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POR QUÉ ESTOY A FAVOR DEL MATRIMONIO GAY Antes que nada quiero aclarar que soy un
POR QUÉ ESTOY A FAVOR DEL MATRIMONIO GAY
Antes que nada quiero aclarar que soy un hombre de bien, un jefe de familia, católico apostólico y romano y
que estoy completamente en contra de la aberración que representa el pecado nefando; siendo inmoral y
contra las leyes de Dios como se señala claramente en Génesis 14, Levítico 18, Romanos 1 y muchos otros
pasajes de la Sagrada Escritura. No obstante considero que las razones que tienen muchos de nuestros
hermanos católicos para oponerse al matrimonio homosexual son completamente erradas:
a)
En primer lugar, se dice que el matrimonio homosexual constituye una aceptación de las prácticas de los
sodomitas, lo cual contribuirá a la corrupción moral de nuestra sociedad. Esto es enteramente falso, pues
nadie en su sano juicio niega que muchas actividades legales son por completo pecaminosas, tal como es el
caso de la fornicación premarital.
b)
Se dice también que fomentará más homosexuales. Esto es absurdo, pues el vicio de la sodomía ha
existido desde tiempos bíblicos. A diferencia del Sagrado Matrimonio que como sacramento por la gracia
de Dios une a los esposos en una sola carne, el matrimonio civil es una figura jurídica para administrar los
bienes de los cónyuges. Los desviados sexuales seguirán practicando la sodomía con o sin matrimonio.
c)
Por otra parte, se indica que esto traerá consigo la legalización de toda clase de perversiones, tales
como la zoofilia y la necrofilia, lo cual es enteramente injustificado. Mientras que la homosexualidad ha
existido constantemente en la historia, estas perversiones son de carácter mucho menos frecuente y nunca
serán permitidas por presentar —a diferencia de la sodomía— un riesgo para la salud humana.
d)
También es común escuchar que el matrimonio homosexual es un ataque a la familia. Es verdad que los
niños tienen derecho a crecer en un hogar como el del niño Jesús, con un padre y una madre. Empero,
muchos sodomitas y lesbianas tienen ya hijos naturales, son sus guardianes legales, viven con ellos y en
pocas palabras, los crían, sin que esto sea actualmente ilegal.
e)
Se argumenta que el matrimonio homosexual conlleva el derecho de adoptar criaturas. Cabe decir que la
adopción no es derecho de ningún matrimonio, natural o anti-natural, sino que son los niños devalidos
quienes tienen derecho a un hogar. El matrimonio no garantiza la adopción. Así como un hombre y una
mujer casados que se dediquen a actividades inmorales no deben recibir una criatura en adopción, una
pareja homosexual no tiene por qué ser considerada tan sólo por estar matrimoniada.
f)
Por último, se dice que el significado correcto del término "matrimonio" indica la unión entre hombre y
mujer. Esto es enteramente cierto, pero sería poco inteligente de nuestra parte desgastarnos en una
cuestión puramente semántica cuando la discusión es en el fondo de carácter jurídico.
Existe una gran cantidad de vicios, como el juego y el alcohol, que son inmorales, pero que al regularse
legalmente se controla y se reduce el daño que ocasionan. Lo mismo sucede con el matrimonio homosexual.
Los niños en especial, víctimas de la decadencia moral de las familias anti-naturales, quedarán más
protegidos desde el punto de vista económico y jurídico una vez que se legalice el matrimonio homosexual.
Suyo en la caridad de NSJC,
Sr. José Prudenciano Grave
Mecanografió: Norma Ester