Mecanismos de deformación y microtexturas resultantes

Texturas debidas a recristalización y deformación
La deformación de las rocas metamórficas se produce por la actuación de gran cantidad de procesos, casi todos ellos a pequeña escala (de granos individuales o menores). El proceso particular implicado en cada caso depende tanto de factores intrínsecos como extrínsecos. Entre los primeros destacan la mineralogía, la composición de la fase fluida, el tamaño de grano, la orientación preferente cristalográfica, la porosidad y la permeabilidad; y entre los factores extrínsecos (o ambientales) son importantes la temperatura, la presión litostática, el esfuerzo desviatorio, la presión de fluidos y la velocidad de deformación. Varios de estos procesos tienden a aumentar la deformación de los cristales que forman las rocas metamórficas y otros tienden a disminuirla. En esta sección vamos a introducir los procesos de deformación, recuperación y recristalización más importantes que afectan a las rocas metamórfica y lo vamos a hacer en una secuencia que va de temperaturas bajas y velocidades de deformación altas a temperaturas altas y velocidades de deformación bajas. Prestaremos especial atención a las texturas que se desarrollan como consecuencia de la actuación de cada proceso particular, para mostrar cómo el estudio de las texturas en lámina delgada puede usarse para identificar los procesos de deformación que han actuado. Las características visibles dentro de los granos minerales reciben el nombre de texturas de deformación intracristalina.

1. Los mecanismos principales
Davis y Reynolds (1996) agrupan los mecanismos de deformación en cinco categorías generales: (1) microfracturación, cataclasis y deslizamiento friccional; (2) maclado mecánico y “kinking”; (3) creep por difusión; (4) creep por disolución; y (5) creep por dislocación. Estos mecanismos suelen actuar a la vez que otros procesos importantes, como la recuperación y la recristalización. Los procesos de deformación, cuando actúan solos, dan lugar a rocas más deformadas que las rocas de partida. Por el contrario, los procesos de recuperación y recristalización dan lugar a rocas menos deformadas, con minerales cuyas redes cristalinas contienen menos defectos. Durante la deformación de una roca se produce una competencia entre los procesos que provocan la distorsión de la red cristalina de los minerales constituyentes y los procesos de recuperación y recristalización, que tienden a restaurar el orden. El efecto resultante de la actuación de estos procesos antagónicos depende de la importancia relativa de cada uno de ellos e, indirectamente, de parámetros tales como la temperatura y la velocidad de deformación. En términos generales, las temperaturas altas y la presencia de una fase fluida intergranular favorecen los procesos de recuperación y de recristalización, mientras que las velocidades de deformación altas favorecen los procesos de distorsión de la red cristalina. En lámina delgáda sólo

de la red cristalina. p. opera por deslizamiento intracristalino en la red de los minerales (movimiento de dislocaciones). creep por disolución y maclado mecánico. justo antes de que la temperatura descienda lo suficiente o la velocidad de deformación caiga por debajo de un umbral límite y las microtexturas queden “congeladas” en la roca. Figura 1. ayudado por fluidos a lo largo de los bordes de grano o en los poros de la roca. El resultado es la formación de rocas pervasivamente fracturadas y brechificadas. crecimiento y coalescencia de microfracturas y el deslizamiento friccional a favor de dichas microfracturas o de bordes de grano. Una forma muy conveniente de ilustrar las condiciones físicas en las que un mecanismo de deformación particular es el dominante es por medio de los mapas de deformación. que normalmente representan en forma de diagrama x-y la temperatura frente al esfuerzo diferencial (o frente a otra variable). La microfracturación. la cataclasis y el deslizamiento friccional son todos ellos mecanismos de deformación frágil que operan a la escala de granos y subgranos. 1996. El creep por dislocación. Este tipo de creep también se denomina disolución por presión. 2. Mapa de deformación simplificado en el que se muestran las condiciones aproximadas de temperatura y esfuerzo diferencial a las que cada mecanismo de deformación domina. Las microgrietas se abren en 2 . El creep por disolución cambia la forma y el tamaño de los cristales por disolución y re-precipitación de material.suelen quedar preservadas las microtexturas relacionadas con las últimas fases de actuación de estos procesos competitivos. Según Davis y Reynolds. la cataclasis y el deslizamiento friccional implican la formación. El creep por difusión cambia la forma y el tamaño de los cristales por el movimiento de átomos y vacancias en el interior de los cristales y a lo largo de los bordes de grano. Microfracturación. y creep por difusión (con sus dos variantes de difusión de borde de grano y difusión volumétrica). aunque en los tres casos se produce un cambio en la forma y el tamaño de los cristales en respuesta a la actuación de esfuerzos dirigidos. no por rotura. en respuesta a la actuación de esfuerzos. propagan y coalescen para dar lugar a microfractuas y fracturas de mayores dimensiones. se forman. cataclasis y deslizamiento friccional La microfracturación. Los mecanismos de deformación que se han distinguido y que se tratan en las secciones siguientes son (de temperaturas bajas y esfuerzos diferenciales altos a temperaturas altas y esfuerzos diferenciales bajos): fractura y cataclasis. La deformación se produce por flexión. creep por dislocación. 162. Las microgrietas (microcracks) individuales. La figura 1 es un ejemplo simplificado de mapa de deformación en el que están representadas las cinco categorías de mecanismos de deformación en diferentes regiones del espacio temperatura-esfuerzo diferencial. El maclado mecánico y el “kinking” son dos mecanismos de deformación menos agresivos que la cataclasis y el deslizamiento friccional. que es el mecanismo de deformación por excelencia. Los tres tipos de creep tienen su origen en la actuación de mecanismos distintos.

