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Iriarte, Tomas de - Fabulas Literarias

Iriarte, Tomas de - Fabulas Literarias

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Fábulas literarias

Tomás de Iriarte

-IEl elefante y otros animales

Allá en tiempo de entonces, y en tierras muy remotas, cuando hablaban los brutos su cierta jerigonza, notó el sabio elefante que entre ellos era moda incurrir en abusos dignos de gran reforma. Afeárselos quiere, y a este fin los convoca. Hace una reverencia a todos con la trompa, y empieza a persuadirlos en una arenga docta que para aquel intento estudió de memoria. Abominando estuvo por más de un cuarto de hora mil ridículas faltas, mil costumbres viciosas: la nociva pereza, la afectada bambolla, la arrogante ignorancia, la envidia maliciosa. Gustosos en extremo, y abriendo tanta boca, sus consejos oían muchos de aquella tropa,

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el cordero inocente, la siempre fiel paloma el leal perdiguero, la abeja artificiosa, el caballo obediente, la hormiga afanadora, el hábil jilguerillo, la simple mariposa. Pero del auditorio otra porción no corta, ofendida, no pudo sufrir tanta parola. El tigre, el rapaz lobo, contra el censor se enojan. ¡Qué de injurias vomita la sierpe venenosa! Murmuran por lo bajo, zumbando en voces roncas, el zángano, la avispa, el tábano y la mosca. Sálense del concurso por no escuchar sus glorias, el cigarrón dañino la oruga y la langosta. La garduña se encoge, disimula la zorra, y el insolente mono hace de todos mofa. Estaba el elefante viéndolo con pachorra, y su razonamiento concluyó en esta forma: «A todos y a ninguno mis advertencias tocan: quien las siente, se culpa:

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65 70 75 . Y pues no vituperan señaladas personas. sepa también que todas hablan a mil naciones. la mona y el cerdo . quien haga aplicaciones. porque defectos notan que hubo en el mundo siempre. Ni de estos tiempos hablan. que las oiga. no sólo a la española.II El oso.el que no. como los hay ahora. Ningún particular debe ofenderse de lo que se dice en común.» Quien mis FÁBULAS lea. con su pan se lo coma.

la no muy bien aprendida danza. que me haces poco favor. Queriendo hacer de persona.» Echó el oso. dijo a una mona: «¿Qué tal?» Era perita la mona.Un oso. y respondiole: «Muy mal. ¡Pues qué! ¿Mi aire no es garboso? ¿No hago el paso con primor? Estaba el cerdo presente. ensayaba en dos pies. con que la vida ganaba un piamontés. llegué a dudar: 5 10 15 20 . al oír esto.» Yo creo. y dijo: «¡Bravo! ¡Bien va! Bailarín más excelente no se ha visto ni verá. y con ademán modesto hubo de exclamar así: «Cuando me desaprobaba la mona. sus cuentas allá entre sí. replicó el oso.

» Guarde para su regalo esta sentencia un autor: si el sabio no aprueba. malo. aun el más perezoso y más idiota quería. hacer panales. y el enjambre inexperto 5 10 . . como cuando la aplauden los necios. peor. y por librarse de tan fea nota a vista de los otros animales. Cada cual varios medios discurría para disimular su inútil ocio. 25 Nunca una obra se acredita tanto de mala.mas ya que el cerdo me alaba.III La abeja y los zánganos A tratar de un gravísimo negocio se juntaron los zánganos un día. Mas como el trabajar les era duro. bien o mal. si el necio aplaude. muy mal debo de bailar.

. con citar a los muertos que lo han sido! ¡Y qué pomposamente que los citan! Mas pregunto yo ahora: ¿los imitan? 15 20 25 30 Fácilmente se luce con citar y elogiar a los hombres grandes de la antigüedad: el mérito está en imitarlos. que una abeja les dijo por despique: «¿No trabajáis más que eso? Pues hermanos.no estaba muy seguro de rematar la empresa con acierto. jamás equivaldrá vuestro zumbido a una gota de miel que yo fabrique. intentaron salir de aquel apuro con acudir a una colmena vieja y sacar el cadáver de una abeja muy hábil en su tiempo y laboriosa: hacerla con la pompa más honrosa unas grandes exequias funerales.IV Los dos loros y la cotorra .» ¡Cuántos pasar por sabios han querido. y susurrar elogios inmortales de lo ingeniosa que era en labrar dulce miel y blanca cera. Con esto se alababan tan ufanos.

y aquello era Babilonia. y el francés luego reforma las palabras que aprendió de lengua que no es de moda el español. Llegó a pedir en francés los garbanzos de la olla. el español al francés casi se las tomó todas. que al cabo ya no sabían hablar ni una lengua ni otra. y aun discurre que con ella ilustra su lengua propia. El francés del español tomó voces. al contrario. y desde el balcón de enfrente una erudita cotorra 5 10 15 20 25 .De Santo Domingo trajo dos loros una señora: la isla es mitad francesa. aunque pocas. Así cada animalito hablaba distinto idioma. Pusiéronlos al balcón. no olvida la jerigonza. Manda el ama separarlos. de francés y castellano hicieron tal pepitoria. y otra mitad española.

mire qué bella!.» 5 10 . Él respondió solamente. que tejía a toda prisa.la carcajada soltó. ¡Mire qué sutil es. y ya estará acabada al mediodía. y ella dijo: A mucha honra. ¡Vaya. (1) 30 35 -VEl gusano de seda y la araña Trabajando un gusano su capullo. como si el serlo fuera tacha. haciendo del loro mofa.. muy propia de su orgullo: «¿Qué dice de mi tela el seor gusano? Esta mañana la empecé temprano. de esta suerte le habló con falsa risa. así sale ella.» El gusano con sorna respondía: «Usted tiene razón. como por tacha afrentosa: Vos no sois una PURISTA . que los loros son lo mismo que las personas! Los que corrompen su idioma no tienen otro desquite que llamar puristas a los que le hablan con propiedad.. la araña.

y el ave fénix cree a pie juntillas (no tengo bien presente si es en el libro octavo o en el nono). que era diestro en mil habilidades. 5 10 . quiso un día. que en discurrir historias de animales se calentó el cerebro. pues. refiere el caso de un famoso mono. . Éste. y servía a un gran titiritero.Se ha de considerar la calidad de la obra y no el tiempo que se ha tardado en hacerla.VI El mono y el titiritero El fidedigno padre Valdecebro. que en estilo encumbrado y elocuente del unicornio cuenta maravillas. mientras estaba ausente su maestro. pintándolos con pelos y señales.

Estaba el cuarto a oscuras. mas lo mejor faltaba todavía. las diversas figuras iba explicando con locuaz despejo. de la linterna mágica una escena. vueltas de carnero. Todos se confundían. con el salto mortal y la campana: luego el despeñadero. cual se requiere en casos semejantes. pues imitando lo que su amo hacía. y durante el manejo de los vidrios pintados. y al fin. Estaba el mono ya corrido. Empezó por hacer la mortecina. cuando 15 20 25 30 35 40 45 . sospechando que aquello era burlarse de la gente. ninguno ver podía los portentos que con tanta parola y grave tono les anunciaba el ingenioso mono. Luego que la atención del auditorio con un preparatorio exordio concilió. De estas y de otras gracias hizo alarde. detrás de aquella máquina se puso. después bailó en la cuerda a la arlequina. y aunque los circunstantes observaban atentos. el ejercicio a la prusiana. ofrecerles pensó. la espatarrada. porque la tarde completa fuese. fáciles de mover a todos lados.convidar diferentes animales de aquellos más amigos. y la función amena. a que fuesen testigos de todas sus monadas principales. según es uso.

50 55 . le dijo: «Majadero. sutiles y altas musas.VII La campana y el esquilón . si tienes apagada la linterna?» Perdonadme. las que hacéis vanidad de ser confusas: ¿Os puedo yo decir con mejor modo que sin la claridad os falta todo? Sin claridad no hay obra buena. ¿de qué sirve tu charla sempiterna. entre severo y risueño.entró maese Pedro de repente. e informado del lance.

siendo su parroquial una pobre iglesita con chico campanario. a modo de una ermita. de corta población. A fin de que imitase aqueste campanario al de la catedral. que sólo se tocaba algún solemne día. pues que la gravedad suple en muchos así por la capacidad. dispuso el vecindario que despacio y muy poco el dicho esquilón se hubiese de tocar en tal cual función. y ser mayor de la ordinaria marca. 5 10 15 20 Con hablar poco y gravemente. y piensan que con esto imitan a los sabios. Por esto.En cierta catedral una campana había. y pudo aquello tanto en la gente aldeana. que el esquilón pasó por una gran campana. Muy verosímil es. dígnanse rara vez de despegar sus labios. Con el más recio son. y un rajado esquilón pendiente en medio de él. celebrada fue siempre en toda la comarca. logran muchos opinión de hombres grandes. con pausado compás cuatro golpes o tres solía dar no más. era allí el que hacía el principal papel. Tenía la ciudad en su jurisdicción una aldea infeliz. .

me ha ocurrido ahora por casualidad. En la flauta el aire se hubo de colar. Una flauta en ellos halló. Acercose a olerla el dicho animal. salga bien o mal. ¡Oh! dijo el borrico: ¡Qué bien sé tocar! ¿Y dirán que es mala la música asnal? Sin reglas del arte 5 10 15 20 25 . y dio un resoplido por casualidad.. y sonó la flauta por casualidad. que un zagal se dejó olvidada por casualidad. pasaba un borrico por casualidad.VIII El burro flautista Esta fabulilla. Cerca de unos prados que hay en mi lugar.

y con qué industrias el sustento gana. muy trivial y muy fácil la suponen.borriquitos hay. por más nueva que sea y primorosa. Esta casta de gente no se me ha de escapar. A la pulga la hormiga refería lo mucho que se afana. sin que lleve su fábula corriente. por vida mía. aunque gaste en hacerla todo un día. y a tener que alabarla no se exponen. 5 10 .IX La hormiga y la pulga Tienen algunos un gracioso modo de aparentar que se lo saben todo: pues cuando oyen o ven cualquiera cosa. . que una vez aciertan por casualidad. Sin reglas del arte. el que en algo acierta es por casualidad.

siquiera para muestra ayúdenos en algo de provecho... Pero.. si diarias experiencias no las acreditasen de evidencias. sin duda.de qué suerte fabrica el hormiguero. ya que con ese tono de maestra todo lo facilita y da por hecho.. 15 20 25 30 35 40 . es claro.» La pulga. cuál el granero.. lo entiendo. dijo a la pulga: «Amiga... Tengo que hacer.. pues yo quiero que venga usted conmigo al hormiguero.. cómo el grano acarrea. con otras menudencias muy curiosas.. que salió de sus casillas al oír estas vanas respuestillas.. dando un brinco muy ligera...» Para no alabar las obras buenas.» La hormiga.. ya lo decía yo. ya ves que en eso no hay nada de raro.. Hasta otro día. ya... respondió con grandísimo desuello: «¡Miren qué friolera! ¿Y tanto piensas que me costaría? Todo es ponerse a ello. no diciendo más que éstas u otras tales expresiones: «Pues.. bien.. sí.. algunos las suponen de fácil ejecución. repartiendo entre todas la tarea. cuál es la habitación... se supone. A todas sus razones contestaba la pulga. que pudieran pasar por fabulosas.

