Manual de Filosofía del Lenguaje

Departamento de Filosofía • Universidad del Valle

CONTENIDO

presentación Unidad N° 1 Platón — Aristóteles Ideas fundadoras acerca del lenguaje Platón

7

10 13 15 28 29
31

«Cratilo o la corrección de los nombres»
Camilo V ega G o n z á lez

Comprensión y discusión Aristóteles

Sobre La interpretación
Aristó teles

Comprensión y discusión Bibliografía complementaria Unidad N° 2 San Agustín — Guillermo de Ockham Reflexiones filosóficas sobre el lenguaje en la Edad Media San Agustín

42 44

46 50
52

Signo y lenguaje en San Agustín [Extractos]
¡A l fo n so R in c ó n G o n z á l e z

Comprensión y discusión Guillermo de Ockham «Sobre los universales» [Extractos de Sum a d e lógica ]
G uillerm o d e O ck h a m

61 62
64 73

Comprensión y discusión

«La concepción lingüística del conocim iento en Ockham»
D aniel H e r r e r a R e s t r e p o 74

Bibliografía complementaria

82

Unidad N° 3 — John Locke — Teorías lingüísticas de los siglos X V II y X V III John Locke «De las palabras, o del lenguaje en general» [Extracto de E nsayo sobre el en ten dim iento hu m an o]
J ohn L o cke 91

86 89

Comprensión y discusión «Lenguaje y pensamiento en Locke» [Extracto de L as palabras, las ideas y las cosas, una presentación de la filo so fía d el lenguaje]
M a n u e l G a r c ía C a r p in t e r o

95

96 116

Bibliografía com plem entaría Unidad N° 4 Bertrand Russell — John Langshaw Austin «El problema de la verdad» [Extracto de Lenguaje, com u n icación y verdad]
A d o l f o L e ó n G ó m e z G ir a l d o

118

Bertrand Russell «Sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad» [Extracto de Ensayos filosóficos]
B ertran d R u sse l l

133 135 141 142 144 153 153 Unidad N° 5 — Ludwig Wittgenstein —

Comprensión y discusión John Langshaw Austin «Verdad» [Extracto de E nsayos filosóficos]
J o h n L a n g sh a w A u s t in

Comprensión y discusión Bibliografía com plem entaria

Ludwig Wittgenstein «Las dos filosofías de W ittgenstein»
B ryan M a g e e - D a v id P e a r s

156
158

«Verdad como correspondencia en el Tractatus » [Extracto de Verdad sin fu ndam en tos]
R a ú l M e l é n d e z A cuña 169

Investigaciones F ilosóficas [Extractos § 1-45)
L u d w ig W i t t g e n s t e in 181

Comprensión y discusión Bibliografía com plem entaria

193 193

Unidad N° 6 John Langshaw Austin — John Rogers Searle «John Langshaw Austin (1911-1960)»
D anilo G uzmán

196 202 208 209 210 221 221

«Perfomativo-constativo»
J ohn L angshaw A ustin

Comprensión y discusión John Rogers Searle «¿Qué es un acto de habla?»
J ohn R ogers S earle

Comprensión y discusión Bibliografía complementaria

Unidad N° 7 — WilUard van Orinan Quine — «Desbordes de la traducción filosófica»
J uan M anuel C uartas R est r e p o

224 236 238 254 255 269

Willlard van Orman Quine «Significado y traducción»
W illlard van O rman Q uin e

Comprensión y discusión «Teoría de la evidencia y holismo moderado en W. v. O, Quine»
G ermán G uerrero P ino

Bibliografía complementaria

PRESENTACION

El Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle adelanta en la actualidad — con la colaboración de la Decanatura y la Unidad de Artes Gráficas de la Facultad de Humanidades— un proyecto académico-editorial que se propone dar forma a diversos M anu ales para la enseñanza de la Filosofía en sus distintas áreas. En el espíritu de la presente propuesta editorial entendemos el M anu al d e F ilosofía d el len guaje como un instrumento de aproximación a un campo particular, en este caso la filosofía del lenguaje; instrumento que recoge las ideas principales desarrolladas en ese campo y les da un tratam iento histórico o jerárquico según los problemas derivados del lenguaje y abordados por los diferentes autores. Evidentemente el M an u al reclam a selección, lo que hace apenas obvio tom ar algunas decisiones en relación con las prioridades; como el lector podrá apreciar, el diseño de las unidades plantea un criterio malamente llam ado “económ ico”, razón por la cual otros ensayos sobre los problemas del lenguaje, igualmente im portantes, no han sido tomados en cuenta. Pero el M anual reclama igualmente coherencia y función didáctica para que constituya una herramienta de auto proyección de los estudiantes en su búsqueda de conocim ientos en un campo particular. En nuestra concepción de la filosofía concedemos tanta im portancia a los grandes filósofos y a las grandes obras como a la labor de profesores y com entaristas que recapitulan acerca de los problemas y ponen en relación aspectos que no quedan contemplados en las obras canónicas; si no fuera así, el Manual sería una simple antología de textos sin más guía que la ordenación cronológica de los autores. La filosofía del lenguaje tiene, para fortuna, capítulos muy señalados que es posible recorrer en tres o cuatro movimientos: las reflexiones de la antigüedad, la Edad M edia y el siglo X V II; las reflexiones propiciadas por la apertura cien tífica que em pieza en el siglo X IX , y las lecturas contemporáneas. De cada uno de estos momentos es posible distinguir textos o fragmentos de obras que concentran su reflexión en el lenguaje y en los problemas de él derivados, en los que se .¿vela no sólo una versión de época, un pensamiento, sino también una proyección, un aislamiento de asuntos que retornarán sintomáticamente a lo largo de la historia. Resumiendo, el M anual d e F ilosofía d el L en gu aje llama la atención sobre lo siguiente: a) Ofrece una presentación del 'lenguaje’, no como un asunto cerrado en sí mismo, sino como un problema a partir del cual es posible ingresar en otros problemas; problema que pregunta por los vínculos que se establecen entre el pensamiento, el significado, la verdad y ia realidad. b) Ofrece un recorrido histórico que permite visualizar —como lo expresa Ian Hacking— ¿por qué el lenguaje importa a la filosofía? c) Consigna textos canónicos sobre el lenguaje debidamente acompañados de ‘presentaciones’, ‘pautas para la lectura’ y ‘bibliografía complementaria’. d) Distingue ‘unidades’ orientadas por los problemas propios del lenguaje y por la historia de la filosofía. El momento conclusivo de tales ‘unidades’ es el momento presente, cuando se distinguen diversas aperturas de la reflexión filosófica hacia la lingüística, la escritura, la semiótica, la argumentación, laonto-semántica, etc.

. . Manuel García Carpintero. es un placer recibir a los lectores. Juan Manuel Cuartas R... Raúl Meléndez A. Daniel Herrera R.e) Para dar testimonio de nuestras propias reflexiones acerca del lenguaje. Danilo Guzmán L. principalmente de filósofos colombianos. el Manual acopla los textos canónicos con textos críticos. y Camilo Vega González. Para los editores. Angélica María Franco y Germán Guerrero R Asimismo encomiamos el apoyo del profesor Luís Humberto H ernández y de las personas que trab ajan en la Unidad de A rtes G ráficas de la Facultad de Hum anidades. Agradecemos la colaboración incondicional de los profesores: Alfonso Rincón. Adolfo León Gómez G..

UNIDAD N° 1 Platón — Aristóteles Ideas fundadoras acerca del lenguaje Platón 10 13 «Cratilo o la corrección de los nombres» CajMilo V ega G o n z á l e z 15 Comprensión y discusión Aristóteles 28 29 31 Sobre la interpretación ¿'ARISTÓTELES Comprensión y discusión Bibliografía com plementaria 42 44 .

sin o a la Razón. una propuesta en relación con el devenir de las ideas como estadio culminante de la filosofía. como representación particular de la 1«C uando se escu ch a. Madrid 1986. como organización lógica del discurso. Intentam os ver en esta pluralidad del Xóyoc. universal: razón. orienta la dinámica cósmica (ontológica) de la realidad. y de otro si la convencionalidad y absoluta arbitrariedad del lenguaje era la versión correcta. confronta la aparente estabilidad del lenguaje con el movimiento continuo de la realidad. de otro lado. su movimiento y su cambio. la acción del lenguaje que no sólo afirma la realidad. Los presupuestos teóricos de los antiguos en relación con el lenguaje partían. el Xóyoq manifiesta la organización ética del Ser. En la misma medida en que H eráclito reconoce en la ‘Unidad’ una versión concentrada de la pluralidad. revela el universo lingüístico. Diels .W Kranz. Siendo el Xóyoc. como si el universo de los nombres opusiera barreras insalvables a la realidad. Editorial Credos. constituye una versión lógica de la realidad.10 IDEAS FUNDADORAS ACERCA DEL LENGUAJE En los análisis filosóficos relacionados con el lenguaje se ha sobreentendido la participación de éstos en la presentación. el Xóyoc. Así. d) como “discurso”. sino igualmente su devenir.» frag. en la alusión al Xóyoc. localización y definición de los seres reales o imaginarios. Esta temprana puesta en cuestión del lenguaje en la filosofía griega. resalta así com o el impedimento más genuino para que el lenguaje. Pero “contradecir” también remite a “entrar en oposición”. El Fragm ento que citamos está recogidos de la ordenación H. la dificultad radicaba en conciliar de un lado si el lenguaje y los nombres eran connaturales. y apunta a la comprensión de que en el interior de cada individuo existe. se esperará igual movilidad y relativa estabilidad. el Xóyoc. no digamos nombre. la “contradicción” entre proposiciones significaría. añadida por el hombre para efectos de su propio conocim iento. 311-397. En ese acto concom itante que se da entre “escuchar” (el Xóyoq) y “reconocer” (el En). 50. en este sentido. podrá existir una esfera nominal que refleje tal realidad? Al efecto. un ‘sí’ y un ‘no’ que lo exponen sin tregua como movilidad y retorno. c) como “sistema”. pp. La lucha de contrarios vislumbrada por Heráclito. por él propuesto cuenta con una y a su vez diversas valoraciones: a) como “verdad”. el A-óyoq afirma su “presencia”. es sa b io con ven ir en qu e todas las cosas son una. La “oscuridad" atribuida a Heráclito no invalida. Esta disputa perfiló en G recia varias “escuelas” según se aceptara o no que el lenguaje constituye una esfera “lógica” sobrepuesta a la realidad. su tratamiento del lenguaje como “oráculo que revela y oculta al mismo tiem po”. en relación con el lenguaje. el Xóyoc. en el fragmento 50 de Heráclito se advierte. sería la siguiente: ¿Cóm o ante el hecho de la movilidad y relativa estabilidad de las cosas. como acomodación y tránsito. . su principio de unidad reside en el nombre (óvofxa). b) como “pensamiento”. no del tratamiento de los ‘nom bres’. En sus albores. una hipótesis central deducida de Heráclito. el Xóyoc. sino represente la realidad. Los filósofos presocráticos I. la condición de vinculación que existe entre el lógos y el En (Uno-TodoU nidad-Ser)1. en este sentido. la reflexión sobre el lenguaje involucraba la doble perspectiva del m ythos y el lógos. traducción de Conrado Eggers Lan y Victoria E Julia. ley del universo. según la consideración de que el lenguaje es transparente. sino del Xóyoq (o Valoración lógica del discurso). no a mí.

pp. El Teeteto. o reconstitución de la “verdad” (de las cosas).. revelando así la opinión en la corriente vocálica como si fuera en un espejo o en el agua. pág 308. está muy por debajo de su maestro. traducción y notas. com o en general los llamados discípulos de Heráclito. 53/54. entonces. el Xóyoq (o discurso). queda definido el óvotxa como la señalización por parte del artífice (o sujeto) de las acciones. el Aóyoc establece la unidad de los opuestos allí donde el rhéma expresa el devenir. nos da la clave para su valoración en la filosofía de Heráclito. abriendo múltiples posibilidades de indagación al lenguaje. tal como lo aprendimos de Heráclito. que Platón se propone recoger. Para Heráclito. Pero será en el Cratilo donde se enunciará el problema de los nombres bajo los términos más genuinamente platónicos. sino en el discurso”2. no bajo un tamiz estrecham ente lingüístico. por su parte. por supuesto. con la “justeza del lenguaje”. El lenguaje.. ¿N o te parece a ti que “explicación” es algo por el estilo ?” (206c-d . Platón dio origen a la lógica formal. en su intento por definir una disciplina que integre las reglas de com binación formal de las palabras. que resalta la imposición del nombre. y exagera y distorsiona la versión de aquél en relación con la coin ciden tia oppositorum (o convergencia de significados contrarios de los nom bres). en ¡d eas y Valores. pues — argumenta Sócrates— ¿qué quiere decir el término “explicación” (Xóyoq)? A mi me parece que significa una de estas tres cosas (. H eráclito entrevé la dimensión de su exposición sobre el lenguaje tal como lo revela el término “etim ología” (e-ro^oc. basado en consideraciones eminentemente sem ánticas. Dic. dando lugar a Sócrates para que planee su argumentación alterna en torno a la arbitrariedad de los nombres. Bogotá. 2 ZARANCAS. La primera es la manifestación del pensamiento por medio del sonido que se articula en verbos y nombres. 1978. En este punto crucial la aspiración de H eráclito en relación con el lenguaje. Cambiando de pensador.)3 En el Sofista. que expondrá la madurez de la concepción general del lenguaje en Platón. 1988. El problema de la rectitud del lenguaje se plantea aquí en el marco de la antinomia physis / nom os. y el p r^ a como el nombre mismo de la acción. Cratilo. ‘declara’ la posición de complementariedad en el plano lingüístico entre sus dos elem entos: el óvofia y el prjua. B ajo la misma perspectiva. Jouzas. cuyo m étodo permite describir adecuadam ente las com binaciones necesarias para llegar a las definiciones de todos los términos. La ley universal que opera en el mundo no puede revelarse en una sola palabra. dicho de otra manera.). tensión simbólica que el Xóyoq dinamiza. se sirve de la analogía del espejo para describirla naturaleza del kóyoq como “transparencia de la realidad”: “Veamos. «El ónoma en la filosofía de Heráclito». Universidad Nacional de Colombia. toda vez que en el conjunto de su teoría existe un interés genuino por vislumbrar una conexión ontológicamente válida entre los objeto y los nombres. como los constituyentes inalienables del Xóyoq. Por justa o natural convicción. Introducción. “Se puede concluir — apunta Jouzas Zaranca— que la realidad y su expresión lingüística no alcanza su plenitud a nivel del óvojia. desafortunadamente Cratilo. 5 PLATÓN. determinación que nos ubica ya ante una relevancia del problema de los nombres en la filosofía de Heráclito.). se nos presenta como discípulo de Heráclito. en la misma medida en que la realidad se nos presenta bajo una relativa estabilidad en el marco de un flujo continuo. en esta articulación del Xóyoq com o discurso se vislumbra. . Editorial Gredos. a la vez que hace factible deducir la corrección o incorrección de todas las com binaciones. consiste en la expresión a través suyo de la unión de los opuestos. Madrid. encerrando sentidos opuestos. 115-127. en varias ocasiones el tema del lenguaje recae entre las inquietudes de Platón.11 realidad. y ambos. Alvaro Vallejo Campos. El diálogo en su conjunto reabre la discusión acerca de la validez o invalidez del lengu aje para acceder al conocimiento. el segundo interlocutor de Sócrates en el diálogo. Teeteto. o más exactam ente. el sistema racional dialéctico que se recoge desde H eráclito y que continúa en Sócrates. Platón y Aristóteles. tornándola a un tiempo duradera y expresable. Heráclito reconoce la resistencia que se instala entre el lenguaje y la realidad. en D iálogos V. Nos. sino del Xóyoq. inspirada en una versión extrema del panta rei de Heráclito (o flujo incesante de las cosas). sino epistemológico. sistema propuesto como forma de integración del Ser individual en un orden armónico del devenir. Así.

S. He aquí. por su parte. Cratilo o d el Lenguaje. se cambiaría automáticamente en otra forma de conocim iento y no habría conocim iento. postulando de paso una estrecha relación entre el significado y la forma gram atical. En cambio.A. revelación y prueba de la identidad de los contrarios. como incompatible o contradictoria con el flujo universal y las tensiones opuestas. ‘contribución’. 2002. porque no existe una convención al respecto.”5 No debe pensarse. determ ina la posición.. H eráclito. En su afirmación del flujo com o cambio y proceso de formación y disolución de las cosas se pierde completamente el concepto heraclíteo del flujo com o transm utación recíproca de los opuestos.. diálogo donde se establecen algunas de las conclusiones más importantes de Platón acerca del lenguaje. Edición y traducción de Atilano Domínguez. Siglo XXI editores. y ningún sonido es por naturaleza un nombre. . si se cambiara sin cesar. más que convirtiéndose en un ‘símbolo’. en efecto.” (4 4 0 a -b . en pocas palabras. Pero. que contempla las ¡deas de ‘enlace’. como aprendemos de Heráclito. que: “ninguna co sa es en s í y por s í m ism a una sola (. el fuego y los nombres. que de m anera definitiva Platón o b jeta la d octrina de la coincidencia de los opuestos de Heráclito circunscribiéndola a una versión absoluta de los nombres. pág. afirmar que existe conocimiento si todas las cosas cambian sin cesar y nada permanece. que van asumiendo los heraclíteos (y que aparece netamente en Cratilo) de defensores del devenir y sostenedores del panta rei. y n ada es n u n ca . ‘encuentro’. Madrid. así. Los estoicos.. no habría nunca conocim iento. Cratilo. igualmente polémica. aparece en el tratamiento que efectúa Platón del pensamiento de Heráclito en diálogos diferentes al Cratilo. Si consideramos detenidamente estos juicios. textos y problem as de su interpretación. para quien el lenguaje lo constituyen sonidos que poseen significados establecidos tan sólo de manera convencional. ‘confluencia’ (entre ríos o caminos). pp 349350.)4 Al respecto Rodolfo Mondolfo expone: “Esta polémica eleática contra el devenir. se resalta igualmente el valor de la doctrina heraclítea y su deslumbrante coherencia en relación con la variabilidad de instancias como el ciclo cósmico. entendemos que como sonido. defendieron la idea de que los nombres se conforman naturalmente y que los sonidos imitan originalmente a las cosas nombradas. en el Teeteto (152d ). sin o q u e siem pre d ev ie n e”. y porque se le utiliza simple y llanamente como elemento com binatorio. una justificación radical del pensamiento griego en relación con la arbitrariedad de los nombres: al adquirir distinción como sím bolo6.12 Sócrates. cuestiona: “Pero tampoco es razonable. el lenguaje y los nombres (ovo^a) se comprenden y distinguen bajo previa convención. se propusieron caracterizar el lenguaje sobre la base de las analogías. 6 Va en la etimología de la palabra sím bolo (oúufioAo) encontramos una versión material bastante rica. la antinomia heraclítea: convergencia / divergencia. 150. que cada sonido no significa en sí mismo absolutamente nada. 4 PLATÓN. el nombre está conformado necesariamente por otros sonidos que han conseguido una com binación ideal. ninguna parte de los cuales tiene significado si se la considera separada del todo. sin em bargo. O tra consideración importante en la G recia antigua en relación con el lenguaje. ' MONDOLFO. si esto mismo. es la de Aristóteles. basados en criterios estrictam ente lógicos. y de este razonam iento se sigue que no habría ni sujeto que conozca ni objeto cognoscible. sostuvieron que los por ellos denominados “son id os prim arios ” imitan a las cosas. que deja en la sombra el concepto heraclíteo fundamental de la coin ciden tia oppositorum . concentrando su estudio del significado en la etimología. Rodolfo.). el oráculo. Platón concede finalmente. no deja de ser conocim iento. si la misma forma (eidos) del conocim iento cambiara sin cesar. Editorial Trotta. además. México 1966. seguirá siendo siempre conocim iento y habrá conocimiento. el conocimiento. Porque.

o quizás en Aegina. el antiguo legislador griego. El caso es que después de ser llamado por el rey. nuestro amigo. Cármides) y conocidos le invitan a colaborar con el gobierno: «Yo me hice unas ilusiones que nada tenían de sorprendente a causa de mi juventud. Así. De nuevo Platón se siente inclinado a mezclarse en los asuntos del estado. Pero. por una especial gracia de la divinidad no se pongan verdaderamente a filosofar”. para poner fin a la guerra civil. la Cirenaica. Pero “Sócrates no obedeció y prefirió exponerse a los peores peligros antes de hacerse cómplice de acciones criminales”. el propio Dionisio lo expulsa (no se conocen exactamente los motivos). Sócrates contaba entonces 63 años y se convertirá en su único maestro hasta su muerte. desterrados. en Atenas. Allí Arístocles de Atenas. después. apodado ‘Platón’ «el de anchas espaldas». a quien había conocido en Cirene. Embarca en una nave espartana que hace escala en la isla de Aegina. Platón tuvo la intención de adentrarse en la vida política. Era además hermana de Cármides y prima de Critias. cuando. A los veinte años (407) tiene lugar el encuentro con Sócrates: acontecimiento decisivo para Platón. Hacia el año 388 abandona Italia (o Atenas) para dirigirse a Sicilia. El año 399 tiene lugar la condena y muerte de Sócrates que despejarán los posteriores caminos del padre de la Filosofía académica. Africa. Egipto y. entrando en relación con la escuela y con Euclides de Megara. pues. Pero las acciones criminales iniciadas por el nuevo gobierno desilusionaron a Platón. Su madre Períctiona. primera escuela de filosofía organizada. Dionisio I el Anciano. y Platón es hecho esclavo y luego rescatado por Anníceris. En Siracusa reina un griego. e hicieron morir a un hombre que no había querido tomar parte en el criminal arresto de uno de los amigos de aquéllos. el último rey de Atenas. derrotaron a los oligarcas. de C. dos de los treinta tiranos que protagonizaron un golpe de estado oligárquico el año 404.13 PLATÓN incluso una amnistía. desterrado entonces. Su padre. Para unos regresa directamente a Atenas. según narra en la Carta Vil. votando . pero ocurre que bajo el nuevo gobierno tiene lugar el proceso y condena de Sócrates: “He aquí que gentes poderosas llevan a los tribunales a este mismo Sócrates. Pertenecía a una familia noble. con el apoyo del pueblo ateniense. Los exiliados del partido democrático se rehicieron bajo la dirección de Trasíbulo y. como por vocación. no acabarán los males para los hombres hasta que llegue la raza de los puros y auténticos filósofos al poder o hasta que los jefes de las ciudades. A partir de este momento se dan varias versiones de sus viajes. Es posible que se iniciara en la filosofía con las enseñanzas del heracliteano Cratilo. se proclamaba descendiente del rey Codro. que tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en amo de Sicilia. dos sucesos decisivos le hicieron desistir de ello. Platón intima con Dión. donde frecuentó a Aristipo de Cirene y al matemático Teodoro. Platón se refugia en Megara donde permaneció probablemente tres años. sobre todo por el intento de mezclar a Sócrates («el hombre más justo de su tiempo») en el prendimiento de León de Salamina (un exiliado del partido demócrata) para condenarlo a muerte. Aristón. La injusticia del orden oligárquico y los errores de la democracia conducen a Platón a orientar su pensamiento en el sentido de encontrar un fundamento sólido para poder instaurar un orden justo: “Entonces me sentí irresistiblemente movido a alabar la verdadera filosofía y a proclamar que sólo con su luz se puede reconocer dónde está la justicia en la vida pública y en la vida privada. el año 428-427 a. ellos mismos estaban en desgracia”. a la sazón en guerra con Atenas. Durante el régimen de los treinta tiranos sus parientes (Critias. primero. Platón tuvo una educación esmerada en todos los ámbitos del conocimiento. Tanto por sus relaciones familiares. En el 387 regresa a Atenas y funda la Academia. conduciéndola de los caminos de la injusticia a los de la justicia». y presentan contra él una acusación de las más graves. Me imaginaba. Temiendo ser molestado por su condición de amigo y discípulo de Sócrates. Posteriormente partió pa' . gran admirador de los socráticos. origen de las actuales universidades. probablemente. cuñado de Dionisio. descendía de la familia de Solón. para otros va a Italia meridional a fin de conocer las sedes pitagóricas y a Arquitas de Tarento. visitando. en efecto. que ellos iban a gobernar la ciudad. nace. Al principio los hombres del nuevo gobierno utilizaron una gran moderación. que él ciertamente no merecía de manera alguna: fue por impiedad por lo que los unos le procesaron y los otros lo condenaron.

Sin duda. El año 367 muere Dionisio I y le sucede en el trono su primogénito Dionisio II. como — República. Pero Dión no cejó en su empeño. donde se expone la filosofía platónica de la naturaleza. Posteriormente (361) Dionisio invita de nuevo a Platón y el filósofo se dirige a Siracusa acompañado de varios discípulos. — Timeo. Sin embargo a los tres años fue asesinado por su amigo. marcadas especial­ mente por la evolución de su más sonada —y discutida— doctrina filosófica: la teoría de las ideas. su última obra. fecha probable de su muerte. la obra más importante y donde Platón expone su pensamiento de forma más completa. generalmente diálogos. Dión concibe la idea de traer a Platón a Siracusa como tutor del sucesor de su cuñado. El año 366 vuelve a Atenas donde permanecerá seis años. De nuevo. Su tema central es la relación entre felicidad y justicia. Heráclides Póntico es ahora el encargado de regir la Academia. venció a Dionisio e instauró una dictadura. sobre el co n o cim ien to “anámnesis” o recuerdo. Pero el filósofo volverá en otras dos ocasiones a Siracusa. — Banquete. desde el estudio del individuo hasta la teoría de la sociedad y la metafísica. pero Dión y Arquitas le convencen haciéndole ver las perspectivas de reformas políticas que se le ofrecen. en los que suele aparecer su maestro Sócrates. sino también porque pueden considerarse en ella distintas etapas. sobre la inmortalidad. — M enón. Es difícil resumir la filosofía de Platón —una de las más influyentes en la historia de la filosofía— no sólo a causa de su complejidad. sobre la virtud y la cuestión de si se puede enseñar. la actitud de Dionisio fue tajante con el ateniense que. Las más importantes son: — Gorgias. por lo que destierra a Dión y más tarde hace lo mismo con el filósofo. . el platónico Calipo. — Pedro. sino que reclutó un ejército del que formaban parte discípulos de Platón. sobre la teoría de las ideas y la división del alma en tres partes. Una vez libre regresó a Atenas. Platón escribió muchas obras. trata del eros como fuerza que nos impulsa hacia la belleza y la bondad. consiguió ser liberado merced a la intervención de Arquitas. — Fedón. Platón no era optimista sobre los resultados. Muy pronto el joven Dionisio ve en Dión y en Platón dos rivales. Platón acude a Siracusa dejando a Eudoxo al frente de la Academia. — Leyes. preso. Platón continuó en Atenas su trabajo al frente de la Academia hasta el año 348-347. sobre los fu nd am entos del Estado y la educación de los ciudadanos.14 permanecerá durante veinte años dedicado al estudio y a la enseñanza. Con todo les promete el regreso. que dejó inacabada.

a los ^jue se suma Sócrates como árbitro. cifra y resume el motivo principal. Ella le posibilita Exponer las teorías contrapuestas. siendo éstos exactos por naturaleza (katá physin) . Las variaciones. en la ptra esquina. 471). 26-27). «Le mot chien ne mord pas». el inferirlo no resulta difícil ya. En su apología de la tesis n aturalista Sócrates apelará al recurso de la etimología í Camilo Vega González es candidato al título de ‘Profesional en Filosofía’. del D iálog o. [ El motivo principal. por la Universidad dél Valle. Antes de proseguir. C. en una supuesta decidida oposición a la hipótesis con ven cion alista de Hermógenes. son: i i. V iaje en C ratilia1. donde la )bvia referencia al nombre del D iálogo platónico en absoluto resulta una simple coincidencia. del motivo principal. 1992.) la teoría convencionalista. en H istoria d e la filo so fía griega. é l h a ap rov ech ad o por com pleto la ven taja d e la form a dialógica. K. pero sin em bargo ciertos son idos son naturalmente apropiados para iportar ciertos significados. Volumen 2. es la cuestión de la «exactitud de los nombres» I orthótés on om átón ). formados ambos sobre el sustantivo kr á to s «dominio». GENETTE: M imologiques. 1Dice i M CROMBIE: “Sócrates p arece fav orecer una solución in term edia d e acu erdo con la cu al lo estrictamente ¡íecesario para la significación es el uso con ven cion al. Para ex a m in ar la cu estión tópica d e la «corrección de los nombres» d esde todos los ángulos. el segundo Ejerciéndolo a lo largo de su discurrir. En una esquina. A quien primero adhiere Sócrates es a Cratilo y su hipótesis n aturalista. Alianza. valga destacar una precisión etimológica común a dos de los nombres que comandan el D iálogo: Cratilo (K ratylos) y Sócrates (Sokrátes). d e m an era q u e es mejor usar estos sonidos p ara tales sign ificados" («El lenguaje en el C ratilo ». La citada afirmación con que mancamos es otra prueba fidedigna de ello. el prim ero encabezánd olo. La nmersión más profunda en cuestiones cratilian as como propósito. donde la exactitud de los nombres se considera «pacto» y «consenso» (synthéké y hom ología). dram atis persones. junto con las dos variaciones características. vol. asimismo sus alcances. al cual también adherirá tangencialmente más adelante. fnAnálisis d e las doctrinas d e Platón. con Platón en su n ivel «as elevado d e chan za en su esfuerzo p or hacern os pensar. La forma dialógica perfecta. además de catalizador Entrambas. como «convención» o «costumbre» (katá nóm on o éthos) de quienes adquieren ei hábito de hablar. de Medellín. ÍG. a fin d e m ostrar q u e ninguna es com pletam en te correcta y llegar a la ún ica con clu sión de p e la cuestión n ecesita m ayor con sideración" («Cratilo». Ya lo veremos3. Pág. tenem os a Hermógenes. con la monografía de grado: «Preliminares para la consideración del movimiento (y de P hysica entera) en Aristóteles [sección primera]». Éditions du Seuil.15 i | CRATILO O LA CORRECCIÓN DE LOS NOMBRES Camilo Vega González* «El Cratilo de Platón n o es tan ridículo com o parece » Jean-Jacques Rousseau [ «Le mot ch ien ne mord pas» (Im p alab ra perro no m u erde). V [«Platón Segunda época I la Academia»]. y I ii.) la teoría naturalista. 1976. defendiendo la hipótesis n aturalista tenemos a Cratilo. Madrid. hipótesis alternativas propuestas al motivo principal. 'Al respecto comenta del D iálogo W. París. Madrid 1988. El acabado. y de entrar de lleno en ellas. . con esta contundente afirmación el ¡emiólogo francés Gérard GENETTE inicia su rico libro M im ológicas. autor de diversos artículos sobre cine recogidos en la Revista Kin etoscopio. Págs. demostrando la complejidad y el largo aliento. capítulo 4 [«Lógica y lenguaje»]. El ejercicio más puro de la dialéctica2. GUTHR1E: "E stam os en presen cia d e la d ialéctica real. como signo natural. contendiente en una y otra escuadras. defendiendo la con v en cion alista. Gredos. La postura de Sócrates es ambigüa y determinante al no adscribirse ni total ni unilateralm ente a ninguna de las dos variaciones propuestas. Voyage en Cratylie. específicamente los nombres. durante su desenvolvimiento entero. que admite el lenguaje.

Sócrates. El én fa s isc s nuestro). se encuentra en W K. En su posterior asalto a la misma tesis. cu an d o hay qu e aprenderlo». en efecto. al más extenso e intrincado del intersubjetivo. Un tratamiento sucinto y adecuado de la antinomia sofística physis/n óm os y lo que ella suscita. CALVO MARTÍNEZ: «Naturaleza y “nomos’’». d e nuevo. III («Siglo V Ilustración»]. 1986. Mientras tanto. 4 3 3 e -4 3 5 c ). GUTHRIE: «La antítesis “n om os-p h fsis ” en moral y política». entonces. tan to griegos co m o bárbaros. Hermógenes sometido. no dudará en aprovechar. y a su postura 4 lbídem . 6 “L a oposición physis/nómos constituye. Pero ad em ás esta op osición h a c e p o sib le la crítica generalizada acerca de la cultura. versión castellana de J. 64-138. y éstos d e nuevo vuelven a h acer progresos. 4. en H istoria d e la filo so fía griega. in extenso. L a confusión como método de adquisición de conocim iento. Hermógenes. En la afirm ación de Herm ógenes ocurre un p a s o del ám bito personal de uso. per se. tam bién. Y es q u e no tien e cad a uno su n om bre por n atu raleza alguna. Creo yo. es preciso considerar las dos posturas en cuestión.16 para confirmarla. haciendo gala de sus dotes más finas. D e este m odo. 384b) Tal vez aquí valga la pena recordar el attrezzo que circunscribe el desenvolvimiento dramático del D iálog o: el problema de \a orthótés planteado dentro de la típica antítesis sofística physis-n óm os 6 contem poránea al D iálogo. L. pu es sufren los dolores d el parto y se llenan d e p erplejidades d e d ía y d e n oche.dixit: “cad a uno de los seres tien e el n om bre ex a cto por n aturaleza. recordando un antiguo proverbio (C ra t. los q u e tienen relación conm igo experim entan lo m ism o qu e les p asa a las q u e d an a luz. a la cuestión d el origen y valor d e las leyes y de las norm as m orales. Con esto en mente podemos. tal cual en los casos más abyectos. fuera de ponerla en duda le asesta un golpe definitivo admitiendo un cierto grado de convención en el lenguaje (427d -440e. los dos frentes en contienda. Y q u e si. 74-79). sin o un clim a d e opinión" («Crátilo». 151a). dixit: “no soy cap az d e creerm e q u e la exactitu d d e un n om bre sea otra qu e p acto y con sen so 3. nota 6. m ejor entender porqué Sócrates hace inclinar a Hermógenes. en prim er lugar. La m ayeú tica realizada. 75. vigente para cuando la fecha de su composición. Credos. sin o por con ven ción y h áb ito d e qu ien es suelen pon er n om b res” (3 8 4 c l0 -e l) — El nombre intercambiable. págs. en D iálogos. para todos los hombres y en todas las lenguas. El minado de la teoría convencionalista «Todo lo h erm oso es difícil. 1983. reflexion ar sobre sí m ism a ” (T.. Pero m i arte pu ed e suscitar este dolor o hacer q u e llegue a su fin ” (Teeteto. cf. ésto constituye ya. Pág. q u e cu alqu iera q u e sea el n om bre q u e se le p on e a alguien. C. Eso también lo veremos. . A hora bien. El doloroso parto. Madrid. éste es el n om bre exacto. parte primera [«El m undo de los sofistas»]. sin o que todos los hom bres. propio. vol II. Sócrates: “la señ al d em ón ica q u e se m e p resenta m e im pide tener trato con algunos. la cultura griega pudo autocriticarse. 5 Vale aquí consignar una nota muy a propósito que uno de los traductores españoles del D iálogo trae a cuento: “[aquí] H erm ógenes em p lea una term inología vaga. 1994 Págs. 365. R ecom endam os revisar. con lo cu a l lo p asan m u cho peor q u e ellas. no obstante implique otro tanto de confusión. Sócrates: partera de ideas. en D e los sofistas a Platón: P olítica y pen sam ien to [Segunda parte: «L os sofistas. especialmente. sin distinción ni intercambio. ad op tan d o prim ero una postura y después la otra"*. por su parte. Pág. tienen la m ism a exactitud [connatural] en sus n om b res” (3 8 3 a 3 -b l) — El nombre que corresponde a cualquier cosa siendo el mismo. propia d e qu ien no tien e las ideas m uy claras o expresa. C redos Madrid. sin duda. no una teoría. un grande avance en favor de su argumentación. se le ca m b ia por otro y ya no se llam a a q u él -c o m o solem os cam b iárselo a los e s c l a v o s n o es m en os ex acto éste q u e le sustituye q u e el prim ero. una de las grandes creacion es d e la filosofía griega. dispensable y sustituible. Con ella se crea un instrumento de reflexión crítica ap licado. No q u e sea éste el nom bre q u e im ponen algunos llegan do a un acu erd o para n om brar y asig n án d ole u na fracción d e su propia lengua. el apartado referido. artero. R ecom en dam os confrontarlo. confusión que Sócrates. antes de ocuparnos del vivaz Sócrates que “se nos m uestra m ás caprichoso y travieso q u e nunca. CALVO [esta es la versión por la que nos regimos]. m aestros y críticos de la cultura»] Cincel Madrid. en uno de los pasajes más característicos y conocidos del D iálogo (383a-427d). si entendem os p or cultura todo aq u ello q u e en el h om bre no es producto d e la naturaleza. especialmente e in extenso. pero m e lo perm ite con otros. Cratilo -v ía H erm ógenes. cap. vol.

Nueva York. evidenciando su poca delicadeza lingüística para con el correcto empleo de los términos.. en ed cit. H. Es un d eb a te sobre la v alid ez d el m ism o p ara llegar al con ocim ien to9 (. lo siguiente.su propia ontología. the Man an d his Work. seguro d e con ocer la verdad acerca d e cosas tan im portantes?” (Versión de Atilano DOMÍNGUEZ [Platón. En un primer momento. El movimiento que efectúa Platón. de enunciarla desde una esfera de uso puram ente personal a hacerlo desde una social (cf..• “ Cf Diógencs LAERCIO. First Period. El movimiento citado. Londres. Tal vez valga tam bién aquí tra e r una fina precisión que Jo sé Luis CALVO hace en la Introducción al D iálogo. D e a h í qu e si yo h u biera escu ch ad o y a d e b oca d e Pródico la exposición d e cin cu en ta dracm as que.) [:] el p roblem a rea l no es lingüístico. DOMÍNGUEZ. según tú. Un descuidado lapsus com o éste para Sócrates resulta un apetitoso bocadillo. asimismo de los nom bres -la s partes más pequeñas del discurso. in loe. CALVO: «Introducción a! Crátiio». Los diestros «persuadir» y «disuadir» socráticos11 aplicados y puestos en marcha. c it. Sócrates enreda a Hermógenes. el n om bre d e ca d a cosa? (. Madrid. para definirla. If: Les dialogues (págs. afirmándolo: "Yo d esd e luego. Con la sumisión de Hermógenes granjeada. en una extrem a individualista. En dos preguntas. de nuevo. aun reconociendo que el tema básico del diálogo es la corrección de los nombres.listnos objetos: tanto para unos griegos a d iferen cia d e otros. Las estaciones que la caída de Hermógenes en las redes de la argumentación dialéctica socrática supone. . com o p ara los griegos a d iferen cia d e los 7 Cabe recordar aquí también la mención irónica que del sofista Pródico de Ceos hizo Sócrates. y más allá). según él dice. 482 y ss. olímpicamente por cierto. supra. versión castellana y notas] . 1961. no olvidemos el énfasis puesto en el attrezzo 7. " A. ocurre en una parcela del discurso bien demarcada: entre 385a y 390e. en 384b La 'cuestión sofistica' pendiendo en el fondo. DIÉS. de la que inicialm ente Hermógenes disentía.. es pausado y en varias estaciones. FR1EDLÁNDER. 349. 1964. Autour de Platón. Sócrates continua en su intento de llevarlo a la admisión del relativismo — El reconocim iento de un lógos verdadero y otro lógos falso por Hermógenes. basta para qu e el oyente esté instruido sobre el particular. Vidas. dispongas. E. 1929.. Veamos. manteniendo una dirección única e inamovible: a la con ven cion alista contrapone una teoría n atu ralista harto sui generis. Una entrañable semblanza de los sofistas del siglo V nos la ofrece Madame Jacqueline de ROMILLY en su hermosa obra L os grandes sofistas en la Atenas de Pericles (Seix Barral. y de entrambos partes o verdaderas o falsas según sea el caso. 10].: “Y ciertam en te q u e el apren dizaje relativo a los nom bres no es un asunto baladí. Trotta. (Nota de J. ¿Cómo estaré. CALVO) 9 Sobre la finalidad.) ¿Tanto si se lo llam a un particular com o una ciu d ad?” [“¿Lo m ism o si lo p on e un particu lar qu e si lo p on e la ciu d a d ? ”] 12 (385a). París. 1997). ante Protágoras. 350. De esta form a veo tam bién qu e en ca d a una d e las ciu dades hay n om bres distintos p ara los . 2002). II. y su mesurada -vaguísim apostura convencionalista. Recomendamos la lectura de tan estimulante trabajo. en dos movimientos perfectos.17 moderadamente convencionalista. e l que. L. L CALVO). Sócrates. H erm ógenes habla. STE1NTHAL. y q u e tú pu ed as darle otro. piensa que es un estudio del uso y funciones de la lengua. así como A. 1 2 Versión de A.. 29. infam e. hacia una extrem a individualista harto afín a la epistemología del sofista Protágoras. pues. sin o ep istem oló g ico”10. respecto al tratam iento que del lenguaje com o problema Platón en éste articula: “el lenguaje com o tal n o es e l o b jeto d el d ebate. cf. Cratilo o d el lenguaje. El Crátiio n o es un estudio del lenguaje en su estructura y fu n cion am ien to 8. básicamente epistemológica del Crátiio. las cortapisas impuestas al convencionalismo nominal más radical. . n ada im pediría sin du da q u e tú su pieras a l m om ento la verdad acerca d e la rectitud d e los nom bres Pero lo cierto es q u e no le h e escu ch ad o m ás q u e la exposición de un dracm a. los relevos. a través de su clásico alter ego Sócrates. eL q u e yo h ay a dispuesto. a tu vez. incitado por el insistente Sócrates. A ntes. supra. págs. no reconozco para e l n om bre otra exactitu d qu e ésta: e l q u e yo p u ed a dar a cad a cosa un nom bre.). introducción. de establecer lím ites a la teoría con v en cion alista que Hermógenes representa (hasta hacerlo inclinar. TAYLOR: Plato.. (Nota de J L. 1927.. Sócrates aprovecha la oportunidad que un lapsus en la argumentación de Hermógenes dejó abierta: mientras intenta definir el “clim a d e o p in ió n ’’ en que se debate su postura. indistintamente de syn théké y hom ología («pacto» y «consenso») o de n om os y éth os («convención» y «costumbre»). G esch ich te der S prachw issen schaft bei den G riechen und Róm ern [«Historia de la lingüística en los griegos y romanos»].le lleva a consentir. sin o u na ex cu sa d e P latón p ara sen tar su propia epistem ología y -e n últim o térm in o. P. Berlín. también. Barcelona. Cf. Sócrates a Hermógenes: “¿A quello qu e se llam a a ca d a cosa es. The Dialogs. así en su versión de teoría con v en cion alista pasa. 3 8 4 c l0 -e l).

o ú k éotiv). que pretende negar validez objetiva al conocim iento. en Teeteto sobre la tesis central de Protágoras. Aquí referiremos. además de la imprescindible H istoria d e la filo so fía griega de W K C. sin em bargo.págs. 5 (especialmente 1009a5-15) y 6. 1998. a Protágoras y su consabida tesis característica. Firenze. en los preliminares a su volumen IV «Platón. 6 (especialmente 1062b 12-20). con exitosos resultados.iv u é r o o v éor'tv avdgcúitoc. simplemente. Págs. in extenso. de Protágoras es sometida en este D iálogo es mucho más moderada y sencilla a la que lo será sometido después15 en Teeteto. dicho tácito reconocim iento de un extrem o individualismo niega. que reservamos. Podemos decir. Especialmente parte 1 [«El canon»] y 2 [«Cronología»]. y tal com o te p arecen a ti. in extenso. é<mv. págs. h asta el pu n to de h ab erm e d eja d o llevar h a cia las cosas qu e dijo Protágoras. cit. como leitm otiv. El hacer parir definiciones a su personaje principal. además de un comentario acerca de la peculiar versión agnóstica de religión suya (cf. LLEDÓ: «La obra escrita de Platón y el orden de los diálogos»..'C. recomendamos el excelente e instructivo A péndice «Protágoras. especialmente en su apartado dedicado a Protágoras (capítulos l-III) y a las implicaciones de su proposición (cf. Testim onianze e fram m enti. 1949 [versión inglesa (T he Sophist) por Kathleen Freeman. Acerca de esta reconocida frase y algunas implicaciones que la traducción de tres palabras (ávOgtoTtot. 45-55. 257-263). el Excursus al capítulo III). Capítulo III [«Diálogos»]. El hombre y sus Diálogos. Cátedra. conduce. I. Primera época». d e h ech o. indistintam ente: suposición que contradice la noción misma de n óm os («convención»). No sobra. qué es verdaderamente. así como su réplica en K. Basil Blackwell. 385e-386a) = “¿Acaso [Protágoras] n o d ice algo a s í com o qu e las co sas son para m í tal com o a m í m e p arece qu e son y q u e son p ara ti tal y co m o a ti te p arece q u e son ?” (Teet. 152a). GUTHRIE. su carácter de ser previo «acuerdo» intersu b jetiv o. 18 En el D iálogo las que se ofrecen son tres definiciones tentativas de epistém é. en Teoría d e las id eas d e Platón. mientras intenta definir y esclarecer la noción de m ed id a (métron). t ¿> v Sé o ú k ó v t w v ( i . 15-25. Sócrates pasa a la discusión de la tesis fundamental del segundo. Sócrates a Hermógenes: “v eam os si tam bién te p arece q u e su cede a s í con los seres: q u e su esen cia es distin ta p ara ca d a in dividu o com o m an ten ía P rotágoras a l decir qu e «el hom bre es la m edida d e todas las cosas» (en e l sentido. La crítica a que el relativism o su bjetivista. págs. y por principio.. Recomendamos también confrontar el análisis y crítica detallados que de Protágoras y su decir hace Aristóteles en M etaphysica T . 1. cf. es . 15 Respecto a la cronología y ordenación de los D iálogos platónicos recomendamos ver W D.18 bárbaros" (385d -e) — Los nom bres que c a d a u no pone com o sien d o exactos. GUTHRIEened. y específicamente) en ella contenidas conlleva. mencionar el ya clásico estudio del profesor italiano Mario UNTERSTE1NER: Sofisti. también. ác. arribar a la más adecuada que de epistém é pueda darse. las otras dos serán (vimos ya que la prim era es [i. a Sócrates confiesa Hermógenes (386a. Gredos. a dicha crítica de manera oblicua y no transversal.. Madrid. inevitablem ente. q u e sean tal com o é l d ic e ”. es una definición que identifica ep istém é con aísth esis.. d e qu e tal com o m e parecen a m í la s cosas. Una vez hace convenir dialógicam ente a Hermógenes con Protágoras. entonces. señalar que nóm os significa. La primera que ‘alumbra’ Teeteto. En ese mismo lugar puede encontrarse una sintética semblanza del sofista de Abdeia (cf. 1 DK: Algunas cuestiones de traducción» de W K. DOMÍNGUEZ). tampoco. así como una útil recensión de las controvertidas ideas contenidas en sus obras (cf. Madrid. aparecida. según parece. El intento será. ROSS: «El orden de los diálogos». págs. a Sócrates: ‘Ahora bien. in extenso. Madrid. las implicaciones que tanto sy n th éké («pacto») como hom ología («consenso») conllevan. a s í son para tí) ’’ ( Crat. 1053a35-b2.. sin duda. Teeteto constituye un magnífico ejemplo de la m ayeú tica socrática puesta en obra. Oxford. fr. la epistem e?). además. 1982. o E. Gredos. contraviniéndola en su centro más profundo -valga aquí. si la especulación no resulta tan traída de los cabellos. No me parece.. refutándola al dem ostrar las inconsistencias en que reposan sus supuestos. costum bre o uso sociales-. mejor. D iálogos [volumen I). 183-189). precisamente. 1 4 “Ya alguna vez h e an d ad o sin rum bo. pese a la resistencia del primero14. creo q u e el q u e sabe 15 Esta expresión se acuñó como cifra de la más extensa suya: «El hombre es la medida de todas las cosas. encabezando su célebre obra perdida L a verdad ('AAtjOEia). dentro de las varias definiciones.. donde refuta las posiciones relativistas sustentadas a partir del fenomenismo protagóreo. El cén it del relativismo antiguo. y también su recuerdo en. Págs. donde la refutación es más radical y conclusiva. para otra investigación donde dicho ítem sea decididamente específico. Teeteto. 47-72.)] la de epistém é como a ísth esis ): ii. 189-192. 231-233). de las que son en tanto que son y de las que no son en tanto que no son» ( k ó v t ú v x iJ rH‘ ¿T <.. Págs. dixit: “Yo. a Sócrates. en Platón. 1994.. en torno a un problema particular (¿cuál es la esencia de. de ja cto .) la de ep istém é como opinión verdadera —Teeteto. que Cratilo constituye un estadio inicial y moderado de la crítica hecha. La Nuova Italia. parte de «Introducción general a Platón». 1986. la primera que será sometida a la fiscalización de la partera Sócrates. 1954J. Es esta primera definición la que aquí nos interesa16. ugiv | iev ó v t m v í *k. a s í son p ara mí. Versión de A. O portunidad óptim a para que S ócrates traiga a cuento a Protágoras y su tesis del «hombre medida de todas las cosas» («hom o m en su ra»)13.

acompañada de una explicación. Y es a partir de la crítica a esta definición. in extenso. su visión se constituye por el encuentro d e un flujo qu e vien e d e las cosas y un flujo qu e viene del ojo. la soporta sobre los endebles cim ientos que las impresiones sensibles en cada hombre -y para cada hom brereportan17. M. México. tal com o aparece. 1972. y iii. sin o los d e valor. que imposibilitaría arribar a una verdad universal y absoluta para todos los hombres. 1987.. certeram ente. c it.) la aporética de epistem e como opinión verdadera. co m o en el Teeteto Platón va tan lejos q u e no du da en aso cia r a su au tor posible qu e la opinión verdadera sea saber" (187b)—. Capítulo ÍX [«La sofística»|. "Tal como lo denomina Clémence RAMNOUX: “Protágoras asocia a este m ovilism o [se refiere al heraciiteano] la relatividad de un fenom enism o integral..) Todas las valoraciones. 12. p ara c a d a uno. de. más adelante verem os. con la aceptación de la perpetua fluencia de las cosas. cf. donde se pasa de la inamovible certeza del «ser» a la fluctuante . estas relacio n es con stan tes no pu ed en ex istir. Pág. refutarla. capítulo 1 [«Teoría del conocimiento»). “ I. si atendemos a lo que tan bien anota CROMBIE: “ [En CratiloJ la opinión d e P rotágoras d e q u e «lo q u e le p arece a un hombre es a s í para ese hom bre» se refuta en la lín ea d e refutación d el Teeteto”20. P uesto q u e si existieran relacion es con stan tes en tre los d ato s sen soriales. donde Sócrates establece un paralelo entre las doctrinas de Protágoras y Heráclito que. como antes. creencia ésta que se argüirá en Cratilo. Volumen 2: La filosofía griega. 1 7 Esto mismo es lo que anota Wilhelm NESTLE al ocuparse de esclarecer la sentencia de Protágoras: "No se p u ede h ab lar de una «m edida» m ás q u e cu an d o se trata de m edir y valorar. se esboza. especialm ente en lo atinente al relativ ism o: “Tanto a q u í [en Cratilo].relatividad del «aparecer» (phaín esthai). la describe CROMBIE con suma fineza: “Por otro lado. entonces habría cosas distintas de los datos sen soriales q u e p od ríam os conocer. en otras p alab ras. Barcelona. 187b-201a. eso. las relaciones constan tes en tre ellos. definitiva. y en aquella primera definición (la identidad ep istem e .a ísth ésis). Ariel. supra.]» —Teeteto: “Estoy pen san do ahora. o «acompañada de razón [Aóyo<. igualm ente «verdaderas». según Protágoras. en H istoria d el espíritu griego. Dicho brevem ente: el tem a d e la proposición d e Protágoras no son los ju icios existen ciales. tanto las estéticas com o las éticas.. en B. recordamos que lo que vale destacar de lo anotado en aquella porción de Teeteto es el establecim iento de la identidad entre ep istem e y aísthésis. in extenso.19 algo percibe esto q u e sabe. 35. El «fluir» heraclíteo resumido en la formulación de un «fenomenismo integral»18. y p u d iéra m os darn os cu en ta de ellas. d e d ar expresión a impresiones agradables o desagradables. pero visto desde el ámbito epistemológico. además de resaltar la ya anotada de H eráclito con Protágoras.. a saber.. tal com o se narra C ada vez. (. Atilano DOMÍNGUEZ también hace hincapié en la afinidad de la crítica operada por Platón en ambos D iálogos.). D esde H om ero hasta L u cian o. de. " I M . Si Protágoras es id en tificad o con el rcávTCt peí («Todo fluye». hay tan tas visiones del m undo com o centros de perspectiva. aproximadamente) heraclíteo. según las circunstancias y el entorno. capítulo 4 [«Lógica y lenguaje»]. en ed. Por lo tanto. en ed. y al n ivel del discurso. L a cosa a p arece a cad a uno. CROMBIE «El status epistemológico de la sensación (el Teeteto)». pero no d e idén tico v alor” («Protágoras». se puede leer del m undo tal com o se ve. la tarea de contem plarla en su totalidad nos la reservam os para otro lugar. H istoria d e la F ilosofía. todo fluye’’19. si todo c a so d e con ocim ien to es un caso d e percepción en ton ces d eb e h ab er una com pleta in estab ilid ad y azar en e l m undo. Nuevamente. pág. dado que aquí nos desenfocaría de nuestro objetivo más inmediato. Dentro de la com pleja refutación platónica a Protágoras en Teeteto. el interés central de traer la refutación a esta tesis. . si nuestro co n o cim ien to co n siste m eram en te en tener datos sen soriales. E stas im presion es son todas. Sócrates. L a m ism a fórm u la se p u ed e leer a varios niveles: a l n ivel d e la experien cia sen sible. en contra de la tesis de Protágoras (in. es correcto. cf. 117). en algo q u e le o í d ecir a una persona y q u e s e m e h a b ía olv id ad o A firm aba q u e la opinión verdadera acom pañada d e una explicación [ÁóyoqJ es sa b e r” (201c9-d2)—.e ‘irreal’. N ada es verdad (en sí). los aproches. y justo en este lugar. se encuentran para P rotágoras en el mismo plano desde el punto de vista crítico-gnoseológico. En este m om en to no m e p a rece q u e el sa b er (epistem e) no sea otra cosa que percepción [o sen sación ] (aísthésis)” (151e). y d el suceso. 3 8 6 e ). nuevamente. Esta relación implícita entre el efesio y el sofista de Abdera. CROMBIE: «El lenguaje en el C ratilo ». Pág. consistente y estable.. pero. N adie h a c e aparecer a l Todo " («Protágoras». pero ninguna p u ed e im pon erse con la pretensión d e ser total ni com ún a todos. es el de ver cómo se halla ya prefigurada en la crítica moderada de Cratilo. más allá. Siglo XXI. dijimos. 201c-210b. Pág 472. Por ello.. todas son «im presion es» (aisthéseis). cit. donde su propuesta de un relativismo del conocim iento. nosotros alcanzamos abarcar aquí tan sólo la disposición del terreno. y cómo desde dicha identidad Platón hace intervenir la tesis central protagórea del «homo mensura» para luego. ambas. l’arain (dir. medrarían en detrimento de la creencia en que las cosas tienen un ser propio. principalmente en la relación que a partir de Teeteto. cf.

confirma con absoluta certeza y contundencia este logro. sino perceptivo e individual. es preciso volver a la misma crítica en Cratilo. 427d-428 ss. Al relativismo subjetivista de Protágoras.. Sócrates contempla la opción del hom o m ensura de Protágoras.. sede del saber (tó eidén ai) y del pensamiento (tóp h ron eín ). h acien d o a sí im posible cu alq u ier valoración m oral e in clu so todo con ocim ien to y com u n icación h u m an os ”21. en realidad uno [el bueno] no sería m ás sen sato q u e otro [el vil] si lo q u e a cada uno le parece es la verdad para cada u n o” (386cl0-d l. implícitamente. además de demostrar la virtud como una unidad donde confluyen la justicia. le hace d ecir-: “Ésta es a l m enos tu firm e creencia: q u e si existen la sen satez y la insensatez. supra. IV. en variante fenoménica. mostrándose su contrario. P r o t. 152a). ignorancia e incontinencia. en este caso específico la sóphrosyné. pág. Más adelante. en ed.. una vez el enredado camino dialéctico ha sido recorrido. Rep. entre sus opuestos insensatez y vicio. a s í son p ara tí) ” (Crat :. El Cratilo como filosofía del lenguaje». la sensatez. el sentido moral. llegando al establecimiento de la virtud {areté) como lo más noble. no es en absolu to p o sib le q u e Protágoras dijera la verdad" 2 1 A. su contraparte: la firmeza o permanencia de la esencia — Sócrates dixit: “los seres tienen una cierta con sisten cia en su propia e s e n c ia ” (386a). si “tal com o a ca d a uno le parecen las cosas. Sócrates para desestabilizarlo le añade el matiz que el clásico motivo platónico de la relación entre los pares saber y virtud. citamos: "veam os si tam bién te parece que su cede a s í con los seres: qu e su esen cia es distinta para c a d a individuo com o m an ten ía Protágoras a l decir q u e «el hom bre es la m edida de todas las cosas» (en el sentido. netamente empírico. la injusticia. a Hermógenes. o sóphrosyné como lo más genuino en el hombre. o los primeros ¿com pletam ente insensatos -irracionales-? (cf. es evidente que las cosas poseen un ser propio consistente. desestructurando así la tesis central de este último: "Por consiguiente. a s í son" (386c).. y unos tan variados tipos de éthos y mentes. utilizando hábilmente los mismos argumentos de Protágoras. luego estos últimos ¿serían completamente sensatos -ra cio n a le s-?. p a id eia y ap a id eu sía . además de recomendar el conocimiento de sí.. lo primero que ha de brindarse a los ciudadanos. Cárm . imprime: hay hom bres en extrem o viles. No tienen relación ni dep en d en cia con nosotros ni se dejan arrastrar arriba y a b a jo p o r obra d e nuestra im aginación. dixit ~e. sin duda. d e qu e tal com o m e parecen a m í la s cosas... En última instancia lo que en este D iálogo se logra es llegar a un fino análisis de lo que es el saber -la sa bid u ría. 132b-134e [donde Sócrates identifica en el alma una parte en la que reside su función propia (areté)-. 25 Cf.. 48. Cf. la «sabiduría» (sophía). 3 8 6 b ). Reconstruir la llegada a esta conclusión resulta sencillo. deducción a la que se llega al demostrar que no se puede ser feliz si no se es sabio (sóp h rón ) y virtuoso -o ‘bueno’. . Si. sin o q u e son en s í y con relación a su propio ser con form e a su n atu raleza" (386d -e). y donde hay una intervención de Critias que habla del hacer (poiein ). cuota y reflejo de la divinidad en nosotros. asimismo. y lo que significa.(agathós) ]. capaz de intelección -o ‘prudencia’. [donde una vez dispuesta la unidad del Estado se vuelve a revisar la idea de la justicia. para definir la sóphrosyné como el ocuparse con buenas obras.a partir de la búsqueda de qué es la sóphrosyn é ]. parece q u e so n ? ” (Teet. hace poco viable su posibilidad — Sócrates. 323a-328d [donde en la discusión entre Protágoras y Sócrates acerca de si la areté en la que se funda el arte político (téchné p olitiké) es plausible de enseñanza. por un lado. inteligencia y prudencia -o . si n i todo es para todos igual a l m ism o tiem po y en todo m om ento [oímos ecos aquí de la versión protagórica. el grande sofista muestra que muchos son valientes sin ser justos. demostrando así que la realidad no depende de nosotros. v. así com o otros en extrem o buenos. gr.(phrónesis). deducible por puro sentido común: “si lo q u e a ca d a uno le p arece es la verdad para ca d a u n o” (386d ). definiéndola allende a la de sabiduría. n o só lo cultural y social. La reducción que la introducción de este último matiz implica hace visible una contradicción dentro de la misma tesis protagórea y a partir de un caso soportado sobre un ejemplo práctico. y otros tantos justos sin ser sabios. del n ávxa peí heraclíteo]. y tal com o te parecen a ti. [donde Sócrates. 159a-!64d ss. Dejando a un lado la digresión que supuso considerar la crítica al relativismo protagóreo en Teeteto. A lcibíades I-P r im e r A lcibíades o A lcibíades M ayor-.23. 24 “Pues. 385e-386a) = "¿Acaso [Protágoras] n o d ice algo así com o qu e las cosas son para m í tal com o a m i m e parece qu e son y q u e son para ti tal y com o a ti te. como una enfermedad (del alma)). con la nota anterior). que se debate entre los imperfectos «ocuparse de» {práttein ) y «trabajar» (ergázestai ). como en los otros D iálogos primeros contemporáneos a éste. la piedad.20 con H eráclito a fin d e p on er d e m an ifiesto qu e la id ea d el «h om bre m edida d e todas las cosas» con d u ce a l relativism o. etc.]. luego no importa si los unos son sensatos y buenos o si los otros son insensatos y viles — Un criterio de verdad tan inconsistente24. a su criterio de verdad basado más bien en el «parecer» que en el «ser»22. 22 No está de más el recordar aquí dos pasajes que ya antes. etc. supra. así son para mí. DOMÍNGUEZ: «Introducción. cit. se propone definir una virtud. tam bién considera como opción. no obstante la sabiduría sea la virtud rectora.

En E utidem o parece que se dijera lo mismo. Aristóteles examina científicamente en sus R efu tacion es. por otro. cf.. la discusión que sotuvo el día anterior con los extranjeros sofistas y los altísimos bemoles que se alcanzaron. un casi pugilato. ya en E utidem o se midieron25. y a la dem ostración de los resultados que con cada uno de ellos se pueden obtener gira entero el D iálogo. Aquí traeremos tan sólo uno. Pág. supra. Sócrates nos lo recuerda -n o s recuerda el decir de Eutidem o-. por lo mismo. en E utidem o. De este tipo de f'la cia . las letras de un texto dictado. ¿eres alguien q u e conoce?" (2 9 3 c ). en D iálogos. además se basa en otro que antes el mismo Eutidemo dispuso. lo saben todo si saben una so la c o s a ” (294a). por un lado. d ijo él. Pág. en este caso la noción de «conocer» en el corazón profundo de su significado. mucho después. Eutidemo. la sosegada via dialógica. se insinúa más o menos es una cuestión gnoseológica harto abstrusa: aquella que apunta á que si sabemos una sola cosa las sabemos todas -s i uno sabe algo lo sabe todo-. Esta tesis se basa en una falacia que anteriorm ente. en. Lo que allá. cf. de la refutación erística (tal como la identifica Sócrates en. Con lo apostado arriba entramos a pisar ya terrenos que. tú n o eres un con o ced o r” (Ib íd em ). L o es para la erística la lu cha ”28. Y reitera cada vez. 203. II. En torno a estos dos métodos de enseñanza o de adquisición de saber.). sabemos todas las cosas desde siempre -quien conoce algo lo conoce todo y siempre-. para demostrar su opinión de que aprendemos lo que sabemos -lo s que aprenden son los que saben-.1V1ERI: «Eutidemo». así como de su relación con los modos propios de la erística -derribar al adversario a como dé lugar-. propiamente griego. entre dos métodos radicalmente opuestos: el representado por los dos sofistas extranjeros hermanos Eutidemo y Dionisodoro. martillándole lo mismo: “¿no es in ev itable concluir q u e tú con oces todo. donde hemos mencionado ya algo respecto a la cronología y ordenación de lps D iálogos platónicos. la «dialéctica socrática». nota 9) 25 La influencia de este D iálogo platónico. Madrid.) E ntonces. p ien sa s con E utidem o q u e tod o es igual p ara todos al m ism o tiem po y en todo m o m en to”26 (386d ). y. una vez rebasado Protágoras: "Pero. atinente apenas a Eutidemo. ROBINSON señala al respecto que así com o es en Platón “la ap rop ia d a im agen p ara la d ialéctica el cam in o o la búsqueda. según nos lo refiere Sócrates (cf. 27 Acerca de este primitivo y feroz tipo de combate. tam poco. cf. si hay algo qu e tú no conoces. aunque más bien se lo hace diferidamente. si eres un conocedor? (. introducción. versión castellana y notas. con la referencia que a este personaje y su decir se hace en Cratilo. la practicad a por S ó c ra te s -.diferido.. nuestra nota # 15. que aquí proponen los extranjeros. donde Sócrates irónicamente la establece 28 En P la to ’s E arlier D ialectic. R. parece. diciéndole a Hermógenes. enredando al apretado Sócrates que asintió afirmativamente a su pregunta “¿tú con oces algo?”. conocida com o a dicto secun dum q u id a d dictum sim pliciter. son por nosotros ya conocidas: aprendemos lo que conocem os. supone. que entra en diálogo directo. continúa Sócrates como complemento y conclusión de esa afirmación.21 (3 8 6 c ).. Gredos. la relativa de «conocer algo». si la virtud y el vicio fu eran iguales p ara todos y en todo m om ento". 85 (citado por F. recordando el decir de Eutidemo. Tanta ha sido la fama de dicha influencia que una apreciación de Victor COUSIN al respecto. Eutidemo ha establecido al mostrar la divergencia que el equívoco entre una noción relativa y otra absoluta. exposición y naturaleza de las falacias recurrentes empleadas por los sofistas. entrando de lleno al planteamiento del equívoco aludido: “Y si con oces algo. y el representado por Sócrates. Sócrates recuerda. se convirtió en clásico lugar común: “l ’ouvrage d ’Aristote intitulé De la Réfútation des sophismes n ’est p a s au tre c h o s e q u e Z ’Euthydéme réduit en form u les g én eréles” (La obra de Aristóteles titulada R efu tacion es sofísticas no es otra cosa que el E utidem o reducido en fórmulas generales) Terminando. Oxford 1962.s i entendem os por ‘ló g ica ’ la ló g ica d ia lé c tic a . 26 "Pues en es le ca so tam poco serian unos bu en os y los otros viles. Sócrates. dixit: “todos los hom bres. Aristóteles en S ophistici elen ch i29 describiéndola como sigue: “ [ÉstaJ ocurre cu an d o lo q u e se predica en parte es tom ado co m o si fu era p redicad o en form a absolu ta ” (1 6 6 b 3 8 -3 9 ). 293c-d. El brutal pancracio27ws. que nosotros aprehendemos. hablando con Critón. dixit. vol. pero -com o supra anotábam os. previo conocim iento nuestro de todas las letras del alfabeto — Las letras que com pon en aquel texto dictado. y a que. 25 Cf. 277a-b ss. 2 7 2 c l) o ‘an tiló gica’ . Está. la absoluta de «conocer» en lo que respecta al «conocedor» (aquél que «conoce todo»). J OI. también. refiriéndose a cómo logramos captar (aprehender) algo dictado. otra opinión más cercana de Gilbert RYLE quien dice que Platón trata dramáticamente en E utidem o lo que. en el número. 1983. 271c-272b. se ocupa. creo yo. En e se D iálogo lo que se da es un enfrentam iento. podemos traer.. El grande entuerto anterior. . después.. sobre las R efu tacion es sofísticas de Aristóteles es un tópico común reconocido desde la antigüedad. en uno u otro caso.

en ed. tanto. que son «en sí».. ad m ite con ocer la totalidad y. WAHL. Con todo. Nuevamente. cf. “s e realizan conform e a su propia n atu raleza y no con form e a nuestra o p in ió n ” (387a). dixit: “¿Conoces lo que co n oces por m ed io d e algo.) Y si siem pre con oces. a l con testar n egativam en te la pregunta anterior. del ser.. 2 9 6 c).. justo en C ratilo.) El sofism a se reduce a las siguientes proposiciones: n o se p u ed e con ocer la totalid ad (co m o un todo global) sin con ocer todo (com o p lu ralidad de partes). pánta).): “E l sofism a se basa en el sign ificado d e «todo» (= « todas las cosas». resulta harto diciente.. ju sto en el punto donde lo dejamos (recordémoslo. valga anotar un sofisma que continua con la misma enredada línea que venimos siguiendo. ¿conoces algunas cosas por m edio de eso p or lo q u e con oces y otras p or m edio d e otra cosa. parece que ofrecen explicaciones contradictorias de la realidad. en lo que respecta a la opinión del Sócrates platónico en tom o a la realidad objetiva y su relación con los nombres. Sócrates. que de ello la cosa admite. s s . tienen su modo propio de hacerse. que insistir más sería redundar inútil e inoficiosam ente. si no con ocieses todas las co sa s? ” (295e. Estábamos. especies. OLIVIERI. asimismo el instrumento. Podemos adjuntar una lista de pasajes análogos a éste. acudimos a la voz de un especialista que desentraña lo implícito en este sofisma referido (replanteado a partir de. todo lo que es posible conocer.. de modo que “nosotros tenem os q u e buscar algo m ás" para mostrarnos "la verdadera naturaleza de las cosas existentes". también. se desprende otra que implica directamente al lenguaje considerado en el continente de su uso -algo así como nuestros modernos «speech-acts». 296b. 98. notas (ad loc. q u e n o está sa ca d a d e a q u í y de a llá por nuestros fan tasm as. conforme a su propia naturaleza (a su esencia: ou sía) [y a la del instrumento que les es natural]: no podemos o cortar o quemar algo según nuestra opinión -o siguiendo cualquier otra que no la correcta-. Así. C. sino de acuerdo a la opinión correcta (orthótés doxa) [operativa]. como ocurre a los seres. pues. para terminar. 296b. Eutidemo. co n o ce tam bién las partes.. GUTHR1E32 identifica: 423e: “¿No p ien sas q u e cad a cosa posee una esencia del m ism o m odo qu e posee un color y las dem ás cualidades q u e a c a b a m o s d e m en cion ar ahora? ¿No existe una esen cia d el color y del sonido en s í y de todo lo dem ás que con razón se d ice «ser»?". Sócrates aclara q u e p or «todo» en tien de todo lo que conoce. en cam bio. por lo tanto. 252. que tienen cierta naturaleza estable (esencia: ou sía) propia. 438d: La discusión ha puesto ahora en evidencia que los nombres. 393d: Las silabas y tas letras precisas no cuentan “con tal d e q u e la esen cia del objeto prevalezca y se descubra en el n om b re”. p ara buscar el m ism o eq u ív oco [:] (.22 La descripción de Aristóteles. por su formación. 32 En.. todo"10. nuevamente: 386d -e): “Si se refuta a Protágoras y a Eutidem o.. es evidente qu e las cosas tienen alguna esen cia perm an ente. c i t . 295e. 31.. entonces habrá formas correctas y erróneas de ejecutarlas. a Sócrates. pág. pág. cit. creemos. Si bien “es evidente que Las cosas p oseen un ser propio consistente" (386e). H asta aquí con Eutidem o. J. K. De un modo semejante. 94. en ed. ed. estas cosas son por naturaleza y tienen por s í m ism as una relación con su propia e s e n c ia ”n .J.) ¿serías capaz d e con ocer la totalidad. mejor. que en Cratilo W . parcelas. 50 F. o no? (. eso esperamos. o todas por m ed io d e eso? (. qu e no es depen dien te d e nosotros.y al nombre como su instrumento. Frente a los reparos d e Sócrates. 422d: “L a corrección d e los n om bres q u e a ca b a m o s d e exam in ar qu ería decir qu e ellos revelaban cad a objeto com o e r a ”. cf. en la otra opción que como contraparte a la del hom o m ensura protagóreo considera Sócrates: la firmeza o permanencia de la esencia de las cosas. y esgrimido con destreza hasta circa 296d.. tal como queramos y con el instrumento que queramos. para no enredarnos más. si las acciones “constituyen una cierta esp ecie dentro d e los sere s” (386e8) y. E utidem o presupone. cit. a partir de la afirmación de la opción refrendada en el pasaje citado de 386d-e. 30. 1992. 296c) 97. en ese sitio. qu e no está relacion ad a con nosotros. pág. Una última cita al respecto nos servirá de puente para volver a Cratilo. 428e: “N osotros estam os de acu erdo en qu e la corrección de un nom bre sign ifica q u e m ostrará el ob jeto com o es". igual ocurre con las acciones. o sea. . por ende. recurre a la fórm u la «serías cap az d e con ocer la totalidad (apanta)».

la del quemar quemando. la actividad del tejedor en últimas. hasta ahora apenas hemos alcanzado a vislumbrar el instrum ento. “luego tam bién e l n om brar es una acción " (387c7).. amén de una analogía: “El n om bre es un cierto instrum ento para en señ ar [d íd ask ó] y distinguir [d iakrín ó] la esen cia [io u sía ]. o. y. a ellas nos dedicaremos de inmediato. el último punto de arribo. afinar el instrum ento. El motivo ya lo conocíam os.un instrum ento adecuado ¿Cuál será éste?: “¿Y. etc. n o ” (387d ). v. fracasarem os y n o conseguirem os n a d a ” (387a).correcto o incorrecto -correcta o incorrectam ente-: el hablar admitirá. ed.23 resumiendo: “[la opinión correcta] es com o ca d a cosa tien e qu e ser q u em ad a y qu em ar y con el instrumento apropiado por n atu raleza” (387b). etc. todas ellas correctas si se realizan correctam ente. tam bién h ab rá qu e n om brar com o es n atural qu e las co sas n om bren y sean n om brad as y con su instrum ento natural. a la com paración con los artesan os ( te c n n íté s /té c h tó n ) y los a rtífice s (fa b ric a n te s o h aced ores: d é m io u r g ó s). el que en C ratilo interesa: “Luego. vimos ya. en c a so contrario. con quien lo emplea (el artesano). etc. una firme barrena para taladrar). sin alteración de su esencia (la ou sía inm utable). pendiente el hacerlo también. antes. la del nombrar nombrando.] — pregunta Sócrates. ambas variaciones características. h a b ía que nom brarlo [así como o tejerlo o taladrarlo. cit. “p u es sin duda la gente h ab la n om b ra n d o” (38 7 c5 ): “¿Y n o es e l n om brar una p arte d el discu rso [légein]? l ’ues es n om bran d o co m o los hom bres expresan los discu rsos"” (Ib íd e m . también. así también los nom bres separan (diakrínó) las realidades que nombran: el tejer (kerk íd só ). conform e a la op in ión correcta (orthótés dox a).. si el hablar “es tam bién una entre las ac cio n es” (387b). Claro y despejado como un cielo veraniego. Nos queda. Versión de A DOMÍNGUEZ). y n o co m o nosotros qu eram os (.. “si el h ab la r era una acció n en relación con las c o s a s ” (38 7c8 ). el manejar hábilmente la lanzadera (kerkís). el órganon. 94). infra. ejerzo correctam ente el habla. con quien lo construye (su fabricante). A ello llegaremos. com o el cortar o el quemar. valga prestarle oído a las variaciones que no son sino el motivo acordado en un tem po otro. el acto de hablar. el que nos interesa. con la analogía nos la veremos al rato.) [¿Q ué sería] aq u ello con lo q u e h ab ría q u e nom brar? [cuál el instrum ento para ejercer la actividad correctam ente com o o la lanzadera para el buen tejer o la barrena para el buen taladrar. un buen encendedor Zippo para iniciar un fuego. com o la lanzadera lo es d el tejid o ” (3 8 8 b 9 -c2 ). si lo h a c em o s contra la n aturaleza. Llegada al q u id de la cuestión. Dejem os. Entonces. Más allá. una lanzadera para tejer. luego “si deseam os cortar ca d a cosa conform e a la naturaleza del cortar y ser cortado y con el instrum ento qu e le es natural. y. Entramos a la manida «analogía de los oficios».. Las dos implicaciones. ha de serlo -d e ejercérselo.. WAHL. por el contrario. 387e. lo qu e h a b ía q u e n om brar [así com o lo que había que o tejer o taladrar. . cf.precisa. con la actividad que implica el nombrar ha de requerirse -e lla lo dem anda. el buen sep arar la tram a de la urdim bre.]. gr. es una actividad tan común y silvestre como cualquier otra. 388a). Del nombrar. un motivo y dos variaciones características. con éxito. el nombrar es una parte del hablar. en sus preliminares. sus maneras adecuadas o inadecuadas de ser y de ejercerse — Hablo correctam ente.) L u eg o ta m b ién e l n om b re es cierto in strum ento [órganon]” (387e9. el nombrar. algo en claro: la corrección estará determinada por el objetivo de la actividad. nos queda. Además. del discurso (légein).] con algo? (. la del cortar cortando. cortarem os con éxito y lo harem os rectam ente... tendrem os éx ito y n om brarem os |correctamente]. antes. su petición de correción. la del hablar hablando. y. es análoga a lá del 53 "Hablar es n om brar p orqu e es a l nom brar cu an d o h acem os los kóyo\” (J. pues. etc. y asiente Hermógenes respondiendo— E l n om b re (. así com o.) en tal caso. Una definición con dos implicaciones. no son sino una y la misma definición en rango expandido: la capacidad del lenguaje para enseñar o com unicar ideas supone que los nom bres distinguen -ta l cual la lanzadera h a ce. pág. [sej fra ca sará y n o [se] conseguirá n a d a ” (387b 9-c2).las cosas — Así como la lanzadera separa (diakrín ei) los hilos. en caso contrario. sí y sólo si hablo -s i se h a b la .. como el tejer o el taladrar. también... ver qué de órganon Platón -S ó c ra te s . entonces. conforme a su propia naturaleza. Y así como en estas actividades se requieren -ellas los dem andan. El instrum ento de precisión que logre corrección.instrumentos adecuados para realizarlas correctam ente (una buena cuchilla G illete para cortar.“co m o es n atural q u e las co sas h ab len y sean h ab la d as y con su instrum ento natural. La petición de despeje. El hablar. justo arriba logramos vislumbrarlo: el nombre com o órgan on .

Sintéticam ente Jean WAHL comenta el pasaje que nos ocupa (280a2-8): “E l tejido y el arte d el vestido no constituyen. y su actividad tejer. cu an d o una m ism a cosa que se h a lla en otra cosa diferente y a isla d a d e la prim era es ob jeto d e una opinión acertad a y. sin recurrir a m odelos. dirigiéndose al Joven Sócrates: “¿Qué m odelo. cu alq u ier cosa im portante! Pues podría p arecer q u e cad a uno d e nosotros todo lo sa b e com o en sueños. «vestimenta»: bien que el him atiou rgihé . distinguiendo lo que compete tanto al cardador y su arte. el destram ar-. Allí. 143-144.procura). queridísim o am igo. la función del instrum ento (órgan on ) nombre.s o . la urdimbre y la trama. d a n acim ien to a una opinión verdadera [aléthés doxa] sobre una co sa y la otra ju n ta s” (2 7 8 c). cu an d o está despierto. a l rey. Líos onom ásticos persistentes. o bien direm os que hay tantas artes co m o nom bres m en cion am os? (. mostrándolo como paradigma del arte político. 279a6-b2). lo que Platón demanda es un procedimiento por analogía. Más allá: "¿Y n o direm os. en Cratilo tejien do. Hemos ya nombrado la analogía: El nombrar com o el tejer -y como. todo Lo ignora" (277d ). au n q u e Les d em o s todos estos nom bres. ¿tendremos qu e con siderarlo una unidad. En P olítico (cf.) [m ejor aun. Un juego de etimologías que legitima m ejor la analogía. ¿com prendes bien ah o ra q u e un m o d elo se jorja precisam ente. 2 7 7 a -2 83 c) Platón retoma. m ás q u e una so la idea.puede lograr vislumbrarse la más grande idea34. .a s í com o an tes llam am os «p o lítico » a l arte q u e brinda su cu id ad o a la c iu d a d . 55 Un minucioso examen de la noción de p a r ad ig m a en Platón. q u e el arte d e tejer. au n cu an do ella sea un particular. y usando la lanzadera. si no tenem os algún otro a m ano. Platón introduce una precisión en lo que repecta al «arte de confeccionar vestimentas» o «arte de tejer». igual a la de la lanzadera. in ex ten so . crees q u e pod ríam os tom ar com o pu n to d e com paración para descubrir de un m odo ad ecu ad o el ob jeto de nuestra bú squ ed a? ¡Por Zeus! ¿Quieres. 2 5 9 a ). «arte d e co n feccio n a r vestim entas»?" (279e8-280a2) — Así com o p o litik é («política»: «arte político») toma su nombre de polis («ciudad»: aquella a la que el «arte político» brinda sus favores y cuidados). no uno de descubrimiento. por ahora. para poder pasar del sueño a la vigilia — De nuevo el Extranjero al joven Sócrates: “¡Qué difícil es. al joven Sócrates. 36 J. y de su actividad nombrar. asim ism o. Un método de enseñanza. q u e escojam os. así com o la imagen de la lanzadera. poder presentar de m odo su ficiente. “cu an do n om bram os con el n om bre en ca lid a d d e instrum ento (. del arte de con feccion ar vestim entas. al recurrir al paradigma. al referirse al arte -y la cien cia . en P olítico el tejer y cardar la lana37. pero. a l ser com p arad a. a l a m o d e sus esclav os y au n al señ or d e su casa. el arte de tejer?" (P olítico. Sócrates.«real». a s í com o en el ca so an terior tam bién e l arte real sólo en el n om bre difería d el arte p o lític o ” (280a2-8). WAHL.. págs.. en el proceso del tejido. que comporta . pero q u e p osea la m ism a función q u e la p olítica. así como de sus implicaciones tanto lógicas como epistemológicas. en cam bio.. Finito. sa lv o en el nom bre. así como al tejedory al suyo.no h em o s d e den om in arlo tam bién ah o ra en fu n ción d e la co sa de q u e se ocupa. es cap az de d ar co n sejo a alguno d e los m édicos públicos. donde se puede trasladar a un objeto o situación más grandes o com plejos la estructura de aquello que se ha tomado como modelo: un método de enseñanza.¿. se encuentra en Victor GOLDSCHMIDT: L e paradigm e dan s la d ialectiq u e plalon icien n e París. him atiou rgihé («arte de confeccionar vestimentas») torna su nombre de him átion (en sentido lato.) nos en señ am os algo recíprocam en te y distinguim os Las co sas tal com o son [distinguimos la o u s ía ] ” (388b). entrambos. además. dixit: “Por lo tanto. donde a partir del paradigma propuesto -q u e respecto a la idea general a la que refiere resulta pequeño.. la intervención de la cura: “Y a ese arte q u e ded ica esp ecialm en te sus cu idados a las vestim entas . al tiempo. donde tácitam ente manifestaba que no hay que preocuparse demasiado por los nom bres: “ Al político. 1947. muy p eq u eñ o por cierto.24 nombrar. d el m ism o m odo q u e el arte regio no difiere del político m ás q u e en el n om b re”36. y de manera mucho más elaborada. en últim a instancia. no d ifiere para n ada. no uno de descubrimiento35 — El Extranjero. c ít. en tanto. el unir y el separar. aquel arte -aquella cien ciadel verdadero rey.. la analogía del arte de tejer. Una última cosa: la determ inación del arte de tejer -y el «arte de confeccionar vestim entas»aquí en P olítico (como análogo al «arte político») comporta las mismas implicaciones que en Cratilo (como análogo al «arte de nombrar») dicho arte cabe. ¿acaso el nom bre del arte q u e d eb erá ap licársele no será el m ism o q u e el q u e le corresponde a a q u el a quien da sus co n sejos? ” (258e. ir separando 34 El Extranjero. ed. en cu an to en su m ayor parte conciern e a la con fección d e las vestim entas. precisando] si una persona. continuación de lo que “en e l c a so an terior” el mismo Extranjero había dejado pendiente y tan sólo insinuado. 37 A partir de 280d8.

así. el arte. com o ciencia rectora que une y comprende a todas la demás en un tejido perfecto. didáskalos. tam bién. todo esto. ” Recordemos. y a sabiendas que ya hemos logrado determinar el instrum ento (órgan on ) nombre. dos grandes artes: una asociativa [synkritiké] y otra disociadora [diakritiké]" (282b) [NB. en la m edida en q u e le está d ad o a una ciu dad Llegar a ser feliz. por su propia naturaleza. Acerca de d iakritiké Platón sólo se pronuncia en.se incluye en el arte m ism o de trabajar la lana. el arte de trabajar la lan a com prende dos seccion es y ca d a una de éstas es. La «analogía de los oficios» continúa La obra (el bien) de la que hace buen uso el tejedor cuando se sirve de la lanzadera es -p rov ien e.. El establecim iento de este peculiar «artesano de los nombres» requiere más de dos movimientos. cu an do el arte real los h ay a reunido por la con cordia y el am or en una vida com ún y haya con feccion ado el m ás m agn ífico y excelso d e todos los tejidos.como combinación. valga i aclarar que dichas «trama» y «urdimbre» no son sino el valor y la moderación. mientras que de syn kritiké no lo hace en ningún otro lugar anterior a este de P olítico] Quizá la diferencia enlre el tejido y las artes de las que se vale sea introducida aquí por Platón para ilustrar la diferencia existente entre las causas verdaderamente tales y las causas complementarias. como análogos a la de la lanzadera y su actividad tejer. ab ra za n d o a todos los hom bres déla ciudad. Por su parte. La analogía del arte de tejer propuesta como paradigma del arte político es nuevamente recordada por Platón justo al finalizar el D iálogo. una parte de lo que. in extenso.) El cardado. mientras que Sócrates sugiere que tanto disociación . un tejedor se servirá bien [k a ló s ] de la lan zadera -y «bien» q u iere d ecir «conform e a l o ficio de tejer»-. subrepticiamente. de detentar ambos caracteres predichos de valor y moderación. así como del correcto uso del instrum ento: la mancomunada correción en la función. como compendio de aquellos dos tipos de artes enfrentadas: "Ahora bien.) nos en señ am os algo recíprocam en te ”. dichas «trama» y «urdimbre» son también exportables a la sociedad. vale traer una afirmación que convalida fuertem ente la analogía e implica consideraciones acerca del buen desempeño de la función.. supra. en general. donde el regente mismo habrá. que no titubeos. Prosiguiendo con Cratilo. asimismo. que posea téchné. de aquél herrero que conoce el oficio. un en señ an te [didáskalos] se servirá bien del n om bre -y « b ien » quiere decir «conforme a l o fic io de en señ a r [d id á s k ó ] » ” (3 8 8 c ). la m itad del arte d e m an ejar la lan zadera y toda labor qu e consiste en separar unas d e otras las cosas q u e están unidas. en saber cómo tejer adecuadamente trama y urdimbre para lograr el más arm onioso y bello de los tejidos. todo ello -p ara decirlo con un sólo térm in o. Esta ciencia más elevada consistirá en entrecuzar los hilos del tejido. una vez ha ya delimitado el dominio que la «ciencia política». mientras que ante la pregunta de Sócrates: “¿Y de quién es la obra d e la q u e se servirá el en señ an te cu an d o se sirva d el nom bre?" (388d). cabe. a Hermógenes.del herrero y. Fácilm ente Hermógenes pudo llegar a la determinación de los artesanos carpintero o herrero a partir de su obra o lanzadera o barrena. de aquél que posee la técnica.) Tampoco acata dar con el nombre de quien nos proporciona los nombres de los que nos servimos. 388bl-2). ¿qué h acem os? ¿No separam os la tram a de la urdimbre cuando se hallan en trem ezcladas?” (Crat.. de aquél que posee téchné. y su actividad nombrar..el fin d el tejido d e la activ id ad p olítica: la combinación en una tram a bien arm ad a d el carácter de los h om bres valien tes con el d e los sensatos. y que una de las funciones primordiales del instrum ento nombre es el «enseñar [d id ásk ó] mutuamente»39. el instrumento y el mismo oficio o actividad — Sócrates a Hermógcncs: “Por consiguiente. dixit recordémolo--: " Y cu an do tejem os. apenas acate responder: “Tam poco sé decirte eso" (Ibídem . La obra de la que hace buen uso el taladrador cuando se sirve del taladro es -p rov ien e. parte d e dos artes a la vez. La com unidad lingü ística entre d id á s k ó . y así nos quedan. toda esta sarta de distinciones.25 la trama y los hilos de la urdimbre58.. El «tejedor real» que posee el saber del mundo de las Formas y conoce su adecuado entrecruzamiento: “Este es -d ig á m o slo . aquella antinomia íundamental en que se decide el carácter humano. . para llegar a la definición más exacta del «arte de trabajar la lana» (como lo nombra en 282a8).d el oficio. nos dice en 388b: “cu an d o n om bram os con el nom bre en calid ad de instrumento (. y. más allá. Luego la obra de laque se sirve el enseñante cuando utiliza un nombre ha de provenir de un artesano que conoz . cuando alcanza la definición fina! del político como «tejedor real» (cf. cf.en un primer momento. sin om itir n a d a qu e sirva a tal p ro p ósito” (31 lb 8-c). nos falta llegar a quien lo emplea: el artesano (tecn n ítés/téchtón ). los contenga en esa red y.del carpintero y. (. más allá. su función. de aquél carpintero que conoce el oficio. de nuevo. 5 1Sócrates. tanto esclavos com o libres. por ahí. 3 0 8 b -3 U c ). k a ló s. con tal grande exaltación en el decir del Extranjero. finaliza el D iálogo. y.. Una vez dispuesto el instrum ento. téch n é en últimas. la gobiern e y dirija. Sophista 226c..

GOLDSCHMIDT (Essai sur le «Cratyle». no obstante sepamos por lo que se viene (la formulación de la figura del n om othétés. más allá. J. K C. Además. 62 y ss. sin o tan sólo d e un h aced or de nom bres [onom atourgós ]42. Y es que la manera en que Sócrates va envolviendo gradualmente a Hermógenes en este sitio logra los más finos grados de sutileza. L a d efen sa d e V . el otro de figuras. adjudicándole una postura -u n a opinión. GUTHRIE. cuyos nom bres distinguirán correctam ente las esen cia s de sus objetos y. quien nos lo proporciona es el uso40. el uno de sonidos. el que aprovecha Sócrates para mostrárnoslo como convencionalista a ultranza. de o el carpintero o el herrero) el «artesano de los nombres» ha de poseer téchn é — Sócrates dixit: “No es tarea d e todo hom bre. quien procura mantener fidelidad y simpatía con la mesurada postura convencionalista de Hermógenes. im poner un nom bre. é l tom a nomos en e l sen tido d e ley [o «convención»]. supra. la aprovecha al máximo para articular una definición suya propia que cala muy bien con la apretada y cuidadosa argumentación que en torno al nombre ha venido entretejiendo. dentro de esa definición en extremo convencionalista del nombre. Como antes anotamos. Y éste es. indistintamente también. H erm ógenes. descabellado ya. vierte por nom os «uso» (in. 388d8). según parece. que sin siquiera percatarse pasa de enunciar su postura desde una esfera de uso puramente personal a hacerlo desde una social. es este descuidado lapsus de Hermógenes. 3 8 4 cl0 -e l.. registra y describe muy bien el diestro movimiento anterior: “Por supuesto q u e existe una m ultitud d e legisladores. cu an d o utiliza un nom bre. 45 Versión de A. supra. DOMÍNGUEZ... para conservar el convencionalismo moderado de Hermógenes (quien dentro de su equívoca argumentación. cu an do es eviden te que H erm ógenes los usó en su otro sentido d e costum bre. el legislador [n om oth étés ].. Pág. Continuando. en un primer momento habla indistintamente de sy n th ék é y hom ología («pacto» y «consenso»). la esencia de cada cosa mediante letras y sílabas. en una hermosa faena que deja muy bien claro quien comanda la lidia. que no son sino. . en uno y otro caso. que la palabra «ley». nuevamente. pero Sócrates h a b la del experto. cf. así como un avance. 42 Infra. Conato de balances 4 1 Versión de A. en 424a. ya lo vimos. en constraste con su real postura más bien moderada. involucra también la costumbre -éth o s-).que simpatiza con nom os. com o nosotros sabem os. París. entendida como «ley». figuras y sonidos.j. quien por supuesto no reparará en esta cuestión y. desde el marcar distancia con el pronombre «tu» (soi). a partir de nom os. Platón. donde. tan sólo se apresta asentir: “ A sí p a r e c e ” (389a3) W. habla del «nominador». DOMÍNGUEZ. ap arte d e eso. para hacerle justicia frente a la versión ultra convencionalista que del mismo personaje nos ofrece Sócrates. para Platón éste no es otro q u e el filósofo. CALVO. creemos. puede también imitar en su caso. loe cit. que perfectamente permite a Sócrates adjudicársela al ultra convencionalista (a lo menos así se lo retrata en el D iálogo: la contraparte del ultra naturalista Cratilo que pronto se vendrá) Hermógenes. utiliza la obra d el legislador [nom othétés ] ”41 (3 8 8 e l). aquí. infra. 1940. que. de n om os y éth os («convención» y «costumbre»). hay un uso enfático del «tú» (so/). Ver nota # 40. y luego. introducir la suya más radical de. Sócrates. no obstante reconociendo la inicial postura moderada de Hermógenes44. ed cit. L. dixit: “¿No crees tú q u e [los nombres de los que nos servimos] quien nos los proporcion a es el uso [la ley: n om os]?” (388d 8). a Hermógenes. deducir al nom othétés. tal vez para amenguar lo unilateral que vertirlo por «ley».26 . La oportunidad que el descuidado Hermógenes brinda a Sócrates éste no la deja pasar. también la delicadeza que para vertir n om os demuestra ). Sócrates había advertido como una inconsistencia en la argumentación de Hermógenes en su versión de teoría co n v en cio n a lista y su poco delicado uso y com prensión de los términos en la postulación de la misma: “n o soy ca p az d e creerm e qu e la exactitu d de un nom bre sea otra que p acto y con sen so (. Sócrates da cien vueltas a l pobre H erm ógenes.. en 3 8 8 e l) qué tan bien conviene a Sócrates dicha definición. de aquél «que pone los nombres» (o n om astikós ). lo que aquí ocurre es el cumplimiento de aquello que. Sócrates. el cu al es el artífice [démiourgós] qu e m ás rara vez ap a rece entre los h o m b res ”43 (3 8 8 e8 -3 8 9 a 2 ). sin o por conven ción y h áb ito d e q u ien es suelen p on er n om b res” (3 8 4 c I0 . a semejanza de los imitadores músico y pintor. supone. Aquí vale hacer una pequeña prpcisión. Por otro lado. e l ) . Hermógenes. ed cit .) Y es q u e n o tien e ca d a uno su n om bre por n aturaleza alguna. en e l sen tido de qu e los dos conceptos eran 40 En su versión del D iálogo. también. 44 Recordemos. la ley (nom os). L CALVO. así como ocurre con cualquier artesano diestro (como en el caso. Aquí Sócrates clava hondo el estoque. el «legislador»: “¿Te p arece que el enseñante. hasta unas líneas más abajo.

4 1 Versión de A. un rasgo d e normatividad q u e no se d a necesariam ente en la m era idea d e opinión. en ed cit. K.propiamente dicho. en este caso. es errónea. de «dóxa». en efecto. también sabemos la acepción que de n om os a Sócrates interesa. y ex am in em os a dón de m ira el legislador a l im poner los nom bres. págs 74-75. 4 6 T. En tercer lugar. opiniones. una sencilla semblanza que de n om os hace Tomás CALVO: “ En sen tido am plio. a l m enos. 1992. en plural) son las norm as. Nomos es opinión. La noción d e costum bre com porta los dos rasgos señ alados anteriorm ente. tal vez. vale atender la invitación de Sócrates: | “Sigamos. El én fasis es nuestro. p erfectam en te explícito. Nos aprestamos.27 indisolubles en la m ente griega. m odos de com portam ien to vigentes en una colectividad y firm em ente establecidos. relacionó n om os con éthos fue. en la acepción de costumbre. El rasgo d e n orm atividad es. com partidas por una colectividad. Nomos. a l m enos im plícitam ente. . siqu iera sea d e m odo inexpreso (Así. quien. pág. la costum bre de no com er carn e hu m an a im plica. a incursionar [ en los pantanosos terrenos eidéticos. N om os. P or lo dem ás. en ed cit. CALVO MARTÍNEZ. ad em ás. a Sócrates lo que le interesa es la ley. costumbre o uso sociales [versión de Hermógenes]. «Nomos» significa. Í Una vez contrastadas las versiones. «nomos» significa la ley.. en segundo lugar. las leyes d e Solón y su ulterior d esarrollo " 46. pues. ahora. un nuevo motivo añadido a la i composición. Investigem os ' esto partiendo d e lo an tes d ic h o ’’*'' (3 8 9 a ). pero no una opinión cu alqu iera sin o caracterizada por dos rasgos fu n dam en tales: en primer lugar. el [ carácter estable y com unitario que la soporta Valga. legalm ente san cion adas. L as costum bres son. es decir. el conjunto de las leyes por las cu ales se rige una colectividad [versión de Sócrates]. sin o colectivas. Hermógenes. se trata d e opiniones no individuales. no es la obra de un n om othétés. Es fu n dam en talm en te la constitución. DOMÍNGUEZ. de alguna manera. revisados los pases. q u e expresan la vida de la polis. la creen cia u opin ión d e q u e tal con du cta es rech azab le por los motivos qu e sea). lo vimos. q u e no son circu n stan ciales o p asajeras sin o estables y bien asen tadas. la opinión tal com o an teriorm en te la h em os caracterizado: todo uso o costum bre sociales se asientan en alguna opinión o creencia. nota 16. Le somos todo oídos. en el ver -a l e id o s . en la acep ció n d e costu m bre. eso bien lo sabemos. C GUTHR1E. 43 W . L a noción d e costum bre connota. 17. c a b e señ alar qu e la noción d e costum bre connota. con estaciones en physis Antes vale notar el especial énfasis puesto en la acción de mirar. en fin. El nomos (o los nomoi. n o e s la obra d e un nomothétés”45. en ciertos contextos. ahora hacer una pequeña digresión í aclaratoria. «nomos» significa opinión o creencia sien do sin ón im o.

a todo oyente le fuera revelada la personalidad del dios en quien se encuenran. que el nombre. el hrrendo. según creo. el prudente. thraúein (quebrar). Sócrates afirma que: “no es imposible aprendery descubrir las cosas más que aprendiendo los nombres o descubriendo nosotros mismos cuál es su naturaleza” (483b). Hades.. girar). en cuanto elemento. etc. como la lanzadera lo es para hacer un tejido” (388b-c). como: Tántalo. en orden a imitar con él la traslación (phorá). según la propuesta de Sócrates.. Sin embargo. es un argumento correcto en relación con los nombres? 4. "heliótropo” (del griego hélios.? 3. ¿qué hacemos al usar los nombres? [. la poesía. adaptándolas por conformidad. la medicina. la prestidigitación. a partir del análisis etimológico de nombres que aparecen en la obra de Homero. la de manifestarse apropiados a aquello que designan. algunos nombres utilizados en la ciencia. el amor. el astuto. así como en trachys (áspero) y también en verbos tales como kroúein (golpear). Deméter. le pareció al que pone los nombres un excelente instrumento del movimiento.] ¿No es cierto que nos enseñamos unos a otros y que distinguimos las cosas como conviene? [. el aterrador. En primer lugar. la venganza.28 Comprensión y discusión 1. en cuyo afán evalúa la naturaleza y acciones de los dioses. grandioso el esfuerzo de Sócrates en la primera parte de el Cratilo por justificar la relación dios-nombre. m edida). Conforme a la anterior argumentación de Sócrates. pues al ser asignados como voces que ‘re-presentan’ las cosas. Y por eso la utiliza con frecuencia en ese sentido. con sólo escucharse el nombre de Apolo. más loable sería por ejemplo que. sol y trepein. Es.considera Ud. etc. Plutón. que el nombre designa efectivam ente la realidad de la cosa? 2. el vil.. en una primera instancia. Apolo. veía que la lengua se detiene lo mínimo y vibra al máximo en esta letra: por eso me párese que se sirvió de ella para dichas palabras” (426d-e). com o: “aerostato” (del griego aér. los ejemplos de Sócrates que ilustran la elocuencia del sonido /e/ para reflejar el movimiento: “la q (rhó). Si el nom bre no encuentra para Sócrates. un instrumento que sirve para señalar y para distinguir la esencia. que se mantiene). rymbein (hacer girar): todas estas cosas las imita [el que hace los nombres] principalmente con la fuerza de la y (rhó). ¿cómo considera lid que d ebe ser im plem entado el nombre para ‘trabajar’ con él? ¿Considera Ud. el preclaro. según la Teogonia griega. según la cual se explícita la esencia (el contenido) de la cosa nom brada . “m anóm etro” (del griego manos.] El nombre es. el sagaz. la música. ligero y metron. asimismo argumenta que es por el influjo de un ‘Hacedor de nombres' que éstos tienen la posibilidad real de cumplir con las tareas de ‘instruir’ y ‘distinguir’. ¿. Sócrates plantea el problema del nombre en los siguientes términos: “Dado que el nombre es un instrumento. en un primer momento. kermatídsein (desmenuzar). ¿cómo explicaría Ud. En los prolegómenos del Cratilo. constituye com o tal una indagación del Ser. La exigencia que Sócrates hace a los nombres es. Poseidón. Una vez ‘asignados' los nombres. y además en trómos (temblor). ¿cómo considera Ud. Hera. En este orden de ideas. el prepotente. thryptein (triturar). Son célebres. aire y status. más determinación que como ‘instrumento’.. la supuesta naturalidad de los mismos? ¿Hasta qu é punto la práctica m inuciosa de la descripción de orden fonológico. siendo quien es Apolo a un tiempo el magnánimo. ai respecto. o que designa correctam ente todas sus características? ¿Qué posibilidades reales de escrutar los objetos tenem os entonces a partir de los nombres? . Perséfone. pues.. Zeus. Pues. ereíkein (desgarrar). han de subrayar su acomodación a ellas. en el mismo rheín (correr) y en rhoé (corriente) imita con esta letra la traslación. Urano. sin lugar a dudas.

La filosofía de Aristóteles. donde Aristóteles dictó sus enseñanzas en el Liceo. Tal práctica se sigue inmediatamente para el sabio del reconocimiento de la felicidad a que conduce el simple desarrollo de la actividad racional humana. protector de las ovejas contra los lobos. Al contrario de lo que sucedió con Platón. pero cuyo saber es insuficiente si no va acompañado de su práctica. como coincide. probablemente invitado por Teofrasto. a la muerte de Platón. denominada escuela peripatética por la costumbre de dictar las enseñanzas y mantener las discusiones durante largos paseos. de C. y le dedicó un himno. en el caso de Aristóteles sólo se han conservado los escritos Del cielo. en el 344 a. El ideal griego de la mesura se manifiesta de modo ejemplar en una moral que es. crucificado en el 341 a. con una antigua esclava del tirano. de C. Aristóteles rompió con la Academia y abandonó Atenas. discrepa de ésta tanto. según su contenido. Se trasladó a Atarnea y fue consejero político y amigo del tirano Hermias. así como los numerosos intentos-de conciliación entre ambos pensadores. recopiladas en la antigüedad con el nombre de Órganon o “instrumento” para pensar rectamente — Escritos sobre ciencias de la naturaleza: Física. en los que colaboró en la enseñanza y publicó algunas obras que desarrollaban las tesis platónicas. quien olvida el orden cronológico y por tanto introduce problemas de interpretación. de quien fue un brillante discípulo. sin embargo. . derivados de las lecciones impartidas en el Liceo. llamado así por estar situado en un jardín próximo al templo de Apolo Licio. La palabra “m etafísica” no fue usada por Aristóteles. por 10 menos. la frecuente tensión entre los platónicos y los aristotélicos. viajó a Mitilene. A la muerte de Filipo. Las obras de Aristóteles pueden clasificarse.29 ARISTÓTELES esotéricos. destinados al público en general. En el 348 a. enseñable. Aristóteles contrajo matrimonio con una sobrina de Hermias. El corpus aristotélico ha llegado hasta nosotros de acuerdo con la ordenación por materias que realizó Andrónico de Rodas (siglo I a. que se inicia con el hallazgo de un instrumento para la cjenciay que culmina en una metafísica a la cual se subordina la teología. de la cual tuvo un hijo. [ : Filósofo griego nacido en Estagira. hoy Stavro en 384 a. de C. que recogen pequeños tratados o cursos impartidos por Aristóteles en el Liceo. ciertamente. pues la vida feliz es por excelencia la vida contemplativa. por los persas a causa de su amistad con Filipo. de C. de C. señalan ya . Allí supo de la muerte de Hermias. Escritos que tratan de las causas generales de las cosas. sino por un recopilador posterior. Hijo de una familia de médicos. de C ). Aristóteles pasó allí veinte años. Huérfano desde la ninez. la teoría del mundo físico y la doctrina del alma como entelequia del cuerpo. le permitió regresar a Atenas.. el imperio de la razón. Con el tiempo. mientras que se han perdido los exotéricos. se redondea con una doctrina ética y política cuyo intelectualismo no representa. Sobre el alma — Los ocho libros de Política — Obras sobre literatura: la Retórica y la Poética — Metafísica. sino de lo razonable. fue llamado a la corte de Macedonia por Filipo II para que se encargara de la educación de su hijo y heredero Alejandro. Alejandro subió al trono y. ' En el 342 a. por entonces bajo el gobierno de los macedonios. al enviudar.. en el 335 a. de C. que ordenó estos escritos “a continuación” o “más allá” (significado de la preposición griega “meta”) de los libros de física La extensa obra de Aristóteles. los discípulos de Aristóteles constituyeron una institución comparable a la Academia platónica. como muestra de agradecimiento a su preceptor. edificada sobre la platónica. y quizá no antes de su muerte. De la generación y corrupción. abuelo de Alejandro 111 el Magno.marcho a Atenas cuando contaba diecisiete años para estudiar filosofía en la Academia de Platón. Se trata de una colección de catorce libros. por entonces un muchacho de trece años. él mismo fue el médico del rey Ainintas II de Macedonia. en distintos grupos: — Obras de Lógica. pues sus teorías experimentaron una notable evolución a lo largo de su vida. donde el clima político contrario a Macedonia no le era favorable. Nicómaco. y luego.

compuesto de materia y forma. Recordando la muerte de Sócrates. cedió la dirección del Liceo a Teofrasto y se retiró a Calcis. basada en el silogismo y en el análisis deductivo. que es. atiende particularmente a las dificultades que plantea en la explicación del mundo la contradicción entre la necesidad de estudiar lo individual y contingente y el hecho de que solamente un saber de lo universal puede ser un saber verdadero. sospechoso de serle favorable. según Aristóteles. este instrumento u Organon es precisamente la lógica. como indica W. La lógica en sentido técnico equivale a la lógica formal. Pero quizá su aportación más relevante sea su Ilógica. formalista. Aristóteles propuso replantear la clásica pregunta por el ser en cuanto ser por la pregunta por la sustancia. lo mismo que la sofística. se produjo en Atenas una reacción contraria a la dominación macedónica. tiene un cariz estrictamente crítico que no basta para un conocimiento positivo. la lógica aristotélica puede entenderse en dos sentidos: uno. de una facultad o de una técnica. El naturalismo de Aristóteles se muestra en las numerosas y detalladas descripciones de animales y plantas. donde murió pocos meses después. más amplio. a la muerte de Alejandro. con la dialéctica En sus libros dedicados a la filo so fía prim era. aunque en ella se presta atención sobre todo a las fórmulas lógicas y no a las reglas de inferencia. En efecto. según el cuai es primariamente —o.30 claramente el hecho de la coexistencia de una raíz común y de una considerable divergencia. En vez de ella debe elaborarse un instrumento para el saber que muestre su eficacia en todos los aspectos y no sólo en el crítico. en lugar de en la dialéctica propuesta por Platón. Aristóteles. Ante todo. que en su primera acepción significa el ente concreto. Mas una ciencia de esta índole no puede satisfacerse. como la platónica. aunque la lógica de Aristóteles es simplemente formal y no.. Ahora bien. su modelo se mantendría casi inalterado hasta el siglo XIX. con la materia como sustrato permanente. En el 323 a. la ciudad natal de su madre en la isla de Eubea. la precisión y detalle con que han sido elaboradas las primeras la convierte en un modelo para toda ulterior investigación lógica. si se quiere también— una vía de acceso a la realidad. a diferencia de su maestro. sino porque. Bochenski y otros autores. según el cual se trata. el cambio no es explicado ya como apariencia sino como juego entre potencia y acto. Aristóteles desarrolla su pensamiento en extensión no sólo por su afán de abarcar todos los saberes. a lo que se ha llamado posteriormente lógica material o también gran lógica. . con lo que se aleja definitivamente de Platón. 'Ikl es el tema alrededor del cual gira todo el pensamiento aristotélico que quiere ser ciencia de lo que es en verdad sin sacrificar en ningún momento lo concreto y cambiante. La dialéctica. desde el punto de vista de la moderna lógica matemática con muy notables resultados. fue acusado oficialmente de impiedad por haber dado a Hermias la consideración de ‘inmortal’ en el himno compuesto por él. En su Física. y otro. una apariencia de la filosofía. la lógica en sentido amplio. es decir. de C. como la de los estoicos. como lo han hecho Lukasiewicz. Jaeger. y su concepción del universo como esférico y geocéntrico será dominante hasta Copérnico. estricto. La lógica formal constituye una de las piezas maestras del pensamiento del Estagirita y puede ser examinada.

también < so n > las mismas. lit. de esto se ha hablado en los < escrito s> sobre el alma.: de los animales. se asemejan a la noción sin composición ni división. pues corresponde a otro tratado diferente.: «enunciado». <de modo que> necesariamente ha de darse en ella una de las dos cosas. Nombres simples y compuestos. De esto hay un ejemplo significativo: en efecto. animal fabuloso. cuando no se añade nada más: pues aún no son ni falsos ni verdaderos.gr. Mave».. pero no. Los casos Nombre. v. como < sí o c u r r o en el enunciado k a ló s h íppos J . tal como aparecen en Kállippos. del nombre propio P hílón Lógos. El título Péri H erm ánelas (Sobre la interpretación). kélés5. 16a Así. es un sonido significativo por convención sin < in d icar> tiempo. y la [ escritura <es símbolo> de lo <que hay> en el sonido. Sin embargo. en cambio. 1 h ilónos . pero por separado no lo es de nada. voz. 5 10 15 2. ippos no significa nada por sí mismo.31 SOBRE LA INTERPRETACIÓN* Aristóteles 1. qué una declaración y qué un enunciado. fue atestiguado por ¡primera vez en el comentario de Ammoriio y en ia traducción armenia del siglo V d. a veces. No-hombre no es un nombre. sin más o con arreglo al tiempo. «Sobre la interpretación». pues. respectivamente. Lo verdadero y lo falso { Antes de nada hay que exponer qué es un nombre y qué es un verbo y.e ippos) que con otra disposición morfosintáctica significan. por sí mismos. pero no es verdadero ni falso. no son nombres sino inflexiones del nombre. pues. uragélaphos. «discurso». otras veces. ¡«Nave pirata». El nombre. así como en el alma hay. Madrid B995 Traducción de Miguel Candel Sanmartín. a continuación. una noción sin que se signifique verdad o falsedad y . puesto que también indican algo los sonidos inarticulados. 20 25 30 16b Í . en K állípp os2. f Tomado de: ARISTÓTELES. (Nombre propio compuesto de dos partes {Kall. y aquello de lo que éstas ! son semejanzas. en Tratados d e lógica (Órganon). Por conven ción < quiere decir> que ninguno de los nombres lo es por naturaleza. lo falso y lo verdadero giran en torno a la composición y ala división. < so n > las mismas para todos. qué es una negación. Las cosas. «Caballo hermoso» o «el caballo es hermoso».: hom bre o blan co. [hermoso» y «caballo». así como las letras no son las mismas para todos. sino ' ólo cuando se convierte en símbolo. Así. lo <que hay> en el sonido son símbolos de las afecciones <que hay> en el alma. pues. Y. los nombres y los verbos. v. | Así. Ahora bien. P h ilón i: genitivo y dativo. En cuanto a d e Filón o p ara Filón6 y todas las < expresiones> por el estilo. qué una afirmación. ninguno de los cuales es un nombre. Su definición7 consta de las mismas < n o ta s> que las otras < expresiones> . respectivamente. pensamiento y realidad. en cambio. ni siquiera hay un nombre con el que llamarlo — pues no es un enunciado ni una negación— . así también <ocurre> en el sonido: en efecto.: en ep a ktrok éles4. la hay también. tampoco los sonidos son los mismos.gr. el cierv o-cabrío1 significa algo. en éstos tiende < a serlo> . Escritura. pero digamos que es un nombre indefinido. de C. pues. aquello de lo que estas cosas son signos primordialmente. a menos que se añada el ser o el no ser. y ninguna de cuyas partes es significativa por separado: en efecto. 2 vols Editorial Gredos.gr. las afecciones del alma. Pero. lo que ocurre en los nombres simples no ocurre igual en los compuestos: pues en aquéllos la parte no es significativa en absoluto. v.

sino por convención. pero no es verdadero ni falso. y el que escucha descansa— . tampoco estab a san o o estará san o es un verbo. pero no 30 que sea o que no sea (aunque seria una afirmación o una negación si se añadiera algo). en otro contexto. y son múltiples los que no < indican> una sola cosa o los que no van unidos por conjunción. y el siguiente la negación. dichos por si mismos. y aquél el < tiem po> que envuelve <al p r e s e n to . en los <térm inos> dobles sí tiene significado I7 a cca d a p a r t o . decir por qué a n im a l terrestre bíp ed o es una sola cosa y no varias — en efecto. es meramente un sonido. pero no com o afirmación.gr. pues. El ejemplo griego es mys «ratón». cualquiera de cuyas partes es significativa por separado como enunciación. Así. tampoco en ratón es significativo -fon. De las anteriorm ente dichas. y es signo de lo que se dice acerca de otro Digo que cosignifica tiempo en el sentido de que. sino que. ahora bien. bien a iniciativa de uno mismo. la una es la aserción simple. 15 20 25 4. mientras salu d es un nombre. en efecto. no es nada. Digo que hom bre. no dice en ningún momento nada verdadero ni falso. 3. no todo enunciado es asertivo. sino una inflexión del verbo. de lado esos otros — ya que su examen es más propio de la retórica o de la poética— . Aserciones simples y aserciones compuestas El primer enunciado asertivo singular es la afirmación. por tener la vocal aspirada Cf. De manera sem ejante. an u n ciado equivale concretamente a defin ición . v. significa algo. de los ed. o el era. 5 v. Todo enunciado es significativo. sin embargo. j 5.: d e Filón está o no está. Dejamos.gr.8 En cambio. el enunciado9 de hom bre. que no es posible concebir sin los componentes. los demás < sólo> 10 tienen unidad gracias a una conjunción. como ya de ha dicho. ni siquiera ser o n o ser es signo de la cosa real. Y siempre es signo de lo que se dice acerca de otro.: un discurso < lógos> ya compuesto ‘ De nuevo Aristóteles toma como ejemplo un caso límite: ni siquiera una sílaba que en otra cadena morfosintáctica tendría significado por sí misma lo tiene cuando forma parte de una unidad semántica simple. v. y ninguna de sus partes tiene significado separadamente. pero no en sí misma. en el sentido de lo que < se dice> acerca de un sujeto.32 salvo que. ya que se da por igual en cualquier cosa. En sí mismo. El enunciado asertivo [o ‘apofántico’ (N.: <afirm ar> algo acerca de algo o <negar> algo de algo. en cambio. en efecto. si no se añade el es.gr. está sa n o es un verbo: en efecto. A no está sa n o y n o está en ferm o no lo llamo verbo. como ya se ha dicho. pero no hay nombre para <designar> su diferencia cresp ecto del verbo propiamente dicho>. en efecto. pero digamos que es un verbo indefinido. una sílaba de hom bre no < es significativa> : en efecto. por ejemplo. los verbos son nombres y significan algo — pues el que habla detiene el pensamiento. no será una unidad simplemente 15 porque se diga de un tirón— corresponde a otro tratado). podría significar «cerdos» (aunque en ese caso transcribiríamos hys. no es en modo alguno un enunciado asertivo (ahora bien. cosignifica que se da ahora. digamos que el nombre y el verbo son sólo enunciaciones. cuya sílaba ys. ya que no es posible decir que indiquen algo con el sonido de tal 20 modo que lo aseveren bien a preguntas de alguien. o algo sem ejante. ¡ 5 v. y. El enunciado y sus clases.: la plegaria es un enunciado. pues. por más que diga lo qu e es a secas. Necesariamente. 9 En este caso. no dicen verdad ni falsedad — el nombre. siempre— . cosignifica tiempo y siempre se da acerca de algo. pues. y se diferencia del verbo en que éste cosignifica el tiempo presente. y la otra es la compuesta de éstas. ya que <el objeto> del presente estudio es el < enunciad o> asertivo. El verbo. todo enunciado asertivo < constará> de un verbo o una inflexión del verbo. sino que cosignifica una cierta composición. unidas a es o era o se r á . supra. tanto existente como no existente. Peculiaridad del verbo ‘ser’ como verbo «puro» 10 Verbo es lo que cosignifica tiempo. nota 2. pero no como un instrum ento < n atu ral> . o el será.gr. Es un enunciado asertivo singular el que indica una sola cosa o el que tiene unidad gracias a una conjunción. en este caso. pero no indican en modo alguno si existe < algo> o no: en efecto. sino < só lo > aquel en que se da la verdad o la falsedad: y no en todos se da.)] Enunciado es un sonido significativo. Así. en efecto. j ¡ j ] j .