En algunos casos. Los criterios ópticos pueden ser insuficientes para una identificación positiva de una roca como cataclasita. Produce un agregado de granos altamente fracturados y fragmentos de roca inmersos en una matriz de granos de dimensiones todavía menores. Cataclasis es la fracturación frágil penetrativa y fragmentación de las rocas. que se caracterizan por el desarrollo masivo de microgrietas y fracturas. La cataclasis tiene como resultado la disminución progresiva del tamaño de grano. y (3) la presencia de fragmentos de roca policristalinos. el material cataclástico ha recristalizado después de la deformación y entonces la distinción es imposible. el tamaño de grano de una roca puede reducirse dramáticamente por cataclasis y el material desmenuzado moverse por flujo cataclástico. conforme los granos de mayores dimensiones se fragmentan para dar granos menores. harina de falla y cataclasitas. debido a la dificultad que encuentran el deslizamiento friccional y la dilatancia para progresar a presiones crecientes.tensión y pueden acomodar deformación por deslizamiento friccional. en condiciones de metamorfismo muy bajas o bajas y a velocidades de deformación relativamente altas. Debido a ello. Una vez formado. 3. de la red cristalina de los minerales. deslizamiento friccional y rotación rígida de granos y fragmentos de roca. una macla mecánica se forma cuando la red cristalina de un mineral se somete a un esfuerzo de cizalla simple paralelo a un plano cristalográfico favorable. Evidencias texturales en lámina delgada de flujo cataclástico En lámina delgada. Además. Las rocas deformadas dominantemente por flujo cataclástico (a escala de granos minerales o mayor) reciben el nombre de brechas de falla. (2) la presencia de granos con contornos angulosos y bordes rectos. Maclado mecánico y “kinking” El maclado mecánico es un mecanismo de deformación que provoca la flexión (doblado). Una cataclasita se diferencia de una roca deformada y recirstalizada por (1) una variación mayor en el tamaño de grano. la cataclasis y el flujo cataclástico son importantes en las partes poco profundas de la corteza (< 10-15 km) y casi siempre asociadas a fallas o zonas de falla. puede parecer homogéneo (“dúctil”) sobre distancias de centímetros a cientos de metros. las zonas de flujo cataclástico pueden confundirse con zonas de cizalla formadas por material recristalizado dinámicamente (ver más adelante). la cataclasis generalmente produce un aumento de volumen de la roca. de modo similar a como lo haría un conjunto de canicas. más que la rotura. La causa principal de la fracturación que se produce durante la cataclasis se debe a concentraciones de esfuerzos alrededor de los bordes de las microgrietas y en los contactos entre granos. En el caso más simple. El aumento de presión dificulta la cataclasis y el flujo cataclastico. También tiene como resultado una disminución de la selección ya que se crean granos cada vez más pequeños pero sin que desaparezcan los de dimensiones mayores. normalmente en fallas y zonas de falla. Aunque el flujo es producido por un mecanismo de deformación frágil a escala de granos y subgranos. conforme se crea nuevo espacio poroso entre los fragmentos que se generan por fractura. En las fallas y las zonas de falla. A este proceso se le denomina flujo cataclástico. aunque también depende del tipo de mineral y de la presión de fluidos (presiones de fluidos altas favorecen el flujo cataclástico). La red cristalina a un lado del plano de macla sufre una deformación de cizalla de un determinado ángulo por rotación con respecto a la red crista- 3 . este agregado de granos desmenuzados es capaz de fluir por fracturación repetida. Los granos constituyentes no presentan ninguna orientación preferente mineral cuando los fragmentos son de minerales equidimensionales como el cuarzo o el feldespato. proceso que se denomina dilatancia. Se caracterizan por estar muy fracturadas a todas las escalas y contener granos y fragmentos de roca angulares. en cuyo caso es necesario utilizar un microscopio electrónico de transmisión (TEM).