-XLos dos conejos Por entre unas matas seguido de perros (no diré corría) volaba un conejo. De su madriguera 5 .

Sin aliento llego. asunto principal.» «Digo que podencos. y le dijo: «Tente. como mi abuelo.. que no entiendes de eso. 10 15 20 25 30 . No debemos detenernos en cuestiones frívolas. por allí los veo.» «Pues ¿qué son?» -«¡Podencos!» «¡Qué! ¿Podencos dices?» «Sí.» «Galgos y muy galgos: bien visto lo tengo. replica el otro.. ¿qué es esto?» «¿Qué ha de ser? responde.» «Son Podencos: vaya. Los que por cuestiones de poco momento dejan lo que importa.» «Son galgos.. pillan descuidados a mis dos conejos. Pero no son galgos. te digo.» «Sí. amigo.salió un compañero.. Dos pícaros galgos me vienen siguiendo.» En esta disputa llegando los perros. llévense este ejemplo.

» Cuando veo yo algunos que de otros escritores a la sombra se arriman y piensan ser autores con poner cuatro notas. que aunque más oloroso que todas estas 5 plantas. por más que presumas. si no te arrimas a una de esas 10 paredes. con socarronería le dijo de esta suerte: «Dios te guarde. que en la lengua herbolaria saludando al tomillo la hierba parietaria. . ni medio palmo puedes medrar.. chico soy. no sé dónde.» Él responde: «Querida. Yo sí te compadezco.XI La parietaria y el tomillo Yo leí. pero crezco sin ayuda de nadie. pues. o hacer un prologuillo. tomillo: lástima me da verte. apenas medio palmo del suelo te levantas.

¡Pensamiento feliz! Otro rellenos. ni me importa saberlo. que ni sé cómo se llama. o algunas notas a libro ajeno. donde es fama que jamás hubo casta de gallinas hasta que allá un viajero 5 llevó por accidente un gallinero. . Luego de aquella tierra un habitante introdujo el comerlos estrellados. ¡Oh qué elogios se oyeron a porfía de su rara y fecunda fantasía! 15 Otro discurre hacerlos escalfados. ¡Ahora sí que están los huevos buenos! ... que ya el plato más común y barato era de huevos frescos. Nadie pretenda ser tenido por autor sólo con poner un ligero prólogo.estoy por aplicarles lo que dijo el tomillo. pero todos los pasaban por agua (que el viajante 10 no enseñó a componerlos de otros modos).XII Los huevos Más allá de las islas Filipinas hay una. Al fin tal fue la cría.

Uno después inventa la tortilla, y todos claman ya: ¡qué maravilla! No bien se pasó un año, cuando otro dijo: «Sois unos petates: yo los haré revueltos con tomates.» Y aquel guiso de huevos tan extraño, con que toda la isla se alborota, hubiera estado largo tiempo en uso, a no ser porque luego los compuso un famoso extranjero a la Hugonota. Esto hicieron diversos cocineros; pero ¡qué condimentos delicados no añadieron después los reposteros! Moles, dobles, hilados, en caramelo, en leche, en sorbete, en compota, en escabeche. Al cabo todos eran inventores, y los últimos huevos los mejores. Mas un prudente anciano les dijo un día: «Presumís en vano de esas composiciones peregrinas. ¡Gracias al que nos trajo las gallinas! Tantos autores nuevos ¿no se pudieran ir a guisar huevos más allá de las islas Filipinas?

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No falta quien quiera pasar por autor original cuando no hace más que repetir, con corta diferencia, lo que otros muchos han dicho.

- XIII El pato y la serpiente

A orillas de un estanque diciendo estaba un pato: «¿A qué animal dio el cielo los dones que me ha dado? Soy de agua, tierra y aire. Cuando de andar me canso, si se me antoja, vuelo, si se me antoja, nado.» Una serpiente astuta, que le estaba escuchando, le llamó con un silbo, y le dijo: «Seor guapo, no hay que echar tantas plantas; pues ni anda como el gamo, ni vuela como el sacre, ni nada como el barbo. Y así tenga sabido que lo importante y raro no es entender de todo, sino ser diestro en algo.» Más vale saber una cosa bien, que muchas mal.

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- XIV El manguito, el abanico y el quitasol

Si querer entender de todo es ridícula presunción, servir sólo para una cosa suele ser falta no menor. Sobre una mesa cierto día dando estaba conversación a un abanico y a un manguito un paraguas o quitasol; y en la lengua que en otro tiempo con la olla el caldero habló , a sus compañeros dijo: «¡Oh, qué buenas alhajas sois! Tú, manguito, en invierno sirves; en verano vas a un rincón: tú, abanico, eres mueble inútil cuando el frío sigue al calor. No sabéis salir de un oficio, aprended de mí, pese a vos,
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y en el verano quitasol. aunque fuese bastarda. de perdiz y de tórtola toma y en su nido los guarda mezclados. deseando sacar una cría más ligera. el pesado volar conocía.XV La avutarda De sus hijos la torpe avutarda. 20 . A este fin muchos huevos robados de alcotán. Largo tiempo se estuvo sobre ellos.» También suele ser nulidad el no saber más que una cosa. Y aunque hueros salieron bastantes produjeron por fin los restantes varias castas de pájaros bellos. el extremo opuesto del defecto reprendido en la fábula anterior.que en el invierno soy paraguas. 5 10 . de jilguero y paloma.

15 y hete aquí la avutarda lucida. pues. a volar vuestra cría.XVI El jilguero y el cisne . 20 Muy ridículo papel hacen los plagiarios que escriben centones. sus polluelos cada ave se lleva.» Y veremos qué os queda a vosotros. . Ya dirá cada autor: «Esta es mía. sacad. Los que andáis empollando obras de otros.La avutarda mil aves convida por lucirlo con cría tan nueva.

» Quiso el cisne cantar. si no corresponden las obras. y el cisne continuaba: «¡Qué insolencia! ¡Miren cómo me insulta el musiquillo! Si con soltar mi canto no le humillo.. 5 10 15 .» «¡Ojalá que cantaras! (Le respondió por fin el pajarillo): ¡Cuánto no admirarías con las cadencias raras que ninguno asegura haberte oído.«Calla tú.XVII El caminante y la mula de alquiler . y dio un graznido. Nada sirve la fama. pajarillo vocinglero. ¿A cantar me provocas. (dijo el cisne al jilguero). y perderle en llegando a la experiencia. cuando sabes que de mi voz la dulce melodía nunca ha tenido igual entre las aves?» El jilguero sus trinos repetía. aunque logran más fama que las mías!. ¡Gran cosa! Ganar crédito sin ciencia. dé muchas gracias a mi gran prudencia..

5 10 15 20 25 . y mordiscón! ¡Se vuelve contra el jinete!. Nada...... ¡Arre!. «¿Si lo hará de picardía?... ¡Oh qué corcovo.. ¡Muy bien! ¿Y eres tú la que corrías?... que apenas el caminante la podía detener.... pero algo más adelante la falsa caballería ya iba retardando el paso.. Pues este aguijón. y tanto empezó a correr.. ¿Te paras? Acaso metiendo la espuela. Ni por esas. No dudo que en un instante su media jornada haría.. mucho me temo un fracaso. que es delgada.. qué envión! Aunque las piernas apriete. Menos...... Por fin dio en tierra. Mas ¿si estará ya cansada? ¡Coces tira... Esta vara....Harta de paja y cebada una mula de alquiler salía de la posada. ¡Voto a quién! Barrabás que la sujete..

» Después de este lance. al punto digo: «¡Cuidado! Tente. 30 35 . amén! No me fiaré en mis días de mula que empiece haciendo semejantes valentías.¡Mal muermo te mate. hombre. en viendo que un autor ha principiado con altisonante estruendo.XVIII La cabra y el caballo . se ven tal vez precisados a humillarle después demasiado. que te has de ver en el vergonzoso estado de la mula de alquiler!» Los que empiezan elevando el estilo.

dirigió de esta suerte la palabra: «¿No oyes de aquellas cuerdas la armonía? Pues sabe que son tripas de una cabra que fue en un tiempo compañera mía.» Volviose el buen rocín y respondiola: «A fe que no resuenan esas cuerdas sino porque las hieren con las cerdas que sufrí me arrancasen de la cola. ni más ni menos. y se consuela. porque en vida no ha conseguido ver obra aplaudida algún mal escritor. Los pies se le bailaban de contenta. ¿cuándo la gozarás? Después que mueras. Confío ¡dicha grande! que algún día.Estábase una cabra muy atenta largo rato escuchando de un acorde violín el eco blando. que satisfacción igual esperas. 5 10 15 20 25 Hay muchos escritores que se lisonjean fácilmente de lograr fama póstuma. cuando no han podido merecerla en vida. . al juicio apela de la posteridad. Tú. no menos dulces trinos formarán mis sonoros intestinos. pero al fin tengo el gusto de ver que lucimiento debe a mi auxilio el músico instrumento.» Así. pasé mi susto. Mi dolor me costó. y a cierto jaco que también suspenso casi olvidaba el pienso.

porque no me deja tu ingrata voz trabajar. dijo al cuclillo la abeja: «Calla. 5 10 15 20 .» -«¿Te cansa mi canto igual? (El cuclillo respondió): pues a fe que no hallo yo variedad en tu panal.XIX La abeja y el cuclillo Saliendo del colmenar. Pero en obra destinada sólo al gusto y diversión. No hay ave tan fastidiosa en el cantar como tú: cucú.» A esto la abeja replica: «En obra de utilidad la falta de variedad no es lo que más perjudica. Y pues que del propio modo fabricas uno que ciento si yo nada nuevo invento.. cucú. en ti es viejísimo todo. y más cucú: y siempre una misma cosa.