< e n > todas las que son contradicciones universales de los universales. es a la vez verdadero decir que es <el> hombre blanco y que no es < el> hombre blanco. y una negación es la aserción de algo separado 25 de algo. Así. 15 Digo. y de igual modo respecto a los tiempos distintos del presente. así que es evidente que a toda 30 afirmación se le opone una negación y. pero no universalm ente. pues.: < es> tod o hom bre blan co — no < es> todo hom bre blanco. como aseverar que se da lo que no se da. por lo tanto estas últimas no pueden ser simultáneamente verdaderas. si se asevera universalmente sobre lo universal que algo se da o no. v. por ejemplo. necesariamente <cada> una de las dos ha de ser verdadera o falsa.33 La aserción simple es un sonido significativo acerca de si algo se da o no se da.gr. como quiera que es posible. mientras que las opuestas a ellas cabe <quc lo sean> en relación con la misma cosa. predicar universalmente sobre el predicado universal no es verdadero: en efecto. en efecto.gr.gr. a toda negación. Universal y singular. habrá aserciones contrarias — llamo aseverar 5 universalmente sobre lo universal. 25 Así.gr. con arreglo a la división de los tiempos. y es <el> hombre bello y no es <el> hombre bello. v. no hay i <aserciones> contrarias. Ahora bien. no siempre 30 < es> verdadera la una y falsa la otra. a < es> todo h om bre blan co. que se opone contradictoriam ente a la negación la afirmación que significa lo universal respecto a lo mismo que < la negación significa> de manera no universal. Ahora bien. es todo hom bre todo an im al. 7. pues todo no significa lo universal. hom bre es de las < co sa s> 40 universales y Calias de las singulares— . en efecto. unas 17b veces en alguno de los universales. < n o e s > ningún hom bre blanco -. La oposición de las aserciones: contradicción y contrariedad Puesto que. como.gr. < n o es> ningún h om bre blan co — es algún hom bre blan co. otras veces en alguno de los singulares. tanto aseverar que no se da lo que se da. sino que < se tom a> universalmente— . ni de ninguna de las otras maneras que 35 distinguimos contra las distorsiones sofísticas).: < es> todo hom bre justo — < n o es> ningún hom bre justo. n o es < el> hombre blanco. v. v. v. en cambio. por ejemplo. en cambio. cuando se asevera sobre los universales. a es < el> hom bre blanco. por ejemplo. unas son universales y otras singulares — llamo u niversal a lo que es natural que se predique sobre varias cosas y singular a lo que no.: no < es> todo hom bre b lan co y es algún hom b re blanco. a la afirmación y la negación opuestas. una afirmación. pues. cabría negar todo lo que uno afirma y afirmar todo lo que negara. no habrá afirmación en que lo universal se predique del predicado universal. aunque las cosas designadas puede que sean contrarias — llamo aseverar 10 de manera no universal sobre los universales. de las cosas. digo que se oponen la <afirm ación y negación> de lo mismo acerca de lo mismo (pero no de manera homónima.: es Sócrates blan co — no es Sócrates b lan co. La afirmación y la negación Una afirmación es la aserción de algo unido a algo. <se oponen> contrariam ente la afirmación de lo universal y la negación de lo universal cco m o 20 tales>. < e n > todas las <que versan> sobre los universales de manera no universal. siendo hom bre universal. pues. Y llamemos contradicción a eso. no se usa Umversalmente en la aserción. 6. y también < e n > todas las <que versan> sobre lo singular. . necesariam ente hay que aseverar que algo se da o no.

la <negación> n o < es> todo hom bre blanco. Es < el> hom bre blan co — no es < el> hom bre blanco. y por qué. En efecto. queda dicho que una sola afirmación se opone contradictoriamente a una sola negación. y también sobre los singulares. digo. 18a bien de alguno de los universales. no lo es. si toda afirmación es verdadera o falsa: pues en las cosas de ese tipo no se darán ambas a la vez. 18b necesariam ente será blanco o no será blanco y. la de no es < el> hom bre blanco. como ya se ha dicho. y a la de es < el> h om bre blanco. así que necesariamente la afirmación o la negación ha de ser verdadera. y <de las contradictorias> sobre los universales como universales siempre la una c h a de ser> verdadera y la otra falsa. 8. si se dice una falsedad. se dice una falsedad y. pues. Ello podría parecer a primera 35 vista absurdo. bien de alguno de los singulares. si < e s> feo no < e s > bello. En cambio. pues es preciso que la 40 negación niegue lo mismo que afirmó la afirmación. Así. si toda afirmación o negación < e s> verdadera o falsa. en las cosas que son y que fueron. si no se da. Las aserciones equívocas y su oposición Es una sola la afirmación y la negación que significa una sola cosa acerca de una sola cosa. v. será verdad afirmarlo o negarlo. es evidente que también la primera significa.gr. con los singulares futuros no < ocu rre> igual. y de la misma cosa. a la de < es> algún hom bre blan co. y que las contrarias son otras. Si. bien de manera universal siendo universal o bien de manera diferente. o nada — pues no es ningún hombre caballo— .gr: 15 todo hom bre es blan co — no es todo hom bre blanco. de modo que en esas <asercioncs> no es necesario que una <de las com ponentes de la> contradicción sea verdadera y la otra falsa. < n o es> ningún h om bre blan co — es algún hom bre blanco. sino otra distinta de aquella). Es manifiesto que la negación de una sola afirmación es también una sola. sobre los universales no dichos universalmente no es necesario. también acerca de esos casos se ha hablado ya. también necesariamente todo < lo afirmado o negado> ha de darse o no 35 darse. . es necesario que o la afirmación o la negación sea 30 verdadera o falsa. o varias cosas. es evidente que uno de los dos dice necesariam ente la verdad. por ejemplo: es Sócrates blan co — n o es S ócrates blan co (si <negara> alguna otra cosa o la misma de alguna otra. en < el> m anto blan co no < sería > una sola afirmación: pues eso no se diferencia en nada de decir: es < el> ca b a llo b lan co y es < el> h om bre blan co. no se da. o como universal o como no universal.34 en efecto. pues. y. y si se convierte en algo. no sería la opuesta. y a la < afirm ación> 5 < es> todo h om bre blan co. y cuáles son éstas. si uno dijera que algo será y otro dijera que eso mismo no será. en cambio. Unidad y pluralidad de las aserciones. pues. la de < n o es> ningún hom bre blanco. v. si es verdad decir que es blanco o que no es blanco. si b lan co significa una sola cosa. si hay un solo nombre para dos cosas de las que no resulta una sola. pero no significa esto último ni a la vez ni necesariamente. En efecto. La oposición de los futuros contingentes Así. éstas 25 significan varias cosas y son múltiples. 9. no es una sola la afirmación. En cambio. y 10 cuáles son éstas. pues. y que no toda contradicción es verdadera o falsa. y cuándo es verdadera o falsa. si es blanco o no es blanco.: si alguien pusiera el nombre de m anto a un 20 caballo y a un hombre. ya que no es < el> h om bre blan co parece significar a la vez también que <no es> ningún hom bre blan co.

la negación no sería verdadera y. de manera semejante. no sea. que. primero. ni será o no será. por ejemplo una batalla naval: en efecto. ya < versen > sobre los universales enunciados como universales. De modo que ni sería preciso deliberar ni preocuparse. los absurdos que resultan si es necesario que. Pero tampoco cabe en modo alguno decir que ninguna de las dos cosas es verdad. o bien dice la verdad el que afirma o bien el que niega). y. necesariamente. pero cabe. y que vaya a ser o no. entonces es manifiesto que no todas las cosas son ni llegan a ser por necesidad sino que unas <son o llegan a ser> cualquier cosa al azar y ni la afirmación ni la negación son en nada más verdaderas. ni llega a ser cualquier cosa al azar. Pues. y que nada de lo que sucede sea cualquier cosa al azar. que suceda también la otra en vez de la primera. que. y que. así. v. En efecto. sería preciso que ni llegara ni no llegara a haber una batalla naval. en efecto. pues <de otro m odo> lo mismo podría llegar a ser que no llegar a ser. de cualquiera de las cosas que llegaron a ser.gr. 5 10 15 20 25 30 35 19 e 5 10 15 20 25 30 .: que este manto de aquí es posible que se rasgue. pues. <pensando>. si es verdad decir que <es> blanco y negro. Así. eso no difiere de si algunos dijeron o no la contradicción. Digo. la una sea verdadera y la otra falsa. era verdad antes decir que sería blanco. no < cabe> decir.35 Ahora bien. También en el caso de la contradicción < vale> el mismo argumento: por un lado es necesario que todo sea o no sea. de toda afirmación y negación opuestas. pues. entonces nada es ni llega a ser por azar. que <lo uno o > lo otro sea necesario. y no cualquier cosa al azar (en efecto. si en todo tiempo se comportan <las cosas> de tal modo que uno de los dos dice la verdad. Si eso es realmente imposible pues vemos que el origen de lo que ha de ser radica en el deliberar y en el hacer algo <previo>. Estos y otros por el estilo < s o n > . c ía s cosas> o serán o no serán no por afirmarlas o negarlas. y que lo que no es. no se dará. sea. además. sería necesario que sucederá eso < o lo o t r o . si es blanco ahora. se dará tal cosa y.: que ni será ni no será. y si < fuera verdad decir> que se darán mañana. es necesario que lo que es. de modo que necesariamente será cualquiera de las dos cosas que en aquel momento era verdad decir <que sería>. no es necesario ni que todo lo que es sea ni que todo lo que no es no sea: pues no es lo mismo que todo lo que es. si < fu era> por azar. de modo que también puede que lleguen o que no lleguen a ser. es preciso que ambas cosas se den. nada impide que uno diga para dentro de diez mil años que habrá esto y que otro diga que no. cuando no es. de manera semejante también en el caso de lo que no es. Pero. De modo que. v. Ahora bien. mañana 1 0 Es decir. no será cualquier cosa al azar. Y. entonces. sin embargo. siendo falsa la afirmación. aserciones contradictorias.gr. desde luego. y que cada . por ejemplo. la afirm ación no es verdadera. dividiendo. pero no se rasgará. de modo que siempre era verdad decir. de modo que también <pasa e so > con todos los demás sucesos que se dicen según ese tipo de posibilidad— . sin embargo. en efecto.10 pues es evidente que las cosas reales se comportan así aunque no < haya> quien afirme ni quien niegue. lo que no es posible que no llegue a ser es imposible que no llegue a ser. sino que todas las cosas son < lo que son > por necesidad. es necesario que llegue a ser. no será en absoluto cualquier cosa al azar ni será por azar: pues. cuando es. todo lo que está es necesario que llegue a ser. y lo que es imposible que no llegue a ser. < en ese caso> resulta que. Ahora bien. ni dentro de diez mil años más que dentro de cualquier otro tiempo. si hacemos tal cosa. ya sobre los singulares. sea necesariamente y el ser por necesidad sin más. cuando es. desde luego. en las cosas que no siempre se realizan exister la posibilidad de que sean y de que no sean. si no. en general.una de las cosas que llegan a ser se comportara de tal modo que llegara a ser por necesidad: pues lo que se dijera con verdad que había de ser no podría no llegar a ser. y hay muchas cosas que nos resulta evidente que se comportan así. que sería. no es posible que tal cosa no sea ni vaya a ser. siendo esta falsa. sino que antes se gastará. lo que llega a ser cualquier cosa al azar no tiene ni tendrá por qué ser así o no ser así. Además. y lo que llegara a ser siempre sería verdad decir que había de ser. es posible que no se rasgue: pues no se daría el que antes se gastara si no fuera posible que no se rasgara. y en otras es más <verdadera> y < se da> en la mayoría de los casos una de las dos cosas. sino que todo sea y suceda por necesidad. no < sería > por necesidad. si siempre era verdad decir que es lo que será.

En cambio. sino cualquiera al azar. en efecto. capítulo 2. Así. 51b36-52al7 .'2 se ordenan así. es evidente que < e n > todas las cosas que se comportan de tal manera que pueden ser al azar 35 cualquier cosa y lo contrario. pero no precisamente ésta o ésa. Se com portan de manera sem ejante aunque la afirmación sea del nombre tomado universalmente. de los que dos se comportarán como las privaciones según el orden de secuencia respecto a la afirmación y a la negación. está todo no-hom bre — no está todo n o-hom bre. 1 1 Ver supra. puesto que los enunciados son verdaderos de manera semejante a las cosas reales. De modo que una primera afirmación y negación < e s> hay h om bre — no hay hom bre. Estas < asercio n es> . a continuación hay no-hom bre — no hay no-hom bre. ha de ser una verdadera y la otra falsa: pues en el caso de las cosas que no son pero pueden ser o no ser no ocurre como en el caso de las cosas que son. La oposición entre aserciones de verbo predicativo y entre aserciones de verbo atributivo. son verbos. y el mismo discurso en el caso de los tiempos fuera <del presen te > . <donde> digo que el es se combina como tercer <elem ento>. y esto último es un nombre o algo anónimo. pero no verdadera o falsa ya. o será. es ju sto < el> hom bre. sino como queda dicho. sino 10 nombre indefinido — en efecto. así como no está sa n o no es tampoco un verbo). cosignifican tiempo. n o es ju sto < el> h om b re . serán cuatro los < casos> en cuestión. pues es. sin embargo. digo que el es se añadirá a justo 25 o a no-justo. la contradicción se ha de comportar de manera semejante. o todos los demás por el estilo. de nuevo está todo h om bre — no está todo hom bre.: <A’> < B ’> es todo h om bre ju sto — n o es todo hom bre justo. necesariamente ha de ser verdadera o falsa c u n a u > otra parte de la contradicción. por ejemplo. con sujeto definido o indefinido 5 Puesto que la afirmación es la que significa algo acerca de algo. 10. pues. significa de algún modo una cosa indefinida— . de modo que también la negación < se añadirá así> . mientras que los otros dos no. tal como se dice en los A nalíticos. 19b De modo que es evidente que no necesariamente. toda afirmación constará de un nombre y de un verbo o de un nombre y un verbo indefinidos. o era.gr. las oposiciones se dicen de 20 dos maneras. 46. pues. De modo que. es necesario que se produzca o no se produzca. cuando el es se predica como un tercer <elem ento> añadido. Sin verbo no hay afirmación ni negación alguna. pero no que sea necesario que mañana se produzca una batalla naval ni que sea necesario que no se produzca. y es preciso que lo que hay en la afirmación sea una sola cosa y acerca de una sola cosa (antes se ha explicado ya11 el nombre y lo anónimo: pues a n o-hom bre no lo llamo nombre. serán cuatro < casos> Entendamos lo dicho a partir del diagrama siguiente: <A > <D> <B> <G> es justo < el> h om bre — negación de esto. con arreglo a lo ya establecido: en efecto. 30 En efecto. debido a esto. no es no-justo < el> h om bre — negación de es no-justo < el> hom bre. v. 1 2 A nalíticos Prim ero I.36 habrá o no habrá una batalla naval. De modo que. de toda afirmación y negación opuestas. o 15 llega a ser. aquí el es y el no es se añaden a ju sto y a no-justo. Digo. y <puede ser> verdadera una más bien <que la otra> . en la afirmación. lo cual ocurre en las cosas que no siempre son o no siempre no son: de éstas. nombre o verbo.

Es todo no-hom bre justo no significa lo mismo que ninguna de d a s frases> anteriores. pero no < es> todo hom bre s a b io sí es verdad: esta última es la opuesta. la opuesta <a la primera. hay que añadirla a hom bre: pues el todo no significa lo universal.: está sa n o todo h om bre — no está sa n o todo hombre. así.. sí es verdadero negar al ser preguntando. necesariamente.gr.: — ¿ < E s> todo hom bre s a b io ? — No: < es> todo hom bre no-sabio..: en estar sa n o y cam in ar. la negación ha de ser verdadera o falsa. si no añade nada. es preciso añadir las mismas otras cosas. no es no-justo < el> n o-hom bre — es no-justo < el> no-hom bre. de modo que el todo o el ningún no cosignifican nada más. Y éstas se siguen < a s í> : a 20 es todo hom bre no-justo.gr'. ni tampoco 1 1 Léase «la contradictoria» . a es algún hom bre justo.: — ¿ < es> todo hom bre s a b io ? — No: < es> Sócrates no-sabio En cambio. en 25 el caso de los universales no es verdadera la <afirm ación> dicha de manera semejante < a esta últim a>. y otras nuevas < se forman> al añadir algo a n o-h om bre como sujeto: <A” > <D ”> <B”> < G ”> 20a es justo < el> n o-hom bre — no es ju sto < el> no-hom bre.37 < D ’> < G ’> no es todo hom bre no-justo — es todo hom bre no-justo. en efecto. Así. Puesto que la negación contraria a es todo an im a l ju sto es la que significa que < n o> es ningún 15 animal justo. estás últimas son en sí mismas distintas de las anteriores. pues. ésas son dos < p a re ja s> de oposiciones. y el que diga no. • está san o < el> h om bre — no está san o < el> hom bre. v. < n o> es ningún hom bre justo. pues.35 hombre. es manifiesto que éstas nunca serán verdaderas a la vez ni sobre la misma cosa.gr. y sí es verdadera la negación. en estos casos d o s verbos> así colocados hacen el mismo < efecto > que si se añadiera es. v. esto último es falso. aunque sí cabe a veces que lo sean. está san o todo no-hom bre — n o esta sa n o todo no-hom bre. sino que < se tom a> umversalmente.13 30 aquélla. no < es> todo a n im a l ju sto y es algún an im a l justo. en cambio las opuestas a éstas lo serán a veces. al usar como nombre no-hom bre. No habrá más oposiciones que éstas. en efecto. En todos los casos en que no encaja el es. v. necesariamente habrá alguno <que lo sea> . pues siempre. 5 en efecto. la negación. en cambio. la contraria. podría parecer que son com o negaciones sin nombre o sin verbo: pero no lo son. v. y queda claro a partir de 10 siguiente. Salvo que <en este último caso > no cabe que las diagonalmente opuestas sean verdad a la vez de 35 manera sem ejante. v. está sano < el> n o-hom bre — n o e s t á s a n o < el> no-hom bre 10 pues éstas difieren de aquéllas por no <tom arse> universalmente. sino que el no. Y es manifiesto que en el caso de los singulares. también es verdadero afirmar.> que no es todo hom bre no-justo. sino que se afirma o se niega el nombre <tom ado> universalmente. no habrá dicho más ni menos verdad o falsedad que el que diga hom bre.gr.gr. como por ejemplo en el caso de n o-hom bre y no-justo. no hay que decir no todo hom bre. Las <aserciones> que se oponen a base de nombres y verbos indefinidos.

la pregunta no.: el hombre blanco es también músico. si hombre y bípedo. y. no lo será por coincidencia. Digo una cosa. pero también surge una unidad a partir de esas cosas. a partir de lo blanco. ocurre que se dicen muchas cosas absurdas. si Sócrates < es> Sócrates y hombre. no serán una unidad aquellas que se dicen por coincidencia. v. Pero < en este caso> es preciso que el que pregunta distinga < al preguntar» si el hombre es tal cosa o no lo es. en cambio.: es blan co < el> h om bre — es < el> hom bre blanco. ! 10 de modo que habrá dos < contrad ictorias> de una sola aserción. Y aún. 1 5 Cf. < haciendo> un solo predicado global de los predicados separados. y la segunda de es blan co < el> hom bre. De las cosas que se predican y de aquellas sobre las que viene a predicarse. no es todo n o-hom bre justo.gr.: el hombre es seguramente animal. surgirán muchos absurdos. habrá varias negaciones14 de la misma < aserción> . ¿cuál es la diferencia? Pues del hombre es verdadero decir por separado <que e s> animal y < q u e es> bípedo. En efecto. de modo que será hom bre blanco. y de nuevo. pero sí que el animal < será> bípedo: en efecto. 11. lo músico blanco no será. bípedo y civilizado. m ú sico b lan co cam in an te. pero. a no ser que de las varias cosas resulte una compuesta. bien cada una sobre una cosa distinta. de modo que también el conjunto. Pero la primera es la negación de es < el> n o-hom bre blan co. pero se ha mostrado ya 5 que. si no es lo mismo. también hombre bípedo. también el hombre Sócrates. si < es verdad> que < e s > cada cosa y tam biéii las dos juntas. de modo que lo blanco no será músico. pero las afirmaciones. Ya se ha hablado sobre esto en los T ópicos. si alguien establece sin más que las combinaciones llegan a darse. si la pregunta dialéctica es la exigencia de una respuesta. Y aunque sea verdadero decir que lo blanco es músico. será.gr. de es blan co < el> hom bre la negación < e s> n o es blanco < el> hom bre. si < se dice de alguien que es> zapatero y bueno. bien de uno de los miembros de la contradicción. < la aserción» significa lo mismo. en cambio. al mismo tiempo. Tampoco <serán una unidad> las cosas que están incluidas una en otra. o bien no es < el> hom bre blanco. de h om bre es verdadero < d ecir> hom bre y < d ecir> blanco. y otras en cambio no.gr. ni aunque alguien afirme una cosa única acerca de ésas — sino que el sonido será uno. de una. v. pues. también el conjunto. Por eso tampoco el zapatero < será> bueno sin más. no es una afirmación ni una negación únicas. si bien sobre la misma cosa. pues. por otro lado.1 5 Es evidente. Dado que unas cosas se predican compuestas. sólo hay una. es evidente que. Así. no habrá una respuesta única a eso: en efecto. y la proposición es miembro de una contradicción. o bien no es < el> n o-hom bre blanco. En efecto. es evidente que al transponer el nombre y el verbo se produce la misma afirmación y negación.es única. Aserciones compuestas 15 Afirmar o negar una cosa de varias o varias de una. por eso lo blanco no <será blanco> muchas veces. no < e s verdadero decir que es> también buen zapatero. y de nuevo. pero lo blanco y lo músico no son una unidad: pues ambos son accidentes de lo mismo. Tópicos VIII. 20 25 30 35 40 21a 5 10 15 . pues. v. en cambio. < es> todo no-hom bre no-justo significa lo mismo que < n o es> ningún n o-hom bre justo.38 40 la opuesta esa. pues. Pues. y eso combinado múltiples veces. si <es verdadero decir> blan co. sin embargo. y también decirlo como una única cosa. y también < d ecir> h om bre y b la n co y eso mismo como una única cosa. Así. cómo han de establecerse <esas cosas> . 7-8. ni aunque sea verdadera. no si existe un nombre pero no hay una unidad a partir de aquellas. ni el 1 4 Léase «contradictorias». y eso al infinito. una unidad: pues lo músico es blanco por coincidencia. varias— . bien de la proposición. que el qué es tampoco es una pregunta dialéctica: pues es preciso que se haya dado a partir de la pregunta < la posibilidad de> elegir la aseveración del miembro de la contradicción que uno quiera. el hombre y el cam inar no surge unidad. De modo que no < habrá> una afirmación única. si la negación de es < el> hom bre blan co no es la misma que la de es b lan co < el> hom bre. 20b Aunque se haga una transposición de los nombres y los verbos. ni aunque afirme esas acerca de una sola — sino que igualmente < serán> varias < afirmaciones> — . decimos ahora. Así.

o bien se afirma y se niega lo mismo a la vez acerca de la misma cosa. habrá que elegir lo segundo. igual que en los casos anteriores lo determinan el ser y el no ser. entonces.gr. pero. si la afirmación o la negación es acerca de todos y cada uno. el es se predica de Homero accidentalmente. La oposición de las aserciones modales Una vez definidas estas cuestiones.gr.gr. En efecto. Homero es algo. Ahora bien. pues. la misma cosa puede ser y no ser: pues tales < asercio n es> no son contradictorias entre si. así com o en aquellos casos el ser y el no ser son añadiduras. El mismo argumento < v a le > tam bién para es ad m isib le q u e s ea : en efecto. En cambio. sucede que. y de lo admisible y lo no admisible. no siempre: com o. ' ) primero es imposible.gr. si entre las <expresiones resultantes> de una com binación de <térm inos> se oponen entre si todas las contradicciones que se ordenan con arreglo al ser y al no ser.: si la negación de ser < el> hom bre es rio ser < el> hom bre. la negación de es n ecesario q u e sea no es es n ecesario q u e no sea. cuando eso no se halla incluido. Por eso es concebible que se sigan mutuamente las < asercio n es> es p o sib le q u e sea y es p osib le q u e no sea .gr. y se 30 predican d a s cosas > en sí mismas y no accidentalm ente.: llamar hombre a un hombre muerto— .gr. ¿es también o n o?16 En efecto. también la negación de esto es no es ad m isib le q u e sea. sino no ca m in a < el> hom bre. tam bién será verdadero decir la cosa concreta sin más. de modo que también se dará en ello la negación: pues lo capaz de caminar puede también no caminar. no es verdadero. no ser < el> n o-hom bre. parece que la misma cosa puede ser y no ser. la negación de es p osib le q u e no sea es no es p osib le qu e n o sea.17 Y tampoco es p osib le qu e no sea y no es posib le q u e no sea < serán > nunca <verdad> a la vez. también en aquellos casos en que no se añade ser. 20 sino que. pero no ser< e l> h om bre n o-blan co — pues.39 hombre < será> hombre animal u hombre bípedo: pues lo bípedo y lo animal está incluido en el hombre. O bien. si es así. Entonces la negación de es p osib le que sea es no es p o sib le q u e sea. pero no siempre. por ejemplo. mientras que el pod er y el ad m itirse son las añadiduras que determ inan lo verdadero en el caso de lo que es posible que sea y lo que no es posible que sea. En cambio. nunca es verdadero 25 y. es verdadero d ecir< alg o> de la cosa concreta y decirlo también sin más. resulta de esto que. hay que investigar cómo se relacionan mutuamente las negaciones y afirmaciones de lo que es posible que sea y lo que no es posible que sea. y de ser < el> h om bre blan co es no ser < el> h om bre blanco. o bien las afirmaciones y negaciones no se forman con arreglo al ser y el no ser añadidos. pero no lo que no es posible que sea. pues es en cuanto poeta. Y de manera sem ejante en los demás casos. es imposible que las enunciaciones opuestas acerca de la misma cosa sean verdaderas. en cuanto es posible opinar de él. será verdadero decir que el leño es < e l> hombre no-blanco y. y las cosas supuestas son b la n co y hom bre. así aquí el ser se convierte en algo asi como un supuesto. De manera sem ejante. y acerca de lo imposible y lo necesario. cuando no se halla incluido. entonces no es esa la negación: en efecto. la razón es que todo lo que es posible de este modo no siempre es efectivo.: que el hombre individual es hombre o que el individuo blanco es un hombre blanco. cuando en lo que se añade se halla incluida alguna de las cosas opuestas de las que se sigue una contradicción. v. v. Si embargo. entonces.: lo necesario y lo imposible. v. En efecto. en efecto. es algo: pues la opinión acerca de él no es que es. Si. pues no hay ninguna diferencia entre decir que < e l> hombre camina o decir que < e l> hom bre es uno que camina— . v. pero el es no se predica en sí mismo acerca de Homero. sino que no es. también la negación de lo que es posible que sea es lo que es posible que no sea. Pero es p osib le qu e sea y no es posible q u e sea nunca < serán verdad > a la vez: pues se oponen. es verdadero. D e modo que. sino falso — v. En cambio. no es verdadero decir que lo que no es. si es así en todo. y lo visible puede también no ser visto.: la negación de < el> h om bre cam in a no es < el> n o-hom bre cam in a.: poeta. pues presenta algunas dificultades. v. pues todo lo que puede cortarse y caminar puede también no cam inar y no cortarse. 17 Léase «contradictoriamente». sino no es n ecesario 16 Léase «¿existe o no?». cuando se haya incluido. 12. 35 21b 5 10 15 20 25 30 35 22a 5 . en todas las predicaciones en que no hay incluida una contrariedad cuando se dicen las definiciones en lugar de los nombres.

es necesario. al tener la misma virtualidad. en cambio. entonces cresu lta que> es imposible que sea lo que es necesario que sea. lo que es necesario que sea es posible que sea.no es necesario. ya que lo necesario y lo imposible significan lo mismo. si no. < se siguen> a partir de la contraria. si es imposible que no sea. es necesario que 20 no sea y es im posible q u e sea. Y conviene considerar opuestas las enunciaciones siguientes: es p osib le . ciertamente. lo que es necesario que no sea no es necesario que sea. necesariamente se afirma o se niega. Ahora bien. por tanto. pues. es im posible qu e sea es una afirmación. es n ecesario . que de es p osib le qu e sea se sigue no es n ecesario q u e no sea . pero como ya se ha dicho. La causa de que no se sigan de manera sem ejante a las otras es que. a no es posible qu e sea y no es adm isible que sea. Sin embargo. de modo que resulta que lo que es necesario que sea no es necesario que sea. de es n ecesario q u e no sea. es necesario que la cosa en cuestión sea. en efecto. si bien aquellas < expresiones18 se siguen> al igual que lo posible y lo no posible. lo cual es absurdo. pues de no es posible q u e sea < se sigue> es im posible q u e sea : en efecto. pero. es im posible . que no <se com porta> así. esta resulta ser la contradicción de la <aserción> que sigue a no es p osible 1 8 A saber. En efecto. si necesariamente es o no es. es necesario que sea y es im posible qu e no sea. también las derivaciones se producen de conformidad con una regla. y. hay que poner el ser y el no ser como supuestos. tomado de manera contraria. se seguirá la negación: en efecto. sino que no sea. La derivación de las aserciones modales 15 Puestas así las cosas. si no es posible que sea. se sigue no es im posible q u e sea. en efecto. estas. < S o lo > queda. 13. por una parte de manera contradictoria y por otra parte de manera inversa: en efecto. es posible a la vez que sea y que no sea. la negación de es n ecesario qu e n o sea no es es n ecesario qu e sea. de lo posible se sigue la negación de lo imposible y. en efecto. la afirmación. no es im posible que no sea. pues. como ya se ha dicho. es ad m isible . Y. a no es p osible qu e no sea y no es adm isible qu e no sea. de manera inversa. Y de es im posible qu e sea no es es im p osible q u e n o sea. es imposible que sea. ambas cosas pueden darse en aquella. no sean posibles ambas cosas. hay que ver cómo < se com porta» lo necesario. Y.no es posible. de es posible q u e sea no se sigue ni es n ecesario qu e sea ni es necesario que no sea: en efecto. de modo que. Es manifiesto. n o es n ecesario q u e no sea.no es adm isible. y de esto se sigue no es necesario qu e sea-. lo imposible se corresponde con lo necesario. pero si cualquiera de esas dos cosas es verdad aquellas <aserciones> ya no lo serán. sino que se siguen las contrarias. y viceversa y también no es posible que sea y no es n ecesario qu e sea . ¿O acaso es imposible que las contradicciones de lo necesario se establezcan así? En efecto. sino no es im p osible q u e sea . las de lo imposible y no imposible . de la negación. pues cabe que ambas sean verdad sobre la misma cosa: en efecto. es verdadero . a es posible qu e no sea y es adm isible qu e no sea. en general. a es posible que sea le sigue es adm isible q u e sea. y no es im posible es una negación. Sin embargo. pues. lo imposible y lo no imposible se siguen de lo admisible y lo posible y de lo no admisible y lo no posible. lo cual es absurdo. no que sea. ahora bien. mientras que las contradictorias están aparte. y 10 adjuntar esas <expresiones> al ser y no ser para que hagan la afirmación y la negación. Véase lo que decimos a partir del cuadro sinóptico siguiente: <A> es posible que sea es admisible que sea no es imposible que sea no es necesario que sea <C> es posible que no sea es admisible que no sea no es imposible que no sea no es necesario que no sea no es posible que sea no es admisible que sea es imposible que sea es necesario que no sea <B> no es posible que no sea < D > no es admisible que no sea es imposible que no sea es necesario que sea 35 22b 5 ¡o 15 2o Así.40 q u e sea. de es p osible q u e sea. de es im posible que no sea. de modo que.no es verdadero. si es imposible que sea la cosa en cuestión. <le siguen> no es necesario que no sea y no es im posible qu e no sea.no es im posible.

sin duda.: el fuego es capaz de calentar y tiene una potencia irracional — así. que lo que es por necesidad es efectivamente. lo que es posible porque se da efectivamente.: ca p az d e ca m in ar porque ca m in a y. creer que las opiniones contrarias se definen por eso. Digo así: hay una opinión verdadera de lo bueno < en el 40 sentido de> que es bueno. no es p osib le q u e sea. como lo universal sigue a lo particular. q u e es posible que sea porque ya es efectivamente lo que se dicc que es posible que sea y. y tampoco todas aquellas otras cosas que siempre son efectivas. Así.gr. aunque no todo. una falsa < en el sentido de> que no es bueno y otra < cn el sentido de> 23b que es malo. . sino sólo potencias. De modo que. Es manifiesto sin duda. no es verdadero decir lo posible en este sentido acerca de lo necesario sin mas. la misma cosa parece tener la posibilidad de cortarse y de no cortarse. en general. esto es falso. Alguien podría dudar de si es p osib le qu e sea sigue a es n ecesario q u e sea. tanto lo que ya camina y es efectivo como lo capaz de caminar. Y unas cosas son efectividades sin potencia. de modo que. lo otro. por una parte. pues.41 que sea. a partir de lo dicho. a saber. esas contradicciones según el modo explicado. ¿cuáles de éstas son contrarias? Pues. cuya negación es no es 25 necesario que no sea.: ca p az de cam in ar porque a c a s o ca m in aría. sino la negación ya dicha. si las cosas eternas son anteriores. por otra parte. v. y si alguien dijese que esa no es la contradicción. o bien lo es la afirmación a la afirmación. sino que. es erróneo. tampoco la afirmación será contraria a la afirmación. las potencias racionales lo son de varias cosas y de los contrarios. de las cosas con potencias irracionales pueden también sim ultáneam ente.: las entidades primarias. Se siguen también.: es C alías justo — no es C alías ju sto — C altas es injusto. La contrariedad de las aserciones ¿Es la afirmación contraria a la negación.gr. si no la sigue. ni siquiera todas las potencias que se dicen < tales > con arreglo a la misma especie— . ahora bien. v. v. no todas < son a sí> . otras lo son con potencia — las cuales son anteriores por naturaleza y posteriores en el tiem po— y otras nunca son efectividades. y las demás cosas es preciso investigarlas como derivadas de esas.gr. sino. Sin embargo. algunas.19 en cambio. lo posible no se dice de manera simple. que no toda potencia lo es' de los opuestos. en ambos casos. en el caso de las cosas que son posibles pero no con arreglo a la razón. si lo <que hay> en el sonido se sigue de lo <que hay> en el pensamiento. ante todo. o < es> todo 30 hombre justo a < es> todo hom bre in ju sto ?. aquella otra. es verdadero decir que no es im posible q u e ca m in e o q u e sea.: que < es> todo hom bre ju sto <es contraria» a < es> todo hom bre injusto. porque lo son de los contrarios. de ser y de no ser. pues aquella se sigue es im posible qu e sea y es n ecesario q u e no sea. pues la <opinión> de lo bueno < en el sentido de> que es bueno y 15Léase: «el otro tipo de posible». una ¡ vez más. pues. que es verdadero porque es efectivamente. habría que decir necesariamente que < la contradicción es> es p o s ib le q u e no sea. v. también la efectividad es anterior a la potencia. en cambio. ¿cuál de esas es contraria a la verdadera? Y. ¿con arreglo a cuál de las dos es contraria <la verdadera»9 (En efecto. sin embargo. a lo que es por necesidad le sigue lo que puede ser. algunas potencias son homónimas: en efecto. Es manifiesto. Y esta ultima potencia es propia solo de las cosas mudables. pero esto se ha dicho por mor de esto otro. 30 35 23a 5 10 15 20 25 14. sin embargo. si la de la negación o la que opina que es lo contrario. porque acaso seria efectivo. y el enunciado que dice que < es> todo hom bre ju sto al que dice que < n o es> ningún h om bre justo. de modo que lo que es necesario que sea seria admisible que no fuera. si ni siquiera allí la opinión de lo contrario es contraria. pues. y no resulta ninguna cosa imposible al establecerlas así. también en las afirmaciones que < se dan> en el sonido es 35 necesario que ocurra de manera sem ejante.gr. Y quizá lo necesario y lo no necesario son el principio de ser o de no ser para todo. v. y allí es contraria la opinión de lo contrario. en Scambio las irracionales. por otro lado. como ya se ha dicho. también de las inmutables. sino que hay casos en los que eso no es verdad. Pero. que no todo lo que es posible que sea o que camine puede también < ser o hacer> lo opuesto. v. si es verdadero. Pues.lo contrario. el fuego no es capaz de calentar y no calentar.gr. se seguirá la contradicción.gr. De modo que hay que investigar qué clase de opinión verdadera es contraria a la opinión falsa. si hay una sola.

21 Es decir. es evidente que esa será la contraria. Si. de forma contradictoria. es evidente que también es contraria a la afirmación la negación sobre lo mismo <tom ado> universalmente. así la que considera que se da lo que no se da. lo bueno es bueno y no malo y en el primer caso lo es en sí y. Así. ya sean varias. frente a estas. pero entonces no son contrarias por serlo de los contrarios. si en los demás casos es preciso que se com porten de manera sem ejante. De manera sem ejante en el caso de lo no-bueno. Léase: «la más falsa es también la que versa sobre lo que es en sí». podría ser verdadera a la par <que la anterior> y nunca una verdadera es contraria a otra verdadera. también esas cosas serían simultáneas. y.gr. ni la que considera que no se da lo que se da — pues ambas son indeterminadas. en efecto. una de esas dos < o p in io n es> es contraria. pues. Además. De modo que también la de que lo bueno no es bueno < es contraria> a la de que lo bueno es bueno. ni la opinión ni la contradicción. Es m anifiesto que en nada se diferenciará < la co sa > aunque pongamos la afirmación en forrna 5 universal: en efecto. la de que nada o ninguno lo es.gr. se comporta de manera sem ejante la <que sostiene acerca> de lo bueno que es bueno y la < q u e sostiene acerca> de lo no-bueno que no es bueno. Yerra al máximo. de cada una < d e estas opiniones>. entonces. y las afirmaciones y negaciones <que hay> en el sonido son símbolos de lo < que hay> en el alma. la de que no es malo. y es verdadera. que no todo o no todos. pues son contrarias las <que versan> sobre los opuestos. la que sostenga que nada de lo bueno es bueno. Y tampoco. v. la <que se refiere a > lo en sí es la más verdadera y asimismo la más falsa20 (supuesto que también lo es la verdadera). sino más bien por serlo de manera contraria). si. la negación universal será la contraria. de modo que cae que sean verdaderas al mismo tiempo. de modo que también los errores— ). Pues la de que lo bueno es bueno. seguramente es necesario dar por supuesto también que la misma <persona> no es buena.21 la <que sostiene acerca> 35 de lo bueno que no es bueno y la < q u e sostiene acerca> de lo no-bueno que es bueno. Además. ¿cuál es la contraria? Pues ciertam ente no es la que dice que es malo: en efecto. Así. respectivamente. pues. de que lo no-bueno no es bueno. es falsa la opuesta a la verdadera. estas son contrarias. v.gr. no cabe que los contrarios se den a la vez en la misma cosa. en torno a cada cosa.: yerra el que cree que el hombre no es hombre. como contrarias. Si. pues 40 también esa es verdadera: en efecto. sino que <sólo cabe sostener aquellas opiniones> en las que es posible el errar y tales son las que < se refieren a cosas> de las que <surgen> las generaciones 15 — y las generaciones < n acen > de los opuestos. pero en aquellas cosas de las que no hay < op inión> contraria. o < lo contrario es> en todos los casos lo 30 < que versa sobre> la contradicción o no lo es en ninguno.: a la de que todo lo 5 bueno es bueno o que todo hombre es bueno. 2 4 a que la contraria a la de que lo no-bueno no es bueno < sea > la de que lo no-bueno es bueno. si en el caso de la opinión < las cosas > se comportan así. a su vez. ni la que considera que se da lo que no se da. ciertamente. ahora bien. de las anteriores . 20 mientras que la de que es malo < e s falsa> acerca de lo <que se da> por accidente. en el segundo. el que tiene la opinión contraria: pues los contrarios son de las cosas que más difieren a cerca de lo mismo. si lo bueno < se pone> en norma universal. de lo bueno existe la opinión de que es bueno. v.42 5 de lo'malo <en el sentido de> que es malo es seguramente la misma. de modo que sería más falsa acerca de lo bueno la de la negación que la de lo contrario. pues. pues. que es verdadera. Sólo queda. éstas son contrarias. pues hay algo no-bueno que es malo. y lo es más la de la 25 contradicción. también las otras <que versan acerca> de la contradicción. por lo tanto. ya sea una sola. y. Es m anifiesto también que la verdadera no cabe que sea contraria a la verdadera.: a la opinión que sostenga que todo lo bueno es bueno. por accidente (puesto que ha coincidido en éste no ser m alo). 24b De modo que. y sobre éstos cabe que la misma < p erson a> hable con verdad: en cambio. la <opinión> de que no es bueno lo bueno es falsa acerca de lo que se da en sí mismo. como la que considera que no se da lo que se da— . Si. de que no es bueno y de que es otra cosa cualquiera que no se da ni es posible que se dé (y ciertam ente no cabe sostener ninguna otra 10 < o p in ió n > . pues. parecerá que también en éste se ha explicado bien < la c o sa > . es idéntica a la que sostiene que cualquier cosa que sea buena es buena: y eso no se diferencia en nada de < d ecir> que todo lo que sea bueno es bueno. frente a la opinión. La de que lo bueno es malo es compleja: en efecto.

Mostrar abiertamente en lugar de ocultar. ¿qué pod ría com en tar al íspecto d e los en u n ciados com o 'discurso a p o fà n tic o ’? 2. este p asaje. . entre 1) y 2). o II) negativo. Dividiendo el discurso apofàntico en todas sus posibilidades. es el ‘discurso asertivo’ (o ‘declarativo’). y del otro: III) universal. un tratado general sobre los discursos asertivos o declarativos. finalmente. en otras palabras. y 4) particulares negativos. así como entre 2) y 3). al contrario de otras formas del discurso (interrogativas. Valga destacar. finalmente. precisamente. De acuerdo con su lectura y com prensión d el tratado de A ristóteles. ii) el verbo (rhéma). Las relaciones lógicas que se establecen entre éstos dan como resultado: entre 1) y 4). Esto es. de un lado: I) afirmativo. De 1) a 3). ‘relación de contrariedad’. Recordemos que antiguamente la palabra «símbolo» (s^mbola) se refería. forma del discurso que muestra claramente alguna faceta o modo de ser de la cosa de la cual se habla. ¿Cómo explicaría Ud. es precisamente el sentido del verbo apophaíein . a “los estados del Ima" (pathém áta tés psychés) y a “las p a lab ras escritas" (tá grap h óm en a)? 4 Explique.43 Comprensión y discusión 1 El objetivo del anterior tratado de Aristóteles ha sido el denominado ‘discurso apofàntico’* . a saber: 1) universales afirmativos. 2) universales negativos. ‘relación de compatibilidad’. En el tratado de Aristóteles el ‘lenguaje’ es definido como ‘símbolo’ (s^mbolon). o cómo expone asuntos como: el nombre (ónoma). Aristóteles apunta: “Los sonidos emitidos por la voz son los símbolos de los estados del alma. que no develan el modo de ser de icosas. Puede afirmarse igualmente que el objetivo del título del tratado de Aristóteles: Perì Herm eneías (Sobre la interpretación) . lo que hacen los enunciados asertivos (o :clarativos’) . los símbolos de las palabras emitidas por la voz” (1. estas posibilidades del discurso apofàntico nos ofrecen cuatro tipos de enunciados. y de 2) a 4) hay. y las palabras escritas. etc. 3) particulares afirmativos. imperativas. del sustantivo apóphansis y del adjetivo apophan tikós. en este sentido. explicar m in u ciosam en te ca d a uno de estos tipos d e relacion es entre proposicion es? 3. 'relaciones de implicación’. ¿Podría Ud. ‘relación de contradicción’. entre 3) y 4). y iii) la oración (lògos)? apóphan sis consiste en mostrar algo como lo que es. etimológicamente. el carácter convencional que Aristóteles atribuye al signo lingüístico). éste puede sèr a un mismo tiempo. Asimismo. 16a3). y su referencia a “los son idos em itidos por la voz" (tá en tè ph on é). teniendo en cu enta la co n v en cio n a lid a d d el signo lingüístico 3 sím bolo). al ‘contrato’ o ‘convenio’.). ¿qué entiende Aristóteles en este tratado. o IV) particular.

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UNIDAD N° 2 San Agustín — Guillermo de Ockham Reflexiones filosóficas sobre el lenguaje en la Edad Media San Agustín 46 50 52 61 62 64 73 74 82 Signo y len guaje en San Agustín [Extractos] A lfonso R incón G on zález Comprensión y discusión Guillermo de Ockham «Sobre los universales» [Extractos de Sum a de ló g ica ] Guillermo de O ckham Comprensión y discusión «La concepción lingüística del conocim iento en Ockham» D aniel H errera R estr epo Bibliografía complementaria .

se deriva todo el análisis sintáctico. de los entramados significativos de las proposiciones y de su relación con la naturaleza mental por un lado y con la . El hermeneuta y medievalista m exicano Mauricio Beuchot afirma: “De hecho. D e Doctrina C hristiana. Nos concentrarem os en estos dos últimos. II. el estado. el signo y el lenguaje. voces. I . . de otro lado. salvando las dificultades de diferente índole que recaían sobre la práctica de métodos experimentales. lógico y pragm ático consecuente.46 REFLEXIONES FILOSÓFICAS SOBRE EL LENGUAJE EN LA EDAD MEDIA Contrario a lo que usualmente ha querido mostrarse. la revisión puntual de la que ha sido objeto la filosofía de los autores del medioevo ha permitido distinguir los lincam ientos tanto de una lógica como de una teoría del signo. indicios. 35. figuras. marcas.San AGUSTÍN. 11. pues potencian un tipo de reflexión directa. México 1991. San A gustín planteaba ya la definición más escu eta e incuestionable del ‘signo’. derrotado por los poderes de lo espiritual. vol 34. como las pasiones. una de las tareas emprendidas por los filósofos medievales. ed. filósofos y reyes. En esta que podemos concebir como primera etapa de la teoría de los signos. A partir de la comprensión del papel que cumple algo que está por otro. el alma y su relación con el cuerpo. Universidad Nacional Autónoma de México. aquella que lo presenta como algo que está por algo. los vínculos con lo natural serán determinantes. de Migne. . L a filosofía medieval ha llegado a constituirse en una fuete muy importante para el enriquecimiento de la sem iótica”1. En D e D o ctrin a C h r istia n a . análisis que perm ite dar cuenta entre otras cosas. Efectivamente. la Edad Media lo fue de inquietud e indagación. pero se tenía a cambio la actitud de observar e interrogar. la distinción de síntomas. gestos. veamos: “La cosa que. señales. col. pues los nuevos conocim ientos usualmente reñían con los preceptos y cánones. una disputa permanente entre la Teología y los otros saberes. e indagaban por igual artistas. lo que en no pocas ocasiones desvió el entusiasmo por lo genuinamente científico. igualmente. antes que una época de recesión académica. la constituyó el fortalecim iento de una teoría del conocimiento fundamentada en el signo. en otras palabras. Patrología latina. la verdad. Podían faltar muchos elementos importantes para consolidar de los saberes. una semiología. semántico. en la Edad Media. hace pensar en otra cosa distinta de ella m isma”2. los problemas fundamentales del conocim iento despiertan. La claridad meridiana que anuncia una definición como esta potencia en los autores del medioevo la discusión sobre el signo en los términos adecuados. pág. la filosofía medieval o filosofía escolástica ofrece en el campo de la filosofía del lenguaje aportaciones que día tras día son asimiladas por los investigadores actuales a la sem iótica moderna. El vehículo del signo fue así el responsable de la lectura e interpretación de la realidad. antes que dormirse. además de las especies que da a conocer a los sentidos. indicaciones. En el marco de estas disputas se promovieron en la Edad Media los principales asuntos de la filosofía. monjes. letras. procede de la Edad M edia. En la Edad Media se entabla. II. Mauricio BEUCHOT La filo so fía d el lenguaje en la E dad M edia. L a clasificación de los signos fue. sím bolos. Uno de los principales recursos en la Edad Media para eludir la vigilancia de la teología sobre cualquier forma de materialismo y experimentalismo. y la respectiva descripción de su proceso sígnico igualmente. sin idealizaciones ni jerarquías en el conocim iento. 1.

desde San Anselmo y Pedro Abelardo hasta Guillerm o de Ockham . en Tratados d e lógica (Organon) II. hacían su aparición en la Edad Media los primeros rudimentos de la teoría del signo lingüístico. X III y XIV. de Diógenes de Babilonia. llevó progresivamente a los autores a decidir los niveles de uso. de las voces dispuestas en emisiones vocales y recepciones auditivas. Tres asuntos determinantes de la problem ática del lenguaje se señalaban aquí: a) La ‘lógica’. Madrid 1995. como aquel elem ento que participando del lenguaje nombra de manera singular. Editorial Credos. los ‘términos’. aquello en lo que se descompone la ‘proposición’. entendida como coordinación de los elementos de las proposiciones y su cortespondencia con los elementos y jerarquías de la realidad. elementos destinados básicamente a dar forma a las proposiciones como conectivos lógicos Los términos categoremáticos fueron tomados por distintos autores com o signos estrictamente ! Diógenes LAERCIO. pero significa de manera universal. m ientras los términos son ‘voces no complejas o simples’. particularmente los Prim eros an alíticos. o más estrictam ente. La dinámica discusión medieval en torno a ambos saberes. dio pie a uno de los más productivos problemas de la filosofía del lenguaje. esto es. 6 Cfr. 4 Ibid. entre otros. que reconoce dos extrem os (o ‘térm inos’). 51. ser sujeto y predicado. ARISTÓTELES. nombres y verbos son llamados categorem áticos’. o imposición de ios nombres. con los aportes. VII. el lógico y el lingüístico. Desde los estoicos estaba claro. en oposición a los demás términos (sincategorem áticos) que participan en la proposición como configuraciones igualmente sonoras. L a filosofía d el len gu aje en la E dad Media. 83-297. y se constituye en vocablo o dicción. el ‘térm ino’ y el ‘razonam iento’ com o elem entos determinantes. la lógica medieval se centró fundamentalmente en la «proposición indicativa». al significar lo suyo. com o resultado de la articulación en ellas de las ‘simples’. entendida como la última palabra en torno a la polémica antigua entre naturalismo y convencionalismo. Ed. o previsión mental del uso del lenguaje. sentadas ciertas cosas. y el ‘razonam iento’. pero sin función categorial. Como heredera de la lógica aristotélica. en otras palabras. según se le entienda com o ‘sensible’ o como ‘intelectual’. siendo éste último uno de los grandes aportes de Guillermo de O ckham . recibe su principal influencia de la obra de Aristóteles. c i t . Muchos siglos antes de las precisiones saussureanas. que dará ocasión en la Edad Media a una auténtica ‘discusión lingüística’. Vida y opin ion es de los filósofos ilustres. pp. el enunciado del que. de otro lado. que “el estudio de la dialéctica comienza con el tema de la voz”3. y propocisionalism o (que entiende los conceptos en el marco de la complejidad discursiva del signo). sujeto y predicado. La polémica en torno a los ‘universales’. se sigue necesariam ente algo distinto de lo ya establecido6. El tratam iento de la ‘proposición’. A hora bien. despertaba la reflexión propiamente lingüística que entendía la ‘voz’ como “producto articulado del pensamiento hum ano”4. Para Guillermo de Ockham la función lógica de nombres y verbos en el interior de la ‘proposición’ es. el problem a que se en u n cia com o la divergencia entre ‘nominalismo’ (que entiende los conceptos como nombres o formas sonoras). en la que participaron activamente filósofos de los siglos X II. c) La ‘institución’. Para Aristóteles la ‘proposición’ constituye un enunciado afirmativo o negativo de algo acerca de algo. b) La ‘intencionalidad’. si en materia de Lógica los autores del medioevo son deudores de Aristóteles. que permite distinguir entre expresiones humanas y anim ales. en el siglo XIV. la voz se convierte en voz significativa. con claridad. . porque potencia a su vez dos tipos de discusión acerca del signo. Mauricio Beuchot anota al respecto: “Una vez que ha ocurrido la im posición. 5 Mauricio BEUCHOT.47 naturaleza exterior por otro. en materia lingüística avanzan en la consideración estoica de la voz com o articulación material del pensamiento. institución e imposición de los nombres. pertenece a una de las partes de la oración o «partes del discurso»”5. 16. Pero el mérito de dicha definición no term ina allí. conceptualismo (que entiende los conceptos com o contenidos de conciencia). las proposiciones son ‘voces com plejas’. donde se expone la teoría del razonam iento en general y se contempla la ‘proposición’. pág. cuyo Organon discutieron y enriquecieron. Analíticos prim eros.

Abelardo reconoce la significación tanto en las proposiciones como en los términos. «La signification de la proposicion (dictum propositionis) chez Abélard». como si adelantáramos que los términos y proposiciones significan sólo a través del usuario. Primeros anuncios igualmente de una teoría hermenéutica que daría ocasión a una reflexión amplia de las ciencias y la ' Mauricio BEUCHOT. como la palabra y la expresión prefiguran el discurso y por supuesto. 548. entendido éste como la fase intermedia entre la realidad y el pensamiento Estudiar los signos. que consiste en tener el lugar de la cosa representada. desempeñan además de la significación. 29. ‘d isyu ntiv as’. M. el Organon. en la que tanto el nivel sin táctico como el sem ántico cobraban relevancia lógica. ‘reglas para proposiciones cop ulativ as’. Abelardo reconoce la prioridad de la ‘significación’ m ental por encim a de la propiamente referencial. que alude a la inteligencia.“Lo que hace la unión en el silogismo no son las palabras. En el diálogo De G ram m atico. dando un paso importante en la discusión que resaltaba los términos categoremáticos y dejaba en un segundo plano los demás. por el hecho de tener una función particular y distinguida en la proposición. sino lo que expresan”. las cosas en tanto q u e p rodu cidas por las intelecciones. Y es una categoría tanto sintáctica (en cuanto permite conocer la cuantificación de las proposiciones a través de sus términos). dicha alusión muestra con elocuencia la consideración de los distintos niveles del signo: su significación. o. los términos y las proposiciones llevó en aquel siglo a diferenciar en los discursos la distribución lógica de los elementos a fin de estructurar discursos y actuar con ellos en las disputas más álgidas y determinantes. de Rijk comenta: “Las cosas significadas por las palabras son las cosas en tanto q u e pen sad as. pág. M. Al respecto L. En el plano de la lógica se d iscu te in can sab lem en te sob re ‘reglas generales de a se rc ió n ’. cit. Asimismo. el vínculo de las proposiciones con nuestro conocim iento de la realidad partía de la suposición. París. o forma real del verdadero conocimiento humano. 1975. de estos últimos San Anselmo da prioridad al lenguaje oral. su disposición silogística y la mención de la realidad. representado de manera oral o escrita. pág. L a filosofici d el len gu aje en la E dad Media. Estos vínculos anunciaban los primeros rudimentos de una ‘teoría del signo lingüístico’. si se quiere. como objetos (seres) y acciones. sem ántica (en cuanto permite discernir la verdad de las proposiciones a través de la referencia de sus térm inos)”7. no las cosas tomadas como completamente aisladas del pensam iento”8. Paralelam ente. El Siglo X III es el período de consolidación de los estudios sobre lógica y filosofía del lenguaje. P edro A b e la rd o (1 0 7 4 -1 1 4 2 ) se d istinguió entre sus contem poráneos por la profusión de com entarios realizados en torno al problema de la 'significación'. sustentados por su evocación de categorías perfectamente diferenciables. Pierre le . para él. sólo la vinculación de la significación de los términos a procesos mentales asegura a su vez un tipo de relación de los usuarios de los signos con lo que éstos significan. uno de los grandes asuntos de la teoría de los signos en la Edad Media. como también y sobre todo. cuya naturaleza se propuso explorar. se discute tanto acerca de la proposición y de los términos como acerca del papel del pensamiento en relación con el signo lingüístico. Al respecto apunta Beuchot: “La suposición es una propiedad especial de los términos dentro de la proposición. el no memos determ inante rol de la ‘suposición’.48 independientes. Anselmo expone. como San Agustín. En la suposición identificaban los autores medievales la tensión existente entre sentido (contenido mental establecido y actualizado) y referencia. Eds. Para San A lberto M agno la lógica debe estudiarse conjuntam ente con la gramática. los términos categoremáticos. el lenguaje. éste último. de RIJK. ‘reglas para con secu en cias m odales’. En un im portante gesto de determinación semiológico-cognitiva. com o hemos adelantado. teniendo presente que tanto la voz. en otras palabras. Du Centre National de la Recherche Scientifique. Algunos representantes San A nselm o d e Canterbury (1 0 3 3 -1 1 0 9 ) distingue. dos formas del lenguaje. dotados de significación. Ed. en Pierre Abélard Vénérable. y b) el lenguaje exterior.. el cual considera que establece vínculos directos con el lenguaje mental. s L. a saber: a) el lenguaje interior. con importantes com entarios sobre la obra fundadora de Aristóteles.

si no de hallar. Otros autores importantes del siglo X III fueron Santo Tomás de Aquino. agudos dialécticos. al menos de poner las bases de un lenguaje universal y perfecto. por su parte. . La hermenéutica (o ciencia de la interpretación) juega en San Alberto Magno un papel puente en el que el estudio del signo sobrepasa lo estrictamente semiológico y realiza sus aportes en el estudio de la naturaleza. Roger Bacon. la no menos valiosa labor del jesuita inglés Guillermo de Ockham. ‘enciclopedistas’ aún antes de promoverse la tarea de la Enciclopedia. convencidos de la posibilidad. Ramón Llull y Juan Duns Escoto.49 formalización de las teorías y discursos científicos. Pedro Hispano. El siglo X IV traerá. que estudiaremos a su debido momento.

pero no ahora mismo”. san Ambrosio. cargo que ocuparía hasta su muerte. Interpretó esto como una exhortación divina a leer las Escrituras y leyó el primer pasaje que apareció al azar: ". Entre los 15 y los 30 años vivió con una mujer cartaginesa cuyo nombre se desconoce. Agustín regresó a! norte de Africa y fue ordenado sacerdote el año 391. que fue largo y enconado. La Iglesia católica apostólica romana ha encontrado especial satisfacción en los aspectos institucionales o eclesiásticos de las doctrinas de san Agustín. según su propio relato. nada de rivalidades y envidias. seguidores de un monje contemporáneo británico que negaba la doctrina del pecado original. que se había reunido con él en Italia. y consagrado obispo de Hipona (ahora Annaba. Agustín emprendió con entusiasmo la batalla teológica. Hacia el año 383 se trasladó de Cartago a Roma. Durante nueve años. Moriría poco después en Ostia. La doctrina agustiniana se situaba entre los extremos del pelagianismo y el maniqueísmo. secta que mantenía la invalidez de los sacramentos si no eran administrados por eclesiásticos sin pecado. Agustín se educó como retórico en las ciudades norteafricanas de Tagaste. creyó escuchar una voz. como la de un niño. estudiando varias corrientes filosóficas antes de ingresar en el seno de la Iglesia. pero su madre. Inspirado por el tratado filosófico Hortensius. fueron estudiosos del pensamiento de san Agustín. que repetía: “Toma y lee". Fue bautizado con su hijo natural por Ambrosio la víspera de Pascua del año 387. ei cisma y la herejía amenazaban también la unidad de la Iglesia. están basadas en su mayor parte. Argelia) en el 395.-se adhirió al maniqueísmo. contra el maniqueísmo defendió con energía el papel del libre albedrío en unión con la gracia. Además.. se alegró de esta respuesta a sus oraciones y esperanzas. 13-14). Agustín recordaría posteriormente en sus C onfesiones: “Concédeme castidad y continencia. los hombres y las mujeres son salvados por el don de la gracia divina. Aquí se movió bajo la órbita del neoplatonismo y conoció también al obispo de la ciudad. el maniqueísmo le pareció a Agustín una doctrina que podía corresponder a la experiencia y proporcionar las hipótesis más adecuadas sobre las que construir un sistema filosófico y ético. la teología cató lica. El más grande de los padres de la Iglesia y uno de los más eminentes doctores de la Iglesia occidental. ya que mientras los bárbaros amenazaban el Imperio llegando a saquear Roma en el 410. Agustín nació ei 13 de noviembre del año . pero un año más tarde fue enviado a Milán como catedrático de retórica. Es entonces cuando Agustín se sintió atraído de nuevo por el cristianismo. El día de su fiesta se celebra el 28 de agosto.354 en Tagaste. En su teología. Agustín abandonó esta doctrina y dirigió su atención hacia el escepticismo. Juan Calvino y Martín Lutero. 13. del 373 al 382. Argelia). y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias” (Rom. filosofía dualista de Persia muy extendida en aquella época por el Imperio Romano de Occidente Con su principio fundamental de conflicto entre el bien y el mal. era un pagano (más tarde convertido ai cristianismo). soberanía divina y predestinación. líderes de la Reforma. que en latín significa ‘regalo de Dios’.50 SAN AGUSTÍN en aquel momento. Revestios más bien del Señor Jesucristo. Patricio (fallecido hacia el año 371). Además de combatir la herejía maniqueísta. del orador y estadista romano Cicerón. Agustín murió en Hipona el 28 de agosto del año 430. En ese momento decidió abrazar e! cristianismo. participó en dos grandes conflictos religiosos: uno de ellos fue con los donatistas. Agustín desarrolló sus doctrinas de pecado original y gracia divina. siendo canonizada por la Iglesia católica romana. El otro lo mantuvo con los peiagianos. Su padre. Durante este conflicto. Numidia (hoy Souk-Ahras. en las teorías agustinianas. su código moral no era muy estricto. nada de lujurias y desenfrenos. Madaura y Cartago. Mónica. Desilusionado por la imposibilidad de reconciliar ciertos principios maniqueístas contradictorios. Su madre. Fue un periodo de gran agitación política y teológica.. Un día por fin. con la que tuvo un hijo en ei año 372 al que llamaron A d e o d a tu s . lo mismo que la protestante. Agustín se convirtió en un ardiente buscador de la verdad. Contra la doctrina de Pelagio mantenía que la desobediencia espiritual del hombre se había producido en un estado de pecado que la naturaleza humana era incapaz de cambiar. nada de comilonas y borracheras. el eclesiástico más distinguido de Italia . era una devota cristiana que dedicó toda su vida a la conversión de su hijo.

de las que 270 se encuentran en la edición benedictina. orientada en la noción de certidumbre que. Su gran apología cristiana La ciudad de Dios fue escrita entre los años 413 y 426 para refutar la opinión de que la caída de Roma en poder de los godos de Alarico (año 4 10) había sido causada por la aceptación del cristianismo y por el abandono de los dioses del Imperio. antes que ser objeto de ciencia. Con su obra y con su considerable influencia en la Iglesia y en el pensamiento cristiano. no basta apoyarse en los sentidos. Como escritor. de orientación platónica. Propiamente hablando. San Agustín es el primer gran talento filosófico desde la filosofía griega clásica. sino reflexionando. por San Anselmo. descubrimos que éstos poseen propiedades comunes a varios: son los llamados «sensibles comunes». Su pensamiento. sino que cree para comprender (y. Y la busca de la verdad no es un método. no hay «una filosofía» de san Agustín separable de su teología. sino también eminentemente «activa». sus tratados De libero arbitrio (389-395). combate a los escépticos. como tiene que ser absoluta. fe y amor. debe conocerse para conseguir el reposo completo y la completa tranquilidad que el alma necesita.51 Obras La importancia de san Agustín entre los padres y doctores de la Iglesia es comparable a la de san Pablo entre los apóstoles. Los primeros escritos de San Agustín están dedicados a combatir los errores que él mismo había seguido durante su juventud. La posesión de la verdad. que en castigo habían dejado a Roma desamparada en manos de los bárbaros. un «itinerario». sino interior. san Agustín no establece ninguna distinción tajante entre experiencia sensible y saber. hasta el resurgir del aristotelismo en el siglo XIII. Sobre el libre albedrío. Tampoco comprende por comprender. . etc. en los cinco libros siguientes. corrigiendo todo lo que su juicio más maduro consideró engañoso o equivocado. escribió \asRetractiones. San Agustín contribuyó en gran manera a afianzar la orientación platónica de la filosofía en los siglos siguientes. comprende para creer). Como estos «sensibles comunes» no son directamente accesibles a los órganos de los sentidos. San Agustín no cree porque sí. De TYinitate (400-416). lo es de sapiencia o sabiduría. un peregrinaje. ut intelligam en el sentido formulado justamente de la tradición agustiniana. fue prolífico. donde expuso su veredicto final sobre sus primeros libros. Agustín se enfrenta a esta opinión en los cinco primeros libros de los 22 que tiene la obra. donde. De natura et gratia (415) y homilías sobre diversos libros de la Biblia. san Agustín supone que hay un órgano de percepción de ellos que no es exterior. sino un «camino espiritual». fechadas entre el año 386 y el 429. y menos porque el objeto de la creencia sea absurdo. Vuélvete hacia dentro de ti mismo. Además. La verdad debe conocerse no simplemente para saber lo que es «lo que es». DeBaptismo. La busca agustiniana de la verdad no es. para luego justificar por el segundo la primera. Podría añadirse. volviendo la mirada hacia el interior de uno mismo: “No vayas fuera. y hasta de sus experiencias personales. Sus otros escritos incluyen las Epístolas. Al examinar los objetos sensibles. sólo contemplativa. San Agustín se manifiesta en este y otros respectos un platónico. mostrando que Roma había caído por su egoísmo y por su inmoralidad. en cuya percepción hay ya conocimiento. Al sentido interno unificador se sobrepone órgano que puede llamarse «razón» o «intelección». defiende que la verdad no ha de buscarse en el mundo exterior por medio de los sentidos. La verdad habita en el hombre interior”. Contra Donatistas (400-401). Agustín demuestra que ni el politeísmo popular ni la filosofía antigua fueron capaces de preservar el Imperio y dar la felicidad a sus habitantes. Así. Su obra más conocida es su autobiografía Confesiones (400?). maniqueos y pelagianos en su obras Contra los académicos. hay que ascender de la primera al segundo. sino. (413-426). así. Dentro de este itinerario se desarrolla lo que podría llamarse la «teoría del conocimiento» de san Agustín. Debe tenerse en cuenta que en san Agustín la reflexión filosófica procede según el Credo. narra sus primeros años y su conversión. De doctrina Christiana (397-428). mas a diferencia de Platón. no implica sólo conocimiento. convincente y un brillante estilista. En el año 428.

1 En el D e D octrina C hristiana II. D. seu de form a et m ateria ratiocin an d i. con algunas variantes. Signa y len gu aje en San Agustín. 8-9) y más tarde Juan Poinsot (loannis a Sancto Thoma o p. Ph Bohncr. William. pero critica la naturaleza exclusivamente sensible del signo ( The Commentary on "Priscian M aior” ascrib ed to Tobert Kildwardby Intr. Colleran. de Bogotá. Q uestions dispu tées sur la vérité. 10 volúmenes). secundum exactam . M. Alderweirelt. 1948. de Quebec. por excelencia. El tratado del signo corresponde a las cuestiones XX I y XXIL. Tomas de Aquino lo utiliza (De Veritate. Basilea. 1992 " Alfonso Rincón González nació en Bogotá. como también lo hará Guillermo de Ockham (Sum m a Logicae). se discutió.) Cursus philosophicus-thom isticus. Canadá. Ars Lógica. N. Sum m a T heologica. manual teológico de la Edad Media. porque se sabe que él fue profesor de gramática y de retórica. Desde 1974 profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia. la posición agustiniana (Fratris Rogerii B acon Com pendium studii theologiae. Georges Etude com ­ parative du "De Magistro" d e Saint Augustin et du “De Magistro" d e Saint Thom as. Robert Kildwardby la recuerda. 1 pág. Green-Pedersen. Nielsen & J. . Dist. en particular a su doctrina del verbum . examina el mismo problema que San Agustín analizó en el D e M agistro 5. Cfr. m. Ph. 1974. en los medios teológicos y filosóficos. el problema del signo. 4 P. S Brown New York: Saint Bonaventurc. 1 Sin embargo E. 1975. L. Question XI L e Maître.'Art d e l ’E loqu en ce. I.Age grec et latin 15 (1975 1-8. Bogotá. Rashdall Abendonine. áreas de interés: pensamiento medieval. Fumaroli. 644-722 de la segunda parte del Ars L ocica. B Reiser. Tübingen. que Agustín. Inglaterra. 4. 9. en Filosofía por la Universidad Laval. tales como la de Steinthal. L I. selected text edited by K. pp. pág. By J. sobre la base de que en San Agustín se hallaba la fuente fundamental de esa reflexión3. no es mencionado como filósofo del lenguaje ni se le encuentra en las historias de la filosofía del lenguaje. casa editorial c|e Trobenius. se ignora la contribución de San Agustín al estudio del lenguaje humano y de los signos. con asombro.60 art. Situación bastante particular y aún paradójica. que poseía un buen conocim iento del lenguaje humano y de sus m ecanism os. Centro editorial Universidad Nacional de Colombia. Pinborg. Cfr. D ie G eschichte der Sprachphilosophie von d erA n tike bis zur G egenw art. muchos autores contemporáneos creen hallarse ante un gran descubrimiento cuando subrayan la importancia de la obra agustiniana con respecto al lenguaje y al signo.de San Agustín. Ordenándose sacerdote en 1964. pág 2). 4 ad. filosofía del lenguaje y del signo. cursó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de esta ciudad. Licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Javeriana. 5c). particularmente el libro D e D octrina C hristiana. 38 ss). 3 La definición de Agustín propone el esquema conceptual fundamental de las doctrinas medievales del signo.“De Signo secundum se” y “de divisionibus signi”. Wade. Nos parece que esta actitud refleja una doble situación: por una ' Recopilación üe extrados publicada cori la debida autorización dei autor. Léo Elders «Le citations de Saint Augustin dans la Somme Théologique de Saint Thomas d’Aquin» Doctor Communis. Estudió Lingüística Teórica en la Universidad de Essex. la de Lersch o la de Bochenski.52 SIGNO Y LENGUAJE EN SAN AGUSTÍN [Extractos] Alfonso Rincón G o n z á lez " Semiótica y filosofía del lenguaje Salvo en los círculos más especializados de los lingüistas y de los filósofos del lenguaje1. 1 2 ed. que. A Com parison o f the “D eM agistro"of Saint Augustine with the “De Magistro" o f Saint T hom as. fue una de las fuentes más importantes de la cultura europea durante los siglos XVI y XVII. 1911 n.9 art. Fredborg. Agustín ofrece una definición de signo que tuvo gran éxito y que sirvió de modelo semiológico durante toda la Edad Media. J. Gal. Coseriu observa. vol I. ed. Rogerio Bacon retoma. en la cuestión X I de las Q ucstiones D isputatae. Marietti. G. H. l. J M The Trcatises 'De M agistro"of Saint Augustine an d Saint Thom as. siendo el mayor semiótico de la antigüedad y el fundador de este tipo de investigación. M. cap II. durante al menos cinco siglos. 40 (1987) 115-167. ed. Santo Tomás se refiere frecuentemente a San Agustín4. 105. Cahiers de l’Institut du Mogen . Pedro Lombardo la menciona en el libro I de las Sententiae. Piriborg. preparada por Erasmo (1528-1529. Turin. 9. Además. tomado de: Alfonso RINCÓN GONZÁLEZ. Genève 1980. veram genuinam A tislotelis et D ocíoris Angelici m entem . sobre todo a partir de Pedro Lombardo2. 5 Saint Thomas d’Aquin. Sabemos también que la gran edición de la obia. pp. Magister en Estudios Bíblicos por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. A pesar de todo esto.

Abelardo y Juan de Salsbury. II Théories du sym bole. de manera muy seria. MS 158: noviembre-diciembre 1869. 102. M. pp 34-58 Cfr. que permite dar al pensamiento agustiniano el lugar que se merece. en Yivo B leter. Sebeok9. algunos semSólogos tales com o Th. 1984. La doctrina citada constituye el fundamento de la filosofía medieval del lenguaje. Cambridge.: Harvard University Press. 1 0 “Proposals for a History of Semiotics". R “Saussure. W D. 1 5 “Vale la pena observar que el esfuerzo de Heidegger por llamar la atención sobre la relación de la mente con el lenguaje y tratar de liberarnos de lo que él denomina “forma metafísica” de formar ideas sobre el lenguaje o sobre otras cosas. Contribution to the D octrine o f Signs . Augustine. 75-89. Cfr. “Wittgenstein. ver Herbert Spiegelborg. 193. Me dijo que había resuelto empezar sus Investigaciones con una cita de las C onfesion es. Wittgenstein. 24 (1994). I“ A partir de Kant me interesé en un profundo estudio de Locke. Francés. como también del Organon. G. pág. los estudios de los estoicos sobre la acción de los signos8. recibió la influencia de fuentes platónicas. no porque no se pudiera hallar en otros filósofos la idea expresada en dicha cita. sino porque tal idea debía ser importante si un espíritu tan grande la había adoptado”. pp. & HACKER. Además. más tarde saqué el mayor provecho de una profunda y ponderada investigación de algunas de la sobras de los pensadores medievales. nota 18 . Entre los filósofos de este sigl9o hay que mencionar a Ludwig W ittgenstein12. “En busca de la esencia del lenguaje”. 67-78. 9 The Signs an d its Masters. Chivers J. “Proposals for a History of Semiotics”. el doble conocimiento que resulta de ello fueron perfectamente asimilados por el pensamiento científico de la Edad Media”. estoicas. pág. 877.53 parte. K. Saussure. en lo que se refiere al lenguaje. San Agustín. L. se ha vuelto clásico bajo el nombre de “augustinian picture”14.6 El filósofo norteam eticano Charles S. 2 Bloomington: Indiana University Press. Todorov1 1 lo consideran como un autor clave en la historia de la sem iótica. Crisipo. para emplear los términos de Ockham. Román Jakobson afirma que San Agustín trabajó. Deeley: The Tomist. Jakobson. 17. Berkeley. con algunos fragmentos de Santo Tomás de Aquino. Pierce. Sem iotics Unfolding. The Signs an d its Masters. 21. pp. I. i. empezando por San Agustín. Ibid. pág 318. Ver además su Wesen und Unwesen der Sprache en donde él desarrolla un contraste entre el real y el falso lenguaje. Peirce cita D e D octrina Christiana en su Lecture I.a la oposición entre lenguaje real y lenguaje arbitrario que Wodsworth emplea y a la oposición de Agustín entre verdadera y falsa retórica’'. Por eso no hay que asombrarse al ver su nombre al lado de Platón. Peirce. está claramente conectado con el esfuerzo por renovar el sentido de nuestras propias fundamentaciones en el Ser Ver especialmente su diálogo «Por el camino del lenguaje». 29-88. “Saint Augustine orí I-anguagc”. “Teniendo un gran respeto por los logros obtenidos en el área de los estudios históricos comparativos durante los siglos XIX y XX.”.X I I I . 101. los gramáticos de Port-Royal. etc. Umberto. 1 2 En su Memoir. en East Lothian) y de Gullermo de Ockham”. Jakobson. noviembre-diciembre 1869. Berkeley y Hume. pp.. aristotélicas. «Wordsworth’s Real Language of Men and Augustine's Theory of Language». por ejemplo. Understanding an d Meaning. R. debe estar formado por el signans y el signarum . Peirce m enciona a Agustín entre los autores que leyó y de quien recibió alguna influencia7. T. Vol. profundidad y variedad de puntos de vista resulta admi­ rable F . pág. a chronological edition. P. 1931-1939. que corresponde. se refiere al libro XV del D e Trinitate. tal vez a través de la N eología de H. Sebeok. la actual revaloración de la contribución del pensamiento antiguo y medieval al estudio del •lenguaje. pág. pág 313. 1 4 BAKER. P. “ Augustine in Wittgenstein: A case Study in Philosophical Stimulation”. Th. pág. 1 3 EASTMAN. Early N om inalism an d R ealism . “La conception augustinienne du signe selon Tzvetan Todorov».1 doble carácter de todo signo y. 8 “En los escritos de San Agustín se halla una adaptación y un desarrollo mayor de los estudios de los estoicos sobre la acción de los signos (semeiosis). citado por De Rijk. la M etafísica y los tratados psicológicos de Aristóteles. Norman Malcolm dice que Wittgenstein “tenía un gran respeto por los escritos de San Agustín. en Writings o f Charles S. II Linguaggio com e segno e com e testim on ian za. Aristóteles. paragraph J60. Guy.. En una conferencia sobre Ockham. n° 160. citado por John N. Vol. Allí la deuda de Heidegger con San Agustín es ampliamente reconocida. C ollectedP apers. 38 (1974). cuyo desarrollo. Locke. entre los autores anglosajones. tal como lo cita Ockham Lecture III. I X . Wittgenstein cita al menos nueve veces a San Agustín en su Investigaciones Pilosóricas. quien admira mucho a Agustín y trata de presentar una intepretación bastante discutible del pensamiento de San Agustín sobre el lenguaje13. Mass. plotinianas y bíblicas. and Language". Además se ha subrayado una cierta influencia sobre Heidegger13y cierta relación entre la concepción agustiniana del signo y lo 6 ECO. por entonces no importante.e.. muy especialmente de Juan de Duns (Duns es el nombre de un lugar. pág. Morris. Al estudiar la obra de San Agustín se reconoce fácilmente que fue un profesional de la gramática y de la retórica. la cual. S. Leibniz. “Wittgenstein. en Studies presen ted do P rofesor R om án Ja k o b so n . y que. citado por Timothy Binkley en W ittgenstein’s Language. MS 160.. no podemos en manera alguna olvidar las grandiosas contribuciones de los primeros estudiosos. Augustine and the Esserice of Language”. y se recurre a términos calcados del griego: el signum. Father of Modern Linguistics". Señalemos que esta par de conceptos y etiquetas sólo fue adoptado por Saussure hacia la mitad de su último curso de lingüística general. S em iotics Unfolding. Bouchard. R Jakobson. pág. Gallagher. Umberto E co10 y T. 71. Gomperz (1908). Alici. Por su parte.

54 que HusserI llama la expresión significativa16. Georg Gadamar trata de recoger la herencia de Agustín y de reflexionar, a su luz, sobre el lenguaje17. Jacques Lacan, por su parte, nos dice que es “muydiciente darse cuenta de que los lingüistas, en el supuesto de poder reunir, a lo largo de los tiempos, una gran familia a la que se la pueda denominar así, han necesitado quince siglos para redescubrir, com o un sol que se levanta de nuevo, como una autora naciente, ideas que ya estaban expuestas en el texto de San Agustín [De Magistro], que es uno de los más admirables que se puedan leer”18. Así podrían multiplicarse las referencias, incluyendo nombres como Ricoeur, Kristeva, Derrida19, pero b asten las an teriores para m ostrar el lugar y la im portancia de San A gustín en la reflexión contem poránea sobre el signo y el lenguaje.

El lenguaje en la obra de San Agustín
San Agustín se ocupó del lenguaje en casi todas sus obras. Siempre fue el hombre de la palabra. Heredero de la enseñanza de la antigüedad clásica, fue educado en las artes liberales, dentro de las cuales todos sabemos el lugar que ocupa el lenguaje. Las fuentes al respecto fueron Virgilio, Cicerón, Varrón20. Como gramático, dialéctico y retor, San Agustín conoció y practicó las artes del lenguaje. Su conversión a la fe cristiana lo alejó de un interés puramente formal por las palabras y el discurso, y de cierta manera de ver la retórica y la elocuencia; pero nunca le hizo perder su confianza en la fuerza y la importancia de la palabra humana, hablada o escrita. Agustín amó la palabra, como lo testim onia su actividad de escritor y de predicador. El verbum, concebido, primero, como lenguaje humano y, luego, como palabra de Dios21, guió siempre su reflexión sobre el lenguaje. Como filósofo y teólogo, Agustín reflexionó sobre el mundo, el hombre y Dios. En torno a estos temas se planteó el problema del lenguaje, instrum ento por medio del cual el hombre se refiere a las cosas que existen y que conoce. Cuando ejercem os nuestra actividad cognoscitiva entran en juego el lenguaje y la realidad, y de la relación que se establece entre pensamiento, lenguaje y realidad, surgen numerosos interrogantes: cuando los hombres hablan ¿qué finalidad persiguen?; ¿en qué consiste la actividad del lenguaje como fenóm eno físico y como fenómeno de significación?; ¿cuáles son las funciones del lenguaje y qué factores influyen en la com unicación?; ¿cuál es el valor del discurso sobre las cosas y cuáles son las relaciones entre nuestras palabras y la verdad? Agustín estudió de una manera profunda, aunque no sistemática, estos difíciles problemas. No fue, ciertamente, un lingüista, en el sentido que hoy le damos a esta palabra, pero se ocupó de algunos problemas que no dejan de interesar a los lingüistas y a los filósofos: la naturaleza del signo, el lenguaje como medio de com unicación, el lenguaje como vehículo de pensamiento, la prioridad del significado sobre el significante, la adquisición del lenguaje por el niño, los problemas planteados por la ambigüedad y la oscuridad de las palabras, la metáfora, y todo lo que constituye la fineza y la complejidad del lenguaje natural con respecto al problema semántico. En relación con estos problemas, Agustín estudió varios aspectos de la herm enética del texto y de la traducción.
16 “El signo natural., sería, en el lenguaje fenomenológico, un signo indicativo que no siempre es significativo. Por ejemplo, y San Agustín lo señala, la huella impresa del animal que ha pasado por un lugar es una señal del paso del animal, pero no tiene ningún significado. Esto mismo lo encontramos en la primera de las Investigaciones lógicas de HusserI, cuando nos habla de las señales que no expresan nada, salvo que, además de la función indicativa, desempeñan una función significativa...” Arias Muñoz, J. A. «Una teoría del lenguaje en San Agustín y en Santo Tomás», pp. 611-612, el autor compara De Doctrina C hristiana II, II, 3 acerca de los signos convencionales con las Investigaciones Lógicas I, pág. 323. Trad M García Morcnte y José Gaos. Madrid. Revista de Occidente, 1967. 1 7 A propósito de la interpretación que San Agustín da del Génesis (De Gen Ad. Litteram I, IX, 15-17; X, 18), Gadamer dice que allí “se anuncia de algún modo aquella interpretación especulativa del lenguaje que hemos desarrollado en el análisis estructural de la experiencia hermenéutica del mundo, según la cual la multiplicidad de lo pensado surge sólo desde la unidad de la palabra”, Verdad y M étodo, pág 578. 1 8 Le Sém inaire. Libro I, pág 273. La indusión es nuestra y también la traducción 19 CLARK ANN, K. «Augustine and Derrida: Readin as Fulfillment of the Word» en The New Scholasticism 65 (1981) 104-

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2" HAGENDAHL. H. Augustine an d the Latín C lkassics, Combes, G. Saint Augustin el la cultura classique. 2 1 JOHNSON, D «Verbum in the early Augustin (386-497)»

55 Como señalamos anteriorm ente, todas las obras de San Agustín dan testim onio de su profundo interés por el lenguaje. Hay, sin embargo, algunos escritos en los que trata, “ex professo” y de manera más profunda, el problema. A tales obras nos vamos a remitir a !o largo de nuestro trabajo. En sus primeros diálogos, com o tratarem os de mostrarlo, se hallan algunas referencias esporádicas al lenguaje, y algunos elementos alusivos al mismo los encontramos en sus primeros escritos teológicos y religiosos, particularmente en los que elaboró contra los maniqueos. El tratado D e D ialéctica nos presenta una breve y condensada exposición sobre el signo lingüístico, en estrecha relación con la doctrina de los estoicos. En el D e Magistro, compuesto en Tagaste en el 389, y donde reproduce una discusión con su hijo Adeodato, A gustín se interesa por la finalidad del lenguaje y, desde una perspectiva eminentemente pedagógico-teológicay en relación con su teoría del conocim iento, analiza las condiciones de posibilidad de la enseñanza por medio del signo lingüístico. En el De D octrina C hristian a, escrito en dos etapas, desarrolla una teoría del signo en general, y nos ofrece los fundamentos de una retórica cristiana y una interpretación correcta de la Escritura. En el pequeño escrito D e C atechizan dis rudibus presenta algunas breves sugerencias sobre la doctrina del verbum c o r á is , el verbu m co g itatu m a d sim ilitu d in em v o c is y el v erb u m v ocis, de lo cual hablará explícitamente en el D e Trinitate. En las C onfessiones, profundiza algunos aspectos de su teoría general sobre los signos y hace agudas observaciones sobre la adquisición del lenguaje por el niño22. Desde una perspectiva teológica, el tratado De Trinitate presenta reflexiones profundas sobre las relaciones que hay entre la palabra interior y la palabra exterior, y ofrece consideraciones muy pertinentes sobre el fundam ento social del signo lingüístico. H abría que añadir a estos libros, importantes pasajes de otras de sus obras, en particular de sus sermones y de sus cartas. Muy pronto nos dimos cuenta de que el estudio del signo y del lenguaje en San Agustín es de una considerable amplitud, dado que su obra es inmensa; y además, de que este tema puede considerarse, en sus escritos, desde varios ángulos. Esta constatación nos forzó a lim itar nuestra investigación, por una parte, a un período de su actividad intelectual, del 3 8 6 al 3 8 9 , y por otra, a los diálogos filosóficos, pero concentrándonos en el De Magistro, particularm ente en el tem a del signo y del lenguaje. Este diálogo ha presidido, en efecto, toda nuestra investigación. Lo escogimos porque, a nuestro parecer, es un punto de convergencia y de síntesis de los problemas relativos al signo y al lenguaje, expresados ya en los escritos anteriores. Se sitúa en la encrucijada de la búsqueda agustiniana entre los primeros diálogos y sus grandes obras. De D octrina C hristian a 25 y De Trinitate24, y pone punto final a los diálogos y al método dialógico como medio de enseñanza y de búsqueda. Finalmente creemos que para leer y comprender m ejor el D e Magistro, es necesario seguir las huellas sobre el signo y el lenguaje en los diálogos anteriores, mediante una cuidadosa lectura de éstos.

La omnipresencia del signo
La palabra y ¡a escritura
Todos los diálogos de San Agustín ponen en juego el lenguaje en cuanto actividad física, productora de sonidos significativos dentro de un grupo de personas que hablan la lengua latina para la com unicación del pensam iento. A esta actividad se vinculan la puesta por escrito de las palabras y los gestos, que también sirven para expresar pensamientos y sentim ientos.

2 1Marcia L Colish ha mostrado cómo puede estudiar el problema del lenguaje en la obra de San Agustín, siguiendo las grandes etapas señaladas en las C onfesiones. Cfr. The Mirror o f Languaje. ” Sobre el signo en el De Doctrina Christiana: B D. Jackson. Sem antics a n d H erm eneutics in Saint Augustine's «The Theory of Signs in Saint Augustine’s 'De Doctrina Christiana’ de Saint Augustin». Jordan, M. D «Words and Word: Incarnation and Signification in Augustine’s ‘De Doctrina Christiana’». Miyatanim, Y. «Grundstruktur und Bedcutug der Augustinischen Hermeneutic in De Doctrina Christiana’». García de la Fuente «Dalos sobre lingüística y lengua latina en el 'De Doctrina Christiana’». 2 1 Sobre el signo y el lenguaje en el D e Trinitate: Daniels, D E. «The Argument of the ‘De Trinitate’ and Augustine’s Theory of Signs». Pintaric, Drago. S prache und Trinität.

56 Agustín habla muchas veces de las actividades que ejerció y que se relacionan con el lenguaje25: lás de orador y profesor de gramática26. Sus diálogos nos presentan, por su parte, a personas que hablan, nombran cosas, definen palabras, preguntan, enseñan, oran, cantan, ríen, hacen gestos, escuchan, leen, escriben; actividades todas que están en relación con el lenguaje. Se mueven, por decirlo así, en el mundo de la palabra. Esta es propia de los seres humanos y es el lugar natural del intercambio con los demás27. Puesto que la finalidad de todo diálogo es la comunicación de un mensaje, es preciso que los interlocutores comprendan el sentido de las palabras que ellos mismos emplean, las cuales son los instrum entos de la com unicación. Esto explica por qué Agustín se preocupa, tan a menudo, por la definición de las palabras, las etim ologías y las consideración gram aticales y morfológicas. Pero lo más importante, lo que más interesa a Agustín, es la significación. Los interlocutores hablan, discuten y comparten sus puntos de vista, pero sus palabras pasan, por cuanto son meros sonidos físicos. La sutileza aérea de la palabra, que constituye la fuerza de su penetración, constituye tam bién su debilidad. La palabra huye sobre las alas invisibles del viento: verba volan t28. Para asegurarse contra el riesgo del olvido — ya que la memoria es una guardiana infiel de lo que se ha pensado29— , Agustín resuelve fijar sobre la cera, gracias a la actividad de un taquígrafo30, los sonidos que, de otro modo, se escaparían y se los llevaría el viento31. De este modo, el lenguaje hablado se fija en un lenguaje escrito, y las palabras de los interlocutores son aprisionadas, de cierta manera, por los lazos de la escritura32. Los sonidos se dirigen al oído; las letras, a la vista. La actividad lingüística del hombre abarca, de este modo, diversas actividades: hablar —escuchar, escribir— leer. Gracias a los escritos, Rom aniano33podrá leer, más tarde, los temas y los puntos tratados por Licencio y Trigecio, así com o las opiniones de Agustín y de Alipio34; y las acciones realizadas podrán ser transmitidas a la posteridad35. Por su parte, Alipio, ausente del debate, podrá recurrir a los escritos para inform arse acerca de lo que sus amigos discutieron durante su ausencia y seguir así esas discusiones sin perder el hilo del tema y sin necesidad de hacer penosos esfuerzos para comprender el desarrollo de las m ism as36. La e scritu ra perm itirá que los jó venes puedan leer luego las conversaciones y, analizando cuidadosamente su contenido, aprender a reflexionar mejor sobre los temas discutidos y ejercitarse en la dialéctica, en el ataque y la respuesta37. A diferencia de las palabras habladas, cuyo torrente los ahoga, la lectura les permitirá la reflexión y favorecerá una aceptación o un rechazo deliberados. Con respecto a la lectura conviene recordar que los interlocutores de los diálogos de Casiciaco estaban habituados a leer a Virgilio58 y a escribir cartas39.
“ DO XII. 35 - XIII. 38. 26 DRV I. 4. 27 DO II. XII. 35; cfr. Quintiliano, ¡nst. Or II 16. 12-17; Cic. D e Inv i. IV. 5. 28 CA 1.1. 4. 20 “ser propter memoriam, quae', infida custos est excogitatorum, referri in litteris volui, quod ínter nos saepe pertractavimus” CA II. IX. 22; cfr. SO 1.1. I.: DO I. V II 20 10 Sobre el trabajo del taquígrafo, ver Hamman, A. G. L É poqu e du livre. L a Transm ission des textes an cien s du scribe á l'im prim erie. pp 18-20. 51 “Sirviéndonos, pues, de un estenógrafo, para que el viento no arrebatara nuestro trabajo" CA I I. 4; “Pues os plugo a vosotros más bien recoger estos discursos que desparramarlos, porque cuanto se dice aquí, se escribe, sin dejar caer nada en tierra, como se dice; nosotros ciertamente, podremos leerlos” CA II VII. 17; “Por lo cual terminemos, como dije, esta discusión, y después de ponerla por escrito, enviémosla. Licencio, principalmente a tu padre...” CA I IX. 25. Cfr. DBV I. 5; III. 8: SO I. I. I; I, 13. 23; II 11. 19; DO I V 14; I. VIH. 26: I. IX 27. 32 DO I. IX. 27 33 Amigo y mecenas de Agustín, padre de Licencio. Cfr. CA I. I. 1; I I. 3; II. 1. 2, II III. 8. 34 “Sane in hoc libro res et sen ten tias illorum, mea vero et Alypii etiam verba lecturus es” CA 1.1. 4; Cfr. DO. I. IX. 27. 55 DO I. V 14. 36 “ Antes de oír nuestra disputa sobre tos académicos, será bueno me leáis el discurso que acabasteis cuando yo me hallaba ausente, porque, habiendo surgido de él la presente discusión, no me será posible de otro modo, al otros, evitar los errores y el trabajo” CA II. IV. 10; Cfr DO I. IX. 27. 37 “...referri in litteras volui... simili ut isti adolescentes, et in haec attendere discerent, er aggredì ac subire entarent" CA II. IX. 22. 3* CA II IV 10, Cfr Do I III. 6; I. VIII 26. 39 “El día siguiente también lució benigno y sereno, y apenas nos dedicamos a las faenas agrícolas, porque gran parte de él lo empleamos en la redacción de cartas”. CA II XI. 25

58 impide hablar57. L a s m an os (m anus), después del rostro, son las partes del cuerpo que “hablan” más. Elevando los ojos al cielo58, extendemos las manos para dirigir nuestra oración a Dios; para manifestar el acuerdo, nos damos la mano59; o cerrando los puños, expresamos una actitud de com bate60. Además, aplaudimos con las manos: los aplausos son un signo de aceptación, de acogida o de triunfo61. La misma lengua envidia ciertas posibilidades que tienen las manos, como lo afirman, en textos muy expresivos, Quintiliano62 y Montaigne®. También el d ed o (digitus) es utilizado para indicar las cosas. El silen cio, dentro de un diálogo, puede convertirse en una forma de lenguaje por c u a n to p u ed e s ig n ific a r n u m e ro sa s a c titu d e s : d ud a, v a c ila c ió n , r e fle x ió n , ig n o ra n cia , ensimismamiento o falta de atención64. El silencio le da a la palabra el tiempo necesario para decantarse y para tomar forma y consistencia65. Tanto el lenguaje oral como el silencio, tanto la escritura como los gestos, nos colocan en el vasto dominio del signo y de la significación.

Definiciones del lenguaje (/oqui)
Es ahora cuando Agustín describe, de manera más detallada, la finalidad del que habla. De esta descripción se puede deducir una definición del lenguaje más precisa que la que Adeodato había dado, a saber: emitir palabras (promere verba). En efecto, hablar es ofrecer al exterior un signo de la voluntad mediante un sonido articulado66. Para San Agustín es evidente que el lenguaje humano pertenece al dominio del signo. Los análisis sobre la concepción del signo lo han demostrado suficientem ente. Aquí señalaremos algunos aspectos de esa concepción, limitándonos al contexto del primer capítulo del De Magistro y refiriéndonos siempre al lenguaje, el cual, en este diálogo, constituye el punto central del análisis agustiniano. Agustín emplea, por primera vez, en el D e Magistro, el verbo significare, al presentar la significación de la frase “aposentos cerrados” . Se significa, dice, la interioridad del espíritu67. El n om bre es, pues, un signo, afirm ación esta que discute ampliamente en la primera parte del diálogo68, dedicada a! problema del signo69. De la descripción del lenguaje propuesta por Agustín, y enriquecida con todas
51 "Aquí el muchacho [Licencio] se le saltaron algunas lágrimas (aliquantum lacrymavit)...” CAII. VII, 18. “En este punto, casi todos, olvidando la disputa, nos echamos a llorar..." CA II. VII. 18. La inclusión es nuestra. 58 “...porrecta manu coelum suspiciens: et quando ego, inquit [LicentiusJ. Deus, hoc vídebo?” CA II. V il. 18. La inclusión es nuestra. 59 “Da, inquam, dexteram" CA III. III. 5; “...cum dexteras interposuisti...” CA III. III. 6. 60 “cum videretur iam nos ad calcem pervenisse, pugnos etiam rniscuisti” CA III. III. 6. Miscere m as: venirse a las manos, lanzarse a la pelea. Pugnis et calcibu s uti: valerse de las manos y de los pies. 6 1 “...theatricus plausus semper proserrimus accepisset” CA 1.1. 2. 62 Inst. Or. XI. 3. 87. 6 1 “Pues, ¿y qué no hacemos con las manos? Con ellas requerimos, prometemos, llamamos, despedimos, amenazamos, rogamos, impetramos, negamos, rehusamos, interrogamos, admiramos, contamos, confesamos, nos arrepentimos, tememos, nos avergonzamos, dudamos, instruimos, mandamos, incitamos, estimulamos, juramos, testimoniamos, acusamos, condenamos, absolvemos, injuriamos, despreciamos, desafiamos, desdeñamos, adulamos, aplaudimos, bendecimos, humillamos, nos mofamos, nos reconciliamos, recomendamos, exaltamos, festejamos, nos regocijamos, nos quejamos, nos entristecemos, exclamamos, reprendemos. ¿Y qué otra cosa no ejecutamos, con variación y multiplicación que emula a la lengua?” Ensayos. Libro II Cap. XII, pág, 108. Ver también Morrid, Desmond [et. Al.]. Gestures: their Origin an d Distribution. 64 CA I. II. 9; I III 7; I. IV 10; 1. V 14; II. VIL 16; II VIII. 21; DO II I 3; II. VII. 22; II. VI. 23. 65 Ver Masset, Píerre. “La parole et le silence”, pág. 75. 66 “Qui enim loquitur, suae voluntatis signum foras dat per articulatüm sonum". DMA I 2. 67 “...quo nomine [in clausis cubiculis] significantur mentís penetraba. .” DMA I. 2. 43. 68 DMA IV 8. 4 7 .5 0 ; IV. 9, 86. 95. 96; IV. 10.148; VI. 11. 18; VI. 1 7 .1 5 .2 0 . En esta discusión Agustín establece las relaciones que hay entre nom en, vebum y vocabulum 69 El verbo sig n ificare es clave en todo el diálogo. Agustín lo emplea sólo en : DMA X. 30. 23. 26. 29. 33. 36. 41. 45. 51; XIII 43. 37. 39. 44. 58. En relación con nom en: DMA I. 2. 43; IV. 9. 102. 105; V 1. 17. 15. 20; VI. 18. 26. 32. 34. 36. 37; VIII. 24. 129; IX. 25. 10. 24. 25; IX 27. 75; IX C 28. 91; con signum : II. 3. 3. 4; IV. 9. 112; V 11. 2. 3. 6. 7; VI. 17. 10. 11; VI. 18. 36. 47. 48; VII. 19. 13. 14. 17. 35; VII, 20.- 50. 53. 55. 59. 81; VIII. 22. 26; VIII. 23. 86. 92. 107. 198; XI. 36. 8. 15; XI. 37. 26. 29; con verbum : II. 3. 13. 14. 16. 18. 21. 23. 25. 27. 28. 29. 33. 40; II. 5. 51. 56. 58. 61. 62; III. 6. 41. 45. 46; IV. 7. 18. 20. 21; IV, 8. 42. 47. 50. 56. 60. 68. 71; IV. 9. 93. 103. 104. 118. 122. 133; IV. 10. 136. 138. 140. 144.153; con syllaba: III. 5. 12. 38; VIH. 20. 63. 79; VII. 19. 27; con vox: X. 34. 136; con res: VIII. 21. 18; VIII. 22. 46; VIII, 23. 92. 107; VIII. 24. 119. 128. 149; IX. 25. 1. 7. 11; IX. 27. 70; IX. 28. 91. 113; X. 31. 59- 61; X. 33. 118; XIII. 45. 75; con g e sto : VIII. 19. 33; X. 35. 161; con

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las observaciones hechas a través del debate recogido en el primer capítulo del diálogo, podemos establecer una clara caracterización del proceso lingüístico: el que habla, el emisor, da un signo (signum... d a t)70 voluntario (su ae volu n tatis)1' de lo que tiene en la mente (sigrtificandae m entís suae ca u sa )12. Ese signo es un sonido (son an tibu s verbis) 73ligado a una significación (per articulatum sonum ) 74 y emitido exteriorm ente (foros)15 para que sea oído por un oyente ( ut h om in es au d ia n t)16. Las palabras están en relación con las cosas en cuanto son signos de estas (... res ipsas, quarum signa sunt v erb a)11. Una vez oídas y comprendidas, las palabras se adhieren a la memoria (... cum m em oria qui verba in haeren t)n . De esta manera, al hablar, la memoria, evocando las palabras (ea revolvendo)'9, hace llegar a la mente (facit venire in m en tem )m las cosas de las cuales las palabras son signos. Esta reflexión sobre el lenguaje supone que tanto el emisor com o el oyente conocen una lengua particular y las palabras de la misma lengua (sus sonidos y sus significaciones) de manera que, al escucharlas, tanto el oyente com o el hablante, establecen una relación entre los sonidos escuchados y las palabras conservadas en la m emoria. Agustín sabe muy bien que las palabras, habladas o escritas, las aprendemos a fuerza de oírlas, o de leerlas. Cuando no conocem os el sentido de una palabra que escuchamos, o leemos, le confiamos a la memoria los sonidos, o los caracteres escritos, y para conocer ese sentido nos dirigimos a una persona culta y le preguntamos por él o lo descubrimos gracias al contexto. Finalm ente, conservam os en la memoria la significación de las palabras junto con sus sonidos81.
intentio digiti: X 34. 245; /acere signa. IV 4 5 El análisis de este conjunto de referencias permite establecer la definición del signo, sus elementos, las relaciones entre las palabras y las cosas, entre el sonido y la significación y entre los signos y los signos. 1 0 DMA I 2. 46; cfr. DQA XVIII. 31. 7 1 Nos parece que Agustín, al señalar la actividad de la voluntad, afirma el carácter in ten cion al del signo lingüístico: “signa data”. D D CII. II. 3. Cfr. Engels, J “La doctrine du signe chez saint Augustin”, pp. 366-373; Jackson Darrell, B. “The Theory of Signs in Si. Augustine’s 'De Doctrina Christiana’”, pp. 13-19. 7 7 DMA I. 2. 58-59. “La mens es lo que de más alto hay en el alma. Comprende a) la razón o facultad discursiva cuyo ejercicio produce la ciencia o conocimiento cierto sobre las cosas sensibles, b) la inteligencia, que es la función más alta de la mens, la facultad de lo puro inteligible” O euvre de Saint Augustin. IV D ialogues p h iloso p h iq u es. 1. Trad. R. Jolivet. HA París: Desclée de Bropuwer, 1948, pág. 464, nota IV. DMA I. 2. 4 3 .55. 58 70. Agustín habla a menudo de “mens” en relación con el lenguaje. DMA I 2. 76, ‘Así resulta que la palabra escrita es un signo destinado a los ojos, por medio delcual viene a la mente (mens) lo que pertenece a la esfera del oído”. IV. 8. 39. Cfr. DO. I. V. 14. “Me enseña algoquien ofrece a mis ojos o a otro sentido corporal, o también a mi propia mente (mens), lo que deseo conocer". XI. 36. 4. “ Acerca de todo lo que entendemos, nos informa no el sujeto cuya palabra resuena exteriormente, sino la verdad que, soberana, preside ¡nterioremtrne en nuestra mente (mens): las palabras quizás nos estimulan a buscarla” XI. 38. 45, “Cuanto percibimos, lo percibimos o por un sentido del cuerpo o por la mente (mens)”. XII. 39. 4. Cfr XII. 40. 30; XIII 41. 1; DT XIV VIII. 11 ” 1.2.57. Aquí “sonantia verba" definen la “locutio". En ésta están implicados tanto el sonido (verbarere) como la significación. Cfr. DLA II XVI. 43; “sonantia signa”; D C R II. 3; CD IV X. 15. 7* DMA I. 2. 46-47. El soníco articulado incluye el sonido y la significación. 7 5 El aspecto exterior del sonido. El sonido se percibe por el sentido del oído. Con el adverbio foras, Agustín quiere subrayar el carácter público del lenguaje, por oposición a intus “De universis autem, quae intelligimus, non loquentem, qui persoriant foris. sed intus ipsi mentí praesidentem consulimus veitatem, verbis fortasse ut consulamus admoriti" DMA XI. 38. 45. El subrayado es nuestro. 76 DMA 1.2 .5 9 . 77 DMA I. 2. 76. 7" DMA I. 2. 75. Cfr. DBVIV IV. 6. En relación con el lenguaje. “Toda expresión oral articulada y con significado, te das cuenta de que, por una parte, hiere el oído para dejarse sentir, y por otra, se fija en la memoria para poderse conocer”. DMA V. 12 49, cfr. VII. 29. 76; XII. 39 19; XII. 39. 22; “Por más que hayamos tenido repetida experiencia, tanto propia como ajena, de palabras que se pronuncian sin correspondencia con las cosas que se piensan, lo que puede suceder bajo dos formas: o cuando una expresión grabada en la memoria y frecuentemente repetida se recita pensando en otra cosa...” XIII 42 24, “ Alguien dice, y nosotros lo oímos, que ciertas bestias aventajan al hombreen virtud; al puntos se nos hace intolerable y con toda energía desmentimos opinión tan falsa y funesta; cuando él quizá llama virtud a las fuerzas físicas y con ese nombre expresa lo que ha pensado, sin que mienta ni yerre en las cosas, sin que sus palabras grabadas en la memoria manifiesten una contextura, mientras que en su espíritu dan vuelta pensamientos distintos, sin que por un desliz de la lengua suene cosa distinta de la pensada; sencillamente da a la cosa pensada un nombre distinto que nosotros” X III. 43-45. 79 DMA I. 2. 75. Revolvere hacer rodar, verbo causativo. EM, pág. 72 El preverbio re señala un movimiento hacia atrás, o el retomo a un estado anterior. EM, pág. 565. M DMA I. 2. 76. 8 1 Cfr DDC II XIV. 21.

por lo tanto. o más bien a “la ca p acid ad propia d e la esp ecie hum ana de com u n icarse por m edio de un sistem a d e signos vocales (o lenguaje). Cfr.De Intr. y denomina. Biaise.hommes cum surdis gestu quasi sermocinentur. 1968. y rememorativa. 16. Cfr. DDC 11 III. 93 “. 14. “ Acción de hablar. Albert. mimogestual.. 1961. D ictionnaite latin-français d es auteurs chrétiens. en la que la definición del lenguaje está asociada a la idea de su naturaleza vocal y a su doble articulación85. “Hablar es propio del hombre (Loqui homini est)” decía el gramático Agredo en su Ars d e O rthographia. Augustine on Signs". 554. non autem omne sugnum verbum est". Para San Agustín. Paris: Du Seuil. mediante la cual el lenguaje recuerda algo a alguien. pero también puede significar la frase. XI. muy probablemente. O. D er Z eichen und Wortbegriff im D enken Augustinís. y que los gestos. y forma. la palabra. A First D ictionary o f Linguistics an d P honetics. 34. A. pág. palabra (cl)!. lOème éd.64. 2. a la actividad de hablar88. 82 Cfr. Jean. siempre y cuando conozcamos su significación. 12. Después de estas consideraciones tratemos de precisar más el sentido que le da San Agustín a la palabra len guaje y el uso que hace de ella. I. Sabem os que el sentido y el uso de la palabra “lenguaje” son objeto actualm ente de discusión: ¿hay que llamar lenguaje a “todo sistem a de signos apto para servir de medio de com unicación entre los hom bres”8’'. en especial por parte de las ciencias de la comunicación. no debe aplicarse la palabra “lenguaje”. D ictionnaire d e linguistique. Cfr.. 81 Dubois. 18. Lalande. 9 127. y sólo por una extensión metafórica a todo procedimiento oral. se refiere. Cratilo. 127. Sofista. II. tal y como lo vimos anteriorm ente. al cual le da una extensión más amplia que el verbo loqui. Charpin. y como objeto de la lingüística el estudio del signo verbal. 156. André. J L ex iqu e d e term inologie lin gu istiqu e 3ème éd. Adv Math. por la cual el lenguaje muestra. 64-72. a la función de rememoración que las palabras aseguran. o a uno mismo82. la tradición griega y latina de los filósofos y de los gramáticos87. I. 2. 1980. En ocasiones emplea m etafóricam ente el verbo serm ocin ari para hablar de los gestos empleados con los sordomudos92. como objeto de la semiología. Aristóteles A nalítica Posteriora 76 B 24. 32. 45. VIII 275. a los estandartes y a las enseñas militares. Hyp. sino a la expresión del pensamiento por la palabra hablada. posee una doble función: indicativa. 1973. 4. hace conocer (docere — sig n ificare ).. Paris. el signo escrito y los gestos. 203. llid ée de p h ra se gram m aticale et son expresión en latin. pa g 500. 39-44. En el texto que estamos analizando no se trata. D ictionnaire en cy clop édiqu e des scien ces du language. o una expresión figurada89. por razón de su capacidad com unicativa. Pyrr. R.60 A sí se comprende que cuando Agustín afirma que una de las finalidades del lenguaje es “recordar”. 263 d. para las cuales la condición necesaria del lenguaje es la aparición de la función semiótica. metafóricam ente. DT X X .” DMA IV. Sexto Empírico. 89 DMA V 16. el estudio del signo en general. escrito. 274. Quintiliano. 62. Adv. “ Marouzeau. pp. Paul Genlhener. Paris: Larousse. La palabra locutio. pág. en sentido estricto. 100. la oración. entonces. Se puede decir. se refiere. T. 74... de la otología comparada y de la epistemología genética. 132 El subrayado es nuestro. pág. I. 9. 18. Tanto la una como la otra son los medios que los hombres poseemos para enseñar (docere) con el lenguaje. 383 a 384 d. 87 DO II. . François. pág. En el capítulo anterior distinguimos el signo lingüístico oral. 11. de hacer alusión a la reminiscencia platónica ni a algo por el estilo. VIII. 92 “ . independientemente del hecho de que el signo sea verbal o gcstual. muy claramente. Para hablar de los gestos y de otras formas de com unicación emplea el verbo sign ificare. “St. Agustín también utiliza el verbo loqu i y la palabra locutio para significar el lenguaje interior90. Ducrot. y propone. 91 “Omne verbum signim. 86 Sabemos que la discusión se mantiene abierta. pág. 1972. Cfr. son llamados lenguaje sólo por la analogía que tienen con la palabra hablada. V ocabulaire tech n iqu e et critique d e la p h ilosop h ie. Or. “palabras visibles”93 a los gestos. El subrayado es nuestro. que la locu tio como lenguaje exterior (foras). Nos parece que el lenguaje propiamente dicho (loqui) está constituido por el signo lingüístico. Math. 1. pp. 136-138. K. Ver Markus. Kuypers. Por último. Agustín afirma. II. que toda palabra es un signo. 124. Platón. que pone en juego una técnica corporal com pleja y que supone la existencia de una función simbólica y de centros nerviosos genéticam ente especializados”84? La mayor parte de los lingüistas escogen esta segunda posición. 88 DMA I. pp. y a las formas de com unicación animal86. En consecuencia. London: André Deutsch. Paris: PU F. I. 2. lenguaje.et sunt haec omnia quasi quaedam verba visibilia”. pág. 57: locutio = sonantia verba. Platon. Davis. GLK VII. 90 “Quaedam ergo cogitationes locutiones sunt cordis”. de ordinario. 8 5 CRYSTAL. pero que no todo signo es palabra91. — Todorov. DMA IV. Sexto Empírico. el lenguaje (loqui) es una actividad específicamente humana En esto sigue.

III. Agustín les atribuye un valor “especial” en la conversación ordinaria y en el diálogo. una doctrina general del signo. las palabras no pueden enunciarse sino con palabras96. con cebid o com o len guaje h u m an o y luego co m o p alab ra de Dios. la hermenéutica de los textos. toda conversación supone una situación de interacción y necesita. fueron asuntos de primer orden en San Agustín. entre otros. en lo que respecta al signo y al lenguaje. Agustín concibe. Indague e in terprete la v alid ez o in v alid ez d e los argu m en tos d e San Agustín a la luz d e consideraciones com o las de W ittgenstein. Comprensión y discusión 1. la dialéctica. Sin embargo. y luego. En los primeros capítulos de las Confesiones. 54 “Llamamos signos. En el diálogo De Magistro. DMA IV 9. conoció la gramática. el valor del discurso y su relación con la verdad. el lenguaje como vehículo del pensamiento humano. la significación. La naturaleza del signo. Con respecto a los gestos. según comentario de Alfonso Rincón. la retórica y practicó las artes de la escritura.b "nam illa signa omnia quorum genera breviter attigi. Wittgenstein reavivó la discusión sobre la adquisición del lenguaje retrotrayendo las consideraciones de San Agustín. San Agustín se ocupó del lenguaje en casi todas sus obras. Indague cóm o e l verbum. primero. potui verbis enunciare. la oscuridad de las palabras. Muchos siglos después L. En efecto. DDC II. se interesa por el signo lingüístico'’4. 4 . En efecto. en cambio. San Agustín adelanta algunos aspectos de su teoría del signo y de los pasos para la adquisición del lenguaje por parte del niño. del apoyo pragmático de lo mimogestual.61 Podemos concluir que. en general. 4. Agustín afirma que todos los signos pueden ser enunciados con palabras. ’5 DDC II III. Indague a partir d el m ism o diálogo las p osib ilid ad es d el co n ocim ien to h u m an o y la teoría d el conocim iento qu e San Agustín intenta configurar. Siguiendo las orientaciones de San Agustín. 4 . ponga en relación estos problemas con las preguntas sobre la finalidad del lenguaje humano. 3. en ese grupo encontramos también a las palabras”. a todas las cosas que significan algo. escrito enTagasta en 389. verba vero illis signis nullo modo possem”. su conversión a la fe cristiana lo alejó de un interés puramente formal por las palabras y el discurso. que ocupa el primer lugar (principatum ) para expresar toda clase de pensamientos que los hombres deseamos exteriorizar95. 2. 122. en su realización. San Agustín manifiesta su interés por el lenguaje desde una doble perspectiva pedagógica y teológica. dentro de ese vasto universo. guió la reflexión d e San Agustín sobre el lenguaje.

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GUILLERMO DE OCKHAM
materiales y aportaciones económicas de la Orden franciscana. Todo ello hace que en 1326 huyan de Aviñón Cesena (llevándose el sello de la Orden), Bonagracia y Ockham, más otro franciscano que se les une a última hora, poniéndose al amparo de Luis de Baviera. La reacción de Juan XXII no se hizo esperar: excomulgó a los cuatro «espirituales» y destituyó de su cargo de General a Cesena, el cual, no obstante, siguió con el sello de la Orden franciscana en su poder. Esta época de estancia en Munich es de suma importancia para la vida de Ockham: pasa de escritor teórico de filosofía y teología a polemista; de su pluma salen numerosos escritos políticos en que ataca abiertamente al Papa y analiza los poderes civil y papal. Es un conjunto de obras en las que se encuentran cuestiones importantes para la Historia de las ideas políticas. Pero las circunstancias cambian poco a poco: Luis de Baviera es destituido en 1346 y muere al año siguiente. Igualmente mueren los tres compañeros de Ockham, con lo cual queda éste con el sello de la orden, y como vicario de la Orden franciscana sediciosa. En 1348, Ockham entrega el sello y pide una reconciliación; el papa Clemente VI lo perdona y le exige la firma de una serie de retractaciones. A partir de este momento, nada más se sabe de la vida de Ockham; se ignora si las llegó a firmar e incluso dónde y cuándo murió. En medio de esta vida azarosa la obra de Ockham es bastante extensa, pudiéndose distinguir en ella dos grupos: el de las obras puramente especulativas en las que, por este orden, tienen mayor importancia las de Lógica, Filosofía de la Naturaleza y Teología. El otro grupo es el de las obras polémicas a que antes se ha hecho referencia. Dentro de las primeras, pueden destacarse: diversos comentarios a Aristóteles (In

Filósofo y teólogo franciscano inglés, máximo representante de un radical nominalismo; nació al Sur de Londres, en una localidad iiamada Ockham, tal vez en 1280, aunque otros opinan que entre 1295 y 1300. La fecha de su muerte también es incierta; posiblemente acaece hacia 1349, a partir de cuya fecha ya no se sabe nada de él. Se le suele llamar ‘Venerabilis Inceptor’, apodo tal vez debido o bien a que solamente tuvo el título de bachiller o bien a que, reuniendo los requisitos para el magisterio, nunca lo ejerció, posiblemente por lo discutido de sus doctrinas. En cuanto a estudios, siguió los normales de su época, quedando la duda de quiénes fueran sus maestros efectivos; probablemente pueda contarse entre ellos a Duns Escoto. En Oxford, Ockham m anifestó una peculiar personalidad, que atrajo los primeros intentos de condena como herético por el canciller de la Universidad oxoniense, J. Lutterrell. Éste, no cejando en su esfuerzo por condenar a Ockham, acudió a Aviñón, al papa fuan XXII, en 1323. Al año siguiente, es llamado a la corte pontificia y se nombra un tribunal que habría de juzgar la ortodoxia o heterodoxia de su pensamiento. Después de tres años de deliberaciones, la sentencia del Papa es tan benévola que no satisface a Lutterrell, el cual insiste de nuevo con mayor dureza y con procedimientos tal vez no muy claros. Pero en esas fechas, surge un nuevo problema que hace pasar a segundo plano el caso concreto de las doctrinas de Ockham; se trata de un problema interno de la Orden franciscana. Dentro de ella había surgido una corriente renovadora, llamada «espiritual», partidaria de la no posesión de bienes materiales tanto en privado como en comunidad. El movimiento estaba encabezado por el mismo General de la Orden, Cesena, al que se adhirieron otros dos franciscanos; Bonagracia y el propio Ockham Desde el exterior, el emperador Luis IV de Baviera les defiende, frente al papa Juan XXII, y luego junto al antipapa Nicolás V los cuales consideraban necesarios los bienes

librum p raed icam en toru m , In dúos libros Perihermeneias. In dúos libros Elenchorum, Expositio superocto libros Physicorum), a Porfirio (Expositio in librum Porphyrii) ya Pedro Lombardo (una Ordinatio
del libro primero de las Sentencias y una Reportatio a los tres libros restantes). Aparte escribió diversas obras originales, dentro del primer grupo: Summa totius

logicae, Compendium logicae, unos Quodlibetos, De Sacramento altaris, un tratado sobre la predestinación y presciencia divina, y una serie de Quaestiones ;
intermedios entre los meros comentarios y las obras persona- les son dos libros dedicados 4 la Física. Dentro del grupo segundo, se pueden destacar dos obras en defensa de su propia postura dentro de la orden franciscana, más otras muchas en que se debate el problema de la potestad papa! y civil, del Emperador y del Romano Pontífice, de los errores y herejías atribuidas

63 por Ockham al papa Juan XXII y Benedicto XII, y de la defensa del propio Emperador. Hay que añadir una serie de libros perdidos y otros calificados como apócrifos. Los aspectos centrales del pensamiento de Ockham son: a) ‘Contingentismo universal y omnipotencia divina’: El mundo no es un conjunto estructurado en sí con leyes universales y necesarias y presidido por el principio de contradicción (que condicionaría, según Ockham, hasta la misma actuación de Dios sobre el mundo). El hecho neto es que solamente hay cosas y seres particulares penetrados de arriba abajo de contingencia. Y, sin embargo, existe un orden; éste se explica, según él, únicamente por la Voluntad omnipotente de Dios; con ello abre la puerta a un posible escepticismo y relativismo metafísicos, puesto que Dios, manipulador total del universo, puede frustrar, si quiere, hasta las más patentes evidencias. A la vez llega a un total voluntarismo emparejado con el contingentismo asentado tanto en el orden metafísico como en el moral: no habría un orden universal, necesario y natural de Bien y Mal, sino que éstos serían tales simplemente porque Dios los ha querido asi y no a la inversa. b) A este problema va ligado el del conocimiento de la realidad y el de la ciencia: Ante la realidad concreta y singular, Ockham se enfrenta ante la posibilidad de conocerla directamente por medio de la intuición. Sobre la intuición, que puede ejercerse sobre objetos externos e internos a la mente, se construyen los juicios de existencia, porque en ningún caso puede darse una intuición sin objeto existente. En el momento en que suprimimos la existencia del objeto, caemos en el conocimiento abstracto, el cual tiene valor para 0. siempre que se base en la intuición. Sin embargo, la abstracción para Ockham tiene un sentido peculiar; no se trata de una desmaterialización y universalización, sino de un prescindir de la existencia de las cosas o, también, de un reunir bajo un mismo término o nombre o un mayor número de seres singulares concretos. Este planteamiento lleva a la idea que Ockham tiene del concepto: no reconoce que hay una informatio del entendimiento por medio de la «forma» de la cosa ya través de un proceso de especies impresas y expresas. Para 0. el concepto es simplemente una «asimilación», si bien esta idea queda un tanto confusa. En cualquier caso, lo importante es la consideración del concepto como un «término» natural (de ahí el calificativo que puede aplicarse al nominalismo de Ockham como de «terminismo»). Ockham distingue entre términos escritos, orales y mentales. Los dos primeros serían sólo convencionales y el último natural: el término mental lo considera una passio animae Con valor significativo a nivel de suppositio. I^a significación y suposición de los términos había ya sido estudiada anteriormente, pero en Ockham recibe un relieve especial. El término mental (concepto) es un signo (como lo son también los términos escritos y orales) y como tal «significan» algo. Esta significación de los términos cobra en Ockham un carácter eminentemente lógico, puesto que ya no habla de significar sino de «suponer»: la suppositio es «la propiedad que tiene un término (de significar), pero nunca sino dentro de la proposición», siendo además esta suppositio un estar el signo o término de la proposición «cuasi pro aliquo posito»: sustituye a la cosa misma. Es a este nivel de la lógica, de los términos y de las segundas intenciones (las primeras eran las correspondientes a la intuición) donde se desarrolla, según Ockham, la ciencia con su universalidad y necesidad: universalidad y necesidad que sería inherente no a las cosas sino al valor significativo y suposicional del signo-concepto-término, dentro de la sintaxis lógica de las proposiciones y razonamientos. Si el principio de no contradicción clásico había perdido para Ockham todo su valor en el nivel ontológico (una vez asentado el contingentismo universal), lo conserva ahora solamente para la lógica y su funcionamiento. c) ‘Principio de economía metafísica’. Habrá podido observarse la tendencia general de Ockham a suprimir pasos y elementos a su juicio inútiles, p. ej., en el proceso del conocimiento. Pero este espíritu es algo que en Ockham se convierte en principio general y que él mismo formula con frases como:«non sunt multiplicando, entia sine necesítate » , «non sunt ponenda plura ubi sufficiunt pauciora », etcétera. Sin embargo, por encima de estos principios, Ockham no pierde de vista el de la Omnipotencia divina; bien es verdad, dice, que Dios ha podido hacer las cosas de la manera más simple, pero también las ha hecho en alguna ocasión por medios com plicados. A pesar de todo, su espíritu de simplificación invade todo el pensamiento ockhamista, aplicándolo en particular a sus críticas al tomismo: supresión de determinadas estructuras metafísicas, de diversos pasos en el proceso del conocimiento, del principio de individuación, de distinciones metafísicas fundamentales, comola de esencia y existencia, etcétera; al escotismo (especialmente en lo que se refiere a las «formalítates ex parte reí»), y al agustinismo (Dios como Iluminante, las ideas ejemplares, etc.). d) Las aplicaciones de estas bases generales del pensamiento de Ockham son múltiples: el desarrollo de una M etafísica a nivel de lo existen te plural y equivocista, junto con una especulación asimismo metafísica, pero asimilada en cierto modo a la lógica, por cuanto que considera el ente como un «término» unívoco, ya que según Ockham sería el mismo signo mental el que se puede emplear para designar y «suponer» a cualquier ente real. En tal caso, la Metafísica, como cualquier otra ciencia, estudiaría ante todo los signos o térm inos directam ente y, por medio de ellos, mediatamente, la realidad. Igualmente, ejerce su crítica sobre los predicamentos; reduce las categorías a tres únicamente: sustancia, cualidad y relación, aunque con unas matizaciones ricas y fecundas.

