos. Introduce Austin una nueva terminología para apreciar los actos de habla. etc. in form an do que está lloviendo. por ejemplo. la información verdadera o falsa. sino que al decir algo hacemos algo. el tipo de acto y por lo tanto el acto de habla específico que estamos realizando.’ estoy prometiendo. Comienza Austin planteando que hay casos en los que no simplemente estamos diciendo algo. por ejem plo. El aspecto ‘lo cu c io n a rio ’ tiene que ver con el hecho que al decir algo producimos ciertos sonidos com o pertenecientes a un sistem a de sonidos pertenecientes al lenguaje en cuestión.. de acuerdo a una gramática y con un sentido y una referencia determinados. Para com enzar habría que tratar de separar lo que pertenece a las situaciones en las que hablamos y lo que pertenece a las expresiones escindidas o huérfanas de contexto. Es la escritu ra la que perm ite efectu ar la ab str a c c ió n : la separación de la palabra de su situación de origen. Examinando la situación más detenidamente Austin encuentra que los con stativ os en última instancia también tienen todas las características de los perform ativos. estos análisis tienden a concentrar toda la problemática en las expresiones.. el veredicto ju sto o injusto. puede ser sin cera o insincera. a los que consisten en hacer algo perform ativ os (de perform . etc. d escrib ien d o. por ejemplo.

Para tener éxito en el mundo escolástico uno debe incorporar en uno mismo toda una serie de procederes y de maneras de ver las cosas que lo convierten a uno precisamente en eso. 3 Pierre BOURDIEU. pág. ha sido consagrado en la tradición oxoniense que viene desde el siglo X II y que desde este tiempo transm ite su ‘m ana’ institucional que en una secuencia de actos consagratorios. De varias maneras Austin muestra intentos de rebeldía contra la escolástica. muestra su proclividad a aferrarse 2 John Langshaw AUSTIN. 4 John Langshaw AUSTIN. Mássachusetts. en donde el mismo Austin la buscaba. 30. Oxford University Press. Austin dirá que no son las frases como tales las que pueden ser verdaderas o falsas sino que es lo que decim os usando tal o cual frase lo que puede ser verdadero o falso. cuyos usos son ex cesiv am en te sim plificados. Señala Bourdieu cómo la ‘fuerza ilo cu cio n a ria’. no se encuentra en las expresiones mismas. Significativamente su nom enclatura ‘P erform ativo/con stativo.. rutinas de clase y todos los demás actos que dan evidencia de acatam iento a los dictados de la tradición que lo muestran merecedor de encarnar la institución. 1991. En su ensayo «Lenguaje A utorizado»1. 1980. cit.198 nos dice Austin. por ejemplo. de actos de habla de personajes consagrados con fuerza ilocu cion aria consagratoria. Para llegar a la consagración Austin tuvo que superar con distinción todos los ritos de iniciación: lectura de libros consagrados. Oxford University Press. prim ero a una obsesión con u nas p o c a s p a lab ras particulares. com o sus precursores Cook Wilson y H. pero él mismo se encuentra fuertemente determinado por ésta. atribuible. un ideal. ‘es una ab stracción .2 En su Investigación Sobre Significado y Verdad. no realm en te en ten didos o cu id ad o sa m en te estu diados o correctam en te descritos. Austin expresa su malestar respecto al discurso filosófico. la sim p lifica ció n ex ce siv a . pág. The W illiam Ja m es Lectures delivered at Harvard University in 1955. Menciona cóm o alguien puede “salirse con la su y a’ co m o en el fú tbol el q u e prim ero cogió e l balón y salió corriendo con éste’*. London. 5 John Langshaw AUSTIN.] son d em a sia d o com u n es com o para ser d esech ad o s com o una d ebilid ad ocacion al de los filósofos) ’5. en su formalismo. Ed. H ow lo Do Things with Words. Austin mismo reconoce esto plenamente. (D igo ‘e s c o lá s t ic o ’. Cambridge.Es así que te podernos decir a alguien ‘le informo que se ganó la lotería’ pero no ‘lo alegro de que se ganó la lotería’. etc. El aspecto perlocucionario lo presenta Austin fundamentalmente para distinguirlo del ‘ilocucionario’ y tiene que ver con los efectos que lo dicho causa en quien escucha. Reconoce incluso que el hecho de que exista una institución que garantice la legitimidad del ‘acto de habla’ no es suficiente. p ero p o d r ía ig u a lm en te h a b e r d ic h o ‘fil o s ó fic o ’. London. bautizada con este nombre por el mismo Austin. Prichard. el sociólogo francés Fierre Bourdieu señala un aspecto de la perspectiva de Austin que se constituye en su verdadero potencial y que Austin dejó bosquejado pero que ni él ni mucho menos que sus seguidores desarrollaron. finalmente toca a Austin (magia por contacto) y consagra su palabra: la provee de fuerza ilocu cion aria. 1962. Señala Bourdieu cómo la ‘com petencia lingüística’ no está dada simplemente por la capacidad de articular frases gramaticalmente correctas sino que involucra que quien habla tenga la autoridad o el reconocim iento social suficiente com o para que sus ‘actos de habla’ sean ‘felices’. El mismo caso de Austin que dicta las W illiam Ja m es Lectures en Harvard puede servirnos como ejemplo de cómo el éxito del ‘acto de habla’ depende de las condiciones sociales en que se ejecuta: si Austin logra imponerse en su visión sobre el lenguaje es porque él ha sido ‘hecho’ profesor de Oxford. Habla de un ‘punto de vista típicam en te escolástico. desarrolla un trabajo de cierta manera contra la corriente y crítico de la manera com o procede y ha procedido el argumento filosófico tradicional con el que él se encontraba íntimamente familiarizado.. 148. Harvard University Press. y segundo a una o b se s ió n con u n os p o c o s (y c a s i siem p re los m ism o s) ‘h e c h o s ’ estu d ia d o s a m ed ias. Sen se a n d S ensibilia. lo m ism o q u e su verdad o fa lsed a d trad icion al’. sino en las condiciones sociales que la determinan. exitosos.. y la co n sta n te rep etición o b s e s iv a d e l m ism o p eq u e ñ o grupo d e ‘e je m p lo s ’ sim plistas [. Russell habla de la verdad o falsedad de las frases. Austin tiene la razón al decir que en vez de ‘escolástico’ podría haber dicho ‘filosófico’. A. la esq u em a tiz a ció n . Austin. Lan gu age an d S ym bolic Power. 3 . en escolástico. pág. por el sencillo hecho de que toda nuestra ‘filosofía’ es escolástica. H ow to do Things w ith Words.

La fuerza está en la manera particular en que en determinada circunstancia se logra el reconocim iento de la palabra. El problema de la ‘fuerza ilocucionaria’ le ‘pide pita’. políticas. h ab er constituido a la persona q u e va a dar la orden con au toridad.la p erson a q u e va a ser el objeto del verbo ‘le ordeno que. p or ejem plo. H ow to d o Things With Words. Pero la ‘fu erz a’ no está en otra parte que en la m anera com o e fe c tiv a m e r'j en la situación esp ecifica de la que se trate las fuerzas sociales. por lo tanto.. habría estado ‘adelante de su tiem po’. com o también lo habría estado si hubiera dicho exactam ente lo mismo que de hecho dijo pero no cuando lo dijo sino cuando el ‘formalismo lógico’ se encontraba en ‘la cresta de la o la’. Pero si hubiera ido más lejos. un nombramiento. fuera de su autoridad profesoral al hecho de que tanto el positivismo com o el formalismo se encontraban ya muy desprestigiados. Si sus planteamientos son aceptados. ni más ni menos. se debe. si no en 6 John Langshaw AUSTIN. Todo indica que Austin mismo no percibía toda la potencialidad de sus planteamientos. Presenta el problema de la autoridad como un aspecto formal. un bautism o. no es seguro que logre revolucionar la práctica filosófica como potencialmente se encuentra perfilado para hacerlo. d icien d o ‘prom eto h a cer lo q u e usted m e o rd en e’. su discurso se encontraba correctam ente ajustado a la situación y por eso fue exitoso. que le amplíe la perspectiva pero él no lo hace y como buen escolástico sigue buscando la ‘fu erz a’ en el formalismo. por eso permaneció cautivo del formalismo. pero sus seguidores. .. en el sentido de que se comprende a partir de la situación única. p or supuesto. Al encontrarse determinado m entalm ente por la problemática recibida Austin no habría podido ir más lejos en su planteam iento que lo que fué. im ponen la p alabra. a generalizaciones espúreas. Austin no tiene problemas de autoridad porque en su campo. no probleinatiza la autoridad. tam poco habría sido aceptado por el medio escolástico en que se movía. en un aquí y un ahora completamente particular. El m ism o Austin advierte el peligro del uso de estos neologism os. cit. q u e en últim a in stan cia estam os com prom etidos en elucidar. el campo filosófico. Afirma Austin: ‘El acto d e h a b la total en la situ ación de h a b la total es el ú nico fen óm en o real. Tanto la ‘lingüística’ como la ‘filosofía del lenguaje' han tenido un desarrollo formalista. Se ha hablado de las llamadas ‘so ciolin g ü ística’ o ‘p ra g m á tica ’ com o aspectos colaterales del estudio del lenguaje.qu e es el fu n d am en to d el d eb ate cu an do en teoría p olítica discu tim os si h ay o n o o si d eb e h a b er un contrato s o c ia l’.7 Podemos decir que el ‘acto de habla’ es com pletamente histórico. ’ d eb e a través d e un p rocedim ien to previo. pág. sin embargo. lo lógico sería que se buscara el verdadero ‘centro de gravedad’ del lenguaje para colocar precisamente los aspectos sociales y pragmáticos en este centro. es una d e las in certidu m bres -y en verdad pu ram en te general. en la manera com o de hecho logran el reconocim iento de lo que se dice. M ientras hace referencia a la importancia de la autoridad. tácito o verbal.. Sus planteamientos tam poco habrían sido asimilados por sus pares y más bien habría sido excomulgado.. El que el acto de habla sea ‘exitoso’ quiere decir simplemente que es acatado. pero no que se comprenda de qué manera se obtiene este acatam iento. 28-29. Seguram ente que por ser el lenguaje fundam entalm ente un fenóm eno de in ter-acción humana. Podemos decir que en muchos casos. él es autoridad. esco lástico s irredim ibles los fetichizaron h asta el cansancio reproduciendo de manera paradigmática tal y como lo describe Austin en la cita anterior ‘el punto de vista típicam ente escolástico’. Las condiciones estaban dadas para que los planteam ientos de Austin tuvieran la aceptación.199 al lenguaje estereotipado de la escolástica. exitoso en cuanto acaparó la atención del mundo académ ico en que él se movía y le dio celebridad. Ed. por ejem plo. No hay lugar. que tuvieron. Jbid . Austin dijo lo que había que decir como había que decirlo a quienes había que decirlo. . Los planteamientos de Austin en sus W illiam ja m e s Lectures se entienden com o una respuesta a los planteamientos de sus antecesores en el campo filosófico dominado por el ‘positivismo lógico’ y los formalismos lógicos. pp. de ser uno la p ersona autorizad a para re a liz a r e x ito sa m en te. De nuevo el ‘caso’ Austin nos sirve como ejemplo para ilustrar cóm o opera la 'fuerza ilocu cionaria'.6 Esto es entendible. Esta. 148. en las condiciones efectivas que la hacen exitosa. lo m ejor que dice en este sentido es lo siguiente: ‘. etc.

El método de rastrear la m in u cia representa un verdadero potencial que puede ‘cambiarle la cara’ a nuestra filosofía occidental 8 Pierre BORDIEU Sociología y Cultura. so lo h a b la r ’. The University of Chicago Press Chicago 1992. L a eficacia es un efecto mágico y el conocim iento de los condicionam ientos rompen el hechizo. No porque la filosofía tenga por su naturaleza que ser escolástica sino porque de hecho cayó en manos de la escolástica que la convirtió en su monopolio. 12 Ibid . Nos podemos anticipar a predecir que mientras tal proyecto sería veneno para la escolástica seria totalm ente liberador para la filosofía. 1 1 John Langshaw AUSTIN.'1 Hacía eco Austin al antropólogo Brom islaw M alinosky quien instituyó la práctica de hacer antropología yendo a las comunidades mismas en vez de teorizar en base a descripciones que otros que sí conocían de primera mano las comunidades en cuestión habian hecho. Bourdieu habla de procesos de eufemización. Grijalbo. R azon es P rácticas. por eso la filo sofía sólo produce p rofesores de filo sofía: se reproduce a sí misma reproduciendo su discurso. unas explícitas pero la mayoría disimuladas de diversas maneras. 1961. 147. Tenía en mente Austin ir a las situaciones lingüísticas mismas sin tener que pasar por lo que Platón o Kant o cualquier otro filósofo consagrado dijo respecto al tema. lo que realm ente es una orden se formula como la solicitud de un favor. Barcelona.200 todos. 175 . J. Bourdieu coloca com o ejemplo de un caso extrem o de eficacia de un discurso el caso de la misa en latín. Anagrama.10 No toda la escolá stica es filoso fía . por ritos consagratorios (títulos académ icos) y cuyo campo de ingerencia se restringa a la misma escolástica. pág. o tiene tan claram en te d e su la d o las instituciones. Obviamente pueden darse expresiones de herejía que si no conducen a un cism a que permita que el hereje ‘se salga con la suya’ simplemente dejan al hereje fuera de lugar’ ‘predicando en el desierto’.9 El eufemismo permite obtener la colaboración de quienes se encuentran sometidos. la s leyes d el m ercado y todo el esp a cio social. 1999. Es este un intento de Austin de sacarle el quite a la escolá stica. WACQUANT An Invitation to R eflexive Sociology. por libros sagrados. Lo que se h aría sería sim plem en te id e n tifica r los co n streñ im ien to s a los que la esco lá stica ha sistemáticamente sometido a la palabra filosófica. Si han llegado a ser representantes sobresalientes de esta tradición es porque ellos mismos la han asimilado sin ninguna resistencia.1 2 Significativamente. Esto con el fin de obtener una visión fresca de las cosas y no mediada por la tradición. qu e puede h a b la r sin decir n ada. México 1990. D ice Bourdieu. Su dificultad radica en que ellos mismos han asimilado e incorporado la tradición escolástica de tal manera que resulta imposible que una critica pueda venir de ellos. Urmson y G. 'El eu fem ism o es lo q u e perm ite decirlo todo d icien d o lo q u e no se d ic e ’. Austin logra efectivamente desarrollar un tipo de análisis respecto a qué podemos decir cuándo y en qué circunstancias con un alto grado de precisión y detalle. posiblemente en nuestros días no hay una actividad tan controlada escolásticam ente. pág 146 9 Pierre BORDIEU. Warnock. J. P h ilosop h ical Pupers Ed. O. Hablaba Austin de (trabajo de campo en filosofía) 'field zuork in p h ilo so p h y ’. pág. D ice Bourdieu: ‘Y si yo soy un viejo lord britán ico leyen do su periód ico d e fin d e sem a n a d escan san d o en una poltrona p u ed e ser in clu so su ficien te para m i decir ‘J ohn . el éxito. Es en el campo de la filosofía en donde un estudio de la eficacia de los ‘actos de habla’. Muchos filósofos además de Austin han manifestado de diferentes maneras su malestar por las im posiciones de la tradición escolástica. cierre la ventana’. ¿no crees q u e h a c e un poqu ito d e frío?’ p ara qu e Joh n cierre la v en ta n a . precisam ente porque la filosofía se hace diciendo cosas. dice que se trata de ‘casos en los q u e el locutor au torizado tien e tanta autoridad. La filosofía es una actividad de iniciados dirigida a iniciad os. 183. sería decisivo para establecer la credibilidad de la empresa. la eficacia del acto de habla depende de que no se comprenda cómo se logra esta eficacia: la eficacia se funda precisam ente en la ignorancia de los condicionam ientos que la garantizan. H ablaba Austin de ‘rastrear la m in u cia’ (hounding dow n the m in u tiae). Teniendo la autoridad necesaria. haciendo creer que no existe ninguna forma de coerción. pág. en vez de decirle a alguien ‘cierre la ventana’ puedo decirle ‘por favor. pág 167 10 Pierre BOURDIEU — J.8 Indudablemente que todo 'acto d e h ab la ' en mayor o menor grado debe su eficacia a diferentes formas de coerción. sus seguidores en ésto si ni siquiera intentaron seguirlo. pero toda la filo so fía sí es escolástica. D.

13pero el análisis se funda en lo que aparece escrito en las actas del caso. La fuerza ilocu cion aria debe ser confrontada en su propio terreno. por ejemplo. el aspecto locu cion ario sigue primando en Austin aún cuando más trata él de distanciarse de la escolástica. Nuestra filosofía ha seguido estando dominada por la lo cu cion areid ad y la lo cu a cid a d que ésta genera. Pero él sí sabia qué era lo que buscaba y por eso detectaba las fallas de sus intentos formalistas. El m alestar que experimentaba Austin respecto al discurso escolástico era la pauta para llevarlo a buscar la fu erza ilo cu cio n a ria en las circunstancias que permiten que este lenguaje estereotipado e inadecuado para sus propósitos declarados se imponga en el terreno de la filosofía. pág. Cuando Austin buscaba la fu erza ilocu cion aria en las formas de expresión. 195. su filosofía se mueve en el mundo de la escritura y no de la realidad. las buscaba en el campo de lo locu cion ario. Aún en su rastreo de la m in u cia Austin no logra liberarse de los efectos de la escritura y por lo tanto del formalismo y de la tradición escolá stica.201 y que sería dirigirse a las situaciones mismas ignorando el prejuicio de la tradición. Seguram ente que este lenguaje satisface propósitos no declarados que la escolástica misma no quiere ver porque sa b e que su fuerza ilocu cion aria quedaría exorcizada. Como el mismo Austin decía. En sus escritos imagina situaciones en donde las palabras serían o no adecuadas. Austin busca relacionar las palabras con las situaciones de uso pero es a las palabras a las que le busca situaciones. Hemos interiorizado tanto la escritura que nos resulta imposible colocarla en perspectiva. en el m ejor de los casos coloca un ejemplo de un caso jurídico real. Las expresiones. No podría ser de otra manera pues por original que parezca. by saying). L a R eina contra Finney. una cosa es buscar una cabeza que le quede bien a una gorra y otra una gorra que le quede bien a una cabeza. . apelando para distinguir entre el aspecto ilocu ion ario y el p erlocu cion ario a las formulas a l d ecir y d icien d o (in saying. 1 1 Ibid.

. Traducción de Angélica María Franco. Si yo digo. En segundo lugar. Universidad del Valle. siempre en las cláusulas de un instrum ento legal llamadas en inglés «operatives»2. puede ser «nulo y sin efecto». Te aconsejo hacerlo. Así como el bigamo sólo cumple las formalidades de un segundo matrimonio sin haberse casado por segunda vez. ¿Debemos aceptar esta antítesis performativo-constativo? El enunciado constativo tiene. quizá.. puede ser «desafortunado» de otra manera. Tales enunciados son bastante frecuentes : se los encuentra. — no puede serlo. «prometo que. puesto que puede muy bien im plicar que otras proposiciones son verdaderas o son falsas. acto. por ejemplo.». el enunciado Performativo no está exento de toda crítica: se le puede criticar. Te deseo la bienvenida. es el acto mismo de hacer la promesa. Austin Uno puede muy bien hacerse una idea de enunciado Performativo. acción. sin tener la * Tomado de: L a P h ilosophie Analytique. Esta idea ha sido introducida para hacer contraste con la de enunciado declarativo o mejor. entonces. formular. si no me equivoco. revisada por Adolfo León Gómez G. que no se podría cumplir. com o todo otro rito o ceremonia. este enunciado Performativo. sirve para efectuar una acción. es efectuar la acción. ni en otra parte.. 1962. No obstante. Y se cree rápidamente ver que un enunciado tal no puede ser verdadero o falso. o si el objeto con relación al cual él pretende efectuarlo no es apropiado para hacerlo. Se ve ya eso que quiero poner en cuestión. digo yo. 1 Para usar como declaración. él no llega a realizar el acto pretendido. bajo el nombre de afirm ación muy cara a los filósofos. entonces su enunciado será. que no existe en la lengua francesa.'. Aquí algunos ejemplos: Bautizo a este barco «Libertad». Si. Es necesario que el Performativo sea pronunciado en una situación que-sea en todos los aspectos apropiada al acto en el que se da: si el autor no está en las condiciones requeridas para actuar (y hay muchas de esas condiciones). C ahiers d e Royaum ont. término. como lo dicen los hombres de ley. aunque no sea nulo. nuestro Performativo. Kditions de Minuit. com o se dice. la propiedad de ser verdadero o falso. muchas de entre ellas son de in terés para los filósofos: d ecir «prom eto que. no llegaría ni siquiera a bautizar pingüinos. Para empezar. es otra cosa. el enunciado Performativo no puede nunca ser ni lo uno ni lo otro: él tiene su propia función en sí. pero en una dimensión totalmente diferente de la de lo verdadero o falso. «desafortunado» («unhappy»). constativo. por ejemplo. Formular un enunciado tal1.». es decir si se lo formula sin sin ceridad. criaturas poco susceptibles de esta hazaña. lo que. de ninguna otra manera. como voy a llamarlo. un enunciado Performativo. Al contrario. al menos con tal precisión. como lo nombramos en general. París.202 PERFOMATIVO-CONSTATIVO* John L. únicamente formulando su enunciado. se observa. Me excuso. Evidentemente. p oco misterioso. No puedo bautizar el barco si no soy la persona autorizada para bautizarlo. 2 Es decir cláusulas en las cuales se efectúa la acción legal por oposición al preámbulo que expone las circunstancias de la transacción . lo sé bien. la persona no está en posición de efectuar un acto tal..