lina del otro lado del plano. La presencia de este fluido aumenta mucho la eficiencia con la que el material se puede transportar desde las zonas de esfuerzos elevados a las zonas de esfuerzos bajos. minerales que poseen una estructura cristalina apropiada para este tipo de deformación. Comparadas con las maclas primarias que se producen durante el crecimiento de un cristal. la facilidad para producir maclas tampoco varía mucho con la temperatura. las maclas de deformación se acuñan hacia el centro de los cristales. Evidencias texturales en lámina delgada del maclado mecánico y el kinking Las maclas de deformación se suelen distinguir de las maclas de crecimiento por su forma: las primeras tienen forma de cuña. sobre todo cuando se someten a un acortamiento en una dirección paralela a los planos de exfoliación. y (2) dicho plano debe estar orientado de forma que el esfuerza de cizalla resuelto sobre él sea suficiente para deformar la red cristalina. En particular. se pone de manifiesto en lámina delgada por medio de bandas de extinción. Suele afectar a bandas discretas dentro de un cristal y en lámina delgada esto se observa por un ángulo de extinción distinto al del resto del mineral (bandas de extinción). donde entran en contacto con los granos vecinos. que tienen un ángulo de extinción distinto al del resto del cristal. La rotación de la red cristalina durante el kinking no esta limitada a un ángulo específica. supone una flexión de la red cristalina. pueden cambiar de forma por disolución. Las maclas de crecimiento. como ya se ha dicho. El kinking. por el contrario. En la plagioclasa es común encontrar ambos tipos de maclas. Las maclas mecánicas suelen estar restringidas a una parte del cristal. mientras que las maclas gruesas y curvadas indican temperaturas más altas (más de 200°C) y deformaciones más grandes. las maclas mecánicas de la calcita se han utilizado para estimar la temperatura y la cantidad de deformación sufrida por una roca: las maclas finas y rectas indican temperaturas bajas (menos de 200 °C) y deformaciones pequeñas. En la calcita la mayor parte de las maclas son mecánicas y en este caso suelen acuñarse hacia el borde de los cristales. las maclas mecánicas son más lenticulares y tiendes a acuñarse dentro del cristal. como las micas. es más común que afecten a todo el cristal. Las micas y otros minerales planares son especialmente fáciles de deformar por kinking. el kinking se manifiesta como una serie de micropliegues de charnela angulosa (kinks). que debe ser suficientemente alto como para ser capaz de deformar por flexión la red cristalina. El kinking. Son necesarias dos condiciones para que se genera una macla mecánica: (1) debe existir al menos un plano reticular vulnerable sobre el que se produzca la cizalla o la rotación. Creep por disolución El creep por disolución o disolución por presión implica la disolución selectiva. Cuando los granos de una roca están sometidos a un esfuerzo diferencial. Lo que sí que afecta al maclado es el esfuerzo diferencial. El maclado mecánico no es especialmente sensible a la presión confinante ya que este proceso no implica deslizamiento friccional o dilatancia. mientras que las segundas son rectas y con escalones. dictado por restricciones cristalográficas como en el caso de las maclas mecánicas. Después del maclado cada parte del cristal termina siendo una imagen especular de la otra. 4. El maclado mecánico es especialmente común en la calcita y la plagioclasa. cerca de las zonas que han sufrido una concentración de esfuerzos mayores. el transporte y la reprecipitación de material por medio del fluido intersticial presente en los límites de grano o en los poros entre granos. Además. El grado de flexión de la red (y por tanto el ángulo de rotación) está limitado por la estructura cristalina del mineral. y esto suele ocurrir en los bordes de los cristales. como el maclado mecánico. En los minerales planares con exfoliación basal buena. transporte y reprecipitación del material asistido por la fase flui- 4 . utilizando planos de debilidad. y puede acomodar por tanto mayores deformaciones.