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«SOBRE LOS UNIVERSALES»
[Extractos de Suma de lógica]'
Guillermo de Ockham

[Sobre este término común ‘universal’ y sobre el ‘singular’ opuesto a él]
Como no basta al lógico un conocim iento tan general de los términos, sino que precisa conocer los términos más en especial, por eso después de que se ha tratado de las divisiones generales de los términos, hay que continuar con las cosas contenidas bajo algunas de aquellas divisiones. Pero primero hay que tratar de los términos de segunda intención, segundo de los términos de primera intención. Pero se dijo que términos de segunda intención son tales [como] ‘universal’, ‘género’, ‘especie’, etc., por eso de aquellos que colocan cinco universales hay que decir algo. Sin embargo primero hay que hablar de este com ún ‘universal’ que se predica de todo universal, y del singular opuesto a él. Pero primero hay que saber que ‘singular’ se toma de dos modos. De un modo este nombre ‘singular’ significa todo aquello que es uno y no varios. Y de este modo quienes sostienen que el universal es alguna cualidad de la mente predicable de varios, sin embargo no por sí sino por aquellos varios, tiene que decir que cualquier universal es verdadera y realmente un singular; pues así como cualquier palabra, tan común como sea por institución, es verdadera y realmente singular y una en número, pues es una y no varias, así una intención del alma, que significa varias cosas fuera [de ella], es verdadera y realmente singular y una en número, pues es una cosa y no varias, aunque signifique varias cosas. De otro modo se toma este nombre ‘singular’ por todo aquello que es uno y no varios, ni es por naturaleza signo de varios. Y tomando así ‘singular’ ningún universal es singular, porque cualquier universal es por naturaleza signo de varios y por naturaleza se predica de varios. De aquí que al llamar universal algo que no es uno en número. — que es la acepción que muchos atribuyen al universal— , digo que nada es universal a menos que quizás abuses de este vocablo, al decir que pueblo es universal, pues no es uno sino muchos; pero aquello sería pueril. Hay que decir entonces que cualquier universal es una cosa singular, y por eso no es universal sino por la significación, porque es signo de varios. Y esto es lo que dice Avicena, en la M etafísica, V: “En el intelecto una forma está referida a una multitud, y según este respecto es universal, pues un universal es una intención en el intelecto, cuya disposición no cambia respecto de cualquier cosa que tom es”1. Y continúa: “Esta forma, aunque respecto de los individuales sea universal, sin embargo respecto del alma singular, en la que se imprime, es individual Pues es una de las formas que están en el intelecto”. Quiere decir que el universal es una intención singular del alma misma, que por naturaleza se predica de varios, no por sí sino por aquellos varios, se llama universal; pero porque es una forma, existente realmente en el intelecto, se llama singular. Y por lo tanto ‘singular’ se predica del universal del primer modo dicho, pero no del segundo modo; como cuando decimos que el sol es causa universal, y sin embargo ciertamente es una cosa particular y singular, y en consecuencia ciertamente es causa singular y particular. Pues el sol se dice causa universal, porque es causa de varias cosas, a saber, de todas estas cosas inferiores generables y corruptibles. Pero se dice causa particular, porque es una causa y no varias causas. Así una intención del alma se dice universal, porque es un signo predicable de varios; y también se dice singular, porque es una cosa y no varias cosas.
‘ Tomado de: Guillermo de OCKHAM. Sum a de lógica, capítulos 14 á 19, sobre los ‘universales’. Giupo Editorial Norma. Bogotá 1994, pp. 63-87. Traducción de Alfonso Flórez Flórez. 1 AVICENA, M etafísica. V, I.

65 Sin embargo, hay que saber que el universal es doble. Uno es universal naturalmente, a saber, el que naturalmente es un signo predicable de varios, com o cuando, análogamente (proportionaliter ) , el humo significa naturalmente el fuego, y el quejido del enfermo, ei dolor, y la risa, la alegría interior. Y tal universal no es sino una intención del alma, por lo que ninguna sustancia fuera del alma ni accidente alguno fuera del alma es un universal tal. Y de tal universal hablaré en los siguientes capítulos. El otro es universal por institución voluntaria. Y así la palabra hablada, que ciertamente es una cualidad numéricamente una, es universal, a saber porque es un signo instituido voluntariamente para significar varios. De aquí que así com o la palabra se dice común, así se puede decir universal; pero esto no se tiene por la naturaleza de la cosa sino sólo porque se ha instituido a voluntad.

[Que el universal no es cosa alguna fuera del alma]

Y como no basta exponer estas cosas si no se prueba con razones claras, por eso para lo dicho adelantaré algunas razones, y también lo confirm aré con autoridades. Pues que ningún universal es sustancia alguna existen te fuera del alma se puede probar con evidencia. Primero: ningún universal es una sustancia singular y una en número. Pues si se dijera eso, se seguiría que Sócrates sería algún universal, pues no-hay mayor razón para que una sustancia singular sea más universal que otra. Entonces ninguna sustancia singular es algún universal, pero toda sustancia es una en número y singular, porque toda sustancia o es una cosa y no varias o es varias cosas. Si es una y no varias, es una en número; pues a esto todos llaman uno en número. Pero si alguna sustancia es varias cosas, o es varias cosas singulares o varias cosas universales. Si se diera lo primero, se sigue que alguna sustancia sería varias sustancias singulares, y a consecuencia de la misma razón alguna sustancia sería varios hom bres; y en tonces, aunque un universal se distinguiera de un particular, sin embargo no se distinguiría de unos particulares. Pero si alguna sustancia fuese varias cosas universales, tomo una de estas cosas universales y pregunto: o es varias cosas o [es] una y no varias. Si se diera lo segundo, se sigue que es singular; si se diera lo primero, pregunto: o es varias cosas singulares o [es] varias cosas universales. Y así habrá un progreso al infinito o se llegará a que ninguna sustancia es universal que no [sea a la vez] singular, por lo que resta [la alternativa] que ninguna sustancia es universal. También, si algún universal fuese una sustancia, existente en las sustancias singulares, distinta de ellas, se seguiría que puede darse sin ellas, porque toda cosa anterior naturalm ente a otra puede darse por la potencia divina sin ella; pero el consecuente es absurdo. También, si esta opinión fuese verdadera, ningún individuo podría crearse si algo del individuo preexistiera, porque el todo no se tomaría de la nada si [el] universal que está en él estuviera antes en otro. Por esto mismo también se seguiría que D ios no podría aniquilar un individuo sustancial si no destruyera los demás individuos, porque si aniquilara algún individuo, destruiría todo lo que es de la esencia del individuo, y en consecuencia destruiría aquel universal que está en él y en los otros, y ert consecuencia los demás no permanecerían, pues no pueden permanecer in una parte suya, cual es aquel universal. También, no se puede establecer que tal universal ponga algo totalm ente por fuera de la esencia del individuo; sería entonces de la esencia del individuo, y en consecuencia el individuo se compondría de universales, y por lo tanto un individuo no sería más singular que universal. También, se seguiría que algo de la esencia de Cristo sería miserable y condenado, porque aquella naturaleza común existente realm ente en Cristo y en un condenado sería [algo] condenado, porque [está] en Judas. Pero esto es absurdo. Se pueden añadir muchas otras razones, las que omito por causa de la brevedad, y confirmo la misma conclusión por autoridades. Primero, por Aristóteles, en la M etafísica, V II, donde según [su] intención está tratando esta cuestión de si un universal es sustancia, dem uestra que ningún universal es sustancia. Así, dice: “Es imposible que la sustancia sea cualquier cosa que se dice universalm ente”2.
2 ARISTÓTELES, M etafísica, VII, 13, 1038b 8-9.

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También, en la M etafísica, X , dice: “Como se dijo en el discurso sobre la sustancia y el ente, así como ninguno de los universales es posible que sea sustancia, ni éste [ser| sustancia como algo uno aparte de los m uchos”3. De lo que es claro que según la intención de Aristóteles ningún universal es sustancia, aunque suponga por las sustancias. También, el Comentador, en la M etafísica, V II, en el com entario 4 4 : “En el individuo no hay una sustancia, sino una materia y una forma partícula, de las cuales cosas se com pone”4. v También, allí mismo, en el com entario 4 5 : “Digamos entonces que es imposible que alguno de aquellos que se dicen universales sea la sustancia de cosa alguna, aunque manifiesten las sustancias | de las cosas”5. También, allí mismo, en el com entario 47: “Es imposible que estas cosas sean partes de las sustancias i existentes de suyo”6. También, en la M etafísica, V III, en el com entario 2: “El universal no es sustancia ni género”7. También, en la M etafísica, X , en el com entario [6 j: “Como los universales no son sustancias, es claro que el ente común no es una sustancia existente fuera del alm a”8. De las mencionadas autoridades y de varias otras se puede recoger que ningún universal es sustancia, de cualquier modo que se le considere. De aquí que la consideración del intelecto no hace que algo sea sustancia o que no sea sustancia, aunque la significación del término haga que de ello — [aunque] no por sí— se predique este nombre ‘sustancia’ o no se predique. Así como si en esta proposición ‘el can es un animal’ este térm ino ‘can’ está por el animal que puede ladrar [entonces] es cierta, pero si está por los astros del cielo es falsa. Sin embargo que la misma cosa según una consideración sea sustancia y según otra no sea sustancia es [algoj imposible. Y por eso simplemente hay que aceptar que ningún universal es sustancia, de cualquier modo que se le considere. Pero cualquier universal es una intención del alma, que según una opinión probable no difiere del acto de entender. Por lo que dicen que la intelección por la que entiendo un hombre es un signo natural de los hombres, tan natural como el quejido es signo de enfermedad o de tristeza o de dolor; y es un signo tal el que puede estar por los hombres en las proposiciones mentales, así como una palabra puede estar por las cosas en las proposiciones habladas. Que un universal es una intención del alma, suficientemene lo expresó Avicena en la M etafísica, V donde dice: “Digo entonces que universal se dice de tres modos. Pues se dice universal según lo que se predica en acto de muchos, así como ‘hom bre’, y se dice universal una intención que es posible predicar de muchos”. Y continúa: “También se dice universal una intención que nada impide pensar que no se predique de m uchos”9. D e estos y muchos otros [textos] es claro que el universal es una intención del alma que por naturaleza se predica de muchos. Lo que también se puede confirmar por la razón, pues, según todos, todo universal es predicable de muchos; pero sólo una intención del alma o un signo instituido voluntariamente y no sustancia alguna se predica por naturaleza de muchos; luego sólo una intención del alma o un signo instituido voluntariamente es universal. Pero ahora no uso ‘universal’ por un signo instituido voluntariamente, sino por aquello que naturalm ente es universal. Pues que una sustancia no se predica por naturaleza es claro, porque si así [fuese], se seguiría que la proposición se compondría de sustancias particulares, y en consecuencia el sujeto estaría en Roma y el predicado en Inglaterra, lo que es absurdo.

3 ARISTÓTELES, Ibidem , X, 2, 1053b 17-19 4 AVERROES, Sobre la m etafísica d e Aristóteles, VII, t. 44. 5 AVERROES, Ibidem , t. 45, 6 AVERROES, Ibidem , t. 47. 7 AVERROES, Ibidem , VIII, t 2 8 AVERROES, Ibid em , X, t. 6 9 AVICENA, M etafisica, V, 1.

V. no ciertam ente [como algo] distinto realmente de ellos. 27-1055a 2. entonces sus partes no están sino en la mente o en la palabra o en lo escrito. a algunos les parece sin embargo que el universal está de algún modo fuera del alma en los individuos. distinta realmente de ellos. pero una naturaleza tal. así como dos individuos tienen la misma razón. También. Resulta entonces que ninguna proposición puede componerse de sustancias. si es la misma realmente con la diferencia individual. M etafísica. De aquí que no sean dos cosas. pero el universal es común.. una misma cosa no es común y propia. luego cualquiera de ellas es por sí misma una en número. y en consecuencia por ninguna potencia puede ser universal. 1-6. . Ni menor. pero una es la humanidad de Sócrates y otra la de Platón. 1018a 12-15 y X. 1954b. que se restringe a Sócrates por una diferencia individual.. Así. ll) La doctrina de Escoto. entonces se distinguen por sí mismas. Pero me parece que esta opinión es improbable por completo. difieren en número pero la naturaleza del hombre y la naturaleza del asno se distinguen por sí mismas en especie. También. tomo aquella diferencia individual y la naturaleza que la restringe y pregunto: la distinción entre ellas o es mayor que entre dos individuos o es menor. No [es] mayor. pero según ellos la diferencia individual es propia. luego se distinguen por sí mismas en número. “ Cf. luego una misma cosa no es común y propia. También. También. por ninguna potencia puede ser predicable de varios. Lo que sin embargo se seguiría si la diferencia individual y la naturaleza común fuesen una misma cosa. d. por ninguna potencia puede convenir a varios. porque entonces tendrían la misma razón. dicen que en Sócrates está la naturaleza humana. entonces habría realmente tantas naturalezas comunes cuantas diferencias individuales. qq. pro ninguna potencia es predicable de varios. entonces esta diferencia individual no es esta naturaleza. luego. si la naturaleza común fuese realmente lo mismo con una diferencia individual. Pero la proposición se compone de universales. 9. que de aquella naturaleza no se distingue realmente sino formalmente. entonces si entre esta naturaleza y esta diferencia hay cualquier distinción.67 También una proposición no está sino en la mente o en la palabra o en lo escrito. II. Cf. según el parecer de A ristóteles11 todas las cosas que difieran en especie. entonces los universales no son sustancias en modo alguno. pero las sustancias particulares no son de este estilo. [Sobre la opinión acerca del ser del universal: ¿de qué manera tiene ser fuera del alma? Contra Escoto] Aunque muchos han reconocido que el universal no es una sustancia fuera del alma existente en los individuos. 3. y en consecuencia si no es de suyo uno en número el restante sería de suyo uno en número. También. pero los individuos difieren realmente. entonces no [se distinguen] por diferencias añadidas. sino que cualquiera sería propia de la diferencia con la que es realmente la misma. 3. Primero. porque de ningún modo puede convenir a otro individuo. es preciso que sean cosas realmente distintas. ARISTÓTELES. a una misma cosa creada no pueden convenir opuestos. pero lo común y lo propio son opuestos. Opere oxort. aquello que por ninguna potencia puede convenir a varios. porque no difieren realmente. y en consecuencia ninguno de ellos sería común. sin embargo una no es formalmente la otra. sino sólo distinto formalmente de los mismos10. entonces ningún universal y la diferencia individual son una misma cosa. esta diferencia individual es distinta formalmente de esta naturaleza. También. La m enor la pruebo de modo silogístico así: esta naturaleza no es distinta formalmente de esta naturaleza. También. cualquier cosa se distingue de cualquier otra bien sea por sí misma o por algo intrínseco a sí. porque en las criaturas nunca puede haber distinción alguna cualquiera fuera del alma sino a llí donde las cosas son distintas.

Para probar lo cual adelantan algunas razones y testimonios de autoridades. — Pero si se da que est diferencia individual no es la naturaleza se tienen lo que se pretendía. i. argument! silogísticamente así: esta diferencia individual es propia y no común. al determinable tomado por sí12. De aquí que así com o en las criaturas nunca deben negarse modos de argumentar tales [como] ‘esto es a. porque es una deducción válida [ir] del determ inable. convienen más Sócrates y Platón que Sócrates y un asno. o es simplemente o absolutamente la materia o la forma o el compuesto de éstos. pero no convienen en algo numéricamente uno. luego la diferencia individual es la naturaleza. que restringe aquella naturaleza. ni éstos ‘esto no es a. hay que argumentar así: la diferencia individual es realmente la naturaleza. O c k h a m ’s P h ilosop h ical Writings. com o del opuesto del consecuente se sigue ei opuesto del antecedente. [Sobre la solución de las dudas que se pueden suscitar contra lo dicho] Y puesto que la solución de las dudas es la m anifestación de la verdad. luego la diferencia individual es la naturaleza. También. luego b es a ’. son realmente distintas. pero cualesquiera cosas que son distintas en las criaturas. a la que se añade una diferencia individual. De modi parecido argumento silogísticam ente así: esta diferencia individual no es distinta formalmente de 1 ¡ diferencia individual. pues se sigue: la diferencia individual no es la naturaleza. esto no es b. Escoto. 43 1 3 Cf. Y por eso debemos decir con los filósofos que en una sustancia particular nada es radicalmente sustancial sino la forma particular y la m ateria particular o algún com puesto de tales. Entonces hay que decir que en las criaturas tal distinción formal no se da. entonces es algo común. entonces b no es a ’. Pero ningún singular es medida de todos los otros. esta diferencia individual es 1 ¡ naturaleza. tomado con una determ inación que no desaparece ni disminuye. según la enseñanza de los Peripatéticos. Pero ‘realmente’ no es una determinación que desaparezca ni disminuya. entonces en algo convienen Sócrates y Platón en lo que no convienen Sócrats y el asno. . 1959. Aquellas cosas se llaman diferencias individuales. por una cosa convienen y por otra difieren. Pues a muchos varones de no poca autoridad del parece que el universal es de algún modo [algo] fuera del alma y de la esencia de las sustancias particulares. 1053b 31-32. entonces convienen y difieren por cosas distintas. esta diferencia individual es la naturaleza.68 Tam bién. lo que no debe considerarse en este caso. qq. que se solucionarán. ya que no es [medida[ de todos los individuos de la misma especie. También. aquéllas no son distintas. luego la naturaleza es propia y no común. O rdinatio. o una sustancia inmaterial separada. entonces incluyen algunas cosas además de éstas. New York. pero convienen en la humanidad y también en la materia y en la forma. 1 2 La cláusula significa que no se puede deducir: 'un hombre muerto es inanimado. BOEHNER. por las cuales se distinguen. si está realmente fuera del alma. entonces aquello en lo que convienen no es uno en número. entonces es algo diferente del individuo. luego algún hombre es inanimado’. X 14: En todo género hay un primero que es medida de todos los otros que están en aquel género. si no es alguna determinación o algún sincategorem a la causa de tal verificación. Toronto. 2. Entonces se sigue: la diferencia individual es realmente la naturaleza. Pero Sócrates y Platón realmente convienen y realmente difieren. dicen13 que cuando algunas cosas realmente convienen y realmente difieren. Si lo es. en la M etafísica. Ed. luego le diferencia individual no es realmente la naturaleza. Y por eso toda esencia o quididad y cualquier cosa sustancial. pero cualquier cosa sustancial imaginable existen en Sócrates o es la materia particular o es la forma particular o es algún com puesto de éstos. X. luego la naturaleza no es distintí formalmente de la diferencia individual. Que es lo que se pretendía [probar]. Cf. Nelson. pregunto: la n atu raleza o es la d iferen cia individual o no. 2. M etafísica. Así. p. así nu nca debe negarse en las criatu ras que cuando cualesquiera cosas contradictorias se verifican de algunos. La consecuencia es clara. I. por eso contra lo dicho hay que colocar algunas objeciones. 1-4 11 ARISTÓTELES. Y por eso no hay que imaginar que en Sócrates sea la humanidad o la naturaleza humana distinta del modo que sea de Sócrates. esto es b. y son cosas distintas si cada una de aquéllas es una verdadera cosa. d.

entonces sería común a este universal que es el predicamento de la cualidad. las que a causa de la brevedad omito por ahora. y por eso ningún género. Y por lo mismo convienen específicamente y difieren numéricamente. en la M etafísica. A lo otro hay que decir que hablando según la fuerza de la expresión y según la propiedad del discurso se debe aceptar que ningún universal es de la esencia de cualquiera sustancias. pero no a la inversa. que no es el caso [actual]. Así. porque aquellos universales si son accidentes no se pueden dar sino en el género de la cualidad. convendrían en aquélla. expresan. ls bis. sin embargo un mismo individuo puede ser medida de los individuos de otro género o de muchos individuos de su misma especie. t. Más aún se seguiría que lo mismo sería superior a sí mismo. así com o otros tienen que decir que la diferencia individual por lo mismo conviene realmente con la naturaleza y difiere formalmente [de ella]. V II17. hubiese una naturaleza en aquellos. sino que basta que convengan más por sí mismos. sino que hablando con propiedad más bien debe decirse que el universal expresa o explica la naturaleza de la sustancia. y en consecuencia el predicamento de la cualidad sería común a todos los universales. por contradicción. Y si dijeras que lo mismo no es causa de conveniencia y de diferencia. ni especie alguna ni universal alguno es de la esencia sustancial de cualquiera cosas. pues entre la conveniencia específica y la diferencia numérica no hay oposición radical alguna. Otras razones e innumerables autoridades se adelantan a favor de esta opinión. aunque manifiesten las sustancias de las cosas”18. pero la no-sustancia no es de la esencia de la sustancia. Sobre la m etafísica de Aristóteles. . hay que decir que lo mismo no es causa de la conveniencia y de la diferencia de 1 opuesto a aquella conveniencia. que los autores no pretenden sino que tales universales manifiestan. entonces el universal es de la esencia de la sustancia. explican. entonces en algo más convienen’. y en todo conviene más con Platón que con un asno. y esto basta para el propósito de Aristóteles. conllevan y significan las sustancias de las cosas. todo superior es de la esencia del inferior15 bis. Pues todo universal es una intención del alma o algún signo instituido voluntariamente. y por lo tanto el predicamento sustancia sería accidente. Hay que aceptar entonces que Sócrates por lo mismo convienen específicam ente con Platón y difiere numéricamente de él. 45. De aquí que según la fuerza del discurso no se debe aceptar que Sócrates y Platón convienen en algo que es de la esencia de ellos. aunque si. 2 1 5 AVERROES. la naturaleza que es sustancia. 1 6 Ockham entiende superior e inferior siempre como predicación. porque realmente convienen específicam ente y realm ente difieren numéricamente. 1 7Cf. si ningún universal fuese sustancia. De aquí que todas las autoridades que dejan oír que los universales don de la esencia de las sustancias o están en las sustancias o son partes de las sustancias. entonces algún universal es sustancia. II.69 También. y en consecuencia algún accidente sería por sí superior a la sustancia. También. esto es. Se hablará de ellas en diversos sitios más abajo16. así como el género y la especie: el género —término superior— se predica de la especie —término inferior— . ya que [convienen] por sus formas y por sí mismos. entonces todos los universales serían accidentes. sino que se debe aceptar que convienen por algunas cosas. A lo primero acepto que Sócrates y Platón realm ente convienen y realmente difieren. pero ninguno es de la esencia de la sustancia. Tampoco el segundo argumento es determinante: pues no se sigue ‘Sócrates y Platón convienen más que Sócrates y un asno. gobernaría mal el mundo. Y esto es lo que dice el Comentador. VII. A lo otro hay que decir que aunque un individuo no sea medida de todos los individuos de su mismo género o de su misma especie especialísim a. digo que Sócrates por su alma intelectiva conviene más con Platón que con un asno. Y a éstas respondo. “que es imposible que alguno de aquellos que se llaman universales sea la sustancia de cosa alguna. deben entenderse así. y en consecuencia todos los predicamentos serían accidentes. Sum a d e lógica. así como si — por contradicción— Dios fuese necio.

[entonces] . ‘animal’ y los de este estilo. porque entonces ‘hombre’ significaría a todos los hombres. Esto no es más inconveniente que decir que alguna palabra es un nombre de muchas sustancias. sin embargo no es inferior a aquél sino que es el mismo. Y entonces hay que aceptar que este nombre ‘hombre’ significa de un modo igualmente primero todos los hombres particulares. significan algunas cosas sustanciales y no significan sustancias singulares. aunque todos los universales sean cualidades. Pero ¿es que en algo lo mismo es superior a sí mismo? Se puede decir que no. Y sin embargo este nombre ‘expresión’ es de algún modo superior a todos los nombres y a este nombre ‘nom bre’. Pero ahora otro es el caso. si ‘can tid ad ’ no está de modo significativo: y por lo tanto lo mismo se predica de predicamentos diversos. no todos los universales son signos de accidentes. tales como ‘hombre’. y por esto no se sigue que esté en más [cosas] que cualquier predicamento. [A ello] hay que decir que tales nombres significan propiamente las cosas singulares. Pues la superioridad y la inferioridad entre algunos se da porque uno tomado significativamente se predica de más [cosas] que otro tomado significativamente. Hay que decir que la cualidad espiritual no se predica de todos los predicamentos tomados significativamente. Y si dijera: lo mismo no se predica de predicamentos diversos. Y del mismo modo esta proposición es verdadera ‘la cantidad es una cu alidad ’. Lo que se puede solucionar diciendo que el argumento sería conclusivo si en todas las proposiciones por las que se prueba la conclusión los términos supusieran uniformemente. sin em bargo cuando aquellos predicam entos están y suponen no significativamente no es inconveniente predicar lo mismo de predicamentos diversos. sino sólo tomados com o signos. hay que decir que lo mismo se predica de predicamentos diversos sea que esté significativam ente o no. pero no toda expresión es un nombre. sin embargo por esto no se sigue que este nombre ‘hombre’ sea una palabra equívoca. Sin embargo. porque para esto. Y por eso se puede decir que no todos los universales son de suyo inferiores a este [término] común ‘cualidad’. De aquí que si en ésta ‘la sustancia es una cualidad’ el sujeto está de modo material o de modo simple por la intención. pues este nombre ‘expresión’ es un nombre. otros establecen otros predicamentos. se requiere una distinción entre aquéllos. esta proposición es verdadera. pues este nombre es uno contenido bajo el nombre. y por eso nunca supone por una sustancia sino cuando supone por un hombre particular. Sin embargo si éste se llama ‘inferior’ del que —suponiendo de algún modo— se predica otro y de varios más. es de suyo superior a la sustancia. porque se predica de más [cosas]. y no todo nombre es este nombre ‘expresión’. A sí como estas dos ‘(la) sustancia es una palabra’. sin embargo por una única imposición significa aquellas cosas y en la significación de aquellas varias cosas se subordina sólo a un concepto y no a varios. Y por lo tanto parece'que lo mismo es superior e inferior respecto de lo mismo. aunque m anifieste sustancias y no accidentes. A lo último tienen que decir aquellos que sostienen que las intenciones del alma son cualidades de la mente. De aquí que esta dificultad sea como la de este nombre ‘expresión’. Y si dijeras: la cualidad espiritual está en más [cosas] que cualquier predicamento. lo que parece falso. a saber aquel que sólo es signo de las sustancias. Y por eso hay que aceptar que algún accidente. pues todo nombre es una expresión. entonces la cualidad no es común a diversos predicamentos. que algo sea superior a otro.70 Y si dijeras: los nombres comunes. y ningún predicamento se predica de todos los predicamentos. por lo que se predica unívocamente de ellas. que todos los universales son accidentes. pero algunos son sólo signos de las sustancias y aquellos que son sólo signos de las sustancias establecen el predicamento de la sustancia. entonces tales nombres significan algunas sustancias aparte de las sustancias singulares. ‘(la) cantidad es una palabra’ son verdaderas si los sujetos suponen materialmente y no significativamente. pues se predica de todos los predicam entos. aunque si supusiera de otro modo aquello no se predicaría de ese tomado universalmente. porque este [término] común ‘cualidad’ es una cualidad. De aquí que este nombre ‘hombre’ ninguna cosa significa sino aquello que es un hombre singular. y esto porque aunque signifique varias [cosas] de un modo igualm ente primero. Hay que aceptar entonces que el predicam ento de la sustancia es un accidente.

Sin embargo. nunca . y por esto ‘[lo] coloreado’ se puede decir género. Así como si se pregunta ‘¿qué es e sto ?’. Y del mismo modo. o indicas un agregado. O no todas las cosas de las que se predica del modo dicho convienen. Todo universal es predicable de muchos: entonces o se predica esencialm ente (in quid) de muchos o no se predica esencialm ente. ocurre con la especie. esto ocurre porque o expresa úna parte de la cosa y no otra. de modo tal que ! todas convienen esencialm ente. o indicas aquel término. y es claro que no . análogamente. si . y entonces es claro que no respondes adecuadamente I con ‘[lo] coloreado’. En cambio si hicieras la pregunta ‘¿qué e s ? ’ con un pronombre dem ostrativo. cuya suficiencia y número se puede tom ar así. de modo tal que por aquél corresponda adecuadamente responder a la pregunta hecha por la esencia (per qu id ) de algo. De modo parecido sucede con ‘color’ referido a la blancura y a la negrura. Ya que al preguntar así o indicas el sujeto de la blancura. y entonces es claro que no ! respondes adecuadamente. que no es meramente absoluto. Pues ‘animal’ se predica de un hombre y de un asno. si tuvieran partes. hay que saber que tanto el género como la especie se toman de dos modos. ya que muchas reglas del género y de la especie se entienden del primer modo dicho.. pero entonces 'superior' e ‘inferior’ no son opuestos sino diversos. Y esta distinción es necesaria. Así como ‘racional’. [Sobre los cinco universales y de su suficiencia | Después de haber presentado qué es el universal. sin expresar nada extrínseco. Se establecen cinco universales. esto ocurre de dos ¡ modos. indicando a Sócrates. sino que corresponde encontrar dos cosas que sean simplemente desemejantes [ según su todo o según sus partes. que no se entienden de los otros. Pero la blancura es especie i especialísima respecto de las blancuras. ya que aquel agregado no es coloreado [. Porque aquellas muchas cosas de las que se predica son todas sem ejantes. respondes adecuadamente. hay que ver cuánta clases de universales se establecen. sin embargo siempre una de aquellas blancuras conviene tanto con alguna parte de la otra como cualesquiera dos blancuras convienen entre sí. adecuadamente se responde que es (lo) j coloreado. Pero si no se predica tal predicable esencialm ente (in quid). y esa es la diferencia. así como dos blancuras igualmente intensas parece que convienen más que una blancura intensa y una opaca. y es mayor la sem ejanza sustancias entre dos hombres que entre un hombre y un asno. tomando en sentido amplio género.71 se puede aceptar que lo mismo es superior e inferior respecto de lo mismo. ya que aunque a veces una blancura convenga más con una blancura que con otra. y entonces es la especie especialísima. Pues cualquier cosa que indicaras con [ este pronombre ‘esto’. Y ocurre de modo parecido con la especie. Entonces es claro que a tai pregunta ‘qué es [lo] blanco’ adecuadamente se responde con ‘[lo] coloreado’. ya que sin ella no se puede sostener sin contradicción mucho de la autoridad de Aristóteles y de otros autores. y por esto la intención predicable de la blancura y de la negrura no es la especie especialísima sino el género. o indicas la blancura. pues ni esta negrura ni parte alguna de esta negrura conviene tanto com o esta blancura o con parte alguna de esta blancura como una blancura conviene con otra.. Pero en sentido amplio se dice género o especie todo aquello por lo que adecuadamente se responde a la pregunta hecha por el ‘¿qué e s ? ’ (‘q u id est’) con un nombre connotativo. Ya que con ‘[lo] coloreado’ no se responde adecuadamente a la pregunta ‘¿qué es?’ hecha con un pronombre demostrativo.]. cuando se pregunta ‘¿qué es esto?’. tomando en sentido í estricto este vocablo ‘género’. nunca responderías adecuadamente que 1 es [lo] coloreado. y es [ claro que aquel término no es coloreado. Pero en sentido estricto se llama género aquello por lo que adecuadamente se responde a la pregunta hecha por el ‘que’ (per ‘q u id ’) de alguna cosa con el pronombre que indica aquella cosa. Así como si se pregunta ‘¿qué es [lo] blan co?’. corresponde responder adecuadamente con ‘[lo] coloreado’. así como sucede con ‘anim al’. como se mostrará en el curso de la exposición. Si [se predica] esencialm ente. sino que hay que presentarlos con ella. Y por esto ‘blancura’ ¡ es respecto de las blancuras especie especialísima y no género. pues la blancura no es coloreada. a m enos quizás que uno se com ponga de m uchos igualm ente semejantes. por eso no es género. adecuadamente se responde diciendo que es un animal o un hombre y así de los demás géneros. a saber en sentido amplio y en sentido estricto.

Sin embargo. Y hay que saber primero que entre los lógicos estos nombres son convertibles ‘individuo’. ni es signo de alguna. Y si dijeras: el ente es universal. ya que entre ellos el supósito no es sino sustancia. según la opinión que sostiene que la cantidad no es otra cosa [diferente] de la sustancia y de la cualidad. en caso de formarse. Pero esto es imposible del género. si necesariamente. De aquí que y entre los antiguos — como aprendí de muchacho— los supósitos de algún término común se toman de dos modos. ‘esa piedra’. tomando en sentido estricto este nombre ‘género’.72 es la diferencia del hombre. se llama propio. que es una y no varias. es decir de Sócrates y de Platón y de los de este estilo. otra es la razón. así como ‘esto es un hombre’. que no se puede predicar sino de uno. ‘singular’. indicando a Sócrates. pero ‘ente’ se predica de todos. Y esto mismo hay que decir de la especie. este nombre ‘cantidad’ conlleva que. aunque entre los teólogos ‘individuo’ y ‘supósito’ no se conviertan. primero hay que hablar del individuo. y así se puede aceptar que cualquier universal es individuo. a saber la forma y no la materia. Pero a veces es un pronombre demostrativo tomado con algún término común. Respecto del uno. expresa una parte del hombre. ‘individuo’ se toma de tres modos. y así de otros. según quienes sostienen que la cantidad no es otra cosa [diferente] de la sustancia y de la cualidad. Pues de un modo se dice individuo aquello que es una cosa en número y no varias. y también el uno. así como ‘este hom bre’. Y también hay que saber que según muchas opiniones lo mismo puede ser género respecto de algunos. no se predica convertiblemente de algo. respecto de la sustancia y de la cualidad es accidente o propio. así puede diferenciarse este nombre ‘singular’ y este nombre ‘supósito’. Pero algo es un pronombre demostrativo. Pero en lógica. O expresa' o conlleva algo que no es parte de la cosa. hay que saber que a veces aquello extrínseco que se conlleva puede ser una proposición sin cuya verdad [no] puede la existencia (esse exsistere) predicarse con verdad de alguno. Pero en este capítulo hay que usar estos nombres del modo como los lógicos los usan. sea verdadera esta proposición ‘esto tiene una parte distante de [otra] parte’. y por eso el género se predica de la especie. que puede suponer por varios en una misma proposición. pero el accidente es individuo. [y] los supósitos por accidente 1 9 PORFIRIO. ‘aquel blanco’. ya que una cosa tal no se predica de uno ni de varios. A la segunda se puede decir que este [término] común ‘universal’ es género. a saber respecto del cuerpo. a saber por sí o por accidente. [Sobre el individuo que se comprende bajo cualquier universal] Hay que hablar enseguida de los cinco universales en especial. por eso se precisa que se entienda de algún sino propio de uno. Pero esta definición no se puede entender de una cosa existente fuera del alma. De un tercer modo se dice individuo un signo propio de uno. y sin embargo no es género: De modo parecido este [término] común ‘universal’ es universal. y entonces se predica o contingentemente o necesariamente: si [se predica] contingentem ente. y sin embargo. así como este nombre ‘Sócrates’ y este nombre ‘Platón’. De otro [modo] se dice individuo una cosa fuera del alma. Y así como se diferencia este nombre ‘individuo’. de la superficie y de los de este estilo. y así dice Porfirio19 que individuo es lo que se predica de uno solo. Pero tal individuo puede atribuirse de tres modos. no por sí sino por la especie. así como. Ya que algo es nombre propio de algo. Sobre la especie . que se llama término discreto. y así cualquier sustancia es individuo. se llama accidente. Sin embargo. cap. y sin embargo no ews género ni especie: A la primera de estas [objeciones] se puede decir que aquella es una división de los universales que no se predican de todos. esto es. ya que ‘uno’ puede atribuirse a un accidente o a un propio. Así como de este término ‘blanco’ [y] los supósitos por sí son ‘este blanco’. ‘supósito’. y propio o accidente respecto de otros. tomando en sentido amplio este nombre ‘género’. Así como la cantidad respecto de algunos es género. cuando se predica de alguno. de la línea. ‘este animal’. Isagoge. que se comprende bajo cualquier universal.

para quien los universales no son reales. R elacione su cin tam en te la com probación q u e d e d ich a ev id en cia d esarrolla e l autor. predicable él mismo de una pluralidad de singulares —Los universales como abstracciones (totales) de la inteligencia. Grosso modo. es imposible que algunos sean supósitos por sí de algún término y algunos [lo sean] por accidente. El problema que surge de dicha cuestión de los «universales» sería el del supuesto status ontológico que cabría en ellos. Lo que no puede entenderse sino tomando este nombre ‘supósito’ por individuos que son signos de cosas. se dicen supósitos por sí de algún término común aquellos que son pronombres demostrativos tomados con el mismo término común. aunque no mientras es supósito de aquél.73 son Sócrates y Platón y este asno. Como ejemplos podemos traer los ya clásicos de: «Sócrates» y «hombre». Pero tomando del otro [modo] supósito. no por sí sino por su significado. ¿cómo p od ría Ud. a saber por un término propio de uno. pues es imposible que uno de [dos] contrarios de un supósito por sí se predique con verdad del otro contrario. pero los nombres propios y los pronombres demostrativos se dicen supósitos por accidente del mismo término. y esto porque lo mismo puede ser sucesivamente supósito por accidente de dos contrarios. Una de las soluciones más destacables es la que nos ofrece Guillermo de Ockham. sino sólo distinto formalmente de los mismos”? Siguiendo el hilo de esta m ism a p olém ica en torno a d e q u é m an era e l universal es d e algún modo algo fuera del a lm a y d e la esen cia d e las su stan cias particulares. ¿En qué consiste la polémica de Ockham con la opinión de Duns Escoto respecto a que “el universal está de algún modo fuera del alma en los individuos. y có m o éstas resu ltan fu n d a m en ta les en la determinación d e la con v en ien cia y la diferen cia entre su stan cias particulares. . enumérelos y explique en qué consiste cada uno de ellos. y el segundo a un universal genérico del cual el primero sería especie. Dice Ockham: “Pues que ningún universal es sustancia alguna existente fuera del alma se puede probar con evidencia”. ex p liqu e en q u é consisten las que O ckham llam a “d iferen cia s in d iv id u ales”. Comprensión y discusión 1 Uno de los problemas lingüísticos más acuciantes que se desprende desde la antigüedad es el de los llamados «universales». 4. A partir de la lectura d el extracto: «Sobre el in dividu o q u e se com pren de b ajo cu alqu ier universal». refiriendo el primero a un individuo particular. ya que hablando del supósito que está de parte de la cosa y no como signo de algo. así como es imposible ‘este blanco es negro’. universal”. Ockham establece cinco clases de ‘universales1. éstos y su relación con los «particulares» y cómo ambos términos han de referir a las cosas reales. su correspondencia con la realidad: ¿qué nombran los «universales»?. que se dice supósito ya que de aquél se predica aquello común. así como si Sócrates es supósito de lo blanco. 3. y a sa b ien d a s d e q u e los u niversales son térm inos q u e sign ifican co sas individuales. d e la Suma de Lógica. todavía ésta es posible ‘Sócrates es negro'. recon stru ir el m o v im ie n to q u e O ck h a m e la b o r a p a r a h a c e r d ep e n d er los universales —com o p redicado — d e los sin gu lares? 2. A continuación O ckham distingue e l ‘in d iv id u o’ com o a q u él “q u e se com pren de b a jo cu alqu ier . no ciertamente [como algo] distinto realmente de ellos. Según el extracto: «Sobre este térm ino com ún ‘u n iv ersal’ y sobre el ‘sin g u lar’ opu esto a él». aunque no al tiempo. distinga las distin tas con sid eracion es q u e O ckham tien e p resente en la d efin ición de ‘individuo’. pero del supósito por accidente de un contrario se puede predicar el otro contrario. sino que están después de las cosas: universalia post rem. la solución ockhamiana puede resumirse así: de la comparación de varios conocimientos abstractivos de singulares resulta el concepto universal. Y hay una gran diferencia entre estos individuos o supósitos y aquéllos. ¿qué tipo de existencia les corresponde? En la Edad Media la cuestión alcanzó los avances más significativos y los tratamientos más diversos.

políticos y culturales. había surgido dentro de la Iglesia las Órdenes de dominicos y franciscanos. 1999) . darían lugar a la aparición del nuevo hombre —el h om o econ om icu s— y del llamado mundo moderno. en: L a filo so fía d el M edioevo. Inglaterra contaba ya con su Carta Magna. Decano de Humanidades de la Universidad del Valle. el drama se daha al interior del mismo cristianismo: él expresaba la lucha entre un cristianism o feudal y el naciente cristianismo postfeudal. artesanal y financiera. y. Los siervos convertidos en ciudadanos. Como parte de este contexto y del seno de los ciudadanos libres. Teoría so cia l de la cien cia y la tecnología (1993). las siguientes: H om bre y filosofía. Este hecho constituyó un paso decisivo en el desarrollo de la historia. Recordemos algunos hechos que apuntaban en esa dirección en el momento de la condenación de Tempier.74 LA CONCEPCIÓN LINGÜÍSTICA DEL CONOCIMIENTO EN OCKHAM’ Daniel Herrera Restrepo** I. en especial. cada vez mayor. E l p en sam ien to filo só fico de fo s é Félix Restrepo (1989). En realidad. I la publicado. Pero la condenación de estas tesis en parte revelaba las contradicciones entre las nuevas fuerzas postfeudales. Ha sido Rector y Decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de San Buenaventura (1965-69 y 61-64). los pobres se convertían en verdadero fenómeno social frente a la asociación de los económicamente “progresistas”. Bogotá. La filo so fía en C olom bia. los cuales estaban llamados a desplazar a los monjes que dentro de las abadías feudales se dedicaban a su santificación personal. dominicos y franciscanos. Universidad Santo Tomás. A m érica latin a y la fen om en ología (México. 61-76. defendidas en su mayoría por el llamado averraismo latino. Consecuencia de lo anterior. a saber. por comisión del Papa. VII Coloquio de la Sociedad Colombiana de Filosofía. el dinam ism o teleológico de la con cien cia según H usserl (1972). El fenómeno creciente de la urbanización originaba una economía comercial. Introducción En 1278 el obispo Tempier de París. con el correr de los tiempos. no de contemplación. se asociaban para alcanzar determinados objetivos económicos. * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. ** Daniel Herrera Restrepo es filósofo de las universidades de Lovaina (Bélgica) y Friburgo (Alemania). Se había iniciado el proceso de formación de las nacionalidades europeas. Es cierto que la condenación alcanzó a veinte tesis que le eran muy caras a Santo Tomás. Los orígenes de la fen om en ología (1986). la cual a su vez propiciaba el desarrollo de nuevas clases urbanas. condenaba 2 1 9 proposiciones filosóficas. La unificación de occidente bajo el cayado del Papá se debilitaba y en su lugar aparecía ya la lucha entre el poder eclesiástico y el poder civil. En realidad. Un nuevo sentido de la naturaleza como objeto. entre otras obras. Tomado de: Daniel HERRERA RESTREPO. dentro de la escuela franciscana fundada en Oxford por Grosetesta. en Occidente de Aristóteles. pp. bibliografía 1620-1973 (1973). se abría paso. Decano de Filosofía de la Universidad de Santo Tomás y Profesor invitado especial de la Universidad Nacional de Colombia (1983-93). sociales. «La concepción lingüística del conocimiento en Ockham». a los canónigos regulares. Algunos historiadores nos lo presentan como un episodio del drama entre la mentalidad cristiana y el intelectualismo pagano renaciente a través del influjo. Esta interpretación nos parece insuficiente. en el fondo jugaban un papel definitivo las nuevas formas y fuerzas sociales que. 1987. sino de experimentación. - - Alimentando todos estos hechos encontramos una creciente valorización de lo individual y subjetivo.

- . Recordemos brevemente cóm o en San Agustín el dualismo clásico de lo inteligible y lo sensible se convirtió en el dualismo de lo temporal y de lo eterno.Un duro golpe al argumento de la autoridad. perdió todo su peso.75 más cercanos a la mentalidad de los monjes que a la de aquellos que forjaban una nueva historia. nos recuerdan las palabras de Russell escritas en 1918. pág. la actitud 1Mysticism an d Logic an d Others Essays. como superior a toda realidad sensible y material. “El dominio de la lógica formal fue. la reforma. como es sabido. 60. no son pocos los que todavía al hacer la historia de lógica recuerdan la opinión de Kant. y constituyó con la teología el estudio principal de la Edad Media. entre fe y razón. Sin embargo. gracias al conocim iento de textos. historia concebida como la sucesión de actos voluntarios por encima de la mera necesidad de la “naturaleza” sensible que le sirve de escenario. desaparecían ante la afirm ación de la “unidad del entendim ien to” y el determinismo de la sensible. igualm ente. a finales del siglo X III. el d esarrollo en sus frailes de la capacidad de observación y de una sensibilidad especial para interpretar la realidad observada en términos de símbolos y de signos. entre filosofía y teología. la “vía m odernorum ” en contraposición a la “v ía a n tíq u a " . se está revalorizando todo el trabajo innovador que se dio. com o ellos mismos lo decían. El recurso a la autoridad del “filósofo —Aristóteles— . Las corrientes agustinianas y franciscanas se encargaron de sistematizar. . fue la fuente de inspiración de todos los maestros de la Escuela Franciscana. El hombre en Agustín dejó de ocupar su “lugar” en la naturaleza para ocupar un puesto en la historia. . hermana luna— sobre la afirmación de la abstracta naturaleza. descubierto por A ristóteles. que valora al hombre como interlocutor de Dios y. con Ockham a la cabeza. en su afirmación de los seres singulares — hermano sol.E paso de una metafísica de lo universal a una metafísica de lo singular. Una vez hecho esto. Mental y espiritualmente fue un agustiniano del siglo X III. 1918. London. Inclusive. Este pensar de Agustín lo traducía Francisco de Asis en la primacía que le otorgaba a la praxis sobre la teoría. ¿por qué su desconocim iento? ¿Por qué aparece Ockham en las historias de la filosofía —citem os las del Fraile y Copleston. detengámonos un momento en Francisco de Asis. las conclusiones que se siguieron de esta condenación. según la cual. en la valorización de la subjetividad individual por encima de la noción vacía de humanidad. La condenación de 1277 significó. culpable de la decadencia de la filosofía escolástica? Dejemos de lado a Ockham y recordemos cóm o hoy en día. precisamente. quienes llevaron al Obispo Tempier a condenar aquellas tesis que en su mayoría giraban en torno a la visión de una natu raleza regida por la necesid ad y en la cual la autonom ía de la subjetividad y la individualidad de esta. Pero Aristóteles no va más allá del silogismo. procedieron a derrumbar todos los obstáculos para abrir. el llamado fenóm eno de la devotio m oderna. en su contra. por ejemplo. por ende. .Una desconfianza en la razón y la afirmación de la primacía de la voluntad. .El traslado de la autonomía de la subjetividad divina a la subjetividad humana. en buena parte obra de Santo Tomás. esta disciplina no había dado un solo paso hacia adelante desde Aristóteles. una parte de este dominio y los escolásticos nunca fueron más allá de A ristóteles”1. ¿Cómo explicar el desconocimiento del trabajo realizado en ese entonces? Movimientos hostiles a la ciencia dentro del humanismo. Esta m entalidad que im plicaba. los primeros maestros de esta escuela. . con Juan Peckam a la cabeza. los pensadores del siglo XIV. entre otras cosas: Un rompimiento de la armonía. en lógica en los siglos X IV y XV.Una liberación de los espíritus para pensar en forma diferente al aristotelismo e. Si Ockham jugó un papel tan importante. Fueron. Siendo nuestro propósito contribuir a la com prensión de Ockham. bien conocidas en nuestro medio— simplemente como un escéptico y un verbalista. inclusive.

Algunos pensadores concibieron estas naturalezas. 11 3 Umberto ECO A postillas a El N om bre de la R osa Editorial Lumen. pâg. .76 frente a la lógica de los racionalistas de los siglos X V II y X V III — exceptuando a Leibniz— . en «La problématique du nominalisme médiéval peut-elle éclairer des problèmes philosophiques actuels?» R evu e P h isolop h iqu e d e I. De lo que sí fue plenamente consciente fue de la dimensión subjetiva de un pensamiento estrictam ente cien tífico y digno del hombre. concepción que implica una: metamorfosis del discurso escolástico. las concibieron no como existentes en sí. solo en los ockham istas en contram os una teoría desarrollada de los signos. al iniciarse la recuperación y edición de textos medievales en el siglo pasado. quien al explicarnos en sus Apostillas cómo ideó y redactó El N om bre d e la R osa. a pesar de su limitación. una afirmación clara de la autonom ía de la subjetividad. y con posteriorid ad a Roger B a co n . VIGNAUX. en con trar el principio que explicaría cóm o una esencia universal se individualiza. siguiendo el realismo moderado de Aristóteles. esa gran obra en la que nos ofrece no solo una metafísica de la novela policíaca sino también la metafísica del policía investigador. radica en la autonomía absoluta de su espíritu frente a las cosas. pâg. Problema para estos era. 30. t. de la interpretación sem ántica y de las implicaciones ontológicas del lenguaje científico”2. ni que hubiese tenido conciencia clara de la radicalidad del cambio efectuado. pues. ni hasta donde sería llevada su ruptura. Añadamos la opinión de Umberto Eco. Digamos desde ahora. en fin. Barcelona 1984. trataron de superar la multiplicidad de lo singular mediante la postulación de naturalezas universales al nivel de la estructura crítica de los singulares. pues debería estar “dotado de un gran sentido de la observación y una sensibilidad especial para la interpretación de los indicios. los intérpretes tienen elementos suficientes para rectificar opiniones como los de Kant y Russell. pâg. 2 Citado por P. inclusive. entonces. una conversión de la problemática filosófica en problem ática lingüística. Su lectura le ha permitido a E. no se programó la búsqueda de los textos lógicos del siglo XIV. que estos caminos abiertos por Ockham hacia la subjetividad de los modernos y hacia la lingüistización del conocim iento de los contemporáneos no prueban que el pensador en esos momentos hubiese experimentado la trascendencia del problema crítico. hasta el punto de que. mejor dicho. abriendo así cam inos hacia la subjetividad moderna. Sólo en Bacon y en Ockham los signos se usan para abordar el conocim iento de los individuos”4. Del concepto-imagen al concepto-signo Los predecesores de Ockhham. el tem a de mi intervención: la concepción significativo-lingüística del conocim iento en Ockham. otros. inglés y franciscano. En el caso de Ockham contam os ya con la edición de 17 volúmenes que incluyen prácticamente todo su pensamiento filosófico. según él. sin embargo. sino en y con las cosas singulares.'pero entonces la interpretación de los signos era de tipo simbólico o bien tendía a leer en ellos la presencia de las ideas y los universales. nos cuenta cómo buscó en Ockham el “auxilio racional para penetrar los misterios del signo en aquellos aspectos donde Saussure aún es obscuro”3. con el problema “de la estructura lógica. hacia el reconocim iento de la actividad total del espíritu finito y hacia el análisis de los elementos formales y apriorísticos del conocim iento. adem ás. para O ckham la ciencia no puede proceder de la multiplicidad fáctica de las cosas contingentes. II. Es este pensam iento.ou vain . Con la edición crítica de los textos. cualidades que solo se encontraban dentro del ámbito franciscano. 23. de acuerdo con el realismo exagerado com o entidades existentes en sí. la dignidad concreta del hombre. Es solo a finales de la década de los treinta que se inicia esta labor. M encionem os un detalle más de E co que explicita lo que hemos afirmado sobre la mentalidad franciscana: el detective protagonista de su novela tenía que ser. moviéndose dentro de una m etafísica d e la universal. 4 Ibidem . Moody afirmar que la problemática de Ockham está relacionada directam ente con la problemática actual. hicieron desaparecer el trabajo de aquellos pensadores. 75 (1977). ya existía antes.

por vía de im agen. 2. expresa la autosuficiencia del espíritu. Dada esta contingencia y la no existencia de esencias universales y necesarias. com o lo sería más tarde para los empiristas. ’ Cfr. Ibid em . en especial Ordinatio. El verdadero problem a es otro: ¿cóm o explicar la universalidad de los conceptos — necesarios para la ciencia— si solo existe lo singular?6. en especial Sum m a Logicae. 66 * Cfr. está radicada en el objeto1 1 3. por consiguiente. de lo que la realidad poseía de naturaleza universal. para Ockham pensar significa “decir m entalm ente”. . La concepción de! concepto como signo lingüístico natural.77 Ockham pasa de la metafísica de lo universal a una m etafísica d e lo sin gular mediante la tesis de que no existen naturalezas universales: ser real es ser singular5. signo en sí vacío que excluye toda causalidad externa y cuyos aspectos fundamentales son su carácter intencional o referencial y. Juicio. no tiene sentido la búsqueda de un principio de individuación. d 111. Prólogo.. 1 1 "Cognitio evidens est cognitio aliquius veri complexi. a. había permitido a los medievales enfrentar el problema del conocimiento científico. todo acontece en la inmanencia del intelecto. Ella es el acto mismo. In Prim. 4. s "Et primo ostendarn conclusionern quod quaelibet res singularis se ipsa singularis est”. El punto de partida para Ockham fueron las tesis de la escuela franciscana sobre la primacía de la voluntad y la incondicional libertad de la om nipotencia divina. La concepción de lo universal “in re". su carácter posicional o capacidad de ocupar el puesto dei objeto significado dentro de una proposición. Sent. ¿Es Ockham nominalista? No lo es s¡ por nominalismo se entiende la tendencia a considerar los conceptos como meros nombres.. 96. Ockham explica el conocim iento universal a partir de: 1. la necesidad de afirmar la contingencia radical de los seres singulares. el problema del conocim iento se reduce para Ockham . Ordinatio. las cuales implicaban la negación de naturalezas regidas por leyes necesarias e inmutables y. en especial O rdinatio. La primacía del espíritu cognoscente sobre el objeto conocido. a su vez. 3. La posibilidad de] conocimiento intelectual intuitivo de lo singular8. sin mediación causal de ninguna especie: establecido el primer contacto. 9.. 1. q. tai como lo indicamos anteriormente. Tampoco diríamos que Ockham es un conceptualista si por conceptualismo se entiende la concepción de los conceptos como contenidos de conciencia originados en la simple semejanza de las cosas singulares. por otra parte. 6 1 0 Cfr. Prólogo. t. como el mero contacto del espíritu y de la cosa. 5. paralelo a los discursos verbales o escritos. interpretando a este com o un acto de reprodu cción . Una metafísica de la individualidad7. Ibid. dado que esta implica conocim ientos universales. 6 6“Nec est quaerenda causa individuationis. el juicio es el constitutivo último del conocer. pues sus elementos están en y solo en la mente que juzga10. 2. Rechazado el universal “extra animam”. Este juicio. por consiguiente. q. De acuerdo con lo anterior. ex notitia terminorurn incomplexa. La teoría es formulada mediante una estructura conceptual que implica las siguientes nociones fundamentales: 1 Intuición. Más exacta es la denominación dada por algunos de proposicionalismo realista para una doctrina como la de Ockham que halla la justificación del conocer no al nivel atómico del concepto sino al nivel molecular de la proposición 7 Cfr. sed magis esset quaerenda causa quomodo possibile est aliquid esse commune et universale”. como autosatisfacción operativa del espíritu que intuye. La intuición no es una cualidad subjetiva diferente del acto de aprehensión. Evidencia. 1. en describir qué son de hecho las cosas singulares y cóm o es posible la ciencia. d 2. inrriediate vel medíate nata sufficienter causari”. y no como el efecto de una verdad ontológica que. como simples formas sonoras.. Lib. Pero como no hay proposición verdadera sin el juicio de asentamiento o de disentimiento. La centralidad del juicio en la constitución del conocimiento: conocer es abordar proposicionalmente la realidad9.

Unde dicunt quod intellectio.78 4 . ello se debe. sive In recto. es decir. est in Sorte vel in illo quod significa!.. . en el carácter de signo lingüístico natural del concepto: si las características del signo lingüístico son la función significativa y la capacidad suposicional. de los estímulos provenientes de la realidad externa. quae est qualitas.. Lo mismo sucede con el concepto: su universalidad descansa en su carácter de signo que le permite significar a muchos singulares15. Ibid em .. el cual al designar la realidad nos permite conocerla. Nec universale est pars singularis respectu cuius est unive. q.. b) la primacía del nivel molecular de la proposición sobre el atóm ico del concepto como explicación lingüística del conocim iento. d. sive connotet illud. 1 4 “Et ideo universale non est in re nec realiter. Ipsa universalia non sunt significata. 48. El concepto. es la misma intencionalidad del alma (intentio an im ae) mediante la cual se hace presente frente a una realidad singular. por ser un signo.definitiones non sunt substantia reram. 2. en sí mismo. pues. Todo signo remite a una realidad diferente. non plus quan vox est pars sui significati sicut tantcn ipsa vox vere et sine omni distinctione praedicatur de suo significato. efectuamos espontáneamente el acto de conocer que es. sicut vox potest stare rebus in propositionibus”. por vía de imagen. Sení. -A”.. 6 15 “. es la única garantía de alcanzar un conocimiento cabal de la realidad a cualquier nivel teórico. gracias a lo cual.. quando aliguod aliguid iinportat. hasta el punto de que el ámbito de la demostración a través del silogismo debe ser severamente limitada a favor de la “experiencia” o del experimento como punto de partida para la mayor parte de las proposiciones de una ciencia12. sed. S um m a L og icae I. Nos contentarem os con explicitar: a) la noción de signo.. Añadamos que estas funciones del concepto —’’iclem totaliter et sub eadem ratione’’— nos indican cómo para Ockham la inmediatez del espíritu a la cosa. Colocados directamente frente a la realidad. eo quod supponere pro alio et significare aliud ita potest competere actui intelligendi sicut alio signo”. La esencia del signo está. dada en la sensibilidad. aa 4-6 13 “ Alii dicunt quod est actus intelligendi. sino a que ella puede ser aplicada a muchos. no a que la comprensión de dicha palabra se de en los seres humanos. sive in obliquo. no es una imagen ni un símbolo sino un signo. Ibidem . 1. al competirle ésta al acto de intelección. C. su carácter de signo. se debe concluir que el concepto se identifica con este acto 13. et est tale singnurri quod potest stare pro hominibus in propositionibus mentalibus. Si la palabra “hombre” puede ser predicada de cada ser humano. Afirmative vel negative” Summa Logicae I. sale. Lib. presencia que se expresa en términos lingüísticos como un signo. de lo que la realidad poseía de universal. gracias a la estructura significante de nuestra mente. en su carácter intencional o referencial. para Ockham el concepto se identifica con el acto mismo de la intelección (est ipsa in tellectio). Pues bien. Definitiones sunt signa et substantiaesignificata.. por consiguiente. et signum non est significatum. un signo lingüístico natural. 9. 33. por su capacidad de significar a muchos seres singulares sin realizarse en ninguno de ellos14. La identificación de concepto e intelección la fundamenta Ockham. carácter que pertenece de jure al nivel del lenguaje. 16 “ Accipitur ‘significare’ communissirne. significant substaritiae rerum. 12 Cfr. qua intelligo hominem est signum naturale hominum ita naturale sicut gemitus est signum infirmitatis vel tristitiae seu doloris. es decir. esta realidad se hace conocida16. acto que sería la culminación del proceso de abstracción iniciado en la recepción pasiva. non pro se sed pro suo significato. quae secundurn unam opinionern probabilern ab actu intelligendi non differt. per ipsas definitiones sed sunt signa” Ibidem . el ser “subjetivo” del concepto es el mismo acto de conocer y su ser “objetivo” es su carácter referencial y no representativo..sí pues. ita universale praedicatur de singulari suo. sive det intelligere. 29 “Sed quodlibet universale est intentio animae. precisamente. como universal y como conocimiento capaz de proporcionar juicios de existencia. sive quocumque mpdo significar. non pro se sed pro singulari" In Prim. nec subjetive non plus quarn haec vox “homo”. No nos es posible considerar cada una de las tesis que le sirven de punto de partida a Ockham para explicar el conocim iento universal ni cada una de las nociones que conforman la estructura conceptual de su teoría. sive secundario. “Misma noticia". y c) el problema de la génesis del signo y del papel de la realidad en esta génesis Hemos dicho que los predecesores de Ockham interpretaron la universalidad del conocimiento científico com o un fenómeno de reproducción.. noción que expresa la identidad de conocimiento de un concepto en sus diversas funciones: como denotación de un singular. sive principaliter..

libus coniuntion acceptis. solo sirve para limitar el ámbito de las cosas singulares significadas por los conceptos.. en este sentido. . Precisamente. En otros términos. 11. esta capacidad referencial le compete única y exclusivam ente en su calidad de signo lingüístico. si cada nota del objeto tiene ya constituido su signo simple —concepto— . Ella se da entre los individuos reales18. slne omne operatlone Intellectus. sin ninguna intervención causal del objeto conocido. lo que significa que la universalidad es una cu an tificación lógica. la primera característica del concepto com o signo es su carácter referencial. siguiendo a San Agustín. por ser natural no cambia arbitrariam ente de significado En cuanto tal. I r-lbidem . en efecto. signos que se vinculan entre si en las proposiciones y nunca antes: el signo es un acto inm anente del in telecto y perfectam en te in m an ente al espíritu. constituye el primer conocim iento de una entidad. El carácter suposicional del signó lingüístico es evidente en el caso de los términos externos hablados o escritos. 9 “Sunt relatlorns reales. es decir. el signo significa ontológicam ente. por razón de las cosas singulares y no por la significación del signo mismo19. extrínseca al signo mismo. sed pro rebus’’.. ¡ 2 1"Aliteraccipitur 'signum’ pro illoquodfacitincognitionemvenireet natum est pro illo supponerc vel tali addi in propositione. Et ita intellectus nihilfácil ad hoc quod Sócrates sit símiles Platoni” Ibidem . nos dice que son “v erb a”. el concepto significa la que significa sin que promedie un acto arbitrario o convencional. sino ante el hecho de encontrarse frente a un segundo objeto similar al primero. “non pro se. Con palabras más claras: la semejanza que de hecho se da entre singulares concretos. si y sólo sí. La sem ejanza permite reunir en “clases” la multiplicidad dispersa exteriorm ente y. 2 0 Cfr. Este conocim iento es siempre intuición. inmediatez de una cosa singular al intelecto20. pero no la significación del signo com o conocim iento primero de un individuo que por primera vez atrae la atención del intelecto.79 Si un signo puede ser universal. Segunda característica del signo es su función posicional. La mente predica el mismo concepto de varias cosas singulares. 0. Por consiguiente. 9. Ockham. Es este carácter suposicional del signo lingüístico el que lleva a Ockham a identificarlo con la noción de térm ino y del térm ino com o parte de una proposición22. “Similitudo supponit produobus s. Pues.. en función de un objeto.. Ahora bien. 13. el acto de la mente es el que. quaefinitam significationem non habentvel quod natumest’ ¡ componi ex talibus. Para Ockham no hay similitud entre signo y realidad. pág [ 16 . una clasificació n de los conceptos de conformidad con su amplitud y con su contenido significativo. 9. Q uodlibet VI. su capacidad de ocupar el puesto del objeto dentro de una proposición21. ¿Cóm o interpretar esta estructura del espíritu que le permite significar en forma lingüística la realidad exterior? Trataremos de responder a esta pregunta al final de nuestra exposición. El concepto es la expresión de la estructura del espíritu capaz de significar la realidad en forma natural y no arbitraria como en el caso del término hablado o escrito. por primera vez. no atendiendo a sim ilitudes cuando establece el concepto. cuiusmodi est oratio”. pues ejercen su función com o los elementos de un discurso. En cuanto a los internos o conceptos ya las proposiciones que de ellos resultan.irni. pero significa a muchos por la sem ejanza de los muchos entre sí. Sum m a L ogicae l. La similitud es fáctica. sin que ninguno de ellos guarde una “sem ejanza” con el signo. La similitud puede ser descrita en el decir mental y. cuiusmodi sunt syncategoremata et verba et illae partes orationis. Ordinatio d. su aptitud para reenviar — lingüísticamente— a m uchas cosas. ello se debe a que su capacidad de “reenvío” puede ejercerse sobre muchas cosas singulares simultáneamente El es universal “non pro se sed pro rebu s”v . en un determinado momento. como repite insistentemente Ockham. fundamenta la descripción. [ 1 9Cfr. [ 1 7Summa L ogicae 14.. sim ultáneam ente. La mente puede decirse a sí misma qué ve. De acuerdo con lo anterior. y no en su calidad de imagen o símbolo. Q uodlibet 1. es decir. sicut nomennumerale”.

pues todo depende de la “poten tia D ei ordinata". El conocimiento verdadero Hemos dicho que el signo simple o concepto es una “forma vacía”. Afirmar la similitud de los individuos es un juicio comparativo inm anente sobre la distinción numérica entre dos actos cognoscitivos. Para Ockham la ciencia debe y solo debe “salv are p h a e n o m e n a ”. sino un “darle significado” en una estructura lingüística. La presencia de un solo individuo es suficiente para generar el concepto del mismo. absolutam ente vacía. absolutas. Sum m a L ogicae. De esta manera la constitución del conocim iento se da con y por el juicio. Ibidem . C onocer es. porque los elementos que integran la proposición poseen la función significativa y suposicional.ientia d e rebus). I. Frente a un segundo individuo similar. la realidad de una cosa. no constituye un conocimiento: él es la mera denotación atómica. por sí solo. gracias a los términos. nos encontram os con un conocim iento verdadero. la posición de Ockham es firme: los signos orales y escritos se refieren directamente a las cosas y no a los conceptos. “Si el hombre es. sin agotar las posibilidades de intelección de la realidad singular24. pues. 23 Cfr. 1 . Pero com o lo hemos visto. Esto es posible porque el concepto está en función de la proposición.80 Por ahora agreguemos que en relación con la tesis según la cual los signos orales y escritos se refieren directam ente a los conceptos y solo a través de estos a las cosas. 24 Cfr. la presencia no la concibe Ockham como impuesta o regida por la realidad. en sentido estricto. Del concepto a la proposición. que es lo único real. sino como resultado de la acción de la mente que presencializa la realidad al entrar en contacto intuitivo. El concepto no refleja la realidad. En primer lugar. pero solo hay verdadera proposición a partir del juicio de asentim iento o disentimiento. El está vinculado con la cosa intuida en forma tan parcial que. De esta manera. III. Los términos ocupan en la proposición el lugar de la cosa individual. 10. Y esto es posible. las proposiciones o signos complejos presuponen dos actos del intelecto: la aprehensión y el juicio. Simplemente es “decir algo verdadero” y no la verdad real de la P hysis toda. voluntario y judicativo. En segundo lugar. pues no siendo equivalente a la “idea “ griega o a la “fo rm a -sp ecies ” tomista. Como ya lo hemos dicho. Concepto y palabra solo son elementos lingüísticos. cierta y limitadamente verdadera de una secuencia parcial de fenóm enos. que solo expresa el acto de hacerse presente la mente a la cosa real sin que. pero solo lo pueden hacer gracias a que su capacidad significativa la han recibido del signo mental. a integrarse en una proposición23. En esto se opone a la nominación extrínseca y arbitraria de lo conocido. Finalmente. De conformidad con lo anterior. La ciencia es solo una descripción coherente. La aprehensión o intuición o “prim a n otitia” es la presencia real de lo conocido. ni se da un nuevo signo: simplemente el espíritu reconoce el perfecto ensamblaje de la primera experiencia con la segunda. “pensar” es “decir” mentalmente y “decir” no es reproducir las estructuras totales de lo inteligible de las entidades reales. el espíritu no conoce por primera vez. asegurando así la objetividad del conocimiento. la verdad del conocim iento está en función de la verdad de la proposición y la verdad de la proposición está en función de la coincidencia de suposición entre sujeto y predicado. el cual es la “primera noticia “ o primer conocim iento de este singular. el hombre es hombre”. gracias a su tendencia a unirse proposicionalmente. Una proposición no es la formulación de lo implícito en el término definido. sea informativo. Solo la proposición permite conocer algo de un ser (:num quam nisi in p ro p ositio n e) . la proposición recae sobre las cosas haciendo de la ciencia una ciencia “real” (sc. no hay verdades. Si se da coincidencia o identidad entre la suposición del sujeto y la suposición del predicado. sin embargo. sólo hay verdadero conocim iento a partir de la proposición.1 . el concepto no agota. ab ordar p rop osicion alm en te la realidad exterior. de una vez por todas. él es un acto mediante el cual se inteligibiliza la realidad al orientarse significativamente hacia ella para reemplazarla articuladamente en la suposición proposicional. Solo lo son las proposiciones hipotéticas. dada la contingencia radical del ser singular. Para Ockham. las proposiciones categóricas (horno est horno) no son verdaderas.

Pero de acuerdo también con esta mentalidad. Sin embargo. del conocim iento intelectual28. IV . dentro de su contexto. ejemplificada de uso. sin que pretenda una explicación metafísica como Santo Tomás. que el problema crítico de la validez del conocim iento es problema que surge con la filosofía moderna. En nombre de la supremacía de la subjetividad. ni psicológica como algunos contemporáneos Pues según él. A él se enfrenta Ockham sin la formulación detallada de una teoría. La proposición vincula el concepto significante con la realidad significada. su epistemología basada en la intuición y en la experiencia y su método lógico-epistemológico. Conclusio III. Pròlogo. elaborando una teoría coherente que “sa lv at p h a e n o m e n a ” . Ibidem q. El nom in alism o d e G uillerm o d e O ckham corno filosofia del len gu aje Editorial Gredos. según Ockham. En realidad lo que se define es la función de significar de un signo ya constituido. a 1.. Es cierto que no se puede dar intuición sin algo que sea intuido. el espíritu no se intuye a sí mismo directam ente. Ordinatio.81 El universal de Ockham expresa el carácter meramente necesario de la diferencia entre actos cognoscitivos de individuos similares: el mismo signo simple. n ec partialis n ec totalis. a l . De conformidad con la mentalidad franciscana de la escuela de Oxford. es decir. Por consiguiente. “se dice de m uchos”. Pensamiento y realidad Veamos el último punto. I. precisamente. a. parte d el h ec h o d e q u e e l espíritu a ctú a lin gü ísticam ente en el con ocim ien to. sería falso atribuirle a Ockham el planteamiento de este problema. el contexto teórico de Ockham y sus textos definitivos nos dicen que el. en estar ante un espíritu activo que le busca y halla ante sí. q. Sin preocuparse por la génesis de este. se puede decir “esto es tal” o “estos son tales". pues solo ella es susceptible de recibir los valores lógicos de verdad y falsedad25. hechos que él ilumina con la luz de un metalenguaje constitutivo de orden lógico y epistemológico. evolución que explica la existencia de textos que se mueven ambiguamente entre una m etafísica y una psicología gen ética. pues la falsedad se identificaría con su ausencia. I. los cuales han dado lugar a diversas interpretaciones com o la de Teodoro de Andrés en su obra El nom inalism o d e G uillerm o de O ckham com o filo so fía d el len guaje26 según la cual la naturalidad del signo se fundamenta en la “estructura psicosom ática” del hombre. sin que él mismo lo expresara bajo esta categoría de “subjetividad”: su “verbum m en tís ” se le aparece tan “objetivo” como “objetivo” le era la supremacía del espíritu. 9. ¿cómo explicitar la estructura del espíritu que conoce en forma significativolingüística la realid ad? ¿C óm o fu n d am en tar la re la ció n de un p en sam ien to — in terp retad o lingüísticamente— y la realidad? Recordemos. El juicio existe solo si se da una proposición. “supone” por muchos individuos en una o varias proposiciones. en verdad. actividad que fundam enta la coherencia de su sistema lingüístico. niega expresamente que los sentidos jueguen el papel de causa próxima. dentro de un espíritu que podríamos llamar positivista. mientras que la constitución del “esto está presente” es el acto constitutivo de la “n otitia in tu itiva". Por otra parte. Pròlogo. se da una evolución en el mismo pensamiento de Ockham . Pero el asentim iento nunca es forzoso. La forma como lo hizo consistió en elegir un cam ino que conducía a la tem ática de la subjetividad moderna. por más clara que sea la aprehensión: no hay proposición sin la voluntaria articulación de signos simples. porque de cada uno de ellos o del conjunto. Madrid. 6. a Cfr. !7 Cfr. . ni cosm ológica como algunos antiguos. y se define com o denotación. Ockham . constituido por el conocim iento primero. dirige su atención fundamentalmente a su producto. Ockham no fundamenta nada: simplemente se remite a los hechos. en una regla. Ordinatio. pero la “causalidad" del objeto se reduce. 2 1 Cfr. Un signo simple o concepto tan solo es capaz de “verdad”. sino a través de sus actos27. fruto únicam ente del espíritu. está implícito el problema de la causalidad del conocimiento intelectual. Pero. I . proclam a la actividad total del espíritu cognoscente. “ Teodoro de ANDRES. 1969. ante todo.

Signo y len gu aje en San Agustín. en Augustinus. pp. 59-80. a causa de su autonomía. Édítions du Seuil. BIBACZ. en Revue des Études Augustiniennes. que exista una correspondencia entre el decir m ental y el ser real. La diversidad de las ciencias sobre los seres individuales se fundamenta en la posibilidad de constituir unos “hechos” a partir de un metalenguaje coherente. sino en procesos formales de la subjetividad. S. «La teoría del lenguaje interior en San Agustín y en Guillermo de Occam». en Augustinus. pp 3354. 2. A. Ibídem . Teoría d el len g u aje y lingüística general. O ckham describe y fundamenta en leyes lógicas las funciones del signo. DANIELS. H. Biblioteca de autores cristianos. Bibliografía complementaria /. “une fagon de langage n aíurel”. París 1975. RINCÓN GONZÁLEZ. París. 69. Centro editorial Universidad Nacional de Colombia. Como consecuencia de todo lo anterior. Editorial Sígueme. pp. la de garantizar la relación de la mente con la realidad.82 El estar presente ante el espíritu sería una “causalidad” mediata. pero que está destinado a un discurso mental (la proposición). 15 1980. El mundo es un conjunto de individuos radicalmente contingentes. Le S ém in aire. 41-67. 1992. sobre d De Magistro S. enAugustinian Studies. 1973. . MANFERDINI. reducido el pensar a un “decir”. Obras d e San Agustín. México. 43. 5. 1949 J. «Wittgcnsteín y San Agustín. Madrid. Llull». «Fenomenología de la codificación lingüística en San Agustín». E. meramente denotativo. AGUSTÍN. Editorial Gredos. 29. “ipsam et in telectio ”. 30 1985. Livre I Édítions du Seuil. unas proposiciones en un todo sistemático. no puede estar sometido a la materia. 305-346. El concepto (signo simple) y la proposición (signo compuesto) son como lo hemos visto. Sinteticem os. pp. Madrid. Que un concepto designe una realidad. la formación. 1982. E. La diferenciación de los predicados y su selección es obra del espíritu: la significación del signo brota del espíritu mediante una acción que puede ser descrita como un “a c s i”. pp. T. en Augustinus. en P ensam iento. 1976. como dice Vignaux. 13. es algo que pertenece al dominio de los hechos El problema es cómo se presenta este “decir” mental y cuánta realidad implica un decir. en Cuadernos Salam antinos de F ilosofía. cuya actividad es. D. «El problema de la comunicación inteligible según San Agustín». RIOBO GONZÁLEZ. ÁLVAREZ. G. 21. ARROYASE. S. pp. COSERIU.1977. TODOROV. 1977. pero según Ockham la causa mediata no es verdadera causa29. las tesis fundamentales de Ockham: 1 El espíritu. “Scientia tantum est de propositionibus". 1986. «The Argument of the/Je Trinitate and Augustine’sTheoryof Signs». 1987. G. E. AUERBACH. entre otras. TRIAS MERCANT. 3.1988. 6 vols. T héories du sym bole. en particular. según el criterio de evidencia. Fondo de Cultura Económica. M. B. 33-61. T. «La conversión de San Agustín como fundamento de su diálogo D e Magistro». paralelo a los discursos verbales o escritos. Es posible una ciencia universal sobre estos individuos porque el concepto es un signo vacío. de vincular unos conceptos válidos en proposiciones y de agrupar a su vez. d. Reflexiones sobre la comunicación». para terminar. El carácter com pacto del ser singular no puede explicar el número de predicados atribuibles a un sujeto. 4. 8. universalidad y necesidad de conceptos y proposiciones no se fundamentan ni en el objeto exterior ni en la similitud entre concepto y realidad. Dada esta constatación fáctica. Salamanca 1977. GADAMER Verdad y m étodo. como si” construyera una proposición de acuerdo con leyes lógicas y asintiera a ella dándole por verdadera en un juicio. «Raíces agustiniana en la filosofía del lenguaje de R. 144-146. M imesis. 1962. 383391. de acuerdo a su modo de decir. 45. J LACAN. Estudios sobre e l lenguaje en San Agustín y. pp. 281-301 E. pp. N “Propie et stricte accipiendo Causam nihíl est causa alicuiusnisí sit causa inmediata ipsius". Bogotá. en R evista Agustiniana. G BOUCllARD «La conception augustinienne du signe selon Tzvetan Todorov».

sus obras. M BEUCHOT L a filosofía d el len gu aje en la E dad M edia. Grupo Editorial Norma. Córdoba. H. de Ockham. Grupo Editorial Norma. México.83 II. Su vida. W . A. Universidad de Córdoba. Filosofía y teología en G uillerm o d e O ckham . «Significado y denotación de Boecio a Ockham». Madrid. Santiago de Chile. Estudios sobre e! lenguaje en Guillermo de Ockham y en particular. El espíritu d e la filosofía inglesa. Editorial Gredos. El pen sam ien to d e la E dad M edia. Córdoba. Editorial Tecnos. MOODY. . Grupo Editorial Norma. Guillerm o d e O ckham . 1966. E. de ANDRÉS. El desarrollo d e la lógica. Emecé. «El pensamiento de Ockham». C. N ABBAGNANO. 1965. Buenos Aires. Venezuela. E n sayo histórico-crítico sobre la form ación y la d eca d en cia de la escolástica. Sum a d e lógica. KNEALE. BAUDRY. Madrid. GUELLUY.CCHIAVEI. Mérida. 1947. R. FCE. 1994. P . Editorial Gredos. Losada. Lima. Sum a d e lógica. 1959. Bogotá. A. Córdoba 1962. 2002. Estudios sobre la historia d e la cien cia m edieval. HAMEL1N. G uillerm o d e O ccam . 1969 L. Bogotá. La escu ela fran ciscan a d esde sus com ien zos hasta el occam ism o. Jus. CANELLA. Fondo editorial Universidad Nacional Mayor de San Marcos. México. Consejo de publicaciones. Universidad Católica. J. 1976. A. Madrid. L as corrientes filosóficas en Oxford y París du ran te el siglo XTV. 1946. Editorial Gredos.LO El concepto-signo natural en O ckham . L a filosofía en la E d ad M edia. GIACÓN. G uillerm o d e Occam. S. 1991. 1940. México. FARRÉ SADA. Buenos Aires 1948. Kraft. 1961. L. ECO. Buenos Aires. 1941. Bogotá. Sum a d e lógica. El nom in alism o d e G uillerm o de O ckham com o filo so fía del lenguaje. UNAM. BAC. Columba. FLÓREZ. S RÁBADE ROMERO Guillerm o d e O ccam y la filo so fía del siglo XIV. Traducción de Alfonso Flórez Flórez. U. 1961 E GILSON. A. pp 63-87. VIGNAUX. C. L a lógica d e G uillerm o de O ckham . sus ideas sociales y políticas. en G. 1993. Universidad de los Andes. 1994. y M. El n om in alism o d e G uillerm o de O ccam . C M1CHALSKI. Historia d e la lógica form al. México. Universidad de Córdoba. 1972. Universidad de Chile. Textos y estudios d e F ilosofía m edieval. de OCKHAM. T. I M BOCHENSKI. sobre la Suma de Lógica G. en G de Ockham. Madrid. 1952. G. Madrid. Jus. CAPPELLETT1. Buenos Aires. O QUEZADA MA. 1994. 1934. HASKINS.

UNIDAD N° 3 —John Locke— Teorías lingüísticas de los siglos X V II y X V III ohn Locke ¡De las palabras. as ideas y las cosas. una presentación d e la filo so fía d el lenguaje] /Ia n u e l G a r c ía 95 C a r p in t e r o 96 116 iibliografía complementaria . o del lenguaje en general» Extracto de E nsayo sobre el en ten dim ien to hu m an o] ohn 86 89 L o ck e 91 Comprensión y discusión Lenguaje y pensamiento en Lpcke» [Extracto de L as palabras.

Leibniz y otros se ocuparon seriamente de estos asuntos entendiendo que el problema central es siempre la relación del lenguaje con el pensamiento. o ‘lengua de los dioses’. Esta primera lengua menta! y divina consistía en un conjunto de actos religiosos mudos y en ritos de consagración. el de la estimación científica correcta de una herencia intelectual. Vico abre nuevos cam inos a la h isto ria de la literatu ra y la filosofía y supera en sus páginas todas las formulaciones anteriores de los problemas lingüísticos. se trata generalmente de inventar una lengua filosófica que combine las ventajas de una clasificación lógica de todas las nociones. es el lenguaje de las armas. este lenguaje fue primero mental en la época en que los hombres no conocían el uso de ía palabra. que Vico denomina ‘lengua jeroglífica’. ‘sagrada’. en N uevos en sayos sobre el en ten dim ien to h u m an o (edición postuma de 1765) Gottfried Whilhelm Leibniz afirma que las lenguas son el m ejor espejo del espíritu humano. con una codificación universal realizada ya sea por medio de cifras o por un alfabeto artificial. etc. célebre por las tres etapas lingüísticas que propone: a) Los hombres tuvieron al principio una primera lengua divina o mitológica. distinguiéndose en la medida en que la lengua de los dioses fue casi muda o ligeramente articulada. pues rompe con la tradición que se apoyaba en la lógica para el estudio del lenguaje. John Locke alude a la prioridad del pensamiento sobre el lenguaje. llamada ‘heroica’ o ‘poética’. Giam battista Vico (1668-1744) plantea el problema filosófico del lenguaje restituyendo uno de los problemas más recurrentes de la historia de la lingüística. D escartes. lengua hecha también en medallas. L a obra de Vico es importante para la concepción histórica de los estudios lingüísticos. es también muda y simbólica. cuyo sentido es perfectamente arbitrario. Las tres lenguas y las tres clases de escritura aparecieron simultáneamente. y un análisis exacto de la sig n ificació n de las p alab ras sería m ejo r que otro alguno para co n o cer las op eracion es del entendimiento. c) La tercera lengua es la de la plebe. Giambattista Vico y el lenguaje En Scienza N uova (1725). Las lenguas vulgares han sido creadas por el vulgo y por los pueblos heroicos. ya que el lenguaje es concebido por los filósofos com o medio de expresión del pensam iento. la idea del origen espontáneo del lenguaje se entiende como creación de imágenes. necesaria en una época en la que los hombres no eran todavía capaces de hablar. la Scienza N uova es esencialmente una teoría sobre el origen del lenguaje. que una palabra no es más que un signo. En el E nsayo sobre el en ten dim ien to h u m an o (1 6 9 0 ). monedas. Para quien la historia de la lengua y la historia de la poesía son una y la misma cosa. en el siglo X V III surge un problema lingüístico adicional. constituida por emblemas heroicos que fueron imitaciones mudas. se llama ‘epistolar’ porque sirve para las relaciones prácticas. por su parte. el de las lenguas universales artificiales. afirmando que las palabras significan de forma primaria las ideas que están en la mente de quien las usa.TEORIAS LINGÜISTICAS DE LOS SIGLOS XVIIY XVIII Mientras en el siglo X V II la tesis del Hebreo como lengua madre sigue siendo dominante. es asimismo la lengua de los héroes. de alegorías activas. b) La segunda lengua. la lengua de los héroes fue una m ezcla de lenguaje mudo y articulado. m ientras que la lengua de los hombres es casi .

y otras morales. después han aparecido las interjecciones. Así como los orangutanes y otros monos tiene los órganos pero no forman palabras. uno de los hom bres más profundos y más universales de todos los tiempos. 3) que su influencia ha sido desconocida casi por completo. Según Leibniz. en fin. esto sucede por razones unas veces de azar. A su entierro no asistió ningún sacerdote. 2 ) que su documentación fue falaz y falta de erudición. es para lo que el hombre tiene sus órganos dispuestos de tal manera que resultan apropiados para formar sonidos articulados. el hombre ha conocido primero sólo la onomatopeya. circunstancia que lo llevó a ser autodidacta. y es cierto que no están determinadas por una necesidad natural. para Leibniz todos están conformes en decir que esto no sucede por ninguna conexión natural que exista entre ciertos sonidos articulados y ciertas ideas (pues en tal caso no habría más que una sola lengua entre los hom bres). inventando el cálculo infenitesimal. obra en la que. en el que escribió sus obras más importantes Leibniz procedía de una familia modesta y burocrática. a la que habría de imprimir el sello de su genio. que se constituiría en el gran instrumento y lazo común de la sociedad. las pasiones y las costumbres. Según Leibniz. tomando una de ellas por fundamento. aprendió el griego y el latín a temprana edad y estudió a fondo la teología y la filosofía escolástica A los 2Q años estaba familiarizado con la matemática. que llamamos ‘palabras’. época en que se hizo bibliotecario en Hannover. como las palabras que inventan los ladrones para no ser entendidos más que por los de su banda. anticuado y fragm entario. secretario de la Academia de Ciencias de París. los verbos. únicamente Fontenelle. sino dotándolo además de la facultad de hablar. de origen eslavo. según él.87 completamente articulada y ligeramente muda. de los viajes. de las cuales se han formado las preposiciones que deben preceder a los nom bres y verbos porque entran en la composición de éstos. pero a las que cambian su significación por metáforas o creando nuevas palabras por una com posición o derivación hecha a su manera. de 1672 á 1676. y el tercero. los tiempos. pronunció un discurso en elogio suyo. las cuales sirven para representar y aún para explicar las ideas. . el segundo período. puede dividirse en tres períodos: el primero. se puede preguntar ¿cómo estas palabras han conseguido esta determ inación?. Leibniz fue nombrado bibliotecario en Hannover. También se forman lenguas por el com ercio de los diferentes pueblos. mezclándola y cambiando sus leyes e introduciendo en ella nuevas palabras. se extiende hasta 1672. la enfermedad tuvo a Leibniz enclavado en un sillón hasta su muerte el 14 de noviembre de 1716. sino por una intuición arbitraria en virtud de la cual tal palabra ha sido voluntariamente el signo de una determinada idea. V ico dice que hay tantas lenguas com o pueblos debido a la diversidad de los climas. Como las palabras son empleadas por los hombres com o signos de sus ideas. Al final de su vida. en todas partes se acostumbra decir que las significaciones de las palabras son arbitrarias. los nombres aparecen poco a poco antes que los verbos porque la proposición debe tener un sujeto necesariam ente. aparecen en último lugar. Por su amistad con el duque de Brunswick. Gottfried Whilhelm Leibniz y el lenguaje La vida de Leibniz (1646-17 1 6 ). inspirándole no sólo el deseo y la necesidad de vivir con sus sem ejantes. únicamente el hombre está en situación de servirse de éstos sonidos como de signos de concepciones interiores para de éste modo transmitirlos a los demás. se puede decir que los loros tienen las palabras sin poseer el lenguaje. palabras que están formadas generalmente sobre las lenguas ordinarias que ellos conocen. período durante el cual concibe y escribe L a h isto ria de la c a s a d e B r u n s w ic k . Para cultivar m ejor esta facultad. luego han surgido las partículas. trazó los fundamentos de la geología. estudiando los antecedentes prehistóricos de Alemania. Dios hizo al hombre para vivir en sociedad. desordenado. la antropología prehistórica y la lingüística. de los resultados. en las que interviene la elección. de estudios y de los primeros trabajos. la Sociedad de Ciencias de Berlín y la Sociedad Real de Londres permanecieron mudas. Para apreciar las ideas lingüísticas de Vico es necesario distinguir tres problemas: 1) que el valor de sus teorías en el siglo X V III fue pobre. estropeándola y alterándola. perdió muy pronto a sus padres.

deben estar sin embargo muy alterados. nuestras lenguas poseen alguna cosa primitiva en sí mismas que les ha sobrevivido por la afirmación de ciertas formas radicales. y parece que el Teutón es el que se conserva más natural. Leibniz pudo conjeturar que éstos provienen del origen común de todos estos pueblos. pues qu eksilv er es la planta viva. que no las podríamos atribuir al mero azar. de aquí que q u e k en el antiguo alemán significara vivo o vivien te . a través del Danubio. de una m anera viva. antes bien pareció favorecerlo. en diminutivo. descendientes de los escitas. una de cuyas ramas pasaría a G recia y la otra ocuparía la Germania y las Galias. el Caldeo. Según Leibniz. transformadas luego por el azar. como las ranas hacen mucho ruido. que tienen ráíces com unes con las lenguas germánicas o célticas. al parecer esta palabra q u a k en era tomada antiguamente en serio. que se extiende por los campos. etc. y por ellos se conoce de antemano que hay algo vivo. y en Inglés qu ickly. llegados del Mar Negro. Y com o estos sonidos o ruidos de los animales son un testimonio de la vida. Es tal el número de similitudes con las lenguas nuestras. atribuido a las ranas. a los que se denomina qualeler. y significaba toda clase de sonidos hechos con la boca. y erqu icken es confortar. quiere decir pronto. (en relación con el cual deben ser comprendidos el Hebreo. lo que da com o consecuencia la hipótesis de que los pueblos europeos proceden de Asia. de esto hay vestigios en el lenguaje moderno. respondiendo a razones físicas com o los sonidos de los animales. vivificar. Todas estas lenguas de la Escitía tiene raíces comunes entre sí y con las nuestras.). de suerte que nada encontró Leibniz en estos asuntos que com batiera el origen común de todas las naciones y de una lengua radical y primitiva. se relaciona con el co aq u en o q u a k en alemán. parece ser que el ruido de estos animales es la raíz primordial de otras palabras de la lengua germánica. el antiguo Púnico. com o lo ilustra el siguiente ejemplo: El latín coaxare. Se llama también qu aken en bajo alemán a cierta mala hierba viva. Sin embargo. el Siríaco. ni siquiera al com ercio.88 Remontándose para encontrar los orígenes tanto del Celta como del Latín y el Griego. sino más bien a las migraciones de los pueblos. se compara con los discursos vacíos de los charlatanes. si el Hebraico o el Arábico son los que más se aproximan. por decirlo así. . y aun con el Árabe.

medicina y teoría del Estado. como consejero suyo y preceptor de su hijo. condado de Somerset. religiosos y económicos. Conde de Shaftesbury. ‘querer’. si hay alguna idea innata. sobre todo en medicina. ‘movimiento’. ‘blanco’. ‘razonar’. Loclce leyó los escritos de Descartes y de Robert Boyle y estudió medicina. las cuales son ideas «formadas por una actividad del espíritu». ‘creer’. Este programa lo lleva a cabo en los cuatro libros de que consta la obra. Lo que sucede con los principios especulativos ocurre también. huyó a Holanda en 1683 para evadir posibles represalias políticas como consecuencia de las intrigas del Conde de Shaftesbury contra Jaime II. ‘embriaguez’ y otros innumerables términos expresan ideas. Como las ideas son expresables mediante palabras. Puede hablarse también de las sensaciones de ideas (una falsa asociación. deban de algún modo apoyarse en las maneras como nos son dadas las cosas en la Naturaleza. de la experiencia interna.) o de reflexión (como las expresadas por ‘pensar’. educativos. Por lo pronto. en 1632. en 1670. las de reflexión. la de Dios debe serlo con preferencia a cualesquiera otras. para ser rectamente usadas. si Dios hubiese impreso una idea innata en el entendimiento de los hombres. tas ideas pueden ser de sensación (como las expresadas por ‘amarillo’. la certidumbre y el alcance del entendimiento humano. ‘elegante’. Estudió en Oxford ciencias naturales. Desde el punto de vista filosófico. sino simplemente adquiridos. John Locke nació en Wringion. ‘cálido’. opiniones y asentimientos”. La obra principal de Locke es el Ensayo sobre el entendimiento humano. El objetivo de este libro. Por eso ‘b la n cu ra ’. p ej. la de Dios. distintas o confusas. horro de caracteres» que es el entendimiento como materiales de la razón y del conocimiento. A base de las ideas simples pueden formarse lo que Locke llama «ideas complejas». Su única fuente es la experiencia. Tanto las ideas de sensación como las de reflexión son recibidas pasivamente por el entendimiento y llamadas por Locke «ideas simples». Locke entiende por ‘idea’ todo «fenómeno mental» independientemente de cualquier posible afirm ación o negación: ideas son «aprehensiones» o «representaciones» de cualquier clase. sino sólo las esencias nominales. sociales. Locke desarrolla aquí un nominalismo moderado (parecido a un conceptualismo) por cuanto no considera los nombres de substancias como meros nombres formados arbitrariamente sino como nombres que designan (fundándose en la experiencia) realidades. según Locke. En el primero de ellos. obteniendo su licencia de médico en 1674. etc. Inglaterra. como dice el mismo Locke en el capítulo introductorio. es causa de un error). En este respecto es fundamental en Locke su doctrina acerca de los nombres de sustancias.) Las ideas de sensación proceden de la experiencia externa. con los llamados «principios innatos prácticos»: ni la fe ni la justicia ni ninguno de tales «principios» son innatos. De las ideas puede hablarse también en cuanto claras u oscuras. es preciso examinar los nombres de las ideas para ver si son nombres adecuados y hallar los remedios para evitar confusiones y abusos en las apelaciones. sería.. donde entró en contacto con cartesioanos y gassendistas. verdaderas o falsas. es: “Investigar los orígenes. De 1668 a 1670 residió en Francia. Después de la revolución de 1688. indica Locke. el tercer libro trata de las palabras o del lenguaje en general. sin duda. hijo de un jurista de ideas puritanas. regresó a Inglaterra. etc. publicada como esbozo en 1670 y en su versión completa veinte años más tarde. Ahora bien. ‘dudar’. Más interesado en la filosofía moderna y en las ciencias. Tampoco la idea de Dios es una idea innata. junto con los fundamentos y grados de las creencias. y en 1667 pasó al servicio de lord Ashley. aunque debe tenerse en cuenta que el emDirismo de Locke se halla entrelazado con no pocos motivos y supuestos de índole «racionalista». De nuevo en Inglaterra. ‘dureza’. ‘pensam iento’. al servicio otra vez del Conde de Shaftesbury. Las ideas aparecen en el «papel en blanco. aunque. en el segundo se estudian las distintas clases de ideas y su origen. y el cuarto.89 JOHN LOCKE la distinción entre conocimiento y opinión. no podemos conocer las esencias reales. es importante sobre todo su elaboración de la corriente empirista inglesa. bien que estas últimas. Locke se ocupó intensamente de problemas políticos. Locke refuta la teoría innatista sobre el origen de las ideas. ocupando varios puestos administrativos. hombre’. En 1665 ingresó en el servicio diplomático. química y física. de .

. se ha podido hablar de «la edad de Locke» como se ha hablado de «la edad de Newton» y aun de las dos a un tiempo. Locke ejerció gran influencia sobre los filósofos y economistas de tendencia «liberal» y sobre gran parte de la evolución de las ideas y costumbres políticas en muchos países. Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los derechos naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en el posterior desarrollo de las democracias occidentales. especialmente durante el siglo XVIH. el segundo de los cuales. la filosofía de Locke no consiste sólo en una teoría del conocimiento. Con el ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra el año 1689. ej. Locke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al defender la separación de los poderes legislativo y judicial y la supremacía del primero. como la sociedad. En 1700 se retiró de la vida política y murió cuatro anos más tarde. Los principales enciclopedistas franceses (d’Alembert. Es asimismo fundamental en Locke su doctrina ética y su doctrina política. Como se puede apreciar. resultado del consentimiento libre de los individuos que forman la sociedad y no debe nunca hollar los derechos fundamentales de estos individuos. Tanto la teoría y filosofía general de Locke como su ética y su doctrina política ejercieron enorme influencia. pues dedicó mucho tiempo a la composición de dichas obras. el gobierno es. Las ideas políticas de Locke aparecen expuestas en sus dos tratados sobre el gobierno.90 En cuanto a las ideas políticas. sino más bien protegerlos. Voltaire. el hecho de que sus Tratados sobre el gobierno civil y sus Cartas sobre la tolerancia aparecieran anónimamente no quiere decir que Locke prestara escasa atención a la doctrina moral y política. Fundamentalmente en la doctrina política de Locke es su teoría del gobierno como gobierno representativo. aun en el caso de que dentro de ésta alojemos su «metafísica» y su «ontología» o «teoría de los objetos». o debe ser. p. en la casa de campo de un noble amigo suyo. es una de las obras más influyentes en la historia del pensamiento político.) saludaron la filosofía de Locke como la que corresponde a la física de Newton. especialmente los de habla inglesa. Segundo tratado sobre el gobierno civil. y ambas como la expresión de la «razón humana». Locke regresó a su país y durante once años ocupó un puesto oficial como responsable de comercio y agricultura.

signos generales. sino que lo proveyó de lenguaje para que ése fuera el gran instrumento y el vínculo común de la sociedad. el lenguaje tuvo un mayor perfeccionamiento en el uso de los términos generales. los pensamientos en las mentes de los hombres pudieran ser comunicados de unas mentes a otras. o del lenguaje en general § 1. signos gen erales. y significan su ausencia. tiene sus órganos de tal modo dispuestos naturalm ente que está equipado para poder form ar sonidos articulados. puesto que los loros y otros pájaros pueden ser enseñados a formar con distinción suficiente sonidos articulados. I y II. en últim a in stan cia. si hubiera sido necesario que cada cosa particular precisara de un nombre distinto para ser significada. a fin de que éstas pudieran ser conocidas por otros hombres. Además de los sonidos articulados fue necesario aún. Traducción de Edmundo O'Gorman. ni que ninguna signifiquen. a no ser que esos signos puedan usarse de tal modo que sean comprensivos de varias cosas particulares. los cuales pájaros. quedando com o particulares aquellos en que la idea para la cual se usan es una idea particular. así. el cual ventajoso uso de ios sonidos se logró sólo por la diferencia de las ideas de las cuales esos sonidos fueron hechos signos. o de todas las ideas juntas. por donde una palabra se hizo para señalar una multitud de existencias particulares. para significar ideas que no quedan com prendidas dentro del ' Tomado de: John LOCKE. por lo tanto. Para hacer esos sonidos. . El hombre. que llamamos p alab ras. § 3. pp. Las p alabras se derivan. Fondo de Cultura Económica. d e otras p a lab ras q u e sign ifican id eas sen sibles. porque la m ultiplicación de las palabras había sumido en confusión su utilidad. que el hombre pudiera ser capaz de usar esos sonidos corno signos de concepciones internas. habiéndose propuesto que el hombre fuese una criatura social lo hizo no sólo con una inclinación y bajo una necesidad de tener buen trato con los de su propia especie. hay otras palabras de que usan los hombres. simples o com plejas. Pero todavía no fue esos suficiente para que las palabras fueran tan útiles com o tenía que ser. sin embargo. 1994. si advertimos la gran dependencia que tienen nuestras palabras respecto a las ideas sensibles comunes. Para remediar sem ejante inconveniente. Empero. y que. sino la carencia o ausencia de algunas ideas. como son las palabras nihil en latín. y en inglés. cap. Además de esos nombres que significan ideas. Quizá tam bién nos veam os conducidos un poco hacia el origen de todas nuestras nocion es y conocimientos. Bogotá. No basta para la perfección del lenguaje que los sonidos puedan convertirse en signos de ideas. los cuales se han hecho para significar ideas generales. De las palabras. y cóm o aquellas palabras que se emplean para significar acciones y nociones muy lejanas de los sensible se originan de allí. no para significar ninguna idea. por lo tanto. sino que se relacionan con ideas positivas. Para h acer d e esos sonidos. no son en modo alguno capaces de lenguaje. 389-398. porque entonces serían sonidos perfectamente insignificativos. Todas las cuales palabras negativas o privativas no pueden propiamente decirse pertenecer a ninguna idea. § 5. Libro tercero. Y para h acer q u e esos son idos sean signos d e ideas. El hom bre tien e disp osición para form ar son idos articulados. E nsayo sobre el en ten dim ien to hu m an o. § 4. convirtiéndose así esos nombres en generales. ignorance y barrenness (ignorancia y esterilidad). Dios. § 2. y de poderlos establecer como señales de las ideas alojadas en su mente.91 «DE LAS PALABRAS»* [extracto de Ensayo sobre el entendimiento humano\ John Locke I. no bastó eso para producir el lenguaje. y cóm o de las ideas obviamente sensibles se transfieren a significaciones más abstrusas.

no tenemos nosotros ninguna idea en absoluto. que los nombres que significan cosas que no caen bajo nuestros sentidos tienen su principio en ideas sensibles. concebir. el cual. no pueden manifestarse pro sí solos. puesto que no podían consistir en nada que no fuera o percepciones sensibles externas. como debe serlo. será conveniente considerar. puesto que se ocupa de proposiciones. se vieron precisados a pedir prestadas palabras de ideas de sensación com únm ente conocidas. y no dudo que. Para cumplir sem ejante finalidad. si se prefiere los nombres latinos. Y como el consuelo y el beneficio de la sociedad no podía obtenerse sin comunicación de ideas. según se ha probado. Segundo. sin embargo. a q u é se ap lica n in m ed iatam en te los n om bres en el uso que se h a c e del lenguaje. Una vez que esto haya sido bien examinado. comprender. perturbación. sino las que originalmente nos vienen de los objetos sensibles externos. por ese medio. II. imaginar. puesto que. ya que. fue necesario que el hombre encontrara unos signos externos sensibles. que aquellos sonidos articulados de que se encontró para producir con tanta facilidad y variedad. esos pensamientos están alojados dentro de su pecho. que de ellos otros hombres. L as p a lab ras son signos sen sibles. pues en ese caso no habría sino un solo lenguaje entre los hombres. invisibles y escondidos de la mirada de los otros hombres. sino clases y rangos de cosas. y entonces. y. ya estaban suficientemente provistos para poder dar a conocer por palabras todas sus otras ideas. podremos encontrar mejor cuál es el uso correcto de las palabras. y del cual tenemos para nosotros mismos interna conciencia. por lo tanto. q u é sean las clases y rangos d e las cosas.. inculcar. en su significación primaria. hicieran a los otros concebir más fácilmente aquellas operaciones que experimentaban en sí mismos y que no producían ningunas apariencias externas sensibles. por donde podemos conjeturar qué clase de nociones eran. una vez que ya tenían nombres conocidos y asentidos para significar esas internas operaciones de sus propias mente. en todos los lenguajes. son todas palabras tomadas de las operaciones de las cosas sensibles. o las que sentimos dentro de nosotros mismos por el interno funcionamiento de nuestros propios espíritus. vinieron a ser empleadas por los hombres para que sirvieran de signos de sus ideas. y cóm o la naturaleza. a fin de que. § 6.92 conocim iento de nuestros sentidos. Estas consideraciones. así como él mismo. Pero para m ejor entender el uso y la fuerza del lenguaje. sin todo lo cual es im posible disertar con alguna claridad u orden to cante al conocim iento. o las internas operaciones de sus mentes acerca de aquellas percepciones. tanto por copioso como por expedito. por naturaleza tan bien adaptadas a aquel fin. serán el asunto de los siguientes capítulos. y tales. y aplicadas a ciertos modos de pensar. por lo tanto. por otra parte. á n g e l. por los cuales esas ideas invisibles de que están hechos sus pensamientos pudieran darse a conocer a otros hombres. etc. y. disgusto. aprehender. Espíritu. de poder ra stre a rla s h a sta sus orígenes. descubriríamos. sugirió inadvertidamente a los hombres el origen y el principio de todos sus conocim ientos. y de las más comúnmente universales de éstas. adherir. Es así como podemos llegar a concebir de qué manera las palabras. pueden recibir provecho y gusto. aquellas que llenaron la mente de quienes fueron los iniciadores de los lenguajes. no significan particularm ente esta o aquella cosa singular. no. guarda una más estrecha conexión con las palabras de lo que quizá se sospecha. tran qu ilidad. o. n ecesarios para la com u n icación Aun cuando el hombre tenga una gran variedad de pensamientos. cuáles las ventajas y los defectos naturales de los lenguajes. Por ejemplo. y de dónde se han derivado. porque hubiese alguna natural conexión entre sonidos particulares articulados y ciertas ideas. en cuanto sirve a la instrucción y al conocim iento. aun en el nombrar de las cosas. será preciso considerar en seguida. y cuáles los remedios que deben emplearse para evitar los inconvenientes de la obscuridad e incertidumbre en la significación de las palabras. nada más a propósito. es a lie n to . un m en sajero-. puesto que todos los nombres (salvando los propios) son generales. De la significación de las palabras § 1. o de cualquier otra idea que no cayera bajo sus sentidos. sino por una voluntaria . sin embargo. qué sean las especies y géneros de las cosas: en q u é consisten y cóm o llegan a form arse. D istribución. Primero. para dar nombres que pudieran hacer sabedores a otros de cualquier operación que sentían en sí mismos.

le añade al amarillo brillante la idea de gran peso. llamará oro a ese color en la cola de un pavo real. pues. Primero. ni tampoco podrá usar ningunos signos para ellas. y. suponiendo de ese modo que la idea de la cual han hecho un signo a esa palabra es precisamente la misma a la cual aplican ese nombre los hombres entendidos de ese país. prim ero. pero es evidente que cada una sólo puede aplicarla a su propia idea. en boca de quien sea. Esto es tan necesario en el empleo del lenguaje. Un niño que tan sólo ha advertido el color amarillo brillante y luminoso en el metal que oye nombrar oro. pues. sin embargo. hablarían en vano y no podrían darse a entender si los sonidos que aplican a una idea fueran tales como los que aplicaría a otra idea quien los escucha. Otra persona le añade a esas cualidades la de fusibilidad. salvo a las ideas que él mismo tiene. el docto y el indocto usan las palabras que pronuncian de un mismo modo. salvo las ideas que están en la mente de quien las usa. de un modo inmediato a ninguna otra cosa. se ios da a las ideas que tiene. lo que equivale a en verdad a ser signos de nada. de manera que. y entonces. porque. y que no puede convertirla en signo de la idea com pleja que no tenga en la mente. den a conocer sus ideas a quien los escucha. Puesto que el uso que los hombres hacen de esas señales consiste ya en registrar sus propias ideas en auxilio de su memoria. no es común que los hombres se detengan a examinar si la idea que tienen en la mente es la misma que la que tienen aquellos con quienes conversan. aplicará la palabra oro sólo a sus ideas acerca de ese color. que añada la cualidad de maleable. sí consiente en darles los mismos nombres que les dan otros hombres. por más imperfecta o descuidadamente que se hayan recogido esas ideas de las cosas que se supone representan. de que las palabras son signos. según se imaginan. en cuanto señales. porque serían los signos de lo que no conoce. brillante y de gran peso. que el uso de las palabras consiste en que sean señales sensibles de las ideas. § 2. significa la idea com pleja de una substancia que es amarilla. Cada una de esas personas emplea la misma palabra oro. o brin de las concepciones en la mente de otro hombre. suponen que sus palabras son también señales de las ideas de los otros hombres con quienes sostienen comunicación. por la cual un nombre dado se convierte arbitrariamente en señal de una idea determinada. solamente pueden significar propia e inmediatamente las ideas que están en la mente de quien habla. Las palabras. cuando tiene la ocasión de expresar la idea a la cual la ha aplicado. que es hablar dos lenguajes diferentes. F recuentem ente las p alab ras h acen referen cia en secreto. . sin embargo. Vendrá otro aún. cuando usa la palabra oro. Porque esto sería tanto como convertirlas en signos de sus propias concepciones. aplicarlas a otras ideas. según las usan los hombres. hacen en su pensamiento una secreta referencia a otras dos cosas. significan las ideas de quien las usa. Un segundo. por lo tanto. Hasta que él no tenga algunas ideas propias no es posible que suponga que corresponden a las concepciones de otro hombre.93 imposición. amarillo. en realidad. Aquello. si él mismo no tiene ninguna idea de esas cualidades o concepciones. Pero cuando se representa a sí mismo las ideas de otros hombres por algunas ideas que sean suyas. y por medio de aquéllas se pretende expresar éstas. en sacar a luz sus ideas y exhibirlas a la vista de los demás hom bres. § 3. como señales. cuando tienen algún sentido. las palabras en su significación primaria o inmediata nada significan. sigue siendo a sus propias ideas a las que les da esos nombres. que ha observado con más cuidado. a las id ea s q u e están en la m ente d e otros hom bres. no pueden ser signos voluntarios impuestos sobre las cosas que desconoce quien impone los signos. y las ideas que se significan con las palabras. y. Pero en tal supuesto. son su propia e inmediata significación. y entonces la palabra oro significará un cuerpo brillante. eso sería convertirlas en signos de nada. que a este respecto el conocedor y el ignorante. en sonidos sin significación. Un hombre no puede hacer que sus palabras sean signos de las cualidades de las cosas. Cuando un hombre le habla a otro es para que se le entienda. Como las palabras son signos voluntarios. lo que equivaldría a hacerlas signos y no signos al mismo tiempo de sus ideas. Pero aunque las palabras. L as p alab ras son los signos sen sibles d e las id eas d e qu ien las usa. carecerían completamente de significación. son las ideas del que habla. fusible y muy pesado. y la finalidad del habla es que aquellos sonidos. ni tam poco puede nadie aplicarlas. y a nada más. de lo contrario. sino que se dan por satisfechos con pensar que usan la palabra. en la acepción común del lenguaje. § 4. ya por decirlo así. Resulta. no a las ideas que no tiene.

y para expresarse mutuamente aquellos pensamientos e imaginaciones que encierran sus pechos. lo cual limita la significación de ese sonido hasta el punto de que. En segundo lugar. con mucha frecuencia. siempre que cada hacemos que signifiquen cualquier cosa que no sean las ideas que tenemos en nuestra mente. L as p alab ras se usan frecu en tem en te sin con cederles sign ificación . y permítaseme añadir que. aun cuando desean aplicarse a una consideración atenta. se establece entre ciertos sonidos y las ideas que significan una conexión tal que. § 7. Sin embargo. y ello por una imposición perfectam ente arbitraria. los instrumentos de que se valen los hombres para comunicarse con sus concepciones. que nadie tiene el poder de lograr que otros tengan en sus m entes las mismas ideas que tas que él tiene. por el uso. además. sino también hom bres. Es cierto que el uso común. Y. Y todo hombre tiene una tan inviolable libertad de hacer que las palabras signifiquen las ideas que m ejor le parezcan. Lo cual manifiestamente es así respecto a todas las cualidades sensibles obvias. sin que. por eso suponen con frecuencia que sus palabras también significan la realidad de las cosas. y acarrear inevitable obscuridad y confusión en un significado. sino de las cosas como realmente son. que fácilm ente se inclinan a suponer que existe entre unas y otras una conexión natural.94 § 5. Pero que tan sólo significan las ideas peculiares de los hombres. 2) Es preciso observar que aún cuando la significación propia e inmediata de las palabras son las ideas en la mente de quien habla. hablaremos más por extenso acerca de estas dos diferentes maneras de aplicar las palabras cuando vengamos a tratar en particular de los nombres dce los modos m ixtos y de las substancias. pronuncian algunas palabras no de otro modo que los loros. apenas escuchados los nombres. así como lo anterior quizá se refiere a las ideas simples y a los modos. porque como los hombres no quieren que se piense que hablan meramente de sus imaginaciones. a no ser que las palabras de un hombre provoquen. con todo. y los tenemos prestos en la lengua. § 8. también conviene considerar. como por costumbre familiar desde la cuna aprendemos con perfección ciertos sonidos articulados. Es más. no habla con propiedad. L as palabras. las palabras. § 6. sólo porque las han aprendido y porque se han acostumbrado a esos sonidos. resulta frecuentem ente que los hombres. permíteseme decir aquí que es un pervertir el empleo de las palabras. por eso. hasta el gran Augusto. Pero en la medida en que las palabras son útiles y significativas. Tocante a las palabras. 1) que. por un consenso tácito. dejan de provocar en otros (aun en quienes usan el mismo lenguaje) las mismas ¡deas de que suponemos sean los signos. tuvo que confesar que era incapaz de forjar una nueva palabra latina. acontece que. por virtud de un uso constante. Pero sean cuales fueren las consecuencias del uso diferente que un hombre haga de las palabras. y no únicamente los niños. provocan con fa cilid ad las ideas. puesto que son los signos de las ideas de los hombres. es lo que se pondrá de manifiesto en el hecho de que las palabras. a la realidad de las cosas. y respecto a todas las substancias que frecuente y familiarmente se nos ofrecen. casi inmediatamente provocan ciertas ideas. a no ser que un hombre lo aplique a la misma idea. y. algunos. Como se ha dicho. sin embargo. operado sobre los sentidos. por eso. en quien lo escucha. como si los objetos mismos que las producen hubiesen. en esa medida existe una conexión constante entre el sonido y la idea. apropia ciertos sonidos a ciertas ideas en todos los lenguajes. L a sig n ificación de las p alabras es perfectam en te arbitraria. y siempre dispuestos en la memoria. tengamos siempre el cuidado de examinar o de establecer perfectamente su significación. como muchas palabras se aprenden antes de que se conozcan las ideas que significan. cuando usan las mismas palabras que él usa. Segundo. en virtud de un prolongado y familiar uso. llegan a provocar en los hombres ciertas ideas de un modo tan constante y tan presto. las mismas ideas que él quiere significar al pronunciarlas. por eso. lo que equivalía a decir que no podía decretar arbitrariamente qué sonido debería ser signo de qué idea en el habla y común lenguaje de sus súbditos. Pero como esto se refiere más particularmente a las substancias y a sus nombres. éstas no son nada sino otros tantos ruidos sin significado. amo y señor de aquel poder que gobernaba al mundo. ese hombre no está hablando de un modo inteligible. en efecto. sin cuya sem ejante aplicación de las palabras. ya . más fijan sus pensamientos en las palabras que no en las cosas. y una indicación de que la una significa la otra.