He de poner. una fábula suya en castellano. «¿Qué tal.. . pues que la tengo a mano. dijo un ratón en su agujero: 5 no hay prenda más amable y estupenda que la fidelidad: por eso quiero tan de veras al perro perdiguero.» La variedad es requisito indispensable en las obras de gusto. todo lo demás es nada.» La alabanza que muchos creen justa.» . y torciendo el hocico. ¡Qué invención tan sencilla! ¡Qué sentencias!.» Aquí se asusta 10 mi buen ratón. injusta les parece 15 si ven que su contrario la merece. «Cierto.si no es varia la invención. se esconde. señor lector? La fabulilla puede ser que le agrade y que le instruya..XX El ratón y el gato Tuvo Esopo famosas ocurrencias..» Un gato replicó: «Pues esa prenda yo la tengo también.. le responde: «¿Cómo? ¿La tienes tú? Ya no me gusta.

«Es una maravilla: dijo Esopo una cosa como suya.» 20 «Pues mire usted: Esopo no la ha escrito: salió de mi cabeza.» «¿Con que es tuya?» «Sí, señor erudito: ya que antes tan feliz le parecía, critíquemela ahora porque es mía.» 25 Alguno que ha alabado una obra ignorando quién es su autor, suele vituperarla después que lo sabe.

- XXI y XXII La lechuza, los perros y el trapero

Cobardes son, y traidores, ciertos críticos que esperan, para impugnar, a que mueran los infelices autores,

porque vivos, respondieran. Un breve caso a este intento contaba una abuela mía. Diz que un día en un convento entró una lechuza... Miento, que no debió ser un día. Fue, sin duda, estando el sol va muy lejos del ocaso... Ella, en fin, se encontró al paso una lámpara (o farol, que es lo mismo para el caso). Y volviendo la trasera, exclamó de esta manera: «Lámpara, ¡con qué deleite te chupara yo el aceite, si tu luz no me ofendiera! Mas ya que ahora no puedo, porque estás bien atizada, si otra vez te hallo apagada, sabré, perdiéndote el miedo, darme una buena panzada.»

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Aunque renieguen de mí los críticos de que trato, para darles un mal rato, en otra fábula aquí tengo de hacer su retrato. Estando, pites, un trapero revolviendo un basurero, ladrábale (como suelen cuando a tales hombres huelen)

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Dos parientes del Cerbero. Y díjoles un lebrel: «Dejad a ese perillán, que sabe quitar la piel cuando encuentra muerto a un can, y cuando vivo, huye de él.»

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Atreverse a los autores muertos, y no a los vivos, no sólo es cobardía, sino traición.

- XXIII La rana y el renacuajo

En la orilla del Tajo hablaba con la rana el renacuajo, alabando las hojas, la espesura

Mas luego que del viento el ímpetu violento una caña abatió. en tono de lección dijo la rana: «Ven a verla. también de muchos versos lo diría. «Amigo.XXIV El lobo y el pastor Cierto lobo. le dijo: yo no sé por qué me has mirado siempre con odio y horror. que cayó al río. no lo soy a fe. hablando con cierto pastor. toda vana.de un gran cañaveral y su verdura. hijo mío: por de fuera muy tersa.» Si la rana entendiera poesía. todo fofa. muy lozana. por dentro. Tiénesme por malo. ¡Mi piel en invierno que abrigo no da! 5 Achaques humanos cura más de mil: y otra cosa tiene: que seguro está que la piquen pulgas ni otro insecto vil. ¡Qué despreciable es la poesía de mucha hojarasca! 5 10 . .

Mis uñas no trueco por las del tejón. y a cuántos con mi unto he dado salud. El libro que de suyo es malo. ¡maldígate el cielo. que contra el mal de ojo tienen gran virtud.» El pastor responde: «Perverso animal. Mis dientes. maldígate amén! Después que estás harto de hacer tanto mal. 10 15 . ¿qué importa que puedas hacer algún bien? Al diablo los doy tantos libros lobos como corren hoy.XXV El águila y el león . no dejará de serlo porque tenga tal o cual cosa buena. ya sabes cuán útiles son.

dijo el león: Yo te juro que en mis reinos no entre más.El águila y el león gran conferencia tuvieron para arreglar entre sí ciertos puntos de gobierno. murmura también de aquéllos. sobre todo. tengo.» «Está bien. 5 10 15 20 25 . ¿Como ave queréis tratarme? Pues cuadrúpedo me vuelvo. Con mis vasallos murmura de los brutos de tu imperio.» «Pues en los míos. si se le antoja dice: -Hocico. respondió el águila. y cuando con éstos vive. Dio el águila muchas quejas del murciélago. y no pico. y alega varias razones. Mas. la del vuelo. dándose por uno de ellos. menos. diciendo: «¿Hasta cuándo ese avechucho nos ha de traer revueltos? Con mis pájaros se mezcla.» Desde entonces solitario salir de noche le vemos.

si queréis vivir con todos.XXVI La mona . que hacéis a pluma y a pelo. miraos en este espejo. suelen conseguir el desprecio de ambos. Murciélagos literarios. 30 Los que quieren hacer a dos partidos. .pues ni alados ni patudos quieren ya tal compañero.

5 10 15 20 25 . porque difícil sería que tela y sastre encontrase: el refrán lo dice: pase. saltó por una ventana al tejado de un vecino. cierta mona se vistió). como el de los matachines.) Él no supo.» El refrán lo dice así. yo también lo diré aquí: y con eso lo verán en fábula y en refrán. Viéndose ya tan galana. por ser el autor muy raro.«Aunque se vista de seda la mona. pero lo dice una historia de que apenas hay memoria. (y poner el hecho en claro no le habrá costado poco. y de allí tomó el camino para volverse a Tetuán. Un traje de colorines. mona se queda. ni tampoco he podido saber yo. aunque más bien creo yo que su amo la vestiría. esto no dice el refrán.

valles. y al cabo de la jornada ninguna dio palotada. Y sus necias compañeras atravesaron laderas. que a la nueva compañera la dirección se confiera de cierta gran correría. ríos. (¡Lo que es tener buena ropa!) La directora. con que buscar se debía en aquel país tan vasto la provisión para el gasto de toda la mona tropa. sino. Opinan luego al instante. marchando con las huestes de su mando perdió. pantanos. Viose la señora mía en la amable compañía de tanta mona desnuda. ingenio y tino mental del petimetre animal. lo que es más.si la mona se embarcó. admirándose del traje y suponiendo sería mucha la sabiduría. bosques. y nemine discrepante. no sólo el camino. 30 35 40 45 50 55 60 . cerros. el tino. y cada cual la saluda como a un alto personaje. llanos. o si rodeó tal vez por el istmo de Suez: lo que averiguado está es que por fin llegó allá. desiertos.

.XXVII El asno y su amo . también acá se hallarán monos que. Hay trajes propios de algunas profesiones literarias. aunque se vistan de estudiantes. 70 Pero sin ir a Tetuán. y vieron por experiencia que la ropa no da ciencia. se han de quedar lo mismo que eran antes. con los cuales aparentan muchos el talento que no tienen. Por poco no queda mona a vida con la intentona.Y eso que en toda su vida hicieron otra salida en que fuese el capitán 65 más tieso ni más galán.

y replicó: «Yo tomo lo que me quieras dar: pero. pues si en dándola paja.» Díjolo tantas veces. y no escribe bien. no debe fundar su disculpa en el mal gusto del vulgo.«Siempre acostumbra hacer el vulgo necio de lo bueno y lo malo igual aprecio: yo le doy lo peor. que ya un día se enfadó el asno. .» 15 Sepa quien para el público trabaja. que tal vez a la plebe culpa en vano. que es lo que alaba. come paja. come grano.» De este modo sus yerros disculpaba un escritor de farsas indecentes. siempre que la dan grano. 5 y un taimado poeta que lo oía. le respondió en los términos siguientes: al humilde jumento su dueño daba paja. Quien escribe para el público. hombre injusto.XXVIII - . y verás si me lo como. pues que con eso estás 10 contento. ¿piensas que sólo de la paja gusto? Dame grano. y le decía: «Toma.

empezó a decir un día: «Bien trabajo. Con mucha incomodidad aquí la vida se pasa: me iré.» Apenas le dieron suelta. Parece que cierto can que la máquina movía. Y no le hubo visto bien. llegó al campo. Rueda de madera es con escalones. infeliz! Y al cabo. me arrojarán algún hueso que sobre de esa perdiz. y ¿qué me dan? ¡Cómo sudo! ¡Ay.El gozque y el macho de noria Bien habrá visto el lector en hostería o convento un artificioso invento para andar el asador. 5 10 15 20 25 . y un perro metido en aquel encierro le da vueltas con los pies. huyendo con disimulo. por gran exceso. no sólo de casa mas también de la ciudad. en donde un mulo a una noria daba vuelta.

» El macho le respondió. Saltó el can. esto es. 30 35 40 45 50 . que agua saco.. y qué bien le replicó! Lo mismo he leído yo en un tal Horacio Flaco. más ración. aunque estoy flaco. que no ande la noria el perro. Pues ¿y qué? ¿No ando la de mi asador? Me habrán de dar. ¡Miren el mulo bellaco. Entonces el de la noria le interrumpió de este modo: «Que se vuelva le aconsejo a voltear su asador.. «Eso también lo haré yo.cuando dijo: «¿Quién va allá? Parece que por acá asamos carne también. Nadie emprenda obra superior a sus fuerzas. sobre todo. que a un autor da por gran yerro cargar con lo que después no podrá llevar. ¿Tanto pesa?.» «No aso carne. Como esa rueda es mayor. tendré más gloria. algo más trabajaré. que esta empresa es superior a las fuerzas de un gozquejo.

el tordo y la marica Oyendo un tordo hablar a un papagayo. Así. 5 . que en ciertas ocasiones a una marica daba ya lecciones. quiso que él. salió tan diestra la marica como aquel que al estudio se dedica por copias y por malas traducciones. y con sólo un ensayo creyó tener pronunciación tan clara. le enseñara. Conviene estudiar los autores originales. y no el hombre.XXIX El papagayo. no los copiantes y malos traductores..

