LA CONQUISTA PROGRAMADA

Andreas FABER-KAISER
A alguien le interesa que la cruz triunfe El investigador espa˜ nol Manuel Audije —algo m´ as que oficial de la Armada— sustenta la tesis de que el fen´ omeno de la conquista de Am´ erica es inexplicable bajo la consideraci´ on de las restringidas posibilidades del invasor espa˜ nol, frente al potencial de los imperios asentados al otro lado del gran mar. Resultaba incomprensible —argumenta— que imperios como el azteca, de gentes acostumbradas a privaciones y luchas por la subsistencia durante cientos de a˜ nos, sucumbieran ante el empuje de un pu˜ nado de hombres, aunque ´ estos contasen con aquellos monstruos de cuatro patas que corr´ ıan como el viento. Pero es que alguien, desde lo alto, estaba apostando una vez m´ as por la expansi´ on de quienes portaban el signo de la cruz. La historia de los acontecimientos humanos, de la evoluci´ on de la especie humana, est´ a escrita ciertamente sobre papel terrestre, pero la pluma que escribe la sostienen en demasiadas ocasiones manos que no son de hombre. ¿Qui´ en demonios tiene inter´ es en que evolucionemos de tal o cual forma? ¿Y por qu´ e demonios los historiadores acad´ emicos cierran sus ojos ante esta realidad? Voy a transcribir a continuaci´ on literalmente algunos pasajes extra´ ıdos de cr´ onicas escritas referidas a la conquista y colonizaci´ on del continente americano. Las cr´ onicas seleccionadas para este art´ ıculo —hay bastantes m´ as— no est´ an escritas por cuatro ignorantes ni desconocidos, sino por cuatro reconocidos cronistas de la historia de Espa˜ na, cuales son Bernal D´ ıaz del Castillo, Pedro de Valdivia, Fray Jun´ ıpero Serra y Pedro de Cieza de Le´ on.

Los hombres que vinieron del cielo
Pero ya antes que ellos, el propio Col´ on har´ ıa alusi´ on al hecho de que los indios americanos parec´ ıan familiarizados con la idea de que pod´ ıan bajar figuras antropomorfas de los cielos hasta la superficie terrestre.

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los hombres de Cort´ es eran adem´ as de tez blanca y barbudos.) Dijeron que los hab´ ıan rescebido con gran solemnidad seg´ un su costumbre. y aposent´ aronlos en las mejores casasa.)) ((Martes 6 de noviembre de 1492. y vino uno viejo en el batel dentro.)) La derrota inevitable Casi 30 a˜ nos m´ as tarde. transcrito por Fray Bartolom´ e de las Casas. entre otras razones. el diosserpiente —portador de plumas que denotaban su facultad de moverse por el aire— instructor descendido y regresado a las alturas estelares. el a˜ no consagrado a Quetzalc´ oatl. y de otras cosas que sobre ello pasaron’): ((Y dir´ e que en la pl´ atica que tuvo el Montezuma con todos los caciques de toda la tierra que hab´ ıa enviado a llamar. que despu´ es que les hab´ ıa hecho un parlamento sin estar Cort´ es ni ninguno de nosotros delante. y que ´ el 2 . (. dicen que les dijo que mirasen que de muchos a˜ nos pasados sab´ ıan por cierto. refiere en su obra Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa˜ na.As´ ı. Cort´ es venci´ o a los indios. que para el indio era emblema de Quetzalc´ oatl. y por ende Hern´ an Cort´ es desembarc´ o en el a˜ no 1519. en su cap´ ıtulo CI (‘C´ omo el gran Montezuma con muchos caciques y principales de la comarca dieron la obediencia a su majestad. por tres para ´ el afortunadas coincidencias (¿o no tanto?) que marcaron el ´ animo del ind´ ıgena con la propia convicci´ on de su derrota inevitable: el emblema de Cort´ es era la cruz. leemos en su Diario de a bordo del primer viaje.) Otros. Por su parte.. los cuales los tocaban y les besaban las manos y los pies.. el cronista de Cort´ es. que era el a˜ no I Acatl. salvo Orteguilla el paje. por lo que sus antepasados les hab´ ıan dicho. y entend´ ıamos que nos preguntaban si ´ eramos venidos del cielo.. (. se echaban a la mar y nadando ven´ ıan. y todos as´ ı hombres como mujeres los ven´ ıan a ver. Bernal D´ ıaz del Castillo.. cuando ve´ ıan que yo curaba de ir a tierra. como los dioses que refer´ ıan las leyendas indias. y otros a voces grandes llamaban todos hombres y mujeres: venid a ver los hombres que vinieron del cielo: traedles de comer y de beber. por cierto y c´ omo no ((In Nomine Domini Nostri Jesus Christi)): ((Domingo 14 de octubre de 1492. que de donde sale el Sol hab´ ıan de venir gentes que hab´ ıan de se˜ norear estas tierras. es as´ ı lo tiene se˜ nalado en sus libros de cosas de memorias. maravill´ andose y creyendo que ven´ ıan del cielo.

