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Hasta principios de 1900, con el exitoso sistema agroexportador argentina fue lider en exportacion de carnes y cereales gracias a la papa

humeda. Pero los precios decayeron porque los otros paises comenzaron a producir sus propios productos a importar menos, por lo que el sistema agroexportador decayó. Entonces se fue pasando lentamente al sistema fabril. Los primeros pasos los dan los saladeros que exportaban cuero y carne. A esto se le suma la inmigración europea que aportó conocimientos tecnicos. Las primeras fabricas se dedicaron a la producir productos artesanales como panaderías, fábricas de fideos, jabones, licores y cervezas. Con el desarrollo del ferrocarril se buscó desarrollar nuestro país, imitando lo sucedido con la industria siderúrgica en Gran Bretaña. Esto originó un mejoramiento del sector agrario Argentino y un desarrollo del sector metalúrgico Británico, dado que se compraban locomotoras, rieles y equipos a fábricas de este origen. Se creó una de las redes ferroviarias mas extensas del mundo sin crear la mas mínima actividad fabril promovida por ella. El gobierno de turno buscó generar esta actividad invirtiendo directamente en la construcción de ferrocarriles (ferrocarril del Oeste) y equipándolo con elementos de fabricación nacional. Esto dio auge a las primeras industrias siderúrgicas argentinas, las cuales fueron desmanteladas luego de que se produzca la venta de este ferrocarril a capitales ingleses. Con el crecimiento de la ciudad de Buenos Aires y su evolución, dada la concentración de la riqueza, el desarrollo de importantes obras públicas y el flujo de inmigrantes, se produjo un incremento en la demanda de bienes. Esto originó el establecimiento de numerosos pequeños emprendimientos dedicados a satisfacer esta demanda en aumento. Los empresarios, en general, eran extranjeros llagados al país portando conocimientos técnicos o prácticos de la rama en la que se instalaban, que se instalaban con un pequeño capital propio o prestado, en escalas productivas muy modestas. A partir del año 1860 se detacan los emprendimientos de Bieckert, Bagley, Noel, Peuser, Bianchetti y otros inmigrantes. Hubo casos atípicos de fundiciones y talleres mecánicos (algunos de dimensiones considerables). Esto señala muchas posibilidades latentes de crecimiento no aprovechadas debido a la falta de políticas de promoción fabril. 1880-1914: EL DESPERTAR DE LA PRODUCCIÓN FABRIL Las últimas décadas del siglo XIX registraron un veloz crecimiento de la economía Argentina. Las exportaciones se expandían como si no tuvieran límites y permitían pagar las importaciones y una parte de la deuda con el capital extranjero. La ciudad de Buenos Aires se expandía y se convertía en una de las Urbes mas grandes del mundo, ofreciendo un mercado altamente tentador y de demandando trabajo. Ambos fenómenos dan paso a una evolución productiva. La red ferroviaria, conectada a los principales puertos, promovió el desarrollo de algunos polos del interior del país. La campaña al desierto aporta grandes superficies para el desarrollo agrario. Los frigoríficos comenzaron a reemplazar a los saladeros y a exportar principalmente a Gran Bretaña. Pronto, un grupo de grandes empresas dominó todo el negocio frigorífico, siendo en su mayoría de capitales ingleses. El frigorífico Sansinena se instala en Avellaneda, siendo por un tiempo el único situado en la urbe. Estaba proyectado para satisfacer la demanda interna y en parte a la exportación.

Se desarrolla el rubro textil y tambien el cervecero con la apertura de Quilmas. En el rubro metalúrgico surgieron las empresas Tamet y La Cantábrica. Tamet nació como un pequeño taller y siguió creciendo hasta convertirse en la mayor empresa metalúrgica de América del Sur en la década de 1920. 1914-1930: CONSOLIDACIÓN FABRIL Se dio una expansión en el rubro textil por el nuevo mercado abierto a causa de la guerra. El avance de esta industria se detuvo después de la guerra, dado que las naciones europeas volvieron a proteger a su industria mediante aranceles. Las limitaciones de importar durante la guerra posibilitaron el avance de la producción en productos simples como aceite comestible y queso, o mas sofisticadas como química, cemento y papel. La expansión fabril obligó la salida temprana al exterior de varias empresas que resultaban demasiado grandes para las dimensiones del mercado local. Se comenzaron a registrar inversiones de firmas argentinas en países vecinos para conquistar esos mercados. Los casos mas resonantes fueron: Bunge y Born, SIAM y Alpargatas. LA CRISIS DEL 30 Ante la crisis de la bolsa, argentina comienza a defender el mercado interno. Este período se conoce como “industrialización por sustitución de importaciones”. Se limitan las importaciones y se empiezan a fabricar en el país los productos manufacturados de industria liviana que antes se conseguían en el exterior, y así abastecer el mercado interno. Hay que destacar que el decaimiento del modelo agroexportador provocó una migración del interior del país a la capital federal y el gran buenos aires, en busca de trabajo en las nuevas fábricas. A fines de la decada del 30, con el advenimiento de la 2da guerra mundial, argentina activa nuevamente su exportación con lo cual aumenta muchisimo la actividad fabril. Además comienzo la fabricación de armamento militar para el abastecimiento del país. Se incrementan tambien las obras públicas y se crean caminos ferroviarios, puentes y hospitales militares. EL GOBIERNO DE PERÓN La revolución del 43 que depone al gobierno de Castillo, trae como nuevo presidente al Tte. J.D. Perón. En este período se nota una fuerte idea nacionalista y a su vez una gran influencia de las ideas Keynesianas. El gobierno intervendrá en las políticas económicas dejando de lado el libre juego de la oferta y la demanda. En el período que va del 43 al 55 se nota un período de gran auge en la industria argentina. Se toman muchas medidas para esto, entre ellas la creación del Banco de Crédito Industria que financió proyectos industriales y la creación de los planes quinquenales para el fomento del empleo. Pero hay que destacar la dependencia de otras naciones en cuanto a la industria pesada. Acá se producian productos de consumo cuyas máquinas y equipos necesarios para producirlos no se producian en el país sino que se importaban, por lo cual el desarrollo de la industria pesada quedó relegada para nuestro país.