Es así como nosotros decimos que. yo no estaré en regla si falto a mi palabra: si dije «te deseo la bienvenida». cuando él es verbo. como decimos nosotros. «lo prometo». en presente del indicativo. que ellos pueden a menudo entrem ezclarse e incluso confundirse. si se quiere. L a otra form a.. por cierto: sin embargo hay un «infortunio»3. Luego. el Performativo puede ser expresado b ajo presión o por accidente. fórmula de la que uno se sirve para efectuar el acto de prometer. cosa bastante sobresaliente. sinceram ente. lo que poco se menciona. no queremos decir que tal o cual acontecim iento futuro es o será producido como efecto de este acto que es la causa. Con esto. Uno se vale. estará en regla y que tal o cual otro suceso. la cuestión de saber si tal o cual enunciado es Performativo o no. A primera vista las dos. puede a veces (al menos en Inglaterra. — acordémonos solamente de los infortunios más específicos del Performativo. en una pieza de teatro. sea expresado en una de esas formas llamadas normales. Si a veces uno se pregunta. tienen un aire completamente constativo. «yo prometí» o bien «él promete». para poner a prueba los enunciados que se podrían creer performativos. si llega. «explícitam ente Performativo» y las otras personas y tiempos del mismo verbo. existe una tercera especie de infortunio. es natural esperar que se va a encontrar algún criterio. Incluso la palabra «perro» sola. sea de gramática sea de vocabulario.». «Yo prometo». Ella se hace. él debe ser susceptible de estar bajo el estándar de todas las maneras de ser de la acción en general y también del enunciado en general. es decir «por la presente». si un enunciado cualquiera de esta forma es perfom ativo o más bien constativo. lo que puede ocurrir. no para efectuarlo. es decir la nulidad.203 menor intención de cumplir esa acción prometida. 4 «Breach of commitment» . se ha ab u sa d o de la fórmula. incluso sin pensar que esté en mi poder cumplirla. incluso cuando el Performativo ha tenido efecto. en voz activa. el abuso (falta de sinceridad) y la ruptura del compromiso. que llamamos «ruptura de comprom iso»4. Ahora que tenemos esta idea del Performativo. que los compromisos pueden ser más o menos vagos y que pueden ligarnos a grados bastante diferentes. Si dije. Todo esto lo dejamos de lado. S e puede señalar por otra parte. puede sufrir de falta de sintaxis o malentendido.. solam ente para describir o para reportar un acto tal.. al igual que el cumplimiento de un acto. de una asimetría bien conocida entre la primera persona del presente del indicativo del verbo. Es verdad que existen dos «formas normales» por así decir. Por ejemplo. frases de las que uno se sirve. en las cuales el Performativo encuentra su expresión. Decir. puede aparecer en un contexto poco «serio». pobre niño. Supongamos ahora que nuestro acto ha sido efectuado: todo ha sucedido normalmente. quizá. si lo trato com o un enemigo o un intruso. es también Performativo. país práctico y poco cortés)' tener 5 «Unhapiness». Lastim osam ente esta esperanza es exagerada y en gran parte vana. que nos permita resolver en cada caso. He aquí pues tres especies de infortunio que se asocian al enunciado Performativo. Queremos más bien decir que a consecuencia del cumplimiento de ese acto. si llega. En este caso. yo no estaré en regla.erito. es preciso agregar que nuestro Performativo es a la vez a c to y en u n ciad o: entonces. el enunciado Performativo tiene la costum bre de «tener efecto». se resolverá la cuestión preguntándose si se puede insertar alguna expresión que equivalga a la palabra inglesa «hereby». Se puede hacer de todos esos infortunios toda una clasificación. A sí «te prom eto q u e. se sirve al contrario de un verbo en la voz p asiv a y en segunda o tercera persona del presente del indicativo: así «se invita a los viajeros a tomar el puente para cruzar el camino». com pletam ente equivalente pero que se encuentra más en los enunciados expresados por 'r. com o decir «te ordeno cerrar la puerta». «Cierre la puerta». Una de esas formas normales es aquella de la que ya me he servido para construir mis ejemplos: a la cabeza del enunciado se encuentra un verbo en primera persona del singular. Sin embargo no es del todo necesario que un enunciado para ser Performativo. al contrario. se puede observar. y también. la promesa es vacía. tal o cual suceso futuro. solamente se requiere reconocer. no estará en regla. o en un poema.

o si declaro una intención. He aquí. por ejemplo. yo me descubro. si yo adquiero un compromiso. Digo «hacer explícito». y el gesto: además y sobre todo. Si yo digo simplemente. podríamos. no es así. Así. com o descripción. sus infortunios y sus fórmulas explícitas. III. pero (o y) yo no creo que sea así». sin fórmula explícita performativa. de hecho. O bien. Puede ser falsa. no podemos contar con ningún criterio verbal del Performativo. al considerar las palabras solas. Las otras formas de expresión. Pero. «te ordeno» y e tc. Entonces. es decir delante del letrero sobre el portal. con la ayuda de un diccionario. se podría decir casi vagas. O bien. hablamos durante todo ese tiempo como si cada enunciado debiera ser o constativo o Performativo. no se sabrá. claro está.). Al inclinarme ante ustedes. al menos. Todo lo que se puede decir en fin es que nuestra fórmula explícita performativa («prometo». podemos hacer uso. el acto que es. o bien por «se advierte a los señores extranjeros que existe por aquí un perro bravo». Alguien dice: «El gato está sobre el tapete. hacer una lista de todos los verbos que pueden aparecer en una de nuestras fórmulas explícitas. Alguien dice: «Todos los hijos de Juan son calvos. y eso sin equivocación. que yo le rindo pleitesía. las ideas del enunciado Performativo. M e gustaría examinar más de cerca tres maneras un poco más sutiles de ser absurdo. lo que no es la misma cosa que afirm ar. y poco después él dice. I. puede jugar de más de una manera. Pero. pero esa palabra «Hola». alguien dice «todos los hijos de Juan son calvos». «estaré allí». a un enunciado en una y otra de nuestras formas normales. sirve para hacer explícito y al mismo tiempo más preciso el acto que se pretende efectuar al expresar su enunciación. y como si al menos la idea de constativo fuera tan clara como familiar. de esta frase ambigua). pues. A lo sumo podríamos esperar que cada enunciado que es en efecto Perform ativo pueda ser reducido (en un sentido cualquiera de ese término). alguien dice «el gato está sobre el tapete» cuando de hecho. no hago simplemente gimnasia. de todo un cúmulo de recursos más primitivos como la entonación. para matar al gato. de las cuales dos han sido descubiertas recientemente. o bien si hago una previsión fatalista. es cierto. sin afirmar que ella es. para abusar del lenguaje. a manera de introducción. «Algunos de los invitados no son franceses». Es así que nuestra fórmula constituye la expresión del enunciado. pero puede ser también absurda. él no cree que sea así. por ejemplo. N otem os en primer lugar que un enunciado que es sin duda una afirm ación de hecho. que se encuentra repetidamente en estos casos. o bien digo «Hola»: pues. y algunos de ellos no lo son». Pero. no más que el acto de descubrirme no afirma de ninguna manera que le rindo respeto. por consiguiente constativo. no hay necesidad siempre de la contradicción 5 Proverbio inglés Me han hecho notar que esta manera bastante delicada de disponer de los gatos no existe en Francia . el contexto mismo en el cual son pronunciadas las palabras puede dar suficiente certeza de la manera en la que se los debe tomar. en lugar de la fórmula explícita. alguien dice: «Todos los invitados son franceses». En cada uno de esos casos se experimenta una emoción de ultraje y puede que cada vez tratemos de expresarla sirviéndonos de la misma palabra «implicación» o tal vez del término «contradicción». «Perro». Se puede imaginar que las fórmulas precisas son un fenómeno bastante reciente en la evolución del lenguaje y que ellas van junto con la evolución de las formas más complejas de la sociedad y de la ciencia. Para m antener Performativo nuestra enunciado. serán más primitivas y menos precisas. o bien com o advertencia. ¿se dan allí las precisiones sobre la fauna del país? Pregunta que no hay necesidad de plantearse en el contexto. Alguien dice: «todos los invitados son franceses. cuando. por ejemplo). no es necesario siempre ahogarlo en aceite5: lo mismo. II. pero (o y) Juan no tiene hijos»: O bien. Llegaremos así a una clasificación útil de todas las variedades de actos que efectuam os al decir alguna cosa (en un sentido.204 lugar de Performativo explícito y formal: se efectúa por esa pequeña palabra el mismo acto que por el enunciado: «te advierto que el perro nos va a atacar». Juan no tiene hijos. y eso no necesariam ente de cualquiera manera brutal (falta de sintaxis.

5. Al contrario. Comparemos el 4 con el 1. Y así mismo si «el gato está sobre el tapete» da a entender que yo lo creo. «Le regalo mi reloj. «Prometo estar allí. . O bien. no se puede decir: «Puede ser que a la vez Juan no tenga hijos y que sus hijos sean calvos». de la misma manera que no se podría decir: «Puede ser que a la vez todos los invitados sean franceses y que algunos de ellos no sean franceses». Entonces. La afirm ación al respecto de los hijos de Juan es. Para establecer la comparación. cuando él no tiene reloj. 2. Si «todos los invitados son franceses “arrastra” (algunos de los invitados no son franceses)». lo que dirían precisam ente los hombres de ley al respecto de la mencionada donación del reloj. s «Entail». Quiero hacer resaltar que esas tres maneras de no funcionar corresponden a tres de nuestras maneras en las que un enunciado Performativo puede ser desafortunado. por lo tanto que «El gato está sobre el tapete». no es de ningún modo verdadero decir «yo no creo que el gato esté sobre el tapete» da a entender que el gato no lo esté (en el mismo sentido. «Los hijos de Juan no son calvos» presupone que Juan tiene hijos. también podemos adoptar para esta doctrina el término «nulo» tomado de la doctrina de los infortunios del Performativo. Comparemos el 5 con el 2. es decir con la presuposición. pero (o y) yo no tengo reloj». «Los hijos de Juan son calvos». por otra parte se vio ya que para nuestro «dar a entender». Pues. Hablar de esos hijos o referirse a ellos. se puede decir. Al contrario. al igual que el proceder de la promesa está destinado a los que tienen una cierta intención. que yo crea que lo esté: y de la misma manera. «dar a entender»7 e «arrastrar»8 para nuestros tres casos respectivamente. Si no 6 «Presupose». Hay aquí entonces tres maneras en las que una afirmación no funciona sin que sea falsa ni incluso un galimatías completo. 3. Al igual que decir que el gato está sobre el tapete da a entender que yo lo creo. a saber la intención de hacer cualquiera que sea la cosa prometida. es decir con el caso en el que se «da a entender». no es así en la pre­ suposición: si. O bien. sino también. Al contrario. pero (o y) yo no tengo ninguna intención de estar allí». «Ninguno de los invitados no es francés» no implica. El proceder de la afirmación está destinado a los que creen justam ente lo que ellos dicen. al menos. No solamente. Es decir. Lo que es imposible. no se trata de la incompatibilidad de las proposiciones). no es de ningún modo verdadero que «Juan no tiene hijos» presupone que los hijos de Juan no son calvos. Podemos muy bien decir: «Puede ser que a la vez el gato esté sobre el tapete y yo no crea que lo esté». también decir que yo prometo estar allí da a entender que tengo la intención de estar allí. sin embargo que «Todos los invitados son franceses». Este es pues un primer caso en que una molestia que afecta a las afirmaciones se muestra idéntica a uno de los infortunios que caracterizan al enunciado Performativo. tomemos primero dos enunciados performativos: 4. alguien dice: «Le regalo mi reloj». entonces «algunos de los invitados no son franceses “arrastra” (todos los invitados son franceses)». Y al igual que podemos servirnos aquí del térm ino «presuposición» tomado de la doctrina del constativo. decir «Le regalo mi reloj» o bien «No le regalo mi reloj» presupone igualmente que tengo reloj: la existencia del reloj es presupuesta por el hecho de que se habla o se refiere aquí en el enunciado Performativo tanto com o en el enunciado constativo. no es de ningún modo verdadero que «El gato no está sobre el tapete» da a entender. «ios hijos de Juan no son calvos» presupone que Juan tiene hijos. Se trata aquí de la compatibilidad y la incompatibilidad de las proposiciones. es afirmar las dos al mismo tiempo: afirmar que el gato está sobre el tapete. alguien dice «Prometo estar allí» sin tener la intención de estar allí. «nula por ausencia de referencia». es lo que presupone su existencia. no hay de ningún modo incompatibilidad en esas dos proposiciones. es lo que da a entender que creo la afirmación. que es falso que algunos invitados no sean franceses. las dos pueden ser verdaderas juntas.205 Nos servimos de tres términos «presuponer»6. ' «Imply». 1.

o en posición. «Hay cincuenta personas en este momento en la sala vecina»? Ustedes me concederán quizás que lo he dicho por conjetura : que lo he afirmado. excusarse. Regresemos. sobretodo en relación con las afirmaciones que haré. a aquella en la que se vuelve culpable aquel que dice primero «es así como defino la palabra» (enunciado Performativo) y en seguida utiliza la palabra en otro sentido.? Aquí yo no puedo profundizar más este misterio. dicho sin tener el menor derecho para ordenar. etc. me parece que el enunciado constativo está sujeto a los infortunios tanto como el enunciado Performativo. «Todos los invitados son franceses». En efecto. la impresión de que si se trata de una afirmación. Yo no pu ed o afirmar en este momento cuántas personas hay en la sala vecina: no he ido a ver. y más o menos a los mismos. apostar. a menos que usted me los haya descubierto.. hay falta de sinceridad y abuso de procedimiento. no es más que pretendido. Ahora bien. al tiempo que hacemos la afirmación o la promesa. Hasta aquí. de efectuar el acto que pretende hacer: así por más que diga «Le ordeno» si yo no tengo ninguna autoridad sobre usted. esta impresión puede inducimos a error. Una vez más entonces. a saber el acto de afirmar. ¿Y si digo sin embargo. lo que puede por otra parte suceder por más de una razón. no me lo concederán al menos sin agregar: «Sin tener el menor derecho para eso». Si anunciamos de una sola vez que no creemos. si no tenem os esas intenciones. sucede a menudo que un Performativo sea nulo porque quien lo formula no está en condición. sirve para hacer explícito el acto de discurso que efectuamos. lo sé. ¿y qué? Afirmar lo que es falso. entonces en cada caso.206 lo creemos. No. no estoy informado. Por ejemplo. conforme al contenido de nuestro enunciado. y mi enunciado es nulo. no es cierto?». qué quiere decir allí. que no se puede jam ás expresar un enunciado cualquiera sin efectuar un acto de discurso de un género así. o bien no tenemos la intención. Usted me confiesa «yo me aburro». afirmo cosas incompatibles con mi enunciado (a saber que no todos los invitados son franceses). por ejemplo. habrá una ruptura de compromiso que se puede muy bien comparar con aquella que tiene lugar cuando digo «te deseo la bienvenida».. y también. Vamos entonces a preguntar si no es efectuar. yo he señalado dos cosas: que no existe ningún criterio verbal para distinguir el enunciado Perform ativo del enunciado constativo. uno puede equivocarse. Y sin embargo. podemos preguntamos si no existen aún varios infortunios en otras afirmaciones que las tres de las que acabamos de hacer mención. no se puede siempre: usualmente. que no me aburra? ¿Con qué derecho dice usted cómo me siento yo? Yo: «¿y usted. se tiene. Tenemos quizás necesidad de una teoría más general de esos actos de discurso y en esa teoría nuestra antítesis Constativo-Performativo tendrá dificultad de sobrevivir . en seguida. recuerden bien. un caso o una m olestia que afecta a las afirmaciones es idéntica a uno de los infortunios que afecta a los enunciados performativos. fórmula que. el caso es completamente diferente: cualquiera puede afirmar cualquier cosa. y que el constativo está sujeto a los mismos infortunios que el Performativo. un acto el formular un enunciado constativo. ahora. no hay nada más común que encontrarse que no se puede afirmar en absoluto nada sobre algo porque no se está en condición de afirmar cualquier cosa. Si. Finalmente. Puedo equivocarme. y mejor aún. es un derecho del hombre. Y. por supuesto. con qué derecho? Yo no hago mas que afirmar lo que son sus sentimientos. sirviéndonos de la llave que nos suministra la lista de infortunios descubiertos para los performativos. ¿pero qué importa? ¿Supongo que se puede hacer siempre una simple afirmación. es todo. y luego lo trato como un enemigo o un intruso. o bien. com o lo dijimos. y en ese caso mi «yo afirmo» se pone en el mismo nivel que su «yo ordeno». después de todo. De nuevo un ejemplo. eso. ¿Es afirmar un acto en el mismo sentido que casarse. yo no puedo afirmar lo que son sus sentimientos. Uno es libre. Además. mi acto. al 3 ó al arrastre en las afirmaciones: ¿es posible encontrar también en los performativos algo análogo a esto? Cuando hago la afirmación. y lo que ocasiona nuestra sensación de violación al escucharlo. es todo. Por tanto se puede ya ver que la fórmula «afirmo que»es del todo sem ejante a la fórmula «le advierto que». entonces esto es lo que se llamaría la auto-anulación del enunciado. yo respondo con una voz igual «no se aburra usted» !Y usted: «¿qué quiere decir usted con eso. de un enunciado constativo. ¿si uno está mal informado? Entonces. yo no puedo ordenar. es cierto que me comprometo de una manera más o menos rigurosa a conducirme en el futuro de tal o cual manera.

incluidas las circunstancias de la ocasión de la formulación. ¿es que en el caso de que suceda o si sucede esto ha sido de su interés? Es la confrontación con la situación en. Y así en lo que sigue. sea verdadera o falsamente. de Londres. q u e yo le aconsejo. eso puede suceder. Es una afirm ación-esquem ática1 ’. y en relación con la cual ha sido formulada. Lord Raglan ganó la batalla de Alma. es verdad que esta ciudad está a 100 km. de negro y blanco: o el enunciado corresponde a los hechos o no corresponde. Una vez más una confrontación con los hechos. lo que puede ser menos importante. En esta clase. Que los enunciados performativos no estén siempre y sin excepción sujetos a esta evaluación casi objetiva. ’ «Rough statement» . sí. queda todavía por examinar. Planteando la cuestión. eso no basta para ponerlo al abrigo de toda crítica. Confrontemos entonces «Francia es hexagonal» con Francia. es esto ¿no son esas cuestiones sobre lo bueno. que debe por otra parte permanecer aquí suficientem ente vaga y multiforme. se observa. y admitamos que todas las circunstancias sean apropiadas. una batalla del soldado raso. Y bien. esta manía de ser verdadera o falsa. es verdad o no? Pregunta simplista. se comprende que el enunciado debe ser confrontado de una manera o de otra con los hechos. «verdadera o falsa». Pero sólo en los casos favorables debemos esperar una respuesta Si o No. pero no se puede decir que sea simplemente falsa. esta clase será siempre suficientem ente extensa. pero no para los geógrafos. si usted quiere. ha sido bueno o malo? De acuerdo. se puede ver lo que usted quiere decir. Es claro que. Lo que uno estará más tentado a resaltar como objeción a toda com paración entre esta segunda crítica y la crítica propia a las afirmaciones. si el general jamás estuvo: es verdad que Lord Raglan tenía el mando del ejército aliado. y este ejército ganó en una cierta medida una especie de confusa victoria. lo meritorio del todo distintas a la cuestión de lo verdadero o de lo falso? Este no es más que un asunto muy simple. Oxford está a 100 km. En lo que a mí concierne. Admitimos que ustedes hayan llegado al veredicto en forma debida y de buena fe declaren al acusado culpable. aunque un poco exagerado Y Oxford. si usted sólo requiere cierto grado de precisión. pensé que sería de su interés: ¿pero tuve la razón? ¿Estoy justificado. fuera de concurso. Claro está.Y esta vez com encem os por el enunciado Performativo: ¿es verdad que no se encuentra aquí nada al menos análogo a la verdad? Primero. lo equitativo. pero tuve la razón? Muchos otros enunciados que tienen el aire incontestablem ente Performativo dan lugar a una segunda critica.207 Para nosotros aquí. se encontrarán las afirmaciones siguientes: Francia es hexagonal. S e puede siempre criticarlo en otra dimensión. si tal vez en tal asunto o tal propósito. Incluso si existe una clase bien definida de afirmaciones. no es desafortunado. ¿Tuve el derecho. y que usted no lo ha hecho por maldad. de nuevo un pequeño problema: ¿este consejo. yo hablé con toda sinceridad. es decir que la persona ha efectuado su acto afortunadam ente y con toda sinceridad. no lo creo. es claro que si se establece que un enunciado Performativo. Se plantea. de Londres. yo le aconsejo efectivamente obrar así — no es que yo afirm e. Y Alma. para los generales eso podría funcionar. se puede cuando menos preguntarse si su am onestación fue merecida. Supongamos que yo le digo «le aconsejo obrar así». y que debe instalarla sobre su pedestal. ¿Qué decir. queda por saber si el veredicto fue justo o equitativo. para pensar así? O bien. si usted quiere hasta un cierto punto. esto fuese justificado. que las cond iciones de éxito sean satisfech as. Admitamos que usted tiene el derecho de censurarlo com o lo ha hecho. incluso merecido. lo justo. con mucha brevedad. a la cual podemos limitarnos. D iciendo esto. una vez por todas. para cada una de estas afirmaciones se puede plantear la cuestión. en esas circunstancias. que se supone propia sólo de la afirmación. para los estudiantes de la escuela al menos. Es entonces un enunciado Performativo. y eso es todo.

tanto como el enunciado Performativo. Finalmente. Austin plantea que el enunciado constatativo está sujeto a los infortunios. lo equitativo.. lo desarrollado y lo conciso. de ese lado también. lo preciso. Comprensión y discusión 1. 1 0 «The speech-act». haciendo abstracción del resto. del lado de lo verdadero y lo falso. Uno puede hacerse una idea. Si uno se conforma con lim itarse a afirm aciones de una simplicidad idiota o ideal. lo aproximado y el detalle. — los hechos. formulada por J. cuando un acto constatativo es comparado con los hechos. no bajo tal o cual aspecto solamente. En una afirmación no exenta de controversia. a la vez com pleta y general. y los segundos como afortunados o infortunados Teniendo presente q u e la distin ción en tre actos con statativ os y actos perform ativos es. ten ien do p resente el tipo de con d icion es q u e h acen afortu n ad o o infortunado el m ism o acto. De lo que se tiene necesidad. Austin. etc. es de una doctrina nueva. parte de la distinción entre actos constatativos y actos performativos. 2 Plantee cuáles serían las distintas especies de infortunios que se asocian a los enunciados performativos. cuestiones de precisión. pero también la situación del que habla. rea lice una descripción del acto P erform ativo d e “prometer". es que hay un cúmulo de cosas a considerar y a sopesar en esta sola dimensión.208 B a jo el título de «verdad» lo que tenemos en efecto no es de ninguna manera una simple cualidad ni una relación. lo justo. me parece. C onform e con esta con sideración . y el resto. uno se siente llevado a reflexionar de nuevo sobre la antítesis Performativo-Constativo. . 4. etc . lo meritorio. ni u na cosa cualquiera. no se logrará jamás distinguir la verdad de. de Lo q u e uno h a c e cu an d o d ice algo. P roponga ejem plos qu e con validen o refuten las afirm acion es d e Austin. La teoría de ¡os actos lingüísticos o teoría de los actos ilocucionarios. sino tomado en su totalidad. se supone el empleo de un conjunto de palabras que se superponen al hecho bajo la forma. no de lo falso o lo verdadero. en todos los sentidos de esta frase ambigua. ca d a vez m ás borrosa. sino antes bien toda una dimensión de crítica.. lo exagerado. Austin afirma que la formulación de un acto Performativo “sirve para hacer explícito y al mismo tiempo más preciso el acto que se pretende efectuar”. sino de la realización de una acción. exponga los criterios qu e se ap licarían en la descripción d e cad a uno d e ellos. el asunto sobre el cual habla. Austin entiende los primeros como susceptibles de ser verdaderos o falsos. quizás no muy clara de esa crítica: lo que es claro. sí. su auditorio. si se quiere.. 3. y de lo que llamo el acto de discurso10.

