P. 1
Recomendaciones y estrategias para desarrollar Agricultura Ecologíca

Recomendaciones y estrategias para desarrollar Agricultura Ecologíca

|Views: 3|Likes:
Published by Mauro Miguel Melo

More info:

Published by: Mauro Miguel Melo on Apr 29, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/10/2014

pdf

text

original

Es ampliamente reconocido que uno de los mayores limitantes para el progreso de
la Agricultura Ecológica está en las políticas estatales y que es precisamente en
este punto donde se cuenta con menos personal experimentado para acometer el
reto de desarrollar un sector agroalimentario ecológico. Sin embargo, son las
administraciones públicas las que gestionan los recursos disponibles para promover
políticas que favorezcan el desarrollo de este sector. Es necesario modificar ciertas
estructuras administrativas y priorizar objetivos para financiar la elaboración y
ejecución de planes sectoriales que impulsen la producción ecológica.

Las principales necesidades que se detectan en las administraciones públicas se
resumen en:

Puesta en funcionamiento de estructuras específicas al servicio de la AE en
los Ministerios de agricultura.

Se trata de promover instituciones o servicios institucionales de carácter
multidisciplinar, capaces de entender las relaciones que inexorablemente se
establecen entre sustentabilidad, productividad, competitividad, agricultura
ecológica reforma agraria y culturas locales, entre otros aspectos, para trabajar a
corto plazo en la resolución de problemas específicos y, a la vez, a un nivel de
planificación de largo plazo que logre plantear y generar cambios estructurales en
los sistemas agroalimentarios. Ello implica dotarlas de medios logísticos, humanos
y económicos de apoyo al sector agroecológico.

Recomendaciones y estrategias para desarrollar la Agricultura Ecológica en Iberoamérica Parte I

Necesidades de los grupos implicados

47

Además, es prioritario fomentar la actualización de conocimientos en AE de los
empleados públicos, poniendo especial énfasis en las tecnologías agroecológicas
de producción e industrialización, investigación aplicada, aplicación de las
normativas y gestión participativa.

Redacción de un plan de desarrollo sectorial.

La agricultura ecológica debería ser tomada como factor estratégico de desarrollo
en los países iberoamericanos, no sólo como factor de desarrollo económico sino
como insumo fundamental de política social y ambiental. Ello implica una serie de
esfuerzos normativos, reorganización institucional y asignación de recursos
económicos de incidencia significativa en la marcha de los países hacia el objetivo
general del desarrollo sostenible.

Las Administraciones públicas deben promover el diálogo con el resto de agentes
del sector para redactar Planes Estratégicos de Desarrollo de la Agricultura
Ecológica. Ello facilita dotarse de herramientas financieras concretas que
simplifican la realización de las actuaciones.

Creación de servicios especializados de extensión.

Algunos países iberoamericanos han venido desmontando sus servicios de
extensión agropecuarios, en detrimento de la necesaria conexión que debe existir
entre los entes generadores de conocimiento y sus usuarios finales. Ello ha ocurrido
como consecuencia de las presiones internacionales para reducir los costos fiscales
y atender la deuda externa. Este sacrificio ha tenido duras consecuencias en el
avance de los sectores agropecuarios nacionales, tendencia que debería revertirse
en los próximos años cuando se incremente la competencia internacional por los
acuerdos de libre comercio.

En el sector de la AE esta extensión deberá cualificarse por cuanto se trata de
procedimientos que requieren, como se anotó anteriormente, posiciones novedosas
en relación con la comprensión y gerencia de los sistemas agropecuarios.

Para ello es necesario instrumentalizar los servicios de extensión agraria y dotarlos
de metodologías adecuadas de tipo participativo, rescatar el enorme potencial de
capacitación, experimentación e intercambio de conocimientos que pueden aportar
los productores orgánicos pioneros en todos los países y crear una red de
experimentación orgánica participativa.

Descentralización

La AE se basa, entre otras cosas, en el reconocimiento y utilización de recursos
naturales locales puestos en funcionamiento a través de los conocimientos y

Recomendaciones y estrategias para desarrollar la Agricultura Ecológica en Iberoamérica Parte I

Necesidades de los grupos implicados

48

saberes autóctonos, como forma garante de obtener manejos adecuados y
sostenibles en el tiempo del sistema agrícola y de garantizar la supervivencia de las
comunidades campesinas, indígenas y capitalistas que gravitan en torno a la
agricultura local.

Por lo tanto, las pretensiones de dominio centralizado, tan característico de los
actuales aparatos burocráticos y modelos de gestión en muchos de los países
iberoamericanos, deben dar paso a formas descentralizadas de gestión de recursos
y de acciones agroecológicas.

Desarrollo legislativo y normativo.

Las políticas estatales se traducen muchas veces en normas, leyes y decretos que,
acompañadas de los respectivos presupuestos monetarios, generan e impulsan
cambios en las sociedades. Las normas sin dinero para ejecutarlas suelen caer en
desuso.

En relación con la AE, en los países iberoamericanos deberían darse pasos en este
sentido a través de una serie de procesos políticos que exigen la voluntad de los
tomadores de decisiones en los más altos niveles del Estado.