mand´ o llamar a sus papas y adivinos. sino por dicho de mexicanos lo pongo aqu´ ı. diciendo sobre ellos y de una se˜ nal que hubo en el cielo. a una parte ni a otra. y pron´ osticos de declaraci´ on que los indios mexicanos hicieron. en el a˜ no veinte y siete)) —1527— ((estaba una se˜ nal del cielo de noche a manera de espada larga. antes que vini´ esemos a la Nueva Espa˜ na. M´ axime cuando adem´ as. y Montezuma. Lo que yo v´ ı y todos cuantos quisieron ver. por lo que sus dioses le han dicho. se plantan en el aire objetos voladores que confirman que ellos son los anunciados por la tradici´ on de los antiguos para tomar el relevo del mando de aquella zona del planeta. para que mirasen aquella cosa y se˜ nal.)) De esta guisa es f´ acil conquistar y vencer. y el autor chino de la obra Notas sobre el cielo para los objetos que los d´ ıas 16 y 17 de julio del a˜ no Dingchou sobrevolaron las regiones orientales del imperio de los hijos del cielo— ((y junto a la se˜ nal vino otra raya y camino de hacia donde sale el Sol y se ven´ ıa a juntar con la raya colorada. gran cacique de M´ exico.tiene entendido.)) ¿Me quieren explicar los doctores de la ciencia. que poco tiempo hab´ ıa. y otras cosas que son de traer a la memoria’) de la misma obra de Bernal D´ ıaz del Castillo: ((Dijeron los indios mexicanos. OVNIS durante la conquista As´ ı lo leemos en el cap´ ıtulo CCXII (‘De las se˜ nales y planetas que hubo en el cielo de la Nueva Espa˜ na antes de que en ella entr´ asemos. contin´ ua: ((Nosotros nunca las vimos.)) M´ as adelante. como entre la provincia de P´ anuco y la ciudad de Tezcuco. en m´ as de veinte d´ ıas. porque as´ ı lo tienen en sus pinturas. que somos nosotros. que vieron una se˜ nal en el cielo que era como verde y colorado y redonda como una rueda de carreta)) —el cronista espa˜ nol est´ a empleando exactamente la misma expresi´ on que para dicho fen´ omeno emplearon el historiador italiano Leone Cobelli para el objeto que sobrevol´ o en agosto de 1487 la villa de Forli. las cuales hallamos verdaderas. que tanto gustan de atribuir los avistamientos de OVNIs a fen´ omenos atmosf´ ericos inusuales y globossonda (en el mejor de los casos) a qu´ e tipo de fen´ omeno atmosf´ erico inusual 3 . coincidiendo con la llegada de estos que ven´ ıan de donde sale el Sol. y no se mudaba del cielo.