Locke bajo la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento sobre el lenguaje. o respecto al sentido particular de la persona a quien las dirige. “la s p a la b r a s s e u san fr e c u e n t e m e n te sin c o n c e d e rles sign ificación ”. certidumbre y alcance del conocimiento humano. como: “el hombre tiene disposición para formar sonidos articulados y para hacer que esos sonidos sean signos de ideas”. etc. . ¿cuáles las tareas d e com prensión y discusión del m ism o? 4. y no pueden ser signos de ninguna otra cosa. y d é en ella s un lugar a Locke. ¿Qué opinión le m erecen la s sigu ien tes a p recia cio n es d e L o c k e : “L a s p a la b ra s. Las palabras — según esta tesis de carácter eminentemente internalista— tienen significado en la medida en que sus usuarios tienen pensamientos con esos significados. provocan con fa c ilid a d la s i d e a s ”. 2.95 sea respecto a su connotación general. La noción de ‘uso’ en relación con el lenguaje es uno de los aportes más relevantes de Locke. El propósito explícito de Locke en su Ensayo sobre el entendim iento hum ano es: “investigar el origen. juntamente con las razones y los grados de creencia. q u e cu m ple el len gu aje en el m arco d e la teoría del con ocim ien to d e íjocke?. está limitada a sus ideas. . Teniendo presente lo anterior. Las afirmaciones centrales de Locke acerca del lenguaje. entre el significado de las palabras y los conceptos. Comprensión y discusión 1. en el uso que hace de ellas. p o r e l uso. son planteadas por}. ¿qué ocasión dan para una explicación de la convencionalidad del lenguaje? 3. esto es cierto: que su significación. sino como movilización de ideas. opinión y asentimiento”. Indague los alcan ces d e las tesis in ternalistas a c erca d el len guaje. Las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento.. ¿qué p ap el considera Ud. “las palabras se derivan de otras palabras que significan ideas sensibles". no sólo en el sentido pragmático comunicativo.

" Profesor de “Lógica y Filosofía del Lenguaje” de la Universidad de Barcelona^ autor de L as palabras. para designar esencias n om in ales. 1996. una presentación de la filosofía de! lenguaje} Manuel García Carpintero** En este capítulo presentam os la concepción del lenguaje expuesta por Locke en el tercer libro de su E nsayo sobre el en ten dim ien to h u m an o (Essay Concerning H um an Understanding. Como tendremos oportunidad de ver esta tesis lockeana. es el propio Wittgenstein. como él propone. I. La concepción agustiniana del significado Cuando nos preguntamos. ha sido y continúa siendo objetada por filósofos contem poráneos. por así decirlo. en lugar de usarlos. Editorial Ariel S. para una p alab ra. A. 1689). etc.96 «LENGUAJE Y PENSAMIENTO EN LOCKE» [Extracto de Las palabras. significar.) defienden. Según esta tesis. pp. Ahora bien. en su obra encontramos una versión lo suficientemente bien elaborada de esta tesis tradicional como para que esté justificado tomarlo a él como un exponente significativo. Q uine. y denomina en adelante concepción agustiniana a cualquier propuesta que se base en alguna generalización de ese modelo. estos filósofos contemporáneos (el segundo Wittgenstein. Lo que a lo largo del capítulo llamaremos “concepción mentalista del lenguaje” es la conjunción de la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento y del internismo sobre sus contenidos. Frente a la tesis tradicional. es el general cartaginés. sin embargo. IV. las id ea s y las cosas. Su objetivo principal es defender una cierta reforma de nuestras prácticas lingüísticas. la primacía de lo social (el lenguaje) sobre lo psicológico: lejos de depender el lenguaje del pensamiento. Sobre la base de su internism o sobre el pensamiento. (Los calificativos 'burda’ y —posteriormente— ‘depurada' los añado yo. las palabras sólo tienen significado porque sus usuarios son capaces de tener pensamientos con esos mismo significados: sólo ia capacidad de representación mental de los usuarios de un lenguaje confiere significado a las expresiones que lo forman. El modelo que tenemos aquí a la vista es el de la relación entre un nombre propio y el objeto que ha sido bautizado con él: ‘ A n íbal’ y Aníbal. es el pensamiento el que depende del lenguaje. Profesor visitante del programa de Maestría en Filosofía de la Universidad del Valle (1998). ¿qu é es sig n ificar ? ¿qué qu erem os d ecir cu an d o decim os q u e las p a lab ras sign ifican ?. denominemos con cepción ag u stin ian a burda a esta propuesta1. en cuanto tratamos de aplicar el modelo agustiniano ' Ensayo publicado con la debida autorización del autor. 1996. a su relación con las cosas. una p resen tación d e La filo so fía del len gu aje. las ideas y las cosas. 99-127. Siguiendo a W ittgenstein. La obra de Locke no constituye una excepción a la creencia filosófica tradicional de que los problemas filosóficos interesantes conciernen a la naturaleza de estas “ideas”. es q u e la p alab ra esté en el lugar d e una cosa. una p resen tación d e la filo so fía del len gu aje. Editorial Ariel. Barcelona. entre el significado de las palabras y los conceptos que poseen quienes las usan— que parece intuitivamente muy plausible: la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento sobre el lenguaje. que tienen que ver con nuestro uso de térm inos com o ‘murciélago’ o ‘sal’ con la intención de designar con ellos lo que él denominaba esen cia s reales. una respuesta que acude fácilm ente a nuestras m ientes es significar es nombrar. Cap. Las palabras. Tomado de: Manuel GARCÍA CARPINTERO. Locke presenta de un modo filosóficamente articulado una tesis m etafísica en torno a la primera cuestión — las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento. Sin embargo. etc. Sellars. autor de diversos ensayos sobre filosofía del lenguaje y de lamente en revistas especializadas de España y los Estados Unidos 1 Al comienzo de las Investigacion es filosóficas. a primera vista muy plausible. las ideas y las cosas. Más adelante en este capítulo tendremos oportunidad de examinar esta propuesta. Wittgenstein atribuye a San Agustín el tomar el modelo nombre propioobjeto nombrado como paradigma de la relación de significado. quien considera las dos versiones de la concepción agustiniana de que se . Barcelona.

de modo que le bastaba con leer la inscripción para identificarlas. por falta de un lugar mejor. dejando al margen si los universales son en último extremo “nom bres”. en cambio. podemos clasificar las cosas entre las que son rojas en un cierto momento y las que no lo son en ese mismo m om ento). enfermedad que tiene com o consecuencia la pérdida de la memoria: Fue Aureliano quien concibió la fórmula que había de defenderlos durante varios meses de las evasiones de la memoria. pared. es fácil dar en la concepción agu stin ian a depurada. Entonces las marcó con el nombre respectivo. Su padre se lo dijo: “tas”. ‘ro jo’ y ‘rinoceronte’ son ambos “generales” en el sentido en que los genuinos nombres propios. se ubican todas estas cosas en la m en te de quienes usan adecuadamente las expresiones. ‘rinoceronte’ no se aplica a dos objetos distintos del mismo modo que ‘Juan Pérez G arcía’ lo hace. no podemos clasificar objetos. había aprendido a la perfección el arte de la platería. (i) ¿Cuál es la cosa en lugar de la que están ‘rojo’ o ‘rinoceronte’?. típicamente. En la concepción depurada se quiere distinguir los tipos d e cosas que diferentes expresiones pueden nombrar. pero no funcionan del mismo modo en el lenguaje. ‘rinoceronte’ sólo se aplica a uno de ellos. Podemos encontrar esta versión primitiva en un fascinante pasaje de Cien añ os d e so le d a d . Las palabras significan estando en lugar de cosas. tropezamos con dificultades. y no recordó su nombre. ‘ro jo ’ designa un rasgo o característica. objetos. conceptos o más bien entidades objetivas). por haber sido uno de los primeros. (ii) Por otro lado. Pero pocos días después descubrió que tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio. las palabras significan estando en lugar de cosas fís ic a s. ‘Rinoceronte’ designa un género o grupo. En la concepción agustiniana burda. Así estuvo seguro de no olvidarlo en el futuro. silla. Podem os expresar este hecho diciendo que ‘rinoceronte’ significa un universal. porque el objeto tenía un nombre difícil de recordar. y José Arcadio Buendía lo puso en práctica en toda la casa y más tarde lo impuso a todo el pueblo. Veamos algunas de ellas. Aureliano le explicó su método. podemos hacerlo así porque el término comienza a aplicarse a un objeto cuando el objeto com ienza a ser y deja de aplicarse a un objeto cuando el objeto deja de ser. . una versión primitiva de la concepción del lenguaje que nos presenta Locke. dados dos rinocerontes. que pueden ser al menos. Con un hisopo entintado marcó cada cosa con su nombre: m esa. pues la misma cosa puede cambiar de color sin dejar de existir (a lo sumo.97 burdo a otras palabras. no en lugar de una. en nada afectaría al significado de los nombres propios que convin iésem os en u tilizar un nom bre propio d istin to para cada o b jeto . Insomne experto. No se le ocurrió que fuera aquella la primera manifestación del olvido. (Sin prejuzgar con ello cuál sea la teoría correcta de los universales. habríamos con ello cam biado el significado de ‘rin oceron te’. ‘rinoceronte’ está en lugar de muchas cosas. tam bién en la concepción agustiniana depurada. Pero si conviniésemos en que. y. (iii) Aquí no se acaban las dificultades de la teoría agustiniana burda. Un día estaba buscando el pequeño yunque que utilizaba para laminar los metales. pues ¿en lugar de qué “c o sa” están ‘pero’ o ‘todos’ — palabras que sin duda tienen significado— ? Cuando se intenta responder a estas preguntas y objeciones tratando de preservar el paradigma nombre propio-objeto nombrado com o modelo del significar. es decir. Con ‘rojo’. y quien sugiere que a la versión ‘depurada’ se llega al tomar en cuenta objeciones a la versión ‘burda’ como las que aparecen en el texto). Por otro lado. la ya clásica novela de G arcía Márquez. mientras que ‘Juan Pérez G arcía’ significa un particular. en nada afectaría al significado de ‘Juan Pérez G arcía’ cuando lo utilizo para designar a una de las personas que cambiásemos el nombre a la otra. Con ‘rinoceronte’ clasificamos los objetos en grupos o especies. El contexto es com o sigue: los habitantes de M acondo han contraído comunalmente la enfermedad del insomnio. en virtud de lo cual ambas tienen el mismo nombre propio. La descubrió por casualidad. especies y propiedades. si acaso. no lo son. mas tam poco significan del mismo modo. casa. Pero las “cosas” significadas por las palabras son ahora id eas. habla en el texto. no lo es que a dos rinocerontes distintos se les llame ‘rinoceronte’: como no hay “nada en común” entre dos personas. Cuando su padre le comunicó su alarma por haber olvidado hasta los hechos más impresionantes de su niñez. reloj. Mientras que es un accidente que dos personas distintas se llamen ‘Juan Pérez G arcía’. como lo acabamos de explicar. puerta. empero. Aureliano escribió el nombre en un papel que pegó con goma en la ase del yunquesito: tas. ambos son términos generales. como acabamos de ver. de hecho.

L as virtu d es p rá ctica s del rem edio son . Es esta una concepción del significado de las expresiones lingüísticas poseedora de una gran plausibilidad intuitiva. Esta es una versión de la concepción agustiniana depurada. . Quizás por esto el problema deja enseguida de ser en el texto el olvido de los nombres.ditorial Sudamericana. m alanga.. pero ahora los objetos nombrados han pasado a ser conceptos. puerco. La g en eralidad de estas expresiones se puede ahora explicar fácilmente. El texto es fascinante (además de por su calidad literaria) por el modo en que el autor se desliza de la concepción agustiniana burda a la d ep u rad a . de atribuirles una cierta naturaleza: que esto sirve para comer. chivo. Pero la última oración (vivían “en una realidad escurridiza. etc. 1967. el concepto de rojo. ideas. es indudable que en nuestras primeras reflexiones sobre el lenguaje la mayoría de nosotros lo encontram os muy convincente. m ás que dudosas: los am nésicos presumiblemente acabarán olvidando también la función práctica de las etiquetas. digamos conceptos. El impacto del argumento es mucho más escéptico de lo que a prim era vista puede parecer. y que (“para evitar confusiones”) podría poner un nombre distinto sobre cada uno de los dos yunques. bajo el supuesto de que los conceptos por ellas significados son ellos mismos generales: universales. Uno podría pensar que esto es un lapsus del autor. Uno de los fundamentos intuitivos de su plausibilidad descansa. La amnesia hace a los habitantes de Macondo olvidar las cosas.] Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza. que lo que quería decir es que las dificultades mencionadas estaban en recordar los n om bres de las cosas. el problem a es el olvido de los significados de las palabras. y pasa a ser el olvido de las cosas (“tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio”). F. a buen seguro. momentáneamente capturada por las palabras. por utilizar la palabra equivalente de Locke. la solución propuesta es etiquetar con ellas sus significados. momentáneamente capturada por las palabras”: las cosas adquieren su “ser” sólo momentáneamente. El significado de ‘yunque’ consiste en su estar en lugar de un cierto concepto. e incluso el concepto mismo de etiq u eta. que aquello da leche. lo que quizás le haga preguntarse por qué una misma cosa tiene dos nombres distintos. estos valores son presumiblemente de naturaleza mental. [. pues ni siquiera las definiciones ostensivas resultarían ser aceptables si el argumento fuese válido. un yunque o una vaca. el concepto de un yunque. lo que hará pensar erróneamente al amnésico que ‘yunque’ es un mero nombre propio del objeto sobre el que está colocado.98 c a c e ro la : Fue al corral y marcó los animales y las plantas: vaca. B ajo esta concepción seguimos pensando en el significado a través del modelo de la relación entre un nombre propio y el objeto por él nombrado. en la conexión entre la concepción agustiniana depurada y la tesis de que el estudio del lenguaje permite elaborar teorías explicativas. no saben ante qué objeto están. y el de ‘ro jo’ su estar en lugar de otro concepto. 47. Así. sin em bargo. y del que se concluye que sólo las definiciones ostensivas son aceptables. pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita2. como podría bautizar con nombres distintos a cada una de las dos personas. Cien añ os de soledad. los significados que han de ser definidos ostensivam ente son entidades com ponentes del mundo externo: el río en caso de ‘río 2 Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ. Es así que los habitantes de Macondo viven “en una realidad escurridiza. Ponerles una etiqueta tiene ahora la finalidad de evocar los conceptos necesarios para saber qué son las cosas etiquetadas. gallina. en el marco de la teoría conceptualista. porque han perdido la capacidad de conceptuarlos. entidades mentales. momentáneamente capturada por las palabras”) deja claro que no es así. La idea ahora parece ser más bien la de que las palabras tienen ciertos “valores”. Buenos Aires. en el sentido de que éstas pierden su “significación”: colocados ante una mesa. Al com ienzo. Aunque refutamos este argumento. yuca. Ahora bien. guineo. a través de la mediación de las palabras colocadas sobre ellas. Esto presupone la concepción agustiniana burda — las palabras significan objetos físicos— y nos permite ilustrar de un modo práctico las dificultades de esta “teoría”. Y sobre un yunque rojo encontrará las etiquetas ‘yunque’ y ‘ro jo’. o. pág. Existe un argumento a primera vista convincente que sostiene la circularidad de las explicaciones del significado de las palabras efectuadas mediante el recurso a otras palabras. tanto dos personas que se llamen ‘Juan Pérez G arcía’ como dos yunques tendrán etiquetas con las mismas palabras..

d esea n d o que formásemos la creencia de que el camino a seguir continua en la dirección de la presunta flecha. La concepción del lenguaje de Locke Según Locke. com o vimos en el capítulo precedente. ¿Por qué? La respuesta obvia es que ahora ya no cabe la explicación que antes habíamos tomado por buena de la presencia aquí de un objeto con forma de flecha. Su tesis sem ántica fundamental la formula de este modo: las palabras. deja de tener significado. 2. como los del ejemplo anterior. Locke sostiene una versión de esta concepción del lenguaje.99 Guadina’. objetos externos y sus propiedades objetivas. Al observarlo. por entidades de naturaleza mental: características notadas en nuestras vivencias. vemos que la presunta flecha la forman en realidad una colonia de hormigas. sólo posible cuando se dan las intenciones y las creencias (los estados m entales) que. Esas ideas representan a su vez. pierde su contenido. vemos lo que nos parece una flecha formada con tres palos. podría muy bien haber pensamientos sin lenguaje. sino ideas de los mismos. Es esta concepción. Aquí ‘ideas’ está por lo que antes llamamos “conceptos”. Nos representamos el mundo mediante pensamientos y tam bién mediante palabras. en su sig n ificación prim aria o in m ediata. que alguien. Elucidamos esta tesis en las próximas secciones. y por consiguiente daré por sobreentendido el calificativo ‘depurada’) se haya en que la misma pone al lenguaje y al pensamiento en el lugar ontológico que les corresponde. (Locke 3Essay Concerning H um an Understanding. mientras que explicarlo mediante actos de ostensión no lo es. Cuando nos acercam os más. Pero mientras que sin pensamientos no podría haber representación lingüística. y p en san d o que formaríamos esa creencia si viésemos un objeto en forma de flecha indicando la dirección. Un modo de replicarnos (que quizás el lector puede considerar y que no mencionamos para no com plicar la cuestión) sería adoptar la concepción agustiniana depurada. la de que prosigamos en la dirección indicada por la flecha. A menos que nuestro supuesto interlocutor sea un consumado domador de hormigas. que podemos hallar desde Aristóteles a Saussure. III. Una ilustración del filósofo contem poráneo Hilary Putnam contribuye a reforzar la plausibilidad intuitiva de esta tesis ontológica sobre el carácter derivativo del lenguaje respecto del pensamiento. Con el fin de com u n icar el contenido de nuestros pensamientos a otros. ii. Atribuimos entonces significado a la flecha. estados mentales con contenido. . sin embargo. o simplemente con el fin de conservar ese contenido para recordarlo nosotros mismos en el futuro. inventamos signos. podríamos decir. Los objetos inmediatos de esos pensam ientos están constituidos por id ea s. Estas dos frases recogen el núcleo de la tesis de la prioridad ontológica del pensamiento respecto al lenguaje. si apuntamos a objetos externos en los actos de ostensión es sólo para evocar las ideas apropiadas. n o están sin o por las ideas en la m en te d e aq u el q u e las u sa3. 2. pensamos que la flecha significa una instrucción. éstos la tienen independientemente. Pero si esto es así. “dotan” a los signos de sus significados en virtud de que ellos mismos ya los tenían previamente. de modo natural. La representación en el caso de las palabras se da. Esta propuesta quizás pueda servir para sostener la tesis según la cual explicar el significado de las palabras mediante otras palabras es circular. Las palabras deben su significación a los pensamientos de quienes las usan. Al llegar a una bifurcación de caminos. una propiedad común a tomates y semáforos en el caso de ‘ro jo’. entonces estam os aquí ante una significación derivada. ha dispuesto el objeto en la forma indicada. indicando uno de los caminos. imaginemos que andamos por la montaña. tal posibilidad ya no existe. Se sostendría entonces que los significados que deben ser definidos ostensivamente no son objetos externos. y si cabe una explicación similar de por qué los signos lingüísticos expresan proposiciones. el objeto deja de ser un signo para nosotros. la que explica el desinterés de los filósofos por el lenguaje. Lo interesante es explicar la naturaleza de la representación mental: cómo es que con nuestros pensamientos nos representamos el mundo. a saber. por añadidura. Un segundo motivo que quizás acrecienta la plausibilidad intuitiva de la concepción agustiniana (en adelante olvidaré la versión burda. entidades no mentales. tenemos pensamientos. etc. jugando a un juego de pistas.

. menos técnicam ente. La inferencia es tan habitual que nos olvidamos de que la llevamos a cabo —eso explica que demos en creer que la significación “primaria o inmediata” de las palabras son elementos de la situación objetiva. Esta cualificación anticipa una posible objeción: “Cuando se dice en español ‘la esfera es ro ja’. emplearía otras palabras — p. y nosotros no tenemos acceso “directo” a las cosas. sino de la esfera misma. Lo que estos signos significan. Locke ofrecería la siguiente respuesta: “Nada se opone a tomar un enunciado del lenguaje como describiendo no nuestras ideas. Las palabras no pueden significar directamente entidades no mentales. porque somos nosotros quienes las usamos. elementos independientes de nuestras mentes— .. después (en virtud de nuestro conocim iento natural de la significación natural de ja s ideas). Obsérvese que hemos cualificado la observación anterior con el término ‘directam ente’. a saber. La aclaración de esta cuestión se haya en la teoría del conocim iento de Locke.100 atribuye estos dos propósitos a la institución del lenguaje. término que corresponde a la cualificación ‘en su significación primaria o inmediata’ que utiliza Locke. Yo no niego que las palabras puedan significar de este modo indirecto las cosas y sus propiedades. a diferencia de las ideas. pero la reflexión filosófica (especialmente la reflexión que esbozaremos a continuación) muestra que la inferencia tácita debe existir. existente independientemente de las ideas de cualquiera es el resultado de una inferencia. Es así que obtenemos como conclusión la significación indirecta o secu n d aria de la oración. a través de la cual las palabras adquieren significado. y la relación de significación natural entre las ideas y las cosas que las causan. son aquellos que conocem os directamente. por qué tenemos que postular el com plejo proceso inferencial que hemos descrito en el párrafo anterior para explicar cómo se puede obtener una referencia objetiva para las palabras del lenguaje. La noción de un mundo objetivo. inferimos en un primer paso (en virtud de nuestro conocim iento aprendido de las convenciones lingüísticas) una proposición que caracteriza la vivencia notada por el hablante.. en su significación primaria o inmediata. significan de modo no-natural. inferimos su significado. son los objetos inmediatos de nuestros pensamientos. contenidos que. la existencia de una situación objetiva con ciertas características La frase ‘las palabras . nuestra noción de un mundo objetivo está mediada por nuestras ideas La noción de un mundo objetivo es la noción de un mundo que causa en nosotros vivencias con ciertos contenidos. y a partir del conocim iento de la proposición significada inferimos (recurriendo a nuestro conocim iento de la significación natural de las ideas) la existencia de una situación con las propiedades objetivas necesarias para causar ideas com o aquellas que constituyen la proposición inmediatamente significada. si quisiera hacerlo. que las palabras só lo pueden significar directamente ideas. no en virtud de una ley natural. En otras palabras. directam ente. ‘tengo una vivencia caracterizada por contener una esfera roja’. ‘es como si estuviera viendo una esfera roja de verdad’”. estos sí. componer dos relaciones: la relación de significación no-natural entre las palabras y las ideas. Estos signos. esto es. sino la realidad ‘externa’ u objetiva. la creencia de que la oración castellana ‘la esfera es roja’ significa una situación objetiva. nuestras ideas. y recurriendo al conocimiento de las convenciones lingüísticas pertinentes. e j. por así decirlo. el uno público — comunicarnos con los otros— y el otro privado — anotar nuestros estados mentales para subvenir a la memoria). inferimos la existencia de un estado de cosas objetivo con las propiedades necesarias para causar vivencias com o la descrita por la proposición que hemos inferido en el primer paso. Si alguien nos dice ‘la esfera es ro ja ’. no están sino por las ideas en la mente de aquel que las usa’— incluye una afirmación ulterior. significan en virtud de una estipulación arbitraria. uno no pretende hablar de sus ideas. las palabras significan ideas. y no pueden significar más que ideas”. Lo que estamos haciendo al hacerlo es. por entidades mentales. no está sino por id eas’ — contenida en la cita ‘las palabras. o. que es una proposición constituida por ideas. y esta tesis aún no la hemos justificado. La inferencia es del siguiente tipo: a partir de las palabras. Nada en lo que hemos dicho hasta ahora se aproxima a ofrecer una justificación de por qué las palabras no pu eden sign ificar sino ideas. Únicamente insisto en que. pues. a saber. la obtenemos por inferencia a partir de nuestro conocimiento de un mundo mental . directamente.

el porcentaje que estas absorben de la cantidad de luz incidente de cada longitud de onda. Es así. que no tienen existencia objetiva fuera de su ser productos de un proceso como el descrito. supongamos que. Locke aceptaría todas estas consideraciones. a través de las características de la pantalla. la temperatura en el interior de un objeto cuya superficie sea negra debe ser superior a la temperatura en el interior de un objeto similarmente expuesto a la luz del Sol cuya superficie sea blanca. por inferencia. esto es. empero. Si puedo hacer que signifique una propiedad objetiva de las cosas. Uno que tuviera una descripción general de su condición (sin tener. las características de la pantalla “dan testim onio” . una pequeña cám ara obscura con una pantalla al fondo. En la pantalla se proyecta lo que unas cámaras de video registran. según supone. no suponemos que estemos indicando con ella una característica de naturaleza mental. por ejemplo. nos preguntaría. Para registrar los colores hay aparatos que miden con exactitud la reflectando. a objetos físicos. no advertido. el “poder” o propiedad secundaria de las cosas para producir en nosotros la id ea de negro). términos com o éste se aplican. sobre el funcionamiento de los aparatos de registro y las propiedades objetivas de las cosas a que son sensibles más que las vagas conjeturas que puede construir a partir de las características de lo que observa en la pantalla) estaría com o nosotros. Pero tratar de hacer de las palabras directam ente signos de las c a ra c te rís tic a s o b je tiv a s de las c o s a s es un em peño absu rd o y necesariamente vano: sería crear signos que no pu eden ser entendidos — porque el único contacto del sujeto de nuestra ficción con el mundo objetivo está mediado por lo que él pueda observar en la pantalla. Si ser negro tiene esta virtualidad explicativa. después de que los argumentos contra el realismo ingenuo nos “abran los o jo s” sobre nuestra condición real. o para recordar después sus estados mentales) sabría que sus palabras no pueden significar (directamente) más que las características que aparecen en la pantalla. sino que suponemos que si ‘negro’ se aplica a algo. a través de lo que ocurre en la pantalla. en lugar de cámaras de video. diciendo que el primero es negro y el segundo blanco. y a sus aspectos objetivos. pero insistiría en que aquí estamos considerando meramente la sign ificación secu n daria o m ed iata de la palabra ‘negro’ (esto es. las palabras de su lenguaje pueden significar las propiedades objetivas de las que. tomaría probablemente lo que ve en la pantalla por la realidad. que explicamos el que la temperatura en el interior de un coche sea. que aquel que puede obtener indirectamente. a partir de la virtualidad de la idea . Si este individuo construyese un lenguaje (para com unicarse con los demás. Por consiguiente. Con el fin de enriquecer la analogía (incluyendo la posibilidad de distinguir entre propiedades primarias y secundarias). el hecho de que algo sea negro tiene que ser independiente de los estados mentales de cualquier ser humano: incluso si no hubiese habido seres humanos. Un contemplador del mundo a través de estos aparatos. Ciertam ente. el objeto en cuestión tiene. Este último sabría que el contenido de sus estados mentales concierne directám ente sólo a lo que ocurre en la pantalla. Cuando utilizamos normalmente ‘negro’. el mismo día y después de una similar exposición al Sol. de las superficies. objetivam ente — independientem ente de las percepciones u otros estados mentales de nadie— una cierta propiedad. etc. los aparatos que producen las imágenes en la pantalla son más complicados. diez grados superior a la temperatura en el interior de otro. podemos formular hipótesis causales como éstas. Como dijimos anteriorm ente. y que los “m ateriales” con que ese contenido está fabricado son aspectos de lo que ocurre en la pantalla. De este modo se determinan los bordes de los objetos y su posición relativa. ¿cóm o llegamos a en ten der la palabra? Los argumentos contra el realismo ingenuo parecen obligarnos a concluir que sólo porque tenemos una id ea de esa presunta propiedad objetiva causalm ente responsable de las superiores tem peraturas antes consideradas. Consideremos el caso de la palabra ‘negro’. Y sabría que no tiene otro acceso a cómo son las cosas mismas.101 Considérese esta variación sobre el mito platónico de la caverna. en el uso común. ello ha de ser derivativamente. seria un “realista ingenuo”. la palabra adquiere necesariam ente su significación para mí sólo en virtud de que la conecto con mi idea. Pues. Imaginemos a alguien cuya visión ha estado siempre mediada por un aparato con la apariencia de esos que se utilizan para ver diapositivas.

no puede suponer que correspondan a las concepciones de otro hombre. Cuando decimos de alguien que tiene una sen sación d e negro. y todos los objetos que me parecen tener una vida mental fuesen en realidad autómatas hábilmente construidos por un “G enio Maligno”. en una de las cuales las palabras son cualidades de las cosas? ¿O es más bien que ser una cu alidad es una variante de ser un signo'! Ambas posibilidades son igualmente absurdas . pero en virtud igualmente de leyes naturales. de hecho.n o pueden ser signos voluntarios impuestos por él alas cosas que desconoce' por ‘no pueden ser signos voluntarios impuestos por el que desconoce las cosas’. deben estar por nuestras propias ideas: mi concepción de la vida mental de los otros no variaría un ápice si fuese errónea. en su significación primaria. ¿Qué es eso de “hacer de sus palabras los signos o cualidades de las cosas"? ¿Se están contemplando aquí dos alternativas. lo que es en verdad tanto como ser signos de nada. a las ideas que tiene. porque ello lo hace más difícil de seguir. bien puedo considerar representante de una idea en la mente de otro— puedo entender la expresión ‘sensación de negro’. Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos de las cualidades de las cosas ni de las concepciones en la mente de los otros hombres. como se puede comprobar contrastando el original inglés. que las palabras son las señales o signos de las ideas del hablante. no pueden ser signos voluntarios impuestos por él a las cosas que desconoce. lo que ocurre en un televisor es un signo n atu ral de lo que ocurre en otro conectado a la misma emisora. carecieran por completo de significación. Ello supondría hacerlas signos de nada. especialmente la segunda. Pero cuando se representa a sí mismo las ideas de otros hombres mediante algunas suyas propias. si él mismo no tiene concepciones de estas cosas. y. y a que. La idea es un signo natural de la propiedad que la causa. Ambas traducciones son flagrantementc erróneas. supongo así que mi ¡dea y la idea del otro son efectos de una causa común. Hasta el momento en que él no tenga algunas ideas propias. independiente de mis propias nociones de ese e sta d o m ental. puedo tomarla com o un signo natural de la idea que esa propiedad causa en otros perceptores. Es esto lo que está diciendo Locke en el pasaje en que más claram ente argumenta en favor de su concepción del lenguaje. que de los significados de palabras para describir el mundo no mental. y la que yo he traducido como ‘Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos de las cualidades de las cosas ni de las concepciones en la mente de los otros hombres’ por 'Un hombre no puede hacer de sus palabras los signos o cualidades de las cosas. si consiente en darles los mismos nombres que otros hombres. § 2. ni podrá usar signos para ellas: pues en tal caso serían signos de lo que desconoce. y nadie puede aplicarlas directamente como señales a nada que no sean las ideas que él mismo tiene. como ‘sensación de ro jo ’. L as m ism as co n sid era cio n e s preced entes a p ro p ósito de ‘n egro’ habrían de convencemos de que ello no es así.'1 *E ssay. De un modo más indirecto. cap. no a las que no tiene. como ‘rojo’. Siendo las palabras signos voluntarios. Pero el argumento es el que se ha venido proponiendo aquí: Resulta. sonidos sin significación. libro III. por tanto. En la edición preparada por Sergio Rábade y Esmeralda García para Editora Nacional se traduce la oración que yo he traducido como ‘. a saber. Algo similar habríamos de decir de las palabras que usamos para describir los contenidos de las mentes de otras personas. Es de lamentar que el pasaje se ocupe más de los significados de palabras para describir la mente.102 ' misma para servir como un signo (natural) de una tal propiedad objetiva de las cosas. del mismo modo que si podemos representamos las propiedades de las cosas sólo es a través de nuestras ideas. II. sin embargo. lo que equivaldría a hacerlas ai mismo tiempo signos y no signos de sus ideas.. no por ello deja de darles esos nombres a sus propias ideas. sino que ambos son efectos de una causa común. nuestro realismo ingenuo puede fácilm ente hacemos pensar que el término ‘sensación de negro’ significa una característica objetiva del estado mental del otro. o de las concepciones en la mente de los otros hombres'. Si podemos representamos la vida mental de otros sólo es a través de la mediación de nuestras propias ideas. Locke invocaría consideraciones similares a las esgrimidas antes contra el realismo ingenuo para establecer que las palabras que utilizamos para indicar las ideas de otros. eso sí. De un modo similar. o el color de los ojos de un individuo es un signo natural del color de los ojos de sus padres (el color de los ojos de los padres no causa el de los hijos. tergiversan el texto de modo sustancial cuando éste trata cuestiones fundamentales. las “instrucciones” del material genético). Pero lo peor es que. pues ello supondría hacerlas signos de sus propias concepciones. sólo si conecto el término ‘sensación de negro’ con una idea m ía — que después. aplicarlas a otras ideas distintas..

incluso si quiero derivativamente usar esa palabra para referime a la propiedad objetiva que produce en mí esa idea. encontrará la plaza de Cataluña después de tres manzanas más’. mis palabras (en los dos casos anteriores com o en cualesquiera otros) significan mis ideas. Las propiedades sem ánticas de las palabras son esas propiedades en virtud de las cuales las palabras se relacionan con aspectos de la realidad extralingüística. En cualquiera de ambos casos. si es que ha de tener un significado para mí. La convicción externista del sentido común tiene que ver con estos hechos ordinarios sobre el modo en que funciona el lenguaje en circunstancias perfectamente cotidianas: el lenguaje es. Intuitivamente diríamos que las palabras significan aspectos del mundo. Es difícil articular teóricam ente esta convicción propia del sentido com ún (para refe­ rimos a la cual. no de mis vivencias. Y esta capacidad que tienen mis palabras de representar las cosas correcta o incorrectam ente requiere que estén en relaciones sem ánticas con las cosas mismas: no con mis vivencias. acuñaremos el término ‘extem ism o sem ántico’. y recordar que son cu alid ad es las propiedades objetivas de las cosas que causan las ideas. cuando el contexto deje claro que la doctrina concierne al lenguaje omitiré ‘sem ántico’). ésta es una cu estión secundaria. la pretensión de usar sign ificativam en te ‘negro’ directam ente para designar una propiedad de las cosas o una idea en la mente de otros hombres es una contradicción en los términos: pues para que ‘negro’ tenga significado para mí. serán correctas o incorrectas en virtud de cómo representan las cosas. una acción suya. y por analogía con la noción de ex tem ism o previamente introducida. aunque también se refiere brevemente a las propiedades objetivas de las cosas. Para seguirlo es preciso tener en cuenta que ‘concepciones’ es una variante estilística de ‘ideas’. Es esta teoría. A mi interlocutor no le importan en absoluto la naturaleza de mis vivencias del paseo de Gracia. sino con objetos reales. El argumento es una reducción al absurdo (relativa a la teoría lockeana del conocimiento) de la pretensión de que las palabras significan in m ed ia ta m en te algo otro que las ideas de aquel que las usa significativamente. mi orden puede ser cumplida o quedar incumplida. D e modo que para que yo pueda entender ‘negro’. Aquí considera com o candidatos posibles a ese “algo otro” primordialmente las ideas en las mentes de otros usuarios del lenguaje. de la realidad objetiva extralingüística.103 El texto es sin duda un tanto retorcido. esen cialm en te. que involucra a mi interlocutor. consiguen conectar con una realidad independiente (o con las ideas de otros individuos). y yo le contesto con una serie de indicaciones: ‘en el tercer semáforo gire noventa grados a la izquierda por paseo de Gracia. que vincula palabras e ideas de quien las usa. Estando en Barcelona. debe estar conectado con algo que yo conozco. Primariamente. Si. el lapso temporal. o a la idea que esa propiedad objetiva produce en otros hombres. si le doy a alguien el siguiente mandato: ‘tráeme el ejemplar del Tractatus que está sobre la mesa del sem inario’. Como. pero insiste en que hacen referencia a un sentido secu n dario de ‘significar'. alguien me pregunta el modo de llegar a la plaza de Cataluña. de la plaza de Cataluña o de las calles de Barcelona. lo que le importa es la distribución objetiva de las calles y plazas en la ciudad. a mi juicio . Mis indicaciones pueden ser correctas o incorrectas. Locke no disputa estos hechos. Dicho en los términos que acuñamos en el capítulo precedente. una institución social. Que ocurra una cosa u otra depende de que se dé o no una cierta situación objetiva. secundaria respecto de la relación semántica fundamental.. pues. Del mismo modo. la palabra debe estar conectada directam ente con una idea mía. y no mis vivencias. el signo debe ser tam bién (y primariamente) un signo de mi idea. las ilusiones. la posibilidad de que mi respuesta sea incorrecta requiere tom ar mis palabras como caracterizando un acaecim iento. un ejemplar del T ractatus y la mesa de una cierta habitación: todos ellos elementos constituyentes de los acaecim ientos que conform an la realidad. entender ‘negro’ requiere poseer una idea de ese color. una herramienta de uso mutuo por los miembros de una comunidad cuyas características centrales lo relacionan con el mundo com ún a esos individuos. Se sustenta en hechos tan cotidianos como éstos. ulteriormente. pero no es en absoluto difícil indicar en qué se sustenta. y son capaces de representarla. etc. La persona a quien doy el mandato poco puede hacer en relación con mis ideas: que cumpla o incumpla mi mandato ha de tener que ver con las cosas mismas. según los argumentos de las alucinaciones.

no están sin o por id ea s en La m ente d e quien las usa. todas mis creencias sobre el mundo extramental. en general. se vinculan con las palabras secu n dariam en te. pero lo aplica a los tigres). Por ejemplo. De acuerdo con la filosofía de Locke. una comunidad lingüística que usa el mismo sonido y el mismo grafismo que usamos nosotros para el color rojo. no perteneciese al lenguaje que yo estoy utilizando. pues la suposición de que ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ designase más bien a Luis Ocaña (porque. esas palabras también están relacionadas sem ánticamente con cosas. pero un lenguaje en el que esa expresión significa tal cosa no sería. y. esa expresión significa a Federico M artín Baham ontes. Es incluso razonable suponer que hay “poderes” objetivos responsables de objetos fenoméni­ cos tales como # ro jo # y # fa # (si bien. pu edan sign ificar en tidades objetivas. según las cuales la significación primaria de las palabras son ideas en la mente de quien las usa y no elementos de la realidad extralingüística —que. las propiedades semánticas esenciales de las palabras radican en su relación con ideas. cuantas veces tengo una vivencia de algo # sólid o# y # esférico# . Precisamente el que esa relación ulterior sea accidental tiene una consecuencia fundamental para Locke. mientras que imaginar que ‘ciclista’ significa torero sí conllevaría que la palabra. coherente. Pero esta característica sem ántica de la expresión no es una característica esencial. entre todos los dem ás. serían falsas. ciertamente. hay realmente algo esférico y sólido. por otra parte. las más firmes de mis creencias. Pues L ocke aceptaría de buen grado que su concepción del lenguaje es contraintuitiva. En un sentido de ‘significar’. incluso las más firmes. la expresión ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’. No sólo es que esas suposiciones parezcan a Locke coherentes. La suposición del G enio Maligno (o la de que soy un cerebro en una vasija) es. Es plausible suponer que. L as propiedades sem án ticas esen ciales d e las expresion es son a q u ella s en virtud de las cu ales esas expresion es constituyen un cierto lenguaje en particular. pero esta relación es accidental. En la concepción del lenguaje de Locke. Bahamontes hubiese sufrido un accidente que le hubiese impedido ganar el Tour de 1959) no conlleva inmediatamente el que la expresión no pertenezca al español que estoy utilizando. Pero todo esto no son más que suposiciones plausibles. según la filosofía de Locke. El núcleo del internismo semántico lo podem os defin ir a s í (entendem os por externismo semántico sim plem ente la con cepción opu esta) : las expresion es q u e com pon en un len gu aje sign ifican esen cialm en te entidades su bjetivas au n qu e. podrían ser falsas. Denominaremos in ternism o sem án tico a concepciones del lenguaje de las que la de Locke nos sirve de modelo paradigmático. Considérese. esféricas. en ese supuesto. a lo sumo. etc. muy “distintos” de estos últim os). en su significación p rim aria . y la idea de que las palabras significan directamente aspectos de la realidad objetiva va de suyo con el realismo ingenuo del sentido común. incluso aunque tuviesen com o consecuencia que esa expresión designase a una persona distinta que aquella que de hecho designa. la que está contenida en la tesis crucial de Locke. accid en talm en te. Las variaciones que podemos concebir en la historia del ciclismo hispano no afectan al significado de ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ en el lenguaje que yo estoy utilizando. el abandono del externism o sem ántico es una consecuencia del abandono del realismo ingenuo. Sin embargo. elementos de las vivencias del individuo que las utiliza. es plausible suponer un mundo real con características objetivas que corresponden bastante bien a las características de nuestras vivencias. el español que yo estoy utilizando en este escrito. coherentes es una de las motivaciones cruciales para su concepción de la intencionalidad y del significado lingüístico. Para apreciarla cabalmente. pongamos por caso. a través de sus vínculos naturales con las ideas. son a ccid en ta les respecto de la sem ántica de mi lenguaje. diría Locke que el realismo ingenuo es insostenible. que para nosotros será sintom ática de una concepción internista del significado.104 contraintuitiva. efectivamente. sino accidental. Lo coincidente con nuestras intuiciones es el realismo ingenuo. Ulteriormente. en este caso. Es decir. así entendida. incluso ésas. . sino que el diseño de una concepción del lenguaje que las haga. cabe imaginar un lenguaje en el que la expresión ‘rojo’ significa tigre (es decir. es sumamente plausible suponer que el mundo real consta de cosas sólidas. quizás se deba sen tir hasta qué punto es contraintuitiva. las p alabras.

Hasta aquí hemos tratado de exponer las ideas de Locke del modo más favorable a las mismas posible. Teóricamente al menos. es posible combinar la prioridad del pensamiento con puntos de vista externistas.tanto. (Los animales y los niños pequeños hacen real esa posibilidad. pone de m anifiesto cómo las tesis de Locke conllevan puntos de vista an tirrealistas intuitivamente poco plausibles. a saber. Como la gente suele considerar al menos inteligible la historia del Genio Maligno. Los pensam ientos tienen in trín secam en te contenido. En particular. Por .) Las palabras deben su contenido a su conexión convencional con los contenidos de los pensamientos. com o el W ittgenstein de las Investigaciones. por tanto. Por otra parte. Las “significaciones secundarias” que Locke concede a las palabras están a la par que Federico Martín Baham ontes respecto de ‘el primer español en ganar el Tour de Francia’ en el español que yo utilizo: son propiedades sem ánticas meramente accidentales. no lo deben al contenido de las expresiones lingüísticas. realzando su carácter internista. Por lo demás. cap. conceda también un cierto papel sem ántico (como “significaciones secundarias”) a características objetivas. reconoció que no podía crear una nueva palabra latina. y se desarrollarán estas observaciones sobre la relación entre el significado y la verdad. que se expondrá a continuación.” (Essay.105 Dicho de otro modo. características de las vivencias del individuo que las usa) cuentan entre las propiedades esen cia les de esas palabras. se puede inferir una consecuencia del externism o sem án tico que a muchos lectores resultará sin duda sorprendente: de acuerdo con el externismo semántico. las hipótesis escépticas radicales son tan extravagantes. por sí solas. el significado no es por completo independiente de la verdad. Pero para que estos enunciados modales sean aceptables es necesario concluir que sólo lo que las palabras significan en su significación primaria (es decir. y justificada mediante sólidos argumentos. que su inteligibilidad no puede considerarse un dato empírico inapelable. de cómo de hecho sea el mundo extra-mental y extralingüístico. La primera. por más que Locke. Qué significado tengan las expresiones de un lenguaje depende en cierta medida de qué enunciados deese lenguaje sean verdaderos. Ésta es nuestra justificación. sobre el contenido de los pensamientos. la prioridad del pensamiento sobre el lenguaje. tenemos aquí una nueva razón para dudar de que una concepción extem ista sea razonable. y así con todos los enunciados que expresen las más firmes de nuestras convicciones sobre el mundo extramental. sólo extrín secam en te (en tanto que asociadas con ideas en el pensamiento de seres con la capacidad para el mismo) tienen las expresiones lingüísticas significado. libro III. podría haber pensamientos sin lenguaje. Las expresiones del lenguaje sólo derivativam ente tienen contenido. Sellars o Quine. abunda en el conflicto entre las tesis de Locke y el carácter social del lenguaje. no deben su contenido al contenido de nada distinto de ellos mismos. Una muestra de las dificultades de Locke la encontram os en su explicación de la co n v en cio n a lid a d del lenguaje. Por el contrario. para considerar la concepción del lenguaje de Locke internista. posibilidades escépticas radicales como la del Genio Maligno serían estrictamente ininteligibles. Locke echa mano de su cultura latina para referirse a él: “Y es así que el gran Augusto. no deben verse cómo una objeción a la concepción del lenguaje de Locke. han señalado dificultades provenientes de ese internism o de la concepción lockeana del significado. en la posesión de aquel poder que gobernaba el mundo. Si el externism o fuese correcto. E sta concepción está en Locke filosóficamente sostenida por una teoría clara. La segunda. Estas consideraciones. a la luz de lo dicho. Este fenómeno (del que daremos una explicación cumplida en el capítulo séptimo) está estrechamente relacionado con el carácter so cia l de los lenguajes naturales. esta concepción ontológica sobre las relaciones entre lenguaje y pensamiento no debe ser confundida con el internismo. Concluiremos este capítulo apuntando con mayor detalle dos fuentes de insatisfacción con la concepción lockeana (pero sin pretender deducir de ellos una refutación de la misma). . que se desarrollará en la siguiente sección. En capítulos posteriores se ofrecerán consideraciones teóricas en favor del externismo. ‘es posible que no haya nada real esférico ni ro jo ’ es verdadero. según Locke. no podría haber lenguaje sin pensam iento. que serán expuestas más adelante. Por tanto. en consonancia con su realismo por representación. La con cep ción in tern ista del lenguaje de L o ck e deriva en su caso de una tesis ontológica intuitivamente muy plausible. Filósofos de nuestro siglo.

sin duda acertado. sino también al elemento social. están justificadas. Para Locke. por ejemplo. dijo Alicia. en cualquier caso. esa palabra significa exactam ente lo que yo escojo que signifique”. ‘la palabra significa exactamente lo que yo escojo que signifique’ . ya sea del sentido particular de la persona que se dirige a él. en la arbitrariedad que me asiste al asociar una expresión con un significado. Para Locke.ookin g Glass.” Pero se apunta un matiz adversativo en esta concesión de Locke al “uso com ún”. ‘en si usted pu ede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas distintas’. con un cierto significado. ‘Cuando yo uso una palabra’. Y es por eso que introducir una nueva palabra no requiere meramente el poder que reclama Humpty Dumpty. etc. es bien cierto que su significado. en el uso que él hace de ellas.” La convencionalidad lingüística. Pero. L ocke no puede interpretar así este pensamiento.106 11. depende de que exista el acuerdo entre los usuarios del mismo en utilizarla de un modo regular con ciertos fines comunes en determinadas situaciones. tal convencionalidad consiste en algo bien distinto. ya sea del significado común. hace corresponder en todos los lenguajes ciertos sonidos a ciertas ideas. podríamos decir. Quizás parezca excesiva la afirmación de que Locke no puede interpretar la convencionalidad del lenguaje en los términos sociales en que intuitivamente entendemos esa idea. a las palabras antes citadas en que expone ese pensam iento suceden éstas. reside en que usamos las palabras con la intención de atenemos al hacerlo a una p ráctica com ú n . L a convencion alid ad del lenguaje. consiste puramente en la libertad q u e m e a siste de asignar a un sonido una cualquiera de mis ideas. Los que tienen poder están ciertamente más capacitados que los que no lo tienen para introducir una nueva convención. ‘La cuestión está’. la convencionalidad del lenguaje no puede consistir en algo muy distinto de aquello que Humpty Dumpty parece tener en mente cuando dice “cuando yo uso una palabra. tal com o entendem os ordinariam ente esta noción. Podría decirse (y ése 5 Lewis Carroll. una práctica común que.) El pensam iento de Augusto que aquí recoge Locke. consiste exclusivamente en que las palabras son “signos voluntarios” y no naturales. dijo Humpty Dumpty. significa que el que una palabra. signos relacionados con sus significados primarios por la imposición arbitraria de cada usuario. en el sentido de que alguien pueda hacer que una palabra “tenga tantos significados como él guste”. A lice’s Adventures in W onderland a n d Through the /. no habla inteligiblem ente. Ese parece ser tam bién el sentido del pensamiento de Augusto. debe interpretarse como un humilde correctivo a pretensiones como la de Humpty Dumpty en este texto de A licia a través d el esp ejo: ‘Pero “gloria” no significa “un bonito argumento contundente”. § 8. este matiz se hace explícito en la última frase del parágrafo: “Pero cualesquiera que sean las consecuencias del hecho de que un hombre use sus palabras de modo diferente. 190. pues. limitando de modo tal la significación del sonido que un hombre no habla con propiedad a menos que lo aplique a la misma idea. crear una práctica social no es tan sencillo como Humpty Dumpty pretende. y me permitiré añadir que.hablante provoquen en su audiencia las mismas ideas que aquellas por las que él las hace estar. a menos que las palabras del. 'en quién manda aquí —eso es todo’. . a saber. pues la signifi­ cación de las palabras descansa en último extremo en estas asociaciones que cada hablante realiza entre ellas y sus p articu lares ideas. Es por eso que las dudas de Alicia. dijo Humpty Dumpty en un tono más bien condescendiente. Sin embargo. se limita a sus ideas. Y es así com o de hecho interpreta Locke el pensam iento de Augusto. pertenezca al lenguaje. suponemos comúnmente conocida. ‘La cuestión está’.5 Que el lenguaje es convencional. Es cierto que estas palabras parecen apuntar no sólo al elemento de arbitrariedad que destaco como su modo de entender la convencionalidad lingüística. objetó Alicia. Pueden recurrir a la tortura. pueden. a través de un acuerdo tácito. y que no pueden ser signos de ninguna otra cosa. hacer que los periodistas de la televisión pública deslicen la palabra repetidamente en las noticias de la noche. “que es tanto com o decir que no quedaba a su arbitrio [el de AugustoJ determ inar de qué idea había de ser signo un sonido cualquiera en las bocas y en el lenguaje común de sus subditos”. y este mismo elemento parece estar presente en la siguiente afirmación del mismo texto: “Es cierto que el uso común. a la policía secreta. necesariamente.

y sus im plicaciones. una pertinente para esta discusión. Convendríamos tam bién — si la inversión fuese apropiadamente sistemática— en todas las aseveraciones sobre relaciones entre colores. El propio Locke formuló la célebre hipótesis del espectro invertido.107 parece ser el sentido de las palabras del propio Locke) que. según hemos explicado con detalle. pues es realmente difícil perseverar en tenerla presente. En la concepción del lenguaje de Locke. Lo que sí parece accesible a Locke —y lo que él mismo parece sugerir en los textos citados— es definir. y nuestro concepto de cualquier cosa distinta de nuestras vivencias (los estados de cosas que presuntamente las causan. que pone de manifiesto bien a las claras la p riv a cid a d ep istém ica de los objetos fenom énicos (el hecho de que las características de mis vivencias sólo a mí me son conocidas. en verdad yo hablaría un lenguaje distinto' al 6 Cf. y se olvida de ella en cuanto deja de “filosofar”. con cualidades sensibles de las que somos conscientes. Es esta tesis. la “siente” por un momento. Uno examina los argumentos que la sustentan.6 Podría ocurrir que la idea que en mí producen las super­ ficies que denomino rojas fuese producida en otros hombres por las que denomino v io leta . Sólo nuestras vivencias nos son directam enie conoci­ das. Essay. y aun así ‘# ro jo # ' designaría diferentes características de nuestras vivencias. una dificultad sutil. Convendríamos en que ‘se obtiene verde combinando azul y amarillo’. el lenguaje como una entidad social. es una concepción así la que. Al caer en esa confusión. que los demás sólo pueden formular hipótesis sobre su naturaleza). En ese sentido social. La concepción de las vivencias en las que éstas juegan un papel como el que se acaba de bosquejar es mucho más plausible que la de Locke. Nada más natural. que en ningún caso puede constituir con ocim ien to. son más bien los estados cuyos objetos intencionales son vivencias los que inferimos a partir de aquéllos. ulteriormente Locke puede recoger el aspecto social en términos de la exigencia de que los hablantes de un mismo lenguaje asocien las mismas palabras con las mismas ideas. Pero la tesis crucial de la filosofía de Locke va más allá de la mera constatación de la existencia de q u alia. o las vivencias que los presuntos estados de cosas presuntamente causan en otros) se puede expresar sin residuo alguno haciendo exclusivam ente referencia a n uestras vivencias. perdemos de vista las verdaderas implicaciones de la teoría de Locke. incluso admitiendo que la convencionalidad lingüística con sista p rim ero en la libertad de cada hablante para a sociar palabras con ideas. Eso es precisam ente lo que sugiere en los textos precedentes: com partir un lenguaje. y aun así entenderíamos de modo sistem áticam ente diferente esas asociaciones. a partir de su noción fundamental de lenguaje como el idiolecto de un individuo. cap. Hay aún.. cabe que tengan vivencias con características similares. entre ellas. es innegable que hay vivencias. convendríamos en qué ocasiones ‘esta esfera es ro ja ’ es verdadera. XXXII. confundimos con la suya. Cabe aceptar la existencia de vivencias y sus cualidades sensibles in vin iendo sin embargo la tesis central de Locke: en lugar de constituir los estados cuyo contenido concierne al mundo externo inferencias implícitas basadas en actos de notar nuestras vivencias. En mi opinión. pero los otros asociarían con los términos de color en ese enunciado cualidades sensibles d istintas de las que yo asocio con ellos En este caso. aunque dos individuos no pueden compartir las mismas vivencias-ejemplar. Ahora bien. sólo puede ser una hipótesis. lo que tendemos a pasar fácilm ente por alto. y que lo mismo ocurriese sistemáticamente con todos los colores que figuran en el espectro entre estos dos. libro II. consiste en que los hablantes “impongan” de hecho las mismas palabras a las mismas ideas. Lo sutil de la dificultad explica que la pasemos por alto fácilmente. Desde el punto de vista de Locke. sin embargo. § 15 . Sí así fuese. Hay una buena razón para ello. L a tesis crucial es más bien que el contenido de todo estado intencional está constituido por estas entidades. pero grave en esto.. los lenguajes son necesariam ente id iolectos: pues las propiedades semánticas esenciales de las expresiones lingüísticas las vinculan con entidades esencialm ente subjetivas. las palabras podrían quizás significar tipos que se suponen compartidos por las vivencias de los diferentes hablantes. sin apreciarlo. Las propiedades sem ánticas esenciales de las palabras no pueden ser compartidas por diferentes individuos. el que otros hombres tengan vivencias del mismo tipo que las mías. le parecen razonables. com unicarse mediante él. sólo aparentemente habría com unicación entre nosotros.

Lo que aquí hemos hecho no ha sido propiamente formular un argumento contra Locke. De modo que Locke no puede reconstruir la noción de un m ism o Lenguaje convencionaim ente compartido. Esta ju stificación la encontrarem os en las consideraciones de Wittgenstein en las Investigaciones filo só fica s sobre la necesaria n orm atividad del lenguaje. de acuerdo con sus puntos de vista. . compartir un lenguaje implica saber que atribuimos los mismos significados a las mismas expresiones. De los puntos de vista de Locke sobre la relación entre las vivencias. nos pediría una justificación de esa idea. las palabras significan para nosotros lo mismo que significan para los demás. sino que n o p u ed e h a b er un lenguaje epistémicamente privado. tal acceso queda vedado a los demás. Observaremos también cómo de las consideraciones de Wittgenstein se desprende no sólo que nuestro lenguaje no es epistémicamente privado. Cada individuo tiene un acceso privilegiado a sus ideas. los estados de cosas. que un lenguaje ha de poder ser bagaje común de una comunidad de individuos. de hecho. por consiguiente. la constatación de un conflicto entre una teoría filosófica y nuestras intuiciones no es un argum ento con tra ella.108 que hablan los demás. en el sentido de que todo lenguaje podría ser com partido. Para convertir la perplejidad en un argumento debemos en primer lugar justificar ese aspecto de nuestra concepción intuitiva del lenguaje que el análisis de Locke no parece poder recoger. Ahora bien. sino meramente tratar de hacer manifiesta una cierta perplejidad. A mí no me puede asistir duda alguna respecto de si la idea que caracteriza mi percepción presente es o no la que siempre he denominado ‘rojo’. Una vez nos hayamos convencido de que un lenguaje debe tener ese rasgo. y sus características respectivas.7 Compartir un lenguaje consiste en que el lenguaje sea conocim iento mutuo entre sus usuarios: cada usuario conoce el significado de las palabras. y. Y tam bién la única: ningún otro individuo puede establecer ese hecho. pensamos. El lenguaje es social. La perplejidad es en suma la siguiente. Cuando menos. a saber. sólo una fuente de perplejidad. no puede hacerlo si el aspecto social en la noción de con ven ción presupone que los individuos que participan de una misma convención com parten su conocim iento. Podemos convenir con L ocke en que los hablantes actuales del español no podemos de hecho saber con certidumbre que hablamos exactam ente el mismo lenguaje. si no podemos ofrecerla. en su significación primaria. El lenguaje es social. sólo una persona habla: Robinson Crusoe bien pudo inventar un código para su propio uso. Locke. Estarem os entonces en disposición de rechazar racionalmente una concepción del lenguaje com o la de Locke. Pero también esos lenguajes “privados” admiten la posibilidad de ser públicos. y conoce también que los demás esperan lo mismo respecto de él. se sigue que el lenguaje que cada uno de nosotros habla es ep istém icam en te privado: es imposible saber si. y esta posibilidad ciertamente no nos está vedada a ninguno de nosotros. L a perplejidad provocada por la concepción del lenguaje de Locke reside en que. mal podemos pensar que tenemos un argumento serio contra él. también ellos podrían ser compartidos. sino de la totalidad de las mismas. Esencias nominales y esencias reales Una segunda dificultad de la concepción del lenguaje de Locke se pone de manifiesto cuando pasamos a considerar algunas consecuencias que tal concepción tiene para la semántica de ciertas 7 Esto no significa que rio pueda haber un lenguaje que. Es esta diferencia entre las ideas comunes sobre el lenguaje y los puntos de vista de Locke la que se traduce en el distinto énfasis en los diferentes aspectos del hecho de la convencionalidad lingüística que hemos venido discutiendo. 3. por cuanto quizás cada hablante asocie con expresiones para significar q u a lia (expresiones com o ‘# r o jo # ’ o ‘#cosquilleo placentero# ’) referentes ligeramente distintos. razonablemente. No podemos saber si hablamos en realidad el mismo lenguaje. conoce que los demás asignan ese mismo significado a las palabras. como sostiene Locke. hablar un lenguaje es participar de una práctica com ún. pero al menos. a partir de su noción básica de idiolecto. debemos entonces establecer claram ente por qué un lenguaje lockeano carece de él. pensamos. yo soy la última autoridad en la m ateria. y no respecto de un subconjunto de las expresiones. pues. esa posibilidad no existe en realidad. existe la posibilidad de establecer si ello es así o no. Y el significado de todas las expresiones se define a partir del significado de expresiones con esos rasgos.

la expli­ cación de esto reside en que las partes de los tigres no son tigres. primarias y secundarias. por eso. Locke sostiene que hay dos modos distintos de entender las esencias.). Estas ideas son com plejas. dejen de funcionar como términos de m asa).109 expresiones que significan id eas com plejas. Consideraremos aquí sólo los primeros. y la esencia nominal por el conjunto de propiedades. sus criterios de aplicación son sumamente vagos). Por contra. la pregunta ¿a cuántas se ap lica F ? puede en general recibir como respuesta un número cardinal determinado si P es un término como ‘tigre’. y tam bién ‘el oro de este anillo es el mismo que el de los pendientes de mi abuela’. tanto los unos como los oíros identifican particulares. ‘sal’. en el sentido de que sus componentes están cognoscitivamente asociados entre sí. M atices irrelevantes al margen. Los términos de género natural son o bien térm inos generales. El significado de ‘tigre’ puede estar constituido por las ideas de una cierta forma espacial. como ‘oro’. etc. Que un objeto sea una punta de lanza o más bien la cabeza de un hacha depende de la función a que se le destina en una cierta sociedad. Locke acuñó un término para cada uno de ellos: ‘esencia nom inal’ y ‘esencia real’. El conjunto de ideas constituye el significado del término. sea lo que sea. los términos de género natural como ‘oro’ o ‘tigre’ y los términos singulares como ‘esta esfera’. justam ente la asociación entre las ideas es el fundamento para la inferencia de que hay una esencia nominal que les corresponde (algo objetivo que explica que . Tanto los primeros como los segundos nos sirven para identificar objetos a través del tiempo: decimos ‘el tigre que nos hemos encontrado hoy es el mismo que nos atacó ayer’. y la esencia nominal por las propiedades de los tigres que producen en nosotros esas ideas. que causan normalm ente esas ideas. no parece depender en absoluto de nada arbitrario. Dado un dominio de sustancias. de cuya presencia o ausencia depende que ‘tigre’ se aplique o no a una entidad. dos murciélagos pueden tener distinto tamaño. Términos como éstos no clasifican las cosas siguiendo coyunturas objetivam ente trazadas (y. no está bien construida: los términos de masa no se pueden poner en plural (sin que. probablemente. o. pero no si P es uno de masa. “algo en com ún”. La diferencia entre los primeros (‘tigre’). sustancias. al hacerlo. respectivamente. como Locke vio. en consecuencia. # brillante# . de un modo “natural”— . a saber. Es precisam ente por relación a la persistencia de “eso común” que identificamos particulares a través del tiempo con ayuda de términos de género natural. como Locke dice. que se aplican a una clase de objetos —como tigre’— o bien térm inos de m asa.. y. La esen cia n om in al constitutiva de un cierto género natural son las propiedades (primarias o secundarias) que correspondan a un conjunto de ¡deas simples. y los segundos lo que él llamaba su stancias. El significado de ‘oro’ estaría constituido por las ideas #am arillo# . En este sentido. diremos. un cierto color -#rayas negras sobre fondo ocre-am arillo#-. aquellas sustancias a los que unos y otros se aplican — com o su nombre (‘géneros naturales’) sugiere— tienen. independientemente de nuestros intereses y hábitos clasificatorios — esto es. La diferencia entre los primeros y los segundos no es muy importante para nuestros fines presentes. Los primeros significan lo que Locke llamaba esen cias. etc. que un objeto sea un murciélago. es. ‘agua’ o ‘pim ienta’. Este “algo en común” que suponemos com parten objetivam ente los particulares a los que se aplica un término de género natural (objetos que por lo demás pueden diferir en m uchas de sus propiedades: una pieza de oro puede ser un anillo. y los segundos (‘oro’) está en que aquéllos nos permiten contar. La esencia tigre es aquello. su esen cia. etc. y la esencia nominal es la entidad objetiva que corresponde en el mundo a esas ideas. y otra unos pendientes. conjun to que nosotros utilizamos para clasificar a los objetos com o perteneciendo al género en cuestión. con ello. Con el fin de distinguir ambos sentidos. dos teorías distintas del significado de los térm inos de género natural. Es así que una pregunta como ‘¿cuántos “oros” hay aquí?’ — caso de estar sintácticam ente bien construida— no podría recibir una respuesta determinada. que algo sea o no un ejemplo de su cied ad o de desorden depende de preocupaciones humanas relativamente arbitrarias desde un punto de vista cósmico. # sólid o# . Unos y otros están estrecham ente relacionados. o una cantidad de oro. mientras que las partes de un material cualquiera como el oro son ellas mismas oro también. el conjunto de propiedades que causan esas ideas simples. Más relevante que las diferencias que los distinguen es para nosotros lo que tienen en común: intuitivamente..

que se decide que la ides (convengamos por comodidad en que es una idea simple.. ni ha sido nunca. pero no lo era. Supongamos que se introdujera uní nueva propiedad como elemento de la esencia nominal del oro. La esencia real del agua. más bien. que los objetos en cuestión tengan la esencia nominal asociada con el género natural. esta confusión no produce generalmente malentendidos. Propiament hablando. y que er consecuencia la propiedad en los objetos que cause esa idea formará parte de la esencia nominal de oro.110 las ideas en cuestión estén asociadas en nuestro entendimiento). el conjunto de propiedades de un objeto qu justifica el clasificarlo como perteneciendo a un cierto género. Tal como advertimos anteriormente. La esen cia real es una (en muchos casos meramente presunta) constitución interna. esta decisión constituye un cambio en el significado ds ‘oro’. sino lo que Locke llama ‘esencias reales’. e decir. oro: parecía oro. por ejemplo. y. Por tanto. Estrictam ente hablando. va a formar parte del significado de ‘oro’. mediante la investigación empírica. Pero la teoría según la cual los términos de género natural significan esencias nominales no nos permite decir tal cosa. Sin embargo. continuaré ateniéndome a la práctica de discernir claramente las ideas de las propiedade en las cosas que las causan Como el propio Locke admite. la esencia nominal es. entre otras cosas. la esencia no puede esta constituida por ideas. Imaginemos que antes de asociar el nuevo criterio con ‘oro’ juzgué que una cierta cantidad de material era oro.0. que explica. cuyo significado es el que tenía 'oro antes de tomar la decisión mencionada. Debe tenerse presentí que los e le m e n to s de las e se n c ia s n om in ales son n e ce sa ria m e n te cu alid ad es discerniblei perceptualmente: son cualidades que producen ideas simples. y es por tanto la significación natural de lo que propiamente hablando sería un idea. a la idea com pleja que constituye el significado del término de género natural.’. a partir de la afirmación de que algo es un tigre. la propuesta según la cual el significado de los términos de génen natural es una esencia nominal tiene consecuencias claramente contraintuitivas. Locke emplea de un modo sistemáticamente ambiguo el términ ‘idea’. que e¡ objeto tiene propiedades que producen en mí la idea #form a coloreada con rayas negras sobre fond am arillo-ocre#. pues es esta constitución interna la que explica que el agua sea un líquido incoloro. inodoro e insípido que calma la sed — suponiendo que estas tres propiedades constituyan la esencia nominal del agua. Intuitivamente describiríamos estos hechos diciendo que la pieza no es. es que el material era y es oro.’. a descubrir a posteriori. él mismo advierte al lector que en muchas ocasiones usa ‘idea’ para referirse a la propieda objetiva que causa. Pues bien. esto es. es aquello que hoy describiríamos diciendo que el agua está constituida por moléculas de H. De acuerdo con la propuesta de Locke. y ‘oro. Como ocurre ei otras ocasiones sim ilares. La tesis de que el significado t ‘tigre’ es una idea com pleja es la tesis de que una condición necesaria y suficiente para entender e¡ término es poseer la capacidad de inferir. propiedades que producen en mí la idea #form a con cuatro patas y rabo#. De acuerdo con esta segunda propuesta. cuyo significado es el resultante de añadir al significadc del anterior la nueva idea simple que decidimos considerar definitoria de esa materia — solubilidac en mercurio. pero no era ni es oror Locke explica las intuiciones que se oponen a su teoría en virtud de nuestra tendencia a usar los términos de género natural de acuerdo con otra propuesta diferente sobre su significado. com o se acaba de decir. Locke denomina ‘esencia nom inal’ en muchas ocasiones < conjunto de ideas simples causadas por las propiedades constitutivas de la esencia nominal. y que no existe razón alguna para pensar que lo hubiera sido cuando antes juzgué que era oro. La esencia real del oro nos la da una descripción de las características distintivas del átomo . y después de conocido el nuevo criterio y establecida la nueva convención compruebo que el material no es soluble en mercurio. por ejemplo. y a sucesivamente con el resto de ideas simples que “componen” la idea compleja. Sin embargi — con ayuda de nuestras cuasi-comillas para indicar propiedades notadas en nuestras vivencias— yo he tratado de evitarla al introducir la noción de esencia nominal. aunque no lo sea) #disolverse en mercurio# por ir regularmente asociada con las piezas de oro. esta impropiedad se transmite al uso de la palabra ‘esencia nominal’. tenemos aquí los términos ‘oro. las esen cias com unes a todas las su stan cias a las que se aplica correctam ente el término no son las esencias nominales. aun a riesgo de una cierti verbosidad. Lo que habríamos de decir.

y obligándonos a no considerar correcto llamar ‘tigre’ al tigre malformado. La teoría del significado de los términos de género natural que el propio Locke recomienda (según la cual esos térm inos significan esencias nominales) violentaría nuestras intuiciones. diversos fallos en el desarrollo del fenotipo a partir del genotipo han producido un monstruo que se parece más a un perro que a un tigre). Y podría también ocurrir que un objeto fuese un tigre y no tuviese la esencia nominal de los tigres (porque. podríamos decir. Imaginemos que hay un planeta lejano (llamémosle ‘Bitierra’) en que hay océanos.111 de oro. una cierta maleabilidad. que es en todo similar al nuestro con el agua. por ejemplo. cuando descubrimos que un anillo que nos habían vendido como siendo de oro no pasa este nuevo test. digamos. haciéndonos llamar ‘tigre’ al aparente tigre que no comparte en absoluto el genoma con los demás tigres. pero sí comparte su esencia nominal. La esencia real de los tigres es. aquello necesario y suficiente para que un término de género natural se aplique a un objeto. ¿Se aplica nuestro término ‘agua’ a las partes de esa sustancia? Las intuiciones semánticas de muchos hablantes dicen que no se aplica. inodora e insípida que calm a la sed. La teoría de las esencias reales permite también entender la finalidad de introducir nuevos elementos en la esencia nominal: lo que pretendemos es acercarnos a determinar m ejor la esencia real. La teoría según la cual los términos de género natural significan esencias reales. Podría ser que un objeto tuviese la esencia nominal de los tigres y no fuese un tigre (que fuese. sin embargo. pero no se puedan reproducir con caimanes para dar lugar a caimanes atigrados. etc. pero no supone en absoluto modificar su significado. que estructuralmente esa sustancia es muy distinta del agua. pero sí el genoma — proveniente de la dotación genética de tigres bien constituidos y que quizás capacite a su portador para engendrar tigres bien constituidos. y también que los tigres se puedan reproducir entre sí dando lugar a tigres. en lugar de decir. de acuerdo con esta teoría. digamos de XYZ. pues. A sí. que sean solubles en mercurio. no sólo nos permite describir estos casos de acuerdo con nuestras intuiciones. Im aginem os. Imaginemos ahora que ese planeta estuviese . Locke parece estar en lo cierto al pensar que una teoría com o ésta se acerca mucho más a dar cuenta de nuestras intuiciones semánticas que la que él propone en su lugar. porque careciese de la esencia real de los tigres. com o la teoría de Locke nos forzaría a hacer. pero tales reacciones son ajenas a l trato ordinario de los habitantes del planeta con la sustancia. La esencia nominal es un mero in dicador /a lib le de la presencia de la esencia real. el «genoma tigril». esta propuesta sostiene que la significación secundaria de los térm inos de género natural es una esencia real. sino que el objeto tenga una cierta estructura interna. tal como intuitivam ente lo haríam os: diciendo que nos habíamos equivocado al juzgar que el anillo era de oro. no es que ese objeto tenga una cierta esencia nominal. podemos describir la situación. lagos y ríos. que no comparte la esencia nominal con los otros tigres. de nuevo. Modificar la esencia nominal asociada con un término de género natural. La diferencia se pone de manifiesto en reacciones químicas observables. no es más que introducir nuevos modos de determinar la presencia de la esencia real. el conjunto de los rasgos genéticos característicos de los tigres — conjunto de rasgos genéticos que explica la forma y el color que acostumbran a tener los tigres. sino también el ejemplo anterior relativo a la introducción de un nuevo criterio observacional como marca característica del oro (solubilidad en m ercurio). por contra. No está constituida por moléculas de H20 . llenos de una sustancia incolora. que el anillo era de oro en el sentido anterior de la palabra ‘oro’ pero no lo es en el nuevo. sino por moléculas completamente distintas. y con ello el significado del término. De acuerdo con esta teoría. Que esta segunda teoría se adecúa mejor a nuestras intuiciones semánticas que la recomendada por Locke se ve también considerando situaciones ficticias populares en la filosofía contem poránea. son estas características las que explican causalm ente que las piezas de oro tengan típicam ente un cierto color. Si la significación secundaria de un término de género natural es aquello que determina las condiciones necesarias y suficientes que un objeto debe cumplir para que el término se aplique a él. no compuestas de átomos de hidrógeno ni oxígeno. de acuerdo con esta teoría. un robot hábilmente diseñado). por cuanto ni siquiera es un ser vivo (es un robot hábilmente diseñado). lo constitutivo de un género natural. un cierto peso.

podría ocurrir que las presuntas esencias reales ni siquiera existieran. Los términos para enfermedades se usan com o los términos de género natural. En rigor. cap. porque aquí vemos que no se trata. en biterráqueo. cap. libro III. en ‘tigre’ o ‘hombre’). § 13. que no hubiese ninguna constitu ción interna com ún a todos los tigres. libro III. nos vertamos forzados a decir que el biterráqueo ha dicho algo falso (que el agua no contiene oxígeno). libro III. podría no haber habido ninguna constitución interna común a todas las partes del oro o del agua. libro III. cap. La cu estión del significado de los térm inos de género natural nos permite apreciar m ejor el internism o característico de la concepción del lenguaje de Locke. no significa lo mismo que ‘agua’ en español. Essay. (Por el momento. ‘contiene’ para ‘enhe’ y ‘oxígeno’ para ‘thege’. libro III. sin ir más lejos. Este es su argumento. Locke mantiene empero que debemos corregir estas intuiciones y usarlos de acuerdo con su propia teoría. y que las traducciones correctas de los restantes términos son: ‘no es el caso que’. VI. ’ Cf. Si aceptamos la traducción d e ‘u g h aa’ com o. ‘agua’. En virtud de las mismas intuiciones. ríos y lagos y calma su sed no es ‘ughaa’ sino una que suena exactamente como ‘agua’. e incluso los sonidos que utilizan para clasificar esa sustancia son del mismo tipo Es la esencia real la que difiere. nuestras intuiciones apuntan a que la enfermedad no sería un caso del SID A. cerca de las trescientas. § 49-50. Essay. Imagínese que un hablante biterráqueo dice ‘ne: ughaa enhe thege'. él piensa que la propuesta alternativa presupuesta por el sentido común es incoherente. cap. falible como suelen ser los síntomas. § 20. . aunque sí a la de la Tierra. En la mayoría de los casos usamos términos de género natural aun cuando las presuntas esencias reales características de esos géneros nos son desconocidas (piénsese. imaginemos que de lo que se trata es de comparar el significado de ‘agua’ para estos individuos con el significado de ‘agua’ en el español del siglo XVIII —de modo que nadie. mientras que el término ‘agua’ de los biterráqueos se aplica a la sustancia que llena sus océanos. ni en la Tierra ni en la Bitierra. intuitivamente. De nuevo. libro III. pero el proceso bioquímico que explica esa esencia nominal — esos síntom as— es completamente distinto. § 19. Por último. Imaginemos ahora que el biterráqueo es en realidad muy sim ilar a l esp añ ol en su fonología. IX. En este artículo Putnam recupera la idea de Locke de que los términos de género natural se aplican como si significasen esencias reales (pero discrepa de la tesis de Locke de que no deberían usarse así). no sería razonable traducir ‘ughaa’ por ‘agua’. 8 Cf. tan sim ilar qu e la palabra que aplican sus hablantes a esa sustancia que llena sus mares. libro III. e imagínese un planeta lejano en que una enfer­ medad tiene la misma esencia nominal que el SID A. de Saúl Kripke. cap. De nuevo. El argumento de la Bitierra procede de Hilary Putnam. para ‘ne:’. VI.) Parece que en ese caso hemos decidido usar el término de acuerdo con la propuesta de Locke. como Locke dice. lo que ha dicho es verdadero. sabe lo suficiente para realizar los experimentos que permiten distinguir el agua del líquido aparentemente similar en la Bitierra. VI.) Pero el uso de la palabra ‘cáncer’ ha resistido el descubrimiento de que b ajo esa palabra se esconden muchas «constituciones internas» muy distintas entre sí. porque el término ‘agua’ del español del siglo X V III no se aplica a la sustancia de la Bitierra. Por todo lo que sabemos. §§ 48-4-9. X. Ideas similares se encuentran en E l nom brar y la necesidad. §§ 8-9.9 Tenemos ejemplos de ello. Sin embargo. usamos los términos de género natural bajo el supuesto de que significan una cierta esencia real.8 Pese a ver con claridad adonde apuntan nuestras intuiciones semánticas sobre el funcionamiento de los térm inos de género natural. una cierta constitución interna causalmente explicativa de la esencia nominal y de la que la esencia nominal no es en consecuencia más que un síntom a. IX. Lo contrario nos llevaría a proponer traducciones claramente incorrectas.112 habitado por individuos que usan la expresión ‘ughaa’ para referirse a esta sustancia. § 13. Tampoco esta última modificación parece afectar a la intuición de que el significado de ambos términos es distinto. cap. sin que ello hubiese afectado al uso que los hablantes del español hacían de esos términos antes del descubrimiento de las que ahora consideramos esenciás reales de esos géneros naturales. X . cuando. No parece que esta modificación cambie la situación en cuanto a que ‘agua’. análogam ente. pero no a la que llena los de la Tierra. (Supóngase conocido el proceso bioquímico constitutivo de lo que llamamos ‘SIDA’. y nuestras intuiciones respecto a su uso permitirían elaborar consideraciones similares a las anteriores. la única explicación de nuestros juicios intuitivos es que. cap. la esencia nominal que un hablante del español del siglo xvin podía asociar con la palabra ‘agua’ es en todo similar a la que un biterráqueo asocia con su término ‘agua’. «El significado de ‘significado’».

de acuerdo con la cual las esencias nominales no son más que meros indicadores falibles de los verdaderos significados. Que el agua esté constituida por moléculas de H 20 explica. La razón por la que Locke encuentra esta propuesta incompatible con su epistemología y su concepción de la representación (de las expresiones lingüísticas así com o de los estados mentales) ha sido ya apuntada. decidiríamos que sí pertenece a él. como propiedad de las cosas. porque del mismo modo que la esencia nominal cau sa la idea compleja. Y la propuesta parece estar perfectamente en la línea de las ideas de Locke. Por contra. sin embargo. de una propuesta inocua. El conflicto entre la propuesta implícita en el uso común. en el sentido de que se puede dar una explicación de la noción de co n d icion es n orm ales tal que si algo le parece cúbico a un ser cognoscitivamente equipado como un ser humano normal en circunstancias normales. inodoro. no la cscncia nominal. en las más favorables circunstan cias cognoscitivas. insípido. entre otras cosas. El problema está en que suponer la existencia de esencias reales es epistém icam ente arriesgado. Los rasgos genéticos característicos de los tigres explican causalmente que los tigres tengan (típicam ente) una cierta forma. Siendo las esencias reales hipotéticas. otra. es un aspecto más del externismo que caracteriza a la representación preteórica que nos hacemos de las propiedades sem ánticas de las palabras. Del mismo modo. Locke admite que una palabra como ‘rojo’ significa indirectamente una propiedad objetiva de las cosas. es cúbico (y ser cú bico es parecerle cúbico a un ser humano normal en circunstancias normales) La determinación . por ejemplo. según la cual los términos de género natural significan esencias reales. El lector puede estarse preguntando por qué piensa Locke que existe una incompatibilidad entre la tesis de que sólo la esencia real constituye las condiciones necesarias y suficientes para la aplicación de un término de género natural y su concepción del significado. por hipótesis la esencia real (caso de que exista) causa la esencia nominal. la tesis nominalista de Locke — según la cual esos términos sólo pueden significar esencias nominales— es una consecuencia del internismo de su concepción del lenguaje.113 ni mucho menos. por ende. Las ilusiones perceptivas muestran que es posible que algo parezca un cubo a un ser humano normal y. una esencia nominal. com o # c ú b ic o # . la constitución interna de los tigres. sino algo rojo. ¿Por qué no decir que esa idea compleja significa de modo natural. no puede darse que algo me parezca rojo (que yo tenga en su presencia la idea de rojo) en circunstancias epistém icam ente propicias y. La convicción intuitiva que Locke pone de relieve. diáfanas. Las ideas simples son. un cierto color. etc. sin embargo. Aceptar que los significados de los términos de género natural sean esencias reales (esencias reales que en la mayoría de los casos son meramente hipotéticas) contradice a ju icio de Locke su tesis semántica fundamental según la cual las palabras significan inmediatamente ideas en la mente de quien las usa.. no haya algo rojo ante mí. etc. corresponden a nuestras ideas simples. aunque nosotros. que el agua tenga las propiedades que causan en mí ideas de objeto incoloro. es claro que no tenemos ideas de ellas. calmante de la sed. el conjunto de propiedades causalm ente responsables de las ideas simples que constituyen la idea compleja directamente significada por la expresión. sino la esencia real? Ello permitiría a Locke decir que ‘tigre’ significa indirectamente esa esencia real. pero h acerla com p letam ente exp lícita nos perm itirá apreciar m ejor las consecuencias de esta concepción del lenguaje. que algo puede no pertenecer al género natural. es un «poder» para producir en mí cierta idea. por favorables que sean las circunstancias epistém icas. una palabra como ‘tigre’ significa indirectamente una esencia nominal. Pese a ello. la idea compleja. no son tan «diáfanas». por decirlo así. m ientras que (según Locke) no lo es suponer la existencia de propiedades que. Lo único que se requiere para que mi juicio de que hay ahora ante mí no sólo mi idea # ro jo# . y a su vez que esa esencia nominal se me manifieste como una cierta idea compleja. típicamente. es decir. es que haya algo que causa esa idea. y. Como tal. El rojo. Una es que algo puede pertenecer a u n género natural sin que nosotros estem os nunca en disposición de determinar que ello es así. la propiedad causalmente responsable de la idea. Las ideas de propiedades prim arias. no sea un cubo. es parte fundamental de las ideas epistemológicas de Locke la creencia de que también las ideas de propiedades primarias son «diáfanas». y la concepción del significado de Locke deriva de dos consecuencias de la concepción «intuitiva» de los términos de género natural.

en suma. El término es más neutro que ‘idealismo’. por muy normales que fuesen las circunstancias. esta condición no se cumpliría. si las ideas com plejas de género natural significasen esencias nominales: por hipótesis. en X . objetivam ente (es decir. porque. si las ideas com plejas de género natural significaran esencias reales. Agua’ significa esa esencia real que comparten. independientemente de los extrem os a que sus sucesores fenomenistas las llevaron. objetivam ente. Las ideas com plejas de esencia. en su período fen o m en alista ) de los arg u m en tos tra d icio n a les que llevan del realism o por representación al fenomenalismo. Es importante reparar en los elementos antirrealistas presentes ya en las ideas sem ánticas de Locke. Si ‘tigre’ significa una esencia nominal. sin embargo. podría no estar acom pañada de la presencia de la esencia. lo mismo sigue siendo el caso. clasificadas en géneros. . Todos esos líquidos tienen. § 5 ofreceremos una versión particularmente poderosa (debida a Wittgenstein.114 d e qué son condiciones normales se haría de tal modo que quedarían excluidas las circunstancias en que se producen ilusiones perceptivas. al mismo género al que pertenecían los líquidos que venimos llamando así. siguiendo de este modo a Michael Dummett.) en que a un individuo le parece que esas propiedades se ejemplifican sin que ése sea el caso (o viceversa: casos en que le parece que no se ejemplifican aunque se ejemplifiquen de hecho). la verdad o falsedad de mi aserto depende de que el líquido acerca del que hablo pertenezca. En la medida en que sea legítimo suponer que la presencia de cierta característica en mis vivencias va generalmente acompañada de cierta característica objetiva. dos individuos pueden tener las mismas vivencias y estar ante géneros naturales d istin to s. somos razonablemente competentes en la identificación de esencias nominales. y además puede serlo desde los mismos supuestos de Locke: se pueden utilizar consideraciones similares a las esgrimidas por Locke contra las esencias reales en contra de las presuntas «cualidades» correspondientes a las ideas simples. aunque pueden darse casos (alucinaciones. que agraviaría a algunos de los filósofos cuyas doctrinas queremos clasificar con él. Recuérdese que la aseveración central del realismo por representación lockeano es que el contenid o de tod o s nuestros estados m entales es «inm anente»: conciernen directam ente a características de nuestras vivencias. de acuerdo con la propuesta anterior. Naturalmente. no es —y me disculpo por la vaguedad— excesiva. independientemente de que yo y mis sem ejantes estem os aquí para clasificarlos. en circunstancias epistémicamente propicias apariencia y realidad coinciden. pensamos. que nuestra experiencia consciente no nos proporciona representantes fidedignos de las esencias reales. y de que estem os en disposición de tomar constancia de ello). Notamos regularidades en estas vivencias. es decir. naturalmente. Cuando digo ‘esto es agua’. Eso es precisamente lo que hicieron Berkeley y Hume. en circunstancias perfectam ente normales. independientemente de nuestras prácticas clasifícatorias. un aspecto de la realidad extramental (como por ejemplo una propiedad objetiva) puede considerarse la significación secundaria de una palabra cuando la inferencia que lleva a su existencia no es epistémicamente arriesgada. cuya naturaleza colegimos a partir de la estructura de nuestras vivencias. En opinión de Locke. Este sería el caso. y en virtud de esas regularidades notadas en ellas las tomamos como signos naturales de características objetivas de estados de cosas. es razonable suponer que la característica de las vivencias es un signo de la característica objetiva. es decir. en cualquier caso. ilusiones. las suponemos nóm icam ente conectadas con un mundo objetivo. es esto lo que indica cuando insiste en que de las esencias reales «no tenemos ideas»: lo que quiere decir es.10 Dijimos anteriorm ente que la idea de que los términos de género natural significan esencias reales es un aspecto del externísm o sem ántico que caracteriza a nuestras intuiciones sobre los significados. y viceversa.'É sta es la razón profunda por la que Locke propone corregir al sentido común en este aspecto. serían completamente distintas en este respecto: la presencia de la idea compleja. conspicuamente. entre parecer y ser. Precisamente 10 Usamos ‘antirrealismo’ para referimos en general a las doctrinas filosóficas contrarias al realismo. etc. como hemos señalado. las cosas están ya. ‘R o jo ’ y ‘cúbico’ significan (secundariamente) propiedades objetivas de las cosas. cuando la separación entre apariencia y realidad. todo esto puede ser objetado. pero no así si significa una esencia real. Pues. «algo en común». igualmente por hipótesis. Pero. entendidas com o ideas de esencias reales.

sino que lo conlleva. no determinada por ellos. En esta concepción. es una teoría antirrealista. es la idea — perversa. El antirrealismo. pongamos por caso. no puede existir con respecto a géneros naturales entendidos com o esencias nom inales. simplemente. Si la «realidad» es algo «construido» por nosotros. El realismo es la creencia (propia del sentido común) de que el mundo que representan el lenguaje y el pensamiento humanos es un mundo objetivo. p ese a q u e n o podríam os establecer qu e lo son. por ejem plo. si la luz está apagada. va asociado a una actitud realista. Una con secu en cia d e estos puntos d e vista. aunque de hecho sea falso. para el sentido com ún— de que lo que llamamos «la realidad» es en verdad una fabricación nuestra (una fabricación privada. independiente de la mente y del lenguaje que lo representan. en ciertas con dicion es propicias). La actitud externista sobre los términos de género natural. o hemos bebido demasiado. los indicios que utilizamos como muestra de la presencia de la esencia cuando introducimos el término pueden ser engañosos. Este externismo sem ántico del sentido común. puede ocurrir que ‘esto es un tigre’. etc. que se pone claram ente de manifiesto en la teoría semántica de los términos de género natural que nuestras intuiciones apoyan. en u n ciados. sí som os capaces de determ inar (en condiciones epistémicas propicias. o tenemos tapados los ojos.115 porque la esencia real es objetiva. sin que lo sea en realidad (o viceversa). a la medida de lo que nosotros podemos conocer plenamente. sin em bargo. digamos un conjunto de rasgos genéticos característicos de los tigres) y que nunca (ni siquiera en las condiciones epistémicas más propicias) estemos en disposición de saber que lo es (porque. n i siquiera en situ acion es cogn oscitivam ente id eales. Una con secu en cia d el realism o (qu e p od em os tom ar com o defin itoria d e una actitu d realista) es la siguiente: p u ed e h ab er en u n ciados cuyo sign ificado en ten dem os plen am en te y cuyo valor d e verdad no seríam os capaces d e determinar. no sólo es perfectamente com patible con el realismo así entendido. puede ser difícil saber si tenemos delante un líquido incoloro. por contra. en el fenomenismo solipsista y en otras versiones clásicas del idealismo. cap aces de determ inar (al m enos. Por ejemplo. Es interesante observar la conexión. o social. el significado de un término de género natural es una entidad decididamente externa al pensamiento y al lenguaje. es q u e desde un punto d e vista antirrealista no tiene sentido contem plar seriam ente la posibilidad de un enunciado cuyo significado entendem os p len am en te y cuyo valor d e verdad no somos. sea verdadero (en el supuesto de que ‘tigre’ designa una esencia real. Por eso puedo creer que ‘esto es agua’ es verdadero. Esto sólo es posible si el significado de ‘agua’ (lo que hace que ‘agua’ se aplique o no verdaderamente a algo) es una entidad objetiva.. inodoro e insípido). según la cual esos términos designan esencias nominales. dicho de un animal cuya apariencia no hace pensar que haya de ser un tigre. La teoría de los términos de género natural propuesta por Locke. q u e podem os tom ar tam bién com o defin itoria de los m ism os. parece perfectamente posible que en algún caso no dispongamos de los recursos cognoscitivos necesarios para determinar la verdad o falsedad de un enunciado. Si la realidad que los enunciados representan es objetiva. por definición. determinar cuáles son esos rasgos sea tan com plejo como para hacerlo una tarea cognoscitivamente fuera del alcance de los seres hum anos). según la cual significan esencias reales. puede parecerme que el líquido es agua. seguro que está construida a nuestra imagen y semejanza. independíente del lenguaje y del pensamiento humanos. manifiesta en Locke — en un filósofo que trata por lo demás de preservar ciertos elem entos del realism o del sentido com ún— entre internism o sem ántico y . Las esencias nom inales son características cuya presencia o ausencia. q u e son de h ech o verdaderos. La posibilidad que antes hemos descrito. llegar a conocerla con precisión puede ser difícil. naturalmente. como ocurre en concepciones contem ­ poráneas de la ciencia y el conocim iento).

L o c k e an d th e C om pass o f H um an U nderstanding: A Selective Com m entary on the «Essay ». L. pues las esencias nominales son construidas por nosotros. K M. sobre el Ensayo sobre el entendimiento humano JOHN LOCKE Ensayo sobre el en ten dim ien to hu m an o D-aducción de Edmundo O’Gorman. El término presupone (como explicamos al comienzo de esta sección) una distinción entre clasificaciones más o menos relativas a nuestros intereses y concepciones (como la clasificación de las cosas en casos de suciedad y casos de limpieza. Si aceptamos la teoría de los géneros naturales de Locke. L o c k e ’s P hilosophy o f S cien ce an d K noow ledge: A Consideration o f S om e Aspects o f «An Essay Concern­ ing H um an Understanding ». L o c k e ’s Theory o f Sensitive Know ledge. ____________ . igualmente determinadas por nuestras concepciones. Fondo de Cultura Económica. 1994. J W . Joh n L o c k e an d th e Way o f Id eas 1965.116 antirrealismo. según la cual no hay. E. L ocke. 1915. A Study o f L o c k e ’s Theory o f Ideas. Bibliografía complementaria I. no existen clasificaciones de este último tipo: todas las clasificaciones de los objetos en géneros son igualmente arbitrarias. o casos de orden y casos de desorden). universales o géneros: sólo las esencias reales podrían contar como universales objetivos. el término 'género n atu ral está en realidad fuera de lugar. Según la teoría de Locke. S M. en particular. 1934 R. SQUADRITO. S WOOLHOUSE. 1978. THOMSON. objetivamente. ____________ . Bogotá. 1985. MACKIE Problem s from Ijocke 1976. J. . Estudios sobre el lenguaje en John Locke y. 1970. y clasificaciones que reflejan divisiones ya dadas. por así decirlo. An Introduction. (CRAKOWSKI L es sources m ed iév ales d e la p h iloso p h ie de L ocke. La teoría de Locke es en rigor (como él mismo indica) una teoría nominalista. por el mundo. 1971. YOLTON.

UNIDAD N° 4 Bertrand Russell — John Langshaw Austin «El problema de la verdad» [Extracto de L enguaje. co m u n ica ció n y verdad] A d o l f o L e ó n G ó m e z G ir a l d o • 118 Bertrand Russell «Sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad» [Extracto de E nsayos filosóficos] B ertrand R u s s e l l 133 135 141 142 144 153 153 Comprensión y discusión John Langshaw Austin «Verdad» [Extracto de E nsayos filosóficos] J ohn L angshaw A u st in Comprensión y discusión Bibliografía com plementaria .

1944. Editorial Universidad del Valle Santiago de Cali. No era tanto la antinomia del mentiroso lo que me preocupaba. I. Lenguaje. de Chaim I’erelman (Grupo Editorial Norma. pero una idea tan arraigada en nuestro lenguaje difícilmente puede estar de más. Traductor de El imperio retórico. la idea de ' Ensayo publicado con la debida autorización del autor. ! Karl POPPER. tales como: 1. Conjectures an d refutations. pero no perderé de vista a filósofos tales como Russell. An evolutionary approach. pág. Argumentos y falacias (Universidad del Valle. tanto como un disco gramofónico es una imagen o proyección de un sonido y comparte algunas de sus propiedades estructurales3. presenta. 1973. 1993). Mi m arco de referencia será Popper-Tarsk'i. pp. se trata de la idea de que si deseo hablar de verdad debo disponer de criterios de verdad»2. Más adelante volveré sobre el asunto 3. 223 .** En este ensayo pretendo abordar las dificultades que plantea la noción de verdad y sus posibles soluciones. pág. 1998) 1 Karl POPPER. los sistemas formales carecían de sentido. cedido para una primera edición por Alego editores (Adolfo León Gómez. Oxford Clarendon. una proposición se concibe como un cuadro 0 proyección del hecho que pretende describir y que tiene la misma estructura (o forma) que el hecho. Otros trataron de reemplazarla por la noción probabilidad (Reichenbach). 1988).974) con una tesis sobre la filosofía de Descartes. 320 J Id. 1972 (1963J. W ittgenstein. Ayer. Los más desesperados con la noción de verdad la consideraron superflua (Ramsey y Ayer). tireve tratado sobre la m entira (Universidad del Valle. 127-157. 1992).teoría de la verdad como imagen o proyección (teoría pictórica o figurativa). Aunque la verdad para el sentido común es «correspondencia con los hechos» lo que parece intuitiva e ingenuamente verdadero. El prim ado d e la razón práctica (Universidad del Valle. En esta obra. 4. ¿Cómo entender que se puede hablar de verdad aunque se carezca de criterios de la misma? En el pasaje anterior Popper agrega: «por otra parte existía otra tesis que nunca acepté pero que nunca pude combatir eficazmente. London. 1991). Como bien lo dice Austin. Sin embargo Tarski pensaba que si se daban las paradojas lógicas. Routledge and Kegan Paul. Es de observar que Russell desde comienzos del siglo había planteado con mucha claridad este problema y hasta cierto punto lo resolvió. 1997. de allí la necesidad de evitarlas. Ramsey. y de un considerable número de artículos publicados en revistas especializadas sobre diversos tópicos filosóficos desde la perspectiva de la filosofía anglosajona y de la teoría de la argumentación. con buenos argumentos. Profesor titular jubilado del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle. O bjective K now ledge.1 2. este sustituto no mejora nada la situación. como veremos. refiriéndose a este problema.correspondencia? 1. Explicación de cada una de las dificultades I a Dificultad: ¿cómo entender la. y otros. Ha escrito F ilosofía an alítica y len gu aje cotidian o (USTA. Uno de los ejem plos más molestos de esta correspondencia se encuentra en el Tractatus d W ittgenstein con su sorprendentemente ingenua -dice Popper. ¿Cómo entender esa correspondencia? Al respecto dice Popper: «la razón de mi malestar con referencia a la noción de verdad era que ella había sido atacada por algunos filósofos. algunas dificultades. " Manizales. recogido en: Adolfo León GÓMEZ. Licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas (1967) y Doctor en Filosofía de la Universidad Católica de Lovaina (1. sin embargo.118 «EL PROBLEMA DE LA VERDAD»* Adolfo León Gómez G . editor). Ibid. sino la dificultad de explicar la teoría de la correspondencia: cómo podría una afirmación corresponder con ios hechos». com u n icación y verdad.

Oxford University press. dio su expresión más exuberante y. 1970. introdujo en su mundo otro tipo de hechos. Los hechos no son verdaderos ni falsos. Las motivaciones de esta teoría son variadas. s E.119 correspondencia se toma en un sentido restringido y colorista -pintoresco-. Según Russell el mundo está com puesto de hechos. pp 152-3 6 URMSON P h ilosop h ical analysis. Monte Avila editores.01). RABO SSI A nálisis filosófico. Esto sólo sucede con las tautologías y contradicciones lógicas que no hablan del mundo. «aquél a es fe». pág 124. existen hechos atóm icos (hechos singulares) que son los que no tienen otros hechos como constituyentes sino sólo cosas. Un hecho «es el tipo de cosa que hace que una proposición sea verdadera o falsa». ahora me interesa más m ostrar que detrás de la teoría de W ittgenstein se encuentra la teoría más general de la m etafísica del atomismo lógico a la que Russell — en esto acreedor de Wittgenstein— . En efecto. La metafísica del atomismo lógico de Russell. Tienen la forma de: * «Esto siendo rojo» (ax) * «Esto estando en aquello» (xRy) * «Esto dando y a z» R(x. sino las proposiciones. ¿cóm o es posible que pueda comprender una proposición nueva aunque su sentido no me haya sido explicado? Sin embargo.031). Un análisis parecido se puede hacer con la proposición existencial — particular— cuando se pretende que puede ser 4 John I. pero entre ellas — com o dice Rabossí—• : Ocupan un lugar preferencial preguntas com o éstas: ¿cóm o es posible que un conjunto de palabras sea capaz de representar un hecho?. podría pensarse que una proposición universal com o «todo a es b» fuese un resumen (o paquete) de hechos particulares: «este a es b ». AUSTIN. cualidades y/o relaciones. porque si comprendo una proposición. «Truth». Las x son sense data con lo que se buscaba darle una base indudable a la m etafísica . 1977. La peor forma de esta teoría es la expuesta por Lenin en Materialismo y empirocriticismo Volviendo a Wittgenstein. por así decir. de proposiciones singulares. «algún a es b. etc. 2. «Una proposición se construye. len gu aje y m etafísica. tales como los hechos generales. sino sobre una clase indefinida y abierta. se piensa que el lenguaje es una imagen de la situación o evento y que los refleja4. la proposición universal de la lógica no hace una aseveración sobre una clase cerrada y enumerable. ya que ellos son irreductibles a los hechos atómicos. Nada hay en la naturaleza de la proposición que muestre si es una cosa o la otra (si no fuera así. bastaría observar las proposiciones para aseverar verdades sobre el mundo5.y. en P h ilosophical p a p ers . conozco la situación que representa (Sachlage). Una proposición es un modelo de la realidad tal como la imaginamos» (4. «Una proposición es una figura de la realidad. Sin embargo. Para cada hecho existen dos proposiciones — una a la que hace verdadera y otra a la que hace falsa— . «Todo a es fe. 1956). cualidades y relaciones sino también de los hechos. quizás más chocante. Sin embargo Russell aceptó tanto los hechos universales com o los particulares. Según Russell. que es imposible reducir a una lista — por grande que sea— .021). «ese a es b». Sin embargo Russell. no está de más recordar algunos aforismos del Tractatus relativos al asunto: «Una proposición es una figura (Bild) de la realidad. 1967 (primera de. Como puede apreciarse el principio que guía el argumento de Russell es el de que «cuando una proposición no se deja analizar en un com plejo veri-funcional de proposiciones atómicas se debe reconocer como un hecho [o el reflejo de un hecho] especial»6. como todos sabemos. Y comprendo la proposición sin que sea necesario que me expliquen su sentido» (4. esto es incorrecto porque la proposición universal no es el producto lógico de una enum eración. como un experimento» (4. Una descripción completa del mundo requiere hacer no sólo un inventario de las cosas.z). pp 62-63 . Oxford University Press.

64. Si tal hecho no existiera. Flammarion. Esto es según Urmson — a quien seguimos transcribiendo— una soberbia (espectacular) pieza (obra) de metafísica a priori. tampoco es una proposición y por la misma razón tampoco existen hechos universales. 8 Ibid.. después de haber ensayado la vía de conjunción infinita y aceptar que nuestro poder sim bólico — el de los Principia — no da para tanto. Así.. Russell trató de dar una solución' alternativa a este enigma. cit. no habría nada anormal en la proposición «Sócrates está vivo». por el momento. es porque no corresponde con los hechos. y particulares no son reducibles a ellas. le aconsejaría comportarse como si fuese mortal. si usted pone en duda seriamente que «todo hombre es mortal». Urmson no cita la respuesta llena de sevicia que Russell le dio a Ramsey en su Investigación sobre el significado y la verdad — anterior a la obra de Urmson— .. . No obstante. b) porque hace de un hecho complejo. haría bien en comenzar a hacer experiencias en ese dominio. Pero ¿con cuál hecho no corresponde? Debe ser con el hecho de que «Sócrates no está vivo».. «todos los hombres son mortales». entonces tas proposiciones generales y particulares no son genuinas proposiciones»7 Ramsey propuso mirar las proposiciones universales como reglas — que podemos adoptar o no— . pp. tratando de pensar que «no p» significa lo mismo que: «existe alguna proposición q que es verdadera y es compatible con p».. significa «hay alguna proposición que es incompatible con «este cigarrillo es rojo». Lo cierto del caso es que Ramsey. Vale la pena decir que este pasaje data de una época en la que Russell ya había desechado la m etafísica del atom ism o lógico.. para guiar nuestras expectativas y de las cuales podemos derivar proposiciones singulares: «El cardamomo es venenoso» es una regla de la cual se puede derivar la proposición singular: «si esto es cardamomo. Russell rechaza además esta idea porque: a) la incompatibilidad produce tanto m alestar m etafísico como la negación. la segunda para entrar en la tercera por razones que tienen que ver con la presentación de los problemas y de su eventual solución. . usted será colgado». «si aquello . 69-70. pág. significará: «la próxima vez que usted encuentre a un hombre.. Pero este consejo sólo es sensato porque «todo hombre es mortal». es venenoso». c) porque algunos elementos en el presunto hecho son proposiciones y las proposiciones no son hechos10 2 a Dificultad: Las paradojas lógicas D ejo de lado. 66. op. un hecho básico (atóm ico): pVáq. 7 Ibid. 1940 10 URMSON. etc. La interpretación pragmática fde las proposiciones universales] no es más que una evasiva»’. la proposición «este cigarrillo no es rojo». porque el raciocinio de Ram sey es: «si sólo existen hechos atóm icos y puesto que las proposiciones singulares son afirm aciones de hechos atóm icos o reducibles a ellas. y las proposiciones generales [es decir universales]. Este estratagem a es inútil puesto que si la proposición en cuestión es que «este cigarrillo es blanco».120 interpretada como una disyunción — suma lógica— de proposiciones singulares: p v q v m . 1969. Esto quiere decir que los hechos atómicos son positivos y negativos. por ejemplo. pero con serv aba aún su in terp retación de las proposiciones universales. 9 Bertrand RUSSELL. También distinguió Russell la clase de los hechos negativos que vale tanto para los atómicos como para los generales. en la cual el viejo escéptico apasionado dice así: «Se piensa a veces que es posible interpretar las proposiciones generales [universales) como consejos prácticos.. TVaducción francesa de Inquiry in lo m eaning and truth Alien and Unwin.» Aquí tenemos — agrega Urmson8— un contraataque con venganza.. pues si usted le parte la cabeza en dos con la esperanza de que sea inmortal. tanto como los hechos generales — universales y particulares— . Signifition et verité. . La razón por la cual Russell acepta estos hechos — continúa Urmson— se debe a su idea de que la verdad es correspondencia: si «Sócrates está vivo» es falso. con mucha dificultad podría decirse que el predicado «es blanco» haga parte del significado de «no es rojo». pág. 304. pág. concluyó que si una proposición universal no es una conjunción de proposiciones atóm icas. etc.

es falsa * p2: p3 es falsa * p3: Pj es falsa. edición). I¡ Karl POPPER. la que más nos interesa en este trabajo. . la de Epiménides el cretense que decía que todos los cretenses son mentirosos. Ciencia y Filosofía. pág. Obras Com pletas.. — agrega Jam es más adelante— . entonces lo que realm ente ocurre es que hay sólo una enunciación en dos formas verbales. Sym bolic logic. entonces la enunciación carece de significado real»18. pág. tendrá que concluir que es falsa y no m ás). se trata de la idea de que si deseo hablar de verdad.. 890-891. ” Bertrand RUSSELL. hacer válidas. corroborar y verificar. Lewis-Langford generalizan el problem a de tal m anera que les perm ite sacar las siguientes conclusiones: Para un conjunto n de proposiciones (para n igual o mayor a 1) auto-referenciales todo número impar de predicados «es falsa» da lugar a una antinom ia. de igual forma que lo justo es sólo lo ventajoso en el modo de conducirnos»17.. Jam es. «Ensayos Filosóficos». ¿Qué sucede con esta extraña proposición? Algo muy curioso: si «p es falsa» es verdadera. existía otra tesis que nunca acepté pero que nunca pude combatir eficazmente. Sin embargo anota Russell19: «supongamos que acepto el criterio pragmático. y Dificultad: La definición de verdad y sus criterios Dijimos al comienzo con Popper que «. y que puede simplificarse bajo la forma de alguien que dice «Yo miento». . Lo verdadero «es sólo lo ventajoso en nuestro modo de pensar..121 Las paradojas son dificultades que nos obligan a pensar que si una proposición es verdadera. II. en especial de W. y supongamos que usted me persuade de que determinada creencia es útil. Aguilar (Iniciación Filosófica). pág. 1980 (5a. Supongamos que yo llego a la conclusión de que la creencia es verdadera. 33-34. (Esto las distingue de las contradicciones que son falsedades lógicas: si uno supone que una proposición es a la vez verdadera y falsa. pp. pág. que hago a partir de la obra de Lewis-Langford11. así com o falsedad significa inadecuación»15. 29. para el pragm atista «ideas verdaderas son las que podemos asim ilar. 1 2 Editorial Facultad de Humanidades. pp. 29. 1 1LEWIS-LANGFORD. 1 5 Ibid. «si no existe diferencia práctica acerca de dos enunciaciones consideradas verdaderas. 320. 1973. En cambio un número par de los mismos predicados no produce antinom ias. ello es todo lo que es conocido com o verdad»16. pp. han inm ortalizado una de ellas. "Ibid. 438-442. esquem atiza las cosas así: Tomemos la proposición p que dice «p es falsa». por ejemplo: * pr p. “ ’ibid. Los últimos subrayados son míos. y no agrega nada más. pág. tal com o lo analicé en mi obrita «Argumentos y Falacias»12. como lo dice Peirce. debo disponer de criterios de verdad»13. es decir. Dover publications. debe ser falsa. si no hay diferencia en que una enunciación dada sea verdadera o falsa. ideas falsas las que no» y «este es por lo tanto el significado de la verdad pues. Aguilar. que va de percibir que la creencia es útil a sostener efectivam ente que la creencia es verdadera? Más adelante volveremos con Russell y Popper sobre las dificultades de esta confusión y también sobre las dificultades del criterio pragmático. '* William JAMES. O bjective Know ledge. 83. 30. Así que. El sig n ificad o d e la verdad. Mi análisis. C ali. Universidad del Valle. ¿N o es evidente que se ha producido en mi mente una transición. 1959 ( I a ed. y si es falsa es verdadera. 1 1Ibid. 1932). Esta era la idea de los pragmatistas. pero sí el conocido fenómeno de la regresión viciosa al infinito. En su obrita El Significado de la Verdad1 4 nos dice Jam es que pragmatistas e intelectualistas están de acuerdo con que la verdad «significa adecuación con la realidad. Los griegos — en especial Eubúlides de M ileto— . tiene que ser falsa y si es falsa tiene que ser verdadera.. pero con esta diferencia. 1993. habla de sí misma (p: p es falsa).

que son parte de la morfología o sintaxis de ese lenguaje objeto. lo mismo que en el caso «César fue asesinado es verdadera». Sin embargo. En mi presentación. que me parece clara y sucinta. 1972. tanto como el problema de la superfluidad. 4 . si él afirma p. En este lenguaje se puede hablar de afirm aciones |por ejem plo la afirmación «la nieve es blanca»| y de hechos. la diferencia entre significado y criterio de verdad. 21 A. Términos que denotan predicados y relaciones entre estas dos clases de expresiones a y b. VIII. Esta última clase es semántica y de un orden más elevado que el lenguaje objeto al que se refieren. clases de afirmaciones. etc. por ejemplo. pp 117-118 La obra fue publicada en 1936. decir que una proposición es verdadera es aseverarla y decir que es falsa es aseverar su contradictoria.1 9 4 4 y ha sido reeditado en varios Readings La presentación formal la hace en Logic. AYER Lenguaje. Sem antics. seguiré la exposición de Popper O bjective Know ledge. Ayer Wittgenstein. traducciones del lenguaje objeto en el metalenguaje (aunque para evitar la traducción. los de Ayer. 20 F P RAMSEY T h eF o u n d a tio n so f M athem aticsan d other logical essays. pero también da buenas pistas para resolver los otros dos. .— . 1969. en este caso la función proposicional «p es verdadera» es simplemente la misma que «p».como «x corresponde con los hechos» o «x corresponde con los hechos si y solo si y». o para indicar la posición que ocupa ía afirmación en nuestro argumento. Por ejemplo en «Las proposiciones que él afirma siempre son verdaderas». A sí podemos decir la afirmación «la nieve es blanca» es verdadera si y sólo si la nieve es blanca».. es decir de expresiones lingüísticas de un lenguaje objeto. la idea de Tarski con siste en plantear que si queremos hablar de correspondencia entre una afirmación y un hecho. teorías. La teoria tarskiana de la verdad22 Tiende a resolver los problemas de la correspondencia y de las paradojas — de allí el orden de presentación que adopté— . pp. 91-92) II. Según esta teoría la verdad no es ningún problema sino «un simple enredo lingüístico. Cualquier teoría — agrega Popper refiriéndose a Tarski— sobre los predicados verdadero y falso — que son propiedades. Verdad y Lógica21. Oxford. Vol. en los que parece que no podemos eliminar las palabras «verdadero» y «falso». Ayer en Lenguaje. el hecho de que la nieve es blanca. Estas son frases que a veces usamos — agrega Ramsey— . M etam athem atics. Nombres de afirmaciones. debemos de disponer de un lenguaje en el que podamos hablar de afirmaciones y de hechos. Verdad y L óg ica Penguin books. Sin embargo esta dificultad se puede obviar así: «Para todo p. y de manera más general: «La afirmación «p» es verdadera si y sólo si p». lo que significa que en esta época ya ha abandonado su antigua concepción de la superfluidad (Cfr. 1965. reconoce Ramsey. el lenguaje objeto puede ser parte del metalenguaje. pues es evidente que «es verdad que César fue asesinado» no significa más que «César fue asesinado». pp 325-326.. 22 Tarski hace una presentación informal de su teoría en el artículo «The semantic conception of truth and the foundations of semantics» que apareció por primera vez en Philosophy an d jih en om en olog ical research. para dar énfasis o por ra/ones estilísticas. P. para hacerlo debemos utilizar un lenguaje distinto de aquel en que se hacen las afirmaciones corrientes (metalenguajejsemántico) . de afirmaciones. 1985. y «es falso que César fue asesinado» significa que «César no fue asesinado». b. Cap. es decir. p. 142-143 El ensayo es de 1927. pero cuando sea necesario recurriré a los ensayos de Tarski. debe disponer de: a. Clarendon Press. que hay casos — cuando describimos la proposición pero no la presentamos explícitamente— . Routledgeand Kegan Paul. A. Afirmaciones que describan los hechos de que trata el lenguaje objeto.122 4“Dificultad: La noción de verdad es superfíua Esta idea la propuso por primera vez F. c. parece difícil eliminar el predicado verdadero. Editorial Grijalbo. Ramsey en su ensayo «Facts and propositions» 0y luego fue vulgarizada por A. p es verdadera». En otros términos. En térm inos no form ales. W ittgenstein sostiene esta teoría en las Investigaciones (parágrafo 136 lo que no es sino una rem iniscencia del Tractatus) Alfred Ayer en su Wittgenstein le hace una crítica parecida a la de Tarski.

Si un juez dice a un testigo «jura decir la verdad y nada más que la verdad» no le está pidiendo una disertación sobre el término. 136. La corrección formal se refiere al tipo de expresiones y estratificación de lenguajes que deben emplearse [cfr. podemos hacer afirmaciones en el metalenguaje semántico. pp. pp. 2 1 Karl POPPER. En realidad Tarski es cauto con la acusación de inconsistencia ya que «el problema de la consistencia no tiene un significado exacto en este lenguaje» 2 5Karl POPPER. tales como: «p» corresponde con los hechos si y sólo si p «p» es verdadera si y sólo si p. puede parecer trivial. Tampoco es un dispositivo para establecer que todo ei mundo. las expresiones de Lm que se refieren a L.123 d. pero no todo lenguaje más o menos artificial es formal»30. 325-6. O bjective Know ledge. Ibid. reales o imaginarios. Tarski.. 2 6 En el ensayo citado. se llaman m etalingüísticas. lo que significa. Popper cree que esto es un error ya que podemos aprender algo de la lección de Tarski y de como evitar las inconsistencias».. sobre la manera de esquivar sus incoherencias. A sí podemos decir: «La afirmación alemana «Der Mond ist aus grúnen Káse gemacht» corresponde con los hechos si y solo si la luna está hecha de queso verde». pág. porque todos sabemos lo que entendemos por verdad. 398. En términos más generales. 2 ‘ Op. podemos introducir la regla: si p es una afirmación.. introducir algo más o menos artificial —la distinción entre lenguaje objeto y metalenguaje— . «The semantic conception of truth»]. todo lenguaje formal es artificial. pero no es trivial y es difícil de elaborar porque requiere construir un metalenguaje sem ántico. cit. Veámoslo: la verdad y la falsedad son propiedades de un lenguaje Lj — por ejemplo. 326-7 2 5 Karl POPPER La Filosofía y los problem as actu ales. Una vez que tenemos estas tres clases de expresiones. introducir una dosis de artificialidad —o de prudencia— en el uso que de él se hace»29. La F ilosofía y los p roblem as actu ales. Ustedes no encontrarán en la semántica ningún remedio para la caries dental o para las ilusiones de grandeza o los conflictos de clase. En realidad esta no es aún la definición —que deberá tener cuenta de las funciones proposicionales y de las proposiciones cuantificadas—. . Tarski pensó que su definición solo era aplicable a los lenguajesJFormales y no al lenguaje ordinario ya que este es un lenguaje universal y por lo mismo inconsistente28. . pág. entonces p es una abreviatura de la descripción española descrita por la afirm ación p. etc. Esta definición de verdad — agrega Popper en otro lugar—-. esta frase alemana se ha convertido en un nom bre español metalingüístico. Llamemos — continúa Popper— «p» al nombre español (Lm) de la frase alemana «Der Mond ist aus grünen Káse gemacht». P o p p er ag reg a q u e p ara e n s e ñ a r 25 la te o ría de T arsk i es m ás cóm odo si hablam os de correspondencia con los hechos más que de verdad y si tomamos afirmaciones obviamente falsas24. no es formalizarlo. Por su parte Austin agrega: «En realidad debo confesar que no creo realmente que sea incorrecto en absoluto que un enunciado es verdadero cuando corresponde con los hechos. excepto el locutor y sus amigos. 2 1Tarski habla de lenguaje semánticamente cerrados. Sin embargo. Debemos sacar las consecuencias del análisis de Tarski. más bien asume que el testigo sabe de que se trata»25. la teoría de la verdad es una serie de perogrulladas”. es casi trivial en el sentido anotado26. Tarski dice: «La semántica es una disciplina sobria y modesta que no tiene la pretensión de ser una receta médica universal para todas las enfermedades y malestares de la humanidad. sobre el que hablamos en otro lenguaje Lm llamado metalenguaje. «La opinión de que su teoría no es aplicable a cualquier lenguaje natural más o menos coherente pienso que es errónea.. 1 0 Id. pág.. 2 1Karl POPPER. Sin embargo la definición de verdad no es puramente trivial. Sin embargo. es decir un lenguaje en el que podemos hablar de otro lenguaje27. está hablando sin sentidos». —todo puede decirse en él. Confectures an d R efu tation s. incluso la paradoja del mentiroso— . sino la especificación de las condiciones de adecuación material y corrección formal de una definición satisfactoria de verdad: la adecuación material se refiere a la idea filosófica y ordinaria de la verdad como correspondencia (una definición de verdad es adecuada si todos los equivalentes «»p» es verdadera si y sólo si p» se siguen de ella]. el alemán— . La definición de Tarski tiene dos limitaciones sobre las que llama la atención Popper: A. en el ensayo ya citado «Truth». 136. Por el hecho de introducir comillas.