Quiso luego la trampa que el perseguido autor diese a la estampa sus obras de elocuencia y poesía: y aquel bicho travieso.. «¡Qué desgracia la mía! El literato exclama: ya estoy harto 5 10 15 20 . que no se alimentaba de otra cosa que de roerle siempre verso y prosa. o el rejalgar en dulces confecciones curar lograron su incesante anhelo de registrar las doctas papeleras. si antes el manuscrito le roía. ni extrañas invenciones de varias e ingeniosas ratoneras.XXX El erudito y el ratón En el cuarto de un célebre erudito se hospedaba un ratón. Ni de un gatazo el vigilante celo pudo llegarle al pelo. y acribillar las páginas enteras. mucho mejor roía ya lo impreso. ratón maldito.

echa en la tinta dosis competente de solimán molido escribe (yo no sé si en prosa o verso): devora.» Bien hace quien su crítica modera. aburrido.. mire no le escriba con un poco de tinta corrosiva. pues. tan hecha a malas mañas. igualmente en el blanco papel hincaba el diente.XXXI La ardilla y el caballo . Hay casos en que es necesaria la crítica severa. el animal perverso. cuando no hablar con sincero denuedo poca razón arguye.» Pero sí: la traidora sabandija. «¡Feliz receta! Dijo entonces el crítico poeta: quien tanto roe.. y revienta por fin. Yo haré que este desorden se corrija.. desde ahora papel blanco no más habrá en mi cuarto..de escribir para gente roedora. pero usarla conviene más severa contra censura injusta y ofensiva. El autor. y por no verme en esto. 25 30 35 40 . o mucho miedo.

Yo soy viva. subo y bajo.» El paso detiene entonces el buen potro. de ese brío. 5 10 15 20 . Viéndole hacer movimientos tan veloces y a compás. de aquesta suerte le dijo con muy poca cortedad: «Señor mío. y muy formal. que otro tanto suelo hacer. no me estoy quieta jamás. se adiestraba en galopar. que. me pasco. y acaso más. dócil a espuela y rienda. ligereza y destreza no me espanto.Mirando estaba una ardilla a un generoso alazán. me meneo. yo trabajo. soy activa.

25 30 35 40 . quiero. tantas vueltas. y revueltas. si en obras frívolas gastan todo el calor natural.» Con que algunos escritores ardillas también serán. Algunos emplean en obras frívolas tanto afán como otros en las importantes.XXXII - . que me diga: ¿Son de alguna utilidad? Yo me afano. amiga. y en servicio de mi dueño tengo empeño de lucir mi habilidad. mas no en vano: sé mi oficio.en los términos siguientes respuesta a la ardilla da: «Tantas idas y venidas.

» Cuando un autor ha llegado a ser famoso. celebrando los días de su dama.El galán y la dama Cierto galán. «Llene un volumen de disparates un autor famoso. 5 10 . que cuarenta vestidos muda al año. y el oro y plata sin temor derrama. en todo primoroso!» Y ahora digo yo. lo seguro que estaba de su fama. y si no le alabaren. que me emplumen. todo se te aplaude. «¡Bella plata! ¡Qué brillo tan hermoso! Dijo la dama: ¡viva el gusto y numen del petimetre. a quien París aclama petimetre del gusto más extraño. unas hebillas estrenó de estaño. sólo para probar con este engaño.

quién a la abeja.. Éste a la hormiga alaba. aquél al perro.» Ninguno adivinó por qué motivo 5 10 . el dromedario y la zorra Para pasar el tiempo congregada una tertulia de animales varios (que también entre brutos hay tertulias) mil especies en ella se tocaron. «No (dijo el avestruz): en mi dictamen no hay mejor animal que el dromedario. Hablose allí de las diversas prendas de que cada animal está dotado. El dromedario dijo: «Yo confieso que sólo el avestruz es de mi agrado.XXXIII El avestruz. quién al papagayo.

y no muy advertido el dromedario? ¿O bien porque son feos uno y otro? ¿O porque tienen en el pecho un callo? 20 O puede ser también. ambos eran berberiscos.XXXIV El cuervo y el pavo Pues como digo. 25 y no fue juicio..» «No es nada de eso. «¿Será porque los dos abultan mucho? 15 ¿O por tener los dos los cuellos largos? ¿O porque el avestruz es algo simple.» En efecto.ambos tenían gusto tan extraño. (la zorra interrumpió): aya di en el caso. ¿Sabéis por qué motivo el uno al otro tanto se alaban? Porque son paisanos. También en la literatura suele dominar el espíritu de paisanaje. es el caso. . tan temerario el de la zorra.. y vaya de cuento. no. que no pueda hacerse tal vez igual de algunos literatos. .

contra la persona cargos suele hacer el necio. en que eres un pajarraco de muy mal agüero.» Cuando en las obras del sabio no encuentra defectos. 5 10 15 20 25 . Escucha: también reparo (le gritó más recio). que das asco. Citando se trata de notar los defectos de una obra. «Aguarda. Al término señalado. grandísimo puerco! Sí.» «Todo esto no viene al caso (le responde el cuervo). ¡Quita allá. que tienes por regalo comer cuerpos muertos.que a volar se desafiaron un pavo y un cuervo. porque aquí sólo tratamos de ver qué tal vuelo. le dijo el pavo al cuervo de lejos: ¿Sabes lo que estoy pensando? Que eres negro y feo. ¿cuál llegó primero? Considérelo quien de ambos haya visto el vuelo. no deben censurarse los personales de su autor.

sepa que en la mismísima tertulia un día se trataba del gusano artífice ingenioso de la seda. Para muestra presentan un capullo. llamando la labor admirable. Preguntábanse. unos a otros: «¿Por qué este miserable gusarapo el único ha de ser quien vitupere lo que todos acordes alabamos?» Saltó la zorra y dijo: «¡Pese a mi alma! El motivo no puede estar más claro. y a sus elogiadores.XXXV La oruga y la zorra Si se acuerda el lector de la tertulia en que. pues. con todo que es un ciego. examínanle. 5 10 15 20 . crecen los aplausos: Y aun el topo. friolera. en presencia de animales varios la zorra adivinó por qué se daban elogios avestruz y dromedario. y todos ponderaban su trabajo. mentecatos. confesó que el capullo era un milagro.. Desde un rincón la oruga murmuraba en ofensivos términos.

el más adornado que en mi vida he visto. Albarda y cabestro 5 . . 25 ¿Queréis un buen consejo? Pues cuidado.XXXVI La compra del asno Ayer por mi calle pasaba un borrico. compañeros. que la oruga también labra capullos. no hagáis más que contarles este caso.¿No sabéis. La literatura es la profesión en que más se verifica el proverbio: ¿Quién es tu enemigo? El de tu oficio. Cuando os provoquen ciertos envidiosos. aunque malos?» Laboriosos ingenios perseguidos.

que es. le hallaron el lomo asaz malferido. lazos. Y hechos a tijera. al primer registro. 10 15 20 25 30 35 40 . un chalán gitano de los más ladinos. con seis mataduras y tres lobanillos. cascabeles. y otros atavíos. con arte prolijo. Volviendo a su casa. en pescuezo y anca dibujos muy lindos. y uno de ellos dijo: «Veamos. Parece que el dueño. vendió aquella alhaja a un hombre sencillo. compadre.eran nuevecitos con flecos de seda rojos y amarillos. y añaden que al pobre le costó un sentido. si este animalito tiene tan buen cuerpo como buen vestido. y bajo la albarda. según me han dicho. mostró a sus vecinos la famosa compra.» Empezó a quitarle todos los aliños. Borlas y penacho llevaba el pollino.

el cual a buen precio ha comprado un libro bien encuadernado. 45 50 55 . soy yo.XXXVII El buey y la cigarra . más que el burro mismo. «¡Burro. dijo el hombre.amén de dos grietas y un tumor antiguo que bajo la cincha estaba escondido. pues viene de molde a un amigo mío. Es ser muy necio comprar libros sólo por la encuadernación. que no vale un pito. que me pago de adornos postizos!» A fe que este lance no echaré en olvido.

la haragana reparona. 5 usted no conociera lo torcido. pues. que a mi amo sirvo bien. ay! ¡Qué surco tan torcido has hecho!» Pero él la respondió: «Señora mía.XXXVIII - . . cantando le decía: «¡Ay. un descuido.Arando estaba el buey. Calle.» ¡Miren quién hizo a quién cargo tan 10 fútil! ¡Una cigarra al animal más útil! Mas ¿si me habrá entendido el que a tachar se atreve en obras grandes un defecto leve? Muy necio y envidioso es quien afea un pequeño descuido en una obra grande. si no estuviera lo demás derecho. y a poco trecho la cigarra. y él me perdona entre tantos aciertos.

que saboyano sería. 5 10 15 20 . siendo tú fea. dándola por cosa extraña: es a saber: la marmota. aquí todos de balde me ven! Puede que seas. algún precioso animal.El guacamayo y la marmota Un pintado guacamayo desde un mirador veía cómo un extranjero payo. le dijo: «¡Raro capricho. -¿Por qué? -Porque un impresor le tenía asalariado. cuando siendo hermoso. que así dinero por verte den. por dinero una alimaña enseñaba muy feota. se fue como avergonzado. y el ave. desde el balcón.» Oyendo esto un mal autor. mas yo tengo ya bastante con saber que eres venal. Salía de su cajón aquel ridículo bicho. no obstante.