— «What is a Speech Act?». cerebros y ciencia. Keith Gundrrson.A. 1977). Se debe a Searle. 1979. VII: iMnguage. 43-58. pp. 1975. En el estudio de los actos lingüísticos se tienen en cuenta las condiciones en las cuales se producen. — «A Taxonomy of Ilocutionary Acts». Esp. o mínima.209 JOHN ROGERS SEARLE* instituciones lingüísticas para su ejecución y actos que no las requieren. Esp. eds. Esp. la predicación y las relaciones entres descripciones y prescripciones. las diferencias respecto al resto del discurso y las diferencias entre actos que requieren «How to Derive ‘Ought’ iron 'Is'». — «Minds. En la mencionada taxonomía de los actos ilocucionariso Searle ha mostrado las adecuaciones e inadecuaciones de la clasificación de tales actos por Austin. . 73 (1964). pp. — «Indirect Speech Acts». Empiricism and the Fist Person».: La revolución de Chomsky en lingüística. Editorial Ariel. 79-99. a diferencia del lenguaje.: «¿Qué es un acto de habla?».! [1977]. 29 junio 1972. Cali 1983. o del habla. Vanderveken). en el sentido de Saussure. Esp : Mentes. Philosophical Review. en Lenguaje y sociedad. —The Foundations of Ilocutionary Logic. — Expression and Meaning: Studies in the Theory of Speech Acts. Brains and Programs». obtuvo su doctorado en la Universidad de Oxford. Según Searle. pero Searle opina que todo adecuado estudio de la «palabra». en 1932. de comunicación. 1993 (trad. Esp «Una taxonomía de los actos ilocucionarios». — «Indeterminacy. Mind. 1994. pp. pp. como una forma de conducta gobernada por reglas. 43-77). Colorado. Teorema. 88 (1979). —The R ediscovery o f th e Mind. Journal of Philosophy. y ha proporcionado una lista de doce «dimensiones de variación» que sirven de criterios para distinguir ciertos actos ilocucionarios de otros. 1623 (trad. ed. —«What is an Intentional State?».: «Artos de habla indirectos». S. es un estudio del lenguaje. I la criticado vigorosamente los enfoques que asimilan la mente humana al funcionamiento de un computador. Desde 1976 la filosofía de la mente ocupa el centro de interés de Searle. —Minds. tales como las del sentido y la referencia.. 1985). The Behavioral and Brain Sciences. 6 [1976]. particularmente por el análisis de las obligaciones. una detallada taxonomía de los actos ilocucionarios y un examen de las preferencias indirectas. Jerry Logan. Escritos John Rogers Searle nació en Denver. 3 (1980). Los actos lingüísticos son la forma básica. las diferencias en estados psicológicos. 1984 (trad. en Berkeley. 1969 (traducción en español: Actos de habla. 344-369 (trad. Minnesota Studies in the Philosophy of Science. — «Chomsky’s Revolution in Linguistics». 1980). Syntax and Semantics. pp. en Philosophy in America. vol. 23-53). Searle ha editado: The Philosophy of Language. 59-82 (trad. 1965. Mind and Knowledge. Teorema. 3: Speech Acts. 1975. Brains and Science. Searle ha estudiado el lenguaje. entre otros trabajos. en Peter Cole. Centro de traducciones Universidad del Valle. The New York Review of Books. 221-239 (trad. Con su obra Intentiunality (1983) ha ensayado una teoría sobre el contenido de los estados y acontecimientos mentales. fundamentales. 1996). — Speech Acts: An Essay in the Philosophy o f Language. Esp. Ejemplos de dichas dimensiones son: las diferencias en el propósito del tipo de acto.: El redescubrimiento de la mente. especialmente el habla. la comunicación lingüística comporta actos lingüísticos o «proíerencias». un intento de derivar el «debe» del «es». Ello parece llevar a prestar atención exclusiva a la «palabra». pp. 1971. Barcelona. Dentro de dicho estudio se dilucidan cuestiones lingüísticas y filosóficas. y es profesor de filosofía en la Universidad de California. 3211-3212. Se ha interesado asimismo por problemas morales. 1985 (con D. f Tomado de: José FERRATER MORA. D iccion ario de F ilosofía. 84 (1987). A-D. vol.

su interlocutor y un enunciado del hablante. el saludar y el advertir. No sé cómo probar que la com unicación lingüística esencialm ente involucra actos. 79-99. habrá realizado actos que incluyen referencias a Kennedy o a Khruschev. hay muchos tipos de actos en relación con el enunciado. el dar órdenes. es la producción de esa representación al realizar un acto de habla lo que puede considerarse como unidad básica de la com unicación lingüística. London. Algunos de los verbos y frases verbales relacionadas con actos ilocutivos son: declarar. 1983. el rendir informes. una de las cosas que intervienen en esta forma de considerarlos es verlos com o algo producido por un ser que tenía ciertas intenciones. Publicado originalmente con el título «What is a Speech Act». El hablante por lo general habrá movido su lengua y mandíbula y habrá emitido sonidos. Oxford University Press. sino. comentar. quizá puedo decir por qué pienso que es interesante e importante dentro de la filosofía del lenguaje estudiar los actos de habla. disculparse. para expresarlo con mayor precisión. describir. ' John Langshaw AUSTIN. que se basan por lo menos en la hipótesis de que las marcas que vemos sobre las piedras fueron producidas por seres más o menos como nosotros y con cierto tipo de intenciones. solicitar. uno debe suponer que su producción es lo que estoy llamando un acto de habla. H ow to Do Things with Words. No puede considerar el caso com o un fenómeno natural. más bien. por añadidura. dar la bienvenida. de manera característica. habrá realizado algunos catalogables según la clasificación en que se incluyen el informar o el irritar a sus oyentes. en P hilosophy in A m erica Editado por M a x Black. como se ha supuesto. también. o al Polo Norte. prometer. prevenir. expresar aprobación y lamentarse. afirmar. Creo que es esencial que cualquier especimen de comunicación lingüística implique un acto lingüístico. censurar. A manera de introducción. ordenar. respecto a los intentos actuales de descifrar los jeroglíficos mayas. com o un mensaje. como es característico. entonces no podría surgir la cuestión de descifrarlos ni ''' Tomado de: L en gu aje y so cied ad . No es. Centro de traducciones Universidad del Valle. podría sentar las bases de una definición. A fin de considerarlo com o un caso de com unicación lingüística. lo que constituye la unidad de com unicación lingüística. generalmente habrá realizado actos de la categoría en la que aparecen el afirmar. Un argumento sería llamar su atención al hecho de que cuando él toma un ruido o una marca sobre papel como un caso de com unicación lingüística. actos de lenguaje o actos lingüísticos. la producción de una representación de la oración bajo ciertas condiciones es el acto ilocutivo. por ejemplo. el símbolo o la palabra o la oración. com o si fuera una piedra. Si tuviéramos seguridad de que las marcas fueran la consecuencia de que. Traducción de Gabriela Castellanos. No pretendo definir la expresión «acto ilocutivo». Es lógico presuponer. Cali. una catarata o un árbol. Además. por ejemplo.210 ¿QUÉ ES UN ACTO DE HABLA?* John Rogers Searle Introducción En una típica situación de habla en que intervienen un hablante. aprobar. 1962 . pero puedo esbozar argumentos con los que sé podría tratar de convencer a un escéptico. aunque si mi análisis de un acto ilocutivo en particular tiene éxito. Según Austin hay más de mil expresiones sem ejantes en Inglés. como se les llama a veces. criticar. la erosión causada por el agua. el hacer preguntas. ni aún la representación de cualquiera de ellos. Los miembros de esta última categoría son los que Austin’ llamó actos ilocutivos y es de ella que me ocuparé en este trabajo. pp. que por tanto podría haberse llamado «¿Qué es un acto ilocutivo?». observar. y el acto ilocutivo es la unidad mínima de la com unicación lingüística. o.

por el contrario. y por tanto seré breve. lo que deseo decir sobre ellas. Pero a fin de sentar las bases que permitirán concretar las condiciones para realizar un acto ilocutivo. Si tengo éxito al formular las condiciones y las correspondientes reglas para al menos un tipo de acto ilocutivo. y extraer de él un conjunto de reglas sem ánticas para el uso de la expresión (o mecanismo sintáctico) que marca el enunciado com o un acto ilocutivo de ese tipo. Argüiré que cosas tales com o h acer preguntas o afirmaciones son actos gobernados por reglas en un sentido muy similar a aquel en el cual batear un hit en el b a seb a ll o mover un caballo en el ajedrez son formas de actos gobernados por reglas. reglas sem ánticas del tipo propuesto. o “Los oficiales deberán ir de corbata a la cena”. proposiciones y significado. si tratara de ser concienzudo. y el anterior reglas reguladoras. Yo denomino este último tipo reglas constitutivas. Realizar actos ilocutivos es tomar parte en una forma de conducta gobernada por reglas. no se limitan a regular las formas de conducta. Por tanto me propongo explicar la noción de acto ilocutivo formulando un conjunto de condiciones necesarias y suficientes para la realización de un determinado tipo de actos ilocutivos. tales reglas constitutivas nos parecerán extrañas e incluso apenas ’ Esta distinción está presente en Rawls.211 aún de llamarlos jeroglíficos. ha logrado nunca nada que se asem eja a una formulación adecuada de las reglas para el uso de siquiera una expresión. pero estas relaciones existen independientemente de dichas reglas. esto nos proporcionará un patrón para analizar otros tipos de actos y por consiguiente explicar la noción en general. una actividad cuya existen cia es lógicam ente independiente de la existencia de las reglas. Las constitutivas constituyen (y tam bién regulan) una actividad cuya existencia lógicam ente depende de ellas. Otros filósofos. o la definen. quizás desalentados ante el hecho de que sus colegas no hayan logrado producir ninguna regla. o pueden reformularse en este modo. sino que por así decirlo. sino que crean y definen nuevas formas. por ejemplo. a veces puede valer la pena sacrificar la prolijidad para lograr un mayor alcance. o “Se ha anotado un tou chdow n si un jugador cruza la meta del campo de su oponente estando en posesión del balón y cuando el juego está en m archa” Sí nuestro paradigma para las reglas es la reguladora. Yo distingo entre dos tipos de reglas: algunas regulan formas de conducta ya existen tes. Las reguladoras rigen una actividad preexistente. Su inclusión en la categoría de com unicación lingüística necesariam ente implica considerar su producción com o actos de habla. La actividad de jugar fo o tb a ll consiste en actuar de acuerdo con estas reglas. Las reglas del fo otba ll. requeriría un artículo aparte para cada una. el fo otb a ll no existe sin ellas. seguramente debiéramos poder formular las reglas para el uso de expresiones en una form a tal que se logre explicar el significado de esas expresiones.) . ha surgido mucha controversia sobre la noción de las reglas para el uso de las expresiones. Limitaré mi discusión de estas nociones a aquellos aspectos que sean esenciales para mis propósitos fundamentales en este trabajo. Si el significado es cuestión de reglas de uso. como por ejemplo: “ Al cortar alimentos sujete el cuchillo con la mano derecha”. dentro del campo de la filosofía del lenguaje. Un rasgo inquietante de tales discusiones estriba en que ningún filósofo. otras. Tiendo a pensar que este escepticism o es prematuro y se debe a que no se ha logrado diferenciar entre los distintos conjuntos de reglas del modo que ahora intentaré explicar. en P h ilosop h ical R eview . por ejemplo.2 Las reglas reguladoras de manera característica aparecen en imperativo. después de todo. sin embargo. como cuando se dice: “Se ha hecho jaqu e mate si el rey sufre un ataque del que ninguna jugada puede librarlo". las reglas de etiqueta regulan las relaciones interpersonales. han rechazado la opinión de moda de que el significado es cuestión de reglas y han afirmado que no existen. Algunas reglas constitutivas adoptan una forma muy distinta. crean la posibilidad de que exista esa actividad. aún así. Algunos filósofos han llegado a decir que conocer el significado de una palabra no es más que conocer las reglas para su uso o empleo. al menos que yo sepa. no regulan el juego simplemente. Reglas En años recientes. John («Two concepts of rules». 1955. y derivar las reglas pertinentes tengo que d iscu tir otras tres nocion es prelim inares: reglas. pero.

el hablante realizará también algunos actos subsidiarios que son comunes a los cinco actos ilocutivos. Sin embargo. por ejemplo. ¿Saldrá Juan del cuarto? Juan saldrá del cuarto Juan. Juan. La hipótesis que subyace a este trabajo es que la semántica de un idioma puede considerarse com o una serie de sistemas de reglas constitutivas y que los actos ilocutivos se producen de acuerdo a estos conjuntos de reglas constitutivas. sólo puede responderse a ambas preguntas citando una regla del tipo “Todo X cuenta como Y ”. 2. 4. también pueden parecer una especie de prueba de la hipótesis de que existen reglas constitutivas subyacentes a los actos de habla. 5. al menos algunos de los actos no ilocutivos de 5 La formulación “Todo X cuenta como Y ” me fue sugerida por Max Black. y que valga seis puntos. aunque los actos ilocutivos son diferentes. no debería sorprendernos que no todas estas reglas aparezcan en modo imperativo. por lo tanto. Así. el cuarto la expresión de un deseo y el quinto la expresión hipotética de una intención. pero en cada caso es parte de lo que hace. puede en ocasiones parecer una regla y en otras una verdad analítica. Uno de los objetivos de este trabajo es formular un conjunto de estas reglas para un cierto tipo de acto de habla. ya que lo que la “regía” parece ofrecer es una definición parcial de “jaque m ate” y “tou chdow n ”. Y si lo que he dicho sobre las reglas constitutivas es valedero. El hecho de que. En efecto. ninguna de las cuales es realmente similar a las reglas de etiqueta. En ninguno de los casos esto agota lo que hace el hablante. Proposiciones Los d istintos acto s ilocu tivos a m enudo tien en rasgos com unes en tre sí. por supuesto. que en todos estos casos. Me inclino a pensar que tanto el hecho de que algunos filósofos no hayan logrado formular reglas para el uso de expresiones. pero otros también aparecen siguiendo la fórmula "Todo X cuenta como Y ”. com o el escepticism o de otros sobre la existencia de tales reglas se debe en parte al desconocim iento de la distinción entre reglas constitutivas y regulativas. Sería lo mismo preguntar. el segundo una afirmación sobre el futuro. qué Juan saliera del cuarto! Si Juan sale del cuarto. i sal del cuarto! ¡Ah. El primero sería. el hablante se refiere a una persona en particular. Si no logramos ofrecer formulaciones satisfactorias de estas reglas. el tercero una orden. yo también saldré La enunciación de cada una de estas oraciones en una ocasión determinada sería típicamente la realización de distintos actos ilocutivos. . Diré. y predica sobre esa persona el acto de salir del cuarto.212 merecedoras de ser consideradas com o reglas. Pero. “¿cóm o puede un tou chdow n crear seis puntos?” . El modelo o paradigma de reglas para la mayor parte de los filósofos es el de la regla reguladora y si se buscan reglas puramente reguladoras en la sem ántica probablemente no se encontrará nada interesante desde el punto de vista del análisis lógico. Las reglas reguladoras normalmente aparecen en esta forma: “Haga X ”. Considerem os la enunciación de las siguientes oraciones: 1. algunos filósofos preguntas “¿cóm o puede una promesa crear obligación?”. veremos que las reglas caen en varias categorías distintas. Al enunciar cada uno. por ejemplo. de m anera característica. 3. o “En caso de Y haga X ”. al realizar cada uno típicamente. o sea una predicción. El esfuerzo de formular las reglas que gobiernan un acto ilocutivo. Y. Algunos miembros del conjunto de reglas constitutivas tienen esta forma. se pueda anotar un touchdow n de tal o cual manera.3 El no reconocim iento de esto tiene ronsecuencías de alguna importancia en filosofía. este carácter cuasi tautológico es consecuencia necesaria de ser reglas constitutivas: las reglas sobre los tou chdow n s deben definir esa noción del mismo modo en que las reglas concernientes al juego de fo otb a ll lo definen com o tal. una pregunta. Nótese que son de carácter casi tautológico. y el que puede considerarse como tautología es un indicio de que se trata de una regla constitutiva. según aparecen formuladas. este hecho podría tom arse como confirmación parcial de la invalidez de la hipótesis.

qué acto ilocutivo está realizando el hablante al enunciar la oración. En este artículo no trataré de considerar las reglas proposicionales. Debido a que una misma proposición puede ser común a toda clase de actos ilocutivos. Juan. el acento. y ciertos desarrollos recientes de la gram ática transformacional parecen confirm ar la validez de esta presuposición. pero sólo en el 2 se afirma esa proposición. pero la discusión en torno a este tipo de reglas puede ser independiente de la que trata de las reglas que sirven para indicar funciones. en situaciones reales de habla. Nótese que no digo que la oración exprese la proposición: no sé cóm o podrían las oraciones realizar actos de este tipo. es decir. o.4 Este último muestra cómo debe tom arse la proposición. los dos elementos no están separados. existe una distinción entre aquellos elem entos que corresponden al m ecanism o indicador de función. La referencia a una persona. probablem ente deberá tener algún análogo sintáctico. Esta distinción. etc. Podríamos. el modo del verbo. En la oración “Prometo venir” que significa lo mismo que la primera y se deriva de ella medíanle determinadas transformaciones. dicho en otras palabras. sino que intentaré concentrarm e en las que regulan el uso de ciertos tipos de m ecanism os que indican funciones. el contexto nos dará claridad sobre la fuerza ilocutiva del enunciado. 4 En la oración “Prometo que vendré” el mecanismo indicador de función y ei elemento proposicional están separados. es ya antigua. en una u otra versión. pero una proposición no es en absoluto un acto. y la predicación de la misma cosa sobre él en cada uno de estos casos ilocutivos. y h a sido observada de diversas formas por parte de autores tan diversos como Frege. Una afirm ación es un acto ilocutivo. Desde un punto de vista sem ántico podemos distinguir entre el indicador proposicional de la oración y el indicador de fuerza ilocutiva. etc. Entre los m ecanism os indicadores de función en Inglés. Pero sí diré que al enunciar cada oración el hablante expresa una proposición. la puntuación. me propongo llamar este contenido común proposición y describiré este rasgo en dos actos ilocutivos vistos diciendo que al enunciar 1 a 5 el hablante expresa la proposición de que Juan saldrá del cuarto. Si esta distinción sem ántica realm ente es de alguna im portancia. En el marcador de frase subyacente de una oración. para gobernar aspectos com o la referencia y la predicación. sin mucha distorsión. Sheffer. A menudo. aunque el acto de expresar una proposición es parte de la realización de ciertos actos ilocutivos. de tal forma que se aísle este rasgo común: “Yo afirmo que Juan saldrá del cuarto”. el perfil de entonación. y finalmente. para m encionar sólo unos pocos. la enunciación “¡H urra!” o de “¡Ay!” no lo lie n en . que la oración tiene dos partes (no necesariam ente separadas): el elem ento indicador de una proposición y el mecanismo indicador de función. n o todos los actos ilocutivos tienen un contenido proposicional. y aquellos que corresponden al contenido proposicional. podemos decir. para propósitos de nuestro análisis. me lleva a decir que hay un contenido común en todos ellos. “'le advierto”. en el caso de un amplio grupo de oraciones empleadas para realizar actos ilocutivos. Lewis. Pienso que existen reglas para expresar proposiciones. . un conjunto de verbos así llamados performativos. La proposición de que Juan saldrá del cuarto se expresa en todos los enunciados del 1 al 5. qué fuerza ilocutiva deberá tener el enunciado. podemos separa nuestro análisis de la proposicón de nuestro análisis de los tipos de actos ilocutivos. “Yo pregunto si Juan saldrá del cuarto”. escribir cada una de estas oraciones. L a distinción entre el m ecanism o indicador de función y el m ecanism o indicador de la proposición nos será útil cuando intentem os hacer un análisis de un acto ilocutivo. E sto es. Algo que puede expresarse mediante la oración subordinada que Juan saldrá del cuarto parece ser un rasgo común a todas. Reichem bach y Haré. sin necesidad de invocar el mecanismo adecuado para indicar la función. “ Afirmo”. Por supuesto. Podría resumir esto diciendo que estoy planteando una distinción entre el acto ilocutivo y el contenido proposicional de un acto ilocutivo. N ótese también que estoy distinguiendo entre una proposición y una afirmación o declaración de esa proposición. puedo indicar qué tipo de acto ilocutivo estoy realizando com enzando la oración con “Me excu so”. tenemos el orden de las palabras.referencia y predicación son iguales. A falta de m ejor término. por ejemplo.

esta explicación del significado no muestra la conexión que existe entre el que uno quiera decir algo con lo que uno dice y lo que realmente quiere decir en el idioma empleado aquello que uno dice. tratar de lograr que usted creyera que soy francés sencillam ente diciéndole que soy francés. Aquí. «Meaning». algunas ideas de Paul Grice. por un lado. Y supongamos tam bién que deseo que esas tropas crean que soy un oficial alemán. ¿cuál es la diferencia entre estas dos formas de lograr que usted crea que yo soy francés? Una diferencia fundamental es que en el segundo caso yo trato de lograr que usted crea que soy francés haciéndolo reconocer que es mi intención expresa lograr que usted crea precisamente eso. Pero. es que se considera que uno quiere decir algo mediante esos sonidos o marcas. E sto me parece un com ienzo útil en un análisis del significado. Lo que me gustaría hacer sería decirles en alemán o en italiano que soy un oficial alemán. por regla general se dice que tiene un significado. incidentalmente. en primer lugar porque muestra la estrecha relación entre la noción de significado y la noción de intención. de la cadena de morfemas que uno emite. uno quiera decir algo con lo que dice. cuando hago una aserción. y una segunda diferencia. están caracterizados por tener un significado. me parece que en ciertos aspectos adolece de defectos. por el otro? Una diferencia consiste en que los sonidos o las marcas que se hacen al realizar un acto de habla. y los medios que utilizo para hacer esto consisten en emitir ciertos sonidos. es esencial para hablar del lenguaje: al hablar yo trato de comunicar algo a mi interlocutor mediante un intento de que él reconozca mi intención de comunicárselo. y la realización de un acto de habla. en P h ilosophical R eview . Paul.214 Significado Los actos de habla se realizan. Pero supongamos que yo no conozca suficiente alemán ni 5 GRICE. cuya enunciación pretendo que produzca en él el efecto deseado mediante su reconocim iento de mi intención de producir precisamente ese efecto. Las fichas de un juego como el ajedrez comúnmente no tienen un significado. Por ejemplo. por un lado. encontramos otro punto en el que nuestra analogía entre la realización de actos de habla y los juegos pierde su validez. D ecir que A quiso decir algo al decir X . Para ilustrar esta idea quiero ahora presentar un contraejemplo de este análisis del significado. Por el contrario. es decir que “ A tenía la intención de que el enunciado X produjera algún efecto en un público mediante el reconocim iento de esa intención. Yo podría. relacionada con la anterior. 1957. ¿qué es eso de querer decir algo con lo que uno dice. típicamente. Ilustraré esto con un ejemplo. Pero podría. Es decir. En un artículo titulado «Significado»5 G rice nos da el siguiente análisis de un sentido de la noción de “significado”. y además cuando uno hace una jugada no se le asigna la intención de querer decir algo con esa jugada. y en qué consiste el que algo tenga significado? Para contestar la primera de estas preguntas me propongo tomar prestadas. Un segundo efecto es que no logro explicar en qué grado el significado es simplemente una cuestión de reglas y convenciones. revisándolas. . y de lo que uno dice. de manera característica. En primer lugar no logra distinguir los diferentes tipos de efectos — los perlocutivos por oposición a los ilocutivos— que uno podría querer producir en sus interlocutores y además no logra m ostrar la forma en la cual estos distintos tipos de efectos están relacionados con la noción de significado. que soy un soldado norteamericano y que me capturan las tropas italianas. ¿Q ué diferencia existe entre ia mera enunciación de sonidos o el mero acto de hacer una marca. Lo característico es que cuando uno hable. mostrar un entusiasm o desbordante por De Gaulle y cultivar amigos franceses. para que me dejen en libertad. Ahora bien. en este caso usted se llenaría de sospechas si se diera cuenta de mi intención. por otro lado. Este es uno de los elementos que intervienen en la acción de decirle a usted que yo soy francés. Por muy valioso que sea este análisis del significado. y en segundo lugar porque capta algo que a mi modo de ver. El objetivo de este contraejem plo será mostrar la conexión que existe entre aquello que el hablante quiere d ecir y lo que quieren decir las palabras que él enuncia Supongamos que estamos en la segunda guerra mundial. todo el tiempo vestirme a la usanza francesa. enunciando sonidos o haciendo marcas. tratar de lograr que usted creyera que yo soy francés mediante el recurso de hablar francés. trato de comunicar a mi interlocutor la verdad de cierta proposición y convencerlo de ella.