el desplazamiento es muy probable que se deba a disolución por presión. 26. Obsérvese como los marcadores en solubles que otros. Al ser sometidos a un esfuerzo diferencial. Las rocas de grano fino son especialmente vulnerables al creep por disolución. En este último caso hay que tener en cuenta también la posibilidad de movimientos de cizalla paralelos a la superficie de contacto. Este fluido intergranular es fundamental para que el mecanismo de creep por disolución sea operativo. El creep por disolución depende de tres procesos interconectados: disolución de material en la fuente. Una gran cantidad de rocas pueden sufrir creep por disolución. El material disuelto precipita localmente como recrecimentos sobre minerales preexistentes o como fibras en venas. Tanto los recrecimientos como las sombras de presión se forman en zonas protegidas cercanas a granos rígidos de mayor tamaño. pág. tal y produce una concentración del esfuerzo. como se indica con el sombreado en (a). que el cuarzo. como lutitas margosas. Este proceso de disolución y precipitación selectiva sobre un mismo grano cambia la forma de los granos y refleja la orientación de los ejes de esfuerzos durante el tiempo que el creep por disolución estuvo activo. El creep por disolución se da en un rango amplio de presiones y temperaturas (figura 1). bandeados. los granos se disuelven con mayor facilidad en aquellos segmentos del borde de grano donde el esfuerzo compresivo es mayor. Es particularmente activo en condiciones diagenéticas y de metamorfismo de grado bajo. sombras de presión y zonas abrigadas. donde los esfuerzos son menores. compresivo mayor (σ1) y los que están sometidos a durante la diagénesis o el metamorfismo de grado muy bajo y bajo. Los planos en los que se ha producido 5 . En (b) se muesEsta disolución no afecta por igual a todos los tra el cambio de forma que ha producido la disolución por minerales. Evidencias texturales en lámina delgada del creep por disolución La evidencia principal de la disolución por presión es la presencia de objetos truncados. Del mismo modo. Tomado de Paschier y impuras. Los lugares donde la roca ha experimentado una disolución continuada están marcados por estilolitos y por la acumulación de material insoluble. donde los fluidos son abundantes y los mecanismos de deformación típicos de temperaturas más altas (como el creep por difusión o por dislocación) son ineficaces. Estos segmentos son los que están orientados casi perpendicularmente a la dirección del esfuerzo Figura 2. pero las más susceptibles son las litologías inmaduras. difusión o migración del material disuelto. los granos con impurezas y los que tienen su red cristalina dañada por la actuación de otros mecanismos de deformación son más susceptibles a la disolución que los granos sin impurezas ni defectos reticulares. y reprecipitación (figura 2). en las rocas carbonatadas (a) están desplazados en (b).) a un lado y otros de determinadas superficies. la calcita se disuelve más rápidamente Trouw (1998). Granos rodeados de un fluido intergranular. laminación. Así.da. materia orgánica y óxidos de hierro y magnesio. como arcillas. En los puntos de contacto el esfuerzo es indentación por parte de granos vecinos (donde se mayor que en los demás puntos del borde del grano. micas. figura 2). siempre que exista un fluido intergranular. Existen muchas evidencias en las rocas de la actuación del creep por disolución. ya que unos son intrínsecamente más presión en los granos (el material precipitado se muestra en otro tono de gris). tales como fósiles. las arcillas y los óxidos de hierro y magnesio. etc. El efecto de la disolución por presión es particularmente evidente en el desarrollo de la esquistosidad de crenulación con diferenciación en bandas en condiciones metamórficas de grado bajo a medio y en el desarrollo de superficies estilolíticas subhorizontales durante la diagénesis de rocas carbonatadas. clastos detríticos o fenocristales idiomorfos y el desplazamiento de marcadores planares (venas. margas y rocas carbonatadas impuras. Si el contacto es irregular.

Esto se consigue mediante el movimiento de los defectos cristalinos a través de la red cristalina. en los cristales puede haber dislocaciones helicoidales. el olivino. Los estilolitos se forman principalmente en rocas carbonatadas. la precipitación del material previamente disuelto. Creep por dislocación Los cristales contienen normalmente defectos. Las dislocaciones responden a la aplicación de un esfuerzo moviéndose. Un ejemplo espectacular de este fenómeno son los estilolitos. puede observarse en lámina delgada en forma de nuevos cristales. La combinación de un plano de deslizamiento y una dirección de deslizamiento dentro de ese plano (el vector de Burges de la dislocación) recibe el nombre de sistema de deslizamiento. La forma de un cristal no puede cambiarse permanentemente sólo comprimiéndolo. La presencia de inclusiones alineadas marcando el borde antiguo del grano puede poner de manifiesto este tipo de recrecimientos sintaxiales. lo que se produce en zonas particulares de los cristales (en su interior o en su superficie). de otros factores como la velocidad de deformación. denominados defectos cristalinos. que permanece como residuo insoluble tras el proceso de disolución. pero difícil de distinguir en lámina delgada con luz convencional (no así en catodoluminiscencia). los feldespatos o la calcita. pero para producir grandes deformaciones en un cristal deben crearse continuamente defectos nuevos. formando superficies interpenetradas. Es común la precipitación del material previamente disuelto en continuidad óptica con el sustrato. a los cambios permanentes de forma). el número y tipo de sistemas de deslizamiento activos en un cristal cambia con el grado metamórfico y las condiciones de deformación. que son superficies muy indentadas donde el material se ha disuelto de forma irregular. proceso que se conoce con el nombre de creep por dislocación o deformación intracristalina. El final de tal semiplano es lo que se conoce como una dislocación de filo. rellenos fibrosos