que de antes dimos al gran Montezuma con su precioso Hijo en brazos. sino que otra figuras misteriosas y ca´ ıdas del cielo ayudaron a convencer al indio de que no ten´ ıa nada que hacer contra el invasor. y que aquella se˜ nora pon´ ıa a los mexicanos temor. vuelve a hacer su aparici´ on aqu´ ı en apoyo de la cruzada cristiana aquel blanco caballero que sobre corcel blanco pasaba por San Jorge en la lejana Europa. ¡as´ ombrate lector!. porque ah´ ı est´ a el testimonio. porque una gran tecleciguata de Castilla ven´ ıa delante dellos.obedece la presencia de una forma de espada larga a relativamente baja altura (localizada entre dos puntos geogr´ aficos concretos de M´ exico) y en posici´ on fija durante m´ as de veinte d´ ıas? Porque globos-sonda y chatarra de sat´ elites en el siglo XVI. y el Montezuma entonces crey´ o que aquella gran se˜ nora que era Santa Mar´ ıa y la que le hab´ ıamos dicho que era nuestra abogada. Apariciones enigm´ aticas Pero continuemos con el testimonio del cronista espa˜ nol Bernal D´ ıaz del Castillo. y dec´ ıa palabras a sus teules que los esforzaba. y muchos amigos indios totonaques que tambi´ en all´ ı murieron’). quiero recordar que esta misma espada a´ erea fue lo que ya notific´ o —encima de Jerusal´ en y fija durante un per´ ıodo de un a˜ no entero— el historiador Flavio Josefo. que c´ omo no vencieron a tan pocos teules. en los enfrentamientos con los moros. deber´ ıan de poseer la suificiente humildad y rigor cient´ ıfico como para abstenerse de negar aquello que no han investigado. siendo ellos muchos millares de guerreros. que no les pudieron hacer retraer. Y meteoritos en posici´ on fija. y refiri´ endose a un ataque de los 4 .)) El caso de la Virgen no es aislado. menos. Y. relata c´ omo la aparici´ on de una enigm´ atica figura decide la victoria a favor de los espa˜ noles (a quienes los indios llaman ((teules))): ((Y pregunt´ o Montezuma que. y c´ omo le mataron a ´ el y el caballo y a otros seis soldados. Por favor. una respuesta coherente de la comunidad cient´ ıfica acad´ emica. Y respondieron que no aprovechaban nada sus varas y flechas y buen pelear. Pero no cierren los ojos. Y si no la tienen. Por ende. As´ ı el extreme˜ no Pedro de Valdivia relata lo siguiente en carta dirigida a Carlos I de Espa˜ na y V de Alemania. am´ en de otros casos hist´ oricos en que se vieron formas de curces (=espadas) en el cielo. tienen tambi´ en la obligaci´ on de comunicarla. no cuela. En le cap´ ıtulo XCIV (‘C´ omo fue la batalla que dieron los capitanes mexicanos a Juan de Escalante. Si la tienen.

en el a˜ no 1541: ((Y parece nuestro Dios quererse servir de su perpetuaci´ on para que sea su culto divino en ella honrado y salga el diablo de donde ha sido venerado tanto tiempo.)) ((Dixeron m´ as: que tres d´ ıas antes. Con gran lucidez dice ah´ ı el cronista. sali´ o della una se˜ nora muy hermosa. su patr´ on. 5 . que dieron a huir. e que ca´ ıda. y que les dixo: “Serv´ ı a los cristianos. refiri´ endose a la nueva tierra: ((Paresce tenerla nuestro Dios de su mano y servirse de nosotros en la conquista y perpetuaci´ on della. cay´ o una cometa entre ellos. y que fue tanto el espanto que cobraron. vino el diablo. porque son muy valientes y os matar´ an a todos. cay´ o. ganas de tomarle el pelo a Carlos I por parte de quienes se estaban dejando la piel en Am´ erica. y desde el fuerte donde est´ abamos la vieron muchos cristianos ir para all´ a con muy mayor resplandor que otras cometas salir. por favor. ¿C´ omo iban a ver los indios bajar ante sus narices al mismo caballo blanco que a decenas de miles de kil´ ometros de distancia descend´ ıa igualmente entre moros y cristianos? ¡Pero hombre. vestida tambi´ en de blanco. nos caer´ ıamos muertos de miedo. que bajan.)) Pero. que os matar´ an estos cristianos”. Porque alguien a quien no conocemos tuva la imperiosa necesidad de que la cruz dominara sobre parte del planeta. y no vais contra ellos. porque en viendo nosotros tantos juntos. bueno.nativos contra su fuerte establecido en lo que hoy es tierra chilena. en medio de sus escuadrones un hombre viejo en un caballo blanco e les dixo: “Huid todos. que el d´ ıa que vinieron sobre este nuestro fuerte. pues seg´ un dicen los indios naturales. dici´ endoles que se juntasen muy gran multitud de gente. al tiempo que los de a caballo arremetieron contra ellos. un s´ abado a medio d´ ıa. Y as´ ı les fue a moros y a indios. no seas iluso! ¿C´ omo van a bajar caballos blancos del cielo? ¿No ves que esto es imposible? Pues la historia de Espa˜ na dice que s´ ı. pasado el r´ ıo Biubiu para venir sobre nosotros. y que ´ el vern´ ıa con ellos.)) Con liger´ ısimas variaciones en la forma de exposici´ on.” E como se fue de entre ellos. y los acabdill´ o. se encuentra este mismo relato en la relaci´ on de hechos y noticias que Pedro de Valdivia env´ ıa a sus apoderados en la Corte. doctos de la ciencia. todo esto no son m´ as que tonter´ ıas.