4. «Juan hizo una vez una afirmación verdadera».. debo emplear un lenguaje de nivel superior Lm. 2. B .124 B . No se puede hacer con afirmaciones universales que expresan el hecho de que todas las oraciones (sentences) de cierto tipo son verdaderas o que todas las oraciones verdaderas tienen determinada propiedad.32 C. « Alired TARSKI. por ejemplo. pâg. pâg. Art. Ibid. Resuelve las paradojas semánticas. Consecuencias de la teoría tarskiana de la verdad A. 3. Cit. La relación de correspondencia deja de ser la misteriosa figura proyección. dice Hamlet. válidas en cualquier lenguaje. en la teoría de la verdad se pueden probar las siguientes afirmaciones: a. es una afirmación de L2. por ejemplo: 1. pero esta no es la clase de eliminación que estamos discutiendo pues no daría como resultado el reemplazo de una oración en el metalenguaje por una oración en el lenguaje objeto37. y así sucesivamente. porque la supresión del predicado verdadero no siempre se puede hacer. debe notarse que « Juan telefoneó’ es verdadera». Por supuesto. entonces pLy p2 deben tener el mismo valor de verdad. a saber al hecho de que p. del mismo modo que los sepultureros de Hamlet llegan a familiarizarse con los cráneos. 46. Por otra parte Tarski pensó que su definición de verdad es relativa a un lenguaje. Russell una vez dijo que «. 35 Ibid. Sin embargo. 32 Ibid. así también los lógicos llegan a hacerlo con la verdad «La mano de escaso empleo tiene más exquisito el sentido». D. Si la conclusión no es verdadera. en L2. de nuevo. 45. los filósofos hablan de verdades independientes de todo lenguaje. entonces. Todas las consecuencias de oraciones verdaderas son verdaderas. Para decirlo con Popper. pâg. un no hecho o hecho negativo— . es una afirmación de L. por ejemplo. no será de los lógicos de quien se logre 31 Karl POPPER. La expresión «es verdad que» —que como la doble negación es redundante— . O bjective K now ledge. 387. 46.. Aún en el caso de oraciones particulares que tienen la forma «x es verdadera» tal eliminación no puede hacerse35. Popper sostiene que la verdad no es relativa a un lenguaje porque «Si p. III. para definir verdadero en L. mientras que «es verdad que Juan telefoneó» pertenece al mismo lenguaje que «Juan telefoneó».. 33 Id. o el enigm ático reflejo. Así. nadie dudaría que el predicado verdadero no puede eliminarse sin producir un sin sentido34. si quiero definir verdadero en Lm debo. b. 36 Ibid 37 Ibid. en los casos en que la oración calificada de verdadera no es posible reconstruir «La primera oración escrita por Platón es verdadera»36. es una afirmación que pertenece al mentalenguaje semántico. utilizar otro lenguaje de nivel superior. Da respuesta a la objeción de superfluidad. Adicionalm ente resuelve el problema de las afirmaciones falsas. agrega Tarski. puesto que se trata de una definición el definiendum puede reemplazarse por el definiens y una eliminación del término verdadero sería teóricamente posible. una afirmación falsa p es falsa no porque corresponda con alguna entidad sui generis — por ejemplo. si corresponde con algún hecho. Lm2. y p. vale la siguiente expresión en Lm: Si p2 es una traducción de pt de L. Tarski muestra que para evitar la paradoja del mentiroso se requiere una precaución — que no es de sentido común— : debemos tener cuidado en no usar la expresión metalingüística «verdadero en L t» en el lenguaje í^33. por ejemplo.. sino que no corresponde a ningún hecho. difiere ampliamente del predicado metalingüístico «es verdadero»38.. o por lo menos. C onjectures a n d R efu tation s. verdadero o falso»3'. las premisas no pueden ser todas verdaderas.. Por lo tanto. lRKarl POPPER. 5. pâg. Clarifica más que antes cuál es precisam ente el hecho con el cual una afirmación corresponde. . Sin embargo.

AUSTIN. ARISTÓTELES. Lógica Trascendental. -) pertenecen a un nivel. «Verdad». 101 b PLATÓN. Introducción. E Y como corolario de lo anterior. pág. G. mientras que puede existir un lenguaje sin recurso que haga las veces de verdadero o falso. relatos o descripciones. que «él no está en casa». «no muy bueno». y es la misma. «La segunda clase exige una definición de contradictorias y se une usualmente con un postulado inconsciente de que para todo enunciado hay uno y sólo un enunciado tal que el par son contradictorios. y no como un simple juego de signos no interpretados.. pues según esta teoría es lo mismo decir «él está en casa» es falso. 6. De dos enunciados contradictorios: * Ambos no pueden ser verdaderos * Ambos no pueden ser falsos La clase (a) define la enunciación aristotélica que es independiente de cualquier teoría lógica mientras que la clase (b) se define dentro de una teoría del cuadrado lógico y del silogismo. no a enunciados sobre el mundo.125 «na gran reverencia por la verdad»39. según Colleti. 385 b. y agregamos. I. Austin propone distinguir entre estas dos conjunciones de axiomas: a. Apolo. Barcelona. muy ingeniosos: 6. empiristas o metafísicos — lo que fuéramos antes— . Ningún enunciado puede ser ni verdadero ni falso. Alfred TARSKI. ya que «podemos aceptar la concepción sem ántica de verdad sin renunciar a cualquier actitud epistemológica que tengamos: podemos seguir siendo realistas ingenuos. es decir. 1 John. en Ensayos F ilosóficos.» que satisfagan este postulado. tampoco son superfluos los primeros41. 129. grosso modo. . Es dudoso hasta que punto cualquier lenguaje contenga o deba contener contradictorios. existe una verdadera. «aproximado».. la lógica debe ser entendida en térm inos sem ánticos — transmisión de la verdad y retrotransm isión de la falsedad. la de Lenin 1Bertrand RUSSELL. com o en algún momento pensaron los neopositivistas42. M etafísica. Sum a Teológica. Esta distinción —dice Austin— la hizo Aristóteles cuando distinguió entre «enunciación» —discurso en el cual reside lo verdadero o lo falso-—. y la «proposición» — que es el discurso que afirma o niega alguna cosa de algo— . Austin agrega a estas críticas dos nuevos argumentos. la concepción sem ántica es com pletam ente neutra ante todas estas salidas»43. art cit. cit. La definición es filosóficamente neutra. E. b. bosquejada en Platón45.2. Si estos últimos no son eliminables en afirmaciones. 297. etc. «tosco». pág. que la medieval de la «adecuación del intelecto i la cosa»46. y. 387. Ahora bien. L. SANTO TOMÁS.2 El segundo argumento es menos erudito pero más ingenioso. 128. Austin considera que afirmador y negador ( + . pág. KANT. Ibidem . Crítica d e la Razón Pura. la que Kant acepta al com ienzo de su lógica trascendental47. De hecho agrega Austin. 16. «exagerado». Cratilo. puesto que no puede existir ningún lenguaje que no contenga convenciones de esta naturaleza para referirse al mundo de manera directa. Puesto que «verdadero» y «falso» pertenecen a una familia de predicados tales como «vago». I. Esto nos lleva a la siguiente consideración. Este apólogo parece adecuado para los teóricos de la teoría de la redundancia que confunden los predicados metalingüísticos «verdadero» y «falso» con los funtores veritativos monarios afirmación ( + P) Y (-p) que son lingüísticos y no metalingüísticos. Ningún enunciado puede ser a la vez verdadero o falso. Del análisis de la traducción de pt y p2 se desprende que en un lenguaje que posea la negación se puede decir que para cada afirm ación falsa. y define las proposiciones aristotélicas. 6. III.. que hay tantas afirmaciones falsas como verdaderas. pág. como los axiomas40. Op.1 Austin considera que la tesis de la redundancia confunde los predicados «verdadero» y «falso» con los operadores lógicos + y -. De hecho Tarski dice que su definición depurada es la misma de A ristó teles44. realistas críticos o idealistas. Fundam entos de F ilosofía (An O utline o f philosophy\. «muy conciso». 1936. en la doctrina de Popper— .

se deben a Russell — aunque ninguno reconoce estas deudas de manera precisa. pp. Press. o es preciso que 48 H acia un m arxism o vivo. A veces podemos tener un criterio y desconocer su significado. 54 Bertrand RUSSELL. cit 51 Karl POPPER. La ausencia de criterio en la definición es una consecuencia de su neutralidad. en términos epistemológicos. I 50 Alfred TARSKI. H. «es decisivo darse cuenta de que las condiciones en que una afirmación se llama verdadera no es lo mismo que poseer un medio_para decidir -un criterio para decidir-. 371-372. Usted quiere decir que el libro real está en alguna de las estanterías Por tanto. 49 77ie C oheren ce Theory o f Truth. B ajo la forma de que jamás estamos seguros de que una proposición es verdadera. pág. da la impresión de que se trata de que la concepción sem ántica de la verdad estipula las condiciones bajo las cuales tenemos garantía para aseverar cualquier oración o cualquier oración determinada50. La definición no es un criterio de verdad.. la rechazo —dice Russell— . Cap.inteligible el que haya libros en la biblioteca que todavía no han sido incluidos en el catálogo. Bertrand Russell. si una afirmación dada es verdadera»51.126 de la verdad como reflejo no es sino la tarskiana expresada en un lenguaje demasiado rudo48. De modo «que el catálogo proporciona un criterio respecto de si un libro está o no en la biblioteca. T h eop en society an d its en n em ies. la tesis de la neutralidad4’ . cit. Si usted desea saber si determinado libro está en una biblioteca. 1973. o «cáncer». hasta cierto punto. Podemos saber. op. pág. más bien sostiene que en ausencia de métodos de decisión o de criterios [para discernir] debemos abstenernos y decir solamente “ni p ni no p». qué es «carne podrida» (o carne fresca). pero esto no nos da necesariam ente una idea para detectar — lo que es una actitud epistémica— . es obvio que. cit. Punta de Lanza. «Me parece que «p» es probable es estrictam ente igual a «p es verdadero» es probable. El ejemplo es de Rescher. Incluso podría agregar que el mismo escéptico pirrónico la aceptaría porque el escéptico no niega la verdad. com o en la situación del joyero que con el uso del «agua regia» puede detectar el oro. pero la confusión entre significado y criterio no deja de ser una condición pragmática. . a quien Popper no conocía en aquella época. sin que sepa de que se trata. 53 Por supuesto que la reacción le da significado al oro. Tarski lo dice claramente: cuando se dice que «la nieve es blanca» si y sólo de hecho la nieve es blanca». Bogotá. 371 52 Op. ó que hay libros en el catálogo que se han perdido y ya no están en la biblioteca»54. ilustró la diferencia entre significado y criterio de la siguiente manera: «Para comenzar. arl. sigue siendo una hipótesis. quiero decir que si sabe. la acepto. pero puede no saber por qué produce esta reacción53. cuando usted dice que el libro está en la biblioteca no quiere significar que está incluido en el catálogo. si la carne está podrida. Pero cuando se pretende que el concepto de «verdad» no es necesario. lo que niega el escéptico no es que haya proposiciones o teorías -o lo que sea. «tuberculosis». 891. Rescher en su excelente obra sobre la verdad presenta más testim onios de filósofos contem poráneos de variadas tendencias. 80. Esto nos lleva al siguiente punto. El primero tiene que ver con la idea de Reichenbach de que es preferible hablar de «probable» en vez de «verdadero». agrega Popper.que sean verdaderas o falsas. la situación puede ser distinta ya que es difícil pensar que se tenga un criterio de verdad y se desconozca su significado (a menos que se confunda lo que opera o lo útil con lo verdadero). los libros no incluidos en el mismo probablemente no están en la biblioteca.. quizá pueda explicar la diferencia valiéndome de un ejemplo. cit. Pero. Routledge and Kegan Paul. unos problemas poppero-decibles. En realidad dice Popper. pág. aún suponiendo perfecto el catálogo. Naturalmente que con «verdadero» y «falso». Oxford. usted consulta el catálogo. II. 1976. lo que permite corroborar. op. sino la posibilidad de tener razones suficientes para comprometerse con la verdad o la falsedad. Los libros incluidos en el catálogo están presumiblemente en la biblioteca. Sin ninguna duda habría que pensar que las pistas de Popper-Tarski. o los pacientes tienen tuberculosis o cáncer52. El mismo viejo Russell planteó antes de Tarski y Popper. Ensayos F ilosóficos. Clarendon.

esto sería una opción carente de utilidad. dijo en Signification et vérité36 que «nevó en M anhattan el primero de enero. pp. porque las fronteras del conocim iento son inciertas y porque «sin la ley del tercero excluido no podríamos plantearnos las preguntas que dan nacimiento a los descubrimientos»58. 313. pues aunque no tenem os forma de decidir la cuestión. si el sistem a es coherente. pero tenemos razón de estar seguros de que hay o que no hay. tan rico com o los P rin cipia M athem atica de RussellWhitehead. Russell refiriéndose a los intuicionistas — que identifican «verdadero» con «demostrable» y «falso» con «refutable». En este caso podemos admitir la ley del tercero excluido. a quien nada le fue ajeno en sus casi cien años de vida. pero cuando existe alguno no hay sobre él acuerdo unánime. Pero ello se debe a que el conocim iento tiene límites muy vagos. 56 Ib id. en tanto que esta constituye todo lo que prácticam ente está a nuestro alcance. 302. ni refutables sus negaciones. Definiremos la «verdad» refiriéndonos a «acontecimientos» y el «conocim iento» con relación a los «perceptos». aunque no exista método para descubrir que es así. 345. . y que una proposición es verdadera aunque no haya método para descubrirla. subjetivos y discutibles. lo que quiere decir que existen verdades aritm éticas que no son demostrables. Históricamente se han propuesto muchos criterios de los que analizaré someram ente algunos. com o lo dice Russell. sabemos algo sobre lo verosímil de cada alternativa. 55 Bertrand RUSSELL S ignification et vérité. pero sí tiene importantes consecuencias epistemológicas. por lo mismo. 301. Actualmente ignoramos si hay vida en otro lugar del universo. En resumen la noción de verdad no es una noción epistem ológica. inútil. podemos encontrar la prueba o no. Russell. No veo razón para que un defensor de la probabilidad. Tal tesis vale igualmente para cualquier sistema científico. sería inconsistente y. 315 y 331 58 Los subrayados son míos. 1969. pp. Antes de la invención del espectroscopio. una marca registrada que permite detectar todas las afirmaciones verdaderas y sólo las verdaderas. No existe un criterio general de verdad — es decir. IV. pretendem os que las proposiciones sobre las que versa nuestra encuesta son verdaderas o falsas. 301-302. no es decidible. Cuando nos embarcamos en una investigación. Verdad y conocim iento son diferentes y una proposición puede ser verdadera. y todas las falsas. Así la «verdad» será una noción más amplia que el «conocim iento».. y que por lo mismo niegan el principio del tercero excluido. rechace la «verdad» tal como aparece en los enunciados precedentes55. hubiese parecido imposible afirmar cualquier cosa sobre la com posición química de las estrellas.127 haya una probabilidad de que este enunciado sea verdadero. los criterios son epistém icos. no existe un criterio general de verdad. En efecto. si el sistem a fuese com pletam ente decidible. 5 7 Flammarion. Prácticam ente. nos dice lo siguiente que es de gran interés epistemológico: Es bueno «creer que la verdad y el conocim iento son diferentes. un método de decisión— Tarski extrae consecuencias del teorema de Gódel: Este teorema dice que un sistema formal. Criterios de verdad He dicho que la verdad debe distinguirse de sus criterios. Creo que la epistemología popperiana es una buena ilustración de este aserto. del año I de nuestra era» es una proposición verdadera o falsa. Tenemos necesidad tanto de la «verdad»57 como del «conocim iento». un criterio es un método de decisión o. pero hubiese sido un error pretender que contienen y no contienen los elementos que nosotros conocem os. y sólo las falsas. M ientras que la definición es objetiva y absoluta — es neutra y aceptable por todos— . pág. I. — es decir capaz de formalizar la aritm ética elemental de los enteros positivos— . u otro que use una lógica tan compleja como la lógica de primer orden. Como ya lo dijimos.

con el criterio pragmático. 60 Ibid. Esta objeción solo puede resolverse si distinguimos entre significado y criterio (o árbitro) de la verdad. pero verdad y conocimiento no son ni lo uno ni lo otro. Afirmaciones referentes a eventos probables. T he C oherence T heory o f Truth. ya que sugiere nuevos problemas y predicaciones. cuando «»p» es verdadera si y sólo si p «se transforma en» «p» si y sólo si efectivam ente p». y que el conocimiento de alguna manera representa una utilidad cognoscitiva. d. que en muchos casos pueden ser teorías refutadas. y son eficaces en la construcción de mecanismos explicativos que generan predicciones contrastables.” (Fin de siglo. en realidad existen errores felices (o ¡felix culpa!). pp. llegar a la idea de que la verdad es utilidad y el conocimiento es poder.. que «las ideas se vuelven verdaderas tanto como nos ayudan a conseguir relaciones satisfactorias con otras partes de nuestra experiencia». 6 0 ). y «es útil creer que existen otras personas» tendrían él mismo significado y expresarían la misma proposición». Criterio de Correspondencia La definición de verdad a veces se ha entendido erróneamente como un criterio. Popper. La fortaleza de la teoría pragmática parece residir en el punto de vista ultrapesimista de que no podemos sacar provecho del error. d. B. Afirmaciones referentes a la necesidad o a la posibilidad. ya que en el primer caso estamos buscando teorías verdaderas o cercanas a la verdad. A veces este criterio se ha presentado como una definición de la verdad (es el caso de James. aún como criterio de verdad tiene algunos inconvenientes. Sin embargo. como lo vimos). No hay razón. b. que existen teorías falsas —refutadas— . sino sólo con el éxito cognoscitivo en tanto que nuestros juicios «son correctos». por la cual la aceptación de una falsedad no debería ser de gran utilidad. Criterio pragm atista o instrum entalista Según el cual la utilidad es el factor determinante de la verdad: Jam es decía — lo repito— . la astronomía de Ptolomeo aún es útil para los navegantes y para hacer calendarios aproximados. 59 RESCHER. por ejemplo. c.. sobre todo las irreales de las que no se puede prescindir en las ciencias (El principio de la inercia o la competencia lingüística chomskyana se formulan en forma contrafáctica). Si urgamos un poco más podríamos. Sin embargo. .. Una crítica similar a la de Russell al pragmatismo se ve en Bunge “Una caricatura de la ciencia. c. Afirmaciones (o proposiciones?) condicionales.128 A. pág. que son útiles. c) Tiene que ver con la diferencia entre ciencia pura y ciencia aplicada. o por lo cual la aceptación de una verdad no debiera ser altamente nociva60. la definición de verdad que puede aceptar cualquier filósofo. los críticos de este criterio reconocen que la práctica es un acicate del conocimiento. 3. pero no tiene ningún uso con: a. que es puramente teórica y que no tiene que ver con éxitos en asuntos prácticos. (Las afirmaciones lógicas o matemáticas no tienen que ver con los hechos y las posibilidades no actualizadas no tienen punto de comparación). se vuelve problemática cuando se transforma en un criterio. nos dice Rescher59opera confortablemente en la esfera de los enunciados de observación (observation report) y los enunciados protocolares de los neopositivistas. por ejemplo. afirma con toda razón. pero tiene otra enfermedad para la cual la droga ingerida es la necesitada. 164. Afirmaciones referentes al pasado. Tal versión. 7-8. a. un hombre erróneamente cree que tiene una enfermedad y erróneamente toma una droga creyendo que es el tratamiento adecuado. pero con el inconveniente que señalaba Russell: Si James tuviera razón «existen otras personas». pág. en principio. mientras que en el segundo buscamos instrumentos poderosos. En efecto. b. En relación con este criterio están los criterios de evidencia (empírica o racional) de los que hablaré más adelante.

Criterio de la evidencia (o intuicionista) Cuando se recurre a la evidencia (em pírica o in telectual). etc. pág. es lógicamente posible tener dos conjuntos de afirmaciones coherentes entre ios cuales no hay forma de decidir cual de los dos es verdadero»61.. total y com pleta— . Con frecuencia las presuntas evidencias no son más que nuestros hábitos. para los cuales la verdad es el todo — la verdad es una. estam os pensando en el origen del conocimiento. por tanto. pág 48.129 C. más bien que de su verdadera apariencia. Criterio coherentista Este criterio considera que la verdad se detecta — un criterio también puede ser un detector — . la evidencia no es una garantía. 899. Pedro puede no saber que p y q son interdeducibles y de hecho no creer q. porque: a. no puede ser completamente verdadera. No existen datos infalibles e incorregibles -en esto coinciden Popper y Austin-. «La ficción se puede hacer tan coherente -agrega Rescher-. y b) inferidas que se establecen por procesos tales com o inducción o deducción a partir de las primeras. El origen (empírico o racional) no le da ninguna respetabilidad a los datos En el conocimiento. por una parte. cuya verdad se da inmediatamente por procesos no discursivos que pueden caracterizarse como intuitivos. “ Ibid . Pero un 6 1 Ibid. La coherencia puede ser un rasgo descriptivo del dominio de las verdades. y 2. c. Pero. Popper da dos versiones de ella: a. una afirmación es verdadera si es consistente con el resto de nuestras creencias. La verdad es coherencia con nuestras creencias... ro ca dura. las verdades no tienen el monopolio de la coherencia . pág. E nsayos Filosóficos. D escartes por otra. refiriéndose a la lógica: «se dice que debemos pensar de acuerdo con las leyes lógicas porque un estado de cosas para el cual no sean buenas es inconcebible. D. En realidad. Sin embargo. o... pueden ser erróneas»63. ciertamente. Sin embargo. . Al respecto dice Popper. y que sólo conocemos verdades parciales... como un hecho. La segunda versión dice. 6 2 Bértrand RUSSELL. esta tesis es desconcertante para Popper ya que la lógica no hace parte de la lógica: si Pedro cree que p y si p y q son interdeducibles. puntos fijos. «Si ninguna verdad parcial es enteramente verdadera esto debe aplicarse a las verdades parciales que encaman la filosofía monista. . podemos decir que Pedro debe creer q. En estas teorías se insiste sobre una base segura. objeta entre otras que: 1.. «Si ninguna verdad parcial es completamente verdadera. una historia coherente puede no tener que ver con los hechos y dos historias coherentes pueden ser incompatibles. en la consistencia (cuyo modelo sería un sistem a form al): una afirmación se considera verdadera si es coherente —compatible o composible como diría Leibniz— . b. lo cual es un ( criterio demasiado escéptico para la filosofía que estamos considerando»62. de manera más precisa. y. con el resto del conocim iento. de lo que no sabemos si verdadero o no. según la teoría intuicionista existen dos clases de verdades: a) primitivas.. pero nada prohíbe que las falsedades sean coherentes entre sí.. la genealogía (pedigree) no es ninguna garantía. debe aceptarse como verdadero si y sólo si es coherente con las afirmaciones que hemos aceptado previamente.. cualesquiera deducciones que extraigamos de ellas pueden depender de su falsa apariencia. 903. toda la verdad esté contenida en la proposición «ninguna verdad parcial es completamente verdadera». si estas no son absolutamente verdaderas. b. y tiene su origen en Aristóteles-Euclides. nuestros calambres mentales. a menos que. conocimiento firme. y en Bacon. Russell que se enfrentó con esta teoría en la forma de teoría m onista — profesada por los hegelianos ingleses— . que ninguna verdad sea completamente verdadera. Esta versión tiene el efecto de hacer que nuestro conocimiento sea ultraconservador y difícilmente revisable. ' . d.

Tampoco es una proposición autodestructiva. Para comenzar digamos que una antinomia no es una simple contradicción como: p ~ ~ p (donde p es una proposición cualquiera). pp. . considera que «cuando la razón. Ño hay libertad pues todo sucede según las leyes de la naturaleza. de hacerlo. Además de la causalidad según leyes naturales. La idea de Kant es la de que uno puede probar con argumentos igualmente sólidos la tesis y la antítesis de cada antinom ia65. por ejemplo. por consiguiente. En lógica y m atem áticas la antinom ia es un asunto diferente. hablaré en el futuro. de todas maneras. sino metodológica — . normas o leyes» y una paradoja «es la coexistencia de dos cosas ilógicas. El mundo no tiene ni comienzo en el tiempo y es infinito en el espacio. anotar que estos criterios no se aplican siempre de manera aislada sino que se recurre a más de uno. No existe en ninguna parte un ser absolutamente necesario ni en el mundo ni fuera del mundo. aunque de manera jerarquizada: Popper. quiere ir más allá de las condiciones de la experiencia posible se compromete con contradicciones en la cosmología racional. Tomemos algunos ejemplos: “ Karl POPPER. c. no es obviamente. El mundo tiene un comienzo en el tiempo y es limitado en el espacio. Nota sobre las paradojas o antinomias En lenguaje ordinario una antinomia es «una contradicción entre dos principios. por ejemplo. hay que admitir una causalidad libre para la explicación de los fenómenos naturales. Estas contradicciones se traducen en cuatro parejas de proposiciones cosmológicas que en su conjunto constituyen lo que él llama «la antinom ia de la razón pura». si Dios lo permite. cuando hablamos de antinom ia inmediatamente nos viene a la memoria la dialéctica trascendental de Kant. com o «toda regla tiene su excepción». por ejemplo. o lo que sea. pu blicar (b ajo la form a de e scrito ) es prácticam ente imposible. por su parte le da prim acía. El hecho de que una regla o proposición parezca ser verdadera. o taspercepción ordinaria y la teoría científica de la percepción. Conjetures a n d R efutations. y también acepta que las proposiciones son verdaderas en el sentido de la correspondencia tarskiana. Lina paradoja es algo más fuerte y más preocupante. b. como otros argumentos de la evidencia siempre sospechoso. privilegia el criterio de falsabilidad pero recurre al pragmático — cuando dice que su teoría no es científica. ya que publicar. evidente. porque bien vistas. En efecto. Ninguna sustancia está formada de partes simples. Toda sustancia compuesta está compuesta de partes simples. Rescher. d. Debería agregar el criterio que más me entusiasma. no son respuestas al mismo problema. Sobre este tema escribí hace varios años y. y al coherentista en lo que respecta al progreso de la ciencia. razón suficiente para que sea verdadera. más gasta en el juego». o convincente»64. que si es una regla debe tener excepción y. Kant. es lo que G Ryte llama dilemas que son incompatibilidades desconcertantes pero aparentes. El mundo implica un ser absolutamente necesario. en este país del Sagrad o C orazón de Jesú s. Estas cuatro antinomias —es bueno recordarlas— son: a. la coexistencia de responsabilidad y determinismo. aunque lo opuesto si puede ser razón para que parezca verdadera. En filosofía. Una proposición contradictoria es simplemente una falsedad lógica. pragmatisnio_metodológico. en otras ocasiones he hablado suficientem ente de él. pero su m etodología es pragm ática: aletism o proposicional. D ebo. con mucho talento.130 argumento que proceda de lo inconcebible es. al criterio coherentista por la vía falsacionista popperiana. 206 207 65 Algo análogo —pero de diferente alcance—. lo que me exonera. el criterio de falsabilidad. es su programa. no toda regla tiene su excepción. convincente. «cuando más mal está la gente. hasta cierto punto.

miente y si miente dice la verdad. Vale la pena observar. En estas condiciones. Ahora vale preguntar si este super-conjunto se contiene o no se contiene a sí mismo.131 1. de allí la contradicción formal. siendo A este conjunto tendremos las siguientes equivalencias: Ae Ah Aí A Aí Ah Ae A [El símbolo e es el de pertenencia. es decir. Se trata de una proposición p que dice de sí misma que es falsa. 158.. La versión moderna de ella es la que he utilizado en este ensayo. La paradoja d el mentiroso Esta paradoja fue inventada por los griegos y se le atribuye a Eubúlides de M ileto (de la escuela m egárico-estoica) quien la enunciaba asi: «Epiménides el cretense decía que todos los cretenses son mentirosos». la respuesta obviamente es la siguiente: si se contiene no se puede contener y si no se contiene se tiene que contener. BETH. se tendrá: (x)[r(x) « -x(x)] ' Puesto que el enunciado r(r) es equivalente a su propia negación. En consecuencia si lo deja pasar lo tiene que colgar y si lo cuelga lo tiene que dejar pasar. Las clases se «sustancializan». S i esta proposición es verdadera. La paradoja moderna que estrem eció los fundamentos de las m atem áticas fue la paradoja de Russell que se refiere a los conjuntos: hay conjuntos que se contienen a sí mismos y otros que no se contienen.. op. se tratan com o objetos que pueden. con la siguiente fastidiosa secuela: debe incluirla o no incluirla en este catálogo? 2° Este caso es aún más didáctico: “El Concejo Municipal de un pueblo decretó que todo habitante del sexo masculino que no se afeita debe hacerse afeitar por el barbero del pueblo. por ejemplo. 163. Russell ilustró su paradoja. formemos el conjunto de todos los conjuntos que no se contienen a sí mismos. En términos más formales. 158. Las paradojas se explican en detalle en la obra citada. debe hacerlo. que dice aproximadamente así: al pasar un puente hay un vigilante que deja pasar a los que dicen la verdad y cuelga a los que dicen m entiras. El barbero del pueblo se encuentra en una situación fastidiosa porque si no se afeita. de donde se sigue que si dice la verdad. op. g es la negación de la pertenencia que se pueue también escribir así -(A e A )) De manera más técnica como lo hace B eth 66. 68 BETH. L e Fondem ents logiques des m ath ém atiqu es. apelando al simbolismo lógico: introducimos átomos x(y) para expresar que el objeto designado por y está contenido en la clase designada por x. pág. tendrá que ser verdadero y falso. cit. estar contenidos en una clase cualquiera. . así: p: p es falsa. Recientem ente se ha vuelto muy popular ilustrar la paradoja del m entiroso con la antinom ia propuesta a Sancho Panza. 1950. 67 BETH. Nauwelaerts.en paradojas lógicas y 66 E. existen por lo menos l l 68. que si bien estas son las paradojas másconocidas. pág. debe ser falsa y si es falsa tiene que ser verdadera. Louvain. un cam inante que quiere pasar se acerca al vigilante y le dice: me van a colgar. pág. podemos introducir una clase r por medio de la definición: r(x) = df x(x) Ahora bien. y si lo hace. en virtud de esta definición. cit. que a su vez se dividen — después de Ramsey— . para dar fin a esta nota. posteriorm ente con dos ejemplos didácticos que vale la pena recordar: I o Un fabricante de catálogos debe elaborar el catálogo de todos los catálogos que no se incluyen a sí mismos. Quizás podríamos decir que en la antinom ia se m ezcla la contrad icción y la circularidad (que es una contradicción circular). y al mismo tiempo prohibe al barbero tratar de afeitar a un habitante que se afeite personalmente. le está prohibido hacerlo67. W .

pág. entran en juego de manera esencial y decisiva69. falsedad.. (Y pueden resolverse. 170 . las nociones semánticas fundamentales (verdad. tales como la de Russell. 69 Ibid. acudiendo a una estratificación de tipos lógicos según la cual “todo lo que contiene una variable ligada debe excluirse de los valores de esta variable”). com o lo hizo Russell. La propuesta de Tarski sólo vale para las paradojas semánticas.132 paradojas semánticas. como la del mentiroso. designación. etc.). Su nombre viene del hecho de que en su derivación. significación. Las lógicas pueden formularse en un formalismo lógico.

y aun cuando fue vendida a un amigo suyo. en Richmond Park. Durante el Congreso Matemático de París. fue nombrado “attaché” de la embajada británica en París. lo que . un trabajo que por primera vez form alizó y axiom atizó todas las matemáticas en un único sistema mediante el uso de conceptos lógicos. el gran avance realizado por Russell en el análisis de los conceptos lógicos no sólo permitió que las deducciones fueran llevadas mucho más adelantes que hasta entonces. En diciembre del mismo año. N. Cuando dejó Cambridge en 1894. escribió The Principies ofMathetics (Los Principios de las Matemáticas. el 18 de mayo de 1872. varios volúmenes se extraviaron. A. Su biblioteca fue confiscada como pago de la multa. a su regreso. Bertrand Russell heredó el título. celebrado en 1900. En compañía de su gran amigo el Dr. negándole su pasaporte. Vizconde de Amberley. Durante esta época. para consagrarse a la filosofía. Su padre había querido educarlo en las doctrinas del agnosticismo. fue el alumno más destacado en Matemática y Ciencias Morales. Cambridge. a la muerte de su hermano. Russell tomó parte activa en el grupo que patrocinaba la no conscripción y fue condenado a pagar cien libras esterlinas de multa. En 1901 descubrió la paradoja que lleva su n o m b re. y en compañía de su joven esposa fue a pasar varios meses a Berlín. Whitehead. publicó The Practice and Theory o f Bolshevism (La Práctica y la Teoría del Bolchevismo). nació en Trelleck. su abuela lo llevó consigo a Pembroke Lodge. por haber lanzado un panfleto en que expresaba sus objeciones contra la guerra. donde se dedicó al estudio de la democracia social. como cuando Chamberlain inició su campaña por la Reforma de las Tarifas Aduaneras. obra en la cual tardaron diez años y cuyo manuscrito completo fue tan vasto que tuvieron que llevarlo en un vehículo adonde los editores. en 1861. y entre ambos escribieron los Principia Mathematica (1910). filósofo y matemático. y. Aparte de esto. un grupo de amigos le contrató una serie de conferencias en Londres. el segundo Conde de Russell. a causa de sus doctrinas pacifistas expresadas en un artículo publicado en el “Tribunal”. pues era hija de Lord Stanley de Alderley. Más tarde. Lord John Russel. en los Estados Unidos. Educado por “nurses” y tutores. y formuló la llamada “Teoría de los Tipos”. dentro de los principios que declaran inaccesible al entendimiento humano toda noción de lo absoluto. Russell se interesó por los trabajos del matemático italiano Peano. años después buscó una base nocontradictoria para la Teoría de Conjuntos. Para evitar esta educación escéptica. Fue el segundo hijo del Vizconde de Amberley. En 1918 fue condenado a dieciocho meses de prisión. después de estudiarlo detenidamente. en marzo de 1931. Al estallar la Primera Guerra Mundial. y después se estableció en una pequeña casa campestre situada cerca de Haslemere. 1921). Bertrand Russell adquirió un conocimiento perfecto del francés y del alemán y echó las bases de la erudita prosa que caracteriza su estilo. En cuanto a su madre. sino que se pudo retroceder igualmente hasta los primeros principios de las matemáticas puras. el primer ministro liberal que luchó por la Ley de Reforma de 1831 y fue partidario decidido de las doctrinas de John Stuart Mili. 1903). su primera obra importante. para su abuelo. en Trinity College. y conm ovió los fundam entos de las Introduction to mathematical Philosophy (Introducción a la Matemática Filosófica) . realizó varios viajes al continente y a menudo abandonó la filosofía por la política. Al quedar en libertad. desarrolló la lógica matemática de Peano y Frere. Cambridge. En 1910. allí se enfermó de neumonía y estuvo al borde de la muerte. y al serle ofrecido un puesto en Harvard. En el otoño de 1920 Russell fue a China para dictar algunas conferencias sobre filosofía en la Universidad de Pekín. pertenecía también a la nobleza. es decir. casó con Alyus Pearsall Smith. de las que resultó más tarde su Analyssis of theMind (Análisis del Espíritu. poco después realizó una breve visita a Rusia para estudiar las condiciones predominante en este país y. a tal punto que algunos periódicos japoneses anunciaron su fallecimiento y los chinos ofrecieron sepultarlo junto al Lago Occidental. Trinity College canceló sus servicios. las autoridades m ilitares impidieron su partida de Inglaterra. Mientras estaba en prisión escribió su Bertrand Arthur William Russell. Russell fue nombrado profesor del Trinity College.133 BERTRAND RUSSELL M atem áticas. que murió cuando él sólo tenía tres años. título que fue cread.

el divorcio. Power: A new social Analysis. Durante los seis años que siguieron. y en 1950 recibió la consagración del Premio Nobel de Literatura. en septiembre de 1921. Russell se ganaba la vida dictando conferencias. en tanto que en otro de sus comentarios sostuvo: “Bertrand Russell lo conoce todo. excepto en el financiero. sostiene. En 1938 Russell publicó una nueva obra. En la investigación de las fuentes del Poder y desarrolla una ingeniosa teoría: el Poder. colección de ensayos escritos en un estilo delicado y ligero que versan sobre temas de actualidad. En 1940 publicó An ¡nquiry into the Relativity (El ABC de la relatividad). En 1927 expuso su filosofía de la vida en un libro titulado What IBelieve (Lo que yo Creo). donde sostiene la tesis de que la infelicidad se ha esparcido en el mundo a través de la civilización. En 1929 publicó uno de sus libros más importantes. La escritora inglesa Ethel Mannin fue quien quizás definió mejor la compleja personalidad de Betrand Russell y su posición en el mundo contemporáneo cuando dijo que “si él hubiera sido menos inteligente pudo haberse convertido en un culto”. y a su regreso a Inglaterra. escuela que fue un éxito en todos sus aspectos. traducido al español como Panorama Científico. y termina con una visión del mundo basada en los principios del socialismo gremial. el anarquismo y el sindicalismo. Casi todas las sociedades científicas de Europa lo acogieron en su seno. su monumental History of western Philosophy (Historia de la Filosofía Occidental). Sceptical Essays (Ensayos de un Escéptico). Su vida fue salvada. “Es una ética racional”. On Education (1926). en el mismo sentido en que la energía es el concepto fundamental de la física. un estudio de los problemas relacionados con el trabajo y los salarios. el amor rom ántico. obtuvo el divorcio y se casó con Dora Winifred Black. la ciencia y el arte bajo el socialismo. Lo mismo que la energía.C) hasta nuestros días. Mysticism and Logic (El Misticismo y la Lógica). en 1930. excepto la mentalidad humana”. conferenciante y propulsora del “matrimonio a prueba”. y In Praise ofldleness and other Essays (Elogio de la Pereza y otros Ensayos). el poder tiene numerosas formas. quien escribió. Analysis of Matter (Análisis de la Materia). Russell escribió su obra Proposed Roads to Freedom {Caminos de la Libertad) dividida en dos partes: La primera en una exposición de las fases históricas del socialismo. traducido al español con el título Vieja y Nueva Moral sexual. Entretanto. “principalmente debido a éticas y hábitos de vida errados”. En 1922 y 1924 Russell y su esposa fueron candidatos laboristas al Parlamento. en cuyo prefacio dice: “En este librito he tratado de expresar lo que pienso del lugar del hombre en el universo y de sus posibilidades de realizar una vida de bien”. posiblemente de Europa” y poseedor de una mentalidad de primer orden. En 1924. el tabú de la instrucción sexual. en 1927. Ninguna de estas formas debe ser considerada como subordinada a otra y ninguna de ellas deriva de otra. Religión and Science (Religión y Ciencia). “el matrimonio no debería reputarse existente mientras no hubiese hijos". Uno de sus admiradores llamó en cierta ocasión a Bertrand Russell “el hombre más brillante de Inglaterra. sin embargo. en que describe el desarrollo de la filosofía desde Tales (640 A. The Comquest of Happiness (La Conquista de la Felicidad). como riquezas. la influencia sobre la opinión pública. The Problems of Philosophy (Los Problemas de la Filosofía) . Scientific Outlook. An Outline o f Phylosophy (Bosquejo de Filosofía ) . los esposos Russell pasaron los inviernos en Chelsea y los veranos cerca de Lands Ends. . que compartió con William Faulkner.134 constituía un homenaje simbólico. los armamentos. la autoridad civil. es el concepto fundamental de la ciencia social. haciendo periodismo y escribiendo libros como The ABC of Atomism (El ABC del Atomismo. la eugenesia y el matrimonio a prueba. 1923) y The ABC of en la bibliografía de Russell las siguientes: Priciples of Social Reconstruction (Principios de la Reconstrucción Social). Además de estas obras figuran Meaning and Truth (Indagación sobre el Significado y la Verdad. y en 1945. traducida como El Poder en los Hombres y en los Pueblos. un libro titulado The Right to be Happy (El derecho a se feliz). Our Knowledge of the ExternaL World (Nuestro conocimiento del Mundo Externo). la segunda. la prostitución. dice. con una fuerte tendencia anarquista. Russell y su esposa fundaron una escuela para poner en práctica sus teorías sobre educación. Su preocupación por la felicidad humana llevó a Russell a escribir. por Chelsea. en el cual analizó la organización de la familia en los sistemas patriarcales y en las sociedades primitivas la ética cristiana. por los médicos alemanes. Marriage and Moral. el gobierno y las leyes.

sin embargo. quienes plantean la cuestión seguramente ya tienen alguna idea acerca de lo que significa «verdad». Barcelona. y más o menos confusas. hay muy poco en común entre las ideas que dos personas diferentes ligan a una misma palabra. Aunque la cuestión de qué cosas son verdadera y no falsas no forma parte de nuestra investigación. debemos ser capaces de decir lo que sig n ifican : qué es. antes de empezar a buscar una respuesta. Lo que deseamos hacer es separar este concepto del conjunto de irrelevancias de que normalmente está recubierto cuando lo empleamos. pp 213-231. y creencias o ju icios1. de gran importancia filosófica. ni la pregunta ni su respuesta podrían tener para ellos un significado definido. Está la pregunta: «¿Cómo se usa apropiadamente la palabra ‘verdad’i» Se trata de una pregunta para el diccionario. Podemos preguntar qué cosas son verdaderas: ¿es verdadera la ciencia?. en el caso de palabras como «verdad». por otra parte. y construir claramente la oposición abstracta de la que depende nuestra distinción de lo verdadero y lo falso. por ejemplo. y hemos de reducirlas a formas claras y sencillas. '•Emplearé las palabras «creencia» y «juicio» como sinónimas. aunque frecuentem ente habrá más acuerdo acerca de las ideas que considerarían apropiado unir a la palabra. aunque sea difícil aclarar de qué concepto se trata. Sin embargo. en el sentido de que nos ocupamos. en primer lugar. Estas aserciones finales han de ser probadas en parte por su evidencia intrínseca y en parte por su poder para explicar los «datos». exactam ente. acerca de lo verdadero y lo falso. todos advertimos que se halla im plicado cierto concepto fundam ental. etc. Cuando. cuando nos hemos puesto de acuerdo en que la cuestión de que nos ocupamos es «¿qué significa ‘verdad’?» no hemos puesto fin en absoluto a las ambigüedades posibles. no para el filósofo. La cuestión que hemos de exam inar puede ser explicada señalando que. 1996. en este problema. sin originar un conflicto evitable entre nuestras creencias com plejas y confusas iniciales y nuestras sencillas y claras afirm aciones finales. Además.135 «SOBRE LA NATURALEZA DE LA VERDAD Y LA FALSEDAD»* [EXTRACTO DE ENSAYOS FILOSÓFICOS] Bertrand Russell La pregunta: «¿Qué es la Verdad?» puede entenderse de varias maneras diferentes. vemos que hace sol el sol * Tomado de E nsayos filo só fic o s. son las creencias com plejas y confusas de que partimos. será bueno dejar muy claro en qué sentido planteamos la cuestión. pero todavía difiere de ella. Estas creencias necesariam ente han de experim entar un cambio al hacerse claras. las cosas que son verdaderas o falsas. La cuestión de si esto o aquello es verdadero ha de resolverse — si es que resulta posible hacerlo— mediante consideraciones referentes a esto o a aquello. La cuestión de la idea que la gente tiene cuando usa una palabra pertenece a la psicología. Altaya. Pero antes de que podamos responder a cuestiones com o éstas. pero el cambio no ha de ser mayor que el que su confusión inicial justifique. El proceso que hay que desarrollar es esencialm ente un proceso de análisis: tenemos varias creencias complejas. Traducción de Juan Ramón Capella. son enunciados. será bueno considerar por un momento la naturaleza de las cosas a las que atribuimos verdad o falsedad. ¿es verdadera la religión revelada?. esta cuestión preliminar. . lo que preguntamos cuando decimos: «¿es verdadera la ciencia?» Deseo examinar. E stá también la pregunta: «¿Qué es lo que la gente usualmente piensa cuando usa la palabra ‘verdad’?» Esta cuestión se acerca más a la que tenemos que responder. y los «datos». y. no mediante consideraciones generales de lo que significa «verdad». de otro modo. la palabra tiene algunos usos perfectamente apropiados que son obviamente irrelevantes para nuestra investigación: un «verdadero» hombre y un «verdadero» poeta son «verdaderos» en uri sentido distinto del que nos ocupa. Hablando en general.

por ejemplo. Si juzgo. sino porque en realidad no murió en su lecho. cierta característica comparativamente obvia que es una garantía de autenticidad. juzgo falsamente no a causa de algo que tenga que ver conmigo. consiste en una relación determinada. También los juicios consisten en relaciones de la mente con objetos. universalmente. distinta de la verdad. Si imagino. y parece natural preguntar si hay verdades y falsedades objetivas que constituyan los objetos de los juicios verdaderos y falsos. que Carlos I murió en el cadalso. que es lo que juzgamos o creemos. respectivamente. sin embargo. por tanto. también está claro que la verdad o falsedad de un juicio dado no depende en absoluto de la persona que juzga. Un enunciado es verdadero cuando una persona que lo cree. Sin embargo. Lo mismo ocurre. En todos los actos cognitivos. Como vemos. cree con verdad. La verdad o falsedad de los enunciados es definible en términos de la verdad o falsedad de las creencias. esta opinión és altamente plausible. Pero ésta no es la cuestión que deseo examinar: deseo examinar lo que la verdad y la falsedad realmente son. De hecho. es lo contrario mismo de la plausibilidad.sí mismo. llamada «juzgar» o «creer». sea verdadero o falso. aunque menos manifiestamente. así. puesto que la verdad de los enunciados es una noción derivada de la verdad de las creencias. podemos limitarnos a la verdad de las creencias. si juzgo que murió en el cadalso. Si todo juicio. pero respecto de las falsedades. Carlos I. en cambio. Pero no creo que la verdad posea. no las marcas externas por las que podemos reconocerlas. aunque la relación con mi espíritu es distinta de la que guardaría en el caso de que lo percibiera y no me conduce a suponer que el color existe en el lugar en que lo imagino. «No es auténtico si no lleva la marca». y falso cuando una persona que lo cree. Un criterio es una especie de marca de fábrica. un color determinado. respecto de la imaginación. juzgo con verdad debido a un acontecim iento que realm ente se produjo hace doscientos sesenta años. con los cuales se halla en alguna de estas relaciones. por lo que se denomina un criterio de verdad. percibir e imaginar. y percibir es una relación entre una persona que percibe y la cosa percibida. respecto de un objeto único. es decir. la marca es lo que nos garantiza que determinada firma ha producido el artículo. Así. está claro que no puede haber verdad o falsedad a menos que haya espíritus para juzgar. una diferencia entre criterio y significado. por una cualidad. esto es. pero el ju icio «hace sol» sí es verdadero. morir y el cadalso? Veremos que la posibilidad de los juicios falsos nos obliga a adoptar esta última opinión. cree falsamente. descreer. Hay. el color es un objeto que está ante mí tan verdaderamente como si lo percibiera. En el caso de la percepción esto es suficientem ente obvio: la cosa percibida es necesariam ente algo diferente del acto de percibirla. Parecidamente. precisam ente esta diferencia es lo que hace que un criterio sea útil. o «que Carlos I murió en el cadalso». al considerar la naturaleza de la verdad. Respecto de las verdades. es difícil mantener esa opinión respecto de las verdades sin verse obligado a mantenerla también respecto de las falsedades.136 mismo no es «verdadero». entonces la distinción entre lo verdadero y lo fálso aplicada a los juicios se deriva de la distinción entre lo verdadero y lo falso . por ejemplo. la muerte de Carlos I en el cadalso. Pero examinemos primero la opinión de que el juicio tiene un solo objeto. sem ejante marca de fábrica: no creo que exista una etiqueta gracias a la cual siempre podamos saber si un juicio es verdadero y no falso. consiguientemente: ¿cuál es la diferencia entre una creencia verdadera y una creencia falsa? Lo que equivale a preguntarse: ¿cuál es la diferencia que realmente estab lece la verdad o falsedad de una creencia? No pregunto. Si estamos en lo cierto al decir que las cosas verdaderas o falsas son siempre juicios. ¿hay una relación entre mí y un «hecho» único. El primer punto que es im portante aclarar es la relación de la verdad y la falsedad con el pensamiento. el espíritu tiene objetos distintos de. dudar. Esta distinción entre la naturaleza de la verdad y el criterio de verdad es importante y no siempre ha sido suficientem ente destacada por los filósofos. o bien se trata de una relación entre mí. Si juzgo que Carlos I murió en su lecho. sino solamente de los hechos sobre los cuales juzga. Pero en este caso es preciso distinguir entre las teorías que difieren en lo que respecta a la relación que el juicio constituye. que pertenece a lo que es verdadero y sólo a ello. la verdad o falsedad de un juicio tiene siempre una base objetiva. es decir. aprehender. Y. Así. La cuestión que tenemos que discutir es. cuando decimos que determinada firma ha producido el artículo no sig n ificam os que el artículo lleve la marca correcta. tales como creer.

aunque no ocurre así si es falso. como sí lo tiene . esta opinión podría ser defendible. En la medida en que solamente examinamos juicios verdaderos. «Niego que tal y cual». así. tendremos que admitir que hay objetivos que son falsos. Consiguientemente. Tendremos entonces que decir lo mismo de los juicios verdaderos: el objetivo de «Carlos I murió en el cadaiso» será «que Carlos I murió en el cadalso». que pueden describirse com o falsedades objetivas. porque ello introduciría una diferencia intrínseca entre los juicios verdaderos y falsos y nos obligaría (cosa manifiestam ente imposible) a descubrir la verdad o falsedad de un ju icio simplemente por el exam en de su naturaleza intrínseca. . pero no lo es en la medida en que mantenemos la tesis de que el ju icio es de hecho una relación de espíritu con un objetivo. Con una nueva definición de los objetivos. No podemos m antener esta opinión respecto de los juicios verdaderos rechazándola respecto de los falsos. si hay un objetivo. ha de encontrarse fuera de nuestro juicio alguna entidad que de algún modo le «corresponda». la opinión de que tienen objetivos es plausible: el acontecim iento real que describimos como «la muerte de Carlos I en el cadalso». Así. Si admitimos que todos los juicios tienen objetivos. permítesenos denominarlos. y más adecuada a la consideración de la verdad y falsedad. Decir que hubo una cosa tal como «la muerte de Carlos I en su lecho» es simplemente otro modo de decir que Carlos I murió en su lecho. Presuponiendo que existen sem ejantes objetos. y tendremos que encontrar algún modo de dividir los objetivos en verdaderos y falsos. la cuestión del significado de la verdad y la falsedad tendrá que considerarse primero con respecto a los objetivos. es obvio que Homero no es una entidad que hay que hallar si nuestro ju icio es verdadero. si podemos evitar considerar «que tal y cual» com o una entidad independiente eludiremos una paradoja.. Pero ¿cuál es el objetivo del ju icio «Carlos I murió en su lecho»? No hubo un acontecim iento tal como «la muerte de Carlos I en su lecho». los verdaderos y los falsos. y los juicios verdaderos tienen objetivos verdaderos. «Creo que tal y cual». dado que hay ciertamente juicios falsos y que una relación no puede ser relación con nada. Esta opinión nos obliga a admitir. que tanto los juicios falsos como los juicios verdadero tienen objetivos. hemos de abandonar la opinión de que los juicios consisten en una relación con un objeto único. sin embargo. mientras que los juicios falsos tienen objetivos falsos.137 aplicada a los objetos de los juicios. En sí misma esta afirmación es casi increíble: advertimos que no habría falsedades si no hubieran espíritus que se equivocaran. Frente a esta opinión. cuando juzgamos con verdad. si podemos. por ejemplo. es difícil abandonar la opinión de que en cierta manera. el término «Sócrates». «Homero no existió». mientras que cuando juzgamos con falsedad no existe tal entidad correspondiente. y será m ejor encontrar. todo ju icio tiene un objetivo. alguna opinión que haga menos misteriosa la diferencia entre verdad y falsedad. Advertimos que la expresión «que tal y cual» es esencialm ente incompleta. siguiendo a Meinong. en cambio. es insatisfactoria. Así. sin embargo. «objetivos». Y si abandonamos esta opinión y nos unimos a la de que hay objetivos verdadero y falsos. la verdad o falsedad de un ju icio depende de la presencia o ausencia de una entidad «correspondiente» de algún tipo. Podemos considerar que es «que Carlos I murió en su lecho». no dependiente de la existencia de ju icios. y que sólo adquiere significación plena cuando se añaden palabras de modo que exprese un juicio. hay dos objeciones. La segunda objeción es más decisiva. hay grandes dificultades. Es cierto que no podemos tomar como entidad simplemente el sujeto gramatical de nuestro juicio: si juzgamos. nos veremos obligados a considerar como un hecho último y no ulteriormente explicable que hay dos clases de objetivos. Aquí. pero hay que concederle un cierto peso. por ejemplo. Esta opinión. Este argumento no es decisivo. Pese a todo. La primera es que resulta difícil creer que haya entidades tales como «que Carlos I murió en su lecho» o incluso «que Carlos I murió en el cadalso». Parece evidente que la expresión «que tal y cual» no tiene un significado completo por sí misma que le permitiera denota un objeto definido. Por tanto. «Espero que tal y cual». en el mundo existirán entidades. aunque no imposible lógicamente. ha de ser distinto de «la muerte de Carlos I en su lecho». por ejemplo. Advertimos que. Pero la tesis tiene la ulterior desventaja de que hace totalm ente inexplicable la diferencia entre verdad y falsedad. Entonces. Puede pensarse que cabría decir simplemente que los juicios verdaderos tienen objetivos mientras que los juicios falsos carecen de ellos.

Estos objetos no son ficciones: son tan reales como los objetos del juicio verdadero. haré una breve digresión para mostrar que son corrientes y que deben ser familiares. No advertir que la fecha es uno de los términos de estas relaciones es. el ju icio es verdadero. la relación a la que podemos denominar «ser consciente de él».138 Por tanto. separadamente. hemos de volver a la teoría de que ningún ju icio consiste en una relación con un objeto único. o sea. sino varios. pero no nos proporciona la esencia del juicio. Uno de los modos más comunes en que se presentan relaciones entre más de dos términos es en proposiciones sobre lo que ocurrió en algún momento determinado. B y mayo2. tomem os la relación de los celos. es falso. La dificultad de la opinión que hemos venido examinando hasta aquí radica en que nos obliga. Puede pensarse que «el am or de B por C» es un término y A el otro. no quiero decir que el espíritu guarde determinada relación con Carlos 1. han sido indebidamente ignoradas por los filósofos. morir y el cadalso. morir y su lecho. juzguem os con verdad o falsamente. de manera que en todo juicio hemos de tener. Como otro ejemplo. Pero amo y odio son engaños del tiempo: no se trata de relaciones que existan sin consideración al tiempo. puede ser ahora explicada y desarrollada. no se necesita fecha: la relación se mantiene siempre o nunca. Tales relaciones. tenem os ante nosotros los objetos Carlos I. En este caso no podemos decir que. sino un solo caso de una relación entre más de dos términos. según esta opinión. si A es Otelo. aunque familiares a los matemáticos. también con el cadalso y también con morir. sino entre A. Por tanto. lo que ha ocasionado tanta dificultad en la filosofía del tiempo y del cambio. esta interpretación es imposible y nos vemos obligados a considerar los celos como 2 No deseo dar por supuesta teoría alguna acerca de la naturaleza del tiempo: «mayo» puede ser interpretado como quiera el lector. entonces no hay una cosa tal como «el amor de B por C». Se trata de un hecho muy importante. Para obtener este juicio. Carlos I. porque en los celos lo que hay que advertir es que implican a tres personas. El enunciado del texto podía haberse hecho un poco más complicado. independientemente de las fechas. Cuando juzgamos que Carlos I murió en el cadalso tenemos ante nosotros no un objeto. hemos de tener una unidad singular del espíritu. de admitir que cuando juzgamos falsamente no tenemos nada ante el espíritu. a morir y al cadalso. cuando no. tam poco deseo negar que cuando juzgamos tentamos una relación con cada uno de los constituyentes de nuestro juicio separadamente. B y mayo no puede ser analizada en términos de relaciones entre A y B. pero por el momento lo ignoraremos. «A amaba a B en mayo» no es una relación simplemente entre A y B. pero perduraría la necesidad de una relación de más de dos términos . Por consiguiente evitamos la necesidad de admitir falsedades objetivas o. no varios casos de una relación entre dos términos. Esta relación entre A. cuando juzgamos que Carlos I murió en su lecho. o (más estrictamente) se mantiene o no se m antiene si consideración al tiempo. Sin embargo. Carlos I. Al decir que el ju icio es una relación del espíritu con varios objetos — por ejemplo. morir y el cadalso. pero esta interpretación no es aplicable a los casos de celos infundados. dará el juicio «Carlos I murió en el cadalso». Por tanto. La necesidad de una fecha no se suscita en todas las relaciones corriente. La salida de la dificultad con siste en m antener que. lo que juzgamos no es una sola cosa. en parte. A tiene respecto a B una relación de amor o de odio. La proposición más sencilla posible que afirma celos es del tipo de «A está celosos del amor de B por C». el juicio es una relación de la mente con otros varios térm inos: cuando esto otros términos tienen ínter se una relación «correspondiente». El tiempo interviene aquí de la misma manera que en el caso del amor y el odio. Nada que se refiera a Carlos I. o sea. que creo es la única correcta. A y mayo. cadalso y morir— . con cada constituyente d el juicio. o «A está celosos de B a causa de C». bien a admitir falsedades objetivas. Carlos I. pues parece que de algún modo hemos de ser conscientes de estos constituyentes. y B y mayo: es una sola unidad. bien a aceptar que cuando juzgamos falsamente no estamos juzgando nada. si A es el hermano de B. Tomemos una proposición como «A amaba a B en mayo y le odiaba en junio». Puesto que no parece que proporcionan la clave para muchos rompecabezas sobre la verdad. y supongamos que es verdadera. Parecidamente. por ejemplo. Esta opinión.

es decir. La percepción me presenta un objeto complejo. el amor y B. Así. A ama a B. podemos aplicar a la percepción la teoría del objetivo único que hemos considerado inaplicable a los juicios. a menos que A amara a B . de hecho los juicios falsos son posibles. esto es. com o «navaja-a-la-izquierda-del-libro». o sea. Supongamos que veo simultáneamente sobre mi mesa una navaja y un libro. consistente en la navaja y el libro en determinadas posiciones relativas (y también otros objetos. esto sería imposible a menos que hubiera entidades com o «el amor de A por B». Así. Así. Dando por supuesto el resultado de este análisis. Si además tenem os en cuenta la necesidad de una fecha. No obstante. que la proposición más sencilla sobre la relación se referirá a cuatro términos. Debemos el nombre de «relaciones m últiples» a las que requieren más de dos términos. la posibilidad de juicios falsos queda plenamente admitida. una relación es «múltiple» si las proposiciones más simples en que se presenta son proposiciones que suponen más de dos términos (sin contar la relación). lo que percibimos existe. advertíamos que. es falso. sino una relación de mí y A y el amor y B. Tomemos. Cuando el ju icio es verdadero. Si atiendo a este objeto complejo y lo analizo. Aquí la navaja. la primera a la izquierda del segundo. el libro y su relación espacial están indistintamente ante mi mente. Uno de los méritos de la teoría anterior es que explica la diferencia entre el juicio y la percepción y la razón por la cual la percepción no e. el perceptor y el objeto percibido.139 una relación entre tres personas. la relación se convierte en «cuadrangular». el amor. es uno de los objetos del ju icio. hay que tomarlo como una primera aproximación. nunca yerra. el amor y B. que es una relación. por el momento. Pero si . en este ca so hay una relación entre los objetos del juicio Consiguientemente. por ejemplo. uno de los cuales es una relación. a diferencia del juicio. de otro modo. Para percibir un objeto complejo. ha de existir semejante objeto. simultánea pero separadamente. no hay una relación de mí al «amor de A por B». un caso de relaciones especiales. susceptible de error. de este modo. Nos apartaría demasiado de nuestra materia desarrollar este tema. como en los sueños y alucinaciones. Es cierto que hay casos en que la percepción p arece ser errónea. Si hubiera una relación entre mí y «el amor de A por B». a mismo que el juicio fuera verdadero. Si se admite la infalibilidad de la percepción. lo que existe independiente de nosotros y de nuestras percepciones. Llamaremos «relaciones duales» a las que sólo tienen dos térm inos. es decir. el ju icio es verdadero cuando la relación que es uno de los objetos relaciona lo demás objetos. que siempre que percibimos algo. El enunciado anterior necesita algunas adiciones que se introducirán posteriorm ente. mientras que en un juicio basado en la percepción tengo ante mí. Cuando el juicio se toma como una relación entre mí. los objetos que percibimos inmediatamente) y lo que podemos llamar realidad física. pero en la percepción tengo el todo único «navaja-a-la-izquierda-del-libro». en el ejemplo anterior. Por lo que se ha dicho. o sea. pues de otro modo mi percepción careceríá de objeto. que exige un examen de la relación entre los datos sensoriales (es decir. a tres personas y una fecha. o sea. es decir. Pero esta dificultad no se aplicará a una teoría de la percepción correspondiente. no sería una percepción. sino en una relación múltiple de espíritu con los otros varios términos de que se ocupa el juicio. daré por sentado que la percepción. es decir. podemos formular como sigue la diferencia entre verdad y falsedad: todo juicio es una relación de espíritu con varios objetos. que su unidad la constituye una relación que podemos denominar «triangular». La teoría del juicio que propugno es que el ju icio no consiste en una relación dual entre el espíritu y un objetivo único. si juzgo que A ama a B. en la medida en que nos ocupábamos de juicios verdaderos. pero cero que en todos estos casos la percepción en sí es correcta. la teoría funcionaba admirablemente pero que no podía dar cuente de los juicios falsos. y que lo equivocado es el juicio basado en tal percepción. que podemos ignorar). las partes del objeto complejo. A. y el ju icio es verdadero si el amor relaciona a A y B. Cuando examinábamos la teoría de que el juicio es una relación dual entre el espíritu y un objeto único. puesto que la relación de percepción precisa dos términos. así. el mero hecho de que se produzca el juicio no implica una relación entre sus objetos: A. puedo llegar al juicio «la navaja está a la izquierda del libro». com o el juicio. al menos en la medida en que lo estamos percibiendo. ya está claro que las relaciones múltiples son corriente y que muchas cuestiones no pueden ser comprendidas sin su ayuda. En la percepción percibo un solo objeto complejo.

cuando se trata de un juicio sobre uno m ism o). por tanto. he tratado de hacer en las páginas precedentes. la relación que entra en el juicio ha de tener un «sentido». De este modo. es una relación del espíritu con los dos términos y con la relación R con el sentido apropiado: el complejo «correspondiente» consiste en los dos términos relacionados por la relación R con el mismo sentido. Por tanto. de ahí que «Carlos I murió en su lecho» sea falso. la m ezcla de dependencia del espíritu e independencia del espíritu que advertimos como característica de la verdad queda completamente preservada por nuestra teoría. El juicio es verdadero debido a que existe semejante objeto complejo. Si A ama a B. Esto proporciona la definición de la verdad y la falsedad. y viceversa. La misma explicación. es decir. consiguientem ente. hay una tendencia a apresurarse antes de que las bases sean sólidas. no debe estar an te él com o d irig ién d ose de A h acia B y no de B h acia A. para la mayoría de la gente. y ha de tener el mismos «sentido» en el com plejo correspondiente. relación «amar». No hubo nunca un acontecimiento complejo como «la muerte de Carlos I en su lecho». Y lo mismo ocurre en los demás casos. Por tanto. Para contrarrestar esta tendencia es necesario aislar las cuestiones fundamentales y examinarlas sin preocuparse demasiado por el progreso posterior. verdad y falsedad son primariamente propiedades de los juicios. dado que el com plejo «correspondiente». Una de las razones del lento progreso de la filosofía es que sus cuestiones fundamentales no son. no porque sean de menos interés. según la explicación anterior. Ahora podemos tratar de dar una explicación exacta de la «correspondencia» que constituye la verdad. no contiene a la persona que juzga com o constituyente (salvo. Vemos que en el caso del juicio de percepción hay. respecto de una de estas cuestiones. El ob jeto com plejo «correspondiente» necesario para hacer verdadero nuestro juicio consiste en A relacionado con B mediante la relación que teníam os ante nosotros en nuestro juicio. sigue siendo la condición necesaria y suficiente de la verdad del juicio. de ahí que el juicio «la navaja está a la izquierda del libro» haya de ser verdadero. salvo brevemente en el caso del juicio de percepción. Consiste en una relación de la persona que juzga con A. todo juicio derivado inmediatamente de la percepción por simple análisis. en los casos en que es percibido. estar del todo seguros de que tal o cual juicio es verdadero. Tomemos el ju icio «A ama a B». según que vaya de A a B o de B a A. las más interesantes. se aplicará a cualquier otro juicio. sino para evitar introducir confusión en el problema. en la percepción en la que se basa el juicio. de ahí que el juicio «Carlos I murió en el cadalso» sea verdadero. (Esto no nos permite. hay un objeto complejo como «el amor de A por B». En una relación podemos distinguir dos «sentidos». Pese a todo. Este objeto complejo. ha de ser verdadero. y falso cuando no existe. no habría verdad ni falsedad si no hubiera espíritus. y que. Las cuestiones de qué cosas son verdaderas y cuáles falsas. de si conocem os algo y — de ser así— de cómo llegamos a conocerlo. Pero este juicio no es lo mismo que el juicio «B ama a A». Aunque no se perciba. el juicio de que dos términos guardan una determinada relación R. la verdad o falsedad de un ju icio dado no depende de la persona que lo formula o del momento en que se hace. El juicio es verdadero cuando existe sem ejante com plejo. entonces la navaja ha de estar a la izquierda del libro. esto es lo que. . un cierto objeto complejo que es percibido. la relación. naturalmente. Hubo un acontecimiento complejo como «la muerte de Carlos I en el cadalso». todo juicio de percepción. Vemos que. Así. del que depende su verdad o falsedad. la existencia de este objeto complejo proporciona la condición de la verdad del juicio «A ama a B». es el objetivo de la percepción.140 existe un objeto tai como «navaja-a-la-izquierda-del-libro». correspondientemente ai juicio. como un complejo único. en algún caso determinado. por consiguiente. m utatis rnutandis. he evitado tales cuestiones en el examen anterior. ya que podemos haber dejado de analizar inadvertidamente lo que nos da la percepción). son posteriores a la pregunta: «¿Qué es verdad?».

con las ideas que tenem os acerca de los objetos. explore en la obra d el autor cóm o llega éste a la noción d e 'referen cia’ p ara determ in ar a partir d e ella su teoría d el significado. o significados públicos que no sean la referencia. 4.. aunque haya pasado desapercibida. com o sostien e Russell. ‘Sócrates’. Elabore un recuento de las consideraciones que realiza Russell sobre la naturaleza de la verdad y la falsedad. con el cual entramos en relación directa. ‘hacer referencia a’. ¿cóm o considera Ud. Optando por la ‘teoría referencial del significado’. Según lo anterior. que se pueda explicar la existencia de enunciado falsos pese a que todos sus com ponentes posean significado? A la luz d e esta discusión. Como otros tantos filósofos anteriores a él. Russell sostenía que denota un universal abstracto. Indague en la obra de Russell lo que éste entiende por ‘objetos inm ediatos’. y que el mismo nombre es aplicado a la serie de acaecimientos que nos vemos llevados a considerar como apariciones de este ser único. de 1905. no com o argumentan otros pensadores. 3. 2. por ejemplo. Para Russell el significado se relaciona con los objetos inmediatos. en el llev ad o y traído ejem p lo 'el a c tu a l rey d e F ran cia es c a lv o ’. con las cosas con las cuales entramos en relación.141 Comprensión y discusión 1. ¿Considera Ud.. la blancura. en el famoso trabajo «On Denoting». en relación con asuntos como el color blanco. q u e existan com o tal los u niversales abstractos con los cu ales entram os en relación? Com o vem os. Sin embargo. Russell argumenta que es natural suponer que un nombre propio usado con significado hace referencia a una entidad singular. A rgum ente en torno a la verdad o fa lsed a d de d ich o en u n ciado ten ien do presen te q u e según el m ism o R u ssell el sig n ificad o d e todos nuestros térm inos se ad q u iere m ed ian te la experiencia. realice un a n álisis d e lo q u e R u ssell llam a: ‘su jeto ló g ico ’. . pues suponemos que existe una entidad más o menos persistente llamada. Bertrand Russell considera que la influencia del lenguaje en la filosofía ha sido profunda. Russell denomina ‘descripciones definidas’ a aquellos enunciados que poseen significado por el hecho de ‘referirse a’. Russell rechaza los ‘sentidos’ (Sinn ). la exposición d e R u ssell está basa d a en la ‘referen cia ’.

Las «correcciones» y las «críticas» se efectúan dentro del mismo lenguaje. con sus propios instrumentos. La más conocida investigación de Austin es la que empezó con la denuncia de la «falacia descriptiva» o de lo que se ha llamado «descriptivismo» en relación con la acepción de ‘conocer’. no entendidos verdaderamente. el lenguaje usado para la dilucidación de cuestiones filosóficas— como si fuese enteramente descriptivo. Editorial Ariel. «ilocucionarios y «perlocucionario». sino que es «dar mi palabra» al proferir una proposición del tipo «S es P». Austin advirtió que hay muchos usos del lenguaje (aunque no. estudió en el Balliol College de Oxford.142 JHON LANGSHAW AUSTIN* refiere a una doctrina —la doctrina de la aprehensión inmediata de los datos de los sentidos— como una típica doctrina «escolástica». en todo caso. esquematizar y repetir de modo obsesivo las mismas cosas. para citar un ejemplo de uno de sus primeros trabajos. epistemológica o metafísica. que el lenguaje corriente sea la última palabra y que las verdades y criterios de verdad estén incorporados y como embalsamados en el lenguaje corriente. ocurre con palabras como ‘real’ o ‘bueno’. Según se apuntó antes. ‘yo conozco’ no describe un acto mental especial calificado de «conocimiento». La distinción falla. todas ellas bastante peculiares y todas ellas distintas a como se usan los términos clasificados como adjetivos. contextos y «hechos». y a mayor abundamiento. en todo caso. D iccion ario d e F ilosofía. El examen de los usos comunes u ordinarios es. sino en un estudio detallado de una gran variedad de expresiones. porque tales usos son muchos. según Austin. solamente cuando se han descrito. Pero este lenguaje es la primera palabra. Los filósofos han solido tratar el lenguaje —y. usos. compartiendo la influencia en éste análisis con el «segundo Wittgenstein». la vía de acceso a la actividad filosófica. A ello se agrega la obsesión por algunos «hechos». ello no lleva a considerar que los usos del lenguaje corriente determinan la doctrina a adoptar. Austin ha estimado que las palabras comunes incorporan distinciones que han llevado a cabo los seres humanos a lo largo de generaciones y que es importante tener en cuenta estas distinciones antes de proceder a filosofar (caso que sea legítimo) a base de meras generalidades. fue Fellow en el All Souls College de Oxford de 1933 a 1935. Muchas teorías sobre «la realidad» y sobre «la bondad» (o «el Bien») se deshacen cuando advertimos que consisten en forzar los usos de dichas palabras para justificar alguna previa concepción filosófica.A. porque «no se trata de adoptar doctrinas» y. salvo un período de servicio durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras ‘Él conoce’ describe que ‘él conoce’. preocupándose sobre todo de problemas relativos a la verdad o falsedad de proposiciones. La crítica de Austin a la doctrina de la aprehensión inmediata de los datos de los sentidos no se funda en alguna otra posición filosófica. y ello es distinto de considerar el lenguaje usado a efectos de crítica como una especie de teoría o marco teórico. Consecuencia de éste es la distinción entre «locucionario». Así. Austin ve a los filósofos como tendentes a ultrasimplificar. por lo que es menester un análisis más refinado. . Así. Austin se * Tomado de: José FERRATER MORA. Austin no piensa. cuyos usos son ultrasimplificados. no estudiados cuidadosamente y no descritos correctamente”. las cuales se deben a “una obsesión por algunas pocas palabras. Lo mismo cabe decir de casi todas las doctrinas filosóficas. A-D. S. En su obra Sense and Sensibilia (o en las conferencias que se publicaron luego bajo este nombre). 271-274. aquella por la cual hay que empezar. estudiado y analizado en detalle los usos de ‘si’ en los múltiples contextos donde se usa ‘si’ cabe deshacer varias rígidas teorías sobre la naturaleza del condicional. Barcelona. Lo mismo. pp. Austin es considerado en Oxford como uno de los más influyentes representantes del «análisis del lenguaje corriente». 1994. No se trata de una clasificación estricta en tipos de Jhon Langshaw Austin nació en Lancaster (Gran Bretaña). a medio estudiar (“y. casi siempre los misinos”). en 1911. profesó en el Magdalen Colege de Oxford de 1935 a 1952. en segundo lugar. sin embargo. en numerosos casos. los usos corrientes muestran que estas palabras se usan en muy diversas formas. por añadidura. en primer lugar. un número infinito de juegos lingüísticos). Procede ante todo un esfuerzo de clasificación. como había dicho Wittgenstein. que pueden considerarse como complementos del presente. La primera que Austin introdujo fue la que distingue entre «proferencias ejecutivas» («performativas» = perfomiative ) .

en último término. El describir. aunque en ella se destacan los aspectos pragmáticos. es. o esperar. y Ilow To Do Things with Words. hacer constar. Warnock. La clasificación de fuerzas ilocucionarias —que da lugar a preferencias «verídictivas». . el desbroce del territorio para una ciencia del lenguaje y un estudio de la comunicación. y hay que suponer. de este modo. O. O. J. incompleta por la prematura muerte del autor. lo que hacemos con la expresión. Urmson y G. la aparición de otros tipos de fuerzas ilocucionarias. como la dicotomía. Hay además ios dos libros postumos: Sense and Sensibilia.143 preferencias. «ejecutivas». ed. 1961. ed.). reconstruido a base de notas manuscritas preparadas para clases por G. en Harvard. 1971). el decir algo es. a su vez. la mayor parte de los artículos se reimprimieron después de su muerte en el libro Philosophical Papers. Urmson (traducción al español: Palabras y acciones. Austin fue profesor de filosofía moral (W hite’s Professor) en Oxford desde 1952 hasta su muerte en 1960. se aspira a que en ella se integren asimismo los aspectos semánticos. ‘ejecutar’ y luego muchas otras. 1962 [The William James Lectures. Importa considerar lo que Austin llama «el acto lingüístico total». Warnock. ilocucionarias y pérlocucionarias son a su vez verbos locucionarios. pero ninguna clasificación puede ser considerada como definitiva. 1955]. Cómo hacer cosas con palabras. A esta luz puede considerarse una de las nociones austinianas básicas: la noción de «fuerza ilocucionaria». por la cual se comprende que una preferencia sea llevada a cabo «felizmente» o «infelizmente». Durante su vida Austin publicó poco. etc. J. «comisivas» y otras —es un intento de introdücir un cierto orden en el campo de los actos lingüísticos totales y un ingrediente fundamental de la «fenomenología lingüística» de que habla Austin. son sólo dos ilocucionarios y no ocupan ninguna posición única. decires o actos lingüísticos. con una misma expresión. sería erróneo suponer que los verbos que Austin introduce al dar ejemplos de expresiones locucionarias. J. 1962. pero lo que hacemos a menudo con una expresión son varias cosas. o contraste. ‘normativovalorativo’) . La obra de Austin. mejor dicho. en todo caso.. Se trata de «actos» —de lo que «hacemos con las palabras»— . Todo ello permite a Austin romper un número considerable de dicotomías (su propia primitiva dicotomía entre ‘describir’. ilocucionarios y perlocucionarios. así como otras dimensiones de actos lingüísticos. Se puede. decir algo y hacer algo. un análisis filosófico del lenguaje como actividad humana.

pp. de estas expresiones ha de tomarse al pie de la letra? Responder a esto no nos llevará mucho. aunque puede ser. In vino. Pues ‘verdad’ misma es un nombre abstracto. rivales. Pero puede dudarse de sí la expresión ‘una creencia verdadera’ es en absoluto común fuera de la filosofía y de la teología. o ciertos usos. y parece claro que se dice que un hombre mantiene una creencia verdadera cuando y en el sentido de que él cree (en) algo q u e es verdadero. ¿Q ué'es lo que decimos que es verdadero o es falso? O ¿cóm o ocurre la expresión ‘es verdadero’ en las oraciones castellanas? Las respuestas aparecen al punto abigarradas. Además. que las descripciones o relatos son verdaderos. una creencia es ‘de la naturaleza de una figura’. 119132. Supplementarv Volume XXIV (1950) 1 Es suficientemente obvio que ‘verdad’ es un sustantivo. pero en filosofía el pie de la letra es el pie de la escalera2. ‘Muy verdadero’. que las proposiciones o aserciones o enunciados son verdaderos. También observamos en ocasiones. que inhiere en las verdades). Sugiero que las siguientes son las formas primarias de expresión: Es verdad (decir) que el gato está sobre la alfombra. o ‘Eso es verdad’. Además si. por ejemplo. ¿Cuál. 2. Lo que más bien necesita discusión es el usos. un camello de una construcción lógica. Ediciones de la R evista de Occidente. ¿Q ué es la verdad?’ dijo bromeando Pilatos. ni. Pilatos se adelantó a su época. traducción de Alfonso García Suárez. S. o cree que algo q u e es verdadero es verdadero. cuando otra persona ha dicho algo.) es verdadero El enunciado de que el gato está sobre la alfombra es verdadero. Pero parece razonable preguntarse si no hay algún uso de ‘es verdadero’ que sea primario. si es que alguna. Decimos (o se dice que decimos) que las creencias son verdaderas. entonces es de la naturaleza de lo que no puede ser verdadero. y que las palabras o las oraciones son verdaderas. el Cuerpo del Conocim iento). del t). J Un parecido es verdadero a la vida. La mayoría (aunque no todas) de estas expresiones. de la palabra ‘verdadero’. que no puede pasar por el ojo ni siquiera de un gramático. Una pa/a&ra-figura puede ser verdadera. posiblemente. Pero los filósofos deberían enfrentarse con algo más a su medida para esforzarse con ello. . es decir. o ‘Y tan verdad’. fiel3. muy lejos. Verdadero’ un adjetivo y ‘de’ en ‘verdadero de’ una preposición. Ensayos filosóficos. etc. y no esperaría una respuesta. ‘ Tomado de: John Langshaw AUSTIN. Pero primero los candidatos a) Algunos dicen que ‘la verdad es primariamente una propiedad de las creencias’. 'veritas'. y otras además. ciertamente ocurren bastante naturalm ente. pero no verdadero d e ella. Reimpreso de P roceedin s o f the A ristotelian Society. Nos acercamos a ella gorro y categorías en mano: nos preguntamos si la Verdad es una sustancia (la Verdad. y esto por m encionar sólo una selección de los candidatos más obvios. 1975. o ‘«El gato está sobre la alfombra» es verdad’. o una relación (‘correspondencia’) 1. o ‘Es verdad decir que el gato está sobre la alfom bra’. o algún nombre genérico para aquello que en el fondo siempre estamos diciendo que ‘es verdadero’. decimos (o se dice que decimos) ‘Es verdad que el gato está sobre la alfombra’.144 «VERDAD»* John Langshaw AUSTIN 1. quizá. Madrid. precisamente porque no es una figura. como algunos también dicen. A. Este enunciado (suyo. o una cualidad (algo como el color rojo. pero en un sobrio simposio ‘veru m ’. 2 El juego de palabras de Austin — the foot o f the letter is the foot o f the ladder — es intraducibie (N.

que la acom pañan constantem ente en esta usanza. como es mostrado por los demostrativos (pronombres posesivos. o impronunciables. sino. es decir. Con todas sus 66 divisiones de los números. y pergueñó una técnica (‘contar’ palabras) para decidir qué es un ‘sentido diferente’. un enunciado no está en castellano o no en buen castellano. ‘Emisión’ no necesita ser una emisión pública — la audiencia puede ser el hablante mismo. en la medida en que de ellas se dice genuinamente que son verdaderas (y no. D e las primeras con frecuencia. 3 Peirce marcó un inicio al señalar que hay dos (o tres) sentidos diferentes de la palabra ‘palabra’. de las últimas raramente. Un enunciado se hace. evento o lo que sea históricos6. a las palabras o a la oración en cu an to usadas por una determ in ada person a en una d eterm in ad a ocasión . no han de ser consideradas como un enunciado del emisor. no puede se un informe directo basado en la observación actual — si miras y me informas de que el gato está sobre la alfombra. entre una oración y un enunciado. sin embargo. de los que igualmente no decimos que son verdaderos. o defectuosas. i) en que lo que ha de discutirse es la oración. y hay muchos más —el sentido ‘vocablo’. En filosofía. o interpretadas o entendidas así. o mal pronunciadas. válidos. sensatas. De hecho no tiene un significado de la manera en que una palabra ‘ordinaria’ como ‘rojo’ o ‘caballo’ tiene un significado: es un (el típico) recurso para establecer y distinguir los significados de las palabras ordinarias. Esto cubre dos casos posibles. pero yo no acuño enunciados).. no de ‘la oración de que S ’8. decir genuinamente ‘Sus palabras finales eran muy verdaderas’ o ‘La tercera oración de la página 5 de su discurso es totalm ente falsa’. una proposición en este sentido no puede. etc. Una oración es no castellana 0 no buen castellano. pero aquí ‘palabras’ y ‘oración’ se refieren. descripciones definidas. usualmente una generalización. Sólo en el caso i) es correcto decir simplemente que la señal está . lo que decimos es lo que el juez o el jurado dice. por cierto. Los enunciado se hacen. 254 ha sido escrito dos veces. impresores.. Las palabras tai como son discutidas por los filólogos. Peirce no distingue. son v erd ad eras’. un enunciado se hace con palabras. fonetistas. com o lo son las respuestas verdaderas y cosas por el estilo. tú dices ‘Es m ío’). ‘proposición’ se usa a veces de un modo especial como ‘el significado o sentido de una oración o familia de oraciones’. en ningún caso. Podemos. o arcaicas. no son verdaderas o falsas. que somos invitados a aceptar y que tienen que ser recomendado mediante argumento. etc. Pues nunca decimos ‘El significado (o sentido) de esta oración (o de estas palabras) es verdadero’. o intraducibies. por ejemplo.145 b) Las descripciones verdadera y los relatos verdaderos son simplemente variedades de enunciados verdaderos o de colecciones de enunciados verdaderos. o ambiguas. que no podamos hablar de enunciados futuros o posibles. verbos temporales. o si les asignamos tal y cual significado. c) De las palabras y de las oraciones se dice realm ente que son verdaderas. las palabras o las oraciones se usan. Una proposición legal o geométirca es algo portentoso. Hablamos de m i enunciado. sostenibles y dem ás)4. L a m ism a oración se usa al hacer diferentes enunciados (yo digo ‘Es m ío’. eso no es una proposición. realmente.). pero para esto la em isión debe h acerse con referencia a la misma situación o evento7. aunque emitidas (al escribir). lingüistas. com o es más común. 7‘El mismo’ no significa siempre lo mismo. o com puestas. la emisión por parte de un determinado hablante o escritor de determinadas palabras (una oración) a una audiencia con referencia a una situación. y el hacerlo es un evento histórico. Como ‘real’ es parte de nuestro aparato en palabras para fijar y ajustar la semántica d e palabras 8 Las comillas muestran que las palabras. aunque es un enunciado— . etc. o corruptas o cosas por el estilo5. Pero sus dos sentidos no están bien definidos. que ‘L as p alab ra tomadas en este sentido. son formadas incorrectam ente. ii) en que lo que ha de discutirse es un enunciado hecho en ocasión distinta de las palabras ‘citadas’. pero de ‘la oración «S»’. Una oración está hecha de palabras. Lo mismo se aplica también a las proposiciones. críticos (estilísticos o textuales). el sentido crítico textual en que el ‘el’ de 1. yo la acuñé. ser lo que decimos que es verdadero o falso. pero de la oración ca stella n a (si una oración es mía. creo yo. 6 ‘Histórico’ no significa. puede también usarse en dos ocasiones o por dos personas para hacer el m ism o enunciado. Hablamos de ‘el enunciado de que E ’. o por lexicógrafos. pero si pensamos un poco o un mucho en esta usanza. Un ‘determinado’ hablante no necesita ser algún hablante definido. 1 Predicados aplicables también a ‘argumentos’. gramáticos. se refieren (como lo hace ‘Muchas palabras verdaderas dichas en brom a’) a en u n ciad os. o aliterativas o agram aticales. Es decir. el sentido del filólogo en que 'gramática' es la misma palabra que 'glamour'. Las oraciones en contextos similares son elípticas.

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Cuando digo que un enunciado es lo que es verdadero, no tengo deseo alguno de aferrarme a una palabra. ‘ A serción’, p. ej., serviría también en la mayoría de los contextos, aunque quizá sea ligeramente más amplia. Ambas palabras comparten la debilidad de ser un tanto solemnes (mucho más de lo que lo son las más generales, ‘lo que dijiste’ o ‘tus palabras’) — aunque quizá seamos generalmente un poco solemnes cuando discutimos la verdad de algo— . Pero ambas tienen el mérito de referirse claram ente al uso histórico de una oración por un emisor, y de no ser por tanto exactam ente equivalentes a ‘oración’. Pues es un error de moda el tomar com o primaria ‘(La oración) «S» es verdadera (en el lenguaje castellan o)’. Aquí la adición de las palabras ‘en el lenguaje castellano’ sirve para enfatizar el que ‘oración’ no se está usando com o equivalente a ‘enunciado’, de modo que precisamente no es lo que puede ser verdadero o falso (y, además, ‘verdadera en el lenguaje castellano' es un solecismo, presumiblemente mal modelado, y con deplorable efecto, sobre expresiones como ‘verdadera en geom etría’).

3. ¿Cuándo es un enunciado verdadero? La tentación es responder (al menos si nos limitamos a enunciados ‘d irecto s’: ‘Cuando corresponde a los hech os’. Y com o trozo de castellano normal difícilmente puede esto ser incorrecto. En realidad, debo confesar que no creo realmente que sea incorrecto en absoluto: la teoría de la verdad es una serie de perogrulladas. No obstante, puede al menos ser desorientador. Para que haya la com unicación del tipo que alcanzamos con el lenguaje, debe haber un stock de símbolos de algún tipo que un com unicador (‘el hablante’) pueda producir ‘a voluntad’ y que un com unicado ( ‘la audiencia’) pueda observar; a estos se les puede llamar las ‘palabras’, aunque, naturalmente, no necesitan ser muy parecidos a lo que normalm ente llamaríamos palabras — podrían ser banderas de señ ales, e tc .— D ebe haber tam bién algo d istinto de las palabras, para cuya com unicación se usan las palabras, a esto se le puede llamar' el ‘mundo’. No hay razón por la que el mundo no debiera incluir las palabras, en todo sentido, excepto el sentido del enunciado efectivo mismo, que en cualquier ocasión particular se está haciendo sobre el mundo. Además, el mundo debe exhibir (debemos observar) sem ejanzas y desemejanzas (no podría haber las unas sin las otras); si todo fuese o absolutam ente indiferenciable de todo lo demás o completamente diferente a todo lo demás, no habría nada que decir. Y, finalm ente (para los propósitos actuales, naturalmente, hay otras condiciones que deben satisfacerse también), debe haber dos conjuntos de convenciones:
Convenciones descriptivas que correlacionan las palabras (= oraciones) con los tipos de situación, cosa, evento, etc. que se encuentran en el mundo. Convenciones dem ostrativas que correlacionan las palabras (= enunciados) con las situaciones, etc., históricas que se encuentran en el mundo’ .

Un enunciado se dice que es verdadero cuando el estado de cosas histórico con el que está correlacionado por las convenciones demostrativas (aquel al que ‘se refiere’) es de un tipo10 con el que la oración usada al hacerlo está correlacionada por las convenciones descriptivas11.
haciendo las veces del tipo (e incluso aquí es totalmente incorrecto decir que ‘El gato está sobre la alfombra’ es el nom bre de una oración castellana —aunque posiblemente El G ato está sobre la A lfom bra podría ser el título de una novela, o un toro podría ser conocido como Catta est in m atta). Sólo en el caso ii) hay algo verdadero o falso, a saber, (no la cita sino) el enunciado hecho en las palabras citadas. 9 Ambos conjuntos de convenciones pueden incluirse juntos bajo el rótulo ‘semántica’. Pero difieren ampliamente. 10 'Es de un tipo con el que’ significa ‘es suficientemente parecido a los estados de cosas stan dard con los que’ así, para que un enunciado sea verdadero un estado de cosas debe ser parecido a otros determinados, lo cual es una relación natural, pero también su ficientem en te parecido para merecer la misma ‘descripción’, lo cual ya no es una relación puramente natural. Decir ‘Esto es rojo’ no es lo mismo que decir ‘Esto es como aquéllos’, ni siquiera que decir ‘Esto es como aquellos que fueron llamados rojos’ El que las cosas son sem ejan tes, o incluso ‘exactamente’ semejantes, yo puedo verlo literalmente, pero el que son las m ism as yo no puedo verlo literalmente —el llamarlas el mismo color involucra una convención adicional a la elección convencional del nombre que se da al color del que se dice que son. 1 1 El problema está en que las oraciones contienen palabras o recursos verbales que sirven tanto a los propósitos descriptivos como a los demostrativos (por no mencionar otros propósitos), frecuentemente a ambos a la vez. En filosofía confundimos lo descriptivo con lo demostrativo (teoría de los universales) o lo demostrativo con lo descriptivo (teoría de las mónadas)

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3a. Surgen dificultades del uso de la palabra ‘hechos’ para las situaciones, eventos, etc., históricos, y en general para el mundo. Pues ‘hecho’ se usa regularmente en conjunción con ‘que’ en las oraciones ‘El hecho es que E ’ o ‘Es un hecho que E ’ y en la expresión ‘el hecho de que E ’, todas las cuales implican que sería verdadero decir que E 12. Esto puede llevarnos a suponer que i) ‘hecho’ es sólo una expresión alternativa a ‘enunciado verdadero’. Advertimos que cuando un detective
dice ‘Fijémonos en los hechos’ no se arrastra por la alfombra, sino que procede a emitir una cadena de enunciados; hablamos incluso de ‘enunciar los hechos’; ii) para todo enunciado verdadero existe ‘uno’ y su propio hecho precisamente correspondiente — para . todo gorro la cabeza en que ajusta. Es i) lo que lleva a algunos de los errores de las teorías form alistas o de la ‘coherencia’; ii) a algunos de las teorías de la ‘correspondencia’. O suponemos que no hay nada, excepto el propio enunciado verdadero, nada a lo que él corresp ond a, o en o tro caso poblam os el mundo de D oppelgänger lingüísticos (y lo superpoblamos lujuriantem ente — todo pedazo de hecho ‘positivo’ veteado por una concentración masiva de hechos ‘negativos’., todo magro hecho detallado enriquecido con generosos hechos generales, etc.). Cuando un enunciado es verdadero, hay, por cierto, un estado de cosas que lo hace verdadero y que es toto m undo distinto del enunciado verdadero sobre él; pero igualmente por cierto, sólo podemos describir este estado de cosas con p a la b ra s (ya sean las mismas o, con suerte, d istintas). Sólo puedo describir la situación en que es verdadero decir que estoy sintiendo mareo diciendo que es una en la que estoy sintiendo mareo (o experimentando sensaciones de náu sea)13; sin embargo, entre el enunciar, por muy verdaderamente que sea, que estoy sintiendo mareo y el sentir mareo hay un gran abismo perm anente14. ‘Hecho que’ es una expresión pensada para usar en situaciones en que la distinción entre un enunciado verdadero y el estado de cosas acerca del cual es una verdad se olvida; como frecuentemente sucede con ventaja en la vida ordinaria, aunque rara vez en filosofía — ante todo al discutir la verdad, donde es precisamente nuestro com etido separar las palabras del mundo y distanciarlas de él— . El preguntar ‘¿Es el hecho de que E el enunciado verdadero de que E o aquello de lo que es verdadero?’ puede que alum bre resp u estas absurdas. Tom em os una analogía: aunque podem os preguntar sensatamente M ontam os la palabra «elefante» o el anim al?’, es un sinsentido preguntar ‘ ¿D efinim os la palabra o el anim al?’ Pues definir un elefante (suponiendo que alguna vez hagamos esto) es una descripción resumida de una operación que involucra tanto la palabra com o el animal (¿fijam os la

Una oración en cuanto normalmente diferenciada de una mera palabra o expresión se caracteriza por contener un mínimo de recursos verbales demostrativos (la ‘referencia al tiempo’ de Aristóteles); pero muchas convenciones demostrativas son no verbales (señalar, etc.), y usándolas podemos hacer un enunciado con una sola palabra que no es una ‘oración’. Así, lenguajes como el de señ ales (de tráfico, etc.) usan medios muy diferenciados para sus elementos descriptivos y demostrativos (la señal en el poste, la localización del poste). Y por muchos recursos demostrativos verbales que empleemos como auxiliares, debe siem pre haber un origen no verbal para esta coordenadas, lo cual es la clave de la emisión del enunciado. 1 2 Uso las siguientes abrev iatu ras : E para ‘el gato está sobre la alfombra’ EV para 'es verdad que el gato está sobre la alfombra’ eeq para *el enunciado de que' Tomo eeqE como mi ejemplo en.lo sucesivo y no, pongamos por caso, eeq ‘Julio César era calvo’ o eeq'todos los mulos son estériles’, porque estos últimos son capaces en sus diferentes formas de hacerlos pasarpor alto la distinción entre oración y enunciado; tenemos, aparentemente; en el primer caso una oración susceptible de ser usada para referirse a sólo una situación histórica, en el otro un enunciado sin referencia a al menos (o a cualquier particular) una. Si el espacio lo permitiese otros tipos de enunciados (existencial, general, hipotético, etc.) debería ser examinados; estos plantean problemas más de significado que de verdad, aunque no siento incomodidad con respecto a los hipotéticos 13 Si esto es lo que se quiso decir con '«Llueve» es verdadera si y sólo si llueve’, hasta ahí todo de acuerdo. 1 4 Cuesta dos hacer una verdad De aquí (obviamente) que no pueda haber ningún criterio de verdad en el sentido de algún rasgo detectabie en el enunciado mismo que revele si es verdadero o falso. De aquí, también, que un enunciado no pueda sin absurdo referirse a sí mismo.

148 imagen o el acorazado?); y así hablar de ‘el hecho de que’ es una forma resumida de hablar de un: situación que involucra tanto las palabras como el mundo15.

3b) ‘Corresponde’ también da lugar a problemas, porque comúnmente se le da un significado demasiado restringido o demasiado colorista, o uno que en este contexto no puede soportar. E único punto esencial es éste: que la correlación entre las palabras (= oraciones) y el tipo de situación, evento, etc., que ha de ser tal que cuando se hace un enunciado con estas palabras con referencia.a una situación histórica de este tipo el enunciado es entonces verdadero, es absolu ta y puramente convencional. Somos absolutamente libres de elegir cu alqu ier símbolo para describir cu alqu ier tipo de situación, en la medida en que se trata meramente de ser verdadero. En un pequeño lenguaje de un solo palo eeq nueces podría ser verdadero en exactam ente las mismas circunstancias que el enunciado en castellano de que los Liberales Nacionales son la opción del pueblo16. No hay ninguna necesidad en absoluto de que las palabras usadas al hacer un enunciado verdadero ‘reflejen’ en forma alguna, por muy indirecta que sea, cualquier rasgo que sea de la situación o evento; un enunciado no necesita más, a fin de ser verdadero, reproducir la ‘multiplicidad’, digamos, o la ‘estructura’ o ‘form a’ de la realidad, que una palabra necesita ser onomatopéyica o una escritura pictográfica. Suponer que lo necesita, es caer una vez más en el error de leer en el mundo los rasgos del lenguaje. Cuanto más rudimentario es un lenguaje, más tenderá, muy a menudo, a tener una ‘simple’ palabra para un tipo de situación altamente ‘com plejo’; esto tiene desventajas tales como que el lenguaje se vuelve dificultoso de aprender y es incapaz de tratar con situaciones que son no standard, imprevistas, para las cuales puede que no haya justam ente ninguna palabra Cuando vamos a ultramar equipados sólo con un libro de frases, puede que consumamos largas horas aprendiendo de memoria
Kasi-enkontraa-moohair-day limpiay thaa, Mee-voloontad estaa-tortheeda (rota), etc., aunque encarados con la situación en que hemos llegado al ‘Yes, very w ell’, nos encontramos totalm ente incapaces de decirlo así. Las características de un lenguaje más desarrollado (articulación, morfología, sintaxis, abstracciones, etc.) no hacen sus enunciados más capaces de ser algo más verdaderos, los hacen más adaptables, más aprendibles, más exhaustivos, más precisos, etc.; y estos fines pueden sin duda proseguirse haciendo que el lenguaje (mención hecha de la naturaleza del medio) ‘refleje’ de formas convencionales rasgos descubiertos en el mundo. Aún cuando un lenguaje ‘refleja’ tales rasgos muy de cerca (¿y lo hace alguna vez?), la verdad de los enunciados sigue siendo un asunto, como lo era con los lenguajes más rudimentarios, que dependen de que las palabras usadas sean las con v en cion alm en te eleg id as para situaciones del tipo al que pertenece la referida. Una figura, una copia, una réplica, una fotografía — éstas n unca son verdaderas en la medida en que son reproducciones, producidas por medios naturales o m ecánicos— ; una reproducción puede ser cuidadosa o fiel (verdadera a l original) com o lo puede ser un disco de gramófono o una transcripción, pero no verdadera (de) algo puede ser infalible o infiable, pero sólo un signo (artificial) p ara algo17 puede ser correcto o incorrecto18. Hay muchos casos interm edios entre un relato verdadero y una figura fiel, tal com o aquí se contrastan de un modo un tanto forzado, y es del estudio de éstos (un largo asunto) del que podemos obtener la visión más clara del contraste. Por ejemplo, mapas; éstos pueden llamarse figuras, aunque son figuras extrem ad am ente con v en cio n alizad as. Si un mapa puede ser claro o detallado o
15 ‘Es verdad que E’ y ‘Es un hecho que E ’ son aplicables en las mismas circunstancias; el gorro ajusta cuando hay una cabeza en la que ajusta. Otras palabras pueden cumplir el mismo rol que ‘hecho’; decimos, por ejemplo, ‘La situación es que E’. 16 Podríamos usar ‘nueces’ incluso como una palabra en el código; pero un código, como una transformación del lenguaje, se distingue de un lenguaje y una palabra en código despachada no es (llamada) ‘verdadera’. 1 7 Sólo con violencia al castellano podemos señalar la distinción del inglés entre ‘a (natural) sign o f something’ y 'an (artificial) sign fo r something’. (N. del t.) Bcrkeley confunde estos dos. No habrá libros en los riachuelos fluyentes hasta el inicio de la hidrosemántica. 18 Berkeley confunde estos dos No habrá libros en los riachuelos fluyentes hasta el inicio de la hidrosemántica.

149 desorientador, com o un enunciado, ¿por qué no puede ser verdadero o exagerado? ¿Cómo difieren los ‘símbolos’ usados en la factura de mapas de los usados en la factura de enunciados? Por otro lado, si un m osaico no es un mapa, ¿por qué no lo es? ¿Y cuándo un mapa se convierte en un diagrama? Estas son las preguntas realm ente iluminadoras. 4. Algunos han dicho que Decir que una aserción es verdadera no es hacer en absoluto ninguna aserción ulterior. En todas las oraciones de la forma ‘p es verdadera’, la expresión ‘es verdadera’ es lógicamente superflua. Decir que una proposición es verdadera es justamente aseverarla, y decir que es falsa es justamente aseverar su contradictoria. Pero erróneamente. EeqE (excepto en casos paradójicos de manufactura forzada y dudosa) se refiere al mundo o a cualquier parte de él, excluyendo a eeqE, i e. A sí mismo19. EeqEV se refiere al mundo o a cualquier parte de él, in clu yendo a eeqE, aunque una vez más excluyéndose a sí mismo, i. e. a ee EV. Es decir, eeqEV se refiere a algo a lo que eeqE no puede referirse. EeqEV no incluye, ciertamente, ningún enunciado referente al mundo con exclusión de eeqE que no esté ya incluido en eeqE — es más, parece dudoso que incluya el enunciado sobre el mundo con exclusión de eeqE que se hace cuando enunciamos que E— . (S i enuncio que eeqE es verdadero, ¿deberíam os realm ente aceptar que he enunciado que E? Sólo ‘por implicación’) 20. Pero todo esto no viene en modo alguno a mostrar que eeqEV no sea un enunciado diferente de eeqE Si el señor Q escribe en la tabla de avisos ‘El señor W es un ladrón’, entonces se celebra una vista para decidir si el enunciado hecho público por el señor Q de que el señor W es un ladrón es un libelo: resultado ‘El enunciado del señor Q era verdadero (en sustancia y de h ech o)’. Como consecuencia se celebra una segunda vista, para decidir si el señor W es un ladrón, en la que el enunciado del señor Q ya no está bajo consideración: veredicto ‘El señor W es un ladrón’. Es una ardua tarea celebrar una segunda vista; ¿por qué se hace si el veredicto es el mismo que el resultado previo?21. Lo que se siente es que la evidencia considerada para llegar a un veredicto es la misma que la considerada para llegar a otro. Esto no es estrictam ente correcto. Es casi más correcto que siempre que eeqE es verdadero entonces eeqEV es tam bién verdadero y conversamente, y que siempre que eeqE es falso eeqEV es también falso y conversamente22. Y se defiende el que las palabras ‘es verdadero’ son lógicam ente superfluas porque se cree que generalmente si cualesquiera dos enunciados son siempre verdaderos juntos y siempre falsos juntos entonces deben significar lo mismo. Ahora bien, puede dudarse de que éste sea un punto de vista sensato; pero incluso si lo es, ¿por qué no habría de fallar en él caso de una expresión tan obviamente ‘peculiar’ como ‘es verdadero’? En filosofía surgen notoriamente errores de pensar que lo que vale para palabras ‘ordinarias’ com o ‘ro jo ’ o ‘gruñe’ debe también valer para palabras extraordinarias com o ‘real’ o ‘ex iste ’. Pero el que ‘verdadero’ es precisamente otra palabra así de extraordinaria es obvio23. Hay algo peculiar en el ‘hecho’ que es descrito por eeqEV, algo que puede hacernos titubear en cuanto a llamarlo un ‘hecho’; a saber, que la relación entre eeqE y el mundo que eeqEV afirma que se da es una relación pu ram ente con v en cion al (una que ‘el pensar hace así’). Pues somos conscientes
1 9 Un enunciado puede referirse a ‘sí mismo’ en el sentido, por ejemplo, de la oración usada o la oración emitida al hacerlo (‘enunciado’ no está exento de toda ambigüedad). I’ero resulta una paradoja si un enunciado pretende referirse a sí mismo en un sentido más fuerte, pretende, es decir, enunciar que él mismos es verdadero, o enunciar a qué se refiere él mismo ('Este enunciado es sobre Catón’). 20 Y 'por implicación’ eeqE asevera algo sobre el hacer un enunciado que eeqE ciertamente no asevera. 2 1 Esto no es totalmente justo: hay muchas razones legales y personales para celebrar dos vistas —lo cual, sin embargo, no afecta al punto de que el asunto tratado no es el mismo. 22 No en teram en te correcto, porque eeqEV sólo está en su lugar cuando eeqE se concibe como hecho y ha sido verificado 21 Unum, verum. bonum —las viejas favoritas merecen su celebridad. Hay algo extraño en cada una de ellas. La teología teorética es una forma de onomatolatría.

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de que esta relación es una que podríamos alterar a voluntad, mientras que gustamos de restringir la palabra ‘hecho’ a los hechos firm es, hechos que son naturales e inalterables, o en cualquier caso no alterables a voluntad. Así, para tomar un caso análogo, puede que no nos guste llamar un hecho a el que la palabra elefante significa lo que significa, aunque podemos ser inducidos a llamarlo un hecho (blando) —y aunque, naturalmente, no sentimos ningún titubeo en cuanto a llamar un hecho a el que los hablantes castellanos contem poráneos usen la palabra como la usan. Un punto importante en torno a esta opinión es que confunde la falsedad con la negación; pues, según ella, es la misma cosa decir ‘El no está en casa’ que decir ‘Es falso que él esté en casa’. (Pero ¿qué pasa si nadie ha dicho que él está en casa? ¿Q ué pasa si él yace muerto en el piso de arriba?). Muchísimos filósofos sostienen, cuando están preocupados por explicar la negación, que una negación es justam ente una afirmación de segundo orden (al efecto de que una determinada afirmación de primer orden es falsa), aunque, cuando están preocupados por explicar la falsedad, sostienen que aseverar que un enunciado es falso es justam ente aseverar su negación (contradictorio). Es imposible ocuparse de una cuestión tan fundamental aquí24. Perm ítasem e afirmar lo siguiente meramente. Afirmación y negación están exactam ente a un nivel, en el sentido de que no puede existir ningún lenguaje que no contenga convenciones para ambos y que ambos se refieren al mundo de manera igualmente directa, no a enunciados sobre el mundo; mientras que puede muy bien existir un lenguaje sin ningún recurso que haga las veces de ‘verdadero’ y ‘falso’. Cualquier teoría satisfactoria de la verdad debe ser capaz de habérselas igualmente con la falsedad23; pero sólo puede sostener que ‘es falsa’, es lógicam ente superflua com etiendo esta confusión fundamental.

5. Hay otra forma de llegar a ver que la expresión ‘es verdadera’ no es lógicamente superflua, y de apreciar qué tipo de enunciado es decir que un determinado enunciado es verdadero. Hay muchos otros adjetivos que están en la misma clase que ‘verdadero’ y ‘falso’, que tratan, es decir, de las relaciones entre las palabras (en cuanto emitidas con referencia a una situación histórica) y el mundo, y que, sin embargo, nadie despacharía como lógicamente superfluas. Decimos, por ejemplo, que un determinado enunciado es exagerado, o vago o árido, una descripción un tanto tosca o desoríentadora, o no muy buena, un relato más bien general o demasiado conciso. En casos como éstos es inútil insistir en decidir en términos simples si el enunciado es ‘verdadero o falso’. ¿Es verdadero o falso que Belfast está al norte de Londres? ¿Que la galaxia es de la forma de un huevo frito? ¿Que Beethoven era un alcohólico? ¿Q ue Wellington ganó la batalla de Waterloo? Hay diversos grados y dim ension es de éxito al hacer enunciados: los enunciados se ajustan a los hechos siempre más o menos laxamente,
21 Los siguientes dos conjuntos de axiomas lógicos son, como Aristóteles (aunque no sus sucesores) lo hace, enteramente distintos: a) Ningún enunciado puede ser a la vez verdadero y falso Ningún enunciado puede ser ni verdadero ni falso. b) De dos enunciados contradictorios Ambos no pueden ser verdaderos Ambos no pueden ser falsos. El segundo conjunto exige una definición de contradictorios, y se une usualmente con un postulado inconsciente de que para todo enunciado hay uno y sólo otro enunciado tal que el par son contradictorios. Es dudoso hasta qué punto cualquier lenguaje contenga o deba contener contradictorios, sea como fueren definidos, tales que satisfagan tanto este postulado como el conjunto de axiomas b). Las llamadas ‘paradojas lógicas’ (difícilmente una clase genuina) que conciernen a 'verdadero y ‘falso’ no deben reducirse a casos de contradicción, del mismo modo que ‘E pero yo no lo creo’ no lo es. Un enunciado al efecto de que es él mismo verdadero es a todo punto tan absurdo como una al efecto de que es él mismo falso í tay otros tipos de oración que pecan contra las condiciones fundamentales de toda comunicación de formas distin tas de la forma en que ‘Esto es rojo y no es rojo’ peca —por ejemplo, ‘Esto (yo) no existe (existo)’, o igualmente absurda ‘Esto existe (yo existo)’. Hay más de un pecado mortal; y no está el camino para la salvación en una jerarquía 25 Ser falso es (no, por cierto, corresponder a un no hecho, sino) corresponder incorrectamente a un hecho. Algunos no han visto cómo, entonces, dado que el enunciado que es falso no describe el hecho al que corresponde incorrectamente (sino que lo describe incorrectamente), sabemos con qué hecho compararlo; esto se debió a que concibieron todas las convenciones lingüísticas como descriptivas —pero son las convenciones demostrativas las que fijan cuál es la situación a la que el enunciado se refiere. Ningún enunciado puede enunciar a qué se refiere él mismo.

que un mapa a escala mayor o mostrando diferentes rasgos debe ser un mapa de una provincia diferente. usamos el verbo más amplio ‘decir’. fue hecho libremente (o no librem ente)’. Es una cuestión de decisión hasta qué punto continuaríam os llamando ‘enunciados’ a tales máscaras. con descubrimientos novedosos. etc. mientras que para el primero. Similarmente. En la vida ordinaria no llamaríamos en absoluto enunciados a la mayoría de ellas. Diferenciamos entre ‘D ijiste que prom etías’ y ‘Enunciaste que prometías’: el primero puede significar que dijiste ‘Yo prometo’. Lo que puede que alcance resultados máximos en una prueba general de conocim iento puede que en otras circunstancias obtenga un simple aprobado. en que decimos que ‘enunciaste’. que no es verdadero falso. Además. E incluso el más apto de los lenguajes puede que no ‘funcione’ en una situación anormal o que no logre habérselas. no logramos avanzar. ni susceptibles de ser verdaderas o falsas. 27performatory utterance (N. tal como es hecho cuando la cosa n cuestión está actualm ente a observación. el último. y llegamos a ver que no se requiere ninguna inferencia concluyente de la forma lErgo. es algo que es verdadero o falso. Al igual que la libertad.) no son de hecho descriptivas. aunque los filósofos y los gramáticos puedan tener que llegar a hacerlo (o mejor. además. El principio de Lógica de que ‘Toda proposición debe ser verdadera o falsa’ ha operado demasiado como la forma más simple. No es sencillam ente el cometido de tales emisiones el ‘corresponder a los hechos’ (e incluso los enunciados genuinos tienen otros cometidos además del de corresponder de este m odo). ¿Q ué pasa. del mismo modo que nos obsesionamos con la ‘libertad’ cuando discutimos la conducta. más persuasiva y más extendida de la falacia descriptiva. sobre la base de su forma gramatical. y cuán ampliamente estaríamos dispuestos a extender los usos de ‘verdadero’ y ‘falso’ en ‘diferentes sentid os’. Recientem ente ha llegado a com prenderse que m uchas em isiones que han sido tomadas por enunciados (meramente porque no deben clasificarse. las han am ontonado a todas juntas bajo el térm ino artificial ‘proposición’). Los teóricos de la ‘correspondencia’ también a menudo hablan como alguien que sostuviese que todo mapa es exacto o inexacto. la batalla de Waterloo o la P rim a v era ). mientras que el último debe significar que dijiste ‘Yo prometo’. toda la verdad y nada más que la verdad sobre. ‘involuntariamente’. cuando es una definición. una vez que una m áscara ha sido desenmascarada. como órdenes. M ientras pensamos que lo que siempre y solamente tiene que decidirse es si una determinada acción fue hecha libremente. y a pesar de su obstinado Gleichsschallung de todas las variedades de fallo enunciativo bajo el solo rótulo de parcialmente verdadero' (en adelante incorrectamente igualado con 'parte de la verdad’). in ad ecu ad o (‘Todos los indicios de pan’ dicho cuando el pan está ante nosotros)? Nos obsesionam os con la ‘verdad’ cuando discutim os enunciados. “ Aquí hay mucho sentido en las teorías de la verdad como ‘coherencia’ (y pragmatistas). las cosas se vuelven más fáciles. cuando es parte de una obra de ficción — hay muchas respuestas sugeridas de este tipo— . o habérselas de un modo razonablemente simple. Mi propia sen sación es que es m ejor. a pesar deque no logran apreciar el trillado pero central punto de que la verdad es un asunto de la relación entre palabras y mundo.). que toda provincia no puede tener más que un mapa exacto. etc. la verdad es ün m inim um neto o un ideal ilusorio (la verdad. preguntas. etc. fue sólo en la medida en que la naturaleza real de las fórmulas aritm éticas. sino que puede además ponerse en duda el que todo ‘enunciado’ pretenda ser verdadero. que la exactitud es una sencilla y la única virtud de un mapa. ¿Cuándo un enunciado no es un enunciado? Cuando es una fórmula de un cálculo. pongamos por caso. No solamente es seco suponer que un enunciado en su totalidad pretende ser ‘verdadero’. hay una diferencia entre 'D ices que éste es (llamas a éste) un buen cuadro’ y ‘Enuncias que éste es un buen cuadro’. B ajo su influencia los filósofos han interpretado forzadamente todas las ‘proposiciones’ sobre el modelo del enunciado de que una determinada cosa es roja. n o llamarla un enunciado y no decir que es verdadera o falsa.151 j de diferentes formas en diferentes ocasiones para diferentes intentos y propósitos. ¿es verdadero o falso que el perro ronda la vaca?26. ‘inadvertidamente’. con la amplia clase de casos en que un enunciado no es tanto falso (o verdadero) como fuera de lugar. 6. del t.) . cuando es un ju icio de valor. cuando es una emisión realizatoria27. pero tan pronto nos volvemos en cambio a los demás numerosos adverbios usados en la misma conexión (accidentalm ente'.

en la situación en que podemos hacer eeqEV. confirmar eeqE o garantizarlo o cosas parecidas. parece confinarse al caso en que yo digo ‘Tu enunciado es verdadero’ o algo semejante — pero ¿qué pasa con el caso en que tú enuncias que E y yo no digo nada. No es nuestro cometido aquí discutir la probabilidad. sino que ‘m iro a ver’ si tu enunciado es verdadero?— . Además.). El señor Strawson. ya no nos sentim os tentados a llamarlos ‘verdaderos’ o a discutir sobre su verdad o falsedad. hacerse responder al tratamiento del señor Strawson. 7. pero es también hacer una aserción. e j. pero. pero ¿qué pasa con la segunda parte? j Estoy de acuerdo en que decir que EV ‘es’ muy a menudo. podemos desear hablar de estados de cosas que no han sido observados o no están actualm ente bajo observación (el futuro. de que E—. una vez que su naturaleza ha sido reconocida. pero es también y al mismo j tiempo hacer un enunciado que es verdadero o falso. Él rechaza la explicación ‘semántica’ de la verdad sobre la base perfectamente correcta de que la expresión ‘es verdadera’ no se usa al hablar de oraciones. además. Eeq es probable que E está fuera de lugar. p. Estará claro que y por qué no acepto la primera parte de esto. pero vale la pena observar que las expresiones ‘Es verdad que’ y ‘Es probable que’ están en la misma línea de cometido29. y según la todopoderosa ocasión lingüística. es compatible con ‘El gato puede que n o esté sobre la alfombra’)— . pero esto no puede demostrar que decir que EV no j sea también y al mismo tiempo hacer una aserción sobre eeqE.— . Es común el que enunciados perfectamente ordinarios tengan un 1 ‘aspecto’ realizatorio. Del mismo modo. reforzando esto con una hipóteiss ingeniosa respecto a cómo puede tener significado llegar a confundirse con la verdad. En los casos hasta ahora considerados el modelo ‘Esto es ro jo’ falla porque los ‘enunciados’ I asimilados a él no son en absoluto de una naturaleza que corresponda a los hechos — las palabras no son palabras descriptivas. más allá de la aserción de que E.152 pongamos por caso. creo yo conversamente. Í . es inadecuado. En la condición humana. entre palabras y mundo que ha sido discutida aquí ocurre genuinamente. aunque ¿siempre fueron llamados así?).incluso ‘enunciados’. según la ocasión. podría . Esta emisión es totalm ente diferente de eeqE — no es en absoluto un enunciado (no es verdadera o falsa. pero esto no basta para mostrar lo que él quiere — que ‘es verdadero’ no se usa para hablar de en u n ciad os (que en su artículo él no distingue claramente de oraciones). para el uso en la cual está diseñado el lenguaje. ¿por qué la expresión ‘es verdadero’ no habría de ser nuestro modo de describirla? Y si no lo es. aunque insatisfactoria. etc. pero no precisam ente del modo en que ‘Esto es rojo’. Y aunque p od em os enunciar algo ‘como un hecho’ (cuyo enunciado será entonces verdadero o falso)28 no necesitamos hacerlo así. análogo al cual nada ocurre en el caso de las emisiones ejecutorias. decir que eres un cornudo puede ser insultante. No veo cómo este caso crítico. y son en esa medida incompatibles. y se pensó que proporcionaban inform ación sobre el mundo como fue razonable llamarlos ‘verdaderos’ (y quizá . o de los axiom as geom étricos perm aneció no reconocida. Pero hay también otro tipo de caso en que las palabras son palabras d escriptivas y la ‘p ro p osició n ’ tien e un cierto modo que corresponder a los hechos. En un reciente artículo cn A n alysis el señor Strawson ha propuesto una concepción de la verdad que estará claro que yo no acepto. ] aceptar tu enunciado. no se puede mentir o decir la verdad sobre el futuro 25 Compárese las extrañas conductas de ‘fue’ y ‘será’ cuando se unen a ‘verdadero’ y ‘probable’. la situación en que discutimos si y enunciamos que eeqE es verdadero es diferente de la situación en que discutimos si es p robable que E. necesitamos sólo decir ‘El gato p u ed e qu e esté sobre la alfombra'. y enunciados similares diseñados para ser verdaderos ] tienen que hacerlo. hecha o tomada como ya hecha. Decir que te creo ‘es’. ¿qué otra cosa es? 2* Aunque no es todavía adecuado llamarlo uno u otro por la misma razón. un tanto aburrida. pero él está en desacuerdo con ella en la medida en que cree que decir que EV es hacer algo más que justamente aseverar que E — es concretamente confirm ar o garantizar (o algo por el estilo) la aserción. él refuerza la concepción de la ‘superfluidad lógica’ hasta tal punto que admite que decir que EV no es hacer ninguna ulterior aserción en absoluto. que no es hecha por la emisión estrictamente 1 ejecutoria ‘ A cepto tu enunciado’. Un punto final: si se admite (si) que la relación. y.