en venas o rellenos fibrosos en sombras de presión y zonas abrigadas. Como consecuencia de estas dependencias. que se pueden agrupar en dos categorías principales: defectos puntuales y defectos lineales. Los defectos puntuales son átomos extra (intersticiales) o átomos ausentes (vacancias) y los defectos lineales suelen ser debidos a la presencia de medio plano “extra” en la red cristalina. Los minerales más comunes. La magnitud de este esfuerzo depende mucho de la temperatura y. Los planos en los que se ha producido disolución por presión son casi siempre ricos en óxidos de hierro opacos o material arcilloso. Las dislocaciones tienen una orientación particular con respecto a la red cirstalina y sólo pueden moverse según determinadas direcciones cristalográficas. Este esfuerzo crítico debe ser excedido para que el sistema de deslizamiento se active y la dislocación pueda moverse. como el cuarzo. Para producir un cambio permanente en la forma de un cristal hay que cambiar la posición relativa de sus átomos o moléculas. que influyen en la resistencia de los enlaces interatómicos. en menor medida. tienen varios sistemas de deslizamiento y más de uno puede ser activo al mismo tiempo. El proceso opuesto. el esfuerzo diferencial y la actividad química de ciertos componentes (sobre todo el agua). 6 . 5.que se deba a disolución por presión. que son traslaciones de una parte del cristal sobre una distancia de uno o varios espaciados reticulares. Además de dislocaciones de filo. Vacancias y dislocaciones son los dos tipos de defectos que más contribuyen a la plasticidad cristalina (es decir. Los nuevos cristales se reconocen por la ausencia de deformación intracristalina. por su idiomorfismo y por sus maclas primarias (en oposición a maclas de deformación). denominadas fuentes de vacancias y fuentes de dislocaciones. La deformación intracristalina por deslizamiento de dislocaciones es uno de estos procesos que cambia permanentemente la forma de los cristales. Los sistemas activos en un momento determinado dependen de la dirección y la magnitud del esfuerzo que actúa sobre el cristal y del esfuerzo de cizalla crítico de cada sistema.

la presencia de orientaciones preferentes cristalográficas se ha sugerido como evidencia de deformación por ascenso de dislocaciones. aumentamos su energía interna debido a los cambios locales que se producen en las distancias interatómicas. como consecuencia. pero su efecto sobre la red cristalina de los minerales si. aunque en algunos minerales. además de nudos de dislocaciones. Otros procesos. El valor mínimo de esta energía se obtiene cuando la red cristalina esta libre de defectos. ordenar o destruir las dislocaciones previamente creadas: las vacancias pueden migrar hacia los nudos de dislocaciones y “desenredarlos”. sin embargo. En este caso. El aumento de la energía interna es proporcional a la longitud total de las dislocaciones por unidad de volumen del cristal. Se producen por deslizamiento de dislocaciones. Sin embargo. también se produce por maclado mecánico. Este efecto se conoce con el nombre de extinción ondulante. Las lamelas de deformación son especialmente abundantes en el cuarzo. donde suelen tener una orientación basal o subbasal. una roca que se deforma por movimiento de dislocaciones puede desarrollar una orientación preferente en los granos que la componen. subgranos elongados de pequeñas dimensiones y cadenas de minúsculas inclusiones que sólo son visibles en el microscopio electrónico de transmisión. El endurecimiento por deformación favorece la rotura frágil de la roca. La extinción ondulante puede ser “de barrido” cuando lo que se produce es la flexión regular de todo el cristal. Recuperación Cualquier cristal tiene una cierta cantidad de energía interna de deformación. Estas lamelas están formadas por nudos de dislocaciones. Finalmente. Este proceso se denomina ascenso de dislocaciones. Evidencias texturales en lámina delgada del creep por dislocación Las dislocaciones individuales no pueden observarse con un microscopio petrográfico. Es lo que se conoce con el nombre de densidad de dislocaciones. tienden a acortar. A temperaturas elevadas la extinción ondulante y las lamelas de deformación pueden estar ausentes debido a procesos posteriores de recuperación y recristalización (ver más abajo). Si deformamos un cristal e inducimos la aparición de dislocaciones. el cristal no se extinguirá homogéneamente al observarlo con luz polarizada y analizada. Como las dislocaciones se mueven sólo en planos cristalográficos específicos. lo que dificulta su movimiento posterior.Cuando en un cristal se cruzan varios sistemas de deslizamiento. Uno de los más importantes es aquel que permite a una dislocación superar un obstáculo por el movimiento de vacancias hacia la línea de dislocación. Un efecto importante del creep por dislocación es el desarrollo de una orientación preferente cristalográfica (OPC). Otro efecto que es común observar en cristales deformados a temperaturas bajas por creep por dislocación son lamelas de relieve óptico elevado y con orientaciones preferentes que reciben el nombre de lamelas de deformación. Las dislocaciones y los nudos de dislocaciones se crean en respuesta a un esfuerzo diferencial. El cristal se hace más difícil de deformar y se endurece. Una red cristalina con gran número de dislocaciones del mismo tipo puede aparece ligeramente doblada. Tales nudos de dislocaciones pueden impedir el movimiento de las nuevas dislocaciones. las dislocaciones pueden “enredarse”. las dislocaciones torcidas pueden enderezarse y el conjunto de dislocaciones puede reor- 7 . con lo que la dislocación cambia su plano de deslizamiento. hay otros mecanismos de deformación que permiten a la deformación dúctil continuar. la presencia de una orientación preferente cristalográfica puede tomarse como evidencia de deformación por ascenso de dislocaciones. en especial la calcita. 6. que se amontonan detrás de las bloqueadas. Este proceso se denomina endurecimiento por deformación. o irregular y parcheada cuando se asocia a microgrietas y microkinks.