Adem´ as. oy´ o referir a sus padres que en cierta ocasi´ on hab´ ıan llegado a aquella tierra dos hombres blancos cuyas vestiduras. Preguntada acerca de las razones que la impulsaban a esta decisi´ on. la futura Agueda comenz´ o a relatar esta fant´ astica historia: Cuando ella era a´ un ni˜ na. los misioneros contaron con una curiosa ayuda: la de una anciana ind´ ıgena. no lo hab´ ıan hecho a pie. Solamente hab´ ıa entre ellos una diferencia: los dos hombre que hab´ ıan llegado por lo menos cien a˜ nos antes que Fray Jun´ ıpero.La cristianizaci´ on programada Y ya que hablamos de la cruz. Se establecieron en el poblado y permanecieron all´ ı por alg´ un tiempo. en la California septentrional. un considerable n´ umero de ind´ ıgenas manifest´ o su presencia profiriendo gritos y amenazas. ni a caballo. No dando cr´ edito a sus o´ ıdos. y cuya memoria fue revitalizada gracias al relato de la anciana Agueda. sino que llegaron volando: cayeron de arriba. eran similares a las de los religiosos que acababan de llegar. bajo las ´ ordenes de Fray Jun´ ıpero Serra. despu´ es de caminar 40 leguas al norte desde la ciudad de San Diego. los frailes recabaron cuanta informaci´ on pudieron entre los dem´ as componentes de aquel grupo de ind´ ıgenas. Fray Jun´ ıpero Serra fund´ o en la sierra de Santa Luc´ ıa. Para dicha fundaci´ on. a unos cien kil´ ometros de Monterrey. El establecimiento por parte de los habitantes del poblado de una posible conexi´ on entre los reci´ en llegados misioneros y los dos hombres que seg´ un referencias de sus antepasados hab´ ıan llegado volando. por la descripci´ on que de las mismas le hab´ ıan hecho sus padres. de las alturas. Resulta que el d´ ıa 6 de agosto de 1772. qu´ e mejor que un fraile en Am´ erica para seguir explicando cosas que no pueden ser. En esta ocasi´ on. un reducido grupo mixto integrado por Fray Pedro Camb´ on. La situaci´ on se estaba poniendo fea para el reducido n´ umero de cristianos. Fray Jun´ ıpero volver´ ıa a ser testigo de otro episodio que nos lleva a pensar que hubo una preparaci´ on previa del terreno para cuando llegara el momento oportuno. cuando uno de los misioneros tuvo una idea que les salvar´ ıa la vida. constituy´ o un factor decisivo para que todos los integrantes de aquella comunidad ind´ ıgena solicitaran recibir el bautismo. lo que dijeron aquellos dos hombres se parec´ ıa a lo que predicaban los nuevos frailes. Lo cual les llev´ o a verificar que aquel suceso permanec´ ıa vivo en la memoria de aquel pueblo como parte de su legado hist´ orico. pero que fueron. y en el preciso instante en que se dispon´ ıan a clavarla en el suelo. su fe movi´ o monta˜ nas (o lo que es 6 . bautizada m´ as tarde y que recibi´ o el nombre de Agueda. llegaba al r´ ıo de los Temblores. M´ as adelante. que se present´ o a los sorprendidos misioneros pidi´ endoles que le administrasen el sacramento del bautismo. Fray Angel Somera y diez soldados. Una vez elegido el sitio adecuado para erigir la cruz que presidiese aquel lugar. una de sus misiones cristianas.