Barcelona. R. A la luz d e la exposición d e Austin. E l con ocim ien to hum an o. Cómo h acer co sa s con palabra s. J. Pears. C iencia y filo so fía . 2“. A. CHISHOLM . P. 3. Warnock ___________. en Harvard. D. D. QUINE . LEJEWSK1 et all. 1969. AUSTIN. «artículos sobre Bertrand Russell». Aguilar. George Nakhnikian. no es ni lógica ni necesariamente superflua Exponga y discuta la argum entación q u e ad elan ta Austin a este respecto. Fundam entos d e F ilosofía. Austin denuncia el tipo de problemas a los que da lugar la expresión: ‘corresponde’. 4. C onform e a lo anterior. N° 101102. . El logicism o en B ertrand Russell: E sbozo d e sus con secu en cias filosóficas. L. Urmson (trad. Sense an d Sen sibilia. ed.R. E. ed. ha de ser tal que cuando se hace un enunciado con estas palabras con referencia a una situación histórica de este tipo. in tente delim itar y p on er en relación los asu n tos en cu estión : ‘verdad’ y ‘co n v en cio n a lid a d ’. según sus propias palabras: “que la correlación entre las palabras (= oraciones) y el tipo de situación. Bertrand R u ssell’s P hiulosophy og Language. 1962. Indague y precise las distintas convenciones que reconoce Austin para que un enunciado se diga que es verdadero. AYER et all. a saber: 'convenciones descriptivas’ y ‘convenciones demostrativas’. v. 1971). Word an d O bject in Husserl. C. J. ed J. Austin J. C. E ssays on B ertrand R u sselll 970. Austin afirma que la expresión: ‘es verdadera’. O. P hilosophical Papers. 1971. 1991. 1 9 9 3 . E nsayos filosóficos. MUGUERZA et all. ___________. Plaza & Janes. O. es absoluta y puramente convencional”. 1955]. S. pese a que no existe en el lenguaje otra convención que nos permita entablar la discusión sobre la verdad. O. W . CLACK. Ediciones Orbis. A C ollection o f C ritical Essays. reconstruido a base de notas manuscritas preparadas para clases por G. QUINTON C. 1974. J. 1961. en P hilosophy. agosto / septiembre 1971.1-50. PARÍS . 1962 [The William James Lectures. 1972. T he D evelopm ent o f Bertrand R u ssell’s P hilosophy. R JAGES. v O. proponiendo a cambio.. Barcelona. John Austin asume que de por sí la pregunta ‘¿qué es la verdad’? plantea un tipo de redundancia similar al de la doble negación.153 Comprensión y discusión 1.W . J Warnock. Traducción de Juan Ramón Capella Altaya. 25. evento. ___________. Época. 1996. W. en esta medida la discusión en tom o a los adjetivos ‘verdadero’ y ‘falso’ confunde. A. Estudios sobre e t lenguaje en Bertrand R ussell B RUSSELL.1960.A J. ed. 1972. «Artículos sobre Bertrand Russell». SELLARS et all. R GUERRA MART1NIERI. HILL. 1961. DEAÑO .]. en R evista d e O ccidente. 1983. Bertrand R u ssell’s P hilosophy. AYF. Bibliografía complementaria I. 1974. w. ___________. etc. How To Do Things with Words. Esp. ¿qué tipo de distin cion es d eb erían llevarse a c a b o entre los adjetivos 'verdadero’ y 'falso’ a fin d e elu dir la con tradicción entre en u n ciad os? 2. STRAWSON et all.P. 1962. Bertrand R u ssell’s Philosophy o f L ogical Atomism. ___ .: P alabras y acciones. el enunciado es entonces verdadero. O. ed. Estudios sobre e! lenguaje en John L. L. Russell an d Moore: T he A n alitical Heritage. QUINE . Barcelona.A. Fr3ge a n d R ussell: The Roots o f Twentieth-Century P hilosophy. R J. A. PATTERSON. Klemke. II. Urmson y G.

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D avid P ears «Verdad com o correspondencia en el T racíatu s » [Extracto de Verdad. sin fu n d am en tos J R aúi. M eléndez A cuña 169 Investigaciones F ilosóficas [Extractos § 1-45] L u d w ig W it t g e n s t e in Comprensión y discusión Bibliografía complementaria 181 193 193 .UNIDAD N° 5 — Ludwig Wittgenstein — Ludwig Wittgenstein «Las dos filosofías de Wittgenstein» B ryan 156 158 M a cee .

a instancias de Russell. Pero. Wittgenstein volvió a sus intereses filosóficos y decidió reanudar sus estudios en Cambridge. a la lógica y a la filosofía. filósofos más importantes de su tiempo. conocidas con el nombre de Cuadernos azul y marrón (1958). Ludwig creció junto a sus siete hermanos. de Russell. una combinación de palabras es una proposición atómica. una relación de las cosas con las palabras. no se sentía a gusto dentro del mundo académico. En la casa paterna. Wittgenstein estaba dotado de una gran sensibilidad artística y musical y sus intereses abarcaban no sólo la filosofía y las matemáticas. hijo de un próspero industrial del acero. de ahí. las proposiciones atómicas y los hechos atómisos son isoórficos. Wittgenstein llevó una vida austera y retirada. Además de las obras citadas. pronombres personajes. la filosofía no es un saber. Brahms y Mahler. Aunque de temperamento irritable. Difícil para la convivencia social y con escasa estima por la bondad y cualidades del ser humano. que fue apuntando en una serie de cuadernos. así. sus intereses pasaron de la aeronáutica y aerodinámica a los problemas de la fundamentación de las matemáticas y. ya que un hecho atómico está formado justamente por «cosas» o «entidades» nornbrables mediante nombres. En este último año. después de leer los Principies of Mathematics. sino una actividad. Para él. el lenguaje se convierte. En el pensam iento de W ittgenstein pueden distinguirse dos etapas. adjetivos demostrativos. La primera viene marcada por la publicación del Tractatus logico-philosophicus (19211922). la ciencia y la filosofía. o especie de mapa. Las proposiciones atómicas «representan» hechos atómicos en el sentido de que las primeras son una representación. Las proposiciomes atómicas que no representan hechos Ludwig Wittgenstein nació en Viena en 1889. dedicándose a la investigación aeronáutica durante varios años. Esto no'le impidió seguir con sus reflexiones filosóficas. con excepción de un breve período en que ejerció . y prefería vivir en ■ soledad. cargo que ocupó hasta 1947. la arquitectura y la escultura. Según «el primer Wittgenstein».. tenía el manuscrito de su TYatado lógico-filosófico prácticamente terminado. A partir de 1912 siguió estudios en Cambridge bajo la dirección de Bertrand Russell y empezó a ocuparse intensivamente de la investigación filosófica. así. etc. en un mapa. y su finalidad es aclarar las proposiciones. que centra su reflexión en el estudio del lenguaje como único modo de resolverlos problemas filosóficos. Como una combinación de «cosas» es un hecho atómico. por lo tanto. sino también la aeronáutica. la filosofía se circunscribe a un análisis del lenguaje. Para poder concentrarse mejor en sus estudios. La segunda etapa queda definidapor su obra Investigaciones filosóficas. cuando cayó prisionero de los italianos. publicada postumamente en 1953. de modo que. el mundo es la totalidad de los hechos atómicos y no de las cosas. de la realidad. eran huéspedes habituales de la familia. Aunque gozó del reconocimiento y amistad de los. fue nombrado catedrático el año 1937. de modo que hay. primero como maestro de escuela en Austria y después como jardinero en un convento de Viena entre los años 1920 y 1929. en el que trata de dar una salida a los problemas no resueltos del positivismo clásico respecto a las matemáticas. al final de la guerra. nervioso y depresivo. entre ellos). un año más tarde. en un ambiente rico en estímulos culturales y artísticos. Este libro da origen a la corriente denominada filosofía analítica. «cuadro» o «pintura» de los segundos. allí le sorprendió el estallido de la Primera Guerra Mundial y Wittgenstein se alistó como artillero en el ejército austro-húngaro. Tras repartir buena parte de la sustanciosa herencia paterna entre sus hermanas y un grupo de artistas e intelectuales (Rainer M aria Rilke. se fue a vivir en soledad a Noruega. en versión bilingüe inglés-alemán con el título latino de Tractatus logico-philosophicus. por ejemplo. W ittgenstein fue un hombre de una personalidad fascinante. Esta obra fue publicada en 1921 en alemán y. Wittgenstein empezó estudios de ingeniería en la universidad de Berlín y los continuó en M anchester. que vivió atormentado por su exigencia de autenticidad.156 LUDWIG WITTGENSTEIN como enfermero voluntario durante la Segunda Guerra Mundial. sintió a menudo la necesidad de aislarse de la gente y de vivir en completa soledad. por el trabajo y por la idea de la muerte. Wittgenstein escribió: Observaciones filosóficas sobre los principios de las matemáticas (1956) y las notas a las Investigaciones. donde.

Pero no hay duda que la influencia de Wittgenstein ha sido considerable sobre estas dos tendencias. pero estos usos son múltiples. para preguntar. No hay. La filosofía tiene ahora una misión distinta —aunque también de naturaleza «aclaradora»— : debe ayudarnos a rehuir “el embrujamiento de nuestra inteligencia mediante el lenguaje”. Ello es excesivo. constituyen las llamadas «funciones de verdad». se ha reconocido muchas veces la «singularidad» de Wittgenstein y la dificultad de en cajarlo dentro de la filosofía analítica. se fundan en el papel que Wittgenstein ha representado en dos momentos importantes en la historia de la filosofía analítica. Wittgenstein murió de cáncer en Cambridge el año 1951. y la «filosofía lingüística» debe sus «modos de pensar» a otros autores además de Wittgenstein —p. El «último Wittgenstein» encontró pronto el lYaclatus sumamente insatisfactorio. etc. Lo que llamamos «lenguaje» son «juegos de lenguaje». que serían publicadas postumamente en 1953. para indignarse. en vez de ilusionarnos sobre él tratando de descubrirle una esencia. no hay propiamente el lenguaje. sino lenguajes. . variados.su primera «fase». independientemente de si se admite o no una «división» de este pensamiento en «fases». ej. E. y éstos son «formas de vida». pero hay muchos otros. Ahora bien. para consolar. destacándose la importancia de Frege y Russell en la form ación de su pensam iento. No hay nada «oculto» en «el lenguaje». por ampliamente que se conciba ésta. Moore. «el último Wittgenstein» ha sido «el padre de la (mal llamada 'filosofía lingüística’». La mayor parte de las interpretaciones del pensamiento de Wittgenstein. Wittgenstein escribe que “los límites de mi lenguaje significan los límites del mundo” — una tesis a la que se ha acusado con frecuencia de conducir a un solipsismo lingüístico— . por supuesto. Uno de los muchos juegos de lenguaje sirve para describir. Pero sólo podremos lograrlo cuando veamos claramente «el lenguaje».157 atómicos carecen de significación. cuando menos como un «modelo» . el lenguaje funciona en sus usos. En los últimos años de su vida redactó las Investigaciones filosóficas. En cuanto a las combinaciones de proposiciones atómicas. especialmente. especialmente tal como ha sido desarrollada y practicada por el «grupo de Oxford». Nacionalizado inglés en 1938. en. pues. Se ha considerado a veces que así como el «primer Wittgenstein» fue «el padre del positivismo lógico». Por otro lado. centrados uno en la noción de lenguaje ideal y otro en la noción de lenguajes corrientes y juegos de lenguaje. hay que abrir los ojos para ver y descubrir cómo funciona. porque el positivismo lógico tiene otras fuentes además de W ittgenstein. Se han subrayado por ello lo que podríam os llam ar elem entos «analíticos» en Wittgenstein. una función del lenguaje como no hay una función de una caja de herramientas. A G.

que abandonara la m etafísica de Schopenhauer por la lógica de Frege y Russell. que se habían publicano no hacía m ucho. 1987) Bryan Magee. Antes de los veinte años. Lo que sobrevino luego no fue. más influencia sobre la filosofía de postguerra que ningún otro libro. Sus escritos en este segundo período son voluminosos. Su traducción inglesa del Tractatus — en colaboración con Brian M cGuiness— sustituyó. que reúne diálogos con un grupo de pensadores de primer orden en el mundo de lengua inglesa . Creía honestamente —y así lo escribió en el «Prefacio»— que este libro resolvía por fin. " David Pears. sino que se produjo lo más inimaginable: una unión de ambas. tuvo el sentimiento de que el Tractatus era radicalmente un error y creyó que lo que lo había impulsado a cometerlo era una equivocada teoría del lenguaje. «Las dos filosofías de Wittgenstein». 1974 Bucholz. El libro eje rció un trem endo efecto sobre él. el joven Ludwig Wittgenstein. cada una de las cuales dominó a una generación. en general. E In vestigacion es filosó fica s tuvo. Con el curso de los años. 1970) [versión castellana Grijalbo. Bogotá. com o había de esperarse. Por supuesto. Se despidió entonces de ella para dedicarse a otras actividades. como les ha sucedido a muchos hombres de genio. Habiéndose interesado en los fundamentos de las m atem áticas que estaba usando. en Revista E co N° 170. El Tractatus fue el texto que más influyó en el Circulo de Viena y. tuvo la oportunidad de ir a Cambridge a estudiar filosofía con B. quien más tarde escribió: “Tratar de conocer a Wittgenstein fue una de las aventuras intelectuales más excitantes de mi vida”. Barcelona. In vestigacion es filo só fica s. Irónicam ente en el «Prefacio» del Tractatus decía que la única razón verdadera por la cual nos planteamos problemas filosóficos es porque no entendemos la lógica de nuestro lenguaje. leyó L os prin cipios d e las m a tem ática s (The P rincipies o f M athcm atics) de Bertrand Russell.] (Claredon Press. sob re el positivism o ló g ico que tuvo su apogeo en tre las dos guerras m undiales. Finalmente. M agee realizó para la televisión británica la serie de entrevistas Los hom bres detrás d e las ideas. De sus trabajos dedicados a W ittgenstein cabe destacar Ludwig Wittgenstein (The Viking Press. pero esta vez en forma de minuciosas investigaciones acerca de los modos específicos com o se extravía el lenguaje. A Study o f the D evelopm ent of W ittgenstein’s P h ilosophy [II vols. a la vieja versión de C.158 «LAS DOS FILOSOFÍAS DE WITTGENSTEIN»* Bryan Magee y David P ears** B ryan M agee: Durante los tres años comprendidos entre 1908-1911. Tutor de Filosofía en el Church College de Oxford: Autor de un libro dedicado al filósofo vienes. A sí que nuevamente empezó a filosofar. Russell. Universidad de Londres. al menos en Inglaterra. se editó en 1953. que term inó cuando tenía 2 9 años. New York. 1973] y The fa lse Prison. ad elantaba estudios de aeron áu tica en la Universidad de M anchester. esta confianza estaba mal fundada. Oxford. ' Tornado de: Bryan M AGEE . W ittgenstein había leído a Schopenhauer cayendo bajo su hechizo. en todos los puntos esenciales. Siendo esto así no había para qué continuar haciendo filosofía. los problemas de la filosofía. estu d ian te au stríaco de in g en iería. y ahora llega a la opinión de que su libro es precisamente un ejemplo de ese error. de manera prácticam ente definitiva.David P EA R S. El libro más importante. Fue lo que hizo su libro Tractatus logico-philosophicus (1 9 2 2 ). Diciembre. Ogden. K. Tenemos lo que me parece un fenómeno único: un filósofo genial que produjo dos filosofías diferentes en el curso de su vida. aprovechando un encuentro con G ottlob Frege. pero casi ninguno de ellos fue publicado antes de su muerte en 1951. Investigador Decano Honorario de H istoria de las Ideas en el King College.

W ittgenstein trató varios temas relacionados. es el estudio de todo lo que pude conocerse con anticipación a la experiencia. Ejemplos de esta segunda categoría serían las verdades de la religión. Por ejemplo. Pero también hay cosas importantes que tratamos de expresar en lenguaje fáctico aun cuando no pertenecen a la clase que puede expresarse de este modo. que dicta los límites de su posible desenvolvimiento. Es este un libro muy corto. pero están conectados. quizás un tipo especial de investigación de la m ente humana. en verdad suena com o algo muy diferente. o para decirlo en latín. Este sentimiento. pero luego continúa diciendo que su propósito es trazar los límites del lenguaje. M agee: En el «Prefacio» dice que su libro trata de los problemas de la filosofía. Esto quiere . E sto nos muestra la conexión entre los fundamentos de la lógica y los límites del lenguaje fáctico. forzándolas. y él no lo pensaba así. según W ittgenstein. Es esto lo que sucede en el caso de la filosofía. Así que cualquiera que investigue la lógica. La conexión con los problemas tradicionales de la filosofía es la siguiente: W ittgenstein creía que había al menos dos clases de cosas que no pueden decirse en lenguaje fáctico. trató de dar una solución definitiva a los principales problemas de la filosofía. B. y no indicado en el lenguaje. lo que parece ser un tercer problema? D. La lógica. ¿Sería demasiado preguntarle acerca de lo que W ittgenstein se proponía en ese libro? David. B. por así decirlo. usted es uno de los traductores del Tractatus. de antemano se sabría cuáles son los límites del posible desenvolvimiento del lenguaje fáctico. Quiero decir que cualquier lenguaje fáctico tendrá que acomodarse a esta estructura. está realm ente investigando la naturaleza esencial del lenguaje. Pears: No. a llevar ropa inapropiada. com o usted ha dicho. 23. el espacio — el espacio lógico— en qe toma forma el mundo de los hechos. según Wittgenstein. Pears. a la manera como el cubrimiento de un edificio se acomoda a una estructura de acero. Determinar los límites del lenguaje es trazar una frontera alrededor de todas las proposiciones fácticas concebibles que incluyen tanto a loas proposiciones fácticas de las ciencias como a las proposiciones fácticas de la vida diaria. la moral y la misma filosofía. Las unas son puros sinsentidos y de ningún interés. A importantes intuiciones se les da forma impropia de expresión.159 Sr. Segundo. afirmando que todo lo que puede decirse en proposiciones tácticas encontrará un lugar dentro de estos límites. Primero. Esto era lo que pensaba Wittgenstein acerca de la conexión entre los problemas de la filosofía y los límites del lenguaje. una vez hayan sido trazadas estarían comprendidas todas las cosas que pueden decirse en lenguaje fáctico. por así decirlo. — menos de 80 páginas de texto en su traducción. El punto de conexión es el siguiente. es un engaño que conduce a toda suerte de confusiones y malentendidos. Fuera de ellas estaría todo aquello que no puede decirse en este lenguaje. Dentro de estas fronteras. pero realmente su alcance debe mostrarse por medio del lenguaje. Todas estas posibilidades tomadas en conjunto constituyen. Pears: Sí. el solipsismo se lo expresa como una proposición fáctica. y usted ha mencionado justamente estos propósitos. ¿Creía W ittgenstein que eran la misma cosa? D. Pears: Dice que la lógica ofrece el andamiaje del mundo. Magee: ¿Por qué com enzó su libro con una discusión sobre los fundamentos de la lógica. Sentim os que debe haber una especie de superciencia. M agee: ¿Q ué tipo de explicación da de la necesidad lógica? D. la investigación de los fundamentos de la lógica no está desconectada de las otras tareas. no son la misma cosa. Para Wittgenstein aquí hay verdades profundas que se las tergiversa cuando se las trata de expresar en lenguaje fáctico. Su idea es que a cada proposición fáctica corresponde una posibilidad fáctica. procuró trazar los límites del discurso fáctico. Tercero. En esta forma. Pero de hecho. con el propósito de explicar adecuadamente lo que en realidad es la necesidad lógica. si se pudiera descubrir cómo está construida esta estructura. Supone que hay tres cosas importantes. además de haber escrito dos volúmenes sobre Wittgenstein. Pears: En el Tractatus. de todo lo que es a priori. W ittgenstein piensa la lógica como la estructura de todo lenguaje fáctico. esperaba investigar los fundamentos de la lógica.

Naturalm ente.. se están haciendo manifiestos tanto los límites del lenguaje com o los límites de todos los mundos posibles. contiguos y exhaustivos. No puede dejar nada confuso o incierto. ¿Pero cóm o opera la teoría de la necesidad lógica? D. la proposición “está lloviendo”. — un hecho más donde previamente sólo había una posibilidad. la com binación de ellas. algunas de las cuales se realizarán como hechos. dibujando el mapa de la lógica. al mismo tiempo. revelan la estructura del lenguaje y así. W ittgenstein usa aquí la palabra “tautología” de una manera especial suya. de todo lo que podría concebiblemente ser el caso. es una tautología que o está lloviendo o no está lloviendo.160 decir que hay un espacio de posibilidades. que tiene que tener un sentido definido. Esta es \ la idea fundamental de Wittgenstein. es un mapa de todas las posibilidades. M agee: Veamos si he adquirido ideas claras sobre este punto. Pero lo que no puede hacer es rehusar el juego. — verdadero pro necesidad lógica. tiene que ser verdadera. pues tienen sentidos absolutamente definidos. B. La explicación depende de la idea de que una proposición fáctica tiene que decir algo absolutamente i definido. que está fijado por la lógica. Quizá la forma más fácil de apreciar esta dependencia sea la siguiente. —a priori. Por ejemplo. sería absurdo pues naturalmente tam bién tiene que haber la posibilidad de falsas relaciones y descripciones incorrectas. B. Y tiene que serlo a cauíia de la naturaleza esencial de las proposiciones. dividen el campo entre ellas. Puede ocupar el campo a un lado de la linea. cada una de estas proposiciones fácticas. por así decirlo. Las dos proposiciones lácticas. en este andamiaje. una relació n verdadera de los hechos. Si esta explicación de la necesidad lógica es operativa. para producir así “o está lloviendo o no está lloviendo”. la positiva y la negativa. La realización de una posibilidad es como la ocupación de un punto en el espacio. si se agrego las palabras “o no está lloviendo”. que se dice algo que es necesariamente verdadero. se concluye. tomada de Frege. Ya que esta proposición fáctica tiene un sentido absolutam ente definido. La tesis de W ittgenstein. y la proposición “está lloviendo” dice que se realiza. la estructura del mundo. en opinión de W ittgenstein. El mundo de i los hechos tiene. como ya he dicho. P ears: S í. Puede decirse de antemano. De esta manera. De esta manera el mundo de los hechos toma forma. Podemos decir que una proposición fáctica como “está lloviendo” y su negación “no \ está lloviendo”. una preferencia. entonces es evidente que la línea tiene que ser clara y definida. no es necesaria ninguna experiencia para establecerlo. Todas las posibles preferencias que el mundo actual puede hacer están ya . ciertam ente. Por consiguiente la proposición de la forma “o-o” no excluye nada. “o está lloviendo o no está lloviendo”. que son. La proposición 1 «“o está lloviendo” dice que la posibilidad pertinente no se realiza. como un edificio. eso es. L a estructura del lenguaje es la imagen de la estructura del mundo. La lógica. y tiene que estar absolutamente definido qué posibilidades se dice j que se realizan y cuáles son las que se dice que no se realizan. cubren exactamente la totalidad del campo de posibilidades. u ocuparlo al otro lado. Nada queda excluido en lo que se dice. un espacio para un hecho. que son tautologías. Así. a saber: opina — mostrándose de acuerdo con Frege— que una proposición táctica tiene que decir algo absolutam ente definido. que el lenguaje refleja la estructura del mundo. mientras otras no se realizarán. P ears: La teoría dice que una proposición lógica es una tautología. Porque los sentidos de estas dos proposiciones fácticas son definidos. La idea es que estas dos estructuras son las mismas. debe tomarse com o una tesis sobre posibilidades. dicen algo acerca del modo com o el mundo de los hechos toma forma dentro de su andamiaje. E sto. Pero es innecesario recordar que cuando decimos esto no afirmamos que el lenguaje necesariam ente provea una de3scripción verdadera del mundo actu al. por así decirlo. Pero ésta es difícilmente una respuesta completa a su pregunta. D. y lo dividen con una línea clara y definida. tomadas en sí mismas. Ambas son descubiertas por la lógica. Las proposiciones lógicas. contiguos y exhaustivos. M agee: No. dice que ciertas posibilidades fácticas se están realizando y que otras no se están realizando. que es una proposición fáctica. y por consiguiente tiene que m ostram os los límites de todo lo que concebiblemente puede decirse. Hay aquí una serie de ecuaciones. cuando están unidas por la conectiva lógica “o ”. no creo que sea una respuesta satisfactoria.

entonces. una teoría deslumbradoramente oscura. algunas especies de pinturas especiales no pueden dejar de representar posibilidades especiales. para usar nuevamente la metáfora de W ittgenstein. ¿Cóm o. que no admiten posibilidades y. sino solamente que no están realizadas. mientras que una proposición lo está a una posibilidad. y por otra parte. L a lógica revela la estructura del lenguaje y al mismo tiempo la estructura de la realidad. aquella que dice que una proposición tiene significado porque es una pintura de la realidad acerca de la cual trata? D. Así. Ahora bien. O. — una dualidad. podemos tener éxito en la producción de proposiciones únicamente por medio de la alienación de palabras unas al lado de otras? Este es el problema. Tiene que verse com o un intento de explicar cómo una proposición fáctica adquiere sentido. las proposiciones fá ctica s no adm iten posibilidades. trazan una línea en torno a lo actual. enunciados lógicos. ¿Cómo puede ser esto así? Simplemente porque las dos estructuras son las mismas. una proposición consiste en palabras. De hecho. M agee: ¿Q ué pasa con la famosa teoría pictórica del significado. D ecir que está lloviendo no admite la posibilidad de que no esté lloviendo. mientras que una proposición tiene de una o dos correlaciones con el mundo. Entonces. una proposición fáctica bosqueja el espacio relacionado de manera que la realidad no puede tom ar forma en este punto. ¿Cuál es la conexión entre esta teoría y la de las funciones de verdad? D. el mundo de los hechos solo puede tomar forma en un andamiaje lógico fijado de antemano. Tiene que haber algunas proposiciones que transm iten m ensajes absolutam ente simples.161 reflejadas en el lenguaje. el m ensaje com plejo será la función veritativa de verdad de los mensajes simples. la pintura de una posición en un juego de ajedrez representará un posible orden de piezas reales de ajedrez en un ajedrez real. Creo que es tan convincente que no nos preguntamos por aquello de que estamos convencidos. pues una palabra tiene una u otra correlación con el mundo. Ya que una proposición fáctica tiene que tener un sentido absolutam ente definido. tiene que haber una profundidad de simplicidad. Llegamos así al siguiente resultado. por decirlo así. enunciados fácticos. Ahora. para responder a su pregunta acerca de las funciones de verdad. Una palabra está ligada a una cosa. un gran número de puntos en el espacio lógico. para decirlo en terminología usual. Toda posibilidad se apareja a una proposición fáctica con sentido definido. Es. según W ittgenstein. O. P e a r s: La idea es la de que. Pero el problema es este: ¿cóm o es que cuando colocam os palabras unas al lado de otras en cierta forma tenemos una proposición con sentido preciso? ¿Cómo se realiza este resultado? La realización es difícil de explicar. con el atomismo psicológico de Hume. tendrá que haber una lista cerrada de posibilidades que bosqueja. una proposición compleja estará relacionada con un gran número de posibilidades. Además. la verdad o falsedad de un m ensaje com plejo dependerá enteram ente de la verdad o falsedad de los mensajes simples. por una parte. y las palabras están ligadas a las cosas. B. que son necesariam ente verdadero. como un hombre y su sombra. Esta última tesis es la versión w ittgensteiniana del atomismo lógico. E sto no significa que produ zcan posibilidades den tro de im posibilidades. permanece abierto. Podemos decir así que una proposición com pleja es un mensaje com puesto de varios mensajes simples cada uno de los cuales está relacionado con un punto en el espacio lógico. m ucho más remotamente. por ejemplo. pues son compatibles con todas las posibilidades. B. Un orden de puntos en un diagrama representará un orden posible de cosas en la realidad. según W ittgenstein las proposiciones representan . que puede o no relacionarse. M agee: Hemos obtenido. para decirlo de manera ligeramente diferente. Pears: La teoría pictórica del significado es algo difícil de explicar. Está estrecham ente relacionada con la doctrina de Russell y. ciertam ente. com o lo dice usted. que es una unidad. mientras el resto. por así decirlo. La solución de Wittgenstein es que las proposiciones están construidas de palabras de una manera casi igual a como están construidos de puntos las pinturas y los diagramas. De un modo parecido.

— el espacio. En esta analogía entre proposiciones y pinturas o diagramas. ¿Cómo pudo hacer dicho W ittgenstein algo tan implausible? No trataré de dar una respuesta completa a este problema de interpretación sino solamente solucionarlo a medias. creía que la confusión com enzaba cuando se disfrazaban de proposiciones fácticas. no son. Pero las palabras no quedan a salvo de manera parecida. en propósitos. Supongamos que concedemos a W ittgenstein que la filosofía es un análisis del lenguaje que. En esta forma ¿qué impide a las palabras extraviarse en sin sentidos? Wittgenstein. Piensa usted como él (yo no veo cómo lo sostendría W ittgenstein) que una proposición en cualquier lenguaje tiene una estructura acerca de la cual nada puede decirse en e l le n g u a je ? Me parece fácil con stru ir oracion es que constituyen enunciados empíricamente verificables acerca de las mismas. ya que no hay ningún estado fáctico del asunto. incorpora en sí todas las posibilidades en que puede participar esta cosa. pues el lenguaje no está en su propio medio como lo está la realidad con que está relacionado. Pears: Gran parte de la teoría de las proposiciones fácticas de W ittgenstein. O para decirlo de otro modo. No son proposiciones fácticas. ¿Pero cuál será el status de una tesis filosófica? . Por ejemplo: “la oración que ahora estoy expresando tiene nueve palabras”. como la teoría de la pintura. M agee: Pero el Tractatus está lleno de proposiciones filosóficas. y reconocer esto es dar el primer paso para comprenderlas. estoy de acuerdo. es empíricamente verdadera. Creo que usted ha planteado un problema muy difícil.162 posibilidades con que están correlacionadas. en forma distinta a los puntos en el diagrama que no pueden dejar de referirse a las posibilidades espaciales. Una tesis filosófica está entonces acerca del lenguaje fáctico en su totalidad. ¿Cómo puede cubrir la teoría a proposiciones de esta clase? D. según W ittgenstein. Pues en el caso tanto de la incorporación com o de la retención se requiere del esfuerzo intelectual humano. es similar al análisis crítico del pensamiento humano de Kant o Schopenhaues. Por lo contrario. afirma que las llamadas proposiciones de la moral. D. Pero esto no es así. estética y de la filosofía misma. realm ente proposiciones. Al colocarlas fuera de los límites. Pears: Sí. E strictam en te hablando. digamos. positivística. admite que las palabras pueden extraviarse en sin sentidos y que a este respecto sartas de palabras son algo distinto a pinturas espaciales. pues están en su propio medio. Sin embargo. es porque está en su propio medio. yacen fuera de las fronteras del discurso fáctico. de un departamento del lenguaje. de las cuales usted nos diría que están excluidas de la teoría expresada en el libro. parecería como si las estuviera condenando por afirmar sin sentidos de una manera intolerable. y en ambos casos éste puede equivocarse. pero no lo dice como reproche. o lo será acerca de una subdivisión. de la intrusión del discurso científico. B. a la manera del camaleón que es capaz de armonizar con el color de la cosa en que se asienta por medio de todos sus cambios posibles. cuando una palabra está relacionada con una cosa. pero es difícil ver cómo proposiciones que no se refieren a cuestiones de hecho — proposiciones acerca de la moral. juicios de valor de cualquier clase— pueden pintar un estado del asunto. M agee : Es fácil ver cóm o una proposición acerca de una cuestión de hecho pinta el estado del asunto acerca del cual trata. ¿Pero cóm o es realm ente esta sim ilitud? Si una pintura espacial no puede extraviarse en sin sentido espacial. El esfuerzo de Wittgenstein era el de preservarlas de la intrusión del discurso fáctico y. Pero si una palabra está obligada a preservar y precisar todas sus posibilidades. como usted insinuó en sus consideraciones introductorias. han perdido sus conexiones a que originariamente estaban relacionadas. por supuesto. Una palabra incorpora y retiene las posibilidades abiertas a la cosa con que está en correlación. religión. B. Un punto en un diagrama incorpora y retiene automáticamente las posibilidades espaciales abiertas a la cosa con que está en correlación. tal como los enunciados que atribuyen creencias a la gente. en estas forma. en particular. puede fallar en este empeño. sin sentidos. queda un aspecto analógico entre proposiciones y pinturas: cuando las palabras aparecen en sartas sin sentido. pero no automáticamente. o de la estética. Cree que todas ellas carecen de sentido fáctico y que son.

más bien. en efecto. La influencia que ejerció en los veinte años siguientes fue realmente que dio un tremendo impulso a la escuela analítica de filosofía. B. de piezas sueltas. Puedo pedirle ahora que nos hable del modo como está escrito el libro? Probablem ente esta es la primera cosa que golpea a muchos lectores: no está escrito en una prosa sostenida sino en parágrafos numerados y separados. en verdad. Pears: Lo que sucedió es un poco singular. según W ittgenstein. Magee: Y por supuesto.. a través de la idea general de que de algún modo tiene que ser posible trazar un límite al lenguaje fáctico. Es esta una de las formas com o influyó en algunos filósofos. por así decirlo. los más influyentes. Según su opinión. y analizar los tipos de proposiciones. y más tarde. B. no será proposición. las cosas que dice W ittgenstein en el Tractatus acerca del lenguaje fáctico en conjunto. B. Si la filosofía es una actividad analítica.163 Por ejemplo. Lo que hizo fue escribir estas anotaciones día a día. Esta es una analogía tomada de Schopenhauer que el propio W ittgenstein usa a veces. algunos de los cuales solo tienen unas pocas palabras. y después en América. Pears: El Tractatus es una selección cuidadosamente escogida de anotaciones mucho más extensas que él conservó. Son. y este impulso lo dio no tanto a través de su teoría específica del lenguaje fáctico sino. y sobre quiénes ejerció esta influencia? D. Esa especie de tesis filosófica no será expresable en una proposición fáctica. ¿Qué aspectos serían. Magee. La teoría específica del lenguaje. B. si todas las proposiciones a priori son tautologías. por así decirlo. durante la década de los años 30. algo a lo que necesariam ente se conforma cualquier lenguaje. pues es demasiado impenetrable y abstracta. y no caen bajo su teoría de la necesidad lógica. pues a menudo un pasaje oscuro del Tractatus se aclara cuando lo comparamos con el pasaje correspondiente de las anotaciones. no son tautologías. si aquella proposición no tiene sentido.. y ver exactam ente cuál es su base. no tendría en manera alguna sentido. no pueden ser proposiciones tácticas. no habla de palabras muertas. es una proposición necesariam ente verdadera. Finalm ente obtuvo una versión del Tractatus . M agee: Tengo entendido que es uno de los libros más influyentes de la historia de la filosofía. De manera sem ejante. sino que intentan dar la esencia del lenguaje. enunciados límites. Un poco simílarmente. a W ittgenstein lo animaba cada vez más un sentim iento de insatisfacción. ellas tam bién tendrán una cierta necesidad. com o los límites del campo de visión. pues no es algo que sería o no verdadero. Pears: En un com ienzo sobre los filósofos del Círculo de Viena. es algo que no se puede ver sin embargo algo que se sabe que existe. tales com o las proposiciones empíricas acerca del mundo físico. acerca. El problema es que el filósofo analítico. M agee: En efecto. aunque ejerció alguna influencia directa. Naturalmente. sobre los filósofos ingleses. ¿cuál será el status de la tesis filosófica de que una proposición dada tiene cierto sentido? No puede ser una simple cuestión de hecho pues. pero quizás esto sirva de algo. no sabemos exactam ente por cuanto tiempo. ya que desafortunadamente no se conservan las últimas. mientras el libro ejercía aquella influencia. Los límites del lenguaje. sino sobre un lenguaje vivo con un vocabulario vivo. Creo que es muy difícil responderla por completo. ¿Sobre quiénes específicam ente ejerció esta influencia? D. No sé si esto responda a la pregunta. En esta forma el libro proporcionó una especie de programa a los filósofos del Círculo de Viena. Las seleccionó después. ésta no fue mucha. creo que es una buena respuesta breve. — estaría precisam ente muerta. lo próximo que habría que hacer sería aplicar en detalle las ideas generales de Wittgenstein. ¿Q ué fue lo que lo indispuso consigo? . En cierto sentido. que se inician en 1914 y continúan — bien. ¿Por qué lo hizo así? D. desechando gran cantidad de material y en algunos casos om itiendo los detalles de su argum entación. que revio entonces nuevamente y la publicó en la forma que hoy conocem os. es necesario que esto sea demostrado por medio de un análisis detallado de proposiciones a priori particulares. Es una gran lástima que no se hayan conservado las últimas anotaciones.

Desde este último punto de vista. para luego regresar gradualmente a ella. y las sostiene sobre sí mismo. por ventura. con diferentes funciones y diferentes medios de llevarlas a cabo. él abandonó la filosofía después de escribir el Tractatus. Pears: Sí. Pears: En sumo grado. Si no puede aceptar esta visión de su situación es solo porque padece del vértigo natural del astronauta que súbitamente percibe que han desaparecido los viejos mojones. Hay una enorme variedad de discursos. pero no com pletamente equivocado ni equivocado de un modo particular. aunque es mucho más fácil de entender lo que está diciendo. tenemos una opción teórica. Pero en el último período. el veredicto de W ittgenstein sobre el Tractatus fue que seleccionaba ilegítimamente una forma de lenguaje y la proyectaba luego sobre el mundo. pues es trabajoso adaptarla al sistema de las verdades necesarias del Tractatus que no son tautologías. Todo esto para decir que él pensaba que había andado equivocado pues había construido una teoría del lenguaje excesivamente simple y rígida y luego. com o usted decía en sus consideraciones introductorias. y este es realmente un aspecto muy importante de sus últimos escritos Parece extremadamente paradójico que mucha parte de la última filosofía de W ittgenstein consista en observaciones empíricas comunes sobre el lenguaje. A fin de entender su problema central. La base aparente independiente de la necesidad lógica es una proyección de nuestros hábitos naturales de pensamiento. supuso que podía ver en la realidad sus bases autónom as. ¿Cómo podía ser posible el status de verdad necesaria acerca del lenguaje? ¿Y cómo.164 D. y es una ilusión creer que son independientes de nosotros como un rasgo objetivo de la realidad. Esta es la teoría del Tractatus. puesto que. —trazar los límites del lenguaje. En el primer período pensaba que los límites se podían trazar con una única línea abarcadora. Ahora bien. Había creído que estas necesidades eran impuestas a nosotros. se lo podía establecer? Estas dificultades llevaron a W ittgenstein a considerar que. podía ser estudiado empíricamente. Pero llegó a creer exactamente lo opuesto. un estudio empírico del lenguaje mostraría pronto que no está construido sobre el simple y rígido armazón descrito en el Tractatus. y que nosotros teníamos posibilidad de escoger entre ellas. Pero ahora pensaba que esto era una ilusión: las bases aparentemente autónomas en la realidad eran únicamente el resultado de mirar a través de aquellos anteojos. pues somos nosotros quienes las ratificamos. pues nosotros mismos fijamos las normas de consistencia y podemos cambiarlas como gustemos. Por los años 1930 su opinión acerca de la necesidad lógica y matemática empezó a sufrir un cambio radical. En resumen. mirando a través de ella como a través de un par de anteojos. con su nueva consideración de variedades del . B. M agee: ¿Qué más consideraba erróneo? D. Llegó a considerar que lo que había escrito era equivocado. El Tractatus pude ser un libro muy difícil de entender pero al menos es evidentemente y sin lugar a dudas una Obra filosófica de viejo estilo. Sin embargo. — que nosotros las usamos como lo deseemos y que podemos modificarlas en cualquier aspecto que queramos sin inconsistencia. B. tenemos que regresar a una de las tareas que se impuso en el Tractatus. nuestros pensamientos serían caóticos. Es im portante ver que no pensaba que tuviéramos posibilidad real de escoger. Para él era especialm ente difícil responder a esta pregunta. Su última filosofía tiene muchas diferencias pero también puntos comunes de partida Evidentem ente el punto más vulnerable de la teoría del lenguaje del Tractatus es esta: podría preguntarse cómo pudo por ventura haber sabido que todo lenguaje tiene necesariamente la estructura que él le asigna. M agee: ¿H asta qué punto la última filosofía de W ittgenstein es una investigación de hechos empíricos en tom o al uso del lenguaje? D. Nos admiramos de que la filosofía haya muerto. si nosotros no ratificam os estas necesidades. P ears: Creo que el otro punto importante de disentimiento está en la filosofía de la lógica y de las matemáticas. siendo el lenguaje un fenómeno humano común. Más tarde. com o lo observa el propio W ittgenstein. es en correspondencia mucho más difícil de ver el tem a que está tratando. el hombre está situado en el centro del sistem a de verdades necesarias.

¿D e dónde además se podría partir? El propósito de esta investigación empírica es proveer un correctivo para ciertas ilusiones. su idea en el último período era de que hay que trazar las fronteras lógicas del lenguaje o de alguna parte del lenguaje pro medio de lo que se llamaría un método de oscilación. O m ejor aún. y trató a las sensaciones com o si ellas tuvieran un criterio de identidad algo parecido. según W ittgenstein. Este sueño particular es un sueño natural. intenciones y otros fenóm enos mentales. y mucho menos en la frontera más exterior que. Se lo mira com o la fuente de todos los males. y hablar de las sensaciones com o si fueran muy semejantes a objetos materiales. y en particular si se quiere conocer la localización de la línea que divide este lenguaje del lenguaje acerca de los objetos materiales. No debemos detenernos a preguntar: ¿Q ué es aquello por donde pasa el límite? Lo primero que hay que hacer es sentir la tentación de cruzarlo. ¿no podrían existir sensaciones sin pertenecer a alguna persona? ¿No podrían emigrar de una persona a otra como han pensado algunos que emigran los sentim iento? Pero es una ilusión. en verdad un sueño profundo. encerraba la totalidad del discurso fáctico. por ejemplo. es r al soñador de espaldas a los hechos empíricos acerca del lenguaje. no veo en ello por qué es necesaria una investigación de los usos empíricos del lenguaje en la última filosofía de Wittgenstein. Lo que sería una especie de relación amorosaodiosa sin ningún deseo de cambio. y conducirlo lenta y metódicamente a lo largo de la línea que divide el discurso acerca de las sensaciones del discurso acerca de los objetos materiales. llegó a pensar que los límites se podían trazar en fragmentos. y hacer realmente el intento de traspasarlo. y no justam ente un error fatuo. hacer esta sugestión acerca de las sensaciones. Su tesis es que somos propensos a estar con un pie en cada lado de la línea. cu ando se los in te rp re ta fragm ento por fragm en to sugieren nuevas y estim ulantes posibilidades. En el último periodo también llegó a interesarse mucho más en las fronteras entre las diferentes áreas del discurso. Muchos otros filósofos han cometido la misma clase de errores. Pero podríam os preguntar: ¿q u ién ha ten id o alguna vez ta les su eñ os? Parecen dem asiado absurdos. al criterio de identidad de los objetos materiales. y el remedio. No es ciertam ente una idea que pueda resultar de una sensata investigación empírica del modo como el lenguaje acerca de las sensaciones se ha desarrollado realmente. con la única diferencia del m atiz significativo dado por el adjetivo. Por ejemplo. Hay que tener en efecto la experiencia de la seductividad de estos sueños dgl lenguaje. Por ejemplo. en verdad demasiado parecido. probablemente se partirá entonces de una investigación empírica de los lenguajes como se hablan realm ente. pueril. según W ittgenstein. Sin embargo no es imposible ser conducido en ancas por una teoría filosófica y terminar en un disparate. trata de trazar la línea entre le discurso sobre los objetos materiales y el discurso sobre las sensaciones. un tema particular que escasam ente hace su aparición en el paisaje lunar del Tractatus. trozo por trozo. ¿Por qué? D. pero no objetos m ateriales sino objetos mentales. Hay que hallar la ilusión para aniquilarla. B. Es no obstante un error. D. Las sensaciones parecen ser verdaderos objetos. Nos encontraremos entonces con que es necesario. Pues estos dos lenguajes. una especie de sueño provocado por el lenguaje. es un error grave. Pears: Es necesaria del siguiente modo. Lo que Wittgenstein quería hacer en su último período fue incitar tales sueños y m ostrar luego lo que había de erróneo en ellos. En las Investigaciones filosóficas.165 discurso. y como realmente opera. Hume. arguye. padecía de la ilusión sobre las sensaciones que describía. mucha parte de su última obra versó sobre la filosofía de la mente. pensamientos. B. M agee: Me parece que una desconfianza hacia el lenguaje penetró en su última filosofía. Su sistema es una especie de psicología sin cuerpo. Para ser más preciso. Pears: No creo que sea exactam ente que W ittgenstein desconfiara del lenguaje o pensara que debería mejorarse o convertirlo en un trujumán honesto. o partes del lengu aje. M agee: No estoy seguro de que lo que usted ha dicho responda realmente a mi pregunta. de hecho el principal error com etido por el empirismo inglés desde Hume a Russell. Sucede así que primero nos . según él. retroceder debido a la verdadera naturaleza de la parte del lenguaje de que se ha partido. Si se quiere conocer los límites del lenguaje acerca de las sensaciones. Pero esto.

en otras palabras. es una especie de restauración. La com prensión filosófica se alcanza así en dos momentos: primero. para entonces com placernos en el sueño. Tal reproche se le ha hecho a W ittgenstein. la analogía ha sido exagerada grandemente. Por ejemplo. La influencia de su última filosofía se explica en parte por la naturaleza muy personal. En lugar de ello. Él invita s sus lectores a sacar estos sueños de su propia mente y trabajarlos en dirección de la parte del lenguaje que los produjo. Se podría idear un crite rio que p erm itiera a las sen sacion es em igrar de persona a persona. Lo que sería igual a tratar de rebasar el espacio lógico pertinente sin cambiar el lenguaje que es el p8unto de origen de aquel espacio lógico real. se observará que agrupa los hechos empíricos acerca de la parte del lenguaje pertinente. Ven la última filosofía de W ittgenstein como Karl Krauss describía al psicoanálisis: una enfermedad que a sí misma se confunde con su cura. y es indudablemente cierto de algunas filosofías lingü ísticas. al m enos. A lo que se opuso fue a la idea de que se extendiera el lenguaje existente hasta incluir el sueño sin modificar las bases de este lenguaje. Pero W ittgenstein no quiso oponerse a él. Si nunca nos hem os extraviado o. M a g ee: A lgun os e x c e le n te s filó so fo s — por ejem plo R ussell y Popper— han aplicado peyorativamente la analogía. de acuerdo con el cual tendría sentido decir que dos personas tienen una y la misma sensación. — un proceso que toda persona que lea su obra supone recorrer. Este es un método filosófico consciente. y el remedio de W ittgenstein es entonces recordarnos los hechos acerca de la parte del lenguaje de que partimos. padecerem os lo que W ittgenstein llama “pérdida de problemas”. M agee: A menudo se ha encontrado analogía — y tengo que decir que la creo válida— entre el psicoanálisis y la doctrina de W ittgenstein de que tenemos que curar nuestros males filosóficos por medio de un profundo análisis del lenguaje.166 perdemos en sin sentidos — una muy natural. sin que en realidad fuera así. Quienquiera que lo haga . B. B. ¿No encierra esto un extrem o conservatismo lingüístico? D. — lo cual es una hazaña imposible. podría improvisarse uno nuevo. Pears: Sí. Él no se oponía a modificar una parte del lenguaje. en vez de conservar el usual criterio de identidad para las sensaciones. este es un asunto muy personal. Pears: Es difícil explicar algo tan com plejo. pero. en verdad profunda especie de sin sentido— . ¿Puede explicarnos esto? D. Creo que en pocas palabras no se puede dar realmente una explicación com pleta de este género de influencia. Naturalmente un criterio tal tendría que ser cuidadosamente formulado y coherentemente usado. Wittgenstein sostenía que aquellos profundos malentendidos del lenguaje no son una enfermedad del intelecto que debería evitarse de ser posible: son un paso preliminar esencial para obtener la com prensión filosófica. pues creo que en el fondo no es una analogía estricta. Ahora bien. no conseguirem os la com prensión filosófica. ¿Cree usted que hay algo de cierto en esta analogía? D. Con W ittgenstein parece que llegamos justamente al sitio de donde partimos. Regresamos luego a aquellos hechos con un mejor entendimiento de ellos. Usted los ha rectificado. sen tid o el im pulso de extraviarnos. B. El punto válido está mucho más en la superficie. Estoy pensando en la tortura de la equivocación y en la gradual recuperación de la intelección. el fin de toda investigación filosófica sea un regreso al punto de partida. y aunque mucha parte de él em pieza con una profunda incomprensión. Pero hay un aspecto sobre el cual quisiera hacer énfasis. termina por obtener resultados correctos. creo que hay algo de común. La filosofía. Teniendo en cuenta lo dicho sobre algunos sueños o ilusiones. y finalmente ser traídos de regreso al lenguaje tal como él es. pues piensa que están equivocados. M agee. Pero no creo que sea una observación exacta sobre los propósitos o m étodos de W ittgenstein. y luego el viaje de regreso. rom ántica de su obra. Entiendo lo que usted dice. Pero el último W ittgenstein toma posesión de la gente de una manera peculiar: la “atrapa” y se la come viva. el viaje fuera del lenguaje que todos hablamos. Lo importante es que antes de que nos reencontremos sintamos el impulso de extraviarnos. Contra lo que realmente estaba era con que se lo tratara com o si ya hubiera sido modificado. Es bastante sorprendente que. Pears: No creo que esto indique conservatism o en el caso de Wittgenstein. com o usted dice.

es un desarrollo fascinante de la primera. pienso. Aunque comprendo el ju icio de Russell — de que W ittgenstein dejó de hacer filosofía después del haber escrito el Tractatus — . W ittgenstein quería incluir el texto del Tractatus en el mismo volumen de las In v estigacion es filosó fica s. B. La filosofía tardía de W ittgenstein es extrem adam ente asistem ática. que puede hacerse recostado en una tarde fía y asim ilar el sistema sin implicación personal de ninguna clase. ¿Puede decirnos algo acerca de ellas? D. entendida correctam ente. Debido a que las diferencias son tan notables. y en el segundo por medio de un extrañísimo método de oscilación. cuando hablamos sobre el Tractatus. Podría decirse que W ittgenstein vio el m isterio com o una dimensión extra de algo perfectamente ordinario. diciendo poco acerca de las fronteras internas. Quizás la m ejor manera de trazar esta línea de desarrollo es ver que en ambos períodos de su actividad filosófica sus propósitos fueron los de dibujar las fronteras lingüísticas. Pero el propósito general es el mismo. Pears: No creo que la última filosofía de W ittgenstein haya dominado alguna vez en Oxford. Para mi su última filosofía. El punto central del último método de W ittgenstein consiste en que estos extraños sueños e ilusiones son el bagaje esencial que tiene que esta en la mente de quien pretenda entenderlos. — trazar las líneas en que termina el sentido y comienza el sin sentido. Pears: Sí. Pues nos conduce a asimilar otros modos de pensar la ciencia y. agrupa los hechos acerca del lenguaje. He mencionado su resistencia al ímpetu de la ciencia al com ienzo de esta conversación. Me parece que este rasgo constante de sus doctrinas filosóficas es tan importante com o los rasgos constantes de su método filosófico.167 tendrá que entregarse de alguna manera a lo que él está haciendo. y también como rechaza a aquellos que no pueden agarrarlo. no estoy de acuerdo con él. Esta ocupación con las fronteras lingüísticas es el problema principal que permanece constante en toda su filosofía. nunca ha carecido de partidarios en Oxford. Pero quisiera destacar que esta resistencia reaparece en su última obra y es especialm ente manifiesta en su última filosofía de la mente. Pears: Considero que ambas son productos del genio. lo que les da una extraordinaria profundidad. Como ya he explicado. no con el propósito de ayudar a la gente a que se comunique más eficientem ente con los demás. En el primero está dado en el antiguo modo a priori. a pesar de sus diferencias superficiales. pues crecieron de éstas por un proceso natural y continuo de desarrollo. los construimos y comprendemos mal. sino para ayudarlos a realizar el tipo de com prensión teórica que llamamos “filosófica”. Esto. Creía que sistem atizar y asim ilar una cosa a otra es siempre . En el primer periodo intentó trazar una barrera fronteriza alrededor del discurso fáctico. la filosofía sistem ática. el método de trazar las fronteras est totalm ente diferente en los dos períodos. B. Pero también hay un elemento constante e im portante en las doctrinas filosóficas que sostiene en ambos períodos. M agee: Hemos hablado acerca de algunas de las diferencias entre la última y la primera filosofía de W ittgenstein. Teniendo en cuenta lo anterior. Creo que el dominio del pensamiento científico desde el Renacim iento ha sido un desastre. es parte del secreto del modo como cautiva a la gente. Ya no se considera que sea la única forma de filosofía. y lo más extraordinario es la estrecha relación en que están. pero también hay im portantes similitudes. No es como leer filosofía sistemática. M agee: Hay quienes consideran — y entre ellos debemos contar de nuevo a Russell— que la primera filosofía es en mucho más grande que la última. ¿Piensa usted que son alternativas válidas? D. Hemos hablado mucho sobre el método filosófico de W ittgenstein. En el último período dirige su atención a las múltiples fronteras internas que se extienden entre las diferentes áreas del discurso. M agee: El último W ittgenstein se convirtió en la ortodoxia de toda una generación de Oxford. aunque naturalmente su influencia se hizo presente allí com o en otras partes. En algunos círculos sin embargo ha habido recientem ente una reacción en su contra. B. com o resultado. La alternativa principal. Pensaba que sus últimas ideas serían m ejor comprendidas si se destacaba sobre el fondo de las primeras. ¿Cómo juzga usted personalm ente la mutua relación de sus méritos? D.

y la filosofía sistemática. el primer Wittgenstein. Quine. de tal manera que aun teniendo una opinión general verdadera acerca de la totalidad del lenguaje.168 tergiversar. . En diferentes partes del mundo el asunto ha tomado caminos diferentes. y a veces produce una fuerte y quizás excesiva reacción. Hoy la oposición es entre este modo fragmentario. Strawson. Esta es la oposición. Carnap. A veccs domina la filosofía wittgensteiniana. impersonal. estaríamos tan alejados de los fenómenos actuales que casi nada interesante podríamos obtener. a la manera de Russell. personalísimo de hacer filosofía. y en Oxford.

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VERDAD COMO CORRESPONDENCIA EN EL TRACTATUS
[Extractos de Verdad sin fundamentos] *
Raúl Meléndez A cu ña**

I. Las proposiciones como pinturas. Cómo es el espejo en el que reflejamos la realidad
En esta parte pretendemos ampliar y com pletar nuestras consideraciones sobre la ontología del

Tractatus, centrándonos en la cuestión de có m o es la estructura d el len gu aje qu e h a c e p osib le qu e en él se rejleje la estructura d ad a e in depen dien te de lo real.
Comencemos nuestra indagación acerca de la estructura del lenguaje en el nivel básico en el que éste adquiere contacto directo e inmediato con la realidad que representa, es decir, en el nivel de los nombres simples y su relación con los objetos simples. En este nivel básico se establece una asociación entre los elementos básicos del lenguaje, los nombres, y los elem entos básicos de la realidad, los simples, designados por los primeros. A través de esta relación referencial entre el nombre y el objeto nombrado por éste, el lenguaje adquiere la posibilidad de representar la realidad, adquiere su contacto con ella (Tractatus L óg ico P h ilo sop h icu s 2 ,1 5 1 5 ). y sobre esta asociación nom inativa básica se construye el completo isomorfismo entre lenguaje y realidad. Wittgenstein afirma (distanciándose de la posición de Frege) que el objeto simple al que un nombre refiere constituye no solam ente su referencia, sino tam bién su significado (TLP, 3 .2 0 3 ). Esto parecería implicar que el nombre, en virtud de su mera asociación con el objeto que nombra, posee ya un significado. Sin embargo, oponiéndose a esto (y coincidiendo con Frege), W ittgenstein sostiene que sólo en el contexto de una proposición el nombre adquiere significado. Una manera de mostrar que estas dos afirm aciones, aparentem ente opuestas, son conciliables consiste en recurrir al uso del nombre en contextos proposicionales com o criterio para saber si el nom bre está cumpliendo realmente su función referencia! y si retiene su significado1 (ver TLP , 3 .3 2 6 y 3 .3 2 7 ). Para usar significativamente un nombre, para que él represente adecuadamente al objeto nombrado, no basta con haber establecido de manera puramente convencional y arbitraria una conexión entre él y su referencia. Como ya hemos observado antes, el uso o la aplicación sintáctica del nombre debe estar regido por reglas gramaticales. Tales reglas han de garantizar que la aplicación sintáctica del nom bre, esto es, sus posibilidades lícitas de combinarse con otros para formar proposiciones con sentido, refleje las posibilidades de combinación del objeto nombrado, esto es, su forma lógica. La relación denotativa entre nombre y objeto no es, pues, del todo arbitraria ya que el uso gram aticalm ente correcto del signo escogida convencionalmente para representar a un objeto, tiene que ceñirse a las posibilidades determinadas
' Extractos publicados con la debida autorización del autor; tomado de: Raúl MELÉNDEZ ACUÑA. Verdad sin fu n dam en tos, capítulo Uno [II-III], Ministerio de Cultura. Bogotá. 1998, pp. 58-88. " Raúl Meléndez Acuña es bachiller del Colegio Anglo-colombiano, matemático de la Universidad de los Andes; realizó estudios de Lógica en la Universidad de Freiburg (Alemania); en 1996 obtuvo la Maestría en Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. 1la trabajado como docente de Matemáticas y Filosofía en las Universidades del Rosario, los Andes y Nacional de Bogotá. Actualmente becado por el gobierno austríaco, continúa sus estudios e investigaciones sobre Ludwig Wittgenstein en el Instituto de filosofía de la Universidad de Graz, bajo la dirección del profesor Dr. Rudolf Haller. En 1997 le fue otorgado el Premio Nacional de Cultura en la modalidad de Filosofía a su libro Verdad sin fundam entos. ’ Señalemos, de paso, que la estrecha vinculación entre significado y uso no es algo exclusivo, ni del todo nuevo en la que se ha dado en llamar 'segunda filosofía de Wittgenstein’. Pero la noción de uso que juega un papel tan importante en el pensamiento tardío de Wittgenstein es mucho más amplia que esta noción de uso' del Tractatus, la cual se entiende como aplicación sintáctica. Además, con la vinculación entre uso y significado en su obra tardía, Wittgenstein, como lo veremos, persigue propósitos diferentes a los del Tractatus.

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por la esencia com binatoria del objeto. El uso de los n om bres en los contextos proposicion ales y la gram ática q u e rige tal u so tien en q u e reflejar la esen cia d e los objetos, so pena de que el nombre pierda su significado al no representar adecuadamente al objeto. Así pues, el que un nombre tenga significado radica en que se u se ‘en las proposiciones de manera que ellas figuren combinaciones Posibles del objeto designado por él y no en la mera asociación convencional con dicho objeto. Lo anterior nos conduce ya al segundo nivel del isomorfismo entre lenguaje y realidad: el nivel de las proposiciones elem entales que figuran estados de cosas atóm icas ( TLP , 4 .2 y 4 .2 1 ). A las proposiciones elementales se las podría caracterizar de dos maneras diferentes. En primer lugar, son las p ro p o sicio n es más sim p les, en el sen tid o de que no pueden a n a liz a rse m ás. E llas son concatenaciones de nombres simples (TLP, 4 .2 2 y 4 .2 2 1 ), los cuales ya no pueden descomponerse mediante definiciones o descripciones (TLP, 3 .2 6 ). En segundo lugar, las proposiciones elementales se distinguen de las demás por ser todas lógicamente independientes entre sí (TLP, 4 .2 1 1 ). La verdad o falsedad de una de ellas no implica nada acerca de la verdad o falsedad de otra. Esto no ocurre con las proposiciones complejas, las cuales están en determinadas conexiones lógicas con las proposiciones que forman parte de su análisis y también con otras proposiciones que tienen en sus análisis partes comunes con ellas. Piénsese, por ejemplo en las conexiones lógicas entre una proposición compleja de la forma ‘p y q’ y sus partes p, q; o en la conexión lógica entre ‘p y q’ y ‘p ó q’. En contraposición a esto, si p y q son elementales entonces son lógicamente independientes. Esta independencia lógica entre las proposiciones elementales refleja, claro está, la independencia, a la que ya aludimos, entre los estados de cosas atómicos representados por ellas (TLP, 2 .0 6 1 ,2 .0 6 2 ). La posibilidad de que las proposiciones elementales modelen lo real y tengan, entonces, sentido, se basa en su capacidad pictórica de figurar estados de cosas posibles. La concepción pictórica de las proposiciones elementales puede resumirse brevemente como sigue. Los nombres se combinan entre sí de determinadas maneras para formar signos proposicionales (TLP, 3 .1 4 ), los cuales figuran o m odelan estados posibles de cosas (TLP, 3 .2 1 ). La proposición es el signo proposicional o com binación de nombres en su relación con el estado de cosas que figura (TLP, 3 .1 2 ). Dicho en otras palabras, la proposición es la com binación de nombres en cuanto tiene un sentido. La proposición tiene sentido si figura un posible estado de cosas, si representa una com binación posible de los objetos nombrados en ella. La proposición elemental es, pues, una figura o modelo (Bild) de la realidad (TLP, 4.01y 4 .0 1 1 ). Ella representa un punto en el espacio lógico constituido por las posibles com binaciones entre objetos. En lo que sigue tratarem os de dar respuesta a la cuestión de q u é es lo q u e h a c e p osible qu e la proposición elem en tal cu m pla su fu nción esen cia l de representar figu rativam en te la realidad. A este respecto W ittgensteín nos dice: “La posibilidad de la proposición descansa en el principio de la representación de los objetos por los signos” (TLP, 4 .0 3 1 2 ). El que la proposición elemental pueda figurar estados de cosas presupone la conexión básica referencial entre nombres y objetos. Es sólo en virtud de esta conexión que la proposición adquiere su relación con la realidad. Pero la proposición no es un mero agregado inconexo de nom bres asociados a objetos. S e requiere además que la proposición tenga una forma y una estructura, o sea, que en ella los nombres estén articulados en ella de una manera determinada (estructura de la proposición) y que esta manera determinada de articularse modele una posible manera de com binarse de los objetos nombrados, un estado de cosas posible (forma de figuración de la proposición) : “Un nombre está en lugar de una cosa y otro en lugar de otra y están unidos entre sí. Así el todo representa — como una figura viva— elestado de c o s a s .” (TLP, 4 .0 3 1 1 ). R efiriénd ose a las figuras en general, no necesariam ente lingüísticas, W ittgenstein escribe: 2.12 La figura es un modelo de la realidad. 2.13 A los objetos corresponden en la figura los elementos de la figura. 2.131 Los elementos de la figura están en la figura en lugar de los objetos. 2 14 La figura consiste en esto: en que sus elementos están combinados unos respecto de otros de un modo determinado.

171 2.141 La figura es un hecho. 2.15 Que los elementos de la figura estén combinados unos respecto de otros de un modo determinado, representa que las cosas estén combinadas también unas con otras de la misma manera. A esta conexión de los elementos de la figura se la llama su estructura y a su posibilidad su forma de figuración. 2.151 La forma de figuración es la posibilidad de que las cosas se combinen unas respecto de otras como los elementos de la figura2. Podemos expresar ahora, usando la terminología del Tractatus, las dos condiciones fundamentales para que una proposición, o en general una figura, pueda representar la realidad. La primera condición es la relación figurativa ( TLP , 2 ,1 5 1 4 ) que debe darse entre los elementos de la figura y los objetos. En el caso particular de las proposiciones puede hablarse más específicam ente de la relación referencia! entre los nombres, que son los elementos de la proposición, y los objetos, que son los elementos del estado de cosas representado por la proposición. La segunda condición fundamental es que la figura y lo figurado deben tener algo en común para que la primera pueda representar en absoluto alo segundo (TLP, 2 ,1 6 y 2 ,1 6 1 ). Este algo en com ún es la forma lógica: 2.18 Lo que cada figura, de cualquier forma, debe tener en común con la realidad para poder en absoluto figurarla —justa o falsamente— es la forma lógica, esto es, la forma de la realidad3. Una figura puede Ser correcta o no, puede ser verdadera o falsa, lo cual debe poder establecerse mediante una com paración con la realidad que representa. Para que esta com paración sea en absoluto posible, para que la figura y la realidad sean conm ensurables, debe haber algo igual en ambas. Este punto puede ilustrarse a través del siguiente ejemplo. Supongamos que alguien nos muestra una manzana roja y nos pide que representem os en un papel el color de la manzana. Nosotros pintamos una mancha en el papel. La mancha puede ser una correcta o incorrecta representación del color de la manzana, según si su color coincide con el de la manzana o no. Entonces lo que debe ser igual en la mancha y la manzana para que la primera sea una representación del color de la segunda no es, por supuesto, el color. La identidad en el color es condición para la corrección o verdad de la representación pero no para su posibilidad, no para que sea en absoluto una representación. Pues la representación sigue siendo tal aún en el caso de que sea incorrecta, aún en el caso de que los colores no coincid an. En lo que deben co in cid ir la rep resen tació n y lo rep resentad o para poder ser conmensurable en cuanto a su color es en ser ambas coloreadas, es decir, en la p osib ilid a d de tener el mismo color. Es la posibilidad de tener el mismo color y no el hecho de tener el mismo color lo que permite hacer la com paración entre la m ancha y la m anzana que estab lecería la corrección o incorrección de la mancha como representación del color de la manzana. La posibilidad de tener el mismo color que el objeto cuyo color se representa (lo que podríamos llamar, tratando de imitar la terminología wittgensteiniana, su ‘forma de coloración’) es lo que, en este caso, permite a nuestra mancha poder cumplir su función representativa o figurativa. Ahora bien, en el caso de una proposición com o figura, ya no en un sentido visual sino lógico, de un estado de cosas, también debe haber algo común a ambos para que la proposición pueda ser figura. Pero no debe haber tanto en común que resulte que la proposición sea siempre verdadera. La teoría pictórica de las proposiciones debe permitir resolver un viejo problema: explicar la posibilidad de proposiciones que poseen sentido, que figuran un estado de cosas, pero que son falsas. La proposición tiene una estructura, dada por la manera específica como están conectados los nombres en ella. Y esta estructura representa una posible com binación entre los objetos nombrados, un posible estado de cosas. Si se exigiera que lo común a proposición y realidad figurada fuese la estructura, el estado de cosas representado coincidiría, de hecho, con la proposición en tener tal estructura y la proposición sería siem pre verdadera. No se podría dar cu enta, en ton ces, de la posibilidad de proposiciones con sentido pero falsas. Lo común a proposición y realidad no puede ser, pues, la
! TLP, pág. 44. 5 TLP, pág, 46.

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estructura, la manera de com binarse los nombres, por un lado y los objetos, por el otro. Pero para que la proposición pueda cumplir su función figurativa debe ser por lo menos p osible que sus nombres y los objetos nombrados por ellos se com binen de la misma manera, esto es, conform en la misma estructura. A esta posibilidad de coincidencia en la estructura la llama Wittgenstein la forma lógica de figuración. Esta distinción entre estructura y forma lógica permite separar las condiciones para que una proposición tenga sentido de las condiciones que la hacen verdadera y permite, por lo consiguiente, resolver el antiguo problema de la posibilidad de proposiciones con sentido pero falsas4. Este problema surge, en este contexto, si se identifica el sentido de una proposición con un h ech o representado por ella, pues si la proposición es falsa no se da el hecho que representa y entonces carecería de sentido. Pero para poder ser falsa una proposición tiene que poseer ya un sentido. Por esto es importante subrayar que W ittgenstein no identifica el sentido de una proposición con un hecho, sino con un posible estado de cosas, con un punto en el espacio lógico (ver TLP, 2 .2 0 2 y 2.221) , que podría ser un hecho, sin serlo siempre. El sentido de una proposición no necesariamente hace parte del mundo, pues este último está constituido por hechos. Pero el sentido de una proposición falsa tampoco cae en el vacío. Es aquí donde la distinción entre realidad y mundo cobra especial importancia. Hay un espacio más amplio que el mundo de los hechos, a saber, la realidad o el espacio lógico, que alberga además de los hechos, además del mundo, las posibilidades de combinación entre objetos que de hecho no se dan y que están representadas por proposiciones falsas pero con sentido5. El sentido está determinado com pletamente por la proposición y es independiente de los hechos; depende de cóm o sus nombres se conectan y cóm o esta conexión representa una posible manera de conectarse los objetos nombrados, un estado de cosas posible. Se puede comprender el sentido de una proposición sin saber si ella es verdadera o falsa y sólo habiendo comprendido el sentido de la proposición se puede compararlo con la realidad para establecer su verdad o falsedad. Tal comparación buscaría establecer si el estado de cosas figurado por la proposición se da de hecho o no, si está en el mundo y no sólo en el espacio lógico, com o mera posibilidad {TLP, 4.2 5 ). Para que el lenguaje pueda servir como espejo de la realidad tiene que haber, entonces, identidad entre su forma lógica y la forma lógica de la realidad. Esto quiere decir que en el lenguaje los elementos básicos que son los nombres deben, además de estar asociados a los elementos básicos de la realidad, poseer las mismas posibilidades de com binación que poseen tales elementos básicos. La gramática o la sintaxis lógica, que determ ina la forma lógica del lenguaje, juega aquí un papel clave, como reglam entación de las com binaciones lingüísticas que deben reflejar las posibles com binaciones ontológicas determinadas por la naturaleza intrínseca de los objetos simples. De esta manera, la sintaxis lógica que rige el uso.de los nombres y que, por decirlo así, expresa su naturaleza, juega un papel fundamental en el lenguaje, análogo al que juega la naturaleza de los simples en la realidad. Es la sintaxis lógica la que, en último término, determina la forma lógica del lenguaje, de manera análoga a com o las esencias com binatorias de los simples determinan la forma lógica de la realidad, y ambas formas lógicas deben coincidir. La identidad de la forma lógica de lenguaje y realidad sería visualizable de la siguiente manera: la red de posibilidades de formar proposiciones elementales con sentido, 1 permitidas por las reglas sintácticas del lenguaje, debe poder superponerse a la red de posibilidades com binatorias de la realidad, permitidas por la naturaleza de los objetos; y tal superposición debe mostrar, en el nivel de las proposiciones elementales y sus correspondientes estados de cosas atómicos, una congruencia o coincidencia absoluta, un isomorfismo perfecto, punto por punto, nodo por nodo. No debe haber posibilidades en la realidad inexpresables en el lenguaje, ni proposiciones con sentido que no expresen posibilidades en la realidad. Es este isomorfismo lógico entre lenguaje y realidad el
4 Que el problema es, en efecto muy antiguo, puede corroborarse consultando: Platón, Teeteto, I 89a. 5 Se suele aclarar que la noción de posibilidad que se emplea en el Tractatus no debería entenderse en un discutible sentido metafísico, según el cual algo posible hace presencia en un misterioso mundo diferente del actual Lo posible, en este contexto, debería entenderse, más bien, como lo pensable o. equivalentemente, lo expresable en proposiciones con sentido. Sin em­ bargo esta expresabilidad en proposiciones con sentido descansa en que este sentido haga parle de un metafísico espacio lógico de posibles combinaciones de abstractos objetos simples.

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que permite explicar cómo las proposiciones elementales adquieren su sentido. En este isomorfismo, a diferencia de un isomorfismo entre estructuras matemáticas, las estructuras no están en pie de igualdad sino que una, la de la realidad, juega el papel de estructura origin al y la otra, la del lenguaje, tendría que ser una copia isomórfica de la primera. Esta concepción pictórica del lenguaje permite dar una explicación general de lo que Wittgenstein considera como la esencia de la noción de verdad:
La teoría de la figuración lógica a través del lenguaje nos da, en primer lugar, una comprensión de la esencia de la relación de verdad. La teoría de la figuración lógica a través del lenguaje dice —de manera totalmente general Para que sea posible que una proposición sea verdadera o falsa— que ella concuerde o no con la realidad -para ello tiene que haber en la proposición algo idéntico con la realidad6.

El sentido de una proposición, su esencial posibilidad de ser verdadera o falsa, presupone la identidad de la forma lógica de lenguaje y realidad. Pero para que lo expresado en el lenguaje sea de hecho verdadero se debe cumplir no solam ente la identidad en la forma lógica de lenguaje y realidad, sino también la identidad en'la estructura de las proposiciones y los hechos. Es decir, las com binaciones entre nombres en las proposiciones ya no deben ser sólo com binaciones posibles entre los objetos nombrados, hacer parte del espacio lógico (condición de sentido) sino que esta posibilidad debe actualizarse, los objetos deben com binarse de hecho en el mundo como lo dicen o representan las proposiciones (condición de verdad). Las com binaciones entre objetos figuradas por las proposiciones verdaderas no forman parte únicam ente del espacio lógico, de lo posible, sino que forman parte del mundo, de lo fáctico. Y el total de proposiciones elementales verdaderas describe la totalidad de los hechos, es decir, es una descripción com pleta del mundo ( TLP , 4 .2 6 ). L a concepción pictórica de las proposiciones elementales permite, de esta manera, dar cuenta de la relación entre lenguaje y realidad y de las nociones de significado o sentido ( Sinn ) y verdad que enraízan en ella, y puesto que el mundo se puede describir com pletam ente usando sólo proposiciones elementales, basta aclarar cómo ellas cumplen su función figurativa para aclarar cóm o en el lenguaje se puede representar al mundo. Sin embargo, las proposiciones que usamos habitualm ente no son elementales, sino complejas. Las proposiciones elem entales están en un nivel tan profundo y oculto, que ni siquiera podemos dar ejemplos de ellas. Un ejem plo de proposición elemental contendría ejemplos de nombres de los abstractos objetos simples y ya vimos por qué Wittgenstein no da ejemplos de ellos. Para completar esta exposición de la estructura del lenguaje y de su isomorfismo con la realidad debemos, pues, escalar todavía a un nivel más superficial y explicar cómo las proposiciones no elementales pueden adquirir sentido. De hecho, recordémoslo, la existencia del nivel oculto y profundo se h ab ía m ostrad o com o n e c e s a ria , p re cisa m en te para poder g a ra n tiz a r que las proposiciones complejas que usamos habitualm ente posean un sentido com pletamente determinado. Aclarar cómo está determinado el sentido de éstas permitirá, a su vez, dar una breve explicación de las nociones de necesidad lógica y tautología, desde esta perspectiva del Tractatus. La explicación se basa en que el sentido, las condiciones de verdad, de una proposición com pleja es función de los sentidos de las proposiciones elem entales que la constituyen o hacen parte de su análisis (TLP, 5.2341). Las proposiciones complejas no son figuras de la manera directa e inmediata com o lo son las proposiciones elementales. El carácter figurativo de la proposición com pleja reside en ser lo que podríamos llamar una com binación lógica de figuras y no en ser una figura sencilla, en el sentido en que lo es una proposición elemental. Tomemos, a manera de ejemplo una proposición com pleja de la forma ‘p v q ’, conformada a partir de las proposiciones elementales p y q. ¿Es la proposición compleja una figura7 y si lo es, ¿cuál es el estado de cosas figurado por ella? Podríamos pensar que la proposición compleja es una figura de un estado de cosas com plejo o una situación (Sachlage) constituida ya no por un solo punto del espacio lógico, sino por una región del mismo. En tal caso, ¿cóm o podríamos describir o caracterizar la región representada por la disyunción de p y q? Esta región debería estar,
6 Tagebücher, 20, 10,14, pág. 104.

cuya verdad se puede establecer. Si se desea defender la afirmación según la cual. ya que la verdad de la disyunción no equivale en ningún caso a que la región R exista de hecho. de las que son funciones veritativas. a su vez. relacionada de qué tan general es la afirmación según la cual las proposiciones son figuras sino. En la verdad de las proposiciones com plejas intervienen. cuyo hacer parte del mundo. sino que lo figurado puede ser tam bién una com binación lógica de lugares del espacio lógico Las proposiciones elementales son figuras en el sentido de representar estados de cosas que son lugares. A estas com binaciones de figuras las podemos seguir llamando figuras o podemos también decir que sólo las proposiciones elementales son figuras en el sentido estricto arriba explicitado. es decir. por medio de una com paración directa de su sentido. la disyunción. equivalga a la verdad de la figura. y. De análoga manera. Sin embargo si llamamos R a la región de la que la disyunción sería figura (es decir. y. los valores de verdad de sus componentes elementales. solamente de su correspondencia inmediata con la realidad. Más bien. Si se da la primera posibilidad. hay varias regiones altern ativ as (aq u ellas com p atibles con las tres prim eras posibilid ad es m encionad as arriba) representadas por la disyunción.174 de todos modos. y esta dependencia funcional está determinada por los conectivos proposicionales veritativo-funcionales que intervienen en la construcción lógica de la proposición com pleja a partir de proposiciones elementales.0 1 ). las que puedan considerarse como no extensionales o referencialmente opacas) no parecen ser funciones veritativas de proposiciones elementales. que contenga sólo al segundo. Wittgenstein considera estos casos con algún detalle pero nosotros no necesitamos extendernos para examinar sus consideraciones a este respecto. en principio. ni tampoco la cuestión. con la realidad. poseen en virtud de su propia e intrínseca capacidad figurativa: 5 La proposición es una función de verdad de la proposición elemental. del sentido que las proposiciones elementales. 113. (La proposición elemental es una función de verdad de sí misma) 5. pues. a que haga parte del mundo. Aquí podría formularse la objeción de que ciertas proposiciones complejas.01 Las proposiciones elementales son los argumentos de verdad de las proposiciones7. más aún: puntos. pues las objeciones que nos interesará examinar en los próximos capítulo contra las concepciones de significado y verdad del Tractatus son más fundamentales que ésta . determinada por los puntos representados por p y q. el cual se muestra de manera evidente en la estructura misma de la proposición. que contenga sólo al primero. más bien. su posibilidad de ser verdaderas o falsas. en general. en el espacio lógico. en el caso de las proposiciones complejas interviene un factor adicional que influye en su valor de verdad. Por lo tanto R no es un buen candidato para ser la región figurada por la disyunción. en general. entonces la disyunción sería verdadera. Pero lo que nos interesa aquí no es esta cuestión terminológica. los cuales dependen. pág. en las otras tres posibilidades es problemático considerar a R com o la región o situación figurada por la disyunción. puede ocurrir que el mundo no contenga a R y sin embargo contenga a uno de los puntos representados por p o q y. Las proposiciones complejas son com binaciones lógicas de estas figuras elementales. D icho más brevem ente: no hay una única región del espacio lógico que pudiera identificarse con la situación de la que la disyunción es figura (en el sentido de ser la única región que deba existir o hacer parte del m undo para que la disyunción sea verdadera). Este nuevo factor es la manera particular como la verdad de la proposición com pleja depende funcionalmente de la verdad de las proposiciones elementales que son sus argumentos. dos factores: por una parte. entonces debe entenderse lo figurado no (o no siempre) como una región del espacio lógico cuya existencia. la conjunción y el 7 TLP. “la proposición es una figura de la realidad” (TLP. como aquellas que contienen cuantificadores o aquellas en las que se hacen atribuciones de actitudes proposicionales (o. un cálculo con estos valores de verdad que está regido por reglas convencionales asociadas a los conectivos proposicionales (com o la negación. finalmente que no contenga a ninguno de los dos. A diferencia del caso de las proposiciones elementales. por la otra. 4 . la de cóm o la proposiciones com plejas derivan su sentido. aquella que debería estar dentro del mundo de los hechos para que la disyunción sea verdadera) se presentan cuatro posibilidades excluyentes: que la región contenga ambos puntos representados por p y q.

de cómo se com binan lógicam ente en ellas las proposiciones elementales constituyentes. ellas m uestran algo acerca de la forma lógica del lenguaje con el que figuramos lo real y. ellas. cierta s posibilidades representadas por las filas de la tabla de verdad y. si bien las tautologías y las contradicciones carecen de sentido fáctico. verdad y que se lleva a cabo independientemente de lo fáctico (lo fáctico interviene sólo en la determ inación del valor de verdad de las com ponentes elem entales de la proposición com pleja). distintas a las tautologías. habría verdades necesarias no lógicas. Aunque las tautologías no afirman nada acerca del mündo de los hechos. 6) la posibilidad de reducir todos los conectivos proposicionales a un solo conectivo completo que permita expresar todas la funciones veritativas. a saber.175 condicional)8. no dicen nada acerca del mundo. Esta distinción entre dos factores determ inantes para la verdad o falsedad de las proposiciones complejas resulta clave para la explicación de la necesidad lógica en términos de la noción de tautología. Tal es el caso de las tautologías y las contradicciones y de ahí su carácter a priori. pues es incondicionalmente verdadera.P. el fáctico. al menos parcialmente. La tautología no tiene condiciones de verdad.461 La proposición muestra aquello que dice. independientemente de lo fáctico. consiguientemente. presupone que las proposiciones elementales son todas lógicamente independientes entre sí. que usualmente se formula en las llamadas tablas de. Este recurso técnico tiene cierta importancia. Este cálculo con valores de verdad. Estas “proposiciones" pierden pues su conexión con los hechos (de ahí las com illas) y su “verdad” o “falsedad” ya no debe entenderse en el sentido de correspondencia. proposiciones. esto es. en todas las circunstancias posibles. La tautología y la contradicción carecen de sentido9. Si uno se atiene estrictam ente a considerar com o proposiciones sólo las proposiciones elem entales o las com binaciones veritativo-funcionales de éstas que conserven un contenido fáctico. sin embargo. entonces. m uestran algo acerca de la forma lógica de la realidad que 8 Wittgenstein emplea en el Tractaíus (TLP. Cuando se afirma. de los hechos. en tal caso. muestran o exhiben propiedades lógicas del lenguaje que son reflejo de propiedades formales de la realidad. es decir. no habría manera de explicar cóm o hay tautologías que son verdaderas necesariamente. más aún tautológica. La diferencia entre las proposiciones con sentido fáctico y las tautologías y contradicciones la expresa Wittgenstein así: 4. se anula la influencia de lo fáctico. la tautología y la contradicción muestran que no dicen nada. de su estructura lógica. teniendo en cuenta presuntas con ex io n es n e cesa ria s. en la determinación de su verdad o falsedad. las tautologías y las contradicciones no serían. sino también porque ayuda a mostrar una idea fundamental que se defiende en el Dractatus. Sin embargo. pues no está condicionada por lo fáctico. en el sentido de correspondencia con los hechos. * TI. pues no se puede decir de ellas que sean verdaderas o falsas. si la verdad de todas las proposiciones se estableciera exclusivamente por su correspondencia con los hechos. se está empleando una noción lógica de verdad. la idea de que los conectivos o constantes lógicos no representan nada real. Hay. por lo tanto. no lógicas e n tre las p ro p o sicio n es elem en tales. el efecto de la verdad de las com ponentes elementales y de su correspondencia con los hechos. y la contradicción. proposiciones. pág 109 . Si la verdad de toda proposición consistiera en su concordancia con los hechos. Pero en las proposiciones com p lejas puede darse el caso lím ite en el que las reglas convencionales de cálculo de las funciones veritativas cancelen el efecto del otro factor. en todo rigor. En efecto. que las tau tologías son verdades necesarias y que toda verdad necesaria es lógica. ño sólo por lo que podríamos llamar su “economía lógica”. Si no fuera así. no habría verdades necesarias. y hay casos límite en los que la particular manera en que están com binadas las proposiciones elem entales tiene el efecto de anular su influencia en el valor de verdad de la “proposición” com pleja y. cuya verdad no depende sólo de su concordancia con lo fáctico. sino que depende. sin embargo. a priori. bajo ninguna condición es verdadera. antes de llevar a cabo tal cálculo habría que excluir de entrada. cuyo sentido depende del uso de reglas lógicas de cálculo con valores de verdad y que difiere del sentido de verdad como correspondencia. analíticas. como ocurre con las elementales.

Cómo es la relación entre la realidad y su reflejo en el espejo del lenguaje En esta parte se discutirá la cuestión de cómo se puede aclarar la relación de isomorfismo lógico entre lenguaje y realidad. sino. Si pretendiéramos salim os de las condiciones lógicas de sentido y verdad del lenguaje. para explicarlas y fundamentarlas sin tener que emplearlas. 2. cualquier descripción o explicación. las condiciones lógicas que hacen posible que todo lenguaje tenga sentido. a su vez. en la que se basa la concepción de verdad como correspondencia del Tractatus. Anhang II (Aufzeichnungen. pues se mostrará que la labor de describir y explicar esta relación entre la realidad y su imagen lingüística tropieza con limitaciones al parecer ineludibles. será en cierto modo decepcionante. ¿Cómo podría describirse. p á ¿ 7 l 7 1 “ TLP. sino sólo mostrarse. pues para ello se requeriría de un lenguaje que no poseyera las propiedades en cuestión. die G. Lo que no puede decirse. La posibilidad de que el lenguaje represente la realidad se funda. E. en cuanto ellas figuren o representen la realidad. es una de las condiciones para que las proposiciones de cualquier lenguaje posean sentido. inefables: Es imposible decir cuáles son estas propiedades [las propiedades lógicas comunes al lenguaje y la realidad] . II. y es imposible que éste pudiera ser un lenguaje correcto. Imposible construir un lenguaje no lógico12. Moore in Norwege nach Diktat niedergeschrieben hat. 12 TB. nos incapacitaríam os totalm ente para decir algo. nos condenaríamos al silencio o a un balbuceo totalm ente ininteligible. que posibilita la com paración que ha de hacerse entre una proposición y los hechos para establecer si guardan la debida correspondencia que justifica llamar a la primera verdadera. Si quisiéramos explicar las condiciones lógicas para expresar algo con sentido sin cumplir o usar estas condiciones. sino un reflejo del mundo11. La explicación 1 0 TU>. sin decirlo (esta distinción entre decir y mostrar jugará un papel central en la última parte de este capítulo). . es la forma lógica (T W . Si el tener la misma forma lógica de lo real. Las condiciones cuyo cumplimiento debe presuponerse para que el len g u aje tenga sentido y para poder hablar de verdad son no sólo injustificables. Dicho de otro modo: el que tales combinaciones de proposiciones elementales y no otras anulen su contenido fáctico. en que ambos compartan lo que Wittgenstein llama forma lógica. que debe poder determinarse a priori. para la cual sí se requiere de una com paración con los hechos. pág 209. A prill914). en términos menos abstractos que los que hemos utilizado hasta ahora.13 La lógica no es una doctrina. como hemos visto. lo anticipamos. y las proposiciones tienen sentido. El “privilegio” al que aspira ese presunto meta-lenguaje de no presuponer y depender de tales condiciones lógicas lo privaría de la capacidad de expresar algo con sentido. muestra. de lo representado. La posesión de la forma lógica de la realidad es. 6. carente de sentido. pág 181. sea comparable con ella y pueda albergar lo verdadero. sin poseerlas. El resultado. la cual es una copia ísomórfica de la red de combinaciones posibles de objetos que constituyen la realidad: 6. represente la realidad. esta forma lógica común a lenguaje y realidad? ¿y cómo podría justificarse la tesis según la cual un lenguaje que pretenda reflejar la realidad tiene que tener en común con ella su forma lógica? Estas preguntas conducen a la siguiente dificultad. en cualquier lenguaje.18). no podemos ju stificar esta condición sin presuponer o emplear ya lo que se quiere justificar. una condición para que en un lenguaje cualquiera se pueda describir la realidad.12 El hecho de que las proposiciones de la lógica sean tautologías muestra las propiedades formales — lógicas— del lenguaje. del mundo10. Aquello común a lenguaje y realidad que los hace conmensurables. previamente a la determinación de su valor de verdad. de esta forma lógica debe poseer o ejemplificar ya lo que se quiere describir o explicar. Por lo tanto. presupone que las proposiciones poseen un sentido. más aun. ya no podríamos decir sino sinsentidos. La posibilidad de hablar de verdad como correspondencia en el Tractatus.176 debe coincidir con la del lenguaje. propiedades formales de la red de proposiciones elem entales. No hay un meta-lenguaje privilegiado que permita explicar.

so pena de caer en lo inefable e impensable. Y si todavía llegara a ocurrírsenos la feliz idea de emplear otro lenguaje que no presuponga las mismas condiciones lógicas de sentido que el nuestro. Tal vez esta persona es totalm ente incapaz de entender hasta lo más obvio. entendernos con nuestro desamparado personaje. ni siquiera parece entender que la proposición se emplea para representar cierta situación. Para resolver. las . o bien tendrían que auto-justificarse y ser evidentes sin necesidad de ser expresadas en el lenguaje (esto trae a la memoria la primera frase de los Tagebücher 1914-1916: “La lógica debe bastarse a sí m ism a”. Luego de los esfuerzos extremos que hay que empeñar para lograr esto (se trata. empero. sino que. para poder rep resentar lo real. Supongamos. en general. la enorm e empresa de llevar a cabo un análisis lógico de la proposición hasta llegar a sus com ponentes elementales últimas. Las condiciones lógicas de posibilidad del lenguaje son. sería que ya ni siquiera podríamos entendemos nosotros mismos. ni el sentido de p. que sus intentos en esta obra de trazar los límites de lo decible y lo pensable. sin embargo. ni su relación con la realidad. de las cor. ¿Cómo puede haber comunicación con alguien así? Sin embargo. ya algo desesperados. Pues recordemos que en el Tractatus se sostiene que las condiciones de sentido de nuestro lenguaje son también las de cualquier lenguaje posible que pretenda reflejar la realidad (y ésta se ha asumido com o la función esencial de todo lenguaje). se nos llegue a ocurrir que lo que le hace falta a este pobre hombre es una comprensión muy básica de lo que se requiere. lo que para cualquier otra persona en uso del habla es absolutamente claro13. “ El ejemplo se complica todavía más si se tiene en cuenta que el propio Wittgenstein reconoce al final de su Tractatus. más bien. antes de siquiera intentarlo. tratar de (habiéndole dado y una buena repasada al Tractatus) explicarle una concepción lógico-filosófica muy fundamental de lo que es en general el sentido de una proposición. 15 En ese punto (¡probablemente mucho antes!) el ejemplo puede resultar demasiado inverosímil. supongamos que la persona en cuestión ha dicho cosas totalmente fuera de lugar luego de las explicaciones y que. Es decir. que figuran estados de cosas atóm icos y que se conectan de manera inm ediata con la realidad. Podríamos intentar ahora. Supongamos que preguntamos a alguien acerca de la verdad o falsedad de cierta proposición p (por ejemplo: “mi ejem plar del Tractatus está sobre mi escritorio”). ¿En qué consiste propiamente la imposibilidad o problematicidad de un lenguaje en el que se pretendan dar explicaciones y justificaciones últimas de las condiciones lógicas para que él misino pueda tener sentido? Intentem os ilustrar la dificultad a través de un ejemplo un tanto extremo. proposición original p. inmediatamente nos daríamos cuenta. ni las explicaciones. 8 9). a juzgar por sus reacciones. tratemos de ahondar un poco más en la dificultad misma. por lo menos parcialmente. en aras de la aclaración que pretendemos hacer. com o último recurso. Por supuesto. La persona interrogada reacciona de m anera muy excé n trica e inesperada a nuestra pregunta. con una obstinación casi inquebrantable seguimos insistiendo en entrar en comunicación con él.alciones lógicas que debe cumplir una proposición cualquiera para te n e r sentido. confiamos. chocan con esos mismos límites.177 de cómo es posible el sentido y la verdad en el lenguaje parece chocar. pág. mostrando claramente que no logra comprender en absoluto el sentido de la proposición p. Podríamos intentar explicarle el sentido de p apelando a otras proposiciones que expresen lo mismo. Pero antes de aclarar el papel que juega tal distinción en el tratam iento de esta dificultad. contra límites que no se pueden rebasar. y entonces tal vez podamos. por lo tanto un supuesto lenguaje que no las cumpliese carecería com pletam ente de sentido14. con la vana esperanza de poder. a primera vista poco problem ática. Quizá. un ejemplo muy idealizado). o bien in justificables e inexpresables. sin duda. entonces. Pero no sólo no logra reconocer cuál es el estado de cosas o la situación representada por p. al punto que se quiere ilustrar con él. ni su exhaustivo análisis. la persona no comprende aún la proposición. La inevitable implausibilidad del ejemplo no le resta fuerza. Comenzamos ya a sospechar que estamos ante un caso absolutam ente irremediable y hasta ahora no visto de incompetencia lingüística. esta dificultad W ittgenstein apela a su fundamental distinción entre decir y mostrar. de que la persona no podrá comprender nuestra pretendida explicación general por las m ism ísim as razones por las que no comprendía la. en nuestra desesperación. TB. lo que ocurriría. que tras estas explicaciones nuestro desconcertado personaje todavía sigue sin entender. para que una proposición cualquiera tenga sentido. ahora sí.

ninguna explicación le servirá para superarla. Wittgenstein. 2. en ella debe estar mostrada. de la noción de verdad com o correspondencia. con laso mismísimas dificultades que estamos señalando en esta parte de nuestro trabajo La clara conciencia que él tiene de este problema se expresa en su bella y famosa metáfora de la escalera: “Mis proposiciones son esclarecedoras de este modo. pues en cualquiera se emplearía ineludiblemente lo que no comprende aún y se requeriría.174 La figura no puede sin embargo situarse fuera de su forma de representación16. exhibida su forma lógica de representación o de figuración. “últim a” del sentido de las proposiciones del lenguaje descansa sobre o presupone lo que se pretende explicar. sin necesidad de decirlo expresamente o de dar explicaciones ulteriores. a su vez. Dada una proposición elemental. se cuentan las condiciones lógicas que deben satisfacer las proposiciones para tener sentido. diáfana. sin embargo. no puede representar ni describir nada. y la forma lógica que debe tener el lenguaje para poder reflejar la realidad. las explicaciones no aclararían nada. de acuerdo con las ideas mismas de esta obra. de lo cual no hay que dar razones. justa o falsamente. Se ha tropezado. En efecto.tus se asume que el nivel en el cual el sentido se muestra de modo com pletamente perspicuo.cta. coincidencia que es condición para que ella tenga sentido. D icho de otro modo: toda explicación de las condiciones lógicas de sentido debe reposar sobre la previa posesión de un sentido que no requiera.47. el punto en el que podemos dejar de dar razones es muy distinto. El que una proposición sea verdadera depende de su concordancia proposiciones del Tractatus no cumplen con los requisitos que se exigen en él para que una proposición tenga sentido. En este nivel el sentido debería poder mostrarse y captarse de manera inmediata. es decir. Vemos aquí cómo la distinción entre decir y mostrar juega un papel esencial.172 La figura. entonces. justam ente.173 La figura representa su objeto desde fuera (su punto de vista es su forma de representación). quien me comprende acaba por reconocer que carecen de sentido. poder ser verdaderas o falsas. Entre las variadas cosas de las que Wittgenstein afirma que no pueden decirse. en tal lenguaje. siempre que él haya salido a través de ellas fuera de ellas (Debe. Pero lo que ¡a proposición muestra.178 ' El problema radica aquí en que cualquier explicación “com pleta”. ella no lo puede decir o representar: 2. no puede ser justa o incorrecta. pág. tirar la escalera después de haber subido por ella ) ” (TLP. carecen de sentido. es el nivel de las proposiciones elementales. las proposiciones del ltactatus no figuran estados de cosas y. 6 54. en un lenguaje fáctico. sin poseer dicha forma lógica. de filósofo!). 203) 15 La idea de que las explicaciones o razones se agotan y que deben. sino mostrarse. pues. La imposibilidad de dar una explicación absolutamente com pleta. Con el ejemplo hemos tratado de m ostrar que ninguna explicación general del sentido y de las condiciones de verdad de una proposición puede ser completa o absoluta. como lo veremos posteriormente 16 TLP. de explicación. pág. no puede figurar su forma de figuración. al pretender examinar las condiciones que debe cumplir un lenguaje para poder reflejar lo real. es una idea que será también muy importante en los puntos de vista sobre el significado y la aplicación de reglas que expone Wittgenstein en sus Investigacion es filosóficas Pero en esta obra aquello que no hay que explicar más. la competencia de la que carece. Si alguien entiende ya la proposición p no necesita de tal explicación (¡suponiendo que no sea filósofo y cierto tipo. pues ha necesitado recurrir a “proposiciones” que no cumplen tales condiciones. Pero al nó poseerla la descripción carece de sentido. la descripción debe poder ser correcta o falsa y entonces ella debe representarla “desde fuera”. o si éste no existiera. Las explicaciones deben terminar en algún punto en el que el sentido se muestre de manera inmediata sin que se necesite explicar m ás15. Con estas palabras Wittgenstein sintetiza muy condensadamente lo que hemos venido tratando de aclarar: si describo o trato de explicar la forma lógica usando proposiciones fácticas. de los requerim ientos lógicos para que una proposición tenga sentido. para que pueda representar o figurar un estado de cosas. ha traspasado los límites que separan lo que tiene sentido de lo que no lo tiene. por así decirlo. porque la figura representa su objeto. De lo contrario no podría explicarse nada. 2. y si alguien tiene tal incom petencia lingüística como la que hemos tabulado aquí. transparente. Las proposiciones elementales deberían poder cumplir la aspiración de claridad completa que tanto desvelaba a Wittgenstein. . la cual debe coincidir con la forma lógica de lo representado. En el Tra. reposar finalmente (si es que reposan en absoluto y no quedan suspendidas en el aire) sobre algo que ya no hay que explicar. Si no se llega a este punto. comporta una imposibilidad de dar cuenta de manera completa. la muestra.

que constituyen la verdad de p. Supongamos también que un nuevo personaje (éste no sufre de incom petencia lingüística pero es un escéptico irredimible) nos pide una justificación de la verdad de p. La verdad. El escéptico no queda. Si quisiéram os describir esta concordancia entre p y el hecho representado por p usando otras proposiciones fácticas. por consiguiente. y esto que se nos muestra de ella no podemos decirlo. que es la condición de verdad. Le decimos simplemente. depende de la m anera com o están relacionados lenguaje y realidad. ¿én qué consiste propiamente esta concordancia? ¿En qué consiste la com paración entre la proposición (o su sentido) y la realidad que perm itiría estab lecer la verdad o falsed ad de la prim era? ¿y cóm o podría ju stifica rse o fundamentarse la idea de que la verdad consiste en tal concordancia? Respecto a estos interrogantes ya la posibilidad de resolverlos se presentan dificultades análogas a las que encontram os al discutir la cuestión de cómo explicar las condiciones de sentido de una proposición. La concepción de verdad como correspondencia del Tractatus se apoya sobre la concepción pictórica del sentido de las proposiciones. entonces. exhibida cuando se hace la com paración entre p y la realidad. ya quedó confinada dentro de lo inefable. mediante una nueva proposición q. Como no podemos salimos de uno de los extrem os de la relación de isomorfismo en que se fundan el sentido y la verdad. Pero. No debemos esperar. que sería una figura de segundo orden. inexpresables e injustificables condiciones de sentido y verdad. debe estar mostrada. La moraleja que habría que extraer. es decir. tratemos de mostrar ahora la injustificabilidad de la teoría de verdad Como correspondencia y la inefabilidad de esta noción. tam bién queda más allá de los límites que Wittgenstein traza a lo decible. Al pensar. . describir estamos necesariamente inmersos en el lenguaje. se puede comparar el sentido de la proposición con los hechos para determinar su valor de verdad. que corresponde a un hecho. no puede describirse en el lenguaje fáctico que W ittgenstein delimita en el Tractatus . o en algún lenguaje. sin embargo. muy satisfecho y nos pide que expliquemos y justifiquem os esta relación de concordancia o correspondencia entre p y los hechos a la que. Con argumentos similares a los que m uestran la inefabilidad de los presupuestos lógicos del sentido. según él. de nuestro fabulado encuentro con el escéptico es que la concordancia entre una proposición verdadera y el hecho figurado por ella no es. hemos recurrido com o si fuera algo com pletam ente sobreentendido (y ya anticipam os al oír esta exigen cia nuevos dolores de cab eza). la concordancia entre proposiciones y hechos. en últimas. en cierto sentido de segundo orden. esto es. Asi com o la forma lógica. Para seguir la muy recomendable estrategia de atajar las regresiones infinitas desde el mismo comienzo. tendríamos que negar que la concordancia entre p y el hecho sea un nuevo hecho de segundo orden expresable en una nueva proposición fáctica.179 con la realidad a la que representa. y si expresáramos y afirmáramos la concordancia entre p y lo figurado por p. en el que se conectan los elementos de la proposición con los del hecho figurado por ella. explicar. Se vislumbra ya la amenaza de una caída en una regresión infinita. en cuanto condición de sentido. Pero no hay un punto de vista exterior y privilegiado que permita pensar y describir esta relación. esta vez en pocos segundos y sin mayores esfuerzos. Sólo de una proposición con sentido se puede decir si es verdadera o falsa y sólo si una proposición figura una situación posible en la realidad. ella misma. un nuevo hecho y. que es evidente que la proposición p está de acuerdo con los hechos. lo trascendental. Volvamos a la sencilla proposición p (que ya nos causó no pocas dificultades) y supongamos que ella es verdadera. y todo lo que digamos en él tiene que cumplir ya sus. “desde fuera”. La concordancia entre p y el hecho. la del lenguaje y el pensamiento. el escéptico no desperdiciaría la oportunidad de exigir ahora una justificación de la verdad de esta figura de segundo orden q. por así decirlo. Sólo podemos ver de la relación lo que de ella se nos muestra en una de las partes relacionadas. esperando con ello resolver la cuestión. no podemos ver desde un pretendido punto de vista exterior y privilegiado los extremos. ni dar razones o justificaciones de ello. En otras palabras estaríamos asumiendo que hay una figura de segundo orden en la que la figura original p concuerda con el hecho. que se pueda dar una solución última y completa a estas preguntas. entonces. entendida como un hecho de segundo orden. para explicar cómo están relacionados. en general. estaríamos asumiendo que dicha concordancia es un nuevo hecho. para determinar si el sentido de la proposición está de acuerdo con los hechos.

reposa sobre el hecho de que ciertas cosas que no pueden decirse. quiero que se me explique Cómo compararla con los hechos y cuál es exactamente la relación de concordancia que debo buscar ver para establecer su verdad. . ni explicarse. sino que tendría que asumirse. los fundamentos o presupuestos lógicos mismos de la concepción de la verdad resultan ser inefables e injustificables. describirse ni justificarse mediante otras proposiciones tácticas. Silencio que tendremos que romper en el siguiente capítulo para examinar las críticas que formula el propio Wittgenstein a sus concepciones del Tractatus. La pretendida verdad acerca de la verdad no podría ser demostrada.180 pero ella no puede decirse. N uevam ente. Estas críticas deben poder conducirnos a nuevas perspectivas que nos permitan volver a decir algo positivo sobre el significado y la verdad. ni justificarse se muestren en las proposiciones del lenguaje y en sus com paraciones con los hechos. En este nivel muy básico de nuestra exposición de la concepción pictórica del sentido y de la noción de verdad com o correspondencia en el Tractatus nos chocam os con el infranqueable límite de lo decible. exhibir de algún modo lo que no puede expresarse ni explicarse recurriendo a otras proposiciones: la correspondencia entre la proposición y el hecho. ya que esto nos precipitaría en una regresión infinita. com o en el caso del sentido. Si. por ejemplo. La plausibilidad de la teoría de correspondencia que Wittgenstein asume. alguien dijese “yo quiero saber cuáles son las condiciones que deben darse para que la proposición p sea verdadera. nos topamos con lo inefable y quedamos condenados al silencio. si p es elemental. lo único que podríamos responderle. sería algo parecido a “lo que tiene que ocurrir es que p” y tal vez señalar. si es que realmente la verdad consiste en una concordancia con los hechos”.

signa essent. Le doy una hoja que tiene los signos: «cinco manzanas rojas».Carlos Ulises Moulines. expresaba ya con ellos mis deseos]. cum eam veilent ostendere. per haec enuntiabam». Piensa ahora en este empleo del lenguaje: Envío a alguien a comprar. “ Tomado de: Ludwig WITTGENSTEIN. tener. y similarmente. — En esta figura del lenguaje encontramos las raíces de la idea: Cada palabra tiene un significado Este significado está coordinado con la palabra. Pues lo que ellos pretendían se en tresacaba de su movimiento corporal: cual lenguaje natural de todos los pueblos que con mímica y juegos de ojos. quae fiunt vultu et nutu oculorum. Q u i e n así describe el aprendizaje del lenguaje piensa. Pero también puede decirse que es la imagen de un lenguaje más primitivo que el nuestro. y sólo en segundo plano en los nombres de ciertas acciones y propiedades. C oncretam ente esta: Las palabras del lenguaje nom bran objetos — las oraciones son com binaciones de esas denominaciones. y éste abre el cajón que tiene el signo «manzanas». rejiciendis. paulatim colligebam. una determinada figura de la esencia del lenguaje humano. luego busca en una tabla la palabra «rojo» y frente a ella encuentra una muestra de color. edom ito in eis signis ore. De una diferencia entre géneros de palabras no habla Agustín. «pan» y en nombres de personas. y piensa en los restantes géneros de palabras com o algo que ya se acomodará. primariamente en sustantivos com o «mesa». et sonitu vocis indicante affectionem animi in petendis. En estas palabras obtenem os. Editorial Crítica . una vez adiestrada la lengua en esos signos. yo asumo que actú a com o he descrito. creo yo. quarum rerum. H oc autem eos velle ex motu corporis aperiebatur: tamquam verbis naturalibus omnium gentium. en las C onfesiones (I.UNAM México. 8): «Cum ipsi (m ajores homines) appellabant rem aliquam. et tenebam hoc ab eis vocari rem illam. a mi parecer. — «¿Pero cóm o sabe dónde y cómo debe consultar la palabra ‘rojo’ y qué tiene que hacer con la palabra ‘cin co’?». Agustín. Así. et cum secundum eam vocem corpus ad aliquid movebant. rechazar o evitar cosas. 2. Parte I § 1-45. lo veía y comprendía que con los sonidos que pronunciaban llamaban ellos a aquella cosa cuando pretendían señalarla. . — Bueno. — Así. avendis. 17-65. pp. videbam. «silla». — ¿Pero cuál es el significado de la palabra «cinco»? — No se habla aquí en absoluto de tal cosa. con el movimiento del resto de los miembros y con el sonido de la voz hacen indicación de las afecciones del alma al apetecer. [Cuando ellos (los mayores) nombraban alguna cosa y consecuentem ente con esa apelación se movían hacia algo. Investigacion es filo s ó fic a s . Es el objeto por el que está la palabra. sólo de cóm o se usa la palabra «cinco». measque jam voluntates.181 INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS* [Extractos § 1-45] Ludwig W ittgenstein 1. quot sonabant. colegía paulatinamente de qué cosas eran signos y. ceterorumque membrorum actu. et erebo auditat. oyendo repetidamente las palabras colocadas en sus lugares apropiados en diferentes oraciones. Este concepto filosófico del significado reside en una imagen primitiva del modo y manera en que funciona el lenguaje. después dice la serie de los números cardinales — asumo que la sabe de memoria-— hasta la palabra «cinco» y por cada numeral toma del cajón una manzana que tiene el color de la muestra. 1988. Lleva la hoja al tendero. Traducido por: Alfonso García Suáres . Ita verba in variis sententiis locis surs posita. se opera con palabras. fugiendisve rebus. Las explicaciones tienen en algún lugar un final.

Si se considera el ejemplo de § 1. 3. no porque no pudiera imaginarse de otro modo). «losa». apropiada. A las grita — B le lleva la piedra que ha aprendido a llevar a ese grito. Imagínate una escritura en que las letras sirviesen para designar los sonidos. Imagínate ahora que alguien entendiese esa escritura com o si cada letra correspondiera simplemente a un sonido y no tuviesen también las letras funciones enteramente diferentes. no para la totalidad de lo que pretendemos representar» Es como si alguien explicara: «Los juegos consisten en desplazar cosas sobre una superficie según ciertas reglas. sino un adiestramiento. Lo llamaré «enseñanza ostensiva de las palabras». p u ed e ser la finalidad. pero se piensa muy de inmediato en que al niño le viene a la mente la figura de la cosa cuando oye la palabra. hay cubos. podríamos decir. Pero si la enseñanza ostensiva produce esto — ¿debo decir que produce la comprensión de la palabra? ¿No entiende la exclam ación «¡losa!» el que actúa de acuerdo con ella de tal y cual modo? — La enseñanza ostensiva ayudó indudablemente a producir esto. 4. Podríamos imaginarnos que el lenguaje de § 2 fuese el lenguaje total de A y B. B tiene que pasarle las piedras y justam ente en el orden en que A las necesita. porque el niño aún no puede pregu n tar por la denom inación. A este fin se sirven de un lenguaje que consta de las palabras: «cubo».. «pilar». Una parte importante del adiestram iento consistirá en que el instructor señale los objetos. (Pudiera ciertamente descubrirse que es provechoso para la verdadera finalidad). El niño emplea esas formas primitivas del lenguaje cuando aprende a hablar. y hasta el lenguaje total de una tribu. 5. Los niños son educados para realizar estas acciones. losas y vigas. El aprendizaje del lenguaje no es aquí una explicación.. Puedes corregir tu explicación restringiéndola expresamente a esos juegos. pero sólo para este dominio estrictam ente circunscrito. (Pronunciar una palabra es como tocar una tecla en el piano de la im aginación). se puede quizá vislumbrar hasta qué punto la concepción general del significado de la palabra circunda al lenguaje de un halo que hace imposible la visión clara. dirija la atención del niño hacia ellos y pronuncie a la vez una palabra. — Digo que formará una parte importante del adiestramiento porque así ocurre entre los seres humanos. ¿Pero qué quiere decir esto? Pues bien. sólo que no todo lo que llamamos lenguaje es este sistema. — Puedo imaginarme tal empleo de las palabras (de series de sonidos). Y esto debe decirse en muchos casos en que surge la cuestión: «¿Es esta representación apropiada o inapropiada?» La respuesta es entonces: «Sí. — Disipa la niebla estudiar los fenómenos del lenguaje en géneros primitivos de su empleo en los que se puede dominar con la vista claramente la finalidad y el funcionamiento de las palabras. Pero en el lenguaje de § 2 no es la finalidad de las palabras evocar imágenes. y com o signos de puntuación. A construye un edificio con piedras de construcción. un sistema de comunicación. por ejemplo. pilares. pero sólo junto con una determinada instrucción. Con una diferente instrucción la misma enseñanza ostensiva habría producido una comprensión enteramente diferente. — Concibe éste como un lenguaje primitivo completo. «viga». para usar con ellas estas palabras y para reaccionar a s í a las palabras de los demás. la palabra «losa» mientras muestra esa forma. pero ésos no son todos los juegos. Una concepción tan simplista de la escritura se asem eja a la concepción del lenguaje de Agustín. Pero entonces. .» —y le respondiéramos: Pareces pensar en juegos de tablero. 6. puede querer decir diversas cosas. si sucede esto — ¿es esta la finalidad de la palabra? — Sí.182 Imaginémonos un lenguaje para el que vale una descripción como la que ha dado Agustín: El lenguaje debe servir a la com unicación de un albañil A con su ayudante B. Agustín describe. pero también para designar la acentuación. (No quiero llamar a esto «explicación ostensiva» o «definición ostensiva». Puede decirse que esta enseñanza ostensiva de palabras establece una conexión asociativa entre la palabra y la cosa. (Una escritura puede concebirse como un lenguaje para describir pautas sonoras).

«pilar». En la práctica del uso del lenguaje (2) una parte grita las palabras. Y puede también decirse que «c» designa este número y no aquel. Contemplemos una ampliación del lenguaje (2). Cuando el niño aprende este lenguaje. no para contar. cuando esto. Y tiene que aprender su uso. dos palabras. Y los procesos de nombrar las piedras y repetir las palabras dichas podrían llamarse también juegos de lenguaje. b. sino que puede ser cualquier cosa o nada. etc. en la instrucción en el lenguaje se encontrará este proceso: el aprendiz nom bra los objetos. Podemos imaginarnos también que todo el proceso del uso de palabras en (2) es uno de esos juegos por medio de los cuales aprenden los niños su lengua materna. etc. — Sí. pues. que pudieran ser «allí» y «esto» (porque ello ya indica aproximadamente su finalidad) y que se usan en conexión con un ademán demostrativo.. A da una orden del tipo: «d-losa-allí». sería la enseñanza ostensiva de los numerales que sirven. — ¿ S e encontrará también en esta instrucción una enseñanza ostensiva de las palabras? — Bueno. «pilar». dado todo el resto del mecanismo. Aparte de las cuatro palabras «cubo». sino para designar grupos de cosas captables con la vista. 9. B toma del surtido de losas una del color de la muestra por cada letra del alfabeto hasta la «d» y las lleva al sitio que A designa. b. — Y se encontrará aquí un ejercicio aún más simple: el alumno repite las palabras que el m aestro le dice — ambos procesos se asemejan al lenguaje. Y del mismo modo puede decirse que los signos «a». se explica que las letras han de emplearse en la secuencia a. «losa». pongamos por caso. el uso de estas palabras en lo restante. designan números. y separada de su soporte no es siquiera una palanca. tiene que aprender de memoria la serie de los ‘numerales’ a. etc. cuando con ello. — En otras ocasiones A da la orden: «esto-allí».183 «Al conectar la barra con la palanca puse el freno». d. pronuncia la palabra cuando el instructor señala la piedra. c.. La expresión «esta palabra designa esto » tiene que convertirse también en una parte de la descripción. 7. ¿Q ué designan. Llamaré también «juego de lenguaje» al todo formado por el lenguaje y las acciones con las que está entretejido. Sólo como parte de este es ella la palanca de freno... la otra actúa de acuerdo con ellas. por ejemplo. contiene una serie de palabras que se usan como el tendero en (1) usó los numerales (puede ser la serie de las letras del alfabeto). c. se señalan. «b». Esto se hará si. Ahora bien. pongamos por caso. las palabras de este lenguaje? — ¿Cóm o debe mostrarse lo que designan si no es en su modo de uso? Y ya lo hemos descrito. O: la descripción debe hacerse en la forma «La palabra. . se puede por cierto abreviar la descripción del uso de la palabra «losa» de modo que se diga que esa palabra designa este objeto.». — Más similar a la enseñanza ostensiva de las palabras «cubo». c losas». Esto es. se trata meramente de eliminar el malentendido de que la palabra «losa» se refiere a la forma de piedra de construcción que de hecho llamamos «cubo» — pero se conoce el modo y manera de este ‘referir’. Llamaré a estos juegos «juegos de Lenguaje» y hablaré a veces de un lenguaje primitivo como un juego de lenguaje. c.. y no en la secuencia a. «c» desempeñan en el lenguaje el papel que desempeñan en realidad «cubo». esto es... 10. b. b. Piensa en muchos usos que se hacen de las palabras en juegos en corro.. elimina el malentendido de que «a». A la vez le hace ver al ayudante una muestra de color y con la palabra «allí» señala un lugar del solar. y finalmente una cantidad de muestras de colores. designa. «pilar». ¿ S e enseñan también «allí» y «esto» ostensivam ente? — ¡Im agínate cómo podría acaso enseñarse su uso! Se señala con ello a lugares y cosas — pero aquí este señalar ocurre también en el uso de las palabras y no sólo en el aprendizaje del uso— . etc.. por ejemplo. losas y se cuentan: «a. «b». Con «esto» apunta a una piedra de construcción.. Así aprenden de hecho los niños el uso de los primeros cincr o seis numerales. etc. además. d. 8.

contar las muestras entre las herramientas del lenguaje. Es com o cuando miramos la cabina de una locomotora: hay allí manubrios que parecen todos más o menos iguales. Pero uno es el manubrio de un cigüeñal que puede graduarse de modo continuo (regula la apertura de una válvula). la temperatura de la cola y la solidez de la cama». Así.184 ¡Pero con asimilar así mutuam ente las descripciones del uso de las palabras no se vuelve este uso más sem ejante! Pues. Pues las funciones de la palabra «losa» y de la palabra «cubo» son más sem ejantes entre sí que las de «losa» y «d». Imagínate que alguien dijese: «Todas las herramientas sirven para modificar algo. un cuarto es el manubrio de una bomba: sólo funciona mientras uno lo mueve de acá para allá. pero si le digo a alguien: «Pronuncia la palabra ‘la’». es totalm ente desigual. éste trae la herramienta provista del signo. designa un nombre una cosa y se da un nombre a una cosa. Cuando A le muestra al ayudante un tal signo. más fuerte frena. Cuando decimos: «toda palabra del lenguaje designa algo» todavía no se ha dicho con ello. Nos sería posible decir: en el lenguaje (8) tenemos diferentes géneros d e palabras. (Esto es com prensible puesto que todos ellos deben ser asidos con la mano). y lo que menos confusión provoca. com o se quiera. una sierra. y de maneras más o menos sem ejantes. Más directamente se aplica quizá la palabra «designar» cuando el signo está sobre el objeto designado. ¿Q ué hay de las muestras de color que A le presenta a B ? — ¿pertenecen al len guaje ? Bueno. cóm o agrupemos las palabras en géneros dependerá de la finalidad de la clasificación —y de nuestra inclinación. 11. una regla. Ciertamente. los clavos?— «Nuestro conocim iento de la longitud de una cosa. la sierra la forma de la tabla. un tarro de cola. Y sin embargo juega un papel enteram ente similar al de una muestra de color en el juego de lenguaje (8). etc. otro es el manubrio de un conm utador que sólo tiene dos posiciones efectivas: está abierto o cerrado. No pertenecen al lenguaje de palabras. Es lo más natural. un destornillador. Pero su em p leo no se nos presenta tan claramente. (Bien pudiera ser que quisiéram os distinguir las palabras del lenguaje (8) de palabras ‘sin significado’ com o las que aparecen en poemas de Lewis Carroll o de palabras como «ixuxú» en algunas canciones). 13. Supon que las herram ientas que A emplea en la construcción llevan determinados signos. 16. a saber. absolu tam en te nada. el martillo la posición del claro. como vemos. el tarro de cola. i En particular cuando filosofamos! 12. lo que nos desconcierta es la uniformidad de sus apariencias cuando las palabras nos son dichas o las encontram os escritas o impresas. 14. Así. unas tenazas. cola. — ¿S e ganaría algo con esta asimilación de expresiones? 15. (Y hay sem ejanzas aquí y allí). clavos y tornillos. es una muestra de lo que el otro debe decir.» — ¿Y qué modifican la regla. Nombrar algo es similar a fijar un rótulo en una cosa. ((Anotación sobre el pronombre reflexivo «esta oración»)) 17. Piensa en las herramientas de una caja de herramientas: hay un martillo. . un tercero es el mango de una palanca de frenado: cuanto más fuerte se tira. por de pronto. Pero. — Tan diversas como las funciones de estos objetos son las funciones de las palabras. contarás esta segunda «’la’» también dentro de la oración. — Resultará frecuentem ente provechoso decirnos mientras filosofamos. a no ser que expliquemos exactam ente q u é distinción deseamos hacer.