XXXIX Los dos huéspedes Pasando por un pueblo de la montaña dos caballeros mozos buscan posada. 5 10 . .Ordinariamente no es escritor de gran mérito el que hace venal el ingenio.. De ambas mansiones cada huésped la suya a gusto escoge. en casa de uno y otro van a hospedarse.. De dos vecinos reciben mil ofertas los dos amigos. Porque a ninguna quieren hacer desaire.

no era tan grande: mas dentro no faltaba donde alojarse. mucha portada: y por dentro desvanes a teja vana. pero él te dijo: «Otros chascos como ese dan muchos libros. como que había piezas de muy buen temple. a la vista. contaba al compañero el fuerte chasco.» Las portadas ostentosas de los libros engañan mucho.La que el uno prefiere. La del otro. 15 20 25 30 35 40 . oscuro y frío. claras y limpias. tiene un gran patio.XL El té y la salvia . además de estrecho. El que allí pasó un día mal hospedado. Pero el otro palacio del frontispicio era. con su gran frontispicio como un palacio. Sobre la puerta su escudo de armas tiene hecho de piedra.

y jamás he podido hacer fortuna. compadre?» «A Europa voy. no perderás el viaje. comadre. En Europa me tratan de salvaje.El té. 10 «Anda con Dios. viniendo del imperio chino. voy a China. que allá con sumo aprecio me reciben por gusto y medicina. .» La salvia me perdone. pues no hay nación alguna que a todo lo extranjero no dé con gusto aplausos y dinero. se encontró con la salvia en el camino.» «Yo. respondió la salvia. donde sé que me compran a buen 5 precio. 15 que al comercio su máxima se opone. Ella le dijo: «¿A dónde vas. Si hablase del comercio literario. puede ser que no sepa todavía en qué lengua los hizo Garcilaso. yo no defendería lo contrario porque en él para algunos es un vicio lo que es en general un beneficio: 20 y español que tal vez recitaría quinientos versos de Boileau y el Tasso.

Algunos sólo aprecian la literatura extranjera y no tienen la menor noticia de la de su nación. En esto era gran práctico y teórico un gato. cefálicas también y sudoríficas.XLI El gato. 5 catárticas. 10 que hablaba en un estilo tan enfático . como hábiles que son en la botánica. el lagarto y el grillo Ello es que hay animales muy científicos en curarse con varios específicos. prolíficas. narcóticas. febrífugas. pues conocen las hierbas diuréticas. eméticas. estípticas. . y en conservar su construcción orgánica. pedantísimo retórico.

que hay quien tiene la hinchazón por mérito. hizo del gato elogios honoríficos! Sí. de retumbantes voces el depósito apuran.como el más estirado catedrático.. he entendido lo que es zumo heliotrópico. chupar el zumo de hojas heliotrópicas. 30 Mas ya que esos amantes de hiperbólicas cláusulas. sólo por la razón de que se quedan sin entenderle. Yendo a caza de plantas salutíferas. y le dijo: «Ya. no entendió más la frase macarrónica que si le hablasen lengua babilónica. . caiga sobre su estilo problemático 35 este apólogo esdrújulo-enigmático. en fin.. siempre habrá necios que le aplaudan. y metáforas diabólicas. aunque se fue en ayunas del catálogo de términos tan raros y magníficos. por mis turgencias 15 semihidrópicas. de todo aquel preámbulo estrambótico. 20 Pero notó que el charlatán ridículo. Por más ridículo que sea el estilo retumbante. oyendo 25 el diálogo. señor hidrópico.. de hojas de girasol llenó el ventrículo.» Atónito el lagarto con lo exótico.» ¡Y no es bueno que un grillo.. dijo a un lagarto: «¡Qué ansias tan mortíferas! Quiero. y el hablar liso y llano por demérito. aunque salga un despropósito.

En la corte del león. noble auditorio. que la bandurria he templado. 5 .XLII La música de los animales Atención. y han de dar gracias cuando oigan la jácara que les canto..

cada músico decía: «Ustedes verán qué rato». unos cuantos animales dispusieron un sarao y para darle principio con el debido aparato. dos tábanos. no es menester ponderarlo. rana y cigarra. ni se trató de calandria. de jilguero. se ofrecieron a tomar la diversión a su cargo. Menos hábiles cantores.día de su cumpleaños. ni canario. y al fin la capilla junta se presenta en el estrado compuesta de los siguientes diestrísimos operarios: los tiples eran dos grillos. aunque más determinados. Antes de llegar la hora del cántico proyectado. los tenores. el cerdo y el burro. Como en esto de elegir los papeles adecuados no todas veces se tiene el acierto necesario. creyeron que una academia de música era del caso. bajos. ni del mirlo se acordaron. 10 15 20 25 30 35 40 . contraltos. ¡Con qué agradable cadencia. ni hablaron del ruiseñor. con qué acento delicado la música sonaría.

y por respeto al león disimularon el chasco. como. y a los otros hace cargos. mas viendo ya que el concierto es un infierno abreviado. sin embargo.» «Tenga modo y hable bien. esos tábanos tenores son los autores del daño.» «Quien lo echa todo a perder. respondió luego el marrano: nadie desafina más que la cigarra contralto. Jamás volváis a poneros 45 50 55 60 65 70 75 . ¿antes de empezar la solfa no la estabais celebrando? Cada uno para sí pretendía los aplausos. es el cerdo. La rana por los semblantes bien conoció. saliose del corro y dijo: «¡Cómo desentona el asno!» Éste replicó: «Los tiples sí que están desentonados. añadió un grillo chillando.» Cortó el león la disputa diciendo: «¡Grandes bellacos. que habían de ser muy pocas las palmadas y los bravos.Baste decir que los más las orejas se taparon. nadie quiere parte en él. que se debería todo el acierto a su canto. saltó la cigarra: es falso.» «Poco a poco.

tengo de hacer un estrago.» ¡Así permitiera el cielo que sucediera otro tanto. y los compañeros tienen la culpa si sale malo! Cuando se trabaja una obra entre muchos. cortante. si es mala. y echa la culpa a los otros. cada cual quiere la gloria.XLIII La espada y el asador Sirvió en muchos combates una espada tersa.en mi presencia: marchaos. bien templada. que si otra vez me cantáis. si es bueno el libro o mediano. cuando trabajando a escote tres escritores o cuatro. la más famosa que salió de mano . cada uno quiere apropiársela si es buena. 80 85 . fina.

de insigne fabricante toledano. que no entiende de semejantes compras. y airosos los sacó de mil empeños. y que pasa por buena cualquier hoja. Vendiose en almonedas diferentes. en la corte comprar quiso una espada cierto recién llegado forastero. ¿Mas de igual ignorancia o picardía nuestra nación quejarse no podría contra los traductores de dos clases. viendo que al presente es la espada un adorno solamente. cual mueble inútil. arrimada. hasta que por extraños accidentes vino. Mientras esto pasaba en la posada. se tomaba de orín. y héteme un asador hecho y derecho la que una espada fue de honra y provecho. donde. díjole que volviese al otro día. afila y acicala. siendo de moda el puño que se escoja. El espadero. se la llevó una vez a la cocina: atravesó con ella una gallina. Un asador que en su cocina había luego desbasta. a parar ¡quién lo diría! A un oscuro rincón de una hostería. que debía de ser gran majadero. 5 10 15 20 25 30 35 . y por espada de Tomás de Ayala al pobre forastero. Una criada por mandato de su amo el posadero. transformado de payo en caballero. en fin. se la vende. siendo tan picarón el espadero como fue mentecato el posadero. Fue pasando a poder de varios dueños.

y en asadores vuelven las espadas: otros hay que traducen las peores. 5 10 15 . y por aquel medio el ciego del negocio se enteraba. y más sordo que una tapia. Hablaba el ciego por señas. . En este apuro trajeron para que los ayudara a un camarada de entrambos que era manco. 40 Tanto daño causan los que traducen mal obras buenas. Este las señas del mudo trasladaba con palabras. como los que traducen bien obras malas.que infestada la tienen con sus frases? Unos traducen obras celebradas. por desgracia. que para el mudo eran claras: mas hízole otras el mudo. y venden por espadas asadores.XLIV Los cuatro lisiados Un mudo a nativitate. vino a tratar con un ciego cosas de poca importancia. y él a oscuras se quedaba.

» «¿Qué ha de venir. no merecen se emplee en ellas el trabajo de muchos hombres. pero a escribirla vendrá el dómine p si le llaman. si es cojo. Y a no ser porque ha tan poco que en un lugar de la Alcarria acaeció esta aventura. mi auxilio a tanto no alcanza. tienen que trabajar todos para una gran patarata. «Compañeros. díctanla el ciego y el manco.» Así lo hicieron: y al fin el cojo escribe la carta.Por último. mas como eran ellas tales. saltó el manco. 20 25 30 35 40 45 . que apenas anda? Vamos: será menester ir a buscarlo a su casa. cuatro fueron necesarias. Las obras que un particular puede desempeñar por sí solo. dijo el ciego. resultó de conferencia tan rara que era preciso escribir sobre el asunto una carta. testigos más de cien almas. y el mudo parte a llevarla. bien pudiera sospecharse que estaba adrede inventada por alguno que con ella quiso pintar lo que pasa cuando juntándose muchos en pandilla literaria. Para el consabido asunto con dos personas sobraba.

lo usado no deja. en su mesmo estilo referillo intento mezclando dos hablas. y porque le traiga más contentamiento.XLV El retrato de Golilla De frase extranjera el mal pegadizo. señor de gran cuenta. la nueva y la vieja. un pintor de hogaño vía como agora gran loa y valía alcanzan algunos retratos de antaño. No sin hartos celos. Voy a entretenelle con una conseja. pero habrá quien piense que no habla castizo.. juzgó que lo antiguo de la vestimenta 5 10 15 . y el no remedallos a mengua tenía: por ende. si por lo anticuado. queriendo retratar un día a cierto rico home. hoy a nuestro idioma gravemente aqueja.

tal os he pagado. de entrambos Filipos. «Con estas monedas. si voy al mercado. magüer que le plugo la faz abastanza. Empero una traza le vino a las mientes con que al retratante dar su galardón. heredadas de sus ascendientes. tornaré a mi casa con muy buen recado. Del Quinto Fernando muchas de ellas son. 20 25 30 35 40 . o siquier medallas. Segundo y Tercero. y henchido de todas le endonó un bolsón. Guardaba. antiguas monedas en un viejo arcón. La tabla a su dueño lleva sin tardanza. fincó des que vido con añejas galas su cuerpo vestido.estima de rancio al cuadro daría. golilla le ha puesto. el cual. espantado. -¡Pardiez! (dijo el otro): ¿no me habéis pintado en traje que un tiempo fue muy señoril. allende de algunas de Carlos Primero. pintadme al proviso. y el mi corbatín. y otros atavíos a la antigua usanza. cambiadme esa espada en el mi espadín. «Llevaos la tabla. y agora le viste sólo un alguacil? Cual me retratasteis. en vez de golilla. Segundo Velázquez creyó ser con esto: y ansí que del rostro toda la semblanza hubo trasladado. (el pintor le dice).