¿Qu´ e significaba para aquellos indios la visi´ on de esta Virgen? No lo sabemos. muy espantado. la cual oyeron algunos cristianos que all´ ı estaban. redujo a corderos a los fieros nativos). rogando me levantase y fuese a baptizar a un cacique que en la iglesia estaba hincado de rodillas delante de las im´ agenes. y viniese para m´ ı a se volver cristiano. a lo cual le respond´ ı que s´ ı har´ ıa. muy temeroso y espantado. am´ en de sus armas. los ind´ ıgenas se inclinaron. y no creyendo que era as´ ı. un jueves de la Cena vino a m´ ı un muchacho m´ ıo que en la iglesia dorm´ ıa. en el cap´ ıtulo CXVII de La cr´ onica del Per´ u. Uno a uno. y dije misa. Contaba que el hombre que vio estando en la guaca o templo del diablo era blanco y muy hermoso. Y como me vio se ech´ o a mis pies rog´ andome mucho le volviese cristiano. aquel grupo de nativos fue acerc´ andose al sitiado grupo de hombres de armas y cruz. El resultado fue absolutamente sorprendente: los gritos y los gestos amenazadores cesaron bruscamente. como los indios. y sali´ o con mucha alegr´ ıa. y dicha. que es donde ellos adoran. y lo hall´ e de la misma manera. dec´ ıa haber visto a un hombre vestido de blanco. dando voces. El hombre resplandeciente Ciertamente se prodigaron en tierras americanas las ayudas extrahumanas a quienes portaban el signo de la cruz.lo mismo. en muestra evidente de respeto y sumisi´ on. le narr´ o la siguiente vivencia: ((Estando yo en este pueblo de Lampaz. y exponerlo a la vista del enemigo.)) Se parece sospechosamente a los 7 . que el cl´ erigo Marcos Otazo. Al fraile se le ocurri´ o sacar del escaso equipaje que llevaban un cuadro de la Virgen de los Dolores. As´ ı. ) ((Muchos indios se volvieron cristianos por las persuasiones deste nuevo convertido. hincado de rodillas. al tiempo que fueron depositando junto al cuadro todos cuantos objetos de valor adornaban sus cuerpos. me llegu´ e a la iglesia para decir misa. Que se fuese luego. Y cuando fue de d´ ıa yo me levant´ e y rec´ e mis horas. Pero todo parece indicar que reaccionaron a un est´ ımulo previamente inducido a la vista de una imagen similar. que fue mi´ ercoles de Tinieblas. lo baptic´ e. tambi´ en Pedro de Cieza de Le´ on escribe en el siglo XVI. el cual estando la noche pasada. diciendo que ´ el era cristiano. y que sus ropas asimismo eran resplandecientes. arcos y flechas que momentos antes empu˜ naban amenazadoramente. . y no malo. vecino de Valladolid.)) (. . En silencio. metido en una guaca. el cual le dijo que qu´ e hac´ ıa all´ ı con aquella estatua de piedra.

con m´ as de doscientos mil indios de guerra. M´ as ayuda celestial Finalmente. pues algunos dellos mismos afirman que v´ ıan algunas veces. que era lo que deseaban los indios ver deshechos. Entonces elevaron oraciones r´ apidamente a un esp´ ıritu llamado Sanoro. tres veces lo encendieron. referidos por cronistas que no ten´ ıan conexi´ on con los indios americanos. paja seca sin mezcla alguna. y vieron los cristianos que los indios pusieron fuego a la ciudad. Pues estando contra ellos Mango inga. Pedro Cieza de Le´ on escribe: ((Cuando en el Cuzco generalmente se levantaron los indios contra los cristianos no hab´ ıa m´ as de ciento y ochenta espa˜ noles de a pie y de caballo. milagro es grande escapar de las manos de los indios. a˜ nadir a´ un algunos casos de manifestaciones de seres sobrehumanos en otras latitudes del planeta. con motivo de haberse enfrentado en combate los habitantes de la regi´ on de Palikir con los de Matolenim. siendo en donde el fuego pon´ ıan. Puesto que cuando sucumbieron en la lucha. cuando andaban peleando con los espa˜ noles. una antigua narraci´ on de la isla de Pohnpei en la Micronesia.)) La constante de los protectores celestes Finalmente creo interesante para el objeto de este art´ ıculo. el cual ardi´ o por muchas partes. Extendi´ o entonces su cabellera y cubri´ o con ella a la gente de Palikir. en esta min´ uscula isla del Pac´ ıfico: ((En el fragor de la lucha fueron muertos tambi´ en muchos de los hombres de Palikir. a dicho de muchos que en el mismo Cuzco dello me informaron. As´ ı por ejemplo. En cuanto los hombres 8 . que junto a ellos andaba una figura celestial que en ellos hac´ ıa gran da˜ no. en el cap´ ıtulo CXIX de la misma Cr´ onica del Per´ u.dos que 16 siglos antes hab´ ıan entrado —descendidos del cielo— en el sepulcro previsto para Jes´ us. y tantas se apag´ o de suyo. el esp´ ıritu hizo aparecer r´ apidamente a una mujer entre los combatientes de Palikir. y durante un a˜ no entero. La mujer era tremendamente grande. y emprendiendo en la iglesia. Su oraci´ on hall´ o eco en el esp´ ıritu. cuenta lo siguiente.