Puede imaginarse fácilm ente un lenguaje que conste sólo de órdenes y partes de batalla. por así decirlo. en contraposición. pues en § 2 es una llamada. Que los lenguajes (2) y (8) consten sólo de órdenes no debe perturbarte. y justamente en nuestra oración ‘elíptica’. pero lo que llamamos su errónea concepción . significa ‘¡L osa!’»? O: ¿por qué no has de poder significar «¡Losa!». — E imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida. Pero si es una oración. — ¿Pero no ocurre tam bién algo diferente dentro de él cuando la pronuncia — algo que corresponda al hecho de que él concibe la oración com o u na so la palabra? — Puede ocurrir lo mismo dentro de él o algo diferente. pregúntate si nuestro lenguaje es com pleto — si lo era antes de incorporarle el simbolismo químico y la notación infinitesinal. o después? — ¡No! Aun cuando una explicación sem ejante resulta para nosotros tentadora. etc. pues. — O un lenguaje que conste sólo de preguntas y de expresiones de afirmación y de negación. debo traducir esa expresión en otra distinta? Y si significan lo mismo — ¿por qué no debo decir: «cuando él dice ‘¡L osa’. sólo necesitamos pensar un instante en lo que sucede realmente para ver que andamos aquí por mal camino. O piezas de ajedrez en géneros de piezas.. ¿Pues qué ocurre dentro de ti cuando das una orden así?. puedes llamar a «¡Losa!» una palabra y también una oración. suburbios de nuestro lenguaje. ¡lo que quiero decir es que él m e traiga una losa\ — Ciertamente. y esto rodeado de un conjunto de barrios nuevos con calles rectas y regulares y con casas uniformes. Quien no entienda nuestro lenguaje. «Tráe/e una losa». tú d om in as ese lenguaje — en el que también hay aquellas otras oraciones— ¿pero es ese dominio algo que ‘su ced e’ mientras pronuncias la oración? — Y ya he admitido que el extraño probablemente pronuncie de modo diferente la oración que concibe de modo diferente. E innumerables otros. 18. ¿Pero qué hay de esto: Es el grito «¡Losa!» en el ejemplo (2) una oración o una palabra? — Si es una palabra.185 Piensa en los diferentes puntos de vista desde los que pueden clasificarse herramientas en géneros de herramientas. Si luego él mismo diera esta orden. — Pero ésa es por cierto sólo una forma abreviada de la oración «¡Tráeme una losa!» una prolongación de la oración «¡Losa!»? — Porque quien grita «¡Losa!» significa en realidad: «¡Tráeme una losa!». un extranjero que hubiera oído frecuentem ente que alguien daba la orden «¡Tráeme una losa!». pues éstos son. de viejas y nuevas casas. (¿Y con cuántas casas o calles com ienza una ciudad a ser ciudad?) Nuestro lenguaje puede verse como una vieja ciudad: una m araña de callejas y plazas. — Por lo que toca a la primera pregunta. Decim os que usamos la orden en contraposición a otras oraciones porque nuestro len guaje contiene la posibilidad de esas otras oraciones. a oraciones que contienen la palabra de nuestra orden en otrs combinaciones. — ¿Pero en qué consiste usar una oración en contraposición a otras oraciones? ¿Le vienen a uno a las mientes quizá esas oraciones? ¿Y todas ellas? ¿Y m ientras se dice aquella oración. podría formar la opinión de que toda esta serie de sonidos es una palabra y que corresponde quizá a la palabra para «piedra de construcción» en su lenguaje. La pronuncia tan extrañam ente porque la tiene por una sola palabra. 19. si puedes significar «¡Tráeme la losa!»? — Pero si grito «¡Losa!». y de casas con anexos de diversos períodos. ¿eres consciente de que consta de tres palabras m ien tras la pronuncias? Ciertam ente. no tiene por cierto el mismo significado que-la homófona de nuestro lenguaje ordinario. parece ahora que él podría significar esta expresión como una sola palabra y otras com o tres palabras? ¿Y cómo se la significa ordinariamente? — Creo que propenderemos a decir: Significam os la oracín como una oración de tres palabras cuando la usamos en contraposición a otras oraciones com o «T ién dem e una losa». Pero cuando alguien dice «¡Tráeme una losa!». o antes. Si quieres decir que no son por ello completos. para decir lo que otro significa con el grito «¡Losa!». ¿pero consiste ‘querer esto’ en que pienses de alguna forma una oración diferente de la que dices? 20. quizá sea más acertado una ‘oración degenerada’ (como se habla de una hipérbola degenerada). quizá la pronunciaría de otro modo y nosotros diríamos. — ¿Pero cómo haces esto: sign ificar eso mientras dices «Losa»? Te repites interiormente la oración no abreviada? ¿Y por qué. no es por cierto la oración elíptica «¡Losa!» de nuestro lenguaje. «Trae dos losas».

Pues bien.. Podríamos imaginarnos un lenguaje en el que todas las aserciones tuviesen la forma y el tono de preguntas retóricas. o cómo no debe estar. de la oración escrita. se basa realmente en la posibilidad que hay en nuestro lenguaje de escribir toda oración asertiva en la forma «Se asevera que tal y cual es el caso»**. un parte podría sonar: «Cinco losas». sino porque es abreviada — en com paración con un determ inado modelo de nuestra gramática — Podría ciertam ente hacerse aquí la objeción: «Concedes que la oración abreviada y la no abreviada tienen el mismo sentido. pero no con el ‘sig n ificar’ (pensar) la oración leída. Se podría llamar a esta figura (en terminología química) un radical proposicional Similarmente concibió Frege la «suposición». Distingue el período entero de una oración dentro d el período. )'Ciertamente también podríamos usar las palabras «aserción» y «orden» para designar una form á gram atical de oración y una entonación. digamos: «¿Llueve? ¡Sí!» ¿M ostraría esto que toda aserción encierra una pregunta? Se tiene el perfecto derecho a emplear un signo de aserción en contraposición. el considerar y el aseverar (adjuntar el valor de verdad o algo sim ilar) y que ejecutam os estos actos siguiendo el signo de la oración aproximadamente como cantam os siguiendo las notas. pero no sé si he oído el inicio y el final del período. La oración es ‘elíptica’ no porque omita algo que nosotros significamos cuando la pronunciamos. por ejemplo. . — Así.. pregunta y orden? — Hay in nu m erables géneros: innumerables géneros diferentes de empleo de todo lo que llamamos «signos». (Similarm ente se dice «Harás esto» no com o profecía. Tiene. pero es realmente una orden» — esto es. — Pero «Que tal y cual es el caso» no es aún una ju gada en el juego del lenguaje. aunque se use como aserción). ¿Cuál es entonces la diferencia entre el parte o la aserción. esa figura puede usarse para comunicarle a alguien cómo debe estar o mantenerse. Muy bien podríam os escribir tam bién toda aserción en la forma de una pregunta seguida de afirmación. 2 3 . ** Imaginemos una figura que represente un boxeador en una determinada posición de combate. ¿les falta la cópula en el sentido o añaden la cópula m en talm en te ?) 21. en voz alta o en voz baja. Sólo es erróneo cuando se da a entender que la aserción consta entonces de dos actos.186 no n ecesita residir en algo que acompañe la emisión de la orden.» escribo «Se asevera: tal y cual es el caso». respondiendo a la pregunta de A. com o llamamos de hecho a «¿No hace hoy un tiempo espléndido?» una pregunta. o de los colores y formas de las piedras de construcción que están aquí y allá. ¿P ero cu án to s géneros de oracion es hay? ¿A caso aserción. entonces esa oración no es para mí un medio de com prensión. Pero podemos también imaginarnos que el tono es el mismo — pues una orden y un parte pueden pronunciarse en varios tonos y con varios sem blantes— y que la diferencia reside sólo en el empleo. entonces las palabras «Se asevera» son aquí sencillam ente superfluas. Y si en vez de «Se asevera que. ¿Q ué la convierte en una cosa y qué en la otra?). o cómo ha estado parado un determinado hombre en tal y cual lugar: o etc. pues. a un signo de interrogación. Imagínate un juego de lenguaje en el que B . «¡Cinco losas!»? — Bueno. o si se quiere distinguir una aserción de una ficción o de una suposición. La opinión de Frege de que una aserción encierra una suposición que es lo que se asevera. El signo de aserción fregeano hace resaltar el in icio de la oración . 22. dé parte del número de losas o cubos que hay en una pila. una función similar a la del punto final. el papel que la emisión de estas palabras juega en el juego de lenguaje. sino como orden. Probablemente también será diferente el tono en que se pronuncian. Cantar siguiendo las notas es en verdad com parable con la lectura. y la orden. Si oigo a alguien decir «llueve». «Cinco losas». y el semblante y muchas otras cosas. o toda orden la forma de la pregunta: «¿Q uerrías hacer esto?» Quizá entonces se diría: «Lo que él dice tiene la forma de una pregunta. tiene la función de una orden en la práctica del lenguaje. ¿qué sentido tienen? ¿No hay entonces una expresión verbal de ese sentido?» — ¿Pero no consiste el mismo sentido de las oraciones en su mismo em p leo ? — (En ruso se dice «piedra roja» en vez de «la piedra es roja». — Así pues.

estados de ánimo. descripción de una sensación táctil. 26. — Ordenar. Se puede llamar a eso una preparación para el uso de una palabra. de todas las oraciones asertivas en oraciones que com ienzan con la cláusula «Yo pienso» o «Yo creo» (y por tanto. 24. por así decirlo. — Es interesante comparar la multiplicidad de herramientas del lenguaje y de sus modos de empleo. Como si sólo hubiera . Ten a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje en estos ejemplos y en otros: Dar órdenes y actuar siguiendo órdenes— Describir un objeto por su apariencia o por sus medidas— Fabricar un objeto de acuerdo con una descripción (dibujo)— Relatar un suceso— Hacer conjeturas sobre el suceso— Presentar los resultados de un experimento mediante tablas y diagramas— Inventar una historia. Como se dijo: nombrar es algo similar a fijar un rótulo en una cosa. beber. «Nombramos las cosas y podemos entonces hablar de ellas. nuevos juegos de lenguaje. jugar. la multiplicidad de géneros de palabras y oraciones. relatar. «¿Qué es una pregunta?» — ¿Es la constatación de que no sé esto y aquello o la constatación de que quisiera que el otro me dijera. Se piensa que aprender el lenguaje consiste en dar nombres a objetos. dolores. maldecir. preguntar. formas. y leerla— Actuar en teatro— Cantar a coro— Adivinar acertijos— Hacer un chiste. agradecer.. —Como si con el acto de nombrar ya estuviera dado lo que hacemos después. com o podemos decir. colores. La significación de esas posibilidades de transform ación. por ejemplo. saludar. con lo que los lógicos han dicho sobre la estructura del lenguaje.» o «Estoy en duda sobre si.. contarlo— Resolver un problema de aritmética aplicada— Traducir de un lenguaje a otro— Suplicar. charlar pertenecen a nuestra historia natural tanto com o andar. Pero: sim plemente no hablan. (Incluyendo al autor del Tractatus log ico-p h ilosop h icu s). Y esta multiplicidad no es algo fijo. Y esto quiere decir: «no piensan y por eso no hablan». rezar..-» — pero con ello no se han aproximado mutuamente los diversos juegos de lenguaje. O mejor: no emplean el lenguaje — si prescindimos de las formas más primitivas de lenguaje.. nacen y otros envejecen y se olvidan. dado de una vez por todas.. La expresión «ju ego de lenguaje» debe poner de relieve aquí que h a b la r el lenguaje forma parte de una actividad o de una forma de vida. Se puede ciertam ente sustituir la form a ordinaria de la pregunt: por la de la constatación o la descripción: «Quiero saber si. comer. sino que nuevos tipos de lenguaje. Quien no tenga a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje quizá se vea inclinado a preguntas como ésta.. A saber: a seres humanos.. de un estado de ánimo. en descripciones de mi vida interior) se verá claram ente en otro lugar (Solipcism o). ¿Pero para q u é es una preparación? 27. 25 Se dice a veces: los animales no hablan porque les falta la capacidad mental. etc.? ¿O es la descripción de mi estado mental de incertídumbre? — ¿Y es el grito «¡Auxilio!» una descripción de esa índole? Piensa en cuántas cosas heterogéneas se llaman «descripción»: descripción de la posición de un cuerpo por medio de sus coordenadas. números. descripción de una expresión facial. «oraciones».187 «palabras». referirnos a ellas en el discurso». (Una figura aproxim ada de ello pueden dárnosla los cambios de la m atem ática).

para preguntar: «¿Cómo se llama esto?» —a lo que sigue el nombrar. Pensemos sólo en las exclam aciones. el mismo efecto sobre el aprendiz . etc.. Con sus funciones totalm ente diversas ¡Agua! ¡Fuera! ¡Ay! ¡Auxilio! ¡Bien! ¡No! ¿Estás aún inclinado a llamar a estas palabras «denominaciones de objetos»? En los lenguajes (2) y (8) no había un preguntar por la denominación. el nombre de un punto cardinal. A la inversa. «Esta longitud se llama así y asá». ¡Piensa igualmente cuán singular es el uso del nombre de una persona para llam ar al individuo nom brado!). decir: «Esto se llama. 28. Quizá se diga. la definición ostensiva puede en todo caso ser interpretada de maneras diferentes. aún cuando tenga las mismas consecuencias prácticas. Ésta y su correlato. cuando explico ostensivamente un nombre de persona. Pero bien pudiera preguntarse: ¿Debemos llamar todavía a esto una «explicación»? — Pues. siempre se puede edificar una m ás»)* **. Esto quiere decir realmente: somos educados. son. ponemos la palabra. un juego de lenguaje por sí mismo. adiestrados. un n u m eral. Y eso dependerá de las circunstancias bajo las que se da y de la persona a la que se la doy. 29. sólo tenemos que explicarlas. él podría también malentenderlo como un numeral.188 una cosa que se llam a: «hablar de cosas». cuando quiero asignar un nombre a ese grupo de nueces. de la gramática. Que la palabra «número» sea necesaria en la definición ostensiva del dos depende de si sin esa palabra él la interpreta de modo distinto a com o yo deseo. M ientras que en realidad hacem os las cosas más heterogéneas con nuestras oraciones. o «longitud». por ejemplo. ¡supondrá que nombras ese grupo de nueces! —P u ede suponer eso. Se puede definir ostensivam ente un nombre de persona. por m edio de otras palabras! Y qué pasa con la última explicación en esta cadena? (No digas «No hay una ‘últim a’ explicación». podríamos decir. — ¡E xplicarlas. etc. Y hay también un juego de lenguaje: Inventar un nombre para albo. el dos sólo puede definirse ostensivamente así: «Este n úm ero se llama ‘dos’». los niños dan nombres a sus muñecos y luego hablan de ellos y a ellos.». naturalmente. Eso es justamente como si quisieras decir: «No hay una última casa en esta calle. la explicación ostensiva. ¿Pero se puede interpretar la palabra «color». — ¿Pero cómo se puede definir así el dos? Aquel a quien se da la definición no sabe q u é se quiere nombrar con «dos».. Y como ‘interpreta’ él la definición se muestra en el uso que hace de la palabra explicada. señalar algo no rojo ? Esto sería como si a alguien cuyo castellano no es fuerte se le debiera explicar la palabra «modesto» y como explicación se señalase aun hombre arrogante y se dijese: «Ése no es modesto» No es ningún argumento contra tal modo de explicación el que sea equívoca Toda explicación puede ser malentendida. el puesto en el que colocam os la palabra. juega en el cálculo un papel distinto que lo que ordinariamente llamamos «explicación ostensiva» de la palabra «rojo». él podría considerarlo como nombre de un color. el nombre de un matrerital. Pero esto significa que la palabra «número» tiene que ser explicada antes de que esa definición ostensiva pueda ser entendida. E igualmente. pero quizá no lo suponga. Es decir. un nombre de un color. com o designación de una raza e incluso com o nombre de un punto cardinal. La definición del número dos «Esto se llama dos’» — mientras se señalan dos nueces— es perfectamente exacta. por tanto. Y podemos prevenir malentendidos diciendo: «Este color se llama así y asá». ¿Se podría explicar la palabra «rojo». — La palabra «número» de la definición indica realmente ese lugar. Es decir: De ese modo se evitan a veces malentendidos. Y. y entonces emplear el nuevo nombre (así. sólo de ese modo? — Bueno. Pues la palabra «número» indica aquí en qué lugar del lenguaje. pues.

— En este caso diremos: las palabras «Éste es el rey» (o «Ésta se llama ‘rey’») son una explicación de la palabra sólo si el aprendiz ya ‘sabe lo que es una pieza de un juego’. Puede moverse así y así. por ejemplo. o a su color. Y si pregunto cómo sucede esto. decir: La definición ostensiva explica el uso — el significado— de la palabra cuando ya está claro qué papel debe jugar en general la palabra en el lenguaje. ¿Pero siempre haces lo m ism o cuando diriges tu atención al color? Imagínate diferentes casos! Indicaré unos cuantos. Quien llega a un país extraño aprenderá a veces el lenguaje de los nativos por medio de explicaciones ostensivas que ellos le den. — ¿Y en qué consiste eso — ‘señalar la form a’. por ejemplo. ¿Pero qué tiene uno que saber? 31. etc. pues. Considera aún este caso: Le explico a alguien el ajedrez. sino porque en otro sentido ya domina un juego. O también: como si el niño ya pudiera pensar. forma. Puede tam bién imaginarse que alguien haya aprendido el juego sin aprender las reglas o sin formularlas. etc. Pero ahora pregunto una vez más cómo sucede esto Piensa que alguien señala un jarrón y dice: «¡M ira ese magnífico azul! — la forma no viene al caso». no porque aquel a quien le damos la explicación ya conozca las reglas. cuando sé que otro me quiere explicar el nombre de un color.189 30. ahora su color. si ya ha jugado otros juegos o ha observado ‘con comprensión’ el juego de otros —y cosas sim ilares. sólo que no ése. Y qué si se objetar: «¡No es verdad que ya tenga uno que dominar un juego de lenguaje a fin de entender una definición ostensiva. O también. ‘señalar el color’? Señala un trozo de papel! — ¡Y ahora señala su forma. esto es: com o si ya tuviese un lenguaje. La forma de la pieza del juego corresponde aquí al sonido o a la configuración de la palabra. Tiene uno que saber (o poder) ya algo para poder preguntar por la denominación. creo yo. Y «pensar» querría decir aquí algo como: hablar consigo mismo. — Y esto puede decirse si no se olvida que ahora se originan todo tipo de cuestiones en relación con las palabras «saber» o «estar claro». Y ese así aquí.». Es decir. esta pieza del juego. También esta explicación le enseña el uso de la pieza sólo porque. Se podría. com o podríamos decir. Sólo entonces podrá tam bién preguntar relevantemente al aprender el juego: «¿Cómo se llama esto?» — a saber. piezas de ajedrez con una forma que le resultase desconocida. dirás que has concentrado tu atención en el color. . y com ienzo señalando una pieza y diciendo: «Éste es el rey. Sólo diremos que le enseña el uso si el lugar ya está preparado. la explicación ostensiva «Esto se llama ‘sepia’» me ayudará a entender la palabra. Así. no se le explica con ello el uso de esa pieza — a no ser que él ya conozca las reglas del juego salvo en este último extremo: la forma de una pieza del rey.». Se puede imaginar que ha aprendido las reglas del juego sin que se le mostrase realm ente una pieza. sólo que no todavía hablar. 32. sino que sólo tiene — evidentemente— que saber (o conjeturar) a dónde señala el que explica! Si. ¿cóm o lo has hecho? — Dirás que al señalar has ‘sig n ificad o’ cada vez algo distinto. y a menudo tendrá que ad iv in ar la interpretación de estas explicaciones y adivinar unas veces correctam ente y otras erróneamente. ahora su número (esto suena raro)! — Pues bien. 33. Quizás ha aprendido primero observando juegos de tablero muy simples y ha progresado a otros cada vez más complicados. Podemos decir: Sólo pregunta con sentido por la denominación quien ya sabe servirse de ella. Es indudable que harás algo diferen te cuando sigas estas dos invitaciones. ya estaba preparado el lugar en el que se colocaría. o al número. También se le podría dar la explicación: «Éste es el rey» — si se le mostrasen. Y ahora podemos. — O: «¡M ira qué magnífica forma! — el color es indiferente». Cuando se le muestra a alguien la pieza del rey en ajedrez y se dice «Éste es el rey». Podemos también imaginarnos que el interrogado responde: «Decide la denominación tú mismo» —-y ahora el que ha preguntado debe responder de todo por sí mismo. decir: Agustín describe el aprendizaje del lenguaje humano como si e niño llegase a un país extraño y no entendiese el lenguaje del país. a la forma del objeto. etc.

) 36. señala un objeto circular — ¿no puede el otro pese a todo interpretar de modo distinto la explicación. 35. ya se ve de nuevo el cielo azul!». — Pero además. (Reconocer. quisiéramos decir. «resolfer un problema de ajedrez» y cosas similares. hay un espíritu. ¿Pero conoces también una vivencia característica del señalar la pieza del juego en tanto p ieza del ju eg o ? Y sin embargo puede decirse: «Pretendo significar que esta pieza del ju ego se llama ‘rey’. Hay ciertam ente lo que puede llamarse «vivencias características» del señalar. Como una jugada de ajedrez no consiste sólo en desplazar una pieza de tal y cual manera sobre el tablero — pero tam poco en los pensamientos y sentimientos del jugador que acompañan la jugada. Se dirige la atención a la forma a veces trazándola. o no dirigiendo la vista al perfil de la cosa. no la mesa».. «¿Ves allí el libro azul? Tráelo aquí». o mirando fijam ente el objeto y tratando de recordar dónde se ha visto ya ese color. no la forma». por ejemplo. 34. «significar la forma». desear. así tampoco sucede en todos estos casos ningún otro proceso característico. al señalar. — Pues ni la expresión «significar la explicación de tal y cual modo» ni la expresión «interpretar la explicación de tal y cual modo» designan un proceso que acompañe al dar y oír la explicación. a dónde señala cuando recibe la orden «¡Señala un círculo!». Y hacemos aquí lo que hacem os en miles de casos similares: Puesto que no podemos indicar una acción corporal que llamemos señalar la forma (en contraposición. Pues las palabras «señalar la forma». Pero supon que alguien dijese: «Siempre hago lo mismo cuando dirijo mi atención a la forma: sido el contorno con los ojos y siento con ello.. — Pero así como esto no sucede en todos los casos en los que ‘significo la forma’. no este determinado trozo de madera al que señalo». etc. y por otro lado: «señalar el color. «señalar la silla. «¡Mira qué distintos efectos hacen estos dos azules!»..190 «¿Es ese azul el mismo que ese de ahí? ¿Ves alguna diferencia?»— Mezclas colores y dices: «Es difícil acertar con este azul del cielo». otras veces pestañeando para no ver claramente el color. aún cuando vea al que explica seguir la forma con los ojos y aún cuando sienta lo que siente el que explica? Es decir: esta ‘interpretación’ puede también consistir en cóm o haga él ahora uso de la palabra explicada. al color). o con la mirada. Pero no es sólo esoto lo que nos permite decir que alguien dirige su atención a la forma. Donde nuestro lenguaje hace presumir un cuerpo y no hay un cuerpo. Quiero decir: esto y cosas similares suceden m ientras se ‘dirige la atención a esto y aquello’. «iEstá mejorando. . «significar el color». no se usan como ésta s: «señalar este libro» (no aquél). seguir el contorno con el dedo. por ejemplo. — Piensa sólo.» «¿Cómo se llama este azul? — ¿Es ‘índigo’?» El dirigir la atención al color se efectúa a veces suprimiendo con la mano el contorno de la forma.». aunque una cosa así se repitiese en todos.. «Esta señal luminosa azul significa. allí. decimos que corresponde a estas palabras una actividad espiritual. especialm ente al señalar ‘la form a’ o ‘el número’. etc. etc. hay vivencias características y modos característicos de señalar — ‘característicos’ porque se repiten frecuentem ente (no siempre) cuando se ‘significa’ forma o número. Como se ha dicho. etc. en determinados casos. a la forma. Por ejemplo. «señalar aquella cosa». pongamos por caso. acordarse. dé lo que sucediese antes y después del señalar— el que dijésemos «Ha señalado la forma y no el color». cuán diferente aprendem os el uso de las palabras: «señalar esta cosa». con todas esas vivencias. etc. Y supon que éste le diese a otro la explicación ostensiva «Esto se llama ‘círcu lo’» mientras. sino en las circunstancias que llamamos: «jugar una partida de ajedrez». dependería aún de las circunstancias — o sea. el color.

191 37. mira fijam ente a un objeto ante sí y a la vez repite innumerables veces un nombre o también la palabra «esto». la palabra «Nothung» debe desaparecer con el análisis del sentido y en su lugar deben entrar palabras que nombren simples. Y sim ilarmente pronunciamos. Pero es característico del nombre justam ente el que se explique por medio de la ostensión «Esto es N» (o «Esto se llama ‘N’»). Ahora bien. es mejor que no se diga en absoluto que estas palabras nombran algo. Esta extraña concepción proviene de una tendencia a sublimar la lógica de nuestro lenguaje — por así decirlo. Es bien cierto que frecuentemente. por tanto. La espada Nothung consta de partes en una determinada combinación. Esto muestra claramente que la gramática de «significar» no se parece a la de la expresión «imaginarse algo» y similares. en la definición ostensiva. en otro. iré a pasear» con la palabra «bububú»? —Sólo en un lenguaje puedo significar algo con algo. por así decirlo. ¿Cuál es la relación entre el nombre y lo nombrado? — Bien. y com o ningún objeto correspondería al nombre. tiene sentido. por ejemplo. Así pues. De modo que todo lo demás que llamamos «nombres» lo son sólo en un sentido inexacto. como enunciado acerca del objeto y. éste no tendría significado. señalamos lo nombrado y a la vez pronunciamos el nombre. casi un bautismo de un objeto. Y a h í podemos figurarnos ciertam ente que nombra es algún acto mental notable. Ahora bien. la palabra «esto» en el juego de lenguaje (8) o la palabra «eso» en la explicación ostensiva «Eso se llama. cuando evidentemente no es un nombre? —Justam ente por esto. La respuesta apropiada a ella es: llamamos «nombre» a muy diferentes cosas. — ¿Se puede entonces significar en un caso la palabra «es» como «se llama» y la palabra «azul» como «’azul’». Pero si «Nothung» es el nombre de un objeto.. la palabra «esto» mientras señalamos una cosa. . Nombrar aparece como una extraña conexión de una palabra con un objeto. dirigirle la palabra — un extraño uso de esta palabra que probablemente ocurra sólo al filosofar. ¿Pero por qué surge la idea de querer hacer justam ente de esta palabra un nombre. —Y una tal extraña conexión tiene realmente lugar cuando el filósofo.»? — Si no se quiere provocar confusión. no existiría Nothung. pongamos por caso. como explicación de la palabra «azul»? Pues bien. y consiste también entre otras cosas en que se escribe el nombre sobre lo nombrado o en que se lo pronuncia mientras se señala lo nom brad o****. Porque se siente la tentación de hacer una objeción contra lo que ordinariamente se llama «nombre». es evidente que la oración «Nothung tiene un tajo afilado» tiene sentido tanto si Nothung está aún entera como si está ya destrozada. para poner de manifiesta cuál es la relación entre el nombre y lo nombrado. la palabra «Nothung». em parentados entre sí de muchas maneras diferentes — pero entre estos tipos de uso no está el de la palabra «esto». Esta relación puede también consistir. [Nota a l margen'. por ejemplo. Y esto quizá pudiera fundamentarse así: Un nombre propio en sentido ordinario es. y significar en otro caso efectivamente el «es» como «es»? También puede suceder que alguien extraiga una explicación de las palabras a partir de lo que se significó como una comunicación. Pero entonces en la oración «Nothung tiene un tajo afilado» figuraría una palabra que no tiene significado y por ello la oración sería un sinsentido. entre otras muchas cosas. 38. ¿Pero qué nombra. Si se com binasen de otra manera. ¿Puedo significar «Si no llueve. — Y curiosam ente se ha dicho una vez de la palabra «esto» que es el nombre genuino. ¿Cómo se produce el sign ificarlas palabras «fisto es azul» en un caso. Aquí yace oculta una crucial superposición]. y se pued expresar así: q u e el nom bre debe designar realm en te un sim ple. la palabra «nombre» caracteriza muchos diferentes tipos de uso de una palabra. Y la palabra «esto» y un nombre están también frecuentemente en la misma posición en el contexto oracional. 39. ¿Pero explicamos también: «eso se llama ‘esto’ o »Esto se llama ‘esto’»? Esto está conectado con la concepción del nom brar como un proceso oculto. por ejemplo. ¿cuál es? ¡M ira el juego de lenguaje (2) u otro distinto! Allí se ve en qué consiste más o menos esta relación. en la definición ostensiva. Pues los problemas filosóficos surgen cuando el lenguaje h a c e fiesta. siempre debe corresponder algo a las palabras de las que consta.. Y podemos también decirle la palabra «esto» a l objeto. aproximativo. en el segundo caso se significa en realidad «Esto se llama ‘azul’». ese objeto ya no existe cuando Nothung está destrozada. en que el oír el nombre trae a nuestra alma la figura de lo nombrado.

cuando una herramienta está rota y A le da el signo de esa herramienta. Al contrario. Supon ahora que se rompe la herramienta con el nombre «N». Ahora bien. ¿Tiene ahora este signo significado o no lo tiene — ¿Q ué debe hacer B cuando recibe este signo? — No hemos convenido nada sobre esto. . Y el sig n ificado de un nombre se explica a veces señalando a su portador. 43. — Con ello podría decirse que la orden «N» se incluye en el juego de lenguaje aunque esa herramienta ya no exista. 42. está muerto». — Pero podríamos también imaginarnos una convención por la que B. 44. y esta expresión quería decir que ya no hay empleo para el signo «N» en nuestro juego de lenguaje (a no ser que le demos uno nuevo). 45. no tendría sentido decir «El Sr. — Es importante hacer constar que la palabra «significado» se usa ilícitamente cuando se designa con ella la cosa que ‘corresponde’ a la palabra. Podría preguntarse: ¿Q ué h a r á ? Bueno. N. Y sería absurdo hablar así. Esto es confundir el significado del nombre con el portador del nombre. pues un nombre no se emplea con el gesto demostrativo. 41. se dice que muere el portador del nombr3e. podrían incluirse también tales signos en el juego de lenguaje y B tendría quizá que responder también a ellos con un meneo de cabeza. «N» podría tam bién volverse carente de significado porque. Cuando el Sr. Podría decirse: «Mientras haya un esto .192 A estas palabras las llamaremos con justicia los nombres genuinos. con signos que ciertamente también llamaríamos «nombres») en el que éstos se usaran sólo en presencia del portador. esto es así porque en este juego de lenguaje se usa también un nombre en ausencia de su portador. — Pero esto no hace de la palabra un nombre. Podría decirse aquí: «N» se ha vuelto carente de significado. Dijim os: la oración «Nothung tiene un tajo afilado» tiene sentido también cuando Nothung ya está destrozada. En § 15 hemos introducido nombres propios en el lenguaje (8). tiene que menear la cabeza en respuesta. por cualquier razón. y así siem p re podrían sustitu irse por el pronom bre dem ostrativo don el ademán demostrativo. N. N. El demostrativo «esto» nunca puede ser carente de portador. A no lo sabe y le da a B el signo «N». Pero podemos imaginarnos un juego de lenguaje con nombres (es decir. ya sea esto simple o compuesto». muere. pues si el nombre dejara de tener significado. se le diera a la herramienta otra designación y el signo «N» ya no se empleara en el juego de lenguaje. quizá se quede perplejo o le demuestre a A los trozos. Para una gran clase de casos de utilización de la palabra «significado» — aunque no para todos los casos de su utilización— puede explicarse esta palabra así. la palabra ‘esto’ tiene también significado. sino que sólo se explica por medio de él. no que muere el significado del nombre. Hablemos primero de este punto del razonam iento: que la palabra no tiene significado si nada le corresponde. (Podría concebirse esto como una especie de diversión de los dos). N. ¿Pero tienen tam bién significado en este juego nombres que nunca han sido empleados para una herram ienta? — Supongamos que «X» fuese un tal signo y que A le diese este signo a B — pues bien. El significado de una palabra es su uso en el lenguaje. y que el signo «N» tiene significado aunque su portador deje de existir. 40.

Tractatus L ogico-P hilosophicu s. Ligue en esta descripción la q u e d e la «en señ an za osten siva d e p a la b ra s » h a c e e l autor. J. Este significado está coordinado con la palabra. Elabore una definición aproximada de lo que Wittgenstein llama «juego de lenguaje» (Sprachspzeí) y relaciónelo con las nociones de «uso» (Gebrauch) y «forma de vida» (Lebensform). V. 1984.193 Comprensión y discusión 1 Wittgenstein inicia sus Investigaciones Lógicas con una cita de las Confesiones de San Agustín. de una «form a prim itiva d el lenguaje»? A la luz d e lo an terior com en te el sigu ien te p a s a je : “N uestro len guaje p u ed e verse com o una vieja ciu dad: una m arañ a d e ca llejas y plazas. donde la deducción más básica sería: “Las palabras del lenguaje nombran objetos — las oraciones son combinaciones de esas denominaciones”. ¿qué en tien d e p or ésta el autor? ¿Pueden. y m edios. Bibliografía complementaria I. ¿Existe a c a s o una decid id a in flu en cia de W ittgenstein sobre Austin? Ju stifiqu e su respuesta. UNAM. W ittgenstein. México. sobre e/Tractatus Logico-Philosophicus y las Investigaciones filosóficas. Ediciones de la Universidad de Navarra. y esto rodeado de un con ju n to d e barrios nuevos con calles rectas y regulares y con ca sas u n iform es”. o “El nombre debe designar un simple”. Alianza Editorial. d e v ieja s y n u ev as casas. con siderarse tales «enseñanza» y «d efin ic ió n » osten siv as com o tipos. Barcelona. Tenga en cuenta las consideraciones que Wittgenstein contempla. Investigaciones filosóficas. 1987. explican do a q u é refiere d ich a «en señ an za osten siva d e p a la b ra s ». D escriba y reconstruya en sus d iferen tes etap a s el p roceso q u e una tal «form a prim itiva d el lenguaje» su p on e p ara W ittgenstein. E. Resuelva. Pamplona. estas dos que aquí ofrecemos. L. AYER. 2. a partir de la cual elabora su reflexión en tom o al lenguaje. a lo menos. 1988 G. El Ateneo. Estudios sobre el lenguaje en Wittgenstein y. ASCOMBE. Crítica. Introducción a l “Tractatus” de W ittgenstein. Buenos Aires. tales como: “¿Cuál es la relación del nombre con lo nombrado?”. A. Teniendo en cuenta la exposición que de los nombres hace Wittgenstein. 1979. y donde “Cada palabra tiene un significado. Editorial Crítica. A cción y sen tido en Wittgenstein. Al modelo agustiniano contenido en la cita lo considera una protofigura del lenguaje. ________________ . ¿Cóm o sería p osib le un su puesto «juego de len g u aje» con nom bres? . intente establecer en qué consiste definir un nombre y cómo el autor lo hace.D e qu é form a intervendrían estos últim os en el «juego» — cóm o p articiparían d e él — ? 4. Con lo an terior resuelto intente exp licar lo q u e W ittgenstein qu iere decir con la afirm a ció n : “E im aginar un len gu aje sign ifica im agin ar u na fo rm a d e vida". Madrid.. acaso . Es el objeto por el que está la palabra”. . 3. en particular. M. ARREGUI. Más a d elan te W ittgenstein articula la n oción d e «definición osten siva». Barcelona. y d e ca sa s con an ex o s de diversos p eríodos. WITTGENSTEIN. Según su iectura ¿cómo puede justificar la afirmación de Wittgenstein según la cual “El significado de una palabra es su uso en el lenguaje”? ¿Qué entiende el autor por “significado”? ¿Qué por “uso”? E stablezca una relación entre la intuición w ittgen stein ian a d el sig n ificad o com o uso y la posterior articulación au stin ian a d el «an álisis del len gu aje corrien te [u ‘ord in a rio’]». 1986.

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UNIDAD N° 6 John Langshaw Austin — John Rogers Searle «John Langshaw Austin (1911 -1 9 6 0 )» D a n il o G uzm án 196 202 208 209 210 221 221 «Perfomativo-constativo» John L angshaw A ustin Comprensión y discusión John Rogers Searle «¿Qué es un acto de habla?» J ohn Rogers S earle Comprensión y discusión Bibliografía complementaria .

una réplica y una alternativa a lo que Russell había planteado en las suyas. Danilo Guzmán es profesor Titular del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle. Autor de: Entre filo so fía y sofística. 1995) . En su perfección el formalismo lógico resultaba demasiado perfecto com o para poderse conectar con el mundo real. Bertrand Russell. En 1940 otro filósofo británico. editadas y publicadas en 1962 bajo el título ‘Cóm o H acer C osas con P alab ras’ (How ío Do Things With Words). la palabra es puro acto: es totalm ente contem poránea con la situación en la que surge. El mismo Russell había contribuido al perfeccionamiento de un simbolismo. Los ‘átomos lógicos’ de los que hablaba el ‘T ractatus’ resultaban demasiado etéreos como para poder establecer con qué era que éstos se podrían conectar en el mundo. Lo que Austin dice en las suyas resulta ser. Bertrand Russell había tam bién dictado las W illiam Ja m es Lectures en Harvard. 1 Del inglés ‘transmogrify’: cambiar o alterar grandemente y frecuentemente con un efecto grotesco o humorístico. La escritura ha sido el gran tran sm ogrificador1 de la palabra. de un grafismo lógico y creía que este podía dar paso. En 1955 Austin dicta las W illiam Ja m e s Lectures. El valor de la escritura radica en que a través de esta podemos preservar la palabra en el espacio y en el tiem po: el ‘a c to d e h a b la ’ circunscrito a un espacio y un tiempo particular se transform a a través de la escritura en un objeto. En el'Tractatus Logico P h ilo sop h icu s’. Pronto el mismo W ittgenstein se convierte en crítico de su propio desarrollo en lo que se ha denominado su ‘segunda filosofía’. fundación Filosofía y Ciudad Santiago de Cali. bajo el título ‘Una Investigación Sobre Significado y Verdad’. Austin fue Professor W hite de Filosofía Moral en la Universidad de Oxford. Las principales características de esta tradición consistían en el análisis detallado. En su ‘P refa cio a P la tó n ’ (P refa ce to P lato) Eric Havelock plantea que el surgimiénto de la filosofía en G recia fue posible gracias al desarrollo de un sistem a de escritura que permitía consignar por escrito de m anera fluida la expresión hablada. 1993). que influyó grandemente en el cuando realizaba su pregrado en Oxford. recopiladas. Pero esta ‘inm ortalidad’ tiene su precio y el precio es el cambio de * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. junto con otros filósofos como Gottlob Frege y Ludwig Wittgenstein. había liderado un programa de explicación y formulación de los fenómenos lingüísticos en términos de ‘formas lógicas’. el progreso lento y la atención a situaciones particulares. potencialm ente imperecedero. sin que Austin mismo lo diga. Con Platón el filósofo se convierte en escritor. esa vez. Ambas series de clases son aproximaciones al lenguaje y ambas marcan puntos de vista distintos y opuestos. Prichard.t. publicado en 1922 W ittgenstein presenta la quintaesencia del desarrollo de un lenguaje ‘perfecto’ fundado en un formalismo ‘lógico’. Es con la escritura que la palabra se independiza de quien habla para convertirse en un objeto: en lo que aparece escrito. jo co so transformar.r. esta vez sí. quien regentó la cátedra de Lógica en Oxford de 1899 a 1914 y H. En las sociedades orales primarias. (Merriam Webster’s Collegiate Dictionary. V. sociedades que carecen de escritura. una serie de clases en la Universidad de Harvard.196 JOHN LANGSHAW AUSTIN (1911-1960)* D anilo Guzmán El filósofo británico John Langshaw Austin se formó en la tradición cultivada por los filósofos John Cook Wilson. especialmente de una manera mágica o sorprendente (The C oncise Oxford D ictionary IX ed. al desarrollo planteado por Leibniz de una ‘matemática universal’ que en vez de decir ‘pensem os’ nos permitiera decir ‘calculem os’. 2001. Sin tem or a equivocarnos podemos decir que la escritura ha sido el más grande fe tic h e de la filosofía occidental. y su aporte más visible Austin ha sido su análisis de los ‘actos de habla’. evitando teorías de ‘alto vuelo’. (An Inquiry into M eaning a n d Truth). X ed. A.

Lo que Austin hace es llamar la atención sobre algo que debía ser obvio pero que de hecho se había olvidado por parte de quienes en su época y entorno dominaban el discurso sobre el lenguaje: que ‘decir algo es hacer algo’. habla de lo que denomina aspectos ‘lo c u c io n a r io ’. com o cuando hacemos una afirm ación que puede ser verdadera o falsa. de acuerdo a una gramática y con un sentido y una referencia determinados. al decir ‘P rom eto. quedando entendido que estas dim ensiones de apreciación son variables y múltiples de acuerdo a las circunstancias particulares del caso. la historia de la filosofía occidental es la historia de los intentos de resolver unos y en el proceso crear otros. b a u tiz a n d o . si algo que se dice que en principio puede ser verdadero o falso. etc. el consejo bu en o o m alo. así.. frases y decires com o grafos que no logran evocar correctam ente las situaciones de las que originariam ente derivan su sentido. Lo que quedan son diversos tipos de acto de habla. se tiene que resolver primero la ambigüedad para poder establecer su verdad. Una fotografía puede sernos útil por ejemplo. la que también estará sujeta a las circunstancias particulares d 'l caso. Es la escritu ra la que perm ite efectu ar la ab str a c c ió n : la separación de la palabra de su situación de origen. Normalmente habrá un verbo P erform ativo que puede permanecer tácito pero que se puede hacer explícito y que indica qué tipo y por lo tanto qué acto de habla es el que estoy realizando: inform ando. Señala Austin cóm o los análisis de los filósofos que le precedieron inmediatamente se centraban y se reducían a este aspecto.. sino que al decir algo hacemos algo. etc. Es este el ideal platónico que es el ideal de la escritu ra. por ejem plo. no solo estoy estoy diciendo que está lloviendo sino que estoy. A los ‘decires’ que pueden ser verdaderos o falsos Austin los llama constativos. estos análisis tienden a concentrar toda la problemática en las expresiones. y así sucesivamente. en las frases mismas. cada tipo caracterizado por una dim ensión de apreciación: la promesa. realizar en inglés). La palabra«escrita. ‘L a afirm a ció n (‘statem en t’) trad icion al’.. Comienza Austin planteando que hay casos en los que no simplemente estamos diciendo algo. Hay una relación directa entre el con stativ o y el aspecto locucion ario.. Introduce Austin una nueva terminología para apreciar los actos de habla. in form an do que está lloviendo. al decir ‘B au tizo. ‘Inm ortalizar’ la palabra no es otra cosa que descontextualizarla sacarla del aquí y el ahora en donde pertenece. . Nos quedamos con las solas ‘e x p r e s io n e s ’. Para com enzar habría que tratar de separar lo que pertenece a las situaciones en las que hablamos y lo que pertenece a las expresiones escindidas o huérfanas de contexto. para ayudarnos a identificar a una persona que no conocem os personalmente pero si comenzamos a atribuirle a la foto características que son exclusivas de la persona o viceversa. es ambiguo. el tipo de acto y por lo tanto el acto de habla específico que estamos realizando.197 naturaleza: el acto se convierte en co sa a través de un proceso de descontextualización. puede ser sin cera o insincera. ‘ilo c u c io n a r ia ’ y ‘p e r lo c u c io n a r io s del a cto de habla.’ estoy prometiendo. Examinando la situación más detenidamente Austin encuentra que los con stativ os en última instancia también tienen todas las características de los perform ativos. Es el asp ecto ‘ilo cu cio n a ria’ el que de manera especial le interesa destacar pues es este aspecto que él caracteriza como con v en cion al el que va caracterizar la ‘performatividad’ del acto. L a abstracción da lugar a m uchos m alentendidos. el veredicto ju sto o injusto. por ejemplo. El aspecto ‘lo cu c io n a rio ’ tiene que ver con el hecho que al decir algo producimos ciertos sonidos com o pertenecientes a un sistem a de sonidos pertenecientes al lenguaje en cuestión. Lógicam ente’ que vamos a tener problem as. la frase escindida de una situación con creta que la funde no corresponde al acto de habla total sino que es un aspecto parcial de éste del que no es posible reconstruir ni com prender el acto total del que form aría parte. a los que consisten en hacer algo perform ativ os (de perform . Cuando la polaridad de la palabra pasa de la situación en la que hablamos a la expresión que usamos para decir lo que decimos es cuando pasamos del Perform ativo al constativo. la información verdadera o falsa.. La palabra potencialrncnte inmortal de la escritura reclama ‘verdades eternas’: para una expresión (una frase) estática se necesita una verdad estática: el con stativo. Cuando la palabra se encuentra no en función de la situación particular en la que hablamos sino de las expresiones usadas se buscan ‘verdades eternas’: ‘2 + 2 = 4 ’ será verdadero siempre sin importar quién lo diga ni cuándo. d escrib ien d o. Efectivam ente. así cuando digo ‘Está lloviendo’.’ estoy bautizando. por ejemplo.

prim ero a una obsesión con u nas p o c a s p a lab ras particulares. atribuible. Austin. Oxford University Press. Austin mismo reconoce esto plenamente. Lan gu age an d S ym bolic Power. un ideal. desarrolla un trabajo de cierta manera contra la corriente y crítico de la manera com o procede y ha procedido el argumento filosófico tradicional con el que él se encontraba íntimamente familiarizado. pero él mismo se encuentra fuertemente determinado por ésta. en donde el mismo Austin la buscaba. cit. A. El mismo caso de Austin que dicta las W illiam Ja m es Lectures en Harvard puede servirnos como ejemplo de cómo el éxito del ‘acto de habla’ depende de las condiciones sociales en que se ejecuta: si Austin logra imponerse en su visión sobre el lenguaje es porque él ha sido ‘hecho’ profesor de Oxford. la esq u em a tiz a ció n . London.. 1962. El aspecto perlocucionario lo presenta Austin fundamentalmente para distinguirlo del ‘ilocucionario’ y tiene que ver con los efectos que lo dicho causa en quien escucha. H ow lo Do Things with Words. 4 John Langshaw AUSTIN. etc. En su ensayo «Lenguaje A utorizado»1. ha sido consagrado en la tradición oxoniense que viene desde el siglo X II y que desde este tiempo transm ite su ‘m ana’ institucional que en una secuencia de actos consagratorios.2 En su Investigación Sobre Significado y Verdad. lo m ism o q u e su verdad o fa lsed a d trad icion al’. exitosos. 30. Austin dirá que no son las frases como tales las que pueden ser verdaderas o falsas sino que es lo que decim os usando tal o cual frase lo que puede ser verdadero o falso. Habla de un ‘punto de vista típicam en te escolástico. Ed. Oxford University Press. en su formalismo. com o sus precursores Cook Wilson y H. por ejemplo. Significativamente su nom enclatura ‘P erform ativo/con stativo.198 nos dice Austin. H ow to do Things w ith Words. 148. Para tener éxito en el mundo escolástico uno debe incorporar en uno mismo toda una serie de procederes y de maneras de ver las cosas que lo convierten a uno precisamente en eso. y segundo a una o b se s ió n con u n os p o c o s (y c a s i siem p re los m ism o s) ‘h e c h o s ’ estu d ia d o s a m ed ias. pág. 3 Pierre BOURDIEU. Austin tiene la razón al decir que en vez de ‘escolástico’ podría haber dicho ‘filosófico’. de actos de habla de personajes consagrados con fuerza ilocu cion aria consagratoria. no se encuentra en las expresiones mismas. Menciona cóm o alguien puede “salirse con la su y a’ co m o en el fú tbol el q u e prim ero cogió e l balón y salió corriendo con éste’*. 3 . 1991. 1980. Austin expresa su malestar respecto al discurso filosófico. ‘es una ab stracción . pág. Señala Bourdieu cómo la ‘fuerza ilo cu cio n a ria’. el sociólogo francés Fierre Bourdieu señala un aspecto de la perspectiva de Austin que se constituye en su verdadero potencial y que Austin dejó bosquejado pero que ni él ni mucho menos que sus seguidores desarrollaron. Reconoce incluso que el hecho de que exista una institución que garantice la legitimidad del ‘acto de habla’ no es suficiente. 5 John Langshaw AUSTIN. De varias maneras Austin muestra intentos de rebeldía contra la escolástica. bautizada con este nombre por el mismo Austin. Sen se a n d S ensibilia.. Mássachusetts. (D igo ‘e s c o lá s t ic o ’. rutinas de clase y todos los demás actos que dan evidencia de acatam iento a los dictados de la tradición que lo muestran merecedor de encarnar la institución. en escolástico. p ero p o d r ía ig u a lm en te h a b e r d ic h o ‘fil o s ó fic o ’. Para llegar a la consagración Austin tuvo que superar con distinción todos los ritos de iniciación: lectura de libros consagrados. Señala Bourdieu cómo la ‘com petencia lingüística’ no está dada simplemente por la capacidad de articular frases gramaticalmente correctas sino que involucra que quien habla tenga la autoridad o el reconocim iento social suficiente com o para que sus ‘actos de habla’ sean ‘felices’.Es así que te podernos decir a alguien ‘le informo que se ganó la lotería’ pero no ‘lo alegro de que se ganó la lotería’. Russell habla de la verdad o falsedad de las frases.] son d em a sia d o com u n es com o para ser d esech ad o s com o una d ebilid ad ocacion al de los filósofos) ’5. Prichard. por el sencillo hecho de que toda nuestra ‘filosofía’ es escolástica. The W illiam Ja m es Lectures delivered at Harvard University in 1955. y la co n sta n te rep etición o b s e s iv a d e l m ism o p eq u e ñ o grupo d e ‘e je m p lo s ’ sim plistas [. no realm en te en ten didos o cu id ad o sa m en te estu diados o correctam en te descritos. sino en las condiciones sociales que la determinan. London. pág. Cambridge. cuyos usos son ex cesiv am en te sim plificados. muestra su proclividad a aferrarse 2 John Langshaw AUSTIN. Harvard University Press. finalmente toca a Austin (magia por contacto) y consagra su palabra: la provee de fuerza ilocu cion aria.. la sim p lifica ció n ex ce siv a .

La fuerza está en la manera particular en que en determinada circunstancia se logra el reconocim iento de la palabra. . en las condiciones efectivas que la hacen exitosa. pero sus seguidores. tácito o verbal. d icien d o ‘prom eto h a cer lo q u e usted m e o rd en e’.6 Esto es entendible. un bautism o. Al encontrarse determinado m entalm ente por la problemática recibida Austin no habría podido ir más lejos en su planteam iento que lo que fué. el campo filosófico. im ponen la p alabra. sin embargo. Podemos decir que en muchos casos. es una d e las in certidu m bres -y en verdad pu ram en te general. no es seguro que logre revolucionar la práctica filosófica como potencialmente se encuentra perfilado para hacerlo. por eso permaneció cautivo del formalismo.qu e es el fu n d am en to d el d eb ate cu an do en teoría p olítica discu tim os si h ay o n o o si d eb e h a b er un contrato s o c ia l’. Pero si hubiera ido más lejos. un nombramiento. se debe. lo lógico sería que se buscara el verdadero ‘centro de gravedad’ del lenguaje para colocar precisamente los aspectos sociales y pragmáticos en este centro. habría estado ‘adelante de su tiem po’.. él es autoridad. que tuvieron. p or ejem plo. ’ d eb e a través d e un p rocedim ien to previo. No hay lugar. exitoso en cuanto acaparó la atención del mundo académ ico en que él se movía y le dio celebridad. políticas. Afirma Austin: ‘El acto d e h a b la total en la situ ación de h a b la total es el ú nico fen óm en o real. Todo indica que Austin mismo no percibía toda la potencialidad de sus planteamientos. El que el acto de habla sea ‘exitoso’ quiere decir simplemente que es acatado. esco lástico s irredim ibles los fetichizaron h asta el cansancio reproduciendo de manera paradigmática tal y como lo describe Austin en la cita anterior ‘el punto de vista típicam ente escolástico’. si no en 6 John Langshaw AUSTIN.. Esta. en un aquí y un ahora completamente particular. H ow to d o Things With Words. en el sentido de que se comprende a partir de la situación única. etc. tam poco habría sido aceptado por el medio escolástico en que se movía. Austin no tiene problemas de autoridad porque en su campo. El m ism o Austin advierte el peligro del uso de estos neologism os. ni más ni menos. Jbid . pp. Presenta el problema de la autoridad como un aspecto formal. que le amplíe la perspectiva pero él no lo hace y como buen escolástico sigue buscando la ‘fu erz a’ en el formalismo. Los planteamientos de Austin en sus W illiam ja m e s Lectures se entienden com o una respuesta a los planteamientos de sus antecesores en el campo filosófico dominado por el ‘positivismo lógico’ y los formalismos lógicos. Se ha hablado de las llamadas ‘so ciolin g ü ística’ o ‘p ra g m á tica ’ com o aspectos colaterales del estudio del lenguaje. no probleinatiza la autoridad. M ientras hace referencia a la importancia de la autoridad. h ab er constituido a la persona q u e va a dar la orden con au toridad. pero no que se comprenda de qué manera se obtiene este acatam iento. fuera de su autoridad profesoral al hecho de que tanto el positivismo com o el formalismo se encontraban ya muy desprestigiados. a generalizaciones espúreas. Ed. Si sus planteamientos son aceptados. por lo tanto. 148. cit. Las condiciones estaban dadas para que los planteam ientos de Austin tuvieran la aceptación. p or supuesto. lo m ejor que dice en este sentido es lo siguiente: ‘.199 al lenguaje estereotipado de la escolástica. com o también lo habría estado si hubiera dicho exactam ente lo mismo que de hecho dijo pero no cuando lo dijo sino cuando el ‘formalismo lógico’ se encontraba en ‘la cresta de la o la’. 28-29. q u e en últim a in stan cia estam os com prom etidos en elucidar. . por ejem plo.7 Podemos decir que el ‘acto de habla’ es com pletamente histórico.la p erson a q u e va a ser el objeto del verbo ‘le ordeno que. Tanto la ‘lingüística’ como la ‘filosofía del lenguaje' han tenido un desarrollo formalista.. Austin dijo lo que había que decir como había que decirlo a quienes había que decirlo. El problema de la ‘fuerza ilocucionaria’ le ‘pide pita’. en la manera com o de hecho logran el reconocim iento de lo que se dice.. su discurso se encontraba correctam ente ajustado a la situación y por eso fue exitoso. Seguram ente que por ser el lenguaje fundam entalm ente un fenóm eno de in ter-acción humana. Pero la ‘fu erz a’ no está en otra parte que en la m anera com o e fe c tiv a m e r'j en la situación esp ecifica de la que se trate las fuerzas sociales. pág. De nuevo el ‘caso’ Austin nos sirve como ejemplo para ilustrar cóm o opera la 'fuerza ilocu cionaria'. Sus planteamientos tam poco habrían sido asimilados por sus pares y más bien habría sido excomulgado. de ser uno la p ersona autorizad a para re a liz a r e x ito sa m en te.

1 2 Significativamente. Bourdieu habla de procesos de eufemización. El método de rastrear la m in u cia representa un verdadero potencial que puede ‘cambiarle la cara’ a nuestra filosofía occidental 8 Pierre BORDIEU Sociología y Cultura. la s leyes d el m ercado y todo el esp a cio social.200 todos. dice que se trata de ‘casos en los q u e el locutor au torizado tien e tanta autoridad. P h ilosop h ical Pupers Ed. Grijalbo. México 1990. J. unas explícitas pero la mayoría disimuladas de diversas maneras. Anagrama. Es en el campo de la filosofía en donde un estudio de la eficacia de los ‘actos de habla’. Barcelona. sería decisivo para establecer la credibilidad de la empresa. cierre la ventana’. 1999. Tenía en mente Austin ir a las situaciones lingüísticas mismas sin tener que pasar por lo que Platón o Kant o cualquier otro filósofo consagrado dijo respecto al tema. D ice Bourdieu: ‘Y si yo soy un viejo lord britán ico leyen do su periód ico d e fin d e sem a n a d escan san d o en una poltrona p u ed e ser in clu so su ficien te para m i decir ‘J ohn . pág 167 10 Pierre BOURDIEU — J. Nos podemos anticipar a predecir que mientras tal proyecto sería veneno para la escolástica seria totalm ente liberador para la filosofía. Lo que se h aría sería sim plem en te id e n tifica r los co n streñ im ien to s a los que la esco lá stica ha sistemáticamente sometido a la palabra filosófica.10 No toda la escolá stica es filoso fía . posiblemente en nuestros días no hay una actividad tan controlada escolásticam ente.8 Indudablemente que todo 'acto d e h ab la ' en mayor o menor grado debe su eficacia a diferentes formas de coerción. Austin logra efectivamente desarrollar un tipo de análisis respecto a qué podemos decir cuándo y en qué circunstancias con un alto grado de precisión y detalle. Hablaba Austin de (trabajo de campo en filosofía) 'field zuork in p h ilo so p h y ’. ¿no crees q u e h a c e un poqu ito d e frío?’ p ara qu e Joh n cierre la v en ta n a .'1 Hacía eco Austin al antropólogo Brom islaw M alinosky quien instituyó la práctica de hacer antropología yendo a las comunidades mismas en vez de teorizar en base a descripciones que otros que sí conocían de primera mano las comunidades en cuestión habian hecho. Teniendo la autoridad necesaria. WACQUANT An Invitation to R eflexive Sociology. pero toda la filo so fía sí es escolástica. Su dificultad radica en que ellos mismos han asimilado e incorporado la tradición escolástica de tal manera que resulta imposible que una critica pueda venir de ellos. H ablaba Austin de ‘rastrear la m in u cia’ (hounding dow n the m in u tiae). The University of Chicago Press Chicago 1992. precisam ente porque la filosofía se hace diciendo cosas. J. so lo h a b la r ’. pág. pág. lo que realm ente es una orden se formula como la solicitud de un favor. Es este un intento de Austin de sacarle el quite a la escolá stica. el éxito. O. 175 . 183. haciendo creer que no existe ninguna forma de coerción. en vez de decirle a alguien ‘cierre la ventana’ puedo decirle ‘por favor. La filosofía es una actividad de iniciados dirigida a iniciad os. L a eficacia es un efecto mágico y el conocim iento de los condicionam ientos rompen el hechizo. Bourdieu coloca com o ejemplo de un caso extrem o de eficacia de un discurso el caso de la misa en latín. 1 1 John Langshaw AUSTIN. por eso la filo sofía sólo produce p rofesores de filo sofía: se reproduce a sí misma reproduciendo su discurso. No porque la filosofía tenga por su naturaleza que ser escolástica sino porque de hecho cayó en manos de la escolástica que la convirtió en su monopolio. Esto con el fin de obtener una visión fresca de las cosas y no mediada por la tradición. 147. Muchos filósofos además de Austin han manifestado de diferentes maneras su malestar por las im posiciones de la tradición escolástica. Obviamente pueden darse expresiones de herejía que si no conducen a un cism a que permita que el hereje ‘se salga con la suya’ simplemente dejan al hereje fuera de lugar’ ‘predicando en el desierto’. R azon es P rácticas. Urmson y G. o tiene tan claram en te d e su la d o las instituciones. sus seguidores en ésto si ni siquiera intentaron seguirlo. por ritos consagratorios (títulos académ icos) y cuyo campo de ingerencia se restringa a la misma escolástica. pág.9 El eufemismo permite obtener la colaboración de quienes se encuentran sometidos. pág 146 9 Pierre BORDIEU. 1961. 12 Ibid . D. por libros sagrados. 'El eu fem ism o es lo q u e perm ite decirlo todo d icien d o lo q u e no se d ic e ’. Si han llegado a ser representantes sobresalientes de esta tradición es porque ellos mismos la han asimilado sin ninguna resistencia. la eficacia del acto de habla depende de que no se comprenda cómo se logra esta eficacia: la eficacia se funda precisam ente en la ignorancia de los condicionam ientos que la garantizan. qu e puede h a b la r sin decir n ada. D ice Bourdieu. Warnock.

Las expresiones. Pero él sí sabia qué era lo que buscaba y por eso detectaba las fallas de sus intentos formalistas. una cosa es buscar una cabeza que le quede bien a una gorra y otra una gorra que le quede bien a una cabeza. en el m ejor de los casos coloca un ejemplo de un caso jurídico real. apelando para distinguir entre el aspecto ilocu ion ario y el p erlocu cion ario a las formulas a l d ecir y d icien d o (in saying. Cuando Austin buscaba la fu erza ilocu cion aria en las formas de expresión. Como el mismo Austin decía. las buscaba en el campo de lo locu cion ario. Nuestra filosofía ha seguido estando dominada por la lo cu cion areid ad y la lo cu a cid a d que ésta genera. por ejemplo. Aún en su rastreo de la m in u cia Austin no logra liberarse de los efectos de la escritura y por lo tanto del formalismo y de la tradición escolá stica. pág. su filosofía se mueve en el mundo de la escritura y no de la realidad. by saying). El m alestar que experimentaba Austin respecto al discurso escolástico era la pauta para llevarlo a buscar la fu erza ilo cu cio n a ria en las circunstancias que permiten que este lenguaje estereotipado e inadecuado para sus propósitos declarados se imponga en el terreno de la filosofía. L a R eina contra Finney. No podría ser de otra manera pues por original que parezca. el aspecto locu cion ario sigue primando en Austin aún cuando más trata él de distanciarse de la escolástica. 1 1 Ibid. En sus escritos imagina situaciones en donde las palabras serían o no adecuadas. Seguram ente que este lenguaje satisface propósitos no declarados que la escolástica misma no quiere ver porque sa b e que su fuerza ilocu cion aria quedaría exorcizada.201 y que sería dirigirse a las situaciones mismas ignorando el prejuicio de la tradición. 195. Austin busca relacionar las palabras con las situaciones de uso pero es a las palabras a las que le busca situaciones. .13pero el análisis se funda en lo que aparece escrito en las actas del caso. Hemos interiorizado tanto la escritura que nos resulta imposible colocarla en perspectiva. La fuerza ilocu cion aria debe ser confrontada en su propio terreno.

1 Para usar como declaración. «prometo que. el enunciado Performativo no puede nunca ser ni lo uno ni lo otro: él tiene su propia función en sí. la propiedad de ser verdadero o falso. por ejemplo.. Aquí algunos ejemplos: Bautizo a este barco «Libertad». Universidad del Valle. Evidentemente. este enunciado Performativo. entonces su enunciado será.202 PERFOMATIVO-CONSTATIVO* John L. No obstante. En segundo lugar. p oco misterioso.'. de ninguna otra manera. Para empezar. com o todo otro rito o ceremonia. un enunciado Performativo. es decir si se lo formula sin sin ceridad. o si el objeto con relación al cual él pretende efectuarlo no es apropiado para hacerlo. lo sé bien. No puedo bautizar el barco si no soy la persona autorizada para bautizarlo. 1962. por ejemplo. no llegaría ni siquiera a bautizar pingüinos. formular. sirve para efectuar una acción. el enunciado Performativo no está exento de toda crítica: se le puede criticar. París. Formular un enunciado tal1. Es necesario que el Performativo sea pronunciado en una situación que-sea en todos los aspectos apropiada al acto en el que se da: si el autor no está en las condiciones requeridas para actuar (y hay muchas de esas condiciones). bajo el nombre de afirm ación muy cara a los filósofos. Si yo digo. Si. ¿Debemos aceptar esta antítesis performativo-constativo? El enunciado constativo tiene. Austin Uno puede muy bien hacerse una idea de enunciado Performativo. Me excuso.». com o se dice. revisada por Adolfo León Gómez G.». criaturas poco susceptibles de esta hazaña. Kditions de Minuit. se observa. acto. si no me equivoco. como voy a llamarlo. puede ser «desafortunado» de otra manera.. 2 Es decir cláusulas en las cuales se efectúa la acción legal por oposición al preámbulo que expone las circunstancias de la transacción . sin tener la * Tomado de: L a P h ilosophie Analytique. término. es otra cosa.. la persona no está en posición de efectuar un acto tal. digo yo. Así como el bigamo sólo cumple las formalidades de un segundo matrimonio sin haberse casado por segunda vez. como lo dicen los hombres de ley. pero en una dimensión totalmente diferente de la de lo verdadero o falso. «desafortunado» («unhappy»). Y se cree rápidamente ver que un enunciado tal no puede ser verdadero o falso. — no puede serlo. Esta idea ha sido introducida para hacer contraste con la de enunciado declarativo o mejor. que no existe en la lengua francesa. Al contrario. Se ve ya eso que quiero poner en cuestión. siempre en las cláusulas de un instrum ento legal llamadas en inglés «operatives»2. muchas de entre ellas son de in terés para los filósofos: d ecir «prom eto que. ni en otra parte. puesto que puede muy bien im plicar que otras proposiciones son verdaderas o son falsas. acción. aunque no sea nulo. que no se podría cumplir. Te deseo la bienvenida.. quizá. únicamente formulando su enunciado. al menos con tal precisión. como lo nombramos en general. Te aconsejo hacerlo. él no llega a realizar el acto pretendido. es el acto mismo de hacer la promesa. Traducción de Angélica María Franco. constativo. entonces. nuestro Performativo. lo que. es efectuar la acción. C ahiers d e Royaum ont. Tales enunciados son bastante frecuentes : se los encuentra. puede ser «nulo y sin efecto».

. él debe ser susceptible de estar bajo el estándar de todas las maneras de ser de la acción en general y también del enunciado en general. A primera vista las dos. para poner a prueba los enunciados que se podrían creer performativos. se ha ab u sa d o de la fórmula. la promesa es vacía. com pletam ente equivalente pero que se encuentra más en los enunciados expresados por 'r. pobre niño. Sin embargo no es del todo necesario que un enunciado para ser Performativo. es natural esperar que se va a encontrar algún criterio. S e puede señalar por otra parte. el enunciado Performativo tiene la costum bre de «tener efecto».203 menor intención de cumplir esa acción prometida. A sí «te prom eto q u e. frases de las que uno se sirve. «yo prometí» o bien «él promete». yo no estaré en regla. que ellos pueden a menudo entrem ezclarse e incluso confundirse. incluso cuando el Performativo ha tenido efecto. Ahora que tenemos esta idea del Performativo. fórmula de la que uno se sirve para efectuar el acto de prometer. si se quiere. sinceram ente. Si a veces uno se pregunta. L a otra form a. que nos permita resolver en cada caso. es también Performativo. si llega. solamente se requiere reconocer. como decimos nosotros. no estará en regla. puede aparecer en un contexto poco «serio». de una asimetría bien conocida entre la primera persona del presente del indicativo del verbo. es decir la nulidad. no para efectuarlo. puede a veces (al menos en Inglaterra.. se puede observar. lo que puede ocurrir. tienen un aire completamente constativo. país práctico y poco cortés)' tener 5 «Unhapiness». Uno se vale. Con esto. Decir. Incluso la palabra «perro» sola.erito. tal o cual suceso futuro. «lo prometo».. la cuestión de saber si tal o cual enunciado es Performativo o no. sea expresado en una de esas formas llamadas normales. es decir «por la presente». cosa bastante sobresaliente. Todo esto lo dejamos de lado. Es así como nosotros decimos que. Lastim osam ente esta esperanza es exagerada y en gran parte vana. si un enunciado cualquiera de esta forma es perfom ativo o más bien constativo. existe una tercera especie de infortunio. Es verdad que existen dos «formas normales» por así decir. solam ente para describir o para reportar un acto tal. si lo trato com o un enemigo o un intruso. Si dije. En este caso. quizá. que los compromisos pueden ser más o menos vagos y que pueden ligarnos a grados bastante diferentes. yo no estaré en regla si falto a mi palabra: si dije «te deseo la bienvenida». incluso sin pensar que esté en mi poder cumplirla. Luego. «Yo prometo». Supongamos ahora que nuestro acto ha sido efectuado: todo ha sucedido normalmente. se sirve al contrario de un verbo en la voz p asiv a y en segunda o tercera persona del presente del indicativo: así «se invita a los viajeros a tomar el puente para cruzar el camino». sea de gramática sea de vocabulario. com o decir «te ordeno cerrar la puerta». «explícitam ente Performativo» y las otras personas y tiempos del mismo verbo. 4 «Breach of commitment» . si llega. se resolverá la cuestión preguntándose si se puede insertar alguna expresión que equivalga a la palabra inglesa «hereby». no queremos decir que tal o cual acontecim iento futuro es o será producido como efecto de este acto que es la causa. Una de esas formas normales es aquella de la que ya me he servido para construir mis ejemplos: a la cabeza del enunciado se encuentra un verbo en primera persona del singular. — acordémonos solamente de los infortunios más específicos del Performativo. puede sufrir de falta de sintaxis o malentendido. cuando él es verbo. Ella se hace. en presente del indicativo. estará en regla y que tal o cual otro suceso. «Cierre la puerta». o en un poema. lo que poco se menciona. que llamamos «ruptura de comprom iso»4. y también. Queremos más bien decir que a consecuencia del cumplimiento de ese acto. el abuso (falta de sinceridad) y la ruptura del compromiso. He aquí pues tres especies de infortunio que se asocian al enunciado Performativo. en una pieza de teatro. al igual que el cumplimiento de un acto. por cierto: sin embargo hay un «infortunio»3.». el Performativo puede ser expresado b ajo presión o por accidente. Por ejemplo. Se puede hacer de todos esos infortunios toda una clasificación. al contrario. en las cuales el Performativo encuentra su expresión. en voz activa. es preciso agregar que nuestro Performativo es a la vez a c to y en u n ciad o: entonces.

pues. y como si al menos la idea de constativo fuera tan clara como familiar. A lo sumo podríamos esperar que cada enunciado que es en efecto Perform ativo pueda ser reducido (en un sentido cualquiera de ese término). Alguien dice: «El gato está sobre el tapete. por consiguiente constativo. sus infortunios y sus fórmulas explícitas. por ejemplo. Alguien dice: «todos los invitados son franceses. He aquí. no se sabrá. no hago simplemente gimnasia. M e gustaría examinar más de cerca tres maneras un poco más sutiles de ser absurdo. N otem os en primer lugar que un enunciado que es sin duda una afirm ación de hecho. con la ayuda de un diccionario. Si yo digo simplemente. alguien dice «todos los hijos de Juan son calvos». sirve para hacer explícito y al mismo tiempo más preciso el acto que se pretende efectuar al expresar su enunciación. serán más primitivas y menos precisas. él no cree que sea así. sin afirmar que ella es. que yo le rindo pleitesía. Alguien dice: «Todos los hijos de Juan son calvos. Todo lo que se puede decir en fin es que nuestra fórmula explícita performativa («prometo». las ideas del enunciado Performativo. de todo un cúmulo de recursos más primitivos como la entonación. por ejemplo. Para m antener Performativo nuestra enunciado. de las cuales dos han sido descubiertas recientemente. no hay necesidad siempre de la contradicción 5 Proverbio inglés Me han hecho notar que esta manera bastante delicada de disponer de los gatos no existe en Francia . Entonces. no es necesario siempre ahogarlo en aceite5: lo mismo. de esta frase ambigua). en lugar de la fórmula explícita. Pero. Así. y el gesto: además y sobre todo. y algunos de ellos no lo son». al menos. sin fórmula explícita performativa. Es así que nuestra fórmula constituye la expresión del enunciado. pero (o y) yo no creo que sea así». III. no más que el acto de descubrirme no afirma de ninguna manera que le rindo respeto. no es así. lo que no es la misma cosa que afirm ar. com o descripción. puede jugar de más de una manera. Se puede imaginar que las fórmulas precisas son un fenómeno bastante reciente en la evolución del lenguaje y que ellas van junto con la evolución de las formas más complejas de la sociedad y de la ciencia. al considerar las palabras solas. «Perro». y poco después él dice. es decir delante del letrero sobre el portal. En cada uno de esos casos se experimenta una emoción de ultraje y puede que cada vez tratemos de expresarla sirviéndonos de la misma palabra «implicación» o tal vez del término «contradicción». Pero. a manera de introducción. «estaré allí». el contexto mismo en el cual son pronunciadas las palabras puede dar suficiente certeza de la manera en la que se los debe tomar. alguien dice «el gato está sobre el tapete» cuando de hecho. o bien si hago una previsión fatalista. Pero. pero puede ser también absurda.). hablamos durante todo ese tiempo como si cada enunciado debiera ser o constativo o Performativo. Digo «hacer explícito». para abusar del lenguaje. para matar al gato. si yo adquiero un compromiso. que se encuentra repetidamente en estos casos. es cierto. no podemos contar con ningún criterio verbal del Performativo. y eso no necesariam ente de cualquiera manera brutal (falta de sintaxis. a un enunciado en una y otra de nuestras formas normales. hacer una lista de todos los verbos que pueden aparecer en una de nuestras fórmulas explícitas. de hecho. cuando. pero (o y) Juan no tiene hijos»: O bien. Puede ser falsa. Juan no tiene hijos. Al inclinarme ante ustedes. alguien dice: «Todos los invitados son franceses». o bien por «se advierte a los señores extranjeros que existe por aquí un perro bravo». se podría decir casi vagas. el acto que es. o si declaro una intención. yo me descubro. ¿se dan allí las precisiones sobre la fauna del país? Pregunta que no hay necesidad de plantearse en el contexto. pero esa palabra «Hola». podríamos. por ejemplo). «Algunos de los invitados no son franceses». O bien. claro está. «te ordeno» y e tc. o bien com o advertencia.204 lugar de Performativo explícito y formal: se efectúa por esa pequeña palabra el mismo acto que por el enunciado: «te advierto que el perro nos va a atacar». Llegaremos así a una clasificación útil de todas las variedades de actos que efectuam os al decir alguna cosa (en un sentido. O bien. I. II. y eso sin equivocación. podemos hacer uso. o bien digo «Hola»: pues. Las otras formas de expresión.

«Le regalo mi reloj. pero (o y) yo no tengo reloj». de la misma manera que no se podría decir: «Puede ser que a la vez todos los invitados sean franceses y que algunos de ellos no sean franceses». lo que dirían precisam ente los hombres de ley al respecto de la mencionada donación del reloj. las dos pueden ser verdaderas juntas. sin embargo que «Todos los invitados son franceses». es lo que da a entender que creo la afirmación. «Ninguno de los invitados no es francés» no implica. también podemos adoptar para esta doctrina el término «nulo» tomado de la doctrina de los infortunios del Performativo. Y al igual que podemos servirnos aquí del térm ino «presuposición» tomado de la doctrina del constativo. no es de ningún modo verdadero que «Juan no tiene hijos» presupone que los hijos de Juan no son calvos. no se trata de la incompatibilidad de las proposiciones). al igual que el proceder de la promesa está destinado a los que tienen una cierta intención. por otra parte se vio ya que para nuestro «dar a entender». ' «Imply». Y así mismo si «el gato está sobre el tapete» da a entender que yo lo creo. al menos. no es de ningún modo verdadero que «El gato no está sobre el tapete» da a entender. Pues. Si «todos los invitados son franceses “arrastra” (algunos de los invitados no son franceses)». Hay aquí entonces tres maneras en las que una afirmación no funciona sin que sea falsa ni incluso un galimatías completo. que es falso que algunos invitados no sean franceses. Quiero hacer resaltar que esas tres maneras de no funcionar corresponden a tres de nuestras maneras en las que un enunciado Performativo puede ser desafortunado. cuando él no tiene reloj. . es afirmar las dos al mismo tiempo: afirmar que el gato está sobre el tapete. s «Entail». «Los hijos de Juan son calvos». entonces «algunos de los invitados no son franceses “arrastra” (todos los invitados son franceses)». se puede decir. Al igual que decir que el gato está sobre el tapete da a entender que yo lo creo. Comparemos el 4 con el 1. Es decir. Al contrario. Este es pues un primer caso en que una molestia que afecta a las afirmaciones se muestra idéntica a uno de los infortunios que caracterizan al enunciado Performativo. O bien. también decir que yo prometo estar allí da a entender que tengo la intención de estar allí. «ios hijos de Juan no son calvos» presupone que Juan tiene hijos. no hay de ningún modo incompatibilidad en esas dos proposiciones. Entonces. «dar a entender»7 e «arrastrar»8 para nuestros tres casos respectivamente. El proceder de la afirmación está destinado a los que creen justam ente lo que ellos dicen. tomemos primero dos enunciados performativos: 4. O bien. a saber la intención de hacer cualquiera que sea la cosa prometida. No solamente. Al contrario. es lo que presupone su existencia. «Los hijos de Juan no son calvos» presupone que Juan tiene hijos. sino también.205 Nos servimos de tres términos «presuponer»6. Para establecer la comparación. Si no 6 «Presupose». Al contrario. no es así en la pre­ suposición: si. Lo que es imposible. es decir con la presuposición. «nula por ausencia de referencia». La afirm ación al respecto de los hijos de Juan es. no es de ningún modo verdadero decir «yo no creo que el gato esté sobre el tapete» da a entender que el gato no lo esté (en el mismo sentido. que yo crea que lo esté: y de la misma manera. Comparemos el 5 con el 2. 3. Se trata aquí de la compatibilidad y la incompatibilidad de las proposiciones. Podemos muy bien decir: «Puede ser que a la vez el gato esté sobre el tapete y yo no crea que lo esté». 2. 5. alguien dice: «Le regalo mi reloj». 1. pero (o y) yo no tengo ninguna intención de estar allí». Hablar de esos hijos o referirse a ellos. es decir con el caso en el que se «da a entender». decir «Le regalo mi reloj» o bien «No le regalo mi reloj» presupone igualmente que tengo reloj: la existencia del reloj es presupuesta por el hecho de que se habla o se refiere aquí en el enunciado Performativo tanto com o en el enunciado constativo. alguien dice «Prometo estar allí» sin tener la intención de estar allí. no se puede decir: «Puede ser que a la vez Juan no tenga hijos y que sus hijos sean calvos». «Prometo estar allí. por lo tanto que «El gato está sobre el tapete».

y también. sirviéndonos de la llave que nos suministra la lista de infortunios descubiertos para los performativos. podemos preguntamos si no existen aún varios infortunios en otras afirmaciones que las tres de las que acabamos de hacer mención. Yo no pu ed o afirmar en este momento cuántas personas hay en la sala vecina: no he ido a ver. con qué derecho? Yo no hago mas que afirmar lo que son sus sentimientos. yo he señalado dos cosas: que no existe ningún criterio verbal para distinguir el enunciado Perform ativo del enunciado constativo. Ahora bien. o en posición. yo respondo con una voz igual «no se aburra usted» !Y usted: «¿qué quiere decir usted con eso. ¿pero qué importa? ¿Supongo que se puede hacer siempre una simple afirmación. ¿y qué? Afirmar lo que es falso. y que el constativo está sujeto a los mismos infortunios que el Performativo. que no se puede jam ás expresar un enunciado cualquiera sin efectuar un acto de discurso de un género así. a aquella en la que se vuelve culpable aquel que dice primero «es así como defino la palabra» (enunciado Performativo) y en seguida utiliza la palabra en otro sentido. no me lo concederán al menos sin agregar: «Sin tener el menor derecho para eso». Regresemos. a saber el acto de afirmar. de efectuar el acto que pretende hacer: así por más que diga «Le ordeno» si yo no tengo ninguna autoridad sobre usted. o bien. Y sin embargo. y más o menos a los mismos. ¿si uno está mal informado? Entonces. qué quiere decir allí. eso. es todo.. hay falta de sinceridad y abuso de procedimiento. No. etc. no es más que pretendido. es todo. excusarse. y mi enunciado es nulo. ¿Es afirmar un acto en el mismo sentido que casarse. un caso o una m olestia que afecta a las afirmaciones es idéntica a uno de los infortunios que afecta a los enunciados performativos. lo que puede por otra parte suceder por más de una razón. entonces esto es lo que se llamaría la auto-anulación del enunciado. no se puede siempre: usualmente. no es cierto?». Finalmente. «Hay cincuenta personas en este momento en la sala vecina»? Ustedes me concederán quizás que lo he dicho por conjetura : que lo he afirmado. un acto el formular un enunciado constativo. uno puede equivocarse. mi acto. Vamos entonces a preguntar si no es efectuar. y mejor aún. Y. yo no puedo ordenar. Usted me confiesa «yo me aburro». es un derecho del hombre. Si. recuerden bien. yo no puedo afirmar lo que son sus sentimientos.206 lo creemos. sirve para hacer explícito el acto de discurso que efectuamos. es cierto que me comprometo de una manera más o menos rigurosa a conducirme en el futuro de tal o cual manera. De nuevo un ejemplo. y en ese caso mi «yo afirmo» se pone en el mismo nivel que su «yo ordeno». no hay nada más común que encontrarse que no se puede afirmar en absoluto nada sobre algo porque no se está en condición de afirmar cualquier cosa. afirmo cosas incompatibles con mi enunciado (a saber que no todos los invitados son franceses). o bien no tenemos la intención. Hasta aquí. por ejemplo. Puedo equivocarme. Si anunciamos de una sola vez que no creemos. no estoy informado. el caso es completamente diferente: cualquiera puede afirmar cualquier cosa. Por tanto se puede ya ver que la fórmula «afirmo que»es del todo sem ejante a la fórmula «le advierto que». se tiene. entonces en cada caso. dicho sin tener el menor derecho para ordenar.. Por ejemplo. esta impresión puede inducimos a error. Además. En efecto. y lo que ocasiona nuestra sensación de violación al escucharlo. a menos que usted me los haya descubierto. de un enunciado constativo. Una vez más entonces. después de todo. en seguida.? Aquí yo no puedo profundizar más este misterio. sobretodo en relación con las afirmaciones que haré. al tiempo que hacemos la afirmación o la promesa. com o lo dijimos. al 3 ó al arrastre en las afirmaciones: ¿es posible encontrar también en los performativos algo análogo a esto? Cuando hago la afirmación. que no me aburra? ¿Con qué derecho dice usted cómo me siento yo? Yo: «¿y usted. conforme al contenido de nuestro enunciado. fórmula que. apostar. me parece que el enunciado constativo está sujeto a los infortunios tanto como el enunciado Performativo. ¿Y si digo sin embargo. ahora. «Todos los invitados son franceses». y luego lo trato como un enemigo o un intruso. Uno es libre. la impresión de que si se trata de una afirmación. Tenemos quizás necesidad de una teoría más general de esos actos de discurso y en esa teoría nuestra antítesis Constativo-Performativo tendrá dificultad de sobrevivir . habrá una ruptura de compromiso que se puede muy bien comparar con aquella que tiene lugar cuando digo «te deseo la bienvenida». si no tenem os esas intenciones. lo sé. sucede a menudo que un Performativo sea nulo porque quien lo formula no está en condición. por supuesto.

pero no se puede decir que sea simplemente falsa. aunque un poco exagerado Y Oxford. de Londres. y eso es todo. queda todavía por examinar. es claro que si se establece que un enunciado Performativo. esta clase será siempre suficientem ente extensa. lo que puede ser menos importante. si usted quiere hasta un cierto punto. incluidas las circunstancias de la ocasión de la formulación. pero tuve la razón? Muchos otros enunciados que tienen el aire incontestablem ente Performativo dan lugar a una segunda critica. Confrontemos entonces «Francia es hexagonal» con Francia. y este ejército ganó en una cierta medida una especie de confusa victoria. ¿Tuve el derecho. Lo que uno estará más tentado a resaltar como objeción a toda com paración entre esta segunda crítica y la crítica propia a las afirmaciones. y admitamos que todas las circunstancias sean apropiadas. lo equitativo. es verdad o no? Pregunta simplista.Y esta vez com encem os por el enunciado Performativo: ¿es verdad que no se encuentra aquí nada al menos análogo a la verdad? Primero. para los estudiantes de la escuela al menos. se encontrarán las afirmaciones siguientes: Francia es hexagonal. y que debe instalarla sobre su pedestal. En esta clase. D iciendo esto. para pensar así? O bien. Planteando la cuestión. Y así en lo que sigue. si tal vez en tal asunto o tal propósito. lo meritorio del todo distintas a la cuestión de lo verdadero o de lo falso? Este no es más que un asunto muy simple. eso puede suceder. Y Alma. si el general jamás estuvo: es verdad que Lord Raglan tenía el mando del ejército aliado. Pero sólo en los casos favorables debemos esperar una respuesta Si o No. Claro está. ’ «Rough statement» . Es una afirm ación-esquem ática1 ’. Lord Raglan ganó la batalla de Alma. con mucha brevedad.207 Para nosotros aquí. Oxford está a 100 km. que las cond iciones de éxito sean satisfech as. no lo creo. se puede cuando menos preguntarse si su am onestación fue merecida. si usted quiere. q u e yo le aconsejo. es esto ¿no son esas cuestiones sobre lo bueno. si usted sólo requiere cierto grado de precisión. que se supone propia sólo de la afirmación. esto fuese justificado. fuera de concurso. esta manía de ser verdadera o falsa. eso no basta para ponerlo al abrigo de toda crítica. ha sido bueno o malo? De acuerdo. se puede ver lo que usted quiere decir. yo hablé con toda sinceridad. que debe por otra parte permanecer aquí suficientem ente vaga y multiforme. se observa. Se plantea. lo justo. Y bien. sí. de nuevo un pequeño problema: ¿este consejo. S e puede siempre criticarlo en otra dimensión. yo le aconsejo efectivamente obrar así — no es que yo afirm e. pensé que sería de su interés: ¿pero tuve la razón? ¿Estoy justificado. de Londres. sea verdadera o falsamente. queda por saber si el veredicto fue justo o equitativo. no es desafortunado. incluso merecido. Admitamos que usted tiene el derecho de censurarlo com o lo ha hecho. para los generales eso podría funcionar. Admitimos que ustedes hayan llegado al veredicto en forma debida y de buena fe declaren al acusado culpable. Supongamos que yo le digo «le aconsejo obrar así». Es claro que. Que los enunciados performativos no estén siempre y sin excepción sujetos a esta evaluación casi objetiva. Incluso si existe una clase bien definida de afirmaciones. una vez por todas. Es entonces un enunciado Performativo. ¿es que en el caso de que suceda o si sucede esto ha sido de su interés? Es la confrontación con la situación en. a la cual podemos limitarnos. es verdad que esta ciudad está a 100 km. pero no para los geógrafos. en esas circunstancias. y que usted no lo ha hecho por maldad. «verdadera o falsa». Una vez más una confrontación con los hechos. se comprende que el enunciado debe ser confrontado de una manera o de otra con los hechos. es decir que la persona ha efectuado su acto afortunadam ente y con toda sinceridad. una batalla del soldado raso. ¿Qué decir. y en relación con la cual ha sido formulada. de negro y blanco: o el enunciado corresponde a los hechos o no corresponde. En lo que a mí concierne. para cada una de estas afirmaciones se puede plantear la cuestión.

P roponga ejem plos qu e con validen o refuten las afirm acion es d e Austin. sí. de ese lado también. La teoría de ¡os actos lingüísticos o teoría de los actos ilocucionarios. su auditorio. Austin. Si uno se conforma con lim itarse a afirm aciones de una simplicidad idiota o ideal. lo desarrollado y lo conciso. el asunto sobre el cual habla. lo meritorio. En una afirmación no exenta de controversia. sino tomado en su totalidad.208 B a jo el título de «verdad» lo que tenemos en efecto no es de ninguna manera una simple cualidad ni una relación. tanto como el enunciado Performativo.. Austin afirma que la formulación de un acto Performativo “sirve para hacer explícito y al mismo tiempo más preciso el acto que se pretende efectuar”. y de lo que llamo el acto de discurso10. Finalmente. 4.. lo exagerado. etc . del lado de lo verdadero y lo falso. de Lo q u e uno h a c e cu an d o d ice algo. en todos los sentidos de esta frase ambigua. y los segundos como afortunados o infortunados Teniendo presente q u e la distin ción en tre actos con statativ os y actos perform ativos es. lo aproximado y el detalle. se supone el empleo de un conjunto de palabras que se superponen al hecho bajo la forma.. De lo que se tiene necesidad. C onform e con esta con sideración . si se quiere. — los hechos. uno se siente llevado a reflexionar de nuevo sobre la antítesis Performativo-Constativo. . y el resto. 3. lo equitativo. es que hay un cúmulo de cosas a considerar y a sopesar en esta sola dimensión. Austin plantea que el enunciado constatativo está sujeto a los infortunios. lo preciso. cuestiones de precisión. 2 Plantee cuáles serían las distintas especies de infortunios que se asocian a los enunciados performativos. rea lice una descripción del acto P erform ativo d e “prometer". cuando un acto constatativo es comparado con los hechos. pero también la situación del que habla. me parece. Uno puede hacerse una idea. Austin entiende los primeros como susceptibles de ser verdaderos o falsos. 1 0 «The speech-act». a la vez com pleta y general. haciendo abstracción del resto. sino antes bien toda una dimensión de crítica. formulada por J. no bajo tal o cual aspecto solamente. no de lo falso o lo verdadero. ni u na cosa cualquiera. parte de la distinción entre actos constatativos y actos performativos. quizás no muy clara de esa crítica: lo que es claro. sino de la realización de una acción. ca d a vez m ás borrosa. ten ien do p resente el tipo de con d icion es q u e h acen afortu n ad o o infortunado el m ism o acto. lo justo. Comprensión y discusión 1. no se logrará jamás distinguir la verdad de. exponga los criterios qu e se ap licarían en la descripción d e cad a uno d e ellos. etc. es de una doctrina nueva.

— Speech Acts: An Essay in the Philosophy o f Language. 1623 (trad. Esp. vol. —Minds. las diferencias respecto al resto del discurso y las diferencias entre actos que requieren «How to Derive ‘Ought’ iron 'Is'». Syntax and Semantics. Ejemplos de dichas dimensiones son: las diferencias en el propósito del tipo de acto. Teorema. I la criticado vigorosamente los enfoques que asimilan la mente humana al funcionamiento de un computador. Se debe a Searle. obtuvo su doctorado en la Universidad de Oxford. Colorado. en Berkeley. S. un intento de derivar el «debe» del «es». Escritos John Rogers Searle nació en Denver.. 344-369 (trad. Cali 1983. Mind. 79-99. Los actos lingüísticos son la forma básica.209 JOHN ROGERS SEARLE* instituciones lingüísticas para su ejecución y actos que no las requieren. 84 (1987). — «What is a Speech Act?». 73 (1964).! [1977]. de comunicación. — «Indirect Speech Acts». Centro de traducciones Universidad del Valle. 1975. ed. 1996). . Según Searle. Se ha interesado asimismo por problemas morales.: El redescubrimiento de la mente. Philosophical Review. The Behavioral and Brain Sciences. D iccion ario de F ilosofía. pp. 43-77). Esp. —«What is an Intentional State?». 221-239 (trad. entre otros trabajos. 1979. 1993 (trad. o mínima. Searle ha editado: The Philosophy of Language. Barcelona. 1971. y es profesor de filosofía en la Universidad de California. 1975. pp. y ha proporcionado una lista de doce «dimensiones de variación» que sirven de criterios para distinguir ciertos actos ilocucionarios de otros. pp. pero Searle opina que todo adecuado estudio de la «palabra». pp.: La revolución de Chomsky en lingüística. a diferencia del lenguaje. Esp. Editorial Ariel. una detallada taxonomía de los actos ilocucionarios y un examen de las preferencias indirectas. las diferencias en estados psicológicos. o del habla. en Philosophy in America. tales como las del sentido y la referencia. En el estudio de los actos lingüísticos se tienen en cuenta las condiciones en las cuales se producen. 1984 (trad. 1965. como una forma de conducta gobernada por reglas. Esp : Mentes. — «A Taxonomy of Ilocutionary Acts». cerebros y ciencia. 3: Speech Acts. la comunicación lingüística comporta actos lingüísticos o «proíerencias». 3211-3212.: «¿Qué es un acto de habla?». Jerry Logan. En la mencionada taxonomía de los actos ilocucionariso Searle ha mostrado las adecuaciones e inadecuaciones de la clasificación de tales actos por Austin. Keith Gundrrson. especialmente el habla. es un estudio del lenguaje. Journal of Philosophy. Con su obra Intentiunality (1983) ha ensayado una teoría sobre el contenido de los estados y acontecimientos mentales. Mind and Knowledge. Brains and Science. la predicación y las relaciones entres descripciones y prescripciones. en Lenguaje y sociedad. Esp «Una taxonomía de los actos ilocucionarios». Empiricism and the Fist Person». en 1932. Dentro de dicho estudio se dilucidan cuestiones lingüísticas y filosóficas. — «Chomsky’s Revolution in Linguistics». —The Foundations of Ilocutionary Logic. en el sentido de Saussure. pp. 3 (1980). 29 junio 1972. pp. The New York Review of Books. Brains and Programs». Vanderveken).: «Artos de habla indirectos». particularmente por el análisis de las obligaciones. 23-53). Teorema. 1985). Esp.A. f Tomado de: José FERRATER MORA. Desde 1976 la filosofía de la mente ocupa el centro de interés de Searle. eds. vol. 1980). 1969 (traducción en español: Actos de habla. en Peter Cole. 88 (1979). A-D. Minnesota Studies in the Philosophy of Science. 59-82 (trad. — «Minds. 43-58. 1985 (con D. 1994. fundamentales. —The R ediscovery o f th e Mind. Searle ha estudiado el lenguaje. 6 [1976]. 1977). VII: iMnguage. Ello parece llevar a prestar atención exclusiva a la «palabra». — «Indeterminacy. — Expression and Meaning: Studies in the Theory of Speech Acts.

' John Langshaw AUSTIN. podría sentar las bases de una definición. que por tanto podría haberse llamado «¿Qué es un acto ilocutivo?». criticar. ordenar. describir. como es característico. Además. como se les llama a veces. habrá realizado actos que incluyen referencias a Kennedy o a Khruschev. 1962 .210 ¿QUÉ ES UN ACTO DE HABLA?* John Rogers Searle Introducción En una típica situación de habla en que intervienen un hablante. comentar. por añadidura. generalmente habrá realizado actos de la categoría en la que aparecen el afirmar. o. para expresarlo con mayor precisión. H ow to Do Things with Words. el símbolo o la palabra o la oración. por ejemplo. hay muchos tipos de actos en relación con el enunciado. 1983. como se ha supuesto. El hablante por lo general habrá movido su lengua y mandíbula y habrá emitido sonidos. su interlocutor y un enunciado del hablante. Algunos de los verbos y frases verbales relacionadas con actos ilocutivos son: declarar. afirmar. Oxford University Press. el hacer preguntas. No pretendo definir la expresión «acto ilocutivo». entonces no podría surgir la cuestión de descifrarlos ni ''' Tomado de: L en gu aje y so cied ad . habrá realizado algunos catalogables según la clasificación en que se incluyen el informar o el irritar a sus oyentes. No sé cómo probar que la com unicación lingüística esencialm ente involucra actos. ni aún la representación de cualquiera de ellos. prevenir. Según Austin hay más de mil expresiones sem ejantes en Inglés. aunque si mi análisis de un acto ilocutivo en particular tiene éxito. una catarata o un árbol. expresar aprobación y lamentarse. sino. quizá puedo decir por qué pienso que es interesante e importante dentro de la filosofía del lenguaje estudiar los actos de habla. por ejemplo. de manera característica. pero puedo esbozar argumentos con los que sé podría tratar de convencer a un escéptico. solicitar. A fin de considerarlo com o un caso de com unicación lingüística. Si tuviéramos seguridad de que las marcas fueran la consecuencia de que. No puede considerar el caso com o un fenómeno natural. lo que constituye la unidad de com unicación lingüística. también. Es lógico presuponer. Publicado originalmente con el título «What is a Speech Act». com o si fuera una piedra. Traducción de Gabriela Castellanos. respecto a los intentos actuales de descifrar los jeroglíficos mayas. que se basan por lo menos en la hipótesis de que las marcas que vemos sobre las piedras fueron producidas por seres más o menos como nosotros y con cierto tipo de intenciones. pp. y el acto ilocutivo es la unidad mínima de la com unicación lingüística. es la producción de esa representación al realizar un acto de habla lo que puede considerarse como unidad básica de la com unicación lingüística. observar. London. 79-99. A manera de introducción. aprobar. uno debe suponer que su producción es lo que estoy llamando un acto de habla. Un argumento sería llamar su atención al hecho de que cuando él toma un ruido o una marca sobre papel como un caso de com unicación lingüística. una de las cosas que intervienen en esta forma de considerarlos es verlos com o algo producido por un ser que tenía ciertas intenciones. el dar órdenes. Cali. más bien. Los miembros de esta última categoría son los que Austin’ llamó actos ilocutivos y es de ella que me ocuparé en este trabajo. disculparse. el saludar y el advertir. censurar. o al Polo Norte. Centro de traducciones Universidad del Valle. el rendir informes. actos de lenguaje o actos lingüísticos. dar la bienvenida. Creo que es esencial que cualquier especimen de comunicación lingüística implique un acto lingüístico. la producción de una representación de la oración bajo ciertas condiciones es el acto ilocutivo. en P hilosophy in A m erica Editado por M a x Black. prometer. com o un mensaje. No es. la erosión causada por el agua.

Un rasgo inquietante de tales discusiones estriba en que ningún filósofo. por el contrario. y derivar las reglas pertinentes tengo que d iscu tir otras tres nocion es prelim inares: reglas. Pero a fin de sentar las bases que permitirán concretar las condiciones para realizar un acto ilocutivo. proposiciones y significado. 1955. Por tanto me propongo explicar la noción de acto ilocutivo formulando un conjunto de condiciones necesarias y suficientes para la realización de un determinado tipo de actos ilocutivos. Si tengo éxito al formular las condiciones y las correspondientes reglas para al menos un tipo de acto ilocutivo. al menos que yo sepa. John («Two concepts of rules». crean la posibilidad de que exista esa actividad. o la definen. como cuando se dice: “Se ha hecho jaqu e mate si el rey sufre un ataque del que ninguna jugada puede librarlo". Algunos filósofos han llegado a decir que conocer el significado de una palabra no es más que conocer las reglas para su uso o empleo. sin embargo. Yo denomino este último tipo reglas constitutivas. lo que deseo decir sobre ellas. sino que por así decirlo.211 aún de llamarlos jeroglíficos. aún así. en P h ilosop h ical R eview .2 Las reglas reguladoras de manera característica aparecen en imperativo. y extraer de él un conjunto de reglas sem ánticas para el uso de la expresión (o mecanismo sintáctico) que marca el enunciado com o un acto ilocutivo de ese tipo. después de todo. pero. Tiendo a pensar que este escepticism o es prematuro y se debe a que no se ha logrado diferenciar entre los distintos conjuntos de reglas del modo que ahora intentaré explicar. Yo distingo entre dos tipos de reglas: algunas regulan formas de conducta ya existen tes. La actividad de jugar fo o tb a ll consiste en actuar de acuerdo con estas reglas. sino que crean y definen nuevas formas. pero estas relaciones existen independientemente de dichas reglas. o “Los oficiales deberán ir de corbata a la cena”. Las reguladoras rigen una actividad preexistente. las reglas de etiqueta regulan las relaciones interpersonales. seguramente debiéramos poder formular las reglas para el uso de expresiones en una form a tal que se logre explicar el significado de esas expresiones. Si el significado es cuestión de reglas de uso. requeriría un artículo aparte para cada una. por ejemplo. una actividad cuya existen cia es lógicam ente independiente de la existencia de las reglas. ha logrado nunca nada que se asem eja a una formulación adecuada de las reglas para el uso de siquiera una expresión.) . han rechazado la opinión de moda de que el significado es cuestión de reglas y han afirmado que no existen. o “Se ha anotado un tou chdow n si un jugador cruza la meta del campo de su oponente estando en posesión del balón y cuando el juego está en m archa” Sí nuestro paradigma para las reglas es la reguladora. Limitaré mi discusión de estas nociones a aquellos aspectos que sean esenciales para mis propósitos fundamentales en este trabajo. esto nos proporcionará un patrón para analizar otros tipos de actos y por consiguiente explicar la noción en general. y el anterior reglas reguladoras. no regulan el juego simplemente. Argüiré que cosas tales com o h acer preguntas o afirmaciones son actos gobernados por reglas en un sentido muy similar a aquel en el cual batear un hit en el b a seb a ll o mover un caballo en el ajedrez son formas de actos gobernados por reglas. Las reglas del fo otba ll. dentro del campo de la filosofía del lenguaje. reglas sem ánticas del tipo propuesto. Su inclusión en la categoría de com unicación lingüística necesariam ente implica considerar su producción com o actos de habla. Las constitutivas constituyen (y tam bién regulan) una actividad cuya existencia lógicam ente depende de ellas. ha surgido mucha controversia sobre la noción de las reglas para el uso de las expresiones. quizás desalentados ante el hecho de que sus colegas no hayan logrado producir ninguna regla. por ejemplo. otras. Algunas reglas constitutivas adoptan una forma muy distinta. y por tanto seré breve. Reglas En años recientes. si tratara de ser concienzudo. a veces puede valer la pena sacrificar la prolijidad para lograr un mayor alcance. o pueden reformularse en este modo. como por ejemplo: “ Al cortar alimentos sujete el cuchillo con la mano derecha”. Otros filósofos. no se limitan a regular las formas de conducta. el fo otb a ll no existe sin ellas. tales reglas constitutivas nos parecerán extrañas e incluso apenas ’ Esta distinción está presente en Rawls. Realizar actos ilocutivos es tomar parte en una forma de conducta gobernada por reglas.

aunque los actos ilocutivos son diferentes. se pueda anotar un touchdow n de tal o cual manera. Proposiciones Los d istintos acto s ilocu tivos a m enudo tien en rasgos com unes en tre sí. no debería sorprendernos que no todas estas reglas aparezcan en modo imperativo. y el que puede considerarse como tautología es un indicio de que se trata de una regla constitutiva. por ejemplo. Me inclino a pensar que tanto el hecho de que algunos filósofos no hayan logrado formular reglas para el uso de expresiones. 5. 2. Al enunciar cada uno.212 merecedoras de ser consideradas com o reglas. Así. i sal del cuarto! ¡Ah. o “En caso de Y haga X ”. Y si lo que he dicho sobre las reglas constitutivas es valedero.3 El no reconocim iento de esto tiene ronsecuencías de alguna importancia en filosofía. El primero sería. La hipótesis que subyace a este trabajo es que la semántica de un idioma puede considerarse com o una serie de sistemas de reglas constitutivas y que los actos ilocutivos se producen de acuerdo a estos conjuntos de reglas constitutivas. Considerem os la enunciación de las siguientes oraciones: 1. y que valga seis puntos. el hablante realizará también algunos actos subsidiarios que son comunes a los cinco actos ilocutivos. 4. Uno de los objetivos de este trabajo es formular un conjunto de estas reglas para un cierto tipo de acto de habla. “¿cóm o puede un tou chdow n crear seis puntos?” . 3. puede en ocasiones parecer una regla y en otras una verdad analítica. algunos filósofos preguntas “¿cóm o puede una promesa crear obligación?”. El hecho de que. . com o el escepticism o de otros sobre la existencia de tales reglas se debe en parte al desconocim iento de la distinción entre reglas constitutivas y regulativas. y predica sobre esa persona el acto de salir del cuarto. al menos algunos de los actos no ilocutivos de 5 La formulación “Todo X cuenta como Y ” me fue sugerida por Max Black. Si no logramos ofrecer formulaciones satisfactorias de estas reglas. Y. por ejemplo. o sea una predicción. este carácter cuasi tautológico es consecuencia necesaria de ser reglas constitutivas: las reglas sobre los tou chdow n s deben definir esa noción del mismo modo en que las reglas concernientes al juego de fo otb a ll lo definen com o tal. Sería lo mismo preguntar. también pueden parecer una especie de prueba de la hipótesis de que existen reglas constitutivas subyacentes a los actos de habla. que en todos estos casos. Nótese que son de carácter casi tautológico. al realizar cada uno típicamente. el segundo una afirmación sobre el futuro. yo también saldré La enunciación de cada una de estas oraciones en una ocasión determinada sería típicamente la realización de distintos actos ilocutivos. una pregunta. por supuesto. Sin embargo. pero en cada caso es parte de lo que hace. En efecto. por lo tanto. de m anera característica. qué Juan saliera del cuarto! Si Juan sale del cuarto. el tercero una orden. El esfuerzo de formular las reglas que gobiernan un acto ilocutivo. ¿Saldrá Juan del cuarto? Juan saldrá del cuarto Juan. el cuarto la expresión de un deseo y el quinto la expresión hipotética de una intención. En ninguno de los casos esto agota lo que hace el hablante. ninguna de las cuales es realmente similar a las reglas de etiqueta. el hablante se refiere a una persona en particular. Diré. ya que lo que la “regía” parece ofrecer es una definición parcial de “jaque m ate” y “tou chdow n ”. Las reglas reguladoras normalmente aparecen en esta forma: “Haga X ”. sólo puede responderse a ambas preguntas citando una regla del tipo “Todo X cuenta como Y ”. Juan. según aparecen formuladas. este hecho podría tom arse como confirmación parcial de la invalidez de la hipótesis. Algunos miembros del conjunto de reglas constitutivas tienen esta forma. Pero. pero otros también aparecen siguiendo la fórmula "Todo X cuenta como Y ”. El modelo o paradigma de reglas para la mayor parte de los filósofos es el de la regla reguladora y si se buscan reglas puramente reguladoras en la sem ántica probablemente no se encontrará nada interesante desde el punto de vista del análisis lógico. veremos que las reglas caen en varias categorías distintas.

pero sólo en el 2 se afirma esa proposición. en una u otra versión. existe una distinción entre aquellos elem entos que corresponden al m ecanism o indicador de función. “'le advierto”. y h a sido observada de diversas formas por parte de autores tan diversos como Frege. Podría resumir esto diciendo que estoy planteando una distinción entre el acto ilocutivo y el contenido proposicional de un acto ilocutivo. A falta de m ejor término. Algo que puede expresarse mediante la oración subordinada que Juan saldrá del cuarto parece ser un rasgo común a todas. Podríamos. para propósitos de nuestro análisis. pero una proposición no es en absoluto un acto. pero la discusión en torno a este tipo de reglas puede ser independiente de la que trata de las reglas que sirven para indicar funciones. podemos decir. 4 En la oración “Prometo que vendré” el mecanismo indicador de función y ei elemento proposicional están separados. sin mucha distorsión. Si esta distinción sem ántica realm ente es de alguna im portancia. tenemos el orden de las palabras. un conjunto de verbos así llamados performativos. y la predicación de la misma cosa sobre él en cada uno de estos casos ilocutivos. podemos separa nuestro análisis de la proposicón de nuestro análisis de los tipos de actos ilocutivos. la enunciación “¡H urra!” o de “¡Ay!” no lo lie n en . Sheffer. dicho en otras palabras. y aquellos que corresponden al contenido proposicional. el perfil de entonación. sin necesidad de invocar el mecanismo adecuado para indicar la función. Esta distinción. L a distinción entre el m ecanism o indicador de función y el m ecanism o indicador de la proposición nos será útil cuando intentem os hacer un análisis de un acto ilocutivo. etc. sino que intentaré concentrarm e en las que regulan el uso de ciertos tipos de m ecanism os que indican funciones. el acento. La referencia a una persona. el contexto nos dará claridad sobre la fuerza ilocutiva del enunciado. A menudo. “Yo pregunto si Juan saldrá del cuarto”. Pienso que existen reglas para expresar proposiciones. Juan. los dos elementos no están separados. Debido a que una misma proposición puede ser común a toda clase de actos ilocutivos. Lewis. de tal forma que se aísle este rasgo común: “Yo afirmo que Juan saldrá del cuarto”. Una afirm ación es un acto ilocutivo. que la oración tiene dos partes (no necesariam ente separadas): el elem ento indicador de una proposición y el mecanismo indicador de función. en el caso de un amplio grupo de oraciones empleadas para realizar actos ilocutivos. Reichem bach y Haré. probablem ente deberá tener algún análogo sintáctico. para m encionar sólo unos pocos. En este artículo no trataré de considerar las reglas proposicionales. en situaciones reales de habla.referencia y predicación son iguales. me lleva a decir que hay un contenido común en todos ellos. y ciertos desarrollos recientes de la gram ática transformacional parecen confirm ar la validez de esta presuposición. En el marcador de frase subyacente de una oración. es ya antigua. E sto es. Entre los m ecanism os indicadores de función en Inglés. es decir. . etc. Pero sí diré que al enunciar cada oración el hablante expresa una proposición. puedo indicar qué tipo de acto ilocutivo estoy realizando com enzando la oración con “Me excu so”. qué fuerza ilocutiva deberá tener el enunciado.4 Este último muestra cómo debe tom arse la proposición. Por supuesto. aunque el acto de expresar una proposición es parte de la realización de ciertos actos ilocutivos. y finalmente. n o todos los actos ilocutivos tienen un contenido proposicional. “ Afirmo”. N ótese también que estoy distinguiendo entre una proposición y una afirmación o declaración de esa proposición. escribir cada una de estas oraciones. En la oración “Prometo venir” que significa lo mismo que la primera y se deriva de ella medíanle determinadas transformaciones. qué acto ilocutivo está realizando el hablante al enunciar la oración. Desde un punto de vista sem ántico podemos distinguir entre el indicador proposicional de la oración y el indicador de fuerza ilocutiva. por ejemplo. el modo del verbo. la puntuación. Nótese que no digo que la oración exprese la proposición: no sé cóm o podrían las oraciones realizar actos de este tipo. La proposición de que Juan saldrá del cuarto se expresa en todos los enunciados del 1 al 5. o. me propongo llamar este contenido común proposición y describiré este rasgo en dos actos ilocutivos vistos diciendo que al enunciar 1 a 5 el hablante expresa la proposición de que Juan saldrá del cuarto. para gobernar aspectos com o la referencia y la predicación.

tratar de lograr que usted creyera que yo soy francés mediante el recurso de hablar francés. Por el contrario. de la cadena de morfemas que uno emite. por regla general se dice que tiene un significado. por un lado. y de lo que uno dice. por otro lado. cuando hago una aserción. «Meaning». en primer lugar porque muestra la estrecha relación entre la noción de significado y la noción de intención. ¿cuál es la diferencia entre estas dos formas de lograr que usted crea que yo soy francés? Una diferencia fundamental es que en el segundo caso yo trato de lograr que usted crea que soy francés haciéndolo reconocer que es mi intención expresa lograr que usted crea precisamente eso. para que me dejen en libertad. 1957. Pero. y en qué consiste el que algo tenga significado? Para contestar la primera de estas preguntas me propongo tomar prestadas. relacionada con la anterior. encontramos otro punto en el que nuestra analogía entre la realización de actos de habla y los juegos pierde su validez. Por ejemplo. Pero podría. en este caso usted se llenaría de sospechas si se diera cuenta de mi intención. Paul. esta explicación del significado no muestra la conexión que existe entre el que uno quiera decir algo con lo que uno dice y lo que realmente quiere decir en el idioma empleado aquello que uno dice. es esencial para hablar del lenguaje: al hablar yo trato de comunicar algo a mi interlocutor mediante un intento de que él reconozca mi intención de comunicárselo. y la realización de un acto de habla. y los medios que utilizo para hacer esto consisten en emitir ciertos sonidos. y en segundo lugar porque capta algo que a mi modo de ver. E sto me parece un com ienzo útil en un análisis del significado. uno quiera decir algo con lo que dice. por un lado. tratar de lograr que usted creyera que soy francés sencillam ente diciéndole que soy francés. trato de comunicar a mi interlocutor la verdad de cierta proposición y convencerlo de ella. Yo podría. revisándolas. En un artículo titulado «Significado»5 G rice nos da el siguiente análisis de un sentido de la noción de “significado”. ¿qué es eso de querer decir algo con lo que uno dice. Ilustraré esto con un ejemplo. por el otro? Una diferencia consiste en que los sonidos o las marcas que se hacen al realizar un acto de habla. Para ilustrar esta idea quiero ahora presentar un contraejemplo de este análisis del significado. Este es uno de los elementos que intervienen en la acción de decirle a usted que yo soy francés. típicamente. Aquí. de manera característica. En primer lugar no logra distinguir los diferentes tipos de efectos — los perlocutivos por oposición a los ilocutivos— que uno podría querer producir en sus interlocutores y además no logra m ostrar la forma en la cual estos distintos tipos de efectos están relacionados con la noción de significado. en P h ilosophical R eview . Un segundo efecto es que no logro explicar en qué grado el significado es simplemente una cuestión de reglas y convenciones. que soy un soldado norteamericano y que me capturan las tropas italianas. Pero supongamos que yo no conozca suficiente alemán ni 5 GRICE. están caracterizados por tener un significado. es decir que “ A tenía la intención de que el enunciado X produjera algún efecto en un público mediante el reconocim iento de esa intención. Lo característico es que cuando uno hable. algunas ideas de Paul Grice. Es decir.214 Significado Los actos de habla se realizan. mostrar un entusiasm o desbordante por De Gaulle y cultivar amigos franceses. ¿Q ué diferencia existe entre ia mera enunciación de sonidos o el mero acto de hacer una marca. incidentalmente. Ahora bien. El objetivo de este contraejem plo será mostrar la conexión que existe entre aquello que el hablante quiere d ecir y lo que quieren decir las palabras que él enuncia Supongamos que estamos en la segunda guerra mundial. Y supongamos tam bién que deseo que esas tropas crean que soy un oficial alemán. D ecir que A quiso decir algo al decir X . todo el tiempo vestirme a la usanza francesa. cuya enunciación pretendo que produzca en él el efecto deseado mediante su reconocim iento de mi intención de producir precisamente ese efecto. . me parece que en ciertos aspectos adolece de defectos. y además cuando uno hace una jugada no se le asigna la intención de querer decir algo con esa jugada. enunciando sonidos o haciendo marcas. y una segunda diferencia. Lo que me gustaría hacer sería decirles en alemán o en italiano que soy un oficial alemán. Las fichas de un juego como el ajedrez comúnmente no tienen un significado. Por muy valioso que sea este análisis del significado. es que se considera que uno quiere decir algo mediante esos sonidos o marcas.