ca non habrá naide en toda la villa que al verme en tal guisa conozca mi 45 gesto. por el contrario. habla puro a costa de la claridad.XLVI Los dos tordos Persuadía un tordo abuelo.» Ora.y en la mi casaca trocad la ropilla. . pues. Si es vicioso el uso de voces extranjeras modernamente introducidas. lleno de años y prudencia. juzga que es primor. ¿no hemos de reírnos siempre que 50 chochea con ancianas frases un novel autor? Lo que es afectado. y no halla voz baja para nuestra edad. si fue noble en tiempo del Cid 55 Campeador. . vuestra paga entonces contaros he presto en buena moneda corriente en Castilla. el de las anticuadas. también lo es. si a risa provoca la idea que tuvo aquel sandio moderno pintor.

es incapaz que eso pueda valer nada. Yo tengo fruta mayor en una huerta. acelerando el vuelo. su nietezuelo.» «Veamos. no lo dificulto. aunque sé que más valdrá de mis uvas sólo un grano. mozo de poca experiencia. pobrete.» A la huerta llegan ya. vaya. dice el viejo.» Y no bien lo dijo. e hiciese allí su rapiña. pero es mucho más extraño que hombre tenido por culto aprecie por el tamaño 5 10 15 20 25 30 35 . cuando las uvas le fue enseñando.. Al verías saltó el rapaz: «¿Y esta es la fruta alabada de un pájaro tan sagaz? ¡Qué chica! ¡Qué desmedrada! Ea. y qué fruto es el que da?» «Hoy te espera un gran banquete. viniese con preferencia hacia una poblada viña. «Esa viña ¿dónde está (le pregunta el mozalbete). y mejor. ven acá: aprende a vivir. a que.. dijo el anciano. Que un tordo en aqueste engaño caiga. y el joven exclama ufano: «¡Qué fruta! ¡Qué gorda está! ¿No tiene excelente traza?. ¿Y qué era? Una calabaza.a un tordo.

cuando el contrario no lo oía: 5 10 . de manera que armaron una brava pelotera. a un pollo algo crecido no sé por qué accidente. que sacudió a mi gallo lindamente. toda ella sobra. y por el bulto. 40 . Diose el pollo tal maña.los libros. Si es mala.XLVII El pollo y los dos gallos Un gallo. No se han de apreciar los libros por su bulto ni por su tamaño. Grande es. tuvieron sus palabras. presumido de luchador valiente. una obra. si es buena. quedando ya por suya la campaña. Y el vencido sultán de aquel serrallo dijo.

15 20 25 . Mas en otra ocasión. de asunto literario.. No ha de considerarse en un autor la edad. apenas le quedó pluma ni cresta.» Jamás volvió a meterse con el pollo.XLVIII La urraca y la mona .. a los años no atienda. verbigracia. teniendo un choque con un gallo anciano.«¡Eh! Con el tiempo no será mal gallo.. por cierto embrollo. y dijo al retirarse de la fiesta: «Si no mirara que es un pobre viejo. guerrero veterano. Pero chochea.» Quien se meta en contienda. el pobrecillo es mozo todavía. sino a la habilidad de su adversario. sino el talento.. y por piedad le dejo.

» Y al paraje le acompaña. y veraslas escondidas tras de un arca.A una mona muy taimada dijo un día cierta urraca: «Si vinieras. un tontillo de casaca. 5 10 15 20 25 .» La otra dijo: «Vaya en gracia. a mi casa ¡cuántas cosas te enseñara! Tú bien sabes con qué maña robo y guardo mil alhajas. Ven. si quieres. Fue sacando doña Urraca una liga colorada.

dos medallas. «¿Qué tal? dijo. medio peine. tres clavijas de guitarra. y una vaina de tijeras. la contera de una espada. un mal cabo de navaja.una hebilla.» Nuestra mona la miraba con un gesto de bellaca: y al fin dijo: «¡Patarata! Has juntado lindas maulas. una gasa. porque es útil lo que guarda. Vaya. Si no. Aquí tienes quien te gana. mira 30 35 40 45 50 55 60 . hermana. ¿No me envidia? ¿No se pasma? A fe que otra de mi casta en riqueza no me iguala. y otras muchas zarandajas.

avellanas. trapos viejos y morralla. Como aquello que me basta. ¿habló sólo con la urraca? Me parece que más habla con algunos que hacen gala de confusas misceláneas. que se encogen y se ensanchan. y el sobrante guardo en ambas para cuando me haga falta. carne. mentecata. Bajo de ellas. mas yo. Y esta mona redomada. dulces. y otras cuantas provisiones necesarias.mis quijadas. camarada. tú amontonas. hay dos buches o papadas. nueces. 65 70 75 80 85 86 87 . y fárrago sin sustancia.

XLIX El ruiseñor y el gorrión Siguiendo el son del organillo un día tomaba el ruiseñor lección de canto. . y a la jaula llegándose entretanto el gorrión parlero así decía: «¡Cuánto me maravillo de ver que de ese modo un pájaro tan diestro 5 .El verdadero caudal de erudición no consiste en hacinar muchas noticias. sino en recoger con elección las útiles y necesarias.

a un discípulo tiene por maestro! Porque al fin, lo que sabe el organillo a ti lo debe todo.» «A pesar de eso (el ruiseñor replica), si él aprendió de mí, yo de él aprendo. A imitar mis caprichos él se aplica: yo los voy corrigiendo con arreglarme al arte que él enseña; y así pronto verás lo que adelanta un ruiseñor que con escuela canta.» ¿De aprender se desdeña el literato grave? Pues más debe estudiar el que más sabe. Nadie crea saber tanto, que no tenga más que aprender.

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-LEl jardinero y su amo

En un jardín de flores había una gran fuente, cuyo pilón servía de estanque a carpas, tencas y otros peces únicamente al riego el jardinero atiende, de modo que entretanto los peces agua en que vivir no tienen. Viendo tal desgobierno, su amo le reprende; pues aunque quiere flores, regalarse con peces también quiere. Y el rudo jardinero, tan puntual le obedece, que las plantas no riega para que el agua del pilón no merme. Al cabo de algún tiempo el amo al jardín vuelve; halla secas las flores, y amostazado dice de esta suerte: «Hombre, no riegues tanto que me quede sin peces; ni cuides tanto de ellos, que sin flores, gran bárbaro, me dejes.» La máxima es trillada,

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mas repetirse debe: no escriba quien no sepa unir la utilidad con el deleite. La perfección de una obra consiste en la unión de lo útil y de lo agradable.

- LI El fabricante de galones y la encajera

Cerca de una encajera vivía un fabricante de galones.

No basta que sea buena la materia de un escrito. aunque en oro trabajas. «De que a tu mercancía (esto es lo que ella respondió al vecino) tanto exceda la mía. . pues más que la materia vale el arte.«Vecina.LII El cazador y el hurón . también da la elegancia su principal valor a la sustancia. es menester que también lo sea el modo de tratarla. 10 no debes admirarte. ¡quién creyera (la dijo) que valiesen más doblones de tu encaje tres varas 5 que diez de un galón de oro de dos caras!».» Quien desprecie el estilo y diga que a las cosas sólo atiende. advierta que si el hilo 15 más que el noble metal caro se vende. y yo en lino.

Encontró en el camino. mas mira qué gazapos traigo aquí. pero qué. 5 10 15 . una tarde de lejos a su casa volvía un cazador. si mejor cacería no la he logrado ni la lograré.Cargado de conejos y muerto de calor. a un amigo y vecino. «Desde por la mañana es cierto que sufrí una buena solana. y su fortuna le empezó a contar. muy cerca del lugar. «Me afané todo el día le dijo.

y tienen la ingratitud de no citarlos. con perdón de usted. Se quedó tan sereno como ingrato escritor que del auxilio ajeno se aprovecha. y no cita al bienhechor.» Con el oído atento escuchaba un hurón este razonamiento desde el corcho en que tiene su mansión. Vaya. dijo a su amo: «Suplico dos palabritas. . que en todo este distrito no hay cazador de más habilidad. Y el puntiagudo hocico sacando por la red. ¿quién se los ha cazado sitio yo? «Patrón.LIII - . pues no hay tal. ¿cuál de nosotros fue el que más trabajó? Esos gazapos y otros. 20 25 30 35 40 A los que se aprovechan de las noticias de otros.» Cualquiera pensaría que este aviso moral seguramente liaría al cazador gran fuerza. fuera de vanidad.«Te digo y te repito. ¿tan poco valgo que me tratan así? Me parece que en algo bien se pudiera hacer mención de mí.

La naturaleza y el arte han de ayudarse recíprocamente. Riñendo éste con aquél. «Quedaos. con Dios. que el largo estudio no uniere al talento natural. ¿valéis vos algo sin mí?» Y el otro responde: «Sí. al separarse los dos. lo que sin mí valéis vos. porque a menudo le hería para sacar chispas de él. 5 10 15 20 .El pedernal y el eslabón Al eslabón de crüel trató el pedernal un día. el cerdo y el cordero . ambos inútiles son. ni da lumbre el pedernal sin auxilio de eslabón.LIV El gallo.» Este ejemplo material todo escritor considere. ni hay buena disposición que luzca faltando el arte si obra cada cual aparte. dijo.