Si el proceso continua. 7. las dislocaciones tienden a concentrarse en zonas planares del cristal. Los subgranos se reconocen como partes de un mismo cristal que están separadas de las partes adyacentes por limites abruptos de bajo relieve óptico. Lo 8 . Las dislocaciones en un cristal pueden agruparse en redes planares regulares como resultado de la recuperación. Todo este conjunto de procesos recibe el nombre de recristalización y. lo que es ventajoso energéticamente. Imaginemos dos cristales vecinos deformados del mismo mineral. Los subgranos pueden ser equidimensionales o alargados. los proceses de ordenamiento y desordenamiento compiten entre sí. Es habitual que los bordes de subgranos pasen lateralmente a bandas de deformación o a bordes de grano de gran ángulo. Esto sólo ocurre cuando las dislocaciones tienen facilidad para saltar de un plano de deslizamiento a otro (ascenso de dislocaciones). La orientación de una pared de subgrano depende de la orientación del sistema de deslizamiento de las dislocaciones que se acumulan en él. se acumulan en los bordes de subgrano. Ambos tipos de recristalización se producen en presencia de esfuerzos desviatorios (de ahí el nombre de “dinámica”). muy deformados. La orientación de la red cristalina cambia de un subgrano al siguiente. Esto da como resultado el desplazamiento del borde de grano y el crecimiento del cristal menos deformado a expensas del cristal más deformado. Estos son zonas del cristal que tienen una pequeña rotación con respecto a la red cristalina de los subgranos vecinos. Todos estos procesos tienden a disminuir la longitud total de dislocaciones y por lo tanto la energía interna de los cristales. Los átomos de la red cristalina mas deformada cercanos al contacto con los de la red más deformada pueden desplazarse ligeramente para pasar a formar parte de la red menos deformada. Durante la deformación. lo que se conoce como bulging en la literatura anglosajona. Recristalización dinámica Además de la recuperación. durante su movimiento. el cristal que crece hacia el vecino más deformado puede dar lugar a un nuevo cristal independiente. normalmente en menos de 5°. El efecto final es la desaparición paulatina de los granos “viejos”. más específicamente. lo que se produce a una temperatura superior a la del simple deslizamiento de dislocaciones. que son sustituidos por los granos “nuevos”. pero cuando la deformación cesa los procesos de ordenamiento tienden a llevar la red cristalina hacia el estado de energía mínima por reducción de la densidad de dislocaciones. poco o nada deformados. Evidencias texturales en lámina delgada de la recuperación En respuesta a la recuperación. disminuyendo de esta forma la densidad de dislocaciones en el resto del cristal.ganizarse en redes mas ordenadas. de recristalización por migración de bordes de grano (figura 3). por lo que estarán favorecidos desde el punto de vista termodinámico (principio de minimización de la energía libre). hay otro proceso que contribuye a la reducción de la densidad de dislocaciones en un cristal deformado: la recristalización dinámica. Este proceso reduce la energía interna del conjunto de los dos cristales y recibe el nombre de migración de borde de grano. uno con una densidad de dislocaciones alta y el otro baja. Un proceso especial de recristalización tiene lugar cuando las dislocaciones. Puede ser de dos tipos: recristalización por migración de bordes de grano y recristalización por rotación de subgranos. En lámina delgada esto provoca la aparición de zonas con una extinción aproximadamente homogénea que gradan rápidamente a zonas adyacentes del mismo cristal con una orientación ligeramente distinta. El término recuperación se utiliza para agrupar a todo este conjunto de procesos de ordenación. Estas redes se conocen como paredes de subgrano o bordes de subgrano y separan fragmentos del cristal que reciben el nombre de subgranos. Estas zonas de transición reciben el nombre de bandas de deformación y pueden considerarse una etapa intermedia entre la extinción ondulante y los bordes de subgrano.

