El especulador precoz: El mercado regula los precios.

Felipe Torrealba Abril 15, 2013 Linda forma de no llamar especuladores, delincuentes a los delincuentes que se aprovechan de los escases, que muchas veces es artificial, inducida, premeditada para especular.
“La Misión vivienda, edifica sobre terrenos confiscados, por ese motivo, no puede trasladar la propiedad a sus ocupantes. El sector privado, no se atreve a desarrollar proyectos propios, debido a que sabe cuándo comienza, pero no cuando termina y de acuerdo a la Ley, no puede pre vender y debe dar fecha cierta de terminación de la obra” Eduardo J. Barrios P. La única garantía a la que aspira el sector construcción, financiamiento y promotor de viviendas en regresar a la época en que engañaban a los compradores vendiéndoles en preconstrucción a un precio supuestamente garantizado para luego aumentarles lo que se les pegaba la gana. Como no encuentran esas garantías no construyen. Para el comerciante, industriales, importadores, lo que importa es la ganancia fácil, rápida y en un gran porcentaje, para convertir las utilidades lo más rápido posible en dólares. Todo comenzó cuando el Colombiano Presidente CAP dilapido los ingresos extraordinarios provenientes del petróleo, producto del embargo petrolero árabe de 1973, que no pudo gastarse Caldera, pero que le llegó como caído del cielo a CAP I. Recuerdo su frase más celebre de ese tiempo: Vamos administrar la riqueza con criterio de estupidez, perdón de escases. Adecos y Copeyanos celebraron, la mentira, porque no solo se gasto todo esos ingresos, sino que el, comenzó a contratar prestamos con la banca internacional, fondo monetario, a corto plazo, como anillo al dedo para los especuladores de la banca, que ganan cuando tienen colocado el dinero en préstamos con buenas ganancias. Cuando Luis Herrera recibe el gobierno, no dijo mentiras, RECIBO UN PAÍS HIPOTECADO, con la cual tuvo que lidiar para cuadrar las cuentas: Renegociar la deuda a corto y mediano plazo contraída por CAP irresponsablemente o con toda la deliberada intención, porque ponía al país en las condiciones que le gusta al FMI, seguramente los amos de CAP. Así llegamos a conocer el viernes negro, cuando nuestra moneda fue puesta en el mercado a que supuestamente la oferta y la demanda diera con su justo valor, otra mentira de los capitalistas, porque de inmediato comenzó la especulación con el valor del dólar, festín de banqueros, porque ganan al vender y al comprar, sin el menor riesgo y sin exponer su capital. De esto se agarraron los no tan santos de los constructores, promotores financieras de vivienda, vehículos, importaciones. Lo que para la gente común era un dolor de cabeza, para estos delincuentes con licencia de comerciantes, es el estado ideal para hacer dinero con el menor riesgo y esfuerzo, con solo cambiar de mano, mercancía y signo monetario, ya podían contar por millones las ganancias. A esto se les unen los banqueros, que comenzaron a defraudar a los ahorrista haciendo lo que tienen prohibido, prestarse a ellos mismos, a trabes de empresas de su propiedad o de sus allegados sin la menor garantía o sin ella y para cuando les iba más en sus negocios especulativos o simplemente con transferir los fondos del banco a sus cuentas personales en el exterior, estaba ganando por medio ilícitos, lo que tardarían años en lograr, aun especulando y fue en ese comento que comenzamos a ver a los encopetados banqueros defraudar a sus ahorristas, mientras el estado asumía las perdidas y cargaba con la responsabilidad de los bancos en quiebra. Muchas de estas movidas las hicieron de manera tan descaradas, que el estado ayudaba al banquero ladrón, para que pudiera seguir operando manteniendo depósitos del estado o dándoles auxilio del estado, se robaban el auxilio y salían huyendo del país. Es decir, dos veces se robaban el dinero, el de los ahorristas y el préstamo del estado. Algunos enfrentaron juicios y al final

salían como se se había cometido una injusticia en contra de estos nombres hombres de bien y otros simplemente se olvidaron que Venezuela existía y se hicieron una nueva vida en World Disney. Este mal ejemplo de los empresario políticos, los asumieron los privados como algo que si bien está reñido con la ética y la moral, no dejaba de ser una alternativa para aquellos que con audacia, buenos contactos y sin escrúpulos podía tratar de hacer en otros sectores de la vida nacional y aspirar a vivir en corto tiempo como un jeque árabe sin serlo. Así comenzamos a ver como el sector privado se copia de la Venezuela política saudita de su forma de hacer desaparecer el erario público mientras se vendía como grandes constructores de la Venezuela del futuro. Así pues, el comerciante encontró justificado el ejemplo de banqueros y políticos de especular en todos los sentidos, cambiar las ganancias por dólares lo más rápido posible mientras se desangraba los ingresos ordinarios y extraordinarios de la renta petrolera y otros rublos. A partir de estas circunstancia, el comerciante demandaba todo el tiempo el aumento de los precios o mejor aún, la liberación de los mismos, mientras lloriqueaba en contra de las prestaciones sociales que tenían que pagar a los trabajadores, con el tiempo y ante la impunidad de los políticos para ganar elecciones por medio del fraude, logran esas dos grandes reivindicaciones: Con CAP II el paquete económico y luego con Rafael Caldera II, la modificación de las prestaciones sociales en perjuicio de los trabajadores. NI el 27F les influyo temor para imponer una medida tan perjudicial al trabajador, aunque es verdad se la vendieron como algo beneficioso por lo inmediato del pago de cierta cantidad. Luego de todo esto, siguen sin aceptar que el fenómeno Hugo Chávez, es consecuencia de la mercantilización de los recursos del estado en beneficio de la elite empresarial criolla y extranjera, mientras al venezolano se le relegaba a una simple mano de obra, como ocurre en los EEUU desde el 2000, con la llegada de George W. Bush, en donde se cambiaron todas las reglas de Juego comercial y de acumulación de riqueza.

No solo que los ahorristas o depositantes bancarios tiene garantizados por el gobierno el dinero en el banco, que en caso de quiebra, real o fraudulenta, no quedaran expuestos al saqueo de estos mercaderes sin escrúpulos, ávidos de dinero fácil, porque el gobierno de la revolución chavista demostróó que esta de lado de los clientes y no de los poderosos banqueros. Así mismo se ocupo de solventar la inseguridad jurídica de los compradores de viviendas, que eran atropellados por los Bancos, constructores y promotores de vivienda, al tener que firmar contratos de compra venta leoninos, lesivos al patrimonio familia, logrando rescatar decenas de miles de viviendas que venían sido utilizadas para esquilmar a los compradores. Esos cambios por supuesto que debe tener a raya a los especuladores y estafadores del ramo de la construcción, pero a su vez, hace más segura para el comprador la adquisición de su vivienda familiar. Por eso en esta Venezuela de los paradigmas de la 4ta, que ser especulador no es malo mientras provee fuentes de empleo, aun podemos encontrar sujetos que sin ser banqueros, constructores o promotores de viviendas, si sienten adoloridos porque estos han perdido su coto de caza, en donde libremente se les permitía aumentar sus fortunas mediante la especulación y la usura. Tiempos que no volverán y que harán surgir de alguna manera nuevos constructores, banqueros y promotores con una idea más equilibrada y razonable del negocio de la construcción en Venezuela.

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