y me propongo producir este efecto mediante su reconocim iento de mi intención. W ittgenstein dice: “D iga. “soy un oficial alemán”. Por lo tanto. Trataré de contestar esta pregunta formulando estas condiciones como un conjunto de proposiciones tales que la conjunción de los integrantes del conjunto implique la proposición de que el hablante ha hecho una promesa. Oxford. es también una cuestión de convención. pero a partir de este relato. Ludwig. Estam os en la posición de alguien que ha aprendido a jugar ajedrez sin haber formulado nunca las reglas y que ahora desea 6 WITTGENSTEIN. querer decir es más que un asunto de intención. En nuestro análisis de los actos ilocutivos debemos captar tanto los aspectos intencionales com o convencionales. hace frío aquí”.. lo que quiero decir es. yo. significando “Hace calor aquí” La razón por la cual es imposible hacer esto es lo que queremos decir es una función de lo que estamos diciendo. yo. 1953. describamos la situación en los térm inos de Grice. No solamente no se puede llegar a esa conclusión. lo que quiero decir es. cada una de ellas será una condición necesaria para la realización del acto de prometer. “¿Soy un oficial alem án?”. el hablante trata de producir un cierto efecto mediante el cual el interlocutor reconozca su intención de producir ese efecto. y tomadas colectivam ente. Así. v.. y además. gr. “Ich bin ein deutscher O ffizier”.215 italiano para hacerlo. Me propongo que ellos crean que estoy tratando de decirles que soy un oficial alemán. se utiliza convencionalm ente com o un medio para producir efecto ilocutivos muy distintos. implique esta conjunción. y especialm ente la relación que existe entre ellos. de tal forma que se haga claridad en el hecho de que lo que uno quiere decir cuando expresa algo tiene una relación un tanto más que contingente con lo que la oración quiere decir en la lengua en la que uno habla.”. trataría de actuar representando el hecho de ser un oficial alemán al recitar aquellos pequeños trozos de alemán que conozco. por así decirlo. En un punto de sus In v estig a cio n es filo s ó fic a s 6. Es posible enmendar ia explicación de G rice para que sea capaz de dar cuenta de contraejemplos de este estilo. Supongamos que sólo sé una línea de alemán. sino que en este caso se advierte la falsedad patente que sería decir que cuando yo enuncio la oración en alemán. el efecto de que crean que soy un oficial alemán. Por tanto debemos reformular la explicación que Grice hace del significado. wo die Z itroen blühen?” . el conjunto de condiciones será una condición suficiente para que se haya realizado este acto.. Yo tengo la intención de producir un cierto efecto en ellos. En la realización de un acto ilocutivo. o incluso. podremos extraer de ellas un conjunto de reglas para el uso de! mecanismo indicador de función. “soy un oficial alemán”. Ahora. Investigaciones filosóficas. pero el mecanism o que utilizo para producir este efecto es tal. Si obtenemos un conjun to de condiciones tal como el descrito.. con la esperanza de que no sepan suficiente alemán para darse cuanta de mi pian. Con este fin. Aquí tenemos un caso en que estoy tratando de producir un cierto efecto mediante el reconocim iento de mi intención de producir ese efecto. un prisionero norteam ericano me dirijo a mis captores italianos con la siguiente oración: “Kennst du das Land. de acuerdo con las reglas que gobiernan su uso. pero para que haya el engaño es preciso que ellos crean que eso es lo que quieren decir las palabras que yo enuncio en Alemán. etc. . y que la proposición de que el hablante hizo una promesa. tiene la intención de que este reconocim iento se logre por virtud del hecho de que las reglas para utilizar las expresiones que enuncia asocian las expresiones con la producción de este efecto. El método aquí es análogo al descubrimiento de las reglas de ajedrez mediante el procedimiento de preguntarse cuáles serán las condiciones necesarias y suficientes para mover correctam ente un caballo o para enrocar o para dar mate a un jugador.. lo que recuerdo de un poema que tuve que aprender de memoria en un curso recibido en el bachillerato. indagaré qué condiciones son necesarias y suficientes para que el acto de prometer se realice mediante la enunciación de una oración determinada. porque lo que las palabras quieren decir es. e tc. que. ¿Cómo prometer? Intentaré ahora hacer un análisis del acto ilocutivo de prometer. Es esta com binación de elementos lo que necesitarem os expresar en nuestro análisis del acto ilocutivo. si está usando las palabras de manera literal. Entonces. ¿podemos llegar a la conclusión de que cuando yo diga “K ennst du das Land.

pero en general se hizo sin una form ulación explícita de las reglas. Me inclino a pensar que no podremos obtener un conjunto de condiciones necesarias y suficientes. 3. de otro modo simplemente estaría mostrando la relación entre distintos acto ilocutivos. y no tomo en cuenta las que se realizan mediante giros elípticos. y no puedo prometer que alguna otra persona hará algo (aunque sí puedo prometer que me aseguraré de que lo haga). Juntos incluyen cosas tales como el hecho de que tanto el hablante como el oyente sepan hablar el idioma. Nuestra pesquisa servirá entonces un doble propósito filosófico. E xisten toda clase de promesas raras. fronterizas. Yo no puedo prometer haber hecho algo. Al formular un conjunto de condiciones para la realización de un acto ilocutivo en particular. Quiero dar una lista de condiciones para la realización de un acto ilocutivo determinado en la que no se mencione la realización de ningún acto ilocutivo. no tien e unas reglas absolutam ente estrictas. etc. yo sim plemente daré por descontado el hecho de que las oraciones están gramaticalmente bien construidas. que el hablante no esté actuando bajo presiones o amenazas. etc. y el primer paso pqra obtener esta formulación es establecer cuáles son las condiciones para la realización de un acto ilocutivo en particular.216 precisamente esa formulación. tales como la sordera. Dado que un hablante H enuncie una oración T en presencia de un oyente O. La . Otra dificultad surge a partir de mi deseo de formular las condiciones sin cierta dosis de circularidad. que representan desviaciones de lo usual. Sin embargo. y luego m ostraré cómo modificar las condiciones para permitir que se apliquen a las promesas no sinceras. afasia o laringitis. más o menos estram bóticos para contrarrestar mi análisis. la formulación de las reglas. En una promesa. por lo tanto. fronterizos y parcialmente defectuosos. en vez de sin táctica. Todos aprendimos cómo jugar el juego de los actos ilocutivos. y pienso que esta forma de circularidad es inevitable debido a la naturaleza de las reglas constitutivas. Una razón para la dificultad es que la noción de promesa. entonces. También me limito a las promesas plenamente explícitas. AI expresar P. y pueden llegar a presentarse contraejemplos. Estoy limitando mis consideraciones. ciertos conceptos ilocutivos aparecerán en el an alisa n s así como en el an alisa n d u m . H expresa P en un enunciado T E sta con d ició n aísla el contenid o proposicional del resto del acto de habla y nos perm ite concentram os en las peculiaridades del prometer en el resto del análisis. metáforas. insinuaciones. En la presentación de las condiciones consideraré en primer lugar el caso de una promesa sincera. aunque no habrá referencia a los actos ilocutivos. com o la mayor parte de las nociones del lenguaje ordinario. “Producción” designa las condiciones para el habla inteligible y “recepción” designa las condiciones para la comprensión. que no tengan impedimentos físicos para la comunicación. y también habremos abierto el camino para el segundo paso. Se han dado las condiciones normales de recepción yproducción Utilizo los térm inos “recep ción” y ‘'producción” para designar la gran gama no definida de cond iciones b a jo las cuales cu alquier tipo de com u nicación lingü ística seria se hace posible. Encuentro muy difícil formular las condiciones y no me satisface la lista que voy a presentar. en el enunciado de T. al meollo del concepto de prometer y desconociendo los casos límite. N ecesito satisfacer esta condición a fin de ofrecer una explicación para la noción de acto ilocutivo en general. un acto debe ser predicado del hablante. 2. que no estén actuando en una representación teatral o contando chistes. que sean contundentes y que reflejen exactam ente el uso ordinario de la palabra “promesa”. si y sólo si: 1. H ha hecho una promesa sincera (y no defectuosa) en el sentido de que cumplirá T a O. estén conscientes de lo que están haciendo. Com o nuestra pesquisa es sem ántica. y no puede ser un acto del pasado. t í predica un acto futuro A por parte de sí En el caso del prometer el mecanism o que indica la función es una expresión cuyo alcance incluye ciertos rasgos de la proposición. habremos ofrecido una explicación parcial de esta noción.

ponga atención a lo que le estoy diciendo”. o que preferiría que se hiciera a que no se hiciera. a que no hiciera A Una distinción crucial entre promesas por un lado y amenazas por el otro es que la promesa es un juramento de hacer algo por el otro. o al menos que la cuestión de si él está o no ' N. sirviendo aquí como una expresión que añade énfasis a la negativa. Sin embargo. y H cree que O preferiría que él hiciera A. Supongamos por ejemplo que yo lo acuso a usted de haber robado dinero. o por lo menos que no es obvio que él estuviera prestando atención. cuando hacen una afirmación enfática. etc. ¿Este enunciado constituye una promesa? Me inclino a pensar que no. una amenaza. ¿se ha hecho una promesa? Me parece ilógico describir este enunciado com o promesa. que durante un discurso en público le digo a un miembro de mi auditorio. a que no hiciera A. entonces mi solicitud no tiene objeto y por lo tanto a este respecto es defectuosa. y creo que con mayor frecuencia en Estados Unidos que en Inglaterra. o hacer algo varias veces. no es así. Para entender este enunciado. o que está a punto de com enzar a hacer. o creerlo. Creo que para formular esta condición de manera más elegante y exacta. la lengua Inglesa. es que para que no sea defectuoso lo que consideremos como promesa. Supongamos que yo le digo a un estudiante perezoso: “Si usted no me entrega su trabajo a tiempo. incluye abstenerse de ciertos actos. el público tendrá que suponer que Sm ith no estaba prestándome atención. como lo estoy interpretando para los propósitos actuales. “oiga. Algunas veces. ya que una promesa no defectuosa tiene que haber sido formulada con la intención de que fuera una promesa y no com o amenaza o advertencia. pero en las cuales queremos recalcar nuestro compromiso. y puedo prometer estar o permanecer en un cierto estado o condición. Por ejemplo. los oyentes. al efecto de que todo acto debe tener un objetivo. realizar series de actos y puede también incluir estados y condiciones: Yo puedo prometer no hacer algo. 4. y podemos explicar la ocurrencia del mecanism o que indica la función. N ipara H ni para O es obvio que H hará A en circunstancias normales Esta condición es un ejemplo de una condición general de muchos distintos tipos de actos ilocutivos. le prometo que no lo hice”. incluso. de distinta índole.. del t. o que considera como algo que a él le interesa que se haga. En una situación real de habla. “yo prometo”. le prometo que le voy a dar una mala nota en el cu rso”. uno oye gente que utiliza la expresión “te prometo”. señor Smith. darán por sentado que esta condición ya está satisfecha. considérese otro aparente contraejem plo a nuestro análisis. y el hablante debe estar consciente de que esta es la situación. lo importante de lo que se dice en la condición 4. Para ilustrar esto. Una promesa es defectuosa si lo que se promete es algo que el que recibe la promesa no quiere que se haga. ¿no es cierto?”. ¿por qué entonces es posible usar la expresión “le prometo” en un caso como éste? Creo que lo usamos aquí porque las expresiones “prom eto” y “prometo por este medio” se encuentran entre los mecanismos para la expresión de función que con mayor énfasis expresan compromisos entre los que nos ofrece la lengua. se precisaría introducir terminología técnica. y también es defectuosa si aquel que promete no cree que el que recibe la promesa quiere que ésta se realice. Pero. Yo le digo: “Usted robó ese dinero.: en el texto. a uno se le pueden ocurrir contraejem plos aparentes a esta condición tal y como aparece planteada. En general. En este caso. usted responde: “No. . o saberlo. Supongamos. 5. lo que se promete debe ser algo que el oyerue quiere que se realice. como derivado de promesas genuinas. Creo que ambas mitades de esta doble condición son necesarias a fin de evitar contracjem plos bastante obvios.7 Por esta razón a menudo usamos estas expresiones en la realización de actos de habla que no son realmente promesas. mientras que una am enaza es un compromiso de hacer algo al otro y no por el otro. O preferiría que H hiciera A. etc. nos parecerá más natural describirlo como una advertencia o quizá.217 noción de un acto. conociendo las reglas para la realización de actos ilocutivos. A estas condiciones 2 y 3 yo las llamo co n d icion es d el con ten ido proposicion al. si yo le solicito a alguien que haga algo que es obvio que ya está haciendo. Se le debería considerar más bien una negativa enfática. por ejemplo.

y se propone lograr este reconocimiento por medio del reconocimiento de una oración como las que convencionalmente se utilizan para producir tales creencias. Si mi objeción inicial a Grice es realmente válida. Es claro. de Charles D ickens. creo que esta condición es un ejemplo de tipo fe fenómeno planteado en la ley de Zipf. P ickw ick Papers. de modo que no formulo esto como una condición adicional. Es a esta condición a la que yo llamo la condición de sin cerid ad . la única forma en que ni auditorio puede encontrar algún sentido en mi enunciado. que el tener esta intención es una condición necesaria para hacer una promesa. sobre en qué consiste el que un hablante tenga la intención de hacer una promesa. Esto capta nuestro análisis de G rice. H tiene ia intención de realizar A La distinción más importante entre las promesas sinceras y las que no lo son. del T. implica que piensa que es posible realizarlo (o abstenerse de realizarlo). 8. opera una ley del menor esfuerzo. con las enmiendas que le hicimos. Nótese que en la formación de la condición sólo especificamos la intención del hablante. El hablante se propone producir un cierto efecto ilocutivo logrando que el oyente reconozca su intención de producir este efecto y también se propone lograr que se produzca este reconocim iento en virtud del hecho de que los caracteres léxicos y sintácticos de lo que enuncia lo asocian convencionalm ente con la producción de ese efecto. entonces con seguridad. Estrictam ente hablando podríamos formular esta condición como parte de la condición 1. y en el caso de las segundas. estriba en que. en el caso de las primeras. sin embargo. Un hombre felizmente casado. Creo que esta condición distingue las promesas (y otros miembros de la misma familia tales como los votos). Las condiciones 4 y 5 son del tipo que yo llamo con dicion es preparatorias. Encuentro que esto plantea problemas por la razón siguiente. otras condiciones aclararán cómo se realiza la intención. uno podría decir que todas las condiciones mencionadas son superfluas. y creo que la condición 5. pero tiene suficiente interés filosófico para que la formulemos por separado. Sabemos por ejemplo. es presuponer que yo crea que no es obvio que voy a hacer lo prometido. pero no plantean todavía el rasgo esencial. puede así probar que este enunciado no fue promesa. debe satisfacerse la condición de que no sea obvio que el interlocutor ya esté haciendo lo que se le pide o que esté a punto de hacerlo. no la tiene. el hablante tiene la intención de realizar el acto prometido. Creo que en nuestro lenguaje. de otros tipos de actos de habla. Si realm ente parece que yo estoy haciendo una promesa tal. Lo mismo ocurre con las promesas. ya que para hacer una petición o solicitud. todo lo que es necesario es que el hablante enuncie la oración con toda seriedad. . La producción de todos estos 8 N. porque si un hablante puede dem ostrar que no tuvo esta intención en un enunciado determinado. el hablante cree que es posible que él realice el acto (o que se abstenga de realizarlo). es un ejemplo de este principio. probablemente le hará sentir más ansiedad que seguridad. Incidentalmente. Está fuera de orden que yo prometa hacer algo que es obvio que de todas formas haré.218 prestando atención se ha planteado de alguna forma. 7. A esta condición la designo como la con dición esen cial. mediante el reconocimiento de la intención de producir esta creencia. Además en las promesas sinceras. H pretende que la enunciación de T lo ponga en la obligación de realizar A El rasgo esencial de una promesa es que se trata de asumir una obligación de realizar un cierto acto. en este caso un principio del máximo de fines ilocutivos con un mínimo de esfuerzo fonético. que le promete a su esposa no abandonarla la semana siguiente. H e pretende que el enunciado de Tproduzca en O una creencia de que son valederas las condiciones 6 y 7. Son el sin equibu s non del prometer adecuadamente. pero creo que la proposición de que tiene la intención de realizarlo. 6. com o en la mayor parte de las formas de la conducta humana. que el señor Pickwick8 no prometió casarse con la mujer porque sabemos que no tuvo la intención adecuada.

presupuesto por el hablante desde un principio. que calificamos de no sincera su actuación. formularé la frase del modo siguiente: 6*. no sinceras. Las reglas sem ánticas para el uso de cualquier mecanismo P indicador de función de prometer son. y est condición vale tanto si el enunciado fue sincero como si no lo fue. “prometo realizar A. pero no tengo la intención de realizar A”. Un indicio de que el hablante sí asume esta responsabilidad es el hecho de que no podría decir. Regla 3: P debe enunciarse sólo si no es obvio ni para H ni para O. Hasta ahora hemos considerado sólo el caso de una promesa sincera. el hablante no tiene todas las intenciones y creencias que tiene cuando hace una promesa sincera. Creo que la respuesta adecuada a esta objeción. lo cual a su vez es una consecuencia de su conocim iento del lenguaje. Con esta modificación (y eliminando la palabra ‘sinceram ente’ de nuestro an alizan d u m y de la condición 9 ). son de tal naturaleza que T ha sido enunciado de forma correcta y sincera siy sólo si son valederas las condiciones l a 8. y para evitar que se me acuse de circularidad. De modo que para dar cuenta de (as promesas no sinceras. A esta regla la llamo regla de contenido proposicional Se deriva de las condiciones 2 y 3 diferentes al contenido proposicional. Pronto veremos exactam ente cuál es la formulación de las reglas. sin caer en el absurdo. Reglas para el uso del mecanismo indicador de función Nuestra próxima tarea es derivar de nuestro conjunto de condiciones un conjunto de reglas para el uso de los mecanismos indicadores de función. es debido a su deseo de hacer creer que él tiene intenciones y creencias que de hecho no tiene. Regla 2: P puede enunciarse sólo si el oyente O prefiere que el hablante H realice A a que no lo realice. y ahora tenemos que mostrar cóm o modificar las condiciones para estos casos. Esta condición tiene como fin aclarar que la oración enunciada es una de aquellas que se emplean para hacer promesas de acuerdo con las reglas sem ánticas del idioma. “prometo realizar A”. Las reglas semánticas de1 dialecto hablado por H y O. pero no estoy totalm ente convencido sobre la fuerza de la objeción. La condición 1 y las condiciones 8 y 9 son aplicables de modo general a todos los tipos de actos ilocutivos normales y no son específicos del prometer. H pretende que la enunciación de T lo responsabilice de proponerse realizar A. cuya enunciación predique algún acto futuro A del hablante H. sólo necesitam os reformar nuestras condiciones de manera que podamos decir que el hablante se responsabiliza de tener estas creencias e intenciones. nuestro análisis es neutral en cuanto a la cuestión de si la promesa fue o no sincera. se está asumiendo la responsabilidad de proponerse realizar A. sino que asume la responsabilidad de proponerse realizar A. en vez de decir que realmente las tiene. es decir que la enuncie y que lo haga en serio. En conjunto con la número 8 esta condición elim ina los con tra-ejem p los com o el del soldado capturado que consideram os anteriorm ente. Obviamente no todas nuestras condiciones tienen igual importancia para esta tarea. Al decir. sólo tenem os que reformar la condición 6 de modo que diga no que el hablante se propone realizar A. 9. Al hacer una promesa no sincera. son sin embargo promesas. Regla 1: P sólo debe enunciarse en el contexto de una oración (u otro segmento más extenso del discurso). ni sobre la respuesta. Sin embargo quiere hacer creer que las tiene. es la de que la condición 8 explica qué significa que un hablante enuncie la oración “con seriedad”.219 efectos es sencillam ente una consecuencia del conocim iento del oyente de qué significa la oración. Las reglas para los mecanismos indicadores de función para el acto de prometer aparecerán en relación con las condiciones 2 a 7. Para tom ar en cuenta la posibilidad de una promesa no sincera. . y si H cree que O prefiere que H realice A a que no lo realice. que H realizará A en condiciones normales. Pero las promesas falsas. En efecto.

y la condición esencial tiene que ver con el hecho de que el enunciado es un intento de lograr que el oyente realice lo que se le ordene. no hay reglas de contenido proposicional para los juegos. A esta regla la llamo regla esencial. el acto de dar una orden. aparecen en la forma siguiente: enuncia P sólo en caso de X. Nótese que mientras que las reglas 1 a 4 toman la forma de cuasi-imperativos. estriba en que debe creer que es cierta. y la regla esencial consiste en que el enunciado indica un reconocim iento formal del oyente. Las condiciones de preparación incluyen el que el hablante tenga una posición de autoridad con respecto al oyente. es decir. por lo general. Así la regla 5 es del tipo peculiar de los sistemas de reglas constitutivas que comenté anteriorm ente. sería llevar a cabo análisis similares con otros tipos de actos de habla. Por supuesto. No sólo nos daría esto un análisis de conceptos interesantes de por sí. A esta regla la llamo regla de sinceridad Se deriva de la condición de sinceridad 6. así com o con la condición esencial que estipula los espacios a los que pueda moverse el caballo. por ejemplo. nos encontraríamos con condiciones preparatorias. la condición de sinceridad consiste en que el hablante quiera que se realice lo ordenado. sino que la com paración de distintos análisis profundizaría nuestra comprensión de todo el tema e incidentalmente sum inistraría una base para una taxonomía más rigurosa de cualquiera de las usuales categorías simplistas tales como evaluativo por oposición a descriptivo. tales como que debe ser su tum o. la regla de que ambos contendores tratan de ganar. Si nos preguntáramos bajo qué condiciones puede decirse que un jugador ha movido un caballo de la m anera correcta. la regla 5 es de la forma: ‘la enunciación de P cuenta como Y ’. no representan un estado de cosas. En el enunciado “¡H o la !” no hay contenido proposicional ni condición de sinceridad. entonces.220 Regla 4: P debe enunciarse sólo si H se propone hacer A. y creo que un poco de reflexión nos mostrará que lo son. Regla 5: La enunciación de P lleva a contraer la obligación de realizar A. un tanto aburrida con los juegos se mantiene considerablemente bien. La condición preparatoria es que el hablante debe haberse encontrado con el oyente en ese momento. . la condición de sinceridad. Creo que hay incluso una regla de sinceridad para los juegos competitivos. Considérese. En cuanto a las aseveraciones entre las condiciones preparatorias tenemos que el oyente tenga fundamentos para suponer que la proposición afirmada sea cierta. Una propuesta para futuras investigaciones. o cognoscitivo en contraste con emotivo. Nótese también que la analogía. Y la condición esencial está relacionada con el hecho de que el enunciado sea un intento de informar al oyente y convencerlo de su veracidad. Sugiere que el equipo que “regala” el partido se está comportando de manera análoga al hablante que miente o que hace promesas falsas. Si este análisis tiene un interés general que va más allá del caso de prometer podría pensarse que estas distinciones serían poco aplicables a otros tipos de actos de habla. ya que éstos.

. Esp. en Peter Cole. oración [. Centro de traducciones Universidad del Valle. 43-77).. ‘aprobar’. pp. ‘censurar’. Indague cu áles pu eden ser las razones p ara ab straer ca d a uno d e estos géneros. en P h ilosop h ical R eview . ‘mandar’. etc. 7 [1977]. SEARLE. pág. Interprete. cn M innesota Studies in the P hilosophy o f Science. 3. el símbolo. en general. d efin a los acto s d e h a b la y precise b a jo q u é con dicion es se constituye un a c to d e habla. Syntax an d Sem antics. _________ . Esp : «¿Qué es un acto de habla?». como se ha supuesto generalmente. ex plore y extraiga algu n as im p lica cio n es q u e p ru eben la an terior h ip ótesis. Teorema. ‘aconsejar’. Teorema. sino más bien la producción o emisión del símbolo. SEARLE Actos d e h ab la. 6 [1976]. eds. ‘pedir’. 1977). Esp. Esp. vol. “La unidad de la comunicación lingüística —afirma Searle— no es. a John R. 73 (1964). 43-58. 344-369 (trad. 27. Searle afirma que solamente ciertos géneros de intenciones son adecuados para la conducta por él denominada: ‘actos de habla’. 2. pp. se pu eden em itir p a lab ras sin d ecir nada.: La revolución d e C hom sky en lingüística. «Indirect Speech Acts». com o expon e Searle. hipótesis del lenguaje como conducta intencional gobernada por reglas. en T he N ew York R eview o f B ooks. ensayo d e filosofía del lenguaje.]. Estudios sobre el lenguaje en John R. «Chomsky’s devolution in Linguistics». o no q u e la an terior exposición esté su jeta a controversia en la m edida en q u e el estudio de los sign ificados d e las oracion es y el d e los acto s d e h a b la pu eden constituir dos estudios in dependientes? Bibliografía complementaria I.: «Actos de habla indirectos». 3: Speech Acts. Keith Gundrrson. Searle J. S peech Acts: An Essay in the P hilosophy o f Lan gu age. . «Una taxonomía de los actos ilocucionarios». qu e despejen si es efectiv am en te p osib le el tipo d e co n ocim ien to ex p resad o en las caracterizacion es lingüísticas. pp. Jerry Logan. 1975. en L en gu aje y socied ad . 1965. ‘ordenar’. 1969 (traducción en español: A ctos d e h a b la . 1980). . _________ . ¿Considera Ud. ‘aseverar’. la palabra. Madrid. VII: Language. C onsiderando la in m en sa revolu ción llev a d a a c a b o por Searle. ‘describir’. en P hilosophy in A m erica. ed. «How to Derive ‘Ought’ fron ‘ls’». «A Taxonomy of Ilocutionary Acts». 1994. 4. Editorial Cátedra. ‘prometer’. 16-23 (trad. «What is a Speech Act?». pp. 29 junio 1972. R. palabra u oración al realizar el acto de habla”9. John Searle sostiene la hipótesis de que hablar es tomar parte en una forma de conducta gobernada por reglas. 23-53). Searle considera que “El acto o actos de habla realizados al emitir una oración son. Cali. pág. ‘solicitar’. pp. que “el significado de una oración no determina de manera singularizadora en todos los acasos qué acto de habla se realiza en una emisión dada de esa oración. ‘dar la bienvenida’. ‘criticar’. 221-239 (trad.. ‘disculparse’. ________. . ‘argumentar’. ‘aprobar’. ‘comentar’. 'observar’. 1975. 5982 (trad. 26. una función del significado de la oración”.221 Comprensión y discusión 1. Mind an d Know ledge. 1983. vol. ten ien do presente qu e a cam bio. 1 0 Ibid. ‘objetar’.. 79-99. puesto que un hablante puede querer decir más de lo que efectivamente dice”10. géneros de intenciones como: ‘enunciar’.