los brazos les comenzaron a pesar. al que nadie conoc´ ıa. para intentar su reconquista pr´ acticamente imposible. con las apariciones sobrehumanas que vimos apostaban por uno de los bandos en las luchas de cristianos contra indios en Am´ erica. se encomendaban a san Jorge al igual que los guerreros de Palikir se encomendaron a Sanoro. y a los alcoyanos enla 9 . En mis libros Las nubes del enga˜ no y El mu˜ neco humano aporto m´ as intervenciones de este caballero que defiende a cristianos contra moros ayudando a Jaime I el Conquistador en la conquista de Mallorca. con el cual sembr´ o la muerte y el terror entre los moros que ca´ ıan a millares o hu´ ıan a todo correr. Veamos alg´ un ejemplo. en plena Europa. antes de emprender alguna lucha. los hombres de Borrell II y Catalunya entera lo tomaron por patr´ on. si bien insisto en que hay much´ ısimos m´ as. y contemplaron extasiados sin poderse mover a la mujer que se encontraba entre la gente de Palikir. y la cruz que luc´ ıa en su vestimenta pas´ o a formar parte del escudo de Barcelona y de muchas otras ciudades y pueblos. no menos asombrosa es la constatci´ on de que lejos del Pac´ ıfico y de Am´ erica. Entre ellos hay que contar con san Miguel y san Mag´ ın. en especial cuando combat´ ıan a los llamados infieles. que pertenece al grupo de los santos caballeros y soldados que desde el cielo ayudaron a los creyentes cristianos en sus luchas. al llegar. Los guerreros catalanes. Desaparecido el misterioso caballero.)) Tambi´ en en Europa Y si asombrosa es la similitud de esta figura sobrehumana que ayuda a uno de los dos bandos en el otro extremo del Pac´ ıfico. As´ ı. el mismo fen´ omeno tambi´ en se prodigaba. que tanto protegieron los intereses de Carlomagno. Con muy exiguas fuerzas decide volver sobre Barcelona. en donde veremos el mismo fen´ omeno representado por la popular figura de san Jorge. Vayamos al Mediterr´ aneo. el conde Borrell II se reorganiza en la cercana poblaci´ on de Manresa. particularmente en ocasiones en que luchaban contra los musulmanes. y obtuvieron gran portecci´ on —al igual que aqu´ ellos—. Mas. Entonces los hombres de Palikir se abalanzaron r´ apidamente sobre los de Matolenim y los mataron a todos.de Matolenim vieron a la mujer que se hab´ ıa alzado entre los de Palikir. cuando los ´ arabes hubieron conquistado la ciudad de Barcelona y ´ esta hubo quedado arrasada. no tardaron en fijarse en un apuesto guerrero que galopaba entre las nubes y que esgrim´ ıa un rayo por arma.

El personaje invocado aqu´ ı es C´ astor. creo que cabe poca duda acerca de la observaci´ on de que alguien est´ a encauzando desde siempre. prometi´ o un templo a C´ astor si ´ este interced´ ıa en la lucha. La batalla se libr´ o junto al lago Regilo. Fueron solamente algunos ejemplos. nuestro destino. Los suficientes. para esta conclusi´ on: dado que los relatos que nos refieren los cronistas de la conquista de Am´ erica difieren poco o nada. que de inmediato se pusieron a dirigir la por ende victoriosa carga. la divinidad implorada acude a la llamada en auxilio del solicitante. que consiguieron empujar a los romanos. se colocaron a la cabeza de la caballer´ ıa dos extra˜ nos y apuestos jinetes de una estatura superior a la humana. Aulio Postumio. en algunos casos. creo. por cuanto tambi´ en aqu´ ı. de otros testimonios similares recogidos en todas las ´ epocas y en muchos lugares del planeta por otros historiadores. Y en la ´ epoca romana Finalizar´ e aqu´ ı este breve repertorio con un caso extra´ ıdo de la historia de Roma. Repentinamente. al igual que en la narraci´ on de la isla de Pohnpei. con la intenci´ on de aplastarla con aliados de treinta y seis ciudades de la Liga latina conducidos por Octavio Manilio. en su desesperaci´ on. cerca de la actual Frascati. el exiliado Tarquino se encamin´ o sobre Roma. en distintos lugares y ´ epocas. en el a˜ no 498 antes de JC. Efectivamente. 1992 10 . sin pregunt´ arnoslo. Andreas FABER-KAISER. en que determinada aparici´ on celeste o sobrehumana act´ ua en defensa de determinado bando de la lucha. en una violenta carga contra el enemigo. Cuando al cabo de algunas horas parec´ ıa decantarse cierta ventaja en favor de los etruscos. am´ en de otros casos similares.defensa de su ciudad.

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