URNAS EN LINEA: ANÁLISIS CONTEXTUAL DE UNA PRÁCTICA FUNERARIA REGISTRADA EN LA ZONA DE HORCO MOLLE (TUCUMÁN, ARGENTINA) Gabriel Miguez∗

, María José Barazutti ∗, Rita Anahí Guerrero ∗∗ y Andrea Bertelli∗∗ En agosto de 2011, integrantes del Instituto de Arqueología y Museo (IAM) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) realizaron el rescate arqueológico de una vasija hallada en forma casual en el lecho del arroyo Anta Yacu (Horco Molle, Dpto. Yerba Buena, Tucumán), debido a su inminente alteración por actividades de explotación de áridos. En el lugar se efectuaron tareas de prospección y excavación. Esta última se inició con una cuadrícula de 1x1 m. alrededor de la vasija, pero fue ampliándose a medida que se descubrían otras adyacentes. Finalmente, se embalaron y trasladaron los restos al laboratorio del IAM, donde se excavó el contenido de las vasijas y se clasificó todo el material. Durante la prospección se recolectaron varios fragmentos cerámicos de tipos ordinarios y algunas lascas de cuarcita en un radio de 15-20 m. alrededor del hallazgo inicial, que se distribuían sobre un paleosuelo enterrado a unos 3 m. de profundidad con respecto del borde superior del perfil meridional del arroyo. La excavación efectuada dio como resultado el descubrimiento de cuatro vasijas asociadas -alineadas de norte a sur y separadas entre sí por 10-15 cm.-, registradas a una profundidad entre 3 y 3,60 m. En el laboratorio, el análisis tecno-morfológico de las vasijas permitió determinar que todas se manufacturaron por enrollamiento anular. La cerámica es de tipo ordinaria no decorada de paredes delgadas, con superficies alisadas y con color variable en ambas caras, y que la pasta es de textura laminar con inclusiones de metamorfitas, mica y cuarzo. Aunque las cuatro vasijas están incompletas, se ha podido inferir que dos corresponderían a formas restringidas (similares a ovaloides invertidos), y que todas tienen bases redondeadas y no poseen asas. A partir de la excavación del interior de estas piezas se comprobó que se tratan de urnas funerarias. Cada una contenía restos óseos y dentales humanos en muy mal estado de preservación e integridad, que corresponden a un único individuo por pieza. Todos los entierros son secundarios y sin ajuar, compuestos por fragmentos de cráneo, dientes y huesos largos. A partir del análisis osteométrico y dental se ha inferido que los individuos tendrían una edad estimada de 15 años ± 36 meses. Los hallazgos realizados sugieren la presencia de un espacio ritual, donde se inhumaron 4 individuos jóvenes en un mismo evento. Este espacio está vinculado a una ocupación prehispánica enterrada a gran profundidad, que se ha denominado como sitio Anta Yacu 2.

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Instituto de Arqueología y Museo (UNT), gabrielmiguez7@hotmail.com; mjbarazzutti@yahoo.com.ar Facultad de Cs. Naturales e IML (UNT), r7a7g@hotmail.com; andbertelli@gmail.com

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