8 de agosto de 2012 Adoración genuina Romanos 12:1-2 NVI “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego

que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, *santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta .” En Juan 4:23-24, Jesús dijo que aquel que adora es necesario que adore en espíritu y en verdad. Nuestra mente tiene que ser transformada por medio de su palabra. Cuando dedicamos nuestras vidas al servicio de Jesús y hacemos voluntariamente todo lo que a Él le agrada, estamos siendo adoradores genuinos para la honra y gloria de su nombre. No podemos seguir la corriente del mundo, sino que tenemos que ser agentes de cambio logrando por medio de una transformación de parte de Dios en nuestras actitudes, nuestros pensamientos, todo lo que involucra nuestras acciones, podamos provocar un cambio en una sociedad que está corrompida por la maldad. ¿Cómo logramos esto? Rindiendo nuestras vidas totalmente a Jesús, espíritu, alma y cuerpo. La voluntad de Dios ha sido, es y siempre será la mejor para nuestras vidas. Esta es perfecta y como dice Proverbios 10:22 la bendición de Dios es la que enriquece y no añade tristeza con ella. Si en ti pasaron cosas que despertaron en ti ansiedad, tristeza, dolor, indiferencia, depresión, estas y otras emociones negativas, te invito a rendir tu corazón y todo quien eres al Espíritu Santo de Dios. Habla con Él y permítele que cambie tu manera de pensar y que tu mente pueda ser renovada para que así puedas ser una adoración genuina al Dios Todopoderoso.