Centro Cristiano Camino a la Santidad

Tema: Platicando con Dios 15-03-09 Texto: (Heb 11:6) “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el
que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

Objetivo: Despertar en el cristiano el verdadero interés de orar. Introducción: La pregunta en esta ocasión es ¿Cuántas veces en esta semana platicó con Dios? Antes de que conteste déjeme explicar lo que lo que significa “platicar”; es conversar, hablar un con otro o unos con otros, tratar sobre un negocio o materia. Esto quiere decir, si usted contesta que platicó con Dios una, dos o las veces que hayan sido entonces usted tuvo una comunicación con Dios o sea usted habló y Dios oyó y contesto y luego Dios habló y usted oyó y luego contestó; y obviamente trataron un asunto en particular y llegaron a un acuerdo. ¿Así fue su plática con Dios?
Desarrollo: Verdad que no. Mire generalmente cuado nos acercamos a Dios, ya sea de vez en cuando o en forma constante solo es para pedirle algo. ¿Qué le pedimos? Protección, salud, bienestar, provisión; en forma general por todas nuestras necesidades. Y en lugar de platicar con El, solo hablamos de nosotros. La pregunta sería ¿por qué hacemos esto? Y la respuesta sería, en primer lugar, porque tenemos mucha necesidad; ¿por qué? a) (Jue 16:16) “Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.” Por causa de los que nos rodean y nos presionan. b) (2 Sa 22:5-7) “Me rodearon ondas de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Ligaduras del Seol me rodearon; Tendieron sobre mí lazos de muerte. En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios; El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos.” Por ataques de satanás y sus demonios c) (2 Sa 24:2) Y dijo el rey a Joab, general del ejército que estaba con él: Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el número de la gente. (2 Sa 24:10) “Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.” Por nuestra desobediencia. Y d) (Neh 9:34-35) “Nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no pusieron por obra tu ley, ni atendieron a tus mandamientos y a tus testimonios con que les amonestabas. Y ellos en su reino y en tu mucho bien que les diste, y en la tierra espaciosa y fértil que entregaste delante de ellos, no te sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras.” Por nuestros pecados (causa de la crisis actual)

En segundo lugar porque solo hemos aprendido a orar pidiendo. Pero todavía hay dos situaciones peores por lo que no platicamos con Dios. a) (Ef 4:17-18) “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón” Porque aun nos cuesta trabajo doblegarnos a la voluntad de Dios. Y b) (Heb 11:6) “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (diga: crea que le hay). Porque aun no estamos completamente convencidos que Dios es Dios y que está en nosotros; si esto fuera una realidad en nuestra vida nos comportaríamos de una manera muy diferente. Por esa incompleta fe es que vivimos todavía en la carne y nos es muy difícil dejar de pecar. Conclusión: ¿Qué nos hace falta para creer plenamente en Dios y de esa manera hacer todo lo que a El le agrada y así poder platicar con El? (Sof 3:12 (Versión Dios Habla Hoy)) “Yo dejaré en ti gente humilde y sencilla, que pondrá su confianza en mi nombre.” Ser humildes o sea doblegar la carne (el YO) a la voluntad de Dios. Y sencillos, esto es, dejar todo aquello que para nosotros es más importante, tal vez que Dios. ¿Por qué haríamos esto? Porque creemos que Dios es real. “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay…” Motivación: Empecemos hermanos por revisar lo que hacemos y que sabemos que si Dios nos está mirando no le va a agradar y dejemos de hacerlo. No por miedo sino por respeto. Es cuestión de disciplina.