20 El madrugar en julio o en Febrero con estrellas. un marrano grandísimo yacía. en un chiquero. y dejar rodar la bola. 15 roncar bien. 5 todos ellos en buena compañía: ¿y quién ignora que estos animales juntos suelen vivir en los corrales? Pues (con perdón de ustedes) el cochino dijo un día al cordero: «¡Qué 10 agradable. es menester dormir muy parcamente. al tal cordero dijo en otra ocasión: «Mira.» El gallo. inocente. que no hay en esta vida miserable gusto como tenderse a la bartola. para estar sano. qué feliz. en este gallinero un gallo había. y detrás del corral. para andar ligero. se criaba allí un cordero.Había en un corral un gallinero. es método prudente. como soy gorrino. qué pacífico destino es el poder dormir! ¡Qué saludable! Yo te aseguro. porque el sueño entorpece los sentidos. por su parte. Ítem más. .

deja los cuerpos flojos y abatidos. Suelen ciertos autores sentar como principios infalibles del arte. y no adivina que lo que cada uno le aconseja no es más que aquello mismo a que se inclina. . lo que en nuestros escritos practicamos. Acá entre los autores ya es muy vieja la trampa de sentar como doctrina 30 y gran regla.LV El juez y el bandolero . a la cual nos sujetamos. ambos dictámenes coteja 25 el simple corderillo. aquello mismo que ellos practican.» Confuso.

capas. porque este y otros daños los he estado yo haciendo cuarenta años. .» ¿Al bandolero culpan? ¿Pues por ventura dan mejor salida los que cuando disculpan en las letras su error. espadines robé. ya entrado en días. o su mal gusto. Hízole cargo el juez de su delito. Con que vueseñoría no se espante de que yo robe y mate a un caminante. después. relojes. escalé casas. alegan la costumbre envejecida contra el dictamen racional y justo? 5 10 15 20 La costumbre inveterada no debe autorizar lo que la razón condena. cajas. desde chiquito fui gato algo feliz en raterías: luego hebillas.Prendieron por fortuna a un bandolero a tiempo cabalmente que de vida y dinero estaba despojando a un inocente. y él respondió: «Señor. y otras alhajas. soy salteador famoso de caminos. y hoy. entre asesinos.

suelen dejarlos diez veces más llenos..» Los remendones. 5 aún más ensucia que limpia la casa. Mas no haya miedo que de estos señores 10 diga yo nada: que se lo diga por mí la criada. que añaden más errores de los que corrigen. «Reniego yo de la escoba (decía): con su basura y pedazos que deja por donde pasa. . que escritos ajenos corregir piensan acaso de errores.. Hay correctores de obras ajenas.LVI La criada y la escoba Cierta criada la casa barría con una escoba muy puerca y muy vieja..

pellejo y tripas. Cógelas ambas. Ya me ha pillado la más rolliza.LVII El naturalista y las lagartijas Vio en una huerta dos lagartijas cierto curioso naturalista.. Patas y cola. el microscopio luego la aplica. miembro por miembro ya me la trincha. 5 10 15 . y a toda prisa quiere hacer de ellas anatomía.

otros cavilan. vuelve a la propia carnicería. todo el suceso les participa.ojos y cuello. Varios curiosos de su pandilla entran a verle. en donde. Toma la pluma. Finalizada la anatomía cansose el sabio de lagartija. dales noticia de lo que observa: unos se admiran. hablando con sus vecinas. escribe un poco. Sus mamotretos después registra. todo lo aparta y lo examina. Soltó la otra que estaba viva. ella se vuelve a sus rendijas. recapacita. Con estos ojos 20 25 30 35 40 45 50 . de nuevo mira. lomo y barriga. «No hay que dudarlo no (les decía). otros preguntan.

A ciertos libros se les hace demasiado favor en criticarlos. 55 60 65 70 75 80 . es dar motivo de que repitan: valemos mucho. No seriamente. cuando tenemos cosas tan dignas de contemplarse y andar escritas? No hay que abatirse. ¿Y hay quien nos trate de sabandijas? ¿Cómo se sufre tal injusticia.» ¿Y querrán luego que no se engrían ciertos autores de obras inicuas? Les honra mucho quien los critica. por más que digan. valemos mucho. muy por encima deben notarse sus tonterías. noble cuadrilla.lo vi yo misma. por más que digan. Se ha estado el hombre todito un día mirando el cuerpo de nuestra amiga. que hacer gran caso de lagartijas.

LVIII La discordia de los relojes Convidados estaban a un banquete diferentes amigos. y dijo: «¿No ven ustedes cómo vengo a tiempo? Las dos en punto son. que faltando a la hora señalada llegó después de todos. «¿Qué disculpa nos podrás alegar?» le replicaron. pretendía disculpar su tardanza. mostrole.» -«¡Qué 5 . y uno de ellos. Él sacó su reloj..

en apoyo de la verdad. estas pueden ser muchas. con lo cual puso fin a la contienda. y concluyó diciendo: «¡Caballeros. todo eran dudas y cuestiones. Pues. si contra la verdad piensan que vale citar autoridades y opiniones. todos los circunstantes empezaron a sacar sus relojes.» Note el curioso que era este señor mío como algunos.» 10 15 20 25 30 35 . para todos las hay. como iba diciendo de mi cuento.» -«Pero amigos. otro las dos y treinta y seis minutos. ¿qué más puedo yo hacer que dar el texto? Aquí está mi reloj. este catorce más. y consultando luego su infalible. (exclamaba el tardío convidado). que un absurdo cometen.. halló que eran las tres y dos minutos. y se excusan con la primera autoridad que encuentran. aquél diez menos: no hubo dos que conformes estuvieran. otro la media.. arreglado a una exacta meridiana. Pero a la Astronomía cabalmente era el amo de casa aficionado.disparate! le respondieron: tu reloj atrasa más de tres cuartos de hora. En fin. Entonces advirtieron que uno tenía el cuarto. mas por fortuna. y ella es una.

una zorra y un ratón. .Los que piensan que con citar una autoridad. Este a todos vendaba 5 . una liebre y un mono. aunque las opiniones sean muchas.LIX El topo y otros animales Ciertos animalitos. buena o mala. a la gallina ciega jugaban una vez. que son tres: una ardilla. todos de cuatro pies. no advierten que la verdad no puedo ser más de una. Un perrillo. que son seis. quedan disculpados de cualquier yerro.

con disimulo por el bien parecer. porque tiene los ojos cubiertos de una piel. y en rueda me he de meter también. dijo al mono: «¿Qué hacemos? Vaya. facilísimamente pillan a su merced. Y a la primera vuelta. por más patente que ésta sea. aparenta que ve. ¿me venda usted?» Si el que es ciego y lo sabe. Oyó un topo la bulla y dijo: «Pues. De ser gallina ciega le tocaba la vez. y el mono. muy cortés. El topo a cada paso daba veinte traspiés.» Pidió que le admitiesen. como que es el que mejor se sabe de las manos valer. pardiez. se lo otorgó (sin duda para hacer burla de él). ¿confesará que lo es? Nadie confiesa su ignorancia. y ¿quién mejor podía hacer este papel? Pero él.los ojos. 10 15 20 25 30 35 40 . que voy allá. como era de creer. quien sabe que es idiota.

. hermana. porque sirvo de algo. cuando no me espanto de oírte cómo graznas noche y día? 5 10 Yo. que fueras tan incómoda vecina.LX La rana y la gallina Desde su charco una parlera rana oyó cacarear a una gallina. . sí. lo publico. Y con toda esa bulla.» -«¿Un huevo solo? ¡Y alborotas tanto!» -«Un huevo solo. señora mía. le dijo: no creyera. ¿Te espantas de eso. sino anunciar que pongo un huevo. ¿qué hay de nuevo? -«Nada. -«Vaya.

. Cargar con un garrote largo y grueso es lo que en nuestro oficio hallo yo malo. señor maestro. puede disimulárselo que lo pregone. ¿A qué fin quiere usted que me sujete. nada. .» Al que trabaja algo.. si no me faltan fuerzas ni soltura? 10 Por ejemplo. No es difícil. ¿no la haré yo mejor sin el zoquete? Tenga usted cuenta.. y suelta el contrapeso. calla el pico. le dice: «Vea usted.. esta postura.tú. debe callar.» Así decía.. . este paso.LXI El volatín y su maestro Mientras de un volatín bastante diestro un principiante mozalbillo toma lecciones de bailar en la maroma. el que nada hace. que de nada sirves. cuánto me estorba y cansa este gran palo 5 que llamamos chorizo o contrapeso..

.LXII El sapo y el mochuelo Escondido en el tronco de un árbol .El equilibrio pierde.» 15 20 En ninguna facultad puede adelantar el que no se sujeta a principios. . «Lo que es auxilio.. juzgas embarazo. ¡Incauto joven! (el maestro dijo). no ha de ser éste el último porrazo. Dios! ¿Qué es eso? ¿Qué ha de ser? Una buena costalada. ¿Huyes del arte y método? Pues hijo. ¡Ay.

«Pero usted.estaba un mochuelo. pero ¡ay. compañeros! Más queremos ser públicos sapos que ocultos mochuelos. respondió el de adentro: y aun por eso a salir a lo claro apenas me atrevo. y tal vez fuera bien sepultarlo. le vio medio cuerpo. Hay pocos que den sus obras a luz con aquella desconfianza y temor que debe todo escritor que no esté poseído de vanidad. 5 10 15 20 . que de día su garbo nos viene luciendo.» «No presumo de mozo gallardo. veamos sí es bonito o feo. y pasando no lejos un sapo. ¿no estuviera mejor agachado en otro agujero?» ¡Oh qué pocos autores tomamos este buen consejo! Siempre damos a luz. «¡Ah de arriba. aunque malo cuanto componemos. señor solitario! Dijo el tal escuerzo: saque usted la cabeza.

un cuero lleno de aceite llevaba un borrico que ayudaba en su oficio a un aceitero. y de una puerta en la aldaba se dio el porrazo más fiero. A paso un poco ligero de noche en su cuadra entraba. y tenga la cuadra oscura? Me temo que se mosquee de este cuento quien procura juntar libros que no lee..LXIII El burro del aceitero En cierta ocasión. ¿No es cosa dura que tanto aceite acarree. ¿Se mosquea? Bien está. Pero este tal ¿por ventura mis fábulas leerá? A los que juntan muchos libros y ninguno leen. 5 10 15 . ¡Ay! Clamó.

LXIV La contienda de los mosquitos Diabólica refriega dentro de una bodega se trabó entre infinitos bebedores mosquitos. 5 10 ..) Era el caso. que el buen Villaviciosa no hiciese en su Mosquea mención de esta pelea. (Pero extraño una cosa. que muchos expertos y machuchos. con tesón defendían que ya no se cogían aquellos vinos puros.