Me propongo que ellos crean que estoy tratando de decirles que soy un oficial alemán. que. un prisionero norteam ericano me dirijo a mis captores italianos con la siguiente oración: “Kennst du das Land.. es también una cuestión de convención. y que la proposición de que el hablante hizo una promesa. Ludwig. Con este fin. Ahora. podremos extraer de ellas un conjunto de reglas para el uso de! mecanismo indicador de función. Así.. No solamente no se puede llegar a esa conclusión. Supongamos que sólo sé una línea de alemán. si está usando las palabras de manera literal. Trataré de contestar esta pregunta formulando estas condiciones como un conjunto de proposiciones tales que la conjunción de los integrantes del conjunto implique la proposición de que el hablante ha hecho una promesa. ¿podemos llegar a la conclusión de que cuando yo diga “K ennst du das Land. Aquí tenemos un caso en que estoy tratando de producir un cierto efecto mediante el reconocim iento de mi intención de producir ese efecto. En nuestro análisis de los actos ilocutivos debemos captar tanto los aspectos intencionales com o convencionales. con la esperanza de que no sepan suficiente alemán para darse cuanta de mi pian. . y además. Por lo tanto. porque lo que las palabras quieren decir es. por así decirlo. wo die Z itroen blühen?” . indagaré qué condiciones son necesarias y suficientes para que el acto de prometer se realice mediante la enunciación de una oración determinada. gr. de acuerdo con las reglas que gobiernan su uso. el conjunto de condiciones será una condición suficiente para que se haya realizado este acto. de tal forma que se haga claridad en el hecho de que lo que uno quiere decir cuando expresa algo tiene una relación un tanto más que contingente con lo que la oración quiere decir en la lengua en la que uno habla. etc. pero el mecanism o que utilizo para producir este efecto es tal. Entonces. hace frío aquí”.215 italiano para hacerlo. yo. Yo tengo la intención de producir un cierto efecto en ellos. “¿Soy un oficial alem án?”. cada una de ellas será una condición necesaria para la realización del acto de prometer. se utiliza convencionalm ente com o un medio para producir efecto ilocutivos muy distintos.. lo que quiero decir es.. yo. “Ich bin ein deutscher O ffizier”. describamos la situación en los térm inos de Grice. En un punto de sus In v estig a cio n es filo s ó fic a s 6. o incluso. implique esta conjunción. el hablante trata de producir un cierto efecto mediante el cual el interlocutor reconozca su intención de producir ese efecto. trataría de actuar representando el hecho de ser un oficial alemán al recitar aquellos pequeños trozos de alemán que conozco. y especialm ente la relación que existe entre ellos. En la realización de un acto ilocutivo. Estam os en la posición de alguien que ha aprendido a jugar ajedrez sin haber formulado nunca las reglas y que ahora desea 6 WITTGENSTEIN. pero a partir de este relato. 1953. tiene la intención de que este reconocim iento se logre por virtud del hecho de que las reglas para utilizar las expresiones que enuncia asocian las expresiones con la producción de este efecto. Es esta com binación de elementos lo que necesitarem os expresar en nuestro análisis del acto ilocutivo. querer decir es más que un asunto de intención. sino que en este caso se advierte la falsedad patente que sería decir que cuando yo enuncio la oración en alemán. “soy un oficial alemán”. y tomadas colectivam ente. W ittgenstein dice: “D iga.. Oxford. v. lo que recuerdo de un poema que tuve que aprender de memoria en un curso recibido en el bachillerato. Por tanto debemos reformular la explicación que Grice hace del significado. y me propongo producir este efecto mediante su reconocim iento de mi intención. El método aquí es análogo al descubrimiento de las reglas de ajedrez mediante el procedimiento de preguntarse cuáles serán las condiciones necesarias y suficientes para mover correctam ente un caballo o para enrocar o para dar mate a un jugador. e tc. lo que quiero decir es. Es posible enmendar ia explicación de G rice para que sea capaz de dar cuenta de contraejemplos de este estilo. pero para que haya el engaño es preciso que ellos crean que eso es lo que quieren decir las palabras que yo enuncio en Alemán. significando “Hace calor aquí” La razón por la cual es imposible hacer esto es lo que queremos decir es una función de lo que estamos diciendo. el efecto de que crean que soy un oficial alemán.”. Investigaciones filosóficas. “soy un oficial alemán”. Si obtenemos un conjun to de condiciones tal como el descrito. ¿Cómo prometer? Intentaré ahora hacer un análisis del acto ilocutivo de prometer.

y el primer paso pqra obtener esta formulación es establecer cuáles son las condiciones para la realización de un acto ilocutivo en particular. estén conscientes de lo que están haciendo. por lo tanto. y luego m ostraré cómo modificar las condiciones para permitir que se apliquen a las promesas no sinceras. que el hablante no esté actuando bajo presiones o amenazas. metáforas. ciertos conceptos ilocutivos aparecerán en el an alisa n s así como en el an alisa n d u m . que no tengan impedimentos físicos para la comunicación. aunque no habrá referencia a los actos ilocutivos. AI expresar P. y pienso que esta forma de circularidad es inevitable debido a la naturaleza de las reglas constitutivas. Todos aprendimos cómo jugar el juego de los actos ilocutivos. Dado que un hablante H enuncie una oración T en presencia de un oyente O. si y sólo si: 1. habremos ofrecido una explicación parcial de esta noción. tales como la sordera. fronterizas.216 precisamente esa formulación. N ecesito satisfacer esta condición a fin de ofrecer una explicación para la noción de acto ilocutivo en general. entonces. “Producción” designa las condiciones para el habla inteligible y “recepción” designa las condiciones para la comprensión. H expresa P en un enunciado T E sta con d ició n aísla el contenid o proposicional del resto del acto de habla y nos perm ite concentram os en las peculiaridades del prometer en el resto del análisis. no tien e unas reglas absolutam ente estrictas. un acto debe ser predicado del hablante. Una razón para la dificultad es que la noción de promesa. y pueden llegar a presentarse contraejemplos. H ha hecho una promesa sincera (y no defectuosa) en el sentido de que cumplirá T a O. al meollo del concepto de prometer y desconociendo los casos límite. insinuaciones. com o la mayor parte de las nociones del lenguaje ordinario. Quiero dar una lista de condiciones para la realización de un acto ilocutivo determinado en la que no se mencione la realización de ningún acto ilocutivo. La . Otra dificultad surge a partir de mi deseo de formular las condiciones sin cierta dosis de circularidad. Estoy limitando mis consideraciones. la formulación de las reglas. Al formular un conjunto de condiciones para la realización de un acto ilocutivo en particular. 2. afasia o laringitis. Me inclino a pensar que no podremos obtener un conjunto de condiciones necesarias y suficientes. Sin embargo. que no estén actuando en una representación teatral o contando chistes. pero en general se hizo sin una form ulación explícita de las reglas. en vez de sin táctica. que sean contundentes y que reflejen exactam ente el uso ordinario de la palabra “promesa”. etc. En una promesa. En la presentación de las condiciones consideraré en primer lugar el caso de una promesa sincera. Com o nuestra pesquisa es sem ántica. También me limito a las promesas plenamente explícitas. etc. Juntos incluyen cosas tales como el hecho de que tanto el hablante como el oyente sepan hablar el idioma. Nuestra pesquisa servirá entonces un doble propósito filosófico. E xisten toda clase de promesas raras. y no tomo en cuenta las que se realizan mediante giros elípticos. más o menos estram bóticos para contrarrestar mi análisis. t í predica un acto futuro A por parte de sí En el caso del prometer el mecanism o que indica la función es una expresión cuyo alcance incluye ciertos rasgos de la proposición. en el enunciado de T. fronterizos y parcialmente defectuosos. de otro modo simplemente estaría mostrando la relación entre distintos acto ilocutivos. Yo no puedo prometer haber hecho algo. que representan desviaciones de lo usual. 3. Se han dado las condiciones normales de recepción yproducción Utilizo los térm inos “recep ción” y ‘'producción” para designar la gran gama no definida de cond iciones b a jo las cuales cu alquier tipo de com u nicación lingü ística seria se hace posible. y no puede ser un acto del pasado. yo sim plemente daré por descontado el hecho de que las oraciones están gramaticalmente bien construidas. y también habremos abierto el camino para el segundo paso. Encuentro muy difícil formular las condiciones y no me satisface la lista que voy a presentar. y no puedo prometer que alguna otra persona hará algo (aunque sí puedo prometer que me aseguraré de que lo haga).

En este caso. Por ejemplo.217 noción de un acto. “yo prometo”. Supongamos que yo le digo a un estudiante perezoso: “Si usted no me entrega su trabajo a tiempo. darán por sentado que esta condición ya está satisfecha. lo que se promete debe ser algo que el oyerue quiere que se realice. a que no hiciera A. o que considera como algo que a él le interesa que se haga. o que está a punto de com enzar a hacer. A estas condiciones 2 y 3 yo las llamo co n d icion es d el con ten ido proposicion al. Pero. del t. si yo le solicito a alguien que haga algo que es obvio que ya está haciendo. el público tendrá que suponer que Sm ith no estaba prestándome atención. etc. o saberlo. como lo estoy interpretando para los propósitos actuales. los oyentes. conociendo las reglas para la realización de actos ilocutivos. etc. ¿por qué entonces es posible usar la expresión “le prometo” en un caso como éste? Creo que lo usamos aquí porque las expresiones “prom eto” y “prometo por este medio” se encuentran entre los mecanismos para la expresión de función que con mayor énfasis expresan compromisos entre los que nos ofrece la lengua. le prometo que le voy a dar una mala nota en el cu rso”. Sin embargo. Creo que ambas mitades de esta doble condición son necesarias a fin de evitar contracjem plos bastante obvios. usted responde: “No. O preferiría que H hiciera A. incluso. la lengua Inglesa. 4. N ipara H ni para O es obvio que H hará A en circunstancias normales Esta condición es un ejemplo de una condición general de muchos distintos tipos de actos ilocutivos. no es así. Una promesa es defectuosa si lo que se promete es algo que el que recibe la promesa no quiere que se haga.: en el texto.. es que para que no sea defectuoso lo que consideremos como promesa. mientras que una am enaza es un compromiso de hacer algo al otro y no por el otro. Para ilustrar esto.7 Por esta razón a menudo usamos estas expresiones en la realización de actos de habla que no son realmente promesas. y el hablante debe estar consciente de que esta es la situación. pero en las cuales queremos recalcar nuestro compromiso. le prometo que no lo hice”. . Se le debería considerar más bien una negativa enfática. Supongamos. ¿se ha hecho una promesa? Me parece ilógico describir este enunciado com o promesa. Creo que para formular esta condición de manera más elegante y exacta. de distinta índole. Yo le digo: “Usted robó ese dinero. y creo que con mayor frecuencia en Estados Unidos que en Inglaterra. que durante un discurso en público le digo a un miembro de mi auditorio. o que preferiría que se hiciera a que no se hiciera. realizar series de actos y puede también incluir estados y condiciones: Yo puedo prometer no hacer algo. Supongamos por ejemplo que yo lo acuso a usted de haber robado dinero. o hacer algo varias veces. lo importante de lo que se dice en la condición 4. a uno se le pueden ocurrir contraejem plos aparentes a esta condición tal y como aparece planteada. Para entender este enunciado. En general. ¿Este enunciado constituye una promesa? Me inclino a pensar que no. se precisaría introducir terminología técnica. y podemos explicar la ocurrencia del mecanism o que indica la función. y puedo prometer estar o permanecer en un cierto estado o condición. Algunas veces. entonces mi solicitud no tiene objeto y por lo tanto a este respecto es defectuosa. y H cree que O preferiría que él hiciera A. En una situación real de habla. y también es defectuosa si aquel que promete no cree que el que recibe la promesa quiere que ésta se realice. ¿no es cierto?”. cuando hacen una afirmación enfática. ya que una promesa no defectuosa tiene que haber sido formulada con la intención de que fuera una promesa y no com o amenaza o advertencia. o creerlo. “oiga. a que no hiciera A Una distinción crucial entre promesas por un lado y amenazas por el otro es que la promesa es un juramento de hacer algo por el otro. uno oye gente que utiliza la expresión “te prometo”. o por lo menos que no es obvio que él estuviera prestando atención. o al menos que la cuestión de si él está o no ' N. señor Smith. nos parecerá más natural describirlo como una advertencia o quizá. ponga atención a lo que le estoy diciendo”. al efecto de que todo acto debe tener un objetivo. como derivado de promesas genuinas. incluye abstenerse de ciertos actos. una amenaza. por ejemplo. 5. considérese otro aparente contraejem plo a nuestro análisis. sirviendo aquí como una expresión que añade énfasis a la negativa.

pero creo que la proposición de que tiene la intención de realizarlo. del T. El hablante se propone producir un cierto efecto ilocutivo logrando que el oyente reconozca su intención de producir este efecto y también se propone lograr que se produzca este reconocim iento en virtud del hecho de que los caracteres léxicos y sintácticos de lo que enuncia lo asocian convencionalm ente con la producción de ese efecto. que el tener esta intención es una condición necesaria para hacer una promesa. La producción de todos estos 8 N. y se propone lograr este reconocimiento por medio del reconocimiento de una oración como las que convencionalmente se utilizan para producir tales creencias. pero tiene suficiente interés filosófico para que la formulemos por separado. ya que para hacer una petición o solicitud. Está fuera de orden que yo prometa hacer algo que es obvio que de todas formas haré. uno podría decir que todas las condiciones mencionadas son superfluas. pero no plantean todavía el rasgo esencial. Nótese que en la formación de la condición sólo especificamos la intención del hablante. Lo mismo ocurre con las promesas. implica que piensa que es posible realizarlo (o abstenerse de realizarlo). debe satisfacerse la condición de que no sea obvio que el interlocutor ya esté haciendo lo que se le pide o que esté a punto de hacerlo. Encuentro que esto plantea problemas por la razón siguiente. Es a esta condición a la que yo llamo la condición de sin cerid ad . porque si un hablante puede dem ostrar que no tuvo esta intención en un enunciado determinado. Un hombre felizmente casado. mediante el reconocimiento de la intención de producir esta creencia. no la tiene. todo lo que es necesario es que el hablante enuncie la oración con toda seriedad. Incidentalmente. la única forma en que ni auditorio puede encontrar algún sentido en mi enunciado. es un ejemplo de este principio. otras condiciones aclararán cómo se realiza la intención. entonces con seguridad. de modo que no formulo esto como una condición adicional. . H e pretende que el enunciado de Tproduzca en O una creencia de que son valederas las condiciones 6 y 7. Además en las promesas sinceras. sobre en qué consiste el que un hablante tenga la intención de hacer una promesa. P ickw ick Papers. 6. 8. Las condiciones 4 y 5 son del tipo que yo llamo con dicion es preparatorias. H tiene ia intención de realizar A La distinción más importante entre las promesas sinceras y las que no lo son. estriba en que. el hablante tiene la intención de realizar el acto prometido. Si mi objeción inicial a Grice es realmente válida. que le promete a su esposa no abandonarla la semana siguiente. en el caso de las primeras. Esto capta nuestro análisis de G rice. Creo que esta condición distingue las promesas (y otros miembros de la misma familia tales como los votos). y en el caso de las segundas. probablemente le hará sentir más ansiedad que seguridad. es presuponer que yo crea que no es obvio que voy a hacer lo prometido. Sabemos por ejemplo. com o en la mayor parte de las formas de la conducta humana. puede así probar que este enunciado no fue promesa. A esta condición la designo como la con dición esen cial. Si realm ente parece que yo estoy haciendo una promesa tal. Creo que en nuestro lenguaje. sin embargo. el hablante cree que es posible que él realice el acto (o que se abstenga de realizarlo). que el señor Pickwick8 no prometió casarse con la mujer porque sabemos que no tuvo la intención adecuada. y creo que la condición 5. en este caso un principio del máximo de fines ilocutivos con un mínimo de esfuerzo fonético. Son el sin equibu s non del prometer adecuadamente.218 prestando atención se ha planteado de alguna forma. de otros tipos de actos de habla. opera una ley del menor esfuerzo. creo que esta condición es un ejemplo de tipo fe fenómeno planteado en la ley de Zipf. de Charles D ickens. con las enmiendas que le hicimos. H pretende que la enunciación de T lo ponga en la obligación de realizar A El rasgo esencial de una promesa es que se trata de asumir una obligación de realizar un cierto acto. Estrictam ente hablando podríamos formular esta condición como parte de la condición 1. Es claro. 7.

Al decir. “prometo realizar A”. sólo tenem os que reformar la condición 6 de modo que diga no que el hablante se propone realizar A. sino que asume la responsabilidad de proponerse realizar A.219 efectos es sencillam ente una consecuencia del conocim iento del oyente de qué significa la oración. no sinceras. y si H cree que O prefiere que H realice A a que no lo realice. . cuya enunciación predique algún acto futuro A del hablante H. Regla 2: P puede enunciarse sólo si el oyente O prefiere que el hablante H realice A a que no lo realice. se está asumiendo la responsabilidad de proponerse realizar A. La condición 1 y las condiciones 8 y 9 son aplicables de modo general a todos los tipos de actos ilocutivos normales y no son específicos del prometer. Sin embargo quiere hacer creer que las tiene. sin caer en el absurdo. H pretende que la enunciación de T lo responsabilice de proponerse realizar A. En efecto. Las reglas para los mecanismos indicadores de función para el acto de prometer aparecerán en relación con las condiciones 2 a 7. Las reglas semánticas de1 dialecto hablado por H y O. En conjunto con la número 8 esta condición elim ina los con tra-ejem p los com o el del soldado capturado que consideram os anteriorm ente. es decir que la enuncie y que lo haga en serio. pero no estoy totalm ente convencido sobre la fuerza de la objeción. 9. Creo que la respuesta adecuada a esta objeción. Pero las promesas falsas. Hasta ahora hemos considerado sólo el caso de una promesa sincera. Pronto veremos exactam ente cuál es la formulación de las reglas. Regla 3: P debe enunciarse sólo si no es obvio ni para H ni para O. presupuesto por el hablante desde un principio. lo cual a su vez es una consecuencia de su conocim iento del lenguaje. Para tom ar en cuenta la posibilidad de una promesa no sincera. pero no tengo la intención de realizar A”. formularé la frase del modo siguiente: 6*. Al hacer una promesa no sincera. Con esta modificación (y eliminando la palabra ‘sinceram ente’ de nuestro an alizan d u m y de la condición 9 ). De modo que para dar cuenta de (as promesas no sinceras. que calificamos de no sincera su actuación. y est condición vale tanto si el enunciado fue sincero como si no lo fue. Esta condición tiene como fin aclarar que la oración enunciada es una de aquellas que se emplean para hacer promesas de acuerdo con las reglas sem ánticas del idioma. y ahora tenemos que mostrar cóm o modificar las condiciones para estos casos. son de tal naturaleza que T ha sido enunciado de forma correcta y sincera siy sólo si son valederas las condiciones l a 8. Regla 1: P sólo debe enunciarse en el contexto de una oración (u otro segmento más extenso del discurso). es debido a su deseo de hacer creer que él tiene intenciones y creencias que de hecho no tiene. Reglas para el uso del mecanismo indicador de función Nuestra próxima tarea es derivar de nuestro conjunto de condiciones un conjunto de reglas para el uso de los mecanismos indicadores de función. Un indicio de que el hablante sí asume esta responsabilidad es el hecho de que no podría decir. A esta regla la llamo regla de contenido proposicional Se deriva de las condiciones 2 y 3 diferentes al contenido proposicional. sólo necesitam os reformar nuestras condiciones de manera que podamos decir que el hablante se responsabiliza de tener estas creencias e intenciones. nuestro análisis es neutral en cuanto a la cuestión de si la promesa fue o no sincera. es la de que la condición 8 explica qué significa que un hablante enuncie la oración “con seriedad”. ni sobre la respuesta. “prometo realizar A. que H realizará A en condiciones normales. en vez de decir que realmente las tiene. son sin embargo promesas. y para evitar que se me acuse de circularidad. el hablante no tiene todas las intenciones y creencias que tiene cuando hace una promesa sincera. Obviamente no todas nuestras condiciones tienen igual importancia para esta tarea. Las reglas sem ánticas para el uso de cualquier mecanismo P indicador de función de prometer son.

así com o con la condición esencial que estipula los espacios a los que pueda moverse el caballo. Y la condición esencial está relacionada con el hecho de que el enunciado sea un intento de informar al oyente y convencerlo de su veracidad. o cognoscitivo en contraste con emotivo. Si este análisis tiene un interés general que va más allá del caso de prometer podría pensarse que estas distinciones serían poco aplicables a otros tipos de actos de habla. la regla de que ambos contendores tratan de ganar. Sugiere que el equipo que “regala” el partido se está comportando de manera análoga al hablante que miente o que hace promesas falsas. nos encontraríamos con condiciones preparatorias. y la regla esencial consiste en que el enunciado indica un reconocim iento formal del oyente. Nótese que mientras que las reglas 1 a 4 toman la forma de cuasi-imperativos. y creo que un poco de reflexión nos mostrará que lo son. estriba en que debe creer que es cierta. Así la regla 5 es del tipo peculiar de los sistemas de reglas constitutivas que comenté anteriorm ente. Si nos preguntáramos bajo qué condiciones puede decirse que un jugador ha movido un caballo de la m anera correcta. Una propuesta para futuras investigaciones. tales como que debe ser su tum o. por lo general. entonces. un tanto aburrida con los juegos se mantiene considerablemente bien. y la condición esencial tiene que ver con el hecho de que el enunciado es un intento de lograr que el oyente realice lo que se le ordene. el acto de dar una orden. no hay reglas de contenido proposicional para los juegos. Por supuesto. A esta regla la llamo regla de sinceridad Se deriva de la condición de sinceridad 6. En cuanto a las aseveraciones entre las condiciones preparatorias tenemos que el oyente tenga fundamentos para suponer que la proposición afirmada sea cierta. La condición preparatoria es que el hablante debe haberse encontrado con el oyente en ese momento. la condición de sinceridad consiste en que el hablante quiera que se realice lo ordenado. no representan un estado de cosas. Nótese también que la analogía. . es decir.220 Regla 4: P debe enunciarse sólo si H se propone hacer A. Considérese. por ejemplo. Creo que hay incluso una regla de sinceridad para los juegos competitivos. Las condiciones de preparación incluyen el que el hablante tenga una posición de autoridad con respecto al oyente. En el enunciado “¡H o la !” no hay contenido proposicional ni condición de sinceridad. aparecen en la forma siguiente: enuncia P sólo en caso de X. la regla 5 es de la forma: ‘la enunciación de P cuenta como Y ’. A esta regla la llamo regla esencial. ya que éstos. sino que la com paración de distintos análisis profundizaría nuestra comprensión de todo el tema e incidentalmente sum inistraría una base para una taxonomía más rigurosa de cualquiera de las usuales categorías simplistas tales como evaluativo por oposición a descriptivo. Regla 5: La enunciación de P lleva a contraer la obligación de realizar A. la condición de sinceridad. No sólo nos daría esto un análisis de conceptos interesantes de por sí. sería llevar a cabo análisis similares con otros tipos de actos de habla.

6 [1976]. ‘describir’. ‘censurar’. ‘criticar’. Keith Gundrrson. Centro de traducciones Universidad del Valle. ‘mandar’. ‘aprobar’. ten ien do presente qu e a cam bio. VII: Language. SEARLE Actos d e h ab la. Searle afirma que solamente ciertos géneros de intenciones son adecuados para la conducta por él denominada: ‘actos de habla’. «How to Derive ‘Ought’ fron ‘ls’». 23-53). 43-58. Syntax an d Sem antics. Jerry Logan. d efin a los acto s d e h a b la y precise b a jo q u é con dicion es se constituye un a c to d e habla.. etc.: «Actos de habla indirectos». 1965. que “el significado de una oración no determina de manera singularizadora en todos los acasos qué acto de habla se realiza en una emisión dada de esa oración. 1 0 Ibid. como se ha supuesto generalmente. hipótesis del lenguaje como conducta intencional gobernada por reglas. «Indirect Speech Acts». ‘disculparse’. ‘solicitar’. oración [. . en Peter Cole. géneros de intenciones como: ‘enunciar’. ‘dar la bienvenida’. en T he N ew York R eview o f B ooks. 1975. eds. Esp : «¿Qué es un acto de habla?». 344-369 (trad. 1969 (traducción en español: A ctos d e h a b la . ________. 5982 (trad. com o expon e Searle. 1975. Teorema. ed. ‘aseverar’.]. 29 junio 1972. 3: Speech Acts. en general. ‘aprobar’. se pu eden em itir p a lab ras sin d ecir nada. 3. Cali. 221-239 (trad. «What is a Speech Act?». «Una taxonomía de los actos ilocucionarios». una función del significado de la oración”. «Chomsky’s devolution in Linguistics». Esp. vol. “La unidad de la comunicación lingüística —afirma Searle— no es. 26. Searle J. Teorema. «A Taxonomy of Ilocutionary Acts». Editorial Cátedra. vol. _________ . la palabra. cn M innesota Studies in the P hilosophy o f Science. John Searle sostiene la hipótesis de que hablar es tomar parte en una forma de conducta gobernada por reglas. Searle considera que “El acto o actos de habla realizados al emitir una oración son.. 73 (1964). 1994. ‘argumentar’. sino más bien la producción o emisión del símbolo. el símbolo. ‘prometer’. Indague cu áles pu eden ser las razones p ara ab straer ca d a uno d e estos géneros. en L en gu aje y socied ad ..221 Comprensión y discusión 1. Madrid. ‘aconsejar’. S peech Acts: An Essay in the P hilosophy o f Lan gu age. ex plore y extraiga algu n as im p lica cio n es q u e p ru eben la an terior h ip ótesis. 1983. pp. pp. 43-77).: La revolución d e C hom sky en lingüística. _________ . pp. 16-23 (trad.. palabra u oración al realizar el acto de habla”9. en P h ilosop h ical R eview . pp. 2. Esp. 7 [1977]. 'observar’. ‘comentar’. 1980). 4. ¿Considera Ud. C onsiderando la in m en sa revolu ción llev a d a a c a b o por Searle. ‘objetar’. o no q u e la an terior exposición esté su jeta a controversia en la m edida en q u e el estudio de los sign ificados d e las oracion es y el d e los acto s d e h a b la pu eden constituir dos estudios in dependientes? Bibliografía complementaria I. Esp. R. pág. puesto que un hablante puede querer decir más de lo que efectivamente dice”10. pág. 79-99. Mind an d Know ledge. Interprete. ‘ordenar’. Estudios sobre el lenguaje en John R. qu e despejen si es efectiv am en te p osib le el tipo d e co n ocim ien to ex p resad o en las caracterizacion es lingüísticas. 1977). . 27. . ensayo d e filosofía del lenguaje. SEARLE. pp. a John R. ‘pedir’. en P hilosophy in A m erica.

cerebros y cien cia.: El redescubrim iento de la m ente. Brains an d S cien ce . The Foundations o f llocu tion ary Logic. en T he B eh av ioral a n d B rain Scien ces. 1996). 1993 (trad Esp. Esp. 84 (1987). «Minds. The Rediscovery o f the Mind. Brains and Programs». 88 (1979). . 3 (1980). 1979 «What is an Intentional State?». 1985 (con D. Vanderveken) «Indeterminacy. en Jou rn al o f P hilosophy. cn Mind. 1985).Expression an d M eaning Studies in the Theory o f S peech Acts.: Mentes. 1984 (trad. Empiricism and the Fist Person». Minds.

UNIDAD N° 7 — Willlard van Orinan Quine — «Desbordes de la traducción filosófica» J uan M anuel C uartas Restrepo Willlard van Orinan Quine «Significado y traducción» W illlard van O rman Q uine Com prensión y discusión «Teoría de la evidencia y holism o m oderado en W. v. Quine» G ermán G uerrero P ino Bibliografía com plem entaria 224 2 36 238 254 255 269 . O.

qu e es la lengua d e mi país. además. lo segundo como institución ética de la responsabilidad del traductor con el significado y la implicación de las palabras. una suerte de ‘deber ser’ del pensamiento filosófico en el siglo X V I): “Y si escribo en Francesco.Massachussets. el libro d el h aikii (Universidad del Valle. quien recuerda al lector que el texto que lee ha sido objeto de una traducción. 1998. a fin de que la traducción constituya un hito y no una calamidad del oficio de las lenguas. Coordinador del Grupo ‘Mentís’. desconociendo la complejidad que conlleva el ejercicio de la traducción como problema filosófico del lenguaje. como asegura Valery Larbaud. con el trabajo: «The name’s motives». para dar un ejemplo clásico. con una tesis sobre Jacques Derrida. D iscreción.** "El qu e no c on oce lenguas extranjeras no s a b e n ada d e la suya p ropia’’ Johann Wolfgang vori Goethe En términos generales. conservando una actitud positiva en relación con la exactitud y la precisión. D escartes se m ostró reticente al Latín (lengua docta y de exclusión. de Rufino José Cuervo. antes que simple calco. la traducción promociona inteligencia y juicio. y El B udism o y la Filosofía. por decisión de su autor se expuso en un primer momento en Francesco (lengua vulgar). Universidad del Atlántico. 2002). Números 4-5. . ¿qué servicio presta a la obra originan El discurso filosófico surge en una lengua como ejercicio del pensar y bajo la especificidad del rendimiento expresivo y significativo de los elementos lingüísticos. con creatividad el traductor hace propio el resultado de sus arduas indagaciones. de investigación en Filosofía de la mente y ciencias cognitivas. sino por dominio de las lenguas y los asuntos de la significación. Participó como ponente en el X X Congreso Mundial de Filosofía. de manera desafiante e innovadora. Facultad de Ciencias Humanas. y no en latín. de Madrid. Boston . finalmente. lo primero como culminación de la escolaridad y el conocim iento de lenguas y de la lexicografía que las precisa y amplía. sin ligerezas ni descuidos. El D iscurso d el m étodo. R. actitud respaldada en el conocim iento cierto de las dinámicas de uso de las lenguas. convirtiendo el texto traducido en su propio texto. Tomado de: «Desbordes de la traducción filosófica». Cali. un segundo deber aludirá propiamente a la actitud necesaria para sortear cada complejidad que conlleve la traducción. y de los libros: B lan co Ro¡o Negro. es porqu e espero qu e qu ien es sólo se * Ensayo publicado con la debida autorización del autor. literatura y filosofía. no por introm isión. rigor y creatividad en lo que se traduce. exige la situación recurrente en cada traducción de tomar decisiones que toquen al espíritu de la lengua propia sin desestimar las exigencias de la lengua original de la que se traduce. Diciembre de 2002.DESBORDES DE JA TRADUCCION FILOSOFICA* Juan Manuel Cuartas R . Por rigor debe entenderse. ** Profesor titular del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle. La primera pregunta en relación con la traducción filosófica podría ser entonces: Si la traducción —com o afirm a Walter Benjam ín — es ante todo una forma. contrastes y desplazam ientos (Universidad del Valle. q u e es la d e m is preceptores — expone D escartes— . Creatividad. 1998). Magisteren ‘Lingüística Hispanoamericana’ por el Instituto Caro y Cuervo. el traductor debe afirmar una formación lingüística completa porque. discreción. es discreto quien conserva una distancia. y que como tal responde a una aproximación relativa al texto original. Cali. y 'Doctoren Filosofía’ por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. es suyo el deber de declarar a tiempo: “sí puedo traducir” o “no puedo traducir”. el grado de mayor intensidad en la verificación del sentido ante cada decisión de tránsito de una lengua a otra. pero sobre todo en su discernimiento. Autor de diversos artículos de lingüística. Ya en términos ideales. sin abuso de parcialidad ni deformación. lengua en la que fue concebido y garrapateado. para no incurrir en la vanidad de resaltar su traducción com o cosa perfecta y definitiva. de otra parte. Barranquilla. Corredactor del volumen IV del D iccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Castellana. en Revista A ude .

exhibido su conocim iento. in sistir en una y otra traducción de Confucio. O. Bogotá. porque la traducción allanó la racionalidad propia del discurso y rompió todas las fronteras lingüísticas. o gana a cam bio la supuesta transparencia entre lenguas ? El discurso filosófico participa del concierto de la racionalidad. y con él la traducción. en los glosarios que exige la obra de cada uno de ellos. ‘llegada de la traducción’ que se concibe propiam ente com o ‘llegada del oficio rector del uso de la lengua para retransm itir el pen sam iento de otro ’. sino decidir e inferir. participa en el concierto intertextual com o entidad de prestigio. casi podríamos asegurar que el discurso filosófico en general está desde un principio anclado a una lengua desde la cual invita a la traducción. En el discurrir filosófico. Nietzsche. No abusaríamos al afirmar que el discurso filosófico es inicialm ente un discurso sobre la lengua. arbitraje del matiz. D iscurso d el Método. v. Grupo Editorial Norma. Luego el primer problema de la filosofía es la traducción (su traducción). Renunciando a conciencia a la ‘escritura’ en los límites de las ‘lenguas cu ltas’ que reclaman erudición y soberbia intelectual. Marx. Y en cu an to a qu ien es ju n tan el buen sen tido con el estudio. no es así más que una respuesta a la tesis: “el discurso filosófico es un discurrir que llama a la traducción como actitud racional pura”. afirmó las “lenguas propias” y distanció el Latín y el Griego. promoción de las licencias. el discurso filosófico. como lo hará una pintura por los elementos de su com posición. Pero la opción entre ‘lenguas cultas’ y ‘lenguas vulgares’ pronto dejó de constituir un dilema en filosofía. el uso de una lengua. leyes que renuevan el pensamiento a partir de la relevancia y el tratam iento mismo de los problemas. Este ‘progreso’ o democratización lingüística viene por supuesto emparejado con una política educativa que rompe las distancias de la cátedra erudita y amplía el espectro del nombrar propio y estricto de las lenguas de uso El discurso filosófico nos llega así por la lengua en cuestión. estoy seguro d e q u e n o serán tan p arcia les con el Latín com o p ara rehu sarse a oír m is razones p orqu e las explico en len gua vu lgar. Kant. ‘Llegada’ precedida de múltiples conocim ientos y cond icionam ientos en el discurrir mismo de las ideas. q u e q u ien es sólo creen en los libros antiguos. de cara a su traducción. cualquiera que sea. Hobbes. en este sentido. el ejercicio filosófico podría reduplicar su reflexión acerca de la lengua. La ‘llegada de la traducción’ enfatizará entonces en una labor ‘curadora’ comprometida con la utilización del material lingüístico que trasiega de una lengua a otra. sin mediar la forma de la traducción. b ajo la forma de locuciones de supuestos “conceptos originarios”. respondiendo a la pregunta inicial. . porque traducir no es simplemente trasvasar de un continente a otro. A ristóteles. 1997.”1 Ahora bien. Davidson con respecto a la ‘traducción (interpretación) radical’. quien traduce lo hace aguzando sus saberes para no desfigurar en su ejercicio tanto la segunda como la primera lengua. sobre su instrum entalización y rendimiento. D escartes defiende la ‘comunicabilidad’ de las ‘lenguas vulgares’ y amplía en la suya propia el espectro de las lecturas directas. pp. y de cada inferencia una discusión Luego los ‘desequilibrios’ de la traducción se librarán en adelante y sim ultáneamente entre las modalidades de eventos que constituyen discursos filosóficos. retomando los lincam ientos generales de la oposición entre W. anuncia su llegada com o exposición del pensamiento. Así. y de cada decisión que se toma surge un matiz. pero en gran medida es así por estar penetrado por los rigores de la exégesis lingüística que son prerrequisitos del pensar y el traducir. 96-97. mucho antes que su interpretación. Quine y D. Hume. D escartes. antes. Heidegger. Por supuesto. tal com o lo practica de hecho la estrategia 1 Rene DESCARTES. los únicos qu e deseo com o ju eces. Sobre este punto en particular volveremos más adelante. La traducción. asumido el uso de la lengua particular. exige la concertación de leyes lingüísticas para el efectivo despliegue etimológico de sus térm inos.225 sirven d e su razón n atu ral com pletam en te juzgarán m ejor d e m is opiniones. en este sentido cabe plantear un segundo interrogante: ¿Prima en la traducción filosófica un ejercicio continuado de interpretación. dejándolos sólo como recurrencias idiom áticas estrictas.

En el entramado de esta invitación resonaría por supuesto la ausencia de una gran tradición filosófica en nuestra lengua.. es la lengua española la que ha emprendido un viraje. I. el carácter de acto de algo. com o toda gran escritura. Si tradicionalm ente el Español ha sido más un cauce verbal aplicado al uso ordinario.”2 Afeccionamiento: “El hombre intelige lo real atemperándose de la realidad y estando afectado por ella. es ‘dos lenguas’ que interactúan propiciando que la traducción entre a jugar un papel determinante. la poesía y el ensayo. porque de otra manera podría insinuarse que pensar en Español apunta por tradición a trivializar y tom ar estériles los significados. que partiendo en su propósito de una lengua (filosóficamente activa) se desplaza hacia ‘otras lenguas’. Inglaterra. y otras lenguas. Francia. al traducir se reescribe un texto inicial de otra lengua en la lengua propia como adelantando un tapiz en el que es posible distinguir los fragmentos y entrecruzamientos de las opciones lingüísticas. 13. y ha descubierto sus límites. ya que al traducir se apunta a un equilibrio semántico en el que las ideas ganen universalidad. Si bien el Español representa una lengua que a lo largo de su historia se ha aplicado más a traducir filosofía que a pensarla. este substrato de opciones intercambiables. pág. lo que desdibujaría sus grandes construcciones en otros menesteres intelectuales como la literatura. Madrid. La deconstrucción. la traducción asume esta condición. Pero al jalonar la filosofía desde esos países. y las lenguas también. sin embargo. Xavier ZUBIRI Inteligencia sen iien le.”3 . antes bien. . como pensaban los latinos. Fundación Xavier Zubiri. Roma. Alemania hasta los países hispanohablantes. escribirla como se escribe un buen relato o como se rinde un informe. en una suerte de estrangulamiento del léxico del Español que responde a una renuncia expresa a la traducción. 3 Ibid. Los problemas filosóficos (como las metáforas posibles) han sido ya previstos. como en un océano semántico alterable y continuo. Un caso genuino que ilustra la autonom ía lingüística asumida por un filósofo. ¿por qué no?. A través de la traducción se hace venir la filosofía desde los remotos contextos de China. otros tiempos. no es un método. podríamos recibir hoy la invitación. la traducción emprende complejos procesos relacionados con el discurrir filosófico com o tal. probablemente no adolezca el Español de los recursos para emprenderla. por otras culturas. ha realizado encuentros. a escribir filosofía en Español. Casi se diría que en Zubiri la lengua está obligada a rendir provecho etimológico. Por eso yo llamo más bien actuidad a este carácter. discernim iento y solución de los problemas.226 deconstruccionista. pág 106. Atemperamiento y afeccionam iento son modos de estricta aprehensión de la realidad. aislando términos y giros que articulan uno y otro acento. hasta estos elementales ' tinglados donde tradicionalmente se ha observado la filosofía como un oficio del pensar instituido por otros hombres. antes que a adoptar terminología entrecomillada y en bastardilla procedente de otras lenguas. de estricta intelección. 1991. vol. ello no lo exime para que se aplique —como de hecho lo ha hecho— a los problemas teóricos de mayor complejidad. se ha dicho con insistencia. no ya a traducirla. inteligencia y realidad Alianza Editorial. A donde apuntamos en esta determinación de escribir filosofía en Español es al reconocim iento de los elementos de nuestra lengua como pertinentes y actuantes de cara a la exposición. lo encontramos en la elección deliberada de Xavier Zubiri por crear neologismos. los siguientes son algunos ejemplos de su obra que revelan la afirmación de un discurrir filosófico enmarcado estrictam ente en los términos del Español: A ctuidad: “ Actualidad no es. lo que facilita el juego de su traducción. Si la lengua lleva entonces al discurso filosófico y a la exigencia de la deconstrucción — que vincula más de una lengua— . Ser perro en acto es ser la plenitud formal de aquello en que consiste ser perro. Grecia.

Uno de los grandes m om entos de en riqu ecim ien to in telectu al del E spañol en su h isto ria vino precedido precisamente de decisiones oficiales en relación con la traducción: “En torno a l m onarca [Alfonso X . de Guy de Brués: “Nos. El sentir animal es co-estim ulidad signitiva.. Pues bien."s B ajo otra óptica. pp. L a con secu en cia fu e la creación d e la prosa castellan a. Historia de la lengua españ ola. 1985. Prosigue la costu m bre d e q u e en las versiones d e lenguas orientales trabajan em p a reja d os ju díos y cristianos. Pues bien.”6 Talidad: “La formalidad de realidad es formalmente no sólo inespecífica. es lo que da verdad. como lo haría posteriormente en Francia Enrique II en 1556. invitar a hacer ciencia. Talidad no es mero contenido. pág. Paidós. pero también a traducir.. . la construcción de máquinas.. 168. pág. d esea n d o sin gularm ente q u e esta ruta abierta por el a n ted ich o Brués {que considera gran d eb er el tornar la filo so fía d om éstica y fa m iliar p ara nuestros súbditos en su lengua m ism a) sea segu ida por otros buen os y ex celen tes espíritus d e m uestro reino.1 2 8 4 )] — co m en ta R afael L apesa— se co n g reg an ju g la r es y trov ad ores. El Sab io (1 2 5 2 . y fruto de su labor conjunta son varias tradu cciones latinas. y a este “dar verdad” es a lo que he solido llamar "verdudear". pero es in du dable q u e o b ed ec ió tam bién a la in tervención d e los judíos. Es lo que llamo talidad. en cuanto intelectivo es aprehensión de realidad. este “con” de signo es la conciencia sensitiva del animal. 1 0Tomado de Jacques DERRIDA. El len gu aje y las in stitu cion es filosóficas.”7 Vcrdadear: “La realidad.]. 5 Ibid. en este “con" de realidad se funda la conciencia humana.”10 En general los monarcas ordenaban la edificación de obras. los términos se normalizan como consecuencia de la práctica de la traducción. 331.. en los siguientes términos. si n o proceden todas directam en te d el Rey Sabio. inteiigizar el logos es considerarlo como un modo de actualización intelectiva “común”. pág. El esfuerzo au n a d o de la corte a lfo n sí d io co m o resultado una ingente producción [. porque abusando de la traducción ‘disponemos de material (¿de térm inos?) filosóficos’.. Editorial Credos. pág. pues. 120. las descripciones 4 Ibid. 40. fueron h ech as siguiendo su ejem plo. historiadores y hom bres d e cien cia. y una serie de tradu cciones y ad ap tacion es que. jurisconsultos. p oco am igos de la lengua litúrgica de los cristianos. pág... 237-238. Barcelona. y por ello poco a p oco con du cida d esd e G recia y el p aís d e los latin os a estas m arch as [. en la corte o fu era d e e lla .5 Sentiente: “El sentir humano y el inteligir no sólo no se oponen sino que constituyen en su intrínseca y formal unidad un solo y único acto de aprehensión. pág.. 164. sino que es constitutivamente trascendental..”9 Queda claro entonces que alguien debe promover la filosofía. sino que es “tal" realidad. 8 Ibid. 1995. 9 Rafael LAPESA. se pronunciaba en relación con los D iálogos contra los nuevos A cadém icos. respondía a los a fa n es d el m onarca en punto a difusión de la cultura. absten ién d ose d e p asarlo a l latín. 7 Ibid. Esta p referen cia por un texto rom ance. Madrid.227 Co-estimulidad: “el sentir humano es co-aetualización de realidad. pero es m ás frecu en te qu e la obra q u ed e en rom an ce y q u e el cristiano ponga en castellan o m ás literario la versión oral d e su com pañ ero.”* 1 Inteiigizar: “En lugar de “logificar” la intelección es menester “inteiigizar ” el Iogos.]. cuando su Cancillería extendió una invitación que. Este acto en cuanto sentiente es impresión. 124 8 Ibid. su contenido en cuanto aprehendido como algo “de suyo” ya no es mero contenido.

los viajes de exploración. a ‘traductores de filosofía’. no en la diseminación de discursos difícilmente congregados al pulso de las traducciones. ¿desafiaríamos Babel7 La exigencia es contundente: para pensar se requiere una lengua que interrogue. hay también una ‘lengua filosófica’ que asegura el tratam iento de las nociones propias de la filosofía. estético . Pero. practicará su m étodo de observación. una traducción borra una serie d e en u n ciados q u e no solam en te pertenecen a l original y sin discusión posible. en cualquier caso. aq u ello qu e en el m u ndo es m ás com partido qu e una lengua. Las dificultades que comporta la traducción no distancian entonces la aplicación al quehacer filosófico. la parodia acaece como desconocimiento de los rigores de la escritura. un cartesiano. fenom enológico. en estas fuentes está el com ienzo del ejercicio del pensamiento. al tránsito entre lenguas. y nos permiten salir un poco de la premisa de que el pensar filosófico reposa en obras com o la . porque la exposición filosófica exige ser clara desde la lengua misma. a escribir.. ¿servirán acaso un helenista. así visto. la suerte de la filosofía está. 1 1 Ibid . iah!. dislates.228 científicas. ¿Q uién entonces?. ¿provocaríamos deliberadamente la ira de Georg Steiner?. según esta d escripción. un pensador creativo y riguroso como lo pedía Nietzsche. Esta facilitación responde a los desbordes de la traducción. es seguro. el D iscurso del M étodo. porque si bajo otras circunstancias se propone la traducción de manera irresponsable como simple imitación. que la traducción incurra en errores.”1 1 El aprendizaje de los clásicos partirá entonces de la traducción como inferencia que.. C rítica d e la R azón Pura. la elaboración de obras de arte y piezas musicales y de literatura. en tanto que lo efectivamente traducido promovería la reconsideración de ideas en el marco de la lengua propia. una lengua literaria’. imprecisiones que desvirtúen su oficiosidad con el sentido y la asimilen precisamente a la intención desacralizadora de la parodia. atrevámonos a responder: un pensador dotado de lenguas para desafiar a través de ellas el oficio de la traducción. y el pensamiento mismo. De la misma manera que hay una ‘lengua de la ley’. una ‘lengua de la fe’. La anterior reflexión cobra elocuencia si preguntamos su a vez: ¿quien es Hegel en lengua alemana?. ¿quién D escartes en Francés?. un derridiano ? Resulta evidente que todas estas filiaciones suenan a deformaciones. epistem ológico. sino en la concertación de la.significación en una ‘lengua común’ en la que nos aprestamos a cavilar y cuestionar. y el quehacer mismo de la traducción. el E nsayo sobre el E nten dim iento H u m an o. en nuestro medio.. emprenderá la tarea de pensar ?. etc. racionalidad que en el fondo tiene un compromiso: la claridad. pero ahora las preguntas son: ¿Quién. no será difícil. porque la filosofía escrita bajo este recurso facilita además su tránsito hacia la pedagogía del conocim iento y hacia la traducción misma. lo que indica que alguien debe invitar a pensar. así com o una conm inación a la traducción. sino qu e a d em á s h ab la n y practican perform ativam en te la lengua en la cu al se produce este origin al. de la enunciación de los problemas. etc Empieza-así a quedarnos claro que para escribir filosofía se debe promover un equilibrio entre una pedagogía radicalmente nueva en relación con la investigación. traducible y comunicable. pero algo más. por supuesto. un neokantiano. a proselitismos intelectuales. 52 . discernim iento y exposición en la resolución lingüística de otra lengua. que h ace com patible la lengua com ún con los d iscu rsos on tológ ico. un marxista. m etafísico. en la cual sabemos sin mayores dificultades qué pensar y qué nombrar. ético . ¿quién Hume en Inglés?. y si al margen de la intención académica.. siendo a su vez claro. pág. argumente y afirme. en fin. Todo esto resulta claro. la parodia desequilibrará por actitud las virtudes intelectuales del texto original. salvando las diferencias. ¿quién es quién en Español? Exigencia que comporta una valoración lingüística definida: la ‘racionalidad’ de pensamientos filosóficos que se proponen dar cuenta de las formulaciones y soluciones a problemas propios del conocim iento. “Con el consentim iento d e D escartes — comenta Jacques Derrida— y d e acuerdo con el propio sen tido com ún. a traducir. ¿prohibiríam os radicalm ente la traducción?. Ser y Tiem po.

sino como cosa destituida en otra lengua que no es ella. alcance que el traductor sopesa para verterlo a la segunda lengua. sin incurrir en esfuerzos demenciales de traducir lo que no m erece ser traducido. o una simple frase del Inglés que hable de cóm o usar el Inglés. mirando a cambio la realidad textual com o realidad fundamental. o cómo pensar en Inglés. un texto por ‘yo interpuesto’. traducir se vuelve inútil. amar en Inglés? Pero. 1. un ensayo. paradójicam ente porque entonces ya no existe com o lengua. Por esta razón. etc. m arca desde ya una condición que hace de la traducción ‘otro texto’. ni está del todo previsto que pueda suscitarse algo. que puede albergar enormes decisiones acerca de la traducción. La labor de la traducción avanza entonces hacia un objetivo que logra tras múltiples avatares filológicos y lingüísticos. com o sucede con todo traslado. no por ello deja de criticar duramente a los traductores (¿d etractores?) de L as Mil N oches y una N och e . luego al traducir es ‘inútil’ nombrar la lengua original com o soporte de la dicción. Una y otra opción. es cierto. son sin embargo actitudes derivadas del acto de pensar. ‘parodiar’ y ‘traducir’. bajo la vestidura de la traducción. casi un texto indirecto que puede ser fiel a todos los capítulos y matices sem ánticos de una y otra lengua. señ a la los desbordes de la trad u cció n y prepara su consideración como problema filosófico del lenguaje: ampliación del espectro de transformación de lo serio y riguroso en la broma y en lo ligero. Estas dos señales revierten por supuesto en com entarios político-culturales: a) La traducción como refuerzo ante la “carencia de saberes” en materia científica. la traductora. porque de paso pareciera que 'todo está traducido’. filosófica. cantar. audacias de la forma. Sin prefigurar la actividad del traductor. El com prom iso de la traducción resulta entonces sumamente com plejo. aunque el mismo Borges incurre en múltiples traducciones.. etc. pero cuando el texto habla de su propia lengua. su desafío está en la cualificación de sus decisiones sin incurrir en los riesgos de la parodia. de Historia d e la etern id ad (1 953). aunque el tránsito mismo nunca está garantizado. soñar. al vehicular la significación. de otro lado. Desafiar la traducción com porta. grandes desequilibrios como los expuestos por Jorge Luis Borges en «Los traductores de las 1001 Noches». la traducción aporta una suerte de decisión que facilita el desplazamiento. pero el traductor debería evitar. La traducción como señal de la afirmación de las opciones de una lengua ante los retos de otras. se inicia o continúa en ella un curso del sentido del texto original que va de una lengua a otra. sin que nadie pregunte a cambio: ¿y quién es el (la) traductor(a) de este texto? La traducción se facilita.229 El an te rio r parangón. observar desde dentro. su injerencia es relativa. por ejemplo. donde denuncia la metamorfosis sufrida por el texto clásico en manos de los traductores. pero que elude sistemáticamente la alusión a la lengua m isma. Este desfase. aunque es vidente que toda visión de la escritura configura valoraciones. la propia. Pausa e impedimentos Hay un alcance esencial del texto en cada frase traducida. y por las mismas razones Valery Larbaud censura y elogia alternativam ente el papel del ‘traductor-traidor’. de una epistem e y una sem iosis a otra. consistiendo la primera en traducir concitando a la antitraducción. ¿por qué resulta inútil hablar precisam ente de la lengua en la traducción?. literaria. que . los cuales sacrificarían su labor y pondrían en entredicho la em inencia del discurso original. más que otros. la traducción representa algo así como el vehículo para todo aquello que sea discurrido en otras lenguas a lo largo de la historia. aislamientos de sentido. instituida com o pedagogía. dim ensiona claram ente una sola lengua. pero también se resiste. b) La traducción como constelación de textos promovida desde el mercado editorial. con tres afanes filológicos e ideológicos diferentes. nunca definitiva. El traductor no presencia la lengua como forma del pensam iento sino como material semántico. mientras que la segunda lo hace como acción radical de trasvasamiento. denuncia igualm ente de los desaguisados de la traducción desde tres ópticas diferentes. El ejercicio pedagógico y selectivo de la traducción traza así una ruta de señalamiento de textos que apunta a concebir la traducción misma como actitud. ¿Cómo traducir al Español un poema.

hablaríam os de e je rc ita r el pensam iento a través de las traducciones. así la traducción restituirá el sentido de la misma manera que todo m ensaje recodificado restituye el suyo.. pues quienes entran en contacto con la traducción y se mantienen en los márgenes de la com unicación. o es ineludible esa “restitución” de un ejercicio continuo de trasformación y síntesis ? El acercamiento de las lenguas en términos estrictam ente didácticos nos permite hablar. o las que definitivamente no. p ág. . con problemas heredados y falsas posturas académicas. dificultades de enormes dimensiones. 12 Ib id . una desfiguración de la cultura y del pensamiento propios. Esto sucede con la traducción en la que no basta la decisión y la previsión. donde a partir del Griego y el Latín. y donde cada imprecisión repercute en la formulación del conocim iento que se quiere restituir al otro lado de la lengua original. por supuesto. ¿En qué medida es la traducción una restitución? Si la idea de “recomposición del sentido” prevalece.. Ministerios de la traducción ¿Por qué tanta evangelización en Am érica?. tal como lo sanciona la tradición occidental. Luego el compromiso que estam os em prendiendo afectaría la pedagogía misma de la filosofía tal com o ha sido asumida tradicional mente en nuestro medio: filosofía al margen del aprendizaje y la reflexión acerca de las lenguas. a la postre se recibe como castigo cultural de la diferencia Cada vez al traducir se pone en marcha una cruel evangelización. confiriendo estatus a una firma original (la del autor) que firmará nuevamente una vez salvadas todas las dificultades del traslado. solamente tres lenguas más (el Alemán.. tanto una com o otra. no precipitan necesariam ente su insignia com o instrumento de deculturación. o cuanto menos una suspensión. o esta no ha constituido más que un dilem a lingüístico de la puesta en común del pensam iento a través de las lenguas ?. la traducción que se ofrece como regalo del saber entre lenguas. se acercan al estatus arbitrario de ‘lenguas para la filosofía’: Jacques Derrida señala al respecto: “Com o hoy. pero la restitución de este error la ha suplido precisam ente la traducción.230 pueda fracasar algo que desajustaría el traslado y revelaría el trajín y la incertidumbre del tránsito. propuestos y desarrollados por filósofos distantes. ¿Podría el pensam iento filosófico apañársela sin la traducción ?. filosofía centrada en los autores. demostrando resarcir la inculpación histórica generalizada que resta méritos a ‘ciertas lenguas’ a las que se destina irrecusablemente a los riesgos de aceptar la traducción. pero si delatamos a la traducción en estos términos no es restándole valor como conocim iento. 2. sino propiam ente de las exig en cias de cada lengua de cara al ad iestram iento filo só fico . Nuestras preguntas serán ahora: ¿Necesita la filosofía d e la traducción?. esta “d ignid ad ” no ten d ría por qué ser ób ice para que o tras lenguas carezcan de reconocim iento. ¿por qué los catecism os y las Biblias traducidos a las lenguas amerindias?. sin atender al discurrir filosófico mismo. no ya de la dificultad de la trad u cció n . el Francés y el Inglés). nos vemos obligados en la traducción a privilegiar la restitución del significado lingüístico en la otra lengua. sin restar méritos a la traducción. La función de traslado acusa entonces el paso de un aquí a un allá. algo que ofende en esta declaración.. es en este punto en donde reside su verdadero ministerio. 6 0 . m ás aún. concediendo con abierto empacho que entre el pensamiento filosófico y ‘algunas lenguas’ existen nexos privilegiados que desplazan la participación de otras. Si bien las lenguas ganan un estatus por obra de los pensadores y escritores canónicos inscritos en ellas. tam bién entonces el librero señ a la b a qu e los libros d e filo so fía escritos en cierta lengua no son muy solicitados ”n Hay.. Pero al decir “restitución” estamos presuponiendo una clausura previa.. un juicio radical en relación con ‘ciertas lenguas’: las que no. Este prejuicio casi equivaldría a afirmar que las historias contadas en ‘ciertas lenguas’ carecen de interés. filosofía como exégesis de textos distantes sobre problemas distantes. en su relación segura entre palabra y objeto. y la imponderable tarea de la traducción puede no cumplir con ello.

con una teoría de la cultura que amplíe nuestra comprensión de la confrontación entre palabra y objeto. vislumbrar los alcances de la traducción. N athan der Weise\ Boccaccio. Español. Francés. conservando en com pensación una extraña condición de súbditas de otras lenguas de las que traducen y en las que invitan simplemente a leer la filosofía. Italiano. ¿Debemos nosotros conocer a K ant ? Corregir Babel no implica. japonés. Se abre aquí el umbral de un gran problema que tiene que ver con la secular declaración la obra de los grandes filósofos como los “verdaderos libros d e filosofía". Polaco. en el marco de la guerra fría. podemos vislumbrar la diferencia entre unas y otras lenguas porque al traducir una obra en particular se tiene la presunción de rendir tributo al esplendor de un pensamiento consagrado como ‘central’. Rey Asolea de la India. pero todos sabemos que el Griego y el Alemán son lenguas de sem ántica aglutinante difícilmente trasplantable a la nuestra analítica. el Español. y así. du da y to leran cia . Tusculanae dispu tation es. E pístola de toleran tia . que puede proceder tanto de un autor que asume escribir en una lengua y no en otra. artícu lo ‘tolerar’ d e la E n ciclo p ed ia . lo que no significa en últimas más que la promoción de la filosofía com o doctrina. ¿Debían los indígenas am ericanos conocer la B iblia ?. Detrás de la traducción palpita entonces. ‘primordial’ y ‘decisivo’. Árabe. se puede afirmar en términos generales que el Kant de José Gaos. Alemán. un credo y un reconocim iento de los m éritos de la diferencia y la autonom ía lingüística. Baruch Spinoza. entre otras. los interioriza nuestra cultura intelectual como si se tratara de genuinas disertaciones en nuestra lengua. preguntamos: ¿Hay obligación en la traducción ?. restituir la ‘lengua perfecta’. . cuándo la alemana. Denis Diderot. Nicolás de Cusa. su tímida incursión en el discurrir filosófico. y saber además en qué medida las políticas de otras lenguas han sido indiferentes a esta avanzada de los saberes filosóficos y científicos. Húngaro. Al margen de discusiones acerca de la calidad de las traducciones. cabe decir. es esta y no otra la situación interlingüística propiciada por el filósofo Raymond Klibansky cuando. que la traducción nos “libera” de los desafíos entre lenguas. Utrurn ritus in fideliu m sint toleranti. etc. antes bien. nos adelanta lecturas comparadas y nos saca conclusiones acerca de la estructura de las lenguas. el Aristóteles de Emilio Lledó. con la hermenéutica. Este rigor de las decisiones políticas. de manera ambigua. practicando su sintaxis para emprender la traducción de otras lenguas. la inglesa y antes. sin atender a cambio a las opciones que regala la diferencia. Marco Tulio Cicerón. Sébastien Castellio. Hebreo y otras muchas) de textos canónicos de la tradición de la tolerancia. sin privilegiar necesariam ente un discurso ideológicamente avasallante que se ‘deba’ impartir en todas las lenguas posibles. Saber por ejemplo cuándo la lengua francesa empezó a adquirir su estatus como lengua de poder y de saber. Fábu la d e los tres anillos. las obras traducidas para la colección fueron: John Locke. y antes de él George Steiner en After B abel. Como intenta exponerlo exhaustivamente Umberto Eco en su libro L a bú squ eda d e la lengua perfecta en la cultura europea (1993). en el anterior orden de ideas. Lessing. a la desvinculación de una lengua particular del circuito logocéntrico impuesto por la filosofía. publicados en ed iciones asequibles que profesores y estu d ian tes del m undo en tero podían adquirir con comodidad. Santo Tomás de Aquino. 2. Roger Williams. aspeets o f language & translation (1975). The bloudy tenant o f persecution in ca u se o f conscien ce. D e p a c e fid e i . E dictos . el W ittgenstein de Carlos Moulines. su desprestigio ante los editores y pensadores a pesar de que la realidad com o tal la hemos conocido a través suyo y los problemas los hemos discutido en los márgenes de su sem ántica.231 Es indagando las políticas lingüísticas a lo largo de la historia com o conseguiremos saber en qué medida se ha valorado el saber inscrito en otras lenguas y en qué medida se ha promovido el propio. con la que pretendía mostrar que la filosofía puede ayudar a la idea de una comunidad mundial a través de la traducción a diversas lenguas (Inglés. Fe. Thomas Paine. en Sum a Teológica II. emprendió la colección ‘Filosofía y Comunidad Mundial’. Podríamos decir sin embargo. L os derechos del h om b re . mucho antes por supuesto. El resultado es el presente de nuestra lengua. la griega y la latina. sin incurrir en contradicciones. su vinculación con la gnosis. textos sobre la libertad. compete asimismo a los decretos de promoción y restricción lingüística.

pero a su vez con una fuerte dosis de inducción. Combinar estas dos opciones casi anunciaría desde un principio la confusión entre “significado” y “creencia”. Willard van Orrnan La bú squ eda de la verdad.’. implicamos un sobresalto canalizado de manera inmediata en una búsqueda. que en un primer momento puede resultar evidente debido al margen de duda necesario que precede a toda enunciación de un problema. El primero de los ejemplos propuestos: “Hey. Prever en qué reside la oscuridad de las expresiones de un texto en una determinada lengua implica así. en un segundo momento pasa a ser de una contundencia ineludible. en otras palabras. O. porque ante todo la traducción es método. en términos simples. la resolución de la pregunta nos pondrá de un lado ante el desafío herm enéutico que confronta dos lenguas. the w olf is on your b a ck l”. por la segunda vía. (“¡El lobo! ¡El lobo!”) es el mismo. ¿Pero qué es la traducción? La investigación acerca del lenguaje va de las palabras a las cosas. Supongamos. implicamos com o comprensión una estampida humana. y que ante la expresión: “The wolf'. n o [sean] in tercam biables en contextos d e uso de la len gua. pp. del com p lejo te ó rico de dos lenguas parangonadas deberá pasarse a la resolución del detalle en la cláusula y en la palabra misma.”'3 Con suficiente evidencia pragmático-lingüística como para responder por conocimientos ciertos. que ante la expresión inglesa: “Hey. debido a la eminente implicación práctica de su ejercicio (traducir es incursionar en los oficios de la confrontación y la suplantación). dice la fábula. más que un saber lingüístico. en tanto que la traducción. aunque ceñida a la simple traducción literal. procedamos entonces de manera metodológica. el ‘cam ino’ delineado y finalmente abierto entre dos lenguas para que un discurso refresque su exposición en los límites de otra lengua. así: (“ ¡Hey." —gritaban. com o in vestigación . The wolf'. 15 QUINE. y repetida la operación. como aprendemos de Quine. enmarcados en los límites de dos lenguas (el Inglés y el Español). que viene el lobo'.232 3. Ahora bien. aunque un tanto atenuado. Pero la pregunta ¿qué es la tradu cción ? . Quine acumular evidencia inductiva a favor o en contra de la traducción permite tomar decisiones pertinentes para que: “las oracion es recom en dadas por los m an u ales d e traducción rivales. Barcelona 1992. pero a la tercera oportunidad ya nadie presta atención. una com pleja determinación semiótica que hace del discurso filosófico un ejercicio arduo del pensar. the w olf is on your bach\”. 79-81 . será. la traducción se asume como conocimiento y se ejerce con seguridad. la decisión del traductor obedecería sin embargo a deliberaciones interpretativas estrictas distintivas de cada lengua. precisam ente para afirmar o para negar las distintas opciones. podríamos sentenciar desde ya. el efecto de “The wolf'. previendo que una y otra función corresponden respectivamente a la traducción y a la interpretación. com o tradu cciones d e una cierta oración. emprendemos la traducción. The wolf\”. Si. la traducción de estas expresiones reclama tanto la literalidad como la implicación pragmática de las expresiones. va de las palabras a las palabras. Crítica. Pasando propiam ente a la traducción. muestra clara del rechazo de lo dado. al momento de ser traducido al Español.’’. recordem os alternativam ente el grito de los soldados republicanos españoles cuando avistaban a las tropas nacionalistas: “\Hey. V. Para W. y por otro ante la singular evaluación de una oficiosidad inalienable a la cultura. ‘iTodo es traducción'. Sin embargo. el lobo está a sus espaldas!”. cuya ejecución podría consistir simplemente en la irresponsable precipitación de un traductor o de un ineficiente manual de traducción. la ‘indeterminación de la traducción’ impele a la traducción misma. significado y creencia a partir de los cuales se entra en el grave dilema filosófico que considera como ‘verdad’ las decisiones propias de la traducción. (“¡El lobo! ¡El lobo!”) como en la fábula.

the w olf. es obvio que tiene un núcleo que reside en la palabra “lo b o ". asumirlo como conocim iento. así. y como tal de la interpretación. la elipsis del significado. es evidente que se interpreta tan pronto estamos en la necesidad de traducirla. Pero el efecto de la traducción resulta difícilmente independizable del de la creencia. a donde llegamos ahora..". ¿Traducción o Interpretación? Al proponer ejemplos que vayan de una a otra lengua. lo que vincularía la traducción a la ‘verdad’ de manera incuestionable. no tendríamos más remedio que conceder que traducir una expresión es. hablamos propiamente de la interpretación? Si la traducción facilita la apropiación de un significado en los términos de una lengua propia. o en su defecto. y a partir de ahí se accede a una teoría del lenguaje que rezaría: “Toda en u n ciación A en ten dida co m o tal se tradu ce co m o ‘verdad’” De donde tendríamos en nuestros ejem plos al menos cuatro opciones de traducción de cara a la ‘verdad’ : a) b) c) d) la alarma generalizada. iEl lobo'. porque las expresiones de uso de una lengua exigen presupuestos de interpretación. q u e v ien e eL lobo'. con Donald Davidson. antes que sometimientos semánticos y literalidad.. Esta decisión anuncia.. La traducción es. por asegurar una definición en la praxis misma de la com unicación. las que sancionan en cada caso una función de la creencia individual o colectiva. antes que la confrontación con la propia literalidad y referencia. que la interpretación radical expone una suerte de deliberación contextual a la tarea de la traducción. como se ve. amparados en la siguiente formalización: Si L entonces R Si la expresión inglesa: “Hey. entonces la interpretación radical que reconstruye en Español las expresiones referidas a eventos de alarma y peligro Formalización que nos llevará a concluir. esta ausencia llam aría a fracaso. un conocim iento indagado contextualm ente. es obvio que en el primer caso se trata de una traducción fallida. las expresiones mueven a interpretaciones radicales. 4. pero vista en un panorama más amplio." . sencillam ente un efecto. the w olf is on your b a c k l”. lo que nos mueve a preguntar si en realidad hablamos del fenómeno de la traducción. casi podríamos afirmar que hemos facilitado las cosas para sesgar nuestra lectura hacia el lado de la interpretación. Pero volvamos a la pregunta que nos ocupa: ¿ q u é es La tradu cción ? En ambos casos la traducción ilustra el paso de una expresión en Inglés a otra instancia de la significación de la misma expresión en otra lengua. la determinación de enfrentar al lobo o huir los atisbos de incredulidad la indiferencia Se trata de cuatro implicaciones (¿o interpretaciones?) comportadas com o tales en la medida en que rinden un provecho en términos de la aceptación de las exclam aciones puestas en consideración. en este sentido. estaríamos tentados a decir que son las interpretaciones. el lobo está atrás suyo!”) no participan como opciones en una lengua en la que sencillamente se diría: ( “¡El lobo ! ¡Que viene el lobo !”). en palabras del propio Davidson: “L as id ea s cen trales d e lo q u e h e d ich o h asta ah ora . útil para el oficio del traductor.. sólo que no hay equivalentes lingüísticos en la lengua receptora que aíslen una a una las palabras de la expresión en cuestión. sin ambigüedad. como comandos libres de literalidad. Una expresión como: “¡Hey. En su correcto funcionam iento sintácticosemántico. Vista desde una teoría radical de la traducción. lo que nos lleva a pensar que la traducción se comporta en general sobre un criterio elíptico de localización contextual del sentido de las palabras. antes que resolver su significado.233 o “iHey.” y “\El lobo. El significado de las expresiones: “iHey. y como tal del experimento de ‘traducción radical’ indagado por Quine?. Lo anterior indica que se traduce la expresión en la medida en que se la asume como certeza. antes que la dilucidación formal de una estructura de una lengua trasvasada a otra.

lo vinculamos aquí con la ejecución holística de la traducción. De la verdad y d e la interpretación. Gedisa editorial. . Para resumir. no pu ed e d ejar de caer 1 4 Donald DAVIDSON. es decir. lo que no elude una fuerte dosis de interpretación en cada mínima traducción. descritos sólo a partir de la enorm e oficiosidad de intelectuales com o Antonio de Capmany y de Montpalau (Barcelona. en buenos térm inos. am p lía sus re s tric c io n e s presuposicionales añadiendo precisiones etim ológicas eruditas. esto sólo se d eb e a q u e pu ed e dem ostrarse q u e ellas desem peñan un p ap el fu n d am en tal en la construcción d e una teoría a d e c u a d a ” Pero volvam os a donde habíam os iniciado. si podemos invocar aún ese difícil concepto unamuniano. ¿qué solución tienen en el universo de la traducción? Ya la m etáfora sortea un desequilibrio referencial que exige saberes e intuiciones no siempre negociables. sólo bajo. En la acepción de la palabra ‘m e tá fo r a ’ . Porque para el texto constituido como pieza labrada en la lengua original y proyectado fuera del circuito monolingúe. De otro lado. según la Cual un foco semántico del texto original globaliza el énfasis y el matiz de la expresión a traducir. pero sobre los cu ales pu ede b asarse una teoría d e la interpretación. un Virgilio que guíe al Dante en los abstrusos recorridos del Infierno. de su ‘saber’ de lenguas y de su ‘casticism o’ en cuanto al uso de la propia. 1742 . un mentor. un traductor. buscarles causalidades y equilibrios lógicos?. 158. ¿sería recom endable trad u cir las m etáforas?. es decir. Esta opción epistemológica que hemos declarado ‘holística’. comporta sin em b arg o g rav es d ific u lta d e s : la tr a d u c c ió n . Un resultado d e esto es qu e para interpretar una em isión particular se n ecesita construir una am p lia teoría p ara la interpretación d e un núm ero poten cialm en te in fin ito de em ision es. p ara em p ezar. disolverlas. La evid en cia p ara la interpretación d e una em isión p articu lar tendrá q u e ser en to n ces u n a ev id en cia p ara la in terpretación d e todas las em is io n e s d e un h a b la n t e o co m u n id a d . Así. De cara a los traductores Además de lo contem plado hasta el m om ento. siendo más bien objeto de reconstitución a través de un sistema global de procedimientos. aunque facilitaría la resolución pragmática del problema del significado. Barcelona. un enunciador sin el cual el texto no es texto. pero este agregado no hace más que corroborar los términos de la tesis acerca de la necesidad de una traducción holística. el traductor debe aparecer como un equivalente al autor. serán n ecesa ria m en te vectores d e sig n ificad o y de creencia. metáforas. reglas y suma de elem entos. en el que participan saberes y creencias culturales y lingüísticos. El propio A n tonio de Capm any afirm a: “C om o e l d iv er so c a rá c ter d e la s len g u as c a s i n u n ca p erm ite tradu cciones literales. com o en la de 'traducción' . si e n tid a d es ta les c o m o sig n ifica d o . sabor y saber? Nos va quedando claro que la traducción exige el nombre de un traductor. 1990. mientras que el resto del texto elude el mecanismo de la traducción literal y se som ete al ‘constructivism o’ propio de la segunda lengua. P or ú ltim o. considera la complejidad del texto original como algo no reductible a convencionalidad.la garantía de su propio nombre. ¿cuánto más difícil sería llevar la metáfora a otra lengua y darle allí el encendido que la inflama de agudeza. 5. libre en algún m odo d e esta esclavitud. se tra d u c e n n ú c le o s s e m á n tic o s que se a c o n d ic io n a n convencionalm ente a las formas de expresión de cada lengua. quien tradujo con reconocida aceptación diversas páginas del Francés. inmersiones de la palabra en otros océanos de la significación. se insinúan desplazamientos y tránsitos. antes que la tra d u c c ió n p ro p ia m e n te lite r a l. lo que Quine precisa com o ‘indeterminación de la traducción’. fu n dam en tales contribuciones a la filosofía del len gu aje. El nombre del traductor aparece así construido com o garantía del ‘buen sentido’. 1813). tan to la traducción como la interpretación son restituciones de sentido en términos estrictam ente lingüísticos La confusión entre traducción e interpretación. alegorías y enigmas. y de otro lado. pág.234 pu eden resum irse así: los h ech o s con du ctu ales o d e disposición que pueden ser descritos en form as qu e n o su ponen interpretaciones. proposicion es y objetos de creen cia ocu pan un esp a cio legítim o en la ex plicación de la condu cta de h ab la . la traducción expone capítu los de inefable com plejidad.Cádiz.

com ercio y artes d e la an tigua ciu d ad de B arcelon a (1 7 7 9 -1 7 9 2 ). en las fronteras de la traducción la verdad no es ni la correspondencia ni la evaluación del significado en relación con la referencia. tratado en el que abordó.”16 La traducción juega así su papel como balanza que oscila entre el prestigio y la necesidad. Este criterio. Ediciones Cátedra. “ iq u é traducción m ás mala\”. adm in istrativa-estatal. como desvalorización de méritos y desplazamiento forzado a otra instancia de su desempeño con menores exigencias en cuanto al rendimiento y los méritos. hacen de la traducción una suerte de restitución de la retórica y la elocuencia de la primera en la segunda lengua. dicha restitución salva las dificultades de la voz enunciadora en el texto traducido y pone al corriente una actualización más de la manera de nombrar en la segunda lengua. Esta situación invita a una comprensión diferente de la traducción. como un pionero. cien tífica. 15. Orígenes d e la lengua ca stella n a (1 7 3 7 ). ‘transferir’. el traductor de cada época dejará en ellas su impronta antes que salvar de manera definitiva las dificultades retóricas de los textos de la primera lengua. energía y h erm osu ra. ‘Arte de traducir del idioma francés al castellano (1776)”. Miguel Ángel Vega. de poder decirlo todo pero en la única lengua que se ejercita de manera monolingüe desde siempre. cuyo testim onio constituye el presente de la palabra y de la información. un digno ejemplar dentro de los problemas filosóficos del lenguaje. Así visto. y R etórica . desacertada. delito del que quebranta la fidelidad o lealtad. si hacemos com paraciones siglo por siglo de las traducciones de textos clásicos de otras lenguas. necesidad de desarrollar una lengua con los saberes de otras con mayor asentam iento cultural e histórico en determinados campos. a una suerte de elocuencia que se recoge de m anera particular en la segunda lengua. por supuesto. se traduce a un autor. “¡se trata de una traducción muy d eficien te . D iálogo d e la lengua. F ilosofía d e la elo cu en cia. porque ¿cóm o restituir la sem ántica de una lengua cuando hay desconfianzas con la utilización que de ella hacen los propios autores? La respuesta es: a base de elocuencia. Editor. D ialectología gen eral e h isp a n o a m er ica n a . pág.se traduce para inundar el mercado editorial. expresiones tan recurrentes com o: “¡es una p ésim a trad u cción !”. antes que un texto. Según lo visto. Se trata. sino la elocuencia misma del traductor. es en Capmany en quien se concentran ‘todos’ los saberes.Madrid. sin recurrir p ara ninguna d e ellas a otra len g u a . 196. En efecto. ab erran te !” Juicios que bien podrían poner en consideración la segunda y acaso primordial acepción de “traducción”: del Latín Traducére. Capmany es autor de las M em orias h istórica s sobre la M arina. edu cativa. 1995. Instituto Caro y Cuervo Santafé de Bogotá. que está por fuera de cualquier consideración filosófica acerca de la traducción. en Textos clásicos d e teoría d e la traducción. 1 6 José Joaquín MONTES GIRALDO. que dice: “L a lengua llen a todas las fu n cion es d e la com u n id ad qu e la usa (com u n icación literaria. son también suyas las obras: Teatro histórico-crítico d e la elo cu en c ia ca stella n a (1 7 8 6 -1 7 9 4 ). Fray Martín Sarm iento. en el mismo sentido. com o acto de transacción administrativa. y como director de varios periódicos. de otra parte. la igualación tantas veces denunciada entre la “traducción” y la “traición”. 1 5 CAPMANY y de MONTPALAU. conjugando su actividad literaria con un notable afán históricista. la historia lingüística del Español. los móviles persuasivos que llevan al traductor a inferir y argumentar. prestigio y notoriedad de las voces que claman por ser traducidas.235 en ciertas licencias.”15 Si bien la atención por el estudio y purificación del idioma se revela en la obra de eruditos contem poráneos de Capmany com o Mayans y Sisear. quizá en el que se entiende traducción por extensión com o “interpretación”. como respaldo a la labor del traductor y polígrafo. pág. que a c a s o desv an ecen su precisión. 1994. S. en fin. etc ). de un raro equilibrio que acaso contradiga las razones editoriales contem poráneas que podrían resumirse en lo siguiente: . esta sí. Elem entos etim ológicos según el m étodo d e E uclides. del Latín Traditio. es decir.A. . y D el origen y form ación d e la lengua castellan a (1 7 8 6 ). No exageramos al afirmar que. surgida del reconocim iento de la lengua propia como ‘autonom ía’ que nos permite condesceder precisam ente con los presupuestos de la definición de “lengua” del dialectólogo José Joaquín M ontes Giraldo. en el que seleccionó modelos del buen estilo. así com o del Arte d e traducir d el idiom a fran cés a l ca stella n o (1 7 7 6 ). trae a cuento. como orador. n acid as d e la libertad d e bu scarle a l m od elo an alog ías y eq u iv a len cia s . Antonio de. Juan Valdés. destacó como filólogo.

. 1962.. 1982 (trad. rev. A este respecto Quine llega a la conclusión expresada en la fórmula semántica «Ser es ser el valor de una variable». lo que nombra. modificaciones «internas» de carácter estructural de acuerdo con dicha pretensión. —Methods of Logic. de examinar cuestiones ontológicas. 1968). con un nuevo prefacio. 1958). — Word and Object. —Mathematical Logic .: Lógica m atem ática . Una importante y muy discutida teoría de Quine es la que ha formulado en oposición a la vez al reduccionismo y a la división rígida de los enunciados en analíticos o sintéticos. pp.—O sentido da nova lógica.. 1972). 1953. esp. con la formulación de un lenguaje al cual pueda traducirse toda la lógica en el sentido de los Principia Mathematica y. Según Quine. De este modo Quine propugna un empirismo antidogmático que permita comprender la estructura efectiva de las teorías científicas (o de todo lenguaje sobre la realidad) en cuanto herramientas que permiten predecir la experiencia futura a la luz de la pasada y que experimentan. 1962). sino los supuestos ontológicos de lenguajes («discursos») dados: «lo que hay no depende en general del uso que se hace del lenguaje. esp. esp : Desde un punto de vista lógico. un platonismo. 1994. pero lo que se dice que hay sí depende de tal uso».. Desde el punto de vista filosófico destacan en la obra de Quine sus investigaciones ontológicas (en el sentido por él dado al vocablo ‘ontología’). pero no en cuanto fórmula que expresa qué ontología es verdadera. 1942 (trad.a ed. Obras A System of Logistic. pues de lo contrario se hace imprecisa la fundamental distinción.a ed.. 2973-2975 . Lo que se elige con intención pragmática es. 1980 (trad. 1941. 3. nueva ed. Quine — que rechaza todo «universo superpoblado»— se inclina por el nominalismo. rev. Barcelona. habiendo intentado (con N.: El sentido d éla nueva lógica. esp. Massachussets. entre ellos mencionamos sus «Nuevos fundamentos de lógica matemática» (presentados en 1936 y publicados por vez primera en 1937). en 1908 profesor de la Universidad de Harvard (Cambridge. 2. 1940: 2. S. 1950. El resultado de lo primero es un nominalismo. ya establecida por Frege. reed.: Los métodos de la lógica. — Elementar}' Logic. Willard van Orman Quine nació en Alerón. no solamente el lenguaje a priori.. En contra de las citadas tesis. sino en cuanto fórmula por medio de la cual se prueba la conformidad de una doctrina dada con un modelo ontológico previo. Quine ha realizado también diversas contribuciones a lo que llama la teoría de la referencia y a lo que califica de teoría de la significación.. Quine propone una concepción epistemológica que A Hofstadter ha calificado de holismo (totalismo) pragmático y que consiste en concebir el conjunto del lenguaje del conocimiento como un todo estructural que responde com o todo a la experiencia. en la intención del autor. la consecuencia de lo segundo. * Tomado de: José FERRATER MORA D iccion ario de Filosofía. es necesario distinguir entre la cuestión «¿Qué hay?» y la cuestión «¿Qué dice una cierta teoría o forma de discurso que hay?». Estados Unidos). rev. —From a Logical Pomt of View. Goodman) ver hasta dónde puede construirse un lenguaje que reduzca todo enunciado sobre entidades abstractas a un enunciado sobre entidades concretas.236 WILLARD VAN ORMAN QUINE* No se trata. 1951: reimp. entre la significación de una expresión y aquello a lo cual la expresión se refiere. Así.. ha llevado a cabo diversos trabajos en lógica matemática. por ende. toda la matemática. 1934. pues. Ohio (Estados Unidos). A-D. Contestar a la segunda cuestión es equivalente a examinar las clases o tipos de entidades que nos comprometemos a reconocer en un lenguaje dado. 1964. y su presentación sistemática de la lógica matemática.: Palabra y objeto. es decir. por medio de la cuantificación nos comprometemos a veces a admitir sólo entidades concretas. 1972 (trad. rev. pero Quine declara que conviene no confundirlas. 1960 (trad. Estas dos teorías se hallan habitualmente (y ambigua­ mente) incluidas bajo el nombre ‘semántica’. Ésta afecta directam ente a las partes externas del todo e indirectamente a las partes internas (compuestas de «mitos» y «ficciones»)...A. en la que descuella una teoría axiomática de ios conjuntos que se halla en una posición intermedia entre el sistema de J von Neumann y el de Russell. —Set Theory and Its Logic. 1980). sino también el a posteriori. esp. y aveces entidades abstractas. Editorial Ariel. nueva ed. que se hallan en una relación continua. 1965..a ed.

esp. 21 (1956)..V . 80 (1953). — «On Universals»Journal of Symbolic Logic. «A Bibliography of the Publications of W. Quine murió en 2000 . A Schilpp (en italiano. 1990 (trad. — «Autobiography of W . Muchos de ellos son de carácter lógico. ibid. en R. 60 (1936). 113-127. 129-142. 1977. — L. págs. págs. 1987. 70-80. 11-15.. — «Three Grades of Modal Involvement». Además de estas obras hay que mencionar una serie de artículos. eds. — «Q uantifiers and Propositional Attitudes». 60 (1951). 73 (1976). —Theories and Things.. Boston Studies in the Philosophy of Science. páginas 125-163. págs. Schilpp. Journal of Symbolic Logic. Quine. en: J. 2. 1990]. — «A Basis for Number Theory in Finite Classes». — «New Foundations for Mathematical Logic». 1987. 1941. N. 522.as raíces de la referenda..237 1963. 119-124.: Filosofía de la lógica. — «Notes on Existence and Necessity». V. Bibliografía: De trabajos de Quine. — «The Problem of Interpreting Modal Logic». 21-38. 1975. 20-41 — «Ontology and Ideology».. A. 1966. 3-29). —From Stimulus to Science (Del estímulo a la ciencia) (en prensa) [Lecciones de la Cátedra Ferrater Mora. 18 (1953). 3-13. aum. — «Unification of Universes in Set Theory». L. ed. 148-172.: I. — «Whither Physical Objects?». Teoria. Proceedings of the American Academy of Arts and Sciences.. S.. C. ed.° 2 (1979). en The Philosophy of A N.. Philosophical Essays for A. Anderson. págs. 48 [1957]. Teorías y cosas. 2. otros. On Translation. R. The Monist. 1973). J. con algunas modificaciones. 1976. 198-203. — «Whitehead and the Rise of Modern Logic». 3-13. 1936. 1985). and Other Essays. 64 (1 9 5 5 ). 40 (1943). — «Cognitive Meaning». ed. N. 1981 (trad. en The Philosophy o f W . P. — «On Frege’s Way Out». 4 (1984). —Ontological Relativity and Other Essays. en los mencionados volúmenes. H. 31 (1958).: La relatividad ontológica y otros ensayos. N. 391 y sigs. ed. — «On inconsistency and a socalled Axiom of Infinity». —The Ways of Paradox. Bulletin of the American Mathematical Society. Schilpp. esp. Biografía: The Time of My Life: An Autobiography. esp. Journal of Philosophy. Mind. American Mathematical Monthly. 65-81. — «Worlds Away». ed. 1974). 1966. P. Review of Metaphysics. —Philosophy of Logic. De ellos destacamos los siguientes: «Truth by Convention». 53 (1956). Donald Davidson y Jaako Hintikka. 498-500. 1985. 1992). sin dejar de tener un contenido lógico ofrecen mayor interés filosófico general Algunos de estos artículos han sido incluidos. 1977). 1970 (trad. Boffa. — «Speaking of Objects». — «On Mental Entities». —Pursuit of Thruth. 1969.. E. — «On the Axiom of Reducibility». Whitehead. 859-863. Brower. Quine.V. en Rivista di Filosofía.. 353-366. A. Journal o f Symbolic Logic. — M. Martin. en O. ed. rev. — «Carnap and Logical Truth». Smart. — «Meaning and Translation». 1 4 5 -1 5 9 . págs. Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association. 1973 [The Paul Carus Lectures.a ed. Words and Objections: Essays on the Work ofW. —The Roots of Reference. Quine». esp. n. 62. 12 (1947). 14. Philosophical Review. ibid. 1986. Qume» en The Philosophy ofW. A.. 177-187. —Selected Logic Papers. P. de 1930 a 1969. páginas 2-46. E. V. . M.a búsqueda de la verdad. Mind. R. vol. Quine. Hahn. 7484. en el volumen The Philosophy of Rudolf Carnap. A. Whitehead. Journal of Philosophy.. 44 (1937). 1963. Lee.. Marcus y R. 669-686. 105-122. Schilpp. Proceedings of theXIth International Congress of Philosophy (1953). Philosophical Studies. — «On What There Is». 1975. 1971] (trad esp : I. rev. B. 2 (1951).. 1969 (trad. A. Journal of Philosophy. eds. 1959. 2 (1948). P . en The Logical Enterprise. 4348.. 267-279. — «On the Individuation of Attributes».V. «The Point on Quine’s NF». —Quiddities.a ed. —La scienza e i dati di sensi. 1969. 48 (1961). 1986. 2 a ed. — «Steps Towards a Constructive Nominalism» [en colaboración con Nelson Goodman]. eds. S . Universidad de Girona. Hahn. — «Two Dogmas of Empiricism». G Harman et al.

una perspectiva apropiada para hacernos una idea de en qué habría de consistir tal cosa sería la del lingüista dispuesto a comprender y traducir una lengua desconocida hasta el momento. Un conejo pasa corriendo. apareció publicado originalmente en Brower (Ed. es lo que las oraciones de una lengua tienen en común con sus traducciones bien fundamentadas a una lengua completamente diferente. Así.) La B úsqueda d el significado Lectura de F ilosofía d el Len gu aje Universidad de Murcia. En esta situación. por ejemplo. QUINE. «Blanco» y «Conejo». El artículo «Meaning and Transíation». puede estar facilitada por las tradicionales ecuaciones que se han ido estableciendo j paralelamente al desarrollo de una cultura compartida. mutuamente excluyentes. en el caso de que ello sea posible. Entonces. La traducción entre lenguas tan próximas como el frisón y el inglés se ve facilitada por la semejanza formal entre palabras afines. bien que sólo sea porque no tiene | palabras que poner. a pesar de los significados reales. La traducción entre lenguas no emparentadas. Aquí es donde. el significado estrictam ente empírico se separa de las palabras que lo poseen. el indígena dice «Gavagai» y nuestro lingüista de la junglaI anota la oración «Conejo» (o «He aquí un conejo») como traducción de tanteo. pues.238 SIGNIFICADO Y TRADUCCIÓN* Willard van Orman Quine I. pues una buena forma de informar sobre un significado es ofrecer una expresión de la lengua propia que tenga ese significado.« que el lenguaje de la jungla cuenta con las oraciones S I . si quisiéramos aislar el significado empírico. de las palabras. con objeto de ir reduciendo el número de sus hipótesis hasta quedarse. es decir. las proferencias traducidas en primer lugar y con el menor riesgo de error serán I por fuerza las que informan sobre observaciones manifiestamente compartidas por el lingüista y su j informante. traducibles porl «Animal». aunque quizás no todas. Se dispondría de las proferencias inanalizadas de los indígenas y de las circunstancias observables que las rodean. O. Por lo demás. aunque ocultos. Imaginemos. el lingüista tendrá que someter oraciones indígenas I a la aprobación del informante. Se necesitarían los significados. de hecho. respectivamente. dado que las respuestas aportadas tienen lugar una a una. o las traducciones castellanas.I de forma relevante o no. la traducción de la lengua de un pueblo que ha permanecido aislado hasta ahora. se abstendrá al i principio de poner ninguna palabra en boca de su informante. pocol puede hacer a base de términos indígenas que tengan referencias en común Supongamos. Aquí están im plícitas algunas« ' Versión castellana de Aurelio Pérez Fustegueras. las clases del las situaciones en las que el nativo afirma S I . de W. disiente o se abstiene. en las que ha afirmado S2? Únicamente I tomando la iniciativa e indagando sobre distintas combinaciones de oraciones indígenas y situaciones! estimulativas. como. S2 y S3 que son. eventualmenteJ con la más satisfactoria. tomada de Valdés Villanueva (Ed. el húngaro y el inglés. sin embargo. desde luego. ¿de qué manera podrá! percibir el lingüista que el nativo habría estado dispuesto a asentir a S I en todas las situaciones en I las que ha afirmado S3 y en algunas.) On Translation Harvard University Press 1959 . en efecto. Cuando pueda. v. Para iluminar la naturaleza del significado. su significado empírico es lo que queda después de despojarlo de toda verborrea. debemos pensar más bien en la traducción rad ical . S2 y S3 son. al lingüista preguntando «¿Gavagai?» en situaciones estimulativas diversas yI anotando cada vez si el indígena asiente. y. Por ello. Significado estimulativo Dado un discurso. y todas sus circunstancias estimulativas. Las situaciones estimulativas son siempre diferentes. aun a riesgo de sesgar los datos por sugestión. Editorial léenos Madrid 1991.

o el disentimiento. y de igual modo podríamos tenerlo cualquiera de nosotros. y de forma fácilm ente imaginable podríamos ampliar nuestra definición de significado estimulativo para incluir esta inform ación. se puede obtener una pista. ostensiblem ente. En cierta ocasión la estimulación generada por un interferóm etro movió a M ichelson y a Morley a disentir del enunciado fijo «Existe una corriente de éter». de S como el par ordenado de ambos. tiene su origen en una valoración de la oración en sí misma y no en la consideración del conejo que. debe ser capaz de adivinar la estimulación que su informante tiene en cuenta en cada momento — no desde un punto de vista neurológico sino en términos de referencia. seguram ente. Similarmente. dejando a un lado mecanismos hipotéticos. según el tiempo de reacción. aquellas que. también. cuando es interrogado con posterioridad. podemos definir el significado estim ulativo n eg ativ o de S. pero. «Éste tiene la cara sucia». Podríamos distinguir grados de indecisión en el asentimiento y en el disentimiento. Una oración es ocasional para un hombre si está preparado a asentir a. ella solamente cuando la pregunta va acompañada de una estimulación que lo predisponga a ello. con objeto de simplificar la exposición. subsiguiente a una pregunta inesperada. junto con nuestro conocim iento de los intereses humanos. éxito. o a disentir de. Finalmente. El tercer y último punto a discernir es más difícil. com o la clase de todas las estim ulaciones que provocarían su asentim iento a S. pasa corriendo. La distinción entre oraciones ocasionales y oraciones fijas es definible en términos de la noción de asentimiento y disentimiento provocados que hemos supuesto disponible. Son las oraciones con las que nuestro lingüista ha de empezar y. si el objeto señalado es irrelevante. No se trata de que el asentim iento o el disentimiento respecto a los enunciados fijos no pueda ser provocado de ese modo. de su orientación en el espacio. ha de estar en condiciones de eliminar los casos en los que el asentimiento. En primer lugar. aunque no fuéramos conscientes de nuestras pautas ni de nuestro método. el hecho evidente es que. por el contrario. por ejemplo. aquellas a partir de las cuales podemos intentar una primera aproximación al concepto de significado. sin mayor conocim iento de la lengua. lo que alguien observa en un momento dado puede inferirse. com o «Gavagai». tendemos a obtener estos mínimos datos sobre las actitudes de los nativos sin la ayuda de un especial aparato lingüístico. en virtud de las intuiciones no analizadas que sea. podemos definir el sign ificado estim u lativo. debe poder conjeturar si esa estimulación impulsa realmente el asentimiento. al entorno— . la respuesta irá acompañada. O tro indicio de irrelevancia puede estar en el hecho de que una pregunta no acom pañada de ostensión dé lugar a que el indígena deje de prestar atención y parezca abstraído. a pesar de que con facilidad nos imaginamos cumpliéndolo en los casos típicos: juzgando. ha sido promovido por la cosa que en esa ocasión estaba bajo examen. del indígena a la pregunta concurrente. Pero estos enunciados se diferencian de los ocasionales en que el sujeto. Definimos el sign ificado estim u lativo afirm a tiv o de una oración ocasional S. La pauta consistente en proponer oraciones en situaciones diversas vale únicamente para oraciones de una clase especial. en este sentido.. sólo imponen asentim iento en presencia de ciertas circunstancias observables. debe ser capaz de reconocer el asentim iento y el disentimiento en cualquier lengua. Los gestos de asentim iento y disentimiento de los turcos son casi una inversión de los nuestros pero la expresión del rostro es reveladora y pronto nos pone en el buen camino. de una mirada perpleja. Una estim ulación visual fácilm ente imaginable moverá a un buen conocedor de 1a ciudad a asentir al enunciado fijo «Hay casas de ladrillo en la calle de Los Olmos». puede insistir en su primer asentim iento o disentim iento aunque no medie ninguna estim ulación específica. «Eso hace daño». no lo haremos . Pero.239 suposiciones sobre la capacidad de intuición del lingüista. para un hablante dado. Señalando a la vez que se pregunta. sobre si el asentim iento o el disentimiento del sujeto. Es una cuestión de oracion es ocasion ales frente a o racion es jijas. sin más. o el disentimiento. sólo suscita asentim iento o disentim iento si cada vez la pregunta va acompañada de la oportuna estimulación. «Rojo». etc. generalmente. pero en térm inos de disentim iento. un enunciado ocasional. ciertam ente. Por otra parte. aunque sea aproximada. Por otra parte. En un número suficiente de casos el lingüista tiene. Por último.

que el significado. simplemente. de un enunciad o son m utuam ente excluyentes. al carecer de especificaciones espacio-temporales y al ser sem ejantes en lo demás. aunque sea de significados de enunciados com pletos y no de . Siempre que E contuviera un evento particular o. En general. a partir de com probaciones ju icio sa s. pero en tal caso concluiríamos. en cierto momento. Para nuestra presente tarea no es necesario determinar con exactitud cuándo hay que contar dos episodios de activación sensorial com o recurrencias de la misma estim ulación y cuándo como ocurrencias de estimulaciones diferentes.240 Las distintas estimulaciones que reunimos en clases para integrar los significados estimulativos no deben ser tomadas como eventos particulares. afirm ativo y negativo. ¿Qué decir. en líneas generales. Hemos supuesto que el lingüista es capaz de reconocer el asentimiento y el disentimiento. Una misma estim ulación nunca pertenecerá a la vez a la significación estimulativa afirmativa y a la significación negativa de S. consideremos el significado estimulativo positivo de una oración ocasional S. Siempre bastará con saber. Contaríam os a F com o elemento del significado estimulativo afirmativo que para él tenía S en la primera fecha. la com paración entre significados estimulativos íntegros puede ser una m ejor base para la traducción que la mera comparación entre significados estimulativos afirmativos. de S ha cambiado. Lo que el condicional fuerte define es una disposición. Si las estimulaciones se entendieran como eventos y no como tipos de eventos. pues el significado estimulativo negativo de S no abarca generalmente todas las estimulaciones que no provocarían el asen tim iento a S. pero ¿cuántos son éstos? Sin duda. algo así com o un cumplido bien intencionado pero inmerecido. de ese condicional fuerte. fechados con exactitud. realizado o no. es un irremediable sinsentido hablar de particulares no realizados y de su agrupamiento en clases. por tanto. Las entidades no realizadas han de ser concebidas corno universales porque. Este significado es la clase E de todas las estimulaciones que p rovocarían el asentim iento a S. una conjetura sobre la existencia de una determinada disposición. el «provocaría» de nuestra definición de significado estimulativo? El expediente es usado de manera tan indiscutida en sólidas ramas tradicionales de la ciencia que objetar su uso en un estudio tan inseguro com o el presente sería. Los sig n ificad os estim u lativ os. Está claro que en la práctica el lingüista nunca tendrá que preocuparse de los correlatos neurológicos de los episodios de estimulación. se parece a la alergia en que no la com prendemos). los significados estimulativos afirmativo y negativo no se determinan uno a otro. U. y como elemento del significado estim ulativo negativo que para él tenía S en la segunda fecha. lo cierto es que sabemos bastante bien. en este caso una disposición a asentir a S o a disentir de él ante estim ulaciones diversas. sino com otipos de eventos repetibles. m uestras representativas y uniformidades observadas. en vez de decir que han tenido lugar dos estim ulaciones completamente similares. más tarde. y queremos interpretar estos últimos de manera que sea imposible decir de alguien que asiente y disiente en la misma ocasión al y del mismo enunciado ocasional. cóm o establecer. el asentim iento de nuestro sujeto a S y que. es imposible distinguirlas entre sí. Esto es suficiente porque es razonable esperar que en circunstancias similares la conducta será la misma. E habría de ser una clase de eventos muchos de los cuales no han ocurrido ni ocurrirán pero que. Es verdad que una cierta estimulación F podría provocar. por ejemplo. cab e preguntarse si podem os hablar razonablem ente de significados. una recurrencia de F podría provocar su disentimiento de S. si ocurrieran. que el sujeto ha tenido una vislumbre fiable de un conejo. Para ver la necesidad de este enfoque. al modo de una alergia o de la solubilidad (en particular. tendría que contener todos los demás duplicados no realizados de o. La inescrutabi lidad de los términos A la v ista de la in terd ep en d en cia de las o ra cio n es. Sea cual sea el estatuto ontológico de las disposiciones o el estatuto filosófico del discurso acerca de disposiciones. una pretensión fuera de lugar. provocarían asentim iento a S. Ha de poderse decir que la misma estimulación h a ocurrido dos veces. por último. No obstante. para él. es seguro que estas dos clases de estimulaciones son mutuamente excluyentes. evidentemente. Podemos suponer que esa disposición consiste en alguna sutil condición estructural.

no de caballos o unicornios. son oraciones ocasionales como «Blanco» y «Conejo». justamente. nos gustaría de algún modo decir que el término. es afirmar una cierta igualdad en su aplicación: hay coincidencia tanto en las estim ulaciones que provocan asentim iento como en las que provocan disentimiento. Pues las palabras. a partir de la igualdad. No obstante. Además. a la vez que es relevante para analizar nuestro propio conocim iento del mundo. quizás. ¿equivale eso a decir que el término o los términos tienen la misma extensión . «Unicornio». del tipo especial que ya estamos investigando. no por ello se pierde lo que el enunciado debe a ésta. bien mirado. siempre que se tenga un conocim iento suficiente del lenguaje. un concepto de significado para oraciones ocasionales. En la práctica tam bién se puede hacer esto sin engaño. se pueda decir también que constituye en particular un concepto de significado para términos generales como «Blanco» y «Conejo». un tipo de significado empírico neto. la extensión de ese inclusivo término bárbaro es. después de todo. Ahora bien. tal vez en la medida en que se pueda decir que el concepto de significado estimulativo constituye. antes de cualquier abstracción. en general. la noción de significado estimulativo nos saca. aunque en algún forzado sentido. O. también sería verdadero de los unicornios. si bien al margen de la definición del mismo. por abstracción de las funciones que desem peñan en las oraciones aprendidas. cuando no son aprendidas com o oraciones. aunque lo hace con independencia de la teoría. imaginemos un término general bárbaro aplicable a caballos y unicornios. el único acceso a la teoría viene dado por sus enunciados individualmente considerados. Para términos como «Caballo». mediante descripciones y preguntas hipotéticas. no es m enos real ni menos especificable que las causadas por la observación de un caballo. porque el significado estimulativo es. una cuestión de irritaciones de nuestras superficies sensoriales. Cuando. en parte. o de dos términos para uno o dos hablantes. hay oraciones de una sola palabra. más complicada. Tal relatividad resultaría embarazosa porque. lo son sólo. para el hablante o hablantes en cuestión? Así podría parecer en el caso de «Conejo» y «Gavagai». Examinemos la aplicación de la noción de significado estimulativo a este último y convenientemente limitado ámbito de aplicación. «Blanco» y «Conejo» — términos generales para objetos externos observables nuestro concepto de significado estimulativo parece proporcionar una relación de traducción razonablemente fuerte que va más allá de la mera coextensionalidad Pero no es así. conejos sino simples estadios. El punto de partida de nuestras consideraciones acerca del significado ha estado en las oraciones. y. las mismas situaciones estim ulativas que provocarían asentim iento a «Gavagai» provocarían asentim iento a «Conejo». de conejos? En ambos casos. En cierta medida. en principio. el lingüista concluye que un gavagai es un . que son verdaderos de los mismos objetos. si existieran.Quién sabe si los objetos a los que este térm ino se aplica no son. pero realm ente la cosa es. si bien se ha tratado de oraciones de una clase especial y de una noción un tanto forzada de significado. a su vez. nuestro concepto de significado estimulativo nos ayuda realmente a dotar de sentido a esa determinación que queremos hacer respecto a objetos inexistentes. para ciertos enunciados singulares. derivadamente. la relación ni siquiera alcanza la igualdad de extensión. o breves segm entos tem porales. adaptando un ejemplo de Carnap. y por fortuna estas últimas son. Afirmar la igualdad. Puesto que los unicornios no existen. se trata de un instrum ento para explorar el edificio de enunciados interconectados procediendo uno a uno Algún expediente de este género es indispensable para iniciar la penetración en una cultura extraña. para dos hablantes.de los significados estimulativos de «Gavagai» y «Conejo». según la teoría del mismo. Incluso es posible provocar una estim ulación de ese género mediante un artificio de cartón piedra. la de «caballos». Ahora bien. y tampoco en este caso el significado estimulativo reflejaría diferencia alguna. tales expedientes son maneras indirectas de hacer conjeturas acerca del significado estimulativo. a diferencia de «caballo». si no es en relación con los demás enunciados de una teoría inclusiva. «Gavagai» se aplica a cualquier parte no separada de conejos.241 expresiones más breves. Pues bien. ¿. del apuro. Consideremos «Gavagai» de nuevo. sencillam ente. Esta noción aisla. del significado estim ulativo de un término. Con todo. es decir. Cada estimulación causada por la observación de un unicornio es una com binación de impactos nerviosos que. Así.

com o los artículos. El problema está en que el asentimiento o el disentimiento de un informante a una oración ocasional puede depender sólo parcialmente de la . Cuando señalamos un conejo estamos señalando. Sólo un fallo así podría hacernos percibir que el lenguaje indígena representa la materia del mundo de un modo inaccesible a nuestro lenguaje. Los senderos por los que discurre el lenguaje de la jungla podrían ser completamente distintos del discurso occidental sobre esto y aquello. el esquema conceptual indígena divide la realidad. en tanto oraciones. Pero aun así limitado el significado estimulativo no cumple los requisitos implícitos en el habitual discurso acrítico sobre el significado. Precisamente de esta manera la oración ocasional «Gavagai» es traducible como diciendo que ahí hay un conejo. y aun a s í la oración ocasional «Gavagai» tendría el mismo significado estimulativo que posee bajo las otras alternativas sugeridas más arriba. la cualidad de conejo. con «mor»). ser muy diferente al nuestro. incluso objetos abstractos como la conejeidad. Faltando algunos de estos usuales expedientes. señalando un conejo y un estadio de conejo. El término «gavagai» podría ser el nombre propio de un universal recurrente. se corresponda exactam ente con el término «conejo». Y con todo. inclinada a la reificación. Pero el enfoque indígena podría. de una forma o de otra. no es posible decir. salvo en uno puramente negativo: el fallo persistente en hallar análogos indígenas de nuestros familiares expedientes de la referencia objetiva. Cuando señalamos una parte de un conejo estamos. podemos traducir algo (por ejemplo. «por mor de») a un lenguaje dado aunque no haya nada en él que se corresponda con algunas de las sílabas com ponentes (por ejemplo.242 conejo integro y duradero. estadios. en una multiplicidad de objetos físicos distinguibles e identificables. Aún más. como expresiones que se aplican en algún sentido a objetos. tal vez. supondría que. Quizá la noción misma de un tal contraste radical entre culturas carezca de sentido. Hacemos bien en escribir «Conejo» en vez de «conejo». que sean simples y convincentes. está dando por sentado que el nativo es lo bastante semejante a nosotros para tener un término general breve para conejos y ninguno para estadios o partes-de conejos. que el indígena postula objetos. pero no objetos. ¿Podem os siquiera imaginar alguna alternativa seria a nuestra pauta reificadora? Tal vez no. la igualdad de significado estim ulativo constituye. Las oraciones ocasionales y los significados estim ulatjvos son moneda universal. Nada que no pueda ser distinguido ya en el significado estimulativo mismo podrá serlo mediante ostensión. como la nuestra. el predicado de identidad y las terminaciones de plural. también. a sem ejanza del nuestro. pues tendríamos que imaginarla en el proceso de traducción y lo que la traducción hace es imponer nuestra pauta. son complementos provinciales de una cultura. Más aún. aunque ningún fragmento de «Gavagai». ni nada en el lenguaje nativo. III. o dos? Tal interrogatorio exigiría del lingüista un dominio de la lengua indígena que nosotros por el momento no estamos en condiciones de justificar. en relación con el mismo resultase carente de sentido. en algunos aspectos. las cuales trascienden todas las fronteras culturales. de modo significativo. Y sucede lo propio con la tercera alternativa. una eficaz relación de sinonimia. concretos o abstractos. la oración ocasional «Gavagai» podría tener el mismo significado estimulativo que «(He aquí un) conejo». también. ¿Podría superarse la supuesta indecisión entre conejos. Generalmente. Oraciones observacionales En las secciones primera y segunda hemos podido apreciar que. uno y dos. o partes. sean conejos. no ocurre lo mismo con la sinonimia de estas expresiones en tanto términos. un estadio de conejo y una parte integrante de un conejo. después de todo. en tanto que los términos. para señalar que estamos considerando esa expresión en relación con sus sinónimos en tanto oración y no en relación con sus sinónimos en tanto término. siempre que se limite a las oraciones ocasionales. gira sobre consideraciones acerca de asentim ientos provocados. el punto de vista indígena podría ser tan ajeno al nuestro que hablar de objetos. incluso en la perspectiva de esta actitud ontológica de naturaleza tan diferente. estadios de conejos y partes integrantes de conejos mediante un pequeño suplemento de ostensión y de preguntas? Reflexionemos sobre esto. igual y diferente. La sinonimia de «Gavagai» y «Conejo». sustancias. a menos que esta última vaya acompañada de preguntas sobre identidad y diferencia: ¿Es éste el mismo gavagai que aquél? ¿Hay aquí un gavagai.

tales oraciones Las oraciones ocasionales han sido definidas (sección I) como aquéllas respecto a las que se asiente o disiente sólo en presencia de una estimulación. o de. más particularmente. en lugar de lo anterior. o a un equivalente indígena. La distinción es ilusoria. deben su eficacia más bien a cierta información lateral C muy extendida ¿No podríamos también decir. que al adquirir C los hombres han encontrado conveniente. más que nada. pese a toda su productividad. se basa principalmente en información almacenada y no en la estimulación provocadora. primero. distinguimos entre oraciones ocasionales y oraciones fijas (sección I) y. Es claro. Así. a las cuales es provocado sin la ayuda de inform ación lateral. sin el concurso de información lateral. Supongamos establecido que una determinada clase E comprende exactam ente las estimulaciones capaces de provocar directamente. Y hay oraciones ocasionales cuyos significados estim ulativos no pueden ser considerados com o sus «significados» por mucho esfuerzo de imaginación que se haga. o disentimiento. reflejada en un conjunto evolutivo de disposiciones a dejarse provocar por estimulaciones a asentir. que debemos procurar distinguir una subclase de las oraciones ocasionales. porque el significado puede evolucionar pari passu. un efecto que tal vez esté en mi mano explicar si por un m om ento sigo hablando acríticam ente en térm inos de la dudosa noción de información lateral. enunciados ocasionales. pospusimos las segundas. La dificultad con «Soltero» radica en que su significado trasciende el mero aspecto físico de las personas que provocan el asentimiento y está relacionado con cuestiones que solamente pueden ser conocidas por otras vías. o disentimiento. y reconocer que lo que he llamado significado estimulativo. constituye una razonable noción de significado para. no obstante. salvo en la medida necesaria para reconocer al amigo soltero. Cuando. Las oraciones observacionales son oraciones ocasionales el asentim iento. Lo que hay objetivamente es una adaptación evolutiva a la naturaleza. el asentim iento a esta oración es provocado genuinamente por la visión de una cara. Pero la noción de ayuda por medio de información lateral ha resultado poco sólida. No obstante. el asentim iento del nativo a «Gavagai» al vislumbrar algún movimiento entre la hierba puede deberse. de manera implícita. a. siem pre depende en gran medida de información colateral. pero no los casos en los que su asentimiento. lo que ahora exigimos de las oraciones observacionales. pero lo hacen en una solución que no precipita nunca. al igual que los elementos de E? Me parece que se pueden mantener las dos actitudes: ni la más completa perspicacia histórica revelaría distinción alguna. a la previa observación. No carecemos de elaboradas. Una parte de la información lateral relevante para una oración ocasional . pues puede conducirnos casi sin darnos cuenta a las creencias más desesperadamente confusas y a controversias sin sentido. se basa en datos procedentes de dos fuentes: la estimulación presente y la información lateral. en el sentido de que ahora los elementos de E ’ son aptos para provocar asentim iento directam ente. depende principalmente de información de esa clase y sólo en muy escasa medida de la estim ulación presente que lo provoca. porque el asentim iento a las mismas. Supongamos igualmente que las estimulaciones comprendidas en otra clase E ’. Puede admitirse que estas disposiciones son impuras en el sentido de que incorporan conocim iento de cosas del mundo. aunque asistem áticas. después. Es curioso lo seguros que estamos de que cada asentimiento a «Soltero». a lo sumo. la de las oracion es observacion ales. aunque también requiere una estimulación. o a disentir. cambiar el sig n ificad o mismo de S. entonces. aunque revelara todas las etapas de la adquisición de C. el asentim iento a! enunciado ocasional S. De todas maneras. de conejos en los alrededores. no debemos enorgullecemos de esta clase de discurso fácil sobre significados y argumentos de sentido común. Un ejemplo es «Soltero». es que el asentimiento o el disentimiento sea provocado en todos los casos sin la ayuda de más información que la proporcionada por la estimulación misma.243 estimulación actuante y hacerlo en amplia medida de información adicional propia que el lingüista desconoce. aptas también para provocar asentim iento a S. intuiciones sobre los usos de «Soltero» o de otras palabras de nuestro lenguaje. excluimos todos los casos en los que el asentim iento o el disentimiento del informante podía depender por entero de información colateral. cuando el lingüista estaba ausente. la noción de oración observacional está en una posición mejor debido a un efecto estadístico de estabilización.

. El significado estimulativo de ese enunciado para una persona no sólo diferirá de su significado para otra persona sino que diferirá también del significado que para esta última tenga cualquier otro enunciado apropiado. Por otra parte. para él. ¿Debe tener ex a cta m en te el mismo significado estim ulativo para al menos dos hablantes? Quizá. sencillam ente no producirá resultado alguno Esto es interesante porque lo que nos indujo a intentar definir las oraciones observacionales fue la consideración de que constituían la subclase de las oracion es ocasionales que parecían traducibles razonablem ente por identidad de significados estimulativos. el de oración o c a sio n a l q u e p osee un sign ificado estim u lativo intersubjetivo. que haya dos personas para quienes aquella tenga el mismo significado estimulativo? No. construir una oración castellana com pleja cuyo significado estimulativo. En un punto la variabilidad intersubjetiva del significado estim ulativo de enunciados como «Soltero» ha sido expuesta incompletamente. por tanto. Más bien tiene que extrapolar cualquier significado estim ulativo indígena a partir de muestras relevantes. Por el contrario. Si la oración es tan poco observacional como «Soltero». El significado estimulativo de «Soltero» nunca será el mismo para dos hablantes que no sean hermanos siameses. la trad u cció n m ediante significad o estim u lativo no producirá. resulte equiparable. al significado indígena. excepciones como la del movimiento entre la hierba son raras. en especial. en el mismo lenguaje o en otro. después. simplemente. una porción de la información ampliamente extendida puede ser compartida por un grupo importante de personas y otra porción por otro grupo. procurando adivinar la manera de pensar de su informante. De cualquier modo. no. Vemos ahora que la limitación de este método de traducción a esta clase de oraciones es autorreforzante. Pero en definitiva la consideración contenida en el párrafo anterior nos confirma que en realidad se puede prescindir de tal ampliación de horizontes: la traducción de oraciones ocasionales mediante el significado estimulativo se limitará de manera natural a las oraciones observacionales y. en ton ces. de forma que pocas personas. Entonces. el significado es social. no. el significado estimulativo de «Conejo» será uniforme para casi todos los hablantes. ¿Será entonces suficiente. Lo que hay en general es el significado estimulativo de una oración para un hablante dado en un cierto momento de su vida (aunque al intentar delimitar ese significado el lingüista puede ver facilitada su tarea preguntando en momentos diversos y variando de inform ante). Lo que aquí nos interesa son tendencias generales de conducta y lo que importa para la noción de oración observacional que aquí pretendemos construir es que para un número significativamente alto de hablantes los significados estimulativos tengan desviaciones significativamente pequeñas. un concepto que parece cumplir bastante bien el objetivo de la noción de oración observacional es. el efecto se pone de manifiesto llamativamente al comparar «Conejo» con «Soltero». su desvío con algunos otros. probablemente. no habrá necesidad de sacar a colación una y otra vez la definición de oración observacional. requiere la comparación de diversos hablantes de la misma lengua. incluso el individuo que usa una palabra de manera extravagante compartirá. El lingüista no está en condiciones de examinar y establecer in extenso un significado estimulativo indígena y. Cuando una oración ocasional indígena no sea observacional. ¿D ebe tener el mismo significado estimulativo para todos los miembros de la comunidad lingüística (suponiendo que ésta pudiera ser definida)? Seguramente. A su vez. otra parte puede no estarlo. si es que las hay. un resultado erróneo. También vimos que la definición de oración observacional requiere puntos de referen cia más am plios. como pone de relieve el ejemplo de los hermanos siameses. el lingüista se dará cuenta de que no podrá encontrar entre su propio repertorio de significados estimulativos de oraciones castellanas ninguno plausiblemente equiparable al que la oración indígena tiene para el informante Vimos que la noción de significado estimulativo no requiere una pluralidad de informantes. la conocerán completa. considerando de nuevo el movimiento entre la hierba. para que una oración ocasional sea observacional. Pero la cuestión es que estas preguntas aspiran a unos refinamientos fuera de lugar.244 S puede estar muy extendida. por medio de un exhaustivo agotamiento de casos. simplemente no descubrirá líneas apropiadas de extrapolación.

A este respecto. tan susceptible de descubrimiento por el lingüista de campo. curiosam ente. su parecido con lo que razonablem ente podría ser llamado significado es menor cuando se aplica a oraciones no observacionales. nuestros enunciados observacionales son. los enunciados ocasionales sobre los que es casi seguro que habrá un firme acuerdo por parte de todos los observadores bien situados. Nuestro lingüista puede incluso descubrir que dos oraciones indígenas son intrasubjetivamente sinónimas sin por ello encontrar traducciones castellanas de las mismas — en resumen. tanto para estas oraciones como para las más escogidas oraciones observacionales. los enunciados a los que un científico recurrirá en última instancia cuando sea requerido por colegas reticen tes para que ordene sus datos y repita sus observaciones y experim entos. En todo momento un individuo será provocado por las mismas estim ulaciones a asentir a «Soltero» y a «Hombre que nunca se ha casado». sin tener por ello el mismo significado en ningún sentido aceptablemente definido de «significado» (pues en el caso de «Soltero» el significado estimulativo no es una base sólida para una definición aceptable). Observando el grado de fluidez con el que se com unica en ambas comunidades. precisam ente. ellos serán. sin comprenderlas— . la sinonimia se puede definir fielmente como la igualdad de significado estimulativo. al igual que la traducción. ÍV. «Soltero» y «Bachelor» serán sinónimos en virtud de un criterio interno. No obstante. la igualdad de significado estimulativo. no obstante. con tal de que nos limitemos a un hablante. La traducción de «Bachelor» por «Soltero» no puede ser justificada sobre la base de la igualdad de los significados estimulativos. idénticos para cada hablante. Sinonimia intrasubjetiva de oraciones ocasionales El significado estimulativo ha quedado definido para oraciones ocasionales en general. y tampoco puede serlo la sinonimia de «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado». aunque el concepto de significado estimulativo está muy lejos del significado «auténtico» cuando se aplica a las oraciones ocasionales no observacionales «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado». los datos de la ciencia. Es intrasubjetiva en el sentido de que cada sujeto conecta los sinónimos por medio de la igualdad. Las afinidades y diferencias entre la sinonim ia intrasubjetiva y la traducción radical requieren una cuidadosa atención. Puestas así las cosas. pues puede . y aun éste sólo para enunciados observacionales. La restricción a un hablante no es obstáculo para afirmar que «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado» son sinónimas para el conjunto de la comunidad. A pesar de eso. los significados estimulativos de «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado» son. nuestra versión no está fuera de lugar. Si tomamos a este hablante como muestra. la sinonimia intrasubjetiva es en principio tan objetiva. comparando otros individuos bilingües u observando cómo funcionan las traducciones. Para cada hablante «Soltero» y «Hombre que nunca se ha casado» son sinónimos en un sentido definido (a saber. Una extensión práctica al caso de dos lenguajes es posible si se dispone de un hablante bilingüe Para un bilingüe. demos la bienvenida a la sinonimia y prescindamos del significado. comprobaríamos si se trata de una muestra suficientem ente buena. H asta ahora el único concepto disponible para la traducción radical es la igualdad de significado estimulativo. y similarmente por lo que respecta al disentimiento. justam ente. como «Soltero». de significado estimulativo.245 La expresión «enunciado observacional» sugiere. podemos tratar «Soltero» y «Bachelor» com o sinónimas para propósitos de traducción en las dos comunidades que él representa. para él. Por esto. sin tener en cuenta la observacionalidad. en tanto sem ejantes en significado estimulativo). es com unitaria en el sentido de que las expresiones sinónimas en cuestión son conectadas mediante dicha igualdad por cada miembro de la comunidad Obviamente. en el sentido de que lo son para cada uno de sus miemb