1985). The Foundations o f llocu tion ary Logic.: Mentes. 88 (1979). en T he B eh av ioral a n d B rain Scien ces. 1979 «What is an Intentional State?». cn Mind. «Minds. 3 (1980). 1993 (trad Esp. Minds. 1984 (trad. Esp. Brains and Programs». 1985 (con D. 84 (1987). Brains an d S cien ce .Expression an d M eaning Studies in the Theory o f S peech Acts. cerebros y cien cia. 1996). Empiricism and the Fist Person». Vanderveken) «Indeterminacy.: El redescubrim iento de la m ente. en Jou rn al o f P hilosophy. . The Rediscovery o f the Mind.

v. O.UNIDAD N° 7 — Willlard van Orinan Quine — «Desbordes de la traducción filosófica» J uan M anuel C uartas Restrepo Willlard van Orinan Quine «Significado y traducción» W illlard van O rman Q uine Com prensión y discusión «Teoría de la evidencia y holism o m oderado en W. Quine» G ermán G uerrero P ino Bibliografía com plem entaria 224 2 36 238 254 255 269 .

Autor de diversos artículos de lingüística. Cali. Corredactor del volumen IV del D iccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Castellana. antes que simple calco. el libro d el h aikii (Universidad del Valle. la traducción promociona inteligencia y juicio. el grado de mayor intensidad en la verificación del sentido ante cada decisión de tránsito de una lengua a otra. literatura y filosofía.DESBORDES DE JA TRADUCCION FILOSOFICA* Juan Manuel Cuartas R . además. Por rigor debe entenderse. sin ligerezas ni descuidos. con el trabajo: «The name’s motives». lengua en la que fue concebido y garrapateado. 1998. contrastes y desplazam ientos (Universidad del Valle. 2002). D escartes se m ostró reticente al Latín (lengua docta y de exclusión. un segundo deber aludirá propiamente a la actitud necesaria para sortear cada complejidad que conlleve la traducción. de manera desafiante e innovadora. en Revista A ude . es porqu e espero qu e qu ien es sólo se * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. Barranquilla. por decisión de su autor se expuso en un primer momento en Francesco (lengua vulgar). quien recuerda al lector que el texto que lee ha sido objeto de una traducción. exige la situación recurrente en cada traducción de tomar decisiones que toquen al espíritu de la lengua propia sin desestimar las exigencias de la lengua original de la que se traduce. es suyo el deber de declarar a tiempo: “sí puedo traducir” o “no puedo traducir”. y no en latín. con creatividad el traductor hace propio el resultado de sus arduas indagaciones. conservando una actitud positiva en relación con la exactitud y la precisión. lo segundo como institución ética de la responsabilidad del traductor con el significado y la implicación de las palabras. y de los libros: B lan co Ro¡o Negro. Magisteren ‘Lingüística Hispanoamericana’ por el Instituto Caro y Cuervo. discreción. una suerte de ‘deber ser’ del pensamiento filosófico en el siglo X V I): “Y si escribo en Francesco. a fin de que la traducción constituya un hito y no una calamidad del oficio de las lenguas. q u e es la d e m is preceptores — expone D escartes— . de investigación en Filosofía de la mente y ciencias cognitivas. qu e es la lengua d e mi país. de Rufino José Cuervo. Números 4-5. actitud respaldada en el conocim iento cierto de las dinámicas de uso de las lenguas. no por introm isión. como asegura Valery Larbaud. de otra parte. Ya en términos ideales. de Madrid. Diciembre de 2002. Universidad del Atlántico. Boston . R. y 'Doctoren Filosofía’ por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. sino por dominio de las lenguas y los asuntos de la significación. La primera pregunta en relación con la traducción filosófica podría ser entonces: Si la traducción —com o afirm a Walter Benjam ín — es ante todo una forma. sin abuso de parcialidad ni deformación. para no incurrir en la vanidad de resaltar su traducción com o cosa perfecta y definitiva. Coordinador del Grupo ‘Mentís’. Cali.Massachussets. rigor y creatividad en lo que se traduce. ** Profesor titular del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle. Tomado de: «Desbordes de la traducción filosófica». con una tesis sobre Jacques Derrida. . Creatividad. lo primero como culminación de la escolaridad y el conocim iento de lenguas y de la lexicografía que las precisa y amplía. D iscreción. desconociendo la complejidad que conlleva el ejercicio de la traducción como problema filosófico del lenguaje.** "El qu e no c on oce lenguas extranjeras no s a b e n ada d e la suya p ropia’’ Johann Wolfgang vori Goethe En términos generales. Facultad de Ciencias Humanas. es discreto quien conserva una distancia. y El B udism o y la Filosofía. para dar un ejemplo clásico. ¿qué servicio presta a la obra originan El discurso filosófico surge en una lengua como ejercicio del pensar y bajo la especificidad del rendimiento expresivo y significativo de los elementos lingüísticos. convirtiendo el texto traducido en su propio texto. Participó como ponente en el X X Congreso Mundial de Filosofía. y que como tal responde a una aproximación relativa al texto original. el traductor debe afirmar una formación lingüística completa porque. 1998). pero sobre todo en su discernimiento. El D iscurso d el m étodo. finalmente.

225 sirven d e su razón n atu ral com pletam en te juzgarán m ejor d e m is opiniones. Quine y D. b ajo la forma de locuciones de supuestos “conceptos originarios”. quien traduce lo hace aguzando sus saberes para no desfigurar en su ejercicio tanto la segunda como la primera lengua. O. Hobbes. D iscurso d el Método. ‘Llegada’ precedida de múltiples conocim ientos y cond icionam ientos en el discurrir mismo de las ideas. antes. q u e q u ien es sólo creen en los libros antiguos. pp. de cara a su traducción. y con él la traducción.”1 Ahora bien. Kant. 96-97. La traducción. respondiendo a la pregunta inicial. pero en gran medida es así por estar penetrado por los rigores de la exégesis lingüística que son prerrequisitos del pensar y el traducir. arbitraje del matiz. ‘llegada de la traducción’ que se concibe propiam ente com o ‘llegada del oficio rector del uso de la lengua para retransm itir el pen sam iento de otro ’. Luego el primer problema de la filosofía es la traducción (su traducción). Hume. sin mediar la forma de la traducción. en este sentido cabe plantear un segundo interrogante: ¿Prima en la traducción filosófica un ejercicio continuado de interpretación. porque traducir no es simplemente trasvasar de un continente a otro. y de cada inferencia una discusión Luego los ‘desequilibrios’ de la traducción se librarán en adelante y sim ultáneamente entre las modalidades de eventos que constituyen discursos filosóficos. exige la concertación de leyes lingüísticas para el efectivo despliegue etimológico de sus térm inos. sobre su instrum entalización y rendimiento. Heidegger. v. Bogotá. porque la traducción allanó la racionalidad propia del discurso y rompió todas las fronteras lingüísticas. Sobre este punto en particular volveremos más adelante. estoy seguro d e q u e n o serán tan p arcia les con el Latín com o p ara rehu sarse a oír m is razones p orqu e las explico en len gua vu lgar. en este sentido. Por supuesto. Davidson con respecto a la ‘traducción (interpretación) radical’. asumido el uso de la lengua particular. Renunciando a conciencia a la ‘escritura’ en los límites de las ‘lenguas cu ltas’ que reclaman erudición y soberbia intelectual. Marx. Este ‘progreso’ o democratización lingüística viene por supuesto emparejado con una política educativa que rompe las distancias de la cátedra erudita y amplía el espectro del nombrar propio y estricto de las lenguas de uso El discurso filosófico nos llega así por la lengua en cuestión. mucho antes que su interpretación. 1997. o gana a cam bio la supuesta transparencia entre lenguas ? El discurso filosófico participa del concierto de la racionalidad. . exhibido su conocim iento. Nietzsche. A ristóteles. afirmó las “lenguas propias” y distanció el Latín y el Griego. los únicos qu e deseo com o ju eces. in sistir en una y otra traducción de Confucio. no es así más que una respuesta a la tesis: “el discurso filosófico es un discurrir que llama a la traducción como actitud racional pura”. casi podríamos asegurar que el discurso filosófico en general está desde un principio anclado a una lengua desde la cual invita a la traducción. retomando los lincam ientos generales de la oposición entre W. promoción de las licencias. el uso de una lengua. y de cada decisión que se toma surge un matiz. el discurso filosófico. sino decidir e inferir. en los glosarios que exige la obra de cada uno de ellos. anuncia su llegada com o exposición del pensamiento. Y en cu an to a qu ien es ju n tan el buen sen tido con el estudio. D escartes defiende la ‘comunicabilidad’ de las ‘lenguas vulgares’ y amplía en la suya propia el espectro de las lecturas directas. cualquiera que sea. Pero la opción entre ‘lenguas cultas’ y ‘lenguas vulgares’ pronto dejó de constituir un dilema en filosofía. No abusaríamos al afirmar que el discurso filosófico es inicialm ente un discurso sobre la lengua. leyes que renuevan el pensamiento a partir de la relevancia y el tratam iento mismo de los problemas. participa en el concierto intertextual com o entidad de prestigio. Así. tal com o lo practica de hecho la estrategia 1 Rene DESCARTES. En el discurrir filosófico. La ‘llegada de la traducción’ enfatizará entonces en una labor ‘curadora’ comprometida con la utilización del material lingüístico que trasiega de una lengua a otra. D escartes. dejándolos sólo como recurrencias idiom áticas estrictas. el ejercicio filosófico podría reduplicar su reflexión acerca de la lengua. Grupo Editorial Norma. como lo hará una pintura por los elementos de su com posición.

Por eso yo llamo más bien actuidad a este carácter. de estricta intelección. En el entramado de esta invitación resonaría por supuesto la ausencia de una gran tradición filosófica en nuestra lengua. Atemperamiento y afeccionam iento son modos de estricta aprehensión de la realidad. ha realizado encuentros. a escribir filosofía en Español. Si tradicionalm ente el Español ha sido más un cauce verbal aplicado al uso ordinario. ¿por qué no?. Casi se diría que en Zubiri la lengua está obligada a rendir provecho etimológico. 1991. ello no lo exime para que se aplique —como de hecho lo ha hecho— a los problemas teóricos de mayor complejidad. Alemania hasta los países hispanohablantes. la poesía y el ensayo. discernim iento y solución de los problemas. 3 Ibid. Si bien el Español representa una lengua que a lo largo de su historia se ha aplicado más a traducir filosofía que a pensarla. la traducción emprende complejos procesos relacionados con el discurrir filosófico com o tal. lo que facilita el juego de su traducción. como en un océano semántico alterable y continuo. los siguientes son algunos ejemplos de su obra que revelan la afirmación de un discurrir filosófico enmarcado estrictam ente en los términos del Español: A ctuidad: “ Actualidad no es. Ser perro en acto es ser la plenitud formal de aquello en que consiste ser perro. hasta estos elementales ' tinglados donde tradicionalmente se ha observado la filosofía como un oficio del pensar instituido por otros hombres. Si la lengua lleva entonces al discurso filosófico y a la exigencia de la deconstrucción — que vincula más de una lengua— . escribirla como se escribe un buen relato o como se rinde un informe. ya que al traducir se apunta a un equilibrio semántico en el que las ideas ganen universalidad.”3 . porque de otra manera podría insinuarse que pensar en Español apunta por tradición a trivializar y tom ar estériles los significados. Los problemas filosóficos (como las metáforas posibles) han sido ya previstos. que partiendo en su propósito de una lengua (filosóficamente activa) se desplaza hacia ‘otras lenguas’. 13. lo que desdibujaría sus grandes construcciones en otros menesteres intelectuales como la literatura. antes que a adoptar terminología entrecomillada y en bastardilla procedente de otras lenguas. com o toda gran escritura. podríamos recibir hoy la invitación. sin embargo. y otras lenguas. A donde apuntamos en esta determinación de escribir filosofía en Español es al reconocim iento de los elementos de nuestra lengua como pertinentes y actuantes de cara a la exposición. La deconstrucción. al traducir se reescribe un texto inicial de otra lengua en la lengua propia como adelantando un tapiz en el que es posible distinguir los fragmentos y entrecruzamientos de las opciones lingüísticas. Francia. no ya a traducirla. en una suerte de estrangulamiento del léxico del Español que responde a una renuncia expresa a la traducción. . Xavier ZUBIRI Inteligencia sen iien le. pág 106. la traducción asume esta condición. probablemente no adolezca el Español de los recursos para emprenderla. el carácter de acto de algo. Fundación Xavier Zubiri. I.226 deconstruccionista. como pensaban los latinos. pág.”2 Afeccionamiento: “El hombre intelige lo real atemperándose de la realidad y estando afectado por ella. Pero al jalonar la filosofía desde esos países. es ‘dos lenguas’ que interactúan propiciando que la traducción entre a jugar un papel determinante. antes bien. inteligencia y realidad Alianza Editorial. y ha descubierto sus límites.. aislando términos y giros que articulan uno y otro acento. Roma. se ha dicho con insistencia. Madrid. es la lengua española la que ha emprendido un viraje. vol. lo encontramos en la elección deliberada de Xavier Zubiri por crear neologismos. Inglaterra. A través de la traducción se hace venir la filosofía desde los remotos contextos de China. este substrato de opciones intercambiables. por otras culturas. otros tiempos. y las lenguas también. no es un método. Grecia. Un caso genuino que ilustra la autonom ía lingüística asumida por un filósofo.

Prosigue la costu m bre d e q u e en las versiones d e lenguas orientales trabajan em p a reja d os ju díos y cristianos.. Uno de los grandes m om entos de en riqu ecim ien to in telectu al del E spañol en su h isto ria vino precedido precisamente de decisiones oficiales en relación con la traducción: “En torno a l m onarca [Alfonso X . absten ién d ose d e p asarlo a l latín.”9 Queda claro entonces que alguien debe promover la filosofía. Pues bien. 164.. respondía a los a fa n es d el m onarca en punto a difusión de la cultura. Editorial Credos. pág. 168.. L a con secu en cia fu e la creación d e la prosa castellan a. fueron h ech as siguiendo su ejem plo. 40. pág. en cuanto intelectivo es aprehensión de realidad. sino que es “tal" realidad. de Guy de Brués: “Nos. y fruto de su labor conjunta son varias tradu cciones latinas. y a este “dar verdad” es a lo que he solido llamar "verdudear". inteiigizar el logos es considerarlo como un modo de actualización intelectiva “común”. pág. Esta p referen cia por un texto rom ance.”* 1 Inteiigizar: “En lugar de “logificar” la intelección es menester “inteiigizar ” el Iogos.]. en este “con" de realidad se funda la conciencia humana. como lo haría posteriormente en Francia Enrique II en 1556. pero es m ás frecu en te qu e la obra q u ed e en rom an ce y q u e el cristiano ponga en castellan o m ás literario la versión oral d e su com pañ ero. .”7 Vcrdadear: “La realidad. 5 Ibid. Madrid. cuando su Cancillería extendió una invitación que. 1985. se pronunciaba en relación con los D iálogos contra los nuevos A cadém icos. las descripciones 4 Ibid. d esea n d o sin gularm ente q u e esta ruta abierta por el a n ted ich o Brués {que considera gran d eb er el tornar la filo so fía d om éstica y fa m iliar p ara nuestros súbditos en su lengua m ism a) sea segu ida por otros buen os y ex celen tes espíritus d e m uestro reino. pp. pág. Paidós.. 120. su contenido en cuanto aprehendido como algo “de suyo” ya no es mero contenido. invitar a hacer ciencia. Es lo que llamo talidad. 1995. Talidad no es mero contenido. 7 Ibid. la construcción de máquinas..]. pues.”6 Talidad: “La formalidad de realidad es formalmente no sólo inespecífica.1 2 8 4 )] — co m en ta R afael L apesa— se co n g reg an ju g la r es y trov ad ores. Este acto en cuanto sentiente es impresión.."s B ajo otra óptica. en los siguientes términos. pág. este “con” de signo es la conciencia sensitiva del animal. es lo que da verdad. 9 Rafael LAPESA. los términos se normalizan como consecuencia de la práctica de la traducción. jurisconsultos.. 331.5 Sentiente: “El sentir humano y el inteligir no sólo no se oponen sino que constituyen en su intrínseca y formal unidad un solo y único acto de aprehensión. pág. y una serie de tradu cciones y ad ap tacion es que. 1 0Tomado de Jacques DERRIDA. 8 Ibid. en la corte o fu era d e e lla . Pues bien. historiadores y hom bres d e cien cia. pero también a traducir. El Sab io (1 2 5 2 . porque abusando de la traducción ‘disponemos de material (¿de térm inos?) filosóficos’. 124 8 Ibid. El len gu aje y las in stitu cion es filosóficas. sino que es constitutivamente trascendental.”10 En general los monarcas ordenaban la edificación de obras. El esfuerzo au n a d o de la corte a lfo n sí d io co m o resultado una ingente producción [. 237-238. Barcelona. Historia de la lengua españ ola. pero es in du dable q u e o b ed ec ió tam bién a la in tervención d e los judíos.. El sentir animal es co-estim ulidad signitiva.227 Co-estimulidad: “el sentir humano es co-aetualización de realidad. si n o proceden todas directam en te d el Rey Sabio. p oco am igos de la lengua litúrgica de los cristianos.. y por ello poco a p oco con du cida d esd e G recia y el p aís d e los latin os a estas m arch as [.

a ‘traductores de filosofía’.significación en una ‘lengua común’ en la que nos aprestamos a cavilar y cuestionar. y si al margen de la intención académica. La anterior reflexión cobra elocuencia si preguntamos su a vez: ¿quien es Hegel en lengua alemana?. ¿quién D escartes en Francés?. lo que indica que alguien debe invitar a pensar. ¿prohibiríam os radicalm ente la traducción?. una traducción borra una serie d e en u n ciados q u e no solam en te pertenecen a l original y sin discusión posible. porque la exposición filosófica exige ser clara desde la lengua misma. un cartesiano. el E nsayo sobre el E nten dim iento H u m an o.. no en la diseminación de discursos difícilmente congregados al pulso de las traducciones. a proselitismos intelectuales. en tanto que lo efectivamente traducido promovería la reconsideración de ideas en el marco de la lengua propia. según esta d escripción. ¿Q uién entonces?. salvando las diferencias. por supuesto. atrevámonos a responder: un pensador dotado de lenguas para desafiar a través de ellas el oficio de la traducción. así com o una conm inación a la traducción. en fin. en nuestro medio. al tránsito entre lenguas. traducible y comunicable. porque si bajo otras circunstancias se propone la traducción de manera irresponsable como simple imitación. etc Empieza-así a quedarnos claro que para escribir filosofía se debe promover un equilibrio entre una pedagogía radicalmente nueva en relación con la investigación. pero algo más. una lengua literaria’. y el pensamiento mismo. los viajes de exploración. y el quehacer mismo de la traducción. dislates. aq u ello qu e en el m u ndo es m ás com partido qu e una lengua. en la cual sabemos sin mayores dificultades qué pensar y qué nombrar. emprenderá la tarea de pensar ?. porque la filosofía escrita bajo este recurso facilita además su tránsito hacia la pedagogía del conocim iento y hacia la traducción misma. a escribir. que la traducción incurra en errores. en cualquier caso. De la misma manera que hay una ‘lengua de la ley’. la parodia acaece como desconocimiento de los rigores de la escritura. hay también una ‘lengua filosófica’ que asegura el tratam iento de las nociones propias de la filosofía. ¿quién Hume en Inglés?. epistem ológico. no será difícil... ¿desafiaríamos Babel7 La exigencia es contundente: para pensar se requiere una lengua que interrogue. a traducir. ¿provocaríamos deliberadamente la ira de Georg Steiner?. ético . “Con el consentim iento d e D escartes — comenta Jacques Derrida— y d e acuerdo con el propio sen tido com ún. el D iscurso del M étodo. sino en la concertación de la.228 científicas. Ser y Tiem po. estético . es seguro. Esta facilitación responde a los desbordes de la traducción. pero ahora las preguntas son: ¿Quién. 52 . Las dificultades que comporta la traducción no distancian entonces la aplicación al quehacer filosófico.”1 1 El aprendizaje de los clásicos partirá entonces de la traducción como inferencia que. un derridiano ? Resulta evidente que todas estas filiaciones suenan a deformaciones. m etafísico. sino qu e a d em á s h ab la n y practican perform ativam en te la lengua en la cu al se produce este origin al. argumente y afirme. ¿servirán acaso un helenista. iah!. una ‘lengua de la fe’. la suerte de la filosofía está. etc. en estas fuentes está el com ienzo del ejercicio del pensamiento. de la enunciación de los problemas. Pero.. un pensador creativo y riguroso como lo pedía Nietzsche. Todo esto resulta claro. C rítica d e la R azón Pura. un marxista. así visto. que h ace com patible la lengua com ún con los d iscu rsos on tológ ico. fenom enológico. la parodia desequilibrará por actitud las virtudes intelectuales del texto original. practicará su m étodo de observación. 1 1 Ibid . racionalidad que en el fondo tiene un compromiso: la claridad. pág. ¿quién es quién en Español? Exigencia que comporta una valoración lingüística definida: la ‘racionalidad’ de pensamientos filosóficos que se proponen dar cuenta de las formulaciones y soluciones a problemas propios del conocim iento. y nos permiten salir un poco de la premisa de que el pensar filosófico reposa en obras com o la . siendo a su vez claro. discernim iento y exposición en la resolución lingüística de otra lengua. la elaboración de obras de arte y piezas musicales y de literatura. un neokantiano. imprecisiones que desvirtúen su oficiosidad con el sentido y la asimilen precisamente a la intención desacralizadora de la parodia.