15 20 25 30 35 40 45 . barril. distinguirle y juzgarle. tinaja o cuba. cuando héteme que llega un anciano mosquito. catador muy perito. gustosos y fragantes que se cogían antes. maduros. los vinos excelentes eran los más recientes. el jugo de la uva difícilmente evita mi cumplida visita? ¿Que en esto de catarle. echando un taco. En sentir de otros varios. bota o jarro. culpando tales ponderaciones como declamaciones de apasionados jueces. a esta opinión contrarios. amigos de vejeces.generosos. Al agudo zumbido de uno u otro partido se hundía la bodega. y dice. «¡Por vida del dios Baco! (Entre ellos ya se sabe que es juramento grave): donde yo estoy. ninguno dará más oportuno ni más fundado voto: cese ya el alboroto. ¿No ven que soy navarro. y del opuesto bando se burlaban. que en tonel.

por estas señas. Con el tiempo ha ganado en bondad.puedo poner escuela de Jerez a Tudela. yo pruebo a veces vino nuevo que apostarías pudiera al mejor de otra era: y si muchos agostos pasan por ciertos mostos de los que hoy se reprueban. de Oporto a Valdepeñas? Sabed. fue siempre aventajado. y jamás averiguo 50 55 60 65 70 75 80 . Basta ya de pendencia. y por final sentencia el mal vino condeno. Al contrario. en los siglos pasados vinos avinagrados. que es un gran desatino pensar que todo vino que desde su cosecha cuenta larga la fecha. puede ser que los beban por vinos exquisitos los futuros mosquitos. de Málaga a Peralta. lo mismo que en el día. pero si él desde luego mal vino hubiera sido. no lo niego. de Canarias a Malta. lo chupo cuando es bueno. también había. ya se hubiera torcido: Y al fin.

85 90 . otros por lo moderno. Mi texto favorito será siempre el mosquito. por lo antiguo los unos. sigan litigio eterno. Mil doctos importunos. pero algún día suele no estar la musa en punto. Es igualmente injusta la preocupación exclusiva a favor de la literatura antigua o a favor de la moderna.si es moderno o antiguo..LXV El escarabajo Tengo para una fábula un asunto que pudiera muy bien. porque esto de hacer fábulas requiere 5 . Esto es lo que hoy me pasa con la mía.. y regalo el asunto a quien tuviere más despierta que yo la fantasía.

nunca pica las hojas de la rosa. echará circunloquios y primores. La mollera es preciso que le sude para endilgar después una sentencia con que sepamos a lo que esto alude.que se oculte en los versos el trabajo. Será. lo cual no sale siempre que uno quiere. con tal que diga en la final sentencia: que así como la reina de las flores al sucio escarabajo desagrada. y según le dictare su prudencia.LXVI El ricote erudito . Lo delicado y ameno de las buenas letras no agrada a los que se entregan al estudio de una erudición pesada y de mal gusto. Aquí el autor con toda su energía irá explicando como Dios le ayude aquella extraordinaria antipatía. un pequeño escarabajo el héroe de la fábula dichosa. 10 15 20 25 . de este insecto refieren una cosa: que comiendo cualquiera porquería. porque conviene un héroe vil y bajo. así también a góticos doctores toda invención amena y delicada. pues.

«¡Lástima que en vivienda tan preciosa 5 (le dice un amigo). saldrán caros. el salón del Norte a este fin destino. Pero ¿no era mejor ponerlos todos de cartón fingidos? ¡Ya se ve! ¿Por qué no? Para estos casos 25 tengo un pintorcillo que escriba buenos rótulos. trataremos 15 de comprar los libros.» «Pues ahora (el buen hombre dijo): ¡Echarme yo a buscar doce mil tomos! ¡No es mal ejercicio! 20 «Perderé la chaveta.» Cierto. Luego....Hubo un rico en Madrid (y aun dicen que era más necio que rico). cuya casa magnífica adornaban muebles exquisitos. útil y preciso.» «Ya tenemos estantes. 10 A tiempo estamos. e imite . pulidos a toda costa. y haga estantes capaces.. responde el otro: ¡que esa idea no me haya ocurrido!. y es obra de un siglo. ¡Falte una librería! Bello adorno. Que venga el ebanista.

Su vigor apuran a cual puede más. él por no morirse y ella por matar. el enfermo y la enfermedad Batalla el enfermo con la enfermedad. . modernos y antiguos 30 mandó pintar. que aprendiendo los rótulos de muchos 35 se creyó erudito. y a más de los impresos. El bendito señor repasó tanto sus tomos postizos. varios manuscritos. ¡Manos a la labor!» Libros curiosos. sin haber certeza 5 .pasta y pergamino.LXVII El médico. Pues ¿qué más quieren los que sólo estudian títulos de libros si con fingirlos de cartón pintado les sirven lo mismo? 40 Muchos fundan su ciencia únicamente en saber muchos títulos de libros.

garrotazo va: si tal vez sacude a la enfermedad. el ciego no es menos que un topo brutal. 10 15 20 25 30 Es peligroso encomendar asuntos graves a quien de cierto no se sabe si podrá llevarlos a feliz término. dejarlos matarse. con un palo quiere ponerlos en paz: garrotazo viene. ¿Quién sabe cuál fuera más temeridad. esta es fabulilla muy medicinal.de quién vencerá.LXVIII La víbora y la sanguijuela . se acredita el ciego de lince sagaz. Un corto de vista. mas si por desgracia al enfermo da. o ir a meter paz? Antes que te dejes sangrar o purgar. . en extremo tal que apenas los bultos puede divisar.

pero a fe que hay bastante diferencia de un censor útil a un censor maligno. lector benigno. si pico a un enfermo. y de la mía se recela. sí. Tú. mas no picamos de la misma suerte: yo. le doy vida. picando al más sano.» La chupona responde: «Ya. querida. No confundamos la buena crítica con la mala.«Aunque las dos picamos (dijo un día la víbora a la simple sanguijuela). 5 10 . le das muerte. de tu boca reparo que se fía el hombre.» Vaya ahora de paso una advertencia: muchos censuran.

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la mona y el cerdo " .Fábulas literarias Iriarte.II El oso.IV Los dos loros y la cotorra " -VEl gusano de seda y la araña " .III La abeja y los zánganos " .VII - .VI El mono y el titiritero " . Tomás de Índice ! Fábulas literarias " -IEl elefante y otros animales " .

XIV El manguito.XVI El jilguero y el cisne " .La campana y el esquilón " . el abanico y el quitasol " .XVII El caminante y la mula de alquiler " .XV La avutarda " .XI La parietaria y el tomillo " .XIII El pato y la serpiente " .IX La hormiga y la pulga " -XLos dos conejos " .XII Los huevos " .XVIII La cabra y el caballo .VIII El burro flautista " .

XIX La abeja y el cuclillo " .XX El ratón y el gato " .XXVI La mona " .XXXI - .XXIX El papagayo.XXIII La rana y el renacuajo " .XXX El erudito y el ratón " .XXVII El asno y su amo " . los perros y el trapero " .XXV El águila y el león " .XXVIII El gozque y el macho de noria " .XXI y XXII La lechuza." .XXIV El lobo y el pastor " . el tordo y la marica " .

XXXII El galán y la dama " .XXXVI La compra del asno " .XXXVII El buey y la cigarra " .XLII La música de los animales .XL El té y la salvia " .XLI El gato.XXXIX Los dos huéspedes " .XXXV La oruga y la zorra " .La ardilla y el caballo " .XXXVIII El guacamayo y la marmota " .XXXIV El cuervo y el pavo " .XXXIII El avestruz. el dromedario y la zorra " . el lagarto y el grillo " .

XLVII El pollo y los dos gallos " ." .XLIV Los cuatro lisiados " .LIII El pedernal y el eslabón " .LI El fabricante de galones y la encajera " .XLIII La espada y el asador " .XLIX El ruiseñor y el gorrión " -LEl jardinero y su amo " .LII El cazador y el hurón " .XLV El retrato de Golilla " .XLVIII La urraca y la mona " .LIV - .XLVI Los dos tordos " .

El gallo.LXI El volatín y su maestro " .LV El juez y el bandolero " .LXII El sapo y el mochuelo " .LVI La criada y la escoba " .LVIII La discordia de los relojes " .LXV El escarabajo .LIX El topo y otros animales " . el cerdo y el cordero " .LVII El naturalista y las lagartijas " .LXIII El burro del aceitero " .LX La rana y la gallina " .LXIV La contienda de los mosquitos " .

LXVIII La víbora y la sanguijuela Índice alfabético ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! Al eslabón de crüel Allá en tiempo de entonces A orillas de un estanque Arando estaba el buey.LXVII El médico.LXVI El ricote erudito " . y a poco trecho Atención. el enfermo y la enfermedad " . noble auditorio A tratar de un gravísimo negocio A una mona «Aunque las dos picamos (dijo un día «Aunque se vista de seda Ayer por mi calle Batalla el enfermo Bien habrá visto el lector «Calla tú. pajarillo vocinglero Cargado de conejos Cerca de una encajera ." .

y traidores Convidados estaban a un banquete De frase extranjera el mal pegadizo De Santo Domingo trajo Desde su charco una parlera rana De sus hijos la torpe avutarda Diabólica refriega El águila y el león El fidedigno padre Valdecebro Ello es que hay animales muy científicos El té.! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! Cierta criada la casa barría Cierto galán. hablando con cierto pastor Ciertos animalitos Cobardes son. viniendo del imperio chino En cierta catedral una campana había En cierta ocasión. un cuero En el cuarto de un célebre erudito En la orilla del Tajo En un jardín de flores Escondido en el tronco de un árbol Estábase una cabra muy atenta Esta fabulilla . a quien París aclama Cierto lobo.

es el caso Saliendo del colmenar «Siempre acostumbra hacer el vulgo necio Siguiendo el son del organillo un día Si querer entender de todo Sirvió en muchos combates una espada Si se acuerda el lector de la tertulia Tengo para una fábula un asunto Tienen algunos un gracioso modo Trabajando un gusano su capullo Tuvo Esopo famosas ocurrencias .! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! Había en un corral un gallinero Harta de paja y cebada Hubo un rico en Madrid (y aun dicen que era Más allá de las islas Filipinas Mientras de un volatín bastante diestro Mirando estaba una ardilla Oyendo un tordo hablar a un papagayo Para pasar el tiempo congregada Pasando por un pueblo Persuadía un tordo abuelo Por entre unas matas Prendieron por fortuna a un bandolero Pues como digo.

con que la vida Un pintado guacamayo Vio en una huerta Yo leí. no sé dónde. que en la lengua herbolaria . presumido Un mudo a nativitate Un oso.! ! ! ! ! ! Un gallo.

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