Esto es lo que se denomina recristalización por rotación de subgranos (figura 7. que consiste en agregados de cristales de un tamaño de grano uniforme entre granos de mayor tamaño con extinción ondulante y subgranos del mismo tamaño que los cristales en los agregados. Figura 4. pág. se ha desarrollado un nuevo grano por rotación progresiva de subgranos. 39. granos nue- 9 .8 mm (luz polarizada y analizada). Evidencias texturales en lámina delgada de la recristalización dinámica Es más difícil encontrar evidencias de recristalización dinámica en lámina delgada que de deformación o recuperación. pág. con evidencias de deformación intracristalina (bordes de subgrano y extinción ondulante). Podemos distinguir dos tipos de microestructuras características: las fábricas parcialmente recristalizadas y las fábricas completamente recristalizadas. Tanto la recristalización por migración de bordes de grano como la recristalización por rotación de subgranos son dos procesos importantes en la recristalización de los materiales durante la deformación. 38. Es decir. Agregado de cuarzo policristalino desarrollado sobre todo por recristalización por rotación de subgranos. Los granos de pequeñas dimensiones son. a esta recristalización de las que hemos estado hablando se de denomina recristalización dinámica para distinguirla de la recristalización estática. En la parte superior hay un cristal relicto de cuarzo. En las fábricas parcialmente recristalizadas se aprecia una distribución bimodal de tamaños de grano. Anchura del campo visual: 1. Cuarzo policristalino con límites de grano irregulares formados por recristalización por migración de bordes de grano en una cuarcita. Anchura del campo visual: 1.Figura 3. que ocurre en estos casos es que el ángulo entre las redes cristalinas de los subgranos vecinos aumenta gradualmente hasta que el ángulo es tan grande que ya no pueden denominarse subgranos. Como sólo operan si la deformación es activa.13). probablemente. Tomada de Passhier y Trouw (1996). que se produce en ausencia de deformación y que la veremos más adelante. Se aprecian transiciones de límites de grano a límites de subgrano. sino granos distintos. Tomada de Passhier y Trouw (1996).8 mm (luz polariazada y analizada).

Este proceso recibe el nombre de creep por difusión en estado sólido y se pueden distinguir dos tipos principales: el creep de Coble y la creep de Nabarro-Herring. La microtextura que consiste en un agregado de granos pequeños. Este mecanismo conjuga el movimiento relativo de unos granos con respecto a otros con la difusión en estado sólido y la precipitación asistida por un fluido intergranular para prevenir que se formen huecos durante el deslizamiento. los cristales se pueden deformar por el movimiento de las vacancias a través de la red cristalina. Una fábrica completamente recristalizada puede ser difícil de distinguir de una fábrica equigranular que no ha sufrido recristalización alguna. a alta temperatura. se usa el término de textura en mortero (mortar texture). El primero opera por difusión de vacancias a lo largo de los bordes de grano (por lo que a veces se le denomina también creep por difusión de borde de grano: véase la figura 1. la presencia de una orientación preferente cristalográfica no puede tomarse como prueba de que el deslizamiento de bordes de grano no ha actuado. 8.vos formados por recristalización dinámica. una orientación cristalográfica preferente y un tamaño de grano bastante uniforme. por una combinación de deslizamiento de granos. Sin embargo. sobre un núcleo con la misma composición mineralógica recibe el nombre de textura de núcleo y manto (core-and-mantle texture). Este proceso puede dar lugar a bordes de grano muy curvos o lobulados entre dos cristales de composición mineralógica distinta en rocas de metamorfismo de grado alto (figura 5). Si una roca de grano muy fino ha sufrido una deformación muy intensa pero está formada por granos equidimensionales y carece de una orientación preferente cristalográfica. Creep por difusión en estado sólido Si la temperatura durante la deformación es relativamente alta con respecto a la temperatura de fusión de los minerales que componen la roca. Pero en una fábrica generada por recristalización completa. La evidencia más clara de una recristalización por migración de bordes de grano es la presencia de bordes de grano muy irregulares (bordes suturados). 10 . formados por recristalización dinámica. De esta manera la roca se deforma. El creep por difusión en estado sólido junto con el deslizamiento de bordes de grano puede impedir el desarrollo de una orientación preferente cristalográfica o destruir una orientación preferente previa. Sólo se le da este nombre si se tiene la seguridad de que se ha formado por la recristalización dinámica de los bordes del cristal que sirve de núcleo. Evidencias texturales del creep por difusión y del deslizamiento de bordes de grano Se han propuesto muy pocas microtexturas como evidencia del creep por difusión. difusión en estado sólido y precipitación de material a partir de un fluido. Si el manto de cristales es de tamaño de grano muy fino y no se tiene claro el mecanismo por el que se ha generado. los granos muestran normalmente algún signo de deformación interna. esto puede tomarse como indicativo de que el mecanismo principal de deformación ha sido el deslizamiento de bordes de grano. Otro mecanismo de deformación en el que la difusión en estado sólido juega un papel importante. es el deslizamiento de bordes de grano. El tamaño de grano uniforme de los granos nuevos se debe a que la deformación y la recristalización se ha producido a un esfuerzo diferencial constante. aunque no exclusivo. La recristalización por rotación de subgranos se caracteriza por una transición gradual de agregados de subgranos a agregados de granos nuevos con tamaños similares y por la presencia de bordes de subgrano que pasan lateralmente a bordes de grano. al comienzo de este capítulo) y el segundo opera por difusión en el interior de la red cristalina (y se le denomina también creep por difusión volumétrica: figura 1).