pero también se resiste. es cierto. de otro lado. m arca desde ya una condición que hace de la traducción ‘otro texto’. sino como cosa destituida en otra lengua que no es ella. audacias de la forma. y por las mismas razones Valery Larbaud censura y elogia alternativam ente el papel del ‘traductor-traidor’. nunca definitiva. amar en Inglés? Pero. sin incurrir en esfuerzos demenciales de traducir lo que no m erece ser traducido. grandes desequilibrios como los expuestos por Jorge Luis Borges en «Los traductores de las 1001 Noches». observar desde dentro. traducir se vuelve inútil. la traducción aporta una suerte de decisión que facilita el desplazamiento. filosófica. aunque es vidente que toda visión de la escritura configura valoraciones. o cómo pensar en Inglés. La traducción como señal de la afirmación de las opciones de una lengua ante los retos de otras. Desafiar la traducción com porta. porque de paso pareciera que 'todo está traducido’. cantar. El ejercicio pedagógico y selectivo de la traducción traza así una ruta de señalamiento de textos que apunta a concebir la traducción misma como actitud. La labor de la traducción avanza entonces hacia un objetivo que logra tras múltiples avatares filológicos y lingüísticos. Una y otra opción.. los cuales sacrificarían su labor y pondrían en entredicho la em inencia del discurso original. un texto por ‘yo interpuesto’. com o sucede con todo traslado. aislamientos de sentido. etc. paradójicam ente porque entonces ya no existe com o lengua. Por esta razón. Este desfase. su desafío está en la cualificación de sus decisiones sin incurrir en los riesgos de la parodia. bajo la vestidura de la traducción. pero cuando el texto habla de su propia lengua. instituida com o pedagogía. soñar. no por ello deja de criticar duramente a los traductores (¿d etractores?) de L as Mil N oches y una N och e . Sin prefigurar la actividad del traductor. aunque el tránsito mismo nunca está garantizado. Pausa e impedimentos Hay un alcance esencial del texto en cada frase traducida. la propia. de Historia d e la etern id ad (1 953). al vehicular la significación. ni está del todo previsto que pueda suscitarse algo. que . mirando a cambio la realidad textual com o realidad fundamental. literaria. su injerencia es relativa. con tres afanes filológicos e ideológicos diferentes. que puede albergar enormes decisiones acerca de la traducción. El traductor no presencia la lengua como forma del pensam iento sino como material semántico. aunque el mismo Borges incurre en múltiples traducciones. mientras que la segunda lo hace como acción radical de trasvasamiento. por ejemplo. un ensayo. 1. donde denuncia la metamorfosis sufrida por el texto clásico en manos de los traductores. casi un texto indirecto que puede ser fiel a todos los capítulos y matices sem ánticos de una y otra lengua. la traducción representa algo así como el vehículo para todo aquello que sea discurrido en otras lenguas a lo largo de la historia. ¿Cómo traducir al Español un poema. son sin embargo actitudes derivadas del acto de pensar. alcance que el traductor sopesa para verterlo a la segunda lengua. Estas dos señales revierten por supuesto en com entarios político-culturales: a) La traducción como refuerzo ante la “carencia de saberes” en materia científica.229 El an te rio r parangón. denuncia igualm ente de los desaguisados de la traducción desde tres ópticas diferentes. b) La traducción como constelación de textos promovida desde el mercado editorial. o una simple frase del Inglés que hable de cóm o usar el Inglés. sin que nadie pregunte a cambio: ¿y quién es el (la) traductor(a) de este texto? La traducción se facilita. pero que elude sistemáticamente la alusión a la lengua m isma. ¿por qué resulta inútil hablar precisam ente de la lengua en la traducción?. dim ensiona claram ente una sola lengua. de una epistem e y una sem iosis a otra. se inicia o continúa en ella un curso del sentido del texto original que va de una lengua a otra. luego al traducir es ‘inútil’ nombrar la lengua original com o soporte de la dicción. consistiendo la primera en traducir concitando a la antitraducción. El com prom iso de la traducción resulta entonces sumamente com plejo. señ a la los desbordes de la trad u cció n y prepara su consideración como problema filosófico del lenguaje: ampliación del espectro de transformación de lo serio y riguroso en la broma y en lo ligero. pero el traductor debería evitar. etc. más que otros. ‘parodiar’ y ‘traducir’. la traductora.

¿En qué medida es la traducción una restitución? Si la idea de “recomposición del sentido” prevalece. hablaríam os de e je rc ita r el pensam iento a través de las traducciones. esta “d ignid ad ” no ten d ría por qué ser ób ice para que o tras lenguas carezcan de reconocim iento. es en este punto en donde reside su verdadero ministerio. Esto sucede con la traducción en la que no basta la decisión y la previsión.. Pero al decir “restitución” estamos presuponiendo una clausura previa. ¿por qué los catecism os y las Biblias traducidos a las lenguas amerindias?.. filosofía como exégesis de textos distantes sobre problemas distantes. Este prejuicio casi equivaldría a afirmar que las historias contadas en ‘ciertas lenguas’ carecen de interés.. 6 0 . así la traducción restituirá el sentido de la misma manera que todo m ensaje recodificado restituye el suyo. sino propiam ente de las exig en cias de cada lengua de cara al ad iestram iento filo só fico . se acercan al estatus arbitrario de ‘lenguas para la filosofía’: Jacques Derrida señala al respecto: “Com o hoy. p ág. 12 Ib id . tanto una com o otra. a la postre se recibe como castigo cultural de la diferencia Cada vez al traducir se pone en marcha una cruel evangelización. con problemas heredados y falsas posturas académicas. pero si delatamos a la traducción en estos términos no es restándole valor como conocim iento. en su relación segura entre palabra y objeto. Ministerios de la traducción ¿Por qué tanta evangelización en Am érica?. confiriendo estatus a una firma original (la del autor) que firmará nuevamente una vez salvadas todas las dificultades del traslado.. y la imponderable tarea de la traducción puede no cumplir con ello. o cuanto menos una suspensión. tal como lo sanciona la tradición occidental. La función de traslado acusa entonces el paso de un aquí a un allá. o esta no ha constituido más que un dilem a lingüístico de la puesta en común del pensam iento a través de las lenguas ?. no precipitan necesariam ente su insignia com o instrumento de deculturación. propuestos y desarrollados por filósofos distantes. Luego el compromiso que estam os em prendiendo afectaría la pedagogía misma de la filosofía tal com o ha sido asumida tradicional mente en nuestro medio: filosofía al margen del aprendizaje y la reflexión acerca de las lenguas.. no ya de la dificultad de la trad u cció n . una desfiguración de la cultura y del pensamiento propios. Si bien las lenguas ganan un estatus por obra de los pensadores y escritores canónicos inscritos en ellas. . solamente tres lenguas más (el Alemán. 2. por supuesto. sin atender al discurrir filosófico mismo. dificultades de enormes dimensiones.230 pueda fracasar algo que desajustaría el traslado y revelaría el trajín y la incertidumbre del tránsito. Nuestras preguntas serán ahora: ¿Necesita la filosofía d e la traducción?. un juicio radical en relación con ‘ciertas lenguas’: las que no. pues quienes entran en contacto con la traducción y se mantienen en los márgenes de la com unicación. donde a partir del Griego y el Latín. demostrando resarcir la inculpación histórica generalizada que resta méritos a ‘ciertas lenguas’ a las que se destina irrecusablemente a los riesgos de aceptar la traducción. nos vemos obligados en la traducción a privilegiar la restitución del significado lingüístico en la otra lengua. o las que definitivamente no. la traducción que se ofrece como regalo del saber entre lenguas. sin restar méritos a la traducción. y donde cada imprecisión repercute en la formulación del conocim iento que se quiere restituir al otro lado de la lengua original. ¿Podría el pensam iento filosófico apañársela sin la traducción ?.. filosofía centrada en los autores. m ás aún. tam bién entonces el librero señ a la b a qu e los libros d e filo so fía escritos en cierta lengua no son muy solicitados ”n Hay. pero la restitución de este error la ha suplido precisam ente la traducción. el Francés y el Inglés). algo que ofende en esta declaración. o es ineludible esa “restitución” de un ejercicio continuo de trasformación y síntesis ? El acercamiento de las lenguas en términos estrictam ente didácticos nos permite hablar. concediendo con abierto empacho que entre el pensamiento filosófico y ‘algunas lenguas’ existen nexos privilegiados que desplazan la participación de otras.

Saber por ejemplo cuándo la lengua francesa empezó a adquirir su estatus como lengua de poder y de saber. compete asimismo a los decretos de promoción y restricción lingüística. El resultado es el presente de nuestra lengua. es esta y no otra la situación interlingüística propiciada por el filósofo Raymond Klibansky cuando. en Sum a Teológica II. restituir la ‘lengua perfecta’. Utrurn ritus in fideliu m sint toleranti. con la que pretendía mostrar que la filosofía puede ayudar a la idea de una comunidad mundial a través de la traducción a diversas lenguas (Inglés. Baruch Spinoza. el Aristóteles de Emilio Lledó. que puede proceder tanto de un autor que asume escribir en una lengua y no en otra. emprendió la colección ‘Filosofía y Comunidad Mundial’. lo que no significa en últimas más que la promoción de la filosofía com o doctrina. cuándo la alemana. Podríamos decir sin embargo. podemos vislumbrar la diferencia entre unas y otras lenguas porque al traducir una obra en particular se tiene la presunción de rendir tributo al esplendor de un pensamiento consagrado como ‘central’. preguntamos: ¿Hay obligación en la traducción ?. Santo Tomás de Aquino. textos sobre la libertad. ¿Debemos nosotros conocer a K ant ? Corregir Babel no implica. se puede afirmar en términos generales que el Kant de José Gaos. su desprestigio ante los editores y pensadores a pesar de que la realidad com o tal la hemos conocido a través suyo y los problemas los hemos discutido en los márgenes de su sem ántica. vislumbrar los alcances de la traducción. a la desvinculación de una lengua particular del circuito logocéntrico impuesto por la filosofía. Hebreo y otras muchas) de textos canónicos de la tradición de la tolerancia. Alemán. Denis Diderot. Tusculanae dispu tation es. sin incurrir en contradicciones. L os derechos del h om b re . Como intenta exponerlo exhaustivamente Umberto Eco en su libro L a bú squ eda d e la lengua perfecta en la cultura europea (1993). Detrás de la traducción palpita entonces. D e p a c e fid e i . The bloudy tenant o f persecution in ca u se o f conscien ce. Fábu la d e los tres anillos. publicados en ed iciones asequibles que profesores y estu d ian tes del m undo en tero podían adquirir con comodidad. Fe. Húngaro. Francés. ‘primordial’ y ‘decisivo’. sin atender a cambio a las opciones que regala la diferencia. entre otras. Sébastien Castellio. las obras traducidas para la colección fueron: John Locke. Thomas Paine. Italiano. Español. que la traducción nos “libera” de los desafíos entre lenguas. antes bien. nos adelanta lecturas comparadas y nos saca conclusiones acerca de la estructura de las lenguas. mucho antes por supuesto. 2. cabe decir. conservando en com pensación una extraña condición de súbditas de otras lenguas de las que traducen y en las que invitan simplemente a leer la filosofía. su vinculación con la gnosis. de manera ambigua. Marco Tulio Cicerón. practicando su sintaxis para emprender la traducción de otras lenguas. . pero todos sabemos que el Griego y el Alemán son lenguas de sem ántica aglutinante difícilmente trasplantable a la nuestra analítica. Se abre aquí el umbral de un gran problema que tiene que ver con la secular declaración la obra de los grandes filósofos como los “verdaderos libros d e filosofía". E dictos . Roger Williams. en el anterior orden de ideas. la inglesa y antes. en el marco de la guerra fría. artícu lo ‘tolerar’ d e la E n ciclo p ed ia . Rey Asolea de la India. Polaco. aspeets o f language & translation (1975). la griega y la latina. Árabe. E pístola de toleran tia . etc.231 Es indagando las políticas lingüísticas a lo largo de la historia com o conseguiremos saber en qué medida se ha valorado el saber inscrito en otras lenguas y en qué medida se ha promovido el propio. y saber además en qué medida las políticas de otras lenguas han sido indiferentes a esta avanzada de los saberes filosóficos y científicos. du da y to leran cia . su tímida incursión en el discurrir filosófico. sin privilegiar necesariam ente un discurso ideológicamente avasallante que se ‘deba’ impartir en todas las lenguas posibles. los interioriza nuestra cultura intelectual como si se tratara de genuinas disertaciones en nuestra lengua. un credo y un reconocim iento de los m éritos de la diferencia y la autonom ía lingüística. con la hermenéutica. Este rigor de las decisiones políticas. ¿Debían los indígenas am ericanos conocer la B iblia ?. y así. el Español. Al margen de discusiones acerca de la calidad de las traducciones. con una teoría de la cultura que amplíe nuestra comprensión de la confrontación entre palabra y objeto. N athan der Weise\ Boccaccio. Nicolás de Cusa. Lessing. el W ittgenstein de Carlos Moulines. japonés. y antes de él George Steiner en After B abel.

dice la fábula. va de las palabras a las palabras. la resolución de la pregunta nos pondrá de un lado ante el desafío herm enéutico que confronta dos lenguas. y por otro ante la singular evaluación de una oficiosidad inalienable a la cultura. procedamos entonces de manera metodológica. 15 QUINE. Pero la pregunta ¿qué es la tradu cción ? . Sin embargo. porque ante todo la traducción es método. como aprendemos de Quine. Prever en qué reside la oscuridad de las expresiones de un texto en una determinada lengua implica así. The wolf'. el efecto de “The wolf'. previendo que una y otra función corresponden respectivamente a la traducción y a la interpretación. una com pleja determinación semiótica que hace del discurso filosófico un ejercicio arduo del pensar. así: (“ ¡Hey. El primero de los ejemplos propuestos: “Hey. cuya ejecución podría consistir simplemente en la irresponsable precipitación de un traductor o de un ineficiente manual de traducción. que en un primer momento puede resultar evidente debido al margen de duda necesario que precede a toda enunciación de un problema. la ‘indeterminación de la traducción’ impele a la traducción misma. que viene el lobo'. y que ante la expresión: “The wolf'. Pasando propiam ente a la traducción. Para W. debido a la eminente implicación práctica de su ejercicio (traducir es incursionar en los oficios de la confrontación y la suplantación). O. aunque ceñida a la simple traducción literal. aunque un tanto atenuado. Si. precisam ente para afirmar o para negar las distintas opciones. significado y creencia a partir de los cuales se entra en el grave dilema filosófico que considera como ‘verdad’ las decisiones propias de la traducción. Willard van Orrnan La bú squ eda de la verdad. ‘iTodo es traducción'. en un segundo momento pasa a ser de una contundencia ineludible.’. the w olf is on your bach\”. Combinar estas dos opciones casi anunciaría desde un principio la confusión entre “significado” y “creencia”. que ante la expresión inglesa: “Hey. por la segunda vía. pero a la tercera oportunidad ya nadie presta atención. (“¡El lobo! ¡El lobo!”) es el mismo. Crítica. pp. pero a su vez con una fuerte dosis de inducción. Quine acumular evidencia inductiva a favor o en contra de la traducción permite tomar decisiones pertinentes para que: “las oracion es recom en dadas por los m an u ales d e traducción rivales. podríamos sentenciar desde ya. implicamos com o comprensión una estampida humana. la traducción se asume como conocimiento y se ejerce con seguridad. ¿Pero qué es la traducción? La investigación acerca del lenguaje va de las palabras a las cosas. (“¡El lobo! ¡El lobo!”) como en la fábula. muestra clara del rechazo de lo dado. com o tradu cciones d e una cierta oración. Ahora bien. en otras palabras. enmarcados en los límites de dos lenguas (el Inglés y el Español).”'3 Con suficiente evidencia pragmático-lingüística como para responder por conocimientos ciertos. será. Supongamos. el ‘cam ino’ delineado y finalmente abierto entre dos lenguas para que un discurso refresque su exposición en los límites de otra lengua. la traducción de estas expresiones reclama tanto la literalidad como la implicación pragmática de las expresiones. n o [sean] in tercam biables en contextos d e uso de la len gua. the w olf is on your b a ck l”. la decisión del traductor obedecería sin embargo a deliberaciones interpretativas estrictas distintivas de cada lengua. del com p lejo te ó rico de dos lenguas parangonadas deberá pasarse a la resolución del detalle en la cláusula y en la palabra misma. en tanto que la traducción. y repetida la operación. en términos simples.’’. recordem os alternativam ente el grito de los soldados republicanos españoles cuando avistaban a las tropas nacionalistas: “\Hey. más que un saber lingüístico. Barcelona 1992. el lobo está a sus espaldas!”.232 3." —gritaban. The wolf\”. implicamos un sobresalto canalizado de manera inmediata en una búsqueda. emprendemos la traducción. com o in vestigación . V. al momento de ser traducido al Español. 79-81 .

lo que vincularía la traducción a la ‘verdad’ de manera incuestionable.” y “\El lobo. la determinación de enfrentar al lobo o huir los atisbos de incredulidad la indiferencia Se trata de cuatro implicaciones (¿o interpretaciones?) comportadas com o tales en la medida en que rinden un provecho en términos de la aceptación de las exclam aciones puestas en consideración. El significado de las expresiones: “iHey. antes que la confrontación con la propia literalidad y referencia. Pero volvamos a la pregunta que nos ocupa: ¿ q u é es La tradu cción ? En ambos casos la traducción ilustra el paso de una expresión en Inglés a otra instancia de la significación de la misma expresión en otra lengua. sencillam ente un efecto. Esta decisión anuncia. la elipsis del significado. Pero el efecto de la traducción resulta difícilmente independizable del de la creencia. Lo anterior indica que se traduce la expresión en la medida en que se la asume como certeza. iEl lobo'..". y a partir de ahí se accede a una teoría del lenguaje que rezaría: “Toda en u n ciación A en ten dida co m o tal se tradu ce co m o ‘verdad’” De donde tendríamos en nuestros ejem plos al menos cuatro opciones de traducción de cara a la ‘verdad’ : a) b) c) d) la alarma generalizada. antes que resolver su significado. que la interpretación radical expone una suerte de deliberación contextual a la tarea de la traducción. the w olf is on your b a c k l”. antes que sometimientos semánticos y literalidad. en palabras del propio Davidson: “L as id ea s cen trales d e lo q u e h e d ich o h asta ah ora . y como tal de la interpretación. el lobo está atrás suyo!”) no participan como opciones en una lengua en la que sencillamente se diría: ( “¡El lobo ! ¡Que viene el lobo !”). porque las expresiones de uso de una lengua exigen presupuestos de interpretación.. q u e v ien e eL lobo'. asumirlo como conocim iento. pero vista en un panorama más amplio. no tendríamos más remedio que conceder que traducir una expresión es." . the w olf. Vista desde una teoría radical de la traducción. y como tal del experimento de ‘traducción radical’ indagado por Quine?. La traducción es. sólo que no hay equivalentes lingüísticos en la lengua receptora que aíslen una a una las palabras de la expresión en cuestión.. lo que nos lleva a pensar que la traducción se comporta en general sobre un criterio elíptico de localización contextual del sentido de las palabras.. estaríamos tentados a decir que son las interpretaciones. útil para el oficio del traductor. esta ausencia llam aría a fracaso. ¿Traducción o Interpretación? Al proponer ejemplos que vayan de una a otra lengua. las que sancionan en cada caso una función de la creencia individual o colectiva. 4. hablamos propiamente de la interpretación? Si la traducción facilita la apropiación de un significado en los términos de una lengua propia. a donde llegamos ahora. o en su defecto. por asegurar una definición en la praxis misma de la com unicación. en este sentido. lo que nos mueve a preguntar si en realidad hablamos del fenómeno de la traducción. amparados en la siguiente formalización: Si L entonces R Si la expresión inglesa: “Hey. es evidente que se interpreta tan pronto estamos en la necesidad de traducirla. entonces la interpretación radical que reconstruye en Español las expresiones referidas a eventos de alarma y peligro Formalización que nos llevará a concluir. como se ve. sin ambigüedad. casi podríamos afirmar que hemos facilitado las cosas para sesgar nuestra lectura hacia el lado de la interpretación.233 o “iHey. como comandos libres de literalidad. es obvio que tiene un núcleo que reside en la palabra “lo b o ". antes que la dilucidación formal de una estructura de una lengua trasvasada a otra. con Donald Davidson. Una expresión como: “¡Hey. un conocim iento indagado contextualm ente. las expresiones mueven a interpretaciones radicales. es obvio que en el primer caso se trata de una traducción fallida. En su correcto funcionam iento sintácticosemántico. así.

se tra d u c e n n ú c le o s s e m á n tic o s que se a c o n d ic io n a n convencionalm ente a las formas de expresión de cada lengua. com o en la de 'traducción' . Gedisa editorial. am p lía sus re s tric c io n e s presuposicionales añadiendo precisiones etim ológicas eruditas.Cádiz. Un resultado d e esto es qu e para interpretar una em isión particular se n ecesita construir una am p lia teoría p ara la interpretación d e un núm ero poten cialm en te in fin ito de em ision es. antes que la tra d u c c ió n p ro p ia m e n te lite r a l. De la verdad y d e la interpretación. lo que no elude una fuerte dosis de interpretación en cada mínima traducción. De otro lado. no pu ed e d ejar de caer 1 4 Donald DAVIDSON. mientras que el resto del texto elude el mecanismo de la traducción literal y se som ete al ‘constructivism o’ propio de la segunda lengua. el traductor debe aparecer como un equivalente al autor. en el que participan saberes y creencias culturales y lingüísticos. De cara a los traductores Además de lo contem plado hasta el m om ento. un mentor. si e n tid a d es ta les c o m o sig n ifica d o . la traducción expone capítu los de inefable com plejidad. descritos sólo a partir de la enorm e oficiosidad de intelectuales com o Antonio de Capmany y de Montpalau (Barcelona. ¿sería recom endable trad u cir las m etáforas?. comporta sin em b arg o g rav es d ific u lta d e s : la tr a d u c c ió n .234 pu eden resum irse así: los h ech o s con du ctu ales o d e disposición que pueden ser descritos en form as qu e n o su ponen interpretaciones. P or ú ltim o. El propio A n tonio de Capm any afirm a: “C om o e l d iv er so c a rá c ter d e la s len g u as c a s i n u n ca p erm ite tradu cciones literales. considera la complejidad del texto original como algo no reductible a convencionalidad. 5. inmersiones de la palabra en otros océanos de la significación. ¿cuánto más difícil sería llevar la metáfora a otra lengua y darle allí el encendido que la inflama de agudeza. se insinúan desplazamientos y tránsitos. reglas y suma de elem entos. 1742 . y de otro lado. pero sobre los cu ales pu ede b asarse una teoría d e la interpretación. La evid en cia p ara la interpretación d e una em isión p articu lar tendrá q u e ser en to n ces u n a ev id en cia p ara la in terpretación d e todas las em is io n e s d e un h a b la n t e o co m u n id a d . esto sólo se d eb e a q u e pu ed e dem ostrarse q u e ellas desem peñan un p ap el fu n d am en tal en la construcción d e una teoría a d e c u a d a ” Pero volvam os a donde habíam os iniciado. Para resumir. siendo más bien objeto de reconstitución a través de un sistema global de procedimientos. aunque facilitaría la resolución pragmática del problema del significado.la garantía de su propio nombre. de su ‘saber’ de lenguas y de su ‘casticism o’ en cuanto al uso de la propia. 158. Así. metáforas. buscarles causalidades y equilibrios lógicos?. pág. en buenos térm inos. proposicion es y objetos de creen cia ocu pan un esp a cio legítim o en la ex plicación de la condu cta de h ab la . 1813). sabor y saber? Nos va quedando claro que la traducción exige el nombre de un traductor. fu n dam en tales contribuciones a la filosofía del len gu aje. es decir. es decir. según la Cual un foco semántico del texto original globaliza el énfasis y el matiz de la expresión a traducir. un enunciador sin el cual el texto no es texto. libre en algún m odo d e esta esclavitud. 1990. pero este agregado no hace más que corroborar los términos de la tesis acerca de la necesidad de una traducción holística. . si podemos invocar aún ese difícil concepto unamuniano. quien tradujo con reconocida aceptación diversas páginas del Francés. El nombre del traductor aparece así construido com o garantía del ‘buen sentido’. lo que Quine precisa com o ‘indeterminación de la traducción’. p ara em p ezar. un Virgilio que guíe al Dante en los abstrusos recorridos del Infierno. alegorías y enigmas. Porque para el texto constituido como pieza labrada en la lengua original y proyectado fuera del circuito monolingúe. serán n ecesa ria m en te vectores d e sig n ificad o y de creencia. disolverlas. tan to la traducción como la interpretación son restituciones de sentido en términos estrictam ente lingüísticos La confusión entre traducción e interpretación. un traductor. lo vinculamos aquí con la ejecución holística de la traducción. Barcelona. Esta opción epistemológica que hemos declarado ‘holística’. En la acepción de la palabra ‘m e tá fo r a ’ . ¿qué solución tienen en el universo de la traducción? Ya la m etáfora sortea un desequilibrio referencial que exige saberes e intuiciones no siempre negociables. sólo bajo.