Las actuaciones prioritarias podrían concretarse en: establecer normativas para la
certificación orgánica que aborden tanto las necesidades de los mercados
internacionales como las de los mercados locales, promover legislaciones
nacionales de ordenación y fomento de la actividad del sector de la AE, establecer
normativas para acreditación de certificadoras, regular los procesos de seguimiento
y control de la producción, establecer control sobre las certificadoras
internacionales para evitar riesgos de fraude y desprestigio de las producciones
nacionales y, por último, formar a las autoridades nacionales para realizar el
seguimiento y participar en el desarrollo de las iniciativas de armonización
internacional de legislaciones que afecten al sector.

Mejora de los sistemas de información.

Ha sido señalado en apartados anteriores la necesidad de implementar los registros
estadísticos relativos al sector de la AE. Las administraciones públicas son las
responsables de su puesta en marcha, lo que implica: desarrollar sistemas
nacionales de análisis de la oferta y un sistema regional de información sobre la
demanda por productos, elaborar estadísticas de la producción y la
comercialización ecológica, solicitar el apoyo de las organizaciones internacionales
para facilitar los procesos de desarrollo de la normativa nacional así como el acceso
a la información sobre los procedimientos de reconocimiento de los sistemas de
garantía entre los países que ya cuentan con tales sistemas, estudiar las
posibilidades de sistemas de certificación participativa para mercado nacional,

Recomendaciones y estrategias para desarrollar la Agricultura Ecológica en Iberoamérica Parte I

Necesidades de los grupos implicados

49

organizar redes de información actualizada sobre aspectos técnicos, producciones
nacionales, oportunidades en mercados locales, nacionales y de exportación,
experiencias exitosas y oportunidades de intercambio, implantar un sello
identificador en cada país para la agricultura ecológica y, por último, realizar
campañas de motivación de los consumidores y de la sociedad en general.

Mejora de la coordinación interinstitucional.

Uno de los mayores problemas administrativos en el campo agrario iberoamericano
es el de la proliferación de entidades con funciones similares y poca comunicación,
situación que genera ineficiencias por duplicación de esfuerzos y pérdidas de
recursos financieros y humanos. Algunas veces dos o más entidades del Estado
sobreponen sus áreas jurisdiccionales y sus competencias normativas, resultando
en contradicciones, pérdidas de tiempo o ejecución de tareas contradictorias que
significan pérdidas de prestigio ante la opinión pública.

Ello puede darse en el campo específico de la AE especialmente cuando se cruza
con sectores como el ambiental, energético y/o los directamente relacionados con
la planificación territorial o del desarrollo, de cada país.

Se debería promover la creación de un grupo intersectorial que, de forma
participativa, favorezca el intercambio de bienes, servicios e información entre los
agentes implicados y se planifiquen adecuadamente las estrategias de desarrollo
agroecológico para cada sector y para su conjunto.

Promoción de incentivos a la producción ecológica

La mayoría de los países iberoamericanos carece de marcos regulatorios para la
implementación de un sistema de incentivos para la producción agropecuaria
ecológica. Sería conveniente que tales marcos recogiesen una revisión de las
externalidades de la producción agropecuaria ecológica de forma comparativa con
la producción convencional.

Los incentivos deberían poder aplicarse a los procesos de conversión a la
producción ecológica, costes de la certificación, así como a inversiones en las
fincas.

Lo anterior implica que, entre otras cosas, los gobiernos ofrezcan apoyo
institucional en: asistencia técnica al productor en los procesos de producción,
elaboración y comercialización; reduzcan los costes de certificación; desarrollen
proyectos piloto demostrativos; faciliten y promuevan el aprovisionamiento de
insumos y servicios; gestionen y avalen préstamos para este proceso; promuevan
estructuras de comercialización y financiación de la producción y, por último,
faciliten los equipamientos necesarios para la producción.

Recomendaciones y estrategias para desarrollar la Agricultura Ecológica en Iberoamérica Parte I

Necesidades de los grupos implicados

50

En relación con los pequeños productores las necesidades prioritarias se centran
en: promover medidas de apoyo financiero institucional al sector, impulsar la
democratización de la propiedad de la tierra en los países con una injusta
distribución agraria, facilitar la participación del pequeño productor en los mercados,
incentivar la financiación de los costes de certificación, asunción de los costes de
certificación y, por último, creación de un sistema de aval público que facilite el
acceso a los créditos.

Necesidad de implementar sistemas viables.

Es necesario planificar políticas económicas basadas en cinco factores de la
economía ecológica: la productividad (en unidades físicas y no solo en unidades
monetarias), la sustentabilidad, la estabilidad de gestión económica y cultural, la
equidad y la autonomía de un sistema de producción. Ello implica actuaciones en
tres escalas: medioambiental, social y económica. Es muy necesario insistir de
nuevo en la necesaria interrelación de estos tres aspectos.

Priorizar créditos para la puesta en marcha de explotaciones ecológicas.

Para el desarrollo de un sector es imprescindible dotarse de una buena herramienta
de financiación. Los sistemas de crédito que se establezcan deben tener en cuenta
el criterio de rentabilidad de la economía ecológica a la hora de calcular la viabilidad
de las fincas. Se propone la creación de registros nacionales de fincas ecológicas,
con especial acceso para los pequeños agricultores a créditos, avales, exenciones
fiscales y propiedad de la tierra. Con ello se facilitaría su acceso a los mercados.

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->