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El mito del coatlicue

GENERO: Dramático Coatlicue, cuyo nombre significa señora de la falda de serpientes, era la diosa Tierra de la vida y la muerte para los aztecas. Era una mujer de aspecto horrible, una extraña mujer con una falda de serpientes y un collar hecho con los corazones de las víctimas de los sacrificios. Sedienta de sangre, tenía los senos flácidos y afiladas garras en pies y manos. Un cuchillo de obsidiana fecundó por primera vez a coatlicue, y de tal embarazo nacieron la diosa coyolxauhqui (campanas doradas) y un grupo de vástagos que fueron controlados por esta diosa, quien tenía poderes mágicos capaces de provocar importantes daños. Tiempo después, coatlicue quedó embarazada nuevamente, esta vez por una bola de plumas. Contó a sus descendientes lo ocurrido y éstos se ofendieron muchísimo, ya que, según la tradición, una diosa sólo podía quedar embarazada en una sola ocasión, aquella en que debía dar vida a la auténtica descendencia divina, y ninguna mas. Coyolxauhqui y sus hermanos no perdonaron lo que consideraban un ultraje y decidieron asesinar a su propia madre como venganza. Durante el período de gestación, coyolxauhqui, ayudada por sus hermanos, decapitó a su madre, pero inmediatamente, el dios Huitzilopochtli, que se encontraba en el vientre de coatlicue, apareció armado y con una serpiente mató a muchos de sus hermanos y hermanas, cuyos cuerpos se convirtieron en estrellas. A coyolxauhqui le esperaba otro final. Loco de furia, Huitzilopochtli le cortó la cabeza y la lanzó al cielo, donde se convirtió en la Luna. El resto del cuerpo de la diosa lo arrojó a la profunda y oscura garganta de una montaña y allí quedó para siempre. Autor: Anónimo

La zorra y la cigüeña Género: Narrativo Sintiéndose un día muy generosa. la encontró servida en una copa de cuello alto y de estrecha boca. y se lo presentó a la cigüeña servido en un plato poco profundo. partida en finos pedazos. AUTOR: Jean de Lafontaine . La comida fue breve y sin mayores preparativos. invitó doña zorra a cenar a doña cigüeña. yo no soy protocolaria con mis amistades. doña zorra tuvo que marcharse en ayunas. pues bien conocen tus debilidades y te harán pagar tu daño en la forma que más te afectará. El olorcito de la carne. embusteros: ¡esperad la misma suerte! MORALEJA: No engañes a otros. Esta no pudo probar ni un sólo sorbo. pero el hocico de doña zorra. con las orejas gachas y apretando su cola. tenía un caldo ralo. Llegada la hora corrió a casa de la cigüeña. por su mejor menú. por el cual pasaba perfectamente el pico de doña cigüeña. Así. como era de mayor medida. pues vivía pobremente.dijo --. -. encontrando la cena servida y con un apetito del que nunca están escasas las señoras zorras. La astuta raposa. debido a su largo pico. La zorra en cambio. la entusiasmó aún más.Encantada -. Para vosotros escribo. ni con la punta de la lengua. lo lamió todo en un instante. Para vengarse de esa burla. no alcanzó a tocar nada. pero para su desdicha. toda avergonzada y engañada. decidió la cigüeña invitar a doña zorra.