43. normalmente en dos direcciones diferentes. se van rectificando hasta convertir el agregado en un mosaico granoblastico poligonal. especialmente entre cuarzo y feldespato (centro de la figura). ni siquiera si han operado los mecanismos de recuperación y recristalización durante la deformación. 11 . 1996. La roca ha sido deformada en condiciones de metamorfismo de grado alto. el agregado cristalino que la forma no está en el estado de menor energía libre. Estos dos últimos procesos tienden a reducir el área de los límites de grano y conjuntamente definen el Figura 6. 9. cuando la temperatura al cesar la deformación es relativamente alta o si existe un fluido intergranular abundante. la textura resultante puede preservarse tal cual. La anchura del campo visual es de 4 mm (luz polarizada y analizada). los límites entre granos vecinos son muy irregulares y puede haber incluso minerales fuera de equilibrio termodinámico. pág. nudos de dislocaciones y bordes de subgrano. 42. Ilustración del proceso de reducción del área de los bordes de grano por reajuste de los límites de grano y el crecimiento cristalino diferencial de los granos más grandes a expensas de los más pequeños. Los contactos entre granos formados durante la deformación y la recristalización dinámica. Durante la recristalización estática los minerales inestables son reemplazados por otros estables en las condiciones de presión y temperatura reinantes. en las que este tipo de contactos son poco habituales. El resultado es un descenso en la energía de los bordes de grano. generados por creep por difusión. los límites de grano se rectifican y los granos tienden a aumentar de tamaño. Esta situación permite al geólogo observar las texturas directamente relacionadas con el proceso de deformación. los procesos de recuperación y recristalización continúan en ausencia de deformación hasta que se alcanza una configuración de energía mínima. respectivamente. aunque esta última terminología no se recomienda. Tomada de Paschier y Trouw.Figura 5. es decir. Sin embargo. Gneiss con bordes de grano lobados. Los cristales contienen todavía gran cantidad de dislocaciones. Si la deformación tuvo lugar a una temperatura relativamente baja (o no había un fluido intergranular). Otra posible indicación de que una roca ha sido deformada por deslizamiento de bordes de grano es la presencia de contactos rectos y paralelos entre granos. Tales contactos son especialmente evidentes en rocas monominerales compuestas por cuarzo o calcita. Tomada de Passchier y Trouw. los nudos de dislocaciones se eliminan. pág. muy irregulares. La recristalización dinámica y estática se conocen también con los nombres de recristalización primaria y secundaria. Todos estos procesos combinados reciben el nombre de recristalización estática. 1996. Recristalización estática Cuando la deformación de una roca cesa o se hace menos intensa. en ausencia de deformación.

De este libro se ha extraído todo lo referente a las evidencias texturales de deformación en lámina delgada..J. Bibliografía Referencias básicas Davis. es la presencia de cristales con límites de grano rectos o ligeramente curvados (figura 7). 1996.A. y Reynolds.H. El resultado final es un mosaico de cristales con los bordes rectos. Evidencias texturales en lámina delgada de la recristalización estática La mejor evidencia de la recristalización estática y de su principal mecanismo. Capítulo 4. que carecen de extinción ondulante o subgranos. Microtectonics. USA. Springer. [Capítulo 3]. Anchura del campo visual: 4 mm (luz polarizada y analizada). Passchier. pág. G. en una roca que ha sido intensamente deformada (según queda evidenciado en muestra de mano o en el afloramiento por la presencia de pliegues o en lámina delgada por la presencia de una fuerte orientación preferente cristalográfica). Textura granoblástica poligonal en escapolita formada por recristalización estática en la que ha operado el proceso de reducción del área de los bordes de grano. (1996). la reducción del área de los bordes de grano. y Trouw. 2ª edición.J. S. pp. R. contactos triples con ángulos interfaciales próximos a 120° y un tamaño de grano mayor que el original (figura 7). Structural geology of rocks and regions. 150202.W. Deformation Mechanisms and Microstructures. Figura 7. 12 . (1996). que conlleva una reducción de la energía total del agregado cristalino. Nueva York. C.mecanismo de reducción de área de los bordes de grano (figura 6). Tomada de Paschier y Trouw. 43. John Wiley & Sons.

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