la historia lingüística del Español. como respaldo a la labor del traductor y polígrafo. Se trata. energía y h erm osu ra. de otra parte. Orígenes d e la lengua ca stella n a (1 7 3 7 ). sino la elocuencia misma del traductor. en fin. Según lo visto. que a c a s o desv an ecen su precisión. delito del que quebranta la fidelidad o lealtad. Ediciones Cátedra. hacen de la traducción una suerte de restitución de la retórica y la elocuencia de la primera en la segunda lengua.se traduce para inundar el mercado editorial. que dice: “L a lengua llen a todas las fu n cion es d e la com u n id ad qu e la usa (com u n icación literaria. en Textos clásicos d e teoría d e la traducción. es en Capmany en quien se concentran ‘todos’ los saberes. cuyo testim onio constituye el presente de la palabra y de la información. Instituto Caro y Cuervo Santafé de Bogotá. 1995. desacertada. com o acto de transacción administrativa. ‘Arte de traducir del idioma francés al castellano (1776)”. Editor. D iálogo d e la lengua. 15. el traductor de cada época dejará en ellas su impronta antes que salvar de manera definitiva las dificultades retóricas de los textos de la primera lengua. expresiones tan recurrentes com o: “¡es una p ésim a trad u cción !”. Capmany es autor de las M em orias h istórica s sobre la M arina. 1994. en el mismo sentido. D ialectología gen eral e h isp a n o a m er ica n a . Juan Valdés. los móviles persuasivos que llevan al traductor a inferir y argumentar.Madrid. dicha restitución salva las dificultades de la voz enunciadora en el texto traducido y pone al corriente una actualización más de la manera de nombrar en la segunda lengua. 196. Miguel Ángel Vega. En efecto. se traduce a un autor. destacó como filólogo.”15 Si bien la atención por el estudio y purificación del idioma se revela en la obra de eruditos contem poráneos de Capmany com o Mayans y Sisear. Así visto. . y R etórica . S. surgida del reconocim iento de la lengua propia como ‘autonom ía’ que nos permite condesceder precisam ente con los presupuestos de la definición de “lengua” del dialectólogo José Joaquín M ontes Giraldo. “ iq u é traducción m ás mala\”. si hacemos com paraciones siglo por siglo de las traducciones de textos clásicos de otras lenguas. y como director de varios periódicos. tratado en el que abordó. un digno ejemplar dentro de los problemas filosóficos del lenguaje. Esta situación invita a una comprensión diferente de la traducción. n acid as d e la libertad d e bu scarle a l m od elo an alog ías y eq u iv a len cia s . 1 5 CAPMANY y de MONTPALAU. de un raro equilibrio que acaso contradiga las razones editoriales contem poráneas que podrían resumirse en lo siguiente: . como desvalorización de méritos y desplazamiento forzado a otra instancia de su desempeño con menores exigencias en cuanto al rendimiento y los méritos. y D el origen y form ación d e la lengua castellan a (1 7 8 6 ). necesidad de desarrollar una lengua con los saberes de otras con mayor asentam iento cultural e histórico en determinados campos. pág. quizá en el que se entiende traducción por extensión com o “interpretación”. sin recurrir p ara ninguna d e ellas a otra len g u a . cien tífica. como un pionero. edu cativa. com ercio y artes d e la an tigua ciu d ad de B arcelon a (1 7 7 9 -1 7 9 2 ). antes que un texto. porque ¿cóm o restituir la sem ántica de una lengua cuando hay desconfianzas con la utilización que de ella hacen los propios autores? La respuesta es: a base de elocuencia. esta sí. Este criterio. son también suyas las obras: Teatro histórico-crítico d e la elo cu en c ia ca stella n a (1 7 8 6 -1 7 9 4 ). F ilosofía d e la elo cu en cia. a una suerte de elocuencia que se recoge de m anera particular en la segunda lengua. etc ). en las fronteras de la traducción la verdad no es ni la correspondencia ni la evaluación del significado en relación con la referencia. del Latín Traditio. adm in istrativa-estatal. “¡se trata de una traducción muy d eficien te . es decir. de poder decirlo todo pero en la única lengua que se ejercita de manera monolingüe desde siempre. Fray Martín Sarm iento. 1 6 José Joaquín MONTES GIRALDO. en el que seleccionó modelos del buen estilo. No exageramos al afirmar que. Elem entos etim ológicos según el m étodo d e E uclides. así com o del Arte d e traducir d el idiom a fran cés a l ca stella n o (1 7 7 6 ). por supuesto. ‘transferir’. pág. que está por fuera de cualquier consideración filosófica acerca de la traducción.”16 La traducción juega así su papel como balanza que oscila entre el prestigio y la necesidad.A. ab erran te !” Juicios que bien podrían poner en consideración la segunda y acaso primordial acepción de “traducción”: del Latín Traducére. prestigio y notoriedad de las voces que claman por ser traducidas. Antonio de. la igualación tantas veces denunciada entre la “traducción” y la “traición”. como orador. conjugando su actividad literaria con un notable afán históricista.235 en ciertas licencias. trae a cuento.

2973-2975 .. —Set Theory and Its Logic.: Palabra y objeto. 1940: 2.. 1980 (trad.—O sentido da nova lógica. en 1908 profesor de la Universidad de Harvard (Cambridge..a ed. esp : Desde un punto de vista lógico. Estados Unidos). pp. Willard van Orman Quine nació en Alerón.. esp. 3.. sino en cuanto fórmula por medio de la cual se prueba la conformidad de una doctrina dada con un modelo ontológico previo. 1960 (trad.: Lógica m atem ática . 1980). 1962). nueva ed. y aveces entidades abstractas. en la intención del autor. 1982 (trad. A-D.: El sentido d éla nueva lógica. rev. Goodman) ver hasta dónde puede construirse un lenguaje que reduzca todo enunciado sobre entidades abstractas a un enunciado sobre entidades concretas. 1965. Desde el punto de vista filosófico destacan en la obra de Quine sus investigaciones ontológicas (en el sentido por él dado al vocablo ‘ontología’). ha llevado a cabo diversos trabajos en lógica matemática. —Mathematical Logic . no solamente el lenguaje a priori. con un nuevo prefacio. esp. —From a Logical Pomt of View. 1994. rev. ya establecida por Frege.a ed. esp. 1968).a ed. Una importante y muy discutida teoría de Quine es la que ha formulado en oposición a la vez al reduccionismo y a la división rígida de los enunciados en analíticos o sintéticos. modificaciones «internas» de carácter estructural de acuerdo con dicha pretensión. 1962. toda la matemática. S. pero no en cuanto fórmula que expresa qué ontología es verdadera. por ende.. y su presentación sistemática de la lógica matemática. 1951: reimp.A. habiendo intentado (con N. 1942 (trad. 1934. * Tomado de: José FERRATER MORA D iccion ario de Filosofía. lo que nombra.. reed. —Methods of Logic. Contestar a la segunda cuestión es equivalente a examinar las clases o tipos de entidades que nos comprometemos a reconocer en un lenguaje dado. Ohio (Estados Unidos). Estas dos teorías se hallan habitualmente (y ambigua­ mente) incluidas bajo el nombre ‘semántica’. que se hallan en una relación continua. 1950. Ésta afecta directam ente a las partes externas del todo e indirectamente a las partes internas (compuestas de «mitos» y «ficciones»). sino también el a posteriori. rev. la consecuencia de lo segundo. nueva ed. Quine propone una concepción epistemológica que A Hofstadter ha calificado de holismo (totalismo) pragmático y que consiste en concebir el conjunto del lenguaje del conocimiento como un todo estructural que responde com o todo a la experiencia. 1972).. es decir. 1941. en la que descuella una teoría axiomática de ios conjuntos que se halla en una posición intermedia entre el sistema de J von Neumann y el de Russell. rev. por medio de la cuantificación nos comprometemos a veces a admitir sólo entidades concretas. Lo que se elige con intención pragmática es. Según Quine. El resultado de lo primero es un nominalismo. Obras A System of Logistic. 2. Así. pues de lo contrario se hace imprecisa la fundamental distinción. 1958).. pero lo que se dice que hay sí depende de tal uso».. sino los supuestos ontológicos de lenguajes («discursos») dados: «lo que hay no depende en general del uso que se hace del lenguaje. es necesario distinguir entre la cuestión «¿Qué hay?» y la cuestión «¿Qué dice una cierta teoría o forma de discurso que hay?». 1953. un platonismo. Massachussets. Editorial Ariel. con la formulación de un lenguaje al cual pueda traducirse toda la lógica en el sentido de los Principia Mathematica y. pero Quine declara que conviene no confundirlas.: Los métodos de la lógica. de examinar cuestiones ontológicas. — Elementar}' Logic. esp. De este modo Quine propugna un empirismo antidogmático que permita comprender la estructura efectiva de las teorías científicas (o de todo lenguaje sobre la realidad) en cuanto herramientas que permiten predecir la experiencia futura a la luz de la pasada y que experimentan. Barcelona. A este respecto Quine llega a la conclusión expresada en la fórmula semántica «Ser es ser el valor de una variable».236 WILLARD VAN ORMAN QUINE* No se trata. 1964. En contra de las citadas tesis. pues. entre ellos mencionamos sus «Nuevos fundamentos de lógica matemática» (presentados en 1936 y publicados por vez primera en 1937).. — Word and Object. Quine — que rechaza todo «universo superpoblado»— se inclina por el nominalismo. entre la significación de una expresión y aquello a lo cual la expresión se refiere. Quine ha realizado también diversas contribuciones a lo que llama la teoría de la referencia y a lo que califica de teoría de la significación. 1972 (trad.

Journal o f Symbolic Logic. 65-81. 48 [1957].: La relatividad ontológica y otros ensayos. 18 (1953). Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association. —La scienza e i dati di sensi. 48 (1961). 1966. Review of Metaphysics. 198-203. 80 (1953). Martin. —Philosophy of Logic. G Harman et al. — M. ed. Quine»... C. M. Mind. páginas 2-46. 1974). V. págs. Lee. — «Notes on Existence and Necessity». 353-366. 1969 (trad. 20-41 — «Ontology and Ideology». 522.. 1976. J. Quine murió en 2000 . — «On Mental Entities». ed. en los mencionados volúmenes. —Pursuit of Thruth. 669-686. — «Carnap and Logical Truth». —From Stimulus to Science (Del estímulo a la ciencia) (en prensa) [Lecciones de la Cátedra Ferrater Mora. S.. 3-29). 1941. S . en The Philosophy of A N. 1973). 73 (1976). de 1930 a 1969. 1987. 31 (1958). 1977). L.. en The Philosophy o f W . 267-279. B. Philosophical Essays for A. Schilpp. 105-122. 1 4 5 -1 5 9 .. — «On Universals»Journal of Symbolic Logic. — «On inconsistency and a socalled Axiom of Infinity». — «On the Individuation of Attributes». N.V. Marcus y R.V . 148-172. 21-38. — «Cognitive Meaning». — «Autobiography of W . en The Logical Enterprise.. — «Meaning and Translation». — «Q uantifiers and Propositional Attitudes». rev. 1986. Schilpp. 1975. 60 (1936). págs. Biografía: The Time of My Life: An Autobiography... H. Donald Davidson y Jaako Hintikka. N.a búsqueda de la verdad. Boston Studies in the Philosophy of Science. —Ontological Relativity and Other Essays. 1985). 62. esp. 53 (1956). Boffa. 1990 (trad. Journal of Philosophy. P. 129-142. «A Bibliography of the Publications of W. —The Ways of Paradox. — L.V. 1970 (trad. —Quiddities. Quine. 2 (1948). 1986. 3-13. 859-863. Muchos de ellos son de carácter lógico. 1981 (trad. Journal of Symbolic Logic. 119-124. 1973 [The Paul Carus Lectures. 1992). 4 (1984). en O. 60 (1951). otros. — «Whither Physical Objects?». Words and Objections: Essays on the Work ofW. 2. A. Whitehead. E. 14. ed. Journal of Philosophy. 498-500.237 1963. 1971] (trad esp : I. — «Three Grades of Modal Involvement». R. — «A Basis for Number Theory in Finite Classes». 12 (1947). 1975. ibid. A. Teoria. Además de estas obras hay que mencionar una serie de artículos. Universidad de Girona. páginas 125-163. 2. 1963. 2 (1951). en: J. — «Whitehead and the Rise of Modern Logic». Hahn. — «Speaking of Objects». Philosophical Studies.. — «On Frege’s Way Out». E. — «New Foundations for Mathematical Logic».. 21 (1956). 1966. V. Schilpp. sin dejar de tener un contenido lógico ofrecen mayor interés filosófico general Algunos de estos artículos han sido incluidos. vol. — «Worlds Away». On Translation. Quine.: I. Proceedings of theXIth International Congress of Philosophy (1953). 40 (1943). Smart. — «On the Axiom of Reducibility». esp.. A.° 2 (1979). eds. American Mathematical Monthly. Bulletin of the American Mathematical Society. en Rivista di Filosofía. The Monist. A. . — «Unification of Universes in Set Theory». N. 1990]. 11-15. 1977. págs. 3-13. págs. 7484. eds. and Other Essays.a ed. aum. págs. Journal of Philosophy. Brower. 1985. P. «The Point on Quine’s NF». 1987. Hahn. esp. Qume» en The Philosophy ofW. P . ed. Quine. 70-80. en R. 1959. De ellos destacamos los siguientes: «Truth by Convention». — «On What There Is». — «Steps Towards a Constructive Nominalism» [en colaboración con Nelson Goodman]. Philosophical Review. eds.... 2 a ed. — «The Problem of Interpreting Modal Logic». —The Roots of Reference. rev. esp. P. 391 y sigs. A Schilpp (en italiano. Whitehead. n.as raíces de la referenda. ed. con algunas modificaciones. Proceedings of the American Academy of Arts and Sciences. 1969. 64 (1 9 5 5 ). —Selected Logic Papers. 177-187. ed. 113-127. — «Two Dogmas of Empiricism». 1969. R. 4348. 1936. —Theories and Things. 44 (1937).: Filosofía de la lógica. A. Anderson. Mind. Teorías y cosas.a ed. ibid. en el volumen The Philosophy of Rudolf Carnap. Bibliografía: De trabajos de Quine.

una perspectiva apropiada para hacernos una idea de en qué habría de consistir tal cosa sería la del lingüista dispuesto a comprender y traducir una lengua desconocida hasta el momento. Aquí es donde. con objeto de ir reduciendo el número de sus hipótesis hasta quedarse. dado que las respuestas aportadas tienen lugar una a una. ¿de qué manera podrá! percibir el lingüista que el nativo habría estado dispuesto a asentir a S I en todas las situaciones en I las que ha afirmado S3 y en algunas.) La B úsqueda d el significado Lectura de F ilosofía d el Len gu aje Universidad de Murcia. debemos pensar más bien en la traducción rad ical . mutuamente excluyentes. respectivamente. S2 y S3 son. En esta situación. aun a riesgo de sesgar los datos por sugestión. en el caso de que ello sea posible. de hecho. La traducción entre lenguas tan próximas como el frisón y el inglés se ve facilitada por la semejanza formal entre palabras afines. Editorial léenos Madrid 1991. al lingüista preguntando «¿Gavagai?» en situaciones estimulativas diversas yI anotando cada vez si el indígena asiente. las clases del las situaciones en las que el nativo afirma S I . el lingüista tendrá que someter oraciones indígenas I a la aprobación del informante. QUINE. disiente o se abstiene.« que el lenguaje de la jungla cuenta con las oraciones S I . a pesar de los significados reales. v. el húngaro y el inglés. si quisiéramos aislar el significado empírico. eventualmenteJ con la más satisfactoria. y todas sus circunstancias estimulativas. el indígena dice «Gavagai» y nuestro lingüista de la junglaI anota la oración «Conejo» (o «He aquí un conejo») como traducción de tanteo. Las situaciones estimulativas son siempre diferentes. aunque ocultos. y. Entonces. es lo que las oraciones de una lengua tienen en común con sus traducciones bien fundamentadas a una lengua completamente diferente. El artículo «Meaning and Transíation». Cuando pueda. aunque quizás no todas. Para iluminar la naturaleza del significado. o las traducciones castellanas. Por ello.) On Translation Harvard University Press 1959 .238 SIGNIFICADO Y TRADUCCIÓN* Willard van Orman Quine I. pues. O. se abstendrá al i principio de poner ninguna palabra en boca de su informante. las proferencias traducidas en primer lugar y con el menor riesgo de error serán I por fuerza las que informan sobre observaciones manifiestamente compartidas por el lingüista y su j informante. de W. en efecto. sin embargo. de las palabras. su significado empírico es lo que queda después de despojarlo de toda verborrea. Un conejo pasa corriendo. Imaginemos. desde luego. puede estar facilitada por las tradicionales ecuaciones que se han ido estableciendo j paralelamente al desarrollo de una cultura compartida. Se dispondría de las proferencias inanalizadas de los indígenas y de las circunstancias observables que las rodean. Así.I de forma relevante o no. bien que sólo sea porque no tiene | palabras que poner. pocol puede hacer a base de términos indígenas que tengan referencias en común Supongamos. en las que ha afirmado S2? Únicamente I tomando la iniciativa e indagando sobre distintas combinaciones de oraciones indígenas y situaciones! estimulativas. tomada de Valdés Villanueva (Ed. Por lo demás. S2 y S3 que son. es decir. el significado estrictam ente empírico se separa de las palabras que lo poseen. por ejemplo. Significado estimulativo Dado un discurso. como. pues una buena forma de informar sobre un significado es ofrecer una expresión de la lengua propia que tenga ese significado. La traducción entre lenguas no emparentadas. Aquí están im plícitas algunas« ' Versión castellana de Aurelio Pérez Fustegueras. «Blanco» y «Conejo». la traducción de la lengua de un pueblo que ha permanecido aislado hasta ahora. Se necesitarían los significados. apareció publicado originalmente en Brower (Ed. traducibles porl «Animal».

pero. aquellas que. en virtud de las intuiciones no analizadas que sea. y de forma fácilm ente imaginable podríamos ampliar nuestra definición de significado estimulativo para incluir esta inform ación. se puede obtener una pista. ostensiblem ente. Una estim ulación visual fácilm ente imaginable moverá a un buen conocedor de 1a ciudad a asentir al enunciado fijo «Hay casas de ladrillo en la calle de Los Olmos». de una mirada perpleja. ciertam ente. No se trata de que el asentim iento o el disentimiento respecto a los enunciados fijos no pueda ser provocado de ese modo. Pero. o el disentimiento. en este sentido. Similarmente. al entorno— . «Rojo». un enunciado ocasional. dejando a un lado mecanismos hipotéticos. generalmente. En cierta ocasión la estimulación generada por un interferóm etro movió a M ichelson y a Morley a disentir del enunciado fijo «Existe una corriente de éter». aunque sea aproximada. Finalmente. sólo suscita asentim iento o disentim iento si cada vez la pregunta va acompañada de la oportuna estimulación. debe ser capaz de adivinar la estimulación que su informante tiene en cuenta en cada momento — no desde un punto de vista neurológico sino en términos de referencia. etc.. según el tiempo de reacción. aquellas a partir de las cuales podemos intentar una primera aproximación al concepto de significado. com o la clase de todas las estim ulaciones que provocarían su asentim iento a S. puede insistir en su primer asentim iento o disentim iento aunque no medie ninguna estim ulación específica. Podríamos distinguir grados de indecisión en el asentimiento y en el disentimiento. «Éste tiene la cara sucia». para un hablante dado. sólo imponen asentim iento en presencia de ciertas circunstancias observables. de su orientación en el espacio. el hecho evidente es que. pasa corriendo. Pero estos enunciados se diferencian de los ocasionales en que el sujeto. junto con nuestro conocim iento de los intereses humanos. Definimos el sign ificado estim u lativo afirm a tiv o de una oración ocasional S. El tercer y último punto a discernir es más difícil. pero en térm inos de disentim iento. con objeto de simplificar la exposición. o a disentir de. debe ser capaz de reconocer el asentim iento y el disentimiento en cualquier lengua. sin mayor conocim iento de la lengua. debe poder conjeturar si esa estimulación impulsa realmente el asentimiento. ha sido promovido por la cosa que en esa ocasión estaba bajo examen. tiene su origen en una valoración de la oración en sí misma y no en la consideración del conejo que. tendemos a obtener estos mínimos datos sobre las actitudes de los nativos sin la ayuda de un especial aparato lingüístico. seguram ente. la respuesta irá acompañada.239 suposiciones sobre la capacidad de intuición del lingüista. La distinción entre oraciones ocasionales y oraciones fijas es definible en términos de la noción de asentimiento y disentimiento provocados que hemos supuesto disponible. aunque no fuéramos conscientes de nuestras pautas ni de nuestro método. Una oración es ocasional para un hombre si está preparado a asentir a. lo que alguien observa en un momento dado puede inferirse. Los gestos de asentim iento y disentimiento de los turcos son casi una inversión de los nuestros pero la expresión del rostro es reveladora y pronto nos pone en el buen camino. o el disentimiento. ella solamente cuando la pregunta va acompañada de una estimulación que lo predisponga a ello. Por otra parte. Es una cuestión de oracion es ocasion ales frente a o racion es jijas. no lo haremos . cuando es interrogado con posterioridad. por el contrario. y de igual modo podríamos tenerlo cualquiera de nosotros. La pauta consistente en proponer oraciones en situaciones diversas vale únicamente para oraciones de una clase especial. a pesar de que con facilidad nos imaginamos cumpliéndolo en los casos típicos: juzgando. Señalando a la vez que se pregunta. éxito. ha de estar en condiciones de eliminar los casos en los que el asentimiento. subsiguiente a una pregunta inesperada. En un número suficiente de casos el lingüista tiene. de S como el par ordenado de ambos. com o «Gavagai». «Eso hace daño». si el objeto señalado es irrelevante. del indígena a la pregunta concurrente. Son las oraciones con las que nuestro lingüista ha de empezar y. también. sin más. por ejemplo. En primer lugar. podemos definir el significado estim ulativo n eg ativ o de S. sobre si el asentim iento o el disentimiento del sujeto. Por otra parte. O tro indicio de irrelevancia puede estar en el hecho de que una pregunta no acom pañada de ostensión dé lugar a que el indígena deje de prestar atención y parezca abstraído. Por último. podemos definir el sign ificado estim u lativo.

provocarían asentim iento a S. Siempre bastará con saber. la com paración entre significados estimulativos íntegros puede ser una m ejor base para la traducción que la mera comparación entre significados estimulativos afirmativos. Siempre que E contuviera un evento particular o. en este caso una disposición a asentir a S o a disentir de él ante estim ulaciones diversas. al modo de una alergia o de la solubilidad (en particular. sino com otipos de eventos repetibles. en líneas generales. Esto es suficiente porque es razonable esperar que en circunstancias similares la conducta será la misma. evidentemente. Hemos supuesto que el lingüista es capaz de reconocer el asentimiento y el disentimiento. en vez de decir que han tenido lugar dos estim ulaciones completamente similares. Ha de poderse decir que la misma estimulación h a ocurrido dos veces. al carecer de especificaciones espacio-temporales y al ser sem ejantes en lo demás. afirm ativo y negativo. que el sujeto ha tenido una vislumbre fiable de un conejo. de S ha cambiado. La inescrutabi lidad de los términos A la v ista de la in terd ep en d en cia de las o ra cio n es. Para nuestra presente tarea no es necesario determinar con exactitud cuándo hay que contar dos episodios de activación sensorial com o recurrencias de la misma estim ulación y cuándo como ocurrencias de estimulaciones diferentes. En general. Sea cual sea el estatuto ontológico de las disposiciones o el estatuto filosófico del discurso acerca de disposiciones. una pretensión fuera de lugar. Si las estimulaciones se entendieran como eventos y no como tipos de eventos. el asentim iento de nuestro sujeto a S y que. que el significado. consideremos el significado estimulativo positivo de una oración ocasional S. No obstante. se parece a la alergia en que no la com prendemos). más tarde.240 Las distintas estimulaciones que reunimos en clases para integrar los significados estimulativos no deben ser tomadas como eventos particulares. U. por último. una recurrencia de F podría provocar su disentimiento de S. de ese condicional fuerte. realizado o no. Una misma estim ulación nunca pertenecerá a la vez a la significación estimulativa afirmativa y a la significación negativa de S. aunque sea de significados de enunciados com pletos y no de . Podemos suponer que esa disposición consiste en alguna sutil condición estructural. una conjetura sobre la existencia de una determinada disposición. por tanto. Los sig n ificad os estim u lativ os. tendría que contener todos los demás duplicados no realizados de o. de un enunciad o son m utuam ente excluyentes. algo así com o un cumplido bien intencionado pero inmerecido. a partir de com probaciones ju icio sa s. Este significado es la clase E de todas las estimulaciones que p rovocarían el asentim iento a S. y queremos interpretar estos últimos de manera que sea imposible decir de alguien que asiente y disiente en la misma ocasión al y del mismo enunciado ocasional. Las entidades no realizadas han de ser concebidas corno universales porque. m uestras representativas y uniformidades observadas. el «provocaría» de nuestra definición de significado estimulativo? El expediente es usado de manera tan indiscutida en sólidas ramas tradicionales de la ciencia que objetar su uso en un estudio tan inseguro com o el presente sería. es un irremediable sinsentido hablar de particulares no realizados y de su agrupamiento en clases. cab e preguntarse si podem os hablar razonablem ente de significados. Contaríam os a F com o elemento del significado estimulativo afirmativo que para él tenía S en la primera fecha. si ocurrieran. por ejemplo. lo cierto es que sabemos bastante bien. pero ¿cuántos son éstos? Sin duda. E habría de ser una clase de eventos muchos de los cuales no han ocurrido ni ocurrirán pero que. cóm o establecer. Para ver la necesidad de este enfoque. simplemente. en cierto momento. Está claro que en la práctica el lingüista nunca tendrá que preocuparse de los correlatos neurológicos de los episodios de estimulación. ¿Qué decir. es imposible distinguirlas entre sí. para él. fechados con exactitud. pues el significado estimulativo negativo de S no abarca generalmente todas las estimulaciones que no provocarían el asen tim iento a S. los significados estimulativos afirmativo y negativo no se determinan uno a otro. es seguro que estas dos clases de estimulaciones son mutuamente excluyentes. pero en tal caso concluiríamos. Lo que el condicional fuerte define es una disposición. y como elemento del significado estim ulativo negativo que para él tenía S en la segunda fecha. Es verdad que una cierta estimulación F podría provocar.

siempre que se tenga un conocim iento suficiente del lenguaje. cuando no son aprendidas com o oraciones. del apuro. nuestro concepto de significado estimulativo nos ayuda realmente a dotar de sentido a esa determinación que queremos hacer respecto a objetos inexistentes. Examinemos la aplicación de la noción de significado estimulativo a este último y convenientemente limitado ámbito de aplicación. quizás. si bien al margen de la definición del mismo. lo son sólo. el único acceso a la teoría viene dado por sus enunciados individualmente considerados. Ahora bien. que son verdaderos de los mismos objetos. Tal relatividad resultaría embarazosa porque. a su vez. «Unicornio». aunque en algún forzado sentido. por abstracción de las funciones que desem peñan en las oraciones aprendidas. Consideremos «Gavagai» de nuevo. en principio. según la teoría del mismo. es afirmar una cierta igualdad en su aplicación: hay coincidencia tanto en las estim ulaciones que provocan asentim iento como en las que provocan disentimiento. una cuestión de irritaciones de nuestras superficies sensoriales. y por fortuna estas últimas son. Pues bien. tal vez en la medida en que se pueda decir que el concepto de significado estimulativo constituye. a diferencia de «caballo». antes de cualquier abstracción. es decir. Ahora bien. Además. del tipo especial que ya estamos investigando. Para términos como «Caballo». adaptando un ejemplo de Carnap. el lingüista concluye que un gavagai es un . después de todo. a partir de la igualdad. la noción de significado estimulativo nos saca. imaginemos un término general bárbaro aplicable a caballos y unicornios. del significado estim ulativo de un término. conejos sino simples estadios. más complicada. bien mirado. la relación ni siquiera alcanza la igualdad de extensión. porque el significado estimulativo es. no de caballos o unicornios. un concepto de significado para oraciones ocasionales. si existieran. El punto de partida de nuestras consideraciones acerca del significado ha estado en las oraciones. si no es en relación con los demás enunciados de una teoría inclusiva. un tipo de significado empírico neto. ¿equivale eso a decir que el término o los términos tienen la misma extensión .Quién sabe si los objetos a los que este térm ino se aplica no son. son oraciones ocasionales como «Blanco» y «Conejo». ¿. también sería verdadero de los unicornios. Puesto que los unicornios no existen. hay oraciones de una sola palabra. para dos hablantes. no por ello se pierde lo que el enunciado debe a ésta. y tampoco en este caso el significado estimulativo reflejaría diferencia alguna. derivadamente. justamente. aunque lo hace con independencia de la teoría.241 expresiones más breves. «Gavagai» se aplica a cualquier parte no separada de conejos. Afirmar la igualdad. o de dos términos para uno o dos hablantes. Pues las palabras. Incluso es posible provocar una estim ulación de ese género mediante un artificio de cartón piedra. en parte. se trata de un instrum ento para explorar el edificio de enunciados interconectados procediendo uno a uno Algún expediente de este género es indispensable para iniciar la penetración en una cultura extraña. nos gustaría de algún modo decir que el término. Cada estimulación causada por la observación de un unicornio es una com binación de impactos nerviosos que. en general. las mismas situaciones estim ulativas que provocarían asentim iento a «Gavagai» provocarían asentim iento a «Conejo». En la práctica tam bién se puede hacer esto sin engaño. Así. Con todo. para ciertos enunciados singulares. mediante descripciones y preguntas hipotéticas. la de «caballos». tales expedientes son maneras indirectas de hacer conjeturas acerca del significado estimulativo. para el hablante o hablantes en cuestión? Así podría parecer en el caso de «Conejo» y «Gavagai». pero realm ente la cosa es. No obstante. «Blanco» y «Conejo» — términos generales para objetos externos observables nuestro concepto de significado estimulativo parece proporcionar una relación de traducción razonablemente fuerte que va más allá de la mera coextensionalidad Pero no es así. no es m enos real ni menos especificable que las causadas por la observación de un caballo.de los significados estimulativos de «Gavagai» y «Conejo». se pueda decir también que constituye en particular un concepto de significado para términos generales como «Blanco» y «Conejo». En cierta medida. O. y. o breves segm entos tem porales. la extensión de ese inclusivo término bárbaro es. si bien se ha tratado de oraciones de una clase especial y de una noción un tanto forzada de significado. a la vez que es relevante para analizar nuestro propio conocim iento del mundo. de conejos? En ambos casos. Esta noción aisla. Cuando. sencillam ente.

supondría que. Precisamente de esta manera la oración ocasional «Gavagai» es traducible como diciendo que ahí hay un conejo. siempre que se limite a las oraciones ocasionales. El problema está en que el asentimiento o el disentimiento de un informante a una oración ocasional puede depender sólo parcialmente de la . inclinada a la reificación. Pero el enfoque indígena podría. como la nuestra. Quizá la noción misma de un tal contraste radical entre culturas carezca de sentido. uno y dos. Cuando señalamos una parte de un conejo estamos. ser muy diferente al nuestro. no ocurre lo mismo con la sinonimia de estas expresiones en tanto términos. igual y diferente. ni nada en el lenguaje nativo. Oraciones observacionales En las secciones primera y segunda hemos podido apreciar que. en tanto que los términos. Pero aun así limitado el significado estimulativo no cumple los requisitos implícitos en el habitual discurso acrítico sobre el significado. en algunos aspectos. la cualidad de conejo. la oración ocasional «Gavagai» podría tener el mismo significado estimulativo que «(He aquí un) conejo». con «mor»). Los senderos por los que discurre el lenguaje de la jungla podrían ser completamente distintos del discurso occidental sobre esto y aquello. ¿Podría superarse la supuesta indecisión entre conejos. en una multiplicidad de objetos físicos distinguibles e identificables. El término «gavagai» podría ser el nombre propio de un universal recurrente. Hacemos bien en escribir «Conejo» en vez de «conejo». señalando un conejo y un estadio de conejo. sustancias. com o los artículos. incluso objetos abstractos como la conejeidad. para señalar que estamos considerando esa expresión en relación con sus sinónimos en tanto oración y no en relación con sus sinónimos en tanto término. estadios. está dando por sentado que el nativo es lo bastante semejante a nosotros para tener un término general breve para conejos y ninguno para estadios o partes-de conejos. como expresiones que se aplican en algún sentido a objetos. III. las cuales trascienden todas las fronteras culturales. «por mor de») a un lenguaje dado aunque no haya nada en él que se corresponda con algunas de las sílabas com ponentes (por ejemplo. podemos traducir algo (por ejemplo. tal vez. el esquema conceptual indígena divide la realidad. que el indígena postula objetos. sean conejos. o dos? Tal interrogatorio exigiría del lingüista un dominio de la lengua indígena que nosotros por el momento no estamos en condiciones de justificar. son complementos provinciales de una cultura. Aún más. no es posible decir. después de todo. Generalmente. a menos que esta última vaya acompañada de preguntas sobre identidad y diferencia: ¿Es éste el mismo gavagai que aquél? ¿Hay aquí un gavagai. en tanto oraciones. un estadio de conejo y una parte integrante de un conejo. Sólo un fallo así podría hacernos percibir que el lenguaje indígena representa la materia del mundo de un modo inaccesible a nuestro lenguaje. aunque ningún fragmento de «Gavagai». pero no objetos. el punto de vista indígena podría ser tan ajeno al nuestro que hablar de objetos. ¿Podem os siquiera imaginar alguna alternativa seria a nuestra pauta reificadora? Tal vez no. estadios de conejos y partes integrantes de conejos mediante un pequeño suplemento de ostensión y de preguntas? Reflexionemos sobre esto. Nada que no pueda ser distinguido ya en el significado estimulativo mismo podrá serlo mediante ostensión. pues tendríamos que imaginarla en el proceso de traducción y lo que la traducción hace es imponer nuestra pauta. que sean simples y convincentes. Y con todo. también. Las oraciones ocasionales y los significados estim ulatjvos son moneda universal. y aun a s í la oración ocasional «Gavagai» tendría el mismo significado estimulativo que posee bajo las otras alternativas sugeridas más arriba. gira sobre consideraciones acerca de asentim ientos provocados. el predicado de identidad y las terminaciones de plural. de modo significativo. la igualdad de significado estim ulativo constituye. Faltando algunos de estos usuales expedientes. incluso en la perspectiva de esta actitud ontológica de naturaleza tan diferente. también. se corresponda exactam ente con el término «conejo». una eficaz relación de sinonimia. Cuando señalamos un conejo estamos señalando. Y sucede lo propio con la tercera alternativa. La sinonimia de «Gavagai» y «Conejo». Más aún. salvo en uno puramente negativo: el fallo persistente en hallar análogos indígenas de nuestros familiares expedientes de la referencia objetiva. o partes.242 conejo integro y duradero. de una forma o de otra. concretos o abstractos. a sem ejanza del nuestro. en relación con el mismo resultase carente de sentido.

La distinción es ilusoria. aunque asistem áticas. que debemos procurar distinguir una subclase de las oraciones ocasionales. salvo en la medida necesaria para reconocer al amigo soltero. Pero la noción de ayuda por medio de información lateral ha resultado poco sólida. De todas maneras. lo que ahora exigimos de las oraciones observacionales. o disentimiento. Cuando. no debemos enorgullecemos de esta clase de discurso fácil sobre significados y argumentos de sentido común. al igual que los elementos de E? Me parece que se pueden mantener las dos actitudes: ni la más completa perspicacia histórica revelaría distinción alguna. a la previa observación. cambiar el sig n ificad o mismo de S. después. excluimos todos los casos en los que el asentim iento o el disentimiento del informante podía depender por entero de información colateral. el asentim iento a esta oración es provocado genuinamente por la visión de una cara. Así.243 estimulación actuante y hacerlo en amplia medida de información adicional propia que el lingüista desconoce. a lo sumo. aptas también para provocar asentim iento a S. tales oraciones Las oraciones ocasionales han sido definidas (sección I) como aquéllas respecto a las que se asiente o disiente sólo en presencia de una estimulación. sin el concurso de información lateral. enunciados ocasionales. La dificultad con «Soltero» radica en que su significado trasciende el mero aspecto físico de las personas que provocan el asentimiento y está relacionado con cuestiones que solamente pueden ser conocidas por otras vías. se basa principalmente en información almacenada y no en la estimulación provocadora. Las oraciones observacionales son oraciones ocasionales el asentim iento. porque el asentim iento a las mismas. el asentim iento del nativo a «Gavagai» al vislumbrar algún movimiento entre la hierba puede deberse. Y hay oraciones ocasionales cuyos significados estim ulativos no pueden ser considerados com o sus «significados» por mucho esfuerzo de imaginación que se haga. Una parte de la información lateral relevante para una oración ocasional . y reconocer que lo que he llamado significado estimulativo. Supongamos establecido que una determinada clase E comprende exactam ente las estimulaciones capaces de provocar directamente. más particularmente. un efecto que tal vez esté en mi mano explicar si por un m om ento sigo hablando acríticam ente en térm inos de la dudosa noción de información lateral. intuiciones sobre los usos de «Soltero» o de otras palabras de nuestro lenguaje. pese a toda su productividad. no obstante. o a un equivalente indígena. pospusimos las segundas. a. pero lo hacen en una solución que no precipita nunca. entonces. o a disentir. se basa en datos procedentes de dos fuentes: la estimulación presente y la información lateral. la de las oracion es observacion ales. Lo que hay objetivamente es una adaptación evolutiva a la naturaleza. primero. siem pre depende en gran medida de información colateral. a las cuales es provocado sin la ayuda de inform ación lateral. depende principalmente de información de esa clase y sólo en muy escasa medida de la estim ulación presente que lo provoca. más que nada. el asentim iento a! enunciado ocasional S. deben su eficacia más bien a cierta información lateral C muy extendida ¿No podríamos también decir. la noción de oración observacional está en una posición mejor debido a un efecto estadístico de estabilización. es que el asentimiento o el disentimiento sea provocado en todos los casos sin la ayuda de más información que la proporcionada por la estimulación misma. en el sentido de que ahora los elementos de E ’ son aptos para provocar asentim iento directam ente. o disentimiento. de manera implícita. pero no los casos en los que su asentimiento. No carecemos de elaboradas. de conejos en los alrededores. cuando el lingüista estaba ausente. que al adquirir C los hombres han encontrado conveniente. o de. en lugar de lo anterior. Es curioso lo seguros que estamos de que cada asentimiento a «Soltero». aunque también requiere una estimulación. reflejada en un conjunto evolutivo de disposiciones a dejarse provocar por estimulaciones a asentir. porque el significado puede evolucionar pari passu. Un ejemplo es «Soltero». aunque revelara todas las etapas de la adquisición de C. constituye una razonable noción de significado para. Supongamos igualmente que las estimulaciones comprendidas en otra clase E ’. Puede admitirse que estas disposiciones son impuras en el sentido de que incorporan conocim iento de cosas del mundo. pues puede conducirnos casi sin darnos cuenta a las creencias más desesperadamente confusas y a controversias sin sentido. Es claro. distinguimos entre oraciones ocasionales y oraciones fijas (sección I) y. No obstante.

De cualquier modo. no. en ton ces. una porción de la información ampliamente extendida puede ser compartida por un grupo importante de personas y otra porción por otro grupo. A su vez. si es que las hay. no. Lo que hay en general es el significado estimulativo de una oración para un hablante dado en un cierto momento de su vida (aunque al intentar delimitar ese significado el lingüista puede ver facilitada su tarea preguntando en momentos diversos y variando de inform ante). Si la oración es tan poco observacional como «Soltero». como pone de relieve el ejemplo de los hermanos siameses. en el mismo lenguaje o en otro. Cuando una oración ocasional indígena no sea observacional. no habrá necesidad de sacar a colación una y otra vez la definición de oración observacional. el efecto se pone de manifiesto llamativamente al comparar «Conejo» con «Soltero». Pero en definitiva la consideración contenida en el párrafo anterior nos confirma que en realidad se puede prescindir de tal ampliación de horizontes: la traducción de oraciones ocasionales mediante el significado estimulativo se limitará de manera natural a las oraciones observacionales y. el significado es social. Por otra parte. El lingüista no está en condiciones de examinar y establecer in extenso un significado estimulativo indígena y. simplemente no descubrirá líneas apropiadas de extrapolación. para él. de forma que pocas personas. su desvío con algunos otros. ¿D ebe tener el mismo significado estimulativo para todos los miembros de la comunidad lingüística (suponiendo que ésta pudiera ser definida)? Seguramente. requiere la comparación de diversos hablantes de la misma lengua. ¿Debe tener ex a cta m en te el mismo significado estim ulativo para al menos dos hablantes? Quizá. También vimos que la definición de oración observacional requiere puntos de referen cia más am plios. el de oración o c a sio n a l q u e p osee un sign ificado estim u lativo intersubjetivo. Más bien tiene que extrapolar cualquier significado estim ulativo indígena a partir de muestras relevantes. incluso el individuo que usa una palabra de manera extravagante compartirá. por medio de un exhaustivo agotamiento de casos. que haya dos personas para quienes aquella tenga el mismo significado estimulativo? No. Pero la cuestión es que estas preguntas aspiran a unos refinamientos fuera de lugar. por tanto.244 S puede estar muy extendida. procurando adivinar la manera de pensar de su informante. un concepto que parece cumplir bastante bien el objetivo de la noción de oración observacional es. Vemos ahora que la limitación de este método de traducción a esta clase de oraciones es autorreforzante. considerando de nuevo el movimiento entre la hierba. probablemente. la trad u cció n m ediante significad o estim u lativo no producirá. después. sencillam ente no producirá resultado alguno Esto es interesante porque lo que nos indujo a intentar definir las oraciones observacionales fue la consideración de que constituían la subclase de las oracion es ocasionales que parecían traducibles razonablem ente por identidad de significados estimulativos. Lo que aquí nos interesa son tendencias generales de conducta y lo que importa para la noción de oración observacional que aquí pretendemos construir es que para un número significativamente alto de hablantes los significados estimulativos tengan desviaciones significativamente pequeñas. un resultado erróneo. resulte equiparable. la conocerán completa. Por el contrario. el lingüista se dará cuenta de que no podrá encontrar entre su propio repertorio de significados estimulativos de oraciones castellanas ninguno plausiblemente equiparable al que la oración indígena tiene para el informante Vimos que la noción de significado estimulativo no requiere una pluralidad de informantes. . el significado estimulativo de «Conejo» será uniforme para casi todos los hablantes. El significado estimulativo de «Soltero» nunca será el mismo para dos hablantes que no sean hermanos siameses. Entonces. otra parte puede no estarlo. En un punto la variabilidad intersubjetiva del significado estim ulativo de enunciados como «Soltero» ha sido expuesta incompletamente. para que una oración ocasional sea observacional. excepciones como la del movimiento entre la hierba son raras. al significado indígena. El significado estimulativo de ese enunciado para una persona no sólo diferirá de su significado para otra persona sino que diferirá también del significado que para esta última tenga cualquier otro enunciado apropiado. construir una oración castellana com pleja cuyo significado estimulativo. simplemente. ¿Será entonces suficiente. en especial.

pues puede . Nuestro lingüista puede incluso descubrir que dos oraciones indígenas son intrasubjetivamente sinónimas sin por ello encontrar traducciones castellanas de las mismas — en resumen. y similarmente por lo que respecta al disentimiento. ÍV. idénticos para cada hablante. aunque el concepto de significado estimulativo está muy lejos del significado «auténtico» cuando se aplica a las oraciones ocasionales no observacionales «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado». «Soltero» y «Bachelor» serán sinónimos en virtud de un criterio interno. la sinonimia se puede definir fielmente como la igualdad de significado estimulativo. Por esto. No obstante. en el sentido de que lo son para cada uno de sus miembros. Observando el grado de fluidez con el que se com unica en ambas comunidades. pues. H asta ahora el único concepto disponible para la traducción radical es la igualdad de significado estimulativo. la sinonimia intrasubjetiva es en principio tan objetiva. La restricción a un hablante no es obstáculo para afirmar que «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado» son sinónimas para el conjunto de la comunidad. para él. la igualdad de significado estimulativo. a saber. con tal de que nos limitemos a un hablante. su parecido con lo que razonablem ente podría ser llamado significado es menor cuando se aplica a oraciones no observacionales. sin tener en cuenta la observacionalidad.245 La expresión «enunciado observacional» sugiere. curiosam ente. justam ente. A pesar de eso. podemos tratar «Soltero» y «Bachelor» com o sinónimas para propósitos de traducción en las dos comunidades que él representa. al igual que la traducción. como lo es la traducción. Puestas así las cosas. Vemos de esta manera que. puede valer para toda una comunidad. como «Soltero». pero. Es intrasubjetiva en el sentido de que cada sujeto conecta los sinónimos por medio de la igualdad. Para cada hablante «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado» son sinónimos en un sentido definido (a saber. Las afinidades y diferencias entre la sinonim ia intrasubjetiva y la traducción radical requieren una cuidadosa atención. los datos de la ciencia. comparando otros individuos bilingües u observando cómo funcionan las traducciones. La traducción de «Bachelor» por «Soltero» no puede ser justificada sobre la base de la igualdad de los significados estimulativos. de significado estimulativo. Una extensión práctica al caso de dos lenguajes es posible si se dispone de un hablante bilingüe Para un bilingüe. ellos serán. los significados estimulativos de «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado» son. En todo momento un individuo será provocado por las mismas estim ulaciones a asentir a «Soltero» y a «Hombre que nunca se ha casado». demos la bienvenida a la sinonimia y prescindamos del significado. tanto para estas oraciones como para las más escogidas oraciones observacionales. nuestros enunciados observacionales son. precisam ente. A este respecto. Si tomamos a este hablante como muestra. en tanto sem ejantes en significado estimulativo). tal y como han sido definidos. comprobaríamos si se trata de una muestra suficientem ente buena. La sinonimia intrasubjetiva. sin tener por ello el mismo significado en ningún sentido aceptablemente definido de «significado» (pues en el caso de «Soltero» el significado estimulativo no es una base sólida para una definición aceptable). a epistemólogos o rnetodólogos. no obstante. nuestra versión no está fuera de lugar. tan susceptible de descubrimiento por el lingüista de campo. es com unitaria en el sentido de que las expresiones sinónimas en cuestión son conectadas mediante dicha igualdad por cada miembro de la comunidad Obviamente. los enunciados ocasionales sobre los que es casi seguro que habrá un firme acuerdo por parte de todos los observadores bien situados. y tampoco puede serlo la sinonimia de «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado». sin comprenderlas— . Pero este uso de individuos bilingües no está al alcance del lingüista de la jungla que intenta penetrar en una cultura que ha permanecido aislada. los enunciados a los que un científico recurrirá en última instancia cuando sea requerido por colegas reticen tes para que ordene sus datos y repita sus observaciones y experim entos. y aun éste sólo para enunciados observacionales. Sinonimia intrasubjetiva de oraciones ocasionales